+18 Crossover Legend Chronicles. Arco 7. Capítulo 105.

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Capítulo 19: "Un cariño secreto. La aparición de los súper guerreros"

— ¡Vee, ataque de estrellas! — ordenó sin demora Red a su Espeon, concentrando su energía en una lluvia de estrellas, las cuales dieron en el blanco.

— ¡Toma esto! — exclamó con muy molesta Amy, corriendo contra Nis para atacarla, quién esquivó con facilidad el primer intento de ataque combinado — ¡regresa aquí! — en su desesperación, Amy comenzó a perseguirla, intentando atinar algún ataque, sin éxito alguno.

— ¡Esto es en serio, ¿verdad?! — dijo Nis algo sarcástica, pero molesta a la vez — ¡Si es así, creo que es mi turno! — moviéndose rápidamente contra la joven erizo, asestando un golpe lo suficientemente fuerte como para estrellarla contra el Espeon de Red — ¡esto es muy fácil, creo que conseguir las esmeraldas será demasiado sencillo!

— ¡Vee, Amy, ¿están bien?! — les preguntó Red muy preocupado.

— ¡ Si…, eso no fue nada… — respondió mucho más molesta Amy, recomponiéndose —, recién estamos comenzando, ¿no es así amigo?! — le preguntó al Espeon, quién al terminar de recomponerse le asintió, dando a entender que los dos estaban bien.

— Veo que ustedes no se rinden — les dijo Nis de forma muy despectiva —. Está bien, si lo que quieren es más castigo, entonces lo tendrán — mientras preparaba su ataque.

Mientras tanto, Sonic y Knuckles tenían una fuerte batalla contra Gem; la ventaja se veía para Gem, quién tenía acorralado a ambos guerreros, presumiendo de dos factores que tenía a su favor, velocidad y poder.

— ¡Si continuamos así…, no saldremos vivos…! — exclamó muy agitado Sonic.

— Tendremos que utilizar el poder de las esmeraldas…, no tenemos otra opción… — igual de agotado, Knuckles propuso de forma desesperada — ¡Tails, las esmeraldas!

— ¡De acuerdo! — exclamó Tails, quién rápidamente le lanzó una de las esmeraldas al echidna.

— ¿Estás listo? — preguntó muy entusiasmado Knuckles.

— ¡Por supuesto! — respondió igual de entusiasmado Sonic.

— ¡Control chaos! — exclamaron los dos al unísono.

Ambos guerreros comenzaron a concentrar la energía que emanaban las esmeraldas, y al cabo de los segundos, lograron domar aquella energía pura.

— ¡Espero que esta vez lo hagan más interesante! — comentó sarcásticamente Gem, quién observaba como Sonic y Knuckles se acercaban a atacarla, más rápido de lo que tenía en mente, y con más fuerza de lo que pudo haber imaginado — ¡ ¿Qué rayos fue eso?!

— ¡Querías algo interesante, bueno, ya lo tienes! — ahora era Knuckles quién respondía de forma sarcástica.

— Si, tienes razón, creo que esto si irá en serio — dijo más entusiasmada Gem, comenzando a concentrar una gran cantidad de energía, hasta cubrirse con un aura de color blanco — ¡Comencemos!

Mientras tanto, no muy lejos de ahí, en una base aérea, un científico, dos robots asistentes, una mujer vampiro y un erizo de color negro, muy preocupados por algo en específico, se dirigían al campo de batalla. ¿A que irían a ese lugar?

— ¡ ¿Crees que llegarás a tiempo antes que roben las esmeraldas?! — preguntó la chica vampiro, algo molesta por el secretismo del erizo oscuro.

— No lo sé — respondió muy pensante —, pero algo me dice que, si no llegamos rápido, algo horrible ocurrirá.

— ¡Eso me lo vienes diciendo de hace mucho, pero no me dices que es! — respondió aún más enojada la chica, como si sólo le hubiesen respondido a cada rato lo mismo.

— Lo único que te puedo decir Rouge, es que estoy seguro que quieren robar las esmeraldas para eso.

— ¿Y a ti desde cuando te dio por ser tan bueno Shadow? — preguntó Rouge muy extrañada por la actitud de su compañero.

— Eso no te interesa — respondió cortante Shadow para retirarse.

— ¡Vaya, que carácter! — dijo Rouge mientras lo veía muy desconcertada.

¿Qué estaría ocultando Shadow? ¿Alguien le habrá contado algo?

...

Mientras tanto, con Ash y los demás…

Nuestros amigos aún siguen intentando salir del laberinto; todos tenían una idea en común, reunirse en el árbol que había dentro de este.

Duplica y Kero aún continuaba dentro de la tormenta de nieve, lo cual ya los tenía bastante cansados.

— ¿No puedes hacer algo para que termine esta tormenta de nieve? — preguntó Duplica, ya agotada de soportar el frío.

— Creo que tengo algo en mente — dijo Kerberos muy pensante, e inseguro —, podría funcionar, pero no estoy seguro.

— ¡No importa, peor es nada! — le gritó desesperada la peliverde.

— De acuerdo, pero tendrás que bajar primero — comenzó a explicar —, necesito mucha energía para esto, y si no tengo éxito, podría ser muy peligroso que estés arriba mío.

— Esta bien — Kerberos bajo hasta el suelo, y después que Duplica bajó, este volvió a los cielos.

— ¡Comencemos! — desde las patas del felino alado, se formó un circulo de magia, desde donde comenzó a salir mucho fuego, provocando que el ambiente pasara de un lugar frio, a uno muy caluroso.

— ¡Vamos Kero, tu puedes! — exclamaba con muchos ánimos Duplica, al ver como el plan de Kerberos funcionaba.

Al cabo de unos segundos, la tormenta blanca amainó, al igual que la magia, notándose en como el círculo de magia de Kerberos desaparecía, descendiendo mientras era envuelto nuevamente por sus alas, descubriéndose nuevamente al pequeño ser.

— ¡Oye, ¿estás bien?! — preguntó Duplica muy preocupada, recibiéndolo en sus brazos, recibiendo de respuesta ronquidos —. Sólo está dormido — dijo más tranquila, soltando un suspiro de alivio — ¡Muchas gracias Kero, yo me encargo del resto! — le celebró, mientras se daba cuenta que solo un problema había sido solucionado — ¿Y ahora como haré para llegar rápido al árbol? — dijo muy pensante, recordando que ella tenía a alguien que podía ayudarla — ¡Es cierto! — exclamó de golpe, tomando una de sus pokébolas — ¡Lugia, yo te elijo! — dejando aparecer al Pokémon de los mares — ¡Lugia, necesito que me ayudes!

— Dime Duplica, ¿que necesitas? — preguntó telepáticamente Lugia.

— Necesito que nos lleves a ese árbol — explicaba la peliverde, indicando el "punto general de reunión" —, pero normalmente.

— ¿Normalmente? — preguntó Lugia confundido por tan extraña forma de ordenar el acto.

— Estamos en un laberinto mágico, Kero me dijo que, si hacíamos trampa, el laberinto lo sabría, y creo que usar la tele transportación es hacer trampa, y no quiero terminar en cualquier lugar.

— Comprendo la situación — dijo Lugia mientras bajaba a la altura del suelo —. Sube, iré lo más rápido que podamos.

— Muchas gracias.

Mientras tanto, Drew y Kagome volaban arriba de Flygon en misma dirección.

— Drew, te tengo una pregunta — preguntó entre curiosa y molesta Kagome.

— Dime — dijo Drew algo nervioso por el extraño tono de voz de su acompañante.

— ¿Por qué no eres sincero con tus sentimientos?

— ¡¿A qué te refieres con eso?! — preguntó Drew mirando a Kagome.

— ¡Me refiero a May, ¿a quién más?! — le preguntó enfadada.

— No sé a qué te refieres — le trató de hacer indiferente Drew, notándose los nervios en sus palabras.

— ¡Vamos, cuando les pregunte, "¿Cómo estaba la pareja de tortolos?", te pusiste rojo como un tomate y muy nervioso!

— ¡Cualquiera se pondría así con un comentario como ese! — intentó defenderse Drew con un buen argumento, poco apoyado por el sonrojo en sus mejillas.

— ¡Sólo te voy a decir una cosa! — Kagome le dijo resignada.

— ¿Qué cosa? — preguntó Drew muy intrigado.

— Si no te apuras, May se le va a declarar a Ash, y no habrá marcha atrás.

— ¡Eso jamás va a ocurrir! — le contestó Drew, muy orgulloso y seguro.

— ¿Cómo puede ser tan orgulloso? — pensó furiosa Kagome.

— ¡Eso es verdad, si no me apuro, Ash me la va a quitar! — pensó Drew, demostrando sus verdaderas emociones; inseguridad.

Mientras con Misty y Gary.

Arcanine continuaba corriendo a una gran velocidad. A Gary no le era problema, pero a Misty…

— ¡Misty, ¿no te gusta la velocidad?! — preguntó Gary muy apenado.

— ¡¿Por qué me lo preguntas?! — le preguntó Misty muy asustada.

— Porque estas muy apegada a mí, agarrándote de mí camisa — y ciertamente, la peli naranja estaba apegada con todo su cuerpo, firmemente abrazada a la cintura del joven, agarrando la camisa con mucha fuerza.

— ¡Lo siento Gary! — exclamó muy sonrojada Misty, recién percatándose de su posición — La verdad es que no me gusta mucho la velocidad — dijo muy apenada, soltando al joven.

Para mala suerte de Misty, por un mal movimiento de Arcanine, quién sólo estaba concentrado en buscar el camino correcto, cayó del Pokémon canino.

— ¡Arcanine, media vuelta y al suelo! — el Pokémon rápidamente dio media vuelta, y se deslizó por el piso, y usando su propio impulso, Gary se lanzó para evitar que Misty se estrellara en el suelo, quedando la peli naranja arriba del joven, cara a cara — Misty, ¿Estás bien? — le preguntó Gary muy preocupado.

— Si, gracias Gary — contestó aún algo asustada Misty.

El momento peligroso que sufrió Misty, no hizo reaccionar al acto a los dos por la insinuante posición en la que ambos estaban. Gary seguía en el suelo, y Misty arriba de él; por un largo rato, se quedaron mirando a los ojos, sin decir nada, sólo se veía que estaban sonrojados.

— ¡¿Qué me pasa?! — comenzó a pensar Misty muy confundida — Esto no está bien, ¿o sí? — la verdad, para ella al menos, conocía a Gary mejor de lo que creía, y existía la posibilidad que lo viera como hombre, sentimentalmente — ¡Ah…, ya no sé nada — se dijo desesperada —, eres una tonta Misty, no te puede estar pasando esto, no te puedes sentir atraída por Gary!

— Misty es muy bonita — pensaba Gary para si —, no me había dado cuenta antes de eso, pero Dawn… — volvió su mirada a los ojos de Misty, y volvió sus pensamientos a la peli naranja —, pero en estos instantes, Misty está a mi lado — y de la nada, comenzó a analizar sus palabras — ¡No puedo creerlo, creo que me gusta Misty!

La situación era demasiado íntima, por alguna razón se sentían bien estar uno al lado del otro. Misty comenzó a ver a Gary como hombre, y viceversa. La situación provocó que sus rostros comenzaran a acercarse, ¿con clara intención de besarse?, pero antes de comenzar el acto culmine, un ladrido de Arcanine los volvió a la realidad. El susto provocó que se separaran de golpe, muy nerviosos.

— ¡Lo siento Gary, yo no quise…! — comenzó a excusarse muy apenada Misty, muy sonrojada.

— ¡No te preocupes, ¿estás bien?! — preguntó Gary en exactamente mismo estado.

— ¡Si, gracias… — respondió casi tartamudeando la peli naranja —, ya vámonos!

— Si, vámonos — dijo Gary aún muy nervioso — ¡Arcanine, ven! — al momento que su Pokémon se paró a su lado, el joven subió y extendió su brazo a Misty — Misty…, sube — Misty accedió, pero en esta ocasión vio la invitación con otros ojos, muy nerviosa y sonrojada.

— Si — al momento que subió a Arcanine, sólo por instinto, volvió a abrazar fuertemente a Gary — ¡Lo siento! — exclamó muy apenada.

— Si quieres hacer eso, hazlo — dijo Gary muy apenado, pero contento —, siempre y cuando no te vuelvas a caer.

— Gracias Gary — agradeció Misty, mientras se volvió a abrazar a la espalda del investigador, apoyando su cabeza en su espalda.

— Bien Arcanine, sigamos el viaje — le ordenó a su Pokémon, quién partió al acto a gran velocidad —. Mejor no la molesto, no quiero que vuelva a caer — se decía Gary muy contento, al fin y al cabo, por como lo tenía abrazado Misty —. Ash Ketchum, si te vuelvo a ver, te voy a emparejar la cara.

Mientras tanto con Ed y May…

— ¡Ed, mira, ya casi llegamos! — celebró May, indicando lo cerca que estaban del árbol.

— ¡Genial, aceleremos el paso! — exclamó tan entusiasmado Ed.

— ¡Si! — gritó May, quién partió corriendo en dirección al árbol, quien de pronto, al parecer, quedó estampada por una muralla invisible, cayendo al suelo adolorida — ¡Auch, ¿Qué pasó aquí?!

— Al parecer, hay una especie de muralla invisible — concluyó Ed, examinando el lugar —. Creo que no podremos pasar.

— ¡Rayos, y ya estábamos tan cerca! — con berrinches, gritó May agitando muy rápido sus brazos.

— ¿Te diste cuenta de algo? — comenzó a decir muy serio Ed.

— ¿De qué cosa Ed? — preguntó muy extrañada May, mientras se levantaba.

— El tamaño del árbol es muy grande, y no creo que algo crezca tanto tan rápido.

— Es cierto — comentó May —. Ahora que lo dices, tienes razón, pero este lugar está apoderado por las cartas, cualquier cosa podría ser posible — concluyó, mientras buscaba a sus alrededores una posible solución, o salida.

— Puede que tengas razón — comentó algo desconcertado Ed.

— ¡Ed, mira — exclamó May, indicando un objeto que estaba incrustado en la muralla —, esa espada debe servir para romper el escudo!

— ¿Tú crees? — le preguntó Ed muy inseguro — Podría ser una posibilidad, te recomiendo que no la tomes, no confío en nada que haya aquí dentro, y no me extrañaría para nada que esa espada tenga algo.

— ¡Si tiene algo, yo seré la primera en averiguarlo! — dijo muy segura May, mientras se dirigía, y tomaba la espada — ¿Ves?, no tiene nada.

— Yo tendría más cuidado, May — dijo Ed aún sin confiar en las acciones de May; pese a las palabras, May no contestó — ¡¿Oye, me estás escuchando?!

— … — pero la coordinadora no respondía a ningún llamado.

— ¡Oye May, respóndeme! — exclamó preocupado Ed, acercándose a la joven para ver qué le pasaba — ¡May, ¿qué te ocurre?! — al intentar verla a la cara, notó como sus ojos estaban como idos, vacíos, parecía hipnotizada.

— …exterminar, tengo que exterminar a mis enemigos… — fue todo lo que dijo May, con un tono de voz plano.

— ¡ ¿Qué tonterías estas diciendo?! — preguntó Ed entre confundido y preocupado.

— …tu, tu eres uno de los enemigos de mi amo y señor… — May sacó la espada de su lugar, y sin ninguna clase de aviso, comenzó a atacar a Edward.

— ¡Rayos! — con gran habilidad, y algo de suerte, el alquimista esquivó el ataque de su amiga por los pelos, y gracias a la alquimia, transformó una parte del automail de su brazo, en una especie de espada — ¡May, ¿qué te ocurre, porque me atacas?!

— …exterminar a los enemigos de mi amo y señor… — era todo lo que decía la joven coordinadora.

— Esa espada debe estar controlando su voluntad — comenzó a decir Ed, mientras sólo se defendía —, tengo que quitársela de las manos — pero por más que lo intentaba, no podía — ¡No sabía que era una experta utilizando espadas, esto será más difícil de lo que creí!

Mientras tanto, con Ash y Sakura…

— Pikachu está muy cansado, creo que lo mejor será que descanse — se decía el entrenador, notando de forma extraña el cansancio de su amigo —. Pikachu, ¿quieres descansar un momento?, te siento muy agitado — el Pokémon sólo asintió, mientras disminuía su velocidad hasta detenerse.

Después que los jóvenes bajarán del cansado Pikachu, este se recostó para descansar, quedándose dormido casi al instante.

— Parece que estaba muy cansado, se quedó dormido — comentó Sakura.

— Así parece ser — dijo Ash mientras se sentaba en el suelo, usando a su Pokémon como apoyo —, es la primera vez que siento a Pikachu de esta forma.

— Debe ser porque es la primera vez que lo sientes de esta forma — dijo Sakura, imitando a Ash, tambien usando a Pikachu como apoyo.

— Bueno, una vez me transformé en un Pikachu, fue una experiencia muy extraña, pero divertida, pero es la primera vez que me subo arriba de él, y siento su cansancio.

— ¡Bueno, no todos los días te puedes achicar y montar sobre el! — le comento Sakura, dándole una sonrisa muy cálida a Ash.

— ¡Si, tienes razón! — dijo Ash respondiendo a la sonrisa de la chica con la misma expresión, echándose a reír ambos por tan curiosa situación.

— ¡Jajajaja, creo que esta será la primera y última vez que querrás estar de este tamaño, claro, no estando transformado en un Pikachu!

— ¡Jajajaja, sí, creo que tienes razón! — le respondió entre risas — ¿Pero sabes?

— ¿Qué Ash? — preguntó Sakura, pasando los dos sus risas.

— He estado muchos años recorriendo muchos lugares, conociendo nuevas personas, haciendo nuevos amigos, compitiendo en varias ligas, admito que he perdido en casi todas, pero no me quejo, porque sé que hice mi mejor esfuerzo — decía Ash muy orgulloso —, y también me han ocurrido cosas muy extrañas, como transformarme en un Pikachu.

— A propósito de todo lo que te ha ocurrido — decía Sakura, muy curiosa —, tengo mucha curiosidad.

— ¿Curiosidad? — preguntó Ash muy extrañado.

— Pikachu no se parece a ningún animal o ser vivo que conozca, mucho menos un ser mágico, ¿Qué es en realidad?

— No creo que sea un animal, como le dices, y mucho menos ser mágico — comentó Ash algo enredado —. Veamos… primero que todo, se llaman Pokémon, y Pikachu es uno de ellos, y también mi mejor amigo… — Así fue como Ash comenzó a contarle todo lo que había vivido, desde el día que conoció a Pikachu, a Misty, todos los Pokémon que ha atrapado; sus travesías y competencias en general; como había enfrentado a organizaciones que sólo querían usar a estos seres para fines egoístas, amigos que había conocido, y a sus rivales; como habían comenzado este gran viaje dimensional, hasta el momento en que los dos se "conocieron" —, …y bueno, aquí estoy ahora, contigo.

— ¡Increíble — exclamó muy emocionada Sakura —, has tenido muchas aventuras, debieron haber sido muy emocionantes! — y aún más entusiasmada, exclamó — ¡me gustaría viajar como tú lo haces!

— ¡Bueno — comentó Ash bastante más tranquilo —, creo que ya lo estamos haciendo!

— ¡Jejejeje — rio algo nerviosa Sakura —, sí, creo que tienes razón! — después de aquel comentario, se formó un silencio muy confortable para los jóvenes, hasta que Sakura retomó la palabra — Ash… — dijo la peli castaña, mirando al cielo, algo sentimental.

— ¿Qué sucede Sakura? — preguntó Ash, mirándola muy sonriente.

— Bueno…, yo… — comenzó a decir Sakura muy nerviosa —, quería darte las gracias.

— ¿Por qué? — preguntó Ash muy confundido.

— Por ayudarme — Sakura bajó su mirada, ocultando su rostro con sus cabellos —, si no hubiese chocado dos veces contigo, no estaría viva ahora.

— ¿A qué te refieres? — seguía preguntando sin entender por qué Sakura le decía esas palabras.

— Si no hubieses estado en ese instante, cuando las cartas se volvieron locas, el ataque lo hubiera recibido yo.

— Tranquila Sakura — le dijo Ash algo nervioso por la situación —, no te preocupes, para eso estamos los amigos, para ayudarnos, ¿o no?

— Pero… — decía Sakura con sus ojos llorosos —, ¡pudiste morir por hacer esa locura — le gritó casi desesperada —, recibiste ese ataque sin ninguna protección, además, tu ropa quedó destrozada! — fue tanta la lástima que sintió por su propia inutilidad, que se lanzó al pecho del joven a llorar desconsoladamente — ¡Por favor Ash, discúlpame!

— ¿Qué hago ahora? — se preguntaba Ash muy nervioso, era la primera vez que enfrentaba una situación así —. Sakura — comenzó a decirle muy tranquilo, más para la tranquilidad de la joven — la ropa da lo mismo, además, esta ropa me queda bien, ¿o no? — dijo casi en broma —, además, aunque las chicas tengan razón en que no debería actuar de forma tan impulsiva, ya sabía el riesgo que tenía hacer esa locura como tú la llamas, pero para mí si te soy sincero, ayudarte era lo más importante, no permitiría que le pasara algo malo a nadie, y mucho menos a mis amigos.

— ¡Aun así, no sé cómo podré agradecer lo que hiciste por mí! — decía Sakura aun llorando.

— Dejando de llorar — le dijo Ash muy conciliador, acariciando el cabello de la chica —, y enseñándome una sonrisa.

— Esta bien — la joven detuvo su llanto, despegó su rostro del pecho del joven, y sólo vio a Ash esbozando una sonrisa; el optimismo del joven la impresionó mucho, por lo que, para no decepcionarlo, le mostró la sonrisa más tierna que podía esbozar —. Disculpa por mojarte Ash.

— ¡Jejejeje, no te preocupes! — rio Ash muy nervioso —. No quiero ver más esas lágrimas en tus ojos, Sakura — de pronto, para sí, Ash comenzó a reflexionar cada palabra que le decía a su amiga — ¡vaya, nunca creí que podía hablar de esta forma!

— ¡Aun así, aunque tú estés conforme con algo tan sencillo, yo quiero darte las gracias de otra forma! — dijo Sakura entre ansiosa y con algo de miedo.

— ¿De qué forma? — preguntó Ash ingenuamente, algo intrigado.

— ¡De esta forma! — soltó rápidamente Sakura, lanzándose a abrazar por el cuello del joven entrenador, dándole un gran y profundo beso en la boca.

Ash, completamente desprevenido y perplejo, no atinó a hacer nada, si quiera sabía si había que hacer algo, de hecho, si quiera sabía que era lo que pasaba, ni si era correcto o no lo que estaba pasando, pero era un regalo de su ¿amiga?, y como tal, dejó a Sakura que terminara hasta que ella quisiera finalizar el acto. Lo que ninguno de los dos sabía, era que alguien miraba en silencio toda la situación.

...

La situación no estaba a favor de ninguno de nuestros amigos, tanto Gem como Nis, tenían más poder del que hubiesen podido imaginar. Pese a los esfuerzos y el trabajo en equipo, y aún con el poder de las esmeraldas chaos, veían como las generales de la luz los estaban haciendo picadillo.

— ¡Ya no me quedan… fuerzas para seguir…! — decía Sonic muy agitado y cansado.

— ¿Se dan por vencidos? — preguntó nuevamente de forma sarcástica Gem.

— ¡Por supuesto que no…, estamos recién empezando! — le exclamó Knuckles en igual estado de agotamiento.

— Chicos, en serio, nosotras estamos recién empezando, en cambio ustedes, se ve a kilómetros que ya no pueden seguir — muy confiada decía Gem — ¡Hermana, terminemos con esto ya!

— ¡Si hermana, estos juguetes ya me aburrieron — dijo Nis mirando de forma despectiva a Amy y a Vee, quienes ya estaban muy agotados —, no sirvieron ni para calentamiento!

— ¡Entonces comencemos!

De la nada, ambas hermanas desaparecieron, reapareciendo flotando muy arriba en el cielo, se juntaron con las palmas de sus manos, y comenzaron su técnica más poderosa.

— ¡Reciban la técnica más poderosa de las hermanas gemelas, el yin yang de la muerte! — las hermanas comenzaron a girar a tal velocidad, que formaron un tornado — ¡Este será su fin!

Pero antes de poder atacar con su último movimiento, de la nada algo hace que el sentido de rotación del tornado se invirtiera, provocando que este desapareciera.

— ¡No deberían cantar victoria tan rápido — dijo una voz muy seria al aire —, para terminar esta batalla aún que mucho!

— ¡ ¿Qué pasó?! — preguntó muy sorprendida Gem.

— ¡Alguien deshizo nuestra técnica especial! — exclamó furiosa Nis.

— ¡ ¿Quién eres?, aparece ahora! — exclamó Gem desafiante, realmente furiosa.

— No se preocupen por saber qué pasó — decía un ser de color negro que salía entre la nube de polvo —, ni por nuestros nombres, de todos modos, será lo último que podrán hacer.

— ¡Rouge, Shadow, que bueno verlos! — exclamó muy feliz Sonic.

— Veo que te dieron una buena paliza, Sonic — comentó muy serio Shadow.

— ¡Jejejeje, bueno — comenzó a reír muy nervioso Sonic —, creímos que las derrotaríamos, pero creo que nos falló los cálculos!

— Y tu Knuckles — le dijo Rouge con sarcasmo —, ¿tan orgulloso que te sentías de tu fuerza, y no fuiste capaz de durar un poco en batalla?

— ¡Ja… — refunfuño muy orgulloso el echidna —, solo estoy calentando, no me molestes!

— ¿Quiénes son ellos? — preguntó muy extrañado Red por la aparición de los nuevos.

— ¡Después se los presentamos! — dijo Sonic mientras se recomponía, sin quitar atención del erizo oscuro —. Esas tipas son muy fuertes, tendremos que tener cuidado.

— ¡¿No me digas que estabas peleando así?! — preguntó muy molestó Shadow, viendo que Sonic tenía una de las esmeraldas en mano.

— ¡Bueno — comenzó a decir Sonic muy nervioso —, creí que con una esmeralda las derrotaríamos, pero veo que me equivoque!

— ¡Tails, las esmeraldas! — ordenó muy serio Shadow.

— Ya veo, Shadow quiere hacer eso — pensaba Tails, cayendo en la idea del recién llegado —, ¡no tendrán oportunidad! — mientras se dirigía hasta los dos erizos — Sonic, Shadow, tomen las otras esmeraldas, y por favor, ganen está pelea — y retirándose casi al instante.

— ¡Ya veo, con que querías hacer eso! — exclamó Sonic, notándose mucha emoción en sus palabras y rostro.

— Es la única forma de derrotarlas — comenzó a explicar Shadow —. Será mejor que te prepares, está no será como otras batallas que has tenido.

— Veo que sabes más de lo que parece — ya comentaba muy serio Sonic —. Comencemos.

— ¡Control chaos!

Como si nada, las siete esmeraldas chaos comenzaron a reaccionar, rodeando a los dos erizos, mientras comenzaban a brillar fuertemente, provocando una peculiar reacción en Sonic y Shadow. Cuando el brillo desapareció, aparecieron transformados, tomando los dos erizos un fuerte color dorado.

— ¡ ¿Qué les pasó?! — exclamó Blue boquiabierta, muy impresionada.

— Como les dijo Sonic — contestaba Tails con mucha seguridad —, una esmeralda da un poder increíble, pero las siete, da un poder gigante e ilimitado — en realidad, el grupo entero escuchaba con mucha atención las palabras de Tails, cosa que notó el zorrito —. Vean la pelea tranquilos, les aseguro que Sonic y Shadow ganarán.

Sin que nadie se diera cuenta, la batalla había empezado, o al menos eso parecía, ya que los, ahora, dos súper erizos habían desaparecido del campo de batalla.

— ¡ ¿Dónde están?! — exclamó Gem algo desesperada, buscando a sus rivales por todas partes.

— ¡Aparezcan, ahora! — exclamó Nis imitando a su hermana.

— ¡Ya veo — comenzó a exclamar Shadow —, como derrotarlas no es muy distinto a los otros seres, creo que puede volverse interesante!

— ¡Sólo que, en esta ocasión, la velocidad está de nuestro lado! — exclamó Sonic muy seguro de sus habilidades.

Las generales se sorprendieron al ver que estaban tras de ellas, no se dieron cuenta en que segundo habían llegado.

— ¡ ¿En qué momento llegaron aquí?! — preguntó Gem algo asustada, tomando guardia.

— ¡Hace treinta segundos! — respondió Sonic con mucha seguridad — ¿O hace un minuto? — ahora decía muy inseguro —, soy malo calculando el tiempo…

— ¡Ya veo — dijo furiosa Nis —, en verdad esas esmeraldas son muy poderosas, sus poderes aumentaron de forma asombrosa, pero no son los indicados para usarlas! — y tomando una gran velocidad, se lanzó a atacar a los dos erizos, quiénes esquivaron el ataque sin mayores dificultades — ¡ ¿Dónde están?!

— ¡Arriba, mira! — exclamó Gem, indicando al cielo, dónde estaban los dos erizos flotando, y muy alto.

— ¡ ¿Cuando llegaron ahí?! — Nis ya estaba desesperada, tanto Sonic como Shadow tenían mejor velocidad que ellas.

— Terminemos con esto — dijo Shadow, siendo el primero en atacar, asestando un golpe directo a Nis — ¡Ahora!

— ¡De acuerdo! — seguido de Sonic, quién rápidamente dio el golpe de gracia, con la idea de acabar de una vez por todas con al menos una de las guerreras, o al menos esa era la idea.

— ¡ ¿En verdad creías que sería sencillo?! — exclamó maliciosamente Nis, aún en el suelo, sin siquiera un rasguño — ¡Hermana!

— ¡Si! — las hermanas se movieron a gran velocidad contra los erizos, con toda intención de atacar, acertando sin dificultades, no lastimando de la misma forma que las veces anteriores.

— ¡Tienen que derrotar a las dos al mismo tiempo! — exclamó Blue rápidamente.

— ¡ ¿Las dos al mismo tiempo?! — preguntó muy extrañado Sonic.

— ¡Analiza la situación, intentaron derrotar a una sola como debían derrotarla, pero fue como si no le hicieran nada!

— Puede que tengan alguna conexión entre ellas, o algo por el estilo — agregó muy pensante Shadow.

— ¿Quieres intentarlo? — preguntó Sonic muy desafiante.

— Es todo lo que podemos hacer por ahora.

Y realmente más no podían hacer, el método que debían ejecutar para eliminar a las gemelas era más compleja de lo que parecía; pese a que la batalla se veía equilibrada, gracias al trabajo en pareja, era imposible intentar dar un punto exacto para acabar con las generales.

— No podrán derrotarlas a este paso — dijo muy preocupado Red —, veamos si pueden con esta batalla — mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡Sal, Charizard! — dejando salir al Pokémon de fuego, soltando un gran rugido llamando la atención de todos — ¡tú también, Pika! — le dijo a su Pikachu, quien saltó de su hombro, hasta un lado de Charizard.

— ¿Qué planeas hacer? — preguntó Blue, muy intrigada por el nuevo plan de su amigo.

— ¡Chicos, peleen a su gusto, ayuden al máximo a Sonic y a Shadow! — después de asentir a la orden de su entrenador, Pika subió a la espalda de Charizard, quién emprendió vuelo al instante hasta el lugar de la batalla.

— Veo que llego compañía — comentó Sonic, creyendo entender cuál era el plan —. Shadow, tu a la de negro, yo me encargo de la de blanco.

— Como quieras.

En esta ocasión, Shadow iba contra Nis, mientras que Sonic contra Gem, mientras Charizard y Pika solo esperaban con calma el momento exacto para atacar. Extrañamente, la táctica de batalla había cambiado, por alguna extraña razón, tanto Sonic como Shadow, alejaban a Gem y a Nis de los dos Pokémon, en una trayectoria circular.

— ¿Qué estarán planeando? — se preguntó Taichi en voz alta muy extrañado.

— No lo sé — dijo Red igual de extrañado —, es extraña la trayectoria con la que se mueven, las quieren alejar de Charizard y de Pika, ¿Pero por qué será?

Mientras tanto, Charizard y Pika seguían esperando un instante para atacar. De pronto, notaron un extraño movimiento en la batalla, por alguna razón, Sonic y Shadow comenzaron a dirigir de golpe a las hermanas contra los Pokémon.

— ¡Ya entiendo, sólo querían distraerlas! — exclamó muy perspicaz Red — ¡Ahora entiendo por qué no se movían!

Sonic y Shadow, completamente sincronizados, lanzaron una fuerte patada contra las hermanas, lanzándolas contra Charizard y el Pikachu, quiénes igual de sincronizados, ejecutaron un lanzallamas y rayo respectivamente, provocando una gran explosión, quedando solo una nube.

A los segundos, gracias a una ráfaga de viento, la nube de polvo se deshizo, dejando a la vista la desaparición de las gemelas, dando a entender el final del duelo.

— ¡Por fin, las derrotamos! — celebró muy feliz Red.

— ¡Si…! — exclamaron todos al unísono el final de la batalla.

Ya eran dos generales menos, y era motivo de celebración, el grupo ya podía relajarse.

Al volver a tierra firme, tanto Sonic como Shadow volvieron a la normalidad, seguidos de los dos Pokémon.

— ¡Vaya, sí que costó! — exclamó algo cansado Sonic, soltando una bocanada de aire.

— Si, nunca creí que existieran esa clase de enemigos — comentó Shadow muy serio. Al parecer algo le preocupaba aún.

— ¡Gracias chicos por su ayuda! — Sonic levantó su dedo pulgar en señal de aprobación a los Pokémon, quiénes imitaron el gesto — Vamos con los demás.

Apenas Sonic y los demás volvieron con el grupo, la primera en preocuparse fue Amy, corriendo a abrazar al erizo azul.

— ¡ ¿Sonic, estás bien?! — casi gritó Amy, llorando exageradamente, apretando con el abrazo a Sonic.

— ¡Si…, pero suéltame por favor Amy…, quiero respirar…! — pedía el erizo, agobiado por la muestra de "cariño".

— ¡Yo estoy igual, así que no te quejes! — le gruñó muy molesta, apretándolo aún más fuerte con sus brazos

— ¡Jejejeje, que impulsiva! — dijo Red algo nervioso —. Ya tenemos las esmeraldas chaos — siguió el entrenador muy serio —. Como nos dijo Sakura y Mewtwo, tenemos que volver ahora a entregárselas.

— Veo que pudieron conseguir las esmeraldas — comenzó a decir una voz en el aire —, se los agradecemos mucho.

— ¡¿Quién eres?! — preguntó Sonic poniéndose de nuevo en guardia, algo preocupado.

— Relájate Sonic — dijo muy tranquilo Red —. Palkia, veo que nos escuchaste, ya tenemos las esmeraldas… — pero fue interrumpido.

— Lamento mucho tener que pedirles un favor más, pero necesitamos que se queden en esa dimensión hasta nuevo aviso.

¿Qué habrá pasado para ese cambio de planes? El grupo de Red atendió al pedido muy extrañado y preocupado, cosa que le era desconocido al grupo de Sonic.

— ¿Palkia, sucedió algo? — preguntó Blue muy preocupada.

— En este instante, Mewtwo se encuentra investigando el extraño cambio climático que hay, desconocemos por completo su verdadero origen.

— ¿Alguna idea de que pueda suceder chicos? — preguntó Hikari muy intrigada.

— Tengo una idea de lo que puede estar sucediendo — comentó Blue —, pero no creo que sea el desencadenante de todo… Prefiero no aventurarme a teorías.

— ¿Y Satoshi o Sakura saben algo? — preguntó Red muy extrañado.

— Satoshi continúa buscando las joyas elementales, y Sakura está en su misión, la decisión la tomamos con Dialga, les recomiendo descansar, lo lamentamos, pero tendremos que contar nuevamente con su ayuda.

— No te preocupes — respondió Red —, intuimos que necesitarían más de nuestra ayuda, en cuanto creas que debamos volver, háznoslo saber.

— De acuerdo.

Las palabras de Palkia sólo dejaron más intranquilos a Red y los demás ¿Qué rayos estaba pasando? ¿Alguna relación tendrán ese cambio climático con los soldados de la luz?

— ¿Qué haremos ahora Red? — preguntó Yellow muy preocupada.

— Hacer lo que les dijeron, descansar mucho — respondió Tails —. Además, necesitamos más detalles de todo lo que sucede, el ataque que sufrimos, más lo que sucede en su mundo.

— Esta verdad — dijo muy serio Red —, tenemos la obligación de decirles que es lo que sucede — hasta que su estómago le gruñó — ¡Jejejeje, pero antes, tengo mucha hambre — comentó muy apenado —, disculpen muchachos!

Tanto Blue como Yellow miraron muy apenadas al joven, quién solo rio nervioso.

La batalla contra Gem y Nis había terminado, pero la solicitud de Palkia los preocupó, tenían las intenciones de terminar la misión hasta el final, y eso significaba derrotar a aquel ser que tenía tal nivel de hecatombe ¿Qué habrá pasado realmente que está vez habló Palkia?

...

El beso de Sakura había durado mucho más de lo que creía Ash, aunque ciertamente, si quiera sabía cuánto debía durar un beso, y después de un buen rato, la peli castaña fue la que terminó el acto.

— ¿Por qué… hiciste… eso…? — preguntó Ash, entre confundido, perplejo, anonadado, sorprendido, y cientos de otras emociones que ni él conocía.

— Es mi forma… de agradecerte… — respondió Sakura roja como tomate, muy nerviosa, jugando con los dedos índices de sus manos.

— ¿Crees que estuvo correcto? — Ash estaba muy sonrojado y asustado, creyendo que había hecho algo malo.

— ¡¿No te gustó?! — preguntó la peli castaña muy decepcionada, creyendo que su afecto había sido rechazado.

— ¡No me refiero a eso! — exclamó muy rápido Ash, queriendo aclarar el malentendido —, bueno, en realidad no sé qué decir — ahora decía muy apenado —, es la primera vez que una chica me da un beso en la boca.

— ¡¿O sea…, que soy la primera?! — preguntó Sakura muy sorprendida por tal confesión.

— Si, eres la primera — dijo muy avergonzado, ocultando su mirada con su gorra.

— ¡No lo sabía, lo siento! — se excusó muy apenada, pero casi celebrando para sí; al fin y al cabo, se les había adelantado a las otras chicas.

— ¡No te preocupes, no tienes la culpa, no tenías por qué saber algo así! — volvió a exclamar rápidamente, creyendo que la chica estaba con culpa interna por el acto impulsivo.

— ¿Entonces por qué dijiste que no estuvo correcto? — preguntó Sakura muy extrañada, ya que Ash no tenía novia, y ciertamente no la tenía.

— Yo esperaba hacer esto por primera vez con Misty — comentó con pena Ash, mirando al cielo —, pero veo que no se pudo, me ganaste.

— ¡¿No me digas que te gusta Misty?! — preguntó Sakura avergonzada, más por no haber respetado la voluntad del chico.

— Así es — respondió muy apenado Ash —, por eso te lo pregunté.

— ¿Sabes?, hay un chico que me gusta mucho — comenzó a confesarse Sakura, igual de apenada que Ash —, y aun así te besé — de pronto, miró muy seria a Ash — ¡te tengo una propuesta!

— ¿Qué cosa? — preguntó Ash, no muy convencido de la dirección que estaba tomando todo.

— Dejemos ese beso como nuestro secreto, que nadie lo sepa — le propuso Sakura, pasando de la seriedad, a la coquetería —, ¡pero si quieres otro más, nos escondemos y lo volvemos a hacer!

— Veo que te gustó mucho el beso — dijo Ash mirándola de reojo, dudando de su inocencia.

— ¡Jejejeje, lo siento, pero sí, me gustó, y mucho! — le respondió Sakura, riendo nerviosamente, y al momento que se levantó, vio como el ratón eléctrico los observaba — ¡Ash, Pikachu despertó! — exclamó Sakura muy asustada, por no decir aterrada.

— ¡ ¿Qué…?! — muy asustado, Ash también se levantó de golpe, viendo como Pikachu los observaba detenidamente — ¡ ¿Pikachu, estás despierto de hace mucho?! — preguntó su entrenador muy nervioso, a lo que el Pokémon sólo asintió.

— ¡ ¿También viste el beso?! — preguntó igual de nerviosa Sakura, y Pikachu respondiendo en esta ocasión mirándolos de reojo, con una mirada muy picarona.

— ¡Oye, Pikachu… — curiosamente, Ash le pidió a su Pokémon casi arrodillándose —, hace cómo que no viste nada, sé que nadie entiende bien lo que dices, pero por favor, no cuentes ni insinúes nada de lo que ocurrió, por favor!

— ¡Por favor, no sería bueno que los demás se enteraran! — suplicaba Sakura en igual condición.

Pikachu solo sonrió, y con sus… patas delanteras…, los empujó a los dos por la espalda, dejando a los dos jóvenes completamente apegados con el cuerpo. Los dos inevitablemente cruzaron sus miradas, mientras, literalmente, los dos sentían el rápido latido de sus corazones, sonrojándose inevitablemente, y sólo por instinto, comenzaron a acercar sus labios, con toda intención de volver a besarse, pero de pronto, el laberinto volvió a cambiar su aspecto, cortando por completo la situación.

— ¿Qué sucede? — preguntó Ash muy preocupado.

— El laberinto, está cambiando de nuevo, ahora se volverá más complicado que antes — comentó Sakura muy preocupada.

— ¡ ¿Qué?! — el joven sólo gritó asustado.

Lo curioso, fue que el laberinto había vuelto a su estado inicial.

—¿Qué pasó? — preguntó muy extrañado Ash — Volvió a ser el mismo de antes.

— Sí, es muy extraño — comentó Sakura algo confundida ¿Qué le habría pasado al laberinto?

De pronto, se produjo una especie de explosión muy cerca de ellos, notándose claramente como dos personas luchaban del lugar donde se había roto una de las murallas del laberinto.

— ¿Qué está sucediendo? ¿Esto también es obra de las cartas, Sakura? — preguntó Ash muy serio.

— ¡Lo desconozco, vayamos a investigar — respondió la joven Sakura muy preocupada, partiendo al lugar de los hechos… — ¡Pikachu, ya sé que nos quieres, pero, ¿Podrías soltarnos por favor?! — le pidió entre nerviosa y apenada, ya que la rata aún los tenía juntos.

Pikachu riendo muy nervioso, los soltó, y volvió a bajar a la altura del suelo para que Ash pudiera subir en él.

— ¡Sube Sakura! — exclamó Ash ofreciéndole una mano para que subiera.

— ¡Si! — exclamó muy segura Sakura, aceptando la ayuda de Ash, subiendo arriba de Pikachu, abrazándose con mucha fuerza al joven entrenador, recostándose en su espalda, apoyando el mentón en su hombro izquierdo; ciertamente a Ash si quiera le importaba la posición, sólo estaba enfocado en los sucesos.

— ¡Sakura, afírmate bien, que iremos lo más rápido posible!

— ¡No te preocupes, ya lo estoy!

— Bien ¡Pikachu, vámonos!

Al cabo de unos segundos, Pikachu llegó hasta el lugar de los hechos, dónde pudieron observar como May y Ed tenían una lucha encarnizada, o al menos May, ya que Ed solo se dedicaba a defenderse.

— ¡ ¿Chicos, que les pasa?! — exclamó muy sorprendido Ash, sin recibir respuesta alguna.

— ¡No creo que te escuchen, tu voz no es muy fuerte! — comentó Sakura muy seria, mientras hacía distancia de Ash para poder tener mejor perspectiva de la pelea.

— ¡Tienes razón, ¿qué haremos?! — pregunta Ash muy molestó por su actual inutilidad.

De pronto, Pikachu notó como alguien se acercaba a toda velocidad hasta el, haciendo que volteara la mirada tras él; al lado del Pokémon, los que habían llegado, eran Dawn e Inuyasha.

— ¡ ¿Pikachu, que ocurre aquí y donde están los demás?! — preguntó Dawn, tan rápido como preocupada, a lo que Pikachu sólo atinó a indicar la pelea.

— Que extraño, ¿Por qué están peleando entre ellos? — preguntó muy extrañado Inuyasha; la voz de los jóvenes, hizo que Ed se percatara de sus presencias.

— ¡Chicos, May está siendo controlada por esa espada! — exclamó Ed, apenas defendiéndose.

— ¿Esa espada dices? — Inuyasha miró con atención a May, y notó el arma que usaba — ¡Creo que solo tendremos que quitarle la espada! — con tan solo sacar a colmillo de acero, está espada tomó su verdadera forma; May se percató de las acciones del híbrido, por lo que cambió el blanco de sus ataques — ¡Rayos, es buena! — exclamó Inuyasha, apenas deteniendo el ataque.

— ¡Ten cuidado! — le suplico Dawn muy preocupada, tambien notando la dificultad de la parada del ataque — Pikachu, ¿Dónde están los demás? — preguntó desviando la mirada al ratón eléctrico, recién percatándose que había dos "enanos" en su espalda — ¡ Pikachu, ¿no me digas que ellos son…?! — preguntó muy desconcertada la coordinadora, mientras el Pokémon sólo asentía.

— ¡Dawn, somos nosotros! — comenzó a gritar algo desesperado Ash.

— ¡No puedo creerlo, ¿en verdad son ustedes?! — preguntaba aún muy sorprendida Dawn, sin dar crédito a lo que veía.

— ¡Solo súbenos para no gritar tanto! — le gruñó Ash.

— Esta bien — Dawn sólo puso sus dos manos abiertas en el suelo, y los dos "pequeños" subieron a estas, dejando Dawn a los dos a la altura de su rostro —, ¿pero que les pasó que terminaron de ese tamaño?

— ¡Nos topamos con la carta pequeña, saltó en nuestras cabezas, y así terminamos! — le explicó Sakura algo nerviosa.

— ¡Jamás hubiese imaginado ver a Ash de este tamaño, en verdad se siente muy raro! — comentó Dawn, tan sorprendida como confundida.

— ¡Deja las sorpresas para otro momento — le pidió Ash muy serio —, dale instrucciones a Pikachu y a Latios para que los ayude!

— ¡Tienes razón! — le asintió muy segura Dawn, bajando sus manos a la altura de su pecho, y mirar a los Pokémon — ¡¿Pikachu, Latios, ¿están listos?! — los dos Pokémon asintieron a la pregunta poniéndose en guardia — ¡Entonces, a luchar chicos!

La misión del equipo de Red fue todo un éxito, pero las intenciones de volver a Sinnoh fueron detenidas por Palkia, quién les pidió extender su estadía en la dimensión dónde viven Sonic y sus amigos. Tambien vimos situaciones muy curiosas, como el primer beso de Ash, y el momento íntimo entre Misty y Gary. En estos instantes, una poseída May estaba intentando de matar a sus amigos. ¿Cómo terminará la misión del equipo de Red? ¿Cuáles son los verdaderos sentimientos de nuestros amigos? ¿Podrán salvar a May y deshacer la posesión? ¿Pikachu les dirá a los demás lo del beso de Ash y Sakura, o cumplirá su promesa como buen amigo que es de Ash? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Y bueno, nuevamente saludo al final del capitulo, espero les haya gustado, y que lo sigan disfrutando. Nos vemos, cuidense!
 
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Capítulo 20: "Pikachu, el Pokémon salvador, ¿o el Pokémon salvado? La aparición de las guerreras de Céfiro"

Tanto Pikachu como Latias, intentaban detener los movimientos de May, pero su manejo con la espada, y el hecho que no la podían lastimar, lo hacía demasiado difícil.

— ¡Si era tan hábil con la espada, no hubiese ayudado contra Apolo! — comenzó a quejarse Inuyasha, mientras apenas paraba los ataques de la coordinadora.

— ¡Oye Ash — comenzó a regañarle Dawn —, nunca nos dijiste que May sabía ocupar espadas!

— ¡¿De qué están hablando?! — Ash ya sentado en el hombro derecho de Dawn, comenzó a decirles algo molesto — ¡May jamás ha usado un arma! ¿Qué le habrá pasado?

— Ash — Sakura, quién estaba en el hombro izquierdo de Dawn, comenzó a explicarles —, May está bajo en control de la carta espada, por eso su habilidad. La única forma para que vuelva a la normalidad, es quitándole la espada.

— Ya veo — Dawn muy seria, aviso rápidamente de la situación — ¡Inuyasha, Ed, May está bajo el control de la carta espada, quítenle la espada para que vuelva en sí!

— ¡ ¿Y se puede saber cómo lo haremos?! — exclamó Inuyasha algo desesperado.

— ¡Si detenemos los movimientos de May, aunque sea por un segundo, podríamos quitarle la espada! — explicó Ed, con la idea de él quitarle la espada — ¡¿Algún voluntario?!

— ¡Tengo una idea! — intervino Dawn — Sólo espero que funcione — susurró algo insegura de sí sería buena idea — ¡Latios, usa psíquico en May, necesito que detengas sus movimientos!

Latios detuvo sus movimientos defensivos, y comenzó a aplicar su fuerza psíquica contra May, pero la peli castaña logró percatarse de esto, y avanzó velozmente contra el Pokémon psíquico, quién sólo atinó a esquivar el ataque.

— ¡No sabía que fuese tan veloz! — exclamó muy impresionado Ash — ¡¿Sakura, eso también es por efecto de la carta?!

— Lo más seguro.

— ¿Y si probamos deteniendo el movimiento de la espada? — ideó Dawn muy seria.

— ¿Y cómo lo harás? — preguntó Ash muy intrigado.

— Podría utilizar la cola de acero de Pikachu — dijo muy segura Dawn.

— Si crees que funcionará, adelante.

— ¡Pikachu, tacleada de voltios! — Pikachu tomó cierta distancia de May para comenzar su tacleada de voltios, corriendo contra la coordinadora de Hoenn.

— ¿Para qué querrá utilizar la tacleada de voltios? — se preguntaba para si Ash muy pensante, intentando descifrar la estratagema de Dawn. Pese a que el entrenador no decía nada, su expresión de seriedad lo acusaba, cosa que sólo Sakura notó.

— ¿Sucede algo Ash? — preguntó la peli castaña muy preocupada.

— ¿Dawn, para que la tacleada de voltios? — le preguntó Ash muy serio.

— ¡Ahora verás! — respondió la pelíazul con mucha confianza — ¡Chicos, cuando Pikachu toque la espada, ustedes traten de quitársela como sea!

— ¡De acuerdo Dawn! — exclamó Ed, quién se preparó para el movimiento decisivo.

— ¡Pikachu, combinación, cola de acero, ahora!

Gracias a la combinación de la velocidad, ventaja de tipo en la tacleada de voltios, y la fuerza de la cola de acero, provocó que Pikachu ejecutará un ataque muy distinto al que tenía planeado Dawn, quien con Ash, observaron sorprendidos el acto.

— ¡¿Qué ataque fue ese, Dawn?! — le preguntó Ash muy sorprendido por el movimiento de Pikachu.

— ¡No lo sé, es primera vez que lo veo ese ataque! — respondió Dawn igual de sorprendida.

— ¡Esa fue una cola eléctrica! — respondió una voz muy familiar, provocando que Dawn mirara tras ella.

— ¡Gary, por fin llegaste! — celebró la pelíazul, muy contenta, hasta que Arcanine se paró a su lado.

— ¡Hola Dawn, tanto tiempo! — saludó muy tranquilo el investigador — ¿Que ocurre aquí?

— ¡Lo mismo te pregunto! — le contestó muy enojada Dawn, indicando a una Misty que aún seguía muy abrazada al joven.

— Bueno… — comenzó a responder muy nervioso Gary —, la dejé que me abrazara por que se había caído en el camino, no le gusta mucho la velocidad, ¿acaso a ti no te ocurrió nada extraño? — preguntó muy extrañado.

— ¡Claro que no! — exclamó igual de molesta — o al menos eso creo… — dijo bastante insegura — ¡Pero a Ash y a Sakura si!

— A propósito — preguntó Gary, mientras miraba a todos lados buscando a los aludidos — ¿Dónde está la pareja de torpes?

— ¡No somos torpes! — exclamaron molestos Ash y Sakura, perdiendo el equilibrio de donde estaban sentados, cayendo, y siendo salvados por Dawn, quién los agarró en sus manos — ¡Jejejeje, lo sentimos Dawn!

— ¡Debe ser broma que ustedes son Ash y Sakura! — exclamó muy desconcertado Gary — ¿Ven que son torpes? — les dijo negando con su cabeza resignado — Ash Ketchum… — comenzó de pronto a hablarle de forma despectiva — ¡Sabía que estaba muy por sobre ti, pero esto es exageradamente literal!

— ¡Cállate Gary Oak — comenzó a gruñirle muy infantil —, y dile a Misty que te deje de abrazar!

— Esta verdad Misty — le dijo Gary muy apenado —, ya llegamos.

— ¡Jejejeje, lo siento de nuevo Gary! — le respondió muy apenada y sonrojada, mientras se separaba del joven.

— ¡ ¿Como que de nuevo?! — Ash ya gritaba como un energúmeno celoso.

— ¡ ¿En verdad eres tú, Ash?! — le preguntó al aludido muy sorprendida.

— ¡ ¿Tu qué crees?! — le respondió de malas el celoso.

— ¡ ¿Y tú Sakura?!

— ¡Jejejeje! — la aludida sólo rio nerviosa.

— ¡ ¿Y qué les pasó que se quedaron de ese tamaño?! — preguntaba Misty aún sin salir del asombro.

— ¡Chicos, perdón por interrumpir su conversación, se ve muy interesante, pero…! — interrumpió Ed — ¡May trata de matarnos, ¿podrían dejar eso para después?! — les dijo bastante desesperado y algo enojado, mientras intentaba con mucho trabajo parar los ataques.

— ¡Jejejeje, disculpa Ed! — dijeron muy apenados los aludidos.

— ¿Intentaron detener sus movimientos? — preguntó Gary mientras bajaba con Misty de Arcanine.

— Si, pero esquiva cualquier intento con facilidad — respondió algo frustrada Dawn.

— ¿Y cómo lo intentaron?

— Con un ataque psíquico, y la combinación de tacleada de voltios y cola de acero, pero tampoco funcionó.

— ¿Tienen algún Pokémon que pueda de alguna forma de detener movimientos, como látigo cepa? — preguntó Gary mirando a todos.

— Esta mi Bulbasaur y mi Bayleef, y tambien están el Beautifly y el Venusaur de May — respondió Ash muy serio.

— Tus Pokémon no creo que estén en condiciones de pelear Ash — le aseveró Gary muy pensante —, si te hiciste pequeño, ellos deben estar en igual condición — desvió su mirada a May y concluyó —. No queda más que usar los Pokémon de May.

— ¿Y cómo haremos eso? — preguntó muy preocupada Dawn.

— ¡Intenten quitarle el bolso de cintura a May — gritó Gary a Inuyasha y Edward —, creo que será más sencillo que quitarle la espada!

— ¡ ¿Y para que quieres su bolso?! — preguntó Inuyasha algo desesperado.

— ¡Necesitamos sus Pokémon, y los tiene en su bolso, hagan lo que sea para quitárselo!

— ¡Por mí no te preocupes, será mucho más fácil que quitarle la espada! — exclamó Ed muy seguro — ¡Necesito que la distraigas por unos segundos — le gritó a Inuyasha —, no necesito más!

— ¡Eso no será problema!

Inuyasha en esta ocasión, se tiró a atacar a May, quién no tenía ningún problema en detener su ofensiva; a la vista de los espectadores, era una pelea reñida, cualquiera de los dos podía ganar, pero de la nada, y sin previo aviso, se vio pasar a Pikachu a gran velocidad por las piernas de May e Inuyasha, provocando que los dos se distrajera; fue un pequeño momento, pero lo suficiente para que Ed se dirigiera a la cintura de la coordinadora, y cortara el cinto que sujetaba el bolso, cayendo al suelo.

— ¡Muy bien! — celebró el alquimista, tomando el bolso, al mismo tiempo que May se percató de su actuar, y al acto, comenzara a atacarlo — ¡Rayos, es demasiado rápida, ¿qué haré?!

— ¡Pásame el bolso, rápido! — exclamó alguien tras él, provocando que Ed volteara la mirada.

— ¡Toma! — sin pensar, ni ver quién era, le lanzó el bolso — ¡Qué bueno que llegaste, Drew!

— ¡ ¿Qué le pasó a May?! — preguntó muy extrañado el peliverde, viendo como ahora el ataque lo concentraba en Inuyasha.

— ¡La muy confiada tomó esa espada y la poseyó! — le respondió mientras se paraba a un lado de Flygon.

— ¡Como siempre tan impulsiva! — exclamó fastidiado Drew — ¿Para qué le quitaron su bolso?

— ¡Gary dijo que usarían a uno de sus Pokémon para ayudarnos a detenerla!

— ¡Drew, rápido, saca a Beautifly o a Venusaur! — exclamó algo desesperado Gary desde el otro lado del campo de batalla

— ¿Para qué quiere a Beautifly? — se preguntó Drew, cayendo rápidamente en el plan — Ahora entiendo, con qué era eso — abrió el bolso de la chica, y tomó la primera pokébola que vio —. Espero que sea esta — y muy dudoso, la lanzó.

Lamentablemente, no era exactamente a quien necesitaban, Blaziken.

— ¡Rayos, me equivoqué! — gritó con rabia el peliverde, al momento que vio como May se dirigía a atacar a su propio Pokémon — ¡Blaziken, esa no es May, está siendo poseída por esa espada! — tanto las palabras, como las acciones de May, dejaron al Pokémon de fuego muy desconcertado.

El ataque de May no se detenía, por lo que Blaziken solo se dedicaba a esquivar con igual dificultad que Inuyasha y Ed. Entre la desesperación, Drew tomó otra pokébola, y para su suerte, al lanzarla apareció Beautifly.

— ¡Bien! — celebró triunfante Drew — ¡Beautifly, sé que será extraño, pero necesito que me obedezcas por esta vez — comenzó a pedir muy serio el coordinador — necesito que detengas los movimientos de May con su tiro de soga! — el Pokémon muy confundido, sólo lo miraba, si quiera sabía que pasaba, pero no fue hasta que May lo atacó, esquivando por los pelos la espada — ¡rápido, si quieres salvar a May, hazlo ahora! — el Pokémon al ver el estado de su entrenadora y coordinadora, muy decidido lanzó su ataque de tiro de soga, pero May lo rechazó con gran facilidad.

— ¡Latios, psíquico! — ordenó nuevamente Dawn.

Latios intentó nuevamente con su fuerza psíquica, pero May nuevamente se percató del ataque. Pero para sorpresa de la joven poseída, Pikachu apareció bajo Latios, asestando una cola de acero en la espada, provocando que retrocediera el ataque, aprovechándolo muy bien Beautifly, atinando dos veces el tiro de soga, deteniendo el movimiento no sólo de sus pies, sino también, de la mano que portaba la espada, y sin pensarlo, Inuyasha apareció, golpeando el revés de la mano de la coordinadora, quién soltó la espada, sin contar que la espada volvería a la mano de May, como si estuviese conectada con algo a ella.

...

Hace mucho tiempo, tres chicas fueron llamadas a un mundo extraño, donde la magia y los monstruos son comunes, para salvar a este y su pilar, pero para su desgracia, a la persona que fueron a salvar, la tuvieron que eliminar para la salvación de ese mundo. Después que mataron a esa persona, muchos desastres comenzaron a ocurrir, y seres malignos aparecieron para convertirse en el nuevo pilar, fuera de seres de otros mundos quienes iban con el mismo objetivo, pero una de las tres elegidas, quienes fueron llevadas nuevamente a ese lugar, se transformó en el pilar, y su primer mandato, fue liberar aquel mundo del pilar, y que los seres que vivían en ese lugar, hicieran surgir su mundo a pulso, sin ayuda de un pilar. Este mundo se llama Céfiro, un mundo en otra dimensión, las tres chicas elegidas se llaman Hikaru, Umi y Fuu, más conocidas como las guerreras mágicas. El antiguo pilar era la princesa Emeraude, quien cayó en locura, cambiando su ser tras la muerte de su amado Zagato, su guardia personal y eliminada por voluntad propia. Su segunda visita, fue para solucionar los problemas que quedaron por falta del pilar, y detener, o por lo menos, conocer las intenciones de los supuestos candidatos al pilar, además de eliminar a un ser maligno que quería tomar el poder del pilar, Devonair. Cuando todo terminó, Hikaru fue la elegida para tomar el poder del pilar, quien, como primera orden, eliminó la existencia del pilar, y ordenó a todos a mantener su mundo con sus propias manos. Después de todo esto, fueron devueltas a su mundo. Ya han pasado cinco meses de que todo esto ocurrió, las tres chicas habían vuelto a su vida cotidiana, pero su rutina estaba a punto de cambiar, puesto a que un viaje extraño, y nuevas personas, las llevarían a una aventura que jamás hubiesen imaginado.

Las tres chicas, a lo mejor por buena o mala coincidencia, se encontraban nuevamente en la torre de Tokio. Habían dejado ese lugar como su punto de reunión.

— ¡ ¿Qué le pasa a Hikaru que aún no llega?! — exclamó Umi, furiosa por la demora de su amiga.

— Seguramente tuvo algún contratiempo — le respondió Fuu muy tranquila, pero nerviosa por el enojo de su amiga.

— ¡Más le vale que tenga una buena excusa! — y al terminar de gruñir, vio como Hikaru llegaba corriendo, muy agitada — ¡Por fin llegas!

— ¡Jejejeje, lo siento…, me retrase…! — contestó riendo muy nerviosa, con la respiración agitada.

— ¡Al menos llegaste, eso es lo que importa! — le regañó Umi menos molesta.

— Umi, tranquila, ya estamos las tres — le respondió Fuu algo nerviosa.

— Ya han pasado cinco meses — comentó Hikaru nostálgica, mirando hacia el exterior, haciendo que las chicas olvidarán la incómoda situación.

— El sistema del pilar fue deshecho — agregó Umi —. Espero que estén bien ahora que no dependen del pilar.

— Bueno — comentó muy feliz Fuu —, al menos ya no habrá nadie que quiera tomar el poder de Céfiro.

Pero de pronto, sintieron como algo las absorbió, y de la nada, aparecieron en otro lugar; para ser más preciso, en un bosque.

— ¡¿Dónde estamos?! — exclamó muy alarmada Hikaru, mirando a todas direcciones.

— Creo que volvimos a Céfiro — comentó muy extrañada Fuu.

— ¿Pero por qué? — preguntó Umi, preocupada por la situación.

— Yo las mande a llamar — respondió una voz muy suave y familiar en el aire, mientras aparecía el dueño de la voz.

— ¡Guru Clef! — exclamaron las tres chicas al unísono.

— Lamento mucho haberlas traído nuevamente a Céfiro, pero necesitamos de su ayuda — comenzó a explicar muy acongojado el brujo —. Están en el lugar más seguro del reino, desde hace tres días, seres oscuros comenzaron a atacar el reino.

— ¡ ¿De nuevo están atacando Céfiro?! — exclamó Hikaru muy preocupada; se suponía que después de desaparecer el pilar, la paz reinaría.

— Así es — le asintió Guru Clef —, esos seres vinieron en busca de los mashin, pero por suerte, al parecer, aún no los encuentran.

— ¡¿A los mashin?! — preguntó muy preocupada Hikaru, sin entender cuál era la intención hacia ellos.

— ¡¿Sabes por qué motivo los buscan?! — preguntó Fuu igual de preocupada.

— No lo sé — les negó el mago —. A decir verdad, desconocemos sus intenciones.

— ¡¿Qué haremos ahora?! — preguntó Umi muy preocupada.

— ¡Ir con los mashin! — exclamó Hikaru, adelantando su paso, mientras sus amigas sólo la miraban — ¡Que esperan, vámonos!

Al poco correr, en su camino se formó un portal, dónde salieron dos jóvenes, y una chica, con quiénes Hikaru chocó.

— ¡Auch, eso dolió! — se quejó Hikaru, después de caer pesadamente al suelo — ¡¿Qué pasó?!

— ¡¿Qué te pasó Hikaru?! — preguntó Umi, llegando algo preocupa, más cuando vio a los desconocidos — ¡¿Quiénes son ustedes y de donde salieron?!

— Hola, mi nombre es Kenta, y eso dolió — se presentó el joven aún en el suelo, sobándose la cabeza.

— Yo soy Marina, es un gusto.

— Mi nombre es Kenshin, y disculpen la repentina llegada.

— ¡Jejejeje, lo siento! — se disculpó Hikaru, mientras se volvía a levantar —. Mi nombre es Hikaru, y ellas mis amigas — mientras indicaba a las otras chicas —, Umi y Fuu.

— ¡¿Quieres dejar de ser amable con esos desconocidos?! — le exclamó molesta Umi — ¡Ustedes, ¿de dónde salieron?! — claramente Umi no tenía mucha confianza en los desconocidos, y menos por la forma en que llegaron.

— Ustedes deben ser los que mandaron, ¿verdad? — preguntó asertivamente Guru Clef.

— Así es — respondió Kenshin —, supongo que Satoshi les informó de todo.

— ¿Los conoces? — preguntó Umi muy sorprendida.

— No a ellos precisamente, pero aquel joven, Satoshi, me dio el aviso que vendrían.

— Ya veo — dijo muy pensante Hikaru — ¿A que vienen precisamente? — preguntó muy intrigada.

— Venimos a buscar a los guardianes de este lugar, nos servirán para derrotar a unos seres oscuros que nos atacan — explicó muy serio Kenta.

— Por lo visto, los ataques son más amplios de lo que creía — pensó el brujo — ¿Saben quiénes son esos seres?

— Según ellos, se hacen llamar… — Marina comenzó a explicarles sobre los soldados de la luz, sus supuestos objetivos, y como han atacado distintas dimensiones — ¿Saben dónde están esos guardianes?

— Los guardianes como les llaman ustedes, son los mashin, y estas tres jóvenes son quienes los controlan — les explicó Clef, indicando a las tres chicas.

— Pero a partir de ahora, seremos nosotros quienes los controlaremos — dijo un ser, el cual apareció de la nada.

— ¡ ¿Quién eres tú?! — exclamó Kenta, poniéndose a la ofensiva.

— Soy Marte, un general de los soldados de la luz, y vengo por los mashin — dijo el general de forma muy arrogante.

— ¡No creas que te será sencillo! — exclamó Hikaru imitando la ofensiva de Kenta.

— No se preocupen, no peleare ahora con ustedes — decía en tono burlón —, solo ustedes saben dónde están los mashin, y si los elimino, nunca los encontraremos, pero si no tienen intenciones de buscarlos, no me quedará otra opción que destruir este mundo.

— ¡Eres tan confiado como los otros! — le exclamó Marina, mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡Ve, Feraligart! — apareciendo al acto el Pokémon de las grandes fauces — ¡No me interesa si quieres pelear ahora o no, te eliminamos ahora! ¡Hidrobomba! — el Pokémon disparó una potente bomba de agua contra Marte, quién la esquivó con facilidad.

— ¡Increíble, jamás había visto esa clase de monstruos! — exclamó Hikaru muy sorprendida.

— ¡No son monstruos, son Pokémon, y dejemos los detalles para después! — exclamó muy rápido Kenta — ¡Primero tenemos que eliminar a ese tipo!

— Tiene razón ¡Guru Clef, nuestras armaduras! — exclamó Umi igual de rápido.

— ¡De inmediato!

Como si fuese magia, las chicas cambiaron sus vestimentas informales, a unas extrañas armaduras.

— ¡Increíble! — exclamó Marina asombrada — ¡¿Cómo hicieron eso?!

— ¡Como dijo Kenta, para después las explicaciones! — exclamó muy confiada Hikaru — ¡Marte, no te saldrás con la tuya! — gritó muy confiada la pelirroja — ¡Chicos, al ataque!

...

Todos vieron como la espada volvía a las manos de May, y como de un segundo a otro, aprovechando que, bajo ella estaba Pikachu al descubierto, colocó la punta del arma en el cuello del Pokémon, quedando este paralizado, con mucho miedo.

— ¡May, suelta esa espada, ahora! — gritó muy desesperado Drew.

— …tengo que eliminar… a los enemigos de mi amo…, y tú eres muy peligroso para nuestra misión… — dijo nuevamente May, con una voz plana.

— ¡¿Qué estás diciendo?! — preguntó Inuyasha muy extrañado por las palabras.

— …debo eliminar… al ser que juntara al elegido…, con la guerrera del quinto y sexto elemento…

Mientras tanto, Gary, Misty y los demás, escuchaban atentamente cada palabra de la poseída May.

— ¿De qué está hablando May? — preguntó muy extrañada Dawn.

— Seguramente es una pista para derrotar a los soldados de la luz — dijo muy pensante Gary.

— Dijo que tenía que eliminar al ser que juntaría al elegido con la guerrera del quinto y sexto elemento — agregó muy pensante Misty — ¿A qué se referirá con eso?

— ¡¿Que tiene que ver Pikachu con todo esto?! — comenzó a preguntar algo exasperado Ash.

— ¡Creo que ya sé! — exclamó Dawn muy perspicaz.

— ¡¿En serio?! — preguntaron todos al unísono.

— Bueno, es sólo una teoría — comenzó a explicar la pelíazul —, pero creo que Pikachu es aquel ser que juntará al elegido con esas personas.

— ¿Crees que tenga algo que ver con lo que nos dijo Sakura? — preguntó Misty muy intrigada.

— ¡¿Yo les dije que?! — preguntó la supuesta aludida.

— Me refiero a una amiga que vive de donde vinimos, que también se llama Sakura.

— ¿Y qué les dijo? — preguntó muy curiosa Kinomoto.

— No sé con exactitud — comentó muy seria la peli naranja —, pero creo que tiene mucho que ver con esas joyas elementales.

— ¡¿Ya podrían dejar de sacar conclusiones?! — exclamó Ash desesperado — ¡Ayuden a Pikachu!

— ¡Es cierto — exclamó rápidamente Sakura al ver que nadie se movía —, ya tendremos mucho tiempo para sacar conclusiones!

— ¿Ustedes desde cuando son tan buenos amigos? — preguntó muy extrañada Dawn; y no era extraño, Sakura se había cuadrado con Ash casi al acto.

— Desde… — iba a comenzar a contarles Ash, pero recordó el beso que Sakura le dio, lo que provocó que se sonrojara.

Por un momento, la situación fue muy incómoda para Ash, cosa que observó Sakura, quien casi adivinando lo que pasaba por la mente de Ash, y concluyendo por el sonrojo, ella también pasó al mismo cuadro de nervios y pena, cosa que alcanzó a notar Dawn en los dos, provocando ciertas sospechas.

De pronto, y sin ningún previo aviso, todos vieron como de forma casi suicida, Drew se lanzó contra May, aprovechando lo concentrada que estaba con el Pokémon. Al terminar los dos al suelo, Ed sólo atinó a patear con todas sus fuerzas la espada, alejándola de sus manos, mientras el peliverde solo la abrazaba desesperadamente.

— ¡May, despierta por favor! — exclamó Drew, después de hincarse frente a ella, sacudiéndola suavemente.

— … — pero la joven no respondía.

— ¡Por favor May, despierta! — le pedía Drew casi llorando.

— … ay… — de pronto, May comenzó a quejarse mientras volvía en sí.

— ¡May! — gritó el peliverde mucho más tranquilo.

— … ¿Dónde estoy…? ¿Qué me pasó…? — preguntó la joven completamente desorientada, mirando a todos lados.

— Aún estamos dentro del laberinto, y estuviste a punto de matarnos — respondió Inuyasha muy serio.

— … ya veo… — respondió inconsciente, procesando muy rápido las palabras — ¡¿Qué?!

— Y por muy poco casi matas a Pikachu — agregó Drew, mientras la ayudaba a sentarse.

— ¡ ¿Qué fue lo que ocurrió con exactitud?! — preguntaba May completamente despierta, entre asustada y nerviosa.

— ¿Recuerdas la espada que tomaste? — le preguntó Ed muy serio.

— Algo, pero luego que la tomé, no sé qué paso — respondió muy inquieta.

— Apenas tocaste la espada… — comenzó a contarle Ed todo el desastre que había cometido, desde destruir las murallas del laberinto, y como había comenzado a atacar a todo lo que se le cruzaba por el frente, literalmente.

— ¡Lo siento, perdón por mi descuido — comenzó a muy avergonzada a disculparse —, en especial a ti Ed y a Pikachu!

— ¡A quien deberías darle esas disculpas, es tu salvador! — le dijo de forma maliciosa y pícara Ed.

Las solas palabras de Ed, provocó que May mirara a Drew a los ojos, ya que estaban a la misma altura; el sonrojó fue inevitable, los dos estaban bastante extasiados aún por todo lo sucedido.

— Gracias por salvarme, Drew — dijo May muy apenada, y muy sonrojada.

— ¡No te preocupes… — respondió Drew igual de nervioso —, solo trata de no cometer tantas locuras!

— Está bien Drew, te lo prometo — le asintió, mientras desviaba su mirada a Pikachu —. Pikachu, ven por favor — le pidió, accediendo el Pokémon eléctrico casi al acto —. Tú también, discúlpame por todo — también le pidió con mucha pena, mientras comenzó a acariciarlo, dejándose el Pokémon.

— Él también nos ayudó mucho.

— ¡¿De verdad?! — le preguntó muy sorprendida May a Drew, volviendo su atención a Pikachu — ¡Gracias Pikachu! — agradeciéndole con un beso en la frente del Pokémon, lo que hizo que este se apenara.

— Ya vámonos May — le dijo muy celoso Drew, curiosamente —, aún tenemos que salir de aquí.

— ¡Espera Drew! — exclamó muy nerviosa y muy sonrojada May.

— ¡¿Qué pasa May?! — pregunto algo molestó el peliverde.

— Aun me falta agradecerte por ayudarme… — le dijo muy apenada, esbozando una tierna sonrisa.

— ¡No te preocupes…, solo vámonos! — dijo Drew muy nervioso al ver a May, quién le impidió la huida, tomándolo del brazo.

— ¡Claro que no — exclamó aún más nerviosa, pero muy terca, encarando rudamente al joven —, tú también te mereces un premio, y te lo daré ahora! — y dicho eso, May comenzó a besar muy apasionada al peliverde, dejando al joven perplejo.

De entre medio, apareció cierta joven desde la espalda de Inuyasha, aplaudiendo la escena.

— ¿Acaso solo apareces para esta escenita, Kagome? — le preguntó el híbrido, mirándola de reojo, más molesto por su intromisión.

— Te dije que sería divertido venir, ¿no? — respondió Kagome, más que satisfecha por la escena.

Mientras tanto, Misty y Dawn estaban en sus pensamientos.

— ¡Sólo tengo que dejarlos muy juntitos, y una menos en el camino! — celebró para si Misty — Aunque creo que Drew ya sabía que esto iba a pasar — terminó deduciendo.

— ¡Muy bien, que se queden juntitos, que yo no los molesto, una menos, quedan tres! — celebró aún más efusivamente Dawn, para sí.

Pero Ash y Sakura veían la escena muy rojos, nerviosos, apenados; estaban a punto de reventar, cosa que notaron muy bien Misty y Dawn.

— ¡¿Qué habrá pasado con esos dos?! — comenzó a preguntarse Misty, bastante molesta y celosa.

— ¡ ¿Qué fue lo que hicieron mientras no los vimos?! — comenzó a pensar Dawn, imaginando cosas de toda índole — ¡Espero que no sea lo que estoy pensando, porque si no los mato! — exclamó para sí la pelíazul, más furiosa que Misty.

— ¡ ¿Chicas, les pasa algo?! — preguntó Ash muy curioso por la extraña mueca hacia él, posiblemente.

— ¡Nada, por ahora! — exclamaron al unísono Misty y Dawn muy molestas.

— ¡¿Seguras?! — preguntó Gary igual de extrañado.

— ¡¿No íbamos a ir al árbol, Gary?! — le exclamó ya furiosa Misty al investigador.

— Veo que ustedes también pensaron lo mismo — acotó Dawn.

— Nosotros estábamos ya muy cerca, creo que si seguimos el desastre de dejé, llegaremos rápido — dijo algo apenada por su "obra" —. Tema aparte, ¿saben dónde están Ash, Sakura y Duplica?

— No sabemos dónde está Duplica, pero Ash y Sakura están aquí — dijo muy molesta Dawn, indicando sobre sus hombros.

— ¡ ¿En verdad son ustedes?! — exclamó muy sorprendida May.

— ¡Jejejeje, si, somos nosotros! — respondió Ash con una risa nerviosa.

— Sólo espero que volvamos a la normalidad pronto — acotó igual de nerviosa Sakura.

— Si, se siente muy raro estar de este tamaño — decía Ash muy incómodo.

— ¡Entonces vayan a consolarse a otra parte, no quiero escuchar sus problemas! — dijo más molesta por la complicidad de los torpes, agarrándolos de la ropa, dejándolos caer sin piedad, logrando May salvarlos de terminar en el suelo.

— ¡Oye, ten más cuidado! — le regañó May muy molesta por la actitud de su amiga.

— ¡Tienes razón, debí dejarlos caer de más alto! — finiquitó tajantemente Dawn, retirándose como si nada.

— ¡¿Qué le pasa?! — preguntaba Ash confundido por su actuar.

— ¡Inuyasha, por favor, cuídalos! — le dijo May, entregándole ahora a Ash y Sakura al híbrido.

— Esta bien — aceptó algo confundido Inuyasha —, ¿Sucede algo May?

— Voy a conversar con Dawn — dijo muy seria May —, por algún motivo se molestó con ustedes, y quiero saber por qué — dio media vuelta, y se dirigió con Dawn, quién curiosamente estaba hablando con Misty, separadas del grupo.

Irremediablemente, la líder de Cerulean también la atrajo a la conversación, agarrándola de un brazo, dejando muy confundida a la peli castaña.

— ¡Oigan, ¿qué les pasa?! — les exclamó bastante molesta May.

— ¡No grites, que te van a escuchar! — le regañó en susurro Misty.

— ¡¿Qué les pasa?! — ya preguntó susurrando.

— Cuando besaste a Drew, y a propósito — le comento Dawn con una sonrisa picarona —, buen trabajo, picarona.

— ¡Si solo me arrastraron por eso, mejor me voy! — exclamó muy molesta y sonrojada May.

— ¿Entonces no quieres saber que vimos? — le preguntó muy seria Misty.

— ¿Qué vieron? — preguntó muy curiosa May; la curiosidad la carcomía.

— Cuando besaste a Drew, vimos muy claro como Ash y Sakura se sonrojaron — le explicó Dawn muy seria.

— ¡Eso sí que es raro! — dijo May muy sorprendida — Bueno, a Sakura no la conocemos, a decir verdad, pero Ash, él es muy despistado para esos temas.

— Siempre lo besaban chicas — comenzó a recordar como una energúmena Misty —, pero jamás mostró algún tipo de muestra de gustarle, solo se quedaba parado como idiota.

— ¡ ¿De verdad?! — exclamaron muy sorprendidas tanto May como Dawn.

— Si — asintió muy segura Misty, refiriéndose al joven con algo de lástima —, el pobre es tan despistado, que nunca se ha dado cuenta de nada — y entre sería y molesta, finalizó —, por eso me pareció muy extraña esa reacción en Ash, creo que ocurrió algo cuando nos separamos.

— Y el único que sabe qué pasó, y ojalá nos indique algo, es Pikachu — agregó muy sería Dawn —. Esos dos no nos van a decir nada.

— Ya veo, pero él no puede hablar — comentó muy pensante May — ¿Cómo le sacaremos esa información?

— ¡Yo me encargo de eso! — comentó Misty, quedándose mirando a las chicas de muy mala forma, en silencio.

— ¿Pasa algo más Misty? — preguntó May muy preocupada, y algo asustada.

— ¿O necesitas algo más? — ahora preguntó Dawn, igual de preocupada.

— ¡¿Me vieron la cara de tonta?! — exclamó fuertemente Misty, asustando a todos, mientras los demás se preguntaban ¿Qué había pasado? — ¡Se a la perfección a que vinieron! — volvió a hablar en voz baja — ¡Tanto escándalo para intentar quedarse con Ash!

— ¡¿Cómo lo supiste?! — preguntaron al unísono las dos coordinadoras, temiendo por sus vidas.

— ¡Por favor — respondió muy sarcástica la peli naranja —, sólo les falta unos carteles con luces para dejarlo aún más claro! — suspiró muy fastidiada, con reales ánimos de asesinarlas, pero respiro profundamente, y comenzó a intentar calmarse — Por el momento, haré como que no ha pasado nada, será una tregua temporal — las jóvenes sólo asintieron algo más aliviada, y aún asustadas —. Ahora lo importante, es saber qué pasó entre Ash y Sakura.

— ¿Y cómo lo haremos? — preguntó Dawn algo preocupada.

Mientras tanto, Ash y los demás veían muy curiosos y asustados, la reunión de las chicas.

— ¡¿Qué les pasará?! — preguntó Ash muy intrigado, y asustado después del grito.

— No lo sé — contestó Sakura muy nerviosa.

— ¡Oigan, ustedes! — Inuyasha comenzó a exclamar a los pequeños que estaban en sus manos — ¿Qué quiso decir May con eso de que Misty y Dawn se molestaron con ustedes?

— No lo sé — comentó Ash muy pensante.

— A lo mejor, algo hicieron que les molestó, y simplemente nosotros no lo vimos — concluyó Drew igual de pensante.

— Deberías tener más cuidado con lo que haces Ash — le regañó Kagome —. Ustedes los hombres, siempre hacen cosas que nos molestan, y creen que sus acciones no tendrán consecuencias.

— Creo que tendré que revisar en mi cabeza las cosas que hice — dijo algo ingenuo Ash, creyendo que Misty seguía, seguramente, molesta por lo que pasó durante la búsqueda de las esferas.

— Cambiando de tema — decía nuevamente Kagome, retomando la palabra — ¿Qué se sintió recibir un beso de tu amada, Drew?

— ¡Bueno…, no sé qué decir…, todo fue tan rápido…, no sé qué pasó…! — respondió Drew muy nervioso, ocultando inútilmente su felicidad.

Tanto la pregunta de Kagome, como la respuesta de Drew, hicieron nuevamente a Ash y a Sakura, recordar aquel beso que se dieron, notándose claramente en sus mejillas sonrojadas. Se veía que los dos eran pésimos para ocultar sus sentimientos, su impulsividad, tal vez, no les ayudaba, cosa que Kagome notó al acto.

— Te tengo una pregunta, Ash — dijo Kagome, esbozando una sonrisa muy tierna al joven.

— Dime.

— ¿Me puedes decir cómo ocurrieron aquí las cosas? Me refiero a la posesión de May.

— Veamos… — comenzó a decir Ash muy pensante — Ed y May estaban peleando, y Sakura y yo llegamos arriba de Pikachu, después llegaron Dawn e Inuyasha, luego llegaron Misty y Gary en Arcanine, y, por último, Drew y tu Kagome, arriba de Flygon ¿Por qué lo preguntas? — preguntó muy curioso.

— Por nada Ash, solo curiosidad — le respondió sin borrar su sonrisa — ¡curiosidad que ya me despejarás, jijijiji! — se dijo muy traviesa

De pronto, Duplica y un dormido Kero arriba de Lugia, hacían su llegada como la integrante faltante.

— ¡Duplica, por fin llegas — le exclamó Misty, antes que pudiese hacer lo que sea —, antes de reunirte con los demás, ¿podrías venir con nosotras?!

— ¡De acuerdo! — exclamó feliz, más que nada, por reencontrarse con los demás — Lugia, bajemos cerca de las chicas — el Pokémon sin más, obedeció a la joven, bajando hasta un lado de las amigas de Ash.

— ¡Por fin los encontré, creímos que jamás encontraríamos el camino! — celebró muy aliviada — ¡¿Qué sucede ami…?! — pero no alcanzo a terminar hablar, ya que Misty la agarró del cuello, tapándole la boca.

— ¡Escúchame bien — exclamó en voz baja Misty, tan molesta como con las otras chicas —, sé muy bien a que viniste, así que no te pases de lista! — bastante asustada, Duplica miró a Dawn y May, quiénes con una sonrisa muy nerviosa, y saludando con la mano, dando a entender de qué hablaba Misty —. Ya tendré tiempo para desquitarme contigo — esto ya lo escuchó con mucho miedo la imitadora —. Escucha atentamente, si es que tanto te importa Ash… — decía Misty, contándole sobre las extrañas reacciones de Ash y Sakura, y a la vez, explicaba un, tal vez pésimo plan, mirando de soslayo repetidamente a Lugia, quién lo notó algo nervioso — …por ahora tendremos una tregua, pero una vez que aclaremos qué sucede, las volveré a ver cómo rivales ¡Y tu Lugia — le decía muy amenazante la peli naranja —, nos vas a ayudar, te guste o no!

— ¡¿Qué yo que?! — dijo muy nervioso y asustado Lugia.

— ¡Lo vas a hacer…, ¿verdad?! — preguntaron bastante furiosas ante una posible negativa. Parecían envueltas en un aura maligna, tanto Misty, May como Dawn.

— ¡Claro…, como ustedes digan! — les respondió muy nervioso, y asustado, mientras pensaba — ¿Qué estarán planeando? No creo que sea nada bueno, pero si quiero seguir viviendo, mejor hago lo que me piden.

— ¡¿Chicas, ya terminaron?! — les gritó Gary, algo impaciente por tanta conversación femenina.

— ¡Si Gary! — está vez exclamaron las cuatro, sonriendo tierna y escalofriantemente.

— ¡Creo que sus sonrisas no vaticinan nada bueno! — pensaba Gary muy asustado —. Muy bien, ahora que estamos todos reunidos, podemos continuar — decía indicando el árbol —, seguramente dónde está ese árbol, está la salida.

— Espero que así sea — dijo Inuyasha algo fastidiado.

— El único problema — indicó May, apuntando al supuesto camino a seguir — es que no se puede pasar.

— ¿Por qué no? — preguntó Kagome intrigada.

— Hay una especie de escudo, o algo por el estilo — comentó Ed muy serio.

— Por favor Kagome — le pidió Inuyasha a Kagome, entregándole a Ash y Sakura, dejándolos caer en las manos de la chica — ¡Voy a destruir ese escudo!

— ¡Ya dejen de pasarnos por todas sus manos, no somos objetos! — gritó Ash muy molestó, haciendo un berrinche.

— ¡Si, ya déjense! — también gritó Sakura, haciendo el mismo escándalo — Pero…, ¿Cómo harás para destruir el escudo? — preguntó muy intrigada.

— ¡Ese no será problema! — exclamó con entusiasmo Inuyasha, sujetando a colmillo de acero con sus dos manos. De pronto, la espada comenzó a tomar un color rojizo, lo que parecía energía — ¡Apártense, esto podría ser peligroso! — haciendo caso inmediato, todos retrocediendo tras el híbrido. Alrededor de la espada comenzaron a formarse unos torbellinos — ¡Kaze no kizu! — y al agitar la espada, vieron como especies de cuchillas de viento, comenzaron a dirigirse al supuesto lugar donde estaba el escudo, formando un agujero en este — ¡Muy bien, vámonos!

Después de atravesar el último obstáculo, todo el grupo unido, continuó el camino hacia el árbol, con la esperanza de encontrar la supuesta salida que ahí había.

Después de unos minutos, llegaron al lugar del árbol, observando cómo esté estaba en medio de lo que parecía un enorme campo, dejando atrás las fastidiosas murallas del laberinto.

...

Después de un frustrado primer ataque de nuestros amigos, Marte iniciaba su primer movimiento, lanzando bolas de fuego contra los jóvenes, pero antes de asestar aquel ataque, Guru Clef creó un escudo de energía, evitando cualquier efecto de este.

— ¡Váyanse rápido, yo lo detendré el mayor tiempo posible! — exclamó muy serio, y concentrado Gurú Clef.

— ¡No, nosotras te ayudaremos! — exclamó Hikaru, poniéndose en guardia.

— ¡Si no se van ahora, tendremos más problemas! — exclamó desesperado el brujo.

— ¡Él tiene razón Hikaru — le exclamó Kenta —, si les llega a pasar algo a ustedes, sólo nos meteremos en más problemas!

— ¡Rápido, váyanse! — les exclamó Guru Clef apenas deteniendo el ataque de Marte.

— ¡De acuerdo…, por favor cuídate! — le pidió muy preocupada Marina, mientras regresaba a Feraligart a su pokébola.

Finalmente, los jóvenes escaparon del campo de batalla, dejando a Guru Clef luchando solo.

— No sé por qué te ocultas de ella — dijo el mago después que desaparecieran los jóvenes —. Ya puedes salir Latis, voy a necesitar un poco de ayuda.

Entre los árboles, apareció otra persona, quién vestía de una armadura negra.

— Solo no quisiera encontrarme con ella — comentó muy serio Latis, mirando a Marte fijamente —. Con que ese es el sujeto que está detrás de este ataque.

— Con que habían más — dijo sarcástico Marte —. Te sugiero que, si hay más gente aquí, que salga a ayudarte — su expresión había cambiado por completo, mostrándose algo molesto — ¡No tengo tiempo para perderlo con ustedes, mueran!

Mientras tanto, ya algo lejos, el grupo de Kenta comenzó a poner al día a Hikaru y sus amigas, sobre los sucesos y por qué su llegada a aquel mundo, desde por qué buscaban los mashin, hasta el ataque de los soldados de la luz. De pronto, en medio del bosque, un pequeño ser color rosado se atravesó en el camino de nuestros amigos.

— ¡Monoka! — exclamó Hikaru, provocando que aquel ser la mirara, y muy feliz se fuera a sus brazos.

— ¡Qué bonito! — dijo Marina muy embobada — ¡¿Quién o qué es exactamente?!

— Se llama Monoka, y es una criatura de estos lugares.

— ¡¿Quieres avanzar? — le exclamó muy molesta Umi —, en el camino tendrás tiempo de presentarla!

— ¡Vaya, que carácter! — dijo Kenta algo asustado, como si a él lo estuviesen retando.

— Discúlpala — le pidió Fuu —, no es la persona más paciente del mundo.

— ¡Tienes razón, no hay tiempo que perder! — exclamo Hikaru, dándole la razón a su amiga —. Monoka, ¿Dónde están los mashin? — Monoka bajó de los brazos de Hikaru, y con la ayuda de una especie de gema que tenía en su frente, emitió un rayo indicando hacía unas montañas cercanas —. Ya veo, continúan donde los vimos por última vez. Entonces, vámonos.

El avance a paso rápido, hizo que el viaje fuera rápido, valga la redundancia; curiosamente, sin contratiempos ni ataques de los soldados de la luz. Al llegar a la cima de las montañas, su destino real, los jóvenes se vieron tele transportados a un antiguo templo, lugar donde, al parecer, era habitado por tres espíritus, un enorme dragón azul, una especie de ave verde y un tigre de color rojo.

— Los estábamos esperando — dijo el tigre rojo, muy serio, y a la vez preocupado.

— ¡Ceres! — exclamó Umi, observando al ave.

— ¡Windom! — también exclamó Fuu, observando al dragón.

— ¡Rayearth! — Hikaru era la más sorprendida, y con mucha extrañeza, observó al tigre.

— ¡¿Quiénes son ellos?! — exclamó boquiabierto Kenta, sin creer en las dimensiones de los espíritus.

— Ellos son los mashin de Céfiro — le respondió Hikaru, esbozando una sonrisa — o sea, el motivo por el que vinieron.

— ¡Vaya, son gigantescos! — exclamó Marina, tan o más sorprendida.

— A ustedes también los esperábamos, jóvenes — dijo Rayearth, mirando a Kenta, a Marina y a Kenshin.

— ¿A nosotros? — preguntó muy extrañada Marina.

— Un joven vino con nosotros, y nos pidió su ayuda, dijo que enviaría a unos jóvenes para ayudar a las guerreras de Céfiro, y que su sola presencia, significaría el inicio del ataque de aquellos seres malignos.

— Veo que Satoshi los puso al corriente — agregó Kenta muy serio —. Estás en lo correcto, nuestro mundo está siendo atacado por los soldados de la luz, y necesitamos de su ayuda, por favor.

— Solo hay un inconveniente — comentó Umi muy engreída —, solo las guerreras mágicas pueden controlar todo el poder de los mashin, o sea, nosotras.

— Vaya, que humildad — dijo algo nervioso Kenta.

— Por la misma razón fueron llamadas a este mundo nuevamente — dijo Windom —. Como ustedes son nuestras regentes, solo ustedes podrán usar nuestro poder, por lo que tendrán que acompañarlos.

— ¡¿Nosotras acompañarlos?! — exclamaron muy extrañadas las tres chicas.

— Les explicaré con detalle la situación real — dijo Kenshin, quién era el más consciente de toda la situación —, hemos reunido aliados de todas las dimensiones a las que hemos viajado, les hemos solicitado ayuda y han aceptado, y esperamos que ustedes no sean la excepción.

— ¡¿A qué te refieres con eso?! — preguntó Hikaru muy confundida, sin entender aún que tenían que ver ellas con todo lo que sucedía.

— Como nosotros tendremos que ir con ellos, ustedes también tendrán que acompañarnos — resumió Windom.

— ¡Por ningún motivo — exclamó furiosa Umi —, ya no quiero seguir peleando más, ya había regresado a mi vida normal!

— Por mí no se preocupen, los puedo acompañar — aceptó Fuu muy tranquila.

— ¡Por supuesto que los ayudaremos! — exclamó Hikaru con mucho entusiasmo — ¡Chicas, Céfiro nos necesita!

— ¡Esperen un momento! — interrumpió violentamente Umi.

— ¡¿Qué sucede Umi?! — preguntó Hikaru muy confundida.

— ¡¿Por qué nosotras tenemos que ir con ellos?! — reclamó muy enojada Umi, indicando al grupo de Kenta — ¡No es nuestro problema!

— En eso te equivocas — le objetó Kenshin.

— ¡ ¿Y según tú, porque también es nuestro problema?!

— Si no destruimos a los soldados de la luz, todas las dimensiones que conoces y no conoces serán destruidas, y eso incluye donde vives.

— ¡ ¿Qué?! ¡ Eso es imposible! — exclamó aterrada Umi.

No sólo Umi estaba aterrada con aquella idea, el tridente de Céfiro recién había caído en la importancia de su necesaria ayuda. No sólo afectaba a Céfiro aquel ataque, sino que también a todo lo que existía; tambien en esa, o en cualquier otra dimensión, o mundo.

— Por favor Umi, tambien necesitamos de tu ayuda — comenzó a suplicarle Kenta —, tampoco te estamos obligando. Si no quieres participar, lo entenderemos.

— ¡Rayos…! — gritó Umi muy frustrada, bajó los hombros, y dijo — Está bien, los acompañaré, pero solo lo hago para salvar nuestro mundo. Espero que después de todo esto, por fin vuelva a mi vida normal.

— Esta decidido — dijo Rayearth, mientras los tres mashin se fusionaban con las armaduras de las jóvenes —. Haremos lo posible para ayudarlos, pero depende de ustedes su futuro, les deseo suerte.

— ¡Ya hemos perdido mucho tiempo, tenemos que volver con Sakura, ahora! — exclamó Kenshin muy apurado.

Y sin más demoras, dentro de las que ya tenían, salieron del templo con ayuda de lo mismo que los había tele transportado hasta ese lugar, volviendo al pico de la montaña donde habían llegado. De pronto, vieron como dos personas caían pesadamente frente a ellos, muy lastimados; se trataban de Guru Clef y Latis. Muy preocupada, Hikaru corrió hasta los dos extremadamente preocupada, muy en especial por Latis

— ¡Guru Clef! — exclamó Fuu muy preocupada, socorriendo al aludido.

— ¡Latis, ¿Qué te paso?! — preguntó Hikaru, muy angustiada por el estado del espadachín. El estado de los dos rivales de Marte se hizo evidente ante la nula respuesta de ambos.

— ¡Rayos, olvidamos explicarles como derrotarlos! — exclamó Kenta con mucha rabia.

— ¡Pero al otro no lo habíamos visto — dijo muy extrañada Marina —, no hubiese servido de mucho si a él no le decías!

— En eso tienes mucha razón niñita — de la nada, Marte apareció frente a ellos —, no sirvieron de mucho, fue muy fácil derrotarlos.

— ¡No te confíes Marte — le exclamó muy desafiante Kenta —, sólo tuviste suerte por un olvido, pero lamento informarte que nosotros sabemos a la perfección como derrotarte, así que prepárate!

— ¡Veo que tienes mucha confianza de tus habilidades, enano, te enseñaré un par de cosas para que aprendas a respetar a tus mayores! — Marte comenzó a acumular tanta energía, que la dejó expulsar en forma de una ráfaga de fuego, no sólo calentando el ambiente, sino también dejando caer una lluvia de fuego sobre nuestros amigos.

— ¡Viento de defensa! — abanicando con su mano izquierda, Fuu dejó aparecer un campo de energía verdoso, protegiendo a todos del ataque mortífero.

— ¡Increíble, me tienes que decir algún día como hacen esas cosas! — exclamó Kenta muy emocionado.

— ¡Kenta, ¿recuerdas lo que nos contaron sobre las guerreras elementales?! — preguntó muy preocupada Marina.

— ¡Marina, acaso estás insinuando que…! — comenzó a decir aterrado, volviéndose su rostro pálido — ¡¿Acaso tú tienes algo que ver con ella, o tu eres el guerrero de fuego?!

La pregunta fue clara y concisa, lo que provocó una sonrisa escalofriante en Marte. ¿Él era el guerrero del fuego?

Por fin el equipo de Ash se ha reunido después de tantos problemas, y entre el torpe incidente de May, a quien lograron liberar, la joven de Hoenn besó a Drew como recompensa de haberla salvado, pero manteniendo sus sentimientos hacia Ash intactos, puesto que en compañía de Misty, Dawn y Duplica, maquinaron un plan con claras intenciones de saber qué fue lo que pasó con Ash y Sakura en el laberinto. Por fin habían llegado al árbol, y la supuesta salida, pero lo que no saben, es que aún les quedan muchos obstáculos para lograr salir de aquel lugar. El equipo de Kenta conoció a Hikaru, Fuu y Umi, quiénes serían muy importantes para la batalla contra los soldados de la luz, pero Marte, uno de sus generales, apareció con clara intención de acabar con ellos, y al parecer, es o tiene alguna relación con el o la guerrero/a del fuego. ¿Cómo terminará la aventura del equipo de Ash en el laberinto? ¿Lograran derrotar a Marte? ¿Y qué tiene que ver Marte con el guerreo del fuego? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos, no me explayaré mucho, así que seré conciso. A partir del proximo capitulo, obviamente para los que leyeron esta historia anteriomente, hice muchas modificaciones, las que les explicare en su momento. Saludos a todos, y cuidense mucho.
 
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Hola a todos. Este capítulo es un poco mas largo que otros capítulos, ya de por sí. Espero si lo disfruten, ya que me inspiré mucho en el fandom de Pokémon.

...

Capítulo 21: "Un Pikachu en problemas. La aparición de las legendarias guerreras mágicas"

Ash y nuestros amigos, por fin habían llegado hasta el cuarto del árbol. Podía ser un momento para alegrarse, mínimo llegaron a un destino en común, pero para Sakura, algo andaba mal.

—¡En verdad que es enorme ese árbol! —dijo muy sorprendida Dawn, perdiendo su vista mirando arriba.

—Es increíble que aún no estemos cerca de él, y ya cubre un gran espacio —comentó igual de sorprendido Gary.

—Si esa es la carta del árbol, aquí hay algo que anda mal —comentó muy seria Sakura, mirando fijamente al árbol.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Kagome muy intrigada.

—Ese no es su tamaño real, es demasiado grande.

Nadie entendía muy bien que intentaba decir Sakura, pero por la forma en que lo dijo, quería decir que algo estaba afectando el tamaño real del árbol. De pronto, a mitad de camino, apareció un ser muy parecido a la carta pequeña, solo que este, tenía mayor tamaño.

—¡Esa es la carta grande! —exclamó Sakura muy feliz.

—¡Qué bien, por fin volveremos a nuestro tamaño normal! —celebró Ash igual de feliz— ¡Kagome, bájanos!

—Está bien —sin entender mucho, Kagome los dejó en el suelo.

—¡¿Pikachu, listo?! —le preguntó muy entusiasmado su entrenador, a lo que el Pokémon asintió con el mismo entusiasmo, yendo con la pareja de torpes, quiénes subieron al lomo del roedor.

—¡¿Qué es lo que van a hacer?! —preguntaba Kagome algo extrañada.

—Sea lo que sea, que les salga bien —comentó Ed, igual de extrañado.

La idea era original, era atrapar la carta grande sin que se diera cuenta, por lo que Pikachu comenzó a acercarse sigilosamente hasta el ser mágico, pero este se percató de las intenciones del roedor y sus dos acompañantes; les sonrió, y comenzó a correr. En ese instante, comenzó el plan B, perseguirlo desesperadamente. Ciertamente, fue una persecución muy curiosa, el ser sólo saltaba y corría, mientras que Pikachu hacia lo posible para acercarse a este. De pronto, aquel travieso ser saltó sobre la cabeza del Pokémon, estrellando su cara contra el suelo, y sus pasajeros, saliendo expulsados de su lomo; Ash cayendo boca abajo, tambien estrellando su cara contra el suelo, y Sakura también boca abajo, encima del entrenador.

—¡Auch, eso dolió! —se quejó Ash, sobándose la nariz intentando levantarse, imposibilitado por Sakura— ¡¿Sakura, estás bien?! —le preguntó, sin que le importará mucho que no pudiera levantarse.

—Si Ash, estoy bien —le asintió la peli castaña, levantándose para ayudar al entrenador.

—¡¿Pikachu, estás bien?! —preguntó Ash, a lo que el Pokémon sólo asintió—. Que mala suerte, creo que no funcionó —bufó Ash resignado.

—¡Es increíble chicos! —exclamó Misty, quien llegó corriendo con los dos jóvenes—. Sea lo que hicieron, funcionó, claro, en cierto modo.

—¿Funcionó? —preguntaron al unísono, al tiempo que vieron a Misty, por fin a su misma altura— ¡Qué bien! —y por impulso, se abrazaron efusivamente, comenzando a saltar como niños pequeños, celebrando.

La situación provocó celos en las chicas, pero claramente, no era el momento si quiera, de celebrar.

—El único problema ahora, es Pikachu —dijo Misty muy preocupada, mirando al Pokémon algo asustada.

—¿Por qué? —preguntó muy curioso Ash.

—Sólo míralo —dijo May, mientras apuntaba tras Ash.

—¡No puede ser, Pikachu, tu…! —comenzó a concluir Ash sin necesidad de mirar atrás. Pese a eso, igual lo hizo— ¡Pero ¿cómo, que pasó?! —preguntó muy impresionado Ash.

La sorpresa de Ash no era para menos, Pikachu media tres, o tal vez cuatro veces lo que media Ash.

—Cuando la carta grande pisó la cabeza de Pikachu, los tres fuimos afectados, pero como caímos de Pikachu, a él le afectó de distinta manera —comenzó a explicar algo complicada Sakura—. Es extraño, pero es cierto.

—No te preocupes Sakura —le dijo Ash esbozando una sonrisa—, si tú lo dices, te creo.

—¡¿Pueden dejar su cursilería para otro momento?! —les exclamó Ed algo serio, haciendo que los dos jóvenes lo miraran sin entender nada— ¡Oye, ¿puedes ver la salida?! —le gritó a Pikachu, quién comenzó a mirar a todas direcciones, con una panorámica ayudada por su altura, sin encontrar nada satisfactorio.

Por el momento, parecía que la entrada no estaba cerca, por lo que Pikachu recurrió a subir hasta la copa del árbol, lugar donde rápidamente encontró la salida. Bajó del árbol, y dio las instrucciones en su idioma. No era fácil entenderle, pero se entendía que había encontrado la salida. Rápidamente, nuestros amigos siguieron, a la ahora rata gigante, quien entró por un pasadizo recto, y a los metros, la salida del laberinto.

Con tan solo observar la salida, de pronto, el laberinto comenzó nuevamente a cambiar de forma.

—¡Rápido, salgamos de aquí —exclamó algo desesperada Sakura—, si el laberinto termina de cambiar, tal vez la salida cambie de lugar!

—¡¿Qué…?! —exclamaron todos muy asustados, y preocupados.

Las palabras de Sakura, provocaron que todos corrieran desesperadamente hasta la salida del laberinto. La salida desaparecía tan rápido como corrían, parecía que no lograrían llegar, pero de pronto, un impactrueno logró que la salida continuase en el mismo lugar. Todos miraron muy curiosos el rayo ¿Quién lo habría hecho? Por lo que miraron tras ellos, y encontraron a la amarilla respuesta.

— ¡Gracias Pikachu! —exclamaron todos al unísono, admirados por la rápida e inteligente acción del Pokémon.

—Creo que esto ya lo hicimos una vez —dijo Ash muy pensante—, y creo que volverá a funcionar ¡Squirtle, Totodile, salgan, usen chorro de agua! —apenas aparecieron los dos Pokémon de agua, Pikachu detuvo su ataque, siendo reemplazado por las pistolas de agua— ¡Rápido, entren al chorro de agua, así saldremos de aquí!

—¡Buena idea Ash! —le felicitó Misty— ¡Tienes razón, ya habíamos hecho antes! ¡No perdamos el tiempo, vámonos!

—¡Si! —exclamaron todos muy entusiasmados, o casi todos.

—¡Ni de broma, no pienso mojarme! — reclamó muy molestó Inuyasha.

—¡¿Acaso te crees gato?! —le regañó Kagome al híbrido, quién sólo miró a un costado, ignorando a la chica— ¡Entonces quédate aquí para siempre! —y dicho esto, fue la primera en entrar al chorro de agua.

—¡Hay más gente a la fila, ya métete! —le exclamó furioso Ed, pateando por la espalda a Inuyasha, quién fue arrastrado por el agua— ¡Ni que se fuera a deshacer por mojarse un poco! — dijo molestó, para después él lanzarse.

Después de tal escándalo, el resto del grupo escapó del lugar sin mayores problemas, tan solo quedando los tres Pokémon y Ash.

—¡Suficiente Squirtle, Totodile, ya pueden descansar! —les pidió Ash devolviendo a sus Pokémon— ¡Pikachu, es tu turno! —el Pokémon asintió, y con todas sus energías, entró al agujero para escapar, quedando atascado por su enorme tamaño— ¡Vamos Pikachu, con todas tus fuerzas! —le gritaba Ash, mientras lo empujaba con todas sus fuerzas.

La situación era algo desesperante. Mientras Ash desde dentro del laberinto, hacia lo posible para sacar a Pikachu de la salida, los demás sólo veían la cara del Pokémon, haciendo toda la fuerza posible para salir.

—¡Si no los sacamos rápido, no sé cuándo volverán a encontrar la salida! —exclamó algo desesperada Sakura, pero la reacción de los demás no ayudaba mucho a la situación, salvo la del alquimista, quién reaccionó al acto.

—¡Que hacen ahí parados, ayúdenme! —gritó desesperado Ed, tirando de una de las patas delanteras de Pikachu.

—¡Si…! —exclamaron todos al unísono, espabilando.

Y muy rápido, todos comenzaron a tirar de Pikachu con todas sus fuerzas. Estuvieron un par de minutos haciendo este ejercicio, tanto Ash desde el laberinto, como los demás desde el exterior. De pronto, el pequeño ser que había empequeñecido a Ash y Sakura, apareció frente al entrenador de Pallet Town.

—¡Tú eres la carta pequeña! —dijo Ash algo asustado— ¡Por favor, no me vuelvas a achicar de nuevo, por favor, no! —pero el pequeño espíritu comenzó a avanzar en dirección a Ash, muy feliz —¡No, por favor, no te acerques, no, por favor! —gritaba ya muy angustiado Ash, cosa que el espíritu vio con algo de curiosidad— ¡No, por favor, me voy a quedar aquí para siempre! ¡Vamos Pikachu, por favor, sale, ya…! —gritó aún más desesperado Ash, intentando empujar a Pikachu con aún más fuerza.

Todo el trabajo, tanto el de Ash, como el de los demás en el exterior, parecía infructuoso. Ash, al ver como aquel ser tenía toda la intención de saltar sobre su cabeza, sólo atinó a cerrar sus ojos, sin dejar de empujar al roedor. De la nada, por alguna razón, Pikachu cedió, saliendo los dos expulsados de golpe del laberinto, provocando que todos cayeran al suelo, uno arriba del otro; y arriba de todos, Ash cayendo arriba de Pikachu.

—¡Oigan, bájense, pesan mucho! —exclamó sofocado Ed, quién era el más perjudicado, ya que soportaba el peso de todos.

—¡Qué bien, volviste a la normalidad Pikachu! —exclamó celebrando Ash, por fin tomando en sus brazos a su pequeño amigo, abrazándolo, mientras tambien celebraba el Pokémon.

—¡Qué bien, pero… —exclamó el grupo—, ya bájate!

—¡Jejejeje, lo siento! —pidió el entrenador muy nervioso, con la mano derecha en su nuca, tan apenado como su Pokémon.

En eso, notaron como por fin el laberinto volvía a cambiar, sólo que está vez, con curiosidad.

—Parece que el laberinto volvió a cambiar —dijo Ash algo curioso— ¿Qué haremos con él?

—¡No se preocupen, yo me encargo! —exclamó Sakura muy tranquila, mientras sacaba algo que tenía colgado en su cuello.

—¿Y qué es lo que harás? —preguntó Ash muy curioso, mientras todos observaban con mucha curiosidad una pequeña llave con forma de estrella, la que tenía atada a un pequeño cordel. Todos se acercaron a ver la llave, cosa que Sakura vio con mucha curiosidad e inquietud.

—Chicos, por favor, necesito un poco de espacio, por favor —pidió con algo de nervios la peli castaña.

La joven estiró el brazo frente a ella, y concentrada, comenzó a decir una especie de conjuro…

—Llaves que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadero poder ante Sakura, quien aceptó esta misión contigo —en el segundo que apareció el círculo mágico a los pies de la joven, entre sorprendidos y asustados, todos se alejaron de golpe a una buena distancia, del espacio mágico de Sakura— ¡Libérate! —gritó, al tiempo que aquella llave se convertía en una especie de báculo mágico.

Todos veían muy sorprendidos las acciones de Sakura, no creían lo que veían ¿Quién era en realidad Sakura Kinomoto?

—¡Increíble Sakura! —exclamó Ash, aún sin creer lo que había hecho Sakura— ¡¿Cómo hiciste eso?!

—¡Después te cuento! — le dijo Sakura muy alegre, guiñando su ojo izquierdo. En parte se sentía muy bien por mostrarse como es realmente a los demás, más aún a Ash—. Ahora lo más importante.

—¿Y qué vas a hacer? —preguntó aún muy sorprendida Kagome.

—Volveré las cartas a la normalidad —dijo Sakura muy seria, notándose seguridad en su voz.

—¿Y cómo lo harás? —le preguntó Misty en igual estado.

—Solo observen —Sakura levantó su báculo a lo más alto, y dijo— ¡Cartas, regresen a su forma natural! ¡Ahora!

Casi al instante, el laberinto comenzó a desaparecer, y en la parte más alta del báculo, arriba de la estrella, vieron como algo comenzaba a formarse; aquella energía, se convirtieron en cartas, las cuales volvieron a la mano de su… dueña…

— ¡Muy bien! —exclamó muy feliz la joven— Veamos que cartas recuperamos— mientras revisaba las cartas—. La carta del sueño, la del espejo, la del escudo, de la nieve, la carta pequeña, de la espada, del árbol, de la niebla, la carta grande, laberinto… ¡Vaya, obtuvimos diez cartas de inmediato!

Todos veían muy concentrados como Sakura observaba las cartas de color rosado, muy curiosos e incrédulos.

—Sakura…, dime la verdad… —preguntaba Ash con algo de miedo— ¿Tú quién eres, y qué eres de las cartas en realidad?

—¿Eh…? —la aludida miró no sólo el estado de incredulidad de Ash, sino también a los demás— ¡Chicos los siento, creo que debí explicarles bien desde el inicio! Soy la dueña y controladora de las cartas, ¡jejejeje! —dijo con mucha pena y nervios.

—¡¿O sea… —comenzó a decir May—, eres una hechicera, o una brujita?!

—¡Jejejeje!, creo que podría decirse que sí.

—¡Increíble —continuó Misty—, creíamos que sólo protegías las cartas! —decía al tiempo que miraba las cartas— ¿Puedo Sakura? —la joven le asintió, y le entregó las cartas a Misty— ¡Son hermosas! ¿Cuantas cartas son en total?

—Son cincuenta y cuatro cartas.

—Entonces aún quedan cuarenta y cuatro —comentó Ash muy pensante—. Aún son muchas.

—¡Vaya Ash —comenzó a decirle en broma Misty—, ¿desde cuándo te funciona el cerebro?!

—¡No creas que voy a caer en tus malas bromas esta vez! —le dijo muy engreído Ash.

—¿Por qué lo molestan tanto? —le preguntó Sakura algo extrañada.

—¡No es algo que te incumba, Sakura! —le exclamó May algo soberbia y molesta— ¡Esto es algo entre Ash y nosotras!

—¡No le hables así, solo hizo una pequeña pregunta! —exclamó Ash muy enojado, cosa que impresionó a sus amigas.

Ash ya había hecho esa clase de defensas con ellas más de alguna vez, pero con Sakura, la situación era muy distinta, y extraña.

— Yo también quisiera que me respondieran a esa pregunta —las chicas no tenían nada que responder, se quedaron calladas al ver esa acción tan madura de Ash— ¡Pikachu, vámonos!

Pero antes de ponerse en marcha, Tomoyo apareció corriendo.

—¡Sakura, ¿estás bien?! —le preguntó su amiga muy preocupada, lanzándose a abrazarla.

—¡Tomoyo! —exclamó Sakura algo sorprendida— Si, estamos bien… —pero detuvo su hablar, al ver al joven que apareció tras Tomoyo— ¡Shaoran!

—Sakura —la llamó Li Shaoran muy serio, mientras se acercaba a la chica—. Tomoyo me contó todo, ¿estás bien?

—Sí, estoy bien, no te preocupes —le respondió muy tranquila, liberándose de Tomoyo.

—¿Quién de ustedes es Ash? —preguntó sin inmutarse Shaoran, mirando al grupo.

—Soy yo, ¿ocurre algo? —contestó Ash, quién estaba separado del grupo.

—¡Muchas gracias por ayudar a Sakura, en verdad te lo agradezco! —le dijo con un tono de voz algo alto, haciendo una reverencia.

—¡Oye, tranquilo —le pidió Ash muy nervioso ante el gesto tan formal del joven—, además, todos estuvimos con Sakura, entre todos la cuidamos!

—¡¿Tomoyo, quien es el?! —preguntó muy intrigada Misty, quebrando el momento.

—Perdón, no me presente. Mi nombre es Li Shaoran.

—¡Y el novio de Sakura! —agregó sin pena Tomoyo, incomodando a los dos.

—¡Tomoyo! —exclamaron los aludidos perfectamente sincronizados.

Las palabras de Tomoyo, fuera de amenizar el ambiente, sólo caldeó las energías, notándose en Misty, quien encontró una gran oportunidad para aliar a Li a su femenino equipo, quien aún seguía muy intranquila. Mientras, Ash estaba conociendo un nuevo sentimiento y emoción, ser pillado en algo que no debió participar.

—¿Li —le pidió Misty muy amable, mientas le devolvía las cartas a Sakura—, podrías venir conmigo un momento?

—¿Para qué? —preguntó muy extrañado el joven.

—Necesitamos decirte algo importante sobre Sakura, te aseguro que te va a interesar —le respondió con una sonrisa que todo el mundo creyó.

—Está bien —aceptó muy curioso de la extraña situación, pero como se trataba de Sakura…

Mientras tanto, un incómodo Ash, petrificado por las palabras de Tomoyo, se acercó a Sakura, muy asustado.

—¡¿Sakura, podemos hablar un rato?! —preguntó Ash con un tono de voz muy sumiso.

—¡¿Por qué Tomoyo siempre tiene que abrir la boca?! —pensó en voz alta Sakura, algo molesta por las palabras de su amiga— ¿Eh? Si, por supuesto.

Shaoran atendió al pedido de Misty, pero de lo que hablarían, no era precisamente de lo que esperaba.

—¡Li Shaoran, te tengo una pregunta! —dijo Misty muy sería.

—Dime —preguntó el joven muy confundido.

—Según las palabras de Tomoyo, a ti te gusta Sakura, ¿O me equivoco?

—Si…, me gusta… —respondió con mucha pena Li— ¿Y eso que tiene que ver con ella exactamente?

—En realidad, tiene que ver más contigo —le decía casi en susurro.

—¿Por qué lo dices? —preguntó muy extrañado el joven de cabellos castaño.

—Con las demás chicas, tenemos las sospechas que, al parecer, algo hubo entre esos dos cuando nos separamos en el laberinto.

—¿En qué te basas para tener esas sospechas? —preguntó Shaoran algo extrañado.

—Por ciertas reacciones que vimos entre esos dos —respondía Misty, mientras miraba de soslayo a Ash y Sakura, quienes realmente estaban algo agitados con su conversación—. Son solo conclusiones por supuesto, aunque esos dos son tan torpes, que no tienen idea ni siquiera, de donde están parados.

—Si tú lo dices por Ash… —dijo ahora incómodo el Shaoran— Aun así, no puedes dejarte llevar solo por conclusiones, no tienes pruebas concretas.

—Por eso con las demás, tenemos un plan para saber qué pasó —explicó Misty, sonriendo maliciosamente.

—¿Y cuál sería ese plan? —preguntó Shaoran con algo de miedo.

—¿Ves a ese ser que tiene Ash en su hombro? —le preguntó Misty, indicando a Pikachu, a lo que Li asintió— Se llama Pikachu, y lo vamos a secuestrar. Le sacaremos toda la información que sabe.

—¡¿Acaso ese Pikachu sabe hablar?! —preguntó muy sorprendido.

—¡Por supuesto que no! — le respondió algo gruñona Misty, haciéndola ver como una loca.

—¿Entonces cómo vas a sacarle esa información? —ahora le preguntó Shaoran, creyendo que lo estaban pasando como un tonto.

—¡No te preocupes por eso, ya está solucionado! —le respondió muy segura— Pero aún no me respondes, ¿quieres saber que ocurrió entre esos dos, sí o no?

—Te noto muy segura en tus palabras —Shaoran suspiró, y no muy convencido, al fin y al cabo, respondió—. De acuerdo, te ayudaré. Al menos deberías presentarte, si quiera de tu nombre.

—Discúlpame Li —le respondió Misty con una sonrisa cándida—. Mi nombre es Misty, mucho gusto.

—De acuerdo Misty, entonces te ayudaré.

Mientras tanto, con Ash y Sakura…

—¡Sakura, nunca me dijiste que tenías novio! — le reclamó Ash en voz baja.

—¡Claro que no tengo…! Oficialmente… —le respondió Sakura muy molesta, más por el comentario de Tomoyo— ¿Creías que besaría a otro chico si tuviese novio?

—Está bien, te creo —le respondió Ash algo inquieto y nervioso—. Solo espero que no sospechen nada de eso ¡Y tu Pikachu — los dos miraron al Pokémon, quien ahora estaba en el hombro izquierdo de Ash, muy nerviosos, invadidos por el miedo —, confiamos en ti! — el Pokémon simplemente asintió. Al fin y al cabo, a Pikachu por alguna razón, le gustaba ese juego.

La aventura dentro del laberinto por fin había terminado, logrando recuperar las diez primeras cartas. Ya estaba anocheciendo, y la hora de descansar se acercaba, por lo que decidieron volver a la casa de Sakura.

—¡Vaya, ya está anocheciendo! —exclamó Ash observando el crepúsculo—. Estuvimos mucho tiempo dentro de ese laberinto.

—¡Es verdad! —agregó May, interrumpida por el gruñido de su estómago— ¡Y ya me dio hambre! —dijo muy apenada.

—No te preocupes —dijo Sakura—, cuando lleguemos, les prepararé algo rico.

—¡Qué bien! —exclamaron muy felices Ash y May.

—¡¿Qué no saben hacer otra cosa que no sea comer?! —les regañó muy molesta Misty, por la sobre confianza de la parejita.

—¡Si, también sabemos de Pokémon! —exclamaron muy felices al unísono, levantando ambos su brazo derecho.

—No puedo creerlo, no tiene remedio —dijo resignada Misty, llevando su mano derecha a su cara.

Al menos, la desvergonzada situación provocó la risa en los demás, distendiendo el ambiente. Al volver a la casa de Sakura, se percataron de un pequeñito problema.

—¡Lo siento, pero no hay camas para todos! —se disculpó Sakura muy apenada.

—¡¿Qué…?! —exclamaron todos al unísono, desconcertados; con excepción de tres personas.

—Por mí no te preocupes, Sakura —le dijo Shaoran—. Me puedo hospedar en el hotel de siempre.

—Por mí tampoco, Sakura —ahora le decía Ash—. Estoy acostumbrado a dormir en cualquier parte.

—No se preocupen chicos —les dijo Tomoyo amablemente—, si quieren, pueden venir a mi casa.

—¿Estás segura? ¿No te molestaremos? —preguntó Misty algo avergonzada.

—No se preocupen, no molestan para nada.

—¡Muchas gracias Tomoyo! —agradecieron al unísono todos, con excepción de Sakura y Shaoran.

—En casa de Tomoyo podrán descansar a gusto, se los aseguro —dijo Sakura muy tranquila y feliz.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Ash bastante curioso.

—¡Ya verás cuando vayamos!

En eso, Kero comenzó a despertar.

—¡Ah…, que bien dormí! —dijo Kero entre un largo bostezo.

—¡Vaya, por fin despiertas! —comentó Duplica, quién aún lo tenía en brazos.

—¿Qué pasó? ¿Y el laberinto? —comenzó a preguntar rápidamente, mirando a todos lados.

—Pasó que te quedaste dormido después de hacer desaparecer la tormenta de nieve, y Sakura ya tiene diez cartas —el comentario de Duplica hizo que Kero mirara a Sakura.

—¡Perfecto…! —exclamó el pequeño ser alado, a la vez percatándose de la presencia de Shaoran— ¡¿Mocoso, a que viniste?!

—¡¿A quién le dices mocoso?! — exclamó el aludido muy enojado. Los dos se miraban a los ojos, las chispas y roces se hacían notar entre los dos, mientras los demás, veían muy nerviosos la rencilla.

—¡Ya dejen de pelear, por favor! —les pidió Sakura algo molesta.

—De acuerdo Sakura —dijo Li intentando ignorar a Kero—, de todos modos, nosotros estábamos yendo a la casa de Daidouji.

Luego de aquel roce de personalidades, Sakura y los demás partieron a la casa de Tomoyo, con la clara intención de descansar, y continuar al siguiente día, la búsqueda de las cartas Sakura.

...

Kenta y los demás esperaban la respuesta de Marte, pero el entrenador de Johto logró recordar las palabras de Gary.

—¡Espera un momento! —irrumpió Kenta muy serio— ¡Aquí algo no concuerda!

—¿Qué sucede? —preguntó Marina muy extrañada.

—Si mal no recuerdo, Gary nos dijo que las guerreras elementales se parecían mucho a la líder de Cerulean, Misty, y a esas coordinadoras, creo que eran May y Dawn. Eso quiere decir, que ese sujeto no debe tener ninguna relación con ningún guerrero elemental.

—Yo también recuerdo, ahora que lo mencionas —acotó Kenshin muy perspicaz— ¡Danos tu verdadera identidad, ahora! — exclamó muy desafiante a Marte.

—Te felicito, veo que saben a usar la cabeza —les felicitó sarcásticamente Marte, aplaudiendo las conclusiones de Kenta—. Es cierto, no soy el guerrero del fuego, y si, es verdad, es la guerrera del fuego, su nombre es Magma, y yo, solo soy uno de sus colaboradores más confiables.

—¡Vaya, creo que se quedaron sin personal! —le burló Kenta igual de sarcástico.

—En realidad —comenzó a decir Marte—, yo me ofrecí para venir por los guardianes de este lugar —estiró su brazo izquierdo, y dijo— Dejemos de charlas ¡Soldados, aparezcan! —y casi al instante, cientos de seres oscuros aparecieron de la nada— ¡Acaben con esas sabandijas!

— ¡Me parecía muy extraño que no aparecieran esos estorbos! —exclamó muy molesto Kenshin, mientras tomaba su katana— ¡Chicas, recuerdan lo que conversamos, ¿verdad?!

—¡Si! — exclamaron al unísono las guerreras de Céfiro.

—¡Entonces, comencemos!

Con la información de los visitantes, y la ayuda de Hikaru, Umi y Fuu y sus técnicas mágicas, la batalla no duró mucho; pese a ser una gran cantidad de seres malignos, el trabajo en equipo resultó extremadamente efectivo. Una vez con el último ser maligno eliminado, solo quedaba Marte.

—¡Muy bien, solo quedas tú! —exclamó Kenta muy confiado, listo para continuar— ¡Esto será sencillo!

—¡No te emociones enano —le dijo Marte muy confiado y tranquilo—, esos eran soldados de la clase más baja! —claramente, no tenía ningún interés por su pelotón, más que por el mismo, por qué comenzó a prepararse para pelear— ¡Veo que no son tan debiluchos, veamos si pueden conmigo! —después de concentrar una gran cantidad de energía, Marte comenzó a liberar bolas de fuego incandescentes.

—¡Viento de defensa! —sin pensarlo dos veces, Fuu volvió a utilizar su viento de defensa como la vez anterior, repeliendo el ataque de plano, pero ya notándose algo de cansancio en su cuerpo— ¡No creo que pueda detener por mucho tiempo sus ataques, tenemos que atacar!

—Veo que utiliza ataques de fuego —pensó en voz alta Kenta—. Algún ataque de agua podría funcionar.

—Umi utiliza la magia del agua —informó Hikaru.

—Feraligart puede ayudarle —agregó Marina—. Sólo espero que funcione.

—Perfecto —dijo Kenta, aun pensando en la estrategia—, entonces Hikaru y yo los distraeremos mientras ustedes preparan sus ataques, Fuu se encargará de la protección.

—Intentaré protegerlos lo máximo posible, en caso que se agoten o salgan lastimados, puedo sanarlos o recuperar sus energías —Fuu realmente no estaba convencida en la cantidad de energía que tenía para continuar protegiéndolos, por lo que se preparó para cualquier caso posible.

—Muy bien ¡¿Typhlosion, estás listo?! —el Pokémon le asintió muy seguro.

E iniciado el plan de ataque, Kenta se paró juntos con Typhlosion, a la derecha de Marte, y Hikaru a la izquierda de este, listos para lanzar el primer ataque.

—¡Flechas de fuego! —desde su mano derecha, al igual que Marte, Hikaru comenzó a disparar algo que parecían flechas de fuego.

—¡Typhlosion, lanzallamas! —en cambio, el Pokémon de fuego expulsó una fuerte corriente de llamas desde su boca.

Los ataques sincronizados golpearon a Marte duramente, quedando una nube de polvo levantada, ocultando el resultado.

—¡Veo que decidieron tomárselo en serio, así me gusta! —dijo Marte, aún entre la nube de polvo.

—¡Esto aún no termina, ataque de estrellas! —ordenó sin pausas Kenta, dando de lleno el ataque de Typhlosion, pero…

—¡Flechas de fuego! —el ataque de Hikaru lo esquivó sin mayores problemas— ¡Es rápido!

—¡Es nuestro turno Umi! —exclamó Marina— ¡Primero que nada, tenemos que debilitar a Marte!

—¿Y cómo lo harás? —preguntó Umi muy intrigada.

—¡Feraligart, danza lluvia! —al momento que los ojos de Feraligart brillaron, el cielo comenzó a cubrirse, dejando caer una fuerte lluvia.

—¡Excelente idea! —exclamó Kenshin— Aun así, tengan cuidado, con el calor que puede emanar, podría desvanecer el efecto de la danza lluvia.

—¿Cómo sabes tanto? —preguntó Marina muy sorprendida— Para no ser de nuestra dimensión, sabes mucho.

—Cuando Satoshi y Sakura fueron a donde vivo, me explicaron algunas cosas— explicó el samurái—, además, con Ash y Misty, pude aprender un poco más.

—¡Ya veo! —dijo Marina aún sorprendida— Es verdad ¡Tienes razón, podría anular la danza lluvia, necesitamos algo más que nos ayude!

—¡Kenta, Hikaru, continúen con la distracción! —les exclamó Kenshin muy serio.

—¡Por supuesto! —exclamó Kenta, pensando en una nueva estrategia— La danza lluvia debilitará a Marte, pero también debilitará nuestros ataques de fuego, es un arma de doble filo —y era cierto, tambien era una desventaja para ellos— ¡Y me gusta! ¡Typhlosion, lanzallamas! —exclamó muy emocionado Kenta, ordenando el ataque a su Pokémon, pero Marte también lo esquivó sin problemas— ¡Rayos, si esto continua así, no podremos derrotarlo! —pensó el entrenador de Johto algo exasperado— No queda de otra más que continuar, algún ataque acertará.

Tanto Hikaru como Typhlosion continuaron el ataque constante. Era inevitable, la danza lluvia debilitaba todos los ataques de fuego. De la misma forma que Marte hacia muy poco daño, los ataques de fuego de nuestros amigos hacían el mismo nivel de daño, salvo el ya inútil ataque de estrellas de Typhlosion.

—Veo que esos ataques de estrellas son los únicos que aciertan, pero el daño que infringen es mínimo —pensaba Fuu, quién estaba concentrada en ese momento de recuperar la energía de Clef y Latis— ¡Bien, ya están recuperados!

—¿Dónde estamos…? —preguntaba Guru Clef, mirando a todos lados, desconociendo el lugar.

—Estamos en la plataforma de tele transporte al templo de fuego. Marte por alguna razón, los trajo aquí.

En ese instante, la lluvia cobró más fuerza.

—¡Feraligart, Umi, llegó nuestro turno, hidrobomba! —ordenó sin demoras Marina, obedeciendo el Pokémon de agua, lanzando un poderoso cañón de agua.

—¡Entonces al ataque, dragón de agua! —exclamó Umi al instante que formaba una especie de espíritu de agua, disparándolo contra Marte.

Los ataques iban con más poder del normal, puesto a que la lluvia los intensificó; pero Marte también los esquivó sin mayores problemas. Al parecer, la lluvia sólo había afectado la fuerza del fuego de Marte, no así sus habilidades.

—¡Si tuviésemos alguna forma de provocar ataques eléctricos, sería más sencillo! —exclamó enojada Marina.

—¿Por qué lo dices? —preguntó muy intrigada Umi.

—¡¿Se te olvido?! —le exclamó molesta a Umi— ¡El agua conduce la electricidad!

—¡Eso ya lo sé! —exclamó Umi tan furiosa como Marina, por intentar pasarla por ignorante— ¡Te preguntaba por qué ataques eléctricos y no de agua! Los ataques de agua son muy fuertes con esta lluvia.

—Pero con esta lluvia, los ataques eléctricos no fallarán jamás, darían de lleno —le explicó Marina menos molesta.

—Si se trata de ataques eléctricos, no hay problema, yo los puedo ayudar —dijo Guru Clef.

—¡Creo que tengo una idea que podría funcionar! —exclamó Fuu algo nerviosa.

—¿Podría funcionar? —preguntó algo curiosa Marina.

—Si seguimos atacando de la misma forma hasta que la lluvia desaparezca, Marte tomará ventaja —comentó Fuu muy seria—, por lo que estuve observando el ataque de… Disculpa Marina ¿Cómo se llamaba?

—¿Typhlosion?

—¡Si, el mismo! —exclamó más tranquila Fuu— Tiene un ataque que no ha fallado en ningún momento.

—Debes referirte al ataque de estrellas —le aclaró Marina, aún sin entender a donde quería llegar.

—Así es —le asintió la peli castaña—, y si como dices, esta lluvia hace que los ataques eléctricos no fallen…

—¡Ya entendí! —exclamó Marina, muy perspicaz— ¡Es verdad, lo importante no es la fuerza del ataque, sino el trabajo en equipo! —la coordinadora cayó muy fácil en la estratagema, viendo como Fuu había conjugado el campo de batalla, tasas de asertividad, y curiosamente, información que ellos mismos habían compartido— ¡Buen plan Fuu, comencemos!

—Con Latis iremos a apoyar por un momento a Hikaru —atendió rápido Fuu—, le diré a Kenta que regrese con ustedes para que le detallen el plan.

—¡De acuerdo! —exclamó Marina, ahora más emocionada.

¿Cuál sería exactamente el plan de Fuu? La estratega se dirigió con Kenta, a quien le pidió el relevo, volviendo n compañía de Typhlosion, con Marina y los demás, dónde afinaron los últimos detalles para dar el golpe de gracia, que acabaría de una vez por todas con Marte.

Ya todo estaba preparado para el golpe de gracia, y cada uno en sus posiciones.

Sigue lloviendo…

Los primeros en atacar fueron Latis y Hikaru, manteniendo el plan de distracción contra Marte, mientras Fuu restauraba la energía de un cansado Typhlosion. Después de unos segundos, el Pokémon se recuperó por completo, confirmándolo con un fuerte rugido, al tiempo que Hikaru y Latis recibían la orden de dejar de atacar, por parte de la peli castaña. De pronto, una fuerte descarga cayó sobre Marte, recibiéndolo de forma directa. Y como de la misma forma habían acabado con los demás seres y generales de la luz, por parte de Typhlosion, recibió un ataque de estrellas, curiosamente dejándolo muy débil, con su guardia baja; pero el ataque no finalizó ahí, ya que sin aviso ni previsto, fue atacado por la poderosa hidrobomba de Feraligart, y el dragón de agua de Umi. Parecía el final de Marte, la estrategia había funcionado de maravillas, todos los golpes habían acertado acordado al plan… Pero Marte seguía en pie. Muy débil, pero vivo…

—¡Pero, ¿cómo?! —muy impactado por el resultado, exclamó Kenta— ¡Eso es imposible!

—¡Pero si hicimos lo mismo que con los demás, eso debió funcionar! —exclamó en el mismo estado de shock, Marina.

—¡Rayos…, son más fuertes… de lo que parecían…, pero no lo suficiente…! —pese a su penoso estado, lo sarcástico de sus palabras no desaparecía.

—¡¿A qué te refieres con eso?! —preguntó Hikaru muy intrigada, sin bajar la guardia.

—Solo fíjense… en la situación…, todo lo que tuvieron que hacer… sólo para debilitarme…

—¡Lo importante fue que te derrotamos! —le exclamó triunfante Kenta, pero molesto por el hecho que seguía vivo.

—¡Si siguen con esa mentalidad conformista…, no les auguro una larga vida…! — les burló sin quitar su sonrisa sarcástica.

—¡Se más claro, Marte! — le desafío ya furioso Kenta. Estaba harto de tanto código.

—¡No comas ansias…, engreído! — le advirtió Marte — ¡No sé preocupen por los detalles…, solos sabrán la verdad en el camino…, pero si les interesa tanto…, del lugar de donde vienen, en Hoenn…, los soldados de la luz están gestando… un plan para acabar con su mundo…!

Las palabras de Marte comenzaron a asustar a nuestros amigos ¿Que estarían haciendo en Hoenn?

—¡Pueden quedarse con sus mashin…, ya no me interesan…, tengo mejores planes para acabar con ustedes…! —claramente, por la forma en que hablaba Marte, hacía entender trabajaba solo ¿Qué estaba planeando realmente? — ¡Averigüe algo muy útil… qué ahora está en su mundo… y que me hará poderoso…!

—¡¿Qué es lo que van a hacer en nuestro mundo?! —preguntó preocupada y asustada, Marina.

—¡Si quieren saberlo…, entonces vuelvan a su hogar…, niñitos…! —les dijo muy desafiante— ¡Adiós…, ya nos volveremos a ver las caras! —y cubriéndose en una bola de fuego, Marte desapareció.

Realmente, la preocupación ya no estaba centrada en Marte, sino en sus palabras.

—¡¿Qué es lo que harán en Hoenn?! —preguntaba en voz alta Kenta.

—Según Marte, hay algo en ese lugar que servirá para destruirnos —dijo muy pensante Kenshin.

—¿Conoces algo o alguien que tenga tal poder para destruirlo todo? —preguntó Fuu muy preocupada.

—¿Qué podría ser? Veamos… —decía muy pensante Kenta. Pero una idea que se le cruzo por la mente, lo hizo parar muy aterrado— ¡No, no puede ser, eso es imposible! —gritó Kenta muy asustado, aterrado.

—¡ ¿Qué te ocurre Kenta?! —preguntó Marina muy angustiada por la expresión de su amigo.

—¡Sakura, Mewtwo, o quién esté, responda! —gritó desesperado Kenta, mientras Hikaru y los oriundos del lugar, miraban con curiosidad al joven.

—¿Qué sucede? —respondió en el aire una voz muy profunda.

—¡¿Quién eres?! —comenzó a preguntar algo asustada Hikaru, sin encontrar al destinatario de la voz.

—¡¿Palkia, que está sucediendo en nuestro mundo?! —aclarando la duda, preguntó Kenta muy rápido.

—¡¿A qué viene esa pregunta?! —preguntó Palkia muy extrañado.

—¡Marte, uno de los generales de la luz, nos dijo que estaban preparando algo en Hoenn!

—¡Esperen un momento! —exclamó Umi, molesta por tanta información sin explicación— ¡¿Quién es ese tal Palkia, y que es lo que pasa con exactitud?!

—Palkia es el controlador del espacio y las dimensiones —comenzó a explicar pacientemente Marina—. Gracias a él, llegamos aquí.

—Joven Umi —comenzó a decir pacientemente Palkia—, en primer lugar, debo disculparme en nombre de todos por pedir su ayuda de esta forma tan brusca, pero en verdad las necesitamos, ustedes son vitales para terminar con los soldados de la luz.

—¡Ya no tiene ninguna importancia, sólo quiero terminar esto rápido! —gruñó de muy mal humor Umi— ¡Sólo dinos, ¿qué tenemos que hacer?!

—Bueno… —trató de hablar Palkia algo asustado— Verán, en la región Hoenn, hay extrañas variaciones en el clima, y no tenemos consciencia de su origen ni epicentro.

—Podría tener alguna relación con las palabras de Marte — agregó Fuu.

—Existe la posibilidad —continuó Palkia—. Por el momento, debemos tomarlo como un ataque de los soldados de la luz. Aun así, si no tenemos la certeza de que sucede, no podemos movernos.

—Es verdad —agregó Kenshin muy serio— ¿Satoshi o Sakura son conscientes de lo que sucede?

—Satoshi se encuentra en Hoenn investigando, y Sakura está a cargo de una de las misiones, por lo que desconoce de estos hechos.

—Ya veo.

—¡Del modo que sea —intervino Kenta bruscamente—, ya tenemos a los mashin de Céfiro, ya puedes…!

—Con respecto a su regreso —interrumpió Palkia—, tendremos que pedirles que se queden allá hasta nuevo aviso.

—¡¿No dijo Sakura que volviéramos de inmediato?! —exclamó Marina confundida.

—Estas en lo correcto, pero bajo la nueva situación en la que estamos, haremos un cambio de planes —los tres viajeros se miraron muy serios—. Sabemos a la perfección en lo que están pensando, pero en esa dimensión estarán más seguros.

—¡De acuerdo Palkia! —respondió muy serio Kenta, pero no muy convencido— ¡Llámanos apenas nos necesiten!

—Les sugiero que descansen lo que más puedan, y que no se preocupen por los hechos en Hoenn, hay mucha gente observando la situación, incluido Satoshi.

—¡Es verdad, nosotros tenemos que prepararnos para la siguiente batalla! —exclamó muy entusiasmada Hikaru.

—En cualquier momento, nos volveremos a comunicar —dijo Palkia para despedirse.

—Estoy de acuerdo —comentó Guru Clef muy serio, mientras dejaba de llover—, tienen que recuperar sus energías. Si todo lo que dijo Palkia es verdad, quiere decir que tendrán que estar preparados para lo peor.

Y de esa forma, por ahora, terminó la misión de Kenta. Pero al parecer, tendrán que estar atentos a cualquier suceso. Las palabras de Marte preocuparon mucho a nuestros amigos ¿Qué planes tendrán en Hoenn los soldados de la luz? ¿Y qué intenciones tendrá Marte? Por el momento, el descanso absoluto era su única opción, ya que no sabían a que se enfrentarían.

...

Después de una larga caminata, Ash y los demás por fin habían llegado a la casa de Tomoyo. Su pequeña morada, no dejó indiferente a nadie…

—Bienvenidos a mi humilde casa —dijo muy feliz Tomoyo, apenas llegaron a la entrada principal.

—¡¿Humilde casa?! ¡Es una mansión! —exclamaron todos boquiabiertos, muy sorprendidos, con excepción de Sakura y Shaoran. Aún no habían entrado, y ya estaban muy impresionados.

—¡ ¿Tú vives aquí, Tomoyo?! —preguntó Misty, aún sin salir del asombro.

—Así es —le asintió Tomoyo, mientras abría el acceso principal, entrando primero a su hogar—. Pero no se queden ahí, pasen.

Definitivamente, la casa vista desde el patio se veía aún más grande, considerando que el patio en sí, era gigantesco.

—¡Vaya, es más grande que mirarla desde fuera del portón! —exclamó Dawn, mirando a todos lados, muy impresionada.

—Creo que habrá habitaciones para cada uno, así que no creo que haya problemas — acotó Tomoyo muy feliz. Era la primera vez que recibía a tanta gente, y muy en especial, a ese "tipo de amigos" de Sakura.

Después de caminar el enorme patio, llegaron hasta la entrada principal de la residencia Daidouji. El interior de la casa era tan grande como se veía por fuera, con un decorado muy sencillo.

—Acompáñenme arriba, les enseñaré sus cuartos.

—Muchas gracias Tomoyo —dijeron todos al unísono, algo apenados.

Al final de las escaleras, en el segundo piso, comenzaron a caminar por un pasillo; la gran cantidad de puertas, daba a indicar que esas serían las habitaciones dónde descansarían, indicando Tomoyo las habitaciones de cada uno.

—Pueden dejar sus cosas en sus cuartos, pueden tomar un baño si así lo desean —les ofreció amablemente Tomoyo, sin jamás borrar su sonrisa—. Los espero en la sala principal para comer. Por favor, siéntanse como en su casa —dijo para retirarse y volver al primer piso.

Una vez que Tomoyo desapareció de sus vistas, los jóvenes se dirigieron a sus cuartos correspondientes, salvo dos personas.

—¡Vaya, es una mansión gigantesca! —exclamó Ash muy sorprendido, mirando aún a toda dirección — De alguna forma tendremos que agradecerles todo esto, Sakura —le comentó muy apenado.

—¡No te preocupes Ash —le dijo muy alegre Sakura—, ya te dije que es lo mínimo que podríamos hacer por ustedes, en especial por ti! —la joven claramente quería seguir el juego con Ash, confirmándole esto guiñando su ojo derecho, diciéndole con un tono de voz muy travieso— ¡Pero si quieres que te siga agradeciendo personalmente, ya sabes dónde duermo!

—¡Bueno… Sakura…, creo que me voy a mi cuarto…! —muy nervioso, Ash le contestó torpemente, intentando volver a su cuarto. Pero Sakura lo detuvo, agarrándolo del brazo izquierdo. Se le acercó al joven, y le dio un beso en la mejilla. El acto de Sakura, provocó que Ash se sonrojara más de la cuenta.

—Bueno… —le dijo Sakura muy nerviosa, pero feliz—, nos vemos abajo, Ash… — se separó del joven, y entró muy sonriente a su cuarto correspondiente.

Cómo un verdadero estúpido, Ash se quedó parado, sin reaccionar, mirando literalmente a la nada ¿Tanto le había afectado el afecto de Sakura? Pikachu notó esto, por lo que comenzó a picarle persistentemente en la mejilla, hasta volverlo en sí.

—Pikachu, disculpa, no sé qué me sucede hoy —sacudió su cabeza algo fastidiado, y dijo bastante cansado—. Vamos a nuestro cuarto.

Lo que no sabía el joven de Pallet Town, es que la líder de gimnasio de Cerulean City lo observaba desde su cuarto, con la puerta entrecerrada, hasta que el joven entró a sus aposentos.

—Ya veo, con que era cierto, ya no tengo dudas —decía muy triunfante la celosa—. Esa Sakura sólo se hace la inocente, pero se quiere quedar con Ash —la molestia hacia la joven era evidente, se quería quedar con su hombre—. Pero un beso en la mejilla no es una prueba contundente —muy seria, abrió la puerta de su cuarto, y dijo en voz baja—. Será mejor comenzar con el plan —y como primer paso de su plan, fue ir hasta la habitación del joven peli azabache— Ash, ¿estás ahí?

—¡Ya voy! —exclamó el joven Ash, quién estaba sacando sus utensilios de aseo de su mochila, dejando todo tirado para atender a la puerta, encontrándose con la peli naranja— Misty, ¿que necesitas?

—Estas con Pikachu, ¿verdad? —con sólo escuchar su nombre en boca de la joven, el roedor apareció por el hombro izquierdo de Ash— Hola Pikachu —le dijo con una sonrisa afable— ¿Podrías venir conmigo? Solo será un momento —sin dudar un sólo momento, el Pokémon saltó a sus brazos, bastante emocionado—. Será un momento Ash, ya regreso con él.

—No te preocupes, Misty. Tómense su tiempo —le dijo Ash bastante tranquilo, dentro de su ingenuidad— Pikachu, ya sabes —le dijo en clave, mirando a los ojos a su amigo, quién sólo asintió.

La primera parte del plan estaba concluida. Fue muy fácil, sólo había que engañar al distraído joven. La segunda parte dio comienzo, con Misty dirigiéndose a llamar a la puerta de los cuartos de May, Dawn, Duplica y Shaoran. Pikachu veía con mucha curiosidad y duda esta extraña acción, hasta que Misty le habló.

—No te preocupes Pikachu, si cooperas, no te dolerá —dijo Misty, aun esbozando una sonrisa afable, extrañamente. Mientras, las tres chicas y el joven aparecían desde sus cuartos. Pikachu tomó esas palabras de forma muy incómoda; la verdad, es que estaba muy confundido.

—Solo tendrás que responder algunas preguntas, eso es todo —agregó May, con una sonrisa muy amable.

—No te preocupes por si te entendemos o no —continuó Dawn, acariciando la cabeza del roedor.

—Lugia nos ayudará con la traducción —terminó Duplica, con la pokébola de Lugia en sus manos.

—¿Están seguras de lo que hacen? —preguntó Shaoran, muy inseguro y poco convencido de la idea.

—No te preocupes, sabemos lo que hacemos —comentó Misty algo molesta por la cobardía, según ella, del joven —Si no quieres preguntar nada, está bien. Pero si sabemos que hay algo entre esos dos, tendremos que hacer lo que sea para mantenerlos separados.

—¿Ya están listos? —preguntó una recién llegada Tomoyo, con la intención de llevarlos a comer. Claramente no había alcanzado a escuchar nada de la conversación.

—No sé por qué tengo un mal presentimiento de esto —el joven suspiró resignado, y preguntó a la dueña de casa— Disculpa Daidouji que te molestemos, pero, ¿tienes algún cuarto aparte de estos?

—Si —contestó algo confundida la joven— ¿Pero para que…?

—¡No preguntes, sólo llévanos! —exclamó rápidamente Misty, interrumpiendo a la joven.

—Está bien — dijo muy confundida Tomoyo.

Claramente, la impetuosidad de la joven no permitió que se comportara como una visita, llegando al borde, que sus celos y los de las otras chicas, ganasen en aquella partida de pulso.

Tomando un camino muy distinto, Tomoyo dirigió al grupo hacia unas salas subterráneas, las cuales usaban como bodega, llevándolos a una que estuviese lo más vacía posible.

—¿Les tomará mucho tiempo? —les preguntó Tomoyo, algo inquieta.

—¡Eso dependerá de cuanto coopere Pikachu! —exclamó Misty suavemente, pero de tal forma que el roedor supiera que se había metido en problemas.

—De acuerdo… Luego nos vemos…

Pese a todo, Tomoyo tenía sus dudas. Era muy extraño el comportamiento hacia el pequeño ratón eléctrico, por lo que cerró la puerta, y se dirigió corriendo hasta la sala de seguridad de la casa, dónde estaba el sistema cerrado de cámaras de vigilancia. Haciendo uso de estas, se enfocó en la cámara de la sala en cuestión, y habilitando el micrófono de la cámara, comenzó a ser la testigo indirecta, de la peor idea que hayan podido tener las amigas de Ash en sus vidas.

—Veamos qué es lo que harán —dijo Tomoyo, sin despegar la mirada de las cámaras.

Mientras tanto, en la sala en cuestión.

—¡Qué bueno, la sala es bastante grande! —exclamó Duplica sorprendida— ¡Puedes salir, Lugia! —la peliverde, sin soltar en ningún segundo la pokébola, dejó salir al Pokémon, recostándose en el suelo al segundo— Muy bien Lugia, nos dirás telepáticamente todo lo que nos diga Pikachu ¿De acuerdo?

—No tengo más opciones, ya me obligaron —dijo el pobre guardián, con algo de miedo.

— ¡ ¿Esa fue su voz?! —preguntó Shaoran muy sorprendido.

—Sólo son mensajes telepáticos, no es nada para sorprenderse —comentó muy seria Misty, sin despegar su mirada de Pikachu.

Las cuatro chicas por fin miraban al Pokémon expresando sus verdaderos pensamientos, asustando de sobremanera al ratón eléctrico.

—¡Comenzaremos con preguntas de prueba, sólo para ver tus reacciones! —exclamó muy seria Misty, explicando su "detector de mentiras".

—¡Estoy metido en problemas! Esos dos son muy torpes, comenzaron a sospechar muy rápido. No me queda otra más que negar cualquier sospecha que tengan ¡Sólo espero que no me descubran! —pensaba Pikachu, más preocupado de proteger a Ash y Sakura

¿Por qué estaría tan preocupado por Ash y Sakura? Claramente tenían personalidades muy similares ¿O realmente veía a Sakura como la verdadera "algo más que amigos" para su entrenador?

Mientras todo aquel desastre comenzaba, dependiendo de cómo lo miraran, Kagome comenzó a pensar en todo lo sucedido con las extrañas reacciones de los ingenuos, por lo que, por corazonada, decidió ir a hablar con Ash.

—Inuyasha, voy a ver a Ash, regreso enseguida —dijo Kagome dirigiéndose a la puerta.

—¿Y para que lo vas a ver? —preguntó fingiendo desinterés.

—Son cosas que aún no comprendes bien, gracias al poco tacto que tienes —le respondió muy desinteresada.

—Si te refieres a por lo que viniste, si yo fuese tú, no me metería en sus asuntos —le advirtió seriamente Inuyasha, dejando claro que lo que quería hacer la joven, podía ser más dañino, que una ayuda.

—No entiendes el corazón de una chica enamorada, es por eso que piensas así —y sin esperar contra respuesta, cruzó el portal, y cerró la puerta con firmeza.

—No te entrometas mucho Kagome, podría ser peligroso —pensó algo preocupado el híbrido.

Ya en la entrada al cuarto de Ash, Kagome decidió llamar a la puerta…

—¡Ash, ¿estás ahí?! —preguntó Kagome, mientras tocaba la puerta.

—¿Qué pasa ahora? —se preguntó algo gruñón Ash, quién estaba recostado en la cama, esperando a Pikachu— ¡Ya voy! —se levantó de la cama, y de muy mala gana, abrió la puerta— ¡Hola Kagome, ¿qué sucede?! —preguntó algo sorprendido por la presencia de la joven, desapareciendo por completo el mal humor.

—¿Puedo hablar un momento contigo? —preguntó Kagome muy preocupada.

—Por supuesto, pasa —dijo Ash invitándola a entrar— ¿De qué quieres hablar?

—Es sobre lo que sucedió cuando nos perdimos en el laberinto.

—¿Qué es lo que quieres saber? —preguntó Ash inocentemente, mientras los dos se sentaban en la cama.

—¿Ocurrió algo con Sakura dentro del laberinto? —preguntó directamente, sin anestesia ni rodeos.

—¡¿Qué… qué cosas dices?! —exclamó extremadamente nervioso y rojo Ash— ¡Claro que no! ¡¿Por qué lo preguntas?!

—Primero, por el orden en que llegaron, según tú —comenzó a explicarle Kagome con mucha paciencia—. Segundo, las actitudes de tus amigas, y tercero, porque ahora estás muy nervioso.

—¡Bueno…, yo…, este…! —Ash ya comenzaba a titubear. Estaba muy nervioso, sólo tenía en mente que estaba haciendo algo malo ¿Acaso lo que sentía era malo en realidad?

—Ash, tú eres un buen chico, por lo que eres pésimo para mentir —comenzó a decirle Kagome, muy acogedora— Enamorarse está bien. Ahora, si no quieres que no le diga nada a nadie, no te preocupes, soy una tumba.

—¡Por favor! —le pidió muy acongojado Ash, mirando al suelo.

—Aun así, tienes que hablar con tus amigas sobre tus sentimientos.

—¿Por qué con mis amigas? —preguntó Ash muy confundido.

—¿Nunca te preguntaste, por qué todas te acompañaron hasta aquí? —Ash negó muy intrigado— Todo parece indicar que ellas están enamoradas de ti, o al menos te lo puedo confirmar por May.

—¡¿May?! —exclamó muy sorprendido ¿May también estaba enamorada de él?

—Así es —le asintió Kagome—. Pero como te dije, eso tendrás que conversarlo tú con ellas —en eso, se escuchó llamar a la puerta. Se trataba de Sakura.

—¡Ash, ¿nos vamos a comer?!

—¡Si, ya voy! —le respondió rápidamente.

—Ash, ellas te quieren mucho, eso te lo aseguro. Si hablas con ellas lo más pronto posible, será lo más sano para el corazón de cada una —Kagome se levantó, y se dirigió a la salida, dónde se encontró cara a cara con la peli castaña—. Ten mucho cuidado con las amigas de Ash, son muy celosas y posesivas —le comentó muy seria—. Por mí no te preocupes, Sakura —le decía muy afable—. Ya lo sé todo, y al menos por mí, nadie sabrá nada. Mejor los dejo solos —y partiendo a su cuarto, dijo— ¡Le avisaré a Inuyasha para ir a comer, nos vemos abajo!

Las palabras de Kagome, provocaron en los dos jóvenes mucho nerviosismo y ansias ¿Cómo se enteró Kagome de todo? Se preguntaban los despistados, sin darse cuenta que sus solas acciones, los acusaban por todos los cargos.

Al levantar la mirada, Ash se percató de la presencia de Sakura al interior de su cuarto.

—Sakura… —dijo Ash, muy asustado y nervioso.

—Lo se Ash, Kagome ya lo sabe todo —continuó la peli castaña, en el mismo estado emocional.

—¿Y si los demás se enteran?

—No lo sé… —en eso, se percató de la ausencia del Pokémon eléctrico— ¿Dónde está Pikachu?

—Misty se lo llevó, quería conversar un rato con el —con toda la situación pasada, recién se percató de las verdaderas intenciones de la líder de gimnasio—, aunque no sé qué tanto le podrá decir.

—Solo espero que no insinúe algo sobre lo que paso —dijo aún más preocupada Sakura.

—¡Pikachu es mi mejor amigo, estoy seguro que él no me traicionaría! —contestó muy seguro y confiado, más demostrándole seguridad a su… ¿amiga?

—Ash, ¿te puedo preguntar algo? —le preguntó algo asustada, pensando que la trataría de tonta, o algo así— Sólo espero que no te moleste.

—¿Qué quieres saber? —preguntó Ash muy curioso.

—Cuando estábamos en el laberinto, hiciste salir de unas esferas extrañas, dos… creo que se llamaban… —comenzó a decirle lo más lógico posible, al menos para ella.

—¿Te refieres a Squirtle y Totodile?

—Creo que si —le asintió algo nerviosa—. Bueno…, quería saber, ¿cuantos más de esos…? —decía todo con mucha pausa, no quería equivocarse después de toda la historia que le contó en el laberinto.

—Pokémon —al contrario de lo que pensaba Sakura, Ash le decía muy emocionado ¿En verdad tanto le interesaban?

—¡Eso…, Pokémon…! Bueno…, quería saber si tenías más, y si podías mostrarme más de ellos.

—¡Por supuesto que sí, Sakura! —le respondió tan emocionado, como Sakura después de la respuesta— ¡Pero mañana!

—¡¿Mañana?! —exclamó bastante decepcionada.

—Sí, mañana —le respondió mientras se levantaba, colocándose nuevamente sus zapatillas—. Mañana veras de que son capaces, y los podrás ver con calma.

—¡Está bien Ash, creo que me puedo aguantar hasta mañana! —le exclamó Sakura muy emocionada y ansiosa— Vayamos a comer, mientras más rápido me duerma, más rápido será mañana.

Muy emocionada, Sakura arrastró a Ash agarrándolo del brazo; pero al tener sus zapatillas desabrochadas, el joven pisó sus cordones, tropezando sobre la peli castaña, cayendo encima de ella. Por causa de la brusquedad de la caída, sus labios rozaron por accidente. Esto provocó que sus instintos actuarán por si solos. Los dos comenzaron a besarse apasionadamente, con algo de torpeza por su inexperiencia, pero con mucha pasión.

Mientras tanto, y con mucho cuidado, alguien que se había percatado del escándalo de la caída y del tono alto en que hablaban, decidió mirar al interior, con la puerta entrecerrada. Por suerte, al menos para ellos, se trataba Kagome, quién miraba muy alegre y preocupada a la vez, a los torpes tórtolos.

—¡Que bonitos se ven, eso es amor a primera vista! —se decía para si Kagome, muy emocionada— Sólo espero que no descubran su secreta relación —ahora se decía muy preocupada— ¡Ya se! Creo que los voy a ayudar. ¡Sabía que venir sería interesante! —ahora se decía más emocionada que antes.

Mientras tanto, con Misty y un secuestrado Pikachu…

—Muy bien, ahora vienen las preguntas de verdad —dijo Misty muy seria, al parecer, aprobando su detector de mentiras artesanal.

—¿Para qué hiciste esas preguntas? —le preguntó Shaoran muy intrigado.

—Quería saber sus reacciones ante las preguntas y como respondía, solo era eso —respondió muy orgullosa la peli naranja.

— Entonces yo empezaré —dijo muy seria May, quien no le quitaba la mirada en ningún segundo a Pikachu—. Dinos, ¿qué fue lo que pasó cuando nos separamos? —y Pikachu comenzó a explicarles en su idioma— ¡Lugia, traducción!

—Bueno… —comenzó a traducir muy nervioso el Pokémon— Dijo que, estábamos los tres solos al salir de la neblina, pero de pronto, apareció un ser extraño que los achicó. Después de eso, Ash y Sakura subieron sobre mí, y comencé a correr en dirección del árbol.

—¿Qué ocurrió en el viaje? Algo en particular —ahora preguntó Misty, y Pikachu nuevamente respondió en su idioma, lo más tranquilo que podía.

—Fuera que Ash y Sakura se hicieron pequeños, nada más —tradujo Lugia.

—¿Tuviste algún problema para llevarlos? —ahora preguntó Dawn, quién si estaba más molesta que sería.

—No, ninguno. Lo máximo, me cansé de tanto correr, por lo que Ash me dijo que descansara —claramente, las preguntas sólo servían para acorralar al roedor, quién respondía como si fuese algo normal.

—¿Qué pasó en el descanso? —ahora preguntó Duplica, y Lugia tradujo nuevamente.

—Ash le contó sobre los viajes que tuvo, y Sakura le agradeció que la haya salvado.

—¿Y cómo le agradeció? —preguntó Misty, ya creyendo que habían llegado a la pregunta correcta.

La situación esta vez fue distinta, ya que Pikachu no respondió, prefirió guardar silencio, cosa que notó Lugia en sus expresiones, por lo que decidió hablar directamente a su mente.

¿Qué sucede? —le preguntó Lugia muy preocupado.

— … — pero ni telepáticamente Pikachu respondió. Las dudas habían invadido a Lugia, las mismas dudas que las chicas tenían, por lo que decidió hacer algo que jamás, o casi nunca había hecho, indagar en su mente, buscando en sus recuerdos una respuesta a la situación, hasta encontrarla.

Ya veo, se trataba de eso —dijo Lugia, haciendo referencia al beso de Ash y Sakura, y su invitación a juntarlos—. No quieres que nadie se entere ¿No es así?

Si. Por favor, guarda el secreto —le suplicó mentalmente el Pokémon eléctrico.

Tendré que inventar alguna historia —concluyó Lugia, bastante complicado.

Lugia ya sabía más de lo que él quería, se había metido completamente en los líos amorosos de los humanos, y como ya estaba en eso, tenía que salir lo más rápido posible, libre de polvo y paja.

La larga espera ya estaba comenzando a enfurecer a las chicas. No había respuesta, por lo que las sospechas, de a poco, comenzaron a confirmarse.

—No lo sabe, puesto que se quedó dormido —respondió Lugia, blindando perfectamente al Pikachu.

—Pero Pikachu —comenzó a cuestionar Misty—, nos acabas de decir que escuchaste a Ash conversar con Sakura ¿Cómo es entonces la historia real? —a lo que Pikachu en su idioma, comenzó a responder.

—Me quedé dormido en medio de la conversación —tradujo Lugia—. Desperté por causa de la explosión producida por la pelea entre May y Ed —claramente, Pikachu salido campante la situación. Logró hilar toda la historia, sin que sonara forzada.

—De acuerdo —contestó no totalmente convencida Misty. Se sabía que la chica era muy difícil de engañar—. Entonces la última pregunta.

—¡¿A quién de nosotras quiere más Ash y tu Pikachu?! —la pregunta dejó helado al pobre secuestrado. No tenía respuesta lógica, por lo que decidió lanzar un ataque eléctrico, sin ningún resultado.

—¡De algo ha servido todos estos años pelear contra el equipo Rocket, eso no funcionará! —le dijo desafiante la peli naranja, mientras las chicas y el joven se retiraban los aislantes eléctricos— ¡Ahora, responde!

Marte fue vencido, por así decirlo, ya que antes de eliminarlo, le dio información al equipo de Kenta sobre movimientos en Hoenn. Mientras, el equipo de Ash por fin salió del laberinto, recuperando las diez primeras cartas Sakura, y ahora todos se encontraban en la "casa" de Tomoyo. Por una pequeña pregunta, Kagome descubrió el secreto de Ash y Sakura, por lo que decidió ayudarlos. Misty tomo "prestado" a Pikachu, y ahora está siendo sometido a un interrogatorio. Ha respondido bastante asustado, pero a las ultimas preguntas, simplemente no respondió, por lo que Lugia tuvo que apoyarlo improvisando respuestas. Ahora estaban en la última pregunta. ¿Qué sucederá en la región Hoenn, según Marte? ¿Cuántos más sabrán el secreto de Ash y Sakura? ¿Cómo ayudará Kagome en esta supuesta secreta relación? ¿Cuál será la respuesta final de Pikachu? ¿A quién querrá más Ash, según Pikachu? ¿Cuándo dejaran de besarse Ash y Sakura? ¿Me matarán por poner a esos dos como pareja? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Y eso sería. Los detalles del próximo capítulo, en el próximo capitulo. Hasta la próxima.
 
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Hola a todos... si, lo se, el capitulo anterior fue algo largo... y este también...

Les explicaré: este capitulo tenía muchos cabos sueltos, así que decidí atarlos. Explico varias cosas que, para los que ya leyeron, les va a interesar, ya que las tenia en mi mente, pero jamas las plasmé.

Bueno, no les robo mas tiempo. Los dejo leer.

...

Capítulo 22: "Celos Pokémon ¿Una barrera entre Ash y Sakura? La torpe guerrera de la luna"

Mientras las otras chicas, en compañía de Shaoran, continuaban con aquel estresante interrogatorio, Ash y Sakura continuaban dejándose llevar por sus más apasionados, pero torpes deseos.

La situación entre los dos jóvenes estaba llegando a tal clímax, que Sakura había comenzado a desabrochar la camisa de Ash, provocando que el joven la detuviera de la forma más sutil posible.

—¿No crees que te estás sobrepasando un poco? —preguntaba Ash con algo de nervios y miedo.

—Creo que tienes razón, disculpa —muy apenada respondió Sakura, tambien notando a que extremos estaba llevando la situación.

—Será mejor que bajemos —dijo Ash ya más tranquilo—. Kagome nos debe estar esperando, además, tengo mucha hambre.

—¡Por como comías en la tarde, creo que no me parece raro! —comentó en broma la joven.

—¡Jejejeje! —Ash sólo rio algo nervioso por el comentario— Vámonos Sakura.

—Pero antes… —y con un tono de voz y expresión travieso, Sakura volvió a lanzarse a besar apasionadamente a Ash.

¿Algún día lograrán bajar a cenar? Quién sabe…

Misty y las otras chicas estaban algo impacientes, ya que Pikachu no respondía a su pregunta, por lo que comenzaron sus amenazas.

—¡¿No vas a responder?! —le preguntaba May muy enojada.

—… —el Pokémon tampoco es que tuviera la respuesta correcta, prefería seguir en silencio.

—¡¿Por qué no respondes?! —Dawn ya estaba fuera de sus cabales.

—… —aun así, Pikachu no respondía.

—¡Está bien, puedes guardar silencio, pero no responderemos de lo que después llegue a pasar! —dijo Duplica tan furiosa como las otras chicas.

—… —pero ni se inmutaba ¿Realmente había alguna respuesta a tan ridícula pregunta? Se preguntaba el roedor.

— ¡¿Recuerdas lo que te dije?! —comenzó a amenazar fuertemente Misty— Si cooperas, no te dolerá. ¡Pero no estas cooperando!

—…

—¡Muy bien! —exclamó como energúmeno la peli naranja— ¡Tú te lo buscaste! —de sus bolsillos, sacó curiosamente, una pokébola que tenía una inscripción de rayo en su parte frontal ¿Cuándo le sacó la pokébola de Pikachu a Ash? — ¡¿Recuerdas que es esto?! —Pikachu miró la capsula con un poco de miedo— ¡Así es, es lo que más detestas, y si no respondes, tendrás que entrar!

— ¡Esperen un momento! —exclamó Shaoran muy molestó por la actitud de las jóvenes— ¡No sé qué es lo que pasa con exactitud, pero no me interesa lo que piense Ash de ustedes! Se supone que hicieron todo esto, porque ustedes desconfían de Ash, no para maltratar a Pikachu —las palabras del joven hicieron caer por fin a las jóvenes ¿Qué era lo que estaban haciendo? El único que sufría, era alguien que no tenía que pasar por eso— Sólo quiero saber una cosa —le preguntó al Pokémon, quién se lo queda mirando muy curioso— ¡¿Estás seguro que no pasó nada en el laberinto?! —a lo que Pikachu comenzó a hablar, por fin.

—Dice que ya les dijo que no pasó nada —tradujo nuevamente Lugia, reafirmando las palabras del roedor eléctrico— ¿Por qué tanta desconfianza? Pero…

—¡¿Pero…?! — preguntó algo extrañado el joven peli castaño.

—Sakura te tiene mucho cariño —continuó Lugia su traducción—, por eso no te preocupes, jamás sería capaz de traicionarte. Y lo mismo de Ash para ustedes, él las quiere mucho, a todas por igual… —detuvo su hablar, y dirigió un comentario a Pikachu— Creo que lo mejor es decirle esto sólo a ella —a lo que el roedor asintió— …en especial a ti, Misty.

—Ash… —nombró Misty al joven, muy avergonzada, más por sus estúpidos celos— Mientras nosotras estamos aquí, hablando mal y sospechando de Ash y Sakura, ellos sólo hablaban bien de nosotros —decía muy avergonzada a los demás—. No nos traicionarían, la palabra traición no existe para Ash.

—Pero la extraña actitud que tuvieron… —decía Dawn, igual de avergonzada—. Aun así, tengo dudas de esos dos, lo mejor será observar cómo se llevan.

—Si aún tienes dudas, es por qué no confías lo suficiente en él —le dijo Shaoran a la joven, algo molesto por su actitud, provocando rabia en Dawn, más por ella misma—. Yo confío mucho en Sakura, pero veo que ustedes no confían en Ash. O son unas celosas enfermizas.

—¡Pero es que esos dos…, parecen uña y mugre…! —exclamó May, aún celosa— ¡No se separan para nada!

—Sakura es muy distraída, pero cuando está con alguien por quién siente afecto y confianza, suele confiar mucho en el otro —les explico Shaoran—. Ella valora mucho la amistad de los demás, y también valora su amistad —el joven peli castaño, ya estaba trapeando el piso con las emociones de las chicas—. No conozco a Ash como para decir como es…

—Tampoco necesitas conocerlos. Esos dos parecen hermanos, se parecen mucho en sus personalidades —le comentó Misty.

—Entonces debe haber encontrado a alguien con quien sentirse en confianza, eso fue todo — les aclaró Shaoran.

—¡Maldición, que estamos haciendo! —exclamó furiosa Duplica— Los únicos que la pasaron mal, fueron Pikachu y Lugia —dijo muy avergonzada, mientras las chicas desviaban a ver al Pokémon eléctrico algo cansado y agobiado, y a Lugia mirando pacientemente al grupo.

—¡Por favor, discúlpenlos! ¡Lo sabemos, somos unas estúpidas! —exclamaron las cuatro chicas al unísono.

—Ya vámonos —dijo Duplica muy fatigada—. Me estoy muriendo de hambre, no hemos comido nada.

—Es verdad. Vámonos —terminó Misty.

Lo que no sabían, era que Tomoyo había visto tan patética escena. Muy preocupada por el Pokémon, y sin terminar de ver todo, partió rápidamente con Ash.

Después de terminar sus tareas de mirona, Kagome volvió a su cuarto, tomó un baño, y volvió con Inuyasha, quién la esperaba algo molesto.

—¿Qué fue lo que pasó? —preguntó Inuyasha muy intrigado.

—¿Por qué lo preguntas? —preguntó ahora Kagome, haciéndose la ingenua.

—Entraste muy feliz. Eso me preocupa —le dijo de reojo, muy desconfiado.

—¿Acaso no te gusta que esté feliz? —le volvió a preguntar Kagome, ahora molesta por el comentario.

—¡Por supuesto que me gusta verte feliz! —comentó Inuyasha bastante molestó por la pregunta, sin darse cuenta de sus palabras, tapando rápidamente su boca, muy apenado.

—¡Gracias, que bueno que te guste! —le respondió muy feliz.

—¡No cambies el tema! —dijo molestó el híbrido— ¿Qué fue lo que viste?

—Nada. Absolutamente nada —comentó aún feliz la joven.

—¿Estás segura? —la intuición del Inuyasha era bastante asertiva.

—¡Por supuesto! —le exclamó muy segura— ¿Alguna vez te he mentido?

—No sería la primera vez —contestó en murmullo.

—¡¿Dijiste algo, Inuyasha?! —exclamó muy enojada Kagome.

—No… Nada… —dijo muy asustado Inuyasha.

—Eso espero… —le respondió ahora con una sonrisa, mientras pensaba— ¡Ni sabes la de veces que te he mentido, pero esta, será la más divertida!

Tomoyo ya estaba en la entrada al cuarto de Ash. Abrió de golpe la puerta, muy apurada, y lo que encontró, fue muy comprometedor.

— ¡Ash…! —exclamó muy agitada Tomoyo, apenas abrió la puerta; siendo interrumpida por lo que sucedía en el suelo— ¡Ah…, perdón! —exclamó algo avergonzada, cerrando la puerta de golpe.

La situación resultó muy curiosa para Tomoyo. Ciertamente estaba arrepentida de haber entrado de golpe al cuarto de un hombre, pero su preocupación por Pikachu la había superado. Lo extraño fue ver a Ash en el suelo con… No era Misty, tampoco May, no parecía Dawn, mucho menos Duplica… ¿Podía ser Kagome? Al fin y al cabo, no los conocía, y cualquier cosa podía ser posible. Volvió a abrir la puerta, sólo por qué tenía la sensación que tampoco era la quinta acompañante, reconociendo algo en particular… El cabello castaño… y ahí se encontró, "revolcándose" en el suelo, a su querida amiga Sakura, con el desconocido Ash.

—¡¿Qué están haciendo ustedes dos?! —exclamó muy sobresaltada, demostrando en su rostro asombro, provocando que los dos jóvenes se separaran al instante, casi con el corazón en la mano.

—¡Bueno…, yo…, este…! —comenzó a tartamudear Sakura aterrada. Quería que se la tragara la tierra.

—¡¿Por qué no me llamaron para grabarlos?! —dijo fingiendo tristeza.

El comentario… desvergonzado de Tomoyo, provocó que los dos jóvenes perdieran el equilibrio, terminando completamente en el suelo.

—¡Jejejeje, que rara es! —rio Ash muy nervioso, aún sin entender que pasaba.

—¡Si, pero es la mejor amiga del mundo! —le comentó Sakura bastante más tranquila, pero muy nerviosa.

Los dos jóvenes sabían que tenían que tener una buena explicación para lo que sucedía, ya que ahora, también lo sabía Tomoyo. Los "afectados" se sentaron en la cama, con una Tomoyo parada frente a ellos, esperando una buena explicación.

—¡¿Qué estaban haciendo hace rato?! —preguntó Tomoyo, algo inquieta y preocupada. Los dos no contestaron. Pese a todo, tenían algo de miedo, por lo que Ash decidió responder.

—Sakura vino a buscarme, y como me estaba poniendo las zapatillas, pisé los cordones, y caí encima de ella —explicó muy asustado— ¡Pero no fue culpa de Sakura, fue mi torpeza!

—¡Pero yo los vi haciendo otra cosa! —les exclamó la dueña de casa, muy traviesa— ¡Además, no creo que por una acción así, una camisa este en ese estado! —explicaba mientras señalaba la camisa de Ash, la que estaba casi desabrochadas, cosa que miraron los dos jóvenes.

—¡Bueno, este…! —iba a comenzar a explicar Sakura, pero el llamado a la puerta la salvó.

—¡¿Está todo bien adentro?! —se escuchó la voz de Kagome, muy preocupada.

—Sí, está todo bien, no te preocupes —Ash intentó responder tranquilo.

—Es que sentí un grito —le cuestionó la joven— ¿Estás seguro que todo está bien?

—Sí, no te preocupes —ya le había respondido algo ansioso.

—Como digas —dijo para luego retirarse.

—Vaya… —suspiró muy preocupado Ash— Creo que esto nos traerá más problemas de lo que parece.

—¿Y desde cuando están tan juntitos ustedes dos? —Tomoyo preguntaba muy emocionada.

—Desde el incidente del laberinto… —respondió muy apenada Sakura, percatándose tarde de la respuesta tan directa— ¡Quiero decir, que en el laberinto nos separamos, y quedé solo con Ash! —intentó corregir rápidamente, inútilmente.

—Sakura, ¿y Li, que harás? —le preguntó muy preocupada.

—¿Sirve de algo que me guste? —preguntó muy triste Sakura— Su familia ya fijó su futuro.

—Sakura, ¿sucede algo con Li? —preguntó Ash muy preocupado.

—¡Tomoyo, ¿a qué viniste?! —trató de cambiar el tema la peli castaña, quién mostró una sonrisa, disfrazando su tristeza. Tanto Tomoyo como Ash, vieron la actitud de Sakura muy preocupados.

—¡Es verdad! —exclamó Tomoyo, nuevamente apurada— ¡Ash, creo que deberías bajar! ¡Tu… creo que se llama Pikachu, está en graves problemas!

— ¡ ¿Qué pasa con él?! — Ash se levantó muy preocupado, mirando a los ojos a la dueña de casa.

—Son tus amigas.

—¿Acaso ya sospechan algo? ¿Por eso Misty me habrá pedido a Pikachu? —Ash pensó muy asustado. Ya no estaba preocupado por él, ahora tenía miedo por el bien de su pequeño amigo, y las consecuencias a Sakura— Espérenme afuera, salgo de inmediato —les pidió a las chicas muy serio.

—Está bien.

Después de un par de minutos, Ash salió de su dormitorio. Los tres se dirigieron, guiados por Tomoyo, hasta el cuarto que les prestó a Misty y los demás. Al llegar, se encontraron con las chicas y Shaoran fuera. Con tan sólo verse, Pikachu corrió hasta los brazos de su entrenador; aún se notaba muy estresado.

—¿Qué hacen aquí? —preguntó Misty muy extrañada, algo asustada por ver ahí a Ash.

—Fui a buscar a Ash porque… —había empezado a hablar Tomoyo. Pero rápidamente, fue interrumpida por el joven en cuestión.

—…porque ya me dio hambre —comentó el entrenador, apoyado con el gruñido de su estómago— ¿Se les olvidó que Tomoyo nos avisaría?

—Es cierto —dijo algo apenada May—. Gracias Tomoyo, me muero de hambre —decía mientras se retiraba— ¡Apúrense, o me comeré todo!

—Cierto, no hemos comido nada desde la tarde —dijo Dawn verdaderamente apenada— ¡Muchas gracias, Tomoyo! —le agradeció la pelíazul con una reverencia, tambien retirándose.

—¡Muchas gracias, y perdona las molestias Tomoyo! —dijo rápidamente Duplica, retirándose rápidamente— ¡Oigan, espérenme!

— Acompañaré a las chicas —dijo Misty, haciendo una reverencia a Tomoyo— Muchas gracias, y discúlpame por cómo te hablé.

—¡No te preocupes! —respondió Tomoyo con una sonrisa, siguiendo el juego de Ash, hasta que desaparecieron de la vista— Ash, disculpa la pregunta —comenzó a decirle muy extrañada al joven.

—¿Qué pasa Tomoyo? —le preguntó el joven muy curioso.

—¿Por qué me interrumpiste?

—Porque no quiero que sospechen de nosotros —comenzó a responder Ash muy seguro. Curiosamente, transmitía mucha seguridad en sus palabras—. Tampoco quiero entrometerte en nuestro problema, no sería justo. De hecho, si las chicas te trataron muy brusco, yo me hago responsable de todo.

—¿Y lo de Pikachu? —preguntó muy extrañada de la confianza que se tenía Ash.

—Misty tiene un carácter fuerte, debí sospechar que haría algo así —decía mientras acariciaba la cabeza del Pokémon—. Tampoco lo quiero meter en esto.

—Ya veo —dijo muy impresionada Tomoyo, mientras pensaba en las palabras del entrenador—. Ash es un chico muy confiable y muy bueno. Es raro ver a alguien que proteja tanto a otro que recién conoce. Ahora veo por qué se lo pelean tanto.

—¿Por qué quieres cargar con todo, Ash? —pensaba muy angustiada Sakura, viendo como el joven estaba muy feliz, ya con Pikachu en su hombro izquierdo, tambien muy feliz— Yo fui quien te metió en esto, y si tú caes, yo caeré contigo, aunque no quieras —pensó muy desafiante y segura, sin quitar la mirada del joven, sonrojándose; cosa que solo vio Tomoyo, ya que Ash estaba más ocupado por Pikachu.

—Oye Pikachu, ¿estás bien? —le preguntó Ash al Pokémon, quién ya asentía muy feliz— Por favor, discúlpame por meterte en problemas —el Pokémon sólo acarició su mejilla, para hacerle entender que todo estaba bien—. Gracias.

—¡Ash, vámonos rápido, o se comerán hasta nuestra comida! —exclamó muy emocionada Sakura.

—¡Adelántate —le pidió Ash—, ya los alcanzaremos!

—¡Los esperamos! —dijo Sakura, para caminar rápido hasta el comedor.

—Tomoyo —comenzó a decir el entrenador, apenas dejó de ver a la peli castaña— ¿Qué fue lo que pasó entre Sakura y Li? —preguntó muy serio.

—Te contaré desde el inicio para que comprendas… —Tomoyo comenzó a contarle, desde el momento en que Sakura y Shaoran, por fin habían sincerado sus sentimientos, después de los hechos de la carta sellada, y como comenzaron a comunicarse vía llamados telefónicos y cartas— …pero hace cinco meses atrás, Sakura recibió una carta de la madre de Li, diciéndole que no lo molestara más, ya que lo habían comprometido con una joven de una conocida familia dentro de su círculo.

—Debió ser terrible para Sakura, saber que tendría que cortar con Li —comentó Ash, algo molesto con la situación

—Después que leyó esa carta, Sakura se encerró en su cuarto por un mes completo, ni siquiera venía a clases, apenas comía —comenzó a decir muy acongojada Tomoyo—. De hecho, en una ocasión, dijo que quería dejar de vivir, e intentó suicidarse —la joven ya lloraba, contando lo mal que la había pasado su amiga—. Tuve que apoyarla al máximo para que no cayera.

—¿Acaso Li nunca se comunicó con Sakura? —preguntó muy extrañado Ash.

—Después de eso, no llegaron más cartas, y las llamadas cesaron. Sakura intentó comunicarse muchas veces, pero nadie contestaba.

—Hablaré con Li —dijo Ash molesto—. Mínimo tienen que aclarar sus sentimientos, no pueden vivir así toda la vida.

—¡No lo hagas, por favor! —le suplico Tomoyo— Con Li, en estos momentos, son sólo amigos. Que el tiempo haga lo que tenga que hacer —Ahora le comentó muy feliz—. Contigo, para ella es suficiente —el comentario dejó algo curioso al joven Ash—, desde hace mucho que no la veía tan feliz, ha vuelto a creer en ella misma.

—No me pidas que no me meta, sabes que, de todas formas, lo haré —le dijo muy molesto—. Buscaré el mejor momento para hablar con Li —comentó mientras comenzó a caminar—. Vámonos, los demás deben estar esperándonos.

La situación entre Sakura y Shaoran era curiosa. Mientras que la joven, decidió comenzar a verlo como sólo un amigo, él la sigue viendo como la chica de su vida ¿Acaso ocurrió algo, que hizo que los dos tuvieran sus sentimientos contrarios?

Después de aproximadamente diez minutos, todos estaban sentados a la mesa, para la última comida del día. En ese momento, Li Shaoran comenzó a explicarles el por qué estaba de vuelta en aquel lugar; desde el llamado de Eriol, y como sabía del ataque de las cartas; y como un desconocido tenía tanto conocimiento de los hechos ¿En verdad había sido tan premeditado el ataque a Sakura? Era una buena pregunta, que esperaban fuera respondida durante la recolección de las cartas. Una vez terminada la velada, todos volvieron a sus cuartos para descansar, salvo dos personas, quiénes aún tenían un tema que hablar.

—Li, aun no confío en esos dos —comenzó a decirle Misty, aún celosa—. Creo que nos ocultan algo.

—¿Aun dudas de Sakura y Ash? —le preguntó Shaoran muy perplejo.

—¡No soy de las que baja la guardia así de fácil! —le comentó muy orgullosa la líder de gimnasio— Te tengo una propuesta.

—¿Qué quieres hacer? —preguntó Shaoran muy nervioso.

—Cada vez que ellos hagan sus escenitas… ¡Bueno, tú no has visto ninguna —titubeó por un momento—, pero yo si las he visto! —sacudió su cabeza, y siguió muy maliciosa— … bueno, si las vemos, simulemos que nos agradamos.

—¡¿Quieres simular que nos gustamos?! —exclamó muy asustado el joven Li.

—¡Si lo quieres poner de esa forma, mucho mejor! —exclamó triunfante la joven.

—¡¿Y para que quieres hacer algo así?! —preguntó Shaoran, bastante inseguro de la idea.

—¡Para que se den cuenta de que se están perdiendo abandonándonos! —exclamó muy segura de sí misma Misty.

—De acuerdo… —el joven suspiró bastante resignado por la actitud de la joven— Pero sólo será una actuación, ¿de acuerdo?

—¡No te preocupes, eso ya lo sé! —le contestó algo molesta la líder— Vámonos a dormir, mañana será un día muy largo.

—Tienes razón —comentó Shaoran mirando su reloj—. Ya es tarde, buenas noches.

—Buenas noches.

Claramente, Misty aún continuaba muy persistente con sus sospechas, por lo que agarró a Shaoran para ayudarla a desenmascararlos.

Sin embargo, Ash ya tenía sus sentimientos muy decididos. Cualquier otra cosa que hicieran las demás, daba lo mismo, ahora era el entrenador quién tenía que decidir.

—Muy bien Ash Ketchum, llegó la hora de ser hombre y enfrentarme a la realidad —se decía el joven algo asustado, pero muy decidido—. Si es cierto lo que me dijo Kagome, mientras más rápido hable con las chicas, más rápido terminará su pena —y con muchas ansias y nervios, se paró frente a una de las puertas. Respiró hondo, y llamó— Duplica, ¿puedo hablar contigo un momento?

—¡Ahora te atiendo, Ash! —le afirmó la joven, abriendo la puerta para que el joven accediera al cuarto— ¿Sucede algo? —preguntó muy extrañada la joven ¿Qué querría Ash?

—Discúlpame Duplica —comenzó a decir con algo de nervios—, pero tengo que preguntarte algo muy personal.

—¡¿Personal?! —exclamó la joven muy sorprendida, sonrojándose ¿Había ido a lo que ella tanto quería?

—¿Por qué decidiste venir con nosotros? Satoshi y Sakura tenían todo previamente planificado, aun así, decidiste desobedecer.

—¡Bueno… yo…! —comenzó a tartamudear la joven, algo asustada. La pregunta había parecido ingenua, pero la respuesta, era muy personal— Te seré sincera Ash, encontré injusto que Misty te volviera a acompañar, por lo que pensé en, pese a lo que fueran a decir, tambien acompañarte.

—Conozco a Satoshi y a Sakura desde hace muchos años, no te hubiesen dicho nada. Son algo estructurados, pero nada más —le dijo muy tranquilo el joven—. Por lo que no creo que sólo sea esa la razón.

Las palabras de Ash, siendo guiadas por las palabras de Kagome, iban directo a descubrir los sentimientos de la peliverde, y ella lo notó.

—¡Ash, lo siento mucho…! —gritó algo desesperada, lanzándose al cuello de Ash a besarlo, cosa que paralizó al joven. Después de unos segundos, se separó del joven, y le dijo mucho menos asustada, más no ansiosa— Por esto vine realmente, Ashiboy, tú me gustas mucho…

—Ya veo, Kagome tenía razón, por eso vinieron todas —pensó Ash, sintiéndose bastante patético—. No es justo, tengo que liberarlas de esto, aunque me odien —y muy decidido, Ash comenzó a decirle—. Duplica, lamentó mucho todo esto, pero no te puedo corresponder, eres una gran amiga, y te quiero mucho. Sería injusto que sufrieras por culpa de un cretino como yo —el semblante de la joven cambio súbitamente, tapando con su cabello sus ojos — ¡No soy el único hombre en el mundo, sé que encontrarás a alguien más que te quiera!

— Está bien, Ash —le dijo, limpiando sus lágrimas para mostrarle una sonrisa—. Me siento feliz por haberme declarado, y tú, por haberme sido sincero —retrocedió dos pasos, y le dijo—. Será mejor que te vayas…, mañana será un día muy largo.

— Si… —dijo Ash algo afligido. Notaba curiosamente, que la sonrisa de la chica enmascaraba su tristeza—. Buenas noches, Duplica —y simplemente, se retiró sin decir más.

Apenas Ash salió del cuarto, la falsa sonrisa de Duplica fue desplazada por la real tristeza que sentía; estaba devastada por las palabras de Ash. Sabía que existía una gran posibilidad que la rechazaran, sabía que toda su atención estaba únicamente en Misty, y aunque rompieran con su corazón, debía intentarlo. La joven prefirió salir de su cuarto, dirigiéndose al de alguien en quien, si podía confiar ahora ciegamente. No lo conocía del todo, y lo sabía, pero sólo quería su compañía en ese momento.

—¡Ed, ábreme la puerta por favor! —llamó tratando de evitar el llanto, mientras el joven atendió rápidamente al pedido.

—¡¿Qué pasa Duplica…?! —no terminó de hablar, y Duplica entró violentamente al cuarto del joven, cerrando la puerta, y abrazarse a él, llorando desconsoladamente— ¡Duplica, ¿qué te pasó?!

—¡Por favor, no me preguntes ni digas nada! — dijo entre llantos.

—Duplica… —Ed veía muy angustiado a la joven, quién lloraba desconsoladamente en su pecho. No sabía qué hacer, más que verla sufrir, por lo que prefirió abrazarla firmemente— Quién te haya hecho llorar, me las va a pagar.

La joven después de llorar varios minutos, se quedó dormida. El conjunto de emociones, más lo vivido en el laberinto, la habían colapsado; por lo que Ed optó por dejarla dormir en su cama. Mientras él, se sentó a un costado de la cama, pensando en la situación de la chica.

—Perdóname… Ash… —decía entre sueños la joven.

...

Brock, Max y Yui por fin habían llegado a su destino; una enorme ciudad. Extrañamente, para la hora que era obviamente, completamente deshabitada. De pronto, desde las calles principales, una fuerte explosión llamó la atención de los jóvenes.

—¡¿Qué fue esa explosión?! —preguntó Brock muy preocupado.

—Seguro deben estar peleando en ese lugar —acotó Max algo ansioso—. Vayamos a investigar.

Al llegar al lugar de la batalla, tres chicas de aproximadamente catorce años, con traje marinero, estaban luchando contra aquellos seres oscuros, los soldados de la luz. Se veían exhaustas; todo parecía indicar que llevaban luchando desde hace mucho, sin ninguna posibilidad de descansar, por lo que Brock y Max decidieron ayudarlas al acto.

—¡Sal, Steelix! —ordenó Brock, dejando salir a la serpiente de acero— ¡Aliento de dragón!

—¡Sal, Kirlia! —también ordenó Max a su Pokémon— ¡Cuando llegue el ataque de Steelix, usa psíquico!

Al igual que los demás, y sin mayores problemas, en muy pocos segundos eliminaron a todos los seres oscuros. Las tres guerreras veían atónitas como los dos Pokémon acababan con aquellos seres, los cuales, llevaban desde hace tres días intentando eliminarlas.

—¡¿Cómo los derrotaron tal fácil?! —preguntó muy sorprendida la chica de cabello rubio, el cuál era muy largo; le llegaba hasta las rodillas.

—¡Tendremos mucho tiempo para explicaciones! —le dijo Max muy preocupado— ¡Están muy cansadas, tenemos que irnos ahora!

—Tienes razón —le asintió ahora la joven de cabello negro azabache, el que le llegaba hasta la cintura—. El único problema son esos seres. Se tomaron toda la ciudad, y no podemos ir a los refugios, podrían seguirnos.

—Es verdad, eso sería problemático —comentó Brock muy serio— ¿Dónde se están escondiendo temporalmente?

—No está muy lejos de aquí, síganme —pidió la joven pelíazul, quién tenía el cabello corto.

Después de rescatar a las chicas del ataque de los soldados, no muy lejos de ahí, entraron a una casa desocupada. Ya más relajadas, las chicas se sentaron en el suelo, por fin tomando un merecido descanso.

—Muchas gracias por su ayuda chicos —le agradeció muy relajada la joven rubia—. Nos podrían decir ahora, ¿cómo derrotaron a esas cosas?

— No sé preocupen chicas, venimos especialmente por eso… —decía con algo de pena el joven Max, comenzando a explicarles por qué estaban ahí, a que se enfrentaban, y como habían derrotado a aquellos seres oscuros.

—Nosotras intentamos derrotarlos con todo lo que se nos ocurrió —decía la joven de traje rojo—. Ahora veo por qué no los pudimos derrotar ¿Cuáles son sus nombres? —preguntó la chica, a lo que los tres viajeros se presentaron.

—Mi nombre es Usagi Tsukino.

—El mío Rei Hino.

—Y yo soy Ami Mizuno.

— Como les decía Max —comenzó a decir Brock muy serio—, estamos en una situación muy grave, por eso buscamos a aquella chica del poder milenario ¿De casualidad la conocen?

—Me doy cuenta que no sólo están atacando aquí —comenzó a analizar Ami—. Este ataque es lo más grande que he visto —desvió la mirada a Usagi, y dijo—, y por suerte, creo que encontraron a la persona que buscaban.

—¡¿En serio?! —exclamó Max muy sorprendido, mirando a todos lados —¡¿Dónde está?!

—¡Pues soy yo…! —exclamó muy orgullosa Usagi— ¡La grandiosa Sailor Moon!

—¡No comiences con tus payasadas, Usagi! —le exclamó muy enojada Rei, mientras la aludida, bufó inflando sus mejillas— ¡Ellos están buscando el cristal milenario!

—¿Cristal milenario? —preguntó Yui muy curiosa.

—Perteneció a la reina Serenity, hace mil años atrás —acotó Rei—. Es una gema muy poderosa, y no puede caer en manos equivocadas.

—Ya veo —comentó Brock muy pensante—. Sakura nos dijo que apenas te encontráramos, volvamos al templo —miró a Usagi, y le preguntó— ¿Podrías acompañarnos por favor? Tú eres vital para terminar con todo esto.

—¡Lo siento mucho, pero no puedo! —exclamó algo molesta Usagi— ¡Aquí están mi familia y amigos, y mientras estén esas cosas aquí, no pienso retirarme!

—¿Si acabamos con todos esos seres, entonces nos acompañarían? —le preguntó muy decidida Yui— Realmente no te estamos obligando, si no nos quieres acompañar por tu familia y amigos, te comprenderemos, pero sería espectacular que nos acompañaras.

— Creo que, si nos ayudan a terminar con esta pelea, no tendríamos ningún problema en acompañarlos —acotó Ami igual de sería.

—Entonces las ayudaremos —dijo Brock—. Cuenten con nosotros.

—Entonces movámonos rápido —comentó Yui muy rápido—. Vayamos a algún refugio.

—¿No crees que sería peligroso? —preguntó algo extrañado Brock— Rei tiene razón, no podemos involucrar a personas inocentes.

—¡Y estar aquí quietos es igual peligroso, en cualquier momento nos podrían atacar!

—Tienes razón —dijo Brock, empezando a mirar a su alrededor, y luego a las guerreras de aquella dimensión—. Pero si salimos sin algún cuidado, seremos blanco fácil. Recuerden que puede aparecer alguna guerrera elemental o general, no sería sencillo luchar sin un plan de ataque contra ellos.

—No nos queda de otra más que vigilar nuestras espaldas —agregó Max—. Si nos movemos sigilosamente, no nos encontrarán.

— Decirlo así, suena fácil —dijo muy dudosa Ami—. Puede que hayan acabado con ese grupo, aun así, quedan demasiados seres.

—¡Y tampoco tenemos más opciones! —dijo Rei mientras se levantaba— ¡Levántense, no hay tiempo que perder!

La decisión la tomaron muy rápido, basándose en que cualquier lugar era inseguro. La lealtad de Usagi hacia su familia y amigos, llevaron al grupo de Brock a ayudarlas, hasta que la joven tuviese la seguridad que podía dejar el lugar, sin que nadie corriera peligro.

Bajo las palabras de Max, decidieron salir sigilosamente de su escondite, afortunadamente sin encontrar a ningún enemigo. Pero a cuadras de caminar, por casualidad más que nada, vieron como un pelotón de aquellos seres oscuros estaba reunido en la calle, comandados, al parecer, por un ser muy parecido a aquellos seres, de facciones humanas; todo hacía indicar que era su líder ¿Sería un general de la luz? Todo parecía indicar que estaban buscando lo mismo que el grupo de Brock, dada las instrucciones que daba el líder de los soldados.

—Parece que vinieron a buscar lo mismo que nosotros —dijo Brock, muy atento a su entorno—. No es una guerrera elemental —comentó el criador, fijando ahora la vista al líder de los seres—, será más fácil derrotarlos.

—No te confíes —le advirtió Yui muy seria—. Puede que no sea una guerrera elemental, aun así, los generales son muy peligrosos.

—Tú estuviste con Satoshi cuando fueron a buscar a Naruto y los demás —le comentó Brock muy perspicaz—, por algún motivo, debes decirlo.

—A decir verdad —comenzó a decir la joven peli castaña, muy pensativa—, el general que nos atacó, desconozco si era poderoso o no.

—¿Cómo que no estás seguras? —preguntó Max muy inquieto.

—El Alakazam de Satoshi, lo derrotó con un sólo golpe, y ni siquiera estoy segura si lo tocó.

—¡¿Por qué lo dices?! —el joven de anteojos estaba muy sorprendido.

A ellos, tanto trabajo les había costado derrotar a uno, ¿y Satoshi sólo necesito de su Alakazam? Ciertamente, para derrotar a los generales, habían usado artimañas de todo tipo. Habían sido batallas encarnizadas, en todo momento habían dudado de su victoria, y ayudados por la suerte, habían logrado vencer. En cambio, Satoshi, solo, había derrotado a un general, y en menos de un segundo.

—Todo fue muy extraño… Se movió tan rápido, que dio la impresión que no se movió de su sitio —intentó resumir Yui, dentro de lo que ella alcanzó a ver.

—¡Increíble! —exclamó Brock muy sorprendido— ¡Su entrenamiento fue mucho más duro del que nosotros hemos tenido!

—¡Chicos, creo que está diciendo algo de su ataque! —comentó Ami, quién era la única que no dejaba de prestar atención al pelotón.

El líder del grupo se encontraba dando órdenes a sus subordinados, con el objetivo de encontrar no solo a Usagi, sino también, a sus compañeras.

Claramente, al igual que los demás generales y las guerreras elementales, tenían demasiada información y muy precisa, de no solo las dimensiones que habían invadido, sino también de las demás ¿De qué forma, o por cuales medios habrían obtenido toda esa información?

—¡Señor, el equipo cinco cayó por unos seres muy extraños! ¡Parece que vienen de otra dimensión, ya que no se parecen en nada a los seres que viven en este lugar! —informó uno de los seres.

—Ya veo, con que ya llegaron las fuerzas de ese traidor —pensó muy serio el líder de los seres— ¿Cuántos son?

—¡Son tres personas, un chico, una chica y un niño!

—De acuerdo —comenzó a decir, dando claras instrucciones— ¡Si los encuentran, tráiganlos vivos! Tengo que decirles unas cuantas cosas.

Ahora el objetivo de aquel ser no era solamente Usagi Tsukino, ahora ellos también estaban en la mira del enemigo. Eso podía significar el aumento de seres, y su búsqueda podría verse más exhaustiva, pasando a ser algo muy peligroso para los civiles, por lo que, sin titubear un sólo segundo, Brock, Max y Yui salieron de donde estaban escondidos, mostrándose al enemigo, listos para lo que sea.

— No es necesario que pongas a tus hombres a buscarnos —dijo Brock muy serio—. Aquí estamos.

—¡No sé quién seas exactamente —decía Usagi, tambien mostrándose—, pero si tienes algo que decir, somos todo oídos!

—Ya veo, con que la guerrera de la luna estaba con ustedes —curiosamente, a diferencia de los otros guerreros, este no hablaba de forma sarcástica, más bien, era muy inexpresivo—. Debo agradecerles por traerla hasta aquí —el líder del grupo levantó su brazo izquierdo, indicando a nuestros amigos; gesto que sus subordinados tomaron como el inicio del ataque— ¡Sólo detengan sus movimientos! ¡Si llegan a matar a alguien, lo lamentarán!

—¡Rei, Ami, cuiden a Usagi, nuestro deber el protegerla! —les pidió Brock muy serio, mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Nosotros nos encargaremos de esas cosas!

—¡De acuerdo! —exclamó Rei, mientras empujaba violentamente a Usagi hasta el suelo— ¡Tu no hagas nada, nosotros nos encargaremos de todo!

—¡Oye, eso duele! —exclamó muy furiosa la rubia, sobándose en trasero.

—¡Tengan mucho cuidado! —les pidió algo preocupada Ami.

—Muy bien chicos ¡Comencemos! —gritó muy decidido Brock, mientras lanzaba su pokébola— ¡Sal, Steelix!

—¡Ya puedes salir, Kirlia! —Max, imitando al moreno, tambien se preparó con su Pokémon.

—¡Llegó la hora de trabajar, Dragonair! —¿Yui también había llamado a un Pokémon? La expresión de sorpresa de Brock y Max, decía eso.

—Tú no eres de nuestra dimensión —comenzó a decir muy extrañado Brock— ¿Por qué tienes un Pokémon?

—Satoshi me lo entregó —comenzó a explicar la peli castaña—, dijo que era para mí protección. Si llegara a estar en peligro, o si necesitaba luchar, él me ayudaría.

— Si es un Pokémon de Satoshi, creo que derrotaremos a esos seres en un abrir y cerrar de ojos —Brock ya decía más tranquilo—. Pero hay algo que no entiendo.

—¿Qué cosa?

—Nos hubiese entregado a nosotros a ese Dragonair, y no entiendo lo de la protección —comenzó a decir muy extrañado—. Ustedes cuatro, y al menos puedo hablar por Ranma, tienen destrezas y habilidades que han equilibrado nuestros equipos ¿Qué pasa contigo? Si te prestó un Pokémon, no entiendo por qué te llamó.

—Aún no participo en mi misión real —le respondió muy segura—. Sólo los acompaño mientras comienza mi verdadera misión, además —mientras comenzaba a ver cómo los seres oscuros ya estaban encima de ellos—, esto tiene pinta que van a necesitar algo más que ayuda.

—¿Y cuál es tu verdadera misión? —preguntó Brock intrigado.

—Con el tiempo lo sabrás —ya había comenzado a decir muy rápido— ¡Ahora concéntrate en la batalla!

— De acuerdo ¡Chicos, al ataque!

...

Era un nuevo día, el sol ya pegaba muy fuerte, un hermoso día despejado. Eran la 7:30 de la mañana, aún no había mucho movimiento en la residencia Daidouji, pero un joven, muy emocionado por continuar la recolección de las cartas Sakura, fue el primero en levantarse; estaba solo con Pikachu, quien seguía durmiendo. La otra persona que ha estaba despierta era Misty, quién tenía la intención de estirarse un poco, antes de continuar su aventura. Ambos jóvenes se encontraron en el pasillo que une los cuartos, ambos estaban de muy buen ánimo.

—Buenos días Misty, veo que dormiste muy bien —le saludó Ash muy animoso.

—Buenos días Ash —le saludó Misty con una sonrisa—. Si, apenas toqué la almohada, me quedé dormida, son muy cómodas las camas ¿Por qué te levantaste tan temprano? —le preguntó muy curiosa la peli naranja.

—Ya estaba rodando en la cama, no podía dormir más —le comentó muy animado—, además, quiero practicar un poco.

—¿Qué tal si tenemos un duelo de practica? —le pidió Misty muy entusiasta— Desde hace mucho que no nos enfrentamos.

—Como tú quieras Misty, pero primero deberíamos pedirle permiso a Tomoyo, no podemos hacer tanto desastre sin su consentimiento.

—¡Es verdad, vamos a pedirle permiso! —dijo muy alegre la líder de gimnasio, partiendo a buscar a la dueña de casa. Pero Ash la detuvo.

—Misty… —comenzó a decir Ash muy nervioso, mientras comenzó a pensar— ¡Tengo que hacerlo ahora! Misty es la persona que más me ha aguantado, no puedo mentirle, debo serle sincero. Sé que me odiará para siempre, pero sé que encontrará a alguien mejor que yo —se decía muy miserable—. Ahora que lo pienso, jamás podría haber algo entre nosotros, nuestros sueños lo impiden por completo… ¡Es ahora o nunca!

—¿Qué sucede Ash? —le preguntó Misty muy intrigada. Aquella pausa tan larga, le pareció muy extraña.

—Misty, debo ser sincero contigo. Tú eres la mejor amiga que he tenido, si no fuese por ti, no estaría dónde estoy ahora —comenzó decir muy serio Ash.

—¿De qué hablas Ash? —comenzó a preguntarle muy extrañada la líder.

—¡Tengo que decirte la verdad, debo ser sincero contigo, debo hacerlo por ti…! —comenzó a decir con mucho miedo.

—¡No puede ser! —comenzó a pensar muy emocionada Misty— ¡¿Se me está declarando?! —sus mejillas estaban muy rojas, sus ojos con lágrimas. Creía que era un sueño— ¡Ash, por fin! ¡Quiero estar contigo para toda la vida!

—¡Misty, yo…!

—¡Buenos días chicos! —pero antes que pudiera decir algo más, una voz conocida interrumpió al joven— ¡Espero que hayan podido dormir bien!

—¡Tomoyo…! —exclamaron agitados los dos, muy asustados.

— Antes de ir a practicar, deberían ir a comer algo —comentó Tomoyo muy feliz—. Pueden usar el patio trasero como deseen.

—De acuerdo… Gracias… —dijeron los dos, completamente perplejos.

—Síganme —les pidió Tomoyo, mientras comenzaba a caminar.

¿Desde hace cuánto estaba escuchando Tomoyo? Por decirlo de alguna forma, la joven salvó la situación justo a tiempo.

Una vez fuera de la casa, Tomoyo los llevó al patio en cuestión, quedando muy encantados por el espacio, era perfecto para tener una batalla de práctica sin molestar a los demás.

—¡Es enorme! —exclamaron Ash y Misty al unísono, muy sorprendidos.

—Espero que sea de su agrado —dijo muy alegre la joven, pero notando algo de incomodidad en el entrenador.

—Tomoyo…, disculpa…, no quiero molestar… —comenzó a decir Ash muy incómodo— Este lugar pese a ser grande, no es suficiente para lo que queremos hacer.

—¡Ash Ketchum, no seas quisquilloso, agradece que Tomoyo nos está ayudando sin pedirnos nada! —le exclamó furiosa Misty ante las palabras del entrenador.

—¡No soy quisquilloso! —le exclamó ahora Ash muy molestó— ¡Pero deja recordarte que tenemos muchos Pokémon! Además, tu Gyarados, ¿dónde lo vas a dejar?!

—Creo que tienes razón —contestó muy apenada la peli naranja. Y sí que tenía razón Ash, sus Pokémon eran el mayor problema, más que los de los demás.

—¿Es muy grande o es otra cosa? —preguntó Tomoyo muy curiosa.

—Yo entreno Pokémon de agua —le explicó Misty con orgullo, y avergonzada—. Mis Pokémon necesitan más espacio los otros.

—Ya veo —dijo Tomoyo muy pensante— ¡Despertemos a los demás, después del desayuno los llevaré a otro lugar, claro mucho más grande que este!

—¡¿En verdad?! —exclamaron con vergüenza los dos, haciendo una reverencia— ¡Muchas gracias Tomoyo, y disculpa las molestias!

—¡No se preocupen, no es ninguna molestia! —dijo entre algo de risas por la actitud de los dos— Misty, ¿podrías adelantarte un momento? Quiero planificar bien el viaje con Ash.

—¡Cómo órdenes, Tomoyo! —dijo con pose militar y muy feliz Misty— ¡Nos vemos adentro!

Ya sin Misty a la vista, comenzaron a planificar el viaje…

—¡¿Por qué ibas a hacer eso con Misty?! —le regañó Tomoyo, más notándose preocupación en su rostro— ¡Sakura te quiere, pero Misty está igual de enamorada de ti!

—¡¿Qué…?! —exclamó aterrado Ash— ¡¿Desde qué hora escuchaste nuestra conversación?!

—Desde el "buenos días" —le dijo con algo de ironía. Claramente, si los había escuchado desde el "buenos días".

—Lo decidí anoche. Aclaré las cosas con Duplica, y ahora quería hacerlo con Misty. Creo que es quien menos merece sufrir por mi culpa.

—¡¿Te vas a declarar a Sakura?! —preguntó muy sorprendida Tomoyo.

—Después de lo que hablamos anoche, lo estuve pensando detenidamente. Sakura, pese al poco tiempo que nos conocemos, es con la que más a gusto me he sentido…

—¡¿Al menos sabes si te puedes enamorar de alguien que vive en otra dimensión?! —le preguntó Tomoyo muy preocupada— ¡Te seré sincera, estoy muy feliz de volver a ver a mi amiga Sakura sonreír nuevamente, pero si lo que vas a hacer, la vuelve a entristecer, entonces te detendré!

—¿Fue por eso que me detuviste? —preguntó Ash muy sorprendido.

—Anoche vine a hacer la última ronda, y escuché a Duplica llorar desconsoladamente en el cuarto de Ed —le dijo algo triste Tomoyo— ¡Por favor Ash, piensa en lo que haces, no quiero que Sakura vuelva a sufrir de nuevo por amor!

—Es verdad —dijo Ash, volviendo a pensar en la situación de Sakura—. Buscaré el mejor momento para hablar con las chicas. Iré con Duplica y le pediré perdón por lo insensible que fui —terminó de decir muy serio, y se retiró al interior de la casa.

—Ash, por favor, las chicas te quieren mucho, respóndeles como corresponde —pensó muy acongojada Tomoyo.

Ya Ash de vuelta a los cuartos, encontró a Misty saliendo del cuarto donde dormía May.

—Ash, ¿podrías despertar a los chicos? —le pidió Misty, mientras se dirigía al cuarto de Dawn a despertarla.

—Si Misty —dijo Ash muy entusiasmado, mientras se dirigía al cuarto de Gary— ¡Gary, ¿estás despierto?! —preguntó llamando a la puerta.

—Adelante, Ash Ketchum —dijo Gary con una voz muy extraña.

De pronto, la puerta se abrió, y Ash se encontró solamente con Umbreon, quién le aplicó se ataque de estrellas, y lo embistió con su ataque rápido, quedando Ash sin sentido, mientras aparecía Gary muy molestó.

—¡Maldito suertudo! —comenzó a exclamar Gary muy molestó— ¡Eres un mal agradecido, no mereces lo que tienes!

—¡Gary…! —dijo algo perpleja Misty— ¡Buenos días!

—Buenos días Misty — al contrario, Gary la saludó con una cálida sonrisa—. Espero que hayas dormido bien.

—Gracias por tu preocupación —le respondió al investigador también con una sonrisa.

—¡Gracias por preocuparte también por mí! —le exclamó Ash, mirando a Gary de reojo— ¡Despertaré a Ed, él si se ve una persona madura y educada! —dijo mientras se levantaba, y se dirigía a llamar a la puerta— ¡Ed, buenos días!

Pero en esta ocasión, la puerta se abrió sola, dejando ver a Ed con sus manos juntas, mientras que Duplica, aún dormía en su cama.

—¡A ti te quería ver, idiota! —le exclamó Ed tan molestó como Gary, con la única diferencia, de que hizo uso de la alquimia para crear una especie de cañón, la que disparó una esfera contra el joven, volviendo a quedar sin sentido— ¡Por tu culpa tuve que dormir en el suelo, maldito insensible! —gritó mientras salía del cuarto.

—¡Ed, ¿tú también?! —le exclamó Misty aún más perpleja.

—Buenos días Misty, parece que dormiste muy bien, hoy te ves radiante —le saludó Ed cortésmente, esbozando una sonrisa.

—¡Gracias chicos, pero no sigan, harán que me sonroje! —dijo muy apenada Misty, algo sonrojada.

—¡No merezco este trato! —decía Ash furioso— ¡¿Así me agradecen que los venga a despertar?!

—¡Tú sabes lo que hiciste! —exclamaron Gary y Ed al unísono, aún más enojados— Ya nos desquitamos, ahora eres libre de hacer lo que quieras.

Gary tomó de la mano a Misty, y se la llevó al primer piso. Mientras que Ed, fue a despertar a Duplica.

—¡Qué amigos! —refunfuño Ash, al tiempo que recibía un coscorrón en la cabeza— ¡Oye!

—¡Qué escándalo tienes, Ash! —le retó Drew— ¡No estás en tu casa! —dijo mientras seguía en dirección al primer piso.

—¡Qué mañana! —decía Ash aún más molestó— ¡Si sigo aquí en el suelo, no voy a alcanzar a desayunar! —mientras comenzaba a levantarse.

Pero en ese momento, Ed abrió la puerta en compañía de Duplica, empujándolo en dirección al acceso al cuarto de Dawn, quién casualmente había salido, cayendo a sus pies. Cómo pésima idea, uso las piernas de la chica para levantarse, y sin querer, miró bajo la falda de la chica.

—¡Aléjate, pervertido! —y de una sola patada, lo mando a volar hasta la entrada al cuarto de May— ¡Ash, disculpa, no me fijé que eras tú!

—¡¿Por qué tanto escándalo?! —pregunto May muy preocupada, mientras pisaba el abdomen de Ash— ¡Lo siento Ash, no te vi! —muy apenada, quitó rápidamente su pie.

—¡Suficiente! —exclamó ya desesperado Ash.

—¡Buenos días chicos! —saludó muy feliz Sakura, apareciendo al lado de May, hasta que se percató de la presencia de Ash…— ¿Eh…? —miró bajo ella, y ahí estaba Ash, bajo sus piernas, aún acostado en el suelo, viendo en primera fila bajo la falda de la chica— ¡Ash! —exclamó muy apenada, tapándose instintivamente.

—¡Este niñito no aprende! —dijo muy fastidiado Ed, personalmente yendo a buscarlo, agarrándolo del cuello de la camisa, dejándolo aislado del grupo— ¡Primero bajaremos nosotros! ¡Tu quédate ahí, y que no se te ocurra ni respirar!

Ash prefirió obedecer, ya no quería más castigo de nadie. En eso, ve como Inuyasha y Kagome salían de donde dormían.

—¡Buenos días Ash! —le saludó muy amable Kagome.

—¡¿Buenos días!? —exclamó ya queriendo reventar— ¡¿Qué tienen de buenos?!

—¡Oye niñito, se más educado! —le exclamó Inuyasha muy molestó por la falta de respeto de Ash, dándole un fuerte coscorrón en la cabeza— ¡Será mejor que te apures en bajar, no tenemos tu tiempo!

—¡Nos vemos abajo Ash! —dijo Kagome mientras seguían caminando.

Después de un par de minutos, Misty y Tomoyo decidieron subir, en vista que el más hambriento del grupo, no bajaba a comer, encontrando a un Ash todo golpeado y pateado, sentado cruzado de piernas…

—¡Ash, ¿estás bien?! —preguntó Misty muy preocupada.

—¿Tu qué crees? —le respondió muy gruñón— Tomaré mi desayuno aquí, Ed me dijo que no me moviera de aquí.

—Como quieras… —dijo muy confundida Misty, y sin preguntar nada, fue a buscar su desayuno.

—Veo que son un grupo muy unido —le dijo Tomoyo muy feliz.

—Ay… —suspiró Ash muy frustrado— Creo que me lo merecía.

Luego de aquel percance del joven Ash, y terminado el desayuno, comenzaron a preparar todas sus cosas para el viaje al lugar donde los llevaría Tomoyo. Eran las 10:00 de la mañana, y la furgoneta que los llevaría estaba estacionada en el frontis de la residencia, esperando a sus pasajeros.

—¿Qué tan lejos es? —le preguntó Ash a Tomoyo algo inquieto.

— Es a las afueras de la ciudad —explicó la joven—. Creo que será el mejor lugar para que descansen todos, no creo que quieran que las personas que viven aquí vean a sus Pokémon. Lo más seguro, es que se asustarían.

—¡Jejejeje! Sí, creo que tienes razón —Ash le dio la razón, riendo nerviosamente.

Ya una vez todos arriba de la furgoneta, esta partió.

Para suerte para los jóvenes, la misión estaba siendo un poco más sencilla que las anteriores, pero aún había cosas que no los dejaba tranquilos.

—¡¿Cuándo lleguemos, los vas a sacar a todos?! —exclamó muy emocionada Sakura. Sus ojos brillaban como lumbreras.

—Si —le afirmó Ash—. Hemos estado peleando cuatro días seguidos, ellos también deben estar muy agotados, y necesitan relajarse.

—¿Qué le prometiste? —le preguntó Misty algo molesta, más por celosa.

—Sakura me pidió que, si le podía enseñar a todos mis Pokémon, así que acepté —le respondió muy animado—. No sé si el resto querrá.

—Por mí no te preocupes, no tengo problemas —le asintió Gary.

—Creo que no tiene nada de malo —le respondió Dawn, mientras miraba a una Sakura muy ansiosa.

—No hay problema —dijo May muy tranquila.

—¡Yo no tengo muchos, pero los que tengo, son únicos! —le respondió Duplica muy entusiasta.

—Mis Pokémon no solo necesitan descansar — respondió Drew muy orgulloso — tambien necesito ensayar un poco, así que no creo que haya problemas.

—¡Y nosotros Ash, tenemos una batalla! —le exclamó Misty muy desafiante.

—¡No te preocupes Misty, no lo he olvidado! —dijo en mismo todo desafiante— Sakura, espero que así sepas un poco más de los Pokémon.

—Eso me dijiste… —iba a comenzar a decir con mucho entusiasmo, pero Kagome le tapó la boca con la mano.

—¡Jejejeje! ¡En el laberinto, bueno, eso me contó anoche! —intentó corregir muy nerviosa la joven.

—Pero si tu… —iba a empezar a hablar Ash, pero Kagome tuvo que repetir la acción.

—¡Jejejeje! ¡Es que no estabas! —le respondía a una pregunta que jamás quiso formular, mientras pensaba muy nerviosa— ¡Esto es trabajo 24/7, si les despegó la mirada, aunque sea un segundo, no vivirán mucho!

—¿Qué les pasa? Están muy extraños —comentó Gary muy extrañado—. Ya que… —suspiró, y de pronto el rostro del joven se tornó muy serio— Chicos, ahora que estamos solos y nadie nos puede escuchar… y me refiero a Sakura, la acompañante de Satoshi —le recalcó, mirando de reojo a la Srta. Kinomoto—, no a ti.

—¡Jejejeje! ¡Si, entendí…! —dijo muy nerviosa aquella Sakura— ¡Tampoco me mires así!

—Sólo te lo aclaraba —dejó de ver a Sakura, y volvió al grupo muy serio—. Como les decía, cuando terminamos de luchar contra Tera, ella nos dejó esta nota —Gary sacó de su bolsillo la nota en cuestión, y la mostró a todos—. No quiero pensar nada, mejor léanla, y saquen sus propias conclusiones.

—Déjame leerla por favor, Gary —el joven, con la mano algo temblorosa, le entregó la carta a Misty, quién comenzó a leerla.

Todos escucharon la lectura de la carta en silencio, y cuando Misty terminó, el silencio continuó. No sabían en que pensar, muy en especial Ash y Misty, quiénes eran los que más conocían al joven que les pidió ayuda, fuera de Gary, quién no quería aventurarse a ninguna conclusión.

Claramente, la situación era algo desesperante. Las batallas que habían tenido contra los generales de la luz, y las guerreras elementales, habían sido muy duras, y resultaba curioso, primero, la gran cantidad de información que manejaban Satoshi y Sakura ¿Cómo sabían tanto? Segundo, el hecho que no les habían dado datos, o información de a quienes se enfrentarían; cuando May fue poseída por la carta espada, habló de eliminar al ser que uniría al elegido con los guerreros del quinto y sexto elemento, amenazando a Pikachu de muerte ¿Quién era realmente el blanco de todos estos ataques? Tercero, estaba el hecho que, curiosamente, en la carta hablaban de Satoshi como si fuese de la familia, o como si trabajara para ellos ¿Existía la posibilidad que ellos realmente trabajaron para ellos, y que, por alguna razón desconocida, se separaron de los soldados de la luz? ¿O serían miembros activos?

Aquella carta dio para pensar mucho a todos, a excepción de Sakura, Tomoyo y Shaoran, quiénes no entendían de que hablaban. Los demás sacaban sus propias conclusiones, y de todo tipo.

—¡Ahora veo por qué tiene tantos instrumentos y sabe tanto! —exclamó Dawn furiosa. Se sentía usada por un completo desconocido, y para peor, con fines egoístas.

—¡Por favor Dawn, no lo digas! —le increpó duramente Ash— Yo confío en él.

—¡Entonces respóndeme, ellos, ¿cómo saben tanto de Satoshi?! —Dawn le preguntó duramente.

—No sé qué podría responderte… —respondió Ash con la mirada baja ¿En verdad su amigo de la infancia, era un miembro de los soldados de la luz?

—¡Discúlpame, pero es en lo único que puedo pensar! —finiquitó duramente Dawn.

—Yo también tengo mis dudas de ese sujeto —ahora agregó Edward—. Cuando Brock y Duplica fueron a buscarnos por la piedra filosofal, les comentamos que el ingrediente final eran vidas humanas —esas palabras, sí que aterraron a todos, incluyendo a Sakura, Tomoyo y Shaoran ¿Habían usado vidas humanas para crear la piedra? —, pero nos insistieron en crearla.

—¡¿Me estás diciendo que la piedra filosofal que tienen, la hicieron con vidas humanas?! —preguntó aterrada Kagome.

—¡¿En verdad crees que somos tan estúpidos?! —le exclamó Ed casi furioso— ¡Es verdad, investigamos mucho para crear esa maldita piedra para recuperar nuestros cuerpos, muy en especial el de Al, pero cuando supimos que había sacrificios humanos, decidimos buscar otros métodos!

—¡¿Entonces como crearon esa piedra?! —preguntó May muy intrigada.

—Scar, un Ishvalano, él se reunió con ese tal Satoshi, y crearon una forma de crear la piedra usando esos seres oscuros —continuó Ed muy serio—. Desconozco el cambio en los ingredientes, pero algo sabe ese sujeto.

—Ahora que lo mencionas —agregó Kagome—, Satoshi le pidió ayuda a Kikyō para ayudarnos a recuperar la perla de Shikon. Conocía los movimientos de los soldados de la luz antes que nosotros.

—Y, aun así, fue de poca ayuda —agregó Drew—. No sólo tomaron control de ella, tambien de Koga y Kohaku, además Apolo se llevó la perla y a Naraku.

—Según lo que estoy escuchando… —comenzó a decir Sakura, haciendo que todos la miraran, provocando que se pusiera nerviosa— ¡Disculpen por entrometerme!

—¡Por favor Sakura, di lo que tengas que decir! —le pidió Ash.

—¡Bueno…! —un poco menos nerviosa, comenzó a decir— Según lo que escucho, Satoshi no es una mala persona. Si hubiese querido, no hubiese pedido ayuda en sus dimensiones —todos se quedaron mirando muy curiosos a la chica—. Seguramente, él solo no podía con todo el trabajo, tampoco era suficiente la ayuda de aquella chica.

—No lo había visto así —comentó Gary muy sorprendido por las palabras de la joven.

—Por ejemplo, la piedra filosofal. Tuvo seguramente, que investigar cómo crearla sin usar vidas humanas —decía Sakura muy tranquila—. Si hubiese sido una persona mala, no hubiese hecho algo así.

—Muchas gracias por tus palabras, Sakura —le dijo muy feliz Gary—. Quiero seguir viendo en Satoshi a aquel chico, como nuestro querido amigo, al mismo chico que paraba nuestras peleas.

—Lo que dice Sakura es verdad —apoyó ciegamente Misty—, y seguramente, ellos se enteraron de los movimientos de Satoshi. Saben que él está metido en todas esas cosas raras… ¡Bueno, nosotros también, pero solo por coincidencia! ¡Jejejeje!

—Sabía que dirías las palabras correctas, Sakura —le agradeció muy feliz Ash—. Ya no sospechen más de Satoshi, el jamás nos traicionaría, y tomen esa carta como un método para despistarnos.

—Sí, tienes razón, mejor hablemos de otra cosa —decía Misty, queriendo ya distender el ambiente, y queriendo terminar el tema.

Las palabras de Sakura calmaron el ambiente totalmente, así que todos prefirieron hacer caso a las palabras de la joven. Pese a que la situación era extraña, y hacían ver a Satoshi y Sakura como los traidores, la verdad, es que gracias a esos dos, conocieron a muchas personas con sus mismos ideales y pensamientos.

El tema de la carta había quedado atrás, y prefirieron ponerse a hablar de la vida, por decirlo de alguna forma; aparte, estaban muy entretenidos observando el paisaje desde la furgoneta. Cerca del mediodía, por fin habían llegado a la "casa de campo" de Tomoyo.

—¡Increíble, es enorme! —exclamaron todos al unísono, muy sorprendidos.

—Aunque comparada con tu casa…, es pequeña… —intentó acotar Ash, extrañado.

—Esta es solo una casa de campo, la hicimos lo más pequeña que pudimos. Espero se sientan cómodos —dijo Tomoyo muy feliz, y sin pudor. Todos veían muy nerviosos a la joven ¿Estaba hablando en serio?

Tampoco es que les importara, al fin y al cabo, no se iban a quedar a vivir ahí. Después de dejar sus cosas al interior de la casa, todos se dirigieron al sector trasero de esta, la que contaba de una gran cantidad de áreas verdes intactas, y un lago de gran envergadura. El lugar era perfecto para el descanso de los Pokémon de nuestros amigos, por lo que todos decidieron sacarlos, dejando ver Pokémon tan pequeños como el Cyndaquil de Dawn, hasta el imponente Gyarados de Misty.

—¡Ash, que no se te olvide! —le exclamó Misty muy desafiante.

—¡Por supuesto que no se me ha olvidado, comencemos cuando quieras! —exclamó igual de desafiante Ash.

—Por favor, todos aléjense un poco, creo que ya van a comenzar —les advirtió Gary muy tranquilo—. ¡Yo seré el juez!

—Chicos, es en serio, aléjense un poco, podría ser peligroso —les advirtió ahora May, quién se puso al lado de Gary.

—Está bien… —los que desconocían que estaban haciendo Ash y Misty, siguieron a May, sin entender que pasaba.

Tanto entrenador como líder de gimnasio estaban en sus posiciones, listos para la batalla.

—¡Una batalla uno contra uno…! —comenzó a decir Ash.

—¡Que sea doble! —le propuso Misty muy confiada.

—¡Como tú quieras, Misty! —le asintió— ¡Entonces yo elijo a Pikachu y a Bulbasaur!

Mientras, los demás miraban entre impacientes y curiosos a los dos.

—¿Qué es lo que van a hacer? —preguntó Ed muy intrigado.

—Van a comenzar una batalla Pokémon —le explicó muy por encima Gary—. Mírala y veras de que se trata.

—¡Esto es a lo que se refería Ash! ¡Espero que gane! —comenzó a decir muy emocionada Sakura— ¡Vamos Ash, gánale! —comenzó a gritar Sakura, como porrista.

—Oye Sakura, cálmate —le pidió Shaoran muy nervioso.

—¡Si, dile que se calme, nos va a dejar sordos! —se quejó muy molesta May, tapándose los oídos.

—¡Jejejeje! Lo siento —se disculpó la aludida muy nerviosa, mostrando la lengua traviesamente.

Bulbasaur y Pikachu atendieron al llamado de su entrenador, pero fueron detenidos por dos Pokémon. Al parecer, por causa de las porras de Sakura, decidieron ir al campo de batalla ¿Por qué motivo esa actitud?

—¿Ustedes quieren luchar? —los dos Pokémon asintieron al unísono, muy entusiasmados— ¡Está bien, entonces yo elijo a Bayleef y Latias!

—¡Oye Ash —Misty comenzó a increparle fuertemente—, los Pokémon legendarios no están para juegos como este, además, eso es trampa!

—¡Ellas son las que quieren pelear! —le aclaró muy enojado Ash— ¡Además, mis Pokémon han peleado muchas veces contra Pokémon legendarios, y han ganado sin mayores problemas!

—¡Si lo harás así, entonces yo elijo a Politoed y a Suicune! ¡A ver si te gusta! —los Pokémon con sólo escuchar sus nombres de su entrenadora, se pararon en el campo de batalla— ¡Bien Gary, estamos listos!

—Por un momento pensé que se pondrían a pelear entre ustedes… —dijo Gary muy desconcertado, llevando su mano derecha a su nuca— ¡Entonces esta será una batalla doble, entre Ash Ketchum y Misty…!

—¡Waterflower! —le exclamó aún más furiosa Misty, cosa que solo ella podía hacer.

—…eso, Waterflower… —dijo con mucho miedo Gary— Bueno… ¡La batalla será sin límite de tiempo! ¡Comiencen!

...

La batalla contra los seres oscuros, como las anteriores, había terminado sin mayores problemas. La verdad, es que luchar contra ellos, ya era un mero trámite. Ahora sólo quedaba el líder de los soldados que invadían esa dimensión, y el equipo de Brock ya estaba listo para terminar con todo.

—Sólo faltas tú —dijo Brock muy serio, listo para comenzar el siguiente ataque—. Antes dinos, ¿Quién eres, y que es lo que nos tienes que decir?

—Es cierto, aun no me he presentado —dijo el general, sin perder su compostura—. Mi nombre es Aioros, uno de los generales más leales a Wind, la guerrera del viento, y tengo mucho que decirles —hizo una pausa, y volvió la vista a Usagi—. Primero, van a entregarme a esa chiquilla, la guerrera de la luna, y los dejaré vivos por lo que les queda de vida; segundo, si no me la entregan por las buenas, tendré que eliminarlos; y por ultimo —ahora decía dirigiendo su vista a Yui—, por su "amiguito" Satoshi.

—¡¿Qué es lo que ocurre con él?! —preguntó Yui muy nerviosa. Tenía algo de preocupación de lo que fuese a decir ¿Realmente si ocultaba algo?

—No te hagas la tonta niñita, no te queda —Aioros decía cada palabra con mucha seguridad, sólo sonreía— ¿Satoshi no les contó toda la historia?

—Yui, ¿a que se refiere con eso? —preguntaba Brock con algo de temor.

—Creo haber escuchado tu nombre de Satoshi —comenzó a decir Yui muy seria—. Tu eres especialista en los juegos psicológicos, el arma secreta de la guerrera del viento.

—¿Y cómo Satoshi sabe tanto de él? —le preguntó Max a Yui. Pero no fue de ella, de quien obtuvo la respuesta.

—Es sencillo, él trabaja para nosotros.

Aquellas palabras paralizaron a Brock y Max. ¿Satoshi y Sakura realmente si trabajaban para ellos? Por lo menos Brock, quién era el que más los conocía, no podía creerlo, estaba impactado por aquella noticia.

—¡No caigan en sus juegos mentales, hará lo que sea para confundirlos y pelearnos entre nosotros! —exclamó muy asustada Yui ¿Estaban a punto de quebrantar el grupo?

—Eso lo dices porque tu trabajas con él desde el principio, desde que él se unió a los soldados de la luz —contestó Aioros sagaz. No daba mucho tiempo para analizar cada palabra.

—¡Ya veo, y ustedes también deben trabajar para ellos, ¿verdad?! —exclamó muy molesta Reí, quién con Ami, se interpusieron entre Brock y Usagi.

—Nosotros no lo sabíamos… —comenzó a decir Brock, muy decepcionado— recién nos venimos a enterar de esto. Ahora veo por qué Satoshi no estaba con el grupo.

—¡No lo escuchen, está jugando con sus mentes! —les exclamó desesperada Yui.

—No puedo creer que ese chico, que se veía tan tranquilo en su primer viaje, un gran amigo en el cual siempre confiábamos, nos hiciera esto —dijo Brock muy desmoralizado.

—Ahora comprendo por qué sabía tanto de nosotros, y por qué estaba tan enterado de lo que pasaba en las otras dimensiones —Max estaba aún más desmoralizado, al fin y al cabo, fue Satoshi quién le había entregado a su Kirlia—. No nos dijo como derrotar a esos seres, ni ninguna clase de datos, y esa batalla que tuvo con Ash y Gary… Es imposible vencer tan rápido y de esa forma en desventaja de tipo.

—Yui, ¿cómo conociste a Satoshi? —le preguntó Ami muy seria.

—Fue algo extraño —comenzó a describir Yui, muy pensante—. Hace un mes, llegó a mi casa desde un agujero; iba con Sakura; ellos me contaron lo que sucedía, y como yo quiero seguir viviendo, bueno… acepté ayudarlos.

—¡No sé preocupen por sus penas, tendrán mucho tiempo para llorar en el otro mundo! —comenzó a decir Aioros, mientras sonreía maliciosamente— Nos entregan a la chica —levantó su brazo derecho para provocar una fuerte corriente de aire, en forma de amenaza—, o aténganse a las consecuencias.

— ¡Sabes que no lo haremos! —le exclamó desafiante Brock— Por lo visto, utiliza ataques de aire —comenzó a decirle al grupo—. Habrá que encontrar una forma de anularlos.

—¡No te preocupes, Dragonair y yo nos encargaremos! —comentó Yui muy molesta, cosa que notó Brock.

—Pese a todo lo que nos dijo Aioros, confiaré en ti —comentó Brock muy serio—, pero cuando termine la batalla, ustedes tres nos tendrán que explicar que sucede realmente aquí.

—Creía que Sakura no nos ha dicho toda la verdad —dijo Max muy enojado—. Yo también exijo explicaciones.

—De acuerdo, yo personalmente les daré todas las explicaciones del caso —dijo Yui muy compungida—. Gracias por aún confiar en mí.

—¡Entonces que esperamos, al ataque! —exclamó Usagi de forma muy impulsiva, corriendo contra Aioros.

—¡Espera, aun no tenemos un plan de ataque…! —exclamó Brock muy preocupado por la despreocupada acción de la joven, pero fue inevitable. Aioros formó una nueva corriente de aire, mandando a volar a Usagi nuevamente con el grupo— Podría ser peligroso…

—¡Jejejeje, lo siento! —rio muy apenada Usagi, sentándose en el suelo.

—Que torpe eres —comentó Max muy decepcionado—. Bueno, después de tanto tiempo tratando con gente torpe, ya estoy acostumbrado —dijo sarcásticamente, intentando burlarse de la impulsiva reacción de la chica.

—¡Oye, no soy torpe! —exclamó Usagi haciendo un berrinche, mientras se levantaba, intentando dar un paso y resbalando, volviendo a caer sentada al suelo— ¡Auch, eso dolió!

—Otro caso perdido —concluyó Max, llevando su mano izquierda a su cara.

—¡Suficiente, no tengo tiempo para sus juegos! —exclamó Aioros furioso, levantando su brazo con la mano abierta, provocando un tornado.

—¡Dragonair, usa tornado! —el choque de ambos tornados, provocó que ambos se anularan, provocando que Yui continuará el ataque… de forma muy poco ortodoxa— ¡Síguelo con trueno, ventisca y onda trueno!

—Vaya…, que violenta… —murmuró Brock algo asustado.

—Buen intento —decía Aioros, mientras esquivaba todos los ataques de Dragonair—, pero si lanzas ataques a tontas y locas, no lograrás vencerme.

—¡¿Acaso dije que termine el ataque?! —exclamó con determinación la peli castaña, a lo que Aioros la vio muy extrañado— ¡Usa agilidad y termínalo con híper rayo! —para la sorpresa de Aioros, la velocidad de Dragonair aumentó considerablemente, impidiendo que pudiera esquivar el híper rayo.

—¡Eso es imposible, un Pokémon no puede aprender más de cuatro movimientos! —exclamó Max, muy impresionado.

—¡¿Cómo pudiste hacer eso?! —exclamó Brock igual de impresionado.

—¿No les dijo Satoshi, que podían utilizar todos los movimientos que podían, si así lo ameritaba la situación? —preguntó Yui muy extrañada.

—No, no nos dijo nada —respondió Brock algo sorprendido.

—¡Ese tonto, como puede ser tan olvidadizo! —exclamó desesperada Yui— Satoshi y su estúpido déficit atencional.

—¡Relájate Yui! —le pidió Max muy nervioso, y algo asustado— ¡Al menos ya lo sabemos y eso es lo importante! ¿Verdad Brock?

—Después de esto, llevaremos a Satoshi para que se trate ese problema —decía en voz alta, muy desconcertado— ¡Chicas, Max, terminemos con esto! —exclamó muy decidido.

...

La batalla entre Ash y Misty iba muy avanzada, solo quedaban en el campo de batalla Bayleef y Suicune, quienes ya estaban muy cansados.

—¡Vamos Bayleef, resiste! —exclamó muy desesperado Ash. Pese a todo, Bayleef estaba más cansado que Suicune.

—Esta es mi segunda victoria seguida, Ash —le dijo muy confiada Misty—. No has mejorado mucho desde la copa Remolino.

—¡Eso es lo que crees! —le exclamó Ash muy ofuscado— ¡Además, en esa ocasión te dejé ganar!

—¡Después me explicarás lo de dejarme ganar! —le dijo muy enojada Misty— ¡Terminemos con Bayleef, Suicune! ¡Rayo aurora!

—¡Bayleef, usa tus látigos cepa como trampolín! —Ash era consciente que el Pokémon de hierba estaba muy cansado, y no tenía la velocidad para esquivar el ataque, por lo que usó una vieja artimaña.

—¡Ash Ketchum, el mismo truco no funcionará dos veces seguidas! ¡Suicune, otra vez rayo aurora! —al contrario de la vez anterior, Bayleef recibió de lleno el ataque de hielo, cayendo al suelo pesadamente, al parecer, debilitado— ¡Lo siento, pero te volví a ganar!

—¡Bayleef ya no puede continuar —dictó Gary, al notar la imposibilidad del Pokémon de continuar la batalla—, el gana…! —pero la porfía de Bayleef fue más fuerte, comenzando a levantarse con todas sus energías, y para sorpresa de todos, comenzó a brillar fuertemente, notándose como cambiaba radicalmente su aspecto físico— ¡Bayleef esta evolucionando!

—¡Qué bien! —celebró muy sorprendido Ash.

El fenómeno de la evolución, es el cambio radical del Pokémon. No sólo cambia su aspecto físico, tambien su fuerza, y en algunas ocasiones su personalidad.

Todos veían muy sorprendidos aquel fenómeno, tanto los que jamás lo habían visto, como los mismos entrenadores. No siempre era posible ver la evolución de un Pokémon.

El aspecto de Bayleef había cambiado completamente. La hoja de su cabeza desapareció y se convirtió en dos antenas, y las hojas cerradas de su cuello, se abrieron, convirtiéndose en pétalos de flor.

—Felicidades Ash, tu Bayleef evolucionó en Meganium —le felicitó Gary.

—¡Genial! —celebró con entusiasmo Ash— ¡Meganium, espero que estés listo para continuar! —el Pokémon de hierba le asintió muy feliz, volviendo a la ofensiva.

Ciertamente, Meganium estaba muy feliz, había hecho feliz a Ash, pero hizo el efecto contrario en otro Pokémon, tambien tipo hierba.

Mientras tanto, los que desconocían que existía algo así, aún estaban muy sorprendidos por el cambio de Meganium.

—¡Esto es increíble! —exclamó Ed, sin salir aún de su asombro— ¡¿Qué fue lo que hizo?!

—Evolucionó —le explicó Drew—. Cuando alcanzan cierto nivel, o han madurado lo suficiente, un Pokémon evoluciona, acoplándose a su verdadero poder — volvió la vista al campo de batalla, y comentó —. Hace mucho que no veía una evolución.

—En mi mundo, he estudiado sobre la evolución en la escuela —comentó Kagome—, sólo que los seres vivos que viven en nuestra dimensión, han demorado miles de años en lograr algo así.

—¡Los Pokémon son increíbles! —exclamó muy emocionado Ed— ¡Quisiera estudiar más acerca de esos cambios!

—Creo que no todo el mundo está tan emocionado como tú, Ed — comentó May, observando cómo uno de los Pokémon se iba al interior del bosque, muy triste.

Mientras tanto, la batalla se reanudaba.

—¡Terminemos esto con un solo ataque Meganium, hojas navajas! —ordenó rápidamente Ash.

—¡Suicune, a Meganium no le queda más energía, termínalo con tu rayo aurora!

Terminó siendo como lo dijo Misty. El rayo aurora deshizo las hojas navajas de Meganium, impactando de forma directa al Pokémon de hierba, debilitándola por completo.

—¡Meganium ya no puede continuar, los ganadores son Suicune y Misty! —dictaminó Gary, dando por finalizado el duelo.

—¡Qué bien, le ganamos a Ash! ¡Muchas gracias Suicune, te quiero mucho! —exclamó muy feliz Misty, corriendo a abrazar al Pokémon, quién por alguna razón, se mostró satisfecho y feliz por ver a la joven tan alegre.

—¿Meganium, estas bien? —le preguntó Ash a su Pokémon bastante preocupado, comenzando a acariciar a su entrenador— ¡Qué bueno, eso me alegra!

—¡Increíble, eso fue intenso! —exclamó Sakura muy extasiada, mientras se acercaba a Ash— ¡Ahora veo a lo que te referías!

—Bueno, no era lo que yo esperaba —dijo Ash algo decepcionado, más consigo mismo— ¡Pero al menos, Meganium evolucionó, y con eso soy feliz!

—¡Qué bien! —exclamó con más calma la peli castaña— Aunque no entendí muy bien lo de la evolución de los Pokémon.

—Creo que la persona indicada para que te explique eso, es Gary —le sugirió Ash, sabiendo que su amigo tenía mejor entendimiento de la evolución, teóricamente.

—¡No, quiero que me expliques tú! —exclamó nuevamente extasiada Sakura, tomándolo del brazo, arrastrándolo hasta el grupo.

El exceso de confianza de Sakura, provocó la molestia de ambos Pokémon que se ofrecieron a pelear por Ash, por lo que, de un segundo a otro, aquella Latias se transformó en una chica de cabello castaño, polera verde y falda blanca, agarrando a Ash del brazo que tenía libre, y Meganium, sacando de una forma muy brusca a Sakura, provocando que los dos jóvenes cayeran al suelo.

—¿Qué les pasa a ustedes dos? —preguntó un Ash que no podía levantarse gracias a Latias.

—¡¿Cómo hizo Latias para transformarse en humana?! —preguntó Sakura muy impresionada.

—Ella tiene esa habilidad… —respondió algo desconcertado Ash— ¿Por qué lo habrá hecho?

La verdad, es que tanto Latias, quién tenía agarrada a Ash del brazo, como Meganium, quién impedía con su cuerpo que Sakura se acercara al entrenador, hacían todo lo posible para mantenerlos alejados, cosa que los dos afectados veían muy extrañados. Mientras tanto, Misty quién concluyó a la perfección lo que sucedía, se dirigió con Li, con toda intención de hablar sobre lo que sucedía, alejándose del grupo para hablar en privado.

—¡Veo que los Pokémon saben más que nosotros, solo míralos! —le dijo al joven Li, gruñendo de los celos.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Shaoran muy extrañado.

—Cuando Ash consiguió a Meganium como una Chikorita, siempre quería ser el foco de atención de Ash —comenzó a explicarle Misty—, si demostraba o si le demostraban cariño, se ponía, bueno, se pone muy celosa. Es como si Ash fuera solo para ella. Y Latias —decía, dirigiendo la mirada a un Ash que seguía tratando de zafarse de la aludida—, cuando fuimos a Altomare, ahora dándome cuenta que es la misma Latias, se encariño mucho con Ash, y cuando nos despedimos, no sabemos si fue Latias o la chica en la que se transforma, pero una de las dos se despidió de Ash con un beso, pero ahora estoy convencida que fue Latias.

—Entonces, ¿quieres iniciar tu plan? —preguntó Li, sin entender absolutamente nada de lo que dijo Misty.

—¡Por supuesto Shaoran! — exclamó Misty muy feliz, agarrando del brazo derecho al joven.

El grito de Misty, provocó que todos miraran muy extrañados a la "pareja" que estaba separada del grupo, muy en especial Sakura. Sólo su familia y ella lo llamaban por su nombre, por lo que le resultó curioso.

—Yo creía que no te gustaba que otros te llamarán Shaoran —dijo muy sorprendida Sakura.

—Estas en lo correcto Sakura —le dijo Shaoran muy feliz—. Solo a la gente que me simpatiza, le permito que me llame así, como, por ejemplo, tu Sakura.

—¡Qué bueno que se lleven bien! —dijo Ash muy alegre, claramente no entendiendo el segundo mensaje, continuando con el gruñir de su estómago— ¡Creo que ya medio hambre!

—¡¿Que no sabes pensar en otra cosa?! —le exclamó algo molesta Misty.

— ¡Jejejeje! Lo siento, pero tengo hambre —dijo Ash muy apenado, llevando su mano derecha a su nuca.

—Entonces prepararemos el almuerzo para todos, y sus Pokémon —comentó Tomoyo muy alegre—. Pero no sé qué comen.

—No te preocupes, yo te ayudo —le ofreció Gary.

—Muchas gracias.

Y así, todos entraron a la casa, mientras los Pokémon se dedicaban a descansar, algunos jugaban, otros dormían; pero había dos que estaban algo lejos del grupo. Al parecer, el Meganium de Ash le recordó algo muy desagradable a aquel Pokémon hierba, por lo que Pikachu fue a conversar con él.

Los chicos decidieron darle un descanso a sus Pokémon, después de tantos días de acción sin parar. Bayleef evolucionó en Meganium, Latias y Meganium se pusieron celosas del exceso de confianza de Sakura con su Ash, y un miembro del grupo tuvo un momento desagradable por la evolución de Bayleef ¿Quién habrá sido? El equipo de Brock se encuentra luchando contra Aioros, un subordinado de la guerrera del viento, Wind. Ya comenzaron las sospechas sobre Satoshi. Al parecer, él sabe más de lo que ellos piensan, tanto que, por un momento, comenzaron a creer que trabaja para los soldados de la luz.

¿Qué ocurrirá con Ash y Sakura? ¿La evolución de Meganium traerá problemas? ¿Por qué Latias se transformó en aquella chica conocida para Ash? ¿Se despegará del brazo de Ash algún día? ¿Y que pasará con el plan de Misty y Shaoran? ¿Cómo les ira a Brock y los demás? ¿Quién rayos es en verdad Satoshi? ¿En verdad trabaja para los soldados de la luz? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Bueno, y asi, fue como hice nacer a una curiosa pareja... ¿De eso no se trataba los shipping? PokéCaptorshipping... Y pensar que tal nombre se le ocurrio a cierta personita de por aqui... Y tiene que ver con Sailor Moon...

Si tienen tiempo, pueden dejarme sus comentarios, quiero saber que les pareció la idea.

Nos vemos!
 
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Esta historia me gusto (aunque dure casi 4 días leyéndolo debido a razones de mudanzas a otro país, específicamente gringolandia, y aun mas especifico Hono Lulu Hawai y el nuevo trabajo que tengo aquí) bueno omitiendo el paréntesis, el capitulo fue muy interesante, porque pueden haber encuentros de Ash con Misty, o con Sakura, incluso otras chicas que están ahí, lo que mas me sorprendió es que Sakura se deprimió a tal punto de no salir de su casa, no comer incluso no ir al colegio, pero la entiendo el primer amor es el que mas afecta.

Igual, que tengas un buen dia, un saludo de unas de las islas hawaianas y que tengas un buen día.
 
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Hola, en esta ocasión, traigo un capitulo que, en ese entonces lo hice inspirado en los juegos Pokémon Mystery Dungeon, así sabrán para donde tira este capitulo. En ese entonces, esos juegos recién habían salido para GBA y Nintendo DS, y me gustaron mucho. Bueno, espero les guste este mini descanso.

...

Capítulo 23. Especial: "El equipo de rescate Pokémon"

Todo era tranquilidad en la casa de campo, los Pokémon acuáticos disfrutaban nadar en la laguna, los Pokémon voladores surcaban el cielo tranquilamente, y los terrestres, se preocupaban más de jugar, dormir o comer, pero dos Pokémon estaban algo alejados del grupo, uno muy triste y el otro, consolándolo.

Sus entrenadores y amigos estaban dentro de la casa, preparando sus almuerzos y la de los Pokémon, lo que los humanos no se imaginan, es que mientras ellos están dentro, afuera estaba a punto de suceder algo con curiosas consecuencias.

Pikachu y Sceptile estaban cerca de un acantilado. La vista era hermosa, todo lo que se veía eran campos verdes, pero este paisaje no levantaba el ánimo de Sceptile.

—Sceptile, ¿qué te ocurre? —preguntaba Pikachu muy preocupado.

—Es ella —dijo Sceptile muy triste— No lo sé, me siento traicionado.

—¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy confundido el Pokémon eléctrico.

—Además de ti, Pikachu, Bayleef es a quien más quiere a Ash —Sceptile miraba al horizonte, orando un triste monólogo.

—Si no me explicas bien, no voy a entender —Pikachu aún intentaba descifrar todo lo que le decía su amigo.

—¿Recuerdas esa Meganium, de la que me enamoré? —comenzó a recordar muy triste.

—Sí, terminé quedándose con ese Tropius —recordó igual de triste Pikachu.

—Me costó mucho trabajo recuperarme después de eso, pero gracias a Ash, logré ver que no valía la pena seguir sufriendo por alguien que jamás podré recuperar.

—Pero después de eso, peleaste muy bien, inclusive aprendiste un ataque nuevo —le trató de recordar muy alegre Pikachu.

—Cuando estuvieron de viaje, y me quedé con los otros Pokémon, con los primeros con los que me llevé bien, fueron con los de mi tipo, Bulbasaur me daba consejos, es muy bueno para eso, es un líder nato, pero en Bayleef, encontré una gran amiga.

—Eso es bueno —le comentó muy confundido—, pero aun no entiendo, por qué te pusiste así cuando Bayleef evoluciono en Meganium.

—Veo que pasar mucho con Ash, te pegó lo despistado —volvió su mirada a Pikachu, notándose en su rostro frustración—. Te contaré…

Hace siete meses.

El profesor Oak y Tracey estaban alimentando a los Pokémon de rancho, realizando exámenes rutinarios, mientras dos Pokémon de hierba, al parecer, conversaban de algo personal.

—¡…sí, es cierto, eso fue muy gracioso! —dijo entre risas Bayleef.

—¡Totodile de verdad está loco —decía Sceptile también entre risas— y lo que hizo con Corphish fue vergonzoso!

—¡Si, eso cierto! —Bayleef hizo una pequeña pausa, y miró al cielo— Es muy divertido conversar contigo, pero quisiera saber una cosita —le comentó muy feliz—, no quería preguntártelo por miedo a que te molestaras… —decía esto último muy nerviosa.

—¡Pregúntame lo que sea, con confianza! —Sceptile no tenía problemas para hablar de lo sea con Bayleef, por lo que darle esa confianza, era natural.

—Bueno… —comenzó a preguntar muy apenada— ¿Cómo conociste a Ash?

—Fue al inicio de su viaje —comenzó a contarle Sceptile muy tranquilo—, cuando conocí a Ash era muy obstinado, mi hogar era un árbol muy viejo, el cual termino por caer, traté de salvarlo, pero no lo logré. En ese tiempo, encontré muy extraño que un humano se preocupara de esa forma de un solo Pokémon salvaje, pero él me ayudó en todo lo que pudo, en ese instante, encontré un gran amigo, así que decidí acompañarlo.

—¡Jajajaja! —comenzó a reír Bayleef más por la similitud con ella— ¡¿Tú también!

—¿Yo también? —preguntó Sceptile muy curioso.

—Yo también era muy obstinada —comenzó a contarle ahora Bayleef muy en confianza—, la única diferencia, fue que él intentó capturarme, pero no lo dejé, aun estando muy débil por culpa del matón de Charizard. Después me llevó a un centro Pokémon para que me atendieran, pese a eso, hui, y para mi mala suerte, comenzó una fuerte tormenta de nieve. Él salió a buscarme, hice lo que pude para que no me ayudara, pero él me dio mucha protección y confianza, así que acepté. No sé qué pasó en ese instante, pero sentí algo raro por él, sentí que no podía estar lejos de él, así que decidí seguirlo, creo que en ese instante me gustó mucho su compañía, estar con él.

— Yo sentí algo parecido hace muy poco, pero fue por una Meganium —dijo algo triste Sceptile, con la mirada baja.

—Eso se le llama amor —le respondió Bayleef muy feliz— ¿Qué pasó con ella?

—Se enamoró de un Tropius, quien también le gustaba a esa Meganium —Sceptile miró al cielo, y sonrió—. Eso me dolió mucho, pero gracias a Ash, me recuperé.

—Ash es muy bueno —decía Bayleef mientras miraba el cielo—, puedes confiar en él para lo que sea.

—Aun así —Sceptile desvió su mirada a Bayleef, quién se percató, quedándose los dos mirándose—, espero no encontrarme nunca más con una Meganium, creo que me traería muy malos recuerdos.

—¡Entonces dejemos de hablar de ella! —dijo Bayleef, sin borrar su sonrisa de su rostro— A propósito, ¿has visto la Bulbasaur de esa chica llamada May que vino una vez…?

Fin de recuerdo.

—Ahora veo a por que te pusiste así —le dijo Pikachu a su amigo muy angustiado.

—¡Tengo rabia, me traicionó, sabía lo que le dije, he hizo lo que más me duele! —gritó furioso el Pokémon de hierba.

—¡Tú sabias que algún día iba a evolucionar, no puedes ser tan egoísta! —le retó muy molestó Pikachu por la actitud de su amigo.

—¡Lo sé, y eso es lo peor de todo! —su furia fue tan grande, que disparó una gran ráfaga de balas de semillas a ciegas.

Para desgracia de Sceptile, su rabia estaba a punto de causar muchos problemas.

Infernape iba de árbol en árbol, muy feliz de la vida, como buen mono, paseando. Pero para su mala suerte, el ataque de Sceptile le dio de lleno, lo que provocó que perdiera el equilibrio. Al caer, sólo por instinto al desconocer el origen de lo que lo atacó, se defendió disparando un ataque de lanzallamas a cualquier parte, para ser más exacto, hacia el cielo. Mientras tanto, Charizard volaba tranquilamente por el lugar; no tenía la posibilidad de visitar un lugar así todos los días, pero por esas cosas de la vida, recibió de lleno el lanzallamas de Infernape, sacando lo peor de su carácter, disparando muchos lanzallamas a tierra firme, lugar de donde notó que venía lo que lo atacó. Fue inevitable, al segundo comenzó un incendio.

—¡¿Qué rayos sucede aquí?! —preguntó Pikachu notando como el fuego comenzaba a expandirse.

—¡Algo o alguien causo un incendio! —dijo Infernape recién apareciendo.

—Lo siento…, sólo me defendí de un ataque… —dijo Charizard, mientras aterrizaba a tierra firme junto al grupo.

No podían permitir que el incendio se expandiera a tal punto, que los demás se dieran cuenta del desastre que habían dejado, por lo que comenzaron a moverse casi al instante, llegando Squirtle con otros Pokémon, listos para la emergencia.

—¡Formen una línea los Pokémon de agua, utilicen sus ataques de agua, a mediana potencia! —las órdenes de Squirtle eran claras y precisas, por lo que los demás hicieron caso al acto— ¡Los Pokémon de fuego intérnense, boten árboles para crear cortafuegos, en línea recta! —al igual que los primeros, los Pokémon de fuego hicieron caso al acto, internándose rápidamente en el bosque, comenzando a crear el cortafuegos— ¡Esperen a mi orden! —dijo el Pokémon tortuga, observando primeramente los movimientos de los Pokémon de fuego, hasta que terminaron el cortafuegos, saliendo rápidamente del interior de incendio— ¡Ahora!

La formación del líder de bomberos Squirtle daba buenos resultados, el fuego se apagaba con gran facilidad; se daba a notar su experticia en aquel tipo de siniestros. Después de unos minutos de trabajo, el incendio se apagó por completo.

—Excelente trabajo, y muy eficiente —le felicitó muy orgulloso Suicune—, digno de un Pokémon de agua.

—¡Gracias, es mi deber como bombero! —con mucha pena aceptó el halago.

De pronto, desde el interior del bosque, aparecieron Pikachu, Infernape, Sceptile y Charizard. Él, más bien, la primera en expresar su preocupación, fue Meganium.

—¡Sceptile, ¿estás bien?! —le preguntó la Pokémon muy preocupada.

—Sí, estoy bien —le respondió Sceptile sin mirarla, retirándose del grupo—, gracias por preocuparte.

—Al hacer feliz a Ash, hice recordar algo muy desagradable a Sceptile —dijo muy triste Meganium—. Mejor no hubiese evolucionado.

—Sceptile me contó todo —comenzó a decirle muy preocupado Pikachu—, no fue tu culpa… Creo que deberías hablar con él.

—Sí, tienes razón —tenía razón su amigo, debían hablar de aquella situación, por lo que decidió seguirlo, pero un llamado de atención la detuvo.

—¡Chicos, les tengo malas noticias! —llegó algo apurada una Venusaur.

—¿Qué sucede? —preguntó Pikachu algo preocupado.

—¡Pachirisu, Azurill y Skitty no están! —exclamó Bulbasaur muy agitado, recién llegando— ¡Desaparecieron!

—¡¿Qué…?! —exclamaron todos al unísono, muy asustados.

—Debieron perderse en la confusión, estábamos más atentos del incendio —concluyó muy serio Suicune.

—¡Busquémoslos rápido! —exclamó desesperado Pikachu— ¡Si vuelven los demás y no los encuentran, nos van a matar!

¿La situación podía empeorar? Por cierta peli naranja podría ser.

Por su descuido, y haber confiado en los que no participaron en el incendio, los pequeños Pokémon se perdieron. Ahora tocaba su segunda misión, buscar a los pequeños traviesos, dividiendo el trabajo en tres grupos de cuatro Pokémon, mientras los demás, volverían al campo principal de la casa, para no llamar la atención.

—¡¿Están listos, chicos?! —exclamó Pikachu, recibiendo un muy efusivo abrazo de Buneary, y un silencio muy incómodo de parte Bulbasaur y Suicune, quiénes veían muy nerviosos a la pareja.

—Nosotros estamos listos —avisó algo más serio Flygon, retirándose en compañía de Moltres, Politoed y Beautifly.

—¡Comencemos rápido! —exclamó Piplup con mucho entusiasmo, retirándose con Munchlax, Manaphy y Corsola.

¿Lograrán encontrar a los pequeños antes que los demás se enteren?

Mientras tanto, Sceptile había vuelto al mismo lugar donde estaba con Pikachu, sólo que, en esta ocasión, estaba solo, o al menos eso era lo que pensaba.

—No sé si pueda volver a confiar en ella —pensaba muy triste Sceptile—, me pidió que me olvidara de ese mal recuerdo, y lo primero que hace, es recordármelo.

—Sceptile —dijo Meganium, apareciéndose entre los árboles, manteniendo la distancia con su querido amigo, más por miedo a alguna mala reacción.

—¡¿Qué quieres?! —le exclamó Sceptile de muy mala forma, sin mirarla en ningún momento.

—Discúlpame… —le respondió muy triste la Pokémon de hierba—, no era mi intención que te molestaras.

—¡Pero lo hiciste! ¡Tú misma me lo dijiste, olvídate de ella, no pienses más en ella, te dije que no quería volver a ver más a una Meganium, y mira lo que haces!

—Tenía que hacer algo para que Ash ganara la batalla, mi cuerpo me lo pidió, no es algo que uno pueda controlar a voluntad —intentó justificarse con mucha vergüenza.

—Bulbasaur me contó que una vez pudo controlar su evolución cuando quisieron obligarlo a evolucionar —le comentó aún más molestó—, así que no me vengas con eso.

—¡Por favor, no quiero que me odies por eso! —le suplico con la miraba baja, casi llorando— ¡Vi a Ash tan feliz, que decidí evolucionar! —calmó sus emociones, y comenzó a reflexionar la situación— Creo que, en ese momento, olvidé tus palabras, y me dejé llevar por la situación.

—No te odio, nuestra amistad no se perderá —le dijo Sceptile menos molesto—, pero no te volveré a ver como la misma de antes, algo más que una amiga.

—Yo quiero mucho a Ash, pero los humanos y los Pokémon no pueden estar juntos como yo quisiera —reflexionó Meganium ahora mirando a Sceptile—, pero a ti te vi como algo más que un amigo, a alguien en quien confiar. Me agradas, y mucho.

—Te aconsejo que te olvides de quererme de esa forma, la única que sufrirá eres tú —concluyó Sceptile, retirándose del lugar.

Sceptile muy molesto de tener al lado a Meganium, decidió retirarse pacíficamente, pero la Meganium se lo impidió, interponiéndose en su camino. El sorpresivo movimiento de la Pokémon de hierba, provocó que Sceptile retrocediera, y sin percatarse de la proximidad del acantilado dónde estaba parado, dio un paso al vacío, cayendo sin parar, por lo que Meganium actuó en el mismo instante, usando sus látigos cepa para salvar de la caída a su amigo.

—¡Suéltame, no necesito tu ayuda! —le exclamó duramente Sceptile.

—¡No te hagas el valiente, sabes que no podrás saltar en un lugar así! —ahora le regañó Meganium, molesta por el orgullo de su amigo. También tenía razón, era una superficie recta, no tenía como saltar.

—¡Si no me sueltas, tú también caerás! —Sceptile ya estaba muy molestó, más por el mismo nivel de porfía de Meganium.

—¡Por supuesto que no, jamás te dejare!

Meganium utilizó toda su fuerza para intentar sacarlo del acantilado, pero al tocar el borde de éste, y ayudado por la fuerza que ejercía para rescatar a Sceptile, parte del suelo se desmoronó, provocando que la Pokémon tambien cayera. Sceptile no lo pensó mucho, por lo que cómo pudo, se abalanzó contra la pared, usando sus hojas sables para intentar trabarse en la superficie rocosa, y utilizando los mismos látigos cepa de Meganium, la levantó hasta su espalda, comenzando a caer pausadamente hasta un pequeño descanso que había en el lugar.

—¿Estás bien? —preguntó Sceptile, mientras bajaba a Meganium de su espalda.

—Si…, eso creo… —respondió algo asustada.

—¡Te dije que me soltaras, sabias que era peligroso! —le regañó fuertemente Sceptile.

—Lo siento, no quise darte problemas… —se disculpó muy avergonzada Meganium.

—Aún así, gracias por intentarlo —le dijo Sceptile algo nervioso, más por la sinceridad con la que habló.

—Sceptile —le dijo muy sonrojada Meganium—, te lo dije, para mí, tú seguirás siendo algo más que un amigo, es lo mínimo que podría hacer por ti —le dijo con un tono de voz muy sincero.

—Bueno… Gracias… —dijo Sceptile muy nervioso— Pero ahora los dos estamos en problemas —agregó el Pokémon de hierba mirando primero arriba, y después abajo, notando una distancia similar— ¿Cómo saldremos de aquí?

—Mis látigos no son tan largos para llegar allá arriba —concluyó Meganium muy preocupada.

Mientras tanto, el equipo de Pikachu comenzaba la búsqueda de los pequeños Pokémon.

—¡Pachirisu, Skitty, Azurill! —llamaba a voz alta Pikachu, mirando a todas direcciones.

—¿Dónde estarán? —preguntó muy preocupada Buneary.

—No creo que se hayan ido tan lejos, el incendio no duró mucho —dijo Bulbasaur muy pensante.

—Pikachu, Buneary —les llamó Suicune muy serio.

—¿Qué pasa Suicune? —preguntaron los aludidos al unísono.

—¿Podrían caminar, por favor? Ahí parados no van a encontrar a nadie —pese a su seriedad, se le notaba algo de molestia en lo poco cooperadores de los dos.

—¡Si, ya caminen! —les gruñó Bulbasaur, igual de molesto.

Tampoco es que Pikachu no quisiera cooperar, pero Buneary lo tenía bien atrapado entre sus brazos. Esto llevaba un buen rato, el Pokémon eléctrico ya había hecho esfuerzos para zafársela, sin resultados satisfactorios.

—¡Vamos Buneary, suéltame por favor! —decía muy desesperado Pikachu, aun tratando de sacársela de encima.

—¿Te molesto? —le preguntó la coneja con algo de pena.

—Eh… —Pikachu trató de buscar una respuesta que no la hiciera llorar, por lo que dijo lo más imparcial posible— Buneary, tenemos que caminar, hay que buscar a los pequeños…

—¡Tú no me quieres, eso es lo que pasa! — dijo llorando desconsoladamente.

—¡No es eso…! Este… —volvió a buscar una respuesta, aunque también sabía que lo que le dijera, la iba a poner peor, por lo que le dijo la verdad— ¡No me dejas caminar, es sólo eso!

—¡Eres un mentiroso, no quiero volver a verte nunca más! —y con la fuerza de su rabia, y de sus orejas, le pegó fuertemente en la nuca, terminando Pikachu mordiendo el polvo, literalmente.

—¿Desde cuando tienes problemas con tu novia? —le preguntó muy desconcertado Bulbasaur.

—¡No es mi novia! —le gritó algo exasperado Pikachu— ¿Por qué tengo que pasar por eso?

—De la forma que sea —les dijo Suicune—, vamos tras ella, con tres perdidos, tenemos de sobra.

No quedaba de otra, no querían a un cuarto perdido, por lo que los tres fueron tras el Pokémon conejo, pero no fue mucho lo que avanzaron, ya que, a metros, Buneary estaba parada.

—¿Qué sucede? —preguntó Pikachu muy intrigado.

—Miren —dijo Buneary, sin despegar la mirada hacia dónde estaba indicando.

Los tres la miraron muy extrañados, miraron hacia dónde indicaba Buneary, y ahí estaba, Skitty, jugando como si nada estuviese pasando; al parecer, había seguido unas pequeñas mariposas, tal vez, por curiosidad.

— ¡ Excelente trabajo Buneary, encontraste a Skitty! — le felicitó Bulbasaur.

— ¡Vamos por Skitty y volvamos a la cabaña! —dijo Pikachu con entusiasmo.

Con mucha precaución, los rescatistas se acercaron a Skitty, pero el pequeño gato hizo un sorpresivo movimiento, se acercó a lo que parecía un desnivel de gran altura, quedando al borde de éste, perdiendo el equilibrio. Los cuatro rescatistas, rápidamente se acercaron a Skitty, pero él pequeño Pokémon recuperó rápidamente el equilibrio, retirándose de tan peligroso lugar, desconcertando a Pikachu, Bulbasaur y Buneary, continuando de largo, siendo ellos los que terminaron cayendo desde una buena altura, con Pikachu mordiendo el polvo por segunda vez, literalmente, sirviendo tambien de colchón de Bulbasaur, y Buneary como la tercera, cayendo encima de los dos, mientras Suicune se hacía ver desde la parte alta, imponente, con Skitty en su lomo.

—Ya tendrán tiempo de jugar, regresemos —dijo Suicune algo serio.

—¡Jejejeje! De acuerdo —dijeron Bulbasaur y Buneary muy apenados.

—¡Ya bájense, me dejan sin aire! —exclamó desesperado Pikachu.

Por fin habían logrado rescatar al primer Pokémon perdido, pero eso no quitó el mal humor de Buneary.

—Será mejor que hables con ella, si no quieres que tu novia se enoje más —le aconsejo algo incómodo Bulbasaur.

—¡Ya te dije que no es mi novia! —exclamó Pikachu muy nervioso.

—Ella no opina lo mismo —le comentó Suicune, notando aun, la gran molestia de Buneary a Pikachu.

—¡Ah…! —suspiró resignado Pikachu— Es verdad, será mejor que hable con ella.

Y era el único que podía hacer algo, al fin y al cabo, con él estaba enojado, así que decidió, con algo de miedo, acercarse a su… novia…

—¿Aún estas molesta conmigo? —preguntó Pikachu con algo de miedo.

—¡No me hables! —le gruñó Buneary, evitando cruzar miradas.

—Espero que esto funcione —pensó muy nervioso Pikachu, mientras le daba la mano a la conejita—. Por favor, no te molestes…, no fue mi intención…

—Si crees que con eso me vas a comprar, no lo vas a lograr —claramente, Buneary no cedía. Sí que tenía su orgullo.

—No me queda de otra —pensó resignado el ratón eléctrico, soltando un suspiro—, bueno, creo que es lo que busca —y con algo de pena, le dio un beso en la mejilla a Buneary— ¿Ahora si me perdonarás?

—¡Si mi amor! —le exclamó embobada, lanzándose encima, abrazándolo desesperadamente.

—¡Jejejeje! Por fin se tranquilizó, por decirlo de alguna forma —pensó Pikachu muy incómodo por la coneja, más por como lo tenía abrazado.

Así, muy incómodo, Pikachu y su equipo partió con Skitty en compañía.

Mientras todo esto ocurría, el equipo de Flygon seguía su búsqueda desde el aire; tenían la gran ventaja de que podían revisar un mayor territorio.

—¿Quién habrá provocado este incendio? —se preguntaba Flygon muy serio.

—Algún tonto que sólo quería llamar la atención —respondió de forma bastante desagradable Moltres.

—No deberías referirte de esa forma de los demás —le increpó algo molesta Beautifly.

—¡Lo siento, pero no me pidas que piense de otra forma! —le contra respondió muy gruñón el ave de fuego.

—Dejen de pelear los dos —les dijo muy serio Flygon—. Miren abajo, encontramos a uno —mientras indicaba un campo de flores, dónde jugaba muy feliz Pachirisu.

Estaba muy feliz, el olor de las flores lo volvía muy hiperactivo.

—¡Lo encontramos, lo encontramos! —celebro Politoed muy feliz arriba de Flygon, aplaudiendo arduamente.

—¡A eso se le llama entusiasmo! —comentó Beautifly muy nerviosa.

—Vamos por Pachirisu y volvamos rápido —comentó Moltres bastante impaciente.

Ya abajo, se encontraron un Pachirisu muy feliz, como si nada.

—Pachirisu, te buscábamos —le dijo Flygon algo serio, haciendo que la pequeña ardilla eléctrica lo mirara muy feliz.

—Acompáñanos, los demás están muy preocupados —le dijo Beautifly mientras se le acercaba.

El pequeño Pachirisu no entendía completamente lo que le decían, la verdad es que no quería irse, por lo que se puso muy nervioso, lo que provocó que lanzara una fuerte descarga eléctrica, electrocutando a todos.

—Tranquilo, vamos con los demás, en casa tendrás muchos amigos con quien jugar —le dijo muy empático Flygon, a quien no le afectó ni en lo más mínimo la descarga, bajando hasta el suelo, haciendo que la pequeña ardilla subiera —¡Estamos listos chicos, vámonos!

—¡Qué bien…! —exclamaron entre quejidos Moltres, Beautifly y Politoed, bastante afectados.

Ya tenían a Pachirisu, podían estar más tranquilos, por lo que decidieron volver de inmediato.

—¡Uf…! —suspiró Flygon mucho más aliviado, ya con Pachirisu en su espalda— Tenemos a uno, ahora espero que los demás hayan encontrado a los otros pequeños —de pronto, una pequeña turbulencia se produjo, haciendo que la ardilla eléctrica cayera de la espalda del Pokémon dragón— ¡Pachirisu!

—¡Yo me encargo! —exclamó Moltres, bajando a toda velocidad, logrando rescatar a Pachirisu— ¡Uf…! —ahora suspiró Moltres, mientras Pachirisu saltaba alegremente en su espalda, sin conocimiento de que estuvo a punto de matarse— ¡Eso estuvo cerca!

—¡Regresemos rápido, ya no quiero más sustos! —exclamó algo desesperado Flygon.

Mientras tanto, el equipo de Piplup comenzaba su búsqueda al interior del bosque.

—Qué bueno que no se quemó todo el bosque —comentó Piplup aliviado.

—Squirtle es un bombero profesional —comentó Corsola muy orgullosa… por algún motivo…

—¡Imaginen toda la comida que se hubiese quemado! —exclamó Munchlax entre llantos fingidos.

—Si… la comida… —le dijo de reojo Corsola.

—¡Miren, arriba! —exclamó Manaphy muy preocupado, indicando a la copa de un árbol.

En la copa del árbol, y sin saber cómo llego hasta ahí, estaba el bebé Azurill, atrapado entre lianas, llorando desconsoladamente.

—¡¿Estás bien?! —le preguntó muy preocupado Manaphy, pero el llanto del pequeño no paraba.

—¿A alguien se le ocurre algo para sacarlo de ahí? —preguntó muy serio Piplup, mirando a los demás.

—¡No se preocupen, yo me encargo! —exclamó muy confiada Corsola, preparándose para actuar.

Corsola comenzó a cargar su cañón de picos, apuntó a las lianas, y disparó las espinas, rompiendo la trampa en la que estaba el pequeño Pokémon, cayendo desde bastante altura, pero gracias a la… agilidad de Munchlax…, se deslizó hasta donde supuestamente caería Azurill, cayendo el pequeño en la barriga del Pokémon hambriento, así evitando que se lastimara.

—¿Estás bien? —le preguntó Munchlax algo curioso, pero Azurill comenzó a llorar al instante.

—Pequeño —comenzó a decirle muy afable Corsola—, vámonos a casa, todos están buscándote, en especial tu mamá —el recordarle a la joven que lo cuidaba, hizo que dejara de llorar, apegándose a Corsola muy feliz—. Eso es, tranquilo —le dijo muy contenta Corsola—. Ya vámonos, no queremos más problemas… —intentó decir Corsola, pero era demasiado tarde.

El hambre de Munchlax provocó que fuera directo a una colmena de abejas que había cerca, para sacar aquella exquisita miel, y molestando a los pequeños, y curiosos para ellos, insectos, saliendo de la colmena muy molestas.

—¡Oigan, jejejeje, disculpen! —dijo muy nervioso Munchlax— ¡No sabía que fuera peligroso!

—¡Si no sabías, ¿por qué lo tocaste?! —le regañó Piplup muy molestó.

—¡Jejejeje! Olía muy rico, y me dio hambre… —intentó justificarse muy apenado.

Por causa de la torpeza del hambriento de Munchlax, terminaron huyendo del ataque de los pequeños insectos, con excepción del pequeño Azurill.

—¡¿Qué estás esperando?! ¡Vámonos de aquí, rápido! —gritó muy desesperado Manaphy, pero el pequeño Pokémon siguió sin moverse.

De pronto, y para sorpresa de sus rescatadores, Azurill uso su ataque de burbujas para ahuyentar a las abejas, logrando su cometido, pasando él a convertirse en el rescatista.

—Ser el pequeño del equipo, no quita lo fuerte —dijo muy orgullosa Corsola.

—¡Yo solo espero que Munchlax no toque nada más! —Piplup le exclamó furioso al aludido.

—Lo siento —muy arrepentido de sus acciones, el Pokémon comilón se disculpó.

—Será mejor irnos —sugirió muy preocupado Manaphy—, deben estar muy preocupados.

Después de unos minutos, por fin, los rescatistas habían llegado al jardín principal de la cabaña, dejando en buen y más atento cuidado de los pequeños, a cargo de Roserade.

Pero lo que ellos no sabían, es que aún quedaban dos Pokémon que rescatar, y no fue que se enteraron, hasta que escucharon los gritos de alguien muy conocido.

—¡Es Meganium! —fue todo lo que gritó Pikachu, quién muy preocupado, salió en dirección a dónde provenían los gritos, el acantilado dónde se había reunido con Sceptile.

Al llegar, lo único que encontró fue parte del suelo desmoronado; todo parecía indicar que Meganium había caído.

—Creo que llegamos tarde —concluyó Pikachu muy triste ¿Su vieja amiga había…?

—Miren, aquí se ve algo de tierra desprendida, lo más seguro es que Meganium cayó por este lugar —concluyó Squirtle, observando el borde desmoronado, y siguiendo la vista abajo.

—¿No se suponía que Sceptile estaba con ella? —preguntó muy extrañado Charizard.

—Existe la posibilidad que ambos cayeran —dijo Suicune muy serio.

—No saquen conclusiones tan apresuradas —les advirtió Moltres—, bajaré a revisar.

—Espero los encuentre a salvo —pidió Pikachu muy compungido.

Mientras Moltres bajaba a revisar que había sucedido con Sceptile y Meganium, tres jóvenes, dos chicos y una chica para ser más precisos, salieron listos para servir la comida a los Pokémon.

¡Chicos, la comida está lista! — llamó con entusiasmo el joven de cabello negro azabache.

—Esto es malo —comenzó a decir Lugia—, si se llegan a dar cuenta que no estamos todos, entrarán a preocuparse.

—Iré a ver qué sucede —dijo Cyndaquil muy preocupado.

—¿Los podrás encontrar? —le preguntó Raikou muy curioso.

—Creo que si —dijo Cyndaquil muy ansioso—, sólo tengo que seguir el camino por donde se fueron.

—Te acompañaremos —dijo muy serio Blaziken—, por el tipo de grito que dio Meganium, creo que están en mayores problemas del que podemos imaginar —la intuición de Blaziken no era tan errónea, por lo que acudieron a su lado, Blastoise, Latios y Arcanine.

—Deja que ellos vayan —dijo Lugia muy serio.

—¡No, iré con ustedes, me preocupa mucho Meganium! —exclamó muy decidido Cyndaquil.

—¡Nosotros también estamos preocupados —le regañó Lugia—, pero no podemos hacer mucho, los demás están muy agotados y estresados por todos los últimos sucesos, no querrás que se pongan peor al darles más preocupaciones!

—¡Me da lo mismo lo que me digas, Meganium es mi amiga, y no la voy a abandonar ahora! —le dijo Cyndaquil muy desafiante, partiendo a buscar a su amiga de Johto.

—Nunca intentes de convencer a un Pokémon de fuego, es inútil —le recordó muy sarcástico Blaziken.

—Me doy cuenta que es inútil —le dijo Lugia resignado—. Soy el único que puede comunicarse con los demás, por lo que me quedaré.

—¡Entonces no perdamos el tiempo, vámonos! —exclamó Latios, partiendo casi al acto con los otros tres Pokémon.

—Espero se encuentren bien —pensó Lugia muy preocupado.

La peligrosa situación, formó un cuarto equipo de rescate, está vez, con los Pokémon más fuertes del equipo en él ¿Lograrán rescatar con bien a Sceptile y Meganium?

¡Chicos, ¿a dónde van?! —preguntó la peli naranja, sin entender la actitud de los Pokémon.

—Fueron a buscar a los demás —le respondió Lugia a los jóvenes telepáticamente.

Qué más da… —comentó algo desconcertado el joven de gorra— ¡Vamos a buscar el resto de la comida!

Obviamente, no habían llevado toda la comida, afortunadamente; eso le dio a los Pokémon, el tiempo suficiente para solucionar el problema que tenían con los Pokémon de hierba.

—¡Regresen pronto, no podré distraerlos por siempre! —se decía muy ansioso Lugia.

El equipo de Blaziken, en compañía de Cyndaquil, habían llegado al lugar de los hechos. Ahí estaban Pikachu, Squirtle, Suicune, Bulbasaur, Venusaur y Charizard, esperando…

—¡Pikachu, ¿qué pasó?! —le preguntó Cyndaquil muy preocupado.

—Al parecer, Meganium y Sceptile cayeron, Moltres bajó a revisar que pasó.

—¡Los demás ya salieron! —exclamó Cyndaquil muy preocupado— ¡Vuelvan a la cabaña, nos están esperando a todos!

—Tiene razón, si desaparecemos mucho tiempo, nos meteremos en problemas, no podemos preocuparlos más —concluyó Suicune, haciendo caso al llamado de Cyndaquil.

—Se supone que nosotros fuimos a buscarlos —les explico Blaziken—, por lo que podemos quedarnos más tiempo.

—Se los encargamos —dijo Charizard, mientras partía con Squirtle, Cyndaquil y Suicune.

A los pocos segundos, Moltres apareció con noticias.

—Los encontré en un descanso —comenzó a explicar Moltres—, alcanzaron a parar antes de seguir cayendo, pero no pude sacarlos de ahí, el lugar es muy estrecho al menos para mí.

—¿De qué forma los sacaremos? —comenzó a pensar Pikachu muy ansioso.

—Podemos utilizar nuestros látigos cepa para subirlos —acotó Bulbasaur.

—Excelente idea —comentó muy entusiasta Venusaur.

—Entonces iré a explicarles el plan —comentó Moltres volviendo a bajar.

—¿Pero podrán soportar el peso de los dos? —preguntó Pikachu muy preocupado.

—¿Por qué crees que estamos aquí? —le respondió con una pregunta muy engreído Blastoise —¡No nos subestimes!

—¡Es verdad! —exclamó alegremente Pikachu— ¡ Ustedes son los más fuertes del equipo! —y con mucho entusiasmo, con el puño derecho en alto, exclamó— ¡Comencemos!

—¡Si! —exclamaron todos con el mismo entusiasmo.

—Primero necesitamos la ubicación correcta de Sceptile y Meganium —dijo muy pensante Pikachu, mirando a su alrededor, y después dirigirse al borde del barranco— ¡Moltres, danos la ubicación correcta de Sceptile y Meganium! —le gritó Pikachu, respondiendo el aludido con un lanzallamas, el cual le llega en toda la cara…— Gracias… —le agradeció con sarcasmo la rata rostizada…

—¡Nosotros nos encargamos del resto! —exclamó Bulbasaur mientras sacaba a Pikachu con sus látigos, y poniéndose junto con Venusaur, en posición para dejar caer sus látigos cepa.

Mientras tanto, Moltres preparaba a Sceptile y Meganium para el rescate.

—Ahí viene la ayuda —avisó Moltres, al momento que las lianas caían.

—¡Qué bien! —celebró muy alegre Meganium.

—Como los látigos cepa no llegan hasta acá, tendrás que utilizar los tuyos para alcanzar los de Bulbasaur y Venusaur.

—¡Está bien! —Meganium sacó sus látigos, y orientado por Moltres, logró enlazarse con Bulbasaur y Venusaur— ¡Sceptile, agárrate fuerte de mí!

—¡¿Quieres que te abrace?! —le preguntó Sceptile muy nervioso.

—¿De qué otra forma pensabas que ibas a salir de aquí? —le preguntó de reojo Meganium— Arriba de Moltres te quemaras, los Pokémon de hierba y el fuego no se llevan bien.

—¡Está bien, tú ganas! —le exclamó Sceptile muy gruñón, más que nada por los nervios que tenía de abrazar a Meganium— ¿Así está bien? —preguntó el Pokémon de hierba muy nervioso.

—¡Moltres, diles que ya estamos listos! —prefirió avisar al ave de fuego, antes que a Sceptile, más por los mismos nervios.

—¡De acuerdo! —asintió Moltres, volviendo con los demás.

El problema que había en el rescate iba más por Meganium. Ella quería sentirse la salvadora de Sceptile, hacia lo posible para hacerle sentir bien al orgulloso "amigo". Una vez que Moltres dio la orden de comenzar a tirar, Blaziken y Blastoise, tomando los látigos de Bulbasaur, y Latios y Arcanine los de Venusaur, comenzaron a tirar con todas sus fuerzas. Los dos tríos hacían un genial trabajo, estaban logrando de a poco, sacar a Sceptile y Meganium, pero a mitad de obra, tanto Bulbasaur y Venusaur, así como Meganium, comenzaron a sentir como el enlace de los látigos cepa comenzaba a ceder de a poco. Sceptile logró notar esto a tiempo, por lo que, con ayuda de los mismos látigos, subió hasta donde se enlazaban estos, y justo cuando se separaron, en un acto casi instintivo, el Pokémon de hierba agarró los látigos, salvando a Meganium de una desgracia.

—¡Sceptile, no vas a poder, suéltame por favor! —exclamó desesperada Meganium.

—¡Chicos, ¿está todo bien?! —preguntó muy preocupado Pikachu, mirando hacia abajo.

—¡Si, no te preocupes, solo sigan tirando! —gritó algo desesperado Sceptile.

—¡¿Estás seguro?! —preguntó Pikachu nuevamente, nulamente convencido.

—¡Háganlo, rápido! —exclamó entre quejidos.

—¡Rápido, tiren con fuerza! —les exclamó Pikachu, haciendo apurar la tarea de salvamento.

Ya la misión de rescate se había vuelto complicada, y el único que sufría la subida de Meganium, era Sceptile, quién ya no sentía los brazos.

—¡Por favor, suéltame! —le imploraba llorando Meganium— ¡Te traicione, me lo pediste, no querías volver a ver nunca más una Meganium, y yo te pago de esta forma!

—¡No te voy a soltar! —le exclamó con todas sus fuerzas Sceptile— ¡Te dije eso por orgulloso, nada más! En esa época me sentí muy mal, pero tú me hiciste ver de otra forma la vida —por causa de aguantar el peso de Meganium, Sceptile sintió un calambre en sus brazos, lo que le hizo sentir mucho dolor, dando un grito que intentó disimular infructuosamente.

—¡Por mi culpa has tenido que pasar por todo esto, discúlpame! —le suplicó llorando Meganium.

—¡No tienes por qué disculparte de nada, es mi deber protegerte! —le dijo muy orgulloso Sceptile, entre quejidos de dolor.

—¡¿Por qué eres tan bueno conmigo, después de lo mala que he sido contigo?! —le preguntó angustiada la Pokémon de hierba.

—¡Porque te quiero mucho! —las palabras de Sceptile dejaron en silencio a una Meganium, muy sentimental. No sabía que decir— ¡Nunca he sido un Pokémon sociable, pero tú fuiste la única que accedió a hablar y compartir conmigo, aunque al principio yo no quería!

—No sé qué decir…, yo… —pero sus palabras fueron interrumpidas, al momento que Sceptile soltó los látigos de Bulbasaur y Venusaur, al ya no poder soportar su dolor y entumecimiento de los brazos.

La caída libre era imparable. Era inminente el impacto contra el suelo de ambos Pokémon.

—Tú discúlpame…, no cumplí lo que te prometí… —le pidió Sceptile, para después perder el conocimiento.

—Hiciste lo que pudiste, no tienes que disculparte por nada —dijo muy feliz Meganium, quién uso sus látigos para llevar hasta ella a Sceptile, resignada a que ambos caerían al vacío.

De pronto, y por alguna razón, sintió como algo los hacía flotar en el aire.

—¡¿Qué ocurre?! —comenzó a preguntarse Meganium, mirando a todos lados, intentando encontrar una respuesta.

—Qué bueno, llegamos a tiempo —dijo Lugia, quién estaba frente a los dos orgullosos.

—Si, por poco y tendríamos que prepararnos para los problemas —decía Butterfree, con algo de ironía.

—¡Lugia, Butterfree, que bueno que vinieron! —celebró muy feliz Meganium.

Justo a tiempo, y contra todo pronóstico, Lugia y Butterfree llegaron a salvar a Sceptile y Meganium con la ayuda de su fuerza psíquica, llevándolos hasta tierra firme junto con los demás Pokémon.

—¡Ah…! —Pikachu comenzó a gritar desesperado, mientras se sentaba en el suelo, comenzando a respirar agitadamente— ¡Nos asustaron! —suspiró pesadamente y dijo— ¡Se salvaron, que bueno que llegaron justo a tiempo!

—Recuperaré las energías y lesiones de Sceptile —le dijo Lugia a Meganium muy tranquilo—. Creo que ustedes dos tienen mucho de que conversar.

—Si… —decía muy sentimental Meganium— De una vez nos tenemos que sincerar.

Luego que Lugia terminó de recuperar a Sceptile, todos tomaron la decisión de dejar a solas a los dos enamorados. Claramente tenían mucho que decirse.

—Sceptile —le preguntó con algo de miedo, muy sonrojada—, ¿es cierto lo que me dijiste?

—Si…, es cierto… —respondió con igual miedo Sceptile, por el miedo a la respuesta de Meganium—, pero tú quieres a Ash —desvió la mirada de la Pokémon y muy frustrado, dijo— ¡Olvida lo que te dije, por favor! —se levantó, y comenzó a retirarse, pero los látigos cepa de Meganium se lo impidieron, dejándolo atado suavemente.

—Tontito, te dije que los Pokémon y los humanos nunca podrían estar juntos de esa forma —dijo Meganium muy apenada, comenzando a acercarlo a ella, lo suficiente como para darle un beso—, pero nosotros si —el orgulloso Sceptile quedó paralizado, sin responder— ¡oye, ¿estás bien?! —preguntó Meganium muy preocupada, ya que Sceptile no daba ninguna respuesta de ningún tipo, siendo reanimado por un chorro de agua que venía de entre los matorrales, mirando Meganium muy nerviosa la ayuda.

—¡Bueno…, yo…, este…! —fue todo lo que respondió después de despertar de golpe— No sé si quieres estar conmigo —dijo muy apenado Sceptile, con mucho nerviosismo— ¿Quieres estar conmigo?

—¡Por supuesto que sí! —le respondió muy feliz Meganium, apegándose a Sceptile— Ya te lo dije, quiero ser algo más que tu amiga, y eso es lo que seré —y bueno, Meganium le dio otro beso, pero en esta ocasión, Sceptile lo respondió.

Mientras tanto, entre los matorrales…

—Por fin hicieron las paces —dijo Pikachu muy feliz.

—Deberías hacer lo mismo con tu novia, Pikachu —le comento Bulbasaur, mirándolo de reojo.

—¡Te dije que Buneary no es mi novia! —le exclamó furioso Pikachu.

—Pero si yo no hablé de nadie en específico… —dijo algo sarcástico Bulbasaur, desviando la mirada de Pikachu— ¿Por qué te refieres a ella?

— ¡Ya vámonos! —exclamó Pikachu furioso y sonrojado, mientras se retiraba— ¡Tenemos cosas que hacer, nos deben estar esperando!

—Que poco sincero es —comentó muy desconcertado Blaziken.

—Sí, igual que su entrenador… —comentó resignado Bulbasaur, negando por la terquedad de Pikachu.

—Pero en algo tiene razón —les comenzó a recordar Blastoise.

—¿En qué? —preguntó Latios muy intrigado.

—En que tenemos que irnos, si no aparecemos ahora por la cabaña, comenzarán a buscarnos.

—Entonces iré a avisarles que van en camino —se ofreció Lugia, mientras se retiraba con ayuda de la tele transportación.

—¡Ahora…! —decía Arcanine maliciosamente, listo para salir— ¡A separar a esos tortolitos!

—Nunca cambiaras… —negó Blastoise resignado— Ahora veo por qué arrancaron las porristas de Gary.

—¡Jejejeje! Si… — interrumpió riendo maliciosamente Arcanine, saliendo de golpe, apareciendo entre los dos enamorados— ¡Lo siento chicos, se acabó la diversión, tenemos que volver!

—Gracias por recordarlo, idiota… —le dijeron de reojo y muy molestos Sceptile y Meganium, por haberles interrumpido.

Y así, terminó está pequeña aventura Pokémon, curiosamente, con un final feliz.

La comida estaba servida, y todos los Pokémon llegaron muy entusiasmados a comer, a todos se les notaba muy felices.

¡Chicos, a almorzar! —exclamó el joven de cabello negro azabache con mucho entusiasmo, notando algo muy curioso. Había dos parejas comiendo del mismo plato— ¿Qué les pasa a ustedes? —preguntó muy intrigado.

¡Que lindos se ven! —exclamó la joven peli naranja muy emocionada.

Creo que los Pokémon decidieron por ellos con quien quedarse —concluyó con entusiasmo el joven peli castaño—. Nosotros también deberíamos ponernos en campaña.

Y una de esas parejas, eran Pikachu, quien no estaba exactamente a voluntad con Buneary, comiendo juntos.

—Gracias por compartir tu comida conmigo —dijo muy feliz Buneary.

—Si, como quieras… —suspiró resignado, y pensó—. Sólo lo hago porque no quiero tener problemas después —Pikachu miró por unos segundos a Buneary, y por alguna razón, se sonrojó, y comenzó a comer muy rápido.

Al contrario, Meganium y Sceptile estaban muy felices juntos, casi dándose de comer entre ellos…

—Espero que no nos llevemos como esos dos —dijo algo incómodo Sceptile.

—Tú no eres como Pikachu —le dijo muy orgullosa Meganium—, tú eres mucho más maduro, pero un obstinado.

—Bueno… —dijo muy apenado Sceptile—, intentaré reparar ese defecto.

—Son defectos cuando cometes torpezas, pero también puedes tomarlas como una virtud; de todas formas, a mí me gustas como eres, no quiero que cambies —le dijo muy apenada, pero feliz Meganium, provocando que Sceptile se sonrojara aún más.

Mientras, el más despistado de los tres humanos, no entendía que le pasaba a sus Pokémon…

¿Qué le pasa a Sceptile? —preguntó entre intrigado y preocupado.

Esos dos hacen una muy bonita pareja — dijo muy melancólica la peli naranja, sintiendo como si fuese una novela de amor.

Pero si los dos son de tipo hierba, harían mejor pareja con un tipo volador o fuego —cuestionó muy pensante el joven de gorra.

¡Tonto, no me refiero a ese tipo de parejas! —le gritó furiosa la joven, ante la insensibilidad de su amigo.

Para mí esa es la única clase de parejas que ganan en las batallas Pokémon —comentó muy confundido el chico de la gorra.

¡Ay…! —suspiró la chica resignada— ¿Qué no sabes pensar en otra cosa?

Si quieres seguir esperando a que madure, te vas a hacer anciana —le respondió el joven peli castaño de forma irónica, sin que aún, el joven ingenuo entendiera que pasara.

Y así, terminaron las aventuras del equipo de rescate Pokémon, y por fin descansarán como se debe. El misterio del incendio nunca se desveló, nunca jamás supieron la razón por la que comenzó, con excepción de Pikachu, Sceptile e Infernape, y bueno, es mejor que todo quede así, o al menos eso creo, ya que estos hechos, terminaran desatando algunos incidentes.

Esta historia continuará…

...

Y si, odié mucho ese capitulo, también quise hacer algo así. Bueno, en el próximo capítulo, retomaré la historia. Hasta la próxima!!!
 
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Hola a todos, aquí les dejo el capitulo de esta semana, y me despido de inmediato. Hasta la próxima...

...

Capítulo 24: "Un final inesperado. Noticias de la guerrera de fuego"

Los Pokémon ya tenían el primer bocado en sus bocas, pero por alguna razón, pusieron una cara de desagrado, escupiendo rápidamente la comida.

—¡¿Qué les pasa, no les gustó?! —preguntó Gary muy sorprendido.

—¿Estás seguro que sabes cocinar? —mirando de reojo al investigador, le preguntó Ash, dudando de sus dotes culinarios.

—¡Por supuesto, mi abuelo me enseñó esta receta, medí muy bien los ingredientes! —le respondió furioso.

—A lo mejor te equivocaste en algo —quiso acotar Misty muy extrañada.

—¡Por supuesto que no, lo que pasa es que son muy quisquillosos! —Gary estaba muy confiado en que había hecho un gran trabajo, por lo que probó algo de la comida… también escupiéndola… — ¡Que es esto, está muy dulce!

—Te lo dije, confundiste la sal con el azúcar —le re acotó Misty, mirando de reojo a Gary, tambien dudando de sus dotes culinarios.

—¡Eso es imposible, les mostraré! —muy molestó, Gary volvió a la cocina seguido de Ash y Misty, abrió la despensa, y tomó un recipiente que decía "Sal"— Este fue el recipiente que utilicé, y ahí dice "Sal".

— Ciertamente dice sal —muy intrigado, Ash untó un poco del contenido en un dedo, y lo probó— ¿Qué es esto?

—¿Qué sucede Ash? —le preguntó Misty muy intrigada.

—Esto es sal, te confundiste —le increpó Ash, sospechando las intenciones raras de Gary.

—Chicos, ¿qué sucede? —preguntó Sakura, apenas apareció en la cocina.

—Gary se confundió, hecho azúcar en vez de sal a la comida —comentó Ash algo molesto.

—¡Eso es imposible! —seguía alegando Gary algo exasperado, mostrándole el recipiente en cuestión a Sakura— ¡Yo utilicé sal, tomé este recipiente!

—Veamos… —Sakura se dirigió a la despensa, con la idea de buscar el supuesto problema, tomando otro recipiente— Este es el recipiente del azúcar —dijo Sakura, indicado recalcadamente la palabra "Azúcar"; tampoco era culpa de Gary, los dos recipientes eran iguales—. No te preocupes, hagamos de nuevo la comida, yo te ayudo —se ofreció muy animada la peli castaña.

—No tengo de otra… —sentenció Gary resignado— Gracias Sakura.

—Ash, Misty, si quieren pueden esperar en el comedor o en la sala mientras terminamos el almuerzo —les dijo Sakura, diciéndoles sutilmente que molestaban.

—¡Yo me quedo a ayudarlos! —exclamó Misty con mucho entusiasmo.

—¡Yo también! —exclamó Ash con el mismo entusiasmo.

—¡Ash, tú no sabes cocinar! —le cuestionó Misty, mirándolo de reojo.

—¡Pues tu tampoco! —le recordó Ash, tambien mirando de reojo a la peli naranja.

—No se preocupen…, nosotros podremos solos —les dijo Sakura muy nerviosa.

—¡Ustedes dos molestan mucho, esperen afuera! —dijo Gary muy molestó, empujando a los dos fuera de la cocina.

—¡Está bien, pero no nos empujes! — exclamaron los dos jóvenes al unísono.

Después de ser echados de la cocina…

—Bueno, qué más da, al fin y al cabo, nosotros no sabemos cocinar —reflexionó Ash muy despreocupado— ¿Qué hacemos ahora, Misty?

—… —la joven quiso decir algo, pero no le salió una sola palabra.

—Misty, ¿qué te sucede, por qué no me hablas? —comenzó a preguntar muy extrañado Ash.

—… —intentó responderle de nuevo, pero nada; Misty ya había empezado a desesperarse.

—¡Misty, si esto es una broma, es de muy mal gusto! —le regañó muy molesto Ash.

—… —la joven negó fuertemente con la cabeza, seguía intentando decirle algo a Ash, pero nada; Misty completamente resignada, bajó su rostro muy angustiada.

—Misty… tu…, de verdad… —decía muy angustiado Ash, viendo a una Misty que sólo asintió. Ash por segunda vez, se sentía miserable, no podía hacer nada, por lo que, desesperado, gritó fuertemente— ¡Sakura!

—¡¿Qué sucede Ash?! —preguntó la aludida algo asustada, apareciéndose junto con Gary.

—¡Es Misty, no puede hablar! —le contestó muy desesperado.

—¡¿Cómo sucedió?! —Sakura preguntó muy extrañada.

—¡No lo sé…, cuando cruzamos la puerta, le pregunte que quería hacer, y no me pudo responder!

—Eso puede significar una cosa —pensó para si Sakura, quién por instinto miró el marco superior de la puerta, encontrando a un pequeño ser— ¡Lo suponía, oye, regresa acá! —exclamó fuertemente la joven, haciendo que Ash y Misty vieran como saltaba hasta el ser, quién la esquivó sin problemas— ¡Oye, devuélvele la voz a Misty! —el ser solo rio, y desapareció.

—¿Qué era eso? —preguntó Ash más tranquilo por la actitud de Sakura, muy curioso.

—Es la carta de la voz, suele robarse las voces más hermosas —dijo muy seria Sakura.

—Pero esta vez se robó la voz de Misty —dijo muy serio Ash, recibiendo una mirada asesina de parte de Misty— Que también es bonita, ¡Jejejeje! —completó con algo… mucho miedo, ahora recibiendo una sonrisa de la líder de gimnasio.

—¿Ahora qué haremos? —preguntó Gary muy preocupado— La carta escapó.

—Por ahora no podemos hacer nada —contestó Sakura muy pensante—. La carta de la voz volverá a aparecer cuando encuentre una voz más hermosa, en cuanto le robe la voz a alguien más, Misty volverá a hablar.

—Veo que será sencillo —dijo muy pensante Ash, recibiendo otra mirada asesina de Misty—, Tomoyo y Dawn también tienen voces muy bonitas —la mirada de la peli naranja había cambiado radicalmente, mostrando perplejidad; ella tambien encontraba las voces de Dawn y Tomoyo muy hermosas.

—¡¿No pensaras en dejarlas mudas?! —le dijo algo molesto Gary.

—¡Por supuesto que no! —le gruñó muy enojado Ash—, pero podemos usar alguna grabadora para hacerle creer que son las voces de ellas.

—No se puede —les explico Sakura—, no pueden engañar así a la carta.

—¿Tienes alguna solución entonces? —le preguntó Gary muy intrigado.

— Con la carta de la canción podemos atraparla, ella puede copiar la voz de otras personas, y la energía de las voces.

—Ya veo —concluyó Ash muy triste, mirando a Misty, quién estaba más preocupada por el estado de ánimo de los demás—, entonces por ahora no podemos hacer nada.

—¡Esperen un momento, si podemos hacer algo, al menos por ahora! —Sakura se retiró, dejando a los tres jóvenes muy extrañados, y a los segundos, la joven volvió con un cuaderno y un lápiz— Toma Misty, por lo menos con esto podrás comunicarte con nosotros, por ahora —dijo Sakura algo nerviosa, a lo que Misty aceptó la ayuda con una reverencia, tomando los útiles, comenzando a escribir algo, y entregándoselo a Ash.

—Veamos, dice "muchas gracias chicos por ayudarme" —los tres jóvenes miraron con mucha pena contenida—. No te preocupes Misty, para eso estamos los amigos —le arengó Ash, mientras le devolvía el cuaderno—. Vamos con los demás.

—Nosotros iremos pronto con el almuerzo — dijo Sakura, mientras volvía con Gary a la cocina.

El ataque de las cartas Sakura continuaba, ahora la afectada directa era Misty, viendo afectado su habla.

Ya con Ash y Misty de vuelta a la sala principal…

—¿Qué les pasó que se demoraron tanto? —preguntó May muy extrañada.

—Discúlpanos, pero ocurrieron algunas cosas —dijo Ash con muy poco ánimo.

—¿Cómo que cosas? —preguntó Drew, muy extrañado por el mal ánimo del joven.

—Gary se equivocó en los ingredientes de la comida de los Pokémon —comentó Ash con la mirada baja—, y una de las cartas le robó la voz a Misty.

—¡¿Cómo ocurrió?! —preguntó muy sorprendida Dawn.

—Cuando salimos de la cocina, al cruzar la puerta, trató de hablar —les explico Ash—, y cuando se dio cuenta, ya no podía hablar.

—¿Y qué harán ahora? —les preguntó Kagome algo triste.

—No lo sabemos —decía Ash con mucha rabia— ¡Sólo quiero que Misty vuelva a hablar! —todos miraban a Misty muy angustiados, cosa que notó la joven, por lo que comenzó a escribir en el cuaderno, y luego se lo entregó a Ash, mientras todos la miraban muy curiosos.

—Aquí dice "no se preocupen, ya encontraremos una solución a esto, estamos para relajarnos un poco, no para preocuparnos, cambiando de tema, tengo mucha hambre, espero que pronto esté el almuerzo" —claramente, Misty estaba intentando que no se preocuparan por ella, y para afirmar su entusiasmo, les esbozó una sonrisa muy acogedora— Misty… —Ash, con aún más rabia con él, le dijo— ¡Te devolveremos la voz, ya lo veras, te lo juro!

—¡No te preocupes! —dijo Tomoyo más tranquila, mostrándole más que nada seguridad a Ash— ¡Una vez yo también perdí la voz por la carta de la voz, por lo que tiene solución, así que no te preocupes, todos te ayudaremos!

—¡Así es! —exclamaron todos con ánimo. Misty sólo afirmó con la cabeza, muy feliz.

Después de casi una hora, Sakura y Gary volvieron muy felices de la cocina, con los platos preparados.

— ¿A ustedes dos que les pasa que llegaron tan felices? —preguntó muy intrigada Kagome.

—¡Primero, porque esta vez la comida quedó muy bien, tanto la de nosotros como la de los Pokémon! —dijo muy triunfante Gary.

—¡Y segundo, por esto…! —ahora decía muy triunfante Sakura, mostrAándoles una carta Sakura— ¡Recuperamos una carta más!

— ¡¿Es la carta que le quitó la voz a Misty?! —preguntó muy feliz Ash.

—Lo siento, pero no — respondió con algo de vergüenza Sakura—, es la carta de la dulzura, esa fue la razón por la cual Gary se equivocó con los ingredientes.

—Ya veo… —dijo Ash desapareciendo el entusiasmo en un segundo.

En esta ocasión, el almuerzo fue muy extraño, y se notó mucho con Misty en silencio, y con Ash comiendo con muy poco ánimo. Era rara una comida sin esos dos peleando, se sentía vacío, más en especial para los que conocían al par desde hace años, por lo que una vez terminada la comida, decidieron salir con los Pokémon, para distraer los pensamientos, más los de Ash y Misty.

—Veo que todos están descansando —comentó Ash bastante despreocupado.

—Bueno —decía Drew mientras estiraba sus brazos—, a entrenar se ha dicho —volteó su mirada, y fijó su mirada en Sakura—. Ash y Misty te mostraron como eran las batallas, pero yo te mostraré cómo hacer ver elegante a un Pokémon —continuó caminando hasta quedar bien separado de todos.

—¿Y qué es lo que vas a hacer? —preguntó Kagome muy intrigada.

—Observa con atención, mi querida Kagome —le dijo muy arrogante— ¿Quién de ustedes quiere dar un espectáculo? —todos los Pokémon prestaron atención al llamado de Drew, pero el único que respondió al llamado fue Butterfree, acercándose al joven.

—¡Qué emocionante, quiero ver qué hace Drew! —exclamó muy emocionada Sakura, cosa que notó el aludido.

—¡Butterfree, no podemos decepcionar al público, luce como nunca, viento plateado! —el Pokémon mariposa comenzó a soltar pequeñas partículas de plata, las cuales comenzaron a esparcirse por todas partes— ¡Sigue con tornado! —continuando con una fuerte ráfaga de viento, que comenzó a reunir las partículas de plata— ¡Ahora gira! —y luego, comenzó a girar en sí, provocando que el viento comenzara a concentrarse a su alrededor, formando un tornado plateado— ¡Deja de girar y usa psíquico en el tornado! —y al segundo que dejó de girar, usó su fuerza psíquica para detener el tornado, dejando las partículas de plata en suspensión, dejando ver una especie de torre plateada muy hermosa, habitada en medio de ella por Butterfree.

—¡Increíble, que hermoso! —exclamó Dawn maravillada.

—¡Es cierto, es muy hermoso, es como una torre de partículas plateadas! —describió igual de maravillada Sakura.

—¡No sabía que eras tan bueno en esto! —dijo tan maravillada como las otras Kagome, mirando la torre y a Drew alternadamente.

—¡No soy bueno, soy el mejor! —dijo Drew muy engreído, mientras arreglaba su cabello.

—¡Si, el mejor para presumir! —dijo May sarcásticamente, mirando de reojo al joven.

—¡Por favor, May —comenzó a decirle con ayuda de su ego—, te recuerdo que el último combate que tuvimos, yo lo gané!

—¿Ustedes son rivales? —le preguntó Dawn muy extrañada.

—Podría decirse que sí.

—Pero cambiaste mucho desde la primera vez que nos conocimos —le comentó May, mirándolo de reojo, muy pícara.

—Bueno… —comenzó a decir muy nervioso Drew—, creo que sí, pero sólo un poco.

—¿Sólo un poco? —pregunto May muy confundida— ¡Es verdad, me toca a mí! —dijo May sin pensar, como si estuviese a punto de participar en un concurso— ¡Beautifly, ven!

...

La batalla contra Aioros aún continuaba, y todo parecía a favor de él, pero el antiguo líder de gimnasio de Pewter aún tenía muchas sorpresas.

—¡Lo siento Aioros, pero el viento sólo sirve para refrescarme! —le dijo muy desafiante Brock.

—¡Ja-ja-ja-ja! Fanfarrón —comenzó a reír Aioros igual de desafiante— ¡Eso lo tengo que ver!

—¡Será un placer! —Brock tomó una de sus pokébolas— ¡Sal, Golem! —apareciendo en escena el Pokémon megatón, haciendo temblar la tierra.

—Veamos que puede hacer —Aioros volvió a formar una fuerte corriente de aire con su mano, pero Golem ni se inmutó— ¡Veo que no eran fanfarronadas, veamos si puedes con esto! —ahora la corriente de aire tenía la fuerza de un huracán.

Los jóvenes apenas si podían mantenerse en tierra firme, sujetándose de lo que encontraban, salvo uno.

—¡Ayúdenme! —gritó Max muy asustado, quién salió volando por el viento.

—¡Te tengo! —valientemente, Usagi se soltó, y alcanzó a agarrar de la mano a Max por muy poco— ¡No te preocupes, no pienso soltarte! —pero la fuerza del viento era mayor, por lo que también mandó a volar a Usagi, quién sólo atinó a abrazar fuertemente a Max para protegerlo. Pero de pronto, la gran serpiente de acero usó su cola para detener su viaje.

—¡Gracias Steelix! —exclamó Max muy emocionado.

—¡Nos salvaste! —exclamó igual de emocionada Usagi.

El Pokémon tomó con su cola a los dos jóvenes, y se las encargo sin mayores problemas para cavar un agujero, dejando a salvo a Max y Usagi dentro de este.

La verdad para Aioros, es que por más fuerte que fuera el viento, Golem jamás cedería, lo que hizo que comenzará a tomar otras medidas para el caso.

—¡Increíble, ese ser debe pesar una tonelada, no se movió un solo centímetro, y eso que el viento era huracanado! — exclamó Rei muy sorprendida.

—Para ser más preciso, pesa cerca de los trecientos kilos, y su tipo lo hace casi inmune a los ataques de aire.

—Parece tener un cuerpo rocoso, eso quiere decir que su tipo debe relacionado con las rocas —analizó muy pensante Ami.

—¡Acertaste! —le exclamó muy entusiasta Brock— Por ahora dejemos las clases para otro momento. ¡Golem, ataque rodada! —ordenó a su Pokémon— ¡Ahora que tenemos la ventaja, hay que atacar con todo!

—Tienes razón ¡Espíritu de fuego! —de sus dedos índices disparó unas especies de llamas a gran velocidad en dirección a Aioros, pero este lanzó una ráfaga de aire que deshizo con mucha facilidad la técnica de la guerrera de marte, y al tiempo esquivando el ataque de Golem— ¡No funcionó!

—¿En verdad creían que esas técnicas tan simplonas funcionarían? —dijo Aioros sarcásticamente.

—Tendremos que usar algún método de anulación —dijo Brock muy pensante— ¿Alguien conoce alguno?

—Yo puedo anular sus movimientos, pero sólo por unos segundos —ofreció Rei muy seria.

—No creo que lo puedas resistir mucho Reí —le dijo Ami—, dudo mucho que esté usando todo su poder, sólo está jugando con nosotros.

—Eres muy inteligente, guerrera de mercurio —dijo muy suspicaz Aioros—, sería un desperdicio usar toda mi energía contra ustedes.

—¡¿Qué somos débiles?! —exclamó Usagi furiosa, apareciéndose de la nada.

—Yo diría que demasiado —aseveró muy tranquilo Aioros—. Te recomiendo que vengas con nosotros, guerrera de la luna, a cambio, dejaré a tus amiguitos en paz.

—No te adelantes Aioros, nosotros también estamos recién empezando —decía muy triunfante Brock, mientras tomaba otra pokébola— ¡Sal, Regirock! —claramente, algo tenía en mente Brock— ¡Puedes ser muy poderoso, pero ese es su punto débil, lo que los hace muy fácil de derrotar! ¡Regirock, cerradura! —en un movimiento muy extraño, Regirock implantó un blanco en la frente de Aioros— ¡Este es tu fin!

—¡Ja-ja-ja-ja! ¡¿Crees que con eso me vas a ganar?! —Aioros comenzó a hablar muy confiado.

—¡Ahora verás! —exclamó Brock— ¡Rei!

—¡Lista! —tomó una especie de rosario, y comenzó a recitar una oración. El rosario se deshizo, y se transformó en letras de escritura kanji.

—¡¿En verdad crees que me podrás sellar?! —casi en burla preguntó Aioros. La confianza del general era mucha, creía que estaban jugando con él.

—Ella no —le respondió Brock triunfante— ¡Steelix, ahora! —de pronto, Golem usó su rodada por la espalda del general, haciéndolo retroceder, y desde bajo tierra, apareció Steelix, atrapándolo con su constricción —¡Mejor no intentes escapar, es inútil!

—¿No me digas? —Aioros comenzó a intentar liberar energía, pero la fuerza del Pokémon no se lo permitía, su elemento era inútil contra la fuerza del acero de Steelix.

—¡Sello, actívate! —y sin perder más tiempo, Reí activo su sello. Los símbolos del rosario formaron un círculo alrededor de Aioros y Steelix, sellando los movimientos de los dos— ¡Lo siento Brock, también sellé los movimientos de esa serpiente!

—¡No te preocupes Reí! —le respondió Brock muy tranquilo, al momento que vieron como Steelix desaparecía, dejando solo a Aioros— ¡Gracias, Max!

—No me des las gracias a mi —decía Max apareciendo de dónde lo había dejado Steelix, con Jirachi y la serpiente de acero—, dáselas a Jirachi.

—Entonces gracias a los dos —corrigió el criador.

—¡Muy bien, todo terminó para ti! —comenzó a exclamar Usagi muy molesta— ¡Haz hecho sufrir a muchas personas, y eso es algo imperdonable, no permitiré que sigas haciendo daño, soy una Sailor Scout, que lucha por el amor y la justicia, soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre… de la luna! —exclamó su frase, haciendo extrañas poses.

—¿Está bien de la cabeza? —preguntó Brock algo desconcertado, muy nervioso.

—Siempre hace esas ridiculeces —le comentó Reí en voz baja— ¡Si lo vas a atacar, hazlo ahora, que no tiene tu tiempo!

—¡Pero me gusta hacerlo! —dijo en berrinche Usagi.

—Recuerda usar un ataque sencillo, no gastes energía en balde —le recordó muy serio Brock.

—¡Está bien! —Usagi tomó la tiara que tenía en su frente— ¡Tiara lunar! —la que comenzó a brillar al momento de preparar el ataque— ¡Ataca! —y la lanzó contra Aioros.

—¡Regirock, ya sabes! —y por su parte, Regirock disparó su cañón eléctrico a un tiempo distinto contra Aioros— ¡Esto se acabó! —exclamó Brock triunfante.

Ambas técnicas dieron como lo tenía planeado Brock, provocando una gran explosión en el lugar, levantando una densa nube de polvo, dando a indicar la derrota de Aioros.

...

El día había pasado muy rápido, ya asomaba el crepúsculo, y aún reinaba la tranquilidad, pero un travieso Pokémon aún quería seguir jugando.

—¡Skitty, vuelve aquí! —exclamó May mientras perseguía a su Pokémon.

—No otra vez… —dijo resignado Drew, yendo tras May— ¡Oye May, no te vayas muy lejos!

Claramente Skitty era muy conocida por su hiperactividad, lo que hizo que se internara en el bosque, hasta ser alcanzada por su entrenadora, donde vieron algo que les llamó mucho la atención; una pequeña área del bosque había sido consumida por el fuego. Los dos jóvenes volvieron con los demás, muy preocupados por aquel siniestro.

—¡Chicos, necesito que me acompañen! —les exclamó May muy preocupada. Los demás la miraron muy extrañados, por lo que la siguieron.

—¿Tomoyo, hay muchos incendios por estos sectores? —preguntó Drew muy serio.

—No, no muchos, y los que hay no son de gravedad —le explicó Tomoyo muy intrigada—, ¿por qué lo preguntas?

—Por eso lo preguntaba —apenas llegaron al lugar de los hechos, Drew le indicó el área siniestrada.

—Qué extraño —comentó Tomoyo—, hubiesen dado la alarma de incendio.

Mientras tanto, tras ellos, los culpables del incendio hablaban sobre tal, la que sería una conversación que sólo ellos sabrían.

—Iré a investigar —dijo Ash muy preocupado—, a lo mejor encuentro algún indicio del por qué ocurrió.

La idea de Ash era ir sólo, quería investigar por qué el motivo del incendio ¿Habría sido causado por una carta, o por la mano del hombre?

Al poco avanzar, sintió el ruido de una rama quebrarse, dio la vuelta, y vio a Misty, quien llevaba desde el inicio siguiéndolo.

—¿Qué haces aquí? —le preguntó Ash muy inquieto.

—… —Misty sólo escribió algo en su cuaderno, y se lo entregó al joven.

—"Te seguí por que podría ser peligroso, y como siempre actúas sin pensar bien las cosas" —Ash algo resignado, suspiró, y le dijo muy animado—. Ya que estás aquí, me haría bien algo de compañía —y detrás de Misty, apareció de golpe Pikachu— ¿Tú también? —preguntó muy sorprendido el joven, a lo que el Pokémon asintió; Ash simplemente suspiró rendido— De acuerdo, ustedes ganan.

Mientras tanto, el resto del grupo aguardaba el regreso de Ash y Misty, pero de pronto, el cielo comenzó a nublarse.

—Qué extraño, pronosticaron sol para todo el día —comentó Sakura muy extrañada.

—Esos pronósticos casi nunca son precisos —comentó algo contrariado Gary—. Sólo espero que hayan traído paraguas —en eso, comenzó el espectáculo de truenos y relámpagos.

—¡Ah…, qué miedo! —exclamó Dawn muy asustada, abrazándose al brazo derecho de Gary.

—Oye Dawn… —comenzó a decir muy nervioso Gary— ¿Me vas a abrazar por cada vez que te asustes?

—¿Cómo es eso de "abrazar por cada vez que te asustes"? —le preguntó muy pícara May.

—¡Nada importante! —exclamó algo nervioso Gary— ¡Algo si te puedo asegurar, no me va a soltar!

De pronto, los rayos comenzaron a caer a tierra, muy cerca de nuestros amigos.

—¡Esto ya es peligroso, Electrive! —de entre el grupo, el Pokémon eléctrico apareció al lado de Gary— ¡Electrive, crea un pararrayos! —al instante, el Pokémon comenzó a recibir los rayos que iban cayendo, y los que podía, los anulaba con sus ataques eléctricos.

—¡Increíble, no sabía que podía hacer eso! —exclamó Sakura muy sorprendida, mientras desviaba su mirada al cielo— ¡No ha empezado a llover, esto es muy extraño! —decía Sakura muy seria— ¡Debe ser la carta del rayo la culpable de la tormenta!

De pronto, todos vieron como un rayo caía en medio del bosque, dando inicio a un gran incendio.

—¡Ash y Misty aún continúan dentro del bosque! —exclamó Sakura muy preocupada.

—¡Esto se ve peligroso, iré por ellos! —exclamó Inuyasha, partiendo al acto a buscar a los afectados.

—¡Iré a llamar a los bomberos! —exclamó Tomoyo, yéndose corriendo.

—¡Te acompaño! —exclamó Duplica siguiéndola.

—¡Iré a buscar a los Pokémon, ellos nos pueden ayudar a controlar el incendio! —exclamó May también partiendo rápido.

—¡Espérame May, te ayudo! —exclamó Dawn siguiendo a la peli castaña.

—¡Esta tormenta es muy peligrosa para todos! —exclamó muy preocupado Gary.

—¡No te preocupes, yo me encargo de esto! —exclamó Sakura muy segura con el pulgar de su mano derecha arriba, para luego sacar su llave y decir su conjuro para transformarla en báculo— ¡Primero que nada, actívate a escudo para protegerlos de la tormenta! —de su bolsillo, sacó las cartas que tenía, de dónde sacó la carta en cuestión— ¡Escudo! —al activarla, creó un escudo que cubrió a todos los que estaban presentes, salvo a ella, quién salió del escudo.

—¿Qué es lo que piensas hacer? —preguntó algo preocupado Gary.

—¡Volveré la carta a la normalidad! —dijo muy confiada, mientras levantaba el báculo, y comenzaba a decir el conjuro para volver la carta a la normalidad.

De pronto, la tormenta comenzó a decaer, y como las cartas anteriores, una extraña energía comenzó a formarse en la parte más alta del báculo, la que, para terminar, se transformó en una carta Sakura.

—¡Bien, ya tenemos otra carta más! —celebró Sakura muy feliz.

—¿No crees que es muy sencillo todo esto? —le preguntó muy serio Drew, a quién le estaba dando mala espina la situación.

—¿A qué te refieres? —preguntó Sakura muy curiosa.

—Las cartas, las estás volviendo a su forma original muy fácil.

—¡Ahora que lo dices, es cierto! —dijo Sakura muy perspicaz— ¡Qué más da, al menos las estamos consiguiendo muy rápido! — sentenció muy feliz, despreocupada de la situación.

—¡Ningún qué más da! —le exclamó Drew muy enfadado— ¡¿Qué no te das cuenta?!

—A ver… —comenzó a decir muy pensante Sakura— Te soy sincera, no entiendo, ¡Jejejeje!, lo siento —terminó diciendo Sakura muy nerviosa, llevando su mano derecha a su nuca.

—¡Ay…! —suspiró frustrado Drew— Está bien…, te explicaré bien —comenzó a decir con mucha calma—. Como ya notaste, la mayoría de las cartas nos han atacado de distintas formas, unas muy simples, como si fueran bromas, y otras, nos han querido matar.

—¡Ahora que lo mencionas, es verdad! —exclamó nuevamente Sakura muy perspicaz.

—Y esas palabras que dijo May cuando estaba poseída, aun me preocupan un poco —en eso, nota como la aludida llegaba con todos los Pokémon — Luego continuamos, ahora el incendio — dijo rápidamente Drew, Sakura asintiendo a sus palabras.

—¡Listo! —exclamó May, apenas llegó con todos los Pokémon— ¡Chicos, hay un incendio que apagar, usen sus ataques de agua, rápido! —les pidió la peli castaña.

Y como la vez anterior, Squirtle con sus lentes de sol de líder, comenzó a dar órdenes a todos los Pokémon para comenzar a apagar el incendio, extinguiendo con mucha rapidez el fuego.

—¡Sabia que Squirtle es buen bombero, pero no creí que fuera para tanto! —exclamó May muy sorprendida.

—¡Un trabajo muy eficiente y rápido! —exclamó igual de sorprendido Gary.

—Es verdad… —comentó incrédula Kagome, sin creer aún la coordinación de los Pokémon— ¡Vamos a ver cómo están Ash y Misty!

—¡Te acompaño! —exclamó Sakura muy preocupada— Ustedes por favor, quédense aquí.

—¿Por qué? —preguntó muy extrañada Dawn.

—Si vamos todos, no tendría sentido —le respondió Sakura muy sonriente, por alguna razón.

—Tiene razón, no es necesario —dijo muy tranquilo Gary—. Por algún motivo lo dices, sea cual sea, tengan cuidado.

—Veo que me entendiste —dijo muy agradecida Sakura, para salir corriendo junto con Kagome en búsqueda de la pareja.

Mientras todo eso sucedía, Ash y Misty continuaban observando los árboles siniestrados.

—Por lo visto, no fue mucho lo que se quemó —comentó Ash muy pensante.

—… — Misty sólo asintió a las palabras, tambien observando con calma el lugar.

—Pero hay algo extraño en todo —dijo Ash muy extrañado.

—… —Misty se quedó mirando a Ash muy curiosa.

—Esto más parece provocado por alguien, ¿no lo crees? —le preguntó muy serio a la peli naranja.

—… —Misty sólo inclino su cabeza, en señal de no entender por qué decía eso, cosa que Ash entendió rápidamente.

—Esa parte de ese árbol quemado —comenzó a explicarle Ash, indicando un árbol en particular para que Misty lo mirara—, se ve como si algo o alguien hubiese lanzado fuego con mucha fuerza, es la parte más quemada del árbol.

—… — Misty quedó sorprendida por las deducciones de Ash, ya que, según ella también, lo que dijo era correcto.

En ese instante, el cielo se comenzó a nublar, dejando apreciar una tormenta eléctrica.

—Creo que pronto se pondrá a llover, será mejor que volvamos —comentó Ash algo nervioso, pero el sonido de un trueno asustó a Misty, quien se abrazó rápidamente del brazo derecho de Ash —¿No me digas que te dan miedo los truenos? —preguntó muy extrañado Ash.

—… —la peli naranja se quedó mirando a Ash muy apenada, provocando que lo soltara al acto; pero para la sorpresa de la joven, ahora fue Ash quién la abrazó firmemente

—Tranquila, estoy aquí para protegerte, si me quieres abrazar, hazlo con toda confianza —dijo Ash con un tono de voz muy seguro.

—… —la joven muy sorprendida por las palabras de su Ash, se sonrojó, y aprovechando la confianza que le entregó, se entregó a los brazos al joven.

De pronto, un rayo cayó cerca de ellos, provocando el incendio antes mencionado. Ash en un acto instintivo, sujetó con más fuerza a Misty, cubriéndola casi por completo con su cuerpo.

Era inevitable, el incendio se propagó más rápido de lo que podían pensar o moverse. A los pocos segundos, ya estaban rodeados por las llamas, no tenían escapatoria. Ash estaba muy desesperado, no estaba con ninguno de sus Pokémon, salvo Pikachu que estaba en su hombro izquierdo, y lo único en lo que estaba enfocado, era en proteger a Misty, pero de pronto, un árbol comenzó a caer en dirección a ellos. Ash cerró fuertemente los ojos, más no podía hacer, pero de la nada, algo destruyó el árbol, quedando hecho añicos, y Pikachu usando su cola de acero con rapidez, destruyó los pedazos más "pequeños" que aun ardían en llamas, los cuales estaban a punto de golpear a su entrenador y la chica.

—¿Qué pasó? —lentamente empezó a abrir los ojos, y vio a su salvador con Pikachu en su hombro derecho— ¡Inuyasha, gracias, nos salvaste! —exclamó el joven muy aliviado.

—¡Como se demoraban tanto, decidí venir a buscarlos! —le dijo muy serio— ¡Y ahora veo el motivo del por qué! —comentó de forma cómplice, el cómo Ash aún tenía abrazado a Misty, los dos se miraron, y se separaron al acto— Les recomiendo que sigan abrazados, los voy a sacar de aquí —dijo de nuevo muy serio el híbrido, quitándose su ropaje, usándolo para cubrir a Ash y Misty.

—¿Cómo hiciste para llegar hasta aquí? —preguntó muy sorprendido el entrenador— Hay llamas por todos lados.

—Gracias a las prendas que te entregué, son resistentes al fuego y al calor —comenzó a explicarles, justo en el momento que notó como el fuego comenzaba a debilitarse, y a los segundos, aparecía el escuadrón de bomberos de Squirtle— ¡Increíble, actuaron muy rápido! —exclamó muy sorprendido.

—¡Muchas gracias Squirtle, buen trabajo! —le celebró Ash.

—Creo que acabaron con todo el fuego —comentó Inuyasha mirando a su alrededor—. Será mejor irnos, están preocupados por ustedes.

Los tres jóvenes y el Pikachu de vuelta en el hombro de Ash, y los bomberos, comenzaron su camino de vuelta a la casa de campo, con un Ash aún muy preocupado por Misty, quién aún la mantenía abrazada, mientras la joven se dejaba estar en su regazo. A los pocos metros, se encontraron con Sakura y Kagome.

—¿Están bien? —preguntó Sakura muy preocupada, corriendo hacia Ash y Misty.

—Sí, gracias por preocuparte —le agradeció muy despreocupado Ash.

—También veo que no perdieron el tiempo —con una mirada cómplice, les recalcó Kagome.

—¿Perder el tiempo? —preguntó Ash sin entender a qué se refería, pero el rostro emocionado de Kagome lo intrigó, por lo que miró a Misty, y fue cuando se percató de las palabras, y cuando la joven lo miro, se separaron de golpe— Bueno, es que… —comenzó a decir Ash muy nervioso, sonrojado.

—No tienes que darnos explicaciones, ustedes sabrán lo que hacen —le comentó muy despreocupada Kagome, mostrándole una sonrisa.

—¿Cómo dices eso? —le preguntó Ash muy incómodo— no estábamos haciendo nada malo.

—Tranquilo Ash, olvida lo que dije —dijo muy nerviosa Kagome, al notar que Ash estaba pensando en otra cosa—. Vámonos a descansar, espero que mañana encontremos más cartas.

—Yo también —contestó Ash con mucho ánimo—, volvamos.

Así, los cinco y los Pokémon volvieron a la casa de campo, dirigidos por los mismos Pokémon, más atrás Ash y Misty quienes iban muy felices, con Kagome e Inuyasha tras ellos, con la chica disfrutando el nivel de intimidad y confianza del entrenador y la líder de gimnasio, y, por último, bastante atrás del grupo, Sakura, quien iba muy triste, con lágrimas en sus ojos.

Kagome por inercia, retrocedió su vista a la peli castaña, preguntándose por qué iba tan atrás, sola, encontrando muy rápido la respuesta.

—Espérame un momento Inuyasha —pidió entre sería y preocupada Kagome.

—¿A dónde vas? —preguntó el híbrido muy curioso.

—Quiero conversar con Sakura un momento —dijo mientras señalaba tras ella.

—Sólo ten cuidado con tus palabras —le advirtió el híbrido muy serio, mientras la joven asentía para alcanzar a Sakura.

—¿Qué te sucede? —le preguntó muy melancólica Kagome.

—Está prohibido enamorarse de dos personas —dijo secamente Sakura entre llantos.

—¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañada la joven.

—Hace cuatro años, conocí a un chico que vive en Hong Kong, pero cuando estuvo a punto de irse de mi lado, me di cuenta que me gustaba, él es Shaoran.

—¡¿No me digas que Ash y Li…?! —exclamó en pregunta muy sorprendida Kagome.

—Cuando conocí a Ash, no sé qué fue lo que pasó —continuó Sakura—, tal vez fue el cruel destino. Si no hubiese conocido a Ash, hubiese sufrido el ataque de las cartas, y tal vez no estaría aquí.

—Arriesgó su vida para salvarte, eso es decir demasiado —comentó muy risueña Kagome.

—Sí, y me hizo sentir de nuevo querida, sentí la protección que desde hace mucho no sentía. Tengo a mi padre y mi hermano, pero Ash…

—¿Y Li? —preguntó extrañada Kagome.

—También me gusta mucho, pero por mi corazón, prefiero verlo como un gran amigo, y sinceramente, prefiero no hablar de eso —decía Sakura con mucha más tristeza.

—Entonces deberías concentrarte en Ash —le dijo con mucho ánimo—, él hizo dos cosas buenas por ti, una te salvó.

—Y la otra fue que mi corazón encontrara la felicidad de nuevo, pero creo que lo último fue lo equivocado.

—¿Hablas de…? —preguntó algo acongojada.

—¡Si, el enamorarme de él! —exclamó entre lágrimas Sakura.

—¡Tu no decides de quien enamorarte! —comenzó a decirle algo molesta, más por la actitud sufrida de Sakura— ¡Sólo te enamoras de alguien porque encuentras que esa persona tiene algo que te complementa y te hace una persona completa! —le sonrió, y preguntó— Dime Sakura, ¿tú serias capaz de hacer lo mismo por Ash?, me refiero a salvarle la vida.

—¡Por supuesto que sí, eso y más! —exclamó sin ningún titubeo Sakura, demasiado segura.

—Las chicas que vinieron con Ash, sus amigas, también están enamoradas de él —comenzó a decirle Kagome, mientras veía a Ash— ¿Por qué crees que vinieron con nosotros?

—¿Por qué quisieron venir? —respondió en pregunta, muy curiosa.

—El orden de los equipos ya estaba establecido —respondió ahora mirando a Sakura—, se suponía que Ash vendría con Misty en compañía de otros chicos, creo que se llamaban Kenshin, Goku y Gohan, pero ellas decidieron saltar sin más y venir con él, desobedeciendo las instrucciones… bueno… —comenzó a decir muy nerviosa—, nosotros también, ¡Jejejeje!

—Entonces lo mejor será olvidarlo —dijo Sakura aún más desanimada—, ellas lo conocen por más tiempo, no tengo ninguna oportunidad.

—Si yo fuera tú, pelearía por lo que quiero hasta el final —dijo muy animada Kagome.

—¿Tú crees que es correcto que pelee por él? —preguntó con miedo Sakura— Míralos, se ve que se quieren mucho —y claramente se notaba, hasta Pikachu estaba muy feliz en el hombro derecho de Misty—. Yo sé que, si se llegan a enterar de lo que siento por Ash, me odiarán para siempre, y me da miedo.

—No te odiarán, no seas tonta —le dijo Kagome entre risas—. Es decisión tuya en todo caso, o luchas por Ash, o continúas sufriendo por no saber si serás correspondida —terminó de decir, y volvió con Inuyasha.

Sakura pensó mucho las palabras de Kagome ¿Debía intentarlo, aunque sea?

Ya estaban en el patio principal de la casa de campo, y ya se preparaban para la última comida del día, pero el sonido de un disparo alertó a los jóvenes, entrando de golpe a la casa.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó Ash muy preocupado.

—¡Vino de adentro! —exclamó Kagome, identificando de inmediato el origen del disparo.

—¡Vamos a ver! —exclamó Inuyasha, abriendo de golpe la puerta.

Apenas entraron, lo primero que vieron fue a Duplica, quién tenía una pistola en su poder.

—¡¿Qué le sucede a Duplica?! —exclamó Kagome muy impresionada.

—¡No lo sé…! —comenzó a gritar desesperada May— ¡Había una pistola encima de la mesa, Duplica la tomó creyendo que era de utilería y se puso a jugar con ella!

— ¡Está ocurriendo lo mismo que en el laberinto contigo May! —exclamó muy alerta Ed.

— ¡¿A qué te refieres?! —preguntó Gary muy preocupado.

— ¡Cuando May tomó esa espada, su comportamiento cambió por completo y comenzó a atacarme! ¡Duplica debe estar en el mismo trance, sólo miren sus ojos, tiene su vista en blanco, está siendo controlada por esa arma! —comenzaba a explicar muy desesperado Edward, dirigiendo su atención a Sakura— ¡¿Sakura, cuántas armas tienen las cartas?!

—La espada, la flecha, el arma que tiene en las manos Duplica es la carta del disparo, y el escudo —le respondió rápidamente la peli castaña.

—Ya veo —dijo muy pensante el alquimista—, ahora tenemos dos de las cuatro —miró fijamente a Duplica, mientras pensaba— ¡Debe haber alguna forma de quitarle esa arma sin que salga nadie herido, está vez es mucho más peligroso!

Ahora era Duplica quién fue poseída por una de las cartas Sakura ¿Cómo terminará la estresante situación?

...

Todo parecía indicar que Aioros había caído, era imposible sobrevivir ante tal ataque, pero al disiparse la nube de polvo, muy impresionados, vieron como el general había sobrevivido; lo curioso, era que aún seguía inmovilizado ¿Cómo había sobrevivido? La respuesta era más perturbadora de lo que esperaban. Bajo Aioros, estaba Dragonair usando su protección, salvando al general de la luz.

—¡Hasta que te comportas, niñita! —dijo Aioros muy serio.

—Si, como digas —dijo Yui muy seria, acercándose al general.

—Entonces era verdad —dijo muy impactado y enojado Brock— ¡Satoshi, Sakura y tú, ustedes trabajan para los soldados de la luz!

—Si se llegan a mover, tengo órdenes de eliminarlos —dijo fríamente Yui.

¿Qué rayos estaba pasando? Todo parecía indicar que las sospechas eran ciertas, Satoshi y Sakura si trabajaban para los soldados de la luz.

—Quiero que me respondas algunas cosas, general de tácticas psicológicas de Wind, la guerrera del aire.

—Te responderé cuando me sueltes de aquí —dijo Aioros muy confiado.

—Tus deseos son órdenes —la forma maliciosa en que la castaña lo dijo, fue aterradora— ¡Dragonair, velo sagrado! —el efecto del velo sagrado, hizo desvanecer la fuerza de la parálisis de Rei sin mayores problemas, liberando a Aioros— Según me han informado, Aqua y Tera comenzaron a moverse.

—Así es —comenzó a informar Aioros—, con excepción del ataque de Aqua, Tera obtuvo la energía de las cuatro bestias sagradas, y un general de clase baja, Apolo, consiguió la perla de Shikon. Sólo esperamos que los otros generales tengan éxito en sus misiones, pero en verdad da lo mismo si triunfan o no, aquella perla tiene un poder enorme, sólo con ella, todo será de nosotros.

—De algo así me enteré, dos misiones fallidas y dos exitosas —también informó Yui— ¿Conoces el paradero de Wind?

—Por supuesto, se encuentra buscando el poder de los grandes espíritus.

—¿Y el de Magma, la guerrera de fuego?

—Tengo entendido que está en la dimensión donde nació Satoshi y Sakura, está en una misión en las regiones Kanto y Sinnoh.

—Ya veo —dijo muy pensante Yui— ¡De este lugar ya no te molestes, llévate a la guerrera de la luna y repórtate en la base!

—De acuerdo —dijo maliciosamente Aioros, listo para secuestrar a Usagi. Los demás levantaron la guardia ante la fuerte desventaja que ahora tenían.

—Antes que te vayas, quiero darte un consejo, te servirá para tus batallas —le dijo muy seria Yui.

—No necesito consejos, pero ya que te das la molestia —dijo algo sarcástico Aioros.

—¡Nunca bajes la guardia! —le exclamó muy segura la peli castaña.

—¡¿Cómo?! —antes que pudiera procesar lo que le dijo, Dragonair atrapó con su cuerpo a Aioros, apretándolo fuertemente— ¡Maldita, me engañaste!

—¡Lo mismo intentaste hacer con mis amigos! —le exclamó muy desafiante— ¡Para que sientas que se siente ser engañado! ¡Híper rayo y rayo!

Ambos ataques de Dragonair, dieron de forma directa en Aioros, sin ninguna posibilidad de esquivarlos ni protegerse, desintegrándolo por completo, y por fin, terminando la batalla.

Mientras los demás, aún se preguntaban, más confundidos que antes ¿Qué rayos pasaba aquí?

—¡Uf, por fin terminamos! —suspiró muy aliviada Yui, mientras daba la vuelta, y mirando a los demás, celebró muy feliz— ¡Por fin, ganamos! —pero Brock y los demás aún veían a la chica con algo de miedo— ¿Qué les sucede chicos? —preguntó ingenuamente.

—Eso es lo que queremos saber —preguntó Brock muy serio— ¿Qué sucede aquí?

—Pueden preguntarle a Kirlia o a Jirachi —dijo la peli castaña muy segura—. Satoshi me contó que ellos podían saber los verdaderos pensamiento y emociones de las personas.

—Jirachi… —dijo con algo de preocupación Max, entendiendo el Pokémon al acto.

Jirachi comenzó a examinar los pensamientos, sentimientos y aura de Yui, y al encontrar todo normal, se le acerco con mucha confianza, recibiéndolo la joven con los brazos abiertos.

—¿Lo ven? —decía muy tranquila Yui, mientras abrazaba al Pokémon— Disculpen por esa mala actuación, pero tenía que hacerlo.

—¿Por qué lo hiciste? —preguntó Brock muy extrañado.

—Satoshi y Sakura tenían la sospecha que esos seres utilizarían algo o alguien para sus fines, y no son precisamente sus hombres —comenzó a decir mientras se acercaba al grupo—. Ahora sabemos que la guerrera de fuego está en su dimensión, pero desconozco la razón real.

—Ya veo —decía Rei aún perpleja, liberando su tensión con un suspiro— ¡Uf! Te veías muy tenebrosa, por un momento pensé que nos atacarías.

—Me ayudó mucho mis clases de actuación, ¡Jejejeje! — dijo muy apenada Yui — Si lastimaran a algún amigo de Satoshi y Sakura, jamás me lo perdonaría —sentenció muy seria.

—¿Nosotras también? —preguntó muy extrañada Ami— Nosotras no conocemos a ese Satoshi.

—Usagi es la chica que buscamos, por lo que, a partir de ahora, ustedes tambien son nuestros amigos —dijo Yui muy feliz—. Espero nos puedan acompañar.

—¡Por supuesto! —exclamó Usagi con mucho entusiasmo— ¡Se los prometí, y es lo menos que puedo hacer por ayudarnos!

—Muchas gracias —le agradeció en reverencia— ¡Mewtwo, estamos listos, como dijo Sakura, tenemos a Usagi, mándanos de vuelta!

—¡Excelente trabajo jóvenes! —exclamó una voz muy grave, la que asustó mucho a Usagi, Ami y Reí.

—¡¿Quién es?! —preguntó muy asustada Usagi.

—Esa es la voz de Palkia —le respondió Brock—, fue quien nos trasladó hasta aquí ¡¿Qué sucede Palkia, y Mewtwo?!

—No está por la misma razón por la que deberé pedirles que se queden en esa dimensión hasta nuevo aviso.

—¿Sucedió algo malo? —preguntó muy extrañado el pequeño Max.

—Existen condiciones climáticas irregulares en Hoenn, y desconocemos por completo su origen. Por lo mismo, Satoshi y Mewtwo se encuentran investigando la situación.

—¿Podría tener alguna relación con las palabras de Aioros? —acotó muy puntual Ami.

—Existe la posibilidad —comentó Brock—, pero el fenómeno sucede en Hoenn, y según Aioros, Magma estaba actuando en Kanto y Sinnoh.

—Veo que tienen algo de información —comentó muy intrigado Palkia— ¿Qué pudieron rescatar?

—Veamos… —comenzó a decir muy pensante Max—, otros seres poderosos, movimientos ocultos, la perla de Shikon… Y el clima de Hoenn.

—¿Conocen a algo o alguien que pueda influir a gran escala el clima? —preguntó Yui muy curiosa.

La pregunta les hizo venir a la mente una respuesta, corrección, dos respuestas, preocupando enormemente a Brock y Max.

—Creo saber qué pasa —comenzó a comentar Brock muy asustado—. No me quiero aventurar a una respuesta tan precipitada… Analizaremos la situación mientras nos quedemos aquí, hasta entonces, descansaremos la mayor parte del tiempo, estamos muy agotados.

—Muchas gracias por su comprensión, y discúlpenlos por las molestias, sabemos lo que Sakura les pidió, pero el cambio de planes es por su seguridad.

—No te preocupes, luego hablamos —se despidió Brock muy preocupado por la situación, y por algo más— Bueno… —soltó un suspiro, y dijo muy decepcionado—, ya vámonos, no tenemos nada más que hacer.

—¿Qué te sucede, te sientes bien? —preguntó Ami muy preocupada.

—Satoshi dijo que tendría que venir a buscar a unas chicas… —respondió Max mientras miraba de reojo a Brock casi en burla— Lo siento Brock, para la próxima será.

—Gracias por levantarme el ánimo, Max —le respondió muy sarcástico Brock.

—Ahora podremos pasar a los refugios sin preocuparnos— comentó Reí muy relajada—, allí hay más Sailor Scouts.

—Que nombre más extraño para un grupo de guerreras —comentó Yui muy extrañada.

—¡Espero que haya alguna para mí! —exclamó Brock completamente embobado.

—¿Y cómo te gustan las mujeres? —preguntó Usagi muy intrigada.

—Por alguna razón, las mayores — comentó Max algo frustrado.

—Todas nosotras tenemos catorce años —comentó Usagi muy sonriente—, a menos que a alguna le guste los mayores…

—Si, como digas… —dijo Brock ya arrepentido de haber ido, pensando en sólo una cosa— ¡Espero que haya alguna para mí!

Por fin llegaba un momento de paz y relajo, la batalla había sido ardua, y el descanso era merecido. Después de guardar todos los Pokémon, y las "Sailor Scouts" deshicieran su transformación, partieron a los muelles de la ciudad, los cuales estaban funcionando como refugios.

—¡Chicas, ya llegamos! — exclamó muy alegre Usagi, mientras entraban al refugio.

—¡¿Cómo les fue?! —preguntó muy preocupada una de las amigas de Usagi.

—¡Muy bien, ganamos! —celebró Usagi haciendo el símbolo de la victoria.

—¡Genial! —exclamó la otra amiga de forma muy efusiva, al tiempo que notó la presencia de Brock y los demás— ¿Y ellos quiénes son?

—Ellos son Brock, Max y Yui, y gracias a ellos pudimos ganar —comentó Ami muy alegre.

—Mi nombre es Makoto Kino, es un gusto —saludo la joven de cabello castaño oscuro.

—Y el mío es Minako Aino, muchas gracias por ayudar a nuestras amigas —agradeció con una sonrisa la rubia.

—No se preocupen, para eso vinimos —dijo Brock muy perplejo —. Así que ustedes son las otras guerreras…

—¡Así es! —exclamó Rei muy orgullosa.

—Me rindo… —terminó de decir Brock completamente resignado, ahora Makoto y Minako observándolo con curiosidad.

—Ya encontrarás a alguien Brock — le dijo Max muy engreído.

—Si… —decía Brock mientras comenzaba a mirar a su alrededor, encontrando a la chica… de sus sueños…, y perdiendo completamente la cabeza, corrió hasta ella, quedando las chicas mirándolo con extrañeza y curiosidad.

—¿No me digas que… él es del tipo…? —comenzó a decir Usagi muy perpleja.

—Sí, del tipo que le gusta que lo rechacen —comentó resignado Max, terminando con un suspiro—. Bueno, aquí vamos de nuevo —pero fue detenido por una de las jóvenes, siendo la chica de cabello oscuro la que fue a… ¿detener a Brock? — ¿Que va a hacer?

—Ahora verás —le respondió Ami de forma cómplice.

Mientras tanto, Brock por millonésima vez, intentaba tener novia…

—¡Mi hermosa dama, sólo vine hasta aquí para ver a mi Julieta, y salvarla del terror que le afecta, por lo que con gusto te aceptaré en mi nidito de amor! —decía muy galante Brock, demostrando su galantería, mientras la chica lo veía muy nerviosa, a lo que Croagunk salió sola de su pokébola, listo para asestar un golpe venenoso, pero también fue detenido por quién tomó cartas en el asunto.

—¡Será mejor que vengas para acá y te tranquilices, Romeo! —le exclamó muy molesta Rei, agarrando de una oreja a Brock, salvando a la chica del pobre criador.

—¡Ni en otras dimensiones me dejan amar…! —decía Brock, mientras se quejaba del dolor.

Mientras Max y las chicas veían con vergüenza ajena la escena.

—Ahora veo a lo que referías cuando veníamos, Max —dijo muy nerviosa Yui.

—¡Vaya, que carácter! —dijo Max igual de nervioso.

—¡Y eso que la están viendo tranquila! —comentó Usagi entre risas nerviosas.

—¡Rei es de lo mejor! —exclamó Max muy emocionado, ahora las chicas mirando al pequeño con curiosidad.

—Bueno… —intentó retomar Yui muy nerviosa, tosiendo para distraer a los demás— Ahora tenemos que descansar hasta que Palkia nos diga cuándo volver, mientras tanto, debemos pensar en lo que deben estar planeando los soldados de la luz.

—¿Es por lo que dijo Aioros? —preguntó Max con intrigado.

—Así es —comenzó a decir seriamente Yui—, Satoshi nos dijo que los Pokémon legendarios los están ayudando a todos, por lo tanto, cada uno debe tener al menos uno a cargo —Max asintió no muy seguro, mientras Rei llegaba con Brock… aun de la oreja…—, desconozco si quedará alguno más libre, y es ahí donde Satoshi tenía esas dudas.

—¿Te refieres a que pueden utilizarlos para ellos? —preguntó Brock muy preocupado.

—Tengo un mal presentimiento de esto —comentó Max muy asustado—. Deberíamos regresar.

—Eso es exactamente lo que deben querer —comentó ahora Yui muy preocupada, más por el rostro que tomaron Brock y Max—, por ese motivo Palkia tomó la decisión de dejarnos aquí.

Todo va resolviéndose de a poco, ya tenían el paradero de la guerrera de fuego, que, por algún motivo, se encontraba en Kanto y en Sinnoh, pero la pregunta era ¿Qué hacía en esos lugares?

...

Duplica comenzó a mirar a todos, hasta encontrar a Ash, quien, al parecer, era su blanco.

—Tú, debes ser eliminado —decía Duplica con una voz plana, mientras apuntaba a Ash con el arma—. El elegido de Ho-oh, debe ser eliminado.

—¡¿De qué hablas Duplica?! —comenzó a preguntar Ed muy desesperado.

—No intentes hacer nada, alquimista de acero —Duplica miró inexpresivamente a Ed, sin dejar de apuntar a Ash, y volver la mirada ahora a Pikachu—. Tú también, él que reunirá al elegido con los guerreros del quinto y sexto elemento… mueran…

El hecho que Duplica dispararía contra Ash y Pikachu era inevitable, por lo que Edward actuó rápidamente para quitarle el arma, pero no lo suficiente; antes que si quiera haya tenido la intención de tocarla, la poseída peliverde jaló del gatillo. Fue la mitad de un segundo, era como si el tiempo se hubiese detenido, pero la única que se percató con detalle de los hechos, fue Misty, quién se interpuso en la trayectoria de la bala, recibiendo todo el impacto en su pecho.

—No… Misty… —Ash estaba paralizado, no sabía que pasaba, sólo vio como Misty lo vio, le sonrió, y se desvaneció en el suelo— ¡Misty…!

De forma instintiva, Pikachu rápidamente, gracias a su agilidad, uso su cola de acero en el arma, mandándola a volar muy lejos, provocando que Duplica se desmayarse, siendo agarrada por Ed.

—¡No… no puede ser…! —Kagome fue la primera en reaccionar, despertando a todos con su gritó.

Todos estaban en la misma condición, paralizados. No podían creer lo que veían, más que un angustiado y desesperado Ash intentando parar el sangrado de la peli naranja de forma infructuosa. Todo hacía indicar que el disparo le había llegado directo al corazón.

—¡Misty, por favor resiste! —le gritaba Ash completamente fuera de sí, a una Misty que estaba sin conocimiento.

En esos momentos, Tomoyo entró a la casa de campo en compañía de los bomberos, que supuestamente iban a atender el siniestro ya extinguido, pero lo que encontraron, fue una situación más grave.

—¡¿Qué pasó aquí?! —preguntó Tomoyo muy perturbada por la escena que veía.

—Tomoyo… —Ash la nombró aún angustiado— ¡Por favor, se los suplico por mi vida, sálvenla!

—Déjanos examinarla —le pido uno de los bomberos con mucho temple, haciendo que Ash se alejara un poco—. Recibió un disparo en el corazón, no tenemos tiempo para llamar una ambulancia, nosotros nos encargaremos de llevarla.

—¡Por favor, hagan lo que puedan para que viva! —les imploró llorando Ash.

—Ash —le pidió Tomoyo—, estará en buenas manos, confía en ellos por favor.

Los demás se sentían de manos atadas. Pese a salir del trance, seguían acongojados.

—¡Esa carta es muy peligrosa, es la más peligrosa, si cae en manos incorrectas, podría llegar a matar a una persona! — dijo Sakura muy angustiada.

—¿Por qué crear algo tan peligroso? —decía Gary con mucha rabia.

—¡Eso no me interesa ahora, solo quiero que Misty se recupere! —Ash les exclamó furioso a Gary y Sakura, quiénes quedaron en silencio muy asustados.

—Chicos, si no la llevamos ahora mismo al hospital, va a morir —dijo el mismo bombero muy serio—, ha perdido mucha sangre.

Los bomberos sin perder más el tiempo, tomaron a Misty, y la llevaron al hospital más cercano que había.

Lo complicado de la atención, fue dar sus datos, cosa que Tomoyo solucionó rápidamente, dando sólo el nombre de la joven como dato real, lo demás, eran datos de la casa de Sakura.

Luego de una hora, llegó un vehículo pedido por la amiga de Sakura, para que trasladara a Ash hasta el hospital, siendo acompañado por Gary, Sakura y Shaoran.

Apenas el vehículo se detuvo en el frontis del hospital, Ash bajó rápidamente de este, entrando corriendo hasta la recepción.

—¡¿Dónde se encuentra la señorita Misty Waterflower?! —preguntó rápidamente Ash, muy agitado.

—Un momento por favor —le pidió la recepcionista, comenzando a revisar el itinerario de pacientes—. Misty Waterflower, llegó en un estado muy grave, es encuentra en una intervención.

—¡¿Dónde es?!

—Cuarto piso, puede esperar arriba si lo desea.

—Gracias —y sin perder ni tiempo ni ritmo, corrió escaleras arriba.

Mientras tanto, los demás veían a Ash con mucha rabia y angustia.

—Pobre, debe estar sufriendo mucho —comentó muy angustiado Shaoran.

—Misty fue la primera amiga que tuvo en su viaje —dijo Gary muy triste—, ella le ha salvado la vida más de una vez.

—Vamos a acompañarlo —dijo Sakura, quién era la más afectada del grupo.

Los tres jóvenes al llegar al cuarto piso, observaron a Ash sentado en uno de los sillones de la sala de espera, con la mirada baja, ocultando su rostro con su gorra, llorando con mucha rabia interna; se veía que había entrado en un estado depresivo.

—Jamás había visto a Ash así, debe estar sufriendo mucho —comenzó a decirse Gary muy triste, mientras se le acercaba a su viejo amigo para animarlo— ¡Vamos Ash, Misty es una chica muy fuerte, sobrevivirá, siempre lo hace!

—Ya no puede… —dijo cortante Ash, completamente inexpresivo.

—¿Por qué dices algo así? —le preguntó Shaoran, también intentando levantar el ánimo de Ash.

—El doctor a cargo de la operación de Misty salió de la sala de operaciones cuando llegué, me dijo que había perdido mucha sangre, y en medio de la operación, sufrió un paro cardiaco…, intentaron reanimarla…, pero fue inútil… —mientras decía cada palabra, se sentía su voz quebrarse más, dejando caer lágrimas de sus ojos.

—¡No puede ser, es imposible! —exclamó Sakura paralizada, acompañando a Ash en el llanto.

—Sí, esto se acabó —el joven de Pallet Town tomó su gorra, y con fuerza la lanzó contra el suelo—. Me da lo mismo lo que suceda…, que se pudra todo…

Los tres jóvenes no sabían que decirle a Ash, Misty había muerto ¿Qué se podía decir en un momento así?

—Si quieres nos retiramos —dijo Shaoran en el mismo estado de tristeza—, querrás estar solo por un momento.

—No… por favor… quédense…

Tanto Gary, Sakura como Shaoran, acompañaron a Ash, hasta que el joven se quedó dormido profundamente después de un par de horas. La noche había caído, eran la 10 de la noche, por lo que decidieron partir de vuelta a la casa de campo.

La situación no daba para mucha explicación, la partida de Misty también significaba la muerte de Aqua ¿Acaso sería esta la tónica futura? Al único que no le importaba nada del mundo, era Ash, por quién Misty se había sacrificado.

¿Qué es lo que sucederá a partir de ahora? ¿Este sería el final de su aventura y de la misión? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…
 
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Capítulo 25: "Lo que comienza en el futuro, termina en el pasado; el secreto de los chamanes"

Sakura, Shaoran y Gary habían llegado del hospital con Ash dormido, estaba muy agotado, había pasado por muchas emociones juntas; realmente el día había agotado, tanto física como mentalmente a todos, más cuando apenas llegaron a la casa de campo, informando sobre la muerte de Misty. Realmente había sido el peor día de toda su vida, más para Duplica, que, por causa de su descuido, la fallecida líder de gimnasio tuvo que sacrificarse para salvar al joven que tanto amaba. Sus amigas estaban en similar condición, también se sentían muy culpables ¿Habría pasado todo esto, si no hubiesen desobedecido las instrucciones de Satoshi y Sakura? ¿Tal vez hicieron todo eso para protegerlos a todos? Por su locura, habían terminado de la peor forma pensable, o al menos eso pensaban. Como bien dice el dicho, para arrepentirse hay mucho tiempo, y sabían que lamentarse por hacer tremenda estupidez, no repararía nada, Misty ya estaba muerta.

Ya eran las 11:30 de la noche, y el cansancio estaba ganando en el cuerpo de todos, no tenían más opción que partir a dormir, mañana sería otro día.

Ash ya se encontraba en su cama profundamente dormido, acompañado por Inuyasha quien lo había llevado, Gary, Sakura y Shaoran.

—Hoy pasó por mucho sufrimiento —decía con rabia Gary, soltando lágrimas—. Y pensar que lo último que le dijo Misty con sus palabras, fue que no sabía cocinar.

—Ash dijo algo sobre que ya no quedaba nada más que hacer, ya le daba lo mismo que ocurriese —comenzó a preguntar Li muy angustiado—, ¿a qué se refería con eso?

—No lo sé, y tampoco creo que sea momento de pensar en eso ahora —decía muy serio Gary—, habrá mucho tiempo para hablar de eso —miró a Ash, y dijo—. Nosotros también tenemos que descansar, mañana tenemos que dar la noticia a los Pokémon de Misty y hablar con Sakura para volver a Sinnoh.

—Además tendremos que ir por Misty… —decía Inuyasha muy desanimado— Mañana será un día muy largo.

—¡Maldición! —exclamó Gary furioso, dando un puñetazo en la muralla— ¡Esto no debía terminar así! —se paró derecho, miró al cielo, y dijo—. Ya vámonos.

Después de terminar de lamentarse, Gary, Inuyasha y Shaoran se retiraron del cuarto, no así Sakura, quién no despegaba la mirada del entrenador.

—Sakura… —intentó hablar Shaoran.

—Yo me quedaré aquí —dijo muy decidida Sakura, sin despegar la mirada de Ash.

—Sakura, Ash necesita descansar —le pidió Li, posando su mano derecha en su hombro izquierdo—, y tú también lo necesitas.

—Todo esto es mí responsabilidad…, si hubiese cuidado de las cartas…, Misty no estaría… —la pequeña Sakura no aguantó más la presión de cargar con la muerte de la peli naranja, por lo que quebró en un sufrido llanto.

—Sakura… —Shaoran no dijo más, quitó su mano de su hombro, y le dijo— Está bien, sólo trata de ir temprano a dormir… Buenas noches —y cerró la puerta.

—Te lo suplico Ash, discúlpame por todo —decía con los ojos llenos de lágrimas, con la voz quebradiza —. No…, lo que ocurrió, no merece perdón de nadie… —la peli castaña levantó las frazadas, y se acostó al lado del joven, quedándose mirándolo—. Todo es culpa mía, estás sufriendo por mi culpa… Ash…, estoy a tu disposición para lo que sea, quiero que esa sea mi penitencia…

Ya era cerca de la medianoche, todos dormían, pero el próximo amanecer sería muy distinto, ya que faltaría, la que, para ellos, era la líder del grupo, la joven de carácter fuerte, pero de tierno corazón, la líder de gimnasio de Cerulean City.

Eran las 7 de la mañana, y aún había gente que dormía dentro de la residencia. El primero en despertar fue Ash, quien realmente no tenía muchos ánimos de continuar durmiendo, realmente no tenía ánimos ni de continuar, con el sólo hecho de que hoy tenían que ir a buscar el cuerpo de Misty, lo destrozaba por completo.

Al despertar, lo primero que vio a su lado, fue a Pikachu, quién dormía tranquilamente, y luego miró a su alrededor.

—Al parecer volvimos a la casa de Tomoyo —pensó muy desanimado—. Tampoco quería despertar en esa maldita casa de campo… creo que después de todo lo que pasó, lo mejor será ir por Misty y volver a Kanto…, espero que sus hermanas tomen la noticia con fortaleza —en eso, nota que su fiel amigo comenzó a estirarse, indicando que estaba despertando de su letargo—. Hola Pikachu.

Curiosamente, el Pokémon lo saludó muy feliz.

—¿Por qué estás tan feliz? —le preguntó completamente perplejo, muy desconcertado, cosa que el pequeño roedor notó muy confundido— ¡Ayer Misty sufrió un ataque de las cartas, tratamos de hacer lo que pudimos, pero fue inútil, ella ya no está con nosotros, ella murió, y tú muy feliz! —lloraba Ash desconsolado ¿En verdad había tanta indiferencia en su amiguito?

Muy preocupado, Pikachu tocó la frente de Ash, creyendo que aún seguía enfermo… A lo mejor la fiebre lo tenía afectado aún, pensaba.

—¡Es en serio Pikachu, esto no es broma! —con mucha furia, Ash quiso tomar a su Pokémon, cosa que asustó mucho al aludido, saltando rápidamente a un lado.

Ahora Pikachu, muy molestó por actitud de su entrenador, comenzó a gruñirle, atacándolo con un impactrueno, y muy confundido con el despertar, prefirió seguir durmiendo.

—¿Qué te pasa…? —preguntó Ash impactado por la actitud de su Pokémon— ¡Misty está muerta, y tú con esa actitud, nunca lo pensé de ti, te odio! —prefirió levantarse antas que le llegase las ganas de matar a su Pokémon, tomó su ropa, y entró al baño, muy triste— ¡Yo si te quise Misty, yo fui el tonto por no actuar rápido! —pensaba con mucha rabia el joven.

Terminó de vestirse, y salió de su cuarto. Ash sentía mucha rabia por demostrarle una vez más su inutilidad a Misty, no podía ser que ella tuviese que sacrificar su vida por un imbécil como él.

—Perdóname Misty por ser un inútil insensible y nunca decirte que te amo —el joven tenía sus ojos llenos de lágrimas nuevamente—. Daría mi vida por escucharte decir buenos días, mi querida Misty.

—Buenos días, Ash —escuchó Ash una voz familiar.

—Genial…, estoy alucinando… Ja… —dijo irónico Ash, mientras levantaba la vista, viendo a la persona que lo había saludado, sin lograr distinguirla por su borrosa visión—. No puede ser, tan mal estoy, estoy alucinando… —el joven, creyendo que estaba entrando en un estado de locura grave, prefirió refregar sus ojos, y mirar al suelo.

—¿Alucinando? —preguntó de nuevo la voz femenina— ¿A quién ves, Ash?

—A ti, Misty… —muy impresionado, y con algo de miedo, levantó de golpe la mirada, y ahí la vio, a Misty, mirándolo muy curiosa— ¡No… no puede ser…, me estoy volviendo loco! —gritó Ash fuera de sí, queriendo salir arrancando de ese lugar, pero la chica que parecía ser Misty, lo agarró de un brazo, deteniéndolo muy molesta.

—¡¿Oye, esas son tus formas de dar los buenos días?! —a Ash la voz le pareció demasiado real, hasta en el enojo.

—¡No… no puede ser…! —decía Ash completamente confundido, si quiera sabía si era un sueño, o estaba viendo un fantasma— ¡ ¿Misty, eres tú?!

—¡Por supuesto que soy yo! —le exclamó muy furiosa ¿Misty? — ¡¿Quién creías que era, una de tus admiradoras?! —la vena marcada en su sien, también se veía muy real.

—… —Ash no respondió, estaba ido, perdido, confundido, y su cara estaba blanca.

—¿Qué te pasa Ash? —preguntó la joven muy preocupada— Parece que hubieses visto un fantasma.

—¡Es imposible que tú seas Misty! —exclamó muy angustiado Ash— ¡Ayer Duplica te disparó, te llevaron al hospital en estado grave, y falleciste! —ahora pasaba a mirar a la joven, muy intrigado, volviendo de a poco a la cordura, comenzando a mirar cada parte del cuerpo de la chica con calma.

—¿Ash…, estas bien? Me estás asustando… —preguntó ahora asustada la joven, mirando como Ash la examinaba, y se daba la confianza de tocarla.

—¿Acaso estaré soñando? Es muy real para ser un sueño —se preguntaba muy curioso el entrenador— ¿Recuerdas que pasó ayer?

—Veamos… —la joven comenzó a responder, mientras aún la seguía tocando— Ayer nos perdimos en el laberinto, llego Li, y Sakura sello diez cartas, bueno, y también llegamos a esta dimensión… —pero detuvo su habla al ver como Ash estaba tocando su trasero— ¡Ash…, ¿qué estás haciendo…?! —preguntó muy sonrojada, un poco molesta.

—¡Es verdad, el disparo! —exclamó Ash muy perspicaz.

—¿Qué disparo? —preguntó la joven muy curiosa, viendo cómo Ash se paraba frente a ella… Tocando su pecho izquierdo…— ¡Aléjate, pervertido! —exclamó furiosa la joven, golpeando con mucha fuerza la cabeza de Ash, quedando sin sentido— ¡¿Quién te enseñó esas mañas?!

—¡Auch…, eso dolió! —dijo muy molestó Ash, sobándose la cabeza, notando que le dolía… No era un sueño… El joven se levantó, y llorando casi desesperado, abrazó a Misty con todas sus fuerzas— ¡Misty, quiero que te quedes conmigo para siempre! —gritó desesperado.

—¡¿Ash, estás seguro que te sientes bien?! —se preguntaba aún más asustada Misty, notando mucho miedo y protección en su muestra de afecto.

—¡En realidad, no lo sé! —dijo Ash sin salir de su confusión— ¡De lo único que estoy seguro, es que me alegra mucho que estés conmigo!

¿Misty realmente estaba viva? ¿Qué rayos pasó en realidad? ¿O todo fue un sueño demasiado real para Ash? Cualquier cosa era posible. En plena conversación de Ash y Misty, llegó Tomoyo, lo que a Ash le pareció muy curioso.

—Buenos días chicos —saludo curiosamente, al menos para Ash, muy feliz Tomoyo.

—Buenos días Tomoyo —respondieron los dos al unísono, pero con un Ash muy extrañado de la situación.

—Esto es muy raro —pensó el entrenador—, haré una prueba, tengo mucha curiosidad.

La expresión de seriedad de Ash llamó mucho la atención de Tomoyo.

—¿Pasa algo Ash? —preguntó muy intrigada Tomoyo.

—Dime Tomoyo —comenzó a preguntar muy serio Ash— ¿De casualidad tienes alguna casa de campo con una gran laguna?

—¡Si…! ¡¿Cómo supiste?! —preguntó muy sorprendida Tomoyo.

—¿Qué rayos sucede aquí? Esto es muy extraño —pensó muy serio Ash—. Espérenme un momento, tengo algunas dudas —y se fue corriendo al cuarto dónde estaban Inuyasha y Kagome, mientras exclamaba— ¡Y si, tomamos la casa de campo, los Pokémon de Misty son muy grandes y de agua!

—¿Qué le pasa? Se comporta muy raro —preguntó Tomoyo muy confundida.

—No lo sé —le respondió Misty igual de confundida—, ha estado así desde que se levantó, en verdad está muy extraño.

¿Qué rayos estaba pasando realmente? Necesitaba respuestas, por lo que preguntó los hechos del día anterior a Inuyasha y Kagome, como precaución… Pero la respuesta que recibió, fue la misma de Misty. Al salir del cuarto, ni Tomoyo ni Misty estaban, por lo que, con mayor confianza, fue al cuarto de Sakura para preguntarle qué podría estar pasando.

De lo único que era consciente el entrenador, era que Misty estaba bien, estaba muy feliz, y con esos ánimos, fue recibido por Sakura.

—¡Buenos días Sakura! —saludó Ash muy feliz, recibiendo una fuerte bofetada de parte de Sakura.

—¡¿Cómo puedes estar tan feliz y dar los buenos días, después de lo que pasó anoche?! —le increpó furiosa Sakura, mientras lloraba desconsoladamente.

—¡¿Qué pasó anoche?! —preguntó Ash, sin entender que pasaba.

—¡Anoche fuimos al hospital para ver a Misty, ella murió, y tú muy feliz por la vida! —por cada palabra que decía la peli castaña, más ánimos tenía de matar al joven.

—¡¿De verdad ocurrió?! —preguntó Ash muy confundido.

¿La muerte de Misty había sido real? Ash ya no sabía en qué creer, estaba un poco mareado. De pronto, apareció Shaoran, muy preocupado por los gritos que habían.

—¿Qué les sucede a los dos? — preguntó Shaoran muy preocupado.

—¡Ash, eres de lo peor, te odio! —exclamó destrozada Sakura.

—¡¿Qué Misty está muerta?! —exclamó Shaoran muy impactado.

—¡¿Tú también Shaoran?! —decía aún más destrozada Sakura— ¡Tú nos acompañaste anoche al hospital!

Los gritos que tenía Sakura, hizo que todos salieran de sus cuartos para ver qué sucedía, encontrándose a un Shaoran que no tenía idea de que hablaban, un Ash que no sabía que era un sueño y que era realidad, y una Sakura que quería matar a los dos jóvenes.

—¡Sakura, anoche vinimos todos a la casa de Daidouji a descansar después de los problemas que tuvieron en el laberinto! —exclamó Shaoran muy confundido.

—¡Esperen un momento! —gritó Ash rápidamente, a sabiendas que, si seguían así, terminarían destruyendo al grupo— No puede ser que unos recuerden una cosa, y otros recuerden otra —dio la vuelta, y vio como todos los miraban muy preocupados— ¡¿Alguien de ustedes sabe qué pasó ayer?!

—Ash, ayer llegamos aquí, nos perdimos en el laberinto y llegamos a la casa de Tomoyo —dijo May muy extrañada, mientras los demás asentía.

—Es lo mismo que me dijo Kagome —dijo muy pensante Ash.

—¿Ash, puedo hablar en privado contigo? —le pidió Sakura muy seria.

—¿Encontraste una respuesta a lo que pasa? —preguntó Ash muy serio.

—Lo siento, pero necesito decirte todo en privado —comentó Sakura muy misteriosa, mientras abría la puerta de su cuarto—, no me quiero equivocar, por lo que prefiero que nadie escuché.

—De acuerdo —le asintió Ash, aceptando las condiciones aun molesto, pero muy preocupado.

¿Qué habría sido lo que descubrió Sakura? La situación realmente parecía muy grave para la joven.

—¿Qué es lo que sucede, Sakura? —le preguntó Ash algo impaciente.

—Ash, el hecho que recuerdes el día de campo y la muerte de Misty, significa que tus recuerdos están intactos —le explicó muy seria Sakura.

—¡¿En verdad pasó?! —exclamó muy sorprendido Ash.

—¡Habla más bajo! —le regañó algo molesta la peli castaña.

—De acuerdo, lo siento — se disculpó una en voz baja, sin salir aún de la impresión.

—Ash, por alguna razón tu no fuiste afectado por la carta del tiempo.

—¿Carta del tiempo? —preguntó muy extrañado Ash.

—Ash, escúchame con atención por favor —le pidió muy seria Sakura—, esta es una de las cartas más delicadas, ya que puede manejar el tiempo a su antojo.

—Si hablas de control del tiempo, creo que se quién nos puede ayudar —le comentó Ash muy preocupado.

—¡¿En verdad?! —preguntó muy sorprendida Sakura.

—¡Dialga, si me escuchas, por favor responde! —dijo mentalmente Ash.

—Te escucho, joven Ash —respondió al acto el controlador del tiempo.

—No sé si escuchaste nuestra conversación, por eso te llamaba.

—Así es —ya decía ambientalmente, escuchando también Sakura al Pokémon—, hay algo que está alterando el flujo del tiempo en su dimensión.

—¡¿Quién eres?! —exclamó algo asustada Sakura, mirando a todos lados.

—Él es Dialga, es el controlador del tiempo —le respondió Ash muy tranquilo.

—Se las intenciones de la joven Sakura, permíteme un momento antes de continuar —le pidió Dialga, al tiempo que en el ambiente se sintió un rugido tan estruendoso, que se sintió en todos lados, creando una especie de ambiente algo denso, como si el tiempo se hubiese detenido—. Los demás escuchaban tras la puerta, si de verdad quieren hacer esto con cuidado, es mejor que los demás no se enteren de nada.

—¿En verdad? —preguntó Sakura muy extrañada, mientras abría la puerta, observando como todos estaban con la oreja pegada en la puerta, congelados por el acto de Dialga— Que amiguitos, Ash… —comentó mirando a los metiches de reojo.

—¡Jejejeje! Sólo están preocupados —los trató de defender algo nervioso—. De acuerdo Sakura, Dialga y yo somos todo oídos.

—De acuerdo —se expresó muy seria Sakura—. Todo lo que sucedió, el día de campo, la batalla que tuviste contra Misty, el incendio, absolutamente todo, pasó en realidad.

—Suena algo complicado, pero algo logro entender —dijo Ash muy confundido.

—No te pido que lo entiendas Ash, pero te tendré que pedir ayuda expresamente a ti, ya que fuiste el único en no ser afectado.

—¿Qué necesitas que haga? —preguntó Ash muy serio.

—Debemos buscar la carta del tiempo, y volverla a la normalidad antes de medianoche, mientras no lo hagamos, este día se repetirá por siempre.

—¡¿Por siempre?! —exclamó Ash muy incrédulo, y preocupado— ¡No lo puedo permitir, no dejaré que Misty vuelva a morir en mi presencia!

—Ya veo, como lo suponía —comenzó a decir Dialga muy serio—, se trataba de la carta del tiempo.

—¿La conoces? —preguntó Sakura muy intrigada.

—Por supuesto —les comenzó a explicar Dialga—. En toda época y toda dimensión existen controladores del tiempo y el espacio, y en tu dimensión, joven Sakura, tú tienes la carta del tiempo y la carta de la nada; ambas fueron creadas por el mago Clown por nuestro petitorio.

—Recuerdo que Kero me dijo que con la carta de la nada, el mago Clown tuvo muchos problemas para controlarla, por lo que tuvo que sellarla —les explicó muy seria Sakura.

—Supongo que también tienes esa carta en tu poder, ¿verdad? —preguntó muy curioso Ash.

—Así es —le asintió algo triste Sakura—. No sabía que fueran tan importantes —dijo Sakura, desviando el tema de conversación.

—Joven Ash, joven Sakura, tengan mucho cuidado, si la situación tiene en riesgo la vida de un miembro del equipo, deben tener mucha cautela, lamentablemente no puedo ayudarlos en este instante.

—¿Sucede algo allá, Dialga? —preguntó muy extrañado Ash.

—Cuando recuperen todas las cartas, le contaremos a todos, no te preocupes por lo que sucede aquí, nosotros estamos a cargo.

—De acuerdo —dijo muy pensante el joven entrenador, realmente preocupado por lo que estaba sucediendo en su dimensión.

—Ash… —comenzó a decir muy apenada Sakura—, por favor, discúlpame…

—¿Por qué? —preguntó Ash, sin entender mucho a que iba eso.

—Te gritoneé, te insulté, y te di una bofetada. No sé cómo no me di cuenta que todo fue producto de una carta —decía muy avergonzada la peli castaña, sin poder mirar a la cara a Ash.

—Gracias por tener a alguien como tú de amiga, Sakura —dijo Ash, desconcertando completamente a Sakura—. Creo que el impactrueno de Pikachu, el mazazo de Misty y tú bofetada también me los merecía —estiró sus brazos hacia arriba, y dijo con mucho ánimo— ¡Ahora puedo pensar con calma!

—¡Ash…! —Sakura levantó la mirada, y vio a Ash sonriéndole, y muy sonrojada, se le lanzó a abrazarlo— ¡Ash…, te quiero mucho! ¡Haré todo lo que me pidas!

—De acuerdo Sakura —dijo Ash muy serio—. Primero que todo, intentemos que el día de hoy fluya como sabemos, tenemos que intentar que Misty no vuelva a caer en manos de esa maldita carta.

—Espero que tengan éxito, manténganse unidos los dos, y sigan su instinto, si nos necesitan, estaremos aquí —terminó Dialga para cortar la comunicación, y hacer que el tiempo volviera a fluir en la dimensión.

—¿Qué habrá querido decir Dialga con esas palabras? —se preguntaba Sakura muy curiosa.

—Seguramente, como los dos somos los únicos que recordamos todo, debemos trabajar juntos —dijo Ash con mucho entusiasmo… de nuevo.

—¡Es verdad, seguramente es eso! —respondió con igual de entusiasmo Sakura, separándose del joven.

—Ahora tenemos que salir, tu sígueles la corriente, haremos cómo que no pasó nada —le dijo de nuevo muy serio Ash.

—¡Si…! —exclamó muy cuadrada Sakura, como si le estuviesen dando una orden.

Ash y Sakura se encontraban en una situación muy extraña, por causa de la carta del tiempo, estaban volviendo a repetir el día, que al menos ellos, recordaban. No podían contar con los demás, ya que, los demás sólo tenían recuerdos del día anterior al que ya habían vivido, o sea, los momentos en que habían llegado a la dimensión, el laberinto y la estadía en la casa de Tomoyo. Cómo lo había dicho Sakura, no tenía mucho caso intentar entender que sucedía, lo importante, era volver a la normalidad la carta del tiempo.

Para curiosidad de los demás, Ash y Sakura habían salido del cuarto como si fuesen los mejores amigos del mundo, considerando que no habían estado más de 10 segundos adentro.

—¿Tan rápido hicieron las paces? —preguntó Shaoran muy extrañado.

—¡Jejejeje! Con el impactrueno de Pikachu, el mazazo de Misty y la bofetada que le di, tuvo suficiente castigo —comentó Sakura muy nerviosa.

—Sakura me dijo que había tenido un mal sueño, y por eso se desquitó conmigo —agregó Ash muy nervioso.

Realmente nadie entendía que pasaba, de por si esos dos estaban como uña y mugre ¿Realmente había pasado algo que ellos no se enteraron?

—¡Voy por Pikachu, los espero abajo! —exclamó Ash, mientras corría muy apurado a su cuarto.

—¡Qué te vaya bien! —le exclamó Sakura.

—¿Qué te vaya bien? —preguntaron todos al unísono, muy extrañados.

—¿Sakura, sucedió algo? —le preguntó Shaoran muy confundido.

—Lo siento Shaoran, pero a su tiempo les diré todo —respondió muy alegre Sakura.

Después de, muy rápido hacer las paces con Pikachu, Ash bajó con los demás para la primera comida el día, y comenzar a repetir todas las acciones del día anterior; por decirlo de alguna forma, desde el viaje hasta la casa de campo, la batalla contra Misty, quién nuevamente había salido victoriosa, la evolución de Bayleef en Meganium, el movimiento de la carta de la voz y del dulzor, el extraño incendio casi escondido, el ataque de la carta del rayo, salvo un pequeño detalle a la hora de internarse al bosque para revisar el causante del incendio.

—¡Tomoyo, tengo que pedirte un favor! —le pidió Ash muy serio.

—¿Qué sucede Ash? —preguntó muy extrañada la joven.

—No dejes que Duplica toque nada, absolutamente nada. ¿Entendido?

—¿Por qué? —preguntó muy confundida Tomoyo.

—¡Por favor, solo hazlo, es por el bien del equipo! —le exclamó algo nervioso.

—¿Recuerdas la carta del tiempo? —le intentó recordar Sakura muy preocupada.

—Sí, pero no entiendo que tiene que ver.

—Sólo hazlo —le volvió a pedir muy serio— ¡May, trae los Pokémon de agua en caso que comience un incendio por los rayos, no te preocupes, Squirtle se encargará de todo!

—¡De acuerdo! —exclamó May partiendo al segundo.

—¡Te acompaño! —le exclamó Dawn mientras la seguía.

El hecho que Misty y Pikachu lo hayan seguido tampoco había cambiado, la caída del árbol, el salvamento de Inuyasha y la preocupación de Kagome y Sakura, quién en esta ocasión, estaba más concentrada y sería. Al momento de llegar al frontis de la casa de campo, se oyó el disparo que tanto esperaban Ash y Sakura.

—¡Por fin, llegó el momento! —pensó Ash muy serio, pero algo cambió en los hechos, fue Misty quién corrió primero al interior de la casa— ¡Misty, no entres! —exclamó muy asustado Ash, pero la joven ya estaba dentro— ¡Maldición!

—¡Ash, nuestro deber es proteger a Misty! —les exclamó rápidamente Sakura— ¡Entremos!

Al momento que Ash y Sakura entraron a la casa, vieron como Duplica tenía el arma de fuego en sus manos. Ash actuando de inmediato, se interpuso frente a Misty, protegiéndola.

—¡Misty, te lo suplico, ocurra lo que ocurra, por favor, no hagas nada! —le pidió con miedo a la peli naranja.

—… —la joven no entendía que quería hacer Ash, ni que pasaba, por lo que sólo asintió.

Pero en esta ocasión, sucedió algo muy distinto.

—Te eliminaré, guardiana del elegido, la que protege al más cercano a Ho-oh —y moviéndose a una gran velocidad, extrañamente, llegó frente a Ash, y golpeó con la culata de la pistola en la sien del joven, lanzándolo lejos de Misty, a quien tiró al suelo, apuntando a su cabeza.

—¡Cola de acero…! —dijo Ash casi sin conocimiento, entendiendo su Pokémon lo que quería hacer— ¡No… toques… a Mis… ty…!

Lo último que escuchó Ash antes de perder el conocimiento, fue un disparo.

Ash despertaba de su inconsciencia, al abrir los ojos, notó que aún estaba en la casa de campo, la luz del cuarto donde estaba acostado estaba encendida, dando a entender que aún no terminaba el día por segunda vez, miró a un costado de la cama, y ahí estaba Sakura, nuevamente llorando desconsoladamente. No necesitó pensar mucho en lo que pasaba, su plan para salvar a Misty había fracasado.

—¡Maldición! —exclamó furioso Ash, golpeando la muralla con su mano derecha desnuda.

—¡Ash…! —comenzó a decir muy avergonzada Sakura— ¡Por favor, perdóname, no fui capaz de hacer nada, quedé paralizada cuando Duplica quiso dispararte!

—¡¿Dispararme?! —algo exaltado, exclamó Ash.

—La cola de acero que le ordenaste a Pikachu falló, por lo que Ed e Inuyasha tuvieron que detenerla antes que a ti también te disparara —decía muy angustiada.

—¿Y Misty? —preguntó Ash con mucha rabia guardada.

—Quedamos de acuerdo en no decirte cómo murió Misty. Yo no quise mirar, no quería tener esa imagen para el resto de mi vida —Sakura decía muy aterrada— ¡Por favor Ash, perdóname!

—No te preocupes —le dijo intentando esbozar una sonrisa muy forzada, acariciando su cabello—, no me hubiese perdonado que sufrieras por mi culpa.

—¡Ash…! —Sakura levantó la mirada, y se lanzó a abrazarlo mientras lloraba.

—Mañana será la última oportunidad, esto no pasará una tercera vez Sakura ¡Te lo prometo!

...

El equipo de la entrenadora de Johto, Sakura, acababa de llegar a la dimensión donde debían realizar su misión.

Habían llegado a una ciudad algo grande, con mayor exactitud, a un callejón donde no transitaba nadie en ese momento.

—Muy bien, este es el lugar, chicos —comentó Sakura muy tranquila—. Pero primero, vamos a ver a una amiga.

—¿No crees que sería mejor buscar ese misterioso poder primero? —preguntó Tracey muy extrañado.

—Por lo mismo necesito ir a ver a mi amiga, Tracey —le comentó entre risas la peli morada—. Les explico, ese poder sólo algunos pueden controlarlo, y mi amiga tiene el poder de hacerlo, ya que conoce de esas cosas.

—Tu has estado mucho tiempo con Satoshi, así que creo que él también debería saber controlarlo —le intentó contradecir Tracey.

—Tracey, Sato no es un dios —le comentó entre risas las palabras del joven—. Una vez intentó entrenar para controlar esa energía, pero el pobre terminó apaleado… ojalá hubieras visto como quedo —de pronto, Sakura comenzó a reír descontroladamente— ¡Fue gracioso!

—Creo que juntarte tanto con Misty te afectó — le comentó muy nervioso Tracey.

—¡Por supuesto que no! —le exclamó muy orgullosa Sakura— ¡Misty me enseñó cómo tratar a un hombre!

—¡Jejejeje! Ahora veo el porqué del cambio de Satoshi.

—Podría decirse que si —comentó Sakura muy sonrojada—. No perdamos el tiempo, tenemos que irnos —concluyó muy segura, mientras sacaba su pokégear, y comenzaba a revisarlo—. Veamos…

—¡¿Esa cosa funciona aquí también?! —exclamó Tracey muy sorprendido.

—Costó mucho trabajo, pero sí. Sato es todo un genio —comentó nuevamente muy orgullosa Sakura.

—¿Dónde tenemos que ir? —preguntó Alphonse muy curioso.

—Déjame revisar… —Sakura comenzó a revisar en su pokégear el mapa de la ciudad, buscando alguna ruta de llegada— Disculpen chicos, cuando la visitamos, caímos en el patio de su casa, pero en esta ocasión, preferí hacerlo en un lugar mucho más alejado —comentó muy seria, mientras seguía revisando el pokégear, hasta encontrar lo que buscaba—. Muy bien, si mi pokégear no falla, hay que ir hasta el otro lado de la ciudad, si tomamos algún transporte, nos tardaremos algo de tiempo.

—Yo puedo ir volando, no tardaré mucho —comentó Goku algo nervioso—, no puedo usar la tele transportación…

—¡Excelente idea, eres un genio! —exclamó muy perspicaz Sakura, mientras tomaba una de sus pokébolas— Este es uno de mis Pokémon que más quiero ¡Sal, Slowbro! —dejando salir al Pokémon ermitaño.

—¿Por qué dices que es el Pokémon que más quieres? —preguntó muy intrigado Tracey.

—¡Mira sus ojos, como te dicen, mira lo bonito que soy! —exclamó Sakura muy embobada, abrazando al Pokémon, muy feliz.

Tanto Tracey, Goku como Alphonse miraron a los ojos del Pokémon muy curiosos, ganando un gran dolor de cabeza…

—Yo no veo nada —decía abrumado Tracey, llevándose la mano derecha a su frente—, y cuando me refiero a nada, es nada.

—¡Lo que pasa es que ustedes son muy crueles con esta hermosura! —les gritoneó muy sentida, mientras seguía abrazada al Pokémon—. Además —comenzó a decir muy sonrojada—, este Slowbro me lo regaló Sato.

—¡Ahora entiendo…! —le dijo Tracey con una mirada cómplice.

—¡Si no tocan a Slowbro ahora, los dejaré tirados aquí! —exclamó ya molesta Sakura, provocando que todo el grupo tocara al Pokémon, tele transportándose al instante, llegando muy cerca de su destino, según Sakura— Está área la conozco, síganme.

Después de caminar unas cuantas cuadras, llegaron hasta el frontis de una casona antigua, dónde Sakura llamó a la puerta.

—¡Hola! ¡¿Hay alguien en casa?! —llamó Sakura tocando a la puerta.

—Hola… —salió un joven de cabello castaño oscuro, polera color crema y pantalones verdes, algo somnoliento, sin mirar a los contertulios, saludando por inercia— ¿A quién buscan?

—Hola Yoh —saludo Sakura muy feliz.

—¡Sakura…! —exclamó muy sorprendido el joven— ¡¿Cómo te ha ido?!

—¡Muy bien! ¿Está Anna?

—Tuvo unos pendientes que atender y no vuelve hasta mañana —le respondió sin jamás quitar su sonrisa de su rostro—. Si quieren, pueden quedarse hasta que regrese.

—Muchas gracias, aceptamos tu invitación —agradeció Sakura a nombre de todos.

—¿Y quiénes son tus amigos? —preguntó muy curiosos Yoh, pasando a la presentación de cada uno.

—Son mis guardaespaldas, me acompañaron para venir a buscarte —dijo con mucho orgullo Sakura—, pero conociendo a Anna, la esperaré, ni por ser yo, te perdonará salir sin su permiso.

—¡Jejejeje! Sí, me mataría —dijo Yoh con una risa llena de miedo.

La casa a cargo de Yoh y Anna pese a ser algo vieja, se veía muy bien mantenida internamente, y no podía ser menos, ya que también era una hostería. Después de caminar por un largo pasillo, llegaron a lo que parecía una sala informal, dónde se encontraban descansando un pequeño niño, y lo que parecía el espíritu de un samurái.

—¡Hola Manta, Amidamaru! —saludó Sakura.

—¡Hola Sakura! —saludó Manta muy alegre por ver a la joven— ¡¿Qué haces por aquí?!

—Buenos días, joven Sakura —saludó cortésmente Amidamaru—, ¿a qué se debe su visita?

—Vine a buscar a Yoh, por fin necesitamos su ayuda —respondió Sakura muy tranquila.

—¿Y quiénes son tus amigos? —preguntó el joven peli castaño.

—Son mis guardaespaldas, y quisieron acompañarme —volvió a decir Sakura con mucho orgullo.

—No era necesario, Sakura —dijo muy tranquilo Yoh—, lo que más hay aquí, es tranquilidad.

—Al menos aquí, Yoh —le respondió muy seria Sakura—, pero estamos en plena batalla contra los soldados de la luz —de pronto, volvió a sonreír— ¡Pero en vista que este lugar sigue igual de aburrido, iré a las aguas termales! —tomó su bolso, y comenzó a retirarse— ¡No te preocupes Yoh, conozco el camino!

—¿Ustedes saben exactamente que está sucediendo? —preguntó Yoh al grupo.

—Supongo que saben por qué estamos aquí —respondió a modo de duda Tracey.

—No con exactitud —respondió Manta—. Hace un mes, Satoshi y Sakura llegaron al patio de esta casa, nos conocimos, y bueno, nos hicimos muy buenos amigos, pero nada más.

—Primero que nada, disculpen su extraña forma de presentarnos… —dijo algo nervioso Tracey.

Sakura estaba muy tranquila, llegando al área de las aguas termales, entrando al cambiador y saliendo con una toalla que cubría su cuerpo, y otra para proteger su cabello. Se notaba que, con diferencia a como había comenzado la misión, ahora estaba muy relajada; de hecho, apenas se quitó la toalla que cubría todo su cuerpo, se sumergió a las aguas, relajándose completamente.

—Hace mucho que no me baño en aguas termales, dicen que son muy buenas para la piel —pensó en voz alta, muy relajada, recostando su cabeza sobre sus brazos en el borde de la piscina.

De pronto, se escuchó un extraño ruido entre los arbustos.

—¡No puede ser… otra vez…! —bufó Sakura muy molesta, suspirando.

Tomó uno de los baldes que tenía a mano, y con mucha fuerza, lo lanzó contra los matorrales, de dónde, muy asustado, salió un pequeño zorro.

—¡Qué lindo! —exclamó muy emocionada la peli morada— ¡Ven aquí!

—Si yo fuera tú, lo alejaría de inmediato —dijo una voz femenina muy seria, haciendo que Sakura la mirara muy extrañada. La joven de cabello rubio, pañoleta roja y traje negro, miró con una mirada fría y asesina al pequeño zorro—. Ese zorro cree que es muy astuto.

—¡Anna! —exclamó Sakura muy feliz— ¡¿Cómo has estado?!

—Yo muy bien, pero ese zorro —decía sin quitarle la mirada al aludido—, si no se va ahora, lo lamentará.

El tono con que dijo Anna su amenaza fue tal, que el pequeño zorro arrancó casi llorando del miedo.

—Ese zorro es el espíritu de un tipo que gustaba mirar a las chicas bonitas mientras se bañaban, una vez lo pillaron y bueno, ya sabes el resto —le explicó Anna, relajándose algo su expresión.

—¡¿Qué?! —exclamó Sakura furiosa, muy avergonzada— ¡Si te vuelvo a ver por aquí, te mato sobre muerto! —después de tan molesto impasse, volvió su atención a Anna— Yoh dijo que volverías mañana. ¿Qué paso?

—En realidad me había ido hoy, sólo volví porque olvidé algo —le explicó mostrándole una sonrisa a la joven.

—Ya veo —dijo Sakura de nuevo muy relajada— ¿Por qué no te bañas también? Necesito hablar contigo.

—¿Sobre?

—Sobre Yoh, vine a buscarlo, ya sabes para que —le comentó entre una sonrisa cómplice—. Ya comenzó todo.

—Iré a preparar a Yoh, tiene mucho que llevar —le comentó muy seria— ¿Dónde está Satoshi? No lo he visto.

—No vino, decidimos dividirnos, a él le toco el trabajo más complejo —comentó mientras se volvía a acomodar.

—Ya veo, mientras tu descansas aquí, él está trabajando —le dijo Anna en lo que parecía tono de regaño.

—¿Tiene algo de malo? —preguntó Sakura muy curiosa, levantando su mirada a la vista de la rubia.

—Bien hecho, para eso están los hombres, para complacer a las mujeres —dijo Anna muy orgullosa.

—Sí, es cierto —dijo la peli morada mientras volvía a acomodarse.

—Te dejo sola Sakura, luego me das los detalles —decía Anna mientras se retiraba—. Y recuerda, por ser conocida, no quiere decir que el baño será gratis.

—¡Si, lo sé! —le dijo Sakura, comenzando a cerrar los ojos— No te preocupes, ahora sólo quiero relajarme…

Anna pensaba muy preocupada en la situación, mientras recordaba la primera vez que se conocieron, y toda la información que Satoshi y Sakura le habían confiado.

—Veo que aquel espíritu comenzó a moverse —pensaba muy seria y preocupada Anna—. Me preocupa mucho que descubran la verdad de golpe, puede ser un gran shock para los demás… Espero que Sakura y Satoshi sepan lo que están haciendo, y no se vayan a arrepentir después.

Mientras tanto, Tracey terminaba de contarle a Yoh, Manta y Amidamaru, todos los sucesos que habían pasado, desde la fiesta, post liga Valle del Lirio, que le hicieron a Ash, hasta el por qué se encontraban ahí.

—¡Increíble! —dijo Yoh muy sorprendido— ¡Sí que han tenido mucho que hacer! —el joven se levantó, y dijo muy serio— Llegó la hora que nosotros también actuemos.

—¿A dónde piensas ir? —preguntó una voz muy intimidante.

—¡Jejejeje! Hola Anna… —saludo algo asustado el joven Yoh, volteando la mirada con algo de temor— ¡¿Qué pasó que volviste tan pronto?!

—Solo vine por algo que olvidé —le dijo muy molesta—, y veo que mientras tanto, pensabas irte sin mi permiso.

—¡Hola…! —saludo algo nervioso Tracey— ¿Quién eres tú?

—Ella es Anna —respondió rápido Yoh.

—Y la prometida de Yoh —agregó con mucha seriedad.

—Entonces tú debes ser la amiga de Sakura, ¿verdad? —preguntó con demasiada confianza el observador Pokémon.

—¿Algún problema con eso? —preguntó molesta, más por el exceso de confianza del desconocido.

—¡Jejejeje! No… ninguno… —Tracey finiquitó con algo de temor.

—Yoh, prepara las cosas, nos vamos —le ordenó Anna, mientras comenzaba a buscar algunas cosas en el cuarto principal.

—Si… Claro… —dijo Yoh algo desconcertado.

—Anna, te tengo una pregunta que me ha estado molestando desde que llegamos —comenzó a preguntar Tracey muy preocupado.

—¿Qué sucede ahora?

—Verás, Sakura nos dijo que tú podías controlar ese gran poder…

—El que controla los grandes espíritus, es Yoh —respondió rápidamente Anna, primero indicando a Yoh—, él gano hace no mucho el torneo de chamanes, y bueno —y ahora se indicaba a ella—, yo controlo a Yoh, así que se podría decir que sí.

—¡Jejejeje! Si tú lo dices… —comentó muy nervioso Tracey— Aun así, aquí hay algo raro.

—¿Qué sucede? —preguntó Manta muy intrigado.

—Nos dijeron que esta sería la misión más difícil, pero desde el momento que llegamos, no nos hemos enfrentado a nadie, al contrario, estamos muy tranquilos y relajados —cuestionó muy preocupado Tracey—, ¿es que realmente algo anda mal, o sólo nos dijeron eso para asustarnos?

Y como lo decía Tracey, todo era muy extraño y fácil; lo que ellos no sabían, es que, en un lugar lejano, una joven de cabello azul largo y de traje celeste algo desgastado, lo que la hacía ver muy seductora, se encontraba mirando por un espejo lo que sucedía con nuestros amigos; al parecer, esperando cualquier movimiento.

—¡Ay…, no vino Sato! —comenzó a alegar haciendo berrinche— ¡No importa lo que haya hecho, es muy guapo, lo amo! —declaró embobada.

Mientras en otro espejo, veía a Sakura en el baño termal.

—¡Pero primero, aprovecharé de deshacerme de ti, Sakura, así Sato será sólo mío y de nadie más! —exclamó con mucho rencor— ¡Si…! —y volvió a exclamar muy alegre, dando un pequeño salto— ¡Soldados!

De pronto, muchos seres oscuros se reunieron a lado de la pelíazul; claramente se trataba de los soldados de la luz.

—¡A esa niñita —decía indicando a Sakura—, tráiganmela con vida, y a ese otro grupo —ahora indicando a Tracey y los demás—, acaben con ellos, no dejen a ninguno vivo…! —pero en el reflejo notó la presencia de Yoh— Que chico tan guapo… —pensó para sí, sonrojada— ¡Ese chico guapo, tráiganlo con vida, y si se les ocurre lastimarle, aunque sea un pelo, lo lamentaran!

—¡Si, general Wind!

Por fin aparecía Wind, la guerrera elemental del aire, comenzando sus primeros movimientos contra nuestros amigos. Al parecer, la joven era pretenciosa, ya que después de dar su orden, comenzó su sesión de pedicura y manicura, comenzando a arreglarse para verse muy bonita, y a arreglar su hermoso cabello azul; todo parecía indicar, que aquella sesión de belleza, lo hacía para conocer a Yoh.

La forma con la que se expresó Wind hacia Satoshi y Sakura, significaba que conocía a aquellos jóvenes desde hace mucho, y parecían ser que eran sus amigos. ¿De verdad Satoshi y Sakura trabajaron, o trabajan para los soldados de la luz? El odio de Wind hacia Sakura, era irracional, ¿Qué habría pasado?

...

Ya resultaba odioso, era penoso lo que sucedía, pero de nuevo eran las 7 de la mañana, y de nuevo Ash era el primero en despertar en la residencia Daidouji, de nuevo al primero que vio fue a Pikachu, agarró su ropa, se metió al baño, se lavó, vistió, y todo al son de cientos de maldiciones que decía en voz alta. Realmente ya no aguantaba más, si no fuese por Sakura, quién era la única que podía compartir su rabia, seguro se habría vuelto loco.

Está vez, el instinto de Ash le decía que cambiara las cosas, por lo que, en lugar de salir y encontrarse con Misty, decidió rápidamente, ir al cuarto de Sakura.

—Es Ash —se decía Misty muy sonriente—, iré a saludarlo.

Curiosamente para la peli naranja, Ash fue directo al cuarto de Sakura; lo veía muy serio, y su cara, lejos de verse descansada, se notaba cansada y angustiada.

—¿Qué le habrá pasado a Ash? —se preguntaba Misty muy preocupada— Definitivamente algo pasó en el laberinto.

La joven estaba celosa, sentía que Sakura le estaba quitando a Ash, pero en realidad, no se imaginaba que clase de conspiración tenían los dos jóvenes, y cómo le afectaba directamente a ella.

—¡Sakura, soy Ash, ábreme! —le exclamó en voz baja, mientras tocaba la puerta.

Apenas Sakura abrió la puerta, Ash entró al cuarto.

—¡Tengo que saber qué pasa entre esos dos! —se dijo muy molesta Misty, yendo hasta la puerta, y escuchar todo lo que decían.

—¡Sakura, ya no aguantó más esta situación, tenemos que terminar esto ahora! —le exclamó Ash con mucha rabia.

—Todo parece indicar que el culpable de todo lo que sucede, está en la casa de campo, tenemos que ir a sellar esas cartas —le dijo Sakura muy seria.

—Sakura, gracias por el apoyo —le dijo Ash muy frustrado—, esto ya se ha vuelto desesperante, después que vi a Misty, y el por qué misteriosamente aparecimos acá, si no te hubiese pasado lo mismo, creo que hubiese caído en locura.

—No te preocupes Ash —le respondió muy feliz Sakura—, siempre estaré para ti para lo que sea, y si tengo que repetir este maldito día mil veces más, seguiré a tu lado.

—Ahora tenemos que evitar que Misty esté entre nosotros, tenemos que alejarla, mientras más lejos esté de nosotros, será mejor para ella.

—Pero, ¿cómo lo harás? —preguntó Sakura muy pensante.

Misty escuchaba atentamente todo lo que decían. ¿Estaban planeando algo para deshacerse de ella? Todo parecía indicar que el objetivo de Ash y Sakura era hacer desaparecer a Misty a toda costa, o al menos esa fue la conclusión que sacó la peli naranja.

—¡¿Así que quieren deshacerse de mí esos tontos?! —comenzó a pensar Misty envuelta en furia— ¡Ya verán, me quedaré pegado a los dos hasta que me cansé, y eso será cuando me muera!

Y sin hacer ni el menor ruido, se fue del lugar, como si nada hubiese pasado.

Mientras tanto, Ash y Sakura seguían intentando buscar una solución a su tortura.

—¡No podemos dejar que esté con nosotros, no aguantaría ver morir a Misty por tercera vez! —decía Ash muy desmoralizado.

—Aunque intentes detener o cambiar el destino, siempre terminara pasando lo mismo —dijo Sakura a modo de precaución.

—Sakura, el destino no es algo que ya esté escrito, todos los días, por cada decisión distinta que tomes, tu camino cambia —le recordó Ash muy calmado.

—Kero siempre me dice eso —le respondió Sakura con una sonrisa melancólica.

—Por lo mismo decidí hacer todo de forma que no sea igual a los otros días —dijo Ash, ahora muy decidido.

—¿Estás seguro? —preguntó Sakura, no muy convencida.

—Tal vez, si cambio los hechos pasantes, el final sea distinto —decía Ash con mucha seguridad, pero la verdad es que tenía mucho miedo—. Si es necesario, olvidaré todo lo que me liga a los demás.

—Ash —dijo tiernamente Sakura, acercándose al joven para abrazarlo—, soy la única que debe sacrificarse, yo soy la dueña de las cartas, y lo que hagan, son mi responsabilidad —Sakura también tenía mucho miedo, tampoco resistía más ver el final del día—. De hoy no pasamos.

Al final, Ash decidió tomar las riendas del asunto, partiendo curiosamente, por hablar con Duplica, acerca de la conversación que tuvieron… anoche… por decirlo de alguna forma; ambos quedando en buenos términos, con la idea de jamás perder su amistad, y él mismo proponiendo el descanso en la casa de campo de Tomoyo, que supo por medio de Sakura, para la idea. La batalla entre Ash y Misty, está vez la ganó Ash, con Bayleef evolucionando en Meganium, y un Charizard agarrado con las manos en la masa, siendo duramente regañado por su entrenador. Sakura volvió a la normalidad la carta dulce, de la voz y del trueno antes que actuarán, previniendo el incendio creado por el rayo, el error de la preparación de la comida de los Pokémon, y el robo de la voz de Misty.

Ya caía el crepúsculo, y todos estaban dentro de la casa de campo, y la idea de Ash y Sakura de alejar a Misty, jamás funcionó; al fin y al cabo, Misty siempre estuvo cinco pasos adelantada, y lo atolondrado que eran los dos, lo hizo imposible; la peli naranja estuvo pegada a los dos todo el día. Extrañamente, Misty nunca notó incomodidad de parte de los dos, por no dejar que estuviesen pegados, al contrario, sentía en los dos miedo y preocupación, se veían desesperados.

Pero como Sakura lo había dicho, hay cosas que son inevitables.

—¡Miren chicos! —exclamó con mucha curiosidad Duplica— ¡Es una pistola!

—¡Ten cuidado, podría estar cargada! —le advirtió Dawn algo asustada.

—¡De qué hablas, debe ser de utilería! —dijo Duplica muy confiada, mientras tomaba el arma, intentando presionar el gatillo, infructuosamente— ¿Ves? Te lo dije.

—No confío en ninguna arma —comentó Ed algo incómodo—, después que May quiso hacerme cuadritos, por el momento paso.

—¿No se supone que tienes formación militar? —le preguntó May muy extrañada— Un arma debería ser algo común para ti.

—¡Mi única arma es la alquimia! —dijo algo molestó Ed— ¡Además, ¿quién les dice si esa pistola pueda ser una carta?! ¡Tú tampoco caíste al acto en las influencias de la espada, May!

—¡Tranquilo Ed —le dijo muy feliz Duplica—, no pasará nada! —Duplica estiró su brazo, y en broma dijo— ¡Están arrestados por ser amigos de Ash!

—¿Vas a comenzar de nuevo con eso? —le preguntó May, mirándola de reojo.

—… —pero no recibió respuesta, salvo la vista pérdida de Duplica, quién miraba fríamente a Ed, May y Dawn.

—¡Maldición, lo suponía! —y al tiempo que Duplica comenzaba a presionar el gatillo, Ed agarró a May y Dawn, dejándose caer al suelo con las chicas, sólo sintiendo el sonido del disparo.

No sólo el disparo, sino también el grito de May y Dawn, provocó que todos, incluida Tomoyo, fueran hasta la sala principal para ver qué sucedía, encontrándose con Ed y las chicas tras el alquimista; mientras Duplica, poseída por el arma, buscaba a su blanco.

Estaban exactamente en la misma situación que los otros dos días, no había cambiado nada.

—¡Rayos, creí que podría cambiar las cosas, pero me equivoque! ¡Me confíe demasiado! —se dijo Ash con rabia, pero esta vez, estaba centrado en cualquier movimiento que fuese a hacer Duplica.

—¡Ash, por favor, ten mucho cuidado! —le pidió Sakura muy preocupada.

—No te preocupes, estoy atento a cualquier cosa —le respondió Ash muy serio.

La diferencia, fue que está vez, el ataque iba dirigido directo a Misty.

—Tu, portadora de Suicune, y protectora del elegido por Ho-oh… Muere… —dijo Duplica con voz plana.

—¡Esta vez, no lo permitiré! —exclamó Ash muy nervioso.

Antes que terminara de jalar el gatillo, Ash agarró a Misty, tirándose al suelo, y la envolvió con todo su cuerpo, protegiendo cualquier zona vital de la joven, recibiendo el disparo en su brazo izquierdo, rozándolo.

—¡Ash, ¿qué sucede?! —exclamó Misty muy asustada.

—¡Ed, agarra de los brazos a Duplica, Pikachu, usa cola de acero para quitarle el arma, rápido! —gritó desesperado Ash, sin separarse en ningún segundo la líder de gimnasio.

Ed actuó muy rápido, y antes que ejecutará un segundo disparó, la agarró por debajo de los hombros, haciendo que el disparo fuese al techo, y Pikachu al segundo, golpeara con su cola de acero el arma, mandándola lejos.

—¡Es mi turno! —exclamó Sakura, dejando ver su báculo mágico, el cual lo tenía escondido tras su espalda. ¿Por qué tendría su báculo en su verdadera forma? — ¡Regresa a la normalidad, carta!

Todos miraron sorprendidos lo sucedido, ¿qué rayos estaba pasando? ¿cómo Ash y Sakura sabían que eso pasaría? Pero para los aludidos, esto estaba muy lejos de acabar.

—¡Ahora, la carta del tiempo! —dijo muy seria Sakura, mientras cerraba sus ojos, concentrándose en buscar la presencia de la carta— ¡Te encontré! —dijo mientras, con mucha calma, comenzaba a caminar hasta cierto punto de la casa, siendo seguida por todos— Quédense en la sala, esto tengo que hacerlo sola, si notan su presencia, será inútil el esfuerzo de Ash —muy extrañados y curiosos, asintieron, obedeciendo a Sakura al pie de la letra.

Muy preocupada, Misty comenzó a atender a Ash; no era de gravedad su herida, pero era profunda y tenía bastante sangrado. Mientras, Ed con Pikachu estaban preocupados de Duplica, quién cayó desmayada después del trance.

—¡Eres un estúpido Ash Ketchum, pudiste morir! —le regañó fuertemente Misty, aún muy asustada.

—Lo sé —le respondió Ash, muy satisfecho de su esfuerzo—, pero por culpa de esa carta, moriste dos veces.

—¡No estoy para bromas, te estoy hablando en serio! —le dijo aún más furiosa Misty. Creía que le estaba tomando el pelo, y más después de todo lo que había escuchado en la mañana.

—¡¿En verdad crees que bromearía con algo así?! —ahora le exclamó Ash con mucha angustia y rabia.

—Disculpa Ash —dijo Misty muy arrepentida de sus palabras—. Ya no se en que creer, han ocurrido tantas cosas…, nunca creí que nuestras vidas hayan tenido un cambio tan drástico en cinco días, esto más parece una historia creada por un loco.

—Lo sé, te entiendo Misty —le dijo, esbozando una sonrisa muy acogedora—. Lo mejor será olvidar todo lo que pasó hoy, mañana será otro día —comenzó a decir muy serio Ash—, si es que Sakura logra sellar la carta del tiempo.

—¿Carta del tiempo? —preguntó la peli naranja muy extrañada.

Después de unos minutos, Sakura volvió muy feliz, con una carta en sus manos.

—¡Chicos, miren lo que encontré! —celebró muy feliz Sakura, mientras mostraba en sus manos una carta.

—¿No me digas que es…? —preguntó Ash aún muy incrédulo.

—Así es — asintió la peli castaña —, de aquí nadie lo creerá, pero esta carta ha repetido dos veces el mismo día, es la carta del tiempo —nadie entendía de que hablaba Sakura.

—Ya veo — comenzó a decir Shaoran, quién era el más consciente del poder de las cartas—, por eso tenías el báculo de las cartas activado, sabías que todo esto pasaría.

—Así es —le asintió muy feliz—, ya no habrá nada de qué preocuparse, mañana viviremos un nuevo día.

—¡Si…! —celebró completamente aliviado Ash, levantando los brazos— ¡Auch! —y volviéndolos abajo, obligado por el dolor, agarrándose el brazo adolorido.

—¡Ash, ten cuidado! —le pidió Misty muy preocupada, atendiendo nuevamente su brazo herido.

—Ustedes dos deberían ir a descansar —les dijo Shaoran—. Lamentamos no haberles podido ayudar, ni haber pasado por todo lo que vivieron.

—No te preocupes Li —le dijo Ash muy afable—, es algo que preferimos guardarnos con Sakura, y realmente, preferimos olvidarlo —Ash bostezó, y dijo—. El sueño está ganando, vámonos a dormir —miró el reloj, el cual marcaba la 10 de la noche—. Al menos para ustedes el descanso terminó, tenemos que terminar de buscar las cartas.

—Es verdad —agregó Gary—, no podemos abusar de la hospitalidad de Tomoyo, tenemos que levantarnos temprano, hay mucho trabajo que hacer —también miró el reloj, y se despidió—. Buenas noches.

Por fin terminaba aquel horrible calvario de Ash y Sakura, aquel que, más parecía jugar con la fuerza de voluntad de los jóvenes. Ya todos estaban en sus respectivas habitaciones, con excepción de Ash, quién se veía muy pensante, y Misty, quién lo miraba muy preocupada.

—¿Sucede algo malo, Ash? —preguntó muy preocupada Misty.

—Cuando Duplica estuvo poseída en una vez anterior, dijo algo acerca de ti —dijo muy pensante el joven entrenador.

—¿Y qué dijo? —preguntó muy intrigada.

—Dijo que tenía que eliminar el guardián del elegido —miró la herida producida por el impacto, y luego el pecho de Misty—. No entendí muy bien a que se refería, Sakura y yo creíamos que me iba a disparar, pero ocurrió otra cosa, te disparo a ti, y creo que fue por esos pequeños cambios en el tiempo.

—¿Eso ocurrió la primera o segunda vez que morí? —la intriga a la peli naranja la mataba. ¿Tantas cosas habían pasado?

—Eso no importa, y no quiero recordarlo —dijo Ash casi llorando, mientras ponía su mano derecha en medio del pecho de la joven, la que se sonrojó muchísimo—. Lo que importa ahora, es que estás conmigo y eso me alegra, no quiero que te alejes de mi de nuevo, ¿entendido?

—¿Tú dándome ordenes, Ash Ketchum? —le preguntó mirándolo de reojo.

—Sí, y esa es mi primera orden —dijo muy orgulloso—, y ésta en mi segunda orden.

—¿Cuál sería? —preguntó la líder de gimnasio.

—Qué te vengas a vivir conmigo a Pallet Town, cuando termine todo esto —la joven Misty se sorprendió mucho, no pudo reaccionar, salvo para tomar la mano del joven, que aún seguía en su pecho—. He estado obsesionado con ser maestro Pokémon, y he olvidado por completo a los que me rodean; es cierto, he hecho muchos amigos, pero también los he abandonado, y a ti, te dejé ir después de la conferencia Plateada, cuando te secuestró Elix, y verte morir dos veces… —y era verdad, no se había dado cuenta, Ash sí había sacrificado toda su amistad por ella; su salud e integridad; había hecho mucho por ella, además, estaba enamorada de ese chico testarudo, su terco héroe.

—Ash… yo… —fue todo lo que pudo decir Misty, mientras miraba la mano del joven, muy melancólica— Pero… tus sueños… —Ash veía que Misty de nuevo quería sacrificar el cariño que sentía por él, por lo que cerró sus labios con su índice derecho.

—Olvida mis estúpidos sueños, no tienes que responder ahora, piénsalo con calma y por favor, no pienses con la cabeza, piensa con el corazón. No quiero verte sufrir nunca más, quiero protegerte hasta mi último aliento.

—Ash, gracias por ser por fin sincero conmigo —le dijo muy feliz—, siempre quise escuchar lo que dictaba tu corazón.

—Es lo mínimo que puedo hacer por ti —Ash volvió a bostezar, y dijo—. Vámonos a dormir, ya no me puedo.

—Sí, mañana será un día muy largo —dijo muy feliz Misty—, pero para ti fue mucho más largo.

—¡Jejejeje! Estoy acostumbrado a los días de 24 horas, no de 72 horas —dijo riendo muy nervioso.

Lo que ellos no sabían, es que alguien escuchó toda la conversación; cada palabra que decían los dos, era más dolorosa ¿Quién fue él o la que escuchó la conversación?

—Ahora comprendo la conversación de la mañana de Ash y Sakura —pensaba muy arrepentida Misty—. ¿Qué habrán vivido que se veían tan serios y asustados durante todo el día? Creía que me querían alejar para estar los dos solos, pero sólo querían protegerme… Creo que Sakura debería estar con Ash, yo sólo le estorbaría. No voy a dejar que abandone sus sueños, por mucho que lo ame, y Sakura…, esos dos parecen hermanos, hasta podrían viajar juntos sin jamás abandonar sus sueños… Creo que de eso se trata el amor… de sacrificarse uno mismo por el otro, y si es necesario para que Ash sea feliz con Sakura, entonces yo también seré feliz… Al fin y al cabo, Sakura es una buena chica…

¿Ash y los demás tendrán éxito en sellar las siguientes cartas? ¿Ocurrirán más accidentes como el de Misty? ¿Cómo le ira al equipo de Sakura en su misión? ¿Y cuál será el plan secreto de Satoshi y Sakura? ¿Y qué relación tiene Wind con Satoshi y Sakura? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos, preferí saludar al final del capitulo para no hacerles perder el hilo.

Este capítulo, lo había escrito originalmente con Ash, Sakura y Shaoran, pero abusando un poco de la lógica, decidí sacar a Shaoran. Me recordaron que las cartas de Sakura, sólo funcionan con la magia de Sakura. Eso me sirvió para hilar mucho mejor la historia, lo que me ha significado, desde este punto, reescribir desde cero todo el fic. Espero que haya sido de su agrado el capitulo. Hasta la próxima.
 
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Hola a todos. En este capitulo, tengo sentimientos encontrados... Después de ver el teaser de la película 21, y todos los fanart que han circulado... El lemon no llega a nivel de concretarse, pero tiene escenas entre juguetonas. También aviso, hay algunas partes de tortura. Este fue uno de los motivos por el cual, tuve que colocarlo con M el fic, pese a que la mayoría de las escenas, podían sonar entre traviesas e inocentes. Espero disfruten el capitulo. Hasta la próxima.

P.D: Abusan sexualmente de...

...

Capítulo 26: "Volviendo a la rutina, la guerrera torturadora"

Para la alegría de Ash y Sakura, por fin era un nuevo día, aún continuaban en la casa de campo de Tomoyo, y mientras todos ya estaban despiertos, ahora era Ash quién seguía durmiendo.

Una muy preocupada Sakura, tuvo la amabilidad de ir a despertar al joven entrenador, en especial por la preocupación por los hechos de la noche anterior.

Sakura tocó a la puerta en espera de una respuesta, pero no la recibió, por lo que decidió entrar sin permiso ni autorización de nadie a despertar al joven; al cruzar el portal, vio a Ash aun durmiendo, completamente destapado, con únicamente un bóxer como prenda de vestir. Ahí estaba, su guapo y valiente Ash Ketchum, en bandeja de plata.

—¡Vaya, que guapo se ve! —dijo casi en susurro, embobada. Casi se le caía la saliva de la boca.

Ash dormía sólo; Pikachu decidió dejar descansar solo a Ash, por lo que decidió dormir con los demás Pokémon.

Se suponía que unas sábanas cubrían al joven, pero estas estaban en el suelo, dejando ver su torso desnudo, salvo las vendas que tenía producto de las heridas que tenía. A Sakura lo hacía ver aún más sexy.

Sakura, muy nerviosa, pero muy decidida, se acercó al joven de forma traviesa, le sonrió, y le dio un pequeño beso en sus labios.

—¡Buenos días, Ashy! —le susurró al oído, provocando que el joven se moviera algo fastidiado.

Los problemas para Sakura, comenzaron cuando, aún dormido, Ash estiró sus brazos, y la agarró, acostándola en su cama.

—¡Esto no estaba en mis planes, espero que Ash despierte pronto! —dijo muy sonrojada Sakura, muy nerviosa, pero al analizar la situación, prefirió sonreír y ver el lado bueno de la situación— ¡Pensándolo bien, disfrutaré el momento!

—Mamá…, no quiero ir a la escuela… —decía Ash aún dormido.

Más nerviosa se puso Sakura, cuando Ash comenzó a agarrar sus pechos, apretándolos; la joven no sabía qué hacer, no pensó que la situación fuera a llegar tan lejos, pero aún le quedaba un pequeño sustito a la peli castaña… De pronto, comenzó a sentir como "algo" comenzaba a hacer bulto a la altura de su cadera…

—Ash…, por favor…, suéltame… —intentó decir la pobre joven con dificultad, mientras soltaba pequeños quejidos.

Entre tanta "caricia" de Ash, la joven comenzó a excitarse, e intentando evitar llegar a algo más, con todas sus fuerzas se dio vuelta, quedando cara a cara con su amante; el forcejeo casi despertó a Ash, pero para su suerte, esto no pasó.

—¿Quién fue el me preguntó si era correcto hacer esto? —comenzó a decirle sensualmente, mirando a los ojos cerrados del joven; la verdad es que también estaba muy encendida— Ya que tu comenzaste, dame el honor de terminar.

La pequeña e ingenua Sakura, comenzó a darle masajes en los brazos y espalda al chico, logrando que se relajara, y ya pudiendo liberarse, lo acostó boca arriba, para así, ella sentarse arriba de su entrepierna, quedándose mirando su relajado y colorado rostro.

Lo que no sospechaba la brujita, era que estaba siendo observada por dos metiches, más bien, por dos chicas.

—¡Que hermosa se ve Sakura con su amante! —exclamaba Tomoyo muy emocionada…, filmando la escena.

—¡Jejejeje! Si, como tú digas —le dijo Kagome muy nerviosa— ¡Vaya, como los quiere! —pensó muy perpleja— Pero no lo sé —ahora decía muy preocupada.

—Sé qué pese a todo, sería terrible que Li se enterara —dijo Tomoyo muy preocupada.

—Lo terrible para Sakura, sería que las chicas se enteraran —dijo con mucha preocupación Kagome—, están teniendo una relación en las sombras.

—¡Una hermosa historia de amor prohibido! —dijo muy emocionada Tomoyo.

—¡Tomoyo…, cálmate…! —le pidió muy nerviosa.

—¡Hola chicas! —saludó Dawn, saliendo de la nada— ¡¿Que hacen?!

—¡Hola…! —respondieron muy asustadas, al unísono, Tomoyo y Kagome, cerrando de un portazo la puerta— ¡Nada, no hacemos nada!

—¿Entonces, por qué miran dentro del cuarto de Ash? —les preguntó muy intrigada, muy extrañada de la situación.

—¡Veníamos a despertarlo, pero justo apareciste, y nos asustaste! —se justificó inteligentemente Tomoyo, saliendo airosa de la situación.

—¡No se preocupen chicas, yo lo despierto! —dijo muy feliz Dawn, mientras comenzaba a abrir la puerta.

—¡No entres! —exclamaron asustadas las chismosas. ¿Estaban a punto de agarrar a Sakura en pleno acto?

Pero al abrir la puerta, Dawn encontró a Ash durmiendo plácidamente, en la misma posición que lo dejó Sakura, solo.

—¡Ash…! —fue todo lo que dijo al ver al joven semidesnudo, completamente embobada; volteó la mirada, y les dijo a las chicas— ¡No se preocupen, pueden irse, yo lo despierto!

—¡Jejejeje! De acuerdo —dijo muy nerviosa Kagome, simulando cerrar la puerta, dejando lo suficientemente abierto, como para mirar adentro.

—Otra de las amantes de Ash… Que chico más afortunado… —decía Tomoyo muy sorprendida, y algo, por decirlo de alguna forma…, celosa…— ¿Crees que yo pueda tener oportunidad con él?

—Si no quieres tener problemas, mejor ni lo intentes —le advirtió algo nerviosa Kagome, mientras ella también pensaba…—. Ahora que lo pienso detenidamente, Ash es un chico genial, nunca había visto a alguien con ese temple para proteger a sus amigos a costa de su vida… —se quedó mirándolo por un momento, y sonrió algo sonrojada— Hasta yo quisiera tener, aunque sea una oportunidad con él ¡Jijijiji!

—Es broma, Ash no es exactamente el tipo que me gusta —le dijo medio en broma Tomoyo—, pero por él, podría hacer una excepción.

—¡Ay, Tomoyo…! —algo rendida suspiró— Te dije que te olvidaras de eso.

Dawn no perdió el tiempo, y tanto Kagome como Tomoyo eran testigo de aquello; la joven ni tonta ni perezosa, se lanzó con delicadeza a abrazar el torso desnudo del joven, comenzando a besar su pecho, bajando hasta su abdomen, y queriendo bajar aún más…, viendo muy sonrojada su "viva" hombría, pero un fuerte portazo la despertó y asustó, corriendo hasta el armario del dormitorio, a esconderse.

Mientras tanto, las productoras del portazo…

—¿Qué están haciendo chicas? —preguntó Misty, apareciendo de la nada.

—¡Misty! —exclamó aterrada Kagome— ¡Absolutamente nada! ¡¿Cómo crees?!

—Preguntaba porque aquí duerme Ash —le respondió, mirando de reojo a las dos chicas— ¿Acaso les gusta mirar hombres dormir?

—¡Claro que no! —exclamó muy apenada Tomoyo.

—¡Jamás lo haría! —exclamó muy sonrojada Kagome.

—¡¿Entonces por qué se pusieron rojas?! —les preguntó con una expresión pícara a las metiches.

—¡Yo… este…! —comenzaron a decir muy nerviosas Kagome y Tomoyo; Misty era muy inteligente, y lo sabían, las había encasillado.

—¡Jajajaja! Tranquilas chicas, es solo una broma —exclamó muy animada la peli naranja—, sólo vine porque Sakura dijo que vendría a despertar a Ash, pero como aún no ha vuelto, preferí venir personalmente y ver por qué tanta demora.

Tanto Kagome como Tomoyo, intentaron evitar que Misty entrara al cuarto, pero la peli naranja lo hizo sin más. Entró, cerró la puerta, y vio a Ash, aun durmiendo… Seguía como si nada, en la misma posición en que lo dejó Sakura.

Misty miró al joven, y al igual que las otras, quedó embobada al ver a su querido amigo… Con el torso desnudo, y aún en bóxer…

—Habia olvidado que Ash tenía el sueño pesado —decía muy sonrojada, mientras se le acercaba al joven— Ash…, despierta… —intentaba despertar a Ash con una voz muy tímida, mientras por inercia, comenzó a mirar el cuerpo de su viejo amigo— ¡Ay Ash…, que cuerpazo! —decía en voz baja, muy sonrojada, bajando aún más la mirada, hasta darse cuenta de "ese algo" que era muy notable… Muy notable…— ¡Ash…, estás…!

Ya la presión en la chica estaba al borde del colapso, su cara estaba roja, ardiendo, faltaba poco para que saliera vapor de su cabeza… La verdad es que no despegaba la mirada de su entrepierna, quería lo que había ahí… Pero su sentido moral, por decirlo de alguna forma, fue más fuerte, y por instinto, gritó fuertemente.

—¡Despierta, maldito pervertido! —gritó muy apenada, tapando su vista con sus manos.

—¡¿Qué pasa?! —exclamó Ash, despertando muy asustado, sentándose de golpe, mirando para todos lados, hasta encontrar a la líder de gimnasio— ¡¿Misty, que haces aquí?! —preguntó muy asustado.

—¡Te vengo a despertar, y me encuentro con alguien que le gusta demostrar que si es hombre! —le regañó… la intrusa… aún con sus manos cubriendo sus ojos— ¡Tápate ahora, Ash Ketchum!

—¿De qué hablas? —le preguntó entre intrigado y molesto, mirando su cuerpo, notando a que se refería Misty— ¡¿Se puede saber que miras?! —le preguntó muy sonrojado, aún más molestó, agarrando un cojín para cubrirse— ¡Ya me tapé!

—¡Y tú, ¿por qué duermes así?! —le preguntó Misty, volviendo a mirar a Ash, aún sonrojada y furiosa.

—¿No podías haber llamado a la puerta? —le preguntó más tranquilo Ash, cuestionando la violación a la privacidad de la cual fue afectado— Además, yo duermo como quiero en mi lugar, en especial si estoy solo.

—¡¿Desde cuándo duermes así?! —le preguntó muy intrigada… y celosa…

—Anoche hizo mucho calor —comenzó a responderle de reojo—, estaba muy incómodo, la ropa se me pegaba… ¿Acaso tu dormiste abrigada?

—Eh… —Ash la había pillado… Sabía que también había dormido desnuda, el calor era insoportable… Y como mala perdedora, le dijo muy molesta y sonrojada a Ash— Vístete rápido…. se acabó el descanso… —y se retiró digna.

—¡Ay…! Ya me despertaron… —suspiró resignado Ash, mientras comenzó a mirar a su alrededor; y muy feliz, dijo en voz alta— ¡Por fin, un nuevo día! — se levantó, y se dirigió al armario donde había guardado su ropa, encontrándose con una de sus acosadoras— ¡Dawn, ¿qué haces aquí y de hace cuánto?! —le preguntó en susurro.

—¡Bueno…, yo…! —comenzó a responder algo desesperada, mirando a todos lados, y todo para tomar una prenda de vestir al azar— ¡Estaba buscando ropa!

—¿No había ropa en tu cuarto? —le preguntó Ash muy curioso— Además, veo que ya la encontraste, y es muy parecida a la de ayer.

—¡Bueno…, yo…! —volvió a tartamudear Dawn, mientras por inercia, comenzó a bajar la vista a su torso, abdomen…, y deteniéndose en su entrepierna… de nuevo…— Ash es todo un hombre… — sacudió su cabeza, y salió corriendo algo desesperada — ¡Lo siento Ash, me voy! —pero el joven la agarró del brazo, deteniendo su carrera, dejando a la pelíazul al borde del colapso— ¡ ¿Que sucede Ash?!

—Dawn —comenzó a susurrarle al oído—, Misty debe estar muy cerca, ve con cuidado, no quiero que te pase nada malo —le pidió esbozándole una sonrisa—. Sabes que tiene muy mal carácter, y en ese estado, es capaz de hacer cualquier cosa.

—¡Ash se preocupa por mí! —comenzó a pensar muy sorprendida y feliz— ¡Eso quiere decir que me quiere mucho! —tocó el pecho de Ash, y muy sonrojada, dijo— Si, lo haré. Gracias Ash —terminando en un profundo beso en la boca, para retirarse— ¡Te esperamos para el desayuno, Ash!

—Vaya forma de despertar —comentó algo confundido el joven, y sin entender por qué Dawn le había dado aquel beso, suspiró—. Bueno, al menos se nota que todo volvió a la normalidad —tomó su ropa, y sus zapatillas que había dejado bajo la cama… Junto con Sakura, sorprendiendo mucho al joven— ¡Sakura!

—¡Jejejeje! Hola Ash… —saludó muy nerviosa— ¡¿Cómo dormiste?!

—Bien Sakura —le respondió muy confundido—. ¿Desde qué hora has estado bajo la cama?

—Desde hace mucho… —respondió muy apenada, mientras salía de su escondite.

—O sea… —comenzó a concluir con miedo Ash.

—Sí, vi todo —comenzó a decirle Sakura, mientras se le acercaba con movimientos y voz seductora—, y déjame decirte que tienes un cuerpo irresistible —Sakura no resistió a la tentación, y comenzó a acariciar el pecho de Ash— ¿Qué tal si…?

—¿Si que…? —preguntó Ash algo curioso, con algo de miedo.

—¡Vamos! —le incitó Sakura, empujándolo para que cayera al suelo— Tu sabes —y muy sonrojada, volvió a sentarse en la entrepierna del joven Ash, guiñándole el ojo derecho—. No te preocupes, nadie lo sabrá.

—Sakura es muy atrevida —comenzó a pensar muy nervioso Ash—. ¿Qué se hace en estos casos? A lo más que me han dado las chicas, han sido un beso en la mejilla, y últimamente, en la boca —y realmente jamás había pasado por algo así, por lo que intentó negociar con la peli castaña—. Sakura…, mejor vámonos…, Misty va a venir si me demoro mucho.

—¡Vamos, no seas aburrido! —dijo Sakura con berrinche, comenzando a quitarle el bóxer al joven.

Ash sabía que no entendía de esas cosas aún, pero si algo le había enseñado su madre, era el respeto hacia una mujer, y jamás sobrepasarse con ellas, ni, aunque ella quisiera.

—¡Se acabó el juego! —dijo Ash muy enojado, mientras agarraba su bóxer, impidiendo la acción de la atrevida peli castaña— ¡Sakura, si te vas a poner con esa clase de juegos, será mejor que me dejes en paz!

—Lo siento, yo no quise… —decía Sakura muy avergonzada, pero Ash la interrumpió.

—Puedo parecer muy inmaduro o todo lo que tú quieras —decía muy molestó Ash mientras se vestía—, pero no me voy a prestar para esta clase de juegos —terminó de vestirse, y se preparó para salir de su cuarto, pero Sakura se lo impidió.

—Perdóname Ash —decía muy triste Sakura, abrazándose a la espalda del joven—, mi intención no fue que te molestaras, quería hacerte feliz… Lo siento.

—Ven, sígueme —comentó en susurro Ash, mientras le indicaba la puerta que estaba medio abierta.

Sakura vio con curiosidad la puerta, por lo que decidió seguir a Ash; al abrirla, se encontraron con las dos metiches.

—¡Tomoyo, Kagome, buenos días! —saludó con entusiasmo Ash, logrando que las aludidas quedaran paralizadas del susto— ¿Cómo durmieron?

—¡¿Que hacen ustedes aquí?! —preguntó Sakura muy sorprendida.

—¡Jejejeje! Nosotras solo pasábamos —dijeron muy nerviosas al unísono— ¡Adiós! —y como alma que persigue el diablo, arrancaron del lugar.

—Es en serio, que amiguitos… —comentó resignada Sakura, mirando de reojo el lugar donde las dos jóvenes desaparecieron— ¿Cómo supiste que estaban aquí afuera? —ahora preguntaba muy sorprendida.

—Sólo me llamó la atención que la puerta estuviese medio abierta, considerando que Dawn la cerró —dijo algo nervioso Ash—; apoyado un poco por mi instinto ¡Jejejeje!

—¿Y tú enfado? —preguntó muy curiosa.

—Era la parte que querían escuchar las chicas —decía entre risas.

—Ya veo… —dijo muy sorprendida Sakura.

—No sé qué me ibas a dar Sakura, pero lo hubiese aceptado con gusto —le dijo ingenuamente Ash, muy feliz—, después de todo, tú has confiado en mí hasta el final.

—¡Gracias Ash! —le respondió muy feliz Sakura.

—Pero debo serte sincero —ahora decía muy serio Ash—, me hubiese gustado estar contigo, pero me da miedo.

—Ash… —dijo Sakura muy sonrojada— ¡Ash, yo te haría muy feliz, no tienes por qué tener miedo!

—No me refiero a eso.

—¿Entonces cuál es el problema? —preguntó Sakura muy preocupada.

—Somos de dimensiones distintas… —Ash hizo una pausa, esperando una palabra de Sakura, pero no la recibió, y continuó—. Estar juntos es imposible…, no puedo prometer algo que no pueda cumplir…

—Ya veo… —simplemente dijo Sakura muy triste.

—Además, con todo lo que ocurrió ayer, me di cuenta que no puedo dejar a Misty sola, ella puede ser muy fuerte por fuera, pero anoche descubrí que es tan frágil como cualquier chica… —volvió a hacer una pausa, miró a la cara a Sakura con algo de miedo, y le dijo— Por eso le propuse que se viniera a vivir conmigo a mi pueblo natal, que abandonaría el entrenamiento, y sólo me dedicaría a ella.

—… —Sakura ya no decía nada, su rostro era cubierto por su cabello, ocultando sus sentimientos.

—Sakura, yo sé que Li y tú se quieren mucho, pelea por él hasta el final, él es un buen chico —Ash caminó hasta la peli castaña, y la tomó de los hombros—, fue capaz de viajar de muy lejos sólo para protegerte, y eso vale mucho más que cualquier otra cosa.

Entre los dos hubo un largo silencio, Ash estaba entre asustado y preocupado, de hecho, esperaba el enojo de la chica, o como mínimo una bofetada, lo que sea, creía que estaba siendo nuevamente insensible con sus chicas, pero la respuesta que obtuvo, lo dejó preocupado.

—Ash… —la joven limpió sus lágrimas con la manga de su traje, levantó su mirada al joven, lo vio a los ojos, y le propuso— ¿Vamos a tomar desayuno? —quitó las manos de sus hombros, y comenzó a avanzar rápido directo al comedor, sin despegar la mirada del joven— ¡Si no te apuras, me voy a comer todo!

—¡Maldición! —pensó furioso Ash para sí— Estoy confundido ¿Qué debo hacer? —se quedó mirando a Sakura hipnotizado, y comenzó a odiarse a sí mismo— Si quiera soy capaz de hacer feliz a quienes más me quieren… Creo que hablaré con Kagome, ella me puede ayudar —suspiró profundamente, y siguió a la peli castaña, gritando— ¡Oye, espérame, yo también tengo hambre!

...

El baño termal de la entrenadora de Johto seguía muy relajante, a tal extremo, que se había quedado dormida. A no mucha distancia, los seres enviados por Wind, observaban los movimientos de cada habitante de la casa, esperando el momento oportuno para el ataque. Mientras tanto, al interior de la casona, el grupo seguía hablando de la situación en la que estaban, mientras Yoh y Anna arreglaban sus cosas para el viaje.

La situación contrastaba mucho con las advertencias de Satoshi y Sakura, que esta sería la misión más difícil de todas ¿En verdad pasaba algo raro?

La verdadera pesadilla, comenzaría con los seres oscuros enviados por Wind, más para Sakura ¿A lo mejor, para ella era la misión más difícil? Wind, por algún u otro motivo, odiaba a Sakura, y el ataque que había ordenado, a ella la tenía como su verdadero blanco.

La tranquilidad de Sakura terminó, cuando estos seres la despertaron con fuertes golpes en su cabeza.

—¡Oye, ¿qué te pasa?! —exclamó furiosa Sakura por el mal trato recibido, dejando un fuerte dolor en su cabeza; no fue hasta que vio a los seres oscuros, que se había dado cuenta, que lo que le temía, había comenzado— ¡¿Qué hacen ustedes aquí?!

—Por órdenes de nuestra general Wind, venimos a eliminarlos —dijo muy amenazante—. Tú no te preocupes, la general Wind quiere encargarse de ti personalmente, así que tendrás que acompañarnos.

—¡Por supuesto, iré de inmediato con ustedes! —le respondió Sakura de forma sarcástica.

—Muchas opciones no tienes —decía aquel ser, con las pokébolas de la joven en su poder—, no querrás que tus amiguitos tengan una despedida tan temprana.

Se habían adelantado a los movimientos de Sakura, era como si supieran que podría a llegar a hacer. Cualquier mal movimiento, sería el final para sus Pokémon.

—De acuerdo… Ustedes ganan… —dijo resignada Sakura, mirando con mucho odio a los seres oscuros.

—¡Oye…! —exclamó la voz de Wind en la mente del ser— ¡Si quieres, puedes divertirte con esa maldita, sólo no la mates! ¡¿Entendido?!

—¡Muchas gracias por el honor, general! —agradeció maliciosamente, sacando violentamente del agua, agarrándola de un brazo a Sakura, quién sólo atinó a taparse sus zonas intimas—. Recuerda, no hagas nada estúpido.

—¡Déjate de hablar, solo llévame con Wind, ahora! —le ordenó muy desafiante Sakura.

—No te hagas la valiente, mocosa —le recordó aquel ser—. No estás en posición para desafiarme —la agarró de nuevo del brazo, y antes de partir, ordenó a sus subordinados—. Ustedes, encárguense del resto, espero buenas noticias.

—¡Si! —exclamaron al unísono sus subordinados, preparando su plan de ataque.

Al parecer, Sakura ya sabía a lo que se enfrentaría, era como si hubiese planeado su propio secuestro ¿Ya sabía que Wind estaba en esa dimensión? Tenía claro que no quería matarla, sólo quería información del paradero de Satoshi; de hecho, no tenía ni el más mínimo interés en la búsqueda de los espíritus que manejaba Yoh, no así en el joven chamán, del cual quedó embelesada. Lo único en que podía pensar Sakura ahora, era en el castigo que le daría la guerrera del aire.

Los demás, al interior de la casona, aún no se enteraban del secuestro de Sakura, ya que se encontraban preparando sus cosas para su viaje, entre otras cosas más…

—¿Y ustedes que son de Sakura? —preguntó Anna muy intrigada.

—Nosotros somos amigos —respondió Tracey algo confundido—. ¿A qué viene la pregunta?

—¿No les contó todo? —preguntó algo extrañada la joven de cabello rubio.

—¿Nos tenía que decir algo? —preguntó ahora Alphonse, muy extrañado.

—Satoshi y Sakura sabían muy bien que esta batalla era inevitable —comentó Anna muy seria—. Les aconsejo que se preparen, yo personalmente los entrenaré.

—¿Entrenar?

Nadie entendía exactamente de lo que hablaba Anna, era como si hablara en código, o algo así ¿Aún quedaba una batalla más, aparte de la búsqueda de los objetos y seres?

—Ustedes deben tener en mente que la fuerza física es la clave para ganar —dijo Anna muy seria.

—Ahora que lo mencionas —acotó Goku muy pensante—, cuando peleamos por primera vez con esos seres, Misty nos dijo que el poder en si no funcionaba, por más que los atacáramos, no les haríamos daño, pero el trabajo en equipo funcionó, es como si esas cosas esperarán a que fuéramos independientes. ¿Acaso hay otra forma?

—Por supuesto —le asintió Anna—, pero para entender aquella habilidad, tendrán que entrenar duro, su estrategia de trabajo en equipo a partir de ahora, es inservible, tienen que aprender a usar otros métodos.

—¿Te refieres a otra clase de poder? —preguntó Al muy intrigado.

—Exacto, las batallas contra los generales de la luz, si es que lograron percatarse, era en base a la confianza del compañero de batalla.

—Pero las guerreras elementales… —acotó muy preocupado Al— Ed y Lugia se enfrentaron a Aqua, y lograron vencerla, pero a diferencia de los otros…

—Cuando peleamos contra Centurión, fue distinto —agregó Tracey—. A él lo eliminamos, no quedó ni el polvo de ese sujeto.

—Puede ser que los generales sean espíritus, y las guerreras elementales sólo sean chiquillas fastidiosas —concluyó Sesshömaru, quién hasta el momento, escuchaba atento cada palabra.

Y acertando a sus palabras…

—Por eso dicen que los más callados son los más peligrosos —acotó Anna con una sonrisa cómplice—. Acertaste, aunque debo confesarte que ninguno de nosotros sabe mucho, y dudo que Satoshi o Sakura sepan algo más allá; pero si, las guerreras elementales son sólo unas niñitas mal criadas que usan las fuerzas de la naturaleza para pelear, y aquel entrenamiento, es para enfrentarlas.

—Sakura nos dijo que Satoshi intentó entrenar, pero termino muy mal —dijo muy curioso Tracey.

—Y ustedes tendrán que hacer el mismo entrenamiento —les ordenó Anna.

—¿No crees que les estás pidiendo mucho? —preguntó Yoh muy preocupado.

—¿Pueden ver a Amidamaru? —le preguntó Anna al grupo, mientras indicaba al samurái.

—Hemos hablado con él desde que llegamos —dijo algo confundido Tracey.

—Iré por Sakura, cuando vuelva, los quiero ver a todos listos —dijo muy seria, saliendo de la sala.

—Discúlpenla por favor —comenzó a disculparse Yoh algo nervioso—. Es muy estricta, pero lo hace sólo por qué le preocupamos.

—No te preocupes —dijo Tracey muy relajado—, Anna tiene razón. Con el poder que tenemos, no será suficiente para vencerlos.

—¿Están seguros que quieren hacer ese entrenamiento? —preguntó Manta muy preocupado.

—¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañado Al— ¡Por supuesto que sí!

—Se cuenta que, en ese lugar, una vez dentro, todo se vuelve nada, y mientras más te adentras, te vas sintiendo mas solo, sientes como que ya ni siquiera respiras, muy pocos han salido de ese lugar —comenzó a contarles Manta muy asustado.

—¡Jejejeje! Que exagerado eres —dijo algo nervioso Yoh, muy despreocupado—. Entrar a esa cueva es igual que morir, pero nada mas

—¡¿Morir?! —dijo Tracey casi paralizado, la sola idea de morir, lo espantó.

—Así es, pero como puedes ver, estoy vivo; en realidad, allá adentro no pasa nada, es solo para aumentar tu poder espiritual —le dijo Yoh muy tranquilo, no logrando convencer por completo a Tracey.

De pronto, Anna llegó muy agitada a la sala, su rostro denotaba miedo y preocupación. Todos veían muy preocupados su rostro. ¿Qué habría pasado?

—¿Qué sucede Anna? —preguntó Yoh muy preocupado.

—¡No encuentro a Sakura por ningún lugar! —exclamó Anna muy asustada.

—¿No habrá salido de las aguas termales? —comentó muy extrañado Tracey—. Debe estar en los cambiadores, vistiéndose.

—¡¿Acaso crees que no fui a revisar?! —gritó muy molesta la rubia— ¡Se metieron en sus cosas, su ropa está desordenada!

—¡Llevamos Anna! —le pidió Tracey ya muy preocupado.

Al llegar al cambiador, notaron como la ropa de Sakura estaba tirada en el suelo; claramente era extraño. ¿Qué habría pasado?

—Es muy extraño —comentó Alphonse muy intrigado—, están todas sus cosas con las que viajó. ¿Qué habrán estado buscando?

—Sus Pokémon… —sentenció Tracey— No están sus pokébolas.

—Algo le habrá pasado y vino por ellas —intentó concluir Al, buscando una respuesta lógica—. ¿Pero por qué olvidar su ropa?

En eso, comenzó a escucharse un gran escándalo fuera de los cambiadores; parecía como si estuvieran destruyendo la zona de las aguas termales.

—¡Deben ser esos seres oscuros, salgamos a ver! —exclamó muy preocupado Goku, saliendo junto con los demás.

Y así era. Al salir, encontraron a cientos de seres oscuros, listos en formación para iniciar el ataque.

—¡Otra vez esas cosas! —dijo muy fastidiado Tracey— ¡Hay que eliminarlos rápido, seguro que ellos están relacionados con la desaparición de Sakura!

Al igual que las veces anteriores, eliminar a aquellos seres era más que un mero trámite; en ese instante, eran más un estorbo que otra cosa, mientras más se demoraban en derrotarlos, más demoraba el inicio de la búsqueda de Sakura.

Después de unos minutos, todos aquellos seres oscuros habían sido eliminados.

—¡Si esos sujetos están tras la desaparición de Sakura, tenemos que partir ahora a salvarla! —dijo muy preocupado Goku.

—¿Tan mal podría estar? —preguntó Al algo asustado.

—Ash y Misty no querían mencionarlo, pero cuando fueron a buscar las esferas, Elix la secuestró. No sabíamos exactamente lo iban a hacer con ella, creíamos que la quería como extorsión para entregarle las esferas del dragón, pero sólo la usaron para su diversión, la torturaron duramente; cuando la encontramos, estaba agonizando, apenas si pudo sobrevivir.

—¡Lo que me dices…, es terrible…! —dijo espantado Tracey. ¿Por qué no habrían querido decir nada? — Si lo que nos dices es verdad, Sakura está en peligro.

—Esos sujetos —continuó Goku—, son sanguinarios… Lo peor, es que no tienen intenciones de matarnos, disfrutan la tortura y el sufrimiento de las personas…

El secuestro de Sakura, daba a entender que su misión realmente sería muy difícil. Debían rescatar a Sakura a toda costa. Lo que no sabían, era que, para rescatarla, debían derrotar a la guerrera elemental del aire, Wind.

—Debemos irnos ahora —dijo muy angustiado Al—. Sakura nos necesita.

—¡¿Al menos, tienen una idea de a dónde se llevaron a Sakura?! —preguntó Anna muy preocupada.

—Esa es una buena pregunta —comentó con rabia Tracey.

—Intentaré buscar su presencia —dijo Goku mientras cerraba sus ojos.

El saiyayin cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse, buscando en la zona la presencia de Sakura. Pero en su búsqueda, encontró una presencia tan grande y abrumadora, que le sorprendió que pudiese existir algo así.

—Creo haberla encontrado… —dijo Goku algo ansioso.

—¿Por qué crees? —le preguntó Anna algo molesta.

—En aquella dirección —decía indicando el este—, logró sentir una presencia gigantesca… No logro comprender cómo alguien pueda tener ese nivel… Me da algo de miedo sentir esa presencia, y tambien ansiedad…

—Puede que, en aquel lugar, se encuentre la base del general de los soldados de la luz —dijo muy serio Tracey—. Seguramente se llevaron a Sakura a ese lugar.

—Es verdad… —pensó un momento la situación, y dijo— Usaré la tele transportación para llegar a ese lugar. Por favor, tómense de las manos.

Y haciendo caso a las instrucciones de Goku, Tracey terminó tomando la mano del guerrero, listos para irse, pero hubo un pequeño problema.

—¿Qué sucede? —preguntó Al muy curioso.

—No lo sé, no puedo tele transportarme —respondió muy incómodo el saiyayin—. Hay algo que impide la tele transportación, y es mucho más fuerte que yo.

—Entonces tendremos que ir hasta allá con el método convencional —dijo Tracey muy pensante—. ¡Por favor Sakura, resiste, vamos en camino!

Al parecer, el lugar no estaba muy alejado, según Goku, quién estimó el tiempo de viaje en un día, por lo que, sin esperar a nada, partieron en búsqueda de Sakura.

En cambio, Sakura estaba resignada a su destino, el cual no sería muy distinto a lo que sufría en ese momento; aquel ser oscuro, se tomó muy literal las palabras de Wind, haciendo lo que quería con la joven entrenadora, la trataba como un juguete, disfrutando del sufrimiento y los gritos de dolor. Sakura era consciente de la lastimosa situación, si se atrevía a hacer algo, sus Pokémon serían los perjudicados.

Luego de cuatro horas de viaje y sufrimiento, por fin habían llegado hasta la base de Wind, quién no la recibió exactamente con los brazos abiertos.

—¡Soldados! —exclamó fuertemente Wind apenas vio llegar a Sakura, apareciendo casi de golpe un pequeño grupo de seres oscuros— ¡Amárrenla! —y apenas el soldado que la traía la dejo caer pesadamente al suelo, la amarraron en una especie de crucifijo— Pueden hacer lo que quieran con ella —decía con mucho rencor—. ¡Más les vale que no la maten, si no quieren meterse en problemas! ¡¿Escucharon?!

—¡Si, general! —exclamaron aquellos seres.

—Mi querida Saku —ahora le decía muy sádica Wind—, tendremos mucho tiempo para hablar, espero disfrutes tu estadía en mi hermosa base —caminó hasta el soldado que la llevó, y este le entregó las pokébolas de Sakura—. No te preocupes por tus Pokémon, los cuidaré como si fuesen los míos —finiquitó para retirarse.

—¡Maldición, maldita tramposa! —pensó con mucha rabia la peli morada— Tengo la esperanza que los chicos vengan por mi… —decía resignada a su destino, con la mirada baja, llorando por la angustia— Sato, por favor te lo suplico, no vengas… No quiero que sufras por mi culpa.

Sakura estaba amarrada, su destino dependía de como los seres malignos la fueran a tratar. ¿Lograría sobrevivir?, era lo único que se preguntaba la entrenadora de Ecruteak.

En el ambiente, el único ruido que había, eran los de golpes, latigazos, gritos, sollozos y gemidos; realmente, Sakura estaba soportando un nivel de tortura similar al que había pasado su amiga Misty.

Mientras tanto, Wind muy feliz, seguía preparándose para la supuesta llegada de Yoh, preparando lo que parecía, un cuarto con un ambiente muy provocativo, inspirado en su pasión por el joven.

Después de una hora, Wind volvía con Sakura, quién aún seguía amarrada de brazos y piernas, inmóvil, muy lastimada; tenía la mirada baja, de sus ojos caían lágrimas, se sentía más humillada que torturada, y su involuntario desnudismo, no la ayudaba en nada.

—Veo que te han tratado muy bien, Saku —le dijo maliciosamente Wind—. Qué bueno que cooperes.

—… —Sakura no decía nada, seguía con la mirada baja.

—Espero aún recuerdes por qué estás aquí, Saku —ahora le dijo muy seria Wind—. Sólo quiero una respuesta, ¿Dónde está Sato?

—No lo sé… —respondió Sakura sin levantar la vista, con su voz entrecortada—, y si lo supiera…, tampoco te lo diría…

—Ya veo —dijo muy feliz Wind, golpeando fuertemente el abdomen de Sakura, a tal nivel, que la hizo toser sangre— Perdón Saku, no quise hacer eso, ¡Jijijiji! —decía en tono burlón.

—Hiciste ver como un tonto a Sato, él te entregó toda su amistad, confiaba ciegamente en ti, y tú lo traicionaste —respondió Sakura ante aquel golpe, muy adolorida.

—¡Tú fuiste la culpable, tú me quitaste a Sato! —comenzó a gritar furiosa Wind, mientras comenzaba a concentrar energía eléctrica en su mano izquierda— ¡Y eso no te lo voy a perdonar!

—Solamente le abrí los ojos a Sato, le hice ver que nos estaban engañando… Al menos…, logramos enterarnos de todo lo que querían hacer…, y sinceramente, si en este instante muero, no me interesa… Dialga y Palkia lo saben todo… Mewtwo nos está ayudando en todo… Y Sato está a salvo…

—¡Tú no sabes por lo que pasamos hace mil años! — comenzó a increparle Wind furiosa — ¡Tratamos de hacer el bien, tratamos de ayudar a todos, tratamos de acoplarnos a su forma de vivir, pero no nos dejaron!

—Ustedes fueron sellados por que trataron de imponer su forma de vida…, utilizando todos los medios que había para lograrlo… —decía muy tranquila Sakura, más intentando no perder más energía— Por suerte…, el antepasado del actual elegido por Ho-oh los selló…, sacrificando su vida, pero alejándolos de todas las dimensiones… Tienen una gran suerte…, ese fenómeno, la distorsión dimensional… Una vez cada mil años… No sé preocupen, volverán a ser encerrados… —finiquitó muy desafiante Sakura.

—¡Cállate! —ya en un estado de furia incontrolable, Wind soltó la energía eléctrica en el cuerpo de Sakura, provocándole más heridas y dolor, a su ya destrozado cuerpo, siempre consciente— Veo que aprendiste a aguantar torturas, te felicito —le felicitó irónicamente.

—Haz lo que quieras, dime lo que quieras, no hablare más contigo, maldita —le respondió aún muy desafiante Sakura.

—Como quieras, eres libre de hacer lo que tú quieras Saku, pero no te preocupes, vendré dentro de tres horas, y si no quieres responder, te tocará tu segunda lección —se acercó a la joven, y le dio un beso en la mejilla—. Luego nos vemos, "amiga" —dijo poniendo mucho énfasis en la última palabra, retirándose del lugar, dejando a Sakura sola, en compañía de aquellos seres oscuros… Si es que podía llamarse compañía…

La situación para Sakura era más compleja de lo que parecía ser. Wind la tenía por despecho; la verdad, era que no tenía ni el más mínimo interés en la verdadera misión. Algún suceso pasó que Wind odiaba hasta la muerte a Sakura, y tenía a Satoshi como el responsable de la situación. ¿Simplemente habría sido un lío amoroso? Por alguna razón, Wind declaraba a los cuatro vientos su amor por Satoshi. ¿Entonces si trabajaron para los soldados de la luz? La palabra traición, tanto de Sakura, como de Wind, parecían confirmarlo. ¿En verdad tanto conocía a Satoshi y Sakura la guerrera del aire? La confianza que tenía Wind de llamarla "Saku", lo confirmaba… Ni Misty, que es su mejor amiga, lo hacía.

...

Por fin tenían un desayuno normal, May comía como si le fuesen a quitar la comida, y las tradicionales peleas de Ash y Misty, hacían ameno el momento. Para Sakura, volver a ver a todos como los vio la primera vez, la hacía sentir muy feliz, estaba muy alegre, y eso era lo que más necesitaba en ese segundo. Ahora, cada vez que Ash cruzaba miradas con Dawn y Sakura, las jóvenes traviesas sólo le hacían gestos muy desapercibidos de complicidad, cosa que Ash no entendía, pero Misty lo captaba con mucha facilidad, provocando que la joven peli naranja volviera a Ash a su comida, que, al fin y al cabo, era lo que más amaba… Junto a sus Pokémon…

La verdad, es que al menos por Misty y Sakura estaba muy inseguro, se sentía confundido. ¿Se podía tener aquel sentimiento por dos chicas al mismo tiempo? Uno sólo puede amar a una mujer; fue básicamente lo que entendió de las palabras de Kagome, y de algo si estaba seguro, era que debía ser sincero con May y con Dawn. Después de todo, y pese a las circunstancias, y como lo prometió, debía comportarse como un hombre.

Una vez terminado el desayuno, invitó a May a dar un paseo al campo antes de partir de vuelta a la ciudad, debía hacerlo ahora que podía; y aprovechando que tanto Misty como Sakura, entendían para que era aquella cita, sin necesidad de preguntar.

—Es muy bonito este lugar —comentó Ash al aire muy nostálgico—, me recuerda mucho a Pallet Town.

—Es verdad… —le asintió May muy emocionada— Es una lástima, pero cuando fuimos por Inuyasha y Kagome, no tuve la oportunidad de pasear por su mundo.

—A nosotros nos agarró una fuerte lluvia, y como me resfrié, tuvimos que limitarnos a buscar las esferas del dragón —comentó algo nervioso Ash—. Aún estoy algo afectado por no cuidarme bien, pero debemos continuar.

—Es verdad —volvió a asentir May—, aunque debo confesarte que, desde un inicio no me gustó mucho la idea. Realmente no conozco ni a Satoshi ni a Sakura, pero como te vi tan seguro, decidí apoyarte, y no estoy arrepentida.

—¿Aceptaste por mí? —preguntó muy curioso Ash.

—Es verdad lo que nos dijo Sakura cuando veníamos a la casa de campo, a todas las personas que hemos conocido, tienen los mismos pensamientos e ideales que nosotros. Él quería que nos conociéramos, y si es tu amigo Ash, puedo confiar en esos dos a ciegas.

—¿Por eso saltaste con nosotros a buscar las cartas? —preguntó muy curioso Ash.

—¡¿Eh…?! —exclamó muy nerviosa May.

Ash por fin había encontrado el momento que esperaba para conversar sobre los sentimientos de ella, la había arrastrado sin que se diera cuenta.

—Tu sabías que Satoshi y Sakura tenían planificado nuestros viajes, y cuando todos ustedes saltaron, seguramente frustraron todo lo que querían hacer —decía Ash mirando al horizonte.

—Bueno…, yo… —titubeó muy nerviosa May, Ash la estaba acorralando con sus preguntas ingenuas, no estaba segura si decirle sus motivos— ¿Qué le digo? —pensaba— Nunca espere me preguntaría algo así —en su interior, juntó valor, y se dijo— ¡Se merece una buena respuesta, vamos May, tu puedes!

Ash veía muy curioso la cantidad de expresiones que hacía May ¿En qué estaría pensando? Se preguntaba.

—Te seguí porque no quería dejarte solo… —le respondió May con mucha pena, manteniendo su mirada baja— Yo quería acompañarte para esta misión.

—Ya veo… —respondió Ash muy contrariado, no era la respuesta que esperaba, por lo que reformulo la pregunta— ¿Y por qué me querías acompañar? —Ash seguía preguntando como si fuera un niñito ingenuo, pero May no lo tomaba así, sus mejillas estaban muy coloradas, y su corazón latía a mil; la única guía que usaba el entrenador, eran las palabras de Kagome, más las advertencias que le había dado Tomoyo.

Para May, había llegado el momento de ser completamente sincera con Ash.

—¡Ash, no sé cómo decírtelo, me da algo de miedo, así que prefiero expresarte lo que siento con acciones! —la joven coordinadora se abrazó al cuello de Ash, y comenzó a besarlo en la boca.

May no quería despegarse de su amado, tenía miedo de la respuesta que le pudiese dar, intuía algo, por lo que intentó hacer el momento lo más largo posible, cosa que Ash le facilito; el joven no se movía, estaba algo impresionado; lo único que hizo, fue agarrar de las caderas a la peli castaña, dándole a entender que podía quedarse tanto como ella quisiera.

Ash era consciente de lo que estaba a punto de hacer, y no quería que fuese tan desastroso como lo que pasó con Duplica, tenía miedo que sus amigas se sintieran miserables; él se sentía un cretino.

Después de unos minutos, fue May quien decidió separarse de Ash.

—¡Ash, lo siento, yo no quise…! —comenzó a decir desesperada May, pero Ash la interrumpió.

—Muchas gracias por ser sincera conmigo, May. Esa era la respuesta que esperaba —le respondió muy feliz Ash.

—¿A qué te refieres con eso, Ash? —preguntó muy confundida May.

—Sólo te puedo decir que para eso te traje hasta aquí, quería que me dijeras que sentías por mi…, por decirlo de alguna forma… —dijo Ash algo confundido; sólo decía lo que le habían dicho sus amigas.

—Ash… Esto es un sueño… —decía muy emocionada— ¡Por fin puedo decirlo! ¡Ash, te amo! — exclamó feliz, abrazándose al joven.

—May…, discúlpame por favor, sé que pensaras que soy un cretino… —decía algo asustado Ash— Te quiero mucho, no permitiría que jamás te hicieran sufrir… Eres muy bonita, y sé que debes tener muchos admiradores.

—¿Por qué me dices eso? —preguntó muy asustada May, intuyendo algo.

—May, lo siento, pero no puedo seguir dándote falsas esperanzas… —hizo una pausa, y después de pensar en sus palabras, siguió—, no puedo corresponder a lo que sientes…

—Me lo imaginaba… —dijo May muy triste— Que tonta soy… Perdóname por el beso que te di, no debí hacerlo…

—May… —interrumpió Ash—. Yo fui quién quiso recibirlo…, las he hecho sufrir mucho por mi culpa, y si puedo hacer algo para hacerlas feliz, entonces que así sea…

—Seguramente esperabas este momento para hacerlo con Misty… —comentó May muy melancólica.

—… — pero Ash no contesto, sólo bajo su rostro.

—Ash… —dijo algo extrañada May, notando en su actitud algo raro— ¿Ya te besaste con Misty? —el joven negó con la cabeza— ¿Mi beso fue el primero? —preguntó algo preocupada, volviendo a negar Ash— ¡¿Ya te besaste con alguien más?! —está vez, Ash no hizo ningún gesto— ¿Fue Dawn? —Ash no hacía ningún gesto— ¿Duplica? —Ash seguía igual— ¡Espera un momento…! ¡No me digas que…! —ahora exclamó muy asustada.

—Yo soy el causante de todo… —dijo Ash por fin, muy frustrado— Por favor May, no cometas el mismo error que yo.

—¿Enamorarme de dos personas? —preguntó algo asustada May; se daba cuenta que las intuiciones que habían tenido del incidente del laberinto eran correctas.

—Si… —respondió Ash, sintiéndose miserable— Tu y Drew, los sentimientos que se tienen, son los mismos que yo siento por… Toma valor, declárate a Drew, sean felices, él tambien te ama, y sé que te corresponderá como corresponde.

—Ash, te tengo una pregunta —decía muy sorprendida May.

—¿Qué pasó May? —preguntó muy extrañado Ash.

—¿Cuándo maduraste tanto?

—La verdad… —comenzó a responder perplejo el entrenador— No lo sé, ¡Jejejeje! —rio algo nervioso el entrenador— Aunque debo confesarte, que después de lo que viví con Sakura con la carta del tiempo, me hizo darme cuenta que, por mis caprichos, he ignorado lo que mi madre, mis amigos, incluso mis Pokémon, sienten por mi —Ash miró al cielo y continuó—. Siempre he creído que he actuado bien, al dejar que ustedes cumplan sus sueños y sigan su propio camino… Pero jamás les pregunte si realmente querían separarse de mi lado… —bajó la mirada, y comenzó a decir con la voz quebradiza— Sólo fui capaz de salvar una vez a Misty, y provoqué que Sakura sufriera por algo que no debía… Las quiero proteger…, no quiero que les pase nada malo…. detesto la idea de perderlas…

—Por favor Ash, no te culpes por eso —decía muy acongojada May—. Tampoco es que pueda decir mucho, y aunque no lo creas, todos nosotros nos sentimos impotentes por lo que vivieron, no sabíamos que les pasaba… No servíamos para nada…

—Para los dos, lo mejor fue que vivieran el final feliz —le dijo sonriendo algo triste—, aquella tortura, no se la hubiese deseado a nadie…

May comenzó a notar que Ash se ponía muy mal con tan solo recordar la carta, estaba muy triste, impotente.

—¡Ash, ánimo, cuenta conmigo para lo que quieras! —le exclamó May muy alegre— ¡Recuerda que soy una experta en temas del amor, así que, si tienes algún problema con Misty o Sakura, cuenta conmigo!

—May… —dijo muy sorprendido Ash, la miró a los ojos, e imitando su actitud, le exclamó— ¡Muchas gracias May, prometo no fallarte!

May nunca pensó que la jugada se invertiría, se suponía que después del rechazo, ella debía ser la devastada, y Ash el maldito insensible, pero el joven estaba en una encrucijada mucho peor. ¿El amor por las dos chicas era el mismo? ¿En verdad Ash tenía miedo de que todos lo odien? Ciertamente, Ash era una persona que tenía la capacidad de hacer amigos innata; y de enamorar chicas, como prueba, ella. Por primera vez, ella era su pañuelo de lágrimas.

Aún no era mediodía, la mañana era muy agradable, y la suave brisa que corría en los campos, refrescaba el día caluroso.

—Que agradable día —comentó May muy feliz.

—Es verdad —apoyó Ash más aliviado.

La brisa comenzó a ser más fuerte, aún así, el viento era muy cómodo; en un pequeño descuido, la gorra del joven salió volando, provocando que May fuera a su búsqueda.

—¡Oye, a dónde vas! —le exclamó May a la gorra, como si le fuese a escuchar, corriendo tras ella, hasta alcanzarla— ¡Te tengo! —la tomó, y en modo de broma, se la puso, y le exclamó a Ash— ¡Soy Ash Ketchum de Pallet Town, y no solo soy un maestro Pokémon, tambien soy un maestro en el amor!

—May… —le dijo sonriendo muy nervioso el aludido—, no soy ninguna de las dos cosas…

Y el viento comenzaba a tomar más fuerza, comenzando a molestar en gran parte.

—May, volvamos, parece que se acerca una tormenta —comento Ash muy preocupado.

—Es verdad, van a comenzar a preocuparse por nada.

Hasta que el viento era tan fuerte, que comenzó a causar problemas a los dos jóvenes.

—¡No… Aguanto…! —comenzó a exclamar May con dificultad, comenzando a hincarse en el suelo.

—¡Resiste May! —con toda la fuerza que tenía, avanzó hasta la peli castaña, abrazándola fuertemente— ¡ ¿Qué sucede?! ¡El viento es demasiado fuerte!

—¡No sabía que el viento pudiese cambiar de esa forma, a lo mejor en estos lugares hay muchas tormentas! —le comentó May.

—¡¿Y si es una carta?! —pregunto Ash muy serio.

—¡Vamos con Sakura entonces, ella debe saber qué sucede!

Ash y May intentaron avanzar como podían, pero resultaba inútil, el viento si quiera los dejaba caminar, sólo podían estar abrazados, protegiéndose uno al otro, pero de pronto, el viento vio calmada su fuerza de forma inexplicable; esto llamó mucho la atención de los dos jóvenes, por lo que levantaron la mirada en busca de una respuesta, encontrando frente a ellos a la reencarnación de los vientos del norte.

—¡Suicune! —exclamó muy aliviado Ash— ¡Gracias, nos salvaste!

—¡Chicos, ¿están bien?! —preguntó Misty, apareciendo seguida del Pokémon.

—¡Si, gracias Misty, estamos bien! —exclamó igual de aliviada May, soltando un pesado suspiró— ¡Por poco, creí que me llevaría el viento!

—¿Y los demás? —preguntó muy preocupado el entrenador.

—Apenas comenzó el viento, fueron a resguardar a los Pokémon —le explicó muy seria la líder de gimnasio—, seguramente, ahora deben estar seguros dentro de la casa.

—Ya veo —dijo Ash más despreocupado.

—Ash —continuó Misty muy seria—, este es un ataque de una carta, Sakura nos dijo que detectó la presencia de la carta de viento —miró a su alrededor, y concluyó—. Hay algo que me molesta…

—¿Qué cosa Misty? —preguntó May muy intrigada.

—En el sector que rodea la casa, había viento, pero no era tan fuerte como al que los afectaba, sufrieron lo más parecido a un huracán —miró a Suicune, y muy orgullosa acarició a su Pokémon, y dijo—. Tienen suerte que Suicune pueda controlar las fuerzas del viento a su voluntad, le queda muy bien lo de "la reencarnación de los vientos del norte"

—¿Por qué crees que el viento fue más fuerte en este sector? —preguntó Ash muy extrañado.

—No lo sabemos… Ash… —comenzó a decir muy preocupada Misty—, te lo pido, ten mucho cuidado, existe la posibilidad de que alguien esté usando las cartas Sakura para eliminarte, y este viento, sólo fue un intento más.

—¿De dónde sacaron tal conclusión, Misty? —preguntó May muy asustada, más preocupada por su amigo.

—¿Recuerdas lo que ocurrió en la isla Shamubi, en el archipiélago naranja? —preguntó muy seria Misty, con un tono de voz muy extraño.

—No me pidas que recuerde todo, hubo un momento en que perdí el conocimiento —comentó muy extrañado Ash—. ¿A qué viene esto ahora?

—¿Y recuerdas algo de ese momento de inconsciencia? —volvió a preguntar Misty.

—Si…. lo recuerdo… —respondió Ash muy asustado— ¿Por qué me preguntas esas cosas?

—¿Qué recuerdas? —Misty ignoraba todas las preguntas de Ash, por alguna razón.

—Bueno… —comenzó a recordar muy pensante Ash—, no se quien fue claramente, pero aquella persona me dijo que no me rindiera jamás, que no importa cuantas veces caiga, que siempre me levante, puesto a que yo era alguien muy especial —hizo una pausa, y volvió la vista a Misty—. Ahora que lo pienso, no entiendo que intentó decirme con eso…

La pregunta de Misty había sido muy extraña, igual que su actitud, si quiera Ash sabía que caso tenía en ese momento, saber qué había pasado en el incidente de los titanes de hielo, fuego, rayo, y el guardián de los mares. ¿Cómo es que sabía lo del mensaje de Ash?

Tampoco tenía explicación el ataque de las cartas Sakura a Ash. ¿Que querían de él? ¿Tan peligroso era para el que orquestaba los atentados? Lo único que estaba claro, es que la vida de Ash corría peligro.

¿Qué sucederá más adelante? ¿Lograrán salvar a Sakura? ¿Sakura sobrevivirá a la tortura? ¿Cómo es que Wind conoce a Satoshi y Sakura tan bien? ¿A que se refirió Sakura con eso de que los engañaron? Y la pregunta principal, ¿quién quiere eliminar a Ash? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos. Como se imaginaran, en este capitulo, la tortura de Sakura de Ecruteak, continua. Ademas, el ContestShipping va ganando, ¿pero triunfará? Los dejo leer, y les aviso, queda muy poco para que este arco termine. Hasta la próxima!!!

...

Capítulo 27: "Más de un secreto revelado"

La pregunta de Misty había dejado muy descolocado a Ash y a May.

—¿Qué recuerdas? —Misty ignoraba todas las preguntas de Ash, por alguna razón.

—Bueno… —comenzó a recordar muy pensante Ash— No se quien fue claramente, pero aquella persona me dijo que no me rindiera jamás, que no importara cuántas veces cayera, que siempre me levantara, puesto a que yo era alguien muy especial —hizo una pausa, y volvió la vista a Misty—. Ahora que lo pienso, no entiendo que intentó decirme con eso…

—Eso es algo que tú debes averiguar —dijo muy extraña Misty—. Solo te puedo decir una cosa.

—¿Qué me vas a decir? —preguntó Ash como si ahora estuviese hablando, no con Misty.

—Tus seres queridos, tus amigos y todos nosotros, siempre estaremos para ayudarte, cuenta con todos nosotros hasta el final.

—¿Qué que estás hablando, Misty? —preguntó algo asustada May— Estas hablando como si no nos conocieras, me asustas.

De pronto, Misty se desvaneció en frente de los dos, cayendo desmayada, siendo agarrada por Ash antes que cayera al suelo.

—Misty, ¿estás bien? —preguntaba Ash mientras la sacudía suavemente.

—¿Qué le paso? ¿Porque se desmayó? —comenzó a preguntar muy preocupada May.

—No lo sé —realmente no comprendía que pasaba, en lo único que estaba concentrado, era en despertar a la joven— Misty, despierta ¡Vamos, despierta! —en eso, la peli naranja comenzó a quejarse, abriendo los ojos con algo de dificultad— Que alivió, por fin despiertas… —suspiró aliviado el entrenador, ayudando a recomponerse a la peli naranja— ¿Qué te pasó, Misty?

—¿Qué hago aquí? —preguntó Misty muy confundida.

—Suicune, tu… —comenzó a decirle al Pokémon, quién sólo asintió, entendiendo a dónde quería llegar May.

—Suicune me pidió mi cuerpo —explicó Misty muy seria—, necesitaba decirte algo importante, así que accedí.

—Ya veo —las palabras de Suicune dejaron muy intranquilo a Ash, le era curioso que todo coincidiera tan bien—. Entonces ustedes ya lo sabían todo, ¿verdad? —Suicune sólo negó a las palabras— Explícate entonces, por favor.

—Hazlo Suicune, con confianza —le dijo Misty muy tranquila, confiando ciegamente en su Pokémon.

Y Misty volvió nuevamente al trace.

—Lo siento Ash, pero nosotros no conocemos toda la historia, pero si quién participó en la guerra actual. Ho-oh, puede darte las respuestas que necesitas.

—Aun así, tus palabras fueron muy confusas —dijo May muy confundida—. Lo que dijiste, no tiene sentido.

—¿Qué duda tienes, joven May?

—¿Qué significa eso de "sus seres queridos"? —preguntaba muy seria May— Hasta donde todos tenemos entendido, Ash es hijo único, y su padre desapareció hace mucho.

—Los seres queridos de Ash, son las personas que más quiere, como tu May, Max, Brock, Gary y los demás —hubo una pequeña pausa en el discurso, y Misty volvió al habla en representación de Suicune—. Si hablas por familiares sanguíneos, tambien los tiene… Lo siento, pero no soy el indicado para darles detalles… —volvió a detener el habla, y se dirigió a Ash— Ash, quiero darte un último consejo.

—Dime Suicune.

—Ten mucho cuidado con tus decisiones, sigue tus corazonadas, y no cometas un error; no sólo terminarás sufriendo tú, tambien los que más quieres, y no te preocupes por nosotros, sea la decisión que tomes, todos te apoyaremos, sin excepción.

Ash notó como Misty salía del trance, y la abrazó a su cuerpo para evitar que cayera, cosa que por suerte no ocurrió, ya que, en esta ocasión, la líder de gimnasio no se desvaneció.

—Tranquilo Ash, creo que ya me acostumbré —dijo Misty muy tranquila, tomándose la cabeza.

—¿Estás segura? —preguntó Ash poco convencido.

—Ash, no me sobreprotejas tanto, sabes que sé cuidarme sola —le pidió Misty algo incómoda, pero feliz— ¿Ya le dijiste todo, Suicune? —el Pokémon le asintió— Qué bueno que te haya podido ayudar —sentenció Misty muy satisfecha—. Ash, May, volvamos a casa, tenemos que volver a la casa de Sakura, además, no sabemos cuándo volverá a azotar el viento.

—¡Si, por favor, no quiero que me lleve! —exclamó con algo de nervios May.

Las declaraciones de Suicune fueron muy curiosas, y daban para debate, debate que hicieron Ash, Misty y May, camino vuelta a la casa de campo. ¿Qué significado habrá tenido aquellas palabras que le dijeron a Ash, en el incidente de los titanes? Ash no era alguien que se rindiera fácilmente, la frustración era uno de sus males, pero sus amigos sabían cómo sacarlo de ese lado oscuro. ¿Y qué otro pariente tendría Ash? Como había mencionado May, él era hijo único, y su padre era un misterio. De lo único que estaba consciente en ese momento el entrenador de Pallet Town, era sobre las decisiones que debía tomar a futuro; sabía que debía tomar una decisión personal ¿Pero a quien haría sufrir aparte de él, si llegara a equivocarse? A las únicas personas que tenía en mente, era a Misty y a Sakura.

Al llegar a la casa, la parejita hambrienta se llevó un buen regaño…

—¡¿Dónde se metieron ustedes dos?! —les regañó fuertemente Gary.

—¡Jejejeje! Lo siento, Gary —dijo muy nervioso Ash—. Necesitaba hablar con May de algo muy personal, ¡pero ya estamos listos!

—¿Sobre qué? —saltó casi al acto Drew, muy desconfiado de esas palabras; sabía que May le tenía mucho cariño a Ash, y esa reunión sólo le dio mala espina.

—Nada de gran importancia para los demás —dijo Ash mientras se dirigía dirección al peliverde—. Disculpen por demorarlos chicos, iré a arreglar mis cosas ¡Aún quedan muchas cartas por sellar! —y en el pequeño momento que pasó por el lado de Drew, le dijo en voz baja— Drew, cuida bien de May. Sí me entero que la has hecho sufrir, vendré personalmente a romperte la cara. ¿Entendiste? —y continuó su marcha.

—¿Qué habrá sucedido? — Drew miraba muy extrañado a Ash, pensando en sus palabras, y entendiendo rápidamente con un gesto de despedida de parte del entrenador, sonriendo al petitorio— No te preocupes, jamás lo haría.

—¡Espérame Ash, tambien tengo que arreglar mis cosas! —exclamó algo apurada May, siguiendo al joven.

Una vez con Ash y May preparados, y el furgón que los llevaría de vuelta a la ciudad natal de Sakura estacionado en el frontis, partieron de vuelta a la residencia Kinomoto.

—Sakura, quiero preguntarte algo —comenzó a preguntar muy serio Gary.

—¿Qué sucede Gary?

—Nos dijiste que sentiste la presencia de la carta del viento. ¿Por qué no la sellaste?

—Cuando Ash, May y Misty volvieron, la presencia de la carta desapareció —respondió Sakura muy pensante, preocupada por la extraña situación—. Desconozco el motivo real de por qué desapareció, pero por ese motivo no pude sellarla.

—¿Y eso de que las cartas están siendo controladas por alguien? —preguntó May muy intrigada.

—¿De dónde sacaste eso? —preguntó Sakura muy sorprendida de tal teoría.

—Pero si… —iba a comenzar a explicar la peli castaña, pero Ash la interrumpió de golpe.

—¡Nada, son solo conclusiones, no hagas caso! ¡Jejejeje! —comenzó a excusar Ash, riendo muy nervioso, para agarrar a la joven del cuello, y hablarle al oído— Al parecer, esas fueron conclusiones de Suicune. Intentemos no alertar a nadie de eso, no quiero que los chicos se desconcentren de la misión por mi culpa, esto es entre Misty, tu y yo. Debemos estar alerta.

—De acuerdo —dijo May muy desconcertada, no muy segura del plan de Ash.

Era claro que los demás no eran conscientes del ataque de las cartas, y quién podría estar provocando los atentados contra todos, según palabras de Suicune. ¿Qué podrían hacer Misty, May y Ash con aquella delicada información? Las cartas atacaban, pero no había nadie en el lugar, era como un ataque en piloto automático.

Después de un largo viaje, el grupo por fin había llegado a la casa de Sakura, y como era de esperar, los problemas continuarían. Sakura intentó introducir la llave en el cerrojo de la puerta, pero está salió expulsada, dejando muy sorprendidos a todos.

—¿No te habrás equivocado de llave? —preguntó muy curiosa Kagome.

—Eso es imposible —dijo Sakura muy intrigada, volviendo a repetir el ejercicio, con los mismos resultados—. Esto me es muy familiar —pensó Sakura muy seria, mientras tomaba la llave del libro de las cartas—. Debería funcionar —y en el momento que introdujo la llave, del cerrojo salió una luz muy extraña— ¡Lo suponía, era candado!

Sakura muy seria, saltó hacia atrás, y diciendo su conjuro, volvió la llave en el báculo de las cartas, y actuando con rapidez, dirigió la parte más alta de este a la extraña energía, y volvió la carta a su estado original. Todos veían muy sorprendidos la rápida acción de la peli castaña, ya no se tomaba como juego, la recuperación de las cartas.

—¡Perfecto, tenemos otra más! — celebró muy triunfante Sakura, volteando la mirada tras ella, encontrando no exactamente lo que esperaba— ¡Ash…! —exclamó preocupada Sakura, al ver al joven sin sentido en el suelo.

—¡No me querían tanto…! —dijo Ash… nuevamente mordiendo el polvo…

—Deberías ser más cuidadosa, Sakura —le dijo May algo nerviosa—. El pobre de Ash no es inmortal… o al menos eso creo…

—¡Perdóname! —fue todo lo que exclamó la chica, haciendo una reverencia, muy apenada.

Después de ese pequeño incidente, dentro de la casa, comenzaron a planificar su ruta a seguir.

—Chicos, ¿qué les parece si vamos a dar un paseo por la ciudad? —les propuso Sakura con mucho entusiasmo— Tomoeda tiene muchos centros comerciales, parques y lugares de todo tipo de interés.

—¡Me parece una excelente idea! —exclamó Dawn muy ansiosa— ¡Quiero llevar ropa de este lugar, serian modelos exclusivos!

—¡Excelente idea Sakura, así podremos buscar más cartas! —dijo con entusiasmo Ash.

—Suena bien —dijo muy pensante Edward—, aunque creo que son las cartas las que nos buscan —muy serio, se quedó mirando a Ash, y le dijo—. Por alguna razón, te quieren matar.

—Sí, es verdad —le apoyó Ash en su teoría, muy serio— ¡Por lo mismo, no podemos dejar que las cartas hagan de las suyas, podrían lastimar a alguien! —y por inercia, se dirigió a la puerta gritando— ¡No hay tiempo que perder, vámonos!

—¡Detente ahora mismo, Ash Ketchum! —le gritó muy enojada Misty. Claramente, lo estaba regañando.

—¡¿Qué sucede ahora, Misty?! —le preguntó molestó el aludido, sin ser consciente de por qué el regaño.

—¡¿Al menos sabes a donde tienes que ir?!

—¡¿Qué no es obvio…?! —le gruñó, mientras todos miraban expectantes su ridícula respuesta, y él sintiéndose el idiota— ¡Jejejeje! Lo siento, creo que me entusiasmé un poquito —dijo muy apenado, haciendo que todos perdieran el equilibrio.

—¡No hay caso contigo…! —dijo Misty resignada, dirigiéndose a Sakura— ¿Dónde vamos a ir?

—¡Chicos, les aseguro que les va a gustar el paseo, seré una buena guía turística! —dijo Sakura, muy emocionada— Iré por unas cosas a mi cuarto, y nos vamos.

Sakura se retiró a su cuarto para preparar su trabajo de "guía turística", cómo le había llamado, pero al entrar, encontró un "campo de batalla", por decirlo de alguna forma. Su cuarto estaba completamente desordenado; papeles, envoltorios de dulces, y una bola amarilla que, al parecer, respiraba, o al menos lo intentaba.

—¡Kero…! —gritó como energúmena Sakura. Se sentía en su voz, la maldad encarnada…

Todos muy preocupados por aquel grito, subieron hasta la puerta del cuarto de la peli castaña. ¿Qué habría pasado? Se preguntaban.

—¡Sakura, ¿estás bien?! — le preguntó Shaoran muy preocupado, haciendo que Sakura asomara la cabeza.

—Esperen un momento, chicos ¡Jejejeje! —rio algo apenada la joven, notándose una vena muy bien marcada en su sien— Salgo en un segundo.

Sakura cerró violentamente la puerta, puso llave, y comenzaron a escucharse sonidos de golpes, un grito seco de la chica, y sonido de más desorden.

—¡Quiero que este cuarto este limpio y ordenado para cuando vuelva! ¡¿Me escuchaste?! —exclamó furiosa Sakura, muy agitada. Al salir del cuarto, con mucho miedo, miraron a una peli castaña que estaba muy apenada, aún con la vena de su sien bien marcada— ¡¿Nos vamos…?!

—¡Si! —exclamaron todos muy intimidados, por el extraño fuerte carácter de Sakura, haciendo caso al acto.

¿En verdad podía llegar a tener tan mal carácter la joven?

Después de tan incómodo momento, comenzó el tour comandado por Sakura, y con los gastos pagados por parte de la fortuna Daidouji.

La ciudad de Tomoeda, era bastante más grande de lo que lograba describir Sakura. La vida en su zona comercial era muy variada, y los jóvenes disfrutaron desde compra de recuerdos, visita al parque central, hasta las voraces compras de las chicas, cargadas por las mulas de carga… quiero decir, sus amigos…

—¿Qué más compraré…? —se preguntaba muy pensante en voz alta Dawn.

—¡¿Más cosas?! —preguntó desesperado Gary.

—¡¿Algún problema, Gary?! —dijo Dawn, mostrándole una mirada asesina.

—No…, ninguno… —respondió el aludido muy intimidado.

—¿A qué te refieres con eso de "más cosas"? —preguntó muy curioso Ash.

—Cuando fuimos a buscar a Taichi y a Hikari, compró varias cosas, aunque no fueron tantas como ahora —suspiró resignado, y continuó—. Está abusando de Tomoyo, ni siquiera sé cómo le vamos a pagar todo esto…

—¡No te preocupes Gary — decía Tomoyo muy alegre—, estoy volviendo a ver a la Card Captor en acción, y con eso soy muy feliz! —el comentario lo único que provocó, fueron los nervios en la aludida, mientras los demás no entendían a qué se refería con "Card Captor".

—¡Jejejeje! —rio algo nervioso Ash— Con respecto a las compras de Dawn, esto no es nada, si hubieses viajado con ella, sí que te hubieses vuelto loco.

—Ya lo creo… —comentó Shaoran muy nervioso—, es la que más ha comprado.

Mientras Ash, Sakura, Gary, Tomoyo y Shaoran seguían hablando muy separados del grupo, más por Dawn; seguían observando el gran centro comercial. En eso, la visita fue interrumpida por el gruñir del estómago de Ash.

—¡Oigan, ya me dio hambre! —se quejó Ash, bastante fatigado.

—A mí también —agregó Dawn, igual de fatigada—. Tanto comprar, me abrió el apetito.

—Conozco un lugar muy rico dónde podemos almorzar —comentó Sakura—, además, los platos son muy grandes.

—¡Eso suena genial! —exclamó Ash con entusiasmo— ¡Llévanos Sakura!

Aún no había aparecido ninguna carta, pero en ese momento, daba lo mismo. El paseo era muy agradable, y el consumismo inagotable, salvo por Ash y Sakura, quienes más parecían disfrutar cada segundo del paseo, se mantenían muy distraídos, y eso era más importante para los demás, después de lo sucedido.

...

El equipo, temporalmente comandado por Anna, se dirigía a la base de Wind. Para suerte de ellos, por decirlo de alguna forma, no se asomó ningún tipo de ser oscuro, el viaje era mucho más tranquilo de lo que ellos imaginaban. No fue hasta el atardecer, cuando el crepúsculo asomaba en la puesta de sol, tiñendo el cielo de color carmesí, como si de un horrible presagio se tratase, que llegaron hasta la base de Wind.

Tal vez ellos no lo sabían, pero en ese momento, participarían de la última batalla, ya que, para esos momentos, todos tenían sus misiones cumplidas, salvo la misión de Ash, dónde extrañamente, el único ataque que sufrían, era el de las cartas.

Ya habían pasado doce horas desde que Wind había mandado a secuestrar a Sakura, doce horas de sufrimiento constante para la peli morada, a quien, como lo había prometido la guerrera del viento, cada tres horas fue a interrogarla y torturarla por su nula cooperación. Fueron cuatro sesiones del peor sufrimiento que solo una mujer despechada podía dar a, según ella, la maldita que le había quitado a su Satoshi. En la cuarta sesión, fue cuando Sakura vio una posible posibilidad de escape de aquel lugar; una de las descargas eléctricas de Wind, provocó un paro cardíaco en la joven, provocando su muerte instantánea…

—¡Si quiera lo intentes, maldita! —dijo con mucha rabia Wind, mientras hacía unas figuras raras con sus manos— ¡Ni la muerte será una vía de escape!

Y concentrando una gran cantidad de energía en sus manos, formó una esfera de energía, la que lanzó a Sakura, reviviéndola al instante. La joven comenzó nuevamente a respirar, agitadamente; se sentía muy agobiada, no era consciente de su estado actual, pero algo si era seguro, era consciente que Wind la había traído de nuevo del lugar a donde había partido, sólo para torturarla más. Siquiera la muerte era una opción de escape.

—Agradéceme el milagro de recibirte, Saku —comenzó a decirle sarcásticamente—. Me merezco un premio, con saber el paradero de Sato, me conformo.

—¡No te lo diré! —gritó Sakura con todas sus fuerzas.

—Será como tú digas entonces —la molestia de Wind comenzó a notarse cuando comenzó a concentrar una cantidad, aún más grande de electricidad en sus manos, atacando con ella a la peli morada, quién gritó desesperadamente del dolor, comenzando nuevamente a desvanecer su conciencia—. Te sugiero que hables ahora, no querrás que use todo mi poder en ti.

—¡Ya te dije, no te diré nada, jamás te diría donde esta Sato, déjalo tranquilo! —gritó desesperada Sakura— Conmigo haz lo que quieras, mátame si quieres, a final de cuentas, puede que tengas razón, yo soy la culpable de todo —dijo en voz baja su última declaración, notándose en sus palabras y gestos, mucho dolor; dolor emocional.

—¡¿Por qué haces las cosas difíciles?! —exclamó desesperada Wind— ¡¿No me digas que crees que quiero a Sato para matarlo?!

—Sé qué no lo quieres matar, tú no eres mala, pero trabajas para esos seres asquerosos —comenzó a decir más tranquila Sakura— ¿Por qué trabajas para los soldados de la luz?

—¡Eso no te interesa, yo solo quiero a Sato! —y aumentando aún más el poder de su ataque eléctrico, atacó a Sakura.

—¡Por favor…, detente…! —gritó de dolor Sakura, seguido de un largo grito seco; su sufrimiento llegaba a un punto en el cual quería morir.

—¡Oye tú, suelta a Sakura ahora! —exclamó de la nada una voz masculina, llamando mucho la atención de la guerrera.

—¡¿Quiénes son ustedes?! —exclamó Wind, furiosa por la intromisión de los desconocidos a su base.

—Por fin llegaron…, pensé que se habían olvidado de mi… —decía muy quejumbrosa Sakura, apenas respirando— Tengan mucho cuidado…, Wind es muy poderosa…

—¡¿Qué fue lo que te hicieron?! —preguntaba impactado Tracey, tras ver el deplorable y horrible estado de su amiga.

—Lamentablemente no me equivoque —decía furioso Goku, tras ver tal nivel de tortura— ¡No te preocupes, terminaremos con esta tipa y te rescataremos!

—¡Cabezas hueca! —exclamó muy sufrida Sakura— ¡Ignoren que estoy aquí, acaben con Wind, ahora!

—¿Wind? —dijo muy extrañado Al, recordando las palabras de Gary— ¿Acaso tu eres una guerrera elemental?

Mientras todos veían muy impresionados las conclusiones de Al, Sakura simplemente bajó la mirada muy asustada, y la aludida comenzó a reír descontroladamente.

—¡Jajajaja! Veo que eres muy listo, Alphonse Elric. Te felicito — rio sarcásticamente Wind—. Así es, acertaste. Mi nombre es Wind, y soy la guerrera elemental del viento, y veo que saben de nuestro verdadero poder, así que, si van a pelear, háganlo en serio —decía, mientras tomaba posición ofensiva, observando a todos detenidamente, hasta mirar a quien esperaba— ¿Tú eres Yoh?

—Sí, pero…, ¿cómo sabes mi nombre? —preguntó algo extrañado el aludido.

—¡Si…! —comenzó a exclamar muy emocionada; parecía quinceañera— ¡¿Quieres tener una cita conmigo?!

—Eres muy atrevida para pedirle algo así en frente de su prometida —dijo de forma muy altanera Anna— ¿Qué te hace creer que lo dejaré?

—Anna Kyōyama…, creo que así deberían llamarte… —decía Wind mientras agarraba del cuello a Sakura— Te recuerdo que, si Yoh no hace lo que yo le digo, su amiguita será la única perjudicada.

—¡Maldita! —gritó furioso Goku con toda la intención de atacarla, pero había sido una pésima idea. Apenas pudo avanzar un par de centímetros, Wind tenía electrocutada nuevamente a Sakura, con una fuerza aún mayor, perdiendo por fin el conocimiento— ¡Imposible, no puede existir alguien tan fría y veloz, no creí que lo fuera a hacer en verdad! —pensó ingenuamente el saiyayin.

—Eso fue realmente estúpido, Son Goku, creí que eras un poco más inteligente —dijo muy molesta Wind— ¡No te di autorización para perder el conocimiento! — volvió a gritarle a Sakura, recuperando la energía de Sakura, no así sus heridas, haciendo que la joven despertara nuevamente de golpe, entre estremecedores gritos, y una respiración agitada— No querrán que sufra aún más —amenazó nuevamente Wind.

—Veo que es verdad, no tiene ninguna intención de matar a las personas. Tengo que hacer algo —pensó seriamente Yoh—. Anna, por favor —comenzó a decir a la chica—, espero comprendas la situación.

La decisión de Yoh estaba tomada, comenzando por caminar hasta Wind, sin quitarle en ningún segundo la mirada a la guerrera elemental.

—Wind, acepto tu cita —le dijo muy sonriente el chamán.

—¿En verdad? —preguntaba muy incrédula, soltando el cuello de Sakura— ¡Qué bien! —y exclamando muy alegre, se abrazó al joven.

—¿Estás seguro? —preguntó Al, poco convencido por la idea— ¿No quieres que te acompañemos?

—Estoy seguro chicos, no se preocupen —contestó Yoh muy despreocupado.

—¡Entonces no perdamos el tiempo, vámonos! —gritó muy emocionada Wind, llevándose a rastras al joven.

Una vez que Yoh y Wind desaparecieron de la vista de todos, los demás intentaron acercarse a Sakura, pero Anna se los impidió al acto.

—¿Por qué no podemos ir? —preguntó algo extrañado Al.

—¿Encima lo preguntas? —dijo algo molesta Anna.

—Al menos dale esto — le pidió algo extrañado Goku, entregándole la última semilla del ermitaño que quedaba—, con esto se recuperará.

—De acuerdo —aceptó la ayuda Anna, recibiendo la semilla—. Ni se les ocurra acercarse, den la vuelta, y no miren —decía muy seria, comenzando a acercarse a la peli morada, mientras que los demás hacían caso.

—Las mujeres son muy extrañas —comentó muy extrañado Goku.

—¡Ay, otro más! —suspiró resignado Tracey.

Apenas Anna llegó con Sakura, la rubia miró a la herida, siendo recibida con una sonrisa que reflejaba muchísimo dolor.

—Veo que sobreviviste —le dijo medio en broma Anna.

—Por supuesto… —decía Sakura muy adolorida— ¿Qué esperabas?

—Me dieron esto, supuestamente recuperará tu energía —dijo Anna queriendo darle la semilla.

—¡Detente, no te acerques! —exclamó Sakura muy aterrada.

—¿Qué sucede? —preguntó Anna muy extrañada.

—Esta cosa… está protegida por un campo de energía…

—¿Sabes cómo se desactiva? —Anna había comenzado a mirar por todos lados, buscando algún mecanismo para desactivar el campo.

—No lo sé…, pero si cometo algún error…, Wind va a matar a mis Pokémon…

—¿Te refieres a esos monstruos extraños? —preguntó algo intrigada.

—Así es…

—¿Sabes dónde los tiene? —preguntó Tracey intentando voltear la mirada.

—Veo que no valoras tu vida —dijo Anna con un tono muy amenazador, mientras Tracey volvía su cabeza, aterrado.

—No lo sé… —dijo muy agotada Sakura—, sólo vi que se los llevó…

—Entonces tendremos que esperar —comento Al, algo frustrado.

No quedaba más opción que esperar los resultados de la cita de Yoh.

Mientras tanto, el antes mencionado y Wind, se encontraban en una sala muy bien adornada; todo hacía indicar que Wind quería una cita de verdad ¿Tanto le había encantado el joven chamán? En el centro de la sala, había una mesa muy bien producida; velas aromáticas, un fino mantel celeste y varios platos muy bien cuidados.

—¡Qué bonito lugar! —dijo muy sorprendido Yoh, mientras miraba la puesta en escena.

—¡¿De verdad?! —exclamó muy emocionada Wind— ¡Me esmeré mucho, tenía muchas ganas de conocerte!

—¿Y cómo supiste de mi existencia? —preguntó el joven muy intrigado.

—¡Jajajaja! —rio casi en broma la peli azul— ¡Todos conocen al rey de los chamanes, además, te estuve viendo por mucho tiempo desde aquí, y te conozco muy bien!

—¡Increíble, no lo sabía! —exclamó muy sorprendido Yoh.

—Por favor, dame un segundo, quiero que esto sea bonito —dijo la guerrera del viento, mientras se retiraba a sus aposentos.

Después de… algunos minutos…, volvió vestida con un traje celeste, el cual era largo, le llegaba hasta los tobillos, escote, zapatos de taco alto, y su cabello suelto.

—¡¿Cómo me veo?! —preguntó muy apenada Wind, dando un pequeño giro.

—¡Increíble, te ves muy bien! —volvió a decir muy sorprendido Yoh.

—Gracias —le agradeció muy apenada la pelíazul, cerrando sus ojos con una sonrisa— ¿Vamos a la mesa? Yo misma prepare todo.

—Como gustes —le respondió Yoh, llegando a la mesa, moviendo una silla—. Por favor —dijo muy cortés el chamán.

—Gracias, que caballero —le agradeció muy feliz Wind, aceptando gustosa el gesto.

—No es nada —dijo muy sereno Yoh, pero notándose mucha preocupación en su mirada— Wind, disculpa, quería preguntarte algo.

—¿Qué ocurre? — preguntaba Wind muy curiosa.

—¿Por qué eres tan mala? Mirando el lugar, puedo decir que tú eres una persona de buen corazón.

—¡Yo no soy mala, son los demás los que no me comprenden, en especial esa Sakura! —exclamó furiosa Wind.

—¡Tranquila, no lo dije para que te molestaras! —le pidió algo nervioso Yoh.

—Disculpa… —dijo muy apenada Wind.

—Al menos dime, ¿por qué le hiciste eso a Sakura?

—¡Porque ella me quitó a un chico que me gustaba y no aguanté la rabia! —dijo muy molesta la guerrera del viento.

—¿Y qué fue lo que hizo?

—Le contó sobre mis sueños, sobre un mundo mejor —comenzó a decir muy emocionada—. Lo que queremos es eliminar a los humanos, los causantes de la destrucción de la naturaleza.

—Sí, bueno… —comenzó a decir muy complicado Yoh; al fin y al cabo, era consciente de sus palabras— No puedo negártelo, los humanos no le han tenido respeto al lugar donde viven, pero ellos tratan de sobrevivir por todos sus medios, además, hay humanos que respetan mucho la naturaleza, ¿sabes? No todos son iguales.

—Esas personas que pregonan tanto del cuidado por la naturaleza, en su pasado tampoco cuidaron de ella —decía con disgusto—, y ahora creen que por cambiar su pensar, repararan su pasado —miró a los ojos a Yoh, y luego su plato servido—. Creen que, por cambiar su forma de pensar, cambiaran todo, pero, aun así, son inconsecuentes con sus palabras.

—Si, tal vez… —Yoh se daba cuenta que la chica que estaba frente a él, no era mala, no tenía malas intenciones, en sus palabras, se notaba que amaba la naturaleza. Podía hacerla volver— Míralo así, ellos tratan de hacer lo que ellos creen que es correcto, y de corazón no quieren ver la naturaleza destruida, además, piensa tambien que a ningún humano le han enseñado la forma correcta de cuidar su hogar.

—En eso tienes razón —comentó muy suspicaz la pelíazul.

—Sé que tienes resentimientos con Sakura por lo que te hizo, pero te aseguro que lo hizo con el afán de proteger a Satoshi —le dijo muy afable—. ¿Tú crees que Satoshi estaría feliz si le hicieras daño a su amiga?

—¿Tú crees que él se enojaría conmigo? —preguntó ingenuamente.

—¿Cómo te pondrías tú, si supieras que alguien está maltratando a tu mejor amigo o amiga?

—¡Eso jamás se lo perdonaría, y lo primero que intentaría hacer, es…! — comenzó a responder muy segura, comenzando a darse cuenta de sus propias palabras — ¡No, no quiero que Sato me odie! —comenzó a exclamar muy desesperada.

—La violencia jamás ha solucionado nada, solo da sufrimiento y rencor —reflexionó Yoh muy serio.

—Tú, ¿cómo sabes de Sato? —pregunto muy curiosa la guerrera del viento.

—Gracias a Sakura, somos muy buenos amigos, y los valoro mucho —respondió Yoh muy sereno.

—Ya veo —Wind se había dado cuenta que, con sus acciones, lo único que lograría, es que la persona que amaba, la odiara para siempre— ¿Tú crees que habrá alguna forma de ganarme la confianza de Sato nuevamente? —preguntó muy angustiada.

—Eso deberías preguntárselo a Sakura, ella es quien lo conoce mejor.

—Debo serte sincero —decía Wind mientras se levantaba de la mesa—, después de lo que le hice, me da miedo.

—¿Puedo hacerte una última pregunta?

—Por supuesto que sí, Yoh —dijo la pelíazul con más confianza.

—¿Cuál es tu objetivo en la vida? Tu sueño.

—Mi sueño es reconstruir todas las dimensiones, erradicando a la humanidad —decía muy emocionada Wind—. Quiero volver la naturaleza a su origen, donde todos los seres vivos puedan existir sin miedo a desaparecer o sufrir, quiero ver el verde de los árboles y las plantas, las hermosas flores, y quiero compartir ese sueño con Sato.

—¿Tú crees que es necesario erradicar a los humanos para lograr algo así?

—¿Tú crees que no es necesario? —preguntó muy curiosa Wind.

—Los deseos son del corazón —comenzó a decirle muy amable Yoh, mientras caminaba hasta estar frente a la pelíazul—. Si en verdad lo deseas, puedes hacer todo eso con fuerza de voluntad, y si nos permites, te ayudaremos.

—Aunque lo digas de esa forma, no podría hacer algo así —decía muy acongojada.

—¿Por qué? —preguntó muy intrigado Yoh.

—Todos mis movimientos, los de Aqua, Tera y Magma, están bajo la supervisión del gran señor —dijo muy seria Wind—. Las demás están convencidas de las palabras del ser superior.

—¿Y quién es ese ser superior?

—Realmente no lo sé —decía Wind negando con su cabeza—, jamás lo hemos visto, salvo su voz… A decir verdad, nadie lo conoce, pero se dice que él ha existido desde el inicio de todo, desde la creación; si quiera yo, que soy una de las guerreras más poderosas del grupo, lo ha visto, pero se dice que tiene alguna relación con un ser divino aún más grande, creo que ese ser es el dios supremo de todo.

—Ya veo… —dijo muy confundido Yoh, sin entender nada de lo que le había dicho— Creo que ahora no tiene mucha importancia —Yoh posó sus manos sobre los hombros de Wind, y le preguntó directamente— ¿Qué tal si te unes a nuestro equipo?

—¡¿Qué… que me una a ustedes?! —exclamó muy sorprendida por la petición la pelíazul.

—Por supuesto —Yoh respondía mientras le mostraba una sonrisa—. Nosotros tratamos de buscar la paz y la armonía entre las personas y la naturaleza, y si te quedas con nosotros, veras que tus sueños se harán realidad sin matar a los demás.

—No lo sé… —respondió Wind— Prefiero hablar con Saku primero…, sólo espero que quiera hablar conmigo.

—Te aseguro que si querrá —le apoyó Yoh con entusiasmo—, ella no tiene resentimientos contra ti, eso te lo aseguro.

—Eso espero —dio la vuelta, y volvió a sus aposentos.

Yoh había logrado su objetivo, logrando percatarse que aquella joven, la guerrera del viento, no era más que una chica que intentaba hacer las cosas por el bien de su mundo, curiosamente, cayendo en sus propias palabras. El siguiente paso, era lograr que Sakura quisiera hablar con ella. Estaba convencido que podría lograr algo así, quería que ese vínculo de amistad entre Satoshi y Wind volviera para el bien de todos.

Después de unos minutos, Yoh volvió con el grupo.

—¿Cómo te fue? — pregunto Al muy expectante.

—Espero que bien —respondió Yoh muy confiado, mientras se separaba del grupo, y se dirigió con Sakura y Anna—. Sakura, necesito pedirte un favor.

—¡¿Cómo se te ocurre pedirle favores en el estado que está?! —le regañó muy molesta Anna.

—Descuida Anna… —dijo entre quejidos Sakura— ¿Qué necesitas de mí…, Yoh?

—Quiero que hables por un momento con Wind, por favor.

—¡¿Acaso te lavó el cerebro?! — le exclamó furiosa la peli morada.

—Te lo pido por favor, Sakura —le suplicó Yoh—. Escúchala, intenta comprender sus actos, confía en mí.

—Lo intentaré por ti… —dijo Sakura muy seria y molesta—, aun así… no prometo nada.

Después de cinco minutos, Wind volvía con sus ropas de guerrera elemental, y con el bolso de Sakura en sus manos. Wind movió su mano derecha hacia su derecha violentamente, desactivando el campo de energía que cubría a la joven entrenadora, y con una corriente de aire, bajo suavemente a la chica hasta el suelo. La situación era muy extraña, todos veían las acciones de la guerrera elemental con mucha atención. ¿Qué estaría planeando?

—Si tienen algún método de restaurar su energía, por favor, háganlo —dijo Wind sin mirar al grupo, más por vergüenza, curiosamente, algo agitada.

—Ni es necesario que lo digas —dijo Anna mientras le daba en la boca de la peli morada la semilla del ermitaño.

Sakura, con algo de dificultad, comió la semilla, y después de unos segundos y pequeños quejidos de dolor, la joven se recuperó por completo, observándose a sí misma muy sorprendida por aquella milagrosa recuperación.

—¡Increíble! —exclamó Anna muy sorprendida— Traje tu ropa, vístete —le dijo mientras le entregaba una bolsa de tela con sus prendas.

—Gracias Anna —le agradeció muy seria, sin despegar en ningún momento su vista de Wind.

—Sakura, aquí están tus Pokémon —dijo Wind algo asustada, estirando su brazo con el bolso a Sakura.

—Si… Gracias… —le agradeció muy molesta, quitándole violentamente el bolso de sus manos.

Sakura no entendía que le pasaba a Wind. ¿Qué habría pasado dentro de aquel lugar con Yoh? Se preguntaba muy intrigada, mientras terminaba de vestirse.

—Listo. Ustedes cuatro, ya puede acercarse —le indicó Anna al grupo aislado, una vez que Sakura estaba lista— Y tú, ¿qué planeas? —le pregunto a Wind, interponiéndose entre la guerrera y la entrenadora.

—Eso lo quisiera hablar con Sakura —dijo muy angustiada la pelíazul, mirando a la aludida— ¿Podemos ir a hablar a un lugar privado?

—¿Qué planeas? —le pregunto poniéndose en guardia.

—No planeo nada, sólo quiero hablar contigo.

—Está bien —le aceptó nulamente convencida Sakura—, sólo lo hago porque se lo prometí a Yoh ¡Pero si te respondo o no, será mi decisión, ¿escuchaste?!

—Me parece justo.

Wind sentía que había mucho de qué hablar con la joven que odiaba tanto, y todo por culpa… ¿de Sakura por entrometerse en algo que no debió, o por culpa de ella misma? Esa era la pregunta que tanto la atormentaba.

En el mismo salón en el que estaba con Yoh, Wind se encontraba con la peli morada. Por el cariño de Satoshi, necesitaba primero recuperar como amiga, a la entrenadora de Ecruteak.

—Sakura —comenzó a decir Wind, muy compungida—, sé que no me lo merezco, pero por favor, perdóname por todo lo que te hice.

—¡¿Por qué tendría que hacerlo?! —comenzó a increparle la peli morada, furiosa— ¡Estuviste a punto de matarme!

—Lo sé, por eso no espero que jamás me perdones —Wind estaba con la mirada baja, se veían caer lágrimas de su rostro—. Estuve pensando mucho lo que me dijo Yoh, y te quisiera preguntar algo —la pelíazul levantó la mirada, y vio a los ojos a su… amiga—. Cualquiera sea tu respuesta, la aceptaré.

—¿Qué quieres ahora? —preguntó muy desconfiada Sakura.

—¡¿Puedo unirme a tu equipo?! —le suplicó Wind muy avergonzada.

—¡¿Qué…?! —la pregunta sacó de base a Sakura, no esperaba esa clase de preguntas.

—¿Tú crees que Sato me aceptaría en su equipo?

—¡Por supuesto que sí, muy gustoso! —exclamó muy feliz Sakura. Para ella, ahí estaba nuevamente su vieja amiga— Él te conoce, y tú también, no deberías hacerte esos cuestionamientos. Pero, ¿por qué ese cambio? —preguntó ahora muy intrigada.

—Si te mato, Sato se enojaría, si mato a todos, Sato me odiaría, y no aguantaría que me odiara para siempre, lo quiero mucho —decía entre avergonzada y apenada.

—Él se pondría muy feliz si defendieras sus ideales —le decía Sakura, mostrándole una sonrisa—. Con ese cambio de pensamiento, te aseguro que se pondrá muy feliz, y te volverías a ganar su confianza.

—¡¿En verdad?! —preguntó muy ilusionada Wind, la que se notaba en brillo de sus ojos.

—¡Por supuesto, pero…! —le respondió muy afable Sakura, colocando de pronto el dedo índice derecho en su frente; Wind miró el dedo, y después a Sakura, quién ahora la miraba de reojo — Sato es mío y solo mío, así que no te acerques más de lo necesario a él. ¿Entendiste?

—¡Ya veras, el será mío, hare todo lo posible para que lo sea! —le exclamó algo gruñona la pelíazul.

—¡Claro que no!

—¡Claro que sí!

—¡Que no!

—¡Que sí!

—¡Que no!

—¡Que sí!

—¡Que sí!

—¡Que no!

—¡Jajajaja! ¡No puedo creer que aún caigas en esos trucos tan viejos e infantiles! —reía Sakura, burlándose de la, aún ingenuidad de la chica, según ella.

—¡Tramposa! —Wind se lanzó a atacar con un puñetazo a Sakura, pero la peli morada lo esquivó sin siquiera mirar.

—¡Amiga, cada día estás más lenta! —decía muy desafiante Sakura.

—¿Eso crees? —le preguntó igual de desafiante Wind.

Se veía que las dos chicas se llevaban muy bien, eran muy buenas amigas, y se veía que las dos eran capaces de enfrentar sus diferencias de la forma menos civilizada posible, peleando. Los golpes llamaron la atención de todos, por lo que corrieron rápidamente hasta los aposentos de Wind, encontrándose una escena algo… extraña; ambas chicas estaban sentadas, abrazadas, muy felices, en ese instante riendo.

—¡¿Qué pasa Sakura?! —exclamó muy serio y extrañado Tracey.

—¡Nada Tracey, tranquilo! —decía aún entre risas Sakura— Creo que empezamos con el pie izquierdo —le dio la mano a Wind para ayudarla a levantarse, y dijo — ¡Les presento a una de mis mejores amigas, Wind, y a partir de ahora, formará parte de nuestro equipo!

—¡¿Qué…?! —fue lo único que se escuchó del grupo.

—Lo sabía —dijo triunfante Yoh—. Gracias por escucharla, Sakura.

Nadie podía creer lo que escuchaban. ¿Wind ahora sería parte de su equipo? ¿Tan fácil accedió Sakura a algo así? Estuvo a punto de matarla, una de las guerreras elementales, parte de los soldados de la luz, y la acepta como si de toda la vida se hubiesen conocido.

—¡Sakura, ¿estás segura de lo que dices?! —preguntó muy molesto, más por la despreocupada acción de la peli morada.

—Tracey, por favor, confía en mí —le pidió muy sonriente—. Se lo que hago.

—No lo sé —ahora comenzaba a cuestionar Al—. Disculpa Sakura, pero no confío en ella.

—Y yo confiaba en ustedes como mis guardaespaldas, y fallaron hasta en lo básico — dijo Sakura sin quitar su sonrisa, mostrando su lengua traviesamente.

—En eso tiene razón… —acotó Goku muy incómodo.

—Chicos —Wind se acercó al grupo, y muy sumisa les hizo una reverencia—, lamentó mucho el pésimo rato que les hice pasar, quiero dar mi mejor esfuerzo para que se sientan orgullosos de mi —les dio la espalda, y dijo—. Si me quieren atacar, pueden hacerlo, lo merezco, quiero estar tranquila cuando vea a Sato.

Todos veían muy sorprendidos a Wind; realmente estaba con la guardia baja, con los brazos bajos, mientras miraba a Sakura, quién la vio muy preocupada.

—Wind —comenzó a decir Tracey—, si Sakura y Satoshi confían en ti, entonces también confiarnos en ti.

—Tu desinterés a ti misma es la mejor prueba de tu nobleza. Espero que podamos trabajar juntos —decía Goku muy emocionado, más por conocerla; sabía que era mucho más poderosa que ella.

—Trabajaremos juntos, también confiaré en ti, espero no nos falles —decía Alphonse muy tranquilo.

—Son demasiado confiados —decía Sesshömaru muy serio, mientras se acercaba a Wind—. Jamás he bajado la guardia con sujetos como tú —tomó del hombro a la pelíazul, y la puso frente a frente, mirándola a los ojos—. Si llego a notar algún movimiento extraño de tu parte, no dudes que te eliminaré.

—¡Sí, señor! —dijo muy intimidada la joven guerrera.

—¡Jejejeje! Que desconfiado —rio muy nerviosa Sakura—. ¿Quieres que partamos ahora, Wind?

—Es es lo que más quisiera ahora —comenzó a decir muy seria Wind—, pero si se llegan a enterar que trabajo para ustedes, estaré metida en problemas, en especial con mis compañeras.

—Podrías trabajar como nuestra agente doble —le propuso Sakura—, seguir trabajando para los soldados de la luz.

—Es buena idea —dijo Wind—. Puedo darles algo de información adicional, aún hay ciertas cosas que si quiera Sato y tú saben.

—Lo que tú quieras, pero fuera de esta base, podrían escucharte —le sugirió Sakura muy seria.

—Es verdad —dijo muy pensante la pelíazul—, aún deben quedar soldados por aquí.

—Si ellos son el problema, no te preocupes —le dijo Al muy tranquilo—, ya los derrotamos a todos.

—¡¿Los derrotaron a todos?! —exclamó muy sorprendida Wind.

—Así es, fue muy sencillo —decía Goku, acercándose a la joven—. Al contrario, siento que tú eres muy fuerte, y que, si hubiese luchado contra ti, me hubieras derrotado antes de poder hacer algo.

—Pero ahora estás de nuestro lado —decía Sakura muy feliz, abrazando por la espalda a Wind, posando su mentón en su hombro derecho—, y quiero que Aqua, Tera y Magma también estén con nosotros —dijo algo nostálgica la peli morada.

—Saku —comenzó a preguntar Wind muy compungida—, aun no me respondes, ¿me perdonas por lo que te hice?

—Wind —Sakura abrazó con más fuerza a su amiga, y besó tiernamente su mejilla, lo que provocó sorpresa y sonrojo en la pelíazul—, por Sato, esto quedará entre nosotras, jamás nadie lo sabrá —se separó de la pelíazul, y miró de forma suplicante al grupo—. Ese será nuestro secreto, se los pido, por favor.

—Si esa es tu decisión, no tenemos derecho a entrometernos —dijo algo desconcertado Tracey.

—Muchas gracias amigos —le agradeció Sakura con una sonrisa—. Por ahora, nos quedaremos en esta dimensión, tenemos que prepararnos para el regreso.

—Saku —comenzó a decir Wind muy seria—, hace dos días, escuche que utilizarían los objetos que consiguieron para hacer algo en Hoenn, no sé qué con precisión, pero creo que es algo muy grave.

—Ya veo —dijo muy pensante Sakura.

—Si eso es cierto, tendré que partir en este mismo momento su entrenamiento — dijo Anna muy seria.

—¡Ya la escucharon, caminen! ¡Uno, dos, uno, dos! —les exclamó muy traviesa Sakura, empujando al grupo a la salida— ¡Si no quieren meterse en problemas, obedezcan!

Así, un nuevo miembro de unía al equipo de Sakura, uno muy particular, Wind, la guerrera elemental del viento. ¿Cómo trabajaría con los demás? ¿Será realmente muy confiable tener a un ex miembro de los soldados de la luz con los demás? Sakura confiaba, pese a todo, ciegamente en aquella chica, la cual, como última prueba de confianza, destruyó su base, aún con todas sus cosas en el interior. La chica realmente quería que confiaran en ella.

Ahora comenzará un entrenamiento muy especial para el grupo, el cual sería dirigido por Anna. Según la información de Wind, algo estaban planeando en Hoenn, algo que traería graves consecuencias, y curiosamente, sería con los objetos que alcanzaron a robar; la perla de Shikon, y la energía de las cuatro bestias sagradas. ¿Qué estarán planeando hacer?

...

Ash y los demás seguían recorriendo cada rincón del barrio comercial de Tomoeda muy felices y tranquilos, comprando y visitando lugares de interés… O al menos eso hacían hasta hace diez minutos atrás… Tenían problemas con Dawn, y no por el exceso de compras exactamente…

—¡Sceptile, hoja sable! —¿Ordenaba Ash?

—¡Blaziken, corte elevado! —¿También ordenaba May?

Así es, por alguna razón, Dawn cayó bajo el control de una carta. La situación fue así, después de terminar de comer, todos se dirigieron a comprar a una librería, en ella, Dawn encontró un libro sobre lucha profesional, le interesó y comenzó a revisarlo, creyendo que le serviría para que sus Pokémon aumentaran sus habilidades, pero el libro se fusionó con Dawn, y de pronto, comenzó a atacar a los demás. Habían pasado alrededor de diez minutos de ese incidente, y ahora se encontraban luchando contra la coordinadora. Por recomendación de Sakura, les pidió que lucharan contra ella y la derrotaran, porque esa era la única forma de liberarla de la posesión.

Todo iba muy bien, pero por alguna extraña razón, apareció una segunda Dawn. ¿Cómo fue a pasar algo así?

—Creo que también se activó la carta gemela —decía Sakura muy seria—. Tendrán que derrotar a las dos al mismo tiempo.

—¡Genial, primero teníamos a una experta en lucha, y ahora a dos! —comenzó a gruñir muy molesto Ash.

—¡No te quejes, concéntrate en la lucha! —le regañó May.

El paso del tiempo también estaba haciendo efecto, tanto Sceptile como Blaziken estaban muy agotados, les era muy difícil seguirles el ritmo, y la fatiga estaba ganando.

—Bueno, creo que llegó mi turno —comenzó a decir Inuyasha, mientras caminaba hasta el campo de batalla.

—Sí, ya me estaba aburriendo —asintió Ed muy entusiasmado, imitando la acción.

—De acuerdo —asintió Ash muy serio— ¡Sceptile, regresa!

—Suerte chicos —dijo May preocupada— ¡Blaziken, tú también!

—Recuerden que es trabajo en equipo —comenzó a aleccionar Sakura—, tienen que atacar y moverse de la misma forma, perfectamente sincronizados, si se mueven de distinta forma, la otra copia lo sabrá.

—Lo sabemos, no te preocupes por eso —dijo muy engreído Inuyasha.

—Sólo te lo recordaban por si se te olvidaba —acotó Ed con algo de ironía— ¡Será mejor que te prepares!

—¡Siempre lo estoy! —exclamó Inuyasha mientras desenfundaba a colmillo de acero, tomando su figura original.

—Espada… ya veo… —comentó Ed muy suspicaz, usando la alquimia para crear una espada con su automail—, puede ser una buena idea.

—Sólo tengan cuidado de no herirla —comentó Ash muy preocupado.

—¡Ya lo sabemos, no hay necesidad de que lo digas! —exclamó el alquimista muy soberbio.

Dawn ha sido poseída por dos cartas, la carta lucha y la carta gemela, y ahora son dos expertas en lucha. Esta vez, la batalla ha sido más difícil que en veces anteriores.

Por lo que hemos visto, una de las guerreras elementales, Wind, se ha unido al equipo de Sakura, quien le perdonó todo lo que le hizo, y, además, le prometió que no le contaría nada de lo sucedido a Satoshi. Anna comenzará con el entrenamiento del equipo, pero con un poco de temor; claro, temor de parte del equipo. El mensaje de Suicune a Ash fue muy extraño, todo hacia referir a los seres queridos de Ash, en especial a su familia; cosa extraña, ya que el único familiar de Ash, es su madre, Delia. ¿Cómo funcionará el equipo con un antiguo miembro de los soldados de la luz? ¿Satoshi sabrá que fue lo que ocurrió? ¿Cómo será el entrenamiento de Anna? ¿Qué querrán decir las palabras de Suicune? ¿Y cómo terminara el caso de la posesión de Dawn? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos. Espero que se acomoden para leer este capitulo. Se que muchos tienen muchas preguntas, como por ejemplo, por que a Brock todavía lo trato de criador, considerando que es doctor, por que Ash aun tiene a Cyndaquil, por que a Satoshi le puse con ese nombre, y por que, en el primer capítulo, le di ese final de liga a Ash. Bueno, en este capitulo especial, les responderé a todas las preguntas que tienen. En esta ocasión, decidí hacer un POV por Satoshi, y un POV de Sakura, ya que, al fin y al cabo, ellos dos son los protagonistas del la historia.

...

Capítulo 28. Especial: "El inicio de los conflictos"

Ya han pasado cinco días desde la fiesta de bienvenida en Pallet Town, la llegada de Satoshi y Sakura, y el comienzo de los problemas. Ash y los demás sabían muy bien que el destino de todo tiempo y espacio, estaba en sus manos, no sabían si lograrían su misión, ya que unos tipos llamados, los soldados de la luz, aparecieron en busca de unos objetos y personas; objetos y personas que también buscaban nuestros amigos, y además, aparecieron tres de las cuatro guerreras elementales, Tera, la guerrera de la tierra, quien tiene un gran parecido a May, Aqua, la guerrera del agua, quien tiene un parecido a Misty y Wind, la guerrera del viento, quien tiene un gran parecido a Dawn, quién se unió al equipo de Sakura. De la quién no se sabía nada, era de la guerrera de fuego, Magma, salvo por algunas palabras de algunos generales a los equipos de Kenta y Marina, Brock y Max; y Tracey y Sakura. Se dice que la guerrera de fuego se encuentra en Sinnoh, ¿la razón? Se desconoce.

Mientras tanto, en Hoenn, Satoshi junto con otro entrenador, Paul, estaban investigando sobre los extraños fenómenos naturales.

Pero todo esto tuvo su comienzo desde algún lugar. Solo se cuentan leyendas, pero de ello, nada se sabe, puesto a que la vida no existía, salvo la luz y la oscuridad, no había ni bien, ni mal, solo dos seres. Uno de estos seres, lo primero que hizo, fue dar el nacimiento de Palkia y Dialga, y estos a Mew, muy conocido por que se dice que él fue quien creó a todos los Pokémon. Mucho no se sabe sobre la creación de los Pokémon, ni de la naturaleza, ni de los humanos; solo teorías sin comprobar. Se dice que existen 493 tipos de Pokémon, pero lo más seguro es que existen muchos más, y dentro de esa creación, es donde se esconde un gran misterio, misterio que nuestros amigos irán descubriendo a medida que su misión siga, secretos que tendrán que aceptar, aunque no quieran.

Pero existe un mayor secreto, Satoshi. Ash y Gary lo recordaban como un chico muy tímido, y el que siempre tenía que parar sus peleas. Cuando el comenzó su viaje, junto con su primer Pokémon, un Bulbasaur, era un pésimo entrenador, le costó mucho trabajo ganar las medallas de la región Kanto para la liga Pokémon, liga que perdió muy rápido, y lo mismo en Johto. Cuando la liga de Johto terminó, todos tomaron caminos distintos, y eso incluye los acompañantes y amigos de Ash. Misty tuvo que volver a administrar el gimnasio de Cerulean, Brock tuvo que volver a su casa por problemas familiares, Gary se dedicó a la investigación Pokémon, y Ash, en ese instante, no tenía un destino fijo; la separación lo desoriento, y eso fue muy malo. Ho-oh sintió esto, y lo ayudó de la mejor forma que podía, enseñándole su próxima aventura, a una para él, nueva región, donde conocería a dos hermanos, May y Max; una chica que detestaba los Pokémon y un niño que creía que lo sabía todo. ¿Acaso Ho-oh decidió que ellos se reunieran? No se sabe, pero como Pikachu destruyó la bicicleta de la joven, cosa que ocurrió también con Misty, y su futura compañera, Dawn… En sí, todos los hechos eran muy raros, muy coincidentes, muy sospechosos, pero ellos no les prestaban ni el más mínimo de atención, sólo se dedicaban a viajar. Satoshi, tomó un camino desconocido, pero al parecer, se mantuvo en Kanto.

Habían pasados dos meses desde la separación en la conferencia Plateada, Misty estaba haciendo su mejor trabajo defendiendo la medalla de su gimnasio contra una chica de cabello morado y su Pokémon psíquico, eran Sakura y su Espeon. Cuando terminó la batalla, Misty le entregó la medalla con forma de lágrima, conocida como la medalla cascada, para después despedirse con el ayudante del profesor Oak, Tracey, quien los acompañaba. Pero al poco salir del gimnasio, se encontraron con Satoshi…

—¿Te sucede algo, Sakura? —preguntó Anna en tono algo alto a su amiga.

—¡Jejejeje! Lo siento, solo recordaba algunas cosas —rio algo nerviosa, diciendo con tono nostálgico, mirando el cielo—. Es solo que, con lo que pasé con Wind, me hizo recordar cuando conocí a Satoshi.

—Tú me dijiste que eso era algo que no querías recordar —dijo muy extrañada Anna—, que sólo era un muy mal recuerdo.

—Sí, lo sé, pero si no fuese por él, no hubiese vivido… —decía mirando a Anna y Wind— Disculpen chicas, necesito pensar un poco, mira que no la pasé muy bien por cómo me trataste, Wind.

—¡En verdad Saku, lo siento…! —le volvía a suplicar Wind.

—Te dije que ya no importa —le interrumpió Sakura, mostrándole una sonrisa—. Cuando salgan los demás, por favor avísenme —se levantó, y se retiró—. Quiero estar sola por un rato.

—Como quieras —dijo Anna muy extrañada.

Por Sakura.

Aún recuerdo cuando te conocí, debo admitir que no fue una bonita experiencia, pero no me arrepiento, al fin y al cabo, conocí a mi primer amor. Eras una persona muy fría, y me alegra mucho el haberte hecho cambiar; a veces pienso que abuso mucho de ti desde que cambiaste, pero lo tomo como a cambio por cómo me trataste por seis meses, aunque si no hubiese sido por Misty, jamás te hubiese conocido.

Y todo por la visita a una amiga, ahí fue donde comenzó todo…

—En verdad combates muy bien —Tracey se veía muy emocionado después de la batalla.

—¡Jejejeje! Hago lo mejor que puedo, pero aún no soy lo suficientemente buena.

—Bueno Sakura, yo tengo que volver al laboratorio, y… —en ese momento, Tracey dejó de hablar al ver a alguien que le llamó mucho la atención— ¡Satoshi! —miré en dirección donde llamaba al chico, y ahí estaba él.

—Hola Tracey. ¿Qué haces por acá? —su tono de voz era muy serio.

—Vine a visitar a Misty, vine a ayudarla con algunos asuntos del gimnasio.

—¿Misty volvió al gimnasio? —le preguntó aquel desconocido, en ese entonces.

—Así es, sus hermanas salieron por un viaje, y no sabe cuándo volverán.

— Ya veo —y fue cuando se dio cuenta de que estaba, fue nuestro primer encuentro—. ¿Y quién es esa niña? —incómodo encuentro.

—Es Sakura, es una amiga de Misty.

—Ya veo —no me saludó. Al parecer me ignoró, y se retiró—. Voy al gimnasio, voy a retar a un combate a Misty.

—¡Oye Satoshi, espera! —le llamó Tracey algo ansioso.

—¿Qué pasa ahora?

—Quiero ver cuánto has mejorado.

—Haz lo que quieras —siempre fue así, y lo sigue siendo. No le gusta esperar a los demás, o lo siguen, o los deja, y eso lo vi cuando siguió su camino al gimnasio.

—¿Qué le pasa? ¿Tiene algún problema? —le pregunté en ese entonces muy molesta a Tracey.

—Es su única forma de ocultar su timidez —me comenzó a explicar con algo de lástima—. Digamos que no es un gran entrenador, pero trata muy bien a sus Pokémon. Pero se comporta muy distinto con las personas.

—Ya veo —y sin esperarme, Tracey lo siguió; yo también lo seguí, tenía mucha curiosidad.

Cuando llegamos al gimnasio, Misty estaba atendiendo a sus Pokémon, hasta que…

—¡Misty, ¿estás aquí?! —se escuchó gritar a aquel chico dentro del gimnasio, mientras nosotros llegamos tras él.

—Esa voz la conozco —le alcance a escuchar a Misty en voz baja, nos miró, y vio con mucha sorpresa a Sato, saludándolo como si de toda la vida se hubiesen conocido—. ¡Satoshi, tanto tiempo, ¿cómo te ha ido?!

—Bien, no me quejo —le respondió un poco más amable a Misty—. Supe que volviste a encargarte del gimnasio —tomó una de sus pokébolas que tenía en su cinto, y le desafió—. Quiero tener una batalla —lo que más me sorprendió, fue que ni siquiera se emocionaba por el combate. Ya comenzaba a preocuparme por él. ¡Increíble, preocuparme por un total desconocido!

—Está bien, será una batalla dos a dos, ¿de acuerdo? —aceptó Misty con mucha emoción.

—Tu gimnasio, tus reglas — lo que sí tenía, y aún tiene a su favor, es que era y es una persona accesible, si le dices algo, simplemente accede. Creo que esa fue una de las cosas que más me gustó de él en ese instante.

—Entonces yo seré el juez —se ofreció Tracey igual de emocionado.

Misty y Satoshi se pararon en sus puestos, mientras que Tracey en el puesto de réferi, y yo, simplemente miraba el campo de batalla desde las gradas.

—Yo comienzo. ¡Sal, Politoed! —Misty fue la primera en sacar su Pokémon; estaba muy confiada.

—Sal, Haunter —Satoshi sacó su Pokémon casi al acto; estaba muy ansiosa por el combate, debo confesarlo.

—¡Comiencen! —gritó Tracey, para dar inicio a la batalla.

—Comienza tú, por favor —lo de Misty era muy extraño, estaba más confiada que de costumbre, algo que sabe que está prohibido para un líder de gimnasio.

—¡Haunter, bola de sombras!

—¡Politoed, chorro de agua! —ambos ataques chocaron en el aire, provocando una explosión.

—¡Rápido, rodea el campo, y usa psíquico! —la forma en que daba órdenes Satoshi, al menos a mí, me daba escalofríos.

—¡Hipnosis! —pero Politoed era más astuto, y asestó la hipnosis en Haunter— ¡Termínalo con chorro de agua! —y ese fue el final de Haunter. Fue una batalla muy fácil para Misty.

—¡Haunter ya no puede continuar, Politoed es el ganador!

—¿Qué te pasó, Satoshi? —Misty le decía aún muy desafiante a Sato—. Eso fue muy fácil.

—Cállate, esto aún no termina —le dijo muy molesto, cosa que a mí también me molestó.

—¡Oye tú, no se quien seas, pero por muy amigo de Misty que seas, no le hables así!

—Tú no te metas, estoy en un combate —había comenzado a gruñirme—. Si me quieres decir algo, hazlo después, niñita —terminé muy molesta, realmente me sacó de mis casillas—. Este es mi Pokémon más fuerte.

—¡Debe ser igual de débil que el primero! —traté de molestarlo, cosa que no conseguí, simplemente me ignoró; eso me molestó el cuádruple, pero no me preocupó, sabía que Misty le daría una paliza, pero me sorprendió mucho su elección, me quede sin habla.

—Sal, Espeon —así es, tal cual como lo dijo. Miré a su Espeon, miré al mío, y algo no pude negar, el suyo estaba mejor cuidado que el mío.

—Será Politoed contra Espeon. ¡Comiencen! —reanudó Tracey, todo para comenzar a comerme las uñas…

—¡Politoed, chorro de agua!

—¡Ataque rápido! —Me sorprendió la velocidad de su Espeon, golpeó muy rápido a Politoed, y además esquivó el chorro de agua, pero eso no fue todo— ¡Cola de acero! —no lo creí, ¿Misty perdió tan rápido?

—¡Politoed ya no puede continuar, Espeon es el ganador!

—¿Desde cuándo es tan bueno? —le escuché en susurro a Misty, o al menos eso creo— ¡Veo que has entrenado mucho, pero yo también peleare con mi Pokémon más fuerte! —me puse muy feliz, ahora si no tendría oportunidad— ¡Sal, Gyarados! —esa enorme serpiente marina me dio mucho miedo debo decirlo, pero Sato no tendría ninguna oportunidad, y así fue.

—Será Gyarados contra Espeon. ¡Comiencen!

—¡Gyarados, hidrobomba! —Misty había comenzado violentamente, pero Espeon había esquivado el ataque sin mayores problemas.

—¡Usa psíquico! —Sato se veía algo ansioso, era como si quisiera demostrarle algo a Misty.

—¡Bajo el agua! —la rápida acción de mi amiga, hizo que el psíquico fallara, así que no le quedó otra más que esperar, pero Misty no es de las que les gusta esperar— ¡Sal, ahora! —la plataforma donde estaba Espeon fue golpeada junta con él— ¡Termínalo con híper rayo! —de esa forma terminó la batalla. El híper rayo impactó de lleno en Espeon, un golpe directo, terminando contra la muralla del gimnasio muy mal herido. En ese instante vi su debilidad, y también su molestia con los humanos.

Tomó en brazos a su Espeon, y se fue corriendo lo más rápido que pudo, al parecer, al centro Pokémon. Me pareció muy extraño en alguien como él, pero se fue muy triste.

—¿Qué le pasó? —le pregunté a Misty muy preocupada.

—A Satoshi no le gustan las batallas, detesta hacer pelear a los Pokémon, pero aun así lo hace —era extraño, pero me respondió muy triste.

—¿Sabes por qué?

—No lo sé, pero esa es una de las razones de por qué le ha costado tanto trabajo ganar sus medallas, y ha perdido en las primeras conferencias en las que ha participado, y como no es muy comunicativo, no sabemos mucho —tuve mucha curiosidad por lo que me dijo, así que decidí ir al centro Pokémon.

Al llegar, lo vi sentado en los asientos del centro, con la mirada baja. Me dio algo extraño, pero me acerque a él.

—¿Cómo están tus Pokémon? —le pregunté muy preocupada.

—… —pero no me dijo nada.

—¡Oye, ¿me escuchas?!

—Sí, pero no quiero hablar —me respondió por fin; muy mal, pero me respondió.

—Sé que te sientes mal por perder, pero no es para tanto —le dije para intentar levantarle el ánimo.

—Se ve que no me conoces —tengo que admitir que decía la verdad. Igual me hubiese gustado, aunque sea simular agradecimiento, pero apenas sonó la alarma de atención, Sato se levantó, y fue a buscar sus Pokémon que traía la enfermera Joy—. Gracias enfermera.

—Tus Pokémon están muy bien cuidados, se ve que los has tratado muy bien, te felicito —las palabras de Joy me confirmaban mis suposiciones, y me daba más interrogantes sobre su persona.

—Yo no lo creo —tomó sus pokébolas, y las guardó—. Muchas gracias —le dio una reverencia a la enfermera, y salió del centro Pokémon; y yo, bueno… salí a perseguirlo.

—¡Oye, Satoshi! —comencé a gritarle para que se detuviera.

—¿Qué quieres ahora? —al menos logré mi objetivo, se detuvo.

—Tengo mucha curiosidad de ti, te quiero conocer más.

—¿Y…?

—¡Te quiero acompañar! —le dije muy decidida; creo que tan decidida como cuando le dije a mis hermanas que quería salir de viaje.

—Lo siento, viajo solo con mis Pokémon, no me gusta la compañía de las personas —en su rostro se notaba lo desagradable de la idea.

—¡Aun así, te voy a acompañar! —pero yo no cedí un solo paso.

—Entonces haz lo que quieras —y simplemente se fue, ignorándome por completo.

—¡Oye, espérame! —le exclamé algo molesta.

A medida que pasaba el tiempo, descubrí que odiaba hacer luchar a sus Pokémon porque no le gusta verlos sufrir, pero lo hacía porque ellos se lo pedían; la verdad es que descubrí que era un extraordinario entrenador, sus Pokémon eran muy fuertes, y a ellos no les molestaba perder, ya que el trataba a sus Pokémon como si fueran su familia, al igual que los míos. Pero a mí me trataba muy mal, no le importaba si me caía, me hacia una herida, leve o de gravedad; no me miraba, al contrario, se enojaba conmigo, diciéndome que era muy torpe. Y la peor parte, era la hora de cocinar, a sus Pokémon les encantaba la comida que les hacía, hasta a mis Pokémon les gustaba, pero para nosotros, la comida no era muy buena, más bien…

—¡Oye, esto esta asqueroso! ¡¿Cómo lo puedes comer?! —recuerdo la primera queja por la comida…, si es que se le podía llamar comida…

—Con la boca y una cuchara, ¿con que más se iba a comer? —no sé si lo dijo de broma, o me estaba tratando de estúpida.

—¡Yo no pienso comer esto, ni loca! —le protesté muy molesta.

—Entonces muérete de hambre —y siguió comiendo.

Tenía razón, comía eso, o no comía nada. Estaba resignada, así que decidí, a partir de ese mismo día, que yo cocinaría para los dos.

A veces, sentía que sólo lo hacía para alejarme de él, cuando llegaba la hora de los entrenamientos, era muy rudo por lo menos conmigo, porque a mis Pokémon los trataba muy bien. Me sentía un estorbo, pero por alguna razón, me sentía atraído a él, algo tenía. Tal vez haya tenido una dura personalidad con las personas, pero era una persona muy bondadosa con los Pokémon, y la verdad, no me importaba como me tratara, el ver como trataba a mis Pokémon me fascinaba, y aunque sea difícil de creer, hasta jugaba con ellos. Sí, creo que eso fue lo que me gustó de él, su bondad con los Pokémon. Pero por alguna razón, después de casi seis meses de que habíamos viajado juntos, no sé por qué, pero le comencé a llamar Sato. La primera vez que le dije así, me amenazó de que, si le volvía a llamar así, que lo lamentaría, y así fue, muchas veces le decía Sato sin querer, y por cada una, una bofetada o un golpe. Realmente, no sabía porque aún lo seguía, me trataba horrible, si hasta, no sé por qué, a mis Pokémon también los comenzó a tratar muy mal, pero después del incidente en el monte Plateado, descubrí por qué no lo pude dejar, me había enamorado de él. Nunca supe si me aceptó, pero desde ese entonces…

Por Satoshi.

Mi vida cambio por completo. No sé qué me hizo, pero me hizo ver la vida de otra forma. La quería alejar de mí, porque no quería que nadie estuviese al lado mío, lo que más quería, era estar solo con mis Pokémon, pero ella me ganó; lo único que hizo fue besarme, nada más que eso. Fue un momento tan especial, no quería echarlo a perder, me gustó mucho, así que decidí que ella hiciera lo que quería, puesto yo no sé de esas cosas, y tengo que ser sincero, soy un verdadero estúpido en esos temas; pero ella me enseñó. A partir de ese instante, la comencé a ver de otra forma, y también aprendí a cocinar para ella; aunque mis primeros platos fueron un desastre. También, gracias a ella, me di cuenta que las batallas Pokémon no eran malas en sí, me hizo ver que, el entrenador y el Pokémon son uno mismo en las batallas, y si luchaban por que ellos querían, y a mí no me gustaba, no valía la pena seguir, así que mejoré, hasta que le encontré el gusto a las batallas; pero aún me sigo sintiendo mal, al dañar a los Pokémon de mis rivales.

—Satoshi, por favor, ¿tú crees que tus Pokémon van a pelear cómodamente, si tú no quieres pelear? —fue el primer regaño que recibí de mi Saku. La escuchaba mucho, sabía más que yo, y sigue sabiendo más que yo.

—No lo sé, me da miedo de que terminen heridos —pero mi inseguridad aún continuaba ahí.

—¡Escúchame, si sigues con esa actitud, siempre terminaras igual, así que ya cambia! —terminó gritoneándome muy molesta… Hasta yo me hubiese gritoneado.

—Lo intentaré, pero no te prometo nada.

Lo intenté, y lo logré. En todo ese tiempo, costaba mucho trabajo que me ganaran, y tengo que admitir que todo eso fue gracias a Saku. Volví a participar en la liga Añil, y Saku participó conmigo. Ella termino dentro de las cuatro mejores, y yo, como el campeón. No podía negarlo, así que lo hice, grité a todo el estadio, que esa victoria se la dedicaba a la persona que me hizo cambiar. Al siguiente año, participamos en la conferencia Plateada, conferencia que tampoco gané, y la final fue una de las mejores. Ahí estaba, peleando contra mi Saku; ahí me di cuenta que era una oponente muy poderosa, me costó mucho trabajo vencerla; en sí, me sentí muy mal por vencerla, pero ella me enseñó que en el campo de batalla no existen ni los familiares ni los amigos, solo tu rival, y tienes que derrotarlo, así que la subí al podio, junto a mí, al podio del primer lugar. Sentí que ella se lo merecía, pues si no fuese por ella, aun seguiría siendo un perdedor.

Pero mientras estuvimos en Johto, camino a la conferencia Plateada, fuimos a la ciudad natal de Saku, ciudad Ecruteak, y visitamos el gimnasio local, quería volver a retar a Morty, y le gané con mucha facilidad. Después de eso, salimos los tres del gimnasio, y puedo decir, que ese fue el comienzo de todo lo que vivimos ahora.

—Veo que has mejorado mucho desde nuestro último combate, Satoshi —me comentó Morty muy orgulloso.

—Muchas gracias, pero creo que todo el crédito se lo deben llevar mis Pokémon y Sakura —tambien le decía a Morty con más orgullo, o al menos eso creía.

—¡Qué cosas dices, Sato! —se me abrazó del brazo, valga la redundancia, pero la dejé, siempre la dejé, verla feliz me gustaba, y me gusta mucho.

—Y veo que conseguiste una gran compañera —me dijo muy cómplice Morty, mirándome de reojo.

—Es más que una compañera, es mi mejor amiga —la verdad, es que ya no la veía como una amiga, me gustaba mucho, pero me daba, y me da miedo que lo sepa. Siempre pienso que, si se lo digo, se va a burlar de mí, o lo trataría de broma—. Creo que descansaremos por hoy, iremos a ver a las hermanas de Sakura, y partiremos a Olivine City. Quiero retar a Jasmine, quiero que vea y demostrarle que he mejorado… —pero en ese mismo instante, un sonido muy fuerte comenzó en la torre latón.

—¡No puede ser! —el grito de Morty no podía significar nada bueno, o al menos eso decía mi intuición.

—¿Qué sucede? —le pregunté.

—¡Son las campanas de Ho-oh, están sonando! ¡Eso quiere decir que Ho-oh está por llegar! —ahora exclamó Saku muy asustada. Tengo que admitirlo, me sentí un intruso en ese momento, no sabía de qué hablaban los dos.

—Con que Ho-oh —y para no seguir siendo el ignorante del trio, saque mi Pokédex para que me diera un poco de información.

—Ho-oh, el Pokémon arcoíris. Su plumaje contiene siete colores que se ven según el ángulo desde el que le da la luz. Se cree que es portador de alegría. Este Pokémon vive a los pies del arcoíris (fuente: Pokémon esmeralda).

—Ya veo —tengo que admitir que no era la información que esperaba—. ¿Y cuál es esa leyenda?

—Verás… —Morty comenzó a contarme una leyenda muy antigua de Ecruteak City, y quedé muy sorprendido por la crueldad de los humanos. Me alegró mucho que Ho-oh haya huido, y también me dijo que un entrenador de mi pueblo natal lo había visto— ¿Conoces a un chico llamado Ash Ketchum?

—Por supuesto, somos amigos desde muy niños —le respondí muy extrañado—. ¿Crees que él tiene algo que ver con todo esto?

—No lo sé, pero no lo creo —en ese instante, y para el asombro de los tres, un arcoíris apareció en el cielo, y vimos a Ho-oh viniendo de dirección norte, descendiendo frente a nosotros. No tuvimos explicación lógica, pero todos nuestros Pokémon salieron de sus pokébolas— ¡¿Qué sucede aquí?!

—¡Eso quisiera saber, todos los Pokémon salieron apenas apareció Ho-oh! —no soy de asustarme, pero estaba asustado en ese momento.

—Ustedes, jóvenes y sus Pokémon, escuchen con atención —comenzó a decirnos Ho-oh en nuestras mentes, o al menos eso siempre creí.

—¿Qué sucede? —preguntó Morty muy impresionado.

—En estos instantes, el joven que vigilo está luchando contra una organización que quiere controlar los poderes del tiempo y espacio.

—¿Te refieres a Ash? —preguntó Saku tan impresionada como Morty. Definitivamente me sentía un verdadero intruso.

—Veo que lo conocen.

—¿Y cuál es esa organización? —pregunté más para no quedar como el vidente, aunque la verdad, tenía curiosidad.

—Se hace llamar equipo Galaxy, y espero que su batalla termine bien, ya que el poder de aquellos Pokémon es catastrófico.

—¿Y qué quieres que hagamos? —Saku preguntaba muy sería. Sí, tenía algo de envidia, al fin y al cabo, la leyenda de Ho-oh era de su ciudad natal, yo, ni pintaba.

—Los sucesos que ahora suceden, están creando distintas líneas temporales, y está destrozando las capas dimensionales —era poco lo que entendíamos de lo que hablaba. Lo de crear líneas temporales… Siempre he creído que sólo hay una línea del tiempo, y si cambias el pasado o el futuro, cambia todo, ¿pero crear otra línea del tiempo? Ahora, lo de las dimensiones, eso sí me preocupó—. Los hechos que están sucediendo ahora, están acelerando algo que ocurrirá.

—¿Y qué es lo que ocurrirá? —preguntó Morty muy preocupado.

—Quien sabe —nos respondió Ho-oh, dejándonos bastante intranquilos—. Encontrarán más información en la región Sinnoh, las tierras de los controladores del tiempo y el espacio.

—De acuerdo —tanto Morty como Sakura estaban muy serios, así que miré a Saku, la tomé de la mano, y ella me miró a los ojos—. ¿Quieres ir?

—Por supuesto —me dijo muy preocupada—. Pero, ¿qué haremos con la liga?

—Sí, ese es un problema —por nosotros, no participar en la liga no era un problema, pero el esfuerzo de nuestros Pokémon, lo tiraríamos por la borda.

—No te preocupes por eso —Morty estaba muy tranquilo respecto a nuestro dilema, dándonos una rápida solución—, hablaré con los demás líderes para que les reserven sus batallas cuando vuelvan, sé que los entenderán.

—¡Muchas gracias Morty, te lo agradezco!

—Intuyo que te encanta estar metido en cosas extraña, dudaba que negaran una misión de este nivel de parte de Ho-oh —Morty estaba muy tranquilo, y eso tranquilizaba mucho.

—¿Y cómo sabes eso? —le pregunté más por curiosidad, su intuición no le falló.

—Ho-oh jamás bajaría en frente de cualquiera, recuerda que él puede leer los pensamientos de las personas.

—Sí, tienes razón —me había descubierto, debía ser sincero, aun así, intenté guardar ese secreto lo que más podía, hasta el final—, pero no quiero que nadie lo sepa, sería muy peligroso.

—¡¿Tanto así, que ni siquiera confiaste en mi ese secreto?! —me preguntó Saku muy enojada; se veía muy sentida, y eso no me gustaba. Había hecho la promesa que nunca más la haría sufrir, ni que nunca jamás haría que otro la hiciera sufrir, así tuviese que sacrificarme.

—Por supuesto que no Sakura, si te lo contaba, tú también estarías metida en todo esto, eso sería muy injusto —le respondí con la verdad ¿Qué más podía hacer?

—¡Pero ahora lo sé, así que tendrás que aguantarte, te guste o no, ¿me escuchaste?! —una vez más, me volvía a regañar y amenazar. En serio, amo ese lado de Saku, tan ruda e independiente.

—¡Está bien, ya te contaré! —le respondí entre resignado y nervioso, ya había conseguido lo que quería— ¡Ho-oh, dinos por donde comenzar, e iremos de inmediato!

—Les sugiero que se dirijan a Twinleaf Town, allí conseguirán información vital para comenzar. Hablen con el profesor Rowan.

—¡De acuerdo! —se veía que Ho-oh estaba muy enterado de todas las cosas que pasaban— Sakura, tenemos que irnos —ella me asintió, y nos despedimos del líder de Ecruteak—. Gracias por toda tu ayuda, sólo recuerda todo lo que te dije.

—No te preocupes —también me asintió Morty—. Les deseo suerte y buen viaje.

—¡Muchas gracias! —y sin más tiempo que perder, partimos a nuestra misión— ¡Adiós!

Así que nos dirigimos a la región Sinnoh. No sabíamos lo que nos esperaba, sólo sabíamos que teníamos que prepararnos para lo que sea. Ho-oh me eligió para ayudarlo… Bueno, también a Sakura… No quería meterla, pero estaba más emocionada que yo, y eso me complicó mucho, más cuándo me comenzó a preguntar muchas cosas. Les digo, si no fuese ella, no le hubiese respondido ninguna pregunta, ni, aunque me hubiese preguntado Ash y Gary, jamás les hubiese respondido.

—¿Y cuáles eran esas situaciones? —me preguntó muy emocionada.

—¿De verdad te interesa saber? —le pregunté algo nervioso y dudoso.

—¡Por supuesto! —si las emociones fueran como el agua, hubiesen rebalsado el vaso llamado Sakura. Si, también puedo ponerme metafórico…

—¡Está bien, pero cálmate por favor! —le pedí muy asustado.

—¡Lo siento! —muy avergonzada, me sacó traviesamente la lengua, mientras me sonreía.

—¡Ay…! —suspiré resignado; no tenía de otra, así que comencé a hablar— Verás, todo comenzó desde… —le conté los hechos desde la aparición de los titanes y Lugia, hasta lo el incidente de Altomare, con Latias y Latios, y como me involucré en ellos— … más no te puedo contar, ya que eso es tan secreto, que está bien escondido en mi cabeza, ni en pensamientos.

—Entonces si eres tan fuerte, ¿por qué perdías como novato cuando te conocí? —miré muy curioso a Saku… Nunca me habían hecho una pregunta así, y fue muy buena.

—Los entrenadores quieren mucho a sus Pokémon. Pese a que me hayas convencido para luchar con todas mis fuerzas, sigo viendo muy mal maltratarlos en batalla —Sakura me miró algo acongojada, podía ver en sus ojos que se sentía arrepentida de convencerme de pelear por las medallas—. Pero lo que no puedo permitir, es que los usen para fines egoístas. Muchas veces terminan muertos, y solo porque quieren más poder, y el equipo Rocket es un claro ejemplo.

—Sato… —comenzó a decirme muy sonrojada—, eres un chico muy especial y muy comprensivo. Definitivamente quiero seguir viajando contigo hasta el fin del mundo —la vi estirar los brazos hacia los lados, y ponerse a correr, mientras gritaba como loca— ¡En marcha!

—Saku… —fue todo lo que susurré. Me sentí especial, no podía creer que amara tanto que supiera mis secretos; no sé por qué, pero en ese momento sentí mi estómago revolverse, algo afiebrado, no podía dejar de mirarla…, hasta que desapareció de mi vista— ¡Oye, espérame, no me dejes solo!

Admiraba y admiro mucho la enorme energía de Saku, tiene una vitalidad envidiable, fuera de que tiene un carisma muy especial; y pensar que hubo un tiempo en que la quise echar de mi lado, hasta la maltraté… Si quieren, díganlo, no me molesta, sé muy bien que fui un gran estúpido; pero ahora la tengo a mi lado, solo para mí, y para nadie más. Sí, creo que me enamoré perdidamente de ella… Jamás me he enamorado de una chica ¿Qué se hace en estos casos? No quiero preguntarle, sino, me trataría de inútil y tonto, adicionando de que se iría de mi lado.

Sólo tomaron algunos días para llegar a Sinnoh. Llegar a ciudad Olivine fue la parte más sencilla, pasamos a hablar primeramente con Jasmine, la líder del gimnasio local, le hablé de la situación, y comprendió de inmediato, pero ocurrió algo extraño, nos quiso acompañar. Le dijimos que no, si venia algún entrenador, le solicitaría una batalla, y no podría obtener la medalla, pero dejó el gimnasio a cargo de uno de sus mejores estudiantes y encargados, por lo que accedimos. Puede parecer una chica muy frágil y tímida, pero es una chica de aspecto muy engañoso.

Al llegar al puerto de Twinleaf, lo primero que hicimos fue a ver al profesor Rowan, famoso por sus investigaciones sobre la evolución Pokémon; le pedimos algo de información, pero no sirvió de mucho, ya que no conocía muchos detalles de todo, pero nos dijo que una anciana, al norte de Sinnoh, en Celestic Town, podría decirnos más sobre los Pokémon del tiempo y espacio, pero de pronto, sonó el videoteléfono, el profesor fue a contestar, y todos escuchamos la conversación.

—Hola, profesor Rowan —sonó una voz nostálgica, al menos para mí.

—Ash, ¿Cómo te ha ido? —así es, era mi viejo amigo quién hablaba con el profesor.

—¡Muy bien, ahora voy por mi última medalla a Sunnyshore City! —decía con el mismo entusiasmo de siempre, pero se sentía mucho más moderado a la última vez que lo vi— Profesor, quería preguntarle algo.

—¿Qué sucede? —tengo que admitir que la seriedad de Ash me preocupó mucho, jamás lo había visto así.

—No hace mucho, nos enfrentamos al equipo Galaxy —Ash aún seguía jugando a ser el héroe, eso jamás se lo quitaríamos—, y me preocupó mucho lo que nos dijo su líder Cyrus; dijo que volvería a intentar controlar a Dialga y Palkia. ¿Qué opina usted?

—No creo que lo vuelva a intentar —siempre me he dicho, el humano es el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra, y yo si creía que lo volvería a hacer—, ya sabe que, si lo intenta hacer de nuevo, habrá alguien para detenerlo.

—¡Si, tiene razón! —y su ingenuidad también seguía ahí… Madurar toma tiempo, y Ash sí que se tomaba su tiempo— Bueno profesor, no le quito más su tiempo, voy por mi última medalla, cuídese y adiós —y Ash cortó la comunicación…

—¡Oye, no te distraigas si no quieres salir lastimado! —le exclamó de golpe Paul a Satoshi, notando que se caía de Pidgeot.

—¡Jejejeje! Si, lo siento —rio algo nervioso el joven de cabello desordenado, mientras miraba el lugar—. ¿Qué crees que está provocando todos estos desastres?

—Si lo supiera, no habría dado tantas vueltas por Hoenn —le dijo muy fastidiado el joven peli morado.

—Sí, creo que tienes razón —le apoyó a tan obvia pregunta—. Creo saber a quién preguntarle sobre estos fenómenos.

—¿Dónde vas a ir?

—A Sinnoh, estoy seguro que hay alguien que nos puede ayudar, te encargo del resto— le explicó muy misterioso Satoshi—. Adiós. ¡Pidgeot, a toda velocidad a Sinnoh! —y a toda velocidad, partió a su nuevo destino.

—Inútil —rezongó fastidiado el entrenador de Sinnoh—. De todas formas, comencé solo a investigar.

—Sí, estoy seguro que ella nos puede ayudar, lo hizo la última vez, y estoy seguro que lo volverá a hacer…

La llamada de Ash nos hizo entender que algo no andaba bien, no quería meterlos ni a él, ni a sus amigos en esto; así que con la ayuda de Kadabra, el pokégear de Saku, y un buen mapa de la región, le pedimos a Jasmine que fuera a Sunnyshore City. De alguna forma, tendría que distraerlo de lo que fuese a suceder, y aceptó muy gustosa; al fin y al cabo, volver a ver a un viejo rival y amigo, era una buena idea; mientras que Saku y yo nos trasladaríamos a Celestic Town, cómo nos dijo el profesor. Debo decir que Kadabra fue quién hizo todo el trabajo del viaje, y todo gracias a un mapa y un pokégear. Ustedes se preguntarán porque no nos tele transportamos de Johto a Sinnoh; bueno, primero, nos gusta viajar, además que la ruta en Johto ya la conocíamos, y Kadabra no puede tele transportarse a lugares, y menos a regiones que no conoce, por eso del mapa y el pokégear.

Al llegar a Celestic Town, lo primero que hicimos fue ir al centro Pokémon, le preguntamos a la enfermera sobre la ubicación de la anciana de que nos platicó el profesor. Joy nos dio las indicaciones para llegar con ella, así que salimos del centro y fuimos con quien buscábamos. Cuando llegamos, la supuesta anciana estaba en la terraza de su casa. Ahí la veíamos leer un libro.

—¡Señora, disculpe! —la llamé algo incómodo, no tenía intención que sacarla de su lectura.

—¿Qué sucede? —nos preguntó sin sacar la vista del libro.

—Buscamos a una señora que conoce mucho sobre mitología Pokémon.

—¿Que quieren saber? —nos hablaba muy seria. Estábamos algo intimidados.

—Ho-oh nos dijo unas palabras muy extrañas, sobre unos tipos que querían controlar a los Pokémon que controlan el tiempo y el espacio —le expliqué algo contrariado.

—Se refieren al equipo Galaxy, ¿verdad?

—Así es —le respondió Saku muy pensante—. Creo que sus nombres son Dialga y Palkia.

—Nos dijo que, por intentar controlarlos, aceleró un proceso para algo —le apoyé de inmediato a Saku—. ¿Sabe que es? —la señora se levantó de su silla, se acercó a nosotros y nos miró de reojo; nos pusimos muy nerviosos. De pronto, se puso a gritar.

—¡Prepárense para el fin de todo! —lo admito, nos asustó mucho; el grito, la cara y lo que dijo. Por instinto, nos abrazamos con Saku, al no saber que pasaba.

—¡Por favor abuela, no asustes a los demás con esas cosas! —exclamó algo molesta una joven de traje negro y cabello rubio.

—Sólo estaba aburrida —dijo muy seria nuevamente, volviendo a su asiento a leer.

—Discúlpenla por favor, le gusta asustar a los demás —muy apenada nos dijo la joven. Se veía muy amistosa, pero algo en ella, hacía sentir respeto—. Este pueblo es pequeño y tranquilo, cosa que no le gusta, y cuando vienen visitantes, los asusta con sus historias.

—Descuida, no hay problema —aunque aún seguíamos algo asustados, no vi la necesidad de las disculpas, así que nos presentamos—. Mi nombre es Satoshi y ella es Sakura.

—Hola.

—Mucho gusto, soy Cynthia, y soy la campeona de la región Sinnoh.

—¿Entonces haz derrotado a la elite four? —preguntó muy impresionada Sakura. ¿Por qué hizo una pregunta tan obvia?

—Es obvio que sí. Para ser campeón de la liga, primero tienes que derrotar a la elite four —le respondí algo fastidiado, mientras me miraba muy apenada—. No vinimos a eso —le expliqué con más calma a Cynthia—, Ho-oh nos dijo algo sobre…

—Lo escuché todo, y sé a quién pueden recurrir —se notaba que era la campeona, que efectividad.

—¿Y quién es? —le preguntó Saku muy ansiosa.

—Vayan al templo del tiempo/espacio, en el monte Coronet, ahí encontraran a alguien que realmente los ayudará.

—¿Dónde está ese monte? —le pregunté muy curioso. Conoceríamos a quienes crearon el tiempo y el espacio, también estaba muy emocionado.

— El monte Coronet es famoso por dividir la región Sinnoh, no creo que se vayan a perder. Les puedo dar un mapa del monte, ya que ese lugar es un verdadero laberinto y es fácil perderse.

—Gracias Cynthia —increíble que nos ayudara tan desinteresada; algún día debía enfrentarme a ella, sería un honor, pero había cosas más importantes, y aún las hay—. Cuando sepamos algo, te lo diremos —entró a la casa, y volvió con el mapa del monte. Ahí me di cuenta que realmente era enorme el lugar, por lo que partimos al acto y sin demora…

Por Sakura.

Pero Cynthia me detuvo agarrándome de un brazo, cosa que Sato notó; quería hablar conmigo en privado. ¿Qué querría? Le pedí a Sato que se adelantara, dejándonos solas.

—¿Qué sucede? —le pregunté muy extrañada por su actitud.

—¿Él es tu novio? —me preguntó la muy descarada.

—¡¿Por qué preguntas esas cosas?! —me puse muy nerviosa. Me sentía la novia de Sato, pero no lo éramos oficialmente; sentí mucho calor y vergüenza.

—¿Sucede algo? —preguntó a lo lejos mi Sato; creo que había gritado muy fuerte.

—Nada, solo preguntaba algunas cosas —le contestó Cynthia sin siquiera avergonzarse, y yo quería que me tragara la tierra; pero la "Campeona" del descaro volvió a hablarme—. Te lo pregunto por qué Satoshi se ve un chico muy interesante, guapo e inteligente.

—¡¿De qué hablas?! ¡Es un tonto e inmaduro! Sólo hace que sabe mucho —la verdad es que mi Sato es muy inteligente y acertado, si no podía hacer algo, siempre se las ingeniaba para solucionar las cosas, y lo de guapo, no se lo podía negar… Ay… ¿En que estaba? Ah, sí…

—Entonces se parece mucho a un chico que conozco. Con la ayuda de sus amigos, derrotaron al equipo Galaxy —esa descripción me pareció muy familiar.

—¿Te refieres a Ash? —le pregunté muy curiosa.

—¿Lo conoces?

—¡Por supuesto, es amigo mío! —le respondí muy orgullosa. La verdad, es que todos los que conocemos a Ash, nos sentimos orgullosos de ser sus amigos, en especial yo, que gracias a él y a Misty, pude comenzar mi viaje.

—¿Y qué edad tiene?

—¿Ash? —¿para qué quería saber la edad de Ash? Era muy raro.

—No, Satoshi —me corrigió nuevamente la descarada.

—Tiene catorce años, la misma edad de Ash —le respondí muy curiosa.

—Otro niño más…

—¿Acaso querías dejártelo? —le gruñí muy celosa… ¡Si, estaba celosa, ¿algún problema?!

—¡No, no es eso! —la descarada comenzó a agitar sus manos, intentando negar sus intenciones— Bueno, en realidad si —y cambiando de opinión al siguiente segundo—. Pero tú eres su novia, así que mejor no me meto.

—¡Si me querías hablar de eso, entonces me voy! —no quise despedirme, quería asesinarla, pero antes de cometer algún crimen justificado, partí rauda con mi Sato, quién me esperaba con su famosa paciencia; paciencia que antes se le agotaba a los dos segundos— Disculpa la demora, ¿nos vamos? —le casi ordené sin detenerme, no quería que Sato me viera roja, sino comenzaría a preguntarme cosas que no quería responder.

—¡Espera, yo soy el mapa! —me exclamó…, ¿mi novio? Puf…, qué tontería… Lo importante es que me alcanzó, y seguimos el viaje.

Por suerte, el monte Coronet no estaba muy lejos, solo era media hora de camino. El problema era escalarlo y pasar por sus cuevas subterráneas. Caminamos mucho, pero después de cinco largas horas, y un Clefairy que capturé, llegamos al templo. Realmente era un lugar decepcionante, sólo eran ruinas, pero al parecer, Sato sabía algo más, ya que camino de Johto hasta aquí, se puso a leer muchos libros; nunca lo vi así, aunque el hecho de que Ho-oh te dé un mensaje sin muchas pistas, era realmente preocupante. En ese lugar, un ser, al cual no vimos, nos dijo algo muy perturbador, así que decidimos seguir investigando, pero antes, Satoshi decidió volver a Sunnyshore City por Jasmine. Al llegar, nos escondimos de inmediato, ya que Jasmine aún estaba con Ash, Brock y otra chica más, de gorra blanca, traje negro y minifalda rosa muy corta. ¿Cómo puede andar una chica vestida así, con dos chicos a su lado? No le presté mucha atención, al fin y al cabo, era Ash, y Brock…, a él le gustan las mujeres mayores; lo sé por experiencia propia. Después de la despedida de Jasmine, lo primero que le preguntamos, fue quien era la chica que acompañaba a Ash. Dawn, una coordinadora Pokémon, y la nueva amiga del chico ingenuo e inmaduro.

Nuestras investigaciones nos llevaron de vuelta a Johto, para ser preciso, al monte Plateado. Les seré sincera, creo que lo mejor para nosotros dos, es jamás haber ido a ese lugar, pero creo que estábamos destinados para llegar a ese punto. En ese entonces, conocimos una organización en la que creíamos sus palabras; querían el bien para el mundo, si hasta el nombre sonaba a un lugar lleno de bien y bondad; el equipo del nuevo inicio. Conocimos a cuatro chicas a quienes les simpatizamos muy rápido, pues realmente eran muy simpáticas, sus nombres eran Kasumi, Haruka, Hikari, Taiyō y Komugi. Trabajamos con ellas, y un grupo aparte de seres algo extraños, por dos meses. En estos dos meses, Hikari se encariño mucho con Satoshi, cosa que me puso muy celosa, pero sabía que jamás le diría lo que pienso; al final, quedaron como muy buenos amigos, o al menos eso creo. Al final de esos dos meses, y sin querer, entré a una especie de oficina muy extraña, se veía muy tétrica, y en una enorme mesa, encontré una especie de carpeta con un informe; lo que decía me impactó mucho, así que lo guardé rápidamente en mis pertenencias, fui a buscar rápidamente a Satoshi, y le expliqué todo, mientras leía el informe que le entregué.

El equipo del nuevo inicio, era en realidad una división, aunque suene raro, en nuestra dimensión. Ellos en realidad se llaman los soldados de la luz, y hay divisiones en todas las dimisiones que existen. El informe hablaba sobre unos objetos y personas que utilizarían para deshacer y hacer a su antojo. Lamentablemente, los demás descubrieron la fuga de información, y fuimos víctima de una gran persecución; no pudimos ir muy lejos, nos agarraron. Pese al entrenamiento en la división, caímos en las garras del enemigo, al parecer estábamos perdidos, pero gracias a Hikari logramos huir. Sé muy bien que no lo hizo por unirse a nuestro grupo, sino que lo hizo por Satoshi. Ahí descubrimos la verdadera identidad de ellas, Aqua, Tera, Wind, Magma y Dark. Lo que Hikari no sabía, es que yo fui quien le dijo a Satoshi sobre su gran plan.

En un mes, Satoshi y yo nos dedicamos a ganar las medallas que faltaban. Era increíble ver el poder que ganaron nuestros Pokémon, ganamos sin siquiera respirar, y la conferencia plateada, bueno, ya les conté. El mes que quedaba, nos dedicamos a investigar aún más sobre los soldados de la luz, y fue cuando pudimos encontrarnos con Palkia, Dialga y Mewtwo, quienes ya sabían sobre lo que sucedía; Satoshi les dio sus conclusiones, y Mewtwo sacó una conclusión, Ash. Sólo eso, Ash. Nos enteramos de todo acerca de May, Max, Dawn y los demás, y además nos dieron la oportunidad de aumentar aún más el poder de nuestros Pokémon, y nuestra propia fuerza, Satoshi quiso probarse a sí mismo con el más grande reto para un entrenador, retar a la elite four de Índigo, y ganó sin perder a un solo Pokémon. La elite quedo sorprendida, y así se convirtió en el campeón de la liga. Por esas cosas de la vida, el profesor Oak presenció las batallas, claro, conmigo; ese día tenía unos informes que entregar, y de paso, nos avisó que Ash volvería dentro de dos días a Pallet Town. No quisimos decirle nada de los soldados de la luz, mucho menos a la liga, Sato quería de corazón que sus amigos lo ayudaran, confiaba en Ash, Gary y sus amigos, ya que, pese a todos sus cambios, seguía sin confiar en las personas, hasta que llegó el día de la visita. Estuvimos pensando en cómo sorprender y felicitar a Ash por sus resultados en la conferencia Valle del Lirio, y esa noche, el equipo Rocket decidió meter las narices; se robó los Pokémon y la comida, por lo que decidimos actuar. Ciertamente, nos echaron a perder nuestra sorpresa.

Así fue cómo terminó todo, o comenzó, como quieran decirle…

—Saku… Saku… —Wind comenzó a sacudir suavemente a Sakura, intentando despertarla—, son las 6 de la mañana, los chicos van a salir.

—Wind… —Sakura comenzó a desperezarse restregando sus ojos con sus manos, contestándole a la pelíazul— Perdóname Wind, me quedé dormida.

—No te preocupes —le dijo Wind dándole una sonrisa— ¿Dormiste bien?

—Sí, gracias —Sakura se levantó, y partió con Wind—. Vamos a buscar a los chicos.

Dedo reconocer algo a todos ustedes, les estoy muy agradecida a Tracey y a Misty por todo, sino, no tendría nada…

Por Satoshi.

Y yo no tenía nada, solo por culpa de mi tonto egoísmo, pero ahora lo tengo todo. Saku es mi todo, pero, aun así, no se lo quiero decir, porque no quiero quedar con nada. Prefiero no tener nada, pero tenerlo todo a no tener absolutamente nada.

—¡Satoshi! —se escuchó la voz de un joven llamando en el lugar.

—¿Quién será? —Satoshi miró a todos lados, hasta encontrar a dos personas arriba de Zapdos— ¡Sabrina, Ritchie!

—Pensé que después de tanto tiempo, nos olvidarías —dijo el joven peli castaño, mientras se le acercaba con Zapdos.

—A los buenos amigos jamás se olvidan —dijo Satoshi muy entusiasmado.

—Mewtwo nos dijo que te viniésemos a ayudar, pero no sabemos en qué —comentó Sabrina muy seria.

—Por favor, diríjanse a Slateport, allí comenzaré a preparar todo —comentó muy serio el joven peli azabache—. Ahora me dirijo a Sinnoh, tengo algunas dudas sobre todo esto.

—¿Te refieres al clima?

—Así es —Satoshi aún no sentía el momento de ese algo que esperaba, faltaba más preparación, y tiempo no había— ¿Qué pasa con los demás líderes de gimnasio?

—Están reuniendo entrenadores de sus ciudades, pueblos y alrededores, todo va como el profesor Oak lo dijo —le respondió rápidamente Sabrina.

—¡Qué bien, me alegra! —respondió Satoshi muy conforme— ¡Yo me retiro, no los detengo más! —se despidió, y continuó su marcha— ¡Pidgeot, a toda velocidad!

—¿Qué le pasó? —preguntaba Ritchie muy sorprendido— Ese no es el Satoshi que conozco.

—Es cierto, algo le habrá ocurrido. ¿Pero qué? —se preguntaba igual de confundida Sabrina.

Todo ha ocurrido tan rápido, que no sé cómo explicarlo con mejores palabras. Hasta para mí todo es muy complejo, con excepción de hace seis días. Hace cuatro años que no volvía a Pallet Town. Hace cuatro años conocí a mi primer Pokémon; antes Bulbasaur, ahora Venusaur. Hace cuatro años, comenzó nuestra aventura por separado, Ash por un camino, Gary por otro, y yo, por el mío. Si no se hace algo rápido, todo lo que queremos, todo lo que hemos vivido, hasta nosotros mismos, la vida, y el mismo tiempo y espacio, desaparecerán. Todo está en manos de mi viejo amigo, según lo último que me dijo Ho-oh. Sólo espero que lo que haga, nos salve; si no lo hace no lo culparemos, de todos modos, es una carga muy pesada para una sola persona. Por suerte, tiene muchos amigos, y ellos lo ayudaran sin dudar; me incluyo con Saku. Por lo menos, algo de bueno tiene de ser el heredero del poder final, sino, pregúntenle a Mew…

Esta historia continuará…

...

Una anécdota. Cuando pensé en el nombre de Satoshi, sabia que así se llamaba Ash en Japón. Esto por la epoca terminando AG y empezando DP. Había pensado en al menos 20 nombres en japones, y quería uno que sonara bien, pero para todo lo que tenia planeado, todo me llevaba al nombre de Satoshi.

Como pudieron ver, la Sakura de Ecruteak era muy importante. En ese entonces, todo se limitaba a mi imaginación, y solo escribía lo que me salia de la mente, pero siempre teniendo en cuenta, el jamas destruir la leyenda de Ho-oh. Ash y Ho-oh siempre tuvieron una conexión muy intima; la de guiar al entrenador por el camino a seguir cuando se desorientara. Cuando se encontró con Misty, cuando se despidió de Misty, y cuando fue poseído en la pirámide de batalla. Si, es muy importante en la vida de Ash, y aun así, lo relegaron a 3 minutos de aparición en 20 años, y un pésimo cameo en la película 20; fuera de destruir la leyenda de Ho-oh.

Bueno, no me extiendo mas. Si tienen dudas, consultas, comentarios, sugerencias, o los que se les ocurra, están los comentarios para que me lo hagan saber. Saludos, y los espero para el final del arco.
 
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Hola a todos. Este capitulo esta dentro de los mas largos que he escrito, así que les recomiendo que lo lean con calma. Este capitulo, es la primera parte del cierre de arco. Espero les guste.

...

Capítulo 29: "Una rueda de emociones, la unión de los nuevos enemigos"

Estaba anocheciendo, y Dawn se veía durmiendo en la cama de lo que parecía una enfermería, y en ese preciso momento, comenzó a despertar muy agobiada; por alguna razón, se sentía exhausta, fuera del hambre y la sed que tenía.

—Ay… —comenzó a quejarse Dawn, mientras intentaba abrir los ojos— Me siento rara —con algo de dificultad se sentó, y miró a su alrededor— ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué fue lo que pasó? —se tomó la cabeza, y por un momento, cerró los ojos— Nosotros estábamos en una librería, y… no recuerdo que pasó.

—Caíste bajo la posesión de dos cartas —comentó el joven de cabello rubio—. Comenzaste a luchar contra nosotros, nos costó mucho trabajo liberarte, pero lo logramos.

—Ed… —Dawn miró al joven, y notó como se le acercaba con una lata de bebida y un sándwich — Disculpen por mi descuido.

—No te preocupes, todo está bien. Además, ¿quién iba a pensar que ese libro sería una carta? —le decía muy tranquilo el alquimista, mientras le alcanzaba sus alimentos.

—Muchas gracias —los tomó, y aún muy confundida, comenzó a preguntar— ¿Que pasó realmente? No recuerdo nada.

—Sería raro que te acordaras de algo —le comentó muy extrañado, arqueando las cejas—. Como te decía, nos costó mucho liberarte, así qué…

Hace algunos minutos atrás.

Pese a que Ed e Inuyasha peleaban sin problemas, no avanzaban mucho. Dawn peleaba como una experta. La desesperante situación, hizo sacar el ingenio de la coordinadora de Hoenn… Era un buen plan, muy riesgoso, pero más ideas no quedaban.

¡Ash, utilicemos a Meganium y a Venusaur para detener los movimientos de Dawn!

¡¿Crees que podría funcionar, May?! —preguntó Ash muy poco convencido.

¿Qué es lo que quieres hacer? —le preguntó muy preocupada Sakura.

Haremos que utilicen sus látigos cepa para atraparlas —comenzó a explicar muy seria, pero muy decidida May.

Pero, ¿cómo lo harás? —preguntó Ash algo inseguro— Se mueven muy rápido, y sabes que tu Venusaur y mi Meganium no son tan rápidos.

Por lo mismo debemos ser muy precisos —respondió May rápidamente—, usaremos el factor de que Inuyasha y Ed no tienen problemas para seguirlas.

No sé qué quieres hacer con exactitud —decía Sakura mientras se preparaba para sellar las cartas—, pero confío en ti, May.

Gracias Sakura —le agradeció May con una sonrisa—. ¡Ed, Inuyasha, necesito que inmovilicen los movimientos de Dawn, quiero que las dejen juntas, cerca de nosotros!

¡Como digas! —respondió Inuyasha al acto.

¡Tú eres la jefa! —también respondió Ed al acto.

La idea era buena, pero el gran problema, eran los rápidos movimientos de Dawn, por lo que la idea de May era la más viable. Tanto Inuyasha como Edward, comenzaron a atacar de tal forma, que las dos Dawn retrocedieran sus movimientos, con tal que los dos jóvenes tomarán el control del ritmo de la batalla; los movimientos circulares que hacían, ayudaba a que las dos quedarán de espaldas, por fin acorraladas.

¡Venusaur, látigo cepa! —con rapidez ordenó May.

¡Tú también Meganium, látigo cepa! —ordenó Ash casi al unísono.

Pero las dos Dawn se percataron de los látigos, logrando esquivarlos con un salto sin mayores problemas.

¡Son muy rápidas! — exclamó Misty algo fastidiada — ¡Tiene que haber algún método para atraparlas!

¿Y si las acorralan con los látigos? —acotó Shaoran, haciendo que Ash y May lo miraran— Sus látigos son muy largos, cubren un gran espacio.

Podría funcionar —dijo May muy pensante— ¿Ash, lo intentamos?

Por supuesto.

¡Inuyasha, Ed, ya escucharon, acérquenlas a Meganium y Venusaur!

¡De acuerdo! —exclamaron al unísono.

La estrategia de los espadachines había cambiado; olvidaron sus armas, y optaron por la fuerza física. Como pudieron, y a quema ropa, comenzaron a empujarlas hacía los dos Pokémon tipo hierba. Tanto Venusaur como Meganium estaban listas para actuar, no tendrían muchas oportunidades, y tal cual como lo había imaginado May y Shaoran, las dos Dawn quedaron frente a los dos Pokémon.

¡Látigo cepa! —exclamaron casi con rabia al unísono, Ash y May.

Y con rapidez, los látigos cepa atraparon a las dos chicas, con ayuda de la restricción adicional que la habían dado Inuyasha y Ed, atrapándolas de las piernas.

¡Sakura, ahora! —exclamó rápidamente el alquimista de acero.

¡De acuerdo Ed! —y con rapidez, Sakura dijo su conjuro, logrando que las cartas no solo liberarán a Dawn, sino también, volviéndolas a la normalidad, terminando la coordinadora de Sinnoh desmayada, siendo agarrada por Ed — ¡Uf…, por fin! —suspiró aliviada la peli castaña— ¡Perfecto, dos cartas más!

Está vez fue mucho más difícil que las últimas —comentó Ed mientras se acercaba a la brujita, con Dawn en brazos—. Esto se está poniendo aún peor.

No puedo creer que sólo dos cartas nos causarán tantos dolores de cabeza —comentó May muy preocupada.

Está vez la afectada fue Dawn— comentó el rubio, mirando él y los demás a la joven coordinadora desmayada—. Fue poseída por dos cartas, fue mucho peso para ella, los movimientos que hizo no son para su estado físico.

¿Y ahora qué haremos? — preguntó Misty muy preocupada.

Estamos cerca de un parque de diversiones del que somos dueños —dijo Tomoyo muy tranquila—, allí hay un recinto de descanso. ¿Qué les parece si vamos? —les ofreció la joven muy feliz— Además, se podrían distraer y divertir.

No creo que sea buena idea divertirse en momentos así —comentó no muy convencida Kagome.

¡Vamos! —exclamó Ash muy animado— ¡¿Qué tiene de malo divertirse?!

¡Tú como siempre tomándote todo a la ligera! —Misty le regañó muy molesta.

¿Acaso te vas a preocupar por cosas que no han sucedido? —le preguntó muy serio Ash.

Bueno, yo… —Misty debía ser sincera, Ash la había pillado, la dejó sin argumentos, curiosamente tenía razón, y eso le pareció muy extraño—. Ese no es el Ash que conozco, ¿qué le habrá pasado? —pensó para sí.

En verdad necesitan relajarse —la sonrisa de Tomoyo, para suerte de todos, no desaparecía con nada—. Acompáñenme, es por aquí.

Fin de recuerdo.

—Terminaste desmayada, Meganium y Venusaur mareadas con tantas vueltas, pero contigo a salvo.

—¿Y los demás? —preguntó muy preocupada Dawn.

—Están afuera esperándote muy preocupados —le respondió Ed muy afable.

—¿Y tú porque estás aquí, solo conmigo? —le preguntó ahora muy curiosa.

—Yo te traje en brazos —comenzó a explicar Ed—, llegamos aquí hace quince minutos.

—Ya veo —terminó de comer muy rápido el sándwich, se bebió de un solo trago la bebida, y se levantó de la camilla, con algo de dificultad.

—Oye, ¿te sientes bien? —le preguntó Ed muy preocupado, agarrándola desde la espalda.

—Tranquilo, no es la primera vez que me siento así —le intentó responder Dawn con ánimos, aceptando la ayuda.

Ya con Dawn, al menos despierta y más recuperada, y en compañía de Ed, salieron del cuarto de enfermería, siendo recibidos por todos, muy preocupados por su estado de salud.

—¡Dawn, ¿cómo te sientes?! —pregunto Ash casi corriendo hasta ella, extremadamente preocupado.

—Tranquilo Ash, estoy bien —le respondió con una sonrisa—. Solo fue un pequeño percance.

—Es bueno verte bien de nuevo —le dijo Gary muy aliviado.

—¡Entonces ahora que estas bien, vamos a divertirnos! —exclamó muy emocionado Ash— Tomoyo nos dejó el lugar solo para nosotros, ¿qué te parece?

—¡Genial! Entonces habrá que aprovechar —exclamo tambien Dawn, notándose que sus energías ya estaban bastante recuperadas.

Y con mucho entusiasmo, partieron corriendo en grupo a las atracciones del lugar, salvo Dawn, quien fue detenida de un brazo por Ash.

—Ash, ¿pasa algo? —le preguntó Dawn muy extrañada.

—Dawn… —la agarró de los hombros, y la miró a los ojos— ¿En verdad te sientes bien?

—¡Por supuesto, ese sándwich y esa bebida fueron muy efectivas! —exclamó muy alegre la pelíazul.

—No me pidas que no me preocupe —comenzó a hablar muy serio Ash—. Cuando te vi después del ataque que sufriste por Tera, me asusté mucho, me sentí impotente, y ver que fuiste poseída por esas dos cartas… —Ash bajó su mirada, y continuó—. Discúlpame, por favor.

—¡Ash, no fue tu culpa! —comenzó a decir muy nerviosa la pelíazul— El ataque de Tera fue por mi descuido, al igual que lo de las cartas.

—Cuando empezamos nuestro viaje, le prometí a tu madre que te cuidaría, y no he cumplido mi promesa —muy compungido, Ash se acercó a Dawn, y la abrazó—. Cuando Sakura te ordenó que debías quedarte en el templo de Dialga y Palkia, me sentí tranquilo, pero aun así decidiste seguirme.

—Ash… —la joven hizo una pequeña pausa, abrazó al joven, y le fue sincera—. Haberme quedado, hubiese demostrado lo inútil que soy, mientras ustedes hacían su mejor trabajo para terminar con todo esto.

—Si ese hubiese sido tú real motivo, no habrías venido —separó por un momento a la joven, y vio como la coordinadora lloraba—. Dawn, dime por favor, ¿qué piensas de mí? ¿Fue por algo que hice o que dije que me seguiste?

Ash estaba aplicando similar discurso que usó con May, quería saber qué pensaba Dawn de él; más bien, que sentía por él.

—¡Ash, por favor, perdóname! —y sin mediar más palabras, se lanzó a abrazar el cuello de Ash, y comenzó a besarlo intensamente.

Era como si intentara demostrar todos sus sentimientos en aquel acto; no quería despegarse del joven, intentó que el beso durara lo que más le permitiera su aliento, hasta que ya no aguantó más, y tuvo que despegar sus labios de los de su amado.

—Ash, te amo desde mi alma —comenzó a confesar Dawn muy colorada, con la voz muy tímida—. Te acompañé porque quería trabajar contigo, en verdad lo deseaba, no quiero perderte.

—Como lo suponía, soy un maldito cretino —dijo a voz alta Ash—, no puedo hacer feliz a nadie.

—¿Por qué te dices eso Ash? —preguntó Dawn muy preocupada.

—Dawn, no sé cómo decírtelo, pero me deberías detestar. Sólo he pensado en lo que yo creo que es bueno para ustedes, pero jamás les he preguntado qué es lo que querían de corazón.

—¿Por qué me dices eso? — Dawn ya entró a preocuparse por tan extraño discurso.

—¡Dawn, perdóname por favor, lo que más quisiera es no hacerte sufrir, pero no puedo corresponder a lo que sientes! —respondió con rabia Ash— A decir verdad, no merezco nada, soy un mal agradecido.

—Ash, ¿qué es lo que te sucede? —comenzó a preguntar Dawn muy asustada. Jamás había visto así a su amigo, o al menos, sin una justificación, como perder una batalla— ¿Me quieres contar?

—La verdad es que dejé que me besaras porque quería que te llevarás un bonito recuerdo. Si eso era lo que deseabas, debía dártelo, es lo mínimo que podía hacer —Ash bajó su rostro, y continuó su confesión—. Si puedo hacerte feliz con lo que sea, entonces lo haré.

—¡Espera un momento! —exclamó algo asustada Dawn— ¡¿Dejaste que te diera tu primer beso sólo para satisfacerme?!

—De hecho…, ni el beso que me diste en la casa de campo… —Ash tenía miedo de cada palabra que decía, pero debía hacerlo, o al menos eso pensaba—, ni aquel beso fue el primero.

—¡¿Con quién fue entonces?! —preguntó muy curiosa Dawn— ¿Fue May? —Ash le negó— ¿Duplica? —volvió a negar— ¡Entonces fue Misty, lo sabía, era obvio! —bufó algo molesta.

—A Misty ni siquiera la he besado —respondió Ash muy apenado.

—¡Ash… espera un momento…! —comenzó a exclamar algo impactada la pelíazul— ¡¿Sakura?!

Dawn estaba sorprendida, Ash estaba confesando que…

—Si Dawn, me gusta Sakura —dijo mientras levantaba una mano a la altura de su pecho, y después la otra—, y tambien Misty.

—Ash… —volvió a decir Dawn muy preocupada.

—¡Quiero proteger a las dos, no las quiero ver sufrir más, no es justo! —gritó con mucha rabia Ash.

—¿Tan mal la pasaron por culpa de la carta del tiempo? —pensaba muy angustiada Dawn— Yo quiero mucho a Ash, no puedo permitir que sufra —Dawn levantó su mano derecha abierta lo más alto que podía, y dijo— ¡Ash, espero que seas feliz, quiero que seas feliz, nunca olvides que nos tienes a todos, jamás te dejaremos, estamos muy orgullosos por haberte conocido, y queremos que lo que deseas se haga realidad!

—Dawn… —ahora decía muy sentimental Ash.

—Para todos nosotros, eres el mejor maestro Pokémon del mundo —decía Dawn con mucho orgullo—. Ahora busca con quién ser feliz, te lo mereces.

—Dawn… —Ash sonrió, se acercó a Dawn, y chocaron sus manos en lo alto, recibiendo muy feliz el apoyo de su amiga—. Muchas gracias, Dawn. Saber qué tengo ese apoyo de ustedes, me levanta a seguir.

—Felicidades Ash Ketchum, evolucionaste de un chico inmaduro, a un chico maduro —le dijo casi en broma Dawn.

—No creo que sea necesario que me trates como Pokémon —comentó Ash algo nervioso.

—No sólo los Pokémon evolucionan —reflexionó Dawn— ¡Vamos a divertirnos, Tomoyo nos dejó este lugar para divertirnos, no para llorar! —exclamó Dawn para salir corriendo.

—Gracias chicas por todo, ustedes son las mejores —pensó Ash muy orgulloso.

Tal vez no estaba en sus planes, pero Dawn también, en lugar de abofetearlo, insultarlo, o simplemente ponerse a llorar, era ella quién le había dado un hombro de apoyo. Pero ahora comenzaba su dilema, ¿Misty o Sakura?

...

Mientras tanto, en la dimensión de Ash, en la región Sinnoh para ser más exactos, había una persona muy conocida por el aludido, hablando con una joven muy peculiar.

—Qué me dices, ¿aceptas? —preguntó muy segura la chica.

—¿Yo que ganó con esa proposición? —preguntaba una voz masculina muy fría.

—Lo que tú quieras en este lugar, basta con aceptar trabajar con nosotros —le respondió la chica muy tranquila—. Te aseguro que no te arrepentirás, Cyrus.

—¿Y lo de potenciar los Pokémon del equipo Galaxy?

—Eso se hará cuando aceptes.

—De acuerdo, entonces acepto tu alianza —dijo Cyrus, con un apretón de manos sellando el trato, mientras pensaba— ¡Por fin me vengaré por lo que me hicieron esos malditos mocosos! ¡Ash, prepárate para sufrir!

—Entonces te espero mañana en la cueva Turnback a las diez de la mañana, y no te preocupes por los entrenadores, mis soldados se encargarán que no te estorben.

—Te estoy muy agradecido por las facilidades que me has dado —decía Cyrus muy serio—. ¿Me podrías decir tu nombre?

—¿Es importante saberlo?

—Necesito saber con quién hago tratos — le respondió sonriendo fríamente.

—Creo que tienes razón. Mi nombre es Magma, la guerrera del elemento fuego.

—De acuerdo Magma, mañana a las diez de la mañana en la cueva Turnback.

¿Cuál será el plan que tiene Magma con Cyrus? ¿Por qué el encuentro en específico es en la cueva Turnback? Algo si la tenía segura, mientras se retiraba del lugar volando rauda y veloz, era que su plan, por el momento, iba viento en popa.

—Señor, los equipos enemigos del elegido han sido reclutados —decía Magma, al parecer hablando con alguien telepáticamente.

—Excelente trabajo —le felicitó una voz en su mente—. Creo que no tuviste muchas dificultades para lograrlo.

—Por supuesto que no, el humano es muy fácil de convencer si se le da más poder, es un ser muy ambicioso.

—No te confíes en que siempre será así —le advirtió la voz—, no todos son iguales.

—Es verdad —dijo muy reflexiva Magma—. Al elegido no le importa el poder, solo le importa la amistad, pero con eso jamás logrará vencernos.

—No lo subestimes, ese es su punto fuerte, y si lo sabe utilizar, podría ser una amenaza para nuestros planes —decía muy seria la voz, como si de verdad le temiera a aquella fuerza.

—De acuerdo señor —le afirmó para terminar la comunicación, pensando en los siguientes pasos de su plan—. Ya tenemos todo listo, solo falta que… —mientras miraba la perla de Shikon— esta hermosa gema haga su trabajo —de pronto, la perla comenzó a tomar un color indefinido; se notaban muchos sentimientos confundidos, pero con su energía en su poder—. Es hora de comenzar.

Y de un segundo a otro, la perla comenzó a despedir mucha energía en toda la región. Esta energía comenzó a invadir a todos los Pokémon que alcanzaba a llegar, invadiéndolos con un aura oscura, así tomando el control de cada monstruo de Sinnoh.

Aquel fenómeno, curiosamente no sólo afectó a los Pokémon de Sinnoh, sino también a todas las regiones del país. Los Pokémon salvajes al tomar esta aura maligna, comenzaron a cambiar completamente no sólo su naturaleza, volviéndose violentos, sino también, su fuerza física, volviéndolos seres de extremo cuidado.

Curiosamente, aquel fenómeno no afectaba a los Pokémon entrenados; por alguna razón, aquella energía los repelía.

—Muy bien, primera parte del plan, lista —decía Magma mientras guardaba la perla— ¡Este será su fin, esos dos gigantescos Pokémon son muy poderosos, y con esto serán invencibles!

Apenas comenzó la posesión de los Pokémon salvajes, en todas las regiones comenzaron a tomar medidas de resguardo, como, por ejemplo, en los laboratorios donde los entrenadores encargaban a sus Pokémon, los volvían a sus pokébolas, más por el miedo que ellos también fuesen afectados.

Mientras tanto, en las otras dimensiones, la concentración estaba centraba en volver los lugares a la normalidad. El ataque de los soldados de la luz había dejado más estragos de los que habían creído, las tareas de reconstrucción iban a ser más exhaustas de lo que en un inicio parecía, sin contar que todos debían estar alerta en caso que hubiese algún contraataque de aquellos seres malignos. El descanso era vital en esos momentos, pero había que dormir con un ojo abierto.

—Ya comenzaron a moverse —comentó Mewtwo telepáticamente a Palkia y Dialga, muy preocupado, mientras seguía su visita por Hoenn.

—Lamentablemente, no podemos hacer nada por el momento —comentó Palkia igual de preocupado—, todos se encuentran descansando y entrenando.

—Aun así, les avisare sobre lo que sucede, al menos para que se mantengan al tanto —avisó Mewtwo.

—No es buena idea —comenzó a argumentar Dialga—. Aquellos jóvenes son muy impulsivos, si van a enfrentarse a esas niñas con el poder que tienen ahora, serian aniquilados en nada, en especial ese chico llamado Ash. Un mal movimiento, y se acabó todo.

—Es verdad, tienes razón —dijo muy reflexivo Mewtwo.

Después de un largo viaje desde Hoenn, Satoshi llegaba a Celestic Town, donde encontraría a la persona que los ayudaría, la campeona de la región. El joven se encontraba muy contrariado, por lo que apenas bajó de Pidgeot, corrió hasta la casa de la chica.

—¡Cynthia, si me escuchas, respóndeme! —comenzó a llamar muy desesperado Satoshi, haciendo que la chica se asomara por la ventana— ¡Tenemos problemas, necesito que me ayudes!

—Esperaba tu llegada, he visto todo por televisión —decía muy tranquila la campeona—. Lo bueno es que aquí no ha pasado nada.

—Ahora que lo mencionas, es verdad —decía muy curioso Satoshi, mirando a su alrededor—, está demasiado tranquilo para mi gusto. ¿Y tu abuela?

—La semana pasada se fue de vacaciones a la región Fiore, y no sé cuándo volverá.

—Entonces estás sola —pensó en la situación de la joven, y muy apurado le preguntó— ¡¿Qué tal si nos vamos ya?! ¡El viaje no es nada corto!

—No lo sé —comenzó a decirle la joven seductoramente—, ¿no tienes apetito?

—¡No vine a comer! ¡¿Ya podemos irnos?! —comenzó a exclamar muy nervioso y ansioso, pero el gruñido del estómago del joven fue más fuerte— ¡Jejejeje! Lo siento —rio muy avergonzado.

—Deberías comer algo, y también tus Pokémon —comenzó a invitarle Cynthia, muy emocionada y sonrojada—, con el estómago vacío no rendirás.

—¿Crees que tengamos tiempo? —pregunto Satoshi ingenuamente.

—¡Siempre hay tiempo para todo! —le exclamó muy emocionada— Además, cocino muy rico.

—Si tú lo dices —dijo muy tranquilo— ¡Entonces acepto tu invitación!

—¿Y Sakura? —preguntó la campeona, notando la ausencia de la peli morada.

—No pudo venir, tenía otras cosas que hacer —le respondió algo incómodo, creyendo que a la chica era a la que quería ver.

—Ya veo —Cynthia sonrió, y le invitó a entrar—. Adelante Satoshi, la puerta está abierta —el joven asintió, y entró a la casa, mientras la rubia pensaba maliciosamente—. Lo siento mucho Sakura, pero me aprovecharé de la situación.

¿Cómo terminara la "reunión" de campeones? ¿Sólo comerán? ¿O…?

James se encontraba en la base del equipo Rocket, y como lo había dicho, fue a investigar si dentro de la organización tenían información acerca de los hechos que sucedían, y para su gran fortuna, si es que se le podría llamar así, escuchó la conversación que tenía Giovanni con Magma; la información recolectada era todo lo que necesitaba, y era más grave de lo que podía imaginar, por lo que como un soldado más, salió de la base del equipo Rocket, y decidió partir al rancho del profesor Oak, creyendo que era el mejor lugar para confiar tal información.

Jessie, Meowth, Lucario y Mew, continuaban recorriendo distintos pueblos y ciudades de Kanto, con la idea de eliminar todo tipo de amenaza que atacaba en la región. Una vez que la laboriosa tarea terminó, partieron en dirección a Pacifidlog City, lugar donde el Pokémon del inicio esperaba que comenzara el gran conflicto.

Paul, Ritchie y Sabrina ya se encontraban en Slateport City; las olas rompían con fuerza en el puerto y los vientos tenían mucha fuerza.

Delia y el profesor Oak ya sólo veían todos los desastres que sucedían uno tras otro; más no podían hacer, sabían que todo lo que sucedía estaba fuera del control de sus manos y de cualquier lógica, la única tarea que podían hacer, era devolver a los Pokémon del rancho a sus pokébolas, por causa de los efectos de los actos de Magma; los Pokémon del rancho no habían caído bajo el efecto, pero les era mejor prevenir un riesgo innecesario.

Gracias a que Satoshi, en compañía del equipo de ninjas de Konoha destruyeron la base de los soldados de la luz del monte Plateado, las invasiones no eran tan grandes, y los enemigos manejables; les era más sencillo a los líderes de gimnasio y otros entrenadores enfrentarlos.

En el ambiente se sentía que pronto comenzaría una batalla de grandes proporciones, una batalla tan importante, que decidiría no sólo el futuro de aquel lugar, sino tambien, el de todas las dimensiones.

...

Completamente ajenos a esta realidad, Ash y los demás continuaban disfrutando en aquel parque de diversiones ofrecido por Tomoyo.

Lo curioso, llegó a la hora de subirse a una muy particular atracción del parque.

—¿En serio piensan subirse a… eso? —preguntó Gary algo fastidiado.

—¿Qué tiene de malo? —preguntaba Dawn muy emocionada— Es una rueda de la fortuna.

—¿No es obvio que es lo que sucede aquí, mi querida Dawn? —comentaba Drew, mirando de reojo a la pelíazul— Porque sabes para qué se usan estás cosas, me imagino.

—Es verdad, estas situaciones son muy repetitivas —comentó muy fastidiado Ed—. Nos subimos y bajamos enamorados, que cursi…

—No sé ustedes chicos, pero yo sí quiero aprovechar de subir —comentó muy alegre Misty, mientras estiraba su mano a Ash— Ash, ¿subimos?

—Si es verdad que se usa para salir enamorados, entonces está es mi oportunidad, ya he aclarado mis sentimientos… Haré lo que creo que es correcto, me declararé a Misty —pensó Ash muy sonrojado, aceptando la invitación—. Por supuesto, Misty.

Pero una acción sorpresiva, sorprendió a todos, valga la redundancia. Antes que si quiera pudiesen poner un pie en la cabina, Ash y Misty fueron detenidos por un impactrueno de Pikachu.

—¿De acuerdo? —comenzó a decir muy sorprendido Ed— Esto es nuevo, tienen toda mi atención.

—¡¿Qué te pasa, Pikachu?! —exclamó Ash muy extrañado.

—¿Por qué atacas, Pikachu? —preguntó igual de sorprendida May, al tiempo que el aludido subió al hombro derecho de Sakura.

—¡¿Quieres que suba?! —Preguntó la peli castaña muy sorprendida, a lo que Pikachu asintió— ¿Y por qué?

De pronto, desde la pokébolas de Ash, apareció Latias, transformándose inmediatamente en aquella joven desconocida para los demás… menos para Ash y Misty. Pikachu bajó inmediatamente del hombro de Sakura, y corrió hasta el hombro de la Latias transformada, comenzando a hablar en susurro.

Cada palabra que le decía Pikachu, sorprendía aún más a Latias, por lo que, apenas el roedor eléctrico dejó de hablarle, agarró a Sakura y a Ash de un brazo, los tiró, literalmente, dentro de la cabina, y Pikachu accionó el mecanismo para pasar a una cabina vacía.

Nadie entendía que hacían los dos Pokémon, los miraban muy desconcertados.

—¿Qué les pasa ustedes dos? —les preguntó Gary algo asustado, mientras los dos Pokémon miraban la cabina donde estaban Ash y Sakura— ¡Acaso Sakura es…! —comenzó a pensar muy sorprendido— Desde el incidente del laberinto, esos dos están más juntos que nunca; existe la posibilidad.

A la única que no simpatizó para nada la acción de Pikachu y Latias, fue a Misty, quien estaba furiosa.

—¡Ese Ash, debió haber tenido todo planeado! —y con ayuda de sus celos, agarró de un brazo a Li, y con una voz muy tierna, le invitó a subir— ¡Shaoran, subamos!

—De acuerdo, como digas —dijo algo extrañado Shaoran, quien tambien no entendía muy bien que pasaba.

Los siguientes en entrar… a la fuerza por Pikachu y Latias… fueron May y Drew, quienes algo desconcertados y asustados, terminaron en el suelo de la cabina; Latias cerró la puerta, y Pikachu volvió a accionar el mecanismo, dejando una nueva cabina desocupada.

—¿Dónde está la cámara? —comenzó decir muy asustada Dawn, mirando a todas partes, creyendo que era una broma, o algo por el estilo— Pikachu, ¿te sientes bien? —pero Pikachu y Latias seguían mirando la cabina de May y Drew.

—Se comportan muy extraño —comenzó a preguntar muy serio Gary— ¿Qué es lo que planean? —pero apenas llegó la siguiente cabina, Latias abrió la puerta, entró en ella, y Pikachu accionó el mecanismo, corriendo a entrar tambien a la cabina, así, huyendo del lugar— Genial, escaparon a salvo…

—¿Alguien más va a subir? —preguntaba Tomoyo, mientras se dirigía a la mesa de control.

—Dawn, ¿quieres subir? — le preguntó Gary muy afable.

—¡Si…! —exclamó muy apenada la aludida— Gracias.

Después que Gary y Dawn entraron a la cabina, les siguieron Kagome e Inuyasha; y Duplica y Ed. Estos últimos, tenían sus propios temas; después de la batalla contra Aqua, fue muy poco el tiempo a solas que tuvieron.

—Duplica… —comenzó a decir Ed algo nervioso—, te doy las gracias por confiar en mí.

—¿Por qué me dices eso? —preguntaba Duplica muy sorprendida. ¿A qué venia tal cosa? Se preguntaba.

—Pese a no conocernos desde un inicio, confiaste ciegamente en mí, si no hubiese sido por ti, la batalla contra Aqua hubiese sido desastrosa —le respondió muy afable.

—Ed —muy sonrojada, comenzó a responderle al joven—, tu eres un chico bueno, y de eso me di cuenta desde el primer momento que te vi, eres decidido e inteligente.

—No creo que sea para tanto —le respondió con ironía, mientras miraba su brazo derecho—. Si hubiese sido inteligente, esto jamás hubiese sucedido, y lo que más rabia me da, fue lo que le hice a Al.

—Tu hermano menor te quiere mucho, sé que él sufre tanto como tu aquel incidente —miró a los ojos al joven, y muy sonriente le dijo—. Debe haber mucha gente que debe saber sobre su accidente, y deben tener un gran circulo que los ayude, eso me incluye.

—Sólo pueden apoyarme, eso no nos devolverá nuestros cuerpos —decía con mucha tristeza.

—No seas tonto —le dijo mientras se le lanzaba a abrazar—. Ustedes están viviendo tan terrible estado, y nosotros somos conscientes de aquello, lo estamos viendo —se separó un poco, y le recordó— ¿Cómo te sentiste con lo que sufrió Ash y Sakura por la carta del tiempo?

—Creo que igual que todos, inútiles y miserables —dijo muy angustiado—. Al menos, aún tengo a mi hermano, pero tener en consciencia, que cada vez que despiertes, vivirás el mismo día, y consciente que la persona que más quieres, al final del día moriría irremediablemente… —hizo una pausa, y comenzó a reflexionar cada una de sus palabras—, sería algo insoportable, más para esos dos ingenuos.

—Ambos se tenían, sólo podían confiar en ellos, nosotros éramos meros espectadores para los dos. ¿Te imaginas revivir todos los días el día que intentaron revivir a su madre para siempre, y que nadie comprendiera nada?

—Me hubiese vuelto loco, hasta el suicidio hubiese sido más placentero —respondió Ed, mientras bajaba la mirada.

—Ustedes tienen mucho por delante, y sé que algún día podrán volver a la normalidad —tomó del mentón al joven, y levantó su mirada, observando su angustiado rostro—. Sé que eres una persona persistente y valiente, y sé que jamás bajarías tus hombros.

—¿Por qué tienes tanta seguridad de mí? —le preguntó el rubio muy confundido.

—Porque jamás me enamoraría de un cobarde —y por fin, Duplica deshizo sus deseos, y besó en la boca al joven, a quien la acción lo pilló desprevenido. El beso duró hasta que la peliverde quedo sin aliento—. Si Winry hubiese visto algo así, nos hubiese matado ¡Jejejeje!

—Duplica, yo… —pero la aludida lo interrumpió.

—¿Sabes? —comenzó a decir mientras se acomodaba en el regazo del joven— Siempre he tenido en mente que divertir a la gente es mi deber, por eso tengo un pequeño teatro donde hago imitaciones, y sé que cuando le saco una carcajada a las personas, es por que hice muy bien mi trabajo.

—Y lo creo, me sorprendiste mucho cuando te disfrazaste de Lisa, era muy fácil de confundirte —le respondió con orgullo.

—Y tu deber es proteger no sólo tu país, sino tambien a tus amigos y seres queridos —cerró sus ojos, y dijo—. Te ruego que no decepciones con Winry, sean felices los dos, ella te quiere mucho.

—Duplica… —Ed cerró sus ojos, y se abrazó a la joven, esbozando una sonrisa.

No sólo ellos tenían cosas que hablar, había una pareja muy en particular que aún tenía un tema que arreglar.

—¿Ves Inuyasha? —comenzó a decir Kagome, mientras sonreía— Te dije que venir sería una buena idea.

—Meterse en relaciones ajenas, nunca es una buena idea —dijo muy molesto Inuyasha.

—No me refería a los chicos, me refería a nosotros —dijo muy pasiva la peli azabache.

—¿Nosotros? —aquellas palabras llamaron la atención del hibrido, volteando la mirada a una Kagome que tenía lágrimas en sus ojos— Kagome…

—Siempre he tenido celos de Kikyō, eso nunca te lo he podido negar, pero ver a Misty y las chicas, me hizo sentir como una estúpida —decía muy acongojada.

—Pese a que saltaron con el objetivo que conquistar a ése cabeza hueca, sus celos jamás se interpusieron en cada acción de Ash —agregó Inuyasha muy calmo—, es como si hubiesen hecho un pacto para que él no se enterara nunca de nada.

—Mientras nosotros, imponemos nuestros sentimientos antes que cualquier otra cosa… —Kagome cerró sus ojos, suspiró, y volvió su vista hacia el horizonte—. Debería hacer como Misty, ni Kikyō ni yo somos tus dueñas, tú deberías ser libre de escoger a quien quieres.

—Yo jamás he pensado que ustedes me ven así, al contrario, conozco sus sentimientos, se cómo se comportan, y quiero que las cosas pasen solas con el tiempo.

—¿Cómo Ash y Sakura? —pregunto muy sentimental Kagome.

—¿Ash y Sakura? —preguntó muy curioso.

—Después del incidente de la carta del tiempo, comencé a verlos mucho más maduros y conscientes de su alrededor —volteó su mirada al joven, y continuó—. Realmente no sé qué les habrá pasado, pero para haber cambiado tan súbitamente, debió haber sido algo muy terrible.

—La única diferencia que tenemos, es que, si cometemos algún error, podríamos apoyarnos en otras personas —sonrió irónicamente mientras decía— ¡Creo que hasta Sesshömaru hubiese sido una buena compañía! —y volvió a hablar acongojado— En cambio, ellos estaban solos, ¿qué podíamos hacer nosotros? Hiciéramos lo que hiciéramos, nunca hubiésemos sabido si estábamos ayudando o no.

—Creo que, al fin y al cabo —decía muy feliz Kagome, buscando el regazo del híbrido—, los dos inmaduros nos hicieron madurar a todos nosotros, y me quiero quedar con ese aprendizaje para siempre… Ya no más celos…

—Es verdad, tenemos que ser más maduros que el par de inmaduros —comentó mientras sonreía, mirando a la chica.

Quienes, si debían aclarar mucho sus sentimientos, era Dawn a Gary. ¿Qué era lo que sentía realmente la coordinadora de Sinnoh?

—Gary… yo… —comenzó a decir tímidamente Dawn.

—¿Sabes Dawn? —interrumpió Gary rápidamente— Ash tenía razón, no te protegí de Tera, fuiste la única que recibió el ataque de esa maldita.

—¡Gary, en serio, no tienes nada de que disculparte! —exclamó muy rápido Dawn, muy nerviosa— Al contrario, yo fui la culpable del fracaso de la misión.

—¿Sabes? —retomó la palabra el joven peli castaño— Desde que tenemos noción, recuerdo que con Ash nos la pasábamos peleando sobre quien de los dos era el mejor, muchas veces terminábamos a golpes, pero siempre estuvo ahí Satoshi para separarnos —miró a los ojos a la pelíazul, y dijo—. Cuando tomé a Squirtle de mano de mi abuelo, me creí en la gloria, creía que podía enaltecer la imagen de Pallet Town en el mundo, pero la verdad, era que Ash siempre estuvo mucho más adelante que yo.

—Ash siempre ha hablado muy bien de ti, así como de Misty, de May, de todos —agregó Dawn muy afable—. Debo confesar que a veces, me sentía muy celosa de las chicas; ellas conocían desde mucho antes a Ash, y yo quería tener ese nivel de confianza con él.

—Pero Ash se enamoró de una chica que conoció hace tres días —dijo entre burlas Gary.

—¡¿Tambien te lo dijo?! —exclamó Dawn muy sorprendida.

—No es necesario que haga algo así, y te aseguro que Misty tambien lo sabe —miró al cielo de la cabina—, lo conocemos desde hace años.

—Ya veo… —Dawn bajó su mirada, y continuó—. Se suponía que nosotras íbamos a hacer madurar a Ash, que dejara de ser ese chiquillo inmaduro, que pasara a la puertead, nos viera como mujeres, pero maduró sin que lo viviéramos.

—¡Que irónico! —decía entre risas Gary— Cuando más nos necesitaba, no existíamos para Ash, pese a estar a su lado.

—¿Sabes lo que le dije a Ash después de despertar? —Gary negó intrigado— No sólo los Pokémon evolucionan, uno tambien lo hace todos los días.

—Sabias palabras —comentó Gary muy sorprendido.

—¡Si, tu abuelo es muy sabio, recuerda que soy un fan de los poemas del profesor Oak! —dijo muy orgullosa la pelíazul.

—¡Increíble que si puedas descifrar los poemas de mi abuelo! —le comentó algo nervioso Gary.

—Ese fue uno de los motivos por el cual me empezaste a interesar, Gary Oak —comenzó a confesarse tímidamente Dawn, muy sonrojada—. Debo ser sincera, se lo prometí a Ash…, Gary…, tu…

—¿Estás enamorada de mí, o sientes admiración por mí? —interrumpió Gary nuevamente.

—¡¿Eh?! —exclamó con sorpresa.

—Como dijiste, se lo prometiste a Ash, por lo que quiero que estés segura de lo que sientes —le pidió muy afable Gary.

—Bueno… yo… —la pregunta puso dudosa a la pelíazul. ¿Estaba realmente enamorada, o sólo era admiración? —. Si me pongo a pensar con calma, cuando supe que eras el nieto del profesor Oak, comencé a mirarte con otros ojos… Creo que eso es admiración, ¿o me equivoco?

—Creo que no —le respondió Gary muy sonriente— ¿Observaste la unión que tienen Ash y Sakura?

—Sacrificarse por el otro, sin importar las consecuencias —resumió Dawn—. Es verdad, a ti te veo muy lejos de eso, creo que no podría llegar a tanto; si hubiese sido afectada por la carta del tiempo, no estaría hablando ahora contigo.

—Todos tenemos nuestra alma gemela en algún lugar, y si Ash fue capaz que confesarte que estaba enamorado de Sakura, eso quiere decir que tú tambien tienes a alguien que te guste.

—En verdad, aun no lo sé —le respondió muy sonriente—, pero conozco a alguien que si me ama mucho. ¿Crees que debería darle una oportunidad?

—Si tú crees que debes hacerlo, entonces hazlo —le animó Gary—. A lo mejor, él es tu alma gemela.

—¡De acuerdo, entonces lo haré! —exclamó muy decidida— Gary, ¿podría al menos, abrazarte hasta que bajemos de aquí? —le pidió la pelíazul mucho más tranquila.

—Sería un honor —le respondió muy feliz Gary.

May y Drew, se encontraban mirando en distinta dirección, hacían lo que podían para no mirarse, más que nada, por vergüenza.

—¡¿Tienes algún problema conmigo?! —le preguntó algo incomoda May

—Yo ninguno —le respondió de forma pícara Drew—, pero parece ser que tú sí.

—Yo no tengo ningún problema —le respondió May, sucedido de unos segundos de silencio, y retomando la palabra la peli castaña— ¿Qué piensas hacer después que todo esto termine?

—Creo que me iré a descansar, esto es mucho para mí y mis Pokémon —le respondió algo serio Drew.

—¿Y los concursos?

—Quiero competir en los concursos de Sinnoh, Dawn me dijo que son muy competitivos, pero será para más adelante, por este año, no quiero más —le respondió muy tranquilo.

—Ya veo —dijo con la mirada baja, con algo de miedo—. ¿Te podría acompañar?

—No creo que sea buena idea que una rival me acompañe —le respondió muy serio Drew.

—Yo no pienso participar en concursos por un buen tiempo, solo quiero acompañarte —le respondió muy sonrojada.

—¿Y por qué me quieres acompañar? —le preguntó muy intrigado, algo sonrojado, sabiendo para donde quería llevar la conversación la coordinadora de Hoenn.

—Verás, quiero aprender mucho de ti…, digo, para mis futuros concursos —decía con mucha pena, jugando con sus dedos índice—. Obviamente, jamás llegare a ser tan buena como tú, pero al menos, quiero que tú me enseñes.

—Ahora veo a lo que se refería Ash con lo que me dijo — se decía Drew mucho más tranquilo — De acuerdo, si me quieres acompañar, hazlo, te acepto con gusto.

—¡Gracias Drew —celebró May, lanzándose efusivamente a abrazar al peliverde—, te juro que no seré una carga! —y percatándose de su efusivo e instintivo acto de cariño, intentó separarse, pero el joven se lo impidió abrazándola, apenando aún más a la chica— Drew…

—No sé con exactitud qué pasó con Ash, pero su estadía en este lugar lo hizo madurar muy rápido —decía muy sentimental el joven—. Él hizo mucho por nosotros, en cambio nosotros, le hemos sido inútiles.

—Ash me confesó que después de lo que pasó con la carta del tiempo, comenzó a tener miedo de perdernos, en especial a Misty y Sakura…, lo vi muy angustiado, muy inseguro de sí mismo —decía May muy triste—. ¿Tú sabias que Ash está enamorado de Misty y Sakura?

—Por Misty lo sabía, y por Sakura lo intuía, se veían demasiado obvios —respondió arqueando sus cejas—. Sé que no he pasado por lo mismo que Ash, pero si estoy seguro de algo, no necesito amenazas para protegerte.

—¡Entonces…! —comenzó a exclamar muy emocionada May.

—Sí, parece que el plan de Pikachu y Latias funcionó muy bien —la exaltación de la joven fue tanta, que se lanzó llorando a abrazar al joven, besándolo intensamente, y separándose a los segundos— ¿Qué tal si se lo decimos a los demás?

—¡Me parece una idea excelente!

Los ánimos no eran los mismos en la cabina donde estaban Misty y Shaoran, más que nada, por los ánimos que estaban caldeados por culpa de cierta peli naranja.

—¡Maldito Ash, lo tenía todo planeado! —exclamaba furiosa Misty.

—¿Por qué dices eso? —preguntó muy intrigado Shaoran.

—¡Se veía todo muy obvio! —comenzó a deducir muy molesta— Aunque me pareció muy extraño que Latias se comportara así —silenció por un momento, y dijo muy seria—. Tendremos que seguir con el plan.

—Tu plan no ha funcionado ni un poco —le dijo muy serio el joven peli castaño—, a Ash no parece importarle que yo esté a tu lado.

—No me sorprende después de todo —seguía hablando muy molesta la peli naranja; se notaban mucho sus celos—. Ese tonto es muy ingenuo en estos temas.

—Si es así, deberías tú enseñarle sobre esas cosas —le aconsejó muy serio Shaoran.

—¡No, que él solo aprenda! —exclamó aún más molesta Misty— Está tan metido en sus Pokémon, ganar batallas, ir de gimnasio a gimnasio… —se relajó completamente, y muy sentimental siguió—, pero ese es su sueño, ser un maestro Pokémon, y no quiero que por mi culpa abandone su sueño.

—¿Cuál es el problema real entonces? —le preguntó muy serio Shaoran.

—Él me pidió que me fuese a vivir con él cuándo termine todo esto, que quería abandonar sus sueños, y todo para cuidarme.

—Entonces será mejor que actúes, porque él ya tomó la delantera —le dijo muy serio Shaoran.

—Tienes razón —dijo entre culpas Misty.

Ash y Sakura se encontraban muy nerviosos, cada vez que cruzaban miradas, miraban para cualquier parte, haciendo acciones muy torpes.

—¡Yo…! —dijeron al unísono, callando al acto al unísono.

—Tu primero, Sakura —dijo Ash muy sonriente, mirando muy sonrojado a la joven.

—Si…, bueno… —comenzó a decir muy titubeante Sakura—, quería decirte que Pikachu se comportó muy extraño, ¿no te parece? —decía muy intrigada.

—Sí, fue muy extraño —dijo igual de intrigado Ash, desconociendo porque habían hecho algo así…

—Ash… —volvió a decir Sakura, haciendo que el aludido la mirara a los ojos; se veía mucha emoción y miedo a la vez, en el brillo de los ojos de la peli castaña—, qué bueno que choqué contigo dos veces, gracias a eso, conocí a la mejor persona en mi vida.

—¡Jejejeje! —rio algo nervioso el joven por el comentario— Fue culpa de los dos.

—¡Jejejeje! Es cierto lo que dicen los chicos, somos algo torpes —comentó medio en broma Sakura—. Pero fue gracias a eso que no sólo te conocí, también pude sobrevivir.

—Ya te lo había comentado Sakura, no permitiría jamás que mis amigos y seres queridos les pasara algo —dijo muy decidido Ash—, y muy en especial a ti, que confiaste en nosotros desde el primer segundo.

—Yo tampoco podría abandonar a quienes más quiero, y si alguien necesitara mi ayuda, se la brindaría sin dudar —comentó igual de segura Sakura.

La coincidencia de comentarios provocó una pequeña carcajada en los dos, recién comenzando a darse cuenta de las cosas que tenían en común.

—Ash… —retomó menos titubeante Sakura—, también quiero agradecerte por hacerme sentir especial.

—¿Especial? —preguntó ingenuamente Ash— ¿Te refieres a volver a usar las cartas?

—¡Bueno…, también…! —respondió entre risas Sakura— ¡Ha pasado mucho tiempo desde que no tenía una aventura así!

—Bueno… —comenzó a decir algo titubeante Ash—, lamento haberme metido con tu tranquilidad.

—¡¿De qué hablas?! —le exclamó algo nerviosa, frunciendo el ceño— ¡Gracias a ti, aprendí muchas cosas, y volví a creer que alguien tan bueno, amable y valiente como tú, se interesara en mí!

—¿Te refieres a lo del beso? —le preguntó muy curioso Ash, sin percatarse de sus palabras.

—¡No voy a dejar que te escapes de mí, Ash Ketchum! —le gritó muy segura, lanzándose por instinto a besar al joven, y separarse a los segundos, mostrando tranquilidad, seguridad y felicidad en su rostro— Ash…, tú me gustas mucho…, no aguantaría vivir sin ti.

Las palabras de Sakura sorprendieron mucho al entrenador. Sakura, muy decidida y segura, ¿se le estaba declarando? Estaba fuera de combate; su tierna voz, y su iluminado rostro lo tenían hipnotizado. Sakura ya había hecho su parte, le había declarado su amor.

—Creo que no puedo seguir engañándome —dijo Ash en voz alta—. Se lo que le prometí a Misty, pero tu Sakura… tú me… —bajó su mirada, y comenzó a llorar— ¡Tengo miedo…, tengo miedo que fuéramos a hacer algo prohibido!

—Ash… —tomó el mentón del joven, y levantó su rostro— ¿Hagamos que esto dure hasta lo que más se pueda? —le preguntó muy sonriente, limpiando las lágrimas del joven.

—Sakura, no quiero decepcionarte…

—Jamás me has decepcionado, por eso quiero correr este riesgo contigo —le respondió Sakura muy segura.

—Sakura… —Ash sonrió, y le dijo—, no sé cómo se dirá con exactitud, espero hacerlo bien —la joven abrió sus ojos ampliamente, mientras que Ash, muy titubeante, más por miedo a meter la pata, comenzó a decir—. Sakura…, ¿quieres estar conmigo, o ser mi novia, o…, las dos cosas? Creo que era así… — comenzó a preguntar muy confuso.

—¡Si Ashy, sí quiero! —gritó en júbilo la chica, lanzándose violentamente a abrazar a su… ahora novio…

¡Jamás permitiré que sean felices, malditas escorias!

De pronto, un sismo muy fuerte comenzó en el lugar, comenzando a sacar de su base de resistencia la rueda de la fortuna.

—¡Un terremoto! —comenzó a exclamar muy preocupado Ash, mientras abrazaba a Sakura.

—¡Ashy, siento la presencia de otra carta! —exclamó igual de preocupada Sakura.

—¡Sakura, tienes que salir de aquí! —le dijo muy serio Ash— ¡Latias, tele transportare!

Y en un segundo, Latias apareció con Pikachu en su lomo.

—¡Latias, por favor! —comenzó a exclamar Sakura muy angustiada— ¡Salva a los demás primero, nosotros podemos aguantar aquí más!

—¿Estás segura? —preguntó Ash muy poco convencido de la idea.

—¡No quiero que les pase nada a mis amigos, no quiero vivir con esa culpa! —exclamó muy angustiada la peli castaña.

—¡Latias, rápido! —el Pokémon eón asintió, y lo más rápido que pudo, se tele transportó a cada una de las cabinas.

Después de unos segundos, Latias terminó de trasladar a todos fuera de las cabinas, notando el real estado del lugar; la rueda estaba fuera de su base, y en muchas áreas la tierra estaba levantada.

—¡Esto es obra de la carta de la tierra, tengan mucho cuidado! —exclamó muy preocupado Shaoran.

—¡Chicos, ¿han visto a Ash y Sakura?! —preguntó May muy preocupada.

—Latias —llamó Misty al Pokémon, mientras dejaba por último a Ed y Duplica— ¡Aún siguen en la cabina! —exclamó muy asustada— ¡Latias, rápido, sácalos de ahí!

Pero antes de poder tele transportarse, una columna de tierra se elevó bajo Latias, golpeándola con mucha fuerza, dejándola sin sentido.

—¡Latias, por favor, no te rindas! —exclamó muy asustada Misty, mientras todos corrían a ver el estado de la Pokémon.

—No hay caso, está inconsciente —dijo muy serio Gary, mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Moltres, sal, ayuda a sacar de la cabina a Ash y Sakura!

Apenas salió Moltres, se dirigió a la zona más alta de la rueda, lugar donde estaba la cabina de Ash y Sakura; no obstante, entre columnas de tierra y rocas que salían disparadas, las que Moltres intentó esquivar, rápidamente todos se dieron cuenta que el real objetivo del ataque, era matar no sólo a Ash; también a Sakura. Lamentablemente, Moltres fue alcanzado por el ataque, cayendo al suelo sin sentido.

—¡Moltres, regresa! —exclamó con mucha rabia Gary— ¡Maldición!

—¡Espero que esto funcione! —exclamó Ed, usando su alquimia para subir, usando el suelo del lugar.

Con mucha dificultad, Ed comenzó a subir no solo usando la torre de suelo que había formado, sino también, los pedazos de tierra que surgían, y la estructura de la rueda; y después de un muy buen rato, y muy cansado, logró llegar hasta la cabina, tocando el vidrio de la ventana.

—¡Mira Ashy, es Ed! —exclamó muy alegre Sakura.

—¿Qué habrá pasado? —Ed le hizo un gesto contra el vidrio, Ash entendiendo rápidamente que quería hacer, tomando a Sakura y abrazándola a un rincón de la cabina— ¡No te separes de mí, Ed va a romper el vidrio para salir!

—¡Si!

Ed colocó sus manos en la barandilla superior de la cabina, tomó impulso hacia atrás, y con sus pies destrozó el vidrio, logrando entrar.

—¡Lo siento Ash, Latias esta inconsciente, por eso no pudo venir! —le exclamó muy serio Ed.

—¡Ed, por favor, llévate a Sakura primero! —le exclamó sin querer pensar en nada más.

—¡No te preocupes, puedo bajar a los dos sí quiero! —le respondió Ed muy confiado.

—¡No voy a permitir que le pase algo a Sakura! —le exclamó con rabia Ash— ¡Vimos todo lo que pasó, se lo complicada de la situación, apenas si pudiste subir hasta aquí! —hizo silencio y más calmado dijo— Ya he muerto varias veces, una más no me hará daño —dijo muy engreído.

—Ash… —dijo algo pensante Ed—. De acuerdo, será como digas —se puso de espaldas, y le dijo a Sakura muy rápido— ¡Sube rápido, no tenemos tiempo!

—Ashy, ¿estás seguro de lo que haces? —preguntó Sakura muy asustada.

—¡Se lo que hago, no te preocupes! —le respondió con mucha seguridad.

—De acuerdo —le asintió Sakura, despidiéndose con un beso en la boca, y subiendo a la espalda de Ed— ¡Quiero verte abajo a salvo! Cuídate.

—¡Bajen, rápido! —exclamó con mucha rabia Ash.

Ed notó la desesperación en el rostro del joven, por lo que asintió, y comenzó a prepararse para bajar.

—Sakura, sujétate fuerte, no te aseguro un viaje tranquilo —le dijo Ed en chiste.

—Si.

Ed, completamente concentrado en bajar de la rueda, comenzó a combinar como la vez anterior, el terreno y su alquimia para bajar, con una Sakura abrazada fuertemente con los ojos cerrados.

¡¿En verdad crees que escaparás tan fácil?!

Pero en el momento que Ed iba a poner un pie en una de las superficies de tierra, está desapareció, comenzando a caer sin remedio.

—¡Charizard, ve a ayudar a Ed y Sakura, usa ala de acero con lo que te llegue! —exclamó muy angustiado Ash, mientras lanzaba la pokébola del Pokémon fuera de la cabina.

Apenas Charizard apareció, cayó en caída libre, logrando que Ed y Sakura cayeran en su lomo.

—Ten mucho cuidado —le dijo Ed—, esa cosa ataca con piedras y pilares de tierra.

—Charizard, bajemos rápido, tienes que ir por Ashy —le dijo Sakura muy asustada.

—¿Ashy…? Y ese beso… —preguntó muy extrañado Ed— ¿No me digas que…?

—Así es, Ashy me correspondió —dijo Sakura muy orgullosa—. Yo también tengo la obligación de salvarlo, no me voy a quedar de brazos cruzados.

— ¡Así se habla! —le exclamó enérgicamente Ed— ¡No te preocupes —le exclamó a Charizard—, te ayudaré a que esas piedrecillas no te molesten! —el Pokémon le asintió muy orgulloso, soltando un fuerte rugido— ¡Sakura, vamos a rescatar a tu novio!

El ataque hacia Charizard, Ed y Sakura era intenso, y apoyado por la pequeña espada que creó en su automail, y el ala de acero de Charizard, bajó haciendo varias acrobacias; y con demasiada dificultad, pero a salvo, llegaron a tierra firme.

—¡Chicos, ¿se encuentran bien?! —preguntó May muy preocupada, abrazando a Ed y Sakura— ¡Nos tenían al borde del colapso! —decía entre llanto.

—¡No cantes victoria, May! —exclamó Drew muy preocupado— ¡¿Qué pasó con Ash?!

—¡Voy a ir con Charizard a buscarlo, aún sigue allá arriba! —respondió Ed mientras volvía a montar al Pokémon.

¡Sakura Kinomoto, serás infeliz por lo que te quede de vida, y las futuras!

—Tengan cuidado por favor —dijo muy angustiada Misty.

De pronto, antes que siquiera Charizard pudiese emprender vuelo, vieron como el suelo se abrió, provocando el colapso total de la estructura.

—Creo que hice lo que me correspondía —decía Ash—. Lo siento mucho Sakura, como siempre, no cumplí lo que prometí —cerró sus ojos, y dijo—. Espero que mi suerte permita que pueda seguir ayudándolos, amigos…

Y la rueda terminó en el suelo, desplomada. Muy desesperados, todos partieron corriendo a revisar la cabina dónde se encontraba Ash, con la esperanza de encontrarlo, al menos.

Al llegar, extrañamente, encontraron a Ash desmayado, pero sin ninguna sola herida.

—¡Ash, despierta por favor! —comenzó a gritar desesperada Misty— ¡Te lo ruego, no te mueras!

—¡Manténgase alejados! —dijo Inuyasha mientras entraba a la destruida cabina y sacaba a Ash del interior—. Increíble, aún sigue con vida, y sin un rasguño, debe ser inmortal.

—¡No es tiempo para bromas, Inuyasha! —le regañó Kagome— ¡Este lugar en muy peligroso para Ash, deben llevárselo a la enfermería!

—¡Yo lo llevaré! —se ofreció rápidamente Misty— ¡Ya se lo había dicho, él es mi responsabilidad, y mi deber es cuidarlo!

—Te acompañaré —se ofreció rápidamente Shaoran—. No podrás sólo con él, necesitarás ayuda.

—Muchas gracias Li —ambos tomaron a Ash, y se lo llevaron lo más rápido que podían.

Sakura, muy angustiada, veía como Misty y Shaoran se llevaban a Ash, queriendo ella también seguirlo, por lo que decidió correr, pero Ed se lo negó, agarrándola del brazo.

—¡¿Por qué me detienes?! —le preguntó muy angustiada Sakura.

—Le prometí a Ash que no dejaría que nada malo te pasara, y cumplo mis promesas —le dijo muy serio.

—¡Tengo que ir a cuidar a Ashy, es mi deber como su novia, no lo dejaré! —le exclamó con mucha rabia.

—¡¿Novia?! —exclamaron todos muy sorprendidos.

—¡Escúchame bien, Sakura! —comenzó a regañarla fuertemente Edward— ¡Ash se sacrificó para que tú estés ilesa, si de verdad quieres cuidarlo y hacer valer su sacrificio, entonces concéntrate en sellar esas cartas!

—Ed… —Sakura abrió los ojos de golpe, dándose cuenta de la verdad—. Es verdad, tengo que sellar esas cartas, debo volver todo a la normalidad, así es cómo debo agradecerle a Ashy todo lo que ha hecho por mí.

Tomó la llave del libro, dijo su conjuro para transformarlo en báculo, cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse en su ambiente.

—Detecto la presencia de cuatro cartas —decía muy calmada Sakura—. La fuerza que tienen es muy distinta a las otras.

—¿Qué significa eso? —preguntó May muy curiosa.

— Siento la presencia de las cuatro cartas elementales, Agua, Tierra, Viento y Fuego.

—¿Cartas elementales? —preguntaba muy preocupada Dawn— ¿Tienen algo que ver con las guerreras elementales?

—Ya tendremos tiempo de pensar en eso, Dawn —le dijo Gary muy serio—. Dime en qué te podemos ayudar, y lo haremos.

—Gary… —dijo muy sorprendida Sakura. No esperaba una respuesta así, mucho menos después de decir a los cuatro vientos que Ash era su novio— ¿No están enojados conmigo?

—Sakura —comenzó a decir May con mucho orgullo—, tú eres la primera chica que Ash ve realmente como mujer, y se anima a declararse.

—Debo admitir que estamos muy celosas, pero esa fue la voluntad de Ash —decía Dawn con entusiasmo.

—Si ese tonto no está para protegerte, entonces nosotros lo haremos —dijo muy engreído Drew.

—Sakura, confía hasta el final en nosotros, haremos lo que Ash hubiese hecho por ti —le dijo Duplica muy feliz.

—¡Vamos chicos, terminemos con esto y volvamos a casa! —arengó Gary con entusiasmo.

—¡Si…!

Sakura en sí, no lo podía creer, pese a todas las adversidades, tenía un círculo donde reconfortarse; pese a lo sucedido con Ash, sus amigos continuarían con ella hasta el final.

—Amigos… —susurró Sakura muy sentimental— ¡No les fallaré, lo juro por mi vida!

¡Veamos qué tan fuerte es su estúpida amistad!

De pronto, en el ambiente comenzó a correr un aire combinado, era como si una corriente de aire caliente y una corriente fría chocaran entre sí, provocando una tormenta de rayos y un viento muy fuerte, del cual apenas si podían sostenerse.

—¡Deben ser agua, fuego y viento, tengan mucho cuidado! —exclamó Sakura, usando su bastón para sostenerse firme en el suelo.

—¡No sé preocupen, solucionaré esto rápido! —exclamó Ed con dificultad.

Pero de pronto, todos vieron como por culpa del fuerte viento, Pikachu salió volando del lugar a mucha velocidad.

—¡Te tengo! —exclamó Kagome, lanzándose de forma suicida a abrazar a Pikachu, también siendo llevada por el viento.

Todos vieron como desaparecían los dos de la vista, a la vez que una muralla de tierra muy alta se levantaba, bloqueando el camino.

—¡Kagome! —exclamó Inuyasha con toda intención de correr a ayudarla, pero Drew se lo impidió.

—¡¿Se puede saber en qué estás pensando?! —le regañó fuertemente Drew.

—¡Voy a salvarla! —le respondió muy molesto— ¡¿Qué otra cosa creías que iba a hacer?!

—¡¿Y seguir desfragmentando más el grupo?! —seguía regañándole Drew— ¡Pikachu esta con ella, no te preocupes, sabrán cuidarse, ahora necesitamos concentrarnos en esas cartas!

—Tienes razón —dijo mucho más calmado Inuyasha—, aún queda mucho trabajo aquí.

—¡Sakura, ¿qué quieres que hagamos?! —preguntó rápidamente Drew.

—¡Tenemos que pelear contra las cartas, tenemos que hacer aparecer sus verdaderas formas, de otro modo no podremos sellarlas!

—¡De acuerdo! —exclamaron todos para iniciar el ataque.

Kagome y Pikachu habían volado mucho más lejos de lo que había parecido; la joven estaba desmayada, mientras que Pikachu muy preocupado, sacudía suavemente su cabeza, intentando despertarla, hasta lograrlo.

—¡Ay…, eso dolió! —comenzó a quejarse Kagome, mientras abría los ojos con dificultad, encontrándose a un muy preocupado Pikachu— Tranquilo, estoy bien. ¿Tú cómo estás?

El Pokémon le respondió muy alegre asintiendo, dándole a conocer que estaba bien.

—¿Dónde estamos? —se preguntaba, mientras miraba a todos lados, levantándose con algo de dificultad, mientras Pikachu se iba a su hombro izquierdo.

Pese a que el lugar estaba destruido, lograba identificar donde estaba cada atracción.

—¡Pikachu, los chicos necesitan ayuda, necesito que me acompañes antes a otro lado! —Pikachu asintió, y partieron a sentido contrario donde estaban los demás.

¿Qué es lo que estará planeando Kagome?

Mientras todo eso pasaba, Misty y Shaoran llegaban con un desmayado Ash a la enfermería del parque. Apenas entraron, lo acostaron en la misma camilla donde antes había descansado Dawn.

—Espero que despierte pronto —comentó Misty muy preocupada.

—Si sobrevivió a tal caída, esto no será nada —dijo Shaoran algo más tranquilo, más por la peli naranja.

—Si tú lo dices, entonces debe ser —comentó sin despegar la mirada de Ash.

—¿Por qué me dices eso? —le preguntó Shaoran muy extrañado— Eres quien mejor conoce a Ash.

—Lo siento… —sacudió algo desesperada su cabeza, y bajó su mirada—, aún estoy muy confundida; después de lo que sucedió con Elix, quedé muy mal.

—Como sea —decía Shaoran muy preocupado, posando su mano derecha en el hombro izquierdo de la joven—. ¿Quieres que te acompañe?

—No es necesario —Misty dio la vuelta, y miró con sus ojos llorosos a Shaoran—. Ve a ayudar a los demás, ellos te necesitan más.

—De acuerdo —le asintió Shaoran muy serio—. Si Ash llega a despertar, haz todo lo que puedas para que no salga de aquí, y si es necesario amarrarlo, hazlo.

—No va a salir de aquí, no te preocupes —le contestó muy sonriente Misty.

—Luego nos vemos —y Shaoran salió raudo de la enfermería.

—No te preocupes, no saldrá de acá, no lo dejaré —decía en voz alta Misty muy seria.

Las corrientes de aire habían cambiado de dirección, ignorando el muro levantado por Ed, volviendo a producir un fuerte viento huracanado.

—¡Creo que puedo combatir el viento con viento! —de colmillo de acero, Inuyasha comenzó a crear torbellinos de aire, comenzando a tomar todo el viento que circulaba en el aire, así, tomando el control del viento que los atacaba.

—¡Qué bien, está funcionando! —exclamó May muy alegre.

En el momento que Inuyasha usó los torbellinos para crear sus cuchillas de aire, logrando anular el viento del ambiente, comenzó a llover intensamente, dejando en evidencia a tres extraños seres en el cielo; al parecer, eran espíritus, uno rojo, otro azul, y el último verde.

—Así que esas son sus verdaderas formas —comentó Inuyasha muy serio.

—¿Qué son esos seres? —preguntaba Dawn muy sorprendida.

—Son las cartas viento, agua y fuego —dijo Sakura muy seria, mientras tomaba una carta, pensando—. Espero que esto funcione —activándola— ¡Escudo!

El escudo creado por Sakura, comenzó a encerrar a los tres seres; en el momento que los cubrió, el escudo comenzó a reducir su tamaño, con la idea de reducir lo más posible su radio de movimientos, además de dejarlos aislados.

—Fue una buena idea utilizar el viento para anular el viento —comentó muy suspicaz Gary— ¡Sakura, no pierdas el tiempo, sella esas cartas!

—¡Si Gary! —dijo Sakura muy segura de sus acciones— ¡Vuelvan a su verdadera forma, cartas!

Pero al momento de deshacer el escudo, los espíritus de las cartas volvieron a tomar sus formas elementales, con toda intención de volver a atacar a todos.

—¡Pikachu, impactrueno! —por orden de alguien, Pikachu apareció, asestando el ataque eléctrico a los seres, y ayudado por algo que se dirigía a mucha velocidad, el cual estaba cubierto por un aura benigna, paralizaron a los seres elementales— ¡Sakura, ahora!

—¡Si! —Sakura, quién en ningún momento bajó su brazo, continuó su ritual para volver las cartas a la normalidad.

En esta ocasión, las cartas no pudieron hacer nada, más que resignarse a volver a la normalidad.

—¡Uf! —suspiró muy agobiada Sakura— Esto está siendo más difícil de lo que parece —volteó la mirada al Pikachu mirándolo con admiración, más por quién ella creía, y quería que fuera, quién le había dado la orden.

Pero la sorpresa para todos, fue cuando apareció él, o más bien, la responsable de la orden.

—¡Kagome! —exclamaron muy sorprendidos todos.

—¡¿Cuándo aprendiste a usar los ataques de Pikachu?! —preguntó muy sorprendida May.

—De algo me sirvió ver los ataques y ordenes que le daba Ash, y quise probar, ¡Jejejeje! —comentó algo nerviosa y apenada Kagome.

— Para ser alguien que jamás ha usado Pokémon, lo hiciste muy bien —le felicitó Drew muy impresionado.

Pero la pequeña pausa fue interrumpida por un nuevo movimiento sísmico; de la nada, un enorme pedazo de tierra apareció de golpe frente a todos.

—¡¿Qué es eso?! —preguntó muy sorprendida y asustada Dawn.

—Es la carta de la tierra —comenzó a decir mucho más segura Sakura—. Tenemos suerte que tengo la carta para anularla.

De pronto, aquel "pedazo" de tierra comenzó a disparar una gran cantidad de piedras de distintos tamaños. Muchas piedras lograban esquivarlas, otras eran destruidas, pero una de ellas, caía directo sobre Dawn, quien sólo vio como la enorme roca iba contra ella. No reaccionaba.

—¡Pikachu, cola de acero! —volvió a ordenarle Kagome a Pikachu, salvando a la pelíazul, terminando la piedra hecha añicos, pero descuidándose a sí misma; una gran roca iba contra ella.

—¡Blastoise, cañón de agua! —ordenó Gary rápidamente, transformando a Kagome de salvadora a salvada.

—¡Eso estuvo cerca! —exclamó muy asustada Kagome— ¡Gracias Gary!

—No sabía que Pikachu te tuviera tanta confianza —dijo muy sorprendido Gary.

—Nos hicimos muy buenos amigos, y el aceptó pelear conmigo —le respondió muy feliz Kagome.

—¡Y en verdad lo hiciste muy bien, gracias por tu ayuda! —le respondió Dawn muy aliviada.

—¡Ya dejen de parlotear! —exclamó furioso Ed— ¡Esas piedras no se van a deshacer solas!

—¿No me digas que esas piedrecillas ya te cansaron? —le preguntó sarcásticamente Inuyasha.

—¡Aun me queda mucha energía! —dijo muy soberbio Ed— ¡Pero, ¿qué tal tú?!

—¡Ja! Yo estoy recién empezando —respondió igual de soberbio que Ed, mientras colmillo de acero se transformaba, al parecer, una espada de diamante— ¡Terminaré esto con un solo golpe! ¡Lanzas de diamante!

Abanicando la espada una sola vez, de esta salieron disparadas muchas lanzas, destruyendo todas las piedras que caían, transformándolas en polvo.

—¡Perfecto, ahora la carta! —volvió a repetir la operación, asestando las lanzas en el cuerpo de la carta, quedando estancadas sin efecto alguno— ¡Rayos, no le hizo nada!

—¡Inuyasha, eso no va a funcionar! —dijo Sakura, mientras se adelantaba al grupo, tomando una de sus cartas— ¡Árbol! —y al activarla, comenzaron a aparecer muchas ramas que empezaron a rodear la gran estructura de tierra, aprisionándola— ¡Sabía que funcionaría, la última vez funcionó muy bien! —pero ocurrió algo que no esperaba, la carta del árbol comenzó a debilitarse, y la tierra comenzó a tomar posesión del árbol.

—¡Blastoise, cañón de agua! —exclamó Gary rápidamente— ¡La mejor forma de fortalecer a las plantas, es con el agua!

—¡Excelente idea! —exclamó May— ¡Wartortle, sal, chorro de agua!

—¡Masquerain, rayo de burbujas! —también ordenó Drew a su Pokémon— Solo espero que funcione —decía muy serio— ¡Sakura, en cuanto veas la oportunidad, sella la carta!

—¡De acuerdo, Drew!

Todo el plan iba como lo había predicho Gary, los ataques de agua estaban fortaleciendo al árbol, el cual estaba comenzando a tomar control de la carta de la tierra.

La carta de la tierra estaba comenzando a debilitarse, caían pastelones de tierra y piedras alrededor, y sobre las atracciones que aún seguían en pie, lo que provocó que todos miraran a su alrededor; pero Gary notó algo muy extraño en una de las estructuras.

De pronto, la carta tomó su verdadera forma, un extraño ser más parecido a un ser de color café, con forma femenina y cabello largo.

—¡Sakura, rápido, sella esa carta! —exclamó muy preocupado Gary.

—¡Si! —y rápidamente, Sakura dijo su conjuro, volviendo la carta a su estado normal— ¡Perfecto, tenemos las cuatro cartas elementales!

Con que quieren pasarse de listos, insolentes… Aún les tengo una pequeña sorpresa…

De pronto, Shaoran apareció algo agitado.

—¡Chicos, ¿cómo les fue?! —preguntó muy preocupado Shaoran.

—¡Excelente, logramos sellar las cuatro cartas elementales! —exclamó Sakura muy feliz.

—¡Li, ¿dónde están Ash y Misty?! —preguntó muy preocupado Gary.

—Están en la enfermería, Misty dijo que se quedaría a cuidarlo —respondió muy tranquilo el joven Li.

—¡Vuelve de inmediato a la enfermería, rápido! —le exclamó Gary muy preocupado— ¡Esto aún no termina!

—¿No me digas que…? —sólo vio a los ojos a Gary, entendiendo rápidamente el mensaje— ¡Maldición, tenía razón! —y salió corriendo.

¿Qué había pasado? Eso era lo que todos se preguntaban en ese momento ¿Qué habrían visto Gary y Shaoran que ellos no vieron?

Mientras todo esto sucedía, Misty miraba fijamente a un durmiente Ash; el rostro de la joven notaba mucha preocupación. Se le acercó, y le dio un beso muy intenso en la boca.

—Ash, por favor despierta —dijo Misty muy acongojada—. Acepto irme contigo a Pallet Town a vivir, seremos la pareja más feliz del mundo —lo volvió a besar en la boca—. Necesito que despiertes, por favor.

Misty estaba convencida que, con aquel tratamiento de amor, lo iba a despertar, y curiosamente lo estaba logrando; entre quejidos, Ash había comenzado a despertar.

—¡Ay…, me duele mucho la cabeza! —comenzó a quejarse, mientras se llevaba su mano derecha a su sien; en eso, se percata que Misty estaba sentada en su entrepierna— ¡Oye, ¿se puede saber qué haces?!

—Silencio amor, que nos pueden escuchar —comenzó a decirle Misty con voz seductora.

—¡Bájate ahora mismo! —comenzó a regañarle Ash muy molesto, como si no quisiera verla en una situación así.

—Tranquilo, que no muerdo —dijo en broma Misty, mientras posaba sus manos en el pecho del joven y empezaba a acariciarlo—. Haré que te sientas en el paraíso —se acostó arriba de él, y está vez comenzó a besarlo sin ninguna intención de soltarlo, mientras tenía sólo una cosa en mente—. Ash Ketchum, serás todo mío.

Ash sentía como aquel beso comenzaba a relajarlo por cada segundo que duraba, hasta el punto que se había quedado dormido. Con lo que no contó la peli naranja, fue que sus amigos habían llegado mucho antes de lo que tenía planeado.

Muy apurado, entró Shaoran, quién encontró a Ash aún desmayado, y a Misty a un lado de él, sentada, mirándolo muy preocupada. Li Shaoran no era tonto; por el estado del ropaje de Ash, se había percatado que Misty le había hecho algo ¿Se le habría lanzado a besarlo? ¿Era el mejor momento para hacer algo así? Pero prefirió disimular su extrañez.

—Hola Misty —saludó muy tranquilo Shaoran.

—Hola Shaoran. ¿A qué vienes? —preguntó Misty muy curiosa.

—Vine a ver si Ash ya había despertado.

—Despertó, pero tuve que detenerlo con unos ejercicios de relajación —respondió Misty muy tranquila, más por el hecho que Ash había despertado.

—¿Y pensaste lo que conversamos? —le preguntó Li muy serio.

—Sí, lo estuve pensando mucho, y ya tomé una decisión… —pero fue interrumpida por Sakura, quién entró de golpe a la sala para ver a Ash— Veo que les fue bien — comentó Misty muy sorprendida.

—Sí, ya tenemos cinco cartas —celebró muy alegre Sakura.

—¿Cinco cartas? —preguntó muy extrañada Misty; la forma en que había respondido, a Shaoran se le hizo muy extraña, por lo que prefirió seguir escuchando.

—Así es, agua, fuego, tierra, viento y flecha, que la tomó Kagome —comenzó a decir muy curiosa—. Pero fue extraño, a ella no le afectó, no pudieron poseerla.

—Realmente es muy extraño —acotó muy curiosa Misty—. ¿Por qué crees que sucedió?

—¡Por que las cosas no son como tú pretendes, maldita! —exclamó una voz femenina, la cual, disparó una flecha ¡Directo a Misty con completa intención de matarla!

Magma comenzó a moverse en el mundo Pokémon, y ha poseído a todos los Pokémon en estado salvaje; además, ha reclutado a los equipos enemigos de Ash, el equipo Rocket, y el equipo Galaxy, este último disuelto, de vuelta por venganza. Dawn fue salvada de la posesión, pero un nuevo ataque comenzó, las cartas elementales. Kagome y Pikachu pelearon como si siempre se hubiesen conocido, pero Misty comenzó a actuar muy extraña, tanto así, que comenzó a hacerle algo a Ash.

¿Por qué Misty se estará comportando tan extraña? ¿Cuál será el plan final de Magma? ¿Qué es lo que querrá Cynthia con Satoshi? ¿Y qué es lo que sucederá en Slateport con precisión? ¿Acaso será…? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Los espero para la proxima. Saludos y cuidense.
 
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Capítulo 30: "El destino del elegido, el destino del destino"

—¡Por que las cosas no son como tú pretendes, maldita! —exclamó una voz femenina, la cual disparó una flecha directo a Misty, con completa intención de matarla.

Pero cuando la flecha estuvo cerca, la peli naranja dio un salto acrobático por inercia, esquivando el ataque sin problemas.

—¡Oye, ¿tú quien te crees para andar atacando a los demás?! —exclamó furiosa Misty.

—¡¿Quién crees tú que soy?! —exclamó furiosa la voz femenina que le disparó la flecha— ¡Mírame bien, May!

—¿De qué estás hablando? —preguntaba Misty muy intrigada.

—¡Ya lo sabemos todo! —exclamó May, quién llegaba con la otra chica que había atacado a Misty; de hecho, se parecía mucho a Misty, de hecho, vestía la misma ropa de Misty— ¡¿Te parece familiar esta persona?!

—Sí, se parece a mí, ¿por qué? —seguía preguntando ¿Misty? muy intrigada.

—¡Porque yo soy la verdadera Misty, maldita! —¿exclamó la verdadera Misty?

¿Qué rayos estaba pasando? ¿Por qué había dos Misty?

—¡Lo sabía! —exclamó triunfante Shaoran— ¡Había notado algo muy extraño en tu forma de hablar, algo no me calzaba!

—¡Por suerte, gracias a la carta de la tierra descubrimos la verdad! —exclamó igual de triunfante Gary— ¡Lo siento mucho, pero ríndete, estas rodeada!

—¡Ya veo, después de todo no son tan tontos! —exclamó maliciosamente la impostora— ¡Lamento mucho no poder quedarme, pero no puedo perder el tiempo jugando con ustedes! —y de la nada, la impostora desapareció del lugar.

—¿Cómo lo descubrieron? —preguntó Shaoran muy intrigado.

—Fue cuando Sakura selló la carta de la tierra —comenzó a relatar Dawn—, fue Gary quién se percató…

Algunos minutos atrás.

La última carta elemental estaba sellada, pero de pronto, Sakura sintió la presencia de otra carta.

—¡Siento la presencia de otra carta, tengan cuidado! —advirtió Sakura rápidamente.

—¡¿Dónde está?! —preguntó Gary volviendo a subir la guardia.

—Dame un segundo —Sakura cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse en la posición de la carta, abrió sus ojos, e indicó al segundo a Kagome— ¡Kagome, la carta de la flecha, la tienes en tus manos!

—¡¿Qué…?! —muy asustada, la joven gritó, soltando el arco y la flecha que portaba.

—¿Pero por qué no le afectó? —preguntó muy extrañado Drew.

—¿Recuerdas cuando Kagome lanzaba sus flechas cuando estábamos en nuestra dimensión? —le preguntó Inuyasha.

—Según recuerdo, las flechas que disparaba Kagome tenían la misma aura que la que disparó contra las cartas elementales —decía muy pensante Drew—. Seguramente, esa misma energía fue la que te protegió.

—Ya veo, por eso no me afectó —dijo muy suspicaz, pero muy confundida Kagome.

—Sakura, sella rápido esa la carta —le dijo May muy preocupada—, me preocupa mucho Ash, y me imagino que a ti más.

—Sí, tienes razón.

Pero mientras Sakura terminaba de sellar la carta flecha, Gary estaba completamente separado del grupo, examinando aquel lugar que tanto le había llamado la atención, encontrando a alguien muy familiar.

—¡Misty! —exclamó fuertemente Gary, provocando que todos lo miraran.

—¡¿Qué pasa Gary?! —preguntó muy preocupada Sakura.

—¡Es Misty, vengan!

Gracias a que los efectos de la carta de la tierra, habían destruido la gran mayoría de las atracciones, encontraron a una amordazada y atada Misty, tirada en el suelo.

¿Qué habría pasado que Misty estaba en un lugar así? ¿No estaba con Ash? ¿Había sido eso lo que les llamó la atención a Gary y Shaoran? Eso era lo que todos se preguntaban; le quitaron la mordaza a Misty para que pudiera volver a respirar con libertad, y les pudiera responder que había pasado, pero fue la peli naranja la que habló rápidamente.

—¡Chicos, Ash está en peligro, no sé quién es, pero lo está buscando! —exclamó rápidamente Misty.

—¡Misty, ¿qué sucedió?! —le preguntó muy preocupado Gary.

—¡Todos a un lado! —exclamó May mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Venusaur, hojas navajas, libera a Misty de esas ataduras!

Apenas salió el Pokémon de hierba, ejecutó su ataque, dando en las ataduras de Misty, ataduras muy especiales.

—¡Al suelo! —exclamó May mientras todos le obedecían; las ataduras provocaron una especie de contraataque, devolviendo las hojas navajas de Venusaur— Creo que esa no fue una buena idea.

—Ya lo intenté, y no funcionó —dijo Misty muy preocupada.

—¿Cómo terminaste así? —le preguntó Drew muy intrigado.

—Cuando nos separamos… Estaba viendo con que entretenerme, pero…

Recuerdo de hace algunos minutos atrás.

Misty estaba mirando muy divertida todas las atracciones, se veía como una niña de cinco años, hasta que vio a May llamándola.

—¡Misty, ven rápido, quiero enseñarte algo que encontré! —le exclamó May con entusiasmo; estaba muy emocionada.

—¿Que es May? —preguntó muy curiosa Misty, mirando a la joven muy extrañada.

—¡Es algo que te va a sorprender, ven vamos! —le insistió May con mayor entusiasmo.

—De acuerdo…

Misty no entendía muy bien que quería enseñarle con exactitud May, pero la curiosidad la carcomía, por lo que decidió tan emocionada como la peli castaña, seguirla.

El extraño lugar donde se dirigió May, era la bodega del centro de entretenciones; no había mucha iluminación, más que unos focos encendidos. ¿Qué habría de emocionante en una bodega? Se preguntaba Misty.

—¿Qué es lo que quieres enseñarme, May? —preguntó Misty sin recibir respuesta— May, ¿estás por ahí?

—¡Por aquí, Misty! —se volvió a escuchar la voz de May desde uno de los pasillos.

—¡¿Dónde te metiste?! —preguntó Misty muy extrañada de no encontrarla.

Pero de pronto, sintió como una extraña fuerza paralizaba sus movimientos; no podía mover un sólo músculo.

—¡¿Qué pasa aquí?! —exclamó Misty a la ofensiva.

—Lo siento mucho, mi querida Misty, pero tengo que hacerlo — decía May apareciendo desde uno de los pasillos, con una voz maliciosa —, podrías arruinar mis planes.

—¡¿De qué hablas May?! ¡Estás loca! —le exclamó furiosa la peli naranja; abrió ojos sus ampliamente, y suponiendo cuál era el plan de May, le dijo muy segura— ¡Ya veo, con que es por Ash! —muy engreída, cerró sus ojos y le recalcó— ¡Por muy molesta que estés porque Ash te rechazó, no conseguirás nada haciendo esto!

—¡Ja! Quédate con tu Ash, me da lo mismo —le dijo May maliciosamente—, aunque dudo mucho que amarrada puedas hacer algo —de pronto, en sus manos formó unos aros de color dorado, los cuales los lanzó contra Misty, atrapando los brazos y piernas de la joven, quedando tirada en el suelo— ¡Mientras tú te quedas aquí muy tranquilita —para mayor sorpresa, May comenzó a cambiar su apariencia, transformándose en un clon de ella—, yo me voy a divertir con tu Ash! —y tomó dirección a la salida, no sin antes despedirse— ¡Disfruta de tu estancia, líder de Cerulean!

—¡Ella no era May! —se dijo muy impactada, mientras le gritaba— ¡¿Quién rayos eres?! —la falsa Misty hizo un movimiento con sus manos, y en la boca de la verdadera se formó una mordaza, callándola por completo.

Fin de recuerdo.

—¿Eso fue antes o después de subir a la rueda de la fortuna? —le preguntó Gary muy preocupado.

—Yo no me he subido a ninguna rueda de la fortuna, por lo que me imagino que fue antes.

—Ahora entiendo el extraño comportamiento de Pikachu, ya sabía que no era Misty —acotó Dawn muy seria.

—Descuida Misty —decía Sakura mientras tomaba una de sus cartas para activarla— ¡Espada! —transformando el báculo en tal arma— Cortaré esas ataduras —fijó su mirada en las ataduras, y deslizó el arma por estas, cortándolas sin mayores problemas— ¡Increíble, funcionó!

—Muchas gracias Sakura —le agradeció Misty algo sentimental, mientras se recomponía, masajeando sus muñecas y brazos.

—Misty…, yo… —iba a comenzar a decir Sakura muy titubeante.

—¡Misty, sellamos las cartas elementales y la última carta arma! —interrumpió de golpe Kagome.

—¡Eso es genial! —celebró Misty.

—Curiosamente —acotó May muy curiosa—, la carta flecha no pudo controlar a Kagome.

—Eso significa que debes ser una persona muy especial.

—¿Qué no te sorprende? —le preguntó muy extrañada Kagome.

—Amiga, con todo lo que ha sucedido, ya nada me sorprende —le comentó muy tranquila—. Sakura, ¿puedo pedirte un favor?

—Por supuesto Misty —le dijo muy curiosa.

—¿Podrías prestarme la carta de la flecha? —le pidió algo molesta— Tengo un par de cosas que atender.

—Por supuesto —al activar la carta de la flecha, en la mano de Misty apareció un arco y una única flecha—. No te preocupes por la puntería, son flechas mágicas, su blanco será quien tú veas y pienses.

—Muchas gracias Sakura, vamos a salvar a Ash —con mucho entusiasmo dijo Misty.

Fin de recuerdo.

—Esto será complicado, chicos —comentó Ed muy serio—. Ahora que sabemos que puede cambiar de apariencia, debemos tener algo para identificarnos.

—¿No sería mejor ir todos juntos? —preguntó Sakura.

—Sería lo ideal en casos así —le explicó Ed muy pensante—, pero sí vamos juntos, nos tomará mucho tiempo encontrarla, así que tendremos que separarnos.

—De algo nos ha servido convivir y confiar entre nosotros —dijo muy serio Gary—, nos sabemos incluso nuestros secretos más personales —hizo silencio unos segundos, y propuso—. ¿Podría ser una pregunta y una respuesta?

—Así es.

—¿Y cuál será la pregunta y respuesta? —preguntó May muy intrigada.

—¿Qué les parece, que fue lo que más nos sorprendió? —propuso Kagome muy pensante.

—¿Qué fue lo que nos sorprendió? —preguntó en respuesta Duplica, quedando muy pensante.

—Es buena pregunta, cada uno tiene una respuesta distinta —dijo muy serio Gary—. ¡Cada uno conoce su respuesta, nos veremos aquí en quince minutos, y si la encuentran, eviten un enfrentamiento, no sabemos a quién nos enfrentamos, sería peligroso!

—Yo me quedaré con Ash —propuso Kagome—, podría volver a atacar.

—Te lo encargo —le pidió Gary muy preocupado— ¡Ya, vámonos!

La búsqueda de aquella impostora fue muy exhaustiva, sabían que sería difícil encontrarla, por lo que cualquier método, hasta los menos ortodoxos, eran útiles en aquel momento. ¿Por qué atacar de esa forma a Ash y a Misty? ¿Qué es lo que estaría buscando? ¿Ella sería la responsable del ataque de las cartas?

Quién era la que estaba más preocupada de aquella impostora, era Sakura; sólo tenía un objetivo en mente, evitar a toda costa que, sea quien fuera o lo que fuera, le hiciera daño a su Ash.

Durante la búsqueda, Sakura se topó con Dawn, quién se veía muy agitada y preocupada.

—Dawn, ¿la encontraste? — preguntó Sakura muy preocupada.

—Aún no —le respondió la pelíazul, mirando seriamente a la joven—, o tal vez si —se acercó a Sakura, y le preguntó— ¿De verdad eres tú, Sakura?

—¿Por qué lo preguntas? —preguntó ingenuamente.

—Vamos, tú sabes por qué.

—¡Por supuesto que soy yo! —le respondió con rabia, aun así, entendiendo la situación— ¡¿Qué fue lo que más te sorprendió?!

—Lo que más me sorprendió… —comenzó a responder muy pensante Dawn—, fue que Pikachu se comportara muy extraño.

—¡Tú no eres Dawn! —exclamó Sakura muy desenfadada, dando un salto atrás, y activando una carta— ¡Espada! —y volviendo a transformar el báculo en una espada, comenzó un frenético ataque contra Dawn, los cuales, la pelíazul los intentó esquivar con muchísima dificultad— Que extraño, ¿qué es lo que pasa aquí? —pensó muy extrañada.

—¡Sakura, ¿qué te pasa, porque me atacas?! —preguntaba desesperada Dawn.

—¿Y por qué intentas fingir esquivar ataques que jamás te darían? —Dawn miró perpleja a Sakura— ¡Jamás en mi vida atacaría a un amigo!

—¡Maldición! —la impostora había quedado en evidencia; pero la mayor sorpresa, fue cuando la falsa Dawn sacó una de las cartas Sakura de su bolsillo, y la activó— ¡Rapidez! —huyendo sin problemas del lugar.

—¡Tú eras quien controlaba las cartas para que nos maten! —exclamó asustada y furiosa a la vez; lo había descubierto, esto desesperó aún más a Sakura— ¡No dejaré que lastimes a mi Ashy, te atraparé!

Para mala fortuna, por casualidad, Shaoran y Misty pasaban por el lugar; lo habían escuchado todo.

—Sakura… —fue todo lo que dijeron los dos, al unísono.

No era la forma, ni por cerca, que quería que ellos se enteraran; Sakura estaba muy asustada y angustiada, tenía muchas ganas de ponerse a llorar, se veía con la cabeza baja, sin decir nada, pensando en la horrible situación en la que estaba. ¿Qué habría hecho Ashy en un momento así? Levantar la mirada, y ver a la enamorada de Ash, y su antiguo novio a la cara.

—Misty, Shaoran… —comenzó a decir muy decidida y segura—, tenemos que ir con Ash… —apretó su garganta, más por respeto a los dos— Esa tipa o lo que sea, tiene el resto de las cartas Sakura. Ash… está en peligro… —y partió corriendo a la enfermería.

—¿Puedo hacer algo? —decía Misty entre feliz y triste— Al fin y al cabo, era obvio, esos dos se enamoraron a primera vista, por mucho que las cosas hubiesen pasado de otra forma, esto iba a ser inevitable.

—Misty —comenzó a decirle Shaoran, mientras posaba su mano derecha en su hombro izquierdo—, pese a que Sakura me gusta mucho, si continuara conmigo, sólo sufriría, el compromiso que impuso mi madre no puedo desconocerlo, y si Ash es capaz de hacerla feliz, entonces lo aceptaré, sería capaz de cualquier cosa para que Sakura nunca deje de sonreír.

—Lo mismo pienso de Ash —cerró sus ojos, y dijo muy resignada—. Qué tontería, irme a vivir con él, sabiendo que no puedo abandonar el gimnasio… Si abandonara sus sueños, sería tan fracasado como yo.

—Debemos hablar con Ash y Sakura, decirles que estamos felices de su compromiso —dijo Shaoran muy melancólico.

—Es verdad —Misty limpió sus lágrimas, y tomó una expresión muy seria—. Es verdad lo que dijo Sakura, tenemos que atrapar a esa impostora. Vámonos.

Pese a las resignadas emociones de los dos jóvenes, decidieron partir tras Sakura.

Mientras tanto, quién aún estaba disfrazada de Dawn, estaba con Ash; en esta ocasión, sólo estaba al lado del joven, no hacía nada.

—¡Veamos qué vas a hacer ahora, Ash Ketchum! —pero para sorpresa de la impostora, Ash despertó con el volumen de su voz con facilidad.

—¿Quién eres? —preguntó con la voz entrecortada, mientras intentaba mirar a la chica con los ojos entrecerrados.

—Soy yo Ash, Dawn —le respondió muy tranquila.

—¿Dawn? ¿Y qué haces aquí?

—Vine a ver como estabas —le respondió esbozándole una sonrisa—. Sigue descansando, aún debes estar muy agotado.

Con esas solas palabras, Ash cayó en un profundo sueño, era como si hubiese perdido el conocimiento. Pero de pronto, la falsa Dawn notó que Sakura entraba a la sala, escondiéndose casi al acto.

—¡Ashy! —exclamó desesperada Sakura; lo primero que hizo fue mirar a todos lados, por si hubiese estado escondida la impostora, sin encontrarla— Que bien, aún no ha llegado —pensó Sakura—. Mejor iré a ver a Ashy —cruzó corriendo el portal de la enfermería, y lo que vería, no era exactamente lo que quería— Ash… —dijo horrorizada.

Sakura no podía creer lo que veía; Ash tenía la cabeza totalmente ensangrentada, producto de una hemorragia imparable. De pronto, apareció frente a ella, de la nada, un ser que jamás había visto en su vida, pero intuía de quien, o de que podría tratarse.

—¿Quién eres tú? ¿Eres un Pokémon? — preguntó Sakura muy sorprendida.

—Así es, mi nombre es Mewtwo —se presentó muy serio el Pokémon psíquico—, y tú debes ser Sakura, ¿verdad?

—¡No sólo hablas, ¿tambien sabes mi nombre?! —exclamó aún más sorprendida.

—Hablo contigo por medio de telepatía, y por la misma forma se tu nombre.

—Ya veo —miró a Mewtwo con asombro; pero los sentimientos de la chica fueron más fuertes, lanzándose al Pokémon a llorar desconsoladamente— ¡Por favor, salva a Ashy, te lo ruego!

—Joven Sakura, no te preocupes, él está bien, mira —Sakura miró al Pokémon, y después volteo la mirada a Ash, quien estaba en perfectas condiciones, durmiendo como si nada—. Ahora es tu turno de cuidarlo hasta que llegue la indicada, hasta entonces, cuídense y protéjanse —concluyó Mewtwo para desaparecer.

—¿Qué habrá querido decir con eso Mewtwo? —se preguntaba Sakura muy intrigada; sacudió su cabeza, y volvió su atención a Ash, corriendo hasta él, sacudiéndolo con mucha desesperación— ¡Ashy, despierta por favor! —y algo fastidiado, el joven dio un bostezo, comenzando a despertar.

—¿Qué sucede Sakura? —preguntó Ash algo somnoliento, mirando a los ojos a la peli castaña.

—¡Ashy! —llorando de la emoción, Sakura se lanzó a abrazar y besar a su novio— ¡Estás bien!

—Si…, eso creo… —dijo algo dudoso Ash, respondiendo el abrazo de la joven, y separándose a los segundos— Lo único que recuerdo, fue que caí de la rueda de la fortuna, del resto, nada más.

—Caíste inconsciente, Shaoran y Misty te trajeron aquí, o bueno, eso creíamos —dijo muy seria Sakura.

—¿Por qué lo dices?

—En realidad no era Misty, era una impostora, y además es quien ha estado usando las cartas para intentar matarnos.

—Ya veo —dijo Ash muy serio, algo confundido por la información; de pronto, un sismo de mediana intensidad se produjo— ¡Salgamos de aquí, rápido!

—¡Si!

Al salir de la enfermería, inexplicablemente, el cielo se veía muy extraño; mientras que desde un sector llovía con intensidad, desde otro el sol pegaba con fuerza, todo acompañado por una seguidilla de temblores. Muy preocupados por la situación, Ash y Sakura decidieron salir corriendo fuera del parque, encontrándose los dos en una ciudad, desconocida para ella, y conocida para él.

—¡¿Dónde estamos?! —preguntó muy confundida Sakura— ¡Es la primera vez que veo este lugar!

—¡Es Slateport City! —exclamó muy sorprendido Ash— ¡Pero, ¿cómo llegamos aquí?!

—¿Es una ciudad de tu dimensión? —preguntó muy intrigada la peli castaña.

—Así es —le asintió entre serio y confundido.

—Ashy, vino un Pokémon llamado Mewtwo y te sanó —le acotó Sakura muy seria.

—Eso significa que nos trajeron de vuelta a nuestra dimensión —concluyó muy serio el entrenador, percatándose que estaban los dos solos—. Sakura, ¿sabes dónde están los demás?

—No lo sé con exactitud —respondió algo preocupada—. ¿Qué hacemos ahora?

—No lo sé —dijo Ash muy pensante.

Pero de pronto, una enorme ola iba directo al puerto de Slateport, a punto de barrer con todo, jóvenes incluidos. Actuando con rapidez, Ash llevó su mano derecha a su cinto con la intención de tomar una pokébola, llevándose una gran sorpresa.

—¡¿Dónde están mis pokébolas?! —preguntó algo desesperado Ash al no encontrar ninguna pokébola en su cinto; si quiera su cinto de pokébolas.

—¡Ahora que lo mencionas, tampoco esta Pikachu! —comenzó a exclamar muy asustada Sakura, abrazando con miedo al entrenador— ¡¿Qué haremos?!

—Tranquila —comenzó a decir Ash con mucha rabia, más por su inutilidad, abrazando con fuerza a su chica—, no voy a permitir que nada malo te ocurra.

Los dos se abrazaron fuertemente, y cerraron sus ojos con fuerza, esperando el fatídico final, pero de pronto, algo que salió de la nada, los salvó de su perdición, llevándoselos en su lomo; el salvador parecía un dragón de color verde.

—¿Qué pasó? —preguntó Ash con algo de miedo, abriendo los ojos de a poco, dándose cuenta de lo que había pasado— ¡Ryaquaza, gracias, nos salvaste la vida! —gritó muy feliz Ash, haciendo que Sakura abriera los ojos, viendo muy sorprendida al dragón.

La situación se veía muy complicada desde las alturas; el principal puerto de Hoenn era completamente destruido por el tsunami, barriendo con todo.

—¿Qué fue lo que pasó aquí, Ryaquaza? —preguntó Ash muy preocupado, pero Ryaquaza como respuesta, se dirigió a toda velocidad hacia el noreste.

—¿Qué le pasa? —preguntó Sakura muy extrañada.

—No lo sé —respondió Ash igual de extrañado—. Veamos a donde nos quiere llevar Ryaquaza.

Después de recorrer un largo camino, llegaron a otro lugar que conocía muy bien Ash.

—Es el árbol del inicio —dijo Ash muy preocupado, preguntándole a Ryaquaza—. ¿Para qué nos traes aquí?

—¿Árbol del inicio? —preguntó muy curiosa Sakura.

Ryaquaza descendió a tierra firme, y por conclusión, Ash y Sakura bajaron del Pokémon, siendo recibidos por un pequeño ser color rosa.

—¡Mew, ¿cómo has estado?! —preguntó con entusiasmo Ash; se veía muy alegre por ver al familiar Pokémon.

—¡Qué lindo! —exclamó Sakura con los ojos brillosos— Hola… —pero antes que la joven pudiese seguir presentándose, Mew se dirigió a las caderas de la peli castaña, indicándole— ¿Qué le pasa? —preguntó curiosa.

—Quiere que revises —le dijo Ash—. ¿Qué es lo que tiene ahí? —le preguntó a Mew.

Sakura muy intrigada, llevó su mano derecha a su cintura, encontrando no sólo una, sino seis pokébolas.

—¡¿Por qué tienes tú mis pokébolas?! —le exclamó Ash muy sorprendido.

—¡No lo sé, no recuerdo haberme puesto tu cinturón! —comentó Sakura muy extrañada.

De pronto, las pokébolas que traía Sakura se abrieron, dejando a los Pokémon de Ash libres, curiosamente tambien Pikachu.

—¡Mew, dinos por favor, ¿qué sucede aquí?! —preguntó Ash muy preocupado, pero Mew indicó a Sakura como respuesta.

Pero de pronto, vieron como Mew comenzó a sentirse muy extraño, cubriéndose en un aura oscura, comenzando a atacar a Ash y Sakura.

—¡Mew, ¿qué te sucede?! —cuando Ash le volvió a preguntar, Mew detuvo el ataque; se veía que luchaba con él mismo, al tiempo que comenzó a hablar.

—Que sus sentimientos a los demás no los confundan, lo importante es el resultado final —y cuando terminó de hablar, todos los Pokémon, incluido Pikachu, volvieron a sus pokébolas.

Ash y Sakura vieron como Ryaquaza aterrizaba al lado de ellos, indicándoles que subieran arriba de él, y sin cuestionar la extraña situación, salieron raudos del árbol.

A la distancia, vieron como el árbol del origen se envolvía por un aura maligna, contaminando finalmente tan sagrado lugar.

—¿Qué nos habrá querido decir con eso? —preguntaba Sakura completamente confundida.

—No lo sé —le respondió Ash muy preocupado—. Sólo espero que Mew esté bien.

—Yo también —Sakura estaba muy pensativa, había cosas que no entendía del todo; en realidad, no entendía nada—. ¿Cuándo llegaron tus pokébolas a mi cintura?

—No lo sé —respondió Ash muy incómodo—. Mejor quítate el cinto, voy a necesitar a mis Pokémon.

—Además, yo no sé nada de estas cosas —le comentó Sakura muy nerviosa.

Sakura intentó quitarse el cinto de su cintura, pero le resultó imposible.

—¿Qué pasa? —Sakura decía algo fastidiada— No puedo sacármelo.

—A lo mejor se atascó el pasador, deja ayudarte —le ofreció Ash.

—De acuerdo… —dijo Sakura muy apenada; en el segundo que Ash puso sus manos en el pasador del cinto, Sakura se sonrojó completamente.

—Déjame ver — al contrario de Sakura, Ash estaba muy concentrado en revisar y desarmar el sujetador, pero por más que lo intentó, fue inútil — es imposible, es como si se hubiese unido a ti.

—Lo siento Ashy, yo no quise… —comenzó a disculparse muy apenada Sakura, como si ella hubiese hecho algo malo.

—No te preocupes —le respondió Ash muy tranquilo—. Además, creo que por algo pasó esto. Quién mejor que mi novia para que cuide a mis Pokémon —pero de pronto la miro de reojo—. ¿No le habrás puesto pegamento?

—Gracias por la confianza, Ash Ketchum —le gruñó Sakura, tambien mirándolo de reojo.

—¡Tranquila, tranquila, es broma! —intentó disculparse muy nervioso Ash— Además, es muy sospechoso lo que sucede, a Pikachu no le gusta estar en su pokébola.

—Recuerdo que me lo habías comentado —comentó Sakura muy pensante; en eso, nota como se acercaban a un pequeño pueblo rural— ¡Ashy, mira, estamos llegando a un pueblo!

—Mi querida Sakura —le dijo con mirada y tono nostálgico—, este es el pueblo donde nací y me crié, Pallet Town.

—Qué bonito —dijo Sakura muy tranquila; se sentía muy en paz con ella misma—. Se ve que viven en un lugar lleno de tranquilidad.

—Así es —Ash se quedó mirando por un segundo su pueblo, y volvió su atención a Ryaquaza— ¡Por favor, bájanos aquí! —Ryaquaza accedió, y bajó nuevamente a tierra firme, esta vez yéndose hacia el oeste— Creo que el paseo terminó —comento Ash bastante desconcertado—. Sakura, vamos a mi casa, mi mamá debe estar esperándonos, seguro estará muy feliz de conocerte.

—¡Si mi Ashy, como tú digas! —dijo muy nerviosa Sakura; estaba paralizada, ¿conocería a su… suegra?

El recorrido fue muy tranquilo, algo que desde hace, para ellos al menos, tres…, o cinco días…, dependiendo de cómo se quisiera mirar, no conocían.

Ya frente a su casa, Ash llamó a la puerta.

—¡Mama, ya llegué! —comenzó a gritar Ash; en eso, Delia abrió la puerta.

—¡Hijo, que bueno que por fin regresaron! —saludó Delia muy feliz— ¿Cómo les fue?

—Creo que bien, aunque sinceramente, no estoy seguro —le respondió muy nervioso Ash, llevando su mano derecha a su nuca— Mamá —miró a Sakura muy contento, y sin despegarle la mirada, y muy nervioso, la presentó—, ella es Sakura, la conocí en el viaje, y es muy especial para mí.

—¡Mucho gusto señora… —comenzó a presentarse muy nerviosa la peli castaña—, mi nombre…, es…!

—Con que tú eres la pequeña Sakura —¿dijo muy feliz Delia, como si conociera a Sakura de toda la vida? —. Pasen, la comida casi está lista.

Tanto Ash como Sakura, quedaron perplejos. ¿Cómo conocía a Sakura?

—¡Mamá, ¿la conoces?! —preguntó muy sorprendido Ash.

—No por completo —respondió Delia, siempre con una sonrisa—, pero te aseguro que la conozco mucho más de lo que piensas.

—Eso es imposible, yo no soy de esta dimensión —intentó explicar Sakura muy confundida—, ¿Cómo podría conocerme?

—Porque yo le conté de ti, hija —se oyó una voz masculina en la sala principal.

—¡No…, no puede ser…, eso es imposible…! —muy impresionada por la extraña situación, corrió hasta la sala, encontrándose con su…— ¡¿Papá?!

—¡¿Cómo estás, hija?! —le saludó su padre con aquella acogedora sonrisa que lo caracteriza.

—¡Bien papá…! —Sakura no salía de la impresión— ¡¿Cómo llegaste aquí?!

—Es una larga historia hija, pero no creo que les interese —la respuesta dejó aún más confundidos a los dos jóvenes—. Tú debes ser Ash, ¿estoy en lo cierto?

—Si señor —respondió algo mareado—. ¿Mi mamá le habló de mí?

—Así es, me contó mucho sobre ti, y yo de ti, Sakura.

—Tendremos mucho tiempo para hablar niños, la mesa está servida —dijo Delia muy tranquila.

Todo transcurría como un día normal, pero muy extraño para Ash y Sakura, muchas cosas eran muy extrañas, ¿cómo era posible que el padre de Sakura estuviese ahí? Lo único que no había cambiado, eran los hábitos de Ash para comer. Cuando el almuerzo terminó, reanudaron la conversación; los dos tenían muchas preguntas, estaban muy inquietos, no entendían nada, solo muchas incógnitas y ninguna respuesta.

—Ahora sí, quiero que me digan la verdad. Mamá, señor Kinomoto —comenzó a decir muy serio Ash—, ¿qué sucede aquí?

—Puedes decirme Fujitaka con confianza, Ash —le pidió el señor Kinomoto.

—¡¿Por qué tanta confianza, papá?! —Sakura estaba algo desesperada por las respuestas y palabras vagas de sus progenitores.

—Porque ustedes ya se ganaron toda la confianza que necesitaban —les respondió Delia muy feliz.

—¡¿Te refieres a…?! —le preguntó Ash muy sonrojado.

—¡¿Cómo lo supieron?! —le preguntó Sakura igual, o tal vez más sonrojada.

—Ya lo sabíamos desde un inicio —les respondió Fujitaka—. De todos modos, ustedes estaban destinados a encontrarse.

—¡Esperen un momento, estamos más confundidos que antes! —exclamó Ash muy mareado; sonaba muy desesperado— ¡Dígannos la verdad, ¿que es lo que sucede aquí?!

—Hijo, lo siento mucho, pero hay algunas cosas que es mejor que aún no sepan —volvió a responder de forma vaga Delia—, pero les vamos a pedir un favor, en especial a ti, Sakura.

—Dígame, señora Ketchum —dijo Sakura muy seria.

—Dime Delia, con confianza —tambien le pidió Delia—. Sólo quiero que cuides mucho a mi hijo —desvió su mirada a su hijo, y le dijo—. Y tú Ash, sé que vas a pasar por momentos difíciles, pero quiero que la cuides mucho.

—Si mamá, pero por favor, quiero que me digan, ¡¿qué es lo que pasa?! —Ash comenzó a preguntar desesperado.

—Cuídense, y que les vaya bien —dijeron Delia y Fujitaka al unísono, para luego desaparecer.

En ese instante, un fuerte temblor comenzó.

—¡Sakura, rápido, salgamos de aquí! —le exclamó Ash rápidamente.

—¡¿Otro más? ¿Qué sucede aquí?! —preguntaba Sakura algo asustada, mientras Ash la tomaba de la mano, corriendo fuera de la casa, justo cuando esta fue destruida por cuatro mujeres que estaban levitando en el aire.

—¡¿Quiénes son ustedes, y por qué destruyeron mi casa?! —les exclamó Ash desafiante.

—¡Ashy, míralas bien —dijo muy perspicaz Sakura—, ¿no se parecen a las chicas?!

—¿Cómo? —Ash comenzó a mirarlas con detalle, y se dio cuenta que Sakura tenía razón— ¡Tienes razón, se parecen a Misty, a May y a Dawn! —pero a la cuarta chica, la miraba con mayor atención— Pero la otra no la conozco, ni siquiera logro reconocer su rostro.

—Para que no tengas problemas para identificarnos, nos presentaremos. Nuestros nombres, Tera, Aqua, Wind y, por último, yo su servidora, Magma.

—¡Con que ustedes son las guerreras elementales! —exclamó aún más desafiante Ash; por fin las tenía a las cuatro frente a él.

—¿Guerreras elementales? —le preguntó muy preocupada Sakura.

—Recuerda lo que te conté. Gary, Dawn, Duplica y un amigo, Brock, ya se enfrentaron a ellas —le explicó Ash, volviendo su atención a las guerreras— ¡Y veo que ahora vienen por nosotros!

—No te preocupes, no venimos a pelear, sino a darte un mensaje —dijo Aqua.

—Tengan mucho cuidado a partir de ahora, porque no tendremos piedad contra ustedes —dijo Tera.

—Y haremos todo lo posible para que nuestro objetivo se lleve a cabo —dijo Wind.

—Y tú, Ash —comenzó a amenazarle Magma—, será mejor que no sigas metiéndote en lo que no te importa, aunque dudo mucho que puedas seguir haciendo algo más.

—¡¿A qué te refieres con eso?! —le preguntó muy preocupado Ash. ¿Qué estarían planeando? Se preguntaba.

—A su tiempo lo sabrán —le respondió Magma; y las cuatro desaparecieron atacando con una especie de rayo multicolor, el cual iba dirigido a los dos.

—¡Rayos, no otra vez! ¡¿Qué tienen contra nosotros?! —exclamó con furia Ash, volviendo a proteger a Sakura con su cuerpo. Pero antes que el ataque acertase, alguien se interpuso; para la sorpresa de ellos, era Wind.

—No es nada contra ustedes —dijo muy calmada Wind.

—¡¿Qué es lo que quieres ahora?! —ahora era Sakura quien se interponía a proteger a Ash.

—Será mejor que se cuiden, y no confíen en nadie —les aconsejó muy seria Wind—. No es que todos quieran eliminarlos, sino que los malos están disfrazados de buenos, y los buenos de malos —y con ese mensaje, desapareció.

—Sakura, ¿qué es lo que sucede aquí? —preguntó Ash muy serio.

—No lo sé Ashy —dijo Sakura abrazándose a Ash—. Tengo mucho miedo, abrázame.

—Tranquila Sakura —le dijo Ash muy decidido, mientras la abrazaba—, no dejaré que nada ni nadie te haga daño.

—Ashy —la tranquilidad y determinación de Ash, tranquilizó mucho a Sakura, haciendo que se regocijara en el abrazo de Ash.

Ambos se miraron a los ojos, muy sonrojados, sus ojos brillaban por la emoción que pasaban por el momento; él era feliz cuidando a su Sakura, y ella era feliz sentirse protegida por su Ash; se sentían muy bien teniéndose uno al otro, y necesitaban demostrarlo, acercando sus labios para sellar un beso, pero el momento fue interrumpido, cuando el ambiente se volvió en tinieblas, quedando los dos solos.

—¡¿Qué sucede?! —volvió a exclamar Sakura muy asustada.

—¡Esto debe ser un sueño! —concluyó Ash, mientras se pellizcaba para comprobar su teoría, pero para su mala suerte, le dolió— ¡No funcionó! —gritó desesperado; el problema de la desesperación de Ash, es que esto asustaba aún más a Sakura—. Tranquila Sakura, encontraremos una salida —dijo Ash con mucha confianza; se daba cuenta que su confianza era muy importante para Sakura.

—¡¿Y qué es lo que harás para salir?! —le exclamó desesperada Sakura— ¡Estamos atrapados en las tinieblas!

—Hare lo que sea para salir —le dijo Ash muy serio.

Pero Sakura comenzó a notar en Ash, algo que la comenzó a desesperar aún más; el joven estaba siendo absorbido por la oscuridad.

—¡Ashy, ¿qué te pasa?! —exclamó asustada Sakura— ¡Mira, tus pies!

—¡¿Qué me pasa?! —ahora era Ash quien comenzó a exclamar muy asustado.

—¡Ashy, estas desapareciendo! —las desesperadas palabras de Sakura, dejaron paralizado a Ash, estaba impactada— ¡No quiero que desaparezcas, por favor!

—¡Rayos, no otra vez! —exclamó para sí con rabia Ash, pero prefirió hablar con seguridad a Sakura, ya que la joven estaba muy angustiada— Tranquila, voy a estar bien —cuando sus pies desaparecieron, comenzó a sentir como si algo lo estuviese absorbiendo.

—¡Ashy, resiste, te voy a ayudar, tú ya me has salvado muchas veces, ahora es mi turno! —Sakura tomó las manos de Ash y comenzó a tirarlo con mucha fuerza, pero no lograba nada.

—¡Sakura, suéltame, sino también serás absorbida por la oscuridad! —le gritó muy preocupado Ash.

—¡No lo haré, te voy a salvar! —le exclamó muy decidida Sakura, demostrando por fin su verdadera decisión.

—Sakura, voy a estar bien, te lo aseguro —comenzó a decir muy feliz Ash; Sakura abrió ampliamente sus ojos, y vio a los ojos de Ash, quien le sonreía muy tranquilo—, pero voy a estar mejor si tú estás bien —soltó las manos de Sakura, y se dejó absorber por la oscuridad—. Saldremos de esta, y tú, serás mi salvadora… —fue lo último que dijo, antes de ser absorbido por la oscuridad.

Sakura quedó sola, parada en medio de la oscuridad, sin más que hacer, no había sonido, vista, nada, solo oscuridad.

—No…, porque…, no otra vez… —Sakura decía entre sollozos, mientras hablaba con la voz entrecortada; la brujita se sentía miserable— He quedado sola de nuevo —bajó su mirada, y apretó los puños con fuerza—. Ash, no pude salvarte, jamás podría ser como tú, no importó tu vida, solo querías el bien de los demás y el mío, y te fallé. No fui capaz de hacer nada, soy una inútil —soltó sus puños, y los volvió a apretar con más fuerza, y cerrando sus ojos con fuerza, gritó a todo pulmón— ¡Ash…!

En el momento que gritó, una luz muy fuerte se desprendió de su ser.

—Te aseguro que Ash agradece todo lo que hiciste por él —le dijo lo que parecía una voz femenina.

—¡¿Quién eres?! —miró muy concentrada aquella luz que salió de su ser, concluyendo con facilidad quién era, con mucha sorpresa— ¡Tú eres…, la carta de la luz!

—Así es, y me alegra mucho que aún me recuerdes —aquella luz que le habló, se desveló como un espíritu de color blanco.

—¿Cómo fue que no caíste en la posesión? —le preguntó Sakura muy angustiada.

—La luz y la oscuridad son muy poderosas como para caer en pensamientos positivos y negativos, mucho menos en posesiones.

—¿Y por qué estabas de nuevo en mi cuerpo?

—La primera vez que conociste a Ash, vi de nuevo como la felicidad y la confianza volvía en ti, aquella que había desaparecido en ti.

—¡Por favor, ayúdame a rescatarlo! —le suplicó desesperada Sakura.

—Eso es algo que tú debes hacer, yo no te puedo ayudar.

—¡¿Entonces qué hago?!

—Primero, tranquiliza tus sentimientos y tu corazón —le aconsejó muy serena Luz.

—De acuerdo, lo intentaré —Sakura cerró sus ojos, y comenzó a calmar sus emociones; con revés de sus manos, secó sus lágrimas, y abrió sus ojos, retomando una expresión de seguridad—. ¡Dime que hacer, que comenzaré ahora!

—¿Conoces bien a Ash?

—Él me ha contado mucho de su vida, y sé que puedo contar con él para lo que sea.

—¿Cuál es su mayor sueño y lo que más quiere?

—Él quiere ser el mejor maestro Pokémon de la historia y a los que más quiere, son a sus amigos, a sus Pokémon, a mí… y a Misty —después de pensar en lo que dijo, se dio cuenta de sus palabras— ¡Sus Pokémon!

—¿Y qué es lo que harás?

—¡Ahora lo verás! —dijo muy desafiante Sakura, tomando las seis pokébolas que tenía, de las cuales aparecieron Pikachu, Charizard, Bulbasaur, Latias, Sceptile e Infernape— ¡Chicos, por favor, quiero que me ayuden a salvar a Ashy! —los Pokémon asintieron sin chistar la orden de Sakura.

—¿Tienes alguna idea de qué hacer? —le preguntó Luz.

—Esta oscuridad debe tener algún punto débil, lo buscaré y lo atacaremos.

—¿Y cómo los vas a controlar? ¿Sabes qué hacer con ellos?

—He visto muy poco a Ashy usar a sus Pokémon —decía Sakura con la mirada baja—. No lo sé.

—Analiza en tu mente, ahí encontraras la solución.

Por alguna extraña razón, cuando Sakura cerró sus ojos, y comenzó a analizar sus pensamientos, a su mente comenzaron a llegar imágenes y recuerdos desconocidos para ella; por alguna razón, era como si los hubiese llamado, o como si alguien los hubiese implantado en su mente. Por alguna razón, los recuerdos y conocimientos de Ash llegaron a su mente.

—¡Esto es increíble, se todo lo que ha vivido Ashy! —exclamó muy sorprendida Sakura, y muy feliz— ¡Y también los ataques de sus Pokémon! —caminó hasta un costado de los Pokémon, y muy decidida, exclamó— ¡Amigos, a salvar a Ashy! —los Pokémon gruñeron en señal de afirmación— ¡Charizard, súper calor; Bulbasaur, Sceptile, rayo solar; Latias, bola niebla; Infernape, lanzallamas; Pikachu, impactrueno —le pidió mientras indicaba a un punto en concreto—, en ese lugar, ahora!

Los ataques de los Pokémon chocaron con intensidad en lo que parecía una especie de campo de energía; Sakura había presentido con mucha exactitud el punto débil de la oscuridad que la invadía.

—¡Por favor, resistan! —les suplicó Sakura muy angustiada, mientras los Pokémon insistían en sus ataques— ¡Aumenten el poder de ataque!

El ataque aumentó su poder en gran medida, cosa que provocó una grieta en la oscuridad, dada a notarse gracias a una fuerte luz que salía de ella.

—¡Qué bien, continúen así! —celebró muy feliz Sakura.

Pero sabía que más no les podía pedir, estaban haciendo su mejor esfuerzo, sus energías estaban disminuyendo.

—¡Se están agotando, necesito hacer algo para ayudarlos! —dijo muy preocupada Sakura.

Tomó la llave del libro para transformarla en el báculo de las cartas, y tomó una de sus cartas para ayudar a los Pokémon.

—¡Terminemos con esto, tenemos que salvar a Ashy! —elevó la carta, y la activó— ¡Flecha! —transformando el báculo en un arco, mientras hacía aparecer una flecha en su mano izquierda— ¡Esto es por ti, Ashy! —apuntó la flecha, y con mucha determinación, disparó contra la grieta— ¡Ahora!

Cuando la flecha tocó la grieta, se abrió un agujero, dejando entrar mucha luz; esto provocó que tanto Sakura, como los Pokémon, detuviese sus ataques, y se taparan la vista para protegerse de la fuerte luz.

Había cumplido con la primera parte de, lo que parecía una prueba, pero fuera de preocuparse de esto, cuando Sakura abrió los ojos, sólo atinó a buscar a Ash, quién aún no aparecía.

—¡¿Dónde está Ashy?! —comenzó a preguntar muy desesperada Sakura a Luz.

—Espera un momento —le pidió muy tranquila a Sakura, comenzando a llamar al ambiente—. Hermana.

—¿Oscuridad? —preguntó muy curiosa Sakura.

—Sakura, el resto déjalo en nuestras manos —dijo una voz femenina en el ambiente; de pronto, al lado de la carta de la luz, se materializó un ser parecido a esta, sólo que de color negro—. Ustedes ya han hecho mucho.

Ambas, Luz y Oscuridad, juntaron sus manos, y de ellas salió una luz muy fuerte, lo suficiente como para que Sakura y los Pokémon tuvieran que taparse los ojos de nuevo.

Cuándo abrieron sus ojos, notaron que estaban de vuelta en Pallet Town, o con lo que quedaba del pueblo.

—Volvimos a Pallet Town —dijo muy sorprendida Sakura; vio la casa de Ash destruida, y a unos metros de esta, a Ash desmayado— ¡Ashy! —muy emocionada, la peli castaña corrió hasta el joven para despertarlo— ¡Ashy, despierta por favor, por fin logramos salir! —le decía en voz alta mientras lo sacudía suavemente.

—¡Ay…! ¿Qué pasó? —decía Ash mientras despertaba con dificultad; logró sentarse con ayuda de Sakura, y el joven la vio muy satisfecho— ¡Qué bueno, estás bien!

—¿Ves? Te dije que te salvaría, ¡soy tu salvadora! —dijo Sakura, entre lágrimas de felicidad.

—Gracias por salvarme, mi Sakura —le agradeció muy feliz Ash, mientras Sakura le tendió su mano derecha para que se levantara.

Pero apenas tocaron sus manos, una fuerte luz volvió a irradiar por su contacto. Cuándo la luz desapareció, los espíritus de la carta de la Luz y Oscuridad, aparecieron frente a ambos jóvenes.

—¿Qué sucede? —preguntaba Ash impresionado, mientras volvía a aceptar la ayuda de Sakura.

—Creo que ya todo está decidido —dijo Luz muy tranquila.

—Esperamos que confíen el uno al otro, ya que ustedes están más unidos de lo que piensan —agregó oscuridad.

—¡¿Otra vez hablando en clave?! —exclamó desesperado Ash, revolviendo su cabello con sus manos— ¡¿Qué significa eso?!

—Muy pronto lo sabrán —respondió Luz—. Por el momento, seguiremos ayudándolos en lo que les queda —volteó su mirada a Sakura, y dijo—. Sakura, llegó tu turno, ahora puedes volvernos a ser cartas.

—Si —Sakura pensaba muy seria cada palabra que le dijo Luz y Oscuridad, mientras las volvía a sus verdaderas formas.

Los dos no entendían nada de lo que pasaba, ni las palabras que les decían, más que los dos deberían mantenerse unidos pase lo que pase, y que sus amigos siempre estarían para ayudarlos. Pero aquel mensaje de Wind, ¿qué podría significar?

Sakura vio como cuartos cartas de dirigían a su mano, mirándolas con curiosidad.

—¡Genial, tenemos cuatro cartas más! —celebró Sakura muy feliz— Veamos, Luz, Oscuridad —pero la tercera carta, la sorprendió de sobremanera. ¿Qué habría pasado? Se preguntaba Sakura— ¡Ashy, es la carta de la nada! —comentó algo preocupada.

—¡Qué bien, como nos dijo Palkia, tenemos la carta más peligrosa! —celebró muy alegre Ash, sin quitar la vista de las cartas— Veo que tienes otra carta más. ¿Cuál es?

—Esta carta… —comenzó a decir muy sentimental Sakura—, la creé cuando me despedí de Shaoran.

—Protejan aquellos sentimientos, ese es el deseo de esas cartas —dijo Luz—, es lo más valioso que existe.

—Y no confundan sus sentimientos, no equivoquen en sus decisiones, es todo lo que les podemos decir —dijo Oscuridad.

—Ahora vuelvan a su mundo, tienen mucho que hacer —les dijo Luz muy seria.

—¿Volver a nuestro mundo? ¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañado Ash.

—Ash, Sakura, ya saben todo lo que tenían que saber, ahora, despierten…



—…¡Sakura, despierta! —exclamó violentamente preocupado Shaoran.

—¡¿Qué pasó?! —exclamó Sakura muy agitada, sentándose de golpe.

—Por fin despiertas —decía Shaoran muy agitado—, nos tenías preocupado.

—¿Me quedé dormida? —preguntó Sakura muy extrañada— ¿Qué pasó? ¿Y Ashy?

—¡No tengo tiempo para explicaciones, tuve que utilizar la carta del tiempo para anular la carta de los sueños! — decía Shaoran cada vez más agitado.

—¡¿Cómo pudiste usar la carta del tiempo?! —exclamó muy extrañada Sakura, mientras miraba como entre su espada y la carta, había una especie de talismán.

—¡Después te daré los detalles, sella la carta de los sueños, rápido! —dijo Shaoran comenzando a caer muy agotado por el uso de la carta.

—¡De acuerdo! —extrañamente, la llave ya estaba transformada en el báculo, por lo que Sakura actuó rápido.

¿Cómo era posible que Shaoran pudiera usar sus cartas? ¿De dónde habría sacado aquel talismán? Era lo que se preguntaba Sakura mientras sellaba la carta de los sueños.

—Gracias por ayudarnos Shaoran, nos salvaste —le agradeció con una sonrisa Sakura.

—Ya tendrás mucho tiempo…, para agradecerme…, estamos en medio de una pelea… —decía Shaoran muy cansado.

—¿Una pelea? —preguntó Sakura muy curiosa.

En el momento que Shaoran desactivó la carta del tiempo, Sakura vio como un impactrueno pasó al lado de ella, muy cerca.

—¡Ay…! —exclamó algo asustada Sakura, mientras miraba alrededor notando la presencia de alguien en el cielo.

—¡Electrive, utiliza protección para proteger a Sakura y Ash, ahora! —ordenó Gary a Electrive, quién se movió rápidamente, interponiéndose frente a Ash, quién aún seguía desmayado, Shaoran y Sakura.

—¡Chicos, ¿qué pasó aquí?! —preguntó Sakura entre preocupada y molesta.

— ¡Si no fueses tan impulsiva, no estaría pasando esto! —le regañó fuertemente Misty.

Unos minutos atrás.

Sakura estaba llegando muy apurada a la enfermería, dónde alcanzó a ver a Ash, pero en el momento que cruzó la entrada a la sala, se desmayó.

A los segundos, Misty y Shaoran llegaron tras ella, encontrándola en el suelo.

¡Sakura! —exclamaron Misty y Shaoran al unísono, corriendo hasta la joven.

¡Sakura, ¿qué pasa?! —le exclamó muy preocupada Misty.

Está desmayada —dijo muy serio Shaoran—. Ayúdame a acostarla con Ash.

De acuerdo —le asintió la peli naranja.

Tanto Misty como Shaoran, pasaron sus brazos por la espalda de Sakura, pero una entrecortada voz los distrajo.

¡Misty…, Li…! —decía la voz femenina entrecortada.

¡Kagome! —exclamó Shaoran sorprendido, encontrando a la joven tirada en el suelo, al lado de la camilla dónde estaba Ash.

¡¿Que te pasó Kagome?! —preguntó Misty muy preocupada, mientras acostaban a Sakura con Ash.

Esa impostora… —comenzó a decir con rabia Kagome, mientras era ayudada a sentarse—, vino disfrazada de Dawn y me atacó.

¿No le preguntaste nada? —le preguntó Misty muy extrañada.

No me dio tiempo a preguntarle nada, se acercó tranquilamente a mí, y me atacó.

Pero de pronto, alguien vestido con una capa, la cual no dejaba ver su rostro, apareció de la nada, con clara intención de atacarlos.

¡Maldita, no dejaré que los toques! ¡Sal Staryu, ataque de estrellas! —gritó ofensivamente Misty, llamando al Pokémon de agua.

Pero el desconocido detuvo el ataque con una mano, y le devolvió el mismo ataque a los jóvenes, logrando esquivarlo por muy poco. Aquel contraataque destruyó por completo la entrada, llamando la atención de todos, la explosión.

Fin de recuerdo.

—¡Por poco y mata a los dos! ¡¿En que estabas pensando?! —le regañó mucho más molesta, más por la preocupación de la peli naranja.

Sakura aún no caía completamente en lo que sucedía, salvo que estaban bajo ataque.

—Te sugiero que dejes de parlotear, Misty. Tendrás mucho tiempo para hacerlo en el otro mundo —dijo la voz femenina bajo aquel disfraz.

—¡Cállate, no te atrevas a volver a hablarle así a mis amigos! —gritó con rabia Sakura.

Todos miraron muy sorprendidos a Sakura. ¿Qué había pasado con aquella chica que siempre tenía una sonrisa para todo el mundo? ¿Qué había pasado con aquella chica que siempre intentaba buscar una solución a todo, sin demostrar enojo o rabia? Aquella chica buena y tierna, ahora estaba envuelta en la ira y la necesidad de luchar.

—¡Yo misma terminaré con esto, con la ayuda de Ashy!

—¿Con la ayuda de Ash? —preguntaba Dawn muy extrañada.

—¡Tú tienes el resto las cartas, si te las quito, será fácil vencerte! —volvió a exclamar Sakura de forma ofensiva.

—¡¿Eso es cierto? ¿La impostora tiene el resto de las cartas?! —preguntó muy sorprendido Gary.

—Eso dijo Sakura cuando nos avisó que aquel sujeto venía en búsqueda de Ash —comentó Shaoran—. ¿Quién será, y como puede manipular con esa facilidad las cartas?

Esa era una excelente pregunta; todos se preguntaban lo mismo. ¿Por qué querría asesinar a Ash y a Sakura?

—¡Pikachu, tú vas primero, impactrueno! —ordenó sin dejar lugar a pensar Sakura, a lo que el roedor eléctrico obedeció de inmediato.

Les pareció una sorpresa ver la seguridad de Sakura en ordenar aquel ataque a Pikachu. ¿Sabría lo que hacía? Jamás había participado en un combate, por lo que tomaron por conclusión, que la peli castaña sólo quería probar.

—Lo siento Sakura, pero no va a funcionar —y así fue, esquivó el ataque sin problemas, pero aún quedaban muchas más sorpresas.

—¡Eso lo veremos! ¡Agilidad y trueno! —ordenó nuevamente Sakura, con mucha rapidez y seguridad.

Esto sí que sorprendió completamente a todos, peleaba con Pikachu como si de toda la vida se hubiesen conocido. ¿Qué habría pasado, y en qué momento?

—¡¿Cómo conoces ataques que Pikachu había olvidado?! —preguntó completamente sorprendido Gary.

—¡Mi respuesta ahora no tiene ninguna importancia, quiero terminar esto ahora! —respondió algo brusca Sakura, mientras, ¿tomaba una de las pokébolas de su cinto? — ¡Sal Bulbasaur, látigo cepa, ahora!

Todo lo que sucedía con Sakura era muy extraño; Bulbasaur entendió a la perfección lo que quería hacer la brujita, por lo que usó sus látigos cepa para, en lugar de atacar a su enemigo, quitarle el resto de las cartas que tenía no sólo en sus manos, también en uno de los bolsillos que tenía aquella extraña capa.

—¡Charizard, por favor, usa lanzallamas contra esa tipa! —el Pokémon de fuego se posó a un costado de Sakura, y ejecutó su ataque, mientras Sakura activaba una de sus cartas— ¡Fuego! —fusionando el lanzallamas de Charizard con la energía de la carta fuego— ¡Esto terminó!

El ataque dio de lleno en aquella persona, o ser, o lo que fuera, rodeándolo con un mar de llamas; pero el ataque no causó exactamente el efecto que quería Sakura.

—¡Ja! ¡Niñita tonta, esa clase de ataques jamás me dañarán! —aquel ser, no sólo controló el fuego de la carta y del Pokémon, también hizo que sus ropajes se quemaran.

Lo que se dejó descubrir, era una chica con un traje algo ajustado color rojo, que constaba de un short corto y una polera manga larga, que contenía una línea gris a la mitad, que iba del extremo superior al inferior; botas color amarillo, y cabello color celeste.

—¡Felicidades Sakura, haz revelado mi verdadera identidad! —dijo la peli celeste de forma sarcástica.

—¡Magma! —gritó furiosa Sakura— ¡No dejaré que toques a mi Ashy, vete de aquí!

Las sorpresas aumentaban aún más. ¿Cómo rayos Sakura conocía la identidad de aquella joven? Los demás sólo miraban la situación, siquiera sabían si debían hacer algo, Sakura tenía las riendas de la batalla.

—¡Veo que eres más lista de lo que pensé, te felicito! —dijo muy confiada ¿Magma? —. Me presento ante ustedes, como lo dijo Sakura, soy Magma, y soy la guerrera elemental del fuego.

—¡¿Guerrera elemental?! —exclamaron todos muy sorprendidos; por fin tenían en frente a la guerrera faltante.

—Mi querida Sakura, lamento no poder hacer tus deseos realidad —comenzó a decir sarcásticamente, mientras se movía a una velocidad imperceptible para todos dónde estaba Ash—. Aún necesito algo de este tonto.

En vista de todos, Magma pateó la camilla dónde descansaba Ash, saliendo expulsado hacia arriba; sin ninguna clase de remordimientos y compasión, la guerrera del fuego comenzó a darle una lluvia de puñetazos por la espalda al entrenador, y rematándolo con una fuerte parada en el abdomen, saliendo disparado fuertemente contra el suelo.

La acción fue tan rápida y sorpresiva, que nadie actuó, sólo miraban paralizados y horrorizados, más las chicas, como Ash Ketchum era acabado en manos del enemigo.

—Lamentó mucho el tratamiento, elegido, pero era la única forma de borrarte de nuestro recorrido —decía maliciosamente Magma, mientras sostenía en sus manos una extraña esfera cubierta en un aura azulada—. Sakura, quédate con tus cartas, ya no me interesan, ahora tengo algo mucho más interesante —decía mientras miraba con una sonrisa desafiante al grupo—. Les deseo suerte, basuras. Quiero ver qué harán con su Ash —y después de desaparecer, en el ambiente se escuchó de Magma—. ¡Los espero en Hoenn!

No sabían que había pasado, nadie fue capaz de hacer nada, de lo único que estaban seguros, era de que, pese a que el encargo de regresar a Sinnoh con las cartas mágicas lo habían cumplido, habían sido derrotados de la forma más terrible y humillante posible, por la guerrera elemental Magma.

—No… Ashy… —dijo en voz baja y muy quebradiza Sakura— ¡¿Qué hacen ahí parados?! —les reclamó furiosa Sakura— ¡Tenemos que llevarnos a Ash a un hospital, ahora!

Mientras Sakura fue la única en atinar después de lo sucedido, los demás, tanto humanos como Pokémon, seguían paralizados, hasta que Inuyasha reaccionó casi por instinto.

—¡Guíame a donde está el hospital! —dijo el híbrido mientras iba a tomar en brazos al joven Ash.

—¡Pero rápido! —por la desesperación, ni Sakura sabía que decía.

Y con Sakura, después de devolver a sus pokébolas a los Pokémon de Ash, lista en la espalda de Inuyasha, partieron raudos al hospital más cercano que conocía Sakura, para darle los primeros auxilios a Ash.

—Esto se nos fue de las manos —dijo con mucha rabia contenida Shaoran—. Sigámoslos, ahora lo importante es Ash.

—¿Sabes dónde se fueron? —preguntó Dawn muy preocupada.

—Hay un hospital cerca de aquí, seguramente ahí irán a llevar a Ash.

—¡Entonces vámonos! —exclamó May, quién parecía más preocupada.

Después de devolver a todos los Pokémon que habían luchado, partieron en dirección al hospital.

Todos se preguntaban si Ash seguiría con vida; y era una buena pregunta, había recibido una paliza de la cual, un humano normal jamás hubiese podido sobrevivir, pero al igual que el mismo Ash, todos confiaban en la suerte que siempre había tenido para sobrevivir a casi todo.

Al llegar al hospital, se encontraron con Sakura e Inuyasha en el hall principal. La joven se notaba muy nerviosa y angustiada.

—Sakura, ¿cómo está Ash? —corrió a preguntarle muy preocupada Misty.

—No lo sé —decía Sakura entre sollozos—. Están haciéndole unos exámenes, me dijeron que apenas terminen, vendrían a decirme como está.

—Disculpa por la pregunta Sakura —comenzó a decir May muy seria—. ¿Cómo supiste utilizar los Pokémon de Ash? Jamás los has utilizado.

—La verdad, no lo sé —dijo Sakura aún con la mirada perdida, intentando centrar su atención en May—. Creo que fue instintivo.

—Yo pude utilizar los ataques de Pikachu gracias a lo que vi de Ash —decía Kagome muy preocupada—, pero Gary dijo que utilizaste ataques que había olvidado.

—Shaoran, me dijiste que fui afectada por la carta de los sueños, ¿verdad? —le preguntó muy seria Sakura.

—Así es —le asintió el joven peli castaño—. ¿Recuerdas que soñaste?

—Algunas cosas sin importancia —respondió Sakura, intentando bajarle el perfil.

—Sakura, recuerda que todos los sueños que tienes con esa carta son premonitorios, así que no puedes decir que no tienen importancia.

—Shaoran… —suspiró, y miró a todos—. Espero que tengan tiempo para escuchar, porque es mucho.

En ese instante, el doctor encargado de la atención de Ash salió al hall.

—¡Doctor, ¿cómo se encuentra Ash?! —le preguntó Sakura muy desesperada.

—Él se encuentra bien —respondió el doctor, mientras veía como el resto de los jóvenes se acercaban a Sakura—. ¿Ustedes qué son del paciente?

—Ella es Misty… —comenzó a decir con la voz entrecortada Sakura. Estaba con la mirada baja, tapando con su cabello su tristeza—. Ella… ella es la no…

—¡Soy la hermana mayor de Ash Ketchum! —interrumpió de golpe Misty.

Sakura levantó la mirada muy sorprendida, y miró a una Misty que la veía muy feliz, pero sentimental. Sakura tenía una carga enorme de sentimientos en ese segundo, tenía muchas ganas de llorar, pero se reprimió para no preocupar a los demás.

—Dígame, ¿cómo está? —preguntó muy preocupada Misty.

—Quedé muy impresionado —comenzó a decir muy sorprendido el doctor—. Cuando llegó, me contaron que unos vándalos lo habían golpeado duramente, llegó inconsciente, pero al momento de hacerle los exámenes correspondientes, pudimos darnos cuenta que no tenía heridas ni hematomas —las palabras del doctor impresionaron a todos. ¿Cómo aquello fue posible? Se preguntaban—. Ahora se encuentra en observación, descansando.

—Gracias doctor —suspiró muy aliviada Misty—. ¿Podemos pasar a verlo?

—Por supuesto —le asintió el doctor.

—Sakura… —iba a decirle Misty con mucho entusiasmo, pero la aludida la interrumpió.

—Ustedes vayan —dijo Sakura entre lágrimas—, no quiero molestar más —dio la vuelta, y quedó mirando la salida—. Mañana pueden pasar a buscar las cartas a mi casa, no quiero ver sufrir más a la gente que me rodea.

—¡Sakura! —le exclamó muy seria Misty, haciendo que la joven Sakura diera de nuevo la vuelta, y mirara a una Misty que le regalaba una sonrisa.

—¿Qué pasa Misty? —Sakura se abrazaba a sí misma, buscando su propio consuelo; no sentía que tuviera moral para ver a Misty.

—Tienes que ir a ver a tu novio —dijo Misty con la voz entrecortada—, sabemos que debes estar más preocupada que nosotros, así que acompáñanos.

—Misty… —Sakura no aguantó más su llanto, y soltó toda la angustia que sentía— ¡Yo me metí en donde jamás debí, no quiero echar a perder nada de lo que han armado!

—Ash era quien debía armar todo —decía Misty mientras se le acercaba a Sakura—. Si de verdad me hubiese molestado tu declaración en el parque, te hubiese matado ahí mismo —posó su mano izquierda en el hombro derecho de la peli castaña, y continuó—. No sabemos qué pasó con exactitud entre ustedes, y todos aquí nos sentimos entre celosos y mal por eso, pero tanto Ash como tú, maduraron solos, y esos momentos que sólo ustedes vivieron, los unieron más que todos los años que hemos conocido a Ash.

—Misty… —Sakura no aguantó más su propia soledad en la que se había encerrado, y se lanzó a llorar al pecho de la peli naranja— ¡Lo siento, sabía de la proposición que te hizo Ash, de que te fueras a vivir con él a su hogar!

—Él sabe que lo que me pidió es imposible, si abandono mis deberes como líder de gimnasio, lo cerrarán, y ese gimnasio lo es todo para mí, además, me sentiría miserable que, por mi culpa, el abandonara sus sueños —levantó la mirada de Sakura, la abrazó fuertemente, y le dijo—. Harán una bonita pareja, par de torpes —tomó de la mano a Sakura, y se dirigió con Gary—. Tú también debes estar preocupado, acompáñanos.

—¿Están seguras? —preguntó Gary muy incómodo; la situación era demasiado íntima.

—Tu eres el primer amigo que ha tenido Ash, eres parte de su familia —dijo Misty muy afable—. Sakura también quiere que entres.

—¿Estás segura tú también, Sakura? —la peli castaña simplemente le asintió, tomándole la mano.

—Por favor, acompáñanos — dijo Sakura muy acongojada.

—Si así lo quieren, entonces vamos.

Los tres jóvenes subieron al ascensor, siguiendo cada paso del doctor, hasta llegar al piso de recuperación; avanzaron por un pasillo, hasta llegar al cuarto en cuestión.

Al entrar, vieron a Ash completamente sedado, y curiosamente sin ninguna venda; estaba conectado a una bolsa de suero, y una máquina que media sus pulsaciones cardíacas.

La imagen era patética, no podían creer que aquel joven que había salido de Pallet Town, con el sueño de convertirse en maestro Pokémon, aquel joven de corazón bondadoso, quién trataba a sus Pokémon como sus amigos, aquel joven que aceptaba todos los desafíos que le daban, que siempre estaba dispuesto a dar su vida por los demás, que se guiaba más por sus instintos y presentimientos, y por causa de aquello, cometía muchas torpezas, y que hasta el último segundo, entendió de que se trataba el amar a una mujer, se encontrará en tales condiciones por causa de una guerrera elemental, y su maldita ambición.

—Aún sigue bajo los efectos de los sedantes, necesita descansar mucho —les explicó el doctor muy serio—. Sólo quince minutos.

—Muchas gracias doctor —dijo amablemente Misty, para dar retirada al especialista; volvió la mirada al joven entrenador, se le acercó, y le dijo—. Ash, discúlpame por todo, no pude ayudarte como en otras ocasiones, sino hubiese sido tan descuidada, no hubiese caído en la trampa de Magma. Quiero que terminemos esto todos juntos, como en los viejos tiempos.

—Ash —comenzó a decir Gary con rabia—, fuiste mi rival por muchos años, desde que éramos niños, y aunque fue difícil admitir las victorias que tuviste sobre mí, siempre te quise como rival, y como amigo —se acercó a Misty, y miró al joven muy molesto—. ¡Tú hiciste una promesa, y espero que la cumplas, así que, por favor, despierta!

—Ashy —ahora decía Sakura entre lágrimas—, nuestro sueño fue real —tanto Gary como Misty se quedaron mirando a la peli castaña muy sorprendidos por su confesión—, sino, no hubiese sabido cómo controlar a tus Pokémon —por lo menos, ya entendían como supo controlar a los Pokémon de Ash—. Recuerda lo que nos dijo nuestros padres, la carta Luz y la carta Oscuridad, recuerda la promesa que le hicimos a nuestros padres; no fue un sueño, fue verdad, y recuerda esa carta —se le acercó a Ash, y le tomó su mano izquierda, llevándola a su pecho.

Pese a que Misty había aceptado aquella relación, por sus costumbres, la acción molestó un poco a la joven. ¿A tanto podían llegar sus celos? Pero cuando Sakura se arrodilló frente a la cama de Ash, puso su mano en su cara, y se puso a llorar desconsoladamente, se dio cuenta que sólo estaba actuando como una estúpida; el cariño que sentía Sakura por Ash era muy fuerte, aquel lazo de cariño era indestructible.

—¡Eres una tonta Misty, no puedes ponerte celosa en una situación así, y menos por un hombre que no es tuyo! —se decía Misty con rabia interna; realmente se sentía una estúpida.

—¡Ashy, por favor despierta, te necesitamos de vuelta, Misty, Pikachu, todos! —dijo entre el llanto Sakura; y para la sorpresa de los tres, Ash abrió los ojos, pero ese solo sería el inicio de las sorpresas.

Con este hecho, muchas cosas comenzarían a cambiar.

Los viajes dimensionales por fin han terminado, hubo victorias y derrotas, pero aún quedaba mucho por delante, las amenazas de Magma sobre algo que sucedería en Hoenn, y el cómo habría usado la perla de Shikon; los dos generales de la luz que alcanzaron a escapar, y la posesión de los Pokémon salvajes. Satoshi y Sakura continuaban moviéndose por todas partes, era como si lo que estaba pasando recién fuera el inicio de algo. ¿Se estarían preparando para enfrentar a ese algo que dirigía el ataque dimensional?

El reloj marcaba las 10:00 PM del sexto día en que esta guerra comenzó, donde todo había comenzado como una pequeña fiesta para Ash, por su participación en la liga Sinnoh.

Algo si era seguro para todos, aún quedaba mucho por delante, si es que querían sobrevivir.

—¡Ash, despertaste! —celebró muy feliz Misty.

—¡Ya era hora! —decía Gary mucho más tranquilo.

—¡Si Ashy, nos tenías muy preocupados! —decía Sakura mientras caían de sus ojos lágrimas de felicidad; por fin había despertado su amado novio.

—¿A sí? —preguntó Ash con un tono de voz plano.

—¡Por supuesto que sí, Ash! —Misty estaba en igual condiciones que Sakura.

—¿Y ustedes quienes son para preocuparse de mí? —preguntó muy indiferente Ash— No los conozco.

—¡Ash, soy yo Misty —dijo algo preocupada Misty—, y están conmigo Gary y Sakura!

—No los conozco —volvió a decir indiferente él peli azabache, ahora algo molesto— ¿Y por qué me llaman Ash?

—¿Recuerdas a Pikachu? —comenzó a preguntar muy preocupado Gary.

—¿Quién es Pikachu? Tampoco lo conozco.

—¿Sabes por lo menos quien es tu madre? —volvió a preguntar muy serio y preocupado Gary.

—No, no lo sé —decía muy extrañado Ash. ¿De que estaban hablando esos sujetos? Se preguntaba.

—¡Misty, ve con el doctor, todo indica que Ash tiene amnesia, debió recibir algún golpe en la cabeza, o esa Magma le hizo algo!

—¡Si Gary! —y sin ninguna demora, Misty salió corriendo fuera de la sala.

—¿Qué sucede? —preguntaba Ash muy intrigado— ¿Por qué meten tanto escándalo?

—¡Escúchame, no digas nada, nosotros no hablaremos más! —le dijo con mucha rabia Gary, mientras pensaba— ¡Lo que nos faltaba, maldición!

Ash había perdido la memoria. ¿Será este un impedimento para continuar la misión?

...

—¡Atención a todos, se han registrado ataques de Kyogre y Groudon en la región Hoenn! ¡Los que se encuentren listos, regresen de inmediato! —exclamó mentalmente Mewtwo a los jóvenes que aún estaban en las otras dimensiones.

—Mewtwo, ¿estás seguro que este fue el movimiento correcto? —preguntó Dialga muy serio.

—No lo sé —le respondió Mewtwo igual de serio—, pero si no hacemos algo rápido para detenerlos, destruirán todo el mundo, y seguro los enviarán a otras dimensiones para terminar con todo. No quedará nada que salvar.

—Confiamos en tu decisión, Mewtwo —respondió Palkia, mientras retomaba el contacto con los demás jóvenes—. En cuanto estén listos, avísenme para traerlos de vuelta.

Este es solo el principio de una gran batalla, que solo el poder del elegido podrá detener.

El destino del elegido, está en manos de una chica que lo ama, y el destino del destino, está en manos de ella. Su nombre, Sakura Kinomoto. La batalla ancestral, está por reanudarse.

En el próximo capítulo,

Un nuevo comienzo.
 
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Hola a todos, no hice ningún comentario ni nada por el estilo en el capítulo anterior, mas que nada, para no hacerles perder la emoción del momento.

Aclarando cosas: cuando escribí originalmente los dos últimos capítulos del arco dos, había hecho que Ash "friendzoneara" a Sakura, ya que iba con toda intención de declararse a Misty, pero preferí en esta ocasión, dejar el resultado ya leído por todos. Cuando noté que en las modificaciones y correcciones, comenzaron a quedar vacíos en la historia, me vi obligado a agregar un par de personajes mas; se que los reconocerán rápidamente a quienes me refiero.

Básicamente, hice un remake de toda la historia. Espero les guste el arco tres. Les advierto, es muy distinto a lo que han estado leyendo hasta este momento.

...

Capítulo 31: "El inicio de una antigua batalla, la nueva entrenadora"

Los viajes dimensionales ya son parte del pasado, las últimas cinco lograron los objetivos, encontrar a los objetos o personas especiales; pese a que fueron cumplidas, también hubieron derrotas muy extrañas, y preocupantes.

Pero aún no era el momento de aliviarse o descansar, en sus caras tenían una siguiente misión, detener a los ancestrales Pokémon de Hoenn, quiénes por causa de Magma, y la posesión a los Pokémon salvajes, estaban causando estragos en toda la región.

Los viajes dimensionales, además de las misiones, fueron muy fructíferas, al menos en lo que se refiere a la alianza de nuevos compañeros, quienes han aceptado ayudar ciegamente a nuestros amigos. Cada quien tiene distintas habilidades y poderes, pero ¿cómo se comportarían trabajando en equipo? ¿tendrían lo suficiente para continuar la batalla y triunfar?

Las cinco últimas misiones terminaron con éxito, pero algunas, a un alto precio, un precio tan alto, que mantiene detenido todo.

La región Hoenn, una región dividida en dos áreas, terrestre y marítima; cuentan que en estas tierras viven dos seres mitológicos, que hace mucho tiempo tuvieron un gran enfrentamiento, con resultados que hasta el día de hoy son visibles, la creación de los océanos y continentes. Pese a que son simplemente una leyenda, su enorme poder ha sido una razón por la que muchos los han buscado para utilizar sus poderes con fines egoístas, como el equipo Magma y el equipo Aqua, pero gracias a la valentía de un joven entrenador, no sólo logró arruinar sus planes, sino tambien, hacer ver a los líderes de estas organizaciones sus errores, y lograr la desintegración de estas.

En estos mismos instantes, en Hoenn, el clima esta inestable; la situación era preocupante, pero más que analizar la situación, no podían hacer nada. Desde el momento que comenzó aquella inestabilidad climática, muchos científicos investigaban el porqué de esta situación, sin resultados favorables; pero no fue la respuesta, hasta que divisaron a los dos Pokémon ancestrales en Slateport City.

Habia llegado el momento de comenzar la gran batalla, y Mewtwo era consciente de esto, por lo que solicitó ayuda a los grupos que podían en aquel momento; no hubo muchos problemas, todos atendieron el llamado al segundo, volviendo todos al templo de Dialga y Palkia.

Quienes tenían grandes problemas en esos momentos, era el equipo comandado por Ash y Misty; quienes se encontraban en el hospital principal de la ciudad de la dimensión en la que estaban.

Gary fue el primero en salir de la sala de observaciones donde tenían a Ash; el deber que sentía en ese momento el joven investigador hacia sus amigos, era dar a conocer el estado de salud del joven entrenador de Pallet Town.

—Ya veo —comenzó a decir muy seria, más preocupada Kagome—, esto es más grave de lo que parecía.

—Lo que no sabemos, es cómo fue que perdió la memoria con exactitud —decía Gary muy pensativo—. Tendremos que quedarnos más tiempo en este lugar.

—¿Pero podemos pasar a verlo? —preguntó May muy acongojada.

—El doctor nos dijo que lo mejor por ahora, es dejarlo descansar, y que mañana podríamos pasar a verlo de nuevo —dio un vistazo a todos, y continuó con su oratoria—. Ash aún está algo lastimado, por lo que le darán el alta dentro de tres días.

—¡Es mucho tiempo! —dijo algo impaciente Drew, más preocupado porque su región natal era la que estaba bajo ataque— ¡Ya escuchaste a Mewtwo, nos necesitan ahora!

—Tendrán que comprender el estado de Ash —dijo Dawn algo molesta por el comentario de Drew—. Tendrán que aguantarnos, les guste o no.

—Por nosotros no se preocupen —intervino muy serio Inuyasha—. Podemos irnos ahora de vuelta con los demás. Comprendo su preocupación y que quieran quedarse, no tiene sentido que todos nos quedemos aquí.

—Sí, tienes razón —concluyó rápidamente Gary— ¡Mewtwo, ¿escuchaste todo?!

—Sí, y me parece buena idea —dijo Mewtwo en la mente de todos—. ¿Quiénes volverán? —pero nadie respondió.

La única certeza que tenían todos, y estaban de acuerdo, era que estaban más preocupados por el estado de salud de Ash que por otra cosa. No sabían en que momento, pero su fiel amigo era el único motivo para continuar; si uno se quedaba, todos se quedaban.

—No es necesario que vuelvan si así lo desean —dijo igual de preocupado Mewtwo—. Sé que la situación de Ash es crítica, además, los otros equipos se encargarán del resto, así que no se preocupen.

—Muchas gracias por tu comprensión Mewtwo, y discúlpanos por todo el mal rato —le agradeció muy preocupado Gary—. Confió en que todo saldrá bien, nos contactaremos apenas tengamos todo listo por acá.

—No se preocupen, la salud de Ash es lo más importante en este momento, estamos en contacto —y con esto, Mewtwo cortó la comunicación.

—¿Creen que fue lo correcto quedarse callados? —preguntó Ed al grupo, muy inseguro de su propio actuar.

—No sé ustedes, pero yo estoy más preocupada por Ash que por cualquier otro ahora —decía muy acongojada Duplica.

Después de unos minutos, aparecieron Misty y Sakura en el hall principal.

—¿Cómo está Ash? —preguntó Gary algo ansioso, creyendo que podrían haber llegado con nuevas noticias.

—Dentro del estado actual de Ashy, está bien, pero aún no saben por qué perdió la memoria —decía Sakura muy triste.

—Eso quiere decir que… —quiso concluir May con algo de miedo.

—No encontraron ningún golpe fuerte en la cabeza, salvo algunas heridas menores —les respondió Misty con algo de rabia.

—¡Entonces Magma le robó la memoria! —sentenció con mucha rabia Dawn.

—Puede ser una posibilidad —dijo Gary muy pensante—. Dinos Sakura, ¿cómo aprendiste los ataques de los Pokémon de Ash?

—No lo sé —comenzó a decir muy acongojada Sakura—. Sólo sé que estaban en mi cabeza, pero no sé por qué.

—Sakura —comenzó a decir muy serio Shaoran—, ¿qué fue lo que te mostró la carta de los sueños?

—Es cierto, aquel sueño, no sé cómo empezar… —comenzó su introducción Sakura, comenzando a contarles con cada detalle, sin excepción, aquel extraño sueño.

Todos escuchaban atentamente cada pasaje del sueño de Sakura, intentaban entender que querría decir cada palabra de Sakura, pero cuando creían que lograban entender algo, se volvían a perder; nada de lo que decía tenía ni sentido ni lógica.

—Los sueños de la carta de los sueños son premonitorios —comenzó a re explicar Shaoran—. Tus sueños intentan decirte que pasará en el futuro, y seguramente, tiene mucho que ver con lo que comenzará a pasar en el lugar donde vive Ash.

—No lo sé, aún hay algunas cosas que no entiendo —dijo May muy confusa.

—Nadie de nosotros entiende el sueño —le aclaró Gary igual de confundido—, y no creo que valga la pena pensar en algo así ahora.

—Hay algo que no entiendo de ti, Shaoran —comenzó a decir muy pensante Sakura—. ¿Cómo pudiste usar la carta del tiempo?

—Es verdad —dijo con mucha inseguridad Shaoran—, me lo preguntaste durante la batalla, y te prometí responderte.

—El mismo mago Clow, el día del juicio final, me dijo que mi magia era distinta a la de él, recuerda que la primera vez que intenté utilizar la magia de las cartas Clown, no pude, por lo que tuve que usar mi propia magia.

—Y como es magia tuya, no puedo usar tus cartas —Shaoran suspiró, y miró al techo del hospital—. Fue en el momento que iba a tomar el avión para acá…

Hace cuatro días atrás.

Shaoran miraba algo impaciente su reloj, estaba pendiente de no perder el vuelo, sabía que esta era su única oportunidad de salvar a Sakura, y mientras más rápido llegara, sería lo mejor.

—En treinta minutos, el avión con destino a Tomoeda comenzará su servicio, favor de acercarse al embarcadero para abordar el vuelo —se oyó por el altoparlante del aeropuerto.

—Por favor Sakura, aguanta… —dijo muy preocupado el joven peli castaño.

—¿Crees que con la fuerza que tienes, puedas ayudar a Sakura? —preguntó una voz femenina tras él.

—¿Cómo? —Shaoran muy sorprendido por aquella pregunta, volteó la mirada, y vio a alguien, por la voz, tal vez una chica, oculta tras una capa y una capucha— ¿Quién eres tú?

—Lo siento, pero no puedo decírtelo —dijo la joven, de forma muy misteriosa.

—¿De dónde vienes? —volvió a preguntar Shaoran algo molesto.

—Lo siento, pero tampoco puedo decírtelo.

—¡¿Entonces qué quieres de mí?! —le preguntó molesto.

—Ayudarte —levantó un poco su cabeza la misteriosa, de quien solo se alcanzó a ver una sonrisa—. Quien me mandó hasta aquí, le pidió ayuda a Eriol para que tú personalmente puedas ayudar a Sakura.

—El personalmente me llamó —le cuestionó Shaoran—. ¿Por qué te mandaría a ti solo para eso?

—Porque ese es mi deber —se acercó al joven mientras sacaba algo de su bolsillo, de lo que parecía una falda roja—. Sólo podrás usarlo una vez con las cartas de Sakura, úsalo cuando tú creas conveniente, no lo desperdicies.

—Muchas gracias —respondió Shaoran, mientras estiraba su mano derecha abierta, recibiendo una especie de talismán.

—Y un consejo personal, dentro de lo que me dijeron que podía decirte —dijo la joven misteriosa.

—¿Qué sucede? — preguntó muy extrañado Shaoran.

—Ocurra lo que ocurra, deja que Sakura sea feliz, tome la decisión que tome.

—¿Le va a pasar algo a Sakura? —preguntó muy preocupado el joven peli castaño.

—Eso no lo sé —le negó la misteriosa, logrando que un mechón castaño miel se viera debajo de aquella capucha—. Desconozco quien vendrá a ayudar a Sakura, tenemos cierta planificación, pero no el orden.

— Ya veo —volvió la mirada al talismán, y de nuevo a la joven, pero esta ya no estaba— ¡Oye, ¿dónde estás?! —exclamó muy extrañado, mirando a todos lados, sin encontrar a la misteriosa.

Fin de recuerdo.

—¿Habrá sido alguien quien mandó Satoshi? —preguntaba al aire Gary.

—No lo creo —respondió Misty—. Hace cuatro días, Sakura fue quien nos dijo sobre el viaje de Satoshi a Hoenn, que estaba buscando las joyas elementales, nunca lo vimos mandar a alguien más que nosotros.

—De alguna u otra forma —comentó Ed—, si no hubiese sido por esa mujer, ahora estaríamos contando otra historia.

—Es verdad —dijo muy pensativo Gary, sacudió su cabeza, y continuó—. Nosotros tambien tenemos que descansar, tenemos mucha información, y no sabemos cómo tomarla ni manejarla.

—Tienes razón —le asintió Misty—. Además, si llega a suceder algo, nos avisaran mañana en la mañana.

—Sí, tienes razón —agregó Ed.

La decisión más lógica en aquel momento, era descansar, por lo que decidieron quedarse a dormir en el mismo hall, esperando el siguiente día.

...

Como la aparición de Kyogre y Groudon se produjo en Slateport, todos los entrenadores y líderes de gimnasio, se dirigieron a este sector. Paul, Ritchie y Sabrina se encontraban In Situ desde hace un par de horas, y como eran los que tuvieron mayor contacto con Mewtwo y Satoshi, comenzaron a explicar todos los sucesos a los entrenadores y líderes de gimnasio recién llegados.

Había que moverse rápido, debían detener a aquellos monstruos legendarios a toda costa, antes que terminaran por destruir toda la región. El plan de ataque planificado por los líderes de gimnasio, se daba por iniciado sin más demoras.

—Sí, estoy de acurdo, es todo lo que podemos hacer —comentó Sabrina muy seria.

—Sólo recuerden que son Pokémon legendarios, no será lo mismo que pelear contra un Pokémon normal —les recordó Ritchie muy preocupado.

—¡Pero tenemos a Zapdos de nuestro lado —comentó Roxanne con entusiasmo—, nos será de gran ayuda!

—Pero solo será efectivo contra Kyogre, ya que es de tipo agua —le recordó Ritchie, desviando la mirada a la líder de tipo roca—. Groudon que es tipo tierra, será muy resistente, por lo que necesitaremos Pokémon tipo agua y tipo planta.

—Como líder de gimnasio de Sootopolis, maestro y artista de Pokémon de agua, me encargaré del equipo de los Pokémon acuáticos —aportó Juan, apareciéndose en el grupo.

—Muy bien, ahora falta el equipo de los Pokémon planta —dijo algo entusiasta Ritchie.

—Yo puedo encargarme del equipo de Pokémon planta —intervino Erika—, es la especialidad del gimnasio de Celadon.

—¡Excelente, ya tenemos todo listo, es hora de comenzar! —exclamó Ritchie con mucho entusiasmo, recibiendo un "Si" muy eufórico de parte de todos.

El plan era sencillo, rodear a Kyogre y Groudon, quiénes estaban concentrados en su propia batalla, y atacarlos con todo lo que tenían. Pero había algo muy extraño en aquellos Pokémon, cosa de la que sólo Ritchie se percató.

—Esto es extraño —decía Ritchie, intentando buscar un punto débil para comenzar el ataque.

—¿Qué sucede? —preguntó Sabrina muy intrigada.

—Míralos con atención —decía el joven peli castaño con una mueca de preocupación—. Sus tamaños, sus energías, no son como los que describían en los libros de mitología.

—Dame un segundo, quiero sentir sus presencias —le pidió la líder psíquica muy seria, cerrando sus ojos, y al par de segundos, abriéndolos de golpe, muy asustada—. ¡Tienes razón, los cambios que tienen son radicales! ¡¿Qué les habrá pasado?!

—Ya tendremos tiempo para averiguarlo, comencemos el ataque —dijo muy apresurado Ritchie—. ¡Zapdos, trueno a Kyogre, equipos de agua y planta, contra Groudon!

Los ataques se dirigían a una gran velocidad y poder contra los dos Pokémon. De parte del equipo de agua, hidrobombas, y por parte del equipo planta, rayos solares; cuando los ataques asestaron, provocaron una gran explosión en el lugar.

Cuándo se disipó la nube de polvo, pudieron ver los resultados del ataque combinado; los dos Pokémon legendarios continuaban luchando como si nada. Al parecer, una especie de campo de energía, creado por ellos mismos involuntariamente, los protegió.

—El poder de los ataques no fue suficiente, necesitamos algo con más fuerza —les dijo Paul con algo de rabia.

—No, no es que nuestro poder sea bajo —le explicó Sabrina muy seria—, algo aumentó el poder de Kyogre y Groudon.

—¡Por supuesto que no podrán, el poder de ellos está fuera de su nivel, así que no lo vuelvan a intentar! —dijo una chica de cabellos celestes, que apareció de la nada en medio de los dos Pokémon legendarios.

—¡¿Quién eres tú?! —le preguntó Ritchie, mientras, al igual que los demás, se ponía en guardia ante la presencia de la desconocida.

—Discúlpenme, me presento. Mi nombre es Magma, la guerrera de fuego, una de las cuatro guerreras elementales.

—Ya veo, con tu eres una de las guerreras elementales —le dijo desafiante Paul, sin perderla de vista.

—Con que nos conoces, que honor —respondió de forma irónica Magma.

—Déjate de halagos —le dijo muy molestó Paul—. ¿A qué viniste?

—Tienes razón, a lo que venía —Magma miró fijamente a los ojos de Paul, y le desafió—. ¿Qué tal si revisas tu Pokédex? Yo sé que también sirven para revisar el poder de los Pokémon. ¿Qué te parece si revisas el nivel de poder de Kyogre y Groudon?

—No es necesario que lo digas —algo enfadado, Paul tomó su Pokédex, y escaneó a los dos Pokémon. Pero lo que sucedió, asustó a todos. La Pokédex estalló—. ¡No puede ser, la Pokédex está hecha para identificar hasta el nivel máximo de los Pokémon, es imposible que haya estallado!

—A menos que hayan superado su nivel natural —concluyó Ritchie muy preocupado, muy asustado de su conclusión.

—¿Eso es posible? —Sabrina preguntó, igual de asustada.

—Con esto, si —les respondió la guerrera de fuego, mientras mostraba unos fragmentos de la perla de Shikon en su mano izquierda—. Gracias a ellas, el poder de estos legendarios es tan grande, que son invencibles —los fragmentos que tenía en la mano, los incrustó en la frente de ambos Pokémon, provocando que estos crecieran, cambiando el color de sus energías—. Con esto, cada uno tiene dos fragmentos. Veamos si pueden contra ellos.

La batalla parecía decidida, no tenían forma de derrotar a ambos Pokémon, sólo quedaba esperar el fin.

...

Ninguno de los jóvenes que estaba en el hall del hospital había podido dormir del todo bien; más que dormir, la preocupación agotaba rápidamente la mente de todos, y era peor el caso de Sakura, quién no pudo dormir en toda la noche, o al menos eso parecía, ya que era la única que se encontraba en el cuarto de Ash, quién aún estaba en observación.

Sakura continuaba muy triste, se sentía culpable de todo lo que había sucedido; Ash la había salvado del ataque de Magma, pero ella no fue capaz de hacer nada, o al menos eso era lo que rondaba por su cabeza, y la atormentaba.

Su preocupación era alta, y la sentía latente en su corazón, ella también debía hacer algo, por lo que había decidido ir con Pikachu para ver a su, aunque realmente no creía que se lo merecía, novio; con la idea que, tal vez, el ver al pequeño ratón eléctrico, podría ayudarle a recuperar su memoria. Al fin y al cabo, muchas veces Ash le había dicho que él era su mejor amigo.

La primera en despertar del grupo que aún dormía en el hall, fue Misty, quién se percató de la ausencia de la peli castaña, intuyendo dónde podría estar, con Ash; por lo que, con mucho coraje, y sin su ego, decidió ir a ver a la que ella había reconocido, como pareja de torpes.

—Lo siento Ashy, no fui capaz de ayudarte —le decía Sakura a Ash entre lágrimas, intentando aguantar su llanto—. Si hubiese controlado las cartas desde un inicio, nada de esto hubiese pasado —Pikachu lo único que hacía, era acariciar la cabeza de Sakura, intentando consolarla.

—Tu no podías saber que iba a suceder —sonó la voz de Misty, quién entraba sorpresivamente al cuarto—. Además, en buena parte es culpa de Ash, le encanta jugar a ser el héroe.

—¡Misty, ¿a qué hora llegaste?! —exclamó algo asustada Sakura por la sorpresiva llegada.

—Recién —le respondió, mostrándole una sonrisa muy acogedora—. Veo que trajiste a Pikachu —comentó con algo de sorpresa—. ¿Cómo lo entraste sin que lo descubrieran?

—Les dije que era un muñeco —le respondió la peli castaña mientras acariciaba la cabeza del roedor—. Entendió todo el juego, y se comportó como un actor profesional.

—¿De hace cuando estás aquí? —preguntó algo incómoda la líder de gimnasio.

—Anoche no podía dormir, así que pedí un permiso para quedarme, y me lo dieron —le respondió la brujita, mientras volvía la mirada al entrenador.

—¡O sea, ¿has estado aquí toda la noche?! —Misty le preguntó muy sorprendida.

—Si —le respondió Sakura, desviando su vista a los ojos de la peli naranja. Se veía en la joven una sonrisa muy triste.

—Como lo suponía, Sakura es la más indicada —pensaba Misty muy feliz, pero con algo de envidia—, los dos se cuidan y necesitan mutuamente —cerró sus ojos por unos segundos, y sin mirar, caminó hasta quedar frente a Sakura a cierta distancia, volvió a abrir sus ojos, y tomó de las manos a la joven, levantándola hasta su altura—. Tranquila Sakura, veras que despertará, verá a Pikachu, y volveremos a la normalidad —pegó su frente a la de Sakura, y le dio una sonrisa—. No te preocupes, recuerda que ese niñito es inmortal —le dijo en broma, dándole un beso en la mejilla—. Bienvenida a la familia.

—Gracias Misty —le agradeció la peli castaña algo sonrojada, muy sorprendida del acto de cariño de Misty. Las jóvenes se separaron, y se quedaron mirando al dormido entrenador— Misty, ¿recuerdas lo del sueño que tuve?

—Por supuesto —le asintió muy intrigada la peli naranja—. ¿Por qué me lo preguntas?

—Quiero tomar una decisión —comenzó a decir muy seria Sakura—, pero antes, quiero hablarlo con todos ustedes, quiero saber su opinión. Dependiendo de cómo despierte Ashy, lo hablaré.

—¿Qué estará pasando por la cabeza de Sakura ahora? —se preguntaba muy curiosa Misty, intentando descifrar sus palabras.

Y justo en ese momento, Ash despertó de su letargo.

—¡Ashy, por fin despiertas! —exclamó con gran alegría Sakura, lanzándose a abrazarlo.

—¿Otra vez ustedes dos? —comenzó a preguntar nuevamente Ash, zafándose del abrazo, para él odioso, de Sakura— ¿Qué hacen aquí? No quiero desconocidos.

—¡Me voy a aguantar solo por esta ocasión! —reclamó para sí Misty, ante tan desagradable saludo de Ash— Venimos a verte, estábamos preocupados por ti —le dijo al entrenador, muy afable.

— ¡Mira Ashy! —exclamó con entusiasmo Sakura, mientras ponía frente al entrenador a su Pikachu— ¿Lo recuerdas? —el Pokémon le sonrió y saludó con sus patas, muy feliz; tenía la esperanza que lo reconociera.

—¿Qué es esa cosa rara? —preguntó Ash con mucho desagrado— ¿Cómo puedes cargar así a esa rata? —el comentario entristeció mucho a Pikachu, notándose en sus orejas caídas.

—¡Ash, él es Pikachu, tu mejor amigo, fue tu primer Pokémon, ¿cómo puedes decir algo así?! —le gritoneo furiosa Misty, mientras preparaba sus manos para agarrarlo del cuello.

—¡Misty, tranquilízate —le pidió algo desesperada Sakura, usando todo su cuerpo para detenerla, abrazándola—, es natural que diga algo así en el estado que está!

—¿Qué les pasa a ustedes dos? —preguntó Ash muy incómodo por la presencia de las dos desconocidas— Son muy raras.

—Discúlpanos —decía Sakura dando una pequeña reverencia—, no fue nuestra intención molestarte, sólo estamos muy preocupados por ti —al ver la actitud de Sakura con Ash, Misty prefirió imitarla.

—¿Por qué se preocupan tanto por mí? —preguntó el amnésico entrenador, algo molestó por la situación— Ni siquiera se sus nombres.

—Discúlpanos. Ella es Misty —dijo indicando a la peli naranja—, y yo soy Sakura, somos amigas tuyas —hizo una pausa, notándose mucha angustia en la peli castaña; pero prefirió darle una sonrisa a Ash—. Luego nos vemos.

Sakura prefirió salir rápidamente de aquella sala; no aguantaba ver al joven entrenador en tan patética situación, y tampoco quería que la viera llorar; Misty la siguió muy compungida. ¿Ella hubiese aguantado tal situación? Su reacción ante el desconocimiento de Ash por Pikachu, le había dado la respuesta.

Lo mejor que podía hacer en ese momento, era apoyar en todo a Sakura, quien por sí sola, ya estaba aguantando el calvario de ver a su novio en tales condiciones.

Los demás ya habían despertado; de hecho, estaban atentos al pasillo, de dónde intuían que aparecerían Misty y Sakura, cosa que sucedió.

—¿Cómo está Ash? —preguntó muy preocupada Dawn.

—Igual que ayer, la cosa no ha cambiado —le respondió Sakura con la mirada baja.

—Veo que entraste con Pikachu —dijo con algo de entusiasmo May—. ¿Lo reconoció?

—Al contrario, preguntó que era esa cosa rara —le respondió Misty cabizbaja.

—Veo que no hay mas caso, perdió la memoria por completo —concluyó con rabia Drew.

—Chicos, quisiera hablar de algo muy personal con ustedes —las palabras de Sakura llamó la atención de todos, quedándose todos mirándola—, espero que lo tomen a bien y no se molesten.

—¿Qué sucede? —preguntó Gary muy extrañado.

—Bueno chicos, como se han dado cuenta, Ash ni siquiera sabe su nombre, no recuerda absolutamente nada, y bueno… —decía titubeante en sus palabras, intuía que lo que decía, y lo que quería hacer, era malo e incorrecto— ¡Todo lo que le ocurrió fue culpa mía, si hubiese controlado las cartas desde un inicio con más responsabilidad, ahora mismo estarían de vuelta a casa sin problemas! —dijo entre llanto.

—Sakura, esto no es culpa tuya —le intervino Shaoran con rabia—. Eriol me dijo que te avisara, ya que no pudo comunicarse contigo. Si hubiese llegado antes, nada de esto hubiese pasado.

—Dejen de buscar culpables, así no van a solucionar nada —les dijo muy preocupado Inuyasha.

—Es cierto —le apoyó Ed—. Por algo suceden las cosas, piensa en el presente para que puedas solucionar todo a futuro.

—Si… tienen razón… discúlpenme… —Sakura limpió sus lágrimas, y miró a todos con determinación—. Chicos, Ash me ayudó y rescató en muchas ocasiones en poco tiempo, así que es hora que yo lo ayude y recupere su memoria.

—A eso se le llama decisión —dijo Gary muy agradado por el tono en que lo decía Sakura—, pero ¿cómo lo harás?

—Yo pienso que la memoria de Ash fue robada por Magma. ¿Se fijaron en la esfera que tenía en su mano? —todos le asintieron—. Bien, creo que esa es la memoria de Ash.

—¿Y qué es lo que piensas hacer para recuperarla? —le preguntó May muy intrigada.

—¡Voy a derrotarla y recuperar su memoria! —exclamó decidida la brujita.

—Ya veo, esas cartas son muy fuertes, te ayudarán mucho —concluyó muy pensante Drew.

—No sólo utilizaré las cartas —le corrigió Sakura.

—Espera un momento, Sakura —intervino de golpe Misty, muy intrigada de las palabras de la joven, quién aún no era clara—. Adentro me dijiste que harías algo dependiendo de cómo despertara Ash, así que explícate mejor, que no entendemos.

—No les voy a explicar nada, se los diré directamente, y como no puedo pedírselo a Ash… —dijo mirando a los ojos a Misty, tomándola de las manos muy decidida— ¡Por favor, te lo pido, sé que no soy nadie, pero me siento responsable de todo esto, así que me quiero hacer cargo de los Pokémon de Ash hasta que recupere su memoria!

—¡¿Qué?! —fue todo lo que gritaron al unísono por la decisión de Sakura.

Principalmente, fue Misty quién era la más sorprendida por la petición. ¿Por qué le pedía algo así? ¿Por qué habría tomado una decisión así? Eran las preguntas que se le pasaban por la mente a la peli naranja.

—¡Sakura, espera un momento —intervino Gary rápidamente, claramente la idea no le convencía para nada—, está bien que en un inicio hayas controlado los Pokémon de Ash sin problemas, pero eso no quiere decir que van a volver a obedecerte! —se le acercó a la peli castaña, y muy serio le dijo— Ellos vieron a su entrenador en peligro, sólo fue por eso que te obedecieron.

—Eso es cierto —intervino Drew igual de convencido, nada—. Pienso que la más indicada para que cuide los Pokémon de Ash, es Misty, ella es quien mejor conoce a Ash.

—Sakura —ahora le dijo muy preocupada May—, sabemos que eres la novia de Ash, pero sus Pokémon no te conocen, salvo Pikachu, ellos son muy orgullosos y leales a Ash, dudo mucho que te vayan a obedecer.

Cada palabra que escuchaba Sakura, sólo reafirmaba lo que pensaba; era una pésima idea. La joven se desanimó por completo, nuevamente se sentía inútil, si no podía controlar sus propias cartas, que era el miedo que ahora tenía, ¿cómo podría controlar a aquellas desconocidas bestias? Era verdad, por muy novia que fuera de Ash, sus Pokémon era un tema completamente distinto.

— ¡Ya cállense! —gritó furiosa Misty ante tanta palabrería, estúpida para ella— ¡¿Qué no se dan cuenta que tiene todas sus esperanzas en salvar a Ash? Sakura sabe que tal vez no funcione, pero al menos quiere intentarlo!

El silencio reinó en el lugar. Todos estaban blancos, no sólo por el fuerte grito de Misty, sino también con el rostro de la joven, quién miraba a todos furiosa. Sakura por fin se sentía protegida, y con mucha pena, juntó sus manos a la altura de la cintura, y se le acercó a la joven para agradecerle su apoyo, pero antes que pudiese decir algo, Misty se le adelantó.

—Como lo dijiste, eso es algo que se lo tienes que pedir a Ash —le dijo muy conciliadora Misty—, pero ahora esos Pokémon no tienen entrenador —se alejó de la joven, y se paró junto al grupo—. Si tú quieres hacerte cargo de ellos, hazlo, no tienes por qué pedírmelo a mí, pero si necesitas ayuda, ahí estaré para lo que sea.

—Tienes razón, Misty —dijo Gary muy avergonzado, dándole una reverencia a Sakura—. Discúlpame por lo que te dije, no fue mi intención ofenderte, pero hacerte cargo de ellos es más difícil de lo que parece. Ahora, tienes la ventaja que son los Pokémon de Ash, y están muy bien entrenados, creo que se encariñarán rápido contigo.

—Sakura, también te pido disculpas por cómo me comporte —dijo Drew igual de avergonzado, dándole una reverencia—. Si necesitas algún maestro, también estaré para ayudarte.

—Sí, maestro de las rosas —le dijo May mirando de reojo a Drew—. Sakura, tus palabras son tan falsas como las nuestras —aquellas palabras, provocaron que todos miraran sorprendidos a May, esperando a ver cómo salía de esa metida de pata—. No digas que no eres nadie para hacerte cargo de los Pokémon de Ash —cerró sus ojos, y muy melancólica le dijo—. No hay nadie mejor que la novia de Ash para encargarse de sus Pokémon.

Sakura abrió ampliamente sus ojos, comenzó a recordar el sueño, dándose cuenta que May le había dicho exactamente lo mismo que Ash. Entrecerró sus ojos, y llevó sus manos a su pecho, tranquila pero muy feliz, aún con lágrimas en sus ojos.

—Sabía que reaccionarían así chicos, fue por eso que quise tomar esa decisión con ustedes, no se preocupen —de pronto, notó como Pikachu subió a su hombro derecho, quién le sonrió con mucho entusiasmo, listo para empezar su nuevo desafío—. ¡Pikachu, te juro que no te fallaré! —le exclamó con entusiasmo.

—Te advierto Sakura Kinomoto, esto es sin llorar —comenzó a decir Gary muy serio—. Necesitamos disciplina y dedicación, y si quieres acostumbrarte a sus mañas, será mejor que te pongas a trabajar ahora mismo.

—Sí, tienes razón, daré todo para no defraudarlos —dijo muy decidida Sakura, limpiando lo que quedaba de lágrimas en sus ojos y mejillas.

De pronto, se ve como el doctor que cuidaba a Ash, aparecía desde las salas de cuidado.

—Señorita Misty —llamó el doctor—, le tengo buenas noticias. La recuperación de su hermano ha sido más rápida de la esperada, no sé qué tiene ese chico, pero le daremos el alta ahora mismo.

—Se los dije, es inmortal… —comentó entre sarcasmo Inuyasha.

—¡Abajo! —gritó muy molesta Kagome, haciendo que el híbrido se estrellara contra el suelo…— ¡No más bromas, ¿de acuerdo?!

Todos vieron algo nerviosos el extraño regaño, pero Sakura logró distender el ambiente.

—¡Qué bueno, Ashy está bien! —celebró muy alegre Sakura.

—Doctor, ¿y su amnesia? —le preguntó muy serio Gary.

—Desconocemos su origen —comenzó a explicarles el doctor—, no tiene ningún golpe fuerte en la cabeza o algo que le haya provocado su estado amnésico; salvo algunas heridas, se encuentra en perfectas condiciones. Les recomiendo que lo lleven a lugares que le puedan ser familiares, hay casos en que aquel tratamiento ha funcionado, y con él podría funcionar.

—O tal vez, Sakura tenga razón —pensó muy serio Gary—. Muchas gracias por todo doctor, seguiremos sus consejos.

—Y por la cuenta hospitalaria no se preocupen, ayer en la noche la cancelaron —les comentó antes de retirarse el doctor—. Iré por Ash, espérenme un momento.

—Seguramente fue Tomoyo —dijo con algo de pena y alegría Sakura.

—Tendremos que darle las gracias de alguna forma, ha hecho mucho por nosotros —comentó Dawn muy incómoda por la situación.

—No se preocupen amigos —dijo una Tomoyo que llegaba por detrás del grupo—, ya estoy más que pagada —todos vieron muy intrigados las palabras de la joven, más cuando juntó sus manos, y las apoyó en su mejilla derecha, casi gritando ilusionada— ¡Gracias a ustedes, volveré a ver a Sakura en acción! —mientras sacaba una cámara de un pequeño bolso que traía, y comenzaba a grabarla.

—¿No me digas que…? —quiso preguntar Sakura con muchos nervios, intuyendo la respuesta.

—¡Tengo un armario repleto de trajes para que los pruebes y modeles! —dijo aún más emocionada Tomoyo.

—¡¿No me digas que son esos trajes…?! —también quiso preguntar May, con igual o más nervios.

—¿Estás segura de ir? —intentó cuestionar en pregunta Drew, muy serio— Recuerda que esto no es un juego.

—Cuando dejé salir las cartas por accidente, Tomoyo me acompaño en la captura de todas ellas —le explicó Sakura muy segura; al fin y al cabo, quería que la acompañara.

—Siempre y cuando no sea un estorbo, hagan lo que quieran —les advirtió algo fastidiado Inuyasha.

En eso, el doctor apareció con el amnésico entrenador, quién miraba con mucha suspicacia e inseguridad a los, para él, extraños.

—Muy bien Ash —le decía muy afable el doctor—, puedes volver a tu casa, y espero puedas recuperar pronto tu memoria.

—Oiga, ¿por qué tengo que irme con estos desconocidos? —le preguntó muy desconfiado; no estaba convencido de tal idea.

—Porque yo lo digo —le respondió cortante el doctor—. Tu hermana, tu novia y tus amigos te ayudarán en tu recuperación —le revolvió un poco el cabello al joven peli azabache, haciendo que el joven se zafara de la mano del doctor muy molesto—. Harás todo lo que te digo, claro, si te quieres mejorar. ¿De acuerdo?

—De acuerdo, como diga —respondió de mala forma Ash, sin despegar su mirada de desconfianza en el grupo; si quiera le agradaba la idea de estar con esa gente tan extraña.

—¡Rayos…! —suspiró ofuscado Gary— Esto será difícil —volvió su atención a Sakura, y básicamente le ordenó—. ¡Sakura, estas atrasada con tu entrenamiento, debiste haber empezado ayer! —pensó un momento sus palabras, y se dijo— No sé por qué no me sorprende…

—¡Si señor! —le exclamó Sakura con pose militar, algo intimidada.

Sakura había decidido llevar una mochila extremadamente pesada; hacerse cargo de los Pokémon de Ash. ¿Cómo le iría?

Era sabido de las practicas era intensas, al menos para los que las conocían, por lo que decidieron volver a la casa de campo anteriormente ofrecida por Tomoyo; debían tratar de continuar trabajando bajo el resguardo de no afectar la vida normal de las personas.

Fue Gary quién decidió tomar el papel de tutor de Sakura; tenía mucho trabajo, y Sakura tenía la voluntad de querer aprender de todo, pero eran consciente que, con solo la voluntad no llegarían muy lejos, el aprendizaje y la retroalimentación eran muy importantes; ataques, defensa, movimientos, tipos, ventajas, desventajas, cambios de estado, era mucho lo que tenía que aprender, y en muy poco tiempo.

Todos los Pokémon de Ash estaban fuera de sus pokébolas, supuestamente preparados para obedecer las órdenes de Sakura; mucho no hacían, más que holgazanear o juguetear.

—Veamos —se veía que Gary desde hace mucho estaba aleccionando a Sakura; estaba muy serio en su papel—, sí yo tengo a un Pokémon de acero, ¿qué tipo seria la opción correcta?

—Creo que era fuego, lucha y tierra, ¿verdad?

—Correcto —le felicitó Gary sin quitar la seriedad de su cara—. ¿Y contra un tipo dragón?

—Tipo hielo y dragón —respondió bastante más segura la peli castaña.

—¿Y si no tienes un Pokémon tipo hielo o dragón?

—Alguno que utilice ataques de tal tipo —Sakura respondía demasiado segura.

—Muy bien sabionda, veamos si es cierto toda tu palabrería —le desafió con algo de ironía Drew, mientras dejaba salir a su Pokémon dragón— ¡Ve, Flygon!

—Creo que podría utilizar a Charizard —decía muy auto convencida—. Pese a que no es un dragón, si lo parece.

—Veamos si es cierto —dijo Gary algo curioso por las acciones de Sakura. ¿Qué iría a hacer?

—¡Charizard, ven por favor! —curiosamente, el Pokémon de fuego atendió a su llamado, parándose de su lado, mirando fijamente a Flygon— ¡Espero que estés listo para luchar, Charizard! —pero lo primero que hizo, fue mirarla, y acostarse en el suelo— ¿Qué te pasa? —preguntó muy curiosa.

—Te dije que no sería sencillo —le dijo Gary con cierto tono de regaño—. A Ash le costó mucho trabajo y esfuerzo que le obedeciera, y por lo orgulloso que es, no va a obedecer a una chiquilla inferior a él. Si quieres lograr ganarte su confianza, tendrás que esmerarte.

—¡Vamos, ayer trabajamos muy bien en equipo! —le dijo suplicante Sakura, pero Charizard escupió algo de fuego de su boca en respuesta— ¡Oye! —muy molesta por la actitud del Pokémon, a Sakura no se le ocurrió mejor idea que agarrarlo de la cola, y comenzar a jalarlo— ¡Ya, levántate!

—¡Sakura, no hagas eso! —le dijo muy asustada Misty.

—¿Por qué? —preguntó ingenuamente Sakura, recibiendo en toda la cara el lanzallamas de Charizard, dejándola perpleja; y atendiendo a su orgullo, el Pokémon se fue del campo de entrenamiento.

—Por eso —respondió perpleja…, muy tarde.

—¡Oye, vuelve acá! —le gritó Sakura a Charizard muy enojada; parecía una niña berrinchuda.

—¡Quedaste rostizada! —comenzó a burlarse Ash, riendo a más no poder.

—¡Oye, no te burles! —le reclamó la peli castaña inflando sus mejillas.

—¡No te burles —le regañó muy molesta Misty—, tú también pasaste por lo mismo!

—Lo siento, no quise burlarme, fue solo una broma —la risa de Ash había desaparecido por completo, dejando a un joven muy avergonzado, a punto de ponerse a llorar.

—Ash, ¿estás bien? —Misty le preguntó muy preocupada al joven; y no era para menos, desde que lo conoció, jamás lo había visto así.

—¿Ash pidiendo perdón así de fácil? ¿Esto es en serio? —Gary estaba igual de sorprendido y preocupado.

—Al parecer no solo perdió la memoria, sino también su personalidad —intentó concluir Kagome.

Todos vieron con mucha pena a Ash. ¿Qué le habían hecho realmente? ¿Él era realmente Ash Ketchum? No sé parecía en nada al joven que conocieron, ahora más parecía un cobarde irrespetuoso.

—Ash… —fue todo lo que susurró Gary, sacudió su cabeza y llamó a su alumna— ¡Sakura, continuemos con el entrenamiento!

Sakura descubrió que la vida de un entrenador Pokémon era mucho más dura de lo que sus amigos aparentaban, cuando fue hasta con los Pokémon de Ash, dónde intentó convencer a todos de hacerle caso, recibiendo en respuesta más de 30 ataques, dejando a la peli castaña completamente abrumada.

Pikachu y Latias eran los únicos que entendían la situación, e intentando ayudar a Sakura, igual terminaron atacándola, llegándole de lleno más de algún impactrueno.

Mientras tanto, los demás veían muy nerviosos tan patética escena.

—¿Tú crees que esto fue buena idea? —Kagome le preguntó a Misty, ahora ella nulamente convencida de la decisión de Sakura.

—No lo sé, lo estoy comenzando a dudar —le respondió muy desconcertada.

—Algo si es seguro —quiso acotar Ed igual de desconcertado, con un claro tic en su ceja derecha.

—¿Qué cosa? —le preguntó muy extrañada Misty.

—Si sobrevive, nos será de gran ayuda, fuera de ser inmortal.

—¿Tú también Ed? —le preguntó de reojo Kagome.

—¡Lo siento mucho Kagome, pero menos que eso no puedo imaginar! —le respondió el alquimista también mirando reojo a la peli azabache.

—¡Ay Sakura! —suspiró resignado Shaoran— Creo que fue muy ingenua.

De pronto, vieron como Pikachu y Latias también entraron a la pelea con los otros Pokémon, quedando en medio de todo; mientras Sakura continuaba recibiendo ataques, como uno de los chorros de agua de Squirtle.

Quienes no tenían ninguna intención de interactuar con aquellos bárbaros, eran Sceptile y Meganium, quiénes muy apartados, estaban en su propia nube.

—¿Qué les pasa a esos dos? —preguntó Inuyasha al aire.

—Tienen cosas más importantes que hacer —respondió muy emocionada Kagome, mirándolos fijamente—. ¿No se ven lindos?

—Si tú lo dices —respondió muy confundido.

Mientras tanto, el grupo conflictivo.

—¡Por favor, cálmense! —gritó desesperada Sakura, pero lo único que recibió fue a Pikachu en su cara, usando este la cara de la joven como trampolín para continuar con la pelea de "amigos".

—Avísanos si sobrevives —le dijo muy serio Gary—, así continuamos después.

—En este punto, el problema tuyo, nosotros no tenemos que meternos en esa pelea —le recordó Drew igual de serio—. Tú decidiste hacerte cargo, y esa pelea también es parte de la responsabilidad de un entrenador —en eso, Ash apareció en medio de los dos.

—Oigan, ustedes dos, el de pelo castaño y el de pelo verde —les llamó algo desinteresado el joven peli azabache.

—El del pelo verde es Drew, y yo soy Gary, no el del pelo castaño —le recordó bastante molestó—, ¿y qué quieres?

—¿Es cierto lo que dicen, de que esos Pokémon, como ustedes le dicen, eran míos?

—Por supuesto que si —le respondió igual de molestó Drew.

Ash volvió la mirada al grupo de Pokémon que se atacaban entre ellos, y a Sakura. Caminó hasta estar frente al grupo, y los miró con algo de desagrado.

—¡Deténganse todos! —les gritó su "entrenador", haciendo que obedecieran todos los Pokémon, quedándose mirando al joven.

—Ash, ¿qué haces aquí? —preguntaba Sakura, quién estaba tirada en el suelo, atada de pies por los látigos cepa de Bulbasaur, y con Totodile saltando arriba de ella.

—Si es verdad lo que me han dicho, te ayudaré un poco, pero tú te encargaras del resto —le respondió bastante desinteresado de la situación.

Por suerte, Ash había logrado que todos se tranquilizaran, dejando por fin a Sakura en paz, soltándola para que pudiera reincorporarse.

—Necesito que me escuchen todos —la voz molesta de Ash, hizo que hasta Sceptile y Meganium se acercarán y prestaran atención—, no sé qué fue lo que ocurrió, tampoco los reconozco a ninguno de ustedes, así que no puedo decir mucho, pero quiero que me escuchen, si de verdad ustedes fueron mis viejos amigos, necesito que me hagan un favor, hagan todo lo que les diga Sakura, yo no puedo hacerme cargo de ustedes y tampoco me interesa —todos los Pokémon escucharon muy desanimados cada palabra de su entrenador, antiguo entrenador—. Discúlpenme, pero ya no tengo ninguna responsabilidad ni nada hacía ustedes, a partir de ahora, es Sakura su entrenadora, como tanto le dicen esos tipos raros —los Pokémon no dejaban de mirar al entrenador, pero éste no dejaba de indicar a Sakura; por lo que voltearon sus miradas a Sakura, quién en su rostro reflejaba mucha angustia, más por ella misma por empezar a creer que esto no resultaría—. Un último mensaje de su antiguo entrenador. Cuídenla, y llévense bien —y terminado su discurso, volvió con los demás.

—Gracias Ashy por todo —pensaba entre lágrimas Sakura—. Aun en tu estado me ayudas. Eres una de las personas más buenas que he conocido en mi vida. No te defraudaré —limpió sus lágrimas, y comenzó a hablar a los Pokémon—. Chicos, sé muy bien que no soy como Ashy, pero espero hacerlo lo mejor posible, por favor confíen en mí. Sé que no me conocen, pero como Ashy, yo quiero ser amiga de ustedes, porque yo confío ciegamente en ustedes. Sé que suelo equivocarme mucho, por eso quiero que ustedes me enseñen, y me unan a su equipo… Amo mucho a Ashy, no quiero defraudarlo… —pero su discurso fue interrumpido por el lanzallamas de Charizard, volviendo a carbonizar el rostro de la joven— ¡¿Y ahora eso por qué?! —le reclamó muy molesta.

—¡Es su forma de saludar, te dio la bienvenida al equipo! —le respondió muy feliz Misty.

—Vaya… —susurró Sakura algo perpleja; saliendo de su estado, dándole una sonrisa a Charizard—. Muchas gracias Charizard, solo espero que limites un poco tu cariño —le comentó algo nerviosa la peli castaña, causando la risa y distensión del grupo.

—Veo que no está del todo perdido Ash, su instinto de ayuda sigue intacto —se dijo muy aliviado Gary—. ¡Muy bien Sakura, continuemos con el entrenamiento!

Sakura ya había dado el primer gran paso, que los Pokémon de Ash le obedecieran, y por fin había comenzado el entrenamiento en serio.

Sakura iba a por todo, se había impuesto la misión de recuperar a Ash por completo, pero sabía que debía derrotar a las guerreras elementales antes que todo. De lo que aún no eran conscientes, era que tambien debían derrotar a quien mandaba todo este ataque, pero, ¿quién sería el líder de todo esto?

...

Las cosas no eran igual de fáciles en Slateport City, ya que los creadores de los continentes y los océanos se estaban preparando para destruir a sus enemigos.

—¡Rayos, es nuestro fin! —gritó Ritchie con mucha rabia.

—¡No somos oponentes para ellos, son muy poderosos! —dijo con igual rabia Sabrina, quien al igual que los demás, esperaba resignada su final.

Pero de pronto, se vieron en otro lugar; mas parecía un campo, con varias áreas acomodadas para distintos tipos de Pokémon, y a un costado, lo que parecía un edificio.

—¿Qué pasó? —preguntó al aire Ritchie, mientras intentaba reconocer el lugar.

—Lo siento mucho, pero tuve que tele transportarlos al laboratorio del profesor Oak —les explicó un ser que apareció de la nada frente a ellos—. El poder de esos Pokémon está fuera de los limites, ni siquiera yo podría enfrentarlos.

—¿Quién eres tú? —preguntó Sabrina, quien, al igual que los demás, miraba con mucha atención a quien los había salvado de una muerte segura.

—Soy Mewtwo, y he estado ayudando a Satoshi desde el inicio de todo esto.

—¿Conoces a Satoshi? —preguntó muy sorprendido Ritchie— ¿Dónde está ahora? ¿Está aquí?

—Él se encuentra haciendo algunas investigaciones —les explicó Mewtwo con mucha calma—. Además, fue a pedirle ayuda a una de las entrenadoras más fuertes del país, Cynthia.

—Con que la campeona vendrá a ayudarnos, sí que estamos bien —comentó con algo de sarcasmo Paul, y algo sorprendido.

Mientras tanto, en Sinnoh, Cynthia estaba con Satoshi, aprovechando de que no estaba con Sakura…

—¡Por favor, aun no te vayas! —le pidió la campeona muy agitada al joven.

—¡Cynthia, lo siento, pero tengo que hacerlo! —le dijo rendido Satoshi, como si estuviera haciendo fuerza para aguantar algo.

—¡Por… favor… resiste un poco más… yo sé que te puedes aguantar un poquito más…! —le volvió a pedir entre lágrimas.

—De acuerdo… —muy ofuscado, y con la respiración muy agitada, accedió Satoshi—. Sólo lo hago para que nos ayudes…, campeona… —le remató con tono irónico.

—Vamos, no seas tímido… —le dijo muy cariñosa la rubia—, sabes que para esto… se necesita de más de una persona.

—Si…, claro… —Satoshi apenas si podía hablar por la respiración agitada—. Deberías conseguirte un novio para estas cosas…

—Si…, como digas… —le respondió Cynthia, como si tambien estuviera haciendo fuerza —, pero como ahora estas tú…, además…, yo te estoy ayudando…

—¡De acuerdo, al menos sujeta esa alfombra, no puedo empujar este estúpido librero! —le gritó furioso Satoshi, quien por más fuerza que hacía, no podía mover aquel mueble de madera— ¡Y no pienso sacar a mis Pokémon para algo tan inútil, deberías usar los tuyos! —y entre dientes le dijo— O mínimo consíguete un novio con Pokémon psíquicos…

—Claro que si tengo —decía mientras ponía su pie derecho en la alfombra, y ayudaba a levantar el librero para meter la alfombra bajo el, para que Satoshi moviera lo que parecía ser… el ultimo mueble de la casa…—, pero mi abuela se los llevó todos, al único que tengo ahora es a Garchomp.

Después de terminar con la remodelación de la casa de Cynthia, y bueno, Satoshi hacer por un buen rato de dueño de casa, estaban listos para partir.

—Muchas gracias por lavar, cocinar, limpiar, planchar, ordenar… —comenzó a agradecer muy cínica la campeona, con una sonrisa de oreja a oreja.

—Si…, como… digas…, sólo vámonos… —le pidió muy cansado el pobre de Satoshi.

Una vez fuera de la casa, y los dos sobre el Pidgeot de Satoshi, partieron a su nuevo destino.

—Satoshi, ¿me escuchas? —se escuchó la voz de Mewtwo en la mente del entrenador.

—Si, por suerte mi mente no está cansada —comentó muy fastidiado, y aun algo cansado.

—¿Por qué lo dices? —pregunto el Pokémon muy extrañado.

—Olvídalo —le pidió el joven, sacudiendo su cabeza violentamente—. Dime, ¿qué sucede?

—Slateport City fue totalmente destruido —la noticia dejó blanco al entrenador; se suponía que había mandado a todo un ejército de entrenadores a ese lugar para ayudar. ¿Los habría mandado a su perdición? —. Por Ritchie, Sabrina y los demás no te preocupes, todos están bien, los tele transporté al laboratorio del profesor Oak.

—Gracias Mewtwo —suspiró aliviado Satoshi—. Entonces tenemos nuevo destino, el laboratorio Oak, vamos para allá —desvió un poco su mirada a Cynthia, y le comentó las nuevas—. Cynthia, Slateport fue destruido por Kyogre y Groudon, nuestro nuevo destino es Pallet Town —volvió su mirada a su Pokémon, y exclamó— ¡Pidgeot, a toda velocidad! ¡Cynthia, agárrate con fuerza!

—¡De acuerdo!

Por fin ha comenzado la gran batalla, una batalla que comenzó hace mucho tiempo.

El entrenamiento Pokémon de Sakura comenzó con muchas dificultades, pero gracias a la última charla de Ash a sus viejos Pokémon, todo tomó la dirección correcta. Kyogre y Groudon destruyeron por completo Slateport, y seguramente seguirán con las ciudades, y la región completa; el gran problema, es que son invencibles, ya que Magma a puesto dos fragmentos de la perla de Shikon en ellos, por lo que su poder natural había sido excedido de forma sobrenatural.

¿Cómo le ira a Sakura con el entrenamiento? ¿Tendrá lo suficiente para lograr su misión? ¿Podrán detener a Kyogre y Groudon? ¿Dejará Cynthia de usar a Satoshi como ella quiere sin permiso de Sakura? Aún quedan muchas preguntas sin resolver, pero esto está recién empezando.

Ha entrado en escena una nueva protagonista, Sakura Kinomoto.

No se pierdan el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Espero que les haya gustado este inicio, porque en este arco solo hay batallas. Los espero para la próxima. Saludos y cuídense.
 
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Hola a todos. Aqui les dejo un nuevo capítulo. Dejé la advertencia de lemon al inicio, porque algunas escenas son un poco subidas de tono, pero nada depravado. Bueno, les dejo a disfrute.

...

Capítulo 32: "Recuerdos con secretos. Una batalla para el futuro"

Mientras Gary continuaba enseñándole distintas cosas sobre el entrenamiento a Sakura, en la región Hoenn, Kyogre y Groudon continuaban destruyendo todo, gracias a que Magma tenía el control total de ambos Pokémon.

Mientras tanto, en el templo del tiempo y espacio, Sakura (la de Ecruteak), estaba informándose de los últimos hechos acontecidos; tenía en mente que ahora era ella la encargada de toda la planificación, no podía ni improvisar, ni cometer ningún error, por lo que decidió en primer lugar, ordenar a todas las regiones del país una evacuación completa; la vida de los humanos y Pokémon era mucho más importante en aquellos momentos.

En el laboratorio Oak, también había mucha actividad; tanto entrenadores, como líderes de gimnasio, estaban analizando la situación actual, la cual no era muy alentadora.

—Ya veo, entonces Kyogre y Groudon están siendo controlados por Magma, y me dicen que ella es una guerrera elemental —decía Oak con tono serio.

—Bueno, eso fue lo que nos dijo —le respondió Ritchie muy pensante.

—¿Y podemos hacer algo? —preguntaba Delia con un tono de voz muy preocupado.

—Por ahora, nada —respondió Mewtwo—. El poder que tienen ahora es muy grande, con la fuerza que tenemos ahora, es imposible.

—La única forma de detenerlos…, es quitándole esos fragmentos… —la voz agitada del desconocido, distrajo a todos, provocando que todos voltearon en dirección a un joven que llegaba muy cansado…

—¡Satoshi! —exclamaron sus conocidos.

—¡Hola…, ¿cómo han estado?! —saludó el joven muy agitado; al detenerse, llevó sus manos a sus rodillas, comenzando a tomar aire— ¡Hace mucho que no los veía! —dio un vistazo a todo el grupo, llamándole la atención a ciertas personas en particular— A ustedes no los he visto antes, ¿de dónde son?

—Somos los líderes de la región Hoenn —le respondió muy curiosa Roxanne.

—Ya veo, como nunca participe en la liga de Hoenn, no los conocía —respondió mientras recibía un vaso de agua por parte de Delia—. Muchas gracias señora Ketchum.

—Satoshi, ¿a qué te refieres con eso de quitarle los fragmentos? —le preguntó el profesor Oak muy intrigado.

—Les incrustaron fragmentos de la perla de Shikon, ¿verdad? —preguntó algo preocupado Satoshi.

—Así es —le respondió Mewtwo.

En eso, notaron como una chica de traje negro, llegaba corriendo de la misma dirección en la que había llegado Satoshi.

—¡Gracias por esperarme! —reclamó la joven de cabello rubio— ¡¿Por qué tan apurado?!

—¡Disculpa…, no fue mi intención! —se disculpó Satoshi muy apenado— Disculpen, se las presento, ella es Cynthia, la campeona de la región Sinnoh.

—Mucho gusto… —saludó la campeona, también llevando sus manos a sus rodillas, también recibiendo un vaso de agua de parte de Delia—. Muchas gracias señora.

—Volviendo al tema —Satoshi volvía a retomar compostura por la situación—. Kyogre y Groudon están siendo protegidos por un campo de energía, ¿o me equivoco?

—Así es Satoshi —le respondió muy sorprendido Ritchie—. ¿Cómo lo supiste?

—El poder de esos dos Pokémon es muy grande, los fragmentos aumentaron aún más sus poderes. Lo más seguro, es que… —pero de pronto, un joven peli morado lo interrumpió.

—Sus poderes son superiores a los suyos reales —Satoshi volteó tras él, y notó la presencia de Paul.

—Exacto.

—Cuando quise revisar el poder de Kyogre y Groudon, la Pokédex estalló.

—No me sorprende —comenzó a explicar Satoshi—. Sus poderes son muy grandes, tienen que expulsar esa energía de alguna forma; si almacenarán todo ese poder en su cuerpo, colapsarían, y morirían.

—¿Y se te ocurre que hacer? —le preguntó muy intrigado Ritchie.

—Es riesgoso, y no sé si llegue a funcionar —dijo muy pensante el entrenador de Pallet Town—. Habrá que destruir el campo de energía, y retirar rápidamente los fragmentos.

—No lo sé —le cuestionó Sabrina—, los ataques de nuestros Pokémon ni siquiera tocaron ese campo de energía. ¿Crees que exista alguna forma de romper ese campo?

—¡Por supuesto! —le respondió con mucho entusiasmo el joven— ¡Todo en la vida tiene solución, y si no la encontramos en este lugar, la encontraremos en otro!

—¿Y se te ocurrió algún método para lograrlo? —le preguntó muy intrigado Oak.

—Sí, pero necesito que me den un poco más de tiempo —ahora les respondió muy serio.

—Entonces será mejor que te apures —le recomendó muy serio Mewtwo—. Kyogre se dirige a la isla Dewford y Groudon a Mauville City.

—De acuerdo —asintió el joven, mientras le entregaba una pokébola a Cynthia—. Cynthia, te entrego a mi Pidgeot —miró a los ojos de la campeona, muy sentimental, y continuó—. Te ruego que lo cuides como si fuese yo —desvió su mirada a la pokébola muy pensante—. Sé que les será de mucha ayuda.

—Gracias —soltó muy confundida la campeona; sin entender por qué aquellas palabras del joven, mientras recibía la pokébola—. Lo cuidaré bien, no te preocupes. Suerte.

—Muchas gracias —Satoshi dio la vuelta, y salió corriendo del lugar.

¿Qué será lo que tendría planificado el joven entrenador? Se veía muy asustado por alguna razón, tenía dudas, tal vez, de que lo que fuera a hacer, no serviría para nada.

Ya fuera de la vista de todos, comenzó a mirar su alrededor, muy dudoso.

—Aquí hay tanta energía negativa como en Sinnoh —decía mientras dejaba fuera de su pokébola a Alakazam— ¡Por favor, Alakazam, intenta buscar algún lugar para poder hacer la tele transportación! —el Pokémon le asintió, mientras comenzaba a caminar por el campo, muy concentrado—. Sólo fue suerte haber encontrado un lugar donde tele transportarnos desde Sinnoh hasta acá, esto se está volviendo muy difícil.

—¡Satoshi! —ante aquel llamado, el aludido volteó tras él, observando cómo una chica de cabello rosa y traje blanco, se le acercaba corriendo.

—¡Whitney, ¿qué haces aquí?! —le preguntó el entrenador muy sorprendido.

—Bueno… —comenzó a responder muy nerviosa la líder de Goldenrod—, en Johto ya no hay problemas, o por lo menos algo más que podamos hacer —puso sus manos tras su espalda, y continuó muy apenada—, y como el profesor Oak necesita nuestra ayuda, los líderes de gimnasio de Johto también vinimos.

—Veo que la destrucción de la base del monte Plateado sirvió —pensaba muy tranquilo el entrenador—. Qué bueno que estén bien, le tengo mucho cariño a Johto.

—A propósito —comenzó a preguntar la peli rosada—, ¿dónde está Sakura?

—Ella no está aquí ahora —respondió Satoshi algo curioso—, voy a verla ahora. ¿Quieres ir a verla? —pero Whitney sólo lo miró algo nerviosa— Bueno, ahora que lo menciono, ustedes siempre se llevaron bien, yo creo que se va a alegrar mucho volver a verte —pero mientras hablaba, la joven se le iba acercando—, hace mucho que no se ven… Bueno… —Satoshi rio algo nervioso, mientras llevaba su mano derecha a su nuca— ¡Jejejeje! ¡Bueno, tampoco es mucho el tiempo! ¿O tal vez sí? Es verdad, soy algo distraído, a veces pierdo la noc… —pero el joven se vio interrumpido por un apasionado beso de la líder de gimnasio.

Parecía que la pasión se había apoderado de la joven de Goldenrod, era como si desde hace mucho hubiese querido tener algo del joven, era como si necesitara comunicar aquellos sentimientos. ¿Qué habría hecho el joven entrenador en el corazón de la poderosa líder de gimnasio?

—Whitney… —susurró Satoshi anonadado, aún sin entender que había pasado— ¿Por qué hiciste eso?

—Lo siento —le dijo muy apenada Whitney—. Después de lo que pasó en Goldenrod, me guardé este deseo, no lo pude evitar.

—¡Pero si lo que ocurrió fue culpa mía, yo solo traté de reparar mi error! —le dijo muy nervioso; tenía más miedo de lo que fuera a pasar entre los dos.

—¡No digas que fue culpa tuya, yo también tuve culpa! —le exclamó con mucha rabia la líder.

Hace siete meses atrás.

Satoshi y Whitney estaban en medio de una batalla de gimnasio. Habían decidido hacerlo más emocionante, por lo que fueron hasta las praderas, ya que tendrían más espacio.

La batalla se veía muy reñida; Whitney con su Miltank, y Satoshi con su Typhlosion.

—¡Typhlosion, lanzallamas! —Satoshi se veía muy concentrado, había enfrentado antes a aquel Miltank y su famosa rodada, el terror de los retadores.

—¡Miltank, ataque rodada! —y como era de esperarse, Miltank comenzó a girar en sí, chocando contra el lanzallamas, deshaciéndolo por completo y con mucha facilidad.

—¡Rayos, ¿cuándo mejoró tanto?! —pensaba con algo de rabia, mientras veía como el ataque rodada daba de lleno en Typhlosion— ¡Typhlosion, ¿estás bien?! —el Pokémon volcán asintió, mientras se levantaba sin mayores dificultades— ¡Muy bien, hagamos un cara a cara! ¡Rueda de fuego, ahora!

—¡Veo que has mejorado mucho desde nuestro último combate, pero lo que haces no será suficiente! —le felicitó muy desafiante, advirtiendo de su, para ella, pobre estratagema— ¡Miltank, termínalo con rodada! —los dos Pokémon se acercaban a una gran velocidad, estaban a punto de estrellarse, pero…

—¡La tenemos amigo, cambia a golpe centrado! —celebró Satoshi, confiado con que aquel golpe, sería el de la victoria.

Typhlosion, al estar cerca de Miltank, se impulsó con gran fuerza con sus patas traseras, para que con sus patas delanteras concentrara la energía del ataque, con intenciones de asestar aquel golpe centrado en Miltank.

Pero en aquel momento, comenzaron los problemas.

Cuándo el golpe centrado golpeó a Miltank, y por causa de la presión ejercida por ambos ataques, provocó una pequeña explosión, levantando una pantalla de polvo que impedía la visual del campo de batalla.

Lo que no esperaban, ni líder ni retador, fue que Miltank, por causa de la potencia del ataque de Typhlosion, fue lanzada contra Whitney. La líder solo vio cómo su Pokémon la embestía con gran fuerza contra un árbol, dejándola muy lastimada y sin conocimiento.

Tal vez podría llamarse mala suerte, pero en aquel árbol había una colmena de Beedrill, quiénes por causa de la sacudida del árbol, salieron muy molestos, encontrando al causante de todo, la peli rosada líder.

Satoshi no tenía idea de lo que ocurría desde su lugar, ya que aquella nube de polvo no dejaba ver nada; pero para su suerte, Sakura si tenía visión de tan desesperante situación, por lo que actuó al instante.

—¡Whitney! —le gritaba Sakura, pero era inútil, la aludida estaba desmayada, por lo que sólo atinó a sacar a uno de sus Pokémon para que la ayudara— ¡Beautifly, ayuda a Whitney, rápido!

Los gritos llamaron mucho la atención de Satoshi, a quien aquella nube de polvo no lo dejaba ver nada.

—¿Qué habrá pasado? —se preguntaba, ya muy preocupado el joven, mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Sal Butterfree, usa tornado para despejar el polvo! —y con la ayuda del Pokémon mariposa, despejó aquella molesta cortina, ahora notando que era lo que sucedía; el Beautifly de Sakura hacía lo que podía para mantener a raya a los Beedrill— ¡Typhlosion, rápido, lanzallamas! —el actuar rápido y agresivo del Pokémon de fuego, ahuyentó a los Pokémon insecto al acto, salvando la situación.

Al parecer, Whitney no estaba desmayada, sólo algo lastimada, ya que cuando la asistieron, se veía despierta, pero en estado de shock. Los dos entrenadores, muy preocupados, asistieron a ayudarla rápidamente.

—¡Whitney, ¿estás bien?! —le preguntaba algo asustado Satoshi, pero no respondía, seguía con la mirada perdida.

—¡Whitney, vamos, despierta! —le gritaba muy desesperada Sakura, pero la líder seguía sin responder.

—Sakura, por favor, encárgate de los Pokémon —le pidió muy serio Satoshi, mientras subía a Whitney a su espalda—. Llevaré a Whitney al centro Pokémon, no es lo mismo que un hospital de humanos, pero es el lugar más cercano para que la atiendan.

—De acuerdo, solo cuídate — le pidió muy preocupada la peli morada.

—¡No te preocupes, no me va a pasar nada! —le dijo con entusiasmo, mientras se iba con la joven a paso rápido— ¡Te espero en el centro Pokémon!

Con mucho esfuerzo, Satoshi comenzó a avanzar con la líder; intentaba llevarla lo más concentrado posible, pero al poco avanzar, se encontró con el enjambre de Beedrill, que aún continuaba muy molesto.

Aquel era un momento en que se sentía indefenso, más por la peli rosada, que había comenzado a temblar con sólo escuchar el zumbido de los insectos, notando el joven como la chica apretaba con fuerza sus manos en sus hombros.

—Whitney le tomó miedo a esos Beedrill, tengo que protegerla —Satoshi tenía algo de rabia por tan injusto trauma que tenía su amiga, por lo que algo desesperado, le gritó a los Pokémon— ¡Váyanse de aquí, no quiero pelear con ustedes, tengo una amiga que necesita atención médica, y necesito llevarla ahora! —pero los Beedrill en lugar de irse, comenzaron a reunirse alrededor del joven, dispuestos a atacar sin piedad— ¡Por favor, discúlpenla, no fue su intención, fue culpa mía, no sabía que ese era su hogar! —pero lo único que consiguió, fue que uno de los Beedrill se acercara peligrosamente; por lo que en sus desesperación, acercó su mano derecha a su cinto, con intenciones de tomar una de sus pokébolas, descubriendo algo— ¡Demonios, dejé mis pokébolas en mi mochila!

En el momento que vio como todos los Beedrill se les acercaban a atacarlos, bajó rápidamente a Whitney, y Satoshi usó su propio cuerpo como escudo, recibiendo el rabioso ataque de los Pokémon.

Mientras, Sakura estaba atendiendo a los Pokémon que participaron en la batalla, cuando se percató que Satoshi había dejado su mochila. La joven miró el bolso, presintiendo algo que la tenía intranquila, por lo que la abrió, encontrando cuatro pokébolas.

—¡Claro, a ese tonto sólo le gusta andar con el primer Pokémon que atrapó, mientras que los demás los deja aquí! —gritó Sakura muy enfadada, pero prefirió la calma y reflexionó mejor la situación— Tengo un mal presentimiento de esto —desvió su mirada a los Pokémon, los que ya se veían en perfectas condiciones—. ¿Se sienten mejor, chicos? —los Pokémon le asintieron con mucho entusiasmo— Vámonos rápido, espero que alcancemos a Satoshi y Whitney a tiempo.

Mientras tanto, Satoshi seguía recibiendo los ataques; se veía como simplemente recibía los ataques, era como si su cuerpo estuviese con el peso muerto; pero un sorpresivo ataque eléctrico dio de lleno a los Beedrill, dejándolos fuera de combate.

—¿Qué… pasó… aquí…? —se preguntaba Satoshi con la voz entrecortada, mientras miraba a todos lados, hasta encontrarse con una especie de ratón de color amarillo con mejillas rojas del tipo eléctrico, y una cola con forma de un rayo, la cual terminaba en forma de corazón— ¿A qué hora… te saliste de tu pokébola…, Pikachu…? —la única respuesta que recibió de su Pokémon, fue una mirada de preocupación; por lo que corrió hasta su entrenador muy preocupada— Tranquila…, estoy bien…, fue solo un pequeño ataque…, de todos modos…, gracias por salvarnos…

El ratón eléctrico sonrió muy feliz, más para aparentarle tranquilidad.

Ahora solo tenía un problema. Su entrenador había sido atacado ferozmente por los Beedrill, y su veneno pronto comenzaría a causar estragos; y si no lo atendían a tiempo, sería el final para él, así que apartó con toda la fuerza que tenía a su entrenador de la chica, y notando que ella estaba en mejores condiciones, intentó hacerla reaccionar entre gritos y pequeños golpes en la cara, pero al ver que esto no funcionaba, le lanzó una pequeña descarga eléctrica, provocando que se sentara al instante.

—¡¿Qué… que pasa?! —gritó algo alterada, comenzando a mirar a todos lados, percatándose de los Beedrill debilitados, de la pequeña Pikachu mirándola muy expectante, y por último a Satoshi, quien apenas se mantenía despierto— ¡Satoshi, ¿qué te pasó, quien te hizo eso?! —gritó horrorizada al ver al joven tirado, completamente lastimado. El solo ver a Satoshi en ese estado, la impactó.

— Lo… siento…, creo… que me fallaron… los… cál… cu… los… —fue todo lo que dijo antes de perder el conocimiento.

— No… Satoshi… Por favor, despierta —dijo en susurró, muy angustiada— ¡¿Por qué hiciste esto?! —gritó con lágrimas en sus ojos— ¿Qué fue lo que pasó que no te ayudé? —ante esto, la Pokémon ratón comenzó a moverla algo desesperada, logrando llamar su atención— Si, tienes razón, mejor me dejo de llorar. Llevémonos a Satoshi al centro Pokémon, rápido —secó sus lágrimas, puso a Satoshi en su espalda, y con algo de dificultad, se lo llevó a su destino.

Después de un largo camino, Whitney en compañía del Pikachu de Satoshi, llegaron con el antes mencionado al centro Pokémon que había en la zona. En su desesperación, entró corriendo al establecimiento, tropezando en la recepción, recibiendo todo el peso de su amigo en su cuerpo.

—¡Enfermera! —gritó con fuerza Whitney, provocando que la enfermera se acercara a ver… tan vergonzosa escena.

—¡¿Qué sucede?! —lo único que vio, fue a una líder de gimnasio sonrojada, más por el peso del joven, quien estaba arriba de ella, lo que ocasionó que malinterpretara todo— ¡Oigan ustedes dos, esto es un centro Pokémon, sus cosas a otro lugar! —les regañó muy sonrojada.

—¡Enfermera, mi amigo fue atacado por un enjambre de Beedrill, fue picado muchas veces! —exclamó en tono desesperado, casi llorando. Ahora algo alarmada, la enfermera se acercó al joven, notando que, si estaba muy lastimado, por lo que puso su mano derecha en su frente, y notó que estaba ardiendo en fiebre; en verdad estaba en riesgo vital.

—¡Chansey, una camilla, rápido! —le pidió rápidamente a su asistente Pokémon, mientras ayudaba a Whitney a reincorporarse, para que entre las dos pudieran levantar al moribundo entrenador— Déjame ayudarte con él, hay que atenderlo ya.

Chansey fue muy rápida, a los cinco segundos estaba con la camilla en la recepción. Las dos subieron al joven a esta, y la enfermera se lo llevó rápidamente a una sala de tratamiento.

Después de unos minutos, Sakura llegó corriendo al centro Pokémon. Lo extraño para la joven, era que había encontrado en el hall a Whitney, pero no a Satoshi.

—¿Dónde estará Sato? —algo desesperada, Sakura buscó por todas partes, hasta encontrar a Whitney sentada— ¡¿Whitney?! —aquel mal presentimiento se vio de vuelta, por lo corrió algo desesperada hasta la líder— ¡Whitney, ¿dónde está Satoshi?!

—¡Lo siento Sakura…, por mi culpa…, Satoshi está en estado grave! —decía entre un fuerte llanto, mientras le contaba el que había pasado, y por qué Satoshi era el que estaba en atención médica.

—Whitney… —dijo muy acongojada Sakura, pero se vio interrumpida por la Pikachu de Satoshi, quién apareció en su hombro izquierdo—. Qué bueno que te escapaste Pikachu, por decirlo de alguna forma —comenzó a decir muy molesta por la situación —. ¡Ese tonto dejó a todos sus Pokémon en su mochila! ¡Sí que es un genio! —botó una bocanada de aire, y se sentó al lado de la líder, mientras pasaba su brazo por su cuello, pegándola a su cuerpo, provocando que la joven líder se apenara— Amiga, no te preocupes tanto por él, tiene más vidas que un Meowth, sobrevivirá —la líder de gimnasio no dijo nada, sólo se abrazó a Sakura, terminando de soltar su llanto.

Después de terminar de soltar su angustia, Whitney se quedó profundamente dormida en las piernas de Sakura.

Ya anochecía, por lo que Sakura le entregó los Pokémon de los tres a la enfermera para su cuidado, mientras, con una Whitney algo dormida, se dirigieron a uno de los cuartos de centro.

Por alguna razón, cuando Sakura acostó a Whitney en su cama, al tratar de soltarla, la líder la agarró de su muñeca; al ver a la líder, notó mucho miedo en su rostro. ¿Tanto le había afectado el accidente? No tenía el valor de dejarla dormir sola, por lo que decidió dormir con ella. Apenas se acostó en la cama, la líder abrazó por la espalda firmemente a Sakura; la situación incomodó en algo a la peli morada, pero al sentir que ya no temblaba, y dormía plácidamente, la joven también se acomodó.

Iniciaba un nuevo día, el sol pegaba por la ventana del cuarto y los Pidgey cantaban. La primera en despertar del letargo fue Whitney, quien se encontró abrazada de brazos y piernas a una Sakura que se veía algo cansada, sonrojada, pero muy feliz; la posición y el estado de la peli morada, asustó un poco a la líder de gimnasio.

—¿Qué habrá pasado? —se preguntaba la líder algo nerviosa— ¿Sakura durmió toda la noche conmigo? —al intentar levantarse, notó como las sábanas de la cama estaban mojadas, cosa que sonrojó enormemente a la joven de Goldenrod— ¡Sakura, ¿no me digas que las dos…?!

Prefirió sacudir su cabeza para terminar de despertar bien, y pensar en que anoche había hecho mucho calor; se zafó suavemente de Sakura, y se levantó intentando no despertarla, fue hasta el escritorio que había, tomó un papel, un lápiz, y comenzó a escribir algo en él, lo guardó en un sobre, y salió del cuarto en silencio.

La joven seguía ida en sus pensamientos, mientras con algo de miedo, se dirigía al cuarto dónde descansaba Satoshi. Al abrir la puerta, se encontró con el joven completamente dormido, al parecer sedado, pero a la vista, en mejores condiciones.

—Satoshi, gracias por todo —pensaba muy triste Whitney—. No sé cómo te podré pagar por lo que hiciste por mí, recibiste el ataque de los Beedrill por mí —algo sonrojada, la joven comenzó a acercarse al entrenador, mientras también pensaba en su amiga—. Sakura es una chica muy afortunada al tenerte —se paró a un costo de él, y con lágrimas en sus ojos, comenzó a acercarse al rostro del joven, con toda intención de besarlo en la boca— Satoshi… —susurró, cerró sus ojos, y arrepentida, prefirió darle un beso en la mejilla izquierda—, cuídate, y espero volver a verte —y se retiró del cuarto, sin dejar de mirarlo, aun cuando cerraba la puerta suavemente.

A los quince minutos, Sakura despertó de su letargo, notando que Whitney ya no estaba. Se sentó de golpe en la cama, miró a todos lados, hasta encontrarse en el escritorio con lo que parecía un sobre, con un "Para Satoshi" escrito en el, y la medalla del gimnasio local.

—¿Dónde estará Whitney? —se preguntaba Sakura muy preocupada. Se levantó, tomó el sobre y la medalla, y partió hacia el cuarto dónde estaba el joven. En el camino, se encontró con la enfermera— Disculpe enfermera, ¿sabe dónde está mi amiga?

—La líder de gimnasio pasó a buscar su Pokémon, y se fue —le respondió con aquella sonrisa y tranquilidad que la caracteriza.

—¿Y mi amigo Satoshi? —le preguntó ahora preocupada.

—Reaccionó muy bien al suero —le respondió con entusiasmo Joy—. Está fuera de peligro —el diagnóstico, hizo que el alma le volviera al cuerpo a la peli morada—, por suerte tiene una excelente condición, se ve que se cuida mucho.

—Ojalá… —dijo entre dientes algo molesta.

—¿Dijiste algo? —por suerte, la enfermera no había entendido lo que dijo.

—¡No, nada! —le respondió algo nerviosa— ¿Puedo pasar a verlo?

—Por supuesto, sígueme.

Al entrar al dormitorio donde estaba Satoshi, vieron al joven despierto, de muy buen ánimo; demasiado para el gusto de su amiga, ya que el entrenador se encontraba jugando con su Pikachu, la más preocupada por la situación.

—Veo que estás bien, Sato —le dijo muy feliz Sakura—. Buenos días a los dos.

—¡Jejejeje! Buenos días, Sakura —le saludó algo nervioso Satoshi—. No sé cómo pude olvidar a mis Pokémon en mi mochila —comentó muy apenado.

—Yo sé cómo lo hiciste —le respondió Sakura entre preocupada y molesta—. Siempre te olvidas de todo. Agradece que Pikachu se salió de su pokébola, sino, ahora mismo estarías muerto —suspiró, y más tranquila le dijo—. Tenemos que hacer algo con tu déficit atencional.

—Lo siento Sakura, no quise darte este mal rato —se disculpó Satoshi muy avergonzado—. ¿Dónde está Whitney? ¿Ella está bien?

—Ella te trajo hasta aquí —le respondió algo triste—. Al parecer, ya se fue —mientras le alcanzaba la carta y la medalla que le había dejado la líder—. Te dejó esto.

—Déjame ver —algo preocupado, Satoshi tomó la carta, la medalla, y se puso a leerla para él.

Mi querido Satoshi.

Lamento haber partido tan rápido y sin despedirme, pero no tuve el valor de verte a la cara después de todo lo que sufriste por mi culpa. Si no fuera por tu Pikachu, ahora estarías muerto.

Discúlpame por comportarme como una cobarde, pero creo que me retiraré del gimnasio por un tiempo, después de lo que pasó, mis fuerzas para continuar como líder de gimnasio desaparecieron.

Por último, sé que no es mucho, y no quiero que lo tomes como el premio por haberme vencido, sino, como el regalo de una gran amiga, la medalla planicie. Espero volver a verte pronto.

Con cariño, Whitney.

Fin de recuerdo.

—Después que salimos del centro Pokémon, te buscamos por todo Goldenrod, pero jamás te encontramos. Sólo quería darte las gracias —le dijo muy triste el entrenador de Pallet Town.

—¿Te puedo decir Sato, como lo hace Sakura? —el joven vio muy curioso el pedido, pero le asintió muy feliz— Sato, debo admitir que después de aquel incidente, tuve mucho miedo, incluso de mis propios Pokémon, no quería que me vieras cómo una cobarde —le explicó igual de triste.

—Whitney… —el joven suspiró hondo, y con mucho entusiasmo le dijo—. ¡Tú eres muy poderosa, eres famosa por todos como la líder de gimnasio más terrible de Johto! Hasta yo te tengo mucho respeto. Recuerdo que la primera vez que nos enfrentamos, aceptaste mi revancha quince veces —aquel comentario provocó una pequeña carcajada en los dos—. Amiga, si alguna vez vuelves a sentir miedo, Sakura y yo estaremos para apoyarte y levantarte el ánimo.

—Sato… —la joven se quedó mirando fijamente como le sonreía el entrenador; se sentía protegida por sus palabras. Puso sus manos juntas en su pecho, y con sus mejillas rojas, y un tono de voz muy apenado, le dijo—. Sato, quiero agradecerte de la forma que tú quieras por todo. Sé que esa medalla no es mucho, por eso quiero que tú me pidas algo.

—Whitney, tú fuiste la que me salvó. ¿Aun así me dices eso? —le preguntó muy extrañado. El joven era consciente que todo lo que había sucedido, era su culpa.

—¡Se supone que esa es la labor de una líder de gimnasio, pero tú terminaste haciendo todo! —le exclamó molesta, más con ella misma— Por favor Sato, no me hagas ese desaire.

—Si tengo esa confianza de ti, entonces me quitaré una duda —dijo algo curioso el joven, sin despegar la mirada de la peli rosada.

—¿Qué quieres que haga por ti? —preguntó muy ilusionada la líder de gimnasio.

Satoshi se le acercó con algo de seriedad y curiosidad, mirando detenidamente a la joven, cosa que la puso algo nerviosa. ¿Qué querría? Era lo que se preguntaba, mientras el joven seguía mirándola. De pronto, se paró firmemente frente a ella, la miró a los ojos, y se acercó a centímetros de su rostro. La joven sentía que su corazón se le salía por la boca, su rostro se había puesto completamente rojo, cuando de pronto, sintió las manos del joven en su cuerpo, haciendo que soltara un suspiro.

—Sato…, ¿qué haces…? —soltó entre suspiros la joven.

—Siempre tuve curiosidad —seguía diciendo muy curioso el joven, mientras tocaba con sus dos manos sus… ¿pechos? —. Comparados con los de Sakura, los tuyos son muy grandes. ¿Esto también es efecto de la leche de Miltank?

—Averiguarlo por ti mismo —muy sonrojada y acalorada, Whitney bajaba el cierre de su chaqueta, dejando muy poco para tapar… En realidad, nada—. Pese a todo, es solo un chico ingenuo —se decía muy feliz.

—Increíble, son tan suaves como las de Sakura —se decía muy impresionado Satoshi—. Gracias Whitney —le respondió muy feliz.

—Fue un placer… Sato… —decía Whitney muy cariñosa, mientras su amigo se daba vuelta, muy nervioso—. ¿Te pasa algo? —preguntó muy curiosa.

—¡No… nada…! —exclamó rojo de la vergüenza el joven, intentando acomodar un bulto que apareció en su entrepierna.

—¡Deja ayudarte! —exclamó la peli rosada con entusiasmo, metiendo… su mano debajo del pantalón, acomodando aquel bulto del joven…—. Ahí si —dijo muy orgullosa—. Es mi paga por tu exceso de confianza.

—Perdóname, no quise… —le dijo algo perplejo, sin entender por qué ella había hecho algo así.

—Es broma, tontito —le dijo muy feliz la líder—. Puedes abusar de mi confianza cuando quieras.

—¿En verdad puedo? —le preguntó muy sorprendido el joven, a lo que la chica le asintió— Entonces abusaré de ti —esas palabras provocaron que la chica se pusiera más nerviosa que antes.

—¡Sato, ¿acaso tú me vas a…?! —el joven volvió la mirada a la chica, y se quedó unos segundos en esa posición— ¡Sato, soy toda tuya! —se decía entre nerviosa y ansiosa, pero la acción del joven la sorprendió; se lanzó a abrazarla fuertemente— ¡¿Eh…?!

—¡Muchas gracias amiga, sabía que podía confiar ciegamente en ti! —le exclamó muy angustiado.

—Sato, ¿pasa algo? —le preguntó preocupada la líder.

—Abusaré de tu confianza por última vez —dijo muy tranquilo, mientras se separaba de la líder, y subía el cierre de la chaqueta de la joven, dejando solo la parte del cuello abierta— ¡Así te ves muy bien! —le exclamó muy alegre el joven, provocando aún más pena en la peli rosada.

El joven se separó un par de metros de la chica, y chifló fuertemente.

—Tu carta la guardaré como contrato de confianza, y la medalla como tú muestra de amistad. Ahora necesito que tú hagas algo por mí —en eso, varios Pokémon aparecieron frente al entrenador—. Quiero que cuides a mis amigos; junto con Sakura, son lo más valioso que tengo —le dijo algo entristecido.

—Sato, me asustas —dijo con algo de miedo—. ¿Por qué me das todos tus Pokémon?

—A su tiempo lo sabrás —en eso, Alakazam le llamó la atención a su entrenador; había encontrado un buen lugar para tele transportarse—. Whitney, no dejes sola a Sakura por favor —volvió su mirada a la joven—. Pídele mis pokébolas al profesor Oak, y explícale todo —y se despidió—. Te quiero mucho, amiga —y volvió con Alakazam, tele transportándose los dos al instante.

—De acuerdo —susurró muy sentimental, juntando sus manos a la altura de su cadera—. Haré lo que tú me digas, Sato —miró a los Pokémon, y les preguntó—. Chicos, ¿me aceptarían como su entrenadora? —increíblemente para la líder, los Pokémon le asintieron muy felices. Era una habilidad que Satoshi le había enseñado a sus Pokémon, que ellos obedecieran según los sentimientos del desconocido—. Gracias chicos, haré gala del título que me dio Sato, la líder más terrible de Johto.

Apenas Satoshi llegó al templo, fue recibido efusivamente por Sakura, curiosamente, dentro de su cuarto.

—¡Por fin volviste, mi cabeza hueca! —le gritó muy preocupada, lanzándose a abrazarlo y besarlo.

—Insulto y halago… Sabes muy bien cómo combinar las cosas —le dijo mirándola de reojo.

—¡Jejejeje! Lo siento —dijo algo apenada la chica.

—Descuida Saku —decía Satoshi, mientras agarraba de la cintura a su Sakura, con demasiado entusiasmo—, sabes que eres libre de tratarme como tú quieras, sabes que no me interesa —miró a su alrededor muy curioso, después a su Pokémon, y luego a la chica—. ¿Por qué estamos aquí?

—Seguramente Alakazam detectó mi energía —le respondió Sakura—. Sólo vine a arreglar mis cosas, hace poco que volvimos.

—Ya veo —volvió a mirar a Sakura, y luego Alakazam—. Gracias de nuevo por todo, amigo. Regresa —dijo el joven bastante nervioso, mientras volvía al Pokémon a su cápsula—. Saku… yo… —con algo de nervios, le dio un pequeño beso en la boca, y la invitó a sentarse en la cama con él— ¿Tengo libre confianza contigo para todo?

—¿Qué clase de pregunta es esa? —le preguntó la joven muy extrañada— Sabes que tú lo eres todo para mí, Sato. Sabes que te amo, y contigo iría a donde sea.

—Mi Saku… —el joven suspiró algo intranquilo—, gracias por todo —acostó con algo de fuerza a Sakura en la cama, sorprendiendo enormemente a la peli morada, terminando todo en un profundo beso.

¿Qué es lo que estaría pasando por la mente de Satoshi en ese momento? ¿Por qué hacía todas esas cosas? A lo mejor, al ver que todo se empezaba a salir de control, optó por, aunque sea una vez, ser honesto con todos.

Los dos jóvenes estaban completamente idos del mundo, todo limitándose en aquel apasionado beso, que con los segundos iba aumentando el calor del momento íntimo, cosa que provocó que ambos se despojaran de sus prendas, siendo sólo su piel lo que lograba el tacto.

Sakura no entendía por qué su ¿novio? hacia eso. Por lo general, era ella la que lo incitaba a esa clase de situaciones íntimas, pero ahora, se sentía en el cielo por la iniciativa del joven, y su memoria para recordar sus zonas más placenteras; lograba sentir su virilidad en todo su ser y su mente.

Parecían haber pasado segundos, pero el pokégear les indicaba, desagradablemente, que habían pasado 10 minutos desde su encuentro; mientras Sakura miraba feliz a su Sato, el sólo la abrazaba firmemente, como si se fuera a escapar.

—Sato, ¿sucede algo? —preguntó muy preocupada la joven Sakura.

—Saku, sé que nos eligieron para terminar con estos desastres, sabíamos que los dos solos no podríamos, por eso le pedimos ayuda a nuestros amigos —decía Satoshi mientras posaba su cabeza en el pecho de la joven.

—¿Tienes miedo de fracasar? —le preguntó algo triste.

—Tengo miedo de fallarles a todos —le corrigió con un tono de voz muy sumiso—. Se suponía que no íbamos a meter a los demás más de la cuenta, y a final de cuentas, todos han sido afectados.

—Sato… —susurró la peli morada, ahora igual de asustada que su amigo—. Tienes a tus amigos, a tus Pokémon, y a mí —le comentó un poco más animada, mientras bajaba su mirada a la altura de la del joven, mostrándole una sonrisa—, y nadie te abandonará, mucho menos yo —chocó su frente con la del joven, y lo abrazó firmemente—. No dejé que me ganaras en nuestros primeros seis meses, te voy a dejar ahora, tontito.

—Gracias, mi amor —dijo Satoshi entre lágrimas—. Lamento no decírtelo tan seguido —cerró sus ojos, y notó a la chica que se levantaba de la cama— ¿Dije algo malo? —preguntó algo asustado.

—No te preocupes, me gusta ver tu lado tierno —le dijo Sakura con una sonrisa casi iluminada—, pero recuerda que aún hay trabajo que hacer, y como ahora yo soy la jefa… —decía mientras comenzaba a vestirse—. Vístete rápido, tus cariñitos nos tienen algo retrasados —le dijo fingiendo seriedad.

—¡Jeje! Disculpa jefa —se disculpó entre broma—. Cuéntame Saku, ¿cómo les fue en sus misiones?

—Sobre eso mismo necesito hablarte, vamos a la sala principal —le respondió muy seria.

—¿Pasó algo malo? —preguntó el joven algo asustado, mientras también se vestía.

—Sólo sígueme —le pidió muy cortante la peli morada.

Satoshi no entendía por qué aquella cara de preocupación de su "amiga", por lo que, cuando terminaron de vestirse, salieron dirección a la sala principal, dónde todos los demás estaban esperando.

Cuando llegaron, los demás los esperaban algo extraños, unos con cara de perplejidad, y otros; más en especial, otras, muy sonrojadas.

—Chicos, ¿sucede algo? —preguntó Sakura muy curiosa.

—Mínimo, si van a hacer ese tipo de "cosas" —les decía Yui muy acomplejada, poniendo mucho énfasis con sus dedos en la palabra en cuestión—, ¡mínimo deberían hacerlo en silencio!

Claramente, esas caras eran por causa de sus sonidos placenteros.

—Creí que nuestro escándalo no se escucharía más que en tu cuarto —le dijo de reojo Satoshi, con la cara roja.

—En el bosque lo hacíamos más tranquilos, ahí no controlábamos la voz —comentó muy apenada Sakura.

—No se preocupen chicos —les comenzó a decir muy apenada una joven pelíazul, mientras se acercaba a los dos jóvenes—, ustedes se quieren mucho, no tienen que darnos explicaciones.

—¡¿Wind?! —exclamó muy sorprendido Satoshi; dándole casi un colapso al verla— ¡¿Qué haces aquí?!

—¡Jeje! Es una historia algo larga… —le respondió Sakura algo nerviosa.

Muy sorprendido, Satoshi escuchaba la historia de Sakura, y el como Yoh y Anna la habían ayudado, omitiendo completamente la tortura que le había dado la pelíazul; por alguna razón, definitivamente no lo había hecho.

—Bueno…, si dicen que así ocurrió… —obviamente, Satoshi no había calzado toda la historia, pero poco le importó— ¡Qué bueno que estas de nuestro lado Wind! — le exclamó muy feliz— ¡Bien! —gritó triunfante entre dientes.

—Sato… —la felicidad del joven, provocó un leve sonrojo en la guerrera del aire, quién dijo muy feliz— ¡No te decepcionare, Sato! —y toda intención, se iba a lanzar a abrazarlo, pero la mirada maliciosa y la pesada aura que Sakura le emitía, la detuvo al acto.

—¡Qué bien —pensaba Satoshi—, con Wind de nuestro lado, puedo estar más tranquilo!

El joven no se había dado cuenta, pero su sonrisa, no sólo tranquilizaba a Sakura y Wind, quiénes lo miraban muy felices, sino también al resto del grupo; aquel sujeto, que había actuado a escondidas de todos, ayudándolos en las sombras a que salieran con vida de los ataques, quién comenzaba a preocuparse, ahora se sentía tranquilo y confiado.

—Lo único incómodo ahora —decía muy avergonzado Satoshi—, es que Ash y Misty escucharon nuestro escándalo —miró a Sakura, pero ella, al escuchar los nombres de sus amigos, la seriedad había vuelto a su rostro—. Te noto extraña Saku. ¿Pasa algo?

—¿No te has percatado aún de quiénes faltan? —le preguntó muy seria, haciendo que el joven mirara a todos.

—Es verdad, no están —dijo muy extrañado el joven—. ¿Aún no han podido terminar su misión?

—Satoshi —le dijo con algo de miedo Sakura; el tono de voz comenzó a preocupar al joven.

Sakura le explicó todo lo que había sucedido, desde el desorden que hubo cuando todos fueron a por las cartas, sin seguir las instrucciones de Sakura, pero a medida que el relato seguía, el rostro del joven comenzaba a cambiar. Había vuelto el miedo a su rostro.

—¡Alakazam, sal! —gritó rápidamente el joven, sin dejar de terminar el relato de Sakura, dejando a su Pokémon fuera— ¡Mewtwo, ven de inmediato! —exclamó en su mente— ¡Palkia, llévame con Ash y los demás!

—De acuerdo —y en unos cuantos segundos…

...

… Se halló en medio de un campo de entrenamiento. La embestida de algo grande y pesado, más lo que parecía un lanzallamas, fue su amable recibimiento.

—¡Oh, no! —dijo muy asustada la peli castaña— ¡Donphan, Charizard, deténganse rápido! —les pidió su entrenadora.

—¡Abrazo estrellita! —soltó la frase sin sentido, sin sentido.

Los demás sólo vieron muy nerviosos la situación. ¿Qué había pasado?

Con algo de trabajo, Satoshi se sentó en el suelo, sacudió su cabeza con fuerza, se paró, y miró al enorme grupo, muy intrigado.

—¿Qué pasó aquí, alguien podría responderme? —preguntó rápidamente.

—Veras Satoshi, estaba en entrenamiento, y… —comenzó a responder Gary.

—No me refiero a eso, me refiero a… —le interrumpió Satoshi, bastante tranquilo.

—Si te refieres a que por qué todos nosotros estamos aquí, bueno, fue por… —le interrumpió ahora May con bastante miedo.

—Tampoco —le respondió un poco fastidiado.

—¿Por qué ella tiene los Pokémon de Ash? —le preguntó ahora Misty, inocentemente.

—No —respondió el joven fastidiado.

—¿Entonces quien es ella? —ahora preguntaba Drew algo nervioso.

—… —pero Satoshi esta vez no dijo nada; en su cara se notaba que estaba empezando a enojarse.

—¿Por qué te embistieron? —preguntó ahora Kagome.

—… —Satoshi tenía su enojo bien controlado, pero estaba que estallaba.

—¿Entonces quién es la que está filmando? —alcanzó a preguntar Duplica.

—¡¿Me podrían dejar hablar?! —gritó muy enojado Satoshi; había terminado por reventar.

—Perdón —se escuchó al unísono.

—No se preocupen —inhaló, y exhaló profundamente, y miró a Ash—. ¿Qué pasó con Ash?

—¿Quieres la historia completa o el resumen? —le preguntó Inuyasha.

—Solo quiero el resultado —le respondió muy serio.

—Veras —le respondió Ed, por fin a la pregunta de Satoshi—, perdió la memoria, y creemos que Magma la robó.

—¡¿Magma?! —gritó muy impresionado el entrenador.

La reacción del joven también había asustado a todo el grupo, más por la familiaridad con la que había nombrado a la guerrera elemental.

—No creí que fuera a atacarlo de esa forma —se decía muy triste Satoshi—. ¿Por qué atacaría así a Ash? Cuándo Sakura se entere, sé que se pondrá muy mal.

Eran muy extraños los pensamientos de Satoshi. ¿Qué tendría que ver Ash con Magma?

—Tu eres Sakura Kinomoto, ¿no es así? —le preguntó muy serio Satoshi a la peli castaña.

—¿Cómo sabes mi nombre? —preguntó muy curiosa la joven.

—Me enteré de todo en el templo —le respondió el joven rápidamente—. ¿Ya sabes cómo controlar, al menos, a los Pokémon de Ash?

—Sí, ahora solo estaba practicando ataques —le respondió muy curiosa Sakura.

—Muy bien —desvió rápidamente la mirada al grupo, e informó—. Volvamos rápido a Pallet Town. Kyogre y Groudon ya destruyeron Slateport, y a este paso, destruirán todo Hoenn, y lo más seguro, todo el mundo, y seguramente los usen para destruir las dimensiones.

—¡¿Y no han podido detenerlos?! —preguntó Misty muy preocupada.

—Es imposible, incrustaron fragmentos de la perla de Shikon en ellos —le respondió Satoshi algo nervioso—. Ya de por sí, eran poderosos, pero esos fragmentos no nos ayudan en mucho —todos escuchaban muy impresionados las palabras del entrenador—, ahora exceden su poder natural, ni siquiera Mewtwo pudo hacer algo.

—Si tienen esos fragmentos de la perla, quiere decir que están protegidos por un campo de energía, ¿verdad? —preguntó muy preocupada Kagome.

—Así es —le asintió Satoshi, un poco más esperanzado por las palabras de la joven.

—¡Entonces eso no será problema —dijo Inuyasha con mucho ánimo—, yo me encargo de esos campos de energía!

—¡Por lo mismo vine a buscarlos —exclamó algo apurado—, y ya dejémonos de hablar!

—¡Espera un momento! —intervino la peli castaña, algo nerviosa.

—¿Qué sucede Sakura? —le preguntó muy impaciente.

—¿Puedo llevar a mis amigos? —le preguntó Sakura, indicando a Shaoran y a Tomoyo, quiénes estaban con los demás.

—¿Tus amigos? —le preguntó muy extrañado, desviando la mirada a un joven peli castaño, que veía muy concentrado cada movimiento de él, y a la joven que se veía con una cámara filmadora en sus manos, muy emocionada.

—¡Por favor, di que sí! —le suplicó muy expectante.

—¡Si ellos quieren venir, que lo hagan —le respondió muy nervioso—, a mí no me lo preguntes!

—¡Gracias! —le agradeció muy apenada, tomando las manos del joven, agitándolas violentamente, notando algo extraño— ¿Qué es ese olor? —le preguntó algo apenada— Hueles raro, pero bien.

—¿Raro? —preguntaron todos al unísono.

—¡Lo que me faltaba, una niñita con olfato de Growlithe! —pensó muy nervioso, poniéndose muy rojo— ¡Palkia, estamos listos! —fue todo lo que gritó, provocando que se volviera a abrir un agujero en el suelo—. Devuelve a Donphan y Charizard, y vámonos.

—¡Si! —Sakura tomó las pokébolas de los dos Pokémon, y los volvió a sus cápsulas— ¡Donphan, Charizard, regresen! —y se lanzó casi por instinto.

—¡Qué impulsiva! —dijo entre dientes, mientras todos los demás la seguían, con excepción de la peli naranja— ¿Sucede algo Misty?

—Sólo me llamó la atención lo que dijo Sakura —le respondió mientras lo miraba muy suspicaz—. Ese es el olor del perfume de tú Sakura. ¿Acaso la usaste para restregarte el cuerpo?

—Sabes que odio los perfumes —le respondió algo molestó el joven.

—No hablaba del perfume, hablaba de Sakura —le dijo molesta Misty, como si insultaran su inteligencia.

—Bueno… yo… —le dijo muy titubeante el joven, muy avergonzado.

—Veo que era cierto lo que me dijo Sakura —le dijo muy feliz—. Cambiaste mucho, y los dos se llevan mejor que cualquiera de nosotros —se le acercó al joven, y le chocó el dedo índice en su frente, y le dijo—. Sean felices, y cuida a Sakura, sino, no te salvarás de la paliza que te daré.

—Misty… —soltó muy sorprendido—. Gracias.

—¿No me digas que se… — preguntaba mientras formaba un círculo con el índice y el pulgar izquierdo, y con el índice derecha, hacia un gesto obsceno—, antes de venir?

—¡Misty! —le exclamó muy nervioso.

—Ahora veo por qué el comentario de Sakura y el por qué tan efusiva con Ash —concluyó Misty maliciosamente—, está en esos días en que las mujeres vemos distintos a los hombres, y podemos oler sus hormonas.

—¿Oler hormonas? —le preguntó muy curioso Satoshi.

—En esos temas sigues siendo lento —dijo entre risas la líder—. Vámonos, o se preocuparan por nosotros —y dicho eso, entró al agujero de gusano.

—Misty… —suspiró, y gritó mientras se lanzaba— ¡Espérame!

Y una vez todos cruzaron el agujero…

...

…volvieron al templo de Dialga y Palkia.

—Lamentó la demora —se excusó Satoshi mientras llegaba con Misty—. Necesito que te los lleves, Mewtwo. Tendrán mucho tiempo para presentarse luego.

—De acuerdo —y al momento que el Pokémon psíquico encerró a todos dentro de un campo de energía, desaparecieron.

Los únicos que quedaron en aquel lugar, fueron Dialga, Palkia, Satoshi y su Alakazam.

—No quise decirles que este lugar se está debilitando —dijo Satoshi muy preocupado—. Se supone que las murallas de este lugar las arreglamos para que ni el sonido cruzara, pero ya no tienen esa fuerza —miró a su Pokémon, y volvió la mirada al Pokémon espacial, y al Pokémon temporal—. Ustedes dos —dijo algo preocupado.

—¿Qué sucede? —le preguntó Dialga.

—Sabes qué sucede, por favor, no finjas —ahora le pidió algo molesto el entrenador.

—No te preocupes —le dijo Dialga—, sabemos que no podemos caer en estupideces.

—Ya es difícil detener a Kyogre y Groudon —les recordó el entrenador—, con ustedes, las cosas se pondrían peor.

—Mientras el campo de energía este activado, no habrá problemas —ahora le dijo Palkia.

—Después de lo que ya les expliqué, no lo sé —hizo una pausa, muy preocupado de las conclusiones que habían sacado, y volteó a ver a un Ryaquaza que aparecía de la nada—. Me llevo a Ryaquaza, aún queda muchísimo que hacer, además, tengo un mal presentimiento.

—¿Lo dices por Magma? —le preguntó algo preocupado Dialga.

—Así es —le asintió Satoshi—, por lo que les voy a pedir un favor.

—Que no hablemos del secreto de las guerreras elementales, ¿verdad? —le preguntó muy serio Palkia.

—Nadie mejor que ustedes, sabe qué pasaría si supieran la verdad —les recordó algo enfadado Satoshi.

—¿Eres consciente que Uxie, Mesprit y Aself, pueden controlar esa energía? —le recordó Palkia.

—No me interesa realmente —les respondió bastante desinteresado—, pero sus energías si me preocupan —de su mochila, sacó una ultra bola—. Sólo cierren la boca, si quieren que esto tenga un final feliz —y volvió la atención al dragón verde—. Ryaquaza, por favor, ¿nos podrías ayudar un poco más? —el Pokémon dragón asintió, y tocó la ultra bola, entrando en ella sin más— Muchas gracias —y volvió su atención a los legendarios—. Este siempre fue el plan, en el camino veremos cómo seguimos —tocó a su Alakazam—. Luego nos vemos… —y algo titubeante, ambos se tele transportaron al rancho Oak.

Ahora era Pallet Town el punto de reunión de todos.

Se veía una gran reunión, no sólo de personas, también de Pokémon muy preocupados, quiénes también querían ser útiles en aquella situación.

El único triste reencuentro, sucedió entre Delia y su hijo, tras enterarse de la situación de éste.

—¡Ash, mi hijo! —lloraba desconsoladamente Delia, mientras abrazaba a su hijo.

—Señora Ketchum —comenzó a decir Sakura muy avergonzada, sin valor de ver a la cara a la mujer—, todo fue mi culpa, no sé cómo disculparme.

—¡Te dijimos que no dijeras esas tonterías! —le volvió a reclamar muy molesta Misty.

—La culpable de todo esto, es Magma —agregó menos molestó Gary.

— ¿Quién eres tú, pequeña? —le preguntó Delia de forma acogedora, mirando a los ojos a la peli castaña.

—Yo soy Sakura Kinomoto, señora Ketchum, y soy… —Sakura si quería decirlo, pero su valor para declararlo había desaparecido por completo.

Quienes acompañaron a Sakura, vieron tan incómoda situación, al menos para la joven, por lo que todos se pararon tras ella, como su forma de apoyo.

—Amigos —dijo Sakura, a lo que sus compañeros le asintieron.

—Tranquila Sakura —le dijo Misty tranquilamente, haciendo que la aludida la mirara —, es la madre de Ash, todo saldrá bien.

—¿Qué es lo que sucede? —preguntó muy intrigada Delia.

—Señora Ketchum, yo… —comenzó a decir con algo de temor— yo… yo soy… ¡Yo soy la novia de su hijo, soy la novia de Ash! —gritó de corrido.

Los que conocían a Ash, miraron muy sorprendidos a la joven. ¿Novia de Ash? ¿Era en serio? ¿Aquel chiquillo que nunca miró a ninguna chica, más que una amiga o rival, con novia?

—¿Novia de Ash? —fue todo lo que dijo Delia tranquilamente, volteó su mirada a Misty, y miró a May, Drew, Gary, Dawn, Inuyasha, Kagome, Edward, Shaoran y Tomoyo atentamente, quiénes la veían muy nerviosos.

—Fue decisión de Ash, Delia —fue todo lo que dijo Misty.

—Sakura —la joven, al escuchar su nombre, encogió sus hombros, pero la respuesta de la mujer, la sorprendió; Delia la abrazó fuertemente—. Ahora veo por qué se fijó en ti, también tienes una gran facilidad de hacer amigos.

—Señora Ketchum —dijo Sakura, con voz entrecortada.

—Si mi hijo te eligió —le dijo la señora Ketchum afable—, es por algo —la separó, y la miró a los ojos—. Dime Delia, con confianza, el sólo hecho que hayas hecho que mi Ash se fijara en una mujer como tal, ha hecho que te ganarás mi confianza —y esbozándole

una sonrisa, besó la frente de la chica.

—Gracias, Delia —Sakura muy emocionada, se lanzó a abrazar a Delia, enterrando su rostro en su regazo—. Siento… siento como si mi madre me abrazara —pensaba muy feliz.

La conmovedora escena emocionó al grupo que conocía a Sakura, y más a Tomoyo y Shaoran, quiénes eran conscientes de la ausente imagen materna que ha tenido Sakura.

—¡No se preocupe Delia —decía Sakura, mostrando a Delia su emocionado y decidido rostro—, he decidido derrotar a Magma, y recuperar a Ash, para eso están mis amigos, y los Pokémon de Ash!

—¿Sabes lo que haces? —le preguntó Delia muy preocupada.

—No se preocupe por eso, señora Ketchum —le respondió Gary—. Yo me estoy encargando de enseñarle algunas cosas.

—Ya veo —soltó el profesor Oak algo serio—. Sakura —la joven se separó de Delia, y vio al profesor, quién apoyó su mano derecha en su hombro izquierdo—, espero que sepas como cuidarlos.

—Yo sé que Ash así lo hubiese querido —soltó Misty, sin jamás despegar su mirada de Sakura.

—¿Qué dice usted, Delia? —le preguntó algo insegura Sakura.

—¡Sakura —le dijo muy segura Delia—, yo también te apoyaré con esto!

—¡Muchas gracias, no los defraudaré! —dijo mucho más tranquila y con mucho entusiasmo la peli castaña.

—¡Maldito suertudo! —comenzó a gritar Brock, haciendo que todos lo miraran, como esperando a que pasará el momento— ¡Tuvo novia antes que yo!

—¡Brock, comportarte! —le regañó Misty— Además es tu culpa, las que se han enamorado de ti, las has dejado ir.

—¿Se siente bien? —le preguntó Sakura muy curiosa.

—No le prestes atención —le respondió muy ofuscada—, se le pasará pronto.

Claramente, la última aceptación para que Sakura se hiciera cargo de los Pokémon de Ash, la había obtenido pese al miedo que tenía. Lo que no sabía, era que aquella responsabilidad, tanto la de ser novia, como la responsable de los Pokémon de Ash, también conllevaba tener que afrontar a los rivales y enemigos de Ash, y no eran pocos exactamente.

—No puedo creerlo —comenzó a decir un joven peli morado, quién se paró frente a un Ash que no entendía nada de lo que pasaba—, perdió la memoria y no es capaz de entrenar a sus Pokémon. ¡Ja! Inútil —dijo con tono sarcástico, haciendo que el grupo que estaba con Sakura se molestara.

—¡Oye, no sé quién eres, pero no hables así de Ash! —le reclamó muy molesta Sakura.

—Sakura, él es Paul, es uno de los rivales de Ash —le explicó Dawn bastante seria.

—Pese a eso, jamás se toparon en la liga —agregaba Brock muy serio—. Eso fue un golpe bajo para Ash.

—La verdad, no esperaba más de alguien que no fue capaz de pasar las primeras rondas —con claro tono sarcástico, Paul les restregó la realidad a todos.

—Es fácil decirlo —le recordó Brock—, ganaste el segundo lugar, solo porque Cynthia te derrotó.

—¡Eso no me interesa, no dejaré que trates a Ash así, y salgas sin nada! —¿le dijo desafiante Sakura? Todos miraron muy sorprendidos a Sakura, era como si Ash fuese el que estuviera hablando.

—Sakura, sabes que tus conocimientos no son muy amplios —le recordó seriamente Gary—. Es cierto, Paul lleva el mismo tiempo que Ash entrenando, pero su nivel es más alto. ¿Estás segura de lo que quieres hacer?

—¡No te preocupes —le respondió la peli castaña con mucha seguridad, levantando su mano derecha empuñada a la altura de su rostro—, recuerda que son los Pokémon de Ash, así que todo saldrá bien, te lo aseguro! —bajó su mano, y miró desafiante a Paul— ¡Veremos si eres tan bueno como dices, hablador!

—Si. Como digas, niñita —le contestó Paul, con tono burlón.

—¡¿A quién le llamas niñita?! —le exclamó furiosa.

—Sakura, tranquilízate por favor, solo te está alterando para que pierdas el control —le pidió Shaoran, mientras la agarraba del brazo izquierdo.

—¡Yo veo como hago las cosas! —dijo algo violenta la joven.

¿Qué estaba pasando con Sakura? Se comportaba muy rara, no sé parecía en nada a la chica que habían conocido. ¿Acaso se estaba tomando muy en serio su papel?

Ni siquiera los mismos habitantes de aquella dimensión entendían que pasaba, salvo que habría una batalla por una "tonta" rencilla, por lo que hicieron espacio para dejar a los dos rivales enfrentarse.

De pronto, Satoshi apareció en medio de lo que habían hecho campo de batalla, junto con Alakazam. Miró a su alrededor, y vio a Sakura y a Paul a cada extremo de aquel campo, y a todo el mundo mirando expectantes de lo que iría a pasar.

—¿Me perdí de algo? —preguntó Satoshi muy intrigado.

—¡Sato! —le llamó la entrenadora de Ecruteak, haciendo que el joven se le acercara.

—Saku, ¿qué sucede aquí?

—Sakura y Paul tendrán una batalla, y… —pero el joven no terminó de escucharla, corriendo hasta quedar a un costado, a la mitad del campo.

—¡Escúchenme bien los dos —les pidió muy serio Satoshi—, recuerden que esto es solo es una batalla de práctica, así que tómenselo con calma! —pero sus pensamientos eran otros— Ojalá eso fuese cierto. Sakura, quiero ver de qué eres capaz —a los entrenadores—. ¡Yo seré el juez, una batalla de tres rondas, ¿de acuerdo?!

—¡Como quieras! —exclamaron los dos entrenadores al unísono.

—Escojan a sus Pokémon.

—Las damas primero —cedió su turno muy desafiante Paul.

—Gracias, que caballero —Sakura le agradeció sarcásticamente, enviando a su primer Pokémon—. ¡Sal, Charizard!

—¡Ja! Esto será rápido —Paul sólo esbozó una sonrisa, mientras enviaba a su Pokémon— ¡Sal, Tortera!

Quienes tenían conocimiento de causa, vieron muy extrañados la elección de Paul ¿Qué estaría planeando?

—Quiero ver que vas a hacer, Sakura —pensaba Satoshi muy concentrado en cada movimiento de la peli castaña—. ¡Comiencen!

—Como dije, las damas primero —repitió Paul, muy confiado de lo que hacía.

—Idiota —dijo entre dientes, muy molesta la peli castaña— ¡Charizard, lanzallamas! —y tomando vuelo, la enorme lagartija alada disparó su lanzallamas contra el Pokémon de hierba.

—Planta feroz —pero antes que siquiera comenzara el lanzallamas, Paul ordenó el poderoso ataque tipo hierba, provocando que enormes ramas con espinas, las que parecían tener vida propia, salieran del interior de la tierra, no sólo deteniendo sin problemas el lanzallamas, sino también golpeando a Charizard, terminando este en el suelo—. Vamos, estoy recién comenzando.

—¡Yo también! ¡Ala de acero! —gracias a un Charizard que no sabía rendirse, Sakura retomó rápidamente la batalla, volviendo a emprender vuelo. De pronto, comenzó a verse como las alas del Pokémon brillaban, y aumentando su velocidad, golpeó directamente a Tortera, destrozando la planta feroz— ¡Enseñémosle nuestro trabajo en equipo Charizard! ¡Termínalo con súper calor! —de pronto, la llama de la cola de Charizard aumentó de tamaño, y comenzó a cargar una especie de esfera de energía en su boca, disparando lo que parecía un rayo de fuego, dando a Tortera.

Todo parecía indicar, que era el fin del Pokémon de hierba.

Bueno, así van las cosas. Kyogre y Groudon destruyendo lo que pillan, algunos encuentros y una batalla Pokémon. ¿Qué sucederá ahora? ¿Cómo terminará la batalla de Sakura contra Paul? Averígüenlo en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Bien, espero les haya gustado el capítulo. Espero que les guste el rumbo que irá tomando la historia, ya que a partir de ahora me concentraré mas en las batallas. Nos vemos para la próxima!!
 
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Capítulo 33: "Una batalla para olvidar, una lección para recordar"

La batalla de Sakura contra Paul había comenzado, y todos los presentes estaban muy atentos.

La primera ronda, Charizard contra Tortera; había parecido una batalla reñida, pero los resultados estaban listos. Todo hacía indicar que la victoria se la había llevado Sakura, ya que el Pokémon de Paul no se levantaba; la combinación de ala de acero y súper calor, habían sido súper efectivos.

¿Quién será el ganador de esta pelea? Ahora lo averiguaremos.

El ataque de Charizard había dado de forma directa a Tortera, y todo parecía indicar que no se levantaría. Los comentarios de los demás, no se hicieron esperar.

—Dudo mucho que continúe —comentó Ritchie muy serio—, fue un ataque directo. No entiendo por qué envió a Tortera.

—Algún motivo habrá tenido —comentó Gary igual de serio.

—¿Qué posibilidades tiene Sakura de ganar? —le preguntó preocupado Shaoran.

—Paul es un entrenador con mucha experiencia, y su entrenamiento ha sido muy duro, por lo que me ha contado Ash.

—En cambio, Sakura no tiene tantos conocimientos —comentó Brock más preocupado que serio—, usó movimientos sin una táctica… A decir verdad, creo que solo fue un golpe de suerte.

—Ahora que lo mencionas, tienes razón —le apoyó Gary.

—¡Ustedes, deberían darle ánimos, no criticarla! —les regañó furiosa Kagome, quién era de las que si le echaba porras a la peli castaña— ¡Vamos Sakura, dale una paliza a ese niñito!

En el campo de batalla, Tortera seguía en el suelo, mientras que Charizard, esperaba algún movimiento.

—¡Tortera ya no puede continuar, Charizard gana! —anuncio Satoshi.

—¡Qué bien! ¡Excelente trabajo, Charizard! —celebró muy feliz Sakura, imitándolo Charizard con su lanzallamas al cielo— ¡Muy bien, ya puedes descansar todo lo que quieras! —dijo mientras lo regresaba a su pokébola, y volvía su atención a Paul— ¡Te lo dije, solo eres un hablador, esto será muy fácil, y para darte ventaja, volveré a sacar primero! —tomó otra pokébola, y llamó a su segundo Pokémon— ¡Sal, Sceptile! —y el señor de los bosques apareció listo para la batalla— ¡Esta será una batalla muy fácil, Sceptile, así que terminemos esto rápido! — Sceptile asintió, y se puso en guardia.

—Ya lo veremos, niñita —Paul seguía hablándole sarcásticamente a Sakura; quería sacarla de quicio— ¡Sal, Honchkrow! —y el ave oscura apareció posándose en el suelo.

—Fue una victoria muy sencilla para Sakura. Excelente estrategia, Paul —pensó muy serio Satoshi—, ahora se está confiando. Sakura, espero que no te afecte en la batalla —levantó sus brazos, y dijo— ¡Muy bien, será Honchkrow contra Sceptile! —y bajó sus brazos para dar inicio a la segunda ronda— ¡Comiencen!

—¡Sceptile, bala semilla! —apenas ordenó Sakura, Sceptile de su boca disparó una ráfaga de semillas; el ataque iba con intenciones de dar un golpe directo.

—Lo siento niñita, pero aun te falta mucho que aprender —le dijo muy confiado Paul—. ¡Honchkrow, rayo de confusión! —el ave oscura esquivó sin mayores problemas él bala semillas, y de sus ojos, formó y disparó una especie de rayo siniestro contra Sceptile, quedando este con un movimiento errático— As aéreo —y en combinación, tomó velocidad desde el cielo, ejecutando su ataque aéreo, acertando de lleno al Pokémon de hierba, quedando este en el suelo.

Los demás, seguían haciendo comentarios.

—Paul es bueno —comentó Red muy serio—. Esa chica no tiene posibilidades.

—Esta batalla está decidida —sentenció Blue.

—Novata contra experto, era fácil saberlo —agregó Tracey—. La primera ronda fue solo suerte de principiante.

En el campo de batalla, Honchkrow esperaba pacientemente el contraataque de Sceptile, quien estaba confundido.

—Ya verás —murmuró Sakura entre dientes—. ¡Sceptile, ataque rápido! —le ordenó al Pokémon, pero tomando cualquier otra dirección, lastimándose a sí mismo— ¡No, Sceptile!

—Deja de jugar Honchkrow, bola de sombras —en cambio, Paul se veía fastidiado.

Aprovechando la confusión de Sceptile, Honchkrow se acercó al Pokémon de hierba, acertando a quema ropa la bola de sombras, así, cayendo Sceptile debilitado.

—¡Sceptile ya no puede continuar, Honchkrow es el ganador! —proclamó Satoshi, mientras dirigía su vista a Sakura, pensando seriamente— Como lo suponía. Sakura, aun te falta mucho —esbozó una sonrisa, y concluyó—. Es tu naturaleza ser confiada.

Mientras, los demás veían expectantes como continuaría la tercera ronda. El maestro de Sakura, algo molesto por la situación, dirigió su mirada a su pupila; sabía que su actitud la estaba haciendo caer en la trampa de Paul.

—Comenzó a confiarse solo por su primera victoria, eso es lo peor que puede hacer un entrenador —espetó al aire Gary.

—Sakura siempre ha sido así —le comentó Shaoran muy preocupado—, cuando ve que las cosas le son fáciles, comienza a confiarse, y lo está haciendo. Necesita que alguien la despierte.

—Yo me encargo de eso —Gary caminó hasta donde estaba Satoshi, y le pidió— Satoshi, ¿podrías hacerme tiempo? Quiero hablar con Sakura.

—Si Paul está de acuerdo —los dos miraron a Paul, quién les asintió desinteresado— ¡Habrá un receso de cinco minutos!

Había muchas cosas de las que hablar, y Gary era consciente de aquello. Sakura estaba aprendiendo la lección más importante; un entrenador jamás debía confiarse.

—¡¿Se puede saber que estás haciendo?! —le dijo muy molestó Gary.

—¡¿De qué hablas?! —le preguntó Sakura, furiosa por la interrupción— ¡Iba muy bien, ya había derrotado a su primer Pokémon!

—Sí, claro, por supuesto. Y en la segunda ronda, barrieron el piso contigo —le respondió sarcástico Gary— ¡¿Qué fue eso? parecías una aficionada!

—¡No te preocupes, tuvo suerte en la segunda ronda, en la tercera lo derrotaré, ya lo verás! —dijo Sakura aún muy confiada; aún no bajaba de su nube.

—¡Escúchame bien —comenzó a regañar a Sakura—, cada uno tiene una ronda ganada, la próxima es la decisiva, así que concéntrate, por favor, no te confíes más! —desvío su mirada al entrenador de Sinnoh, y volvió a Sakura—. Ya te lo dijimos, Paul es un entrenador con mucha experiencia, ha derrotado más de una vez a Ash —la agarró suavemente de los hombros, y muy serio le advirtió—. No es un entrenador que tenga paciencia, si bajas un poco la guardia, te destrozará.

—¿Cuántas veces ha enfrentado a Ash? —pregunto Sakura algo curiosa.

—Las suficientes para decirte que es mucho mejor que Ash —aquellas palabras, por fin habían amedrentado a Sakura— Tú no tienes ni la mitad de la mitad del potencial de Ash, mucho menos la de Paul.

—¡Fin del receso! ¡Entrenadores, vuelvan a sus puestos! —pidió Satoshi una vez pasaron los cinco minutos, haciendo que Sakura volviera a su posición.

Sakura por fin se había dado cuenta que esto no tenía nada que ver con la suerte, o solo porque por ser los Pokémon de Ash, siempre ganaría. La experiencia de Paul, la estaba llevando a una trampa fatal para cualquier entrenador, por lo que, ahora muy seria, se paró firme, y miró con determinación al joven peli morado.

—Muy bien, elijan a sus Pokémon —les ordenó Satoshi.

—¡Electivire, sal! —ordenó Paul, mientras dejaba salir al Pokémon eléctrico— Quiero ver que vas a hacer con él.

—Veamos —comenzó a pensar Sakura, esta vez con mucha calma—, un Pokémon de hierba o tierra me servirían contra él. Creo saber a quién utilizar —llevó su mano izquierda a su cinto para tomar una pokébola— ¡Muy bien, entonces elijo a…! —pero alguien que se posó en su hombro derecho, detuvo su grito— Pikachu, ¿quieres luchar? —le preguntó muy sorprendida Sakura, a lo que el ratón eléctrico asintió con un entusiasta gruñido, sacando chispas por sus mejillas— ¡Muy bien, entonces elijo a Pikachu!

—¡Muy bien, la última ronda será Electivire contra Pikachu! —avisaba Satoshi, mientras miraba fijamente a Sakura, pensando— Sakura, ya vi todo lo que tenía que ver —y ordenó el inicio de la última ronda— ¡Comiencen!

Los dos Pokémon eléctricos comenzaron a mirarse a los ojos, como si ya se conocieran de hace mucho, sus cuerpos sacaban chispas eléctricas muy fuertes. Aún no habían comenzado a moverse, pero ya se sentía en el ambiente un duelo de dos Pokémon de gran nivel. De pronto, en el cielo, comenzó a formarse una tormenta eléctrica, producto en gran medida, a la electricidad producida por ambos Pokémon. Los dos se veían dispuestos para lanzar su primer ataque, cuando de pronto, un rayo cayó en medio del campo de batalla, sobrecargando la energía de ambos Pokémon, provocando que soltaran aún más energía de sus cuerpos, casi transformando el campo de batalla, en un campo eléctrico; era muy peligroso estar cerca del campo de batalla. Se veía que tanto Pikachu, como Electivire, no lo tomaban como una simple práctica, y eso casi lo vivió Sakura en carne propia, puesto que uno de los rayos del roedor, pasó muy cerca de ella.

—Esto se volvió muy peligroso —pensó Satoshi muy preocupado—. ¡Whitney!

—¡Satoshi! —respondió la líder de gimnasio, mientras se le acercaba— ¡¿Que necesitas?!

—Necesito que saques a Magneton y Manectric —le pidió rápidamente el joven.

—De acuerdo —le asintió la joven peli rosada, mientras dejaba salir a los dos Pokémon— ¡Manectric, Magneton, salgan!

—¡Chicos —les llamó su antiguo entrenador, haciendo que ambos Pokémon eléctricos lo mirarán—, ya saben que hacer!

Y sin dar más órdenes, los dos Pokémon eléctricos se pararon a cada extremo del campo de batalla, haciendo de pararrayos.

—Ahora podrán continuar tranquilos —les dijo Satoshi, a un Paul que no le prestaba atención a la electricidad, y a una Sakura, que si estaba asustada por la electricidad.

—¡Golpe trueno! —ordenó Paul, haciendo que su Electivire concentrara su ataque.

Pikachu esperó con la guardia alta el ataque, pero al no recibir ninguna instrucción de Sakura, este desvió la mirada a la chica, observando muy preocupado como los rayos caían alrededor de la peli castaña; y en su distracción, recibió de forma directa el puño trueno.

—Esto será rápido. ¡Termínalo con demolición! —Paul ordenó, casi asegurando su victoria.

—¡Ataque rápido! —gritó casi por instinto Sakura, logrando salvar al roedor eléctrico por los pelos— ¡impactrueno!

—¡No Sakura, dile que cambie el ataque, rápido! —le avisó Gary desesperado, pero había sido tarde.

El impactrueno de Pikachu dio de forma directa a Electivire, no solo recibiéndolo como si nada, sino tambien, absorbiendo la energía de este. Gary estaba muy nervioso, y era consciente del estado actual de Sakura, por lo que decidió ubicarse tras la joven, como si ahora, se tratase de un asistente.

—Sakura, Electivire puede absorber los ataques eléctricos, no vuelvas a usarlos —Gary le decía muy preocupado.

—Si —le respondió cortante. Al parecer, Sakura estaba en estado de shock; el conjunto de cosas que estaba pasando, no la hacía reaccionar a nada.

—Pero que fastidio —refunfuñó Paul muy molesto—. Terminemos ya con este absurdo juego. ¡Demolición!

—¡Cola eléctrica! —por fin atinó a ordenar Sakura, haciendo que la cola de Pikachu comenzara a cargarse de electricidad. Pero antes de concretar el ataque, el movimiento se debilitó, dando la posibilidad a Electivire de atacar y acertar— ¡¿Qué pasó?! —preguntó muy sorprendida Sakura.

—¡No puedes usar ataques que Pikachu no haya perfeccionado, prueba con algo más efectivo! —le exclamó Gary muy desesperado.

—De acuerdo —le asintió Sakura, por fin concentrada en la batalla— ¡Pikachu, prueba tu cola de acero! —el impacto de la demolición de Electivire y la cola de acero de Pikachu, provocó que de entre sus ataques, expulsaran mucha electricidad, haciendo retroceder a ambos combatientes, dejando ver a Pikachu mucho más afectado.

—¡Pikachu está muy cansado, termina rápido la batalla! —le avisó Gary.

La batalla se había limitado a solo ataques físicos, ninguno de los dos Pokémon cedía; y cada impacto que producían sus ataques, producían más rayos, los cuales, con algo de dificultad, lograban atajar Magneton y Manectric.

El verdadero miedo, lo estuvo a punto de vivir Sakura, quien al fin había logrado concentrarse en la batalla; estaba a punto de ser impactada por la electricidad; era uno de los rayos de Pikachu.

—¡Sakura, sal de ahí! —le gritó Gary muy asustado, pero no reaccionó.

Lo único que se logró ver de un segundo a otro, fue como Pikachu, haciendo uso de su velocidad, logró interceptar aquel rayo con su cuerpo, debilitándolo muchísimo.

—¡No, Pikachu! —gritó angustiada Sakura.

—¡Sakura, Pikachu ya no puede continuar así, su salud es mucho más importante! —le advirtió muy preocupado Gary.

—¡Pikachu, déjalo, no pelees más! —pero el Pokémon ignoró por completo la orden de Sakura, lanzándose a luchar nuevamente.

¿Que estaría pasando por la mente de Pikachu en ese momento? El solo quería seguir luchando ¿Pero por qué? ¿Orgullo tal vez?

—¡Ahora veo por qué dicen que los Pokémon se parecen a sus entrenadores! — Pensó con rabia Gary— ¡Esos dos son iguales!

—¡Pikachu, te lo suplico, detente, no sigas! —le gritaba entre lágrimas Sakura.

Las acciones de Pikachu, provocaron que Sakura volviera a perderse, desconcentrándose de la batalla, por sus pensamientos.

—Esto no es como lo que me mostraron Ashy y Misty —pensaba compungida Sakura—, ellos y sus Pokémon se divertían, pero esto… esto es terrible —bajó sus brazos, y con la mirada baja, comenzó a llorar— ¿Qué clase de lugar es este? ¿Por qué hacen pelear así a los Pokémon? No es justo para ellos —apretó sus manos, y levantó la vista—. Si iba a saber que esto sería así…, yo… ¿Cómo podían con todo esto, Ashy, Pikachu?

Volvió a bajar la mirada, y con sus ojos llenos de lágrimas, logró ver como aquel roedor de color amarillo cayó desmayado a sus pies, sucedido por un silencio, y luego, por las palabras de Satoshi.

—¡Pikachu ya no puede continuar, el ganador de esta ronda es Electivire, y de la batalla, Paul! —después del veredicto, volvió a reinar el silencio en el lugar.

No se hicieron esperar los murmullos, los que fueron precedidos del silencio, mientras que Misty, Shaoran, y los conocidos de Sakura, veían muy preocupados el actual estado de la joven; la que por fin se comportaba como Sakura, mientras, a quien más debía importarle la situación, miraba sin entender nada, abrazado por su madre.

—Paul, me sorprendiste, eres bastante fuerte —le comentó Satoshi con entusiasmo—. Hace mucho que no tengo un buen rival, sería interesante una batalla contra ti —pero Paul devolvió a Electivire a su pokébola, y se retiró sin decir nada— ¿Otra vez? —suspiró nervioso— Bueno… —volteo a ver a Sakura, pero…— ¿Dónde está Sakura?

—¡No está! —dijo algo preocupado Gary, mirando a todos lados— ¡Estábamos tan pendientes de la reacción de Paul, que no nos dimos cuenta cuando desapareció! —algo preocupado, dijo al aire el joven peli castaño— Si es igual que Ash…

—¿Igual que Ash? —preguntó extrañado, partiendo rápidamente al bosque— ¡Espérenme un momento, voy por Sakura!

Y así había sido. Sin que nadie se diera cuenta, Sakura tomó en brazos a Pikachu, y corrió, perdiéndose en el bosque de Pallet Town. Corría sin dirección, llorando desconsoladamente, con Pikachu en sus brazos. Se sentía muy mal, totalmente humillada, había perdido su primera batalla; pero lo que más le dolía, era que, por sus sentimientos, Pikachu estaba muy lastimado.

Su carrera terminó, cuando su pie izquierdo tropezó con unas ramas que estaban en el suelo, cayendo pesadamente al suelo, soltando accidentalmente al Pokémon eléctrico.

—No puedo creerlo… —decía en voz alta, llorando, con la voz entrecortada—, perdí contra ese tipo, y sin que le costara trabajo. Soy una perdedora, no sirvo para esto —cerró sus ojos, cruzó sus brazos en el suelo, y enterró su rostro en ellos—. Será mejor que me olvide de esto, no soy como Ashy, no tengo su valor, su optimismo, nada… Alguien tan débil como yo, jamás podría tomar su puesto.

Sakura levantó su mirada, y vio a un Pikachu, quien muy triste y preocupado, la veía fijamente. Con algo de trabajo, el roedor se paró, y caminó hasta la peli castaña, parándose frente a ella, lamiendo la mejilla derecha de Sakura.

—Pikachu — decía Sakura entre llanto —, disculpa por hacer que te lastimaran por mi culpa… Te fallé —vio como el ratón eléctrico le negó con la cabeza.

En ese momento, sucedió algo muy raro, algo que Sakura no sabía si era por el estado en el que estaba, u otra cosa.

No Sakura, tú no eres la culpable, a veces se gana, y a veces se pierde, no tienes por qué sentirte así.

—¡En verdad, lo siento, no…! —quiso disculparse Sakura, percatándose de la extraña situación— ¡Pikachu, entiendo lo que me dices!

¡¿Qué…?! —gritó completamente sorprendido Pikachu.

¿Que estaba sucediendo? Era lo que los dos se preguntaban. El suceso, por lo bajo, era increíble e imposible de explicar.

Jamás había logrado algo así con Ash… —le dijo Pikachu, intentando salir de la sorpresa—, pero si es así, entonces creo que este será un buen momento para que nos escuches —le espetó con mucho entusiasmo, mientras Sakura veía como dos de las pokébolas que traía, se abrieron.

—Charizard, Sceptile… —los nombró Sakura, mientras veía como ambos Pokémon la miraban muy serios; o al menos eso era lo que a ella le parecía.

Si en verdad nos entiendes, quiero darte una lección —comenzó a decirle Charizard—. Perder es solo un factor en el camino a la victoria, por lo que no debes sentir lástima por algo así —Sakura se le acercó, mirándolo algo ansiosa—. Ahora, sí te soy sincero, debo admitir que, en un inicio, no me simpatizó para nada la idea de que tú nos entrenaras, pero es mejor estar con alguien que puede hacer algo, a alguien que no se acuerda de nosotros —le dijo con un tono de voz muy tranquilizador, pero algo desafiante.

No deberías ponerte así —ahora le dijo Sceptile—. ¿Crees que al Ash que conocemos, le gustaría verte así?

—El Ash que yo conozco, jamás se rendiría, seguiría peleando hasta el final, pero sé que jamás dejaría que a ustedes les llegara a pasar algo —reflexionó, mostrando una sonrisa a los Pokémon, terminando su mirada en Pikachu—. Pikachu, no quería que te lastimaran más, me dio mucho miedo que te llegara a pasar algo, ¿por qué no me escuchaste?

¡Sakura, nosotros peleamos por ti, y yo quise ganar para ti! —aquellas palabras de Pikachu, sorprendieron enormemente a Sakura— La primera vez que nos vimos, supe que eras una persona buena; no lo sé, algo me decía que tu compañía sería lo mejor, tanto para Ash, como para todos nosotros, por eso hice todo lo que pude para unirlos.

—Pikachu… —susurró su nombre, se acercó, y lo abrazó— Lo siento. Pueden confiar ciegamente en mí, pero jamás podré ser como Ashy.

—Nadie está pidiendo que seas como Ash, solo se Sakura —aquella voz que se escuchó de pronto, hizo volver en sí a Sakura, buscando al destinatario de esta.

—¡Satoshi! —exclamó sorprendida la peli castaña, apenas lo vio— ¿Cómo me encontraste?

—Conozco este lugar como la palma de mi mano, aquí jugaba con Ash y Gary cuando éramos unos niñitos —le respondió muy alegre el joven—. ¿Con quién hablabas?

—Con Pikachu, Charizard y Sceptile —le respondió con entusiasmo.

—Creo que la derrota le afectó mucho, comenzó a delirar la pobre —pensó algo contrariado Satoshi—. Sakura, es bueno que los entrenadores hablen con sus Pokémon, pero los humanos no entienden el lenguaje de los Pokémon. ¿Segura que estás bien?

—¡Por supuesto que sí! —le muy molesta Sakura, volteando a ver a sus Pokémon—, ¿verdad?!

Pero los Pokémon les respondieron con sus gruñidos, muy felices. Sakura comenzó a reír fuertemente, y calló.

—¡No puedo creerlo, primero pierdo, y ahora, me estoy volviendo loca! —se definió llorando, mostrando una sonrisa burlona.

—Tranquila Sakura —le pidió Satoshi, mientras posaba su mano derecha en el hombro izquierdo de Sakura—. ¿Te cuento un secreto? —le preguntó de forma cómplice.

—¿Un secreto? —le preguntó muy intrigada Sakura. Había logrado distraerla de su tristeza.

—Existe un Pokémon llamado Metapod, el cual, solo sabe endurecerse —empezó a decirle maliciosamente Satoshi—, y Ash, en su primera batalla, usó su Metapod contra el Metapod de otro joven —rio entre dientes, continuando—. Imagina, una batalla entre dos Pokémon que solo sabían endurecerse.

—¿En verdad así fue la primera batalla de Ash? —preguntó incrédula Sakura.

—Al menos eso me contó Misty, y también me dijo que terminó en empate —Sakura estaba muy concentrada escuchando a Satoshi. El joven estaba logrando plenamente su objetivo—. Bueno, eso no es nada —rio nervioso—, mi primera batalla, intentando de capturar un pequeño Pokémon salvaje muy débil, la estuve a punto de perder —le comentó bastante avergonzado—. Sí que era malo en esa época, el peor entrenador de Pallet Town.

—¡Jijijiji! Al menos, yo gané mi primera ronda contra el rival de Ash —le dijo Sakura mucho más animada.

—Y piensa bien, Paul es mucho mejor que Ash, o bueno, sus Pokémon son muy fuertes… —retiró su mano del hombro de Sakura, y la miró fijamente a los ojos—. No importa como avances, no importa cuántas veces caigas, lo que importa es el resultado final, y se ve que eres mucho mejor, incluso que yo.

—Ya lo creo —le soltó, maliciosamente—, debe ser muy fácil derrotarte.

—¡Jejejeje! sí, creo que tienes razón —le respondió con una risa algo fingida, pensando muy nervioso—. ¡Solo dejo que me digas eso para levantarle el ánimo, niñita mal criada! —Satoshi dio la vuelta, y le recordó la situación actual— Será mejor que nos vayamos, los demás están muy preocupados por ti.

— Pero Pikachu, Charizard y Sceptile están cansados y heridos, y todo por mi culpa —volvió a comentar muy triste Sakura.

— Eso es natural, recuerda que lucharon —le dijo Satoshi, como si fuera algo natural.

— No entiendo —comenzó a decir Sakura, haciendo que el joven la mirara muy extrañado—. ¿Por qué los humanos hacen luchar a los Pokémon, con qué objetivo?

Definitivamente, según el rostro sorprendido de Satoshi, esa pregunta no la esperaba de ella. Era consciente que la joven Sakura era muy sentimental, y que aquella pregunta, pregunta clave en todo lo que estaban haciendo en general, la tenía algo molesta.

—¿Sabes? —comenzó a responderle tranquilamente Satoshi— Cuando iniciamos nuestro viaje, con Ash y Gary, quienes, si querían ser entrenadores, siempre me pregunté lo mismo, ¿por qué las personas hacían luchar a los Pokémon? Ellos son seres que viven libremente en el mundo, y si mínimo, querías capturarlos, debías tratarlos bien, y cuidar de ellos, hacer que sean parte de tu familia.

—Entonces, ¿por qué iniciaste tú viaje? —le preguntó muy intrigada Sakura.

—Fácil, o estudiaba, o salía de viaje, y me aburre mucho el colegio —respondió algo nervioso Satoshi, haciendo que la joven perdiera el equilibrio—. Fuera de bromas, respeto mucho a los Pokémon, y si puedo, aunque sea, cuidar a uno y protegerlo de las personas malas, lo haría, y lo hice haciéndome entrenador.

—¿Y cuándo supiste por qué las personas hacían luchar a los Pokémon?

—Sakura —le respondió Satoshi, mientras le daba una sonrisa de orgullo—, uno no hace luchar a los Pokémon, los Pokémon luchan por qué es su reconocimiento de valía hacia su entrenador —aquellas palabras sorprendieron mucho a Sakura, recordándole las palabras de Pikachu, Charizard y Sceptile—. En un inicio no lo entendía, pero gracias a tu símil, lo entendí.

—¿Mi símil? —preguntó extrañada Sakura.

—¡Con que aquí estaban ustedes dos! —dijo entre regaño una voz muy familiar, al menos para Satoshi; se oía entre molesta y preocupada.

—¿Sakura? —volteó tras él, y ahí estaba la otra Sakura— ¡Jeje! La otra Sakura —rio entre broma el joven.

—¡No sé qué es tan gracioso, Sato! —dijo la peli morada, mirando de reojo a Satoshi.

—¡Qué complicado presentarlas, se llaman igual! —comentó algo nervioso Satoshi— Pero ella es de quien te hablaba —le dijo a la peli castaña—. Es por ella, y por todos mis amigos, y los de mi Saku, es que decidimos aceptar está difícil misión, y como ves, Pikachu también quiere hacer lo que sea por ti —el joven se paró al lado de la peli morada, y le dijo a la brujita—. Si no quieres luchar, lo aceptaremos, pero siempre respeta las decisiones de tus Pokémon, quieran hacer lo que quieran hacer.

—Si… —susurró muy pensante la señorita Kinomoto— ¡Lo haré! ¡Le prometí a Ashy no rendirme y hacerme cargo de sus Pokémon, y no lo defraudaré! —dijo muy decidida, empuñando sus dos manos a la altura de su rostro— ¡Y si ellos quieren luchar, los apoyaré hasta el final! —la pareja de entrenadores observaron muy felices a Sakura, quien en su rostro por fin se veía decisión y seguridad— ¡Ahora mi tarea es salvar a Ashy, y eso haré!

De pronto, sucedió algo increíble por parte de la brujita; comenzó a emitir una extraña luz desde su pecho, la cual, no solo despejó en parte la energía negativa del lugar, sino también, recuperó la energía de Pikachu, Charizard y Sceptile, dejándolos como si de un centro Pokémon hubiesen salido.

Los dos entrenadores veían impresionados aquel suceso, sin creer lo que veían. La pregunta si que empezaba a ser válida. ¿Quién era realmente Sakura Kinomoto?

—¡ ¿Cómo rayos hiciste eso?! — preguntaron al unísono Satoshi y Sakura; la sorpresa en sus rostros no se las quitaba nadie.

—¡Lo mismo me pregunto! — la peli castaña respondió igual de sorprendida, viendo cómo Pikachu, Charizard y Sceptile, le gruñían muy felices.

—¿Qué rayos sucede aquí? — se preguntaba Satoshi, tan extrañado, como sorprendido — ¿Se supone que tenía que pasar esto? Es como si tuviera la energía, el alma, la memoria, todo de Ash, hasta el carácter, esto es imposible.

La tortilla se había dado vuelta, ahora era Satoshi quien no entendía que estaba pasando; solo miraba desconcertado a una Sakura que recibía muy feliz a su Pikachu, en su hombro izquierdo, mientras acariciaba a Charizard y Sceptile. Pero un grito en el ambiente, cortó por completo aquel solemne momento.

—¡Oigan! —se escuchó en el ambiente, haciendo que los tres jóvenes y los tres Pokémon buscarán el propietario de aquel grito.

—¡¿James?! —dijo muy sorprendido Satoshi, haciendo que tanto la peli morada, como Pikachu, subieran la guardia.

—¡¿Otra vez vienen a darnos problemas?! —le preguntó muy molesta Sakura.

—¡Por supuesto que no! —le respondió James muy angustiado; su cara no expresaba exactamente tranquilidad— ¡Mew me mandó a ayudarlos!

—¿Qué pasa, porque esa cara? —le preguntó Satoshi muy preocupado.

—¡Les tengo muy malas noticias, por favor llévame al laboratorio! —le pidió James.

—De acuerdo, vamos —asintió Satoshi, volteó su atención a la peli morada, y le comentó—. Saku, por alguna razón me seguiste, ¿verdad?

—¡Jejejeje! Solo quiero hablar con mi amiga —le comentó muy sonrojada—. ¡Ustedes avancen, cosas de mujeres!

—Como digas… —dijo bastante asustado Satoshi, adelantándose con James—. No se distraigan.

Una vez que Sakura volvió a Charizard y Sceptile a sus pokébolas, bastante apartadas, ambas Sakura hablaban… ¿de la vida?

—Así que eres novia de ese tal Ash Ketchum —le dijo medio en burla la entrenadora de Ecruteak.

—¿Eh? —aquel comentario provocó que la brujita se pudiera algo nerviosa— Sí, amo mucho a Ashy. Me declaré, y me correspondió.

—Espero que no sea celosa, señorita Kinomoto —seguía diciéndole en broma.

—¿Celosa? —preguntó la joven algo curiosa— ¿Lo dices por Misty?

—¡Jajajaja! Puede ser —rio fuertemente la peli morada—. Ash siempre ha sido popular entre las chicas, y siempre andan detrás de él.

—No las culpo —le respondió Sakura, sintiéndose aún más afortunada—. Ashy es un gran chico, el mejor de todos.

—Pero conozco cierta señorita que, si se llega a enterar de esto, te va a buscar, y te lo va a querer quitar —le comentó algo graciosa.

—¿La conozco? —le preguntó con algo de miedo Sakura.

—Si ya la hubieses conocido, lo hubieras sabido desde el primer segundo —aquellas palabras asustaron aún más a Sakura—. Sakura, por favor, cuida mucho a Ash, él es mucho más importante para todos nosotros de lo que tú puedas creer.

—¿Puede ser por los motivos que trataron de matarlo y Magma le quitó la memoria? —le preguntó muy preocupada la peli castaña.

—Solo nos estamos basando en la mitología, en leyendas, y en tus dudas, sobre hacer pelear a los Pokémon.

—Sakura —le comenzó a preguntar la peli castaña—, ¿por qué este tipo de relación entre las personas y los Pokémon?

—Según lo que dicen las leyendas, hace mucho tiempo, humanos y Pokémon vivían en armonía, por lo que, la recompensa de Arceus, el dios Pokémon, para las personas, fue que los Pokémon trabajarán con ellos, así, los lazos entre ambos se reforzarían. Claro, humanos y Pokémon, trabajando de la mano, todo era muy bonito, pero entre todo lo bonito, tenía que haber algo malo; muchas personas comenzaron a utilizar a los Pokémon robar, matar, y satisfacer su sed de poder ¡Y así fue como, un joven de traje azul con su leal Pikachu, aparecieron para imponer la justicia, reduciendo completamente los niveles de violencia! — la peli castaña estaba muy sorprendida de cada palabra que decía la entrenadora de Ecruteak ¿Tantas cosas malas habían pasado para llegar hasta donde estaban ahora? Se preguntaba— Pero lamentablemente, para terminar con toda esa maldad, tuvo que sacrificarse, así, volviendo el equilibrio al mundo.

—Qué lástima que alguien tenga que sacrificarse para que todos vuelvan a ser buenos —comentó muy triste la card captor.

—¡Tranquila Sakura —le comentó muy alegre la entrenadora—, ya te dije, es solo una leyenda, y a veces, solo profetan poéticamente! No necesariamente tuvo que haber pasado textualmente.

—¿Ashy es importante por qué creen que es aquel joven de la leyenda? —preguntó la brujita muy extrañada— ¿Y por qué es él exactamente? Podría ser cualquier otro.

—Hasta el momento, dentro de todo lo que hemos investigado, todo apunta a Ash —desvío la mirada para mirar a Satoshi y James, y continuó—. Y no, por eso no es importante Ash para nosotros.

—¿Entonces? — preguntó algo curiosa la peli castaña.

—Sakura, tú debes saberlo, eres su novia —le comentó entre risas la peli morada—. Dime, ¿qué te enamoró de él?

—De él me enamoró —comenzó a decir muy risueña—, su valentía, su cariño a los demás, su lealtad, y en especial, su protección. Siempre tuvo una palabra para darme ánimos.

—Ash es como nuestro líder —dijo muy orgullosa la chica de Ecruteak—, Sato y yo siempre lo hemos admirado, de hecho, muchas estrategias de batalla de Sato, están inspiradas en como pelea Ash — se detuvo un momento, y tomó las manos de la peli castaña—. Sakura, hagamos todo lo posible para recuperar a nuestro líder, amigo, y a tu novio.

—¡Si —exclamó enérgicamente la peli castaña—, no los defraudaré!

Pero el lento avanzar de las chicas, estaba desesperando a los dos jóvenes.

—¡Tendrán mucho tiempo para hablar —comenzó a decir muy impaciente Satoshi—, ¿podrían avanzar?!

—¡Está bien, está bien, pero no nos regañes! —dijo su Sakura, fingiendo su disculpa.

—¡Solo apúrense! —y sin esperarlas, ambos jóvenes aceleraron el paso.

—¡Oigan, espérennos! —exclamaron las dos Sakura, mientras intentaban alcanzarlos.

Cómo se los había prometido a Ritchie y Sabrina, James iba con toda intención de informar a los demás, las claras intenciones de tanto el equipo Rocket, como del equipo Galaxy.

Una vez que llegaron al laboratorio, cierta peli castaña recibió su regaño, y el joven peli morado, comenzó a explicar la situación actual.

—¡Sakura, ¿dónde estabas?! —comenzó a regañarla fuertemente Gary, provocando una expresión de arrepentimiento en la peli castaña —¡Estábamos muy preocupados!

—Lo siento Gary… —se disculpó muy apenada Sakura.

—¡Calma Gary —le pidió algo nervioso Satoshi—, tampoco es que haya ido tan lejos, además, estaba con nosotros!

—Sakura, no lo vuelvas a hacer, ¿de acuerdo? —Gary de verdad se tomaba muy en serio su papel de tutor.

—De acuerdo —le respondió muy apenada.

—¡Jeje! Hagamos que aquí no pasó nada —trató de distraer Satoshi, intentando que todos volvieran la atención a él—. Encontramos a James, creo que tiene algo que decirnos.

—¿Qué es lo que tienes que decirnos? —le preguntó el profesor Oak, quien era el único que mantenía el temple en tan estresante situación.

—¿Qué sucede? —comenzó a preguntar muy preocupada Misty— ¿Es algo malo?

—¡Es peor que malo, es terrible! —aquella afirmación, solo hizo asustar a todo el mundo— El Equipo Rocket y el equipo Galaxy, se unieron con quién está a cargo de todo este ataque —las expresiones de quienes vivían en aquella dimensión, daban clara evidencia que las cosas si podían complicarse aún más—, y su objetivo, es eliminar a Ash —y aquellas últimas palabras, provocaron que los conocidos de Ash levantaran su guardia, con excepción de Satoshi.

—Ya veo —decía Satoshi, posando su mano derecha en su mentón—, eso suena mal —levantó su mirada al joven, y lo miró muy serio—. ¿Y cómo sabes todo eso?

—Una chica de cabello celeste los convenció, fue lo que más pude ver —aquella descripción, solo hizo que Satoshi se preocupara aún más, notándose en sus expresiones.

—¡Por supuesto, y tú vienes a hacerle algo a Ash, ¿verdad?! —le reclamó muy desconfiada May, claramente dudando de las intenciones de James.

—Lo dudo mucho —le explicó muy pensante Satoshi—, si viniera a algo así, no nos daría tanta información, y no vendría solo; además, no le hubiese dicho que viniese.

—Creo que tienes razón —le apoyó Misty, tan tranquila como Satoshi—. Ustedes dos no son iguales a los otros.

—Al menos ya sabemos cuáles serán sus próximos movimientos —comentó muy serio el profesor Oak.

—¡Excelente, más problemas! —bufó muy molesto Satoshi— ¿Ideas?

—Tú eres el encargado del plan —le cuestionó muy desconcertado Gary— ¿Cómo no tienes algo en mente?

—¡Jeje! Disculpen, nunca pensé que todo llegaría a estos extremos —comentó entre risas, muy nervioso Satoshi.

—No me sorprende, con lo lentos que son, nos adelantamos a sus movimientos —comentó una voz femenina en el aire.

—¡¿Quién eres?! ¡Responde! —llamó desafiante Satoshi.

De pronto, notaron como un transporte aéreo apareció en el espacio aéreo del rancho Oak, mientras un Salamance apareció de esta nave, disparando un poderoso lanzallamas, el cual, por alguna razón, iba contra Sakura Kinomoto. El ataque sorpresa, no dio tiempo a nadie para reaccionar.

—¡Electivire, protección! —por suerte, Paul alcanzó a percatarse de la situación, por lo que sacó a su Pokémon, logrando salvar a Sakura de tal ataque.

—Paul…, ¡gracias! —le agradeció aliviado Satoshi. Pero de pronto, todos vieron como Electivire caía debilitado, ante la incredulidad de los entrenadores— ¡Es imposible, la protección protege a todo Pokémon de cualquier ataque, ¿por qué cayó debilitado?!

—No es algo que te incumba —decía una mujer de cabello gris, quien utilizaba unos anteojos muy extraños y traje negro—. Vengo por ese jovencito que me causó muchos problemas.

—¡Hunter J, vete de aquí, Ash no está en condiciones de nada! —le dijo muy desafiante Dawn.

—¿Hunter J? ¿Quién es ella? —preguntó Satoshi muy preocupado.

—Ella trabaja en sociedad con el equipo Galaxy, trabaja en el contrabando de Pokémon, y es muy cruel —le explicó Dawn con mucha rabia—, secuestra y captura Pokémon, para luego venderlos.

—¿Trabaja para el equipo Galaxy? —miró a Dawn, luego a la intrusa, y por último al Pokémon, con algo de miedo y preocupación— Ese Pokémon se ve muy extraño, es como si tuviera más poder del que puede aguantar —pensó, mientras tomaba una de sus pokébolas, y llamaba a su zorro de fuego— ¡Sal, Ninetales! —y luego desviar su atención a los demás— Vayan a Hoenn, y quítenles los fragmentos de la perla de Shikon a Kyogre y Groudon, lo más pronto posible, yo me encargo de ella —Satoshi desvío la mirada a su compañera, y con miedo y tristeza, le dijo—. Saku, tu deber es ayudarlos, y por favor, cuida de Ash.

—Si Sato… —le respondió Sakura por inercia. La actitud de Satoshi le dio un mal presentimiento, lo que hizo que ella fuera contagiada por aquel miedo.

—No se los permitiré —sonrió maliciosamente Hunter—. ¡Salamance, lanzallamas!

—¡Ninetales, rápido, intercepta el lanzallamas! —y casi al instante, Ninetales usó su cuerpo para detener aquel lanzallamas, absorbiendo completamente el movimiento— ¡Uf, justo a tiempo! —suspiró aliviado el entrenador, mientras desviaba su mirada a Mewtwo— ¡Llévatelos a Vermilion, tomen el ferry y partan a Hoenn, la tele transportación hasta Hoenn es imposible!

—Como tú digas —le asintió Mewtwo, mientras encerraba a todos en una especie de escudo azul, y desaparecían de la nada.

En el rancho Oak, los únicos que quedaron, eran Satoshi y Hunter J, quienes se veían listos para iniciar la batalla.

—¡Oye, yo soy tu rival, no metas en esto a los demás! —le gruñó Satoshi muy furioso.

—¿Para qué te preocupas por ellos? —le contestó Hunter J, sarcásticamente— Después de terminar contigo, los alcanzaré y eliminaré.

—¡Tú lo has dicho, primero tendrás que derrotarme! —le dijo muy desafiante Satoshi, pero muy preocupado, mirando al Salamance, pensando— Maldición, ese Pokémon es demasiado poderoso, tendré que tener mucho cuidado. Tiene el efecto de la posesión de Magma, se dejaron controlar.

Mientras que Satoshi se encontraba algo nervioso por la situación, Hunter J estaba muy confiada.

—¡Ninetales, terminemos esto rápido, no tenemos tiempo que perder! —el zorro de nueve colas el asintió, y se puso en guardia para comenzar a luchar.

—En algo si estamos de acuerdo —le apoyó sarcásticamente la mujer— ¡Aliento de dragón! —apenas ordenó J, Salamance comenzó a cargar una especie de fuego verde en su boca, disparándolo contra Ninetales con mucha rabia.

—¡Ninetales, usa tu ataque rápido para esquivarlo! —gracias a la agilidad del zorro, no solo logró esquivar con facilidad el aliento de dragón, también impactó con aquella embestida, haciendo retroceder al dragón— ¡No te detengas, cola de acero! —le pidió Satoshi muy desesperado, mientras el Pokémon zorro muy concentrado, hacía brillar sus nueve colas, y saltando arriba del Pokémon, asestó el ataque en el cuello de Salamance— ¡Genial Ninetales! —le celebró Satoshi muy orgulloso— ¡Atento a cualquier otro movimiento! — y haciendo caso el Pokémon de fuego, tomó distancia de Salamance, y se quedó mirándolo fijamente.

—Veo que eres bueno, esto será divertido —le felicitó Hunter J algo entusiasmada.

—¡Pienso lo mismo —soltó Satoshi muy concentrado—, pero esto tiene que acabar ahora! ¡Ninetales, estamos jugando con malos y tramposos, así que jugaremos a lo mismo! —Ninetales le asintió, entendiendo perfectamente el plan de su entrenador— ¡Este ataque costó mucho trabajo perfeccionarlo, pero es muy efectivo! ¡Ninetales, ataque rápido!

—Por supuesto, como digas —dijo nuevamente irónica Hunter—. ¡Garra dragón!

La velocidad a la que ambos Pokémon se movían, era vertiginosa; la ventaja por fuerza, se veía en Salamance, y Satoshi era consciente de aquello; una garra dragón o aliento dragón que impactara en Ninetales, sería su fin instantáneo. La estrategia de Satoshi y Ninetales era curiosa, atacaban cuando veían la oportunidad de atacar, se concentraba más en esquivar ataques, cosa que estaba logrando con éxito; pero había un detalle que el entrenador logró percatarse con facilidad, cosa que Hunter J no, los poderosos ataques de Salamance.

—Lo siento mucho, pero ya gané —proclamó triunfante Satoshi.

—Eso es lo que quisieras —le respondió irónicamente la mujer.

—¿Acaso no te das cuenta? —le reclamó muy molesto Satoshi— Mira a tu Pokémon, apenas si puede continuar peleando.

Y era clara la situación de Salamance; J observó con atención a su Pokémon, percatándose como apenas podía con sus ataques; eran poderosos, pero no tenía control total sobre ellos. En cambio, Ninetales peleaba muy tranquilo, no atacaba con algo más que con su ataque rápido y su cola de acero; no causaban grandes daños a Salamance, pero era útil en la acumulación de daño, pese a ser ataques que no estaban relacionados a su tipo.

—¡Eso no puede ser, Salamance es más poderoso que tu Ninetales! —gritó incrédula Hunter J.

—El poder no lo es todo —comenzó a sermonearle Satoshi, muy serio—. Puedes ganar incluso con un pequeño Magikarp, pero si lo ves como un simple Pokémon, siempre serás una mala entrenadora, una perdedora —observó atentamente como Ninetales continuaba golpeando a un Salamance que apenas si podía defenderse, para luego desviar su atención a Hunter J—. Si supieras la confianza que te tiene Salamance, jamás hubieses caído tan bajo. ¿Acaso no confías en el verdadero potencial de tu Pokémon?

—¡Cállate, tú no eres nadie para darme clases de crianza o de entrenamiento, yo soy Haunter J, la más famosa cazadora de Pokémon raros, y tú, solo un simple entrenador! —gritó con furia.

—Si, tal vez —comenzó a responderle el entrenador, no sin antes, darle su última orden a Ninetales—. ¡Cola de acero y súper calor, ahora! —con la ayuda de la rapidez que había ganado gracias al ataque rápido, rápidamente acortó distancia, acertando su cola de acero en la cabeza del Pokémon dragón, y tomando distancia, comenzó a cargar su ataque de fuego más poderoso— Pero si me quieres ganar, primero tendrás que aprender a entender a tu Pokémon. Dejándote influenciar por el poder, jamás ganarás —el ataque de Ninetales había dado directo en Salamance, haciendo que este quedara fuera de combate, debilitado—. Aquel lanzallamas, con el que quisiste atacar a mis amigos, fue tu perdición, primero, por meterte con ellos, y segundo, por la habilidad especial de Ninetales, absorbió todo ese ataque para aumentar el poder de los ataques de fuego —continuó explicándole muy molesto Satoshi—. ¿Al menos te preguntaste, por qué jamás utilicé ataques de fuego o poderosos?

En ese momento, Hunter J se había dado cuenta que jamás había tenido ni la más mínima posibilidad de derrotar al entrenador de Pallet Town; miró el campo de batalla, y analizó los resultados de la batalla; Salamance debilitado, y Ninetales sin haber recibido un solo ataque.

—No conozco tus intenciones reales, o si alguien te lo pidió, pero no vuelvas a tocar a Sakura —la cazadora vio sorprendida al joven. ¿Tanto se había notado las intenciones de atacarla? —. Si te vuelves a encontrar con Magma, dile que sus problemas son conmigo, y que no meta más a los demás —devolvió a Ninetales a su pokébola, y dejó salir a Alakazam—. Por suerte, puedo usar la tele transportación gracias a Sakura, tengo cosas que hacer —miró de soslayo a Hunter, y cortante se despidió—. Adiós.

—¿Acaso no te vas a llevar a Salamance? —le preguntó casi con desprecio la mujer.

—¡Escúchame bien —comenzó a gritonearle furioso Satoshi—, yo no soy como ustedes, así que no me compares contigo! Aprende a respetar a tus Pokémon, quiérelos, ámalos, y recién cuando aprendas a hacerlo, vendré y robaré tu Salamance —y sin decir más, tocó del hombro izquierdo de Alakazam, y los dos desaparecieron.

La cazadora Pokémon había sido humillantemente derrotada; las palabras del joven la dejaron parada, sin ninguna clase de movimiento, quedándose mirando donde antes estaba Satoshi.

Mientras tanto, el grupo completo había llegado hasta el centro de Vermilion, listos para preparar en ataque contra Kyogre y Groudon. La idea era actuar lo más rápido posible, pero como había sido la tónica, los problemas y contratiempos aparecieron.

La idea de Satoshi de tomar un ferry para llegar a Hoenn, era imposible; las marejadas no sólo hacían imposible navegar, el ferry había encallado, estaba completamente dañado.

—No podremos usar el ferry —decía con algo de rabia Sakura—, tendremos que tele transportarnos hasta Hoenn, no podemos viajar con este clima.

—¿Y si esperamos a Satoshi? —Intentó proponer Misty— Seguro que él sabrá cómo llegar.

—Amiga, ¿por qué crees que Sato le pidió a Mewtwo que nos trajera a Vermilion, y no nos tele transportara directo a Hoenn? —le preguntó Sakura.

—Según lo que nos explicó Lugia —comenzó a explicar Duplica—, para tele transportar a una gran cantidad de personas, se necesita una gran cantidad de energía.

—No solo eso —volvió a agregar la peli morada—, la tele transportación es muy peligrosa en estos momentos, la energía negativa que hay en el ambiente es muy densa. Primero, tendremos que encontrar un punto de energía libre, por lo que haremos lo que dijo Sato —todos escucharon muy atentos cada palabra de la entrenadora de Ecruteak; a partir de ese momento, lo que ella dijera, se hacía—. Muy bien, comencemos. Nos dividiremos en cuatro equipos, no solo necesitamos detener a Kyogre y Groudon, también necesitamos detener a los Pokémon poseídos. Una vez le quitemos los fragmentos, la situación será menos riesgosa —miró a Mewtwo, y le dijo—. Por favor Mewtwo, necesito que viajes por el país, los entrenadores no podrán contra los Pokémon poseídos.

—Como tú digas, Sakura —y sin demoras, partió en su recorrido por las regiones del país.

—Muy bien —miró su pokégear, vio la hora, y muy triste, dijo al aire—. Lo siento Sato, pero no podemos esperarte —volvió al grupo, y comenzó a explicar su plan—. Nos dividiremos en dos grupos, uno irá por Kyogre, y otro grupo por Groudon.

—¿Y cómo iremos hasta allá? —le preguntó muy preocupada Sakura Kinomoto.

—¡Ya se! —dijo con fuerza Misty, con mucho entusiasmo, mientras levantaba su brazo derecho, con su dedo índice en lo más alto— ¡Goku, tu puedes tele transportarnos hasta Hoenn!

—Pero Misty —le explicó algo complicado Goku—, sabes que no puedo tele transportarme a un lugar si no siento una presencia conocida, podríamos terminar en cualquier parte.

—Eso no será problema —irrumpió muy entusiasta Duplica—. Lugia no puede tele transportar a todos, pero puede ir con alguien a quien si puedas sentir su presencia.

—¿Qué opinas? —le preguntó Misty al saiyajin, muy expectante.

—Podría funcionar —trato de contestarle, convenciéndose a sí mismo—. ¡Intentémoslo!

—¿Alguien de ustedes conoce de memoria Hoenn? —preguntó Duplica, desviando por inercia, su mirada a May.

—¡No te preocupes Duplica —dijo con entusiasmo May—, con Ash viajamos por casi un año por Hoenn, conozco las principales ciudades, así que no habrá problema!

—Gohan —le llamó a su hijo—, acompáñalos, no sabemos cómo estará la situación en ese lugar.

—¡Sí papá! —respondió Gohan con mucho entusiasmo.

—¡De acuerdo, entonces comencemos! —gritó Sakura, poniendo en marcha con mucho entusiasmo, el plan "Viaje a Hoenn".

Lo que no sabían, es que una no grata sorpresita les espera. ¿Con qué, o quién, se encontrarán? Eso lo sabremos en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…

...

Al pie, se que cuando Sakura, Dawn, y casi Misty, quisieron propasarse con Ash fue mas intenso que lo que puse en el capitulo anterior, pero me cuestionaron por la inocencia, pureza e ingenuidad de Sakura por como se comportaba con Ash... Y me dije... Tiene 14 años, y muchas veces, los instintos son mas fuertes, y no por eso va a perder aquellos atributos... Aparte, en esa ocasión lo hice con mero punto cómico.
 
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Hola a todos. Como han visto han los últimos capítulos, han sido bastante sad. Bueno, creo que con este capítulo, y de ahora en adelante, muchas cosas agradables no verán. Les aviso de antemano, es algo fuerte este capítulo, solo espero que les agrade.

...

Capítulo 34: "Un inicio rápido y violento, el sufrimiento de las guerreras"

¿Qué sentirías enfrentarte a algo que sabes que no puede morir? ¿Cómo podrías controlar algo más poderoso que tú? ¿Por qué la vida te pone tantos desafíos y complicaciones? ¿Por qué lo que te da la vida, también puede quitártelo? Son muchas las preguntas que se tenían en ese instante. Ellos sabían que enfrentarse a esos dos Pokémon legendarios, era lo mismo que el suicidio, pero si no los enfrentaban, el resultado sería el mismo. Sabían que no solo ese lugar estaba en riesgo de desaparecer, sino que todo lo que existía en otras dimensiones. Curiosamente, la primera tarea que tenían, era la de derrotar a esos dos enormes Pokémon, que les ayudarían a derrotar a los soldados de la luz. Eran conscientes que aquella batalla, era como si una sola hormiga peleara contra un elefante, pero si sabían utilizar esa desventaja en su favor, tendrían una oportunidad de triunfar en su misión. Pero, ¿todo saldrá cómo quieren?

El plan "Viaje a Hoenn" había comenzado. Los medios de transporte eran muy escasos, y el que estaba en proceso, era muy riesgoso, la tele transportación. Ciertamente, era la forma más rápida de llegar, pero las energías del ambiente no lo permitirían con gran facilidad.

Mientras todos se preparaba, Satoshi aparecía en compañía de Alakazam a la entrada de la torre Latón, en Ecruteak. Al parecer, aquel viaje lo tenía planeado desde el inicio, ya que con la seguridad con que miró hacia la parte más alta de la torre, hasta a él lo asustaba.

—Por fin llegamos, Alakazam —le comentó a su Pokémon, muy triste y asustado—- Puedes regresar a tu pokébola a descansar, no volveré a molestarte nunca más —el Pokémon miró muy confundido las palabras del joven, y con esa molestia, volvió a su pokébola.

Muy calmo, subió hasta la azotea de la torre, donde apreció el desastre que el ataque de los soldados de la luz había causado no solo en Ecruteak, sino también, en lo que lograba ver a su alrededor.

—Esto va de mal a peor, esto es malo —comentó Satoshi con mucha angustia—. Creo que llegó la hora de hacer esto, no tengo más alternativa.

Satoshi tomó una de sus pokébolas, la miró pensativo, y de pronto, sonó su pokégear. Lo miró, y pese a que decía "Número desconocido", contestó con tranquilidad.

—Hola… —iba a saludar, pero una voz femenina algo gruñona, lo detuvo.

—¡No quiero tus saludos ridículos! —le reclamó algo molesta— ¡Hola Satoshi! —y después saludarlo cortésmente.

—¡De acuerdo, de acuerdo! —dijo muy nervioso Satoshi— ¿Para qué me llamas?

—Está todo listo, ¿cuándo vendrán?

—Creo que muy pronto —le respondió cortante, ido en sus pensamientos.

—¿Al final lo vas a hacer? —preguntó muy triste aquella voz— ¿Al menos le dijiste a Sakura?

—Chicas… —retomó muy titubeante Satoshi—. El grupo que irá con ustedes es enorme, así que compórtense como buenas líderes.

—Satoshi —se escuchó una segunda voz femenina—, ¿Cómo está Ash?

—Creo que cuando veas a todos, lo averiguarás —le respondió con voz burlona—, solo te pido madurez.

—¿Necesitas que hagamos algo más por ti? —volvió a preguntar la segunda voz.

—Hagan lo que esté al alcance de sus manos, solo eso —hizo una pausa, bastante incómoda para las dos jóvenes, por lo que prefirió despedirse— ¡Luego nos vemos, mochila de cabello salvaje, reina fresa! —y cortó aliviado.

Mientras del otro lado del teléfono, ambas chicas, una de piel morena y cabello azul oscuro extremadamente abultado, y la otra, cabello castaño miel, y de piel clara, pensaban muy angustiadas la situación.

—Somos las protegidas de Satoshi y Sakura —dijo la chica de cabello abultado—. Tenemos trabajo que hacer.

—Me da mucho miedo Sakura —dijo la chica de cabello castaño miel—, tendremos que apoyarla al máximo —miró la pantalla de la computadora, donde tenían varias ventanas abiertas, al parecer, con muchas imágenes de ruinas, jeroglíficos, y textos—. Comencemos —apagó la pantalla, y salieron del cuarto donde estaban.

¿Quiénes serán estas jóvenes, y en qué podrán ayudar a todos?

Satoshi seguía muy pensativo, mientras miraba atentamente las campanas que adornaban la torre donde, supuestamente, algún día regresaría Ho-oh, para devolver la paz entre humanos y Pokémon; se quitó su cinto, dejándolo a un lado, y la pokébola que tenía en sus manos, sin soltarla, se abrió, dejando fuera al Pokémon arcoíris.

—Ho-oh, gracias por tu ayuda —le dijo muy feliz el entrenador—. Llegó la hora de actuar, haz lo que tengas que hacer, me tienes a tu disposición.

Ho-oh asintió, y extendió sus alas, las cuales se cubrieron de fuego; de pronto, Ho-oh comenzó a cubrirse por un tornado de fuego. Satoshi se sentó en pose de meditación, entrelazó los dedos de sus manos, y comenzó a hacer unos extraños movimientos con ellos, al parecer, intentando invocar una especie de conjuro, cuando un extraño símbolo se formó bajo él, y como si nada, de aquel símbolo, comenzó a salir fuego, cubriendo al joven por completo.

Satoshi no quiso desperdiciar ni un segundo, por lo que antes de finalizar lo que estaba haciendo, le pidió un último favor a Ho-oh.

—Ho-oh, quiero que vayan con Ryaquaza a Vermilion —al parecer, Ryaquaza había escuchado todo, ya que su pokébola se abrió sola—. Por favor, protejan tanto a la madre como a la hija, en especial a la madre. Saben a qué me refiero, y por qué les hablo así.

Después de aquellas palabras, el fuego cubrió a Satoshi. Aquel fuego, parecía absorber la energía del joven, siendo esta transferida a Ho-oh y Ryaquaza, cubriéndolos de un aura roja, y un aura celeste respectivamente. Cuando el fuego desapareció, el entrenador de Pallet Town cayó inconsciente, y casi al instante, ambos Pokémon legendarios emprendieron vuelo.

La operación "Viaje a Hoenn", como le habían llamado, había comenzado. Todo estaba preparado, y Lugia esperaba atentamente los siguientes movimientos de los jóvenes.

—¿Están listos? — preguntó Sakura, a lo que Duplica, May y Gohan, exclamaron un "Si" muy enérgico— ¿Lugia?

—Si están listos —la primera en moverse, fue Duplica, quien subió al lomo del guardián, seguidos por May y Gohan—. Entonces vámonos —y después de indagar en la mente de May, el grupo se tele transportó.

—Listo, y ahora a esperar —comentó Sakura muy expectante.

—¿Crees que van a estar bien? —le preguntó el pequeño Max muy preocupado.

—No te preocupes —le dijo muy segura Misty, poniendo su mano derecha en el hombro izquierdo de Max—, May va con Lugia y Gohan, va muy bien protegida, ¿verdad Goku?

—¡Por supuesto —exclamó igual de seguro el aludido—, ellos son muy fuertes, no te preocupes!

—¿Y cuándo nos tele transportaremos? —preguntó Gary muy serio.

—En cuanto nos avise Gohan, partiremos —le respondió Goku.

Ahora, solo faltaba el aviso de Gohan para iniciar la tele transportación; aviso que todos esperaban muy expectantes.

Mientras tanto, Lugia y los demás llegaban a Hoenn…, o al menos eso parecía.

—Ya llegamos —les avisó Lugia, dando a conocer la llegada a su destino. Pero el paisaje, no era exactamente el que esperaban.

—¿Qué ocurre aquí? —preguntaba Duplica muy extrañada.

—Qué extraño, aquí pasa algo raro —comentó igual de extrañada May.

—Nos dijeron que este lugar estaba devastado. ¿Acaso nos equivocamos? —preguntaba igual de intrigado Gohan.

Y no era menor la sorpresa, en aquel lugar, aún reinaba la tranquilidad, había un hermoso sol, y no había un solo rastro de ataque de los soldados de la luz.

—¡Increíble, es un Lugia! —dijo una voz anciana tras los jóvenes, llamándoles la atención. Desviaron su atención, y vieron a un señor de avanzada edad— ¡Hace muchos años que no veía uno!

—Señor, disculpe —preguntó Duplica—, ¿por aquí no ha habido ataques?

—¡Por supuesto que no —les contestó cascarrabias—, en este lugar siempre hay tranquilidad, y si vienen a dar problemas, llamaré a la policía!

—¡No señor, no venimos a eso! —le dijo algo nervioso Gohan— ¿Nos podría decir, donde nos encontramos?

—Venimos de Kanto, y supuestamente viajábamos a Hoenn, pero terminamos aquí —le explicó May.

—Se encuentran en la región Goldate —les respondió más calmo el anciano.

—¿Goldate? —preguntó muy intrigada May— ¿Dónde queda eso?

—Esta región se conforma por diez islas, al sureste de Kanto —continuó el anciano—. Kanto está muy alejado de aquí.

—Ya veo —dijo muy sorprendida Duplica—. Muchas gracias señor, y lamentamos molestarlo, nos retiramos, cuídese mucho. Adiós.

—Ustedes también, niños —les despidió el anciano—. Adiós.

Claramente, como lo había dicho Satoshi, la tele transportación hasta Hoenn era imposible. Sin querer habían llegado a otra región, Goldate. ¿Pero por qué en aquel lugar, aún se respiraba tranquilidad?

Sin más demoras, Lugia volvió a tele transportarse, esta vez si llegando a Hoenn, o al menos eso parecía.

—Creo que esta vez si llegamos a nuestro destino —comentó Lugia, mientras miraba a todos lados.

—Ni que lo digas, eso resalta a simple vista —decía Duplica, entre asustada e impresionada.

—No puede ser… ¡¿Qué le han hecho al lugar donde nací?! —gritó horrorizada May, al ver la estela de destrucción.

—¿Qué clase de monstruo hizo esto? —dijo Gohan, contemplando el lugar, pero de pronto, un rayo solar les fue disparado desde algún lugar— ¡Al suelo, rápido! —a lo que Gohan, formó con sus manos una esfera de energía, la cual se estrelló contra el rayo solar, logrando desviar el ataque, impactando no muy lejos de los tres jóvenes y el Pokémon.

—¡¿Qué fue