Fanfic LA PACIENCIA DE DIOS ***BONUS NAVIDEÑO FINAL***

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Vivir en pareja es difícil, siendo de distintas nacionalidades y diferentes formas de ver las relaciones, aún más difícil, pero, nada más difícil, que ser lesbiana, tener una novia, vivir en unión libre y que ella insista en casarse, al menos, ese era el criterio de Cassandra Farah. Amaba a Raanee, esa sensual y patosa hindú, desde que la conoció en la secundaria, la amaba, y más la amaba ahora que vivían juntas, pero, todo eran tan difícil cuando ella andaba en su mundo de ocio, comida chatarra y videojuegos, ni siquiera cuando había logrado conseguirle un trabajo a su lado para poder cuidar sus malos hábitos, parecía querer cambiar, claro, si ni su madre logró hacerlo ¿Cómo lo haría ella? Pero, todo se le olvidaba cuando su amor podía más, después de todo, su mente se nublaba a veces por el amor que tenía hacía Raanee.



No era el fin del mundo ni un juicio imposible, de alguna u otra manera, siempre salían adelante,, después de todo, era parte de su forma de ser, floja contra activa, deportista contra sedentaria, disciplina contra desobligación, no importaban las diferencias, se amaban y su paciencia era vital para esa relación, pero, no era agradable y podía llegar al límite, cuando pasaban cosas como el día actual y que tenía a Cassy, como le decía de cariño, acelerada preparando lo mejor de su menú.



- ¿Qué? ¿Qué tu mamá vendrá a visitarlos? ...¡Si! ¿No lo recuerdas? Te lo mandé por correo... ¡Quién carajo le manda un correo electrónico a su novia cuando dormimos juntas! -
Pensaba Cassandra al preparar un soufflé de carne molida y papa. - Maldita sea, si no fuera su madre, ya estuviera jalándole las orejas ¿Cómo se le ocurre decirme a último minuto? -

- Quedan cinco minutos para retirar la carne de…-


- ¡Robot estúpido, claro que lo sé! ¡Te compré para que le enseñes a ella, no a mí!
- Pensó la noruega dándole un golpe al robot de asistencia de cocina, suspirando. - Si tan sólo me hiciera caso, pero no, le hace más caso a estos malditos aparatos que a mí… -


Tras terminar de preparar la comida y darse un baño, Cassandra se vistió con un short y una playera negra y una chaqueta haciendo juego, no conocía a la mamá de Raanee, ni ella le había mostrado una foto, pero, sabía que era joven por qué en el acta de nacimiento de su novia vio que la tuvo cuando tenía solamente catorce años, dando una edad de cuarenta y uno aproximados, así que no sabía que impresión podría darle, así que se fue a lo simple, una ropa casual, igual, a Cassandra no le gustaban los vestidos, no iban con su cuerpo, aunque, disfrutaba de ver usar a su pareja con vestidos escotados y ajustados, por ese físico tan sexy que tenía.


- ¡Cassy, ya vinimos! -


- ¡Voy!
- Contestó Cassandra mirándose al espejo, decidiendo peinarse con una coleta y quitarse las gafas. - No me rebajé el cabello, es un desastre, seguro va a pensar que soy igual de fodonga que ella. -



- ¡Cassy! -


- ¡Que ya voy! Ni modo, igual es su culpa, por avisarme hoy. -



La noruega bajó a la sala, sorprendiéndose al ver a esa hermosa mujer que acompañaba a su novia, pero, sobre todo, a sus exuberantes pechos que parecían querer escapar de sus prendas, ahora era obvio porqué Raanee siempre le decía que sus genes eran culpables de su belleza, su madre sin duras era la definición de una “Milf”, indiscutiblemente, podía pelear por captar la atención en la calle al lado de su hija.



- Buenas tardes, perdón por llegar así de impresivo. -

- No se preocupe, soy Cassandra, Cassandra Farah.
- Dijo la chica ofreciendo su mano a la mujer, quien parecía ser muy amigable.

- Me llamo Amira Jygyaasu, mi hija me ha hablado maravillas de ti, de su pareja, pero no esperaba que fueses… -


- ¿Una chica? -


- No, tan linda.
- Río la mujer mientras Cassandra se quedaba confundida. - Ella me decía que eras algo regañona, rígida y muy estricta, así que te imaginaba como una ogra. -

- Raanee. -


- ¡No te enojes, Cassy! Es que, siempre me estás regañando por cualquier cosa. -

- No lo haría si tuvieras la gentileza de ser más ordenada, mira que batallé al cocinar por qué a cierta persona se le olvidó acomodar las compras que hice por la mañana. -

- ¡Perdón! Es qué estaba actualizando mi tienda virtual, y luego me puse a jugar y.. ¡No me mires así, Cassyyy!
- Dijo la hindú haciendo reír a la madre al ver como se llevaban las dos.

- Hija, se ve que no has cambiado. -


- ¿En serio no ha cambiado? -
Preguntó Cassandra mostrándose algo angustiada por esa afirmación, pero la mujer sacudió la mano en señal de calma.

- Es un dicho, se ve que la has ayudado mucho, no esperaba que ella fuese a recogerme al aeropuerto, mi hija no es de salir de la casa por qué dice que solamente queda bañada de sudor, apesta, se cansa y se pone ansiosa entre tanta gente. -


- Bueno, solamente tomé un taxi hasta el aeropuerto y luego otro de regreso. -


- Algo es algo ¿O no? -


- Sí, algo es algo.
- Respondió Cassy soltando una sonrisa, tenía razón su suegra, Raanee había mejorado en relación a cuando la conoció.

- Huele muy rico, sin dudas hay una cocinera en esta casa. -


- ¡Si! Cassy cocina tan rico, mamá. -


- ¿Y tú? ¿Ya sabes cocinar? -


- Oh, yo, me ayuda un poco Roby, así que creo que aprenderé pronto. -


- ¿Roby?
- Cuestionó la madre sentándose en el sofá.

- Es un robot asistente que le compré, da instrucciones de cocina según el platillo que le digas, pensé que siendo uno de esos aparatos que tanto le gustan, le haría más caso a él que a mí. -


- Es que tú me regañas si lo hago mal. -


- Eso es porqué cocinar es una ciencia, no puedes descuidarte o te puede pasar algo, ya viste el otro día que casi te cortas un dedo. -


- Te dije que me distraje un rato por algo importante. -


- Raanee, te pusiste a revisar el celular mientras estabas picando zanahorias. -


- ¡Pero Cassy, acababan de anunciar un nuevo segway con ventilador incluido! -


- Dios mío, dame paciencia.
- Pensaba Cassandra frotando su sien al dirigirse a la cocina para servir la comida.


Mientras la noruega visitaba la cocina, Raanee se sentó al lado de su madre, quien con la mirada le corrigió su postura, tal cual una señorita, se le notaba los nervios, era la primera vez que su madre la visitaba, lo bueno es que era ella y no su padre que era más estricto. Hacía poco que la hindú le confesó a sus padres que era lesbiana, aunque lo tomaron a mal al inicio, al pasar de los meses, el amor que le tenían a su hija pudo más y volvieron a comunicarse, aunque aún tenían ciertos roces debido a la decisión de Raanee de no contraer nupcias, una petición que quería su padre, ya que al menos, quería entregar a su hija en una ceremonia de su propia religión.


- Perdón, mamá, por venirnos pronto se me olvidó preguntarte en el taxi ¿Por qué papá no pudo venir? -


- Tuvo negocios en Nueva Delhi, pero dijo que luego vendrá, quiere conocer a tu novio. -


- ¿A mi novio? -


- Es tu novio ¿O no? O se tiene que decir novia.
- Preguntó la mujer mientras Cassandra servía la comida en la mesa de sala, sorprendida por la pregunta que hacia la mujer. - Digo ¿Quién de las dos es el hombre de la relación? -


Cassandra nunca esperó una pregunta tan incómoda, aunque, era una pregunta obvia de una madre interesada en saber el tipo de relación que tenía su hija recién descubierta lesbiana. Sin dudas, Cassandra tenía la paciencia de Dios para enfrentarse a eso y más.








Así empieza este pequeño proyecto que tenía contemplado como un One-Shot, pero, le daré más tiempo :3 porqué es algo agradable de escribir.
PD: :3 Lo considero fanfic porque se desprende de un fic colectivo que se quedó en pausa, nwn pero el personaje creado por una amiga y el personaje de su servidor, han participado en el universo principal de mis fics. :3/ Pincha este link para visitar ese rol y las fichas de los personajes. https://forosdz.com/temas/reunion-comienza.144352/
PD2: Kissu Kissu Espero que a mi gran amiga y gober preciosa de este lugar lo disfrute, ya qué es un personaje que ella creó y al cual le he agarrado bastante cariño :3/ (Y qué ya sabe bien que tengo un proyecto en puerta para ella y Raanee).
 
Última edición:

Merry Yuri X-mas~
Moderador

Offline
Está genial jajaja, a veces me siento como Cassy y necesito tanta paciencia lol Y me encanta que abordes el clásico (e incómodo) tema del "hombre y la mujer" de las relaciones porque la gente siempre se empeña en preguntar esas tonterías (no siempre, pero ya sabes xD).

Ya veremos cómo sigue la paciencia de Cassy =P
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Está genial jajaja, a veces me siento como Cassy y necesito tanta paciencia lol Y me encanta que abordes el clásico (e incómodo) tema del "hombre y la mujer" de las relaciones porque la gente siempre se empeña en preguntar esas tonterías (no siempre, pero ya sabes xD).

Ya veremos cómo sigue la paciencia de Cassy =P
Dímelo a mí, XD me preguntan a cada rato cosas tan incómodas y rídiculas ¿Por qué no tengo novia? ¿Cuándo me casaré? Por qué mis hermanos ya están casados, y más y más, a veces, la gente no entiende que cada quien tiene su vida y desde otro punto de vista, queremos juzgar o aconsejar, cuando no vemos primero si:
1. - Es el momento adecuado para hacerlo.
2. - Es la manera correcta de tratarlo.
3. - Es debido hacerlo.

Sabes que adoro a Cassy, es una de las personajes más agradables al escribir de mis fics, u3u sobre todo por el realismo en la relación que lleva con Raanee comparada a las demás del universo en él que participan. :3/ Por eso y más, creo que se merecía esta pequeña historia y más.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Sigamos, wiuwiu u3u

To (u3u uso númeración noruega, esto es 2)



- Disculpe, pero, no creo que exista algo como un hombre en nuestra relación. - Contestó Cassy sentándose al lado de Raanee.

- ¿No? ¿Entonces? ¿Cómo funciona? -


- No tiene sentido lo que pregunta. -


- Cassy, mi mamá. -


- Espera, por favor, quiero aclararlo.
- Dijo la noruega tomando la mano de su novia, sonriéndole para luego voltear a su suegra. - La mejor forma de definir una relación es que somos pareja, así como usted es pareja de su esposo, hombre, mujer, son palabras que sobran, ya que no tiene sentido usarlas cuando se supone que, en una relación, esos dos individuos forman una comunión emocional ¿O no? -

- Pero siempre debe de haber una mujer y un hombre. -


- ¿De acuerdo a qué? -


- A la tradición. -


- Pero las tradiciones pueden cambiar, u olvidarse, así como las personas cambian, no todo siempre tiene que ser como las generaciones pasadas lo dicen, todos somos libres y todos pensamos distintos, imagine, si nos basamos en tradiciones, mis abuelos nunca aceptarían que yo fuese pareja de Raanee o tan siquiera que estuviera hablando con usted. -


- ¿No? ¿Es en serio, Cassy? -


- Hablo en serio, mis abuelos eran algo racistas. -
Confesó Cassandra frotando su hombro apenada. - Los quise mucho, hasta el día de su muerte, pero, si en algo no estaba alegre de ellos, era que fuesen racistas y clasistas, si ellos supieran que amo a una mujer hindú, de seguro me odiarían, por eso, no tiene sentido, creo que hemos avanzado mucho como civilización para seguir creyendo que unos son mejores que otros o que a fuerzas, todos debemos de seguir la corriente “A” cuando hay tantas formas de vivir y disfrutar del mundo. -

- Entiendo… Y perdón por la pregunta, solamente, es algo raro, es nuevo para mí, había escuchado del tema y quise investigarlo, todo, por querer saber en que estaba mi hija, pero, eran tantas páginas, tanta información, que preferí preguntarles a ustedes. -


- No, discúlpeme si me puse así, solamente, es algo muy incómodo que tenemos que toparnos día con día, entiendo su preocupación por Raanee, es su hija más grande. -


- Y la única sin nupcias. -


- ¡Mamá! ¡Ya te dije que aún no la convenzo! -


- ¿Convencerme? -
Cuestionó la noruega levantando una ceja, viendo a su novia que se ponía nerviosa.

- No me mires así, Cassy, es que, mi mamá quiere que use el vestido que ella usó cuando se casó con mi papá, soy la única de sus hijas que heredó su cuerpo. -


- ¿Segura? Por qué, creo que hay unos detalles que te faltaron y no creo que llenes en el vestido. -


- ¿Cuáles? -


- Nada. -
Sonrió levemente Cassandra, mirando a su suegra quien parecía estar atenta a ellas. - ¿Algo más que quiera preguntarme? -

- Hay algo, pero, no sé si sea el momento. -


- Mamá, Cassy se enoja si le dices eso, a ella le gusta que sean las personas directas. -


- Me haces ver como si fuese alguien de poca paciencia. -


- Me preguntaba ¿Cuándo piensan tener hijos? ¿Van a tenerlos o no? Escuché que las chicas como ustedes usan la ciencia para tenerlos. -


- ¿Me disculpan un segundo? -



Cassandra se levantó y se dirigió al baño para lavarse la cara, estaba al borde de pegar un grito ¿Acaso no le dijo a sus padres? Pensaba la joven, durante mucho tiempo, platicó con su novia sobre el tema de tener hijos, ella no se veía como madre y no creía que alguien como Raanee, que era tan desordenada y desobligada pudiese cuidar uno, no era como si lo vieran como lo peor del mundo, pero era sencillo, no era una obligación para ellas, no tenían un motivo en concreto para ser madres si no lo deseaban, si no sentían que eran aptas, traer al mundo a un niño a un hogar en el cual existían esas dudas de responsabilidades maternas sería causarle problemas, era preferible evitar complicar la vida a un nuevo ser cuando ya de por sí era difícil la vida en pareja. En resumen, no, no querían tener hijos, pero, conocía a su novia, a su dulce y patosa Raanee, aunque ella tampoco quisiera tenerlos, con tal de darle gusto a sus padres diría que sí, así era ella, temiendo siempre por la aceptación de sus papás, no podía culparla, todas queremos tener la aceptación familiar, no obstante, no por eso debías sacrificarte en algo de lo cual no te sientes a gusto.

La europea se secó el rostro antes de salir, tomó aliento y regresó, sin dudas, platicar con su suegra la estaba debilitando, no por ser una persona mala, se notaba que era amable y solamente se preocupaba por su hija, sino, por qué al haber llegado de manera tan imprevista, no le dio tiempo suficiente para preparar respuestas que fuesen bien pensadas y no dejadas llevar por un impulso explosivo, que solía tener ella cuando le criticaban. Tampoco era culpa de ella, Cassandra ya lo había pasado difícil con tantas criticas en su vida, no sólo por ser lesbiana, sus padres criticaron no seguir el ejemplo familiar de ser negociantes o empresarios y dedicarse a lo que le gustaba, la natación, de igual forma, le criticaron no abandonarlo tras su cirugía, nuevamente, le llovieron criticas al retirarse joven para ser profesora, y así, una cadena de criticas que le hizo ver que nunca le daría el gusto a la gente, al final, eso le importó poco, Cassandra siempre demostró que su voluntad era inquebrantable y no le iba dar razón a nadie cuando no le pareciera, siempre haría lo que ella quisiera para seguir saliendo adelante, esa era su doctrina, su fortaleza, pero, sólo por ser ella, por ser la madre de quien era su novia, quería tratar de hacer las cosas bien, para no lastimar a nadie.


- Perdón por la tardanza… -


- Buenos días, profesora Farah. -


- Buenos días, señora Mannes. -
Respondió Cassandra quedando impactada por la mujer que estaba en la sala al lado de la madre de su novia, pensando. - Oh mierda ¿Acaso es el día de estresen a Cassandra Farah? ¿Qué hace está mujer aquí? -


La noruega entraba en estado de alerta por la presencia de una mujer muy bien conocida por ella, después de todo, era esposa de una de las maestras más famosas de la academia donde trabajaba, pero, sabía que Cecilia Mannes Noihara, era un peligro de mujer, no por ser perversa o malvada, sino, por qué sabía bien del gusto que tenía ella por seducir a mujeres bellas, ya le habían advertido sobre ella y lo notó cuando observó de que manera violaba con su mirada a Raanee, por lo que siempre la mantuvo alejada de ella.


- Cassy, la señora Mannes está como la asistente de normatividad en la academia, quiso traerme el contrato de mi nuevo puesto. - Sonreía Raanee mientras esa mujer le miraba con cierto desdén.

Cassandra lo notaba, Cecilia le miraba con molestia, como si no esperaba que estuviera en casa, siendo visualizada como una astuta gata, ese peinado con el cabello suelto, con esos broches y ropas dándole un aire más juvenil a su de por sí, bien conservado aspecto, no le engañaba, al menos no a ella que conocía a las de su tipo, después de todo, Cassy también era una depredadora, pero ella era de una sola presa, su amada Raanee, a quien buscaba proteger de esa clase de mujeres.



- No debió tomarse esa molestia, pude recogerlo yo en el trabajo. -


- No es una molestia, además, quiero conocer a todas las trabajadoras. -


- ¿Está mujer me cree estúpida? Si se le nota a mil kilómetros que venía en plan de ver a Raanee... Mierda ¡Mi suegra!
- Pensó Cassandra al notar como la mirada de esa mujer, a quien observaba con ojos de depredador.

- Además, no esperaba encontrarme con su hermana. -


- Muchas gracias, pero soy su madre. -


- ¿Su madre? Déjame adivinar ¿Embarazo adolescente?
- Dijo Cecilia cruzando sus preciosas piernas de manera sensual, dándole la espalda a Raanee y Cassandra para enfocarse en esa mujer.

- Sí, la tuve muy niña, no es raro en mi país. -


- Sin dudas su hija heredó su belleza, pero, se quedó corta, usted en verdad es un ejemplo de que, aún siendo madre, una puede ser preciosa. -


- En verdad, me hará avergonzarme, ha sido difícil cuidarme, tener a cuatro hijos seguidos fue algo pesado. -


- ¿Cuatro hijos? Mentira. -
Hablaba la castaña comportándose con grandes modales al servirse el té, sorprendiendo a Amira por la elegancia de sus movimientos.

- Hablo en serio, Raanee es la mayor, le sigue Mirejya, de ahí Radja, mi primer hijo y de ahí el más chico, Shahid. -

- En serio que me sorprende, nadie le creería que usted es madre de cuatro hijos, con la belleza que tiene, muchas chicas de la edad de mis hijas se pondrían celosas de su cuerpo. -


- ¿También tiene hijas? -


- Sí, tengo tres, Cecil, de la misma edad que ellas dos, de ahí le sigue Rose y la más chica es Rosetta. -


- Si que es difícil tener puras hijas ¿No cree? Con esos problemas de rebeldía, la falta de modales y las modas que hay entre jovencitas. -


- Algo difícil educarlas, pero, no imposible ¿Verdad? -


- Claro que no.
- Reía Amira amigablemente a la par de Cecilia, quien centímetro a centímetro se acercaba más a ella sin que lo percatara. - Chicas ¿Por qué no me dijeron que trabajan con una mujer tan agradable? -

- La señora Mannes es muy atenta, mamá, me ha ayudado mucho en la academia, incluso ha dado conferencias sobre el buen comportamiento y modales en el ámbito laboral. -


- ¿En verdad? Justo el tipo de amistades que debes de tener, hija. -


- ¿Acaso son tontas? ¿No nota que está mujer está coqueteándole? Espera… Ella no reconocería a una lesbiana, no sabía que su hija lo era.
- Pensó Cassandra mientras veía como Cecilia le sonreía con cierta burla, como sí la retara. - Esa mujer, es muy astuta, mencionó tener hijas, pero ni se le ocurrió mencionar que es polígama. -


Ahora, para la paciencia de Cassandra, algo más estaba en su lista de ese día, sacar acomode lugar a Cecilia Mannes de su casa, esa mujer casi entrando a los cincuenta, que era reconocida por tener tres esposas, así, como las historias de seducción hacía las mujeres más bellas que podría encontrar, y ya tenía una nueva víctima.








¿Qué más le pasará a Cassandra? xd
 
Última edición:

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Jajajaja, el horror, pobre Cassy que ahora tiene que lidiar con Ceci depredadora.
Es una chica fuerte XD aguantar los embates de que te pregunten cosas incomodas y tener que lidiar con una lesbiana depredadora sabiendo que anda tras tu novia y posiblemente con tu sensual suegra, :d y sin mostrarse alterada o celosa, es toda una guerrera jaja.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Sigamos x3



Tre




La platica seguía en el departamento y la desesperación de Cassandra parecía estar a punto de superar su paciencia, las miradas lujurias de esa mujer sobre su suegra, su sensual voz, sus risas que parecían tan naturales pero bien sabía que no lo eran por la personalidad seria de esa abogada, sus coqueteos con manos y piernas, la odiaba, sin dudas, odiaba a Cecilia Mannes, era todo lo que representaba lo malo en una persona con poder y prestigio, así, como una mujer con belleza, algo que siempre Cassy trató de alejarse en su entorno familiar. Tenía que idear algo, cualquier cosa, con tal de hacer que ella saliera de su casa y dejara en paz a la madre de su novia, que entre más pasaba, más parecía agarrarle cariño a esa castaña.


- Sin dudas, te encantará conocer la ciudad, puedo llevarte a uno de mis restaurantes favoritos, claro, si no tienes algún pendiente esta noche.
- Hablaba Ceci mientras tenía su mano en el respaldo del sofá, muy cerca de Amira.

- Me encantaría, la verdad, no tengo algún pendiente, pensaba pasar la noche platicando con mi hija, pero, no estaría mal conocer un poco el lugar donde ahora ella vive. -


- Señora Mannes.
- Interrumpió Cassandra tratando de no verse algo grosera. - ¿No cree que sus esposas están preocupadas? Tengo rato escuchando un leve zumbido de su bolso, parece que tiene varios mensajes. -

- ¿Esposas? ¿Tienes esposas? -



Cecilia lanzó una mirada fulminante hacia Cassandra, aunque disimulada en su rostro serio, era claro que hizo una jugada directa, pero, no quedaba de otra, una depredadora no tenía lugar en su casa, mucho menos, cuando se le notaba su interés en esa preciosa mujer madura.


- Sí, estoy casada con tres preciosas mujeres.
- Respondió con naturalidad Cecilia, sacando su celular y mirándolo con calma. - Las amo tanto, ellas saben que estoy bien, parece que llevaron a Lily, mi esposa más joven, al gastroenterólogo otra vez, por comer tanto chocolate. -

- Me tienes sorprendida. -


- Díselo, díselo, dile que no te agrada, que ya no estamos en tiempos de poligamia.
- Pensaba Cassandra mientras comía una galleta de avena, ocultando su alegría.

- ¡Si no me lo dicen no me lo creo! Cassandra tiene razón, el mundo es muy basto y cada quien tiene su modo de vida, no pensé que fueses como ellas, ni menos, que se siguiera practicando la poligamia en Japón, en India han hecho esfuerzos por eliminarla, pensar que una mujer con tu influencia, tu porte y tu belleza, sepa lidiar con dos temas tan duros y con tanta calma, es admirable. -


- ¿Qué? ¿Qué le pasa a está mujer?
- Pensó la noruega aguantándose el coraje mientras veía como Cecilia le miraba con una sonrisa. - ¿CÓMO PUEDE DECIR ESO? ¡Raanee sufría por qué ella no aceptaba que fuese lesbiana y ahora me sale que está mujeriega es admirable! ¿Todo por qué es una mujer de renombre y adinerada? ¡Yo también soy de renombre y tengo suficiente dinero! No tanto como ella, pero lo bastante para defenderme. -

- Cassy ¿Te sientes bien? -


- ¿Perdón? -


- La galleta.
- Señaló Raanee mientras Cassandra miraba que la galleta se le había caído en la mesita.

- Disculpa, me quedé pensando un poco. -


- Nunca pensé que mi primera amiga en Japón sería una mujer lesbiana, menos, alguien tan agradable y refinada como tú. -


- Es un halago lo que me dices, entonces ¿Qué me dices, Amira? ¿Quieres que vayamos a cenar? -


- Claro que sí, incluso, si no te molesta, podrías invitar a tus esposas, me gustaría conocerlas. -
Dijo Amira dándole un bajón a Ceci, y una sonrisa en su mente a Cassy. - me gustaría conocer más mujeres como ustedes, así, saber más del mundo al cual mi hija entró. -

- Déjame ver si es posible, todas tienen sus trabajos y suelen estar ocupadas. -


- No te preocupes, puedo esperar a que se desocupen y así cenamos todas, también, me encantaría conocer a tus hijas.
- Hablaba contenta la hindú, sin saber que Ceci sentía frustración al saber que su plan, al menos por ese día, no salió como lo planeaba.

- Señora Ceci, su celular. -


- Disculpen…. Si… Si… Ya voy, tranquila, Thames, no es la única vez que se estriñe por comer tanto chocolate… No, no es mi culpa, sabes que quien siempre le dota de chocolates es Cecil… Ya, ahorita voy.
-Suspiró Cecilia colgando y poniéndose de pie. - Disculpen, tengo que retirarme, mi esposa más pequeña está en el hospital ¿Estamos en contacto, Amira? -

- Sí, ya tienes mi número. -



Cecilia se despidió de todas con un beso en la mejilla, haciendo que Cassandra se relajara al saber que el peligro había desaparecido, pero, la cara contenta de su suegra no se iba, cosa que le incomodaba aún más.


- Chicas, me quedé sorprendida, deberían de tener a esa mujer como ejemplo. -


- ¿Qué? ¿A esa mujer? ¿Acaso no se dio cuenta que la estaba violando con la mirada?
- Pensaba Cassandra suspirando, sirviéndose un poco de té para calmarse.

- La señora Ceci es muy amigable y atenta, mamá, aunque… Creo que no se lleva bien con Cassy. -


- ¿Lo notó? Raanee, mi Raanee ¿Pudo notarlo?
- Pensó Cassy sintiéndose feliz al saber que su novia en verdad la entendía.

- ¿No? ¿Por qué? Si es una mujer ejemplar. -


- Cómo explicarlo, ella representa la vida que yo no quise, por eso. -


- ¿La vida que no quisiste? Cierto, me comentaste que tu familia tenía una vida empresarial ¿O no? -


- Aristócratas, la forma más baja de la humanidad.
- Contestó Cassandra tomando de su té, mirando a su suegra. - Pensar que una persona tenga tanto poder y riqueza como para influir en la vida de los demás, es algo que me da asco. -

- Pero, no todas las personas con poder son así, la señora Ceci hace mucha caridad, recuerda que la fundación Noihara da apoyo gratuito de salud a muchas personas. -


- Lo sé, solamente… No lo entenderías, esa mujer tiene otro tipo de poder que es peligroso. -
Susurró entre dientes la noruega al pensar en lo que sabía sobre esa mujer y sus amoríos.

- Bueno, a mi me agradó mucho y quisiera volver a platicar con ella, espero eso no te moleste. -


- No me molesta, solamente, le pido que se cuide. -


- ¿Qué me cuide? -


- Lo siento, me iré a tomar una siesta. -


- Pero Cassy, aún es temprano para la siesta. -
Dijo Raanee notando que Cassandra iba con la cara algo apagada.

- ¿Se molestó? -


- No, ella cuando se enoja se le nota, creo que tal vez, está cansada. -


- Ahora que lo pienso, también siento algo de sueño. -


- Te llevo a tu cuarto, mamá. -


Tras dejar a su madre en su habitación, Raanee se fue al cuarto, abriéndolo con cuidado para no despertar a Cassandra, sintiendo sus ojos brillar y sus mejillas tibias al verla solamente con un cachetero blanco nada más sobre su cuerpo, dejando ver sus preciosos y medianos senos, recostada boca arriba, con sus brazos sobre su rostro tapando su mirada.


- Cassy. -


- ¿Sí? -


- ¿Estás enojada? -


- No. -


- ¿Segura? Pensé que estarías enojada por qué no te avisé a tiempo de la visita de mi mamá. -


- Ya pasó.
- Contestaba Cassandra sin destapar su rostro, sintiendo movimiento en la cama, y por la sensación de calor a su costado, sabía que se había acostado su novia al lado. - Estoy bien, sólo es algo de cansancio. -

- Pero tú no sueles cansarte, eres Cassy, siempre tienes energías. -


- Ya te he dicho, el desgaste mental puede superar al desgaste físico.
- Respondió la noruega bajando sus brazos, para voltear hacía su novia. - Estoy molesta por qué no hablaste con ellos nada de lo que quedamos. -

- Perdón, sabes que mis papás siempre han deseado tener más nietos, soy su hija más grande y la única que no les ha dado nietos. -


- Y no por eso significa que estás obligada… Raanee, por mi trabajo y ahora, tu trabajo, viajaremos mucho, pasaremos en casa solamente tres meses aproximadamente, la mayoría de los días nos la pasaremos en la academia, que tengan dormitorios para las maestras me viene de maravilla, no veo como podamos tener un hijo en medio de una agenda tan apretada. -


- Lo sé, también tengo mi negocio de mis tiendas virtuales y ya me acomodé con los horarios, no creo que podamos siquiera tener una mascota.
- Respondió la hindú mientras sentía como su novia la acercaba a ella, sonrojándola por su belleza europea. - Perdóname. -

- Te perdono, pero, la próxima vez, haz lo que te pido, no es una orden, solamente te lo digo para facilitarnos las cosas. -


- Seguro estás enfadada ¿Verdad? Tal vez, no va lo nuestro como esperabas ¿O no, Cassy? -


- Estúpida.
- Dijo Cassandra sonriéndole y dándole un dedazo en la frente a Raanee.

- ¡Ouch! ¿Por qué me pegas? -


- Ha sido difícil, pero, no estoy arrepentida de nada, estoy feliz contigo, además, sabes que me gustan las emociones fuertes. -


- Cassy. -


- Pero, esto ya son niveles extremos. -



Cassandra sujetó el rostro de Raanee para acercarla a ella, prendiéndose a su boca, hábilmente, empezó a sacar sus grandes pechos de sus ropas, esas tetas que disfrutaba devorar y manosear a su antojo, había pasado un martirio en esa sala y en la cocina, era momento de cobrarse un poco de gusto por la paciencia que tuvo.





:3 Y terminó con resultados sexuales XD LOL.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
:3 Y así termina este pequeño fic, nwn que sin dudas, es una de las historias que más he disfrutado hacer.





ENDELIGE






Cassandra llegaba del trabajo con una gran satisfacción, ver a su novia en traje de baño deportivo, con ese cuerpazo que ella tenía y que dejaba a todas boquiabiertas. Se sentía realizada, su trabajo en la academia era mejor pagado que siendo la directora de la selección de Noruega, tenía su propia casa en Japón, vivía al lado de la chica de la que estaba enamorada desde la secundaria, trabajaban juntas ¿Qué más podía pedirle a la vida? Era cierto que había muchas cosas que ponía a prueba su paciencia, pero, comparado a la dicha de tener tanto, bastaba para que la balanza se pusiera del lado positivo. Aunque, había momentos en que pensaba ¿Raanee se sentía igual? No se lo preguntaba, ya que, sería una pregunta algo forzada entre ellas, obvio eran felices, pero ¿Qué nivel de alegría era la que tenía la hindú? En algún momento, debía preguntárselo. Pensando en ella, recordó que salió temprano del trabajo para despedirse de su madre, ya debería de haber llegado a casa, al entrar a la habitación y quitarse sus gafas (tenía astigmatismo, aunque solía usar pupilentes, de vez en cuando prefería las gafas), se soltó el cabello y dejó su morral, sacando su celular para marcarle.

Al momento de estar marcando, un abrazo repentino le sorprendió, y un escalofrío recorrió su cuerpo al sentir la boca y lengua de alguien sobre su sensible cuello, así, como unas manos acariciando sus medianos pechos por encima de su blusa, que, por el color de la piel, supo que era su novia.


- Raanee ¿Qué haces?
- Susurró la noruega, sin recibir una respuesta, siendo volteada por su novia mientras seguía devorando su cuello y apretándole su trasero marcado por los leggins que traía.


Cassandra se quedó impactada, su novia vestía un liguero, tanga y top de color blanco, que resaltaba su sensual figura, sumado a una mirada erótica que le desconocía, Raanee subió la blusa con impaciencia, dejando ver el sostén negro que usaba la europea, el cual, fue bajado al contorno de sus tetas, y como un chispazo que fue desde la punta de los dedos de los pies hasta la boca, escapando en un gemido, Cassy sintió un placer tremendo al sentir los dientes de la hindú mordisqueando sus pezones color crema. Cassandra tambaleó por el placer, su novia no decía nada, solamente le miraba con erotismo, siendo empujaba a la cama, las hábiles manos de la morena jalando los leggins con todo y bragas, dejando a la de tez blanca desnuda, era la primera vez que ella se sentía vulnerable en la intimidad y al mismo tiempo, tan deseada.


- Raanee… Tú… Mmm….
- Susurró Cassandra cerrando los ojos al sentir como sus piernas eran separadas y la boca de su novia se hundía en su vagina, mientras ella le acariciaba el interior de sus muslos bien torneados. - Dios… ¿Cómo aprendiste a…. ¡Dios! -


Las manos de la europea se dirigieron a sus tetas de tamaño naranja, apretándolos y pellizcando sus pezones, arqueándose de gusto al sentir la lengua de Raanee y sus dedos explorando su vagina, un disparo de placer hizo reaccionar a Cassy, al notar que dos dedos de su novia se incrustaban en su ano, algo que ella no había practicado (le provocaba masturbar analmente a su novia más no recibir dicho estimulo), intentó detenerla ya que le daba nervios que esos dedos estuviesen penetrándola, pero la otra mano de Raanee subió hasta uno de sus senos, apretándolo con fuerza, liberándole un suspiro ¿Raanee está dominando al tener sexo? Eso si era algo nuevo, y lo sorpresivo, le estaba gustando. Poco a poco, Cassy fue aflojando su cuerpo, sin abrir sus ojos al disfrutar de sentir la boca y manos de la hindú recorriendo su cuerpo, sus besos, sus caricias, sus mordidas, su calor, era tan único, tan especial, era como si de repente, su patosa novia se hubiese convertido en una diosa del sexo.

El éxtasis concentrado en cuatro esquinas de la cama, así podía definirlo Cassandra, sus gemidos no paraban, sus manos apretaban las sabanas y su cabeza se alzaba al momento de arquear su cuerpo, al sentir como su vagina chocaba con la de Raanee, mientras ella le abrazaba una pierna y movía sus caderas, cambiando de caricias entre sus labios íntimos, a impactos lento y suaves de sexos, causándole un temblor total al ser nalgueada por la hindú, aunque Cassy le mandaba una mirada de !Me pagarás esta! Al sentir su culo blanco enrojecido por las nalgadas, estaba tan caliente, que movía su cola buscando ser nuevamente azotada.

Para el final del embate, Cassandra estaba entre los brazos de Raanee, con su respiración agitada como nunca, ni siquiera en las pruebas de natación más rigurosas, se había alterado tanto, toda esa experiencia simplemente, era maravillosa.


- Dios… ¿Quién eres y que hiciste con Raanee?
- Preguntó Cassandra respirando agitada mientras Raanee sonreía y rascaba su mejilla.

- ¿Te gustó? -


- ¿Si me gustó? Me encantó ¿Cuándo te volviste tan buena en el sexo? Y esa iniciativa ¿De donde salió? -

- Bueno, quería premiarte, Cassy. - Dijo Raanee sorprendiendo a Cassandra, que se sentaba sobre el vientre de su novia y le tomaba de las manos.

- ¿A mí? ¿Premiarme? Si no he hecho nada para que me premies. -


- Te portaste muy amable con mi mamá, a pesar de sus diferencias, fuiste muy buena anfitriona los días que ella estuvo aquí y se llevó una buena impresión de ti, incluso me dijo, que, aunque no eras un hombre, eras una persona digna y que se sentía feliz de que fueses mi pareja. -
Contaba la hindú sonrojándose, mientras jugaban ambas con sus manos. - Me hizo feliz que me dijera eso, que mi mamá, me dijera que no le molestaba que sea lesbiana y que tú seas mi novia, todo eso, es gracias a ti. -

- También has puesto de tu parte, no tienes que menospreciarte, te has esforzado mucho junto a mi para que todo esto funcione. -


- Gracias… Por lo feliz que me hizo que mi mamá se fuera con esa idea, quise sorprenderte, así que, pensé en hacer esto, no soy muy buena así que pensé ¿Qué haría Cassy? -


- ¿Qué haría yo? Eso significa. -


- Lo que hice es lo que he aprendido de verte, de cuando tenemos sexo. -
Confesó Raanee haciendo que Cassandra se ruborizara un poco. - Eres muy apasionada, Cassy ¿No lo habías notado? -

- Nunca pensé que yo te causaba tantas sensaciones, que todo esto, era lo que disfrutabas cuando yo te hacía el amor. -


- Lo disfruto muchísimo, así que, quise devolverte lo que me provocas cuando estamos en la cama. -



Cassandra soltó una sonrisa y un rubor muy especial, se agachó un poco y empezó a besar suavemente en la boca a su amada novia, que, por más patosa y floja que pudiera ser, no dejaba de ser una chica lista, amorosa y en especial, entregada a la relación que ambas hacían crecer día con día.


- En verdad, me encantó, muchas gracias... Te amo tanto, Raanee. -


- Y yo a ti, Cassy… -


- Pero, no vuelvas a pegarme tan fuerte y ni se te ocurra meterme tus dedos otra vez por el culo.
- Señaló Cassandra sonrojada y frunciendo su mirada al recordarlo, haciendo que su novia se pusiera nerviosa.

- ¡Perdón, Cassy! Es qué, como no decías nada, me emocioné. -


- Si, claro, me emocioné ¡Mira como me lo dejaste! -
Dijo Cassandra dándole la espalda, enseñándole el culo todo rojo. - ¿Sabes cuanto me duele? ¿Cómo se te ocurre meterme tres dedos en mi trasero? A mi no me gusta la masturbación anal, no soy tú. -

- ¡Por Vishnu! ¡Perdón, Cassy, perdón! ¿Dónde está el diclofenaco en gel? -



La noruega se reía al ver a su novia desnuda esculcando por todos los cajones, mientras ella estaba recostada boca abajo, moviendo sus piernas y abrazando una almohada. Sin dudas, no podía pedirle nada más al mundo, ya suficiente amor recibía, además, contaba con algo que no cualquier persona tendría para afrontar tantas cosas, esa paciencia que le llevó a esperar más de diez años a la chica de la cual se enamoró perdidamente y que le llevaba a superar los límites de la tensión y estrés cotidiano de una relación, aquello que ella consideraba, la paciencia de Dios.










Kissu Kissu nwn Espero lo hayas disfrutado.
 

Merry Yuri X-mas~
Moderador

Offline
Quiero decir que qué bueno que (hasta ahora por lo menos) no se le hizo a Ceci con la mamá de Raanee jaja.
¡Y la cola roja de Cassy! No estuvo mal su papel dominante :3 Y qué bonito que sean felices pero normales.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Quiero decir que qué bueno que (hasta ahora por lo menos) no se le hizo a Ceci con la mamá de Raanee jaja.
¡Y la cola roja de Cassy! No estuvo mal su papel dominante :3 Y qué bonito que sean felices pero normales.
:3 Son una pareja tan hermosa, xd siento algo de envidia respecto a que se te ocurriera un personaje tan agradable y complejo como Cassandra, ha sido todo un esfuerzo mejorarlo y crecer lo que dejaste sobre ella =3.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
x3 VOLVEMOS CON ESTAS CHICAS EN SUS BONUS NAVIDEÑOS



- BONUS 1-





El potente sonido de un motor se interrumpía al llegar aquella motocicleta deportiva a su meta, la rubia platinada dejó su casco y arrastró la moto lentamente hasta dentro del cancel de su casa, con una gran sonrisa por su regalo propio, una Ducati Panagale modelo 20XX, la más rápida del mercado, mejorada para ser extrema, como le gustaba a la dueña, con una pintura exclusiva de color negro satinado. Al caminar a la puerta de su casa y sacar la llave para entrar, vio el regalo que traía para su novia que era tan geek, un Iphone XXII, adornado con jade, la piedra favorita de su pareja. Cassandra no era de festejar mucho, pero, era la primera navidad que compartía con Raanee y quería sorprenderla, que mejor con su marca favorita de celulares y con su joya preferida.


- Ahora, sólo falta la cena… Mierda.
- Pensó Cassandra viendo las luces encendidas. - Se supone que ibas a llegar hasta la noche, malditas mocosas, me juraron que iban a distraerla una hora, que se olviden de su punto extra. -


Cassandra abrió la puerta lentamente, quedando en la entrada al escuchar una voz que no podía creer que fuese real, cerró y caminó poco a poco a la sala, sorprendida por ver en su sofá predilecto, aquel individual que era como su trono en casa, a una hermosa mujer madura, con un rostro similar a ella, con un cuerpo que resaltaba en su vestido negro escotado y su abrigo de oso pardo, con unos ojos color ámbar que seguramente eran de contacto como los que usaba, así como un cabello decolorado como la hija.


- Cassy, llegaste temprano. -


- ¿Qué haces aquí? -


- ¿Así saludas a tu madre, señorita? -
Dijo la mujer de piernas cruzadas y mano sobre su mejilla, con una mirada tan penetrante como la de Cassandra.

- Yo la invité, espero no te moleste, es mi sorpresa de navidad. -


- Mm... Gracias… Me sorprende que aceptaras venir ¿También vino él? -


- Tu padre, como siempre, enfrascado en el trabajo, quise venir que era de única hija, al menos tu novia tuvo la decencia de invitarme a pasar la nochebuena contigo. -


- Hombres, siempre piensan en el trabajo, mi esposo hizo justo lo mismo. -
Mencionó Amira mientras tomaba de su copa de vino.

- Así es, mi marido siempre me culpa a mí y mis gastos para decir que trabaja de más, como si lo necesitara, tengo suficiente dinero ahorrado como para darme mis lujos. -


- Eso mismo le digo a él. -


- Por dios… ¿Mi madre y mi suegra están congeniando?
- Pensó Cassandra presionando sus sienes, mientras veía la cara preocupada de Raanee, sonriéndole.

- Cassy ¿Te molestó que invitara a tu mamá? Sé que no te llevas bien con tus padres, pero, tú me ayudaste con mi mamá y quería hacer lo mismo. -


- No me molesta, pero, mejor me hubieras dicho, ella es algo … Especial. -

- Oh, perdón… - Susurró Raanee volteando a ver a la madre de Cassandra y luego a su novia, notando obvias razones de sus miradas.

- Ni se te ocurra mencionarlo, tuve suficiente de mi adolescencia soportando sus burlas. -


- ¿Tu mamá se burlaba de tu cuerpo? -


- Me decía que era una vergüenza, que todas las mujeres de la familia son… Así.
- Suspiró Cassandra con la cara malhumorada al ver el tetamen de su madre. - Cómo si eso me ayudara en mi carrera de natación. -

- Dime, Louise, de casualidad ¿Tuviste a Cassandra en la adolescencia? -


- ¿Se me nota? -
Sonrió la europea volteando a ver a Amira. - Mi esposo era un joven abogado recién egresado, yo una idiota colegiala enamorada, las cosas pasaron y esta chica es el resultado de ello, mis padres obviamente no permitirían que naciera sin que estuviéramos casados, los Farah somos muy cuidadosos con eso. -

- Y no sé como puede tener cara para decirme que lo que hago está mal. -


- Te escuché, jovencita, que es esa forma de responderle a tu mamá frente a tu suegra ¿Y por qué no vas a cambiarte? Mira esas fachas, pareces un chiquillo de calle. -


- Sabes que siempre quiero andar cómoda. -


- No me salgas con tonterías, una cosa es andar cómoda y otra tener pésimo gusto, aprende algo de tu novia y ponte un vestido. -


- Perdón, Cassyyy… -
Imploraba Raanee de manos cruzadas a su novia al ver como le daba un tic en su ojo izquierdo.

- Está bien, está bien, esto no va a arruinarme nada, me cambiaré un poco y me pondré a coci… -


- Sobre la comida. -


- Escucho una bocina, Cassandra, ve por la comida. -


- ¿Ordenó comida?
- Susurró la noruega a su novia quien estaba tratando de calmarla. - ¡Yo quería sorprenderte con una cena! -

- ¡Yo no sabía, Cassy! Mi mamá dijo que a que hora cenaríamos y tu mamá sacó su celular y empezó a buscar comida de lujo y la ordenó, que era un detalle de los Farah. -


- ¿Cuál Farah? Está mujer no deja de querer mostrar que todo lo tiene solucionado.
- Pensaba Cassy volteando a ver a su madre, que le miraba fijamente, friccionando sus miradas.

- ¿Qué esperas para irte a cambiar? -


- No lo haré, estoy en mi casa y ya no soy una niña para andar haciéndote caso todo el tiempo. -


- Eres tan orgullosa y respondona. -


- Aprendí de la mejor. -
Sonrió Cassandra a su madre, quien frunció su mirada, volteando a otro lado para ocultar una sonrisa con cierta alegría.

- Quédate como quieras, pero ve por la comida. -



Cassandra bajó rápidamente por el repartidor, su madre no había escatimado en gastos, eran cuatro motocicletas las que llevaban todo el banquete, teniendo que subirlo con ayuda de ellos, notando como esos jóvenes se les saltaban las miradas al ver a las bellezas en el interior de la casa, dos mujeres maduras que cualquier chica adolescente envidiaría sus cuerpos y rostros, así como su hermosa novia hindú, que no se quedaba corta. La noruega apresuró el paso de los chicos para sacarlos de su hogar, incomodándole que vieran a su madre con morbo, cosa que siempre le molestó desde que tuvo razón de lo que era el sexo y el deseo, bien lo sabía, su mamá era una mujer muy bella e inteligente, dedicada a su aspecto, muchos pensarían que era una esposa trofeo como tantas del nivel social de donde venía, pero era muy lejos de la realidad, Louise era una gran inversionista, dueña de varios negocios en Noruega, tenía buen ojo para saber que empresas comprar y vender, además de haber sido modelo por pasatiempo, así como para presumir de aquello que cualquier hombre del mundo podría desear, belleza, sensualidad, poder y dinero en una sola mujer, así, como todo aquello que odiaba su hija, arrogancia, vanidad, presunción, elitismo y soberbia.


- Listo…
- Suspiró Cassandra al terminar de acomodar toda la cena en el comedor. - ¡Está lista la cena! -

- La verdad, preferiría que cenáramos acá en la sala, está más cálido. -


- Ya escuchaste, trae las cosas para la sala. -


- ¡Dios! ¡Por eso me fui de la casa!
- Pensaba la noruega apretando sus puños para luego sacar todo en un suspiro y reiniciar su labor.


Raanee notaba que, para su pareja, era difícil soportar a su madre, era claro porque, esa señora era algo detestable, pero, en el fondo, sabía que quería a su hija, lo sabía por la mirada en que Louise no dejaba de verla, era la mirada de una madre feliz por reencontrarse con su hija tras años de discusión. La misión de Raanee era firme, tenía quería hacer lo mismo que Cassy hizo por ella, acercarla nuevamente a quien la vio nacer.


- Mire lo que tengo ¡Es un álbum de fotos de nosotras! -


- Mmm… No he visto una desde que era una niña, es tan anticuado.
- Dijo Louise tomando en su mano el libro, mientras Raanee y Amira se sentaban a sus lados. - Me parece raro que digas que son fotos de ustedes, a ella no le gusta tomarse fotos. -

- Nunca dije que no me gustan, lo que no me gustaba es que siempre querías ponerme esos vestidos tan tontos. -


- Es normal que a una niña se le pongan vestidos de princesa, además, eres una Farah, eres una noble. -


- Ya vamos a empezar con eso otra vez. -
Susurró la rubia acomodando la cena.

- Aquí está Cassy con su equipo de natación, logramos ganar las nacionales y estas chicas irán al mundial en representación de Japón. -


- Nada sorprendente, si son entrenadas por una Farah, tienen que ser las mejores. -


- No tiene nada que ver mi apellido con mi trabajo. -


- Lo que tu mamá quiere decir, es que, está orgullosa de ti. -
Sonrió Amira a su nuera, sorprendiéndola por el comentario. - A veces no sabemos como explicar las cosas o lo que sentimos ¿Verdad, Louise? -

- No sé de que hablas. -



Cassandra miró fijamente a su madre, quien ignoraba cruzar su mirada con ella, sumiendo su vista a las fotos, había una pequeña mueca en sus labios, una mueca que casi no veía, pero conocía bien, estaba sonriendo, a su manera, estaba sonriendo. La noruega sonrió un poco, de esa manera tan sutil como su madre, aunque no se lo dijera directo, saber aquello, le alegraba mucho. Tal vez, la idea de Raanee no era tan mala después de todo.


- Y está es la foto que tomamos cuando compramos la casa. -

- Al menos no has perdido todo tu gusto, no esta mal esta pequeña mansión, siendo que son sólo dos quienes viven aquí. -

- Gracias. -
Contestó la hija al terminar de servir los platos. - Igual tiene el cuarto de huéspedes, así que está bien para nosotras. -

- Pero, tienen que buscar otra. -

- ¿Por qué? -

- ¿No es obvio? -
Dijo Louise volteando a ver a su hija con una mirada seria. - ¿No piensan tener hijos? -


Cassandra volvía a reanalizar lo que pensó segundos antes, tal vez, no era una buena idea.






CHANCHANCHAN OAO Y ahora, la paciencia de Cassandra será puesta a prueba con nada más y nada menos que su sensual, elegante y vanidosa madre, Louise Farah.
7w7 Que buenorra está ¿O no?
Kissu Kissu

 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
x3 Sigamos



BONUS 2 - PARTE 1-


- No y mil veces no. -

- Cassandra Farah, explícame por qué no quieres tener hijos ¿Sabes que eras la única descendiente de los Farah? Si no tienes hijos ¿Cómo piensas seguir el legado de tu familia? Como el hombre de tu relación, sería tu apellido él que siga en pie, espero no te moleste eso, Amira. -


- ¿Acaso no tengo voz ni voto en ello? No quiero tener hijos, menos por obligación… ¿El hombre? -


- ¿Eres el hombre en su relación o no? Digo, es obvio quien se comporta como un chico. -


- No son hombre y mujer, son pareja, nada más eso, es la manera de referirse a ellas ¿Cierto? -


- Gracias, Amira.
- Sonrió un poco Cassy al ser apoyada por su suegra. - Mamá, no queremos tener hijos, ni casarnos, solamente queremos estar juntas y disfrutar de nuestra relación, sin compromisos, sin la presión de los demás. -

- No sé que haré contigo, si tus abuelos siguieran vivos, seguro que estaría muy decepcionada de ti. -


- Si estuvieran vivos, ni me dejarían estar con Raanee, te recuerdo que no les agradaban las personas de color. -
Mencionó Cassandra haciendo que Raanee y Amira reaccionaran con cierta incomodidad, eso no pudo dejarse pasar por Louise, quien volteó un poco por la pena de ese detalle.

- Todas personas tienen sus lados negativos, Amira, Raanee, no se preocupen, no soy como mis padres o como mis suegros, yo nunca rechazaría a las personas por algo como el tono de piel. -


- Gracias. -


- ¿Y si dejamos de platicar de esto y disfrutamos de la cena? -


- Buena idea, hija, ya con más calma podrán platicar sobre esos temas. -



Cassandra y su madre cruzaron sus miradas, como si pidieran una tregua entre las dos, decidiendo hacer caso a las hindúes y empezar a cenar. Mientras la cena y la comida transcurría, Louise no dejaba de pensar en su hija, sin dudas, ya no era esa chica berrinchuda que crío, había madurado bastante, tenía un orgullo similar al propio, luchaba por sus creencias y demostraba a todo momento que era fuerte, era duro aceptarlo, más, cuando Cassy rechazó seguir las peticiones de sus padres por sus sueños de ser nadadora profesional, pero, estaba orgullosa de la mujer que se había convertido, quien diría que esa bebé adorable de mejillas sonrosadas que tuvo a sus catorce años, crecería en esa preciosa y digna Farah.

Al acabar la cena, las cuatro mujeres tomaban algo de vino y disfrutaban de ver en televisión un festival navideño que se realizaba en Japón, aprovechando que Raanee y Cassandra eran políglotas, traduciéndole lo que comentaban en el show.


- Auu… Creo que me iré yendo a la cama. -
Bostezó Raanee acurrucándose en los brazos de Cassandra.- ¿Vamos a dormir, Cassy? -

- Mentirosa, dijiste que aguantarías hasta la media noche, apenas son las once. -

- Por favor. -

- Está bien, mamá, Amira, nos iremos a dormir, espero no te moleste que tengan que compartir la habitación. -


- No me molesta, prefiero eso a quedarme en la sala. -


- Buenas noches, mamá, buenas noches, señora. -


- Buenas noches, Raanee, trata de convencer a mi hija que nos den nietos. -


- ¿Vas a seguir con eso? -


- Hasta que se cumpla. -



La noruega y su novia se fueron a la habitación, dejando a ambas madres a solas, fue Louise quien se puso de pie y tomó la botella de vino y la copa, mirando a su consuegra.


- ¿Nos vamos? No entiendo muy bien el japonés y hace algo de frío aquí. -


- Está bien… ¿Por qué eres así con tu hija? -


- No entiendo tu pregunta. -


- No creo que estés en verdad enojada con ella, de madre a madre, se nota que la quieres. -

- Solamente no quiero que mi hija haga estupideces, mírame a mí, me embaracé de ella a los trece años cuando mi esposo tenía veintidós, cosas así le pasan a las mujeres por confiadas y por no respetarse un poco más. -

- Pero, esa estupidez te hizo tenerla ¿O no? -


- Lo sé… Es difícil, quisiera decirle que me siento orgullosa de lo que ha hecho por si sola, pero, sería darle la razón de que no hacer lo que nosotros creíamos lo mejor para ella, fue lo correcto. -


- Yo creo que mientras sea algo que la haga feliz, es lo correcto. -


- Eres muy relajada para esto, pensé que en tu cultura no estaba bien visto la homosexualidad. -


- No lo está, pero, fue cuando me puse a pensar ¿Qué es primero? ¿Lo que creo o lo que siento? Amo a mi hija por encima de mis creencias, por eso es que acepté sus decisiones. -


- Suena tan fácil.
- Contestó Louise tomando un poco más de vino, entrando ambas al cuarto. - Ambas somos muy orgullosas. -

- Se les nota, sin duda es tu hija. -


- Sabes, siempre soñé a mi hija casada al lado de un buen noble, luciendo como lo que es, la descendiente de un duque.
- Hablaba la noruega sentándose al borde de la cama, cruzando sus piernas. - Siendo una abogada o una burguesa, no esperaba que fuese lesbiana o que le gustara andar haciendo esas cosas tan peligrosas como el snowboarding o surfear. -

- Tampoco esperaba que mi hija tuviese gusto por las mujeres, pero, son nuestras hijas, lo mejor es apoyarlas ¿No crees? -


- No lo sé… Además ¿Qué le hayan de bueno a estar con otra mujer? No me imagino disfrutando del sexo sin un hombre como pareja. -


- También me lo he preguntado, quisiera saber qué es lo que encuentra mi hija al lado de tu hija, que es lo que tanto la tiene feliz, tal vez no sabremos nunca. -


Louise se talló sus ojos al ver como Amira empezaba a quitarse el vestido, quedando con una lencería de encaje color blanca, sorprendiéndose por el gran cuerpo que tenía la mujer, sobre todo, su par de pechos que desafiaban la gravedad y la fuerza de su sostén. Quizá era el alcohol o la curiosidad por lo comentado, pero, algo pensó, algo que nunca creyó que le pasara por su mente, se había excitado por ver a su consuegra.


- Amira, eres una mujer muy bella. -


- Gracias, también tú, cualquiera pensaría que eres la hermana mayor de tu hija. -


- También en tu caso.
- Dijo Louise parándose frente a Amira, acariciando sus hombros y mirándole fijamente con sus ojos intimidantes. - Nunca pensé decírselo a otra mujer, pero, en verdad, eres muy sexy. -

- Louise, me avergonzarás, si tu hija escuchara decirme eso, seguro pensaría que también eres… -


- Debería de ser un poco más como mi hija e importarme poco lo que diga ¿No lo crees?
- Susurró la noruega deslizando las tiras del sostén de la hindú, que le miraba con mucha pena y nervios. - Eres tan suave, tienes un aroma a miel muy impregnado, y a mí, me encanta la miel. -

- ¿Qué estás haciendo? -


- Un experimento… ¿O no te interesa saber que se siente hacerlo con una mujer? -


- Sólo lo decía, no es como si… -


- Y que mejor, que hacerlo contigo, después de todo, estamos juntas en esto ¿O no? Nuestras hijas se aman y queremos saber que es lo que ellos disfrutan de una relación así. -
Hablaba Louise desabrochando el sostén de Amira, cayendo y dejando sus grandes pechos al aire, los cuales, eran acariciados suavemente por la noruega, quien le susurró en los labios. - ¿Acaso me tienes miedo, Amira? -

- Yo…-

- Deberías, porque, no aceptaré que me des un no por respuesta. -






CONTINUARÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA



OAO CHANCHANCHAN
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Sigamos :3



BONUS 2/2



Sin dudas, era diferente, la sensación de la piel suave y tersa de una mujer comparada a la aspereza de un hombre, los aromas, los sonidos, las miradas, el sentimiento de que el placer en verdad era mutuo, bilateral, con un sabor de labios aterciopelados y la indescriptible experiencia de saber que era lo que deseaba la otra, como una conexión de cuerpos nunca antes vivido. Louise mantenía las manos de Amira atadas al respaldo de la cama con los sostenes, degustando su boca con una forma de besar que superaba en lujuria a cualquier beso dado a su esposo, mientras sus manos recorrían la gran figura de la madura morena, apretando esos grandes pechos que se coronaban por unos pezones tan erectos que apuntaban al cielo. La noruega chupaba esos chocolates con un gusto alocado, era de lo más delicioso que había devorado, su palma bajó eróticamente por el vientre de la hindú hasta meterse a su braga, notando la humedad en esa vagina finamente depilada, Amira la miraba con vergüenza, estaba excitada por estar sometida por otra mujer, esa pena incrementó al ver la mirada intimidante de la europea que incrustó dos dedos entre sus labios intimos, empezando a masturbarla.


- No tan fuerte… -


- Estás muy húmeda… Creo que, en el fondo, deseabas probarlo. -


- Pero… Aaa… Sí, sí tú eres quien parece que lo deseaba más.
- Susurró Amira siendo callada por un beso, sintiendo la lengua caliente de Louise en su boca, mientras sus dedos exploraban su interior más rápido.


Louise no lo decía, pero, al saber de la situación de su hija, hizo lo mismo que Amira, intentar conocer un poco de ese mundo, por lo que, inconscientemente, sabía que debía hacer, sus dedos se posaron en los costados de las bragas de la morena, dejándola totalmente desnuda. La hindú cerró sus piernas tratando de cubrir la última de las fronteras, pero la mirada penetrante de Louise bastó para que cerrara sus ojos y separara sus piernas, ofertando sus labios perfectamente carnosos, con color a cocoa clara. Sin poder aguantar más, como leona que era, la europea hundió su boca entre las piernas de ella, quien mordía sus labios para no gemir, la manera en que le practicaba sexo oral aquella mujer era magistral, sobre todo, porque Amira nunca había recibido tal tipo de estímulo, los actos carnales con su esposo eran cerrados al mete saca, al contrario de lo que cualquiera pensaría de una nacida en el reino del Kamasutra. Los suspiros, jadeos y besos entre ambas no paraban, ya no había ninguna prenda entre las dos, las manos de Amira paseaban por las sensuales curvas de la rubia decolorada, quien encontraba un gusto inesperado en masturbarle el ano con sus largos dedos, lo cual hacía que no parara de mover las caderas y arquearse ante tal placer.

Los besos entre labios de abajo iban y venían, en un movimiento que no esperaban fuese tan natural, pero si algo estaba permanente en el acto, era la sujeción de Louise en la nuca de Amira, para poder seguir besándola, esa boca tan adictiva como la droga, una droga que quería más y más. La postura del seis y nueve hizo a las mujeres toparse con un nuevo significado de la palabra placer, al alimentarse mutuamente hasta liberar los jugos privados que se convirtieron en un elixir para saciar la sed de cada una.

Sabrá por cuanto tiempo estuvieron haciendo el amor, hasta que la Luna llena logró iluminar parte de su habitación, dejando ver a una hermosa mujer de piel canela, recostada en el busto de una madura de piel clara, que rodeaba su cabeza y alzaba su mentón para besarla románticamente, sin soltar la copa de vino que se sirvió en la otra mano. Amira le miraba con unos ojos titubeantes, su tez no dejaba que se notara mucho su sonrojo, los ojos de Louise eran tan intimidantes, que sentía que esperaba que hablara algo alusivo a lo que hubo entre las dos.


- Fue… La… La mejor noche que he tenido.
- Susurró Amira mientras sentía los pequeños besos de Louise en su boca, quien soltó su mentón y bajó su mano a las caderas de su consuegra.

- Sí, fue mejor lo que esperaba. -


- ¿No le dirás a nadie de esto, cierto? -


- ¿Quién me crees? -
Dijo Louise tomando de su vino, para dejar la copa y acercar más a Amira al abrazarla y cubrirla con una sábana. - ¿Crees que diré que le fui infiel a mi esposo con una mujer? ¿O qué tuve sexo con la suegra de mi hija? -

- Perdón… Fue una pregunta tonta. -


- No tiene nada de tonto preocuparte por las apariencias, además, no arruinaría nuestras vidas por presumir que disfruté contigo. -


- Gracias… Esto… Nos hace. -


- No somos como nuestras hijas, fue una experiencia, nada más. -
Hablaba Louise frotando el rostro de Amira, jugando con su cabello. - Una grata experiencia. -

- Iba a decir, amantes. -

- Eres una mujer muy atrevida al afirmar algo así, Amira. -

- Lo siento. -


- Adoro lo tímida que te volviste en mis brazos.
- Sonrió la noruega levantando el mentón de la hindú para acariciar su labio con el pulgar.

- Es porque eres muy intimidante en la cama. -


- ¿Qué tal amigas? -


- ¿Amigas? -


- Estamos juntas en esto, nuestras hijas se aman y es mejor que seamos amigas y nos conozcamos mejor, para guiarlas. -


- Juntas…
- Murmuró Amira cerrando los ojos al sentir los besos de Louise en la boca, mientras sus suaves manos recorrían sus caderas.

- Eres una mujer muy bella, tan encantadora, mi hija debería aprender de ti, a ser tan femenina. -


- Creo que están bien así… Louise ¿Me juras que nadie lo sabrá? -


- Nadie. -



Louise besó nuevamente a Amira, acurrucándola en su pecho mientras la miraba fijamente, era la primera vez que sentía atracción por otra mujer, no entendía si era un sentimiento como él de su hija, tal vez, solamente era el momento, la curiosidad o el alcohol, lo que fuese, era agradable.

En la mañana, ambas mujeres se bañaron en la regadera, Amira suspiraba al sentir como la europea acariciaba sus zonas más privadas y besaba su espalda al abrazarla por detrás, sintiendo la piel suave y el agua tibia recorriendo su cuerpo al unísono, entregando nuevamente sus labios a la madre de su nuera, a la suegra de su hija. Era claro, el alcohol, había estado de más como pretexto, a Louise, le encantaba dominar a esa sensual mujer madura, a esa hindú, el tabú de serle infiel a su esposo con una mujer, estar con la madre de la novia de su hija, de hacer lo prohibido, para una señora de clase y de renombre, esa primera vez, sabía a gloria, a libertad.

Tras esa repentina muestra de afecto en la mañana, las dos se ayudaban a cambiar, sabiendo que tarde o temprano una de sus hijas tocaría la puerta, Amira solamente evitaba ver a Louise, la intimaba demasiado, no sabía como mirarla o como mirar a su hija, ahora que sabía que esa mujer la desbarataba, que la convertía en su esclava con una mirada, la noruega lo notó, por lo que le sonrió lo más gentil que podía y acarició su rostro, para tratar de calmarla.


- Trata de estar tranquila, lo que pasó, es un secreto y fuera de aquí, somos consuegras, nada más. -


- Pero ¿Cómo miraré a mi hija? -


- Cómo yo miraré a mi hija, con amor y al mismo tiempo, rectitud, de querer lo mejor para ella, al menos, con esto he comprendido algo. -


- ¿Qué cosa? -


- ¿Me abrochas el sostén?
- Preguntó Louise dándole la espalda, mientras susurraba en un tono casi inaudible. - Entendí, que se puede sentir mucho por una mujer. -


Las dos mujeres bajaron a la sala, Louise se notaba tranquila, sin ser afectada por lo que pasó, eso motivó a Amira para actuar con normalidad, sonriéndole a su hija tras recibir la taza de café para empezar el día.


- ¿Dormiste bien, mamá? -


- Muy bien. -


- ¿Y usted, señora? -


- Llámame Louise, por favor… Y si, dormí más que bien. -


- Oye, mamá, llamó mi viejo, que no te podrá ver hasta el mero treinta y uno. -


- Lo de siempre con este hombre… ¿Sabes qué? No importa, sí es así, ese día nos veremos. -
Habló Louise cruzando sus piernas mientras tomaba el café, volteando a Amira. - Amira ¿Tienes algo que hacer estos días? -

- Pensaba quedarme aquí hasta el treinta y volver el treinta y uno con mi familia. -


- Hija, consígueme dos boletos de primera clase para viajar a Sicilia, iré a la playa por estos días. -


- ¿Dos boletos? -


- Sí, para Amira y para mí ¿Qué opinas, Amira? ¿No quieres viajar un poco y divertirte? Seguro que te aburres en casa, más con tantos hijos y nietos que cuidar.
- Sonrió la europea tomando por sorpresa a la hindú.

- Bueno, si es algo muy tenso, pero… -


- No tiene nada de malo darnos unos días. -


- Louise tiene razón, mamá, conociendo a mis hermanos, te dejarán cuidando a mis sobrinos mientras ellos salen a festejar.
- Dijo Raanee sin saber en que lío metía a su madre.

- Tu hija lo dice todo, vamos, Cassandra ¿Qué estás esperando? Consígueme un vuelo para la tarde. -


- ¿Y a ti que mosco te pico? -
Pensó Cassy notando algo rara a su madre, sacando su Smartphone para ver lo del vuelo. - Un momento ¿Desde cuando mi mamá se hizo tan amiga de mi suegra? ¿Y si planean algo en ese viaje? -


Amira estaba tratando de ocultar su pena mientras miraba a Louise, que volteaba a otro lado al beber elegantemente su taza de café, teniendo una tenue sonrisa. Tenía razón en una cosa, quería darse unos días para liberarse de todo, antes de volver a la rutina, y que mejor, que tener nuevas experiencias, con su nueva “amiga”.








:3 Chanchanchan.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
:3 Y acabamos con este especial.




Cassandra y Raanee miraban películas en la sala de su casa, que estaba tan cálida a pesar de los tiempos de invierno, que estaban en bragas y playeras. Como se sentían tan a gusto, la noruega había permitido darse un espacio en sus estrictas dietas para dejar que hubiera un poco de pizza y algo de refresco, lo suficiente para saciar su apetito, pero poco para que no terminaran con unos gramos de más, después de todo, era una profesora que tenía que dar el ejemplo.

Mientras la película acababa y la hindú buscaba el control para poner otra, dejando ver su precioso trasero con la tanga blanca que usaba, la noruega aprovechaba para tomarle fotos a su novia y pensar en los días que tuvieron la visita de sus madres, así como el repentino abrazo de su mamá y escuchar de su voz que se sentía orgullosa de sus logros, que, aunque no era lo que ella esperaba para su hija, sin dudas, demostró su valía.


- Raanee, gracias. -


- ¿De nada?
- Pregunto la hindú acomodándose mientras su novia le miraba fijamente.

- Por lo de mi madre, nunca esperé escuchar de ella que se sentía orgullosa de mí, fue algo especial. -


- Tú me ayudaste a llevarme mejor con mi mamá, quería hacer lo mismo. -


- Por eso te agradezco.
- Sonrió Cassy abrazando a su novia.

- Lo que me sorprende es que nuestras mamás se hicieron muy amigas, recuerdo que me dijiste que tu mamá era muy difícil de tratar. -


- Sí, no le conozco muchas amistades, pero, creo que es por el tipo de mujer que es tu mamá. -

- ¿Tipo? -

- Así es, tu madre es una mujer muy elegante, refinada, de clase, prudente al hablar y es sincera, cualidades que mi mamá se fija mucho en las personas, lo que sí es raro es que tu mamá es alguien muy sencilla en comparación a la mía, pero aún así, congeniaron. -


- Tal vez, por ser consuegras ¿No crees? -


- Mmm… No lo sé, incluso podría pensar que son demasiado amigas.
- Dijo Cassy rascando su mejilla y frunciendo un poco su mirada.

- ¿Qué estás pensando? -


- No lo sé, algo me huele mal. -


- ¿Se estará acabando el gas? -


- No me refiero a eso. -
Contestó la noruega llevando su mano a su mentón, pensando las cosas. - Juro que pude ver que mi mamá rodeó el trasero de Amira cuando subían al avión, no, no creo que mi mamá hiciera eso, sería hipócrita de su parte reclamarme que soy lesbiana y ella tenga también gusto por las mujeres. -

- Cassy. -


- Oh, perdón, me quedé pensando. -


- ¿Pensando en qué? -


- En el motivo tras la repentina relación tan amistosa de nuestras madres. -


- Te lo piensas mucho ¿No crees? ¿Y sí sólo se cayeron bien? -


- Mm… Conociendo a mi madre, debe de haber algo más… -


- Hablando de ellas. -
Dijo Raanee al escuchar su celular y ver que era el número de su mamá. - Hola, mamá ¿Cómo la estás pasando en Sicilia? -

- Bien hija, hemos disfrutado mucho estos días… ¿Podrías poner el altavoz? Ocupo platicar con Cassandra. -


- ¿Conmigo? -


- Sí, tu mamá está algo indispuesta, ahorita está dormida. -


- ¿Le pasó algo? -


- No, no le pasó nada, es algo repentino, ayer, empezó a sentir algo de náuseas y otros síntomas que me hicieron sospechar algo, le dije que se hiciera una prueba y… Felicidades, Cassy, serás hermana. -


- ¿Qué? Espera un minuto ¿Me estás diciendo que mi mamá está embarazada? -

- Es muy pronto para decirlo, pero, compramos la mejor prueba de embarazos que hay, además, empezó a gritar molesta, diciendo que a tu papá se le había olvidado ponerse su implante anticonceptivo. -


Cassandra se quedó estática, todo el tiempo había pensado que sus padres habían aprendido la lección y se hicieron alguna cirugía para evitar tener más hijos, pero, saber que no era así y que era posible que su madre estuviera embarazada, era una enorme sorpresa.


- Ya que se despierte le diré que te llame. -


- Está bien. -


- De nuevo, felicidades, Cassandra, serás hermana mayor. -


- Sí. -



La llamada acabó y Cassandra se recargó en el sofá, mirando el techo, no podía creerlo, de nuevo su madre la sorprendía con algo totalmente inesperado, pero, el hecho en cuestión no era nada malo, solamente pensar en que si era cierto, tener un hermano le daría la facilidad de no ser la única presionada para tener familia, era como si el karma hubiera hecho que su mamá fuese la que tuviese el bebé que tanto quería.


- ¡Si! ¡Seré hermana!
- Brincó Cassandra en el sofá, sorprendiendo a Raanee por su alegría.

- No pensé que lo tomaras tan bien. -


- Pero si es perfecto, Raanee. -
Dijo la noruega tomando las manos de su novia para que se parara y brincara. - ¡Al tener un hermano, ya no me enfadarán con tener un bebé o hijos! -

- Es cierto, no lo pensé así. -


- Sin dudas, será un gran año nuevo. -



Cassandra abrazó con fuerza a su novia, besándola por la alegría de pensar que todo iba bien, se reconciliaron con sus madres, un bebé en camino le quitaba un peso de encima y estaban muy enamoradas, sin dudas, tener la paciencia de Dios le daba por fin sus recompensas.








:3 Les deseo un feliz año nuevo, como a Cassy y Raanee.
 

Merry Yuri X-mas~
Moderador

Offline
Jajaja, aunque todo salió bien para Cassy y Raanee, no puedo evitar pensar en el trauma de tener un hijo después de tantos años. Y ¡yuri de consuegras! <3
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

Registrado
26 May 2016
Mensajes
6,033
Offline
Jajaja, aunque todo salió bien para Cassy y Raanee, no puedo evitar pensar en el trauma de tener un hijo después de tantos años. Y ¡yuri de consuegras! <3
:d ¿Qué opinas de estás mujeres? ¿Amigas con derechos? ¿Amantes? Jaja
XD Creo que por eso se molestó Louise, no esperaba salir embarazada a esa edad y todo por descuido de su esposo (Mira que conozco a una maestra que tuvo su primera y única hija a los 43 owo y si tuvo complicaciones, pero era porque no se cuidó físicamente y pues vemos que Louise 7w7 está bien cuidada)
 
Arriba Pie