+18 Legend Chronicles. Arco 6. Capítulo 84.

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Hola a todos, he decidido resubir este fic que había empezado a escribir desde el 2007. Le he hecho muchas modificaciones, como cambio de estilo de escritura, hasta hilar muchos puntos que me habían quedado en el aire -eso incluye cosas en la historia que no me gustaban,

Esta historia es un crossover, aviso de inmediato.

Espero les guste a los que recién comenzaran a leer la historia, y antes que todo, debo disculparme por lo largo que pueden llegar a ser algunos capítulos.

Espero disfruten la lectura.

_________________________________________________________________________________________

Capítulo 1: "La fiesta de bienvenida"

Ya había finalizado la liga Sinnoh, y Ash, bueno, terminó dentro de los ocho mejores entrenadores dentro de la conferencia Lirio del Valle, y en estos mismos instantes se encuentra en Pallet Town "celebrando" su buen paso por Sinnoh, por qué digo "celebrando" se preguntaran, bueno, ésta es la historia que les contaré.

Ya era de noche y Ash, Misty, Brock, May, Max, Drew, Dawn, y sus Pokémon; la madre de Ash, Delia; el profesor Samuel Oak, Tracey, Gary, y las hermanas de Misty, Lily, Violet y Daisy, estaban en el patio trasero de la residencia Ketchum celebrando el paso de Ash por Sinnoh, pero algo estaba por pasar en esa jornada nocturna, algo que los marcaria de por vida. Todos se divertían bailando y conversando, menos una persona, que estaba sentada una silla, cerca de la comida, tragando como salvaje.

—Esfta deligiosho tofo — decía May con la boca llena y sin parar de meter comida en su boca, con suerte, masticando.
—Ya deja de comer como loca, sino te vas a… — comenzó a decir Max, su hermano menor, intentando advertir las consecuencias, sin éxito.
—Cof, cof, cof, me ahogo… — comenzó a quejarse May, poniéndose muy roja, sin poder respirar.
—Atorar — dijo Misty, llegando a la mesa, terminando la frase de Max — May, eres peor que Ash — le reclamó, alcanzándole un vaso de bebida.
—Jejejeje ¿tú lo crees? — Dijo May algo sonrojada, rascando su mejilla derecha.
— ¿Por qué te demoras tanto con las bebidas? — Se acercó de sorpresa el festejado algo fastidiado — ya llevo mucho tiempo esperando.
—Es que no encontré bebidas, ya se habían acabado — concluyó Misty, algo inquieta, tal vez, por la actitud de Ash.
—Además, tuvo que ayudar a mi hermana a que no se parezca a ti ¿verdad hermanita? — Le dijo Max a su hermana con una mirada burlona.
— ¡Ah, tú cállate! — Se quejó la aludida, desviando su mirada del grupo — además solo me atoré con un poco de comida.
—Como sea — terminó de decir Ash y dirigiendo su mirada a su amiga peli naranja, finiquitó — ¿Nos vamos? — Y se retiró bastante fastidiado, tal vez haya sido por la situación, o por otra cosa.
— ¡Ya voy Ash! — solo tomo los vasos con el refresco, y con algo de prisa, lo siguió.

Esa noche era perfecta en Pallet Town, pero…
— ¿Está temblando, o es mi imaginación? — preguntó al aire May, esperando la confirmación de alguien, sintiendo algo raro.
—No sé de qué hablas May, yo me voy con los demás — y sin prestarle mucha atención a lo que dijo su hermana, Max se retiró.
—Está bien Max, yo me quedo aquí un rato más — y también, sin prestarle mucha atención, continúo comiendo.

Pero de un segundo a otro, un gran movimiento comenzó, a lo que May, solo atino a reaccionar, no de una forma tan formal.

—¡Ah! — El grito llamo la atención todos — ¡está temblando! — solo atino a aferrarse a la silla como podía.

Todos los presentes se la quedaron viendo, hasta que la peli castaña cayó al suelo, y terminando el movimiento, muy molesta por los causantes de tal acto.

—¡Ustedes dos, vengan acá, esperen a que los agarre! — comenzó a gritar furiosa, correteando a los Pokémon causantes de tal acto, sin mucho éxito.

Aquel "movimiento" había sido provocado por unos látigos cepa de dos Pokémon hierba, el Bulbasaur y Bayleef de Ash, que se habían puesto a jugar con las patas de la silla, solo con la intención de que May se levantara, una broma que a May no le gusto para nada. No solo por la vergüenza que pasó en frente de todos, ya que estaba bebiendo su refresco, todo el contenido cayó sobre su polera veraniega, pegándose está a su cuerpo, dejando poco a la imaginación de cualquier hombre, aparte de la dura caída, que le provocó bastante dolor; la escena era un tanto graciosa, para los espectadores claro, pero está termino gracias a su amigo y rival.

—Masquerain, usa polvo de sueño sobre Bulbasaur y Bayleef — ordenó Drew a su Pokémon.

Esto provocó que los Pokémon se fueran al país de los sueños casi al instante, y despertados de inmediato gracias a los gruñidos de May, quién no esperó para regañarlos.

— ¿Por qué me molestan? — les preguntó May, ya menos molesta a los Pokémon, buscando una respuesta.
—Vamos May, solo trataban de animarte — decía Ash entre risas, intentando calmar a May — No sabían que estabas descansando — pero la risa termino, quedando el joven mirando el húmedo resultado de la broma — pero mira como quedaste.

May solo se miró, observó a los demás, pero muy en especial, a los que estaban cerca de ella, Ash y Drew, se volvió a mirar, pero esta vez detalladamente, y pasando de la calma a la vergüenza, dándose cuenta de su actual estado.

—¡Ah! — Gritó con mucha pena, tapándose con sus brazos sus pechos — ¡Miren a otro lado, pervertidos, ya veo por qué se acercaron a ayudarme! — les gritó furiosa.

Sin entender la situación, a lo mejor, por qué no les interesaba, o eran ingenuos, o las dos cosas, no atinaron a reaccionar a la petición razonable de May, pero después de unos segundos, se dieron cuenta del hermoso paisaje, pagando con un golpe fuertísimo a cada uno.

—¡No tenían por qué quedarse mirando tanto tiempo! — gritó al aire muy molesta, mientras se dirigía al interior de la casa de Ash.
—¡No tenías que ser tan ruda, fue solo un comentario! — comenzó a gritar Ash, muy molesto por la actitud de su amiga.
—¡Es cierto! — Finiquitó Drew, añadiendo un comentario, tal vez, no muy oportuno — aun así, te veías muy bien con esa polera — finiquitó con un todo bastante picarón.
— ¿De verdad? — preguntó simulando ternura, a lo que Drew solo asintió — ¡Pues esta será la última vez que lo podrás ver, idiota! — le gruño con malicia, terminando la discusión.

Entro a la casa, no sin antes, dar un fuerte portazo, dejando perplejos a todos los presentes.

—Dejémoslos solos, mientras tanto… — dijo Brock, solo para dar media vuelta, y sacar lo mejor de él, hacía las hermanas de Misty — ¿Alguna de estas tres bellezas quiere bailar la siguiente pieza? — decía como todo un Romeo, tomando la mano de Daisy en especial, pero en realidad, quería con las tres.
— ¡Lo dudo mucho, pero si quieres quedar de una pieza, será mejor que te alejes de ellas, Romeo! — le sentenció Misty, ofuscada de su repetitivo y masoquista actuar, llevándoselo de una oreja, literalmente.
—¡Ta gueno! — dijo entre quejidos, y muy adolorido.

Mientras todo intentaba volver a la normalidad, un trio conocido, dos de traje blanco con una R roja en su polera y peto correspondientemente junto con un gato parlanchín, Meowth, espiaban la residencia, observando todo lo que sucedía en el patio, teniendo a la vista la comida y los Pokémon que había, pero haciendo hincapié a la comida.

—Esa tropa de bobos no se imagina que estemos aquí espiándolos ¿y cuál es el plan para robarse a Pikachu? — preguntaba Jessie sin quitar la mirada de su objetivo.
—No lo sé, yo creía que el chimuelo tenía un plan — comentó James, mirando al felino, buscando una respuesta — canta chimuelo.
— ¡De que me hablas, no me sé ni la Macarena, yo creía que Jessie tenía un plan! — comentó Meowth, ahora mirando a Jessie, buscando una respuesta, si es que existía una.
— ¡Par de inútiles! — Les gritó — que bueno que tienen un cerebro como el mío en el equipo — celebró muy engreída la pelirroja.
—Ay si tú chucha ¿entonces cuál es el plan? — preguntó James, dudando de la calidad de su plan.
— ¿Salir volando como siempre? — preguntó inocentemente Meowth, haciendo que los dos recibieran un golpe en la cabeza, los que se escucharon, pasando desapercibidos.
—Esto es lo que haremos… — comenzó a explicar Jessie su "maravilloso" plan con mucho entusiasmo.

Después de tal confusión y rabieta, May volvió con su nueva muda de ropa, esta vez con una polera manga corta de color verde y sin su habitual pañoleta en la cabeza, (el vestuario de todos corresponden al de la saga DPp), y el primero en acercarse, fue Ash, junto a Bulbasaur y Bayleef, a darle una disculpa por el mal rato pasado, aceptándolas con una sonrisa, pese a todo, conocía a su amigo, y seguido de ellos, Drew, el sí más consciente por lo sucedido, pero sin darse cuenta, ni May ni Drew, fueron sacados de golpe del lado de Ash, quedando desconcertados por lo sucedido.

—Aquí estamos transmitiendo en directo desde Pallet Town, para entrevistar a Ash Ketchum, uno de los finalistas de la liga Sinnoh, quien quedo dentro de los ocho mejores en la conferencia Lirio del Valle — anunciaba una reportera, tomando a Ash del hombro, haciendo que este último también mirara hacía la cámara, sin entender que sucedía.

Todos al percatarse de esto, corrieron a "robar" cámara, atravesándose todos, peleándose el aparecer en televisión, presumiendo que eran sus amigos, compañeros de entrenamiento, quienes lo ayudaron a llegar a donde estaba, que era su madre (y sin ninguna pena lo dice Delia), y un sinfín de palabrería que no se entendía, pero lo primordial era entrevistar a Ash, por lo que después de terminar por ignorar a todos, quienes se retiraron frustrados sin su minuto de fama, los periodistas empezaron su entrevista en directo, para todo el país.

—Sr. Ash Ketchum, cuéntenos a todos los aficionados ¿Cuáles son sus impresiones sobre de su última competencia? — preguntó la periodista.
—Bueno — comenzó a decir Ash, con algo de pena — yo diría que aprendí mucho en la liga, fue una competencia muy dura, aunque me hubiera gustado haber llegado a la final — pero lo último lo dijo muy entusiasmado — pero me entretuve mucho, y conocí a distintos tipos de entrenadores y sus estrategias en combate.
—Pero en su último combate usó a Pikachu contra un Bellsprout, ¿No cree usted que debió organizar mejor su equipo? — le preguntó la periodista, intentando cuestionar sus habilidades como entrenador.
—Creo que si — contestó algo nervioso el entrevistado — pero yo no me guío en el tipo de Pokémon, sino en mis corazonadas — dijo con mucha seguridad.
—¡Por eso siempre pierde! — todos gritaron al unísono, a coro, y sin titubear.
—Gracias por el apoyo — respondió Ash, después de perder el equilibrio por el apoyo de sus conocidos, mirándolos de reojo.
—¡De nada! — agradecieron, sonriendo, mientras la periodista solo veía la escena algo nerviosa, mientras sacaba una libreta de su bolsillo.
—Veo que tiene Pokémon como Cyndaquil, Infernape, Noctowl — decía mientras revisaba sus apuntes — hubiese podido ganar con Pokémon así, ¿Por qué uno eléctrico?
—Ya le dije, mis competencias son más por corazonada que por tipo — dijo Ash, insistiendo en su anterior respuesta.
—Sr. Ketchum, gracias por su tiempo, y esta ha sido la entrevista con el entrenador Ash Ketchum, adelante estudios — y una vez terminada la entrevista — listo, ahora ve a hacer una toma a los Pokémon y nos vamos para editar la entrevista.
—Ahora mismo jefa — respondió al acto el camarógrafo.

Mientras filmaban a los Pokémon de Ash, otros periodistas llegan al lugar de los hechos, pero a estos periodistas no les importaba mucho el que Ash haya llegado tan lejos en Sinnoh, sino que…

—Es usted Ash Ketchum ¿verdad? — preguntó la periodista recién llegada.
—Claro — afirmó algo curioso — ¿Qué necesita?

Mientras tanto, los demás solo veían a algo de distancia, el momento de Ash y los medios.

—Solo espero que no se le suban los humos a la cabeza — comentó la peli naranja algo preocupada por el joven.
—No te preocupes Misty, se lo tiene ganado, además, se ha hecho muy famoso y popular en la región Kanto.
—El profesor tiene razón, además si se le suben los humos a la cabeza — le comentó May a Misty, pegándole con el codo en el brazo, guiñándole un ojo — después se los bajamos — y una mirada muy picarona — ¿verdad?
—Sí, tienes razón — le contesto también, con un tono bastante burlesco y picarón.

De pronto, un grito retumbó en el lugar, había sido Ash, por al parecer, una pregunta que le formularon; lo vieron paralizado, nervioso, rojo como tomate, la pregunta lo había tomado totalmente desprevenido. Una vez terminaron las filmaciones los primeros periodistas, comenzaron a alistarse para irse, pero no sin darse cuenta antes, de la presencia de, para ellos, conocidos colegas, que no estaban exactamente ahí para conocer los logros como entrenador de Ash, sino que solo estaban para incomodar al joven entrenador, por lo que fueron a expulsarlos. Mientras todos veían la escena, Noctowl se percata que un globo con forma de Meowth se acercaba desde el sur, lanzando una red para poder llevarse la comida y a los Pokémon, pero con más ansiedad la comida. Ya una vez bien "envueltos" la comida y los Pokémon, se prepararon para largarse raudos; ahora, nadie se percató de los sucesos, por causa del revuelo que había, fuera del somnífero aplicado a los Pokémon, fue un trabajo rápido y limpio, después de muchos años, todo era perfecto, o al menos eso parecía.

— ¡Espeon, ataque de estrellas al globo! — un sujeto de capucha color café, y rostro tapado por esta, junto a, al parecer, su Pokémon, atacaron el globo, reventándolo, lo cual provoca que cayera hasta el suelo el equipo Rocket; por causa de la explosión y caída, era imposible que no llamara la atención, por lo que todos solo dieron vuelta, y notaron que ni la comida ni los Pokémon se encontraban en el lugar.
— ¡Los Pokémon, no están! — gritó Ash, alarmado por la situación.
— ¡Tampoco la comida, bua…! — May solo atinó a hacer escándalo y ponerse a llorar — ¡cómo se atreven, me las pagarán! — remato pasando del llanto a la ira.
— ¡El Equipo Rocket! — concluyeron Misty y Brock al unísono.

Mientras los demás recién se percataban de lo sucedido, él o la recién llegado/a rescataba a los Pokémon secuestrados.

—¡Espeon, usa corte para romper la red! — al tiempo que el Pokémon rompía la red, los Pokémon despertaron, y tan solo vieron al equipo Rocket, se pusieron en guardia.
— ¡¿Qué sucede aquí?! — el grito de Ash llamó la atención no solo de los ladrones, también del misterioso.
—¡Los tarugos! — dijo el trío, sorprendido.
—¡ ¿Ustedes otra vez, acaso nunca se cansan?! — Misty les increpó, cansada de sus apariciones, muy irritada.
—¡Ellos trataban de robarse sus Pokémon! — les exclamó el misterioso, indicando a los Rocket.
— ¿Y tú quién eres? — preguntaba Brock, muy intrigado por la identidad del encapuchado.
—¡Eso no tiene importancia ahora, Espeon, ataque rápido! — respondió la sospechosa, eludiendo cualquier pregunta.
—¡ Tiene razón, Pikachu, tacleada eléctrica! — exclamó Ash, ordenando con prisa a su Pokémon.
—¡Luego nos dirá quién es — acotó Gary, igual de curioso — Umbreon, ataque Rápido!
— ¡Lo mismo digo, Pidgeot, velocidad Extrema! — se escuchó de un entrenador arriba de un Pidgeot, que apareció a una gran velocidad.
—¡Wobbuffet, contra—ataque! — justo a tiempo ordenó Jessie a su Pokémon, provocando que todos los ataques se devolvieran, dañando bastante a los Pokémon ofensivos.

Y comenzaron a decir su lema, como siempre.

Jessie: ¡Disculpen no habernos presentados, pero los vimos en problemas!
James: ¡Pero en el estado que están, es mejor que teman!
Jessie: ¡Una maldad tan vieja como el espacio!
James: ¡Que se hará y no despacio!
Meowth: ¡Por supuesto!
Jessie: ¡Para denunciar los males de la verdad y el amor!
James: ¡Y extender nuestro reino hasta el Mapocho!
¡Jessie!
¡James!

Pero alguien no quiso esperar el final.

—Pero que pérdida de tiempo, desaparezcan, Pidgeot, viento cortante — dijo de muy mal genio el recién aparecido; al parecer, no tenía mucha paciencia, y menos con los payasos.
— ¡Parece que a alguien no le gustan los discursos! — comentó la peli naranja algo asustada y nerviosa.
— ¿Algún problemas con eso? — le preguntó a Misty, sin apocar su mal genio — sal Venusaur, rayo solar — lanzó su pokébola, y apareció el Pokémon hierba, ordenando con la misma calma y genio; la combinación de ataques fue suficiente para derrotarlos.
—¡Nos mandaron a volar para variar! — se escuchó decir de ellos, solo quedando de su despedida, una estrellita en el cielo.

En ese mismo instante, comenzó un movimiento sísmico fuerte, corto y seco, de algunos 10 segundos, algo muy extraño.

—¡ ¿Qué fue eso?! — gritó May bastante asustada.
— ¡Un temblor ¿qué otra cosa iba a ser?! — le respondió su hermano irónicamente.
—¡Ya lo sé! — Le gritó algo furiosa y asustada — Lo que quiero saber es porque fue tan corto.
—Es cierto — comentó el profesor Oak muy serio — Es muy raro, vayamos al laboratorio, allá podremos saber sobre el temblor.

Dicho y hecho, llegaron rápidamente al laboratorio, primero entro el profesor, pero antes que los demás entraran, los desconocidos intentaron entrar primero, lo que Ash, muy desconfiado, impidió.

—¡Esperen ustedes dos — les preguntó muy desafiante a los desconocidos, tapándoles la entrada — ¿me podrían decir quiénes son?!
— ¡Ash, como siempre con tu tono desafiante! — le dijo la primera persona, con un tono burlesco.
—Es cierto, Growlithe viejo, no aprende trucos viejos — dijo la segunda voz, pero más serio que otra cosa.
— ¡Eso es cierto! — exclamó Misty muy burlesca, mirando al aludido de reojo.
—¡ ¿Qué insinúas con eso Misty?! — le gritó molesto.
—Nada — le devolvió la peli naranja, desviando la mirada — bueno el punto — intentando cambiar la conversación — ¿Quiénes son ustedes?
—Misty ¿Qué ya no me recuerdas? ¡Tara! — y quitándose la capucha que le ayudaba a cubrir su identidad, se deja ver ante todos, una chica de aproximadamente unos 14 años, de cabello morado y una blusa de color rosa, esta chica era Sakura de Ecruteak.
—¡Lo mismo digo, Sakura! — mientras el otro misterioso también se liberó de su prenda, dejando al descubierto un joven de la misma edad de Ash y Gary, de cabello negro, de estatura media, con polera blanca y chaqueta café, su nombre era Satoshi.

Satoshi también es un entrenador de Pallet Town, fue quien se llevó al Bulbasaur, el mismo día que Ash y Gary comenzaron su viaje.

—¡Sakura, tanto tiempo que no te veía — gritó Misty muy emocionada, directo a abrazarla — te extrañaba — para luego desviar la mirada en dirección al Pokémon psíquico — hola Espeon, ¿cómo han estado?! — el Pokémon la saluda con un gruñido.
—¡Yo también te extrañaba — Sakura se separó un poco de su amiga, solo para observarla — los vine a ver cuándo me entere de lo de Ash, y quisimos venir a compartir con todos!
—Sakura también ha ganado muchas competencias en Kanto y Johto, en la conferencia Índigo quedó dentro de las mejores cuatro, y en la conferencia Plateada quedó en segundo lugar — dijo Satoshi con mucha seriedad.
—¡ ¿Eso es cierto?! — Le gritó la líder de Cerulean con mucha emoción y admiración, pero no se había dado cuenta del todo de la presencia de Satoshi, por no decir, lo había ignorado — Oh, disculpa Satoshi, aun no te he saludado ¿cómo has estado? — preguntó muy avergonzada.
—Primero — comenzó a hablarle muy molesto — no me gusta que insinúen que soy un mentiroso, segundo, por fin te acordaste que estoy aquí, y tercero, me ha ido mejor que a cualquiera de ustedes, gane tanto la conferencia Índigo, como la conferencia Plateada, en las mismas en que participó Sakura.
—¡Jejejeje, lo siento! — Le dijo muy apenada Misty, para luego susurrarle a Sakura — ¿sigue siendo igual de gruñón?
—No sigue siendo igual, solo espera y lo veras — le comentó en susurro a su amiga, muy feliz.
— ¿Qué tanto susurran? — preguntó el aludido, regañándolas.
— ¡Nada, no te preocupes! — las dos jóvenes le respondieron algo nerviosas.
— ¿Satoshi, y que vas a hacer ahora? — preguntó Ash, muy curioso del siguiente paso de su amigo.
—Hasta ayer tuve batallas, pero todas las gano sin problemas, si no encuentro rápido un buen retador, creo que descansare por un año, sin peleas — respondió sin problemas, algo somnoliento.
— ¡¿Y qué tal una batalla contra nosotros?! — le desafiaron, tanto Ash como Gary, al unísono a Satoshi.
— Un desafío doble, interesante — les respondió muy desafiante y muy confiado — muy bien, será una batalla doble, los dos contra mí ¿De acuerdo?
— ¡Está bien! — Ash acepto muy emocionado y el desafió.
—Por mi está bien — dijo Gary, también aceptando las reglas.
—Le avisare al profesor para que venga a ver la batalla — el joven Max entró corriendo al laboratorio, muy ansioso.

Terminando sus saludos, se dirigieron al patio trasero, lugar perfecto para una batalla, gracias a su amplio espacio. Mientras tanto, en el laboratorio de investigación del profesor Oak.

— ¿Encontró algo profesor? — Tracey preguntó muy intrigado.
—Creo que sí — comenzó el profesor a explicarle lo que veía a su asistente — algo o alguien, no sé cómo ni por qué, despertó a Groudon y a otros Pokémon legendarios que deberían estar dormidos u ocultos — comentó muy preocupado y desconcertado.
—¡Profesor — gritaba Max, mientras entraba corriendo al laboratorio — habrá una batalla de practica entre Ash y Gary contra un tal Satoshi!
—¡ ¿Qué dijiste?! — Exclamó muy alarmado el profesor — es raro que Satoshi venga por estos lugares, él es muy fuerte y solo viene por asuntos importantes.
— ¿Qué tan fuerte es? — preguntó ingenuamente el joven de anteojos.
—En vez de, según él, "perder el tiempo" en competencias, se ha enfrentado a la elite four, y ha salido triunfante sin perder un solo Pokémon, inclusive al mismo maestro de dragones Lance.
—¡ ¿Eso es cierto?! — preguntó muy impresionado el joven.
—Ni mi nieto ni Ash tendrán posibilidades ni siquiera de poder tocarlo, el usa el ataque como defensa, y viceversa, es más que un maestro, es un artista de las batallas Pokémon.

Mientras tanto, en el patio trasero del laboratorio de investigación, todos le echaban porras a Ash y a Gary, menos Sakura, que pareciera saber el resultado del combate.

—¡Animo chicos! — gritó Misty muy emocionada.
—¡Ustedes pueden, ánimo! — también gritó May, con mucho entusiasmo.
—Ese engreído no podrá contra Ash y Gary, ya van a ver — comentó Dawn muy confiada del resultado.
—Eso habrá que verlo — comenzó a comentar Drew, más que nada, emocionado por la batalla en si — aunque debo decir que la dupla Ash/Gary es muy interesante.

Ya en el campo de batalla, estaban los entrenadores en sus posiciones y Brock, como árbitro.

— ¡Esta será una batalla doble entre Ash y Gary contra Satoshi a dos Pokémon, quien debilite los dos Pokémon de su oponente, será el vencedor!
—Yo mostraré primero mis Pokémon, para que tengan más posibilidades de ganar — dijo muy confiado Satoshi, tomando dos pokébolas, lanzando las al campo de batalla — ¡Butterfree, Ninetales, a divertirse! — de las pokébolas salen una mariposa morada con alas de color blanco con líneas negras, y un curioso zorro de nueve colas, de un pelaje dorado y ojos rojos, muy hermoso.
—Es increíble que aun entrene a los mismos Pokémon que capturó cuando inicio su viaje, y se ven muy bien cuidados — comentó Misty muy sorprendida.
—¡Qué hermosos Pokémon! — gritó la coordinadora de Hoenn, embelesada de los Pokémon.
—Y se ven de un muy alto nivel, esto será interesante — comentó Drew, esperando el combate ansioso.
—¡Los Pokémon Ash y Gary son más fuertes que ellos, ya verán! — comentó Dawn, muy emocionada y muy segura de sus palabras.

Ash y Gary se preparaban para la batalla, eligiendo a sus Pokémon.

—¡Pikachu, tú vas! — Ash miró a su Pokémon, quien asentó y se paró en el campo de batalla.
—¡Ve Blastoise! — Gary tomó y lanzó su pokébola, apareciendo el Pokémon marisco, listo para la batalla.
—Ja, qué predecible — comentó seco, y de forma irónica.
—¡Veremos si lo que te vamos a hacer lo puedes predecir! — le dijo Ash, de forma muy desafiante, confiado de su victoria.
—¡Empiecen! — con eso, Brock dio por empezada la batalla.

¿Quién será el ganador de esta batalla? ¿Qué le habrá preguntado la reportera a Ash que se quedó en la luna? ¿Qué fue lo que provocó exactamente el pequeño terremoto de extrañas características? Todo esto y más en el siguiente capítulo.

Continuará…
 
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Capítulo 2: "Las consecuencias de un desastre inexplicable"

En la región Johto, en la torre Latón, se empezaron a sentir sonidos de cascabeles, en esa ciudad, dónde se encuentra la torre, se conoce la leyenda de Ho-oh, el ave del arcoíris; se dice que, si comienza a sonar estos cascabeles, habrá que esperar la llegada del espíritu de los vientos del norte, más conocido como Suicune, ya que su aparición significa el regreso de Ho-oh, pero para sorpresa de los ciudadanos de la ciudad del arcoíris, aparecieron Raikou, Entei, Suicune y el mismísimo Ho-oh, que luego de su fugaz aparición, se dirigieron en dirección al este.

Mientras en la región Hoenn, había fuertes marejadas y lluvias, pero inexplicablemente, también hacía mucho sol y calor a ratos en toda la región, fuera que, muchas personas vieron a un dragón verde surcando los cielos a una gran velocidad en dirección al noreste.

Y en el archipiélago Naranja, las islas de los titanes del hielo, trueno y fuego, se preparaban para algo, al igual el guardián de los océanos.

Mientras en algún lugar del mundo, un ser de dos metros de altura, de color blanco y morado en su vientre, miraba el cielo, contemplando, según él, un futuro desastre.

Volviendo al epicentro de la acción, en el laboratorio de investigación de Oak, el profesor estaba intentando esclarecer las causas de todos estos fenómenos, junto a su ayudante Tracey.

—Debo informar acerca de todo esto a los demás — decía el profesor, mientras buscaba en su libreta de teléfonos, los números de sus colegas.

— ¿Cree que también estén sucediendo extraños fenómenos en otras partes del mundo? — preguntó Tracey muy preocupado.

—A lo mejor, pero es mejor preguntarle a Satoshi, él debe saber más de lo que está sucediendo.

—Ahora está teniendo una batalla de práctica con Ash y Gary, será mejor que vayamos — recordó el asistente.

—Tienes razón, vamos — dejaron el trabajo que hacían, para dirigirse al patio trasero del laboratorio.

¿Obtendrán alguna respuesta satisfactoria? Mientras tanto, una batalla está a punto de comenzar, pero no es una batalla cualquiera como todos piensan.

—¡Comiencen! — con esto, Brock dio por iniciada la batalla.

—Ninetales, excava, Butterfree, velo sagrado — ordenó Satoshi a sus Pokémon, muy serio.

Estos movimientos dejaron a todos sorprendidos, Satoshi desperdició su oportunidad de atacar, pero Sakura ni se inmutaba, como si supiera el plan de Satoshi.

— ¿Qué estará planeando? — preguntaba Misty muy intrigada y extrañada.

—Debió atacar inmediatamente, ya que los tipos de Butterfree y Ninetales están en su contra — comento Drew, también muy confundido por la estratagema.

—¡Se los dije, es solo un hablador! — gritó Dawn con un tono burlesco y una mirada de burla.

— ¿Por qué mejor no miran y después opinan? — comentó Sakura, sin despegar la mirada del campo de batalla y muy tranquila.

La respuesta de Sakura dejo a todos marcando ocupado, por lo que hicieron lo que les dijo.

—Muchas gracias — dijo Ash, muy confiado, dándole las gracias de forma muy burlesca — ¡Pikachu, impactrueno!

—¡Blastoise, hidrobomba! — ordenó por su parte Gary.

—Butterfree, ya sabes que hacer — a Satoshi solo se le ve sonreír maliciosamente, y ordena — ¡psíquico!

Lo sucedido dejo a los espectadores sin palabras, el ataque psíquico no solo detuvo los dos ataques, sino que también los devolvió, el impactrueno a Blastoise y la hidrobomba a Pikachu, quienes quedaron muy débiles, ya que ambos ataques fueron de alto nivel.

—¡Ninetales, contra Pikachu! — Satoshi ya sabía por dónde empezar, Pikachu era peligroso.

—¡Intenta esquivarlo Pikachu! — ordenó desesperadamente Ash, el ataque lo descolocó totalmente.

El ataque excavar había dado en el blanco, ya que el Pokémon eléctrico estaba muy débil para correr.

—¡Ninetales, ataque rápido! — ordeno rápidamente Satoshi, dando el ataque en el blanco, ante la imposibilidad del Pikachu de moverse con rapidez, para terminar desmayado.

—¡Pikachu ya no puede continuar! — fue el veredicto de Brock; todos, menos Sakura, quedaron sin palabras, Pikachu perdió sin dar un solo golpe, y lo peor de todo, es que no duro ni siquiera un minuto.

—¡Butterfree, supersónico! — volvió a ordenar Satoshi, si dar tiempo a ninguna pausa; el supersónico había acertado sin problemas.

— ¿Qué hago ahora? — se preguntaba para sí el investigador, estaba acorralado, solo atinó a ordenar un ataque a su Pokémon — ¡hidrobomba a Ninetales! — pero estaba tan confundido que se hirió a sí mismo.

—¡Ninetales, fuego fatuo! — Satoshi seguía dando órdenes defensivas, muy tranquilo, se notaba a leguas la confianza que se tenía.

—¡Si no vas a atacar, yo atacare, Blastoise, cabezazo! — la actitud defensiva comenzó a desesperara a Gary, quien solo atacaba y esta vez el ataque si iba contra Ninetales, pero…

—¡Ninetales, excava! — El ataque de Blastoise había fallado ya que Ninetales era mucho más rápido — ¡Butterfree, viento plateado! — por fin dando una orden de ataque.

El ataque dañó algo a Blastoise, pero no lo suficiente para derrotarlo, pero ese no era el plan, Butterfree comenzó a brillar, indicando que todas sus características habían subido, el efecto del viento plateado.

—¡Ahora, ventisca! — ya con Blastoise libre de la confusión, el ataque se dirigía directo a Butterfree, pero este era tan rápido, que esquivó el ataque sin problemas, pero eso no era para preocuparse en esos momentos.

—¡Ahora Ninetales! — extrañamente el ataque de Ninetales había fallado, pero al parecer, lo habría hecho intencionalmente.

En eso, en las gradas solo se escucha un comentario.

—Gary ya perdió — sentenció Sakura fríamente, con una expresión muy maliciosa, lo que provocó que todos la miraran y volvieran a la batalla.

En el campo de batalla, todo se veía finalizar.

—Esto se acabó — dijo muy tajante Satoshi, sonriendo maliciosamente para solo gritar — ¡Butterfree, psíquico, Ninetales, súper calor! — el psíquico no solo dañó bastante a Blastoise, sino que también lo paralizo para que el súper calor diera en el blanco, dejando sin sentido a Blastoise.

—¡Blastoise ya no puede continuar, Butterfree y Ninetales son los ganadores! — fue la sentencia final de Brock, anunciando a los vencedores.

Todos quedaron sorprendidos por la batalla, menos Sakura; Satoshi ganó sin recibir un solo movimiento, y en menos de cinco minutos. Ash y Gary se preguntaban qué fue lo que sucedió, en especial porque cuando Satoshi comenzó su viaje, era un mal entrenador, ni a los Pokémon salvajes le podía ganar.

— ¿Ven? — comenzó a decir sonriente, tranquila y orgullosa Sakura, separándose del grupo — se los dije, y si pelean conmigo, obtendrán resultados similares, ya que me he entrenado muy bien con Sato.

— ¿Cómo que Sato? — preguntó muy extrañada la peli naranja, por la forma de nombrar a Satoshi tan confiada.

—¡Quiero decir, Satoshi! — Trató de explicarse la peli morada, muy sonrojada, terminó complicándose ella misma, por lo que cambió de tema y la situación — ¡Mejor ve a ver a Ash! — Misty solo la miró de reojo.

—Es tal cual como dijo el profesor Oak — se escuchó al joven Max, que recién llegaba, con el profesor y Tracey.

—Max — dijo May, haciendo que todos miraran hacia donde estaban los recién llegados — ¿Qué fue lo que te dijo?

—Satoshi venció a la elite four sin perder un solo Pokémon, e incluso venció al maestro de dragones, Lance.

—¡ ¿Qué?! — todos los espectadores, y los que estaban en el campo de batalla gritaron tan fuerte que retumbo en todo el lugar, fue mucha la impresión.

—Le dije al profesor que no dijera nada — comenzó a decir muy molesto Satoshi, al parecer no le gusta presumir a este joven — nunca me ha gustado presumir de eso, pero ya lo saben, y es verdad.

Ash y Gary terminaron celosos, ya que las chicas, quedaron muy admiradas, estaban en frente del campeón de la liga, y además un gran maestro Pokémon.

—¡Si, muy bonito, pero largo de aquí — comenzó a sacar a las chicas, poniéndose entre medio, algo celosa — Satoshi no vino a que lo admiren y ser tratado casi como héroe, vino porque hay problemas!

— ¿Problemas? — preguntó Ash, muy curioso.

—Así es — una voz desconocida para casi todos, pero muy familiar para Ash, Misty y Brock, se escuchó, miraron hacia todos lados, pero no había nadie.

De pronto, en medio del grupo, apareció un ser de dos metros de altura conocido para Ash, Misty y Brock, para los demás, un ser desconocido, pero Sakura y Satoshi ya esperaban su llegada.

—Te esperaba — dijo Satoshi mirando al ser, muy serio.

—Los Pokémon legendarios se dirigen a este lugar — les decía el recién llegado, de forma telepática.

—¡Mewtwo! — exclamaron muy felices Ash, Misty y Brock por la sorpresiva visita.

—Maestro Ash, joven Misty, joven Brock, es bueno verlos nuevamente.

— ¿Quién es él? — preguntó Dawn, muy expectante y muy curiosa a Ash.

—Él es un viejo amigo, se llama Mewtwo, y es un Pokémon psíquico.

—¡Hola Mewtwo! — saludaron al unísono, los jóvenes de Hoenn, y la chica de Sinnoh.

—Joven Max, joven Drew, joven May, joven Dawn, un gusto conocerlos.

— ¿Cómo sabes nuestros nombres? — un poco sorprendido, pregunta ante la situación.

—Porque usa telepatía, y puede leer sus mentes — le respondió rápidamente Satoshi, para salir rápido del tema y entrar a lo que iba — vamos al grano, necesito su ayuda para lo que sucederá, la batalla fue para probarlos, no me importaba si ganaban o perdían, solo quería saber el nivel de sus Pokémon, jamás he participado en ninguna liga, les mentí, solo quería saber su reacción — dijo, haciendo que Sakura pusiera una cara de extrañeza por el comentario final, cosa que nadie notó.

—El profesor Oak me dijo que sólo venias a Pallet Town por asuntos importantes — les comentó Max a todos para después dirigirse directamente a Satoshi — ¿Qué es lo que sucede, es algo bueno o malo?

—En verdad espero que no sea malo, les contaré desde el inicio, existe un fenómeno que ocurre cada mil años, la distorsión dimensional, comenzó hace un tiempo, este produce un desequilibrio que produce desastres naturales… — detuvo por un momento la explicación, extrañamente, por lo que Mewtwo tomó la palabra.

—Y los Pokémon legendarios están dispuestos para ayudar y actuar en cualquier momento, y como algunos ya conocen al joven Ash, como Suicune, Lugia y Ho—oh, todos han confiado en ti y en tus amigos, están a su disposición abierta.

—Y por lo que me han informado mis colegas — continuó Oak, acotando más información — en todo el mundo ocurren desastres.

En ese momento, dos pequeñas luces aparecen en el cielo. Una luz va en dirección directa a Max y la otra en dirección a Ash.

—¡Jirachi! — gritó Max, muy emocionado, abrazando al Pokémon.

—¡Deoxys! — dijo Ash, muy sorprendido por la aparición del Pokémon.

—Maestro Ash — dirigiendo su atención telepática solo a Ash — ¿podría hablar contigo en privado?

— ¿Sobre qué? — preguntó Ash ingenuamente, sin entender que podría ser.

—Es sobre una extraña reacción que sentí en ti hace algunos momentos — esto lo comento muy serio.

—Claro — aceptó si entender mucho lo que quería — chicos, luego nos vemos — y de la nada, desaparecieron, al parecer, se tele transportaron.

Ya en otro lugar, no muy lejos de ahí, Ash y Mewtwo, comenzaron su conversación.

— ¿Qué es lo que sucede Mewtwo? — ya preguntaba algo preocupado el entrenador.

—Un sentimiento en ti, sentimiento muy inseguro en tus pensamientos, pero muy seguro en tu corazón, ayudara a salvarnos a todos — le dijo tajantemente, pero de forma muy comprensiva.

— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntaba sin entender una palabra de lo que le decía.

—Eso tendrás que averiguarlo por ti mismo, pero una pregunta bastó para que tus sentimientos se sinceraran, basta que tengas valor y demuestres tus sentimientos y serás invencible — tras esas palabras, Ash se pone tan rojo como luz de semáforo, recordando la pregunta de la reportera.

Desde la casa de Oak, se veía una reunión, para analizar y comenzar una solución a lo que sucedía. Ya llegados Ash y Mewtwo, este último dice…

—Los guardianes de los controladores del tiempo y espacio, Uxie, Mesprit y Aself, nos ha dado autorización para hablar con ellos, los ayudara Dialga y Palkia en lo que puedan.

¿Podrán llegar a la región Sinnoh sin problemas? ¿Ash sabrá sacar valor y sincerar sus sentimientos? ¿Y qué tiene que ver Palkia y Dialga con los desastres y como ayudaran a nuestros héroes?

Continuará…
 

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Está interesante, quiero que subas el próximo capítulo

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Capítulo 3: "La llegada de una vieja amiga y el inicio de un gran viaje"

No muy lejos de Pallet Town, en la "Ruta 1", estaba una mujer de traje color azul y minifalda, junto a su fiel Growlithe, dirigiéndose a Pallet Town, mientras una batalla acababa de finalizar.

Mientras en la residencia Ketchum, Delia se encontraba limpiando el desastre y restos de la fiesta, aparte de preparar los cuartos de su hijo y sus amigos. En el laboratorio Oak, todos observaban por televisión los desastres mundiales, pero aun sin saber su epicentro.

En esos instantes, una mujer y su Growlithe llegaban a la residencia Ketchum, llamando a la puerta, siendo recibida por la ama de casa.

—Buenas noches ¿se encuentra el señor Ash Ketchum? — preguntaba la desconocida.

—Está en el laboratorio del profesor Oak — le respondió señalando en dirección al laboratorio.

—Gracias por su información señora — así, la mujer y su Pokémon cachorro hicieron una reverencia en agradecimiento y se dirigieron al laboratorio de Oak.

Por otra parte, en la región Sinnoh, también había muchos desastres naturales, pero en un lugar en específico, los fenómenos no afectaban, a este lugar no se podía acceder, ya que un campo de energía lo impedía, el cual, era de procedencia desconocida.

Y en el laboratorio de Oak…

—Las cosas se ven muy mal — decía Ash, muy serio y preocupado, sin despegar la vista del televisor.

—Todos los investigadores del mundo están intentando buscar el origen de los desastres, hasta el momento, sin resultados.

En ese instante, comenzó a diluviar en la región Kanto, al momento que iniciaba un fuerte movimiento sísmico con características de terremoto.

—¡Pónganse debajo de algo firme, rápido! — dijo el profesor, apenas sosteniéndose de pie.

Esta vez el sismo fue mucho más largo, lo que provocó que muchos objetos cayeran, y un apagón general, por suerte el laboratorio constaba con su generador propio, por lo que volvió rápidamente la energía eléctrica.

— ¡¿Todos se encuentran bien?! — preguntaba el profesor sentado en el suelo después de perder el equilibrio.

—Si profesor — respondieron al unísono.

— ¡Noticia de último momento, se registró un sismo en la región Kanto, se registró grado siete en escala Richter, estaremos dando más información luego del siguiente reporte…! — anunciaba la periodista, muy exaltada.

—Y este es solo el principio del fin… — comentaba muy serio Satoshi, tenía una expresión de mucha preocupación.

—¡No lo digas ni en broma! — todos gritaron muy angustiados y muy furiosos por el comentario.

— ¡Tampoco se exalten! — dijo algo asustado, para volver a su postura seria — pero si esto continua así, será el fin, eso es algo que no podemos negar.

— ¿Entonces qué haremos? — preguntó Misty muy angustiada y asustada.

—Han llegado informes que en la región Sinnoh, hay zonas que no han sido afectadas, son inaccesibles, por una especie de campo de energía que los protege, como el monte Coronet — continuaba informando la periodista.

—Llego la hora de marcharse… — anunciaba Mewtwo, pero en ese instante, el timbre de la puerta interrumpe la conversación.

— ¿Quién será a estas horas? — Tracey se dirigió a la entrada principal, y al abrir la puerta, se ve a una chica vestida de un traje azul y su cachorro de tipo fuego.

—Disculpe ¿se encontrará el señor Ash Ketchum?

—Sí, lo llamo de inmediato ¡ Ash, te busca la oficial Jenny! — gritó al interior del laboratorio.

—¡La oficial Jenny! — gritó Brock muy aturdido, de amor mas bien.

— ¿Qué querrá? — preguntaba May muy intrigada y extrañada.

—Ahora lo averiguare — y un muy curioso Ash, fue a la entrada del laboratorio, pero en ese lugar…

—¡Alto ahí! — gritó muy fuerte la oficial, y con gran agilidad, saca un arma, la cual usa ¡para apuntar a Ash!

Mientras que Tracey y Ash estaban paralizados de la impresión, todos corrieron a la entrada para ver qué sucedía, y la escena los dejo muy perplejos…

—¡ ¿Qué sucede aquí?! — preguntó el profesor muy extrañado de la situación.

—¡El señor Ash Ketchum queda arrestado por robo! — dijo la oficial Jenny con mucha seriedad.

—¡ ¿Qué?! — gritaron todos, muy sorprendidos por tan grave acusación.

— ¿Está segura? — Preguntó la joven líder de Cerulean, sin creer lo que oía — ¿no se habrá equivocado de persona? — tratando de refutar lo que decía la oficial.

—¡ Claro que no, ahora tendré que llevármelo a la comisaría! — decía mientras le ponía unas esposas a un paralizado Ash.

— ¡¿Cuándo fue ese robo, y que robó si se puede saber?! — preguntaba Dawn, dudando en la acusación de la oficial.

—¡ Fue al terminar la conferencia Lirio del Valle! Y lo que robo fue… — se detuvo muy dudosa, más bien, pensante.

— ¡¿Fue?! — preguntando todos al unísono.

—Fue… — decía muy seria, pero de pronto, se volvió loca, al parecer, por que tomó de las manos a Ash, y muy sonrojada gritó — ¡mi corazón, y vine a que me lo devuelva!

Todos perdieron el equilibrio cayendo al suelo, menos Ash, quien todavía se preguntaba que sucedía; el primero en reincorporarse fue Brock, quien miró con mucho detalle a la oficial, notando algo raro en ella.

—¡Aja, tú no eres la oficial Jenny, dinos ¿quién eres?! — dijo muy perspicaz, indicándola como una farsa.

—Ay Brock, a ti no se te puede engañar — dijo negando con su cabeza la impostora, rendida, sacándose la ropa, o disfraz, dando a descubrir su real identidad.

La oficial Jenny era nada más ni nada menos, que una persona que ya conocían, era una chica de la misma edad de Ash, de cabello verde con dos moños a cada lado, y el Growlithe que lo acompañaba, de pronto, se transformó en una masa de color rosa, al parecer era un Ditto, lo que provoco que Ash, Misty y Brock se sorprendieran al ver de quién se trataba.

—¡ Duplica! — exclamo con sorpresa el trío de Kanto.

—Hola chicos ¿cómo les ha ido? — la peli verde los saludó, levantando una mano y con una sonrisa.

—Una pregunta bastante difícil de responder en estos momentos — decía Brock muy serio.

—Me lo imagino — su expresión también cambio, demostrando preocupación, por lo que intentó distender los ánimos — ¡sigues igual que siempre, Ashiboy!

—¡No sé a qué te refieres — dijo muy molesto el aludido, desviando la mirada del grupo — antes que nada, nada de graciosa tu broma!

—¡Para nosotros fue divertida! — respondieron todos sus amigos al unísono, perdió el equilibrio y cayó el pobre de Ash.

— ¡Hubieses visto tu cara cuando te dije que te ibas arrestado! — decía con una mirada y tono muy picaron.

— ¡Estamos en una situación bastante complicada, y tu diciendo que fue una broma! — decía aún más furioso, no encontraba que fuese momento para bromas, al parecer.

— ¡Además ¿Qué fue eso de que te robo el corazón?! — ahora le reprocho la peli naranja, con clara tendencia celosa.

—¡Jajajaja ya te dije, fue solo una broma! — Comentó tratando de bajar el perfil de la situación, pero parece que algo le quedo gustando — pero, ¿qué tal si…?

—¡ Ash no tiene tiempo para esas cosas — gritó interponiéndose entre Ash y Duplica, ahora si furiosa — además hay cosas más importantes que hacer!

— ¿Celosa? — preguntó mirando de reojo a Misty.

—¡Claro que no, por mi haz lo que quieras! — le dijo refutando la pregunta, mirando hacia cualquier parte, la cosa era no mirar a nadie.

—¡ Ya basta — gritó Satoshi de una forma tan ruda, que dejo a todos asustados, en especial a Misty y Duplica, realmente estaba furioso — dejen de comportarse como niñitos jugando a los novios, hay que dirigirse rápido a la región Sinnoh!

—Es cierto, nos están esperando — agrego Mewtwo, recordando la misión.

—Lo sentimos — dijeron, tanto Misty como Duplica, con la cabeza baja.

—Solo quería darle una sorpresa a Ash — decía ahora Duplica, muy arrepentida de todo lo que había planeado — la broma se me ocurrió para levantarles el ánimo, por favor no lo tomen a mal.

—Ay… — solo se escuchó un suspiro de Satoshi — no te preocupes — hablando esta vez, bastante más sereno y tranquilo, extrañamente, intentando calmar a Duplica — nos sirvió para distender el ánimo, gracias Duplica.

— ¡¿Qué fue eso?! — Misty le preguntó a Sakura, sin entender que pasaba con Satoshi, claro, sin que los demás escucharan.

— Te lo dije, ¿verdad? — solo le guiño un ojo, sonriendo — cuando me ponía a entrenar con él, ni se inmutaba si me sucedía algo malo o no, pero un día…

Hace dos años aproximadamente.

Satoshi y Sakura se encontraban entrenando en el Monte Plateado, el entrenamiento ya llevaba un par de horas sin descansar.

—¡Venusaur, hojas navajas! — ordenaba inexpresivamente el entrenador.

—¡Espeon, psíquico! — gritó bastante desesperada y muy exhausta la entrenadora.

Las hojas navajas eran tan fuertes, que no solo dieron un golpe directo a Espeon, sino también, el ataque siguió de largo, impactando también a Sakura, quien ya estaba muy exhausta y herida, dejándola arrodillada, y su ropa, destruida, casi semidesnuda; el entrenamiento era realmente rudo.

— ¿Cómo no eres capaz de escapar de un ataque tan simple? — Le reprochó su "compañera", totalmente despreocupado del estado de la joven — tu Espeon no ha subido de nivel, ¿Qué has estado haciendo? Eres patética.

—Lo… siento… Sato… — en aquella época, Satoshi detestaba que lo nombraran por ese diminutivo, era peor que un insulto, por lo que, como castigo, la agarró del cabello, y le propino una fuerte bofetada, sin sentir, aunque sea un poco de compasión por el estado en que estaba la joven.

— ¡Te he dicho que jamás me llamaras de esa forma! — le gritó en la cara, furioso, para después soltarla, dejándola caer al suelo pesadamente.

—Lo… siento… Satoshi… — dijo con la voz entrecortada, se oían los gemidos de llanto y dolor de la joven.

—¡Venusaur, regresa! — Satoshi regreso a su Pokémon a su pokébola y empezó a caminar, no sin antes decirle a Sakura — Vamos al campamento, descansaremos cinco minutos y volveremos a entrenar.

—Esta… bien… Espeon… regresa… — devolvió a su debilitado Pokémon a su pokébola, intentando levantarse por todos los medios.

De pronto, una avalancha producida por Graveler salvajes, que simplemente pasaban por ese lugar, alarmó a Satoshi, por lo que se preparó para esquivarlas, solía hacer esto para entrenamiento propio, pero Sakura estaba agotada, herida, casi desmayada, pero esto no le importó a Satoshi.

—Veamos si te ha servido de algo el entrenamiento — le dijo a la joven de manera muy fría, pero era inútil hablarle, se había desmayado por la gran pérdida de sangre, sus heridas y cansancio.

La avalancha ya estaba encima de los dos, y al no tener muchas opciones, Satoshi se arriesgó a salvar a Sakura, lo que logro sin que saliera "herida" por la avalancha, pero sin darse cuenta, el joven fue alcanzado una piedra, no era de gran tamaño, pero por el frio de la época, y la velocidad de la avalancha, le produjo una seria lesión en la pierna, pero esto no le importó, ya que había salvado a su compañera.

Ya en el campamento, se veía a Sakura acostada dentro de este, vendada por las heridas producidas por el entrenamiento. Se despertó repentinamente, lo primero que recordó fue la avalancha, se levantó alarmada y se dio cuenta que sus heridas estaban vendadas, se levantó intentando no gemir del dolor, vio a su Espeon que también tenía sus heridas vendadas, miro afuera y vio a Satoshi preparando la comida.

— ¿El me habrá ayudado, o salí por mi propia cuenta? — se preguntaba para sí misma y muy triste — no recuerdo nada ¿Por qué seguiré con el si me trata de esta forma? — Ya se preguntaba llorando — tiene algo que no deja que me separe de él.

Satoshi dio vuelta la mirada al campamento, cosa que Sakura se percató, y por alguna razón, se sonroja al verlo.

—Por fin despertaste — le dijo de forma bastante ruda — has estado durmiendo por tres días, pensé que te quedarías así, estaba a punto de partir — este comentario entristeció a Sakura, pero se dio cuenta que la espero tres días a que despertara.

Sabía que Satoshi tenía muy poca paciencia y no le gustaba esperar a las personas; mirando bien al joven, se dio cuenta de una herida que tenía en la pierna, la cual se veía muy mal, solo tenía algunas vendas, por lo cual, no tenía bien aislada, ya que las vendas las ocupo en ella y Espeon, esto la sorprendió por completo, más que nada por el gesto, por lo que fue a atenderlo; sabía perfectamente que no le gustaba que se preocuparan de él, aun así, se le acerco, aun sabiendo que la podría golpear, pero se adelantó a lo que podría pasar, por lo que le dio una fuerte bofetada en la mejilla, se sacó algunas vendas, y las puso en la herida del joven.

—¡Eres un tonto — comenzó a reprocharle furiosa y con mucha rabia, entre lágrimas — si no te atiendes esa herida, se te va a infectar, y no quiero que te suceda nada malo por que…! — Sakura no quiso continuar hablando, por lo que calló; en el ambiente solo había silencio.

Satoshi sabía que en dirección iba todo, o al menos eso creía el, y por alguna razón, se sonrojo.

—Ya veo por qué por tanto que la tratara mal en los entrenamientos o la insultara, jamás se iba — se decía muy arrepentido y con mucha vergüenza ¿Sakura había aguantado tanta humillación por que se había enamorado de él? Comenzó a preguntarse por qué había pasado algo así, pero, aun así, le volvió a hablar con voz muy seria, aunque esta vez, muy nervioso — ¡con que era eso, ya me lo imaginaba, pero no creas que por esa razón te voy a empezar a tratar bien…! — pero el discurso de Satoshi fue interrumpido por los labios de Sakura, quien lo empezó a besar como si fuese la última vez. Satoshi simplemente no atinaba a nada, hasta que el beso termino; cuando el beso termino, la cara atónita de Satoshi cambio a una de comprensión y amabilidad, ahora se sentía aún más miserable, pero por primera vez, feliz, por lo que sólo atinó a decir — que bueno que estás bien, será mejor que descanses, mañana continuaremos el entrenamiento… — dijo tontamente, tratando aun de procesar que era lo que sucedía, pero la joven lo interrumpió.

—¡ ¿Qué?! — gritó bastante desesperada y muy decepcionada, ya que, al parecer, todo lo que hizo fue en vano, pero…

—¡Jajajaja, como se te ocurre tontita — solo reía a carcajadas de la cara que había puesto después de esa broma, según el — es solo una broma, jajajaja!

—Satoshi — solo dijo su nombre, y sonrió, era la primera vez que veía ese lado de su compañero, haber sido sincera había funcionado — ¡¿ah sí?! — Así, paso de la sonrisa, a mirarlo de reojo, y luego, mirarlo a los ojos, pervertidamente — ¡veamos qué te parece esta bromita, jijijiji! — para al acto, comenzar a darle una sesión de cosquillas al joven.

Y así, comenzaron a hacerse cosquillas y otras cositas más, mientras que, dentro del campamento, un muy fiel Espeon, no solo miraba a su feliz entrenadora, sino que también al joven que había comenzado a aceptar que no solo a los Pokémon debía tratarlos con mucho respeto, sino también, a las personas, o por lo menos, debía comenzar por tratar bien y aceptar a la chica que estaba enamorada de él.

Fin de recuerdo.

—…desde ese momento, Satoshi y yo comenzamos a llevarnos mucho mejor, el me trata con mucho cuidado y me cuida, hasta otras cosas — decía Sakura, con una voz muy sensual.

—¡ ¿Entonces son novios?! — preguntó Misty muy emocionada.

— ¡Claro que no! — le respondió con pena y sonrojada — Satoshi es muy tímido para declarar sus sentimientos, pero eso no me importa… — decía muy feliz, pero Misty la interrumpió de golpe.

—¡ ¿Cómo que no te importa?! — Le gritó muy molesta por la actitud de su amiga — ¡iré a decirle unas cuantas cosas a Satoshi, para que se le quite lo tímido!

—¡Por favor, no hagas nada — le empezó a implorar, tomando de las manos a Misty — todo se dará a su justo tiempo! — Continuando con mucha más calma — las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir, si no ha ocurrido nada, es porque aún no ha llegado el momento, es lo que siempre me dice Sato.

—Como quieras — su amiga peli naranja solo suspiro, respetando su voluntad.

Durante el recuerdo, las jóvenes se ofrecieron para realizar los preparativos para viajar a la región Sinnoh. En esos instantes, se encontraban en la residencia Ketchum con la madre de Ash; las chicas, se encontraban solas en el cuarto de Ash, dónde dejaron los artículos personales de todos, arreglando todo lo necesario para un largo viaje, el cual, no imaginan a donde los enviaría.

Después de algunos minutos, Ash, Brock, May, Max, Dawn, Duplica, Satoshi y Drew volvieron a la residencia para descansar, y partir a primera hora para su siguiente viaje, mientras que Mewtwo se quedó en el laboratorio entrenando mentalmente junto a Deoxys, mientras que Jirachi, se quedó con Max.

Al día siguiente…

Eran las siete de la mañana, y ya había mucho movimiento en la residencia Ketchum, estaba lloviendo a cántaros, todo Pallet Town ya estaba inundado, salvo la casa de Ash, ya que se encontraba en un sector alto del pueblo. Pero no todo sería tranquilidad dentro de la residencia, en especial, por dos personas que seguían durmiendo.

— ¡Hijo, es hora de levantarse! — Llamaba la madre de Ash a la puerta, pero nadie contestaba, por lo que entró al cuarto para despertar a su hijo — ¡hijo, es hora de levan…! — Pero lo que vio, la dejó perpleja, sólo se escuchó gritar — ¡hijo!

Su sorpresa fue que, Ash estaba durmiendo, pero estaba durmiendo con alguien más, los destapó con cuidado para no despertarlos, y vio a Ash con una chica de cabello verde.

—Que tiernos se ven, pero… — se decía muy risueña, pero su rostro y voz decía — ¡ ¿se puede saber que hacen los dos?! — los durmientes despertaron al unísono y asustados por la potencia de la voz de la señora Ketchum, al segundo se miraron, y…

—¡Ah! — Gritaron al unísono los durmientes, sorprendidos ya que habían despertado en la misma cama — ¡¿tú que haces aquí?! — se preguntaron al unísono.

—¡ ¿Cómo que hago aquí, si este es mi dormitorio?! ¡ ¿Tú qué haces aquí?! — le increpó Ash, sin entender aun que pasaba.

Casi al acto, llegaron todos para ver lo que sucedía, y la escena los dejo con muchos sentimientos encontrados, entre desconcierto y risa, menos a Misty que estaba como ida, al notar esto Duplica, comenzó su pequeño pero gran, y pésimo plan…

— ¿Qué tal estuve anoche Ashiboy? — le pregunta al joven con una voz muy sensual y provocativa.

—¡ ¿De qué me hablas?! — preguntó desesperado Ash, creyéndose toda la historia, con bastante miedo.

—Tú sabes — le dice mientras se le abraza a un brazo — campeón — eso solo provocó más desesperación en Ash, sacando el lado tenebroso de Misty, provocando que todo ser vivo se alejaran rápidamente de su metro cuadrado, muertos de miedo.

Se le acerco a Ash, agarro lo primero que encontró en el cuarto, de material sólido, y lo estrelló directo en la cabeza de Ash, dejándolo inconsciente; clara e ingenuamente, Duplica nunca creyó que la broma tendría esas consecuencias, conocía el carácter de Misty ¿pero llegar a esos extremos?

—¡Ahí tienes, maldito pervertido! — gritó Misty, casi enajenada.

—¡No tenías por qué hacer eso, yo fui la que vino al cuarto de Ash, él no tiene la culpa! — le comentó quién había provocado todo, entre enojada y asustada.

—¡ ¿Y que hay con eso de "¿Cómo estuve anoche?"?! — le preguntó sarcásticamente, burlándose de la joven, imitando sus gestos anteriores.

—Lo siento, fue solo una broma — intentó aclarar, muy arrepentida por hacer ese escándalo.

—Pobre Ash — se decía Satoshi bastante nervioso, sintiendo lástima por el afectado por todo, pese a que ya conocía a Ash y Misty, y sus típicos roces, enaltecidos por su orgullo, salió del trance, tomo una pokébola y la lanzo — ¡sal Bellossom, aromaterapia a Ash! — el Pokémon hierba apenas salió de la pokébola, se dirigió a Ash, y de ella, comenzó a salir un aroma muy relajante, que ayudó a curar a Ash muy rápido.

— ¿Qué fue lo que pasó? — fue lo primero que preguntó, sobándose la cabeza, muy desorientado.

—Lo sentimos mucho — dijeron las chicas, tratando de conseguir el perdón de Ash.

—Además, yo llegué hace poco aquí — agrego intentando aclarar lo que sucedió — solo era una pequeña broma.

—Entonces tendrás que tener cuidado con tus bromas — le dijo muy serio Satoshi a Duplica, casi retándola — sino alguien podría terminar peor que Ash, hay que saber que bromas hacer y cuáles no.

—Tienes razón, perdonen… — volvió a repetir muy arrepentida.

— ¿En serio tiene que aguantar todo esto Ash? — se preguntaba, solo suspiro y termino el tema — ya no importa — volviendo a tomar compostura para dar las ultimas indicaciones — ya están todos listos, solo faltan ustedes dos — decía mirando a Ash y Duplica — arréglense y coman algo rápido, en quince minutos nos vamos.

—Está bien — contestaron al unísono, asintiendo.

Por un momento, parecía que el tiempo se hubiera detenido, más que nada, porque aún seguían todos en el cuarto de Ash…

— ¿Por qué mejor no vas a arreglarte a otro cuarto Duplica? — le pidió Ash, mirándola de reojo.

—¡Jejejeje, tienes razón! — le respondió con una risita y sacándole la lengua, de forma muy ingenua.

Una vez, todos fuera del cuarto de Ash, los dos faltantes se arreglaron y comieron lo más rápido que pudieron. Una vez pasado los quince minutos, ya estaban todos listos.

—Bueno mamá, nos vamos — le dijo el entrenador a su madre, muy decidido.

—Tengan cuidado por favor, no se arriesguen mucho — les dijo a los jóvenes muy preocupada, no era la primera vez que los despedía, pero al parecer intuía algo.

—Si señora Ketchum — respondieron al unísono.

—Si mamá — le asentía su hijo, mientras daba la vuelta sin dejar de mirarla — bueno, adiós — termino de decir y comenzaron su camino al laboratorio.

Al poco caminar, se escuchó un último consejo de Delia a Ash.

—¡Y recuerda cambiarte los "ya sabes que" todos los días! — gritó sin ningún pudor.

El joven solo perdió el equilibrio, cayendo al suelo sumamente rojo, de la vergüenza más que nada.

Mientras en el laboratorio de Oak, el profesor, Tracey, Mewtwo y Deoxys los esperaban ya preparados para iniciar el viaje. Minutos después, Ash y los demás llegaron al laboratorio.

—Necesito que alguien se quede en este lugar, ya que solo ustedes saben lo que sucede, y necesitamos toda la ayuda posible — pidió de brazos cruzados Satoshi, mirando a Tracey y Max — Tracey, Max ¿podrían quedarse?

—Por supuesto — asintieron sin chistar.

—Sé que aún no eres entrenador Max — le decía al joven, mientras se le acercaba, sacando unas cosas de sus bolsillos — toma — le entregó una especie de Pokédex, que solo servía para registrar los Pokémon que tenía, y los ataques que tiene cada Pokémon, y dos pokébolas.

—¡Gracias Satoshi — celebraba muy emocionado — Jirachi y yo no te decepcionaremos, ya lo veras ¿verdad Jirachi?! — le decía al Pokémon que tenía en su cabeza.

—¡Por supuesto Max! — le afirmo telepáticamente el Pokémon.

—Por fin llego la artillería pesada — comentaron Satoshi y Mewtwo al unísono, al tiempo que salían del laboratorio.

Siguieron al joven y al Pokémon al exterior del laboratorio, y apenas cruzaron la puerta de acceso al patio trasero, observaron como los Pokémon legendarios iban llegando al lugar, listos para ayudarlos.

—Ellos nos ayudaran — decía Satoshi, mirando a los Pokémon, para después, desviar la mirada a los demás — ahora elijan a quien tomaran como compañeros.

Ash noto como un dragón rojo se dirigía hacia él, Misty había elegido al espíritu de los vientos del norte, May al príncipe de los mares, Sakura al Pokémon celestial de hierba, Satoshi al ave del arcoíris, Duplica al guardián de los mares, Brock al gran Pokémon legendario de tipo roca, Drew a la leyenda del trueno, Dawn al dragón eón azul y Gary al titán del fuego.

—¡ ¿Estás lista Latias?! — la Pokémon dragón asiente muy feliz acariciando a Ash.

—¡Cuento contigo Suicune! — el Pokémon solo le gruñe a Misty, asintiendo.

—¡Qué bueno que hayas vuelto Manaphy! — le dice muy emocionada May al Pokémon marino, abrazándolo.

—¡Demos el máximo, Shaymin! — le arengó Sakura a su compañero con el puño en alto.

— ¿Estás listo Ho-oh? — le preguntó Satoshi, bastante sonriente, a lo que el Pokémon solo asintió.

—Lugia y yo haremos lo posible para ayudar — decía Duplica mirando al Pokémon, muy segura de sus palabras — ¿verdad? — el Pokémon solo asintió.

— ¿Quieres trabajar conmigo Regirock? — le preguntó muy tranquilo Brock a su Pokémon acompañante, quien solo asintió.

— ¿Estás listo Raikou? — preguntó rápidamente Drew, a lo que el Pokémon solo asintió a la pregunta.

—Espero hacer lo mejor que pueda Latios — le dijo Dawn al Pokémon, algo insegura, por lo que el Pokémon solo la acaricia en la cara para subir el ánimo de la joven — ¡gracias Latios por tu apoyo! — le dijo abrazando al Pokémon, muy feliz.

—¡Nosotros estamos listos ¿verdad Moltres?! — comento Gary con seguridad al Pokémon, quien solo asintió.

—Ahora utilicen sus pokébolas para transportarlos de forma más segura — dijo Satoshi, mientras tomaba una pokébola.

— ¿Más segura? — preguntó muy extrañada May por el comentario.

—Este viaje no será como los otros — les dijo sonriente, mientras lanzaba su pokébola para atrapar a Ho-oh.

—Está bien — dijeron sin entender muy bien lo que les había dicho, así que solo lanzaron las pokébolas y atraparon a sus compañeros.

De pronto, un dragón verde aparece…

—Suban arriba de Ryaquaza — indicaba Satoshi, mientras subía arriba del Pokémon — él nos llevará — decía mientras recordaba algo — lo olvidaba, lleven a todos los Pokémon que puedan, toda ayuda es buena.

Nadie entendía muy bien lo que pasaba, Satoshi les pedía que llevarán el máximo de ayuda posible. ¿Tan grave era lo que estaba pasando? No había mucho que pensar, por lo que Ash tomó a todos sus Pokémon, llamo tanto al valle Charizific para que le enviaran a Charizard, como a la oficial Jenny de Vermilion City, para el caso de Squirtle, lo mismo hacía May a ciudad Petalburgo, para que sus padres les enviara a Beautifly y Skitty.

Finalizado por fin, todos los preparativos, subieron arriba de Ryaquaza para partir en dirección a la región Sinnoh, en compañía de Mewtwo.

Durante el viaje, observaron los grandes desastres que azotaban toda la región, sin hablar de personas y Pokémon damnificados. Ya en el océano, observaron a Kyogre, dirigirse en misma dirección que ellos, en compañía de otros Pokémon acuáticos y voladores.

Mientras tanto, en el laboratorio Oak, Tracey y Max se preparaban para ayudar al profesor Oak.

— ¿Qué es lo que hará profesor? — preguntó Tracey muy ansioso.

—Primero que nada, hay que reunir la mayor cantidad de entrenadores para que nos ayude con las personas y Pokémon damnificados.

— ¿Cree que atiendan a su llamado? — Tracey y Oak miraron al joven, algo preocupados por aquella pregunta — deben estar muy ocupados con los desastres en otros lugares.

—Es cierto — sentencio preocupado el profesor, con su mano derecha en su mentón — pero es todo lo que podemos hacer por ahora.

Había sido un largo viaje, pero ya casi estaban en la región Sinnoh, pero cerca de los límites de la región, una especie de monstruos de aura oscura, comenzaron a atacar a los jóvenes, lo cual los dejó algo complicados, por lo que Satoshi actuó rápido.

—¡Ho-oh, lanzallamas! — Ordenó al tiempo que le pedía a los demás — ¡rápido, saquen a sus Pokémon!

—¡Sal Charizard — gritó Ash lanzando su pokébola y ordenando al tiempo — lanzallamas!

—¡Sal Beautifly — May también ordenando a su Pokémon — viento plateado!

—¡Masquerain, tornado! — ordenó Drew, los tres al mismo tiempo.

Los ataques habían dado en el blanco, al parecer, sin hacerles daño, pero al parecer, solo había servido para detener a los seres misteriosos.

—¡Ahora, desaparezcan! — gritó telepáticamente Mewtwo, atacando con un ataque psíquico, valga la redundancia, a destiempo de los Pokémon de Ash, May y Drew, haciéndolos desaparecer, y así continuar el viaje.

Después de unas tres horas de viaje, habían llegaron al templo del tiempo—espacio; ya se sentían mucho más relajados, no solo por haber llegado a su destino, sino también porque en aquel lugar, no afectaban los desastres naturales.

—¡ ¿Dónde se encuentran, guardianes?! — gritó Satoshi a la entrada de una cueva, aparentemente solitaria.

—Aquí estamos — respondió telepáticamente a todos.

—Los estábamos esperando — decía otra voz, mientras aparecía al final de la cueva, tres seres.

—Ahí están los guardianes Uxie, Mesprit y Aself — decía Mewtwo telepáticamente, indicando el lugar donde estaban los tres Pokémon.

Se acercaron dónde estaban los Pokémon, por lo visto, ya estaban preparados para la llegada de Ash y los demás.

—Bienvenidos sean, elegidos — saludó cortésmente Azelf.

—Los están esperando, el controlador del tiempo Dialga, y el controlador del espacio Palkia — decían Uxie, también haciendo una reverencia.

—Adelante por favor — el tercero, Mesprit, les indico el camino a seguir.

Era un camino largo, pero interesante, en el cual, habían inscritos jeroglíficos en sus murallas, al parecer, explicaban como fue la creación del universo y el nacimiento de Arceus, el Pokémon dios, y a la vez creador de Palkia y Dialga, estos últimos, creadores de Mew, el creador de todos los Pokémon. A medida que seguían avanzando, se empezó a notar que la iluminación iba aumentando, hasta que llegaron a una sala muy extraña, había cuatro pilares bastante altos, que estaban en cierta posición, dibujando un cuadrado, y en medio de los pilares, algo que parecía un espejo de agua, que, al verla con atención, parecía no tener fondo. En el frente de la sala, se veía a dos grandes Pokémon del tipo dragón, uno de aproximadamente cinco metros y medio de color azul, y otro de aproximadamente cuatro metros de color metálico, quienes, al parecer, estaban esperando la llegada de Ash y los demás.

—Los esperábamos jóvenes — dijo Dialga de forma telepática.

—Esta será una misión muy difícil — agrego el controlador del espacio.

— Por esta razón, les hemos pedido su ayuda, pero no irán solos — completo el controlador del tiempo.

— ¿Cómo que no iremos solos? — Preguntó Ash, muy extrañado por la frase — ¿ustedes no acompañaran?

—Por supuesto que no — dijo alguien de forma bastante engreída, voz que sonaba dentro del templo — si no se mantienen en este lugar, todo tiempo/espacio será destruido, bueno es lo que me dijeron.

— ¡¿Otra vez hablando por lo demás?! — dijo otra persona, de voz femenina, muy molesta por esa interrupción/comentario impropio, según ella.

— ¿Y tú quién eres para opinar de mi si ni me conoces? — le recalco molesto a la increpadora.

—Eso es cierto — decía una tercera voz, un poco más reflexiva, pero solo un poco — aun así, deberías quedarte callado si nadie te ha preguntado.

Todos escuchaban muy nerviosos la discusión que provenía desde algún lugar, hasta que se hacen aparecer cinco personas, quienes de dirigieron al grupo de Ash.

— ¿Quiénes son ellos? — preguntaba Ash, algo extrañado y desconfiado, en especial por sus apariencias, y extrañas ropas, por lo que los cinco se presentan.

— ¡Hola, mi nombre es Yui Kasuga! — saludó la joven con su mano izquierda y muy sonriente.

—Que tal, mi nombre es Mugen — saludo sin mirar a los demás, solo levanto su mano izquierda.

—Hola, soy Rurouni Kenshin — se presentó sin más.

—Hola, soy Ranma Saotome, pero solo díganme Ranma — se presentó bastante relajado, haciendo una reverencia.

—Y yo soy Mikami, la caza fantasma — saludó sin mucho interés, diciendo su claro objetivo — y espero que me paguen bien por el trabajo — remató, mirando a los controladores.

—¡Vaya, no se guarda nada! — comento Misty, arqueando sus cejas, muy sorprendida por su claro y descarado objetivo.

—Bueno… — igual de nervioso, más que nada porque no tenía con que pagarle, Palkia intentó cambiar el tema — lo principal, les pedí ayuda de distintas dimensiones para que los ayuden en esta misión.

—Les serán de gran ayuda en su equipo, por lo que les pedimos que se lleven bien — sentencio Dialga la presentación.

—Son distintos los lugares donde tendrán que ir, por lo que armare parejas, yo decidiré quien va con quien, no me digan que no les gusta sus acompañantes, porque no me interesan las opiniones de ustedes — dijo Satoshi con voz firme y segura, bastante desinteresado de la opinión de los demás.

— ¿Y tú quién eres para decidir algo así? — le replico Mugen con mucha molestia.

—Comencemos — Mugen se molestó aún más, ya que Satoshi si quiera lo había escuchado, mientras que el grupo de Ash, estaba muy nervioso por las instrucciones de Satoshi, por lo que solo callaron — las parejas serán asignadas de la siguiente forma, Ash y Misty, e irán acompañados por Rurouni Kenshin; May y Drew, e irán acompañados por Mikami; Brock y Duplica, e irán acompañados por Ranma; Gary y Dawn, e irán acompañados por Mugen y por ultimo Sakura y yo, acompañados por Yui Kasuga.

— ¡¿Y tú porque con dos chicas?! — se quejó con algo de rabia Brock, ya que iba con una niña, para él y un hombre, y el, con dos chicas.

—Porque yo quise asignarlos así — le dijo bastante serio — ya dije que no cambiaré nada — decía mientras pensaba en su decisión — solo quieres que te rompan el corazón, Brock — no quedaba más que acatar los grupos propuestos por Satoshi.

—Si necesitan ayuda, podrán llamarnos mentalmente, yo estaré aquí si llega a suceder cualquier cosa — complementó Mewtwo.

—De acuerdo.

—Muy bien, todos escuchen — comenzó a explicar Satoshi — estas son las diez misiones, las diez dimensiones que tendrán que visitar y buscar objetos y personas en especial — ya todos prestaban atención con mucho cuidado — en la primera dimensión, tendrán que buscar siete esferas misteriosas que pueden conceder cualquier deseo; la segunda dimensión tendrán que traer la energía de cuatro guardianes; la tercera dimensión, tendrán que traer una extraña piedra que sirve para transformar objetos, e incluso crear vida; la cuarta dimensión, tendrán que buscar una misteriosa perla que tiene el poder de aumentar el poder de seres vivos, la cual es muy codiciada, en ese lugar desde hace mucho que hay problemas, así que tengan mucha precaución; en la quinta dimensión, tendrán que buscar siete esmeraldas, las cuales encierran un gran poder; la sexta dimensión, tendrán que traer a un niño, el cual tiene sellado a un ser muy poderoso, del cual ni el mismo conoce su propio poder; la séptima dimensión tendrán que traer un libro misterioso que contiene unas cartas mágicas con muchísimo poder, pero que sólo algunas personas pueden utilizar, en la octava dimensión tendrán que traer a una joven que maneja un poder milenario; en la novena dimensión tendrán que despertar y traer el poder de tres poderosos guardianes con la ayuda de un mago que vive en ese lugar, y por último la décima dimensión, tendrán que traer el poder de los seres espirituales más poderosos, y a la personas que puede controlarlos, esta última misión será la más complicada.

— ¿Están dispuestos a arriesgar sus vidas en esta misión? — preguntó Palkia, buscando inseguridad y miedo en el grupo, pero la respuesta, para su satisfacción, fue contraria.

— ¡Por supuesto — dijo Ash muy seguro, levantando su mano derecha empuñada — jamás hemos rechazado un reto y esta no será la primera vez!

—Tenías razón Mewtwo — le comentó Dialga muy sorprendido — estos jóvenes tienen mucho valor.

—Lo sé por experiencia propia — dice esto, recordando la vez que trato de destruir la humanidad y como Ash se interpuso entre su ataque y el de Mew, y cuando desobedeció a un profesor solo para salvarlo del Equipo Rocket.

—¡Muy bien, entonces yo voy por las esferas — decía Ash muy entusiasmado, para después mirar a Misty, esperando una respuesta positiva — ¿de acuerdo Misty?!

—¡Claro Ash! — dijo igual de entusiasta.

—Nosotros iremos por la perla — le comenzó a proponer May muy entusiasta a su compañero — ¿te parece Drew?

—Si tú quieres — dijo sin preocuparse por la decisión.

—¡Yo iré por esa hermosa chica! — decía embobado Brock, ido de la realidad.

— ¡Quiso decir que iba por la piedra — Misty lo hizo corregir agarrándolo de la oreja, algo molesta — ¿verdad?!

—¡Shi! — corrigió muy adolorido.

—Nosotros iremos por los cuatro guardianes — dijo Gary al grupo, pero fijando la mirada en Dawn.

—Por mi está bien — dijo aceptando conforme.

—Entonces nosotros iremos por el niño con el ser sellado — Satoshi le dijo directamente a Sakura.

— Está bien, Satoshi.

Ya una vez grupos y destinos asignados, comenzó una especie de ritual por parte de Palkia y Dialga para el viaje dimensional; de pronto, notaron como el espejo de agua comenzó a tomar forma de agujero, dejando caer a los viajeros, solo quedando de ellos, un grito largo y fuerte.

¿Cómo les ira en su extraña aventura? ¿Podrán cumplir sus misiones con éxito? ¿Los nuevos integrantes se llevaran bien con nuestros amigos? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 
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Capítulo 4: "La leyenda de las esferas del dragón"

Las montañas Paos, una cadena montañosa milenaria, la cual guarda muchos misterios; en estas montañas vive una familia muy peculiar, un hombre experto en artes marciales, al cual solo le importa el entrenamiento, una mujer la cual también es experta en artes marciales, la diferencia, es que ella solo se concentra en ser una excelente dueña de casa y su hijo de diez años, quien también conoce de artes marciales, pero prefiere concentrarse en los estudios, ya que su sueño es convertirse en un investigador muy importante. No muy lejos de ese lugar, un ser de confecciones humanas, de piel color verde, el cual también practica artes marciales, estaba mirando el hogar de esta feliz familia. En esos mismos instantes, una batalla en otra dimensión acababa de finalizar, y al mismo tiempo, en las montañas comienza un fuerte terremoto, el cual produce derrumbes.

Mientras tanto, muy lejos de ahí, en una ciudad la cual tenía un nivel tecnológico muy avanzado, gracias a una empresa que se dedica a crear artefactos como casas, automóviles, entre otras cosas, las cuales pueden ser guardadas en pequeñas capsulas, también vivía una familia muy peculiar, un hombre también experto en artes marciales, solo que este hombre tiene un corazón bastante frio, que tiene como único objetivo ser el hombre más poderoso del universo, su mujer que se dedica a innovar en la tecnología ya existente, su hijo recién nacido, y los padres de la mujer, quienes son los dueños de la corporación.

Ya han pasado 3 años desde la última batalla que tuvieron contra un tipo que se hacía llamar "el emperador del universo", momento en que apareció un guerrero legendario y lo derrotó; desde ese día, todos vivían con tranquilidad, y solo se dedicaban a vivir sus vidas.

Ya era de noche en las montañas Paos, y la familia conformada por estos tres individuos se preparaban para la última comida del día, antes de irse a descansar.

—¡Gohan, a cenar! — llamaba una voz femenina a, al parecer, su hijo, quien estaba estudiando en su cuarto.

—¡Ya voy mamá! — exclamo el joven.

—Goku por favor, ayuda un poco en la casa — reclamó la mujer bastante cansada de la desocupación de su esposo — no hay tipos malos, y hace falta dinero en casa, no podemos seguir dependiendo de la herencia de mi padre — como era de costumbre, su esposo no tenía idea de que responder, jamás había trabajado, solo conocía de artes marciales.

En ese instante, se produjo un gran sismo, que interrumpe la calma de la familia.

—¡Un terremoto! — comenzó a gritar muy asustada, cayendo al suelo.

— ¡¿Estás bien Milk?! — gritó el esposo, preocupado por los gritos de la mujer.

— ¡Si estoy bien! — Le contesto a Goku, para después preguntar por su hijo — ¡¿Gohan, estas bien?!

—¡Si mamá, estoy bien! — le responde para quitar la preocupación, algo agitado.

De la nada, el sismo se detiene, y comienza a llover como si fuese un gran diluvio.

—Por fin se detuvo — suspiró Milk, ya más tranquila, levantándose.

— ¡¿Mamá, estas bien?! — es lo primero que pregunta Gohan apenas llega a la cocina, muy preocupado por su madre.

—Si Gohan, estoy bien — le responde mucho más tranquila.

Mientras en la ciudad, de forma paralela, también la habían pasado bastante mal.

—¡Vegeta, a cenar! — le grito la voz femenina a un desaparecido hombre, quien solo salió de la sala de entrenamiento directo a la ducha, sin decir nada.

En ese momento, se produce el sismo anteriormente mencionado.

—¡Está temblando! — comenzó a gritar desesperada, mientras su hijo lloraba y gritaba aún más fuerte.

— ¡Cálmate, y tranquiliza a ese chiquillo llorón, es solo un pequeño temblor! — le responde a la chica, de forma no muy amable.

—¡Auch, gracias por preocuparte Vegeta! — decía mientras caía al suelo, muy enojada, furiosa, por suerte, luego de unos minutos, el terremoto finalizó, cosa que tranquilizó en parte a Bulma y su hijo — iré a ver que dicen del terremoto — se dirigió a la sala de estar para ver los noticieros, si tenían información.

—Un fuerte sismo se ha registrado en la ciudad del oeste, con magnitud siete en escala Richter, lo extraño de este fenómeno, es que no se encuentra su epicentro, además se han registrado otros sismos en la región sur, las montañas Paos... — informaba la periodista.

—Me pregunto si estarán bien — se dijo muy preocupada, y a la vez muy extrañada de que no se supiese del epicentro del sismo y no solo eso ¿Por qué tantos sismos en todo el planeta?

—También se han reportado fuertes lluvias y nevazones en distintas zonas del planeta, pronto daremos un informe más detallado de estos extraños fenómenos, mientras tanto, en otras noticias... — y casi al instante, comienza a llover fuertemente en la ciudad del oeste.

Al día siguiente...

Ya estaba amaneciendo, y las condiciones naturales seguían igual, pero algo que no solía suceder todos los días, estaba a punto de suceder, algo que cambiaría por completo el destino de todos los que vivían en ese lugar.

En las montañas Paos, el ser de color verde comenzaba sus rutinas de entrenamiento, pero una fuerte luz en el cielo lo interrumpió; cuando desapareció el destello, se vio una especie de agujero en el aire, y dentro de este, tres personas y una especie de ratón amarillo salieron, mejor dicho, cayeron, desde una distancia suficiente como para matarse.

—¡Charizard, Latias, salgan! — grita uno de los sujetos, lanzando dos esferas extrañas, de las cuales salen una especie de dinosaurio con alas, que al final de la cola, tenía una llama, y un dragón de color rojo, los cuales, lo primero que hicieron, fue ayudar a los extraños, eran tres personas para ser más exacto, dos hombres y una hermosa peli naranja.

Una vez en tierra firme, bajaron de estos extraños animales.

— ¡Uf, eso estuvo cerca! — Comentó el joven que era dueño de los animales, dejando escapar una bocanada de aire — ¿están bien? — les preguntó a sus compañeros.

—Si — afirmaron sus compañeros, algo asustados aún.

No se habían dado cuenta que el ser que entrenaba en ese lugar, los había notado. Quién entrenaba, se acercó a los extraños, para saber quiénes eran, de donde venían y sus intenciones.

— ¿Están bien? — preguntó el ser, quién llego volando.

— Si gracias — le contesta el chico de la gorra, afirmando — ¿quién eres, y en dónde estamos?

—Mi nombre es Piccolo, y se encuentran en las montañas Paos — les responde bastante serio — ¿ustedes quiénes son y de dónde vienen?

—Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu — el Pokémon solo saluda levantando su pata derecha y en su idioma.

—Mi nombre es Misty, mucho gusto — saluda haciendo una reverencia.

—Mi nombre es Kenshin — saludó el tercero.

—Venimos de otra dimensión o espacio — comenzó el joven Ash a explicar, algo enredado — como quieras llamarle.

—Ya veo — respondió muy extrañado de esa, según él, pésima historia — ¿y por qué están aquí?

—Nos dijeron que hay siete esferas maravillosas que pueden cumplir cualquier deseo, y las necesitamos para prevenir la destrucción de ambos mundos — contesto la joven con bastante ánimo.

— ¿Y tienen alguna forma de probar de que lo que dicen es cierto? — ya le preguntó al grupo bastante más dudoso de lo que decían, pero para suerte de los recién llegados, un pequeño pero fuerte terremoto se produjo en ese instante, pero fue tan corto y fuerte, que fue muy extraño.

—Lo mismo sucedió en donde vivimos — le comenzó a explicar Ash, bastante serio — y seguramente aquí ya hubo un terremoto ¿verdad?

—Sí, ya hubo un terremoto... — Piccolo comenzó a notar que la historia podía ser algo cierta, pero aun no creía tanto.

—Y después se puso a llover ¿verdad? — termino de decirle Misty a Piccolo, igual de seria.

— ¡Sí, es cierto! — quedo muy sorprendido con el nivel de asertividad de los jóvenes, ya le era muy extraño que de la nada aparecieran personas; por lo general, solo aparecían de esa forma seres con malas intenciones.

— ¡Por favor, ayúdanos! — le suplicó la joven con un rostro demasiado tierno y una voz muy ingenua.

— ¿Porque creen las mujeres que eso siempre funciona? — le comentó en pregunta Kenshin a Ash, en voz baja.

—Las mujeres son muy raras — sentencio Ash con una declaración muy machista.

—Veo que de verdad están desesperados, no tienen malas intenciones — pensó por un momento Piccolo, y al instante respondió — está bien, los ayudare — la respuesta solo provoco la perdida de equilibrio de los dos jóvenes, cayendo al suelo; los encantos de las mujeres siempre funcionan, aunque Piccolo por ser Namekuseijin, no tiene un sexo definido, más bien, solo vio la sinceridad en los ojos y las palabras de Misty — pero primero tendrán que secarse esa ropa mojada, sino van a pescar un...

—¡Achís! — Se escuchó el estornudo de Ash — lo siento ¡Jejejeje!

—Solo vámonos — comentó algo nervioso Piccolo.

Así que Ash arriba de Latias, y Kenshin arriba de Charizard, se dirigieron en dirección al destino que tenía Piccolo, quien no solo llevaba en sus espaldas a Misty, sino que también le entrego su capa para protegerla de la lluvia a la muchacha. Después de unos minutos, llegaron a su destino, una pequeña casa, se trataba de la casa de Goku y su familia; al llegar a la entrada, Piccolo llamo a la puerta.

—Debe ser Piccolo ¿qué querrá? — Se preguntaba Milk un poco agobiada, pero, aun así, atendió a la puerta — ¡Gohan está estudiando, no tiene tiempo para...! — decía muy enojada, pero el aludido la interrumpió.

—Hola, vine a traer unos viajeros, se perdieron en las montañas, a ver si los podían ayudar en algo — respondió muy nervioso.

— ¿Viajeros? — un poco curiosa miro detrás de Piccolo y vio a tres personas — hola... — saludó, pero se sorprendió al ver que eran muy jóvenes — ¡Pero si son solo niños! — la expresión no molesto en nada ni a Ash ni a Misty, pero bajo mucho el autoestima de Kenshin; verán, después de dejar de ser conocido como "Battousai" el destajador, aun siendo un gran guerrero con la espada, su conducta era la de un niño; por lo que de la nada, se fue a un rincón, arrumado — ¿le paso algo a su amigo? — preguntó muy extrañada.

— ¡Nada, jejejeje! — respondió la pareja muy nerviosa, sin entender nada.

—Mejor entren, sino se van a... — les había invitado, pero Ash la interrumpió con un estornudo.

—¡Achís! Lo siento de nuevo, jejejeje — dijo con la cara algo pérdida, cosa que nadie notó.

— ¡Parece que ya se resfrió, jejejeje! — entre risas, Misty dio su diagnóstico, algo nerviosa.

Después de conversar, entraron todos a la casa, dejando sus cosas en el suelo.

— ¿Quieren comer algo? deben estar hambrientos — les invitó muy amable Milk, mientras se dirigía a la cocina.

— ¡Muchas gracias señora! — le agradecieron a la dueña de casa con una reverencia.

Después de unos minutos, la comida estaba servida, por lo que todos se sirvieron a la mesa y después de agradecer por los alimentos, comenzaron a comer, Misty como una señorita, Kenshin con calma, y Ash, como Ash.

—Sí que tenía hambre — comenta muy nerviosa la dueña de casa, pero sin tanta sorpresa por la forma de comer de Ash — se parece a mi marido — comentó con gracia — ¿me podrían decir sus nombres?

—¡Bi nobre ef Af Fetshum, y elf ef fikashu! — se presentó y a su Pokémon, o al menos eso parecía, ya que como tenía la boca llena, no se entendió nada.

—Primero mastica y después habla — le regaña, dándole un codazo — mi nombre es Misty.

—Mi nombre es Kenshin, mucho gusto.

—¡Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu! — ahora se presentó como correspondía, o sea, sin comida en la boca, levantándose de su asiento, y su Pokémon se presentó subiendo al hombro de su entrenador.

— ¡No te pases Ash! — lo vuelve a regañar, esta vez algo avergonzada, sentándolo a la fuerza.

— ¡Jajajaja, hacen bonita pareja! — Milk les comenta a los jóvenes, riéndose de la situación; los aludidos solo se miraron fijamente hasta sonrojarse, por lo que desviaron sus miradas.

—¡Claro que no — comenzó a gritar Ash muy nervioso — jamás me fijaría en una chica así, además debería cambiar ese peinado, se ve horrible, fuera que es una gruñona! — Pero para sí, al terminar de decir tanto insulto, pensó muy apenado — en realidad esos son los encantos que tanto me gustan de ti, que me... ¡pero que estoy diciendo!

—¡Mira quién habla, el más inmaduro y testarudo de este universo, fuera del gran sentido de orientación que tienes, siempre te pierdes, ni me imagino que hubiese sido de nosotros si Piccolo no nos hubiese encontrado! — La joven también decía muchos insultos, pero para sí, sabia la verdad — ¡ay Ash, no sabes cómo me gustan esos atributos en ti, me traes loca! — Se dijo muy nerviosa, para terminar de decir — ojalá tu sintieras lo mismo por mí.

—Si eso es cierto, menos mal que nos encontraron — se dijo muy asustado Kenshin, estaba con una pareja que no conocía las brújulas.

— ¡Como digan! — Comentó para finalizar las cínicas, para ella, declaraciones de los jóvenes, para llamar su familia — ¡Goku, Gohan, tenemos visitas! — y desde el interior de la casa, al parecer, desde los cuartos de la casa, aparece un hombre adulto, alto, con un traje rojo el cual tiene en el sector derecho de su pecho un símbolo que representa a una tortuga, y un niño de 10 años, de camisa blanca y pantalones negros — ellos son mi marido Goku y nuestro hijo Gohan.

— ¿Están visitando las montañas? — Preguntaba Goku muy extrañado de la visita — Son impresionantes ¿verdad?

—Están aquí porque necesitan las esferas del dragón — le comentó el Namek a Goku, yendo directo al grano.

— ¿Y para que las necesitan? — sin entender como conocían las esferas, les preguntó algo ingenuo.

—Te contare... — Piccolo comenzó a contarle a los presentes sobre su viaje de otra dimensión, y la necesidad de las esferas para acabar con el problema de los desastres naturales.

—Ya veo — Goku sólo se dirigió a un estante, de donde sacó una esfera dorada con cuatro estrellas dibujadas, mostrándosela a los demás — esta es una esfera del dragón — los jóvenes miraron la esfera entre maravillados y sorprendidos por su presencia.

—Que hermosa esfera — comentó Misty con su rostro iluminado.

— ¿Te fijaste en las estrellas? — acoto Ash, tocando la esfera, en especial el sector donde estaban dibujadas las estrellas.

— ¿Y por qué las estrellas? — preguntó Kenshin.

—Las estrellas son para identificarlas — comenzó a explicar Piccolo — son siete de ellas como ya saben, al juntar las siete esferas del dragón, pueden invocar a Shen—Long, el cual te puede conceder cualquier deseo, dentro de las limitaciones de ese tonto de Kami—Sama — el insulto dejo algo extrañados a Ash y los demás — una vez utilizadas, estas se dispersan por todo el mundo, haciendo imposible para un humano común encontrarlas, convirtiéndose en piedras, pero vuelven a la normalidad pasado un año.

—Mi abuelo Gohan encontró esta esfera cuando yo era un bebe — explicaba ahora Goku, el por qué tenía solo esa esfera — la he cuidado desde que murió, es el único recuerdo de mi abuelo.

—Ya veo, entonces si están dispersas por todo el mundo, será imposible encontrarlas — concluyó Misty muy deprimida, cosa que notó Ash.

—No te preocupes — con sus palabras comenzó a consolarla y levantarle el ánimo, abrazando a la chica — haremos todo lo posible para encontrarlas ¿verdad? — ahora preguntándole a Goku, esperando una respuesta, aunque sea algo esperanzadora.

—No se preocupen, Bulma tiene un radar para encontrarlas, seguro no nos tomará más de un día encontrarlas — les respondió bastante animado, y muy tranquilo.

—¡ ¿De verdad?! ¡Qué bueno, podremos salvarnos Ash! — dijo celebrando casi eufórica, abrazando fuertemente a Ash y saltando con él, algo que tranquilizó al joven, pero no se habían dado cuenta de lo juntitos que estaban, hasta que lo hicieron, se miraron con algo de nervios y muy sonrojados, lo que provoco que al segundo se separaran, evitando que sus miradas se encontraran, cosa que noto a la perfección Milk.

— ¡Lo sabía, son el uno para el otro! — se decía Milk muy sonriente, celebrando que sus conclusiones fuesen ciertas.

— ¿Y dónde vive esa tal Bulma? — pregunta Kenshin, intentando continuar con la misión, ya que Ash y Misty, estaban idos con sus pensamientos.

—Vive en la Ciudad del Oeste, está a cinco días de viaje en vehículo — contestó Milk, como si el viaje fuera rápido.

—¡ ¿Qué?! — exclamaron los tres bastante abrumados, volviendo en si a Ash y Misty.

—No se preocupen — seguía hablando Goku bastante tranquilo — conozco la forma de llegar al instante.

—Conociendo a Goku, comenzaran a buscar las esferas inmediatamente — Milk, como si fuese una pitonisa, sacó por conclusión, mirando a Ash, a quien notó algo decaído — Ash esta resfriado, lo mejor será que se queden aquí, al menos por el día.

— ¡Gracias señora! — respondieron los visitantes al unísono.

—Yo me voy a entrenar, ya hice lo que tenía que hacer — y con eso, Piccolo se retiró a entrenar a las montañas.

Durante el día, la lluvia cedió, lo que aprovecharon para entrenar lo que más se podía cada uno en su especialidad, pero poco y nada lograron aprovechar, ya que la lluvia volvió al poco tiempo.

Ya había caído la noche, cenaron y se prepararon para descansar, pero alguien no tenía sueño aún; Ash estaba en la sala, pensando en las palabras que Mewtwo le había dicho, pero en especial, la pregunta de la reportera.

—Creo empezar a comprender lo que me dijo Mewtwo... — se decía Ash seriamente.

El día anterior...

— ¿Qué es lo que sucede Mewtwo? — ya preguntaba algo preocupado el entrenador.

—Un sentimiento en ti, sentimiento muy inseguro en tus pensamientos, pero muy seguro en tu corazón, ayudara a salvarnos a todos — le dijo tajantemente, pero de forma muy comprensiva.

— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntaba sin entender una palabra de lo que le decía.

—Eso tendrás que averiguarlo por ti mismo, pero una pregunta bastó para que tus sentimientos se sinceraran, basta que tengas valor y demuestres tus sentimientos y serás invencible — tras esas palabras, Ash se pone tan rojo como luz de semáforo, recordando la pregunta de la reportera.

Fin de recuerdo.

—...estoy seguro que me gusta Misty — decía en voz baja, bastante angustiado — ¿pero ella, sentirá lo mismo por mí? — de pronto, una voz femenina lo saca de su trance, se trataba de Misty.

— ¿No puedes dormir Ash? — le pregunta algo preocupada, al ver que no estaba en su cama durmiendo.

—Misty — dio la vuelta, y ahí la vio, ya vistiendo de pijama y con el cabello suelto — no, no tengo sueño, estoy muy nervioso por el día de mañana.

—Deberías tratar de dormir — le recomendó con una sonrisa, poniendo sus brazos en la espalda — o mañana no tendrás energía para buscar las esferas del dragón.

—Misty, te tengo una pregunta — de pronto, el semblante del joven se volvió serio.

—Dime Ash.

—Siempre seremos amigos, no importa lo que pase, prométemelo — el joven le pidió a la chica algo exasperado, pero sin expresarlo.

— ¿Por qué dices eso Ash? — muy extrañada por la actitud del joven, le preguntó.

—¡Solo promételo, por favor! — le suplicó casi llorando y gritando, bastante desesperado.

—Ash, siempre hemos sido amigos — le comenzó a tranquilizar con una buena declaración de amistad — y siempre lo seremos, aunque aún me debes una bicicleta Ash Ketchum — mirándolo de reojo y con tono sarcástico, le dijo esto último.

—Gracias Misty, con eso estoy más tranquilo — le dijo para terminar con esa extraña, según Misty, disyuntiva de Ash — mejor vamos a acostarnos.

Terminada la conversación, Ash se dirigió a su lugar de descanso; el lugar estaba sólo alumbrado por la luz de la luna, que apenas traspasaba las nubes, esa poca visibilidad, hizo que se tropezara con un objeto irreconocible, cayendo sobre Misty, terminando los dos en el suelo. La situación provoco que los dos no pudiesen decir nada por los nervios, creando un gran silencio en el ambiente, muy incómodo, silencio que tenía como sonido de fondo la lluvia del momento, tanto Ash como Misty podían sentir sus respiraciones en sus rostros, muy sonrojados. Mientras tanto, escondidos de la parejita, dos personas miraban la escenita en silencio.

—Gracias por poner esa "molestia" en el camino para que "tropezara", Kenshin — le comenta Milk a Kenshin con mucha metáfora.

— ¿Por qué hace esto señora? — le pregunta muy intrigado a Milk — ni siquiera los conoce.

—Cuándo dos personas se aman, se nota desde lejos — comienza a decir un poco sonrojada, con un tono de voz muy alegre — y se ve a leguas que esos dos se conocen muy bien — su tono de voz se volvió algo más tranquilo — sé que no debería meterme, pero por la escena, se ve que se aman.

—Eso es cierto — ratificó sin despegar la mirada en los dos jóvenes.

De pronto, un muy oportuno trueno resonó en el ambiente, provocando que ambos se separaran muy asustados y acalorados por la posición en que estaban, haciendo que los dos se pararan casi al acto.

—¡Será mejor ir a dormir, mañana será un día largo! — trató de decir lento, pero Ash estaba tan nervioso, que le salió muy rápido y casi gritando.

—¡Es cierto, buenas noches Ash! — se despidió en las mismas condiciones anímicas de Ash.

—¡ Buenas noches Misty!

Así, estos jóvenes muy poco sinceros con sus sentimientos, se dirigieron a sus lugares de descanso, no sin antes ponerse a pensar en lo sucedido.

—Ojalá el tiempo se hubiese detenido — se decía para sí Ash, mientras caminaba como hipnotizado, muy feliz y a la vez, algo angustiado — fue exquisito y muy agradable sentir el aliento de mi Misty, ojalá algún día corresponda mis sentimientos.

—Fue por un pequeño momento — se decía la joven, muy sonrojada, pero satisfecha, feliz por ese momento — como si el tiempo se hubiese detenido, jamás olvidare este momento, jamás.

Al día siguiente...

Ya había amanecido, y nuestros amigos ya estaban desayunando, Goku comía como si se fuese a terminar la comida para siempre y Ash por los mismos pasos, Milk hacia sus trabajos de dueña de casa, Gohan también comía algo apurado pero más civilizado, Misty comía como una señorita, Kenshin comía muy tranquilo y la tradicional pelea de amor/odio la parejita, como siempre por tonterías, por ejemplo, Misty diciéndole a Ash que comiera más tranquilo, que Ash gritaba a los 4 vientos que era el mejor entrenador Pokémon del mundo, entre otras cosas; los presentes solo veían algo nerviosos la pelea, muy sorprendidos por como peleaban y la intensidad de esta, pero para Milk era divertido ver la pelea, en especial por lo que provocó anoche, hasta que el desayuno por fin había terminado.

—Listo, nos vamos — les dijo Goku a todos, levantándose de la mesa — ahora necesito que se tomen de las manos para poder irnos — lo que dijo dejo algo desconcertados a nuestros tres amigos, pero lo hicieron sin chistar, pero Ash y Misty se sonrojaron al tomarse de las manos — Ash, dame tu mano.

—Está bien — y aun sin entender, y solo de inocente, le da su mano.

— ¡Yo también voy! — exclamó Gohan muy ansioso, levantándose de la mesa.

—¡Por supuesto que no — le gruñó su madre, muy seria — tienes mucho que estudiar!

— ¡Déjame ir mama, por favor! — le pedía con cara de perrito abandonado.

—Vamos Milk, déjalo ir — también le pedía Goku — solo será por el día, buscaremos las esferas y volveremos a casa.

—Está bien Goku, si tú dices que será por el día — suspirando, dio la autorización, un día no le haría daño, ni interrumpiría los estudios — cuídate Gohan.

—Si mamá — le respondió muy feliz, tomando la mano de Kenshin.

—Entonces vámonos — exclamó Goku, avisando que todo estaba preparado para partir.

Goku coloco dos dedos, el índice y el medio, juntos, tocando con las yemas de los dedos su frente, y los otros dedos empuñados, cerró los ojos, comenzó a concentrarse en algo y en un abrir y cerrar de ojos, estaban en la ciudad, para la suerte de ellos, no llovía, además de justo parar en frente de su destino. Ash, Misty y Kenshin quedaron con una expresión imposible de describir.

—¡ ¿Cómo hizo eso?! — exclamo Ash más que sorprendido, mirando a todas direcciones, sin creer lo que había pasado.

—Es una técnica llamada tele transportación, solo puedo utilizarla si logro sentir el ki del ser vivo que busco, de no sentir la presencia que busco, podríamos terminar en cualquier parte.

—Ya veo, es una técnica más compleja de lo que parece — concluyó Kenshin.

—Así es, tuve problemas para perfeccionar la técnica al principio, pero entrené mucho y esta perfeccionada.

— ¿Podríamos entrar ahora? — Misty interrumpió muy nerviosa, mirando el cielo — en cualquier momento podría a ponerse a llover.

—Tienes razón, entremos — llamó al cito fono de la entrada de la casa — hola ¿se encuentra Bulma?

— ¿Quién la busca? — preguntaba una voz femenina del otro lado.

—Soy Goku — al dar su identificación, la puerta se abrió al instante, haciendo que todos entraran a la casa, siendo recibidos por una mujer peli verde.

—Tanto tiempo si verte Goku — le saluda muy alegre la mujer.

¿Tendrán éxito en la búsqueda de las esferas del dragón? ¿Por fin se declararán sus sentimientos Ash y Misty? ¿Milk dejara de meterse en lo que no le importa? ¿Qué estará pasando en la región Kanto? Todo esto y más en el siguiente capítulo.

Continuará...
 

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Capítulo 5: "La invasión en Pallet Town y el secuestro de Misty"

Mientras nuestros héroes llegaban a sus respectivas dimensiones para buscar los objetos y personas pedidos por Palkia y Dialga, en la región Kanto, el profesor Oak hacia todo lo posible para reunir la mayor cantidad de entrenadores, pero como lo había previsto Max, los entrenadores estaban muy ocupados en las zonas de desastre, por lo que Oak, Tracey y Max estaban solos en esto. De pronto en Pallet Town, comenzaron a aparecer seres oscuros, exactamente los mismos que atacaron a Ash y los demás.

—¡Sam — se sintió a Delia como entraba de golpe al laboratorio con su Mr. Mime, bastante asustada — unos seres extraños comenzaron a atacarnos ¿Qué son esas cosas?!

— ¿Seres extraños? — Le llamó la atención, por lo que miro fuera del laboratorio, encontrándolos con facilidad — no lo sé Delia.

—Las criaturas de las que habla la señora Ketchum, nos atacaron ya — respondió una voz en el ambiente, sin emisor a la vista.

— ¿Mewtwo, sabes qué son? — le pregunta el profesor reconociendo la voz.

—Cuando nos dirigíamos hacia Sinnoh, seres de aura maligna nos atacaron, no sabemos las razones, pero deben tener algo en común con los desastres — le responde muy serio, dando además, algunos datos para derrotarlos — destruirlos no es sencillo, no sirve ser ofensivos con un ataque directo, primero deben hacer un ataque para concentrar la defensa de los seres, y cuando vean un punto abierto, ataquen por cualquier medio, pero solo tendrán unos cuantos segundos para atacar, ya que recuperan rápidamente su guardia.

—De acuerdo, gracias por la información Mewtwo — agradeció Tracey para terminar con la conversación — vamos afuera Max.

—Si Tracey.

—Mientras intentan detener a esos seres, les diré a los entrenadores como enfrentar a esos seres, deben estar atacando en otros lugares y no deben saber cómo derrotar a esas cosas — mientras hablaba, el profesor Oak comenzó a enviar a todos los medios posibles, las instrucciones para enfrentar a estos extraños seres.

— ¡Nosotros también los ayudaremos ¿verdad maimy?! — preguntó muy entusiasmada la señora a su Pokémon, quien asiente muy decidido.

—Bien señora Ketchum, vamos — agradeció Tracey.

—Tengan mucho cuidado — les pidió el profesor antes que cruzarán la salida del laboratorio.

Al momento que salieron del laboratorio, vieron como una horda de seres se acercaba al laboratorio bastante decidido, lo que provoco la instantánea reacción de Tracey, Max y Delia.

—¡Scyther, Marill, Venonat, salgan! — Tracey lanzó sus tres pokébolas, de las cuales tres Pokémon aparecieron, una mantis, una especie de ratón azul y una especie de insecto morado con dos antenas.

—¡ Sal Jirachi, tú también...! — el joven Max lanzó sus dos únicas pokébolas, de las cuales salieron un ser con forma de estrella, y otro Pokémon que sorprendió mucho a Max, más que nada, lo emociono, ya que sentía que de algún lado lo conocía, este tenía forma de humanoide.

— ¡¿Ralts?! — preguntó extrañado al Pokémon.

—¡Hola Max! — respondió una voz resonante en la mente de Max, al parecer, una respuesta telepática.

Por lo visto, la pokébola que le entregó Satoshi, contenía el Ralts que había cuidado hace mucho tiempo, solo que este evoluciono en una Kirlia; por lo visto, el tal Satoshi conocía demasiada información de todos.

—¡Qué bueno volver a verte Ralts, quiero decir, Kirlia! — decía muy emocionado Max, abrazando al Kirlia.

—¡Ahora lucharemos juntos, como me lo prometiste Max! — le comentó alegremente a su entrenador.

—¡Es verdad, pongamos nuestro mejor esfuerzo Kirlia!

—¡Entonces, como diría Ash, yo voy primero! — Y sin dudar, Delia ordenó el primer ataque a su Pokémon — ¡Mime, confusión! — y como lo había dicho Mewtwo, los seres se concentraron en protegerse del primer ataque, dejando un franco a la vista; ese era el momento preciso para atacar.

—¡Jirachi, Kirlia, psíquico! — casi al acto ordenó Max, pero no con el tiempo suficiente, ya que estos seres recuperaron rápidamente se guardia, inutilizando la táctica de ataque.

—¡Son más rápidos de lo que nos dijo Mewtwo, creí que estaba exagerando — comento Tracey entre serio y preocupado — tendremos que ser más precisos!

—Entonces haremos que los Pokémon ataquen a esas cosas — Max comenzó a explicar el plan que tenía — como Scyther es el más rápido del grupo, él dará el golpe final.

—¡De acuerdo! — dijeron Tracey y Delia al unísono, intentando por segunda vez el ataque, siguiendo las instrucciones de Max.

Mientras nuestros amigos ideaban su plan de ataque, los Pokémon hacían lo posible para defenderse, ya que sus ataques no tenían efecto.

...

Mientras tanto, en otra dimensión, Ash, Misty, Kenshin, Goku y Gohan llegaron a la Ciudad del Oeste, en busca del radar para buscar las esferas del dragón.

—Tanto tiempo sin verte Goku — Bulma saludó muy entusiasmada al joven, con un bebe en sus brazos.

— ¿Cómo que tanto tiempo? — Preguntó ingenuamente Goku — si solo hace casi cinco meses que no los visitaba.

— ¡ ¿Y "casi" cinco meses te parece poco?! — le regañaba furiosa por la respuesta tan despreocupada y egoísta, dejando a los demás muy nerviosos.

—Tanto tiempo sin verte Kakarotto — interrumpió un hombre de buzo azul y cabello negro — ¿a qué vienes?

—Hola Vegeta, veras, necesito el radar del dragón, ellos necesitan las esferas, porque... — comenzó a explicarles todo lo que les contó Ash — ...si no logran llevar las esferas del dragón, el lugar de donde vienen y este lugar serán destruidos.

—Ya veo, eso suena horrible — respondió bastante sorprendida Bulma, para desviar la mirada a los invitados — ¿sus nombres chicos?

—Mi nombre es Ash Ketchum y él es Pikachu — el Pokémon saludó con sus patas delanteras.

—Mi nombre es Misty, mucho gusto — saludó con una reverencia.

—Y mi nombre es Kenshin, gracias por su ayuda.

—Es un gusto conocerlos, como ya saben, mi nombre es Bulma, él es Vegeta, mi marido, y este es nuestro hijo, Trunks — todos miraron al bebe que se encontraba en brazos de la mujer, y la primera persona en acercarse es...

—¡Qué lindo! — Comentó Misty mirando atentamente al pequeño, con los ojos brillosos — ¿podría tomarlo en brazos? — le pide algo suplicante a la madre del niño.

—No lo sé — le decía algo insegura — no le gusta que otras personas lo tomen en brazos, se pone a llorar.

—¡Por favor! — ya le pedía muy suplicante.

—Está bien — resignada cedió al pedido.

—¡Gracias! — y muy emocionada, tomó en brazos al pequeño Trunks, pero como Bulma había dicho, este se puso a llorar.

— ¡No me sorprende que se haya puesto a llorar, después de ver a Misty, cualquiera lo haría! — comentó Ash con tono burlón, mirando de reojo a Misty.

—¡ ¿Qué dijiste Ash Ketchum?! — le preguntó maléficamente a Ash, tornada de un aura oscura.

— ¡Nada! — muerto de miedo, Ash se escondió detrás Goku.

— ¡A ver si eres tan bueno con los niños! — le desafío, entregándole el niño a Ash, con claro objetivo de dejarlo en ridículo, pero...

— ¡Es la primera vez que veo esto, debes ser bueno cuidando bebes, Ash! — le comentó sorprendida Bulma al joven, quien no se hacía problemas con Trunks.

—La verdad, es que jamás he cuidado niños, mucho menos bebes — comentó muy apenado por el cumplido.

—¡Es solo suerte! — Y muy molesta, Misty te quitó al pequeño Trunks, confiada que esta vez no lloraría, pero lo primero que hizo, fue ponerse a llorar — ¡por favor, deja de llorar — le pedía tratando de tranquilizarlo haciéndole ruidos y paseándolo — por favor, bua...! — hasta que la joven fue quien comenzó a llorar desesperada.

— ¡Tranquila Misty! — Le sacó al pequeño de los brazos y comenzó a mecerlo para que se calmara, le costó trabajo, pero lo logró — ¡uf, por fin!

—Creo que no estoy lista para cuidar niños — suspiro bajando la cabeza, rendida.

—Aun eres muy joven para ser madre, es natural que no estés acostumbrada, pero cuando lo seas, veraz como todo cambiará en tu vida — el comentario sonrojó tanto a Ash como a Misty, cosa que noto Bulma, sacando conclusiones bastante acertadas, por lo que decidió cambiar de tema — mejor iré por el radar, deben estar algo apurados — y se retiró a por el radar.

Después de unos minutos, Bulma regresa sin su hijo, con el radar en sus manos.

—Bueno chicos, aquí tienen el radar del dragón, con el podrán buscar las esferas del dragón — decía mientras le entregaba el radar a Goku, quien lo activo.

Apenas Goku encendió el radar, se ve en su monitor algo que llamó la atención del Saiyajin, se veía cuatro esferas que se movían juntas hacia el norte, una se movía al noroeste, otra esfera estaba sin cambios de ubicación, en dirección al sur, y la última, que era la que tenían en su poder, en total, siete esferas.

— ¡Alguien está juntando las esferas del dragón! — comentó Goku muy serio, preocupado por la situación ¿Quiénes las estaría juntando?

De pronto, unos seres misteriosos, similares a los que atacan en estos mismos instantes el laboratorio Oak, entraron a Capsule Corporation.

—¡Entréguennos la esfera del dragón que tienen, y no les haremos nada! — les amenazó uno de estos seres, comunicándose de forma telepática. Al parecer, el ser que les hablo era el líder del grupo.

—¡ ¿Cómo saben de las esferas y para que las quieres?! — muy desafiante, Ash le pide explicaciones, poniéndose en guardia.

— ¡Eso no te importa, pero si de verdad te interesa, nuestro amo y señor desea ser el emperador de toda dimensión existente, y hacer su voluntad, y necesita esas esferas, por lo que, si cooperan, tal vez los hagan sus sirvientes por la eternidad!

—¡Ya cállense insectos, no estoy para cuentos! — bastante molesto de tanta palabrería, Vegeta disparó una esfera de energía, estrellándola contra el grupo.

—Eso no va a funcionar — le advirtió muy serio Ash, y dicho y hecho, el ataque de Vegeta no les hizo ni un rasguño, perdón, ni siquiera los toco, todos, menos Ash y Misty, quedaron sorprendidos.

—¡A ver qué les parece esto! — con sus manos, Goku imita a una especie de esfera, en la cual, comienza a brillar algo — ¡ka... me...!

—¡Detente! — El guerrero algo extrañado, detiene el ataque, y mira a la joven Misty por la petición — El resultado será el mismo.

— ¿Por qué lo dices Misty?

—Ya peleamos contra ellos, cuando veníamos para acá, atacamos como ustedes, pero ningún ataque dio resultado.

—Me estoy dando cuenta de un detalle — muy pensante, Ash comenzó a analizar la situación en voz alta, lo que había pasado cuando se encontraron por primera vez con esos seres — cuando atacamos a esas cosas en Sinnoh, comenzaron a concentrarse en nuestros ataques, pero por ese instante, mejor dicho, en esa pequeña fracción de segundos después que atacamos, Mewtwo los ataco y los hizo desaparecer, al parecer, bajan la guardia por escasos segundos y se vuelven vulnerables a cualquier tipo de ataque, tengo un plan que podría funcionar... — después de dar tamaña explicación, Ash comienza a explicar su rápido plan, intentando emular lo que había hecho Mewtwo, como única opción — ...recuerden que todo tiene que ser rápido.

— ¿No es arriesgado Ash? — bastante preocupada Misty, le consulta al joven.

—Es todo lo que se me ocurrió Misty, solo espero que funcione — dijo tratando de tranquilizar a Misty.

—Está bien — término de decir aun no muy convencida del plan, demasiado preocupada, viendo como Ash comenzaba su plan.

—¡A que no me alcanzan! — comenzó a mofarse de los seres, golpeándose el trasero con la palma de la mano izquierda, bajando el parpado inferior con un dedo de la mano derecha y mostrándoles la lengua, para que, al segundo, salieran corriendo al exterior por el agujero hecho por los seres al entrar. Ya en el exterior, comenzó a preparar su ataque de distracción, ataque lanzado con rapidez, casi por instinto, por lo encima que tenía a los seres — ¡Pikachu, impactrueno, ahora! — el impactrueno de Pikachu dio de lleno en los seres, tal cual como lo había planeado Ash.

—¡Lo siento, no fun...! — pero antes que terminara de hablar su líder, dos esferas de energía impactaron sorpresivamente.

—¡ ¿Qué les pareció eso?! — exclamó Vegeta.

—¡Jamás conseguirán las esferas del dragón! — dijo Goku, dejándoles en claro que no lograrían su objetivo tan fácil.

Cuando la nube de polvo se disipó, el campo de batalla estaba limpio, claramente estos extraños seres habían sido exterminados.

—¡Genial, buen trabajo Pikachu! — le felicitó Ash, mientras el Pokémon celebró haciendo el símbolo de la victoria con una de sus patas delanteras.

—¡ ¿Ash, estás bien?! — intuitivamente, la joven corrió hasta su amigo, para ver si tenía alguna herida, en verdad estaba demasiado preocupada.

—Tranquila, estoy bien — le contesto demasiado tranquilo y demasiado bien para el gusto de Misty, cosa que a la chica no le gustó mucho.

—¡ ¿Qué hubiese pasado si tu hipótesis hubiese estado equivocada?! — le increpó furiosa, realmente estaba molesta, sentía como si su preocupación por él, no le importara.

—¡El detective Ash Ketchum jamás se equivoca! — respondió con un tono de voz bastante engreído, colocando su mano derecha en su mentón, mostrando una madurez demasiado falsa, lo que provocó que Misty lo golpeara en la cabeza, terminando en el suelo, mientras los demás solo miraban nerviosos la escena.

— ¡Que divertido eres Ash! — Se decía en sus pensamientos, entre risas picaronas — pero... — comenzó a gritarle a Ash bastante molesta golpeándolo en la cabeza — ¡Este no es momento de bromas!

—¡Auch, eso dolió! — se quejaba mientras trataba de recomponerse, para responder la molestia de su amiga — pero si me hubiese equivocado, tú me habrías ayudado ¿verdad?

— ¡Claro que sí, cabeza hueca! — le respondió casi por inercia a Ash, ayudándolo a levantarse del suelo, dándole su mano.

—Cof... Cof... — Kenshin comenzó a toser para interrumpir la situación y volver a lo que fueron — cambiando de tema, si esos seres también están detrás de las esferas del dragón, eso significa que esto será más complicado de lo que parecía.

—Tienes razón, creo que será mejor llamar a los demás para que nos ayuden — para Goku esto ya era más serio, se daba cuenta que no sería algo de coser e hilar.

— ¡¿No me digas que vas a llamar a esos debiluchos?! — le preguntó Vegeta bastante molesto por la idea — ¡solo estorban!

—Vegeta — Goku comenzó a explicarle algo incómodo — te diste cuenta que esto es más precisión y velocidad que fuerza, si son muchos, no podremos con todos.

—¡Haz lo que quieras! — le respondió con bastante desinterés.

Gracias a la tele transportación, Goku fue en búsqueda de ayuda, que, según él, les ayudarán a buscar las esferas y enfrentarse a estos extraños seres ¿Quiénes serán estos seres oscuros, y para que querrán las esferas? Cinco minutos después, regreso con Piccolo y cuatro guerreros más.

—Hola Piccolo — saludo Ash a quién los ayudo.

—Hola Ash.

— ¿Quiénes son los otros? — preguntó Misty al ver a los cuatro desconocidos.

—Hola, mi nombre es Kurilin.

—El mío es Yamcha, mucho gusto.

—Mi nombre es Ten Shin Han.

—Y yo soy Chaotzu.

Después de presentarse, a los nuevos integrantes se les pone al tanto sobre lo que sucedía, tanto del viaje de Ash y los demás, la búsqueda de las esferas del dragón, como del ataque de estos extraños seres. Antes de partir, Goku activa el radar del dragón, para observar la posición de las esferas, las cuales no mostraban cambios de posición, salvo las que se encontraban en movimiento, las cuales, estaban estáticas; al parecer, quien las tenía, había llegado a su escondite.

—Lo mejor será dividirnos si queremos terminar esto rápido, Ash, Misty y yo iremos por la esfera que está en el sur, mi papa y el Sr. Piccolo, la que se encuentra al noroeste y los demás, por las cuatro esferas restantes, al norte — propuso Gohan, organizando un barrido rápido.

—¡ ¿Y porque tengo que ir con esos gusanos?! — reclamó furioso Vegeta, encontraba vergonzoso para su orgullo ser ayudado por seres más débiles que él — ¡yo puedo ir solo!

—Ya se dio cuenta señor Vegeta, no podrá solo, además esa debe ser la base secreta de esos seres.

—Es buena idea Gohan — le felicitó Piccolo — si realmente esa es su guarida, quiere decir que ahí debe estar su líder.

—Es cierto, fuera que sólo en una batalla combinada se puede derrotar a esos seres, no hay opción.

—¡Siempre y cuando no molesten, hagan lo que quieran! — terminó aceptando Vegeta a regañadientes.

—¡ ¿Qué dijiste?! — exclamó Yamcha molesto por las palabras de Vegeta.

—Antes que nada ¡nube voladora! — grito fuertemente al cielo Goku, dejando a Ash, Misty, Pikachu y Kenshin bastante extrañados.

— ¿Para que la llamas? — le preguntó el Namek a Goku, sin entender de lo que quería hacer.

De la nada, llegó una nube de color dorada al lugar. Los tres jóvenes y el Pokémon miraron sorprendidos la nube.

—Solo quiero probar algo Piccolo — sin decir nada, Piccolo solo miró que era lo que intentaba hacer Goku — Misty, sube.

—Está bien — sin entender mucho, y algo desconfiada, sube a la nube, e increíblemente para todos, menos para Vegeta, la joven no cayó de esta.

—Ahora tu Ash.

—Si señor — al contrario de Misty, Ash subió a la nube, muy confiado, pero con el mismo resultado, tampoco cayó de ella.

—Esta nube es un regalo de dios, hace mucho esta nube me la dio el maestro Karin, pero solo los seres de corazón puro y que jamás han hecho cosas malas la pueden utilizar — explicó Goku, dando a entender que quería hacer — lo mejor es que viajen en la nube voladora, para que sus animales descansen lo que más puedan.

—¡Entonces a mí también déjenme subir! — y con mucho entusiasmo, Kenshin subió a la nube, pero el resultado fue distinto, ya que el joven espadachín cayo pesadamente de la nube al suelo. Ash y Misty solo miraron algo nervioso lo que sucedió, sin entender que pasaba.

—Bueno, vámonos — dijo algo nervioso Ash, para intentar distender un poco el ambiente.

Después de la prueba de Goku, cada grupo partió a sus destinos.

Arriba de la nube voladora, Ash y Misty iban juntos con Gohan, quien volaba a un lado de ellos, en busca de una de las esferas del dragón; Ash iba sentado en frente, mientras que Misty, detrás de él. Misty, quien no estaba acostumbrada a volar a tan alta velocidad, por instinto, se abrazó a Ash por el miedo, tan fuerte que lo estrangulaba.

—Perdona Ash — decía con mucha pena, sin soltar al joven — la nube va muy rápido, no estoy acostumbrada.

—¡Esta... bien... pero... no me... aprietes tanto... me dejas... sin aire! — pedía Ash con la cara roja, pasando a azul, desesperado por la falta de aire.

—¡Lo siento, Ash! — más avergonzada que antes, suelta al joven, se notaba a leguas el tinte rojo en sus mejillas.

—Hacen bonita pareja — comentó Gohan bastante extrañado de la relación de los dos jóvenes, para hacer una pregunta que lamentaría hacer — ¿son novios?

—¡Debes estar loco! — los dos furiosos, pero sonrojados y apenados, respondieron ante tal falsa falacia, valga la redundancia.

— ¡Solo preguntaba! — dijo entre asustado y nervioso, moviendo las manos agitadamente.

—¡ ¿Quién se va a fijar en una chica tan fea y enojona como Misty?! — Comenzó a reclamar, bastante molesto, pero bien fingido — ¡si quieres te la regalo! — Aunque Ash sabía que lo que decía falso, el comentario sintió mucho a Misty, se sintió tan insultada y traicionada, que boto a Ash de la nube — ¡ah...! — Grito fuertemente mientras sacaba una de sus pokébolas y la lanzaba — ¡Charizard ayúdame! — Y Charizard salió directo a salvar a Ash de una segura muerte — ¡ ¿se puede saber por qué hiciste eso?! — le increpó furioso a Misty, sin entender por qué había hecho eso.

—¡ ¿Y encima lo preguntas, cretino?! — Le respondió tanto dolida como furiosa — ¡ ¿Qué querías, un agradecimiento?! ¡Tú te lo buscaste!

La pelea había sido tan fuerte que no volvieron a cruzar palabra ni miradas el resto del camino. Gohan solo miraba entre nervioso y apenado, no sabía ni que decir ni que hacer, arrepentido de haber preguntado si eran novios, pensaba que mejor no hubiese dicho nada. Mientras iban camino a buscar la esfera, se encontraron con más seres oscuros, pero fueron derrotados fácilmente, hasta que después de un par de horas, llegaron a su destino.

—Según el radar, la esfera se encuentra en este lugar — decía Gohan sin quitar la mirada del radar.

—¡El sitio es muy grande, nos tardaremos mucho! — agrego Misty, mirando a su alrededor; en verdad el lugar de búsqueda era enorme.

—¡Pero mientras más seamos — propuso Ash, mientras tomaba sus pokébolas — más rápido terminaremos!

—¡Qué buena idea Ash Ketchum! — la peli naranja le respondió irónicamente, repitiendo la acción de Ash.

— ¡Por favor chicos, ya dejen de pelear — Gohan les pidió a los dos algo exasperado por tanta pelea — tenemos poco tiempo!

—Tiene razón Misty, tenemos trabajo que hacer — le pidió a la aludida, sin poder disimular la molestia que aun tenia, pero cambiando su actitud con sus Pokémon — ¡estamos buscando una esfera de color dorado con estrellas, si la encuentran, nos veremos en este lugar! — sus Pokémon solo asintieron y respondieron afirmativamente con sus gruñidos.

Comenzaron a buscar la esfera exhaustivamente, esta se realizó de forma animada pero tranquila, aun con Ash y Misty peleados, quienes seguían sin cruzarse ni miradas, ni mucho menos palabras. Después de treinta largos minutos, Totodile encuentra la esfera que tanto buscaban.

—¡Buen trabajo Totodile! — el Pokémon celebraba feliz, bailando de allá para acá.

—Que feliz es tu mascota — comentó Gohan.

—No son mascotas, se llaman Pokémon — le corrigió Ash.

— ¿Pokémon? — Preguntó muy extrañado Gohan — que nombre más raro, pero bueno, tenemos que irnos... — pero fue interrumpido por un ser oscuro que apareció de la nada.

Este ser, a diferencia de los otros, tenía forma humanoide.

—¡Gracias por encontrar por nosotros la esfera, llevábamos bastante buscándola — agradecía sarcásticamente — ahora entréguenla!

—¡Maldición, creí que ya nos habíamos desecho de ustedes, son muy persistentes — grito molesto Gohan — ¿quiénes son ustedes?!

—Discúlpenme por ser tan grosero, mi nombre es Elix, y soy un guerrero de la luz.

— ¿Guerrero de la luz? — Preguntó extrañado Ash por el nombre de su organización, no entendía la contradicción — ¡ ¿Por qué se llaman guerreros de la luz, si solo quieren el mal para nosotros?!

—Para ustedes será la perdición, pero para nosotros, la única forma de acabar con el mal de toda existencia, es exterminar a los humanos, la raíz del mal — le respondió muy serio ¿en verdad Ash y los demás eran la raíz de todo mal, como él decía?

—¡ ¿Y cuál es su propósito?! — le preguntó muy desafiante Misty.

—Nuestro amo y señor quiere que en todas las dimensiones desaparezca toda vida para que él se convierta en dios y volver la paz en toda dimensión — volvió a responder serio, solo que esta vez, nuestros amigos no hilaron bien lo que decía ahora y la respuesta anterior.

—¡Lo único que quieren es adueñarse de todo lo que existe! — Gohan le respondió de forma agresiva, al parecer resolviendo el misterio de la, al parecer, conspiración — ¡ahora Ash!

—¡Charizard, lanzallamas! — el lanzallamas produjo el mismo efecto que en los otros seres que ya habían atacado.

—¡Desaparece, masenko! — confiados en que la misma estrategia funcionaria, y muy confiados, atacaron, pero...

—¡Jajajaja, esta vez eso no funcionará! — reía entre la nube de polvo que levantaron, la cual Elix disipó con una corriente de aire.

—¡No funciono! — sorprendidos por los resultados, dijeron los tres al unísono, paralizados, no entendían que habían hecho mal, pero al parecer, el enemigo era muy rápido.

Sin que se dieran cuenta, Elix se movió a gran velocidad, quedando detrás de Misty, agarrándola del cuello con facilidad, y con su mano izquierda, con sus uñas, las que transformó en cuchillas, amenazó con cortarle en cuello a la joven líder.

—¡Si quieren que esta mocosa siga viva, traigan las tres esferas restantes! — fríamente les amenazó, muy confiado, sabía que tenía todas las chances de obtener las esferas.

—¡Ash, Gohan, ayúdenme! — gritaba con una angustia que apenas aguantaba, llorando.

—¡Suelta a Misty, ahora! — el joven enfrentó a Elix como nunca había enfrentado a alguien en su vida, su ira estaba fuera de control, y claro, era la primera vez que veía a Misty en peligro de muerte.

—¡Solo los cobardes utilizan a otros para protegerse! — le increpa Gohan, intentando desafiarlo para que la suelte, pero sin resultados positivos.

—Digan lo que quieran — le dijo con una mirada maliciosa, sin importarle el tono desafiante de Ash y Gohan — y no intenten nada, como que esa rata debilucha me ataque con su electricidad, y tu mocoso, de atacarme con sus técnicas raras — los jóvenes abrieron los ojos de golpe, sorprendidos, era como si les hubiese leído la mente — ¡ya saben basuras, si quieren volver a ver con vida a su amiguita, traigan las esferas restantes!

Al parecer, Elix también tenía el poder de leer la mente, punto bastante crítico ¿Cómo podrían atacar a un ser con esas habilidades? Se preguntaban, pero tanto pensar, no se dieron cuenta cuando Elix ya se había ido con Misty, quien hacia aparentar que la situación no la afectaba, pero en su mente se preguntaba ¿qué harían con ella? Y si la podrían rescatar o su vida terminaría en ese momento, la angustia y ganas de llorar apenas las aguantaba.

—¡No le entreguen las esferas a Elix, vuelvan a Sinnoh, no se preocupen por mí! — grito con toda su alma, dejando notar en su voz, miedo y angustia, mientras se alejaban del lugar hasta desaparecer del firmamento.

Nuestros dos amigos y los Pokémon miraron como se llevaban a Misty, sin poder hacer nada. Tanto Gohan como Ash estaban aún traumados, no tenían como hacerle frente, se sentían impotentes, en especial Ash, quien no aguantaba la rabia de no poder ayudarla, de dejar que la secuestraran en sus narices.

—¡Maldición — grito lleno de rabia, cayendo arrodillado al suelo — no pude hacer nada! ¡Maldición...! — terminó con un grito ahogado, golpeando con sus manos el suelo.

—Elix tiene el poder de leer la mente, y además es muy veloz, no se podía hacer mucho — le explicaba, tratando de tranquilizarlo — hay que hacer un plan para rescatarla... — pero es interrumpido por un golpe en la mejilla que le propino Ash.

Se generó un gran silencio en el ambiente, Gohan no comprendía por que Ash había hecho eso, ni Ash comprendía por que le propinó aquel golpe a Gohan, tal vez fue solo impulsivo, y no se había dado cuenta de lo que hacía, tal vez, pero la desesperación era más fuerte, y lo había hecho porque creía que el joven tenía, aunque sea una posibilidad de rescatar a Misty.

—¡Tú no sabes lo que es perder por tanto tiempo, a una gran amiga o a alguien muy querido, estuve separado de Misty por dos años, y ahora que tenía la posibilidad de decirle lo que quería, lo que sentía por ella, esos tipos se la llevan, y tal vez...! — pero fue interrumpido violentamente por el otro joven, que lo agarró del cuello de su polera, tan furioso como a quien tenía en sus manos.

—¡Yo también he perdido a personas queridas y no me he puesto a llorar o buscar culpables, solo me preocupe por volverlos a ver, y tu deberías hacer lo mismo! — el rostro de Ash cambió radicalmente, su ira desapareció, para dar paso a remordimiento y arrepentimiento.

—Lo siento, no sabía... — se disculpó con la voz entrecortada, arrepentido, al tiempo que Gohan lo soltaba.

—Te entiendo, uno no reacciona bien en situaciones así, perdóname por lo que te hice — también le pidió bastante apenado por su comportamiento.

—Al contrario, yo empecé, nunca debí golpearte ni haberte dicho esas cosas tan feas — se excusó igual de arrepentido que Gohan.

—No te preocupes Ash — le dijo para relajarlo un poco para volver al problema de ahora — será mejor concentrarnos en como rescatar a Misty.

— ¿Tienes algo en mente para rescatarla? — le preguntó seriamente, pero la angustia de no tener a Misty a su lado, no desaparecía en su tono de voz.

—La aparición de esos guerreros de la luz, nos complicarán las cosas — comenzó a concluir Gohan — si pueden sentir nuestra presencia, con la técnica de vuelo que necesita ki, seguramente nos detectarán, lo más seguro es que así nos han detectado todo este tiempo, pero si utilizamos a tus Pokémon, como dices que se llaman, seguro que los tomaran por seres vivos, por ahora iremos a buscar a mi papa y al señor Piccolo.

—Está bien, entonces vámonos — miró en dirección donde Elix se llevó a Misty y solo gritó — ¡Por favor Misty, resiste, juro por mi vida que te rescataremos!

Después que Ash volvió a sus Pokémon y los de Misty a sus pokébolas, se dirigieron en dirección donde estaba Goku y Piccolo buscando la última esfera del dragón, montando a Charizard y Latias, como lo había planeado Gohan.

¿Tracey y los demás podrán con los problemas en Pallet Town? ¿Ash y Gohan podrán salvar a Misty? ¿Quiénes son los guerreros de la luz, y quien será su líder? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará...
 

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Capítulo 6: "Las cosas no son como uno las espera"

El ataque a Kanto era fuerte, al parecer, los seres que atacaban a nuestros amigos, se hacen llamar "Los guerreros de la luz", y por lo visto, su objetivo era claro, estaban buscando los mismos objetos que Ash, Misty y Kenshin ¿Pero también buscaran los demás objetos y personas que les pidió Satoshi?

Al ver que el ataque inicial, planteado solo con la información que les dio Mewtwo, no funcionó, decidieron volver a intentarlo, esta vez, con un plan formulado por Max.

—Jirachi, Kirlia, psíquico — ordenó Max.

—Maimy, confusión — lo mismo la madre de Ash, a su Mr. Mime.

—Marill, chorro de agua, Venonat, confusión — y, por último, Tracey a su doblete.

El ataque comenzó con mucha fuerza y velocidad, parecía funcionar, ya que estos seres descubrieron sus francos al concentrarse en el ataque directo, pero de la nada misma, algo golpeó a estos seres, fue tan veloz, que, con suerte, se sintió su presencia, salvo un manchón verde que se vio, el cuál al parecer, fue quien atacó.

—¡Buen trabajo Scyther! — celebró el asistente del profesor a su viejo Scyther, quien, agitado, solo asiente.

Al parecer, el ataque había funcionado tal cual lo había previsto Max, ya que los seres estaban en el suelo, sin signos de vida, al parecer, y esperaban que fuera así, ya que el Scyther de Tracey era algo viejo, y no tenía mucha energía para largas batallas, pero no se habían dado cuenta que dos seres habían escapado del ataque, los cuales decididos, como último recurso, emprendieron en contra de Delia; como por instinto, los Pokémon atacaron a los seres para volver a descubrir sus puntos débiles, para la desgracia de ellos, más no podían hacer, pero de pronto, un ser rojo apareció a una gran velocidad, eliminando a estos seres por completo.

— ¡Gracias Deoxys! — totalmente aliviado, el profesor agradeció al Pokémon, quien solo asintió.

— ¡Muchas gracias — agradece aun algo asustada Delia por el intento de ataque sorpresa — por poco creí que moriría!

Les fue un poco complicado, pero con facilidad, eliminaron a estos extraños seres, pero sabían que no era momento de bajar la guardia, algo había de raro en aquel ataque, por lo que volvieron al laboratorio para ver cómo iban las cosas, e iban exactamente como lo esperaban.

—¡…unos seres extraños están atacando por todo el mundo, se desconoce su procedencia, pero según uno de los investigadores más famosos, el profesor Oak, ha explicado como destruirlos… — y comenzó a describir como atacar a estos seres y destruirlos —…es la única forma que podrán eliminarlos, esta información se les dio a todos los entrenadores ante la dificultad de derrotarlos, así que por favor! ¡Ayuden! ¡Y eso sería todo por hoy, ahora nos vamos a nuestros escondites, digo, a comerciales! — Supuestamente fuera del aire, comenzaron a gritar — ¡vámonos de aquí, tomen todo lo que puedan! — con mucha pena y vergüenza ajena, los televidentes presenciaron la escenita.

—Bueno, no podían hacer mucho — comento algo nervioso el profesor.

—Me dan más vergüenza que Brock — comentó Max llevándose una mano a su cara, avergonzado.

Algo de tranquilidad reinaba en Pallet Town, por lo menos por ahora, ya que otro ser se encontraba mirando el pequeño pueblo, ser que esperaba algo en este lugar.

...

Mientras todo esto sucedía, en otro espacio, un ser con forma humanoide se encontraba mirando todos estos hechos a través de algunos espejos que le servían de monitor; en ellos tenía vigilando los movimientos tanto de lo que sucedía en Pallet Town, como lo que hacían Ash, Misty, Kenshin, y a todos los demás, viendo cómo se desarrollaban sus planes.

—Señor, la invasión a las dimensiones va en progreso con éxito — decía un ser, parado en frente del extraño, que se escondía en las sombras.

—Perfecto — felicito una voz profunda, como venida de un ecualizador — ¿y la recolección de los objetos y personas?

—En marcha y con éxito — respondió otro ser que estaba parado al lado del primero.

—Excelente, después de mil años encerrados, por fin nuestros deseos se harán realidad, y ningún Dios podrá detenerme, mi poder será perfecto ¡jajajaja! — comenzó a reír maquiavélicamente el ser entre las tinieblas.

¿Quién será este ser? ¿Y que tendrá que ver con los guerreros de la luz? Lo único que se podía decir, es que quería hacer lo que quería, sin importar las consecuencias.

...

Mientras tanto, Ash y Gohan arriba de Latias y Charizard, como plan de Gohan, se dirigían en dirección a Goku y Piccolo.

Goku y Piccolo habían llegaron a su destino; en este lugar, había un gran castillo, en la torre más alta que tenía la construcción, había una gran "P" dibujada en la parte más alta como decoración, dando a saber que era de alguien muy importante. Goku tocó a la puerta por medio de un cito fono, esperando que le contestaran.

—¡Hola ¿hay alguien?! — llamaba por el micrófono gritando.

— ¿Qué desea, señor? — respondió en pregunta una voz masculina.

—Necesitamos hablar con alguien de este lugar.

— ¿Qué necesita?

—Buscamos una esfera del dragón.

Dentro del castillo, un ser enano de color azul contemplaba la esfera del dragón que tenía en sus manos.

—Shü ¿Quién es? — Preguntó sin ningún interés el dueño del lugar — Si es un vendedor, sácalo.

—No señor Pilaf, son dos sujetos, buscan la esfera del dragón.

Pilaf, el enano quien tenía la esfera en sus manos, escuchó el objetivo de estas personas, encendió el monitor para ver de quién se trataba, y al ver quien buscaba la esfera, se quedó pensando por un momento la situación.

— ¿Quién es? — se preguntaba para sí, intentando recordar a esos sujetos, según él — porque siento que los he visto en algún lugar — activó el micrófono que tenía a mano y comenzó a hablar — ¡Díganme sus nombres, ahora!

—Soy Goku… — se escuchó por los altoparlantes, pero la voz fue interrumpida por Pilaf, quien apago el micrófono.

—¡Ah! — Gritó muy asustado, respirando agitadamente — ¡es Goku, como supo que estábamos aquí!

—Seguramente utilizaron su radar, señor — le respondió Mai, que estaba acompañándolo — ¿Qué haremos señor? — Pilaf no contestó a la pregunta, solo presionó un botón de su escritorio, y desde una muralla, aparecieron muchos monitores de vigilancia y un gran tablero con botones.

— ¡Pasa, por favor! — Pilaf le invitó siniestramente, abriendo las puertas de su morada.

—Gracias — agradeció Goku — iré solo Piccolo, no es necesario que vayamos los dos, además parece gente amable.

—Como quieras.

Goku entró al terreno donde estaba el castillo, el cual era bastante grande, caminó hasta la entrada del edificio, y las puertas se abrieron solas; cruzó el umbral, y accedió a un pasillo, el cual, tenía un decorado medieval, con adornos como antorchas.

— ¿En dónde terminara este pasillo? — se preguntaba sin ver un final de este, algo ansioso.

Después de tanto caminar, el ambiente del pasillo cambio radicalmente; había iluminación artificial, pero al primer paso que dio en este, aparecieron metralletas, flechas, misiles, y cuanta otra arma conocida. Con los tantos botones que tenía Pilaf en su tablero, activó las armas, atacando a Goku, o al menos eso era lo que esperaba, ya que una enorme explosión se produjo, destruyendo el lugar, pero el joven, estaba sin entender nada, sin un rasguño, y los dueños del lugar, impresionados por el hecho que las armas fueron inútiles.

— ¡Espero que no me reten por romper sus cosas! — dijo un poco incómodo, preocupado por la reacción de los dueños.

Según el, había destrozado el lugar sin querer, sin saber que lo habían atacado. Después de este impase, siguió caminando, pero a los pocos metros, casi llegando al final del pasillo, la muralla se movió, dando a descubrir una entrada secreta, del cual, aparecen Pilaf, Shü y Mai.

—¡Pilaf, con que eras tú — exclamó sorprendido por reconocer al dueño del castillo — ¿en qué malos pasos andas ahora?!

— ¡Nada Goku, aquí, viviendo tranquilo! — le explicó muy nervioso, agitando sus brazos — ¡¿Buscas esto?! — le preguntó mientras le mostraba la esfera de seis estrellas.

— ¿Me la podrías dar? — Le pidió algo serio — La necesitamos con urgencia.

— ¡Por supuesto, tómala con confianza! — y con mucha amabilidad, le entregó la esfera faltante.

— ¡ Muchas gracias chicos, adiós! — se despidió mientras salió corriendo, con la esfera en la mano.

No hasta que Goku desapareció de la vista Pilaf, seguían moviendo sus manos, en señal de despedida, sin moverse, pero apenas desapareció del rango de visión, Pilaf y sus secuaces corrieron hasta la sala en la que estaban; Pilaf presiono unos botones, y apareció una nave, la que utilizaron para huir, extrañamente con otra esfera.

—¡Listo, vámonos! — le gritó Goku mientras salía del castillo, mostrándole la esfera restante.

— ¿Qué es eso? — Preguntó extrañado Piccolo por la nave que salía a gran velocidad del castillo, sospechando de esto; tomó la esfera, la inspeccionó, y esta se deshace en su mano, con ayuda su fuerza — ¡tonto, te engañaron! — le gritó, regañando a Goku por haber caído, según él, en una trampa tan burda, realmente había sido muy ingenuo.

—Disculpa — le pidió bastante apenado.

—¡No hay remedio contigo, iré por la esfera! — Y salió volando hacia la nave, alcanzándola sin mayores inconvenientes — ¡entréguenme la esfera, ahora! — le gritó con una cara de pocos amigos, a los que no querían entregar la esfera.

—¡Toma! — le dijeron los tres mañosos, muy asustados, entregando la esfera por las malas.

— ¡Muchas gracias por su cooperación! — Y preparo en su otra mano, una esfera de energía — ¡no nos hagan perder el tiempo de nuevo, sabandijas! — Lanzándola contra la nave, creando una explosión, destruyéndola, y así, mandando a volar a los molestosos — ¡Goku, vámonos! — gritó sin más, para irse en dirección a Capsule Corporation.

Luego de avanzar bastante camino, se cruzaron con Ash y Gohan, quienes iban en dirección a ellos, pero no muy entusiasmados, más bien, deprimidos.

— ¿Cómo les fue, Gohan? — Preguntó su padre, extrañado por los ánimos de los dos y la ausencia Misty — ¿Dónde está Misty?

—Encontramos la esfera, pero… — no terminó su argumento por desviar su mirada a Ash, acto que imitaron Goku y Piccolo.

Ciertamente Ash no tenía ánimos para nada; su mirada perdida, baja, fuera de lo deprimido que estaba y se notaba, daba a entender que nada bueno había pasado, fuera que tenía su rostro colorado, parecía decaído.

— ¿Te ocurre algo Ash? — le preguntó bastante preocupado Goku.

—Papá, cuando encontramos la esfera, un tipo que se hace llamar Elix apareció, le tratamos hacer frente, pero fue muy rápido, además pudo leer nuestra mente, supo cómo lo atacaríamos, no pudimos contra él, y se llevó a Misty — tanto Goku como Piccolo oían cada palabra sorprendidos — nos dijo que, si la queríamos volver a ver, que les lleváramos las otras esferas.

—Ya veo, eso quiere decir que ese sujeto debe ser el líder — Gohan solo le asintió Piccolo — asumo que se llevó la esfera que encontraron ¿verdad?

—Aquí esta — les indicó mientras sacaba la esfera de su bolsillo — con esta son tres las esferas que tenemos.

—Ya veo — dijo Goku, mientras miraba a los Pokémon de Ash — ¿y por qué arriba de esos animales? — preguntó extrañado.

—Según Ash, se llaman Pokémon, y yo le dije que viajáramos en ellos, al parecer, esos seres pueden sentir nuestro ki, cuando fuimos por la esfera, nos atacaron durante todo el camino, pero de camino acá, nos atacaron en menor cantidad, tal vez porqué nos encontraron por causalidad.

—Ya veo — dijo sacando algunas conclusiones — ¡nube voladora! — Y a los segundos, la nube en que viajaron Ash y la secuestrada Misty, reaparece — Gohan y yo iremos en la nube voladora.

—Piccolo puede usar a Charizard, si no le molesta — sugirió Ash aún con el ánimo por el suelo.

—Ash ¿estás bien? — le volvió a preguntar Gohan por enésima vez, muy preocupado.

—Sí, estoy bien — respondió tratando de mantener la compostura, sin lograrlo.

—Entonces vámonos, no sabemos que le podrían hacer a Misty — dijo Goku muy serio y preocupado, para que los demás se prepararan — Ash, Misty es fuerte, además nosotros te ayudaremos a rescatarla — el joven solo asintió, casi por inercia.

Y así, partieron su viaje hacia la base de los guerreros de la luz ¿Cómo les irá? ¿Podrán rescatar a Misty y recuperar las esferas restantes?

Al norte del planeta, se encontraba una edificación en medio del océano, de la cual, salían muchos seres oscuros, la mayoría a atacar al grupo que iba por las esferas que supuestamente se encontraban al interior, seres que fueron eliminados por aquel grupo sin mayores problemas.

En esos momentos, en el interior de la base, una hermosa peli naranja se encontraba encadenada, algo lastimada, consciente, encerrada en una celda con muchos equipos de tortura; la chica en cuestión, tenía su ropa destrozada, y su cuerpo con varios cortes profundos; al parecer, a estos seres les encantaba hacer sufrir a los seres vivos. De entre las mazmorras, se escucharon ruidos, pasos y voces para ser más exacto, era un grupo de estos seres, que, al parecer, se dirigían directamente al interior de la celda donde estaba Misty; se trataba de Elix.

—Aun no eliminen a está chiquilla — indicaba el líder con desprecio a la peli naranja — aun la necesitamos, denle un poco de agua.

—Si señor — uno de los seres, con una fuente, le un poco del líquido vital a la joven.

— ¡Qué quieres…, Elix! — le preguntaba entre quejidos de dolor la chica, muy agitada.

— ¡Que tus amiguitos lleguen con las esferas, eliminarlos, y que tú te quedes para nuestra diversión! — le respondió cruelmente, mirando sádicamente a la cara a Misty, a pocos centímetros de su cara, tomándole el mentón a Misty con una de sus manos.

— ¡Eso es lo que tú quisieras! — le respondió muy desafiante, pese a su humillante estado, mientras sólo pensaba en una cosa — solo espero que no vengan con las esferas — retiró su rostro de la mano de Elix y volvió a desafiar con una simple pregunta — ¿y que te hace… creer que triunfaras?

—Porque ustedes son muy predecibles, es muy fácil saber sus movimientos y acciones, te informo aprovechando tu pregunta, en estos mismos instantes, está llegando un grupo por nuestras esferas.

—Espero que no sea Ash y los demás — pensó muy angustiada.

—No te preocupes, no es tu amiguito — le dice respondiendo a la preocupación mental de Misty.

Misty quedo impávida, blanca, angustiada, pero su máscara de sufrimiento y humillación no lo demostraba; había descubierto que Elix podía leer la mente, no le sería posible utilizar su mente para llamar a Mewtwo, era muy peligroso y pondría en riesgo la misión.

—Lo siento, pero tengo que recibir a mis invitados ¡jajajaja! — le decía de forma burlesca, mientras se iba del lugar — ustedes continúen, hagan lo que quieran con ella, pero si la matan, tendrán problemas — y dicho y hecho, los seres comenzaron a acercarse a Misty, y no precisamente con buenas intenciones.

—¡ ¿Qué me van a hacer?! — preguntaba aterrada Misty, mirando como esos seres se le acercaban.

—Adiós — y Elixir se despidió sin más.

—¡No, por favor, aléjense! — Pedía desesperadamente la peli naranja, tratando de moverse, sin mucho éxito — ¡No…! — en todo el lugar solo se escuchó un grito seco, de alguien que estaba sufriendo quien sabe que cosas.

Mientras Misty sufría, Elix caminaba por un pasillo, dirigiéndose a la entrada de la base. Al llegar, quedó esperando la llegada de sus "invitados", pero la espera no duro mucho, ya que el grupo de Vegeta llego a los pocos segundos.

—Bienvenidos a la base de los guerreros de la luz — comenzó a presentarse de forma sarcástica — dejen presentarme, mi nombre es Elix, y yo seré su servidor, si necesitan algo, tendrán que derrotarme.

—Vaya, una basura servicial, pero que cortes — le respondió Vegeta sarcásticamente, solo para preparar su ataque — ¡galic hö! — el ataque había sido efectivo, dio en el blanco, cosa que aprovecho muy bien Kurilin, quien realizó un ataque sorpresa.

— ¡Kienzan! — Kurilin aprovecho el ataque Vegeta, atacando de la misma forma que habían atacado a los demás, confiados que lo habían derrotado, pero la voz de Elix resonó.

— ¡Creo que es mi turno! — dijo maliciosamente, mientras comenzaba su ataque; con un simple, pero veloz movimiento, ataco a los guerreros sin ninguna dificultad, paralizando sus movimientos, salvo para una persona.

—Crees mal Elix — dijo el joven samurái, quien se escondía sigilosamente detrás les guerrero de la luz — ¡ Sō Ryu Sen Ikazuchi! — ciertamente el ataque había tomado desprevenido a Elix, pero gracias a su velocidad, lo esquivo sin problemas.

Al parecer, Elix era mucho más fuerte de lo que aparentaba ¿Cómo les ira a nuestros amigos contra el líder de los guerreros de la luz?

Mientras tanto, el grupo de Goku que se dirigía a la base de Elix, tuvo más problemas de lo esperado; camino a la base de Elix, comenzaron a aparecer una cantidad mayor de estos seres, mucho mayor que en anteriores ocasiones, estos venían de una dirección en específico, la base secreta de los guerreros, desde el norte.

—Al parecer nos esperaban — comentó Gohan, atento a cualquier movimiento, quedándose al lado de un Ash que no prestaba atención de lo que pasaba; curiosamente, los guerreros de la luz habían pasado de largo, era como si nuestros amigos no existieran.

— ¿Qué estará pasando? — preguntó muy extrañado Goku, pero preocupado por aquel extraño suceso.

—Tengo un mal presentimiento, solo espero que Misty esté bien — comentó Gohan muy angustiado, lo que provoco que Ash levantara un poco la vista para mirarlo, acto que imito Gohan.

Después de unos minutos, llegaron a la base de Elix; al ver a los demás luchar con algunos problemas, decidieron echarles una mano.

—¡Elix, donde tienes a Misty! — le preguntó Gohan con ira.

—Veo que me trajeron las esferas restantes — les dijo muy confiado de sus palabras; dada su confianza, se le ocurrió hacer un trato — ¿Qué les parece si hacemos un trato? — Todos miraron con mucha desconfianza las palabras de Elix — si ustedes me entregan las esferas que me faltan, yo les entrego a la chica — les propuso con una voz muy desagradable.

— ¿Ash, que paso con Misty? — le preguntó Kenshin al entrenador, sin entender que había pasado, pero el joven dice secamente.

—¡Te preguntaron en donde tienes a Misty! — toda su depresión y decaimiento se esfumó de golpe, dejando ver a un Ash posesionado por la ira, solo tenía ganas de matar al ser que secuestró a su mejor amiga.

—Ya veo — sentencio irónicamente — con que quieren hacer las cosas difíciles ¡de acuerdo, ustedes se los buscaron! — Con un movimiento rápido, lastimó al grupo sin dificultades, pero no contó con la fuerza de voluntad de Ash.

—¡Maldito, ahora veraz! — Ash se levantó como si nada del suelo, y tomó una de las pokébolas de Misty y la lanzó — ¡Suicune, sal, ayúdanos por favor! — Y el Pokémon salió al acto, mirando extrañado que lo llamara Ash y no Misty — Suicune, ese sujeto secuestró a Misty, por favor, ayúdame a rescatarla — el Pokémon sin chistar, aceptó ayudar — ¡muchas gracias, no te decepcionaré, comencemos con un ataque rápido! — el ataque al ser veloz, no dejó tiempo de atacar a Elix; el ataque había dado sido efectivo.

—¡Ka… me… ha… me… ha…! — y siguiendo la misma rutina de ataques, Goku atacó, valga la redundancia, y ciertamente esta vez se veía que funcionaria, o al menos eso creían.

— ¡Buen intento, los felicito, pero fue penoso, así que creo que es mi turno! — comentó sin nunca salir de su sarcasmo, pero no se había dado cuenta, que un pequeño ser había sido más escurridizo de lo que todos habían pensado, golpeando por la espalda a Elix, saliendo disparado contra una muralla.

Parecía extraño, pero se había producido una especie de explosión, lo que provoco una nube de polvo bastante densa, de la cual, aparece Pikachu, quien estaba tan furioso como Ash. Gracias al entrenamiento que ha tenido con Ash, había aprendido a ser muy escurridizo y moverse sin que sintieran su presencia, fuera de actuar sin pensar, un factor a favor, contrario de los demás, quienes usaban mucha fuerza, o eran poco escurridizos, sino que eran de ataques frontales, Elix los podía detectar y detener con facilidad.

Gracias a estos movimientos, Ash comenzó a sacar algunas conclusiones, quería terminar esto con un sólo ataque, sabía que Elix no era distinto a los otros seres, solo tenía otras habilidades, pero tenía el mismo punto débil.

—Creo que Elix no solo puede leer la mente — comenzó a pensar Ash — sino que también tiene una gran velocidad, pero se confía mucho de esas habilidades, ya que no fue capaz de detectar a Pikachu, eso quiere decir que existe solo una posibilidad de derrotarlo — al ver que Elix comenzaba a recuperarse, le envió un mensaje a la mente de Suicune antes que el ser maligno se diese cuenta que lo que quería hacer — ¡Suicune, por favor, que no se dé cuenta, usa un ataque que no necesites hacer directamente, algo con retardo! — El Pokémon sólo asintió — ¡solo espero que esto funcione, tengo que rescatar a Misty! — se decía mientras los ojos de Suicune brillaban sin efecto alguno.

Lamentablemente, como la estrategia de Ash no era para aplicarla en el momento, no podían hacer mucho.

—¡Maldita rata, no la vi! — Se decía con rabia — ¡tendré que tener cuidado con esos animales, podría perder la batalla! — No despegaba la mirada del Pikachu, buscando puntos abiertos — ¡oye rata, eres muy intuitiva, pero con eso no podrás ganarme! — el Pokémon sólo miraba, si quiera pestañaba, solo quería terminar con la batalla — ¡De acuerdo, no me interesa si me hablas o no, de todos modos, te acabaré!

La batalla continuó sin muchas sorpresas, Elix tenía la batalla a su favor, manejaba todo movimiento, sin dejarse golpear por ninguno de sus rivales, pero lo que no sabía, es que ése era el plan de Ash, quien sabía que debía tener calma y no desesperarse; hasta que por fin había llegado el momento que el entrenador tanto esperó.

—Perfecto, ya llegó — se dijo sonriendo, mientras una corriente de aire muy extraña pasó por el ambiente — ¡ataquen con todo lo que tengan cuando les diga! — les gritó a todos.

— ¡Sí que eres persistente, mocoso! — le dijo, mientras se cubría.

Nadie entendía bien cuál era la idea de Ash, pero entre dar golpes sin efecto, y seguir un plan improvisado en solo segundos, no tenían nada que perder, por lo que esperaron la orden del joven, nadie movía un musculo, solo esperaban; no paso más que unos pocos segundos cuando comenzó a correr una extraña sensación en el ambiente, cosa que sintieron todos, muy extrañados.

—¡Ahora! — y todos atacaron con todo lo que tenían a Elix, produciendo una gran explosión, pero de la nada, un ataque de origen desconocido, impactó exactamente donde supuestamente estaba Elix, todos miraron a su alrededor, buscando quien había lanzado aquella técnica, sin encontrarlo, con excepción de Ash obviamente, ya que era parte de su plan. Cuando la nube producida por la explosión desapareció, vieron que Elix había desaparecido, al parecer, se había desintegrado; por fin habían derrotado a Elix.

— ¿Qué fue eso? — preguntó muy extrañado Yamcha, no entendía que diablos había pasado.

—Fue como si algo hubiese atacado a Elix — trataba de explicárselo Kurilin, sin encontrar explicación.

—Lo que atacó a Elix se llama vista al futuro — comenzó a explicar Ash.

—¡ ¿Vista al futuro?! — preguntaron todos al unísono.

—Así es, se trata de una técnica del futuro, le pedí a Suicune que lo atacara con ella, como es una técnica de retardo, pensé que era lo más efectivo contra un enemigo veloz y que podía saber nuestros movimientos antes que los hiciéramos.

—Ya veo, con que una técnica del futuro, como nadie la lanza en el segundo, no se puede hacer un movimiento con facilidad, y mucho menos se puede leer la mente de una técnica, porque no piensan, el ataque que nos ordenaste, fue para detenerlo, no importaba lo rápido que fuera, de alguna u otra forma iba a ser afectado por la vista al futuro, fue muy inteligente de tu parte Ash — le felicitó Ten Shin Han muy impresionado por un plan tan bien pensado en muy poco tiempo, según él.

—¡Por fin se acabó! — comenzó a gritar Chaotzu, celebrando.

Pero la conversación fue interrumpida por un grito de dolor y sufrimiento, el cual llamó la atención de todos, en especial de una persona que quería salvarla a toda costa.

— ¡Misty! — Gritó angustiado — ¡malditos, me las pagaran! — y salió corriendo junto con Pikachu y Suicune en dirección al origen de los gritos.

No le costó mucho trabajo llegar a los tres, ya que el lugar estaba desocupado, no había nadie, pero cuando llegó a las mazmorras, para ser más preciso, a la celda donde estaba Misty, el rostro de Ash cambia abruptamente, lo que vio lo dejo horrorizado, provocando que su odio aumentara aún más; Misty ya estaba agonizando, apenas si podía respirar, pero aun así, estos seres seguían lastimándola; de la joven solo se escuchaban quejidos, caían lágrimas de sus ojos, ya no aguantaba más, pese a que habían pasado un par de horas, ya estaba en ese estado; estos seres eran sádicos. Ash no aguanto más ver esto, por lo que ataco a mansalva.

—¡Pikachu, aleja a esos seres de Misty con tu cola de acero! — Los seres al ver que la cola de acero estaba por golpearlos, se alejaron de Misty — ¡malditos, pagaran lo que le hicieron a Misty, los eliminaremos! — Les gritó con todo su odio — ¡Pikachu, impactrueno — el ataque había dado de lleno a los seres — Suicune, rayo aurora! — le ordenó atacar a los pocos segundos; era como si Ash supiera eliminar a estos seres por sí solo, casi instintivo.

Con este último ataque, fueron eliminados los últimos seres malignos. Ahora toda la preocupación de Ash estaba en la condición vital de Misty, solo veía que la joven tenía heridas profundas y su ropa casi destruida, la sangre la rodeaba, pero para su felicidad, sus quejidos de sufrimiento iban en disminución, aun así, estaba inconsciente.

—¡Misty, despierta! — le pedía gritando muy angustiado, pero la joven no contestaba — ¡por favor, Misty! — ahora le pidió más desesperado, apenas aguantaba la rabia y desesperación, cerrando los ojos con fuerza, pero al parecer, este último grito hizo que despertara.

—Ash… viniste… — le dijo con la voz entrecortada por quejidos y agitación.

A los pocos segundos, llegaron los demás a ayudar a Ash a desencadenar a Misty.

—Hay que llevar a Misty con el maestro Karin para que curen sus heridas rápido, está por morir — dijo Goku muy preocupado por la condición de la joven

— ¿Puedo ir contigo? — le pidió igual de preocupado.

—Por supuesto Ash, vámonos.

—Gracias por todo Goku — le agradeció, queriendo casi partir al instante.

Después que Ash devolvió a Suicune a su pokébola, Goku, ya con Misty en sus brazos y siendo agarrado por Ash, en un abrir y cerrar los ojos, gracias a la tele transportación, llegaron hasta su destino; era una torre muy alta, a tal extremo, que incluso al mirar abajo, se veían las nubes, y la tierra cubierta por estas.

—¡Maestro Karin! — llamó algo agitado Goku, lo que provoco que un pequeño gato de color blanco apareciera.

—¡Hola Goku, tanto tiempo! — le saludó muy relajado.

— ¡Maestro Karin ¿le queda semillas del ermitaño?!

—Sabía que vendrías por ellas, por supuesto, solo tengo estas tres, no ha sido buena época para cultivarlas — le responde, entregándole una bolsa con las tres semillas en su interior; Goku sacó una semilla, e intentó dársela a la joven.

— ¿Misty, puedes oírme? Come esto, te recuperará — y sólo por inercia, Misty comió la semilla.

—¡Ay! — en un inicio comenzó a quejarse, y de la nada, abrió los ojos de golpe, y se sentó violentamente, comenzó a mirarse, y se dio cuenta que estaba sin ninguna herida, estaba como nueva — ¡estoy curada, es un milagro! — comenzó a celebrar saltando de alegría, como si no hubiera pasado nada.

—Que… bueno… que… estas… bien… Mis… ty… — decía Ash mientras perdía la consciencia, terminando desmayado.

— …

— ¿Dónde estoy? — decía despertando con algo de dificultad, mirando alrededor, sin identificar el lugar, ya que su vista borrosa lo impedía.

—En nuestra casa Ash — le decía una voz femenina conocida.

—¡ ¿Dónde está Misty?! — exclamó, sentándose de golpe en la cama, buscándola a su alrededor.

—Shhh…, habla más bajo Ash, o la despertaras — le dijo en voz baja, indicando a la joven acostada en una improvisada cama.

—Sra. Milk… — le comenzó a hablar, pero lo interrumpió.

—Solo dime Milk — le pidió sonriente.

—Como usted diga Milk, pero ¿qué paso y como llegué aquí? — preguntó extrañado.

—Ash, llegaste a la casa…

Tiempo antes.

—¡Ay! — en un inicio comenzó a quejarse, y de la nada, abrió los ojos de golpe, y se sentó violentamente, comenzó a mirarse, y se dio cuenta que estaba sin ninguna herida, estaba como nueva — ¡estoy curada, es un milagro! — comenzó a celebrar saltando de alegría, como si no hubiera pasado nada.

—Que… bueno… que… estas… bien… Mis… ty… — decía Ash mientras perdía la consciencia, terminando desmayado.

—¡Ash despierta! — dejando de celebrar, ahora ella pasó a preocuparse por el joven, al cual comenzó a sacudir desesperada, pero al mirar con atención, se dio cuenta que sus mejillas estaban coloradas, lo que le llamó la atención, por lo que tocó con su mano la frente del joven, dándose cuenta que ardía en fiebre; esto la alivio, solo estaba resfriado, pero a la vez, la hizo enfadar — ¡es un tonto, le dije que no fuera a rescatarme, si le hubiese pasado algo, jamás me lo hubiese perdonado, además, si sabía que estaba resfriado, mejor se hubiese quedado descansando, en lugar de ir a buscar las esferas!

—No seas duro con el — le pidió Goku a la joven, mientras tomaba en brazos a Ash — se preocupó mucho por ti, tanto que aun en este estado fue a rescatarte, si quiera dijo algo para preocuparnos, él es muy bueno contigo, te tiene mucho cariño, hubieses visto como luchó por rescatarte — mientras decía esto, el rostro de Misty iba en dirección a Ash — me doy cuenta que Ash es capaz de dar su vida con tal que a ti no te hagan daño, te cuida demasiado.

—Siempre ha sido así, desde que lo conozco — comentó sonrojada, mirando a Ash con sus ojos brillosos.

—Bueno maestro Karin, como las semillas no curan enfermedades, no tenemos más que hacer aquí, siento mucho no poder quedarme, pero estamos en una situación bastante complicada.

—No te preocupes Goku, lo sé todo, recuerda que puedo ver todo desde aquí, solo tengan mucho cuidado, Elix es solo el inicio.

—Lo que dice el maestro Karin es cierto, esto es solo el principio — dijo una voz que resonó en la mente de los presentes.

—¡Hola Kaiosama! — Saludó animosamente Goku — ¿Por qué dicen eso? — preguntó extrañado.

—Veras — comenzó a explicar Kaiosama — antes que Ash, Misty y Kenshin llegaran a esta dimensión, y que los desastres naturales comenzaran, recibí noticias sobre un sujeto que quería adueñarse del poder de los controladores del tiempo y espacio, por medio de personas y objetos especiales.

—Palkia y Dialga — dijo secamente Misty.

—Así es, un tal Satoshi le dijo a Kamisama sobre este ser, quien me lo dio a conocer.

— ¡¿Satoshi?! — Misty preguntó sorprendida, nunca esperó que Satoshi haya andado por esos lugares.

—Así es ¿lo conoces?

—Por supuesto — respondió muy segura — es un amigo muy querido.

—Debe de confiar mucho en ustedes para que les haya pedido ayuda — comentó conforme por la elección de Ash y los demás, al parecer, reconoció las intenciones reales y alma de los aludidos.

—¡Al grano! — pidió algo fastidiada, notándose una vena en su frente.

—Qué carácter… — continuo algo nervioso, retomando compostura — como les decía, ni siquiera Satoshi conoce mucho de este ser, pero según lo que investigo, al momento de la creación, trato de apoderarse de todo lo que existía, pero entre los dioses lo encerraron, el problema, es que el sello se rompe cada mil años, y ese tiempo ya se ha cumplido — termino de decir muy serio Kaiosama, terminando con una pequeña petición — por favor, hagan lo posible para detenerlo, y Goku, tendrás que ayudarlos, esto será mucho más difícil que la batalla contra Freezer.

—De acuerdo Kaiosama — respondió en voz alta, pero en su mene se decía — con que alguien más poderoso que Freezer, esto se está volviendo más interesante de lo que parecía.

—Suerte muchachos, y cuídense, adiós — con el deseo de buena suerte, termina la conversación.

— ¡Adiós! — se despidieron Goku y Misty al unísono.

—Mejor conversen con calma la situación, por ahora, dejen descansar al joven héroe, tuvo mucha acción — les propuso Karin, mirando al desmayado Ash.

—Es cierto, tuvo demasiadas emociones en un solo día — acotó Goku, viendo al joven desmayado, con una sonrisa.

—Los ayudare en lo que más pueda, intentare tener más semillas lo más pronto posible.

—Gracias maestro Karin, solo espero no volver a usarlas — Misty se agarró de Goku — ¡adiós! — y con ayuda de la tele transportación, se fueron.

—Las cosas no son lo que parecen, suerte a todos — se decía Karin en voz alta.

Todo parecía indicar que, según Kaiosama, el ser al que se enfrentan tiene tanto poder, que superaba al de Freezer con facilidad, y todo parece indicar, que este ser, es el líder de los guerreros de la luz.

Con ayuda de la tele transportación, llegaron hasta el frontis del hogar de Goku.

—¡Milk, Ash está ardiendo en fiebre! — exclamó Goku, entrando a su casa de golpe con el joven aun en brazos, lo que provocó que la aludida apareciera desde la cocina, directa a examinar el estado de Ash, para después dejarlo descansar en una cama.

Fin de recuerdo.

—…no entendí mucho lo de los guerreros de la luz y esas cosas, pero si te puedo decir que has estado durmiendo desde antes de llegar a la casa, habrán sido unas siete horas que has dormido en total.

—Ya veo — dijo algo sorprendido, volviendo la vista a Misty, quien dormía plácidamente — disculpe Milk, aún estoy un poco cansado, creo que dormiré hasta mañana.

—No me sorprende que estés tan cansado, sobre exigiste tu cuerpo — le comentó con un tono maternal — no te preocupes Ash, descansa todo lo que necesites — salió del cuarto, y apago la luz — buenas noches Ash.

—Buenas noches — y apenas el joven cerro sus ojos, la señora cerró la puerta, para ir a su cuarto también a descansar.

Había sido un día muy agotador, en especial para Ash, quien aún enfermo, y exponiendo por completo su salud, ayudo a derrotar a Elix y rescato a su querida Misty.

Al otro día.

Ya había salido el sol, era un mejor día que el anterior, no solo porque no llovía, sino también porque su encargo estaba a salvo. Misty por fin despertaba de su letargo, refregándose los ojos para desperezarse, y por inercia, miró la cama donde dormía Ash, para ver cómo estaba el enfermo, pero no lo encontró.

—Ash no está — se dijo extrañada — ¿Dónde habrá ido? — Se levantó, y se puso a buscar por toda la casa, sin encontrarlo, de pronto, escucha ruido de explosiones y golpes — ¡viene de afuera! — Misty salió corriendo al exterior de la casa, y se encontró a Ash con mucho mejor ánimo, entrenando, al parecer, desde muy temprano — hola Ash — le respondió con una sonrisa muy amplia, sentía que había sido el mejor amanecer de toda su vida — veo que estas mejor.

— ¿Eh? — dio la vuelta, y miró a Misty, quien sonreía plácidamente, haciendo que sintiera una felicidad que no podía describir — hola Misty, sí, estoy mucho mejor que ayer, y veo que tú también estas totalmente recuperada, eso me alegra mucho, no sé qué hubiese hecho si algo malo te hubiera pasado, no sabes cómo me importa que estés bien y feliz, verte así me alegra el día.

— ¡Gracias Ash! — dijo muy sonrojada, ocultando su mirada con su cabello, mientras se decía para si — ¡no puedo creerlo, Ash me dijo que le alegra verme sonreír, no fue una declaración, pero por fin lo puedo confirmar, Ash también me quiere más que una amiga — volvió la mirada al joven, mirándolo muy risueña, se sentía en el cielo, mientras el joven se preguntaba que le pasaba a la chica — gracias por desobedecerme — le dijo al joven — gracias a ti, aún estoy con vida — fingiendo un tono de regaño, le recalcó — pero la próxima que me desobedezcas, te mato Ashito — pero el comentario no borro la sonrisa del joven, se sentía muy feliz.

— ¿Cuándo tienen planeado irse? — los dos jóvenes miran en dirección del origen de la voz, y ven como Goku, Gohan, Milk y Kenshin se les acercaba.

—Goku — respondió Ash — dentro de poco, nos están esperando con las esferas, además aún hay muchas cosas que hacer.

—Ya veo — acotó el saiyayin — la cosa no se ve tan fácil como parecía, así que los acompañaré — les comentó muy entusiasmado.

— ¿Por qué? — preguntó muy extrañado por la decisión.

—Ayer estuvimos conversando sobre el ataque de los guerreros de la luz — comenzó a explicarle Misty, muy seria y preocupada — al parecer, Elix es solo la punta del iceberg, no sabemos quién puede estar a la cabeza de esto, pero sí es seguro, es mucho más fuerte de lo que pensamos, por eso Goku se ofreció a ayudarnos.

—Algo me estuvo contando Milk — comento muy serio, él pensar que había alguien más fuerte que Elix lo preocupó, pero lo emocionó — ¡entonces, bienvenido al equipo Goku! — le respondió con muchos ánimos.

—¡Yo también los acompañaré! — propuso el más joven, igual de entusiasta.

—¡No Gohan — todos los presentes miraron a tan estricta madre — tienes mucho que estudiar!

—Pero mama… — iba a explicarle, pero fue interrumpido.

—¡No, y se acabó la conversación! — sentenció tajante, sin dar el brazo a torcer.

— ¡Vamos Milk — le pedía suplicante su esposo — déjalo que nos acompañe, además, mientras más ayuda, nos será más fácil terminar con esto!

—Milk, si se trata de sus estudios — comenzó a decirle la líder de Cerulean con una voz muy estricta — no se preocupe, yo me encargare que cumpla con sus obligaciones, además cuidare que no se involucre mucho en estas cosas.

— ¡Ella es muy estricta — agrego muy nervioso Ash — a ver si sobrevive, jajajaja!

—De acuerdo, confío en ti Misty, siempre y cuando estudie, todo bien — dijo un poco más aliviada, conocía en algo como era Misty, muy preocupada por los demás.

— ¡De acuerdo, entonces vámonos! — Gritó Ash con mucho entusiasmo — ¡Mewtwo, ya tenemos las esferas — decía en su mente, cosa que lo escuchara el Pokémon — estamos listos para regresar!

— ¡De acuerdo, excelente trabajo jóvenes, ahora Palkia los traerá de vuelta! — Les dijo con calma Mewtwo, para luego avisar al controlador de las dimensiones — Palkia, están listos, puedes traerlos de vuelta.

De pronto, un agujero se formó a los pies de nuestros amigos tragándoselos, supuestamente, enviándolos de vuelta al templo de Palkia y Dialga, para prepararse a una nueva misión.

La misión de Ash, Misty y Kenshin había finalizado con dificultades, pero de forma exitosa, y ahora, ante la noticia que había seres más fuertes que Elix, iban en compañía de Goku y Gohan ¿Cuál será la próxima misión de nuestros amigos? ¿También tendrán éxito?

...

En otra dimensión, también sucedían desastres naturales, y al mismo tiempo que la batalla entre Ash y Gary contra Satoshi finalizaba, en una casa, la que presidía un templo, estaba por comenzar con su última comida del día, antes de irse a descansar.

—¡Kagome, a cenar! — sonaba una voz femenina, llamando a la chica.

—¡Ya voy mamá! — le respondió, mientras se colocaba sus sandalias.

— ¿Kagome, cuando vendrá de nuevo Inuyasha? — preguntó extrañado su hermano menor, Sota, ya que desde hace mucho, por quien preguntaba, no iba por la casa.

—¡No me hables de ese ingrato…! — le respondió en gritos, al parecer, muy molesta con el tal Inuyasha.

Kagome es una chica muy peculiar, al parecer es la reencarnación de una sacerdotisa que vivió hace aproximadamente quinientos años, además tiene el poder de viajar a la época de su vida anterior. Antes que supiera todas estas cosas, era una chica normal, iba a la escuela, tenía amigos, bueno, sigue con su vida normal, pero su forma de vida cambió, cuando un monstruo con forma femenina la atrapo y se la llevo a la época antigua, curiosamente, por el pozo que tiene en su casa. Pero esta historia es para otro momento, ya que los sucesos que estaban por suceder, cambiaría por completo su forma de entender la vida, gracias a una visita muy especial.

—¡…no quiero saber nada de ese tonto de Inuyasha! — termino de decirle a su hermano que solo veía a la chica muy asustado — por ahora solo quiero descansar — dijo más relajada, dirigiéndose a la salida de su cuarto, no quería echar a perder aquel momento de paz — vamos a cenar, quiero dormir temprano, mañana tengo que ir a clases, hace mucho que no voy y me estoy quedando muy atrasada… — pero fue interrumpida por un imprevisto, comenzó a temblar fuertemente — ¡ un terremoto! — Comenzó a gritar muy asustada — ¡Sota, debajo del marco de la puerta!

—¡Hermana, tengo miedo! — se puso a gritar, mientras en vez de seguir las indicaciones de su hermana mayor, se va directo a abrazarla.

Para el alivio de los habitantes de la casa, a los pocos segundos el sismo baja su intensidad hasta parar, y casi al instante, una lluvia muy intensa comenzó a caer en la ciudad. La joven Kagome bajó con rapidez al primer piso, y revisar si tenían algo de información sobre el sismo por los noticieros.

—Un fuerte sismo, grado siete en la escala de Richter, se ha registrada en Tokio, por el momento se desconoce su epicentro, daremos nueva información conforme nos llegue, mientras, en otras noticias…

— ¡Vaya, sí que fue fuerte! — comentó su abuelo, muy sorprendido de la intensidad del sismo.

—Nos ha llegado un informe de último momento — decía la reportera — se han registrado muchos incidentes después del sismo, saqueos, asesinatos, robos a mano armada, se recomienda a las personas salir de sus casas si en verdad es necesario, mientras tanto, las autoridades hay enviado…

— ¿Qué estará pasando? — Comenzó a preguntarse muy extrañada Kagome — ¡ha habido sismos tan fuertes como este, pero jamás ha pasado estas cosas!

Ya pasado el susto, cenaron y se fueron a dormir. Al día siguiente, en la mañana, Kagome estaba lista para ir a clases, pero en el camino, una fuerte luz interrumpe su caminata; pasado el destello, vio una especie de agujero en el suelo, del cual, salió un hombre y dos mujeres jóvenes; al momento que el agujero desaparece, los jóvenes cayeron pesadamente al suelo

—¡Hay, eso dolió! — se quejó la chica de cabellos castaños, mientras se sobaba su trasero — ¡pero fue divertido! — dijo muy entretenida.

— ¡Tan emocionante que gritaste de la emoción! — irónicamente le refutó un joven de cabellos verdes, de similar edad que la chica, mirándola de reojo.

—¡Tú cállate…! — le regaño molesta.

— ¿Se encuentran bien? — le preguntó muy nerviosa a los extraños, no entendía que pasaba.

—Sí, gracias — le respondió la chica peli castaña sonriente.

—Hola, mi nombre es Kagome Higurashi ¿quiénes son ustedes? — se presentó y preguntó muy amable.

—Hola, mi nombre es May.

—Mi nombre es Mikami.

—Mi nombre es Drew, y esto es para ti — se presentó con una rosa, la cual se la entregó a Kagome.

— ¡Gracias, que bonita! — le agradece sonrojada.

—Como tú, por supuesto — claramente May no aguantó tanta "amabilidad" del joven, por lo que lo golpeo en la cabeza, para callarlo.

—¡No estamos para tonterías! — Le gritó claramente celosa, se calmó y volvió la comunicación con Kagome — nos contaron que aquí había una perla misteriosa que sirve para aumentar el poder de los seres vivos ¿sabes algo de esa perla? — le pregunta muy seria.

— ¡Por supuesto que la conozco! — le respondió entre perpleja y sorprendida por la exactitud de la información — ¡pero, ¿cómo saben de la perla de Shikon?!

May, Drew y Mikami llegaron a su destino, y esperan no tener muchos problemas, pues al parecer, cayeron precisamente frente a la persona indicada, pues conocía esta joya.

¿May, Drew y Mikami tendrán éxito en conseguir la perla de Shikon? ¿Y tendrán tantos problemas como Ash, Misty y Kenshin? ¿Quién será realmente Satoshi? ¿Y quién es el líder de los guerreros de la luz? Todo esto y más, o tal vez menos, en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Como recordaran, en el capítulo anterior, May, Drew y Mikami habían llegado a su destino en busca de su encargo. Apenas al llegar, por coincidencia, conocieron a Kagome, quien, al parecer, conocía el objeto que fueron a buscar.

—¡Auch, eso dolió! — se quejó la chica de cabellos castaños, mientras se sobaba su trasero — ¡pero fue divertido! — dijo muy entretenida.

— ¡Tan divertido que gritaste de la emoción! — irónicamente le refuto un joven de cabellos verdes, de similar edad que la chica, mirándola de reojo.

—¡Tú cállate…! — le regaño molesta.

— ¿Se encuentran bien? — le preguntó muy nerviosa a los extraños, no entendía que pasaba.

—Sí, gracias — le respondió la chica peli castaña sonriente.

—Hola, mi nombre es Kagome Higurashi ¿quiénes son ustedes? — se presentó y preguntó muy amable.

—Hola, mi nombre es May.

—Mi nombre es Mikami.

—Mi nombre es Drew, y esto es para ti — se presentó con una rosa, la cual se la entregó a Kagome.

— ¡Gracias, que bonita! — le agradece sonrojada.

—Como tú, por supuesto — claramente May no aguantó tanta "amabilidad" del joven, por lo que lo golpeó en la cabeza para callarlo.

—¡No estamos para tonterías! — Le gritó claramente celosa, se calmó y volvió la comunicación con Kagome — nos contaron que aquí había una perla misteriosa que sirve para aumentar el poder de los seres vivos ¿sabes algo de esa perla? — le pregunta muy seria.

— ¡Por supuesto que la conozco! — le respondió entre perpleja y sorprendida por la exactitud de la información — ¡pero, ¿cómo saben de la perla de Shikon?!

¿Podrá Kagome ayudar a nuestros amigos en la búsqueda de la perla de Shikon? ¡Ahora lo averiguaremos!

...

Capítulo 7: "La historia oculta de la perla de Shikon"

Claramente, la joven Kagome no comprendía como aquellos desconocidos sabían con tanta exactitud de la perla de Shikon, sólo miró a estos muy desconfiada, al parecer, porque había muchos que la querían solo para aumentar sus poderes con fines egoístas.

— ¡¿Cómo saben de la existencia de la perla?! — preguntó con algo de miedo e incredulidad, no entendía como sabían de tal objeto.

—Veras — May comenzó a explicarle muy seria — estamos buscando esa perla, porque están sucediendo desastres naturales, y no sabemos que los produce, y nos dijeron que esa perla nos podría ayudar.

—Lo siento, pero esa perla no la tengo — le comentó muy ruda, sin creer en nada la historia de May — un ser llamado Naraku tiene casi toda la perla en su poder, y no hemos podido quitársela, y si la tuviéramos, no lo tomen a mal, pero no tienen prueba alguna para que les crea… — en eso, un pequeño pero fuerte sismo se produjo; ahora, este fue tan corto, que no había forma de explicarlo.

— ¡Aquí también hay terremotos! — Comentó bastante alarmado Drew — y de las mismas características que de donde vivimos, y seguramente — ahora preguntándole a Kagome — ¡aquí hubo un terremoto anoche ¿verdad?!

—Sí, hubo uno — les comentó aun desconfiando de los tres, era como si tuviera miedo de algo — pero esa no es prueba de lo que dicen, cualquiera lo hubiese sentido.

—¡Nosotros venimos de un lugar llamado Kanto — comenzó a explicarle May al borde de la desesperación — se encuentra en otra dimensión, y nos mandaron para detener estos desastres, por favor ayúdanos!

—¡Luego conversaremos, si quieren, espérenme en el templo — les decía mientras indicaba el lugar donde vivía — cuando vuelva de clases, me podrán contar toda su historia! — y salió corriendo muy apurada.

—¡Pero…! — pero fue interrumpida por Mikami.

— ¡Déjala, no podemos obligarla a creernos! — Mikami miro a May, quién seguía aun angustiada — tranquila, lo único que podemos hacer es esperarla, como nos dijo.

—Está bien — sentencio resignada, sabía que no tenía más opciones.

Pero Kagome no corrió más de unos metros, cuando fue detenida por un sujeto de dudosas intenciones.

—¡No tan rápido preciosa, dame todo lo que tengas! — le amenazó, atravesándose en el camino de la joven Kagome.

—¡Vete de aquí, que estoy atrasada! — le gritó desafiante, intentando pasarlo, pero sin mucho éxito.

— ¡Con que lo quieres hacerlo por las malas! — agarró a la joven de los brazos, y le puso un cuchillo su cuello.

—¡Déjame! — al parecer, no tenía mucho miedo de la situación, ya que, de todos modos, trato de zafarse; lamentablemente, los gritos eran indiferentes a las personas que transitaban.

— ¡Veamos que tienes de bueno, muñeca! — comenzó descaradamente a revisar el bolso de la joven, al no encontrar nada, comenzó a revisar su ropa.

—¡Que me haces! — comenzó a gritar ya desesperada, se sentía violada al ver como revisaba más allá de lo que debería, según ella.

— ¡Tranquila, solo es un control de rutina! — el sujeto, al no encontrar nada de valor, y al ver lo linda que era la chica, decidió propasarse, intentando tocar sus pechos y trasero.

La joven sentía mucha vergüenza y pena, ya se había resignado de que nadie la ayudaría, pero de la nada, el delincuente recibió una fuerte patada en la cara, de al parecer, un ser rojo de un metro y ochenta centímetros, quedando con quemaduras e inconsciente.

—¡ ¿Quién y que eres?! — preguntó aterrada, y claro, era la primera vez que veía a un ser de ese tipo, la apariencia imponente de este, dejó a la joven paralizada.

—¡Buen trabajo Blaziken! — exclamo triunfante la joven May mientras se acercaban; el Pokémon solo respondió con un gruñido.

— ¡ ¿Ustedes?! — incrédula y sorprendida, miraba la extrañísima situación, se sentía algo confundida, pero se había dado cuenta de algo, los visitantes decían la verdad, no habían ido con malas intenciones.

— ¡¿Estás bien?! — se le acercó May muy preocupada, ya que habían alcanzado a ver la situación.

— ¡Si, gracias! — le respondió aun sorprendida, pero la impresión desapareció rápido, y con mucha pena, le hizo una reverencia a May — ¡gracias por ayudarme, disculpen por no creerles, por favor!

— ¡No te preocupes — le decía May mientras movía sus manos, muy desesperada, para que terminara la reverencia — si alguien me viniese con semejante historia, tampoco le creería!

— ¡Si lo que me dicen es verdad, eso quiere decir que el sismo de anoche fue provocado por algo! — Miró su reloj — ya no llegué a clases, otra vez estoy atrasada — y suspiró resignada — vamos a mi casa, es muy peligroso estar en la calle.

—¡Gracias! — exclamaron los tres al unísono.

Al parecer, Kagome accedió, después de tanta dificultad para convencerla, a ayudar a nuestros amigos, pero claramente, la joven tenía sus propias dudas, y su curiosidad fue más fuerte. Mientras caminaban en dirección a la casa de Kagome, la joven decidió no romper la conversación.

— ¿Qué clase de animal o ser ataco a ese delincuente? — su rostro apenas aguantaba su curiosidad, por lo que no aguantó y preguntó.

—No es un animal como le llamas — comenzó a explicar Drew — se llaman Pokémon, y el que atacó al delincuente es un Pokémon llamado Blaziken, es del tipo fuego/luchador, es la… — pero fue interrumpido abruptamente por una, algo incomoda, May.

—¡No la compliques con esos temas que no va a entender, con suerte yo entendí esas cosas cuando comencé a entrenar a mis Pokémon! — Le pidió algo nerviosa a Drew, quien sabía que sus explicaciones, a veces, eran algo densas, para volver a Kagome con el tema de su misión — cambiando de tema Kagome ¿ha ocurrido algo raro últimamente?

—Fuera del sismo y los delitos que han aumentado, nada más, pero — volviendo a cambiar la conversación, definitivamente quería saber más de los Pokémon — ¿esos Pokémon son comunes por donde viven?

— ¿Ves May? Alguien si está interesada en aprender — le comentó Drew de reojo, mientras May, perpleja, sólo se quedó mirando — claro, han sido descubierto un total de 493 especies distintas de Pokémon, desde los comunes hasta los legendarios, y estos… — pero fue interrumpido abruptamente, nuevamente por May.

—¡Llegamos al templo! — Exclamo de golpe — ¿Es tu casa verdad? — le preguntó a Kagome, en realidad sin saber si era su casa o no.

— ¡Si…! — le respondió nerviosa — nuestra familia se ha encargado de cuidar este templo desde épocas antiguas, cuando el país estaba en guerra civil y los monstruos atacaban, hace aproximadamente 500 años.

—Tú nos nombraste un tal Naraku, dijiste que ese sujeto tenía casi toda la joya ¿Quién es ese tal Naraku, y que quisiste decir con "casi toda la perla"? — preguntó muy confundida Mikami, no entendía la situación ¿los habían mandado por algo que tenía un sujeto, al parecer, con malas intenciones?

—Naraku es un poderoso demonio, quiere la perla de Shikon para volverse más poderoso, convirtiéndose en un demonio completo… — Mikami interrumpió de golpe tal extraña explicación.

— ¿Cómo que un demonio completo?

—Antes de convertirse en Naraku, era un ladrón llamado Onigumo, quien antes de morir, ofreció su cuerpo a demonios y seres malignos, para que se alimentaran de lo que quedaba de él, así nació Naraku, pero como aún tiene esencia humana, no es un demonio completo, por eso quiere la perla para eliminar la esencia humana que aún tiene.

— ¿Y dónde se encuentra ese tal Naraku? — preguntó May.

—Él vive en el pasado — explicaba muy seria — pero yo puedo viajar a esa época por el pozo viejo que está en el patio de la casa cuando quiera… — pero fue interrumpida, nuevamente.

—¡Y a nosotros nos trataste de mentirosos cuando te dijimos que veníamos de otra dimensión — Mikami le criticó furiosa — pues yo tampoco te creo! — sentencio muy molesta, volteando la vista.

— ¡Ya les pedí disculpas — se excusó muy nerviosa, moviendo sus manos agitadamente — en todo caso, es verdad, la diferencia entre nuestras historias no es distinta, jejejeje!

—Yo también he viajado en el tiempo, no tengo por qué no creerte Kagome — comentó May, intentando relajar a Kagome.

—¡Paren su show — les regaño Drew muy molesto, se había fastidiado por tanto escándalo — no tenemos tiempo para escándalos penosos, vinimos por la perla, después tendrán mucho tiempo para hablar!

—Tiene razón — dijo muy nerviosa Kagome, abriendo la puerta de su casa — mejor entremos a la casa, pasen chicos, siéntanse cómodos.

— ¡Gracias! — agradecieron los tres al unísono.

—¡Abuelo, volví! — llamo aún sin entrar a la casa.

— ¿Qué paso que no fuiste a estudiar? — preguntó mientras se asomó por uno de los cuartos.

—Pasaron ciertas cosas que me retrasaron — respondió nerviosa — ¿podrías llamar para decir que no puedo ir?

— ¡De inmediato! — dijo para salir corriendo directo al teléfono.

—¡Y no inventes enfermedades! — le regañó con mucha pena, apenas lo vio partir.

La triste situación de Kagome, era que su abuelo es un especialista en inventar enfermedades raras, e incluso, algunas que no existen, el saber que lo último que inventó fue que, por causa de estar mucho tiempo sentada, se le había hinchado el trasero, le causo muchos problemas, pero como era su apoderado, él era el único que podía dar justificaciones, no tenía muchas opciones.

Instalados en la sala, comenzaron a planear el modo en que recuperarían la perla, pero por donde lo miraran, sería casi imposible, pero de la nada, el cielo comenzó a oscurecerse, pese a que recién empezaba el día; de pronto, el suelo comenzó a moverse, produciendo un pequeño temblor, y a los pocos segundos, por la ventana de la sala, cruzaron cientos de espíritus malignos, al parecer, desde el viejo pozo.

—¡ ¿Qué son esas cosas?! — grito May aterrada, ocultándose detrás de Drew.

—No lo sé — Kagome se levantó al acto de su asiento — vamos a ver — y todos salieron de la casa, en dirección al pozo.

Y efectivamente, los seres salían desde el pozo, era una enorme cantidad de ellos. Después de unos segundos, dejaron de salir estos seres; vieron el pozo destruido, y un agujero sin fin.

— ¡Entremos, algo debe haber pasado del otro lado! — dijo Kagome, siendo la primera en entrar.

Hallando tantas cosas raras, Mikami se puso a pensar por las situaciones extrañas.

—Debe haber algo en común con los temblores y esos seres.

—Es verdad — dijo Drew — es muy extraño, mejor sigamos a Kagome, es peligroso que vaya sola — las dos sólo asintieron y se lanzaron al pozo.

Al entrar al pozo, entraron en una especie de portal del tiempo, paradójicamente, no paso mucho tiempo para ver el final del túnel, encontrándose con un paisaje similar, un pozo destruido y oscuridad total, pero al salir, se dieron cuenta que el paisaje en realidad era muy distinto, encontrándose con praderas y árboles.

—Veo que llegaron sin problemas — le dijo Kagome a los otros, dándose la vuelta y volver la vista al horizonte — esta es la época de la que les hablaba — su actitud cambio radicalmente, demostrando mucha preocupación — ¡vámonos!

Después de caminar unos minutos, llegaron a una aldea; esta al parecer había sido atacada, ya que había destrozos totales, con suerte, algunas casas quedaron en pie, el paisaje era desolador. Kagome a lo único que atino, fue a correr al interior de la aldea, y los demás a seguirla; había mucha gente herida y muerta, esto no sorprendió mucho a Kagome, al parecer, estaba acostumbrada a estas escenas, pero May, Drew y Mikami, quienes nunca habían visto algo tan horrible, fue muy traumático.

—¡ ¿Quién fue capaz de hacer algo así?! — se preguntaba May sin salir de su estado traumático, en verdad era mucho para ella.

—No lo sé — intentaba responder Drew, igual de horrorizado — al parecer, algo con mucho poder pasó por aquí.

—¡De saber que iba a pasar todo esto, hubiese venido mejor preparada! — comentaba igual de traumada Mikami, apenas mirando el camino.

El panorama era aterrador, había mucha gente pidiendo ayuda, otros en estado agónico, por desgracia, al no llevar muchas cosas para primeros auxilios, no podían hacer mucho, en eso, vieron a Kagome entrar a una casa en específico, por lo que los tres entraron para acompañarla y ver por qué la urgencia de entrar ahí en específico. Dentro de la casa, había un hombre de aspecto joven, cabello largo plateado y orejas de perro, quien protegía, al parecer, a una anciana.

—¡Inuyasha ¿Qué paso aquí?! — le preguntó casi al acto, espantada al ver el estado de los dos.

—Ese maldito de Naraku — decía entre quejidos, con mucha rabia — no sé cómo, pero aumento sus poderes de forma inexplicable.

— ¿Cómo es eso? — muy extrañada, le preguntó.

—No lo sé, pero llego con unos seres oscuros — decía mientras trataba de levantarse con mucha dificultad — los trate de eliminar, pero por más que los atacaba, no sufrían daño alguno.

— ¡¿Y Sango, el monje Miroku y Shippo?! — le preguntó mientras miraba por todos lados, sin encontrar a nadie, pero un grito llamó la atención de todos.

—¡Ah…, pervertido! — quién gritó fue Mikami, que sólo sintió como alguien acariciaba una de sus nalgas, y furiosa, se dio la vuelta, gritando — ¡Maldito degenerado! — y golpeo al pervertido que la manoseo, lo que llamó la atención de todos.

—¡ Sango, Shippo, monje Miroku! — exclamo Kagome mucho más calmada.

—Hola Kagome — saludó Sango levantando su mano derecha — ¿Quiénes son ellos? — preguntó indicando con la misma mano a sus acompañantes.

—Hola, soy May mucho gusto.

—Mi nombre es Drew, y esto es para ti — le saludó cortésmente, entregándole una rosa a la joven.

— ¡Gracias, que lindo! — muy apenada, recibió el presente.

—¡Soy Mikami ¿y quién es este pervertido?! — saludaba a los recién llegados mientras pisoteaba al pervertido, muy molesta.

—Solo un monje pervertido — le explicó Sango muy avergonzada, y al segundo, recomponer su compostura — soy Sango, una exterminadora de monstruos.

— ¡Mi nombre es Shippo! — saluda el pequeño zorro de forma muy entusiasta.

—Mis bellas damas, soy Miroku, un renombrado monje — comenzó a presentarse, tomando la mano derecha, tanto de May como de Mikami — y quisiera saber si alguna de estas preciosidades quisiera tener un hijo conmigo — la proposición solo enfadó aún más a las dos jóvenes.

—¡Lárgate, monje pervertido! — le gritaron al unísono, mandándolo las dos, directo contra el suelo con mucha fuerza; en verdad fue muy vergonzoso escuchar una proposición así.

—Discúlpenlo por favor — comenzó a excusarse Sango, con la cara roja de vergüenza — por culpa de ese mal hábito, tiene una maldición.

— ¿Una maldición? — preguntó ingenuamente May, sin entender mucho.

—Hace cincuenta años, su abuelo se dejó enamorar por una mujer, y claro, tenía las mismas mañas, pero esa mujer resulto ser Naraku, y por pervertido, lo maldijo con un agujero, que con el pasar del tiempo, fue creciendo, hasta tragárselo, esa maldición ha pasado de generación en generación, y ahora él tiene aquella maldición, y lo único que quiere es dejar algún heredero antes que muera.

—¡Lo siento, no sabía! — Ingenuamente, May se acercó al monje, levantándolo y atendiéndolo después tratarlo tan mal — ¿Te lastime mucho?

—No se preocupe señorita, me encuentro bien — y sí que estaba bien, y May lo comprobó en carne propia, literalmente, ya que el moje comenzó a acariciar el trasero de May, lo que molestó mucho a la castaña, volviendo a estrellar al monje contra el suelo; ahora sí que estaba fuera de sus cabales.

—No le tengan compasión, ya no tiene cura — le dijo Sango resignada, para después suspirar profundo.

—¡Ahora arréglatelas solo! — le gritoneo May, ruborizada a morir.

—¡May, ya deja de jugar, tenemos cosas que hacer! — Le reprocho algo molesto Drew, para después dirigirle la palabra a Inuyasha — ¡¿me podrías decir cómo eran esos seres?!

—Jamás los había visto, no tenían forma específica, eran distintos el uno del otro, pero todos eran oscuros, tenían un aura maligna.

— ¡May! — le exclamó su compañero.

— ¡Sí! — Respondió entendiendo perfectamente lo que quería su compañero — ¡ ¿Mewtwo, puedes oírme?! — llamó telepáticamente al Pokémon.

—Te escucho, joven May — resonó la voz en el ambiente, sorprendiendo a todos, menos a los viajeros dimensionales.

— ¡¿Quién eres?! — exclamo Kagome algo asustada, al no ver quien hablaba.

—Se llama Mewtwo, y también es un Pokémon — le respondió May, dándole a conocer que era un amigo, y volver a hablar con el Pokémon — ¡al parecer, esos seres que nos atacaron en Sinnoh, también aparecieron aquí!

—Ya veo, si aparecieron en dos dimensiones distintas, quiere decir que, lo más seguro, están en todas las dimensiones — concluyó Mewtwo muy preocupado.

—¡ ¿Eso quiere decir que los demás también se enfrentarán a esas cosas?! — le preguntó May entre asustada y preocupada.

—Así parece ser — le respondió tajantemente.

—Espero que Ash esté bien — pensó para sí, muy preocupada por el estado del joven de Pallet Town.

—¡No se preocupen por los demás, por favor, concéntrense en buscar la perla, sé que será difícil, Satoshi lo sabía, por eso escogió de ese modo los equipos!

—¡Claro, ese Satoshi es muy listo — concluyó Drew bastante suspicaz — nos mandó a un mundo de espíritus con una profesional caza fantasmas, sabía que podíamos tener problemas acá!

—Te falto lo genial y excelente — agrego sarcásticamente la pelirroja, dejando a todos algo perplejos.

—Como sea… — intentó decir Mewtwo, algo contrariado por los dichos de la caza fantasmas — ¡no se confíen, tengan extremo cuidado, les deseo suerte, jóvenes elegidos!

—¡Espera! — Le exclamó Drew algo apresurado — ¡ ¿Conoces alguna forma de derrotar a esos seres?! — pero no recibió respuesta, claramente Mewtwo había cortado la comunicación con nuestros amigos.

—Es mejor no comunicarnos de forma telepática — acotó Mikami.

— ¿Por qué? — le preguntó muy extrañada la coordinadora por la advertencia.

—Mewtwo ya lo sabe, nos pueden identificar por la comunicación, al comunicarnos telepáticamente, el cerebro transmite energía eléctrica, y al enviar mensajes telepáticos, podrían saber dónde estamos, por la energía enviada — explicó la caza fantasma, detalladamente.

—Ya veo, entonces tendremos que arreglarnos nosotros solos — esto preocupó mucho a la joven May ¿Qué harían si algo salía mal?

—Así parece, pero no nos queda de otra, y si no queremos alargar la situación y darles más ventaja a esos sujetos, será mejor comenzar ahora — advirtió Drew ansioso por la estresante situación.

—Es verdad — sentencio Mikami para volver a la búsqueda, preguntando por alguien clave en esto — ¿saben dónde está ese tal Naraku?

—Dijo algo de ir al lugar donde vive la reencarnación de la sacerdotisa guardiana de la perla — respondió Shippo mirando al techo, con su dedo índice izquierdo en el mentón.

— ¿La guardiana de la perla? — preguntó May, extrañada por las extrañas, valga la redundancia, palabras.

—¡Ese maldito de Naraku, si lastima a mi familia, me las va a pagar! — exclamo Kagome furiosa la joven.

— ¡¿No me digas que tú, Kagome…?! — May preguntó sorprendida a la joven, no podía creer que estaban frente a la encargada de cuidar la perla, según la coordinadora.

—¡Vámonos rápido, antes que Naraku descubra que no estas! — Inuyasha le aconsejo abruptamente a Kagome.

— ¡Podría utilizar a las personas como sus títeres, eso sería fatal para todos! — hizo recordar Sango.

—No creo que la gente caiga en su influencia tan fácil — le comentó May, no muy convencida de tal futuro hecho, arqueando sus cejas.

—Naraku manipula el alma de los seres vivos y espíritus para que peleen por él — le comentó la exterminadora muy resentida, al parecer, por algún hecho pasado — nunca se ha ensuciado las manos en una matanza.

—¡ ¿En verdad hace esas cosas tan horribles?! — Exclamó con mucha ira — ¡que cobarde! — increíblemente, este sujeto no era solo peligroso, sino que también era un cobarde.

—Naraku mato a mi familia, y no solo eso, también manipula a mi hermano menor Kohaku, a quien también mato — dijo con mucha tristeza y rabia contenida, cosa que se notó en su voz, mas no en su rostro.

— ¿Cómo es eso que lo manipula y lo mato? — le preguntó Drew por tal extraña explicación.

—Es lo que iba a decirles — Kagome respondió por fin el mayor de los problemas — la perla se despedazo en muchos fragmentos, los cuales se dispersaron por todas partes, y Naraku tiene casi todos los fragmentos, y usa uno de ellos para manipular al hermano menor de Sango.

—Ya veo — Drew se puso a pensar en la situación, mientras se llevaba su mano izquierda al mentón — ¿y ustedes tienen algún fragmento? — volviendo la mirada a Kagome.

—Este es el único que tenemos — dijo mientras sacaba un pequeño frasco de uno de sus bolsillos — y los últimos los tiene un joven llamado Koga.

—Ya veo — el peliverde seguía pensante, analizaba cada dato que le daban — ¿podrías llamar a ese Koga?

—Tendría que ir donde vive, pero esta algo lejos — le explico algo complicada.

—¡Eso no será problema! — Drew salió de la casa, haciendo que los demás imitaran la acción — ¡Flygon, sal! — Lanzó la pokébola del Pokémon en cuestión, y al acto, apareció un dragón de color verde — ¡tú solo dime en donde vive y llegaremos rápidamente en Flygon!

—¡Por supuesto! — le contesto bastante entusiasmada.

—Mientras tanto, nosotros iremos a tu casa Kagome — le indico Inuyasha.

—De acuerdo, cuídense por favor — les pidió Kagome, muy preocupada de lo que pasaba en su tiempo.

— ¡Drew, cuida bien a Kagome — el aludido miró a Inuyasha, quien solo miraba algo desconfiado la visita — y no dejes que ese lobo se le acerque! — esto último se lo dijo claramente celoso.

— ¡¿Qué no se le acerque?! — le preguntó muy extrañado por la solicitud.

— ¡No le hagas caso! — le pidió muy molesta Kagome, agarrando a Drew — ¡Vámonos!

Tanto Drew como Kagome, montaron a Flygon, y se dirigieron a las montañas, lugar donde vivía Koga.

Koga es el líder de una manada de lobos, tiene apariencia humana, pero en su esencia, es un lobo demonio; su manada consta tanto de lobos, como de lobos demonio.

Mientras tanto, el grupo de May e Inuyasha se dirigía a la época y hogar de Kagome, por medio de lo que quedaba de pozo; producto de los fenómenos, no hubo problemas en que todos viajaran al futuro, cosa que sólo Kagome e Inuyasha podían hacer.

Arriba de Flygon, Drew y Kagome iban a toda velocidad al lugar donde supuestamente, se encontraba Koga.

—Espero que esté — le comentó serio a Kagome, desconfiando de la estadía del lobo.

—No te preocupes — le tranquilizo, dándole a conocer que lo conocía muy bien — Koga casi nunca se mueve de ese lugar.

—Espero tengas razón — Drew detuvo su hablar un momento, y preguntó seriamente a la joven — ¿te puedo preguntar algo?

—Por supuesto.

— ¿Tú eres la reencarnación de la guardiana de la perla?

— ¡¿Eh?! — La pregunta la tomó desprevenida, pero contesto sin dificultad — así es.

—May había tratado de preguntarte lo mismo, pero no pudo — la miró por un momento, y volvió la vista al frente — cuéntame ¿quién era la anterior guardiana de la perla y que sucedió con ella?

—Creo que corresponde que sepan, al fin y al cabo, a eso vinieron — Kagome tomó un poco de aire y comenzó a explicarle sobre la historia de la perla — la perla de Shikon es llamada también la esfera de las cuatro almas, Arami Tama, el valor; Nikimi Tama, la Amistad; Fushigi Tama, el Conocimiento y Sakimi Tama, el Amor; fue creada hace muchos siglos atrás, por una sacerdotisa llamada Midoriko, la perla fue creada al intentar purificar las almas de una legión de demonios, pero en su proceso, tuvo que sacrificarse, puesto que tuvo que utilizar todas sus energías para lograr su cometido. Por mucho tiempo, una aldea de exterminadores estuvo al cuidado de la perla, purificándola, hasta que conocieron a una sacerdotisa llamada Kykyö, a quien le encargaron la perla, pensando que podría estar más segura con ella; Kykyö estuvo mucho tiempo protegiendo y purificando la perla, puesto que muchos monstruos y demonios quisieron apoderarse de ella, sin éxito, entre ellos, Inuyasha… — pero fue interrumpida de golpe por el joven peli verde.

— ¡¿También Inuyasha?! — Preguntó sin entender, no le calzaban los cálculos — ¡espera, estoy confundido! ¡¿Hace cuánto tiempo fue todo eso?!

—Hace cincuenta años.

—¡Espera un momento! — dio vuelta la mirada a Kagome, quien solo miraba ingenuamente al joven, el cual, tenía una cara muy extraña — ¡ ¿Qué edad tiene Inuyasha?!

— ¿Por qué lo preguntas? — preguntó extrañada.

— ¡Por que Inuyasha se ve muy joven, y me dices que era uno de los que trato de robar la perla hace cincuenta años ¿Cómo es eso?!

—Creo que tarde o temprano tendría que decirlo — suspiro con los ojos cerrados y dijo secamente — él es un han'yö.

— ¿Un han'yö? — le preguntó sin entender que rayos era eso.

—Sí, él es hijo de una mujer humana llamada Izayoi, y un monstruo, un general de un gran ejercito de demonios llamado Inu no Taishö.

—Ya veo — sentenció Drew, dándole a conocer a Kagome que había entendido algo, cuando realmente, no había entendido nada, salvo que Inuyasha si tenía padres, por lo que suspiro desconcertado — es extraño, pero así son las cosas, sígueme contando de la perla.

—Bueno, como te decía, muchos intentaron apoderarse de la perla, sin éxito, pero antes de conocer a Naraku, lograron robarse la perla, todos creyeron que Inuyasha había sido, por lo que Kykyö al enterarse de esto, sello su alma con una flecha purificada, quedando dormido por cincuenta años, y en el acto, producto de una grave herida que tenía, agravada por el lanzar de la flecha, estuvo al borde de la muerte, por lo que como último recurso, se llevó la perla con ella al otro mundo, desapareciendo por 500 años, pero volvió a aparecer en esta época…

— ¿Por qué dices antes de conocer a Naraku?

—Por ahí Drew — le indicó el camino a seguir antes de continuar, haciendo que el Pokémon corrigiera la ruta, y al acto, continuar con la explicación — cuando conocimos a Naraku, descubrimos que él fue quien ataco a Kykyö disfrazado de Inuyasha, y viceversa, por causa de ello, Kykyö fue herida, además de crear un gran odio entre Kykyö e Inuyasha, ya que por mucho tiempo, ellos fueron… más que amigos… — la joven apenas si podía continuar con la historia, su voz comenzó a quebrarse, y lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.

—Me lo imagino — le comentó interrumpiéndola, al ver el estado de la joven, no sabía exactamente qué había pasado, pero no podía ser bueno, a nivel emocional, claro — creyeron que se habían atacado, cuando en realidad, fue Naraku.

—Así es — le respondió asintiendo, observando que por fin habían llegado a destino — ya llegamos, es aquí.

El Pokémon aterrizó a la rivera de un rio que estaba cercano, el cual, tenía una gran cascada a la vista.

—¡Koga, donde estas! — gritó en dirección a la cascada.

— ¿Segura que esta ese Koga? — le volvió a preguntar un poco desconfiado.

—Espero que si — le respondió, ahora sí, un poco insegura, pero en eso, detrás de la cascada, aparece el líder de la manada de los lobos — ¡hola Koga!

—¡Hola Kagome, viniste a visitarme! — le saludaba mientras se le acercaba — ¿Dónde está ese perro sarnoso? — le preguntó mientras miraba de reojo en todas direcciones.

—Inuyasha no pudo venir, tenía otras cosas que hacer.

—Siempre tiene cosas que hacer ese inútil — le comentó fastidiado, y al tiempo, percatándose de la presencia de Drew y Flygon — ¿y quiénes son ellos?

—Se llama Drew, y es un amigo.

— ¿Y esa cosa verde? — le preguntó extrañado por el extraño ser, ya que era la primera vez que veía un animal así.

—¡No es ninguna cosa, es un Pokémon y se llama Flygon! — le respondió Drew bastante molesto por como lo había preguntado.

—¡Discúlpate ahora Koga! — Le regañó fuertemente — ¡Además, gracias ellos estoy aquí!

—Lo siento, no sabía — les dijo muy nervioso, había metido la pata hasta el fondo.

Algo exasperada, Kagome sólo suspiro, y volvió a lo que la convocaba.

—A lo que vinimos — la seriedad de la joven, volvió de golpe — necesitamos tus fragmentos con urgencia ¿nos los podrías prestar por favor?

—Lo siento hermosa Kagome, pero ni a ti te entregaría estos fragmentos, no puedo.

— ¿Entonces nos podrías acompañar?

— ¿Para qué? — le preguntó muy extrañado.

— ¿Qué aun no lo sabes? — Koga sólo levanto una ceja, en gesto de no entender mucho — Naraku aumento sus poderes sin explicación, y según Drew, necesitamos los fragmentos de la perla.

—Qué extraño — comenzó a decir Drew, mientras miraba el lugar muy extrañado — ¿no te han atacado?

— ¡Por supuesto que no, aquí no ha pasado ni un anima!

— ¿En dónde has estado? — preguntó nuevamente Drew.

—Pues… — siguió hablando Koga, mientras indicaba la cascada — dentro de la caverna, que está detrás de la cascada.

—Ya veo, a lo mejor el lugar debe tiene alguna especie de campo eléctrico, eso debe repeler cualquier clase de energía.

— ¿Qué está pasando Kagome? — Koga preguntó sin entender mucho la situación, pero ya muy preocupado.

—Eso quisiéramos saber — le respondió dejando a Koga aún más confundido — ¿podrías acompañarnos entonces?

—Como tú quieras, mi querida Kagome — dijo con tono adulador.

—¡Gracias Koga! — le agradeció Kagome con una sonrisa, para después, dirigir la vista a Drew — ¡Drew, vámonos!

Después que Koga avisara a su bandada acerca de su viaje, se fueron casi al instante.

Mientras tanto, el grupo de May había llegado a la época donde vivía Kagome; apenas al llegar, se dieron cuenta que el ambiente no era muy distinto del lugar que venían, el cielo totalmente oscuro, aun siendo antes de mediodía. Pero lo extraño, no había nadie en las calles.

—Con que este es el lugar en donde vive la señorita Kagome — comentó Miroku impresionado por el lugar.

—No — le negó tajante Inuyasha, mirando seriamente su alrededor — este no es el lugar en donde vive Kagome — casi por instinto, entro a la casa de Kagome, pero no encontró a nadie — no hay nadie en casa.

—A lo mejor salieron — comentó Sango, intentando buscar una explicación, mientras buscaba algún signo de vida.

—Pero que extraño — May le explico a Sango sin entender lo solitario del lugar — el abuelo de Kagome sabía que íbamos a salir, no creo que hayan salido.

—Tienes razón, es muy extraño — de pronto, la expresión de Sango cambió, como si se le hubiese ocurrido algo — ¡Kirara! — se ve tanto a la chica como a su mascota salir de la casa, y de la nada, el pequeño gatito de cola bífida, se transformó en un gran tigre de fuego; Sango subió arriba de Kirara, y este comenzó a volar.

—¡Guau…, increíble! — Exclamo May tan sorprendida, que sus ojos casi se salen, pero al acto, su mirada cambió; saliendo de la sorpresa, tomó una de sus pokébolas — ¡Ya se, Beautifly, yo te elijo! — y la lanzó, saliendo un Pokémon con forma de mariposa — ¡Beautifly, ve con Sango y ayúdala en lo que puedas! — El Pokémon solo asintió — no será como tu gatita, pero puede ser de gran ayuda.

— ¡Gracias May! — y al acto, le dice tanto al Pokémon como a Kirara — ¡vámonos! — para partir a la búsqueda de personas que aun siguieran supuestamente vivas, y les diera algo de información de lo que pasaba.

A los minutos, en frente de May y los demás, apareció un pequeño grupo de personas.

—¡Miren, hay personas a salvo! — May corrió en dirección a estas, mientras preguntaba — ¡¿disculpen señores, saben que paso?!

—¡Espera, no vayas! — le grito Inuyasha, intentando detenerla, sin éxito.

Sin que se dieran cuenta, estas personas, se movieron a gran velocidad contra May, quien recibió un fuerte golpe en la boca del estómago, con tal fuerza, que salió disparada, que por suerte, gracias a los reflejos de Inuyasha, alcanzó a agarrarla antes que se estrellara.

— ¡Oye ¿estás bien?! — le preguntó muy preocupado, pero no recibió respuesta alguna, May estaba inconsciente.

Al parecer, las cosas se estaban complicado más de lo esperado, ya que Naraku se había apoderado de la voluntad de las personas de la ciudad, y no solo eso, tambien aumento su poder de forma extraordinaria, inexplicablemente.

¿Llegarán Drew, Kagome y Koga a tiempo para ayudar a May y los demás? ¿Por cuál motivo, Naraku tiene más poder? ¿Y dónde estarán los familiares de Kagome? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Como recordaran, el equipo Rocket había sido derrotado otra vez después de intentar robar los Pokémon y la comida de nuestros héroes, ya que Sakura y Satoshi habían llegado al pueblo, percatándose del hecho y frustrando el plan de robo.

Jessie: ¡Para denunciar los males de la verdad y el amor!
James: ¡Y extender nuestro reino hasta el Mapocho!
¡Jessie!
¡James!

Pero alguien no quiso esperar el final.

—Pero que pérdida de tiempo, desaparezcan, Pidgeot, viento cortante — dijo de muy mal genio el recién aparecido; al parecer, no tenía mucha paciencia, y menos con los payasos.
— ¡Parece que a alguien no le gustan los discursos! — comentó la peli naranja algo asustada y nerviosa.
— ¿Algún problemas con eso? — le preguntó a Misty, sin apocar su mal genio — sal Venusaur, rayo solar — lanzó su pokébola, y apareció el Pokémon hierba, ordenando con la misma calma y genio; la combinación de ataques fue suficiente para derrotarlos.

—¡Nos mandaron a volar para variar! — se escuchó decir de ellos, solo quedando de su despedida, una estrellita en el cielo.

¿Pero que habrá pasado con ellos?

...

Capítulo 8: "La batalla por la perla y ¿un enemigo aliado?"

Después de ser derrotados, y mandados a volar, el equipo Rocket, bueno, seguía volando, pero de la nada, algo detiene su viaje.

— ¡¿Eh…?! — exclamó Jessie, al notar que ya no avanzaban.

—¡Qué bueno, no caímos duro esta vez! — celebró muy emocionado James, por fin les pasaba algo bueno, extrañamente.

— ¡Parece que algo detuvo el vuelo! — comentó Meowth, haciendo que los tres dieran vuelta la mirada hacia quien detuvo su viaje, y ayudó; había sido un ave de color amarilla del tipo eléctrico.

—¡Zapdos! — exclamó el trio con mucha sorpresa al ver el ave legendaria.

Zapdos, sin perder más el tiempo, se los llevo con rumbo desconocido ¿Qué es lo que querrá con ellos?

Después de la feroz batalla en Pallet Town, la cual duro bastante tiempo, el profesor Oak y los demás se retiraron a descansar, el día había pasado rápidamente, puesto a que ya era de noche; como planificación de seguridad, decidieron hacer turnos, así, si aparecía algún ser oscuro, le avisaría a los demás. La mañana siguiente fue normal, dentro de lo posible, ya que, pese a que la hora indicaba las 8 de la mañana, aún continuaba oscuro.

Tres jóvenes se encontraban llegando a Pallet Town desde el norte, y dos desde el sur en estos momentos; los que se encontraban en el norte, eran un chico y dos chicas, un joven de unos 17 años, moreno, con una chaqueta roja, con un dibujo de pokébola en su espalda y su Pikachu en su hombro derecho; una chica, también de 17 años, vestida de polera celeste y minifalda roja, y una chica de unos 15 años, la que vestía un traje amarillo y pantalón de color azul oscuro, complementado de un sombrero de paja, curiosamente, esta joven también llevaba un Pikachu en su hombro derecho. Los que entraban desde el sur, era un joven de unos 15 años, moreno, de polerón rojo y pantalón marrón, acompañado por su Thyplosion; junto a él, una chica de la misma edad, de cabello celeste y peto de igual color, la cual le quedaba ajustada, lo que provocaba que se viera su hermosa figura, cubierta por una pequeña chaqueta blanca, acompañada de su Misdreavus. Al parecer, el objetivo de estos jóvenes era llegar al laboratorio de Oak ¿pero con que intenciones?

En el laboratorio había mucha actividad desde primera hora, la señora Delia se encontraba ayudando a Max y Tracey a preparar el alimento de los Pokémon, mientras el profesor Oak continuaba investigando los motivos de este fenómeno; de pronto, se escuchó llamar a la puerta trasera del laboratorio, por lo que el profesor atendió al llamado, al abrir la puerta, reconoció de inmediato quien, o más bien, quienes lo visitaban.

—¡Red, Blue, Yellow, tanto tiempo sin verlos! — les saludó el profesor sorprendido por la visita, de al parecer, jóvenes que hace mucho no lo visitaban.

— ¡Hola profesor ¿Cómo está?! — saludaron los tres al unísono.

—Bien, por el momento muchachos, hay muchos problemas — le respondió muy serio.

—Por ese motivo venimos profesor, apenas escuchamos su llamado, decidimos volver inmediatamente — le comentó Red con entusiasmo.

—Gracias chicos, pasen, es peligroso que estén afuera — y los jóvenes, sin chistar, aceptaron la invitación.

El profesor Oak les comenzó a contar sobre lo que Satoshi le había explicado, y como habían sido atacados por estos seres malignos; el escuchar esto, a los jóvenes les dio por mostrarle algo al profesor, al parecer, alguna clase de plan secreto.

—¡Chicas, vamos afuera! — ellas solo asintieron — profesor, acompáñenos afuera por favor.

—Está bien — acepto sin entender que querían hacer, preguntándose para si — ¿Que estará planeando Red?

Mientras salían, Tracey, Max y Delia, quienes se acercaron al sector de investigación, vieron salir al profesor en compañía de los jóvenes.

— ¿Quiénes son los que acompañaban al profesor? — preguntó Max muy intrigado.

—No lo sé, pero al parecer, conocen al profesor — dedujo igual de extrañado Tracey por la visita.

—Mejor vamos a ver de quien se trata — Delia sólo atinó a caminar en dirección al exterior del laboratorio, seguida por los dos jóvenes.

Mientras tanto, el profesor algo extrañado, sólo miraba a los jóvenes.

— ¿Qué me tienen que mostrar que tuvimos que salir? — les preguntó Oak muy extrañado por la conducta de los entrenadores; sólo vio como los tres tomaban una pokébola.

—¡Salgan…! — los tres al unísono, intentando lanzar sus pokébolas, pero una voz los detuvo.

—¡Profesor — el grito provoco que no solo que el profesor, sino también los entrenadores, voltearan la mirada, observando a Tracey, Max y Delia acercarse — lo vimos salir acompañado — el observador volteo la mirada a los extraños y preguntó — ¿Quiénes son ellos?!

—Tracey, Max, Delia — un poco sorprendido, los nombra, pero reacciona casi al instante — se los presento, ellos son Red — indicando con su mano al joven — también es un entrenador de Pallet Town, como siempre se mantiene en viaje, no ha venido, por esa razón no lo conocen, pero de vez en cuando viene, y ellas son Blue y Yellow — ahora indicando a la castaña y a la rubia, respectivamente — Blue también es una entrenadora de Pallet Town, ella se especializa en la evolución, y Yellow, una entrenadora de Viridian City — después de la presentación, Oak volvió al tema que le tenía intrigado — bueno muchachos ¿Qué me querían mostrar? — y sin decir más, los entrenadores lanzaron sus pokébolas, apareciendo de ellas, un ave de hielo, un ser de metal y otro parecido al anterior, pero de hielo, respectivamente — ¡¿Articuno, Registeel y Regice?! — Exclamó muy sorprendido, no esperaba tal sorpresa — ¡¿Cómo los consiguieron?!

—Fue extraño — le respondió Blue, arqueando sus cejas — ellos nos siguieron.

—Ya veo — sólo vieron al profesor sonreír — serán de mucha ayuda — mientras hablaban, se sintió que alguien tocaba la puerta.

— ¡Yo voy profesor! — se ofreció su asistente.

—Gracias Tracey — el observador entró al laboratorio para recibir a los nuevos visitantes, mientras continuaba la conversación en el patio trasero — ¿ya comieron algo?

—Venimos tan rápido, que no nos dio tiempo, pero no se preocupe profesor — le respondió Yellow al profesor, al tiempo que se escuchó rugir el estómago de los tres entrenadores, apenando más a Yellow que a los otros dos — ¡Jijijiji, lo siento! — se disculpó llevando su mano derecha a su nuca, ruborizada por la pena.

—No se preocupen niños, les prepararé algo — dijo la señora Delia muy amable.

— ¡Gracias señora! — dijeron al unísono los tres entrenadores, mientras agradecían con una reverencia.

Tracey llegó a la entrada principal; al abrir la puerta, se encontró con dos jóvenes, un chico y una chica.

—Hola, buenos días ¿buscan al profesor Oak?

—Así es, recibimos su llamado y decidimos venir a ayudar — le respondió el joven.

— ¡Espectacular, pasen por favor! — Los jóvenes entraron y siguieron a Tracey, quien volvía al patio trasero; al llegar, el observador avisa al profesor de la llegada de los entrenadores — ¡profesor, llegaron más entrenadores! — decía mientras se acercaban.

— ¡Excelente, muchas gracias por atender al llamado que hice! ¿Podrían decirme sus nombres por favor? — al terminar la oración, los entrenadores ya estaban frente al profesor.

— ¡Mi nombre es Kenta, es un honor conocerlo profesor!

—¡Y mi nombre es Marina, y debo decir que es un gusto conocer a un investigador tan importante como usted — exclamaba muy entusiasmada su presentación — y quisiera que…! — pero fue interrumpida de golpe.

—¡Ya para Marina! — le increpó, avergonzado de la emoción de la joven

— ¡Jejejeje, lo siento! — decía disculpándose muy apenada, sonriéndole, sacando la lengua.

Al momento que todos terminaban de presentarse, desde el cielo apareció un dragón amarillo, siendo montado por, al parecer, su entrenador; al parecer, era un varón de cabellos rojos, traía un traje rojo, con detalles de color negro a los costados, acompañado de una capa de color rojo. A los pocos segundos, este extraño aterrizo en el patio, casi cerca de los demás; apenas al bajar del Pokémon, la joven Marina corrió hasta el, embobada por su presencia.

—¡Es fabulance! — grito muy embobada, sus ojitos llenos de emoción parecían de cordero degollado.

— ¡Hola…! — Le saludó muy nervioso, sin entender a la perfección que pasaba — ¡¿Quién eres tú?!

—¡Mi nombre es Marina, y soy la presidenta de tu club de fans! — decía muy entusiasmada.

— ¿En verdad? — le preguntó muy nervioso, así que solo agradeció — ¡gracias Marina!

— ¡¿Me podrías dar tu autógrafo, fabulance?! — embelesada, le pidió entregándole en las manos, un cuadernillo y un lápiz.

—¡Ven acá chiquita — le regañó Kenta fastidiado, agarrándola de la ropa, arrastrándola lejos de Lance — hay cosas más importantes que hacer! — todos miraban muy nerviosos la escenita de Marina, pero Oak rompió el momento, retomando la palabra.

— ¿Qué sucede Lance? — Le preguntó preocupado por la visita — Por algo te diste el trabajo de venir de Índigo hasta acá.

—Profesor, los líderes de gimnasio están haciendo todo lo posible para mantener a esos seres a raya, con éxito por el momento — le explicó muy serio, demasiado para traer tan buenas noticias, y no era extraña su seriedad — pero hay algo que me preocupa.

— ¿Qué cosa? — le preguntó la señora Delia, un poco asustada por la cara del joven.

—Esos seres, sus movimientos están muy bien planeados, hay alguien que les debe dar las indicaciones, y seguro, es mucho más fuerte — le comentó muy preocupado, y no era para menos.

—Tienes razón, saben muy bien en donde atacar y cómo hacerlo, si realmente tienen un líder, y si realmente es más poderoso, tendremos muchos problemas… — no alcanzó a terminar lo que decía, ya que fue interrumpido por la voz de un desconocido.

— ¡Así es, y si siguen jugando a los héroes, lo lamentaran en el infierno! — les amenazó una voz muy arrogante y fría, se notaba que no andaba con cuentos.

Todos miraban por todos lados, buscando al dueño de aquella voz, pero sin éxito, pero el pequeño Max, se dio cuenta por qué no lo encontraban, el ser estaba flotando en el aire.

—¡Miren, arriba! — con algo de miedo, señaló a este ser, provocando que todos desviaran la mirada al lugar indicado.

—¡ ¿Quién eres?! — preguntó Red muy desafiante.

—Mi nombre es Centurión, y soy el líder de las fuerzas de este lugar, somos los soldados de la luz, y buscamos la paz en este mundo — decía fríamente, su rostro solo hacía sentir el peor de los miedos.

— ¿La paz? — Lance preguntó extrañado por su misión; la incongruencia de sus actos y palabras, sólo lo molestó — ¡ ¿Cómo aspiran a la paz con tanta masacre y destrucción?!

—Sencillo — le respondió de forma burlesca — solo estamos eliminando a todo ser maligno, y como ustedes son la fuente de toda la maldad, serán sacrificados.

— ¿Nosotros la fuente de la maldad? — las palabras confundieron al profesor, como si ya hubiese escuchado eso antes, extrañamente.

—Nuestro amo y señor quiere ser el líder de toda existencia, y para hacer su voluntad, ustedes deben desaparecer — sentenció con una sonrisa fría y calculadora.

—Ya veo — le respondió muy desafiante Kenta — si no nos queda otra más que pelear — sin demoras, tomó una de sus pokébolas — ¡Entei, sal! — y la lanzó, de la cual, apareció un Pokémon con forma de perro, de pelaje marrón.

—Entonces pelearemos — añadió Marina — cuenta conmigo, Kenta ¡adelante, Cresselia! — e imitando la misma acción de su compañero, lanzó su pokébola, del cual, apareció un Pokémon muy extraño; este era del tipo psíquico, color celeste en la parte superior y amarillo en la parte inferior, con una especie de alas de color rosado, era una mezcla de ganso y hada.

—¡Jajajaja, ya veo, quieren hacerlo lo menos aburrido posible! — les dijo de forma sarcástica, claramente, pensaba que era un juego, o una broma — ¿qué piensan hacer con esos monstruitos?

— ¡Ahora veras! — Los dos jóvenes, muy decididos ante la amenaza, decidieron hacer lo único que podían hacer — ¡ataquen!

Ya era fácil deducirlo, en el laboratorio de Oak, apareció otro de los líderes de los soldados de la luz, su nombre es Centurión; el ataque era realmente planificado, no solo por estos seres ¿Cuál será la conspiración que afecta a nuestros amigos? Algo si era seguro, una nueva batalla contra un general de la luz, estaba por comenzar.

...

May, quien muy confiada por la "alegre" situación de encontrar personas que no habían sido afectadas, fue atacada por estas.

—¡Oye ¿estás bien?! — Le preguntó Inuyasha muy preocupado, pero no recibió respuesta alguna, May estaba inconsciente — Miroku, llévate a May — el aludido se acercó para recibirla — ten cuidado, esas personas ya están controladas por Naraku, llévatela a un lugar seguro, Mikami, necesito que me ayudes, son muchas personas, no podré solo.

— ¡Por fin, ya me estaba aburriendo! — comentó la pelirroja, preparándose para pelear.

—Pero Inuyasha ¿Qué piensan hacer? — le preguntó algo preocupado del plan del hibrido — sólo son personas controladas, no pueden hacerles daño.

—Ya lo sabemos, sólo los detendremos.

— ¡Hagan lo mejor que puedan!

— ¡No te preocupes! — le respondió tanto Inuyasha, como Mikami, haciéndole saber que sabían que tenían que hacer.

Miroku solo atino a retirarse, dirigiéndose a un escondite para esconder, valga la redundancia, a May, mientras Inuyasha y Mikami, se preparaban para, por decirlo de alguna forma, pelear, en forma defensiva, contra las personas manipuladas, al parecer, por Naraku.

Mientras tanto, Kagome, Drew y Koga iban camino al pozo para viajar al futuro; camino a su destino, lograron avistar como una serpiente voladora de color blanco, que comenzó a acompañarlos.

—Una serpiente de Kikyō — dijo Kagome fríamente.

— ¿No dijiste que Kikyō estaba muerta? — Drew le preguntó algo aburrido de intentar en algo, entender lo que sucedía, bufando.

—Es una larga historia — le respondió con tal que se tranquilizara, y volvió la mirada a la serpiente, quien hacia movimientos extraños — al parecer quiere que la sigamos.

— ¿Quieres que la sigamos? — Kagome asintió sin más — de acuerdo ¡Flygon síguelo!

—¡Koga, nos desviaremos! — le avisó Kagome.

—¡Está bien!

Así, decidieron desviar un poco la ruta, para ver que sucedía con la serpiente y con Kikyō.

—Me gustan las historias largas Kagome, cuéntame — le pidió algo molesto.

—De acuerdo — con algo de desánimo, comenzó a hablar — cuando la perla se desfragmento en cientos de pedazos, muchos comenzaron a buscarlos, entre ellos, una bruja llamada Urasue; esa bruja profano la tumba de Kikyō y robó sus restos, creando un cuerpo de barro y huesos, e intentó revivirla para que busque estos fragmentos por ella, pero por si sola, no pudo revivirla, ya que necesitaba sus almas, y como soy la reencarnación de Kikyō, no pudo revivirla, así que se las ingenió para robarme algunas almas, y de ese modo, logro revivirla.

— ¿Y qué pasó después con Kikyō?

—Mató a Urasue, y se dedicó al igual que todos, a juntar los fragmentos, sólo con un objetivo, derrotar a Naraku, pero hace un tiempo, nos quitó todos los fragmentos que habíamos recolectado, lo que era la mitad de la perla y se los dio a Naraku.

— ¡¿Cómo que se los entregó a Naraku?! — Preguntó confundido, no entendía tal locura — ¡¿quería ayudarlo?!

—Es lo que jamás entendimos, pero por lo que hizo, Naraku tiene casi todos los fragmentos.

En un árbol que era bastante grande, había una gran cantidad de estas serpientes que lo rodeaban. Por una extraña petición de Kagome, aterrizaron cerca del árbol, ya que no tenía intención alguna de acercarse, cosa que no entendió Drew, pero accedió.

—Aquí es donde debe estar Kikyō — le indicó Kagome, sin mirar el árbol — vayan ustedes, yo me quedaré aquí.

— ¿Por qué? — le preguntó muy extrañado.

—¡Por favor! — le pidió casi en súplica.

Drew miró el rostro lleno de amargura de la joven, rostro que solo tenía cuando hablaba de la sacerdotisa.

— ¡Está bien, iré solo, quédense aquí! — terminó accediendo, bufando.

Solitario, Drew se acercó al árbol. Una vez debajo de la copa del árbol, comenzó a llamar a Kikyō.

—¡Kikyō, ¿estas por aquí?! — comenzó a llamar, buscándola por todas partes, hasta encontrar respuesta.

— ¿Quién es? — respondió a la defensiva sin mostrarse.

— ¡Mi nombre es Drew — comenzó a responder, aun buscándola — necesito hablar contigo!

—Estoy aquí arriba, dime que quieres — siguiendo las indicaciones, Drew miro en dirección a las ramas, encontrando a una chica joven con un traje característico de los arqueros, un kimono de color blanco con unos pantalones holgados de color rojo; al parecer, la joven estaba algo herida.

— ¡¿Qué te pasó?! — le preguntó bastante sorprendido por el estado en que estaba.

—Nada, Naraku me hizo una visita — le respondió fríamente.

— ¡Y parece que te dejo un recuerdo! — Le respondió sarcásticamente, algo fastidiado por el carácter de la mujer; tomó una pokébola que tenía, arrojándola — ¡Roserade, aromaterapia! — saliendo un Pokémon que traía como manos, una especie de ramo de rosas, y su cara, tenía forma de pétalos perfectamente ordenados; al usar el aromaterapia, Kikyō no solo recupero sus energías, también curo sus heridas, por lo que al acto, las serpientes comenzaron a entregarle almas, para que de ese modo, se recuperase por completo; la rápida curación sorprendió por completo a la joven.

—Tú no eres de aquí — comenzó a decirle muy sorprendida por los poderes del Pokémon — es la primera vez que veo esos animales.

—No son animales, si quiera sé que es eso, son Pokémon, pero no vine a hablar de eso — le dijo secamente — seguimos a una de esas serpientes, al parecer, quería que la siguiéramos hasta acá.

—Ya veo — no habló más, hasta que recordó lo antes sucedido — ¿Qué ocurrió con Naraku? No creo que estas aquí porque si, debes saber que paso con él.

—Al parecer, según lo que dijo un joven llamado Inuyasha, se hizo más fuerte de forma inexplicable, dijo que iría donde vive la reencarnación de la guardiana de la perla.

—Es extraño — agregó extrañada por las palabras — ¿Por qué dijo eso? Habla como si fuera la primera que nos enfrentara.

— ¿Eso es cierto? — le preguntó igual de extrañado.

—Bueno, eso es lo que parece — agregó mientras se llevó su mano derecha a su mentón — es muy extraño.

— ¿Hace cuánto te visitó Naraku?

—Fue hace unas cuantas horas.

— ¿Tenías algún fragmento de la perla?

—No, ninguno.

— ¿Crees saber por qué te atacó? — esa pregunta hizo que la sacerdotisa abriera los ojos de golpe.

—Bueno — comenzó a decir, mientras recordaba las palabras de Naraku — dijo algo raro…

Hace unas horas atrás.

Kikyō se encontraba contemplando el amanecer tranquilamente, sentada en una rama de un árbol, alimentándose de las almas que les traían sus serpientes, pero de pronto, el cielo comenzó a oscurecerse, y muchos seres malignos comenzaron a aparecer.

— ¡¿Qué pasa aquí?! — comenzó a mirar bastante preocupada en todas direcciones, intentando encontrar una respuesta.

—Hola Kikyō, cuanto tiempo — le habló una voz profunda, sin identificarse.

— ¡Naraku ¿Qué quieres ahora?! — le preguntó ya más tranquila, pero con la guardia siempre en alto.

—Nada, solo pase a visitarte — le decía mientras aparecía frente a la sacerdotisa — ¿tiene algo de malo?

— ¡¿Qué es lo que quieres?! — le preguntó desafiante, mirándolo directamente a los ojos.

—Dentro de poco, vendrán visitas especiales, y te pediré que no le digas a nadie lo que te dijo ese sujeto, arruinarías todos nuestros planes — le dijo sonriendo fríamente, mientras la joven, solo abría de golpe sus ojos.

— ¡¿Cómo sabes del mensaje de él?! — le preguntó sorprendida, no comprendía como sabía tanto.

— ¿Tiene alguna importa saberlo? De algo si estoy seguro, no me harás caso ¿verdad?! — le preguntó molesto.

— ¡Yo veré lo que hago! — le respondió aún más molesta.

—Imagine una respuesta así de ti, no me dejas otra opción más que eliminarte — al escuchar esto, los seres malignos comenzaron a atacar a Kikyō; la joven hizo lo que pudo para detenerlos y defenderse, pero sin éxito; el ataque fue tan violento, que Kikyō quedo muy lastimada, cayendo al suelo con fuerza, solo faltaba el golpe final — ¡desaparece! — Y con un poderoso ataque, terminó con Kikyō — hasta nunca, Kikyō — para salir en dirección al poblado, donde en ese momento, estaba Inuyasha, con la idea de invadir la época donde vivía Kagome.

Parecía que Kikyō estaba muerta, pero gracias a sus serpientes, logro protegerse y salvarse del ataque, formando un campo de energía.

Fin de recuerdo.

— ¿Y cómo volviste a subir al árbol? — preguntó sin dejar de mirarla, extrañado.

—Mis serpientes me ayudaron, en las condiciones que estaba, era un blanco fácil para cualquiera, de todos modos, gracias por la ayuda — le dijo sonriente, con un tono de voz muy agradable.

—No te preocupes… no es nada… — le respondió algo apenado — pero, ¿quién fue el sujeto que te habló, y que mensaje te dio? — le preguntó muy extrañado.

—Lo siento, pero sólo se lo debo decir a las personas que vendrían de otra dimensión — le dice muy seria, pero extrañada de la situación — ¿tú de dónde vienes? no eres de este lugar.

—Creo que ya es obvio después de todo, vengo de otra dimensión, y nos envió un tipo llamado… — pero, la asertiva Kikyō lo interrumpió.

— ¿Satoshi?

—¡ ¿No me digas que ese sujeto ya estuvo aquí?! — le preguntó sorprendido, no entendía muy bien que pasaba, pero si era seguro, que ese tal Satoshi no era alguien normal.

—Así es, pero — comenzó a decirle, mientras miraba a su alrededor — me dijo que vendrías acompañado — sólo encontrando a su Pokémon hierba.

—Mi compañera está con Inuyasha, fue en búsqueda de Naraku.

—Ya veo, porque él me dijo que mandaría a una pareja, se supone, según él, que sabrían trabajar muy bien juntos, ya que tendrían algo en común — le comentó algo confundida — ¿Qué es lo que tienen en común?

—¡ ¿May y yo algo en común?! — Exclamo muy nervioso, tomando sus mejillas un tono bordó — maldito Satoshi — maldecía para sí — me las va a pagar — así que le respondió tajante, pero poco convincente a Kikyō — ¡claro que no ¿Qué iba a tener con ella?!

—Así que se llama May — le dijo, sonriéndole — como tú digas — finiquitó, tratando de convencerlo, pero pensaba otra cosa — puedes decir lo que quieras, pero tu corazón dice otra cosa.

— ¡Bueno, ya vámonos! — le ordenó muy molesto por el rato incómodo.

— ¿A dónde vamos? — preguntó confundida.

—Donde May e Inuyasha, deben de necesitar nuestra ayuda.

—Ya veo… si no hay otra opción, vámonos — respondió con mucho desanimo, casi de malas.

— ¿Por qué dices eso? — preguntaba ahora, el joven sin entender.

—Sólo vámonos — bajó del árbol y comenzó a adelantarse.

—Está bien — el joven solo suspiró; por fin comenzaba a entender algunas cosas, y pensaba por la extraña actitud de las dos jóvenes — ahora veo por qué Kagome no quiso acompañarme, que son complicadas — al ver que se había adelantado tanto, salió corriendo a encontrarla — ¡oye, espérame!

Cuando llegaron a encontrarse con Kagome y Koga, fue unos de los momentos más tensos, las dos no podían ni mirarse, pese a que extrañamente, eran la misma persona, solo que por 500 años de diferencia; Drew, con un poco de mirar, se da cuenta que Kagome estaba desanimada por la presencia de la sacerdotisa.

—Bueno, ya vámonos — dijo Kagome sin mirar a los demás, con la mirada desviada.

— ¿Te pasa algo Kagome? — preguntó Koga sin entender la actitud de la chica, muy confundido.

— ¡Nada, solo vámonos! — casi gritó de forma tajante.

—La próxima vez, yo elijo el destino — pensaba el joven ya rendido, no aguantaba el ambiente, así que decidió cortar por lo sano — Kikyō, tu irás conmigo, Koga, tú llevarás a Kagome.

—Con mucho gusto — agradeció para hablarle a Kagome — hermosa Kagome, por favor, sube a mi espalda — el demonio bajó un poco su cuerpo para que ella pudiera subir, cosa que hizo sin decir palabra alguna.

—¡Roserade, regresa! — Volvió su Pokémon a la pokébola — ¡será mejor apresurarnos, si ese sujeto llamado Naraku ya era peligroso, no sabemos de qué pueda ser capaz ahora!

Y sin perder el tiempo, retomaron su camino hacia el portal a la época futura (o sea, el presente).

Mientras este grupo trataba de lidiar con sus problemas, muy cerca del portal, se acercaba un demonio con forma humanoide, junto a él, una especie de duende verde llamado Jaken, quien posee un báculo con dos caras, junto a un monstruo parecido a un dragón de dos cabezas llamado Ah—Un, el cual, era montado por una niña de unos siete años llamada Rin.

— ¡Amo Sesshömaru, según los testigos, Naraku entró por ese pozo! — Le comentaba Jaken en voz alta, pero el demonio canino no respondió — ¡amo bonito, ¿me escucha?! — pero, aun así, seguía sin responder.

— ¿Qué ocurre señor Sesshömaru? — preguntó la pequeña Rin muy preocupada por la expresión de seriedad de Sesshömaru.

—Rin, Jaken, quédense aquí — les ordeno casi, inexpresivamente.

—De acuerdo, señor Sesshömaru.

Sesshömaru saltó al pozo sin más, también a la caza de Naraku, mientras pensaba en las palabras de Kikyō y Naraku, que, por casualidad, logró escuchar; el saber que este demonio había aumentado sus fuerzas, le hizo preocupar ¿Cómo lo había hecho? Se preguntaba, y bueno, era lo que todos se preguntaban, lo que no sabían, era que, tanto lo que había atacado en el laboratorio del profesor Oak, como lo que había atacado a Ash y los demás, tenía en común con Naraku ¿pero en qué?

Mientras todo esto ocurría, Sango, en compañía de Kirara y Beautifly, continuaban en búsqueda de personas, si es que quedaba alguien en la ciudad sin ser afectado por los poderes de Naraku, hasta que la búsqueda dio frutos, encontrando al parecer, a todos los habitantes de la ciudad reunidos en un solo punto; apenas observaron la situación, Kirara volvió a ser una pequeña gatita, y los tres se escondieron casi al acto, para observar que ocurría. Al parecer, un anciano, una señora de 30 a 35 años y un niño de uno años, estaban frente a Naraku en reverencia, al parecer, esperando órdenes.

— ¡Nunca creí que fuera tan fácil controlar a esta gente, en especial a Naraku! ¡Jajajaja! — decía… ¿Naraku? ¿Qué controlo a Naraku? ¿Quién es entonces este "Naraku"? — vamos a lo importante ¿Cómo va la invasión? — preguntó a los tres que estaban frente a él.

—Aún queda gente en la resistencia, pero es cuestión de tiempo — decía el anciano, como hipnotizado, ya que no revelaba sentimientos en su voz.

De la nada, de forma bastante escalofriante, una extraña sombra salió de Naraku, la cual, cambio su forma a la de un ser enano y muy flaco.

—Excelente, muy pronto, los soldados de la luz dominaran toda esta dimensión — decía mientras dejaba a la vista la perla de Shikon, sonriendo maliciosamente — y con esta perla, nuestro amo y señor será el gran soberano de las dimensiones, eliminando la basura y regresando la paz, como él quiere.

—Si señor — respondieron todas las personas, de forma escalofriante, se sentía que todos estaban posesionados.

— ¡Y tu Naraku — le exclamó muy serio — haz algo útil, y busca los fragmentos faltantes!

— Si señor — respondió también en trance; increíblemente, este extraño ser también tenía en su poder la voluntad de Naraku.

—Pero antes… — por alguna razón, lanzo una ráfaga de viento en un punto en específico, justamente donde estaba escondida Sango con su mascota y el Pokémon; a los tres no les quedo otra más que salir, más que nada, para esquivar el ataque — vaya, con que tenemos visitas ¿vienen a unirse por las buenas?

—¡Ni que estuviéramos locos — le respondió Sango muy desafiante, poniéndose en guardia — dinos ¿quién eres tú?!

—Mi nombre es Apolo, soy un guerrero de la luz y el líder de este lugar.

— ¡¿Y qué es lo que quieres?!

—Quiero los fragmentos de la perla de Shikon, y si tienes alguno, entrégamelo por las buenas.

—Ya veo, con que tú eres quien hizo todo este desastre y quiere matar a Kagome — muy desafiante, llevo su mano al boomerang que tenía en su espalda — ¡ tendré que detenerte ahora, hiraikot…! — Pero antes de lanzarlo, tuvo que detenerse, ya que las personas hicieron una especie de barrera humana — ¡maldición!

— ¡Ja, veo que quieres hacer por las cosas por las malas! — Sólo levanto su mano derecha y ordenó — ¡soldados, ataquen! — todos, menos Naraku, fueron a atacar a la espía; la joven sabía que atacaban en contra de su voluntad, no tenía más que defenderse.

—¡Chicos, no podemos pelear contra estas personas, huyamos! — Kirara se volvió a transformar, y Sango trato de subir a su gata, pero fue atrapada por los "soldados", pero cuando todo se veía perdido para joven exterminadora, una fuerte luz resplandeció el lugar, dejando a todos ciegos, menos a dos seres, uno de ellos, Kirara, quien tomo a Sango, retirándose del lugar a toda velocidad.

—¡Rayos ¿Qué fue eso?! — Se quejaba Apolo mientras intentaba ver algo, sin éxito — ¡No veo nada, maldita, me las van a pagar!

Por suerte, nuestra amiga logró escapar a salvo; ya se encontraban muy lejos del epicentro de los problemas, mientras la joven aun intentaba recuperarse del destello. Después de unos segundos, Sango recupera la visión, mirando confundida a Kirara.

—Vaya, que luz tan fuerte — miró a su mascota muy confundida — ¿tú lo hiciste Kirara? — La gata negó con su cabeza — entonces… — desvió la mirada al Pokémon — ¿o fuiste tú? — el Pokémon solo bailo alrededor de la chica, dándole a entender que ella había sido — gracias amiga, nos salvaste — le felicitó muy aliviada y alegre — tenemos que avisar rápido a los chicos, maldición, Naraku fue poseído por ese tal Apolo — dijo muy seria y ansiosa, mientras pensaba que ahora su verdadero enemigo, era más peligroso que el mismo Naraku — los soldados de la luz — se decía — ¿Qué querrán?

Inuyasha y Mikami hacían todo lo posible para defenderse de los poseídos, era mucho trabajo, pero tenían la situación controlada; mientras, Miroku cuidaba a una inconsciente May, bastante escondido para que no los descubrieran, o al menos esa era la idea.

—Pobrecita, espero que despiertes, déjame revisar el golpe que te dieron — decía muy preocupado el monje pervertido, mientras abría la chaqueta que llevaba puesta, dejando ver una polera de color verde, para pasar a subir esta, y revisar su abdomen, en búsqueda de alguna herida, o al menos esa era la idea… — ¡oh, pobrecita, estas muy lastimada, será mejor que te lleve a un lugar más seguro! — por lo que se la llevo a otro lugar.

O al menos eso trató de hacer, ya que, para mala suerte del monje, el desmayo de May, gracias a sus "atenciones", duro bastante poco, lo que provoco que despertara, encontrándose la joven en una penosa situación, no solo estaba en brazos del monje, con su chaqueta abierta, sino que también con su polera totalmente levantada, dejando a la vista de cualquiera, sus atributos femeninos ¡era lo peor que le había pasado en su vida!

—¡ ¿Qué crees que estás haciendo monje pervertido?! — le gritoneo, por decir poco, envuelta por un aura de fuego, estrellando al monje con tanta fuerza contra el suelo, que se produjo un agujero en este; apenas si aguantaba su ira, y eso se notaba en sus ojos y la vena que latía en su frente — ¡si te atreviste a tocarme, aunque sea un pelo, lo lamentaras muerto!

Caminando a paso duro, haciendo temblar la tierra, terroríficamente, no sin antes de arreglarse la ropa, dejando salir a Blaziken para ayudar a sus amigos en el campo de batalla.

—Vaya — le decía Inuyasha a la joven, sin sacar la vista de las personas — veo que te recuperaste muy rápido, veamos si eres buena peleando — le decía desafiante.

—¡Al menos soy mejor que ese monje pervertido! — decía sonrojada de la vergüenza, cerrando sus ojos, indicando detrás de ella.

— ¡Será mejor que me cuide de esta niña — pensó el híbrido asustado, mientras observaba a Miroku inconsciente en el suelo — es peligrosa!

En un par de minutos, y sin grandes dificultades, dejaron fuera de combate a las personas poseídas, pero era muy rápido para cantar victoria, ya que de la nada, apareció otro grupo de personas, en mayor masa, lo que complico a nuestros amigos, pero no era nada distinto al primer grupo, ya que, en un abrir y cerrar de ojos, tambien terminaron fuera de combate; el trío de Inuyasha, Mikami y Blaziken era perfecto en batalla, pero esto no terminaría ahí, ya que de las personas, comenzaron a salir seres oscuros.

—¡Rayos, otra vez esas cosas! — Exclamó Inuyasha frustrado — ya veo, esas cosas poseyeron a las personas.

—Como lo sospechaba — dijo May preocupada — son las mismas cosas que nos atacaron cuando viajamos hasta Sinnoh.

— ¡¿Los atacaron?! — Exclamó sorprendido — ¡¿Y cómo salieron con vida?!

—Bueno, los derrotamos gracias a la ayuda de un amigo y de Mewtwo, al parecer — respondió con su mano derecha en su mentón — solo ellos saben cómo derrotarlos.

— ¿Por qué lo dices? — le preguntó Mikami extrañada, volviendo la mirada a la peli castaña.

—Porque en el momento que nosotros atacamos, no le hicimos daño alguno, pero en el segundo que Mewtwo atacó, fueron exterminados — respondió muy seria, buscando algún punto importante en el ataque, sin encontrarlo.

—Entonces no nos queda otra que averiguar cómo derrotarlos — respondió sonriendo resignado el joven.

—Así parece.

Y con la nula información, no les quedo otra más que improvisar un ataque; Inuyasha desenfundo su vieja espada, la que, al acto, se transformó en una enorme y poderosa espada.

—¡Kaze no kizu! — la espada comenzó a formar unos torbellinos, los cuales, al momento de golpear al centro de ellos con la espada, crearon una especie de cuchilla de aire, la que se dirigió a estos seres.

—¡Blaziken, giro fuego! — en cambio, el Pokémon luchador, por su boca, produjo un espiral de fuego para atacar a estos seres malignos.

Ambos ataques habían dado en el blanco, todo parecía indicar que los habían derrotado, pero como era de esperarse, estos no sufrieron ningún rasguño, pero May, al parecer, notó algo extraño ¿Qué habrá sido?

—Como lo sospeché — se dijo a sí misma, al parecer, vio algo extraño en el actuar de estos seres — ¡Inuyasha, ataca tu solo! — le grito rápidamente.

— ¡De acuerdo! — el hibrido atinó a obedecer sin chistar, y volvió a atacar — ¡Kaze no kizu! — pero antes que asestara el ataque, estos seres se dividieron en dos grupos, lo que provocó que el plan de May se frustrara, y más se complicó la situación, cuando May vio cómo uno de los grupos iba directo contra ella.

—¡No, otra vez no! — Se dijo para sí, muy asustada; solo atinó a ponerse en posición sumisa, protegiéndose con sus brazos, pero alguien de la nada, se interpuso en la trayectoria, anulando el ataque, cosa que Inuyasha aprovechó para atacar a estos seres, eliminándolos sin problemas mayores — ¿Qué paso? — Se preguntaba en voz baja, mientras descubría su mirada, viendo a su salvador — ¡Monje Miroku! — exclamo sorprendida al ver de quien se trataba.

—¡No dejaré que dañen a una hermosa chica! — le dijo muy seguro de sí mismo, y eso se evidenciaba en su rostro.

— ¡Gracias monje Miroku! — la joven pasó a tener sentimientos encontrados, aún seguía enfadada por el exceso de confianza de Miroku, pero sabía que jamás tendría malas intenciones, al menos de hacerle daño — creo que no puedo juzgar a alguien por como es, en realidad Miroku es muy bueno — se decía muy nerviosa, mientras arqueaba sus cejas; pero el segundo grupo de seres la distrajo de sus pensamientos, ya que este estaba detrás de Inuyasha, apunto de atacar, por lo que solo atino a gritar — ¡Inuyasha, detrás tuyo! — pero estaban tan cerca del han'yö, que no le dio tiempo de reacción, solo vio como se le acercaban, pero algo, nuevamente, de la nada, atacó a estos seres, cosa que Blaziken aprovechó sin pensar, atacándolos con su giro fuego, acabando con ellos; la joven, al igual que todos, se preguntaban que había sido — ¿Qué fue eso? — se preguntaba la joven, mirando en todas direcciones.

—Veo que sigues siendo tan inútil como siempre, Inuyasha — dijo una voz que, al escucharla, todos miraron a quien le pertenecía; se trataba de…

—¡Sesshömaru! — exclamó su hermano menor con sorpresa ¿a qué hora había llegado? Se preguntaba.

— ¿Cómo no eres capaz de derrotar a esos monstruos? — le regaño con un tono de voz indiferente.

— ¿Qué te trae por aquí Sesshömaru? — le preguntó muy serio Miroku, sin responderle, ya que estaba concentrado en otra cosa.

—Con que ustedes son los sujetos de los que hablaba esa sacerdotisa con Naraku — decía mientras se dirigía a May.

— ¡¿Te refieres a Kikyō?! — le exclamó ansioso Inuyasha con tan solo escuchar el nombre de la sacerdotisa.

— ¿De qué habla señor? — preguntó May confundida, y era claro, no entendía a qué se refería.

—Ya veo — se detuvo frente a la joven, y después de observarla fijamente, desvió su mirada a Blaziken — el monstruo que tienes, se ve muy hábil, veamos si es capaz de algo más — May seguía confundida.

— ¡¿Qué pretende Sesshömaru?! — exclamó preocupado por lo que fuera a hacer su hermano mayor con May, pero éste no respondió.

Parecía que Sesshömaru fuera a atacar a May, pero en realidad ella jamás fue su objetivo, ya que al parecer, el demonio logró ver algo que los demás no habían visto, un ser maligno estaba usando a May, ocultándose tras su espalda, tal vez, preparando un ataque sorpresa, partiendo por la castaña, por lo que Sesshömaru simplemente, lo atacó, golpeándolo fuertemente, haciendo que este saliera disparado, cosa que aprovecho el Pokémon de la mencionada, eliminándolo por completo con un gancho elevado.

—¡Mamá! — Muy asustada, dio la vuelta mirando como su Blaziken terminaba con el ultimo ser — ¡gracias, no me había percatado que estaba escondido detrás mío! — dijo algo alterada, llevando su mano derecha a su pecho.

—Eso significa que te falta entrenamiento — le advirtió altaneramente, lo que provoco pena en la chica, dándose cuenta que realmente le faltaba mucho entrenamiento; Sesshömaru se separó de la joven, para volver a un punto solitario, mirando al horizonte.

— ¿Qué está sucediendo Sesshömaru? — Muy serio, Miroku le preguntó por la información que él tenía, y que claramente, los demás desconocían — ¿acaso lo que escuchaste de parte de Kikyō, hizo que nos ayudaras?

—No vine a ayudar a nadie — con total indiferencia, le dio a entender que solo fue a una cosa — solo vine porque Naraku dijo que estaría aquí.

— ¡¿No me digas que solo a eso viniste?! — le preguntó Inuyasha, extrañado por su cometido.

—Eso no te interesa — le respondió desinteresadamente, haciendo que su hermano menor se molestara.

—Por lo visto, conoces muy bien la forma de eliminar a esos seres ¿Cómo lo descubriste? — muy intrigado, Miroku le preguntó por aquel hecho.

—Se concentran tanto en un solo ataque, que bajan la guardia, con un ataque por la espalda basta, hasta un niño podría vencerlos.

—¡Como siempre atacando por la espalda, eres un cobarde, Sesshömaru! — le reclamó su hermano aun molesto.

— ¡Ya veo, con que tenía razón! — Exclamó triunfante May — también llegue a la misma conclusión.

— ¿Y cómo te diste cuenta May? — le preguntó Mikami, muy curiosa de sus conclusiones.

—Cuando atacamos a esos seres, en Sinnoh, por una razón que hasta ahora recién entiendo, Satoshi nos ordenó atacar, y casi al acto, Mewtwo los atacó haciendo desaparecer a esas cosas — explicaba intentando recordar cada detalle — seguramente, hizo que atacáramos solo para distraerlos y luego acabarlos.

—Ya veo — finiquitó Miroku.

Pero la conversación, fue interrumpida por un grito, que distrajo a todos, lo que provoco que todos buscaran el dueño de esta voz.

—¡Chicos, por acá! — Todos voltearon en dirección al cielo, encontrando a la joven Sango arriba de Kirara en compañía de Beautifly — ¡chicos, les traigo malas noticias! — la joven aterrizó cerca del grupo, caminando muy seria, su rostro hacia reflejar que algo malo estaba pasando.

— ¡¿Encontraste a la gente de la ciudad o a Naraku?! — muy ansioso, Inuyasha le pidió que le respondiera, no le gustaba para nada la cara de la joven.

—Bueno, encontramos tanto a la gente de la ciudad, como a Naraku, pero creo que eso es solo un detalle — todos miraron extrañados a la joven exterminadora, no parecía nada bueno — Naraku no fue quien tomó control de las personas, es más, al parecer Naraku cayó bajo las influencias de un extraño ser, ya que poseyó su cuerpo.

—No me imagino a Naraku poseído, que penoso — comentó Inuyasha de forma burlesca.

—Muchachos, creo que Naraku ahora no es lo importante, por el momento es solo un títere, lo que me preocupa es Apolo, ya que él tiene en su poder la perla de Shikon.

— ¿Apolo? — preguntó extrañada Mikami.

—Así dijo que se llamaba, dijo que era el líder de este lugar, que era un guerrero de la luz — les aclaraba muy preocupada.

— ¡¿Y en dónde están?! — preguntó Inuyasha.

—Desde donde vine — decía indicando hacia el sur — es todo derecho — apenas dio las indicaciones, el primero en partir fue Sesshömaru.

—¡Sesshömaru, espera! — Pero no escucho a su hermano, continuando su ruta hasta desaparecer de la vista de todos — ese idiota, quiere que lo maten — reprochó molesto.

—Nosotros también tenemos que irnos — ordenó Miroku — no tenemos tiempo que perder — pero la llegada de Kagome, Drew, Koga y Kikyō, detuvo su hablar — ¡llegaron justo a tiempo! — les exclamó a los recién llegados.

Y apenas llegaron, comenzaron al acto los roces internos.

— ¡Hola lobito! — le saludó sarcásticamente Inuyasha a Koga.

— ¡Hola, perro sarnoso! — le respondió ahora Koga a Inuyasha de forma burlesca, mirándolo de reojo.

—¡ ¿Cómo me dijiste?! — el saludo solo provocó que al han'yö le hirviera la sangre.

— ¡Ya oíste, sordo! — le respondió sarcásticamente — ¿viste a quien traigo en mi espalda?

— ¡Solo espero que no le hayas hecho nada, Koga! — le refutó celoso.

— ¿Y que, si le hubiese hecho algo, sarnoso? — Seguía con un sarcasmo aun mayor — sabes que Kagome es mi prometida para matrimonio.

—¡ ¿En verdad los dos se van a casar?! — le exclamó May a Koga y Kagome, muy emocionada.

—¡Por supuesto que no! — Refutó a May muy ruborizada, con mucha pena — O al menos no está en mis planes, apenas tengo 14 años, y tengo que terminar la preparatoria… — características que continuo Inuyasha.

— Además de ser enojona y gritona — sentencio, mientras hablaba con los ojos cerrados y asentando con su cabeza.

—¡Ya es suficiente Inuyasha! — Le exclamo muy molesta, al borde de la ira, por lo que decidió calmarse, diciendo solo una palabra — ¡abajo! — Y mágicamente, el joven se estrelló contra el suelo en contra de su voluntad, quedando adolorido — ¡Dejemos de perder el tiempo, vámonos! — exclamó molesta, haciendo que, en el ambiente, se sintiera un aire de miedo.

Después de este pequeño impase, se dirigieron en dirección sur, donde se encontraba Naraku, aunque realmente, él no era su objetivo final, el enterarse que había un sujeto que tenía un mayor potencial al de su némesis, además de tener la perla de Shikon (o al menos, el fragmento más grande), les daba a entender que al ser más peligroso, debían exterminarlo como sea.

La gran batalla por la perla estaba por comenzar, y al parecer, sería tan complicada como el duelo del equipo de Ash contra Elix, solo esperemos que triunfen, y vuelvan con la perla.

¿Recuperaran la perla de Shikon? ¿Dónde se habrá llevado Zapdos al Equipo Rocket? ¿Cómo le ira al grupo del profesor Oak contra Centurión? ¿Satoshi sabrá algo que aún no ha querido compartir? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 9: "El astuto Red y una derrota injusta"

La tensión se hacía notar en el laboratorio de investigación del profesor Oak, tanto entrenadores como Pokémon, miraban fijamente a Centurión a los ojos, en sus miradas se reflejaba la rabia de no saber si ganarían o no, y la furia a aquel sujeto que sólo había llegado a romper la paz de su mundo; en cambio el general de la luz, miraba a sus contrincantes muy seguro de su victoria, reflejado en su rostro con una sonrisa de ironía a los jóvenes entrenadores ¿Cómo se desenvolverán nuestros amigos en la batalla?

—¡Híper rayo! — tanto Kenta como Marina, ordenaron al unísono a sus Pokémon, atacando sin dudar un segundo, pero casi de forma sarcástica, Centurión detuvo ambos ataques con una mano, al parecer, sin ningún problema.

— ¿No me digan que es lo mejor que tienen? — les desafió con mucha seguridad, burlándose del poder de los Pokémon.

— ¡Rayos, no le hizo nada! — dijo Kenta con rabia, apretando fuertemente sus puños.

—¡Kenta, no podemos detener el ataque! — Le gritó Marina, intentando volver a concentrar al joven en la batalla — ¡Cresselia, psíquico! — pero no había caso, Centurión detenía los ataques sin problemas con sus manos descubiertas.

— ¡Veo que sus ataques son bastante fuertes, veamos si son capaces de resistirlos! — estiró su brazo, y abriendo la palma de su mano, concentró algo de energía, y la disparó contra los Pokémon y entrenadores, al parecer, había hecho una especie de contra—ataque; por suerte, los Pokémon resistieron por los pelos el contra—ataque.

—Con que puede revertir los ataques, ya veo — pensaba Red, sin quitar la vista de la contienda desigual.

— ¿Qué te sucede Red? — preguntó la joven Yellow, ante la extraña mirada de Red, sumida en sus pensamientos.

—Nada — respondió secamente, sin salir de sus pensamientos, muy concentrado — según lo que nos dijo el profesor Oak, cuando esos seres reciben un ataque, se concentran en él, bajando su guardia — sin salir de su trance, volvió la mirada al grupo — ustedes fueron atacados por esas cosas ¿Cómo los derrotaron?

—Con Scyther — respondió rápidamente el observador — aprovechamos su habilidad especial.

—Ya veo — después de, al parecer, sacar conclusiones, le habló a su Pikachu — escucha Pika… (El nombre del Pikachu de Red) — al parecer, le explicó algunas cosas, ya que estuvo hablándole por largo tiempo — ¿entendiste? — el Pokémon solo asintió ante la pregunta de confirmación.

Al parecer, Red formuló un plan rápido ¿pero funcionaría algo formulado en pocos segundos, en especial por las habilidades de Centurión? Al parecer, Red estaba muy seguro de lo que hacía; mientras, Pika se dirigió al Pikachu de Yellow, Chuchu, y comenzó a hablarle al oído sobre el plan de Red, cosa que logró percatarse Yellow.

— ¿Qué estás planeando Red? — se preguntaba extrañada la rubia por la actitud de los Pokémon.

—Solo espero que esto funcione — se decía preocupado Red, ya que, en realidad, no estaba muy seguro de lo que hacía, mientras, disimuladamente, lanzaba algo detrás de el — ¡continúen atacando! — le grito fuertemente a Kenta y a Marina, quienes solo asintieron — ¡Articuno, ve! — exclamó mientras lanzaba una de sus pokébolas, de la cual, salió el ave de hielo — ¡ya sabes que hacer! — Por alguna razón, ordenó sin dar una orden en especifica; estaba siendo muy hermético con su proceso — Blue, envía a Turtley, y… — comenzó a susurrarle algo, que se hacía inentendible —…detrás de ti.

—Está bien — le respondió sin entender claramente por qué quería que hiciera algo así, pero atendió al pedido, confiada en lo que haría Red — ¡Turtley (nombre de su Blastoise), ve! — al lanzar su pokébola, apareció de esta su Blastoise.

— ¡Necesito que ustedes también envíen sus Pokémon! — le pidió a Tracey y a Max; estaba un poco agitado con todo lo que hacía.

—Está bien — respondieron al unísono, y al igual que Blue, los dos llamaron a sus Pokémon — ¡vayan! — de las cuales, apareció Kirlia y Marill.

Red estaba siendo muy discreto con lo que quería hacer, tanto así, que, al parecer, estaba haciendo todo para que, de alguna forma, él se adapte a los hechos; los demás no entendían muy bien sus movimientos, pero la determinación del joven bastaba para hacer lo que Red le pedía; ahora, toda la confianza estaba vertida en el veterano entrenador.

—¡Ataquen con todo lo que tienen, ahora! — y sin dudarlo, todos los Pokémon, por orden de sus entrenadores, atacaron a Centurión con sus ataques más potentes, creando una gran explosión, o por lo menos, impactó, como lo tenía planeado Red.

Lamentablemente, el ataque múltiple tuvo igual resultado a los intentos anteriores, Centurión aguantó el ataque sin siquiera despeinarse.

—¡Ja-ja-ja-ja! — Comenzó a reír descabelladamente — ¡no importa cuántos me ataquen, el resultado será el mismo!

— ¡Es cierto lo que dices — le respondió Red — no importa cuántos te ataquen, el resultado será el mismo, creo que estamos perdidos, jejejeje! — sentencio riendo nerviosamente.

El rostro del resto fue solo de desolación, la confianza que tenían se esfumó como el humo.

—¡Entonces por qué nos mandaste a atacar y sacar a tantos Pokémon! — le gruño furiosa Marina, y se hacía notar esto, gracias a que una vena se asomó en su sien, latiendo fuertemente.

— ¡Jejejeje, lo siento, pensé que funcionaria! — respondió aun riendo nerviosamente.

—Siempre es lo mismo contigo, Red — bufó Blue, bajando su mirada en un suspiro.

—Entonces eso quiere decir, que no queda de otra más que seguir peleando con lo que tenemos — Sentenció seriamente el profesor.

—Esperen un minuto — exclamo extrañado el campeón de Índigo — Red, ¿ya sabias que esto pasaría?

— ¡En realidad no, solo quería intentarlo, jeje! — comento con una sonrisa muy amplia.

—Qué extraño — comenzó a pensar Yellow, mirando confundida al joven por sus palabras, pero a la vez, muy curiosa por su actitud — Red jamás formula planes tan torpes, y menos sin un plan de contingencia, además, aún queda lo que le conversó a Pika.

—¡Bueno — comenzó a decir Centurión, con mucha prepotencia — como ya se dieron cuenta, cualquier intento es inútil, así que ríndanse, y tal vez, los perdone después de su atrevimiento!

—¡No cantes victoria tan rápido, Centurión! — le advirtió muy desafiante Red, confundiendo al general de la luz.

De pronto, dos truenos atacaron a Centurión por la espalda, acompañados por un ataque de anulación, que paralizó por completo a Centurión.

—¡Desgraciados, me engañaron! — gritó lleno de ira, ante la imposibilidad de hacer algo.

—¡Blue, no perdamos el tiempo! — La entrenadora solo asintió — ¡Articuno, rayo hielo!

—¡Turtley, cañón de agua! — ambos Pokémon atacaron con todo lo que tenían nuevamente, esta vez, si acertando directamente a Centurión.

Pero de la nada, antes que alguien pudiera decir paralelepípedo, un tercer trueno atacó a Centurión, justamente en un punto donde no tenía defensa, dejándolo muy lastimado. Ese fue el momento en que se dieron cuenta del verdadero plan de Red, ya que entre la nube de polvo que se levantó, aparecieron tres Pikachu y un Espeon.

—¡Vee, psíquico! — Vee, el Espeon de Red, realizó un ataque psíquico, casi al tiempo, dando el resultado esperado por el joven, Centurión había sido eliminado — ¡perfecto, creo que ganamos! — dijo tras suspirar de alivio, tras derrotar a quien les causaba grandes dolores de cabeza.

— ¿Red, me podrías decir que ocurrió? — Le pregunto muy extrañado el profesor, aun sin entender que había sucedido — ¿además, de quien es ese tercer Pikachu?

—Ese tercer Pikachu fue parte de mi plan — respondió orgullosamente, con la frente en alto y su orgullo al máximo.

De pronto, se dieron cuenta que el tercer Pikachu, se transformó en una masa de color rosado, era un Ditto.

—Gracias Ditto — muy sonriente, Blue comenzó a acariciar a su Pokémon.

—Como se dieron cuenta — comenzó a explicar Red detalladamente — cada vez que atacábamos a Centurión, no sólo detenía nuestros ataques con facilidad, también realizaba contrataques, además, los ataques frontales eran inútiles, el ataque que les ordené, fue solo una pantalla para que no se diera cuenta de mi real plan.

— ¿Y cuándo dijiste que estábamos perdidos? — le pregunto Marina extrañada, aun sin entender todo su actuar.

—¡Qué bien actúo ¿no?! — respondió a la pregunta con otra pregunta, fanfarroneando, cosa que molesto tanto a Blue que golpeó con bastante fuerza con su mano abierta, su nuca.

—¡Estúpido, ya habíamos creído que en verdad estábamos muertos! — le gritoneo groseramente, llena de ira.

— ¡Auch, oye, eso dolió! — Regañó mientras sobaba su nuca por el dolor — de todos modos, lo siento, si decía lo que quería hacer, era lo mismo que nada.

—Aun así, tu plan fue un éxito Red, se nota que eres un gran estratega, pero para la próxima, no te arriesgues tanto — le felicito el profesor Oak, con cierto tono de regaño, pero estaba orgulloso que aquel entrenador haya llegado a tal nivel.

—Eres igual a alguien que conocemos — acotaba Max con cierta burla — ¿verdad? — pregunto abiertamente

—¡Ni que lo digas, Max! — respondieron Tracey, Delia y Oak, con igual tono de burla.

— ¿A quién se refieren? — Preguntó extrañado Red por la comparación — ¿Lo conozco?

—Tal vez si, tal vez no Red — la respuesta indecisa del profesor confundió aún más a Red — ¿conoces a Ash Ketchum? También es un entrenador de aquí.

—Ahora que lo mencionan — acotó nervioso Lance — es cierto, siempre metiéndose en problemas, pero es un joven dispuesto a dar su vida por los demás.

—Ash ¿Dónde he escuchado ese nombre? — decía en voz alta, intentando recordar algo de su colega de profesión — ¡ya lo recuerdo! — Exclamó chocando su mano derecha cerrada en su mano izquierda — recuerdo que hace pocos días participó en la conferencia Valle del Lirio, en Sinnoh ¿en dónde está ahora? — pregunto emocionado.

—No se encuentra aquí, Satoshi le pidió ayuda con algunos asuntos a atender — le respondió el profesor muy serio.

— ¡¿Satoshi estuvo aquí?! — Exclamó algo preocupado — usted me ha dicho que solo viene por temas puntuales, eso quiere decir que esto es más feo de lo que ya parecía.

—Pensemos en eso adentro con una rica comida niños, aún deben estar hambrientos ¿verdad? — les invitó Delia, al tiempo que en el ambiente solo se escuchó el rugir de los estómagos de los jóvenes entrenadores.

—¡Jejejeje! — Rio apenada Yellow — ¡con la pelea, olvide que tenía hambre!

—Además — acotó Oak — tienen que dejar descansar sus Pokémon, no sabemos cuándo volverán a atacar esos soldados de la luz — a lo que los entrenadores asintieron.

De ese modo, por fin, todos volvieron al laboratorio, a excepción de Oak y Lance, quienes aún tenían un tema pendiente.

—Dime Lance ¿a qué viniste exactamente? — le preguntó muy serio el profesor.

—Ante ayer en la tarde, Satoshi paso por Índigo — el rostro de Oak se tornó preocupado — me contó de lo que pasaría, en un inicio no lo tomé con tanta seriedad, creí que exageraba, pero después del terremoto, en el Monte Plateado comenzaron a salir esos soldados de la luz, desde una base que ascendió de la tierra ¿Qué piensa de esto?

—Solo te puedo decir que esto es muy raro, lo recomendable será esperar que Satoshi regrese a Pallet Town, de seguro él tiene más información de esto — decía muy preocupado, no sabía si por miedo a lo que hicieran los soldados de la luz, o por… — no es por pensar mal, pero tengo la sensación que Satoshi no nos ha dicho toda la verdad de esto.

— ¿Por qué lo dice profesor? — pregunto el maestro de dragones, sorprendido por aquellas sospechas.

—No lo sé, no me prestes atención — intentó revertir, batiendo su mano izquierda — sólo estoy divagando, aun así, espero que se quede en eso, pero de la forma en que han pasado las cosas, me da para pensar mucho, estos ataques van más allá de lo que podemos controlar.

Al parecer, el profesor Oak ya está teniendo ciertas dudas acerca de cómo pedía las cosas Satoshi, le parecía muy extraño que sólo llegara a decir que los desastres naturales sucedían por un fenómeno natural, y de la nada, los atacaran unos tipos que se hacían llamar los soldados de la luz ¿qué es lo que estará pasando en realidad? Esto ya se había convertido en una sucesión de misterios y conspiraciones.

Apenas terminaron de hablar, volvieron al interior del laboratorio.

Como recordarán, el Equipo Rocket había sido "secuestrado" por Zapdos; al parecer, su objetivo, era llevarlos a un lugar en específico, una estructura rocosa muy parecida a un árbol. Una vez llegados a un área de la estructura, Zapdos los dejó en el suelo, soltándolos a algo de altura.

—¡Auch! — Se quejó Jessie, sobándose el trasero — ¡ ¿Pajarraco, que no sabes cómo tratar a una señorita?!

— ¡Cálmate chiquita — le pidió James algo nervioso —, sí de todos modos, siempre terminamos igual!

— ¡A mí se me hacía maravilloso que no cayéramos duro! — complementó Meowth resignado.

De pronto, entre las sombras, apareció un ser con forma de perro.

—¡Miren, es un Lucario! — dijo Jessie.

—Zapdos nos contó que ustedes ayudaron una vez al guardián de los mares — les dijo de forma telepática Lucario — y al elegido por el guardián.

— ¿De qué habla este Bobby? — pregunto James extrañado.

— ¡Se refiere al bobo, soquete — Meowth le regañó al amnésico, según el — ¿recuerdas las islas naranja?!

— ¿Qué es lo que quieres? ¡Dinero no tenemos! — apenas Jessie terminó de hablar, detrás de Lucario apareció el creador de todos los Pokémon.

—¡Hola Mew, tanto tiempo sin verte — le saludó el gato con sorpresa — ¿vienes a jugar de nuevo?!

—No Meowth — comenzó a decir telepáticamente — no creo que estemos en condiciones de entretenernos — aclaró muy preocupado — necesito de su ayuda.

— ¿Nuestra ayuda? — Pregunto intrigado — ¿Por qué?

—No sabemos con precisión, pero desde que comenzó a temblar, unos extraños seres comenzaron a atacar por todos lados, por suerte, este lugar está protegido, y no han podido acceder.

— ¿Y por eso quieres nuestra ayuda? — preguntó el gato parlanchín.

—¡Nosotros no trabajamos gratis — comenzó a objetar Jessie — ¿nos vas a…?! — pero fue interrumpida por James.

—¡Quiso decir que sí! — Respondió muy rápido, nervioso — ¡cállate — comenzó a centrar emocionalmente a su compañera — piénsalo bien, si salvamos a las personas, seremos famosos, los grandes héroes de la región Kanto, y nos darán todo lo que queramos!

—No lo había pensado así — rectifico la pelirroja, imaginando la gloria que le deparaba — ¡de acuerdo, te ayudaremos! — le respondió con mucho entusiasmo; de pronto, su codicia había desaparecido por un extraño animo de cooperación sin fines de lucro.

El hecho de que Mew necesite de la ayuda del Equipo Rocket, quiere decir que esto es, tal vez, más grave de lo que se podría imaginar, pero en realidad ¿Por qué Mew necesitaría tal tipo de ayuda?

...

Como buen impaciente, Sesshömaru fue el primero en ir a la caza de Naraku, después que Sango les informara la ubicación de la guarida de Apolo, quien lo tenía bajo su poder. Claramente, los demás también tenían que partir rápidamente, no podían permitir que Apolo se saliera con la suya, pero los conflictos internos, nuevamente, hacían frenar la misión.

—Seguro que Inuyasha querrá llevar a Kikyō — se decía para si Kagome, muy deprimida — no quiero incomodar a nadie, iré con Drew — comento sin muchos ánimos.

—Entonces… — Inuyasha sólo volvió la mirada a la sacerdotisa — Kikyō, tu vendrás conmigo.

— ¡Yo no vine a complacerte — le reprocho molesta — se arreglármelas sola!

— ¡Ay, otra vez la burra al trigo! — Se dijo Drew ya bastante fastidiado — ordenémonos bien, no quiero ser culpable de una muerte antes de luchar contra Apolo — ordenó ya algo molesto por la situación — Kagome, tu irás con Sango, Kikyō irá conmigo, May irá con Inuyasha y Mikami — solo tomo una pokébola — ¡sal Raikou! — Y la lanzo para que apareciera el perro eléctrico — tú irás con Miroku arriba de Raikou.

— ¿Y por qué elegiste ese orden? — intrigado por la decisión del joven peli verde, Inuyasha pregunto ingenuamente.

—¡Si no quieres que Kagome y Kikyō comiencen a pelear, haz lo que te digo! — le respondió al oído, bastante exaltado.

—Está bien — y sin poner objeción, hizo lo que correspondía, por el momento, obedecer — ¡May, sube a mi espalda!

—Está bien.

Al parecer, la proposición de Drew calmó en algo los ánimos, ya caldeados por la situación; el joven ya se sentía incómodo con tanta información amorosa de esos tres, trataba de que todo se centrara en un objetivo, recuperar esa bendita perla y volver a Sinnoh, y por el momento lo estaba logrando. Una vez se aclaró tal embrollo, partieron en dirección a Apolo, pero para no salir de la rutina, a alguien le incomodó tal orden, y lo hizo notar.

— ¿Por qué hiciste eso? — Kikyō le pregunto extrañada.

—No tengo intenciones de verlas pelear antes de enfrentar a Apolo — le explico algo más calmado, pero su tono de voz no lo demostraba — además, tienen que estar tranquilas, esos nervios les puede jugar una mala pasada.

—Como digas, pero la próxima no te metas — le advirtió al joven, molesta por esto.

— ¡Escucha Kikyō, después que recuperemos la perla, pueden matarse entre ustedes si quieren — le regaño furioso, dándole a entender que esta situación era insostenible — ahora necesitamos eliminar a ese Apolo y a los soldados de la luz, sino, podría ocurrir algo irreparable!

— ¿Chicos, ocurre algo? — Preguntó Kagome al acercarse — los vi discutir por algo.

—No es nada Kagome, no te preocupes — le respondió Drew con la voz bastante más calmada.

—Como digas — aceptó la respuesta sin entrar en más detalles — solo tengo una duda ¿Por qué le pediste a Inuyasha que llevara a May?

—Motivos de fuerza mayor, no es nada mas — le respondió algo incómodo, haciendo que Kagome se separara de los dos, muy extrañada por la respuesta.

—Realmente confías en ella — retomó la palabra Kikyō, apenas notó que Kagome se había retirado lo suficiente.

— ¿A qué te refieres? — preguntaba Drew, sin entender a dónde iba la acotación.

—A lo que dijo Satoshi.

— ¡Es solo una amiga, nada más! — le respondió bastante rojo.

—Pues yo no lo creo — acotó nulamente convencida de la respuesta.

Para suerte de Drew, ya estaban cerca de su destino, el punto de reunión de Apolo y la gente poseída por sus influencias.

— ¡Bajemos aquí, no deben vernos! — aconsejó Inuyasha.

— ¡Si!

Aterrizaron cerca del círculo del enemigo, escondiéndose rápidamente dentro de un edificio cercano; al poco de acercarse sigilosamente, dieron con Apolo, pero no con Naraku, ni Sesshömaru.

— ¿Sango, estás segura que Naraku está por acá? — pregunto el joven peli plateado en voz bastante baja.

—Seguro está peleando con Sesshömaru, por que no está ninguno de los dos, deben de haberse ido a otro lugar — acotó Kagome.

—Ese sujeto es Apolo, no se fíen por su aspecto — advirtió Sango, ante una posible confianza en el grupo.

En eso, observaron como una mujer adulta, un anciano y un niño se acercaron a Apolo.

— ¿Todo listo? — preguntó Apolo

—Si señor — entre el grupo, subió hasta Apolo otro niño, solo que este lucía un traje similar al que vestía Sango.

—¡Tu niñito, ven aquí! — le pidió con algo de rabia.

—Si señor — asintió dirigiéndose hasta quedar frente al general de la luz; la forma de actuar, al igual que los demás, parecía más a la de un zombi.

—Según tengo entendido, tu nombre es Kohaku, y vives gracias a un fragmento de la perla ¿o me equivoco?

—Sí señor.

Mientras, escondidos, dos chicas miraban con impotencia la escena.

—¡Mama, abuelo, Sota! — Exclamo en voz baja Kagome, pasando de la angustia a la ira — ¡ese maldito Apolo, me las va a pagar!

— ¡Y también tiene a Kohaku! — agrego la cazadora con igual rabia.

—Debe ser el poder de la perla — comenzó a argumentar la sacerdotisa con mucha calma; en sí, también tenía rabia interna por la situación — debe controlarlos como lo hacía Naraku con los demás.

De pronto, presenciaron algo impactante a la vista de todos, pero en especial para Sango; de la nada, apareció un ser oscuro, y sin dudas ni remordimientos, posesionó el cuerpo de Kohaku.

—Esto ya no lo necesitas — apenas el ser entró en Kohaku, Apolo le quito el fragmento de la perla de Shikon que llevaba, adjuntándolo al fragmento principal.

La escena fue muy desesperante para quienes estaban ocultos, en especial para Sango, quien estaba muy angustiada, conociendo que, si su hermano menor perdía el fragmento, moriría.

—¡Maldito bastardo, te eliminaré! — Dispuesta, pretendió salir a la caza del general, pero una mano de Inuyasha lo impidió — ¡Inuyasha, suéltame!

—¡No hagas locuras Sango — le pidió tan desesperado como la joven — hay que observar bien la situación, no nos podemos arriesgar a un movimiento en falso!

—Sango, sé que es difícil aguantar esto, pero no podemos hacer nada por el momento — le pidió suplicante Kagome; tenía miedo, al igual que ella, de perder no solo las vidas de las personas, sino que peor aún, de algún familiar.

Y no se equivocaban mucho, eran demasiadas personas, todas ahí en contra de su voluntad, fuera que Apolo no era alguien fácil de tratar.

Mientras tanto, Sesshömaru peleaba contra Naraku; al joven Sesshömaru le costaba trabajo enfrentar a Naraku, se notaba en desventaja, pero de pronto, el demonio sintió el llamado de colmillo sagrado.

— ¿Quieres que te utilice? — preguntó a la espada, quien solo seguía llamando desesperada, por lo que la tomó, y dando un abanicazo con ella, provocó que un ser extraño saliera tímidamente del hibrido, pero volviendo casi al acto al cuerpo — ya veo, con que ese es tu punto débil.

—Veo que lo descubriste rápido Sesshömaru, eres muy astuto, lástima que no tenga tiempo para jugar contigo — y atacó fuertemente con una especie de ráfaga de aire, seguido de un rayo de energía oscura — hasta nunca, Sesshömaru — sentencio airosamente, al momento que el ataque impactaba en el demonio, levantando una gran nube de polvo, dando a entender, al parecer, que Sesshömaru había sido derrotado — nuestro señor Apolo debe tener todo listo para salir de este lugar, será mejor que me vaya.

Mientras tanto, nuestros valientes héroes comenzaron a planear un plan de ataque, valga la redundancia, la idea era que nadie saliera herido, lo cual ya era bastante difícil, pero no contaron con una sorpresa; al parecer, Apolo había sentido algo extraño en el ambiente.

— ¡Con que tú de nuevo por aquí! — Comenzó a decir en voz alta — ¡¿volviste para ser eliminada?!

Lamentablemente lo que trataron de planear, y lo que ya llevaban planeado, ya era inútil, Apolo los había descubierto con mucha facilidad, no sabían cómo, pero lo había hecho. No les quedaba más opción que atacar frente a frente a Apolo, era muy difícil, pero era ellos, o él.

—¡Aquí el único eliminado serás tú, Apolo! — gritó Inuyasha al momento que salía de donde estaban escondidos.

—Con que más basura — sólo dirigió la vista al han'yö y ordeno a las personas — ¡soldados! — y al acto, muchas personas se pusieron entre Inuyasha y Apolo, listos para atacar, pero una pequeña sorpresa le aguardaba al general de la luz; de la nada, apareció en el cielo un extraño ser alado, y junto a Inuyasha, Drew.

—¡Masquerain, somnífero! — el Pokémon de Drew fue el primero en moverse, causando el sueño en todas las personas con un solo movimiento.

— ¡Excelente trabajo los dos! — Les felicito Inuyasha muy confiado de la ventaja total — ¡¿y ahora que harás sin tus marionetas?!

—¡Rayos, hay más escondidos! — Se dijo furioso — ¡ ¿Por qué no salen de su escondite, malditas ratas?!

— ¡No es necesario, conmigo basta para eliminarte! — le desafió altaneramente Inuyasha.

—¡No te hagas el valiente Inuyasha! — le increpó Kikyō fuertemente, mientras salía de su escondite.

—¡Kikyō, vete a esconder! — le ordenó algo preocupado por la exposición de la joven sacerdotisa.

—¡Tú no eres el único en este lugar Inuyasha, además, esa perla es mi responsabilidad!

— ¡Kikyō, con que sobreviviste, eres más resistente de lo que pareces! — Le apreció con énfasis Apolo, sarcásticamente — ¡en especial siendo solo una muñeca de barro y huesos!

—¡Por favor, jamás podrías derrotarme! — le exclamó soberbiamente.

—¡Por favor, Kikyō, vete! — le seguía rogando Inuyasha.

Mientras desde el escondite, y sin más opción, decidieron salir, viendo entre confundidos y desesperados la escena.

— ¡¿Qué sucede — preguntó May, muy confundida — que no eran amigos?!

— ¿Por qué crees que les di ese orden cuando vinimos? — le respondió Drew con una pregunta, sin dejar a duda lo que pasaba.

— ¿Entonces por qué la trajiste si sabias que causaría problemas? — le preguntó con algo de rabia Mikami, ya que veía que todo iba de mal a peor.

—Por que Satoshi le pidió que nos ayudara — respondió tajante.

—¡ ¿Satoshi?! — exclamaron las dos sorprendidas.

—Sí, ese sujeto estuvo acá, y le pidió a Kikyō que nos ayudara — les explicó muy fastidiado por tanto secreto — ese Satoshi es un misterio, no sé qué tramara en realidad, pero algo si es seguro, si quiere que Apolo no tenga la perla, debe ser por alguna razón muy fuerte.

—Ya veo — Mikami dijo perpleja, enterándose que ya ni ella sabía en que estaban metidos — ¡pero, aun así, Kikyō no está siendo de mucha ayuda! — le exclamó preocupada.

De pronto, notaron como Apolo comenzó a transformarse en energía maligna, dirigiéndose a Kikyō, entrando en ella con mucha facilidad; su objetivo era posesionarla.

—¡Intenta deshacerte de él, Kikyō! — le gritó Inuyasha acercándose a la joven, mientras ella gritaba, al parecer, del sufrimiento que esto la hacía pasar.

—¡Cállate, yo sé cómo liberarme de él! — le increpó, aun molesta con el joven.

Solo veían como Kikyō intentaba librarse de Apolo, pero a medida que pasaba el tiempo, se veía más complicado, hasta que sucedió lo peor que podía suceder; los ojos de Kikyō se veían inexpresivos, era como si mirara a la nada, dio vuelta la mirada a Inuyasha, y sin más, tomo su arco y una flecha, y sin remordimientos ni dudas, la disparo contra Inuyasha.

—¡No…, Inuyasha! — exclamó Kagome horrorizada por la espeluznante imagen de Inuyasha siendo atravesado por una flecha.

—¡ No puede ser — May solo desvió la mirada, tanto o más horrorizada como Kagome — esto es horrible, no puedo seguir mirando!

— ¡Tranquila! — Drew le pidió con rabia, tomándola de la cabeza, dejando a la joven en su pecho, evitando que mirara la escena.

Kagome solo atino a correr para socorrer de Inuyasha, pero su camino fue interrumpido por la fugaz aparición de Naraku.

— ¡¿A dónde crees que vas?! — le preguntó insolentemente.

—¡Vete de aquí! — le exclamó con rabia Kagome, mientras tomaba su arco y una flecha, dispuesta a dispararla contra el hibrido, pero cuatro personas se lo impidieron, atrapándola — ¡mama, abuelo, Sota, Kohaku, suéltenme! — exclamó mientras trataba de zafarse, sin éxito; al parecer, el efecto del somnífero estaba comenzando a terminar.

—¡Suelten a Kagome, ahora! — casi al acto, Koga comenzó a moverse con el objetivo de salvar a la joven.

—¡Atrévete a dar un paso más —de la nada Apolo, quien estaba en el cuerpo de Kikyō, desapareció y apareció detrás de la señora Higurashi, amenazándola de muerte —, y esta mujer será historia!

—¡Detente Koga, o matará a mi madre! — el joven apenas escuchó, se detuvo.

Estaban de manos atadas, no podían moverse, cualquier movimiento en falso, sería el último; en eso, Apolo salió del cuerpo de Kikyō, quien quedó poseída, al parecer, al igual que Naraku, dejando su huella en Kikyō.

—Si quieren salvarla, tendrán que entregarme sus fragmentos — les dijo el general de la luz, intentando hacer un trueque.

—¡Por supuesto que no! — le increpó Kagome, sintiéndose insultada por la petición.

—No tienes muchas posibilidades, niñita, pero si así lo prefieres — y de pronto, volvió a transformar su cuerpo en energía, entrando en Koga con el claro objetivo de posesionarlo, cosa que no sólo logró con facilidad, sino también, logró quitarle los dos fragmentos que tenía.

Definitivamente las cosas no podían ir peor, a Apolo solo le quedaba un fragmento de la perla para completarla, exactamente el fragmento que tenía Kagome; ahora Apolo tenía como objetivo quitarle el fragmento a la joven, cosa que notó casi por instinto May, quien solo actuó por inercia.

—¡Todos, cierren sus ojos, ahora! — la joven, muy impulsiva, ordenó a su Pokémon — ¡Beautifly, destello! — y un fuerte destello comenzó a invadir el espacio vital de todos, con el objetivo final de cegar tanto a los poseídos como a Apolo, confiada que, con el aviso, sus amigos la habían obedecido.

—Buen intento, pero será inútil — dijo Apolo, muy sarcástico, convirtiéndose en energía nuevamente.

Después que el destello perdió su efecto, todos abrieron lentamente sus ojos, y lo primero que vieron, fue a Kagome desmayada, y junto a ella, a Apolo con la perla de Shikon completa.

— ¡Pero, ¿cómo…?! — exclamó May con la voz apretada, paralizada y asustada.

—Gracias por el aviso, tonta, de haber visto esa luz cegadora, hubiese quedado ciego, pero gracias a esta niñita — decía mientras desviaba la mirada a Kagome — no solo logré ponerme a salvo, también tengo la perla completa — y volvió a desviar la mirada al grupo — ya no tengo nada más que hacer aquí, adiós.

De pronto, en el cielo se formó un agujero de gusano, por medio del cual arrancó Apolo en compañía de Kikyō, Naraku, Koga y Kohaku; después de retirarse, el agujero desapareció, provocando que el cielo se aclarara, dejando ver que aún era temprano, no había pasado aun del mediodía, según la posición del sol. La impotencia se sentía en el ambiente, habían fracasado en su misión, la perla de Shikon estaba en poder de los soldados de la luz ¿Qué harían ahora?

—¡Kikyō! — gritó al aire desesperado Inuyasha, se sentía inútil ante la situación.

—También se llevaron a Kohaku — agrego Sango angustiada, desviando la mirada a May, Drew y Mikami — ¿saben dónde se los llevaron?

—Ojalá lo supiéramos — le respondió Drew con rabia contenida.

— ¿Y ahora qué haremos? — preguntó angustiada May a cualquiera que le pudiese responder.

—Lo primero es atender a estas personas, de seguro continúan poseídas — dijo Mikami, desviando la mirada a los familiares de Kagome — espero que esto funcione — sacó unos pergaminos de exorcismo, los pegó en sus frentes, y provocó que los seres oscuros salieran de los cuerpos, y volviendo casi al acto a posesionarlos.

—Creo que los pergaminos por si solos no funcionarán — concluyó Miroku — tendrán que atacar a esos seres apenas aparezcan, antes necesitamos reúnan a todos — los que podían obedecieron, reuniendo a todos, uno al lado de otro, así Mikami y Miroku comenzarían a preparar el exorcismo — apenas vean a esos seres, ataquen — los que estaban listos para atacar, asintieron.

May con Blaziken, Drew con Flygon y Sango con Kirara, se prepararon para el ataque sorpresa; Miroku y Mikami comenzaron una oración, provocando que los seres comenzaran a salir; por instinto, tanto Blaziken, Flygon como Kirara, atacaron a los espectros, provocando que los separaran de los cuerpos de las personas, pero de repente, algo muy veloz atacó a estos seres, eliminándolos.

— ¿Qué fue eso? — la joven May solo miraba perpleja, pestañaba rápido.

—No lo sé — le respondió igual de confundida Sango, pero con un poco de girar la vista, vieron a Sesshömaru, al parecer, él había sido quien mato a esos seres.

— ¡Hasta que te apareces, Sesshömaru! — le exclamó su hermano menor entre quejidos de dolor.

—Inuyasha, ve a esconderte, en las condiciones que estas, estorbas, yo sólo puedo encargarme de Naraku.

—Sesshömaru, Naraku ya se fue, y no sabemos dónde se escondió — le comentó Miroku, dándole a saber que la batalla había terminado.

Al parecer, ya no había más que hacer, la derrota había sido tajante, la moral de todos estaba en el suelo, los ánimos de ir tras Apolo les sobraban, pero huyó en dirección desconocida, no había más que hacer, más que atender a todas las personas que habían sufrido por la invasión.

El día pasó rápidamente, ya era de noche, y la mayoría de las personas estaban en los hospitales y otras en refugios, ya que nadie confiaba en volver a sus casas; aquella noche, noche de luna nueva, era muy especial para alguien, ya que curiosamente en aquellos días, perdía sus poderes. Kagome prefirió por seguridad y no asustar más a las personas, que sus conocidos se quedaran en su casa, ya que su familia, que aún continuaba durmiendo por el cansancio que produjo la posesión, estaba acostumbrada de la visita de estos demonios; una preocupada May por la condición de Inuyasha, ya que era la primera vez que veía a alguien ser lastimado de ese modo, fue a ver al han'yö quien estaba en el cuarto de Kagome, al menos, con la intención de ver en qué estado estaba y si podía serle útil en algo, pero al entrar, se encontró con una gran sorpresa.

El joven estaba sentado en un rincón del cuarto, con sus ojos cerrados, al parecer, descansando.

—Permiso Inuyasha — llamó a la puerta y entró al cuarto — ¿Cómo te…? — Pero al mirar bien al joven, noto algo extraño, que más que nada, la asustó — ¡ah! — La joven gritó alterada — ¡ ¿qué te paso?!

— ¡No grites! — Le pidió el joven en voz baja, algo asustado — no quiero que todos se enteren de esto — la joven se calmó, y comenzó a mirarlo con curiosidad, inclinando su cabeza hacia un lado — en las noches de luna nueva, pierdo mis poderes de monstruo.

— ¿Alguien más lo sabe?

—Solo Kagome, Miroku, Sango y Shippo.

—Ya veo.

— ¿A propósito, que estás haciendo aquí May? — le preguntó Inuyasha, extrañado por su presencia.

—Todos están atendiendo a las personas, por lo que Kagome me pidió que te viniese a cuidar — le respondió May, mientras le sonreía al joven.

— ¿Y por qué no vino ella? — preguntó Inuyasha, al tiempo que May sintió que alguien abría la prueba, por lo que volteo la mirada, y vio a Drew entrar.

—Al parecer está enojada contigo, y no quiere verte — le respondió Drew, sin aun terminar de atravesar la puerta, haciendo que May se lanzará sobre Inuyasha, tratando de ocultar su secreto.

— ¡¿Tu qué haces aquí?! — May le exclamó molesta por la imprudencia.

—Te vine a buscar, tenemos que irnos a descansar, nos pidieron que nos quedáramos hasta mañana para ayudar.

— ¡¿Hasta mañana?! — exclamó sorprendida por la petición.

—Hay mucha gente y somos pocos los que estamos bien, necesitan mucha ayuda — le recalcó Drew muy serio.

—Está bien — suspiro resignado — ¡pero yo me quedo a dormir aquí! — le berrincho.

— ¿Por qué? — le preguntó muy extrañado por la petición.

— ¡Porque yo quiero, y ahora buenas noches! — Le exclamo algo desesperada — ¡y dile a Kagome que venga!

—Como quieras, buenas noches — y se retiró bastante despreocupado; tras esa conversación, el joven se retiró.

— ¡Jejejeje, no encontré una buena excusa más que esa, discúlpame Inuyasha! — le exclamó algo nerviosa, pero de nuevo, alguien entró al dormitorio de golpe, se trataba de la dueña de aquel cuarto, Kagome, quien encontró a May encima de Inuyasha.

—¡ ¿Qué están haciendo ustedes dos?! — Gritoneo furiosa, casi poniéndose a llorar — ¡encima en mi cuarto!

—¡No, Kagome, no es lo que crees! — Exclamó casi asustada May por el carácter de la joven, mientras, literalmente, saltó a un lado, descubriendo a Inuyasha — vino Drew, e Inuyasha me pidió que no le dijera nada de su transformación, solo trataba de cubrirlo — termino de decir muy apenada.

—¡Es verdad, estamos en plena luna nueva, Inuyasha pierde sus poderes en este estado! — Vio muy avergonzada a los dos regañados por su estúpida reacción, algo sonrojada por la pena — ¡discúlpenme, lo había olvidado, jeje!

— ¿Qué no estabas enojada? — le preguntó Inuyasha muy confundido por el repentino cambio de actitud de la joven

—Solo vine a ver como estabas, y veo que estas bien — le respondió con cierto énfasis de desinterés, que claramente, era bastante falso.

— ¿Saben algo? — el tono alegre de la joven May extrañó tanto a Kagome como a Inuyasha — se parecen mucho a dos amigos, pelean todo el día, pero a la hora de trabajar en equipo, trabajan como si se leyeran la mente, además, cuando lo necesitan, se apoyan mutuamente.

— ¿Por qué lo mencionas? — le preguntó Kagome, intrigada por tal comparación.

—No sé, es solo que me recordaron a ellos, y tu Inuyasha — poniendo énfasis en su persona, desviando la mirada a este — me recordaste a ese chico.

— ¿Es tu novio? — preguntó ingenuamente Kagome.

—¡Claro que no! — Exclamó fuertemente negando con su cabeza, roja por la pena — es solo que se parecen — dijo muy calmada, pero con aun más pena.

—Déjame adivinar — Kagome le comenzó a decir de reojo, moviendo la cabeza de la joven con su dedo índice derecho — cabeza hueca, testarudo, obstinado, cree que sabe lo que hace y actúa como un niño ¿no es así?

—Sí, así es — le asintió levemente con su cabeza.

— ¿Y cómo le puedes encontrar algo bueno a alguien así? — preguntó Drew desde el otro lado de la puerta, sin necesidad de abrir.

—¡Que te importa! — le respondió molesta, gritando a la puerta.

—¡Me importa y mucho! — le dijo como contra respuesta, aparentemente celoso.

— ¿Estas celoso Drew? — Kagome le preguntó de reojo, tambien mirando a la puerta, con una sonrisa maliciosa.

—¡Por supuesto que no! — Refutó molesto, para después regañarla — ¡May, estas molestando, vámonos!

—¡Solo estaba conversando, Drew! — Le contestó algo molesta May — mejor me voy, querrán estar a solas, buenas noches — pero antes que se fuera, Kagome la detuvo.

—¡Espera! — May miró a Kagome muy extrañada por la acción — ¡¿Drew, podrías adelantarte?! — Le pidió un poco contenida — ¡quiero hablar algo con May antes!

—De acuerdo, pero no se alarguen mucho — y se retiró sin chistar.

Una vez se retiró, la joven Kagome quiso iniciar una conversación, más bien, de metida, no le era mucho de su incumbencia, pero quería saber más sobre el corazón de la joven May.

—Por lo visto tu otro amiguito tiene competencia — le comentó Kagome en voz baja, muy pícara.

—Lo sé, el problema es que me gustan los dos, y no sé qué hacer — le respondió May algo temerosa y nerviosa.

— ¿Cómo es tu otro amigo contigo?

—Ash siempre me apoya cuando más lo necesito, me ayuda en los entrenamientos, es capaz de dar su vida por mí, o por lo menos, así era cuando viajaba con él.

—Con que se llama Ash el otro — la joven solo asintió — ¿y Drew?

—Era mi rival en los concursos, en un inicio me molestaba, pero con el paso del tiempo, esa rivalidad se convirtió en una gran amistad que siempre he valorado, creo que sólo me molestaba para ayudarme a hacerme fuerte, pero con el tiempo, no sé cuándo, me comenzó a gustar.

— ¿Y con cual te quedarías? — la pregunta de Kagome dejo a la joven muy sentimental, y sus mejillas con un fuerte color rojizo.

— ¿Sabes? — Le comenzó a responder muy risueña — No estoy segura, mis sentimientos están confundidos, pero algo si se, cuando me decida, me declarare a quién mi corazón dicte, sólo espero no llevarme una decepción — esto lo dijo con un deje de tristeza.

—Entonces suerte May — le respondió muy animada — espero que tengas éxito, y será mejor que te apures, tu romeo te espera.

— ¡Jejejeje, luego nos vemos! — y se retiró corriendo fuera del cuarto.

— ¡Kagome, no te metas, te verás envuelta en problemas que no te corresponden! — le increpó Inuyasha muy preocupado.

—Inuyasha, se lo que hago — le aclaró muy segura.

Una vez que May salió, se encontró con un Drew algo impaciente, no había sido mucho el tiempo, pero el joven no es de los que deja sus deberes a medias.

— ¿De qué conversaban tanto? — le preguntó intrigado por tanto tiempo que estuvo dentro del cuarto, según él.

— ¡Cosas de mujeres! — solo le mostro la lengua, en seña de burla — ¡vamos a dormir, mañana tenemos mucho que hacer! — dijo mientras comenzaba a caminar escaleras abajo, mientras el joven la seguía.

Por mucho que trató, Drew intentó averiguar de qué tanto hablaban, intuía algo, pero May era muy discreta con sus asuntos del corazón; después de un día tan largo y cansador, partieron a descansar hasta el otro día.

El día siguiente fue mucho más tranquilo, y se notó, ya que habían vuelto a la rutina. Después de desayunar, partieron donde se encontraban los refugiados, por decirlo de alguna forma, para comenzar sus labores de ayuda después de la batalla del día anterior, pero entre el día, May comenzó a sentir algo extraño en el ambiente, o más bien, en su mente, ya que solo ella lograba sentirlo; May comenzó a sentir como algo o alguien trataba de comunicarse.

—May ¿puedes escucharme? — decía una voz muy serena.

— ¿Eh? — Abrió ampliamente los ojos, mirando en todas direcciones — ¿alguien de ustedes me hablo? — todos negaron con la cabeza, mirando muy extrañados a la joven.

— ¡May ¿me escuchas?! — volvió a preguntar la voz, esta vez un poco más impaciente.

— ¡¿Quién eres?! — preguntó algo asustada, mirando en todas direcciones, provocando que el resto mirara a la joven muy extrañados por su comportamiento, en eso, May vio como una de sus pokébolas se activaba, dejando salir a un Pokémon — ¡Manaphy ¿eras tú quien me hablaba?! — le preguntó muy sorprendida.

—Así es — le asintió — tengo algo que entregarte — la joven miraba extrañada al Pokémon, quien, hacia lucir una extraña luz frente a él, haciendo que esta se dirigiera al cuello de la joven, quien solo veía sorprendida lo que sucedía, al igual que los demás; cuando la luz desapareció, apareció un pequeño collar en su cuello, la cual tenía en su centro, una especie de piedra preciosa; al parecer, era un zafiro.

— ¡¿Qué es esto?! — preguntaba sorprendida, mientras intentaba tomar y mirar el collar.

—Antes de venir contigo, me pidieron que te diera este collar marino.

— ¿Collar marino? — pregunto extrañada.

—Nadie lo ha logrado utilizar en siglos, sólo espero que tú sepas como utilizarlo — le dijo muy tranquilo.

— ¿Y para qué sirve?

—Desde un inicio, no quise acceder a entregarte esta joya, ya que estaba confiado en que cumplirían la tarea de recuperar la perla de Shikon, pero no fue como lo tenía planeado — el comentario entristeció a May y los demás, quienes aún se sentían mal por el fracaso, cosa que notó Manaphy — pero no se preocupen, el collar les servirá para aumentar su poder, es tan poderoso como la perla, pero esta sólo la podrán utilizar con Kyogre.

—Ya veo — expresó sin entender mucho — no te preocupes, no los decepcionaremos de nuevo, gracias por tu ayuda.

El día pasó rápidamente, y claro, había mucho que hacer, pero había caído la noche, y nuestros amigos ya estaban muy casados. Lamentablemente, May, Drew y Mikami no podían quedarse más tiempo en ese lugar, tenían que volver a Sinnoh, por lo que una vez reunimos en la casa de Kagome, May les explicó lo que sucedía.

—Chicos — el llamado de May hizo que todos la miraran — no es por molestarlos, ni dejarlos con toda esta carga, pero mañana tenemos que partir a primera hora a Sinnoh, no nos podemos quedar mucho aquí.

—Los entendemos, no se preocupen — le dijo algo incomoda por la situación, moviendo sus manos — entonces prepararemos todo para su despedida — de pronto, una voz interrumpió el momento.

—Ustedes también tendrán que prepararse, porque también vendrán — les dijo la voz, con un tono muy serio.

—¡Mewtwo, por fin te comunicas! — celebró May.

—Lo siento, pero hubo unos problemas que solucionar antes — esto lo dijo un poco nervioso, cosa que intrigó a May, pero prefirió no referirse.

—No te preocupes — le dijo algo nerviosa May — ¿a qué te refieres con "también vendrán"?

—Necesitamos toda ayuda posible ¿podrían ayudarnos?

—¡Por supuesto! — Exclamó muy entusiasmado Inuyasha — ¡además, esos malditos de Apolo y Naraku me las tienen que pagar por todo lo que han hecho!

—Mewtwo — comenzó a decirle May con algo de miedo — lo siento, pero no pudimos obtener la perla, Apolo se la llevó, no pudimos hacer nada.

—No se preocupen — les dio a entender para que se tranquilizaran — aún quedan más objetos por recuperar, no decaigan, esto recién está empezando.

—Está bien — le dijo ya más tranquila, gracias a la arenga conciliadora de Mewtwo — te prometo que esta vez no te fallaremos.

—Siempre hemos confiado en ustedes, por un fallo no los pondremos en duda.

—Gracias — dijo muy tranquila, se sentía con un peso menos encima — acerca del viaje, partiremos a Sinnoh mañana en la mañana.

—De acuerdo, entonces los esperaremos hasta mañana, descansen todo lo que puedan — los presentes solo asintieron.

Una vez terminaron de cenar, se retiraron a sus lugares de descanso, pensando que les depararía su próxima aventura, con solo una cosa en mente, no podían darse el lujo de volver a fracasar.

Ya el sol comenzaba a irradiar sus primeros rayos de luz en la ciudad, y ya se veía en el hogar de Kagome mucha actividad; como le habían prometido a Mewtwo, estarían listos a primera hora, y después de terminar de preparar sus cosas, además de haber desayunado algo rápido, se encontraban listos para partir a Sinnoh.

— ¿Entonces quienes nos acompañaran? — preguntó May al grupo, esperando una respuesta de parte de todos.

—Que Kagome e Inuyasha vayan, nosotros tenemos mucho que hacer aquí — comentó Sango — ¿está de acuerdo su excelencia?

—Así es — dijo Miroku, aceptando la idea — además, creo que, si somos muchos, solo estorbaríamos.

— ¡Perfecto, entonces está decidido! — exclamó May entusiasmada, pero alguien que apareció de la nada en el hogar, interrumpió su actuar, se trataba del hermano mayor de Inuyasha.

—Yo también iré con ustedes — les dijo con un disimulado desinterés, pero en realidad, aun tenia rabia de que Naraku lo hubiese derrotado con tanta facilidad.

— ¡¿Qué estás haciendo aquí Sesshömaru?! — Le increpó molesto a su hermano por su presencia — ¡¿acaso pretendes venir con nosotros en caza de Naraku?! ¡Ja, no me hagas reír, además, nadie te ha invitado!

—Ustedes solos son unos inútiles, además, aun me las tiene que pagar ese maldito de Naraku.

— ¡Jejejeje, bueno, mientras más ayuda tengamos, mucho mejor! — Dijo May muy nerviosa, aceptando a Sesshömaru en el grupo — ¡Mewtwo, estamos listos! — llamo telepáticamente.

— ¡De acuerdo! ¡Palkia, están listos, tráelos de vuelta!

—En un segundo Mewtwo.

Partieron de esta dimensión a las 7:00 de la mañana, sin la perla, pero con nuevos compañeros. En el suelo de nuestros amigos, de pronto, se formó un agujero de gusano, por el cual retomaron su viaje de vuelta a Sinnoh ¿Qué clase de aventuras les deparará a nuestros amigos a partir de ahora? ¿Y cambiaran su mala racha?

...

Mientras la batalla entre Ash y Gary contra Satoshi finalizaba, sucedían los mismos desastres naturales en otra dimensión, en esta, vivían dos hermanos, de profesión alquimista, quienes tenían unos cuerpos muy peculiares; el mayor de los hermanos, de cabellos rubios y ojos azules; su brazo derecho y su pierna izquierda, eran prótesis de metal, al parecer del tipo mecánicos; y el hermano menor, al parecer usaba una armadura ¿Por qué razón usaban estos implementos? Pudo haber sido un accidente, o a lo mejor, por otro asunto, pero ahora iremos a lo que convoca el relato de estos hermanos, ya que muy pronto, su rutina cambiaría por hechos muy particulares.

Al parecer, esta dimensión también era azotada por distintos desastres naturales, no sólo por la lluvia que caía a cantaros, sino que también por los extraños sismos que se han sucedido uno tras otro.

Se veía a los hermanos caminar muy pensantes, en dirección a su pueblo natal, al parecer, iban a descansar después de un largo trabajo.

— ¿No han tenido información del paradero de Scar? — preguntó el rubio.

—No, es como si se lo tragado la tierra — le comentó el hermano menor, con mucha preocupación.

La conversación llevaba desde hace bastante, pero de pronto fue interrumpida por un extraño fenómeno en el cielo; un agujero que se abrió de la nada en el aire, del cual, salieron tres personas, un chico y dos chicas. Tal vez fue por un fallo de cálculos o algo por el estilo, pero caían desde muy alto, lo suficiente como para matarse, pero el joven de cabellos rubios, actuó rápidamente, haciendo algo extraño con las manos, lo que provocó que la tierra se levantara, al parecer, había creado alquimia; esto ayudó a que la distancia de la caída no fuera tanta, aterrizando livianamente.

—¡Gracias, nos salvaste! — Le exclamo aliviado el joven de tez morena por el terror de casi morir — ¿Y cómo bajamos? — les preguntó a las chicas, desviando su mirada al suelo.

—No te preocupes — la peliverde, al parecer había tomado una extraña esfera, y la lanzó — ¡Lugia, ayúdanos a bajar!

La extraña bestia alada apareció de esta esfera, ayudando con una especie de energía psíquica a los extraños, hasta llevarlos a tierra firme, mientras, ambos hermanos se acercaron al lugar, muy sorprendidos y curiosos de lo sucedido.

—Muchas gracias por ayudarnos — le agradeció el joven aún un poco asustado — mi nombre es Brock, y ellas son Duplica y… — presentó al grupo, dándose cuenta que en lugar de Ranma, había una chica desconocida — ¿Dónde está Ranma?

—Aquí estoy — dijo con un tono de voz de extrañez la pelirroja.

—Qué extraño — arqueó sus cejas e inclino su cabeza un poco, sin entender bien la situación — que yo recuerde, tu eres hombre.

—Es una historia larga de contar — le explico algo nervioso/a, sacudiendo sus manos — cuando tengamos tiempo, se las cuento, jejejeje.

—Hola — comenzó a saludar, aún sorprendido por la situación — mi nombre es Edward Elric, y el — indicando al que traía la armadura — es mi hermano Alphonse Elric, somos alquimistas.

— ¿Y cómo hicieron que esa roca se elevara? — le pregunto Brock muy intrigado, desviando la mirada a la formación rocosa.

—Fue gracias a la alquimia — comenzó a explicar Edward, cambiando rápidamente de tema — mejor vamos a casa, allí conversaremos más tranquilos, aquí solo nos resfriaremos ¡jejejeje! — rio nerviosamente.

—Tienes razón, gracias por tu invitación — Duplica le dijo sonriente.

Brock, Duplica y Ranma han llegado a su destino, donde conocieron a dos alquimistas, Edward y Alphonse Elric ¿podrán ayudar estos dos jóvenes a nuestros amigos? Sólo esperemos que no se les compliquen tanto las cosas y regresen con bien y con su búsqueda exitosa.

¿Lograran encontrar el objeto a buscar? ¿Cómo influirán los hermanos Elric en la misión? ¿Con quién se irá a quedar May? ¿Qué estarán planeando hacer con el Equipo Rocket? ¿Y Red continuara dando sustos a sus amigos con sus planes sorpresa? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 10: "El horrible secreto de la piedra filosofal y el poder de las bestias sagradas"

Como recordarán, el Equipo Rocket había sido llevado por Zapdos hasta Mew y Lucario, quienes les habían pedido ayuda por los acontecimientos que estaban ocurriendo.

—¡De acuerdo, te ayudaremos! — Le respondió Jessie con mucho entusiasmo — ¡dinos ¿Qué tenemos que hacer?!

—Deben entrar al árbol del origen, y salir vivos en dos días — dijo su reto el Pokémon del inicio.

—Está bien, lo haremos — respondió muy segura — ¡James, ve a buscar todo, nos vamos!

—Olvide decirles — dijo Mew para interrumpir sus acciones — sólo pueden entrar con sus Pokémon, la comida y el refugio para descansar ustedes tendrán que buscarlo.

—¡ ¿Que?! — exclamaron los tres perplejos.

—Les preguntaré de nuevo ¿nos ayudaran?

Al parecer, esto no era tan fácil como parecía, sobrevivir sin ir con nada, tendrían que buscar comida y donde dormir, por dos días, fuera que en ese lugar vivían muchos Pokémon salvajes de alto nivel; el árbol era enorme, un verdadero laberinto.

—¡Lo haremos! — respondió la pelirroja muy segura.

— ¿Estás segura? — dijo James, intentando interpelar con algo de miedo.

—¡Por supuesto! — A lo que le dijo algo en voz baja a su compañero — recuerda la fama y fortuna.

—¡Tienes razón, nos necesitan! — dijo el joven peli morado, cambiando su actitud de la nada.

—Muchas gracias — les agradeció Mew — tengan mucho cuidado.

Y apenas terminaron la charla, Jessie, James y Meowth se dirigieron al interior del árbol del origen ¿Cómo les irá en su arriesgada prueba?

— ¿Está seguro que sobrevivirán, señor? — le preguntó muy preocupado Lucario.

—Espero que sí, si logran salir ilesos, nos serán de gran ayuda en el Monte Plateado, el punto crítico de donde sale toda la energía maligna.

— ¡Pero señor…! — le trato de refutar, pero al parecer, Mew sabía muy bien que era lo que pensaba.

—Lo sé, y son esos mismos pensamientos y sueños los que servirán para salvarnos; el humano vive de sueños que esperan algún día se cumplan, y jamás pierden la esperanza porque se hagan realidad, por eso sobrevivieron hace mil años atrás.

—Tiene razón señor.

...

Brock, Duplica y Ranma, por fin habían llegado a su destino; aquí conocieron a los hermanos Elric, Ed y Al, los cuales después de salvarlos, los invitaron a quedarse en su casa. Después de caminar unos minutos, llegaron al pueblo natal de los hermanos; este era un pueblo muy pequeño, rural, vivían muy pocas personas y era muy tranquilo. Después de caminar un tiempo, llegaron a la residencia donde vivían estos hermanos, hogar donde fueron recibidos por una chica rubia, de edad similar a Ed.

— ¡Al, Ed, por fin llegan, entren rápido! — les exclamó apurada; al parecer, la joven los esperaba desde hace bastante, dejando entrar a los conocidos y desconocidos, lo que provocó la suspicacia en la joven — ¿Ed, quienes son ellos? — les preguntó extrañada por las visitas.

—Bueno, ellos son… — comenzó a presentarlos con algo de nerviosismo, por lo que los nuevos se presentaron por si solos.

—Mucho gusto, soy Duplica.

—Soy Ranma, muchas gracias por hospedarnos.

—¡Y yo soy Brock, y quisiera quedarme en tu nidito de amor, hermosura! — comenzó a declarar embobado, dejando perpleja a la chica; era perfecto para él, ya que ni Misty, ni Max estaban para detenerlo; pero no contó con un factor, sus Pokémon; Croagunk salió de su pokébola, y con un golpe venenoso lo dejó entre fuera de combate, y medio muerto.

—Discúlpalo por favor, él es así, no tiene remedio — se disculpó Duplica muy avergonzada.

— ¿Estará bien? — preguntó Al, muy preocupado de su estado.

—No te preocupes por él, siempre trata de cortejar chicas, y siempre termina igual — dijo ya resignada.

—Siendo así — agregó algo nervioso/a Ranma — ¿me podrían dar un poco de agua caliente?

— ¿Para que la necesitas? — le preguntó Ed, extrañado por la petición.

—Yo me entiendo, jejejeje — intentó argumentar algo nervioso/a.

—¡ ¿Por qué tanto escándalo?! — preguntó una anciana, la cual, al parecer, venía saliendo desde un cuarto subterráneo.

— ¡Hola Pinako! — Saludó en voz alta el joven Ed — aprovechando que están las dos, se las presento, ella es Winry Rockbell — dice señalando a la rubia — y ella es Pinako Rockbell — ahora indicando a la anciana — ellas son famosas en la construcción e implantación de automail.

— ¿Qué son los automail? — preguntó Brock apareciendo de la nada, y como si nada.

—¡Vaya, sobreviviste! — Dijo algo nerviosa Duplica — ¡no te mueres con nada!

— ¡Jejejeje, bueno, como les decía…! — iba a retomar la palabra Ed, pero fue interrumpido de golpe por la anciana Pinako.

—¡Yo les explico, Ed, tu ve por el agua caliente! — le dijo con un tono bastante amargado.

— ¡Jeje, está bien! — y sin chistar, partió corriendo.

— ¡No pensaran quedarse aquí! ¡¿Verdad?! — Los demás miraron extrañados a la anciana — ¡vengan! — la anciana comenzó a caminar al interior de la casa seguida por los jóvenes, hasta llegar a la sala principal; era pequeña pero acogedora.

—Muchas gracias señora por recibirnos, recién llegamos al pueblo, y no sabíamos dónde hospedarnos — agradeció el moreno por los demás — lo que nos comentó es interesante, sobre los automail ¿Qué son?

—Un automail es una prótesis hecha de metal; cuando los soldados pierden algún brazo o una pierna en la guerra, vienen aquí para ser atendidos e intentar recuperar la extremidad perdida, y nosotros nos encargamos de implantarles los automail, pero no es sencillo, ya que se deben conectar a los nervios para su correcto funcionamiento.

—¡Aquí está el agua caliente, y les traje unas toallas para que se sequen! — dijo Ed apenas se apareció en la sala.

— ¡Gracias! — Exclamó bastante más aliviado Ranma, tomando rápidamente el balde — ¿Dónde tienen el baño?

—Por ahí — le indico Winry en dirección al lado de unas escaleras.

— ¡Gracias! — se dirigió al baño, y a los segundos salió convertido en hombre, sorprendiendo a todos.

— ¡¿Eres hombre o mujer?! — le preguntó de sorpresa Brock, algo perplejo.

—En realidad soy hombre, lo de la transformación es por causa de una maldición, pero luego les contaré.

— ¡Es verdad! — Exclamó Duplica de sorpresa — ¡Brock, explícales a lo que vinimos!

—Es cierto — comenzó a hablar muy serio — les explicaré, estamos aquí por una sola razón, sé que puede sonar de locos, pero somos de otra dimensión — y si lo era, los cuatro que vivían en esa dimensión, los veía muy desconfiados — sé que es difícil de creer, pero es verdad, nos contaron que en este lugar existe una piedra muy especial que sirve para crear cosas ¿conocen algo sobre ella?

—Se deben referir a la piedra filosofal — agregó Al, sorprendido por el conocimiento de este objeto.

—Al parecer, también nos dijeron que servía para resucitar humanos ¿es eso cierto? — preguntó Brock.

—No sabemos— comenzó a explicar Al —hemos estado investigando por mucho tiempo sobre la piedra filosofal, sin grandes resultados, pero, ¿cómo la conocen? — Comenzó a preguntar muy intrigado, él sabía que había algunos que buscaban la piedra con fines egoístas, como la vida eterna — ¿Quién les dijo sobre la existencia de ella?

—Un amigo nos contó sobre ella — le respondió muy seria Duplica — nos mandó acá, y nos encontraron en ese lugar.

— Y esa ave blanca gigante, ¿qué era? — preguntó Al, quitándose por fin la curiosidad.

—Es un Pokémon, y son comunes en donde vivimos — decía Brock, mientras sacaba una pokébola — y con ellas, los transportamos con mayor comodidad.

— ¿Y cómo funcionan? — pregunto Winry, metiéndose de golpe en la vista de Brock, mirando la pokébola muy curiosa.

—Funcionan a base de nana tecnología — comenzó a explicarle, mientras la abría; claramente estaba vacía — son de un funcionamiento bastante complejo, pero muy simple.

—Si todavía la quieres conservar, guárdala rápido — comenzó a decirle Ed al oído al criador — Winry desarma todo lo que le parece curioso.

—¡Te escuché Edward Elric! —la rubia muy molesta, lo golpeó en la cabeza.

—No te preocupes, te la doy si la quieres revisar.

—¡ ¿En verdad?! — le preguntó muy emocionada.

— ¡Por supuesto! — le respondió bastante animado.

—¡Gracias! — y casi iluminada, tomó la pokébola, y en agradecimiento le dio un beso en la mejilla, dejando a al criador bastante aturdido — ¡A eso se le llama ser caballero! — le increpó a Ed, con claro tono burlesco; Duplica sólo veía impávida la escena, por lo que lo que agitó al criador para despertarlo.

—¡Oye Brock, hay cosas más importantes que hacer! — al ver que no despertaba, se asustó un poco — ¿Brock, estas bien? — le llamó algo preocupada, pero notó que el joven solo estaba embobado, por lo que suspiró — olvídalo, quédate así — por lo que volvió a los hermanos Elric — como les contaba mi amigo, nos dijeron que esa piedra nos serviría para salvar nuestra dimensión, ya que han estado sucediendo desastres naturales muy extraños, como este diluvio.

— ¿Y cómo llegaron a esta dimensión? — les preguntó Pinako aun algo extrañada.

—Con la ayuda de Palkia, un Pokémon.

—¡ ¿Los puede trasladar a cualquier lugar a su voluntad?! — le preguntó Ed muy sorprendido.

—Así es, pero Ed, respóndeme — le preguntó algo angustiada — ¿nos podrían ayudar con nuestra misión?

— ¿Qué dices hermano? — le preguntó Al, sin quitarle la mirada.

La decisión no parecía muy difícil, al fin y al cabo, para él ayudarlos o no ayudarlos, no cambiaría la situación en la que estaban; no sabía cómo encontrar la piedra, en sí conocía un método, pero lo mejor era no referirse a él; tenía en mente que podía haber otro modo, pero no había encontrado, hasta ese momento; lo que él no sabía, es que su respuesta, les cambiaría su vida y su forma de ver la vida, para siempre.

— ¡Esta bien, los ayudaremos! — le respondió con mucho ánimo, lo que alivió a la joven peli verde — ¡pero bajo una condición! — la palabra "condición", preocupó a la joven ¿Qué le iría a pedir? — ¡ese tipo, que se mantenga lejos de Winry ¿está claro?! — pidió furioso, y celoso.

— ¡Ya creía que nos pedirías algo complicado! — Duplica suspiró aliviada — gracias por su ayuda ¿por dónde comenzamos a buscar?

—Veo que no les dijeron todo ¿verdad? — les preguntó Ed muy serio.

— ¿A qué te refieres? — le preguntó Ranma muy intrigado.

—Bueno — comenzó a explicarles muy incómodo — la piedra filosofal, no existe físicamente.

—No entiendo — le preguntó Duplica algo incomoda por la situación — ¿Cómo es eso de "físicamente"?

—Verán, hay que crearla, cuando les dije que no avanzamos nada en nuestra investigación, fue una mentira a medias.

—¡Ya déjate de rodeos! — le gritoneó fastidiada Duplica, sentía que algo le daba mala espina.

—¡Qué carácter! — Dijo Ed muy asustado — Bueno, existe una forma de crearla, pero jamás la intentaríamos — les comenzó a explicar algo nervioso, más que nada por sus palabras, las cuales daban algo de miedo y tristeza — buscamos otras formas de crearla, pero al parecer, solo existe una forma.

— ¿Y cuál es el impedimento? — Ranma arqueó sus cejas algo nervioso, él tampoco tenía una buena visión de esto.

—El impedimento es el ingrediente principal, para crear la piedra se necesitan de humanos vivos.

Hasta Brock salió del trance con las palabras de Ed; la sorpresa fue grande para todos, o por lo menos de los visitantes ¿en verdad los habían mandado a buscar un objeto, del cual, debían sacrificar vidas humanas?

— ¿Por qué nos mandarían a buscar un objeto así? — se preguntaba en voz alta el joven Brock, sin encontrar una respuesta coherente.

—¡Esa es una muy buena pregunta Brock, y se quién nos puede dar una buena respuesta! — Exclamó furiosa Duplica — ¡Mewtwo, sé que nos escuchas, responde!

— ¿Qué sucede? — la voz profunda del Pokémon, sorprendió a todos.

— ¡¿Quién es?! — exclamó nervioso Ed, mirando en todas direcciones.

—Es Mewtwo y también es un Pokémon, se comunica telepáticamente con nosotros — respondió Brock.

—¡Ahora explícame! — Duplica comenzó furiosa a pedir explicaciones — ¡ ¿Por qué nos mandaron a buscar un objeto del cual hay que sacrificar vidas humanas?! — el Pokémon se sorprendió por la pregunta formulada.

—No sé de qué hablan — les explicó muy extrañado por las palabras.

—¡Estos chicos! — Gritoneó la peliverde, indicando a los hermanos — ¡nos dijeron que para crear esa piedra que nos mandaron a buscar, había que sacrificar vidas humanas!

—Qué extraño — comenzó a decir el Pokémon psíquico muy extrañado — Satoshi sabía muy bien que buscar, le pregunté si se iban a sacrificar vidas, y me respondió que ninguna vida se sacrificaría.

— ¡Pero para crear la piedra filosofal, se necesitan seres humanos! — le respondió de forma grosera Ed; para él, era como una burla lo que dijo.

—Si Satoshi nos mandó a buscar esa piedra, quiere decir que existe otra forma de crearla — intentó responder de alguna forma Mewtwo.

— ¡¿Y podrías decirnos como crearla sin seres humanos?!

—Lo siento, pero no lo sé — las palabras de Mewtwo dejaron en las mismas condiciones a Ed — Satoshi no entró en muchos detalles por alguna razón.

— ¿Necesariamente tienen que ser seres humanos? — la pregunta provocó que todos miraran al criador.

—A decir verdad — Ed pensó por un momento las palabras — eso fue lo que leímos en los libros, todas las pistas que teníamos arrojaban el mismo resultado, pero tal vez, si se pueda crear a base de otros seres vivos.

—Satoshi tal vez actué sin que le interese mucho las personas, pero jamás sería capaz de eliminar un ser vivo — explicó Mewtwo muy tranquilo.

— ¿Entonces como crearemos la piedra? — se preguntaba Ed, pero de pronto, una cara de extrañeza se tornó en el alquimista — ¡Espera un momento! ¡ ¿Cómo se enteraron de la piedra filosofal?!

—Lo siento mucho, pero tampoco lo sé, Satoshi no hablo mucho de la misión, su mente es cerrada, por lo que tampoco pude averiguar por mi cuenta — les respondió bastante decepcionado — los dejo elegidos, buena suerte.

—¡Espera…! — Duplica intentó mantener la conversación, pero Mewtwo ya no volvió a responder.

En eso, un fuerte, seco y corto sismo comenzó, para terminar casi al segundo.

—Veo que aquí también se está viendo tan afectado como en nuestra dimensión — comentó Brock muy serio, pero más preocupado que otra cosa.

—Este sismo, es similar al que sentimos en Pallet Town — complementó Duplica, quién ya tenía algo de miedo por lo que estaba pasando.

Después de unos minutos, dejó de llover, y el cielo comenzó a despejarse, dejando ver un hermoso día; lo extraño, era que a diferencia del lugar al que viajaron May y Drew, el cual siempre se mantuvo en penumbras, el comportamiento aquí era distinto, cosa que no fue de importancia para Brock y los demás, ya que no tenían conocimiento de esto; como la tormenta por fin había declinado, y se estaba despejando, decidieron salir al exterior.

A las afueras del pueblo, se encontraba una chica peli naranja de unos 15 años, muy bonita; lo que nadie esperaba, es que esta joven estaba por darnos una gran sorpresa.

Mientras tanto en la residencia de los Rockbell, comenzaron a conversar para conocerse de mejor forma, tanto los nativos de esta dimensión, como los foráneos.

—Ed, quería preguntarte algo — Brock le dijo muy intrigado.

— ¿Que pasa Brock? — respondió en pregunta con algo de desinterés.

—Cuando llegamos aquí, hiciste algo extraño, no le presté mucha atención en un inicio, pero provocó que la tierra se levantara ¿Qué fue lo que hiciste?

— ¿Qué refieres a esto? — el joven juntó sus manos por unos segundos, y luego las posó en el suelo, y al acto, la tierra se levantó; nuestros amigos quedaron más sorprendidos que la vez anterior.

—¡Eso mismo! — Exclamaron con mucho asombro los tres foráneos — ¡ ¿Cómo lo hiciste?!

—Esto es alquimia — dijo Ed con mucha holgura.

— ¿Y qué es la alquimia? — preguntó Ranma algo ansioso.

—Para obtener algo, debes sacrificar algo de mismo valor, ese es el principio básico de la alquimia, la equivalencia de intercambio, si quieres que haga algo como un arma o una espada, tráeme el metal y lo transformaré.

—Si la alquimia es equivalencia — comenzó a preguntar Brock, cuestionando en parte la explicación — ¿cómo puedes crear cualquier cosa, inclusive una persona con esa piedra?

—La piedra filosofal rompe esa regla — respondió Al — no es necesario sacrificar algo.

—Ahora veo por qué es tan especial esa piedra — agregó muy sorprendida Duplica por el dato, pero su rostro se tornó muy preocupado —. Pero, ¿cómo la obtendremos sin sacrificar a ningún ser vivo?

De pronto, Brock se percató de la peli naranja antes mencionada, que caminaba al parecer, perdida; pero eso sólo sería un pequeño detalle, ya que la sorpresa era otra.

—¡No…, no puede ser! — comenzó a tartamudear nerviosamente Brock.

— ¿Que sucede Brock? — le preguntó Duplica mirándolo de reojo — ¿viste a otra chica?

— ¡Acertaste, pero no creerás a quien acabo de ver! — le respondió aun nervioso, indicando a la joven peli naranja, haciendo que Duplica dirigiera la mirada a la extraña, quedando igual de perpleja.

—¡No puede ser, ella no debería estar aquí! — exclamó nerviosa e impresionada.

— ¿Qué habrá pasado? — Brock preguntaba muy preocupado por ver a la joven.

— ¿Qué sucede, Brock? — pregunto Ed, acercándose al joven moreno.

—No lo sé aun, pero lo averiguaré — colocó una mano a un costado de la comisura de su boca, y gritó fuertemente — ¡Misty!

— ¿A quién le gritas? — le preguntó el alquimista muy extrañado.

—A esa chica — le dijo indicando a la peli naranja.

—Creo que la asustaste — en la chica, se veía algo de desconfianza en su rostro por el joven que la llamaba, por alguna razón — iré a ver qué le pasa — Ed avanzó hasta la joven con mucho cuidado, y la vio al rostro; se notaba que tenía algo de miedo — hola ¿eres nueva por aquí?

—Estoy de visita — decía con algo de temor la chica — estoy buscando a unas personas.

—Ya veo — le respondió muy sonriente — creo que esas personas están con nosotros, acompáñame.

— ¡Gracias! — le exclamó con una gran sonrisa, haciendo una leve reverencia.

Cuando volvieron al grupo, la joven se apegó a Ed con algo de temor, al ver a Brock y los demás.

— Son ellos, ¿verdad? — le preguntó Ed con un poco de inseguridad, pero Brock interrumpió de golpe.

— ¡Misty! — Irrumpió extrañado por la presencia de la joven — ¡¿no deberías estar con Ash buscando las esferas?!

— ¿De qué me habla joven? — le preguntó con aún más temor.

—Misty, tienes algo raro ¿Que te pasó? — le preguntó algo preocupada Duplica por el extraño carácter de la peli naranja.

—Disculpen por no haberme presentado, mi nombre no es Misty, mi nombre es Lisa — dijo con algo de timidez, pero comenzó a gritar con algo de rabia contenida, al parecer, molesta por lo sucedido — ¡y no conozco a nadie llamado Ash, ni se quiénes son ustedes!

— ¡Discúlpanos, el parecido con nuestra amiga es increíble, creíamos que eras ella! — Se disculpó el criador muy apenado por tal error que cometió — mi nombre es Brock, mucho gusto.

— ¡Es cierto, discúlpanos por favor! — Dijo la imitadora muy apenada por su mala conducta — mi nombre es Duplica, y el — decía indicando al pelinegro, quien se acercaba — es Ranma.

—Hola, soy Ranma, mucho gusto — le saludó levantando su mano derecha.

—No se preocupen, al menos sé que no son personas malas — dijo Lisa, sonriendo y más aliviada, cosa que dejó extrañados a todos — busco a unos alquimistas que viven en este pueblo, Edward Elric y Alphonse Elric ¿los conocen?

—Somos nosotros — le respondió Ed confundido — ¿para qué nos buscas?

—¡Unos seres raros están atacando nuestro pueblo, por favor, ayúdennos! — le suplicó casi al borde del llanto; aquella información provocó alarma en todos ¿tendría algo que ver con los desastres naturales, o el ataque a las demás dimensiones?

— ¡¿Desde cuándo?! — exclamó muy preocupado Ed.

—Desde ayer en la noche.

— ¿Queda muy lejos tu pueblo? — irrumpió Brock, aún más preocupado que Ed.

—No, está a unas cinco horas de caminata — decía mientras indicaba en dirección al oeste.

— ¿Y por qué vienes a avisarnos ahora? — le preguntó muy extrañado Ed, por la según él, extraña demora de la joven en dar la alarma, si el pueblo quedaba tan cerca, debió haber llamado mucho la atención.

—Esos seres nos encerraron — decía con mucha rabia la peli naranja — pero yo alcance a escapar antes del amanecer.

Lisa, una chica muy extraña, había aparecido en el camino de nuestros amigos, y al parecer, su pueblo estaba siendo atacado, y todo parecía indicar que eran los soldados de la luz; lo curioso de la joven, era su gran parecido con Misty ¿podrá Brock y los demás ayudar a la joven Lisa?

...

Mientras una batalla Pokémon finalizaba en otra dimensión, en esos mismos instantes, once jóvenes tenían sus propios problemas, cuando de pronto, un fuerte sismo azotó el lugar, y a los segundos, una fuerte lluvia se dejó caer; lo primero que atinaron a hacer los jóvenes, fue ver que informaban acerca del extraño fenómeno natural, claramente por los noticiarios, y lo primero que vieron apenas encendieron el televisor, fue un informe de última hora.

—Un fuerte sismo de grado siete se ha registrado en Tokio, no se han registrados víctimas fatales, ni daños materiales; el epicentro aún se desconoce, daremos mayor información cuando así lo amerite, ahora continuaremos con nuestra programación habitual… — y como era de parecer, en este lugar, el orden de los fenómenos era similar a las demás dimensiones.

Como ya era de noche, no prestaron mucha atención ni a la lluvia, ni al temblor, por lo que cada quien decidió retirarse a sus respectivos hogares, salvo un joven de aproximadamente 14 años y una chica de 11 años, acompañada de una gata color blanco.

La mañana siguiente, no fue distinta a la noche del día anterior, continuaba lloviendo con fuerte intensidad.

— ¡Hermano, despierta! — reclamó la joven persistente, al ver a su hermano en su letargo, y sin muchos ánimos de levantarse.

— ¿Que sucede? — contestó sin levantarse, dando un largo bostezo.

—Ya levántate, el desayuno está listo — le respondió algo resignada de la pereza del joven.

—Cinco minutos más y me levanto — dijo quejándose, metiéndose completamente debajo de las frazadas.

—¡Taichi, Hikari, a desayunar! — se escuchó exclamar desde el exterior del cuarto la voz de una mujer mayor.

— ¡Ya voy mamá! — respondió a regañadientes el joven, sentándose en la cama, refregando sus ojos.

Taichi y Hikari Yagami son hermanos, y son muy especiales, ya que pueden viajar a otra dimensión gracias a unos dispositivos extraños.

Después de luchar un poco con las sabanas, visitar el baño y tomar un sano desayuno, se retiraron rápidamente de su hogar, ya que habían quedado de juntarse en la casa de un amigo a primera hora, o al menos esa era la idea.

—¡Apúrate hermano, nos deben estar esperando! — le exclamó muy apurada Hikari a su hermano mayor.

— ¡Está bien, sólo déjame terminar! — decía mientras se llevaba un vaso de jugo a la boca.

Una vez Taichi termino de comer, los hermanos salieron corriendo del departamento donde vivían, bajando las escaleras del edificio dirigiéndose a la parada del autobús, pero de pronto, en el suelo se formó un agujero, del cual salieron dos jóvenes y una chica; los dos jóvenes habían caído de pie, pero la chica no tuvo la misma suerte, había caído sentada.

—¡Auch, eso dolió! — se quejó la joven, sobándose el trasero.

— ¿Oye, estas bien? — le preguntó el joven de cabello castaño muy preocupado, dándole una mano de ayuda.

—Sí, gracias — le respondió muy apenada, recibiendo la ayuda, levantándose.

—Veo que te falta entrenamiento — le comentó muy nervioso el joven que la auxilió; en eso, notaron como los hermanos Yagami se les acercaban.

—Oye niña ¿estás bien? — le preguntó Taichi apenas llegó.

—Sí, gracias — le respondió la pelíazul, sonriendo.

—Debes tener más cuidado… — comenzó a aconsejar Hikari, pero se detuvo al ver un detalle — ¡jejejeje, disculpa, no se tu nombre! — dijo muy nerviosa.

— ¡No te preocupes, mi nombre es Dawn, gusto en conocerlos! — le respondió muy animada.

—Soy Gary Oak, hola.

—Hola… — respondió el tercer integrante, con mucho desinterés.

—¡Te preguntaron el nombre, se mas educado! — le regañó muy molesta, pisándole un pie al mal educado, produciendo una mueca disimulada de dolor en el joven.

—Soy Mugen — dijo presentándose a regañadientes.

—Discúlpenlo — se excusó Dawn por la situación, muy apenada — no conoce mucho de educación.

—Está bien — le respondió nerviosa Hikari, intentando no incomodar a los jóvenes — no te preocupes, mi nombre es Hikari.

—Y yo me llamo Taichi — le respondió muy tranquilo, pero cambió su expresión extrañamente — ¿pero de dónde vienen? Fue como si hubiesen aparecido de la nada.

—Tal vez lo encuentren extraño, pero venimos de otra dimensión — respondió Gary muy incómodo.

— ¿De otra dimensión? — Taichi preguntó extrañado por la respuesta, viéndolo con algo de desconfianza.

—Te dije que sería extraño — Gary le confirmó lo raro de la respuesta muy nervioso.

— ¡Casi lo olvido! — Hikari agarró del brazo a su hermano con nervios — ¡lo sentimos, no tenemos tiempo, tenemos que irnos! — se excusó muy apurada, asustando a Taichi por el movimiento sorpresivo.

—No se preocupen, disculpen si los molestamos — Dawn les dijo apenada — ¿pero les podría preguntar algo?

— ¡Por supuesto, pero que sea rápido! — le respondió Hikari muy rápido, estaba muy incómoda con la situación.

— ¿Ustedes saben algo sobre cuatro guardianes?

— ¿Cuatro guardianes? — la pregunta de Dawn desconcertó a los hermanos Yagami, quienes se miraron perplejos, y cambiaron la mirada a los viajeros.

—Bueno — Gary agregó con algo de nervios por la extraña actitud de los hermanos — nos pidieron que busquemos la energía de los cuatro guardianes.

Pero en el momento que iba a responder Hikari, un fuerte pero corto temblor, comenzó y terminó casi al instante, pero con un ingrediente adicional; muy cerca de ellos, se formó un agujero en el suelo, del cual comenzaron a salir seres oscuros.

—¡ ¿Aquí también?! — exclamó en pregunta muy preocupado Gary.

— ¡¿Qué quieres decir con eso?! — Le preguntó algo asustado Taichi, no entendía muy bien que pasaba, pero no podía ser bueno — ¡¿saben que son esas cosas?!

— ¡Esos seres! — Gary comenzó a responder con rabia — ¡también nos atacaron en el lugar donde vivimos! ¡Maldición, no creí que vinieran a este lugar!

De pronto, algunos seres comenzaron a avanzar con claras intenciones de atacar a nuestros amigos, pero sorpresivamente, antes que pudieran dar el primer golpe, el pequeño gato que Hikari tenía en sus brazos, comenzó a atacar a estos seres, sin conseguir dañarlos.

—¡Ese gato — comenzó a exclamar Dawn con mucha sorpresa — se mueve!

—Nos dijeron que venían de otra dimensión —le dijo de reojo Hikari con mucha suspicacia — que Gatomon se mueva, no debería serles una gran sorpresa.

— ¡Jejejeje, tienes razón! — le respondió muy nerviosa, mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡sal Buneary, rayo hielo! — y apenas salió el Pokémon, disparo un rayo de hielo contra los seres oscuros.

—¡ ¿Qué son…?! — Iba a preguntar Hikari igual de sorprendida, pero la situación le hizo tomar otra decisión — mejor pregunto después — dijo mientras negaba con su cabeza.

—¡ ¿Respóndannos, que son esos seres oscuros?! — preguntó Taichi muy exaltado.

— ¡Ojalá lo supiéramos — le respondió Gary, un poco molesto por la situación — pero por ellos estamos aquí!

Mientras Gary les explicaba a los desconocidos la nula información que tenia de lo que sucedía, Buneary y Gatomon peleaban contra estos seres sin mucho éxito, pero de pronto, entre tanto ataque, una katana cortó a los seres, eliminándolos con mucha facilidad.

— ¡Bah…! — Comenzó a reclamar Mugen con decepción — ¡esto es más fácil de lo que creía! — O al menos era lo que parecía, ya que más seres comenzaron a aparecer — ¡ ¿Qué, más de esas cosas?!

— ¿Qué sucede aquí? — Comenzó a preguntar Taichi, sin entender lo que sucedía — por más que ustedes atacaban, no les hacían daño, pero con un solo ataque con esa espada, los pudiste derrotar ¿Cómo lo hiciste?

— ¡Es sencillo, un ataque sorpresa — comenzó a responder Mugen, concentrado en los seres que estaban muy cerca de ellos — están tan concentrados en nuestros ataques, que bajan su guardia, dejando su punto débil a la vista!

—Veo que lo que nos dijiste es cierto Gary — concluyó Taichi muy serio — y es peor de lo que parece, los demás los podrían ayudar, pero está muy lejos, íbamos a tomar el autobús, pero con este alboroto, no creo que alguno se acerque.

— ¡No te preocupes, eso es fácil de solucionar! — Gary tomó una pokébola, y la lanzó — ¡sal Moltres! — Desvió la mirada a Dawn, y le exclamó — ¡Dawn, ya sabes que hacer!

—Comprendo — dijo asintiendo, y lanzó otra de sus pokébolas — ¡sal Latios!

—¡Hikari — comenzó a decirle su hermano mayor — ve con Dawn a la casa de Izzi, explíquenle a los chicos lo que pasa, nosotros nos quedaremos aquí, detendremos el mayor tiempo posible a esas cosas!

— ¡Si hermano! — Asintió y desvió la mirada a la peli azul — ¡Dawn, vámonos! — Dawn devolvió a Buneary a su pokébola, mientras Gary hizo aparecer a su Blastoise y Umbreon para continuar con el enfrentamiento.

Y sin perder más el tiempo, Hikari y Dawn subieron a Moltres y Latios respectivamente, y con mucha prisa partieron. Gracias a la velocidad que tomaron, a los pocos minutos llegaron a su destino.

— ¡Es en ese edificio! — dijo Hikari, señalando un edificio no muy lejano.

—¡Chicos, aterricemos cerca! — Y con mucha cautela, los Pokémon bajaron cerca del edificio — ¡gracias por todo Latios, regresa! — Después de dejar descansar a su Pokémon, se dirigió a Moltres — Gracias Moltres, ve a ayudar a Gary, por favor — el titán de fuego asintió, y emprendió vuelo al lugar de los hechos.

— ¿Dawn, te puedo preguntar algo? — preguntó la peli castaña, mientras comenzaron a avanzar hasta su destino.

—Imagino que me quieres preguntar — le respondió con suspicacia — te respondo de inmediato, se llaman Pokémon ¿y ese gatito que tienes? — le preguntó muy extrañada indicando al gato.

—Mi nombre es Gatomon, y gracias por la ayuda — le agradeció levantando una pata.

—¡Tu…, hablaste! — exclamó mientras pestañaba rápidamente, muy perpleja.

—Te vas a encontrar aquí con más Digimon, y todos hablan — le explicaba muy tranquila — ¡solo trata de no asustarte mucho ¿de acuerdo?! — le pidió algo nerviosa.

— ¡Je, está bien! — respondió algo nerviosa.

A los minutos, llegaron al departamento de Izzi; llamaron a la puerta y las recibió una señora, al parecer, era la dueña de casa.

—Buenos días señora Izumi — saludó con una reverencia Hikari.

—Hola Hikari, pasa por favor, te esperan los demás — la invitó a pasar, mientras notaba la presencia de la coordinadora — y veo que trajiste una amiga.

—Buenos días señora, mi nombre es Dawn — tambien saludando haciendo una reverencia.

—Los chicos nos pueden ayudar — comenzó a decirle a Dawn al oído — ¿Dónde están Izzi y los demás señora Izumi?

—Están adentro, en el cuarto de Izzi, pasen.

—Gracias — agradecieron al unísono.

Ambas se dirigieron directamente al cuarto del antes mencionado, quien los esperaba en la entrada del cuarto.

—Hasta que por fin llegan — exclamó un poco preocupado Izzi.

—Lo siento Izzi — Hikari se excusó muy nerviosa — tuvimos algunos problemas.

—No te preocupes… — pero no continuó su oración, al percatarse de quien la acompañaba — ¡¿Dónde está Taichi y quien es ella?! — le preguntó extrañado, indicando a la extraña.

—Se llama Dawn, y es el motivo por el que nos retrasamos, y la razón de que mi hermano no haya venido conmigo — le dijo rápidamente, muy seria y preocupada.

—Bueno — respondió entre confundido y aturdido, por lo que intentó retomar compostura — como ya sabes, mi nombre es Izzi, mucho gusto.

—Gracias, el gusto es mío.

— ¿Me podrían explicar que está sucediendo? —pregunto Izzi muy extrañado.

—Cuando estemos todos reunidos, te contaremos — el joven Izzi muy confundido por la respuesta, dejó entrar a las jóvenes, donde ya había al parecer, comenzado una reunión, ya que había otros jóvenes.

—Bueno Dawn, te los presento… — comenzó a presentar a los demás de izquierda a derecha — ellos son Takeru, Miyako, Iori, Daisuke, Ken, Joe, Sora y Yamato.

Una vez que Dawn se presentó a los demás, Izzi comenzó a preguntar a Hikari sobre el retraso que habían tenido, porque había llegado a su casa con Dawn y por qué aun no llegaba Taichi, por lo que las dos jóvenes comenzaron a contarles sobre los últimos acontecimientos, mas especifico, desde que salieron de casa, hasta ese momento.

—Ya veo — dijo secamente Izzi muy extrañado y preocupado — ¿Dawn, de dónde vienen ustedes?

—Venimos de otra dimensión, en ese lugar existe una región llamada Sinnoh.

—Ya veo — respondió muy confundido — ¿y cómo se trasladaron hasta aquí?

—Con la ayuda de Palkia.

— ¿Quién es Palkia? — para Izzi, esto ya era una emocionante recolección de datos, en especial por aquel ser que podía controlar las dimensiones a su voluntad.

—Palkia es un Pokémon que es capaz de controlar y viajar por distintas dimensiones, él fue quien creó todas las dimensiones, o por lo menos eso es lo que dicen las leyendas.

Durante el resto del tiempo, Dawn continuó respondiendo a las preguntas de todos, pero Hikari interrumpió la complicada situación.

—Ejem — Hikari tosió para llamar la atención de todos — chicos, no se desconcentren — dijo algo molesta — Dawn vino a buscar algo que le encomendaron para derrotar a esos seres y salvar las dimensiones — desvió la mirada a la aludida, y dedujo — y creo saber que es.

—Eso me dijiste antes de llegar ¿a qué te referías con eso? — Dawn aún no entendía muy bien lo que pasaba, lo que, si era seguro, es que había caído en el lugar correcto.

—Viniste a buscar la energía de los cuatro guardianes ¿no es cierto?

—Así es — asintió, sin dejar de molestarle intriga.

—Creo que es la energía de las cuatro bestias sagradas del digimundo — concluyó muy acertada Hikari.

— ¿Las cuatro bestias sagradas del digimundo?

—Así es — comenzó a explicar Miyako — las bestias que protegen las cuatro direcciones del digimundo, norte, sur, este, oeste.

—¡ ¿Ustedes los conocen?! — les preguntó Dawn con clara sorpresa.

—Por supuesto — le respondió Hikari directamente — ya nos ayudaron en una ocasión.

—¡Eso es excelente, veo que nos topamos exactamente con las personas que buscábamos! — Exclamo con mucha alegría — ¡ ¿nos podrían ayudar, por favor?! — comenzó a rogar algo angustiada Dawn.

Todos se quedaron mirando muy nerviosos a la joven; algo si era cierto, sus intenciones eran buenas y claras, por lo que todos tomaron una sola decisión.

—¡Por supuesto, te ayudaremos! — respondieron todos al unísono; podía ser arriesgado ayudar a una extraña, pero con toda esa información proporcionada por la coordinadora, decir que no, sería peor.

—¡Gracias! — exclamó con mucha alegría, tomando de las manos a Hikari, saltando de alegría.

—No es necesario que te emociones tanto — pidió nerviosa, haciendo de Dawn parara casi al instante, sonrojándose muy apenada.

—Lo siento — se disculpó muy apenada.

—Descuida — Hikari dijo en tono conciliador — de todos modos, nosotros somos los únicos que podemos ir a ese lugar.

— ¡¿Y cuándo nos vamos?! — preguntó aun emocionada.

—¡Ahora mismo! — respondió Miyako con igual ímpetu, dando a conocer un extraño dispositivo en sus manos.

— ¿Qué es eso? — preguntó extrañada Dawn por tan raro objeto, dispositivo, o lo que fuera.

—Es un digivice, esto servirá para ir al digimundo — la peli morada giró a la pantalla de la computadora, apuntó a esta con su digivice, y gritó fuertemente — ¡puerta al digimundo, ábrete!

Por lo general, gracias al digivice, pueden viajar al digimundo a voluntad, pero en esta ocasión, por razones extrañas, el portal no se abrió.

— ¿Qué está haciendo? — Dawn preguntó a Hikari, sin quitar la vista de la peli morada, como dudando de su cordura.

—Intentando abrir la puerta al digimundo — le respondió algo nerviosa — íbamos a pedirle a las bestias sagradas que te ayudaran, pero por lo visto, no podremos, por alguna razón, el portal no se abre — sentencio muy extrañada, buscando alguna explicación lógica, si es que se le podía decir así.

—Ya veo — respondió sin entender mucho la situación — ¿y alguien sabe por qué no se abre? — era exactamente lo que todos se preguntaban, nadie podía explicarlo con claridad, pero no fue la solución, hasta que una voz comenzó a resonar en el ambiente.

—Lo sentimos, pero no podrán trasladarse a donde quieren ir, por lo general lo podrían hacer a voluntad, pero hemos tenido que controlar las dimensiones, ya que he trasladado a muchos a distintas dimensiones, y no puedo permitir que haya un desequilibrio — la sorpresa fue grande en todos, menos Dawn, y claro, ya conocía de quien era la voz.

—¡ ¿Quién está hablando?! — pregunto Hikari casi asustada y sorprendida.

—Él es Palkia, del que les hable hace un rato — les respondió con total tranquilidad, para volver la atención al Pokémon dimensional — ¿entonces qué haremos?

—No puedo trasladarme al lugar donde están, pero tampoco puedo dejar que se trasladen de una dimensión a otra, conversare la situación con Satoshi, espero que los pueda ayudar, solo tengan algo de paciencia por favor.

—De acuerdo, te esperaremos — Dawn sólo suspiró, y dijo en voz alta — ya comenzamos con los problemas.

Tal vez no lo sabía Dawn, pero esto era sólo un detalle en comparación a lo que enfrentarían; por lógica, lo que atacó a Ash, May y los demás, también los atacaría, corrección, ya ocurrió el primer ataque ¿pero será tan feroz como los movimientos de Elix y Apolo?

Después de unos 10 largos minutos, Palkia volvió a entablar conversación con Dawn y los demás.

—Satoshi ira hacia dónde están, pero tendrán que esperar hasta mañana.

—De acuerdo — respondió la pelíazul sin chistar.

—Mientras tanto descansen y preparen algún plan de ataque, ya que todos están siendo atacados por esos seres — recomendó Palkia, al parecer, ya enterado de la situación en aquel lugar.

—Está bien, entonces esperaremos hasta mañana.

—Y disculpen las molestias que les hemos dado, deben tener suficiente con haberlos escogido para recolectar esos objetos.

—No te preocupes, de todos modos, igual hubiésemos aceptado — dijo Dawn muy triunfante, pero su rostro comenzó a denotar mucha preocupación — solo espero que Ash esté bien — se dijo muy quebradiza.

—No te preocupes por él — le respondió a voz alta, de modo que todos oyeran — él está mucho mejor que todos nosotros — el comentario sonrojó de pena a Dawn, cosa de la que todos se percataron; al parecer, Dawn sentía algo especial por el joven, por cómo se comportó por tal simple comentario — apenas tenga noticias de Satoshi, volveremos a tomar comunicación, nos vemos.

—Estás roja — comentó Hikari con algo de preocupación, posando una mano en su frente — pero no tienes fiebre — quitó su mano, y se cruzó de brazos — eso quiere decir que… — su mirada de preocupación, se tornó muy picarona y maliciosa — ¡fue lo que dijo Palkia ¿verdad?!

—Sí…, eso creo… — respondió aún más roja que antes, intentando ocultar su rostro infructuosamente.

— ¡¿Estas preocupada por tu novio?! — ahora le preguntó más tranquila, pero sin quitar su aire pícaro.

—¡No… — comenzó a negar desesperada, agitando sus manos frente a ella — Ash no es mi novio!

—Mejor vamos a conversar afuera — dijo mirando a los demás de reojo, que veían casi interesados la conversación — mucho metiche y poca privacidad — sentenció de reojo.

—¡ ¿Acaso tiene algo de malo escuchar?! — exclamó algo molesto Daisuke.

—Claro que no, pero conversar las dos solas, es mejor que contarle a todo el mundo nuestra privacidad — solo desvió su mirada a Dawn, y le preguntó — ¿no crees?

—Tranquila Hikari — le respondió muy incómoda y con mucha pena — no te preocupes, no pasa nada — en eso, la puerta al cuarto se abrió, entrando muy triunfantes los tres que estaban peleando.

—¡Llegaron chicos — exclamó más tranquila Hikari — ¿cómo les fue?!

— ¡Fue muy fácil! — respondió engreídamente Gary; y no era para menos, terminaron sin ningún rasguño.

En esos instantes, el cielo se despejó, dando a indicar que no llovería más, y al parecer, no aparecerían más seres oscuros, lo que tranquilizo en algo a nuestros amigos.

Pero más que tranquilizarlos, debería preocuparlos, ya que era muy extraño.

El grupo de Dawn fue atacado apenas al llegar, y con algunas trabas; no podían obtener la energía de las bestias sagradas, ya que Palkia estaba controlando las dimensiones, y sólo él podía abrir y cerrar portales, por lo que Satoshi iría a ayudarlos ¿podrá el Equipo Rocket salir con vida del árbol del origen? ¿Cuál será la otra forma de crear la piedra filosofal? ¿Por qué Lisa se parece tanto a Misty? ¿Cómo podrá ayudar Satoshi a Dawn y los demás? ¿Por qué en estos lugares terminan tan rápido los desastres naturales y casi no hay seres oscuros, los famosos soldados de la luz? No se pierdan el próximo capítulo de esta historia, ya que, a partir de ahora, las cosas serán más raras y ocultas, y muchos secretos serán revelados.

Continuará…
 

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Capítulo 11: "La aparición de las guerreras elementales"

Como recordarán, en el capítulo anterior, una chica muy parecida a Misty llamada Lisa, fue a pedirles ayuda a Ed y Al, ya que su pueblo había sido invadido por, al parecer, los soldados de la luz, a lo que nuestros héroes aceptaron ayudarla, lo que no sabían, es que les esperaba una gran sorpresa en ese lugar.

—Si te costó trabajo salir de ese lugar, quiere decir que debe estar plagado de esos seres — comentó Ed muy pensante, tratando de darle la vuelta a un plan de infiltración.

—Así es — le confirmó Lisa.

—Eso quiere decir que, si vamos a infiltrarnos, debemos hacerlo con mucho cuidado.

— ¿Y cómo lo haremos hermano? — preguntó Al, tambien tratando de buscar una solución.

—Eso no es problema — respondió Brock, mientras asistía a uno de sus Pokémon — ¡sal, Steelix!

— ¿Y cuál es tu plan? — le preguntó Ed, con mucha curiosidad.

—Haremos que Steelix haga un túnel bajo tierra — comenzó a explicar el criador — nos acercaremos lo que más se pueda, y entraremos directamente al corazón del pueblo.

—Ya entiendo — dijo Ed muy serio —. Pero, ¿cómo sabrás donde está el corazón del pueblo sin equivocarte?

—Yo me sé el pueblo de memoria, puedo hacerles un mapa — aportó Lisa, así resolviendo el último inconveniente.

—Excelente — celebró Brock — entonces preparemos todo para partir.

Después de preparar los últimos detalles, no solo de la misión de infiltración, sino tambien de sus recursos necesarios, partieron al pueblo atacado. Aún el sol estaba a medio cielo, sólo calculando cuanto se demorarían, llegarían al anochecer a su punto de inicio.

Las dudas aún invadían en nuestros amigos, pero para Brock y Duplica, conocer a Lisa había sido lo más curioso, y era inevitable tener curiosidad de alguien que se parecía tanto a su amiga peli naranja de Cerulean.

—Es increíble el parecido que tienes con nuestra amiga Misty, Lisa — le comentó Brock, aún sin salir del asombro.

— ¿Ah? — la aludida no atinó a decir nada, de hecho, aún se preguntaba quién era esa tal Misty.

—Eso es cierto, es increíble — agregó Duplica.

— ¿Lisa, cuánta gente vive en el pueblo? — preguntó Brock, más por curiosidad.

—Pese a que es pequeño, hay unos dos mil habitantes — decía Lisa, con bastante orgullo del lugar donde vivía.

— ¿Dos mil? — comenzó a preguntar muy preocupado Ed.

— ¿Qué sucede Ed? — preguntó Brock muy preocupado; la cara de Ed no era exactamente de tranquilidad.

—Como les dije, para crear la piedra filosofal se necesitan de seres humanos vivos, mientras más personas se sacrifiquen, más poderosa será la piedra — no más el tono de voz de Ed, sino el saber que podrían estar planeando algo con esa gente, aterraba al grupo — tengo un mal presentimiento.

— ¿No me digas que…? — Brock quería dar sus suposiciones, pero el mismo se detuvo por miedo a lo que iba a decir.

—Espero que esté equivocado.

— ¿Cuántas personas saben crear la piedra filosofal? — preguntó Duplica muy seria.

—Casi nadie — le contó Ed un poco pensativo — es información privada y clasificada de los militares.

—O sea que trabajas para los militares — concluyó Brock al joven Ed, quién sólo pensaba en todo lo que había pasado.

—Así es — le respondió muy desanimado el alquimista de acero — tuve que hacerme perro de los militares para saber cómo crear esa maldita piedra.

—No tienes por qué culparte por eso — comenzó a decir Brock, posando su mano derecha en el hombro izquierdo de Ed — no sabías como crear la piedra filosofal, pero cuando lo averiguaste… — tomó una pequeña pausa para buscar las palabras correctas, siendo la idea que Ed viera su coraje y rectitud — ¡Nadie quiere sacrificar a los seres vivos por ambiciones propias, pero también hay personas que no les importa la vida de otros, con tal de cumplir sus ambiciones!

— ¡No te preocupes — continuó Duplica, mientras se le acercó, quedando casi pegada al joven — el destino lo quiso así y hay que saber enfrentar todo lo que nos tira, por muy duro que sea, pero también puedes cambiarlo! — La joven puso su mano derecha en su mentón, muy pensante — por ejemplo ¿alguna vez imaginaste conocer a personas de otra dimensión?

— ¡Ni en la peor de mis locuras! — le contestó Ed arqueando sus cejas.

—Míralo así — complementó Brock — no fue sorpresa para ti ver a Lugia, pese a que jamás habías visto un ser de ese tipo, tal vez, el hecho que hayas vivido tantas cosas, no solo te ha servido para que nada te sorprenda, tambien te ha servido para lograr asimilar para bien lo desconocido.

— ¡Es cierto chicos, creo que estoy acostumbrado a toda cosa rara, jejejeje! — Ed sólo rio entre feliz y nervioso.

—Chicos — interrumpió Lisa — falta poco para llegar, a partir de aquí comienza la línea de defensa de esos seres raros.

—Comencemos entonces — Brock tomó la pokébola del Pokémon serpiente de acero, y la lanzó — ¡sal, Steelix! — Y el Pokémon salió dando su peculiar gruñido — ¡Steelix, cava un túnel — el criador indico hacía su frente, dando a conocer la dirección a seguir — en esa dirección!

— ¿Y cómo sabrá el camino a tomar si irá bajo tierra? — preguntó Ranma, dejando curiosos a todos.

—Ya sabía que preguntarían algo así — dijo muy sonriente Duplica, mientras se retiraba, escondiéndose detrás de unos árboles y arbustos, y saliendo una copia de la peli naranja — ¡hola, soy Lisa!

—¡Increíble, que buen disfraz! — exclamó sorprendido Ed, para después caer en que estaba pensando Brock y Duplica — ¡Ya entendí, es un excelente plan!

Así, Duplica disfrazada de Lisa, comenzó a caminar hacia el oeste; la idea era clara y precisa, la imitadora caminaría en dirección al pueblo afectado, dando a conocer a Steelix la dirección a tomar, gracias a que el Pokémon de acero tenía la habilidad de detectar los movimientos terrestres, aun estando a muchos metros de profundidad.

Después de caminar un largo trecho, por fin había llegado a las líneas enemigas; en el entorno se veía muchos seres oscuros pululando, era muy peligroso salir si no se tenía cuidado.

Habían pasado unas cuantas horas desde que Duplica y Steelix habían empezado con su infiltración, de hecho, ya había caído la noche, por lo que Duplica decidió esconderse dentro de la ciudad. El punto final del túnel, era una casa que estaba exactamente en el centro del poblado.

— ¡Perfecto, la primera parte del plan fue un éxito! — celebró en silencio Duplica — será mejor quedarme aquí, ya es de noche, lo mejor es que examine la situación para cuando lleguen los chicos — miró dentro del túnel, y vio al Pokémon de acero — ¡Steelix, ve con Brock, que yo me quedaré aquí, no te preocupes! — el Pokémon asintió, y comenzó su viaje de regreso.

Mientras, Brock y los demás esperaban con algo de ansias y nervios a Duplica y Steelix, siendo éste el único en aparecer.

— ¿Todo listo Steelix? — el Pokémon solo le asintió a Brock.

— ¿Y dónde está Duplica? — preguntaba Lisa, intentando encontrarla dentro del agujero.

—Seguramente se quedó en el pueblo — comentó Brock, intentando adivinar que iba a hacer, en especial en un lugar así — se está arriesgando mucho quedándose allá, pero por ahora no podemos hacer nada, será mejor dormir para partir mañana temprano.

—De acuerdo — exclamaron los alquimistas, la peli naranja y el chico de cabello negro.

Después de preparar el lugar para descansar, en específico, dentro del agujero hecho por Steelix, comieron, con excepción de Al curiosamente, y partieron a dormir, no sin antes camuflar el agujero con la ayuda de Ed y su alquimia, para prepararse para el día siguiente.

Curiosamente, lo que no sabían los chicos, es que necesitaban a los hermanos Elric para crear la piedra ¿acaso sería un plan del general de la luz de ese lugar?

—Buenas noches chicos — despidió Brock.

—Buenas noches.

...

Mientras tanto con el equipo de Dawn…

Dawn se encontraba en un gran predicamento, no podían hacer mucho por el momento, por lo que decidieron esperar hasta el día siguiente, ya que iría Satoshi a ayudarlos. Al parecer Satoshi…

—¡…nos tendrá que dar una explicación! — exclamó Dawn, muy molesta.

— ¡¿Eh?! — el gruñido de la muchacha llamó la atención de todos.

— ¡Satoshi será muy bueno, pero si sabía que iba a ocurrir esto ¿Por qué nos manda así sin más?! — preguntaba dudando de la inteligencia del que los había mandado.

— ¡Cálmate Dawn — comenzó a orar Gary — a lo mejor él no sabía que ocurriría algo así, lo conozco desde que tengo memoria, él no es de improvisar sus acciones!

— ¿Entonces qué hacemos? — preguntaba Hikari, buscando una solución rápida, a sabiendas que no existía.

— ¿Qué tal si salen a conocer la ciudad? — Les aconsejó Taichi — no tiene ningún sentido que estén aquí encerrados, además, no creo que vuelvan a aparecer esos seres oscuros.

—No es mala idea — dijo Hikari, apoyando la idea de su hermano — ¿se animan?

—¡Por supuesto! — Dawn aprobó con muchísimo entusiasmo — ¿y los centros comerciales? — preguntó con mucha curiosidad.

—¡Por cantidades! — le respondió la peli castaña, aún más entusiasta que antes.

— ¡¿Quién nos acompaña?! — preguntó Dawn con un ánimo aún mayor, como si no existiese techo para algo así.

La propuesta no gustó a ningún hombre, todos negándose casi al instante, pero las chicas decidieron por todos, por lo que, obligados por las buenas, el de la grandiosa idea, Taichi, su casi hermano, por decirlo de alguna forma, Takeru, y Gary, sólo por qué era a quién le tenía más confianza Dawn, tuvieron que aceptar tamaña epopeya, tal vez más difícil que lo que les espera, o quizás…

Las chicas compraban todo lo que les gustaba, qué era casi todo, donde había una oferta, no había ser vivo que las alcanzaran, y los chicos, mejor ni mencionarlo. Después de muchas compras, y miles de bolsas que cargaban los chicos…

— ¡¿Ya compraste todo lo que necesitabas?! — preguntó entre curiosa y emocionada Dawn.

— ¡Si! — Respondió Hikari, tan emocionada como su compañera de compras — ¿y tú?

— ¡Por supuesto!

—¡Qué bueno! — respondieron muy agotados los tres acompañantes, ya no queriendo más.

— ¡¿Dijeron algo?! — preguntaron las dos chicas, envueltas de un aura maligna, mirándolos maléficamente.

—No, nada — respondieron con mucho miedo.

—Gracias por cargar nuestras bolsas, chicos — agradeció sonriendo Dawn — me dio sed ¿tomamos algo? — todos la miraron extrañados, pero asintieron, al fin, tambien estaban sedientos.

Después de comprar unos refrescos y algo para comer, se sirvieron a una de las mesas del patio de comidas.

— ¿Cómo es de dónde vienes? — Preguntó Hikari, queriendo saciar su curiosidad — ¿Esos animales son comunes por dónde vives?

—No son animales — le respondió Dawn, desinteresada del error de Hikari — que se llaman Pokémon, y si son muy comunes.

—Disculpen Dawn, Gary — irrumpió Taichi — ¿para qué necesitan la energía de las cuatro bestias sagradas con exactitud?

—Como les habíamos dicho — respondió muy seria Dawn — la necesitamos para parar los desastres naturales que están sucediendo, y al parecer, detener a esos seres raros.

—Por lo menos — continuó Gary — eso es lo que tenemos entendido, no nos dijeron mucho, pero todo parece ser muy serio — pero en sus propias palabras, se dio cuenta de un pequeño detalle — a propósito, es extraño que todo esté tan tranquilo.

—Es cierto — complementó Dawn — en nuestra dimensión caía un diluvio, no paraba de llover — hizo una pequeña pausa, y concluyó — a lo mejor no ocurre lo mismo en otras dimensiones.

En eso, se acercó una de las meseras, pero como estaban tan entretenidos en la conversación, no se percataron de su presencia, pero cuando habló, la sorpresa comenzó…

—Disculpen jóvenes ¿se les ofrece algo más? — preguntó la dependiente a los comensales.

—No señorita, muchas gra… — decía muy tranquila Dawn, pero al momento de mirar a la joven, cayó de la silla.

— ¿Qué te sucede Dawn? — Le preguntó Gary, ante su vergonzoso actuar — disculpe a mi… — iba a iniciar su disculpa, pero al ver a la joven, cayó en el por qué el actuar de su compañera — ¡No puede ser!

— ¿Qué les sucede chicos? — Les preguntó muy preocupado Takeru — disculpe señorita, muchas gracias, creo que nos retiramos.

—Aquí tienen su cuenta, muchas gracias por su compra, con su permiso me retiro — dijo sonriendo, mientras se retiraba.

— ¿Qué les sucedió chicos? — Taichi les preguntó muy extrañado del actuar de Dawn y Gary.

—Ni yo lo se aun — respondió Dawn, media confundida, media avergonzada — mejor vámonos, necesito descansar.

—Estoy de acuerdo — apoyó Gary.

Ya estaba anocheciendo, y Takeru ya debía irse a su casa, ya que ésta quedaba bastante lejos, despidiéndose de todos, pero aún quedaba un pequeño detalle.

—Creo que no tienen algún lugar donde quedarse — comentó Hikari algo nerviosa.

—Pues no — Dawn comentó avergonzada — ¿Qué hacemos?

—No se preocupen, quédense en nuestra casa — les invitó Taichi.

— ¿No los molestaremos? — preguntó Gary, incómodo por la invitación.

—No se preocupen chicos — respondió Taichi, dejando más tranquilos a Dawn y Gary.

— ¿Y Mugen? — preguntó muy curiosa Dawn.

—Cuando lleguemos a casa, le avisaremos a Izzi para que se quede en su casa a dormir, no se preocupen — respondió Hikari, solucionando el problema.

Apenas llegaron a la residencia de la familia Yagami, llamaron a Izzi por lo pactado, quien acepto sin mayores inconvenientes. Después de cenar, partieron a dormir, pero el día siguiente, sería muy duro para ellos.

...

Al día siguiente…

Mientras el equipo de Dawn se preparaba para la llegada de Satoshi, el equipo de Brock ya trabajaba en la infiltración.

...

Desde muy temprano, Brock y los demás se prepararon para la infiltración, llevaban un buen trecho del túnel avanzado, hasta que notaron como un ser oscuro se les acercaba.

— ¡Con que aquí estaban! — les exclamó el ser con sorpresa.

— ¡Rayos, nos descubrieron! — soltó Ed con rabia, creyendo que todo lo que habían hecho, había sido inútil.

—Ed, soy yo — dijo una voz ya más familiar.

— ¿Duplica? — preguntó dudoso Brock.

— ¡Por supuesto — exclamó la disfrazada, quitándose este en un abrir y cerrar los ojos — ¿a quién más esperabas?!

— ¡Jejejeje, tienes razón, por un momento pensamos que ya nos habían descubierto! — respondió Brock aún sorprendido.

— Lo siento chicos, no fue mi intención — se disculpó Duplica, soltando una sonrisa — ya revisé todo el pueblo — empezó a decir muy seria — está lleno de esos seres, será difícil internarse sin que nos vean a todos, a menos que se disfracen — terminó de decir, mientras mostraba unos trajes.

—Sí que estabas bien preparada — le felicitó Brock — comencemos.

La idea de Duplica de infiltrarse disfrazado de aquellos seres era excelente, salvo un pequeño detalle.

— ¿Al, no te vas a poner el traje? — le preguntó Duplica muy curiosa.

—Creo que debimos decirlo desde un principio — Ed suspiró, y explicó la inconveniencia que los aquejaba, muy triste — Al es solo una armadura, lo único que hay dentro es su alma, ese fue nuestro castigo por intentar revivir a nuestra madre.

—Lo siento, no sabía… — fue lo único que atinó a decir Duplica, arrepentida de haber preguntado algo tan banal, según ella.

—No te preocupes, Duplica — le dijo Al, tranquilizándola.

Luego de caminar el largo túnel, dentro de la casa donde terminaba este, comenzaron a planificar que haría cada uno.

—Nos separaremos — comenzó a explicar Brock — así abarcaremos más terreno, si encuentran a alguien escondido, tráiganlo aquí — los demás asintieron a la instrucción — nos reuniremos dentro de una hora aquí mismo ¿de acuerdo?

— ¡De acuerdo!

...

Veamos qué pasa con el equipo de Dawn…

Ya todos estaban listos para partir, solo faltaba que llegara Satoshi; eran las diez de la mañana, y todos estaban reunidos en la casa de Izzi.

— ¿A qué hora va a llegar su amigo Satoshi? — preguntó Izzi, terminando de preparar todo para el viaje.

—No lo sé, espero que llegue pronto — le respondió Gary, confiando en la siempre puntualidad de su viejo amigo.

Cuatro horas después…

—¡ Jajajaja, volviste a perder Dawn! — Izzi, al parecer, volvía a burlarse de la mala suerte de la coordinadora.

—Menos mal que es un juego sin apuesta, sino tendría que irme sin absolutamente nada encima — dijo resignada Dawn, sin saber si era mala suerte, o simplemente era mala para los juegos de cartas.

— ¡No puedo creer que fueras tan mala! — añadió a la burla Gary.

—¡Cállate Gary Oak! — le gruñó al investigador, en su papel de mala perdedora.

En eso, el timbre de la casa sonó, por lo que Izzi atendió al llamado.

—Buenas tardes ¿se encuentra Gary Oak? — preguntó el joven que recién llegaba.

— Tú debes ser Satoshi, ¿verdad?

—Así es — el joven que tanto esperaban, se presentó simplemente asintiendo.

—Pasa, te esperábamos.

Una vez adentro, quiso empezar de una buena vez, no quería perder más el tiempo, pero el recibimiento no fue exactamente el esperado.

— ¡No me van a convencer, no voy a seguir jugan…! — siguió reclamando Dawn, ya que no quería más humillación, pero fue interrumpida por la voz de Izzi.

—Perdón por interrumpir chicos, pero llegó quien esperábamos.

—Hola chicos, como… — iba a empezar a saludar, pero ver a Dawn dirigirse a él, con pie de plomo, lo calló al instante.

—¡ ¿Por qué te demoraste tanto?! — le preguntó amenazante, queriendo asesinarlo.

— ¡Bueno — comenzó a responder muerto de susto — yo también tengo cosas que hacer!

—¡Eso debiste pensarlo antes de mandarnos aquí — siguió Dawn, gritoneándole aún peor — donde estamos atascados sin poder hacer nada, además perdí hasta mi ropa interior!

— ¡Disculpa, se me paso ese detalle! — trató de excusarse, y tontamente preguntando por lo último que dijo la pelíazul — ¿Cómo es eso que perdiste tu ropa interior?

La pequeña Dawn no se había dado cuenta de lo que había dicho por su ira, por lo que la pregunta la avergonzó, notándose en su rojo rostro.

—Déjalo Satoshi, no tiene importancia — le comentó Gary, algo ofuscado — aunque — ya le hablaba con mucha picardía a Dawn — igual hubiese preferido el juego con apuesta.

—¡ ¿Qué dijiste?! — ya no le gritó furiosa, ahora le gritó irritada, las venas de su sien no podían estar más hinchadas.

— ¡Nada! — le dijo aterrado de miedo Gary; quería que se lo tragara la tierra.

—Más te vale — le amenazó Dawn, un poco menos irritada, pero solo un poco.

Los demás se intimidaron con solo verla, lo más sensato, era abrir la boca sólo para respirar, y siquiera.

—Bueno — quiso tomar la palabra Satoshi, intentando retomar compostura — Palkia me explicó todo, por lo que abriré temporalmente la puerta al digimundo.

— ¿Y cómo sabes del digimundo? — Taichi le preguntó a Satoshi muy curioso, y con algo de sospecha.

—Ya les dije que Palkia me explicó todo — le respondió mirándolo de reojo, ya que era la segunda vez que lo decía — y segundo — sólo metió su mano derecha a su bolsillo de su chaqueta y sacó un aparato muy extraño — por esto.

— ¿Cómo obtuviste ese digivice? — ya Taichi preguntaba con mucha intriga ¿cómo tenía tanto o más contacto alguien de otra dimensión que ellos, que eran, y fueron, los niños elegidos del digimundo?

— ¿Tiene alguna importancia ahora? — la respuesta descolocó a todos ¿Por qué andaba con tanto secretismo Satoshi? — puedo mandarlos, pero solo cuatro personas ¿Quiénes irán?

Vaya problema, sólo podían ir cuatro personas, por lo que se decidió de la forma más fácil…

—¡Piedra, papel o tijeras! — era todo lo que repetían, mientras decidían con el antiguo juego de tres símbolos. Satoshi miraba la escena algo desconcertado, y nervioso.

Al final, los ganadores fueron Dawn, Gary, Taichi y Hikari.

— ¿Ya terminaron? — preguntó Satoshi algo nervioso.

—¡Si! — celebraron los ganadores.

—Cielos — Satoshi sólo suspiró — vámonos — tomó el digivice que tenía, y apuntó a la pantalla, mientras decía — ¡ábrete, puerta al digimundo!

Y la puerta se abrió por unos segundos, llevándose a los cinco jóvenes al digimundo.

...

Mientras tanto, con el grupo de Brock…

Ya había pasado una hora, y Brock, Duplica y Edward se encontraban reunidos en su base secreta. Durante la inspección al pueblo, solo encontraron seres malignos, ningún habitante, puesto que, al parecer, todos estaban en…

—…la biblioteca de la ciudad — decía Duplica, dando a conocer sus descubrimientos — pero extrañamente, esta sin guardias ese lugar, es muy raro.

—A lo mejor se encuentran confiados porque es muy difícil acceder al pueblo — intentó explicar Ed.

—Pero cuando los enfrentamos antes de llegar a Sinnoh — comenzó a recordar Brock — fueron muy fáciles de derrotar, esto es muy raro.

—Vayamos a la biblioteca entonces — concluyó Ed — allí sabremos qué es lo que pasa aquí.

El recorrido fue muy tranquilo, y estando disfrazados lo hacía más fácil, era como si estos seres estuvieran ciegos. Después de caminar un buen trecho, llegaron al frontis de la biblioteca, y como lo había dicho Duplica, estaba sin guardias, por lo que se acercaron hasta la puerta, la cual extrañamente estaba sin cerradura, por lo que no les costó trabajo abrirla.

—Duplica — preguntó muy curioso Ed — ¿Cómo supiste que aquí tenían a todas las personas?

—Cuando llegué, me dedique a revisar todo el pueblo para analizar la situación, y sin querer, escuché una conversación que tenían dos de esos seres, y uno le dijo al otro que fuera a la biblioteca a ver sus presas, después que se separaron, lo seguí hasta la biblioteca, pero lo extraño, es que paso mucho tiempo, de hecho, jamás salió.

— ¿Cómo que jamás salió? — Ed preguntó muy extrañado, no tenía sentido lo que decía la peliverde — ¿Cuánto tiempo te quedaste vigilando?

—Unos treinta minutos — hizo una pausa la imitadora, y retomo la palabra, tambien muy extrañada de la situación — hasta a mí me pareció extraño, en especial por que la biblioteca no es tan grande como para tomarse tanto en revisar.

El interior de la biblioteca estaba en penumbras, sólo se guiaban gracias a una tenue luz salía de un punto de la biblioteca; caminaron hasta ésta, y con lo que Ed y los demás se encontró, fue una gran habitación, lugar donde provenía la luz, donde al parecer estaban todos los pueblerinos, entre ellos, una persona que ya conocía Ed.

— ¡Con que aquí estaba Scar — exclamó de sorpresa Ed — ¿Por qué lo habrán traído aquí?!

— ¿Lo conoces? — preguntó Brock.

—Sí, lo buscábamos por todas partes, pero por alguna extraña razón había desaparecido, bueno, ahora sabemos dónde se encontraba.

De pronto, Scar comenzó a despertar, logrando ver a los tres intrusos, pero la presencia de Ed, le alertó más la atención.

—¡Edward Elric, debes salir rápido de aquí, es una trampa! — le exclamó Scar muy alarmado.

— ¿A qué te refieres? — preguntó Ed, sin entender lo que decía.

— ¡Ellos, están en busca de la piedra filosofal!

—¡ ¿Qué?! — exclamaron los tres jóvenes a la vez.

—¡ ¿Y ellos como saben de la piedra?! — Ed preguntó con algo de terror, sus suposiciones eran correctas.

—No lo sé, sólo me trajeron y me dijeron que me necesitaban para la creación de la piedra.

— ¿Acaso tú sabes hacer esa maldita piedra? — le preguntó Ed aún más preocupado.

—Así es, pero lo más extraño, es que no sé cómo supieron que yo podía crearla.

Mientras tanto, Al y Ranma estaban en su improvisada base con Lisa, pero de pronto, los seres oscuros comenzaron a atacar el lugar donde estaban.

—¡Rayos, nos encontraron! — exclamó con rabia Ranma.

— ¿Pero por qué recién nos atacan ahora? — la pregunta de Al descolocó a Ranma, era cierto lo que decía.

— ¿A qué te refieres?

—Es raro — explicaba Al, mientras detenía a los seres con la ayuda de la alquimia — están apareciendo como si hubiesen esperado algo, seguro desde hace mucho sabían que estábamos aquí.

—Es cierto — Ranma le vio sentido a todo lo que dijo Al — por ahora concentrémonos en alejar a estas cosas — miró detrás de él, y vio a una Lisa con mucho miedo, en posición sumisa — ¡Lisa, quédate detrás mío!

— ¡Si! — exclamó desesperada la peli naranja.

Pero el efecto defensivo del acto alquímico se desvanecía por causa de los constantes ataques de estos seres; no tardó en desaparecer por completo la muralla creada por Al, dejándolos expuestos, no tenían más salida que atacar; tanto Al y Ranma atacaban, pero por desgracia, era en vano, ya que no recibían daño.

—¡ ¿Cómo que era sencillo derrotar a estos seres?! — Comenzó a quejarse Ranma por los nulos resultados — ¡Por más que los atacamos, no les hacemos nada de daño!

Pero ocurrió algo que nadie esperaba, sin que se dieran cuenta, Lisa atacó a Ranma y a Al, dejándolos fuera de combate.

—Excelente trabajo — les exclamó a los seres, para después mirar a Ranma y a Al maliciosamente — y a ustedes dos, gracias por venir a ayudarnos.

—¡ ¿Quién eres tú realmente?! — le preguntó con mucha rabia Ranma.

— ¡Creo que ya es hora de terminar esta farsa! — concluyó Lisa.

El cielo comenzó a oscurecerse, iniciando una fuerte lluvia; lo que vieron los dos jóvenes, los dejo boquiabiertos, Lisa comenzó a transformar solo su vestimenta, unas botas que llegaban hasta mitad de pierna, unos shorts, y un peto que le quedaba holgado; extrañamente, seguía pareciéndose a Misty, solo que ahora, con un traje azul oscuro, y el pelo suelto.

—Bueno chicos, me presento con mi verdadera identidad, mi nombre es Aqua, y soy uno de los generales de los guerreros de la luz, y soy conocida por controlar el elemento agua — dijo la guerrera elemental del agua, de forma muy brusca.

— ¡¿Guerreros de la luz, que es lo que quieren?! — preguntó muy desafiante Al.

— ¡Solo queremos crear una nueva realidad sobre todo lo que existe, y necesitamos la piedra filosofal para cumplir nuestra misión, pero antes, tenemos que eliminar a todo ser vivo que sea productor de maldad, o sea a los seres humanos!

— ¡Ustedes sólo son tipos sedientos de poder! — le reclamó Ranma.

—¡Tú no sabes que es lo que queremos hacer, será mejor que te calles, si no quieres que te dé una paliza! — Exclamó Aqua llena de resentimiento — ¡lo siento Ranma, Alphonse, pero tengo que hacerles una visita a sus amiguitos!

Después de terminar de hablar, Aqua salió volando, literalmente, a una gran velocidad hacia la biblioteca, no sin antes de entrar, volver a su disfraz de Lisa.

...

Mientras tanto, el equipo de Dawn…

Ya en el digimundo, Satoshi les explicó sobre un aspecto de su ayuda, y de lo que tenían que hacer.

—Por favor, presten atención — la voz de Satoshi hizo que los cuatro lo miraran — tengo que volver a Pallet Town, por lo que les prestaré temporalmente la energía de mi digivice para que puedan volver — hizo una pausa algo larga, y continuó — escúchenme, apenas tengan el poder de las cuatro bestias sagradas, regresan de inmediato al templo de Dialga y Palkia.

— ¡De acuerdo! — tanto Gary como Dawn, respondieron al unísono.

—Con su permiso, me retiro.

Y después de una fuerte luz que se produjo, Satoshi desapareció.

De esta forma, el grupo de Dawn, Gary, Taichi y Hikari junto a Gatomon, partieron a su destino, pero antes que pudieran dar el primer paso, aparecieron en frente de ellos dos seres, un insecto rojo y una especie de dinosaurio amarillo de pequeño tamaño.

—¡Taichi, Hikari, por aquí! — les llamo el ser amarillo.

— ¡¿Agumon, Tentomon, que hacen aquí?! — les preguntó Taichi ¿Que harían exactamente en un lugar así?

—Nos mandaron a llevarlos con Shinlonmon — contestó Agumon, mientras los dos seres digitales se acercaban.

— ¿Y quién los mando? — preguntó Hikari, muy intrigada.

—Les parecerá extraño — contestó Tentomon — pero ellos mismos llegaron a nosotros, y nos pidieron que los lleváramos con ellos.

— ¿Taichi, crees que ellos sepan algo de lo que ocurre? — preguntó algo preocupada Dawn.

—Eso lo averiguaremos cuando conversemos con Shinlonmon, ahora vámonos.

Al parecer, el camino era muy largo, ya que llevaban mucho caminando, tanto era, que el ambiente cambió de un desierto a un hermoso bosque; el encontrar un lago fue como una bendición, ya estaban exhaustos, por lo que decidieron descansar por un momento.

— ¡¿Cuánto hemos caminado?! — preguntaba Dawn, mientras se recostaba en el suelo, cansada.

—Como 2 horas — le respondió Gary, haciendo un cálculo para él, preciso — ¿no me digas qua ya te cansaste? — le preguntó con algo de burla.

—¡Claro que no! — le respondió desafiante, y complementar su duda muy agobiada — Solo me preguntaba cuánto falta para llegar.

—No te preocupes, ya no falta mucho — le respondió Agumon muy tranquilo — solo unas tres horas.

—¡ ¿Tres horas?! — Le gritoneó a Agumon, aún más agobiada — ¡ ¿A eso le llamas poco?!

— ¿Ves? Ya te cansaste — comentó Gary, mirándola con pena.

—¡Ah…! — Dawn de estiró en el suelo, y bufó — que bueno que estoy acostumbrada a viajar.

Después de terminado el descanso, prepararon nuevamente sus cosas para continuar su viaje; tanto para Dawn como a Gary, les resultó el lugar un tanto extraño, ya que una vez terminado aquel pedazo de bosque, el desierto volvió al ambiente.

—Vaya, que lugar tan extraño — comentó Dawn, mientras miraba en todas las direcciones — un bosque en medio de un desierto, yo le llamaría oasis.

—Pero si te das cuenta — comenzó a corregir, de algún u otro modo Gary — es muy grande para ser un oasis, aunque estoy de acuerdo contigo — finiquitó, terminando por darle la razón a la coordinadora.

Pero a poco de salir, en medio del desierto, vieron a una persona, para ser exactos, a una chica desmayada, una chica de pelo castaño y ojos color rubí, con una polera de color azul, y blue—jeans. Rápidamente, Taichi y Hikari se acercaron a atenderla; al parecer, se había desmayado por el calor que hacía en ese lugar.

— ¡Oye niña, despierta — comenzó a decirle Taichi, mientras la sacudía suavemente — vamos despierta!

— ¿Cómo habrá llegado a este lugar? — le preguntó Hikari a su hermano.

—No lo sé — pero mientras el joven peli castaño respondía, la joven despertó — ya despertó — Taichi atinó a ayudarla a sentarse, cosa que la joven logró con dificultad — ¿estás bien?

—Sí, muchas gracias — la joven le respondió esbozando una sonrisa.

—Hermano ¿no se parece a la chica del local de comida? — preguntó Hikari muy perspicaz.

—Sí, es cierto.

Y al segundo, Dawn y Gary llegaron con los demás.

— ¿Chicos, que paso? — preguntó Dawn muy preocupada.

—Esta chica — decía Hikari mientras miraba a la desconocida — estaba desmayada.

— ¿Estas bien…? — Le preguntó Dawn a la chica, hasta que se dio cuenta de quién se trataba — ¡ah… — y gritó sorprendida, dando un paso atrás — es ella!

—¡ ¿Cómo llegó aquí?! — exclamó igual de sorprendido Gary.

—Lo mismo nos preguntábamos — Taichi respondió muy serio, tenía serias dudas de lo que pasaba.

— ¡¿May, como llegaste aquí?! — le preguntó Dawn ¿a May?

—Disculpen, pero mi nombre no es May, mi nombre es Ritsuko — no era de sorprenderse de haberla confundido, era igual a May, hasta en su peinado.

—De acuerdo, Ritsuko — le dijo Gary, intentando no demostrar su sorpresa —. Aun así ¿Cómo llegaste aquí?

—No lo sé — comenzó a contestar la joven muy pensante, confundida — estaba en mi casa trabajando en la computadora, de pronto una luz cegadora salió de ella, y aparecí aquí.

— Pero, ¿cómo entraste si supuestamente la puerta estaba sellada? — Taichi seguía preguntando, había algo que no le calzaba.

—No tengo idea, ni siquiera sé qué lugar es este — la joven Ritsuko hablaba con algo de susto — solo quiero salir de aquí, además tengo sed y hambre.

Los jóvenes sacaron algo de comida y agua de sus consumibles para que la joven, extrañamente extraviada, se repusiera; pero no podían dejarla ahí tirada, tampoco la podían devolver al mundo real, por lo que optaron a que los acompañaran, después de todo, como conclusión, si ella pudo entrar ahí, tal vez, sea también una niña elegida, por lo que también le concernía su periplo.

El camino por el desierto fue duro, como todo camino en un desierto, y como lo había dicho Agumon, después de las tres horas de viaje, el ambiente cambió radicalmente; el nuevo paisaje era muy distinto, desde donde se le mirara, un ambiente lúgubre y muy tenebroso, el suelo era de una extraña baldosa de piedra ya muy gastada, en el centro, había un agujero de gran envergadura, que parecía no tener fondo, y en medio de este, una estructura que al parecer, estaba hecha de piedra, todo era como hecho por la naturaleza; para poder acceder a él, había que cruzar por un puente de piedras, el cual era adornado por aros de piedras puntiagudas.

—¡Este lugar da mucho miedo, parece sacado de una historia de terror! — decía con mucho miedo Dawn, mientras se abrazaba fuertemente al brazo derecho de Gary.

— ¿Podrías soltarte un poco? — Comenzó a pedirle Gary, un tanto incómodo por la situación, como sonrojado por como la coordinadora lo tenía abrazado — es incómodo caminar así, en especial si me aprietas tanto.

Al momento que Dawn se dio percató que estaba estrangulando el brazo de Gary, sólo aliviano el abrazo, sin soltar en ningún segundo al investigador.

— ¡Jejejeje, lo siento! — Se disculpó muy avergonzada la pelíazul — ¿ahora sí?

—Ah… — Gary suspiró, y dijo resignado — haz lo que quieras — mientras pensaba en lo dependiente qué era Dawn — no sé cómo Ash la aguantaba en sus viajes — de pronto la miró, y le sonrió — se ve que es muy tierna — se sonrojó, y comenzó a sacudir su cabeza — ¡ah…, ya comencé a pensar tonterías!

— ¿Gary, te pasa algo? — le preguntó la coordinadora, muy preocupada del comportamiento del joven.

—¡No, nada — intentó negar, aún muy sonrojado — ¿Cómo crees?!

—¡Chicos — gritó de repente Hikari, alcanzándolos — ya casi…! — Pero calló al instante cuando vio cómo estaban los dos — ¡Ops, creo que interrumpo algo! — dijo Hikari muy pícara.

— ¡¿No se ven lindos?! — dijo Ritsuko muy risueña, le brillaban los ojos.

—No nos habían dicho que eran novios — soltó Taichi muy fácil, sólo sonreía.

— ¡Claro que no — respondió Dawn sin soltar en ningún segundo a Gary — sólo me abracé porque este lugar me dio un poco de miedo! — ya decía con mucha pena.

— ¡Solo es una miedosa! — soltó Gary, volteando la mirada, cosa que no lo vieran sonrojado.

—Pero reconoce que te gusta que te abrace — decía Dawn con una mirada muy picarona — si no, hace mucho te me hubieses quitado.

—Solo lo hago para que te quedes callada, gritona — respondió Gary, ahora cerrando los ojos, respuesta que irritó a Dawn, a tal nivel, que lanzó a Gary contra el suelo.

—¡ ¿A quién le llamas gritona?! — gritoneó Dawn al borde de la furia.

— ¡Jejejeje, chicos — les llamaba nuevamente Hikari, ya muy nerviosa — sólo quería avisar que casi llegamos!

— ¿Eh? — tanto Dawn como Gary, voltearon la mirada a la chica que los llamaba, quién apuntaba hacia su horizonte, volvieron a voltear la mirada, ahora mirando en dirección a dónde les señalaban, y efectivamente, ya estaban casi en el frontis de la edificación — ¡tiene razón, vámonos! — e instintivamente, corrieron hasta la entrada, mientras los demás sólo miraban a la pareja, muy nerviosos.

Y tal como lo había dicho Hikari, llegaron hasta la entrada de la estructura; la entrada estaba sellada por una enorme puerta, por lo que Agumon se acercó, y gritó.

—¡Shinlonmon, estamos listos!

Para la impresión de los humanos, las puertas se abrieron de par en par, dejando el acceso libre a los visitantes. A poco caminar, llegaron a una sala, la cual carecía de techo, sólo quedando el cielo a la vista, desde donde descendió Shinlonmon. La impresión fue grande ante su presencia, ya que este Digimon con forma de dragón, era enorme, por no decir, gigantesco.

—Los esperaba jóvenes — al empezar a hablar, todos se concentraron en cada palabra que decía este Dios — mi nombre es Shinlonmon, soy uno de los cuatro guardianes de este mundo, ustedes deben ser los elegidos ¿verdad?

—Así es — habló Agumon, mientras indicaba a Dawn y Gary — ellos han venido de otra dimensión para solicitar su ayuda.

— ¿Y la otra joven? — preguntó Shinlonmon, haciendo alusión a Ritsuko.

—A ella la encontramos en el desierto cuando veníamos para acá — contestó Taichi.

— ¿Cómo llegaste aquí? — preguntó nuevamente el gran guardián, muy serio.

—Vera… — Ritsuko, al igual que a nuestros amigos, le contó cómo llego a ese lugar.

—Ya veo — respondió cortante, pero había algo que lo dejó muy intranquilo, por lo que hizo una pausa, pensando en lo sucedido — que extraño, las puertas dimensionales deberían estar selladas ¿Cómo pudo entrar aquí? — y luego dirigió su atención a Gary y Dawn — ustedes vienen por nuestra energía ¿verdad?

—Así es — comenzó a responder Gary — en nuestro mundo hay muchos desastres naturales, además de unos seres raros que nos han atacado, y la necesitamos porque nos dijeron que su poder nos serviría para terminar con todo esto.

—Ya veo — asintió sin más Shinlonmon — por lo visto esto es más grave de lo que parecía, y también veo que puedo confiar en ustedes con esto.

Así sin más, Shinlonmon les entregó una esfera multicolor, rodeada con los colores celeste, rojo, azul y naranjo.

—Esta esfera contiene la energía de los cuatros guardianes del digimundo, espero la sepan utilizar, les deseo buena suerte, jóvenes.

—Gracias — asintieron todos, menos Ritsuko, que no entendía mucho de que hablaban.

Pero la verdad, es que Shinlonmon se retiró muy intranquilo ¿Qué es lo que le preocupaba?

—Espero que estén bien — se decía el dragón — creo que debí decirles a que se enfrentan, pero Satoshi me recomendó que lo mejor era no hacerlo ¿Podrán manejar todo esto, y salir con vida? Rezare porque les vaya bien.

Por lo menos, ya se sabía que Satoshi estuvo en ese lugar desde hace mucho ¿Qué es lo que realmente pretenderá aquel entrenador?

Mientras tanto, y ya sin más que hacer en ese lugar, decidieron volver a su mundo, o dimensión.

—No tenemos más que hacer en este lugar — advirtió Taichi — volvamos con los demás, mientras más rápido terminemos esto, menos complicaciones tendremos.

— ¡Si! — asintieron todos, obedeciendo a quién hacía de líder.

Luego de salir de la edificación, se dirigieron hasta un portal, que era una especie de televisor, usaron el digivice que les entregó Satoshi para abrir el portal, y así lograron volver al mundo real.

—¡Qué bien, regresamos, y con el encargo…! — celebró Dawn, pero la felicidad le duró poco.

—¡ ¿Que ocurrió aquí?! — exclamó aterrada Hikari, observando el lugar.

Aunque parezca extraño, después del viaje, terminaron en la calle, pero eso no fue lo raro, por decirlo de alguna forma, ya que su primera visión de la cuidad, era destrucción total, era como si un cataclismo hubiese arrasado con todo, edificios destruidos y calles desiertas. De pronto, una gran explosión se produjo, al parecer, causada por una pelea, y de un segundo a otro, seres oscuros aparecieron en frente de los recién llegados; todo parecía indicar, que desde hace mucho estaban luchando ¿Cuándo habrían llegado, y por qué justo en ese momento? Pero la sorpresa no terminó ahí, ya que detrás de los seres oscuros, aparecieron unos monstruos muy extraños.

—¡ ¿Chicos, que sucede aquí?! — preguntó Taichi, entre confundido y alarmado.

—¡Mientras ustedes se fueron a pasear al Digimundo, esas cosas comenzaron a aparecer — le respondió Yamato desesperado — no sólo eso, por alguna razón, Gabumon y los demás aparecieron ¿no se suponía que la puerta estaba sellada?!

—¡Eso parecía ser, pero — comenzó a decir Taichi, mientras apuntaba a Ritsuko — ella apareció en el digimundo! — Taichi quería respuestas, ya estaba desesperado y confundido — ¡Gary, Dawn ¿alguien sabe que sucede aquí?!

—¡No lo sabemos! — Comenzó a responder Dawn, mientras tomaba todas las pokébolas que tenía — ¡chicos, al escenario! — de los cuales aparecieron Piplup, Pachirisu, Mamoswine, Buneary, Cyndaquil y Latios.

—¡Ya tendremos tiempo para averiguar qué sucede! — agregó Gary, imitando a su compañera — ¡salgan todos! — apareciendo Umbreon, Blastoise, Electrive, Moltres, Golem y Arcanine.

La batalla era encarnizada, parecía no tener fin, la invasión de estos extraños seres era a gran escala, y curiosamente muy bien planificada, pero nuestros amigos también conocían de planificación, y gracias a un ciego trabajo en equipo, lograron derrotar a todos los soldados; la batalla había terminado con marcador a favor de los jóvenes, aunque con consecuencias; tanto Pokémon como Digimon, terminaron exhaustos.

—¡Uf! — Taichi soltó una bocanada de aire — Por fin terminamos, sí que nos costó.

—¡Son increíbles chicos — le exclamó Ritsuko — eliminaron a esas cosas feas, pensé que nunca se acabarían! — Pero se fijó en un detalle que la preocupó mucho, las bestias, para ella — veo que están exhaustos ¿podrán pelear si vuelven a aparecer esas cosas feas?

—Lo dudo — le respondió Taichi — sólo espero que ya no aparezcan más — era consciente del miedo de Ritsuko, y era el mismo miedo que tenía él.

—Ya veo — la joven peli castaña posó su dedo incide derecho en su mentón, pensando en encontrar alguna solución — ¡entonces yo me encargare de ellos, ya no estarán más cansados! — exclamó sonriente.

— ¿Qué vas a hacer? — preguntó Dawn muy curiosa de lo que iba a hacer la joven.

— ¡Esto…! — la joven peli castaña se acercó a los Pokémon y Digimon, y comenzó a acariciarlos; se veía que, pese a que eran seres muy extraños para ese lugar, era muy tierna, y se notaba en el rostro, en especial de los Pokémon — no se preocupen — decía mientras sonreía — esto no les va a doler, bueno, eso creo.

De la nada, Ritsuko desapareció y reapareció; al parecer, se había movido a una velocidad increíble. No sabían que había pasado, era el shock, tal vez la sorpresa, pero pese a ver a sus compañeros inconscientes después del ataque, no atinaron a nada, hasta que, con suerte, Dawn en algo, logró salir del trance.

—¡ ¿Ritsuko, que fue lo que hiciste?! — dijo muy impactada Dawn, estaba en shock.

—Sólo los mande a dormir — respondió fríamente Ritsuko — no quiero molestias, quiero llevarme la energía de los guardianes sagrados sin complicaciones.

—No estaba equivocado, ese era el mal presentimiento qué tenía — se decía, y maldecía Taichi, sintiendo que pudo hacer algo — ¡ ¿Quién eres tú en realidad?!

—Disculpen mi falta de educación, me presento.

De Ritsuko, sólo se vio como su ropa cambiaba, notándose un traje ajustado de color naranjo y shorts del mismo color, pero curiosamente, seguía pareciéndose mucho a May.

—Soy Tera, una de las guerreras elementales de los soldados de la luz, controladora de la tierra, los metales y minerales.

— ¿Los guerreros de la luz? — Preguntaba casi en murmullo Gary, cayendo de a poco en lo que pasaba — ¡ ¿Qué es lo que quieren?!

—Eliminar a la fuente de la maldad de todas las dimensiones, y crear uno único, según los deseos de nuestro amo y señor.

—¡ ¿Y qué o quién sería la fuente de la maldad, según ustedes?! — le preguntó Dawn, ya completamente enfocada en los hechos.

—¡Ustedes, los seres humanos! — respondió Tera furiosa.

—¡ ¿Nosotros?! — preguntaron todos muy impávidos al unísono.

— ¡Ustedes no han sabido cuidar el mundo en donde viven — comenzó a responder Tera con mucha rabia y odio a los presentes — sólo lo han destruido, y no se merecen este hermoso lugar, por lo que lo mejor para este mundo, es eliminarlos!

—¡Tienes razón, pero no puedes generalizar! — Tambien respondió Dawn con mucha rabia, aplicando no sólo lo aprendido por su madre, sino tambien, en su viaje con Ash — ¡ tambien hay personas que cuidan este planeta, además, lo que ustedes tienen es una ambición que quieren cumplir a costa del sufrimiento de los demás!

—¡No me digas — le respondió Tera de forma sarcástica — mírense ustedes, obligando a esos seres a pelear sus peleas, y hablan cosas sin sentido — su semblante cambio, dando notar una sonrisa llena de maldad — lo que hagan o no hagan, al fin y al cabo, me tiene sin cuidado, pero si quieren, pueden unirse a nuestro grupo y entregarnos la energía de las bestias sagradas, y si tengo compasión, los dejaré para que hagan el aseo de nuestra base!

—¡No lo haremos! — exclamaron todos al unísono, poniéndose en guardia.

—Como digan, si esa es su respuesta — Tera sólo levantó vuelo, y avanzó lista para asestar el primer ataque — ¡entonces mueran!

El equipo de Brock estaba a punto de enfrentarse a un poderoso enemigo, mientras que el equipo de Dawn estaba a punto de ser eliminado. Ya han aparecido dos generales elementales, Aqua, que es muy parecida a Misty, y Tera, que se parecía mucho a May. ¿Nuestros héroes podrán salir airosos de sus misiones? ¿Cuál será el asunto que tiene que atender Satoshi en Pallet Town? ¿Quién será exactamente Satoshi y cómo es que tenía un digivice? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 12: "Nunca confíes en tus enemigos, y mucho menos en tus amigos"

Muchas cosas han sucedido, y todo ha sido muy rápido, pero los únicos que no conocían de todo esto eran Brock, Duplica y Edward.

Una asustada Lisa que se encontraba muy agitada y muy alterada, entró de golpe a la biblioteca.

—¡Chicos, Ranma y Al fueron atacados por esos seres raros, y están muy mal heridos! — llegó avisando la peli naranja, muy asustada.

—¡ ¿Qué?! — exclamaron con mucha sorpresa los tres jóvenes.

—Espera un momento — comenzó a pensar para sí Ed — ¿Cómo Al está herido si es solo una armadura? Esto es muy extraño — estaba muy extrañado de la situación, era imposible — ¿y cómo escapaste?

— ¡Ranma me dijo que me fuera para que no saliese mal herida — respondió Lisa muy angustiada — ellos se quedaron con tal que me pusiera a salvo!

—Lisa, primero intenta calmarte un poco — le pidió Brock, cosa que le costó un poco de trabajo, pero lo logró — bien, así está mejor — hizo una pausa, analizó la situación, y continuó hablando — analicemos la situación, al parecer ya nos descubrieron, así que los disfraces nos ayudarán de muy poco, por lo que tendremos que planificar una emboscada… — el hecho que los descubrieran echó por la borda toda intención de trabajo en sigilo, por lo que Brock elaboró un plan de ataque ofensivo ¿pero cómo les iría? - … ¿están de acuerdo?

— ¡Si! — exclamaron al unísono Lisa, Duplica y Edward.

—Yo también los ayudaré, aún tengo algo de fuerzas — se ofreció Scar, levantándose con algo de dificultad.

— ¿Estás seguro que estarás bien? — le preguntó Duplica muy preocupada — no te esfuerces por favor.

—No te preocupes, estoy bien — le respondió muy serio, al parecer, esperaba desde hace bastante ese momento.

—Entonces vámonos — finiquitó Brock, partiendo fuera de la biblioteca, con excepción de una personita.

- ¡Esperen! — exclamó Ed, llamando la atención de todos — Duplica ¿puedo hablar un momento contigo?

—Claro — Duplica estaba muy intrigada — ¿que necesitas?

—¡Chicos, adelántense, luego los alcanzamos! — pidió el alquimista a los otros; algo muy personal quería hablar con Duplica.

—Está bien — respondió Brock sin entender muy bien la situación, y tampoco prestándole mucha atención — ya saben dónde estaremos.

— ¡No te preocupes! — le respondió Ed, esbozando una sonrisa muy forzada.

Con Brock, Lisa y Scar fuera de su visión, Ed miró a Duplica a los ojos fijamente, muy serio, lo que Duplica logró percatarse con facilidad; la situación para la peliverde era incómoda, más por el hecho que habían quedado los dos solos.

—Duplica, quería decirte algo, por eso preferí hacerlo estando los dos solos — las palabras de Ed sólo pusieron más nerviosa a la joven imitadora — es algo que es mejor que solo tú escuches, espero que no lo tomes a mal.

— ¿Qué tanto querrá que anda con tanto rodeo? — La joven ya estaba algo sonrojada, sólo veía al joven muy serio — Solo espero que no sea lo que estoy pensando — se decía al parecer, esperando algo muy especial — ¿Y qué es? — preguntó secamente, pero muy nerviosa.

Ed camino hacia ella muy seguro, el corazón de Duplica latía a mil, hasta que el joven se detuvo frente al ella, se acercó a su oído, haciendo que reventara por los nervios, y escuchó de sus labios.

—Es sobre Lisa, hay algo raro en ella, tengo un mal presentimiento — las palabras de Ed dejaron a Duplica sin reacción y sin ningún tipo de expresión en su rostro, si quiera sabía que había pasado, pero no era exactamente lo que esperaba.

—Maldito tarado… — fue todo lo que pasó por su mente — ¿Para eso tanta privacidad? — le preguntó Duplica, aún ida de la, seguramente para ella, descripción.

— ¡Por supuesto, quería conversar contigo de lo sucedido! — Respondió estúpidamente Ed — ¿Que esperabas que te dijera?

—¡Tonto, no era necesario hacer tanto show para eso! — le respondió muy molesta, lo que intimidó al joven; sacudió su cabeza para intentar olvidar el momento, y retomar la seria situación por la que pasaban — ¿Por qué me dices eso? — preguntó muy seria Duplica.

—Recuerda lo que dijo, que Ranma y Al estaban heridos, y eso me pareció muy extraño, bueno, por Ranma puede ser posible, pero Al… — comenzó a explicar Ed preocupado, a lo que Duplica le completó su inquietud.

—¡No tiene un cuerpo humano, es solo una armadura! — exclamó también preocupada la peliverde, pero extrañada por un punto que no coincidía — pero eso ella lo sabía ¿por qué diría algo así?

—Eso fue lo que me pareció más extraño, además, tengo un mal presentimiento sobre estas personas y la piedra filosofal, si tenían a Scar aquí, y él sabe crear esa piedra maldita ¿Por qué nos llamaron a nosotros?

— ¡Es verdad! — Duplica hizo una pausa, y sacó una conclusión muy extraña — tal vez quieren eliminar a todos los que sepan crear la piedra.

—No lo creo del todo, conozco a más personas que pueden crearla — hizo una pausa también, tal vez, sólo no quería cometer un error en sus palabras — algo debe saber Scar que nosotros no sabemos.

— ¿Tú crees? — le preguntó Duplica intrigada por sus conclusiones.

—Luego pensaremos en ello, necesito tu ayuda — sentenció Ed.

— ¡Dime en que te ayudo, haré lo que me pidas! — le respondió la peliverde con mucho entusiasmo.

—Primero que todo, hay que sacar a todas estas personas del pueblo — decía mientras miraba a todos los habitantes — el problema es que son muchas ¿Cómo podremos sacarlas de aquí?

En ese instante, una de las pokébolas de Duplica se abrió, dejándose ver al guardián de los mares, Lugia.

—Yo puedo ayudarlos con eso — dijo la gran ave de voz profunda.

—¡ ¿Puedes hablar?! — preguntó sorprendido el alquimista.

—Así es, puede hablar con nosotros por medio de la telepatía — le respondió Duplica muy tranquila, como si fuese algo normal — ¿y cómo podrás ayudarnos? — Preguntaba muy intrigada — Son muchas personas, y siquiera sabemos dónde esconderlas.

—Por eso no te preocupes — contestó Lugia — necesito que reúnan a todas las personas dentro de un círculo, los voy a tele transportar a un lugar lejano de aquí.

— ¡Esta bien! — respondieron muy entusiasmados los dos jóvenes.

Después de terminar de despertar a los pueblerinos, los cuales aún asustados por la invasión, dada la reacción al ver a los dos jóvenes y el Pokémon, quienes lograron tranquilizarlos, de alguna u otra forma, Ed y Duplica reunieron a todos los habitantes dentro de un círculo imaginario; más que nada, la idea era mantenerlos a todos juntos, para así, Lugia pudiera tele transportarlos a algún otro lugar. Una vez todo preparado, Lugia comenzó su plan con mucho éxito, llegando a una playa, al parecer, lejana a aquel lugar. La tarea en sí fue sencilla, no hubo complicaciones, pero para Lugia quién no estaba acostumbrado a tele transportar a grandes multitudes, fue exigente, notándose al guardián muy cansado.

— ¿Lugia, estas bien? — preguntó muy preocupada su compañera.

—No te preocupes, no estoy acostumbrado a tele transportar a tantas personas y gaste más energía de lo planeado, dame un segundo — de pronto, se vio como Lugia comenzó a brillar, y a los segundos de desaparecer el brillo, se dejó ver a un Lugia completamente recuperado; al parecer habría usado su recuperación — hay algo que me preocupa mucho, sobre las palabras del joven Ed.

— ¿Que te preocupa Lugia? — preguntó muy seria Duplica.

—Esa tal Lisa, tiene algo raro, no sé cómo decirlo, pero si son correctas las palabras del joven Ed, significa… —

—…que ella trabaja para esos seres — completó Ed.

— ¡¿Eso crees?! — exclamó atónita Duplica — pero si ella dijo que vivía en ese pueblo y que lo conocía de memoria.

—Todo eso era parte de su plan — respondió muy serio Ed — será mejor que trabajemos en un plan B, ella ya conoce el plan de Brock, y seguro se los comunicará a esos seres.

—Tiene razón — agregó Lugia — lo mejor será que sólo uno de ustedes vaya con los demás, yo lo tele transportaré.

—Pero te volverás a cansar — dijo muy preocupada Duplica — no creo que sea conveniente, podemos caminar hasta el pueblo.

—Conozco este lugar — comentó Ed mirando a su alrededor — si quieres caminar, hazlo, llegarás en dos días, creo que será un poco tarde — con aquel comentario, Duplica se había dado cuenta de que tan lejos habían llegado; caminar no era la más rápida idea.

—No se preocupen — explicó Lugia — tele transportar a una sola persona es lo mismo que tele transportarme solo, sólo falta que alguien suba a mi espalda.

— ¡Entonces iré yo! — exclamó con entusiasmo Duplica.

— ¡¿Por qué tú?! — Preguntó Ed tan confundido como preocupado — ¡Ese es un lugar muy peligroso para una mujer, mejor iré yo!

—No te preocupes — decía sonriendo la imitadora — no soy tan débil como parezco, además, si me ocurre algo — mientras le dedicaba el gesto de la victoria con su mano derecha — necesitamos que nuestra carta de triunfo esté lista para ayudarnos, así qué no te muevas de aquí hasta que yo le diga a Lugia que te traiga inmediatamente conmigo ¿entendiste?

—Eh…, si…, de acuerdo — respondió atontado Ed.

—Bueno — terminaba de decir Duplica, para darle un beso en la mejilla — ¡luego nos vemos! — Subió a Lugia, y gritó — ¡Lugia, vámonos!

—Nos vemos, pero — comenzó a decir un poco sonrojado Ed, muy confundido — ¿por qué hiciste eso?

—Para la buena suerte — respondió Duplica también algo sonrojada, guiñándole el ojo derecho.

Así, Duplica y Lugia desaparecieron gracias a la tele transportación, apareciendo en el mismo lugar en donde estaban antes, en la biblioteca.

—Esa niñita está loca — Ed suspiró mientras pensaba — creo que tiene razón, lo mejor será que me quede aquí.

Ya Duplica y Lugia en la biblioteca…

—Lugia, quédate en la biblioteca por favor, sería muy sospechoso que nos tele transportáramos en frente de todos sin un motivo — decía Duplica muy tranquila — te avisaré telepáticamente cuando vayas por Ed — de pronto, su semblante se volvió serio — la verdad es que ustedes dos son los únicos que podrán seguir luchando, algo me dice que pronto tendremos que luchar contra alguien muy poderoso, y ustedes serán muy importantes.

—No sé qué estará pasando por tu mente ahora — le dijo muy tranquilo Lugia — de acuerdo, te deseo buena suerte, joven Duplica.

—Gracias Lugia, y deja esas formalidades, sólo dime Duplica — le pidió la imitadora, sonriéndole con sus ojos cerrados.

—Como tú digas, Duplica, suerte.

—Gracias.

Y sin perder más tiempo, Duplica comenzó a correr en dirección donde ella creía que podrían estar Brock y los demás ¿Iría a funcionar la conspiración de Ed y Duplica?

...

Veamos cómo le va al equipo de Dawn…

Tanto Pokémon como Digimon estaban inconscientes, todo parecía indicar que no despertarían por un larguísimo tiempo.

Tera estaba a punto de asestar el primer golpe, y a nuestros héroes no les quedaba otra más que esperar su fin.

—Como digan, si esa es su respuesta — Tera sólo levantó vuelo, lista para asestar el primer ataque — ¡entonces mueran!

Por más que parecía extraño, el primer ataque iba dirigido a Dawn; la velocidad de Tera no daba más que para sorprenderse, más no para reaccionar, lo que ayudó a Tera golpear fuertemente a la joven coordinadora en el abdomen, mandándola a volar por los aires. Para suerte de ella, alguien había detenido su intento de salir aún más lastimada, agarrándola.

— ¡Vaya, creo que llegue a la mejor parte de la fiesta! — comentó algo irónico el joven de cabellos negros, mientras tenía en brazos a Dawn.

—¡Ay…! — Con algo de dificultad, Dawn logró abrir sus ojos, observando a quién la había ayudado — ¡ Mugen, ¿Dónde estabas?!

—Lo siento, estaba ocupado — se disculpaba mientras sonreía y la dejaba en el suelo.

— ¡Veo que aún quedan basuras! — exclamó Tera, sin jamás sacar su sonrisa maquiavélica — ¡veo que tú eres distinto a los otros, aun así, terminaras igual!

— ¡No lo sé, a lo mejor tu eres la basura! — el joven samurái tomo su espada, y se puso en guardia — ¡¿podemos comenzar?! ¡Ya me estoy aburriendo!

—Como quieras — respondió la guerrera de la tierra, algo emocionada.

Tera, con un movimiento muy rápido, ejecutó su primer movimiento, golpeando fuertemente el suelo, provocando un gran terremoto, abriendo la tierra justo a los pies de Mugen; el joven al percatarse de sus intenciones, dio un salto lo suficientemente alto como para evitar el movimiento, y no solo eso, como tampoco quería desperdiciar ningún movimiento, ni a defensiva, ni a ofensiva, en el momento que Tera comenzó a acercarse al joven, teniendo toda intención de acabarlo sólo con ese golpe, Mugen quién ya la tenía en su rango de visión, usó su katana para detener en seco su ataque, y dar una vuelta en 360°, no sólo como impulso, sino tambien para dar más fuerza al ataque de su espada, queriendo también acabar con Tera con ese golpe, pero la guerrera elemental lo detuvo con una mano sin complicaciones, y así, volviendo a tierra firme.

— ¡Vaya, eres bueno — le felicitó Tera — tenía razón, no eres igual que los otros, al menos tú si peleas tus peleas!

— ¡Cada quién tiene su estilo de pelea — le hizo recordar, como si la joven fuese una novata — mejor concéntrate en nuestra pelea, yo utilizo un estilo muy distinto al de ellos, y tal vez, te vaya muy mal!

—Tienes razón — le asintió Tera — mientras más rápido terminemos esto, más rápido me llevaré mi encargo.

Mientras tanto, los demás atendían a las criaturas, todos dándose cuenta que realmente estaban inconscientes, mientras Gary Oak atendía a la lastimada Dawn.

— ¿Dawn, estas bien? — preguntó muy preocupado el investigador.

—No te preocupes, solo fue un pequeño golpe — decía Dawn entre quejidos, notablemente adolorida, puesto a que se tomaba la boca del estómago ¿Tan fuerte habría sido el golpe?

—Será mejor que tú también descanses — le recomendó Gary, pero la joven no tenía una sola intención de quedarse dormida.

La pelea entre Tera y Mugen, al parecer daría para mucho, puesto a que se veía muy reñida.

...

Veamos el equipo de Brock…

La situación ya se tornaba muy extraña, no sólo ya no llovía, sin que también, el hecho que Aqua aún los acompañara como Lisa, era de sumo cuidado ¿Por qué habría de dejar a Ranma y Alphonse vivos, a sabiendas que podrían revelar su verdadera identidad?

Curiosamente, para llamar aún más la atención de la situación, la mismísima Lisa les indicaba a Brock y Scar el lugar donde los dos atacados estaban.

— ¿Chicos, están bien? — preguntó muy preocupado Brock al ver a Ranma y Al en el suelo — Lisa nos contó que fueron atacados por esos seres.

—Estamos bien — dio a entender Al — al menos no se preocupen por mí — mientras pensaba en lo mencionado anteriormente — Aqua volvió a su disfraz de Lisa ¿Que traerá entre manos?

—Será mejor que nos resguardemos en la biblioteca — aconsejó Lisa — allí estaremos más seguros.

—Es verdad, no sabemos cuándo atacarán de nuevo — Brock miró a su alrededor, intentando divisar algún ser maligno, sin encontrar alguno — Déjame ayudarte Al.

—Gracias Brock — por extraño que le parecía al criador, a Al le costó mucho trabajo reponerse, o al menos eso parecía, ya que, en realidad, Brock apenas tocó la armadura — Brock, necesito hablar contigo, es sobre el ataque — dijo Al, casi susurrando.

— ¿Qué es lo que sucede Al? — preguntó Brock también en susurro ¿Por qué sería el secretismo?

—¡Demonios, el ataque me dejó peor de lo que creía! — Exclamó Al, volviendo a caer al suelo.

—Pero Al, tu… — iba a empezar a hablar Brock, pero de inmediato fue interrumpido.

—Chicos, adelántense, luego los alcanzo — dijo Al, actuando profesionalmente.

—Está bien — respondió muy confundido Brock, partiendo con Lisa y Scar quien llevaba a un inconsciente Ranma; pero un tirón en el brazo derecho del criador, llamó su atención; sólo miró a Alphonse, quién le pedía con gestos de que no hablara.

Para Brock, la situación comenzó a ser muy sospechosa ¿Que rayos había pasado como para que solo él pueda escuchar? Una vez los demás fuera del rango de visión, Al comenzó a explicarle de la forma más corta y directa lo que había pasado realmente.

—Muy bien Al, estamos solos, explícame ¿qué es lo que sucede aquí? — preguntó el criador muy preocupado.

—Es sobre Lisa — le respondió muy serio.

— ¿Qué es lo que sucede con ella?

—Ella trabaja para el enemigo.

—¡ ¿Cómo?! — exclamó muy sorprendió Brock.

—Dijo que se hacen llamar los soldados de la luz, y vinieron por la piedra filosofal.

—Pero ella nos dijo que ustedes la enviaron con nosotros para protegerla — comenzó a cuestionar Brock — además ¿Cómo fue que terminaron derrotados?

—Tal vez te sea difícil de creer, pero ella fue la que nos derrotó, ella sola, y con un solo golpe — Brock caía cada vez menos en lo que le decían — se hace llamar Aqua, la que controla las aguas, y al parecer es muy poderosa.

—Ya veo, a eso se refería Scar — pensaba el criador, comenzando a atar los cabos sueltos que aún le quedaba — ¿pero por qué me pediste que te ayudara a caminar si solo eres una armadura?

—Al parecer, ella no se ha dado cuenta de ese detalle.

—Pero si nos lo dijiste a todos, y en voz alta — Brock no encontraba la respuesta ante tal detalle, a menos que…

Pero en eso, Lisa apareció tras ellos.

—Chicos ¿Qué pasa que se secretean tanto? — preguntó muy curiosa Lisa.

— ¡Jejejeje, cosas de hombres, cosas que las mujeres jamás entenderán! — le respondió Brock algo nervioso.

—Si tú lo dices — Lisa no entendía que había pasado, cosa que no le prestó mucha importancia, a lo que con una sonrisa les dijo — apresúrense, tenemos que irnos a un lugar más seguro, Ranma está muy herido.

—Está bien, ya nos vamos — le respondió muy tranquilo Brock.

Y en cuanto Lisa desapareció de la vista de los dos, Duplica apareció desde otra dirección.

—¡Brock! — comenzó a llamar Duplica — ¿Dónde está Brock?

— ¡Por aquí! — Le exclamó el aludido, llamando la atención con su mano derecha - ¿Qué te demoró tanto?

— ¡Jejejeje, nada, nada importante! — le respondió la joven muy nerviosa, cosa que Brock vio no muy convencido.

— ¿Y dónde está Ed? — volvió a preguntar Brock.

—¡Bueno, eh… — respondió aún más paralizada de los nervios — dijo que ya venía, tenía otras cosas que hacer!

— ¿Qué estas ocultando Duplica? — fue todo lo que pensó el criador.

Ya venía siendo la hora del almuerzo, por lo que, en medio del bosque, en el cual estaban escondidos, decidieron hacer un pequeño campamento para descansar, y comer algo antes de continuar, o al menos esa parecía la idea.

— ¡Brock y yo iremos por agua y leña para preparar el almuerzo! — exclamó rápidamente Duplica, llamando la atención de todos, en especial la de Brock

—Está bien — respondió algo sorprendido Al — nosotros los esperaremos aquí.

Con aquella buena excusa, Duplica se llevó casi a rastras a Brock al interior del bosque para buscar leña para el fuego, agua, y…

—Brock, ahora sí puedo decirte por que no vino Ed — le dijo mucho más tranquila y sería Duplica.

— ¿Qué fue lo que sucedió? — preguntó Brock, sintiéndose como fuera de lugar.

—Veras… — Duplica comenzó a explicarle el motivo de su demora, las sospechas de Ed, y su plan —…no sabemos que es lo que planea, pero al parecer, aún le falta algo para actuar.

—Ya veo, con que Ed también tenía las mismas sospechas… — Brock le contó todo lo que Al le había contado sobre el ataque que sufrieron —…creo que lo mejor será tenerla muy bien vigilada.

Las sospechas comenzaban a dar vuelo; ya tenían un plan, el de Ed y Duplica, ahora sólo había que tener cuidado con cada movimiento que se daba.

...

Y el equipo de Dawn…

Tera y Mugen ya llevaban peleando varios minutos, y se notaba la desventaja del samurái, quien ya estaba muy cansado, mientras que Tera, siquiera despeinada.

— ¡Rayos, es muy fuerte, si no hago algo rápido, me va a matar! — pensaba desesperado el samurái.

— ¿Te rindes? — preguntó muy calmada Tera.

— ¡Eso es… lo que tu… quisieras…, yo estoy… recién… comenzando…! — le respondió Mugen muy agitado.

—Si tú lo dices — le dijo con mucho desinterés — ¿sigamos?

Mientras tanto, los demás se encontraban cuidando a sus criaturas; pero por quien había una mayor preocupación, era por Dawn, quien ya estaba por perder el conocimiento del dolor que sufría por causa del ataque sufrido.

—Oye Dawn ¿te sientes bien? — preguntó Gary muy preocupado y asustado.

— ¡En serio Gary…, estoy bien…, solo me duele un poco…! — le respondió tratando de fingir tranquilidad entre quejidos.

—¡No te hagas la valiente, ya sé que estás muy mal! — la regañó con rabia; más rabia hacia el mismo, por ver qué Dawn hacía lo posible para que no se preocuparan por ella.

—Lo siento… al fin…, solo fui una carga… para ustedes… — lamentó Dawn entre lágrimas, perdiendo el conocimiento de a poco.

—Si realmente fueras una carga, Satoshi jamás te hubiese escogido para venir, piensa en eso — dijo el investigador intentando hacerle sentir orgullo, más no lástima por lo que vivía en ese momento.

—Gary, por favor, déjala descansar — le pidió Hikari —. Necesita dormir, con eso alivianará un poco su dolor.

—Está bien — miró a su compañera quién ya casi no tenía conciencia, y le dijo — descansa, nosotros nos encargaremos del resto — a lo que la joven, muy sonriente, le asintió.

Pero al parecer, alguien no quería que el dolor de Dawn desapareciera, al contrario, quería que aumentara.

—¡Eso no lo permitiré! — Tera se había percatado de ésta situación, normal para cualquiera, pero para ella, asquerosa; por lo que, sin que nadie pudiese explicárselo, se movió rápidamente hasta Dawn, nuevamente asestando una patada en su abdomen, aún más fuerte que la anterior; la reacción de la joven coordinadora fue demasiado fuerte para la vista de cualquiera; Dawn al sentir como se enterraba el pie de la guerrera elemental, provocó que sus ojos se abrieran de golpe, escupiendo algo de sangre, para después perder el conocimiento totalmente con una expresión de dolor — ¡no puedo permitir que recuperes tu energía!

—¡No…, Dawn…! — Gritó desesperado Gary, no podía creer lo que veía, no se explicaba por qué ese nivel de crueldad — ¡Por que la atacaste, ya no podía moverse, eres una maldita! — le gritó con un odio descontrolado.

—Ya veo, con que no sabes nada — le respondió Tera manteniendo una sonrisa fría, en su rostro no mostraba piedad — está bien, les contare, nos dijeron que existía cuatro personas que tenían el poder de despertar el poder del elegido, poder que pertenece a los 4 elementos sagrados, agua, fuego, tierra y aire, y que al despertar estos cuatro elementos, aparecería un quinto y sexto elemento, pero esos cuatro elementos también tienen su otro lado para mantener el equilibrio — veía a Dawn fijamente cuando se refería al equilibrio — no se preocupen, no la mataré, si lo hiciera todos nuestros planes podrían estropearse.

— ¿Por qué lo dices? — le preguntó muy intrigado Taichi.

—Esa niñita, se parece mucho a la guerrera del aire — nuevamente había comenzado a mirar con odio a Dawn — nos dijeron que, si matamos a una, la otra desaparecería.

—No te entiendo, habla claro — resultaba algo confuso todo el parloteo, Taichi quería información más clara.

—Si la mato, tal vez, también desaparezca la guerrera del aire.

— ¿Estas insinuando que Dawn es…? — Hikari tenía aquella extraña conclusión ¿acaso sería otra Dawn de otra realidad, dimensión y/o tiempo, esa guerrera del viento? ¿Una Dawn maligna?

—No lo sé, pero prefiero prevenir, así que me la llevare, podría ser peligroso para nuestros objetivos.

¿Tambien secuestrarían a Dawn como lo hicieron con Misty? Algo si era cierto, Tera tenía más miedo de Dawn de lo que podían imaginarse.

Tera levantó vuelo con toda intención de secuestrar a Dawn, pero su actual contrincante se lo impidió.

—¡Oye, ¿qué no estabas peleando conmigo, o no me digas que ya te dio miedo?! — le desafió Mugen nuevamente, deteniendo en seco las acciones de Tera.

—Sólo hacia un receso para que descansaras un poco, pero cuando quieras continuamos — le respondió maliciosamente Tera.

—¡Como tú digas! — así, el samurái comenzó su frenético ataque; Mugen si era consciente de algo, estaba perdido, no tenía usa sola posibilidad de ganar.

Mientras tanto, Gary estaba sumido en sus pensamientos, ya ni el mismo estaba seguro de que era lo que hacían, y por qué realmente lo hacían.

— ¿Será verdad todo lo que dijo Tera? — Pensaba muy confundido Gary — y si es cierto ¿Quién será ese elegido? Hay algo que Satoshi aún no nos ha contado, y se lo preguntaré cuando regresemos a Sinnoh.

...

Y el equipo de Brock…

Después que Brock y Duplica volvieron de buscar la leña y el agua para preparar los alimentos, comenzaron la preparación de estos; en medio de esta labor, Ranma despertó de su inconsciencia; la primera en percatarse de esto, fue Duplica, quién al verlo despertar, intentó por todos los medios que no mirase a Lisa.

— ¡Qué bueno, ya despertaste! — le exclamó, como para que todos se enteraran de esto, pero Duplica le adicionó algo más, en susurro — no digas nada, ya lo sabemos todo.

—Sí, creo que dormí bien — exclamó Ranma, dando a entender que estaba bien, tambien agregando algo en susurro — ¿sobre Lisa?

—Si — ya le hablaba en secreto — tú sólo actúa normal.

— ¿Y qué van a hacer?

—No te preocupes, ya tenemos un plan — en eso, los interrumpió Brock.

—Veo que por fin despertaste Ranma ¿Cómo te sientes? — le preguntó el criador muy tranquilo.

—Algo mareado aun, pero ya estoy bien.

—Será mejor que comas algo — le pidió Brock, mientras le entregaba un tazón de comida — perdiste mucha energía.

—Gracias Brock — recibió el tazón, y comenzó a comer algo apurado.

— ¿Y qué hacemos con la gente de la aldea? — preguntó Brock, muy preocupado por la situación en la que estaban.

— ¿Por qué no van ustedes a ver lo que pueden hacer? — Duplica preguntó directamente a Scar y Lisa.

— ¿Y por qué nosotros? — preguntó muy extrañado Scar.

—Brock es el único que sabe atender bien a las personas heridas o enfermas — comenzó a explicar Duplica, mientras cerraba sus ojos y agitaba su mano derecha empuñada, sólo con el índice levantado — no es necesario que diga porque Ranma y Al no pueden ir, y no irán a mandar a una delicada mujer a un lugar tan peligroso.

— ¿Entonces por qué Lisa tiene que venir? — preguntó nuevamente Scar, cuestionando el hecho que Lisa si iría, y ella no.

—Por qué no tendrían confianza en un extraño, en cambio a ella — la imitadora abrió los ojos, y muy seria, apuntó a Lisa — que vive ahí, confiaran ciegamente en ella.

—Es verdad, tiene sentido lo que dices — Scar sólo se levantó — Lisa, vámonos.

Y sin cuestionar más, Scar y Lisa se dirigieron al pueblo a atender a la gente, o por lo menos esa era lo que creían.

—Lugia, se dirigen al pueblo, ve con Ed y escóndanse ¡ahora! — le comunicó telepáticamente al Pokémon.

—De acuerdo.

— ¿Duplica, que te sucede? — preguntó Brock muy extrañado de la actitud de la joven.

Duplica se aseguró que, ni Scar ni Lisa estuviesen cerca, por lo que después de notar su desaparición visual…

—Ranma, Al, Brock, escuchen — las palabras de Duplica llamaron al segundo la atención de los tres jóvenes, quienes se quedaron viéndola muy concentrados — Lugia se llevó a todas las personas del pueblo a un lugar muy lejano de aquí, allí solo quedan esos seres.

— ¿Y por qué no le dijiste nada a Scar? — preguntó muy extrañado Brock.

—Si se lo decía, nuestro plan sería descubierto, además, esa niñita mal criada está muy cerca de nosotros, pero no se preocupen, ya le diré todo.

— ¿Y cómo lo harás? — ahora le pregunto Al muy intrigado.

—Con esto — simplemente contestó la peliverde, tocando su sien.

Nadie entendía a qué se refería, por lo que dejaron todo a cargo de ella. Mientras tanto, Ed y Lugia se preparaban para el gran enfrentamiento.

—Joven Ed — le comunicó telepáticamente Lugia — Duplica nos necesita, tenemos que irnos.

—Está bien, vámonos.

Apenas Ed subió al lomo de Lugia, y se tele transportaron cerca del pueblo.

— ¿Dónde estamos? — Ed miraba para todos lados, identificando muy cerca el pueblo.

—Duplica me pidió que nos tele transportáramos cerca del pueblo.

— ¿Sabes por qué? — preguntó Ed muy extrañado por la decisión.

—No lo sé — el Pokémon negó con su cabeza.

— ¿Será que esa niñita va a crear la piedra filosofal? — Se preguntaba muy pensante Ed — Pero si ya trasladamos a todos, a lo mejor… — y saliendo de sus pensamientos, dirigió sus palabras a Lugia — ¿Puedes averiguar si queda alguien más en el pueblo?

—Dame un segundo — Lugia comenzó a utilizar su poder psíquico para analizar el pueblo, examinando que o quiénes aún seguían en el pueblo.

...

Y el equipo de Dawn…

Mugen estaba a punto de ser derrotado, no le quedaban energías, sólo se dedicaba a defenderse.

— ¿Sabes? — comenzó a decir Tera, mostrando una cara de aburrimiento — ¡Me cansé de jugar, acabemos ahora con esto!

Tera simplemente se movió a gran velocidad contra Mugen, dando el golpe de gracia, cayendo éste inconsciente. Ya solo quedaban los jóvenes, que aún sin nada con que defenderse, se prepararon para el ataque; la verdad para ellos, es que estaba todo perdido, Tera tenía en bandeja de plata, tanto la energía de las bestias, como a Dawn.

—¡Creo que llegó la hora de ocupar a este Pokémon! — exclamó Gary con mucha ira.

— ¿Aun tenías a otro más? — preguntó Taichi muy sorprendido.

— ¡Siempre dejo lo mejor para el final! — Exclamó muy soberbio el investigador, mientras tomaba una pokébola, para ser preciso, una ultra bola, lanzándola — ¡ adelante, Regigigas! — Apareciendo un ser gigantesco de color blanco — la verdad es que no quería utilizarlo, pero definitivamente estamos es una situación desesperante.

Tera al ver al gigantesco Pokémon, se puso en guardia inmediata.

—¡ ¿De dónde salió ese Pokémon?! — exclamó Tera algo preocupada.

— ¡Adivina! — exclamó Gary muy confiado.

—¡Pero si derroté a todos sus Pokémon! — exclamó sorprendida la guerrera de la tierra.

— ¡Siempre dejo lo mejor para el final, como dicen, el que guarda siempre tiene! — decía más con arrogancia, pues sabía que tenía miedo que fuesen derrotados, ocultándolo muy bien.

— ¡Me gusta tu pensamiento, Gary Oak, pero no creas que, por ser gigantesco, es invencible!

— ¡No te preocupes, ya lo tenía en mente! — le decía muy confiado; tal vez aquello, podía ser una ventaja — ¡Regigigas, híper-rayo!

— ¡Esto será divertido! — Tera simplemente saltó para esquivar el ataque.

—¡Veamos si esto lo esquivas, ataque de estrellas! — y a diferencia del anterior ataque, este sí dio en el blanco, provocando que Tera se protegiera.

— ¡Vaya, es más fuerte de lo que pensé — les felicito Gary — pero no lo suficiente! — Volvió a mirar bien a Regigigas y comentó — Ya había escuchado de él, Regigigas, se supone que vive en el mundo de dónde vienes, en Sinnoh ¿Cómo fue que lo obtuviste?

—Veo que estas muy bien informada —le felicitó por su sapiencia — así es, fue en un viaje a Sinnoh, estaba haciendo unos trabajos de investigación — le reafirmó — ¡ cañón eléctrico! — Sabía que el ataque tenía una gran probabilidad de fallar, pero era tarde de retractarse — ¡a donde te vas a mover! — Se decía Gary observando a Tera, atento a cualquier movimiento — ¡dispara, ahora! — de pronto, notó como Tera, desapareció; al parecer, se movió rápidamente — ¡atento Regigigas, a tu derecha! — y casi instantáneamente, Regigigas roto a su derecha, cambiando la dirección del ataque, e increíblemente dando en el blanco — ¡bien!

— ¿Por qué tanta celebración? — preguntaba extrañado Taichi.

—¡El cañón eléctrico tiene la falla que no es preciso, y por la velocidad que se mueve Tera, lo más probable es que fallaría, así que primero dejé que cargara el ataque, y luego solo vi sus movimientos! — explicó el investigador.

— ¿Y cómo supiste que se movería a la derecha? — preguntó muy intrigado Taichi.

—Por la batalla anterior, al parecer tiene una mala costumbre de moverse a la derecha para esquivar los ataques — concluyó Gary.

— ¿Y si se hubiese movido a la izquierda, que hubieses hecho? — ahora preguntó Hikari, algo preocupada por su presunción.

—No lo haría, como te dije, parece ser que es una mala costumbre, tal vez sea porque su punto débil se encuentra precisamente a su derecha — concluyó Gary muy triunfante, para después gritarle a Tera — ¡ ¿verdad, o me equivoco?!

—¡Rayos, me descubrió — se decía con rabia Tera — es muy inteligente, ahora veo por qué lo mandó! — Fingió su sorpresa, y dijo muy burlesca — ¡eres muy observador Gary, te felicito, creo que, si sigo peleando contigo, podría perder! — Dirigió la vista a Regigigas, y sonrió — ¡ese ataque, el cañón eléctrico, tiene el efecto de paralizar con sólo te toque el ataque! — Comenzó a intentar moverse, pero sentía el cuerpo completamente entumido — ¡ya no podré moverme con tanta facilidad, lo mejor será terminar esto ahora! — Cerró sus ojos y levantó sus brazos, comenzando a acumular una gran cantidad de energía — ¡Desaparezcan!

— ¡Vamos, dispara! — al contrario de los demás, Gary esperaba el ataque ¿Por qué motivo? — ¡veamos si puedes primero! — finiquitó muy desafiante.

Todos veían expectantes la acción de Tera, la cantidad de energía que estaba acumulando era monstruosa, y cuando terminó la carga, disparó contra nuestros héroes, quienes sólo veían su perdición; pero gracias a que la guerrera de la tierra no se encontraba en condiciones por causa de la parálisis, el ataque no tuvo la velocidad que Tera esperaba.

— ¡Vámonos de aquí! — exclamó Taichi, queriendo huir lo más pronto posible.

—Daría lo mismo si nos quedáramos o huyéramos, igual nos eliminaría esa energía — advirtió Gary, dando a conocer que hicieran lo que hicieran, el resultado sería el mismo.

—¡ ¿Entonces que vamos a hacer?! — preguntó desesperada Hikari.

— ¡¿En verdad creías que no tenía esto planeado?! — respondió muy sonriente Gary —¡Regigigas, contra-ataque!

En el mismo momento en que el ataque llegó de lleno al Regi, éste rebotó, dirigiéndose con el doble de potencia contra Tera, como efecto del contra-ataque.

—¡Si esa cosa me llega, será mi fin! — exclamó por fin con miedo Tera, viendo como su propio ataque estaba a punto de acabar con ella.

El impacto fue inminente, simplemente con tocar a Tera, se produjo una gran explosión; la dimensión de ésta fue tal, que todo lo que estaba a su alrededor fue afectado, entre ellos, los jóvenes que luchaban, que fueron atrapados por la onda expansiva, saliendo expulsados. Por el nivel de destrucción, parecía el final de Tera.

Ya estaba anocheciendo, en la zona por causa de la feroz batalla, sólo se avistaba destrucción, y entre aquel caos, nuestros amigos despertaban después de una hora de estar inconscientes, con excepción de Dawn, obviamente tras el ataque personal; al parecer todos tenían heridas leves, y Tera había sido destruida, aparentemente. Esto en cierto modo los dejaba tranquilos.

—Chicos ¿están todos bien? — preguntó Taichi muy preocupado.

—No todos, Dawn sigue inconsciente — respondió Sora, mientras tenía en su regazo a la pelíazul.

— ¡Por lo menos derrotamos a Tera! — Respondió Hikari con algo de entusiasmo, como para subir la moral del grupo — ¿Gary, como esta Regigigas? — pasó a preguntarle al joven de Pallet Town.

—Él está bien, sólo necesita un poco de descanso — respondió con la mirada baja — pero perdimos.

—¡ ¿Qué…?! — exclamaron todos al unísono.

—Tera sobrevivió, mientras estábamos inconscientes, ella aprovechó de robarnos la energía que nos confiaron — gritó con rabia Gary, golpeando el suelo con su mano derecha empuñada — ¡maldición, ¿es que este sacrificio — sólo desvió la mirada a Dawn — fue en vano?! ¡ ¿Acaso todo lo que hicimos, solo fue para que esa maldita nos destrozara y se quedara con algo que nos confiaron a ojos cerrados?!

—Sé que me arrepentiré por preguntar — dijo con miedo Taichi — ¿cómo sabes que sobrevivió y se robó la energía?

—Porque yo tenía guardada aquella energía en mi mochila, pero al revisarla, vi que era lo único que faltaba — respondió con la mirada baja.

—Déjame revisar.

—Aquí la tienes — sin mirar, Gary estiró su brazo con la mochila.

—Escúchame — comenzó a decirle Hikari, intentando consolarlo de alguna forma — no sé qué podría responder por lo que nos acabas de preguntar, lo único que podemos hacer, es ir a buscar a Tera, y recuperar la energía de las bestias, con respecto a Dawn — añadió, mientras volteaba a la pelíazul, que pese a estar inconsciente, la mueca de dolor insoportable no desaparecía — veras que ella se va a recuperar, mi amiga es muy fuerte.

—Miren — interrumpió de golpe Taichi, mientras sacaba algo del bolso de Gary — encontré una nota de Tera en tu mochila, Gary.

—¡Déjame leerla! — impulsivamente, Gary le quitó de las manos la carta a Taichi, y comenzó a leerla en voz alta.

Mis queridos amigos:

Lamento no haberme despedido de ustedes, pero tenía cosas más importantes que hacer. En verdad son muy fuertes, pero no lo suficiente para nosotros, si quieren ganarnos, será mejor que entrenen duro. También lamento haberme llevado la energía de las bestias sagradas, pero la necesitamos para construir nuestro lugar mejor; al menos les dejé a esa niñita, confórmense con eso. Y, por último, avísenle a Satoshi que lo esperamos en MT. Plateado, en Johto. Bueno, con esto me despido.

Con mucho cariño, Tera.

Después de leer la carta que les dejó, todos quedaron perplejos ¿Cómo era que conocía a Satoshi? todo era muy extraño, Satoshi tenía demasiados secretos, por lo que hicieron algo que no querían, ni pensaban hacer, dudar de él, y pensar que también trabajaba para el enemigo.

—Gary, tú lo conoces mejor que nosotros — le comentó Taichi muy serio.

—Somos amigos desde la infancia, Taichi — comenzó a decir el aludido — desde mucho antes de comenzar muestro viaje, junto con Ash, él era el más tranquilo, mientras que Ash y yo solo la pasábamos peleando por ver quién era el mejor, aún recuerdo, el sólo verlo nos tranquilizaba, jamás hizo daño con malas intenciones, nunca le gustó la injusticia, donde la veía, iba a solucionarlo, sinceramente, no creo que trabaje para esos seres llamados soldados de la luz, a lo mejor averiguaron algo sobre él.

— ¿Y que podría ser ese algo? — preguntó Yamato muy intrigado.

—La última vez que nos vimos fue en la conferencia plateada, en Johto — comenzó a responder muy serio — pero el perdió en las clasificatorias, perdió su primera batalla, pero lo raro, fue que no hizo ningún gesto de derrota, después de eso desapareció, y lo volvimos a ver hasta hace dos días, pero su nivel no demostraba su rápida derrota en la conferencia plateada.

— ¿Por qué lo dices? — nuevamente preguntaba Yamato, había algo que no le calzaba.

—Nuestro último enfrentamiento, aquella batalla, no duro ni un minuto, nos hizo polvo junto con Ash.

— ¿Cómo crees que mejoró tanto? — ahora preguntó Taichi, ya que no le calzaba nada.

—Lo que quiero pensar es que fue el entrenamiento, nada más — respondió Gary negando con la cabeza, negando la realidad.

—Ya veo — finiquitó Taichi tan incómoda conversación para Gary, mientras pensaba — ¿Que rayos pasa aquí?

—Como sea, lo mejor será irnos ahora de aquí — decía con rabia Gary, para después dirigir su atención a los jóvenes de esa dimensión — lamentamos los destrozos y meterlos en esto, muy en especial dejarlos con todo este e involucrarlos — y luego mirar a la coordinadora — me preocupa mucho la salud de Dawn, necesita atención inmediata — sentía que ya estaba listo para retirarse de aquel lugar, por lo que llamó a Mewtwo — ¡¿Mewtwo, me escuchas? soy Gary Oak!

— ¿Que sucede? — respondió telepáticamente Mewtwo.

— ¡Es Dawn, fue gravemente herida, necesita atención ya! — le pidió desesperado al Pokémon.

—Prepararemos todo para su descanso, regresen de inmediato — ordenó al acto Mewtwo.

—Nosotros también iremos — exclamaron todos al unísono.

— ¿Cómo? — preguntó sorprendido Gary, ante la reacción de los jóvenes.

—A nosotros tampoco nos gusta las injusticias — le dijo Taichi muy seguro de sus palabras — así que también los ayudaremos.

—Además — añadió Hikari — necesitarán toda la ayuda posible, por lo visto, este enemigo es muy poderoso, además, es mi obligación ayudar a Dawn, como su amiga.

—Tienen razón — ahora añadió Mewtwo — necesitamos toda la ayuda posible, les agradeceremos mucho su cooperación — con esto, estaba listo su viaje de regreso — ¡Palkia, ya puedes regresarlos!

—De acuerdo.

Así, Gary y los demás regresaron al templo de Dialga y Palkia, pero con un sabor amargo en la boca, no sólo por perder la energía de las bestias sagradas y el ataque a Dawn, sino también, por lo que decía la carta de Tera.

...

Luego de una exhaustiva revisión del pueblo, Lugia llegó a la conclusión de que lo único que quedaba ahí, eran esos seres malignos, por lo que Ed comenzó a actuar.

—Lugia, quédate aquí — le pidió el alquimista — no te vayas a mover de este lugar a menos que la situación lo amerite ¿de acuerdo?

—Está bien.

Mientras tanto, Brock, Duplica, Ranma y Al, terminaban de comer y conversar.

—Duplica, ayúdame a ordenar todo por favor — le pidió el criador.

—De acuerdo Brock.

—Duplica — volvió a preguntar muy intrigado Al — ¿a qué te referías con eso de que nuestra cabeza nos ayudaría? Te noto muy tranquila.

—Ya lo veras — le contestó Duplica muy tranquila, esbozando una sonrisa — es solo un pequeñito plan que tengo con tu hermano.

— ¿Y qué tiene que ver Ed en todo esto? — ahora le preguntó muy extrañado.

—Todo con calma Al, ya lo veras.

Y Scar y Lisa…

—Gracias por su ayuda — dijo muy atenta Lisa — realmente no sabíamos que hacer.

—No te preocupes — respondió Scar, con su siempre tono serio — hay que sacar rápido a toda esa gente.

— Me adelantaré — decía Lisa mientras aceleraba el paso — ¡Iré a conversar con la gente para que nos coopere!

—Solo ten cuidado que no te descubran.

— ¡No te preocupes, estaré bien! — concluyó casi desapareciendo de la vista de Scar.

Una vez fuera del rango de visión de Scar, Lisa tomó una gran velocidad, su real velocidad, llegando a los poquísimos segundos al centro del pueblo.

—¡Soldados ¿tienen listo el circulo de transmutación?! — preguntó Lisa, ahora de forma muy altanera.

—¡Si!

—Perfecto — Lisa simplemente sonrió maliciosamente; al parecer, su plan iba viento en popa — ahora escóndanse, no quiero que nadie los vea, sino echarían todo a perder, ¡retírense!

—¡Si, señora!

Y casi al acto, todos los seres oscuros desaparecieron, al parecer, escondiéndose dentro del pueblo. Una vez todo preparado, Lisa se retiró hasta el frontis de la biblioteca, lugar donde supuestamente estaban escondidos los habitantes de aquel pueblo.

Al cabo de unos segundos, Scar llegó al frontis de la biblioteca, con Lisa esperando dar su último movimiento.

—Por fin llegas, te estaba esperando — decía Lisa, o más bien Aqua, despojándose de su disfraz — ¡empieza a crear la piedra filosofal, ahora!

— ¡¿Quién eres tú?! — preguntó Scar sorprendido por el descubrimiento.

—Soy Aqua, una de las guerreras elementales de los soldados de la luz, controladora del elemento agua.

—Con que tú fuiste la que me trajo hasta aquí.

—Así es — comenzó a decir Aqua mientras empezaba a levitar en el aire — veras, tenía el círculo de transmutación listo, pero por alguna extraña razón, no he podido crear esa maldita piedra, por que investigue, y averigüe que tú eres uno de los pocos que sabe crearla.

—Ya veo, solo te tengo una pregunta — le preguntó muy serio Scar — ¿Cuántos civiles hay en este lugar?

— ¿Eh? — algo confundida, Aqua respondió — son aproximadamente dos mil civiles, se perfectamente que el poder de la piedra filosofal depende de la cantidad de humanos ¿Por qué lo preguntas?

— ¿Y tus subordinados?

—¡No entiendo a dónde quieres llegar! — Le gritó muy molesta — ¡solo haz la piedra!

—Ya veo — respondió Scar, esbozando una sonrisa — intentas crear una piedra muy poderosa, pero lo estás intentando con tus seres dentro del círculo de transmutación, lo siento mucho, pero mientras ellos no se larguen, jamás podrás crear la piedra.

—Ya veo, con qué era eso — Aqua por fin había resuelto aquel problema, así que gritó al aire — ¡soldados, retírense!

—¡Eso no lo permitiré! — gritó un joven que apareció de la nada, creando gracias a al parecer, su alquimia, una gran muralla con los escombros.

—¡ ¿Qué…?! — Aqua no entendía que pasaba, sólo veía como sus soldados eran detenidos de golpe.

—¡Edward Elric! — exclamó con sorpresa Scar ¿Desde hace cuánto estaba escondido?

— ¡Escuché todo Scar! — Ed se quedó mirando al Ishvalano, para después desviar su mirada a la guerrera del agua — ¡Aqua, aún no has respondido ¿Cuántos soldados tienes?!

—¡Eso no te interesa! — respondía muy temerosa Aqua, intuyendo algo.

—Ya veo — tomó un par de segundos de silencio, y se dirigió al Scar, viendo que estaba muy tranquilo por la situación — ¡Scar, el pueblo esta desierto, con Duplica y Lugia desalojamos la biblioteca, tengo una intuición de ti, puedes crear la piedra con estos seres ¿O me equivoco?!

—¡Eres muy astuto, alquimista de acero, como tú digas! — respondió Scar, mientras sonreía triunfante, sacando un papel de sus bolsillos.

—¡Malditos, me engañaron! — exclamó con rabia Aqua.

—¡No te engañamos, sólo… — Ed pensó por un momento su respuesta, y la encontró, hablando de forma irónica — planeamos algo a ocultas, de la misma forma que tú! — Terminando por gritar al cielo — ¡Lugia! — apenas salió, usó su fuerza psíquica para inmovilizar a estos seres.

—¡Listo Ed! — exclamó mentalmente Lugia.

—¡Apenas suba al lomo de Lugia, comienza a crear la piedra — comenzó a instruir Ed a Scar — no creo que duren mucho tiempo inmovilizados!

—¡De acuerdo!

En el segundo que Ed subió al lomo de Lugia, Scar aplastó el papel que tenía con su mano izquierda empuñada, empezando el acto alquímico.

Fue un gran espectáculo de luces, se veía a kilómetros lo que estaban intentando hacer, mientras todo el pueblo, en ese momento solo con los soldados de la luz como sus habitantes, era encerrado por el círculo de transmutación.

Una vez que la luz desapareció, se vio a Scar con una extraña piedra color carmesí en su mano derecha.

—Listo, piedra filosofal creada — dijo Scar, mientras la miraba.

—Entonces si era cierto lo que nos dijeron, increíble — decía entre incrédulo y sorprendido Edward, mientras aterrizaba con Lugia al lado de Scar.

— ¿Sobre qué cosa? — preguntó Scar, sin ningún tipo de sorpresa.

—Primero, lo de crear la piedra filosofal con otra clase de seres, y segundo, por lo que veo, como lo dijo Duplica, nos querían a los tres en este lugar, querían deshacerse de todo aquel que sabía crear la piedra, pero hay algo que me tiene intrigado — le decía a Scar, mirándolo muy serio — ¿Cómo supiste lo de crear la piedra con esas cosas, y ese papel que sacaste, que era?

—Tendremos mucho tiempo para explicarles alquimista de acero, los demás nos tienen que estar esperando — iban a empezar su regreso, pero una voz los detuvo.

—¡Podrán irse después que me entreguen la piedra filosofal! — exclamó muy molesta la joven peli naranja; claramente, a Aqua no le había pasado nada, la alquimia ni cosquillas le había hecho.

— ¡Increíble, veo que sobreviviste Aqua, eres muy resistente! — exclamó Ed asustado de la impresión, sonriendo muy desafiante.

—¡Jamás desaparecería con algo tan simple como eso! — Aqua sonreía maliciosamente, mirando a los dos jóvenes que habían arruinado sus planes — ¡veo que mis soldados hicieron un muy buen trabajo — decía mirando la piedra que tenía Scar en sus manos — ahora entréguenme la piedra!

—¡Si la quieres, tendrás que pelear por ella! — exclamó muy emocionado Edward.

—Con mucho gusto — Aqua iba a dar el primer movimiento, pero en su camino se interpuso Lugia, deteniéndola gracias a su protección — ¡ ¿Qué crees que estás haciendo? no te metas!

—Soy el guardián de los mares — comenzó a decir Lugia muy serio — y no puedo permitir que alguien que se hace llamar, guardiana del elemento agua, se comporte de esa forma.

—¡Lugia, no te metas, ésta no es tu pelea! — le protestó algo molestó Ed.

—Tampoco es la tuya — aquellas palabras dejaron al alquimista confundido — esa guerrera no es normal, si no peleamos juntos, será imposible ganarle.

—Si no tengo otra opción — finiquitó resignado el aludido.

— ¡Con que dos contra uno! — Aqua sólo se burlaba de la asustadiza, para ella, estrategia de ataque — ¡Scar, si quieres también puedes pelear, me da lo mismo, el resultado será el mismo!

—¡No te preocupes, Lugia sólo me ayudará a alcanzarte para volverte a la realidad! — Exclamó muy confiado el alquimista estatal a Aqua, y luego decirle a Scar - ve donde Duplica y los demás, entrégales la piedra y váyanse lo más lejos que puedan, si es a la dimensión de donde vienen, mucho mejor, nosotros nos quedaremos a distraer a esa mocosa mal educada.

—De acuerdo, tengan cuidado — y haciendo caso de las palabras, partió raudo dónde estaban los demás.

— ¡Veo que su amigo es muy inteligente, deberías imitarlo, salvo por el detalle que se llevó la piedra! — Observó con malicia a Ed y Lugia, y furiosamente finiquitó — ¡Ya me han hecho perder mucho tiempo con sus juegos infantiles, acabaré rápido con ustedes, y le quitaré la piedra a ese Ishvalano!

— ¡Que impaciente, en verdad eres una niñita malcriada! — y con esas últimas palabras, comenzó la batalla.

EL grupo de Dawn y Gary tuvo un final muy desagradable en su misión, no sólo le quitaron la energía de las bestias, sino también, por el llamado de Tera a Satoshi, mientras el grupo de Brock y Duplica tenía su gran enfrentamiento contra Aqua. ¿Cuál será el estado de salud de Dawn? ¿Cuál será la verdadera identidad de Satoshi? ¿Cómo terminará su misión el grupo de Brock? Esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 13: "Una gran pareja, Ed y Lugia, y el regreso a Sinnoh; la pareja de los secretos, Satoshi y Sakura, y el zorro de las nueve colas"

Como recordarán, en el capítulo anterior, se reveló ante Ed, Scar y Lugia, la verdadera identidad de Lisa, Aqua, la guerrera del agua; y gracias al plan que se traían en secreto Ed y Duplica, aparte de las acciones secretas de Scar, la piedra filosofal se creó sin necesidad de sacrificar personas, sólo usando a los seres malignos.

Mientras Ed y Lugia, comenzaban su batalla, Scar se dirigía en dirección donde estaban Brock y los demás.

— ¡Veo que su amigo es muy inteligente, deberías imitarlo, salvo por el detalle que se llevó la piedra! — Sólo observó con malicia a Ed y Lugia, y furiosamente finiquitó — ¡Ya me han hecho perder mucho tiempo con sus juegos infantiles, acabaré rápido con ustedes, y le quitaré la piedra a ese Ishvalano!

— ¡Que impaciente, en verdad eres una niñita malcriada! — y con esas últimas palabras, comenzó la batalla.

Ed no hace más que juntar sus manos, y posarlas en el suelo, dando resultado una enorme infraestructura de roca.

— ¿Se puede saber que van a hacer con eso? — preguntaba Aqua muy sarcástica, y a la vez muy intrigada.

— ¿En verdad te interesa? — le preguntó Ed muy desafiante.

Sin mucho preámbulo, Lugia cargó su aero-blast contra la enorme roca, convirtiéndola en trozos de roca de distintos tamaños.

—¡Jajajaja, creo que se volvieron locos! — la risa de Aqua ya era burlona.

—Sí, creo que tienes razón — le asintió Ed, mientras retrocedía hasta estar tras Lugia — o quizás no.

Y volviendo a moverse, Lugia realizó su ataque psíquico, provocando que los trozos de piedra flotaran, tomando el control completo de ellos, usándolos para atacar a Aqua lanzándoselos a una gran velocidad.

—¡ ¿De verdad creen que con eso me van a derrotar?! — Aqua se sentía muy confiada, no movía un solo musculo.

—No lo sabemos, pero habrá que averiguarlo — contestó Ed igual de confiado.

Antes que el ataque psíquico llegase a Aqua, esta esquivó con facilidad los pedruscos saltando muy alto, quedando en el aire flotando, provocando que Lugia cambiara por completo la dirección de ataque y el modo de ataque, juntando los pedruscos transformándolos el grandes lanzas de roca sólida, las cuales lanzó nuevamente contra Aqua, quién, como en el primer movimiento, las esquivó sin mayores problemas mientras volvía a tierra firme; el primer intento no había resultado como lo esperaban, por lo que los dos peleadores decidieron rodear a la controladora de las aguas.

—¡Vaya, veo que van en serio — halagó Aqua más por su ingenio, no por su fuerza, ya que sabía que si ese era el máximo que podían dar, la batalla terminaría muy pronto — creo que me divertiré por un momento con ustedes!

—Veo que eres muy rápida — decía Ed con mucho entusiasmo, y asustado por el poder de la peli naranja — también eres muy buena peleando, no creo que podamos derrotarte, pero al menos trataremos de hacer todo lo posible para detenerte.

Lugia redirigió por segunda vez las lanzas, pero en esta ocasión, Aqua simplemente no se movió, cosa de la que se percató el guardián, provocando que el ataque pasará por la silueta de la peli naranja ¿por qué habría hecho algo así, si ni siquiera se estaba defendiendo? Algo si era seguro, al parecer, tanto Ed como Lugia habían sentido algo raro, ya que justo en ese momento, hubo un pequeño sismo, provocando que Ed se moviera de donde estaba; y de la nada, apareció Regirock, quien con su cañón eléctrico cargado disparó contra Aqua, dando de lleno el ataque, provocando no sólo algo de daño, sino también parálisis en sus movimientos.

—¡ ¿Qué fue eso?! — Exclamó furiosa Aqua al ver a Regirock — ¡malditos, están jugando sucio!

— ¿Y quién dijo que jugaríamos limpio? — le preguntó irónico Ed, sonriendo.

Pero la distracción de Aqua, o tal vez, su déficit atencional, hizo olvidar que aún estaba Lugia preparando nuevamente su ataque psíquico; el guardián de los mares separó las lanzas, volviéndolos nuevamente grandes trozos de roca, y lanzándolos contra una desprevenida guerrera, quien sólo recibió el ataque de lleno, y luego lanzar una segunda lluvia del ataque, y un tercer ataque, el cual curiosamente, iba contra Ed.

— ¿Qué es lo que planean ahora? — se preguntaba muy preocupada Aqua, quién no entendía la estratagema de sus dos contrincantes.

A los pocos centímetros de llegar el ataque a Ed, este se detiene en seco, quedando todo el material mineral a su disposición; Ed sólo volvió a juntar sus manos, y gracias a su alquimia, transformó los pedruscos en lanzas firmes de un solo cuerpo con una terminación tan puntiaguda, que podría tal vez, atravesar el acero sin ningún problema; y volviendo a juntar sus manos, tocó los pedruscos, curiosamente dando un impulso extra al ataque, con idea de, con la ayuda extra de la fuerza psíquica de Lugia, las lanzas fuesen tan rápidas y fuertes, terminar la batalla solo con ese ataque.

—¡Maldición, no tengo tiempo para escapar! — se decía Aqua algo asustada, sólo esperando el final.

Aqua no tuvo tiempo de reacción, recibió el ataque de forma directa, tras el cual se produjo una gran explosión, por lo que, al menos por su parte, Lugia uso su protección para evitar daños; ahora, por la lejanía que tenía con el alquimista, no tuvo la posibilidad de protegerlo de la onda expansiva, hasta que alguien le ordenó está tarea al regi de tipo roca.

—¡Regirock, protección! — ordenó el criador de Pewter.

Tras haberse reunido los recién llegados con Ed, casi al instante, Regirock usó su protección para proteger al grupo.

Una vez pasada la onda expansiva, lo único que quedó en el campo de batalla era polvo en suspensión, el cual no permitía la visual del lugar.

—No se muevan, yo me encargo de esto — pidió Lugia.

Lugia comenzó a batir sus enormes alas, provocando una fuerte ráfaga de viento que ayudó a despejar el polvo, mostrando el resultado final de la contienda, el cuerpo de Aqua tirado en el suelo, al parecer, sin signos vitales.

—¡Uf — exclamó Ed soltando una bocanada de aire, exhausto — vaya sí que nos costó derrotarla, gracias Brock por la ayuda!

—Descuida — le contestó Brock mucho más tranquilo — Scar nos contó todo, veo que tenían razón.

—Más razón tenía Duplica — decía Ed mirando a la aludida, mostrándole una sonrisa, para la joven, muy cálida — acertó en todo lo que dijo, si no hubiese sido por ella, ahora estaríamos muertos, además si no hubiese sido por Lugia que me dio instrucciones durante toda la pelea, hubiese perdido, gracias Lugia, y en especial a ti Duplica.

— ¿Por qué a mí en especial si no hice nada? — le preguntó Duplica muy sonrojada, y nerviosa.

—Hiciste mucho — Ed le decía cara a cara — confiaste en mí, un desconocido para ti, además me permitiste pelear con Lugia, confiando en mi ciegamente.

— ¡¿Eso es cierto?! — preguntó Brock muy sorprendido ¿Tanto había abierto su corazón la imitadora al alquimista?

—Bueno… — la joven sólo titubeaba muy nerviosa —, fue solo intuición.

Brock, algo preocupado, agarró del brazo a Duplica para preguntarle algo privado, muy privado.

— ¿No me digas que te enamoraste? — preguntó en susurro Brock.

—¡Que cosas dices, claro que no — le contestó aún más roja que antes Duplica — ¿de dónde sacas esas cosas?!

— ¡Tus mejillas te acusan! — le respondió de reojo, tocando con su índice derecho sus mejillas.

— ¡Debe ser el calor! — trató de resolver tontamente.

—Pues que extraño, yo no tengo calor, es más, está comenzando a helar — Brock se estaba molestando por la falsa sinceridad de la peliverde — ¡Duplica, se me sincera, te gusta Ed o Ash!

La pregunta le llegó tan directo, que no le quedó otra más que sincerarse, el ver que Brock ya lo sabía todo, le dio más confianza para serle sincero.

— ¿Por qué dices que me gustan? — preguntó muy sonrojada, sin nervios.

—Primero, por la forma en que te comportaste cuando llegaste al laboratorio y en la casa de Ash — le respondió el criador muy conciliador — y por cómo te comportas con Ed, no es común en ti confiar en un desconocido tan fácil.

—Ya veo, creo que fui muy obvia — respondió resignada la joven, la habían encasillado.

De pronto, una gota de lluvia cayó la cara de Duplica, avecinando que se acercaba la lluvia, la que rápidamente tomó intensidad.

—¡Duplica, Brock, vámonos! — pidió Ed, empapado por la lluvia.

— ¡Ya vamos Ed! — dijo la peliverde sonriendo, muy sonrojada aún.

Una vez que los jóvenes de Kanto volvieron al grupo, Ed se percató de la situación de la chica.

—Duplica, estás roja — decía el alquimista muy preocupado por su "estado de salud", tocando su frente con su mano izquierda — ¿acaso tienes fiebre?

—¡Por supuesto que no, tonto! — le gritó muy molesta, quitándole la mano.

—Disculpa — trató de excusarse muy confundido — ¿por qué estás roja entonces?

Duplica se vio en medio de un gran embrollo, pero gracias a la rapidez Brock, se salvó.

—Les preparé comida con algo de picante, y creo que le afectó más de la cuenta — respondió muy tranquilo el criador.

—Ya veo — claramente, Ed había caído en tan burda e ingenua justificación, sin despegar la mirada de la peliverde.

—Chicos — interrumpió Ranma, quién por la lluvia, estaba convertida en mujer — perdón por interrumpir su charla, pero tenemos irnos.

—Tienes razón — le asintió, mientras regresaba a su Pokémon a su esférica cápsula — ¡Regirock regresa!

Por fin, la encomienda de la piedra filosofal había concluido, y estaban listos para regresar a Sinnoh, dónde se reunirían con los demás para las cinco misiones restantes; sólo quedaba el viaje de Satoshi y Sakura.

Ya era hora de regresar a la residencia Rockwell para los preparativos de regreso al templo de Dialga y Palkia, o al menos esa era la idea.

—¡Pueden irse, pero primero, la piedra filosofal, entréguenmela! — exclamó en el aire, muy cansada, una voz muy similar, idéntica a la de Misty, pero llena de odio y rencor.

La voz los sorprendió a todos, tanto que se detuvieron al acto, miraron tras ellos, y vieron a Aqua, parándose con dificultad.

—¡No puede ser, es imposible sobrevivir a algo así! — exclamó Ed impresionado, su rostro palideció al ver a Aqua aún de pie.

—¡ ¿Acaso es inmortal?! — igual de impactado estaba Ranma, no podía creer lo que veía.

Para todos, era imposible haber sobrevivido a algo así, no lo podían creer, Aqua seguía con vida, y lista para seguir peleando.

La lluvia que caía en el ambiente, de pronto sólo se concentró en el entorno de Aqua, mientras hacía unos extraños movimientos con sus manos; de pronto, alrededor de la peli naranja, comenzó a formarse una especie de aros de agua, los cuales empezaron a rodear todo su cuerpo.

—¡Ahora verán malditos, se arrepentirán de haberme enfrentado! — Gritaba furiosa Aqua, mientras terminaba de realizar su ataque — ¡Aqua anillo!

El usar un movimiento así, sorprendió aún más a Brock, quién veía muy preocupado la situación.

—¡No puede ser, también utiliza ataques de Pokémon! — exclamó muy preocupado el criador.

—¡ ¿Cómo es posible?! — preguntaba ahora Duplica, igual de preocupada.

—¡No lo sé, pero si no hacemos algo rápido, recuperará toda su energía, y será imposible derrotarla!

— ¡¿Por qué lo dices?! — preguntó ahora Ed, más preocupado por el hecho que no entendía nada.

—Está utilizando el aqua-anillo, ese movimiento sirve para recuperar energía — explicaba Brock, intentando adivinar el plan de Aqua — y gracias a esa lluvia concentrada en ella, puede recuperar su energía a la mitad de tiempo.

—No se preocupen, yo me encargo de esto — dijo muy tranquilo Lugia.

¿Cuál sería el plan de Lugia? Sólo vieron como el ave plateada emprendía vuelo a lo más alto e iniciando algo, ya que se vio sus ojos brillar, lo que originó que volviese a llover en todo el campo de batalla. Lo único que se vio después, fue como Lugia comenzaba a reunir energía a su alrededor.

—Lugia hizo llover — pensaba Duplica, mientras miraba al ave con mucha curiosidad como acumulaba energía — ¡¿cómo aprendió ese ataque?! — Ahora se preguntaba muy extrañada de la situación de Lugia, logrando percatarse de algo — ¡ ya veo, con que el aqua-anillo, esto va a ser interesante! — Exclamó triunfante la imitadora, mientras lanzaba una pokébola — ¡Ve, Ditto! — de la cual, apareció una masa de color rosa — ¡Ditto, transfórmate en Lugia! — el Pokémon asintió, e increíblemente pudo transformarse en el ave en cuestión.

—¡Increíble ¿Cómo hizo eso?! — preguntó Ed muy sorprendido a Duplica.

—Ditto es el único Pokémon que se puede transformar en cualquier otro Pokémon, objeto o persona — contestó muy orgullosa.

—¡Ya veo! — respondió a secas, ya que, en realidad, aún seguía incrédulo de la transformación.

—¡Ja, una copia barata de un Pokémon legendario, esto será fácil! — exclamó triunfante Aqua, mientras seguía recuperando sus energías.

—¡Ya te dimos una paliza, y lo volveremos a hacer, así que será mejor que no te burles! — le recordó Ed muy triunfante, como si él confiara ciegamente en Duplica.

—¡No creas que se las dejare tan fácil esta vez, pero debo agradecer que hicieran llover! — exclamó muy triunfante Aqua, y no era para menos, ya que su danza lluvia sólo la concentró para recuperar su energía, pero la danza lluvia de Lugia, afectaba el total del campo de batalla; dejando de lado por un segundo su recuperación, Aqua comenzó a cargar uno de sus ataques más poderosos — ¡este será su fin, hidrobomba!

—¡Ditto, hidrobomba! — ordenó rápidamente Duplica.

Cómo efecto de la danza lluvia, ambos ataques eran más fuertes que de costumbre, a tal nivel que cuando chocaron, estos se evaporaron; vapor que se desvaneció a los segundos, dejando nuevamente la vista el campo de batalla.

—¡Que nadie se mueva por nada! — ordenó Duplica al grupo muy concentrada.

—¡Está bien! — nadie comprendía que pasaba por la mente de la peliverde, pero algo si era cierto; ella personalmente quería terminar la batalla.

—Lugia, avísame cuando empieces el ataque — ahora le pidió a su compañero Pokémon, telepáticamente.

—Estoy listo, Duplica — le respondió.

—De acuerdo — la joven sólo susurró triunfante, para luego gritar su último movimiento — ¡Aqua, prepárate para tu final, trueno, ahora!

La presión atmosférica se sentía baja, muy pesada, mientras la lluvia continuaba; en eso, notaron como las nubes comenzaron a concentrarse con mucha fuerza, tornándose grises, cargadas de electricidad. Los rayos caían a ras de suelo, era una situación extremadamente peligrosa para cualquiera que estuviese a descubierto. Mientras Aqua continuaba recuperando su energía, la copia de Lugia preparaba su propio ataque trueno.

—¡Ya entiendo que estás tratando de hacer! — exclamó Brock alarmado por el estado del campo de batalla y la imitadora — ¡Duplica, ven aquí, deja que ellos se encarguen de todo! — Le gritó, mientras sacaba nuevamente al regi de roca — ¡Sal Regirock, usa protección! — El Pokémon tan solo al salir, crea un escudo verdoso — aquí dentro estaremos a salvo.

La electricidad que caía daba a entender que esto se estaba convirtiendo en una gran tormenta eléctrica, cayendo una mayor cantidad de rayos hasta la tierra; estos tenían tal fuerza, que el suelo terminaba quemado. Aqua, quién aún no se recuperaba por completo, aún obsesionada por la piedra, pero comenzó a tomarle el peso a la situación, tenía miedo que alguno de esos rayos le llegara, por lo que decidió pasar de su recuperación a su protección, pero cuando iba a usarla, la vil copia de Lugia uso su fuerza psíquica para inutilizar sus movimientos, quedando a merced de cualquier ataque. Sólo era cuestión de tiempo para que algún ataque le diera, y entre el hecho y el hacer, no pasó mucho; a los segundos, un poderoso rayo dio de lleno en Aqua, curiosamente resistiéndolo.

—Ríndete y no vuelvas — le advirtió el Lugia original — no sé tú forma de tratar a tus rivales, pero nosotros sabemos cuándo parar, si continúas en ese estado, sólo conseguirás morir.

—Tiene razón — reflexionó Aqua, conocía su actual desventaja — si sigo luchando, me eliminaran, y eso no sería bueno para nuestros planes — Aqua sonrió, y dijo —¡De acuerdo, ustedes ganan, me duele admitirlo, pueden quedarse con la piedra filosofal, los demás ya deben tener los demás objetos, por lo que ya no me interesa, además — sonreía maliciosamente, cosa que alertó a todos —, si llego a morir, su amiguita Misty correría la misma suerte, y no creo que quieran que tenga tan horrible destino, ni mencionar las otras chiquillas amiguitas del elegido! — lo que decía Aqua era complejo de procesar en ese momento ¿que tenía que ver Misty con Aqua? — ¡Tienen suerte que las necesitamos vivas, pero la próxima vez que nos veamos las caras, no tendrán tanta suerte! — y de la nada, la guerrera del agua desapareció.

Y por fin, definitivamente la batalla había terminado, reflejándose como la tormenta eléctrica y la lluvia amainaba, dejando brillar un radiante sol.

Los dichos de Aqua dejaron a nuestros héroes muy desorientados, si quiera sabían cómo tomar esas palabras, pero todo parecía indicar, que algo más había detrás de estas misiones ¿Que sería?

— ¿Qué es lo que habrá querido decir Aqua con eso? — preguntaba al aire Duplica muy confundida.

—No lo sé, pero parece que Misty tiene mucha importancia para ellos, o al menos eso entendí — intentó explicar Brock, sin saber exactamente de qué hablaba.

—Tambien habló sobre un tal elegido ¿saben quién es ese elegido? — preguntaba Ed aún más confundido, sin conocimiento de causa.

—Aqua habló de las amigas del elegido y de Misty… — comenzó a pensar Brock, intentando hilar todos los sucesos en general, algo debía tener sentido en las palabras de Aqua, lo que sea, y la conclusión a la que llegó, hasta a él mismo le sorprendió de sobremanera — ¡No puede ser, eso es imposible! — Ante su propia incredulidad, prefirió preguntar al guardián de los mares — Lugia, en su viaje por el archipiélago Naranja, Ash te ayudó a controlar a Articuno, Zapdos y Moltres, ¿verdad?

—Así es, sin su ayuda, el mundo hubiese caído en un caos.

— ¿Y alguien ayudó a Ash? — preguntó algo asustado Brock.

—Sí, fue ayudado por dos jóvenes, creo que su nombre es Melody, y la otra es la joven Misty.

—¡Ay…, no entiendo nada! — reclamaba Ed, mientras se agarraba la cabeza, revolviendo su cabello — ¡antes que nada díganme ¿Quién es ese tal Ash?!

—Ash es un viejo amigo, pero ahora creo que es más que eso — decía Brock, pensando más en sus conclusiones — algo me dice que Ash tiene mucha más importancia en esto de lo que me podría imaginar — miró a los demás, quienes sólo lo miraban muy intrigados — no quiero sacar conclusiones sin alguna prueba concreta, lo mejor será volver a nuestra dimensión, nos esperan.

—Ya veo, con que se trataba eso — de pronto, se escuchó una voz, como concluyendo algo.

—Mewtwo ¿a qué te refieres con eso? — preguntó Brock muy intrigado por la intromisión del Pokémon.

—Cuando todos estén reunidos les contaré, cuando estén listos, los traeré de vuelta, mientras tanto, lamentó tener que pedirles ayuda, pero el estado de la situación amerita toda la ayuda posible.

—No hay problema, Al y yo iremos con ustedes, primero tenemos que pasar a la casa de la abuela Pinako, habrá que avisarles — los hermanos Elric, al parecer después de lo pasado, se ofrecieron sin inconvenientes.

—Muchas gracias chicos — agradeció Brock — en cuanto tengamos todo listo, te avisaremos.

—De acuerdo — espetó Mewtwo como despedida.

—Lo mejor será prepararnos lo más rápido posible, mientras más tiempo le demos a esos sujetos, más peligrosos podrían volverse — comentó Lugia muy preocupado.

—Yo me quedaré — se excusó Scar — aún tengo cosas que hacer aquí, debo avisar a quién nos enseñó a crear la piedra con esos seres oscuros — las palabras llamaron la atención de todos, por lo que Ed iba a tomar la palabra, pero antes de decir algo, Scar continuó — tengan mucho cuidado, el sujeto que nos ayudó, Satoshi, sabe más de lo que creen, lo máximo que puedo decirles ahora, es que tengan suerte en su misión — increíblemente para ellos, Satoshi también había visitado aquella dimensión ¿Que significaba eso de que sabía más de lo que ellos creían? ¿Acaso no había contado toda la verdad después de todo?

—¡ ¿Satoshi también estuvo aquí?! — exclamó sorprendido Brock.

—Brock — le comentó Duplica — no sé tú, pero al menos, yo no sé en qué estamos metidos.

—Yo tampoco Duplica — le respondió Brock, muy preocupado — muchas gracias por tu ayuda, tú también cuídate.

Gracias a la tele transportación de Lugia, llegaron rápidamente a su último destino antes de partir al templo de Dialga y Palkia.

Apenas entraron a la casa, y con mucha prisa, los hermanos Elric prepararon todo lo necesario para el viaje, ya que eran conscientes que esto no sería como lo que habían vivido hasta ese minuto. La historia contada a las Rockbell era muy difícil de creer para ellas, pero también eran conscientes que, a partir de ese momento, hasta lo más imposible e improbable, era completamente factible que pasará.

— Entonces se irán ahora, ¿verdad? — preguntó Winry con tristeza, presintiendo algo.

—Discúlpanos Winry — comenzó a decir Ed muy serio — nos pidieron ayuda para enfrentar a los sujetos que querían apoderarse de la piedra, y ciertamente, ahora toda ayuda es importante — de pronto, soltó una risa nerviosa — además, nosotros somos los únicos que sabemos usar la piedra.

— ¿Y cuánto tiempo estarán allá? — preguntó nuevamente Winry, aún melancólica.

—Eso depende de muchas cosas, tal vez descubramos nuevas cosas y nos tome más tiempo de lo que creíamos en un principio — le respondió Brock, mostrando una sonrisa.

—Está bien — Winry limpió sus lágrimas, y le sonrió á Ed — siempre los hemos esperado aquí, sólo cuídense, y no hagan nada estúpido.

—Gracias por entendernos — le respondió también con una sonrisa Ed.

Pero a cierta peliverde no le gustaba para nada tan sentimental despedida, notándose mucho en su cara, cosa que Brock alcanzó a notar, agarrándola y arrastrándola hasta un rincón.

— No estarás celosa, ¿verdad? — le preguntó de reojo a Duplica — puedo ver que con Winry, esos hermanos están en buenas manos, en especial Ed.

— ¡No me importa, tendré mucho tiempo para ganarme por completo su corazón, ya lo veras! — respondió triunfante Duplica.

—Eso quiere decir que ya olvidaste a Ash ¿verdad?

— ¡¿Por qué me lo recordaste?! — dijo desanimada la joven Duplica.

—Tendrás que solucionar rápido tus sentimientos, aunque dudo mucho que puedas quedarte con alguien de otra dimensión — le advirtió Brock muy serio, dejando a la joven ida en sus pensamientos, y volver la voz a todo el grupo — ¿Tienen todo preparado?

—Si Brock — respondió Ed — cuando quieras nos vamos.

—De acuerdo — asintió mientras llamaba a Mewtwo — estamos listos, Mewtwo.

—De acuerdo ¡Palkia, ya puedes tráelos de vuelta!

—De acuerdo.

Al salir de la casa, notaron como había una especie de portal en el suelo, por el cual saltaron los jóvenes.

Nuestros amigos han tenido grandes aventuras, algunos han salido airosos, otros, derrotados, han conocido nuevas personas, quienes se han ofrecido a ayudarlos en su misión. Al parecer, se conocía la identidad del elegido gracias a las guerreras elementales, las cuales curiosamente se parecían mucho a las acompañantes y enamoradas de Ash: Misty y May. Supuestamente, estás guerreras representan a los elementos agua, tierra, y una tercera, según Tera, que al parecer era idéntica a Dawn, quien representaría el aire, pero ¿Cuál será la identidad de la guerrera del fuego? Todo parece indicar, que ellas serán muy importantes en esta misión.

...

La aldea Konoha, una aldea ubicada en el país del fuego, en este lugar existe una escuela ninja, y su director, conocido como el tercer Hokage, Hiruzen Sarutobi, es una eminencia muy respetada en esta aldea. Se cuenta que, en esta aldea, hace algunos años atrás, el cuarto Hokage, Minato Namikaze, logró sellar a un zorro de nueve colas llamado, Kyübi, uno de los Byjü más poderoso que existía. Este ser fue sellado en un niño recién nacido para que no causara más problemas. En la actualidad, no se ha sabido mucho de este ser, más que se encuentra sellado en un niño de 13 años, este niño tiene como nombre Naruto Uzumaki, joven conocido por lo travieso, impulsivo, torpe, un verdadero cabeza hueca. Él es huérfano, ya que según se cuenta, sus padres murieron cuando él nació. Este niño a los 11 años, decidió convertirse en ninja, para tomar el puesto de Hokage. En su proceso, conoció a sus ahora compañeros de estudio, Sasuke Uchida y Sakura Haruno, y a su tutor, el maestro Kakashi Hatake, quien les ha enseñado todo lo que les servirá en su futuro como ninja, pero esta no es la historia que les contaré. Mi nombre es Satoshi, y me han elegido para sellar un ser que nunca debió existir en ningún lugar.

Luego de enfrentarme a Ash Ketchum y Gary Oak, descubrí que mis viejos amigos me podrían ayudar con esto, sabía que me ayudarían, aunque no era su obligación. Después que Ash termino en el octavo puesto en la conferencia Plateada, Ash se separó de sus amigos, y emprendió un viaje a una nueva región, Hoenn; yo en cambio, preferí quedarme en Kanto. Un día, pase por Cerulean City a saludar a Misty, y en ese lugar me encontré con una chica, ella iba con su Espeon, las encontré después de que ella ganara la medalla cascada, y ella, sin conocer el por qué, decidió seguirme; quería que la entrenara, pero a mí no me gustaba la idea; debo reconocer que la traté muy mal por seis largos meses, solo quería que se alejara de mí, pero no se quería ir, pero por un incidente que ocurrió hace dos años aproximadamente, lo descubrí todo, el cariño que ella me tenía, y yo le rechazaba, me sentía un cobarde; siempre creí que todas las personas, con excepción de mis amigos, eran malas, no merecían más que desprecio, pero gracias a ella, decidí cambiar por completo. Debo admitir que trato de no mostrar mi mejorado carácter, pero tal vez sea porque no quiero que nadie descubra aquel oscuro secreto que tengo.

Hace cinco meses atrás, decidimos ir a la región Sinnoh, y en ese lugar fue donde comenzó todo, estábamos en el MT. Coronet…

Hechos de hace cinco meses atrás.

Satoshi y Sakura se encontraban en el MT. Coronet, lugar conocido por dividir la región Sinnoh en dos, y lugar donde había un gran misterio.

— ¿Sato, cuanto falta para llegar a ese lugar que tanto mencionas? — preguntaba Sakura ya cansada de tanto caminar.

—No te preocupes, ya falta poco, si quieres descansemos un poco — le ofreció Satoshi, mientras miraba su mapa.

—¡Eso me vienes diciendo de hace dos horas! — Exclamó la joven muy molesta — y no quiero descansar aun — remató muy tranquila — Espeon y yo aún tenemos suficiente energía para seguir.

—Si tú lo dices.

Después de tanto caminar, llegaron al destino que tenía Satoshi, un templo totalmente destruido. Al parecer, este lugar no ha sido visitado por nadie desde hace muchísimos años, a tal punto, que ni los Pokémon se acercaban a ese lugar, por razones desconocidas.

—¡Gracias Satoshi — comenzó a gruñirle Sakura a su querido amigo — nos trajiste a un lugar totalmente destruido, si quiera un pequeño Starly ha pisado este lugar!

— ¿Estás segura Sakurita? — le cuestionó a su gruñona compañera, sin quitar la mirada al suelo.

Sakura miró en dirección a lo que tenía su atención Satoshi, y notó una especie de dibujo en el suelo.

— ¿Y qué es eso? — preguntó la peli morada muy intrigada.

—Según leí en los libros mitológicos en la biblioteca de Canalave, en este lugar se puede presenciar un ser muy raro — explicaba Satoshi muy serio — no dice mucho de quien se trata, ni como es, no existen muchos datos de él.

De pronto, una fuerte luz comenzó a brillar desde la figura.

— ¿Quiénes son ustedes? — preguntó una voz que venía, al parecer, desde aquella luz.

—Disculpe por molestarlo, pero me pidieron que hablara con usted — dijo Satoshi sorprendido, con demasiado respeto.

—Es sobre un ser que se liberaría dentro de poco — agregó Sakura igual se sorprendida.

—Veo que la noticia se corrió rápido — la voz, curiosamente hizo una pausa, y continuó — si tienen ese nivel de información, quiere decir que sólo puedo confiar a ustedes este favor.

— ¿Qué favor? — preguntó sincronizada la pareja.

—El sello de aquel ser se rompe cada mil años por causa de una debilidad en las capas que separan las dimensiones, y solo puede ser sellado por el elegido, necesito que lo encuentren, solo él tiene el poder para sellarlo.

— ¿Sabe dónde podría encontrarse ese elegido? — preguntó educadamente Sakura, muy intrigada.

—Lo lamento, pero esa información la desconozco, podría estar viviendo en cualquier dimensión.

— ¿Sabe cuántas dimensiones existen? — le preguntó Satoshi algo molestó, el favor parecía más una broma de mal gusto — Es casi imposible encontrar a un solo ser dentro de millones de dimensiones.

—Soy consciente de aquello, pero existen rumores de algunas dimensiones donde posiblemente este viviendo.

— ¿Y sabe cuáles son esas dimensiones? — preguntó ahora Sakura, quién si tenía más paciencia.

—En cuánto recopile la mayor cantidad de información posible les informaré, pero tengan en mente, él es muy importante en todo lo que sucederá dentro de poco, el ser al que nos enfrentaremos es tan, o tal vez, más poderoso que un Dios, esto no será algo que puedan hacer solos, intenten conseguir la mayor cantidad de ayuda de los demás.

—De acuerdo — asintió con la cabeza Satoshi — haremos todo lo que esté en nuestras manos.

—Muchas gracias, pronto recibirán los primeros detalles, suerte.

Y a la vez que la voz calló, la luz desapareció.

— ¿Sato, por donde comenzamos? — preguntó muy preocupada Sakura, lo que le habían dicho la asustó mucho, más por el hecho de no saber por dónde empezar, y el tiempo se agotaba.

—No lo sé — respondió muy serio Satoshi, mientras llevaba su mano derecha a su mentón — ¿sabes que tienen en común todos los Pokémon legendarios?

—No lo sé — respondió muy confundida la chica ¿a qué iba esa pregunta?

—Ho-oh — respondió Satoshi con una sonrisa.

— ¿Por qué Ho-oh?

—Creo que dentro de poco lo sabrás — respondió el oriundo de Pallet Town muy confiado — no sé por qué, pero tengo la sensación de saber quién es el elegido.

— ¿Lo conozco? — Sakura sólo buscó su mirada, intentando encontrar en ella una respuesta.

—Y mucho mejor de lo que crees — Sakura simplemente no entendió ninguna palabra de lo que le dijo.

Fin de recuerdo.

…y ahora nos encontramos aquí, en el país del fuego, no me pregunten como se tanto se este lugar, porque no se los diré.

...

Satoshi, Sakura y Yui acababan de llegar a un bosque muy cercano a Konoha, eran cerca de las 8:30 de la mañana.

—No sé por qué nos dejaron dentro de un bosque — dijo algo molestó Satoshi — perfectamente nos hubiesen dejado en un lugar más cercano.

—¡Dime Satoshi, que querías ¿Qué nos descubrieran?! — le regañó Sakura por su impaciencia.

— Ustedes fueron, ¿verdad? — Preguntó a las dos chicas mirándolas de reojo, a lo que las dos mujeres se pusieron a reír nerviosamente — no sé con qué intención real lo hicieron, qué más da — sólo tomó una de sus pokébolas, y llamó a uno de sus, para él, amigos — ya puedes salir, Alakazam.

— ¿Y qué vas a hacer con él? — preguntó Sakura muy curiosa.

—Acortar el camino — le respondió ya ofuscado — como ustedes tienen mucho ánimo para caminar, las esperaré a la entrada de Konoha.

—¡No…! — Gritaron las dos jóvenes al unísono, mientras Yui le tomaba una mano a Alakazam y Sakura a Satoshi — ¡ahora sí, vámonos! — el joven Satoshi sólo veía la situación intentando comprender por qué empezaron de esa forma.

Gracias a la tele transportación, llegaron rápidamente a la entrada de la aldea. Cómo primera tarea, Satoshi decidió ir al hablar con el cuarto Hokage, pero por normas de seguridad, no fue tan fácil como lo esperaban.

— ¡Necesito hablar con el cuarto Hokage, ahora! — decía Satoshi muy impaciente.

—Lo siento, pero no puede entrar sin una autorización.

—Señor ¿Por qué mejor no va a hablar con él? Él nos reconocerá — decía la voz de la tranquilidad, Sakura; conocía el carácter de su compañero.

—Lo siento señorita, pero no se puede, ahora por favor, retírense.

Pero Satoshi era muy persistente, ganas de quedarse a acampar fuera de la entrada a la aldea no le faltaban, debían entrar a toda costa. En eso, un grupo conformado por cuatro personas, tres hombres y una mujer exactamente, intervinieron en la discusión.

— ¿Que pasa aquí? — preguntó el joven de cabello gris; al parecer, era el encargado, tal vez el tutor, de los jóvenes que lo acompañaban.

—Maestro Kakashi, estas personas quieren entrar sin un permiso a hablar con Lord Hokage.

—Ya veo — Kakashi miró a los tres jóvenes, y al darse cuenta de quienes eran, transo por ellos — discúlpenlos, se me olvidó entregarles su autorización — comentó muy apenado por la situación — les pedí que se adelantaran, ellos vienen conmigo.

—Siendo así, entonces pueden pasar.

—Muchas gracias — exclamaron muy agradecidos los tres ¿conocidos?

Y así, por fin, el grupo logró ingresar a la escuela.

—Disculpen la rigidez de la guardia — se excusó Kakashi — pero la seguridad de la aldea es muy importante, somos una escuela ninja, pero no por eso… — pero Satoshi terminó su frase.

—Hay que confiarse de la fuerza de uno mismo ¿verdad?

—Exacto — le asintió el joven maestro — Satoshi, Sakura ¿cómo han estado?

—No tan bien como quisiéramos — le contestó muy preocupada Sakura — por eso hemos venido a hablar con el cuarto Hokage.

— ¿Y quién es tu nueva amiguita? — preguntó ahora viendo a la chica de cabellos castaños.

—¡Soy Yui Kasuga, y no soy una "amiguita"! — le gruñó a Kakashi, muy molesta por el diminutivo.

— ¡Tranquila, es sólo una forma de decir, perdona si te molestó! — Ya decía el ninja mentor, sacudiendo sus manos — chicos, les presento a mis alumnos, ellos son Naruto Uzumaki, Sasuke Uchida y Sakura Haruno.

—¡Mucho gusto! — saludó Naruto con una sonrisa muy amplia.

—Hola — tambien saludó Sasuke con una sonrisa, pero más seria.

— Hola, ¿cómo están? — saludó Sakura Haruno, con una sonrisa más cálida.

Después de caminar por unos minutos, llegaron a la dirección del establecimiento, lugar de trabajo de quien buscaban.

—Maestro Hokage, le traigo visitas — avisó Kakashi, asomándose por la puerta de la oficina.

—Díganles que pase — respondió Hiruzen (nombre del tercer Hokage), con una voz muy seria, pero al ver a Satoshi, rápidamente se levantó de su asiento, dirigiéndose hacia el joven — veo que por fin llegas, Satoshi.

—Lamento la tardanza gran Hokage, tenía otros asuntos pendientes — le respondió Satoshi con una sonrisa, como si entre los dos se tuviesen mucha confianza.

—Descuida, suponía que aún tenías mucho trabajo — le respondió Hiruzen tambien con una sonrisa, para después dirigir una mirada muy seria a los jóvenes aprendices de ninja — tengo algo que pedirles, esta será una misión muy peligrosa, y ustedes han sido seleccionados para cumplirla.

— ¿De qué trata? — preguntó Naruto bastante ingenuo.

—Tendrán que acompañar a Satoshi al lugar donde vive y hacer todo lo que les diga, desconozco si saldrán con vida, así que tendrán que trabajar en equipo ¿entendido? — explicó muy serio el gran Hokage.

— ¿Y por qué tenemos que ayudarlo nosotros, unos estudiantes, y no ninjas de alto rango? — preguntaba Sakura Haruno, muy inquieta por lo que les encomendaron.

—Porque los necesita a ustedes, en especial a Naruto.

—¡ ¿Y por qué al cabeza hueca de Naruto y no a otro como Sasuke, que es más útil?! — gruñó con algo de celos la peli rosada.

—¡Yo no soy un inútil! — le gritoneó el aludido, molesto por el insulto.

—¡Claro que sí!

—No se alteren y escuchen — les pidió su mentor, separándolos con su brazo derecho.

— ¡Esta bien! — respondieron los dos al unísono, desviando la mirada en direcciones opuestas.

—Ejem — Lord Hokage solo aclaró su garganta para volver a tomar la palabra, y todos volvieran la atención a él — como les explicaba, la misión es básicamente trabajo en equipo, por lo que espero que no nos decepcionen ¿de acuerdo?

—Sí, Lord Hokage — respondieron los tres aprendices al unísono.

—Me alegra mucho que tengan tanta energía y ánimo — decía muy sonriente Satoshi — creo que no les molestará que les dé antes una pequeña prueba.

— ¿Qué clase de prueba? — preguntó Sasuke muy serio.

—Primero que todo, vamos al campo de entrenamiento, ahí les explicaré todo.

Estaba claro para Satoshi que el trío necesitaba algo de aprendizaje en lo que era el trabajo en equipo. Una vez que llegaron a los campos de entrenamiento, Satoshi les explicó la prueba.

—Bueno chicos, primero que nada — Satoshi llamó a uno de sus Pokémon — ¡adelante, Scyther! — el Pokémon mantis tan solo salir de la pokébola, se puso en guardia, como entendiendo su objetivo — ahora sí, les explicaré, en realidad lo que tienen que hacer es sencillo, tendrán que pelear contra Scyther — los jóvenes de Konoha veían muy curiosos a tan extraño ser — realmente no me interesa si llegan a derrotarlo, sólo quiero ver su nivel de experiencia, y bueno — curiosamente, Satoshi les hablaba con mucho entusiasmo — lo mejor para una escuela ninja, es un Pokémon ninja, pueden pelear como quieran, de forma individual o en grupo, bueno, pueden empezar cuando gusten.

—¡Esto se ve fácil! — Naruto hizo su primer movimiento, moviéndose rápidamente contra el Pokémon, pero Scyther era mucho más rápido, por lo que esquivo el ataque sin ningún esfuerzo — ¡ ¿Qué paso?!

—¡ ¿Sasuke, viste a la velocidad que se movió?! — Exclamó sorprendida la señorita Haruno — ¡Es demasiado rápido!

—Es cierto — se decía Sasuke, planeando su ataque personal — es muy rápido, pero veamos si puede conmigo — comenzando a moverse a una mayor velocidad que la de Naruto, con las mismas intenciones, y mismos resultados — ¡rayos!

Mientras tanto, Sakura regañaba a Satoshi.

—¡ ¿Cómo se te ocurre hacerlos pelear contra Scyther?! — Comenzó a regañar muy fuerte a su Sato — ¡la última vez que perdió fue hace 8 meses, jamás podrán vencerlo!

—¡Sakura tranquilízate! — El joven muy asustado, ponía las manos para protegerse — ¡ ¿acaso no me escuchaste?!

—¡ ¿Qué cosa?!

—Dije que no me importaba si lo derrotaban o no, sólo quiero ver su nivel — Satoshi sabía que era lo que pensaba Sakura, por lo que sólo sonrió mientras le explicaba la situación — aunque debo admitir que, si no son capaces con Scyther, no sé cómo se enfrentaran contra esos tipos.

—Ahora que lo mencionas, tienes razón — decía mientras miraba la batalla, y después miró a Satoshi con una sonrisa — discúlpame, debí haber intuido lo que querías hacer — hizo una pausa, y miró la cintura del joven — ahora que lo pienso, Scyther no es el Pokémon más fuerte que tienes, de hecho, nunca lo sacas a luchar en batallas oficiales.

—Si lo sacara cada vez que quiero una batalla emocionante, sería muy aburrido — tambien le decía sonriendo, mirando a la chica de Ecruteak a los ojos — ahora que lo pienso, ya con mi equipo más débil las batallas son muy aburridas, bueno, con excepción cuando me enfrento contra ti.

— ¡Gracias, que lindo! — la joven sólo le sonrió cerrando los ojos, un poco sonrojada.

—Bueno… — Satoshi no sabía que decir por lo nervios, por qué que sólo desvió la mirada a la arena — sigamos viendo.

La prueba ya llevaba mucho, aproximadamente treinta minutos, y los tres ninjas ya estaban muy cansados, mientras que Scyther, ni su respiración estaba agotada, solo estaba en posición ofensiva y defensiva, esperando algún movimiento.

—No creí que hubiese alguien que estuviese tanto tiempo sólo esquivando ataques y no mostrara rastro de cansancio, es increíble — pensaba ya muy frustrado Sasuke — ¿Qué clase de entrenamiento habrá tenido?

—¡Vaya, este tipo es muy duro — tambien decía Naruto muy frustrado, y preocupado — y eso que no ha utilizado esas espadas, no quiero ni pensar que ocurriría si las llega a usar!

—¡Es muy rápido — al igual que sus dos compañeros, Sakura H. pensaba muy frustrada — jamás podré alcanzarlo si continua con esa velocidad!

—Creo que se están desesperando, al parecer no escucharon ninguna palabra de lo que les dijo Satoshi — pensó Kakashi, por lo que les llamó la atención — parece que van a tener que lavarse los oídos ¿Qué escucharon? — Los tres miraron a su mentor muy intrigados — les dijeron tres cosas, uno, trabajo en equipo, dos, utilizar cualquier método de lucha y tres, no busquen ganar, solo demostrar lo que han aprendido.

—Kakashi, ahora veo por qué son buenos aprendices — se decía Satoshi mientras se preparaba para la segunda parte de la prueba — ¡Scyther, basta de juegos, mejor ponte serio, que ahora si comienza la verdadera pelea!

El secreto del zorro de las nueve colas, Kyübi, podría ser una misión sencilla; lo curioso de este lugar, es que no ha ocurrido nada raro, es más, Satoshi está muy calmado. Mewtwo tiene un mensaje para todos los demás, y al parecer, Ash está involucrado en todo esto ¿Lograran Naruto, Sasuke y Sakura derrotar al Scyther de Satoshi? ¿Qué es lo que les tiene que decir Mewtwo a los demás? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 14: "El verdadero entrenamiento"

Mientras Naruto, Sasuke y Sakura intentaban derrotar, o por lo menos acertar un ataque al Scyther de Satoshi, no muy lejos de ahí, un grupo de seres oscuros, ya por todos nosotros conocidos, se preparaban para el ataque para conseguir a Kyübi, para los propósitos que ya conocemos.

El grupo de Naruto, después de 45 minutos de intentar acertar un ataque, decidió descansar por un momento, ya que no les quedaba energías.

—Nunca creí que durarían tanto — se decía Satoshi impresionado —, me tienen sorprendidos, veamos que pueden hacer en el segundo round — claramente, lo visto, al menos para el joven entrenador, superaba por mucho sus expectativas — ¡Chicos, descansen un momento, ya están agotados, y así no me sirven!

— ¿Satoshi, y qué opinas de ellos? — le preguntó muy serio Kakashi, a diferencia, él no estaba conforme con lo que veía.

—Sakura, entrégaselas por favor — le pidió Satoshi, mientras sacaba unas botellas de su mochila —. Se ve que tú los entrenaste, no creí que durarían tanto, pero aún les falta mucho.

—Bueno, son apenas unos aprendices, no esperes más de ellos.

Mientras con los agotados…

—Chicos, tomen — decía la peli morada con entusiasmo, mientras les entregaba las botellas.

— ¿Y qué es esto? — preguntaba Naruto mirando a la chica, aceptando el recipiente.

—Es leche, pero esta leche es muy especial — le comentó Sakura muy misteriosa.

— ¿Por qué especial? — le preguntó la aprendiz de ninja, muy suspicaz.

—Después del descanso lo sabrán.

Los jóvenes quedaron muy confundidos con la explicación, aun así, bebieron la leche sin más. Después de unos veinte minutos de descanso, retomaron en entrenamiento.

—¡Bien, se acabó el descanso — avisó de golpe Satoshi — comencemos el segundo round, sólo que esta vez, Scyther comenzara a atacar, no será tan sencillo como al principio, por cierto, casi se me olvida — dijo esto con una sonrisa desafiante — tengan muchísimo cuidado con sus espadas, tan solo el corte del aire, les podría ocasionar muchos problemas! — Así que después del aviso, ordenó a su Pokémon — ¡Scyther, danza de espadas! — a lo que Scyther comenzó a girar en su eje, con sus espadas cruzadas frente a él.

— ¿Qué es eso de la danza de espadas? — preguntaba muy curioso Naruto.

—La danza de espadas sube enormemente el ataque de Scyther, yo creo que en un 45%

—¡Ya veo, jejejeje! — Le respondió Naruto con una risa algo nerviosa, pero en sus pensamientos, quería arrancar hasta el fin del mundo, muerto de miedo — ¡Creo que este es mi fin!

—¡Ya veo, lo hiciste interesante! — Le desafío Sakura H., pero la verdad, es que pensaba igual que su compañero Naruto — ¡Interesante para los que le gusta ver gente hecha pedacitos!

—Ya veo, entonces yo empiezo — comento secamente Sasuke, iniciando el primer ataque.

Mientras tanto, Sakura regañaba por segunda vez a Satoshi, esta vez por la orden a Scyther.

—¡Apenas si pueden acertar un ataque, ahora lo mandas a atacar, y para peor colmo, utilizas la danza de espadas ¿acaso te gustaría que hicieran eso contigo?! — volvió a exclamar furiosa Sakura.

—¡Jejejeje, tranquila — volvía a escudarse con sus manos, riendo estúpidamente — Scyther no va a atacar en serio ¿Cómo se te ocurre que voy a hacer algo así?!

— ¡Mas te vale, porque si hacemos memoria, hace ocho meses — le preguntaba muy molesta, cerrando los ojos — ¿contra quién perdió Scyther?!

—¡Jejejeje, fue en entrenamiento, contra uno de mis Pokémon! — ya decía muy nervioso, llevando su mano derecha a su nuca.

—Así es, o sea, no lo van a derrotar nunca — le resolvía aún muy molesta.

— ¿Estás segura? — Satoshi le cuestionó, mientras veía el avance de la pelea, sonriendo — mejor mira.

Sakura abrió los ojos, y quedó boquiabierta; tanto Sasuke, Sakura H. como Naruto, esquivaban con gran facilidad los ataques, y no solo eso, también comenzaron a acertar sus ataques.

— ¡Vaya, no lo puedo creer, es imposible, pellízquenme por favor! — El problema, es que Satoshi se tomaba, a veces, las palabras en serio — ¡Auch, oye es solo una forma de decir!

—¡Jejejeje, lo siento! — nuevamente Satoshi se disculpó con una risa tonta.

— ¿Qué tenía esa leche que les diste? — preguntó muy intrigado Kakashi.

—Nada en especial, solo restaura energía, nada más — le respondió Satoshi, mientras veía orgulloso el gran avance de los aprendices.

—Ya veo, entonces solo es la presión psicológica ¿pero lo que les dijiste, es verdad? — Kakashi volvió la mirada a Satoshi, como buscando una respuesta en sus acciones.

—En parte si, en parte no, lo de la danza de espadas es cierto, pero lo del ataque no lo es, le enseñe a Scyther a simular para entrenamientos psicológicos, como buen ninja.

—Ya veo — respondió Kakashi muy sorprendido, volviendo la mirada a sus estudiantes.

Mientras en la pelea…

—No sé por qué siento que no nos quiere atacar — pensó Sasuke, mientras analizaba los movimientos de Scyther — pero sus intenciones en su mirada y sus acciones, dicen que tiene intenciones de eliminarnos, además, esa cosa que bebimos, no sé, pero siento como si mi energía hubiese vuelto a mí, y no solo eso, también siento que mi energía aumentó — percatándose de estos puntos, llamó la atención de sus dos compañeros — ¡ ¿ya se dieron cuenta?!

—¡ ¿De qué cosa?! — preguntaba Naruto, intentando esquivar los ataques.

—¡ Mira sus movimientos!

Mientras esquivaba los ataques, Naruto observaba cada uno de los movimientos de Scyther, pero cuando lo veía a los ojos, sentía que solo quería eliminarlo, sus movimientos eran muy veloces.

—¡Lo único que veo es que me quiere eliminar! — le regañó a Uchiha, ya que no veía nada fuera de lo evidente.

— ¡Sakura!

—Veamos — ahora Sakura H. comenzó a observar al Pokémon, con algo más de calma — hasta el momento, hemos esquivado sin problemas sus ataques, pero eso es cierto, hay algo raro en su forma de ataque, es como si no nos quisiera atacar, pero su actitud y mirada, dice que nos quiere eliminar — así que exclamó la única resolución — ¡lo único que veo es que nos quiere eliminar!

—Ya veo — se decía Sasuke — cuando peleamos contra él, lo primero que vemos es su mirada, perfecto método para intimidar, veamos, espero que esto funcione — así que decidió probar con quién estaba atacando en ese momento — ¡Naruto, no lo mires a los ojos!

—¡ ¿Y cómo se supone que haga eso si me obliga a que lo mire?!

—¡Averígualo!

— ¡Espero que funcione, si no, adiós mundo cruel! — pensaba Naruto, resignado.

Naruto cerró sus ojos, y solo se dejó guiar con sus oídos, los movimientos del Pokémon, y sin mayores problemas, comenzó no solo a esquivar los ataques, tambien pudo golpear a Scyther.

—Creo que tenía razón — celebró triunfante Sasuke — cuando Naruto cerró los ojos, los movimientos de ese ser cambiaron, tenía clara intención de dañarlo, claro para una persona normal, pero en realidad, es un excelente actor — por lo que advirtió a Sakura y Naruto — ¡ Que no los engañe!

Sasuke cerró sus ojos, e inició su ataque contra Scyther; el primer intento lo esquivó, pero el segundo ataque que realizó en el mismo segundo, acertó de lleno.

Mientras los que observaban…

—Veo que ya encontraron una forma de derrotarlo — comentó Kakashi muy tranquilo.

—Sí, creo que por fin encontraron una formula clara de atacar — comentó triunfante Satoshi, para restregárselo en la cara a su querida compañera — ¡¿Viste cariñito que tenía razón?!

—Si, como siempre tuviste la razón — le comentó la joven de Ecruteak frustrada — ¿hay alguien que te pueda ganar?

— ¡Si, yo mismo! — respondió muy engreído y orgulloso; el ego al parecer, le sobraba.

En el ambiente sólo se escuchó un fuerte martillazo de parte de Sakura en la cabeza de Satoshi.

—¡Por supuesto que sí, humilde! — exclamó muy furiosa Sakura, dejando caer el martillo que sacó de… quién sabe dónde…

— ¡Mamá…, no quiero ir a la escuela…! — soltó la frase sin sentido, estando sin sentido.

— ¡Vaya, sí que se llevan bien! — comentó muy nervioso Kakashi.

—Satoshi nunca aprenderá — comentó Yui frustrada, soltando una bocanada de aire, para después recomponerse y volver a observar la práctica — bueno, creo que esta pelea está a punto de terminar.

—Es cierto, parece que por fin piensan trabajar en equipo — comentó Kakashi, al ver como por fin, hacían las cosas como debían.

Y como lo dijo Kakashi, los tres rodearon a Scyther, formando un triángulo. La primera en atacar fue Sakura Haruno a modo de distracción, la idea era…

—¡ Kage Bunshin no jutsu! — Naruto al momento de ejecutar su jutsu, alrededor de Scyther comenzaron a aparecen muchos clones de él.

Pese a la situación, Scyther se encontraba muy tranquilo, de hecho, en el momento que los clones comenzaron a atacar, este esquivaba los ataques con mucha calma; pero al encontrar un vació entre las copias, el Pokémon insecto los golpeó con una gran velocidad, pero lo suficientemente suave como para que los clones se reintegraran al instante. Pero en realidad, ese no era el plan original.

—¡ ¿Esta listo Sasuke?! — preguntó Naruto a su compañero, algo apurado.

La joven ninja peli rosada miró al aludido, esperando una respuesta, la cual fue positiva.

—¡Listo Naruto!

Ahora, como Scyther se encontraba tan concentrado con los clones de Naruto, no se percató que Sasuke estaba concentrando una gran cantidad de chakra; claramente preparando un ataque definitorio, ya en el momento que se había dado cuenta de esto, ya era tarde, ya que los clones de Naruto lo atraparon, impidiendo su movilidad por completo. De pronto, Sasuke lanzó una gran bola de fuego en dirección a Scyther, pero décima de segundos antes que el ataque asestara, los clones de Naruto desaparecieron, dando el ataque de lleno a Scyther únicamente, derrotándolo por completo.

— ¡¿Qué te pareció mi Katon Gökakyö no jutsu?! — presumió muy triunfante Sasuke.

Mientras tanto, con el grupo que observaba la pelea, Satoshi y Sakura boquiabiertos, presenciaron la derrota de Scyther; nunca creyeron que lo lograrían derrotar.

— ¡Esto es increíble — comentó muy sorprendido Satoshi — nunca creí que lo derrotarían, a lo más esperaba que hicieran interesante la pelea, pero no, lo derrotaron!

— ¡Yo ya creía que ese Scyther era invencible, ya rezaba por ver el día en que lo derrotaran! — Comentó igual de Impresionada la oriunda de Johto, saliendo rápidamente de su estado — ¡iré a ver a Scyther, el ataque que recibió le afecto más de lo que parece! — comentó algo preocupada, yendo rápidamente a asistir al Pokémon.

— ¡Ja, es increíble — Satoshi ya decía también saliendo de la impresión — en verdad sí que saben trabajar en equipo, fueron muy inteligentes — comentaba, mientras desviaba su mirada a Kakashi — no esperaba menos de tus metidos educativos, Kakashi!

— ¿Eso crees? — Preguntó Kakashi no muy convencido — puede ser si tú lo dices, aun así, les falta mucho que aprender.

—Ciertamente — ahora decía mirando al grupo ganador — tuvieron muchos problemas al principio, pero supieron ver los puntos débiles de Scyther, y eso es algo que muy pocos han logrado descubrir, ya que siempre se dejan engañar por la mirada maliciosa — Satoshi hizo una pequeña pausa, y mientras se dirigía al grupo, decía — he visto lo suficiente para estar tranquilo, esos chicos ya están listos para cualquier cosa.

—Yui te tengo una pregunta — dijo Kakashi algo curioso.

— ¿Qué quieres saber? — preguntó la joven extrañada.

— ¿Hace cuánto que no derrotan a Satoshi? Preguntó por él personalmente.

—Bueno — Yui sólo puso su mano derecha en su mentón, intentando recordar algo — desde que lo conozco, jamás lo he visto pelear, pero al parecer, es más fuerte de lo que aparenta.

—Ya veo — digo Kakashi a secas, pero su mente estaba enfocada en Satoshi — ese nivel de chakra que tiene ¿de dónde habrá obtenido tanto poder?

Mientras tanto, con el otro grupo…

— ¿Scyther, estas bien? — Le preguntó Sakura al Pokémon, quien le asintió — ¡qué bueno! — Dijo aliviada, mientras sacaba medicina Pokémon de su bolsa — espera un poco, con esto te vas a sentir mejor.

Mientras tanto, Satoshi se acercaba a su compañera de viajes y su Pokémon.

— ¿Scyther, que se siente perder después de ocho meses? — Naruto y Sakura H. miraron a Satoshi y después a Scyther boquiabiertos.

—¡ ¿Qué no ha perdido desde hace ocho meses?! — exclamó impresionado Naruto.

—¡Con razón no podíamos derrotarlo! — exclamó igual de impresionada Sakura H.

—Pero parece que su racha acabó — dijo Sasuke muy orgulloso.

—Al parecer, jejejeje — comentó Satoshi muy nervioso — veo que están listos para acompañarme, nos tenemos que ir.

Pero alguien interrumpió, telepáticamente…

— ¿Satoshi, me escuchas? — preguntó una voz en la mente del joven.

—Si Palkia ¿qué sucede? — preguntó muy curioso Satoshi.

—El grupo que mandaste a buscar la energía de las bestias sagradas, tienen un problema.

— ¿Es que no podrían solucionar sus problemas sin pedirme ayuda? En especial por Gary — se decía algo ofuscado Satoshi — ¿Cuál es el problema? — preguntó algo impaciente.

— ¿Sato, sucede algo? — preguntó su Sakura, extrañada por el cambio de ánimo en su rostro.

—Es lo mismo que quiero saber — le contestó Satoshi con una voz bastante impaciente — Palkia se comunicó conmigo, luego les cuento.

—Para que puedan comenzar su misión, tienen que viajar a otra dimensión, pero… — ya el rostro de Satoshi paso de molestia, a perplejidad, y la perplejidad, terminando en el miedo.

—¡Ah… — gritó aterrado Satoshi — se me olvidó, me van a matar, en especial Dawn!

— ¡¿Qué sucede Sato?! — preguntó la peli morada algo asustada por la reacción del joven.

— ¡Gary y Dawn no pueden hacer los que les pedí porque Palkia selló todas las puertas dimensionales por medida de seguridad, y tienen que abrir una puerta dimensional! — le explicó aterrado Satoshi.

—¡Pero como se te pudo olvidar algo así! — Le regaño la chica de Ecruteak, llevándose la mano derecha a su rostro — ¡No puedo creer que seas tan distraído!

De pronto, los ya conocidos seres oscuros, por fin comenzaron su ataque a la aldea.

—Maldición, ya llegaron — se dijo con algo de rabia Satoshi — Palkia, dile a los muchachos que mañana iré para allá, antes tengo unas cosas que atender.

—De acuerdo.

— ¿Quiénes llegaron? — preguntó muy curioso Naruto.

—Cuando salgan afuera, los verán — les comentó Satoshi muy entusiasmado — ¿Qué tal si los derrotan?

— ¿Nosotros? — preguntó la ninja peli rosada, insegura de la proposición.

—Si fueron capaces de derrotar a Scyther, esto será como un paseo por la playa.

—¡Si tú lo dices, entonces vamos! — exclamó Naruto, con su puño derecho en lo alto, partiendo primero.

—Que impulsivo — comentó Sakura H., resignada — ¡espéranos Naruto! — exclamo partiendo tras el joven.

—Cabeza hueca, siempre tratando de llamar la atención — se quejó Sasuke, partiendo tercero.

— ¿Vamos Saku? — le invitó Satoshi a su "amiga"

—Si.

—¡Kakashi, Yui, si quieren pueden venir, les aseguro que se van a divertir! — les avisó a los aludidos, mientras tambien partía fuera del edificio con Sakura.

Cuando llegaron, estos seres ya se encontraban atacando la aldea. Al llegar Satoshi y Sakura…

—¡Veo que comenzó la diversión, ayudémoslos un poco Sakurita! — comentó Satoshi muy entusiasmado, mientas tomaba una pokébola — ¿Qué te parece si los animamos?

—¡Si, estoy contigo! — le respondió la aludida, entendiendo perfectamente sus palabras, tambien tomando una pokébola.

— ¡¿Y de qué va a servir que los animen si dijiste que eran bastante fuertes para derrotarlos?! — preguntó muy intrigada Yui, sin entender las palabras del joven.

—Ahora lo verás — le contestó Satoshi muy entusiasmado, lanzando la pokébola — ¡Minun, ya puedes salir!

—¡Tú también Plusle! — Sakura también lanzó su pokébola con mucho entusiasmo.

Al abrirse las pokébolas, aparecieron dos pequeños Pokémon ratón del tipo eléctrico.

— ¡¿Y qué van a hacer esos ratoncitos?! — preguntó muy extrañado Kakashi.

—¡No son ratoncitos, además son más fuertes que tú! — le gruñó fuertemente Sakura, por la despectiva definición de sus Pokémon.

— ¡Sakurita, cálmate, te puede hacer mal! — le pidió Satoshi muy nervioso, interponiéndose entre los dos.

— ¡De acuerdo — aceptó aún muy molesta la chica — hay cosas más importantes que hacer!

— ¡Si linda, como tú digas, jejejeje! — Le dijo muy nervioso Satoshi, para después decirle en voz baja a Kakashi — ¡no la hagas enojar, claro si quieres salir vivo, es peor que un demonio!

— ¿Dijiste algo Sato? — preguntó su compañera, mirándolo maliciosamente.

—¡Plusle, refuerzo! — muy asustado, Satoshi ordenó al Pokémon de Sakura.

—¡Minun, refuerzo! — ordenó Sakura al Pokémon de Satoshi, aún más enfadada por la orden del joven a su Pokémon.

Ambos ratoncitos comenzaron a mover sus brazos como echando porras, provocando un extraño efecto a los ninjas, algo que no esperaban; sus fuerzas aumentaron de forma extraña y sorprendente.

—¡ ¿Qué me sucede?! — se preguntaba Naruto mirando su cuerpo, y a su alrededor, percatándose de los dos ratoncitos — ¡chicos, miren! — sus dos compañeros miraron al joven rubio, y después en dirección a los Pokémon.

— ¡Ya veo, en verdad esto será muy sencillo! — pensó Sakura H., entendiendo la situación

— ¡Con que era eso, ya veo! — tambien pensó Sasuke, sonriendo.

Los jóvenes comenzaron su primer ataque, mostrando una gran velocidad, esquivando sin problemas los ataques de los seres, y al parecer, intencionalmente fallando los suyos.

— ¡Ya veo, esto en verdad será como un paseo por la playa! — Pensó Sasuke ya más tranquilo — ¡ ¿ya se dieron cuenta?!

—¡Si! — asintieron los otros dos, igual de confiados.

Mientras los que solo miraban…

— ¡Vaya, parece que descubrieron rápido la forma de derrotarlos, veamos si pueden contra ellos! — comentó Kakashi bastante sorprendido de la habilidad recién adquirida de sus estudiantes.

— ¡Por supuesto que podrán, después de la última batalla que tuvieron, los resultados te sorprenderán! — le contesto Yui, muy confiada de los resultados finales.

No fue necesario usar ningún jutsu, ni siquiera fue necesario que se movieran mucho, derrotaron a los soldados de la luz con una gran facilidad.

— ¡Increíble, ni parecen estudiantes, parecen profesionales! — exclamó Kakashi muy sorprendido.

Mientras tanto, los ninjas…

—¡Esto fue muy sencillo, en verdad muy sencillo, de veras! — exclamó Naruto muy sorprendido de sí mismo.

—¡Es cierto, no nos costó ningún trabajo, la pelea funciono muy bien! — exclamó igual de sorprendida la señorita Haruno por su habilidad.

— ¡Veo que esos seres son de mucha utilidad! — Les dijo Sasuke sonriente — solo tengo una duda.

— ¿Qué duda? — preguntó Satoshi muy curioso.

— ¿Esa cosa que bebimos, qué tenía? Durante la batalla contra ese ser verde, nos dio más energía y poder.

—Nada — respondió muy tranquilo Satoshi — solo era leche de Miltank, sirve para recuperar energías, nada más.

— ¿Entonces como pudimos en la segunda ronda derrotar a ese ser verde? — preguntó Naruto intrigado.

—Fue gracias a sus propios méritos y trabajo en equipo — les dijo Sakura con mucha energía — hicieron algo que nadie había podido, superar un reto de Satoshi ¿Saben que significa eso? — Desvió su mirada a su Satoshi, y le preguntó — ¿les cuento Sato? — Satoshi solo asintió — ¡felicidades, pasaron la prueba especial!

— ¡¿Prueba especial?! — Exclamó muy curiosa Sakura H. — ¿Qué es eso?

—Verán — comenzó a explicar Satoshi — comúnmente para graduarse como ninja profesional, deben estudiar en las escuelas ninja, como ésta, son muchos años de estudio para recién graduarse, pero en lugar de estudiar muchos años en una escuela ninja, pueden hacer unas pruebas especiales para graduarse de forma inmediata, pero casi nadie ha logrado superarlas, bueno, en realidad sólo tres personas han logrado superarla.

— ¿Y se puede saber, quienes serían esas personas? — preguntó la ninja muy intrigada.

—Creo que se llaman — la chica de Ecruteak posó su mano derecha en su mentón, como si estuviese pensando la respuesta — Naruto Uzumaki, Sakura Haruno y Sasuke Uchida, sí, creo que se llaman así, pero no estoy segura.

—O sea… — titubeó Naruto incrédulo.

—Así es, felicidades — les dijo un sonriente Satoshi, se sentía orgulloso más por el hecho que lo habían derrotado.

Pero la celebración no duró mucho, ya que de pronto, apareció otro ser oscuro, pero este era diferente ¿Acaso sería otro general de la luz?

—¡Veo que no les tomó mucho derrotar a mis subordinados, los felicito, pero su suerte aquí acabo! — dijo desagradablemente el ser oscuro.

—¡Muéstrate, ¿quién eres?! — exigió Naruto muy desafiante.

—¡Soy Atilas, uno de los generales de los soldados de…! — se presentaba el general mientras hacía acto de presencia, hasta que Satoshi lo interrumpió.

—¡La luz — completó el entrenador muy serio — estoy enterado de ustedes y sus intenciones, y también veo que enviaron a un soldado de clase baja! — Satoshi muy tranquilo, dirigió su atención al Naruto y los demás — ¡descansen un poco, les hará bien, yo no me he divertido desde hace bastante!

—De acuerdo.

—¡Veamos si sirves para algo! — Le desafío el entrenador, mientras tomaba una pokébola — ¡ve, Alakazam! — Haciendo aparecer al Pokémon psíquico — ¡¿estás listo Alakazam?! — El Pokémon sólo asintió — ¡Sakura, adelante!

—¡Si Sato, Plusle, Minun, refuerzo!

Gracias al refuerzo de Plusle y Minun, todas las características de Alakazam aumentaron de forma increíble, volviéndolo un Pokémon muy poderoso.

—¡Alakazam, ya sabes que hacer! — dijo Satoshi, entendiendo Alakazam sus palabras.

El Pokémon se movió a una velocidad indescriptible, fue tal su movimiento, que desapareció y apareció en el mismo segundo, fue casi como si no se hubiese movido.

—¡ ¿Jajajaja, eso fue todo?! — rio maliciosamente Atilas, antes de caer al suelo desplomado.

Atilas, a diferencia de los otros guerreros, cayó en menos de un segundo.

Considerando la desigualdad de los combates que tuvieron los otros grupos, dejaba muchas más dudas de quién era Satoshi ¿Como un simple entrenador de Pallet Town tenía ese nivel de poder y conocimiento de todas las dimensiones?

— ¡Si, con eso basta y sobra, no hay necesidad de más esfuerzo! — Comentó Satoshi sarcásticamente — Alakazam, perdóname por llamarte por algo tan inútil — el Pokémon sólo asintió con una sonrisa, como para quitar la preocupación de su entrenador — ¡muchas gracias amigo, puedes regresar, y tú también Minun! — los dos Pokémon asintieron con una sonrisa, mientras volvían a sus pokébolas.

— ¡Bueno — irrumpió la chica de Johto — después de ese pequeño impase! — Mientras tomaba la pokébola de su Pokémon — ¡Plusle, regresa! — guardó su pokébola, y estirando sus brazos, dijo — creo que ahora si nos podemos ir, ¿verdad?! — Miró a los tres jóvenes ninjas, esperando una respuesta que nunca llegó — ¡hola ¿hay alguien ahí?!

—Sí, claro, bueno, ¿pero qué paso? — preguntó Naruto incrédulo de lo que vio, perplejo.

—¡Solo vi que ese ser desapareció por un segundo, y luego ese tipo Atilas, cayó como si lo hubiese atacado algo con gran poder! — complementó Sakura H. en el mismo estado.

—¡Jejejeje, bueno — comenzó a reír muy nervioso Satoshi — con la practica tendrán ese poder! — De pronto, su semblante se volvió muy serio — será mejor irnos, no podemos darles más chances de ataque a esos seres.

—Sí, pero antes — intervino Naruto algo fatigado, y su estómago alegando — ¿podríamos ir a comer algo? Me dio hambre.

—Es cierto — agregó Sakura mientras miraba su pokégear — ya es hora de almorzar ¡vamos Sato ¿sí?!

— ¡Bueno… — no alcanzó a decir mucho, ya que su estómago lo interrumpió — creo que tienen razón, comemos, y nos vamos!

—¡Qué bien, vamos a comer ramen! — celebró muy alegre Naruto.

— ¡¿Acaso es en lo único que piensas?! — le regaño muy molesta la peli rosada.

— ¡No, también en ser Hokage, de veras!

—¡Y les tengo buenas noticias, pueden comer todo lo que quieran, Satoshi invita! — celebró la chica de Ecruteak muy feliz.

—¡ ¿Qué…?! — exclamó muy fuerte Satoshi, perplejo por la "invitación" de su compañera.

—¡Si…! — exclamaron muy felices Naruto, la señorita Haruno y Yui por el "todo lo que podían comer gratis".

— ¡Esa niñita me va a llevar a la banca rota! — Satoshi pensó, llorando para sí, mientras revisaba su billetera.

Después de comer y vaciar la billetera de Satoshi, ya estaban listos para irse.

La hora de partida sería las seis de la tarde, por lo que Naruto, Sakura y Sasuke prepararon sus cosas para partir, y una vez llegada la hora…

—¡Palkia, estamos listos, llévanos de vuelta! — pidió Satoshi telepáticamente.

—De acuerdo.

Un agujero negro se formó en el suelo, llevando a todos…

...

…al templo de Dialga y Palkia sin mayores contratiempos.

—Les recomiendo descansar por hoy — Satoshi tomó una pausa, y comentó muy preocupado — mañana tengo que partir temprano donde están Gary y Dawn — volvió a tomar una pausa, y solo rio nervioso — ¡sólo espero que no me maten, jejejeje!

—Vayan a sus cuartos — les ofreció Mewtwo — como les dijo Satoshi, descansen y relájense, mañana será un día muy largo.

—¡ ¿Y ellos quiénes son?! — preguntó con algo de miedo Naruto.

— ¡Ellos son Mewtwo, un viejo amigo — les presentó Satoshi — Dialga, controlador y creador del tiempo y Palkia, creador del espacio y dimensiones!

—¡Vaya, sí que deben ser importantes — comentó muy sorprendido el joven ninja — soy Naruto Uzumaki, mucho gusto!

— ¡Mi nombre es Sakura Haruno, un gusto conocerlos!

—Y yo soy Sasuke Uchida, un gusto.

—Lo siento chicos — comentó Satoshi cansado mientras se retiraba — creo que también iré a descansar, no me despierten hasta mañana.

Y así, todos partieron a sus respectivas habitaciones para descansar hasta el próximo día, ya que seguramente, sería tan agotador como el de los demás.

Pese a que desde hace mucho que había comenzado la mañana, todos se quedaron dormidos hasta muy tarde; Sakura, quién se encontraba en un cuarto aparte, fue la primera en despertar, miró su pokégear, y se percató de lo tarde que era, por lo que partió hasta el cuarto de Satoshi, quién aún seguía durmiendo.

—¡Sato, despierta! — gritó Sakura, mientras entraba de golpe al cuarto de Satoshi.

— ¿Qué sucede? — preguntó dormido Satoshi.

—¡Son las once de la mañana, ya levántate! — le gritó un poco más suave, preocupada.

—Qué bueno, son las once, déjame dormir un poco más — respondió aún dormido, hasta percatarse muy alarmado de lo tarde que era — ¡las once, me van a matar!

Se levantó de golpe, dejando ver al joven sólo en bóxer, ya que hacía mucho calor en el lugar, cosa que hizo que Sakura se sonrojara al observarlo atentamente, con mucho detalle, muchísimo detalle…

—¡Tápate, pervertido! — gritó fuertemente Sakura, tapando sus ojos con sus manos, muy roja por la vergüenza.

Cuando Satoshi se dio cuenta de la situación, sólo atinó a taparse con la sábana, pero fue inútil, ya que Sakura comenzó a lanzarle todo lo que tenía a mano, entre ello, un jarrón que dio en el blanco medio a medio, la cabeza del joven entrenador, enviándolo a la tierra de Morfeo por segunda vez.

—¡Satoshi, disculpa, no fue mi intención! — dijo Sakura después de darse cuenta de su violenta reacción, y con mucha pena, volvió a acostar a su semidesnudo compañero, mientras pensaba en lo mal que lo trataba a veces — ¡debería dejar de hacer esto, sino, voy a dejar al pobre sin cabeza, ya perdí la cuenta de las veces que le he pegado, debe tener la cabeza de piedra, porque siempre sobrevive! — Se le acercó aún más, y aún más sonrojada, le dio un pequeño beso en los labios — discúlpame Satoshi, aún me pone muy nerviosa verte desnudo.

Después de dos horas, Satoshi despertó por segunda vez, la diferencia, es que, en esta ocasión, vio el pokégear de Sakura a un lado de él.

— ¡Ay, mi cabeza — despertó Satoshi, quejándose del dolor — ¿Por qué me duele tanto?! — Tomó el pokégear — ¿Qué hora será? — Y vio la hora — ¡la una de la tarde, me voy ahora, sino me matan!

Y en menos de lo que cualquiera podría imaginar, se bañó, vistió y salió de su cuarto. Al llegar a la sala, vio a todos reunidos.

—¡Buenos días a todos, como están, ¿bien?! ¡Qué bueno, voy a tomar desayuno y me voy! — dijo tan rápido y comió tan rápido, que nadie entendió nada.

Todos lo miraban muy nerviosos a Satoshi ¿Habría pasado algo?

— ¿Sakura, que le pasó? — preguntó muy curiosa Yui.

—¡Jejejeje, nada importante, Satoshi tiene el sueño un poco pesado! — explicó muy nerviosa la aludida.

Entre que se levantó y terminó de desayunar, no habrían de haber pasado más de treinta minutos.

—¡Palkia, llévame con Gary y Dawn por favor, rápido! — le pidió Satoshi muy apurado, y asustado, más que nada, por la coordinadora de Sinnoh.

—Bueno, está bien — accedió el Pokémon espacial algo nervioso.

Y después de otros treinta minutos, volvió al templo muy agotado.

— ¿Qué tal te fue? ¿Cómo sobreviviste? — le preguntó muy burlona Sakura al joven.

—Ja-ja, que graciosa — le contestó mirándola de reojo, sarcásticamente — chicos, siento tener que dejarlos, pero creo que me esperan en el laboratorio del profesor Oak.

—No te preocupes Sato, estaremos bien — le respondió Sakura sonriendo.

—Seguramente no estaré cuando regresen los demás, así que dejo todo a cargo tuyo Sakura, confío ciegamente en tus decisiones — le dijo muy sereno.

—Siempre confías en mis decisiones Sato, no te preocupes, seguiré tu plan al pie de la letra — la joven hizo una pausa algo larga, cosa que Satoshi captó muy curioso, dada la preocupación de la joven — ¡por lo que más quieras Satoshi, cuídate y no hagas estupideces!

—Sakura… — el joven pensó en sus palabras ¿acaso intuía algo? — No te preocupes, voy a estar bien — le contestó muy despreocupado a la chica de Ecruteak — o al menos lo intentaré.

Pero Sakura no resistió su miedo a ese algo, y besó a Satoshi apasionadamente en la boca, tomándolo desprevenido.

—Solo cuídate, idiota — le dijo algo angustiada la peli morada.

—Está bien — contestó Satoshi perplejo después del movimiento sorpresivo de su compañera, por lo que solo soltó una sonrisa — ¡nos vemos!

Mientras, Naruto y la otra Sakura, veían la escena con los ojos muy abiertos.

—¡Ojalá Sakura me besara así alguna vez, sería tan feliz! — se decía Naruto celoso de la escena.

—¡Ojalá Sasuke recibiera un beso así de mi parte, sería tan feliz! — se decía Sakura celosa de la escena.

Así han sucedido las cosas, las primeras cinco misiones habían concluido, pero aún quedaban cosas que hacer. Satoshi ahora se dirigía al laboratorio Oak, ya que, según él, lo estaban esperando ¿Cómo sabe que lo esperan? ¿A dónde se dirige, y por qué esta tan apurado? ¿Los sueños de Naruto y Sakura se harán realidad?

—¡Sal Alakazam, tele transportación! ¡Vamos donde el profesor Oak! — apenas salió el Pokémon, ambos desaparecieron.

Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 15: "Problemas en Johto. La gran reunión"

Apenas Satoshi llegó al patio del laboratorio de Oak, y se encontró con una extraña sorpresa.

— ¡Vaya, parece que aquí hubo una gran batalla, ¿verdad Alakazam?! — el Pokémon solo le asintió — qué más da, gracias por todo Alakazam, regresa — Satoshi regresó a su Pokémon a su pokébola, suspiró preocupado, y comenzó a hablar algo nostálgico — bueno, será mejor entrar, detesto hablarles como un gruñón a mis amigos, creo que ya es hora de terminar con esta mala actuación.

Muy decidido emocionalmente, Satoshi caminó hasta la entrada trasera del laboratorio, encontrándose con Tracey ordenando el laboratorio.

— ¿Tracey? — preguntó algo curioso por verlo solo a él.

— ¡Satoshi ¿Qué haces aquí?! — Preguntó muy extrañado el observador — ¿No estabas en Sinnoh?

—Sí, bueno… — trató de responderle algo sumiso — luego te explico ¿Dónde está el profesor Oak?

—Está adentro, acompáñame.

Después de caminar dentro de las instalaciones del laboratorio, Tracey llevó a Satoshi hasta el comedor, dónde aún estaban almorzando; no solo encontrando al profesor, sino tambien a…

—¡Hola Satoshi! — le saludó Red levantando su mano derecha.

— ¡¿Red, Blue y Yellow?! — exclamó sorprendido Satoshi al ver a los entrenadores.

—¡Hola Satoshi! — tambien saludaron Blue y Yellow, imitando a su amigo.

— ¡¿Qué hacen aquí?! — preguntó muy intrigado el recién llegado.

—Bueno — comenzó a explicar Red — como el profesor Oak nos pidió ayuda, vinimos a ayudarlo, además, recuerda que este también es nuestro pueblo.

— ¡Ahora que lo dices, tienes razón! — Le comentó algo nervioso, mientras se percataba de los dos desconocidos, para él — ¿Quiénes son ellos?

—Son Kenta y Marina, son entrenadores de Johto, y también vinieron a ayudarnos — le respondió el profesor Oak.

—Vaya — soltó Satoshi, impresionado por ver a dos entrenadores de otra región en su pueblo natal — ¡muchas gracias por ayudarnos, mi nombre es Satoshi, y yo fui quien le pido ayuda al profesor!

— ¡No te preocupes, mucho gusto! — le contestó Kenta, bastante entusiasmado.

— ¡Además, valió la pena venir! — le espetó muy embobada Marina.

— ¿Por qué? — le preguntó muy extrañado.

— ¡Mira detrás de ti! — indicó la chica detrás de Satoshi, soltando un largo suspiro, haciendo que el joven volteara la mirada.

— ¡Lance, ¿qué haces aquí?! — preguntó el entrenador aún más sorprendido, había mucha más gente de la que esperaba.

—Vine a hablar con el profesor por sobre lo que me dijiste — le comentó el maestro de dragones.

—Ya veo — dijo Satoshi muy serio — y creo que eso tiene mucho que ver con el desorden que hay afuera ¿cierto?

—Puede ser una posibilidad, pero eso es algo que tú tienes que respondernos — le respondió muy serio el profesor Oak — si no fuera por Red, ahora no estarías conversando con nosotros.

—Nunca creí que los meterían en esto — dijo Satoshi muy arrepentido — creo que me equivoqué, debí contarles, disculpen chicos.

—¡Satoshi, estas aquí — exclamó Delia, quién aparecía desde la cocina — ¿Dónde está Ash?!

—Aun en lo que le encomendé, vine solo — le respondió algo incómodo.

—Ya veo — Delia sólo le contestó con una sonrisa al joven — ¿quieres comer algo? Debes tener hambre.

—Está bien, gracias señora Ketchum.

Mientras Satoshi comía, comenzó a explicarles todo lo que sucedía.

—Primero que nada, quiero pedirles disculpa por mantener tanto secretismo — dijo Satoshi muy apenado.

—No te preocupes por eso Satoshi, habrás tenido tus motivos, pero ya viste que esto se escapó, creo que hasta de tus manos ¿qué sucede realmente? — preguntó el profesor algo preocupado del actuar del entrenador.

—Bueno, todo lo que les dije es verdad, pero no es toda la verdad — respondió muy serio Satoshi.

—Creo que tenía razón — pensaba el profesor Oak, ahora más preocupado — necesitamos que nos digas todo, nos metiste en esto, y mínimo necesitamos saber a qué nos enfrentamos realmente ¿Qué es lo que tanto ocultas muchacho, y por qué razón?

—Hace cinco meses atrás, un ser desconocido, no me pregunten como era, por qué no lo vimos, nos pidió ayuda junto con Sakura, aquel ser nos informó que existe un ser muy poderoso, su nivel es tal, que podría ganarle a un Dios sin siquiera mostrar todo su poder.

Las palabras de Satoshi paralizaron a todos dentro del laboratorio, saber que había un ser maligno que era más poderoso que un Dios, era aterrador ¿Cómo se podía enfrentar a algo así? ¿Por qué ni Satoshi, ni Sakura, habían informado de algo tan delicado y peligroso para, no solo los que vivían en esa dimensión, sino tambien, para todas las dimensiones existentes?

—¡ ¿Y por qué no nos informaste de algo tan importante como eso?! — preguntó el profesor entre perplejo y molestó.

—En realidad, solo quería pedirles ayuda para buscar esos objetos — intentó justificarse el entrenador muy apenado — no pensaba involucrarlos en todo esto, pero veo que me equivoqué, y sólo los puse en peligro.

— ¿Y a que viniste — preguntó Red entre sentido y molestó por su amigo — solo para decirnos que nos enfrentamos a un ser que es más poderoso que un dios?

—Solo venía a pedirles un poco de ayuda, pero creo que ya no tengo moral para pedirles nada más, los entiendo si no me quieren ayudar, no les conté toda la verdad — decía muy angustiado el joven, sabía que necesitaba toda la ayuda posible, pero eso significaba poner en riesgo la vida de sus amigos, conocidos, y a los amigos de sus amigos — lamento no poder quedarme más aquí, tengo que irme al monte Plateado, les juro que no sabrán más de mí, ni de esos seres.

— ¡Espera Satoshi — el aludido levantó la mirada, y dirigió su atención al entrenador de Johto — realmente no sé tus motivos para no decirnos que es lo que sucede, pero no dudes en contar con nuestra ayuda!

— ¡¿Eh…?! — Satoshi no entendió de buenas a primeras las palabras de Kenta, por lo que lo miró con algo de incredulidad.

—¡Suena interesante, me gusta enfrentarme a otros que sean más fuertes, además, si es cierto lo que nos contó ese ser, me refiero al que vino a atacarnos, prefiero pelear por seguir viviendo en mi mundo, y en el intento, tal vez morir, que morir sin hacer nada! — arengó Kenta con mucho coraje.

—¡Tiene razón — le agrego Marina — además, nosotros quisimos ayudarlos, ahora más que ayudarlos, ahora es salvar nuestro mundo!

—¡Ellos tienen razón — ahora agregó Red — además, los amigos están para apoyarse, no para darles la espalda, y nosotros somos tus amigos ¿no es verdad chicos?!

—¡Si…! — exclamaron todos los jóvenes entrenadores, levantando el brazo derecho con la mano empuñada.

—Chicos… — el joven Satoshi no aguantó la emoción contenida del momento; pese a todo lo que hizo, ahí estaban sus amigos, lo que provocó que soltará lágrimas de arrepentimiento —¡ perdónenme por todo lo sucedido chicos!

—¡Jamás creí ver al líder de la elite tour y campeón de la liga, una persona seria y fría emocionarse, jamás creí que vería ese día! — comentó Lance, tan sorprendido como emocionado.

—¡Es verdad! — decía el profesor sorprendido por el cambio del entrenador.

—Sucedieron muchas cosas que no quería, entre ellas, conocer a Sakura, gracias a ella, ya no soy el de antes — decía Satoshi risueño, notándose un pequeño rubor en sus mejillas.

— ¿Te refieres a la chica que vino contigo? — le preguntó el profesor Oak muy feliz por el cambio del entrenador.

—Así es, ha sido la única persona, aparte de Ash y Gary, que han aceptado mi mal humor — hizo una pequeña pausa, para corregir sus palabras — miento, todos ustedes siempre me han aceptado como soy — el joven a esas alturas ya sentía lástima por sí mismo — he estado ciego todo este tiempo — desvió la mirada nuevamente a los entrenadores, y volvió a preguntarles — no están obligados a continuar ¿Están seguros de seguir esta pelea?

—¡Satoshi — le contestó muy entusiasmado Red — tu dinos que hacer, y comenzaremos!

— ¡Es un honor tener su ayuda, prometo hacer lo posible para que todo esto termine bien! — Satoshi sólo hizo una reverencia, y comenzó a explicar lo que él quería hacer — lamentó mucho pedirles de forma tan apresurada esto, pero necesito que vayan dónde está Sakura, al templo de Dialga y Palkia, creo que Sakura es la más indicada en explicarles todo, ella está a cargo de todo ahora.

—¡Entonces vámonos ya, no podemos darles más ventaja a esos sujetos! — exclamó Blue muy apresurada.

— ¡Por favor Alakazam — decía Satoshi mientras dejaba salir a su Pokémon — necesito que te lleves a todos con Sakura! — El Pokémon sólo asintió — Tómense de las manos quienes quieran ir, Alakazam los va a tele transportar con Sakura — los cinco entrenadores, Tracey y Max asintieron, acatando las instrucciones de Satoshi, y en el momento que Red tocó a Alakazam, estos desaparecieron.

—Delia, Lance y yo nos quedaremos en el laboratorio — comentó el profesor Oak — cualquier cosa puede pasar, si la información que nos das es cierta, tiene que haber alguien aquí para atender cualquier emergencia.

—De acuerdo profesor — el joven Satoshi sólo asintió.

De la nada, en medio de la sala principal del templo, dónde estaban todos, aparecieron Alakazam con los siete jóvenes.

—¡Alakazam, ¿Qué haces aquí con todos ellos, y dónde está Sato?! — preguntó muy sorprendida Sakura.

—Hola Sakura — saludo Max levantando su mano derecha.

— ¡Max! — Exclamó al pequeño, aún sorprendida — ¿Que hacen aquí y quiénes son ellos?

—Son amigos de Satoshi, y vinimos a ayudar — contestó el joven de anteojos muy entusiasmado.

—Ya veo — dijo Sakura algo perpleja, y mostrando una sonrisa, hizo una reverencia — muchas gracias por ayudarnos, se los agradezco.

—No hay nada que agradecer — le dijo Red muy incómodo por la situación — no te preocupes.

—Aun así, debo agradecérselos — desvió la mirada a Alakazam, y algo nostálgica, Sakura le dijo — creo que tienes que irte, Sato debe estar esperándote — el Pokémon asintió — cuídalo por mí, por favor — el Pokémon volvió a asentir muy feliz, y desapareció — ¿Qué les contó Satoshi?

—Dijo que iría al monte Plateado — comenzó a contar muy serio Red — Lance nos contó que había más de esos seres en ese lugar, así que yo creo que va por ellos.

—Ya veo — respondió la peli morada muchísimo menos preocupada ¿Por qué estaría tan asustada de las acciones de su amigo?

—Con que quedan más de esos seres — intervino muy serio Sasuke — ¿Dónde se encuentra ese monte Plateado?

—Yo los puedo acompañar — se ofreció Red — tardaremos dos días en llegar, tal vez más.

— ¡Eso no será problema! — Sakura exclamó de golpe aún más tranquila — ¡sal, Espeon! — mientras hacía aparecer al Pokémon sol matinal — él los podrá tele transportar hasta allá.

—¡Entonces vámonos! — exclamó Naruto muy entusiasmado.

Y con ayuda de la tele transportación de Espeon, se trasladaron hasta el monte Plateado.

Mientras todo esto sucedía, Alakazam llegaba al laboratorio.

—Muchas gracias Alakazam — Satoshi agradeció a su Pokémon — profesor, creo que Deoxys les será de ayuda por ahora.

—No te preocupes por nosotros muchacho — le dijo con algo de regaño a Satoshi — no seas temerario, y vuelve con bien.

—Creo que me confunde con Ash — le comentó algo extrañado por la comparación — Alakazam, vámonos.

Y casi al acto, se tele transportaron cerca del monte Plateado, mientras la señora Ketchum y el profesor Oak, pensaban en la situación.

—Samuel ¿crees que los niños estarán bien? — preguntó muy preocupada Delia.

—No lo sé, sólo podemos tener fe en ellos, es todo lo que podemos hacer — dijo muy serio en profesor.

Satoshi ya se encontraba muy cerca de su destino, dentro del monte Plateado. Se encontraba en medio del bosque del monte.

—Muchas gracias por todo Alakazam, ya puedes descansar — decía Satoshi mientras devolvía al Pokémon psíquico a su pokébola, sacaba otra de las cápsulas — ¡sal Minun! — Apareciendo el pequeño Pokémon eléctrico — ¿nos vamos? — el Pokémon asintió y subió al hombro derecho de Satoshi.

Pese que era de día, el cielo estaba oscuro, se notaba como los seres oscuros ya habían invadido la región; al poco caminar, se encontró, para su sorpresa, con Red y los ninjas.

—¡ ¿Ustedes que hacen aquí?! — preguntó muy sorprendido Satoshi.

—Bueno — Red muy nervioso señaló a Naruto, Sakura y Sasuke — ellos querían venir.

—¡ ¿Y quién los trajo?! — preguntó muy molestó Satoshi, hasta que vio un Espeon muy familiar, quién le sonríe, por lo que el joven sólo suspiró — esa niñita nunca va a cambiar, creo que no tengo de otra.

—Yo cumplí con lo que me pidieron ¡nos vemos! — y con esa despedida, Red desapareció con el Espeon de Sakura.

— ¿Y dónde está ese monte? — preguntó muy serio Naruto.

—Es ese — contestó Satoshi, señalando para ser más exacto, la cumbre del monte, su real destino.

— Esa es la base de esos seres, ¿verdad? — preguntó Sakura.

—Así es — respondió muy serio, para después volver la mirada a los tres ninjas — sé que son muy fuertes, aun así, por favor tengan mucho cuidado.

— ¡De acuerdo! — exclamaron los tres al unísono.

Después del encuentro con los ninjas, Satoshi decidió acelerar el paso, empezando a saltar de árbol en árbol, mientras los tres jóvenes ninjas iban tras él. Después de unos minutos, llegaron hasta una gran estructura, la que parecía muy antigua.

— ¿Bueno, y quien quiere entrar primero? — preguntó Satoshi muy entusiasmado.

— ¡Yo voy primero! — exclamó Naruto muy emocionado.

De pronto, se observó cómo dos seres aparecían desde el interior. Al parecer, salían a hacer guardia.

—¡Así que esas serán las primeras víctimas, pues como quieran, Kage Bunshin no jutsu! — al momento de ejecutar su jutsu, aparecieron cuatro copias de Naruto, quiénes eliminaron a estos seres sin hacer mucho ruido — ¡listo, camino libre!

— ¿Chicos, alguna vez han escuchado de las misiones en que el sigilo es opcional? — Preguntó Satoshi en voz baja, confundiendo a los tres ninjas — ¡Minun, trueno a la entrada! — los jóvenes vieron decepcionados la escena, Satoshi y Minun estaban haciendo la mayor cantidad de escándalo posible, volando la puerta de plano.

Mientras tanto, en el interior del edificio…

—¡Nos están atacando ¿Dónde está el general?! — exclamaba uno de los seres que vigilaba la entrada desde el interior.

—¡No lo sé, aún no ha vuelto, tendremos que defendernos mientras! — exclamó otro ser; claramente ignoraban que su líder había sido derrotado.

De la nada, muchísimos seres comenzaron a aparecer a atacar a nuestros amigos, eran miles.

—¡Ahora comienza la diversión — exclamó con mucha emoción Satoshi, tomando todas las pokébolas que tenía, dejando salir a sus Pokémon — Alakazam, Pidgeot, Butterfree, Ninetales, Charizard, Blastoise salgan a divertirse!

— ¡Vaya, te lo tenías bien guardado! — exclamó Sasuke sorprendido, e igual de emocionado.

—Y eso que aún no saco lo mejor de mi repertorio — comentó muy orgulloso Satoshi — ¡En esta ocasión los ayudaré personalmente — decía el entrenador poniéndose en guardia — un poco de ejercicio no mató a nadie! — Finiquitó sarcástico — ¡Chicos, confío en su libre albedrío! — Le gritó a sus Pokémon — ¡Minun, refuerzo, chicos, al ataque!

Los ataques iban y venían, era una gran batalla campal, jutsu, lanzallamas, hidrobombas, psíquicos, de todo tipo de ataques de parte de nuestros amigos, y de parte del enemigo, bolas de energía oscura que disparaban, ataques físicos, de todo lo que tenían. Ya habían pasado dos horas desde el inicio de la batalla, pero ya quedaban menos seres, pero aún eran muchísimos, y nuestros amigos, ya casi sin energía.

— ¡Vaya…, parecen interminables…! — comentó Sasuke jadeando por el cansancio.

—¡Eso es cierto…, pero está… muy divertido…! — igual de cansado, comentó Naruto, aun queriendo continuar.

—¡Si continuamos a este ritmo…, no terminaremos jamás! — dijo Satoshi igual de agotado, sólo que él sonreía — creo que tengo una idea… ¡Blastoise, ven aquí!

— ¡¿Que es… lo que harás…?! — preguntaba Sakura igual de agotada.

—¡Todos, reúnanse alrededor de Blastoise, ahora! — ordenó en general Satoshi.

Todos, tanto los tres ninjas, los Pokémon de Satoshi, y él mismo, se pararon alrededor del Pokémon de agua; tanto Naruto, Sakura, como Sasuke, se preguntaban lo mismo ¿Que iría a hacer? Lo único que notaron, fue que Charizard era el único que estaba separado del grupo.

—Blastoise, usa protección — el Pokémon asintió, rodeando a todo el grupo dentro de un escudo verdoso — ¡ ¿listo Charizard?! — El Pokémon de fuego asintió, mostrándole una sonrisa — de acuerdo.

Los seres oscuros estaban muy cerca de Charizard, su ataque era inminente, pero cuando estuvieron muy cerca del Pokémon…

—¡Acaba con todo, anillo de fuego! — gritó el entrenador, casi con rabia contenida.

La llama de la cola de Charizard comenzó a hacerse más intensa, tanta era la fuerza de esta, que los seres que se acercaban, quedaban incinerados, y cuando terminó de concentrar energía, una especie de aura de color rojo lo rodeó; al parecer, la energía que acumuló Charizard, provocó un temblor lo suficientemente potente como para abrir la tierra; de estas fracturas terrestres, en lo profundo sólo se veía, extrañamente, lava lista para salir expulsada con gran fuerza, y de esta, grandes lenguas de fuego comenzaron a surgir; la fuerza era tanta, que provocó el hundimiento de la tierra a los pies del Pokémon de fuego, hundiéndose unos centímetros. Al terminar de liberar aquella energía, líneas de fuego salieron en la tierra, comenzando desde los pies de Charizard, formándose una gigantesca columna de fuego que cubrió toda la edificación. El anillo de fuego había demorado dos minutos aproximadamente en acabar con cualquier forma de vida que lo hubiese tocado, y al terminar el ataque, lo único que quedó a la vista, fue a un Charizard completamente agotado, efecto del uso del ataque, y dos extraños objetos a sus pies.

—¡Excelente trabajo Charizard, como siempre! — le celebró Satoshi, con el pulgar arriba, imitando su Pokémon el gesto.

—¡Es increíble — exclamó la ninja peli rosada, muy sorprendida — no puedo creer que se estuviesen guardando una técnica tan poderosa, no sabía te tenías tantas sorpresas guardadas!

— ¡Jejejeje — rio Satoshi muy nervioso, llevando su mano derecha a su nuca — bueno, muchos meses de práctica! Además, si no fuese por este pequeño — decía mientras acariciaba al pequeño Minun — el anillo de fuego hubiese tenido solo el 50% del poder que vieron.

— ¡Es increíble que tan chiquito seas tan grande! — le felicitó la ninja de Konoha, mientras tambien acariciaba su cabeza, haciendo que se sonrojara, y de pronto, percatándose de algo — chicos, miren dentro del agujero — señaló la joven en el lugar donde aún estaba Charizard.

— ¿Qué es? — Naruto se acercó al agujero, y notó con mucha curiosidad estos objetos — voy a revisar — dijo mientras se acercaba, y los demás lo seguían.

Al llegar, observaron que había unas especies de joyas de color rojo y naranjo.

—Parecen una pulsera y un anillo — comentó muy suspicaz Sakura —. Pero, ¿cómo siguen intactas después de ese ataque?

—Es cierto — comentó igual de pensante Sasuke — deben tener algo que las hace especiales, o algo por el estilo.

—Es cierto, es muy extraño — pensaba Satoshi — ¡esperen un momento! — Fijó su mirada en las joyas, intentando recordar algo — creo haber visto esos objetos antes en otro lugar, pero, ¿dónde? Un anillo rojo, una pulsera naranja…— chocó sus manos, y exclamó — ¡Ya me acuerdo!

— ¿Sabes por qué no les pasó nada? — preguntó muy intrigado Sasuke.

—No solo eso, también sé que son — comentó triunfante Satoshi.

— ¿Y qué son? — preguntó Naruto igual de intrigado.

—Una vez leí en un libro de mitología Pokémon, que existían cuatro objetos que servían para controlar los cuatro elementos, y a cuatro Pokémon, veamos creo que son, el collar marino, controla las aguas y se utiliza con Kyogre, la pulsera terráquea, que controla la tierra, se usa con Groudon, la tiara celestial, sirve para controlar a Ryaquaza, y el anillo de fuego, sirve para controlar a Heartran.

— ¿Y qué hacemos con ellas? — preguntó Sasuke aún más confundido de lo que ha estaba.

—Creo que las podremos utilizar a futuro, pero faltan el collar marino, que se encuentra en el templo del mar, y la tiara celestial, que debería encontrarse en el pilar celeste — comentaba muy pensante Satoshi, mientras desviaba la mirada a los tres jóvenes — llévense estas, yo iré a buscar las otras, me demoraré un poco, por lo que no sé cuándo podré volver con los demás — dijo resignado. Sabía que pasaría separado de todos, pero nunca creyó que fuera para tanto — esos lugares se encuentran en cambio constante, jamás se quedan en un lugar en específico, por lo demás no se preocupen, Alakazam los llevará con Sakura.

—De acuerdo, esperamos que las encuentres, mucha suerte — le deseó Sakura.

—Pero antes de tanta despedida, les tengo una última sorpresa — comentó algo malicioso Satoshi — ¡chicos regresen! — Mientras devolvía a todos sus Pokémon a sus pokébolas — salgamos de aquí.

Una vez fuera de la estructura, Satoshi comenzó la sorpresa.

— ¿Y qué vas a hacer? — preguntó Naruto muy curioso.

—Destruiré ese edificio — contestó Satoshi muy tranquilo.

— ¿Y cómo harás para destruir algo tan grande? — preguntó Sasuke muy intrigado.

—Fácil — tomó dos pokébolas, y sin soltarlas, ordenó — ¡chicos, destruyan ese edificio, ahora!

Pese a la orden, en ningún momento Satoshi soltó las pokébolas, sólo se vio cómo se abrieron en sus manos, saliendo algo, al parecer, y volviendo a estas al instante ¿Qué clase de Pokémon habrían sido?

—Listo, solo esperen cinco segundos — pidió Satoshi muy tranquilo.

Los jóvenes no entendieron nada, la estructura seguía ahí, así que esperaron los cinco segundos, y en el momento que Satoshi guardaba sus pokébolas, pasaron los cinco segundos, y vieron como el edificio caía desmoronado, quedando de este, sólo polvo. Los jóvenes, ya no cabían más en las sorpresas de Satoshi, sólo vieron muy sorprendidos como las palabras del entrenador se cumplían.

—¡ ¿Qué—que—que fue lo que hiciste?! — preguntó Naruto tartamudeando, perplejo.

—Lo siento, es un secreto — comentó muy orgulloso Satoshi —sólo les puedo decir que son mis armas secretas, y espero no volver a usarlas — tomó nuevamente una de sus pokébolas — sal Alakazam — pidiendo al Pokémon y los ninjas — Alakazam, llévalos de vuelta con Sakura — el Pokémon asintió — chicos, cuéntenle a Sakura de las joyas.

—De acuerdo Satoshi, espero que vuelvas pronto — le comentó la peli rosada ninja.

Y al acto, Naruto y los demás volvieron al templo con ayuda de Alakazam. Ahora el objetivo de Satoshi era buscar las otras joyas; el collar marino, quién ya en ese momento lo tenía May, y la tiara celestial, que supuestamente estaría en el pilar celeste.

Mientras tanto, en el templo de Dialga y Palkia, Alakazam junto a los ninjas aparecieron de la nada.

—Por fin regresaron — comentó Sakura mucho más aliviada — ¿Cómo les fue?

—¡De maravillas, de veras! — celebró muy alegre Naruto.

—¡Qué bueno! — tambien celebró la chica de Ecruteak, ya completamente relajada.

— ¿Y Satoshi? — preguntó Red, al segundo que Alakazam volvía a tele transportarse.

—Creo que él no volverá dentro de un buen tiempo — comenzó a explicar Sakura H. — dijo que iba a buscar unas cosas parecidas a estas joyas — decía mientras mostraba los objetos.

—Esas son las joyas elementales — dijo Mewtwo, confirmando la información de estas — ya veo, nos podrían ser de gran utilidad.

—Creo haber escuchado de ellas — comentó muy seria Sakura — pero desconozco por completo como accionarlas.

Y al momento que Alakazam volvió con Satoshi…

—Gracias por todo Alakazam, lamentó hacerte trabajar tanto — el Pokémon solo le sonrió — no seguiré abusando de ti, te tienes más que merecido un descanso — Satoshi volvió a tomar la pokébola de Alakazam para que, por fin, descansara después de tanto trabajo, y tomando otra pokébola — y tú también Minun, gracias por todo, tambien descansa — devolviendo al Pokémon eléctrico, y dejando salir a quien ahora le acompañaría — ¡sal, Pidgeot! — Satoshi subió al lomo del ave, y le dijo — Pidgeot, partamos al templo del Mar, no hay tiempo que perder — al terminar de hablar, Pidgeot emprendió vuelo.

Las joyas elementales, las joyas regentes de Kyogre, Groudon, Ryaquaza y Heartran, se supone que sólo se pueden utilizar con estos Pokémon presentes. Algo muy similar le había comentado Manaphy a May. En algo si estaban todos de acuerdo, les serian de gran ayuda ¿Pero de qué forma?

Y así, intentando sacar conclusiones, pasaron rápidamente dos horas, justamente en el momento en que llegaba el primer grupo.

—¡Brock, Duplica, Ranma, por fin regresaron — celebró muy feliz la peli morada — ¿Cómo les fue?!

—Muy bien — le dijo Brock, desviando la mirada a Ed — enséñales Ed.

—Esta es la piedra filosofal — les comentó Ed, mientras les mostraba la piedra color carmesí.

—Excelente, ya tenemos uno de los objetos — dijo muy serio Mewtwo.

— ¡¿Ellos quiénes son?! — preguntó muy impresionado Al.

—Disculpen, que mala educación — comentó Sakura apenada, mientras presentaba a los tres Pokémon.

—Ya veo, con que tú eres Mewtwo — comentó Ed muy sorprendido — tú eras quien hablaba con nosotros — el Pokémon sólo asintió — ¡eres increíble! — le exclamó el alquimista muy emocionado.

—Gracias — contestó el aludido, algo nervioso.

Ya venía siendo la hora de la cena, y sí que lo necesitaban, ya que tanto el equipo de Brock, como el que estaba con Satoshi, tuvieron mucho ejercicio, por lo que el siempre buen cocinero de Pewter comenzó los preparativos, con algo de ayuda.

— ¡No sabía que sabias cocinar, Sakura ¿Cuándo aprendiste?! — le preguntó Brock a la joven, viendo su excelente manejo con los alimentos.

—Bueno — comenzó a responder muy apenada Sakura — practiqué mucho cocinándole a Satoshi, y el a veces, también me cocinaba.

—Qué bueno que Satoshi te tenga, Sakura; siempre he pensado que un compañero de viaje le haría ver la vida de otra forma — le comentó Brock muy feliz, mientras terminaban de preparar los platos — llevemos esto, todos deben estar hambrientos.

— ¡Si! — respondió Sakura sonriéndole a Brock por sus palabras.

Tanto los ninjas, como Ed, Ranma, Duplica y Yui, comieron como si les fueran a quitar la comida de las manos; mientras que Sakura, Al y Brock, sólo veían nerviosos la escena, acompañándolos en la mesa.

La hora pasaba muy rápido, y ya era cerca de las diez de la noche. Mientras Dialga, Palkia y Mewtwo, aún seguían pendientes de la llegada de los demás, los demás se distraían en lo que podían, hasta que llegó el segundo grupo, quiénes borraron la tranquilidad del momento.

—¡Mewtwo! — exclamó desesperado Gary, tan solo apareció en el templo.

— ¡Síganme! — les exclamó Mewtwo, quién al parecer, ya estaba preparado para su llegada.

—¡ ¿Gary, que sucedió?! — preguntó muy preocupada la peli morada.

—¡Es Dawn! — solo gritó, mientras iba detrás de Mewtwo, y detrás de él, a Sora y Yamato con una Dawn inconsciente.

La preocupante situación, hizo que todos siguieran al grupo, hasta el destino de Mewtwo, una habitación para que descansara la joven coordinadora.

—Tal vez no se vea, pero sus lesiones son peores de lo que parecen — comentó Mewtwo muy preocupado — le entregaré algo de mi energía — decía mientras posaba su mano derecha en su barriga — no la sanará de inmediato, pero aliviará su dolor.

— ¡Maldición, esto no estaba en lo previsto! — Se decía Sakura — será mejor que asista a Red y los demás, no creo que Dawn pueda continuar más — la joven con la rabia que tenía, sólo se preguntaba — ¿Por qué la atacarían de esa forma?

La joven coordinadora después de recibir la energía, se vio como su rostro se relajaba, dando a entender que el dolor al menos, había desaparecido en gran medida.

—Déjenla descansar — les pidió Mewtwo — pese a que su dolor bajó, su lesión en muy grave, dudo mucho que vaya a despertar al menos en una semana, y si es que despierta.

—Pobre Dawn — decía Brock tambien con rabia — no es justo — vio a la joven inconsciente, y luego desvió su mirada a los demás — ustedes también deberían descansar, mañana será un día muy largo — el criador hizo una pausa, y desvió la mirada a Mewtwo — hay demasiadas cosas extrañas aquí, no comprendemos el ataque de esos seres, y en especial, lo de las guerreras elementales ¿Nos podrían decir qué rayos está pasando? — Brock había hecho la gran pregunta; todos veían al Pokémon psíquico expectantes a una respuesta cuerda.

—Aún quedan dos grupos por volver, cuando estén todos reunidos, responderé a tu pregunta — contestó muy serio Mewtwo.

—Me parece correcto, a quien más le debe interesar tu respuesta es a Misty, y algo me dice que también a May — y sin más, se retiró — buenas noches.

Definitivamente la madeja de hilos era enorme, eran demasiadas cosas que parecían cuadrar ¿Pero a que debían responder correctamente? Las vagas respuestas, tanto de Sakura, como de Mewtwo, sólo aumentaban las dudas. Con estas dudas, todos los jóvenes se retiraron a los cuartos del templo a descansar.

Al día siguiente…

Muy temprano, mientras todos seguían durmiendo, aproximadamente a la siete de la mañana, se produjo un gran ruido en el salón principal del templo, lo que despertó a todos. Algo preocupados por este escándalo, todos partieron para ver qué sucedía, y la sorpresa, fue bastante más sencilla de lo que parecía.

—¡Ash! — exclamaron Brock, Gary, Duplica y Sakura.

—¡Hola chicos ¿Cómo les fue?! — exclamó más feliz que de costumbre Ash.

—A nosotros y a Satoshi, bien, pero a Gary y a Dawn… — comenzó a decir Brock muy preocupado, pero fue interrumpido.

Curiosamente, detrás de Ash, a los pocos segundos, llegó el grupo de May.

— ¡Vaya, por fin llegamos! — dijo May satisfecha.

—Si ¿Pero ahora que hacemos? — le preguntó Drew preocupado.

— ¿Por qué lo dicen chicos? — preguntó Brock, ya esperando otra mala noticia.

—Verán, no pudimos conseguir la perla de Shikon — dijo muy triste May.

—Parece que a ustedes tampoco les fue bien que digamos — comentó Gary en consolación.

—Mejor deberían contarnos cada uno cómo les fue — sugirió Mewtwo — y presentarse entre ustedes, recuerden que, a partir de ahora, todos son un solo equipo, y tendrán que confiar plenamente entre ustedes, y que mejor que una correcta presentación para comenzar a conocerse.

—Es verdad Mewtwo — le asintió Ash, siendo el primero en presentarse — yo empezaré, soy Ash Ketchum, mucho gusto, y él es Pikachu.

Todos se quedaron mirando callados al joven Ash; ahí estaba el culpable de estar todos ahí, el culpable de que cuatro chicas estén locas por él, a quien tanto perseguían las guerreras elementales, ahí estaba Ash Ketchum.

—Oigan, disculpen ¿dije algo malo? — preguntó Ash, sin entender la expresión de todos, que pasaba de la sorpresa, a las ganas de matarlo.

—Creo que lo mejor — intervino Mewtwo muy nervioso — es que se conozcan de a poco.

—En serio chicos — preguntó muy ingenuo Ash — ¿se sienten bien? — Pero comenzó a notar algo raro en el grupo, alguien faltaba — a esto ¿dónde está Dawn? ¿Aún sigue durmiendo?

—Ash, ella… — comenzó a decirle con mucho temor Gary, más que nada, por la reacción que podría tomar Ash — está muy mal herida, estuvo al borde de la muerte.

Aquellas palabras congelaron a Ash ¿Dawn estaba herida de muerte? O al menos eso entendió el joven, quién rápidamente, comenzó a desesperarse.

—¡ ¿Dónde está?! — le gritoneó Ash a Gary, muy desesperado.

—Sígueme — dijo el joven mientras empezó a caminar al cuarto de la chica.

—Los acompaño — intervino Goku — las semillas podrán sanarla.

—Muchas gracias — dijo Ash muy serio — vamos.

Al llegar al cuarto, encontraron a Dawn dormida o inconsciente; no se podía decir exactamente como estaba. Ash se le acercó, y se puso a llorar a un lado de ella.

— ¡¿Quién te hizo esto Dawn?! — Comenzó a gritar con mucha rabia contenida — ¡Me las va a pagar!

—Tera se desquitó solo con ella, su ataque fue muy rápido… — trató de excusarse Gary, pero Ash lo interrumpió de golpe.

— ¿Y no fuiste capaz de cuidarla, Gary Oak? — le preguntó el entrenador a su amigo — ¡ ¿No fuiste capaz de protegerla?! — sumamente furioso, Ash se levantó, y fue contra Gary, agarrándolo de su camisa.

—¡Ash, hicimos lo que pudimos — le retó Gary —, con suerte pudimos volver!

El escándalo que tenían los dos se escuchaba en todo el interior, por lo que todos se acercaron a ver qué sucedía.

—¡Sólo me pones excusas baratas, ella confiaba en ti, tu deber era protegerla! — le regañó aún más furioso Ash, agarrando aún más fuerte a Gary.

— ¡Ustedes dos, suficiente! — Les regañó Goku — ¡Ash, comprendo tu necesidad de proteger a tus seres queridos, pero no puedes pretender ser el héroe siempre ¿Recuerdas lo que pasó con Misty?!

—Misty… — fue lo único que dijo Ash, después de soltar a Gary — Es verdad, yo tampoco fui capaz de comportarme como debía, mi deber era protegerla, y le fallé.

—Siempre haces lo mismo Ash — ahora era Gary quién lo agarraba de la ropa —, nunca aceptas tus errores, y siempre enrostras tus propias fallas en otros. No sé qué pasó con Misty en su viaje, pero si no reconoces que también te equivocaste, ¡seguirás siendo un niñito malcriado! — Gary conocía a su amigo, y sabía cómo tratarlo, por lo que le dio un buen puñetazo en la cara, dejándolo sentado en el suelo — ¡Todos estamos haciendo nuestro mejor trabajo, y como ya te dijeron, no intentes hacerte el héroe, recuerda que somos un equipo, y todos nos apoyamos por igual! — aquel momento fue seguido por un silencio sepulcral.

Tal vez era difícil de entender para Ash esas palabras; y para los demás, el golpe que le propinó Gary; pero algo si tenía en mente Ash, no podía pretender proteger a todo el mundo, y si las cosas resultaban mal, en vez de ponerse a llorar, debía confiar en que los demás lo ayudarían ¿A lo mejor era consciente de la leyenda del elegido?

—Partamos por sanar a tu amiga, Ash — le sugirió Goku, mientras tomaba una pequeña bolsa — le daré una semilla del ermitaño, con esto debería recuperarse por completo — el saiyayin sabía cuál era la prioridad del momento, por lo que desvió toda su atención a Dawn — oye, despierta ¿me oyes? — Intentó llamarla, al menos para tener un signo de consciencia, pero fue inútil — es inútil, esta inconsciente — tomó una de las semillas, la partió en dos — te ayudaré a comer la semilla — se las dejó en la boca, y la ayudó a inducir a que se la comiera.

— ¿Estás seguro que se recuperará con eso? — preguntó muy inseguro Gary.

—No te preocupes, te aseguro que si — le aseveró Ash, sonriendo muy tranquilo.

En el momento que Dawn tragó la semilla, comenzó a quejarse unos momentos, y a los segundos, despertó de golpe, sentándose en la cama de sorpresa.

—¡ ¿Ah…, que paso?! — Comenzó a mirarse en detalle la coordinadora, muy sorprendida, y después miró a quien lo había ayudado — ¡ ¿Quién eres tú?! — le preguntó muy impresionada.

—Dawn ¿te sientes bien? — le preguntó muy preocupado Ash.

—Ash — dijo algo perpleja, no entendía para nada que pasaba — si estoy bien ¿Dónde estamos?

—Volvimos al templo de Dialga y Palkia, te trajimos inconsciente — le comentó Gary muy preocupado, mientras se le acercaba.

—¡ ¿Y qué paso con la energía de las bestias sagradas?! — preguntó rápidamente Dawn, más preocupada de la energía que de cualquier otra cosa.

—Lo siento — le respondió Gary con mucha pena — Tera se la llevó.

—Ya veo — dijo Dawn con la vista perdida en sus manos, y la cabeza gacha — a final de cuentas, fui una total carga.

—¡No digas esas tonterías! — exclamó Sakura, quién entraba al cuarto muy preocupada, con los ojos llorosos — ¡Olvida esa energía, nos preocupamos mucho por ti, pensábamos por un momento que morirías!

—¡Pero esa es la verdad, por protegerme, fracasamos! — Dawn gritaba llorando por la rabia que se tenía.

— ¿Tú crees que Satoshi te hubiese pedido ayuda si eso hubiese sido cierto? — le preguntó la peli morada, mientras se le acercaba, poniéndose a la altura de la coordinadora.

—Él no me conoce — dijo ya frustrada la coordinadora — yo soy débil, no sirvo para nada.

—Dawn, Satoshi ha seguido toda la carrera de todos los amigos de Ash — la joven vio sorprendida a Sakura ¿En verdad lo sabía todo de ella? — te conoce mucho mejor de lo que crees.

— ¿Me lo dices en serio? — preguntó muy sorprendida Dawn.

—Imagina que existe gente más capacitada que cualquiera de nosotros para este trabajo, pero cuando nos eligieron para reunir todos estos objetos y seres ¿Sabes en quién pensó primero Satoshi? — Dawn solo negó — en ustedes, el sólo confía en sus amigos, y en los amigos de sus amigos, y en ti, al igual que a todos los demás que ahora están en este templo.

—Si hay algo que siempre le tuvimos envidia a Satoshi — ahora le decía Ash — es que siempre tuvo mucho temple para aguantar nuestras estúpidas peleas — decía mientras desviaba su atención a Gary — sé que, si él hubiese estado aquí, está incómoda situación jamás hubiese pasado — Ash sólo estiró su brazo hacia su viejo amigo — tienes razón Gary, siempre he quitado mi frustración con los demás, gracias a todos por aguantarme, y a ti, por despertarme.

—Para cuando quieras, Ash — le respondió el investigador con algo de ironía.

—No esperaba menos, son los amigos de Sato — se decía Sakura muy feliz — yo tambien, y en nombre de Satoshi, nos disculpamos con ustedes, nunca creímos que esto los afectaría a tal magnitud, sé muy bien las preguntas que nos tienen, y con Mewtwo se las responderemos lo más detallado posible.

Por fin había llegado la hora de la verdad, por fin se esclarecería todos los ataques que sufrían.

Ya desde el primer segundo, decir que todo era sólo causado por desastres naturales, y un fenómeno dimensional, era extraño. Tampoco es que un fenómeno así pasara todos los días, pero el hermetismo de los dos entrenadores, lo hacía ver todo muy raro.

Una vez, todos reunidos en la sala principal del templo, mientras se veía todo servido para la primera comida del día en la mesa, comenzaron a esclarecer todos los movimientos del momento, y principalmente, quiénes los atacaban.

—Se los explicaré de la forma más corta y precisa que pueda — dijo Mewtwo muy serio — como Gary nos informó, fueron atacados por alguien llamada Tera, una guerrera elemental, la cual los derrotó.

—A nosotros también nos atacó una guerrera elemental, su nombre era Aqua — acotó muy serio Brock — pero había algo muy raro en ella.

— ¿Algo raro? — preguntó Gary muy intrigado, pero imaginando cual podría llegar a ser la respuesta de Brock.

—Se parecía mucho a ti, Misty — comentó el criador, observando a la líder de gimnasio.

— ¡¿A mí?! — exclamó muy sorprendida Misty, haciendo que todo el mundo la mirara.

— Imaginé tu respuesta, por alguna razón, Tera se parecía mucho a ti, May — tambien dijo muy serio Gary, mirando a la aludida.

— ¡¿A mi tambien?! — exclamó la coordinadora de Hoenn, igual de sorprendida, haciendo que todo el mundo dirigiera sus miradas a ella.

—No solo eso — continuó Gary — Tera también dijo que una de sus compañeras se parecía mucho a Dawn.

— ¡¿Tambien?! — Exclamó también muy sorprendida Dawn, haciendo que todos dirigieran sus miradas a ella — ¡¿Cómo puede ser eso posible?!

—Lo desconocemos por completo — respondió Mewtwo — pero por el nivel que tienen, si llegasen a encontrarlas, eviten una batalla contra ellas, deben tener extremo cuidado con ellas.

—Creo saber la razón del parecido — intervino Gary, haciendo que todos le prestarán atención — si mi memoria no me falla, creo que Tera dijo que, si mataba a Dawn, su compañera también moriría, ya que ambas tenían una conexión, dijo que tenía que ver con el equilibrio entre el bien y el mal.

— ¿Crees que ese fue el motivo por qué no me mató? — preguntó muy extrañada Dawn.

—No lo sé — respondió igual de inseguro Gary — según ella, esos fueron sus motivos.

—Chicos — comenzó a decir Sakura — siento mucho que se hayan involucrado tanto en todo esto, y también les agradezco mucho que nos sigan ayudando, lo único que les puedo decir, es que tengan mucho cuidado con los soldados de la luz, esos sujetos no van a parar hasta que no quede nada en pie, pero tampoco quiero que se arriesguen, si notan que el lugar es muy peligroso, se los ruego, avísenme para que pueda ir a ayudarlos.

—Sakura, amiga — le dijo amablemente Brock — no te preocupes, ya con todo lo que vivimos, nos damos cuenta que el futuro del todo está en nuestras manos — Sakura sólo asintió más tranquila — ya chicos, terminen de comer, queda mucho que hacer, faltan cinco dimensiones que visitar, y los objetos y seres no vendrán solos.

—¡Si! — gritaron todos al unísono.

Ya el tema de los soldados de la luz había quedado mucho más claro, al menos ya sabían a que se enfrentaban, y por qué hacían lo que hacían.

El desayuno había finalizado, y todos se encontraban listos para continuar, o al menos esa era la idea de Mewtwo.

— ¿Están listos? — preguntó Mewtwo muy serio.

—Disculpa — dijo Kagome, algo nerviosa — necesito hacer algo antes de partir.

—De acuerdo, te esperaremos — respondió el Pokémon psíquico muy tranquilo.

—¡No te preocupes — dijo Kagome, mientras se llevaba a Ash de un brazo — sólo me tomará un minuto!

—Creo que también aprovecharé esta oportunidad — se dijo Hikari, mientras los seguía — ¡Espera, yo también necesito hablar con Ash!

—De acuerdo — dijo Mewtwo un poco nervioso.

Ya alejados completamente del grupo, las dos chicas se dieron el gusto de acorralar al joven Ash ¿el objetivo? era el mismo.

—¡Tenemos que hablar contigo! — le dijeron con algo de mal genio tanto Kagome como Hikari.

—¡ ¿Qué es lo que quieren?! — respondió Ash muy asustado.

—¡Es sobre May! — le exclamó Kagome.

—¡Es sobre Dawn! — le exclamó Hikari.

— ¡¿Qué pasa con ellas?! — preguntó ingenuamente el joven entrenador, sin entender a donde querían llegar.

—¡ ¿Es que no te das cuenta?! — le gruñeron algo más molesta las dos.

— ¿Cuenta de qué? — volvió a preguntar sin entender, tratando de encontrar una respuesta en sus furiosos rostros.

—¡ ¿Qué sientes por ella?! — preguntaron nuevamente molestas por la actitud distraída del joven.

—Son buenas amigas ¿Por qué, tiene algo de malo? — Respondió desconcertado, ya preguntándose — ¿Por qué me preguntarán esas cosas? ¿Les habrá dicho algo las chicas?

—¡No puedo creerlo — pensaba Kagome exasperada — es peor de lo que me contó May!

— ¿Cómo puede ser tan tonto? — Pensaba Hikari resignada — No puedo creer que Dawn esté enamorada de este niñito.

— ¿Chicas, les pasa algo? — preguntó Ash muy preocupado por las expresiones de las dos chicas.

— ¡Esto será inútil — exclamó Kagome, mientras se llevaba de un brazo a Ash — volvamos con los demás!

—Está bien — respondió Ash, aún sin entender que rayos había pasado.

Ya una vez de regreso con el grupo…

— ¿Pudieron arreglar el asunto que tenían? — preguntó Mewtwo.

—Si — respondieron Kagome, Hikari, no muy convencidas, y Ash, aún sin saber qué asunto había que arreglar.

—Perfecto — Sakura hizo silencio por un momento, y comenzó a explicar cómo harían las cosas en ausencia de Satoshi — no quiero incomodar a nadie, por lo que preferiría que los grupos se mantengan, como ya se conocen, el trabajo será más rápido y expedito, con excepción de Dawn — la aludida al escuchar su nombre, solo miró a Sakura — ella se quedará aquí, no puedo arriesgarme a que la lastimen de nuevo.

—A propósito, Sakura — preguntó Misty — ¿Dónde está Satoshi?

—Fue a buscar unas joyas que nos servirán a futuro.

— ¿Unas joyas? — preguntó la peli naranja muy curiosa.

—Si amiga, se llaman collar marino y tiara celestial.

—Creo que el collar marino no será necesario que lo busque — intervino May, mientras mostraba el collar que portaba — Manaphy me lo entrego.

—¡Genial! — Celebró Sakura — yo me encargaré de decirle a Satoshi que tú lo portas.

— ¿A dónde iremos ahora? — preguntó Misty muy expectante.

—A diferencia de Satoshi, que los dejo elegir sus destinos, en esta ocasión yo los elegiré, sólo para prevenir cualquier problema, una vez que terminen esto, y si logran derrotar a los soldados de la luz, cada uno podrá volver a sus hogares, nosotros nos encargaremos del resto — todos asintieron muy tranquilos —de acuerdo, Ash, Misty, Goku, Gohan y Kenshin — los aludidos miraron a la peli morada, concentrados en las instrucciones — ustedes irán por las cartas mágicas, según tengo entendido, aún sigue muy tranquilo ese lugar, así que solo busquen las cartas, y vuelvan de inmediato.

—De acuerdo — respondieron los aludidos, sincronizados, curiosamente, Ash y Misty más unidos que de costumbre.

Claramente después del incidente, las cosas en la pareja habían cambiado, y esto se notaba mucho, tanto en cómo se miraban, como en lo juntos que estaban; claramente estaba comenzando un "algo más que amistad", cosa que no gustó mucho en las otras tres chicas que estaban enamoradas de Ash.

En el momento que se formó el agujero, Ash y Misty se lanzaron, así iniciando su misión; supuestamente, tanto Kenshin, Goku y Gohan los acompañarían, por instrucción de Sakura, pero pasó algo que cambió un poquitito los planes de la ahora líder.

—Lo siento mucho, amiga Misty, pero no dejaré que me quites a Ash, como Satoshi no está, aprovecharé esta oportunidad — pensó May, preparada para seguir a la pareja — ¡yo también voy con Ash! — fue todo lo que se escuchó, mientras caía por el portal.

—¡May, espérame! — trató de detenerla Drew, tambien lanzándose para seguirla.

—¡Esto se pondrá interesante! — exclamó Kagome muy emocionada, tambien lanzándose por el portal.

—¡Kagome, espera! — y también en el infructuoso intento de detener a Kagome, Inuyasha tambien se lanzó.

—No dejaré que se salgan con la suya, Ash será solo mío — pensó muy decidida Dawn, y desobedeciendo las órdenes de Sakura — ¡no las dejaré! — tambien decidió seguir al grupo.

—¡ ¿Tú también Dawn?! — Exclamó exasperado Gary — ¡Espérame! — le pidió, mientras seguía a la pelíazul.

— ¿Con que sí, chicas? — pensó maliciosamente Duplica — ¡Yo también entro al juego! — Gritó la peliverde muy emocionada — ¡Y ganaré! — tambien lanzándose, pero alguien se lo había impedido.

—¡Duplica, espera, no seas impulsiva! — le pidió el alquimista de acero, tomándola del brazo, pero la joven igual se las encargó de lanzarse, tambien arrastrando a Ed al portal.

Sakura veía desesperada como cada uno se iba a su propia voluntad, por lo que antes que alguien más decidiera lanzarse…

—¡Palkia, cierra el portal! — gritó extremadamente desesperada Sakura.

—De inmediato — le contestó el Pokémon espacial, muy nervioso por la situación.

Y tras Ed y Duplica, el portal se cerró.

—¡ ¿Y ahora qué hago?! — preguntaba aterrada Sakura. La impulsividad de sus amigos, habían destruido por completo sus planes.

— ¿Y cuáles son los otros lugares a visitar? — preguntó Red, muy entusiasmado.

—Bueno — decía Sakura, mientras intentaba buscar una solución — hay que ir a buscar unas esmeraldas.

—¡Blue, Yellow y yo iremos por ellas! — le ofreció muy entusiasmado.

— ¿En verdad? — la chica incrédula por el ofrecimiento, se emocionó tanto, que se le lanzó a llorar exageradamente a Red — ¡gracias chicos! — la idea para ella, era pedirles ayuda; la voluntad de ayuda realmente no se la esperaba.

—¡Tranquila Sakura, tampoco exageres! — le pidió Red, intentando sacársela de encima.

—Hikari y yo iremos con ustedes — se ofreció Taichi.

—Muchas gracias chicos — le agradeció el entrenador.

—La siguiente, es ir a buscar a los tres genios — comentó al aire, mirando a todos, esperando esperanzada otro voluntario.

—¡No te preocupes Sakura, nosotros iremos por ellos ¿verdad Marina?! — se ofreció igual de entusiasmado Kenta.

—¡Así es Sakura, no te preocupes, deja todo en nuestras manos! — le exclamó muy emocionada Marina.

— ¡Chicos… — ya decía muy emocionada Sakura, cada vez valoraba más las amistades de su Satoshi — ustedes son los mejores! — mientras todos veían algo incomodos la escena.

—Yo los acompañaré, seguro necesitarán más ayuda estando los dos solos — se ofreció Kenshin.

—Muchas gracias — le agradecieron los dos entrenadores de Johto con una reverencia.

—Y la última, es ir a buscar a las mujeres con un poder oculto — esta vez, Sakura no esperó la respuesta, le era algo obvia.

—¡Yo iré por ellas! — se ofreció Brock, emocionado por qué haría la primera misión que quería hacer.

—Yo lo acompaño — dijo resignado Max — alguien tiene que detenerlo.

—¡Entones yo los acompañaré! — Exclamó Yui — me da mucha curiosidad esas chicas.

—Como tú quieras — Max le dijo rendido — pero que conste que tú te lo buscaste.

— ¿A qué te refieres con eso? — le preguntó Yui muy intrigada.

—Nada, olvídalo — le contestó el joven de anteojos bufando.

—Ya están listos Palkia, ya puedes llevártelos — le informó Mewtwo al Pokémon espacial.

—De acuerdo.

Una vez que el portal se abrió, se llevó a todos a sus respectivos destinos, y se cerró al instante.

—Bueno — Sakura sólo suspiró, miró a la nada, y muy seria dijo — esta misión es la más complicada, no obligaré a nadie a que me acompañe, pero si alguien se ofrece, se lo agradecería mucho.

Todos miraron muy preocupados no solo la expresión de Sakura, sino también, las palabras de la joven.

—Sakura, disculpa — le habló Alphonse algo preocupado — mi hermano ¿Estará bien al lugar dónde fue?

—No te preocupes, Al — le dijo Sakura muy tranquila, pero aún acongojada — si no molesta a Misty, o a las otras chicas, lo pasará mucho mejor que nosotros.

—Solo quería saber eso, gracias — le dijo mucho más tranquilo Al — yo te acompañaré, veo que algo te preocupa, y pienso ayudarte si así lo necesitas.

—Gracias Al, te lo agradezco mucho — le dijo la joven de Ecruteak algo más tranquila.

—Aun no entiendo que es lo se hay en el lugar donde quieres ir — ahora le comentaba Goku — creo que también te acompañaré, si estás tan complicada, quiere decir que debe haber alguien muy fuerte — decía el saiyayin muy emocionado — ¡Esto se pondrá emocionante!

—Muchas gracias, señor Goku — le dijo Sakura — no sé si sea muy fuerte, pero me dan la tranquilidad de su compañía.

—Sakura — ahora le decía Tracey — si te llega a pasar algo malo, sé que ni Misty, ni mucho menos Satoshi me lo perdonarían, así que si lo que necesitas es protección, estoy aquí para lo que me pidas.

—Gracias Tracey, eres un muy buen amigo — ya decía al borde de la emoción.

—Yo tambien iré contigo niña — ahora le dijo una voz más seria, se trataba de Sesshömaru, quién se acercó a la joven, muy serio — tú eres amiga de ese tal Satoshi — Sakura sólo le asintió — para que tengas tanto miedo, quiere decir que en ese lugar hay algo que ninguno de los dos puede controlar ¿O me equivoco? — Ante tal aseveración, Sakura sólo bajo la mirada — veo que no me equivoco — hizo una pequeña pausa, y dijo para finalizar — esto es mejor que esperar aquí que Naraku aparezca.

—Sesshömaru es muy listo — se decía Sakura para sí, muy aliviada — por favor Sato, no se te ocurra seguirme, que esas joyas hayan aparecido, fue lo mejor que pudo haberte pasado.

— ¿Sakura, sucede algo? — le preguntó Mewtwo muy preocupado.

—Nada, no te preocupes, son solo cosas mías — la joven limpió sus lágrimas, y dirigió su atención a los que se quedarían en el templo — ustedes pueden quedarse aquí, en el templo, por favor siéntanse en casa, si quieren comer algo, saben dónde está la cocina, y pueden dormir todo lo que quieran, si llegáramos a necesitar de su ayuda, les avisaremos, aunque la idea, es que eso no pase — los demás sólo asintieron sin chistar —Palkia, estamos listos, ya nos puede llevar — le pidió muy seria.

—Como tú digas, Sakura.

Y de la misma forma que las veces anteriores, el último grupo partió a la misión faltante.

Todo se salió fuera de control, en especial el equipo de Ash, puesto que como no estaba Satoshi, hicieron lo que quisieron. ¿Cómo les ira en su nueva aventura? ¿Cómo le ira a Ash, ahora que está rodeado con sus enamoradas, que harán todo lo posible para conquistarlo? ¿Satoshi encontrará los objetos faltantes? Y el mayor misterio ¿Qué fue lo que sacó Satoshi de sus pokébolas y destruyó la base del monte Plateado en pequeñas décimas de segundo? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Continuará…
 

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Capítulo 16: "El nuevo equipo Rocket entra en acción, una nueva aventura comienza"

Mientras Ash y los demás se preparaban para su nuevo viaje, tres ya conocidos por nosotros, miembros del equipo Rocket, Jessie, James y Meowth, terminaban su entrenamiento en el árbol del origen, o por lo menos eso parecía. Ya habían pasado los dos días de entrenamiento, y, de hecho, estaban pasado doce horas. Todo parecía indicar, que los tres habían caído.

— ¡Señor, ¿y si no sobrevivieron?! — preguntó Lucario algo nervioso.

—No te preocupes, te aseguro que si — le contestó muy tranquilo Mew.

—Lo digo porque ya han pasado doce horas de su límite de entrenamiento — le comentó muy serio Lucario — ¿quiere que vaya por ellos?

—No es necesario, mira — le indico Mew en dirección por donde habían entrado.

Y como lo dijo Mew, el equipo Rocket sobrevivió al entrenamiento; al parecer, fue una prueba muy dura para ellos, ya que salieron muy heridos, usando unas varillas como bastón cada uno.

—Vengan, les curaré sus heridas — les pidió Mew.

Pero no alcanzaron a llegar, ya que se desplomaron a mitad de camino, producto de las heridas y el cansancio. Luego de unas horas, el trío del equipo Rocket despertó ya con sus heridas sanas, y sus energías renovadas.

—Veo que por fin despiertan — les dijo Mew, al ver como los tres se paraban.

— ¿Por qué estamos aquí? — preguntó Jessie muy extrañada de estar con Mew.

—Veo que no recuerdan nada — los tres negaron ante la afirmación — llegaron aquí muy agotados, por lo que se quedaron dormidos.

—Vaya, al final si salimos — comentó James, mientras su estómago comenzó a alegar — creo que de nuevo me llora la tripa.

—¡ ¿Acaso es en lo único que sabes pensar?! — Le preguntó furiosa Jessie — ¡te recuerdo que estuvimos a punto de morir, tu hambre puede esperar!

—No se preocupen — les comentó Mew — imaginé que tendrían hambre, por lo que les tengo preparada bastante comida para que se repongan.

Los tres vieron el cerro de bayas que les tenía Mew, y muy emocionados, corrieron directo a este.

—¡Gracias! — exclamó muy emocionado el trío.

—Por sus Pokémon no se preocupen — comenzó a decir Mew — están descansando en otro lugar, despertaron antes que ustedes, ya comieron y deben seguir descansando.

Mew vio muy nervioso la forma en la que comían las bayas, parecían bestias devoradoras, comían desesperadamente rápido.

— ¿Acaso no comieron nada en su entrenamiento? — preguntó muy extrañado Mew.

—Veras — comenzó a explicarle James, mientras seguía comiendo — ese lugar era sólo para huir todo el día, así que…

—…simplemente no comimos nada — terminó Meowth, mientras tambien comía — pero ya estamos acostumbrados.

—¡Jejejeje, ya veo! — Dijo Mew algo nervioso — cuando terminen de comer, probaré los resultados de su entrenamiento.

—Como quieras, ahora solo quiero comer, estoy hambrienta — dijo Jessie sin prestar mucha atención, mientras seguía comiendo.

Y después de terminaron de comer y quedar completamente satisfechos…

—Bueno, es hora de comenzar — dijo Mew con entusiasmo — Lucario, por favor.

—Aquí tienen — dijo Lucario, mientras les entregaba sus pokébolas a Jessie y James — yo seré su primer oponente, quiero ver que aprendieron en estos días dentro del árbol.

—Creo que yo empezaré primero — dijo Meowth muy entusiasmado — ¿les parece?

—Por mi bien chimuelo — le dijo James algo desinteresado — hazle ver que no eres solo palabras.

—¡Lo haré! — exclamó el gato parlanchín, no sin antes ser interrumpido.

—Mew, antes te tengo una pregunta — intervino Jessie, muy extrañada de toda la situación.

— ¿Qué sucede? — preguntó Mew tranquilamente.

—La última vez que estuvimos aquí, era bastante más tranquilo, incluso los Pokémon salvajes eran mucho más mansos, pero en esta ocasión, se veían muy fieros, era como si nos quisieran matar cada vez que los veíamos, o al menos esa es la sensación que me daban.

—Todos están preocupados por estos ataques, por lo que decidieron ayudarnos con su entrenamiento — comentó Mew por los Pokémon del árbol.

—Ya veo — comentó Meowth sorprendido — ¡bueno, ya empecemos!

Ambos Pokémon, tanto Lucario como Meowth, tomaron posición ofensiva, esperando el primer movimiento.

—¡Veamos si puedes con esto! — dijo Lucario mientras ejecutaba su ataque rápido.

— ¡Fácil! — un sorprendido Lucario, vio como Meowth aplicó su agilidad para esquivar el ataque, y aprovechando el impulso, golpeó con su cola de acero.

— ¡Vaya, el resultado es increíble — exclamó Mew muy sorprendido — y pensar que tu única gracia era caminar y hablar!

—¡Y me siento muy orgulloso de eso! — Meowth le exclamó algo molesto por resaltar casi en burla sus "gracias", mientras veía como Lucario preparaba su mega—puño.

—Tiene razón, eres mucho más fuerte que cuando llegaste — le dijo Lucario igual de sorprendido — pero esto no es un juego, así que ponte serio.

— ¡Eso lo sabemos — le exclamó Meowth muy triunfante —, si no, no hubiésemos aceptado el entrenamiento! — y gracias a su agilidad, pudo avanzar hasta un punto ciego en la defensa de Lucario, para ejecutar otra cola de acero, dejando al Pokémon canino fuera de combate.

— ¡Increíble, pudiste derrotar a Lucario, realmente se volvieron muy fuertes! — les exclamó Mew muy impresionado.

—¡Para que veas que sí! — le exclamó Meowth triunfante.

—Pude comprobar que están listos para pelear contra esos seres malignos — decía Mew muy serio — será mejor que se preparen, bajaremos al pueblo a eliminar a esos seres malignos, Lucario y yo los ayudaremos.

—De acuerdo — aceptó Jessie sin chistar, al tiempo que aparecía Zapdos — ¿y Zapdos? — preguntó muy extrañada por la aparición del titán del trueno.

—No sólo están atacando el pueblo, también hay ataques por toda la región, por lo que necesito que alguien recorra otros lugares — explicó Mew — en estos instantes, ustedes son los entrenadores más fuertes, y con su poder, no costará mucho trabajo derrotar a esos seres.

— ¿Acaso los bobos, quiero decir, Ash y los otros no pueden ayudar a los demás? — preguntó muy extrañada Jessie.

—Ash y los demás no se encuentran en este mundo — continuó Mew — partieron en un viaje a otras dimensiones, están muy ocupados, por lo que en estos momentos sólo podemos confiar en ustedes.

— ¡Increíble! — Exclamó James sorprendido — ¡está bien! ¿Y quién se queda aquí? — preguntó a sus compañeros.

— ¡Yo me quedo — dijo algo molesta por la pregunta Jessie — ya no quiero volar más por ahora!

— ¡Yo tampoco — tambien negó Meowth algo molesto — ya tengo muchos kilómetros de vuelo, los suficientes para cambiarlos por un peluche de Pikachu!

—¡Ta weno, siempre todo yo! — gruñó James inconforme con la decisión.

—Entonces James ira con Zapdos a otras ciudades y pueblos; Jessie, Meowth, ustedes vendrán con nosotros.

—De acuerdo — dijo James mientras subía al lomo de Zapdos — Jessie, chimuelo, cuídense — se despidió mientras Zapdos emprendía vuelo.

—Tambien debemos actuar rápido — decía Mew mientras sanaba a Lucario — en cuanto termine se sanar a Lucario, bajaremos al pueblo.

—Todo muy bonito — decía Meowth muy intranquilo — sólo tengo una pregunta.

— ¿Qué te inquieta Meowth? — preguntó muy intrigado Mew.

— ¿Que son esas cosas a las que dices que hay que derrotar?

—No lo sé por completo — le respondió muy serio Mew — según lo que me dijeron, esos seres quieren cambiar todo lo que existe y hacer su propia voluntad, y no son exactamente cosas buenas.

—Eso no se oye nada de bien — comentó Jessie algo preocupada — ¡pero será sencillo derrotarlos, después de ese entrenamiento, somos invencibles! — finiquitó muy confiada.

—Para derrotarlos no se necesita ser poderoso — les comentó Mew — los ataques normales no les causa ningún daño.

— ¿Entonces según tú, como se derrotan? — preguntó muy intrigada Jessie.

La explicación dada por Mew, fue exactamente la misma que fue informada a todos los entrenadores, pero por alguna razón, Mew sabía un poco más que los demás ¿Habrá pasado una guerra así en el pasado?

Una vez que Mew recuperó la energía de Lucario…

— ¿Te encuentras bien? — le preguntó Mew muy preocupado.

—Si señor — le respondió Lucario, mientras se recomponía.

—Muy bien — Mew desvió su mirada a Jessie y Meowth, y comenzó su plan — nos tele transportaremos hasta la ciudad, tengan extremo cuidado, el pueblo está plagado de esas cosas.

—¡Si! — exclamaron Jessie, Meowth y Lucario al unísono.

Así, gracias a la tele transportación de Mew, llegaron hasta las afueras del palacio, lugar donde estaban todos los habitantes refugiados.

—Bueno — comenzó a preguntar Jessie, mirando en todas las direcciones — ¿Dónde están? ¿No dijiste que estaban en todas partes?

—Estamos en un lugar del palacio poco concurrido — comenzó a explicar Mew — es una suerte que esas cosas no estén aquí.

— ¿Y qué vamos a hacer? — preguntó muy intrigada Jessie.

—Antes que nada, iré a ver cómo está la situación, no podemos atacar a lo ciego, espérenme un momento — decía Mew mientras se transformaba en un Pidgey — ya vuelvo.

Mew hizo un sobrevuelo por la ciudad, comprobando que sus hipótesis eran correctas, todo el pueblo estaba infestado de aquellos seres oscuros.

—Son aproximadamente quinientos seres — comenzó a hablar telepáticamente a Jessie — creo que con un ataque rápido será suficiente.

—De acuerdo — dijo la pelirroja, desviando la mirada a los dos Pokémon — Meowth, Lucario, comencemos.

Al instante, los dos Pokémon y la chica salieron sigilosamente del interior del palacio, dirigiéndose al corazón del pueblo; apenas llegaron, se mostraron a estos seres, ya preparados para el ataque sorpresa.

—¡No crean que será sencillo — les exclamó la pelirroja muy desafiante — Yanmega, Seviper, salgan! — mientras lanzaba sus dos pokébolas, saliendo una libélula y una serpiente.

Tanto Lucario, Meowth, Yanmega y Seviper, estaban preparados para asestar el primer ataque ¿Cómo les iría en su complicada batalla?

Mientras tanto, James y Zapdos recorrían la región Kanto en búsqueda de quiénes necesitaran ayuda. Cuando sobrevolaron muy cerca de Saffron City, notaron una gran explosión en el lugar donde se encontraba el gimnasio local.

—Zapdos, vamos a ver qué pasó — el Pokémon asintió, y se dirigió raudo al lugar de los hechos.

Cuando llegaron a la ciudad, encontraron que las calles estaban vacías, muchos edificios destruidos, y el gimnasio en ruinas. Al primer lugar al que se dirigieron, fue al destruido gimnasio, donde encontró a dos personas desmayadas.

—¡Creo que ella es la líder loca, y el otro lo conozco muy bien, es la copia del bobo principal y su ratita con chasquilla! — exclamó muy sorprendido James.

Para ser más precisos, según la descripción de James, eran Sabrina y Ritchie, quienes estaban desmayados por el cansancio de la batalla. Al ver esta situación, James con ayuda de Zapdos, se los llevaron a las afueras de la ciudad, para ocultarlos hasta que se recuperaran. Después de un par de horas, tanto la líder como el entrenador despertaron algo adoloridos.

— ¿Qué ocurrió aquí? — Preguntaba Sabrina desesperada, parándose de golpe — ¿Dónde estamos?

—Veo que ya despertaron — les preguntó James muy tranquilo — ¿están bien?

— ¿Tú no eres del equipo Rocket? — Comenzó a preguntar Ritchie, muy dudoso de sus intenciones — ¿Qué haces con Zapdos? — llevó su mano derecha a su cinto, y se dio cuenta que no tenía sus pokébolas — ¡¿dónde están nuestros Pokémon?! ¡¿Acaso trabajas para ellos?! — preguntaba muy molestó.

—Tranquilo — le pidió James, haciéndole un gesto de silencio — Mew nos pidió ayuda, Zapdos me está ayudando, y a sus Pokémon, los saqué de sus pokébolas para que descansaran y comieran algo — mientras indicaba detrás de ellos.

Sabrina y Ritchie miraron en dirección donde apuntaba James, y ahí se encontraban sus Pokémon descansando.

— ¿Y por qué les pidió ayuda a ustedes? — preguntó Ritchie aún no muy convencido.

—Porque ya nos conocían desde antes, solo por eso.

— ¿Y por qué no a Ash? — para el joven, su amigo era la opción más lógica, lo que más extrañeza le produjo la situación.

—Porque él no se encuentra en este mundo — le respondió muy tranquilo James.

— ¿No me digas que Ash está…? — preguntó muy angustiado Ritchie, presumiendo lo peor.

—Claro que no — le respondió entre risas — sigue más vivo que todos nosotros juntos, pero no está en este mundo ahora.

—¡Explícate mejor entonces! — le pidió furioso el castaño, parecía que lo estaba tomando como un estúpido.

—Sencillo, a Ash y sus amigos les pidieron que fueran a otras dimensiones para buscar unos objetos o cosas que nos servirían para derrotar a estos seres.

— ¡Increíble — exclamó Ritchie muy sorprendido — eso quiere decir que esto es más delicado de lo que ya parecía!

— ¿Sabes por qué están invadiendo este lugar? — preguntó rápidamente Sabrina, al ver que sabía más de lo que esperaba.

—No lo sé con exactitud — le contestó muy serio James — pero no tienen buenas intenciones hacía nosotros, pero de algo si soy consciente, si queremos sobrevivir, habrá que destruir a todos esos seres.

— Pero, ¿cómo los derrotaremos? — Preguntó Ritchie muy dudoso — Son muchos, por más que los derrotamos, no terminan de aparecer.

—Por lo mismo me envió Mew, para ayudar a los entrenadores que tengan problemas con esos seres — les decía James, viendo como la líder y el entrenador intentaban ponerse de pie, infructuosamente — les recomiendo que descansen, cansados no durarán mucho.

—De acuerdo — contestaron, acatando la orden sin chistar.

Pese a que Satoshi había destruido la base general de los soldados de la luz, aún quedaban muchos grupos en la región, la única seguridad que se les podía dar, era que ya no aparecía ningún ser más.

Mientras todos estos hechos sucedían, Satoshi comenzaba su búsqueda del templo del mar y el pilar celeste.

—Veamos — comenzó a decir en voz alta Satoshi, mientras Pidgeot se detenía en el aire, en medio del océano — creo que el pilar celeste se encuentra en Hoenn — el joven solo miró hacia el suroeste de Kanto — y el templo del mar está en… — de pronto, detuvo su hablar, para dirigirse a su Pokémon — ¿Pidgeot, donde está el templo del mar? — la cara de resignación de Pidgeot, le hizo notar a su entrenador estaba totalmente perdido — ¡rayos, si Saku estuviera conmigo ahora, me hubiese dado una paliza memorable! — Dijo con muchísimo miedo — vayamos primero a Hoenn, Pidgeot — el Pokémon le asintió, retomando su vuelo.

De esa forma, Satoshi tuvo que rehacer su itinerario, dirigiéndose primero a Hoenn.

Mientras tanto con Jessie y Meowth…

Al parecer todo iba marchando a la perfección, el grupo trabajaba muy coordinado, destruir a todos esos seres no les causaba mucha molestia, solo se podía decir que los resultados del entrenamiento habían dado frutos…

—¡No puedo creerlo — se decía Jessie muy emocionada — hace mucho que no ganábamos, aún recuerdo cuando perdíamos, perdíamos y solo perdíamos por culpa de los bobos, pero ya no será así, cuando todo esto termine, y como ahora somos más fuertes, no nos costará trabajo robarles a Pikachu y dárselo al jefe! — pero sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz que la distrajo.

—¡Cuidado Jessie, detrás de ti! — Le exclamó Meowth, haciendo que la pelirroja mirara tras ella, observando cómo un ser estaba a punto de asestar un golpe contra ella — ¡yo me encargo! — por lo que el gato parlanchín la socorrió, ejecutando un doble ataque rápido, eliminando al ser en cuestión — ¡después sueña, ahora concéntrate en la batalla!

—Disculpa, tienes razón — le agradeció Jessie, saliendo del trance — ¡Seviper, cola venenosa, Yanmega, ataque de estrella!

Mientras tanto, en Pacifidlog Town, un joven entrenador Pokémon de cabello morado y traje azul, se prepara para algo. Al parecer, tambien quería subir el pilar celeste ¿Por qué motivo?

—¡Que ni se te ocurra hacer una locura así Paul — le regañó la enfermera Joy del centro Pokémon del pueblo — arriba de esta torre no hay nada importante, usa esas energías para ayudarnos aquí, además, el centro Pokémon está colapsado, y tus Pokémon están recién recuperados, si se vuelven a lastimar, no sé cuándo pueda volver a atenderlos!

—No se preocupe enfermera Joy, no tengo intenciones de volver — le dijo secamente Paul — además, lo que haga o deje de hacer, es asunto mío — tomó a sus Pokémon — con su permiso, me retiro — y se retiró del centro Pokémon.

—Ay — suspiró la enfermera — estos niños de hoy ¿acaso ya no escuchan?

Después de unos buenos minutos de descanso, James, Sabrina y Ritchie prepararon su plan de ataque. La idea, era terminar con los soldados de la luz lo más pronto posible, ya que extender la batalla, significaría nuevamente terminar agotados.

—Supongo que son conscientes de cómo acabar con esos seres — consultó muy serio James.

—Si — afirmó Ritchie — el profesor Oak dio la información a todos los entrenadores.

—Entonces sabrán cómo empezar a atacar — volvió a consultar James.

—Creo que si — le explicó Sabrina — la mejor opción es un ataque sorpresa, si comenzamos a dividirnos el trabajo, sólo nos complicaríamos nosotros mismos nuevamente, la idea es que se concentren en un solo punto, nosotros.

—Tienes razón — le apoyó Ritchie — de esa forma, tendremos más ventaja en ahorrar tiempo en el primer ataque, y como ahora tenemos a James, él podrá darle el tipo de gracia.

—Me parece una buena idea — acató ahora James — entonces comencemos.

Algo había claro en toda estrategia contra esas cosas, la única forma de derribarlos, era con trabajo en equipo ¿Habría alguna razón para algo así?

Mientras tanto, Jessie y los demás, estaban a punto de terminar con su trabajo, ya casi no quedaban seres, todo marchaba muy bien.

—¡Yo me encargo del resto! — exclamó Mew, mientras se transformaba en un Pidgeot, y usando su famosa velocidad, asestó el ataque final.

— ¡Uf! — Suspiró Jessie, mientras soltaba muy aliviada — ya terminamos ¿Qué hacemos ahora? — le preguntó a Mew.

—Al igual que James, iremos a visitar las demás localidades, tenemos que terminar con la mayor cantidad de seres oscuros posible, y luego iremos a Hoenn.

— ¿Hoenn? — preguntaron la pelirroja y el gato parlanchín al unísono.

—Sí, hay algo extraño en el clima que me tiene muy nervioso, no sé qué es, tengo un muy mal presentimiento — decía Mew muy serio.

— ¿Tan malo es ese presentimiento? — preguntó Meowth muy intranquilo ¿Podían empeorar aún más las cosas?

—Realmente no puedo decirles que siento, por qué ni siquiera yo lo sé — Mew desvió la mirada a los dos, y terminó — espero que no tengamos tantos problemas, vámonos.

—Está bien — respondió Jessie, sin entender nada de lo que dijo Mew.

Al momento que Mew se transformó en Ryaquaza, partieron en su recorrido por Kanto, tambien con el objetivo de ayudar a los demás ¿Pero que habrá sido ese presentimiento que tuvo Mew?

El plan de ataque de Sabrina comenzó como ella quería, si alguno tenía un Magikarp, tambien debía pelear; mientras ella se encargaba del ataque sorpresa, gracias a sus veloces Pokémon tipo psíquico, y al parecer, todo iba por buen pie.

— ¡Por lo visto todo va bien — comentó Sabrina muy concentrada en la pelea — yo continuaré deteniendo sus ataques, ustedes solo concéntrense en dar el golpe final!

—¡De acuerdo! — exclamaron los dos entrenadores al unísono.

—¡Muy bien, Alakazam, psíquico! — usando su fuerza psíquica, el Pokémon de Sabrina detuvo el movimiento de estos seres, dejándolos al descubierto.

—¡Carnavine, semillitas de sandía! — ordenó James el ataque bala semillas a su Pokémon, casi al acto.

—¡Sparky, impactrueno! — lo mismo hizo Ritchie con su Pikachu, muy sincronizado con James.

Aquel ataque había dado en el blanco, eliminando a una buena cantidad de seres. Por el momento, la estrategia de la líder funcionaba sin contratiempos.

— ¡Perfecto, todo funciona como lo planeamos, sigamos así! — exclamó triunfante Ritchie.

— ¡No se confíen, aún quedan muchos! — le advirtió Sabrina, sin perder la concentración en la batalla.

Era una batalla desigual, para solamente los tres. El ejército de seres oscuros era descomunal, pero gracias a la ayuda de James, Carnavine y Zapdos, la batalla no fue tan sufrida, como si lo había sido antes de encontrar al joven de traje blanco. Ya sólo quedaba un ser maligno, suficiente para la ocurrencia de la líder de Saffron.

—¡Perfecto, solo queda tú! — le dijo muy desafiante Sabrina — antes que te eliminemos, necesitamos hacerte unas preguntas — Mientras se paraba frente al ser — ¡Primero que nada ¿Quiénes son?!

—¡No tengo por qué responderte! — respondió muy grosero el ser.

—¡ ¿Acaso quieres terminar igual que tus amigos?!

— ¡No importa — le contestó el ser, dándole a Sabrina una sonrisa maliciosa — es el pequeño precio que se pagará para que todos ustedes desaparezcan, y nuestro señor haga su voluntad!

— ¡Ya veo! — Le dijo al ser, cansada de su poca cooperación — ¡Alakazam, anulación!

— ¡Eso no funcionará! — le desafío el ser muy tranquilo.

— ¡¿Estás seguro?! — Sabrina se acercó más al ser, y le dijo aún más desafiante — intenta moverte — el ser intentó moverse, infructuosamente, dándose cuenta que no tenía más escapatoria.

—¡Vamos, contesta! — le exigió muy molestó Ritchie.

—Si tanto lo desean, de acuerdo… — comenzó a decir el ser de forma muy desinteresada, la misma información que ya conocían todos, desde sus planes, hasta sus objetivos — …les advierto que se rindan ahora, nuestro señor es mucho más poderoso, si me comparan con él, no tendrán una sola posibilidad de ganar.

—Ya veo — dijo muy serio James — con que eso era a lo que se refería Mew.

El pequeño momento que utilizó James para hablar, el ser oscuro lo supo utilizar muy bien, aprovechándolo para huir.

—¡Oye tú, vuelve! — le gritó Ritchie.

— ¡Por favor niñito, no te hagas el valiente, que no te queda — le dijo el ser sarcásticamente — disfruten lo que les queda de vida lo mejor que puedan! — dijo antes de irse raudo y veloz.

—Déjalo — le pidió Sabrina al joven entrenador — ya sabemos todo lo que necesitábamos — desvió la mirada a James, muy intrigada por sus palabras — ¿Qué fue lo que te dijo Mew, James?

—Bueno… — James comenzó a contarles todo lo que les había dicho Mew, desde cuando él les pidió ayuda, hasta todos los ataques en el país, y tal vez, en el mundo — …creo que todo esto tiene que ver con esos soldados de la luz.

—Puede ser — dijo Sabrina, tan impresionada, como incrédula — creo que lo mejor será investigar un poco más.

De pronto, una voz se dejó escuchar en sus mentes.

— ¿Me escuchan? — preguntó una voz algo preocupada.

—¡ ¿Quién es?! — preguntó Sabrina algo asustada, mirando a toda dirección.

—Tranquila, es Mewtwo, es de confianza — le contestó James, reconociendo su voz rápidamente, y volver su atención a Mewtwo — no te escuchaba desde que nos vimos en el monte pureza ¿Qué ocurre?

—Por favor, necesito que se dirijan a la región Hoenn, hay un extraño cambio en el clima de la región, Satoshi se dirige en este instante para allá, si lo llegan a encontrar, podrán preguntarle todas sus dudas.

—De acuerdo, gracias por la información — le contestó James, pensando por un momento en lo que podría estar provocando el cambio climático — creo que iré a la base del equipo Rocket, tal vez ahí tengan más información de lo que sucede.

—Entonces Ritchie y yo iremos a Hoenn — le dijo Sabrina muy preocupada — espero nos puedas alcanzar, y ten mucho cuidado, no sabemos quiénes están aliados con esos seres.

—Por lo mismo ustedes llévense a Zapdos — decía James muy serio —, si llego con el hasta el cuartel, sería muy sospechoso.

—Está bien — le respondió Sabrina —, pero, ¿cómo llegarás hasta allá?

—Yo me arreglo, ustedes preocúpense de llegar a Hoenn — les dijo James, mientras emprendía su camino al cuartel — ¡adiós!

—Creo haber escuchado antes el nombre de Satoshi — comentó Sabrina muy pensante — un entrenador con ese nombre fue a enfrentarme hace mucho al gimnasio por la medalla, le costó mucho ganarme, pero lo logró.

—Yo también he escuchado ese nombre — ahora decía Ritchie muy pensante — creo que alguien con ese nombre es amigo de Ash, pero no fue capaz de pasar las eliminatorias.

—Si ese entrenador es tan importante para Mewtwo, debe haber una razón — concluyó Sabrina, aun preguntándose por qué la importancia de un simple entrenador — después saquemos conclusiones, será mejor irnos.

—Si.

Con muchas dudas en mente, Sabrina y Ritchie, con ayuda de Zapdos, buscaron ayuda en Kanto; y si también era posible, en Johto, a sus colegas de gimnasio; antes de partir a Hoenn. La opción de encontrar a Satoshi, no era vital, pero lograr cruzar alguna palabra, podría ser muy importante, o al menos eso esperaban.

La búsqueda del pilar celeste estaba siendo un poco más larga de lo que creía Satoshi, partiendo por el hecho que no conocía por completo la región, sino tambien, por qué el día estaba pasando muy rápido, pues ya estaba empezando a terminar el día, según su pokégear, que indicaba ya casi las seis de la tarde. No fue hasta que llegó a Slateport, dónde averiguó que cerca de Pacifidlog, en dirección oeste, solía aparecer tal estructura, conocida como el hogar de Ryaquaza, por lo que, a toda velocidad, se dirigió a investigar tal lugar. Luego de hacer ciertas investigaciones en Pacifidlog, averiguó el lugar casi exacto donde aparecía el pilar, dirigiéndose ahora, con mucha esperanza, encontrar tal pilar. Al llegar al punto indicado, muy aliviado, logró divisar su destino, bajando hasta la entrada de la edificación. Lo que apenas se había dado cuenta apenas llegó, fue que alguien más estaba, acusando unas huellas en el suelo.

—¡Muchas gracias Pidgeot, perdóname por hacerte hecho volar hasta aquí — ante la preocupación del entrenador, el Pokémon sólo le asintió muy feliz — te lo agradezco, descansa, creo que tendré que seguir asistiendo de tu ayuda! — Le decía el entrenador a su Pokémon, mientras lo hacía volver a su pokébola — Bien, ahora veamos quién vino y por qué.

El joven entró corriendo al interior de la edificación, y a lo poco andar, encontró a un joven de su misma edad.

—¡Hola… ¿me oyes?! — Preguntó Satoshi, pero el extraño no le prestó atención, por lo que se le acercó — ¡¿me oyes?!

— ¿Qué quieres? — preguntó el joven peli morado.

—Hola ¿Quién eres y qué haces aquí? — preguntó Satoshi muy intrigado.

—Soy Paul, y vine a buscar algo, eso es todo — respondió el joven peli morado muy cortante.

—Yo soy Satoshi — le dijo algo nervioso por el carácter del joven — yo también vine a lo mismo — pero hizo una pausa, se veía intentando recordar algo — ¿Te llamas Paul? Creo haber oído tu nombre en algún lugar, pero no recuerdo donde.

— ¿A sí? — preguntó desinteresado Paul, mientras aceleraba el paso.

—Sí, pero ahora no recuerdo — decía Satoshi muy pensante — bueno, ya me acordaré — dijo mientras también aceleraba el paso.

— ¿Por qué me sigues? — preguntó Paul, fastidiado de la molestosa compañía.

—No te sigo, voy a la cima del pilar, nada más — le respondió algo incómodo — ¿y qué haces? — le preguntó, como para sacar una conversación.

—Soy entrenador — detuvo su caminar, y le dijo bastante molesto a Satoshi — no tengo tiempo que perder como para hablar con inútiles, adiós — finiquitó, comenzando a correr por las escaleras del lugar.

— ¡Jejejeje, que carácter! — Se decía Satoshi muy nervioso — Bueno Saku, estoy tomando de mi propia medicina, y se siente horrible — y de un segundo a otro, notó que Paul ya estaba bastante alejado — ¡oye, espera! — le gritó, mientras corrió hasta alcanzarlo.

Gracias a que avanzaron a paso rápido, Paul y Satoshi llegaron hasta el mirador de la torre, el punto más alto. Desde ese punto, se podía apreciar casi toda la región, y la situación por la que estaba pasando. Del oeste, un sol muy fuerte, y del este, las nubes negras, al parecer, listas para comenzar un aguacero.

—¡Vaya, esto es peor de lo que creía, el clima se volvió loco! — exclamó Satoshi muy sorprendido.

—Con que aquí está — dijo Paul fríamente, mirando un altar que estaba en medio de la plataforma.

— ¿Qué fue lo que encontraste? — preguntó Satoshi muy intrigado, dirigiéndose hasta el punto en cuestión.

Paul comenzó a mirar unos jeroglíficos, movió unas piezas formando una extraña figura, y el pilar comenzó a temblar, descubriéndose una escalera secreta a sus pies. El primero en bajar por ellas, fue Paul.

— ¡Vaya, nunca creí que hubiese un lugar así aquí! — Pensaba Satoshi muy sorprendido — ¿Cómo supiste de este pasadizo secreto? — le preguntó a Paul, pero este no respondió —¡oye ¿me escuchas?! — y seguía sin responderle.

Al final de las escaleras, había una sala, en la cual se veían jeroglíficos en las murallas, y en medio, un pequeño pilar, que era precedido por la estatua de una mujer y Ryaquaza.

— ¿Qué es este lugar? — preguntó Satoshi al aire.

—Hace mil años, fuerzas oscuras intentaron dominar a los controladores del tiempo y el espacio — comenzó a recitar Paul — pero seis guerreras aparecieron para hacerles frente, ellas podían controlar los elementos sagrados y a los Pokémon legendarios, creadores de los continentes y los océanos, al señor de los cielos y al señor de los volcanes. Ellas fueron capaces de sellar la fuerza oscura que tanta desdicha daba al mundo, gracias a un guerrero quien libero un quinto y sexto elemento sagrado. El precio fue caro, pero aquel sacrificio fue capaz de mantener sellado al señor de las tinieblas, pero se advirtió que volvería, y la historia se repetiría.

— ¡Creo que leíste el mismo libro que yo! — le dijo Satoshi sorprendido por el conocimiento del entrenador.

— ¿A sí? — le preguntó sin mirarlo, concentrado en lo que había arriba del pilar — el instrumento del viento solo reaccionará a la elegida, solo ella podrá usar el verdadero poder del señor de los cielos…

—… pero si no sabe usar el instrumento del viento, la furia del señor de los cielos se desataría, y la guardiana moriría — continuó muy serio Satoshi, para rematar como chiste — Libro de mitología y leyendas Pokémon.

— ¿Sabes quién es la elegida? — preguntó Paul muy serio, mirándolo de soslayo.

—¡En realidad, no, jajajaja! — le respondió entre risas.

Paul intentó tomar la tiara, pero no pudo retirarla de su lugar.

—Déjame probar algo — le pidió Satoshi, mientras tomaba una pokébola — necesito de tu ayuda, Alakazam.

— ¿Alakazam? — Paul tomó su Pokédex, y examinó al Pokémon psíquico — no eres tan débil como pareces — por fin decía Paul entusiasmado — al menos eres más fuerte que mi último rival.

— ¿Tu ultimo rival?

—No sé cómo llegó tan lejos en la liga Sinnoh — le dijo hablando del entrenador en cuestión de forma muy despectiva — pero debo reconocer que su Pikachu es muy fuerte.

—¡Ya sé quién eres — exclamó Satoshi — tu eres el ultimo rival que tuvo Ash, por eso me sonaba tu nombre!

— ¿Lo conoces?

—Mejor que a mí mismo, somos amigos de la infancia, comenzamos el mismo día nuestro viaje — decía muy orgulloso — ¡claro que él se levantó un poco tarde, jajajaja!

—Me tiene sin cuidado la vida de ese inútil — le respondió bastante grosero Paul, más interesado en lo que quería hacer Satoshi — ¿y qué es lo que vas a hacer?

—Alakazam, toma la tiara — y como lo había sospechado Satoshi, Alakazam tomó la tiara sin ningún problema — solo reaccionará ante la elegida, pero solo podrá tomarla un Pokémon, o una persona digna de la joya — comenzó a pensar, y se dio cuenta de algo — ahora veo por qué aquella ninja, Sakura, la pudo sostener, seguramente sólo las mujeres pueden sostenerlas — de pronto, solo se vio que miró de reojo a la joya — que joyas más feministas.

—Veo que eres muy inteligente — le felicitó Paul — tengamos una batalla ahora, tengo mucha curiosidad de hasta dónde puede llegar un amigo de ese inútil.

—Tambien me gustaría, pero no creo que este sea un buen momento — le explicó Satoshi, emocionado por el desafío, mientras regresaba a Alakazam a su pokébola — ¡regresa Alakazam! — Guardó su pokébola, y dirigió su atención a Paul — Si quieres saber que voy a hacer con la tiara celestial, sígueme.

Paul sí que tenía curiosidad de saber qué haría con aquella joya, así que siguió a Satoshi hasta el mirador.

— ¡Sal, Pidgeot! — Dijo Satoshi, dejando salir nuevamente a su Pokémon ave — Paul, ahora voy a buscar el templo del mar, con el collar marino ya tendríamos las cuatro joyas elementales.

— ¡Satoshi ¿me escuchas?! — irrumpió una voz en el ambiente.

—Fuerte y claro, Mewtwo ¿Qué sucede?

—Estuve escuchando todo lo que dijiste, te informo que el collar marino ya fue retirado por Manaphy, por lo que no te preocupes por buscarlo, ya tenemos las cuatro joyas.

—¡Qué bueno, no sé cuánto me demoraría en encontrar el templo del mar, gracias por avisarme Mewtwo! — celebró feliz, hasta darse cuenta de algo — ¡ ¿Oye, has estado siguiéndome?!

—Lo siento — le respondió muy tranquilo Mewtwo — Sakura me pidió que te vigilara por si hacías alguna locura, y te avisara de la joya.

—Esa niñita, mi Saku — se decía resignado, esbozando una sonrisa — ¿algún día dejará de preocuparse tanto por mí? — Suspiró y finiquitó — Me rindo, tú ganas — levantó la mirada al cielo, y le dijo a Mewtwo —. El clima en Hoenn está muy raro, me quedaré aquí a investigar.

—Estoy consciente de aquello, le pedí ayuda a unos entrenadores para que fueran a ayudar, en caso de emergencia — le comentó Mewtwo — estamos en contacto.

Y así, Satoshi junto con Paul, comenzaron a recorrer la región en búsqueda de las causantes de los extraños cambios climatológicos.

...

La siguiente aventura, comienza en una ciudad ubicada en otra dimensión, dónde las personas aún tenían una vida tranquila. Al parecer, los ataques de los soldados de la luz no existían, aún al menos. Eran las 7:54 AM, y ya había mucha actividad, pero algo había sucedido, algo fuera de lo común. En una pequeña plaza, en la zona residencial de aquella ciudad, se formó un agujero, del cual, aparecieron diez personas de la nada, llamando demasiado la atención de las personas que transitaban por aquel lugar.

—¡Hola, jejejeje! — Saludó muy nerviosa la peli naranja, para luego dirigirse a los demás — ¡Mejor vámonos, no hagamos alboroto!

—Si — asintieron todos sincronizados.

Y como si no hubiese pasado nada, se retiraron a paso rápido, ocultándose en una de las laberínticas calles.

—¡Eso estuvo cerca, Misty! — le dijo el joven de gorra.

—Si Ash… — pero a Misty le llamó algo la atención, más cuando dio la orden de retirada — ¿ustedes que hacen aquí? — preguntó entre curiosa y molesta.

Y era claro, el grupo era enorme, si quiera como lo había conformado su amiga Sakura. Ahí estaban May, Drew, Kagome, Inuyasha, Dawn, Gary, Duplica y Edward.

— ¡Jejejeje, yo solo quise venir a ver como trabajaban! — le respondió May, pero pensando — ¡y no dejarte a Ashy para ti, pelirroja mal teñida!

—Yo solo la seguí, recuerden que soy yo quien la acompaña — respondió resignado Drew, pero pensando — además, creo que May va a necesitar un poco de ayuda, porque va a fracasar.

—Yo me lancé por instinto, no me di cuenta, jejejeje — respondió muy nerviosa Dawn, pero pensando — ¡y eliminarte de mi camino, cabeza de zanahoria, Ashy es solo mío!

— ¡Dawn aún me preocupa, solo por eso vine! — el comentario de Gary, solo provocó un sonrojo en la pelíazul.

—Yo vine porque algo me dice que esto va a ser emocionante — respondió Kagome muy emocionada.

—Y yo vine a frenarla — le respondió Inuyasha, mirándola de reojo.

— ¡Antipático! — le regañó molesta Kagome.

—Al menos a mí no me gusta meterme en peleas de… — pero algo no lo dejó terminar.

—¡Abajo! — Gritó Kagome, dejando a Inuyasha incrustado en el asfalto. Todos miraban muy nerviosos la escena, era incómodo.

—Yo vine porque los demás vinieron — respondió Duplica para distender el ambiente, pero también pensando en otra cosa — ¡y ganar en este juego, ya verán, voy a barrer el piso con ustedes, jajajaja!

—¡Yo vine por qué Duplica me arrastró hasta aquí, ni siquiera quería venir! — exclamó muy molestó Edward, quién si estaba ahí en contra de su voluntad.

— ¡Jejejeje, lo siento Ed, fue sin querer! — se excusó Duplica, muy nerviosa.

— ¡No puedo creerlo! — Les regañó Misty, pisando fuertemente el suelo con su pie derecho, haciendo temblar el ambiente — ¡¿Cuándo se lanzaron, pensaron mínimamente en lo que pensaba Sakura?! — suspiró, y les ordenó muy enojada — ¡No voy a molestar a Sakura por sus impulsos, así que, a partir de ahora, ustedes están a mi cargo! — los demás sólo asintieron con mucho miedo, más por el miedo que por otra cosa — ¡Buscaremos esas cartas, las tomaremos, y volveremos de inmediato! — Misty, seguida por Ash, comenzaron a caminar, pero los demás no avanzaban — ¡ ¿Qué quieren, una invitación?! ¡ Caminen!

Y así, Ash, Misty y los demás, comenzaron la búsqueda de aquellas extrañas cartas, pero al poco caminar, una chica de aproximadamente 14 años, cabellos castaños y uniforme de marinera, apareció por una calle, como de la nada; iba en patines, a gran velocidad, avanzaba tan rápido, que no se percató del grupo.

—¡Oye, cuidado! — gritó desesperada la chica, yendo directamente contra Ash, intentando frenar.

—¡Ah…! — gritar fue a lo único que atinó a hacer, provocando que Pikachu reaccionara más rápido, y saltara al hombro de Misty.

Las consecuencias, la chica chocó contra Ash, quedando los dos sin sentido tirados en el suelo.

—¡ ¿Ash, estás bien?! — preguntó Misty muy preocupada.

— ¡¿Alguien anotó la matrícula?! — dijo sin sentido, una frase sin sentido.

Los resultados del entrenamiento del equipo Rocket fueron fructíferos, y ahora se encontraban buscando información acerca de los fenómenos climatológicos. Satoshi conoció a Paul, y ahora se encontraban en Hoenn, investigando las razones del extraño clima. Ash tuvo un encuentro un poco doloroso con una chica de su misma edad. ¿Cómo le irá al equipo Rocket y los demás recolectando información? ¿Satoshi y Paul podrán descubrir las razones del extraño clima? ¿Cómo le ira a Ash y los demás en su misión? ¿Y quién será la chica que chocó con Ash?

En el próximo capítulo,

Un nuevo comienzo.
 

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Ahora si que comentaré mucho en estos capítulos, y dejaré reseñas al final de cada capítulo, ya que tengo muchas cosas que decir, y las palabras se me quedan cortas. Primero, cuando escribí este capitulo, tomé las edades que tenian en esos instantes: Ash 14 - Misty 15 - May 12 - Drew 13 - Dawn - 10 - Gary 14 - Duplica 14; hice este capítulo en base a las edades que habia sacado de paginas japonesas, y a como iba orientada la historia de Takeshi Shudo... ahora que lo pienso, investigué mas de la cuenta... Segundo, la edad que aqui tiene Sakura, es de 14 años. Tercero, y como mencioné anteriormente, todo este arco está escrito desde 0, no el inicio, pero la historia es completamete distinta, complementando a la perfeccion la historia; y quedó mucho mejor. Cuarto, y como aparte, este capítulo es fanservice y dedicado al shipping, asi que si no les gusta ninguna de las dos cosas... Bueno, los dejo leyendo tranquilos.

...

Capítulo 17: "Conociendo a una chica torpe y despistada, la guardiana de las cartas mágicas"

Mientras Satoshi y los demás se encontraban investigando los sucesos extraños que sucedían en Hoenn, los jóvenes que se encontraban en otras dimensiones, terminaban las tareas que les había pedido Sakura, sin imaginar que su dimensión, estaba a punto de estallar algo grande.

...

Después de tan doloroso encuentro, tanto Ash como la chica, se levantaron como si nada.

— ¡¿Oye, estas bien?! — le preguntó Ash a la chica, muy preocupado, pensando que se había lastimado.

— No te preocupes, estoy bien — le respondió la chica con una sonrisa; miró su reloj, y gritó — ¡No, voy a llegar tarde! — Hizo una reverencia, y se disculpó — disculpen, pero me tengo que ir — y partió rauda y veloz. En el rostro de la chica se notaba desesperación.

— ¡Vaya, que chica más extraña! — Comentó May muy nerviosa — ¡se parece mucho a alguien que conozco! — le dijo a Ash, pegándole en el brazo derecho con su codo izquierdo, mirándolo de reojo.

— ¿A qué te refieres con eso? — preguntó ingenuamente Ash, mientras Pikachu volvía a su hombro izquierdo.

— ¡Es cierto, en especial por lo que dijo! — ahora Misty le decía de reojo, pegándole en su otro brazo con el codo derecho.

— ¿A lo que dijo? — volvió a preguntar muy ingenuo Ash, sin percatarse de primeras lo que le decían, hasta que por fin había caído — ¡Oye!

— ¡Es verdad! — Decía Gary en burla a Ash — chicos, concentrémonos en buscar las cartas — les dijo muy serio — ya habrá mucho tiempo para chistes.

— Tienes razón Gary, vámonos — le asintió Misty.

Después de tal contratiempo, nuestros amigos volvieron a su objetivo, la búsqueda de tales cartas. ¿Dónde podrían encontrarse? En las misiones anteriores, buscar fue una tarea más sencilla, ya que habían caído con las personas indicadas, pero en esta ocasión…

— ¿Y por dónde empezamos? — preguntó Ash, buscando una respuesta en cualquiera.

— Buena pregunta — contestó Misty algo contrariada — hasta el momento, nos hemos topado primero con las personas indicadas — miró en todas direcciones, y dijo — creo que esta vez, a mi amiga le fallaron los cálculos — Misty sólo sonrió, y dijo — lo peor, es que no conocemos el lugar, caminemos hasta encontrar a alguien que nos pueda ayudar.

Más no podían hacer, más que caminar y caminar, y después de caminar por casi una hora…

— ¡Cuidado otra vez! — gritó la misma chica en patines, que aparecía nuevamente de la nada, tan veloz como la primera vez.

— ¡No otra vez! — gritó Ash algo desesperado ¿Otra vez la misma chica?

Esta vez, a diferencia de la vez anterior, si trataron de esquivarse, sólo que, moviéndose de lado a lado, sincronizados, por lo que Pikachu volvió al hombro derecho de Misty, y a los segundos, los dos torpes chocaron nuevamente, quedando de nuevo tumbados en el suelo.

— ¡ ¿Cómo pueden ser tan torpes?! — les regaño Misty, tanto a Ash, como a la desconocida.

— ¡Jejejeje, lo siento de nuevo! — volvió a disculparse la castaña, muy apenada.

— Ten más cuidado para la próxima — le dijo Ash, mientras se recomponía y ayudaba a la extraña a levantarse, al momento que Pikachu volvía a su hombro.

— Lo tendré en cuenta — volvió a hacer una reverencia — ¡adiós! — y nuevamente partió rauda.

— ¡Oye espera! — le gritó Gary, haciendo que la chica se detuviera.

— ¿Que sucede? — preguntó la castaña muy curiosa.

— No somos de acá, y no conocemos la ciudad ¿podrías ayudarnos, por favor?

— Claro… — respondió la chica algo perpleja, y esbozando una sonrisa, respondió muy entusiasmada — ¡ya hice lo que tenía que hacer, además, es lo mínimo que puedo hacer por golpear tanto a su amigo!

— ¡Gracias! — dijeron todos al unísono en reverencia.

Así, la torpe patinadora decidió ayudar a Ash y los demás, ¿pero de qué forma podría ayudarlos? Si quiera sabían si estaban con la persona correcta ¿O estarían involucrando a alguien que no tenía nada que ver con tan raro mundo, al menos, para una persona común? ¿O a lo mejor, después de tantos hechos con las guerreras elementales, ella podría ser una de ellas, y al igual que Lisa y Ritsuko, sólo sería un disfraz?

— ¿Y cuáles son sus nombres? — preguntó la castaña.

— Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu — se presentó el entrenador, y a su Pokémon.

— ¡Qué lindo eres! — exclamó la desconocida, acercándose mucho a Ash y Pikachu.

— ¡ ¿Qué?! — exclamaron todos, muy en especial ellas, quiénes miraron muy sorprendidos a la extraña, mientras levantaba su mano para acariciar a…

— ¡¿Ah?! — dijo Ash sin entender mucho la situación, y tampoco esperando mucho, mientras las chicas, sólo querían asesinar a la desconocida.

— ¡Eres muy lindo, Pikachu! — dijo la castaña, posando su mano derecha en la cabeza del Pokémon, para acariciarlo.

La situación hizo que todos perdieran el equilibrio, cayendo al suelo por la pesadez del momento. Mientras, Ash sólo miraba muy tranquilo como la extraña acariciaba al Pokémon, sin ninguna clase de miedo.

Claramente no era el enemigo, era muy efusiva, no servía para algo tan peligroso ¿Pero por qué motivo no le tendría miedo a Pikachu?

— ¿Chicos, les pasa algo? — preguntó Ash, sin entender nada de lo que les pasaba a sus amigos.

— No, nada, no es nada — le respondió Misty, mientras se recomponía, soltando una bocanada de aire.

Obviamente, habían creído que lo de "lindo", se lo decían a Ash, por suerte, aquel hombre que amaban tanto, era muy despistado. Una vez que todos se presentaron, sólo quedaba la desconocida.

— Mucho gusto, chicos. Mi nombre es Sakura Kinomoto — decía muy feliz la castaña — espero poder ayudarlos en lo que más pueda.

— Vaya, es la tercera Sakura que conocemos — decía en anécdota Kagome — qué coincidencia.

— Es cierto, tantas dimensiones, y nos encontramos con tres Sakura — ahora acotaba May — ¿Habrá alguna conspiración de alguna agencia secreta, y no nos quiere decir toda la verdad? — dijo mientras encuadraba con sus dedos pulgares y índices a Sakura, simulando estar haciendo alguna nota para un programa de televisión.

— May — le digo Gary, mirándola de reojo —, esto no es un programa de misterios.

— ¡Jejejeje, sólo me emocioné un poquito! — rio nerviosa la coordinadora.

— Como sea — dijo Gary muy serio, volviendo su atención a la Sakura de esa dimensión — como dijo May, nosotros venimos de otra dimensión, nos mandaron a buscar unas extrañas cartas mágicas, no sé si tú sepas algo de eso.

— ¡ ¿Y quién les digo de esas cartas?! — preguntó Sakura muy sorprendida.

— Un amigo nos dijo y envío a buscarlas — comenzó a explicarle Ash muy serio —, veras, en estos instantes, estamos siendo atacados por unos seres malignos llamados soldados de la luz, y nuestro amigo nos contó que esas cartas nos servirían para detenerlos de una buena vez por todas.

— Ya veo, suena muy grave — comentó muy seria Sakura — vamos a mi casa, allá conversaremos con más calma, en privado — accedió rápidamente a ayudar.

— Muchas gracias Sakura, vamos — le agradeció Ash.

Todo parecía indicar que, si habían caído con la persona correcta, no de la forma más ortodoxa conocida; pero si era cierto, es que la chica no conocía la maldad, y tampoco el egoísmo. Era muy desinteresada, y demasiado confiada, pero se podía contar con Sakura para lo que fuera, eso sí era seguro.

Luego de caminar un par de cuadras, llegaron hasta la residencia de Sakura.

— Por favor, chicos, siéntanse en su casa — les pidió Sakura, dejando entrar a todos a su pequeña, pero acogedora residencia.

— ¡Gracias! — le agradecieron nuevamente al unísono.

Todos buscaron algún lugar para sentarse, pero lo extraño, pasó cuando Sakura se sentó; por alguna razón, Pikachu corrió al regazo de la castaña, dejándose acariciar. Los que conocían a la rata eléctrica, miraron con sorpresa tan efusivo acto de cariño, no así Ash.

— Debes ser una persona de mucha confianza — le comentó Ash, viendo como Pikachu se acomodaba en las piernas de Sakura — no suele hacer eso con todo el mundo.

— ¿Es cierto? — le preguntó Sakura al Pokémon, muy sorprendida.

— A lo mejor, te tomó cariño por el cumplido que le hiciste — le comentó Misty.

— ¿Puedes entender lo que te digo? — el Pokémon la miró, y le asintió — ¡Increíble! — le exclamó, mientras lo acariciaba, y volvía la atención al grupo, preguntando muy seria

— ¿me podrían decir que son esos soldados de la luz?

— Bueno Sakura, como te explicaba — comenzó a decir Ash —, esos tipos solo quieren eliminar todas las dimensiones y seres vivos que viven en ellas, para rehacer solo una con su propio pensamiento e ideal… — pero algo lo interrumpió — ¡Achís! — Obviamente, aún seguía resfriado — Disculpen, creo que aún sigo un poco resfriado.

— Con una noche en cama, ni creas que te vas a mejorar por completo — le dijo Misty, sonriéndole de reojo.

— ¿Cuándo te resfriaste? — preguntó Dawn muy extrañada.

— Al lugar donde fuimos a buscar las esferas del dragón, llovía sin parar, seguro causado por los desastres naturales… — explicó Misty, y detenida por sus propias palabras — ¡Esperen un momento, aquí hay algo que no anda bien! Eso creo…

— ¿Qué cosa Misty? — preguntó muy extrañado Ash.

— Por lo que nos contaron todos, en los otros lugares también ocurrían los mismos desastres naturales — explicó Misty.

— Pero Misty — interpeló Gary —, en donde nosotros estuvimos, los desastres demoraron en desatarse, seguro este lugar seguirá el mismo patrón — a Sakura — ¿acá no ha habido desastres como lluvias o temblores?

— No, nada — respondió Sakura, sin entender de qué hablaban.

— Que extraño — pensó Gary muy intrigado — ¿Por qué no ocurrirá nada en este lugar? — En búsqueda de alguna respuesta, llamó la atención de todos — será mejor investigar, por alguna razón, aquí se está comportando de una forma muy extraña.

Pero de pronto, comenzó a temblar.

— ¡ ¿Qué sucede?! — preguntó Ash algo alarmado.

— ¡Está temblando ¿Qué no lo ves?! — le respondió Misty algo gruñona.

— ¡No sé si ver, pero lo siento — le contra respondió Ash, igual de gruñón —, me refiero a por que sucede a estas horas!

—Tienes razón — le acotó Gary —, es extraño.

De pronto, notaron como un pequeño ser de color amarillo bajaba del segundo piso de la casa.

— ¡Sakura, ven rápido! — le exclamó muy asustado a la castaña.

— ¡ ¿Qué sucede Kero?! — le preguntó Sakura muy preocupada.

— ¡Las cartas, salieron del libro, se volvieron locas!

— ¡ ¿Que?! — exclamó Sakura ya asustada.

Después que Pikachu bajó de las piernas de Sakura, muy preocupada, corrió escaleras arriba, seguida de un preocupado Ash hasta su cuarto. La primera en llegar, fue Sakura, quién vio como las cartas se movían de un lado a otro, sin detenerse.

— ¡ ¿Qué sucede aquí?! — preguntó Sakura muy asustada, viendo como las cartas se volvieron locas.

— ¡¿Qué pasa Sakura?! — preguntó Ash recién llegando, muy preocupado

— ¡Las cartas, no sé qué les pasa!

Pero de pronto, las cartas detuvieron su movimiento, al parecer, al notar la presencia de Sakura.

— ¡ ¿Qué les sucede?! — preguntaba la joven aún más asustada.

Tanto Ash como Sakura, notaron que las cartas estaban de un color blanco opaco, rodeadas por un aura maligna. Cuando se quisieron dar cuenta de algo más, notaron como las cartas se dirigieron a atacar a Sakura, pero…

— ¡Sakura, cuidado! — exclamó Ash, lanzándose a abrazar a Sakura.

Ash sólo atinó a proteger a Sakura del ataque de las cartas, protegiéndola con su cuerpo, recibiendo todo el ataque. Parecían simples cartas, pero cortaban como navajas. Claramente el ataque iba dirigido a Sakura, por lo que causó lesiones de mediana consideración a Ash, mientras las cartas, continuaron su trayecto. Sakura salió sin una sola herida.

— ¡ ¿Ash, estas bien?! — preguntó Sakura, quién aún seguía abrazada por el entrenador, muy asustada por el ataque, y muy preocupada por Ash.

— Si…, estoy bien… — le respondió muy quejumbroso.

De pronto, comenzó a escucharse un gran alboroto en el primer piso, alboroto que terminó a los segundos.

— Bajemos a ver qué pasó — comentó Sakura, mientras se le separaba de Ash — ¿Ash, puedes caminar?

— Si, no te preocupes…, estoy bien… — le intentó responder más íntegro, cosa que compró Sakura.

— Perfecto, bajemos rápido — le dijo Sakura más tranquila, pero en el momento que quiso salir corriendo, se dio cuenta que Ash si estaba mal, apenas si podía caminar correctamente — veo que eres terco — le comentó con cierto tono de regaño — deja ayudarte.

— Está bien, gracias — dijo Ash, mientras pasaba su brazo por la espalda de la chica como apoyo — disculpa por seguirte, te estoy haciendo hacer el doble de trabajo, además tu casa quedó muy desordenada — dijo muy apenado Ash.

— ¡ ¿De qué estás hablando?! — Le regañó Sakura, por tremenda tontería que dijo Ash, según ella — ¡si no me hubieses seguido, yo estaría en tu situación! — Calmó su voz, y muy apenada, dijo — gracias por salvarme, Ash.

— No es necesario que me des las gracias — le respondió Ash con una sonrisa — mejor bajemos, los demás deben estar preocupados por nosotros.

— Es cierto — le asintió Sakura, quién mientras, pensaba en la situación — no puedo creer que exista alguien así, no nos conocemos, y me protegió a costa de su vida, solo una persona ha hecho lo mismo por mí — pensó muy nostálgica — espero que estés bien, Shaoran — volteó la mirada al joven, quién sólo le sonrió, y por alguna extraña razón, la castaña se sonrojó, provocando que volviera su vista al suelo, muy nerviosa — ¿Qué me pasa? A lo mejor es solo la impresión — intentó convencerse.

— ¿Estás bien? — Ash le preguntó a Sakura muy preocupado.

— Si, ¿por qué? — le respondió la castaña, sin despegar la mirada del suelo.

— Tienes la cara roja — le respondió Ash, bastante ingenuo — ¿no estarás enferma?

— ¡Claro que no, estoy bien! — Le respondió muy apenada Sakura, tan nerviosa, que dejó caer al suelo a Ash — ¡Ash, lo siento ¿estás bien?! — le preguntó muy asustada.

— Creo que si — le respondió en entrenador muy quejumbroso.

— Que bueno — respondió Sakura, nuevamente cayendo en la ingenua mentirilla de Ash, mientras lo volvía a ayudar a caminar — vámonos.

Cuando Sakura y Ash llegaron a la sala principal, notaron como el ataque de las cartas habían desordenado toda la casa; más parecía que un tornado hubiese pasado por ahí.

— ¡ ¿Qué paso aquí?! — preguntó muy alarmada Sakura, llevando sus manos a su cabeza, y a Ash, de nuevo al suelo, rodando por las escaleras.

— No lo sé, algo bajó de dónde venían, y… — y justo al llegar al primer piso Ash, Misty preguntó muy preocupada — ¡ ¿Qué le pasó a Ash?!

— ¿Eh? — miró a su costado, y se dio cuenta que no estaba; por alguna razón, siguió su mirada escalera abajo, y ahí vio a Ash, tirado —¡lo siento, lo volví hacer! — Por lo que corrió a ayudarlo a levantarse nuevamente — las cartas me iban a atacar, y Ash me protegió, recibiendo todo el daño.

— ¡ ¿Por qué hiciste eso?! — le preguntó May, entre preocupada y molesta, por su nuevo acto impulsivo.

— Ya te lo dijo, la iban a atacar — le respondió con una sonrisa Ash, orgulloso de su actuar — no creerás que iba a dejar que le hicieran daño.

— ¡¿Por qué siempre haces lo mismo, Ash Ketchum?! — le preguntó Misty, tan molesta como preocupada — ¡¿acaso nos quieres matar de un infarto?!

— ¡En lugar de regañarlo por salvar mi vida, deberían atenderlo! — les regañó muy molesta Sakura, tanto a Misty, como a May.

Se produjo un silencio absoluto en la casa tras las palabras de Sakura, el reto de la joven, había sido lo más sensato que había pasado, y eso todos lo sabían.

— No te preocupes Sakura — le respondió Ash muy sereno — estoy acostumbrado, además las chicas tienen razón, soy un poco impulsivo, y no mido las consecuencias de mis actos.

— Después hablaremos de eso — ahora le regañó a Ash — tengo que curar tus heridas — mientras dejaba a Ash en el sillón — voy por el botiquín, que no se te ocurra moverte.

— ¡No te preocupes, no creo que me pueda mover, jejejeje! — le contestó Ash en broma.

— ¡Jijijiji, tienes razón! — le respondió a la broma, y partió al baño.

Mientras tanto, las amigas de Ash pensaban en la situación.

— Sakura se está preocupando mucho más que yo por Ash — se decía Misty arrepentida — tiene razón, no debimos regañarlo ¡pero no me ayuda a controlarme, me vuelve loca! — Comenzó a exclamar furiosa para si — no tengo por qué preocuparme — ya se decía muy segura — yo conozco más tiempo a Ash, fui la primera, yo sé que él me quiere, aun así, no creo que se fije en otra chica, es muy despistado en esos temas.

— Esa niñita, ¿qué tramará? — May se preguntaba furiosa — Solo espero que no trate de quedarse con mi Ash ¡no importa cuántas traten de coquetearle, él será mío y solo mío! — Exclamó muy triunfante la coordinadora — pero Drew también vino — ya decía muy insegura — ¿con quién me quedo?

— ¡Si se atreve a tocarle un solo pelo a Ash, les juro que la voy a…! — Se decía igual de furiosa Dawn — Aunque Gary tampoco esta tan mal — se decía muy apenada, mientras miraba al investigador —, además, también se preocupa mucho por mi ¡Ya se, si no me puedo quedar con Ash, me quedó con Gary, jijijiji! ¡Soy todo un genio! — exclamó muy triunfante, como si tener un plato de segunda mesa, fuese la mejor idea.

— ¡Mándenme cien más, las derrotare a todas, ya verán! — exclamaba para sí Duplica — Pero ahora que lo pienso — se decía muy pensante — ¿es posible que uno pueda tener un novio de otra dimensión? — Ahora mirando a Ed — Porque si se puede ¡Lo siento Winry, pero no perderé está valiosa oportunidad, jijijiji!

— ¿Duplica, que te pasa? — le preguntó Ed, muy extrañado por los gestos que hacía la imitadora.

— ¡Nada, no me pasa nada — le respondió muy incómoda, mirando al cielo — no te preocupes, Ed!

— En verdad es un poco rara — se decía Ed — pero tiene su encanto… — de pronto hizo una pausa, y se dio cuenta de lo que decía — ¡Maldición, ya estoy diciendo tonterías! — se decía muy atontado.

Todo el espectáculo que tenían en sus mentes, la única que lo disfrutaba era Kagome, como si supiera leer la mente…

— ¡Te dije que esto se pondría interesante, solo mírales las caras! — le dijo en voz baja Kagome a Inuyasha.

— No sé cómo te puede gustar ver esto — le comentó Inuyasha, mientras sólo miraba las bipolares expresiones faciales de los jóvenes, creyendo entender algo.

— ¡Yo soy más romántica que tú, jamás entenderías esto! — le recalcó con desprecio.

— Yo solo entiendo una cosa — le comentó Inuyasha, mirándola fijamente.

— ¿Qué cosa? — preguntó muy extrañada.

— Te encanta mirar conflictos amorosos ¿no? — le dijo de reojo Inuyasha.

— ¡Jejejeje, sí, me encanta! — le confirmó riendo muy nerviosa.

Pero el único que no entendía nada de lo que ocurría, y, aun así, era el protagonista principal de los pensamientos de las chicas, era Ash.

— ¿Les pasa algo chicos? — preguntó muy curioso Ash.

— ¡No, nada! — respondieron todos al unísono, muy nerviosos.

— Listo, traje el botiquín — dijo Sakura recién llegando — ahora déjame ver — Sakura con mucho cuidado, examinó cada herida del joven, notando que eran más heridas de las que había notado — si quieres que te cure las heridas, tendrás que quitarte tu chaqueta y polera, tienes más heridas de las que creía.

— Está bien — y sin chistar, Ash quedó con su torso desnudo, comprobando Sakura su teoría, a lo que comenzó a limpiar y vendar cada herida.

— Listo, creo que con esto bastará — dijo Sakura, muy triunfante.

— Gracias Sakura — le agradeció Ash — pero mi ropa, esta despedazada, no puedo andar con esto — comentó mientras observaba sus prendas, ahora harapos, que lo acompañó en su viaje por Sinnoh.

— No te preocupes — Sakura se levantó, y tomó el teléfono, llamando a alguien — ¡Tomoyo, ¿podrías venir por favor?! — la joven sólo asintió, y colgó el teléfono.

— ¿Llamaste a alguien que me pueda prestar algo de ropa mientras? — preguntó Ash muy curioso.

— Así es, mi amiga Tomoyo se encargará de tu vestimenta, no te preocupes — le respondió muy tranquila Sakura.

— ¿Y por qué no le dijiste para que tenía que venir? — preguntó Misty muy intrigada.

— ¡Jejejeje, verán! — Rio muy nerviosa — a Tomoyo le gusta vestir con trajes llamativos, en especial a mí, y sinceramente, no quiero que disfrace de nada a Ash.

— ¡Jajajaja, no te preocupes de eso! — le dijo Misty entre risas — veamos, Ash se ha disfrazado de manzana, berenjena, dos veces de mujer, y otras más que en este instante no me recuerdo bien, o simplemente — complementaba mirando de reojo a May y Dawn — no me han contado.

— ¡Jejejeje! — rieron muy nerviosas las aludidas, como si ocultaran algo.

— ¡ ¿Eso es cierto?! — le preguntó Sakura a Ash, muy sorprendida.

— ¡Si, pero no fueron las experiencias más agradables! — respondió muy molestó, mientras gruñía.

— ¡Te entiendo! — le respondió muy nerviosa Sakura.

Mientras esperaban la llegada de Tomoyo, todos decidieron ayudar a Sakura con los destrozos que quedaron en su casa por el ataque de las cartas, a excepción de Ash, por causa de sus heridas, e Inuyasha, por torpe. Cinco minutos después de terminar las labores domésticas, se escuchó sonar el timbre de la casa.

— ¡Yo atiendo! — Exclamó Sakura, yendo hasta la entrada de la residencia a recibir a quien esperaba — ¡hola Tomoyo, que bueno que llegaste!

— ¿Para qué me llamaste Sakura? — preguntó muy extrañada por el repentino llamado Tomoyo.

— Con entrar, lo entenderás — le dijo muy serena Sakura, cosa que Tomoyo no entendió, por lo que atinó a seguir a su amiga hasta la sala principal — como puedes ver, tengo invitados — todos se dieron de la llegada de la joven, por lo que Sakura entró en presentación — ella es Tomoyo, una amiga.

Supuestamente, ella le ayudaría Ash con su vestimenta. ¿Tanto era el terror de Sakura como para llevarla sin decirle nada? Después que todos se presentaron, Tomoyo tomó la palabra.

—…mucho gusto, pero — decía mientras desviaba la mirada al herido Ash — ¿por qué él está sin ropa? ¿Y por qué su pantalón esta despedazado? ¿Acaso te gusta andar así?

— ¡Claro que no! — Le regaño muy nerviosa Sakura a su amiga, agitando los brazos — las cartas quisieron atacarme, y Ash me protegió, por eso sus heridas, y su ropa destrozada.

— Ahora veo por qué las vendas, y por qué me llamaste — le dijo su amiga muy sorprendida, entendiendo por qué la llamó, más no su secretismo — lo solucionaremos de inmediato — tomó su teléfono, llamó — necesito que traigan mi remolque — y colgó — no te preocupes, vas a quedar muy bien.

— ¡Tomoyo, jejejeje! — Empezó a decirle muy nerviosa Sakura, mientras tomaba la ropa de Ash — ¡intenta que sea lo más similar posible, por favor!

— No te preocupes Sakura, déjalo en mis manos — le respondió Tomoyo con entusiasmo, y Sakura arrepentida de haberla llamado.

— Gracias — simplemente agradeció Ash.

Luego de unos cinco minutos, llegó el remolque de vestuario de Tomoyo.

— Sígueme Ash — le pidió Tomoyo —, veremos con qué te vestimos.

— ¿No estás viendo que está herido? — le preguntó a su amiga, un poco molesta.

— No te preocupes — respondió Ash, un poco más recuperado, viéndose como se levantaba sin mayores problemas —, estoy mejor — al menos físicamente — ¡achís! Pero si salgo así, mi resfriado va a empeorar — comentó algo preocupado.

— Espera un momento Ash — Sakura volvió al segundo piso, y volvió con una chaqueta — ponte esto, es de mi hermano, sé que te quedará algo grande, pero es mejor a nada.

— Muchas gracias Sakura — se cubrió con la chaqueta — ahora sí Tomoyo, vamos — y los dos salieron de la casa.

Tanto Ash como Tomoyo, entraron al remolque, mientras Sakura pensaba muy preocupada, por la clase de ropajes que haría probarse al entrenador.

— ¿Qué te sucede Sakura? — le preguntó Misty a Sakura, muy intrigada por su expresión de preocupación.

— Estoy preocupada por Ash, creo que no debí haberla llamado.

— ¿Por qué lo dices? — preguntó ahora Dawn, igual de intrigada.

— ¿En verdad quieren saber? — Las chicas sólo asintieron — esperen un momento, ahora regreso — partió nuevamente al segundo piso, y está vez volvió con un, al parecer, disco que puso en el reproductor, encendió el televisor, y… — es por esto.

Cuando todos se pusieron a analizar el vídeo casero de Sakura, notaron por qué la preocupación de la joven; mientras todos hacían una mueca de incredulidad.

— Jejejeje, digamos que no son trajes como para andar por la calle — comentó May muy nerviosa — ¡si en una fiesta de disfraces! — concluyó más entusiasmada.

— Yo los veo muy bonitos — comentó Dawn, la única entusiasmada por los trajes — podría pedirle un par de consejos a Tomoyo para mis trajes de concursos Pokémon.

— Solo espero que no salga disfrazado con alguna cosa rara — comentó Misty, entre nerviosa y preocupada.

Después de ver el vídeo, la curiosidad fue más grande, por lo que todos salieron hasta donde estaba el remolque, pero cuando llegaron, notaron que Ash ya estaba vestido; no era ropa normal, como lo había pedido Sakura, pero tampoco se veía nada de mal, mucho menos para May, quién ya lo había visto vestido con esos ropajes, curiosamente.

— ¡¿Cómo conseguiste ese traje?! — preguntó sorprendida May.

— Yo los hago — le comentó Tomoyo — podría decirse que es mi pasatiempo.

— Ese traje se parece mucho al que Ash uso en un festival — acotó May, notando la gran similitud del traje.

— Si, fue cuando vimos a Lucario y a Mew — completó Ash, quien básicamente modelaba el traje a todos — quise ponérmelo porque quería recordar los viejos tiempos.

— En verdad Ash se ve muy guapo con ese traje — pensó Misty para sí, muy apenada.

— Nunca me canso de verlo con ese traje, se ve muy guapo — pensaba May para sí, bastante embobada.

— Se ve muy bien, si concursara con ese traje… — pensaba Dawn para sí, muy entusiasmada.

— Ese traje le queda muy bien, solo de él se podía esperar algo así, por eso lo quiero para mí — pensaba Duplica para sí, muy triunfante.

— De todos los trajes raros de Tomoyo, ese es el mejor que he visto — pensaba Sakura para sí, muy nerviosa — aunque debo admitir que Ash tiene muy buen gusto para vestirse — decía sin despegar la mirada del entrenador.

— Bueno — decía muy entusiasmado Ash —, no hay nada como la ropa común, no puedo salir a la calle con este traje — entrando nuevamente al remolque, junto con Tomoyo.

— ¡¿No me digas que se viste y desviste en frente de ella?! — preguntó muy colorada y molesta Misty.

— ¡Claro que no! — Le respondió Sakura rápidamente, soltando una pequeña carcajada — hay vestidores dentro del remolque — miró a Misty a los ojos, y le dijo, esbozando una sonrisa — no deberías desconfiar tanto de él, Ash es un buen chico.

— Sí, creo que tienes razón — le respondió Misty muy apenada, principalmente avergonzada de su comportamiento.

Y después de unos minutos, Ash volvió a salir del remolque, esta vez con ropa informal, camisa manga larga color negra, una siempre fiel gorra roja sin detalles, pantalones color azul marino y zapatillas negras.

— ¡Vaya, sí que te ves bien con esa ropa! — comentó Misty muy sorprendida.

— ¿Y quién eligió la ropa? — preguntó muy curiosa Sakura.

— Él la eligió — respondió Tomoyo, muy triste por la decisión de Ash — hubiese querido que se quedara con el último atuendo, pero bueno.

— ¿No será mucho color oscuro Ash? — le preguntó Gary, por el repentino cambio de look.

— ¿Tú crees? — preguntó Ash, mirándose con detalle — Yo lo encontré muy a gusto, además es cómodo, jamás he usado camisas, no sabía que eran tan cómodas, además, con tantas vendas, no puedo pasearme así, las mangas largas fueron la mejor opción.

— Al menos tienes buen gusto de vestir, te felicito — le comento Dawn muy entusiasmada.

— Maldición, si no actúo, me van a ganar — pensó muy preocupada May — es cierto, tienes muy buen gusto — tambien le felicito May.

— Gracias — agradeció Ash, muy apenado por tanto halago.

— ¡Ya es casi medio día — gritó muy preocupada Sakura, al tiempo que miraba su reloj — tengo que preparar el almuerzo!

— Yo te acompaño — se ofreció Duplica.

— ¿Sabes cocinar? — le preguntó Misty muy sorprendida.

— Algo así — comentó muy orgullosa la imitadora — Brock me enseñó algo de cocina.

— Llévala Sakura — le dijo Ash muy entusiasmado — si Brock le enseñó, quiere decir que todo va a salir delicioso.

— Entonces vamos — dijo Sakura, entrando con la chica a la casa.

— Creo que voy a descansar un poco — comentó Ash, muy somnoliento y quejumbroso — aún sigo cansado.

— Después de un resfriado con mucha fiebre, y además con esas heridas, me sorprende que aun sigas de pie — le comentó Misty, muy sorprendida y preocupada — descansa todo lo que puedas.

— Entonces me retiro — y dando un gran bostezo, tambien entró a la casa.

— Yo no tengo mucho que hacer — decía Gary —, pueden pasarme sus Pokémon, también deben estar cansados, en especial los de Dawn y los míos, después de la última batalla.

— Muchas gracias Gary — agradecieron las tres al unísono, entregándole todas sus pokébolas.

— Tambien iré a pedirles sus Pokémon a Ash y Duplica, con su permiso — tambien retirándose Gary, yendo primero al interior de la casa.

— Yo también me retiro a descansar, luego nos vemos — comentó Inuyasha, partiendo al techo de la casa de Sakura.

— Yo tambien me retiro, no solo no hemos descansado, mi automail necesita mantención, la última pelea fue muy dura — dijo Ed, también retirándose al patio de la casa.

— Yo también me retiro a descansar chicos — y May también se retiró al interior de la casa.

— Yo también me retiro, luego nos vemos — avisó Drew, tambien partiendo al interior de la casa.

— ¡Increíble, dormimos más de ocho horas, y aún están cansados! — exclamó Misty muy sorprendida.

— Bueno — acotó Dawn — han sido tres días en que no hemos descansado mucho que digamos, déjalos ¿y tú que harás?

— Este traje ya está muy desgastado después del último viaje — la joven peli naranja hizo una pausa, y comenzó a recordar tan horripilante momento que pasó, muy triste, con la mirada baja — ¿sabes? — Comenzó a contarle a Dawn, con un tono de voz muy nostálgico — Me alegro mucho de haber pescado a Ash en ese río, y también que me haya robado mi bicicleta y destruido, si no lo hubiese hecho, ahora no estaría aquí — la líder de gimnasio levantó su mirada, esbozando una sonrisa, y concluyó — es increíble el destino.

— Ahora que lo mencionas — tambien quiso acotar Dawn — Pikachu también destruyó mi bicicleta, estaba perdido en un bosque cerca de mi pueblo, estaba siendo perseguido por el equipo Rocket.

— Creo que a May, Pikachu también le destruyó su bicicleta con uno de sus impactrueno, bueno — adicionó algo en broma Misty — Pikachu también destruyó mi bicicleta con uno de sus impactrueno — las conclusiones que sacaron las dos chicas, provocaron que las dos chicas comenzarán a reírse — ¡las tres unidas a Ash por dos cosas en común, las bicicletas y Pikachu!

— Sí, es cierto — dijo Dawn entre risas.

— El destino quiso que se conocieran — acotó Kagome — a lo mejor ya estaban destinados a conocerse.

— Algo así me dijo Ash, cuando nos separamos después de nuestro viaje por Johto — recordó Misty muy contenta — le pediré a Tomoyo algo de ropa.

— Yo también — dijo Dawn igual de contenta.

— Tampoco tengo mucho que hacer, las acompaño chicas — dijo Kagome igual de feliz.

Por el momento, la tranquilidad se había apoderado de nuestros amigos, cada uno haciendo lo que quería, o simplemente descansando. Sakura y Duplica preparando el almuerzo, Ash durmiendo en el sofá de la sala acompañado por May, mientras en el patio, Ed descansaba bajo un árbol, realizando las mantenciones correspondientes a su automail, y del otro lado del mismo árbol, Gary examinando y curando a los Pokémon, Inuyasha en el techo de la casa descansando, Drew también en el patio recostado en el suelo descansando, y por último, Misty, Dawn y Kagome en el remolque de Tomoyo, buscando algo con qué vestirse, en reemplazo de sus prendas rotas.

Una vez llegada la hora del almuerzo, a eso de las 1:00 PM, llegaron dos personas más a casa.

— ¡Sakura, lle…! — Iba a llamar el joven de cabello oscuro, pero toda la gente que estaba en la sala, al parecer, le molestó mucho — ¡Sakura!

— ¡Touya, Yukito, ya llegaron! — Exclamó Sakura apareciendo desde la cocina con un delantal de cocina puesto — ¿cómo les fue?

— Muy bien Sakura — le respondió muy amablemente Yukito — ¿Cómo has estado?

— ¿Se puede saber que ocurre aquí? — le gruñó muy molestó Touya.

— Hermano… — comenzó a contarle Sakura, desde el momento en que se chocó con Ash, hasta ese momento, exceptuando el ataque de las cartas —…y como no tenían dónde ir, los invité a la casa.

— ¿Y por qué ese niño está durmiendo en nuestro sillón? — volvió a preguntar Touya, muy molestó.

— Pues… veras… — comenzó a decir Sakura, muy nerviosa por la excusa que tenía que inventar.

— Discúlpanos, Ash recayó, viene saliendo de un resfriado, ayer tuvo mucha fiebre, además se accidentó, y tuvimos que vendarlo.

— Con que no se queden la noche aquí, hagan lo que quieran — les dijo Touya groseramente.

— ¡Hermano! — le gruñó muy molesta Sakura.

— ¡Vamos Touya, no seas tan duro! — Le pidió Yukito a Touya, y luego desviar su atención a Misty — ¡no le hagan caso, solo lo hace por molestar, pueden quedarse cuanto quieran!

— Hagan lo que quieran — Touya miró a Ash, y dijo — No te metas en problemas de nuevo, monstruo — y diciendo eso, subió a su cuarto, lo que provocó que Sakura se enfadara aún más.

— ¡A quien le dices monstruo! — exclamó furiosa Sakura.

— ¡Touya, espérame! — Miró por último al grupo — luego nos vemos, Sakura — y siguió a Touya.

— Misty, perdona el mal momento, mi hermano a veces es muy pesado — le dijo muy apenada Sakura, haciendo una reverencia.

— ¡No te preocupes, mis hermanas son iguales! — le dijo muy calmada, empatizando con la castaña.

— ¡Veo que tú también cambiaste tu traje malgastado! — le comento Sakura a la líder, sorprendida.

— ¡No solo ella! — llegó diciendo Dawn, modelando sus nuevos atuendos.

Misty llevaba una playera celeste y unos blue jeans largos, con unas zapatillas blancas y el cabello suelto, mientras que Dawn, llevaba una minifalda de color azul marino y una camisa manga corta de color blanco, sin su gorro tradicional.

— ¡ ¿Cómo nos vemos?! — preguntaron las dos chicas al unísono a Sakura.

— ¡Se ven muy bien! — Respondió Sakura muy entusiasmada — creo que ustedes eligieron ese atuendo ¿Verdad?

— Después de ver esos videos, claro que si — respondió Misty muy nerviosa

— ¿Por qué nadie quiere usar mis diseños? — preguntó una recién llegada Tomoyo, haciéndose la víctima.

— ¿Se te olvida que yo siempre los uso? — le preguntó Sakura muy nerviosa.

— Lo sé — respondió Tomoyo muy nostálgica — pero hace mucho que no los usas — de pronto, la chica de cabello largo noto como algo pasaba muy rápido entre sus piernas — ¿Qué es eso?

— ¡Azurill! — Exclamó la peli naranja, al momento que su Pokémon saltaba a sus brazos — disculpa por tenerte dentro de tu pokébola — le dijo muy apenada — pero era muy peligroso para ti todo este clima — el Pokémon sólo le asintió, y la acarició con su cola.

— El almuerzo ya está listo — exclamó Duplica saliendo de la cocina — Sakura, por favor ayúdame.

— ¡Ya voy! — exclamó Sakura, mientras se dirigía a la cocina.

— May, Dawn — le habló Misty a las dos, también percatándose que May estaba descansando con Ash — ¿podrían ir a llamar a los demás? Creo que le ayudaré a las chicas, es mucho trabajo para las dos solas.

— De acuerdo — le asintió May mientras se levantaba y se iba.

— ¡May, espérame! — le exclamó Dawn, saliendo a la siga de la coordinadora.

En esos momentos, un dormido Ash, y una nerviosa Misty, eran los únicos en la sala, aparte de Azurill y Pikachu. En eso, Ash comenzó a despertar, gruñendo.

— ¡¿Qué ocurre, por qué tanto escándalo?! — despertó un Ash muy molestó por el ruido ambiental.

— Ya vamos a almorzar, son casi la una de la tarde — le respondió Misty.

— Solo dormí una hora, brr… — dijo el entrenador bufando, desviando su mirada a Misty — ¡vaya Misty, veo que tú también cambiaste tu vestuario! — exclamó muy asombrado.

— Si, bueno… — intentó responder Misty, apoderada de los nervios, sonrojada — la ropa que tenía estaba muy sucia y desgastada.

— Te ves muy bien con esa ropa — le comentó Ash, con algo de pena.

— ¡Ash, bueno…! — Misty ya hablaba al borde del colapso, notándose mucho en su rojo rostro — creo que llego la hora, es ahora o nunca — se dijo muy decidida la peli naranja, por fin daría el paso final — Ash, bueno, he pasado mucho tiempo contigo, y te aprecio mucho, eres mi mejor amigo, y bueno… — de pronto, Misty se quedó sin palabras, produciéndose un silencio algo incómodo, al menos para ella.

— ¡Rayos, se me va a adelantar, tengo que hacer algo rápido! — Se decía May, quién a escondida, miraba todo — ¡ya se! — salió de dónde estaba, y gritó — ¡Misty, Gary te necesita! — provocando que Ash y Misty despertarán de su transe.

— ¿Qué? — Sólo miró en dirección a May, y le dijo — ¡ah, sí, ahora voy, permiso Ash! — y se retiró con Azurill.

— ¡Bien, ahora que estamos solos, se lo diré, si no lo hago ahora, las otras se me van a adelantar! — Se decía muy decidida May — ¿Cómo estás Ash? — le preguntó al joven, mientras se le acercaba.

—Bien May, gracias — le contestó Ash, mientras se sentaba — me siento mucho mejor que antes.

— ¡Qué bueno! — le respondió May, mostrando una sonrisa muy tierna, mientras se sentaba al lado del entrenador — ahora que te veo bien, luces muy guapo con esa ropa.

— ¡¿De verdad lo crees?! — contestó Ash algo apenado. Ni tenía idea que rompía corazones con su cambio de look.

— ¡Por supuesto! — Respondió May, torpemente sonrojada — bueno, yo, Ash — ya decía más serena — nos conocemos desde hace mucho, y gracias a ti, soy lo que soy ahora, y eso te lo agradezco.

— ¿De qué hablas? — le preguntó muy extrañado por esas palabras — haz llegado a lo que eres gracias a tus propios méritos, y a la confianza que has tenido con tus Pokémon, yo no tengo nada que ver.

— ¡Claro que sí! — Le reclamó algo molesta, aún más sonrojada — lo que pasa es que tu… — pero al igual que con Misty, se produjo un silencio muy incómodo, al menos para May.

Desde la cocina, Duplica salía con la idea de avisar que la mesa ya estaba servida, pero logró divisar el momento íntimo de Ash y May.

— ¡Rayos, esta niñita se me adelantó! — se dijo Duplica furiosa, en eso, se percató que Dawn entraba a la casa — ¡Dawn! — le llamó casi en susurro.

— Ya avisé a todos, pronto vendrán… — pero fue detenido su hablar por Duplica, quién la agarró del brazo, y le puso una mano en su boca, dejando a la pelíazul muy confundida.

— ¡Haz silencio y mira a esa niñita! — le dijo Duplica en voz baja, muy molesta, a lo que Dawn miró a Ash y May.

— ¡Rayos, se me adelantó! — Pensó igual de furiosa Dawn — ¡¿Y eso que?! — le preguntó a Duplica, fingiendo indiferencia.

— ¡Dawn, no nací ayer, todas vinimos por lo mismo, y sé que a ti también te gusta Ash! — le dijo Duplica, mirando de reojo a la coordinadora de Sinnoh.

— Yo… — comenzó a buscar una excusa Dawn, pero la peliverde decía la verdad, así que resignada, respondió —¡está bien, lo reconozco! — Le dijo fastidiada — ¡¿y cuál es tu plan para separarlos?!

— No lo sé — contestó Duplica, mirando a todos lados, como si una respuesta fuese a entrar a la casa como si nada, y, de hecho, eso pasó.

— ¿Qué sucede aquí? — preguntó Drew mientras entraba a la casa, muy extrañado por la conducta de las dos chicas.

— Te esperábamos, Drew — le dijo Duplica maliciosamente.

— Por supuesto — dijo igual de maliciosa Dawn, comprendiendo al acto, el plan de Duplica.

— ¡¿A sí?! — preguntó Drew, con algo de miedo.

— ¡Por supuesto! — exclamaron ambas, tomando cada una de un brazo al coordinador de Larousse, llamando la atención.

— ¡¿Qué sucede?! — Drew ya preguntaba asustado, no entendía nada.

— ¡Drew, ahí está May! — casi gritó Dawn, yendo hasta Ash y May.

— ¡¿Qué?! — exclamó Drew.

— ¡ ¿Drew?! — Exclamó exaltada May, saliendo del trance — ¡ ¿Qué sucede?!

— ¡Drew te buscaba, May! — contestó Duplica, tomando de un brazo a May — ¡Pueden conversar tranquilos afuera si quieren!

— ¡Así es, no se preocupen! — agregó Dawn, quién tenía agarrado a Drew — ¡Nosotros les avisamos cuando este el almuerzo, adiós! — concluyo, mientras sacaban a May y Drew fuera de la casa.

— ¡Malditas, echaron a perder mi gran momento! — Pensó May furiosa — Pero, ¿qué querrá conmigo Drew? — Pensó muy intrigada — ¿qué les habrá pasado? — preguntó a Drew.

— No lo sé — contestó Drew muy confundido — se comportaron de una forma muy extraña.

— Dime Drew — May preguntó — ¿Qué necesitas de mí?

— ¡Yo no te he llamado — exclamó Drew molestó por la incómoda situación — ellas me tomaron y comenzaron ese raro show!

— ¡Malditas, todo era un plan de las dos, me las pagaran! — Pensó May aún más furiosa — bueno — le preguntó nuevamente a Drew — ¿y qué hacemos?

— ¿No que el almuerzo estaba listo? — Preguntó Drew muy extrañado — solo vine porque Dawn fue a avisarnos, por nada más.

— ¡¿Cómo están los tortolos?! — preguntó Kagome muy picarona, apareciéndose de la nada, provocando el sonrojó en May y Drew.

— ¡No sé de qué hablas! — le exclamó May, volteando la mirada, sonrojada.

— ¡Lo mismo digo! — exclamó Drew, imitando a May, con el mismo rubor en sus mejillas.

— ¡Chicos, será mejor que entren — comentó Kagome ignorando las palabras de los jóvenes — la comida sabe mejor recién servida!

Después de sacar a May y Drew, Dawn y Duplica estaban en su disputa interna.

— ¡Ahora somos solo tú y yo! — le dijo Dawn, con ganas de descuartizarla.

— ¡Veamos quien es la mejor! — respondió Duplica, a punto de ir a buscar un cuchillo a la cocina, lugar donde terminó yendo igual.

— ¡Duplica, ayúdame por favor! — exclamó Sakura desde la cocina.

— ¡Creo que te llaman! — dijo Dawn, triunfante, mirando de reojo a la imitadora.

— ¡Ya voy! — respondió frustrada Duplica, yendo a la cocina, derrotada.

— Bueno Dawn, llegó la hora — se dijo muy decidida y nerviosa, dirigiéndose dónde estaba Ash — ¡Hola Ash ¿cómo dormiste?! — le preguntó muy sonriente.

— Bien Dawn, gracias — respondió el joven entrenador — ¡veo que tú también cambiaste de traje!

— Bueno, eso es costumbre en mi ¿o no?

— Eso es cierto ¡jejejeje! — respondió Ash, riendo nerviosamente.

— Veo que me conoces bien — decía Dawn mientras se sentaba a un lado de Ash.

— Bueno — decía un nervioso Ash — lo suficiente para decir que conozco las cosas que te gustan y disgustan y como eres — el comentario provocó que Dawn se sonrojara ¿En verdad la conocía tanto?

— Bueno, Ash — comenzó a responderle a Ash con mucha pena — yo también te conozco muy bien, como eres, y las cosas que te gustan, y bueno, me agradas como eres. Cuando inicie mi viaje, estaba muy desorientada, sólo pensaba en ser mejor que mi madre, pero contigo, he visto muchas más cosas que si hubiese viajado sola. Te agradezco tu amistad y compañía.

— No sé qué decir Dawn — comentó el joven Ash, muy apenado — gracias.

— Es por eso que yo… — iba a por fin confesarse Dawn, pero un fuerte grito de enojo, sacó del trance a Dawn, y por tercera vez, a Ash.

— ¡Luego hablaremos, May! — Gritoneó Misty, al parecer a May, mientras se dirigía con Ash — ¡Ash, dile a May que si…! — pero ver a Ash sentado con una Dawn sonrojada, alteró aún más a la peli naranja — ¡ ¿qué sucede aquí?!

— Dawn me hablaba sobre lo agradecida que estaba por acompañarla en su viaje — respondió Ash ingenuamente, como si fuese algo natural.

— ¡¿A sí?! — preguntó simulando calma, pero por dentro — ¡Ahora veo por qué vinieron, pero lamento informarles que Ash no tiene tiempo para sus juegos, él ya me tiene a mí — se decía muy molesta por los verdaderos objetivos de sus amigas — de todas formas, Ash jamás les prestará atención, es muy distraído como para ver insinuaciones!

— ¡Ya está servido chicos — exclamó Sakura saliendo de la cocina — ya pueden venir a almorzar!

— ¡Ya vamos! — respondieron los tres al unísono; Misty con ganas de matar a sus amigas, furiosa; Dawn furiosa con Misty por interrumpir su punto más alto, y Ash, muerto de hambre, mientras Pikachu, despertaba con la palabra almuerzo.

Mientras tanto, en un lugar escondido de la casa, espiando lo que ocurría con Ash, una chica filmaba todo lo que sucedía.

— ¡Creo que, si me quedo con ellos, presenciare algo muy interesante, jijijiji! — dijo Tomoyo maliciosamente, disfrutando muchísimo el show.

Todo quedo así, las cartas se revelaron, y por poco matan a Sakura, pero Ash la protegió del ataque, y comenzaron los conflictos y peleas de las chicas por Ash, pero al parecer, Sakura sintió algo raro por el entrenador ¿Qué sucederá a partir de ahora? ¿Podrán recuperar las cartas? ¿Quién ganara en la guerra del amor? ¿Qué fue lo que sintió Sakura por Ash? ¿De dónde sacaron tanta comida para todos? ¿Tomoyo dejará de ser tan metiche? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Por esta ocación, no dejaré reseña, ya que este capitulo es igual al original. Espero realmente que disfruten este arco, y sus comentarios. Ahora si espero sus comentarios, realmente.
 

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Capítulo 18: "Las travesuras de las cartas mágicas y el poder de las esmeraldas guardianas"

Luego del relajo que tuvieron nuestros amigos, todos se sirvieron a la mesa para almorzar, y hablar de los hechos sucedidos.

— Muchas gracias por todo, Sakura — dijo Misty educadamente —, y en especial por Ash — esto último lo dijo con un poco de vergüenza, indicando la forma salvaje de comer del aludido.

— No te preocupes — dijo Sakura muy nerviosa, ya que era la primera vez que veía a alguien comer de esa forma —, además, es lo mínimo que puedo hacer por ustedes.

— Sakura — interrumpió Gary intentando concentrarse en la misión —, ¿nos podrías decir que fue lo que atacó a Ash?

— Supuestamente las cartas Sakura — respondió muy seria Sakura.

— ¿Cartas Sakura? — preguntaron todos al unísono.

— Bueno, en realidad… — iba a comenzar explicar la peli castaña, pero fue interrumpida.

— Yo les explico Sakura — dijo Kero, apareciéndose de golpe en la mesa, robando comida del plato de la joven.

— ¡¿Qué haces aquí?! — preguntó muy enojada Sakura, quién se paró de golpe de la mesa.

— Como se estaban sirviendo un banquete, decidí bajar — se excusaba Kero, llevándose un bocado a la boca —. Además, después de lo que pasó con las cartas, no creo que haya muchos secretos.

— ¡Esta bien, explícales! — bufó Sakura, dejándose caer en la silla.

— Jovencitos, primero que nada, mi nombre es Kerberos, guardián del libro de las cartas.

— ¿En verdad eres un guardián? — Preguntó May muy extrañada —. Con el tamaño que tienes, podría decir que pareces un muñeco chiquito.

— ¡Como les decía! — exclamó furioso Kero por la descripción que le dieron, — esas cartas eran las antiguas cartas Clown — explicaba ya serio —, creadas por el famoso Mago Clown, las que fueron selladas por muchos años, hasta que Sakura liberó el sello que las mantenía dormidas, y por causa de su torpeza, fueron dispersas por toda la ciudad.

— ¡Tenía razón, se parece mucho a Ash! — Comentó burlona May, esperando una respuesta de su amigo, pero Ash solo comía — ¡oye, ¿estas prestando atención?! — exclamó algo molesta.

— ¡Fi, la cofida esfta delifcifsa! — respondió Ash, aún con comida en la boca, y luego atorarse.

— ¡Eso te pasa por hablar mientras comes! — ahora le regañó Misty, entregándole un vaso de jugo.

— ¡Jeje, lo siento! — Dijo Ash apenado, después de beber el líquido — ¿y después que pasó? — le preguntó a Kero.

— Bueno, Sakura se convirtió en Card Captor, y consiguió todas las cartas, claro, con la ayuda de un mocoso — comentó muy molesto, en especial lo de "mocoso", poniendo mucho énfasis.

—¡Kero! — Le regañó Sakura —. Él se refiere a un amigo, pero — decía con melancolía —, no lo veo de hace mucho.

— ¡Ya se encontrarán de nuevo, no te preocupes por eso! — le dijo Ash muy seguro de sus palabras y entusiasmo.

— ¡Si, es cierto! — respondió Sakura con una sonrisa a Ash.

— Como les decía — volvió a decir Kero, molesto por la nueva interrupción —, pero gracias a los esfuerzos de Sakura, ella se quedó con todas las cartas, y después, las transformó de cartas Clown a cartas Sakura.

— Pero las cartas que vimos arriba — acotó Sakura muy seria —, no son las cartas que conocemos, esas cartas cambiaron de color y un aura oscura, al parecer las controlaba, y trataron de matarme.

— Eso es muy extraño, ¿Qué les habrá pasado? — pensaba igual de serio Kero.

De pronto, apareció Yukito.

— Sakura, Touya dijo que nos llevaras el almuerzo, pero veo que estas ocupada, yo los llevaré.

— No te preocupes Yukito, ya se los llevo — le dijo Sakura, mientras se dirigía a la cocina.

De pronto, a Yukito le salieron alas, y se vio como un círculo de magia se formó en el suelo. Al ser envuelto por las alas, notaron como algo comenzaba a cambiar en él, y al abrirse estás, apareció un ser de traje y cabello blanco. Se veía muy misterioso.

Esto provocó que Ash se volviera a atorar con la comida, tomando nuevamente el vaso de jugo para aliviarse.

— ¡ ¿Cómo hizo eso?! — preguntó Ash recuperado, muy sorprendido.

— ¡ ¿Acaso eres mago o algo por el estilo?! — preguntó Misty igual de sorprendida.

— ¡Yue, ¿Qué haces aquí?! — preguntó Sakura, quién aparecía desde la cocina con las dos raciones.

— Escuche toda su conversación — dijo Yue muy serio —, sobre el extraño comportamiento de las cartas.

— Yue, ¿sabes que es lo que sucede? — le preguntó Kero muy serio.

— No lo sé con exactitud, pero desde hace un par días, he detectado energía maligna alrededor — acotó Yue.

— Veo que tú también la sentiste — dijo Kero mientras se acercaba al ser alado.

— Yo también la sentí — agregó Sakura —, pero era tan pequeña aquella presencia, que no le presté mucha atención.

— ¿Desde hace cuánto que sintieron esa energía maligna? — preguntó muy intrigada Misty.

— Desde hace tres días — contestó Sakura.

— ¿Aquella energía la comenzaron a percibir desde la noche? — la pregunta de Gary, hizo que todos lo miraran con mucha preocupación.

— Así es… — contestó Kero, muy sorprendido por el conocimiento del joven — ¿Cómo lo supiste?

— No solo en nuestra dimensión, sino tambien en otras que hemos visitado, han tenido el mismo patrón, fenómenos distintos sin explicación, desde desastres naturales, hasta el ataque de los soldados de la luz, y estoy muy seguro, que el ataque que sufriste Sakura, fue causado por esos sujetos.

— Es lo más seguro — dijo muy pensante y preocupada Misty.

— En estos momentos, su prioridad es buscar las cartas Sakura y volverlas a la normalidad — les señaló Yue —, sería muy peligroso si llegaran a atacar a personas inocentes, si intentaron atacar a Sakura, podrían hacer lo que sea con un desconocido.

— ¡Lo mejor será terminar de comer, e ir por las cartas! — exclamó algo desesperado Kero.

— ¡Entonces — comenzó a decir Ash, no sin antes terminar de comer muy rápido, dejando el plato limpio, y levantándose de la mesa con su mano derecha empuñada —, que esperamos, vámonos!

— ¡Si! — exclamaron los jóvenes al unísono, con mucho entusiasmo.

La segunda en terminar fue May, quien tenía la misma mala costumbre de Ash.

— ¡Vaya, que apetito tienen ustedes dos! — comentó muy nerviosa Sakura por el voraz apetito de los jóvenes.

— ¡Jejejeje! — los aludidos solo rieron con algo de pena, llevando su mano derecha a la nuca.

Una vez que terminado el almuerzo, el orden de la cocina, lavado de platos y cubiertos incluidos, prepararon sus cosas para partir por fin a la misión que les habían encomendado, buscar las cartas Sakura, y volver a Sinnoh con ellas. Pero al cruzar el acceso principal de la morada, se encontraron un lugar muy distinto al que recordaban. El ambiente era extraño, hasta en las murallas había caminos, parecía un laberinto, y de los enormes.

— No recuerdo que este lugar fuese así — comentó Ash muy sorprendido por el nuevo y extraño lugar.

— Seguramente se trata de la carta laberinto — les informó Kero —, esa carta creó este lugar.

— No queda otra más que seguir — dijo muy seria Sakura —. Por favor, no se pierdan, en una de las travesuras de esta carta, nos perdimos dentro de este laberinto.

Y así, el grupo comenzó la más curiosa excursión de sus vidas. Pero como en todo laberinto, debía haber una salida.

— ¿Y sabes cuál es la salida? — le preguntó Misty a Kero muy intrigada.

— La salida nunca está en el mismo lugar, si queremos salir, tendremos que buscar con mucho cuidado — le respondió Kero muy serio.

Pero de pronto, una densa neblina apareció de la nada.

— ¡Tengan cuidado — les advirtió Sakura —, debe ser la carta niebla, tomémonos de las manos para que no nos separemos!

— Si — asintió el grupo, supuestamente atendiendo a la recomendación de la chica.

Cuando Sakura se halló fuera de la neblina, notó que solo estaba con Ash, a quien tenía de la mano, y a Pikachu.

— ¿Dónde están los demás? — preguntó Sakura preocupada, mirando a todos lados.

— Seguramente, tomamos caminos distintos por culpa de la neblina — le respondió Ash más tranquilo, como si hubiese pasado por eso muchas veces.

— Será mejor buscarlos — acotó Sakura muy preocupada —, al parecer las cartas están actuando dentro del laberinto.

— Si, vámonos — respondió el entrenador igual de preocupado, más por las palabras de Sakura.

Mientras tanto, en otro lugar del laberinto, se encontraban Dawn e Inuyasha.

— ¿Y los demás? — preguntaba Dawn, buscando a los demás por todos lados.

— Iré a investigar, quédate aquí — le pidió Inuyasha, dando un gran salto. La idea, era tener una vista panorámica.

— ¡Increíble, ese sí que es un salto! — Exclamó Dawn muy sorprendida, y quedando más sorprendida cuando notó que las murallas del laberinto subían hasta la altura dónde llego el híbrido —. Creo que no dejará hacer trampa — comentó la pelíazul desconcertada.

— Esto va a ser más difícil de lo que pensé — refunfuñó Inuyasha, al tiempo que llegaba hasta tierra firme, por decirlo de alguna forma —, lo mejor será caminar.

— Si — le respondió Dawn ya más seria, y preocupada.

Mientras en otro lugar, estaban Misty y Gary.

— Por fin salimos de la neblina — celebró Misty, notando que tenía de la mano a Gary —. Gary, ¿y los demás? — preguntó la peli naranja mirando a todos lados.

— Se habrán perdido en la neblina — comentó muy serio, mientras tomaba una pokébola —. ¡Sal, Moltres! — Dejando salir al titán de fuego — Moltres, necesito que veas si encuentras a alguien — a lo que el Pokémon asintió, y emprendió vuelo, pero al segundo, las murallas también aumentaron a su altura, impidiendo la acción del ave.

— Creo que esa no fue una buena idea — comentó Misty desconcertada.

— ¡Déjalo Moltres, regresa! — regresó a su Pokémon resignado, mientras le daba la razón a Misty —. Y no, fue pésima — sólo suspiró, y dijo —. Lo mejor será caminar, a lo mejor nos encontramos con alguien en el camino.

— Si, tienes razón — le asintió Misty.

Y con May y Ed.

— Creo que nos separamos del grupo — comentó May muy preocupada, mirando a todos lados.

— Veamos si esto funciona — dijo Ed muy serio, mientras juntaba sus manos.

— ¿Vas a usar tu alquimia para salir de aquí? — Preguntó May muy curiosa —, ahora que recuerdo, la usaste para reparar las cosas que se rompieron en la casa de Sakura.

— Así es — le asintió muy orgulloso.

— Pero este lugar es mágico — decía May muy insegura — ¡¿Cómo hará la ciencia exacta para vencer a las fuerzas desconocidas de la magia?! — Exclamó May muy entusiasmada, usando sus dedos pulgares e índices para encuadrar a Ed — ¡¿Qué piensa usted, Edward Elric?! — la actuación de May desconcertó algo al alquimista, así que prefirió seguirle el juego.

— ¡Mi querida May — comenzó a decir de forma muy engreída —, no hay ciencia más grande que la alquimia, estas cosas mágicas son solo juego de niños! — Separó sus manos, y las puso en la muralla, con la idea de destruirla, pero no pasó nada — Que extraño… — alcanzó a decir, cuando notó como la muralla intentó golpearlo en la cabeza, por un pilar que salió de la nada, fallando por centímetros.

— Eso estuvo cerca — dijo May muy asustada —, si hubieses sido un poco más alto, estarías en el suelo.

— ¡A quien le dices enano! — le exclamó furioso Ed.

— No te dije enano…, exactamente… — dijo May muy contrariada — ¡Aún eres joven, te queda mucho por crecer! — le respondió muy optimista la coordinadora.

— ¡Es cierto, aún tengo 16 años, me queda mucho…! — pero fue interrumpido.

— ¡ ¿Tienes 16?! — Preguntó May muy sorprendida — Yo tengo 12, y casi te alcanzo… — mientras algo nerviosa miraba al joven —. Algo me dice que más de alguien te ha molestado por eso…

— ¡ ¿Quieres concentrarte?! — Le exclamó más furioso Ed — ¡El hombre crece hasta los 21 años, aún me queda mucho!

— Como digas, enano — May dijo algo desenfadada, cosa que enfadó aún más a Ed —. Es cierto — decía más seria May —, todo parece indicar que tendremos que buscar de forma normal la salida.

— Sera mejor irnos, a alguien encontraremos, mientras más rápido salgamos de este lugar, más rápido recuperaremos esas cartas — le dijo muy preocupado Ed.

— Entonces vámonos.

Y con Drew y Kagome.

— Veo que ya nos perdimos — comentó Kagome, mirando a todos lados muy preocupada.

— ¡Sal Masquerain! — Exclamó el peliverde, mientras sacaba a su Pokémon insecto — Masquerain, vuela alto y dinos si ves a alguien — el Pokémon asintió, y emprendió vuelo, claramente con los mismos resultados —. Creo que esa no fue una buena idea — dijo el coordinador algo molesto.

— Seguramente es un sistema de defensa, prohíbe hacer trampa — comentó Kagome.

— Entonces no nos queda de otra más que caminar — dijo Drew mientras devolvía a su Pokémon — ¡Masquerain, regresa! — Y volver su atención a la chica —, seguramente encontraremos a los demás en el camino.

— Eso espero — le dijo Kagome algo insegura.

Y, por último, Duplica y Kero.

— ¿Dónde estamos? — preguntó Duplica, quién sólo miraba a su alrededor con curiosidad.

— Realmente no lo sé — comentó Kero —, este laberinto es muy difícil, y si no nos apresuramos, el laberinto cambiará su forma, se volverá aún más difícil.

— Entonces vámonos — concluyó Duplica comenzando a caminar.

Ash y los demás no podían haber tenido peor inicio, fueron encerrados por la carta laberinto, y ahora se encuentran separados ¿Podrán salir a tiempo del laberinto antes que cambien su forma?

Mientras tanto, en un aeropuerto cercano, un avión acababa de aterrizar, trayendo a un joven muy conocido por Sakura ¿De quién se tratará?

...

Mientras tanto en otra dimensión, Red, Blue, Yellow, Taichi y Hikari, acababan de llegar en medio de una feroz batalla.

— Veo que aquí comenzaron la fiesta sin nosotros — comentó Red muy engreído — ¿Nos unimos chicos?

Al llegar al campo de batalla, se encontraron con unos seres muy peculiares que peleaban contra los guerreros de la luz; claramente, el desconocimiento de cómo vencerlos, era muy notable, ya que sus ataques no les causaban daño.

— ¡Pika, impactrueno, ya! — ordenó casi al acto Red a su Pikachu, impactando el poderoso ataque eléctrico a todos los seres oscuros.

— ¡Chuchu, tú también! — y siguiendo la misma tónica que con los otros seres, Yellow ordenó un segundo ataque eléctrico, acabando con los soldados de la luz por completo.

Los seres que, al parecer, llevaban luchando desde hace mucho, observaron muy sorprendidos como Red y Yellow, con sus Pikachu, habían derrotado con una enorme facilidad a esos seres.

— Muchas gracias por ayudarnos, no sabíamos cómo derrotarlos — agradeció el ser, por decirlo de alguna forma, de color azul.

— No te preocupes, para eso vinimos — le respondió Red —. Bueno, primero que nada, deja presentarme, soy Red, y ellos — tambien presentando a los demás —, son Taichi, Hikari, Blue y Yellow.

— Mucho gusto, mi nombre es Sonic, y los demás — tambien él mismo presentando a sus amigos, señalándolos — son Tails, Amy, Knuckles, Cream y Chesse.

— ¿Sabes por qué los atacaban esos seres? — preguntó Red muy directo.

— Buscaban las esmeraldas chaos — le respondió igual de directo y curioso Sonic.

— ¿Y que son las esmeraldas chaos? — preguntó Red muy intrigado.

— Las esmeraldas chaos son unas esmeraldas con un alto poder — comenzó a explicar Knuckles —, quien controle una de ellas, será muy poderoso, pero depende mucho de quien las utilice.

— Entonces esas son las esmeraldas que nos pidió Sakura — pensó Red —. Esos seres se hacen llamar los soldados de la luz — comenzó a explicar Red — quieren las esmeraldas para fines egoístas, de alguna forma se enteraron de ellas y por eso las quieren.

— Ya veo — comentó Sonic preocupado — ¿Y ustedes de donde son?

— Puede sonar raro — comenzó a explicar Red muy nervioso —, pero somos de otra dimensión, nos mandaron a buscar las esmeraldas chaos para derrotar a esos seres — y algo agobiado, sólo hizo una reverencia, y dijo — ¡¿Nos prestarían las esmeraldas por favor?! — lo que provocó que todos imitaran al joven entrenador.

— ¿Knuckles, que dices? — le preguntó Sonic al ser rojo, confiando al parecer, en las palabras del joven.

— ¡Por supuesto que no — les contestó muy gruñón Knuckles —, las esmeraldas deben mantenerse con la esmeralda madre, y no deben salir de ese lugar!

— Ya veo — contestó Red muy contrariado, buscando una respuesta en sus amigos — ¿Chicos, que hacemos?

— Si no nos prestan las esmeraldas, esos seres volverán por ellas — les dijo Blue algo desesperada —, si las obtienen, será nuestro fin.

— Si quieren nos pueden acompañar — ahora dijo Yellow, algo más tranquila, intentando transar —, es más, también necesitamos su ayuda, solo ustedes saben manejar esas esmeraldas.

Y sabían que era la verdad, el sólo hecho que estuvieran en ese lugar las esmeraldas chaos, significaba que los soldados de la luz seguirían su ataque, y no podían defender para siempre esos objetos tan importantes.

— Está bien, síganme — accedió Knuckles algo molestó, más por las concisas y reales palabras de los jóvenes.

Y de esa forma, Knuckles dirigió a todo el grupo hasta las montañas más altas del lugar ¿Tanto poder tendrían esas esmeraldas que son tan codiciadas?

...

Nuestros separados amigos seguían recorriendo el laberinto, con la esperanza de reencontrarse, sin saber que cada pareja estaba metida en sus propios problemas; Dawn e Inuyasha de la nada se quedaron dormidos; Gary y Misty enfrentados a sus clones, literalmente; Drew y Kagome atrapados en una sala con muchas puertas, cerradas con llave; y Duplica y Kerberos, atrapados en una tormenta de nieve.

Mientras tanto, Ash y Sakura iban muy tranquilos de la vida caminando, sin saber que les esperaba unos metros más adelante.

— ¿De dónde salió ese ser pequeño? — preguntó Ash muy extrañado por una especie de ser mágico muy pequeño que apareció de la nada.

— Creo que es la carta pequeña — respondió Sakura muy tranquila.

De pronto, notaron como aquel ser comenzó a avanzar hacia ellos, saltando hasta la cabeza de ambos, y retirándose muy tranquilo del lugar.

— Que ser más extraño — comentó Ash despreocupado, sólo llamando a su curiosidad —. Bueno, será mejor seguir.

— ¡No creo que debas relajarte ahora Ash — le comentó Sakura aterrada, mirándolo a los ojos —, mejor preocúpate de lo que nos hizo esa carta!

— Relájate Sakura — le dijo Ash muy tranquilo — ¿Qué podría pasar? — De pronto, sintió que alguien le tocaba el hombro — no molestes Pikachu — pero la insistencia de quien lo llamaba, era más fuerte, por lo que el mal genio del entrenador, se llevó el triunfo, mirando tras él — ¡te dije que te dejaras Pika…! — Pero el mal genio, se transformó en asombro y sorpresa — ¡ ¿Qué te pasó Pikachu, como te hiciste tan grande?!

— No es que él se haya hecho grande — comentó muy desconcertada Sakura — nosotros nos achicamos.

— ¡ ¿Qué…?! — gritó Ash aún más asombrado, y asustado.

— ¡Creo que ya nos metimos en problemas! — comentó muy preocupada y agobiada Sakura.

— ¡¿Y hay alguna forma de volver a la normalidad?! — preguntó Ash algo desesperado.

— Si la hay — le respondió Sakura con seguridad —, volver a la carta pequeña a su forma original, o encontrar a la carta grande.

— ¡Entonces busquémosla rápido, si nos quedamos así, quedaremos atrapados aquí para siempre! — Sakura solo asintió, y siguió al joven.

Así, Ash y Sakura comenzaron su carrera, en búsqueda de una solución para volver a la normalidad, siendo seguidos por Pikachu, quién los pasó sólo caminando rápido. La situación los hizo parecer ridículos, perdiendo el equilibrio cayendo al suelo.

— ¡Jejejeje! — rio Ash torpemente — Pikachu, ¿nos llevas? — El Pokémon asintió, emitiendo un gruñido algo agudo, provocando que los jóvenes se taparan los oídos — ¡Sólo dime qué si con un gesto! — gritó algo molestó por el ruido, por lo que el Pokémon sólo asintió algo nervioso.

De pronto, el laberinto comenzó a cambiar, reconstruyendo una pista llena de túneles y escaleras.

— ¡Ay no — exclamó muy preocupada Sakura —, ahora sí que no encontraremos la salida!

— ¿Y ese árbol? — le preguntó Ash, indicando a lo que parecía el centro del laberinto.

— Debe ser la carta árbol.

— Vamos allá entonces — decía Ash mientras montaba a Pikachu —, seguro que todos verán el árbol e irán para allá.

— Tienes razón.

— Sube Sakura, no tenemos tiempo que perder — le pidió el entrenador, extendiendo una mano para ayudar a subir a Sakura, quién apenas al subir, se abrazó fuertemente de la cintura del entrenador — ¡Pikachu, a la carga!

Y así, Sakura y Ash arriba de Pikachu, partieron en dirección al árbol.

Mientras tanto, Dawn e Inuyasha despertaban de su largo letargo.

— ¡Ah… — Dawn fue la primera en despertar, dando un gran bostezo —, que bien dormí!

— ¡¿Qué paso aquí?! — preguntó Inuyasha, quién despertó segundo, mirando el cambio del ambiente.

— Al parecer, el laberinto va cambiando a medida que pasa el tiempo — concluyó Dawn con seguridad —, y al parecer, el nivel de dificultad aumenta.

— Mira, hay un árbol en ese punto — indicó Inuyasha, al parecer, al mismo árbol que vio Ash —, seguro que todos se reunirán en ese punto

— Tienes razón — Dawn tomó una pokébola, y llamó a uno de sus Pokémon — ¡Sal, Latios! — Saliendo al acto el Pokémon eón, subiendo a él — Sube, vámonos.

— No te preocupes por mí — le dijo muy engreído el híbrido —, a ver si puedes seguir mi ritmo.

— Como digas — respondió algo desconcertada la coordinadora.

Mientras tanto, Misty y Gary tenían sus propios problemas, ya que sus clones no los dejaban avanzar, literalmente.

— ¡Ya déjennos pasar! — exclamó furiosa Misty, queriendo pasar o matar a su clon, sin resultados.

— No te desesperes — le pidió algo nervioso Gary —, creo que tengo una solución a esto — mientras tomaba una pokébola, lanzándola — ¡Sal, Arcanine! — Al salir el Pokémon canino, Gary subió al lomo de este — ¡Misty, sube!

— De acuerdo — aceptó la peli naranja, sin entender que quería hacer el investigador — ¿Qué vas a hacer ahora?

— ¡Arcanine, lanzallamas ahora! — el Pokémon canino ejecutó su lanzallamas contra las copias, provocando que estás se convirtieran en un único espejo — ¡Ahora, velocidad extrema! — Y al segundo, atravesó el camino esquivando el espejo a una gran velocidad, al parecer, evitando que los volviera a copiar — ¡Bien, salimos!

Una vez liberados de la trampa del espejo, Gary notó que Misty lo tenía firmemente abrazado por la cintura, al parecer, por la velocidad que había tomado Arcanine, lo cual incomodó algo a Gary.

— Misty… — el joven nombró muy nervioso y sonrojado a la joven.

— ¡Lo siento Gary, no fue mi intención! — dijo Misty, dándose cuenta de lo muy apegada que estaba abrazada a Gary, tambien sonrojada.

— No te preocupes — le respondió con algo de pena, pero agradado por el momento de confianza.

— Bueno, yo… — comenzó a decir apenada, desviando la mirada hacia un costado, dándose cuenta del mismo punto que los demás — ¡Mira Gary, hay un árbol gigante!

— Es verdad — comentó Gary algo asombrado — ¡Lo más seguro es que todos se reunirán en ese punto!

— ¿Por qué lo dices? — preguntó Misty algo curiosa.

— Porque es un punto que llama mucho la atención, sino — decía algo nervioso a la peli naranja —, no te hubieras dado cuenta del árbol.

— No sé si tomarlo como un halago o un insulto — dijo de reojo muy molesta Misty.

— ¡Jejejeje! — Rio muy asustado el investigador — ¡mejor vámonos!

El verdadero lío, era el que tenía Kagome y Drew, después de entrar a una sala del laberinto, donde quedaron encerrados; ciertamente había muchas puertas, pero todas parecían estar con cerrojo.

— ¡Rayos — comenzó a exclamar Drew muy enojado —, ¿no habrá alguna salida?!

— ¡No te desesperes — le pidió Kagome muy preocupada —, tenemos que seguir buscando una salida! — le pedía, mientras miraba con mucha atención todo el lugar, con minucioso detalle — ¡Creo que encontré algo, Drew! — Exclamó la joven, dirigiéndose hasta una zona de la muralla, la cual tenía una pequeña grieta —. Tal vez sea una puerta secreta, ¡ayúdame!

— Espero que lo sea — contestó Drew muy frustrado, comenzando a ayudar a Kagome a empujar con todas sus fuerzas los dos la supuesta salida, sin resultados satisfactorios.

— Si quiera cede — comentó Kagome frustrada.

— Déjame probar algo, apartarte por favor Kagome — Drew tomó una de sus pokébolas — ¡Sal, Flygon! — dejando salir a su Pokémon dragón — ¿Flygon, logras ver la grieta? — preguntaba indicando el punto de la grieta, asintiendo el Pokémon — necesito que embistas en ese punto — a lo que el Pokémon sólo se lanzó a embestir tal punto, dejando a la vista una puerta secreta — ¡Perfecto, ya vámonos de este lugar! — y sin mucha demora, los dos jóvenes salieron de tan terrible cuarto.

Una vez afuera, notaron como el laberinto había cambiado, al parecer, durante su estadía en el cuarto cerrado.

— ¡Vaya, el laberinto cambio por completo — exclamó Kagome muy sorprendida —, se ve más difícil!

— ¡Kagome, mira ese árbol! — exclamó el peliverde, indicando al árbol que se encontraba en el lugar.

— ¿Qué hace un árbol en este lugar?

— No lo sé, pero seguro que ahí se van a reunir todos, es el mejor punto de referencia en este caótico lugar — comentó Drew mientras subía a la espalda de Flygon, y le ofrecía la mano a Kagome —, con Flygon llegaremos más rápido.

— Tienes razón, vámonos.

Y, por último, Duplica y Kero, quienes estaban…

— ¡Que frio hace en este lugar! — comentó Duplica, cruzada de brazos para intentar mantener el calor.

— De seguro es la carta de la nieve — comentó Kero, aguantando mejor la tempestad.

— ¡Mira, un árbol! — intentó indicar la imitadora, a lo que parecía un camino recto.

— Es la carta árbol, veo que también se activó.

— ¿Qué te parece si vamos para allá? — le propuso Duplica, volviendo a abrazarse —, puede que todos vayan a reunirse ahí.

— ¿Tú lo crees, Duplica? — Le preguntó Kero no muy seguro —, es la mejor idea que tenemos por el momento, sólo espero que todos piensen igual — de pronto, la joven observó como el pequeñito ser comenzó a ser cubierto por sus, antes pequeñas, ahora enormes alas, dejando verse un ser muy parecido a un tigre —. Sube arriba mío, así llegaremos antes.

— ¡Increíble — exclamó Duplica muy sorprendida —, cambiaste completamente! — Mientras lo observaba con detenimiento — ¡¿Por qué no hiciste eso antes?!

— Bueno… — comenzó a responder algo nervioso Kerberos — ¡Jejejeje, bueno…, es que no se me ocurrió!

— No puedo creerlo — comentó de reojo la peliverde —, eres un guardián, y no se te ocurren ideas — la joven subió al lomo de Kerberos muy sería —. Vámonos.

Mientras tanto, sin que los encerrados se enteraran del exterior, un joven de la misma edad de Sakura, llegaba a las afueras de su casa, no encontrándose exactamente lo que él esperaba; el lugar había sido acordonado por la policía, mientras muchas personas miraban el extraño lugar, más por curiosidad. El joven intentó ingresar al área acordonada, pero fue detenido automáticamente por la fuerza policial.

— Lo siento joven, pero no puede pasar — le dijo uno de los policías, deteniendo de golpe al joven.

— ¡¿Qué pasó aquí?! — preguntó el joven de cabellos castaños, muy preocupado por la situación.

— No lo sabemos, según los testigos, una fuerte ráfaga de viento se dejó correr, y de la nada apareció esa cosa.

— ¡Li, por aquí! — llamó la joven Tomoyo, quién estaba completamente separada de todos; se notaban lágrimas de preocupación en su rostro.

— ¡Daidouji, ¿qué paso aquí?! — preguntó aún más preocupado el joven Li.

— ¡Sakura está atrapada en el laberinto! — exclamó desesperada la joven.

— ¡Maldición, llegué tarde! — exclamó furioso más consigo mismo el joven Li.

— ¿Acaso sabes algo de lo que sucede? — preguntó Tomoyo muy intrigada ¿Qué hacía en ese lugar Li?

— ¿Hiragizawa no llamó a Sakura?

— No — dijo negando, muy asustada después de todos los hechos —, ¿acaso él sabe que sucede?

— Si — dijo el joven Li muy serio —, y por lo mismo vine lo más rápido que pude, me llamó hace tres días…

Hace tres días.

Como todos los días, Li Shaoran se encontraba entrenando, tanto física como mentalmente, pero el timbre del teléfono interrumpió sus rutinas.

— Hola, habla Li Shaoran.

— Li, que bueno que eres tu — le hablo una voz muy pasiva, pero misteriosa, muy conocida para el joven — ¿Cómo has estado?

— Hiragizawa, ¿para qué llamas?

— Hoy he recibido a alguien que me dijo que tuvieran mucho cuidado con las cartas Sakura — dijo Eriol, mucho más serio que de costumbre.

— ¿Y quién era ese tipo? — preguntó Li muy preocupado.

— No lo sé, no me dio su identidad — contestó con un tono de voz muy extraño —. Tengo que pedirte por favor que vayas lo más rápido posible con Sakura, tengo un mal presentimiento de las palabras que me dijo aquel joven, sólo espero que llegues a tiempo a avisarle a Sakura sobre esto.

— ¿Y por qué no se lo dices a ella? — Preguntó muy extrañado Li —, tienes el número de Sakura, con un llamado sería suficiente.

— Lo he intentado, pero nadie contesta el teléfono, además, sería muy peligroso que se lo dijese de esta forma.

— De acuerdo — dijo Li aún más preocupado —, en dos días parto, aún tengo algunas cosas que arreglar aquí.

— De acuerdo, cuento contigo, y por favor cuídense.

— No te preocupes, adiós — y Li colgó el teléfono —. Será mejor terminar de entrenar y comenzar a arreglar todo para el viaje.

Fin de recuerdo.

— Que extraño — comentó Tomoyo muy pensante.

— ¿Qué es extraño Daidouji?

— Sakura ha estado en la casa por estos tres días, y no ha recibido ninguna llamada.

— ¡¿Me lo dices en serio?! — preguntó muy sorprendido Li.

— ¡Por supuesto! — le respondió igual de sorprendida Tomoyo ¿Por qué no habría recibido ninguna llamada de Eriol? Tomaron un momento de silencio para analizar la situación, o al menos esa era la idea.

— ¡Tengo que entrar a ese lugar, tengo que sacar a Sakura! — exclamó desesperado Li, tomando su espada, queriendo entrar a toda costa.

— ¡No, quédate aquí — le exclamó Tomoyo más tranquila —, sólo conseguirás que tú también te pierdas! — Y mucho más serena, le dijo — ella va a estar bien, ya no es tan débil comparado a la última vez que se vieron, además, está bien acompañada.

— ¿Bien acompañada? — preguntó muy intrigado Li.

— Si — le respondió con una sonrisa, más para la tranquilidad del joven —, Ash y los demás se encargarán que no le pase nada malo.

— ¿Y quién es Ash?

— Verás… — Tomoyo comenzó a contarle todo lo sucedido desde la llegada del grupo de Ash, la revelación de las cartas, y el inicio del incidente.

— Ya veo — dijo ya más tranquilo Li — ¿Crees que estarán todos bien?

— Ya verás que sí, sólo podemos esperar.

— En verdad está en buenas manos — pensó mucho más tranquilo, pero con cierta preocupación —, espero que se cuiden.

...

Después de una larga caminata, el equipo de Red y Sonic llegaron a una especie de ruinas de un templo.

— ¿Qué es este lugar? — preguntó Taichi muy extrañado por el antiguo templo.

— Este es el templo de la esmeralda madre — contestó Knuckles, mientras se detenía frente a una especie de altar.

— Y esa es la esmeralda madre, al menos eso creo — comentó Red indicando la gran esmeralda —, y si no me equivoco — acercándose a uno de los pilares alrededor de la esmeralda madre —, por los huecos que hay aquí, deben ser los tótems de las esmeraldas chaos, ¿verdad?

— Exacto — comenzó a explicar Knuckles —, la esmeralda madre fue creada para el bien de los seres vivos del mundo, pero hubo muchos con gran sed de poder que intentaron apoderarse del poder de ella, esto provocó que la misma esmeralda madre creará las esmeraldas guardianas, o esmeraldas chaos como todos las conocen, pero esto provocó que la codicia por ellas aumentara, pero gracias a nosotros, estas esmeraldas aún continúan aquí.

— Ya veo — comentó Red intentando comprender la situación —, deben de tener mucho poder esas esmeraldas.

— Con solo una, puedes aumentar tu poder de forma significativa — le respondió Sonic —, pero si tienes las siete, puedes obtener un poder sorprendente e ilimitado.

— Esa debe ser la razón de por que quieran las esmeraldas — acotó Blue —, usar su enorme poder.

— Chicos, les tengo una consulta — preguntó Tails, aún muy intrigado.

— ¿Que sucede? — preguntó Red muy curioso.

— ¿Cómo fue que pudieron derrotar a esos seres? — La pregunta provocó que todos los seres que vivían en esa dimensión, miraran a los foráneos —, por más que los atacábamos, no podíamos contra ellos, pero ustedes los derrotaron en cosa de segundos.

— Veras… — comenzó a decir Red, explicando la forma de derrotar a los soldados de la luz.

— ¡Ya veo — dijo ya más confiado Sonic —, para la próxima, no tendrán oportunidad!

— ¡Eso es lo que piensas, pero lo siento, aquí se les acabó su racha de buena suerte! — se escuchó la voz de dos chicas en el aire.

— ¡Maldición, aquí vienen más! — Exclamó Red muy molestó, dirigiendo la vista al lugar donde venía la voz, encontrando a dos chicas — ¡ ¿Quiénes son ustedes?!

— Soy Gem.

— Y yo Nis.

— ¡Y somos las hermosas generales de los soldados de la luz, y esas preciosas gemas, serán de nosotras!

— Bueno, lo de hermosas no se los niego, pero — dijo Red con tono desafiante —, ¡no se llevarán las esmeraldas chaos!

Y como lo dijo Red, en verdad eran hermosas, Gem vestía una prenda muy provocativa de color blanco, solo le tapaba lo que tenía que tapar, cabello blanco y ojos blancos; Nis era igual a Gem, solo que su vestimenta, ojos y cabello eran negros.

— ¡Solo espero que no se te olvide que es el enemigo! — le regañó Hikari, algo molesta por el comentario de Red.

— ¡No te preocupes, ya lo sé! — le recordó el entrenador muy seguro de sí mismo.

— ¡Entonces, nos entregaran las esmeraldas…! — comenzó a preguntar Gem.

— ¡ ¿…por las buenas o por las malas?! — completó Nis.

— ¡Lo siento chicas, pero si las quieren, tendrán que pelear por ellas! — les advirtió Sonic.

— ¡Entonces será como tú digas! — dijo Gem, iniciando el primer ataque contra el erizo.

— ¡No creas que será sencillo! — respondió Sonic, formando un ataque con su cuerpo, el cual parecía girar en su propio eje muy rápido, y gracias a la fuerza cinética acumulada, se impulsó con su, al parecer, Spindash contra Gem, haciendo que la guerrera de la luz retrocediera, y con el mismo impulso de ataque, realizó un ataque frontal — ¡ será mejor que se vayan, no obtendrán las esmeraldas!

— ¡Eso es lo que crees! — esta vez exclamó Nis, quien con mucha velocidad avanzó hasta Sonic, asestando una fuerte patada, enviando al erizo contra el suelo.

— Estoy en desventaja por cantidad y poder — pensó Sonic muy preocupado por como planeaban llevar la batalla —, creo que estoy en problemas.

— ¡Sonic, toma! — le gritó Tails, lanzándole una de las esmeraldas chaos.

— ¡Gracias Tails! — Le exclamó Sonic — Comencemos — mientras comenzaba a concentrar la energía de la esmeralda en el — ¡Control Chaos! — Y volviendo a realizar su Spindash está vez con mayor velocidad, al parecer, gracias a la esmeralda, logrando golpear a las dos gemelas — ¡ ¿Qué les pareció eso?!

— ¡Vaya, nos sorprendiste, pero…! — decía Gem recomponiéndose del golpe.

— ¡…aun te falta mucho para derrotarnos! — completó Nis, mientras también se recomponía, comenzando a moverse las dos a gran velocidad, confundiendo al erizo.

— ¡Creo que va a necesitar ayuda! — Dijo muy preocupado Red, mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡Ve, Vee! — apareciendo Vee, el nombre de su Espeon.

— ¡Mira hermana, tenemos otro juguete más — comentó sarcásticamente Gem —, ¿con cuál te quedas?!

— ¡Yo me quedo con el erizo azul, tu quédate con el otro! — igual de sarcástica, contestó Nis.

— ¡Está bien! — contestó bastante conforme Gem, iniciando su ataque contra Espeon.

— ¡Se necesitan de dos para derrotarlos — exclamó urgente Red —, necesitamos que nos ayuden!

— ¡Yo te ayudo, Red! — exclamó muy entusiasmada Amy.

— ¿No vas a ayudar a Sonic? — preguntó Cream muy extrañada por la decisión de su amiga.

— Claro que no — decía Amy, mientras tomaba de un brazo a Knuckles —, ¡tú lo ayudarás!

— ¡ ¿Yo?! — Exclamó muy sorprendido el echidna, sin darle tiempo a alguna reacción, notando como simplemente, Amy lo había empujado en donde estaba el erizo —, ¡está bien, está bien, no era necesario que hicieras eso! — contestó algo molestó por la acción — ¿Estás listo?

— ¡Desde luego, comencemos! — contestó Sonic muy entusiasmado.

— ¡Cuento contigo, Amy! — exclamó igual de entusiasmado Red a su, ahora compañera.

— ¡Tu sólo concéntrate en atacarlo, yo me encargo del resto! — dijo Amy con el mismo entusiasmo, sacando un martillo de… Quién sabe dónde… — ¡Bien, comencemos!

— ¡¿Y nosotros Red?! — preguntó Blue, muy curiosa.

— Si no podemos continuar, ustedes nos relevaran — dijo Red enfocado en Nis.

— Excelente idea, cuando estén cansadas, nosotros le daremos el golpe final — dijo con mucho entusiasmo Tails.

—En teoría suena un plan perfecto, pero no creo que podamos derrotarlas tan fácil — comentó Blue muy seria.

— ¿Por qué lo dices? — preguntó muy intrigado Tails.

— Cuando peleamos por primera vez contra los generales de la luz, nos costó mucho trabajo derrotar a uno solo, pero ahora son dos, además, no creo que derrotando a una sola ganemos.

— ¿Por qué lo dices? — preguntó Taichi muy preocupado.

— No lo sé — comentó preocupada de sus propias palabras Blue —, espero que no sea cierto.

De esa forma, comenzó la batalla del equipo de Red y Sonic, contra las hermanas Gem y Nis. Pero las palabras de Blue, sólo intranquilizo al equipo. ¿En verdad no bastaría con derrotar a una sola?

Veamos cómo está la situación, el grupo de Ash se separó en un laberinto creado por una de las cartas Sakura, y se han dividido en seis parejas; por el momento, salir de ahí se ha convertido en un verdadero desafió, y para empeorar la situación, el nivel de dificultad del laberinto aumentó. Por suerte, en lo que parecía el centro del laberinto, apareció un árbol de grandes dimensiones, a lo que todos, por inercia, tomaron la decisión de dirigirse al punto más predominante del laberinto. El grupo de Red llegó a la dimensión donde vive Sonic, donde tienen que buscar las esmeraldas chaos, pero unas hermosas gemelas, llamadas Gem y Nis, generales de los soldados de la luz, llegaron a robarlas, y en estos instantes, está por comenzar una gran batalla. ¿Lograra el equipo de Ash volver a reunirse y salir de ese laberinto? ¿Quién fue el que le informó de las cartas a Eriol, y por qué no dio su identidad? ¿Habrá sido Satoshi? ¿Podrán Sonic, Knuckles, Amy y Red derrotar a las gemelas Gem y Nis? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos, lamento haber dejado el saludo al último, pero en vista que dejé todo tal cual... aún, los deje disfrutar del capítulo. Sobre el tema de los shipping, que se que son sabrosos para todos, de a poco se fijaran la importancia que tendrán en la historia, en el camino lo sabrán. Además, me puse a analizar, y a lamentar, como me hubiese gustado que en lugar de Duplica, hubiese puesto a Serena, pero para suerte de unos, y mala suerte de otros, aún no existía en la vida de Ash y los demas, ni siquiera Iris... Bueno, personalmente, creo que les va a gustar este arco. Saludos a todos!
 
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