+18 Legend Chronicles. Arco 6. Capítulo 88.

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Hola a todos. He aquí un nuevo capítulo. Lo estoy subiendo mas a estas alturas porque no lo tenia editado... Había jurado que lo había hecho, pero no...

Como siempre, advierto que este capitulo tiene lemon, pero como se que les gusta, es mas aviso.

Del modo que sea, seguro la próxima semana también habrá capítulo el domingo, ya saben, prioridades (película de boku no hero), y bueno...

Les aviso, haré un pequeño editaje el primer reglón del capítulo 1, y eso...

¡Hasta el próximo domingo!

...

Capítulo 76: "La sirena y el suicida. El reinicio de la card captor"

Phil y Misty salieron al campo de descanso de los Pokémon algo pensantes. Todo lo que habían hablado los había dejado muy pensantes, aún no lograban procesar que, en sus vidas pasadas, habían sido los padres de aquel joven terco y seguro de sí mismo, del cual pocos sabían aún, donde estaba con exactitud.

—Yo… —decía algo titubeante el joven.

—Las cosas no pasaron como nosotros las teníamos planeadas, pero como dices, las cosas pasan por algo.

—Aun así, quería pedirte perdón —Phil se veía muy triste al decir aquellas palabras.

—¿Por qué? —Misty parecía muy extrañada por aquellas palabras.

—Cuando me contaste lo de Togepi, preferí ver el mal actuar de ustedes, solo vi como los tres se peleaban a ese pequeño como si fuese un trofeo.

—Sabía que te molestaría, pero preferí contártelo —comentó la peli naranja muy sentimental—. Estaba tan feliz que Togepi me viera como su madre…

—¿Y yo me comporte como un pésimo padre? —soltó algo sarcástico.

—Yo diría, como uno sobreprotector —comentó al aire de forma traviesa.

—Aun así, creo que sí me lo hubieses ocultado…

—Hubiese sido peor —la joven sonrió, cerró sus ojos, y vio al joven—. Pero los hijos crecen, y Togetic quiso tomar el papel de mamá y papá.

—¿Lo extrañas? —le preguntó Phil con algo de temor.

—Por supuesto —le asintió muy sentimental—. Pero si no hubiese dejado hacer lo que quería, hubiese sido egoísta.

—Serás buena madre, eso te lo aseguro.

Phil se detuvo, y miró a los Pokémon con que había luchado en el mundo distorsión. Se sentía muy orgulloso de ellos, y ver como dormían, lo tranquilizaba.

—Torterra, Floatzel, Machamp, Rapidash, Luxray, Togekiss… Te has vuelto… —Misty negó con una sonrisa, y corrigió— Tus Pokémon se han vuelto muy fuertes.

—Uní a mi equipo a Turtwig, Buizel, Machop y Shinx en Sinnoh, y Rapidash ha estado con Henry desde hace mucho.

—¿Y Togekiss? —le preguntó muy extrañada.

—¿Dónde crees que encontré el Kirlia de Max, mi niña? —le preguntó invadido en la felicidad— Se me apareció de golpe, se me apegó, y se metió por voluntad a una de mis pokébolas…

—No… imposible… —la joven líder de gimnasio volteó nuevamente a ver al Togekiss, y notó como abrió levemente sus ojos, y le sonrió de felicidad— ¡Togepi! —y sin aguantar sus emociones, se lanzó a abrazarlo, mientras lloraba de felicidad— ¡Mi pequeño, te extrañé mucho!

Phil simplemente miraba, sentía que aquel momento era muy íntimo entre los dos, pero no fue hasta que sintió como fue jalado, que sintió que él también era parte de aquel encuentro.

—Misty… —el joven parecía muy nervioso, su voz parecía algo temblorosa.

—¡Si en mi vida pasada te elegí, y en esta también, entonces puedo decir que tomé las dos mejores decisiones de mi vida! —la joven no lograba salir de su regocijo.

—Y yo lo eché a perder dos veces seguidas —le dijo con algo de miedo.

—¡¿Ya quieres dejar eso?! —le pidió con algo de rabia— Quiero sentirme así de bien por siempre.

—Yo también quiero lo mismo para ti —comentó algo serio—. No quiero que sigas luchando, pero sería como pedirle al océano que no provoque marejadas.

—Que analogía más extraña —le comentó algo extrañada—. Si Togekiss quiso venir contigo para poder luchar, quiere decir que yo tampoco debo bajar los brazos.

—Togekiss no quiso venir conmigo —le negó Phil con orgullo—. Soy su papá, ¿lo olvidas?

—¿Papá?

—Él quería a su papá y a su mamá juntos. Te extraño muchísimo.

—¿En serio? —la líder volvió a mirar a los ojos de Togekiss, quién le dio una sonrisa afable— No quiero que te vayas nunca más.

—Mejor dejemos a los chicos descansar, en especial Togekiss que se esforzó más de la cuenta en la batalla contra Giratina —Phil se levantó con Misty, y se la llevó de la mano.

Los dos parecía que seguían caminando tranquilamente por el campo, hasta que Phil se detuvo en un lugar apartado de todos. Se sentó en el suelo, e instó a la peli naranja a hacer lo mismo.

—Veo que no la han pasado mal estos seis meses —le comentó Misty algo traviesa—. Me refiero a ti y a Sakura.

—¿Eh? —Phil la miró con algo de curiosidad, sin entender mucho— Si te refieres al encuentro que tuvimos con Ho-oh…

—También —le interrumpió—. Cuando llegaron a la casa de Ash, Sakura me confesó que le gustabas.

—Entonces te contó del incidente del monte plateado —ante tal afirmación, Misty le asintió—. Soy bueno espantando a las chicas que les gusto —comentó algo irónico.

—Que las cosas pasen cuando tengan que pasar —volvió a interrumpir Misty—. También puedo usar una de tus frases en ti —le comentó de forma traviesa.

—Gracias —el joven sonrió, y volvió la vista al cielo—. ¿Y mi paliza?

—Es verdad —y con algo de fuerza, le dio un coscorrón en la cabeza—. Te salvaste que no la hiciste llorar.

—Gracias —el joven ni siquiera llevó sus manos a la cabeza, era como si lo hubiera querido—. Quieres saber algo, ¿no es así? —le preguntó algo curioso.

—¿Aún te gusta Sakura? —le preguntó con algo de miedo.

—¿Por qué quieres saber algo así? —le preguntó muy extrañado.

—Es mi mejor amiga —le cuestionó algo molesta—. Lo que le pase a ella, me incumbe.

—Si quieres la verdad —el joven suspiró, y volvió la vista al suelo—. Como dicen, los genes no se roban —aquel comentario confundió completamente a la joven—. ¿Tú por qué crees que Ash hizo todo esto por Sakura y por ti?

—Yo sacrifique mis sentimientos para que esos dos fuesen felices —la joven cerró sus ojos, y volvió la vista a Phil—. Las dos te gustamos, pero Sakura decidió sacrificar sus sentimientos.

—Cuando descubrió quien era realmente, y que Henry no detendría su búsqueda, Sakura quiso continuar conmigo —mientras hablaba, hacia extraños dibujos en el suelo con el dedo índice derecho—. Pero Henry es Henry, y yo soy yo.

—¿Tú le contaste sobre lo que tuvimos? —preguntó algo preocupada.

—Por supuesto. De hecho, me comentó en chiste que le gustaría que tú fueses la reencarnación de aquella mujer —cerró sus ojos, y sonrió—. Tiene muy mal gusto para hacer chistes.

—Ya lo creo —comentó algo apenada—. Y… este…

—¿Que más quieres saber?

—Bueno… No sabía que Sakura… Bueno… ¡Tú sabes! —Misty parecía muy nerviosa con sus palabras.

—Supongo que debes referirte al comentario que me hiciste en la dimensión de Sakura —le preguntó muy avergonzado.

—Sakura se veía muy feliz pese a todo —se le lanzó hasta quedar cara a cara, y lo vio con el ceño fruncido— ¡Quiero detalles, mínimo me lo merezco!

—¿Detalles de qué? — Phil parecía muy confundido por aquellas palabras.

—¡No me voy a enojar, no podría! Pero al menos… —bajo la mirada, y volvió a verlo a la cara, extremadamente sonrojada— ¡¿Cómo fue su primera vez?!

—¡¿Qué cosa quieres que te cuente?! —el grito del joven se escuchó en todo el rancho, y no era para menos— ¡No lo voy a hacer, estás loca!

—Si no lo haces, lo tomaré como una infidelidad —le amenazó fieramente—. ¿O la drogaste con Butterfree?

—¡Por supuesto que no! —le gruñó furioso, suspiró, y se puso completamente rojo— Está bien, te contaré…

Hace un año y medio.

Aquella peligrosa experiencia pasada en el monte plateado, no solo sirvió para que Satoshi cambiará su actitud con Sakura, también sirvió para que la joven sincerara sus sentimientos.

Habían pasado dos días, pero Satoshi parecía mostrar sin recelo su verdadera personalidad, la que ocultaba tras una imagen de un ser sin sentimientos, ni empatía por las personas.

Nunca me había dado cuenta de lo rico que cocinas —comentó muy sorprendido el joven.

Gracias —le agradeció muy sonrojada—. Dicen que a un hombre se le conquista por el estómago, por eso estuve entrenando todo este tiempo.

Perdóname —se le disculpó muy avergonzado—. Prometo hacer lo que sea para que te lleves una buena impresión de mi persona.

No la necesito —le negó muy sonriente—, ya conozco el lado que me interesa —aquel comentario descolocó al joven, quién la miró con intriga—. ¡Jijijiji! Que lento.

Lo mismo me decía Misty —le comentó con algo de entusiasmo—. Ahora que recuerdo, los dos intentamos algo, pero imaginarás como terminó todo.

Echaste todo a la basura, y sin esforzarte —le comentó algo molesta.

El día que fui al gimnasio a desafiarla, el mismo día que te conocí, no solo fui para demostrarle que era mejor entrenador, también quería pedirle perdón.

Pero la derrota te hizo ver que aún no era el momento —le dijo algo triste—. Al menos sabes que del gimnasio no se moverá.

¿Y tú has tenido novio? —le preguntó Satoshi muy curioso.

No. Ninguno —le negó—. De hecho, eres del primer chico que logro sentir cariño —le terminó muy sonrojada.

¿Por eso decidiste seguirme?

Me llamó mucho la atención lo bien cuidado que tenías a tu Espeon, el cómo saliste corriendo del gimnasio con él en brazos —continuó algo sentimental—, y creo que, ver cómo tratabas a tus Pokémon… ¡No me prestes atención! —gritó muy sonrojada.

¿Qué te parece si nos vamos a dormir? —le propuso Satoshi, al ver que la joven no podía más de la pena— Solo nos queda la medalla tierra, y quiero estar en el gimnasio primera hora.

Si —le asintió con entusiasmo, mientras pensaba muy sonrojada—. Después de gritonearle y decirle sus cuántas verdades, cambió como persona. ¡Lo sabía, no me arrepiento de nada!

Después de terminar de ordenar sus cosas y limpiar los restos de la última comida del día, sacaron sus sacos de dormir, los estiraron en el suelo, y se acostaron listos para dormir.

Buenas noches, Sakura.

Hasta mañana, Satoshi.

La joven cerró rápidamente los ojos, lucía muy cansada, notándose en cómo se había quedado dormida al acto. Muy al contrario, el joven trataba de conciliar el sueño, pero le estaba siendo muy difícil, y de tanto moverse, terminó con su mirada en el rostro de la joven.

Jamás la había visto fijamente —susurró algo nervioso el joven—. Es muy bonita. ¿En verdad ella se fijó en algo como yo?

En eso, notó que la joven empezaba a hacer gestos.

Parece que se quedó dormida muy rápido —continuaba, mientras sin razón aparente, al menos para el joven, comenzó a sentir calor—. Si le pido que sea mi novia… ¿Me aceptará, o se reirá? —suspiró tristemente, y la miró de reojo— Ya he hecho las cosas como yo he querido y me ha aguantado. Es mi turno de hacer lo que ella diga.

En eso, el saco de dormir de Sakura se abrió, haciendo ver a la joven vestida de su polera morada levantada, logrando únicamente verse su abdomen.

¡Sakura, te vas a resfriar! —el joven se levantó, le bajó la polera, y volvió a taparla con el saco de dormir, para después volver a acostarse dentro de su saco— Que bueno que no me vio, me hubiera odiado.

Sato… no comas tanto… —susurró dormida la joven.

Hubiese querido… —el joven abrió los ojos de golpe, y comenzó a sacudir violentamente su cabeza— ¡Saca esos pensamientos de tu cabeza, pedazo de imbécil! —volvió a verla, y al ver que comenzaba a acomodarse mientras sonreía, el joven comenzó a desesperarse— Quisiera…

¿Quisieras que, Satoshi? —preguntó Sakura con la voz medio dormida, mientras abría levemente los ojos, notando algo extraño— ¿Que le sucede a tu saco de dormir?

¡Nada! —le negó muy sonrojado— ¡¿Por qué lo preguntas?!

Lo estás moviendo mucho —Sakura parecía muy intrigada por tan extraño movimiento.

¡Que no es nada! —y aún más avergonzado, dio media vuelta, y se puso en posición fetal.

¿Que me ocultas? —Sakura había pasado de la intriga a la molestia, por lo que le desarmó el saco de dormir, y comenzó a hacerle cosquillas, mientras le decía de forma picarona— ¡Conozco tus puntos débiles! —y de tanto revolcarse de la risa, terminó exponiendo lo que tanto ocultaba— ¡No me digas que… tú… estabas…!

¡Perdóname, no quise, no fue mi intención! —Satoshi estaba en estado de shock, quería que se lo tragara la tierra.

Tú… ¿estabas pensando en mí? —le preguntó muy sonrojada, a lo que el joven le asintió con la mirada baja— ¡Entonces si le gusto! —celebró para sí, sin cambiar su expresión para que no se enterara.

Es la primera vez que lo hago… —Satoshi continuó muy avergonzado— El calor provocó que me comenzara a picar… No pude aguantarme…

¿Puedo ver? —pero Sakura, en lugar de actuar espantada, fue invadida por la curiosidad— Jamás he visto esa parte de un hombre…

Me da vergüenza… —pero el joven seguía muy inseguro— ¡Mejor volvamos a dormir!

¡Por favor! —le suplicó con ojos de pena.

Si tanto quieres —y con muchos nervios, sacó las manos de su entrepierna, y le mostró lo que ocultaba.

Se ve pequeñita —comentó Sakura, mientras comenzaba a picarla con su índice— ¿Así son todos los niños?

Deja de hacer eso, es incómodo —le suplicó con algo de miedo.

Si hago esto… —tomó su miembro con su mano derecha, y comenzó a acariciarlo— ¿Esto estabas haciendo?

Sí, pero lo hacía más rápido —el joven se sentía bastante aterrado, jamás había pasado por algo así.

¿Así? —y apenas aceleró el ritmo, vio como comenzaba a engordar y crecer— ¡Mira, creció! —pero de pronto, Sakura comenzó a sentir incómoda su entrepierna— Creo que quiero ir al baño.

Ve, aquí te espero —pero cuando quisieron separarse, la joven se le lanzó encima— ¿No ibas a ir al baño?

Sí, pero… —algo confundida, la joven se separó al acto— ¡Perdóname, no quise hacer eso!

¡No te preocupes, está bien! —también le exclamó algo nervioso— Pero ¿qué te sucedió?

Siento extraña mi entrepierna —comenzó a decir con mucha pena—. Siento una punzada.

¿Quieres que te revise?

Si tú quieres…

Ambos no se podían de la pena y vergüenza, ni siquiera sabían que les estaba pasando, ni por qué se sentían así. ¿Podía ser algo natural? ¿O habrá sido por haber pasado aquella experiencia en el monte?

De a poco, aún sin que la vergüenza cediera, aunque sea un poco, Sakura se recostó sobre su saco de dormir, levantó su falda, y bajó sus bragas. Se sentía muy acalorada, algo incómoda, pero sentía que algo quería.

¿Tengo algo? —Sakura le hablaba al borde del colapso.

Déjame revisar —y con mucha curiosidad, el joven comenzó a mirar su entrepierna, la abrió de piernas, y comenzó a mirar con mayor detalle—. Parece que si necesitabas ir al baño —comenzó a tocar, y notó que los fluidos eran muy distintos— ¿El pipí de las chicas es pegajoso?

¡No digas esas palabras, me da vergüenza! —le gritó algo aterrada— Y no, no lo es… Eso creo.

Qué extraño —y continuando su investigación, comenzó a acariciar con algo de brusquedad los labios vaginales de Sakura—. Que suave.

¡Espera, me da cosquillas! — rio algo nerviosa la joven, haciendo que el joven se detuviera.

Disculpa, no sabía —Satoshi se paró, y vio a la joven semidesnuda, completamente indefensa, mientras su mirada expresaba deseo de algo—. ¿Sabes que es lo que estamos haciendo? —le preguntó algo preocupado.

No estamos descubriendo —le respondió muy feliz la joven, esbozando una sonrisa—. ¿Nuestra primera vez?

No haré nada que no quieras —dijo algo nervioso Satoshi, quién mientras más centraba su mirada en la joven, más se excitaba.

He escuchado que duele mucho la primera vez, y que es lo más preciado que tiene una chica —le decía Sakura, mientras volvía a abrir sus piernas—. Quiero que tú seas a quien le entregue todo.

Si te va a doler, llorarás —el joven negó, y prefirió dar la vuelta—. ¡Te prometí no hacerte llorar nunca más!

¿No quieres hacer realidad mi sueño? —le preguntó algo triste la joven.

¿Estás segura? —el joven volvió a dar la vuelta, pero esta vez vio llorar a Sakura— ¡Rayos! —suspiró, y se posó arriba de la peli morada— Llegaré hasta donde aguantes. Avísame por favor.

Hazlo —y sin decir una palabra más, Sakura cerró sus ojos, mientras comenzaba a sentir un terrible dolor en su útero— ¡Maldita sea, siento que me están matando! —se decía mientras sus gestos comunicaban lo que sentía.

¿Estás bien? —le preguntó Satoshi muy asustado.

¡Continúa, no te detengas! —le pidió algo desesperada— ¡Solo dolerá ahora!

De acuerdo —y de un solo empujón, terminó de penetrarla completamente, haciendo que Sakura abriera los ojos de golpe, y soltara lágrimas de dolor— ¡Perdóname…!

¡¿Ya quieres dejar de pedir perdón?! —le gruñó algo fastidiada, suspirar, y pasar sus manos por el cuello de su compañero— Creo que deberías moverte.

Creo que es así —y muy dudoso, comenzó moverse en vaivén, de forma muy torpe— ¿Así se hacen los bebés?

Es algo incómodo —le dijo algo adolorida Sakura—. Debe ser porque es nuestra primera vez.

Siento otra vez el cosquilleo —y con aquella incomodidad, Satoshi comenzó a acelerar su movimiento— ¡Se siente bien mi pene!

¡Te dije que no dijeras esas palabras, es muy vergonzoso! —volvió a gritarle, pero no con molestia, más bien, excitada.

¡Lo que vaya a salir… va a terminar dentro tuyo…! —volvió a exclamarle muy agitado.

Suena peligroso… pero no quiero que salgas… —en cambio, Sakura hacia todo lo posible para retenerlo— ¡No me importa, lo recibiré gustosa!

El joven cerró sus ojos con fuerza y frunció el ceño, como si estuviese haciendo fuerza, mientras la peli morada lo abrazaba con júbilo. Completamente rendido, Satoshi cayó cansado arriba del cuerpo de Sakura, y se le acurrucó, esbozando la misma sonrisa de júbilo.

¿Estás bien? —le preguntó algo preocupado el joven— A mí me duelen las piernas y la pelvis.

Aún me duele un poco —le respondió sin quitar su felicidad de su cara—. Creo que debemos entrenar… Ya que los dos…

¿Los dos? —muy extrañado, el joven miró con curiosidad a su compañera— Es verdad. Si no quiero volver a decepcionarte, en esto también tengo que ser el mejor…

¡No me refería a eso, idiota! —le gruñó violentamente la peli morada, golpeando con fuerza su saco de dormir, encontrándose con algo muy extraño— ¿Qué es esto? —miró su mano, y notó como cierto líquido rojo estaba cubriendo una parte su mano, haciendo que se sentara de golpe— ¡Es sangre!

¡¿Sangre?! —muy nervioso, el joven comenzó a revisar el cuerpo de Sakura, intentando encontrar alguna herida— Que extraño, no encuentro ninguna herida.

No creo que haya sido por una herida exactamente —comentó algo incómoda Sakura—. Esa fue mi flor.

¿Tu flor? —el joven comenzó a mirar por todos lados, intentando buscar algo— ¿Cuándo compraste flores?

¡Pedazo de…! —la joven suspiró, y partió a buscar su mochila— ¿En verdad eres tan lento?

No sé de qué me hablas —vio como la chica se le acercaba, y simplemente le dio un beso en los labios—. ¿Y eso?

Ayúdame a limpiar, así nos vamos a dormir temprano.

Si. De acuerdo —y sin chistar, comenzó a ayudar a su amiga.

Por favor, nunca cambies —pese a que no entendía nada, la sonrisa de la peli morada lo tenía hipnotizado.

Era todo lo que quería, jamás verla caer o llorar. Nunca más.

Fin del recuerdo.

—Desde ese día comenzamos a hacerlo, y más seguido de lo que podrías creer —continuaba relatando Phil—. Siempre buscábamos un lugar privado en cualquier lugar, hasta en medio del bosque.

—¡¿No me digas que lo hacían en frente de los Pokémon salvajes?! —le preguntó espantada Misty.

—¡Es obvio que no! —le respondió enfadado— ¡Cuando es privado, es pri-va-do!

—¡De acuerdo, ya entendí! —después de haberse aclarado, volvió a mirar fijamente al joven— Aun así, hacerlo sin cuidados podía ser peligroso.

—Creo que no éramos muy conscientes en ese momento, así que, por desconocimiento, fuimos al hospital de Viridian —le comentó, mirándola muy nervioso—. Le contamos al doctor lo que hicimos, y nos regañó muy feo.

—Me lo imagino —le apoyó algo desconcertada.

—Nos enseñó métodos para protegernos, así podíamos hacerlo sin preocuparnos.

—Ya veo… Métodos para protegernos —comentó May muy pensante.

—Así es… —pero aquella voz paralizó completamente a ambos jóvenes, quienes voltearon, y vieron a May y compañía con lápiz y cuaderno a mano— ¡¿Que están haciendo aquí?!

—¡¿Desde qué hora están escuchando?! —ahora les preguntó Misty, igual de espantada.

—No se distraigan, esos tips son interesantes —le dijo muy concentrada Dawn.

—No queremos tener tus malas experiencias en nuestra primera vez —le apoyó Marina.

—Podrás ser un idiota, pero al menos ya sabemos que hacer y que no —le continuó Winry, quién asentía a todo—. ¿Cómo hacerlo con un tipo tan raro? Buen título para un libro.

—¡¿No deberían estar con Sakura ahora?! —les regañó muy molesto el joven.

—La educación sexual que hemos tenido ha sido paupérrima, y tú eres nuestro mejor profesor —le aclaró Lyra.

—Además, "tú" Sakura fue a despertarla —le completó Iris.

—¿Que hicieron qué? —pero cuando Phil terminó de preguntar, un ensordecedor grito se escuchó, con la fuerza suficiente como para espantar a los Pidgey que descansaban alrededor— Que me lleven al infierno —negó resignado el joven.

—No te preocupes —le dijo muy despreocupada Marina—. Serena fue a explicarle todo.

—Y supongo que tomaron la preocupación que Sakura no entrara sola —pero el silencio invadió al grupo—. Lo tomaré por un no…

Mientras tanto, dentro del laboratorio, la card captor despertaba después de un larguísimo descanso asustada completamente, más al ver en aquella cama, la que estaba completamente húmeda, a su querida amiga de Ecruteak, abrazándola, con una sonrisa de oreja a oreja.

—Saku… —la joven peli castaña estaba paralizada, más por la situación.

—Hola amiga —le saludó algo somnolienta—. Dormiste de más, pensé que debía darte un beso de amor verdadero para que despertaras —pero aquellas palabras provocaron que Sakura volviera a gritar.

—¡¿Y los demás?! —le preguntó completamente nerviosa.

—Te están esperando, preciosa —pero a tal llegó los nervios de la card captor, que se levantó de golpe de la cama.

—Creo… creo que lo mejor… es que vayamos con los demás… —tartamudeó con pena, mientras juntaba sus brazos, y llevaba sus dedos a su boca—. Saku… Disculpa… Es que… estoy…

—Entiendo —le sonrió de forma lasciva—. Tengo en mi mochila, saca con confianza.

—¡Muchas gracias! —le agradeció con pena y una reverencia, partiendo al bolso de la peli morada, sacando un paquete muy particular, y corriendo al baño a toda prisa.

—¡Jijijiji! Que tonta —rio para si—. Si supiera que la cama esta así por la fiebre que tuvo y que llegué hace veinte segundos —llevó su dedo índice derecho a su mentón, y se preguntó—. ¿Vino aun estando resfriada? Que terquedad…

Y a los cinco minutos, Sakura salió del baño mucho más relajada y refrescada, con el mismo entusiasmo de siempre.

—Listo amiga. Muchas gracias —le agradeció la peli castaña con una reverencia.

—Serena, Paul y el señor Goku nos esperan, todos estaban extremadamente preocupados por ti —le comentó bastante más tranquila y aliviada.

—Entonces vámonos ahora, los quiero ver —y con mucho entusiasmo, la señorita Kinomoto abrió la puerta, encontrándose con un Pokémon amarillo— ¿Y tú?

—¿Que sucede? —la peli morada la siguió, y notó muy extrañada la presencia de tal Pokémon— ¿Que hace ese Hypno aquí?

—Solo a la de moños —se oyó de pronto de fondo, haciendo que Hypno comenzará su sesión de hipnosis, haciendo caer a la afectada al suelo—. Excelente trabajo.

—¿Eh? —algo nerviosa, la card captor miró a la entrenadora de Ecruteak dormir, salió, y vio a Serena, Paul y al Pikachu, durmiendo profundamente— ¿Chicos? —y al segundo, verse amarrada por lo que parecían látigos cepa, tanto de brazos como de pies, haciendo que la joven soltara un pequeño gritó de impresión.

—Bien hecho, Meganium —le felicitó una joven que vestía de traje blanco y chaqueta amarilla.

—Que no se suelte, Ivysaur —le dijo con el mismo ímpetu otra joven, de cabello castaño, mejillas coloradas y polera manga larga amarilla.

—Luxio, si se mueve de forma sospechosa, usa tu rayo sin compasión —le ordenó bastante enfadada otra joven, de cabello azulado y polera verde.

— ¿Quiénes son ustedes? —les preguntó Sakura bastante tranquila, considerando la situación en la que estaba.

—Veo que no tienes miedo. Mi nombre es Macey y soy entrenadora.

—¡Debería sepultarte bajo siete capas de tierra! Mi nombre es Casey.

—No sé qué le habrás hecho a Ash, pero tendrás que afrontarnos. Mi nombre es Angie.

—Macey, Casey, Angie —las nombró algo curiosa la joven—. ¿Ustedes que tienen que ver con Ashy?

—Podríamos decir que somos las miembros más importantes de su fans-club —le respondió con orgullo Macey.

—Todas nosotras hemos intentado conquistarlo, pero siempre se ha resistido —le dijo algo enfadada Casey.

—No sabemos que habrá pasado con exactitud, pero no queremos que cualquier aparecida le haga daño a nuestro Ash —remató muy seria Angie.

—¡Entonces ustedes son a las que se refería Satoshi y Saku! —exclamó demasiado feliz la peli castaña— ¿Qué cosa especial pasaron con Ashy?

—¡No te interesa! —le respondieron al unísono las tres, dejando algo nerviosa a Sakura.

—Chicas —les decía con entusiasmo, esbozando una sonrisa —, si les soy sincera, no me siento la más calificada para estar con él, pero lo amo de corazón.

—¿Entonces qué pretendes con él? —le preguntó Casey, frunciendo el ceño de forma despectiva.

—Hacerlo feliz, ayudarlo hasta el final, y demostrarle que puedo ser su mano ayuda para lo que sea —les respondió con una mirada sentimental—. Sé que sola no puedo, y lo comprobé cuando intenté salvar al señor Goku —volteó a ver al Pikachu, y algo sentimental, volvió su mirada a las tres jóvenes— ¿Me ayudarían a cuidar a Ashy?

—¡¿Que nos estás pidiendo?! —las tres parecían muy sorprendidas por tal petición.

—Que ustedes lo quieran, no quiero quitárselos —les decía mientras negaba—. El amor es el sentimiento más hermoso que existe, y también quiero que él sepa lo que ustedes sienten por él.

—Estás loca —la describieron al unísono. ¿Conocía los celos? Se preguntaban.

—Aún no sé mucho de este mundo, pero me gustaría que me enseñaran todo lo que saben —les preguntó con entusiasmo—. ¿Me ayudarían, amigas?

—Sakura… —y negando con fastidio, terminaron rendidas.

—Meganium, déjala —le pidió Casey.

—Ivysaur, tú también —también le pidió Macey.

—Eres una chica bastante extraña —le dijo de reojo Angie, mientras tomaba una de sus pokébolas— Whismur, usa alboroto.

—¿Eh? —notó como las tres chicas devolvían a los otros Pokémon, taparon sus oídos, y el motivo por aquello.

El escándalo del pequeño fue tal, que despertó a todos muy asustados, mientras que Sakura terminó mareada por el fuerte ruido, tapando muy tarde sus oídos.

—No deberías ser tan ingenua. Cuando no te estés dando cuenta, alguien te podría traicionar —le recomendó muy molesta Angie.

—¡¿Por qué dices eso?! — le preguntó algo atontada.

—En esta dimensión las cosas no son tan fáciles —le dijo con igual recelo Casey.

—Cuando queramos, podríamos quitarte a Ash —terminó con los mismos ánimos Macey.

—¿Qué pasó? —preguntaba Serena algo confundida, notando que todos estaban en el suelo— ¿Que hacemos aquí?

—No lo sé —le negó igual de confundido el Pikachu.

—Las murallas tienen oídos —les dijo algo molesta Angie, haciendo sorprender a la peli morada, a la joven de Kalos, y al afectado por aquella frase—. Así que ustedes dos son hermanos de Ash… Serena, Paul…

—¿Cómo lo supieron? —les preguntó muy seria la joven de Ecruteak.

—¡¿Qué cosa que?! —exclamaron al unísono la card captor y el Pokémon— ¡¿Están hablando en serio?!

—Se escuchó por los altoparlantes de todo el laboratorio —Macey les dijo de reojo a los sorprendidos—. ¿No escucharon nada?

—Creo que teníamos el sueño muy pesado. ¡Jejejeje! —se excusó el Pokémon algo nervioso.

—Era en serio lo de sentirse más tranquilo —negó la peli morada, sonriendo de forma sarcástica—. Abrió el micrófono a propósito.

—¡Increíble! —pero la peli castaña, fuera de mantenerse en la sorpresa, gritó con demasiado entusiasmo— ¡Muchas gracias por aceptar nuestra relación, se los agradezco! —les agradeció a los supuestos hermanos con una reverencia.

—La verdad, yo venía a amenazarte de muerte para que te alejaras de Ash —le dijo Serena bastante despreocupada, pero poniendo muy nerviosa a la card captor—. Me alegra mucho que seamos familia —terminó, mostrándose más entusiasta.

—A mí no me metas en tus asuntos —le gruñó bastante molesto Paul—. Por mí, hagan lo que quieran. No me incumbe sus vidas.

—Veo que Paul sigue igual de orgulloso —pensaba Sakura muy nerviosa, mientras veía al joven, y desviaba su mirada a Serena—. Y ella debe ser la chica de la que me habló Saku… —Serena la vio, a lo que le sonrió, recibiendo otra sonrisa de respuesta.

—Lamentamos mucho haber sido rudas, pero todos nosotros necesitábamos una explicación —les dijo Casey algo más calmada.

—Simplemente estábamos obedeciendo órdenes de un sujeto extraño, y eso a todos nos tenía muy nerviosos, más por tu ataque, Sakura —continuó Macey.

—Y terminamos descubriendo que, primero, estábamos ayudando a un amigo de la infancia de Ash, después, estábamos ayudando al padre de Ash, y ahora, resulta que seguimos luchando por las órdenes de Ash —Angie suspiró pesadamente, y volvió la mirada fija al grupo—. Seguiremos ayudando en lo que podamos.

—¡Muchas gracias! —les agradeció Sakura, al tiempo que recibía el dedo índice derecho en su frente.

—Y a ti, Kinomoto —continuó de forma amenazante Angie—. Compórtate como una mujer, no tienes cinco años.

—Te tendremos vigilada —finiquitó Casey, para retirarse sin mediar una palabra más.

Todos vieron muy extrañados lo que había sucedido, no habían entendido que había sucedido, pero algo si era seguro, es que Phil se había encargado de revelar todo a todo el mundo.

—Eso fue muy incómodo —comentó algo nerviosa la entrenadora de Ecruteak.

—Solo tengo una buena impresión de esto —soltó la card captor con entusiasmo—. Ashy tiene muchos amigos. Jamás se quedará solo —volvió la vista a los tres jóvenes y al Pikachu, y con entusiasmo dijo— ¡Sigamos ayudando a Ashy! —y salió corriendo.

—¡Sakura, espérame! —y Pikachu salió corriendo tras la joven.

—Vamos orgulloso, también te simpatiza —le dijo de forma lasciva Sakura—. Sin nada de experiencia, sin saber nada de este mundo, y con Pokémon que no son de ella, tuvo el valor de desafiarte.

—Si quiere continuar peleando con nosotros, tiene que dejar de ser tan ingenua —le respondió el joven, desviando su mirada a cualquier lado—. En estos momentos, solo veo a una niña tonta y caprichosa.

—Es solo una chica enamorada —le defendió, abrazándose fuertemente al brazo derecho de su, ahora novio—. Cuando las personas se enamoran, hacen cosas estúpidas, como dar su vida por el otro.

—Si intentas convencerme de aceptar que esos dos idiotas son parte de mi familia, entonces estás perdiendo el tiempo —y aún con Sakura abrazada, salió en dirección donde se había ido la peli castaña y el Pokémon.

—Gary y Drew tienen razón —negó Serena resignada—. Somos un grupo terrible. ¡Oigan, no me dejen sola!

Mientras tanto, con el otro grupo, Phil continuaba hablando, mientras los demás escuchaban atentamente aquella conversación que, supuestamente era privada.

—Sakura nunca se había enamorado en su vida, pero cuando comenzamos a aprender de la vida, descubrió que prefería el cariño de una mujer —les relataba Phil—. Yo fui la única excepción, por motivos que ya les conté.

—Ni que lo digas —comentó algo molesta Marina, cubriendo con sus brazos sus pechos—. Y doy fe de eso.

—Ahora veo por qué nos regañaste por dejarla sola —comentó algo incómoda Dawn.

—Creíamos que Serena y Paul la podrían controlar —comentó muy interrogante Sora—. ¿Que habrá pasado?

—Le enseñé todo lo que sé —les negó algo fastidiado—. Sabe ser escurridiza.

—¡¿Y alguna vez hizo algo con una chica?! —pero May preguntó en voz alta, de forma descarada.

—¿Por qué tengo que saber algo así? —le preguntó bastante incómodo Phil— Si hizo algo o no, es problema de ella.

—Ella es muy celosa contigo, pero de tu parte jamás he visto celos —le comentó bastante curiosa Iris.

—Me prometí hacer todo lo que ella quisiera después de los seis meses que la hice pasar mal —dijo algo sentimental—. Además, odio el concepto de propiedad. Ella es libre, y si llegara a amar a otro chico, cosa que sucedió y no la culpo, entonces que sea feliz.

—¡Que romántico! —exclamaron el grupo de chicas muy ruborizadas.

—Yo no soy romántico, ni siquiera sé que es eso —les dijo algo incómodo Phil, arqueando exageradamente las cejas.

—Si lo eres, solo que eres muy lento para darte cuenta —le contradijo una voz familiar de fondo, llamando la atención de todos.

Se trataba de ambas Sakura, Paul, Serena y un despreocupado Pikachu, quién iba del hombro izquierdo de la peli castaña.

—¡Hola chicos! —les saludó muy animada la señorita Kinomoto, llevándose un coscorrón de parte de May.

—¡Te dije que dejaras de chillar, nos vas a dejar sordos! —le reclamó muy enojada la coordinadora.

—¡Jeje! Lo siento —se disculpó muy apenada, sobando su cabeza, recibiendo de golpe un abrazo de la peli castaña— ¿May?

—¡No quiero quedarme sorda, quiero seguir escuchándote! —le dijo entre llantos— ¡No hagas más estupideces, no quiero perderte, amiga!

—May… —Sakura sonrió, acarició su cabello, y miró al resto, quienes también estaban al borde del llanto— ¿Que les sucede, chicos?

—Eres más estúpida de lo que creía —le reclamó feliz Ed—. Qué bueno es volver a verte.

—Pensamos por un momento que no te veríamos nunca más —ahora le reclamó entre lágrimas Kagome.

—No es necesario que imites a Ash para que seas su novia perfecta —le reclamó algo enfadada Misty, también dejando caer lágrimas.

—Discúlpenme si los hice sufrir —les pidió muy arrepentida—. Seguiré haciendo mi mejor trabajo para seguir ayudándolos —pero cuando levantó el rostro, vio que todos estaban algo desconcertados—. ¿Están seguros que están bien? —y de golpe, exclamó— ¡Ya se, les prepararé algo rico para comer!

—¡May, Sakura también es mi amiga! —le gritó Dawn fingiendo enojo, corriendo hacia la card captor.

Mientras todos hacían algo de pelea para abrazar a la ingenua, Phil se quedó mirando el curioso, pero feliz cuadro, mientras Paul se le acercaba.

—Que escandalosos —dijo algo molesto Paul, mientras se paraba a un lado de Phil—. Supongo que, con esta anarquía, volverás a tomar tu puesto de líder.

—Estoy muerto, y lo que suceda a partir de ahora… —lo miró, y le sonrió de forma irónica— A quién le estoy explicando esas banalidades.

—Serena, y esa niña, Iris, ¿continuarán a cargo de todo?

—¿Serena? —Phil lo miró algo extrañado, y volteó a ver tan desordenado grupo, sin quitar su sonrisa— Como cambian las cosas.

—No desvíes el tema —le gruñó.

—Un líder debe tener ciertas características. Capacidad de unir a un grupo, ganarse la confianza de todos, improvisar soluciones en situaciones de cuidado, ser uno con su equipo de trabajo, alegrar el día de todos, todos los días… Y cuidar de todos, así le cueste su vida…

—Ya veo —fue todo lo que sentenció Paul, sonriendo de soslayo.

—Sakura Kinomoto, estoy a tus órdenes —y sin pensar en más, Phil caminó hacia el grupo.

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Este capítulo es un tanto engañoso, hablando lecturicamente, si es que existe esa palabra... El caso, es que la trama tiene un cambio algo brusco, así pueden leer con tranquilidad.

Creo que el próximo capítulo también lo subiré el próximo domingo, pero queda asegurado que lo subiré, así que ¡Hasta la próxima semana!

...

Capítulo 77: "Reacomodando piezas"

Después de aquel desastroso ataque sufrido en el laboratorio y la recuperación de Misty y las demás chicas, por fin podían continuar en su misión de derrotar a las guerreras elementales de Arades, y al mismísimo líder del escuadrón de la oscuridad.

Phil se había parado firmemente frente a un grupo, el que parecía celebrar en júbilo la recuperación de Sakura, pero de la misma forma, sabía que aún faltaban piezas en el rompecabezas, y la joven card captor era la pieza principal para terminar.

—Oigan, chicos… —comenzó a llamarlos con algo de nervios, pero nadie le prestaba atención— Lamento detener su celebración, pero necesito a Sakura con vida.

—¿Eh? —todos miraron muy intrigados a Phil, volvieron la vista a la peli castaña, y vieron que, por su efusividad, había perdido el sentido— ¡Lo sentimos!

—Chicos, lamento mucho detener su alegría, pero aún nos falta terminar de descifrar lo que sucedió en la dimensión de Sakura y el ataque que sufrieron —intentó explicar de forma calmada.

—¿Y que necesitan saber? —le preguntó muy extrañado Ed.

—Todo, y con lujo de detalle —les dijo Iris con algo de seriedad, dejando extrañados a todos.

—Hace un momento estabas celebrando —le cuestionó May—. ¿Eres bipolar?

—¡No es tu problema! —le gritó furiosa, sacudió su cabeza, y calmó sus ánimos— Todos estamos felices por la recuperación de Sakura, pero está claro que aún es muy pronto para celebrar.

—Se más clara, así entenderemos todos —le pidió Misty.

—Muy por encima nos enteramos que, cuando cayeron bajo posesión de las cartas por culpa de Magma, durante sus trances, hablaban de los guerreros del quinto y sexto elemento.

—Es verdad — también soltó el alquimista de acero —. Todo comenzó cuando nos separamos en ese laberinto.

—Todos nos perdimos, y por suerte yo me perdí con Ed —comentó algo pensante May, agregando muy ocurrente—. ¡Gracias a tu altura, nos salvamos!

—¡A quien le dices enano! —le gruñó furioso.

—No te dije enano… de nuevo… —comentó, simulando inocencia.

—¿Por qué dices que los salvó su altura? —preguntó muy extrañado Phil.

—Yo tomé una espada que había en el lugar —continuó explicando May, mientras simulaba tomar una espada y apuntaba a Ed—. Según parece, comencé a atacar a Ed, pero por suerte es muy ágil y me pudo esquivar.

—Después llegaron los demás —continuó Ed—. También intentaron detenerla, pero era imposible. Se movía muy rápido y no daba oportunidad para contraatacar.

—Pero Drew fue muy valiente al lanzarse para detenerte —acotó algo preocupada Dawn.

—Pero si no hubiese sido por Inuyasha, Ed y Pikachu, no te hubiésemos salvado —agregó muy pensante Drew, mirando a la peli castaña.

—También recuerdo que Ash y Sakura se desesperaron mucho cuando May casi mata a Pikachu —dijo algo suspicaz Misty, mirando algo intrigante a la peli castaña, quién despertaba algo agobiada—. Aún me preguntó qué habrá pasado en ese laberinto.

—Concentrémonos —re aclaró Iris, mientras apuntaba al Pokémon eléctrico—. ¿Solo a él lo amenazó de muerte?

—Al menos en él se concentró —comentó pensante Inuyasha—. May dijo algo de eliminar a quien uniría al guerrero del quinto y sexto elemento.

—Gohan y Usagi son los guerreros del quinto y sexto elemento —dijo muy pensante Iris.

—¡¿En verdad?! —volvió a gritar Sakura con el mismo entusiasmo, a lo que los dos aludidos simplemente asintieron algo curiosos— ¡Eso es genial!

—Considerando aquellos eventos, puedo sacar por conclusión que no hablaban exactamente de Pikachu, sino de Goku —pensó nuevamente Phil.

—¿Creen que se hayan enterado del entrenamiento que me dio Henry y mi cambio de cuerpo? —la pregunta del Pikachu dejó algo inquietos a todos.

—De la misma forma que Elix llevaba más tiempo tú en su dimensión, no me extrañaría para nada, dado que Centurión también ha estado en esta dimensión de antes que naciera —dijo muy pensante Phil—. Goku, amigo, ¿aún recuerdas como usar la sincronización empática?

—¿Amigo? —tanto el Pikachu como Sakura lo miraron muy extrañados.

—Creí que se lo habían contado —desvío su mirada de reojo a Serena y a la entrenadora de Ecruteak, quienes lo miraron algo nerviosas, y dijo algo molesto—. No hicieron el trabajo completo.

—¡Sakura, él se llama Phil, y es la reencarnación del Henry, el papá de Ash! —comenzó a decir rápidamente May— ¡Paul y Serena son sus hermanos, y Misty es la reencarnación de la madre de los tres! —sacudió sus manos, y miró a todos conforme— ¿Qué? Tiene un peluche que se convierte en un gato enorme y un chico que parece un espíritu con alas… ¡Además es mágica! —se excusó algo nerviosa.

—Definitivamente no tienes tacto con nada —le gruñó Drew, dándole un pequeño coscorrón.

—Hubiese querido que lo supieran de una forma menos escandalosa —Phil suspiró, y miró a los dos—. Tanto tiempo, viejo amigo —volteó a ver a Sakura, y le dijo en broma—. Veo que mi hijo te pegó lo suicida de los Ketchum.

Los dos miraban bastante sorprendidos, pero el grito de Sakura despertó a todos.

—¡Eres como Eriol! —dijo muy impresionada Sakura— ¡Es un gusto, señor Ketchum! —le saludó con una reverencia— ¡Le prometo que Ashy estará en muy buenas manos conmigo!

—¡Sabía que no te rendirlas, Henry! —le gritó de alegría el Pikachu, quien saltó a los brazos del joven, siendo recibido con un firme abrazo— Perdóname por no haber llegado a tiempo a ayudarte.

—Sakura —Phil le negó, dibujando una orgullosa sonrisa—, yo no soy el padre de Ash. Mi nombre es Phil, y soy uno de los mejores amigos de Ash, en mi vida pasada fui su padre —y luego volteó a ver al Pikachu—. Y tú, si me llegabas a revivir, te hubiese odiado muchísimo —y luego volteó a ver al grupo—. Solo fue gracias a la muerte de Henry que detuvieron la guerra entre Kanto y Johto, y la búsqueda de Ash fue olvidada.

—Aun así, el instinto de protección y los valores de Ash, ayudó en mucho a que lo atacaran —el Pikachu analizó aquella situación, y resolvió—. A menos que lo haya hecho a propósito.

—¿De qué estás hablando? —le preguntó muy extrañado Phil.

—Tenemos que entrenar para ayudar a Ash —reflexionó Marina—. Eso fue lo que les dijo Dialga, Palkia y Mew.

—¿Podría ser que el mismo Ash expuso su propia vida para que lo llevaran al pasado y organizara todo? —reflexionó en pregunta Sora— Si cada movimiento estuvo planificado desde un inicio por él, entonces pudo haber planificado su propio rescate para que…

—¡Detente ahora mismo! —le pidió algo nervioso Phil— Caíste en un ciclo infinito.

—¿Ciclo infinito? —preguntaron todos al unísono bastante incrédulos.

—Si no hubiese viajado mil años atrás, hubiese creado una paradoja —pensó con calma la Sakura de Ecruteak—. Se los explicaré en palabras sencillas. Cada acción tiene una consecuencia, y cada decisión crea una línea distinta. Por ejemplo —miró a Ed, Al y Winry—, ¿qué hubiese pasado si no hubiesen hecho esa transmutación humana?

—Creo que nunca hubiésemos salido de casa, y la piedra filosofal seguiría siendo un mito —le respondió Al.

—Aún estaríamos con nuestros cuerpos, y a la vez, jamás nos hubiésemos enterado que el país es gobernado por un homúnculo —agregó Ed.

—Y yo no tendría a mi mejor cliente —el comentario final de Winry hizo que todos la miraran con perplejidad.

—Codiciosa —susurró algo incómoda Sakura, para volver a su ejemplo—. Imaginen ahora. Alguno de ustedes hubiese viajado al pasado, y hubiesen hecho todo lo posible para evitar que hagan esa transmutación, pero tienen dos decisiones.

—Hacerla o no hacerla — dijo algo pensante May.

—En una, no tienen que hacer nada, pero en la otra decisión, hay una mayor cantidad de opciones a tomar, entre una de esas, viajar al pasado para evitarlo.

—¿El humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra? —le preguntó algo intrigada Kagome— Sé que soy la reencarnación de Kikyō, y sé que soy la única que puede conllevar con todo, así que me elegiría a mí misma para reaparecer la perla de Shikon.

—La diferencia, es que Ash sabía que este ataque era inevitable, así que seguramente averiguó todo lo que pudo, supo lo de las guerreras elementales y como derrotar a esos sujetos —dijo algo pensante Al—. Así que él decidió incluso como serían las cosas.

—¿Y si las cosas sucedían de otra forma? —preguntó algo intrigada Sakura.

—Esa pregunta solo puede ser respondida con otra pregunta —respondió con algo de molestia la entrenadora de Ecruteak, mirando principalmente ciertas jóvenes—. Señoritas "hago lo que yo quiero". ¿Quién se le declaró a Ash? —ante aquella pregunta, May, Dawn y Duplica se pusieron muy nerviosas.

—¿Y eso que tiene que ver? —le preguntó bastante extrañado Phil.

—Las cosas debían tener cierto patrón para que todo coincidiera —respondió muy seria la peli morada—. Todo tiene un porqué como justificativo.

—Yo nunca tuve la oportunidad —confesó Misty, riendo algo nerviosa—. Me alegra no haberlo hecho.

—¡Yo sí lo hice! —exclamaron al unísono las tres nerviosas jóvenes— Pero nos rechazó…

—Entonces si debían ir —pensó Phil, desviando su mirada a la peli castaña—. Ahora sólo queda tu versión de la historia.

—¿Eh? —Sakura se vio muy incómoda ante la penetrante mirada de todos. Por fin sabrían que había pasado.

—Los dos se la pasaban como uña y mugre —le dijo de reojo la líder de Cerulean.

—Bueno… —comenzó a decir con mucha pena— Conocí a Ash cuando lo derribé andando en patines… —el comentario hizo que todos perdieran el equilibrio.

—Ash tiene graves problemas con cualquier cosa que tenga ruedas… —comentó bastante nerviosa Marina.

—Lamentablemente tenía que entregar unas cosas en el colegio, así que tuve que seguir.

—Estuvimos vagando por un buen rato, hasta que nos rendimos —agregó Gary algo incómodo.

—¿Y cómo volvieron a encontrarse con Sakura? —preguntó bastante intrigado Phil.

—Choqué por segunda vez con Ash… —volvió a comentar muy apenada Sakura, ahora provocando la mirada nerviosa de todos.

—Par de torpes —dijo de reojo Marina.

—Pero después Gary me detuvo, me pidieron ayuda, y los llevé a mi casa.

—No deberías llevar extraños a tu casa. Muy mal hecho de tu parte —le regañó Phil bastante molesto.

—Lo siento mucho —se disculpó avergonzada la aludida.

—Déjalo —le negó—. Tampoco soy tu padre. ¿Qué más sucedió?

—Las cartas se volvieron locas, Ash me protegió del ataque, y estas se dispersaron. Después de eso comimos algo, y partimos a la búsqueda.

—Debió ser obra de Magma —comentó pensante Phil.

—Nos atascamos en el laberinto, fuimos a la casa de Tomoyo, y nos quedamos ahí hasta el siguiente día.

—¿Sucedió algo dentro del laberinto? —le preguntó Phil algo extrañado— Ya que tanta es la insistencia de todos.

—Estuvimos hablando de nuestras vidas, y bueno… —pero la pausa nerviosa de Sakura hacia obvia su respuesta— Le di un beso en la boca…

—¡Lo sabíamos! —gritó victoriosa May— ¡Los dos son pésimos mintiendo!

—¡Pero fue pequeño, y fue en agradecimiento por haberme salvado! —bajó la mirada algo triste, y dijo— Lo siento mucho.

—¿De qué estás hablando? —le preguntó muy extrañada Misty— Él te eligió a ti, tú eres su novia.

—No tienes que darnos explicaciones —comentó igual de desentendida Dawn.

—Nosotras ya tenemos nuestra compañía —le dijo algo más feliz May, mientras se abrazaba al brazo derecho de Drew.

—Chicas… —Sakura miró muy confundida a todos, quienes la miraban con curiosidad.

—¿Quieren dejar eso? —les dijo algo impaciente Phil— ¿Algo que te haya llamado la atención de aquella conversación?

—Ahora que lo mencionas —y con algo de curiosidad, miró a los ojos del joven—. Ash te odia desde el fondo de su corazón.

—Lo había olvidado —comentó algo nervioso—. Le mintieron sobre el destino de Henry, con tal que no buscara más información.

—Lo que hayan hecho, pude verlo en sus ojos, en su voz, en su actitud…

Hace cuatro días.

Ash y Sakura seguían hablando de sus vidas, mientras el, en ese entonces enorme Pikachu, descansaba plácidamente después de tanto correr en el laberinto.

Veo que tu mamá es una persona muy buena —le alagó Sakura con entusiasmo.

Así es —le asintió Ash—. Solo nos tenemos a los dos, así que ella cuida de mí, y yo de ella.

Tú papá debes ser igual de bueno.

Si… —pero aquella afirmación, había salido con mucho desagrado, por lo que trató de desviar de tema rápidamente— ¿Y tu mamá y tu papá?

Mi papá es arqueólogo, así que no pasa mucho con nosotros por las clases que da, o las expediciones que hace —le comentó muy orgullosa la peli castaña—. Y mi mamá murió cuando yo era muy pequeña.

Lo siento mucho, no lo sabía —Ash parecía bastante apenado.

¡Tranquilo! —le pidió bastante relajada Sakura— ¿Viste la foto que estaba en la entrada de la casa?

¿A la que saludaste? —Sakura le asintió con una sonrisa— ¿Era tu mamá?

Mi papá siempre me dice que ella era una mujer muy bonita y buena, así que ahora debe estar en el cielo, cuidando de nosotros.

Seguro que sí.

¿Tu papá también es entrenador como tú? —Sakura parecía muy en confianza, pero la respuesta de Ash la dejó desconcertada.

Si… —respondió con indiferencia— ¿Cuándo podremos conocer a tu papá?

¿Te sucede algo? —le preguntó muy extrañada.

¿Podemos cambiar de tema? —le pidió algo fastidiado.

¿Pasó algo con tu papá? —le preguntó ya muy preocupada.

¡En serio, ¿Podemos cambiar de tema?! —le gritó muy enojado— ¡No quiero hablar de ese sujeto!

Lo siento… —le pidió entre lágrimas Sakura— En verdad lo siento…

Pero Ash, al lograr notar a Sakura llorar por causa de su infantil reacción, optó por ser sincero.

Perdóname Sakura —le pidió algo afligido—. Ese sujeto, apenas supo que mi mamá estaba embarazada, la abandonó por seguir su sueño de ser maestro Pokémon.

¡¿Los abandonó?! —exclamó bastante sorprendida.

Sólo nos tenemos a los dos, y le prometí a mi mamá jamás hacerla sufrir — continuó con algo de rabia —. Sé que ella estaba asustada porque creía que también la abandonaría. ¿Cómo podría? Es mi mamá y la quiero mucho.

Y todas esas chicas que vinieron contigo… —le preguntó algo dudosa.

No quiero tener novia, porque sé que podría hacer lo mismo que ese imbécil —decía mientras negaba— ¿Para qué quiero una novia si después la voy a abandonar?

Suena cruel —le apoyó con algo de molestia.

Primero quiero lograr mis sueños, ser alguien en la vida, y cuando me asiente, formaré mi familia —le dijo muy emocionado.

¡Sé que serás un buen padre, Ash!

Fin de recuerdo.

Todos escucharon sorprendidos el relato de Sakura, cosa que la confundió.

—¿Por qué están sorprendidos? —les preguntó algo incauta— ¿Jamás se los había contado?

—Todos sabemos cuánto Ash odia a su padre —le respondió Misty.

—Pero jamás se disculpó con nosotras —agregó igual de sorprendida May.

—Ya veo…

—Quiere decir que Ash te tiene mucho más cariño del que podría tener por nosotros —admitió muy preocupado Phil.

—Cuando sepa quién eres, te pondrá en medio de mil Primeape furiosos —le comentó muy ocurrente Misty.

—No creo que me vaya a ir muy bien —comentó algo nervioso—. ¿Algo más de importancia que haya sucedido en el laberinto? —ante la pregunta, los afectados le negaron— Luego de eso, partieron a la casa de Tomoyo —a lo que asintieron— ¿Algo importante que haya sucedido?

—Nada como para sentirse orgulloso —respondió muy avergonzada Misty.

—No es necesario que lo digan. Con que pese en sus conciencias, sobra —dijo algo molesto Phil.

—No Phil —le negó Misty muy decidía—. Nuestros celos hicieron que se secuestráramos a Pikachu, y obligamos a Lugia a ser de traductor —miró a los ojos del joven, y muy seria dijo—. Aunque nos mires feo, o tengas una mala opinión de nosotros, te vamos a decir todo.

—¡Yo…! —gritó muy apenada Duplica, acercándose de forma sumisa a Sakura— Perdóname amiga, pero cuando me declaré a Ash, le di un beso.

—¡¿Eh…?! —el desconcierto de Sakura fue revelador.

—Que ilusa fui —le negó desconcertada—. Ese idiota lo único que me dio, fue ganas que querer morir y un principio de resfriado.

—¡Amiga, tú también perdóname! —ahora le gritó May— ¡También lo besé cuando me declaré en la casa de verano de Tomoyo! —esas palabras comenzaban a dejar más helada a Sakura— Solo que ese tonto me dijo que viera por quien realmente me amaba.

—Lo mismo hice en el parque de diversiones —ahora dijo muy avergonzada Dawn—. Aunque sabía que me rechazaría, lo hice —se acercó a Sakura, y le dijo—. No teníamos ninguna oportunidad contra ti, Sakura. Era la primera vez que lo veíamos totalmente interesado en una chica.

—Ash es un buen chico, pero es muy inmaduro con los temas amorosos —dijo muy orgullosa Kagome—. Qué bueno que fui con ustedes, lo aconsejé muy bien —pero la mirada asesina de las tres jóvenes, se posaron en la peli azabache.

—Te dije que te meterías en problemas —le dijo de reojo Inuyasha.

—Ash me dijo que abandonaría sus sueños, y que quería que me fuera a vivir con él a Pallet Town —acotó Misty algo triste—. Igualmente iba a rechazar su proposición. No me arrepiento de nada.

—A cambio, felicitaste a Sakura por su relación con Ash —acotó muy feliz May—. Eso se llama tener valor.

—¿Algo de relevancia que haya sucedido en la casa de Tomoyo? —pero Phil se veía algo impaciente, como si poco y nada le importara de lo que hablaban.

—Ash y Sakura actuaron muy extraños al siguiente día… —pero apenas Ed dijo esas palabras, Sakura cayó arrodillada, dando sollozos— ¡Perdona Sakura, lo había olvidado!

—¡No, no quiero recordarlo! —gritó desesperada la card captor, llevando sus manos a sus oídos, sacudiendo su cabeza.

—Ash y Sakura repitieron tres veces el mismo día… —iba a comenzar a relatar Misty.

—¡No, no sigas, detente! —gritó con mayor desesperación Sakura.

—¿Que habrá sucedido? —se preguntó muy preocupado Phil, notando como Sakura se ponía cada vez más triste.

—Ninguno de nosotros sabe que sucedió —comentó un recién aparecido Shaoran, quien venía en compañía de Tomoyo—. Solo quienes fueron afectados por la carta del tiempo, pueden recordar que pasó durante ese periodo.

—Solo Ash y Sakura saben que sucedió —dijo muy preocupada Tomoyo, quien se dirigió a abrazar a Sakura, dejando lo que parecía un notebook en el suelo—. Tranquila amiga, ninguno de nosotros hará que recuerdes lo que sucedió, ¿no es así?

—¡Por supuesto que no! —le apoyó Kagome— ¡Da lo mismo si fue algo importante o no!

—Phil —le llamó Misty con mucha rabia—. Yo sé que tú puedes.

—¿Qué cosa puedo?

—Queremos saber que sufrieron Ash y Sakura. Queremos sentir lo que sintió Sakura —le pidió entre lágrimas.

—¡No se atrevan! —les gritó con dolor la card captor— ¡Cómo lo dijo Ashy, ustedes se quedaron con el final feliz, y eso queremos los dos!

—El recuerdo de Sakura parece muy doloroso —les dijo Phil muy serio—. La decisión pasa por cada uno —adelantó unos pasos, y se paró frente a Sakura—. Sakura, tranquila, no estás sola —comenzó a decirle—. No necesito que pienses en nada, y no haré que recuerdes nada de lo que sucedió. Los chicos quieren sentir lo mismo que tú, quieren empatizar con ese dolor. ¿Nos dejarías, por favor?

—No quiero que sufran… —le dijo entre sollozos— No quiero ver morir a nadie más. Si algo así llegara a pasar, no sé qué haría.

—¡Sakura, ninguno de nosotros va a morir! —le exclamó con entusiasmo May— ¡Somos una familia, ¿lo olvidas?!

—¡Sea lo que sea, también queremos saber cómo te sentiste en esos duros momentos! —también le apoyó Dawn.

—Yo… No quiero… —pero su sentido se protección a los demás, le impedía pensar en otra cosa.

—¡Comienza ahora, Phil! —le ordenó de forma ruda Misty— No le prestes atención.

—¡Nosotros también nos unimos! —le exclamó Sora.

—No sabemos qué sucedió con exactitud, pero Sakura es nuestra amiga —le dijo con mucha seguridad Usagi.

—¡Estamos listos, comienza cuando quieras! —también le ordenó Gohan, con la misma seguridad que los demás.

—¿Ustedes también? Serena, Iris —les preguntó muy sorprendido por la decidida actitud, a lo que las jóvenes le asintieron—. De acuerdo.

De la misma forma que la vez anterior, Phil sacó su reloj del bolsillo izquierdo de su chaqueta, lo miró, y dio un vistazo a todo el grupo.

—Ustedes lo quisieron —y de su mano comenzó a expulsar su aura, provocando que todos fueran invadidos por una tonalidad sepia, con excepción de una joven—. Todos están a tu siga, y conociéndolos, eso no va a cambiar. Quería hablar contigo, pequeña Sakura.

—¿Pequeña? —la joven miró a su alrededor, y vio que todos estaban en estado de suspensión— ¿Paralizaste el tiempo de todos?

—Así es —le asintió—. Dialga me contó sobre los problemas que tuvieron con la carta del tiempo —le dijo muy triste—. Por favor, perdóname por no haberlos ido a ayudar.

—Con Ashy logramos superar…

—¿En verdad estás enamorada de Ash? —le interrumpió rápidamente.

—¡Completamente! —le gritó con seguridad— No sabemos si lo que estamos haciendo es correcto, pero queremos que dure tanto como sea posible.

—Si te has fijado, todos nosotros tenemos a alguien en este momento —le comentó—. ¿Que son Shaoran y Tomoyo para ti?

—Tomoyo es mi mejor amiga, y Shaoran… —pero no supo responder.

—Espera un momento —y de un solo golpe, el joven entrenador expulsó una gran cantidad de aura—. ¡Soy Henry Ketchum, guerrero aura y campeón de Unova y Kalos! ¡Por contrato, pido que los recuerdos de Sakura Kinomoto sean compartidos a todos los presentes aquí!

—Señor Ketchum… —Sakura estaba muy sorprendida por la cantidad de energía que emanaba el joven, lo veía casi hipnotizada.

—Así que intentaste recurrir al suicidio por culpa de ese imbécil —dijo Phil con una voz muy grave—. Así que un matrimonio arreglado, y tú a la basura.

—Yo… yo… —pero la joven se largó a llorar completamente desconsolada.

—Tus cartas intentaron asesinarte, pero Ash te salvó —comentó muy serio—. Viste en mi hijo una nueva oportunidad de seguir adelante.

—¡No quiero perder a Ashy, él es todo lo que tengo! —le gritó Sakura, apretando con fuerza sus ojos.

—No es verdad —le negó, haciendo que la joven lo mirara, y notara una confortable sonrisa en, en ese entonces, Henry—. Ya te lo dijo May, tienes a tus amigos y a nosotros, tu familia —el joven se le acercó, y la abrazó con fuerza—. Tengo en mi mente las dos veces que Duplica mató a Misty, y el tercer intento desbaratado por los dos… Por lo que pasaste fue muy duro, más sabiendo que, si no encontraban y sellaban la carta del tiempo, quien sabe cuántas veces más verían morir a Misty… —en eso, se sintió un pequeño sollozo del joven— Aun así, supieron conllevar la situación unidos, siempre velando por la felicidad de todos, incluso después de pasar por tanto.

—Y volvería a hacerlo —le respondió Sakura mucho más tranquila, ahora ella abrazando al joven—. Ahora soy parte de su familia, y mi deber es protegerla, y a mis amigos quiero seguir ayudándolos, y verlos felices.

—Creí que te habías golpeado la cabeza, pero veo que no era así —le dijo con felicidad—. ¿Qué te dijeron Pikachu, Charizard y Sceptile?

—Lo mismo que tú —le respondió la joven, acomodándose en el cuerpo del joven—. ¿También puedes hablar con ellos?

—Me llevo así con ellos desde que un Rattata se metió a mi cuarto cuando tenía un año —le respondió—. Pero a diferencia de mí, tú tienes un corazón y un alma pura.

—Soy algo miedosa, y no siempre puedo ayudar a todos —le respondió algo triste.

—Mi niña, simplemente sonríe —le pidió al tiempo que se separaba de la joven, y limpiaba las lágrimas de sus ojos—. No sé qué será con exactitud, pero cuando sonríes, cambias por completo los ánimos de todos. Tú sonrisa nos alegra a todos, y seguramente eso fue lo que vio Ash en ti.

—¡Señor Ketchum, quiero hacer todo lo posible para ayudar a todos! —le dijo muy decidida.

—Entonces ya sabes que hacer —volvió a mirar su reloj, y continuó—. Pero… Sakura, tampoco puedes pretender cambiar el mundo.

—No sé si podré cambiar…

—¿Conoces los pecados capitales? —le preguntó Phil, a lo que Sakura le negó— Orgullo, irá, gula, pereza, lujuria, codicia, envidia.

—Todo suena a cosas malas —le comentó algo incómoda.

—Tú corazón es puro, por eso no las conoces, pero son la esencia de todos los humanos —la miró muy preocupado, y le dijo—. Si quieres hacer algo por todos, comienza a preocuparte por ti misma, haz que cada uno arregle sus propios problemas. Entrega algo de oscuridad a tu corazón. Y ahora qué sabes cómo hacerlo, ponlo en práctica.

—Pensar más en mi misma, y dejar a su suerte al resto —miró al joven con molestia, y se separó de él—. ¡¿Por qué me pide algo así?!

—Porque si no eres egoísta, perderás todo lo que tienes —volvió a mirarla de forma traviesa, y le comentó—. Si no fueses la novia de Ash, creo que estaríamos en otra situación —pero Sakura miró muy extrañada a Henry—. Qué bueno que no entiendas las estupideces que dijo.

—¿Que querías hacer? —le preguntó muy extrañada.

—Sakura, cuando desaparezca el efecto del control temporal, serán otras personas a las que verás —dijo, desviando completamente de tema—. ¿Estás lista?

—¡Cuando quieras!

—Y, por cierto, no me llamo Henry —y con un solo movimiento de muñeca, la tonalidad sepia que rodeaba el lugar desapareció, volviendo los demás a moverse—. Soy Phil.

De pronto, todos abrieron los ojos de golpe, como si algo hubiese llegado a sus mentes de la nada.

—¿Que son estos recuerdos? —preguntaba muy asustada May— Pese a que me veo, no recuerdo que haya pasado.

—Compartí los recuerdos de Sakura en sus mentes —les respondió bastante serio el joven—. ¿No era eso lo que querían?

—No… No puede ser… —comenzó a tartamudear Duplica aterrada— ¡No pude haberle disparado tres veces a mi amiga!

—En verdad morí… morí dos veces… —decía Misty, ida completamente de sí— Por eso estaban tan aterrados los dos…

—Magma puede controlar la voluntad de cualquier ser —comenzó a explicarles Phil—. Por eso pudo hacer que las cartas los atacaran, pudo poseer a Cyrus, y algo me dice —comentó muy fastidiado, mirando a Shaoran—. Tú compromiso tiene algo que ver con Taiyō.

—¡¿Que?! —todo el grupo quedó muy sorprendido por tal conclusión.

—Es solo una teoría, pero si se mantenían separados, sería más sencillo arrebatarle las cartas a Sakura.

—De algo sí estamos seguros ahora, es que no nos equivocamos con Sakura —comentó muy orgullosa Misty, mientras se le acercaba—. Los dos nos tenían a todos, pero estaban completamente solos… No querían más que salvarme. Buscaron una solución pese a aquella locura, y se apoyaron… como una pareja…

—No quería volver a verte morir —le dijo algo desenfadada Sakura—. Eres mi amiga, al igual que todos los que están en este laboratorio, y quiero protegerlos a toda costa.

—Por la misma razón decidí que a partir de ahora, tú serás la líder de todo este ejército —le dijo con entusiasmo Phil—. A partir de ahora, somos tus subordinados.

—Eh… —la joven parecía no entender de buenas a primeras aquellas palabras, pero no fue hasta que pegó otro gritó ensordecedor, que pudieron notar que si había entendido tal ofrecimiento— ¡¿Su líder?!

—Paciencia, May… Paciencia, May —se decía la coordinadora.

—¡No puedo aceptar algo así, ni siquiera sé qué hacer! —le explicó bastante aterrada.

—Hiciste que todos sean sinceros, y no los mataste en el intento —le explicó con calma—. Puedo ver qué Ash se sacrificó de verdad para salvarte, aunque haya abusado de su propia suerte.

—Has sido capaz de mantener a todo el grupo unido, incluso te has arriesgado por todos —le comentó la líder de Cerulean, indicando a Phil, y a la otra Sakura—. Sabemos que lo harás mejor que este par de tontos.

—¡Oye!

—¿Y si lo hago mal? —preguntó aún muy asustada por tal responsabilidad.

—La manera con la que luchaste sola contra Magma, fuiste capaz de ordenar al grupo después del ataque, y la decisión de terminar tu batalla contra Paul, sobreponiendo la salud de Pikachu —Phil se le acercó nuevamente, y poniendo su mano derecha sobre su hombro izquierdo, terminó diciendo—. Hasta el momento, has tomado las decisiones que cualquier buen líder tomaría. Adelante, todos estamos de acuerdo.

—Pero Paul… —y muy dudosa, miró al joven, quien prefirió no mirarla.

—Suena odiosa la palabra subordinado, pero son todos contra uno —rezongó algo molesto, mirando de soslayo a la card captor—¡Vas a aceptar, ¿sí o no?!

—¡Si señor, acepto! —obedeció algo nerviosa, desconcertando a todos.

—¿Una líder que recibe órdenes? —comentó algo extrañada Sora— Eso es nuevo.

—¿Y qué haremos ahora? —se preguntaba Phil muy pensante— ¿Alguna idea, Sakura?

—Ash preparó la habitación del tiempo y la mente para comenzar a entrenar —les comentó el Pikachu, saltando al hombro izquierdo de Sakura—. Si quieren adaptar tanto poder, deben preparar sus cuerpos.

—Es verdad —dijo algo pensante Marina—. Abusar de la suerte que hemos tenido no es bueno.

—¿Tú qué dices, Sakura? —le preguntó el roedor.

—¿Puedo sacar mis propias conclusiones? —les preguntó la card captor algo nerviosa, a lo que todos le prestaron mucha atención— Creo que, la idea original siempre fue la eliminar a Ashy y a mí. El escuadrón de la oscuridad siempre estuvo tras nuestros pasos, y si es cierto que sabían que Ashy organizó todo hace mil años atrás, entonces debemos hacer lo que él quería que hiciéramos —cerró sus ojos, y pensó en voz alta—. Haré lo que él me diga, confío en él hasta el final…

Pero una enorme explosión se escuchó muy cerca del laboratorio.

—¡Charizard, lanzallamas! —se escuchó de una voz muy conocida.

—¡¿Que sucede?! —muy preocupado, Phil salió corriendo.

—¡Vamos a ver qué sucede! —les ordenó Sakura, siendo seguida por todos.

Cuando llegaron, pudieron ver cómo Red, Blue y Yellow apenas podían mantenerse en pie, mientras varios Pokémon yacían inconscientes en el suelo.

—¡Chicos, ¿qué sucede?! —muy complicado, Phil miró su entorno y a los tres jóvenes que, en compañía de Charizard, Blastoise y Pikachu, intentaban hacer batalla contra un pequeño ser color morado, quien tenía una larga protuberancia en su cabeza— ¿Quién es ese Pokémon?

—¿Campeón de Kanto y Johto, y no sabe lo básico, señor Phil? —las palabras de aquella voz, la que parecía de una mujer fría y calculadora, aterró al joven.

—¿Quién eres? —le desafío Red— ¿Cómo sabes su nombre?

—¿Que está sucediendo? —llegó preguntando muy preocupado Gary.

—Chicos, ¿están bien? —les preguntó muy preocupada la card captor.

—Tranquila Sakura, no pasó nada —le respondió muy seria Blue.

—Señorita Serena, joven Gary, los veía en un nivel mucho más alto, y no con ese grupo de desadaptados —volvió a decir la voz femenina.

—¡No… imposible…! —pero Serena, apenas reconoció la voz, comenzó a temblar del temor.

—¡Mi abuelo te echó, ¿qué haces aquí?! —le gritó muy desafiante Gary, intentando que el mismo temor no lo invadiera.

—¿La conocen? —les preguntó Kagome muy extrañada.

—Fui ayudante del profesor Oak, pero me humillaron de la peor forma —respondió con resentimiento—. Prefirieron valorar el cuidado de esos niñitos a mis conocimientos.

—Dije que no quería volver a verte… —pronunció claramente afectado Phil— Nos arruinaste la vida, hiciste que mis mejores amigos se transformaran en enemigos…

—¿Tú crees que no arruinaste mi vida, niñito? —de pronto, vieron como aquel Pokémon impactó con fuerza una bola de sombras contra el joven, mandándolo a volar.

—¡Phil! —muy preocupada, Misty corrió a socorrer al joven en compañía de todos— ¡¿Por qué lo hiciste?!

—Para demostrar los resultados de mis experimentos. Si no hubiese sido por el señor Giovanni y el equipo de investigación y desarrollo del equipo Rocket, además de nuestra vieja alianza con el escuadrón de la oscuridad, jamás hubiese logrado controlar a Mewtwo, y gracias a su mega evolución, puedo decir que controlo a uno de los Pokémon más poderosos de todos. Mi nombre es Theresa, y soy la mano derecha de Giovanni.

—¡Así que tú eres la amargada que lastimó a mis amigos! —le gritó fuera de sus cabales May— ¡Ahora verás! ¡Groudon, ahora!

—¡No vas a tocar más a mi Phil, maldita! —le gritó igual de furiosa Misty— ¡Kyogre, por favor!

Y al segundo, las dos jóvenes se vieron envueltas en esferas de energía, las que cuando desaparecieron, aparecieron como guerreras elementales.

—¡¿Por qué lastimaste a Ashy?! —le gritó igual de molesta Sakura— ¡Y ahora lastimaste a Phil y secuestraste a Mewtwo! ¡Libérate! —y sin mayor demora, su llave se transformó en su báculo de la estrella.

—Así que es verdad —dijo de forma asertiva, mientras Theresa aparecía frente a todos—. Ustedes son aquellos jovencitos que están jugando a ser héroes.

—¡Mewtwo, despierta, eres más fuerte que esa mujer! —le gritó furiosa la entrenadora de Ecruteak— ¡Somos tus amigos, no te abandonaremos!

—Será mejor que esperen aquí —les pidió Inuyasha mientras avanzaba al campo de batalla—. Esto tiene cara que no será tan sencillo como la batalla contra Kyogre y Groudon.

—Con Misty, May y Sakura nos encargaremos de esa vieja —les comentó Ed, mientras también se acercaba con los demás.

—Ocho contra uno —decía Theresa muy tranquila—. El señor Giovanni estará muy interesado en los resultados de este experimento.

De pronto, en medio de aquella pequeña paz, había aparecido un personaje un tanto desagradable para Phil, Gary y Serena, quien, gracias a las herramientas dadas por el equipo Rocket y el escuadrón de la oscuridad, no sólo había tomado control de Mewtwo, también había logrado sacar todo su potencial gracias a la mega evolución. ¿Podrán Sakura y los demás detener a Theresa y volver a la normalidad a Mewtwo? ¿Cómo se habrá enterado que todos estaban en el laboratorio de la Profesora Larch? ¿Acaso Goldate también se había transformado en un lugar inseguro? Todo esto y más, en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…
 

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—Ese idiota de Marte, estuvo a punto de arruinar todo —se quejaba aquella mujer de edad, quien miraba desde una pequeña sala las pantallas que decían "sin señal", y a la vez volvían a dar imagen.

—¿Aún sigue todo como lo planeaste? —preguntó una voz muy profunda desde los altoparlantes— Debo disculparme con usted si mis hombres le causaron molestias, Theresa.

—Señor Arades, no se preocupe —Theresa se levantó, e hizo una reverencia, al tiempo que aquel ser de forma reptiloide aparecía en una pantalla—. Estoy a sus órdenes.

—Ha sido mi aliada más leal y efectiva que he tenido. Es un honor tenerla de mi lado.

—Aun así, no estaba en mis planes que esos cuatro mocosos volvieran a ser amigos —soltó enfadada—. Fallé mis cálculos.

—Al contrario —le resolvió—. Fue gracias a sus métodos que logramos ganar más tiempo del que esperábamos.

—¿Las guerreras elementales siguen convencidas que lograron eliminar a todos?

—Es la idea —le asintió de forma seca Arades—. No me haría ninguna gracia que mataran a sus padres. Los necesito con vida.

—No presiones a Theresa, es el mejor elemento que tiene el equipo Rocket —le pidió con cierto tono amenazante aquella voz profunda.

—Lamento mucho que Centurión no estuviese a la altura de la situación, señor Giovanni —le disculpó Arades.

—Lo eliminaron unos niños. Se lo merecía por débil —le comentó, mientras Theresa mostraba a los dos una extraña, pero pequeña esfera invadida en energía oscura—. Muy al contrario, valoro su confianza por entregarnos la energía de los dioses.

—¿Tiene pensado utilizarla con alguien en especial? —le preguntó algo serio Arades.

—Hace algunos años atrás, el equipo de investigación genética del equipo Rocket estuvo trabajando en la clonación de Mew —le respondió Theresa—. Su poder es tan grande y consciente, que fue capaz no solo eliminar a los científicos que lo crearon, sino también aquel laboratorio.

—Y junto a ello, también creamos dos mega piedras, con la idea de expandir aún más su poder —continuó Giovanni—. Y gracias a la energía de los dioses que fue introducida en una de las mega piedras…

—Aquella energía corresponde al uno por ciento de mi verdadero poder, pero es suficiente para destruir una galaxia —le comentó Arades—. En todas las dimensiones encontré muy buenos elementos para transformarlos en generales de la oscuridad, y tú Giovanni, tienes esa carga a tus hombros.

—Lo único que me interesa, es demostrar lo grandiosa que es nuestra organización —le comentó de forma maliciosa.

—Según la información que recolecté, Mewtwo se encuentra en Goldate, en el laboratorio de la profesora Larch —le comentó Theresa, mientras miraba los monitores que recién comenzaban a funcionar al ciento por ciento—. Les traeré los resultados del uso de la mega piedra que usaré.

Los monitores se apagaron, al igual que la luz del lugar, y una pequeña puerta se abrió en forma de corredera. Theresa salió, y se encontró con el paisaje de los campos de Goldate. Bajó del vehículo, y fue recibida por un joven peli morado, una chica pelirroja, y un Pokémon gato.

—Excelente plan el infiltrarse entre el enemigo. Los felicito por la precisión de su información, Jessie, James, Meowth.

—A sus órdenes, doctora Theresa —saludó en posición militar James.

—Síganos por favor, la llevaremos al laboratorio —le ofreció Jessie.

—Mewtwo se encuentra en la zona de descanso del laboratorio —informó Meowth.

Extrañamente, el vehículo que estaba usando Theresa como laboratorio no estaba tan alejado de su destino, ya que no le tomó más de diez minutos llegar.

—Veo que aún están recuperándose después del trabajo de manipulación de Marte —resolvió muy pensante Theresa.

—Hubo una batalla muy dura, por milagro ganaron —le respondió Jessie.

—Pero también veo que aún hay mucho movimiento —continuó la científica, notando como constantemente entraban y salían personas del laboratorio, sin en ningún momento bajar la guardia de lo que podría llegar a suceder—. No veo a Mewtwo.

—Está dentro del laboratorio —le respondió James—. En el interior hay más movimiento que aquí afuera.

—Trabajar así será complicado —concluyó una inexpresiva Theresa, quien volvía a su remolque—. Si ellos están trabajando desde el interior, nosotros también lo haremos.

—¡Sí señora!

Volvieron al interior del remolque, y después de treinta minutos, volvieron a las afueras del laboratorio.

—¿Entonces por dónde comenzamos? —le preguntó algo intrigado James.

—Ellos deben seguir creyendo que están del lado de ellos —comenzó a planificar la científica—. Este es un plan a largo plazo, y a diferencia de Marte, prefiero ser más cautelosa.

—¿Que necesita que hagamos? —le preguntó algo extrañado Meowth.

—Quédense lejos de mi presencia —les ordenó—. Soy la mano derecha de Giovanni, y si los ven conmigo, solo se retrasarán las cosas.

—¡A sus órdenes!

Y con mucha tranquilidad, Theresa continuó analizando la situación, hasta notar a Mewtwo aparecer frente a tres entrenadores.

—Es hora de recuperar lo que es nuestro — y Theresa partió a paso lento; no parecía muy apurada.

Mientras, aquellos entrenadores, Red, Blue y Yellow, hablaban seriamente con Mewtwo sobre la confesión total que Phil había dicho, la que se había escuchado por los altoparlantes del laboratorio.

—Veo que Phil decidió confesar absolutamente todo —comentó algo preocupada Blue.

—¿Desde hace cuánto sabías lo de Phil? —le preguntó Red a Mewtwo.

—Cuando me solicitó ayuda —le respondió muy serio—. Cuando me confesó que era la reencarnación de Henry, fui algo reticente, pero siempre fue muy sincero.

—Phil no es alguien que quiera de corazón la desgracia a este mundo —le comentó algo triste Yellow—. Se supone que pronto nos enfrentaremos a ese tal Arades. ¿Cuánto queda con exactitud?

—La joven Daidouji está preparando una explicación más detallada sobre lo que nos enfrentamos —le respondió Mewtwo—. Solo sabemos que no es alguien fácil de derrotar, así que no podemos acelerar nuestros pasos.

—¿Encontraron algo en las ruinas milenarias? —preguntó algo sorprendida Blue.

—Al parecer. Pero como ya les mencioné, lo mejor es no acelerar nuestros pasos —les repitió—. Sean pacientes, por favor.

—Es un buen consejo, Mewtwo —le felicitó de forma sarcástica la científica, quien de forma descarada apareció frente al grupo.

—¿Y usted quién es? —le preguntó Red de forma curiosa.

—Nadie en particular. Solo vengo por lo que es de nosotros.

Theresa parecía ejecutar algunas acciones en una pequeña Tablet que traía, y de la nada, un extraño collar aprisionó el cuello Mewtwo, quien, sin darle tiempo a reaccionar, comenzó a tratar de quitárselo.

—¡Tú eres uno de esos científicos que trabaja para el equipo Rocket! —la acusó al acto Mewtwo.

—Es bueno ver que tienes buena memoria —volvió a ejecutar unas cosas en la Tablet, y pareció presionar un botón principal en la pantalla táctil—. Lamento mucho no poder hablar tanto con ustedes, pero me es imperativo saber si realmente puedes superar el poder de un dios.

—¡No sé de qué estás hablando, pero sea lo que quieras hacer, no te lo permitiremos! —le gritó Red muy rápido— ¡Si trabajas para el escuadrón de la oscuridad, entonces te eliminaremos! ¡Charizard, lanzallamas! —y sin que se percatara la científica, el Pokémon de fuego atacó.

—Mewtwo —y como si hubiese perdido la voluntad, el Pokémon genético creo un manto espejo, provocando que el ataque volviese con el doble de poder—. Ahora mega evoluciona, y demuéstranos tu verdadero poder.

Y apenas Theresa lo ordenó, Mewtwo cambió su apariencia, volviéndose más pequeño, apareciendo una extraña protuberancia muy larga en su cabeza. Sin mayor inmutación, elevó su energía y la hizo explotar, dejando a todos los Pokémon que estaban alrededor completamente debilitados, mientras Red, Blue y Yellow veían como Charizard, Blastoise y el Pikachu de Yellow, Chu Chu se interpusieron para protegerlos.

—¡Chicos, ¿qué sucede?! —de pronto, Phil apareció solo, mirando muy preocupado su entorno, y a un muy extraño para él, desconocido Pokémon— ¿Quién es ese Pokémon?

—¿Campeón de Kanto y Johto, y no sabe lo básico, señor Phil? —le preguntó Theresa de forma fría y calculadora, voz que el joven identificó, aterrándolo por completo.

...

Capítulo 78: "El primer gran poder"

Por alguna razón, quienes estaban en ese lugar, habían comenzado a sentir algo de temor. No entendían el por qué, pero si era seguro que Theresa no sería como los demás.

—¿Qué es esto? —se preguntaba muy preocupado el Pikachu.

—¿Sucede algo, señor Goku? —le preguntó algo extrañada Sakura.

—No siento su ki, pero noto una gran presión —le comentó—. Tengo un pésimo presentimiento.

—¡Orejas de perro, acabemos con esta batalla rápido! —le exclamó con mucha seguridad Ed, al tiempo que juntaba sus manos, listo para comenzar con su acto alquímico.

—¡Cómo digas, enano! —y sin mayor demora, transformó a colmillo de acero a su aspecto original.

—¡Qué bueno que se tengan confianza! —le exclamó May, mientras comenzaba a aumentar su energía.

—¡Esta vez no te confíes, May! —le dijo entre regaños Misty, mientras también aumentaba su energía— ¡Solo lo que aguante tu cuerpo!

—¡Si!

Pero Theresa los miraba con mucha tranquilidad, ni se inmutaba.

—¡Por favor…, necesito ayuda…! —pidió quejumbroso Phil, quien se veía muy agitado.

—¡Tranquilo, aquí estoy! —le exclamó rápidamente Sora, quién era quien lo cuidaba— ¿Que necesitas?

—Mi… reloj… —le pidió algo desesperado— Solo Henry… sabe cómo derrotarlo…

—¿Dónde lo tienes?

—El bolsillo izquierdo de mi chaqueta… —la joven metió su mano al bolsillo, sacó su reloj— ¡Rápido, dámelo!

—Si… —pero cuando quiso dárselo, notó que tenía su brazo izquierdo destrozado— ¡¿Que te sucedió?!

—¡Rápido! —y entre el horror, Sora le entregó el reloj— Muchas gracias… —soltó en suspiro.

—¡¿En verdad aquel ataque te hizo eso?! —le preguntó muy aterrada y preocupada la portadora del emblema del amor.

—¡Ve por toda la ayuda posible! —le pidió rápidamente— ¡Se supone que estoy muerto, no puede ser que me haya lastimado a tal gravedad!

—¿Henry? —apenas lo nombró, el joven la miró— ¿Que está sucediendo, señor Ketchum?

—Lo que más me temía —decía algo más tranquilo, levantándose mientras se tomaba del brazo lastimado—. Theresa implantó el poder de los dioses en Mewtwo.

—¡¿El poder de los dioses?! —ante aquella descripción, quienes no estaban luchando miraron algo preocupados a Phil.

—Arades es un ser mucho más poderoso que cualquier dios, y solo el uno por ciento de su poder real podría destruir una galaxia completa —comenzó a explicarles muy compungido—. Ahora Mewtwo tiene tal poder, y con la mega evolución, superó el poder de cualquier dios… No podrán vencerlo…

—Sabíamos que Arades era poderoso, pero no pensamos que harían algo así —la entrenadora de Ecruteak parecía ida por tal descripción.

—Seguramente como se quedó sin hombres, comenzó a buscar nuevos generales —le comentó Kagome algo pensante.

—¿Eso significa que podría buscar a seres poderosos en todas las dimensiones para aliarlos? —le preguntó Winry muy aterrada.

—Ese sujeto, no creo que busque a cualquiera —intentó explicar Gohan—. Tienen que tener malas intenciones, y comprender que significa tener tal poder.

—Eso suena mucho peor —le comentó Dawn— ¡Ryaquaza, por favor! —y de la misma forma que Misty y May, Dawn fue envuelta en una esfera de energía verdosa, desapareciendo a los poco segundo, apareciendo como guerrera elemental— ¡Iré a ayudar a los chicos!

—Dawn, dile a Misty y May que adapten la energía a su cuerpo —le recomendó Henry—. No pueden usar al ciento por ciento su poder, pero servirá por ahora.

—¡De acuerdo! —y partió con el grupo a pelear.

—¡Usagi, nosotros también! —le gritó de forma enérgica Gohan.

—Les recomiendo que ustedes observen como se desenvolverá la batalla —les recomendó la Sakura de Ecruteak—. También quiero ir a ayudarlos, pero si no sabemos cómo pelea Theresa, no podremos hacerle frente.

—Pero Sakura… —quiso excusarle Marina, pero fue interrumpida.

—¡Recuerda cuál es nuestra prioridad! —le gritó la peli morada— ¡Primero está liberar a Mewtwo!

—Es verdad —Marina hizo una mueca de molestia, y al igual que el resto del grupo, volvió la vista a quienes comenzarían a pelear.

Curiosamente, nadie se movía, era como si esperaran algo.

—¡Maldita sea, si nadie va a comenzar, lo haré yo! —y con toda la rabia que tenía, Inuyasha volvió a colmillo de acero una espada de diamantes, y la abanicó— ¡Lanzas de diamante!

Pero ni Theresa le ordenó a Mewtwo esquivar, ni el Pokémon psíquico se movió.

—Ya veo —dijo muy pensante Theresa—. El diamante es uno de los materiales más duros que existen —de pronto las lanzas se detuvieron en el aire, y se transformaron en polvo—. Un mínimo de poder psíquico transformó en polvo el diamante. Era como lo esperado.

—Imposible… —en cambio, no solo Inuyasha, sino que todos estaban sorprendidos.

—El diamante es demasiado duro como para destruirlo de esa forma —Ed frunció el ceño, y con mucha desesperación posó sus manos en el suelo, provocando que la tierra se mezclara con el polvo de las lanzas de diamante, creando un domo alrededor de Mewtwo— ¡No tenemos muchas opciones, ataquen ahora!

—¡A la orden, Ed! —exclamaron al unísono Misty y May, quienes juntaron sus manos, y comenzaron a acumular energía.

—¡También las ayudaré! —y Dawn, quien se paró a un lado de las dos jóvenes, también comenzó a acumular energía en sus manos— ¡Adapten su poder a sus cuerpos!

—¿Y cómo lo hacemos? —preguntó algo preocupada May.

—¡Carguen toda su energía en sus manos y háganla explotar de un golpe! —les dijo rápidamente la entrenadora de Ecruteak— ¡Si vuelven a adaptar su cuerpo a aquella energía, sus cuerpos volverán a colapsar!

—¡Charizard, tú también, lanzallamas con todo lo que tengas! —le ordenó Red, mientras volvía su atención a Blue y Yellow— ¡Las chicas no podrán solas, también ayudémoslas!

—¡Blasty, demos el máximo que tenemos! ¡Hidrobomba! —también le ordenó Blue.

—¡Chu chu, trueno con tu máximo poder! —le pidió Yellow con la misma energía.

—Ya veo —volvió a decir Theresa—. Creaste un domo con los materiales que tenías a mano, añadiendo el polvo que quedó de los diamantes, así sus ataques combinados tendrán mayor concentración.

Pero la excesiva calma, y aquella forma de analizar la batalla, tenía muy preocupado a Henry.

—¡Maldita sea, mientras los chicos se están jugando la vida para ganar, esa vieja ve esto como un experimento! —se levantó, y se dirigió con el grupo que luchaba— ¡No voy a dejar que mueran, o Ash me va a fusilar!

—¡¿Que estás haciendo?! —le preguntó muy preocupada Marina.

—¡Theresa sabe que no tenemos forma de ganar, nos tiene contra las cuerdas! —le dijo muy desesperado el joven— ¡Tengo el deber de ayudar a mis amigos!

—¡No seas idiota! —le regañó la peli morada entrenadora— ¡Descansa, ni siquiera te has recuperado de la batalla contra Cyrus!

—Paul, ¿le podrías pedir a tu novia que cierre la boca? —le pidió de forma algo grosera— Me molesta.

—Eres más temerario de lo que me imaginaba —le dijo algo sarcástico—. Quédate quieto, no te incumbe como luchamos.

—¡Ahora! —se escuchó de golpe, al momento que vieron como todos, con toda la energía que tenían, atacaban a Mewtwo.

Dentro del domo comenzó a acumularse una gran cantidad de energía por los ataques, los cuales en el segundo que cesaron, hizo que Ed sellara aquella estructura, y a los segundos explotar con fuerza.

Pero algo imposible de creer había sucedido. La onda expansiva se contrajo, y al disiparse lo poco que había de polvo, quedó a la vista a Mewtwo rodeado de cada ataque, como si controlase la voluntad de cada uno.

—No… no puede estar sucediendo… —tartamudeó impactado Ed— Puede controlar lo que sea, incluso los elementos como si fuesen parte de él.

—Es… es como un dios… —tartamudeó igual de impactado Red.

—El poder de los Dark Pokémon parece insignificante al lado del de Mewtwo —comentó muy asustada Blue.

—¿Que haremos? —preguntó aún más asustada Yellow.

—Son muy inmaduros para comprender el poder de un ser más poderoso que cualquier dios —les explicó con la misma tranquilidad Theresa—. Ahora que probamos la resistencia de ataques, es hora que probemos nuestro poder.

—¿Qué quieres decir con eso? —preguntaba Misty muy preocupada.

—Mewtwo, probemos con el quince por ciento de tu poder —la protuberancia que tenía en su cabeza la tiró hacia adelante, y reunió toda la energía que había contenido del ataque en conjunto, lanzándolo en forma de lanzas de energía y diamantes contra el grupo.

Parecía el fin de la batalla.

—¡Escudo! —y en un instintivo y preciso movimiento, Sakura activó la carta defensiva, logrando proteger a todo el grupo del ataque— ¡Esta vez lucharé, no volveré a esperar a que me ayuden!

—¡Bien jugado, amiga! —le felicitó May, al tiempo que veían como el escudo perdía fuerza a cada instante que pasaba.

—¡Ni siquiera lo sueñes, vieja amargada! —y en un acto casi instantáneo, gracias a la alquimia, Ed creo una muralla con el suelo, logrando apaciguar en gran medida el contraataque— ¡Sakura no aguantará mucho, también ayuden!

—¡Garchomp, pulso dragón! —se escuchó ordenar de una voz femenina.

—¡Clefable, híper rayo! —volvió a escucharse de otra voz femenina.

—¡Metagross, combina ambos ataques con psíquico contra Mewtwo! —ahora se escuchó de fondo de una voz masculina.

De pronto, el contraataque de Mewtwo se debilitó, dejando ver a los tres Pokémon que los ayudaron en compañía de sus entrenadores.

—¡Dragonite, movimiento sísmico! —y de la nada, apareció un Dragonite abrazando a Mewtwo, partiendo con él a lo más alto del cielo, dando tres vueltas, y volviendo a tierra firme a gran velocidad, estrellando al Pokémon con fuerza contra el suelo— No sé quién seas, pero aquí hay gente descansando. Retírate de este lugar.

—¡Cynthia, Whitney, Steven, Lance! —casi gritó celebrando Henry.

—Encontramos el mejor momento para devolverte el favor, al menos el mío por los Beedrill —le dijo algo orgullosa Whitney.

—Ya veo, usaron ataques para anular el contraataque de Mewtwo, y atacaron de sorpresa con movimiento sísmico —pero Theresa fuera de amedrentar, continuaba como si de un experimento se tratase, al tiempo que Mewtwo se levantaba como si nada hubiese pasado.

—Ed, por favor, dame un buen campo de batalla —le pidió muy serio Henry.

—Como digas —y gracias a su alquimia, volvió el suelo a una superficie plana—. ¿Vas a pelear?

—Iré por Pikachu y Espeon…

—No Gary —le negó Henry, quien intentaba no bajar su moral.

—¡Pero con ellos ganarías en dos segundos! —le dijo el investigador bastante desesperado.

—Espeon y Pikachu son de Phil, no podría valerme como entrenador si los uso y no confío en mis Pokémon —le explicó—. La verdad es que ellos son totalmente leales a él, y conmigo no lograrán sacar todo su potencial.

—¿Entonces qué harás? —le preguntó muy extrañado Red.

—¡Charizard, como en los viejos tiempos!

Y como si viniese con el viento, de la nada, el Charizard que ahora era de la joven de Ecruteak, voló hasta quedar a un lado del joven de Pallet Town.

—¿Ese no es el Charizard que tenía Phil? —preguntó muy extrañada Whitney.

—¡Espera, no me digas que…! —exclamó de golpe Marina, logrando identificar algo muy extraño— ¡Ese es tu Charizard, Henry!

—Que observadora, te felicito —le felicitó algo irónico.

—¡No lo hagas, es peligroso! —le gritó de golpe el Pikachu, logrando entender rápidamente que quería hacer el joven entrenador.

—Chicos, no será la octava maravilla del mundo lo que verán, pero espero que puedan aprender algo, como no cometer errores —les explicó Henry algo sarcástico.

—¿Qué es lo que va a hacer, señor Goku? —le preguntó muy curiosa Sakura.

—Va a usar la sinergia afectiva —respondió demasiado sería Marina.

—Marina — le interrumpió Henry —, si es que sobrevivimos, espero me dejes tu currículum. Te quiero como mi asistente.

—¡¿Quieres dejar de hacer malos chistes?! —le gritoneo muy molesta Marina.

—Está intentando distraerse del dolor que siente —le dijo muy seria y preocupada la entrenadora de Ecruteak—. Por favor, que esto salga bien.

Charizard adelantó unos pasos, se paró con firmeza en el suelo, y dio un fuerte rugido al aire.

—No decepciones al público, amigo —Henry cerró sus ojos, y de pronto ambos se vieron envueltos en un aura de fuego—. Espero poder cumplir tus expectativas, Theresa.

—También lo espero —le asintió fríamente la científica.

Y cuando el aura de ambos desapareció, Charizard se vio con tonalidades café y la llama de su cola color negro, mientras que Henry se veía más agotado que de costumbre.

—Jamás en mi vida había visto algo así —comentó hipnotizada Misty—. Increíble…

—Cuando está en ese estado, tanto Henry cómo Charizard suman su poder y los amplifican —comenzó a explicar el Pikachu—. Pero si no tiene control de sus pensamientos, y estos se de sincronizan, no solo Charizard perderá su voluntad, Henry caerá inconsciente.

—No creo que dure mucho en ese estado —les comentó Iris—. Mientras nos entrenaba con Serena, el intentó mantener el control de la sinergia, pero siempre perdía el control.

—¡Pero ahora tiene un motivo para no perder esa sincronía! —les dijo Serena a viva voz— ¡Papá, mi mamá y mis hermanos confiamos ciegamente en ti! ¡Ánimo, tú puedes!

Todos miraban muy sorprendidos la fe que la joven tenía en aquel joven, pese a la extraña situación, pero Henry levantó su pulgar derecho, en señal de aprobación.

—Hace mucho se lo dije a mi amigo Goku —comenzó a decir Henry—. Quería formar una familia, vivir con ellos tranquilamente, y que disfrutarán de la libertad que quería darles —el joven bajó la mirada, y con la voz ida finalizó—. Te enseñaré lo que es superar el poder de los dioses.

Lo único que vieron, fue como Mewtwo salió disparado con gran fuerza, por un Charizard que pareció teletransportarse tras el Pokémon. Todos habían quedado con la boca abierta, ni siquiera sabían que se podía procesar en sus mentes.

—No vi cuando… ¡¿Que se supone que sucedió?! —alegó desesperada May— ¡Exijo respuestas!

—¿Alguien vio los movimientos de Charizard? —pero todos le negaron a Henry con voz cortante— Como lo imaginada, aún no están preparados.

—¿Preparados? —le preguntó Ed muy sorprendido— ¿Hay algo que debamos saber? —pero no recibió respuesta alguna.

De pronto, vieron como Mewtwo apareció frente a Charizard, listo para asestar una esfera aural, y al momento que estalló, el Pokémon de fuego asestó de lleno un lanzallamas, mandándolo a volar por segunda vez.

—¡Es increíble, jamás había visto tanto poder! —celebró Kagome.

—Está batalla está fuera de mi entendimiento —dijo muy sorprendido Inuyasha—. No logro entender cómo puede existir seres tan poderosos.

—¡Por favor señor Ketchum, usted puede! —comenzó a animarle Kinomoto, al segundo que Henry ponía su rodilla derecha en el piso— ¿Sucede algo?

Pero la preocupación llegó cuando el joven comenzó a toser sangre. Por algún motivo, parecía estar destrozándose a sí mismo.

—¡Phil! —muy desesperada, Misty corrió hasta el joven, pero al notar que su mirada estaba perdida, comenzó a desesperarse— ¡Espera un segundo, se sanaré!

—¡No despegues tu mirada de la batalla! —le regañó el joven— A menos que te sea fácil leer los movimientos de Charizard y Mewtwo, puedes hacer lo que quieras.

—¡No me interesa la batalla, me interesa su salud! —le regañó de vuelta la peli naranja.

—¡¿Estás poniendo a una sola persona a cambio de todo lo que existe?! —pero cuando le gritó, comenzó a toser sangre con más fuerza, provocando que golpeara con su puño derecho con fuerza en el suelo— ¡Maldita sea, se supone que estoy muerto, esto no debería estar pasando!

—Eso sucede cuando un simple ser humano juega a ser dios —le respondió Theresa—. Estarás muerto como dices, pero otra cosa es intentar usar tu fuerza más allá de lo que se te tiene permitido.

—Te noto muy informada, te felicito —le respondió algo sarcástico Henry—. Solo hay un problema en tu teoría.

—Estás reventando ese cuerpo y tu alma, así que mi teoría no tiene errores.

—¿Estás segura? —le preguntó con mucha seguridad— Entonces explícame el estado de Charizard.

De pronto, Charizard comenzó a acumular energía en su cuerpo y la concentró en su garra derecha, atacando con fuerza a Mewtwo, provocándole bastante daño. Curiosamente, Charizard estaba entero, parecía no haber recibido un solo ataque.

—La sinergia afectiva también es un arma de doble filo —comenzó a explicar Serena muy preocupada—. Si Charizard recibe daño, Henry también lo recibirá.

—Pone a prueba el temple de los dos —comentó muy pensante Al—. Pero Charizard no está herido.

—Henry está absorbiendo cualquier daño que recibe Charizard —contestó de golpe Steven, mientras se acercaba con Lance, Cynthia, Whitney y sus Pokémon.

—¡Entonces tienen que detenerlo, o…! —les pidió bastante asustada Winry.

—Henry siempre fue consciente del peligro que conlleva ese estado —le explicó Cynthia muy seria—. Seamos honestos, Misty y las demás no están usando ni el cinco por ciento del poder que tienen esas joyas, más por precaución a que sus cuerpos nuevamente colapsen, mientras que nosotros hemos usado todo el poder que tenemos…

—Y lo peor de todo, es que no importa cuantos más se enfrenten a Mewtwo y esa mujer, el resultado siempre será el mismo —terminó por reflexionar Lance—. Se supone que somos los entrenadores más poderosos, y ahora no somos más que un estorbo.

—¡Chicos, confíen en Henry! —les gritó con mucho ánimo Whitney— El confía en que nosotros aprenderemos algo de esta batalla, por eso lo hace.

—Se está sacrificando para que aprendamos a luchar… —reflexionó Marina volviendo la vista a la batalla, intentando analizar los rápidos movimientos de ambos Pokémon.

Pero por cada segundo que pasaba, el estado del joven empeoraba. No solo estaba usando un poder que no aguantaba su cuerpo, también aguantaba todo el daño que recibía Charizard.

—Por favor… No quiero que sigan… —comenzó a murmurar muy compungida la card captor, estaba al borde del llanto— No es justo…

—Sakura, para mí tampoco es justo —le reflexionó el Pikachu—. ¡Por favor, déjame luchar!

—¡Aún no puede, lo van a matar! —pero la porfía del Pokémon lo hizo saltar del hombro de Sakura.

—Este no será mi cuerpo, pero es lo que harían Ash y Pikachu si estuvieran aquí —comenzó a arengar con la convicción de un saiyajin—. Si puedo pelear con la ligereza que me permitió Marina, entonces podremos salvar a todos, incluso a Mewtwo.

—Pero…

—Sakura, ¿quieres salvar a todos? —comenzó a preguntarle muy preocupado, volviendo su mirada a sus ojos— No quiero obligarte a hacer nada, pero si me ayudas, también ayudarás a los demás.

Pero un repentino grito desgarrador de Henry paralizó a todos.

—¿Que estoy haciendo? —se preguntó con rabia— ¡Prometí que iba a luchar, que protegería a mis seres queridos y a mis amigos! —y por impulso, al ver que Henry comenzaba a desvanecerse, corrió a agarrarlo y pasó el brazo derecho del joven por sus hombros— ¡Es suficiente, deja a mis amigos en paz! —le gritó mirando a los ojos a Theresa.

—¿Que estás… haciendo? —le preguntó Henry casi al borde de la inconsciencia.

—Veo que a usted tampoco te enseñaron modales —le dijo muy seria Theresa—. Tus padres deben ser igual de bárbaros.

—¡No hables de mi mamá y mi papá! —le gritó furiosa— ¡Ellos son mil veces mejores que tú, solterona amargada!

Aquel insulto dejó a todos completamente sorprendidos.

—Jamás creí de Sakura esa malicia —dijo perpleja Serena.

—Había olvidado el pésimo carácter que tiene… —comentó Ed algo nervioso— ¡Vamos Sakura, dale una paliza a esa solterona amargada!

Pero aquellas palabras habían logrado molestar en cierta manera a la científica.

—¡Mewtwo, esfera aural! —le ordenó muy molesta— ¡Por culpa de tu estúpido novio, nunca tuve a nadie!

—¡¿No me digas que tus resentimientos son amorosos?! —le gritó furiosa May— ¡Si fuese así, Winry debería acribillar a Duplica! —aquel comentario dejó paralizada a la peliverde, provocando una mirada sospecha en la afectada.

—¿Quieres dejar eso para otro momento? —le pidió de reojo Misty.

—¡Mi novio no es estúpido! —le gritó con aún más rabia la card captor— ¡Mi novio es el chico más valiente y bueno que he conocido en mi vida, y su nombre es Ash Ketchum! —pisó con fuerza, y gritó con aún más rabia— ¡Devuélveme a mi amigo, ahora!

—Te enseñaré modales, mocosa —y de la nada, Mewtwo apareció frente a Henry y Sakura.

Sin piedad, Mewtwo disparó a quemarropa la espera aural, provocando una explosión que mandó a volar a todos los que estaban alrededor. Todos veían como ambos jóvenes caían nuevamente derrotados, pero una fuerte corriente de aire despejó el lugar, haciendo ver cómo Charizard y el Pikachu habían destruido la esfera aural, mientras que Sakura activó la carta escudo y viento, nuevamente sin usar su báculo.

—A diferencia tuya, yo confío en mis amigos —comenzó a decir Sakura con la voz ida—. Yo estoy para ayudarlos, y ellos están para que me ayuden — el círculo mágico que se dibujaba en el suelo comenzó a emanar más energía que de costumbre, y de la nada, desapareció.

—¿Y qué pretendes hacer? —pero Theresa fuera de sorprenderse, continuó echándole leña al fuego— Eres una niñita débil, no tienes ninguna habilidad.

—Puede ser, pero usaré todo lo que tengo para luchar —contestó Sakura de forma seca—. Si hay algo de lo que estoy convencida, y que todos nosotros lo estamos, es que ganaremos.

—Tienes demasiada confianza en todos —Theresa le sonrió de forma sarcástica, mientras preparaba algo en su Tablet—. Veamos si puedes luchar a la par de un dios. ¡Sesenta por ciento!

Pero Henry se veía demasiado preocupado, ya que sabía que Theresa tenía razón. Ni Sakura, ni Goku, ninguno de los dos estaba preparados para ni siquiera comenzar una simple batalla de práctica.

—No sean tontos… —comenzó a regañarles con voz apagada— Váyanse antes que no puedan hacerlo…

—¡Te dije que no dejaré a nadie solo, no me importa lo que me hayas dicho! —le gritó con rabia Sakura.

—El grupo los necesita a los dos… ¡No arriesguen sus vidas por pelear una batalla innecesaria!

—¡¿Olvidaste que yo soy la líder del grupo?! —le dijo con tono alto— ¡Harás lo que yo te dijo, y no discutas más!

—Sakura…

—Por favor, déjame ayudarte a que nos ayudes —aquellas palabras sorprendieron mucho tanto a Henry, a Goku, como a Charizard—. Sé que podemos hacerlo, y lo haremos.

—Muy inspiradoras palabras, señorita Kinomoto —le felicitó Theresa, con una sonrisa sarcástica—. Tengo todo el tiempo del mundo, pero ustedes no lo creo.

—¡Señor Goku, enséñeme a cuidar a la gente que más quiero, quiero enseñarle que si puedo!

—Cuando yo te enseño, yo también aprendo… —pensó muy sorprendido el Pikachu— Sakura… Ahora se realmente lo que significa esas palabras —vio vuelta a mirar a Mewtwo, y en compañía de Charizard, volvieron a tomar posición de ataque.

—Se supone… —comenzó a decirle algo asustado Henry— que sus poderes fueron sellados… Increíble que se me haya olvidado —negó algo irónico—. ¿Qué clase de rareza de mujer eres?

—Mi nombre es Sakura Kinomoto —volvió a decir con la voz ida—, y soy quien los defenderá a todos ustedes —en eso, Pikachu tomó posición ofensiva, parándose en sus cuatro patas—. Se los prometí, lucharé, y les prometo que ganaremos.

—Nadie nos vencerá —susurró el Pikachu—. ¡Theresa, te venceremos!

¿Cómo terminará la batalla contra Theresa? No sé pierdan el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos, espero que estén bien. Creo que a partir de este capítulo se notará mucho como el fic va transformándose en un crossover puro y duro, sin darle una rimbombancia en especial a ninguna serie. Creo que los elementos que escribí en este capítulo, será lo que empezarán a leer de aquí en adelante.

Que tan larga sean las batallas, creo que dependerá de si les gusta o no, pero de algo si se, creo que no van a leer lo típico de siempre.

Y bueno, espero les haya gustado, y le hayan prestado atención al sutil editaje del capítulo uno. Hasta la próxima semana!
 

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Hola a todos, y antes que nada feliz navidad. Días muy ajetreados, por esa razón no pude subir el capítulo. Este capítulo podrá parecer algo lento al inicio, pero les aseguro que no se darán ni cuenta cuando lo hayan terminado de leer. Espero les guste a todos. Y bueno, espero que hayan tenido una bonita reunión familiar. Saludos y nos vemos el fin de semana.

...

Capítulo 79: "Un plan de último segundo"

Las emociones estaban a flor de piel en el campo de batalla, eran conscientes que no tenían ninguna posibilidad de ganar. El esfuerzo que realizaba Henry, pese a pelear a la par contra Mewtwo, tenía un muy alto costo.

La desesperación del momento, la preocupación por sus amigos, y el estado de Henry, provocaron una gran confusión de sentimientos en la joven card captor, lo que le hizo ganar la suficiente determinación para volver a meterse al campo de batalla, completamente decidida a luchar. Algo intentaba la joven, puesto que, de un momento a otro, su voz y mirada parecían planas; perdidas en la nada.

—No perderé… No perderé… —era todo lo que murmuraba Sakura con la miraba baja.

—Sakura… —Henry observó muy sorprendido el estado de la joven, mientras se preguntaba— ¿Cómo aprendió a usar la sincronía empática?

—Prometí luchar, proteger a quienes más quiero… Quiero ganar… —seguía repitiendo, como si hablara solo por convicción.

—Bonitas palabras y honorable convicción. Quiero ver si eres capaz de hacerlo, niñita —le desafío de forma altanera Theresa—. ¡Mewtwo, da tu sesenta por ciento!

—Sakura… eres increíble… —comentó algo distraído, ganando más confianza por la compañía de la peli castaña— Yo tampoco me rendiré, también lucharé hasta el final —se apegó más a ella, y le dijo con la voz muerta, nuevamente mirando a la nada—. Te ayudaré a ganar. Estoy contigo hasta el final.

Todo lo que quedó a la vista, fue como Mewtwo avanzó rápidamente contra Charizard y el Pikachu a centímetros de asestar su golpe, y quedar estampado en el suelo por aquella pareja, que había dado un salto sin que nadie lograra percatarse.

—Sakura… Es increíble… —murmuró muy sorprendida Marina— Usa la sincronía empática como si de tomar agua se tratase… ¿Cuándo lo aprendió?

—Esto es muy similar a la batalla contra Magma, en el parque de diversiones de Tomoyo —comentó muy seria Duplica.

—¿A qué te refieres con eso? —le preguntó muy extrañada la Sakura de Ecruteak.

—En cierto punto de la batalla, Sakura tomó las riendas del combate —comenzó a explicarle Ed—. Fue capaz de enfrentarla sin ayuda de nadie, atendiendo a una situación sorpresiva, e improvisando una estrategia con lo tenía.

—Y los Pokémon de Ash, quienes obedecieron más por la situación en la que estaba —continuó Gary.

—Si no hubiese sido por ella, tal vez no estaríamos contándoles todo esto —agregó Drew—. También nos ordenó toda acción que debíamos hacer.

—Pero ahora noto algo muy distinto —agregó muy preocupado Inuyasha.

—¿Que notas distinto? —preguntó muy extrañada Usagi.

—En aquel momento, la sentí muy sola. Era como si sintiera que, era suya la responsabilidad y culpa de todo.

—Es como si sintiera… —concluyó Kagome, más al ver como ambos se abrazaban con algo más de fuerza— Sakura no está peleando sola, ahora tiene una razón para luchar.

—Esa razón somos todos nosotros —comentó con entusiasmo Tomoyo, expresando en su rostro la misma preocupación de los demás—. Sabe que, en estos momentos, su fe y entusiasmo son mucho más fuertes, y quiere transmitir esos sentimientos.

—Pero lo está demostrando de un modo muy arriesgado —le dijo Iris bastante molesta—. Puede demostrarlo de otras formas.

—Si Sakura tiene un miedo más grande que el quedarse sola, es el miedo a fallarle a todos —le respondió muy serio Shaoran—. Sabe que no son el oponente para Mewtwo, pero, aun así, quiere pelear.

—¿Pero no es peligroso que ellos peleen solos? —volvió a insistir Lyra— Quien sabe cuánto puedan aguantar tal estado.

—Henry… —murmuró Serena muy pensante— Mi papá sabe que es lo mejor para nosotros —cerró sus ojos con fuerza, y dijo a voz alta— ¡Confiemos en ellos! Después de todo, solo estorbaríamos.

—Y aún si quisieran ir a ayudarlos, sería inútil —les advirtió Paul, al tiempo que un golpe de aire golpeó, valga la redundancia, con fuerza en el lugar, volviendo a mandar a volar a todos—. Si valoran la vida de los dos, entonces quédense quietos y vean la batalla.

—¡¿Cómo nos pides algo así?! —le gruñó muy rabiosa Duplica.

—Sakura se está protegiendo con Henry con la carta escudo —les comentó May mientras volvía al grupo junto con Misty y Dawn.

—Lo que dice Paul es cierto —le apoyó Misty—. El estado de concentración de ambos es total, y si llegan a perder el control de la sincronía empática, no sabemos que podría suceder.

—Los dos están jugando a ser dioses —complementó muy preocupada Dawn, al tiempo que un nuevo golpe de aire amenazaba con sacudir el lugar— ¡Viento defensivo! —y de pronto, un escudo verdoso cubrió el campo de batalla, no solo anulando el efecto del ataque, sino también desviándolo al cielo—. Si el dicho es cierto, Henry nos diría lo mismo que Ash; tenemos el poder para ayudarlo, pero esa no es nuestra tarea. Nosotros somos quienes debemos continuar.

A medida que la batalla sucedía, el área del campo de batalla se destruía aún más, mientras que los tres Pokémon seguían pendientes a los movimientos de su adversario.

Por más que cualquiera, aunque sea tuviese la intención de entrar a la batalla, era casi inútil. Parecía que todo estaba en manos de Henry, Sakura, Charizard y Goku. Pero de pronto, comenzó a suceder algo muy extraño. Henry había comenzado a recuperarse de sus heridas, notándose en como su brazo izquierdo comenzaba a sanar a una velocidad más alta que la normal, y no solo eso, la velocidad y fuerza de Charizard y el Pikachu también habían aumentado.

—¿Que está sucediendo? —preguntó muy extrañado Lance— Henry está sanando sus heridas.

—Es como si Sakura estuviera sanando sus heridas —concluyó algo insegura Whitney.

—Es lo que está sucediendo —le respondió la joven de Ecruteak—. Algo tiene Sakura que puede sanar cualquier clase de lesiones.

—No es solo eso —agregó muy extrañada Cynthia—. La velocidad y el poder de Charizard y Goku están aumentando a gran velocidad.

—Según tengo entendido, la sincronía empática es la base principal para lograr la sinergia afectiva —comenzó a explicar Steven—. Según estuve leyendo, las mega piedras sirven para lograr un estado similar, pero más débil. Pero existen Pokémon que pueden lograr aquel estado sin necesidad de ellas.

—Kyogre, Groudon y Ryaquaza —resolvió Serena—. Pero cuando llegan a tal estado, su nivel primigenio, pierden totalmente su voluntad.

—¿Que estás tratando de decir? —le preguntó muy preocupada Misty.

—Esas joyas que tienen, también son un arma de doble filo —les explicó Iris—. Si no aprenden a controlar el poder total de esos Pokémon, ni tampoco su voluntad, ellos terminarán poseyendo sus cuerpos. Controlar sus emociones y voluntad.

—Pero cuando tomamos a Lugia y Ho-oh en nuestro ser, no sucedió nada por el estilo —comentó la joven de Ecruteak muy extrañada.

—Sakura, tú nos dijiste cómo actuar, siempre nos mantuvimos unidos… —comentó Lyra, para después soltar muy asustada— ¡Henry y Sakura están perdiendo su voluntad y conciencia a propósito!

—Así es —le asintió con rabia Serena—. Y seguramente, Sakura está absorbiendo los efectos de la sinergia afectiva, para que el señor Goku pueda aumentar aún más su poder.

—No tienen ningún interés en qué estado puedan quedar, simplemente quieren termina la batalla a toda costa —terminó en conclusión Dawn.

Y las palabras de los jóvenes no eran ni por cerca erróneas. De un momento a otro, ahora era Mewtwo y Theresa los que estaban contra las cuerdas. ¿En verdad la combinación de poderes de Henry y Sakura era tan fuerte, que superaba con aquella facilidad el poder de cualquier dios?

—Si no detienen la batalla, esos cuatro perderán sus sentidos racionales y comenzarán a actuar como bestias salvajes —les recomendó Iris.

—Eso no lo permitiré —y de forma impulsiva, Shaoran quiso ir por ellos, pero entre todos lo detuvieron— ¡¿Que están haciendo?! ¡Suéltenme!

—No somos tan tontos como para dejarte ir a morir —le gruñó muy molesta Serena—. Piénsalo, si Sakura está usando la carta escudo, es porque quiere evitar algo más.

—¡¿Entonces tienen alguna idea?!

—Más que esperar a que no caigan por la sincronía empática, no — le negó Sakura —. Confiemos en ellos como dijeron Whitney y Serena, es todo lo que podemos hacer por ellos.

De pronto, notaron como ambos jóvenes se soltaban, y dejaban caer los brazos. Comenzaron a sentir gruñidos de ambos, y la energía de ambos explotó de golpe.

—¿Que les sucede? —muy extrañada de la situación, Theresa comenzó a revisar su Tablet, notando un fenómeno muy extraño— Llevan hablando mucho de la sincronía empática y la sinergia afectiva. Creo que el aumento de poder fue por activar ese estado —volvió a ver a los jóvenes, y luego a ambos Pokémon, notando como estos comenzaban a racionalizar sus estrategias de batalla, movimientos, y se hacían a cada instante más fuertes—. Los Pokémon están tomando conductas humanas, pero sus entrenadores están tomando conductas salvajes. Existe la posibilidad que estén perdiendo su conciencia y voluntad, y este surgiendo sus lados instintivos y salvajes… o sus propios Pokémon están tomando control de ellos… Si no uso el cien por ciento del poder de Mewtwo, perderé.

Volvió a ver su Tablet, movió algunas cosas, y cuando iba a activar un último comando, notaron como Pikachu era atrapado por una extraña cápsula, haciendo que todos perdieran el foco de la batalla, incluyendo a Henry y Sakura.

—¿Eh? —Sakura comenzó a mirar a todas partes muy confundida— ¿Que sucedió?

—¡Increíble, mi cuerpo está completamente recuperado! — soltó muy sorprendido Henry, dándose un rápido vistazo, y volviendo su atención a Sakura, muy confundido— No lo sé. Íbamos a comenzar a pelear, pero no recuerdo nada más —pero aquel peculiar grito que siempre da Sakura, asustó al joven— ¡¿Que sucede?!

—¡Señor Goku! —y algo desesperada corrió hasta el, pero antes que pudiera alcanzarlo, alguien arriba de un globo en forma de Meowth se lo terminó por arrebatar— ¡¿Qué les pasa?!

—¿Jessie, James, Meowth? —Henry estaba muy extrañado por la presencia de los tres… y su intento número un millón por robar a Pikachu…

—¿No eran nuestros amigos? —les preguntó muy extrañada la peli castaña.

—¡Eso es lo bueno de los malos, que, aunque sean buenos, siempre serán malos! —le gritó Jessie a viva voz— ¡Ahora tenemos a Pikachu, así que prepárate para los problemas!

—¡Y más vale que temas, bobita! —continuó James.

—¿No les dije que me tenían aburrido con su lemita? —les gruñó bastante molesto Henry.

—¡No nos interrumpas, profanador de cunas! —le gritó Meowth— Lo importante es que tenemos a Pikachu y se lo llevaremos al jefe.

—Ni en instantes así nos dejan en paz —comenzó a gruñir Misty, quien se acercó a Henry y Sakura— ¡Bajen a Pikachu, ahora!

—En un segundo, tontita —le dijo con tono burlesco James, al tiempo que los tres se largaban a reír.

—¡Charizard, contra ellos…! —pero antes que terminara de gritar, un pedazo de papel cayó en su cara— ¿Qué es esto? —lo miró, y vio una foto de Misty posando de forma sensual en traje de baño, haciendo que el joven perdiera la compostura— Increíble, estás mejor de lo que creía.

—¿Eh? —algo curiosas, Sakura y Misty miraron la foto.

—¡De dónde sacaron eso! —les gritó furiosa la peli naranja, quitándole la foto de golpe.

—¡Qué bonita te ves! —comentó de forma bastante ingenua Sakura.

—¡Tengo más si te interesa! —le gritó Jessie de forma lasciva.

—¡¿En serio?! —el cambio que tuvo Henry fue bastante drástico, viéndose un joven lujurioso.

Mientras, los demás miraban perplejos la situación. No entendían que sucedía.

—¿Que le sucede? —preguntaba Lyra incrédula de la situación.

—Adivina por qué no pudo entrenar la sinergia afectiva con Cynthia —comentó completamente avergonzada la joven de Ecruteak.

Todos miraron a la campeona de Sinnoh, notando como sonreía algo nerviosa.

—Phil es muy curioso, pero Henry es todo un mujeriego —dijo aún más avergonzada.

—Que feo… —comentó de reojo Kagome.

—A cada instante se me cae más su imagen —comentó May muy molesta, cerrando sus ojos con indiferencia.

Pero aquella interrupción le valió más una ventaja a Theresa, ya que la sincronía no existía.

—Fue una suerte que esos tres intervinieran —pensaba algo preocupada Theresa—. Conozco los límites de Mewtwo, pero no de la energía de los dioses. Creo que me llevaré a Mewtwo, aún quedan pruebas que hacer.

Miró al trío, y muy seria comenzó a darle órdenes.

—¡Lleven a ese Pikachu con el señor Giovanni, me interesaría mucho estudiarlo!

—¡Sí señora! —le asintieron a la orden al unísono.

—¡¿En verdad crees que los vamos a dejar ir?! —y muy molesta, Misty comenzó a cargar energía en sus manos, mientras pensaba— ¡Siempre quise hacer esto con ese trío de molestosos!

—¡Ahora verán, equipo Rocket! —y May sin pensar en mucho, dio un fuerte salto hasta quedar frente a ellos, mientras también pensaba— ¡Por fin me las van a pagar por todo lo que nos han molestado!

Pero de un segundo a otro, la energía que estaban utilizando se deshizo, dejando muy desconcertadas a ambas jóvenes.

—¿Que sucede? ¿Aún no nos habremos recuperado del todo? —se preguntaba muy extrañada Misty, al tiempo que, al igual que May, notó como sus trajes de guerreras desaparecían.

—¿Eh? —May se miró, y se halló completamente desnuda— ¡Mis cositas! —gritó completamente avergonzada, tapándose como podía.

—Querrás decir, tus cosotas —dijo algo embobado Henry, sin quitarle la vista a la coordinadora de Hoenn.

—¡Deja de mirar a mi amiga, pervertido! —le gritó furiosa Misty, quien también trataba de taparse como podía, provocando que Henry la mirara— ¡Tampoco me mires a mí, y menos de forma lasciva!

—No me arrepiento de haber reencarnado —comentó Henry de forma bastante descarada.

Mientras tanto, los demás veían aún más desconcertados y avergonzados tal escena.

—Es como Miroku, pero más descarado… si es que eso era posible —comentó muy apenada Kagome—. Inuyasha, ve a ayudar a Misty.

—Si —y algo nervioso, partió a su ayuda.

—Que incómodo — Ed juntó sus manos, las puso en el suelo, y formó una especie de tobogán, logrando salvar a May, terminando a los pies del joven, quien al igual que los demás hombres, miraba en otra dirección, completamente sonrojado— Cúbrete con esto hasta que vuelva tu ropa —dijo mientras le entregaba su gabardina roja.

—Muchas gracias —y muy apenada la tomó, se la puso, y la abrochó— ¿Que nos sucedió?

—No pueden usar las joyas elementales si tienen pensamientos egoístas —les regañó Paul.

—¡No estábamos siendo egoístas, estábamos intentando rescatar al señor Goku!

—¿Y sus ganas de desquitarse con ellos por molestarlos por años? — le dijo aún más molesto.

—¡Es que nos tienen hartos! —le gritó muy molesta la joven.

—¡Mientras tengan ese pensamiento, volverán a pasar por esto! —les advirtió el joven de Sinnoh —Giratina me pidió que se los dijera, no es algo que yo lo supiera.

—Ya veo —soltó arrepentida—. Perdónenme, por favor.

—Seré sincero contigo —le dijo Paul algo serio—. Desconozco las dimensiones a las que puede llegar mi poder, y al no conocerlo, prefiero no pelear.

—Creo que nos queda mucho por aprender.

Mientras tanto, Inuyasha llegaba con Henry, Sakura y Misty, quien seguía cubriéndose muy avergonzada.

—¡Misty! —le llamó muy preocupado, al tiempo que se paraba al lado de ella, y le entregaba la parte superior de su kimono, mientras miraba hacia otra dirección— Usa mi ropa para cubrirte.

—Muchas gracias, Inuyasha —miró a Henry, y le gruñó furiosa—. ¡Tú también mira a otro lado!

—De acuerdo, de acuerdo —y bufando muy decepcionado, desvío su mirada.

—¿Estás bien, Misty? —igual de avergonzada, pero dentro de su ingenuidad, le preguntó muy preocupada Sakura.

—Estoy bien —se puso el kimono, también lo abrochó y se levantó, mirando muy seria a Theresa, quien esperaba a que se tranquilizara la situación—. Lo siento Henry, Inuyasha —se disculpó con rabia—. Las joyas elementales no deben ser usadas con propósitos vengativos, ustedes no tienen la culpa. Me dejé llevar.

—Tú también perdóname —le pidió Henry—. Tengo que aprender a calmarme.

—¡No esperaba tan decepcionante acción de usted, señor Ketchum! —le regañó muy molesta Kinomoto, haciendo que la mirara con arrepentimiento, y volviendo la mirada al equipo Rocket— ¡Ustedes tres, también me tienen decepcionada!

—¡Tú decepción es nuestro logro, bobita! —dijo de forma burlesca Meowth.

—¡Chaito! —y sin decir más, los tres comenzaron su fuga.

Todo parecía acabar, no solo estaban llevándose a Pikachu, también se veía que no tendrían más que hacer.

—¡Ya verán, payasos! —y muy molesto Ed volvió a hacer alquimia en el suelo, y creo un cañón— ¡Lo malo de estar tan alto, es que la caída duele más!

—¿Significa que cuando tú te caes, no te duele? —le preguntó inocentemente May.

—¡Deja de decirme enano! —y por gracia de la rabia, disparó el cañón.

Pero como si de nada se tratase, Mewtwo detuvo aquel ataque.

—Ustedes no intervengan en nuestros estudios —les amenazó Theresa—. Tanto aquel extraño Pikachu, como Mewtwo, son parte fundamental de…

—¡Espeon, cola de acero a la mano de Theresa! —ordenó con cierto tono resentido una conocida voz femenina— ¡Pikachu, rayo a ese globo!

Y de la nada, apareció un Espeon golpeando con fuerza el revés de la mano de la científica, mandando a volar la Tablet que tenía, y al mismo tiempo, un ataque eléctrico impactó al globo, haciéndolo explotar.

—¡Otra vez nos mandaron a volar! —se quejó muy desilusionado Meowth.

—¡Pero esta vez sí nos llevamos a Pikachu! —celebró muy feliz Jessie, con él en sus manos.

—¡Que astuta mi Jessie! —le felicitó James.

—¡Por fin hacemos algo bien! —y como una estrella fugaz, desaparecieron.

Todos estaban muy sorprendidos por la fría y calculista maniobra de la entrenadora de aquellos dos Pokémon.

—¡Maldita sea! —con algo de desesperación, Theresa corrió a recoger su Tablet.

—¡No lo permitiré! —y apareciendo de la nada, Sora se deslizó por el suelo, la tomó— ¡Inútil, haz que Phil vuelva, él sabrá qué hacer con esa cosa! —y le lanzó la Tablet a Henry.

—¡Esto se llama ayuda de calidad! —agarró la Tablet, tomó su reloj, y comenzó a revisarla— ¡Esperen chicos, yo me encargo de esto!

Totalmente absorto en su tarea, al igual que los demás mirándolo ejecutar tan extraños comandos como si fuera su idioma nativo, Phil comenzó a deshabilitar cualquier cosa que estuviese afectando a Mewtwo.

—¡Como siempre, eres increíble! —le felicitó Misty, mientras los demás se acercaban, a mirar muy concentrados cada movimiento que hacía.

—Lo manejas como si lo hubieses inventado —le elogió May muy admirada—. Creo que yo lo rompería.

—¿Estás seguro que no eres extraterrestre? —le cuestionó de forma sospechosa Kagome.

—No hago nada del otro mundo, amigos —les dijo algo tímido—. Solo estoy deshabilitando de forma manual cualquier residuo de operaciones, incluso las que están en segundo plano. Si hay algo que continúe controlando a Mewtwo, con apagar o destruir la Tablet no bastará.

—¡Ahora verán, niñitos tontos! —les gritó furiosa Theresa de forma amenazante, llamando la atención de todos, haciendo volver el miedo a Phil— ¡Los eliminaré…!

Pero una fuerte bofetada en su rostro la calló, y botó al suelo.

—Me puedo considerar una ama de casa muy paciente, pero usted superó mi límite —comenzó a decirle muy enojada—. ¡Dejé a mis niños en paz!

—¡¿Señora Ketchum?! —todos veían muy sorprendidos lo atrevida y valiente que había sido Delia, al salir personalmente a detener a la científica.

—Hola chicos —les saludó con una sonrisa, y volvió su amenazante mirada a Theresa.

—Delia, ¿qué está haciendo aquí? —le preguntó Misty muy extrañada por su sorpresiva aparición.

—Tus pequeños estaban muy preocupados por ustedes —respondió muy engreída.

—¿Delia Ketchum? —Theresa la miró con molestia, y quiso darle un puñetazo— ¡No me sorprende que aceptes a esos rebeldes como amigos de tu hijo, con lo suelta que siempre fuiste!

—Di lo que quieras de mi —le respondió muy enojada, mientras Espeon detenía a la científica con su psíquico—. Estoy completamente orgullosa de mí Ash, y aún más de sus amigos. No se atreva a decir nada de mis niños.

—¿Por qué nos trata como si fuésemos de su familia? —Sakura le preguntó muy confundida.

—Recuerda que todos nosotros somos una familia, y mi deber como su madre, es la de cuidarlos —le respondió, dejando muy sorprendida a la joven.

—Disculpe, señora Ketchum —comenzó a preguntarle Phil algo nervioso—. ¿Cómo hizo para que Espeon y Pikachu la obedecieran? — todos miraron muy sorprendidos al joven, al lograr percatarse que se trataba de sus Pokémon — Por confianza, solo podrían obedecer a Ash, Misty, Brock y Gary.

—Mi pequeño Phil, ¿olvidas quién soy? —Delia parecía muy tranquila con sus palabras.

—Es la mamá de Ash…

—Técnicamente, soy la tía de Ash —caminó hasta Mewtwo, posó su mano derecha en su cabeza, y logró deshacer la mega evolución, sorprendiendo de sobremanera a todos—. Primero que todo, soy una Ketchum, y, ante todo, quiero cuidar a mis niños.

—Creíamos que Ash era especial —comentó la Sakura de Ecruteak muy impresionada—. Nos tiene muy impresionados.

—¿Significa que tiene las mismas habilidades de Ash? —ahora le pregunto Ed con la misma sorpresa.

—¡Perdóname Sora por hacerte decirle inútil a mi hermano! —le pidió sin mucha pena Delia.

—¡Al contrario, me alegra mucho de haberlos ayudado! —soltó algo nerviosa, dando una corta reverencia.

—La verdad chicos, es que yo le enseñé al cobarde que se esconde en el cuerpo de Phil todo lo relacionado con el aura, la sincronía empática, y sobre la sinergia afectiva —comenzó a confesar Delia muy orgullosa—. Espero que lo mantengan en secreto, no quiero que Ash lo sepa.

—¡Increíble! —pero Sakura parecía muy emocionada, su mirada se iluminaba al ver a la ama de casa.

—¿Entonces usted es más fuerte que Henry? —le preguntó Marina igual de sorprendida.

—Así es —le asintió—. Lamentablemente tuve que abandonar el entrenamiento cuando nuestros padres murieron, y tuve que dedicarme a trabajar.

—Te noto muy confiada —pero Theresa parecía muy tranquila, pese a la situación—. Si tanta confianza les tienes, cuéntales todo.

—¿A qué se refiere con eso, Delia? —le preguntó con algo de temor Misty.

—Todos hemos hecho cosas de las cuales no nos sentimos orgullosos —respondió algo fastidiada—. Cuando uno es joven, comete muchos errores…

—¡No nos interesa! —gritó con fuerza la card captor, logrando sorprender a Delia— ¡La mamá de Ash es una mujer buena, eso es todo lo que sabemos, y lo único que nos interesa!

—¡No busques hacernos pelear entre nosotros, pierdes tu tiempo! —le advirtió igual de enfadado Ed— Eres tan sucia como Envy.

—¡Aioros intentó hacer lo mismo con nosotros! —le gritó furiosa Usagi— ¡Somos un equipo invencible!

—Su confianza solo terminará en arrepentimiento —les advirtió muy molesta Theresa.

—Mientras tanto, continuará tu arrepentimiento frente a la justicia —sentenció Lance, quien se acercó a la mujer en compañía del resto de los campeones.

—¡Por fin terminó! —suspiró Red muy aliviado.

—¿Eh? —a todos les llamó la atención la aliviada reacción del joven entrenador, la que fue imitada por Blue y Yellow.

—Lamentamos mucho haber mantenido esto en secreto, pero uno más, uno menos, no creo que haga mucho daño a estas alturas —se disculpó bastante nerviosa Blue.

—Recibimos un llamado de una extraña camioneta con una "R" roja grande a las afueras del laboratorio —les dijo algo sería Yellow—. Cómo imaginamos que podía tratarse del equipo Rocket, ideamos ser carnada para quien fuese a atacar.

—¡¿Sabían que era Theresa?! —le preguntó bastante preocupado Phil.

—No —le negó Red—. Realmente no sabíamos quién podía ser, ni sus intenciones. Por suerte, la señora Ketchum los conoce, y sabía que atacarían a lo que fuera que perjudicara el laboratorio.

—Nos debieron haber contado —alegó bastante molesta Lyra—. Si hubiese pasado a mayores, ¿que habrían hecho?

—Henry quería que todos confiáramos en todos —dijo muy pensante la joven de Ecruteak—. Señora Ketchum, ¿con el profesor Oak ideó esto?

—Puedo vendar mis ojos y dejarme guiar solo con la voz de Henry —le respondió Delia—. Es mi hermano, lo conozco muy bien.

—¡Ya escuchaste! —comenzó a gritonearle Sora a Theresa, mientras la apuntaba de forma acusante— ¡No intentes desarmar nuevamente nuestro equipo! —en eso, notaron como una patrulla policial entraba al campo— No somos quién para decidir tu vida, pero seguramente te darán un buen castigo por tus malos actos.

—Parece protagonista de serie de detectives —comentó bastante sorprendida May.

Mientras los tres campeones y la líder conversaban con los policías, el resto del grupo se separó completamente del procedimiento.

—Ahora veo por qué Henry hizo hasta lo imposible para seguir la batalla, aun destruyendo mi cuerpo —dijo Phil muy pensante—. Confiaba en usted, Delia.

—Jamás dejaría que le pase algo a mi hermano, y mucho menos a ti, mi niño —dijo Delia de forma acogedora, abrazándolo tiernamente.

—Gracias —le agradeció muy avergonzado.

—¡Disculpen que los moleste! —exclamó algo nerviosa Sakura, dejando algo desconcertados a todos— ¡Tenemos que ir por el señor Goku!

—¡Es verdad, esos idiotas se lo llevaron! —dijo en voz alta Misty, muy desenfadada.

—¿A dónde los mandó a volar, señora Ketchum? —preguntó algo preocupada Winry.

—Muy buena pregunta —comentó bastante nervioso Ed, mirando de reojo a May—. Realmente querías mandarlos a volar.

—¡Jejejeje! ¿Tanto se me notó? —río con los mismos nervios la joven.

—¿Qué les parece si vamos a buscarlos? —les propuso Red— Seguramente siguen cerca del laboratorio.

—¡Entonces vamos, no perdamos el tiempo! —les ordenó muy impaciente Misty, ganándose una mirada de intriga de todos— ¿Qué les pasa?

—¿Las dos pretenden ir en ese estado? —les preguntó algo inquieto Inuyasha.

—No creo que tenga nada de malo —comentó de forma traviesa Tomoyo—. Por favor Red, guíanos —tomó la mano del joven, y los dos partieron.

—¡Oye, no me arrastres!

Todos vieron muy curiosos tal escena, preguntándose cuáles serían las verdaderas intenciones de la joven.

Mientras todos seguían a Red y Tomoyo, el procedimiento policial terminaba.

—Muchas gracias, oficial —le agradeció Lance—. Les rogaría no perderle la vista en ningún segundo, incluso si mueve sus manos.

—No se preocupe, le tendremos los ojos encima —y cumpliendo con su deber, el oficial arrestó a Theresa, la subió a los asientos traseros de la patrulla acompañada de dos oficiales más, y partieron.

—Esa mujer volvió nuevamente a hacernos sufrir. No tiene escrúpulos —sentenció Delia muy enfadada, más consigo misma—. Espeon, Pikachu, vayan con los chicos. Les agradezco su ayuda —les dijo con una sonrisa, lo que los Pokémon respondieron con el mismo gesto, y partieron tras el grupo—. Lance, Cynthia, Steven, Whitney, sé que son los que más confianza les tiene Phil, pero, aun así, lamento mucho haberlos metido en nuestros problemas familiares.

—Pierda cuidado —le comento Cynthia —. Ellos apenas son unos niños, y como los mayores, nuestro deber es cuidarlos.

—Pero en esta ocasión tuvimos suerte —comentó muy preocupada Whitney—. Nos la pasamos criticando a Phil y Sakura por ocultarnos secretos, y ahora somos nosotros lo que lo hacemos. Me siento mal por eso.

—El poder que obtuviste, Mewtwo… —intervino Steven muy preocupado — Eso sí debería preocuparnos.

—También perdóname, Mewtwo —le pidió con pena Delia—. Hacer que te dejen manipular y maltratar a tus amigos, solo para conocer los verdaderos objetivos de esos sujetos, debió ser muy difícil.

—Siento que fue más difícil para ellos —comentó un tanto preocupado el Pokémon—. Atacar a sus propios amigos no es para nada una opción fácil de tomar.

—¿Esto es lo que necesitas, Steven? —le preguntó Delia, mientras le entregaba lo que parecía ser la mega piedra de Mewtwo.

—Así es —le asintió mientras la recibía, y la miraba con atención—. Con la profesora Larch y la profesora Ivy, investigaremos más en profundidad a lo que llaman energía de los dioses.

—Quien más me preocupa que esa energía, es la pequeña Sakura —comentó algo triste Delia.

—Aún no es el momento —le pidió con la misma preocupación Mewtwo—. Está enfocada en su tarea, y por el momento es mejor dejarlo así.

—Ella ya lo sabe —le dijo muy tranquila Whitney—. No está sola, nos tiene a todos.

Mientras, los demás continuaban caminando en búsqueda del equipo Rocket y Pikachu, quienes supuestamente no había volado tan lejos.

—Debió ser complicado planear algo así —les comentó Misty a Red, Blue y Yellow—. Muchas gracias, estábamos en aprietos.

—Una vez más —agregó muy intranquila May.

—Para ustedes si debió ser complicado —les comentó algo intranquila Blue, mirando con atención a las dos jóvenes—. ¿Por qué mejor no vuelven al laboratorio?

—Estamos así por culpa de nosotras mismas —dijo algo avergonzada Misty—. Además, no me siento incómoda, la ropa de Inuyasha se siente muy bien.

—Es algo extraña por lo grande, pero es verdad —le comentó muy feliz May—. Perdónennos por favor, chicos.

—Al menos ahora son conscientes que la energía de esas joyas no es fácil de controlar —les comentó algo sería la Sakura de Ecruteak.

—Ni siquiera para sus antepasados les fue fácil manejarla —agregó muy serio Shaoran, a quien miraron muy extrañados—. Con Daidouji tenemos algo que mostrarles.

—Shaoran, Tomoyo, ¿qué sucede? —les preguntó muy extrañada la card captor por la situación.

—Primero vamos por Pikachu, y les contaremos todo con imágenes —contestó de forma evasiva Tomoyo, quien comenzó a llevarse con más fuerza a Red.

—¡Tomoyo, aún quiero mantener mi brazo en su lugar!

—¿No me digas que…? —entre preguntó Misty, muy suspicaz.

En eso, vieron aparecer a Jessie, James, Meowth y al Pikachu, acompañados por Mew, extrañamente.

—Señor Goku —Sakura veía algo paralizada al Pokémon, aguantando las ganas de ir por él—. Tranquila, compórtate como una adolescente —pensaba algo temerosa.

—¿Todos se encuentran bien? —les preguntó el Pokémon al grupo, bastante preocupado por la situación.

—Sakura, ¿qué estás haciendo? —Misty prefirió preguntarle, al notar en todos algo de incomodidad la "calmada" reacción de la joven.

—No quiero que crean que tienen como líder a una niñita de cinco años —les respondió aún más temerosa—. Tengo catorce años, se supone que estoy en secundaria… Debo comportarme como una mujer madura.

—¡No digas estupideces y ve a abrazar a ese Pikachu con alegría exagerada! —le gritó furiosa May, empujándola con algo de fuerza.

—¡¿Eh?! —Sakura volteó a ver al grupo, y notó como algunos se aguantaban la risa, y otros la miraban fastidiados— Pero…

—Si quisiéramos a un gruñón de líder, le hubiese dicho a Satoshi que siguiera actuando —comentó la joven de Ecruteak bastante desconcertada.

—Odiosa… —gruñó entre dientes el aludido, volviendo su atención a la joven— Sakura, te elegimos como líder porque a todos nos agradas como eres. Creo que, lo último que quisiéramos, es ver a una falsa Sakura.

—¿En serio planeas animar a alguien con tan burdo discurso? —bastante fastidiado, Paul apartó a Phil, y se plantó frente a la card captor— ¿Es por lo que te dijeron esas tres locas en el laboratorio? —ante la pregunta, Sakura asintió con la cabeza— Eres débil de mente. No puedo creer que creas que haciendo las estupideces que te dijeron, significa que maduraras.

—Quiero ser fuerte. Quiero proteger a todos —fue todo lo que dijo Sakura.

—Entonces empieza por poner orden a este loquerío, porque estos inútiles que ves, no son capaces de mandarse solos.

—Eres más arrogante de lo que creía —le criticó algo incómoda Lyra, volviendo su atención en la joven—. Dinos, ¿por qué le gustas a Ash?

—Porque… —Sakura guardó silencio, miró al Pikachu, abrió sus brazos haciendo que este saltara a su regazo, y lo abrazó de alegría— ¡Por un segundo creí que te perdería para siempre! ¡Perdóname, por favor!

—Muy al contrario, ustedes discúlpennos por haberlos engañado de esta forma —les pidió Mew con algo de cuidado.

—Sakura, tranquila —le pidió el Pikachu muy preocupado—. Mew me pidió que no hiciera nada, solo era parte de un engaño.

—¿Quién planificó todo esto? —les preguntó Ed bastante molesto— De verdad creíamos que no saldríamos con vida.

—La señora Ketchum y yo lo ideamos —soltó algo sería Tomoyo, haciendo que el grupo que ya la conocía, la vieran más preocupados de lo normal.

—Nunca te había visto tan seria, Tomoyo —le comentó muy preocupada la card captor—. ¿Qué sucede?

—¿Es sobre lo que nos dijiste en Pallet Town, James? —ahora preguntó bastante preocupado Phil.

—Llevábamos un tiempo analizando la situación —les comentó Mew.

—Teníamos mala espina de lo que sucedía, más cuando vimos lo que pasaron con Giratina —continuó James.

—Habíamos escuchado que querían recuperar lo que era de ellos, así que decidimos fingir que trabajábamos para Theresa —le siguió Jessie.

—Teníamos claro cuáles eran sus intenciones, no dejar a nadie vivo —terminó Meowth—. Somos malos, pero no tanto.

—Los tres, me disculpo por decirles cosas tan feas — se disculpó con una reverencia Sakura, muy arrepentida.

—¡Nunca tanto como Jessie! —comentó James en broma, llevándose un golpe en la cabeza de parte de la aludida.

—¡¿Me estás diciendo vulgar?! —le gritó furiosa— ¡Para que lo sepas, soy una mujer muy refinada!

—Veo que ustedes tres se quieren mucho —les comentó entre risas Sakura—. Espero que sigan siendo muy buenos amigos.

Muy al contrario de antes, en ese momento, aquel comentario de Sakura había levantado el ánimo de todos.

—Esa es la Sakura que todos elegimos como líder —se decía Phil con entusiasmo—. Ahora veo porque puede usar la sincronía empática con tanta naturalidad, es parte de su esencia —se acercó a la peli castaña, posó su mano derecha en su hombro izquierdo logrando llamar su atención, y le sonrió—. En algo sí tenía razón Cyrus, es que creemos que madurar es dejar de ser niño. Ya te lo dije, espero que no cambies nunca, amiga.

—¿Cyrus? —lo nombró con intriga, sacudió su cabeza, y le asintió— Haré todo lo posible para mantenernos unidos.

—Espero que esa fuerza continúe después de lo que tenemos que mostrarles —interrumpió muy preocupado Shaoran—. Creo que no les va a gustar.

—¿Por qué dices eso, Shaoran? —le preguntó muy extrañada Misty, al tiempo que, al igual que May, sintió algo extraño en su cuerpo— ¿Eh? —y al mirarse debajo de la ropa prestada, notaron que pasaba.

—¡Nuestra ropa está de vuelta! —gritaron con entusiasmo al unísono, sacándose con tranquilidad sus ahora innecesarias prendas, devolviéndolas a sus dueños— ¡Muchas gracias, chicos!

—Phil, Sakura —los nombró con la misma seriedad Tomoyo—. Terminamos su investigación.

—¡¿Te refieres a Arades y su verdadero ser?! —exclamaron muy sorprendidos al unísono ambos aludidos— ¡¿Y cómo saben tanto?!

—No nos tomó más de cinco minutos, gracias a que ustedes ya tenían mucha información acumulada, más la información proporcionada por Hiragizawa y el profesor Oak —les respondió Shaoran—. Lo que encontraron en las ruinas milenarias, y la energía de los dioses que trajo Theresa; más esto último, nos dio a saber el cómo es, su objetivo, como nació, y su estado actual.

—Shaoran, Tomoyo, cuéntennos todo, por favor —casi les ordenó Sakura, más con cierto tono de preocupación.

¿Qué es lo que habrán descubierto Shaoran y Tomoyo?

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos, espero que estén bien. Se suponía que ayer iba a subir el capítulo, pero me quedé dormido... Del modo que sea, he aquí un nuevo capítulo. Creo que lo mas va a resaltar aquí, es el pésimo carácter de los arianos.

Espero que tengan un buen inicio de año, y se cumplan sus metas. Saludos a todos y nos vemos la próxima semana con un capítulo muy especial.

...

Capítulo 80: "El forzado camino de los dioses"

Cuentan que, desde que existió el primer ser vivo, comenzó a existir a la vez las energías positivas y negativas. Por necesidades de supervivencia y equilibrio natural, ambas deben existir por igual, y jamás, en ningún momento, deben perder el equilibrio.

Actos como las guerras, genocidios, hambruna, por lo general desplegados por tiranos con aires de grandeza, quienes no tienen consciencia del mal que hacen a su entorno, son tan necesarios e importantes en la existencia, como actos positivos, como intentar salvar a aquellas personas ciegas por el poder. Todo se basa en un ciclo de estabilización, y ningún lugar, así sea país, planeta, dimensión, tiempo, época, o lo que sea, está libre de estos.

Cuando estas energías pierden completamente el equilibrio, se genera desestabilización, lo que provoca injusticias. Siendo sinceros, la palabra justicia es muy ambigua, ya que tanto lo bueno y lo malo claman por ella; las injusticias, en cambio, les puede tocar a cualquiera.

Se cuenta que la existencia de los dioses, más que salvar a todo un grupo de seres vivos, su deber es la de mantener un equilibrio cuando estas energías pierden el control, y cuando ellos lo encuentren necesario, deben eliminar el sobrante de energía positiva o negativa, para que de esa forma se mantenga la justicia.

Arades es el claro ejemplo de aquella injusticia, de cómo ambas energías jamás deben perder el equilibrio, y como, por alguna razón, se convirtió en el más terrible mal necesario. El origen de su ser es de mucho antes de que los seres vivos comenzaran a tener conciencia; de hecho, antes no se llamaba Arades, ni mucho menos estaba en el actual cuerpo que está. No se sabe cómo era antes, ni cómo llegó a tener el cuerpo que tiene ahora, pero por alguna razón, hace tres mil años, llegó a la dimensión donde vive Ash. Todo parecía indicar que, solo era una masa de energía maligna, la cual poseyó a un antiguo Pokémon dios, quien mantenía aquel equilibrio perdido, junto con Arceus.

La existencia de los dioses depende de cada lugar; en aquella dimensión estaban las guerreras elementales del agua, tierra, viento y fuego. Pero también había una línea distinta, quienes tenían la capacidad de controlar su propia energía interna, los guerreros sagrados, quienes eran los jueces de la verdad, los sueños, del purgatorio, el tiempo y el espacio. Estos, antes de la llegada de Arades, vivían cómo personas comunes y corrientes ante los demás; humanos y Pokémon. Pero después de la sorpresiva llegada de aquella energía negativa, y la posesión de Arades, ellos desaparecieron.

Con exactitud no se sabe nada, puesto que es como una leyenda dentro de una leyenda, por lo que es completamente incomprobable. Pero se cuenta que cada mil años, estos guerreros aparecen para apaciguar la sed de maldad de Arades, manteniendo el equilibrio justo, a costa de sus propios sacrificios.

Las capas dimensionales, cada mil años se ven alteradas en un fenómeno llamado distorsión dimensional, fenómeno que este ser utiliza para escapar de su prisión, para solo atender a su necesidad sin justificación de crear maldad a su merced. Aquella maldad, acumulada por todos los seres vivos, creada por el egoísmo, la venganza y la apatía.

De su prisión podrá salir muy débil, pero, aun así, tiene el suficiente poder para destruir dimensiones con solo pensarlo, controlar lo que sea, incluso la forma de una dimensión o el paso del tiempo, brindar poder a seres vivos, pero jamás eliminar a algún ser vivo; no le encuentra sentido a hacer algo tan inútil, ya que piensa que el sufrimiento hacia los otros debe ser en vida. A los muertos no les sirve de nada.

Hace mil años pudieron ver la oportunidad más cercana de eliminarlo por completo, pero a último segundo notaron que era imposible. No sé puede erradicar la maldad de ningún lugar.

Desde ese concepto, nacía el mito de Arades, el ser imposible de destruir. Era un mal necesario, y su única solución para derrotarlo, era que las guerreras elementales y los guerreros sagrados sacrificaran sus vidas para encerrarlo en su prisión por mil años más, hasta que volviese a liberarse.

Y así sucedería, hasta el fin de los tiempos, generación tras generación, hasta que todo se convierta en nada, y a la vez en todo.

Todos veían desesperanzados, aterrados, horrorizados, pero en especial con mucha rabia, el vídeo que había preparado Tomoyo. Por fin veían a su verdadera némesis. Por primera vez en sus vidas, todos se sentían impotentes, las ganas de llorar de varios apenas podían contenerlas. El realismo primaba, está no era su batalla, era la batalla de todos, sin excepción. Una batalla completamente perdida.

—No… No quiero morir… —murmuró muy angustiada Sora— Mi mamá… mi papá…

—Por eso tenemos que seguir luchando —arengó Gohan, intentando disimular su propia angustia—. Tenemos a muchos que proteger. No podemos rendirnos.

—¡¿Y cómo lo harán?! —le gritó desesperada Kagome— ¡No existe ningún método para ganar!

—Si lo hay —dijo cortante Misty, mirando a la pantalla del notebook—. Tomoyo lo dijo en el vídeo. Si nos sacrificamos, no los volverá a molestar nunca más.

—¡No digas estupideces! —le gritó con rabia Ed— ¡Aún todos seguimos vivos, y así terminaremos esta misión!

—¿Aún no lo comprendes? —le cuestionó la Sakura de Ecruteak— Ese maldito no nos ha eliminado porque le somos más útiles vivos… Pensábamos que estábamos haciendo todo bien, pero Arades siempre nos llevó diez pasos adelantados.

—¿Creen que no nos han quitado lo que recolectamos porque aún no los necesita? —les preguntó Al.

—Puede ser —le respondió Gary—. Se dio la libertad de dividir la perla de Shikon y entregarle a Marte la energía de las bestias sagradas.

—Existe una segunda posibilidad de derrotarlo —les interrumpió de golpe Mew, llamando completamente la atención de todos.

—¡¿Es en serio?!

—Fue algo que le comenté a Ash hace mil años.

—¡Haremos lo que sea, pero dinos que tenemos que hacer! —le suplicó May muy desesperada.

—No quería decírselo a ninguno de ustedes, ya que hasta para las civilizaciones más antiguas era más que un cuento fabuloso.

—No le cómplices las cosas —le regañó algo molesta Jessie—. Simplemente no quería contarles para que no se hicieran ilusiones.

—¿Tiene algo que ver con el entrenamiento de Ash? —les preguntó Goku muy serio.

—Así es —le asintió James—. Nosotros no tenemos las mismas habilidades que él, y mucho menos en estos mismos instantes, pero tiene un solo motivo para continuar haciéndose más fuerte.

—Está buscando ese algo que puede eliminar a Arades de una vez por todas, sin que ninguno de nosotros tenga que sacrificarse —concluyó la joven Kinomoto casi de forma intuitiva.

—Así es —le asintió Mew—. Su objetivo es encontrar a aquel ser que creó el todo y la nada, quien es el uno y el todo, la vida y la muerte. Fue quien inició todo, y ha existido antes que lo que sea haya existido.

—¡¿En verdad existe alguien así?! —Misty, al igual que todos, estaban muy sorprendidos. ¿En verdad alguien había creado todo en base al todo y la nada?

—Suena a algo aún más poderoso que un dios —comentó algo pensativa Marina, oyéndose muy ansiosa.

—Fue quien dio vida a todos los dioses y las energías que vemos, olemos, sentimos, escuchamos —continuó Mew—. Por la misma razón nadie ha podido comprobar su existencia. Es solo un cuento, no pasa más que de eso.

—¿Ash está buscando a alguien que seguramente no existe? —le preguntó Marina muy sorprendida— ¿Es tanto el miedo que tiene?

—No es miedo —le corrigió Lyra—. Ash nos debe tener mucho más aprecio de lo que podemos creer, muy en especial a ustedes dos —terminó, mirando fijamente a Misty y Sakura—. ¿Todos los Ketchum son mujeriegos?

—Ash jamás ha mirado a una chica más allá que una amiga —le comentó Phil algo nervioso—. Aunque debo decir que prefiere estar acompañado por mujeres.

—Ni que lo digas —le comentó de reojo la joven de Ecruteak, muy molesta, poniéndolo muy nervioso.

—Pero Henry logró afianzarse con una joven, y no volvió a ver con otros ojos a ninguna mujer nunca más —continuó Mew.

—Él solo quería formar una familia, quería ser feliz y compartir esa felicidad —terminó Marina muy sentimental.

—¿Significa que tú sabes quién es esa mujer misteriosa? —le preguntó Usagi algo urgida, haciendo que todos la miraran, y volvieran la vista a Mew.

—Para evitar estos problemas, borramos nuestros recuerdos por petición de ella —respondió bastante nervioso.

—Realmente esto parece teleserie de bajo presupuesto —gruñó molesta Marina, a lo que simplemente suspiró —. Como sea, no creo que sea el momento de averiguar esas cosas.

—Cada quien sabe a quién tenerle miedo —las palabras de Mew confundieron mucho al grupo—. Se los resumiré. Da lo mismo si está vivo o muerto, Arades se encargará de traerlo de vuelta.

—¡¿Existe la posibilidad que Freezer y los demás vuelvan a atacar?! —aquella pregunta, más por el miedo con que lo había preguntado Gohan, puso muy nerviosos a todos.

—No solo podría traer de vuelta a quienes han derrotado, sino también volverían mucho más poderosos.

—Como el poder de Mewtwo cuando nos atacó, o aún más —finiquitó Tomoyo muy seria—. Me hubiese gustado que vistieran mis trajes y enseñarles poses, pero no creo que tengan tiempo para esas cosas.

—Tomaremos ciertas medidas de protección hacia todos, la idea es que haya la menor cantidad de bajas —comenzó a ordenar Shaoran.

—No decidas que hacer por nosotros —le gruñó muy molesto Paul—. Se supone que eligieron una líder, así que tú debes obedecer lo que ella quiera hacer.

—¿Líder? — Red, Blue y Yellow miraron a todos, notando como indicaban sin dudar a la joven Kinomoto— ¿Sakura?

—¡Lo siento! Me quise negar, pero fue unánime… —comenzó a decir muy nerviosa.

—¿Qué quieres que hagamos? —le preguntó muy serio Shaoran.

—La verdad es que no lo sé —le respondió muy avergonzada—. Dinos Shaoran, ¿qué tienen en mente?

—¿Estás segura?

—¡¿Vas a obedecer o tenemos que castigarte por desacato?! —volvió a gruñirle Paul, más molesto que antes.

—¡De acuerdo! —casi gritó en pose militar.

—Creo Sakura y Shaoran son demasiado ingenuos —le susurró Winry a Ed por lo bajo.

—Creo que fueron pareja por un buen tiempo, pero por razones familiares tuvieron que terminar —le respondió de reojo el alquimista—. Tampoco se te ocurra meterte, ya suficiente tenemos con no saber si están haciendo lo correcto o no.

—Creo que tienes razón —Winry volvió su atención a Shaoran muy seria, y comenzó a explicarle la situación—. Cuando Ash llegó a buscarnos, nos comentó que ustedes estaban en problemas, y nos pidió que viniésemos a ayudarlos.

—¿Sabía que era lo que estaba por pasar? —le preguntó Misty muy pensante.

—Realmente no lo sabía con exactitud, pero aun así no dudamos en venir.

—¿Cómo fue capaz de abrir una puerta dimensional? —la pregunta de Mew desconcertó a todo el grupo— Existen ciertos objetos que pueden controlar el tiempo y el espacio, al igual que las deidades, como Dialga y Palkia. Un humano común y corriente no puede hacerlo por sí solo.

—¿No le enseñaste a cruzar portales dimensionales? —le preguntó muy extrañada Marina.

—¡Por supuesto que no! Ni siquiera tengo el poder de hacer algo así —acusó de forma brusca.

—Creo que Ash ha superado el poder de los dioses —contestó Phil muy preocupado—. ¿Acaso piensa derrotar a Arades él personalmente como segunda opción?

—Les sugiero que en estos momentos no se preocupen por Ash —interrumpió de golpe Red—. Si los trajo a todos ustedes, quiere decir que, al igual que tú Phil, quiere que sigamos trabajando en equipo.

—¿Quien tiene el poder de enfrentar a los dioses? —les preguntó Jessie a todos algo molesta, pero solo recibió silencio— Mocoso —llamó a Shaoran—, comienza con lo que planeamos.

—Es verdad —miró a la card captor, quien le asintió, y volvió su atención al grupo—. Reorganizaremos los grupos, la idea es que vuelvan a las dimensiones que hemos visitado. Explíquenles lo que está sucediendo, y si comienza algún ataque, el deber de todos es mantenerlo a raya.

—Mientras, ustedes vendrán con nosotros a entrenar a la habitación del tiempo y la mente —continuó Mew, quien observaba a Misty y los demás—. La idea es que puedan usar el poder de las guerreras elementales y guerreros sagrados al ciento por ciento. No pueden volver a destruir sus cuerpos, recuerden que estamos en una situación muy delicada.

—¡Si! — fue todo lo que gritaron al unísono.

—Shaoran, Tomoyo, ¿qué harán ustedes? —les preguntó Sakura muy preocupada— No creo que deban participar en algo tan peligroso.

—Lo sabemos, y aunque me duela no ver tus actos heroicos, les deseo lo mejor —le contestó Tomoyo muy decepcionada.

—Sakura, como líder debes hablar con los profesores —le pidió Phil—. Ellos nos han ayudado en todo hasta ahora, y estarán felices de ayudarte.

—¿Están seguros que no necesitan nada más? —preguntó muy preocupada la peli castaña.

—Será mejor irnos, Sakura —comenzó a ordenarle Tomoyo mientras se la llevaba a rastras—. Te pondré al día de todo.

—¡Chicos! —pero Sakura no tenía muchos ánimos de irse.

—¡Luego nos vemos! —le gritó Misty muy enérgica, mientras los demás se dependían con la misma energía, hasta que desaparecieron de la vista— Li Shaoran, ¿es sobre Sakura por qué llegaste de golpe? ¿Qué está sucediendo realmente? —le preguntó muy molesta, misma expresión de todos.

—En un inicio llegué para protegerla del ataque de Magma, no les miento, pero… —pero detuvo su hablar por la duda.

—Lo pude sentir —dijo muy preocupado y pensante Phil—. Hola, de nuevo soy Henry.

—¿Seguro que esos cambios de alma en un solo cuerpo no traerán consecuencias a futuro? —le preguntó May muy preocupada.

—Gracias al reloj, no —le negó Henry—. Pero Sakura quiere llegar a esos extremos.

—¿Que está sucediendo? —ahora le preguntó Ed, cambiando su semblante notoriamente— Explícanos que está sucediendo con ella.

—Está comenzando a hacerse más fuerte —respondió Shaoran con algo de rabia—. Ya de por sí, según me comentó Eriol, su poder es gigante, pero si continúa acumulado más poder…

—Puedo hacerme poderoso cuando quiera, pero si no me preparo mentalmente, no servirá de nada —concluyó Goku—. Sakura no tiene como liberar ese poder, y si no tiene control de él…

—Caerá por ella misma —completó Paul—. Creo que es un riesgo para todos nosotros.

—¿Y cómo piensas controlar ese poder, Li? —le preguntó Dawn.

—Con la ayuda de todos —respondió el pelicastaño—. Por favor, apóyenla en lo que sea, que jamás se sienta sola. A Sakura le fascina estar con gente y hacerse amiga de ellos. El que ustedes aparecieran, fue lo mejor que pudo haberle pasado.

—¡Por supuesto que no dejaremos sola a nuestra amiga! —afirmó con mucha seguridad Dawn.

—¡La ayudaremos a controlar ese poder! —reafirmó May con el mismo entusiasmo.

—Y yo me encargaré que no lo hagan —rectificó de golpe Misty.

—¿Por qué? —preguntó muy extrañada May.

—No sabemos los alcances de su poder, ni mucho menos como podría usarlo —comenzó a explicar Serena—. Si Sakura se entera que tiene tal poder, intentaría usarlo a la fuerza.

—¿Observaron cuando intentó asimilar la sinergia afectiva? —les preguntó Iris, a lo que todos asintieron— Si pierde el control de sí misma, se convertirá en una bestia salvaje sin razón.

—Recuerdo que cuando intentaba practicar la sinergia afectiva, Delia me supervisaba —comentó muy pensante Henry—. Solo recordaba que despertaba en mi cama. Nada más.

—Por la misma razón ustedes deben aprender a controlar aquel poder —dijo con mucha seriedad el Pikachu—. Si Ash dejó preparada la habitación del tiempo y la mente para que entrenaran, quiere decir que intuía la aparición de ustedes.

—¿Sabía que nosotras éramos guerreras elementales? — le preguntó algo sorprendida Marina.

—Ahora que lo mencionas, Ash no alcanzó a conocerlas —comentó Dawn algo pensante.

—Y tampoco creo que sepa que Misty y las demás lo sean —concluyó muy pensante Henry.

—¿No me digan que planeó todo en base a su intuición? —preguntó algo asustada Usagi.

—Estamos hablando de Ash, un experto en la improvisación —le aclaró la joven de Ecruteak.

—No —le negó Mew, volviendo a ganarse la atención de todos—. Ash hizo todo lo posible para lograr salvarlos a todos. Pero su tarea principal, era la de salvar a Misty y Sakura.

—¡¿A nosotras?! —exclamaron muy sorprendidas las aludidas.

—Durante los seis meses que entrenamos, se la pasaba hablando de ustedes, muy en especial de las dos. Siempre me dijo que detrás de sus personalidades, había dos frágiles chicas que quería salvar.

—Ashy… —tanto Misty como Sakura se miraron muy melancólicas.

—Entonces está enamorado de las dos —concluyó Sora—. Todo lo que hizo, fue por amor.

—Creo que esto se le va a venir cuesta arriba al pobre de Ash, más cuando sepa que Misty es la reencarnación de su madre —comentó muy preocupada Marina.

—¿Crees que Ash sabía que Misty tenía algo especial, y del descontrol del poder de Sakura? —le preguntó Gary a Mew, intentando retomar el tema.

—Su instinto se desarrolló mucho. Existe esa posibilidad.

—Entonces no podemos desaprovechar esta oportunidad —comentó demasiado serio Henry—. No solo lo vivieron en carne propia, también lo pudieron ver; alcanzar o superar el poder de los dioses no es fácil —dio media vuelta, y comenzó a retirarse—. Si planean volver a viajar, tendré que avisarles a Dialga y Palkia.

—¿Quieres que te acompañemos? —le preguntó Misty muy extrañada.

—Tienen cosas que hacer —le rechazó con un movimiento de mano—. Solo iré a avisarles.

—Es verdad, tenemos que movernos ahora —les animó Goku—. Cada segundo que pasa es valioso —y partió al acto.

—Creo que no hay marcha atrás —soltó con nervios Misty—. Vamos.

Mientras los demás volvían al interior del laboratorio, Henry iba en dirección a Dialga y Palkia pensando en la situación; más bien, en el conjunto de situaciones sucedidas.

—Creo que estoy dando un muy mal ejemplo para los niños —pensaba muy molesto el joven—. No he podido ser de ayuda a nadie hasta ahora.

—Al contrario, señor Ketchum. Le debo mucho por todo lo que ha hecho —de pronto escuchó en su mente.

—Phil… —lo nombró muy sorprendido, para después sonreír y negar— Han pasado por mucho. Siempre quise participar en esta guerra, quería verlos ser felices… Tú me diste esa oportunidad.

—Es una situación muy extraña —le comentó Phil muy incómodo—. La condición de volver con mi cuerpo, fue la de no poder volver a reencarnar, ni volver a este planeta una vez terminada la batalla contra Arades… Pero sabía que tú eras quien podía seguir encaminando todo.

—Tú has encaminado todo —le corrigió Henry—. Si Ho-oh no los hubiese encontrado en el minuto correcto, esto hubiese sido una catástrofe.

—¿Como el futuro? —le preguntó muy aterrado.

—No pienses en cosas que no han pasado —le pidió Henry muy serio.

—En eso que me pides que no piense, es lo que nos ataca —le contestó Phil algo gruñón.

—¿De tal palo, tal astilla? —le preguntó Henry algo nervioso.

—Eso deberías aplicarlo contigo. Mejor te dejo —dijo algo cansado—. No abuses de nuestra suerte.

—Veo que estabas muy ocupado hablando, Henry —le dijo una voz femenina algo estricta.

El joven volteó a ver, y notó que Yoh y Anna parecían esperarlo.

—Hola… —le saludó algo desconcertado— ¿De hace cuanto que están escuchando?

—No te preocupes, sabes que nuestros labios están sellados —le comentó Yoh muy relajado.

—¿Están listos para partir? —le preguntó a la pareja muy ansioso— Conozco el historial de todos nuestros enemigos, pero Hao…

—¿Realmente confías en él? —le preguntó muy insegura Anna.

—El hecho que Ryu, Len Tao y Horo Horo estén aquí, les dará la posibilidad de controlar los espíritus sagrados —resolvió Henry.

—¿Tan asustado estás de lo que va a suceder, que piensas pedirle ayuda? —pero Yoh parecía un poco más convencido.

—Hao no es una persona mala, comparte similares caminos que Phil y las guerreras elementales —resolvió con mucha fe—. Sé que no se dejará seducir por las energías negativas.

—Entonces partamos ahora —ordenó cortante la sacerdotisa—. Cada segundo que pasa, más ventaja le damos a Arades.

—¡Palkia, ¿escuchaste todo?! —preguntó en voz alta Henry, al tiempo que el controlador aparecía en frente a los tres— Nos vamos.

—¿Estás seguro de lo que haces? —le preguntó el Pokémon, intentando generarle alguna duda.

—Aunque te preocupe mucho, si —le asintió muy serio—. Por favor, cuiden los dos de Sakura.

—¿No le dijiste lo que estaba sucediendo? —le preguntó algo severa Anna.

—Goku se encargará de entrenar a todos —reafirmó Henry—. Que lo sepan a su tiempo.

—Haz lo que quieras, tampoco es nuestro problema —le medio regañó Anna, volviendo su atención a Palkia—. Ya vámonos.

Y apenas Palkia abrió un agujero de gusano, Yoh y Anna saltaron. Pero al momento que Henry iba a partir, fue detenido por una voz muy triste.

—¡¿Qué es lo que está sucediendo, papá?! —aquella voz quebradiza llamó la atención del joven, quien volteó a ver, y notó a Serena muy acongojada.

—Serena… —sin valor alguno, prefirió mirar al suelo— Solo quiero lo mejor para todos, eso signifique el que tenga que seguir vendiendo mi alma.

—¡Tú querías tener una familia con quien compartir tu felicidad! —le gritó con rabia— ¡Te lo suplico, deja de sacrificarte por nosotros! Quiero al menos… conocer a quien me dio la vida…

—Ya la conoces —le respondió de forma cortante—. Confía en Sakura, de la misma forma como Ash confía en ella. Es una brujita de muy alto nivel, y mejor amiga —y sin mirarla en ningún segundo, partió tras los demás.

—Palkia… ¿Que tiene Sakura que ninguno de nosotros la puede odiar? —le preguntó Serena algo compungida.

—Hay algo que se llama carisma —le respondió con mucha tranquilidad—. No es algo que se desarrolle con el tiempo, es algo con lo que se nace.

—He analizado a todos…

—No analices —le corrigió—. Confía en todos, así como lo hace Sakura.

—¡Ja! Esa tonta es muy inocente —comentó algo sarcástica—. Confía demasiado y abre mucho su corazón a todos.

—Entonces cuiden ese pequeño hilo que los une a todos, porque es la única fortaleza que tienen —le advirtió el Pokémon—. Confíen entre ustedes, y crean en seguir su historia.

—No se trata de dejar la carga de todo a Sakura —negó para si—. Esta batalla es de todos nosotros. A la basura el protagonismo —volvió a mirar a los ojos del Pokémon, y le sonrió— ¡Dile a mi papá que cuando lo vea, le voy a dar una paliza por preocuparnos a todos! —y partió corriendo al laboratorio.

—Es verdad, esa pequeña no sabrá que hacer… —pensó Palkia muy preocupado— Espero que su cuerpo aguante lo que haremos.

Mientras, el en interior del laboratorio, desde hace algunos minutos se encontraban Delia, Sakura, Tomoyo, Whitney, los profesores y campeones regionales, y Mewtwo, hablando con dos personas de terno y corbata desde una pantalla, teniendo a una joven peli morada como representante. El ambiente parecía muy pesado; enrarecido.

—La situación de las regiones se ha vuelto insostenible, y pese a que hemos confiado en ustedes, no hemos tenido resultados satisfactorios —comentó uno de los individuos.

—Enviamos un mensaje urgente de éxodo a Goldate —comenzó a decir muy seria la profesora Larch—. Supongo que dieron a conocer a todos sobre las ruinas milenarias.

—Profesora Larch, me sorprende su poco atino —le retó el otro de los sujetos—. Intentaremos salvar a la mayor cantidad de personas posibles.

—¡Se suponía que salvarían a todos, no a unos cuantos! —les gritó Sakura de forma desafiante.

—¡No nos levante la voz, jovencita! —le regañó el primer sujeto— Estamos intentando mantener lo más importante en este momento, la preservación de las personas.

—¡Todos calma, por favor! —les pidió la joven de cabello morado— Todos tenemos distintas formas de mantenernos en pie, pero no por eso nos pondremos a pelear entre nosotros.

—Por favor Sakura, no pierdas la calma con ese grupo de burócratas —le pidió Cynthia hablándole al oído, y volviendo su atención a la conversación—. Esta región hasta el momento es segura, así que no creo que haya problemas con el transporte.

—Así es —le asintió la joven de cabello morado—. También hemos registrado cierta estabilidad en Kalos y Alola por las cercanías.

—Pero no sucede lo mismo en otras regiones —comentó Steven—. Luego de la derrota de Marte, supuestamente las redes volvieron a la normalidad.

—A propósito, ¿cómo continúa el tema de los Dark Pokémon? —les preguntó la profesora Ivy.

—En total control. Gracias al profesor Shinbara y los Pokémon Ranger, son casos mínimos —le respondió uno de los "burócratas"—. Al menos ellos si han tenido éxito en su labor.

—¡¿Que dijo?! —pero Sakura estaba comenzando a perder la paciencia— ¡Mis amigos se han esforzado mucho para luchar por todos ustedes! ¡No vuelvan a hablar así de ellos!

—Eres muy altanera —le criticó el segundo sujeto—. ¿Qué hacen esas niñas en una reunión que no les incumbe?

—¡Mi nombre es Sakura Kinomoto, y soy la líder! —le gritó con mucho orgullo— ¡De mi digan lo que quieran, pero a mis amigos no los toca nadie!

—Profesor Oak, veo que su grupo está completamente desorganizado —le criticó el primer sujeto—. Enviaremos gente calificada para ordenar su penoso ejército, si es que puede llamarse así.

—Por favor Sakura, se cómo te sientes, pero no dejes que tus emociones te controlen —le pidió algo serio el profesor, volviendo la atención del grupo—. No se preocupe, la señorita Kinomoto está más que calificada. Ha sabido demostrar que es una líder competente. Si no fuese por ella, todos estarían con la moral caída.

—Con mucho respeto profesor Oak, pero eso es algo que nosotros evaluaremos —le contradijo el primer tipo.

—¡Mis amigos confían en mí, es todo lo que necesito! —volvió a desafiarlos Sakura.

—¡Sakura, no sigas! —se escuchó un grito de fondo, al momento que era abrazada de sorpresa por cierta jovencita impulsiva.

—¡May! —muy sorprendida volteó a mirarla, notando como la abrazaba con fuerza, manteniendo los ojos cerrados.

—¿Quiénes son ustedes? —les preguntó muy molesto Ed— Si me entero que le hicieron algo a Sakura, los voy a golpear hasta que me canse.

—¡Todos, silencio! Por favor, les pedí que no pelearán entre ustedes —les pidió a todos, al tiempo que reconoció a quien abrazaba a Sakura— ¿May?

—¿Eh? —muy extrañada, abrió sus ojos de golpe, pestañeo algo rápido, miró la pantalla, y gritó con alegría sin despegarse de Sakura— ¡Annabel, que bueno volver a verte!

—Tanto tiempo —le saludó con mucha alegría— ¿Cómo están Ash, Brock y Max?

—Brock y Max aun descansando, pero creo que ya acabarán sus vacaciones —le contestó medio en burla.

—Annabel, ¿los conoces? —le preguntó el segundo hombre.

—Por supuesto —le asintió—. Hace no mucho me visitaron en la torre de batalla. Ash, el amigo de May, fue a desafiarme por el símbolo frontera, y la ganó con mucho esfuerzo e inteligencia.

—¿Conoce a mi hijo? —le preguntó muy sorprendida Delia.

—¡¿Usted es la madre de Ash?! —le gritó muy sonrojada— ¡Perdóneme el mal rato pasado!

—Eh… —Sakura no entendía muy bien que pasaba, solo miraba a May, a Delia y a la pantalla de forma alternada, muy perpleja— ¿Sucede algo con Ashy?

—¡¿Ashy?! —soltó Annabel muy extrañada… y molesta.

—Sakura es la novia de Ash —contestó de forma inocente Dawn.

Por unos segundos, parecía que el espíritu del silencio se hubiese apoderado del lugar.

—¡Llegué con las cosas para comer! —se escuchó de fondo una voz por la pantalla— ¡Vamos, que el mundo no se va a acabar!

—¡Espéranos, ahora vamos! —le pidió uno de los hombres, quien por un segundo perdió su sería compostura.

—¿Es en serio? —la joven de Ecruteak comentó algo sorprendida.

—¿Que sucede, Sakura? —le preguntó muy extrañada Misty.

—Esa voz la conozco —se escuchó al unísono, tanto de la peli morada como de la pantalla, para que al segundo apareciera una mujer de cabello azabache algo desordenado y ropa muy simplista.

—¡Mamá! —casi gritó de golpe.

—¡¿Mamá?! —todos vieron muy sorprendidos a Sakura. Ahora entendían menos que sucedía.

—Hola Sakura. Veo que la están pasando bien —le saludó demasiado animada.

—¡¿En serio es tu mamá?! —le preguntó May muy sorprendida.

—En realidad me deja llamarla así —le respondió con orgullo—. Se llama Anjou, y es la mamá de Phil.

—¡¿Que?! —todos muy sorprendidos volvieron la mirada a la pantalla, y vieron como con mucho entusiasmo comenzaba a poner comida en la mesa que había en la sala.

—No se parecen en nada —comentó algo desconcertada Dawn.

—A Phil nunca le gustó mostrarse como es a desconocidos, en cambio a su madre le gusta organizar fiestas o comidas sorpresa —le respondió algo incómoda Sakura.

—¿Donde esta Phil? —preguntó muy extrañada Anjou.

—Eh… Verá… —aquella pregunta incomodó mucho a todos, haciendo que guardaran silencio.

—Se fue, tenía cosas que hacer —le respondió Serena, quien entró al laboratorio de golpe.

—Ya veo —Anjou guardó silencio, y dijo muy despreocupada—. Veo que Henry encontró a su mujer y sus hijos.

—¡¿Que?! —todos vieron muy sorprendidos la curiosa revelación de la mujer.

—¿Henry? —le preguntó algo extrañado el primero de los hombres— ¿Hablas de Henry Ketchum, el joven que terminó con la guerra de Kanto y Johto?

—Fue por eso que le di ese reloj a mi hijo, porque sabía que lo iba a necesitar —contestó muy orgullosa la madre—. Yo ya sabía que era la reencarnación de alguien importante.

—¿Y cómo lo sabía? —le preguntó muy extrañada Marina.

—Porque lo sentía —simplemente respondió, desconcertando a todos.

—Si a alguien le gusta hablar de fenómenos paranormales, fantasmas o extraterrestres, podrían estar hablando todo el día con ella —les dijo la entrenadora de Ecruteak con entusiasmo.

—¡Jejejeje! Paso —negó casi tajante la card captor, con algo de miedo.

—Permítanme un momento —les pidió la entrenadora de Ecruteak—. Mamá, Anabel, señor Loose, señor Strix, el que Sakura sea nuestra líder fue algo que lo propuso Phil, fuimos nosotros quiénes lo aprobamos. Confíen en las decisiones de Phil, por favor.

—Por supuesto que confiamos en él —le comentó Loose—. Sabemos que es muy esforzado y siempre logra lo que quiere, aunque le cueste mucho trabajo.

—Lo conocemos desde que era pequeño —agregó Strix—. Solo queremos darle todos los recursos que necesita para que no falle.

—Confíen en ella, se los pido como madre —les pidió Anjou.

—Si tú confías en ella… —comentó algo más tranquilo Loose.

—Jovencita —comenzó a decir Strix muy severo a la card captor—, recuerde que su cometido es priorizar la supervivencia no solo de la vida en este planeta, también la de dónde viven todos ustedes.

—La supervivencia de todos… —susurró muy pensante la peli castaña— ¿Eso signifique que perdamos vidas?

—La paz no viene sin antes los conflictos y el sufrimiento —comentó muy serio Loose—. Si haces las cosas bien, todo saldrá bien. Si eres una líder responsable, tu primera obligación es que tú subalternos te obedezcan y que ninguno caiga.

—¡Ellos no son mis subalternos, son mis amigos! —volvió a decirles muy molesta la peli castaña.

—Sakura, si lo somos —intervino al acto Ed muy serio, haciendo que la aludida lo mirara—. En el segundo que te elegimos como nuestra líder, pasamos a ser tus subalternos. Haremos lo que tú nos digas, confiamos ciegamente en tus decisiones —ante aquellas palabras, todos asintieron con seguridad.

—¿Están seguros de lo que dicen? —les preguntó con temor, pero todos volvieron a asentir con seguridad— De acuerdo —volteó a ver a la pantalla, y miró con seguridad—. Lucharemos hasta el final. Enfrentaremos a Arades, y lo derrotaremos —y volvió la vista al grupo—. Mi única orden, será que todos tienen prohibido arriesgarse más de la cuenta. Los quiero a todos vivos al final de la batalla.

—¡Si! —gritaron en pose militar.

—Si Sakura y Phil confían en ti, entonces haremos lo mismo —aceptó Strix—. Buena suerte.

Y la comunicación se cortó.

—Estamos dejando el futuro de nuestro mundo en manos de niños —comentó muy preocupado Strix.

—Quienes nos han dado la libertad siempre fueron niños y jóvenes —le comentó Anjou—. Van a ganar, eso lo sé.

—Annabel, ¿sucede algo? —le preguntó Loose muy preocupado, ya que desde hace unos minutos estaba paralizada.

—La novia de Ash —susurró en voz alta—. Que suerte tiene que está del otro lado del mundo —aquel comentario desconcertó a los presentes.

Mientras, los oriundos de aquella dimensión veían muy sorprendidos a Sakura, quien no entendía que pasaba.

—Duplica, ¿me puedes explicar que sucede? —le preguntó Ed muy incómodo.

—Sakura sí que tuvo valor para gritarle de esa forma a ellos —comentó muy preocupada.

—¿Y quiénes son ellos? —le preguntó Inuyasha muy fastidiado.

—Ellos son los reyes del norte y del sur, son la máxima autoridad política del mundo —les respondió algo nervioso el profesor Oak—. Ellos son los líderes del mundo.

—¡¿Que?! —quienes no vivían en aquella dimensión miraron muy aterrados a Sakura, quien por un segundo no parecía moverse.

—No sabía que Phil tuviera contactos tan poderosos e influyentes —comentó muy impresionada Misty—. ¿Por qué no comenzó pidiendo ayuda a ellos?

—Existe gente mucho más competente que nosotros, pero nos escogió a nosotros porque somos amigos de Ash, y si Ash confía en nosotros, él también lo hará —respondió Dawn, mirando a la joven de Ecruteak con orgullo—. Eso me dijiste cuando perdí la fe por perder contra Tera.

—Él era consciente de las buenas intenciones que tenían el señor Loose y el señor Strix, por lo mismo nos quisieron apoyar con recursos ilimitados.

—¿No les pareció curioso tanta apertura? —le preguntó Ed muy desconfiado.

—Tranquilo, ellos no son homúnculos —le respondió la joven de Ecruteak entre risillas, volviendo su atención a la card captor—. Ninguno de nosotros quería decírtelo por miedo amiga, y me alegra mucho que ellos lo hayan hecho.

—Creo que fui bien regañada —comentó muy apenada la peli castaña—. Jamás le había hablado así a alguien mayor que yo.

—Sí que fuiste valiente —irrumpió muy emocionado Paul—. Creo que me estás gustando.

—¡¿Eh…?! —todos vieron muy sorprendidos al joven, mientras la card captor lo miraba algo sonrojada, y su novia algo celosa.

—¡Me refería a su carácter! —reparó algo fastidiado— Ese es el carácter que debes mostrar a todos, sin importar a quién te enfrentes.

—Creo que debo dejar de sacar conclusiones antes de tiempo —negó bastante más aliviada la joven de Ecruteak—. Sakura, quiero que lo tengas en mente por favor, esto es una guerra, y verás a la gente que quieres partir. No queremos que te sientas culpable, no queremos que bajes los brazos, queremos a la Sakura Kinomoto que enamoró perdidamente a Ash Ketchum con su personalidad. Hazle ver a todos los seres vivos de todas las dimensiones que una joven de catorce años puede enfrentar a los errores que todos hemos cometido, solo con su positivismo y humildad.

—Le seré sincera, tengo mucho miedo —les dijo a todos muy compungida—. Me da terror perderlos, no volver a verlos nunca más. Yo soy quien tiene que protegerlos.

—Y ese sentimiento será el que derrote a Arades —le arengó Delia—. Comprendo a Ash y a Henry —bajó a la altura de Sakura, y la besó en la frente—. Eres una jovencita de corazón puro, sin ganas de lastimar a nadie. Creo que eres alguien que no esperaría Arades.

—¿Que está intentando decir Delia? —le preguntó muy sorprendida Misty.

—¿Qué te parece si volvemos a comunicarnos con Anjou? —le ofreció Delia a Sakura, ignorando completamente la pregunta.

—Si —le asintió—. Fui muy mal educada, debo dar la cara y las disculpas correspondientes.

—Aún tienen mucho de qué hablar —comentó con entusiasmo la joven de Ecruteak—. Señor Goku, ¿me podría acompañar por favor?

—Claro… —y sin mayor cuestionamiento, el Pokémon saltó al hombro izquierdo de la joven.

—¡Nos vemos afuera! —y ambos salieron rápidamente.

—Ahí nos vemos —soltó algo extrañada Misty.

Apenas salió del laboratorio y la joven cerró la puerta, y suspiró pesadamente, haciendo que el Pikachu la mirara muy extrañado.

—¿Por qué le mentiste? —le preguntó a la joven.

—Porque me da miedo perderla —le respondió con rabia—. Tenemos trabajo que hacer.

—¿Todo sigue como lo planeamos? —preguntó muy serio una voz muy familiar.

—Si Tracey —le asintió—. Algunas cosas han cambiado, pero no debería afectar a lo que estamos haciendo.

—Tu plan es muy arriesgado, sabes que podrías perder la vida —le comentó otra voz muy seria.

—No creí que te preocuparas tanto por una chica, Sesshömaru —comentó algo irónica Sakura—. ¿Todos saben qué hacer?

—Si —le asintió Tracey—. Mucha suerte.

Todo parecía indicar que muchos círculos por fin se cerraban, pero aún quedaban otros planes sin terminar; planes muy secretos. ¿Qué le estarán ocultando realmente a Kinomoto? ¿Que irá a hacer Henry con Hao? ¿Y de que se tratará el misterioso plan de Sakura? No se pierdan el próximo capítulo.

Esta historia continuará…
 

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Capítulo 81: "Aprendiendo a caminar"

Ya se estaba haciendo de noche, y en el comedor del laboratorio se veía algo de movimiento. Todo parecía indicar que muchos habían terminado de cenar, mientras otros terminaban sus últimos alimentos.

—¡Muchas gracias jefa! —le gritó con entusiasmo uno de los entrenadores que alojaba— ¡Estuvo muy delicioso!

—¡No me digas jefa! —le pidió muy apenada cierta joven de cabello castaño, quien se asomó por la ventanilla de servicio, notándose un pequeño sonrojo— Me alegra que te haya gustado.

—No te avergüences, Sakura —le pidió quien la acompañaba en la cocina—. Aceptaste un trabajo muy difícil, y eso entusiasmó mucho a todo el grupo. Y es en serio, pese a que no conoces los ingredientes que se usan aquí, preparaste platos deliciosos.

—Al contrario, Brock —le negó con un pequeño movimiento de cabeza—. Si no me hubieses ayudado, no hubiese sido capaz de preparar nada —terminó con una reverencia.

—Veo que te encanta cocinar, diste todo tu empeño en preparar con cariño cada plato.

—Un plato delicioso hace feliz a la gente —le comentó muy alegre—. Si puedo hacer feliz a la gente, entonces seguiré esforzándome.

—¡Rayos, algunos comen por cuatro! —comentó un pequeño de anteojos, quien entraba algo complicado con una torre de platos, acompañado de un Kirlia— ¿Dónde dejo estos platos? Ya casi no queda espacio.

—Espera, te ayudo —algo preocupada, Sakura lo asistió tomando todos los platos—. Max, no hagas cosas que te compliquen, podrías lastimarte.

—¡Tranquila, esto no es nada! —le respondió de forma muy despreocupada— ¡Les ayudaré a lavar!

Pero Max hizo algo muy poco recomendable, correr dentro de la cocina. Por causa de que el suelo estaba algo mojado, el joven resbaló, cayendo de espaldas al suelo.

—¡Cuidado! —en un intento desesperado, Sakura soltó los platos para agarrarlo, y evitar que se estrellara contra el suelo— ¿Eh? —pero cuando pudo darse cuenta, Kirlia ya había usado su fuerza psíquica para detener su caída— ¡Uf! Que suerte —suspiró aliviada.

—¡Gracias amigo! —le agradeció el joven al tiempo que se recomponía, y volvía su atención a la peli castaña algo nervioso— Tranquila, estoy bien. Te ayudaré a recoger los platos rotos.

—¡¿Eh?! —miró tras ella, y apenas vio la enorme cantidad de platos rotos, pegó un ensordecedor gritó— No… Me van a retar…

—También te ayudaré —le apoyó Brock muy tranquilo—. Son solo platos, no creo que la profesora Larch te regañe.

—Lo siento, no quise hacerlo —pidió muy avergonzada.

—Está bien que ayudes a todos, eso demuestra el buen corazón que tienes, Sakura —le comentó algo preocupado el criador—. Pero los demás también saben defenderse, y si necesitamos del otro, ahí estaremos.

—¿Quieres que no me preocupe tanto por ustedes? —Sakura parecía algo preocupada por tal petición— No podría.

—¿Sabías que la cocina es como un laboratorio químico? —comenzó a contarle Brock—. Tienes la habilidad de crear platillos deliciosos porque lo haces con cariño, y crear algo es muy difícil, pero cuando descuidas los platos donde sirves esa creación, no puedes enseñar tu cariño.

—No quise romper los platos, solo quería ayudar a Max —le dijo algo triste.

—Y Kirlia me salvó —intervino el joven de anteojos—. Gracias por preocuparte por mí. Con Kirlia somos un equipo y confiamos el uno al otro, y si algo le pasa al otro, ahí estaremos para apoyarnos, ¿verdad? —y tan solo cruzar sus miradas, el Pokémon le asintió.

—Siempre tendrás dos decisiones, y la que tomes ayudará a un grupo, en este caso Max, pero perjudicará a otro, en este caso los platos.

—Rompí los platos por intentar ayudar a Max, aún consciente que no estaba solo —reflexionó Sakura—. Si le hubiese pedido a Kirlia que ayudara a Max, los platos seguirían intactos.

—Un poco de egoísmo no hace daño —dijo con tono comprensivo Brock—. Sea la decisión que tomes, sabremos que no lo harás para perjudicar a nadie.

—Y no te preocupes por los platos —le pidió muy apenado Max—. Tampoco debería correr en la cocina.

—Muchas gracias, chicos —agradeció mientras se sacaba el delantal—. ¿Puedo salir un momento? Necesito pensar.

—Haz lo que estimes conveniente, no tienes que pedirnos permiso —le asintió Brock, al segundo que vio salir a Sakura muy pensante—. Creo que esto le servirá para ser más preocupada de sí misma.

—Tenemos que ayudarla —le apoyó Max.

Sakura iba pensando algo melancólica en aquella metáfora. Había sentido que un balde de agua fría le había caído de golpe.

—Esto es una guerra, y como en todas, solo algunos sobreviven —sacudió su cabeza con rabia, y miró su llave—. ¿Salvar a una persona, o salvar muchas vidas? —y cerró sus ojos— Si hubiese confiado en que Kirlia ayudaría a Max, todos esos platos ahora estarían lavados y listos para volver a ser usados… —abrió sus ojos de golpe, y dijo en voz alta— ¡No, quiero salvarlos a todos!

En eso sintió una voz familiar, la que hablaba con alguien que sonaba algo anciano en el patio de descanso.

—¿Estás seguro, anciano? —le preguntó algo desconfiado— No me agrada mucho la idea de fusionarnos.

—Pero obtendrás un poder extraordinario, Piccolo —le respondió muy serio—. Necesitas ayudarlos, y es la mejor idea que se me vino a la mente.

—Recuerda que no volverás, y serás parte de mis células para siempre —le intentó reparar—. Además, las esferas del dragón desaparecerán.

—Para eso tienen a Dende —volvió a responderle—. A partir de ahora, él será el nuevo Kamisama, y mantendrá con vida las esferas del dragón.

—¡Por favor, no lo hagan! —de pronto, ambos vieron como Sakura corría desesperada hacia ellos— ¡Nadie tiene que sacrificarse para ser más fuerte!

—Sakura… —los dos la nombraron muy sorprendidos.

—Por favor… confíen en mí —les pidió, al borde del llanto.

—Es por esa razón que quiero hacer esto —le dijo muy tranquilo Kamisama—. Yo estoy viejo, no sé cuánto me quedé de vida, así que quiero ayudarte hasta el final.

—¡No me importa! —le gritó con rabia— ¡No sé qué haría ahora, sabiendo que se sacrifican para ayudarme!

—No me estoy sacrificando —continuó Kamisama, mientras posaba su mano derecha en el hombro del mismo lado de Piccolo—. Solo estoy volviendo a mis orígenes.

—¿Qué quiere decir con eso? —y en eso, Sakura vio como Kamisama se transformaba en energía, y "volvía" al cuerpo de Piccolo— ¡No!

—Pequeña Sakura —comenzó a contarle muy serio Piccolo—. Cuando quise ser Kamisama, tuve que expulsar mi energía y pensamientos negativos, eso dio el nacimiento de un ser malvado, llamado Piccolo Daimahou.

—¿Por qué me cuenta eso? —le preguntó entre sollozos.

—Aquel ser cayó a la tierra y provocó caos, crímenes y destrucción —continuó confesándole—. Muchos intentaron derrotarlo sin éxito, pero Goku lo logró. Antes de morir dejó a su hijo, y su deber era vengar su muerte.

—¡¿No me diga que ese hijo es usted?! —le preguntó muy sorprendida, a lo que el namek le asintió de forma inexpresiva— ¡No importa que cosas haya hecho, ahora es bueno y está de nuestro lado! ¡Lo quiero por como es, haya hecho cosas buenas y malas!

—Eres una chica muy compasiva e ingenua —le dijo con felicidad—. Eres la segunda persona que me dice algo parecido.

—¿La segunda?

—Yo entrené a Gohan cuando era pequeño, y pese a que era un niñito llorón, siempre me vio cómo su mentor, y yo como un hijo —bajó a la altura de su rostro, y puso su mano derecha en su cabeza—. Nos tomamos más cariño del que queríamos, y tú tienes la misma facilidad de compartir esos sentimientos hacia los demás, eso provocará que se sacrifiquen para que sigas con bien.

—Yo no quiero que mis amigos se sacrifiquen por mí —comenzó a decir con algo de rabia—. No lo permitiré.

—Entonces sabes que tienes que hacer para evitarlo —le respondió Piccolo con conformidad—. Kamisama sabía que, si el o yo moría, significaba la desaparición de las esferas, y si volvíamos a ser uno mismo, podríamos ayudarte.

—Volver a ser… uno mismo… —susurró Sakura muy pensante.

—Nosotros éramos uno mismo, así que recordar nuestro pasado nos hizo tomar tal decisión —comentó de forma comprensiva—. Nunca olvides de dónde vienes. Tu familia y amigos siempre estarán contigo.

—Si —le asintió con más seguridad, aún con lágrimas en los ojos—. ¡Le prometo que nunca dejaré a nadie solo!

—¡Jajajaja! —Piccolo simplemente rio ante tal promesa— Eres una líder muy curiosa —se levantó, y se retiró—. Iré con Dende para pedirle que restaure las esferas. Luego nos vemos.

Lo único que tenía en conciencia Sakura en aquellos momentos, era que realmente no podía ayudar a todos; su puesto de líder, al menos para ella, se ponía en tela de juicio.

—Se supone que un líder debe proteger a su equipo, no esperar a que se sacrifiquen por el —comenzó a murmurar—. No. No me importa lo que me digan… Recuerdo que Ed siempre hablaba sobre la equivalencia de intercambio. Si quiero algo, debo sacrificar algo de similar valor… Sacrificó su cuerpo para volver a tener a su hermano a su lado… —sacudió su cabeza con rabia, nuevamente, y dijo en voz alta— ¡No! Si sé que alguien puede seguir adelante y soy un estorbo, entonces… —y volvió a su voz pasiva— Me sacrificaré para que continúen… —y volvió sus pasos al interior del laboratorio— Estoy cansada, necesito meditar lo sucedido. Mejor me voy a dormir.

Con la cabeza llena de emociones y pensamientos encontrados, Sakura volvió al interior del laboratorio, encontrándose al poco caminar con Shaoran, Tomoyo y la profesora Larch. Parecía que conversaban muy concentrados sobre el siguiente paso de la operación.

—Shaoran, Tomoyo, profesora, pensé que estaban durmiendo —comentó algo sorprendida.

—Sakura —la nombró Shaoran con algo de sorpresa—. Aún hay mucho que ordenar, así que creo que nos desvelaremos.

—Tú si deberías ir a dormir —le dijo algo preocupada la profesora Larch—. No te he visto dormir en dos días, salvo por la fiebre.

—Creo que tanta acción me lo ha impedido —comentó algo nerviosa—. Pero aún hay algo que me tiene muy intranquila.

—¿Que sucede, Sakura? —le preguntó Tomoyo con la misma preocupación.

—Sé que tu familia es muy estricta, Shaoran —comenzó a preguntarle la peli castaña—. Tú tienes un compromiso que se oficializaría este mes. ¿Cómo convenciste a tu madre para venir a verme?

—Sakura… —Shaoran por un segundo se vio algo temeroso, no sabía que responderle.

—No creo que, por el solo hecho que Eriol te llamara, te hubiesen dado autorización. Dime la verdad, ¿viniste a escondidas?

—Si es lo que quieres saber —el joven suspiró, y miró a los ojos a Sakura—. Le pedí autorización a mi mamá, pero me lo negó. Me dijo que lo que pasara contigo no era problema mío, y que debía enfocarme en mi compromiso.

—¿Y cómo lograste escapar? —le preguntó muy sorprendida Tomoyo— ¿Pudiste eludir a la seguridad de la casa?

—No. No pude, me atraparon antes de lograr salir.

—¿Y cómo escapaste? —le preguntó muy sorprendida la profesora Larch.

—Meiling me rescató —le respondió muy triste—. Ella se enfrentó a los guardias de la casa y me dejó la vía libre, pero ella… Meiling…

—¡¿Qué pasó con Meiling! —le preguntó muy desesperada Sakura— ¡Dime que está bien!

—No lo sé —le negó algo molesto—. Lo último que me dijo fue que no importara que pase, que cuide de ti y no me rindiera.

—Amiga… —más no pudo decir Sakura, se sentía muy angustiada.

—También me dijo que jamás dejaras de sonreír, y que confiaras en todos —Shaoran se le acercó cara a cara, y continuó—. Hagamos que el esfuerzo de Meiling haya valido la pena, y no olvides el gran esfuerzo que está haciendo Ash para que no estemos peor de lo que estamos.

—Meiling y Ash no querrían verte triste, Sakura —le animó Tomoyo—. Eres mi amiga del alma, y lo que me gusta más de ti, es tu sonrisa.

—Si te pones triste, todos creerán que los esfuerzos de cada uno han sido en vano —dijo muy reflexiva la profesora Larch—. Todos somos conscientes de tu propio sacrificio para salvar a Goku, y eso les dio esperanzas a todos para ganar. Tú carisma es tu gran arma.

—Si todos no han perdido la esperanza, ¿es por mí? —Sakura estaba muy sorprendida por aquellas palabras.

Realmente no se había percatado que su sola presencia fuera tan importante.

—¡Por fin te encontramos! —se escuchó gritar de dos chicas.

—¿Eh? —Sakura miró a su derecha e izquierda, pero cuando se dio cuenta, se vio arrastrada a la fuerza por dos jóvenes— ¡Dawn, Hikari, que les pasa!

—¡Tenemos pijamada con las chicas! —le dijo de forma maliciosa Dawn.

—¡¿Pijamada?!

—¡Después de la batalla contra Tera no he podido compartir con mi amiga Dawn, así que, ¿qué mejor momento que este?! —le comentó con el mismo entusiasmo Hikari.

—¡Esperen, aún no termino de hablar!

—¡Deja de hablar y disfruta de la noche! —le dijeron ambas al unísono, mientras desaparecían de la vista.

—Creo que le servirá para despejarse —comentó algo más aliviada la profesora Larch—. Se está tomando muy en serio su puesto de líder.

—¿Tú también irás, Daidouji? —le preguntó Shaoran con cierta suspicacia.

—No podría perderme tan gran momento —respondió con cierta malicia, retirándose triunfante—. Luego nos vemos.

—¿Por qué no le dijiste todo? —le preguntó la profesora Larch muy extrañada.

—Sakura ya está cargando con una mochila muy pesada, sería preocuparla más —le respondió muy serio—. "Sería muy problemático que le pasara algo, retrasaría nuestros planes". ¿Que significará esas palabras?

—¿Estás seguro que no era Ash? —volvió a preguntarle la profesora.

—Era mucho más alto que yo, y se veía muy tranquilo. Además, puede que sea alguien enviado por Phil o Sakura.

—Pero nos lo hubiesen dicho —comentó muy seria la profesora de Goldate—. Lo mejor es no sacar conclusiones antes de tiempo. Volvamos con los demás, tenemos trabajo que hacer.

—Si.

Sakura seguía siendo arrastrada por Dawn y Hikari. El destino, según parece, era el sector de dormitorios.

—¡¿Que estaban haciendo?! —les preguntó algo apurada Kagome, de quien sólo se veía su cabeza a través de la puerta.

—Fuimos a la cocina, pero no la encontramos —le dijo Hikari algo ofuscada.

—Es más escurridiza de lo que crees —le recriminó algo molesta Dawn—. ¿Están todas?

—Si —le asintió Kagome, ahora expresando mucho entusiasmo.

—Chicas… —pero Sakura seguía sin entender que pasaba.

—Vamos a pasar una noche entre chicas —le dijo de forma pícara Hikari.

—Relájate, la pasaremos bien —le alentó la coordinadora, simplemente guiñando su ojo derecho.

—Pasen —Kagome abrió la puerta, y las dejó entrar, al tiempo que notó la llegada de la amiga de la "secuestrada"—. Apresúrate Tomoyo —y apenas ambas entraron, Kagome cerró la puerta con llave.

Allí dentro estaban sentadas en el piso y las camas, las jóvenes con las que había logrado congeniar; quienes habían estado en las buenas y en las malas junto a ella.

—Hasta que llegas, Sakura —le dijo medio en regañó Misty.

—Están en pijama… —dijo de forma tonta la peli castaña.

—¡¿No es obvio?! —le reclamó algo efusiva May, al tiempo que le lanzaba a la cara un pijama— ¡Te quiero en cinco minutos aquí!

—¡Si! —y sin chistar, corrió al baño.

—No es necesario ser tan ruda —le cuestionó algo incómoda Lyra.

—Si alguien no le dice las cosas en la cara, no se dará cuenta de nada —gruñó algo orgullosa—. Algún día me lo agradecerá.

—Tomoyo —la nombró Marina, entregándole el suyo—. También te esperamos.

—Muchas gracias —le agradeció con una reverencia, también partiendo al baño.

Y como si fuera ley a cumplir, a los cinco minutos las dos jóvenes estaban con sus correspondientes atuendos para dormir.

—¿Que quieren hacer? —les preguntó Sakura algo nerviosa, mientras ambas se sentaban en el suelo.

—¿Sabes a qué se juega en las pijamadas? —le preguntó de forma traviesa Usagi.

—He estado dos o tres veces en pijamadas… —comenzó a decir muy pensante Sakura.

—¡Verdad o reto! —le interrumpió de golpe Mimí.

—¡O respondemos, o tenemos que pasar una prueba! —le explicó muy alegre Sora.

—¡Esto es sin llorar! —dijo Blue muy desafiante, mientras tomaba varias varillas— Solo hay dos varillas pintadas. La roja pregunta, y la verde responde. ¿Todos de acuerdo?

—¡Si! —gritaron casi todas al unísono.

—¡Oigan, esperen…! —pero antes de lograr cuestionar algo, Blue estaba frente a ella con la última varilla.

—¡Saqué la roja! —celebró Duplica muy alegre.

—¡Es tu turno! —le animó Winry.

Sakura tomó la varilla con nervios, y cuando vio el borde…

—Es verde… —volvió a decir de forma tonta.

—¡Esto se pondrá interesante! —gritó de forma enérgica Iris.

—Intuyo que le vas a preguntar —le dijo de reojo Serena a Duplica—. ¿Qué le vas a preguntar de Ash?

Todas miraron a Sakura de forma lasciva, provocando un mar de nervios en la peli castaña. Volteó a ver Tomoyo buscando auxilio, pero estaba más extasiada que las demás, filmándola. Lo último que se escuchó fue un fuerte gritó de la card captor.

—Ahora el gritó fue justificado —comentó la Sakura de Ecruteak fingiendo seriedad, asintiendo de forma repetitiva—. ¡Haz que colapse, directo a la vena!

—Amiga, tranquila… —le pidió Misty con nervios.

—¿Verdad o reto? —le preguntó Duplica de forma desafiante.

—Verdad —asintió, también de forma desafiante.

—¿Que se te pasó por la mente cuando besaste a ese desconocido llamado Ash? —todos miraron a Duplica, y después a Sakura.

—Seguramente nada —respondió de forma despectiva la coordinadora de Hoenn.

—¡May, tampoco te pases! —le regañó muy fastidiada Misty.

—May tiene razón —respondió cortante la card captor, ganándose la atención de todos—. Ash se veía muy entusiasta, incluso estando perdidos y pequeños. Me salvó la vida y me levantó el ánimo. Realmente nada se me pasó por la cabeza, así que lo besé pensando en que sería un bonito recuerdo.

—Entonces si fue amor a primera vista —comentó de forma pícara Iris.

—Creo que… —Sakura pensó por unos momentos sus palabras, y dijo— Vi a Shaoran en él.

—¿Sigues enamorada de él? —le preguntó Sora muy sorprendida.

—No puedo decirles que no —le negó muy feliz—. Fue mi primer amor, y pese a las circunstancias…

—¿Ash lo sabe? —le preguntó Lyra muy preocupada.

—De hecho… —algo compungida, respondió— Cuando fuimos a la casa de campo de Tomoyo, le dije todo… y me confesé.

—¡¿Y qué te dijo?! —le preguntaron al unísono muy expectantes.

—Me dijo que se iba a declarar a Misty, que no me viera como algo más que su amigo, y que luchara por Shaoran.

—Misty, creo que es familiar —le comentó la joven de Ecruteak.

—¿Por qué dices eso, Sakura? —le preguntó algo curiosa la peli naranja.

—A los Ketchum no les importa que les digan o que les pase, siempre privilegiarán el bien de los demás —le respondió muy feliz—. Parece que Henry te pegó algo de ese desinterés.

—¿Crees que cuando uno está enamorado, vela por el bien de uno mismo? —le preguntó Tomoyo, mirando fijamente a su cámara con una sonrisa cálida— Creo que, solo quieres ver la felicidad de quien amas, sin importar con que o quien la encuentre.

—Siendo honesta —continuó la card captor—. Por un momento velé por mi felicidad, por lo que su respuesta me puso muy triste. Pero mi tristeza sería su tristeza, así que preferí sonreír como me lo había pedido en el laberinto, y recordar con cariño esos pequeños momentos.

—Es triste si lo dices así —le comentó Dawn algo compungida.

—Pero él fue quien se me declaró en la rueda de la fortuna —continuó, ahora muy feliz—. Me dijo que no estaba siendo sincero con nadie, y que, aunque todos lo odien o se opongan, diría lo que siente.

—Pero son dos personas de distintas dimensiones —le cuestionó algo incómoda Winry—. ¿Se les pasó por la mente que podía estar prohibido?

—Por supuesto, pero de todos modos decidimos arriesgarnos, y hacer que durara hasta donde se pudiera —le respondió muy emocionada.

—Y después de eso, comenzó el ataque de Magma —comentó Kagome algo seria—. Ash se sacrificó para salvarte a ti, y ayudar a Ed a salvarte. No le importó quedarse en la rueda durante el colapso.

—Veo que le gusta actuar como un caballero con armadura —comentó algo asustada Mimí—. Pero ahora nos está ayudando a todos. Nos está protegiendo a todos.

—Siempre nos ha estado protegiendo —comentó muy pensante Misty—. Pese a que ha sido perseguido por equipos malvados, metiéndose donde nadie lo llama, ganarse rivales por todos lados y tener a cientos de enamoradas, solo sigue enfocándose en ser el mismo.

—¿Y aun sabiendo todo eso, decidiste convertirte en su novia? —le preguntó Usagi muy sorprendida.

—Creo que al igual que ustedes, también he tenido mis momentos de peligro —contestó algo emocionada—. ¿Ustedes no piensan que tener como novio a alguien que ha pasado por tantas cosas, sea emocionante?

—No es emocionante, es masoquista —le contestó Iris muy nerviosa.

—Yo pienso que sí —le contestó Kagome—. Debo admitir que no me agradaba para nada estar al lado de Inuyasha, pero no me quedaba de otra. Pero con el tiempo aprendí a tomarle cariño, y ahora no imagino un día sin él. Siempre está para protegerme, aunque a veces se comporta como un idiota. Siéndoles sincera chicas, lo amo.

—Te comprendo —le apoyó Winry—. Ed también es un gran chico, muy leal y sobreprotector. No sabe pensar en nada más que la alquimia, al nivel de ponerse tonto, pero también vela por el bien de todos. Es capaz de dar su vida por los demás, y Al es la mejor prueba de eso. También les seré sincera, lo amo desde el fondo de mi corazón.

—Creo que todos tenemos a nuestro peor es nada —comentó muy feliz la peli morada—. También siéndoles sinceras, creo que fui mucho más masoquista que ustedes.

—¿Qué quieres decir con eso? —le preguntó muy extrañada Lyra.

—Cuando conocí a Phil, era una persona arisca a todos, incluyéndome a mí —cerró sus ojos, y con una sonrisa continuó—. Me trataba muy mal, cocinaba horrible, ni a la enfermera Joy le daba las gracias por curar a sus Pokémon; pensaba que era obligación de las personas el cuidarlos.

—¿Tan mala persona era? —le preguntó algo aterrada Sora.

—Ni te lo imaginas —le contestó con una sonrisa irónica—. Muchas veces me golpeó, me zamarreo, y no tenía piedad en los entrenamientos. Una vez casi me mató.

—¡Que ser más repugnante! —le reclamó Mimí— ¡¿En serio aguantaste todo eso?! ¡¿Nunca lo denunciaste ni nada?!

—No sé cómo será en donde viven, pero al menos en Kanto y Johto, ya con diez años puedes terminar en la cárcel —decía mientras negaba—. A los Pokémon los trataba como si fuesen parte de su verdadera familia. Era como un niño de cinco años jugando con ellos. Era un chico de buen corazón, no podía hacerle algo así.

—Hasta que sucedió la avalancha en el monte Plateado —le agregó Misty—. Lo mejor que pudo sucederles, fue que esos Graveler pasaran por ahí —ante aquella frase, Sakura asintió.

—Todo iba mal, pero después de la tormenta, viene la calma —muy emocionada miró al cielo, y volvió su vista a la card captor—. Cuando veas que no te queden fuerzas, que todo está perdido, que no tienes nada ni a nadie, continúa luchando. No importa las veces que traten de hacerte tropezar, siempre puedes levantarte y volver a caminar. Siempre encontrarás a alguien que te enseñe a caminar de nuevo.

—Volver a caminar… de nuevo… —fue todo lo que susurró la joven peli castaña, perdiéndose en sus pensamientos.

—¡Suficiente de llorar por culpa de los hombres! —gritó algo desesperada Hikari— ¡Las pijamadas están para divertirse!

—¡Es verdad, basta de hablar de esos tontos! —le apoyó muy feliz Usagi.

Pero la joven Kinomoto se había perdido en sus pensamientos tras esas palabras.

—Intenté caer muchas veces, pero tenía a mis amigos, a mi familia, a Kero y Yue —pensaba muy nostálgica—, y a Ashy… Cuando caía, ellos lo evitaban, y cuando no quería seguir caminando, ellos me enseñaron que debía seguir adelante…

Hace cuatro días, en el laberinto…

Ash parecía muy entusiasmado con su relato; el relato de los inicios de su aventura para convertirse en maestro Pokémon.

—…primero que todo, se llaman Pokémon, y Pikachu es uno de ellos, y también mi mejor amigo, aunque no siempre fue así —comenzaba a relatarle Ash con entusiasmo.

¿Por qué dices que no siempre fue así? —le preguntó Sakura muy intrigada.

Él fue mi primer Pokémon, y cuando lo recibí me llené de ilusiones, pero parece que no me quería mucho —comentó algo nervioso.

Pero ahora se ven como los mejores amigos del mundo.

Así es, pero no fue algo que haya nacido porque si —le respondió de forma nostálgica—. Quería ser amigo de todos los Pokémon, ¿pero de qué forma si mi propio Pokémon ni caso me hacía? Pero creo que haber hecho algo tan estúpido como lanzarle una piedra a un Spearow, nos hizo más unidos.

¿Por qué le lanzaste una piedra? —le preguntó muy extrañada Sakura.

Como Pikachu no quería obedecerme, entonces opté por atraparlo por mi cuenta.

Yo me habría lanzado a patearte —le comentó algo molesta.

Te juro que sucedió algo no muy distinto. ¡Jejejeje! —comentó con una risa tonta— Creo que nunca me había caído tantas veces, pero son las lecciones que deja ser un novato.

Cuando comencé a recolectar las cartas, pasó algo muy similar —le comentó Sakura muy apenada—. No sabía nada, incluso Shaoran me molestaba y regañaba por no hacer las cosas bien. Tengo que admitir que en un inicio me daba bronca, me daban ganas de agarrarlo y decirle sus cuántas verdades, pero el siempre hizo las cosas mejor que yo.

¿Era una batalla de egos entre los dos? —le preguntó muy extrañado Ash.

Los dos teníamos una obligación, así que dábamos lo mejor de nosotros, pero la mayoría de las veces chocábamos.

Me recuerdas a Charizard —comentó algo travieso—. Mi inexperiencia hizo que por mucho no me hiciera caso en nada. Hacia lo que quería, hasta tenía que aguantar sus lanzallamas llenos de orgullo.

¿También es un Pokémon? —le preguntó muy extrañada la joven, a lo que Ash le asintió— ¿Y cómo lograste hacerte amigo de él?

Le mostré que me importaba mucho, que lo quería, y no quería defraudarlo —le contestó con orgullo—. Tengo un amigo que me hubiese odiado toda la vida si lo hubiese abandonado, y creo que yo también me hubiese odiado.

Es verdad —le respondió Sakura muy feliz—. Para eso están los amigos, para apoyarse mutuamente, en las buenas o en las malas.



—Sakura… despierta… —comenzó a llamarla una voz que sonaban seductora.

—¿Qué pasa? —la joven abrió lentamente los ojos, y notó a su par de Ecruteak acostada a un lado de ella, ambas con un pijama muy distinto.

—¿Seguimos con nuestro jueguito de anoche? —volvió a preguntarle, tomando una pose muy seductora.

—¡¿Eh…?!

La card captor se miró, miró a su amiga, y notó que ambas vestían un babydoll, provocando que se sentara, pegara un grito ensordecedor, y al tiempo recibió un almohadazo que la dejó atontada.

—¡Maldita sea Sakura, ya deja de gritar! —le gritó furiosa May— ¡Me quitaste el sueño!

—Encima se queda dormida parada —le alegó Hikari, quien comenzaba a desperezarse.

—No me quejo, hicimos y deshicimos con su inocencia —celebró Serena muy entusiasta.

—¿No creen que se pasaron? —les preguntó Misty muy preocupada.

—Es cierto lo que dijo Drew, somos un grupo terrible —complementó Sora muy desconcertada.

—¿Qué pasó? —volvía a preguntar la card captor muy perdida— ¿Qué hora es?

—Son las siete y media de la mañana —respondió Lyra mientras miraba su pokégear—. No estuvimos hasta muy tarde, pero fuiste la primera en caer.

—Lo siento mucho, no estoy muy acostumbrada a quedarme hasta altas horas de la noche —se disculpó muy apenada, mientras se volvía a ver muy sonrojada—. ¿Ustedes me cambiaron de ropa?

—No vimos nada que no hayamos visto antes —le comentó Winry bastante despreocupada.

—Ni siquiera participamos todas en eso —comentó Dawn muy apenada.

—¡¿Acaso vieron mis…?! —les preguntó aterrada.

—Tampoco es que hubiera mucho que mirar —le comentó de reojo May—, está plana como una tabla.

Todas vieron muy perplejas a May por tan desubicado comentario, y luego vieron a Sakura, oculta bajo las frazadas de la cama.

—¡Yo no tengo la culpa! —chilló con fuerza la peli castaña— Debe ser hereditario…

—¡Oye creída, no te metas con las planas! —le gritó muy molesta la joven de Ecruteak… comenzando a destapar a la peli castaña y masajear sus pechos, mientras decía de forma lasciva— Pero se nota que estás empezando a madurar, Saku.

—¡Espera, no hagas eso! —le pidió muy avergonzada.

—De acuerdo —la soltó, y miró a las demás— ¡También lo haré con todas!

Desarmó completamente la cama, miró a todas de forma maliciosa, y todas la miraron muy extrañadas. Hasta que de pronto, se lanzó contra May.

—¡Que ni se te ocurra, aléjate de mí! —pero la joven de Ecruteak era mucho más veloz, así que la atrapó y acomodó sus manos en su delantera— ¡Sakura, aléjate ahora!

—¡Vamos pequeña May, la lujuria no tiene nada de malo! —le respondió con la misma picardía.

Mientras entre todas intentaban alejarla de la coordinadora, aquellas palabras retumbaron en la mente de la card captor.

—La lujuria… —pensaba algo preocupada— Suena a algo muy malo, pero Saku es una buena chica. ¿Acaso esa lujuria le ayuda a separar lo bueno de lo malo? —en eso sonó la puerta, a lo que Sakura fue a atender.

Sin percatarse abrió la puerta, vio a una joven peli rosada, y sin darse cuenta, apretó sus grandes pechos.

—¡Sakura, ¿qué estás haciendo?! —le preguntó muy avergonzada.

—¿Eh? —sobresaltada la soltó, y la vio a la cara completamente sonrojada— ¡Lo siento mucho, Whitney!

—¡¿Ya quieren dejar de jugar?! —se oyó de fondo una voz muy gruñona— ¡Levántense, partimos ahora a la habitación del tiempo y la mente!

—¡Paul! —algo sorprendida, su novia partió fuera del dormitorio, encontrándolo apoyado de espaldas en la muralla, a un costado de la puerta— ¿Desde qué hora comenzaron a trabajar?

—Muchos ni siquiera han dormido —le respondió mirándola a los ojos—. Tomoyo y Shaoran se han estado moviendo durante toda la noche.

—Es verdad —comentó de fondo Misty—. No estuvo más de diez minutos. Sí que es trabajadora.

—¡¿Ahora quieres ponerte algo?! —le pidió Paul a Sakura, desviando la mirada muy sonrojado.

—¿Así que quieres escapar, guapetón? —le preguntó de forma lasciva la peli morada, poniendo sus dos manos en la muralla, rodeándolo— Haz como que no hay nadie.

—Yo… — y aún más avergonzado, tomó sus manos, las quitó, y prefirió irse— Te espero en el laboratorio principal.

—Que chico más tierno —le alabó muy apenada y sonrojada, volviendo al dormitorio—. ¿Sucede algo, Whitney?

—Tengo miedo de preguntarte sobre esa noche en el centro Pokémon, pero me imagino la respuesta —comentó muy avergonzada—. Solo vine a avisarles que ya formamos los equipos, y que partieron nuevamente a todas las dimensiones que visitaron.

—¡Jejejeje! Qué situación más incómoda —comentó muy nerviosa Sakura—. ¿Así que solo quedamos nosotras?

—Y también Gohan —le asintió muy seria—. El señor Goku nos dijo que ustedes tienen que partir con él.

—Ya veo —asintió muy pensante—. Los vemos en quince minutos.

—Brock les preparó un rico desayuno a todas. Tienen que ir con la energía al máximo. Mucha suerte, amigas —Whitney salió del dormitorio, y cerró la puerta.

Todas se miraban de forma muy seria. Eran conscientes desde ese segundo que, al salir por esa puerta, dejarían de ser unas chicas comunes y corrientes, y comenzarían a tener una responsabilidad mucho más grande de la que podrían imaginar.

—Orgullo, pereza, envidia, codicia, gula, ira, lujuria… la comprensión de la maldad que todos los seres vivos tienen en su ser —comentó la card captor muy seria—. El señor Ketchum me lo comentó. Saku, ¿querías enseñarnos algo?

—No tiene nada de malo ser una persona buena, pero todos tenemos algo de maldad en nuestro ser —le comentó muy decidida la joven de Ecruteak—. Lo importante es como enfocan esas energías. Cómo dicen por ahí, no puedes ayudar a todo el mundo; es imposible.

—Suena crudo, pero creo que tienes razón —le comentó Hikari muy pensativa—. Mi emblema es la luz, y deseo representar ese sentimiento si aparece oscuridad en sus corazones.

—Las energías positivas y negativas siempre deben estar equilibradas; recuerden las palabras de Tomoyo —la entrenadora de Ecruteak se quitó su pijama, y gritó con entusiasmo—. ¡Ánimo chicas, le daremos una paliza a Arades!

—Si… —se escuchó de forma muy tímida, notando la joven el sonrojo de todas.

—Todos tenemos algo de maldad en nuestros corazones… —pensaba Kinomoto, nuevamente perdida en sus pensamientos.



Obviamente he ganado muchas batallas —seguía contándole Ash muy orgulloso, y luego pasando a la frustración—. Pero las batallas que debería haber ganado, todas las perdí. A veces creo que alguien no quiere que gane ninguna liga.

¡Jejejeje! ¿Eso no suena muy engreído? —le comentó algo nerviosa Sakura.

En un inicio era muy engreído. De hecho, mis amigos me han aguantado todos mis berrinches, pero en lugar de dejarme solo, han estado conmigo en todas —miró el suelo, y dijo de forma miserable—. Tengo más de lo que merezco, o al menos eso pienso yo.

Yo no lo creo —le negó Sakura—. Tu presencia es muy acogedora, me hace sentir, al menos a mí, que siempre se puede ir más allá.

En un inicio Max no creía lo mismo —le comentó casi en chiste.

¿Max?

El hermano menor de May —le aclaró—. Traté de quedar como un gran entrenador frente a él, pero me dio a ver que era un perdedor.

Debió ser un fuerte golpe a tu ego —le consoló algo nerviosa.

Después de eso no volví a pretender creerme el mejor… —comentó con una risa algo nerviosa— Pero creo que mi forma de entrenamiento y de ser, la afiancé cuando conocí a Paul.

¿También es un entrenador como tú?

Así es —le asintió un tanto preocupado—. Es muy fuerte, y mucho mejor entrenador que yo, pero no comparto sus métodos de entrenamiento.

Creo que no se puede simpatizar a todo el mundo —comentó algo pensante Sakura.

Es verdad, todos somos distintos —comentó igual de pensativo—. No todos podemos ser iguales, pero siempre encontraremos algo en común. Algún día espero encontrarlo, así tal vez pueda entenderlo. Después de todo, siempre aprendemos nuevas cosas.



—¡Oye, presta atención! —le gritó de golpe Paul, haciendo que Sakura viera una expresión de enfado— ¡Será mejor que no te distraigas, también tienes mucho que aprender!

—Si… —dijo muy apenada— Lo siento mucho.

—Sakura, tú decidiste no solo ser la líder del grupo, también decidiste entrenar con nosotros —comentó muy severo Piccolo—. No pierdas la concentración.

—Lo siento mucho —volvió a disculparse muy apenada, volviendo la mirada a su alrededor, notando lo que parecía una gran capilla—. Lo siento, me perdí todo lo que dijo, señor Piccolo.

—Sakura, estamos en el templo sagrado de Kamisama —le comentó algo desconcertado Goku—. En la habitación del tiempo y la mente el tiempo fluye de distinta forma. Mientras acá pase un día, ahí dentro pasará un año. Creo que será lo suficiente para que todos nos preparemos.

—Ash era consciente que no podrían de buenas a primeras comenzar con un ambiente tan pesado —les comentó muy seria la ninja de cabello rosado.

—Así que Dialga y Palkia modificaron principalmente la gravedad —continuó la guerrera de mercurio—. A medida que pase el tiempo, las condiciones empeorarán, y la gravedad aumentará hasta volver a la normalidad, o sea, diez veces más intensa que la de la tierra.

—Ami, Sakura —las nombró la card captor muy ansiosa—. Chicas, ¿cómo está Ashy?

—Tuvimos algunas complicaciones en un inicio, pero él está mucho mejor que todos nosotros —le respondió la joven ninja con entusiasmo.

—Ese hombre está loco por ti —le comentó la pelíazul algo traviesa—. Si vieras cuanto se ha movido.

—Si les causó problemas por algún motivo, les pido mis más sinceras disculpas —les dijo muy apenada la card captor—. Mi deber como su novia es cargar con sus acciones.

—Definitivamente escucha la mitad de lo que le dicen —le negó desconcertada la joven de Ecruteak—. Será imposible hacerte cambiar.

—Creo que deberíamos dejarnos de perder el tiempo —dijo muy seria Marina—. No sabemos cuándo comiencen a atacar, y creo que la vida social la podemos dejar para cuando termine esta guerra.

—Es lo más inteligente que he escuchado hasta el momento —comentó un orgulloso Vegeta, quien estaba algo separado del grupo—. ¡¿A qué hora piensan comenzar?!

—Es verdad —asintió Goku—. Esta bien que gracias a Sakura tenga un poder extraordinario, pero no puedo depender que ella esté siempre conmigo.

—¿Y qué es lo que piensa hacer? —le preguntó Kinomoto muy extrañada.

—Nosotros estamos usando un poder heredado, por lo tanto, no es nuestro —les informó Goku—. Yo tengo que acostumbrarme al cuerpo de Pikachu, y ustedes al poder de esas joyas.

—Suena muy difícil —le comentó May muy preocupada—. ¿Y si no lo logramos?

—El entrenamiento que me dio Henry hace años nos va a ayudar —le comentó más relajado—. Mr. Popo, por favor llévanos a la habitación.

—Acompáñenme —y sin decir más, se dirigió al interior del templo.

No fue un recorrido muy largo, simplemente fue recorrer un pasillo, subir un par de escaleras hasta el segundo piso, y en lo que parecía una especie de cúpula, había una simple puerta.

—¿No hay marcha atrás? —preguntó con algo de temor Lyra.

—Hasta nunca, vida de chica normal —sentenció Dawn muy abrumada.

—¿Sienten un vacío en el estómago? —le preguntó la regente de Lugia muy ansiosa, a lo que todas asintieron—. Esto lo preparó Ash, eso quiere decir que solamente nosotros podemos superar esto.

—¡Es verdad! —gritó con ánimos Gohan— ¡Vamos a demostrarle a Ash que sus esfuerzos no han sido en vano! —para recibir un "Si" unánime, lleno de energía.

—Por lo general, solo pueden entrar dos personas a la vez, pero hicimos una excepción por esta ocasión —dijo la voz de Palkia de fondo.

—También pueden entrenar lo que necesiten y el tiempo que quieran, pero creemos que un año es más que suficiente para la preparación de todos —agregó Dialga como voz de fondo.

—Muchas gracias, chicos —agradeció bastante más aliviado el Pikachu, al tiempo que subía al hombro de la card captor—. Sakura.

—Si.

Tan solo abrir la puerta, todos entraron llenos de nervios, pero todo cambiaría al asombro, cuando notaron un cuarto completamente vacío, salvo por aquel pequeño refugio.

—¡Increíble, este lugar es muy blanco! —casi gritó muy sorprendida May.

—Esto es… volver a empezar de cero —dijo muy seria Misty.

—Empezar… desde cero… —murmuró Sakura, nuevamente perdiéndose en sus pensamientos.



Cada aventura por cada región ha sido como volver a comenzar como entrenador —le decía Ash con entusiasmo—. En Kanto terminé dentro de los dieciséis mejores, y en la liga Naranja le gané al Dragonite de Drake.

¡Eso es genial! —gritó con entusiasmo Sakura.

Y así lo pensaba, pero Gary me bajó de mi tonta nube, y me dolió muchísimo —terminó con una risa tonta—. Me creía poderoso, el mejor de todos, pero siempre hay entrenadores con más habilidades que uno.

Cómo Shaoran —agregó Sakura—. Aunque gracias a él, aprendí muchas cosas en el camino.

Todos aprendemos de nuestros amigos, aunque a veces seamos cabezas dura —volvió a comentar Ash muy nervioso.



—¡Ay! —muy frustrada y molesta, Sakura se quejó mientras se sobaba la frente— No era necesario que me lanzara una piedra, señor Goku.

—Al menos puedes identificar el objeto que te lancé —celebró con ánimos el Pikachu—. Pero aún te falta mucho.

—Si —le asintió con seguridad—. Le agradezco que haya sido sincero conmigo.

—Se suponía que tú descontrol de poder lo debías conocer tú misma —le comentó muy serio—. Llevamos un mes de entrenamiento, y la sala ha ganado más gravedad. Sé que cuando las condiciones sean más duras, serás más poderosa que todos nosotros.

—Pero siento que los demás van más adelantadas que yo —comentó algo desanimada, mientras veían, muy en especial a Misty, Marina, Paul y Gohan, totalmente sumidos en su concentración mental—. Los estoy retrasando.

—Avanza a tu ritmo, nadie te está apurando —le pidió Goku muy relajado—. Yo estoy más retrasado que todos ustedes, así que tú estás más adelantada que yo.

—¡Lo siento mucho, no quise…!

—Deja las preocupaciones, enfócate en ti misma, y mira dentro de tus pensamientos —le pidió muy tranquilo el Pokémon—. Si Henry estuviese aquí, haría lo mismo que yo, así que no le hagas perder sus esfuerzos. Recuerda tu objetivo final, terminar con esta guerra y derrotar a Arades.

—¡Si! —y después de un suspiro, Sakura volvió a cerrar sus ojos.



Aunque también he ido donde nadie me ha llamado —comentó de forma tonta Ash.

¿Cómo cuando me salvaste de las cartas? —le preguntó muy preocupada.

No se la motivación, pero no me gusta ver injusticias, Pokémon abandonados o con problemas, mucho menos organizaciones que buscan ambiciones egoístas a costa de la vida de otros o de los Pokémon, así que simplemente me entrometo a ayudar.

Suena demasiado peligroso —ahora le comentó aterrada.

Me han secuestrado, terminado en la cárcel, acusado de cosas que no haría en mi vida, y hasta he puesto en riesgo mi vida, pero es algo que me nace —continuó muy orgulloso Ash.

¡Ahora veo por qué las chicas te retaron! —le gritó muy molesta, dándole una fuerte patada en las piernas.

¡Auch! —y muy adolorido comenzó a sobarse— ¡¿Tú también?!

¡No puedes pedir que no se preocupen por ti, menos cuando actúas con tanta irresponsabilidad! —le regañó muy enojada— ¡Deberías pensar en tu familia!

Creo que por eso lo hago —le comentó Ash, mientras seguía sobándose, mirando su pierna lastimada—. Hay mucha gente a la que quiero proteger, y no podría permitir que por personas llenas de codicia y egoísmo se arruinen sus vidas.

¿Y no piensas en que los demás sufrirían si te llegara a pasar algo? —volvió a preguntarle muy aterrada.

Por supuesto —le asintió—. Por eso siempre intento sobrevivir, porque solo me importa la felicidad de mi mamá, mis amigos, y de todos los Pokémon.

Eso es muy noble de tu parte —concluyó muy sorprendida Sakura—. ¿Y piensas ganar alguna vez una liga? Porque tanto ajetreo, según yo, te distrae muchísimo.

¡Jejejeje! Esa es la idea, pero no estoy apurado —comentó muy desconcertado—. Tengo catorce años, y uno siempre puede mejorar. No salí muy bien de Sinnoh, pero sé que, en mi próximo desafío, pondré todo de mi parte. Eso te lo juro.



—¡Yo también! —gritó con rabia Sakura, intentando levantarse por todos los medios.

—¿En serio piensas pelear con ese poder? —le recriminó Vegeta de forma sarcástica— ¡Ja! No me has reír.

—No seas tan rudo, Vegeta —le pidió algo nervioso Goku—. Sakura apenas está aprendiendo a pelear.

—¡No, tiene razón! —le gritó Sakura con decisión— Llevamos siete meses entrenando —decía mientras veía a los demás, quienes aún con dificultad, lograban acostumbrarse a la extraña sala—, no puede ser que sea la única que no ha avanzado nada… ¡Soy una inútil!

—No seas tan dura contigo misma —le pidió Piccolo—. ¿Sabes porque Gohan y los demás no han agachado la cabeza?

—Porque ellos tienen más habilidades que yo —respondió muy desanimada.

—Tú tienes habilidades que ellos no tienen —le respondió con tranquilidad—. A ti te han visto usar esas cartas con tus propios poderes, te han visto defender a tus amigos pese a la adversidad. Sakura, ellos se sienten muy inferior a ti; quieren serte de utilidad.

—Amigos… ¿En verdad…? —Sakura volvió la vista al grupo, y notó en las expresiones de todos mucha rabia, por lo que sacudió su cabeza con rabia, y gritó— ¡Continuemos!



¿Qué es lo más difícil del entrenamiento Pokémon? —le preguntó Sakura con mucha curiosidad.

Existen los líderes de gimnasio —le respondió Ash con orgullo—. Ellos son los entrenadores más fuertes de las regiones, y son muy difíciles de derrotar.

¿Y a ti te ha costado?

Tomando en cuenta la dificultad que tiene derrotarlos, hay líderes que han barrido el piso conmigo —comentó en chiste—. Pero eso me ha ayudado a pensar mis estrategias de forma más clara.

O sea, has tenido varias revanchas, o al menos así suena —le comentó bastante sorprendida la peli castaña.

Para que te digo que no, si sí —volvió a comentar en chiste, sonriendo de forma tonta con los ojos cerrados, y retomando su postura pensante—. Pero también me han ayudado mucho. Esas caídas, esas derrotas, esas barridas de piso, me han ayudado a mejorar.

No es fácil levantarse después de caer muchas veces —dijo Sakura con una expresión sumisa.

Eso es lo divertido de levantarse, que no es fácil —le respondió, nuevamente muy animado—. No tiene nada de espectacular ganar algo sin esforzarse, mucho menos que te regalen las medallas.

Creo que hubiese sido muy humillante que algún líder te hubiesen regalado esas medallas solo por lástima —soltó Sakura haciendo una mueca extraña—. Seguro no querrías verlos nunca más.

Eh… —en ese segundo, todos los nervios que un humano podía tener, se habían apoderado de Ash— ¡Jejejeje! Volviendo al tema… Siempre me han felicitado, me han dicho que soy un gran entrenador, pero la verdad es que no sería nada si no confiara en mis Pokémon.

Deben hacer un equipo formidable —retomó con entusiasmo Sakura.

En realidad, no —le negó con orgullo—. Ellos confían ciegamente en mí, así que yo hago mi mejor trabajo para que ellos ganen; ayudarles a que se sientan los mejores del mundo.

Pensé que era algo más frío que simplemente mandarlos a pelear —dijo la peli castaña muy sorprendida.

Como dice mi amigo, los Pokémon también son seres vivos. Ellos son libres de decidir qué hacer y que no, por eso que su lealtad es mucho más valiosa que la de cualquier humano.

¿Tú lo compartes en su totalidad? —Sakura volvió a preguntar muy preocupada.

No lo culpo por pensar así, pero creo que tanto las personas como Pokémon pueden vivir en armonía. Creo en que esa armonía pueda llegar algún día, pero solo no puedo, necesito de mis amigos. No soy tan buen entrenador como Misty o Gary, por eso intento esforzarme lo que más puedo, para demostrarles lo que puedo hacer, hasta donde puedo llegar. Que se sientan orgullosos de mi…



—Yo también quiero que se sientan orgullosos de mí, amigos —pensaba Sakura muy concentrada—. Trueno… —susurró suavemente la joven, al instante que un ataque eléctrico llegaba a Piccolo, quien era su oponente.

—¿Piensas que caeré con un truco tan viejo? —preguntó de forma sarcástica el guerrero.

—Las cosas no siempre tienen que ser iguales —comentó muy seria, mientras aparecía por su espalda de la nada—. Lo siento mucho —y de una sola patada, lo mando a volar—. ¡Esto está recién empezando! — al momento que tomaba una posición ofensiva.

—No sabía que fueras tan calculista con tus movimientos, enana —comentó, mientras se levantaba muy emocionado.

—¡Eh visto a Meiling y Shaoran pelear! —le respondió con seguridad— Creo que se llama Kung fu, y es un tipo de arte marcial. Leer algo de su práctica me ayudó un poco.

—¡Ja! No te pases de lista —y con aún más entusiasmo, cargó energía en sus manos, y atacó a Sakura, siendo nulamente afectada— Solo queda un mes, y están en mejor forma que nosotros… —pensaba más emocionado de lo que podía demostrar— ¡Esto será más emocionante de lo que pensaba!

Y esa era la historia que quería contarles. Llámenme Sakura, con confianza, es lo que quiero transmitirles a todos. Pero como dice mi papá, después de toda historia, comienza una nueva. Terminamos la de ser personas comunes y corrientes, a ser los mejores amigos del mundo con una gran responsabilidad. Ahora toca rescribir nuestra historia, y hacer valer el por qué queremos seguir viviendo. Somos conscientes de todos los errores que hemos cometido como humanos, pero sé que podemos cambiar, y como líder, quiero mostrarles que puedo ser un símbolo de armonía, de amor… de paz.

Cómo en todas nuestras vidas, nosotros aprendemos a caminar por segunda vez, y gracias a todos nosotros, tendremos nuestro nuevo comienzo.

...

Hola a todos, espero que les haya gustado el capítulo. Tenia una palabras que decir, pero le di mal a un botón y se borró todo.

En un inicio, estos 11 capítulos iban a ser 2, pero a medida que los iba escribiendo, me di cuenta que las ideas eran mas amplias como para resumirlo en tan poco. Mi idea era hacer un último arco, pero terminé decantandome por un pequeño arco.

Dato aparte, la historia desde el capítulo 1 como se fijaron, estaba siendo contada por alguien. En un inicio había pensado en Phil, pero a medida que fui analizando los protagonismos, me di cuenta que Sakura era la mas indicada, ya que ha sido mayor protagonista que cualquier otro personaje (en el encabezado del capítulo 1 puse que era un crossover en todo caso), y me gustó mucho mas esa idea.

Y bueno, creo que lo mas lamentable, es que voy a tener que colgar, suspender, o hiatus, como quieran decirle, la historia. Tengo mas capítulos escritos, me gustaría subirlos de inmediato, pero el tiempo solo me da para hacer el borrador, y como no tengo beta reader, tengo que hacer el trabajo completo. Pude avanzar hasta ahora, gracias a que tenia escrito hasta el capítulo 58 al 2012, los otros capítulos los iba escribiendo a medida que iba subiendo los viejos.

Se que no es muy agradable, menos para mi, pero apenas tenga todo listo, comenzaré a subir lo último que me falta. Gracias por leer esta historia, y aceptar algunos capítulos de mas de diez mil palabras.

Muchas gracias por todo, y nos vemos en cualquier momento!
 

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¡¡¡Hola a todos de nuevo!!! Con un 2019 completamente olvidado (y cuantas cosas pasaron), ¡¡¡volvimos, y en forma de fichas!!!

¿Han visto The Witcher? bueno, estos capítulos tienen una continuidad de tiempo muy parecida. Totalmente desordenada. Si quieren volver a acoplarse a la historia, creo que con solo leer el capítulo anterior bastará.

Lamento mucho haber abandonado por tanto tiempo la historia, pero el año pasado fue muy fructífero y revolucionado. Lo primero me alegra, lo segundo tengo sentimientos encontrados (soy de Chile).

No los aburro mas. Espero les guste esta tanda de capítulos.

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Capítulo 82: “El segundo gran poder”

La capital del oeste. Cómo lo dice su nombre, es una capital donde la más alta tecnología se desarrolla, y sus habitantes circulan haciendo sus vidas cotidianas. O al menos eso sucedía antes, ya que ahora sus calles estaban vacías.

—¡Cualquier persona que aún permanezca en sus casas o en las calles, se les repite el llamado de partir a los refugios asignados! —era todo lo que se oía por los altoparlantes de la ciudad.

Parecían preparados para un ataque inminente.

—Si profesora Larch, señora Bulma —les asentía Taichi a ambas científicas muy serio—. Sus padres dieron la orden a todo el planeta de aguardar en los refugios.
—¿Hay noticias de Sakura y los demás? —les preguntó Shaoran muy serio.
—No de momento —les negó Red con tranquilidad—. No sé preocupen, hasta que ellos lleguen, mantendremos a raya lo que venga.
—Recuerden no arriesgarse —les pidió el profesor Elm—. Establecimos nuestra base en las ruinas milenarias, pero no sé confíen en que tendrán contacto constante con nosotros.
—No se preocupen —les dijo igual de relajado Yamato—. Cuando volvamos a hablarles, será para informarles de nuestra victoria.
—Cuento con ustedes chicos —les alentó Bulma muy preocupada, al tiempo que la comunicación terminaba.
—Los veo muy confiados —les comentó muy preocupado Yamcha—. ¿Tienen algún plan?
—Solo enfrentaremos lo que esté a nuestro alcance —le respondió Shadow muy pensante—. Al enemigo que enfrentamos debe ser aún más peligroso que el general que los atacó.
—¿Aún más peligroso? —le preguntó muy preocupado Ten Shin Han— A Elix lo vencimos con mucha suerte, y con ayuda de Ash.
—Si supera el poder de un dios, es lo mismo que tener la batalla perdida —comentó muy serio un joven de cabello negro y ojos celestes.
—¿Por qué mejor no se relajan con una taza de chocolate y unas galletas? —les preguntó la madre de Bulma, quien entraba en compañía de una chica de cabello rubio y ojos azulados.
—Aún no ha comenzado nada —les comentó la joven muy tranquila—. De todos modos, no se preocupen. Ayudarlos es lo mínimo que podemos hacer por habernos salvado de Cell.
—Muchas gracias 17, 18 —les agradeció muy despreocupado el padre de Bulma.
—Al contrario —le dijo 17—, seguimos aquí gracias a su amigo.
—Será mejor que dejen de parlotear —les dijo Shadow, mientras veía en la televisión como extraños seres comenzaban a atacar, en compañía de otros soldados con una armadura muy peculiar—. Llegó nuestro momento.
—Señora, por favor guarde el chocolate y las galletas —le pidió Red—. Cuando ganemos tendrán un mejor sabor.
—Es verdad —le asintió Agumon—. Aunque tenía hambre ahora.
—¿Quieres dejar de pensar en comer? —le regañó Gabumon, dándole pequeños empujones.

De pronto, en la lejanía, todos fueron testigos de una enorme explosión.

—No perdamos el tiempo, llegó la hora de pelear —alentó Yamato completamente decidido.

Mientras tanto, en el lugar de los hechos, los que parecían aquellos seres extraños con los que habían luchado, ahora parecían aliados a los soldados de un ser muy particular, quien vestía una armadura muy similar, y tenía cuernos.

—Me parece muy extraño de tu parte entregarme tal poder, Aqua —le dijo muy extrañado quien parecía liderar el escuadrón.
—Esos son los deseos de nuestro señor Arades, Freezer —le comentó no muy convencida la guerrera del agua—. Le hemos entregado mucho poder a quien no se lo ha merecido, y realmente no confío en ti.
—¿Y qué tengo que hacer para hacerte feliz, mi estimada amiga? —le preguntó de forma sarcástica.
—Elimina a todos los humanos, sin excepción alguna —le pidió con rabia—. Si me entero de que llegaste, aunque sea lastimar a algún otro ser vivo de este planeta, te la verás conmigo.
—¿Así que solo quieres mis servicios para hacer algo que me divierte? —le preguntó con un tono de voz muy intimidante— Que interesante.
—A cambio, tú serás el dueño de esta dimensión. Y no solo eso, también tendrás el poder de eliminar a cualquier dios que te moleste —ahora comentó con la misma malicia Aqua—. Según tu currículum, no creo que sea una tarea tan difícil.
—Suena interesante —hizo una pequeña pausa, y le asintió con un movimiento de cabeza, al tiempo que Aqua desaparecía—. Así que soy el ser más poderoso del universo —miró hacia la ciudad—. ¿Crees que soy tonto, Aqua? Ya sé que tienes una trampa si te traiciono —y gritó—. ¡Eliminen a todos los humanos, y solamente a ellos!

Y apenas dada la orden, tanto los soldados de Arades, así como los de Freezer, comenzaron a destruir la capital del oeste. Por alguna razón, habían escogido aquel como punto de ataque.

Pero más de cinco minutos no les duró la diversión. Una combinación de varios ataques eliminó a muchos soldados.

—¿Siguen enviando a esos soldados? —decía algo fastidiado Red— Parece que no aprenden.
—No te confíes, ahora no están solos —le advirtió algo serio Shadow—. ¿Quiénes son esos?
—Ahora veo por qué Aqua tenía tantas ganas de eliminar este insignificante pueblo —comenzó a decir Freezer con cierto tono sarcástico—. Que extraños son, jamás los había visto en mi vida.
—¿Tú quién eres? —preguntó muy desafiante Lance.
—Soy su próximo rey, pero no los veo con ánimos de obedecerme —Freezer frunció su ceño, y ordenó a sus hombres continuar el ataque—. No tengan piedad con ellos.
—Chicos, aguantemos hasta que Sakura y los demás lleguen —les dijo Red con mucho entusiasmo—. No olviden la orden de la jefa, nadie tiene permiso de morir —recibiendo un “¡Si!” lleno de entusiasmo.
—No será tan fácil como creen —pero Freezer hablaba con mucha confianza.

La sorpresa de Freezer fue muy grande al ver cómo, tanto sus hombres como los soldados de Arades caían como moscas. Las cosas no iban como las tenía planificadas, claramente.

—Ahora veo por qué esa mocosa me entregó con tanta desconfianza tanto poder —pensó muy serio Freezer—. ¿En verdad pensaba que pelearía en equipo con mis subordinados?
—¿No me digas que es todo lo que tienes? —le preguntó Shadow de forma muy arrogante.
—Hemos peleado contra seres más poderosos que tus soldados, y los soldados de Arades no son nada para nosotros —le amenazó muy molesto Taichi.
—Creo que los chicos exageraban con eso del poder que sobrepasa a los dioses —comentó muy confiado Red—. ¡Ríndete ahora, no tienes posibilidades!
—¿Que no tengo posibilidades? —ante tal afirmación, Freezer simplemente rio de forma sarcástica— De acuerdo, de acuerdo. Lamento mucho que el gran Freezer les haya hecho pasar un tan mal rato.
—¡¿Dijiste Freezer?! —gritó con miedo Yamcha.
—¡Es imposible que tú seas Freezer, Goku te eliminó! —gritó con la misma expresión Ten Shin Han.
—No les debería sorprender —comentó muy serio Lance—. Phil y Sakura ya nos habían advertido que daba lo mismo si estuviese vivo o muerto, Arades puede hacer lo que quiera, incluso traer de vuelta a cualquier ser que haya muerto, sin importar el tiempo pasado.
—Así que tú eres ese sujeto que tanto temor le tenía Gohan —le dijo Red de forma desafiante—. ¡Pika, trueno! ¡Char, lanzallamas!
—¡Dragonite, hiper rayo! —le ordenó Lance.
—Me honra que la fama del gran Freezer llegue hasta lugares tan escondidos —simplemente levantó su mano derecha, y detuvo los ataques como si nada, transformándolos en una pequeña esfera—. Y como cortesía, les daré un pequeño obsequio. Disfrútenlo.

La esfera que tenía en su mano derecha aumentó de tamaño, y al siguiente segundo la disparó como un solo rayo de energía, combinándolo con su propio poder.
Pero antes que el rayo impactara, este chocó con algo que parecía un campo de energía. De pronto, una sombra que apareció de la nada golpeó a Freezer, para luego ser atacado por una extraña corriente eléctrica. El grupo fue envuelto en una especie de campo oscuro, y cuando pudo darse cuenta Freezer, con el cuerpo completamente aturdido, todo el grupo había desaparecido.

—¡Maldita sea! —miró a su alrededor, pero no encontró a nadie— Escaparon —puso su mano izquierda en su mentón, y frunció el ceño—. Esa patada me dolió mucho, pero parecía controlada. ¿Acaso no quería hacerme daño? —y gritó furioso— ¡¡¡Nadie se burla del gran Freezer!!!

Mientras tanto, casi por acto inexplicable, todos estaban nuevamente en Capsule Corp.

—¿Por qué estamos aquí de vuelta? —se preguntaba Taichi muy sorprendido.
—No pudimos haber llegado en un segundo aquí, es imposible —comentaba con la misma sorpresa Yamcha.
—¡Lo que no puedo creer, es que hayan enfrentado a ese demonio con tanta tranquilidad! —les regañó muy molesta su querida amiga morena.
—¿Iris? —la nombró Yamato muy sorprendido, y asustado.
—Sakura, Gohan… —los nombró Red con sorpresa— Paul… ¿Y tú también, Serena?
—Phil tenía cosas que hacer, y la pervertida partió a otro lugar —le comentó algo nerviosa—. ¡¿Y qué mejor protegida que con mi hermanito?! —celebró muy sonrojada, abrazando efusivamente a Paul.
—¿Hace cuánto comenzó el ataque? —les preguntó el entrenador de Sinnoh muy serio, sin importarle mucho la efusividad de la joven de Kalos.
—No habrá sido más allá de diez minutos —le respondió Lance, algo incómodo por la situación—. ¿Pero cómo hicieron para que apareciéramos aquí en un instante?
—Sakura hizo todo —le respondió el pequeño Pikachu que acompañaba a la pelicastaña, muy orgulloso de la acción.
—Lamento mucho habernos demorado en llegar —se disculpó muy apenada la card captor—. ¿Están todos bien?
—Aún eres demasiado blanda —le gruñó muy molesto un Vegeta que la miraba detenidamente—. Hubiese eliminado a Freezer de un solo golpe.
—¡Eres demasiado precipitado! —le regañó Iris— ¡Nuestra primera prioridad son los civiles, y cuando se vea justificado, le puedes partir la…! —pero fue callada de golpe por Serena.
—¡No le presten atención a su lenguaje! —les pidió muy nerviosa, tapando la boca de la joven con sus manos.
—¡Que problemáticos! —gruñó Paul aún más molesto.
—Creo que, como la líder, me corresponde explicarles todo —continuó Sakura—. Necesitaba deshacerme temporalmente de Freezer, así que el señor Vegeta y el señor Goku lo dejaron fuera de combate, de esa forma pude usar la carta escudo y la carta sombra para crear un campo de energía resistente. Con ayuda de Palkia creamos un portal hasta este lugar, y así fue como llegaron.
—Que bien pensado —murmuraron Red y Lance muy sorprendidos.
—¿Que podían esperar de la novia de Ash? —dijo muy orgullosa Serena— Mi hermanito tiene muy buen ojo.
—Espera un momento —interrumpió de golpe 17, mirando a los ojos a la aludida—. ¿Eres la novia de Ash Ketchum?
—¡¿Ashy hizo algo?! —le preguntó muy preocupada— ¡¿Cómo está?! ¡Por favor, les pido disculpas si actuó mal!
—Al contrario —le negó 18 muy feliz—. Él nos salvó la vida. Muchas gracias por todo.
—¿Que los salvó? —preguntó muy extrañada Serena.
—Así es —le asintió 17—. Fue antes que comenzara este ataque.

Hace dos días.

En un pequeño pueblo hacia el hemisferio norte del planeta, por alguna extraña razón, los habitantes habían desaparecido; pero por extraño que parezca, había prendas de vestir dispersas por las calles.

—¡¡17, 18, aparezcan!! —gritaba un ser con aspecto de insecto— ¡¡No sé escondan, saben que tarde o temprano los encontraré!!

Y sabía perfectamente que se encontraban escondidos dentro del pueblo, para ser más preciso, dentro de una casa.

—Es verdad lo que dice, 18 —le dijo con rabia—. Tarde o temprano nos encontrará.
—Entonces luchemos, 17 —le alentó la joven—. No somos tan fuertes como Cell, pero contra los dos no podrá.
—No —le negó tajante—. Tú vete de aquí, no podría permitir que ese monstruo te absorba. Yo lo distraeré.
—¡No seas tonto, no podrás solo! —le regañó muy preocupada 18.
—¡Sabes qué pasará si nos absorbe a los dos! —le gritó con rabia— Será el final de todo —miró hacia la puerta, y se levantó—. Tú sal por la puerta de atrás. Vete lo más lejos de aquí.
—Hermano —fue todo lo que susurró—. De acuerdo, haré lo que digas —y salió corriendo del lugar.
—No creo en los milagros, pero espero que suceda uno —y con algo de resguardo salió de la casa— ¡¡Cell, estoy aquí!!

Y al cabo de segundos, Cell apareció frente a 17.

—Hasta que te dignas a aparecer, 17 —le reclamó con mucho entusiasmo—. ¿Dónde está 18?
—Te lo diré si me derrotas, y si respondes a mis preguntas —le desafió el peli azabache.
—No tengo por qué hacerlo —le negó con prepotencia—. Si no sale, haré explotar la ciudad, con ella incluida.
—Sabes que no eres capaz —le volvió a decir de forma desafiante—. La necesitas para lograr la perfección, ¿y la piensas eliminar?
—Te doy la razón —le aceptó con un movimiento de hombros, apareciendo de la nada frente al joven, agarrándolo del cuello— ¡Pero si te absorbo a ti primero, no será tan complicado!
—¡No creas que será tan sencillo!

17 intentó derribarlo de una patada a la altura del estómago, pero Cell ni se inmutó; muy al contrario, comenzó a preparar su cola, dilatando el aguijón que poseía. Claramente se estaba preparando para absorberlo. Pero de pronto, una esfera de energía impactó en la cara del androide, distrayéndolo por completo.

—Hasta que decides aparecer, 18 —comentó con entusiasmo Cell.
—¡Qué haces aquí! ¡Te dije que te largaras! —le gritó muy desesperado su hermano.
—¡No pienso dejarte solo! —le gritó con seguridad 18— ¡Cell, ya verás, te derrotaremos!
—Eres más tonta de lo que creía —soltó a 17, y puso a poca distancia de su cara sus manos abiertas— ¡Taiyō Ken!

Por efecto de la técnica, un fuerte brillo invadió todo el lugar. Este era lo suficientemente fuerte como para dejar ciego a cualquiera.

—¡Maldición, no veo nada! —18 simplemente apretaba sus ojos, no solo intentando protegerse de la luz, también intentando recuperar la vista.
—Fuiste muy ingenua al creer que entre los dos podrían vencerme. Aunque debo agradecerte el que me hayas facilitado el trabajo —le comentó de forma arrogante Cell.
—¡17, ¿estás bien?! —pero fuera de prestarle atención, 18 comenzó a llamar muy preocupada al joven.
—No te preocupes, ahora está mucho mejor —y de un solo golpe de energía, Cell logró disipar la luz que envolvía el lugar, mostrándose con un aspecto muy distinto, más humanoide—. Ahora sigues tú, 18.
—¡¡17!! —y con mucha rabia, la joven se lanzó a golpearlo, asestando un puñetazo en su mejilla, sin causar daño alguno.
—Te lo advertí, es solo cuestión de tiempo.

Pero cuando quiso agarrarla, Cell salió disparado por causa del ataque de algo… o alguien.

—Así que tú eras quien hacia tanto escándalo —dijo de forma desafiante una voz muy arrogante.
—¡Maldita sea! —Cell se recompuso, y vio a quien lo había atacado— ¡Vegeta!
—Así que por tu culpa las personas de esta ciudad desaparecieron —le acusó muy molesto Krillin, mientras ayudaba a 18—. ¿Estás bien?
—Estoy bien, pero 17… —le dijo con algo de rabia— ¡¡Cell, pagarás por lo que le hiciste!!
—Así que el príncipe de los saiyajin viene a desafiarme —comentó Cell muy confiado—. Veamos que tienes.
—Que honor, veo que me conoces —le agradeció de forma sarcástica— ¡¡Ahora conocerás mi poder!!

Y con total seguridad, Vegeta se lanzó de frente a atacarlo, lamentablemente para él, con similares resultados que 18. Tanto el mismo saiyajin, así como Krillin, se sorprendieron mucho ante tal situación. Cell era más poderoso de lo que parecía.

—¿Eso es todo? —le preguntó el androide muy molesto.
—¡¡No te burles de mí!! —y juntando toda su ira, se transformó en super saiyajin— ¡¡Acabaré contigo!!

Y usando todo el poder que tenía, atacó a diestra y siniestra, para sorpresa y terror de Vegeta, con los mismos resultados.

—No me molestes —y de un solo manotazo, Cell mandó a volar a Vegeta— ¡¡18, ni creas que escaparás!!
—¡¡Quédate detrás mío!! —pero fuera de hacer caso, 18 se lanzó a atacar— ¡¡No lo hagas, te va a matar!! —a lo que simplemente negó para sí— ¿Por qué nadie me hace caso? —y también se lanzó a atacar.

Ambos atacaban con todo lo que tenían, pero para Cell no eran más que mosquitos molestosos.

—Largo de aquí —Cell agarró con su mano derecha a 18, y con su cola mandó a volar a Krillin, al tiempo que volvía a dilatar el aguijón de esta— ¡Por fin lograré la perfección!

Y sin piedad, introdujo a 18 por su aguijón y comenzó a absorberla.
Tanto Vegeta como Krillin solo veían como Cell comenzaba a elevar aún más su poder, mientras provocaba golpes de aire a su alrededor, y su apariencia comenzaba a cambiar. De pronto, su cuerpo fue envuelto en una especie de energía blanca, y tras hacerla explotar, se reveló con su nueva forma; su forma perfecta.

—Es increíble, es más de lo que decía la computadora —se decía muy sorprendido, al tiempo que lanzaba golpes al aire—. Veamos que podemos hacer.
—¡¡¡Burbujas congelantes!!! —de pronto, desde la nada, se vio atacado por una extraña técnica, la cual simplemente chocó en su cuerpo, sin causar daño.
—¡Tú no te mueves! —y de la nada, Cell se vio acorralado por cuatro kunai clavados en el suelo, y uno que le llegó al pecho, el cual sólo chocó.
—¿Que se supone que es esto? —miró a su alrededor, y notó a dos jóvenes que tenían una mirada curiosa— Veo que había más basura escondida.
—Mira quien habla, el experimento mal hecho —le comentó la joven de cabello rosado mirándolo de reojo.
—Tubo de ensayo, Sakura —le corrigió de brazos cruzados, asintiendo con seguridad.
—¡Tú eres la de los laboratorios químicos, Ami! —le regañó algo fastidiada.
—Estoy en mi estado de perfección, niñitas —les dijo Cell con mucha seguridad—. Ahora largo de aquí, si es que no quieren morir.
—¿Perfección? —Sakura y Ami miraron a Cell, después se miraron, y se largaron a reír exageradamente.
—¡¡Si, perfectamente feo!! —le gritó entre risas la peli rosada.
—¡Perdónanos, pero de alguien como tú, eso suena muy gracioso! —le dijo Ami, también entre risas— ¡Eres tan fuerte como una hormiga!
—Las hormigas pueden diez veces su peso… Pésimo ejemplo —le reclamó de reojo Sakura.
—Es cierto —comentó muy pensante, hasta que chasqueo los dedos— ¡Entonces eres tan insignificante como una célula!
—Ese ejemplo fue más acertado —le asintió Sakura fingiendo seriedad.
—Me están haciendo perder la paciencia —gruñó entre dientes—. Ahora verán a quien se enfrentan.

Y aumentando su poder de golpe, se lanzó contra las dos jóvenes. Pero algo extraño había pasado, habían desaparecido de la nada.

—Chicas, tengan cuidado con lo que hacen —les pidió la voz preocupada de un joven.
—Solo queríamos que liberara su máximo poder —le dijo Sakura muy apenada.
—Perdónanos Ash —le pidió igual de apenada Ami.

Cell miró tras él, y vio al joven que aún vestía su camisa negra y Blue jeans, al tiempo que notó como volteó su mirada, la que expresaba cierta molestia.

—¿También viniste a ser derrotado? —le preguntó con ironía Cell.
—Deja a mis amigos en paz —le gruñó Ash de forma desafiante, al tiempo que tomaba de la mano derecha a las dos jóvenes, y las soltaba—. Vayan con el señor Vegeta y Krillin, por favor.
—¡Si! —y ambas salieron rápidamente a auxiliar a los dos guerreros.
—¿A dónde creen que van? —con mucha frialdad, Cell disparó una esfera de energía contra las jóvenes, explotando casi al instante, pero no con los resultados esperados— ¡¿Qué?!
—Veo que no piensas escucharme —le dijo Ash muy molesto, al tiempo que la nube de polvo era disipada.
—Veo que no eres como los demás —le dijo de forma desafiante Cell—. Jamás te había visto.
—Mi nombre es Ash Ketchum, y mi sueño es ser maestro Pokémon —le respondió sin perder la compostura—. Y por ti, veo que eres como todos los malos, débiles.
—¿Maestro Pokémon? —le preguntó de forma extrañada— ¿Y qué cosa es eso?
—Demuéstrame el cien por ciento de tu poder, y lo comprobarás.
—No eres muy inteligente que digamos —comentó de forma sarcástica—. Después no me ruegues por piedad.

Mientras Cell comenzaba a elevar su poder hasta sus límites, Ash notó como sus dos amigas se acercaban a él, en compañía de Krillin y Vegeta.

—Señor Vegeta, Krillin, ¿se encuentran bien? —les preguntó muy preocupado.
—¿Ash? —Krillin parecía muy confundido por su presencia— ¿Sucedió algo con las esferas?
—No —le negó—. Tuve un presentimiento y vine a ver que sucedía —y volvió su vista a Cell—. Ese sujeto, es muy poderoso.
—Y sigue aumentado aún más su poder —decía muy sorprendido Vegeta—. ¿De dónde habrá salido?
—¡Vámonos de aquí, ese sujeto no es rival para nosotros! —le pidió Krillin muy asustado.
—¿Lo provocaste? —le preguntó Sakura muy despreocupada.
—No —le negó Ash—. Yo sé lo pedí.
—¡¿En verdad quieres que te maten?! —le preguntó Vegeta muy sorprendido— ¡No tendrás la misma suerte que contra Elix!
—Será mejor que retrocedan —les pidió Ami, quien con Sakura tomaron distancia del joven entrenador.
—¡¡Pero si peleamos todos contra él, puede haber una posibilidad de vencerlo!! —le dijo muy preocupado Krillin.

Pero en ese momento, Cell explotó su energía, mostrando el cien por ciento de su poder. Tanto Vegeta como Krillin veían muy sorprendidos el poder final de aquel demonio.

—Este es el fin… vamos a morir todos… —murmuraba aterrado Krillin.
—Nadie va a morir —interrumpió Ash de golpe—. Si dejara morir a alguien, Misty y Saku me odiarían, y se pondrían muy tristes. ¡No quiero eso!
—¡Jajajaja! —rio en burla Cell— Eres muy ingenuo. ¡Muere! —juntó sus manos, y comenzó a cargar una cantidad de energía gigante— ¡Recibe mi Kame hame ha!
—Te creía más poderoso —soltó Ash muy triste, al tiempo que lanzó una pokébola de forma altanera—. No te voy a demostrar nada. No vales la pena.
—¡¡Sigue hablando en el infierno!! —y con todo el poder que tenía, le lanzó la técnica de la tortuga, provocando una gran explosión— No puedo creer que un simple humano me haya pedido algo tan estúpido.
—Tu intento de técnica es más estúpido —de pronto, la cortina de polvo se disipó, dejando a la vista el rastro del Kame hame ha, y el área donde estaban todos intacto, provocado por un escudo verdoso hecho por una curiosa mariposa—. Muchas gracias, Butterfree —le agradeció muy orgulloso.
—Imposible… ¡No puede ser! —Cell volvió a subir de golpe su poder, y furioso gritó— ¡No te pases de listo, mocoso!
—I-increíble —tartamudeo impresionado Krillin— ¿Tan poderosa es esa mariposa?
—Que se llaman Pokémon —le alegó Ash algo fastidiado, al tiempo que volvía a la batalla—. Ellos siempre han sido poderosos, por eso confío ciegamente en ellos —miró a Cell, y le gritó— ¡No eres más que una farsa que simplemente se alimentó de la vida de personas inocentes! ¡¡Pagarás por lo que hiciste!!
—¡No me hagas reír! —le burló de forma sarcástica— ¿Lo olvidas? ¡Soy un ser perfecto!
—Entonces te demostraremos el poder de la imperfección —negó Ash muy triste—. ¿Estás listo? —a lo que Butterfree asintió— Salvemos a esos dos jóvenes.

Y sin que terminara de cargar su siguiente ataque, Cell sintió en un pequeño instante como sus entrañas se revolvían, al tiempo que veía a Ash tras él.

—¡Maldita sea, cuando te moviste! —le preguntó muy aterrado.
—¿En verdad estás usando el cien por ciento de tu poder? —le preguntó con lástima— Es una lástima, no me servirás para saber si puedo derrotar a Arades —miró a su Pokémon, y le ordenó— Usa lo que quieras de mi poder, amigo. Haz que expulse a esos dos jóvenes con giga drenado.
—¿De qué estás hablando? —le preguntó Cell muy asustado.
—Mi prioridad es ayudar a todas las personas, pero como no soy capaz de hacerlo, le doy mi poder a mis amigos para que ellos puedan hacerlo —le contestó con molestia—. Hasta pena me da tu miserable vida, si es que la tienes —volvió a mirar a Butterfree, y le dijo—. Lo dejo a tu libertad si quieres acabar con el —y se retiró con el grupo.

Tanto Krillin como Vegeta miraban muy sorprendidos tal nivel. ¿Quién era realmente el que apareció frente a ellos?

—Ash… ¿en serio eres tú? —le preguntó Krillin muy sorprendido.
—Por supuesto —le respondió muy extrañado—. ¿Es porque ando sin Misty y Pikachu?
—No creo que lo pregunten por ellos —le respondió de reojo Sakura, dejando aún más extrañado al joven.
—¿Que rayos hiciste que te volviste tan poderoso? —ahora le preguntó Vegeta con algo de rabia.
—No soy poderoso —le respondió el joven con tristeza—. Solo me estoy preparando para cuando llegue el momento.
—¿Qué momento? —le preguntó muy extrañado Krillin.
—Ni siquiera a nosotras nos ha dicho —le respondió Ami muy preocupada.

En ese momento, sintieron algo muy extraño en el ambiente. Vieron a Cell, y notaron como su poder comenzaba a disminuir, y a un lado de él, a 17 y 18 inconscientes.

—¡¡Maldito insecto, me las pagarás!! —con mucha rabia, Cell le lanzó una esfera de energía, la que Butterfree esquivó sin ninguna dificultad.
—No podrás vencerlo. No eres digno para tal acción —y sin ninguna acción de nadie, Cell fue lanzado lejos de 17 y 18—. Tampoco dejaré que mis Pokémon se ensucien con seres de tu tipo.
—¿Y qué vas a hacer, Ash? —le preguntó muy extrañado Krillin.
—Los androides son seres controlados por inteligencia artificial —le comentó Ami—. Cell está programado para querer ser perfecto.
—Ni siquiera es un ser vivo, y se atreve a destruir la vida de este planeta —Ash levantó su mano derecha, y chasqueó sus dedos—. Desaparece.
—¡¡Ni siquiera lo sueñes!! —le gritó de golpe Cell— ¡Si me destruyes, activarás la bomba que tengo en mi cuerpo!
—¡Ja! ¿Artimañas de último segundo? —le preguntó Vegeta de forma sarcástica.
—¡Inténtalo si quieres, pero destruirás la tierra por completo! —terminó de forma victoriosa Cell, riendo exageradamente— ¡Lamentablemente al contrario de ustedes, yo no necesito del aire para seguir viviendo, y todo gracias a las células de Freezer!
—¿Te refieres a esta bomba? —muy extrañado, Cell volvió la mirada a 17, quien tenía la bomba, y a 18, notando que ambos estaban conscientes, acompañados de Butterfree.
—¡Te dije que no te saldrías con la tuya! —le gritó de forma desafiante 18.
—Imposible… —Cell estaba acorralado, muy asustado— ¡¡¡Maldición!!! —y sin más, y como un cobarde, huyó del lugar.
—Te dije que acabaría contigo —Ash bajó su mano derecha, y Cell cayó al acto al suelo.
—¡Maldito seas! —gritó desesperado Cell al notar que no podía moverse.

Ash volvió a chasquear sus dedos, y como si fuese nada, Cell estalló.
Ninguno de los oriundos de aquella dimensión lograba procesar lo que sucedía.

—Aprendí a sincronizar mis pensamientos con los de cualquier ser más débil que yo, así que puedo tener el control total de cualquiera.
—Que… ¿Que rayos te sucedió? —le preguntó Krillin muy sorprendido.
—Lamento mucho haber llegado tan tarde —le pidió Ash al grupo muy apenado—. ¿Se encuentran bien?
—¿Que si nos encontramos bien? —le preguntó muy sorprendido Krillin— ¡Acabas de salvar el mundo de ese demonio!
—¡Niño! —con una voz muy melancólica, apareció 18 tras él, acompañada por 17 y Butterfree— Te lo agradecemos, gracias por salvarnos de Cell.
—Mi nombre es Ash, y fue un placer ayudarlos —le dijo con una sonrisa llena de orgullo.
—Pero ¿cómo te volviste tan fuerte? —nuevamente le preguntó muy extrañado el príncipe de los saiyajin.
—No soy fuerte, señor Vegeta —le negó con rabia el joven—. Aún soy muy débil.
—Pero derrotaste a Cell solo con un chasquido… ¡Nosotros no pudimos hacer nada! —le explicó muy contrariado 17.
—Fue Butterfree quien lo derrotó —comentó lleno de orgullo, al tiempo que el Pokémon mariposa se posaba en su cabeza muy feliz—. No sé cómo podría llamarlo, pero aprendimos a comunicar nuestros pensamientos y sentimientos, y el resultado es genial, al menos para él.
—¿Comunicar pensamientos y sentimientos? —se preguntaba muy extrañado Krillin.
—No sé cómo explicarlo, ni cómo funciona… Lo único que sé, es que mis Pokémon podrían derrotar a cualquier ser poderoso.
—Entonces supongo que viniste a derrotar a Cell, exclusivamente —concluyó Vegeta.
—Cell fue circunstancial —le negó—. Solo sentí energía negativa en este lugar, y vine de inmediato.

Ash volvió su mirada a todos, y de la nada se vieron en Capsule Corp. Ni Vegeta, ni Krillin, mucho menos 17 y 18 entendían como habían llegado ahí, pero se encontraron frente a Bulma, quien escupió sobre la cara de Ash el café que bebía.

—Señora Bulma… —la nombró Ash muy desconcertado.
—¿Ash? —miró al resto pestañando repetidamente por su asombro— ¿Vienen a visitarme del otro mundo?
—¡¡No digas ridiculeces!! —le gritó muy enojado Vegeta, volviendo su mirada al joven de Pallet— ¿Qué fue lo que hiciste?
—Abrí una grieta dimensional —le respondió al tiempo que recibía una toalla de la científica—. Muchas gracias.
—Cuando viniste con Misty y Kenshin, no tenías esas habilidades —le comentó muy extrañado Krillin—. No sabemos que habrá pasado, pero te hiciste muy poderoso.
—Pero tienes mucho miedo —le comentó muy preocupada Bulma—. ¿Qué te sucede?
—Por el momento no creo que sea conveniente que se los diga, pero lo sabrán cuando no esté con ustedes —le respondió muy preocupado—. No entraré en rodeos, necesito de la ayuda de ustedes.
—¿Ayuda? —le preguntó 17 muy preocupado.
—Todos deben estar peleando contra esas guerreras elementales, y tengo el presentimiento que no solo perderán, también no podrán luchar más.
—¿Guerreras elementales? —le preguntó 18 muy extrañada.
—En sí, se supone que son diosas, y son tan o más poderosas que yo —esa sola frase sorprendió a todo el grupo—. Ya hablé con el señor Piccolo y la señora Milk, y se ofrecieron a ayudarme —volvió a mirar a todos, y terminó con la mirada baja—. No puedo obligarlos, pero solo confío en ustedes. Pikachu, mis amigos y mis Pokémon… Mi mamá… Sakura… Misty… No quiero que mueran.
—¿Así que solo quieres proteger a Misty y a esa tal Sakura? —le preguntó muy extrañada Bulma.
—Esa tal Sakura es su novia —le comentó Ami, sonrojando completamente a Ash.
—No era lo que esperaba —comentó arqueando sus cejas, sonriendo con conformidad—. Por un jovencito enamorado, no dudaré en ayudar.
—Señora Bulma… —Ash se quedó muy sorprendido ante tal afirmación de ayuda.
—Así que, con dos chicas, picaron —le felicitó de forma confidencial Krillin—. De acuerdo, protegeré a tus dos chicas.
—Krillin… —volvió la vista al joven, y sonrió de felicidad— ¡Muchas gracias!
—¿Y Kakarotto? —le preguntó de forma extrañada Vegeta.
—¿Se refiere al señor Goku? Tengo la sensación de que algo malo le va a pasar —le respondió muy preocupado.
—¡¿Que le va a pasar a Goku?! —le preguntó algo desesperado Krillin.
—No lo sé con exactitud, pero tengo el presentimiento que no es nada bueno.
—¿Y quieres que seamos su reemplazo? —le volvió a preguntar Vegeta, ahora algo molesto.
—No confío en nadie —le negó Ash—. Siento muchas energías negativas, y no dudaría que más de algún humano haya caído bajo los pensamientos de Arades —volvió a mirar al grupo, y remató muy preocupado—. Tampoco dudaría que Cell hubiese aparecido por causa de esta energía.
—De ser así, también debe quedarse quienes sepan lo que está pasando —comentó muy preocupada Bulma—. Le diré a mi papá que se comunique con los demás. Creo este será el mejor lugar para establecernos.
—Ash, nosotros también te acompañaremos —se ofreció muy preocupada 18.
—No solo eliminaste a Cell, también salvaste nuestras vidas… Es lo mínimo que podríamos hacer por ti —agregó igual de preocupado 17.
—Gracias —le negó muy tranquilo y feliz Ash—. Sin el señor Vegeta y el señor Piccolo, ustedes son las personas más poderosas de este lugar. Preferiría que protegieran este mundo.
—Eres un chico muy noble —le alagó muy orgullosa Bulma—. ¡Que esperan, muévanse!

Fin de recuerdo.


Sakura escuchaba muy sonrojada y orgullosa cada pasaje de aquel recuerdo. Se había logrado percatar por fin, que su Ashy estaba haciendo hasta lo imposible, no solo para protegerla a ella y a todos, su única prioridad era que la sonrisa de su amiga líder de gimnasio, y la de ella, jamás desapareciera.

—Mi Ashy… —dijo a voz alta Sakura, mostrando una sonrisa resplandeciente— ¡¡Chicos, no podemos rendirnos, lucharemos hasta ganar!!
—Increíble, su ánimo y carisma resplandecen nuevamente —pensó Lancé mucho más tranquilo, al momento que los demás veían con más confianza a la joven—. Sakura, ¿tienes algún plan?
—Como viste, no pudimos hacer nada —le comentó Ten Shin Han muy preocupado.
—Phil y Saku ya me lo habían mencionado, no tiene caso que todos peleemos, solo sería perdida de energía y sacrificios en vano —ahora comenzó a decir muy seria.
—¿Quieres que no peleemos? —le preguntó muy extrañado 17.
—El señor Ketchum lo había dicho, y yo también. No obligaré a nadie a pelear si no quiere, pero tampoco puedo pedirles que no lo hagan si quieren, así que haremos esto con orden.
—Bien dicho, Sakura —le apoyó el Pokémon—. ¿Comenzamos nosotros?
—¿Estás seguro, Goku? —le preguntó Yamcha muy preocupado, llamando la atención de la card captor y del Pikachu—. Nos contaron todo, y a estas alturas, ni es para sorprenderse.
—Ya veo… —respondió muy extrañada Sakura, para después sacudir su cabeza— Si no vamos, Freezer nos encontrará, ¡así que vamos a darle frente! ¡¡¡Palkia!!!

Y de la nada, aparecieron afuera de Capsule Corp., en las afueras de la capital.

—Increíble —comentó muy sorprendida 18—. Es como lo que hizo Ash.
—No están muy acostumbrados a viajar a otras dimensiones, ¿verdad? —les preguntó Yamato algo fastidiado.
—Lo dices cómo si esas cosas pasaran todos los días —le gruñó algo fastidiado 17.
—Chicos, ya dejen de parlotear —les pidió el Pokémon muy emocionado—. Adivinen quien llegó.

Todos algo sorprendidos miraron al Pokémon, y luego en dirección a dónde este miraba. Al frente ellos, con una expresión de malicia, pero llena de seguridad, se encontraba Freezer.

—Creí que habían escapado por el miedo —comenzó a decir muy tranquilo—. El ataque de hace poco fue muy traicionero.
—Solo queríamos que dejaras de destruir la ciudad —le comentó muy seria la card captor, al tiempo que se ponía en guardia con su báculo—. Aquí pelearemos más tranquilos.
—Por mí está bien —aceptó con una pose de burla, levantando los brazos—. ¿Quién será el primero en morir?
—¿Está listo, señor Goku?
—¡Por supuesto! —y con mucho entusiasmo, el Pokémon saltó del hombro de la pelicastaña al campo de batalla— ¡Cuando quieras, Freezer!
—¿Señor Goku? —muy extrañado, Freezer miró con detenimiento al Pokémon— ¡Jajajaja! ¿Te convertiste en una rata?
—Digamos que es un préstamo temporal de un buen amigo —le respondió con orgullo—. Ten cuidado, aún no controlo el cien por ciento de mi poder.
—Gracias por la información, podría usarla a mí favor —y sin más, Freezer se lanzó contra Goku a asestar un puñetazo, pero fue esquivado con facilidad—. Veo que no decías tantas mentiras.
—Se cómo pelear —la cola del Pikachu tomó una tonalidad plateada, y la usó para atacar a su némesis, quien también esquivó el ataque sin problemas—. Lo siento mucho, pero no pretendo lastimar este cuerpo, menos después del sacrificio que hizo Pikachu.
—¿Planeas pelear sin ser golpeado? —pero cuando Freezer lo iba a golpear con su cola, el Pokémon esquivó el ataque sin problemas— Veo que eres muy escurridizo.
—Muéstranos tu verdadero poder —le dijo Goku—. Quiero que esta batalla sea divertida.
—Realmente son muy estúpidos los saiyajin —negó en burla—. Cómo lo desees.
—¡Sakura, ¿estás lista?! —le preguntó Goku con mucho entusiasmo.
—No me gusta mucho la idea, pero si es lo que quiere —y muy poco convencida, le asintió.

El cambio que sufría Freezer era revelador. Aquellos cuernos que tenía en su cabeza, y la extraña armadura que portaba desaparecían por completo, dejando ver a un ser de piel blanca, y una mirada atemorizante.

—No sé por qué tengo la sensación de que esto se pondrá muy feo —comentó algo asustado Red.
—Su sola presencia es capaz de atrapar a todos —comentó muy preocupado Shadow—. Es terrorífico.
—Y algo me dice que solo mostró su verdadera forma para pelear sin trabas —comentó algo preocupado Yamato.
—Gohan, ¿qué opinas? —le preguntó Paul muy despreocupado.
—Su poder no es muy distinto a la última vez que peleamos —comentó muy pensante el joven.
—Recuerden lo que sucedió con Mewtwo —les recordó Serena—. No sé descuiden.
—¡¡Oye, tu!! —le gritó muy molesta Iris— ¡¡Si, el calvo de nombre desagradable!! ¡¿Hablaste con Aqua, Magma, Tera, o con alguna de esas niñitas?!
—Veo que están muy bien informados —le respondió muy sorprendido Freezer—. Si, lo admito. Aqua vino a pedirme el favor que los eliminara.
—¡¿A cambio de qué?! —le preguntó muy desafiante Sakura.
—Creo que eso no les interesa —Freezer levantó su brazo izquierdo, y apunto con su índice al grupo—. Y como su servidor cumple lo que promete… —y disparó un rayo de energía contra el grupo, el cual impactó provocando una gran explosión— Hasta nunca, mis estimados humanos.

Pero una fuerte ráfaga de viento levantó rápidamente la nube de polvo, mostrando a una Sakura con su báculo en lo más alto, y dos cartas activadas.

—Freezer, eres demasiado peligroso y malo para este universo —comentó muy seria la card captor—. Lo lamento mucho y espero que me perdones, pero tendremos que eliminarte.
—¿Qué quieres que te perdone? —algo incrédulo de tal petición, Freezer se largó a reír de forma sarcástica— Lo siento jovencita, discúlpame. No todos los días me dicen cosas tan interesantes —volvió a levantar su guardia, y se lanzó contra la joven— ¡Te enseñaré como es el mundo, pequeña!
—¡Sakura! —ante el llamado del Pokémon, Sakura volvió su báculo a llave, miró al Pokémon, y de la nada Freezer salió disparado contra una rocas— Te dije que aún no controlo el cien por ciento de mi poder.

Los demás veían muy sorprendidos el movimiento… o al menos creían eso…

—¿Que le sucedió a Freezer? —les preguntó muy extrañado Yamcha.
—¿En serio no lo vieron? —les preguntó Paul muy molesto, recibiendo una negación unánime.
—Usó la cola de acero de Pikachu —les respondió muy serio Gohan—. El poder de mi papá es muchísimo mayor que cuando se transforma en super saiyajin.
—¿Lograron perfeccionar la sincronía empática? —les preguntó Lancé muy sorprendido.
—Así es —le respondió Serena—. Mi papá les dio todas las pautas para entrenar, así que fue solo perfeccionarla.
—¡Ja! El pelón no tendrá ninguna posibilidad —remató en burla Iris.

De pronto, una enorme explosión se generó dónde estaba Freezer, apareciendo envuelto en un aura morada. Se veía muy enojado.

—Lamento no haberlos tomado en serio —comenzó a decir muy enojado, lo que provocó la preocupación del grupo—. Ahora verás, maldita rata.
—Lo mismo digo, Freezer —le contestó con entusiasmo Goku, comenzando a elevar su poder, notándose como un aura rojiza comenzaba a rodear el cuerpo del roedor.
—Son Goku, Sakura, a partir de ahora, conocerán el verdadero infierno.

Con aquella amenaza, comenzaría la primera de las más importantes y difíciles batallas de nuestros amigos. ¿Derrotar a Freezer será tan difícil como enfrentar a Mewtwo?

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos. Con un poco de retraso, pero aquí estoy de nuevo. He aquí un nuevo capítulo. Notarán un final algo extraño, pero lo hice intencionalmente. Espero les guste.

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—Han cumplido su primer mes de entrenamiento —comentó muy serio Goku—. Han tenido grandes avances, y la sala ya ha recuperado…
—Están entrenando con una gravedad uno punto ocho veces más pesada que la de la tierra —añadió Piccolo.
—¡Jejejeje! Gracias —le agradeció algo nervioso—. En esta ocasión, los instruiré yo personalmente.
—¿Qué es lo que haremos? —le preguntó Dawn, arqueando las cejas por la curiosidad.
—Marina, ¿recuerdas la batalla de práctica que tuvimos?
—Algo, señor Goku —le respondió muy confundida—. La verdad es que es muy poco lo que recuerdo.
—¿Se refiere a la sincronía empática? —le preguntó algo sería la Sakura de Ecruteak.
—Quiero que vayan más allá que eso —le respondió con ánimos el Pikachu—. Quiero que la dominen al cien por ciento, y si nos queda tiempo, que dominen la sinergia afectiva.
—¡¡¿Que dominemos la sinergia afectiva?!! —Misty parecía algo espantada por tal idea— ¡¡Pero terminaremos como Phil!!
—Señor Goku, me va a disculpar, pero le recuerdo que Henry jamás logró dominarla —le cuestionó Marina.
—¡Niñas, tranquilas! —le pidió algo nervioso— ¡Por eso les dije si teníamos tiempo!
—¡Señor Goku, estamos aquí para que nosotros entrenemos! —le discutió algo molesta May— ¡Lo siento mucho, pero me limitaré a mi entrenamiento personal y lograr contactarme emocionalmente con Groudon!
—Por esa razón se los digo —retomó la palabra Goku con algo de seriedad—. Esos Pokémon están conectados a aquellas joyas, y ese es el enlace con ustedes. Si logran comprender a sus Pokémon regentes, podrán conectar su cuerpo y mente a su poder y a ellos.
—Suena más complejo de lo que parece —le cuestionó Usagi muy complicada.
—Creo que no es tan difícil como suena —les comentó la señorita Kinomoto con algo de entusiasmo—. Solo abran sus corazones, y piensen en que quieren ellos.
—¿Abrir nuestros corazones? —le preguntaron todos al unísono.
—¡¡Chicos, salgan!! —y con mucho entusiasmo, Sakura dejó fuera de sus pokébolas a Infernape, Bulbasaur, Squirtle, Sceptile, Meganium, Latias y Charizard.
—Aun no entiendo por qué los trajiste a todos —le comentó algo incómoda May.
—Los traje a todos porque todos quieren pelear —observó a los siete monstruos, y terminó con entusiasmo—. ¡Todos queremos hacernos fuertes! —a lo que las criaturas simplemente asintieron.
—Entiendo lo que quieres hacer —dijo con mucho entusiasmo Goku—. Te ayudaré.
—Muchas gracias —volvió su mirada al Pikachu, y luego al grupo— ¡Infernape, ayúdame por favor!
—¿Qué quieres hacer? —le preguntó Gohan algo extrañado.
—Comprender la necesidad de seguir adelante de Infernape.

De pronto, notaron como la card captor volvía su mirada perdida, e Infernape comenzaba a rugir mientras su fuego aumentaba de tamaño.

—Sakura puede usar la sincronía empática a su antojo —comentó la entrenadora de Ecruteak muy impresionada—. ¡¡Es genial!!
—Les demostraremos nuestro verdadero poder. Libérate… —de forma inconsciente, Sakura liberó el sello de la llave, al momento que tomaba dos cartas, y las activaba— Muestren el verdadero poder de Infernape… Fuego, Velocidad…

Apenas activó las cartas, dos rayos de energía envolvieron al mono de fuego. El poder que emanaba era abrumador; parecía incontenible.

—Increíble… —fue todo lo que pudo murmurar Goku.
—Supera por mucho nuestro poder —comentó igual de sorprendido Piccolo.
—Y aún sigue expulsando más poder… —remató Vegeta— Está llegando a tal extremo, que siento que, en cualquier momento nos absorberá.
—¡Oigan, miren el círculo de Sakura! —les dijo algo preocupada Dawn, llamando la atención de todos.

Y si sucedía algo muy extraño. El círculo mágico comenzó a tomar tintes morados, muy alejado del dorado que lo caracterizaba. Y todo lo que se escuchó, fue un gruñido de la joven.
Sin explicación alguna, Infernape comenzó a atacar a todos, como si hubiese perdido su razonamiento.

—¡¿Que rayos le sucede a Sakura?! —preguntaba Misty muy desesperada.
—Perdió el control de su poder y la sincronía empática —le respondió muy serio Goku—. Tenemos que detenerla ahora, antes que haga más daño del que ha hecho.

Pero de un momento a otro, Sakura cayó inconsciente al suelo, al mismo tiempo que Infernape.
Todos veían entre asustados y preocupados a la joven. ¿Qué fue lo que intentó hacer? Se preguntaban todos.

—Está niñita solo sirve para dolores de cabeza —comenzó a quejarse muy molesta Misty, al tiempo que iba a partir a ayudarla.
—¡¡Saku!! —pero antes que cualquiera pudiese darse cuenta, su amiga peli morada llegó primero a auxiliarla arrodillándose en el suelo, y colocando la cabeza de la card captor en su regazo, acariciando su cabello— Tranquila, todo está bien.

Y después de unos segundos, entre quejidos, Sakura despertó.

—¿Qué pasa? —apenas abrió sus ojos, logró ver a su amiga cuidando de ella, siempre con una acogedora sonrisa— Perdón, no sé qué sucedió.
—Hiciste algo muy peligroso —le comentó entre regaño y preocupación—. No nos vuelvas a asustar.
—Sakura —por inercia, ambas jóvenes miraron al Pikachu—. Lo siento mucho, pero no creo correcto ocultarle algo tan delicado.
—¿Está seguro? —le preguntó algo preocupada la entrenadora.
—¿Que me están ocultando? —le preguntó la card captor, al tiempo que veía a todos, como la miraban con miedo y preocupación.
—¿Intentaste usar tus poderes y la sincronía empática a la vez? —le preguntó muy serio Goku.
—Así es —le asintió algo extrañada—. Quería ver hasta dónde podía llegar el poder de Infernape.
—No puedes volver a hacerlo. Nunca más —le pidió su amiga peli morada.
—¿Por qué no? —le preguntó muy extrañada.
—¿Recuerdas que sucedió? —ante la pregunta del Pokémon, Sakura negó— Tu poder es más grande del que crees, podría decir que eres más poderosa que todos nosotros juntos, aun uniendo todas nuestras fuerzas.
—¡¡¡¿Es en serio?!!! —Sakura no creía lo que escuchaba.
—Lo pude comprobar cuando peleamos contra Mewtwo —Sakura lo iba a interrumpir, pero se lo negó al acto, muy enojado—. No eres consciente de ese poder, no puedes controlarlo, no sabes su límite.
—Es autodestructivo —resumió la joven de Ecruteak—. ¿Ves todo el desastre que hay? —la card captor miró a su alrededor, y el asombro y miedo se apoderó de ella— Te transformaste en un ser sin sentimientos, quien sólo se dejaba guiar por su sed de más poder, a quien no le importaba nada; lo contrario a ti.
—Casi… casi mato… a mis… amigos… —fue todo lo que murmuró muy afligida, al tiempo que se sentaba de golpe— ¡¡Perdónenme, se los suplico!!
—Haremos el entrenamiento de Henry con calma —le animó Goku con entusiasmo—. Si logras unir tu mente y tu conciencia con ese poder, podrás usarlo a gusto, sin que nada te preocupe. ¡No te preocupes, todos te ayudaremos!
—Señor Goku —Sakura vio a su amiga quien le sonreía, al resto que intentaba contagiar los mismos ánimos, y a Infernape, quien muy cansado, se le acercó y le tendió su mamo—. Perdóname Infernape. Entrenemos.


Capítulo 83: “La resolución del instinto”

Tanto Goku como Freezer se veían de forma desafiante, mientras los demás esperaban muy nerviosos el momento en que se reanudaría la batalla. En cambio, Sakura se veía muy tranquila; como si no quisiese cometer algún error.

—¿Como creen que terminará la batalla? —preguntó al aire Taichi.
—Dudo mucho que los dos estén luchando con todas sus fuerzas —comentó Lancé muy pensante—. Están intentando saber cómo pelean.
—Goku debería luchar con todo su poder desde el inicio —comenzó a quejarse Iris—. Esto es un desperdicio.
—Si quieres puedes hacerlo, pero después no te quejes que no tienes energía para las siguientes peleas —le advirtió igual de serio Vegeta—. O a menos que seas consciente del verdadero poder de Freezer.
—Esto no son cien metros planos, es una maratón —le aclaró Yamato.
—¡Lo siento mucho, pero es mi forma de luchar! —les gruñó la morena entre dientes— Debiluchos.

En eso, sintieron un poderoso golpe en el aire, y a Freezer haciendo chocar su puño derecho contra la cola del Pikachu.

—Ahora verás que no solo te puede vencer un super saiyajin —Goku giró en sí, y con toda intención quiso asestar una nueva cola de acero.
—Tampoco creo que un simple animal pueda hacerlo —y sin dificultad, no solo esquivó la cola, sino también asestó un izquierdazo en todo su cuerpo, mandándolo a volar y cayendo al suelo de pie, sin mayores problemas.
—¡¡Es suficiente!! —gritó de golpe Sakura, llamando la atención del grupo.
—¿Que te sucede, Sakura? —le preguntó muy extrañado Goku.
—No sé, pero siento en mi cuerpo los deseos de ganar —comentó muy triunfante—. ¡Pelearé con Infernape!
—Pero si yo aún puedo seguir —refutó el Pikachu con decepción.
—Solo será un ratito —le pidió algo caprichosa—. ¿Ya?
—Si así lo quieres, que se le va a hacer —y con algo de decepción, partió con los demás.
—Pero miren que tenemos aquí, una jovencita qué cree que podrá vencerme —comentó Freezer, creyendo que estaban bromeando.
—Mi nombre es Sakura Kinomoto, y me debes respeto —le dijo muy orgullosa mirándolo de soslayo, mientras indicaba a todo el grupo—. Ellos son mis subordinados, y sería una pérdida de tiempo que pelees con ellos.
—Un gusto, Sakura. Como sabes, mi nombre es Freezer, y debo darte la razón, sería una pérdida de tiempo pelear con ellos.

El resto veía muy sorprendido su actuar. No parecía el de la chica tierna y piadosa.

—¿Desde cuándo Sakura es tan orgullosa? —les preguntó Red.
—Su carácter enferma un poco —le comentó muy molesto 17—. ¿En verdad es su líder?
—Tranquilos —les dijo muy confiado Goku—. Creo que partiremos a la siguiente dimensión más rápido de lo que creía.

Todos escucharon muy extrañados aquellas palabras, por lo que prefirieron volver la vista a la batalla.

—¡Te sugiero que me muestres el verdadero cien por ciento de tu poder! —le gritó de forma desafiante Sakura, al tiempo que lanzaba una pokébola— No quiero que aburras a Infernape.
—¿Infernape? —con algo de extrañeza, Freezer vio como aquella extraña cápsula se abrió, y dejó libre al mono de fuego— Soldados encerrados en esferas portátiles. Que práctico —comentó muy sorprendido.
—No es un soldado, es tu pasaje de vuelta al infierno —le respondió de forma maliciosa, esbozando una sonrisa, al tiempo que Freezer volvía a ser golpeado contra el suelo por algo—. Un consejo. No bajes la guardia.
—¡Maldita sea! —furioso, Freezer se levantó a ver a Sakura e Infernape, notando que seguían donde mismo— ¿Con que me pegó? No vi nada —y al siguiente momento, recibió varios golpes para volver a salir volando.
—¡Levántate, aún no terminamos! —le gritó Sakura de forma engreída.

Los demás se limitaban a mirar; realmente no sabían que pasaba.

—Eh… ¿Se supone que están peleando? —les preguntó muy extrañado Yamcha.
—No veo nada —comentó Ten Shin Han—. Ese extraño ser no emite ki, ni se ha movido, igual que Sakura.
—Creía que Sakura actuaba como una cretina, pero me dejó boquiabierto —sentenció Red.
—¿Es el resultado del entrenamiento? —le preguntó Shadow a Goku.
—Sakura tenía una debilidad —comenzó a explicarles—. No tenía pensamientos negativos, por lo tanto, no podía discernir entre que podía ser bueno o malo.
—Con el paso del tiempo fue analizando su personalidad, y descubrió que hasta su mal genio era negativo —continuó Vegeta—. Aprendió a canalizar esa energía negativa a su favor, y gracias a ella pudo controlar aquel poder descontrolado.
—¿Y cómo lo canaliza? —preguntó muy sorprendido Taichi.
—Con la sincronía empática —le respondió Gohan—. Con mi papá no pudo perfeccionarla, ya que, como persona, es consciente de lo bueno y lo malo, pero los Pokémon no tienen noción de ninguna de las dos. Ellos hacen las cosas por instinto.
—Ahora veo por qué su repentino cambio —comentó igual de sorprendida 18—. Goku tenía mucho poder, ¿y ahora esa niña y ese mono tienen aún más poder?
—Conoce la forma de pelear de Kakarotto, por eso lo sacó de la batalla —le aclaró Vegeta—. Sabe que sus poderes combinados son catastróficos.

Pero Paul, Iris y Serena veían muy preocupados a Sakura, pese a que tenía paralizado a Freezer.

—Chicos, ¿les sucede algo? —les preguntó Red muy extrañado.
—Sakura no puede usar su magia y la sincronía al mismo tiempo —le respondió Serena.
—Ni que lo necesitara.
—¿Eres consciente del desgaste de energía que requiere la sincronía empática? —le preguntó Iris, llamando la atención de todos— Henry nunca usó más allá de diez segundos la sincronía.
—Ahora que lo dices, es cierto —intervino Goku—. Henry terminaba muy agotado cuando usaba la sincronía empática por largos periodos de tiempo.
—Si Sakura no termina ahora la batalla, no podrá usar ni la sincronía, ni sus cartas —concluyó Paul algo desesperado.

Todos escuchaban muy sorprendidos cada palabra de los jóvenes y Goku.
Mientras tanto, Sakura continuaba completamente enfocada en la batalla, con un Infernape algo emocionado.

—Lo siento mucho, pero no tengo más opciones —comenzó a decir con malicia la card captor—. ¡Infernape, acaba con ese tipo!
—¡Maldita sea, aunque use el cien por ciento de mi poder, no podré vencerlos! —en eso, notó a Infernape a centímetros de él, con su puño envuelto en llamas a punto de terminar la batalla— Aqua, tú ganas.

Y en el mismo segundo que Infernape quedó a un lado de Sakura, una enorme explosión se produjo por el ataque, provocando que una gran cortina de polvo se levantara.

—¡¡Bien hecho los dos, Sakura, Infernape!! —celebró muy feliz Serena.
—Por suerte fue consciente de su límite —apoyó triunfante Vegeta—. Qué mejor que terminar la batalla con un solo golpe decisivo.
—Freezer no era rival para los dos, su derrota era inevitable —finiquitó triunfante Goku.

Pero parecía que era muy pronto para cantar victoria.

—Lamentarán el haberme obligado a usar esta cosa —y una fuertísima corriente de aire hizo desvanecer el polvo levantado, dejando a la vista a un Freezer de facciones más delgadas, tomando colores dorados—. No quería usar el poder de los dioses, pero tú me obligaste. Muere, Kinomoto.

Y en un movimiento imperceptible, solo pudieron ver cómo Infernape salió disparado al cielo sin conocimiento.
Si la combinación de Sakura e Infernape era asombrosamente poderosa, pero el poder que tenía ahora Freezer lo hacía palidecer.

—¡Se acabó el juego, ataquen con todo lo que tienen! —les ordenó de golpe Iris, al tiempo que lanzaba una pokébola— ¡Haxorus, ayudemos a los chicos!
—Gohan, hermano, ahora todo depende de ustedes —les dijo con la misma urgencia Serena, imitando la acción de la joven líder— ¡Delphox, recuerda nuestra prioridad!
—¡Agumon, con todo lo que tenemos! —le apoyó Taichi.
—¡Gabumon, hasta que no podamos más! —le arengó Yamato.

Pero Freezer no parecía tener paciencia para esperar a nadie.

—Me acaban de enseñar que no debo esperar sorpresas —apuntó con su dedo derecho al grupo—. Molestan —y disparó un rayo de energía, el cual fue desviado por un extraño campo de energía.
—¡No lastimes a mis amigos! —gritó Sakura de forma desafiante, con un semblante mucho más humilde, al tiempo que volvía a tener su báculo en sus manos— ¡Espada! —y casi al instante, su báculo se transformó en una espada, partiendo a darle cara a Freezer, corriendo contra él— ¡No permitiré que te salgas con la tuya!
—Que insolente —y con cierta expresión de molestia, Freezer atacó directamente a la card captor con otro rayo de energía, el cual la joven lo rechazó con su arma casi de forma instintiva, sorprendiendo al emperador del mal.

Y tan solo vio una única oportunidad, atacó de cabo a rabo a Freezer con su espada, logrando herirlo.

—Veo que no eres como los demás —le felicitó—. Eres más peligrosa de lo que creía.
—Seguiré siendo peligrosa si sigues lastimando a mis amigos —le advirtió la joven, para después dar un salto hacia atrás.
—Ya veo —miró al grupo, y los apuntó—. Veamos que puedes hacer con esto —y volvió a atacar con su poder.
—¡Escudo! —y al segundo que la espada volvía a ser su báculo, activó la carta defensiva, esta vez anulando completamente el rayo.
—Ese escudo parece tener más poder que el anterior —le comentó muy sorprendido.
—Puedo llamar a las cartas solo con mi mente, pero no tienen el mismo poder que cuando las invoco con el báculo —le explicó muy seria.
—Te veo muy dependiente de esas cosas. Son un fastidio —Freezer elevó su poder, y pudieron notar un aura dorada a su alrededor, esta vez apuntado al grupo, y al debilitado Infernape—. Veamos ahora, ¿a quién prefieres salvar, a tus amiguitos, o al mono?
—¡¡Me da lo mismo lo que me hayan dicho, prometí que los salvaría a todos!! —le gritó con furia.
—Entonces quiero verlo.

Y sin mediar más palabras, Freezer atacó tanto al grupo como a Infernape, al tiempo que Sakura desaparecía, quedando solamente una gigantesca nube de polvo.

—Todos siempre privilegian a alguien en especial. En mi caso, yo mismo —comentó de forma sarcástica Freezer—. Quiero ver a quién privilegiaste, Sakura Kinomoto.
—No te preocupes, Freezer. No volveré a romper más platos —y en el segundo, en donde estaba Infernape, el polvo se disipó, dejando ver a una Sakura protegiéndose con su báculo y unas alas, las cuales desaparecieron casi al acto.
—Así que el mono —le negó muy decepcionado—. Algo decepcionante, pero te comprendo…
—Hablas demasiado — le contestó muy seria la joven, quien tenía la respiración muy agitada, al tiempo que dos cartas volvían a sus manos—. La carta borrar eliminó tu rayo, y gracias a velocidad pude acelerar sus efectos.
—Veo que eres muy buena defendiéndote —le decía de forma burlona, mientras se acercaba a una muy agitada Sakura—. Pero parece que utilizaste más energía de la debida —se paró frente a ella, y volvió a concentrar energía en sus manos—. Tienes mucho talento, pero eres muy peligrosa para mis planes. Lo mejor es que desaparezcas.

Pero, cuando Freezer quiso disparar su técnica contra Sakura, una combinación de energías lo hizo retroceder.

—¿En verdad aún siguen vivos? —muy sorprendido, miró en dirección al grupo, y pudo notar que todos estaban más que listos para comenzar la batalla.
—Te advertí que no volvería a romper más platos —le contestó Sakura de forma triunfante, mientras abrazaba con calidez al mono de fuego—. Yo estoy a cargo de mis Pokémon, y mis amigos de acabar con tu existencia. Esto siempre fue así.
—¡¿Qué dices?!
—Sakura era consciente que podrías tener el poder de los dioses —le respondió Goku, quien se encontraba en el hombro izquierdo de Serena—. Necesitábamos que revelaras ese poder, para que nosotros acabáramos contigo.
—¿Querías ver el poder que es capaz de destruir todo? —Freezer volvió su vista a Sakura, pero solo logró ver a un Infernape furioso atacarlo; ataque que esquivó, para después ver como se unía al grupo— ¡Imposible, estabas inconsciente!
—Nos subestimas más de lo que deberías —le dijo Sakura con mucha confianza.
—¡¡Maldita molestia!! —pero cuando quiso asestarle un puñetazo en la cara, notó como alguien detuvo su ataque sin ninguna complicación— ¡Largo de aquí!
—¡Ja! Eres muy valiente contra una chiquilla indefensa —y mientras hablaba de forma sarcástica, Paul le dio un fuerte puñetazo en el abdomen, mandándolo a volar—. No eres más que basura.
—¡Tienen que eliminar la energía de los dioses del cuerpo de Freezer! —les ordenó con fiereza Sakura— ¡Paul, recuerda lo que te enseñó la señora Ketchum!
—No es necesario que lo digas, sabemos qué tenemos que hacer —y tomando pose ofensiva, se puso delante de Sakura.
—De acuerdo —Freezer suspiró, y soltó el poder de su cuerpo de un golpe, lo suficiente como para empujar a todos con el viento—. Entonces peleemos en serio —y sin mediar una palabra más, se lanzó contra el grupo.
—¡Pika, rayo! ¡Char, lanzallamas! —les ordenó rápidamente Red, al tiempo que miraba a los demás— ¡Esto será como enfrentar a Mewtwo! ¡Busquen puntos ciegos!
—¡Dragonite, hiper rayo! —también ordenó al acto Lance— ¡El único que puede expulsar aquel poder es Paul, así que tendremos que darle pistas para que pueda actuar!
—¿Así que quieren quitarme el poder de los dioses? —y sin ninguna dificultad, simplemente atravesando los ataques con el cuerpo, Freezer continuó su ofensiva contra los tres Pokémon atacantes.
—¡Ni siquiera lo sueñes! —se oyó de dos voces, al tiempo que una gran esfera de energía y un extraño rayo color blanco lo mandaban contra el suelo.
—¡Perfecto, Wargreymon! —le felicitó Taichi— ¡Continúa así!
—¡Metalgarurumon, vigila bien cualquier movimiento de Freezer! —también le gritó Yamato con ánimos.
—De verdad que son odiosos —y furioso por la intromisión de los Digimon, Freezer cambió nuevamente su blanco—. ¡Desaparezcan!
—Quédate quieto —y sin mayores dificultades, Metalgarurumon esquivó el ataque— ¡Bombas congelantes!
—¿En verdad crees que caeré con ese truco? —y antes que pudiese esquivarlo, Wargreymon lo acorraló con sus garras—. ¿También piensas caer?
—¿Crees que actuaríamos sin un plan D?
—¿Plan D? —de pronto, Freezer vio al Pikachu sobre la cabeza del Digimon, y al siguiente instante desaparecer, siendo impactado al acto por los dardos.
—¡¡Yamcha, Ten Shin Han, 17, 18!! —les gritó Iris con decisión— ¡¡Ataquen como si de eso dependiera sus vidas!!

Y puestos a cuatro puntos distintos, Yamcha con su sokidan, Ten Shin Han con su kikohuo, y 17 y 18 apoyándolos, atacaron con todas sus fuerzas a Freezer.

—¡Freezer, prueba el poder de la sincronía empática! —y tras aquel gritó de guerra de Serena, ambas protegidas ejecutaron sus ataques finales— ¡¡Delphox, llamarada!!
—¡¡Haxorus, cometa draco!! —también gritó con los mismos ánimos Iris.

De pronto, una especie de aura rodeó a ambas jóvenes, las cuales al siguiente segundo, fueron recibidas por los Pokémon, enrareciendo el ambiente alrededor de ambos. Todos veían muy sorprendidos a ambas criaturas. El poder que emanaban era impresionante.
Solo era una enorme estrella de fuego que fue disparada y una lluvia de meteoritos lo que vieron caer sobre el emperador del mal, impactando de forma directa.

—Increíble… Cuánto poder… —era todo lo murmuraba Yamcha.
—Ni me sorprende… Siendo quienes son, esto es solo una demostración —comentó igual de sorprendido 17.
—¡Tengan cuidado, esto está lejos de terminar! —les advirtió Goku.
—¡¿Que?! —ante tales palabras, todos voltearon a ver al roedor, y luego donde estaba Freezer.
—¡¡Vamos Freezer, no te puedes morir con eso!! —y parándose frente a todos, Vegeta comenzó a cargar lo que parecía su ataque más poderoso— ¡¡Veamos qué te parece mi ataque del resplandor final!!

Y elevando al máximo su poder, Vegeta comenzó a cargar su “nueva” técnica. Parecía no vacilar en ningún segundo el atacar con todo lo que tenía, demostrándolo en como ejecutó su técnica, la que dio de lleno en su némesis.

—¡Me estoy cansando de sus juegos! —sonó la voz arrogante de Freezer, quien aún estaba entre la nube de polvo— Desaparezcan.
—Ni siquiera lo sueñes —muy extrañado, el emperador del mal miró tras él, y logró ver a Shadow, quien de forma sorpresiva había aparecido tras el— ¡¡Control chaos!!

De pronto, una extraña zona de energía invadió el espacio de los dos, ralentizando completamente los movimientos de Freezer.

—¡Gohan, concéntrate! —le gritó muy seria Serena— ¡No tendremos otra oportunidad para saber dónde oculta el poder de los dioses! ¡Ahora eres el único que puede hacer algo!
—¡Si! —y volcando toda su concentración, comenzó a observar cualquier clase de cosa o lo que sea sospechoso en cualquier movimiento de Freezer, hasta que logró distinguir una extraña luz que no emanaba energía de ningún tipo— ¡¡Su mano derecha!!

Casi de forma instintiva, Gohan avanzó a toda velocidad contra Freezer, y lo mandó a volar de una patada, estrellándolo contra una rocas que había en el lugar.

—Qué bueno que fue rápido…, controlar el tiempo desgasta mucha energía —Shadow parecía muy agitado, pero a la vez conforme por el resultado—. Ten cuidado, ese sujeto es más poderoso de lo que parece.
—De acuerdo —le agradeció Gohan—. Haré que el esfuerzo de todos valga la pena.

De pronto, por lo que parecía un estado de furia, Freezer hizo explotar el lugar solo con su ki, mandando a volar a todos, salvo a Gohan, quien seguía firme y seguro en su lugar, y a Paul y Sakura, quien era celosamente protegida por su “cuñado”.

—Por favor Gohan, cuídate mucho —era todo lo que pensaba la card captor, mientras, como los demás, volvía su vista al campo de batalla.

Freezer no parecía muy contento, todo hacía parecer que solo habían jugado con él, y todo para averiguar dónde escondía el poder que le había entregado Aqua.

—Esa patada me dolió más de lo que creía —Freezer se recompuso, y se paró frente a Gohan—. No recuerdo que fueras tan fuerte.
—Me da vergüenza presumir, menos creo que sea apropiado decirlo. No solo soy un juez, también soy un dios de la destrucción —comentó muy serio Gohan—. Prefiero que me entregues ese poder y terminar esta batalla sin peleas.
—¿Juez y dios? —de un segundo a otro, Freezer había pasado de la sorpresa, a la burla— ¡Jajajaja! Miren que tenemos aquí, a un jovencito arrogante…
—Gracias a Zekrom soy el juez de los sueños —pero cuando notó que Freezer iba a golpearlo, detuvo su movimiento a mano limpia, y expulsó una enorme cantidad de energía, tomando su cabello un color azulado y sus ojos una tonalidad carmesí, envuelto en un aura oscura—. Si quieres pelear, no soy quien para impedírtelo. Adelante.
—Que… ¿Que rayos significa esto? —Freezer estaba muy preocupado, notándose en su expresión de rabia— ¡Maldita Aqua! No me quedará de otra más que venderme a sus órdenes —y gritó a viva voz—. ¡¡Si el cinco por ciento del poder de los dioses no tiene efecto en ti, entonces tendré que mostrar todo lo que tengo!!

Todos escucharon muy sorprendidos aquellas palabras. No podían creer que Freezer, usando solo el cinco por ciento del poder de los dioses, ya era invencible.

—Sakura fue muy sabia al haberte sacado de la batalla —le comentó Vegeta muy serio—. Sabía que no eras oponente para Freezer.
—¡Ja! Maldita sea, no puedo creer que me tenga que limitar a solamente mirar —comentó de forma sarcástica el Pikachu.
—Seguramente, Sakura quiere que te limites a cumplir los deseos de Henry —le concluyó Lance—. Ahora sólo podemos confiar en que Gohan pueda vencerlo.

De la nada, y sin aviso, tanto Gohan como Freezer desaparecieron de la vista de todos. Parecía que la batalla se limitaba al retumbar del aire y una extraña energía eléctrica que circulaba en el ambiente.

—Ahora entiendo con más claridad las palabras de Phil y Sakura —comentó muy pensante Serena—. Es verdad lo que dijo mi papá, somos lo suficientemente débiles como para no afrontar esta batalla.
—Esto está completamente fuera de nuestro entendimiento —comentó de forma empática 17—. Si para ustedes esto es una sorpresa, imagina lo que es para nosotros.

De pronto, vieron como algo se estrelló contra el suelo, provocando una enorme grieta.

—¡¡Freezer, levántate y pelea!! —gritó de forma soberbia Gohan.
—¡¡Maldito mocoso!! —pero cuando quiso reiniciar su ataque, Gohan esquivó todo intento, mandándolo contra el suelo una segunda vez.
—¡¡Gohan, termina ahora la batalla!! —le gritó con seriedad Goku— ¡¡Freezer no es nuestra prioridad, recuerda guardar energías para la batalla contra Arades!!
—¡¡Si papá!! —y enfocando su poder en sus manos, le finiquitó— Es verdad, solo eres uno más en la lista, y no eres nuestro principal enemigo. ¡Ka… me… ha… me…!
—No me digan que piensa atacar con todo ese poder —comentó algo nervioso Red.
—Debe ser consciente del daño que produciría tanto poder a la tierra —le comentó Ten Shin Han bastante tranquilo—. Algo tendrá en mente.
—¡¡Usaré todo mi poder para acabar contigo!! —gritó con furia Gohan, mientras comenzaba a expulsar todo su poder.
—¡Jejejeje! Debe estar bromeando —comentó muy nervioso Taichi.
—Confíen en él, sabe lo que hace —les dijo muy confiada Iris, llamando la atención de todos.

Y tras un fuerte grito, Gohan lanzó su Kame hame ha contra Freezer, y a la vez afectando en la geografía del lugar.

—¡¡¡¿Así que este es tu cien por ciento?!!! —pero de pronto, vieron como la técnica de la tortuga era detenida a mano limpia, pero con dificultades— ¡¡¡Te lo devolveré!!!
—¡¡Imposible, no puede estar devolviendo el ataque de Gohan!! —fue todo lo que dijo Yamcha, muy sorprendido.
—¿Así que quieres probar mi cien por ciento? — y desatando completamente su poder, el aura de Gohan se expandió aún más— ¡¡¡Zekrom, fusion-volt!!!

De pronto, una extraña concentración eléctrica comenzó a liberarse alrededor de Gohan, la cual había comenzado a aumentar el poder del Kame hame ha, y a debilitar las fuerzas de Freezer.

—¡¡Eso Gohan, continúa así!! —le celebró Serena con muchos ánimos.
—Fue muy inteligente al haber usado las habilidades de Zekrom —comentó más tranquila Iris—. La habilidad de teravolt restará de a poco los efectos del poder de los dioses en Freezer.
—Pero eso significa que llevará al límite la sincronía empática —comentó muy preocupado el Pikachu—. Si Gohan no termina ahora la batalla, solo quedará Paul.
—Entonces confiemos en que podrá ganar —sentenció igual de preocupado Shadow—. Estamos apostando al todo o nada.

El ataque de Gohan funcionaba en todo su esplendor, pero como lo había pronosticado Goku, la sincronía perdía su control de a poco.

—¡¡¡Zekrom, te lo suplico, dame tu cien por ciento!!! —gritó con furia Gohan, aumentando hasta sus límites su poder.
—¡No quería hacer esto, pero me obligaste! —Freezer estiró sus brazos, y con sus manos abiertas gritó— ¡¡¡Ahora sentirás el sesenta por ciento de mi poder!!!

Todos estaban paralizados por aquellas palabras. ¿Realmente no estaba usando todo el poder que le entregó Aqua?

—¡¡Tú quédate aquí!! —le pidió muy apurado Paul a Sakura, para salir rápidamente a auxiliar al guerrero oscuro.
—¡¡Espera Paul, no vayas!! —pero el grito de la joven se perdió en la nada.

Y sin lograr preparar nada, más que algo rápidamente improvisado, Paul se puso a un lado de Gohan, estiró sus manos, y lo apoyó con lo que parecía un extraño rayo azulado.

—¡¡¡Rápido, váyanse con Sakura a otra dimensión, la que sea!!! —fue todo lo que gritó Paul.
—¿Que me estás pidiendo? —la aludida escuchaba muy sorprendida tal petición— ¡¡¡No lo haré, prometí que los salvaría a todos!!!

Pero en aquellas palabras, Freezer encontró una gran oportunidad para ganar.

—¿Así que salvarlos a todos? —solo con su energía hizo retroceder un poco el ataque de Gohan, y creó lo que parecía un extraño círculo— Les enseñaré las ventajas de ser alguien más poderoso que un dios. Agujero negro.

Ver como el Kame hame ha de Gohan era absorbido por aquel agujero, preocupó de sobremanera a todos; ni el apoyo de Paul había servido.

—¡¡O morimos sin hacer nada, o luchando hasta el final!! —gritó Iris con mucho coraje.
—No molesten —y como la vez anterior, pero ahora con más fuerza, una fuerte ráfaga de energía golpeó a todos nuevamente, esta vez dejándolos muy débiles—. ¿En que estábamos? —pero cuando pudo darse cuenta, tenía a dos viejos conocidos a punto de golpearlo.
—¡¡Freezer, no te saldrás con la tuya!! —Vegeta iba con toda la fuerza que tenía.

Tanto el puñetazo de Vegeta, así como la cola de acero del Pikachu habían asestado, pero Freezer ni se había inmutado al ataque.

—¡¡Gohan, Paul, aún quedan más tipos con el mismo poder de Freezer!! —les gritó con rabia Goku— ¡¡Lárguense de aquí con Sakura, nosotros lo detendremos!!
—Como siempre tan noble de tu parte, Son Goku —y en el segundo que iban a ser atacados, desaparecieron y reaparecieron al lado de Sakura—. Definitivamente no eres una niña normal —apuntó a los tres con su mano abierta en forma de garra—. Veamos cómo escapas de esto —y volvió a atacarlos con un rayo de energía.

Antes que lograran reaccionar, el ataque había logrado dar en el blanco.

—No creo que hayan sobrevivido a eso —pero de la nada, la nube de polvo que había levantado el ataque se había disuelto, apareciendo de la nada un ser que parecía tener una armadura blanca, y una capa roja—. En verdad no piensan rendirse. Debo decir que su terquedad es digna de admirar.
—¡¡¡Omegamon… haz lo que puedas!!! —le gritó Yamato con rabia, levantándose a duras penas del suelo.
—¡¡¡Mientras sigamos con vida… seguiremos luchando!!! —le gritó de forma desafiante Taichi.
—Ya veo —y en un abrir y cerrar de ojos, vieron como Omegamon caía como si de un muñeco de trapo se tratase, perdiendo completamente su transformación, ahora viéndose a dos pequeños seres redondos.
—¡¡Koromon!! —le llamó con desesperación Taichi.
—¡¡Tsunomon!! —también le llamó con la misma desesperación Yamato.
—Ustedes guardan más sorpresas de las que esperaba. Eso es muy peligroso para mis planes —avanzó hasta los dos pequeños Digimon, y cuando quiso ponerles el pie encima, notó como la card captor ponía su cuerpo para impedírselo—. Si que tienes agallas.
—¡Deja tranquilo a los pequeños! —gritó con ira contenida Sakura— ¡Conmigo haz lo que quieras, pero a ellos déjalos en paz!
—Realmente puedo hacer lo que quiera contigo, Kinomoto —y sin remordimientos, comenzó a pisotear su espalda—. Eres valiente, pero estúpida.
—¡¡¡Sakura!!! —casi de forma instintiva, Goku se lanzó a salvarla, acompañado en el ataque por Vegeta, Gohan y Paul.
—¿Así que tienen que venir tus amigos a salvarte? —y apenas los cuatro estuvieron cerca, agarró con sus manos el pequeño cuerpo del Pikachu, mientras golpeaba con fuerza a los otros tres, terminando inconscientes en el suelo— Miren a quien tenemos aquí, al saiyajin que me humilló, ahora convertido en una rata.
—¡¡Señor Goku!! —con desesperación, Sakura miró arriba de ella, notando la amenazadora escena— Te lo suplico… No sigas… —le suplicó muy aterrada.
—No puedes hacer nada más que suplicar —le sonrió de forma irónica, y la volvió a pisotear con fuerza, dejándola completamente estampada en el suelo, al tiempo que explotaba una enorme cantidad de energía en la mano donde sostenía al Pokémon, también dejándolo inconsciente y muy herido—. Es una lástima que haya terminado por venderme a Aqua, pero ahora soy el ser más poderoso del universo —volvió a pisotear con más fuerza a Sakura, a tal extremo que terminó escupiendo sangre— ¡¡¡Soy el ser más poderoso del universo, ni todos los dioses pueden contra mí!!!

Con la poca consciencia que le quedaba a Sakura, logró ver cómo todos sus amigos habían caído; todos estaban inconscientes en el suelo. ¿Este era el final de la batalla?

—No quiero que termine así —comenzó a negar para sí, muy desesperada—. Quiero que esto termine… Quiero ganar… ¡¡¡Por favor!!!

Todo lo que quedó en el ambiente, fue el eco del grito, seguido de una extraña energía que comenzó a invadir el ambiente.



—¡¡No!! —muy confundida y desesperada, Sakura parecía despertar, comenzando a mirar alrededor de ella, notando algo muy extraño.

El lugar había cambiado totalmente, parecía sacado de una época muy antigua. Se miró, y notó que estaba acostada en una camilla improvisada, y a su alrededor mucha gente siendo atendida.

—¿Dónde estoy?
—¡¡Por fin despiertas!! —de pronto, Sakura se vio invadida de un muy afectuoso abrazo, acompañada de una voz quebradiza— ¡¡Maldita sea, ya deja de preocuparnos!!
—¿May? —se paró de golpe, y miró a todos lados muy exaltada— ¡¡Chicos…!!
—Quédate tranquila, todos están bien —le pidió cierta voz conocida—. Algo cansados, pero todo resultó mejor de lo que planeamos.
—¿Iris? —miró algo extrañada a la morena, y después a Serena, quien entraba acompañándola.
—¡No te preocupes! ¡Apareció un sujeto llamado Mr. Satán, he hizo polvo a Freezer! —le comentó muy emocionada Serena— Aunque mucha parafernalia llevando a la televisión al campo de batalla —terminó a regañadientes.
—Ya veo —Sakura no entendía muy bien que había pasado, así que simplemente prefirió celebrar de alegría— ¡¡Que bien!!
—Aún no celebres —con una voz muy seria, apareció Paul dentro de la campaña de emergencia—. Freezer fue solo el inicio, aún queda mucho.
—Paul —la alegría que invadía a Sakura había desaparecido, ahora tomando una expresión de seriedad—. Tienes razón, estamos recién empezando.

Esta historia continuará…

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Espero les haya gustado. Saludos, y hasta la próxima semana!
 

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30 May 2007
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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Como verán, el capítulo anterior no tuvo un fin como tal, fue escrito así a propósito por razones que a futuro explicaré. No los aburro mas, y disfruten la lectura. Hasta el próximo capítulo!

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Capítulo 84: “El tercer gran poder”.

Por alguna extraña razón, Sakura y los demás habían llegado a otro lugar; lugar donde se encontraron con May. Lo realmente curioso, era el cómo habían llegado ahí, y pese al entusiasmo de la pelicastaña, aquella duda la rondaba.

—Iris, Serena, ¿cómo llegamos aquí? —les preguntó muy confundida.
—Realmente, no lo sabemos —le negó Iris.
—Algo nos arrastró, y simplemente aparecimos en esta dimensión —también le negó Serena.
—Lo importante es que te recuperes pronto, aún queda trabajo que hacer —le dijo de forma rígida Paul, ganándose la penetrante mirada de Iris, Serena y May, y ellas la mirada ingenua de Sakura.
—¿También eres doctor? —le preguntó May muy curiosa.
—¿Por qué me preguntas eso? —le preguntó con molestia— Que tontería.
—¡¡¡Entonces vete de la sala de chicas, pervertido!!! —le gritaron las tres jóvenes al unísono, al tiempo que Sakura se tapaba los oídos.
—¿Pervertido? —el joven miró muy extrañado a las chicas, realmente no parecía entender que le decían.
—Te doy tres segundos para que te largues de aquí —amenazó de forma atemorizante May, comenzando a contar con sus dedos—. Uno… Dos…
—Solo apresúrense —y simulando no tener miedo, el joven salió de la improvisada campaña.
—¿Sala de chicas? —muy extrañada, Sakura volvió a mirar a su alrededor, notando con mayor atención que en aquella campaña solo había mujeres— Ya veo. ¿Pero por qué hay tantas mujeres lastimadas?
—La anciana Kaede estaba esperando a que despertaras, tiene que decirnos algo muy importante —respondió de forma muy seria May.
—¿Anciana Kaede?
—Estamos en la dimensión donde viven Inuyasha y Kagome —le comentó Serena—. Tú descansa todo lo que puedas, tuvimos una batalla muy difícil.
—No —le negó con entusiasmo—. Yo estoy bien, y mi deber es proteger a todas la personas que viven aquí.
—Si crees estar bien, entonces continuemos —Iris le tendió la mano a Sakura para ayudarla a levantarse, siendo recibida con entusiasmo.
—¿Y los demás?
—Están esperando afuera —respondió Serena—. Todos están muy preocupados por ti.
—Lo siento mucho, no fue mi intención —les pidió muy apenada.
—Pero lo haces parecer como si lo hicieras a propósito —rezongó de reojo la coordinadora, suspirando rendida—. Sin Misty que me regañe, no tiene chiste —aquel último comentario hizo que las tres la miraran con curiosidad—. ¡¿Acaso tengo algo en la cara?! —dio media vuelta, y tapando su sonrojo se retiró— ¡Muévanse!

Las tres jóvenes se miraron y sonrieron, haciendo entender que sabían que pasaba por la cabeza de la chica de Hoenn.
Mientras tanto en el exterior, Inuyasha, Sesshömaru, Daisuke, Ken, Sasuke y Blue, se encontraban organizando el plan de ataque en aquel lugar.

—¿Ha habido más ataques en aquel sector? —les preguntó muy preocupado el profesor Elm.
—No por el momento —le respondió Blue—. Al parecer, este fue el único ataque perpetrado.
—Es muy extraño —les comentó Kikyō algo seria—. Si Naraku está detrás de este ataque, quiere decir que no será el último.
—Kikyō, no estoy segura de que este sea un ataque planificado por Naraku —le comentó Kaede muy pensante.
—¿Por qué lo dices, Kaede?
—Simplemente llegaron a arrasar con todo —les respondió Shippo—. Además venían de arrasar otros pueblos.
—No es la forma de atacar de Naraku —comentó algo pensante Koga, quien acompañaba al profesor y la sacerdotisa—. Puede que haya más enemigos además de Naraku.
—Tendremos que planificar nuestros movimientos con cuidado —les comentó Ken—. Si no sabemos la cantidad de enemigos, ni la fuerza de Naraku, esto podría terminar en una masacre.
—Lo siento chicos, pero tenemos que dejarlos —les pidió el profesor algo apurado—. Dejamos sola a la profesora Larch con el trabajo de campo.
—No se preocupen —les asintió con entusiasmo Blue—. Suerte con la investigación —y la comunicación terminó.

Todo el grupo se miraba muy preocupado, más por no saber a qué se podían afrontar.

—¡¡Muchachos!! —el grupo despertando del trance volteó la mirada, y notaron a Sakura acercándose en compañía de May, Iris y Serena.
—Hasta que despiertas —le llamó con sorpresa Inuyasha—. ¿Cómo estás?
—Disculpen por hacerlos preocupar —les pidió algo apenada, comenzando a mirar a su alrededor con algo de ansias— ¿Y el señor Goku? —pero todos guardaron silencio— Pensé que seguiríamos juntos hasta el final —sentenció de forma melancólica— Creo que prefirió quedarse en su dimensión. Es lo mejor…

En eso, sintió como algo le caía de golpe en la cabeza.

—¿Aun no eres capaz de sentir mi presencia, Sakura?
—¿Eh? —muy extrañada llevó sus manos a su cabeza, y quitó el bulto que pesaba en ella, mirándolo muy emocionada— ¡¡Pikachu!!
—¡¡No, espera!! —pero antes de poder decir algo, se vio luchando para escapar del tierno, amoroso y sofocante abrazo de Sakura— ¡¡Auxilio!!
—Me alegra que esté de muy buen ánimo, jovencita —comentó muy alegre la veterana.
—¿De casualidad usted es la anciana Kaede? —preguntó con algo de suspicacia Sakura, para recibir una respuesta positiva—. Es un gusto, mi nombre es Sakura Kinomoto. Me dijeron que tenía algo que decirme.
—Es un honor la cortesía de la novia del joven más valiente y noble que hemos conocido —dijo dando sus respetos con una reverencia.
—¡¿Se refiere a Ashy?! —la exclamación de sorpresa hizo que apretara con aún más fuerza al Pikachu, quien ya parecía rendido al regazo de Sakura— ¡¡Mil perdones si hizo algo indebido, yo me hago cargo y soy responsable de lo que haya hecho!!
—¿Tan mala imagen tienes de Ash, que tienes que disculparte todo el tiempo? —le preguntó Serena con algo de molestia.
—Primero escucha, pajarito —le regañó Iris.
—Sabemos que Ash tiene muy mal humor. Es bastante gruñón y orgulloso, pero ni nosotras nos hemos puesto así —le comentó May con el mismo tono de regaño.
—Yo… —pero Sakura solo pudo encoger los hombros por la vergüenza— Definitivamente no me siento digna de ser su novia.
—Eso significa que lo quieres demasiado, al punto de querer recibir cualquier castigo por él —le resolvió con calma Kaede.
—Él ha hecho demasiado por mí, lo amo mucho —comenzó a decir muy ruborizada.
—Pero siento que el amor de Ash hacia ti es aún más fuerte. Él está sufriendo mucho por creer que no está haciendo lo suficiente.
—¿Él tuvo alguna relación con todo este caos? —preguntó Sakura muy expectante.
—Por supuesto…

Recuerdo de hace unos días.

Dentro de la pequeña aldea, había mucha preocupación por las noticias que corrían de ataques que sufrían otras aldeas, terminando estos con la baja total de los habitantes de ellas. Según parecía, la fuerza de estos seres era imparable, y no comprendían de dónde pudieron haber llegado.

—Anciana Kaede, ¿qué haremos si llegan a la aldea? —le preguntaba muy asustado uno de los aldeanos.
—Lo único que podemos hacer es pelear —le afirmó con seguridad, perdiendo su mirada en su arco—. ¿Ya informaron a todos?
—Así es, señora —le asintió otro de los aldeanos que la acompañaba—. Hemos tomado todos los resguardos posibles.

Y en medio de la sorpresa, de forma inesperada, se sintió lo que parecía una gran explosión.

—¡Ya llegaron! —dijo con mucho temor uno de los aldeanos, tomando con sus manos temblorosas su katana.
—Vayamos afuera —les ordenó Kaede con valor—. Al menos tenemos el factor sorpresa de que estábamos esperándolos.

Al salir, todo lo que quedaba a la vista era algunos hogares destruidos, y gente corriendo desesperada.

—Increíble, no han estado más que un instante y ya arrasaron con varias casas —comentó muy sorprendido uno de los aldeanos que la acompañaba.
—¡Rápido, llévense a todos los que puedan fuera de la aldea! —le pidió con urgencia Kaede a los dos aldeanos que tenía a su derecha, recibiendo una respuesta positiva, quedándose solo con los dos que tenía a su izquierda.
—Veo que aquí tampoco hay quien pueda darme una buena batalla —se escuchó en el aire de una voz muy arrogante.
—¡¿Quién eres?! ¡Responde! —gritó de forma desafiante la anciana.
—No se haga la ruda, venerable —de pronto, de entre los escombros, apareció un sujeto de traje blanco, cabello con tintes azulados y una espada de grandes proporciones—. Mi nombre es Bankotsu, y soy el líder de los shichinintai.
—¡¡¿Los shichinintai?!! —Kaede parecía muy sorprendida con solo escuchar aquel nombre— ¡¡Es imposible, Inuyasha los derrotó!!
—Veo que conoces a ese idiota —tomó su espada del mango, y con cierta facilidad la enterró con rabia en el suelo— ¡¡¡Dile a ese mitad demonio que salga, tenemos cuentas que arreglar!!!
—Él no está aquí, y si supiera donde se fue, tampoco te lo diría —soltó la anciana muy desafiante.
—Así que no piensas decírmelo —de pronto, una extraña aura morada comenzó a rodear a Bankotsu, la cual comenzó a soltar un humo morado—. Que mejor para seres débiles como ustedes, que una muerte lenta y dolorosa.
—¡Tengan cuidado, no respiren el veneno! —pero pese al resguardo de no respirar el veneno, este igual afectó a los dos soldados y a la anciana.
—Lamento no haberles avisado, pero este veneno se contagia a través de la piel —soltó de forma sarcástica—. Este veneno es muy peligroso para los humanos, es como si los quemara desde afuera lentamente.
—¡¡Oye, deja a la anciana Kaede en paz!! —de pronto, un pequeño ataque de fuego dio al cuerpo de Bankotsu, logrando solo llamar la atención del guerrero— ¡Vamos Shippo, tienes que ser fuerte, eres el único que puede defender a todos! —pensaba completamente aterrado el pequeño zorro.
—Creo que te reconozco —Bankotsu desapareció, y apareció frente al pequeño zorro, tomándolo por su cola con su mano derecha, con sospecha—. ¿Tú no eres uno de los amiguitos de ese perro sarnoso?
—¡Por favor…, por lo que más quieras…, deja al pequeño tranquilo! —le pidió Kaede con las energías que le quedaban.
—No me interesa pelear con niños —y con desprecio, lanzó con algo de fuerza al pequeño zorro hacia un costado.

Pero de pronto, el zorrito se vio en brazos de alguien.

—¿Eh? —muy curioso, Shippo miró a quien lo había recibido en brazos, notando a una joven de cabello azulado que lo miraba algo ruborizada, pero impresionada— ¿Tú quién eres?
—¡¡¡Qué lindo!!! —y con una enorme efusividad, comenzó a apretujarlo en su regazo.
—¡Auxilio! —muy desesperado, Shippo comenzó a tratar de zafarse, hasta que sintió como algo lo pinchaba en su brazo izquierdo, dejándolo paralizado.
—Quédate tranquilo, no quiero lastimarte, mucho menos que no pueda sacar la aguja —le aconsejó la joven, mientras volvía su vista a la anciana y los dos aldeanos—. Sakura, Ash, ¿administraron el suero?
—No te preocupes, ya hice todo el trabajo —le respondió con algo de fastidio, mirando de reojo al joven—. Solo era administrar una inyección.
—¡¡Me ponen nervioso las inyecciones!! —le reclamó muy aniñado— Odiaba que mi mamá me llevara a ver al doctor.
—¿Y ustedes quiénes son? —con mucha extrañeza, Bankotsu miró a los jóvenes.
—Mis amigas Sakura y Ami —las presentó Ash, para que las aludidas saludaran con una reverencia—. Y yo soy Ash Ketchum y soy de Pallet Town.
—¿Pallet Town? —Bankotsu veía con mucha extrañeza a los tres jóvenes— Creo que lo único que logro reconocer son sus extrañas vestimentas. ¿También son amigos de Inuyasha?
—¿Extraña vestimenta? —Ash se miró, y después a Sakura y Ami— Bueno… De por sí, las mujeres usan ropa distinta a la de los hombres.
—Debe referirse a la ropa de Kagome —acotó Ami—. Recuerdo que llevaba su uniforme de preparatoria.
—¿Preparatoria? —Ash lucia muy confundido, definitivamente no sabía de qué hablaban.
—¡¡¿En verdad conocen a Inuyasha y Kagome?!! —les preguntó Shippo muy sorprendido.
—Por supuesto que sí —le asintió Ash con orgullo—. Ellos son mis mejores amigos del mundo.
—¡¡Me son suficientes motivos para eliminarlos!! —y con toda la ira que tenía acumulada, tomó su espada y la lanzó como si de un bumerán se tratase.
—¡¡Vamos a morir!! —y completamente aterrado, Shippo se acurrucó en el regazo de Ami.

De pronto, se sintió como la espada había golpeado en algo, o alguien. El silencio puso algo curioso al pequeño zorro, por lo que con miedo levantó algo su mirada, y logró ver a un extraño ser muy peludo con la espada a sus pies.

—¿Que es ese monstruo? —Shippo parecía muy sorprendido, no le quitaba la vista a aquel ser.
—Deja al maestro hacer su trabajo —le comentó muy tranquila Ami—. Se llama Primeape, y es un Pokémon como los de May y Drew.
—¡Es verdad! Ellos también andaban con esos extraños monstruos — levantó su mirada para ver a Ami, acción que imitó la pelíazul, y volvieron a ver al Pokémon luchador.
—¿Crees que estará bien solo? —le preguntó Kaede muy preocupada.
—No lo creó para nada —le negó muy optimista Sakura—. Ese idiota va a recibir una paliza inolvidable. Ash y Primeape son muy poderosos.

Pero Bankotsu se veía muy molesto por la situación. Su ataque había sido reducido a quedar bajo el pie del Pokémon.

—Veo que tú no eres igual a los otros —comentó muy molesto.
—Tu tampoco lo eres —le respondió con algo de molestia Ash—. ¿Por qué siento otros seis espíritus en tu cuerpo, aparte del tuyo?
—Veo que lo notaste con mucha facilidad —sonrió con ironía—. Así es. Son los espíritus de mis hermanos.
—¿Los espíritus de tus hermanos? —Ash parecía muy extrañado por tal descripción.
—Me propusieron un muy buen trato, ser más poderoso que Naraku. A cambio, debía sacrificar el alma de ellos —decía, mientras creaba una lanza con su energía—. ¡Ahora soy el ser más poderoso del mundo!
—Si es así, entonces demuéstralo —a lo que caminó un par de pasos, hasta quedar frente a Primeape—. Perdóname amigo, pero necesito comprobar algo.
—Pero que valiente —y con todas sus fuerzas, Bankotsu lanzó su lanza, siendo detenida a centímetros de Ash— ¡¿Qué?!
—Estoy esperando —le desafió Ash—. ¿Vas a comenzar?
—¡¡Te dije que no te pases de listo!! —volvió a formar otra lanza, pero en esta ocasión la enterró en el suelo— ¡¡¡Ahora vas a sentir el poder combinado de los siete shichinintai!!!

De pronto, el cielo comenzó a nublarse, provocando una fuertísima tormenta eléctrica.

—¡¡¡Muere!!! —y usando la lanza que había usado contra Ash como pararrayos, le lanzó una poderosísima descarga eléctrica venida desde el cielo, haciendo estallar todo el lugar— ¡¡¡Es imposible que sobrevivan a eso!!! ¡¡¡Eso les pasa por desafiar poderes que no comprenden!!!

Pero su risa maliciosa pasó al asombro, y al miedo. Una simple ráfaga de viento dejó al descubierto como Primeape usaba su protección con el grupo, y un Ash que seguía mirando muy serio a Bankotsu.

—¿Pretendes comenzar atacando a mis amigos? —Ash parecía muy enojado por la intención final del ataque.
—I-imposible… ¡¡¡Es imposible sobrevivir a un ataque así!!! —Bankotsu sentía mucha rabia por el resultado final del ataque.
—Lo siento mucho, pero tampoco eres lo suficientemente poderoso como para probar mi poder —dijo Ash muy decepcionado, al tiempo que miraba a Primeape—. Puedes usar mi poder como quieras, amigo.
—¿Que no tengo suficiente poder? —ante tales palabras, la ira se apoderó de Bankotsu— ¡¡¡Ahora verás…!!! —pero cuando pudo percatarse, tenía a Primeape a centímetros de él.

De pronto, el Pokémon retrocedió unos cuantos metros, momentos antes que una extraña cuchilla de viento impactara en el suelo.

—Me sorprende que un niño y ese monstruo te causen tantos problemas, Bankotsu —se oyó decir una voz muy fría.
—¡¿A qué vienes, Kagura?! —muy molesto, Bankotsu miró al cielo, notando a dos jóvenes volando sobre lo que parecía una pluma de gran tamaño.
—¿Las conoces? —pero Ash parecía algo extrañado por aquella repentina aparición.
—No te confíes, niño —las dos jóvenes comenzaron a bajar, hasta aterrizar frente a Bankotsu—. No sé de dónde vienes, pero por tu bien, vete de aquí.
—No piensa irse —le comentó la pequeña de cabello blanco—. No noto miedo a nosotros, está muy tranquilo.
—¿Las mandó Naraku? —les preguntó muy fastidiado Bankotsu.
—Eso no te interesa —le respondió con desprecio Kagura, mirando de reojo al líder de los shichinintai, y volviendo la mirada a Ash—. No podrás contra las dos. ¿Qué vas a hacer?
—Nada —les respondió de forma muy despreocupada—. No voy a pelear con chicas, sería faltarles el respeto. Además, no siento malas intenciones en las dos.
—¿Que no sientes malas intenciones en nosotras? —tanto Kagura como Kanna, se miraron muy extrañadas ante aquellas palabras.
—Pero tú —volviendo su atención a Bankotsu—. Tú eres un ser lleno de odio, envidia, crueldad.
—Hablas demasiado —pero Bankotsu parecía muy tranquilo ante tan adversa situación—. Kagura y Kanna serán tus oponentes.
—No vinimos a pelear por ti. Estamos aquí porque nos lo ordenaron —le contestó muy molesta la joven.
—Nuestro amo Naraku nos ordenó ayudarte —completó Kanna.
—Significa que, sabe que estamos aquí —resolvió muy pensante Ami.
—Logramos sentir dos seres de alto nivel en este lugar —le comentó Kanna, mirando fijamente a Sakura y Ami.
—Tu no estabas en nuestros planes —le comentó algo molesta Kagura a Ash—. Eres más fastidioso de lo que pareces, pero no logro sentir poder alguno en tu cuerpo.
—¡Jejejeje! Perdón ser un fastidio, amiga —le pidió con algo de nervios Ash—. ¿Pero por qué ayudan a gente tan mala?
—¡¡Te dije que no era de tu incumbencia!! —y con mucha rabia, Kagura atacó con sus cuchillas de aire a Ash, quien recibió el ataque sin defenderse, quedando en el suelo.
—Genial, se te acabaron las energías —y con total seguridad, Bankotsu se lanzó a atacar a Ash, siendo detenido completamente por Primeape— ¡¡Maldito monstruo!!
—Fue un buen ataque —comentó Ash, levantándose como si nada—. Es una lástima que se vea tan disminuido por tu desesperación.
—Tú no eres una persona normal —comentó Kanna—. Eres más fuerte de lo que aparentas.
—Tal vez pueda ser, pero yo no lo creo —comentó con mucha seriedad Ash, mirando fijamente a la pequeña, y a su espejo.
—¿Sabías que mirar el espejo de Kanna es la peor idea de todas? —comentó en pregunta Kagura.
—¿Por qué lo mencionas? —preguntó el joven muy intrigado.
—Robará tu alma, y perderás tu voluntad.
—Así que una presa fácil —pero cuando Bankotsu quiso volver al ataque, se vio lanzado al suelo con mucha fuerza—. ¡¡¿Que rayos sucede?!!
—Me tienes harto —le gruñó furioso Ash, justo en el momento que iba a chasquear sus dedos derechos.
—¡¡¡Imposible, ese espejo debió dejarte fuera de combate!!!
—Entrégame sus corazones. Sé que tú los tienes —le amenazó Ash furioso—. Tomar el control de la vida de otros es lo más sucio y vil que puede existir.
—¿Cómo sabes lo de nuestros corazones? —Kagura parecía muy sorprendida por tal conocimiento.
—¡No sé de qué me hablas! —pero Bankotsu negó tal afirmación, recibiendo aún más presión en el suelo.
—El alma de Kanna me lo dijo —le respondió muy molesto—. Dicen que los ojos son el espejo del alma, ¿no es así? —ante aquellas palabras, Kagura guardó silencio.
—¡Y si fuera cierto, ¿qué vas a hacer?! —le desafío Bankotsu.
—Volveré esos corazones a su lugar. Donde corresponden.

Salvo Ami y Sakura, todos escuchaban muy sorprendidos cada palabra. ¿Que estaba a punto de hacer aquel desconocido?

—¿Por qué deberíamos confiar en ti? —pero Kagura no veía con buenos ojos aquella proposición— No sería la primera vez que nos traicionaran. Además, ¿tú qué ganarías?
—No me interesa ganar nada —le negó con orgullo—. Simplemente siento que es lo correcto.
—¡¡¡No lo hagas, esas mentirosas te van a engañar!!! —le gritó muy enojado Shippo— ¡¡¡No son más que dos mujeres malas que trabajan para Naraku!!!
—Y a partir de ahora, serán nuestras amigas —le respondió con demasiada ingenuidad.
—¡Eres más tonto de lo que creía! —pero de pronto, ambas jóvenes se vieron con molestias.
— ¡¡Bankotsu, maldito!! —de pronto, vieron a Kagura caer arrodilladas al suelo por el dolor.
—¡¡Kagura, Kanna!! —Ash volteó a verlas muy preocupado, y volvió su vista a Bankotsu, quien se veía repuesto, con una sonrisa triunfante.
—¡¡¡Si de verdad te interesan esas marionetas, quédate quiero o aplastare sus corazones!!! —decía Bankotsu, mientras se veía en su mano izquierda ambos corazones.
—De acuerdo —Ash cerro sus ojos, y suspiró.

Cuando se dieron cuenta, Ash tenía en su poder ambos corazones, y a Primeape a espaldas del guerrero, quien cayó al suelo, transformándose en polvo.
Si es que había pasado algo, nadie logró percatarse. Fue un movimiento que había sido un simple instante.

—Increíble… —fue todo lo que pudo decir Kagura— Se suponía que ese sujeto tenía el poder de un dios, y pudiste derrotarlo como si nada.
—¿El poder de un dios? —preguntó muy extrañado Ash, volteando a ver a Kagura, y luego donde había caído Bankotsu— Hayas sido lo que sea, si vuelves a lastimar a mis amigos, te volveré a hacer pagar. No vuelvas nunca más, maldito.
—¡Ash! —muy preocupadas, Ami y Sakura se le acercaron.
—No se preocupen, chicas —les avisó mucho más relajado—. Estoy bien.
—Tus Pokémon roban demasiado de tu energía —le comentó muy preocupada Sakura—. No vuelvas a exagerar.
—Primeape es mi amigo, confío en el hasta el final —y apenas, tanto entrenador y Pokémon cruzaron sus miradas, este último se lanzó sobre el joven, muy feliz.
—Si algo te llegara a pasar, sabes quiénes sufrirán más. ¿Eres consciente de eso? —le comentó igual de preocupada Ami.
—Lo sé a la perfección, por eso mientras más seamos, será mucho mejor —le respondió Ash, al tiempo que se acercaba a Kagura y Kanna—. Misty y Sakura estarán muy felices de conocerlas. Espero se lleven bien.
—¿Y quienes son esas niñas? —preguntó muy curiosa Kagura.
—¿Estas enamorado de esas dos mujeres? —le preguntó Kanna de forma muy directa, provocando un sonrojó muy intenso en Ash, quien sólo respondió a bajar la mirada.
—Podríamos decir que son sus dos novias. Una es la oficial, y la otra no tan oficial —le respondió Sakura algo pensante.
—Eso sonó horrible —le respondió de reojo Ami.
—Del modo que sea —interrumpió tímidamente Ash—. Yo no soy importante —vio ambos corazones, y miró a las dos chicas—. Ahora ustedes son importantes.
—¿En verdad nos vas a dar nuestros corazones? —le preguntó Kagura algo ilusionada.
—Eso quisiera, pero no puedo —le respondió muy serio—. No puedo entregarles estos corazones.
—¡¿Que?! —Kagura parecía más traicionada que molesta, por lo que comenzó a preparar su ataque— ¡¡Lo suponía, no eres más que otro mentiroso!!
—¿Esos corazones son réplicas? —le pregunto Kanna.
—¿Réplicas? —y volviendo en sí, Kagura detuvo su ataque, y miró a Kanna.
—No solo son réplicas —le asintió Ash—. Al parecer, tienen un sistema de autodestrucción.
—¡¡¿Autodestrucción?!! —aquella palabra sorprendió a todos.
—¿Pero qué ganarían haciendo algo así? —le preguntó Kaede, quien se acercó junto a Shippo.
—Creo que hay alguien que sabe de mis movimientos —sentenció el joven entrenador.
—¿Crees que te descubrieron? —le preguntó muy asustada Ami.
—No lo creo —respondió, sin quitar su atención de aquellas réplicas de corazón—. Ya lo dijeron Kagura y Kanna, no sintieron mi presencia. Creo que, pudo haber sido una medida de precaución.
—¿Eso significa que nuestros corazones aún los tiene Naraku? —le preguntó muy preocupada Kagura.
—En cuanto sepan que lo traicionaron, las va a matar —resolvió muy preocupada Sakura.
—¡Eso no va a pasar! —gritó con rabia Ash, quien enterró sin aviso sus manos en los pechos de Kagura y Kanna.

Aquella acción impresionó de sobremanera a todos los presentes, más a ambas chicas. Pero al ver que Ash sacaba sus manos y sonreía, lo miraron con intriga.

—Veamos… —primero puso su oído en el pecho de Kanna.
—¿Que nos estás haciendo? —le preguntó Kagura muy preocupada.
—Estoy revisando que esto haya quedado bien —con más preocupación que consciencia de lo que hacía, ahora puso su oído en el pecho de Kagura—. Tú corazón late con mucha energía. ¡¡Que ese tal Naraku se quede con esos corazones, desde ahora no sirven para nada!!

Era tanta la felicidad de Ash por su trabajo, que palmeó el pecho izquierdo de la joven con entusiasmo. Kagura no entendía aún que sucedía, menos el cuándo vio a Ash en el suelo, producto de un potente golpe de Sakura.

—¡¡Deja de hacer eso, maldito pervertido!! —le gritó la peli rosada con mucha ira.
—¡¡Oye, porque me pegas!! —le reclamó muy enojado, mirándola directo a los ojos— ¡¡Solo quería saber si sus corazones habían quedado bien!!
—¡¡Tienes otros métodos, no es necesario manosearla!!
—¿Nuestros… corazones? —Kagura miró muy impresionada a Ash, luego miró su pecho, y llevó sus manos— Es verdad… Está latiendo… ¡Mi corazón está latiendo! —y luego vio a Kanna— ¿Ella también…?
—¡Les prometí devolverles sus corazones! —intentaba decir bajo la suela de los zapatos de Sakura— ¡Ayúdenme!
—¿Significa que somos libres de Naraku? —le preguntó Kanna algo confundida.
—Así es —le asintió Ami—. Ya nada las ata a nadie.
—Son libres de hacer lo que quieran —les dijo la ninja de Konoha con alegría, mientras pisaba con fuerza la espalda de Ash— ¡¡Y tú, pídele disculpas!!
—El corazón de las dos, los que tiene Naraku, aunque él los haya creado, no sirven para nada. Les di un corazón nuevo a cada una. Menos no se merecían después de tanto sufrimiento —les dijo Ash con un intento de entusiasmo— ¡¡Ya bájate, no hice nada malo como para pedir disculpas!!
—¿En verdad podemos confiar en que se irán sin causar más problemas? —pero Shippo seguía muy dudoso de la situación.
—No queremos que se vayan, queremos que se unan a nuestro grupo —les comentó Ami con algo de cuidado.
—¿Y por qué deberíamos unirnos a su grupo? —le preguntó Kagura con extrañeza.
—Si no quieren o no pueden, está bien —le asintió Ash, quien seguía en el suelo—. Obligar a alguien a hacer algo que no quiere, no está bien. Cómo les dijo mis amigas, disfruten su libertad.
—¡Es imposible que hagas algo así solo porque te nazca, todos quieren algo a cambio! — le gritó con rabia la joven de los vientos.
—Kagura, Kanna, ¿saben que dio a cambio Ash para que sean libres? —aquellas palabras de Ami, hicieron que las dos aludidas la miraran— Ash está incurriendo en muchas faltas para ayudar a todos. El dio parte de su alma y vida en esos corazones. Por eso, no desaprovechen su libertad, y valoren de corazón el sacrificio de nuestro amigo.
—Suerte amigas. Cuídense —se despidió con entusiasmo.

Entre su instinto y confianza ciega, Kagura comenzó a mirar fijamente a Ash, comenzando a acercar su mano derecha al rostro del joven. Por cuando se vio a centímetros de Ash, sintieron que un objeto contundente se acercaba a ellos a atacarlos. Aquel ataque pareció haber fallado, ya que, lo que se notaba como un enorme búmeran, había quedado enterrado en el suelo, y lejos de él, a Ash cargando a sus espaldas a Ami, Sakura y Kagura, y en su regazo a Kanna.

—¡Ya bájense, pesan mucho! —les pidió con demasiado esfuerzo el joven, quien perdió el equilibrio, cayendo a un lado.
—¡¡¿Nos estás diciendo gordas?!! —se quejó muy molesta Sakura, dándole un rodillazo en la espalda— ¡¡Maleducado!!
—¿Quiénes son esos que nos atacaron? —preguntó muy extrañada Ami.
—Lo que me parece más curioso, es que calcularon el ataque —resolvió Ash muy extrañado—. ¿Serán conocidos de esa anciana y ese niño?

De pronto, vieron como ambos extraños se lanzaron a atacarlos de frente.

—Atrás chicas, yo me encargo de esto —y con mucha tranquilidad, Ash se paró frente a las jóvenes, y a mano limpia detuvo los ataques—. Disculpen, ¿Quiénes son?
—¡¡Cómo se atrevieron a destruir la aldea!! —les gritó la joven que lo atacaba, notándose mucha ira en su voz.
—¡No solo eso, también mataron gente inocente! —les dijo con la misma ira el joven, al tiempo que notaba la presencia de Kagura y Kanna— Ya veo. Trabajan para Naraku.
—¡¡Oye, espera un momento, nosotros acabamos de llegar!! —intentó excusarse Sakura algo desesperada.
—¡¡No mientan!! —volvió a gritarles la joven.
—¡¡¡No somos mentirosos!!! —le gritó furiosa de vuelta la peli rosada.
—Es verdad —les dijo más calmada Ami—. Un sujeto llamado Bankotsu hizo todo esto.
—¡Es imposible, Bankotsu está muerto desde hace mucho! —le cuestionó el joven— ¡Inuyasha lo eliminó!
—¿Dijiste Inuyasha? —pero de la nada, Ash pasó de la sorpresa a la felicidad— ¡¡Ya veo, entonces ustedes deben ser Miroku y Sango!!
—¿Cómo sabes de nuestros nombres? —preguntaron ambos al unísono, más impresionados que sorprendidos.
—¡¡Lo sabía, ustedes son los amigos de Inuyasha y Kagome!! —celebró más relajado— Ellos me hablaron de ustedes.
—¡¡Si sabes de nosotros, entonces que haces con esas dos mujeres!! —le gritó Sango.
—Ellas son mis amigas, como Inuyasha y Kagome —le respondió con orgullo.
—¿Kagura y Kanna tus amigas? —aquella afirmación le pareció más una broma de muy mal gusto a Sango— ¡¡¡Ellas trabajan para Naraku!!! Cuando te des cuenta, te atacarán por la espalda; te traicionarán.
—Es imposible que lo hagan, ¿Cierto chicas? —pero Ash parecía muy confiado.
—Él nos devolvió lo más preciado que tenemos —le negó Kagura—. Le debemos mucho.
—¿De qué hablan? —le preguntó de forma muy ingenua el entrenador— ¿No están para eso los amigos?
—Para ayudarse y apoyarse en cualquier situación —le respondió Kanna algo cortante.
—Eres un jovencito muy noble y de buen corazón —le felicitó Kaede, quien se le puso frente a frente—. Sango, Miroku, es verdad lo que dice. Fue Ash quien derrotó a Bankotsu. Y además, les devolvió sus corazones a Kagura y Kanna.
—¡¡¿En verdad tienes el poder que hacer algo así?!! —le preguntó muy sorprendido Miroku.
—¡¡Increíble, debes ser muy poderoso!! —le comentó igual de sorprendida Sango.
—Ese es el motivo por el cual vine a este lugar —comenzó a confesar muy triste Ash—. No soy tan fuerte como para proteger a todos.
—La energía que ha estado poseyendo a los seres malignos, vivos o muertos, los ha transformado en dioses —comenzó a explicar Sakura.
—Bankotsu obtuvo el poder de un dios por causa de Arades —complementó Ami—. El problema, es que en la dimensión donde vive Ash esto mismo es aún más grave.
—Las guerreras elementales —soltó Ash con algo de desesperación—. Ahora mismo Inuyasha y Kagome están luchando contra ellas.
—¿Qué tan poderosas son? —le preguntó Shippo muy preocupado.
—Apolo era más poderoso que Naraku, y Bankotsu más poderoso que Apolo —concluyó muy preocupada Kaede.
—Ellas son infinitamente más poderosas que Bankotsu —aquel comentario asustó muchísimo a los oriundos de aquella dimensión—. Y el poder de ellas no es ni un décimo del de Arades.
—Si no quieren participar de esta batalla, lo comprenderemos —les dijo muy seria Sakura.
—No queremos obligar a nadie a nada —completó Ami.
—¿Crees que somos tontos? —le preguntó muy ofendida Kagura— De acuerdo, te ayudaré a proteger a tus dos novias.
—Yo… —pero aquel comentario provocó un fuertísimo sonrojo en Ash.
—A eso vienes, a pedirnos ayuda para protegerlas —le dijo Kanna de forma directa.
—Así que lo hace por dos señoritas —con una pose mucho más formal y caballerosa, se acercó a Sakura y Ami—. No se preocupen, las dos estarán en muy buenas manos.
—¡Oye, espera! —le dijo muy sonrojada Sakura— ¡Nosotras no somos!
—Nosotras también estamos ayudando a Ash —le contestó algo sonrojada Ami.
—Ese no es problema, señoritas —comenzó a decirles, mientras ponía sus manos en los pechos de las dos—. Las protegeré así me cueste la vida, y si no sobrevivo, quisiera que me den el gusto que tengan un hijo conmigo.

En un segundo, Miroku se vio apaleado en el suelo, casi sin sentido. La vergüenza de Ami y Sakura apenas la podían.

—¡¡Maldita sea, los pervertidos son como plaga!! —gritó furiosa Sakura, completamente avergonzada.
—¡¡Degenerado!! —fue todo lo que gritó Ami, en un estado no muy distinto.
—¡¿Se puede tener dos novias?! —le preguntó muy esperanzado Ash, dentro de su inocencia.
—Uno pude aspirar a lo que uno quiera —le respondió el monje de forma sabia, recomponiéndose de golpe—. Como dicen por ahí, ¿Para qué hacer feliz a una, si puedes hacer feliz a dos?
—¡¡Entonces les voy a decir a Misty y Sakura que sean mis novias!! —gritó feliz Ash.
—¡¡Cierra la boca!! —y estrellando con mucha fuerza su búmeran, Sango dejó sin sentido en el suelo a Miroku— Que ni se te ocurra seguir los consejos de este monje pervertido.
—¿Pervertido? —Ash no entendía a qué se refería, pero el tono de voz de furia de Sango le dio a saber que no era buena idea seguir esos consejos.
—Lamento mucho no poder confiar en Kagura y Kanna, pero se tú eres una persona muy leal y de buen corazón —le respondió de forma amable Sango, parándose frente a frente al entrenador—. Mi único consejo, es que si vas a amar a alguien, hazlo con todas tus fuerzas. Que esa persona se sienta única y especial, y que no la cambiarías por nada en este mundo —ante aquellas palabras, Ash asintió con total seguridad—. Dime qué quieres que hagamos, y empezaremos ahora. Si Inuyasha, Kagome, May, Drew y Mikami confían en ti, nosotros no podemos no hacerlo.
—¡¿En verdad?! —con un gran rostro de sorpresa, Ash se puso a saltar de alegría— ¡¡¡Muchas gracias, señorita!!!
—Así que este es el chico del que hablaban tanto May y Drew —pensó muy tranquila Sango, saltando de asombro casi al acto, al notar como Ash la abrazaba, acomodando su cabeza en medio de sus pechos—. ¡Oye…!

Pero al ver que se acomodaba más de forma maternal, notando en su abrazo como encontraba tranquilidad, levantó su cabello, logrando ver tranquilidad en su rostro.

—Gracias por ayudarme a salvar a todos, señorita Sango —susurró muy tranquilo, esbozando una sonrisa, provocando el sonrojo en la cazadora.

Fin de recuerdo.


Los jóvenes escuchaban algo desconcertados el relato, y las chicas no hallaban donde esconderse de la vergüenza, notándose un fuerte sonrojo en sus rostros. El Pokémon y la card captor, simplemente escuchaban muy asombrados el avance que había tenido Ash, y sus esfuerzos para ayudarlos aún en su ausencia.

—¡Ashy…! —fue todo lo que suspiró Sakura, como si estuviese en el séptimo cielo.
—¡¡Esto es genial, Ash se ha vuelto muy poderoso!! —celebró con mucho entusiasmo Goku.
—Si los dos no fuesen ingenuos, creería que son raros —susurró May algo molesta.
—¿Dijiste algo, May? —le preguntó Sakura, dando a entender que no había logrado escuchar.
—No… Nada… —y completamente desentendido, se puso a mirar a todos lados.
—Al menos tenemos la seguridad que, del que menos tenemos que preocuparnos, es de Ash —comentó Blue algo cansada.
—Será mejor que se preocupen de ustedes —resonó de una voz femenina de fondo—. Si es cierto lo que nos comentó Paul, Naraku debería aparecer en cualquier momento.

Todos voltearon a ver al dueño de la voz, notando a Kagura, Kanna y Paul acercándose al grupo. Todos parecían preparados, y desde mucho antes de lo que parecía.

Mientras tanto, no muy lejos de ese lugar, levitando, dos seres parecían tener una enrarecida conversación.

—Fue un desperdicio lo que hicieron con la perla de Shikon —comentó, quien parecía tener cabello largo.
—¡Ja! Esa perla es un juego de niños, Naraku —le respondió la joven pelicastaña—. El poder de los dioses es algo que no puedes comparar con esa insignificante perla.
—¿Entonces con qué objetivo vinieron a buscar la perla de Shikon? —le preguntó muy extrañado Naraku— Tienen muy extrañas intenciones, Tera.
—No te preocupes por cosas tan banales —le contestó algo molesta—. Se cómo trabajas, por lo que no confío plenamente en ti.
—Con que cumpla mi trabajo debería bastarte, supongo —contestó de forma irónica.
—Fue una orden de nuestro señor Arades —le comentó muy seria, mientras soltaba una esfera oscura, la cual recibió Naraku en sus manos—. Es solo el uno por ciento del poder de nuestro señor.
—La cuidaré como si de eso dependiera mi vida —prometió de forma avara.
—No te pases de listo —se separó unos metros—. Tú única misión es la de eliminar a todos los humanos del planeta. Si me llegó a enterar que lastimaste a algún animal o planta de este planeta, te las verás conmigo —y desapareció.
—No te preocupes, se cómo funciona un contrato —de forma irónica sonrió—. ¡Ahora verán, humanos! ¡No tendrán la misma suerte que la última vez! —y desapareció.

¿Cuánto será el poder que tendrá Naraku? ¿También se venderá por completo a Arades? ¿Sakura y los demás podrán hacerle frente?

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos. Con un poco mas de retraso que el de normal, pero he aqíi un nuevo capítulo. Como ya les habia contado, estos capítulos tienen las lineas del tiempo algo desordenadas, pero las acomodé para que sean entendibles o saque sus propias conclusiones. Espero les sea de su agrado.

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—¿Estás lista, May? —Drew parecía muy preocupado— No sé por lo que pasarán, pero quiero acompañarte.
—¿Estás seguro? —May parecía muy sorprendida por tal ofrecimiento.
—Estás a punto de partir a esa habitación —respondió con mucho miedo—. Cuando salgas, serás otra persona. Serás una diosa.
—Drew… —aquellas palabras pusieron muy melancólica a May, por lo que agarró sus mejillas.
—Quiero disfrutarte hasta tu último segundo de chica normal…
—Tus intenciones son honestas, pero lamentablemente no puedes acompañarnos —le dijo una voz muy estricta, llamando la atención de los dos.
—Sakura —voltearon a ver, y notaron como la entrenadora de Ecruteak se acercaba muy seria— ¿Por qué no puedo acompañar a May?
—Por la misma razón que les expliqué a Kenny, Kenta y Silver. Tenemos que concentrarnos al máximo en nuestra tarea, y tenerlos a ustedes a nuestro alrededor, nos distraería.
—¡¡¡No es justo, tú irás con Paul!!! —le gritó muy molesta May— ¡¡¡¿Olvidas que él es tu novio?!!!
—¡¡¡¿Tengo la culpa que las cosas terminaran así?!!! —le gritó muy molesta Sakura, asustando a los dos.
—Lo siento, Sakura —le pidió muy sentida May—. No fue mi intención.
—No. Tú perdóname, May —le negó con vergüenza—. Ya hablamos los dos de ese tema, y el que seamos novios, no quiere decir que nos distraeremos de nuestro deber como guerreros. Si uno de los dos cae, el otro continuará.
—¡Yo también quiero ayudar a May hasta el final! —le declaró Drew con firmeza— ¡No quiero abandonarla!
—¿Puedes comparar tu poder con los de Mewtwo? —le preguntó muy rígida Sakura, obteniendo el silencio como respuesta— Sé que la amas mucho, y mi deseo es que sigan juntos hasta el final. Por eso no quiero que acompañen a la persona que más aman.
—Me dolería mucho si te perdiera, Drew —le declaró preocupada May—. Si te quedas aquí, en Goldate, podré pelear más tranquila.
—¡Además, no te preocupes! —le dijo Sakura mucho más tranquila— ¡Paul los acompañará! ¡¿Qué mejor que un Ketchum para proteger a tu amada?!
—Como si esa familia diera confianza de verdad —soltó con ironía Drew, volviendo su rostro preocupado a May—. No te arriesgues mucho, y vuelve con bien.
—¡Te prometo que cuando terminemos con Arades, tendremos una cita! —le declaró con entusiasmo May, muy sonrojada y nerviosa— Claro… si es que quieres.
—May… —ante tal proposición, el joven se sonrojó a más no poder— ¿No sé supone que el hombre debería pedirle una cita a su mujer?
—¡¡Vas a aceptar, ¿sí o no?!! —le gritó muy nerviosa May, muy sonrojada.
—¡Si! ¡Claro! —respondió con algo de miedo.
—Entonces espérame —se le acercó, lo miró a los ojos, tomó de sus manos, se le acercó aún más… y puso las manos del joven en su trasero, obligándolo a manosearla— En las películas, las parejas que se besan antes de partir a una batalla se separan para siempre, pero manosear no lo he visto.
—¡¡May!! —y sin querer, para tratar de separarse de ella, la empujó poniendo sus manos en sus pechos, sin percatarse de la acción.
—Te quedó gustando, parece —le acusó de forma lasciva, para luego partir al interior del laboratorio—. ¡No vemos después de hacer polvo a Arades!
—Menos pensar y más actuar —comentó Sakura muy pensante, al tiempo que inspeccionaba la entrepierna del joven con sus manos—. Creo que es más que suficiente para May, solo no la lastimes.
—¡¡¡Sakura!!! —completamente espantado, Drew saltó a un lado, intentando proteger sus partes.
—Tengo más experiencia que tú en estos temas. Solo pienso en lo mejor para mi amiga —le decía mientras asentía insistentemente.
—No es necesario que lo digas, pervertida —le gruñó muy molesto Drew—. Debió ser muy duro separarte de Phil, y todo para que volviera con Misty. Eres admirable.
—Es mi mejor amiga, y solo quiero su felicidad —le dijo mucho más tranquila la entrenadora de Ecruteak—. No sé qué pasará a futuro, pero tengo la esperanza que todos seremos felices. Como dice Saku, todo saldrá bien.
—Pese a todo el castigo y la soledad que ha sufrido, Sakura ha sabido salir adelante —comentó muy pensante—. Si pudo aguantar la pérdida de Shaoran y la desaparición de Ash, ¿Como nosotros no podemos aguantar un poco el que desaparezcan un par de días?
—Tranquilo, no los dejaremos solos —la joven se le volvió a acercar, y muy tranquila le dio un beso en la mejilla derecha—. Es como un beso. O puede ser de cariño y confianza —y de pronto se le lanzó encima, chocando su nariz con la del joven—, y otros besos de amor verdadero.
—Sakura… —Drew parecía algo asustado por la situación, pero al notar que Sakura se le había separado sin mayor interacción, soltó una pesada bocanada de aire.
—Esos labios son solo para May —le comentó, mientras volvía al interior del laboratorio—. Confía más en nosotros. ¿En verdad creías que te besaría? No eres Paul.
—¡Oye…! —pero antes de poder decir algo, Sakura había desaparecido.


Capítulo 85: "Confianza envenenada"

Aquella pequeña aldea, donde hace cincuenta años Inuyasha y Kikyō se habían tratado como rivales, enamorados, y se habían traicionado, ahora era el centro de operaciones del equipo que esperaba a Naraku; quien fue causante de todas las desgracias que aquejaban a todos, listos para la última batalla.

—Aún no puedo creer que tengamos que hacer equipo con ustedes dos —comenzó a quejarse Inuyasha por la presencia de Kagura y Kanna—. ¿En verdad se los pidió Ash?
—No me interesa si nos crees o no —le respondió Kagura de forma desafiante—. No estamos aquí para ayudarte a ti, nuestro único deber es cuidar de Sakura.
—¿Nos perdimos de algo? —les preguntó Daisuke muy extrañado.
—Veo que no se llevan muy bien —comentó algo serio Sasuke.
—¿Alguna rencilla en el pasado? —les preguntó Blue muy extrañada.
—Deberíamos eliminarlas ahora —comentó cortante Sesshömaru, mientras desenfundaba su espada Tokiyi—. Para Naraku, no es muy difícil manipular la mente de otros.
—¡¡Ya deténganse!! —les gritó la card captor muy molesta, interponiéndose entre las jóvenes— ¡¡Ellas son nuestras amigas, así que trabajaremos en equipo!!
—Muévete niñita, si no quieres morir también —le amenazó Sesshömaru, a punto de agitar su espada.
—¡¡Yo soy la líder del equipo, y se lo que yo digo!! —Sakura parecía de muy malas pulgas en esos momentos— ¡¡Baja esa espada, ahora!!
—Yo nunca dije que me uniría a ustedes —miró a los ojos de la peli castaña, y prefirió enfundar a Tokiyi—. Mi única presa es Naraku.
—Entonces concéntrate en él —le dijo muy seria Iris—. Y a ti también, Inuyasha.
—¿Yo qué? —muy extrañado, pudo ver la cara de enojo de Iris y Serena.
—A Ash le ha costado mucho trabajo el que nosotros estemos aquí, así que por favor, compórtate —le reclamó muy enojada Serena.
—Pero…
—¡Maldita sea, que desperdicio de energía! —gruñó furioso Paul, quien adelantó varios pasos, hasta quedar frente a Inuyasha y Sesshömaru— Si no quieren morir, largo de aquí.

Paul había entrado en un estado de impaciencia, mostrándolo en como su aura comenzaba a desatarse, y comenzaba a reunir una esfera de energía en cada mano.

—¡¡Paul, detente ahora!! —Sakura parecía aterrada por la situación, por lo que se interpuso en el camino— ¡¡Yo me hago cargo de lo que hayan hecho, son mi responsabilidad!!
—Eres demasiado descuidada —y sin más aviso, lanzó ambas esferas de aura.

La joven Kinomoto había quedado blanca por la desafortunada acción del joven. Pero las esferas parecían haber cambiado de dirección al cielo, como si hubiese fallado a propósito, pero no fue hasta que estallaron, que voltearon sus miradas al cielo, y notaron que el verdadero blanco, era algo que los había intentado atacar por la espalda.

—No me interesa su infantil discusión —les respondió a Inuyasha y Sesshömaru con indiferencia—. Y Sakura, concéntrate en la batalla.
—No te tomó mucho esfuerzo detener mi ataque, Paul —comentó de forma desafiante la voz del atacante.
—Te advertí que era una inútil pérdida de energía —Paul se adelantó al grupo, y se paró firme—. Si piensas pelear desde las sombras contra nosotros, la pasarás muy mal. ¡¡Aparece!!

Todo lo que vieron, fue como una sombra emergía desde el suelo, y comenzaba a tomar forma. Era Naraku, quien parecía muy emocionado por la situación.

—Eres más inteligente de lo que creía —le felicitó a Paul—. Perdón por haberte subestimado.
—¿Se supone que debería sentirme halagado?
—Misty te dio una paliza la última vez —le comentó de forma desafiante Inuyasha—. ¿Qué te hace creer que esta vez sí podrás vencernos?
—El solo hecho de soportar el ataque de un dios, me dice que puedo superarlo con facilidad —de pronto, el grupo se vio atacado por lo que parecía energía negativa—. Pero ustedes solos, no son capaces de enfrentarme, ni siquiera en grupo.

De pronto, aquella energía que rodeó a todos se comprimió, y explotó.

—Estoy cumpliendo con mi parte, Tera —Naraku dio media vuelta, y comenzó a caminar, creyendo haber terminado con su trabajo, hasta que sintió una extraña brisa en el ambiente.
—Así que fue Tera —un extraño brillo dorado se vio en el suelo, y en un segundo, aquella energía se vio completamente desecha— ¡¡¡Libérate!!!

El grupo se veía envuelto en una especie de domo verdoso, el cual parecía haber ayudado a anular el ataque.

—No te conozco, pero eres más poderosa de lo que aparentas —Naraku ya no parecía tan confiado esta vez, reflejándolo en un semblante mucho más serio.
—Mi nombre es Sakura Kinomoto, y espero que esa cabecita lo guarde bien —dijo mientras sonreía con orgullo, al tiempo que lanzaba una pokébola—. Muk y yo pelearemos contra ti, claro, si eres capaz de pasar su defensa.
—Sakura, Naraku es nuestra responsabilidad, deja que nosotros…
—¡Ja! Cierra la boca, orejas de perro —le contestó de forma soberbia Sakura, sorprendiendo al aludido—. En estos momentos, eres en quien menos confío.
—Con esa confianza, perderás —le respondió Sesshömaru algo molesto.
—Y ese sentido de caza hará que pierdas el otro brazo —le devolvió de forma sarcástica—. ¿Otro inútil más? Gracias.
—Sakura… ¿Qué te pasa? —en cambio, Blue parecía muy sorprendida por el repugnante cambio de la joven.
—Tranquila —le pidió el Pikachu, quien decidió posarse en el hombro de la entrenadora—. Simplemente quiere terminar rápido esta batalla.
—¿Rápido? —Daisuke parecía muy extrañado ante tal afirmación.
—Solo observen y presten atención —les pidió Iris muy tranquila, mientras se acercaba en compañía de May y Serena.
—Aunque debo admitir que me gusta más esta Sakura —soltó May de forma descuidada, dejando a todos desconcertados.

La seguridad y el orgullo de Sakura era tan firmes, que sólo logró molestar a Naraku.

—Te enseñaré que les sucede a las personas creídas y confiadas —le contestó con voz molesta Naraku.
—No esperaría menos —de pronto, el báculo de la estrella volvió a su forma de llave, y Muk aumentó su tamaño.
—¿A qué crees que estás jugando? —con aún más enfado, Naraku le lanzó lo que parecía una onda venenosa— No podrás aguantar este tipo de veneno. Morirás es segundos.
—Aún no me toca el veneno —pero Sakura se ponía más prepotente a cada segundo, al tiempo que Muk se tragaba el veneno, como si de agua se tratase—. Sigue sin tocarme el veneno.
—Imposible… esa criatura debería estar revolcándose de dolor, y está como si le hubiese dado un caramelo —Naraku parecía muy sorprendido por lo que había sucedido.
—Que aburrido. Quería ver el efecto del veneno —bufó muy decepcionada—. Muk, ¿y si me muestras tú mismo el efecto de ese veneno? —de pronto Muk desapareció, y apareció tras Naraku— Bomba de lodo.

El ataque tuvo tal calibre, que golpeó con mucha fuerza a Naraku contra el suelo, amplificado por varias mini explosiones. Todos miraban muy sorprendidos como Naraku caía en menos de un segundo, más Inuyasha y Sesshömaru, quienes habían peleado contra el en muchas ocasiones, sin lograr mucho.

—Esto es… increíble —comentó muy sorprendido Inuyasha, volviendo la mirada a Iris y Serena—. ¿Esto fue lo que estuvieron entrenando en esa habitación?
—Así es —le asintió Serena—. La sincronía empática.
—No me deja de sorprender el poder que pueden llegar a tener, solo con sincronizar sus emociones —comentó igual de sorprendido Sasuke.
—Ash nos había dicho que debíamos protegerla —le comentó igual de sorprendida Kagura—. Si supera con esa facilidad el poder de Naraku, no sé qué podríamos hacer nosotras.
—Sakura puede estar actuando como una cretina, pero está utilizando esa energía negativa para amplificar aún más el poder de Muk —comentó bastante más tranquila May—. Cuando Ash se separó de nosotros, Sakura no tenía tanto poder, o al menos no lo sabía, por lo que no debe conocer su actual potencial. El que ella tenga en conciencia que Ash les pidió que la cuidarán, es más que suficiente.
—Solo se está haciendo la fuerte y mala —comentó algo sería Kaede—. El que ustedes estén aquí, para Sakura es como si Ash estuviese aquí.

Aquel comentario, provocó que tanto Inuyasha como Sesshömaru miraran a la anciana, y volvieran su atención a Sakura, quien parecía preparada para el siguiente ataque.

—Me habían comentado como atacas, por eso escogí a Muk —soltó muy confiada la peli castaña—. Te daré una pista. Muk es tipo veneno, así que no podrás envenenarlo.
—¡Maldita sea, esta niña es extremadamente peligrosa! —pensaba Naraku con rabia, al tiempo que tomó impulso hacia atrás, tomando distancia del Pokémon y la card captor— Si no pienso bien mis movimientos, moriré en cosa de segundos.
—¿Que sucede? ¿Te comió la lengua los ratones?
—No —le negó con seguridad—. Pensaba en que no podré hacer esto solo —y como si fuese parte de su energía, expulsó en su mano derecha dos pequeñas esferas—. Kagura, Kanna, se acabó el juego. Acaben con esos humanos.
—¿Que son esas cosas? —le preguntó Ken muy extrañado.
—¿Olvidaron que Kagura y Kanna son parte de mi esencia? —le respondió triunfante— Mientras tenga sus corazones y sean parte de mí, harán lo que yo diga.
—¡Lo sabía! —rezongó Inuyasha, volteando en guardia contra las dos mujeres— ¡Jamás serán de…!
—Quiero ver si eres capaz, Naraku —le desafió muy confiada Kagura.
—Insolente —y muy molesto, comenzó a apretar ambos corazones—. No me supliquen perdón, ya tuvieron su oportunidad.
—¡Ja! Que buena actuación, Naraku —le burló Paul—. Ciertamente son sus corazones, pero el resultado final… creo que te decepcionará.

Por más que intentara disimularlo, Naraku ya no parecía tan confiado. Presionó tanto los corazones, que los hizo estallar, sin causar efecto alguno.

Todos se percataron por fin de la verdad. Ash si confiaba ciegamente en aquellas jóvenes, no había nada que temer en ellas. Y ambas se percataron de la sinceridad y confianza de Ash. No podían fallarle a su amigo.

—Solo yo tengo poder sobre ustedes —comenzó a decir muy molesto Naraku—. ¿Quién les dio esos corazones?
—Alguien que es infinitamente más poderoso que tú, Naraku —le respondió Sakura con soberbia—. Acabemos con esta batalla, Muk. Derrítelo con lanza mugre.

En lo que parecía un último ataque, Muk comenzó a concentrar una gran cantidad de energía color morado en sus manos.

Mientras tanto, Inuyasha veía a ambas jóvenes con arrepentimiento.

—Así que Ash de verdad… —aún impresionado, Inuyasha volteó a ver a Kagura— Yo…
—Siempre se puede volver a empezar —le dijo Blue con entusiasmo, al tiempo que tomaba la mano del joven, y lo arrastraba con Kagura y Kanna—. Al menos, si no se pueden ver de otra forma, mírenlo así. El enemigo de mi enemigo es mi amigo.
—Es cierto —respondió Kagura mirando a los ojos a Inuyasha—. ¿Tú qué dices?
—Primero discúlpense por los malos ratos que nos han hecho pasar, y luego hablaremos —le respondió, siempre manteniendo su orgullo.
—¡¡¡Abajo!!! —gritó May muy fuerte, terminando el híbrido en el suelo— ¡¡Increíble, si funcionó!!! —dijo muy sorprendida, pasando a una expresión maliciosa— Tengo que aprovechar este don para el mundo de May.
—Ya… No te pases —le pidió algo fastidiado Daisuke, recibiendo una mueca de burla de la joven.
—Se suponía que ese hechizo solo podía ejecutarlo Kagome —comentó muy sorprendida la anciana Kaede, dejando a los demás igual de sorprendidos— ¿Cómo lo lograste?
—Realmente, no lo sé —respondió muy nerviosa— ¡Inuyasha, perdóname!
—Solo no lo uses más —le pidió muy enojado.
—¡Entonces no vuelvas a pedirles una estupidez así! —le dijo muy molesta— ¡Ellas estaban obligadas, no tenían más opciones!
—Es verdad —respondió muy arrepentido—. Kagura, Kanna, lo siento.

Pero alguien parecía muy entusiasta por tal momento.

—Pero que escena tan conmovedora —dijo en burla Naraku—. Ellas han destruido sus vidas por completo, ¿Y piensan dejarlo así?
—¿Celos? —preguntó de vuelta Sakura de forma maliciosa.
—Para nada —le negó—. Tú ataque parece muy poderoso, pero toma mucho tiempo.

Algo más repuesto, Naraku quiso comenzar a avanzar, pero una especie de muro de fuego se lo impidió.

—Parece que la paciencia no es una de tus virtudes —le amenazó Sasuke desde sus espaldas.
—Que valentía la tuya de atacar de esa forma —y antes que pudiera hacer algo, dos extraños seres lo acorralaron, siendo amenazado por un aguijón y una garra.
—¿Qué crees que haces? —le preguntó de forma amenazante el ser con aspecto de dinosaurio.
—Si quisieran matarme, podrían hacerlo ahora mismo —les alentó Naraku, confiado en que actuarían por iniciativa.
—Lo siento mucho, pero tú no eres el objetivo de X-Veemon y Stingmon —respondió con seguridad Ken—. ¿Acaso no te has dado cuenta?
—¿De qué hablas?
—¡¡¡Muk, ahora!!!

La sorpresiva orden de Sakura sorprendió enormemente a Naraku. ¿Realmente no le importaba quienes lo tenían acorralado?

—¿En verdad no te interesa lo que les pase? —ante la pregunta, Sakura sonrió triunfante.
—Creo que esa sonrisa es suficiente como respuesta —aquella tranquila voz extrañó muchísimo a Naraku, por lo que volteó a ver su dueño, y vio a Pikachu en el hombro izquierdo de Sasuke—. ¡Adiosito!

Y al segundo, notó no solo como parecían teletransportarse, además de como una extraña soga de seda lo mantenía inmóvil.

—¡Maldita sea! —un grito lleno de rabia fue todo lo que quedó del demonio.
—Solo será una oportunidad —de pronto, el semblante de Sakura cambió, volviéndose más humilde y sufriente, al tiempo que el báculo de la estrella volvía a su forma— ¡Sakura, concéntrate!

Y en el segundo que Sakura encontró lo que buscaba, tomó una de sus cartas, y la activó.

—¡Detén el tiempo de ese sujeto! ¡¡¡Tiempo!!! —gritó con rapidez, al momento que una tonalidad sepia rodeó a Naraku— ¡¡Por fin!! —volteó a mirar a los demás, y notó como May le asentía— ¡Muchas gracias, amiga! Lamento no serte útil.
—No digas esas cosas —le agradeció con entusiasmo—. Me mostraste como peleaba, y donde tiene el poder de los dioses.

Con mucha tranquilidad, May caminó hasta quedar frente a Sakura y Muk, y miró al Pokémon con seguridad.

—Muk, aléjate con Sakura de este lugar —le pidió muy confiada—. Ya hicieron suficiente, yo los relevaré.
—May… —pero Sakura parecía mucho más agotada de lo que parecía, notándose como caía arrodillada al suelo, apenas sosteniéndose de su báculo— Lo siento. Usé toda mi energía en Muk, y apenas tengo para detener a Naraku… —pero cuando se percató, notó como Muk se le lanzó a abrazarla— ¡Jeje! Yo también te quiero, amigo.
—No vuelvas a usar más poder del que puedes aguantar —le regañó Kagura, quien de pronto la tomó en brazos—. Alejémonos de aquí.
—Muchas gracias, amiga —le agradeció con una tierna sonrisa, la que descolocó a Kagura.
—Después agradéceme —ambas voltearon a ver, y notaron como el efecto de la carta del tiempo desaparecía—. ¡¡Oye niña, ten cuidado!! ¡¡Naraku debe estar furioso!!
—¡Gracias por el consejo! —y de la nada, algo se escuchó quebrarse, al tiempo que un gran golpe de viento fue en dirección al grupo— ¡Beautifly, tornado! —y como venido del cielo, literalmente, apareció el Pokémon mariposa, quien detuvo y anuló el golpe de aire— ¡Muchas gracias, ya puedes regresar! —y sin perder más tiempo, devolvió a Beautifly a su pokébola, y pegó su vista en Naraku— Solo debo hacer que expulse la energía. Paul sabrá qué hacer con ella.

Producto de una ráfaga de viento, el denso polvo que rodeaba el lugar fue disuelto, dejando a Naraku expuesto.
Se veía más grande, como si muchos demonios se hubiesen fusionado con él, pero sin abandonar su aspecto humanoide.

—Supongo que ese animal fue quien detuvo mis movimientos —concluía Naraku, mientras se mostraba con su nueva apariencia, mucho más seguro que antes.
—Verdad que aquí les llaman animales —pensó algo ocurrente May—. Así es, Naraku —le respondió, ahora con mucha seguridad.
—También veo que Sakura no puede pelear más. Fue muy estúpida al usar todo ese poder, ahora es una presa fácil.
—No te confíes —le advirtió May con una sonrisa maliciosa—. Verás, yo no soy como ella. Sakura tiene que obligarse a luchar de esa forma, en cambio yo… No tengo ningún problema si te elimino.
—¡¿Que?! —completamente impresionado, Naraku dio la vuelta, y notó que May estaba a sus espaldas— Veo que es verdad, no eres igual a Sakura —y cuando se dio cuenta, estaba tosiendo fuertemente arrodillado en el suelo, envuelto en un terrible dolor— ¡¡¿Cuándo me golpeaste?!!
—Si voy a presumir de mi velocidad, mejor que aproveche todas mis capacidades —pero cuando decidió darle una patada en el mentón, una extraña protuberancia la mandó a volar, chocando con un árbol.
—Te sugiero que no me trates como un ser inferior —le amenazó Naraku, al tiempo que un aura morada comenzó a rodearlo—. Probaras el cuarenta por ciento del poder de los dioses.
—¡¡¡Kaioken!!! —y casi por impulso, May se lanzó contra Naraku, mandándolo a volar de un solo puñetazo, completamente furiosa— ¡¡¡Y a mí no me trates como una simple persona!!! ¡¡¡Soy la coordinadora Pokémon más poderosa de todas!!! ¡¡¡Te patearé el trasero, bulto de basura!!!

Salvo Goku y Sakura, todos veían muy sorprendidos el cambio real que había sufrido May.

—Su vocabulario está a la par de su fuerza —comentó desconcertada Iris.
—Destruyen cuerpos y diccionarios —remató Serena.
—Pero lo dijo de forma correcta —les aclaró Sakura, haciendo que todos la vieran algo desconcertados.
—Eres más inocente de lo que creía —negó rendida Blue, para volver su atención al Pikachu—. Recuerdo que esa técnica, Kaioken… May la usó contra las guerreras elementales, y casi le cuesta la vida.
—Así es —le asintió muy serio—. Desconozco cómo la habrá aprendido, pero seguramente la heredó de Flora.
—Pero ahora no la noto con problemas para usarla —agregó muy pensante Sasuke—. Su condición física debe estar al máximo.
—No —le negó Inuyasha algo pensante—. Cuando uso el kaioken, estaba transformada en guerrera elemental, pero ahora está peleando como una persona común y corriente. ¿Qué clase de entrenamiento tuvieron?

De pronto, vieron a Naraku volar con todas sus energías contra May, impactando sus puños con la suficiente fuerza como para crear un fuerte golpe de aire.

—Durante todo el entrenamiento, jamás se transformaron —les respondió Sakura—. Todo lo hicieron para no hacerme sentir mal.
—Pero fue lo mejor —le animó Goku—. Si hubiesen entrenado como guerreras elementales, no hubiesen conocido sus verdaderos límites.
—¿Qué clase de seres son ustedes? —les preguntó Kagura muy impresionada.
—Lo mismo me estoy preguntando —contestó con algo de miedo Iris, volviendo su mirada a Serena— Pensábamos que… ¿Serena? —comenzó a buscarla, hasta encontrarla con Kanna— ¿De qué hablan?
—Lo siento, Iris —le pidió algo apurada, volviendo con Kanna—. El resto déjamelo a mí.
—De acuerdo —Kanna miró a Inuyasha y Sesshömaru, y negó—. Así que, así debe ser.

May y Naraku continuaban en su ardua batalla, con clara ventaja de la coordinadora de Hoenn. Por alguna razón, sin su estado de guerrera elemental, podía contra Naraku y su cuarenta por ciento del poder prestado por Arades.

—Si no puedo ganar con fuerza, entonces lo haré con inteligencia —completamente frustrado, Naraku se detuvo, y comenzó a emanar una extraña energía morada—. Veneno, confusión, sueño. Te atacaré por dónde es imposible protegerse.
—No… —May también se detuvo— robes… —se paró con su defensa baja, e hizo que la energía de Naraku la invadiera— No robes… —pero en contra de los planes del demonio, May comenzó a anular aquella energía— ¡¡¡No robes las frases del maestro Koga!!! —y de un grito, la energía desapareció, volviendo el aura roja en la joven— ¡¡¡Ahora sentirás que se siente que te roben lo más importante que tienes!!!
—¿Que me vas a robar algo? —Naraku parecía muy extrañado por tal amenaza— Haz lo que quieras. A fin de cuentas, no tengo nada.
—Todos tenemos algo que amamos mucho.
—Mata a Kikyō, si a ella te refieres…
—Ni te preocupes por ella, está bien segura en la dimensión donde vivo —May avanzó con rapidez contra Naraku, y lo golpeó en el pecho con la suficiente fuerza para hacerlo retroceder—. Lo que más amas, es lo que más miedo tienes de perder. En tu caso, tu poder.
—¡¿Que?! —sin que se diera cuenta, Kanna se encontraba a espaldas del demonio— ¡Imposible, hace un segundo estabas con ellos!
—¿Acaso me olvidaste? —preguntó algo molesto el Pokémon, quien estaba recostado sobre la cabeza de la pequeña—. También existo.
—Así que mis conclusiones eran ciertas. Esa rata puede teletransportarse —desconcentrándose completamente de May, Naraku se lanzó contra los dos—. Tú ya no me sirves. ¡¡Muere con esa alimaña!!
—¿Tanto miedo te da una niñita y un pequeño Pikachu, Naraku? —de pronto, Naraku se vio completamente paralizado sin razón alguna— Delphox es aún más peligroso, así que no lo subestimes.
—Serena… ¿Que planean hacer? —le preguntó Iris muy extrañada por la intromisión.
—Como diría Phil, come y calla —aquel extraño consejo sin sentido dejó interrogante a todos, por lo que simplemente prefirieron mirar a que sucedería.

De pronto, vieron como Naraku era obligado a mirar al espejo de Kanna. ¿Cuál sería el plan que tenían?

—El espejo de Kanna tiene el poder de robar el alma de cualquier ser vivo, y tener el control de el —comenzó a explicar Kagura con paciencia.
—¿Me estás diciendo que planean controlar a Naraku? —le preguntó Sesshömaru con algo de molestia.
—Es imposible —le respondió—. Recuerda que Naraku es un conjunto de demonios en un solo cuerpo. Además, el poder de los dioses como le dicen es muy superior a lo que puede aguantar Kanna, así que solo podrá expulsarlo.
—¿Entonces la idea es? —les preguntó Daisuke muy expectante.
—Cuando la energía salga expulsada, Paul sabrá qué hacer con ella —continuó Kagura—. Cuando esté libre de aquella energía, Inuyasha y Sesshömaru deberán atacar en equipo a Naraku.
—Espera un momento —comenzó a quejarse Inuyasha muy molesto—. ¿Estas insinuando que necesito de Sesshömaru para derrotarlo?
—Su plan es innecesario e inútil —que quejó igual de molesto—. Conmigo basta.
—¡¿Quieren dejar su ego para sus peleas personales?! —les regañó Iris muy enojada— Pese a que expulsará la energía de los dioses, continuarán los residuos de esa energía, así que el poder combinado de ambos no será suficiente —ante aquellas palabras, los dos implicados miraron con extrañeza a la morena— ¡¡Si, ya escucharon, son unos debiluchos!!
—Ya veo —intervino Blue—. May le dará el golpe final.
—¿Aún no te has preguntado el verdadero motivo por el cual May no se ha transformado en guerrera elemental? —le preguntó Serena, llamando la atención de todos— Daisuke, Ken, con X-Veemon y Stingmon son nuestra carta del triunfo.
—¿Eh? —ahora eran los aludidos quienes miraban a Serena con curiosidad.
—Sé que estuve inconsciente durante la batalla contra Giratina, pero con Iris aprendimos a sentir lo que sucede alrededor de nosotros —comentó muy seria—. Imperialdramon tiene el poder suficiente para vencerlo.
—¿Y May? —le preguntó muy extrañado Ken.
—Nunca tuvo intenciones de terminar esta batalla —Inuyasha tomó a colmillo de acero, y se puso en guardia—. Si nuestra presa es Naraku, la de ella son las guerreras elementales y Arades. Quiere guardar sus energías para las siguientes batallas.
—Si están tan seguros de lo que quieren hacer —Daisuke tomó su digivice, y miró a Ken—. No perdamos el tiempo, acabemos con ese sujeto ahora.
—Si —le asintió Ken, imitando la acción de su amigo.

Mientras tanto, Goku y Kanna continuaban en su tarea de separar aquella energía de Naraku.

—¿Segura que puedes controlarlo? —le preguntó algo preocupado el Pikachu.
—Jamás he expulsado un alma tan poderosa de un cuerpo —le respondió con algo de esfuerzo—. No sé manejarla del todo.
—No te preocupes, no te pediremos tanto —le respondió con resguardo, bajando de la cabeza de la joven, poniéndose en guardia—. Ese sujeto va a volver al ataque. Cuando esté lo suficientemente débil, séllalo. Yo te protegeré.
—¿Me protegerá? —aquella palabra desconcertó mucho a la pequeña.
—Como dice Misty, somos una familia —volteó a verla con una sonrisa, y volvió la atención a Naraku—. Nuestro deber es protegernos como familia.
—Familia —pero mientras se perdía en aquellas palabras, Kanna logró percatarse que aquella poderosa energía por fin salía expulsada del cuerpo del demonio— ¡Expulse la energía!
—Déjame el resto —y gracias a la velocidad del ataque rápido, y antes que Naraku lograra recuperarse, Goku logró embestir a Naraku hacia Inuyasha y Sesshömaru— ¡¡¡Ahora!!!

De forma casi instintiva, Inuyasha y Sesshömaru atacaron al unísono con Colmillo de acero y Tokiyi, respectivamente.

—¡¡Se terminaron tus días de hacer sufrir a los demás!! —le gritó con rabia Inuyasha.
—¡¡X-Veemon, Stingmon, sin vacilar!! —gritaron con rabia Ken y Daisuke, justo en el momento que ambos se fusionaron, y curiosamente, aparecía un Imperialdramon muy distinto al que conocían. Parecía un guerrero de gran envergadura.
—No recuerdo que fuera así —le comentó Blue muy extrañada.
—Es como si hubiese sacrificado su defensa por su ataque —comentó igual de extrañado Sasuke.
—Creo que la forma guerrera de Imperialdramon —concluyó igual de sorprendido Ken.

Y a gran velocidad, Imperialdramon se acercó a Naraku, y atacó con lo que parecía un cañón, el cual ubicó entre sus brazos.

—¡¡Choque imperial!! —y con tan solo disparar su cañón, Imperialdramon golpeó con todas sus fuerzas a Naraku, conduciéndolo hacia el espejo de Kanna.
—Tranquila Kanna —Goku parecía muy tranquilo, siempre manteniéndose junto a la joven.
—Si no calculas bien, los dos vamos a morir —le recordó la pequeña.
—¡Jeje! Somos algo tercos respecto a eso —y con precisión quirúrgica, golpeó hacia el cielo el choque imperial con cola de acero, haciendo que el demonio entre al espejo—. Morir no nos va a detener.
—¡¡¡Señor Goku, usted es genial!!! —le celebró May muy feliz, acercándose entre pequeños brincos.
—Fue muy arriesgado lo que planeaste —le comentó Blue algo enojada, quien también se acercó—. Por suerte terminó como dijiste.
—Fue una extraña forma de hacer el mafuba, pero muy funcional —le comentó algo nervioso, volviendo su mirada a Paul—. Purifica y elimina ahora esa energía. Partamos ahora a la siguiente dimensión.
—¿Desde cuándo recibo órdenes tuyas? —le preguntó Paul de forma altanera, tomando la esfera de energía.
—Tuvimos suerte esta vez —comentó con algo de nervios Sakura, quien también se unía al grupo en brazos de Kagura, y acompañadas de Ken, Daisuke e Imperialdramon.
—¿Y qué es lo que haremos con Naraku? —les preguntó Kagura— Kanna no podrá retenerlo por mucho tiempo.
—En cuanto Paul elimine esa energía, Naraku será un malo más —le respondió el Pikachu—. Lo mejor es que se largue de aquí, y no vuelva nunca más.
—O personalmente le daré una paliza —terminó May con mucha seguridad.
—¡¿Que rayos sucede?! —aquella exaltada reacción de preocupación de Paul llamó la atención de todos.
—¿Sucede algo, Paul? —muy preocupada, Sakura bajó de los brazos de Kagura con intenciones de acercarse.
—¡¡¡Tonta, aléjate!!! —pero antes que pudiese reaccionar, la energía de los dioses se elevó hasta el cielo.

La mirada atónita de todos expresaba más de lo que podían llegar a decir.

—Debo admitir que fue muy buen intento, pero muy ingenuo —se escuchó de fondo la voz de Naraku—. ¿Saben a quién atacaron realmente?
—¡¡Es imposible, te vimos entrar en el espejo!! —gritó con rabia Goku, quien parecía listo para continuar la batalla.
—¿Están seguros de que fui yo? —preguntó con seguridad Naraku— Los dos, acaben con Sakura Kinomoto.

Todos miraban para todos lados, esperando el ataque de los aliados de Naraku, pero no lograban percibir nada.

—¡¡¡Sakura, cuidado!!! —sin que se percatara, logró ver y sentir como Blue la empujaba lejos, con todas sus fuerzas.

Sakura cayó pesadamente al suelo, y muy confundida, volvió su atención a la pelicastaña. Completamente muda, al igual que todos, vieron como Sesshömaru había atravesado a la joven con su espada de forma mortal en su abdomen.

Lo que presenciaban, solo era un presagio de lo que se les venía.

—Te… hubieses quedado… en brazos… de Kagura… Tonta… —y después de decir esas palabras, cayó pesadamente al suelo, al tiempo que su Blastoise salía de su pokébola— Por favor… relévame —y terminó inconsciente.
—No… —Sakura miraba impactada a su amiga, quien se desangraba irremediablemente— ¡¡¡Blue!!! ¡¡¡Amiga!!! —y de forma inconsciente, corrió a abrazarla.
—Sesshömaru, haz que pruebe el sesenta por ciento del poder de los dioses —volvió a escucharse la voz de Naraku, al tiempo que Sakura comenzó a abrazar con fuerza a la entrenadora.
—¡¡¡No lo permitiré!!! —y antes que Tokiyi lograra rebanar a Sakura, la cola de acero de Pikachu lo evitó completamente— ¿Que rayos pasa aquí?
—¿Hicimos algo mal, señor Goku? —le preguntó May muy asustada, al tiempo que veía como Inuyasha también se lanzaba a atacarla con colmillo de acero—. ¡¡¡Groudon!!! —y al tiempo que recibió el ataque, May logró transformarse en guerrera elemental, retrocediendo unos metros.
—Eso significa que… —muy preocupada, Kagura miró a Kanna, y logró ver en su espejo que lo que había atrapado era un señuelo— ¡Maldita sea, nos engañó a todos!
—Significa que esa energía es en realidad… —con mucho miedo, Daisuke miró donde estaba aquella energía, y notó como está se transformaba en un ser humanoide más delgado— ¡¡¡Esa energía es Naraku!!!
—Si hubiesen sido más listos desde un inicio, tal vez estaría perdido —les dijo Naraku con voz seria—. Lamento haberlos subestimado.
—¡¡¡Gyarados, ahora!!! —Iris parecía algo asustada, notándose el nervio con que lanzó a su Pokémon.
—¡¡¡Vaporeon, tú también!!! —gritó con la misma desesperación Serena, mientras mandaba a su Pokémon— ¡Delphox, ayúdalos con tu fuerza psíquica!

Los tres Pokémon parecían entender lo que sus entrenadoras querían hacer, por lo que asintieron con seguridad.

—¡¡¡Hidrobomba!!! —y con más poder del que parecían poder usar, Gyarados y Vaporeon atacaron con sus ataques más fuertes, ayudados con la fuerza psíquica de Delphox, la cual imprimía más poder al ataque.
—No molesten —pero Naraku se protegió del ataque sin mayores problemas gracias a un campo de energía—. Ustedes tres, eliminen a esos niñitos.
—¿De qué estás hablando? —Iris, al igual que Serena, parecían muy confundidas por aquellas palabras, pero cuando vieron como sus Pokémon las miraban con odio, retrocedieron un paso.
—Chicos… ¿Que les sucede? —Serena parecía muy aterrada por la situación, pero al igual que Iris, volvieron un paso al frente.

Y sin mayor provocación, Gyarados embistió violentamente a Iris, al igual que Vaporeon a Serena.

—¡¡Hermana!! —completamente envuelto en rabia y desesperación, como guerrero sagrado, Paul se lanzó a salvar a Serena e Iris.
—¡¡¡Concéntrate en Naraku!!! —le gritó Serena, mientras Delphox se apoderaba de ella con su fuerza psíquica— ¡¡¡Solamente tú puedes vencerlo!!!
—Serena… —pero porfiando la orden, continuó su camino a salvarlas.
—¡¡¡Goku está peleando contra Sesshömaru, y May apenas puede contra Inuyasha!!! —le gritó Iris, quien comenzaba a ser envuelta por el largo cuerpo de Gyarados— ¡¡¡Nosotros nos encargaremos de nuestros Pokémon!!!
—Sakura está desprotegida —interrumpió de golpe Sasuke—. Ese monstruo gigante cayó derrotado. Creo que le llamaban Imperialdramon.
—¡Sakura!

Paul volteó a ver, y notó como Sakura seguía abrazada a Blue, quienes eran protegidos por la protección de Blastoise, a la vez que Imperialdramon estaba arrodillado en el suelo, y Kagura hacia lo posible para desviar cualquier ataque que se acercara a la zona de protección.

—Y supongo que tú solo viniste a mirar, ¿O me equivoco? —muy molesto, Paul agarró del cuello a Sasuke, y lo amenazó— Estás lleno de resentimiento, y no buscas más que tu propio beneficio. Vete de aquí si no piensas ayudar.
—Idiota —y con total prepotencia, Sasuke se zafó de Paul—. Se hacen llamar dioses, y no son capaces de defenderse. ¿Qué me haría creer que seguir ayudándolos nos hará ganar?
—Perdónanos Sasuke… —le pidió Serena, mientras era envuelta en lo que parecía una burbuja de agua— Se nos escapó de las manos.
—Te lo pido por favor… Salva a Sakura y Blue —le terminó de pedir Iris, para pasar a gritar desgarradoramente de dolor por la constricción de Gyarados.
—No tengo por qué hacerlo, no es mi problema —miró de reojo a Paul, y sonrió de forma maliciosa—. Si este es el poder de Arades, significa que con el podré cumplir mi venganza.
—Ya veo —de pronto, una especie de portal se abrió de la nada, dejando ver un fondo oscuro—. Solo querías probarnos para ver si te servíamos.

Pero, cuando Paul quiso bloquear el portal, se escuchó como si algo se quebrara.

—Tengo curiosidad —la voz altanera de Naraku llamó la atención de Paul, quien vio dónde estaba Sakura, aun abrazando a Blue, y a Blastoise y Kagura inconscientes—. ¿Salvarás a tus dos amiguitas, o evitarás que el traidor se vaya?
—¡¡No te saldrás con la tuya!! —y con lo último que le quedaba de energía, Imperialdramon lanzó un último cañón de protones.
—No molestes —pero cuando el ataque asestó, Naraku realizó un contraataque, provocando que el rayo golpeara al Digimon, cayendo inconsciente, perdiendo completamente la evolución, volviendo ambos Digimon a sus etapas bebé—. Sería un molesta si recuperaran sus energías.
—¡¡¡Chibimon!!! —con total desesperación, Daisuke corrió a proteger al pequeño.
—¡¡¡Minomon, resiste!!! —atendió Ken con la misma desesperación a ayudarlo.

Sin esperar a nada, Naraku disparó lo que parecía una gran esfera de energía maligna contra los pequeños, quienes a los segundos estaban siendo protegidos por ambos jóvenes.

—¡¡¡Escudo!!! —pero de la nada, un extraño escudo detuvo el ataque, al tiempo que se desintegraba por completo— Lo siento, amiga. Solo pude sanar tu herida, no alcancé a recuperar tu energía.

Muy decidida, Sakura miró a una inconsciente Blue, después a su alrededor, y por último a Naraku.

—Serena, Iris, perdónenme —dijo muy sentida la pelicastaña—. Muk, tóxico a Vaporeon, Gyarados y a Delphox.
—Sakura… ¿Qué piensas hacer? —se preguntaba May muy pensante, quien aún seguía luchando contra Inuyasha.
—Paul, tú puedes manejar esa oscuridad —le dijo Sakura con mucha precaución—. Si cualquiera de nosotros llega a atacar de forma equivoca a Naraku, nos enlazará con su energía negativa. Eso fue lo que hiciste con mis amigos, ¿No es cierto, Naraku?
—Veo que no eres una jovencita normal —le felicitó el demonio—. ¿Y que si es cierto?
—Paul es un guerrero sagrado. No podrás hacer nada contra él.

Y tan solo terminadas esas palabras, Paul apareció frente a él, y lo mandó contra el suelo de un puñetazo.

—Ahora comprendo porque Serena quería que me concentrara en Naraku. Ella lo sabía —concluyó rápidamente el entrenador, al tiempo que veía a Sakura acercarse a Iris, Serena y sus Pokémon—. Creo que ahora podré concentrarme en ti.
—Confías demasiado en esa niña. Eso podría pasarte una mala jugada —le advirtió muy confiado Naraku.
—Gracias por preocuparte, pero nadie te pregunto.

Y, mientras Paul y Naraku comenzaron con su pelea, Sakura se paró a un costado de Sasuke.

—¿Qué vas a hacer? —le preguntó el joven con cierto cuidado.
—Usa tus lazos para derribar la maldad —muy enojada, Sakura activó una de sus cartas—. ¡Niebla!
—Ellos son más poderosos que tú. No podrás hacer nada —le contestó muy confiado Sasuke.
—Si no quieres seguir con nosotros, entonces vete de aquí —le advirtió Sakura, mirándolo con rabia—. Ni Phil, ni Saku obligaron a nadie a pelear si no quería, y yo tampoco quiero. Si no te interesa un futuro con nuestro grupo, espero lo encuentras en otro.
—Pelear contra Arades es imposible. ¿Qué te hace creer que podrás derrotarlo?

De pronto, la burbuja de agua que ahogaba a Serena comenzó a perder fuerza y forma, y Gyarados comenzó a soltar a una destrozada Iris. Al cabo de unos segundos, tanto Pokémon como entrenadoras cayeron inconscientes al suelo.

—Se que sola no puedo ganar, por eso peleo con mi familia —le arengó la card captor—. Ahora tú decide por ti.
—Di las tonterías que quieras —y sin más, Sasuke desapareció por el portal.
—No me importa lo que pienses, te demostraré de lo que somos capaces —Sakura volteó su mirada, y miró directamente a Naraku—. No sé cómo te ganaremos, pero se cómo liberar a mis amigos. ¡¡¡Por favor niebla, ayuda a Inuyasha y Sesshömaru!!! ¡¡¡Muk, tóxico!!!
—Ya entiendo —concluyó para si Paul—. Usa tóxico para debilitar gravemente a todos, así puede usar esa extraña niebla para destruir con facilidad los lazos de Naraku.
—No sé a qué estás jugando, pero fastidias —de pronto, Naraku desapareció, y reapareció frente a la card captor—. Muere de una vez.

Pero cuando pudo darse cuenta, Naraku se vio atravesado por una espada. Se trataba de la carta espada, y a Sakura empuñándola con mucha ira contenida.

—¡¡¡No solo lastimaste a mis amigos, hiciste que peleáramos entre nosotros!!! —gritó con fuerza, al tiempo que Inuyasha y Sesshömaru caían inconscientes al suelo— ¡¡¡No pienso perdonarte lo que hiciste!!!
—Insolente —de lo que parecían extremidades, las que estaban en su espalda, Naraku quiso atacar a Sakura, pero la joven había desaparecido de golpe—. Veo que es imposible manipularte.
—¡El cariño y amor a mis amigos y seres queridos es más fuerte! —le arengó con mucha seguridad.
—¿Cariño y amor? —pero Naraku había tomado un gesto de desgrado— ¿En verdad crees en esas patrañas? —de pronto, Naraku desapareció, y notaron como un fuerte impacto se produjo muy cerca de ellos.

Con un golpe de aire, el polvo que se había levantado se disipó, dejando ver cómo Naraku había golpeado con tal fuerza al Pikachu, que cayó sin conocimiento.

—Señor Goku… —Sakura miraba estupefacta el resultado del ataque.
—¡¡¡Naraku, maldito!!! —más envuelta en la furia, May se lanzó por instinto a atacar.
—Dijiste que si me levantaba, me darías una paliza —le desafío con mucha confianza, deteniendo todos los golpes sin mayores problemas—. Sigo esperando la paliza.
—¡¡¡No te burles de nosotros!!! —y con la misma disposición, Paul también se lanzó a atacar, sin cambiar mucho la situación.
—Cometieron un error al haberme desafiado —Naraku tomó de las manos a May y Paul, y estrelló sus cuerpos con total brutalidad—. Ahora lamentarán haber derrotado a Inuyasha, Sesshömaru, y esos monstruos.
—¡¡¡May!!! ¡¡¡Paul!!! —Sakura no parecía asustada, pero la angustia comenzaba a invadir su cabeza, terminando en la impresión cuando Naraku lanzó a sus dos amigos a sus pies.
—Les dije que les demostraría el sesenta por ciento del poder que supera a los dioses. ¿Qué te parece el resultado?
—No… esto no puede estar pasando… —Sakura parecía caer rendida, sabía que Naraku tenía la batalla ganada.
—No te preocupes, te dejaré para el final —miró a Kanna, y comenzó a caminar en dirección a ella—. No sé quién les habrá dado un corazón, pero ahora eso no importa —volvió a formar una esfera de energía, y comenzó a presionarla—. Eres una extensión mía, y con el poder que tengo ahora, puedo volver a tener tu control total.
—Veo que no comprendes tu situación, Naraku —le desafío la pequeña, quien parecía demasiado tranquila—. Quien nos dio nuestros corazones, es mucho más poderoso que tú.
—¿No me digas que también te creíste el cuento de los amigos y la amistad?
—Nunca hablé de eso —pero aquellas palabras solo hicieron enfadar más a Naraku.

Presionó tanto el corazón que había formado, que al igual que lo originales, estalló. El efecto no fue muy distinto, no había pasado nada.

¿A qué nivel había llevado su poder Ash, que aún el sesenta por ciento del poder de los dioses no significaba nada?

—Imposible… —susurró impresionado Naraku— ¿Significa que no podré controlarla ni usando el cien por ciento del poder de los dioses?

Producto de la rabia provocada, Naraku se lanzó a atacar a mano limpia a Kanna.

—¡¡¡Detente!!! —y como pudo, Sakura usó su báculo para detener el ataque— ¡¡¡No voy a permitir que destruyas el regalo que les dio Ashy a mis amigas!!!
—Así que sabes quién les dio ese corazón —con algo de cautela, Naraku golpeó con su rodilla izquierda el báculo solo para desarmar su defensa, y luego agarrarla de la ropa de forma amenazante—. Supongo que no me dirás quien fue.
—¡Nunca podrán vencer a Ashy! —le gritó de forma desafiante Sakura.
—Como lo suponía —pero antes que pudiera hacer algo, Naraku sintió un ataque de algo desde su espalda—. ¿Aún insistes en derrotarme, Kagura?
—¡¡Le prometimos a Ash que protegeríamos a Sakura!! —le gritó con rabia.
—Con qué era eso —y con terminar de hablar, usó las extremidades de su espalda para atacar a Kagura y Kanna—. Mueran con los demás.
—¡¡¡Escudo!!! —pero Sakura parecía lejos de aceptar la derrota, por lo que llamó a la carta protectora a proteger a las dos jóvenes— ¡¡Estás peleando conmigo!!
—Hablas demasiado —y muy molesto, Naraku agarró de la boca a Sakura, y comenzó a introducir veneno por ella, notándose el efecto en como su garganta comenzaba a deformarse—. Con eso no podrás llamar a esas cartas —la soltó, la dejó caer pesadamente, y le dio una fuerte patada, mandándola a volar contra Kagura y Kanna, quienes sufrieron del golpe del cuerpo de la pelicastaña.

Pero un último ataque golpeó a Naraku, quien al voltear, pudo ver cómo Muk seguía listo para continuar.

—Son como moscas. Fastidiosas —y sin usar mucha energía, golpeó con el aire a Muk, también dejándolo fuera de combate—. Ninguno de ustedes, ni en equipo, pudo aunque sea darme un desafío —comenzó a decir en voz alta, muy molesto—. ¿O tal vez el poder de Arades es demasiado para cualquier mortal? Del modo que sea. Acabaré con ustedes ahora, y les ahorrare el sufrimiento.

De pronto, una extraña niebla oscura comenzó a invadir todo el lugar, el cual comenzó a desintegrar plantas y las hojas de los árboles. Parecía la técnica final de Naraku.

—¡No más! —susurraba muy desesperada May, quien apenas lograba volver a la conciencia— ¡No quiero... más esto...! ¡¡¡Por mi vida, salven a mi amiga!!! ¡¡¡Salven a Sakura!!!

Todo lo que quedó, fue como la niebla desapareció, y una fuerte energía azulada invadió el lugar…



—¡Maldita sea! —completamente aturdida, Serena despertó— ¡Tenemos que salir de aquí! —tomó una de sus pokébolas, y la lanzó— ¡Meowstic, saca a todos de aquí con teletransportación!

De pronto desaparecieron, y reaparecieron en lo que parecía un bosque. Serena miró a su alrededor, y sólo logró divisar a Iris.

—Esto no está funcionando —de pronto, notó como un árbol del lugar comenzó a caer sobre ambas, por lo que con las fuerzas que le quedaban, se lanzó para proteger a su amiga de Unova—. ¡¡¡Iris!!!

Se lanzó encima, usando su cuerpo como protección, pero cuando se dio cuenta, un extraño campo verdoso las había protegido. Serena miró hacia todos lados, hasta lograr presenciar a quien las había salvado.

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. En esta ocasión quise jugar con otras cosas, y creo que quedó a la libre imaginación de cada uno. Espero les guste. Saludos!

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Capítulo 86: "El cuarto gran poder"

Parecía que desde hace mucho, sobre Tokio, una gran fuerza había atacado. Mucha gente no quedaba en las calles, ya que por órdenes de seguridad, todos habían escapado a distintos refugios. Ahora, esto no solo sucedía en tal ciudad, sino que parecía un altercado a nivel mundial.
¿Por qué Tokio en especial? Porque en esta ciudad fue donde comenzó todo, en secreto.

—¿Como ha avanzado la situación, Hikari? —les preguntaba cierto joven pelicastaño.
—Aparte del ataque de los Dark Master, creo que todo bien, Izzi —le respondió la joven—. Latis, Len Tao, Alphonse, Yellow y Cynthia fueron a prestar ayuda a las fuerzas de ataque.
—¿Han sabido algo de Sakura y los demás? —ahora les preguntó la mujer que los acompañaba.
—Espero que lleguen pronto, profesora Ivy —le respondió con algo de precaución.
—Es verdad, se están tomando su tiempo —le apoyó un pequeño Pikachu que subió al hombro derecho de la joven.
—Por suerte, los ataques perpetrados por los Digimon se han visto reducido enormemente —le comentó un joven pelicastaño con cierta seriedad—. Si no hubiese sido por Ash y todos ustedes, esto habría acabado mucho peor que el incidente de hace tres años.
—Es verdad —resolvió Hikari algo pensante—. Durante la pijamada, Mimi nos contó todo.

Hace un par de días atrás.

En un país muy alejado a Japón, Estados Unidos para ser más exactos, en la ciudad de New York, la vida apacible que llevaban sus ciudadanos se vio interrumpida por la aparición de un enorme dragón, un títere, un robot gigante, y lo que parecía un payaso.

—Así que este es el lugar del que nos contaron —comentó el títere de forma despectiva—. Qué región tan simple.
—Que no te engañen las apariencias, Puppetmon —le aconsejó el enorme dragón—. El lugar no tiene importancia, sino quienes viven en él.
—Tiene razón Metalseadramon —le apoyó con un tono de voz malicioso el extraño payaso—. Si encontramos a quien manda este país, es lo mismo que ser los dueños del mundo real. Machinedramon, ¿Que tan cerca estamos de dónde vive ese sujeto?
—Antes de ir por él, te interesará saber quien vive en este lugar, Piedmon —le comentó con seguridad el gran robot.
—No nos hagas perder el tiempo —le pidió el aludido algo molesto—. ¿Partamos ahora?
—¿Recuerdas a los niños elegidos? —tan solo nombrarlos, llamó la atención de sus tres compañeros—. Curiosamente, en este lugar vive uno de ellos.
—Los niños elegidos —con solo nombrarlos, Piedmon comenzó a tronar sus dientes, y rápidamente calmarse—. Creo que un pequeño desvío no debería alterar el camino.
—¡¡¡Así que son ustedes otra vez!!! —les gritó de forma furiosa una voz femenina— ¡¡¡Se supone que habían muerto!!! ¡¡¡¿Quién los revivió?!!!

La sola voz de la joven hizo que los cuatro seres voltearan a ver de quién se trataba, encontrando a una niña de unos trece años de edad, cabello rosado, minifalda blanca, y top de franjas horizontales. Se trataba de Mimí.

—Te conozco —le acusó Puppetmon—. ¡¡Tú eres uno de esos niños elegidos!!
—¿Que hacen los Dark Master en el mundo real? —se preguntaba Mimi muy preocupada— Hace tres años los eliminamos.
—¿Donde se encuentran los otros niños? —le preguntó con rudeza Metalseadramon.
—¡¡No les interesa!! —le respondió con seguridad.
—No mientas —le amenazó Machinedramon—. Intenté detectar sus presencias en el mundo digital y en este, y no están en ningún lugar.
—Responde ahora, niñita —con gran velocidad, Piedmon avanzó hasta Mimi, hasta ponerse frente a frente, amenazándola con una de sus espadas—. No te conviene ocultar su ubicación, es por tu propio bien.
—¡¡Si ustedes no saben, menos yo!! —le gritó muy enojada— ¡¡Me mudé hace años a Estados Unidos, estoy a miles de kilómetros de ellos!! ¡¡¿En verdad esperan que tenga contacto con ellos, más que por correo electrónico?!!
—Así que no piensas decir la verdad —por lo que, completamente molesto, Piedmon atacó a Mimi con sus espadas.

Por suerte, Mimi alcanzó a esquivar el ataque casi por instinto, rompiendo su top, dejándola semidesnuda.

—¡¡Que te pasa, pervertido!! —le gritó furiosa, tapándose cómo podía— ¡¡¿A qué vienen a nuestro mundo?!!
—Qué bueno que lo preguntes —le respondió con la misma frialdad—. Solo queremos que la fuerza de las tinieblas reine tanto este mundo como el digital. Así que, ¿Qué mejor que fusionar los dos?
—Siguen con la misma estupidez de siempre —les desafío Mimi, con más valor que inteligencia—. ¡¡No permitiré que se salgan con la suya!!
—¿Acaso piensas desafiarnos tú sola? —ante la pregunta de Piedmon, los Dark Master solo se largaron a reír— Eso quisiera verlo.
—¡¡Te estoy diciendo que no es aquí!! —se escuchó gritar furiosa una voz femenina.

Aquel gritó llamó la atención, tanto de los Dark Master como de Mimi, por lo que voltearon a ver como una joven de cabello rosado amenazaba con golpear a su amigo peli azabache, mientras la tercera, pelíazul, intentaba detenerlos algo complicada.

—¡¡Que aquí es donde viven, mis cálculos no fallan!! —le gritó el joven.
—¡¡Estamos del otro lado del mundo, así que no te vengas a creer el sabelotodo, Ash Ketchum!!
—¡¡No soy sabelotodo!! —le soltó orgulloso Ash— Sakura, se llama instinto.
—Entonces ajusta esos instintos, porque a la otra terminaremos al otro lado de la galaxia —le amenazó Sakura.
—¡¡Ami, dile algo!! —le suplicó de forma infantil.
—A mí no me metan en sus peleas —le negó con las manos—. Chicos, tenemos trabajo que hacer.

Pero el grito de Mimi les interrumpió su tonta pelea.

—¡¡¿Ustedes qué hacen aquí?!! —les gritó algo furiosa, llamando la atención de Ash y las jóvenes.
—¿Eh? —algo extrañado, Ash miró a Mimi, y corrió hacia ella— Disculpa, ¿En qué lugar estamos?
—¿Son turistas?
—¡Jejejeje! Algo por el estilo —le respondió entre una risa tonta—. Mi nombre es Ash Ketchum. Es un gusto.
—¡¡Que gusto ni que nada, ustedes deberían haber evacuado!! —le gritó furiosa, asustando enormemente al entrenador.
—¿Evacuar? —muy extrañado, miró a los Dark Master, y los saludó—. ¡Hola! —y le dijo en susurro a Mimi— ¿Así son las criaturas en este lugar?
—¿De qué estás hablando? —Mimi parecía tan confundida como sorprendida— ¡¿No te dan miedo?!
—¿Por qué nos interrumpes? —le preguntó muy enojado Piedmon— Vete de aquí, si no quieres morir.
—¡¡¡¿Hablan?!!! ¡¡¡Eso es genial!!! —les celebró muy sorprendido el joven, moviéndose de forma alocada, pasando a golpear a Mimi, quien dejó caer su top, quedando desnuda de torso— ¿Traías eso roto?
—¡¡¡Aléjate de mí, enfermo pervertido!!! —gritó desesperada, tapándose cómo podía mientras caía al suelo— ¡¡¡Claro, me viste a medio vestir y quisiste probar si te iba bien conmigo!!!
—¡¡¡Espera, no es lo que piensas!!! —trató de excusarse el joven— ¡Solo quería saber dónde estamos!
—¡¡Estamos en New York!! —por fin le respondió— ¡¡¡Ahora vete de aquí si no vas a ayudar!!!
—¡Tienes el tacto de una lija con las mujeres, idiota! —le regañó Sakura, dándole un coscorrón.
—¡¡Oye, eso duele!!
—Ash, esos sujetos no tienen buenas intenciones —le avisó muy seria Ami.
—Esos sujetos se hacen llamar los Dark Master, y son extremadamente poderosos —les comentó muy seria Mimi.
—Ahora veo porqué mi intuición me envió aquí —comentó Ash muy entusiasta, mientras se quitaba la camisa, dejando su torso desnudo—. Toma Mimi. No es mucho, pero al menos te cubrirá.
—Eh… Muchas gracias —Mimi miró la camisa, volvió la mirada a Ash, e inevitablemente lo inspeccionó completo, soltando en susurro—. Que chico tan guapo.
—¿Pasa algo? —le preguntó algo preocupado.
—¡No, nada! —muy nerviosa y roja tomó la camisa, y se volteó a ponérsela mientras pensaba— ¿Tendrá novia?
—Ash… ¿Vas a pelear así? —le preguntó algo apenada Ami.
—Así es —le asintió con entusiasmo, mientras hacía un previo trabajo de calentamiento—. Cuida mucho esa camisa, por favor. Fue un regalo de Tomoyo, y quiero seguir usándola hasta el final.
—Si —le asintió algo desconcertada—. ¿Será su novia?

Ash avanzó hasta quedar frente a Piedmon, y le dio la mano.

—No sé cómo serán las cosas en este lugar, pero espero poder ser un buen adversario —dijo con total seguridad.
—No sé si eres muy valiente, o muy estúpido — y con la misma seguridad, Piedmon aceptó el saludo.
—¡Jejejeje! No eres el primero en decírmelo —comentó algo nervioso.

Pero al siguiente segundo, Piedmon lanzó a Ash contra un edificio con mucha fuerza, siendo su muralla muy dañada.

—¡¡No!! —Mimi veía horrorizada el ataque— ¡¡Lo mató!!
—Tranquilízate —le pidió muy tranquila Sakura—. Es muy terco para morir.
—¿Eh? —muy extrañada de la tranquilidad de las dos jóvenes, la oriunda de aquella dimensión volvió la mirada al lugar donde cayó Ash.

De entre los escombros, quejándose constantemente, Ash salió sin ninguna herida.

—¡¿De qué material hacen los edificios en este lugar?! —se quejaba mientras volvía— Eso dolió.
—Veo que resististe sin problemas —comentó algo sorprendido Piedmon—. Eres mucho más resistente de lo que creía.
—¡¡Mimi, supuestamente la ciudad está vacía, ¿Cierto?!! —le preguntó Ash muy tranquilo.
—Así es —le asintió mientras se abrazaba—. No queda nadie aquí.
—Eso es perfecto —Ash inhaló y exhaló fuertemente, divisó a Metalseadramon, y se lanzó a atacarlo, logrando su primera victoria con un solo golpe—. Les sugiero que peleen en serio, si no quieren desaparecer.
—Imposible… —soltó casi asustado Puppetmon, apartándose rápidamente del lugar— ¡¡No pudiste haberlo derrotado de un solo golpe, es imposible!!
—Ese tonto bajó la guardia, no fue más que eso —resolvió Machinedramon, también lanzándose contra Ash, quien con un golpe de talón lo mando al suelo.

Mientras tanto, Mimi miraba atónita lo que sucedía, y más a Sakura y Ami, quienes solo bufaban.

—Otra vez está exagerando —negó rendida la ninja de Konoha—. Parece un niñito mal criado.
—Pero reconoce es que divertido verlo pelear así —le comentó con entusiasmo Ami, sin quitarle la mirada al entrenador—. Ama los desafíos, pero aún más proteger a quienes más quiere.
—Se supone que soy una niña elegida. Soy yo quien debería pelear —dijo a voz alta Mimi con tristeza—. Perdónenme por meterlos en esto.
—¿No te das cuenta de que Ash te está protegiendo? —le preguntó algo sentimental Ami— Esa camisa significa mucho más de lo que crees. Por eso te pidió que la cuidarás. El confía en tus buenos sentimientos.
—Cree en Ash y sus convicciones —le dijo con entusiasmo Sakura.
—Es como cuando… Togemon evolucionó en Lillymon —Mimí cerró sus ojos, y enlazó sus manos— ¡¡¡Ash, creo en ti!!!
—Gracias —agradeció en voz baja, notando un extraño cambio en su cuerpo—. Así que mi teoría era cierta —cerró sus ojos, y nuevamente de un golpe, terminó con Machinedramon.

Ni Puppetmon, ni Piedmon, podían creer lo que sucedía. Estaban cayendo como moscas.

—Esto es inconcebible —gruñó furioso Piedmon—. ¡¡¡No puede ser que solo un humano tenga tanto poder!!!
—Eso no lo sé —le respondió Ash—. Mimí confía en mí, es de ese deseo de dónde saco mi poder.
—Así que es esa niñita —Puppetmon volteó a mirarla, y avanzó hasta quedar frente a ella—. Significa que si te mato, ¿Ese niñito se debilitará?
—No podrás contra mi novio. Él es muy poderoso, incluso sin mi ayuda —le amenazó con demasiada seguridad.
—¡¡¿Novio?!! —pero Ami y Sakura estaban atónitas por aquellas palabras.
—Ya veo —de entre sus cosas, Puppetmon sacó una pistola, y amenazó a Mimi—. Veamos si tu novio puede salvarte de esto.
—¡Lo siento mucho, pero el chico no viene solo! —y con rapidez, Sakura desarmó a Puppetmon, botándolo al suelo sin mayor dificultad— ¿En verdad guardabas esa cosa en tus pertenencias?
—¡¡Cállate niñita!! —y sin mediar una palabra, de sus dedos lanzó unos extraños hilos.
—¡¡Burbujas congelantes!! —y con la misma agilidad, como Sailor Mercury, atacó los hilos hasta congelarlos y volverlos inutilizables— Es muy irresponsable de tu parte atacar con armas. ¿Al menos sabes usarlas?
—¡¡Yo hago lo que quiero!! —completamente furioso, Puppetmon preparó su nariz, y comenzó a disparar a diestra y siniestra.

Pero de la nada, Ash apareció a interponerse entre las balas, las que paró sin mayores dificultades, viéndose como las dejaba caer al suelo de entre sus puños entreabiertos.

—No vuelvas a hacerlo —le amenazó fieramente Ash—. Conmigo haz lo que sea, pero si les tocas, aunque sea un pelo, lo lamentarás en esta y en la otra vida.
—¡Tú…! ¡¿De dónde rayos saliste?! —y muy asustado, Puppetmon huyó con Piedmon— ¡¡Se suponía que teníamos el mismo nivel de un dios!!
—Y lo tenemos —le apoyó maliciosamente Piedmon, partiendo por la mitad a su compañero—. Lo siento, pero necesito ser más poderoso para vencerlo.
—Eres un maldito —y dicho eso, el Digimon marioneta se desfragmentó.

De pronto, Piedmon comenzó a absorber el poder de los tres Dark Master, notándose como tres energías se unían a él.

—No es mentira lo que dice, Ash —le dijo muy asustada y preocupada Mimí—. La suma de los cuatro es equivalente a la de Apocalymon.
—Quiere decir que debe ser aún más poderoso que ese sujeto —agregó Ami.
—¿Qué tan fuerte es ese Apocalymon? —le preguntó Sakura algo preocupada.
—Hizo desaparecer el Digimundo, unió ambas dimensiones, tiene el poder de todos los Digimon en el —comenzó a relatar muy aterrada—. Nos hizo desaparecer de la dimensión…
—Ya veo —Ash miró a Mimi, y notó lo aterrada que estaba, por lo que simplemente la abrazó con fuerza, sorprendiéndola—. ¿Confías en mí?
—¿Como no podría? —le respondió con más tranquilidad— Tu confías en mí ciegamente.
—Entonces tranquilízate. Ya verás, todo saldrá bien.
—Ash… —producto de la emoción del momento, Mimí le dio un pequeño beso en los labios, y miró ruborizada a un muy confundido Ash— Tu eres el hombre más fuerte que he conocido. Puedes con todo.
—Gracias —la soltó, y miró con seriedad a Piedmon, al tiempo que su aura comenzaba a envolverlo—. Este sujeto es más poderoso de lo que creía. No es momento de subestimar a nadie.
—¿Se lo dices tú, o se lo digo yo? —le preguntó Ami a Sakura en voz baja.
—Ni lo uno, ni lo otro —le negó algo aterrada—. Espera a que derrote a Piedmon, y soltamos todo.
—Es verdad —le asintió la pelíazul muy preocupada—. No me quiero morir todavía.

De pronto, Piedmon hizo estallar el ambiente con un fuertísimo golpe de aire. Al volverse a mostrar, había tomado una tonalidad oscura.

—Lamento haberte hecho esperar, Ash —se disculpó de forma sarcástica—. Lamentarás el haberme hecho enfadar.
—Eso quisiera verlo —le respondió con seguridad—. Creo que podrías ser el primero en ayudarme a comprobar si puedo derrotar a Arades.
—¿Arades? —Piedmon miró algo extrañado a Ash, pero luego sonrió— Ya veo. Con que ese sujeto fue quien nos dio este poder.
—Y ahora tienes el poder de cuatro dioses. Suenas invencible.
—Y ahora lo lamentarás.

De la nada, Piedmon se lanzó a atacar con sus espadas dobles, siendo detenido sin mayores problemas a mano limpia.

—Maldito… ¡¡¡No te burles de mí!!! —y de forma desesperada, Piedmon comenzó a atacar a toda velocidad.
—Soy malo con las matemáticas, pero puedo decirte que no estoy usando ni el dos por ciento de mi poder —le negó muy decepcionado—. Tampoco servirás para probar mi poder.

Esas palabras sorprendieron muchísimo a Mimi. ¿El poder unido de cuatro dioses, era menor al dos por ciento del poder de Ash?

—Ese niño… Ash… ¿De dónde salió? —preguntaba impactada.
—Ese niño es un fracasado salido de Pallet Town, un pueblo de fracasados —le respondió Sakura.
—Pero tiene el suficiente valor para superarse, y todo para proteger a sus seres queridos… —pero Ami prefirió guardar silencio.
—¿Querrá ser mi novio de verdad? —preguntó al aire muy dudosa.

Curiosamente, en aquella pequeña duda, Ash dio a parar al suelo, estrellándose con fuerza.

—Rayos —soltó con rabia Ash, mirando a una dudosa Mimí—. Creo que esto no fue una buena idea.
—¿Qué pasó con tu confianza, niñito? —en cambio, Piedmon se le acercó con seguridad.
—Tranquilo. No te confíes —con la misma seguridad de antes, Ash le lanzó un puñetazo, pero esta vez sin ningún efecto—. Así que estaba en la cierto.
—Veo que acabaron tus fuerzas —pero cuando estuvo por asestar sus espadas, Ash pareció haber desaparecido—. Al menos tu energía no ha desaparecido.

Muy preocupado, Ash volteó a ver a Mimí, pero solo vio y sintió miedo en ella.

—Por favor, Mimí —se decía muy preocupado—. No permitas que tú moral decaiga.
—Concéntrate en la batalla, sabandija —sonó de forma prepotente de Piedmon, al tiempo que logró aplastar con su pie izquierdo a Ash, comenzando a pisotearlo en el suelo con fuerza.

Tanto Ami como Mimí, miraban consternadas la escena. Ash estaba perdiendo.

—¡¡¡¿Que estás haciendo, tonta?!!! —le gritó furiosa la ninja de Konoha— ¡¡¡Por tu culpa, Ash va a morir!!!
—¿De qué estás… hablando? —le preguntó sin entender, sin quitar la mirada del joven.
—¡Ash canalizó casi el cien por ciento de todo su poder en esa camisa! —le gruñó aún más furiosa— ¡No solo confió en ti su prenda de vestir, también su vida!
—¿Por qué… hizo algo… así? —completamente desesperada, Mimí miró a Sakura, y después a Ami— ¡¡¡No se puede morir por mi culpa!!!
—Mimí —le llamó Ami—. Ash notó el valor que tuviste al enfrentarte a esos cuatro demonios, así que quiso ayudarte a que tú pelearas, usándose él como herramienta. ¿No te diste cuenta cuando lo hizo?
—Cuando chocó sin querer conmigo… —Mimí abrió de golpe los ojos, y volvió la vista a un deshecho Ash— ¡¡¡Lo hizo a propósito!!!
—Él está confiando ciegamente en ti —le dijo Sakura con mayores ánimos—. Hazle ver que no tienes dudas de él.
—Es verdad —susurró con seguridad—. ¡¡¡Ash es mi novio, solo yo puedo salvarlo!!! —volteó a ver a las jóvenes, pero notó que miraban para todos lados, confundiéndola.

Mimí sacudió su cabeza, y corrió en dirección a la batalla.

—¡¡¡Deja en paz a Ash, Piedmon!!! —con todo el valor que tenía, embistió al Digimon, logrando que se moviera— ¡¡¡Ash, te lo suplico, perdóname por dudar!!!
—Tranquila… —le dijo muy adolorido— Todos hemos dudado alguna vez en nuestras vidas.
—Tal vez ustedes, pero yo jamás —le afirmó Piedmon con seguridad—. Les aseguro que no dudaré en eliminarlos.
—¡¡¡No lo harás!!! —Mimí le negó furiosa, por lo que se interpuso para proteger a Ash, al tiempo que tomaba su digivice— ¡¡¡Soy uno de los niños elegidos, y mi deber es proteger mi mundo a costa de mi vida!!!
—¿Dijiste… niños elegidos? —le preguntó Ash muy extrañado.
—¿Y qué harás sola, tonta? —le preguntó en burla.
—¡¡¡Hacer lo que Taichi y mis amigos harían, luchar hasta el final!!!
—¿Taichi? —algo sorprendido, Ash se levantó, caminó un poco, y se apoyó en los hombros de la joven elegida— Perdona, no tengo tanta fuerza.
—¡¡Pero ahora sí la tendrás!! —Mimi se volteó a abrazarlo con fuerza, posó su digivice en la espalda de Ash, y cerró sus ojos con fuerza.

Todo lo que quedó fue un espectáculo de luces de alta intensidad. Para cuando pasó, Ash se veía completamente recuperado, volviendo a vestir su camisa, y Mimí nuevamente semidesnuda.

—¡Vaya, que espectáculo! —soltó muy sorprendido Ash, volviendo su mirada a Mimí— Mimí…
—Soy capaz de hacer lo que sea por mis seres queridos y mis amigos —Mimí se le separó, y le enseñó un rostro que solo mostraba seguridad—. Si puedo confiar en ti —le comentó mientras ponía las manos del joven en su pecho—. Si, puedo. Por favor, vence a Piedmon.
— Por supuesto —le asintió, al tiempo que presionó el pecho de Mimí, y una remera negra la volvía a vestir—. Espérame aquí.

Muy acalorada, Mimi se volvió a mirar, y segundos después reaccionó al actuar de Ash, poniéndose muy roja, acelerando sus movimientos.
Mientras tanto, Ash volvía a mirar a Piedmon con seguridad.

—¿De vuelta para que te dé otra paliza? —le preguntaba el Digimon de forma confiada.
—Primero que nada, debo agradecerte por lo de hace poco —decía Ash de forma soberbia—. Puede comprobar algunas cosas.
—Que interesante —Piedmon sin avisar, le lanzó una lluvia de cartas, la que terminaron inutilizadas a un metro de Ash— ¿No me digas que subiste tu nivel de pelea?
—Nunca lo subí —le negó muy serio—. ¿Recuerdas que te dije que no estaba usando ni el dos por ciento de mi poder? —aquella pregunta extraño tanto a Piedmon, como a Mimí— Mimí se quedó con todo mi poder, yo solo me quedé con el uno por ciento.
—¡¡Espera un momento!! —le detuvo Mimí— ¡¡¿Que estás tratando de decir?!!
—En términos sencillos, Ash estaba luchando con el dos por ciento del uno por ciento que se dejó —le respondió muy seria Ami.
—¡¡¡No me vengas con tus malos chistes!!! —completamente furioso, Piedmon se lanzó a atacar sin pensarlo mucho— ¡¡¡Soy mucho más poderoso que las cuatro bestias sagradas, nada puede vencerme!!!
—¿Y eso de que sirve si no tienes a nadie a quien proteger? —le preguntó con tristeza, al tiempo que Piedmon pareció paralizarse a mitad de camino— No me gusta matar, pero tú ambición es muy peligrosa para todos —y con solo chasquear sus dedos, Piedmon desapareció como si nada.

Mimí no daba crédito a lo que sucedía. ¿Ash había derrotado a los cuatro Dark Master sin siquiera esforzarse? Sabía lo que a ellos les había costado, y el ver a alguien que hizo una tarea aún más pesada con solo cuatro movimientos…

—Increíble… —soltó Mimi impresionada— ¡¡¡Ash, eres el mejor!!!
—¿Estás bien, Mimi? —Ash volteó a mirarla muy preocupado, pero en un segundo, notó como se le lanzó a botarlo al suelo, y sentarse arriba de él, mientras pensaba algo nervioso— Creo que esto me es familiar.
—Gracias a ti, lo estoy —le respondió con felicidad, al tiempo que lo acorraló con sus brazos, apoyándose en el suelo, soltando lágrimas de felicidad— ¿Crees en el amor a primera vista?
—¡¡¡No Mimi, espera!!! —le gritó algo desesperada Ami, quien se acercó corriendo junto con Sakura.
—¡¡¡Ash ya…!!! —pero la peli rosada fue interrumpida de golpe.
—¿Una de ustedes es su novia? —les preguntó Mimí con claro tono celoso.
—¡¡¡Es obvio que no!!! —le gritó desesperada Sakura.
—Perdóname por hacer que tuvieras esos sentimientos hacia mí, Mimí —le pidió Ash muy tranquilo, haciendo que la aludida mostrara su rostro apenado—. Te agradezco tus sentimientos hacia mí, pero yo ya tengo novia.
—¿Ya… tienes novia? —aquella confesión dejó helada a la joven elegida.
—Se llama Sakura Kinomoto, y ambos nos escogimos —volvió a confesarle con orgullo.
—En verdad estas enamorado de ella —le dijo bastante sorprendida— ¡¡¡Perdón!!! —y en dos segundos, Mimi se bajó de arriba de Ash.
—Tranquila, no me molesta —e igual de tranquilo, Ash se levantó, y miró fijamente a Mimí—. Lamento tan malas presentaciones, pero la situación no permitió algo mejor.
—¡Ni te preocupes! —dijo muy despreocupada— Mi nombre es Mimí Tachikawa, y soy uno de los niños elegidos.
—Bueno, ellas son mis amigas. Creo que ya las conoces —les presentó por encima—. Ami Mizuno y Sakura Haruno.
—Me alegra mucho haberlos conocido.
—Pero creo que a tus amigos los conozco —le comentó algo dudoso— ¿Taichi Yagami y Hikari Yagami?
—No puede ser coincidencia —soltó completamente perpleja—. Que me parta un rayo.
—De acuerdo —Ash comenzó a concentrar energía en su mano, al tiempo que fue detenido.
—¡¡Lo dije en sentido figurado, tonto!! —le gritó furiosa.
—¡Tranquila, era broma! —le pidió muy asustado— Ellos fueron a mi dimensión en compañía de sus amigos.
—¿Otra dimensión? —le preguntó algo dudosa.
—Si te llevo a algún lugar en especial, ¿me creerás? —le preguntó Ash con algo de cuidado.
—No es que quiera ponerte a prueba, pero me quiero ir a mi casa —le pidió algo incómoda.
—Como desees —Ash puso su mano derecha en la cabeza de Mimi, y cerró sus ojos—. Dame un segundo.

Mimí estaba muy nerviosa, ahora era Ash quien la tocaba, provocando un fuerte sonrojo en ella. Por los nervios, comenzó a mirar a su alrededor, notando algo de celos en Ami y Sakura, haciendo que se sintiera privilegiada de la posición en la que se encontraba.
Y de un segundo a otro, estaban en el cuarto de Mimí.

—¡Llegamos…! o al menos eso creo…
—Increíble… estamos en mi cuarto… —le afirmó Mimi estupefacta, para luego sacudir su cabeza— Es difícil no creerle a alguien que tiene tantas habilidades.
—¿Puedes contarnos sobre quién eres en realidad? —le preguntó algo sería Ami.
—Denme un segundo —Mimí se sacó la polera que traía, y notó a Ash como se dio vuelta para evitar verla—. Eres lo suficientemente pervertido como para verme con otros ojos, Ash. Mira con libertad.
—¿Pervertido? —muy extrañado de la palabra, Ash volteó a mirar a la joven, notando como buscaba ropa en su clóset, y luego a Ami y Sakura, quienes se reían de forma cómplice— ¡No le veo lo gracioso!
—¡Eso es lo más gracioso! —le confesó entre risas Sakura.
—¡Te lo suplico, nunca cambies! —le pidió Ami.
—Como te decía…
—Taichi tiene un sentido de justicia y valentía muy fuertes —le interrumpió Mimí a Ash, al tiempo que se quitaba su short y ropa interior—. Jamás dejaría una injusticia así sin más.
—Creo que es una descarada —le susurró Sakura a Ami algo fastidiada.
—Si. Se está pasando —le apoyó la pelíazul.
—Pero por ayudarnos, los metimos en graves problemas —le comentó el peli azabache muy apenado—. No sé si te lo habrán comentado, pero estamos en medio de una guerra, y no sabemos si sobreviviremos.
—Tu eres muy poderoso —le comentó muy extrañada Mimi, ya con su ropa interior vestida—. No creo que exista alguien más poderoso.
—Las guerreras elementales son más poderosas que los cuatro Dark Master juntos. Y Arades… Si desde la creación de todas las dimensiones nadie lo ha logrado derrotar, debe ser por algo.
—Ya veo… —Mimi había comenzado a titubear sus palabras, no estaba segura de que hacer, por lo que gritó— No puedo quedarme aquí a mirar, mis amigos me necesitan. ¡¡¡Ash, déjame ir con ustedes!!!
—¿En verdad? —Ash miró con mucha ilusión a Mimi, así que por acto reflejo se lanzó a abrazarla de forma efusiva, que comenzó a dar vueltas— ¡¡¡Muchas gracias, no sé cómo podré agradecértelo!!!
—¡¡¡Ash, estás…!!! —iba a comenzar a gritarle violentamente, pero al notar el rostro de felicidad del joven, prefirió dejarse llevar— Espero se detenga pronto, me van a dar náuseas.
—Eso fue demasiado fácil —se quejó algo fastidiada Sakura.
—Yo tampoco dudaría en ayudar a mi familia y mis amigos —le respondió Ash, al tiempo que se detenía, sin separarse de Mimi—. Si Mimí confía en mí, entonces yo también. Haré lo posible para ayudarla en lo que sea.
—Dijiste… ¿Lo que sea? —le preguntó algo expectante Mimí.
—Lo que sea —le asintió con seguridad.

Ni cuenta se dieron Ami y Sakura cuando terminaron fuera del cuarto, apenas percatándose que Mimi había secuestrado a Ash, cerrando la puerta con pestillo.

—¡¡¡En el refrigerador hay comida!!! ¡¡¡Vuelvan en quince minutos!!! —les gritó con entusiasmo Mimí, dejando perplejas a ambas, sin capacidad de respuesta.

Fin de recuerdo.


El Pikachu picaba insistentemente la mejilla de Hikari, quien miraba a la nada muy inquieta.

—¡Oye, despierta! —le llamó la atención el Pikachu, bastante desesperado— ¡Tenemos trabajo que hacer!
—¿Hikari? —el pelicastaño había comenzado a moverla con algo de insistencia, hasta que despertó algo asustada.
—¡¡Lo siento, señor Gennai!! —se disculpó muy apenada.
—De pronto te quedaste en blanco —le preguntó el Pikachu muy extrañado—. ¿Sucede algo?
—Solo pensaba en la suerte de Mimí —soltó con terror, dejando a los dos mirándose confundidos.
—¿De qué suerte hablas? —preguntó de forma ingenua una voz muy dulce y angelical, la cual provocó un terror abominable en Hikari.
—¡Jejejeje! Nada, Sakura —le respondió con voz temblorosa, volteando a ver tras ella, notando a la card captor acompañada de Angewomon, Iris, Serena, y una jovencita pelíazul, quien vestía un traje bastante peculiar.
—¿Sucedió algo, amiga? —le preguntó la pelíazul muy preocupada.
—Nada que deba decir en público —le respondió algo nerviosa Hikari—. Me alegra que hayan vuelto con bien.
—Si no hubiese sido por Dawn, estaríamos bajo un árbol ahora —le apoyó Serena.
—¡Afuera está imposible! —continuó Iris muy molesta—. ¿Siempre tienen conflictos a estos niveles?
—¡Jejejeje! Ahora que lo mencionas… —respondió con nervios Hikari.
—El incidente de hace tres años, afectó tanto este mundo como el nuestro —terminó Angewomon muy seria.
—Los Dark Master revivieron, pero Ash los eliminó para siempre, por segunda vez —comenzó a divagar Gennai.
—¡¡¡No importa quien sea nuestro enemigo, nuestro deber es derrotarlo y volver este lugar a la paz que merece!!! —los animó Sakura de forma energética.
—Pero si no sabemos quién es nuestro enemigo, no sabremos a quien atacar —le contradijo Goku de reojo—. ¿A quién vas a atacar si no hay objetivo?

Todos miraron de reojo a Sakura, quien sólo se encogió de hombros muy apenada.

—Pero de la misma forma, puede que Sakura no se equivoque —les negó Hikari—. Los ataques son generalizados, y no sabemos con exactitud quien pueda estar encabezando todo.
—La idea de Sakura no es mala —le apoyó Angewomon—. No importa quien sea nuestro enemigo, debemos seguir atacando.
—Hikari, ¿tienes alguna idea de algún enemigo poderoso que hayan tenido en el pasado? —le preguntó el Pikachu que seguía en su hombro— Cualquier ser que esté buscando venganza sobre ustedes, vivo o muerto, es un objetivo.
—Devimon, Etemon, Myotismon, los Dark Master, Apocalymon… Y actualmente Arukenimon y Mummymon. Señor Goku, ¿Cree que cualquiera de ellos pueda poseer la energía de los dioses?
—Es la línea en la que estamos trabajando —le asintió el Pikachu—. Creo que después de todo, Sakura tiene razón — suspiró rendido —. No podemos ponernos a adivinar quien es nuestro verdadero enemigo, y quien es solo un malo más.
—Deberían recibir un castigo por cuestionar las órdenes de nuestra líder —les regañó Angewomon, recibiendo un gesto de miedo de parte de todos—. Dime qué hacer con ellos.
—¡¡¡No es necesario que hagas nada, Angewomon!!! —le pidió muy asustada Sakura— Ya les había dicho que no sé ser líder. Por lo que, cualquier consejo que reciba de ustedes, incluso un regaño, lo recibiré con gusto.
—¡¡Ten mano dura con esos subversivos!! —se escuchó gruñir de fondo— Si continúas con esa actitud, seguirán pasando por encima tuyo.
—Paul —Sakura miró tras ella, y notó como el peli morado se le acercó, y se paró al lado de ella como perro guardián—. Como digas.
—¿Eh? —aquella aceptación de deberes sorprendió muchísimo a todos.
—¡Si desean contradecir mis órdenes, mínimo den ideas! —les ordenó de forma gruñona Sakura, al tiempo que todos asintieron completamente cuadrados— Tengo cosas que atender —se retiró del lugar, sintiéndose como se fue a otra sala del lugar, y comenzó a gritar de forma infantil— ¡¡¡Paul, eres un tonto!!! ¡¡¡Ya deja de darme órdenes!!!
—Eso se oyó más a la Sakura que conocemos —comentó Dawn de forma ocurrente, al tiempo que, al igual que todos, miraban muy intrigados al aludido— ¿Sucedió algo que nos perdimos?
—¡¿Y que si pasó algo?! —le contra preguntó, mientras se dirigía a la puerta de salida— ¡Y si fuera así, no les interesa! —y cerró la puerta de un golpe.

Mientras tanto, desde el cielo, una joven peli celeste veía el caos provocado por los distintos Digimon que atacaban sin piedad.

—Parecen bestias salvajes —rezongó muy molesta la joven—. Aunque debo admitir que no son muy distintos a los Pokémon que controlamos.
—Tengan buenas o malas intenciones, seguimos siendo instintivos —le aclaró con orgullo una voz de fondo.
—No del todo —le negó—. Al menos seres como tú, no han caído bajo la energía oscura. Incluso los Pokémon legendarios han caído sin problemas.
—¿Se supone que soy más poderoso que los demás, Magma? —volvió a preguntarle con prepotencia aquella voz.
—Para nada —le negó rotundamente—. Siento la energía de seres que supuestamente había eliminado. Curiosamente, son infinitamente más poderosos que tú.
—Eso si es un problema —le respondió con ironía.
—¿No sería maravilloso tener un botón que te haga quinientas veces más poderoso que los cuatro Dark Master y Apocalymon unidos?
—Depende. Si se trata de una estúpida leyenda, o me estés tomando el pelo.
—Se que esos tales niños elegidos tuvieron muchos enemigos que ahora quieren venganza —de la nada, hizo aparecer una extraña esfera en su mano derecha, y se la lanzó a la extraña energía con la que hablaba—. Sé que aún no puedes materializar tu cuerpo, así que creo que esa energía te ayudará. Es el uno por ciento del poder de Arades, pero por más que suene a nada, podría convertirse en un arma de doble filo.
—Gracias por el consejo, jovencita.
—Mi nombre es Magma, y soy una guerrera elemental —le gruñó muy enojada—. No hagas que me arrepienta de entregarte esa energía —y terminando de hablar, desapareció.
—Así que el uno por ciento del ser que es imposible vencer —celebró con entusiasmo aquel ser—. Veamos si son ciertos sus beneficios.

Aquel extraño ser, del cual parecía ser un Digimon, parecía listo para comenzar su venganza. El hecho que solo fuese energía daba para dudar de quien se trataría.

¿Cuál de los tantos enemigos que tuvieron los niños elegidos sería el poseedor del poder de los dioses? Lo más inquietante, es que Magma pareció identificar a quienes habían vencido.

¿Existía la posibilidad de que los hayan descubierto? ¿Los planes de Ash se irían por la borda?

Esta historia continuará…
 

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Las chicas escucharon perplejas cada palabra de Mimí. No tanto el ataque que habían sufrido, el cual no había sido menor; ni la ayuda que había recibido de Ash; ni el poder que había adquirido. Lo lanzada que había sido con el joven era algo descarado. Todas se miraron, y después miraron a la card captor, quien estaba con los oídos tapados gracias a May, quién la tenía recostada en su regazo. Dormía plácidamente.

—Tiene que ser una broma —le intentó cuestionar Misty.
—¿No estábamos sacando nuestros trapos sucios al aire? —le preguntó muy extrañada Mimí.
—Está bien que todas hayamos querido alguna segunda intención con Ash…
—¡¡¡Kagome, ¿Tú también?!!! —le gritó de golpe Misty.
—Bueno… ¡Jejejeje! —pero la aludida solo pudo reír de forma nerviosa.
—¿Alguien más quiso algo con él? —les preguntó Usagi a todas, recibiendo una negación de quienes no alcanzaron a conocerlo, y de quienes sí, una mirada nerviosa— Me gustaría conocerlo…
—No creo que quieras conocer el mal genio de Sakura —le detuvo de golpe Dawn.
—¿Esperar a que la despistada se duerma? Excelente jugada —le felicitó May— ¿Y? ¿Valió la pena? —le preguntó mientras usaba sus dedos índice para medir algo de forma imaginaria.
—Ni para la partida —negó muy decepcionada, llamando la atención de todas.
—¿Me estás diciendo que…? —volvió a preguntarle May, acortando la distancia entre ambos dedos.
—Mejor aleja esos dedos —le negó, llamando aún más la atención de todas—. Simplemente tuvo miedo.
—¿Miedo? —le preguntaron todas al unísono.
—Me dijo que no quería hacer nada de lo que pudiera arrepentirse de por vida —siguió relatándoles muy pensante—. No podía presionarlo, es un chico de buen corazón, pero muy ingenuo.
—¿Me estás diciendo que quiere llegar casto al matrimonio? —le preguntó muy extrañada Sora.
—Eso deberías preguntárselo a él —le respondió Mimí algo pensante—. Pero, al menos no creo que ese sea el motivo.
—Recuerden que para Ash primero está su mamá —comenzó a explicarles Misty—. Si es consciente que alguna decisión así la haría llorar, sería capaz de abandonar lo que sea por Delia.
—Suena a que es un niñito de mamá —le comentó algo fastidiada Blue.
—No lo puedes culpar —intervino Dawn—. En su papá, tiene lo que es el peor ejemplo como pareja y padre.
—¡Pero si todos sabemos que él se sacrificó por el! —alzó Iris algo molesta.
—Recuerda que le mintieron —le aclaró Winry—. Él debe ser el único que no sabe la verdad.
—Del modo que sea —continuó algo sería Mimí, al tiempo que sus ojos brillaron con esplendor—. No me molestaría darle algo de amor.
—Todas hemos pensado en lo mismo —comentó May muy decidida.
—Pero ese idiota solo piensa en Sakura —comenzó a decir algo sentimental Mimí, al tiempo que miraba a Misty—. Y también en ti.
—Ni me lo recuerdes —le pidió algo desesperada la líder de gimnasio.
—Los Ketchum son algo impulsivos —intervino la Sakura de Ecruteak—. Tal vez, también estaba apurado.
—¿Como puedes estar segura de algo así? —le preguntó May muy extrañada.
—¿He convivido con Henry por dos meses? —le contestó Sakura de forma irónica.
—Y se ve, también te pegó el sarcasmo —le respondió algo nerviosa Misty.
—Mimi, ¿Hay algo más que te preocupe? —volvió a preguntarle Sakura.
—Si lo que dijeron Tomoyo y Shaoran es cierto, entonces si… Pero no estoy segura —le respondió con algo de miedo.
—No vale la pena pensar en cosas que no han sucedido, pero te aseguro que solucionaremos todo —le animó la entrenadora de Ecruteak, volviendo a una mirada pensante—. Eso significa que si estaba apurado.
—Creo que, simplemente habrá que tener cuidado —comentó muy pensante Duplica.
—Volviendo al tema… —interrumpió de golpe May— Desnudarte de esa forma frente a un chico desconocido, se llama tener valor. Imagina que no hubiese sido Ash, y un violador te agarraba.
—Lo hice porque quería saber hasta dónde podíamos confiar en el otro —le contestó Mimí—. Por fin pude reconocer de que se trataba esa sensación.
—La sincronía empática —concluyó Serena muy pensante—. Mi hermanito aprendió a utilizarla con muchísima libertad.
—¿Tú crees que Sakura también pueda aprenderla? —le preguntó muy dudosa Usagi a la entrenadora de Ecruteak.
—Quiero que la aprenda —le asintió con seguridad—. No creo que le cueste mucho trabajo.
—Lo que me pregunto, es si Kinomoto alcanzó a hacerle algo a Ash, aparte de besuquearlo —comentó muy pensante Blue.

Aquella pregunta dejó muy intrigado al grupo, pero tal vez, esa sería una respuesta que jamás sabrían.


Capítulo 87: "Un poder oculto entre las sombras"

Mientras Hikari y los demás intentaban planificar sus acciones a seguir, en las calles la batalla era ardua. Por algún motivo, muchos Digimon poseídos estaban destruyendo la ciudad. Esto desató que fuerzas militares y de orden comenzaran a moverse con agilidad, lamentablemente sin muchos resultados positivos. La llegada del equipo de Sakura les había ayudado a ganar algo de ventaja. La pregunta era, si aquella ayuda era la suficiente.

Por un lado, teníamos a Alphonse Elric, quien luchaba de forma ardua contra un ser que parecía un demonio del inframundo. Devimon. Parecían llevar luchando desde hace mucho, pero no sé veía un rápido ganador.

—Eres un ser muy extraño —comenzó a cuestionar Devimon algo serio—. ¿En verdad eres humano?
—¡Por supuesto que lo soy! —le recalcó el joven alquimista— El que tenga esta forma, no significa que haya perdido mi esencia.
—Pero no quita que seas fastidioso —de pronto, el Digimon hizo crecer de golpe lo que parecían uñas, clavándolas en el cuerpo de Al—. Por más que te lastime, no logro nada.
—Por eso te lo mencioné —volvió a recalcar, al tiempo que tomaba la cabeza/casco, y la retiraba de su lugar, dejando a la vista una extraña marca carmesí—. Este es solo otro cuerpo.
—Realmente parece muy conveniente un cuerpo así —de pronto, Devimon comenzó a transformarse en energía negativa, y comenzó a moverse directo a Al—. ¿Qué tal si me lo quedo?
—¿Y qué tal si tú vuelves por donde viniste? —de pronto, una extraña flecha que cayó del cielo hizo retroceder la energía oscura, al tiempo que bajaba Angewomon— Tu codicia será nuevamente tu perdición.
—Gracias señorita —le agradeció Al—. Ese sujeto cree que puede pasarse de listo.
—¿Señorita? —Angewomon volteó a mirarlo, y simplemente sonrió— Gracias por el cumplido.
—Mi hermano me habló de ti, Devimon —se oyó de fondo Hikari muy seria—. Creo que ya lo pude comprobar, no eres más que un malo más.
—Si —le asintió Al—. No emana la misma energía que Mewtwo.
—Si es así, entonces acabemos con el —Angewomon fijó su mirada en Devimon, y lo miró muy seria—. ¿Sabes algo de la energía de los dioses?
—No sé de qué me hablas —le respondió muy dudoso—. De lo único que sé, es que quien me haya revivido, se lo agradezco, así podré vengarme de esos niños elegidos.
—No eres más que un ser maligno más —Al puso sus manos en el suelo, y por acción de su alquimia, usó el suelo para crear bloques para detenerlo de brazos y piernas—. Lo siento mucho, no es nada en tu contra.
—Solo te devolveremos al otro mundo, de donde nunca debiste volver —Angewomon materializó un arco y una flecha, y apuntó a Devimon— ¡¡¡Flecha celestial!!!

Y sin mayor esfuerzo, la flecha dorada atravesó a Devimon, al tiempo que dos murallas salidas de la nada terminaron por aplastarlo, terminando así con él.

—Que sujeto más desagradable —se quejó muy molesto Al—. Muchas gracias por la ayuda.
—De nada —le agradeció Hikari—. ¿También notaste la diferencia entre Devimon y Mewtwo?
—Así es —le asintió muy serio el alquimista—. Era poderoso, pero no era para más.
—Tenemos órdenes de limpiar toda el área —le avisó Angewomon rápidamente—. No sabemos quién pueda poseer la energía de los dioses.
—¡¡No podemos permitir que la usen, eso sería…!! —pero Al prefirió guardar silencio.
—No pensemos en eso ahora —intervino rápidamente Hikari, mientras indicaba al oeste—. Volvamos al colegio, allá podremos prepararnos para el siguiente enfrentamiento.
—¡¡Jóvenes!! —se escuchó gritar de una voz ronca y segura, al tiempo que los tres aludidos voltearon a ver a un grupo de policías y soldados, cuadrados en formación— ¡¡Les agradecemos su ayuda!!
—Eh… De nada —le agradeció Al—. Les sugiero que vayan en búsqueda de civiles. Retírense a los refugios y no salgan de ahí. Puede que está batalla se vuela aún más difícil.
—¡¡Sí señor!! —gritaron todos al unísono, dejando al trío algo nervioso.
—¡¡Señoritas!! —volvió a hablar el líder— ¡Por favor, cuídense!
—¡¡Por supuesto!! —le asintió Hikari con seguridad— ¡¡Al, Angewomon, ya vámonos!!
—Si —le asintió Angewomon al tiempo que veía como Hikari y Al se adelantaban—. Muchas gracias por el cumplido —y partió hasta darles alcance—. Hikari, ¿Por qué me dicen señorita como si fuese humana?
—¿No eres una chica? —le preguntó muy extrañado Al.
—¡¿Quieren dejar eso para otro momento?! —les gruñó algo fastidiada— ¡Concéntrese en la próxima pelea!
—¡Si! —asintieron algo asustados.

Desde otro sector, Yellow seguía en su difícil pelea contra Mummymon. A diferencia de Al, Yellow parecía tener el triple de trabajo.

—Si que eres persistente, niñita —comenzó a decirle de forma prepotente, mientras usaba sus vendas para retenerla—. Esas bestias… Son fuertes, pero no lo suficiente.
—¡Hablas como si hubieses acabado conmigo! —le desafió Yellow, intentando no decaer su valor.
—Técnicamente, si presiono mis vendas, podría acabar contigo en cosa de segundos.
—¡¡¡Golem, rodada!!! —cómo pudo, logró llevar sus manos hasta la pokébola, y tan solo la soltó, el Pokémon salió atacando.
—Lo siento, no funcionará —pero cuando intentó usar su vendaje, Golem lo deshizo— ¡¡Maldita sea, deja de moverte!!

E inevitablemente, Golem lo chocó, mandándolo a volar lejos, ayudando también a liberar a Yellow.

—¡¡¡Terminemos esta batalla de una vez!!! ¡¡¡Roca afilada!!! —Golem dio un pequeño brinco, provocando que una hilera de rocas puntiagudas comenzara a emanar desde el suelo en dirección a Mummymon.
—Eso se ve peligroso —de pronto, vieron como un extraño rayo azulado comenzó a destruir la hilera de rocas, hasta dar con Golem, quien cayó derrotado—. ¿Quieres ver lo peligroso que es mi rifle?
—¡¡No, Golem!! —con mucha rabia, Yellow volvió a Golem a su pokébola, mientras pensaba— No me quedan más Pokémon. Estoy perdida.
—Se acabó el juego —y sin remordimientos, Mummymon disparó su rifle.

La derrota de Yellow parecía inevitable, pero a centímetros de asestar el ataque, este se detuvo, al tiempo que alguien la sacó de golpe.

—Eso estuvo cerca —suspiró una voz femenina.
—¿Eh? —Yellow volteó su mirada a quien la había salvado, y gritó de júbilo— ¡¡¡Serena!!! ¡¡¡Gracias!!!
—¡Como te atreves a lastimar a mi amiga! —le amenazó furiosa— Ahora pelearás contra Delphox y yo.
—Y siguen saliendo inútiles —comentó algo sorprendo—. Veo que no eres tan débil como esa mocosa.
—No te confíes —de pronto, Serena se vio envuelta en vendas de Mummymon, impidiéndole su movilidad—. ¿Que se supone que es esto?
—Son vendas…
—No me trates como estúpida —Serena dio un pequeño salto, tomó con sus manos atadas las vendas, y empujó hacia ella con facilidad al Digimon— ¡¡Sé perfectamente que es una venda!!

Serena volvió a dar un salto, y golpeó con fuerza el abdomen del Digimon con una doble patada, logrando zafarse del amarre sin problemas.

—Increíble… —soltó Yellow muy impresionada— ¿De dónde sacaste tanta fuerza?
—Papá y Sakura nos enseñaron artes marciales —comentó muy orgullosa—. Mucho ejercicio, carbohidratos, y no olvides al menos dos litros de agua al día, o un poco más si tu cuerpo lo pide —le comenzaba a decir, al tiempo que tomaba en brazos a la rubia, y saltaba lo suficiente para esquivar el ataque de rifle de Mummymon—. ¡¡Delphox, termínalo con lanzallamas!!
—Qué seguridad —pensó Yellow completamente absorta en la joven, al tiempo que comenzó a sentir los pensamientos y emociones del Pokémon en la energía de Serena—. ¿Es muy difícil mantener la sincronía empática?
—Si no entrenas tu mente, podrías caer en posesión por tu propio Pokémon —le advirtió la oriunda de Kalos, mientras caía al suelo de pie.
—¿En verdad piensan que eso me derrotará? —pero cuando iba a atacar a Delphox, este desapareció— ¡¿Dónde estás?! —comenzó a buscar por todos lados, pero no aparecía— ¡¡Que rayos sucede aquí!!
—Nada —le negó Serena—. Ella siempre estuvo frente a ti.
—¡¡No digas es…!! —pero cuando miró frente a él, notó como el Pokémon de fuego ejecutó su ataque.

No le quedó tiempo ni para actuar. Había sido derrotado de un solo ataque.

—Aún no logro creer que algo tan sencillo como la sincronía empática sea tan poderoso —comentó muy sorprendida Yellow, volviendo una mirada de pena a la peli miel—. Por favor, perdóname. No fui capaz…
—Deja eso —le pidió con entusiasmo—. Estoy feliz de haber llegado a tiempo —aquellas palabras sorprendieron mucho a la pequeña—. Somos una familia, y, por lo tanto, debemos protegernos como tal.
—Si —le asintió más tranquila—. ¡Te quiero mucho! —y con más entusiasmo, abrazó con fuerza a la joven.
—¡Espera, no tanta efusividad en público! —le pidió muy sonrojada, notando que no se la podía despegar con nada.
—¡Señoritas! —de pronto, la voz seria de una joven sonó de fondo, ambas notando a una pelirroja que se les acercaba— Muchas gracias por su ayuda.
—Perdóneme por no haber logrado derrotar a Mummymon —le pidió Yellow muy apenada.
—Ya quisiera ver tu valor para seguir peleando en muchos hombres —le comentó muy orgullosa—. Seguiste incluso de manos atadas. Nunca te rendiste, y es un honor conocer a alguien así.
—No podía esperar menos de mi amiga —le comentó completamente orgullosa Serena.
—Quisiera tener elementos así en mi pelotón —le agradeció con una reverencia.
—Lamento ser tan cortante, pero necesito que se retiren a sus refugios —le comentó muy preocupada la peli miel—. El estado de la ciudad es muy preocupante, y no creo que esto termine tan fácil.
—¿Que necesita que hagamos? —le preguntó con pose cuadrada.
—Solo refugien civiles y a ustedes —le pidió, al tiempo que salía corriendo— ¡¡Nosotros nos encargaremos del resto!!
—¡A la orden! —gritó la joven y su pelotón, poniendo algo nerviosa a Serena.
—¿Que está sucediendo? —le preguntó muy extrañada Yellow.
—Cambio de órdenes de Sakura —comenzó a decirle muy seria—. Ahora nuestro foco es buscar a quien tenga la energía de los dioses, y eliminar a los demás.
—Ya veo —comentó muy pensante.

Al momento, no parecía que ningún ser maligno tuviera aquella energía sagrada. Pero de lo único que estaban seguros, es que no solo reducían sus opciones, sino también, eliminaban potenciales molestias.

En otro sector, Horo-Horo tenía su propia batalla contra Etemon. No parecía muy entusiasmado, más no fastidiado…

—¡Vamos niñito, haz esto más interesante! —se escuchaba retumbar en todo el ambiente.
—¡¡Ya cállate, mono estúpido!! —gritaba furioso Horo-Horo, quien sólo podía tapar sus oídos, al tiempo que veía a su espíritu, llamado Kororo, sufriendo las consecuencias— ¡Si no detengo esos gritos ahora, no podremos atacar!
—¡¡Llegó la hora del segundo acto!! —de pronto, Etemon sacó una guitarra eléctrica de quién sabe dónde, y al comenzar a tocarla, ondas oscuras comenzaron a ser expulsadas de ella— ¡Ánimo, estamos recién comenzando el espectáculo!
—¡¡¡Tú guitarra suena horrible, y tu voz peor!!! —le gritó el peli celeste muy molesto— ¡¡¡Kororo, posesión de objetos!!!

De pronto, aquel espíritu poseyó una curiosa tabla, la que tomo un aspecto invernal.

—¡¡Terminó el concierto por una fuerte granizada!!
—¿De qué hablas?

Muy extrañado, Horo-Horo se elevó hasta el cielo gracias a una extraña ventisca, la que, cuando llegaron a cierta altura, comenzó a crear pequeñas esferas de hielo, las que comenzaron a impactar con fuerza sobre Etemon.

—¡¡Oye, eso es traicionero!! —completamente furioso, Etemon volvió a usar su guitarra para provocar ondas oscuras, las cuales no solo desintegraron los granizos, también impactaron sobre el joven chamán.
—Te crees muy fuerte por meterte con un niñito —sin que se diera cuenta, Etemon notó como algo había golpeado su guitarra, destruyéndola por completo.
—¡¡No!! ¡¡Mi guitarra!!
—¡¡Sin esa guitarra será más fácil derrotarte!! —gritó triunfante Horo-Horo.
—Deja a los grandes con el trabajo difícil —le pidió la voz arrogante que lo había salvado.
—¡No necesito tu ayuda, Iris! —le gritó con seguridad— Solo estaba calentando.
—Uno dice eso cuando va ganando —le cuestionó la morena, volviendo su atención a Etemon—. No tengo tiempo para andar perdiéndolo con un… ¿Qué cosa eres?
—¡¡Niñita ignorante!! —comenzó a gritar desesperado el Digimon— ¡¡Mi nombre es Etemon, y soy…!!
—¡¡¡No grites, no estoy sorda!!! —le gritó aún más fuerte Iris— Aunque debo agradecerte el haber destruido esos granizos. Eran un estorbo.
—¡¡¡Oye, es el ataque más poderoso que tenemos!! —aquellas palabras si habían afectado al orgullo del chamán.
—El hielo es inútil, debilucho —comenzó a decir de forma despectiva—. ¡Y aleja esa cosa de mí! ¡Es horrible!
—¡¡Oye, no le hables así a Kororo!! —le gritó muy furioso Horo-Horo, al tiempo que veían que la posesión de objetos terminaba, saliendo el espíritu llorando— ¡¡Mira lo que hiciste!! ¡¡Mujer sin sentimientos!!
—¡¡Espera, no hablaba de ti!! —dijo muy arrepentida la líder de gimnasio, acercándose de forma sumisa— Perdóname si herí tus sentimientos.
—Ni eso debes tener para hablarle así a un espíritu bueno —le cuestionó Horo-Horo.
—¡¡¡Él no es el inútil, tú si lo eres!! —volvió a gritarle furiosa Iris— ¡¡Molestaba el campo de hielo que formaste!!
—¿No me digas que te da miedo el hielo? —le preguntó de forma burlona.
—¡¡Vuelve a decir algo así, y se arrancó la cabeza!! —le gritó Iris aún más furiosa, practicando una llave en el brazo izquierdo al chamán.

Mientras, Etemon veía abrumado como sus, ahora dos contendientes, se peleaban entre ellos, ignorándolo por completo.

—Niños tontos… —aquel susurro, provocó que los tres lo miraran de forma curiosa— ¡¡¡No me ignoren!!!
—Lo siento, pero es en serio —le amenazó con algo de ira Iris, sorprendiendo a Horo-Horo y Kororo—. No molestes.
—Pero que creída…

Pero cuando pudo darse cuenta, Etemon se vio partido en la mitad, y al Haxorus de Iris con sus garras aún con energía acumulada.

—I… imposible… —ni alcanzó a decir más, y se desfragmentó.
—Ni siquiera se acercaba al poder de Mewtwo —concluyó Iris, al tiempo que daba un fuerte suspiro—. Si hubieses tenido esa cosa molesta, habrías resistido.
—Es increíble el poder de la sincronía empática. Aplasta incluso de poder de Yoh sin mayores problemas, e incluso el de Hao —pensaba muy impresionado Horo-Horo, sin quitarle la mirada a la líder de gimnasio.
—¿Por qué me miras tanto? ¿Acaso te gusto? —le preguntó muy incómoda la joven.
—¡¡No es eso!! —le respondió muy nervioso— ¿Es muy cansador usar la sincronía?
—Básicamente, le doy toda mi energía a mi Pokémon, y la amplifica tanto como quiere —le respondió bastante más tranquila—. Pero si no la controlo, acabaría autodestruyéndome.
—Los dos deben de confiar mucho del otro.
—Por algo es empática. Perdóname por haberte dicho esas palabras, pero a diferencia de Serena, aún tengo dificultades para controlar la sincronía —se le acercó unos pasos más, hasta darle un beso en la mejilla—. En agradecimiento. ¡Pero no presumas!
—¡Eh…! —algo nervioso, miró a su espíritu, quien lo vio de forma pícara— ¡¡No me ayudes tanto!!
—¡¡Jóvenes, les agradecemos mucho su ayuda!! —se escuchó de pronto de una voz muy orgullosa.
—No es nada. Para eso vinimos —le agradeció muy apenada Iris.
—¡¡Su novio peleó con todo lo que tenía, jamás se rindió!! ¡¡Fue un honor conocerlos!!
—¡¿Yo?! ¡¿Novio de este niñito?! —le preguntó espantada.
—¡¡Oye, deja de decirme niñito!! —gritó en berrinche Horo-Horo.
—Entonces madura rápido —le advirtió de forma desafiante.
—Cuando se te quite el miedo al hielo —le respondió igual de desafiante.
—¡¡Te dije que te arrancaría la cabeza si volvías a decir eso!! —y esta vez, Iris se lanzó a hacerle una llave de lucha directo a su cabeza.
—¡¡Soldados, tienen mucho que aprender de estos jóvenes que han encontrado el amor!! —les ordenó quien parecía el capitán, recibiendo un si unísono.
—¡¡¡Que no somos novios!!! —gritaron al unísono los aludidos.

De pronto, Iris y Horo-Horo notaron como Haxorus los subió a su lomo, y partieron de ese incómodo momento… y lugar…

—¿Por qué estás tan apurado? —le preguntó el peli celeste al Pokémon muy extrañado.
—Vine específicamente a acabar con ese idiota —le respondió Iris—. Tenemos que encontrar a quien porta el poder de los dioses antes que lo use, o…
—Entonces apresurémonos —le pidió muy serio el joven, sin dejar que terminara su frase.

Y en otro sector de la ciudad, Latis hacia su trabajo de mantener a Arukenimon a raya. Curiosamente, sin tantas dificultades.

—Tienes buenos ataques, pero no eres ágil —decía Latis muy tranquilo, mientras se movía a gran velocidad alrededor de Arukenimon.
—¡No te pases le listo! —mientras, la enorme araña intentaba aplastarlo con sus patas, de forma infructuosa.
—Si sigues alterada, tu rabia cegara tus instintos —le advirtió el espadachín, al tiempo que le cortó una de sus extremidades.
—¡¿Tú quién te crees para darme lecciones?! —Arukenimon dio un salto atrás, y disparó unos extraños hilos finos.
—¿Otra vez? —muy tranquilo, Latis dejó que atrapara su espada con los hilos, al tiempo que se dejaba empujar.

Simplemente empuñó con fuerza su espada, y ayudándose del impulso, enterró completamente su arma en el cuerpo de Arukenimon.

—¡Eres un… maldito!
—Nunca hagas dos veces el mismo truco en una batalla —Latis sacó su espada de un golpe, y dio un salto hacia atrás, cayendo parado en el suelo—. Fue un buen encuentro, pero esto terminó aquí.
—No cantes victoria tan rápido, jovencito.

De pronto, Arukenimon soltó una especie de niebla morada, la cual afectó a todos quienes estaban en ese lugar, paralizando el movimiento de todos.

—Se que es una técnica rastrera, pero esto es una guerra —y por muy sorprendente que pareciera, abrió su abdomen, y muchas pequeñas arañas comenzaron a salir— ¡¡Vamos, Dokugumon!! ¡¡Terminen con ellos ahora!!
—¡¡Son muchos, y no puedo moverme!! —se decía con rabia Latis— Debí acabar con ella desde el inicio.

Pero un lanzallamas salido de la nada, destruyó a todos los Dokugumon.

—¿De dónde salió eso?
—¡¡¡Piplup, usa torbellino para eliminar esa neblina!! —se escuchó de fondo, al tiempo que un gran torbellino iba borrando cualquier rastro de la densa nubosidad— Lamento llegar tarde, Latis.
—Al contrario. Por confiarme, casi me derrotan —le dijo algo más tranquilo el guerrero—. Gracias, Dawn.
—Me prohibieron usar mi poder de guerrera elemental, por eso no estoy transformada y mis Pokémon son los que pelean — le comentó muy tranquila Dawn, al tiempo que daba dos palmadas al aire, dando un baile algo sugerente—. Pero no me dijeron nada de sanar personas.

De pronto, un aura verdosa rodeó todo el lugar, recuperando la energía de todos los presentes, incluida Arukenimon.

—También recuperaste a Arukenimon —le comentó algo preocupado Latis—. Si hubieses acabado ahora con ella…
—Si Piplup y Quilava la pueden derrotar completamente recuperada, significa que no es a quien buscaba —le interrumpió muy seria la coordinadora.
—Te noto muy segura —le dijo algo rígido—. No cometas el mismo error que yo.
—Ser engreída es mi secreto para ganar —le confesó con orgullo, al tiempo que una extraña energía comenzó a invadirla.
—¿En verdad crees que esas cositas podrán vencerme? —le preguntó demasiado confiada Arukenimon— Si también sanaste mis heridas, significa que no eres muy inteligente.
—O simplemente eres prejuiciosa, y no eres capaz de ver más allá. Piplup, picotazo. Quilava, rueda de fuego.
—Pagarás caro tu prepotencia, mocosa —pero cuando se iba a disponer a lanzar sus hilos a los dos Pokémon, notó que ellos ya estaban a centímetros de asestar—. ¡¡¿Cuándo llegaron aquí?!!
—Como lo suponía —negó molesta Dawn—. Tu poder no es igual al de Mewtwo.

Quilava comenzó a envolver en fuego a Arukenimon, quien comenzaba a gritar por la desesperación. Y en un segundo, Piplup había aparecido de pie tras el Digimon araña, al tiempo que su pico dejaba de brillar. Lo único que quedó, fue a Arukenimon desfragmentándose.

—Piplup, Quilava —comenzó a decir muy apenada Dawn—. Lamento que tengan que matar a otros seres. Perdón por hacerlos participar en algo así —pero como respuesta, solo recibió el cariño y abrazo de los dos—. ¡Muchas gracias, chicos!
—Son conscientes que, si no luchan hasta terminar con el enemigo, ellos serán quienes pagarán esos errores —le animó Latis—. Haces bien en confiar en ellos.
—Gracias por esas palabras, Latis —le agradeció muy feliz Dawn, para pasar a mirar a los demás soldados—. Chicos, ¿Todos están bien?
—Nos has salvado la vida —le respondió un joven que hablaba de forma segura—. No te preocupes por nosotros, algo me dice que tienes trabajo que hacer.
—Que buen observador —comentó muy sorprendida la coordinadora.
—¿Es sobre lo que dijiste? Sobre poder de Mewtwo —le preguntó muy preocupado Latis.
—Les recomiendo que se vayan de aquí —les sugirió Dawn a los demás—. Existe la posibilidad que la batalla se vuelva más difícil, y no podré protegerlos a todos.
—¿Que sucede, Dawn? —ya le preguntaba más preocupado Latis.
—Sakura dio órdenes de eliminar por completo a cualquier ser maligno —le respondió mientras volvía a sus dos Pokémon a sus pokébolas, y salía corriendo— ¡Vámonos rápido!
—¿Me estás diciendo que alguien en este mundo puede tener el poder de los dioses? —le preguntó Latis, dándole alcance a la joven.
—Lo preocupante no es quién la tenga, sino que pueda hacer con ella —le respondió muy preocupada—. Tenemos que encontrarlo, antes que logre usarla.

Mientras, Cynthia estaba en una situación bastante más contraria. Estaba siendo atacada junto al grupo que fue a ayudar, por toda una horda de Digimon malignos.

—¡¡Equipo derecho, concentren su ataque con todo lo que tienen!! ¡¡Equipo izquierdo, mantengan un ritmo moderado, bajen la velocidad de avance!! —gritaba Cynthia, cual general dando órdenes, simplemente recibiendo un "Si, señora", haciendo que se sintiera más superior de lo que ya era.
—¡¡Señora Cynthia, comenzaron el ataque desde el cielo!! —gritó con desesperación uno de los subordinados.
—Yo me encargo de ese flanco —le respondió con más seguridad de la que debería tener un campeón—. ¡¡Garchomp, garra dragón!! ¡¡Pidgeot, as aéreo!!

Sin las mismas dificultades, tanto Garchomp como Pidgeot derrotaban a cada Digimon, uno por uno. Aquella proeza era admirada por todos.

—Eres muy detallista y fuerte. Eres muy peligrosa para nuestros planes. ¡¡Látigo sangriento!!

Todo lo que quedó en el aire, fue el sonido de un azote de un látigo. Los demás sólo instaron a mirar a Cynthia, quien miraba muy asustada como, cierta pelicastaña la había protegido del ataque con ayuda de su báculo.

—¡¡Sakura!! —soltó de asombro la campeona.
—Señorita Cynthia, ¿Se encuentra bien? —le preguntó Sakura con la voz algo forzada, manteniendo la lucha contra el látigo.
—¡¡Electivire, usa rayo!!

De pronto, una fuerte onda eléctrica golpeó a la extraña sombra que había intentado atacar con el látigo, deshaciéndola por completo.

—Paul… Gracias.
—Bajaste la guardia por un segundo, y casi no la cuentas —le regañó muy molesto el entrenador.
—¡¡Paul!! —le gritó Sakura con claro tono molesto, volviendo su mirada a Cynthia— ¿Se encuentra bien?
—Gracias a ustedes —le respondió algo sumisa—. Paul tiene razón. Bajé la guardia por un segundo por confiada.
—¡Se supone que un campeón nunca debe confiarse!
—¡Paul, ya es suficiente! —le volvió a regañar la card captor, haciendo que el joven mirara en otra dirección— Ahora concentrémonos en ese sujeto.
—Con esos monstruos aun atacando, será muy difícil —comentó Cynthia muy preocupada, mientras veía como otra horda se lanzaba a atacarlos.
—¡¡Yo me encargo de ellos!! —se escuchó gritar en el aire— ¡¡Kaioken aumentado dos veces!!

Lo único que se vio, fue un manchón amarillo/rojizo que parecía moverse a gran velocidad por todo el lugar. Al cabo de unos segundo, vieron a un pequeño Pikachu parado en sus cuatro patas con mucha seguridad, mientras todos los Digimon caían en un segundo, al mismo tiempo.

—Señor Goku —le nombró algo sorprendida Sakura—. Eso sí que fue rápido.
—Los dos tienen prohibido pelear hasta que aparezca ese sujeto —les dijo muy serio—. Manténganse al margen.
—Pero…
—Tranquilo, Paul. No cometeré de nuevo el mismo error —le interrumpió con seguridad Cynthia.
—Pero que seguridad —comentó en sarcasmo la voz—. Veamos que pueden hacer con esto.

De pronto, vieron como muchos murciélagos comenzaron a invadir el lugar.

—Es energía dispersa. No parece difícil vencer.

Muy concentrado, el Pikachu comenzó a crear una especie de campo eléctrico, el cual iba liberando descargas a su alrededor. Pero cuando eliminaba un grupo, este volvía a formarse.

—No servirá eliminarlos de a uno. Tendremos que acabar con todos al mismo tiempo —resolvió muy concentrada Cynthia, al tiempo que tomaba una de sus pokébolas, y la lanzaba—. ¡Spiritomb, sal ahora!
—¡Se cómo podemos…!
—¡Te dije que guardaras tus energías, Sakura! —le ordenó con severidad el Pikachu.
—Goku tiene razón — le apoyó Cynthia —. Esto lo podemos manejar sin problemas.
—Pero…
—¡Por favor, confía en nosotros! — le pidió con seguridad el Pokémon.
—De acuerdo —le asintió Sakura, delatando sus sentimientos encontrados— ¡¡Yo sé que ustedes pueden ganar!!
—¿No me digan que ustedes también creen en esas estupideces del amor y la amistad? —les preguntó con sorpresa fingida aquella energía, al tiempo que comenzó a rodear a Spiritomb y Pikachu.
—¡¡Spiritomb, bola de sombras!! ¡¡Pikachu, rayo!! —ordenó de forma instintiva Cynthia.

Ambos ataques dieron con fuerza en aquella energía creada por los murciélagos, provocando una salida.

—¡¡Pikachu, toma a Spiritomb y salgan de ahí!! —le pidió con la misma rapidez la campeona.
—¡¡De acuerdo!! —sin pensarlo mucho, el Pikachu tocó a Spiritomb, y salieron gracias a la teletransportación, quedando ambos a los pies de la rubia.
—Perdona por ordenarte de esa forma, Goku —le pidió algo nerviosa Cynthia.
—¿Conoces desde hace mucho a Ash y Pikachu? —le preguntó muy sorprendido.
—Una larga historia —terminó de forma rápida y cortante—. ¿Lo notaste?
—Si —le respondió el Pikachu, mientras subía al hombro derecho de Cynthia—. Era como estar en otra dimensión.
—¿Otra dimensión? —les preguntó Sakura muy extrañada.
—Ese campo de energía parecía separarnos de este lugar —le respondió muy serio el Pokémon—. Si Cynthia no nos hubiese dicho que hacer a tiempo, no sé qué hubiese pasado con nosotros.
—¡Deja de jugar al misterio! ¡Muéstrate ahora! —le desafió Cynthia, al tiempo que Garchomp y Pidgeot bajaban con ella.
—Veo que tenía razón esa niña —continuó, al tiempo que aquella extraña energía tomaba forma, transformándose en un ser humanoide—. De acuerdo, entonces pelearé en serio.
—Así que esa es tu verdadera forma —Paul volteó a ver a Electivire, y volvió su vista a Sakura—. Los dos, tengan cuidado.
—Siento la misma angustia que cuando peleamos contra Mewtwo —dijo con voz temerosa Sakura, mientras tomaba una pokébola— ¡¡Gible, ayúdame por favor!!
—¿Sientes la misma angustia? —le preguntó muy extrañado el Pikachu, volviendo su atención a aquel ser extraño— Si, es fuerte. Pero no siento nada espectacular en su presencia.
—No me quedaré a averiguar si tiene algo espectacular o no —terminó Paul de forma arrogante— ¡¡Electivire, trueno!! ¡¡Pidgeot, as aéreo!!
—Niñito arrogante. ¡¡Pesadilla nocturna!! —y con la misma frialdad, aquel ser extraño atacó con lo que parecía una horda de murciélagos.
—¡¡¡Gible, cometa draco!! —le ordenó rápidamente Sakura— ¡¡Por favor, solo elimina el ataque!!

Con muchísima más precisión que de costumbre, Gible lanzó un haz de luz al cielo, y este disparó muchos meteoritos sobre la horda de murciélagos, deshaciendo por completo el ataque.

—No sé quién eres, y no me interesa —le amenazó con una mayor arrogancia Paul—. Nos estás haciendo perder el tiempo.
—Te enseña… —pero aquel extraño ser no alcanzó a terminar de hablar.

Sin que nadie se percatara, Electivire y Pidgeot estaban a un lado de Sakura, al tiempo que el extraño ser se desfragmentaba.

—Eso fue demasiado fácil —comentó muy decepcionado Goku.
—¡Les dijimos que no se metieran! —le regañó Cynthia al entrenador y la card captor.
—¡¡Lo siento mucho, es que…!! —pero Sakura no pudo seguir excusándose, guardando silencio.
—Ni que fuera fácil detenerlos —comentó algo nervioso el Pikachu—. El hijo de Henry, y la novia de Ash. Es como luchar contra la corriente.
—Al menos veo que reconociste a Henry como tu padre —le comentó muy orgullosa Cynthia a Paul, volviendo su mirada a Pidgeot—. Al menos, Pidgeot está feliz con aquella decisión.
—Solamente quise salir rápido de la situación —respondió algo sonrojado, ignorando al grupo—. Era cosa de él si me hacía caso.

Pero entre la conversación, una explosión se produjo a unos metros del lugar.

—Vayamos a ver qué pasa, aún debe quedar uno más.

Rápidamente, Sakura y los demás partieron a ver que sucedía, encontrando a Dawn picando con su índice derecho a un rostizado Piplup, y al resto del grupo.

—¿Atacaste con cometa draco, Sakura? —le preguntó Dawn muy curiosa.
—¡¡Ay, no!! ¡¡Volvió a pasar!! —comentó aterrada Sakura, dando una reverencia— ¡¡¡Por favor Piplup, perdón!! —pero solo recibió el picotazo de, un resucitado Piplup— ¡¡¡En serio, lo siento!!! ¡¡¡Por favor, no sigas!!!
—¿Que hacen en este lugar? —les preguntó muy extrañado el Pikachu.
—Sentí el poder de los dioses en este lugar —le respondió muy seria Dawn—. Tuve que llamar a todos. Cambio de planes.
—Te dijimos que no usaras tu poder hasta que apareciera ese sujeto —le comentó algo severo Goku.
—Creo que ya lo encontramos —le respondió con seguridad, adelantando un par de pasos—. Si yo fuese el, también estaría muy molesto.
—No del todo, jovencita —le respondió quien apareció de la nada, al parecer, recibiendo energía del ambiente—. Me facilitaron el trabajo de hacerme poderoso.
—¿De qué estás hablando? —le preguntó muy confundido Paul.
—Reconozco tu poder —le cuestionó Angewomon—. ¡Muéstrate, Myotismon!
—¡¡¿Me están diciendo que Myotismon tenía el poder de los dioses?!! —le preguntó muy preocupada Hikari.
—¿Myotismon? —Sakura miró muy extrañada a Hikari, quien sólo la miró, y le asintió.
—Fue con quién más sufrimos, más porque invadió y atacó nuestro mundo —le contestó con rabia—. ¡No podemos dejarlo hacer lo que quiera!
—El resentimiento es mutuo —le contestó Myotismon, al tiempo que volvía a materializarse—. Hubiese sido un buen intento. Claro, si no hubiese tenido este poder.
—Suponía que no sería fácil vencerte —le comentó con entusiasmo el Pikachu, bajando del hombro de Cynthia y tomando pose ofensiva—. Quiero ver de lo que eres capaz.
—La arrogancia es un mal muy común en ustedes, por lo que veo. ¡Látigo sangriento!
—¡No lastimaras a mis amigos!¡Ryaquaza!

Y al segundo que Dawn se transformó en guerrera elemental, detuvo el látigo de Myotismon a mano limpia.

—¡¡Dawn, espera!! —le llamó de golpe Sakura— ¡¡Aún no sabemos dónde posee la energía de los dioses!!
—Ustedes no, pero yo sí —le respondió con seguridad—. No solo cuando te derrotaron, también cuando absorbiste la energía de los otros Digimon y cuando te regenerarse. Tu energía está en tu corazón.
—Increíble que se haya dado cuenta tan rápido —comentó Horo-Horo muy sorprendido.
—Es más astuta de lo que pensaba —agregó Iris igual de sorprendida.
—No quiere volver a cometer el mismo error que la última vez —comentó muy seria Serena—. La derrota contra Tera aún pesa en su conciencia.

Tanto Myotismon como Dawn se veían fijamente. El Digimon tenía confianza ciega en su victoria, en cambio la joven, solo quería terminar rápido la batalla.

—Tu poder tiene la misma esencia que la de Magma —aquellas palabras sorprendieron a todos, dándoles a confirmar que la guerrera del fuego era la culpable de la situación vivida en ese lugar—. Este poder se siente incontenible. ¿Qué tal si empezamos con el veinte por ciento?
—¿Veinte por ciento? —algo desconcertada, Dawn vio desaparecer a Myotismon, y reaparecer con un rodillazo en su abdomen, el cual la mandó a volar.
—¡¡Dawn!! —muy desesperada, Hikari corrió a atender a su amiga, quien sólo sacudió su cabeza por el impacto— ¿Estás bien?
—¡¡Maldita sea!! —maldijo al aire— ¿Se supone que las guerreras elementales son aún más poderosas que ese sujeto?
—¿Quieres que te releve?
—Gracias amiga, pero tiene más poder del que podrían enfrentar —le contestó con entusiasmo—. Te mostraré un truco que aprendí.
—¿Un truco que aprendiste? —muy extrañada, la portadora de la luz vio a Dawn levantarse con seguridad, a la vez que comenzaba a concentrar energía eléctrica en sus manos.
—A partir de ahora, solo ella podrá hacer algo —le comentó Angewomon, quien se le acercó con sentimientos encontrados.
—¡¡¡Ánimo amiga!!! ¡¡¡Confío en que ganarás!!!

Con mucha seguridad, Dawn se paró frente a Myotismon, y creó un domo verdoso, aislando la batalla de los demás.

—Te sugiero que pelees en serio, o los rayos que irán cayendo te matarán en un segundo —le recomendó la pelíazul.
—Tú también deberías tener cuidado con lo que pides, niñita.

Y según parece, ambos reanudaron su batalla, ya que fuera de casi desaparecer, comenzaron a sentirse los impactos de sus golpes.

—No puedo ver ninguno de sus movimientos —fue todo lo que pudo decir Latis.
—¿Por qué clase de entrenamiento pasaron? —preguntó Al igual de sorprendido.
—Uno lo suficientemente duro, como para afrontar estos momentos —le respondió Paul, quien si lograba seguir la batalla.
—Solo espero que nuestros esfuerzos sean los suficientes —comentó algo preocupada Sakura, quien también lograba seguir la batalla sin dificultades.
—Sakura —le llamó mucho más tranquilo el Pikachu—. Tranquila, todo estará bien. Somos una familia, y la familia no se abandona.
—Muchas gracias, señor Goku —le agradeció mucho más tranquila.

De pronto, vieron como Myotismon caía al suelo, impactando con mucha violencia. Mientras, desde el cielo, Dawn preparaba su ataque final.

—¡¡Esto se terminó!! —gritó con seguridad Dawn, quien había hecho desaparecer el campo de energía que había creado— ¡¡No podrás contra mi galic-hö!!
—Aún no puedo creer el cariño que se tomaron Vegeta y Dawn —comentó muy nervioso Goku.
—Eres consciente que, si esa energía golpea la tierra, esto se acabó para todos. ¿Verdad? —le preguntó Horo-Horo.
—Creo que Dawn es la más inteligente del grupo —le contestó con seguridad Serena.
—Es consciente de lo que hace —le apoyó Cynthia—. Confiemos en ella.

Pero Myotismon sonreía de seguridad.

—¿Qué es lo que te parece tan gracioso? —le preguntó muy molesta la coordinadora.
—No es nada —le negó mientras se recomponía—. Es solo que, la seguridad y confianza que se tienen llega a ser muy conmovedora.
—¡No son mis amigos, son mi familia! —le increpó furiosa.
—Entonces, si tanto amas a tu familia —de pronto, Myotismon estiró su brazo izquierdo, y con la ayuda de su energía psíquica, atrajo a su mano a Hikari desde el cuello—. ¿Serías capaz de lastimar a alguien tan querido?
—¡¡¡Hikari!!! —completamente estupefacta, Dawn retuvo su ataque.
—¡¡¡Maldito, suéltame!!! —cómo pudo, Hikari comenzó a tratar de zafarse, pero sólo logró que Myotismon apretara su cuello.
—¡¡Deja a Hikari!!
—¡¡Angewomon, detente ahora!! —le ordenó rápidamente Iris.
—Pero…
—Dawn tiene todo bajo control —le comentó muy tranquila—. Hikari sabe que decisión tomará. Confía en las dos.
—¡¡¿En verdad crees que eso detendrá mi ataque?!! —y aún más furiosa, Dawn comenzó a acumular más poder que antes— ¡¡¡Acabaré contigo, maldito!!!
—No puedes… estar hablando en serio… —pero Myotismon miraba muy sorprendido como Dawn no detenía su ataque.
—¡¡No dudes, Dawn!! —le alentó Hikari con mucha seguridad— ¡¡Acaba con Myotismon de una vez!!
—Las dos están locas… —pero cuando pudo darse cuenta, Myotismon tenía frente a él a Piplup listo para atacar— ¡Maldito insecto!
—¡¡Piplup, rayo burbuja!! —le ordenó rápidamente Dawn— ¡Te lo suplico amiga, resiste!
—¡¡Despreocúpate por mí, solo hazlo!! —le ordenó rápidamente Hikari, quitando la duda del Pokémon, atacando con todo lo que tenía.

El ataque, más que causar daño, hizo retroceder a Myotismon, quien usaba a Hikari para protegerse. Pero de pronto, un agujero se formó en el suelo, apareciendo Gible mordiendo al Digimon, provocando que soltara a la joven elegida.

—¿De dónde saliste? —pero Myotismon se quitó a Gible, mandándolo a volar junto a Piplup, a la vez que iba con toda intención de volver a tomar prisionera a Hikari.
—¡¡Flecha celestial!! —pero de pronto, una flecha impactó en el suelo del Digimon, haciéndolo retroceder, para encontrándose en un mano a mano con Angewomon— ¡¡Rápido, llévense a Hikari!!
—¡Que fastidiosos! —con toda su energía intentó zafarse de Angewomon, pero para cuando casi lo logró, apareció Latis para bloquear su intento de volver a secuestrar a Hikari.
—¡¡Goku, no pierdas el tiempo!! —le gritó el espadachín rápidamente.
—¡¡De acuerdo!! —el Pikachu desapareció, apareció a cierta altura de Hikari, y uso rayo para paralizar Myotismon.
—¡¡Llévate a Hikari, por favor!! —le pidió desesperada Angewomon, al tiempo que el Pokémon caía en su cabeza, y volvía a teletransportarse con los demás.
—¡Espera un momento, te curaré! —y con la misma urgencia, Sakura comenzó a concentrarse.
—Guarda tus energías —algo fastidiada, Hikari la detuvo, y con algo de dificultad se levantó—. Los chicos te necesitan. Usa esa energía para ayudarlos.
—Hikari… —le asintió, y volvió su mirada al Pikachu— ¡Señor Goku, acompáñeme! —le pidió muy decidida, al tiempo que el Pokémon subía a su cabeza y activaba dos cartas— ¡¡Vamos a dar todo lo que tenemos!!! ¡¡¡Velocidad, Espada!!!
—¡¡Así se habla!!

Y casi desapareciendo, Sakura y Goku golpearon a Myotismon, con ayuda de la carta espada y la cola de acero.

—¡¡¡Acaba con ese sujeto, no te contengas!!! —le ordenó Sakura a Dawn, al tiempo que deshacía la espada y tomaba otra carta.
—Ya veo. ¡¡¡A tus órdenes, capitana!!! —reubicó su vista a Myotismon, y gritó— ¡¡¡Galic-hö!!!

Dawn cambió su posición del aire al suelo, y desde una posición segura para el planeta atacó con todo lo que tenía, al tiempo que Sakura usaba escudo para proteger su grupo, y Alphonse usaba una muralla creada por la alquimia para proteger a los demás.
Cuando el ataque terminó, donde estaba Myotismon no había nada; no había rastros de él. La batalla había parecido llegar a su fin.

—¡Por fin! —suspiró pesadamente Dawn, cayendo arrodillada al suelo.
—Se terminó —soltó sorprendida Sakura, para pasar a dar un salto de alegría, tomando al Pikachu en sus manos— ¡¡Ganamos!!
—¡¡Te lo dije!! —le celebró igual de feliz el Pokémon.

Mientras, los demás soltaban la tensión con un pesado suspiro.

—¡¡Por fin terminó!! —gritó sofocada Iris.
—Me alegra mucho que Dawn sea nuestra amiga —comentó entre sorprendido y nervioso Horo-Horo.
—Al, gracias por protegernos —le agradeció Serena muy cándida.
—No hice nada —le agradeció algo nervioso.
—No podían esperar menos de Dawn —comentó muy orgullosa Cynthia—. Es mucho más fuerte de lo que parece.
—¡Dawn! —gritó Hikari, quien parecía ir corriendo a abrazar a su querida amiga.
—Pasamos por muchas dificultades. Este pequeño regocijo se lo merecen —comentó Latis al aire.

Cuando Hikari llegó con Dawn, por alguna razón, la portadora de la luz la abrazó con fuerza, y luego la empujó hacia un lado, dejando caer unas lágrimas.

—Hikari… —Dawn la miraba muy confundida.
—Cuídate… amiga —y sin explicación, cayó al suelo sin conocimiento.

Todos miraban entre conmocionados y sorprendidos lo que había pasado. Nadie se explicaba lo sucedido.

—Que desperdicio —de pronto, la misma energía negativa había vuelto a reunirse a un costado de Hikari—. Si te hubieses quedado con esas molestias y hubieses explotado. Les habrías ahorrado un gran sufrimiento.
—l… Imposible… —Dawn, al igual que todos, miraban aterrados como, al parecer, Myotismon volvía, pero con muchísimo más poder que antes— ¡¡¡Imposible!!! ¡¡¡Se supone que te había eliminado!!!
—Tu misma lo dijiste —le recalcó con sarcasmo—. Mientras la energía de los dioses continúe intacta, soy inmortal. Ahora, conocerán el verdadero infierno.

De pronto, aquella energía había comenzado a tomar dimensiones veinte veces más grandes del tamaño de Myotismon. Cuando se dejó revelar, un extraño ser con tentáculos, quien permanecía arriba de una extraña forma cúbica, apareció frente a todos.

—El poder de los Dark Master es sorprendente —decía con mucha confianza—. No sé quién los habrá derrotado, pero se lo agradezco. Aunque, con que solo haya vencido a Piedmon bastaba.
—A… Apocalymon… —susurró con terror Angewomon.
—¡¡¡Angewomon!!! —gritó impresionada Dawn— ¡¡¡¿No me digas que…?!!!

Dawn miró a Hikari, se acercó a ella, y la intentó despertar.

—¡¡¡Hikari, arriba!!! —pero la joven no despertaba— ¡¡¡No te preocupes, yo te ayudaré!!!
—¡¡¡Dawn!!! —le gritó Goku, antes que lograra tomarla en brazos— Haz que su sacrificio no haya sido en vano. Tenemos que seguir.
—Hikari… Amiga… —Dawn se arrodilló a un costado de Hikari, posó sus manos en su cuerpo, y gritó— ¡¡¡Resurrección!!!
—¡¡¡Tonta, acabarás con toda tu energía!!! —le gritó rápidamente Paul, quien, transformado como guerrero sagrado, se acercó a las dos jóvenes.
—¡¡¡Hikari no puede morir!!! ¡¡¡Mi amiga no va a morir aquí!!! —le gritó con rabia.
—Sea lo que pretendas, será inútil —de pronto, aquel ser contrajo tu tamaño, volviendo a ser un humanoide, pero con un aspecto mucho más andrajoso—. No quería usar el sesenta por ciento de este poder, pero no cuenten con que cometeré los mismos errores que los otros.
—¡¡Digas lo que digas, no nos detendremos!! —gritó con energía Sakura, preparada para el siguiente ataque, sin percatarse que Goku y Latis la habían hecho soltar su báculo, dejándola muy sorprendida.
—Nuestra líder no puede caer —dijo Goku de forma triunfante—. Cuídate.

Y en contra de sus órdenes, todos se lanzaron a atacar con todo lo que tenían.

—¡¡¡Paul, tu prioridad es proteger a Dawn y Sakura!!! —le gritó Serena.
—Serena…
—Ni multiplicando su fuerza por mil, dejarán de ser unos debiluchos —y con solo un golpe de aire, mando a volar a todos, cayendo completamente inconscientes.
—Lo siento, pero yo soy distinto a los demás —gracias a que Alphonse no tenía un cuerpo que sufriera los golpes, ni podía caer con facilidad, se levantó, y volvió al ataque.
—Veo que no eres más que una armadura —Apocalymon creó una especie de látigo oscuro, y desarmó por completo el cuerpo del alquimista—. Quédate quieto. Tu no eres mi presa.

Apocalymon comenzó a caminar en dirección a Paul, mientras el joven se ponía en guardia.

—Tienes un poder imposible para cualquier mortal, pero si me quieres vencer... —de pronto, el Digimon hizo crecer sus uñas de golpe, atravesando de forma mortal al joven, y retirarlas sin lograr ver nada— Necesitarás algo más.
—¡¡¡Paul!!! —con total desesperación y angustia, Sakura corrió hasta con los tres, poniéndose en guardia— ¡¡¡Deja a mis amigos!!!
—Pero miren a quien tenemos aquí. La líder que terminó siendo la protegida y consentida del grupo —le tituló con ironía.
—Di lo que quieras de mi —le respondió de forma indiferente.
—Eres muy prepotente para no tener nada de poder… —pero cuando se percató, Apocalymon se vio partido en dos, y la espada de Sakura con su sangre— ¿Cuándo te moviste?
—Deja a mis amigos en paz —dio la vuelta, y comenzó a sanar a un inconsciente Paul—. No puedo permitir que mueras.
—Eres una mentirosa —de pronto, Sakura sintió como alguien había azotado su espalda con algo, haciéndola ceder de piernas—. Tienes muchísimo más poder del que intentas aparentar.
—¡¡¡Sakura!!! —desesperada, Dawn volteó a ver que sucedía, y notó como Apocalymon estaba a punto de azotar por segunda vez su látigo en la espalda de la card captor.
—¡¡¡No te distraigas!!! —le ordenó la pelicastaña, al tiempo que detenía el segundo intento con su báculo, sin jamás perder la concentración en Paul— Puedo con él.
—Noto que no te interesa pelear —zafó su látigo a un costado, y mandó a volar muy lejos el báculo de la estrella—. No te sirve de nada un arma si no la usas.
—¡¡Bosque!! —de pronto, una de las cartas que traía en su bolsillo se activó, y salieron ramas que comenzaron a reducir el movimiento de Apocalymon.
—Buen intento —pero de sus dedos sacó unos extraños hilos, cortó cada rama sin mayor dificultad, y amarró a la pelicastaña de brazos y pies—. ¿Que tal si bloqueamos ese molesto poder?
—¡¡Viento cortante!! —y con lo que le quedaba de energía, Dawn logró romper los hilos dejando libre a Sakura, para caer al borde de la inconsistencia, al tiempo que Hikari despertaba tosiendo—. Ya… no puedo más…
—¿Por qué… lo hiciste? —con la poca fuerza que logró restaurar Dawn, Hikari se le acercó, y simplemente la abrazó por la espalda, cayendo completamente cansada.
—Son un fastidiado —Apocalymon pateó a Sakura y Paul, y los mando a volar hasta con Dawn y Hikari —. Agradezcan que soy piadoso. Morirán en familia, como tanto de hacen llamar. ¡¡¡Gritó de la muerte!!!
—¡¡¡No!!! —y, casi de forma instintiva, Sakura se paró, y usó su cuerpo de escudo para proteger a los demás— ¡No te saldrás con la tuya!

De pronto, Sakura había comenzado a perder su color de piel, volviéndose gris, a la vez que su vista se perdía. Intentaba hablar, pero le era imposible.

—Eres admirable. Resististe el grito de la muerte —le felicitó de forma sarcástica el Digimon, mientras comenzaba a acercarse nuevamente con su látigo oscuro—. Veamos cuánto más puedes resistir.

Así, sin dudar ni por un segundo, Apocalymon volvió a azotar con su látigo la espalda de Sakura, esta vez sin que ella hiciera algo para defenderse. Solo se veía que usaba su instinto para mantenerse firme y no ceder.

—Espero no mueras antes que me aburra —decía con mucha malicia, mientras seguía azotando su látigo.
—Sakura… —Dawn levantó su mirada con la nada de energía que tenía, y logró ver la expresión de sufrimiento de Sakura, dejando caer lágrimas de su rostro— Por favor… detente… ¡¡¡No lo hagas!!!



De pronto, solo se escucharon disparos en el aire. Parecía que un gran ejército había comenzado una fuerte arremetida.

—¿El avance de las tropas, teniente?
—Todo en orden —le respondió de forma cuadrada.
—Si dejamos que esto continúe, no habrá salvación para nadie.

De pronto, vieron como al menos una veintena de demonios y seres humanoides extraños los tenían encima.

—¡¡¡Maldita sea!!!

Pero antes que pudieran actuar, una joven había detenido el avance de ellos sin mayores problemas, en compañía de… una enorme serpiente azul…

Esta historia continuará…
 

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Hola a todos, debo pedir disculpas por la demora, asuntos terceros. Estos capítulos son muy simbólicos, al menos para mi. Amo FMA Brotherhood, y me dio algo de inseguridad escribir estos capítulos. Ademas los escribí en un momento algo álgido, o al menos esta parte. Espero les guste. Saludos a todos y cuídense.

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Capítulo 88: "El quinto gran poder".

—Son unos tontos —rezongaba la joven peliverde—. Saben de la invasión, y aun así van a pelear desprotegidos.
—Misty está con ellos, Duplica —le intentó calmar su acompañante—. Estarán bien.
—El problema es Ed. Dudó que le haga caso en algo —le comentó entre molesta y preocupada una joven rubia desde una pantalla.
—Joe, no prenderás que Misty ande de niñera —le comentó fastidiada Duplica—. También me preocupa Ed —ahora le comentó muy angustiada, sacudiendo su cabeza algo asustada—. ¡¡No es lo que crees, Winry!!
—Duplica, amiga —le dijo con seguridad—. Confío la vida de ese idiota a tus manos.
—Winry…
—Ver todo lo que ha hecho Ash, me ha inspirado a no celar tus sentimientos —le comentó muy feliz—. Lo mejor es que él decida, no nosotras.
—Lamento interrumpir su romántica conversación —les interrumpió algo incomoda la profesora Ivy—. ¿Cómo va el avance de las líneas?
—Lo desconocemos —le negó Joe—. Lamentablemente, llegamos en medio de un golpe de estado. Tenemos conocimiento de quién es nuestro enemigo, pero el ataque es en medio de la ciudad. No podemos arriesgar a gente inocente en la batalla.
—Parece más complicado de lo que parecía —comentó la profesora muy pensante.
—Por suerte, ese niñito nos aventajó muchísimo trabajo —comentó una mujer alta, de ojos celestes, cabello rubio, y durísima expresión.
—¡¡Casi matan a Ash!! —les regañó Winry— Tropa de salvajes.
—Era un extraño —le respondió con rudeza la rubia—. Habían estado sucediendo muchas cosas extrañas, y el resguardo era primordial.

Hace unos días atrás.

En el cuartel general de la capital central, había mucho movimiento por la aparición de Scar. No parecía que su aparición fuese a ser un riesgo, pero sus noticias eran muy preocupantes.

—Ya veo —comentó muy preocupado quien parecía el líder del lugar—. Soldados de la luz, guerrera elemental. ¿Tendrá alguna relación con los homúnculos?
—Tenían conocimiento claro de la piedra filosofal, incluso crearon una —le respondió con preocupación—. Coronel Roy Mustang, pese a nuestras diferencias, creo que debemos trabajar en equipo.
—Si el problema va más allá de la aspiraciones de ese tal padre, quiere decir que esos sujetos son más peligrosos que ellos —miró a los ojos al peliblanco, y le asintió—. Scar, te agradezco la información y tú ayuda.
—El único problema, es que no puede confiar en el ejército —le comentó quien lo acompañaba.
—Mayor Armstrong, soy consciente del peligro de esta información —le asintió muy serio—. Significa que ese hecho es solo la punta del iceberg. ¿No es así, Scar?
—¿De verdad te interesa? —no dijo más, miró a Armstrong, y salió del lugar, no sin antes decir— No hay mejor lugar para hablar, que detrás de una fuerte muralla. Espero que tengan tiempo.

Ambos se miraron, y como si entendieran, volvieron a sus asuntos.

Estaba atardeciendo, y tanto Armstrong como Mustang tomaron caminos distintos. Ni parecía que fueran a tomar el mismo camino, ni se veía intención de que fueran a encontrarse.

—La reaparición de Scar, la desaparición de los hermanos Elric, esa guerrera elemental —pensaba el coronel sin lograr hilar información alguna—. Tengo la sensación de que sucederá algo mucho más grave de lo que podríamos imaginar.

Roy detuvo su caminata, y entró a lo que parecía un bar.

—Qué día más cansador —suspiró pesadamente, mientras se sentaba a la barra del bar.
—Roy, te noto cansado —le preguntó muy extrañada quien parecía la dueña del lugar, mientras una jovencita se sentaba a un lado de él.
—Hoy acabo de informarme de algo muy extraño, y no tiene relación con la corrupción del ejército —tomó el vaso que le sirvieron, y simplemente se quedó mirándolo—. Tengo la intuición que será algo más grave aún.
—¿Y de qué se trata el tema? —le preguntó muy extrañada.
—Soldados de la luz, guerreras elementales, otros que saben crear la piedra filosofal… ¿Crees que se relacione con la desaparición de los hermanos Elric y la sorpresiva reaparición de Scar?
—No creo que este sea el mejor lugar para hablar de esto —cortó de inmediato la conversación la mujer.
—¿Sucede algo, Madame Christmas? —le preguntó muy extrañado.
—No soy quien para hablar de esto —le quitó el vaso de las manos, y lo invitó a salir del bar—. Tienes mucho trabajo que hacer. Ve con el mayor Armstrong.
—¿Hay algo que sepa que no me puede contar?
—Solo mantén un apellido en tu mente. Ketchum —guardó silencio, y dio la vuelta—. ¡Ahora, largo de aquí!

Y muy confundido, salió de aquel bar.
La mente del coronel Mustang había comenzado a divagar. Aquella información era muy vaga, pero parecía demasiado importante.

—¿Ketchum? —pensaba el coronel— No parece un apellido muy común. ¿Alguien con ese apellido sabrá algo?

Mientras, en la residencia Armstrong, el alquimista del brazo fuerte llegaba muy pensante en las palabras de Scar.

—Eso fue realmente extraño —comentaba Alex Louis, mientras abría la puerta de acceso a su casa.
—Te sugiero que no pienses mucho en lo que sucederá —le comentó fuertemente una voz femenina—. El tema de los homúnculos, en este instante, es mínimo.
—Olivier —la nombró muy sorprendido—. ¿No deberías estar en Briggs?
—Inicialmente vine porque me informaron que el país era gobernado por un homúnculo, pero llego aquí, y me entero de que hay otros sujetos que tienen peores intenciones.
—¿Quién te contó?
—Ese idiota de Kimblee llegó a soltar sobre un poder tan grande como los dioses —le respondió con asco—. Pero cuando me di cuenta, me tenían como su rehén.
—Por suerte me crucé en su camino, y logramos huir del lugar —le respondió una voz muy despreocupada.
—¿Usted es?
—Mi nombre es Van Hohenhein, y también soy alquimista.
—Le agradezco haber salvado a mi hermana —le agradeció Alex con una reverencia.
—¿Cuándo comenzará a hablar, anciano? —le preguntó Olivier de forma brusca.
—¿De qué van a hablar si se puede saber? —de pronto, vieron a Roy Mustang entrar, como si de su casa se tratara, con tres jóvenes amordazados, los cuales lanzó al suelo.
—¡Alex, ¿Que sucede con la seguridad de la casa?! —le preguntó Olivier muy molesta.
—Hermana, tranquila —le pidió algo nervioso—. Es el coronel…
—¡¡Se quién es ese idiota!! —le gruñó muchísimo más enojada— ¡¡¿Y por qué traes a esos niños?!! ¡¡¿Conseguiste trabajo de niñera?!!
—Preguntaban por acero por toda la ciudad —comentó, mientras los miraba de forma sospechosa, al tiempo que los tres lo miraban de forma sumisa—. Me dijeron que estuvieron con él hace cuatro días, pero la versión de su historia fue muy dudosa.
—¿Por qué dudosa? —le preguntó Van.
—Dijeron que lo conocieron en otra dimensión, y que estuvieron con acero recolectando unas cartas mágicas.
—¿Cartas mágicas? —preguntó Olivier con mucha desconfianza— No me digas que te creíste ese estúpido cuento.
—No soy tan idiota como para creer en la magia —le respondió de reojo—. Del modo que sea. Los traje porque tal vez, sepan algo sobre lo que está pasando.
—No deberías ser tan rudo con los pequeños —le pidió bastante más compresivo el mayor Armstrong, mientras quitaba la mordaza y amarras de los tres.
—¡¡¡Te dije que no le contaras de las cartas Sakura, idiota!!! —le gritó la peli rosada.
—En estas tierras solo se cree en la ciencia exacta, Ash —comentó algo más tranquila la pelíazul.
—¡¡¡Solo quería decirle la verdad!!! —les gritó el joven con desesperación.
—¡Baja tu tonito, mocoso! —le amenazó Olivier muy enojada, amenazándolos con su espada— Quiero sus nombres y de dónde vienen, con detalle.
—Es solo rutinario —les exigió Mustang—. Necesitamos saber si son amigos o enemigos.
—¡Soy Ami Mizuno, y soy de Tokio, Japón! —le respondió de forma cuadrada.
—¡Soy Sakura Haruno, y soy de Konoha, país del fuego! —también respondió de forma cuadrada.
—¡Y mi nombre es Ash Ketchum, soy de Pallet Town, y quiero que me dejen hablar! —gritó con berrinche.
—Ustedes quieren que los mate en este lugar. ¿No es así? —volvió a amenazar de forma violenta Olivier— Si vuelven a inventar nombres y lugares inexistentes, no responderé a lo que pueda pasar.
—¿Dijo Ketchum? —muy pensante, Roy miró a Ash, quien miraba de forma desafiante a la comandante, y después a Hohenhein, quien le hizo un gesto para que lo acompañara.
—Señora, no tenemos nada en contra de ustedes —le dijo muy firme Ash—. Solo queremos saber si alguno de ustedes conoce a Edward y Alphonse Elric.
—Mayor Armstrong, ¿Dónde está el baño? —le preguntó el coronel, simulando urgencia.
—Por allí —le indicó algo extrañado.
—Creo que yo también iré —interrumpió Hohenhein, quien comenzó a pasar su mano por su frente—. Necesito refrescarme.

Con algo de extrañeza de los hermanos Armstrong, Roy y Van partieron al baño.
Una vez en el baño.

—Con tanto escándalo era imposible hablar —soltó agobiado Mustang.
—Es una familia muy ruidosa, realmente —le apoyó Hohenhein.
—Por su nombre, deduzco que es el padre de los hermanos Elric. ¿Me equivoco?
—Así es —le asintió seriamente.
—¿Conoce a esos niños?
—No. Directamente, no —le negó muy pensante— Scar me informó sobre Aqua, los guerreros de la luz, unas extrañas criaturas que pelearon con ellos, y personas de otra dimensión.
—¿En verdad les cree? —le preguntó con algo de reserva.
—Creo que esto habla por sí mismo —y sin más, le lanzó una piedra carmesí—. Es una parte de la piedra filosofal que creó Aqua. El resto la tienen Ed y Al.
—Increíble —soltó completamente sorprendido—. Significa que esos niños decían la verdad. ¿Le suena el apellido Ketchum?
—Ese apellido me trae buenos recuerdos —comentó muy orgulloso—. ¿Le suena el nombre de Henry Ketchum?
—¿Por qué debería sonarme ese nombre? —le preguntó muy extrañado.
—Hace catorce años, vino a este lugar para organizar a la gente para enfrentar a un ser que es mucho más poderoso que todos los dioses existentes. Escuchó del ejército de Central, desafió a todos los alquimistas estatales, los enfrentó a todos al mismo tiempo, y los venció sin siquiera esforzarse.
—Había escuchado rumores de un extraño que había desafiado a los alquimistas estatales, y los había humillado de forma estrepitosa —y logrando hilar todo, solo preguntó muy asustado— ¡¿Me estás diciendo que ese niño es hijo de ese tal Henry?!
—Se parecen mucho —asintió con descaro—. Incluso está acompañado de dos jovencitas muy bellas.
—¿Me está diciendo que era mujeriego? —le preguntó de reojo.
—Intentó conquistar a Trisha —le respondió algo nervioso—. Por suerte se rindió cuando supo que estaba casada.
—No te noto resentido.
—Le enseñé mucha cosas, y él me enseñó lo que él sabía —le respondió muy tranquilo—. Gracias a él, ahora no estoy nervioso por lo que sucederá. Además, después de unos días, vino muy bien acompañado.
—¿La madre de Ash? —le preguntó con algo de sorpresa.
—Lamento mucho no poder darte tantos detalles, pero borramos los recuerdos de ella. Ni su nombre, ni su aspecto, ni su voz recordamos.
—Algún motivo habrá tenido —concluyó Roy muy pensante.
—No desvíe el tema, coronel —le recomendó Van—. Ya se dio cuenta que no son enemigos.
—Me recuerda a acero —comentó al aire—. Terco y orgulloso, pero a la vez sumiso.
—Solo le pediré que no nombre a su padre —le pidió Van de forma sorpresiva.
—¿Por qué?
—Tengo entendido que le mintieron sobre su paradero —le contestó algo triste—. Ellos murieron cuando nacieron, y les mintieron sobre el paradero de los dos. La idea, era que no los buscara jamás.
—Así que también tienen esas cosas parecidas a los Elric —negó fastidiado, para luego salir del baño—. Como digas.

Después de aquella charla, Roy y Van volvieron a la sala principal, notando como Olivier tenía agarrado de la ropa a Ash, quien pataleaba en el aire.

—¡¡¡Señora, ni mi mamá me trata así!!! —le reclamó de forma aniñada Ash.
—Tu mamá te trata peor —le recalcó Sakura.
—Gracias por la ayuda —le agradeció de reojo.
—Ash —interrumpió de golpe el coronel Mustang—. ¿Que fue lo que te contó acero?
—¿Acero? —Ash parecía muy extrañado por aquel apodo.
—Se refiere a Edward Elric —le aclaró el mayor Armstrong.
—Lo siento muchos, pero prefiero hablarlo con su familia y amigos —les negó tajante.
—Tranquilo —le interrumpió Mustang—. Soy su superior, así que no tiene secretos conmigo.
—Si te da mayor seguridad, yo soy su padre —le confirmó Van.
—Así que su padre —muy molesto, Ash se desabrochó su camisa logrando liberarse de Olivier, comenzó a acercarse a Hohenhein, y cuando lo tuvo frente a él, le dio un puñetazo en la cara, dejándolo en el suelo— ¡¡¡¿Sabes lo que es crecer sin un padre?!!! ¡¡¡¿Sabes lo que es perder a tu madre y quedar solo?!!!
—¡¡¡Ash, es suficiente!!! —algo desesperada, Ami fue a retenerlo atrapando sus brazos.
—¡¡No eres diferente a ese mal nacido!! —le reclamó furioso— ¡¡Dejó sola a mi mamá!! ¡Lo maldigo por cada día que vivo!
—¡Ash, no te metas en problemas! —le recalcó Sakura, intentando ayudar a Ami.
—Cuando vea a ese idiota, le romperé la cara. Eso decía todo el tiempo Ed —le recalcó—. Cayeron en la mentira de la transmutación humana para volver a ver a su madre —y luego volvió su vista a Roy—, y terminaron como tus esbirros —dio media vuelta, y comenzó a caminar fuera de la casa—. No quiero hablar con ustedes.
—Se que no he sido un buen padre —habló rápidamente Van muy arrepentido—. Lamento no poder decirte porque tuve que partir de casa.
—¿Sabes que el país es gobernado por…?
—King Bradley es un homúnculo —le interrumpió Ash a Roy rápidamente—. Si ustedes son sus hombres, menos debería confiar en ustedes.
—Primero que nada, debo darte disculpas por el malentendido —se disculpó el coronel con una reverencia—. Estamos en una situación muy delicada, y no sabemos quién es nuestro amigo o enemigo. Soy el coronel Roy Mustang…
—¿El idiota del fuego? —le preguntó algo sorprendido.
—Ya no necesitas confirmarme más que eres amigo de acero —le pidió algo molesto.
—Supe que, cuando te enteraste de la corrupción del ejército, tu equipo fue separado… y la teniente Hankeye la tienen secuestrada.
—Me alegra que te tengan bien informado —se escuchó de fondo—. Lamentablemente, hay muchas personas que hablan mal de su rey, solo por querer quedarse con mi puesto.

Completamente sorprendido, el grupo volteó a ver a la entrada principal. Entraba King Bradley a la residencia como si de su casa se tratara.

—Lamento está sorpresiva visita, pero me informaron que había noticias de los hermanos Elric.
—¿Quién es ese sujeto? —le preguntó muy extrañado Ash a Mustang.
—Saca tus propias conclusiones —le respondió muy nervioso—. ¿Quién le informó de esta reunión?
—Recuerde que tengo informantes por todos lados —le respondió con mucha pasividad—. Por seguridad, me impusieron tener guardias personales.
—¿Que necesita de esta casa? —le preguntó Olivier, poniéndose en guardia.
—Solo necesito saber el paradero de los hermanos Elric. Si no llegan en cuatro días, complicaría nuestros planes.
—No sabemos dónde están —le respondió Ash de forma desafiante, manteniendo la tranquilidad—. Le sugiero que no siga su búsqueda, y olviden sus planes.
—No se preocupe jovencito. Solo necesitamos su presencia, y podrán seguir con sus investigaciones —le dijo al tiempo que lanzó al suelo a Olivier, pisoteando su espalda.
—¡¡¡Maldito, déjala en paz!!! —le reclamó furiosa Sakura.
—No te preocupes, solo necesito… —pero cuando se dio cuenta, Olivier había desaparecido— ¿Que sucede?
—Te dijeron que la dejaras en paz —le amenazó Ash, quien tenía a la general en sus brazos.
—No vi cuando te moviste —soltó muy sorprendido Bradley—. No sé cómo lo hiciste, pero tu presencia en nuestro ejército sería fenomenal.
—¿En verdad crees que expondría a mi familia y mis amigos a un ser como tú? —le preguntó muy molesto, al tiempo que bajaba de sus brazos a Olivier.
—Veo que, como todos los humanos, eres leal a los tuyos. Incluso, eres capaz de rechazar el poder por seres desechables.
—¿De qué te sirve el poder si no puedes proteger a nadie?
—No hables de mi sin conocerme —le contradijo furioso, al tiempo que blandió su espada contra Ash—. Mi esposa, y el pequeño Selim. Ellos son mi familia.
—No llames familia a esa invención —le gruñó furioso Ash, al tiempo que detenía la espada a mano limpia—. Una familia se forma en base a la sinceridad, no a la mentira.
—Yo elegí a mi esposa…
—Y supongo que te escogió por ser un homúnculo —terminó de forma sarcástica, al tiempo que lo alejaba de una patada en el abdomen.
—¿Que es este niño? —se preguntaba algo preocupado Bradley, volviendo su palabra a Ash— ¿También dejarás llevarte por las apariencias?
—Entonces si le contaste lo que eres realmente.
—Por supuesto —le asintió—. Soy quien gobierna Amestris.

Pero cuando Bradley logró mirar su espada, se percató que esta estaba partida en dos. La sorpresa había sido gigantesca.

—Tu eres mucho más poderoso que nuestro padre —gruñó muy enojado—. Aun así, no podrás ganar.
—Con eliminarte bastará —dijo Ash, al tiempo que lo tenía contra el suelo, amenazándolo con perforar su corazón—. Mientras menos de ustedes sean, será más fácil…
—¿Sabes que todos en central están enterados de mi visita a la residencia Armstrong? —le preguntó Bradley con total confianza— Creo que lo había mencionado. No vengo solo.
—Ash, si lo matas aquí, solo meterás en problemas a la familia Armstrong —le advirtió Mustang.
—Si la opinión pública se entera de algo así, todos volcarán su apoyo al gobierno y al ejército —también le advirtió Alex.
—¡Si lo elimino ahora, podrán volver a escoger a un verdadero rey! —les dijo muy molesto Ash— ¡Necesitan a alguien justo y bueno!
—¡¡Ash, las cosas no funcionan así!! —le gritó Olivier— ¡Este es nuestro problema! ¡Déjanos a nosotros con el!
—Ash —le dijo con mucho cuidado Ami—, sé cómo te sientes, pero de dónde vengo, esa clase de remedios terminan siendo peor que la enfermedad.
—Sabemos que ese sujeto es un tirano, pero no sabes cómo reaccionará el país —le explicó Sakura—. También juegas con la vida de muchos inocentes.
—Por culpa de estos sujetos, han tenido una vida infernal… ¡¡¡Maldita sea!!! —y soltando toda su rabia, golpeó el suelo provocando una gigantesca fisura.
—El pueblo no aguantaría la muerte de su rey —terminó Bradley—. Una guerra civil sería lo último que quisiéramos.
—No quiero que inocentes peleen contra otros por mi culpa… —y completamente rendido, Ash se levantó, al tiempo que era mandado a volar de un solo puñetazo contra las murallas de la residencia.
—No sé cómo funcionará las cosas donde vives, pero aquí, o respetas a tu rey, o desapareces —Bradley sacudió su traje, y se levantó.
—Creo que funcionan de similar forma —le afirmó el joven—. La diferencia, es que nuestro rey fue elegido por todos.
—¿Entonces que harás? —le preguntó muy confiado.
—Hablar contigo como el rey de este país —le respondió volviendo su confianza.

De pronto, el lugar había cambiado completamente, todos admirando una casa igual de grande, pero mucho más conservadora.

—¡¡Selim, a cenar!! —de pronto, una señora de edad apareció— Cariño, no sabía que vendrías con invitados.
—¡Lo sentimos señora! —le pidió muy apenado Ash— Su esposo nos invitó a cenar con ustedes.
—¿Como…? —Mustang miraba para todos lados, al igual que todos, preguntándose qué rayos había pasado.
—Creo que tendremos más bocas que alimentar —soltó con sorpresa partiendo del lugar.
—Antes que me pregunten cualquier cosa —comenzó a decir muy orgulloso—. Distorsioné el espacio para llegar a este lugar.
—¡Imposible! —le gritó impactado Bradley— ¡Solo un dios puede controlar el tiempo y el espacio a gusto!
—Puede ser —comentó muy tranquilo, al tiempo que se acercaba al sillón de la sala, y tomaba un cojín— ¿Lo ven? —preguntó, al tiempo que Sakura y Ami se alejaban.
—¿A qué estás…? —pero cuando se percató, el cojín había caído recto a la cabeza del coronel, como si lo hubiesen lanzado del cielo— El cojín… —pero cuando lo iba a tomar, notó que no estaba, y a Ash con él, volviendo a ordenarlo— Debo estar loco…
—¿Quieres que lo haga de nuevo? — le preguntó de forma ingenua Ash.
—Ash —le interrumpió Hohenhein de golpe—. ¿Acaso eres más poderoso que un dios?
—Según Mew, si —le asintió feliz, volviendo la mirada a Bradley—. Le sugiero que no intente nada. Su esposa es una mujer muy amable y buena, y quiero que siga teniendo una buena imagen de usted.
—Ahora entiendo —concluyó con entusiasmo el coronel Mustang para sí—. Quiere seguirle el juego a King Bradley. ¿Cuál será su verdadero objetivo?
—Lamento tener que pedir de tu ayuda, Riza —se oía de fondo de la señora Bradley.
—No se preocupe —se escuchó de una voz cándida—. De todos modos, tenemos trabajo hasta mañana.

Pero cuando ambas mujeres entraron, la tensión se apoderó completamente del lugar.

—Coronel Mustang —fue todo lo que pudo decir Riza.
—Teniente Hankeye —soltó Roy completamente sorprendido.
—Así que ella es la famosa teniente Hankeye —soltó Ash completamente despreocupado, acercándose a ella, esbozando una sonrisa—. ¡Es un gusto! ¡Ed y el coronel Mustang me hablaron mucho de usted!
—¿En serio? —le preguntó muy extrañada, viéndose de pronto abrazada por el joven— ¡¡¿Eh?!!
—Y también es muy bonita —le halago de golpe, dejándola algo incómoda.
—¡¡Tampoco te pases, Romeo!! —le gruñó Sakura, separándolo de golpe de la teniente.
—¿Que hacen todos aquí? —le preguntó algo molesta la teniente al grupo.
—El señor Bradley nos invitó a cenar —le respondió Ash muy tranquilo, volviendo a acercarse a Riza, volviéndola a poner nerviosa, y a Roy algo molesto—. Pero nunca esperé encontrar el amor en este lugar.
—¿De qué habla, jovencito? —le preguntó muy extrañada la señora Bradley.
—Lo siento, pero me la robaré —la tomó en brazos, le besó la mejilla, y gritó— ¡¡Nos casaremos, y seremos felices!! ¡¡Lo siento, pero les mentí!! ¡¡Hasta nunca!!

Y como alma que persigue el diablo, Ash huyó con Riza.

—¡¡¿Que estás haciendo?!! —le preguntó furiosa Riza.
—¡Fugarnos, y vivir en nuestro nidito de amor! —le respondió con felicidad.

Mientras los demás no entendían que había sucedido.

—Si los quieren atrapar, les sugiero que se apresuren —les aconsejó con malicia Ami.
—Ocho de cada diez mujeres caen rendidas a sus pies —completó Sakura simulando seriedad—. Las otras dos le piden matrimonio.
—¡¡Mocoso insolente!! —y furioso, Roy salió a la siga de Ash.
—Si es una treta para engañarme…
—No las culparía —les apoyó Olivier algo sonrojada—. Fuerte, valiente, decidido, y leal a sus convicciones.
—Se ve que es un buen chico —también le apoyó la señora Bradley—. Vamos, querido. Tú también hiciste locuras cuando joven.
—Solo iré para que esos niñitos no destruyan la casa —y sin más, salió de la sala.
—Iré por lo demás. Espérenme un momento —y más feliz que otra cosa, la señora Bradley salió de la sala.
—Muchas gracias por la amabilidad —le asintió Ami.

Y apenas salió del cuarto, Ami y Sakura soltaron un suspiro pesado.

—Ahora comprendo —habló Hohenhein muy nervioso—. Cayó intencionalmente en el juego de Bradley.
—Pero su solución fue completamente improvisada —soltó muy preocupada Ami.
—¿El objetivo siempre fue salvar a la teniente Hankeye? —le preguntó Alex sorprendido.
—Parece ser que siempre fue el objetivo —le asintió Sakura—. Hacer un escándalo era una mala idea, y revelar la verdadera identidad de Bradley hubiese sido catastrófico.
—¿Entonces se usó de chivo expiatorio? —ahora le preguntó Olivier igual de preocupada.
—Tranquilos —les pidió Ami—. Sin que se dieran cuenta, tiene los recuerdos de Bradley, Mustang y Hankeye, y sin que se percataran —ante tal información, todos negaron muy confundidos.
—Lanzarse encima, cojín en la cabeza, abrazo efusivo… —comenzó a enumerar Sakura de reojo.
—¡Ya veo! —soltó impresionado Hohenhein— ¡Pudo recolectar información con solo extraer un poco de energía de cada uno!
—¡¡Bingo!! —gritó con entusiasmo Sakura.
—Significa que él debe saber muchísimo más que cualquiera de nosotros —concluyó Olivier muy sorprendida.
—Por eso estábamos preguntando si alguien conocía a Ed o Al en la ciudad —le asintió Ami—. Así hemos visitado todas las dimensiones sin llamar la atención.
—¿Pero creen que ahora estará bien? —le preguntó Alex.
—En inmortal. Nada le puede pasar —dijo triunfante Sakura.

Mientras tanto, Ash seguía corriendo en dirección a la salida, siguiendo la ruta correcta, para la extrañeza de la teniente.

—¿Sabes cómo es la casa de King Bradley? —le preguntó Riza muy sorprendida.
—Por supuesto —se detuvo, y la miró a los ojos—. Te he espiado desde hace mucho, preciosa.
—¡Así que eres un sicópata! —pero cuando se iba disponer a tomar su arma, notó que ya no la tenía— ¡¿Dónde está?!
—Las armas son muy peligrosas —le negó con gracia el entrenador—. Así que preferí quitártela.
—No deberías ser tan confiado —se escuchó de fondo una voz infantil, pero muy tétrica.
—¿Por qué no ser confiado? —preguntó al aire Ash muy extrañado— Los dos nos amamos.
—¡¡Oye, no pongas palabras en mi boca!! —le gritó furiosa Riza.
—¿Crees que soy estúpido? — pero de pronto, ambos se vieron invadidos por una sombra, la cual los envolvió por completo— ¡Ahora verás!
—Butterfree, destello —y llevando rápidamente una mano a su cinto, lanzó la pokébola del Pokémon mariposa, la cual produjo una luz muy potente apenas apareció.
—¡¡Idiota, mientras más luz haya, más fuerte seré!!
—También debería decir lo mismo.
—¡¿Como?!

De pronto, la sombra de Ash comenzó a actuar por sí misma, comenzando a atacar a aquella extraña sombra, haciéndola retroceder por completo.

—¡¡¿Quién rayos eres tú?!! —aquella sombra había comenzado a hablar con muchísimo miedo.
—No soy ningún rayo —comentó algo desconcertado, llamando la atención de la teniente—. Soy Ash Ketchum, y él es mi amigo Butterfree. Y tú eres una sombra. ¿Prefieres que te llame Pride, o Selim Bradley?
—¡¡¿Lo sabías?!! —Riza parecía muy impresionada por la certeza de la información de Ash.
—No puedo dejarte vivo —le amenazó aquella sombra, apareciendo como el pequeño Selim, y una extraña sombra que lo resguardaba—. Si revelas quien soy, desbaratarás nuestros planes.
—No sé de qué me hablas —le comentó muy extrañado Ash, volviendo a mirar de forma penetrante a los ojos de Riza—. Yo solo quiero estar con el amor de mi vida.
—¡¿Sigues con eso?! — le gruñó nuevamente la teniente.
—Me encantan las chicas de carácter indomable —miró a Selim—. Me alegra mucho que tú hayas aparecido —y de la nada, desapareció.
—¡Maldita sea! —aquella sombra se había desplegado por los alrededores, pero jamás encontró a Ash— Nadie puede desaparecer así. Es completamente imposible, hasta para nuestro padre.

Pero el paradero inmediato de Ash fue el patio posterior de la mansión Bradley.

—Que niñito más odioso —gruñó muy molesto Ash, volviendo su vista a Butterfree mientras tomaba su pokébola—. Gracias, amigo. Ya puedes regresar.
—¡¿Qué clase de animal era ese?! —Riza parecía extremadamente sorprendida, realmente quería una respuesta.
—Se llaman Po…
—Así que aquí estaban los dos —se oyó gruñir no muy lejos, al tiempo que Ash dejaba a Hankeye de pie en el suelo.
—¿Coronal Mustang? —sin mayor sorpresa, Ash se quedó mirándolo, mientras rodeaba con su brazo izquierdo a Riza.
—Coronel… —por algún segundo, Riza notó algo de dudas en sus palabras— ¡¡Por favor, no lo ataque!! ¡¡No ha hecho nada malo!!
—Eso lo veremos —bastante fastidiado, Roy simplemente chasqueo sus dedos, provocando una gran llamarada.
—Opino lo mismo, coronel —pero de pronto, King Bradley apareció tras Ash, blandiendo con fuerza sus espadas.
—Los dos comenten muchos errores —concluyó Ash con seguridad, mandando a volar por los cielos a Riza, para después darle un pequeño puñetazo en el abdomen al führer, transformar la llamarada en niebla, y saltar muy alto para volver a tomar en brazos a Riza, y mirarla con una sonrisa triunfante—. Qué bueno que recordé que el agua apaga el fuego.
—Eso fue muy inteligente —comentó muy sorprendida, acariciando la cabeza del pequeño Ash—. Si eres un verdadero héroe.
—¿Héroe? —Ash miró muy extrañado a la teniente.
—No sé cómo lo hiciste, pero no deberías meterte en la conciencia de los demás —le regañó con travesura.
—Lo siento mucho —se disculpó muy apenado—. Solo decía lo que sentían, e intenté imitar a Brock para que no se dieran cuenta.
—Suena a que tu amigo es muy enamoradizo —le comentó algo nerviosa.
—¿Cree que, si actúo así, Sakura o Misty se espantarían de mí? —le preguntó algo aterrado.
—Supongo que una de las dos es tu novia —le comentó muy sorprendida, a lo que el joven asintió muy sonrojado—. Ash, quien se enamore de ti, lo hará por lo que eres en verdad, no por lo que intentas aparentar.
—No intentar aparentar —susurró muy pensante.
—Lo que hayas hecho, si Bradley despierta cuando estemos aquí, no habrá servido de nada —comentó algo apurada Riza—. Vamos primero por el coronel Mustang, y luego por los demás.
—Si señorita —le asintió con seriedad, sacando una pequeña carcajada en la teniente— ¿Sucede algo?
—Nada —le negó esbozando una sonrisa—. No las culparía.

Ash, muy confundido por aquellas palabras, desapareció, al tiempo que Mustang también lo hacía.
Y cuando se dieron cuenta, el grupo completo se encontraba en un dormitorio rústico, el cual parecía decorado por piezas metálicas.

—Que baño más relajante —se oyó de una voz de fondo, al tiempo que una joven rubia aparecía tras una puerta, envuelta en una toalla.

Abrió el armario donde guardaba su ropa, se quitó su toalla, y cuando se dirigió a su cama para vestirse, se percató que un grupo de personas la estaba mirando… completamente desnuda. Aquello provocó la perplejidad de todos…

—¡¡¡Fuera de aquí, pervertidos!!! —y casi actuando por instinto, todos huyeron de la lluvia de partes de acero que volaban a gran velocidad.
—¡¡¡Espera, es un malentendido!!! —ingenuamente, Ash intentó explicarse, recibiendo la parte de acero más grande que había lanzado la joven, quedando inconsciente en el suelo.
—¡¡¿Como entraron?!! —se preguntaba muy aterrada, comenzando a mover a Ash a patadas, tapándose solo con sus brazos.
—¡¡Espera un momento, Winry!! —le gritó algo desesperada Riza— ¡¡Fue solo una coincidencia!!
—Teniente Hankeye —la nombró muy sorprendida— ¡¡¡Del modo que sea, saque a este niñito de aquí!!! ¡Abajo me explicarán que les pasa!
—Te esperamos —respondió con algo de cuidado, llevándose en brazos al joven Ash—. Creo que estamos a mano.

Y después de unos minutos, todos se reunieron en la sala principal de la residencia.

—Muy bien —suspiró pesadamente Winry—. ¿Me pueden decir que hacían en mi habitación, y cómo llegaron?
—Perdóname —se disculpó muy apenado Ash—. Fue el lugar donde podía sentir tu mayor concentración de energía…
—¡¡Pudiste haber tocado la puerta!! —volvió a gruñir furiosa.
—Perdónanos —le pidió Amy—. Fue una emergencia.
—Escapábamos de King Bradley —completó Sakura, mientras le devolvía la camisa a Ash.
—Así que tu nombre en Winry… ¿Rockbell?
—Así es —le confirmó, mirándolo de forma sospecha.
—¡Entonces eres la novia de Ed! —casi gritó con entusiasmo.
—¿Novia de Ed? —aquella afirmación provocó que Winry se sonrojara incontrolablemente, lanzándole una llave inglesa en la cabeza— ¡¡¡No digas tonterías!!!
—Lindo Pidgey… —deliró en el suelo el joven.
—¿Y cómo conoces a Ed? —le preguntó bastante más relajada, y a la vez preocupada.
—Brock, Duplica y Ranma. ¿Los recuerdas? —le preguntó muy despreocupado Ash, mientras se recomponía— Ellos son mis amigos.
—¡¿Eres amigo de Brock, Duplica y Ranma?!
—Así es —le asintió con entusiasmo.
—¡¡¿Como están Ed y Al?!! —le preguntó muy preocupada.
—Por el momento están bien —le asintió muy serio—. Aunque no sé por cuánto tiempo.
—¿Por qué lo dices de esa forma? —le preguntó Hohenhein muy extrañado.
—Antes de comenzar a buscar ayuda, en mi mundo, los chicos estaban luchando contra las guerreras elementales.
—Scar me habló de ella sin muchos detalles —intervino el coronel Mustang muy serio—. Sobre su ataque, y como creó una piedra filosofal.
—Ed nos contó cómo se creaba una. Con lo necesario, sería algo muy simple de hacer para ella —Ash hizo una pausa, y continuó—. Y creo que, aún sin los materiales, le sería igual de fácil hacer una.
—¿Cómo sería eso posible? —le preguntó muy extrañado el mayor Armstrong.
—Aún me hago esa pregunta —respondió muy pensante—. Extrañamente, el poder con que atacaron en las dimensiones, pese a que era muy alto, no equivalía ni al diez por ciento de sus verdaderos poderes.
—¿De qué estás hablando? —le preguntó muy extrañada la general Armstrong.
—Ellas son diosas, es imposible que un mortal común y corriente, por muy poderoso que fuera, le hagan frente —esas palabras no solo preocuparon a todos, también dio un aire de derrota absoluta al grupo.
—¡¡¡¿Me estás diciendo que Ed y Al están peleando contra esas cosas?!!! —le preguntó espantada Winry.
—Así es —le asintió muy serio—. Si lo quieren dimensionar de otra forma, ese tal padre podrían derrotarlo con solo desearlo, y Arades es mucho más poderoso aún.
—Arades, o el ser imposible de derrotar —agregó Hohenhein muy serio—. Título que lleva desde antes que este universo se creara, y mucho más.
—Algo así me comentó Mew —le afirmó Ash—. No sé cómo derrotarlo, por eso estoy pidiendo ayuda a todos los que quieran pelear.
—Pero tú eres muy poderoso —le cuestionó muy extrañada la teniente Hankeye—. Contigo debería bastar.
—Y no me interesa este poder —le dijo muy angustiado—. Yo quiero otra cosa. Quiero…
—¿Proteger a Misty y Sakura? —le preguntó de forma tierna Riza, abrazándolo de forma maternal.
—Me da mucho miedo que algo les pase… No quiero… —le dijo casi al borde del llanto, preocupando a todos.
—Entiendo cómo te sientes, Ash —le dijo mientras acariciaba su cabeza, volviendo su atención a Mustang—. Pese a que el equipo fue separado, el Führer terminará dándose cuenta de la rebelión.
—En este minuto, todos están en peligro —llevando su mano derecha a su mentón, el coronel volvió su atención a Ami y Sakura—. Tengo entendido que los acompañantes del príncipe Ling volvieron a Xing. Nos conocen, así que no habrá problemas para que nos reciban.
—Entonces movámonos rápido. No hay tiempo que perder —Sakura volvió su atención a Ash, y notó como el joven descansaba en paz en el pecho de Riza—. ¡¡¡Ash!!!
—Baja la voz —le pidió con su índice derecho haciendo silencio—. ¿Han descansado? Se acaba de quedar dormido.
—Ahora que lo menciona, ni un poco —le contestó Ami—. Ash ha estado con mucha prisa haciendo todo.
—La cama de Ed está libre —comentó de golpe Winry—. Mañana podremos seguir.
—¿Mañana? —preguntaron al unísono Ami y Sakura.
—No podemos dejar que los niños hagan el trabajo que a nosotros nos corresponde —les comento Van con mucha seriedad—. Le prometí a Henry que los ayudaría cuando comenzara la batalla, y creo que mejor momento no puedo escoger para que mis hijos me perdonen.
—Ustedes también descansen —les recomendó Winry a las dos acompañantes—. Usen mi cuarto, yo dormiré con mi abuela.
—Te lo agradecemos mucho —le agradeció Ami con una reverencia—. Me da mucha tristeza por todo lo que ha pasado Ash.
—Pese a todo, sigue siendo un niño que quiere cariño —le comentó Riza, mientras lo tomaba en brazos—. Pareciera un niño que tuvo que madurar a la fuerza. No es muy distinto a los hermanos Elric.

Fin de recuerdo.


Winry pensaba muy acongojada, más sabiendo la situación por la que pasaban.

—Por favor, cuídense mucho —les pidió la rubia—. Y no le hagan pasar rabia a mamá.
—No te preocupes —le asintió con seguridad Duplica—. Haremos lo posible para derrotar a ese tal padre, y volver con bien.

Y sin más, la comunicación se cortó.

—Ayudar a nuestra madre en todo —susurró muy triste Duplica.
—¿Creen que todos estén bien? —preguntó Joe a Olivier y Duplica.
—Han podido sobrevivir hasta el momento —le respondió con más calma que pasión Olivier—. Nosotros tenemos que concentrarnos en nuestras tareas.
—Es verdad —le asintió Duplica—. Mucha gente depende que nosotros, no podemos fallarles.

Mientras, en el subsuelo de Central, una extraña conversación sucedía.

—Es desagradable tener que ayudar a un ser creado por los humanos —le comentó una joven peli azabache, quien miraba al anciano con quién hablaba con mucho desprecio.
—¿Simplemente por ser un invento de los humanos? —le preguntó sin perder los estribos.
—Cualquier cosa inventada por los humanos, es solo para beneficio de los humanos —le respondió furiosa—. Lo peor de todo, es que te crees mejor que ellos, y tienes su apariencia.
—¿Te refieres a este envase? —aquel anciano se levantó, y caminó hasta quedar frente a la joven—. Tus palabras indican que tu odio a los humanos es fuerte, Dark. Aun así, también eres humana. ¿Puedes odiar realmente algo que te dio la vida?
—¡¡¡Eso no te interesa!!! —le gritó furiosa— ¡¡¡Odio a los humanos por las cosas que le han hecho a la naturaleza!!!
—Es verdad —le afirmó muy pensante—. El humano es una especie autodestructiva, que no piensa más que en su propio beneficio y egoísmo. Creo comenzar a comprender tu forma de pensar.
—¿Que me entiendes? —le preguntó muy sorprendida Dark— Padre, si te entrego este poder, ¿Eliminarías a la humanidad de este planeta?
—Creo que eso arruinaría mis planes —le comentó algo contrariado—. No creo que sea una buena idea a corto plazo.
—¿A corto plazo? —le preguntó muy extrañada la joven.
—Dime, ¿Cuál crees que es el objetivo de que exista vida en este planeta?
—¿Mantener un ecosistema? —le contestó con algo de miedo.
—Creo que no era la respuesta que esperaba —le respondió con sorpresa el anciano, posando su mano derecha en la cabeza de la joven—. Hay algo que se llama dios, y ese poder y sabiduría son enormes. Quisiera tener esos conocimientos y poder, y no solo ser poderoso, sino también saberlo todo.
—Nuestro señor Arades piensa que saberlo todo es peligroso, y ser muy poderoso es muy aburrido —le comentó muy extrañada—. ¿En verdad quieres algo así?
—¿Y cómo sabes que es peligroso y aburrido? —le preguntó, mientras volvía a su trono.
—Creo que no lo sé —le contestó decepcionada—. ¿Piensas usar a los humanos para llegar a esas respuestas?
—Si quiero ese poder, necesito otro equivalente para obtenerlo.
—Entonces cuando lo tengas, usa esta energía —y con entusiasmo, Dark le lanzó una pequeña esfera de luz blanca—. Equivale al uno por ciento del poder del señor Arades, y si lo combinas, seguro que los resultados serán mejores.
—Ya veo —la tomó, miró, y posó sobre una pequeña mesa—. ¿Por qué me ayudas?
—Nuestro principal objetivo, es devolver este planeta a las plantas y los animales, y en mi mundo, que dejen de usar a los Pokémon como meras herramientas de diversión y enriquecimiento —pero de pronto, Dark cerró fuertemente sus ojos, soltando lágrimas de rabia—. Pero lo que más queremos, es venganza por la muerte de nuestros padres… ¡¡¡Mi deseo es acabar con ese Ash Ketchum!!! ¡¡¡Quiero que elimines a todo ser que conozca a ese maldito!!!
— Así que ese tal Ash Ketchum asesinó a tus padres —el anciano hizo una larga pausa, y respondió con calma—. Desconozco quién será, o si vive en estas tierras, o en este mundo, y tampoco me interesa.
— Ya veo —soltó decepcionada Dark.
— Aun así, si llega a aparecer, él o alguno de sus amigos, me encargaré de ellos.
— ¿En verdad? —pero la decepción, había pasado a la sorpresa y felicidad.
— Si son tus enemigos, también son los míos —le asintió—. Cualquiera que intente interponerse en mi camino, debe ser eliminado.
— ¡¡¡Muchas gracias, señor!!! —le agradeció con felicidad.

La forma con la que hablaba Dark, hacía notar una realidad sabida desde hace mucho. Las guerreras elementales eran unas niñas ingenuas que habían sufrido mucho en su pasado. ¿Realmente Arades las habrá engañado?

Esta historia continuará…
 
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