+18 Crossover Legend Chronicles. Arco 7. Capítulo 105.

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Hola a todos. No sé como podría explicarles lo que escribí aquí. Algo si se, para los que les gusta leer batallas, como lo había dicho anteriormente, les va a gustar este arco. Tal vez muchas partes las encuentren cortas, pero en el camino irán entendiendo todo con mas claridad... si es que se puede... Bueno, no los molesto mas. Nos hasta la próxima!

...

Capítulo 36: "El inicio del entrenamiento. Una victoria de milagro"

Aaron Ketchum, un joven de catorce años. Su familia, por generaciones, ha aprendido y enseñado el arte del manejo del aura sobre sus descendientes. Los maestros y guerreros que pueden utilizar a su voluntad esta habilidad, no son muchos, por lo que estos trabajan para la reina. Ash Ketchum, un joven de Pallet Town, acaba de conocer a este joven, quien le enseñará a utilizar el aura, o por lo menos lo básico.

Los dos jóvenes se encontraban caminando por un bosque, lugar donde se veía que vivían muchos Pokémon, como Caterpie, Pidgey y Oddish, por ejemplo. En aquel lugar, se podía respirar paz y tranquilidad, cosa que desde hace mucho no había podido el oriundo de Pallet Town.

—Aaron, ¿cuánto falta para llegar? —preguntaba Ash muy impaciente, ya que, desde hace treinta minutos, no veía rastro de civilización.

—Calma Ash, ya llegaremos —le respondió Aaron muy tranquilo.

—¿Y cómo sabes mi nombre?

—Es una de las habilidades que tengo gracias al poder del aura. Leer la mente de las personas, y la comunicación telepática, de esa forma, tambien me puedo comunicar con los Pokémon.

—¡Vaya, eso es increíble! —exclamó Ash muy impresionado— ¿Y tú crees que yo pueda hacer eso?

—Celebi me contó todo.

—¿Y qué te contó? —le preguntó Ash muy curioso.

—Tu vienes del futuro, eres el elegido por Ho-oh, y que tienes una misión que sólo con tus verdaderas habilidades, podrás solucionar.

—¡¿Estás enterado de todos los problemas?! —preguntó Ash aún más impresionado.

—Un poco, sólo me dejé guiar por lo que me contó Celebi, y me pidió que, por favor, no leyera tu mente, sino, podría hacer algo que cambie en tu época.

—Ya veo… —soltó Ash, percatándose de algo que lo fastidió en parte—. ¡Oye, pero hace un momento lo hiciste!

—No leí tu mente, leí lo que estabas pensando, y eso lo puedo hacer —le contestó Aaron con un tono fanfarrón.

—¡Eso es trampa! —le gruñó muy molesto Ash.

—No, no lo es —le respondió Aaron, mientras se detenía, y le indicaba a Ash un pueblo rústico—. Muy bien, ya llegamos.

Aquel, era un pueblo muy tranquilo, casas hecha de adobe y ladrillos de roca, muy pacifico, donde los humanos y Pokémon trabajaban como uno, manteniendo el respeto mutuo. La reina era muy respetada por su buen corazón y atención a su pueblo. Los soldados no sólo resguardaban la paz del palacio, sino también la del pueblo, siempre al servicio de que el orden y la ley sea respetada. El joven Aaron era muy conocido en el pueblo, ya que era el hijo del comandante y guardián a cargo de la protección de la reina.

—Este lugar es muy tranquilo —decía Ash muy sorprendido, mirando a todos lados.

—Gracias a la gestión de la reina, tenemos buenas relaciones con las regiones vecinas, y ha hecho todo lo posible para mantener la paz en la región —comentó Aaron muy orgulloso.

—¿Y dónde vives?

—Mi casa no está muy lejos, sígueme.

El comercio del lugar era muy variado, y batallas Pokémon en la plaza del pueblo eran presenciadas por todas las personas, cosa que llamó la atención del joven Ash, que se quedó a mirar por unos minutos. Después de una caminata corta…

—Muy bien Ash, ya llegamos.

—Que bien…, ya me estaba cansando —dijo Ash algo frustrado.

La casa de Aaron era muy acogedora. En el patio, el cual era bastante grande, los Pokémon vivían con tranquilidad; parecía como si fuesen de la familia, ya que pese a ser salvajes, todos trabajaban para mantener el lugar.

—No dudo que estés cansado, si tienes hambre —le comentó Aaron—. Vamos, mi mamá te preparará algo.

—Gracias.

La casa por dentro era muy simple; pese a que la familia tenía los recursos para darse lujos, eran muy sobrios en sus gustos. La madre, era una señora joven, de unos 36 años, cabello castaño, ojos celestes, falda color café la que le llegaba hasta los pies, y un chaleco de color rojo. Ella no sólo se ocupaba de los quehaceres como dueña de casa, sino también, se encargaba del entrenamiento de su hijo, y la confección de ropa.

—¡Mamá, ya llegué!

—¡Qué bueno que llegas Aaron, tengo listo el almuerzo! —dijo la señora de voz cándida.

—¡Vine con un amigo, lo invité a almorzar! —le avisó el joven, mientras Ash aparecía saludando con su mano derecha, muy apenado.

—Entonces pondré un plato más.

Era una mujer muy hermosa, su rostro reflejaba mucha bondad y ternura, y su tono de voz era muy suave. Daba confianza y tranquilidad.

Una vez servida la mesa, los dos jóvenes se acomodaron, y bueno…, ambos comían como unos salvajes, como si no hubiese un mañana. Al parecer, la dueña de casa no vio extrañada tal escena, como si lo viera todos los días.

—¿Y cuál es tu nombre, joven? —le preguntó muy calmada la señora.

—Mi nombre es Ash Ketchum, y vengo de Pallet Town.

—¡Vaya, un Ketchum! —exclamó con sorpresa la señora— Eso quiere decir que también controlas el aura, ¿verdad?

—No mamá —comenzó a decir Aaron—, él vino para aprender a usar el aura, así que le dije que podíamos enseñarle.

—"Podíamos" me suena a manada, ¿no crees? —le preguntó con tono irónico.

—¡Jejejeje! Lo siento —se disculpó algo apenado—. Ash, mi mamá y mi papá son maestros aura, y aun me están enseñando, ya que aún no tengo control total sobre el aura.

—Ya veo —Ash estaba algo sorprendido. ¿En verdad aquella persona tan tranquila y pacífica, era capaz de algo así? Sabía que estaba con el tiempo en contra, por lo que decidió no perder más el tiempo—. ¡Señora, por favor, enséñeme a utilizar el aura a la perfección, necesito aprender a utilizarla lo más pronto posible, mis amigos están en problemas, y tengo que ir a ayudarlos!

—Lo siento Ash, pero en tu estado es imposible —comenzó a explicarle la peli castaña—, tenemos que comenzar con los conceptos básicos, el resto, dependerá del entrenamiento que te auto impongas.

—De acuerdo señora, muchas gracias —le agradeció Ash con una reverencia.

—No me digas más señora, Ash —le pidió muy amable la ama de casa—, eres de la familia, puedes decirme Elisa.

—De acuerdo —le asintió—. Gracias por todo Elisa, daré todo lo que tengo para el entrenamiento.

Terminado el almuerzo, y Ash satisfecho, los tres salieron al patio de la casa, listos para comenzar el entrenamiento.

El patio era más grande de lo que había visto Ash antes de llegar, dando espacio a la señora Elisa para el cultivo no sólo de bayas, también de una gran variedad de flores.

—Muy bien —comenzó a decir Elisa—, como tú estás mucho más atrasado que Aaron, no entrenaras con él. Tendrás que comenzar con lo básico.

—¿Qué es lo primero que tengo que hacer? —le preguntó Ash con mucho entusiasmo.

—Primero, tendrás que trabajar en mantener el patio con ayuda de los Pokémon, el trabajo en equipo es muy importante —comenzó a explicarle Elisa mirando a los ojos a Ash—. Además, tendrás que hacer el aseo de la casa, lavar, planchar, cocinar, y todo lo demás que te diga —comenzó a pedir, mientras enumeraba traviesamente con sus dedos cada tarea.

—¡Pero si todo eso son los quehaceres de la casa! ¡No es entrenamiento, es trabajo! —le reclamó muy molesto Ash.

—Sí, lo sé —le asintió muy feliz Elisa—, y eso lo tendrás que hacer por dos semanas, y cuando evalúe tu progreso, comenzaremos la segunda parte.

—¡Eso es injusto! —Ash le gritó haciendo un berrinche.

—La vida no es justa. ¿Ves que avanzamos muy rápido con el entrenamiento? —le dijo Elisa sacándole la lengua, cerrando los ojos—. Qué suerte que llegaste Ash, necesitaba algo de ayuda en los quehaceres de la casa —se paró frente al joven peli azabache, y le desordeno el cabello con su mano derecha—. Bueno Ash, luego nos vemos —y volvió a los quehaceres hogareños.

Ash estaba vestido en esta ocasión, con una polera manga corta color azul, pantalón café, y unos zapatos de cuero color café. Su tenida era acorde a la época.

—Bueno Ash —comenzó a decirle Aaron con entusiasmo—, si no quieres quedarte sin cenar, será mejor que te pongas a trabajar.

—¡Pero mis amigos están en problemas, no me puedo quedar aquí a hacer el aseo, o cocinar, tengo que entrenar! —dijo algo molesto.

—Ash, tu entrenamiento ya empezó.

—¿Cómo? —Ash miró muy extrañado aquellas palabras.

—Verás, para utilizar el aura como básico, debes tener conocimientos en varios aspectos, tener una excelente condición física, y entender a los Pokémon; sus sentimientos, lo que piensan.

—Ya veo —dijo Ash muy pensante—, suena muy complejo.

—En palabras suena complejo, pero se aprenden esas cosas por instinto —le comento Aaron, mientras se separaba del entrenador—. Será mejor que comiences ahora, si no quieres quedarte sin cenar. ¡Jajajaja! —llamó a uno de los Pokémon que estaban en el patio, un Mankey para ser precisos, y comenzó a luchar contra él, cuerpo a cuerpo.

—¡Increíble, no sabía que Aaron podía hacer eso! —pensaba Ash muy impresionado, mientras veía a Aaron luchar con gran habilidad, formando esferas de energía en sus manos, al igual que el Mankey salvaje—. Veo que no sólo las personas, sino también los Pokémon de esta época, son muy poderosos —sacudió su cabeza, golpeó sus mejillas con la palma de sus manos, y grito— ¡Muy bien, manos a la obra! —y comenzó su entrenamiento al pie de la letra, tal cual como se lo había indicado Elisa.

...

Pidgeot aún continuaba cargando su viento cortante. Pese a que los remolinos formados eran gigantescos, todo parecía indicar que aún quedaba mucho para ejecutar el ataque.

—¡¿Por qué no lanzas ya el viento cortante?! —le gritó Sakura a Cynthia.

—Necesito saber en dónde tengo que romper el campo de energía, además, Pidgeot aún no me ha dicho si el ataque está listo —le comentó bastante más paciente Cynthia— ¡Pidgeot, ¿cuándo tendrás listo el ataque?! —ante la nerviosa pregunta, Pidgeot le asintió, indicándole que ya estaba listo— ¡Bien! ¿Pero dónde estarán esos fragmentos?

—En su frente —exclamó rápidamente Kagome—. Hay dos fragmentos en su frente.

—Con que su frente —Cynthia analizó detenidamente a Groudon, notando de inmediato las dificultades que tenía—. Esto será difícil, Pidgeot está de espaldas a Groudon —pensó.

Sakura no tardó en percatarse en las dificultades que tenía Cynthia, por lo que decidió actuar rápidamente, encontrando una rápida solución.

—¡Dragonite, híper rayo! —ordenó rápidamente la entrenadora de Ecruteak al Pokémon dragón, quien comenzó a cargar una especie de esfera dorada en su boca, la que disparó e impactó en el campo de energía, curiosamente, llamando la atención de Groudon— ¡A que no me pillas, grandulón feo y tonto! —comenzó a mofarse la peli morada.

La señorita Sakura comenzó a mofarse sacando su lengua al Pokémon, mientras con el dedo índice derecho bajaba su párpado derecho; dio media vuelta, y levantando levemente su trasero, comenzó a golpearlo con su mano izquierda, mientras hacía gestos de burla. Ante esto, Groudon comenzó a cargar su rayo solar.

—¡Cynthia, ahora!

—Muy bien. ¡Pidgeot, viento cortante, ahora!

De tres aleteos que dio Pidgeot, tres corrientes de aire fueron disparadas, para luego dar paso a tres cuchillas de aire, las que impactaron en el escudo, al parecer debilitándolo; luego, vieron como los torbellinos creados por el Pokémon volador, los usó para perforar el escudo, creando un gran espacio abierto, y por último, una enorme cuchilla de aire terminó por destruir todo el campo de energía, quedando al descubierto Groudon, a merced de cualquier ataque.

—¡Muy bien, funcionó! —comenzó a celebrar May, pero pasado los cinco segundos, el escudo volvió a tomar fuerza, y Groudon disparó su rayo solar contra el grupo.

—¡Esto es peligroso! —exclamó Sakura muy asustada, mientras lanzaba una de sus pokébolas— ¡Hariyama, sal rápido, usa protección!

Apenas apareció el Pokémon luchador, alrededor de este se activó un escudo verdoso, con el cual detuvo el rayo solar. Extrañamente, la protección no pudo aguantar completamente el rayo solar, igualmente impactando en Hariyama, dejándolo muy débil.

—Hariyama, ¿te encuentras bien? —ante la preocupación de Sakura, el Pokémon le asintió, sentándose en el suelo muy cansado— Discúlpame por usarte de esa forma, usa descanso, con eso te recuperarás —y apenas el Pokémon se durmió, Sakura lo devolvió a su pokébola.

—Sakura, tengo dos dudas —comenzó a decirle muy intrigado Tracey.

—Dime Tracey.

—¿Cómo ese híper rayo llamó la atención de Groudon?

—Ese híper rayo tenia energía especial —comenzó a explicarle muy seria—, era como una mofa, solo servía para llamar la atención.

—Veo que se han dedicado más a entrenar que a otras cosas —le comentó muy sorprendido Tracey.

—Sato era muy exigente con los entrenamientos, logramos hacer que los ataques tuvieran segundo efectos —le respondió muy orgullosa Sakura.

—Ya veo —pero la cara de admiración y sorpresa del observador cambió, ahora mirando a la joven de reojo, muy suspicaz—. Y segundo. ¿Dónde aprendiste a hacer esas obscenidades?

—Eh…, este… —comenzó a tartamudear algo atontada, desviando la mirada del grupo—, es que…, veras…, Sato una vez…, bueno, más de una vez, cuando luchaba contra el equipo Rocket, hacia eso, y siempre los hacia enfadar y confundir, y bueno…, quise ver si a mí también me funcionaba… —volvió su mirada al grupo, se paró firme, y vio a todos con decisión y orgullo—. ¡Y veo que funcionó muy bien!

—No creo que sea algo como para sentirse orgullosa, Sakura —le dijo May mirándola de reojo, aún más decepcionada de la pareja.

—¡Jejejeje! Si, lo siento May —dijo muy apenada la peli morada.

—Tendremos mucho tiempo para analizar las acciones de Sakura —intervino Drew muy serio—. Necesitamos algo o alguien rápido para poder quitarle esos fragmentos. ¿Ideas?

—Es verdad —comenzó a pensar en voz alta Sakura—. ¿Pero de donde sacaremos tal velocidad? —y entre tanto pensar, comenzó a recordar—. ¡Esperen un momento! —exclamó de golpe, llamando la atención de todos— Velocidad, rapidez…

Hace dos meses atrás.

Satoshi y Sakura se encontraban entrenando arduamente cerca del pueblo Plateado, preparándose para la liga Johto.

—¡Pidgeot, ataque ala! —ordenaba Satoshi muy concentrado. Pelear contra Sakura siempre le propuso un desafío enorme.

—¡Azumarill, hidrobomba! —en cambio, Sakura estaba muy concentrada, pero muy emocionada; iba ganando, y suponía que esa hidrobomba sería el golpe final, pero con su ataque ala, Pidgeot cortó en dos el ataque de agua— ¡Golpe de hielo!

—¡Sube diez centímetros y doble equipo! —dentro de la astucia del entrenador de Pallet Town, engañó a Azumarill con sus espejismos, y golpeó suavemente al ratón de agua.

—¡Azumarill, que no te engañen esos espejismos, escucha su aleteo y ataca con hidrobomba! —y atendiendo a la orden de Sakura, Azumarill cerró sus ojos, y comenzó a afinar su audición. No pasó mucho para encontrarlo, y atacarlo con su hidrobomba.

—¡Ataque rápido! —ordenó algo desesperado Satoshi.

—Lo siento Sato, pero eso no funcionará —le advirtió la peli morada de forma engreída— ¡Protección, ahora! — y antes que pudiera acertar su ataque rápido, Pidgeot chocó contra el escudo creado por Azumarill— ¿Ves? —dijo Sakura muy creída— Te lo dije, cariño. ¡Mega puño! —y concentrando toda su energía en su mano derecha, Azumarill golpeó duramente a Pidgeot, logrando aguantar por muy poco.

—¡Ay no! —exclamó algo asustado Satoshi, llevando su mano derecha a su rostro, creyendo haber cometido un error descomunal— Amiga, ¿te encuentras bien? —Pidgeot sólo asintió— Prueba tu viento cortante nivel dos, ¿te parece? —el Pokémon ave volvió a asentir, y volvió emprender vuelo para preparar su ataque.

—¡Aprovechemos que el viento cortante toma tiempo! ¡Azumarill, golpe de hielo! —y aprovechando que Pidgeot estaba con la guardia baja, dio de lleno sin ningún problema.

—Se acabó tu suerte, oportunista —le dijo Satoshi, casi proclamando su victoria con malicia— ¡Viento cortante nivel dos, ahora!

—¡Protección! —y apenas ordenó Sakura, nuevamente un campo verdoso rodeó al conejo. Pero la cuchilla de aire destrozó la protección, e impactó de lleno en Azumarill— ¡¿Qué? Eso es imposible!

—Lo siento mucho querida —dijo muy engreído—, pero así son las cosas.

—¡No, así no son las cosas, y me vas a explicar ahora mismo como hiciste eso! —exclamó muy molesta Sakura, haciendo berrinche.

—¡Tranquila Sakurita! —comenzó a pedirle aterrado Satoshi. Después de todo, realmente le tenía muchísimo miedo —. Escucha atentamente. Entrené a Pidgeot para que aprendiera a destruir la protección y la detección, con la ayuda de las corrientes de aire que produce el viento cortante.

—¿Y cómo haces eso? —preguntó muy intrigada la peli morada.

—Durante la protección, sólo aumento el poder de los remolinos, lo que afina aún más la cuchilla de aire, logrando que traspase lo que sea, y durante la detección, las corrientes de viento atrapan cada resto de aire en el ambiente, y la velocidad del ataque, haciéndolo más veloz.

—¡Increíble! —exclamó la chica muy emocionada.

—Veamos. ¡Sal, Arcanine! —y apenas salió el canino Pokémon de fuego, Satoshi volvió su atención a Sakura—. Dile a Azumarill que utilice su protección.

—De acuerdo —le asintió, volviendo su atención al Pokémon de agua— ¡Azumarill, usa tu protección! —este sólo asintió, y activó su protección.

—Pidgeot, viento cortante nivel dos —el Pokémon ave asintió, y comenzó a crear los remolinos.

—¿Nivel dos? —preguntaba muy intrigada.

—Ya verás Saku, ten calma.

El ataque tomó mucho tiempo, pero cuando Pidgeot lo ejecutó, Sakura quedó extremadamente sorprendida. El ataque consistió en cuatro pasos, primero, tres corrientes de aire que desestabilizaron la protección de Azumarill, segundo, tres cuchillas que chocaron contra la protección, debilitándola, después, Pidgeot usó los torbellinos para abrir más el espacio de ruptura, y, por último, una enorme cuchilla de aire, que terminó por destrozar el campo de protección, golpeando duramente a Azumarill, dejándolo casi debilitado. Curiosamente, Arcanine usó su velocidad extrema para ir contra Azumarill, logrando tocar con su nariz al Pokémon de agua, y a los tres segundos, volviera a recuperar la protección, haciendo que el canino de fuego retrocediera.

—¡Discúlpame Azumarill, no fue mi intención! Creo que me pasé… —se disculpó Satoshi muy apenado y asustado.

—Descuida amor, Azumarill estará bien, ¿verdad? —el Pokémon de agua solo le asintió.

—¿Amor? —aquella palabra sí que habían descolocado a Satoshi.

—¡Eh… o sea, que todo estará bien! —intentó decir Sakura muy sonrojada y nerviosa, intentando retomar compostura— ¿Pero por qué no me contaste nada de esto? ¿Cuándo entrenaste ese ataque?

—En realidad, este ataque lo había perfeccionado antes de conocerte —explicaba muy serio el joven—, y no te conté de él, porque no creo que sea un ataque que alguien más, fuera de mis Pokémon y yo, deba saber que existe.

—¿Acaso yo soy alguien más? —con un tono de voz muy triste, le preguntó Sakura, sintiéndose por un segundo, una persona más. Estaba al borde del llanto.

—¡Lo siento Sakura, no quise decir eso! —exclamó muy desesperado Satoshi—. Creo que me explique mal —pero pese a todo, Sakura no lo quiso ver a la cara— ¡Mira el lado positivo, al menos ya lo viste y sabes cómo utilizarlo, ¿o no?

—Si…, al menos ya sé —le respondió con mucha rabia contenida.

—¡De acuerdo, tú ganas! —exclamó muy frustrado— No quise mostrarte este ataque por qué es muy peligroso. No sólo podrías perder una batalla si lo usas de forma incorrecta, también podrías poner en riesgo la vida de tu Pokémon, incluso la tuya.

—¡¿Mi vida?! —con sólo escuchar esas palabras, Sakura volvió toda su atención a Satoshi, entre preocupada y sorprendida.

—Verás —la mirada del joven se volvió muy seria, cosa que intimidó a la peli morada—, este movimiento no solo actúa como distractor-ofensivo, si no lo sabes utilizar correctamente como contra atacador, podría devolverte el ataque a ti. Además, la protección solo desaparece por unos segundos, y estás obligada a utilizarlo con dos Pokémon, siendo el segundo un Pokémon muy veloz para que pueda atacar mientras no existe la protección, fuera que debes ser muy precisa con tus movimientos si vas a golpear aquel punto que deseas, y sólo tendrás una oportunidad, sino también puedes poner en riesgo a tu Pokémon.

—Ya veo, sí que tiene muchas condiciones —comentó muy sorprendida Sakura.

—Pero si acierta, no solo podrás atacar, también podrás quitarle cualquier objeto que porte el Pokémon rival, y eso puede ser de gran ayuda en caso de una batalla muy complicada.

—¡¿Y me enseñarías a usar el viento cortante en nivel dos?! —le pidió muy entusiasta Sakura, tomándole las manos a Satoshi, rogando con una expresión muy tierna.

—Lo siento Sakura —le respondió muy sonriente—, pero por más que me lo pidas, y me pongas esa carita que tanto me gusta, no lo haré.

—¡Eres un malo y egoísta, gracias por confiar en mí! —bufó muy enojada, desviando la mirada para cualquier lado, con tal de no volver a verlo… por segunda vez…

—Saku, escúchame… —le pidió muy tranquilo, mientras le sonreía a la chica, posando sus manos en sus mejillas, sin lograr que sus miradas se cruzaran— ¡Vamos, escúchame, no me dejes como el malo! —y de muy mala gana, Sakura lo volvió a mirar— No quiero que te pase nada, ni a ti, ni a tus Pokémon, quiero que estén bien, no quiero que arriesgues tu vida por un capricho de poder. Sé que, con ese movimiento podrías ganar cualquier batalla, pero si te llegara a pasar algo, no me lo perdonaría.

—¿Y por qué me mostraste ese ataque? —le preguntó la entrenadora de Ecruteak muy confundida.

—Recuerda la misión que tenemos, y creo que llegará un momento en el que tendremos que trabajar separados, y seguramente, y espero que no sea así, tendrás que utilizarlo —Sakura escuchaba muy sorprendida y apenada cada palabra—. Sabía que esto pasaría si te mostraba esta técnica, pero tarde o temprano tendría que hacerlo. Por favor, escúchame bien, sólo la utilizaras cuando no esté contigo, y nunca más verás este movimiento, no hasta que realmente lo necesitemos, de hecho, jamás la utilizaré en batalla.

—¡Discúlpame Sato… —decía muy triste Sakura, comenzando a llorar—, discúlpame por desconfiar de ti…, no sabía que lo hacías por mi bien…, creí que me lo ocultabas por egoísta!

—Saku, yo jamás permitiría que algo malo te pase —comenzó a decirle Satoshi muy risueño, llevando sus manos a la cintura de Sakura para acercarla a su cuerpo, y terminando en un abrazo—, nunca me perdonaría algo así, y mucho menos si fuera por mi culpa.

—No te preocupes, sé que siempre me protegerás, con tus tendencias suicidas para protegerme, jamás lo dudaría.

Entre la emoción y el llanto, la joven entrenadora fundió sus labios con los de su… novio, en un largo y fogoso beso, el cual terminó por el llamado de atención de sus Pokémon, quienes los miraban muy felices.

Ambos jóvenes prefirieron no continuar con el entrenamiento por un momento, al igual que decidieron no volver hablar nunca más del viento cortante de Pidgeot.

Fin de recuerdo.

El recordar aquel movimiento de Pidgeot, hizo volver la tristeza a Sakura. Ya no lloraba, pero sus ojos nuevamente estaban llenos de lágrimas; no era necesario que lo comunicara, todos eran conscientes del luto que quería pasar la entrenadora de Ecruteak, pero por su deber personal, no lo podía hacer.

—Sakura, ¿te encuentras bien? —le preguntó May muy preocupada, haciendo que Sakura la mirara, y a los demás, quienes también estaban preocupados.

—Lo siento chicos, los estoy estorbando —dijo algo sarcástica, más por su propia persona. Limpió sus lágrimas, caminó hasta con Cynthia, y volvió a mirar a Groudon con decisión.

—Sakura, ¿segura que te sientes bien? —ahora le volvió a preguntar Cynthia, muy preocupada por la difícil condición emocional de su amiga.

—¡Pidgeot, ¿estás preparado?! —ignorando completamente la preocupación de los demás hacia ella, le preguntó fieramente al Pokémon, quien sólo la miró— ¡Viento cortante nivel dos, ahora!

Curiosamente, Pidgeot se quedó mirando a Sakura, quien le asintió, entendiendo lo que quería hacer, por lo que comenzó nuevamente a preparar el ataque.

—¡Chicos, miren con mucha atención lo que haré, porque tal vez, sea la única vez que lo vean! —ante aquellas palabras, todos miraron con mucha curiosidad a la entrenadora— ¡Y que nadie se mueva, no quiero otro muerto más! —aquella petición sí que había sido extraña, pero algo intimidados, decidieron acatar.

Después de unos largos segundos, Pidgeot volvía a tener el viento cortante listo.

—¡Pidgeot, viento cortante, ahora! —Sakura estaba muy concentrada en cada movimiento del ataque. Era consciente que debía ser precisa, por lo que, cuando estuvo a punto de impactar la cuchilla final— ¡Dragonite, telepatía a Kagome y velocidad extrema, ya sabes que hacer! —y desvío rápidamente su atención a la aludida— ¡Rápido Kagome, ten en tu mente el lugar exacto donde están los fragmentos!

—¡De acuerdo!

La acción fue muy rápida, casi instantánea. Apenas la última cuchilla había impactado en el campo de energía, el cual se volvió inservible, Dragonite comenzó a avanzar a una velocidad vertiginosa.

Wind, junto con Pikachu a quien lo tenía abrazado, comenzó a rodear a Kyogre, al parecer, queriendo analizar el punto exacto por donde comenzar. No quería fallo alguno.

—Pikachu, esto es muy riesgoso, si no actúas rápido, podrías salir muy herido —le advirtió muy preocupada Wind.

No te preocupes, he pasado por todas, una mas no me hará ningún daño, ya lo verás.

—Veo que te pareces mucho a alguien que… —le iba a comentar—. Es extraño, pero no recuerdo el nombre de esa persona. ¡Bueno, a trabajar!

¡¿Me puedes entender?! —le preguntó Pikachu muy sorprendido.

—¡Y perfectamente! —le respondió con orgullo— Es una habilidad que tenemos las guerreras elementales. ¡Olvidemos eso por el momento, tenemos unos fragmentos que recuperar!

Tienes razón.

—Veamos… —Wind continuó analizando a Kyogre, hasta que se detuvo— ¡Los encontré! —a Pikachu— Escúchame, te lanzaré con fuerza, sólo tendrás tres segundos para quitarle los fragmentos, luego, solo lánzate al mar, yo me encargare de salvarte.

¡Cuando quieras, Wind!

Cuando encontró el lugar correcto, Wind lanzó una cuchilla de aire contra el campo de energía, y después a Pikachu, los dos a la misma velocidad, pero con una pequeña diferencia de distancias. Tanto la técnica como Pikachu, iban a una gran velocidad. Pero en medio del ataque, una especie de rayo combinado, compuesto por un ataque de fuego, agua y un rayo de color blanco, deshicieron el movimiento de Wind, hiriendo gravemente al roedor eléctrico.

—No…, él no…, por favor…, él es todo lo que me queda de Ash… —tartamudeaba en estado de shock Misty.

—No…, Pikachu…, ¿Que le hicieron…? —tartamudeaba Sakura en igual condición.

—¡No…! —gritaron las dos chicas entre la rabia y la desesperación, queriendo salir las dos corriendo.

—¡Misty, detente! —le gritó desesperado Gary, abrazándola para detenerla.

—¡Tú también, Sakura! —le exclamó igual de desesperado Shaoran, también abrazando a la joven para que no cometiera alguna locura.

—¡¿Qué quieren las dos, que las maten?! —les gritó Gary.

—Yo… ¡Yo no sé qué quiero! —le dijo Misty muy angustiada.

—¡No me interesa —les exclamó desesperada Sakura, tratando de zafarse—, suéltame Shaoran!

—Quédense aquí, yo iré por el —les dijo Goku, yendo a rescatar a toda velocidad al Pikachu, recibiéndolo en sus brazos—. Este no fue un ataque de esos seres —pensaba—. Por alguna razón, el ambiente se volvió más pesado.

Con solo ver al Pokémon a salvo en los brazos del saiyajin, las dos jóvenes se lanzaron al pecho de Gary y Shaoran a soltar toda la desesperación que tenían, en un llanto muy desgarrador.

Mientras, Wind miraba en dirección donde supuestamente había salido tal ataque, notando a tres niñas flotando en el aire. De la nada desapareció, y apareció frente a las tres mujeres.

—Aqua, Tera, Magma —las nombró muy seria Wind.

—Veo que decidiste unirte al equipo de los debiluchos, ¿verdad? —le preguntó algo molesta Magma.

—Yo no me uní a ningún equipo, solo quiero que mi sueño se haga realidad.

—¡Y ellos te lavaron la cabeza, ¿verdad?! —ahora le preguntó Aqua, quien si estaba furiosa.

—Nadie me lavo la cabeza —le respondió muy apenada Wind—, yo sólo…

—¡Es por ese traidor de Satoshi, ¿verdad?! —le preguntó Tera muy sorprendida.

—Bueno, yo… —ante aquellas palabras, Wind se sonrojó.

—¡Ay, que linda, se enamoró! —dijo entre emocionada y sarcástica la guerrera de la tierra.

—¡Que estúpida, te enamoraste del traidor! —le dijo de forma despectiva Aqua— Que patética.

—Eso quiere decir, que ya no es necesario que sigas con ellos —dijo Magma triunfante.

—¿Por qué dices eso? —preguntó con temor Wind.

—¡Ese traidor… Satoshi, el muy estúpido se quitó la vida!

Todos escuchaban atentamente cada palabra que decían. Era como si Magma quisiera que todos se enteraran de tan triste noticia.

Las palabras de Magma cayeron en el peor momento para todos, muy en especial para sus amigos.

—¡No digas estupideces, mentirosa! —exclamó con mucha rabia Wind.

—Realmente, no me interesa si me crees o no —decía Magma indiferente—. ¿Por qué no pruebas preguntándole a quién se quedó con tu amorcito?

—Imposible… —se decía para sí, muy compungida Wind— ¿Acaso eso era lo que me ocultaba Sato?

¿Qué es lo que habría pasado con Satoshi? ¿Habrá tenido algún motivo para hacer algo así? Era lo que todos se preguntaban.

—Si ustedes no pueden con esto, nadie podrá —dijo una voz en la mente de todos.

—¿Quién es? —preguntaba Gary algo desesperado, buscando al dueño de la voz.

—¡Esto aún no termina! ¡Vamos chicos, adelante! —les dijo un pequeño Pidgey que apareció frente a ellos, o al menos eso parecía.

—¿Tu nos estás hablando? —le preguntó Misty, separándose casi al acto de Gary.

—Tomen —les decía el Pidgey, mientras movía su pico, y al tiempo bajaba al suelo transformado en un Aipom, entregándoles los fragmentos que ahora tenía en su cola/mano.

—¡¿Un Pidgey que puede transformarse en Aipom?! —volvió a preguntar Gary, aún más incrédulo.

—Mew, eres tú, ¿verdad? —le preguntó con mucha seguridad Brock.

—¡Así es, y también mi nuevo Pokémon! —exclamó una voz femenina, notándose mucha arrogancia.

—¡Jessie, ¿qué haces aquí?! —le preguntó Misty muy sorprendida, mientras se reunía con la recién llegada.

—¡¿Tú que crees bobita?! ¡Como los nuevos héroes de la historia, no podíamos faltar!— le respondió Meowth con la misma arrogancia.

—¿Y por qué vienen a aparecer a estas alturas? —le preguntó Gary muy extrañado.

—Sólo poníamos suspenso —le respondió Jessie con orgullo.

—¡De que hablas, el tonto que hace la historia nos olvidó, nos hacía parecer el relleno de la historia!

—¡Ya cállate Meowth, y comienza con lo que teníamos planeado! —le regañó algo molesta.

—¡Si Jessie, ya te oí, no estoy sordo!

—¿Y qué es lo que van a hacer? —les preguntó Brock muy intrigado.

—¡Observa bien ojos de rendija, que con lo que verás, por fin se podrán ver tus ojos! —dijo Meowth mientras preparaba sus garras, desaparecía, y volvía a aparecer en el mismo lugar— Listo.

Si quiera sabían si había pasado o no, pero todos vieron atónitos, como todos los Pokémon posesionados caían debilitados como si nada, con tan sólo un movimiento de Meowth. Pensar que ni los Pokémon de los líderes de gimnasio habían podido hacer algo, y un simple Meowth parlanchín había terminado con todos, era difícil de creer.

—¡Oye, yo he visto eso antes! —exclamó un sorprendido Naruto, más no impresionado.

—¡¿En dónde lo viste?! —le preguntó muy extrañada Misty.

—Fue cuando Satoshi y Sakura nos fue a buscar…

Hace seis días atrás.

Pero la celebración no duró mucho, ya que de pronto, apareció otro ser oscuro, pero este era diferente ¿Acaso sería otro general de la luz?

—¡Veo que no les tomó mucho derrotar a mis subordinados, los felicito, pero su suerte aquí acabo! —dijo desagradablemente el ser oscuro.

—¡Muéstrate, ¿quién eres?! —exigió Naruto muy desafiante.

—¡Soy Atilas, uno de los generales de los soldados de…! —se presentaba el general mientras hacía acto de presencia, hasta que Satoshi lo interrumpió.

—¡La luz! —completó el entrenador muy serio— ¡Estoy enterado de ustedes y sus intenciones, y también veo que enviaron a un soldado de clase baja! —Satoshi muy tranquilo, dirigió su atención al Naruto y los demás— ¡Descansen un poco, les hará bien, yo no me he divertido desde hace bastante!

—De acuerdo.

—¡Veamos si sirves para algo! —le desafió el entrenador, mientras tomaba una pokébola— ¡Ve, Alakazam! —haciendo aparecer al Pokémon psíquico— ¡¿Estás listo, Alakazam?! —el Pokémon sólo asintió— ¡Sakura, adelante!

—¡Si Sato! ¡Plusle, Minun, refuerzo!

Gracias al refuerzo de Plusle y Minun, todas las características de Alakazam aumentaron de forma increíble, volviéndolo un Pokémon muy poderoso.

—¡Alakazam, ya sabes que hacer! —dijo Satoshi, entendiendo Alakazam sus palabras.

El Pokémon se movió a una velocidad indescriptible. Fue tal su movimiento, que desapareció y apareció en el mismo segundo, fue casi como si no se hubiese movido.

—¡Jajajaja! ¿Eso fue todo…? —rio maliciosamente Atilas, antes de caer al suelo desplomado.

—¡Si, con eso basta y sobra, no hay necesidad de más esfuerzo!

Fin de recuerdo.

—Y también, si mal no recuerdo, cuando fuimos al monte Plateado…

Después de los hechos de Konoha, en el Mt. Plateado.

Una vez fuera de la estructura, Satoshi comenzó la sorpresa.

—¿Y qué vas a hacer? —preguntó Naruto muy curioso.

—Destruiré ese edificio —contestó Satoshi muy tranquilo.

—¿Y cómo harás para destruir algo tan grande? —preguntó Sasuke muy intrigado.

—Fácil —tomó dos pokébolas, y sin soltarlas, ordenó— ¡Chicos, destruyan ese edificio, ahora!

Pese a la orden, en ningún momento Satoshi soltó las pokébolas, sólo se vio cómo se abrieron en sus manos, saliendo algo, al parecer, y volviendo a estas al instante. ¿Qué clase de Pokémon habrían sido?

—Listo, solo esperen cinco segundos —pidió Satoshi muy tranquilo.

Los jóvenes no entendieron nada, la estructura seguía ahí, así que esperaron los cinco segundos, y en el momento que Satoshi guardaba sus pokébolas, pasaron los cinco segundos, y vieron como el edificio caía desmoronado, quedando de este, sólo polvo. Los jóvenes, ya no cabían más en las sorpresas de Satoshi, sólo vieron muy sorprendidos como las palabras del entrenador se cumplían.

—¡¿Qué… que… que fue lo que hiciste?! —preguntó Naruto tartamudeando, perplejo.

—Lo siento, es un secreto —comentó muy orgulloso Satoshi—. Sólo les puedo decir que son mis armas secretas, y espero no volver a usarlas.

Fin de recuerdo.

—¿Y eso que significa? —le preguntó Misty muy extrañada.

—Al parecer, tuvieron el mismo entrenamiento que Satoshi —le respondió Naruto sin despegar la vista del gato—. Pero de verdad, ese poder es sorprendente.

Pero de pronto, Kyogre comenzó a quejarse. Se veía como nuevamente, el campo de energía lo comenzaba a rodear.

—¡Es ahora o nunca! —exclamó Gary, dirigiéndose con la bola maestra a capturar al Pokémon Oceánico.

—¡No la lances! —le exclamó una voz femenina que venía montando un Fearow, quien lanzó un objeto muy extraño, el cual comenzó a rodear a Kyogre.

—¿Quién es? —preguntaba muy intrigada Misty.

—¡Ay mi Solana, llegó a salvarnos! ¡Así me gustan las chicas! —soltó embobado Brock.

—¿Y quién es Solana? —le preguntó Gary, mientras veían como el anillo que rodeaba a Kyogre, lo capturaba y desaparecía.

—¡Captura completa! —exclamó triunfante Solana— Fearow, por favor baja con los demás.

Apenas Fearow bajó a tierra firme. Solana bajó de él, y Brock corrió hasta ella, tomándole las manos, muy embobado.

—¡Ay mi Solana, te he extrañado tanto, ¿cómo estás mi corazón?!

—Hola Brock…, tanto tiempo sin verte… —le saludó algo perpleja la peli celeste.

—¡Me vienes a ver, ¿verdad?!

—En parte si —le respondió algo seria, haciendo que Brock le soltara las manos—. Habíamos registrado el movimiento de Kyogre y Groudon en Hoenn, y me ofrecí para venir a esta zona.

—Brock, ¿nos la podrías presentar, por favor? —le preguntó Misty algo curiosa.

—Disculpen. Ella es Solana, y pertenece a un grupo llamado Pokémon Ranger, quienes trabajan en distintas misiones con ayuda de Pokémon salvajes —les explicó, volviendo su atención a la joven—. ¿Cómo lograste capturar a Kyogre?

—El profesor Shinbara, quien es el creador del capturador, estudió la energía que está aumentando el poder de los Pokémon. Desde que comenzaron las posesiones comenzó a trabajar, y como tenía que ser un trabajo rápido, desarrolló el mecanismo en solo veinte y cuatro horas. Por ejemplo, este Fearow —decía mientras lo acariciaba—, cuando lo encontré, estaba invadido por esa extraña energía, pero gracias al capturador, logramos controlarlo.

—Se ve que el trabajo del profesor Shinbara sigue dando muy buenos frutos —comentó muy sorprendido Gary.

—Pero aún tiene un pequeño defecto, si libero a los Pokémon, esa extraña energía vuelve a poseerlos.

Al menos había una buena noticia. Realmente todo el mundo se movía, y esas ayudas sorpresa sí que las agradecían.

—Veo que siguen resistiéndose —decía Magma, mientras las tres guerreras se acercaban al grupo—. No sabía que querían seguir sufriendo.

—¡Ya podemos controlar a sus Pokémon manipulados, con eso nos basta! —le advirtió muy desafiante Misty.

—Que ingenua la pobrecilla —decía algo decepcionada Aqua, llevando su mano derecha a su rostro, negando—. Veo que aún les falta mucho para que sean nuestros enemigos, apenas si son unos aficionados.

—¡Yo me aburro, acabemos con ellos ahora! —exclamó algo desesperada Tera, haciendo un berrinche.

—¡Esperen, no lo hagan! —intervino de golpe la guerrera del viento, interponiéndose entre sus compañeras y el grupo de Misty— ¡¿Acaso ya olvidaron porque estamos aquí, para que hacemos todo esto?!

—¡Por supuesto —le exclamó con rabia Aqua—, para cambiar este mundo, y esas basuras —señalando al grupo—, hay que eliminarlas si queremos hacer todo eso!

—Tú te uniste a ellos por Satoshi, ¿verdad? —le preguntó muy molesta Magma, a lo que su compañera sólo asintió— Bueno, él está muerto, no vale la pena seguir con ellos.

—Pero…

—¡¿Sabes?! ¡Te he tenido mucha paciencia, me cansé de ti! —miró hacia donde estaba Goku con Pikachu en sus brazos, y con su fuerza psíquica, atrajo al roedor eléctrico hasta su mano derecha, tomándolo del cuello— ¡Escúchame bien, si no acabas con esos sujetos ahora, mataré a esta rata inmunda! —Magma comenzó a apretar el cuello de Pikachu, mientras lo apuntaba con una esfera de energía— ¡Decide rápido!

—Mientras tanto —decía Tera, quien era la que tenía la perla de Shikon en su poder—, cuadriplicare el poder de los Pokémon salvajes.

De pronto, la perla de Shikon comenzó a tomar un tono escuro, comenzando a irradiar energía, la cual comenzó no sólo a despertar a los Pokémon debilitados, sino también, retomaba el control de Kyogre.

—¡Lo siento mucho, pero no vale la pena su resistencia, es cuestión de tiempo su muerte!

—¡Eso no lo permitiré, Tera! —Gary corrió con todo lo que tenía de energía, y cuando estuvo lo suficientemente cerca del Pokémon, lanzó su pokébola maestra— ¡Pokébola, atrápalo!

Todos miraron con mucha atención cada acción de Gary. Apenas la pokébola tocó a Kyogre, esta encerró al Pokémon, cayendo esta al mar, siendo arrastrada hasta la playa, y observar el decisivo momento. Después que se movió tres veces la pokébola, se escuchó un "clic". Kyogre había sido atrapado, estaba por fin a salvo.

—¡Muy bien, tengo a Kyogre! —celebró Gary, contagiando la alegría al grupo, o a la gran mayoría.

—¡Excelente trabajo Gary Oak —le dijo con algo de rabia Aqua—, ahora entrégame esa pokébola! —avanzó rápidamente contra el investigador, pero su camino fue interrumpido por el saiyajin— ¡¿Qué quieres ahora, Son Goku!?

—Yo seré tu oponente —le desafío Goku—. Si quieres algo con los demás, primero tendrás que derrotarme.

—Veo que quieres pelear —Aqua le lanzó un puñetazo rápidamente, pero Goku lo esquivó lo esquivó sin mayores problemas, por lo que prefirió tomar distancia del saiyajin—. Está bien, juguemos un ratito, espero que no me aburras.

—Eso espero.

Al menos, la batalla de Goku contra Aqua había dado inicio. ¿Sería suficiente con la fuerza del saiyajin para darle frente a la guerrera elemental?

—Como siempre tan ocupada —dijo en suspiro Tera, ahora mirando amenazante al grupo—. Entonces yo me encargo del resto.

—Misty, toma —le pidió Mew, mientras le entregaba los fragmentos que tenía, y volvía a transformarse en Mew—. Cuídalos —y se dirigió frente a Tera—. Yo pelearé contigo.

—Como tú quieras, Mew.

Y con esto, la batalla de Mew contra Tera también dio inicio.

Ya habían enfrentado con anterioridad a las guerreras elementales, pero, ¿cómo se desarrollarían los combates de ahora en adelante? Algo si era seguro, no eran guerreras comunes, por alguna razón, tenían mucho en común con aquella dimensión.

Dragonite estaba a punto de llegar hasta el lugar donde estaban los fragmentos de la perla, claro, hasta que pasó algo inesperado. Un rayo multicolor fue disparado desde algún lugar, con intenciones de atacar al Pokémon dragón, pero, aun con tal velocidad, Dragonite logró esquivarlo sin problemas, pudiendo quitarle los fragmentos a Groudon sin mayores problemas.

—¡Qué bien, lo logró! —exclamó triunfante Sakura.

—Pero ¿quién fue el del rayo? —preguntó muy preocupada Cynthia. Preocupación que todos tenían en ese momento.

—Celebi, híper rayo —pero inevitablemente, Dragonite recibió el ataque, lo que provocó que soltara los fragmentos—. Termínalo con un rayo psíquico.

—¡Dragonite, rayo! —los dos rayos impactaron, produciendo una gran explosión— ¡Ventisca!

—Tele transpórtate —pero antes de ser impactado por la ventisca, Celebi comenzó a tale transportarse por todos lados, intentando confundir a Dragonite.

—Un truco muy viejo, no te funcionará —dijo Sakura muy confiada—. ¡As aéreo y ventisca, ahora! —Dragonite tomó distancia, y comenzó a avanzar a gran velocidad, acertando en Celebi, para luego atacar con ventisca.

Curiosamente, algo o alguien salvó a Celebi, puesto que lo tele transportó a un lugar seguro.

—Veo que le ponen esfuerzo, lástima que sólo se queden en eso —dijo de forma muy arrogante una voz muy profunda.

—¡¿Quién eres?! ¡Responde! —le preguntó de forma muy desafiante May.

—No, ahora no —decía la voz, muy pedante—, ya tendrán el gran honor de conocerme.

—Sólo eres un cobarde que manda a los demás a hacer tu trabajo. Eres patético —le provocó un joven de cabellos morados, quien se paró a un costado de Sakura. Se trataba de Paul.

—Eso no te interesa, apenas eres un niñito mal criado y no entenderías nuestra misión.

—¡Respóndeme, eres Naraku, ¿verdad?! —todos miraron a Kagome. ¿Cómo sabia ella quien era el de la voz? Se preguntaban todos.

—Eres muy astuta, Kagome. No esperaba menos de la reencarnación de la sacerdotisa Kikyō —en eso, detrás de Celebi, apareció a quien se refería Kagome, con los dos fragmentos que le habían quitado a Groudon—. Los felicito, esto se llama ejército, y con Sesshömaru incluido.

—¡Ese no es tu problema, devuélvenos a Celebi, ahora! —le gritó muy enojada May, intentando desafiarlo.

—A ti te conozco —le dijo Naraku algo enfadado—. Tú fuiste a buscar la perla de Shikon y a esos inútiles.

—Veo que lo que me contaron es verdad —dijo en voz alta Drew, notándose la rabia en su voz.

—¿Qué te contaron Drew? —preguntó Tracey.

—Ese maldito es tan cobarde, que se dejó manipular por los soldados de la luz, sólo para aumentar su poder —a Naraku— ¡Dime, ¿dónde tienes a Kikyō, a Koga y a Kohaku?! ¡Responde ahora!

—¿Para qué quieres saber —decía amenazante, mientras tomaba control de los dos fragmentos—, si van a morir? —y se los dio a Celebi— Veamos si es cierto lo que me contó Magma. ¡Planta feroz!

—¡Flygon, lanzallamas! —ordenó rápidamente Drew.

—¡Blaziken, lanzallamas tú también! —también ordenó May.

Ambos ataques iban de forma directa contra Celebi. Pero la pesadilla comenzó cuando todos vieron como un campo de energía detenía ambos lanzallamas, y no solo eso, la planta feroz atravesó el lanzallamas sin mayores problemas, golpeando y debilitando tanto a Blaziken, como a Flygon.

—¡Blaziken, ¿estás bien?! —preguntó muy impresionada May.

—¡Maldición, es muy fuerte, no le costó ningún esfuerzo derrotarlos! —en cambio, Drew veía la situación con rabia. No habían tenido ni la más mínima posibilidad ni de empezar.

—Veo que tienes mucho poder en tus manos, Naraku —dijo muy seria Sakura.

—Sí, este poder es sorprendente —le comenzó a decir con voz soberbia—, no sabía que existía algo así.

—¡Dragonite, prepárate! —le exclamó rápidamente Sakura— ¡Cynthia, necesito que uses el viento cortante de Pidgeot cuando te diga, y necesito que le digas a Dragonite que ataque con su velocidad extrema.

—¿Y tú que harás?

—Intentaré quitarle los fragmentos… —le respondió mientras sacaba algo de su bolso— ¡Drew, toma! —el aludido volteó a Sakura, quién le lanzó una bola maestra— ¡Cuando te diga, lánzasela a Celebi! —y volvió su atención a Cynthia, mientras sacaba una segunda bola maestra—, e intentaré atrapar a Kyogre, antes de que vuelva a ser poseído ¡Sal, Blastoise! —y Sakura volvía a sacar otro Pokémon— Escúchame, necesito que uses tu protección, por favor. Esto será peor que nuestros entrenamientos —el Pokémon le asintió— Gracias, confió en ti —a Naraku— ¡Comencemos!

—Como quieras, niñita.

Otra gran batalla estaba por empezar. Con mucha suerte, lograron rescatar de la posesión a Kyogre y Groudon, pero las guerreras elementales han reaparecido, al igual que Naraku.

Tal vez, estén a punto de enfrentar una de las batallas más difíciles de todas, no sólo de su vida, hasta ahora; sino también, de los últimos mil años.

...

—Arceus, necesito hablar con tu dios, esto está muy mal —le dijo algo aterrado Satoshi.

—¿Y que podrías hacer si estás muerto? —le preguntó muy serio Arceus.

—¡Eso ya lo sé! —le respondió algo molesto— Pero al menos, puedo intentar hacer lo que tengo en mente, y para eso, no importa si estoy vivo o muerto.

—Pese a todo, no puedes, y tampoco creo que te reciba.

—Arceus, no te estaba pidiendo permiso, te estaba pidiendo la ubicación de donde está —le respondió un poco más molesto.

—Ya lo sabía.

—Como sea. Luego nos vemos… —pensó sus palabras, y corrigió— En realidad, espero no volver a verte, espero volver a la tierra —y a toda velocidad, salió de la sala.

—Sólo espero que funcione lo que tengas en mente.

Por alguna razón, Satoshi tenía un mal presentimiento de aquella batalla, y en esos momentos, mientras corría por un largo pasillo, pensaba en la experiencia que había ganado gracias a todos estos hechos.

—Gracias a las guerreras elementales, estos dos Pokémon ganaron poder como ellas —pensaba Satoshi muy serio, mientras tomaba dos pokébolas—. Kasumi, Haruka, Taiyō, Komugi… Amigas, las quiero mucho, pero tengo que detenerlas a toda costa.

...

Mientras tanto, en el pasado, un joven ya conocido por todos nosotros, seguía trabajando arduamente en el patio de la casa de Aaron. Se le veía muy cansado, apenas si podía mantenerse en pie.

En las calles del pequeño pueblo, se veía un hombre de unos 34 años de edad, cabello oscuro, ojos marrones, y traje de color azul, con un sombrero de similares colores, con detalles negros y amarillos.

Apenas entró a su casa, fue recibido por una feliz y emocionada esposa, quien parecía que no lo había visto desde hace muchos días.

—¡Harvey! —exclamó muy emocionada, lanzándose a abrazar a su esposo, dándole un efusivo beso en sus labios— ¡Tanto tiempo sin verte, amor!

—Elisa… —soltó algo sorprendido—. Yo también te extrañé, cariño. ¿Dónde está Aaron?

—Tendría que entrar pronto con su compañero de entrenamiento —le respondió, mientras liberaba del abrazo a su querido esposo.

—¿Compañero de entrenamiento? —preguntó muy extrañado Harvey.

—Sí, un chico que parece que viene de tu familia, su nombre es Ash Ketchum. ¿Conoces a alguien de ese nombre en tu familia, querido?

—Qué extraño —dijo muy pensante—, no conozco a nadie de ese nombre en nuestra familia.

De pronto, una fuerte luz comenzó a brillar frente a los dos, apareciendo el mismo Celebi que llevó a Ash con ellos.

—Ash no es de este tiempo, él es su descendiente del futuro —dijo el viajero del tiempo.

—¿Del futuro? —preguntaron los dos al unísono.

—Tuve que traerlo por una emergencia, y me pareció una buena idea esta época. Necesitamos que Ash aprenda a utilizar el aura.

—¿Y qué edad tiene nuestro descendiente? —le preguntó algo serio Harvey.

—Tiene catorce años.

—¿Tiene catorce años y no sabe utilizar el aura? —comentó algo extrañado Harvey— Habrá que darle un curso intensivo, está muy atrasado.

—Hoy comenzó su entrenamiento. Comenzó con lo básico —le comentó muy orgullosa Elisa.

—¿Hacer el aseo de tu casa? —le preguntó de reojo Harvey, recibiendo de respuesta un gesto de burla, sacándole la lengua.

—Se los encargo por favor —les pidió Celebi—, recuerden que también es parte de su familia.

—No es necesario que nos digas eso Celebi, lo sabemos, y le daremos el mejor entrenamiento —respondió con seguridad Harvey.

—Muchas gracias, señores Ketchum.

Y de la misma forma que apareció, Celebi desapareció.

—¿Por qué no me habrá dicho Ash que viene del futuro? —preguntó muy extrañada Elisa.

—¿Le hubieses creído si te lo hubiese dicho? —volvió a preguntarle su esposa, mirándola de reojo.

—Sinceramente, no ¡Jejejeje! —rio torpemente, notándose ingenuidad en su rostro.

—Tengo dos días libres, así que los dedicaré para darle unas lecciones a Ash.

—¡Mamá, ya terminamos! —irrumpió de golpe Aaron, quien entró en compañía de Ash, completamente sucios por el arduo "entrenamiento".

—Estoy cansado y adolorido… —se quejaba Ash, entrando con los brazos caídos por el cansancio.

—¡Y será mejor que se vayan a lavar y a cambiar mis niños, sino quieren terminar más adoloridos! —les dijo tiernamente Elisa, siempre con una acogedora sonrisa, pero con cierto tono amenazante.

—¡Si mamá, ya nos vamos! —y como alma que persigue el diablo, Aaron tomó de un brazo a Ash, y partieron al baño.

—Será mejor que vaya a preparar la cena, los hombres de la casa deben estar hambrientos —miró a su marido con una sonrisa, y partió a la cocina.

Mientras tanto en el baño, se veía a los dos chicos bañándose en una tina de madera estilo japonés. Se encontraban muy relajados dentro del agua tibia.

—No sabía que el entrenamiento de los guerreros aura fuese tan intenso —comentó algo impresionado Ash.

—El entrenamiento tiene que ser duro —comento Aaron—, utilizar el aura no es tan fácil, pero puedo sacar por conclusión que la has usado por instinto, ¿verdad?

—¡¿Cómo lo supiste?! —preguntó Ash muy sorprendido.

—No es ningún descubrimiento tan grande, todos hemos pasado por lo mismo —comentó entre risas Aaron—. Por lo mismo el entrenamiento, para que aprendas a usar las dos herramientas que existen para que un humano pueda manejar el aura de forma física, el bastón aural, y los guantes aurales.

—¿De forma física? —preguntó Ash algo extrañado.

—Así es —le asintió Aarón—. Verás, en los Pokémon es distinto. Ellos pueden usar el aura a su voluntad, ya que ellos tienen una energía especial que está por sobre los humanos; es como si hubiesen sufrido una evolución.

—¿Hablas de la evolución Pokémon?

—No Ash —negó Aaron—. Cuentan historias de hace cientos de millones de años, cuando los Pokémon no existían, y el planeta era habitado por otra clase de seres vivos. Lamentablemente, no hay absolutamente nada de información acerca de ellos, pero si se sabe que tuvieron que evolucionar a la fuerza.

—¿Evolucionar a la fuerza? —le preguntó muy extrañado Ash— ¿Las personas los obligaron?

—Sí y no —aquella rara respuesta, sólo confundió a Ash—. Tuvieron que evolucionar a la fuerza, porque los humanos los exterminaban hasta casi extinguirlos, y no sólo eso, destruyeron su ecosistema. El planeta entró en un desequilibrio natural, a tal punto, que incluso los humanos casi se extinguieron.

—¿Y cómo sobrevivieron, si no quedaba nada para sobrevivir?

—Paradójicamente, aquellos seres evolucionaron en lo que ahora conoces como Pokémon, aunque no siempre se llamaron así; pero ellos, ayudaron a las pocas personas que sobrevivieron, a reconstruir el planeta, empezando desde cero.

—Pese a que casi los extinguieron, ellos igual ayudaron a las personas… Increíble… —concluyó muy sorprendido Ash.

—Aun así, el daño ya estaba hecho. Los océanos subieron de nivel, desapareciendo incluso continentes, pero eso ayudó a que aparecieran los primeros Pokémon como tal, como Omanyte y Kabuto.

—¿Antes había más tierra? —preguntó muy sorprendido Ash.

—Así es —le asintió Aaron—, pero fue gracias al abundante océano, que pudo nacer nueva vida de nuevo. Toda la vida que conoces, se originó en el mar.

—Ya veo… —susurró muy sorprendido Ash— ¡Esa noticia hará muy feliz a Misty, tenía razón!

—¿Quién es Misty? —preguntaba con mucha curiosidad— ¿Es tu novia?

Aquella pregunta, por alguna razón, puso muy nervioso a Ash, por lo que prefirió que se lo tragara el agua, literalmente.

—¡Vamos Ash, no tiene nada de malo tener novia! ¡Jajajaja! —le comentó entre risas Aaron, mientras sacaba a su amigo del fondo de la tina— ¿O aún no te le has declarado?

—Seré sincero contigo —le respondió Ash con mucha vergüenza—, tengo novia, se llama Sakura, pero…

—¿Te gustan las dos? —le preguntó algo incómodo Aaron, a lo que Ash simplemente asintió— Ese sí que es un problema.

—A Misty la conozco desde hace mucho, y confío ciegamente en ella; pero Sakura, pese a que he estado con ella por cinco días, me encanta estar con ella —decía con mucho orgullo—. Mi gruñona y mi consentida… ¡Jejejeje! ¿Crees que podría quedarme con las dos? —preguntó algo nervioso.

—No seas codicioso, Ash —dijo Aaron, mirando de reojo a Ash— ¿Qué piensas hacer?

—En este momento, lo único que me interesa es entrenar, y volverme más fuerte —le respondió muy serio Ash—. Lo que suceda conmigo, me tiene sin cuidado, pero tengo que derrotar a los soldados de la luz a toda costa.

—¿Vas a luchar hasta el final? —preguntó preocupado Aaron.

—Sí, hasta que ya no pueda más, lucharé por mis Pokémon, por mi familia y mis amigos; y en especial, para que Misty y Sakura no sufran más por mi culpa. Sé que no nos hemos portado bien con la madre naturaleza, pero al menos, quiero demostrar que los humanos aún tenemos la fuerza para seguir en nuestro planeta, y no que unos seres egoístas se apoderen de todo, y hagan lo que quieran. ¡No lo permitiré, eso te lo prometo! —exclamó con fuerza, subiendo su mano derecha empuñada a la altura de la cara.

—¡Eso me gusta Ash, así habla un Ketchum, retroceder nunca, rendirse jamás! —le exclamó con los mismos ánimos Aaron, imitando el gesto de Ash. La curiosa escena, provocó la risa en los dos jóvenes— ¡Será mejor que nos apuremos, mi mamá ya debe tener la cena lista!

—¡Si, tienes razón, mejor apurémonos!

Había sido una conversación amena entre amigos, conversación donde Ash había aprendido cosas que, por alguna razón, con el paso del tiempo fueron olvidadas. Lo que no había logrado olvidar, eran sus confusiones emocionales. Una vez vestidos, volvieron al comedor para comenzar la última comida del día.

—Elisa me contó que viniste a entrenar para aprender a utilizar el aura, Ash —comentó Harvey con algo de entusiasmo.

—Si señor —le asintió Ash, volteando a ver a Harvey. Por un momento, lo vio algo sorprendido, ya que el parecido entre los dos, era asombroso. Sacudió su cabeza para despertar, y continuó—. Necesito aprender lo mas rápido posible a utilizar el aura.

—Tranquilo Ash —le pidió algo nervioso Harvey—. Aprender a utilizar el aura no es algo que se aprenda de la noche a la mañana, tienes mucho trabajo que hacer, así que tómatelo con calma.

—¡Si no aprendo rápido a utilizar el aura, mis amigos, mis Pokémon, mi familia…! —comenzó a exclamar con algo de rabia— ¡Misty, Sakura… podrían morir!

—¡Ash, tranquilízate! —le pidió un poco molesta Elisa, intentando transmitirle tranquilidad con una acogedora sonrisa—. Tenemos conocimiento de lo difícil que están las cosas en tu época, pero si no vas lo suficientemente preparado, también vas a morir.

—Lo siento Elisa… —muy avergonzado de si impaciencia, Ash se disculpó—, no quise…

—Entendemos tu desesperación Ash —dijo muy tranquilo Harvey—, pero si quieres hacer las cosas bien, haremos las cosas bien, así que, desde mañana comenzaremos el entrenamiento en serio.

—¿En serio? —preguntó muy extrañado Ash— ¿Y lo que hice hoy? —miró a Elisa buscando una respuesta, pero sólo recibió una mueca de burla, riendo nerviosamente.

—Creo que Aaron ya te explico todo, ¿verdad? —le preguntó Harvey.

—Sí, más o menos.

—Muy bien, entonces comamos y descansemos. Mañana, los dos tendrán un entrenamiento especial.

—¡Si señor! —exclamaron los dos jóvenes al unísono, con mucho entusiasmo.

Y de ese modo, los tres se comenzaron a comer como si no hubiese un mañana; mientras la señora Elisa sólo miraba a los tres, sonriendo. Y terminada la comida, se retiraron a sus cuartos a descansar. Desde mañana, empezaría el verdadero entrenamiento de Ash.

...

Arades veía la batalla de las guerreras elementales y Naraku, con mucha atención. A un costado de él, sobre una especie de Pilar, se encontraba supuestamente, una esfera de energía, con la supuesta energía y conciencia de Ash.

—Veo que les gusta sufrir a esos tontos —decía muy confiado Arades—. Pobres, tienen esperanza de su debilidad… Que patético.

—No deberías subestimarlos —le advirtió una voz femenina—, si se lo proponen, podrían ser más fuertes que tú.

—Ah, eres tú —Arades volteó su mirada, y vio como una joven de unos catorce años, cabello corto hasta los hombros, color azabache, polera manga corta negra, con líneas azules que iban de hombro a manga, y short con iguales colores y detalles de cintura a pierna, entraba a la sala—. ¿Qué haces aquí?

—Sólo venía a ver como el segundo ser más poderoso, era vencido por unos mocosos — respondió de forma sarcástica.

—¡Deja de decir estupideces y dime a que viniste!

—Bah… —soltó algo aburrida—. Estoy aburrida, y quería ver si hay algo de diversión.

—Sí, creo que la hay —respondió con algo de entusiasmo Arades, volviendo su atención a los monitores—. ¿Qué te parece… esos? —le recomendó, indicando al grupo de May.

—Se ven débiles, pero si no hay algo mejor… —le comentó desganada, levantando los hombros—. Peor es nada —y desapareció de la nada, como si se hubiese tele transportado.

—¡Acabaron sus posibilidades de ganar, mocosos! —dijo triunfante, soltando una desagradable risa escalofriante.

El entrenamiento de Ash comenzará muy pronto. En estos momentos, el equipo de Misty estaba siendo atacado por las guerreras elementales, y el equipo de May, tenía sus propios problemas con Naraku y un poseído Celebi. ¿Cómo llevará el entrenamiento Ash? ¿Cómo se desenvolverá los equipos de Misty y May contra sus enemigos? ¿Quién será el ganador? Kyogre y Groudon sólo están parte de la punta del iceberg.

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo. Este capítulo tiene una gran cantidad de quiebres, por lo que hice las separaciones correspondientes. Espero que disfruten el capítulo, porque este significa mucho para mi, y el como hice ver la historia de una forma, y de pronto se leyera de otra. Los dejo con la lectura.

...

Capítulo 37: "La batalla para sobrevivir, el gran poder de los elegidos"

En el monte Pyre, la actividad era tenebrosa. Los Pokémon poseídos estaban destruyendo el cementerio del lugar; lugar de descanso eterno de los Pokémon. En un punto en específico, había dos Pokémon que miraban todo lo sucedido, muy tranquilos; lo extraño, es que lo único que hacían, era mirar. Algunos Pokémon poseídos se acercaban a los dos solitarios, pero, aun así, no hacían nada. Pero cuando fueron atacados, uno de los dos Pokémon hizo brillar fuertemente la joya de su frente, haciendo ver a los dos Pokémon con más claridad. Uno, era un Pokémon de color morado, muy parecido a un felino, al parecer, psíquico, y el otro, de cola en forma de rayo, la que terminaba en forma de corazón; orejas largas y mejillas rojas, al parecer, del tipo eléctrico. El brillo de la frente del Pokémon psíquico, tranquilizó a los Pokémon poseídos, y de forma increíble, deshizo la posesión de estos. Acto seguido, cubrieron el monte Pyre con una extraña capa de color rosa.

El mal sólo se combate con el mal, y el bien mantiene la estabilidad en el mal. Nunca reten a dios, saben que es una batalla perdida, y mucho menos contra los poderes de las tinieblas, porque también perderán.

Cuando el manto desapareció, todos los Pokémon volvieron a la normalidad, al parecer, sin posibilidades de volver a caer poseídos.

Ya terminamos con este lugar Pikachu —decía el Pokémon Psíquico—. Ahora, a terminar con los demás.

Si Espeon —le asintió el Pokémon eléctrico—, tú te encargarás del equipo de Misty, y yo del equipo de May

Y si se resisten...

Habrá que lastimarlos.

Y de la nada, desaparecieron del lugar.

¿Cuál será el plan de estos dos Pokémon? ¿Serán amigos, o por sus planes, enemigos de nuestros héroes?

No desafíen el poder del elegido, vivos no saldrán, eso se los aseguro.

...

Ha llegado un nuevo día para el entrenamiento de Ash, en esta ocasión, a cargo de Harvey. Lo más seguro, es que será un entrenamiento muy duro, ya que, en estos momentos, Ash, Aaron y Harvey, se miraban desafiantes, se veían muy concentrados, hasta que decidieron dar el primer movimiento.

—¡Jajajaja! ¡Gané! —exclamó triunfante Harvey con lo que parecía un tenedor, en alto, llevándoselo a la boca, disfrutando el bocado de la "victoria".

—¡No es justo papá, yo lo vi primero! —bufó molesto Aaron.

—¡No, yo lo vi primero! —reclamó muy molesto Ash, mirando muy molesto a los dos.

Claramente, el tema de la comida era mucho más importante para los Ketchum, que cualquier otra cosa…

Después de terminar aquella pelea de "niñitos malcriados", y por supuesto el desayuno, salieron al patio de la casa, para comenzar el entrenamiento. Entrenamiento que traería muchas sorpresas.

—Ash, quisiera preguntarte unas cosas antes de empezar el entrenamiento, es sólo como referencia —comentó Harvey.

—¡Por supuesto señor, pregúnteme y yo respondo! —accedió con entusiasmo Ash.
—¿Cuándo descubriste que podías utilizar el aura? —aquella pregunta incomodó mucho a Ash. Sabía que no podía decir cómo en frente de él, ya que él era el culpable de cómo lo descubrió.

—Pues…, verá… —titubeó en sus palabras—. Espero me crean —pensó algo incómodo, tratando de buscar una respuesta acorde. Pero a final de cuentas, prefirió responder con una verdad a medias—. En uno de mis viajes Pokémon por la región Kanto.

—¿Y cuantas veces has usado a tu libertad el aura?

—Creo que dos o tres veces —le respondió algo pensante.

El poder del elegido es grande, no osen desafiarlo. El poder del elegido es infinito, es imposible destruirlo.

—Ven Ash, quiero que observes lo que voy a hacer en el suelo —le pidió Harvey, mientras comenzaba a hacer un circulo con símbolos extraños en el suelo—. Este círculo sirve para comprobar el poder total de aura que posees, con el sabremos por dónde empezar el entrenamiento. Ahora, párate en medio del círculo.

—De acuerdo —y dentro de la curiosidad que tenía Ash, se paró en medio del círculo. No había pasado nada aún, pero continuaba muy atento—. ¿Y ahora?

—El resto déjamelo a mí —le respondió con entusiasmo Harvey— ¡Aaron, el bastón!

—Aquí tienes, papá.

Apenas recibió el bastón, Harvey lo levantó, y al segundo comenzó a brillar. Luego, enterró este en cierto punto del circulo que había asignado, y cada forma y línea de este comenzó a brillar, hasta llegar a Ash. Pero ocurrió algo que extraño. Cuando la energía tocó a Ash, este rechazó la energía del aura involuntariamente, y no solo eso, también tomó control de la energía del círculo, lo cual provocó que el bastón aural de Harvey saliera disparado muy lejos. La energía que rodeaba a Ash, comenzó a intensificarse con mucha fuerza, el poder que emanaba era descomunal, y no paraba de salir. Aquella situación preocupó a Harvey, por lo que cortó una línea del círculo, lo cual hizo que la energía dejara de salir, y Ash cayera desmayado.

—¿Cómo es posible que una persona tenga tanto poder, y no lo supiera? —pensaba muy impresionado Harvey— ¡Esto es increíble y fascinante! Este chico es un arma de doble filo; el poder que tiene es enorme. Por suerte, Ash es un chico de buen corazón, es un poder que está en buenas manos.

Pasado dos horas, Ash despertó como si nada, y con mucha hambre. Después de terminar de comer, nuevamente, Harvey le habló sobre lo sucedido.

—Ash, tengo que serte sincero —comenzó a decirle con entusiasmo Harvey—, eres una persona sorprendente. El poder que tienes es descomunal, podrían ser hasta infinito.

—¡¿Infinito?! —exclamó muy sorprendido Ash. Le era algo totalmente imposible de creer.

—Eres el legítimo elegido por Ho-oh. Te mereces muy bien ese puesto —concluyó con orgullo.

—Gracias Harvey por sus palabras, pero no creo que sea para tanto —le respondió Ash muy apenado, con su mano derecha en su nuca.

—¡No seas tan humilde Ash! —le pidió con mucha confianza, golpeando fuertemente la espalda de Ash, cayendo este al suelo— ¡Esa es la pura y verdadera verdad, valga la redundancia! —volvió a decir con mucho orgullo— Tus habilidades son más grandes de lo que piensas, y yo no puedo hacer mucho por ti, así que iremos al palacio de la reina para que te den el puesto de caballero aura.

—¡¿Caballero aura?! —exclamó Aaron con mucho entusiasmo, mientras Ash se recomponía— ¡Eso es increíble, te felicito Ash!

—¿Y qué es eso del caballero aura? —preguntó Ash muy extrañado. No le veía nada de impresionante a tal rango.

—Es el rango máximo que se le da a un manejador de aura —comenzó a explicarle Aarón—. Verás, existen cuatro puestos, oficial aura, comandante aura, coronel general del ejército aura, puesto que tiene mi papá, y el caballero aura, puesto que se le da al manejador que realmente lo merezca, ya que ese puesto sólo se les da a los poseedores de un gran poder.

—Harvey, ¿y usted por que no ha querido postular para caballero aura? —preguntó algo curioso Ash.

— Porque el caballero aura tiene que salir constantemente de la ciudad, y por lo menos, yo no me quiero alejar ni de mi pueblo natal, ni de mi hermosa familia.

—Ya veo —dijo Ash, entendiendo su situación. Situación que se le hizo muy familiar.

—¡Pero tú Ash, eres el indicado para ese puesto, así que partiremos ahora mismo al palacio de la reina! —le dijo Harvey con mucho entusiasmo— ¡Aaron, tú también!

—¡Si papá!

Tras prepararse con lo necesario, Harvey en compañía de Ash y Aaron, se dirigieron al palacio.

Este era un pequeño paso de Ash, para ayudar a sus amigos. Pero también era un gran paso, para terminar con los planes egoístas de los soldados de la luz.

...

Con el equipo de Misty, las cosas no se veían muy bien. Pikachu estaba gravemente herido, y Wind amenazada por sus "amigas" guerreras elementales. Mientras el equipo de May, fue atacados repentinamente por Naraku, quien tenía un Celebi poseído.

La siguiente batalla, estaba por comenzar, sólo faltaba quien hicieran el primer movimiento.

No osen desafiar a las guerreras protectoras de los seis elementos. Si pierden, morirán, si ganan, morirán. No piensen ni en la derrota ni en la victoria, sólo piensen en sobrevivir.

—Espero que esto funcione —decía en voz alta Satoshi, parado frente a una gran puerta—, aunque dudo mucho que salga algo bueno de esto.

Goku y Aqua se miraban fijamente, esperando pacientemente el primer movimiento del otro, así como Tera y Mew, quienes también estaban listos para comenzar la batalla. En cambio, Magma tenía en una de sus manos a Pikachu, agarrado del cuello, amenazando con matarlo; la condición para salvarlo, Wind tenía que eliminar a Misty y los demás.

—¡Ya déjate de juegos Wind, y acaba con esos estúpidos! —la frialdad con la que le hablaba a Wind, erizaba la piel.

—Está bien Wind, no te preocupes —dijo Misty resignada—. ¡Pero que Magma deje libre a Pikachu, por favor!

—¡Pero Misty…! —Wind vio el rostro no sólo de Misty, también el de todos, resignados. Preferían salvar al Pokémon eléctrico.

—¡Por favor Wind —le exclamó Sakura, quien levantó su rostro del regazo de Shaoran—, haz lo que sea para salvarlo, olvídate al menos de mí!

—Yo… —comenzó a decir Wind muy compungida— Yo… ¡No quiero perder a ninguno de ustedes!

—¿De que estas hablando, Wind? —le preguntó Magma algo molesta.

—Yo… no sé por qué, pero por alguna razón…, no quiero hacerles daño.

—¡Deja de decir tonterías y ataca ahora! —gritó furiosa la guerrera del fuego.

—¡No lo haré! —gritó completamente decidida Wind.

—De acuerdo, será como tú digas —y sin mediar una palabra más, Magma acumuló energía en la mano donde tenía a Pikachu, y la hizo estallar.

Todos miraron angustiados tal acto. ¿Acaso Magma había matado a Pikachu? Más la sorpresa fue cuando Magma, cuando vio que no tenía en sus manos al roedor eléctrico, y que ahora lo tenía Wind, abrazado.

—¡¿Que estás haciendo, maldita traidora?! —le preguntó furiosa Magma.

—Dejando fuera de esto a los demás, esto es algo entre ustedes y yo —respondió muy molesta Wind, para luego dirigirse con Sakura, y entregarle a Pikachu— ¡Sakura, toma a Pikachu y a Misty, y váyanse lejos!

—¿Qué me vaya con Pikachu y Misty? —preguntó muy extrañada Sakura— ¿Por qué me pides algo así?

—Muy pronto lo sabrás —respondió muy seria, para volver con Magma— ¡Muy bien, cuando gustes!

—Como tú digas.

Mientras esto sucedía, Aqua y Goku tenían su propia batalla.

—Eres bueno, pero no lo suficiente —le felicitó Aqua—, aun te falta mucho para alcanzar mi nivel.

—Tú también eres buena, y es cierto, eres mucho mejor que yo, y eso me tiene emocionado y asustado a la vez. Creo que… —de pronto, el color de su cabello negro y ojos marrones cambiaron de color, a un cabello dorado y ojos color celestes— tendré que ponerle un poco más de esfuerzo.

—Con que el guerrero súper saiyajin —Aqua sonrió maliciosamente— ¡Esto será interesante!

—¡¿Cómo sabes del súper saiyajin?! —preguntó muy sorprendido Goku, al ver que la guerrera del agua sabía de aquella transformación.

—Se muchas más de las que crees —le respondió orgullosa Aqua—, aunque yo creo que ya lo sabes.

—Sí, tienes razón —comentó algo nervioso Goku—. No debería sorprenderme de nada a estas alturas —simplemente sonrió, y me movió rápidamente hasta frente Aqua para atacarla, pero la peli naranja esquivó sin ningún esfuerzo el ataque.

—¿Seguimos? —la única respuesta que recibió la joven de parte del saiyajin, fue un fuerte aumento de su energía, notándose en un aura dorada que lo envolvía. Sin esperar un segundo más, Goku continuó aquel frenético ataque.

La batalla de Tera contra Mew, tenía los similares resultados. A Mew le costaba mucho trabajo mantener el ritmo de la batalla, el poder de la guerrera de la tierra era enorme.

—El Pokémon que se supone, contiene los genes de todos los Pokémon, y uno de los más poderosos que existen —decía sarcástica—. ¡Ja!, esto será muy fácil.

—¡Tú crees que tienes la batalla ganada, pero aun no demuestro mi verdadero poder!— de pronto, Mew comenzó a expulsar una gran cantidad de poder, hasta quedar envuelto en un aura rosa. Se sentía de él, una cantidad de energía muy poderosa.

—Veo que por fin pelearás en serio —le comentó esbozando una sonrisa—. A ver si me diviertes algo, cosita rosa.

Las cosas para el equipo de May tampoco se veían favorables. Si, habían logrado atrapar a Groudon, pero por los constantes ataque de Celebi, tanto los Pokémon de Sakura, así como los de Cynthia, habían caído. Ahora sólo quedaba Dragonite, quien se encontraba muy débil. Era cuestión de tiempo para que la batalla terminara.

—¡Dragonite, por favor, aguanta! —animó muy desesperada Sakura.

—¿Eso es todo lo que pueden dar? —preguntó sarcástico Naraku— Sólo son unos debiluchos. No se preocupen, su muerte será rápida —de pronto, Naraku lanzó una nube de gas venenoso contra Dragonite, dejándolo tirado en el suelo. Apenas podía moverse por el efecto del gas—. Termínalo Celebi.

—¡No, Dragonite! —entre la angustia y la desesperación, Sakura gritó fuertemente. Sólo usó sus manos para evitar ver el final del Pokémon dragón, pero el grito de una voz masculina, detuvo el momento.

—¡Oye, cobarde! —le gritó con mucha arrogancia. Se trataba de Paul.

—¿Tu qué quieres? —preguntó indiferente Naraku.

—Pelear, ¿qué otra cosa más iba a querer, tarado? —le preguntó maliciosamente.

—Veo que quieres morir ahora, que impaciente.

—Qué extraño, a ti te veo con más ganas de ser eliminado —la malicia y frialdad con la que hablaba Paul, sorprendió mucho a Naraku.

—Ya veo, no eres igual que los otros —le comentó con algo de entusiasmo Naraku—. Podrías unirte a nosotros.

—¿Y tú me crees tan estúpido como para unirme a tu banda de perdedores? —le preguntó en burla Paul— Yo trabajo solo.

—Tomaste tu decisión muy rápido. Veo que no eres una persona insegura, lástima que, en el otro mundo, eso no te servirá —le dijo Naraku, para volver el ataque, ahora contra Paul— ¡Celebi, mátalo!

—¡Salgan —y sin titubear, Paul lanzó dos pokébolas de color blanco con una franja roja en su centro, dejando salir a sus dos Pokémon—, Darkrai, Heatran!

—¡Paul, ¿cómo obtuviste esos dos Pokémon legendarios?! —le preguntó Sakura, muy sorprendida.

—¡Darkrai, Heatran, híper rayo a Celebi! —ambos Pokémon lanzaron sus híper rayo, los que supuestamente acabarían con Celebi, pero este los esquivó sin mayores problemas.

—Mira quien llama cobarde a su enemigo —le dijo con ironía Naraku—. ¿Dos contra uno te parece de valientes?

—¡Yo peleo a mi modo, no eres quien para criticarlo! —le increpó muy confiado Paul—. Bienvenido a la vida real.

—En eso coincido contigo, chiquillo. ¡Celebi, híper rayo!

—Tendrás un Pokémon muy poderoso, pero no lo sabes usar —advirtió maliciosamente Paul— ¡Darkrai, bola de sombras!

Ambos ataques chocaron con mucha fuerza. Pero para la desgracia de Paul, no era necesario que Naraku supiera usar a Celebi. El híper rayo había impactado en Darkrai, cayendo este debilitado.

—¡Eso es imposible! —exclamó paralizado Paul. No podía creer lo que estaba pasando.

—¿Decías algo, niñito? —la sonrisa llena de malicia de Naraku, daba a entender que si sabía lo que hacía.

...

El sol estaba a mitad del cielo, haciendo indicar que era medio día. Los dos jóvenes, junto a Harvey, estaban por llegar al castillo de la reina.

—Ash, creo que ya conoces el castillo de la reina, ¿verdad? —le preguntó Harvey, antes de entrar al castillo.

—Si…, más o menos, señor —respondió algo dudoso.

—¿Imaginas por qué te tuve que traer aquí? —Ash le negó muy curioso— Verás, tu aura es muy poderosa, pero no sabes utilizarla. Existe una forma de sacar todo ese poder, pero sólo hay un problema.

—¿Cuál es el problema?

—Para sacar todo tu poder, primero, el alto mando tiene que darte la autorización.

—Pero papá —cuestionó Aarón, muy extrañado—, tu eres el líder del alto mando.

—¡¿Usted es el líder del alto mando?! —exclamó repentinamente Ash, mostrando su asombro en su rostro.

—Si Ash, lo soy —le asintió Harvey—. Aun así, no puedo hacer nada sin la autorización unánime del consejo, sería ilegal.

—Ya veo —se recompuso por lo menos, para seguir caminando.

—Además —comenzó a decirle Harvey a Aaron, algo pícaro—, la princesa quiere verte. ¡Me imagino que tú también, ¿o me equivoco?!

—¡Papá, no digas esas cosas! —le regañó muy molesto Aaron, quien, por el comentario, estaba sonrojado.

Al entrar al castillo, tuvieron una recepción formal, con un saludo militar. En ese momento, Ash se percató de la real importancia que tenía el padre de Aaron en el reino.

A lo poco de caminar, en el pasillo principal, se encontraron con una joven de quince años, de cabello rubio, ojos azul esmeralda, y vestía un hermoso vestido color celeste.

—¡Aaron, viniste, te estaba esperando! —saludó la chica con mucho entusiasmo.

—¡Princesa Lynn, se ve hermosa! —dijo Aaron muy nervioso y sonrojado, mirándola atentamente— ¿Cómo está hoy?

—¡Aaron, te he dicho muchas veces que no me trates con esos formalismos! —le pidió al parecer, por enésima vez a Aaron, con una sonrisa tan efusiva, que sonrojó aún más a Aaron, para luego percatarse de la presencia de Ash— ¿Y tú quién eres?

—Mi nombre es Ash Ketchum, princesa Lynn.

—¿Son parientes? —preguntó muy perspicaz Lynn, mirando atentamente a los dos, llamándole la atención su gran parecido.

—Veo que tienen mucho de qué hablar. Iré a hablar con el alto mando —dijo Harvey, mientras se separaba de los tres jóvenes.

—De acuerdo —respondieron los tres al unísono.

—¡Hasta luego chicos!

—¿Reunión con el alto mando? —preguntó muy extrañada la princesa.

—Luego te explicamos —le dijo Aarón, para evadir temporalmente la pregunta— ¿Dónde está Pikachu?

—Está en el campo de entrenamiento con los nuevos aprendices.

—¿Nuevos aprendices? —preguntó Ash.

—Si —le asintió Lynn—, estamos reclutando nuevos Pokémon.

—¡Quisiera ir a ver el entrenamiento! —exclamó Ash con mucho entusiasmo.

—¡Por supuesto, vamos! —dijo con igual entusiasmo Aaron.

El palacio por dentro se veía mucho más grande que por fuera, y los detalles que tenía, hasta el más mínimo, estaban sumamente cuidados. Después de caminar por el interior del castillo, llegaron hasta el patio trasero de este. Aquel lugar, servía como un espacio temático multifuncional. No sólo la gente del pueblo lo visitaba, también servía como espacio de entrenamiento, tanto para los nuevos soldados y encargados de la seguridad del castillo y el pueblo, como para los Pokémon, que, por propia voluntad, iban para ser entrenados y preparados, para los mismos fines.

—¡Esto es increíble! —exclamó Ash con mucho entusiasmo. Y no era para menos, según él, ya que, en ese momento, un Pidgeot y un Staraptor se enfrentaban contra un Donphan y un Pikachu— ¿Por qué dos voladores contra uno tierra y uno eléctrico?

—El tipo no lo es todo Ash. Sólo mira.

Donphan se lanzó contra Staraptor con su ataque rodada; mientras que Pidgeot, atacó con su híper rayo a Pikachu. Ambos ataques habían dado en el blanco, pero extrañamente, ningún Pokémon había sido afectado.

—¡Pikachu, ven! —llamó Lynn, provocando que Pikachu mirara al trío. Les pidió a los Pokémon con los que estaba peleando que descansaran, y se acercó a los humanos— Pikachu, él es Ash Ketchum, y es nuestro nuevo amigo.

Señor Ash Ketchum, mucho gusto en conocerlo —le saludó el Pikachu con una reverencia.

—¡¿Hablas?! —exclamó muy sorprendido Ash, quien dio un paso atrás. Aunque realmente, la más sorprendida fue Lynn.

—¿Un Ketchum que se sorprende por una habilidad tan simple? —preguntó Lynn muy extrañada.

—¡Jejejeje! Lo que pasa, es que está en entrenamiento —le respondió algo nervioso Aaron.

—¿En entrenamiento? —preguntó muy extrañada Lynn, mirando atentamente a Ash— Hasta donde tengo entendido, el entrenamiento debe…

—¡Es una historia muy larga que contar! ¡Jejejeje! —interrumpió aún más nervioso Aaron, interponiéndose en la visual de la princesa, agitando los brazos muy rápido.

Pero Ash estaba más concentrado en Pikachu, hablando.

—¡Esto es increíble! —dijo Ash muy impresionado— Ojalá pudiese entender a mi Pikachu de la misma forma.

Si entrenas duro, podrás lograrlo —le comentó el Pikachu.

—¿Tú lo crees?

Por alguna razón, cuando Ash cruzó su mirada con aquel Pikachu, sintió algo muy extraño que se le hacía muy familiar. No entendía que era, y eso le daba mucha curiosidad.

Si sientes algo familiar en mí, debe ser por algo —le respondió muy reflexivo Pikachu.

—¡¿Cómo supiste en lo que estaba pensando?! —le preguntó, nuevamente muy sorprendido.

No es muy difícil saber lo que piensas —le respondió, mirándolo de reojo—, y más si me gritas a los ojos.

—¡Jejejeje! Creo que soy muy directo —Ash le respondió muy apenado, llevando su mano derecha a su nuca.

Algo si tengo claro.

—¿Qué cosa?

Tú no eres de este tiempo, ¿o me equivoco? —está vez, sin sorprenderse, Ash le asintió, afirmando su conjetura—. Sé que lo que haré es incorrecto, pero también noto mucha angustia y desesperación en tu aura. Te daré algo que te ayudará en tu futuro. Ven conmigo después que liberen tu poder.

—De acuerdo —le asintió Ash muy intrigado—. ¿Pero que me vas a dar?

Ya lo verás, Ash. No comas ansias.

Mientras tanto, en el interior el castillo, Harvey estaba conversando con la reina para organizar una reunión con el alto mando.

—Harvey, ¿para qué quieres una reunión tan repentina con alto mando? —le preguntó la reina muy extrañada.

—Traje un familiar —respondió Harvey—. Su nombre es Ash Ketchum, y necesito liberar su poder aura.

—Pero eso lo puedes hacer tú, Harvey —le comentó aún más extrañada.

—Lo intenté, pero fue inútil. Su poder sobrepasa el mío con facilidad… No me quiero aventurar a nada, pero podría ser tan poderoso como un dios —aquella aventurada conclusión, hizo que todos los que estaba ahí se sorprendieran, pasando de la incredulidad, hasta el escepticismo—. Vino a mi casa para que lo ayudara a usarlo, ya que no sabe cómo hacerlo, es más, creo que desconoce su poder.

—¿Cómo que lo desconoce?

—Verá… —Harvey sabía que no podía decirle que venía del futuro, por lo que analizó bien sus palabras, y simplemente resaltó uno de los defectos de Ash—. Ash es algo despistado.

—Harvey, tú confías en él, ¿verdad? —le preguntó algo seria la reina.

—Es un joven de buen corazón, confíe en mí —dijo muy orgulloso Harvey.

—Si tú confías en él, entonces yo también lo haré —le respondió la reina con los mismos ánimos de su hombre más leal—. Si es un Ketchum, es de la familia. Quiero conocerlo antes que vayas con el alto mando.

—Por supuesto. Ahora están en la zona de entrenamiento con Aaron y Lynn.

Y como si supieran que tenían que estar en ese lugar, Ash, Aaron y Lynn entraron a la sala de la reina, guiados por Pikachu.

Creo que llegamos justo a tiempo, ¿verdad? —preguntó Pikachu, dando una reverencia junto con Aaron, a la reina.

—Así es —le asintió Harvey.

—¿Que sucede papá? —preguntó Aaron, algo curioso.

—Ash, la reina quiere hablar contigo.

—De acuerdo —soltó Ash algo desconcertado. Le llamaba la atención que todas las cosas que pasaban, coincidieran tan bien, y eso lo confundía aún más.

—Mientras tanto, iré a organizar la reunión.

—Ve Harvey —dijo la reina—, con el joven Ash tenemos mucho de qué hablar —el aludido hizo una reverencia, y se retiró.

En otro lugar del castillo, los miembros del alto mando estaban reunidos en un salón. Era una sala muy sencilla, y pese a ser enorme, no entraba en muchos adornos. En aquel lugar, se encontraban reunidos por petición de Harvey.

—Camelot, Mary, Thomas, lamento llamarlos en sus días de descanso —dijo Harvey mientras entraba al salón. Thomas tenía unos 35 años, cabello corto azabache, y usaba pantalones rojos y una polera manga larga, color café.

—No te preocupes, Harvey —le dijo Camelot muy tranquilo. Camelot, el mayor, con unos 40 años, cabello blanco, pantalón color café y polera manga corta color negro.

—No creo que nos hayas llamado porque si —le comentó Thomas algo intrigado.

—¿Viniste con Aaron? —le preguntó Mary algo coqueta. Mary era la más joven, tenía veinte y cinco años. Su cabello castaño largo combinaba con su mirada lascivia. Usaba una falda a tres cuartos color café, y una polera escotada color verde, la que resaltaba aún más sus atributos.

—Algo así, Mary —le respondió algo serio Harvey.

—¿Algo así? —preguntó algo extrañada Mary.

—Verán, el motivo de esta reunión, es porque hace poco llegó un familiar que no sabía que tenía. Su nombre es Ash Ketchum, viene de Pallet Town, y vino a entrenar conmigo.

—¿Pallet Town? —interrumpió Camelot— Creo que ese pequeño pueblo se encuentra al sur oeste de Kanto.

—Harvey —decía algo extrañado Thomas—, hasta donde tengo entendido, los Ketchum son entrenados desde muy jóvenes. No entiendo por qué nos reúnes por esa razón.

—Resulta que Ash tiene catorce años, y conoce poco y nada del aura.

—Está muy viejito para comenzar a entrenar —comentó de reojo Mary—, se demoró mucho.

—Ese no es el problema —intento explicar Harvey—. Al parecer, inconscientemente desarrolló el aura, y el poder que tiene es enorme, supera con mucha facilidad el poder de nosotros cuatro —los miembros del alto mando escucharon cada palabra de Harvey muy impresionados; y también muy preocupados.

—¡Eso no es posible! —objetó rápidamente Thomas, más por el miedo a que sea verdad— A menos que él sea…

—No saquen conclusiones precipitadamente —le sugirió Camelot muy serio, interrumpiendo sus conjeturas—. Antes que todo, queremos ver a ese chico.

—Pronto vendrá, ahora está con la reina —les informó Harvey.

—Harvey, lo que aun no entiendo, es ¿por qué no intentaste tú mismo liberar su poder? — le preguntó muy extrañada Mary.

—Lo intenté —le contestó muy serio Harvey—, pero durante el ritual, comenzó a tomar control del círculo, por lo que tuve que romperlo. Luego de eso, se desmayó.

—Si dices que su poder es superior al tuyo, no debería sorprender, suena lógico —acotó Thomas.

Después de unos minutos, Ash, Aaron, Lynn y Pikachu, llegaron al salón del alto mando, muy animados.

—Veo que la pasaron bien, chicos —les comentó con entusiasmo Harvey.

—Si —le asintió Ash—. La reina es una persona muy buena con todos.

—Qué bueno que pienses eso de la reina, Ash. Mira —le indicó Harvey con su mano derecha abierta—, ellos son los miembros del alto mando, Camelot, Mary, Thomas, y yo, Harvey, el líder del alto mando.

—Veo que eres un chico muy guapo Ash, me gustaría tener 10 años menos —le declaró Mary algo embobada, mirando a Ash… como si estuviese hipnotizada— ¡Pero el que seas atractivo, no quiere decir que no pasaras por nosotros primero, para liberar tu verdadero poder! —le exclamó con algo de arrogancia—. Primero que nada —ahora le dijo muy seria—, te haremos unas preguntas. No te preocupes, solo queremos saber si eres apto para utilizar el aura.

—¿Apto? —preguntó muy molesto Aaron— ¡Él es el elegido, nació para esto! —les exclamó muy seguro, poniendo mucho énfasis en la palabra "elegido".

—Eso lo decidimos nosotros, Aaron —le dijo Camelot manteniendo el temple, pero notándose cierta molestia, cosa que hizo a Aaron agachar la cabeza—. No podemos conceder la utilización de ese poder a cualquiera.

—Primera pregunta Ash —comenzó de inmediato Thomas.

—No te preocupes Aaron —le dijo Ash con mucha seguridad, posando su mano derecha en el hombro izquierdo del joven—, se defenderme, verás cómo salgo de esto bien.

—¡Entonces, suerte Ash! —le animó Aaron, intentando emular su optimismo.

—Gracias Aaron —Ash volteó su atención al alto mando, y comenzó a responder.

—¿Cuál es tu objetivo de vida? —le preguntó Thomas.

—¿Objetivo de vida? —preguntó algo extrañado Ash.

—O sea, tu meta Ash.

—¡Ser el mejor maestro Pokémon del mundo! —exclamó con mucho orgullo el entrenador.

—¿Maestro Pokémon? —ahora preguntaba Mary— ¿Y qué son los Pokémon para ti?

—Ellos son mis amigos y compañeros de aventuras.

—¿Y aun así los haces pelear? —le preguntó Camelot— A los amigos no se les hace pelear.

—Sí, es verdad —reflexionó Ash, quedándose pensando en las palabras del alto mando, expresando seriedad en su rostro.

—Ash, por favor —pensaba algo nervioso Harvey—, no equivoques tus respuestas.

—Entonces, ¿por qué los haces pelear? —volvió a preguntar Mary.

—¡Yo jamás obligaría a pelear a mis Pokémon sólo por querer ganar! —gritó muy molesto.

—Explícate —le pidió Thomas.

—¡Con mis Pokémon trabajamos en equipo en las batallas, siempre velo por el bien de ellos! Yo soy su amigo, y ellos son mis amigos, y si pelean, es porque ellos así lo quieren ¡Jamás obligaría a mis Pokémon a pelear por una simple medalla!

—¡¿Una simple medalla?! —preguntaron todos al unísono, muy extrañados.

—Por supuesto, la seguridad de mis Pokémon está primero, mi meta puede esperar —dijo más calmo, pero con la misma seguridad.

—No es eso, Ash —irrumpió Harvey algo serio.

—¿Entonces? —preguntó Ash, extrañado por la reacción de todos.

—Ash —comenzó a explicarle Aaron—, las medallas que se dan por pelear junto a tu Pokémon, son la muestra máxima que te da una de las ocho familias más fuertes de Kanto.

—No entiendo que es lo me dicen —decía aún más confundido Ash—. Hasta donde tengo entendido, las medallas se dan por ganarle a los líderes de gimnasio —ahora era Ash quien confundía a todos con sus palabras.

—Creo que no dio para más la farsa —suspiró decepcionado Harvey, hundiendo su mano derecha en su cabello—. Mejor les contaré la historia completa.

—¿Qué historia completa? —preguntó algo extrañado Camelot.

—Por órdenes de Arceus, traje a Ash a esta época —comenzó a explicar una voz, presidida por una fuerte luz en la sala, y cuando está se desvaneció, apareció Celebi—. La época en la que vive, está siendo atacada por seres malignos, y necesitan con extrema urgencia el poder del elegido.

—¡Hola Celebi! —le saludó algo extrañado Ash— ¡¿Qué haces aquí?!

—Explícanos con más detalles Celebi, por favor —le pidió Thomas.

—Lo siento, pero no puedo. Si hago algo como decirles hechos futuros, podría interferir o poner en riesgo la existencia de más de alguien, y eso sería horrible.

—¿Entonces qué quieres que hagamos? —le preguntó Mary.

—Confíen en Ash por favor, es lo único que les pido. Él es el elegido, y el único que puede terminar con esos seres.

—Ash —llamó Thomas, mirando atentamente al aludido—, quiero hacerte una última pregunta.

—Dígame.

—¿Has visto alguna vez a Ho-oh? —ante tal pregunta, todos miraron muy impresionados a Thomas, y luego a Ash.

—Varias veces —le asintió algo pensante—. La primera vez que lo vi, fue cuando inicié de mi viaje para ser maestro Pokémon —la respuesta había sorprendido a todos. ¿En verdad, tanta confianza le tenía Ho-oh a ese chico?

—¡No hay dudas, tú eres a quien escogió Ho-oh! —Mary caminó hasta Ash, y revolvió su cabello con su mano izquierda— ¡Tú eres el elegido, guapo! —le dijo con una mirada lasciva, cosa que Ash miró algo curioso.

—Entonces no tenemos tiempo que perder —dijo Thomas con algo de prisa—, vamos al salón oratorio.

Así, todo el grupo se dirigió a la zona subterránea.

A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple. ¿Qué función tendrían?

—Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Lynn, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.

—De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.

Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash, fijamente.

Que sea expulsado el poder de dios, y espero que hagas lo mejor que puedas, elegido.

Tanto Aaron, Lynn como Ash, vieron muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello.

...

—¡Recibe mi rayo burbujas! —los movimientos de Aqua estaban muy bien pensados, y aquel poderoso rayo burbujas, le sirvió a Goku para darse cuenta de aquello, y que ni siquiera el legendario súper saiyajin podía hacerle frente, y que lo único que podía hacer, era esquivar sus ataques— ¡Vamos, no seas aburrido!

—¡Rayos, es muy poderosa —pensaba algo desesperado Goku—, creo que tendré buscar otra forma de derrotarla! —a Aqua— ¡Siento no divertirte, pero eres muy poderosa, no puedo vencerte!

—¡¿Entonces te rindes?!

—¡Tampoco dije que me rendiría! —gritó con mucha seguridad, comenzando a acumular energía en sus manos, preparando su siguiente ataque— ¡Ka… me… ha… me… ha!

—¿Otra vez ese truco barato? —le reclamó muy decepcionada— Por favor, quiero algo distinto —Aqua esquivó sin ningún problema en Kamehameha de Goku, pero esta vez, notó cómo el ataque cambiaba su dirección, yendo nuevamente hacía ella— ¡¿Que rayos hiciste?! —preguntó muy impresionada, esquivando el ataque con lo justo— Ese truco no me lo habías mostrado —comentó muy sorprendida— ¡Eso es, sigue entreteniéndome!

Mew y Tera seguían con su batalla. El Pokémon del inicio ya estaba algo cansado, pero aún se las apañaba para seguir luchando.

—¡Será mejor que te rindas, muñeco mal hecho —le advirtió Tera—, claro, si sabes apreciar tu vida, y en especial la de todos los Pokémon!

—¡Si me rindo ahora, no habrá futuro para los Pokémon, ni para nadie! —le gritó con algo de furia, mientras formaba una bola de sombras, y se la lanzaba a Tera.

—¡Jajajaja! No me hagas reír —rio maliciosamente Tera, para luego esquivar la bola de sombras como si nada.

—¡Aún no termino! —de pronto, alrededor de Tera comenzaron a aparecer muchas copias de Mew, gracias a su doble equipo— ¡Toma esto! —y cada copia de Mew, disparó una bola de sombras.

—¿Esto es en serio? —y con una mueca de burla, esquivó todas las bolas de sombra— Veo que acabó tu repertorio. Es mi turno… —pero antes de terminar de hablar, una bola de sombras impactó en su espalda— ¡Veo que te quedan algunas cositas, pero nada para sorprenderse! —le comentó con sarcasmo— ¡Terminemos esto ahora! —y sin más demoras, Tera continuó su ataque frontal.

Mientras, Wind hacia lo que podía contra Magma, pero durante la batalla, la guerrera del viento se percató que Magma tenía más poder del que sabía que tenía.

—¡¿No puedes más, traidora?! —le preguntó de forma despectiva Magma.

—¡Conozco muy bien el poder que tenemos, y ese no es tu poder, Magma! —le reclamó muy preocupada Wind.

—¿A sí? —decía sarcástica— Mira tú, ni cuenta me había dado.

—¿Están usando lo que yo creo para aumentar sus poderes?

—Tú sabes que no…

—¡Sabes a que me refiero, esa no es tu energía! —le exclamó furiosa Wind.

—Creo que te contagió lo olvidadizo ese traidor, no puedo creer que hayas olvidado algo tan importante —le comentó muy molesta Magma—. Lo siento mucho Wind, pero tendrás que aprender por las malas —y al igual que sus compañeras, Magma se lanzó a atacar fuertemente a Wind, pero antes de asestar el primer golpe, la guerrera del viento la esquivó, y logró atinar una cuchilla de aire, o al menos eso parecía, ya que una especie de rayo de fuego la deshizo, y golpeó con mucha fuerza a Wind, sorprendiéndola enormemente por el poder.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó muy sorprendida Wind.

—Es el inicio de tu fin.

El equipo de May la estaba pasando tan mal… o tal vez, peor.

—¡Heatran, lanzallamas! —Paul se encontraba desesperado, ya que a Celebi no le hacía efecto ningún ataque, en cambio Heatran ya no podía continuar.

—¡Deja de jugar con esa basura, Celebi! Tenemos cosas que hacer —y así, Celebi cargó su híper rayo, y lo disparó contra el Pokémon de fuego, debilitándolo por completo.

Que se deje ver el poder de las guardianas del elegido, que se deje ver el poder de las bestias legendarias, que se deje ver la verdad, que se deje ver la energía de la verdad, la energía que los salvará.

—No quería hacer esto, pero creo que es lo mejor que se me ocurrió —la expresión de seriedad de May, combinada con el miedo que transmitía, hizo que todos la mirarán muy preocupados.

—¿De qué hablas May? —le preguntó algo extrañado Drew.

—¿Recuerdas lo que nos dijo Manaphy sobre el collar marino?

—Sí, lo recuerdo —le asintió Drew.

—Creo que, si libero el poder del collar, podremos terminar con todo esto.

—May —intervino Sakura—, esa gema no solo te dará un gran poder, también te dará el poder de controlar a Kyogre.

—¡Por eso, si llego a tener ese poder, podré terminar con todo esto! —resolvió May con decisión.

—¡Sabes que, si no utilizas de forma correcta esa cosa, podrías morir! —le reclamó Drew con mucha angustia. ¿En verdad su May se sacrificaría por todos?

—¡Ya lo sé Drew —le gritó con mucho miedo, dejando caer lágrimas de rabia—, ¿pero tienes alguna otra solución?!

—May…, ¿y si mueres? —le preguntó Drew con la voz entrecortada.

—Tú cuidaras a mis Pokémon —le respondió regalándole una tierna sonrisa, y luego ver a todos los demás—. Chicos, por si no sobrevivo, fue un gusto haber compartido tantas cosas y aventuras con ustedes.

—May…, suerte —fue todo lo que le pudo decir la entrenadora de Ecruteak.

—Drew, lo que nos dijimos en la rueda de la fortuna… —Drew sólo lloraba, cosa que jamás habían visto la coordinadora de Hoenn—. Te amo, siempre recuérdalo —y lo único que hizo, fue fundir con angustia sus labios con los del joven. Cuando se separó de él, corrió hasta quedar a un lado de Paul.

Oh, gran joya de los mares, demuestra tu poder a tu elegido.

—Chicos, tengo una idea —la seriedad de Misty era reflejada con una leve sonrisa.

—¿Qué idea tienes, Misty? —le preguntó Brock.

—¿Recuerdan esas joyas que trajo Satoshi del monte Plateado?

—Recuerdo que May tenía una de esas joyas —le comentó Naruto algo pensante —, las que fuimos a buscar al monte Plateado, Satoshi las dejó en el templo con Dialga y Palkia.

—¡Voy a ir por esas joyas! —exclamó con muchos ánimos Misty— ¡Sé que, si las usamos, podremos derrotar a las guerreras elementales! —su seguridad lo hacía ver fácil, pero…

—¡¿Estás loca, o quieres una muerte rápida?! —le advirtió Inuyasha— No sólo está invadido por esos seres malignos, seguramente, todos los Pokémon que viven allí, deben estar poseídos.

—¡Yo no me voy a morir, por supuesto que no! —le gritó muy enojada. Estaba muy convencida que su plan funcionaría.

—¿Entonces? —preguntó Brock.

—¡Él erizo azul y él orejas de perro rabioso me acompañarán! —dijo un poco en burla, pero con mucha seguridad.

—¡¿Que…?! —los aludidos, sin entender aún que pasaba con exactitud, miraron perplejos a la líder de gimnasio.

—Aun así, el templo está en Sinnoh, desde aquí es un camino muy largo, y la única forma de llegar, es por el mar.

—Mi territorio. ¡Jajajaja! —dijo con mucha soberbia, pero con una seguridad que asustaba.

—¡Será tú territorio, pero no el mío! —le exclamó Sonic muy molesto.

—¿Por qué? —aquella risotada de Misty desapareció ante la respuesta de Sonic, mirándolo algo intrigada.

—¡Al agua no me meten ni de broma! —respondió cruzado de brazos, desviando la mirada del grupo.

—¡Uy! —chilló molesta la peli naranja— ¡Rayos, otro cobarde!

—¡No soy cobarde! —le gritoneó el erizo azul— Simplemente no me llevo bien con el agua —se defendió muy molesto.

—Y, aun así, transportarse por el mar no creo que sea la mejor idea —le advirtió Brock—. Nos costó mucho tele transportarnos hasta Hoenn, y Mewtwo no está para ayudarnos. No tienes cómo llegar a Sinnoh.

—Pero Misty tiene razón —le apoyó Shaoran—, ni los objetos que los mandaron a buscar han funcionado… Pero esas joyas… —todos miraban al joven Li, escuchando atentamente sus palabras, todos dándose cuenta de la verdad—. También creo que esas joyas servirán para derrotar a las guerreras elementales.

—¡Por eso, tenemos que ir a buscar esas joyas! —gritó impaciente Misty.

—¿Y cómo iremos? —preguntó Sonic.

May había comenzado con lo que ella creía correcto, cerró sus ojos, y comenzó a murmurar unas palabras, mientras llevaba sus manos entrelazadas a su pecho.

—¡Por favor collar marino, dame tu poder para terminar con todo esto…! —y como había sido advertido, a quien no fuese digno, sería castigado. May recibió una fuertísima descarga eléctrica, la que la dejó en el suelo, sin conocimiento.

—¡No, May! —en su desesperación, Drew corrió hacia May, pero Tracey se lo impidió.

—¡No vayas Drew! —le pidió el observador— ¡May sabía los riesgos, si algo te llegara a pasar, jamás nos lo perdonaría!

—¡No me interesa, suéltame! —con un movimiento brusco, Drew se zafó de Tracey, y corrió a socorrer como sea a May.

—Veo que tú también quieres hacerte el héroe —dijo de forma sarcástica Naraku—. Veamos que tienes.

—Ahora verás —y con toda la rabia que tenía guardada, envío a pelear a uno de sus Pokémon— ¡Raikou, ayúdame, ataque de chispas contra Celebi! —sin ninguna demora, el Pokémon eléctrico apareció, yendo directamente contra Celebi, impactando contra él.

Lamentablemente, el ataque tuvo poco y nada de efecto.

—¡Maldición, no funcionó! —gritó con mucha rabia Drew.

—Los ataques eléctricos no funcionan contra los Pokémon hierba —le reclamó muy serio Paul—. Ya viste que los ataques de fuego funcionan, ¿qué te hizo creer que eso funcionaría?

—Si los ataques no funcionan, los movimientos de efecto si lo harán —concluyó esperanzado— ¡Raikou, onda trueno a Celebi! —la onda trueno impactó a Celebi, paralizándolo.

—¡Estúpido, te dije que nada funcionaría! —le exclamó furioso Paul, mientras veían como Celebi se liberaba de la parálisis, gracias a su habilidad cura natural.

—Drew…, déjalo… por favor… —se oyó pedir a May, quien, con la respiración agitada, se levantó del suelo con la mirada perdida y muchísima dificultad—. Yo los protegeré…, porque soy tan fuerte… como Misty…

—¿Cómo Misty? —Drew vio con mucha angustia a una May, que sólo se mantenía en pie con su fuerza de voluntad.

—Misty es la mujer… más fuerte que he conocido…, y yo quiero ser igual que ella…, quiero demostrarle… ¡Quiero demostrarle que soy lo suficientemente fuerte para proteger a mis amigos, y a ti Drew! ¡Quiero ser la que los ayude…, pero no puedo…, y yo sé que Misty es la única que puede hacerlo!

De pronto, el collar marino comenzó a brillar con un azul muy intenso, rodeando a May de un aura rojizo, la que hizo recuperar toda su energía. Extrañamente, May se veía muy tranquila, su rostro expresaba mucha tranquilidad, y a la vez, un sentimiento de respeto.

Todos veían muy sorprendidos el actual estado de May. ¿Qué le habría pasado? Era lo que todos se preguntaban, y fue aún mayor la sorpresa, cuando se acercó a Celebi, logrando tranquilizarlo, y eliminando su energía negativa, le quitó los fragmentos que tenía, y lo capturó con una de sus pokébolas como si nada. Después se desmayó, el collar marino se separó de May, y se trasladó…

… hasta el equipo de Misty, quedando el collar flotando en el aire, a la vista de todos. Tal evento, detuvo la batalla.

—¿Qué es eso? —preguntó muy intrigado Shaoran, al igual que todos.

—Parece una estrella —intentó resolver Brock.

—Pero no puede ser una estrella —intentó contradecir muy dudoso Sonic—, el cielo está cubierto.

—¿Y si es algún Pokémon? —ahora intentó resolver Sakura Kinomoto.

—No lo creo —dijo Misty, como hipnotizada—. Es extraño, sé que sonará loco, pero siento una energía muy cálida y familiar —todos miraron muy extrañados a Misty, sin entender lo que decía—. Gary, entrégame la pokébola de Kyogre, por favor.

—Aquí la tienes —muy extrañado, el investigador le entregó la pokébola— ¿Para qué la quieres?

—No lo sé, es sólo intuición —le respondió muy concentrada.

—Suena raro escucharlo de ti —le comentó Gary muy extrañado.

—¿Por qué dices eso, Gary? —le preguntó ingenuamente Misty, mirándolo a los ojos.

—El de las intuiciones es Ash, tú eres de pensar —le respondió con una sonrisa, de reojo.

—¡jejejeje! Sí, es cierto, creo que me estoy volviendo loca —dijo muy traviesa, llevando sus manos a su espalda, sacando la lengua—. Aun así —volvió a decir seriamente—, siento que necesita algo, y solo yo puedo ayudar —subió su vista al collar, y le gritó— ¡Tú, seas lo que seas, muéstrate!

De pronto, el collar bajó hasta con Misty, quedando frente a ella, recién percatándose todos de que se trataba.

—¡No dejen que esa niñita siquiera toque esa cosa! —ordenó a sus compañeras Magma, queriendo ir a por la joya, siendo impedidas por sus rivales— ¡¿A ustedes que les pasa?!

—Tú sabes que es lo que pasa —respondió seriamente Wind, mirando a los ojos a Magma.

—¿Le tienen miedo al collar marino? —preguntó muy sorprendida Misty.

—Tú deberías tenerle miedo —le advirtió Magma.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Misty, sin entender lo que le decían.

—Si lo tocas, podrías morir.

—¡¿Y por qué debería creerte?! —le preguntó desafiante, pero con algo de miedo.

—Porque yo no lo dije, fue Satoshi… —pero apenas escucho aquellas palabras, y sin pensarlo, Misty se lanzó a agarrar el collar marino.

Fue un pequeño descuido, pero Magma logró actuar, e intentó arrebatarle el collar a Misty, golpeándola con todas sus fuerzas el abdomen de la líder de gimnasio, lo que provocó que cayera al suelo pesadamente, inconsciente, sin jamás soltar el collar.

—Tonta —dijo con un tono de desprecio Magma—, te hubieses quedado quieta, hubieras vivido más tiempo —quiso empujar con el pie a Misty para arrebatarle el collar marino, pero antes que pudiera tocarla, un aura azulada rodeó a la peli naranja— ¡¿Que rayos…?!

—¡Aquí la tonta es otra! —le gritó furiosa Misty, recomponiéndose como si nada. Levantó su brazo derecho con su mano abierta, y de ella comenzó a expulsar una luz muy fuerte, la cual deshizo la posesión de todos los Pokémon que estaban en los alrededores— ¡Pagarás muy caro lo que le hiciste a Ash, a Sakura y a Pikachu, maldita!

Una fuerte luz rodeo a Misty, cambiando toda su vestimenta, por un hermoso traje azul, el cual, solo cubría sus partes íntimas, y sobre estas prendas, una especie de tela transparente, detallada por unas especies de inscripciones, muy similares a las líneas rojas inscritas en Kyogre; en su cuello, el collar marino, y su cabello, aun suelto; y tenía botas azules que llegaban hasta un cuarto de pierna, muy finas.

Cuando la luz desapareció, se dejó ver a Misty rodeada por un aura azulada y los ojos cerrados. De pronto, abrió sus ojos de golpe, dejando ver a una Misty extremadamente molesta.

—Misty… — soltó perplejo Gary.

—¿Qué le pasa a Misty? —preguntó Brock.

Todos miraban muy sorprendidos el cambio de Misty, el silencio era lo único que reinaba el campo de batalla. El cambio que tuvo, Misty era increíble e inexplicable.

Tal vez, fue de un segundo a otro; tal vez, se movió…, o se tele transportó, pero nadie logró percatarse cuando Misty llegó frente a Goku, Mew y Wind. Por unos segundos, posó su mano izquierda en los tres, respectivamente, causando que los tres explotara su energía de golpe.

—Sonic, Inuyasha, vamos a la columna Lanza, hay otras tres guerreras que tienen que despertar —dijo Misty con una voz muy profunda. Se notaba muy tranquila, pero su presencia, pese a que demostraba coraje y decisión, era terrorífica, provocaba rechazo por su presión. Su rostro reflejaba paz, y su sensual apariencia, tenía a todos hipnotizados.

—Por supuesto…, vámonos… —dijeron los aludidos, sin conciencia de lo que pasaba, aún.

Misty miró a Tera, Aqua y Magma, haciendo que las tres guerreras elementales la miraran con rabia.

—No es necesario que pelee con ustedes, sería desperdiciar mi valioso tiempo —dijo, no de forma engreída, aunque sonaba así—. Wind, Goku y Mew se encargarán de ustedes.

Tomó de la mano a Sonic e Inuyasha y, al parecer, se tele transportó.

—¿Desde cuándo Misty es tan engreída? —preguntó Gary aún perplejo.

—No lo sé, es primera vez que la veo así —respondió aún incrédulo Brock.

Realmente, la incredulidad del grupo era abrumadora. Ni siquiera podían decir con certeza, que estaba pasando.

Mientras tanto, en el monte Plateado, una desconocida joven estaba en las ruinas de la base de los soldados de la luz.

—Excelente trabajo Satoshi, como siempre demostrando el gran poder de tus Pokémon —decía con ironía la joven—. Lástima que estés muerto, no podrás ver como destruyo a tus amigos ¡Ja-ja-ja-ja! —y junto con su maniática risa, desapareció, al parecer, tele transportándose.

¿Quién será este ser? ¿Podrá Misty recuperar las joyas elementales, y volver a tiempo a salvar a todos? No se pierdan el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Anotaciones miás: este capítulo significó el poder desarmar toda la historia y rearmarla por completo, obviamente sin salir de la idea original; de hecho, los capítulos editados, en especial en el arco dos, que fue el por eso que pasaron de l mil palabras a los 9 a 12 mil palabras (aparte de modificar el estilo de -nombre_personaje: -sentimiento- lo que dice al formato de narración), para explicar mejor todo lo que estaba sucediendo.

A partir del próximo capítulo, son narraciones de sucesos que unirán hechos, parecerán de relleno, pero cuando llegue su momento, se darán cuenta de la importancia de cada uno de ellos. Nos para la próxima!
 
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Hola a todos. Aquí comenzamos los capítulos especiales. Este capítulo esta dedicado netamente a Misty, así que espero que lo disfruten, mas en especial los fans de la líder de pokémon de agua. Los dejo con la lectura, disfrútenlo!

...

Capítulo 38: "Misty, Sonic, Inuyasha. El destino del tiempo y el espacio"

El monte Coronet. Este cordón montañoso separa la región Sinnoh en dos partes, este y oeste. Cuenta una leyenda que, en ese lugar, existe una puerta a otras dimensiones, el templo del tiempo y espacio; único lugar donde se pueden encontrar a los Pokémon legendarios, Palkia y Dialga.

—Esto será rápido —comenzó a explicar Misty—, iremos por las joyas elementales, y volveremos con los demás.

—De acuerdo —asintieron Inuyasha y Sonic.

En este lugar, fue donde comenzó esta gran aventura dimensional, donde conocieron nuevos amigos, y poderosos enemigos.

—¡Misty, ¿qué te pasa?! —le preguntó muy preocupado Inuyasha, al ver como la joven volvía a su atuendo normal, y caía desmayada en sus brazos.

—Seguramente, su cuerpo no aguantó tanto poder y colapsó —intentó explicarle Sonic—. No creo que esté acostumbrada a algo así —comenzó a mirar a sus alrededores, hasta encontrar una pequeña cueva—. Ocultemos a Misty ahí —le indicó—, es muy peligroso que nos encuentren aquí con Misty en ese estado.

—Tienes razón, vámonos.

Muchos secretos han salido a la luz, y pese a que nadie se conocía, supieron confiar a ciegas de los demás, y todo para un sólo objetivo, luchar para sobrevivir. El último suceso fue de lo más sorprendente; el poder del collar marino se liberó, dando a conocer la elegida de este, Misty. Gracias a su tele transportación, ahora se encontraban cerca del monte Coronet y su destino, el templo de Dialga y Palkia. El motivo del viaje, era ir en búsqueda las joyas restantes, guardadas por Satoshi en el templo. Sonaba a una tarea muy sencilla, y parecía serla, pero aún quedaban sorpresas que los aguardaban.

—¡Ay…! Eso duele —comenzó a quejarse Misty, despertando con algo de dificultad.

—Por fin despiertas, Misty —le habló una voz familiar, la que sonaba muy preocupada.

—¿Qué pasó? —su vista nublada, de a poco fue despejándose, hasta dar con el dueño de la voz— Inuyasha.

—Estuviste mucho tiempo desmayada —le comentó, mientras ayudaba a la peli naranja a levantarse.

—Ya veo —miró a su alrededor, y de la sorpresa, se recompuso de golpe, como si nada—. ¡¿Dónde estamos?!

—Misty, tú nos trajiste a este lugar —le respondió algo serio el híbrido.

—¡¿Yo?! —exclamó muy sorprendida— ¡¿Cuando?!

—Llegamos un poco antes de que te desmayaste.

—Qué extraño, no recuerdo nada —decía Misty aún aturdida. Se sentía muy confundida.

—A lo mejor, olvidaste todo con el desmayo —intentó concluir Inuyasha.

—Luego veremos que pasó. ¿Qué hacemos aquí, y que es este lugar? —volvió a pregúntale Misty, volviendo a mirar su entorno. Salió del escondite, y pudo apreciar un terrible paisaje. El lugar parecía un campo de batalla— Inuyasha, ¿sabes que sucedió aquí? —le preguntó algo preocupada.

—Misty…, no te quiero asustar…, pero… —decía Inuyasha con mucho cuidado, y mucho temor.

—¡Ya dilo Inuyasha! —Misty se había puesto un poco nerviosa y molesta por la situación.

—Verás, después que te desmayaste…

Hace unos momentos atrás.

Después del desmayo de la líder de gimnasio, la decisión fue rápida y sin dudar. Inuyasha puso a Misty en su espalda, y se dirigieron a la pequeña cueva que lograron divisar, confiados que, en ese lugar, podrían dejar descansar a Misty.

—¿Qué fue lo que hizo Misty? —se preguntaba Sonic muy serio.

—No lo sé, pero creo que tiene que ver con esas joyas elementales —intentó concluir Inuyasha muy pensante.

—¿Tú crees?

—Tú también lo viste —comenzó a decirle Inuyasha, mirando fijamente a Misty—, de la nada, apareció el collar marino que tenía May, y al momento que Misty lo tocó, el poder se desató en una especie de explosión.

—Eso significa que, si ella puede manipular esa energía, debemos cuidar a Misty.

—Sí, lo sé —le asintió Inuyasha—, podrían intentar manipularla para usar el poder de la joya.

—No solo eso —agregó muy preocupado Sonic.

—¿A qué te refieres con eso?

—Recuerda cual fue el objetivo de todos estos viajes, juntar todos esos objetos —le recordó Sonic—. Algunos sirven para aumentar el poder del portador, otros para controlar a otros seres o ambas. Ahora, junta todo eso, más el poder del collar marino… Si llegaran a controlar a Misty…

—El resultado sería catastrófico… —concluyó Inuyasha algo asustado.

No era para nada una teoría descabellada, y eso preocupó aún más a los dos.

—Tenemos que hacer esto rápido —dijo muy preocupado Inuyasha—, no sabemos quiénes son los otros que controlan las joyas elementales restantes. Si llegan a averiguar quiénes controlan esas joyas antes que nosotros…

—¡Mira, ¿qué fue eso?! —preguntó preocupado Sonic, al ver como un rayo azul cruzaba frente a la entrada de la cueva.

Aquel rayo fue muy extraño, por lo que decidieron salir de la cueva para investigar que sucedía.

Corría un viento muy fuerte, mientras veían como varias rocas caían desde las montañas más altas del monte Coronet, y de la nada, el cielo era invadido por lo que parecían ataques constantes. Se sentía el choque de dos grandes poderes, y como hacían temblar. Lo curioso, al menos para Inuyasha y Sonic, era una especie de agujero que se estaba formando en el cielo, el cual, parecía hacer desaparecer lo que entraba ahí.

—¡¿No se suponía que este lugar estaba protegido?! —preguntó muy extrañado Inuyasha.

—¡Ya tendremos tiempo para averiguar esas cosas, tenemos que encontrar las joyas, e irnos! —le dijo Sonic algo preocupado.

—¡Pero Misty… aún sigue desmayada! —le dijo muy inseguro el híbrido.

—No te preocupes por eso, te encargo de ella —le dijo con mucha seguridad Sonic—. Iré por esas joyas, y averiguaré que sucede.

Gracias a la sorprendente y ya conocida velocidad de Sonic, partió hacia el templo de Dialga y Palkia. Gracias a que Misty los había llevado muy cerca del templo, no le tomó mucho tiempo llegar.

Aquel templo, que les había servido de guarida y refugio, ahora se hallaba en el suelo. Lo único que quedaba de él, eran ruinas.

—Esto es un desastre, jamás encontraré esas joyas —decía algo complicado Sonic, observando el actual estado del templo.

De pronto, de la nada, aparecieron Dialga y Palkia rodeando Sonic.

—¡Que alivio, son ustedes! —suspiró más relajado— ¿Qué rayos pasó aquí? ¿Saben dónde están las joyas elementales? Las necesitamos ahora.

Pero sin razones o justificaciones, Dialga y Palkia atacaron a Sonic, o al menos eso parecía, ya que la real dirección de los ataques era entre ellos; al parecer, siguiendo su eterna batalla.

Para la suerte, y a su velocidad, Sonic logró escapar con lo justo. Dialga y Palkia se atacaban entre ellos sin ningún respiro.

¿Cómo es que aquellos Pokémon, que los habían ayudado, ahora estaban luchando como si fueran los peores enemigos del mundo?

—Dejaré la búsqueda de esas joyas para otro momento —decía Sonic muy serio—. Ahora veo por qué este lugar está destruido, tengo que avisarle a Inuyasha lo más rápido posible.

Y dicho y hecho, partió lo más rápido que le permitía las piernas, hasta llegar con Inuyasha y la, aún desmayada Misty.

—¿Encontraste las joyas? —le preguntó muy ansioso Inuyasha.

—Es imposible —respondió muy serio.

—¿Qué es imposible? —preguntó Inuyasha muy extrañado.

—Esos dos seres, Dialga y Palkia, están luchando sin tregua —le explicó Sonic—. Ellos son los culpables de la destrucción de este lugar.

—¡Pero si ellos nos están ayudando! —dijo completamente incrédulo el híbrido.

—¡No lo sé, yo estoy igual de sorprendido —le exclamó algo desesperado—, incluso me atacaron!

—Creo que ya no podremos confiar en ellos. Habrá que detenerlos —dictaminó pensante Inuyasha—. ¿Al menos lograste ver si aún estaban las joyas?

—¡Con suerte salí con vida de ahí, ese lugar es muy peligroso, ni siquiera pensé en ello! —le reclamó Sonic algo nervioso—. Además, el lugar está totalmente destruido, es irreconocible.

—Ya veo, entonces habrá que detenerlos primero.

—¡Si, y de eso me encargo yo! —dijo con algo de seguridad.

—No podrás solo contra esos dos, son mucho más poderosos de lo que parecen —le advirtió Inuyasha.

—¡Ja! Yo también lo soy —le resaltó con orgullo, mientras sacaba las siete esmeraldas del caos, las que comenzaron a rodear al erizo azul, comenzando a brillar y expulsar una gran cantidad de energía— ¡Control caos! —de pronto, el aspecto de Sonic cambió. Sus ojos verdes, cambiaron a un marrón claro, y su pelaje, pasó del azul, a uno color dorado, muy brillante, siendo rodeado por una especie de aura de color dorado— ¡Yo me encargo de detenerlos, tu cuida a Misty por favor! —y se fue volando a una gran velocidad.

—¡Ja! Erizo creído, podría ganar —soltó Inuyasha con mucha confianza.

Mientras Dialga y Palkia seguían luchando, el agujero que se estaba formando se hacía más grande.

Ambos Pokémon legendarios estaban a punto de asestar un nuevo ataque entre ellos, pero al momento que los dos se disponían a lanzar sus ataques, estos quedaron desechos antes de impactar. Entre la nube producida por la explosión, apareció sin ningún rasguño, el erizo más poderoso de todos, Sonic.

—¡No sé por qué cambiaron su actitud, pero si piensan destruir este lugar, tendré que verlos como mis enemigos, así que prepárense!

Y así, comenzó una feroz batalla entre Dialga, Palkia y Sonic; una lucha que, para Sonic comenzó a ser más difícil de lo que parecía desde un inicio. Era consciente que esto era un dos contra uno, y sus rivales no eran seres normales. Estaba peleando a todo o nada.

Fin de recuerdo.

—Ya veo, lo están haciendo de nuevo —dijo Misty muy seria, intentando enmascarar el terror que tenía.

—¿De nuevo? —preguntó muy preocupado Inuyasha.

—Si —asintió Misty—. Cuando Ash viajó por Sinnoh con Brock y Dawn. Ash me contó que Dialga y Palkia aparecieron, y comenzaron una lucha de grandes proporciones. Lo preocupante, fue que su batalla generó que el lugar donde luchaban, comenzara a desaparecer de este tiempo espacio.

—¡¿Se puede hacer algo así?! —preguntó de golpe Inuyasha, muy asustado.

—En verdad, no lo sé —le negó—, solo te estoy contando lo que vivió Ash.

—Bueno, creo que no deberías preocuparte ahora de eso —le comentó con entusiasmo.

—¿Por qué? —preguntó Misty muy intrigada.

—Sonic está tratando de detenerlos.

—¡¿Que?! —exclamó incrédula la líder de gimnasio— ¡¿Acaso está loco?!

—¿De qué estás hablando? —le preguntó Inuyasha muy extrañado— Te aseguro que logrará detenerlos.

—Eso es imposible —le negó la peli naranja.

—¿Por qué dices eso?

—Dialga es quien controla el tiempo, y Palkia es quien controla el espacio —comenzó a explicarle—. Para que sean derrotados, el tiempo y el espacio deben ser afectados.

—¿Cómo es eso?

—Sencillo. Si los derrotan, no sé qué podría pasar con el tiempo y espacio. Ellos obtienen su energía del tiempo y el espacio.

—¡Eso es malo, hay que avisarle a Sonic! —exclamó el híbrido, listo para partir.

—¡No Inuyasha, no lo hagas! —le negó rápidamente, tomándolo del brazo izquierdo.

—¡¿Pero por qué?! —le preguntó muy extrañado.

—Porque solo irías a molestar y estorbar —las directas palabras de Misty, molestaron mucho a Inuyasha, mirándola muy molesto— ¡Sabes que es verdad, ni uniéndonos todos a la batalla ganaríamos algo, más que perder energías! —aquel gritó, le quitó la carta de molestia al híbrido.

—Entonces piensa algo rápido, niña genio —pidió con ironía Inuyasha, recibiendo de respuesta una roca de gran envergadura en su cabeza… de la "delicada" Misty…, quedando sin sentido en el suelo…

—¡Hombres, todos son igual de tontos! —le reprochó muy molesta, desahogándose, para retomar compostura— ¡Por si no lo sabes, y no lo sabes, existen dos objetos para controlar el poder y voluntad de Dialga y Palkia, el Adamant Orb y el Lustrous Orb!

—¡Auch! ¡Oye, eso dolió…! —se quejó el híbrido, recomponiéndose del golpe— ¡Por supuesto que no lo sabía, si no me lo habías dicho, no tengo telepatía!

—¡De todos modos, no tienes permiso para burlarte de mí! —le regañó la líder.

—¡De acuerdo, de acuerdo! —quiso cortar rápidamente Inuyasha— Al menos sabes dónde están esos objetos…, ¿cierto?

—Eh… —la pregunta puso algo nerviosa a la peli naranja, por lo que rio nerviosa— ¡Jejejeje! Sinceramente…, no lo sé…

—Mujeres…, todas son iguales… —le increpó en un suspiro, mirándola de reojo— ¿Y cómo encontraremos esos objetos?

—Creo que uno se encuentra en el museo de ciudad Eterna, y el otro está resguardado en pueblo Celestic.

—¡Entonces no perdamos el tiempo, vamos a buscar esas cosas y terminemos esto de una buena vez! —dijo muy impaciente Inuyasha, queriendo partir rápidamente.

—¡Oye, cerebrito! —le regañó Misty por segunda vez.

—¡¿Ahora qué?! —le preguntó de muy mala forma.

—¡¿Al menos sabes dónde están esos lugares?!

—Eh… —más no dijo, su mirada estúpida decía más…

—¡Ay no! Y yo creía que Ash era el único impulsivo —suspiró resignada, llevando su mano derecha a su cara—. Mira, no conozco la región Sinnoh, así que tampoco sé.

—Y aunque recorrieran todo Sinnoh, jamás encontrarían el Adamant Orb y el Lustrous Orb —les dijo una voz telepáticamente, llamando la atención de los dos.

De pronto, frente a ellos, aparecieron Uxie, Mesprit y Aself.

—¡Mesprit, Aself, Uxie, ¿Cómo es eso de que no están en la región Sinnoh?!

—Antes de comenzar con los viajes, Satoshi y Sakura trajeron esos orbes —les explicó Mesprit—. Tenían en conciencia que podían usarlos para manipular a los controladores del tiempo y espacio, así que las resguardaron aquí.

—Eso quiere decir que esos objetos están en el templo —concluyó Inuyasha.

—Bueno, esa fue la idea —comentó Uxie.

—¡Entonces vamos a buscarlas! —dijo muy decidida Misty.

—Como te dije… —interrumpió Uxie, haciendo que los dos se detuvieran a mirar a los tres Pokémon—, esa fue la idea. Intentamos usarlas para detenerlos, pero el poder de los controladores fue superior, y los orbes estallaron y se desintegraron. Fue inútil.

—Pero ustedes no están poseídos —dijo muy extrañado Inuyasha—. ¿Por qué ellos si lo están y ustedes no?

—Sabíamos que algo así podría pasar, por lo que Dialga y Palkia le pidieron a Satoshi que los capturaran, y lo mismo con nosotros a Sakura.

—Eso explica el por qué los Pokémon de los entrenadores no han sido afectados —concluyó Misty.

—Así es —le asintió Aself—, los Pokémon liberados tampoco pueden ser poseídos, pero si el entrenador muere…

—Esos Pokémon vuelven a ser salvajes —concluyó Inuyasha.

—Y claro, si el registro es cancelado, vuelven a ser salvajes —dijo muy desanimada Misty—. Es por eso que Dialga y Palkia están luchando, no lo hacen por su voluntad —cerró sus ojos con mucha fuerza, y dijo con la voz entrecortada—. Era verdad lo que dijo Magma… Sato…

—Satoshi murió —completó Uxie.

—Misty, ¿estás bien? —le pregunto Inuyasha muy preocupado, ya que los ánimos de la joven parecían haber decaído.

—Tranquilo…, son sólo cosas mías —limpió las lágrimas que tenía en sus mejillas, y miró con decisión al grupo—. Si es así, entonces sólo nos queda una opción.

—¡¿Acaso te refieres a…?! —le preguntó con algo de miedo Inuyasha.

—¡Si Satoshi pudo capturarlos, para nosotros será como ganarle a un Magikarp con un Zapdos! —dijo con mucho entusiasmo.

—¿Y se puede saber cómo lo harás? —le cuestionó algo molesto el híbrido— ¡Ellos son muchísimo más poderosos que nosotros!

—¡Usaremos su propio poder para detenerlos!

—¡¿Quieres morir tan rápido?! —le preguntó muy nervioso Inuyasha a Misty.

—¡Ja! Ash ha muerto tantas veces que ya perdí la cuenta, fuera de sobrevivir a mis golpes, así que yo sobreviviré sin ningún problema. ¡Ya vámonos! —tomó una de sus pokébolas, y la lanzó— ¡Suicune, sal ahora! —subió sobre su espalda, y gritó con decisión— ¡Hacia la Columna Lanza! —y se fueron a gran velocidad.

—¿Columna Lanza? —decía algo espantado Inuyasha— Esa niñita en verdad está loca —y partió tras la impulsiva.

—Tal vez no seamos fuertes, pero podemos ayudarlos en algo —reflexionó Mesprit.

—Es nuestro deber como guardianes de los controladores —les recordó Uxue, para los tres partir con ayuda de la tele transportación.

No podían creer que, por hacer una acción tan sencilla, dentro de lo que era posible, se transformaría en una verdadera pesadilla para los tres. Dialga y Palkia cayeron bajo la posesión que influyó Magma a los Pokémon, y en esos instantes, luchaban entre ellos sin tregua. Ahora, todo estaba en manos de Misty, Inuyasha y Sonic. Debían terminar ya con esa batalla, antes que el tiempo y el espacio terminara siendo tragado por aquel agujero que se formaba en el cielo.

Eran conscientes que Dialga y Palkia no eran sus rivales, y con el efecto de aquella posesión, la que poco y nada ayudaba, su objetivo se veía aún más lejano.

¿Qué tan fuertes podían llegar a ser? ¿El tiempo y el espacio tendrían futuro? Nuestros héroes eran conscientes que aquella misión, era la más importante de todas. ¿Podrán detener a Dialga y Palkia? ¡Pues sigan leyendo, que ahora lo averiguaremos!

Sonic, con mucho esfuerzo, seguía intentando su infructuoso trabajo de detener a los Pokémon temporal y espacial. Lamentablemente para el erizo, los Pokémon no perdían energía, pese a todos los ataques de hacían y recibían; continuaban como si nada. En cambio, Sonic estaba algo cansado y un poco herido; era una especie de lucha de poder infinito, contra un enorme poder.

—¡Rayos, tengo que hacer algo rápido, esto está tomando mucho tiempo! —decía con rabia Sonic.

El erizo seguía intentando detenerlos por todos los medios; golpes, esferas de energía, y protegiéndose, pero nada daba resultado.

—¡No hay caso, no logro hacerles nada, sólo me queda hacer una cosa! —las esmeraldas nuevamente rodearon a Sonic— ¡Control caos!

Algo tenía en mente, pero ¿qué?

Las esmeraldas comenzaron a expulsar mucha energía, haciendo que el erizo se viera envuelto en esta, logrando llamar la atención de los dos Pokémon.

—¡Lo siento chicos, pero no tengo otra opción más que enviarlos a otro espacio y tiempo! —pero de pronto, algo pasó por el lado de Sonic, quien le quitó una de las esmeraldas, provocando que perdiera su transformación— ¡¿Qué pasó?! —se preguntó muy extrañado, buscando al responsable por todos lados.

Tras él, encontró la respuesta; era Misty, quién montando a Suicune, le había arrebatado una de las esmeraldas.

—¡Sonic, ¿qué pensabas hacer?! —le llamó la atención algo molesta, sin dejar a un lado su preocupación.

—Yo… —comenzó a responder algo dudoso el erizo azul—, solo trataba llevar a esos dos Pokémon a otra dimensión.

—¡¿Y para qué ibas a hacer algo inútil?!

—¿Por qué dices que sería inútil? —le preguntó muy extrañado, basándose en que sabía poco y nada de ese lugar.

—¡Dialga, controlador del tiempo, Palkia, controlador del espacio, pueden viajar a cualquier tiempo y espacio a su voluntad! —respondió algo más sería— ¡Si llegas a hacer algo así, no sabemos que podrían hacer en el traslado de tiempo y espacio!

—¡¿Entonces qué haremos?! —preguntó desesperado Sonic— He intentado detenerlos por todos los medios que conozco, y nada resulta.

—¡Haremos lo que hemos estado haciendo hasta ahora, luchar! —exclamó con entusiasmo Misty, empuñando su mano derecha frente a ella. Bajó de Suicune, e indicó a los dos Pokémon legendarios— ¡Si Satoshi pudo capturarlos, nosotros también lo haremos! —pero sabía que no tendría las posibilidades de hacerlo, manteniendo su fe en sus conocimientos— Tranquilos, Dialga, Palkia, los sacaremos de esa posesión.

De pronto, el collar marino que ahora portaba Misty, brilló por unos segundos, cosa que llamó la atención de Sonic, pero no prestándole la suficiente atención, concluyendo que sólo lo había imaginado.

A los pocos segundos, Inuyasha aparecía detrás ellos.

—¡Por fin te alcanzo, que impulsiva! —le reprochó Inuyasha— ¡Tambien te pareces a Ash!

—¡No me compares con ese idiota, tonto! —le exclamó furiosa, sonrojándose por completo, desviando la mirada de los dos.

—Hasta en lo terca te pareces —le recalcó, mirando de reojo a la terca, digo, a Misty, olvidando rápido tal momento— ¡Quiero ver cómo vas a detener a esos dos demonios!

—Chicos, realmente no lo sé —respondió con algo de ironía la líder de gimnasio—, hagamos lo que hagamos, será inútil

—¡Ja! ¿Dónde quedó ese optimismo? —le preguntó Inuyasha, valiéndose de la misma ironía— ¡Si unimos nuestras fuerzas, podremos detenerlos, eso fue lo que me dijiste! —desenvainó colmillo de acero, tomando este su verdadera forma de inmediato—. Veo que este lugar aún no ha sido infectado por completo —comenzó a deducir el híbrido—. Si usamos eso que queda, tal vez podamos liberar a Dialga y Palkia.

—Puede ser arriesgado si no lo usamos correctamente —le advirtió Sonic.

—Primero, observemos como les afectan los ataques en equipo —sugirió Misty.

—¡Cuando digas! —exclamó animado el híbrido, listo para atacar.

—No va a resultar —le negó cohibido Sonic—, probé de todo, y nada funcionó.

—¡Sonic —le habló Misty bajando a su altura, tomándole las manos, hablándole con mucho entusiasmo y sinceridad—, no pierdes nada si no lo intentas, además, ahora estamos nosotros contigo!

—Misty… —la nombró muy sorprendido— ¡De acuerdo, como tú digas! —exclamó muy decidido nuevamente, volviendo a tomar control de las esmeraldas, transformándose, listo para volver a comenzar.

—¡Prepárate Suicune! —el Pokémon de los vientos del norte simplemente tomó posición de ataque— ¡Ataquen los tres a mi orden! —los tres sólo asintieron, y esperaron.

Mayores esfuerzos no podían hacer. Dialga y Palkia seguían en su eterna lucha, provocando que aquel agujero siguiera aumentando su tamaño. No les quedaba mucho tiempo, y debían actuar rápido.

Como gran estratega, y reconocida como una de las líderes de gimnasio más fuerte de Kanto, Misty hizo gala de sus títulos, esperando pacientemente el momento crítico; que ambos Pokémon legendarios estuviesen en un mismo punto para atacarlos, cosa que pasó ahora…

—¡Ahora! —el viento cortante de Inuyasha, el rayo de burbujas de Suicune, y un rayo de energía de Sonic, iban en contra de los dos Pokémon legendarios.

El cálculo había sido perfecto. El plan de aprovechar los ataques físicos de Dialga y Palkia, según ella misma, era la única forma de acabar con los dos de un golpe, adicionándole los golpes que ellos mismos se daban, ¡lo que provocó que ambos Pokémon salieran mandados a volar!

—¡Genial, funcionó! —gritó triunfante Inuyasha.

—No sé cómo… ¡pero si, lo logramos! —dijo muy sorprendido Sonic.

—¡¿Ves?! ¡Te lo dije Sonic, te dije que confiaras en mí! —dijo con mucho entusiasmo Misty.

—Tenías razón, perdóname —dijo muy apenado el erizo—. Como nunca logré hacerles daño, me estaba exasperando.

—¡Aun no canten victoria, esos dos se están levantando! —les advirtió Inuyasha, volviendo a ponerse en guardia.

Para sorpresa de los tres, Dialga y Palkia se levantaron como si nada. Era como si los hubiesen golpeado con una esponja.

—¡No puede ser, esto es imposible, no tienen ningún rasguño! —casi gritó desesperado Inuyasha. No cabía en la impresión.

—Son indestructibles…, no hay forma de ganar… —soltó conmocionado Sonic.

—¡Claro que la hay, ya verás! —volvió a arengar con entusiasmo Misty, quien, como si fuese Ash, comenzó a correr hacia los Pokémon.

—¡No, Misty! —le gritó Inuyasha.

—¡Vuelve! —le imitó Sonic desesperado.

Lamentablemente, Misty no alcanzó a correr más de diez pasos, hasta que Dialga y Palkia atacaron con sus más poderosos ataques. Era tarde para reaccionar, ambos ataques habían dado de forma directa. Curiosamente, en ese mismo instante, llegaron Mesprit, Aself y Uxie.

La explosión fue inmensa, mandó a volar todo lo que había agarrado la onda expansiva, incluidos Inuyasha y Sonic, quienes terminaron su trayectoria en lo que quedaba de las murallas de las ruinas.

Cuando la onda expansiva cesó, una gran cortina de polvo en suspensión bloqueaba la visibilidad del campo de batalla. Inuyasha y Sonic lograron con mucha dificultad recomponerse, pero de Misty no había ni rastros. ¿Qué habría pasado con ella?

—¡Rayos! —Inuyasha fue el primero en recomponerse, quejándose del golpe, levantándose con la ayuda de colmillo de acero— ¡Sonic, ¿estás bien?!

—¡Auch! Eso dolió, que golpe —y con la misma dificultad, Sonic se recompuso con su transformación deshecha— ¡Si, estoy bien, al menos vivo!

—¿Y Misty? —preguntó el híbrido muy preocupado, intentando mirar entre la cortina de polvo— ¡Misty, responde! —pero no recibió respuesta.

—Inuyasha, mira —indicó Sonic en lo que, al parecer, había sido el lugar del choque de ataques, donde parecía haber una silueta humana—. ¡Misty, ¿eres tú?!

Un solo movimiento de su mano izquierda, fue toda la respuesta que recibió, logrando esta acción disipar la cortina de polvo, dejando ver a Misty, pero con el traje dado gracias al collar marino. Su mirada era seria, y por alguna razón, Dialga y Palkia no seguían luchando. Dio un gran salto, y comenzó a levitar, se puso entre los dos Pokémon, extendió sus brazos, y de ellas comenzó a concentrar energía, la que era similar a un escudo de agua. Cuando terminó de hacer lo que quería hacer, volvió a tierra firme. Sin pensarlo dos veces, Inuyasha y Sonic se acercaron de inmediato a Misty, pero…

—¡Suicune, acércate a la guerrera del agua! —dijo Misty con mucha autoridad, haciendo que, aún muy lastimado por la onda expansiva, el Pokémon se le acercara. Misty puso su mano derecha en la cabeza del Pokémon, y este de la nada, se recuperó por completo— Gracias por tu ayuda, amigo —le agradeció tiernamente, y luego dirigió su atención a sus dos acompañantes—. Inuyasha, Sonic, gracias por su ayuda.

—No sé qué tanta ayuda te dimos Misty, pero, de todos modos, ¡no te preocupes! —le dijo muy tranquilo Sonic.

—¡Cuenta con nuestra ayuda en el momento que tu quieras! —dijo Inuyasha, chocando sus nudillos con Sonic, mirándose con seguridad.

—Saben que esto no es el final de todo —les recordó Misty.

—Sí, ya lo sabemos —le asintió Inuyasha—, tenemos que derrotar a esas guerreras.

—¡Dialga, Palkia, proyección interdimensional!

De pronto, una fuerte luz apareció, cegando a todos, y cuando está desapareció, el collar marino estaba flotando en medio de Dialga y Palkia, proyectando una imagen de una mujer de al parecer, unos 35 años. En cambio, Misty estaba desmayada a los pies de los dos Pokémon legendarios.

—¿Qué pasó? —preguntó Misty apenas despertó, levantándose como si no hubiese pasado nada.

—Misty, ¿te encuentras bien? —le preguntó Inuyasha, partiendo a resguardarla.

—Sí, claro, me encuentro bien —le respondió algo confundida—. ¿Qué rayos pasó?

—Dialga y Palkia por poco te matan, pero ella —le explicaba Sonic, indicando a la mujer—, te salvó de una muerte segura.

—¡¿De verdad?! —Misty, en compañía de Inuyasha y Suicune, volvieron con Sonic, para mirar con mayor detalle de quien se trataba.

Aquella mujer era muy parecida a Misty, sólo que, con el cabello más largo, hasta la cintura para ser más precisos, y portaba un traje similar al que portaba Misty gracias al collar marino, sólo que este cubría todo su cuerpo.

—¿Quién eres tú? —le preguntó muy sorprendida Misty— ¿Que les hiciste a Dialga y Palkia que se tranquilizaron?

—Permítanme presentarme, mi nombre es Ondine, y soy uno de tus antepasados, Misty.

—¡¿Tú eres mi antepasado?! —preguntó muy sorprendida la peli naranja, igual de sorprendida que Inuyasha y Sonic.

—Así es —le asintió—. Ahora no soy más que un espíritu.

—O sea, ¿tu viviste hace mil años atrás? —le preguntó muy curioso Inuyasha.

—Así es —le asintió algo sorprendida Ondine—. Los noto bien informados, eso facilitará mucho las cosas. Ahora que tengo a los tres pendientes, necesito que me escuchen atentamente.

—¿Qué es lo que nos tienes que decir? —le preguntó Sonic.

—He visto todo lo que ha estado pasando —comenzó a decir muy seria—. Hay cosas que me molestan.

—¿Qué cosas? —le preguntó Misty.

—La guerra que están luchando ahora, a sucedido cada mil años. Las joyas elementales son únicas, y han pasado de generación en generación —les explicó Ondine muy pensante—. Sólo hay un problema, ya están las cuatro guerreras elementales, entonces Misty, ¿cómo puedes transformarte en guerrera elemental?

—¡¿Qué?! ¡¿Yo una guerrera elemental?! —gritó impresionada Misty, quedando impávida.

—¡Oye, espera un momento, ¿qué tratas de decir con eso?! —le preguntó muy confundido Inuyasha.

—Hace mil años atrás, combatimos contra el escuadrón de la oscuridad, quienes nos dieron muchos problemas.

—Los que nos atacan ahora, se hacen llamar los soldados de la luz.

—Seguramente, usan ese nombre como pantalla, para vivir aquí sin tener problemas —resolvió rápidamente Ondine.

—¿Entonces tú eres una guerrera elemental del pasado? —preguntó Misty, a lo que Ondine le asintió— Entonces yo también lo soy —dijo muy sorprendida Misty, a lo que Ondine asintió nuevamente— Entonces, ¿que son las guerreras elementales con las que estamos peleando?

—Lo siento mucho, pero no lo sé —negó Ondine—. Existe la posibilidad que ellas no sean de este tiempo, y sean del pasado, o del futuro mío, o suyo.

—Suena la opción más razonable —apoyó muy pensante Inuyasha.

—Entonces, si es así…, tengan mucho cuidado con la guerrera de los deseos y la guerrera de la verdad.

—¿Guerrera de los deseos y guerrera de la verdad? —preguntó muy extrañada Misty.

—Entre los cuatro elementos sagrados, existe un quinto y sexto elemento —comenzó a explicar nuevamente Online—. La guerrera de los deseos tiene la capacidad de controlar la oscuridad, y la guerrera de la verdad puede controlar la luz.

—Ya veo —decía muy pensante Misty, mirando fijamente a Inuyasha—. Al menos ya sabemos a qué se referían con lo de las guerreras del quinto y sexto elemento.

—Aun así, hay algo que no concuerda, Misty —le comentó muy serio Inuyasha—. Magma usó las cartas de Sakura para intentar asesinar a Ash, además, ¿por qué atacar a Pikachu? Él no es más que su Pokémon.

—Es verdad —reflexionó Misty—. ¿Puede que se hayan referido con que Pikachu los reuniría con el elegido? Creo que esto sólo abrió más preguntas.

—Se supone que las guerreras elementales existen para ayudar al elegido —les comentó algo sería Ondine—. Puede existir el caso que estén siendo manipuladas las guerreras con las que luchan, por lo que les recomendaré que busquen a las cinco guerreras elementales faltantes, antes de luchar contra ellas. Como pudieron ver, pude volver a la paz a Dialga y a Palkia, y considerando que casi no usé energía… Las guerreras elementales con las que luchan, tienen igual, o tal vez más poder que nosotras.

—¡No te preocupes, nosotros también somos muy fuertes —dijo Misty muy animada, empuñando su mano derecha a lo alto—, destruimos a cinco de los siete generales, así que ahora deberíamos ser más fuertes!

—¡¿Derrotaron a casi todos los generales de la oscuridad?! —preguntó muy sorprendida Ondine.

—Bueno…, si… —decía con algo de rabia Inuyasha—. Dos se nos escaparon…

—¡Entonces no les costará tanto trabajo! —exclamo, por fin con mucha alegría Ondine.

—¿Por qué dices eso? —le preguntó muy extrañado Sonic.

—Nosotros no pudimos contra los generales, no nos quedó otra más que sellarlos.

—Ya veo —soltó algo sorprendido Inuyasha.

—¡¿Y cómo los derrotaron, y cuantos lucharon contra todos?! ¡¿Cuatro, cinco, o tal vez seis?! —preguntaba muy emocionada.

—Si…, cuatro, cinco, tal vez seis, pero por cada general… —el tono sarcástico con el que le respondió Misty, dejó a Ondine muy desconcertada.

—Ya veo… —respondió algo incómoda Ondine—, solo ganaron de suerte.

—Y ni hablar de las guerreras elementales, nos destruyeron hasta el espíritu.

—Sí, me doy cuenta…

Para Ondine, pese a la suerte, nuestros héroes habían logrado mucho más que ellas hace mil años; ella era consciente que iban por la senda del triunfo, pero sentía y se veía, que para Misty y los demás, el cómo estaban sucediendo las cosas, era ir directo a la derrota, y su fin.

La actitud derrotista de Misty, molestó, en el buen sentido de la palabra, a Ondine, por lo que optó por hacerles ver su realidad.

—¡Vamos, arriba ese ánimo! —les dijo muy animada Ondine— ¡Mírenlo así, hicieron algo que nosotros no fuimos capaces!

—Si —respondió con una sonrisa irónica—. ¡Ja! Mientras ustedes cuatro fueron capaces de sellar a todos generales, nosotros tuvimos que usar hasta la suerte que teníamos para derrotarlos. Las cuatro contra los siete, en cambio nosotros, un grupo completo contra uno.

—Pero míralo de este modo —le replanteó Ondine, provocando que los tres la miraran a los ojos—. Nosotros los sellamos con ayuda de las joyas elementales, usamos todo muestro poder, fuera de que no contamos con ayuda de otras dimensiones… no a esta escala… —agregó algo pensante— el punto, ustedes fueron capaces de derrotarlos con sus propias manos, con lo que tenían a mano, sin nada sobrenatural.

—¿Y que tienen de sobrenaturales esas joyas? —preguntó muy intrigado Inuyasha.

—Tienen el poder completo de los elementos sagrados. Son muy poderosos e indestructibles.

—Eso quiere decir, que con esas joyas… —decía Sonic muy impresionado, quedándose los dos mirando atentamente a Misty, quien aún no entendía muy bien que pasaba.

—¡Si tienen fe, podrán detener a esas que se hacen llamar guerreras elementales! —les arengó Ondine con entusiasmo.

—Entonces, si ellas no son las verdaderas, ¿quiénes son las verdaderas cabecillas de este ataque? —preguntó Inuyasha a todos, haciendo que todos lo miraran.

—¿Tendrá algo que ver con lo qué tanto mencionaron los generales, quien quiere apoderarse de todas las dimensiones, y que tiene tal poder, que no le costó trabajo controlar la mente de esas guerreras elementales, y lo más seguro, es que sea un ser parecido a un dios? —Misty respondió en pregunta…, saliendo del pequeño trance— ¿Podría ser? —todos veían muy sorprendidos tal conjetura, la que sonaba nada de descabellada.

—Así es, Misty —respondió algo perpleja Ondine—. Verán, uno de los primeros lugares donde se creó la vida en este planeta, fue en la región Sinnoh, pero antes que todo existiera, cada estrella, planeta, satélite natural, cada molécula, tuvo que crearse, y eso fue cuando comenzó el tiempo y el espacio. Cuando todo comenzó, primero nació el dios de los dioses, y en cada dimensión, un dios qué lo rige, y en esta dimensión nació Arceus. Se suponía que él fue creado para mantener el equilibrio en este universo, que toda creación crezca, pero como dicen, para que lo bueno exista…

—Tiene que existir el mal, es la única forma de mantener el equilibrio natural de energía— le agregó Inuyasha.

—Exacto —le asintió Ondine—. Aquel ser maligno, es el encargado de castigar a todos los seres vivos que han cometido crímenes, o tienen pecados en su alma.

—¿Y es ese ser el que trata de eliminarnos? —preguntó Misty muy seria.

—Aquel ser debe existir por obligación, dudo mucho que sea él —le corrigió Inuyasha—. Además, recuerda las palabras Wind.

—Ellos querían eliminar a todos los seres humanos, para que los demás seres vivos vivan en paz, y la naturaleza quede intacta —les recordó Sonic.

—¡Jajajaja! Con que ahora es la naturaleza —rio de forma pícara Ondine—. Chicos, aunque un Mankey se vista de seda…

—Mankey se queda —completó Misty, quedándose en silencio a analizar aquellas palabras—. ¡Claro, con que eso era! Que básico, no puedo creerlo…

—¡¿Ya sabes quién es nuestro enemigo?! —preguntó muy sorprendida Ondine, quedándose también mirando Inuyasha y Sonic a Misty, igual de sorprendidos. Si algo había hecho relucir Misty durante la guerra, ha sido su gran inteligencia.

—¡Jajajaja! ¡Con razón, Ash no importa cómo se vistiera, seguía siendo un tonto! ¡Jajajaja! —los tres perdieron el equilibrio por tan mal afortunado comentario…, haciendo ver que con Ash, no era tan inteligente— ¡Jejejeje! Lo siento chicos, tenía que soltar el chiste —retomó compostura sería, y la palabra—. Fuera de bromas, creo saber cómo fueron controladas.

—¿En verdad? —preguntó algo intrigado Inuyasha, haciendo que todos le prestarán atención.

—Bueno, es sólo una teoría —intentó aclarar la líder de gimnasio, siempre pensando cada palabra que decía—. Creo que las guerreras elementales con las que peleamos, están bajo un nivel leve de hipnosis; pueden seguir haciendo lo que quieran, pero están sometidas por el líder de todo esto.

—¿Y para que hipnotizarlas? —le preguntó muy intrigado Sonic.

—Seguramente, ellas saben mucho más de lo que deben saber para venir a este tiempo; podrían ser sus recuerdos, por ejemplo. Algo debe haber pasado, a lo mejor ellas vinieron y las agarraron, o tal vez, llegaron con ese lavado de cerebro. Tampoco podían borrar todos sus recuerdos o aprendizajes, ya que no les servirían una niñas comunes y corrientes, no sabrían usar las joyas elementales. En sus vidas cotidianas debe estar la respuesta, o, a lo mejor sus padres, amigos.

—Tiene sentido —le apoyó Inuyasha—, con sólo hacerles olvidar su pasado, podían convencerlas de sus falsos planes.

—¿Pero por qué complicarse tanto? Tan solo las hubiese convencido, y ya —preguntó muy extrañado Sonic.

—Puede ser que vaya más allá de simples recuerdos —acotó Ondine igual de pensante—. Puede que haya sucedido algo en específico que le impedía convencerlas.

—No —irrumpió Misty, negando con su cabeza—. Un ser maligno, es un ser maligno, y como nos dijiste Ondine, las guerreras elementales son las guardianas del elegido, sea quien sea. No le servía el pasado de esas chicas, así que simplemente, bloqueó sus recuerdos, y las transformó en máquinas de guerra —posó su mano derecha en su mentón, y pensó en voz alta—. Si es seguro, es que algo terrible pasó en ese tiempo… o tal vez, seamos nosotras mismas, de un tiempo o universo alterno… ¿Qué habrá pasado?

—Nada bueno, de eso si estamos seguros —concluyó Inuyasha.

—¡En el camino encontraremos las respuestas —cortó rápidamente Misty—, tenemos que decirles a los chicos lo que realmente está sucediendo! No importa quienes sean realmente esas guerreras elementales, pero tenemos que detenerlas a toda costa.

—Sí, tienes razón —le afirmó Sonic.

—Ondine, gracias por toda tu ayuda —le agradeció Misty, mirándola a los ojos—. Gracias a todo lo que nos dijiste, sabemos mucho mejor que tenemos que hacer, pero ¿qué haremos con Dialga y Palkia?

—No te preocupes —le dijo muy tranquila Ondine—, ya no existe el riesgo de posesión, y si llegase a suceder, la guerrera del agua tiene el poder de purificar y recuperar el poder de los demás, y muchas veces, si es que existe, sacar el poder escondido de los seres vivos.

—Ya veo —dijo algo sorprendida la peli naranja—. De todos modos, no me quiero arriesgar a nada, prefiero que tengan un entrenador, por si pasa algo.

—Quieres precaver, excelente idea —le asintió muy orgullosa Ondine—. Ya no necesitan más de mi ayuda, y tampoco puedo hacer más, lo que suceda ya no me concierne. A partir de ahora, el futuro de todo está en sus manos. ¡Dialga, Palkia, detengan la proyección interdimensional!

La imagen de Ondine se desvaneció, mientras el collar marino volvía al cuello de Misty, volviendo a tener su transformación de guerrera del agua. Una pequeña luz que estaba entre Dialga y Palkia, se vio volar hacia el cielo, mientras todos veían como partía el espíritu de Ondine, por fin, a descansar en paz.

—Cuiden mucho de Ash y Sakura, hagan un buen trabajo, e impidan que la imagen de las guerreras elementales sé mancille. Misty, si quieres hablar conmigo, siempre estaré para darte consejos, sólo piensa en mí, y estaré para ti —y la luz desapareció, dejando perplejos a todos por tan extraña solicitud.

—Yo… —aquel sentimiento nostálgico, hizo que Misty escuchara con paz las últimas palabras de su antepasado—. ¡Ondine, no te preocupes —dijo en voz alta, poniendo su puño derecho cerrado frente a ella, muy decidida—, como líder de gimnasio de Cerulean, y guerrera del agua, dejaré muy en alto la imagen de las guerreras! ¿Pero cómo me quito este traje? —se preguntó, mirándose muy curiosa— Ni siquiera tengo el mío.

—No te preocupes —le dijo Dialga, Misty mirándolo con mucha curiosidad—. Uxie, Mesprit, Aself —de pronto, los tres Pokémon comenzaron a danzar alrededor de la joven.

—¿Qué están haciendo? —volvió a preguntar, aún con más curiosidad la líder de gimnasio. Y a los segundos, los Pokémon se detuvieron.

—Ahora di, liberación —le ordenó Palkia.

—Como digas… ¡Liberación!

De pronto, el traje de Misty comenzó a brillar, y cuando esté se desvaneció, Misty se vio completamente desnuda, y a los dos segundos, nuevamente con su ropa. Por instinto, aunque ya estaba vestida, se tapó sus partes íntimas, sonrojándose por la corta, pero enorme vergüenza.

—¡¿Ustedes que miran?! —les gritó furiosa a sus dos acompañantes, quienes miraban sin entender nada— ¡No se hagan los estúpidos! —tomó una roca aún más grande que la anterior, y como si se tratase de plumas, la estrelló contra la cabeza de los dos, ambos quedando sin sentido— ¡No tenían por qué quedarse viendo, idiotas!

—Misty —la aludida miró a Dialga—, para activar el collar marino, sólo di "Kyogre, por favor, préstame tu fuerza y voluntad", con eso bastará para transformarte en guerrera elemental.

—De acuerdo, gracias Palkia —le asintió la líder de gimnasio.

—Estamos listos, tú solo has lo que tengas que hacer.

—Un último consejo antes que partan —ahora dijo Palkia.

—¿Cuál? — pregunto ingenuamente la peli naranja.

—Aprende a controlar tu fuerza, úsala contra tus enemigos, no contra tus aliados —le aconsejó algo incómodo el Pokémon dimensional.

—¿Eh…? —instintivamente, Misty dio vuelta a Inuyasha y Sonic, y notó que aún seguían sin sentido— ¡Jejejeje! Sí, creo que tienes razón —río muy avergonzada, volvió a dar la vuelta hacia Dialga y Palkia, sacó dos pokébolas de su bolso en forma de Spheal, y sin perder más tiempo, las lanzó a los dos Pokémon; dieron tres movimientos, y "clic". Misty era la nueva entrenadora de Dialga y Palkia— ¡Genial, Dialga y Palkia son míos! —celebró haciendo las mismas poses de Ash.

—¡Misty, no te distraigas —le recordó Inuyasha, mientras con Sonic se recomponían—, recuerda que vinimos por las otras joyas elementales!

—¡Ya lo sé! —le volvió a gruñir Misty— Tendremos que comenzar a buscar… —pero sus palabras fueron interrumpidas por los tres Pokémon elfos, quienes tenían en su poder la mochila que traía Satoshi, la cual había dejado en el templo, paradójicamente, para que estuvieran a salvo— ¡Es la mochila de Satoshi!

—Aquí se encuentran las joyas elementales —le contó Mesprit—. La joven ninja Sakura, las guardó aquí por qué creía que estarían más seguras. Aquí están la pulsera terráquea y el anillo de fuego; el Alakazam de Satoshi debe tener la tiara celestial.

—Apenas comenzó la batalla, nos encargamos de resguardarlas —agregó Uxie.

—¡Genial, excelente trabajo chicos! —celebró muy feliz Misty.

—Muy inteligente de su parte —les felicitó Inuyasha.

—Ahora tenemos una nueva tarea, buscar a las dueñas de las otras joyas —les comentó Aself.

—Ya encontré a la segunda dueña —les interrumpió algo engreído Inuyasha.

—¿En serio? —preguntaron Misty y Sonic algo sorprendidos.

—¿Recuerdan quién tenía el collar marino originalmente?

—¡Por supuesto! ¡May! —exclamó suspicaz Misty, lanzando por inercia las dos pokébolas que tenía— ¡Dialga, Palkia, salgan ahora! —volviendo a hacer acto de presencia ambos Pokémon legendarios— Necesito pedirles un favor.

—Dinos Misty, ¿Qué necesitas? —preguntó Palkia.

—Quiero hacer un cambio de planes respecto a lo que han estado haciendo Satoshi y Sakura —comenzó a explicarles Misty—. Desconozco si serán conscientes de lo que sucede, por lo que tampoco quiero desbaratar lo que han estado haciendo, esto será entre nosotros —todo el grupo simplemente asintió al petitorio—. Sakura me dejó a cargo de todo, y no creo que pueda continuar después de enterarse de la muerte de Satoshi.

—¿Cuál es tu plan? —le preguntó Dialga.

—En concreto, no sabemos quiénes son las otras guerreras elementales, por lo que será una búsqueda muy larga, y no creo que el escuadrón de la oscuridad nos vaya a esperar —desvío su atención a Dialga y Palkia, y comenzó a explicar su plan—. Dialga, Palkia, por seguridad se quedarán aquí, necesito que vigilen cada movimiento extraño con respecto a las guerreras elementales de nuestra época —y volvió su atención a Sonic e Inuyasha—. Si la teoría de Inuyasha es cierta, tenemos que irnos ahora donde está el grupo de May; si le llega a pasar algo antes de poder transformarse en guerrera elemental, estamos fritos.

—Entonces no perdamos el tiempo, vámonos ahora —le sugirió muy serio Sonic.

—Sólo espero que las descubramos antes que esas guerreras malvadas —acotó igual de serio Inuyasha.

—Nosotros haremos todo lo posible para encontrarlas —dijo Dialga—. Ante cualquier noticia, estaremos en contacto.

—Nosotros nos haremos cargo de la tele transportación, piensen en May, y estarán con ella en un segundo —se ofreció Mesprit.

—Gracias Mesprit —dijo muy energética Misty, mientras pensaba en lo que le tocaba a partir de ahora—. Sato, Saku, lo siento por ustedes, pero llegó su revelo… Ahora comprendo su secretismo… Los amo a los dos…

Mesprit, Uxie y Aself rodearon a Misty, Inuyasha, Sonic y Suicune, y de la nada, desaparecieron.

Con toda la confianza que le tenía a Satoshi y Sakura; sin pedirles permiso, y tomando sus propias decisiones, Misty decidió tomar el liderato del grupo. Ya no solo era la líder de gimnasio de Cerulean, también era la guerrera elemental del agua, y su deber autoimpuesto, era el de buscar a sus "compañeras".

¿Saldrá todo tan bien como Misty lo tienen planeado? ¿Descubrirán a tiempo quienes son las otras guerreras elementales? ¿Tanta importancia real tiene Ash y Sakura en la misión, que a ninguno de los dos les puede pasar algo? Todo esto y más… o tal vez menos… en el próximo capítulo de… ¡Bueno, ya saben de qué habló! Hay que variar alguna vez. ¡Jejejeje!

Esta historia continuará…

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Bueno... con esto ya saben mas o menos para donde va el bus... El siguiente capítulo relataré lo sucedido pos acto suicida de May. Espero les haya gustado el capítulo. Por último, comenzaré a postear los capítulos solo los días sábado, ya que por tiempo y el hecho que llegué al tope de los capítulos editados, prefiero hacerlo así, ademas de darles tiempo a quienes quieran leer con calma los demas capítulos. Y bueno, ya con el aviso, nos vemos el próximo sábado!!!
 
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30 May 2007
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Hola de nuevo a todos. Como les dije la semana pasada, este capitulo tendrá la continuación de la batalla del grupo de May. El inicio es un resumen del capitulo 37, al igual que los capítulos venideros. La primera parte, es un extracto de lo último sucedido para el que quiera leer y retomar o recordar, pero si quieren, pueden saltárselo, como siempre, lo dejaré remarcado. Sin mas, los dejo con la lectura.

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Como recordarán, en capítulos anteriores, el equipo de May buscaba algún método para derrotar al Celebi poseído que tenía Naraku. Pero el poder que tenía, era enorme; cualquier intento para hacerle frente, era inútil.

En su desesperación, May optó por su último y peligroso recurso; usar el collar marino.

—No quería hacer esto, pero creo que es lo mejor que se me ocurrió —la expresión de seriedad de May, combinada con el miedo que transmitía, hizo que todos la mirarán muy preocupados.

—¿De qué hablas May? —le preguntó algo extrañado Drew.

—¿Recuerdas lo que nos dijo Manaphy sobre el collar marino?

—Sí, lo recuerdo —le asintió Drew.

—Creo que, si libero el poder del collar, podremos terminar con todo esto.

—May —intervino Sakura—, esa gema no solo te dará un gran poder, también te dará el poder de controlar a Kyogre.

—¡Por eso, si llego a tener ese poder, podré terminar con todo esto! —resolvió May con decisión.

—¡Sabes que, si no utilizas de forma correcta esa cosa, podrías morir! —le reclamó Drew con mucha angustia. ¿En verdad su May se sacrificaría por todos?

—¡Ya lo sé Drew —le gritó con mucho miedo, dejando caer lágrimas de rabia—, ¿pero tienes alguna otra solución?!

—May…, ¿y si mueres? —le preguntó Drew con la voz entrecortada.

—Tú cuidaras a mis Pokémon —le respondió regalándole una tierna sonrisa, y luego ver a todos los demás—. Chicos, por si no sobrevivo, fue un gusto haber compartido tantas cosas y aventuras con ustedes.

—May…, suerte —fue todo lo que le pudo decir la entrenadora de Ecruteak.

—Drew, lo que nos dijimos en la rueda de la fortuna… —Drew sólo lloraba, cosa que jamás habían visto la coordinadora de Hoenn—. Te amo, siempre recuérdalo —y lo único que hizo, fue fundir con angustia sus labios con los del joven. Cuando se separó de él, corrió hasta quedar a un lado de Paul.

Manaphy le había advertido que, si no usaba aquella joya de forma correcta, podía perder la vida. No le importó, igualmente la usó.

—¡Por favor collar marino, dame tu poder para terminar con todo esto…! —y como había sido advertido, a quien no fuese digno, sería castigado. May recibió una fuertísima descarga eléctrica, la que la dejó en el suelo, sin conocimiento.

—¡No, May! —en su desesperación, Drew corrió hacia May, pero Tracey se lo impidió.

—¡No vayas Drew! —le pidió el observador— ¡May sabía los riesgos, si algo te llegara a pasar, jamás nos lo perdonaría!

—¡No me interesa, suéltame! —con un movimiento brusco, Drew se zafó de Tracey, y corrió a socorrer como sea a May.

—Veo que tú también quieres hacerte el héroe —dijo de forma sarcástica Naraku—. Veamos que tienes.

—Ahora verás —y con toda la rabia que tenía guardada, envío a pelear a uno de sus Pokémon— ¡Raikou, ayúdame, ataque de chispas contra Celebi! —sin ninguna demora, el Pokémon eléctrico apareció, yendo directamente contra Celebi, impactando contra él.

Lamentablemente, el ataque tuvo poco y nada de efecto.

—¡Maldición, no funcionó! —gritó con mucha rabia Drew.

—Los ataques eléctricos no funcionan contra los Pokémon hierba —le reclamó muy serio Paul—. Ya viste que los ataques de fuego funcionan, ¿qué te hizo creer que eso funcionaría?

—Si los ataques no funcionan, los movimientos de efecto si lo harán —concluyó esperanzado— ¡Raikou, onda trueno a Celebi! —la onda trueno impactó a Celebi, paralizándolo.

—¡Estúpido, te dije que nada funcionaría! —le exclamó furioso Paul, mientras veían como Celebi se liberaba de la parálisis, gracias a su habilidad cura natural.

—Drew…, déjalo… por favor… —se oyó pedir a May, quien, con la respiración agitada, se levantó del suelo con la mirada perdida y muchísima dificultad—. Yo los protegeré…, porque soy tan fuerte… como Misty…

—¿Cómo Misty? —Drew vio con mucha angustia a una May, que sólo se mantenía en pie con su fuerza de voluntad.

—Misty es la mujer… más fuerte que he conocido…, y yo quiero ser igual que ella…, quiero demostrarle… ¡Quiero demostrarle que soy lo suficientemente fuerte para proteger a mis amigos, y a ti Drew! ¡Quiero ser la que los ayude…, pero no puedo…, y yo sé que Misty es la única que puede hacerlo!

De pronto, el collar marino comenzó a brillar con un azul muy intenso, rodeando a May de un aura rojizo, la que hizo recuperar toda su energía. Extrañamente, May se veía muy tranquila, su rostro expresaba mucha tranquilidad, y a la vez, un sentimiento de respeto.

Todos veían muy sorprendidos el actual estado de May. ¿Qué le habría pasado? Era lo que todos se preguntaban, y fue aún mayor la sorpresa, cuando se acercó a Celebi, logrando tranquilizarlo, y eliminando su energía negativa, le quitó los fragmentos que tenía, y lo capturó con una de sus pokébolas como si nada. Después se desmayó, el collar marino se separó de May, y desapareció de la vista de todos.

¿Pero qué sucedió después de aquél suceso? ¡Averígüenlo ahora!

...

Capítulo 39: "El fin del ultimo general de la luz y el fin de una posesión"

Un absoluto silencio reinó en el campo de batalla, nadie se movía, sólo veían el cuerpo inmóvil de May, quien estaba al lado de Paul. Todos seguían muy sorprendidos por lo que le sucedió a la coordinadora de Hoenn.

En cierto modo, la acción suicida de May había resultado; los Pokémon salvajes ya no atacaban, Celebi fue atrapado en una pokébola, y Naraku no hacia movimiento alguno. El collar marino había funcionado.

—¿Qué habrá sido eso? —se preguntaba Drew perplejo por los sucesos, mientras miraba fijamente a May, quién aún yacía desmayada— Al menos detuvo a Celebi y los demás Pokémon —se decía para sí. Sacudió su cabeza para despertar del trance, y corrió a socorrer a su novia— ¡May, ¿estás bien?! —le llamaba, sacudiéndola con algo de fuerza, pero no despertaba— ¡Vamos May, despierta! —en su desesperación, comenzó a sacudirla con más fuerza, logrando por fin despertarla— Por fin despiertas, me tenías asustado —suspiró aliviado, ayudando a la peli castaña a sentarse.

—¿Qué pasó? — preguntó May, mientras llevaba su mano derecha a su frente, intentando mirar a su alrededor. Aún se notaba muy mareada.

—No lo sé, solo vimos como lograste activar el collar marino, y los Pokémon salvajes volvieron a la normalidad —Drew miró a un lado de la mano derecha de May, y tomó la pokébola que vio—. Mira, también capturaste a Celebi. Felicidades.

—Ya veo —fue todo lo que dijo May, considerando que aún no era consciente de su alrededor.

Pero de pronto, May abrió los ojos de golpe, y comenzó mirar a todos lados, vio la pokébola que tenía Drew, la que le quitó de golpe, fijó su mirada en Naraku, quien aún no se movía, y se levantó.

—Por fin se acabó…, tenemos a Groudon y a Celebi… —susurro la coordinadora— ¡Muchachos, ganamos! —y de pronto, toda la tensión que había en el ambiente, May la apaciguó gritando de alegría, dando un salto muy alto.

—¡Uf! —soltó un suspiro Tracey, muy agobiado— Nos costó mucho, pero lo logramos.

—¡Esa tonta nos tenía al borde del colapso! —exclamó Ed muy agobiado, cayendo al suelo pesadamente.

—Pero ¿qué haremos con Naraku? —preguntó Sakura muy preocupada. En verdad no quería pelear más.

—Lo mejor será devolverlo a nuestra dimensión —dijo Kagome, igual de sería que Sakura—, él no puede estar aquí.

—Tienes razón, Kagome —le apoyó May, quién se acercaba al grupo en compañía de Drew—. La idea es mantener todo donde corresponde.

—Y como él no corresponde a esta dimensión, podría ser muy peligroso que siga aquí —agregó Drew—. Ya de por sí, es un ser de malos pensamientos.

—Entonces le diré a Dialga y Palkia que se lo lleve —acotó Sakura—. Luego nos reuniremos con los demás, aún queda mucho que hacer.

De pronto, la tierra comenzó a temblar. Sólo por intuición, todos miraron donde se encontraba Naraku, y vieron cómo se recomponía. Había comenzado a acumular mucha energía, dándoles a entender que aquella batalla estaba muy lejos de concluir. Más por el miedo, todos los Pokémon salvajes huyeron al bosque, mientras el acto de Naraku comenzaba a afectar la geografía de la zona; y de un segundo a otro, se vio el clima calmo, y a Naraku rodeado de un aura maligna mientras levitaba en el aire.

—Los felicito, son más fuertes de lo que imaginé —comenzó a decir con ironía Naraku—, por un momento, vi mi vida correr peligro —la sonrisa sádica que se dibujaba en su rostro, hacia reflejar que disfrutaba el momento—, pero lamento decirles que su aventura de héroes aquí termina.

—¡Eso no puede ser, May te derrotó! —gritó muy sorprendida Kagome.

—¡No es momento para cuestionar resultados, Kagome! —le dijo Ed con mucha rabia— ¡Ese sujeto sigue en pie, tenemos que seguir luchando!

—Por suerte, los Pokémon salvajes ya no nos molestarán, así que todos podremos contra ese monstruo, ¿verdad chicos? —ante el llamado de Red, todos asintieron con entusiasmo.

—Red tiene razón —dijo muy seria Sabrina—, sólo tenemos que seguir luchando como lo hemos hecho hasta ahora.

—Pueden pelear de la forma que deseen —les invitó con prepotencia Naraku, usando solamente su energía para crear una fuerte corriente de aire, la que mandó a volar a todo el mundo—. Mi poder es superior al de ustedes, hagan lo que hagan, el resultado será el mismo.

El grupo entero había mordido el polvo con sólo la energía de Naraku. ¿Había alguna forma de derrotarlo?

Todos comenzaron a notar como, a medida que se desarrollaba la guerra, sus enemigos comenzaban a ser muy superiores. ¿En verdad podían a llegar a ser rivales para Naraku? Un solo sujeto del grupo estaba seguro de su respuesta, quién fue el único que no fue afectado por la expulsión de energía.

—Veo que ya no eres tan débil, Naraku —le comentó un joven de cabello blanco, quién miraba con odio al hibrido.

—Sesshömaru, veo que por fin decides pelear —dijo de forma provocativa Naraku—. Me preguntaba por qué el hijo del general, quien supuestamente es más poderoso que su hermano híbrido, no aparecía.

—Al menos, no me dejé vender tan fácil solo para obtener más poder.

—¡Pero si Naraku fue poseído por Apolo, no se vendió! —le intentó corregir May, muy extrañada de tal afirmación.

—En un inicio fue así —le explicó, curiosamente, Sesshömaru—, pero cuando peleamos, no parecía poseído, sino el mismo cobarde de siempre.

—¿Eso quiere decir que sólo estaba actuando? —le preguntó igual de extrañado Drew.

—¿Pero por qué haría eso? —preguntó muy extrañado Ed.

—Eso lo averiguaran en el otro mundo —de pronto, Naraku hizo aparecer cientos de demonios, que no parecían ser exactamente soldados de la luz, sino que demonios comunes y corrientes de su propiedad.

—¡Esos demonios son débiles para nosotros! —exclamó rápidamente Kagome— ¡Sesshömaru, te dejamos a Naraku, nosotros nos encargaremos del resto!

—Hagan lo que quieran.

Sesshömaru no se entrometió en la batalla contra los demonios, solo se concentró en Naraku.

La batalla se desarrolló como lo había predicho Kagome, o tal vez, se había quedado corta con sus estimaciones; en menos de cinco minutos, derrotaron a todos los demonios, pese a que eran cientos de miles de ellos.

—No me lo puedo creer —decía muy impresionado Tracey—, entre todos derrotamos a todos esos demonios. ¿Cómo rayos lo hicimos?

—Con solo ver a Sesshömaru luchar, tendrás la respuesta, amigo —dijo muy seria Sakura.

Y así era. Sesshömaru, aunque le costaba un poco de trabajo, luchaba casi a la igual que Naraku.

—Veo que el entrenamiento dio resultado —dijo muy conforme la entrenadora de Ecruteak.

—Pero nosotros no hemos entrenado —comentó muy extrañada Sabrina.

—Si lo hicieron, pero veo que no se dieron cuenta.

—¿Cómo que no nos dimos cuenta? —preguntó igual de extrañado Red.

—Satoshi sabía que ustedes no podrían solos contra ellos —comenzó a explicarles Sakura—. La primera parte, era el trabajo en equipo y como se sincronizaban con personas que no conocían.

—En un inicio, no sabíamos cómo enfrentarnos a esos tipos, pero trabajamos en equipo, y los resultados fueron buenos —acotó Taichi.

—Recuerden que son seres malignos —comenzó a recordarles la peli morada—, sino hubiesen confiado entre ustedes desde el inicio, esto hubiese acabado antes de haber comenzado.

—Cuando nos conocimos, fuimos sinceros —comenzó a decir May—. Aquella historia de viajar por otras dimensiones sí que era estúpida, pero era verdad, y pese a que podrían desconfiar de nosotros, preferimos ser honestos desde el inicio.

—Y creo que todos pasamos por lo mismo —agregó Ed—, no era fácil confiar en nadie, primero debíamos verlos como nuestros enemigos, ya que no sabíamos sus intenciones… ¡Ja! Salvo cierta Sakura, que siquiera titubeó en ayudarnos… Pero que ingenua —remató algo sarcástico.

—Creo que nuevamente tengo que pedirles disculpas —volvió a decir muy sumisa Sakura—. Queríamos decirles todo lo que estaba pasando, pero nos ordenaron que mantuviéramos silencio. El objetivo era que supieran confiar entre ustedes, y usarán su instinto. Necesitábamos que confiaran ciegamente entre ustedes, necesitábamos hacerles creer a los soldados de la luz que jamás confiarían en un desconocido.

—Sakura, debemos serte sinceros —comenzó a confesar por todos Ed—. Cuando Gary nos mostró la carta que les entregó Tera, por un momento los vimos como enemigos —agachó la cabeza, y sonrió de soslayo— ¡Ash y Sakura son únicos, confiaron hasta el final en los dos!

—¿Y qué esperabas? —le preguntó algo nostálgica Sakura— ¿Acaso crees que Ash se despertó a las cuatro de la tarde a propósito, el día que empezó su viaje?

—Los fracasados siempre llegan tarde —intervino muy sarcástico Paul.

—No por llegar tarde, quiere decir que uno sea un fracasado —le aleccionó Sakura, triunfante.

—No lo defiendas, sabes que lo es —le reclamó con desprecio Paul.

—Paul, por favor no digas eso de Ash —le pidió algo fastidiada—. Ahora necesito que te concentres en los movimientos de Naraku, puede que Sesshömaru necesite un relevo.

—¡No me digas que es lo que tengo que hacer, yo hago lo que quiero! —le increpó muy molestó Paul.

—¡No digas eso por favor Paul! —le pidió entre lágrimas Sakura— Tu eres muy importante para nosotros en esta misión.

—Así es, Paul —le apoyó Tracey—. Todos somos importantes aquí, y tú también.

—No Tracey —le negó, para volver su atención a Paul, mirándolo fijamente a los ojos—. Tu eres importante, porque estas involucrado con el crecimiento de Ash, tu eres la parte del equilibrio… —Sakura no se había dado cuenta, pero estaba hablando demás, así que calló al segundo.

—¿Qué trataste de decir con eso Sakura, que Paul es hermano de Ash? —le preguntó Kagome muy seria.

Y no era para menos. ¿Acaso aún seguían ocultando más cosas?

—No Kagome —le negó sin titubeos Sakura—, Paul no es hermano de Ash, él no es.

—¿Cómo que él no es? —preguntó muy extrañado Tracey— Hasta donde tengo entendido, Ash no tiene hermanos.

—Acabo de recordar lo que Suicune nos dijo a Ash, a Misty y a mí —intervino May muy seria—. Nos dijo que protegiéramos a la familia de Ash… En ese instante, creíamos que hablaba de Delia, su madre. Entonces, ¿eso quiere decir que Ash si tiene un hermano?

—Tendremos mucho tiempo para hablar de eso —cortó violentamente el tema Sakura, agarrando del cuello de la chaqueta a Paul—. ¡Nos ayudaras hasta el final, te guste o no, y lo harás para que sigas viviendo! —le amenazó con mucha rabia, cosa que extrañó mucho a todos, más a sus conocidos.

—¡No es necesario que me amenaces! —le gritó Paul violentamente, quitando las manos de la joven, y tomándola con fuerza de los hombros— ¡Todos sabemos lo que tenemos que hacer aquí, y tú no eres mi jefe o algo por el estilo!

—Paul… —Sakura se quedó mirando a los ojos de Paul, comenzando a sentir nostalgia por el momento por el que pasaba, comenzando a llorar— Perdóname, vi por unos segundos en ti, a mí antiguo Sato… Creo que me volví una masoquista —limpió sus lágrimas, y vio muy seria al entrenador—. De acuerdo, harás las cosas a tu modo, pero si veo que algo anda mal, intervendré.

—Como quieras.

Algo si era claro, es que Satoshi y Sakura continuaban ocultando más secretos, pero la diferencia en esta ocasión, es que parecían muy delicados; Sakura tenía razón, no era el momento de discutirlos.

La batalla entre Naraku y Sesshömaru seguía, y ninguno de los dos daba tregua.

—Veo que no has perdido el tiempo, Sesshömaru —dijo en burla Naraku—. Tu padre estaría muy orgulloso.

—Deja de parlotear y terminemos esto ahora —le exclamó muy molestó Sesshömaru.

—Siempre tan impaciente, Sesshömaru —dijo dándole una sonrisa sarcástica—. Si así lo deseas, terminemos esto ahora.

Cuando estiró su brazo, de su mano abierta comenzó a salir una especie de gas venenoso y lo que parecían esferas de energía, la cuales lanzó contra Sesshömaru, impactando en él. El ataque lo había hecho retroceder, pero se recompuso rápidamente, y tomando a Tokiyi, avanzó a gran velocidad contra Naraku, pero antes de asestar, el ataque se detuvo en el aire.

—¿Qué sucede? —se quejó Sesshömaru muy extrañado de la situación.

—Tranquilo Sesshömaru, que cada uno será eliminado a su tiempo, no apresures tu destino —le dijo una voz desconocida.

—Con que tú otra vez —Sesshömaru prefirió retroceder unos metros, y de pronto, a un lado de Naraku, apareció el general de la luz, Apolo, el general de las posesiones.

—Veo que aun quieres derrotar a Naraku, a sabiendas que no puedes —dijo muy tranquilo Apolo.

—Y tú aun sigues metiéndote en lo que no te importa —le respondió de forma arrogante Sesshömaru.

—Apolo, veo que te mandaron a mirar como elimino a todos —le comentó con mucha seguridad Naraku.

—Más o menos.

—Basta de palabrería —dentro de su impaciencia, Sesshömaru avanzó contra Naraku y Apolo a atacar, pero el general de la luz detuvo su espada con su mano derecha desnuda.

—Te dije que te relajaras, Sesshömaru —con una fuerte ráfaga de viento, Apolo mandó a volar a Sesshömaru, estrellándolo contra el suelo—. Tú no eres el primero en la lista —y desvió su mirada en dirección a May, quien miraba atentamente la batalla—. Esa niñita de Hoenn, logró activar el collar marino… Aunque esté en contra de las ordenes de nuestro señor Arades, la eliminaré…, es muy peligrosa para nuestra misión.

—¿Acaso le tienes miedo a una mocosa de doce años? —preguntó Sesshömaru, volviendo al campo de batalla como si nada.

—A esa mocosa no, para nada, no es capaz ni de matar a una mosca la pobre —le respondió sarcásticamente Apolo—, pero el poder aura que tiene, es muy poderoso. ¿Por qué crees que la tenemos secuestrada con Misty, Dawn, Marina?

—Ya veo, con que ustedes no son de este tiempo —le respondió Sesshömaru, maliciosamente—. Gracias por la información.

—¡Tonto, no abras la boca, ya lo saben todo! —le regañó muy molestó Naraku.

—¡Ja! ¿Y de qué sirve que sepan todo, si saben que van a morir? —le preguntó con mucha confianza Apolo.

—Tienes razón.

Mientras tanto, el grupo intentaba escuchar muy curiosos, la charla que tenían, sin logran oír nada.

—¿De qué tanto hablarán, y quien es ese tipo que apareció? —preguntaba Tracey muy preocupado.

—Él es Apolo, uno de los generales de los soldados de la luz, fue quien atacó nuestra dimensión —respondió Kagome, quién estaba aún más preocupada—. Tiene la habilidad de poseer a cualquier tipo de ser vivo.

—Salvo Naraku —agregó Drew muy pensante—, Apolo no logró hacerlo caer.

—Existen muchas formas de dejarse controlar por alguien —intervino Sasuke, quién parecía saber algo del tema.

—¿Y cómo lo sabes? —le preguntó muy curiosa May.

—No es difícil saberlo —comenzó a explicar el ninja de Konoha—, esos tipos tienen tanta sed de poder, que se ven cegados por este, y no son capaces de ver si lo que hacen es bueno o malo, incluyéndose a ellos mismos.

—Y esa sed de poder, es lo que los hace peligrosos —concluyó Sakura, quién estaba ida de la batalla—. Por eso tenemos que detenerlos a como dé lugar.

—¿Pero de que estarán hablando? —preguntó Tracey muy intrigado.

—No lo sé, a lo mejor sólo fanfarronean —intentó responde Ed.

Y de pronto, la batalla se reanudó, solo qué en esta ocasión, se movían más rápido que al inicio de la batalla. No daban lugar ni para respirar. La situación no era muy compleja de explicar, Naraku, Apolo y Sesshömaru luchaban sin tregua, pero los movimientos, y la principal misión de Apolo, lo hacía avanzar contra May; quería destruirla a toda costa.

Conocía las órdenes superiores, pero su miedo al poder de May, le hizo tomar sus propias decisiones. ¿Tanto miedo real tenía Apolo de May? Lo qué si era cierto, es que la prioridad de Sesshömaru no era la de proteger a May; ya eran dos contra uno, mas no se le podía pedir.

—Yo sé quién puede ayudar a Sesshömaru —pensó con rabia Sakura, yendo con Charizard… Su ahora Charizard…— Charizard, quiero pedirte un favor —el Pokémon sólo la miró a los ojos muy triste, asintiéndole—. Ve a ayudar a Sesshömaru, si detenemos a Apolo y Naraku, esto se verá mucho más sencillo —con mucha rabia y pena, bajó el cuerpo de Satoshi del Pokémon, y abrazándolo, continuó—. Haz lo que estimes conveniente, como te decía Sato… —Charizard logró notar el estado depresivo de su ahora entrenadora, y con su hocico, acarició la mejilla derecha de la entrenadora— ¡Charizard… yo…! —el Pokémon de fuego soltó un fuerte rugido, y voló hasta el campo de batalla.

Para suerte de todos, Charizard logró detener uno de los ataques de Apolo, el cual extrañamente, se vio como con toda intención, como iba directo a May.

—¿Qué sucede aquí? —comenzó a pensar muy extrañada Sakura— ¿Por qué se acerca a May mas de la cuenta?

La intrusión de Charizard en la batalla, se vio muy bien reflejada a favor de nuestros héroes, demostrando que era un Pokémon entrenado por Satoshi.

Las sospechas de Sakura acerca de los movimientos de Apolo la preocuparon, ya que el general de la luz estaba concentrado en atacar a May. Charizard logró entender esto sólo con mirar, por lo que prefirió centrar su ataque a Apolo.

—Se nota que eres uno de los Pokémon de Satoshi, aunque no eres uno de los más poderosos —le dijo con mucha soberbia Apolo.

Sé que Kasumi te enseñó a hablar con nosotros, así que escúchame bien —le amenazó Charizard, quién estaba furioso—. A mí el poder no me interesa, ni siquiera a nuestro primer amigo, quién si es el más poderoso; aun así, no es algo que te interese, nosotros somos amigos, y nos apoyamos en todo, y es todo lo que nos importa.

—¿Y cuál es el Pokémon más poderosos de Satoshi? —le preguntó Apolo.

Creo que deberías preocuparte de otras cosas, como que serás derrotado por uno de los Pokémon de Satoshi, mi entrenador.

—¡Jajajaja! ¡Tú mejor que nadie sabe que Satoshi está muerto, ya no tienes entrenador! —de pronto, Apolo hizo una mueca maliciosa—. Te tengo una propuesta.

¡Yo no hago tratos con desgraciados! —le gruñó furioso Charizard, lanzando un poderoso lanzallamas, que Apolo logra esquivar por los pelos.

—Tranquilo, tranquilo, primero escúchame.

¡¿Qué me quieres que decir?! —le preguntó mientras preparaba el siguiente lanzallamas.

—Ya no tienes entrenador, por lo que estás solo —comenzó a proponer Apolo—. Únete a nosotros.

¿Unirme a ustedes? —le preguntó algo desconcertado el Pokémon de fuego.

—Sólo piénsalo, tendrías todo lo que quieras; tu dimensión, tus súbitos, poder infinito, y cosas que jamás te daría Satoshi.

¡¿Y tú crees que yo haría una estupidez como esa?! —con la ayuda de la furia que aumentó Apolo, Charizard asestó directamente el lanzallamas en Apolo, haciéndolo chocar contra el suelo— ¡Hay algo que ustedes jamás me darán, y esa es la amistad que me dan mis amigos, y es lo único que quiero! —le gruñó muy orgulloso— ¡Además, te recuerdo qué si tengo entrenador, y ella es nuestra Sakura!

—Ya veo, eres tan estúpido como los demás —le dijo muy molestó, recomponiéndose del ataque—. De acuerdo —de pronto, comenzó a formar una esfera de energía en sus dos manos, y la disparó contra Charizard—. Siempre fueron bienvenidos en nuestro grupo, y ustedes nos traicionaron. Eso es algo que jamás se les perdonará.

El ataque de Apolo daba sin cesar en Charizard, mientras que este no hacía nada para protegerse. Cada impacto chocaba con más fuerza contra el Pokémon de fuego, hasta que Apolo lanzó una esfera aún más grande, la que impactó directamente en él, quién ya muy cansado, decidió bajar a tierra firme.

¿Que planeaba Charizard dejándose debilitar al máximo?

Ustedes son seres que sólo quieren su propio bien —comenzó a recitar Charizard, muy débil por el ataque recibido—, en cambio, nosotros queremos el bien de todos. Ustedes fueron los que nos engañaron, nosotros siempre estuvimos de parte de Ash y de todos sus amigos. Lo conozco desde que era un Charmander, y no voy a ser egoísta con alguien que sé que nos salvará —de pronto, comenzó a concentrar toda la energía que le quedaba, cubriéndose de un aura rojiza, mientras la llama de su cola aumentaba considerablemente— ¡Tú, como último general del escuadrón de la oscuridad, desaparecerás!

—Con que ya sabían sobre nuestro verdadero nombre —le comentó sarcásticamente Apolo.

¡Eso no te interesa! —le interrumpió de golpe Charizard, concentrando aún más energía, provocando que la tierra comenzara a agrietarse— ¡Recibe mi ataque más poderoso, el anillo de fuego! —el aura de Charizard se intensificó aún más, a tal grado, que era más grande que la que usó en el monte Plateado.

Y mientras Charizard se preparaba para el ataque final, los demás veían expectantes cada movimiento de la batalla. En eso, otro movimiento sísmico se desató.

—¡Otro temblor! —exclamó algo asustada May.

—¡Debe ser los fenómenos naturales! —intentó explicar Drew.

—No, no es eso —dijo secamente Sakura, quién no quería soltar por nada a su Satoshi.

—¿Entonces? —preguntó muy extrañada Kagome.

—Es el fin de Apolo y Naraku —sentenció la entrenadora de Ecruteak, esbozando una sonrisa victoriosa— ¡Chicos, si tenían planes contra Apolo y Naraku, olvídenlos! —tomó una de sus pokébolas, y sin soltarla, dejó salir a su Espeon— Espeon, reconoces eso, ¿verdad? —Espeon miró a Charizard, y este solo le sonrió.

De pronto, Espeon dio un fuerte gruñido, haciendo que tanto Pokémon entrenados, así como los salvajes, se le acercarán. Todos vieron como el Pokémon psíquico comenzó a decirles algo a todos, obviamente los demás sin entender que decían, pero adivinando que podía estar pasando. De pronto, sin razón aparente, y con mucha confianza y decisión, desde el más pequeño Caterpie, hasta el más fuerte Tyranitar, miraron de forma amenazante a Apolo, principalmente; parecían listos para un contraataque.

—¿Y cuál es tu plan, Sakura? —le preguntó muy extrañado Tracey.

—Observen todos, lo más poderoso que puede existir en un Pokémon de fuego, la verdadera alma de un Pokémon de fuego —se limitó a decir de forma soberbia— ¡Charizard, anillo de fuego a tu máximo poder!

—¡Ahora entiendo! —exclamó de golpe Red— Charizard aguantó el ataque de Apolo a propósito.

—¿A propósito? —preguntó Ed muy extrañado.

—La habilidad especial de Charizard, mar de llamas. Cuando Charizard se encuentra muy débil, puede usar su habilidad especial, la que le ayuda a aumentar el poder de los ataques tipo fuego.

—Satoshi usó el anillo de fuego para destruir la base del monte Plateado —comentó muy serio Sasuke—, pero no se dejó atacar, y, aun así, el poder destructivo fue increíble, acabó con todo lo que estuviera vivo alrededor.

—El anillo de fuego es el ataque tipo fuego más fuerte que existe —siguió explicando Red—, y el mar de llamas aumentará aún más su poder de ataque.

—El único problema, es que Charizard tardará en tener el ataque listo —irrumpió Cynthia, quién se apareció de pronto—. Puedo sentir los sentimientos de Charizard, y quiere arrasar con todo.

—Todas sus conclusiones se quedan muy pequeñas, chicos —les dijo Sakura, lanzando otras dos pokébolas, dejando salir ahora a Plusle y Minun— ¡Espera Charizard, te asistiré ahora! ¡Plusle, Minun, usen asistencia! —los dos Pokémon asintieron, y comenzaron a echar "porras" al Pokémon de fuego.

La asistencia de Plusle y Minun, provocó que la fuerza de Charizard se viera aumentada aún más, notándose como la llama de su cola había triplicado su tamaño, al igual que su energía, y seguía aumentando.

—¡Excelente idea, Sakura! —exclamó triunfante Tracey— La asistencia puede subir aún más el poder de un Pokémon.

—Al menos de esos dos pequeños, también pueden hacerlo con personas —le comentó muy orgullosa Sakura, dentro de la tristeza que la invadía.

—¡Increíble, eso es sorprendente! —exclamó muy sorprendido Tracey, ya comenzando a mirar muy extrañado a Charizard— ¿Pero por qué está acumulando tanta energía? Para derrotar a esos seres, se necesita trabajo en equipo.

—También debe estar pensando en derrotar a Naraku —le respondió muy pensante Kagome—. Él debe sentir que Naraku es mucho más poderoso que Apolo.

—Creo que no estás nada equivocada, Kagome —le apoyó Sakura.

Pero por causa de la inmovilidad de Charizard, y la distracción de todos a las acciones de Sesshömaru y Charizard, Apolo supo aprovechar muy bien el momento, apareciendo tras May, colocando una especia de cuchilla de energía en su cuello.

—Es una lástima, pero es cierto —decía Apolo triunfante—. Si ese es un ataque tan poderoso como parece, seguro no saldría vivo. ¿Qué les parece si hacemos un trato? —dijo maliciosamente Apolo, provocando la rabia en el grupo— Entréguenme todo lo que han recolectado, y no volveré nunca más. Y esta jovencita, podrá vivir más de lo que ella cree.

—¡Maldito! —con una rabia que apenas podía contener, Sakura se iba a levantar, pero eso provocó que Apolo apretara aún más el cuchillo en el cuello de May.

—No Sakura, no hagas ninguna estupidez —le negó con la cabeza—, sabes que yo hablo muy en serio.

—¡Suéltame ahora mismo, maldito! —muy lejos de dejarse intimidar, May le gruñó muy enojada, pero Apolo no le prestó ni la más mínima atención.

—¡Jajajaja! —comenzó a reír como enajenado Apolo, mientras sonreía triunfante— Fue muy buena idea la de utilizar el anillo de fuego, pero el pequeño, único, pero horrible defecto que tiene, es que toma mucho para su preparación. Lo siento, pero la victoria en mía.

¿Qué iría a pasar ahora? May estaba amenazada de muerte…, pero pese a aquello, Charizard continuaba aumentando su poder. ¿Qué planeaba?

De pronto, de la nada, lo que parecía un golpe de viento, dio de lleno en la cara de Apolo, mandándolo a volar a los pies de Charizard.

—¡Sesshömaru, envía a Naraku a los pies de Charizard, ahora! —se escuchó gritar una voz femenina.

Por extrañas razones, Naraku quedó inmovilizado, provocando que Sesshömaru lograra su encomienda sin ninguna dificultad.

—¡Esto se acabó Apolo, no volverás a hacer sufrir a nadie más, y tú Naraku, tu destino no será muy distinto! —dijo la voz en el ambiente— ¡Sesshömaru, regresa con el grupo! —increíblemente, el demonio acató la orden, para luego crearse un campo de energía alrededor de Charizard, Apolo, y Naraku —¡Charizard, termínalos con tu anillo de fuego, ahora!

Y apenas le dieron la orden, Charizard ejecutó el anillo de fuego.

Aquel ataque fue igual… no, fue superior, y por muchísimo al del monte Plateado. Pese al campo de energía, el ataque era capaz de traspasarlo, provocando que todos intentaran cubrirse.

El ataque de fuego fue tan fuerte, que el campo creado se desintegró; pero justo en aquel momento, apareció una joven, de la cual sólo logró identificarse con un campo de energía, el que impidió que aquel ataque afectase a los demás.

El descontrol de las llamas era intenso, el cielo se veía teñido de un anaranjado intenso, mientras lenguas de fuego terminaban en lo más alto del cielo; la energía negativa del lugar desaparecía, dejando ver algo del cielo despejado.

Después de casi un minuto, el fuego desapareció, dejando a la vista a un Charizard completamente exhausto, con la respiración agitada, y con una expresión de seriedad.

—¡May, ¿estás bien?! —preguntó muy preocupada la chica que los había salvado.

—Si… —le afirmó la peli castaña descubriéndose, percatándose de quién los había salvado— ¡Aqua! —el grito de miedo de May, y el escuchar aquel nombre de sus labios, provocó que todos miraran a la guerrera elemental.

¿Qué estaba pasando? ¿Sería acaso una trampa? Lo único seguro, era que Aqua los había salvado; y como no eran niñas de confianza, todos subieron la guardia, preparándose para cualquier movimiento de la guerrera elemental.

Pero las sorpresas no acabarían ahí. De entre las grietas del ataque de Charizard, apareció Naraku, muy a mal traer, pero milagrosamente vivo.

—¡Maldición, no creí que esos seres fueran tan poderosos, los tomé a la ligera! —pensaba con mucha rabia Naraku, quién era consciente que sólo tuvo suerte al salir con vida— ¡Esto no se quedará así, malditos!

—No tienes nada que hacer aquí —dijo muy molesta Aqua, preparando lo que parecía un hidropulso— ¡Regresa por donde viniste!

—No te preocupes, eso pensaba hacer —de la nada, se abrió lo que parecía un umbral dimensional— ¡Por ahora me olvidaré de ustedes, pero la próxima, no tendrán la misma suerte! —dijo antes de desaparecer.

—¡No importa, vencimos a Apolo, ya no tenemos que preocuparnos de él! —celebró de golpe May, dando un fuerte gritó de victoria.

Y después de tanto sufrimiento y desesperación, no solo tenían a Groudon y Celebi, también derrotaron a Apolo, y le habían dado un escarmiento a Naraku; todo estaba resultando mejor de lo que habían imaginado, dentro del pesimismo.

—Veo que lograron salir victoriosos. Los felicito —dijo una voz en el aire, y al tiempo, aparecía el dueño de esta.

—¡Mewtwo! —exclamó de felicidad May, mientras notaba que había tres personas ya conocidas para ella— ¿Kohaku, Koga y Kikyō estaban en nuestra dimensión? —preguntó muy extrañada, mientras los tres conocidos miraban muy desorientados el lugar.

—Los encontré luchando contra entrenadores, y de pronto habían dejado de luchar —explicó Mewtwo—. Los traje con ustedes porque seguramente, alguien de ustedes los debe conocer.

—¡Genial —exclamó Kagome muy feliz—, los tenemos de vuelta en el equipo!

Por fin han derrotado a Apolo, el último general de la luz, con ayuda de ¡¿Aqua?!

Esta historia continuará…

...

El siguiente capítulo, retomaremos lo que sucedió con el equipo de Misty después que desapareció. Nos leemos el próximo sábado!!!
 
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Hola a todos, como todos los sábado, les traigo un nuevo capitulo. La mecánica de este capitulo es igual al del anterior, así que no creo que se pierdan. Dejaré marcado para los que no quieran leer el resumen. En esta ocasión, les relataré los hechos previos a la desaparición de Misty, continuando la batalla contra las guerreras elementales. Si mas, los dejo con la lectura.

...

En capítulos anteriores, vimos como Goku, Mew y Wind, tenían problemas para derrotar a las guerreras elementales, aun usando todo su poder. Pero para las guerreras, esto era lo más parecido a un juego.

—Chicos, tengo una idea —la seriedad de Misty era reflejada con una leve sonrisa.

—¿Qué idea tienes, Misty? —le preguntó Brock.

—¿Recuerdan esas joyas que trajo Satoshi del monte Plateado?

—Recuerdo que May tenía una de esas joyas —le comentó Naruto algo pensante —, las que fuimos a buscar al monte Plateado, Satoshi las dejó en el templo con Dialga y Palkia.

—¡Voy a ir por esas joyas! —exclamó con muchos ánimos Misty— ¡Sé que, si las usamos, podremos derrotar a las guerreras elementales! —su seguridad lo hacía ver fácil, pero…

—¡¿Estás loca, o quieres una muerte rápida?! —le advirtió Inuyasha— No sólo está invadido por esos seres malignos, seguramente, todos los Pokémon que viven allí, deben estar poseídos.

—¡Yo no me voy a morir, por supuesto que no! —le gritó muy enojada. Estaba muy convencida que su plan funcionaría.

—¿Entonces? —preguntó Brock.

—¡Él erizo azul y él orejas de perro rabioso me acompañarán! —dijo un poco en burla, pero con mucha seguridad.

—¡¿Que…?! —los aludidos, sin entender aún que pasaba con exactitud, miraron perplejos a la líder de gimnasio.

—Aun así, el templo está en Sinnoh, desde aquí es un camino muy largo, y la única forma de llegar, es por el mar.

—Mi territorio. ¡Jajajaja! —dijo con mucha soberbia, pero con una seguridad que asustaba.

—¡Será tú territorio, pero no el mío! —le exclamó Sonic muy molesto.

—¿Por qué? —aquella risotada de Misty desapareció ante la respuesta de Sonic, mirándolo algo intrigada.

—¡Al agua no me meten ni de broma! —respondió cruzado de brazos, desviando la mirada del grupo.

—¡Uy! —chilló molesta la peli naranja— ¡Rayos, otro cobarde!

—¡No soy cobarde! —le gritoneó el erizo azul— Simplemente no me llevo bien con el agua —se defendió muy molesto.

—Y, aun así, transportarse por el mar no creo que sea la mejor idea —le advirtió Brock—. Nos costó mucho tele transportarnos hasta Hoenn, y Mewtwo no está para ayudarnos. No tienes cómo llegar a Sinnoh.

—Pero Misty tiene razón —le apoyó Shaoran—, ni los objetos que los mandaron a buscar han funcionado… Pero esas joyas… —todos miraban al joven Li, escuchando atentamente sus palabras, todos dándose cuenta de la verdad—. También creo que esas joyas servirán para derrotar a las guerreras elementales.

—¡Por eso, tenemos que ir a buscar esas joyas! —gritó impaciente Misty.

—¿Y cómo iremos? —preguntó Sonic.

La idea de Misty, era desde cierto punto de vista excelente, pero solo había un inconveniente. ¿Cómo llegar al monte Coronet? Pero lo que sucedió después, les respondería esa pregunta.

—¿Qué es eso? —preguntó muy intrigado Shaoran, al igual que todos.

—Parece una estrella —intentó resolver Brock.

—Pero no puede ser una estrella —intentó contradecir muy dudoso Sonic—, el cielo está cubierto.

—¿Y si es algún Pokémon? —ahora intentó resolver Sakura Kinomoto.

—No lo creo —dijo Misty, como hipnotizada—. Es extraño, sé que sonará loco, pero siento una energía muy cálida y familiar —todos miraron muy extrañados a Misty, sin entender lo que decía—. Gary, entrégame la pokébola de Kyogre, por favor.

—Aquí la tienes —muy extrañado, el investigador le entregó la pokébola— ¿Para qué la quieres?

—No lo sé, es sólo intuición —le respondió muy concentrada.

—Suena raro escucharlo de ti —le comentó Gary muy extrañado.

—¿Por qué dices eso, Gary? —le preguntó ingenuamente Misty, mirándolo a los ojos.

—El de las intuiciones es Ash, tú eres de pensar —le respondió con una sonrisa, de reojo.

—¡jejejeje! Sí, es cierto, creo que me estoy volviendo loca —dijo muy traviesa, llevando sus manos a su espalda, sacando la lengua—. Aun así —volvió a decir seriamente—, siento que necesita algo, y solo yo puedo ayudar —subió su vista al collar, y le gritó— ¡Tú, seas lo que seas, muéstrate!

De pronto, el collar bajó hasta con Misty, quedando frente a ella, recién percatándose todos de que se trataba.

—¡No dejen que esa niñita siquiera toque esa cosa! —ordenó a sus compañeras Magma, queriendo ir a por la joya, siendo impedidas por sus rivales— ¡¿A ustedes que les pasa?!

—Tú sabes que es lo que pasa —respondió seriamente Wind, mirando a los ojos a Magma.

—¿Le tienen miedo al collar marino? —preguntó muy sorprendida Misty.

—Tú deberías tenerle miedo —le advirtió Magma.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Misty, sin entender lo que le decían.

—Si lo tocas, podrías morir.

—¡¿Y por qué debería creerte?! —le preguntó desafiante, pero con algo de miedo.

—Porque yo no lo dije, fue Satoshi… —pero apenas escucho aquellas palabras, y sin pensarlo, Misty se lanzó a agarrar el collar marino.

Fue un pequeño descuido, pero Magma logró actuar, e intentó arrebatarle el collar a Misty, golpeándola con todas sus fuerzas el abdomen de la líder de gimnasio, lo que provocó que cayera al suelo pesadamente, inconsciente, sin jamás soltar el collar.

—Tonta —dijo con un tono de desprecio Magma—, te hubieses quedado quieta, hubieras vivido más tiempo —quiso empujar con el pie a Misty para arrebatarle el collar marino, pero antes que pudiera tocarla, un aura azulada rodeó a la peli naranja— ¡¿Que rayos…?!

—¡Aquí la tonta es otra! —le gritó furiosa Misty, recomponiéndose como si nada. Levantó su brazo derecho con su mano abierta, y de ella comenzó a expulsar una luz muy fuerte, la cual deshizo la posesión de todos los Pokémon que estaban en los alrededores— ¡Pagarás muy caro lo que le hiciste a Ash, a Sakura y a Pikachu, maldita!

Una fuerte luz rodeo a Misty, cambiando toda su vestimenta, por un hermoso traje azul, el cual, solo cubría sus partes íntimas, y sobre estas prendas, una especie de tela transparente, detallada por unas especies de inscripciones, muy similares a las líneas rojas inscritas en Kyogre; en su cuello, el collar marino, y su cabello, aun suelto; y tenía botas azules que llegaban hasta un cuarto de pierna, muy finas.

Cuando la luz desapareció, se dejó ver a Misty rodeada por un aura azulada y los ojos cerrados. De pronto, abrió sus ojos de golpe, dejando ver a una Misty extremadamente molesta.

—Misty… — soltó perplejo Gary.

—¿Qué le pasa a Misty? —preguntó Brock.

Todos miraban muy sorprendidos el cambio de Misty, el silencio era lo único que reinaba el campo de batalla. El cambio que tuvo, Misty era increíble e inexplicable.

Tal vez, fue de un segundo a otro; tal vez, se movió…, o se tele transportó, pero nadie logró percatarse cuando Misty llegó frente a Goku, Mew y Wind. Por unos segundos, posó su mano izquierda en los tres, respectivamente, causando que los tres explotara su energía de golpe.

—Sonic, Inuyasha, vamos a la columna Lanza, hay otras tres guerreras que tienen que despertar —dijo Misty con una voz muy profunda. Se notaba muy tranquila, pero su presencia, pese a que demostraba coraje y decisión, era terrorífica, provocaba rechazo por su presión. Su rostro reflejaba paz, y su sensual apariencia, tenía a todos hipnotizados.

—Por supuesto…, vámonos… —dijeron los aludidos, sin conciencia de lo que pasaba, aún.

Misty miró a Tera, Aqua y Magma, haciendo que las tres guerreras elementales la miraran con rabia.

—No es necesario que pelee con ustedes, sería desperdiciar mi valioso tiempo —dijo, no de forma engreída, aunque sonaba así—. Wind, Goku y Mew se encargarán de ustedes.

Tomó de la mano a Sonic e Inuyasha y, al parecer, se tele transportó.

—¿Desde cuándo Misty es tan engreída? —preguntó Gary aún perplejo.

—No lo sé, es primera vez que la veo así —respondió aún incrédulo Brock.

Realmente, la incredulidad del grupo era abrumadora. Ni siquiera podían decir con certeza que estaba pasando.

¿Quién ganará esta triple batalla? ¡Averígüenlo ahora!

...

Capítulo 40: "Triple batalla"

El campo de batalla era formado por seis contendientes. De un lado nuestros héroes, Goku, Mew y Wind, y por el otro sus enemigos, las guerreras elementales, Aqua, Tera y Magma. Mientras, los espectadores esperaban expectantes el reinicio de la batalla; nada ni nadie se movía, más después de lo sucedido. El desconcierto de lo que había sucedido, aún todos preguntándose qué había sucedido, los tenía a todos idos, pero el grito de una joven despertó a todos.

—¡Chicos, ánimo, no decaigan! —gritó casi con el alma la card captor, quién abrazaba con mucha angustia, a su ahora Pikachu.

El tono esperanzador con que había gritado la peli castaña, hizo despertar muy sorprendidos a todos, en especial a quienes luchaban en ese instante.

—¡Sakura tiene razón, no podemos decaer ahora, tenemos que continuar hasta que ya no podamos más! —alentó Goku, a quien aquellas palabras, parecían haberle dado más seguridad.

—¡Tienes razón, tenemos una existencia que salvar! —le apoyó con los mismos ánimos Wind— ¡La vida, destino de los demás, y la nuestra!

—¡Además, lo que nos haya hecho Misty, tal vez nos sirva de algo! —alentó con la misma seguridad Mew.

Los tres comenzaron nuevamente a aumentar su energía, y sin más, fueron de golpe contra las guerreras elementales, manteniendo el mismo orden, Goku contra Aqua, Mew contra Tera y Wind contra Magma.

Mientras, el grupo también despertaba del trace.

—Eso se llama dar entusiasmo, Sakura —dijo muy sorprendido, y a la vez orgulloso Brock.

—Brock, si ellos no pueden, nadie podrá —le comentó muy seria la brujita—. Misty dijo que con ellos bastaría, y si ella lo dijo, es porque es así.

—Sakura… —Gary la nombró, mientras la veía algo sorprendido, al tiempo que Sakura de devolvía la mirada— Te envidio. Después de todo lo que te ha pasado, tu fe ciega en Misty está intacta —Sakura simplemente miró algo curiosa a Gary, creyendo tal vez, que le trataba de decir… Tal vez… —. Nosotros quisiéramos tener tu fe, pero lamentablemente la batalla sigue con la misma desigualdad —le confesó el investigador, volviendo la mirada a la batalla.

—Es verdad, nada ha cambiado —le apoyó Brock muy preocupado.

Y era como lo decían, por más entusiasmo y fuerza que le pusieran, las guerreras elementales les seguían dando una paliza.

—Aun así —acotó resignado Shaoran—, fue un bonito espectáculo de luces el que nos dio Misty.

—Es cierto —le asintió igual de resignado Brock, percatándose de algo que le llamó la atención, pensando para si sus conclusiones—. Esa energía, la forma como la manejaba, parecía la de un experto en utilizar su energía interna, en este caso… Aura — dijo la última palabra en voz alta, llamando la atención de todos.

—¿Qué pasa Brock? —le preguntó Alphonse, a quien le llamó mucho la atención su pose meditadora.

—Si no me equivoco, lo que Misty utilizó fue el aura.

—Oye, espera un momento —le interrumpió Shaoran de golpe—. Hasta donde sabemos, el único que puede usar el aura, es Ash, cosa que ya no puede hacer.

—No Li —le negó Brock—. Nosotros también creíamos eso, pero no fue hasta hace algunos meses atrás, que conocimos a Riley, quien es un entrenador aura. Desconozco si existirán más entrenadores aura, pero de lo que sí estoy seguro, es que no son muchos.

—¿Crees que Misty también sepa manejar el aura? —le preguntó muy serio Gary.

—Después de lo que vi, no lo sé —respondió muy pensante Brock, volviendo la atención a la batalla—. Espero que todo no se quede en conjeturas.

Mientras tanto, Goku, Wind y Mew, seguían en la difícil tarea de ganar aquella batalla. Solo tenían su moral para continuar, ya que sus ataques ni siquiera acertaban.

—¿Qué rayos nos falta para al menos estar a su nivel? —pensaba muy frustrado Mew— Es imposible ganarle aún con la fuerza que tengo —a Tera—. ¿Sabes? No sé de donde sacaste tanto poder, eres realmente dura, no son muchos los guerreros que tienen tal poder.

—Gracias por el cumplido, cosita bonita —le respondió con una tierna sonrisa—, y verás cómo lo usaré para destruirte —le concluyó con frialdad— ¡Poder ancestral!

—¡Esfera aural! —ambos actuaron casi en sincronía, logrando que ambos ataques chocaran en el aire, provocando una explosión— Quiero hacerte una pregunta.

—¡Como vas a morir, te daré ese gusto! —le concedió con ironía Tera.

—¿Cómo obtuviste el poder de controlar la tierra y los minerales?

—¿Ah? —aquella pregunta dejó perpleja a Tera, deteniéndose al acto— ¿Para qué quieres saber eso?

—Tú eres una persona común y corriente, lo sé por cómo te comportas —le respondió Mew. Al parecer, había logrado sentir algo.

—¿De qué estás hablando? —le comenzó a preguntar Tera, muy confundida.

—No sé qué es lo que te motiva a ti y a tus amigas a hacer todo esto, ojalá pudiese comprenderlo, pero si tu idea es destruir todo lo que ves, el lugar donde vives, por uno en donde solo los seres que tú quieras van a vivir, ¡entonces te detendré! —de pronto, Mew comenzó a cargar energía entre sus manos, y atacó— ¡Híper rayo! —Tera recibió de lleno el ataque, lastimándola bastante.

—¡Oye, ni creas que por ese golpe de suerte me ganarás! —le exclamó muy segura Tera, mientras se recomponía— Tu deberías saber qué es lo que está pasando. ¡Tú eres quien creó la gran mayoría de la vida después del juicio universal, y sabes cómo te están pagando! —con mucha rabia, extendió sus brazos a los costados, empuñó sus manos, y comenzó a acumular energía—. ¡Veo que estamos peleando por lo mismo, pero no con el mismo objetivo!

—No estamos peleando por lo mismo —le negó muy serio Mew—. A ti te pasa algo, no sé qué será, pero lo averiguaré, y tal vez te haga cambiar de opinión, porque veo que no eres una persona mala —le concluyó, mientras terminaba de cargar y lanzar su híper rayo, al tiempo que Tera hacia lo mismo, chocando nuevamente ambos ataques.

Mientras tanto, Goku y Aqua continuaban su pelea. Para Aqua estaba siendo muy sencilla, pero para Goku, era una contienda imposible. Desde donde se viera, la diferencia de poderes entre los dos, era enorme.

—¡Vamos Goku, qué pasa, ¿te quitaron tu energía?! —le burlaba Aqua, mientras se movía a una gran velocidad alrededor del saiyajin, presumiendo de su gran velocidad.

—No, para nada —le negó sonriendo, algo resignado—. Es sólo que eres muy fuerte.

—Gracias por el halago —le agradeció sonriente Aqua, sintiéndose muy orgullosa.

—Pero aun no comprendo por qué peleamos —le preguntó muy extrañado Goku—. ¿No querías un lugar lleno paz y tranquilidad?

—¡Así es —le asintió, mostrando mucha rabia—, pero con seres como tú, que sólo piensa en pelear y destruir todo lo que encuentra, o lo que se le atraviese, es imposible, por eso deben desaparecer! —de pronto, Aqua se detuvo, y comenzó a acumular una especie de esfera de agua en sus manos.

—¡Espera un momento, creo que te estás equivocando de persona! —le interrumpió muy extrañado Goku, también preparando su siguiente ataque— ¡Ka… me…. ha… me…!

—¡¿Acaso tú no eres de esos guerreros saiyajin, que sólo viven para pelear y matar?!

—¡Si, soy un saiyajin…!

—¡Suficiente información para eliminarte! —le interrumpió de golpe, ejecutando su ataque— ¡Hidropulso!

—¡Ha…! —ante el ataque, Goku respondió con su Kamehameha, chocando ambos ataques, y logrando desvanecer el ataque de Aqua— ¡Yo soy un saiyajin criado en la tierra, me enviaron cuando apenas era un bebe, y me crio mi abuelo, Son Gohan! —comenzó a contarle muy serio— ¡Él me enseñó que tanto las personas, los animales, las plantas y en especial a las personas malas, había que quererlas, respetarlas y cuidarlas!

—¡Entonces si es así, ¿por qué peleas contra nosotros?! —antes que impactara el Kamehameha en ella, con mucha rabia desvió el ataque con su mano izquierda.

—¡Porque si pones en peligro la vida de mis amigos, la de los seres vivos de este lugar o de mi familia, no me dejarás otra opción más que luchar contra ti! —de pronto, apareció tras Aqua, sin que ella lograra percatarse, dándole una fuerte patada, la que la dejó en el suelo— Aun no comprendo que es lo que tratas de hacer, pero si veo que pones en peligro la integridad del tiempo y espacio, te juro que lucharé hasta el final para derrotarte.

—¡Veamos si es cierto que me puedes dar pelea, Son Goku! —dijo muy desafiante Aqua después de recomponerse, y continuar la batalla.

Wind y Magma estaban con su pelea, intentando arreglar sus diferencias.

—¡Viento cortante! —con la ayuda de su mano derecha, Wind comenzó a crear torbellinos, de los cuales comenzó a disparar grandes cuchillas de aire— ¡Por favor Magma, detente! ¡Hay otras formas de solucionar las cosas!

—¡Eso de solucionar las cosas sólo con palabras, no existe —le reclamó furiosa Magma —, eso es sólo un mal discurso de los humanos! —estiró su brazo derecho, y de su mano abierta comenzó a acumular una especie de energía roja— ¡Lanzallamas!

—¡No es un discurso de los humanos —el lanzallamas deshizo el viento cortante con facilidad, continuando directo a Wind, quien lo esquivó con dificultad—, eso es algo que he visto con mis propios ojos! Sé qué si conversas con los demás, te entenderán. Ya lo verás.

—¡Lo único que entiendo, es que los humanos ya tuvieron su oportunidad de vivir en este planeta, y lo único que veo, es que desperdiciaron esa posibilidad! —sin detener ninguna acción, Magma estiró hacia los costados sus brazos y piernas, como si una estrella formase— Lo siento Wind, pero si no estás de nuestro lado, eres nuestra enemiga —y comenzó a concentrar toda su energía en su cuerpo— ¡Llamarada! —y lanzó su ataque contra Wind.

—¡Por lo que peleo no es por mí, lo hago por un mejor futuro, y para un futuro mejor, se necesita de todos! —dijo muy decidida Wind— ¡Recuerda por qué peleamos, por nuestro lugar hermoso, en que los Pokémon y el planeta vivan en armonía, y sé que también los humanos nos pueden ayudar! —al ver cerca el ataque, Wind estiró su mano izquierda frente a ella, y de su mano abierta acumuló energía, la que disparó al siguiente segundo— ¡Cañón de aire! —golpeado un violento, veloz y poderoso rayo de aire. En su trayectoria, deshizo la llamarada y chocó contra Magma, quién se estrelló con mucha violencia contra la playa, muy cerca de nuestros amigos.

Mientras tanto, nuestros amigos veían expectantes como de pronto, los ataques comenzaban a hacer efecto. No era mucho, pero ya era un avance.

—Los ataques por fin están haciendo daño —comentó muy serio Shaoran—, o por lo menos aciertan.

—Pero no están haciendo mucho daño —advirtió Brock—. Al menos es un avance.

—¿Por qué creen que comenzaron a acertar? —preguntó Gary— No veo que nada haya cambiado.

—Después del entrenamiento que nos dio Mew, él nos contó algo muy interesante —irrumpió Jessie, acercándose al grupo.

—¿Qué fue lo que te dijo? —preguntó intrigado el pequeño Max.

—Nos contó que la única forma de sobrevivir, era creyendo en nuestros sueños, en la esperanza de seguir viviendo —le contó algo extrañada la pelirroja—, pero que, al fin y al cabo, todo dependía de nosotros mismos.

—¡Jijijiji! Con que a eso se refiera Anna —comentó entre risas Yoh, quién se acercó al grupo.

—Tracey me dijo que habían entrenado en tu dimensión, Yoh —le dijo Brock muy extrañado—. ¿Conoces la forma de derrotar a las guerreras?

—En un inicio no lo entendí muy bien, pero…

Hace unos días atrás…

Ustedes deben tener en mente que la fuerza física es la clave para ganar —dijo Anna muy seria.

Ahora que lo mencionas —acotó Goku muy pensante—, cuando peleamos por primera vez con esos seres, Misty nos dijo que el poder en si no funcionaba, por más que los atacáramos, no les haríamos daño, pero el trabajo en equipo funcionó, es como si esas cosas esperarán a que fuéramos independientes. ¿Acaso hay otra forma?

Por supuesto —le asintió Anna—, pero para entender aquella habilidad, tendrán que entrenar duro, su estrategia de trabajo en equipo a partir de ahora, es inservible, tienen que aprender a usar otros métodos.

¿Te refieres a otra clase de poder? —preguntó Al muy intrigado.

Exacto, las batallas contra los generales de la luz, si es que lograron percatarse, era en base a la confianza del compañero de batalla.

Pero las guerreras elementales… —acotó muy preocupado Al— Ed y Lugia se enfrentaron a Aqua, y lograron vencerla, pero a diferencia de los otros…

Cuando peleamos contra Centurión, fue distinto —agregó Tracey—. A él lo eliminamos, no quedó ni el polvo de ese sujeto.

Puede ser que los generales sean espíritus, y las guerreras elementales sólo sean chiquillas fastidiosas —concluyó Sesshömaru, quién hasta el momento, escuchaba atento cada palabra.

Y acertando a sus palabras…

Por eso dicen que los más callados son los más peligrosos —acotó Anna con una sonrisa cómplice—. Acertaste, aunque debo confesarte que ninguno de nosotros sabe mucho, y dudo que Satoshi o Sakura sepan algo más allá; pero si, las guerreras elementales son sólo unas niñitas mal criadas que usan las fuerzas de la naturaleza para pelear, y aquel entrenamiento, es para enfrentarlas.

Fin recuerdo.

—A lo mejor, lo que aprendieron en el entrenamiento debe tener alguna relación con la forma de derrotarlas —concluyó Yoh.

—¡Entonces tenemos que decírselos ahora! —les gritó muy desesperado Max.

—Pero ¿cómo se lo diremos? —preguntaba muy pensante Brock—. Están muy concentrados en la batalla.

—Sencillo, haremos un relevo. ¿Estás listo, Amidamaru? —de la nada, a un costado de Yoh, apareció el fantasma del samurái.

—Cuando usted diga, amo Yoh.

—¡Yo también quiero pelear! —exclamó desde el segundo grupo una chica rubia, quién se acercó a los demás— ¡Sailor Moon a salvar el día!

—Muchas gracias, Usagi —le agradeció muy serio el criador—. Creo que también los ayudaré.

—Brock —le advirtió Gary—, yo no tengo el poder, ellos no lo tienen, mucho menos tú lo tienes; con Ash después de hacerse el héroe nos basta.

—Sí, tienes razón — le asintió desconcertado Brock —. ¿Entonces quien más se ofrecerá para el relevo?

—¡No se preocupen, chicos! —exclamó con mucha seguridad una chica pelirroja, acercándose al grupo— ¡Rayearth! —de pronto, el traje de Hikaru cambió, ahora luciendo una hermosa armadura color rojiza—. Haremos todo lo posible para distraerlas. Ustedes sólo concéntrense en buscar una forma de detenerlas de una vez por todas.

—De acuerdo —le asintió muy preocupado Brock—. Tengan mucho cuidado, saben el nivel que tienen ahora no es suficiente para pelear contra ellas.

—¡No te preocupes —le respondió con mucha seguridad Usagi, guiñándole el ojo derecho—, somos buenos distractores, ¿verdad chicos?!

—¡Por supuesto! —le asintieron Yoh y Hikaru con mucha seguridad.

—¡Entonces, adelante!

Mientras tanto, Mew, Wind y Goku seguían luchando. Ya estaban muy lastimados y agotados, por lo que decidieron bajar a tierra firme.

—¡Tera, Aqua, ya es suficiente, tenemos cosas más importantes que jugar con estos debiluchos! —les gritó Magma, algo frustrada y aburrida.

—¡Tienes razón —le asintió Aqua, volviendo su atención a Goku—, no tenemos tiempo que perder, así que entréguennos todo lo que les pidió ese traidor de Satoshi!

—¡Oigan, ustedes! —exclamó con fuerza y seguridad Usagi— ¡Ni siquiera piensen que está pelea será tan fácil!

—¡No deberían subestimarnos! —le apoyó con la misma seguridad Hikaru.

—Chicas, no creo que este sea el camino a lo que ustedes quieren —intentó hacerles reflexionar Yoh.

—Así es — le apoyó Mew —, pueden tomar el camino de la no violencia. Puedo sentir que ustedes no son malas, por alguna razón pelean, pero si continúan atacando, tendremos que defendernos —en eso, Usagi, Hikaru y Yoh, se pararon frente a Wind, Goku y Mew, mirando fijamente a las guerreras, cosa que llamó mucho la atención de los peleadores—. ¿Qué ocurre?

—Los relevaremos, ustedes necesitan un descanso —les dijo Usagi, mientras volvía su atención a las guerreras—. ¡No se preocupen, ahora pelearan contra nosotros!

—¿Un cambio? —preguntó muy extrañada Tera—. Será como ustedes quieran.

—El resultado será el mismo —dijo con mucha seguridad y frialdad Aqua.

—Si eso es lo que quieren, entonces hagan su cambio —dijo Magma, sonriendo maliciosamente.

—¡Entonces prepárense! —gritó Hikaru, viéndose envuelta en un aura de fuego, la que hizo que el mashin que vivía en su armadura, la absorbiera, transformándose en un ser de enormes proporciones— ¡No será tan fácil como piensan!

—¡No tenemos su nivel, lamentablemente! —también gritó con seguridad Usagi, siendo invadida por la energía del cristal milenario, viéndose ahora en un hermoso vestido color blanco. Era como si aquel cristal le revelara otra identidad — Será mejor que se preparen, porque nosotros no nos rendimos fácilmente.

—¡Amidamaru! —llamó con decisión Yoh a su compañero, quién apareció y entró al cuerpo del chamán, al tiempo que él también cambiaba su aspecto, ganando las mismas proporciones del mashin de Hikaru— Hagamos nuestro mejor trabajo, Amidamaru.

—Sí, amo Yoh. Pondré todo mi poder a su disposición —dijo muy dispuesto el samurái.

Mientras el segundo round se preparaba para comenzar, Mew, Wind y Goku, volvían al grupo para descansar, y a algo más.

—Veo que no les fue muy bien —comentó Gary entre sarcástico y preocupado.

—No sé dónde sacaron tanto poder —comenzó a decir muy preocupado Goku—. Ahora veo por qué se llaman guerreras elementales, es como…

—No señor Goku —le corrigió Mew—, no es cómo. Ellas son las que controlan los cuatro elementos vitales, así que podríamos decir que su poder radica en los cuatro elementos; agua, fuego, tierra y aire.

—¿Y si esos elementos desaparecen? —preguntó algo preocupado Max.

—No importa si desaparecen —le explicó Alphonse—, mientras existan los componentes químicos para formar esos elementos, podrán seguir siendo poderosas, como por ejemplo el agua.

—H2O, dos moléculas de hidrogeno y una molécula de oxigeno —definió rápidamente Brock—. Son dos elementos básicos para formar los cuatro elementos, y se pueden encontrar en todas partes.

—Incluso en el universo —completó muy decepcionado Max—, por ejemplo, en los cometas, asteroides, en la luna, incluso en otras dimensiones u otros planetas.

—No entiendo nada de lo que hablan —dijo muy confundido Goku, llevando su mano derecha a su nuca—, salvo que la única forma de derrotarlas, es desapareciendo esos elementos.

—Es exactamente lo que estamos hablando —re explicó Brock—. No pueden desaparecer los elementos, el planeta no albergaría vida, ni se podría mantener a sí misma.

—Sí, sí, muy bonita su clase de química —dijo bastante fastidiada Jessie, dirigiéndose a su ahora Pokémon—. Mew dinos, ¿cómo derrotamos a esas mocosas?

—Lo siento Jessie, pero no lo sé —le negó Mew—. Lo único que puedo decirles, es que solo podemos confiar en nosotros mismos.

—Sí, eso ya lo habíamos escuchado —interrumpió Shaoran muy serio. Se sentía tan fastidiado como los demás—. Yoh nos dijo que el método que usábamos para pelear contra los soldados de la luz, no funcionaría contra otros seres, y que debíamos encontrar otra forma de derrotarlos.

—A lo mejor, es algo que no hemos probado —dijo muy pensante Max.

No era tan fácil como esperaban, el encontrar una solución. Goku y Alphonse habían escuchado de boca de Anna, que existía una forma de derrotarlas; mismas palabras que les había dicho Yoh. El saber que existía aquel método, daba esperanzas al grupo para ganar, pero el supuesto método parecía inviable.

No fue más de cinco a seis minutos, la batalla aún se desenvolvía, pero los resultados, lamentablemente, eran como los hubiesen predicho. Hikaru apenas si podía sostenerse, gracias a su armadura básica; Usagi soportaba con lo justo, también peleando con lo justo, viéndose su traje de Sailor scout; e Yoh, quién estaba en iguales condiciones, soportando sólo con la posesión de objetos.

—No puedo creerlo —decía Magma con tono burlón, mientras sus rivales apenas si se sostenían en pie—, ¿es todo lo que pueden dar? Son tan patéticos como el mono, el peluche rosado y la tonta de Wind.

—Sí, no sirvieron ni para entretenernos —decía Tera muy decepcionada—. Fue como quitarle un dulce a un bebé.

—¡No canten victoria tan rápido! —se alzó con un último aliento Hikaru, apuntando con su mano derecha abierta a las guerreras— ¡Flecha de fuego!

—El agua apaga el fuego —dijo muy molesta Aqua, creando un escudo de agua, anulando el ataque—. ¿Con esos conocimientos piensan vencernos? No pienso pelear con alguien que no conoce lo básico.

—Chicos… —decía muy agotada Usagi—, a mí no me quedan más ideas…, estoy sin energía…

—A mí tampoco me queda más… —decía igual de desconcertado Yoh, muy agitado— Ellas son muy fuertes y resistentes.

—¡Aun así…, hay que seguir adelante…! —les alentó Hikaru, con la energía que le quedaba.

—¡Es cierto! — le asintió con ánimos Usagi.

—Hemos avanzado mucho, no nos podemos rendir ahora —arengó Yoh.

Pero las guerreras elementales no tenían mucha paciencia con los demás, y mucho menos con sus rivales. Querían terminar ahora con la batalla.

—¡Chicas, terminemos de una vez por todas con esto, de un solo golpe! —dijo con mucho entusiasmo Magma.

—Como siempre tan impulsiva —negó rendida Aqua, pero entendiendo lo que quería hacer—. Tienes razón, nuestro señor Arades nos espera con noticias de Satoshi y sus amiguitos. Además, tenemos que llevarnos sus encargos.

—De acuerdo —le asintió Tera, también entendiendo el plan de Magma—. Comencemos cuando quieras.

¿Qué es lo que querrán a hacer?

—¡No tenemos tiempo de jugar con ustedes! ¡Lo sentimos mucho, pero hasta aquí llegó su aventura de héroes! —dijo Magma, mientras comenzaba a concentrar mucha energía a su alrededor.

—Pero no se preocupen, no mataremos a todos, solo dejaremos vivos a quienes nos importan —les explicó Tera, mientras hacía lo mismo que su compañera.

—¡Hasta nunca, escoria universal! —les gritó con rabia Aqua, también acumulando energía.

Todo parecía indicar, que las guerreras elementales querían matar a todos de un solo golpe con sus ataques más poderosos. ¿Lograrían sobrevivir?

—¡Desaparezcan! —exclamó con rabia Aqua, a punto de disparar su ataque.

Pero un segundo antes de hacerlo, Aqua sintió algo extraño en el ambiente, provocando que detuviera sus movimientos.

—¡Por fin volvió a aparecer! —pensó la guerrera del agua, mientras desviaba la atención a sus compañeras— ¡Chicas, volvió a aparecer, sientan la presencia! —y antes de decir algo, desapareció, dejando desconcertado a todos; tanto a sus amigas, como a los demás.

—¿Presencia? —se preguntó algo curiosa Magma.

—¿Pasa algo? —les preguntó muy intrigada Usagi.

—No lo sé —le respondió ingenuamente Tera—. Magma, ¿sucede algo?

—Estoy sintiendo la presencia de la que hablaba Aqua, está con el otro grupo —le respondió algo sería Magma—. Tera, sígueme —le pidió, al tiempo que volvía su atención a sus contrincantes— ¡Si nos quieren seguir, adelante! —decía algo emocionada— ¡Nosotras nos adelantaremos! —y tanto Magma como Tera, desaparecieron.

Todos miraron la situación sin comprender que sucedía. Sólo vieron como las guerreras elementales desaparecían. ¿Qué habrá sucedido, y qué las alertó?

Esta historia continuará…

...

Bueno, espero les haya gustado. Como ven, y les había dicho, estos son capítulos enlaces. En el próximo capitulo, narraré un poco de lo que sucede en otros lugares, obviamente manteniendo el formato de enlace. A propósito, estoy buscando algún beta reader para los capítulos faltantes y los nuevos que estoy escribiendo, si a alguien se le antoja, puede mandarme un MP. Bueno, y con esto me despido. Hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos, como todos los sábados he aquí un nuevo capitulo. En esta ocasion, relataré hechos anexos a la de los grupos de Misty y May. En esta ocasión, el resumen no es tan largo, y es uno de los capítulos mas cortos junto con el capitulo dos, pero tiene mucha mas información que los demás capítulos. Bueno, los dejo con la lectura.

...

Como recordaran en capítulos anteriores, los Pokémon posesionados que habitaban en el monte Pyre, destruían el cementerio del lugar, mientras dos Pokémon observaban lo sucedido, muy tranquilos. Algunos Pokémon poseídos se acercaban a los dos solitarios, pero, aun así, no hacían nada. Pero al momento de ser atacados, uno de los dos Pokémon hizo brillar fuertemente la joya de su frente, haciendo ver a los dos Pokémon con más claridad. Uno, era un Pokémon de color morado, muy parecido a un felino, al parecer, psíquico, y el otro, de cola en forma de rayo, la que terminaba en forma de corazón; orejas largas y mejillas rojas, al parecer, del tipo eléctrico. El brillo de su frente tranquilizó a los Pokémon poseídos, y de forma increíble, deshizo la posesión de estos. Acto seguido, cubrieron el monte Pyre con una extraña capa de color rosa.

Cuando el manto desapareció, todos los Pokémon volvieron a la normalidad, al parecer, sin posibilidades de volver a caer poseídos.

Ya terminamos con este lugar, Pikachu —decía el Pokémon Psíquico—. Ahora, a terminar con los demás.

Si Espeon —le asintió el Pokémon eléctrico—, tu les encargaras equipo de Misty, y yo, del equipo de May

Y si se resisten...

Habrá que lastimarlos.

Y de la nada, desaparecieron del lugar.

Mientras en el monto Plateado, una desconocida joven apareció en las ruinas de la base de los soldados de la luz.

—Excelente trabajo Satoshi, como siempre demostrando el gran poder de tus Pokémon —decía con ironía la joven—. Lástima que estés muerto, no podrás ver como destruyo a tus amigos ¡ja-ja-ja-ja! — y junto con su maniática risa, desapareció, al parecer, tele transportándose.

¿Cuál será el plan de estos seres?

...

Capítulo 41: "Un encuentro esperado, inesperado; el segundo plan de los entrenadores"

No sabían cómo ocurrió, pero sabían que pasaría; fue como si supiesen que tenía que pasar, sabían el lugar, la hora y la dimensión correcta en que aquel momento debía pasar; y sin que pasara nada más, Espeon y Pikachu se encontraron con la misteriosa joven, a quien parecían conocerla.

—Espeon, Pikachu —los nombró la joven de cabellos negros, quién estaba solitaria en lo que parecía una isla—, veo que también decidieron venir —y de la nada, aparecieron los dos Pokémon.

Veo que tú también viniste —dijo Espeon con mucha tranquilidad.

¿Qué haces aquí? —le preguntó la Pikachu, quien no tenía la misma paciencia.

—Nadie mejor que ustedes saben que es lo que hago aquí, vienen por lo mismo —le respondió algo nostálgica la joven—. ¿Cómo están aquí sin afectarles el ambiente? —les preguntó muy curiosa— Se supone que ese traidor de Satoshi murió…

¡Satoshi no es ningún traidor! —le gritó furiosa la roedora eléctrica.

Pikachu, cálmate —le pidió el Pokémon psíquico, siempre manteniendo el temple—. Nosotros estamos aquí por una misión en especial. Komugi, ¿qué piensas hacer con Ash y los demás? Sabes muy bien que no puedes matar a nadie.

—No te preocupes, no los voy a matar —le respondió con algo de malicia Komugi—. Solo jugaré con ellos por un tiempo, o al menos hasta que me aburran.

¡No te atrevas a hacerles nada a mis amigos! —definitivamente Pikachu tenía mucho carácter y poca paciencia con aquella joven. ¿Por qué motivo será?

—Veo que estas muy preocupada por lo que les pueda suceder a esos entrenadores —concluyó muy tranquila Komugi, esbozando una sonrisa —. No te sulfures, te puede hacer mal —le pidió algo preocupada—. Ya te lo dije, no los mataré, solo quiero ver que tan fuerte son —¿Quiere probarlos? ¿Será buena o mala?

No lo sé —le comentó algo extrañado Espeon—. Lo siento, pero me cuesta confiar en ti. Después de lo que nos enteramos en la base del monte Plateado, no nos puedes pedir confiar en ustedes, aunque aún no sabemos por qué hacen todo esto.

—Lo que ustedes vieron, fue solo el inicio de nuestros planes —comenzó a decir muy feliz Komugi—. Nosotros tenemos un proyecto aún más ambicioso; pero con los humanos vivos nunca podremos hacer nada, ya que todo lo que construyamos, ellos lo destruirán —concluyó con mucha rabia.

¿En verdad crees que los humanos son un estorbo? —preguntó Espeon.

—¡Por supuesto que sí, y si me detienes, no me quedará otra más que eliminarte! —les gritó con mucha rabia, mientras formaba lo que parecía una bola de sombras— ¡Yo, la guerrera de los sueños, Dark, la controladora de la oscuridad, y le daré fin a los humanos de una vez por todas! —y sin mediar más, disparó la bola de sombras.

¡Puedes llamarte como quieras, no me interesa! —la bola de sombras chocó contra Espeon, provocando una nube de polvo, la que se desvaneció al segundo, dejando ver al Pokémon psíquico con su cola brillando; parecía haber usado su cola de acero— Komugi, por favor recapacita —le rogó algo desesperado Espeon—. No sé qué pasó, pero cuando trabajábamos en equipo, tú eras una chica muy bondadosa, tierna, de buenos sentimientos; nos ayudabas a cuidar a los demás Pokémon salvajes, y sé que esa chica buena aún está ahí para escuchar, y no dejarse llevar por las palabras de un tipo ambicioso, de quién siquiera conocen sus verdaderas intenciones.

Espeon, olvídalo, no te va a escuchar —le pidió muy molesta Pikachu—. Es una mujer testaruda, solo va a seguir sus ideas.

—Pikachu tiene razón, no tienes por qué seguir Espeon —le pidió muy triste Komugi—. Por favor, en verdad, no tengo nada en contra de ustedes, los quiero mucho, y lo son todo para mí, pero si me tratan de convencer que los humanos son buenos y que no les haga nada, pierden su tiempo.

Comprendo, pero… — quiso decir Espeon, pero no pudo seguir.

¡Si vas a atacar a Ash y a los demás, entonces te derrotaremos a toda costa! —le interrumpió Pikachu, parándose en sus cuatro patas, comenzando a crear una esfera eléctrica en la parte alta de su cola— ¡Cañón eléctrico! —y con ayuda de su cola, lanzó su ataque con más potencia de la normal.

—¡Entonces será como ustedes quieran! —antes de poder reaccionar, Dark ya tenía la esfera eléctrica en su cara, por lo que sólo recurrió a protegerse con sus brazos— ¡Bola de sombras! —en ambas manos, comenzó a concentrar dos esferas oscuras, las que lanzó contra Espeon y Pikachu, pero ambas fueron neutralizadas con una bola de sombras y un rayo, respectivamente.

¡Ataque rápido! —de la nada, ambos Pokémon desaparecieron, y aparecieron tras la guerrera oscura.

—Entonces, a luchar.

Mientras tanto, en Johto, en las Islas Remolino, una chica buscaba algo. En esos momentos, se encontraba hablando con alguien con ayuda del pokégear, el cual curiosamente, funcionaba a la perfección; se trataba del profesor Elm, quien se encontraba en el laboratorio de New Bark, aun revisando ciertos informes y un fenómeno muy curioso que sucedía en las redes internacionales de comunicación digital, más conocida como Internet.

—Lyra, ¿estás segura de lo que viste ayer en las islas?

—Sí, estoy segura, no tengo ninguna duda —le asintió la peli castaña muy segura—. Me tomará algún tiempo encontrar lo que busco, el lugar es enorme.

Las islas remolino han sido famosas por tener caminos subterráneos laberínticos, donde la luz era escasa; por no decir, inexistente. La joven, aplicando su inteligencia de entrenadora, decidió ir acompañada de su Marill y Mareep. ¿Qué sería exactamente lo que buscaba?

—Profesor, cualquier noticia que tenga, lo llamaré de inmediato.

—Está bien, Lyra. Suerte —y ambos cortaron la comunicación.

—Es extraño —pensaba en voz alta Lyra—, lo que vimos en ciudad Cianwood…, parece ser algo que conozco…

Hace un día atrás.

Lyra, con ayuda de otros entrenadores, terminaban con los últimos soldados de la luz.

¡Marill, chorro de agua, Chikorita, hojas navajas a destiempo, ahora! —y con ese último ataque, terminaron los últimos seres oscuros— ¡Uf! —suspiró aliviada— Por fin terminamos.

La batalla había tomado mucho tiempo, ya las fuerzas eran inexistentes, por lo que todos decidieron descansar en el centro Pokémon local, al menos hasta el día siguiente. Pero esa noche, sucedió un extraño fenómeno, el cual fue visible en toda la ciudad. Muy preocupados, todos los residentes, tanto del pueblo, como del centro Pokémon, salieron de sus moradas para presenciar tan extraño espectáculo.

Apenas Lyra se vio fuera del centro Pokémon, se encontró con la enfermera Joy.

¡¿Qué está pasando?! —Lyra preguntó al aire muy preocupada, hasta que vio a la enfermera mirando hacia la mar— Enfermera, ¿qué está sucediendo?

Mira detrás de ti —fue todo lo que dijo Joy, mientras miraba muy impresionada tal extraño suceso.

¿Eh? —muy extrañada, Lyra miró en dirección donde todos miraban— ¡¿Qué rayos es eso?!

Y no era para menos la sorpresa, desde el techo del centro Pokémon se veía una fuerte luz irradiar. Algo desesperada, Lyra corrió tras el centro, hasta lograr una vista panorámica del mar de Johto. Una fuerte luz salía desde el corazón de las islas remolino.

Veo que comenzaron los problemas en las islas remolino —dijo con voz sería un joven, el cual se paró tras la joven de gorra blanca.

Silver —algo sorprendida, Lyra volteó a ver al joven pelirrojo—. Hola, cuanto tiempo —le saludo con un movimiento de mano, volviendo la atención al fenómeno— ¿Qué crees que pueda ser?

No lo sé —dijo muy pensante el joven, mientras se paraba al lado de la peli castaña—. Tal vez tenga alguna relación con el Pokémon legendario que vive en las islas.

Hace mucho escuché sobre la leyenda de las alas plateadas, del Pokémon que deja las alas plateadas en ese lugar.

Lo mejor será investigar —concluyó rápidamente Silver—, a lo mejor, encontramos la razón de esa luz.

¡Si, partimos mañana a primera hora! —le propuso con entusiasmo Lyra—, ¿te parece?

¿Eh? —Silver se quedó mirando algo desconcertado a la joven, asintiéndole por inercia— Claro…, cómo tú quieras.

Y así, ambos jóvenes decidieron volver a sus aposentos a descansar, para comenzar su búsqueda a primera hora de la mañana.

Fin Flash Back.

Ni siquiera ellos lo podían creer; han estado por un día entero buscando la fuente de la luz, sin éxito alguno. Por muy extraño que sonara, en las cavernas de las islas no había presencia de ningún Pokémon salvaje; era como si hubiesen huido de aquel lugar.

—Oye Silver, ¿sabes por qué no hay ningún Pokémon por aquí? —le preguntó muy curiosa Lyra.

—Seguramente, debe haber alguna relación con esa extraña luz —le respondió muy pensante. Realmente, él también se preguntaba lo mismo.

—Tal vez tengas razón —de pronto, el pokégear de Lyra sonó, atendiendo la dueña al instante—. Profesor Elm, ¿encontró alguna pista de la luz de las islas?

—No Lyra —le respondió algo nervioso el profesor—. Hay registros de un ataque masivo de Kyogre y Groudon en Hoenn. ¿Tienes información sobre aquel suceso?

—No profesor —le negó la peli castaña—, pero si llegamos a saber algo, se lo haremos saber.

—Profesor —le interrumpió de golpe Silver—, los Pokémon de las islas Remolino han desaparecido. ¿Cree que tengan alguna relación con aquel ataque y aquella luz que vimos?

—Puede ser una posibilidad —le comentó muy pensante el profesor—. No estamos en condiciones de descartar nada.

—¿Que van a hacer con Kyogre y Groudon? —preguntó muy preocupada Lyra— Son muy peligrosos, podrían destruir lo que conocemos como civilización si así lo quieren.

—Por lo que me comentó el profesor Oak, Ash y sus amigos partieron a Hoenn para detenerlos.

—Ash, Dawn, Brock, tengan cuidado —pensaba muy preocupada Lyra—. Espérenme por favor, prono iré a ayudarlos en lo que más pueda —a Elm—. ¡Profesor, buscaré lo más rápido posible la fuente de esa luz, e iré a ayudar a Ash!

—Lyra, no tenemos tiempo de seguir hablando, tengo mucho trabajo que hacer. Luego hablamos —y cortó la comunicación.

¿De qué se tratará esa fuente de luz? ¿Tendrá algo que ver con la leyenda del Pokémon de las alas plateadas?

Mientras todo eso sucedía, en Sinnoh, otros entrenadores ya conocidos por todos ustedes, tenían sus propios problemas.

El profesor Rowan, uno de los investigadores más importantes del país, conocido por sus investigaciones acerca de la evolución Pokémon, intentaba descifrar un problema que comenzó un tiempo después del inicio de las posesiones a los Pokémon salvajes, el funcionamiento erróneo de la Internet; junto al profesor, Zoey, Kenny, Barry, Úrsula y Nando, quienes estaban ayudando al profesor por la invasión de los soldados de la luz. En ese momento, ya sin esos seres molestando, estaban intentando resolver el problema que aquejaba a las redes informáticas.

—Profesor, ¿cree que el fenómeno del Internet tenga algo que ver con la posesión de los Pokémon? —le preguntó Zoey muy preocupada.

—Creo que si —le asintió Rowan—. El fenómeno comenzó apenas los Pokémon fueron poseídos.

—¡Entonces que espera, díganos que hacer, y empezaremos de inmediato! —le pidió muy impaciente Barry. La calma no era uno de sus atributos… exactamente.

—No es tan fácil como crees —advirtió el profesor—. Les explicaré —todos veían como el profesor comenzaba a abrir ventanas en la pantalla de su computadora, y en una de ellas, se veía a unos extraños seres tricolor, envueltos en un aura oscura—. Hace años atrás, se investigó sobre la anatomía de los Pokémon, pero como no podíamos usar a Pokémon de verdad para los estudios, lo único que quedaba por hacer fue crear Pokémon digitales; o sea, que solo viven en las computadoras o Internet.

—¿Se refiere a Porygon, Porygon 2 y Porygon Z? —acotó en pregunta Zoey

—Así es —le asintió el profesor—. En sí, Porygon fue el único Pokémon en experimentación. En un inicio, no fue un Pokémon con sentimientos, solo una maqueta, pero de pronto comenzó a adquirir características como emociones, naturaleza, e incluso, ataques propios; es uno de los pocos Pokémon capaces de adaptarse a los otros.

—¿Y cuál es la solución que tiene, profesor Rowan? —preguntó muy paciente Nando.

—Hemos buscado una solución desde hace unas horas junto con el profesor Elm, un colega de New Bark, en la región Johto, pero sin resultados.

—Entonces la única forma de poder detenerlos, es derrotándolos —le concluyó Úrsula.

—Así es —asintió cortante el profesor, mirando a todos muy serio—. Lamentablemente, no podrán hacer nada en este instante, es imposible.

—¿Qué es lo que pasa profesor Rowan? —le preguntó muy extrañado Kenny— ¿Por qué no podemos?

—Hace un par de años, un científico creo una máquina para que las personas y Pokémon puedan interactuar de forma virtual en la red, pero esa máquina está en etapa experimental, y fue suspendido su desarrollo por fallos de diseño —les explicó el profesor muy pensante—. Y aún si pudieran usarla, con la situación en la que se encuentra las redes, es completamente inseguro el viaje.

—Ya veo, entonces estamos con las manos atadas —suspiró resignado el rubio—. A menos que entremos a la Internet, será imposible detener a esos Porygon —Barry sacudió su cabeza algo frustrado, y prefirió cambiar de tema—. Profesor, ¿ya saben que originó aquel espectáculo de luces en el monte Coronet? —todos se quedaron mirando al joven, y después al profesor.

—Nadie lo sabe —le negó muy desconcertado el profesor—, casi no quedan personas en los exteriores, y mucho menos en el monte Coronet, todas las personas partieron a los refugios. Sinnoh está completamente deshabitado y en ruinas; de hecho, les aseguro que nadie se percató de aquellas luces, fuera de nosotros.

—Lo mejor será ir a investigar —propuso Zoey—. Seguramente sabremos que sucede aquí, y tal vez, encontremos una solución al problema de los Porygon.

—¡Es cierto! —respondió con mucho ánimo Barry— ¡Además, recuerden que ese es el hogar de Dialga y Palkia! ¡Ellos nos podrían ayudar con los Porygon!

—¡¿Saben que lo que quieren hacer es una misión suicida?! —les preguntó muy enojado el profesor Rowan, a lo que los jóvenes asintieron con mucha seguridad— De acuerdo, sólo tengan cuidado. Si encuentran alguna respuesta o solución, les pediré que me hagan saber.

—¡Gracias profesor! —le agradecieron los cuatro jóvenes con una reverencia.

Fuera de apaciguar las aguas, varios fenómenos en el país tenían en velo a los jóvenes de Sinnoh. Algo sucedía con los Pokémon virtuales, pero desconocían su origen. ¿Qué estaría provocando los problemas en las redes virtuales? ¿Qué ganarían invadiendo las redes de comunicación virtual?

En Hoenn, las cosas no eran muy distintas precisamente, partiendo de la base que aquella región era el epicentro de una de las batallas más grandes registradas por la humanidad; la batalla contra las guerreras elementales.

No muy lejos de aquel lugar, en Villa Raíz Chica para ser exactos, junto al profesor Birch, quien se encontraba ayudando a la enfermera Joy, se encontraba Brendan, Harley, Harrison y Morrison.

—No creo que esta región resista para más —comentó muy preocupado el profesor, quién estaba sosteniendo una de las camillas donde descansaban algunos Pokémon—, es muy peligroso permanecer aquí, tenemos que irnos.

—Pero profesor, no podemos dejar a la enfermera Joy sola —le llamó la atención Brendan—. No olvide que Hoenn es el campo de batalla.

—Por esa misma razón tenemos que irnos —le respondió el profesor—. Tenemos que sacar a todos los Pokémon y a los entrenadores de este lugar.

—¿Y dónde se le ocurre que podemos irnos? —preguntaba Harrison muy serio.

—Al norte de Hoenn, se encuentran unos maestros de Pokémon psíquicos, quienes son especialistas en tele transportar grandes masas.

—Pero profesor —comenzó a cuestionarle Morrison—, recuerde que ya probamos la tele transportación y no funcionó, algo está interfiriendo con la tele transportación.

—Tienes razón —le asintió muy preocupado Birch—, en muchas partes se ha intentado usar la tele transportación para ayudar en lugares lejanos, pero sin resultados.

—¡¿Entonces que le hace pensar que esa idea funcionará?! —le preguntó Harley, con una tonadita casi burlona.

—Fuera de quedarnos aquí, ¿a alguien se le ocurre otra idea? —ante la realista necesidad, y rabia interna del profesor de Hoenn, simplemente nadie dijo nada.

Las pocas personas que aún quedaban en Hoenn, arrancaban a lugares que ellos pensaban eran seguros, sin conocimiento que, donde estuviesen, no era seguro.

Tal vez muchos no eran conscientes, pero no sólo su dimensión estaba en peligro, había mucho más en juego, y eran muy pocos quienes eran conscientes de aquello; salvo dos chicas, qué en otro lugar del mundo, donde curiosamente los fenómenos no afectaban en lo más mínimo, llegaban a sus distintos destinos. Las dos veían su destino muy serias, pero muy decididas; acompañadas de sus curiosos Pokémon.

Mientras que la joven de cabello largo y abultado, polera manga larga color amarilla, calzas blancas y tapado color rosado, que traía como falda, llegaba a unas ruinas, las cuales, estaban bajo investigación de un grupo liderado por una mujer, la otra chica, de cabello color miel, polera negra y falda roja, la que le llegaba a unos tres cuartos de pierna y gorra rosada, iba llegando al laboratorio de investigación Pokémon de la región.

Goldate, era una de las pocas regiones que la invasión de los soldados de la luz no había alcanzado. Estas chicas eran las mismas jóvenes que hablaron con Satoshi antes de su muerte; eran sus protegidas. ¿Qué clase de misión tendrán?

La batalla y conversación de Espeon y Pikachu contra Dark, continuaba. La información secreta que se tenían entre ellos, salía como agua de manantial; como si nada.

Necesito saber una cosa más —le pidió muy serio Espeon.

—¡¿Qué quieres ahora?! —Dark le preguntó con mucha rabia. Se notaba más enojada que cansada.

Sabemos muy bien que ustedes creen que esto es un juego, pero para nosotros no lo es. ¿Dónde están los otros guerreros?

—Ellos no quisieron participar en estos "juegos", como le dices —le respondió Dark con ironía, haciendo énfasis en la palabra "juegos"—. No sé preocupen, saldrán a luchar, ellos solo quieren venganza, pero están esperando su hora pacientemente.

¡Diles a esos cobardes que salgan ahora! —le gritó furiosa Pikachu.

—No te preocupes, ya salió el primero, y te lo aseguro, tiene muchas ganas de acabar con Inuyasha y sus amiguitos —le respondió con sarcasmo la peli azabache.

El único enemigo mortal de Inuyasha seria Naraku, a conclusión. ¿Quiénes serán esos otros enemigos que quieren venganza? ¿Komugi en realidad es buena, es mala, tiene sus propios pensamientos del bien y del mal, o alguien le lavó el cerebro? ¿Por qué ella ama a los seres vivos como los Pokémon, pero odia a los humanos? ¿Por qué las otras guerreras elementales no se comportan igual a Dark?

Algo si era seguro para Pikachu y Espeon, la batalla estaba muy lejos de terminar. Esto no era más que el inicio de esta gran batalla.

—Veo que Misty activó el collar marino. Interesante —comentó Komugi, mientras desviaba su mirada al oeste, y volvía la mirada a los Pokémon—. Chicos, ¿me acompañan? —les preguntó muy emocionada, esbozando una sonrisa— Les aseguro que será muy divertido —y de la nada, desapareció.

Tengo un muy mal presentimiento de todo esto —le comentó muy preocupado Espeon—. Ya vámonos, Pika.

Siento lo mismo que tu Espi. Vámonos —y de la nada, ellos también desaparecieron.

Esta historia continuará…

...

Bueno, espero les haya gustado el capitulo. El próximo capítulo, será el quiebre total de la historia, y el ultimó de este pequeño break dentro de la historia. Buenos, los espero el próximo sábado y saludos a todos!
 
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Hola a todos, como todos los sábado les traigo un nuevo capitulo. Espero lo disfruten.

...

Cómo recordarán, en capítulos anteriores, Ash estaba iniciando su entrenamiento con el alto mando. Estaba todo listo para comenzar.

—Entonces no tenemos tiempo que perder —dijo Thomas con algo de prisa—, vamos al salón oratorio.

El grupo se dirigió a la zona subterránea del castillo, donde comenzaría una nueva vida para el joven de Pallet Town.

A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple ¿Qué función tendrían?

—Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Rin, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.

—De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.

Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash fijamente.

Tanto Aaron, Rin como Ash, veían muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello.

¿Qué habrá sucedido? ¿Le habrá ido bien a Ash?

...

Capítulo 42: "El final del entrenamiento y el despertar del elegido"

Era un lindo día, muy tranquilo, los Pidgey y Starly revoloteaban en el bosque, lugar donde al parecer, se encontraba entrenando un joven de una forma muy salvaje, haciéndose notar en el retumbar de todo el lugar. Aquellos fuertes sonidos, producidos por lo que presumiblemente eran golpes, rompían la paz del bosque, provocando que los Pokémon salvajes de aquel ecosistema huyeran.

Mientras en el pueblo, también se sentía el retumbar de aquellos golpes. No era algo habitual, aun así, alteraba la paz de la gente, aunque mucho no parecía importarles; llevaban cinco días de aquel extraño fenómeno.

En el castillo de la reina, curiosamente no la pasaban muy bien, ya que cada golpe hacía temblar el castillo. No era grave, pero en los pisos más altos, asustaban. Y en la casa de Aarón, no había nadie; aparentemente, se encontraban en el bosque.

Bienvenidos a mi nueva realidad. Damas, caballeros, mi nombre es Ash Ketchum, mi pueblo natal, Pallet Town, es mi hogar, y mi sueño es ser el más grande maestro Pokémon de la historia. Ahora que lo analizo, que trivial suena ¡Ja! Creo que he visto más de lo que la vida me ocultaba.

En mi tiempo, mis queridos y preciados amigos, conocidos, y las tres mujeres que más amo; mi mamá, por supuesto, la chica que me pescó del río y me salvó de la parvada de Spearow, Misty, y la chica que chocó dos veces conmigo por no mirar a su alrededor, casi corriendo en patines, Sakura; se están enfrentando al escuadrón de la oscuridad.

En este tiempo no lo saben, pero de aquí a diez años más, serán atacados por aquellos seres malignos. En aquella batalla, lamentablemente, Aaron tendrá que sacrificarse por el bien de todos. Tengo noción que no debo decir nada que intervenga el paso del tiempo, Celebi me lo advirtió, y creo que, por la misma razón me envió a este tiempo.

Les he escuchado a todos sobre la leyenda del elegido, de quién se cuenta que volverá el equilibrio que, al menos en este tiempo, más no en el mío, existe; Pokémon y humanos trabajando unidos, y que Ho-oh vuelva a nosotros y corrijamos los errores de nuestros antepasados, quienes lo desterraron. La primera vez que vi a Ho-oh, fue cuando conocí a Misty, y curiosamente, la segunda vez que lo vi, fue cuando me despedí de ella. En un inicio no le presté mucha atención, pero luego me di cuenta que él sentía como deber, el orientarme el camino correcto, como la tercera vez que lo vi, cuando por impulsivo, casi me absorbe la oscuridad. Si Ho-oh tiene planes conmigo, entonces haré lo que me pida, si él cree que soy el elegido, entonces haré valer su confianza en mí, protegiendo a mis amigos, a todas las personas y todos los Pokémon, y a todos los que viven en todas las dimensiones, a mi mamá, a Misty, y a Sakura.

Puedo imaginar el verdadero poder de Arades, el líder de aquellos seres malignos, y también conozco mí, aún poco poder; y no me siento preparado para enfrentarlo. Sé que todos dicen que soy el elegido, y ojalá eso sea cierto, pero mientras más me insistan aquello, prefiero seguir siendo Ash Ketchum, un joven entrenador de un pueblo, al que llaman el lienzo en blanco de Kanto.

Si me preguntan cuál es mi sueño, debo decirles que, ahora, es derrotar al escuadrón de la oscuridad, y haré todo lo posible para lograrlo. Pero siendo realistas, creo que sí lo llego a lograr, jamás me enteraré. No me pregunten por qué pienso algo así, es solo un presentimiento… ¡Ja! Siempre he sido una persona instintiva, y creo que liberar mi poder oculto, sólo logró volverme más sensible a esto, o simplemente estoy loco.

Sé que Celebi me dijo que no me preocupara de los sucesos de mi época, pero ¿cómo podría ignorar que, mientras ellos arriesgan su vida, yo aquí, estoy simplemente entrenando? Solo sé que, en cuanto termine mis deberes aquí, podría volver con los demás.

Celebi también me dijo que, por estos casos de emergencia, alteró el flujo del tiempo, por lo que desconozco cuánto tiempo ha pasado en mi época. ¿Cuánto habrá pasado? ¿Díez minutos, diez días, diez años? O tal vez, llegue en el mismo instante en que Magma atacó con las cartas Sakura, en el parque de diversiones de Tomoyo; pero no sé preocupen chicos, tengo fe que estos seis meses de entrenamiento sirvan para algo. No es necesario que ustedes me lo digan tampoco, sé qué no tengo que decir nada de lo que pasará en el futuro, lo sé por experiencia propia, ¡Jejejeje! ¿Cómo podría ayudarlos si no llego a nacer?

En el bosque se veían a dos personas luchar, aparentemente. Uno de los luchadores, lucia ropa muy gastada y dañada, color azul, los cuales se veían ajustados a su cuerpo por causa de su aumentada masa muscular; pantalones, los cuales le quedaban holgados, muñequeras y zapatos color café. Su cabello color azabache le llegaba hasta los hombros, piel morena, y un detalle que le caracterizaba en su rostro, con forma de "z". Su rival, era exactamente igual, pero este se veía muy extraño; no parecía tener un cuerpo físico, parecía creado con energía; parecía ser una sombra, o algo por el estilo.

Todo esto era atestiguado por un joven, y quienes parecían ser sus padres. En eso, una joven chica de cabello rubio se acercó al grupo.

—¡Aaron! —llamó la joven rubia, mientras se acercaba al grupo.

—¡Princesa Rin! —le llamó el joven, haciendo un saludo levantando su brazo derecho, muy emocionado. Parecía no haberla visto desde hace mucho.

—¿Eh? —el joven peli azabache que entrenaba, se detuvo, percatándose de la llegada de Rin, uniendo a su cuerpo aquel otro ser— Es Rin. ¿A que habrá venido? —se preguntaba muy extrañado, acercándose al grupo.

—Los estaba buscando —comenzó a decir algo agitada la princesa—, no los encontré en su casa, así que decidí venir al bosque, pensé que aquí los encontraría, y como este es tu lugar favorito, Aarón.

—Conoce muy bien a Aarón, princesa Rin —le decía Harvey, observando a los dos jóvenes de forma cómplice—. Veo que lo ha investigado muy bien. ¿Será por alguna razón? —le remató de forma pícara, provocando el sonrojo en los dos, evitándose las miradas.

—Princesa Rin, tanto tiempo. ¿Cómo ha estado? —le saludó el joven moreno, acercándose frente a ella.

—¿Te conozco? —le preguntó muy extrañada Rin, comenzando a mirarlo con detenimiento— Es extraño, creo haberte visto antes.

—No me sorprende que no me reconozca, he cambiado mucho —le decía caballeroso, aún si, notándose cierto deje de confianza—. Cuando terminé de liberar mi energía con el alto mando, me interné en el árbol del inicio por tres meses. Hace dos días volví, y bueno, el tiempo ha pasado en mí. ¡Jejejeje! —le comentó muy apenado, rascando su mejilla derecha— Además, creo que mi cabello creció más de lo que creía —decía algo incómodo, mientras tomaba el cabello que ahora, según él, le sobraba.

—¡¿No me digas que eres tú, Ash?! —gritó de la impresión Rin. Y no era para menos, hacía casi seis meses que no lo veía. El cambio físico que había tenido, fue radical.

—Ya le había enseñado todo lo que sabía, así que decidió ir a entrenar sólo —comenzó a contar Harvey—. Pese a mis insistencias de acompañarlo, se negó, y creo que fue la mejor opción, yo solo le hubiese estorbado —decía casi orgulloso, mirando a Ash y luego a Rin.

—Por supuesto que no, Harvey —dijo muy apenado Ash—. Usted fue muy importante en mi aprendizaje, después de todo, era muy torpe. ¡Jejejeje!

Hace seis meses atrás.

Ya habían pasado dos días desde que el poder de Ash había sido liberado, y ahora estaba en entrenamiento.

Bien Ash —comenzó a decir Harvey, dando a entender que el entrenamiento había comenzado—, comenzaremos aprendiendo a controlar tu energía, no creo que te resulte difícil.

De acuerdo —le asintió, comenzando prácticamente a la fuerza a concentrar energía en sus manos. Lamentablemente, lo que hacía no servía para nada, salvo para perder la paciencia y desesperarse, cosa que notó Harvey.

No te esfuerces, solo concéntrate, visualiza esa energía en tus manos, siéntela.

¿De esta forma? —Ash comenzó a crear presión con su energía, comenzando a crear una esfera de energía, la cual, por su inestabilidad, perdió el control de ella.

¡No Ash, relájate, sino va a…! —pero Harvey no alcanzó a terminar su explicación, y la esfera de energía explotó— …explotar en tu cara —y así, Ash terminó con su cara pintada de carbón.

Ash seguía entrenando muy duro, le costaba mucho trabajo controlar su energía, y así estuvo practicando dos meses, hasta que lo logró, pero de forma muy inestable.

Dos meses después.

Bien Ash, ahora practicaremos tu técnica de lucha.

¿Técnica de lucha? —le preguntó muy extrañado Ash.

La única forma de controlar a la perfección tu energía, es por medio de la concentración, y la única forma de ganar esa concentración, son las artes marciales.

¿Artes marciales?

Así es —le asintió Harvey—. Es un método muy antiguo de lucha cuerpo a cuerpo, pero es mucho más que eso, también es la unión de tu cuerpo, tu mente, tu alma, tus sentidos. Todo debe ser uno.

Eso suena complicado —dijo muy confundido el entrenador.

No te preocupes por eso —dijo con mucho ánimo Harvey—. Primero, tendrás que aprender las técnicas de concentración, esto es para adivinar los movimientos de tu rival.

Ahora suena más complicado, no creo que pueda— concluyó Ash, completamente abrumado.

Tranquilo Ash —le pidió Harvey—, no pienses, sólo déjate llevar por tus instintos; por tus corazonadas.

De acuerdo.

En un inicio, a Ash no le costó mucho adivinar los movimientos de Harvey, pero cuando comenzó a practicar las artes marciales, comenzaron sus problemas. La ya conocida impulsividad del joven, no le ayudaba en mucho; sólo se dedicaba a tirar golpes a lo loco, sin acertar ninguno. Lo único que lograba, era terminar completamente golpeado y lastimado.

Ash intentó perfeccionar sus técnicas de lucha durante un mes, y lo logró; con mucho esfuerzo, pero lo logró.

Ya cumplido el mes…

—…me voy al árbol del inicio —dijo Ash con mucha seguridad, levantándose de golpe de la mesa.

Ya era de noche, los cuatro estaban cenando, y aquella decisión tomó por sorpresa a la familia.

Ash, ¿estás seguro? —le preguntó Harvey muy preocupado— Aun no estás listo para ningún tipo de misión o desafío.

Lo sé, Harvey —respondió muy serio el aludido, se detuvo por un momento, miró a todos, y retomó la palabra—. Pero si continúo entrenando de esta forma, no creo que llegue muy lejos, creo que solo la presión me obligará a sacar todo mi potencial.

Pero Ash… —iba a objetar Harvey.

Quiero que me sea sincero con mis avances, Harvey —le interrumpió de golpe Ash, para guardar silencio a la espera de su verdad.

Creo que estas aprendiendo muy rápido, Ash — e respondió con orgullo el padre de familia—. Tienes razón, no tengo nada más que enseñarte, pero tú impulsividad es tu gran defecto —le explicó muy serio—. Aún no sabes controlarte, quieres resultados ahora, y te aseguro que, con esos ánimos, en el árbol del inicio sólo conseguirás la muerte.

Si llego a morir, confirmaré que no era el elegido, y que no era el indicado para derrotar a los soldados de la luz —reflexionó muy pensante Ash.

Al menos deja acompañarte en tu entrenamiento, al menos para apoyarte.

Muchas gracias por su ofrecimiento, Harvey —le negó con la cabeza el entrenador—. Si estoy con usted, dependeré de su compañía y ayuda. Mi idea es ir solo.

De acuerdo Ash —aceptó rendido Harvey—, no puedo detenerte. Si esa es tu decisión, no me queda otra más que aceptarla.

¿Entonces cuando partirás, Ash? —le hablaba Elisa con una mirada melancólica, muy preocupada.

Partiré mañana en la mañana.

¡¿Tan rápido?! —exclamó Aaron, parándose de golpe de la mesa, mirándolo melancólicamente— ¿Por qué tan rápido?

Lo siento Aarón, pero tengo que ser fuerte lo más rápido posible —le respondió con algo de rabia—, necesito controlar mis nuevas fuerzas por completo; si no lo hago, no podré ayudar a mis amigos.

Si —muy apenado, Aaron miró al suelo—, es cierto —levantó su mirada, y miró a Ash con una sonrisa—. ¡Solo prométeme que regresarás sano y salvo, y muy fuerte!

¡Te lo prometo Aarón! —le dijo muy animado Ash, poniendo su puño derecho frente a Aaron— Y siempre cumplo mis promesas —a lo que, a esas palabras, Aaron chocó su puño derecho con el de Ash.

Y dicho y hecho, a la mañana siguiente, Ash partió al árbol del inicio para iniciar su duro entrenamiento.

Fin de recuerdo.

—Entrené muy duro en el árbol del inicio, me costó mucho trabajo al inicio, pero logré muy buenos resultados.

—Y se ve desde lejos Ash, estoy impresionada —le decía Rin algo embobada, mirando de pies a cabeza a Ash, detalladamente—. Te ves aún más guapo.

—¡Jejejeje! Gracias Rin —decía muy sonrojado—. Espero sea cierto, no quiero defraudar ni a Misty, ni a Sakura.

—Deben tener mucha suerte las dos —comentó muy contenta—. Es verdad, a lo que vine —comentó sin despegar la mirada de Ash—. Ash, llegó la hora.

—Princesa, ¿a qué se refiere con eso de que llego la hora? —preguntó muy extrañado Harvey.

—Celebi volvió, te está esperando en el castillo —dijo muy seria Rin—. No sabemos cómo sabía que ya estarías listo, pero dijo que tenías que volver ahora a tu tiempo.

—Ya veo —dijo muy serio Ash, muy pensante—. Entonces vámonos al castillo.

El cambio que había tenido Ash fue increíble, y la princesa Rin sí que lo había notado. Se veía muy diferente al joven que salió como un novato de Pallet Town, físicamente, pero ahí seguía el mismo Ash Ketchum; aquel joven que era capaz de sacrificarse por los demás, que no le tenía miedo a nada, y con un coraje indomable. Ahí seguía el buen chico, el que amaba a los Pokémon, el mismo torpe e ingenuo Ash.

Después de unos minutos de caminata, el grupo llegó al castillo de la reina. Allí los esperaba la reina, el alto mando y el viajero del tiempo, Celebi.

—Por fin llegan —comentó algo ansioso Celebi.

—Los estábamos esperando —les comentó la reina—. Ash, Celebi vino a buscarte.

—Si —le asintió con la cabeza Ash—. La princesa Rin me contó todo en el camino. Estoy listo para partir.

—¿Entonces te irás ahora, Ash? —le preguntó muy triste Aaron, mirando a Ash con nostalgia.

—Así es, amigo. Debo partir lo más rápido posible —le respondió con pena Ash.

—Celebi, ¿puedo hablar con Ash por última vez? —le rogó muy desesperado Aaron.

—Estamos con el tiempo justo —le recordó muy serio—. Sólo serán cinco minutos, ¿de acuerdo?

—¡Gracias! —y con mucha prisa, tomó de la mano a Ash, y se lo llevó del salón principal; su destino, era el campo de entrenamiento.

Una vez en el campo de entrenamiento, Aaron comenzó su despedida.

—Ash —comenzó a decir muy triste el joven, con la cabeza baja—. Sé que no puedo detenerte, tu deber es con tu época… Amigo… Te extrañaré mucho…

—Aaron —la voz de Ash, hizo que el aludido lo mirara a los ojos—, sé que la pasamos muy bien estos meses, y eso es algo que jamás olvidaré… Hagamos que el tiempo en que vivamos, no sea una barrera entre nosotros. Suceda lo que suceda, siempre seremos amigos.

—Eres muy optimista. Qué envidia te tengo —decía entre lágrimas, mientras miraba las planicies, y la cumbre del monte Moon—. No tengo tanta fuerza como tú, se a la perfección que no nos volveremos a ver nunca más.

—Aaron —dijo con mucho entusiasmo Ash, tomando de los hombros al joven—, siempre ten en mente lo que hemos vivido estos meses, nunca jamás olvides estos días. Creo que es la mejor forma de volver a vernos cuando queramos, ¿no crees?

—Jamás podría olvidar estos meses…, han sido los mejores de mi vida —le respondió algo más feliz.

—¡Ya sé! —de pronto, Ash cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse— Espera un momento —Aaron no entendía que pasaba, hasta que vio como el aura de su amigo comenzó a aumentar, y a desvanecerse de golpe—. Listo. Si de verdad quieres hablar conmigo, solo llámame con la mente, así nunca perderemos contacto.

—¿Qué hiciste Ash? —le preguntó muy desconcertado.

—Sólo desperté tu energía psíquica. Ahora podrás hablar de forma telepática en el tiempo, gracias a un convenio con Dialga.

—¡Increíble! —decía Aaron muy sorprendido— ¡No sabía que podías hacer eso!

—También veo que por fin aprendiste a bloquear tu mente —le comentó una pequeña voz, ya conocida para él—. Entrenaste muy bien tu mente.

—Si —le asintió muy orgulloso Ash—, fue un entrenamiento muy duro Pikachu, pero los resultados fueron muy buenos, aunque…

—¿Aunque? —le preguntó muy confundido por lo dudoso en sus palabras.

—No tengo el poder suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad, creo que si quiera para vencer a las guerreras elementales —concluyó muy pensante, y preocupado a la vez—. Sé que no las he visto, siquiera las conozco, pero si me baso en el poder que tenía Elix, sé que no tendré ninguna oportunidad de ganar.

—Ya veo —soltó algo preocupado Aaron, para intentar emular el optimismo de su amigo—. ¡No te preocupes por eso ahora, Ash! ¡Sé que encontrarás el método de derrotarlos!

—Tienes razón —le respondió Ash con el mismo entusiasmo—, la encontrare de alguna u otra forma.

—¡Así se habla! —les apoyó Pikachu con mucho entusiasmo—. Ash, te deseo mucha suerte, y que lo aprendido te ayude en tu tarea.

—Gracias Pikachu.

—Aún tengo una duda, Ash —volvió a interrumpirle Aarón, muy curioso—. ¿Cómo lograste hacer un convenio con Dialga?

—¡Jejejeje! En verdad no lo sé, sólo se lo pedí. Confío que Dialga me haya escuchado, y cumpla mi deseo.

Y como los cinco minutos habían pasado, Celebi apareció de la nada entre los dos.

—Ash, tenemos que irnos —dijo algo ansioso Celebi.

—Lo sé, Celebi —muy triste y nostálgico, el joven miró a Aarón y a Pikachu—. Aarón, Pikachu, fue un gusto el haberlos conocido, me siento muy feliz de haber convivido todos estos meses con ustedes. Por favor, cuídense mucho —inevitablemente, el entrenador de Pallet Town comenzó a llorar por la despedida—. Aarón, no olvides que siempre seremos amigos.

—Tú también, Ash —dijo entre llantos—. Yo nunca olvidare que somos amigos, ¡eso jamás!

—Celebi, cuando quieras —de pronto, en el cielo se abrió un umbral, por gracia del poder del viajero del tiempo, y con ayuda de la fuerza psíquica, este comenzó a llevarse a Ash—. Hasta siempre, chicos —se despidió entre llantos— ¡Hasta siempre!

De pronto, una luz verde muy fuerte envolvió a Celebi y a Ash por algunos segundos, mientras el entrenador se despedía con sus dos manos a lo alto, y de pronto, desaparecieron.

—Él no cree que sea el elegido, pero yo sé que lo es —afirmó con seguridad Aaron, limpiando sus lágrimas con su mano derecha empuñada.

—Por supuesto que lo es —le asintió con mucho orgullo Pikachu—. Ash siempre ha sido humilde, y el entrenamiento y su experiencia durante la guerra que han tenido, lo han hecho madurar mucho, o al menos eso pienso.

—Ya veo —Aaron desvío su mirada a Pikachu, y la volvió al cielo—. Suerte Ash… Suerte.

...

En ciudad Vermilion, se encontraban escondidos Delia, el profesor Oak, Sakura Haruno y Ami Mizuno, Sailor Mercury, quienes cuidaban a Dawn y Marina, quienes estaban inconscientes por extrañas condiciones, y a un extraño Ash, el que, hasta ese momento, actuaba más como un frío cobarde, como si no tuviese sentimientos.

—Henry desapareció cuando Ash nació —decía Delia, continuando la historia de su pasado.

—¿Nunca más supieron de él? —preguntó muy extrañada Sakura.

—Dos semanas después de su desaparición, nos enteramos que se fue a la región Orre —contestó muy serio el profesor Oak—. Fuimos a Orre, pero no encontramos ninguna pista de él. Fue como si se lo hubiese tragado la tierra.

—Es muy extraño —comentó muy pensante Ami—. Si le hubiese pasado algo, lo hubiesen sabido de inmediato.

—No pensemos en esas cosas ahora, niñas —interrumpió Delia de golpe—. Yo tengo confianza que Henry está bien.

De pronto, un fuerte movimiento sísmico se produjo en la zona, obligando a todos a salir de aquel lugar, el cual, a los segundos, cayó a pedazos.

—Esto cada vez se pone peor —comentó con rabia Oak—. Si esto continua así, el planeta se verá muy afectado, será muy difícil reconstruirlo.

Y pasado el sismo, comenzaron a aparecer Pokémon poseídos y seres de los soldados de la luz, o escuadrón de la oscuridad.

—Mal momento para que aparezcan, más con Dawn y Marina todavía inconscientes —dijo muy preocupado el profesor.

—¡Maldición, nos costará mucho derrotarlos, más siendo nosotras dos solas! —pero de la nada, dos gruñidos resonaron al aire, apareciendo frente a todos Ho-oh y Ryaquaza.

—¡Miren, son Ho-oh y Ryaquaza! —dijo muy sorprendido el profesor, mirando e indicando al cielo.

—¡Increíble, son enormes! —comentó muy sorprendida Ami.

—Creo que Ho-oh lo tenía Satoshi —comentó con entusiasmo Sakura— ¡Perfecto, tenemos una oportunidad de ganar!

—¡Ja-ja-ja-ja! No me hagan reír —resonó una desagradable voz en el ambiente, apareciendo al segundo un extraño ser de aura oscura, siendo rodeado por los Pokémon poseídos— ¡Ataquen al pajarraco colorido y al dragón, ahora!

Los resultados fueron exactamente iguales que el ataque a los equipos de Misty y May; Ryaquaza y Ho-oh cayeron de un solo golpe, quedando debilitados en el suelo.

—¡Malditos, ahora verán! —Sakura iba a preparar su ataque, pero antes que siquiera pudiera reaccionar, los Pokémon de hierba usaron sus látigos cepa para anular sus movimientos por completo— ¡Qué rayos! —intentó zafarse, pero sin éxito— ¡Suéltenme, ahora!

—¡Burbujas congelantes de…! —pero antes que Ami lograra ejecutar su ataque, los Pokémon tipo eléctrico usaron sus truenos en la joven, quedando inconsciente, y con algunas quemaduras.

—¡Ja-ja-ja-ja! Estúpidos, les dijimos que nos dejaran el camino libre para eliminarlos rápido, pero ustedes decidieron sufrir lentamente —dijo con ironía aquel ser maligno, levantando su mano hacia el frente, dejando ver un fragmento de la perla de Shikon envuelto en oscuridad—. Monstruos inútiles, eliminen a esos humanos.

Y con la orden de aquel ser, todos los Pokémon comenzaron a cargar sus ataques más fuertes, los cuales tenían más fuerza de lo normal.

—¡Si esos ataques nos llegan, será nuestro fin! —dijo resignado el profesor.

Y después de unos segundos, los Pokémon atacaron al grupo…

...

—Muchas gracias, Celebi —le agradeció con entusiasmo Ash—. A partir de ahora, yo me encargo de todo.

—Todos confiamos en ti, Ash —le comunicó esperanzado Celebi—. Te deseo suerte, y elimina a todos esos tipos por el bien de todos.

—¡Por supuesto!

...

…hasta que el ataque impactó de lleno en el grupo.

—¡Bloqueo aural! —pero de pronto, aquella cortina de polvo que se levantó, se desvaneció, apareciendo un campo de energía alrededor de todos, con un Ash que se veía furioso— ¡Suelten a Sakura, ahora! —nadie había logrado darse cuenta, pero antes de actuar, Ash ya tenía en brazos a Sakura.

—¡Qué rayos! —el ser oscuro miraba incrédulo lo que sucedía, sin entender aún que pasaba.

Mientras todos veían confundidos lo que sucedía, Ash había aparecido a un lado de Ami, sin que nadie lograra percatarse de cuando se movió. Miró a la pelíazul, y con una expresión de enojo, miró a aquel ser oscuro, mientras comenzaba a acumular energía, notándose en un aura azulada.

—Ash…, por fin despiertas… —logró decir muy desconcertada Sakura, aún sin dar crédito a que sucedía, y sin entender como de un segundo a otro, pasó de estar al borde de la muerte, a estar en los fuertes brazos del joven entrenador, a salvo— ¡¿Cómo hiciste eso?!

—Sakura, que bueno que llegué a tiempo —le respondió muy satisfecho y feliz, mientras la bajaba con delicadeza, ayudándola a dejarla de pie—. Disculpa la tardanza, pero unos asuntos me retrasaron.

—¿Cómo hiciste todo eso? —le volvió a preguntar Sakura muy desconcertada— No pudimos hacer nada contra ellos.

—Lo sé, Sakura —miró a Ami, y se le acercó—. Veo que Ami quedo muy mal herida, esta inconsciente —comentó muy serio, mientras se agachaba y ponía su mano derecha en su pecho, comenzando a concentrar parte de su energía en ella. De pronto, las heridas de Ami sanaron, y de a poco comenzó a recuperar su consciencia—. Ami, ¿estás bien?

—¡Ah…! —y en compañía de un grito ahogado, Ami se sentó de golpe en el suelo— ¡¿Qué pasó?!

—Estabas muy herida, y Ash te sanó… —le respondió por inercia Sakura, aún sin creer que pasaba—. No sé cómo, pero lo hizo.

—¿Qué Ash hizo qué? —preguntó algo confundida Ami, comenzando a mirar su cuerpo, notando que estaba en perfectas condiciones— ¡Increíble! ¡¿Cómo lo hiciste?!

—Sólo te transferí un poco de mi energía, nada más —le respondió algo apenado por la situación—. Perdóname Ami la espera, me alegra haber llegado a tiempo —Ash se levantó con Ami, miró a su madre y al profesor, quienes veían a Ash sorprendidos, y algo preocupados.

—Ash, ellos son muy poderosos, lo mejor será huir, no tenemos oportunidad —le advirtió Ami muy preocupada.

—Sakura, Ami, vuelvan con mi mamá y el profesor Oak, yo me encargaré de ese tipo y volveré a esos Pokémon a la normalidad —dijo de forma arrogante, desconcertando a las dos jóvenes.

—No sé qué fue lo que hiciste, pero ¿qué te hace pensar que nos podrás derrotar? —le preguntó con mucha confianza aquel ser oscuro.

—Porque tú eres un debilucho —le respondió Ash con mucha seguridad y sin titubeos—. Dependes completamente del poder de la perla de Shikon, y sin ella no eres nada.

—¡No digas estupideces! ¡Muere! —el ser activó el poder de la perla en él, y se lanzó a atacar a Ash. Su movimiento fue tan rápido, que parecía que había desaparecido.

—Los tipos malos como tú… —Ash simplemente levantó su mano derecha abierta frente a él, y a centímetros de asestar su golpe el ser, logró detenerlo de golpe, como si de una fuerza psíquica se tratase—, no deben existir, y mucho menos si les hacen daño a mis amigos, a mi familia y a los Pokémon —el joven empuñó su mano, y el ser explotó, mientras desviaba su atención a los otros seres, y a Pokémon poseídos—. Ahora es turno de ustedes —miró a su alrededor, y analizó a todo el ejército. Levantó su mano derecha, y de pronto comenzó a temblar—. Esta técnica elimina únicamente a seres o presencias malignas; podríamos decir que es un purificador, ya que también purgara la oscuridad de los Pokémon —y como si nada, comenzó a concentrar una cantidad de energía abrumadora— ¡Desaparezcan, malditos! —y la hizo explotar, borrando por completo a todos los seres oscuros que había, y eliminando la oscuridad que invadía a los Pokémon, volviéndolos a la normalidad.

El cielo después de tantos días, por fin mostró su celeste puro en un círculo rodeado por la energía maligna, durando solo unos cuantos segundos, ya que la oscuridad volvió a invadir todo el cielo.

—Como lo suponía, aun me falta mucho entrenamiento, no pude eliminar la energía maligna del lugar —reflexionó muy serio Ash.

—¡Eres increíble, los derrotaste a todos sin moverte! —le gritaron Sakura y Ami muy sorprendidas, acercándose al joven con exageración, muy emocionadas y admiradas.

—Chicas, ¿qué sucedió desde que me fui? —preguntó ingenuamente.

—Pasaron muchas cosas… —comenzó a intentar explicarle Sakura, pero fue interrumpida.

—¡Hijo! —de pronto, Ash se vio atrapado en un fuerte y acogedor abrazo de su madre.

—Mamá… —algo sorprendido, Ash miró a su madre, quién simplemente lloraba de alegría y preocupación.

—¡Hijo, pensé que te perdería para siempre! —comenzó a decir entre llantos, muy feliz.

—Mamá… —el joven no fue capaz de aguantar las lágrimas, así que apoyó su cabeza en el regazo de su madre, y por fin comenzó a soltar toda su preocupación y miedo— ¡Mamá, te extrañé mucho! —gritó casi llorando— ¡Estaba muy preocupado por ti, todos los días pedía para que estuvieras bien! ¡Mamá, perdóname, te quiero mucho!

Pese a todo lo que había pasado, y a lo que era ahora, Ash seguía siendo el mismo de siempre; un joven de catorce años que sólo vivía para su madre. Tanto el profesor Oak, Sakura, como Ami, prefirieron no interferir en tan íntimo momento, pero siendo testigos de tan emocional momento; más Sakura y Ami, quienes veían con ternura al joven. Después de unos segundos, madre e hijo se separaron, y se quedaron mirándose a los ojos.

—Muchacho, te has vuelto muy fuerte —comentó el profesor muy sorprendido, pero no extrañado… curiosamente—. Ya no te pareces en nada al joven terco que salió de Pallet Town con un Pikachu desobediente —pero en su voz aún se notaba preocupación, más cuando observó a Dawn y a Marina—. No sé qué habrá pasado, pero Dawn y Marina perdieron el conocimiento, y no sabemos cómo despertarlas.

—No se preocupe profesor Oak, veré que puedo hacer —le comentó Ash, mientras se acercaba a las dos jóvenes; se agachó, y las tocó en la zona de su corazón—. Ya veo, alguien desató el poder oculto de Dawn y Marina —comenzó a explicar muy serio—. Lamentablemente, sus cuerpos no están acostumbrados a tanta carga, por eso perdieron el conocimiento.

—Hijo, ¿cómo averiguaste todo eso? —le preguntó muy sorprendida Delia.

—En un inicio, pasé por lo mismo —comenzó a explicarle—. Cuando mi poder se desató, me costó mucho trabajo controlarlo, ya que mi cuerpo no estaba acostumbrado.

—Es extraño —le interrumpió Ami muy confusa—, nos habían dicho que tu poder y conciencia fue arrebatada por Magma.

—¿Quién es Magma? —preguntó Ash, muy curioso— Fue poco lo que me contó Celebi.

—Es la guerrera elemental del fuego —le respondió muy seria Sakura—. Ella fue quién, supuestamente robó tu energía y conciencia.

—Qué extraño —comenzó a decir muy extrañado Ash—. Lo último que recuerdo, fue que le pedí a Ed que salvara a Sakura, después envié a Charizard para que los ayudara, y luego la rueda de la fortuna colapsó. Luego de eso, desperté en la época de Aaron.

—¿Entonces qué fue lo que se robaron? —preguntó muy extrañada la señorita Haruno.

—No lo sé —comentó muy pensante, mientras posaba su mano derecha en la cabeza de la peli rosada—. Primero, quiero averiguar que pasó en mi ausencia.

Todos miraban muy desconcertados tan extraña situación, mientras Sakura se encontraba entre incómoda y nerviosa. Luego de unos minutos, Ash retiró su mano, y sólo sonrió.

—¡Es increíble, mi viejo amigo Satoshi se ha vuelto muy poderoso! —comentó muy sorprendido— También veo que han tenido percances con Kyogre y Groudon, y las guerreras elementales les han causado muchos problemas —ahora dijo muy desconcertado—. Y mi querida novia se hizo cargo de mis Pokémon —dijo muy feliz—. Veo que también conoció a Paul, y no le fue muy bien —y luego tomó una pose pensante—. Veo también que la tele transportación es imposible.

—¡Es increíble, ¿todo eso lo averiguaste con sólo tocar mi cabeza?! —exclamó casi fuera de sí Sakura, completamente maravillada.

—¡Jejejeje! Si —le asintió muy apenado—. Mis habilidades psíquicas también despertaron.

—¡Jovencito, ¿qué es eso que tienes novia?! —le reclamó de golpe Delia, mostrando una expresión de molestia.

—¡Mamá… yo…! —comenzó a decir muy nervioso Ash, muy asustado— Se la promesa que te hice, no quería que lo supieras así de sorpresa… Perdóname…

—¡Se suponía que mi propio hijo debía decírmelo primero, no su novia! —le dijo un poco menos molesta… medio en broma…

—¿Eh…? —aquellas palabras confundieron mucho al joven, quién pasó del miedo, a la extrañez.

—Te gusta el riesgo, por eso siempre estás acompañado de gente que le gusta el riesgo —comentó muy feliz Delia—. Sakura es una chica muy valiente, y tus amigos son muy leales. Aquella promesa que me hiciste cuando pequeño, también transmítelas con ellos, se lo merecen.

—Mamá… —susurró el joven muy feliz— ¡De acuerdo, lo haré!

—Ash, ¿ahora qué haremos? —le preguntó el profesor Oak.

—Primero, recuperaré la energía de Ho-oh y Ryaquaza —comentó mientras formaba dos esferas de energía, y las lanzó a los Pokémon, recuperándolos por completo—. Lo mejor será que ellos se queden con ustedes —comenzó a explicar, mientras desviaba su mirada a las desmayadas—. Tengo la intuición que lo que les sucedió a Dawn y Marina, tiene relación con Ho-oh y Ryaquaza.

—Ash, ¿y tú qué harás? —le preguntó muy preocupada Delia.

—Primero, le haré una visita a unos viejos amigos —dijo con mucho orgullo y nostalgia—, después comenzaré a buscar quienes puedan ayudarnos.

—Ya veo —dijo Delia algo triste, mostrándole una sonrisa a su hijo—. Sé que no puedo retenerte, no puedes estar quieto por mucho —la joven madre caminó hasta su hijo, y lo abrazó—. Pensé que te perdería para siempre, y cuando logro recuperarte, es para despedirme nuevamente; así ha sido desde que empezaste tu viaje. Ash, te lo suplico como mi único hijo, regresa con bien.

—Mamá, no te preocupes por mí —dijo muy feliz Ash, respondiendo al abrazo, muy nostálgico, y luego separarse para mirarla a los ojos—, tú por favor cuídate, no quiero que te pase nada malo, yo puedo defenderme solo.

—Mi hijo… —era como si presintiera algo, pero esta vez, llorando, abrazó a su hijo con mucha fuerza— Mi niño… —luego se separó, y vio a su muchacho, fingiéndole un regaño— ¡Jovencito, te prohíbo que te derroten, ¿me escuchaste?!

—¡No mamá, nadie lo hará! —le respondió con decisión, levantando su puño derecho a la altura de su cara, para luego mirar a Sakura y a Ami—. Chicas, necesito que me acompañen —les pidió con seriedad—. En este instante, ninguno de nosotros tiene el suficiente nivel para derrotar a estos tipos —les comentó, mientras desviaba su mirada a las dos desmayadas—. Dawn y Marina despertaran en cinco minutos —y desvió su atención al profesor—. Profesor, por favor, necesito que les diga a los chicos lo siguiente, es muy importante, ya que en estos instantes deben estar peleando, y lo más seguro es que perderán.

—¿Qué quieres que les diga? —le preguntó muy serio el profesor.

—En la dimensión donde vive Goku y Gohan, existe un umbral que los lleva a otra dimensión, la conocen como la habitación del tiempo y la mente. Es una dimensión donde no alberga vida, y el tiempo avanza mucho más lento que en esta dimensión, es ideal para entrenar, ya que, en ese lugar, un día equivale a un año.

—¿Realmente existe un lugar así? —preguntó algo sorprendida Ami.

—Así es —le asintió Ash—, pero tiene sus límites y reglas. Solo pueden entrar dos personas por día, y no podemos pasarnos del día, o año, como quieran decirle, sino quedaremos encerrados en ese lugar pasa siempre, pero sé que Palkia lo entenderá, y hará excepciones.

—Ya veo, creo que será una buena idea —le asintió muy pensante el profesor.

—Sakura y Ami entrenaran conmigo, y bueno… —ante su propia seguridad, Ash sonrió—, espero que lo que quiero hacer, funcione.

—Ash, si tú crees que lo que tienes planeado funcionará, confiaremos en ti —le respondió con mucha seguridad el profesor.

—Gracias profesor —le asintió al profesor—. Sakura, Ami, ¿están listas? —les preguntó con entusiasmo, a lo que las jóvenes asintieron— ¡Entonces no hay tiempo que perder, vámonos!

Sin mediar más palabras, Ash tomó de una mano a Sakura y Ami, con tal seguridad, firmeza, y delicadeza, que curiosamente para ellas, se sonrojaron, mirando al joven con mucha pena. Explotó su energía, y se vio al Ash que había entrenado en el pasado; un cuerpo más firme, al cual la ropa le quedaba más ajustada, y con su cabello un poco más largo del que tenía.

—Mamá, profesor, por favor cuídense —les pidió con algo de miedo y preocupación—. Por favor, cuéntenle a los demás todo lo que está pasando, ellos sabrán que hacer —hizo una pequeña pausa, y optó por su despedida—. Mamá, profesor… Luego nos veremos —y desapareció de la nada.

—Ese muchacho sigue siendo muy impulsivo, el mismo de siempre —comentaba con orgullo el profesor.

—Ese es mi Ash… —concluyó Delia con nostalgia, pensando en sus propias palabras—. Mí Ash…

Ash por fin aprendió a utilizar el aura, y a la perfección. Ahora se ha convertido guerrero muy poderoso, ¿pero será suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad?

Esta historia continuará…

...

Y así, señoras y señores, es como pongo un quiebre completo a la historia. En el próximo capitulo, continuare, por decirlo de alguna forma, la historia. Nos vemos el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Como todos los sábados aquí un nuevo capítulo. A partir de ahora, la historia será bastante distinta a lo que han leído. Disfrútenlo con tranquilidad.

...

Como recordaran, en capítulos anteriores, Naraku y Apolo, el ultimo general de los soldados de la luz, estaban a punto de ser derrotados por Sesshömaru y el Charizard de Satoshi, ahora de Sakura. Pero las ya conocidas tácticas cobardes del general de la luz, habían dado vuelta la batalla a favor de los seres malignos, tomando a May como rehén, amenazándola de muerte. La moneda a cambio, era entregar todo lo que les había pedido Satoshi y Sakura en sus viajes dimensionales, pero de pronto, algo atacó a Apolo, mandándolo a volar a los pies de Charizard, y salvando a la peli castaña.

—¡Sesshömaru, envía a Naraku a los pies de Charizard, ahora! —se escuchó gritar una voz femenina.

Por extrañas razones, Naraku quedó inmovilizado, provocando que Sesshömaru lograra su encomienda sin ninguna dificultad.

—¡Esto se acabó Apolo, no volverás a hacer sufrir a nadie más, y tú Naraku, tu destino no será muy distinto! —dijo la voz en el ambiente— ¡Sesshömaru, regresa con el grupo! —increíblemente, el demonio acató la orden, para luego crearse un campo de energía alrededor de Charizard, Apolo, y Naraku —¡Charizard, termínalos con tu anillo de fuego, ahora!

Y apenas le dieron la orden, Charizard ejecutó el anillo de fuego.

Aquel ataque fue igual… no, fue superior, y por muchísimo al del monte Plateado. Pese al campo de energía, el ataque era capaz de traspasarlo, provocando que todos intentaran cubrirse.

El ataque de fuego fue tan fuerte, que el campo creado se desintegró; pero justo en aquel momento, apareció una joven, de la cual sólo logró identificarse con un campo de energía, el que impidió que aquel ataque afectase a los demás.

El descontrol de las llamas era intenso, el cielo se veía teñido de un anaranjado intenso, mientras lenguas de fuego terminaban en lo más alto del cielo; la energía negativa del lugar desaparecía, dejando ver algo del cielo despejado.

Después de casi un minuto, el fuego desapareció, dejando a la vista a un Charizard completamente exhausto, con la respiración agitada, y con una expresión de seriedad.

—¡May, ¿estás bien?! —preguntó muy preocupada la chica que los había salvado.

—Si… —le afirmó la peli castaña descubriéndose, percatándose de quién los había salvado— ¡Aqua! —el grito de miedo de May, y el escuchar aquel nombre de sus labios, provocó que todos miraran a la guerrera elemental.

¿Qué estaba pasando? ¿Sería acaso una trampa? Lo único seguro, era que Aqua los había salvado; y como no eran niñas de confianza, todos subieron la guardia, preparándose para cualquier movimiento de la guerrera elemental.

Pero las sorpresas no acabarían ahí. De entre las grietas del ataque de Charizard, apareció Naraku, muy a mal traer, pero milagrosamente vivo.

—¡Maldición, no creí que esos seres fueran tan poderosos, los tomé a la ligera! —pensaba con mucha rabia Naraku, quién era consciente que sólo tuvo suerte al salir con vida— ¡Esto no se quedará así, malditos!

—No tienes nada que hacer aquí —dijo muy molesta Aqua, preparando lo que parecía un hidropulso— ¡Regresa por donde viniste!

—No te preocupes, eso pensaba hacer —de la nada, se abrió lo que parecía un umbral dimensional— ¡Por ahora me olvidaré de ustedes, pero la próxima, no tendrán la misma suerte! —dijo antes de desaparecer.

—¡No importa, vencimos a Apolo, ya no tenemos que preocuparnos de él! —celebró de golpe May, dando un fuerte gritó de victoria.

Y después de tanto sufrimiento y desesperación, no solo tenían a Groudon y Celebi, también derrotaron a Apolo, y le habían dado un escarmiento a Naraku; todo estaba resultando mejor de lo que habían imaginado, dentro del pesimismo.

—Veo que lograron salir victoriosos. Los felicito —dijo una voz en el aire, y al tiempo, aparecía el dueño de esta.

—¡Mewtwo! —exclamó de felicidad May, mientras notaba que había tres personas ya conocidas para ella— ¿Kohaku, Koga y Kikyō estaban en nuestra dimensión? —preguntó muy extrañada, mientras los tres conocidos miraban muy desorientados el lugar.

—Los encontré luchando contra entrenadores, y de pronto habían dejado de luchar —explicó Mewtwo—. Los traje con ustedes porque seguramente, alguien de ustedes los debe conocer.

—¡Genial —exclamó Kagome muy feliz—, los tenemos de vuelta en el equipo!

Por fin han derrotado a Apolo, el último general de la luz, con ayuda de ¡¿Aqua?!

...

Capítulo 43: "Misty vs. Magma. ¿La reunión del bien y el mal?"

Luego de tan complicada y difícil batalla, Mewtwo comenzó a explicarles lo que sucedía. Todos estaban muy impactados por cada palabra del Pokémon psíquico.

Pese a los esfuerzos que todos le ponían, la destrucción parecía inevitable. El mundo ya no era como lo conocían; ciudades destruidas, mientras los civiles se protegían en bunkers que había bajo tierra, y los Pokémon poseídos terminando el trabajo que tenían los pocos soldados de la luz que quedaban.

—Ya veo —decía Gohan muy pensante, llevando su mano derecha a su mentón—. La cantidad de energía negativa ha causado mucha inestabilidad en el planeta, lo está contaminando.

—Pero —al momento de preguntar, Max sólo miró a su hermana mayor—, cuando May quiso activar el collar marino, los Pokémon y en especial Celebi, fueron purificados, es más, dejó fuera de combate a Naraku. Eso quiere decir que existe alguna forma de purificar el planeta, ¿verdad?

—Pero es extraño —comenzó a cuestionar el saiyajin.

—¿Qué es extraño? —preguntó extrañado Tracey.

—Cuando nos tele transportamos con May y Duplica, por accidente fuimos a parar a una región en la que aún no habían llegado los soldados de la luz.

—¡Es cierto! —casi gritó May, haciendo que todos la miraran algo asustados— Creo que esa región estaba al sur de Kanto.

—Sí, creo que era la región Goldate —ahora intervino Duplica, provocando que ahora a ella la miraran —. No me pregunten por qué, pero creo que hay algo en ese lugar que no permite que ni las fuerzas negativas entren.

—¡Vaya, eso es interesante! —dijo con entusiasmo Tracey— ¡Creo que nos podrían ayudar con refugio de personas y Pokémon!

—¡Veo que por fin decidieron hacer algo! —intervino casi gritando la joven que los había salvado— ¡Bueno, es mi turno! —avisó de forma maliciosa.

—Es verdad —dijo May, para volver su atención, al igual que los demás, a ¿la extraña?, quién estaba en el cielo. Todos, lo único que atinaron a hacer, fue levantar la guardia— ¡¿Qué quieres, Aqua?!

—¡Si, es verdad, soy Aqua, la poderosa guerrera del agua! —¿se autoproclamo a si misma?

—Creo que llegó mi turno de pelear —dijo muy serio Gohan—. Ustedes váyanse. Llévense a todos a la región Goldate, y avísenle a Misty y a los demás del plan —y emprendió vuelo hasta con Aqua.

—De acuerdo. Cuídate, por favor —le pidió Tracey, mientras comenzaban la evacuación.

Pero dos seres más aparecieron, deteniendo al grupo casi en seco.

Mientras en el cielo, Aqua y Gohan estaban a punto de comenzar su batalla.

—Veo que encontraste la forma de llegar hasta aquí gracias a la tele transportación —dijo muy serio Gohan.

—Si Gohan —le asintió Aqua—. Lamentablemente, la tele transportación para ustedes es imposible de usar, en cambio para mí, es muy sencillo.

—Me contaron todo lo que le hicieron a Ash —comenzó a decir con algo de rabia el saiyajin—. ¿Por qué lo hicieron?

—Porque se lo merecía —respondió la guerrera elemental, de forma cortante y seca.

—¡Malditas, no tienen corazón! —y liberando toda su rabia, Gohan se lanzó a atacarla, comenzando con una ráfaga de puñetazos, los cuales Aqua esquiva sin siquiera despeinarse.

—¡Ja! ¡Vamos Gohan, sé que eres capaz de mas, ese no es todo tu potencial! —le desafió muy tranquila y sonriente la peli naranja.

—Qué extraño —se decía el joven—. No sé por qué siento algo familiar en ella… Es como si la conociera —a Aqua—. ¡¿Cómo sabes mi nombre?! ¡Nunca te lo he dicho!

—¿En verdad quieres saberlo? —le preguntó de forma traviesa— Bueno, verás…, es un secreto —y le sonrió.

Mientras tanto, los demás sólo veían como estos dos seres aparecían entre el bosque.

—Oigan muchachos, ¿a dónde van? —le preguntó una de los seres, quién parecía de baja estatura.

—¡¿Quiénes son?! —preguntó Kagome de forma desafiante— ¡Respondan, ahora!

—Kagome, tranquila, somos nosotros —¿le respondió con confianza? Mientras hacían acto de presencia.

—¡Inuyasha, Sonic! —casi gritó Max sus nombres.

—Hola muchachos —saludó Sonic algo nervioso—. Lamentamos si los asustamos, pero todo fue idea de Misty.

—¿De Misty? —preguntó extrañado Drew, buscando con ayuda de todos a la líder de gimnasio por todas partes, sin encontrarla— ¿Y dónde está Misty?

—Sí que son lentos —dijo con tono burlón el híbrido—. ¿Acaso no se han dado cuenta?

—¡Por supuesto que no —le reclamó molesto Tracey—, si no, no lo preguntaríamos!

—Así que fue como lo dijo Misty. Los conoce muy bien —dijo con mismo tono burlón Sonic, mientras cerraba sus ojos, y caminaba hasta quedar frente al grupo, mirando al cielo— ¡Oye, ya deja de jugar, tenemos cosas que hacer, Misty! —gritó con fuerza en dirección donde luchaban Gohan y, ¿Aqua o Misty?

—¡¿Misty?! —todos gritaron al unísono muy sorprendidos, volviendo una vez más la vista al cielo.

Mientras, Gohan escuchaba todo el griterío del grupo, logrando escuchar la verdadera identidad de su rival, mirando de pies a cabeza a la joven, muy asombrado.

—¡Misty, ¿en verdad eres tú?! —casi gritó del asombro Gohan.

—No puedo creerlo —¿dijo Misty? algo decepcionada, mientras se acercaba a Gohan poniéndose frente a él, dándole una cálida sonrisa—. Yo quería darles una sorpresa, pero esos dos no saben guardar un secreto —miró al grupo, el cual seguía muy sorprendido, salvo por Sonic e Inuyasha, y volvió su atención al pequeño guerrero saiyajin.

—¡No puedo creerlo, ¿cómo lo hiciste?! —preguntó aún muy sorprendido, pero notándose algo de calma.

—Bajemos con los demás, Gohan —le pidió algo sería Misty…—. Les explicaré con calma a todos. Creo que ya sabemos que es lo que pasa aquí.

—Muy bien Misty, entonces bajemos.

Una vez reunidos con el grupo, Misty, Sonic e Inuyasha comenzaron a explicarles todo lo que estaba sucediendo, desde la transformación de Misty, hasta lo que les dijo Ondine.

—Misty, ¿en verdad eres tú? —le preguntó Tracey, aun sin creer lo que sucedía.

—Por supuesto que soy yo, Tracey —le respondió entre risas—. La única diferencia, es que… —dio una vuelta, y tomó una pose coqueta—, este traje me hace ver mucho más bonita de lo que soy —e hizo una reverencia a todos—. Disculpen por la broma, pero quería probar mis nuevas habilidades.

—¡No estamos para bromas, Misty! —le gritó furioso Max, quién se la quería comer viva.

—¡Jejejeje! —rio algo nerviosa Misty— Lo siento Max, perdóname.

—Pero tienes razón, te vez hermosa —ahora le halagó, mirando con admiración a la peli naranja.

—Pero ¿cómo cambiaste tanto? —le preguntó incrédula May.

—Es verdad, cambiaste mucho ahora le comentó Drew, mirando a Misty detalladamente de pies a cabeza, completamente embobado—. Sí que te ves guapa —también le elogió, casi comiéndosela con la vista, y quedando inconsciente en el suelo, después de un fuerte golpe que se sintió en el ambiente.

—¡Oye, que estás mirando! —le gritó furiosa May, mientras sostenía un tronco bastante grueso…, siendo sujetada por todos los que tenían fuerza para que no cometiera un crimen… Parecía poseída por el más terrible de los demonios…

—¡Lindas estrellitas…! —dijo una frase sin sentido, sin sentido, y despertando casi al acto…, por instinto— ¡Perdóname May, sólo estaba siendo sincero! —y solo por el cariño que le tenía al joven, May se tranquilizó, a lo que Drew suspiró aliviado.

—Idiota —negó decepcionado Ed, quién prefirió continuar con la idea—. También tengo que admitir que te ves muy bien —le halagó muy apenado—. Ahora, si te comparo con Aqua, te pareces mucho —comentó algo más serio—, la diferencia, es que tu traje se ve mucho más ordenado y majestuoso; pareces una diosa. En cambio, Aqua mas pareciera venir de lo más profundo del infierno.

—Es sobre eso de lo que tenemos que hablar —le interrumpió Inuyasha.

—No sólo creemos haber descubierto contra quienes peleamos, sino también la verdadera identidad de las guerreras elementales —completó muy serio Sonic.

—¡¿En verdad?! —dijo muy sorprendido Tracey.

—Yo les explicaré, chicos —dijo Misty, mientras se adelantaba frente a todos, mirándolos con atención—. Creo que no nos hemos presentado como corresponde —dijo entre risas nerviosas y entusiasmo, volviendo a hacer poses coquetas…—. ¡Me presento a todos, el nombre de la chica más linda del mundo es Misty, la sirena poco femenina, soy la líder del gimnasio de Cerulean y la guerrera elemental del agua!

—¡¿Guerrera elemental?! —gritaron todos al unísono, aún más sorprendido que antes.

Apenas si cabían en la sorpresa, no lograban procesar tanta información de golpe.

—Así es —le asintió Sonic.

—¿Y que son las guerreras elementales con las que peleamos? —le preguntó May muy confundida.

—Creemos que ellas no son de esta época —respondió Inuyasha.

—¿Qué no son de esta época? —Drew ya preguntaba muy confundido— ¿De que estas hablando?

—Así es —le asintió muy seria Misty—. Todo comenzó cuando vimos el collar marino que tenía May. En ese instante, no sabía muy bien que era lo que pasaba, así que a lo único que atiné fue a tomarlo, pero después de eso… —pero Misty hizo una pausa, y tomó una expresión de confusión— No recuerdo nada —miró a Sonic e Inuyasha, y les preguntó—. ¿Saben que pasó después de eso?

—A decir verdad, no estamos seguros —respondió igual de confundido Inuyasha—. Sólo recuerdo que vimos una luz muy fuerte, y te transformaste.

—Ya veo, con que eso pasó con el collar marino —dijo pensante Tracey.

—¡Con que era eso! ¡Por eso se activó el collar marino! —dijo una voz en el aire, la cual transmitía mucho odio— ¡Será mejor que me lo entreguen y se larguen de aquí!

Tras aquella voz, en el cielo aparecieron tres jóvenes. Se trataba de Aqua, Tera y Magma.

Luego de la desaparición de las guerreras elementales, el grupo que dirigía Misty notó muy extraño actuar de sus contrincantes.

—¿Qué pasa aquí? —preguntó al aire Brock. Duda que todos tenían.

—No lo sé —respondió muy pensante Solana—. ¿Que habrá querido decirnos con qué si queríamos, las siguiéramos?

—¿Y si las seguimos? —entre pregunta, les aconsejó la señorita Kinomoto.

—¡Tenemos que seguirlas! —le respondió algo ansiosa Wind.

—¿Y cómo lo haremos? —preguntó muy serio y preocupado Goku— La cantidad de energía negativa es muy grande, es imposible hacer la tele transportación.

—¿Estás seguro, guapo? —le preguntó Wind, provocando la extrañeza y curiosidad de todos— Intenta sentir la presencia de May, y verás.

—De acuerdo —y no muy convencido, Goku comenzó a buscar la presencia de May—. Esto es más difícil de lo que parece, Wind —comentó muy concentrado—. La cantidad de energía negativa en el planeta es enorme, pero es extraño, hay zonas al sur que se encuentran limpias.

—¿Cómo limpias? — preguntó muy extrañada la card captor.

—Sakura, quiere decir que no todo el planeta está contaminado de esta energía maligna —le explicó Gary.

—¡Qué bien, los encontré, y en aquel lugar, la energía maligna es menor a los otros lugares! —celebró el saiyajin.

—¡Qué bien, entonces vámonos! —dijo con mucho entusiasmo Sakura, dando un pequeño salto.

—Puedo hacer la tele transportación, pero con la energía que tengo, no puedo llevarlos a todos —comentó algo decepcionado.

—No te preocupes —le dijo muy tranquila Wind, volteando su atención a Sakura—. ¿Tienes alguna carta que pueda hacer movimientos instantáneos?

—Tengo la carta de la tele transportación, pero solo puede tele transportar objetos pequeños.

—Con eso bastará.

—¿Estás segura, Wind? —le preguntó muy dudoso Gary, dudando de la efectividad del plan.

—No te preocupes, Gary —le dijo con mucha confianza Wind, haciendo que el aludido la mirara—. Verás, cuando activaron el collar marino, una gran cantidad de energía positiva se liberó. Esa energía ayudó a liberar en gran medida al planeta de la energía negativa —y desvío ahora su atención a Goku—, por ese motivo puedes sentir con más libertad las presencias de otras personas.

—Ya veo —dijo muy sorprendido el saiyajin—. Pero, aun así, no puedo trasladarlos a todos con la energía que tengo.

—Recuerda que estuviste peleando, y tu energía ha disminuido, además, la energía maligna es más grande en presencia que tu energía —le comentó muy seria Wind—. No importa las condiciones en las que estés, te diste cuenta, Aqua es poderosa; ahora, sólo imagina… —continuó mientras miraba el cielo, y los demás la imitaban—, cuanta energía y poder tiene la energía negativa que está rodeando el planeta.

—Entonces Sakura solo debe ayudar a Goku con la tele transportación, ¿cierto Wind? —le preguntó Gary.

—Así es —le asintió la guerrera elemental.

—De acuerdo —dijo con seguridad Sakura—. Señor Goku, cuando usted me lo pida, comenzamos.

—De acuerdo.

Wind hacia ver muy fácil la tele transportación, pero gracias a esa confianza, Sakura comenzó a seguir al pie de la letra, cada palabra de la guerrera del viento. Tomó su báculo, la carta de la tele transportación, y comenzó su ritual de activación, mientras todos la veían expectantes.

—¡Tele transportación! —fue todo lo que gritó para activarla.

Apenas la carta se activó, como si fuese voluntad de Sakura, esta se transformó en energía, la que rodeó y absorbió el saiyajin. Goku se veía muy sorprendido de tal acción.

—No sé qué hiciste…, pero este poder es más grande del que esperaba de una persona ordinaria… —le comentó muy sorprendido el saiyajin—. ¡Tómense todos de las manos, nos vamos ahora! —ante el anuncio, todos asintieron en un grito, obedeciendo a la orden— Muchas gracias, Sakura —le agradeció con una sonrisa—. Será mejor que te sujetes a mí, si no te quieres quedar aquí.

—No se preocupe —le dijo muy sonrojada—. Gracias, señor Goku —le agradeció muy tímida, mientras lo agarraba de la ropa, mostrándole una sonrisa—. Me alegra mucho que no sea un estorbo para ustedes.

—Veo que Sakura tiene un corazón puro y sincero —pensaba muy orgulloso el saiyajin— ¡¿Todos listos?!

—¡Si…! —gritaron todos al unísono ante la pregunta.

Y de la nada, desaparecieron del lugar.

Lo que nadie sabía en esos instantes, es que algo sucedió cuando Marina y Dawn fueron afectados por aquel fenómeno que las dejó inconscientes. ¿Qué fue lo que realmente pasó?

—Ash, ¿me escuchas? —se escuchó la voz en la mente del joven.

—Perfectamente Dialga, ¿qué sucede?

—En el momento que la joven Dawn y la joven Marina fueron afectadas por su liberación de energía, el tiempo y el espacio en todas las dimensiones fue afectado, por lo que desconocemos como corre el tiempo en las demás dimensiones.

—Logré percatarme de eso —le avisó Ash.

—Ya veo —respondió algo preocupado el Pokémon temporal—. Creo saber cómo te enteraste.

—Sé que Celebi arregló mi llegada exactamente para este momento, pero cuando me fue a buscar… —concluyó muy pensante—, se veía muy nervioso. Era como si lo que tenía planeado, se le hubiese ido de las manos.

—¿Tienes alguna idea de lo que puede estar pasando?

—Lo siento, pero no lo sé —le negó muy pensante—. Pero si el tiempo corre distinto en todas las dimensiones, no sabremos a qué velocidad avanza ni el tiempo, ni los planes del escuadrón de la oscuridad. Necesito que me hagan un favor.

—Lo sé —le interrumpió Dialga—. Escuché tu plan, y es buena idea. No te preocupes, la habitación del tiempo es un lugar que está preparado para un momento así, así que las excepciones van de nuestra parte.

—Muchas gracias a los dos —les agradeció con ánimos el joven—, nos salvaron de la situación.

—No Ash —le negó Dialga—, nosotros debemos darles las gracias por todo lo que han hecho, ya que nosotros no somos capaces de derrotarlos. Lamentablemente, nosotros no tenemos el poder para derrotar a lo que estamos enfrentando, siquiera Arceus.

—Si ustedes no pueden, nosotros menos —le respondió con ironía el peli azabache—. Esas palabras sólo me preocupan más.

Ash, Sakura y Ami estaban recorriendo un bosque. Ash, quién parecía estar como una persona normal, llevaba en su cinturón dos pokébolas, y en sus manos, una mano de las dos chicas. Ambas chicas vieron con mucha preocupación el semblante de Ash, ya que tenía una expresión de preocupación y angustia.

—Ash, ¿sucede algo? —le preguntó Sakura Haruno muy preocupada.

—¡¿Ah?! —algo sobresaltado, Ash despertó del trance en el que iba, y miró a la joven— Disculpa Sakura, estoy bien. Es sólo que…

—Estas preocupado por lo que pueda pasar a partir de ahora, ¿verdad? —le preguntó algo angustiada Ami.

—No me puedes pedir que no esté preocupado, ni te lo puedo negar —comenzó a decir muy deprimido—. Espero que todo salga bien y como quiero —de pronto, comenzó a hablar fuerte, muy desesperado, entre lágrimas—. ¡No quiero que nadie muera! —de pronto, notó como ambas chicas limpiaban sus lágrimas— ¿Eh?

—¡No te preocupes! —le dijo muy alegre Sakura, mientras ambas soltaban al joven y se paraban frente a él, mirándolo fijamente— ¡Sólo mira tú poder, serias capaz de derrotar a cualquiera!

—¡Es verdad —le apoyó con el mismo ánimo Ami—, y si entrenamos aún más, seremos aún más poderosos, y tú, un ser tan poderoso, que serias casi inmortal! —la sola idea en ambas chicas, provocaban admiración hacia el joven.

—¡Jejejeje! Chicas, no quiero aspirar a nada de eso —decía Ash muy apenado y nervioso, pero al segundo, retomando su seriedad—. ¡Pero tienen razón, si entrenamos aún más, no nos costará trabajo derrotar a esos malditos! —y con mucha seguridad y confianza, volvió a tomar de una mano a Ami y Sakura, provocando por segunda vez, nervios y sonrojos— ¡Recuerden que somos los elegidos, y, por lo tanto, somos invencibles! —las miró con decisión a los ojos, y les animó— ¡Chicas, a la carga!

—¡Si!

¿Qué estará planeando Ash?

Mientras tanto, en algún punto de Sinnoh…

Se veía Cyrus con algo en sus manos, frente a un gran lago.

—Maldito Ash, arruinó mis planes de destruir este tiempo y espacio, y crear uno propio a mis deseos —decía en voz alta, sintiéndose en su voz mucho rencor, mientras estiraba su brazo izquierdo, sosteniendo un extraño objeto en su mano, el cual parecía invadido de energía negativa—. Tú y tus amigos van a pagar —decía con mucha rabia, tomando una expresión de frialdad—, y la mejor forma de que me las paguen, es con la misma moneda. Malditos, arruinare sus planes. ¡Ja-ja-ja-ja! —y cuando terminó su maquiavélica risa, un umbral se abrió.

¿Pudo abrir un umbral dimensional? ¿Cómo era posible, si se suponía que Palkia selló todos los umbrales dimensionales? ¿Tendrá algo que ver con el extraño fenómeno que les sucedió a Dawn y Marina? ¿Qué querrá Cyrus?

Magma, Aqua y Tera por fin hallaron a May y a los demás, pero ellos no es el motivo por el cual estaban ahí. Su blanco era la líder de Cerulean.

—Dígannos la verdad, ¿por qué quieren el collar marino? —le preguntó Misty en posición defensiva, siempre manteniéndose frente al grupo.

—Niñita, no te hagas la valiente, sabes que no puedes controlar esa cosa, es muy peligrosa para ti —le dijo Aqua con una expresión maliciosa.

—¡Cállense, el collar es de Misty, la verdadera guerrera elemental del agua! —les gritó May muy desafiante.

—¡Cállate, niñita insolente! ¿O acaso quieres adelantar tu muerte? —le gritó muy enojada Tera, estirando su brazo derecho para atacar con un rayo solar a May; ataque que Misty detuvo con la palma de su mano izquierda—. ¡Oye!

—May, por favor, no las provoques, es muy peligroso —le pidió muy preocupada Misty—. No te preocupes, yo me encargo de esto —le dijo muy confiada, mirando de soslayo a la coordinadora de Hoenn con una sonrisa de seguridad, y volver su atención a las guerreras.

—¡Ja-ja-ja-ja! Pero qué seguridad, Misty —le dijo Magma con tono burlón— ¿Quieres probar? —decía poniéndose en guardia.

—Sí, gracias, lo necesitaba —le agradeció con algo de ironía Misty, mientras veía sus ropajes—. Quiero ver cómo funciona este hermoso traje, y que tantas habilidades y resistencia gané —volvió su atención a Magma, y le sonrió muy confiada—. Vamos arriba, ¿te parece?

—Como quieras —accedió, ahora mirando a Aqua y Tera—. ¡Ustedes no se entrometan, no quiero que mi contrincante se distraiga! —y partieron las dos hasta lo alto.

—Esa tonta de Magma, sigue siendo tan honorable con sus enemigos —dijo con algo de desagrado Aqua, para mirar al grupo—. Ustedes tampoco se metan, o no nos quedará otra más que intervenir.

—¡No es necesario, ahora Misty es muy poderosa, no puede perder! —les gritó con mucha seguridad May.

De pronto, de la nada, apareció el grupo de Sakura, Gary, Goku y los demás.

—Chicos… —May miró un poco sorprendida al grupo, pero rápidamente su rostro demostraba felicidad— ¡Qué bueno que llegaron, miren al cielo!

—¿Qué pasó May? —le preguntó Gary muy extrañado, mirando en dirección donde indicaba la joven, encontrando a quienes esperaban— Veo que ya llegaron, pero —ahora comenzaba a preguntarse muy extrañado—, ¿quién es esa otra chica que se parece a Aqua? —y con aquella pregunta, todos los recién llegados volvieron la vista a la peli naranja.

—¡Es nada más ni nada menos, que la poderosa guerrera del agua, Misty! —la presentó muy orgullosa May, apoyando sus manos en su cintura.

—¡¿Qué…?! —ahora, era el grupo recién llegado quién miraba muy sorprendido a la líder de gimnasio.

—Sí, es verdad —dijo muy incrédulo Brock, observando detalladamente a su amiga—. Ella es Misty…

—¡Por supuesto, es Misty transformada por el collar marino! —dijo muy entusiasmada Sakura Kinomoto.

Mientras tanto, en el cielo.

—Por fin llegaron —pensaba Magma, para volver su atención a Misty—. Por fin llegaron tus amigos. Ahora verán cómo te hago pedazos

—¡Veamos si lo logras, Magma! —y de la nada, desaparecieron.

En medio del cielo, sólo se escuchó un golpe muy fuerte, o al menos eso pareció, ya que hizo retumbar todo el lugar.

—¡Como lo suponía, esto será sencillo! —dijo Magma muy confiada, acertando un puñetazo muy fuerte en la cara de Misty— Creo que me bastaran solo diez segundos derrotarte —y luego continuó con una rápida lluvia de puñetazos en todo el cuerpo de la joven líder de gimnasio.

Se veía una gran ventaja por parte de Magma gracias a su constante ataque físico, el cual finalizó con varios rodillazos en el abdomen de la peli naranja, después agarrarla del cabello para sujetarla, acertando varias esferas de energía directo en su cara, y con mucha fuerza, lanzarla hacía el suelo.

—¡Y ahora, tendrás el honor de que te desintegres con mi técnica más poderosa! —Magma estiró frente a ella sus brazos, y de sus manos abiertas, comenzó a concentrar una cantidad abismal de energía color rojo— ¡Muere con mi mega estallido solar!

La técnica de Magma dio de lleno en Misty, quien desapareció en medio del ataque de fuego. Al terminar el ataque, solo se vio un gigantesco agujero en el suelo.

—¡No, Misty! —fue todo lo que pudo soltar May, quién estaba en estado de shock, para después mirar con odio a las guerreras— ¡Malditas, la mataron! —y tomando valor, intentó correr contra ellas, pero Gary la detuvo.

—¡No May, no vayas, solo te matarán! —le pidió con desesperación el investigador, para luego voltear su atención a Goku— Es obvio que no sobrevivió.

—Misty es solo una persona común y corriente, es imposible que haya quedado, aunque sea el polvo de ella —concluyó el saiyajin muy serio, y con rabia.

—¡Así es, y ustedes tendrán el mismo destino, y sin pasaje de vuelta! —les dijo maliciosamente Magma, ahora parándose frente al grupo, el cual sólo levantó la guardia.

De la nada, una gran explosión se produjo dentro del agujero, apareciendo de este, cierta joven cubierta de un aura muy fuerte de color azul. Así es señoras y señores, era nada más ni nada menos que…

—¡Es cierto Goku, una persona normal hubiese desaparecido por completo! —comenzó de decir con tono engreído Misty, provocando el asombro en todos, muy en especial Magma— Si me querías, aunque sea hacer daño —decía mientras se paraba cerca del borde del agujero, sacudiendo su hermoso traje, el cual seguía intacto, salvo por un poco de polvo—, te hubieses esforzado un poco más.

—Eso es imposible… —comenzó a decir Magma, muy asombrada y aterrada— ¡Te ataqué con todo lo que tenía, ahora deberías estar muerta! —y no era para menos, el ataque ni cosquillas le había hecho a Misty.

—Debo admitir que tu ataque fue muy ágil y feroz, pero eres muy débil —le concluyó Misty muy tranquila, mientras hacía algunos ejercicios—, y tus amigas deben serlos aún más.

—¡Cállate insolente! —le gritó con furia Aqua, comenzando a avanzar muy rápido contra Misty.

—¡Ahora si conocerás el infierno! —le gritó con la misma furia Tera, mientras también avanzaba contra Misty.

Ante la desesperación, tanto Aqua, Tera, como Magma, se lanzaron a atacar frontalmente a Misty, quién no hacía nada, sólo estaba parada. La líder de gimnasio, apelando a su paciencia y tranquilidad, simplemente cerró sus ojos, y casi en burla, llevó su mano derecha a su cabeza para posarla sobre su cabello.

—Se atrevieron a destruir tan bonita relación que tenían Ash y Sakura, casi matan a Pikachu, y como si fuera poco, se atrevieron a atacar a May frente mío —dijo Misty mientras continuaba en estado reflexivo—. Lo lamentaran —y haciendo unos movimientos de brazos y piernas muy rápidos, mandó a volar de un solo golpe a las tres guerreras elementales.

Los demás sólo miraban perplejos lo que sucedía, no movían un solo musculo.

—Creo que estoy viendo visiones, o estoy soñando —dijo Gary perplejo, completamente paralizado.

—No puedo creer lo que veo —dijo Brock en el mismo estado, para luego soltar un grito— ¡Ahora sí que van a doler sus golpes! —exclamó algo desesperado, llevando sus dos manos a su oreja derecha, y provocando que todos despertarán del trance.

—No puedo creerlo… —susurró igual de perplejo Goku, para ponerse a reír— ¡Jajajaja! Y a nosotros nos hizo pedazos. Misty podría ganar.

—¡Misty es increíble! —exclamó con admiración Edward— ¡Fue capaz de derrotar a Aqua, Tera y Magma de un solo golpe! ¡Yo no dudo su victoria!

—Inuyasha —le llamó Tracey, a lo que el aludido lo miró—, ¿qué fue lo que pasó?

—Todo comenzó con el descontrol de Dialga y Palkia.

—¡¿Cómo que Dialga y Palkia se descontrolaron?! —preguntó muy asustado Gary.

—Fue por causa de esta energía negativa —le explicó Inuyasha—, y por causa de la batalla que tuvimos, del collar marino apareció una mujer llamada Ondine, quién según ella, era un antepasado de Misty.

—¿Y cómo lograron controlarlos? —preguntó muy asustado Brock.

—Nosotros no pudimos —le respondió Sonic—, pero esa chica Ondine, los detuvo. No sé cómo lo hizo, pero le fue muy fácil. Nosotros intentamos detenerlos, pero fue como golpear una muralla con una esponja, llegaban los ataques de lleno, pero el daño era cero.

—Ya veo —dijo muy pensante Gary, desviando su mirada a una iluminada Misty—. Eso quiere decir, que esa mujer llamada Ondine dejó todo ese poder en el collar y Misty lo recibió, y ahora es tan poderosa como Dialga y Palkia —sonrió, y comenzó a reír— ¡Jajajaja! Misty, eres increíble. Después de meterse en tanta cosa rara, por fin eres afectada por ellas, y no solo eso, te afectó para bien, y en el momento más indicado.

Mientras tanto, con Misty.

—Ahora que recuerdo —comenzó a pensar Misty—, Ondine me dijo que podía recuperar la energía y heridas de los demás, pero ¿cómo lo haré? —y luego de intentar pensar una forma, prefirió rendirse, y soltar una carcajada— ¡Je! Creo que haré lo mismo que Ashy, no voy a pensar, lo haré por instinto —y miró a la señorita Kinomoto, quien en el instante tenia a Pikachu en brazos, protegiéndolo.

Y como si nada, Misty desapareció y apareció en nada frente a Sakura.

—Sakura, déjame ver a Pikachu por favor, voy a curar sus heridas —le pidió muy preocupada.

—Si… Claro Misty… —le dijo algo sobresaltada, descubriendo al Pokémon.

Mientras tanto, Magma seguía paralizada en el mismo lugar donde la dejó Misty.

—¡Rayos, ¿cómo aprendió a usar el collar?! —se preguntaba Magma con mucha rabia— ¡Esto no estaba en nuestros planes! — miró a Aqua y Tera, y luego a Misty, quién recuperaba la energía de Pikachu— La única forma que nos queda para derrotarla, es con nuestra técnica especial —volvió su atención a sus compañeras, y las llamó— ¡Aqua, Tera, levántense, terminemos con esto de un solo golpe!

—¡Ya te escuchamos, no somos sordas! —le gruñó muy molesta Aqua— ¿Qué quiere acabar con esto de un golpe? —pensaba en voz alta, percatándose de los planes de su amiga peli celeste— ¡Tera, levántate!

—¡¿Cómo demonios se hizo tan poderosa?! —decía para sí en voz alta— ¿Qué quiere acabar con todo de un solo golpe? —preguntaba ingenuamente.

—¡Se refiere a la "técnica secreta", tontita! —le dijo aún más molesta Aqua.

—¿Técnica secreta? —sin aún levantarse, comenzó a pensar en las palabras, percatándose de lo que le trataban de decir, después de muchos segundos— ¡Ya veo, con qué era eso! —y al terminar de hablar, también se paró.

Mientras con Misty y los demás…

—Creo que con esto bastará —decía Misty, dejando de liberar energía de su mano izquierda, con la cual tocaba a Pikachu—. Con esto Pikachu estará bien, Sakura —y apenas terminó sus palabras, Pikachu despertó recomponiéndose.

La sorpresa y la alegría fue enrome, Pikachu estaba milagrosamente bien, y todo gracias a Misty. El Pokémon miró con mucha curiosidad a Sakura, y luego a Misty.

—¡Hola Pikachu, ¿cómo estás?! —le saludó Misty, notando el Pokémon mucha emoción, preocupación y felicidad en el rostro de la peli naranja, a lo que respondió con su gruñido y saltando muy feliz a sus brazos— ¡Qué bueno que estás bien Pikachu, tenía miedo de perderte también a ti! —le agradeció entre lágrimas, abrazando con mucho cariño al Pokémon.

—Gracias Misty… —soltó en voz baja la card captor, sólo para terminar llorando en el regazo de Misty, mientras el Pokémon iba al hombro derecho de la peli naranja— ¡Gracias de verdad, no sé qué hubiese hecho si a Pikachu le hubiese pasado algo! ¡Muchas gracias, Misty!

—Sakura —comenzó a decirle con una voz suave—, Pikachu también significa mucho para mí, no podía dejarlo por nada del mundo.

—Y no quiero que eso termine —le pidió Sakura—. Ashy jamás te olvidará y tampoco quiero que te olvide, porque te quiero mucho, amiga.

—Sakura… —soltó algo sorprendida la peli naranja.

—Quiero que me ayudes a cuidar a Ashy —la peli castaña quitó su rostro del regazo de la joven, y le sonrió.

—Eres una tonta, mi pequeña Sakura —le respondió con voz tierna—. De acuerdo, será como tú digas.

—Por fin volviste, Misty —se le oyó decir a la guerrera del aire, quién se le acercó con el grupo que anteriormente había luchado contra Magma y las demás.

—Wind… —dijo algo sorprendida, ahora observando el estado en el que estaban— Veo que lucharon con todas sus fuerzas, parecen agotados.

—¡Jejejeje! Creo que nos esforzamos un poco —comentó algo apenada la pelíazul, con un aspecto muy cansado.

—Por más que lo intentamos, no pudimos hacer nada —ahora le comentó Goku.

—Ni siquiera Usagi, Hikaru y Yoh pudieron hacer algo —le terminó Mew.

—¿Ustedes también pelearon, muchachos? —preguntó muy sorprendida Misty, mirando a los aludidos.

—¡En verdad fue impresionante, las derrotaste con un solo golpe! —decía Usagi maravillada.

—Aun así, creo que deberías acabar con ellas ahora, no sabemos que podrían traer entre manos —comentó muy seria Hikaru.

—Eso lo sé, pero… —comentó muy dudosa Misty, prefiriendo el silencio.

—Misty, ¿ocurre algo? —preguntó Brock muy preocupado.

—Luego les contaré —cortó tajante Misty, volviendo su atención a Wind y los demás—. Tengo que recuperar sus energías, se esforzaron mucho y sólo debe quedarles para estar de pie.

—De acuerdo —le asintieron los seis al unísono.

Pero aun no tenían la batalla ganada, las guerreras elementales estaban en condiciones de seguir luchando.

—¡¿Y qué te hace creer que tendrán un "luego"?! —le gritó furiosa Magma.

—¡Ahora mismo acabaremos con todos ustedes! —ahora les amenazó Aqua, igual de furiosa que Magma.

—¡Con nuestra técnica especial! —terminó Tera, llamando la atención de todos.

—Veo que, aun notando la diferencia de poder, no piensan rendirse —comentó Gary muy serio.

—¡Oigan, ustedes tres! —comenzó a decir May, con un tono muy desafiante— ¡Ya vieron el poder de Misty, así que mejor váyanse y no nos molesten más!

—Chicos, lo siento mucho, pero tengo que ir a detener a esas tres —se disculpó algo preocupada—, ¿me podrían esperar?

—Tranquila, no nos vamos a morir —le dijo Wind, esbozando una sonrisa.

—Esto no es nada para nosotros —comentó Goku con la misma despreocupación.

—¡Sólo acaba con esas tres, y detén todo esto de una vez por todas para volver a casa! —le pidió muy emocionada Usagi.

—Chicos… —ante la, aún preocupación de la líder de gimnasio, Wind y los demás simplemente le asintieron con entusiasmo — ¡De acuerdo chicos, prometo volver rápido! —dijo muy emocionada— Pikachu, ahora tu deber es con Sakura, ve con ella —el Pokémon le asintió, y partió al hombro de la peli castaña—. A terminar con esto — balbuceó para desaparecer y reaparecer frente a las guerreras elementales.

La batalla estaba por reanudarse; tanto Magma, Tera y Aqua, así como Misty, estaban listas para dar el primer movimiento. Misty hasta el momento, tenía la batalla a su favor, sólo era cuestión de tiempo para terminar con todo.

—¡Oigan ustedes dos, no se metan, esto es entre Magma y yo! —Misty les gritó a Aqua y Tera, muy desafiante— ¡Después me encargaré de ustedes!

—¡Oye tú! —le reclamó aún más molesta Tera, queriendo ir a atacar a Misty, pero Magma la retuvo del brazo izquierdo.

—¡Espera Tera, no hagas nada tonto! —le pidió la guerrera del fuego— ¡No te preocupes —le dijo a Misty con desprecio—, esto será entre las dos!

—De acuerdo, solo no eches a perder nuestro plan — le advirtió Aqua, notándose la molestia en su voz.

—No soy tan tonta como para que me maten —contestó con tono irónico Magma—. Esperen aquí.

—¡Oigan, no tengo su tiempo, soy muy poco paciente, así que dejen de parlotear, que ya quiero terminar con esta estupidez! —les gritó Misty de una forma muy engreída, mientras pensaba— ¡Siempre quise decir eso, lo vi tanto en las películas de acción, y lo mejor de todo, es que se siente tan bien! —se decía para sí…, muy excitada…

—Ya se te quitará lo engreída, Misty —dijo con mucha confianza Magma, quién soltó un fuerte gritó, para comenzar a expulsar una gran cantidad de energía.

Magma comenzó a cambiar radicalmente su apariencia, mientras era cubierta por un aura rojiza, la cual crecía a medida que aumentaba su energía. Su poder era enorme, a tal punto, que la tierra había comenzado a temblar con sólo esa acción. Después de unos segundos, la guerrera del fuego dejó de aumentar su energía, ahora viéndose un poco más fuerte físicamente.

—Estoy lista.

—Veo que no eran habladurías, en verdad es poderosa —pensó algo preocupada Misty, para dirigirse a Magma—. ¡Veo que tú también puedes hacer los mismos trucos! —y al igual que Magma, Misty también comenzó a gritar fuertemente, expulsando un aura azulada aún más grande que la de Magma…, como si se tratara de una segunda fuente de energía.

¿Una segunda fuente de energía? ¿De quién será?

—¿Qué sucede? —preguntaba muy extrañada la card captor— Es como si fuesen dos seres.

—Sólo los elegidos podrán usar las joyas elementales, y tendrán el poder completo de los Pokémon que las representan —intervino Paul, llamando la atención de todos con aquel fragmento de aquella antigua leyenda.

—Ahora veo por qué me pidió a Kyogre en el momento que apareció el collar —concluyó Gary muy pensante.

—Algo así nos contó Manaphy cuando me entregó el collar —ahora intervino May, mirando a todos muy seria—. En su momento no le prestamos mucha atención, ya que no sabíamos a qué se refería, ni como se usaba el collar marino —y después desviar su mirada a Misty —. Ahora veo a que se refería.

—Si así funciona ese poder, Misty está en problemas —dijo muy serio y preocupado Goku.

—¡Es cierto! —casi gritó la Sakura de Ecruteak, muy asustada, aún junto al difunto Satoshi y su ahora Charizard— ¡Nunca he visto pelear a Misty, salvo los tirones de oreja a Brock y unos golpes que le ha dado a Ash, pero ella no sabe pelear!

—¡Es cierto, lo habíamos olvidado! —ahora gritó muy preocupado Max.

—Yo también pasé por lo mismo hace mucho tiempo —comenzó a decir muy preocupado Gohan—. Mi poder era enorme, pero no sabía controlarlo, y la única forma en que lo logré, fue gracias al entrenamiento que me dio el señor Piccolo.

—¡¿Tan difícil es controlar tanto poder?! —preguntó aterrada May.

—Así es —le asintió Goku—. Hay personas que tienen un gran potencial, pero no lo saben usar adecuadamente y muchas veces terminan autodestruidas, de la misma forma que hay personas que no tienen potencial, y entrenan tan duro excediendo sus propios límites, que terminan muchas veces perdiendo la vida, y Misty —con aquellas palabras, Goku miró a Misty, cosa que todos imitaron—, es la primera vez que tiene tanto poder. Dudo mucho que sepa controlarlo sin un entrenamiento adecuado.

—El único conocimiento que tiene son las batallas Pokémon. Confiemos en que eso le servirá —comentó el criador, todos volcando su atención a él y volver a Misty, esperando la ahora, esperanzadora victoria.

—Sato —rogaba para sí Sakura, mientras miraba a su amado amigo—, por favor, dale fuerzas a Misty para que gane.

Misty sabía muy bien de su condición, su poder era mucho más grande que el de Magma, pero era consciente de su desventaja.

—¡Tengo que terminar rápido con esto, no sé por cuanto tiempo resista este poder! —pensaba desesperada— Lo peor de todo, es que los únicos golpes que he dado, han sido a los pobres de Ashy y Brock. Seré muy poderosa, pero no tengo experiencia en batalla, Magma me podría ganar fácilmente —cerró sus ojos, y pidió—. Por favor Kyogre, ayúdame con esto, no lo hago por mí, lo hago por los demás —abrió sus ojos, y vio desafiante a Magma— ¡Oye, tonta, espero que estés preparada para recibir la paliza de tu vida!

—¡Growlithe que ladra, no muerde! —dijo en pose burlona la peli celeste, tomando pose ofensiva— Si no vas a empezar a atacar, lo hare yo —y comenzó a moverse rápidamente contra Misty.

—¡Ahora verás, maldita! —pero en vez de atacar, Misty prefirió esperar a Magma— ¡Ahora! —y comenzó a esquivar todos los ataques de Magma, mientras intentaba asestar los suyos, sin mucho éxito.

—¡Te felicito líder de Cerulean —comenzó a decirle con tono burlón—, eres muy buena esquivando ataques, es una lástima que no sepas acertar un golpe!

—Es cierto —le asintió con sarcasmo—, tengo que admitir que soy más veloz que tú. Aunque no pueda acertar ningún golpe, sigo siendo más poderosa —pero cada palabra que decía, hacía notar más el cansancio del peso de tanto poder—. Creo que esto no dará para mucho —pensaba—, mi cuerpo apenas aguanta este poder, y si esto se extiende más de la cuenta, moriré, y eso sí que sería patético, ¡Ja!

Pero, aunque Misty no quería demostrar su desventaja, esta era muy evidente.

—¿Qué le pasa a Misty? —preguntó May— ¿Acaso recién está sintiendo el ataque anterior?

—No May —le negó Goku—, como se los dije, Misty tiene más poder del que su cuerpo puede controlar. Si continua con ese ritmo, pronto morirá —concluyó con rabia—. Tiene la batalla perdida.

—¡Misty —le gritó desesperado Brock—, termina ahora con la batalla!

En ese momento, Misty se había dado cuenta que no podía continuar con esa farsa. Estaba cometiendo el mismo error que Ash, el cual le costó a ella su secuestro y tortura; hacerse la heroína.

—Tiene razón Brock —pensó con mucha seriedad, para luego dirigirse a Magma— ¡Magma, esto se terminó! —pero seguía con su conciencia— Creo que esto podría ir así —estiró sus brazos frente a ella, abrió sus manos, y comenzó a concentrar energía— ¡Hidrobomba!

Misty disparó el ataque de agua con una gran potencia y velocidad, a tal nivel, que en verdad era peligroso.

—¡No Misty, detente —le gritó desesperado Goku—, vas a destruir la tierra!

Todo hubieses sido distinto en otra situación, pero Misty tenía una cobertura más alta que Magma, por lo que el ataque no sólo iba contra la guerrera del fuego, sino también contra el planeta, y el poco control que tenía Misty con esa cantidad de poder, no le permitía tener voluntad sobre él.

Pero de la nada, el ataque fue repelido hacia el cielo como si nada.

—¡¿Qué rayos pasó?! —miró Misty muy sorprendida.

En el punto de repulsión del ataque se levantó una bruma, dentro de la cual se notaba una silueta humana. Todo parecía indicar que se trataba de la persona que, no sólo había salvado a Magma, sino también a la tierra.

Por lo visto, Misty es tan poderosa, que apenas puede soportar y controlar tal poder. ¿Cómo terminará la batalla entre Misty y Magma? ¿Cuál será el plan de Ash con Sakura Haruno y Ami Mizuno? ¿Qué hará Cyrus en Sinnoh? Y lo más importante. ¿Quién repelió el peligroso ataque de Misty?

Esta historia continuará…

...

Y por ahora seria. Los espero el próximo sábado para el siguiente capítulo. Cuídense todos!
 
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Hola a todos. Este capítulo no creo que les agrade a muchos, aun así espero lo disfruten.

...

Misty estaba exigiendo su cuerpo al máximo, no tenía más opciones. Magma, la guerrera del fuego, había decidido ponerse sería. Lo sabían muy bien sus amigos, lo sabían muy bien sus rivales, lo sabía muy bien ella misma, Magma tenía más experiencia, y con el ritmo que llevaban la pelea, la líder de Cerulean terminaría autodestruyéndose. Los efectos del poder que le fue confiado estaba causándole estragos, estaba muy cansada. En su desesperación, Misty encontró una única salida; atacar con todas sus fuerzas, con lo que parecía ser su técnica más poderosa, pero con muy malos cálculos. La cobertura sobre Magma era alta, por lo que la tierra también estaba en el camino de su ataque. Por suerte, si es que podía llamársele así, alguien, con mucha facilidad deshizo el ataque, salvando a Magma y la tierra. ¿Quién será el supuesto Salvador?

...

Capítulo 44: "El ataque de Dark y los sentimientos de May. El ataque a los sentimientos, el alma y los actos de vida, el juicio elemental"

Todos estaban paralizados mirando al cielo, ¿quién era tan poderoso como para repeler con tanta facilidad el ataque de Misty?

—¡Seas quien seas, muéstrate! —gritó Misty muy agitada.

—No comas ansias —le dijo con una voz muy tranquila—. Te aconsejo que te tranquilices, sino terminarás autodestruida.

—¡¿Cómo lo supo?! —se preguntó para sí, muy sorprendida.

—Sencillo —sorprendentemente le respondió, como si hubiese leído su mente—. Sólo mírate, estas exhausta con un poco de ejercicio —la peli naranja quedó sorprendida por tal habilidad—. Así es Misty, también puedo leer la mente de los demás.

—Veo que eres distinta a los demás —le comenzó a responder, cuando de pronto dos Pokémon aparecieron de la nada; eran un Pikachu y un Espeon, logrando percatarse la líder de gimnasio —. ¿Eh?

—¡Veo que llegaron! ¡Ya me preguntaba por qué demoraban tanto! —les dijo en gritó Dark a los Pokémon, quienes solo la miraban atentamente.

Pero cierta entrenadora, quién si conocía a estos Pokémon, se les acercó.

—Imposible… ¿Espeon, Pikachu? —se decía un tanto dudosa, llamándolos de un grito— ¡Pikachu, Espeon, soy yo, Sakura! —los dos Pokémon voltearon la mirada a la joven y los Pokémon que la acompañaban, y les sonrieron, respondiendo los otros con un saludo, y luego el cuerpo de su difunto entrenador— ¡Por favor Espeon, Pikachu, ayuden a Misty, apenas puede continuar con la batalla! —les pidió Sakura con desesperación, a lo que asintieron y volvieron sus miradas al cielo.

Los demás, solo miraban a Sakura y a los dos Pokémon.

—Sakura, ¿no me digas que esos son los Pokémon que conozco? —le preguntó Gary muy sorprendido.

—Así es Gary, esos son el Pikachu y el Espeon de Sato —le respondió la joven de Ecruteak, mirando fijamente al grupo—. ¡Como me lo dijo Sato —y volvió a mirarlo—, si después de perder, me ponga a llorar —por alguna razón, el ver a esos dos Pokémon le levantó muchísimo el ánimo, notándose en cómo se levantaba con una expresión de decisión—, mejor que me largue a llorar con mi mamá!

—Sakura, ya lo sabemos todo —le dijo muy triste Gary—. Ya sabemos lo que sucedió con Satoshi, y si no quieres seguir lo comprenderemos, pero eso no quiere decir que nosotros vayamos a desistir. Tenemos que seguir hasta más no poder.

—Lo se Gary, y gracias —el investigador se la quedó mirando, y luego vio a los Pokémon de su viejo amigo.

—Pikachu, Espeon, ¿están listos? —ambos simplemente le asintieron— Entonces prepárense para lo que sea —y volvió su atención a Sakura—. ¡Sakura…! —pero la aludida lo interrumpió.

—Sato confía ciegamente mucho en ustedes, yo sólo lo ayude. Adelante, haz lo que tengas que hacer —la joven le confesó, esbozando una sonrisa.

—Gracias, no te decepcionare —le respondió Gary con el mismo gesto, y volviendo su atención a Pikachu y Espeon—. ¿Creen que podrán contra Aqua y Tera? —preguntó algo preocupado, pero los dos le asintieron con mucha seguridad— Bien, entonces al ataque.

Tanto investigador como Pokémon se adentraron al campo de batalla, con toda intención de llamar la atención de las dos guerreras elementales.

—¡Tera, Aqua, basta de juegos, sólo es cuestión de tiempo para derrotarlas! —les desafió Gary, logrando llamar la atención de ambas.

—¡Gary Oak…, el frustrado entrenador de Pallet Town…! ¡Parece que quiere quitarse la frustración! —comentó con ironía Aqua.

—¿Le ayudamos a quitarle la frustración? —le propuso Tera, también mirando al investigador.

—Me parece buena idea —le respondió la guerrera del agua, logrando percatarse de dos Pokémon que lo acompañaban— Oye Tera, ¿no son Espeon y Pikachu?

—Así parece ser —le respondió la guerrera de la tierra, también percatándose de ambos—. Veo que ese traidor los dejó como último recurso —y volvió su atención a Gary— ¡Es cierto, a nosotros también nos tiene cansadas estos juegos inútiles! —y ambas desaparecieron en el aire.

—Tengan cuidado, son muy rápidas —les aconsejó Gary, a lo que Espeon y Pikachu le asintieron— ¡Ataque rápido!

Apenas Gary dio la orden, ambos Pokémon desaparecieron al tiempo que Aqua y Tera. Lo único que se sintió en el ambiente, fue un fuerte choque, y tras él, a Pikachu haciendo fuerza contra Tera, y a Espeon contra Aqua.

—Veo que te has hecho muy fuerte, Espeon —le decía muy feliz Aqua—. Nunca pensé que ese traidor fuese tan hábil.

—¿Por qué siguen creyendo que Satoshi es un traidor? —le preguntó muy calmo Espeon—. Se suponía que teníamos los mismos ideales, pero después de enterarnos de sus verdaderos planes…, nosotros nos sentimos los traicionados.

—Tú sabes perfectamente que nosotras no somos como Dark —comenzó a advertirle muy seria—. Si te mato, no sentiré ninguna culpa, puesto que nos estorban en nuestros planes.

Se separaron, y…

—¡Sato no le enseñó nuevos ataques a Espeon y a Pikachu, utiliza los que conozcas! —le avisó Sakura a Gary.

—¡Lo sé, Satoshi no era de cambiar los ataques de sus Pokémon! —dijo muy pensante Gary, mientras se decía, esbozando una sonrisa— Ahora veo por qué lo hacía.

…Gary dio una orden a cada Pokémon.

—¡Pikachu, rayo, Espeon, bola de sombras!

Y de pronto, los cuatro peleadores volvieron a desaparecer, y reaparecer a cierta distancia, acertando sus ataques ambos Pokémon.

Mientras tanto, el grupo veía expectante la pelea.

—¿De dónde salieron esos Pokémon tan poderosos? —preguntó muy sorprendida la señorita Kinomoto, ahora desviando su mirada a su Pikachu.

—Esos son los primeros Pokémon que tuvo Satoshi, y, por lo tanto, los que tienen más experiencia —respondió Tracey, sin quitar la mirada de la batalla, al igual que los demás—. Me preguntaba por qué aun no aparecían.

—Ellos pueden pelear sin problemas, lo único que me preocupa ahora es Misty —dijo May, sin despegar su mirada de la líder de gimnasio—. ¿Quién será ella?

—Ella es Dark, la guerrera de los deseos. Representa la oscuridad —respondió muy seria la entrenadora de Ecruteak.

—¡¿Qué…?! —el unísono grito de Sonic e Inuyasha, provocó el susto de todos, y que los miraran, notando una expresión de terror en los dos.

—¿Qué sucede chicos? Me están asustando —preguntaba Max un poco alterado.

—Ondine nos dijo que la guerrera de los deseos y la guerrera de la verdad eran las guerreras más poderosas, incluso más que las guerreras elementales —dijo Inuyasha, mientras miraba a los demás muy serio.

—Creo que, si no hacemos algo, lo único que quedara de Misty serán sus restos —las palabras de Sonic, no hicieron más que preocupar aún más a los demás.

Todos conocían la condición de Misty, y la irrupción de Dark sólo preocupó de sobre manera a los demás.

—Dark, ¿terminemos ahora con la pelos de zanahoria? —preguntó maliciosamente Magma, sin quitar la mirada de Misty.

—No Magma, no hay necesidad —le respondió Dark, también sin quitar la mirada de la líder de gimnasio—. Me di cuenta de la diferencia de poderes y la falta de experiencia de esa niñita. Conmigo bastará.

—¡Puedo pelear con las dos, no hay ningún problema con eso!—dijo Misty, muy desafiante.

—De acuerdo Dark. Creo que me limitaré a mirar la masacre en primera fila —acató la guerrera del fuego, levantando sus hombros y manos de forma despectiva.

—Cómo tú quieras —y Dark volvió su atención a Misty—. Y tú no te esfuerces, creo que ya te lo había aconsejado. ¿Quieres comenzar?

—Cuando quieras —le respondió Misty, volviendo a tomar una pose defensiva.

Dark desapareció, y a Misty no le dio tiempo de nada; recibió una poderosa patada en la cabeza, estrellándola contra el suelo muy fuerte.

—¡Rayos, no vi cuando me pegó! —decía en voz alta la peli naranja, recomponiéndose con algo de dificultad del golpe. Ciertamente el golpe no le afectó, pero el resistir el golpe hizo que tuviera que aumentar su fuerza, agotándola más— Y yo que quería terminar esto rápido. ¡Ja! Creo que no podré —comentó en tono irónico.

Misty volvió al cielo, quedando frente a frente a Dark.

—Creo que esto será muy aburrido —dijo algo aburrida Dark, para luego pegar un grito—. ¡Ya se! No te atacaré por unos minutos, tendrás la ventaja. Atácame como tú quieras —le ofreció, con cierto tono burlón.

—Con que muy confiada, ¿eh? — aquella actitud sólo enfureció más a Misty —¡Maldita! —lanzándose contra Dark.

Misty comenzó a lanzar puñetazos y patadas a Dark, pero ninguno acertaba, lo que la hizo desesperar aún más, causando que accidentalmente aumentara aún más su poder, y así, comenzando el final de la batalla.

—¡Rayos, esa maldita se está burlando de mí! —pero cuando vio la intención de dar otro puñetazo a Dark, la peli naranja sintió estremecer su cuerpo — ¡Ay…! — sólo se sintió un grito desgarrador de su boca.

—Creo que es mi turno —le sonrió Dark, maliciosamente—. Es tu fin —la guerrera oscura se movió hasta la espalda de la peli naranja, y sin más aviso le dio una fuerte patada, terminando con mucha fuerza en el suelo.

La más horrorizada por aquella escena era May, quién en un acto de desesperación, quiso ayudar a su amiga.

—¡No…, Misty! —gritó desesperada May, quién quiso ir corriendo a socorrer a su amiga, a lo que Magma le obstaculizó el camino— ¡Apártate, maldita!

—¿Recuerdas lo que te dijo tu amiguita? —le recordó de forma maliciosa la guerrera del fuego, notando en ese mismo instante May, como alguien la hacía retroceder.

—¿Eh? —May miró tras ella, y vio a quien la había hecho retroceder, mirándolo angustiada— Señor Goku…

—Tranquila May, Misty aún sigue con vida —le dijo mirando a la joven de Hoenn, para después dirigirle la palabra a Magma—. Creo que no tengo más opción que pelear contigo, Magma.

—Goku, ¿recuerdas como Aqua te dio una paliza? —le preguntó mofándose del guerrero.

—Magma, tu mejor que nadie debe saber cómo somos. Cuando estamos al borde de la muerte o una batalla difícil, nuestra fuerza aumenta —y sin más demoras, se transformó en súper saiyajin—. Esta vez no será tan sencillo derrotarme.

Pero de pronto, se escuchó un grito desgarrador; era Misty, quien gritaba por causa de un fuerte rodillazo que le propinó Dark en su abdomen, terminando con lo que le quedaba de energía.

—Dark… —decía con voz quebradiza, entre quejidos—, eres muy fuerte…, más que tus amigas…, te felicito…, pero esto no se quedará así…

—¡Veo que aún puedes moverte, eso podemos solucionarlo! —y sin ningún remordimiento, con su pie derecho aplastó el brazo izquierdo de la líder de gimnasio, con tal fuerza, que terminó rompiendo los huesos de este. De Misty lo único que se escuchó, fue un grito desgarrador de dolor, haciendo que soltara lágrimas— ¡En verdad te vez muy tierna con lágrimas en tus ojos, quiero que siempre te veas así de bonita! — y de un suave movimiento con su pie derecho, levantó a la joven hasta su altura.

Aprovechando la debilidad de Misty, comenzó a darle golpes críticos en puntos específicos del cuerpo, con tal fuerza, que los gritos de la líder eran peores, notándose el dolor en su rostro.

—Misty… —más no dijo May, estaba horrorizada, paralizada, y sin saber cómo, de forma instintiva, decidió nuevamente desafiar a Dark— ¡No lastimes a Misty!

Todos veían muy sorprendidos a una May envuelta en la ira y el odio. Igualmente, su situación no era muy distinta a los demás; todos quieran ayudar a Misty, pero eran conscientes de la diferencia de poderes. No era el rival para nadie.

—¡Dark, Maldita! —gritó con mucha ira y odio, mientras siendo guiada por sus sentimientos, comenzó a caminar en dirección a Misty y Dark.

—Vaya, vaya. Con que la pequeña May quiere defender a su amiguita —comentó sarcástica, mientras dejaba caer a Misty al suelo—. Está bien, te dejaré verla, acércate.

—¡May, aléjate! —le gritó Misty con lo que le quedaba de energía, pero la porfía de May fue más fuerte; había llegado hasta ella— May, perdóname por favor, Dark rompió todos mis huesos, ya no puedo moverme. Te defraudé —le dijo muy acongojada.

—Misty…, ¿cómo puedes seguir tan firme? —le preguntó algo desesperada la joven, dejando caer unas cuantas lágrimas— El señor Goku nos dijo… que sí seguías peleando de esa forma, terminarías lastimada.

—May, escúchame…, tu eres mi amiga…, y al igual que a Brock, Tracey y los demás, no puedo permitir que les pase algo… Y a ti May, te quiero como si fueses mi hermanita menor —tal comentario, provocó el sonrojo en la peli castaña—. Sabía que existía el riesgo de terminar incluso con mi vida, pero tenía que arriesgarme. Lamentablemente, me falta muchísimo para aprender a usar esta cosa.

—Misty… —May había pasado de la desesperación al miedo, sus lágrimas brotaban con mayor fuerza, no aguantaba más ver a su más preciada amiga en ese estado—. Por favor, no te mueras, te lo suplico —se levantó, y miró a Dark con mucho odio, rencor, rabia; se veía como apenas retenía sus sentimientos— ¡Maldita Dark, te atreviste a destrozar el cuerpo de Misty! ¡No te lo perdonaré!

—¡Ay, pero que escena tan tierna y bonita! —comenzó a decir Dark, haciendo notar su ironía en una expresión de ternura— ¡Pero que asqueroso! —soltó asqueada.

—¡Cállate, maldita mierda! —soltó más fuerte que todo lo demás que había dicho, dejando perplejos a todos sus conocidos— ¡Te voy a destruir! —y sin ninguna duda, comenzó a correr contra Dark, con toda intención de atacarla, y lográndolo, sin éxito.

—A mí me respetas —le dijo muy tranquila—. Retrocede, ahora —y de la nada, creó una corriente de aire, mandándola a volar lejos.

Mientras, los demás seguían muy sorprendidos del valor… y el vocabulario de May.

—¡Max, no sabía que tú hermana tuviera esa clase de educación! —le dijo la señorita Kinomoto entre ofendida y molesta.

—No Sakura, ella no es así —le negó muy sorprendido Max—. May es muy tranquila y aventurera, fue gracias a Ash la valentía que ahora tiene. Te puedo decir que jamás había escuchado esa clase de palabras en ella —y terminó muy serio—. De verdad está muy enojada, es como si hubiesen tocado a alguien de su familia.

—No sabía que Misty y May se llevaran tan bien, en verdad parecen hermanas —decía Tracey muy sorprendido.

—Yo me preocuparía ahora por otra cosa —les comentó Ed muy preocupado—. Dark tiene a las dos, las va a matar — todos miraron al joven, para después desviar su atención a las dos chicas.

Pero de pronto, se sintió un fuerte grito de parte de May.

—¡Maldita…, pagaras… —de pronto, el pecho de May comenzó a brillar— muy caro lo que le hiciste a Misty! —y de la nada, comenzó a expulsar un aura de color naranja— ¡No puedo permitir… —el fenómeno que afectaba a May, sorprendió a todo el mundo— que sigas con vida!

De pronto, el bolso de Satoshi, quien lo tenía en ese instante Inuyasha, comenzó a brillar.

—¡Ay…! —más por la sorpresa, Inuyasha se zafó del bolso algo asustado, y apenas tocó el suelo, salió una fuerte luz de este, emitido por un objeto en especial.

—¡Eso es…! —murmuró la entrenadora de Ecruteak.

—¡Ese es uno de los objetos que encontramos en el Mt. Plateado, la pulsera terráquea! —avisó de golpe Naruto, quién era el que mejor sabía de las joyas, la cual comenzó a dirigirse hacia May.

—¡Nuestras teorías estaban en lo cierto! —gritó Inuyasha con mucho entusiasmo.

—¿Sus teorías? —preguntó Kagome muy curiosa.

—Si se fijas bien, las guerreras elementas se parecen mucho a Misty y a May, así que tomamos por conclusión que May sería una de las guerreras elementales.

—¿Eso es cierto, Inuyasha? —preguntó Max muy sorprendido.

—Así parece ser Max, así parece ser.

Mientras tanto, al menos Magma, estaba muy preocupada porque una segunda joya elemental se estaba por liberar.

—No puede ser, otra joya más… ¡Maldición! —y por desesperación, Magma quiso ir a interrumpir, pero Goku se lo impidió, apareciendo frente a ella de golpe.

—¡Oye, ¿acaso estas huyendo?!

—¡No te entrometas, vete de aquí! —rápidamente le lanzó una esfera de energía, pero Goku apenas se movió para esquivarla— ¡Maldición!

—¿Qué sucede? —se preguntaba el saiyajin— Antes era muy poderosa, pero después que Misty se transformó, su poder disminuyó a la mitad, y ahora que May activó esa joya, los poderes de Magma volvieron a disminuir —y rápidamente, llegó a la conclusión más sencilla— ¡Lo tengo! —todos miraron al saiyajin muy extrañados por el grito— ¡Ya veo por qué quieren las joyas! ¡A medida que las despiertan, sus poderes se van debilitando, es como si esas joyas absorbieran o bloquearan sus poderes!

—¿Eso es cierto? —le preguntó Gary, quién al igual que Espeon y Pikachu, miraron al guerrero.

—¡Eso no importa ahora, lo único que quiero ahora, es ayudar a Misty! —y apenas terminó su frase May, la pulsera terráquea quedó frente a ella, flotando en el aire— ¿Y esto?

—Toma la joya, May —dijo una voz en la mente de la joven.

—¿Quién es? —preguntaba con algo de susto, mirando a todos lados.

—May, soy yo —volvió a decir la voz, la cual esta vez, May notó que venía de la joya.

—¡¿Que eres tú?! —más por curiosidad e intuición, May tocó la joya, provocando que esta emitiera una fuerte luz, la que cegó a todos.

Cuando la luz desapareció, una mujer apareció frente a todos. Era muy parecida a May, pero versión adulta, tal vez de unos treinta y dos años, y usaba un peinado muy similar al de la coordinadora, pero un poco más largo. Vestía una especie de polera holgada, con detalles de roca y metales, un pantalón también holgado, con detalles igual que la polera, en sus muñecas se veía unas muñequeras, al parecer, de un material parecido al oro, y siendo rodeada de telas transparentes. Se veía majestuosa.

—¿Quién eres tú? — preguntó May muy asombrada.

—Tranquila May. Soy Flora, soy una de tus antepasados.

—¡¿Mi antepasado?! —exclamó aún más sorprendida la peli castaña.

—Tú no nos molestes —le dijo Flora a Dark, haciendo brillar sus ojos, mandando a volar a la guerrera oscura como si nada.

—¡Increíble! —volvió a gritar May, sin poder salir de su impresión— ¡¿Cómo hiciste eso?!

—¡¿Quién rayos es esa! —se preguntaba con rabia Dark, estirando sus brazos, intentando una de sus técnicas— ¿Eh? —no pasó nada, cosa que la dejó perpleja. Era como si hubiesen sellado sus habilidades.

—¡No te preocupes, yo lo soluciono! —Magma también intentó hacer lo mismo, obteniendo mismo resultado— ¡¿Qué demonios pasa?!

—Les sugiero que no intenten, sellé todo tipo de poder de energía en todos — les respondió Flora, dándoles a entender que, pese a que aún estaban transformados, no podían usar ninguna técnica, salvo volar.

—¿Por qué lo hiciste? —preguntaba May ingenuamente.

—Porque quería hablar contigo, May —le respondió Flora, volviendo a hablar con un tono reconfortante—. Yo soy una de las guerreras que luchó arduamente para sellar al escuadrón de la oscuridad y a Arades. Lamentablemente tuvimos que sacrificarnos, ya que eran muy poderosos, fue imposible hacer otra cosa, y por causa de eso mis amigos también murieron, y eso fue algo que nunca pude perdonarme. No soy como las otras guerreras elementales, yo soy muy pacifica, pese a que soy la guerrera de la tierra, una de las guerreras más poderosas, después de la guerrera del fuego.

—Ya veo —May seguía igual de sorprendida, pero comenzaba a procesar todo lo que sucedía—. A mí tampoco me gusta ver a mis amigos sacrificarse y quedarme aquí paralizada —le dijo esbozando una sonrisa, y después desviar su atención a Misty—. Misty, perdóname por no defenderte, pero no soy como tú. Por cómo eres, te admiro y te quiero —le confesó muy triste.

—May…, con tu valor y cariño…, estoy satisfecha… —le respondió muy orgullosa Misty—. Arriesgaste tu vida para defenderme…, pese a que sabías que te podían matar —y después desvío su atención a Flora—. Discúlpame Flora…, pero creo que fui una inútil…, me destrozaron, literalmente…, con suerte me mantengo consciente —decía burlándose de sí misma, con voz muy agotada.

—Lo siento Misty, pero no tengo el poder de recuperar energía ni las heridas —se disculpó algo apenada Flora—. Como liberaste el poder del collar marino, debiste haber hablado con Ondine, ¿o me equivoco?

—Sí, lo hice…, y le prometí que terminaría esto… de un solo golpe.

—Ondine, tan impaciente como siempre —dijo rendida, llevando su mano derecha a su nuca—. No te dijo nada sobre cómo usar el poder de la joya, ¿verdad?

—¿Tenía que saber algo? —preguntó algo extrañada la peli naranja.

—Misty, durante años, ustedes han sido líderes de gimnasio, o por lo menos sus familias, por lo que solo han tenido batallas con sus Pokémon, pelear de esta forma es muy distinto.

—Es cierto Misty —decía Goku muy comprensivo, mientras se les acercaba ya sin su transformación—, tu cuerpo no está en condiciones de manejar de esa forma tanto poder, además excediste esa misma fuerza. Seguramente sentiste como tu cuerpo se desarmaba por dentro.

—Así es —le asintió Misty—. Creí que haciendo eso terminaría rápido…, pero veo que me fallaron los cálculos… También sabía que nunca he peleado, y que ese poder destrozaría mi cuerpo…, mi muy mal preparado cuerpo…

—Eso quiere decir que aún no estamos listos para pelear contra ellas —concluyó May, mirando a las guerreras elementales, y de nuevo a Flora—, ¿verdad?

—Nunca nadie está preparado para nada —reflexionó Flora, para después desviar su atención a las guerreras elementales—. Aun así, a esas niñas nunca las había visto, ¿de dónde salieron?

—Es cierto… —interrumpió Misty—, Ondine nos habló que el nombre de los soldados de la luz…, era solo un nombre falso…, su verdadero nombre, es el escuadrón de la oscuridad… —y sin lograr terminar, Misty sintió como se desvanecía su conciencia.

—¡Por favor Misty, no te duermas, ya no te esfuerces más! — le gritó May muy preocupada y asustada.

—¿Eso es verdad? —le preguntó algo sobresaltado Goku a Flora.

—Veo que, en mil años todo ha cambiado mucho —le respondió con algo de sarcasmo—. ¿Te puedo pedir un favor, Goku?

—¿Qué necesitas? —preguntó muy serio.

—No puedo hacer mucho por ustedes, solo soy un alma y pronto tendré que partir al paraíso. Ya he cumplido con mi tarea, así que quiero que me hagas el favor de entrenar a Misty, a May, y a los jóvenes que liberen la energía de las joyas elementales y los demás objetos.

—De acuerdo, los entrenaré —le asintió con entusiasmo—. Misty, May, ¿están de acuerdo?

—¡Por supuesto, lo que sea para terminar con esos malditos! —exclamó muy decidida May.

—No quiero volver a pasar esta vergüenza… —ironizó resignada Misty—. Está bien…, entrenaré contigo Goku… Si es el único método para aprender a controlar el poder de la guerrera del agua…, lo haré.

—Si necesitan saber de más, cuando liberen las otras joyas restantes tendrán sus respuestas —les comentó Flora—. Lo siento, pero no tengo más información.

—¿Y por qué no? —preguntó ingenuamente May.

—Creo que cuando quedamos selladas, nuestra memoria se repartió, o al menos eso creo —respondió algo confundida—. May, ya es hora —le dijo a May muy seria, mirándola a los ojos.

—¡Si…! —dijo con muchos nervios y ansias, reflejados en sus brillantes ojos—. Creo que es hora que tome tú puesto —miró a su ancestro con decisión y seguridad, y le prometió—. ¡Te prometo por mi vida, que esos malditos no se saldrán con la suya, protegeremos nuestro mundo con nuestra vida!

—Lo siento May…, pero no podré ayudarte…, al menos por ahora…, ¡Je! —se disculpó Misty, sin jamás dejar la ironía.

—Flora —interrumpió Goku—, antes que te vayas, quiero preguntarte sobre lo que dijo Misty u Ondine. Dijo que con Wind, Mew y yo sería suficiente para derrotar a las guerreras, pero no pudimos hacer nada.

—Goku, solo hagan explotar su poder —le respondió con sencillez—. Veo que Ondine estaba muy apurada por algún motivo —comentó algo pensante—. Bueno, solo hagan estallar su poder oculto y listo.

—¿Y cómo se hace eso? —preguntó muy extrañada May.

—Misty supo muy bien cómo hacerlo, y sé que ustedes también lo harán. Confío en ustedes, y que esta época de caos termine —Flora volvió a mirar a los ojos a May, y le ordenó—. May, grita con toda tu seguridad y coraje, Groudon, por favor, préstame tu poder y voluntad.

—De acuerdo —se paró derecha, levantó su brazo izquierdo al cielo, y…—. Cuídate Flora. ¿Volveré a verte?

—Siempre te ayudaré y protegeré, y si quieres hablar conmigo, solo llámame con tu mente, y por favor, tú también cuídate, mi sucesora.

—Te extrañaré —…sólo gritó— ¡Groudon, por favor, préstame tu poder y voluntad!

Tal acción de May, hizo sorprender a todos de distintas maneras.

—¡¿Eh?! —la entrenadora de Ecruteak, Sakura, vio como una de sus pokébolas voló hasta May— ¿Qué sucede?

—Parece que May piensa hacer algo extraordinario —decía Edward con mucha seguridad, mientras todos veían lo que pasaba.

—Pero ¿quién es esa mujer? —ahora preguntó la señorita Kinomoto.

—Si llegamos a sobrevivir, le preguntaremos a May y a Goku —le respondió Tracey, tan extrañado como los demás.

—Ella debe ser amiga de Ondine —respondió con mucha seguridad Inuyasha.

—¿Cómo lo sabes? —ahora preguntó Kagome, muy extrañada de su seguridad.

—Ocurrió lo mismo cuando peleamos contra Dialga y Palkia.

—¡¿Eso es cierto?! —preguntó muy incrédulo Max.

—Si —le asintió Sonic—. Después de eso, Misty apareció con ese extraño traje.

De pronto, May se vio envuelta en una luz muy fuerte, para después aparecer en otro lugar, el cual parecía invadido por la oscuridad.

—¡¿Eh?! —May miraba para todos lados, sin reconocer aquel lugar— ¡¿Dónde estoy?!

—Tranquila May —se oyó de Flora, con una voz muy tranquila—. Llegó la hora que me releves.

—¿Flora? —May siguió buscando, hasta encontrarla, viéndola directo a los ojos— ¡De acuerdo, cuando tú quieras! ¡Te prometo que daré mi mejor esfuerzo para dejar muy bien tu nombre y el de mis antepasados!

—Yo sé que lo harás, confío en ti. Sólo te pediré un favor, hija.

—¡Por supuesto, dime! —aceptó con un tono de voz muy firme.

—No digas más palabras feas, eso queda muy mal en las mujeres bonitas y de buen corazón —le pidió Flora, esbozando una sonrisa.

—¿Palabras feas? —May no entendía a qué se refería, hasta percatarse del "discurso" que le había dado a Dark— ¡¿En verdad dije eso?! —y muy desesperada, comenzó a gritar, mientras movía sus brazos y piernas— ¡Por favor, perdóname, no quise decir eso, yo sólo…!

—Tranquila May —le pidió muy calma Flora—, no tienes por qué darme explicaciones, las palabras se las lleva el viento, pero tu lealtad, valentía y gran corazón, vale mucho más que cualquier otra cosa en la vida. Acabas de demostrar el acto de amor más grande que existe, intentaste sacrificarte para salvar a Misty, y por esa razón te daré el más grande regalo que tengo para ti.

—¿Acto de amor por Misty? —aquellas palabras, hicieron que los pensamientos de May fluyeran por si solos— ¡¿Yo enamorada de Misty?! —gritó muy sonrojada.

—Así es, May —le asintió Flora—. Pero es otro tipo de amor, muy distinto al que sientes por Drew… pronto lo entenderás.

—Si tú lo dices —dijo May, dando a entender que no había entendido nada.

—Muy bien, prepárate.

—¡Si!

—Y May, yo también te extrañaré. Ahora solo relájate, el resto déjamelo a mí.

El traje de May comenzó a cambiar, al igual que el de Misty, con la diferencia, que la peli castaña vestía un peto café claro bastante ajustado, al punto que sus pechos se veían más grandes a cómo eran, acompañados por unos pantalones igual de ajustados, los que les llegaban hasta los tobillos, y unas muñequeras que parecían estar hechas, al parecer de oro, las que tenían unos dibujos muy extraños inscritos en color rojo, y desde el cuello del peto salían dos tiras de tela transparentes, las que tenían inscripciones color azul, con el mismo diseño que tenía Groudon. Pese a lo ajustado e incómodo que se vea el traje, May se sentía muy liviana, libre y poderosa.

Una vez la luz desapareció, May apareció con su nuevo traje.

—¿Y esto? —se preguntaba muy curiosa May, mirándose con atención— ¡Que hermoso traje, me encanta! —gritó muy sonrojada y alegre.

—¡¿Que sucedió?! —preguntó muy sorprendido Goku.

—Veo que… —decía Misty entre quejidos— liberaste el poder de otra joya…

—¡Mira Misty, por fin soy como tú, por fin podré ayudarte! —le gritó May muy emocionada, mirando a los ojos de la peli naranja muy sonrojada.

—¡Gracias May… qué bueno que por fin puedas hacer lo que querías…! —decía sonriendo— Aun así… —ahora comentó muy seria— May, Goku, por favor… tengan mucho cuidado, esas guerreras son muy poderosas… —les pidió, ya muy agotada.

—Lo sabemos Misty, no te preocupes —le respondió Goku, levantando el dedo pulgar de su mano derecha—. Esperamos terminar rápido.

—¡Misty, por favor no te esfuerces, quédate tranquila y no te desmayes! — le pidió May, todavía muy preocupada.

—Chicos, no se preocupen…, lo único que puedo mover son los ojos… —dijo Misty algo sarcástica.

—May —comenzó a explicarle el saiyajin—, como es la primera vez que pelearás, no liberes todo el poder que tienes, sino terminarás destruida.

—Te sugiero que la vigiles… —le pidió Misty—, es tan impulsiva como Ash.

—Sí, lo sé, ya me lo había dicho, pero no sé cómo liberar mi poder —dijo muy apenada May.

—¿Recuerdas como lo hizo Misty? Es más menos lo que tienes que hacer —tal respuesta, sólo dejó algo confundida a May— ¡Ya sé! Observa atentamente lo que voy a hacer —comenzó a concentrarse, y se transformó en súper saiyajin— ¿Viste como lo hice?

—Sí, creo… Déjame intentarlo —muy insegura, pero con mucha fuerza de voluntad, May comenzó a concentrarse, y sin percatarse comenzó a flotar en el aire, comenzando a alejarse de aquel lugar por voluntad, más por miedo de herir aún más a Misty, a sabiendas que no sabía controlar su propio poder.

Mientras, las guerreras elementales veían con odio a May, como hacía desbaratar sus planes de a poco.

—¡Rayos —se decía con rabia Dark—, esas tontas liberaron otra joya más! —en eso, logró percatarse que su cuerpo estaba liberado nuevamente— Mi poder está de vuelta —pensó muy seria —. Esa mujer que apareció, al parecer ya se fue —y les gritó a las guerreras— ¡Terminemos con esto ya, ejecutemos el juicio elemental!

—Ya veo, quiere terminar con todos de un solo golpe —susurró Aqua, gritándole a sus otras compañeras— ¡Comencemos!

—¡Pero primero, no permitiré que esa niña libere su poder! —decía Tera, mientras se dirigía contra May, pero un joven se interpuso en su camino— ¡Apártate!

—¿Tienes prisa? —le preguntó Gary con tono burlón.

—No te hagas el valiente sino… —iba a comenzar a avanzar Aqua, pero Espeon se atravesó en su camino— ¡¿Tú también!

¿Sino qué, Aqua? —le preguntó sin perder la compostura.

¡Tera, será mejor que te tranquilices, May aún tiene que aprender a usar esa joya, sino terminara igual que Misty! —decía la ex Pikachu de Satoshi, muy molesta.

—Ya veo, con que piensan hacerlo difícil, entonces… —comenzó a amenazar Magma, quién nadie la contenía, apuntando una esfera de fuego al grupo, el cual no prestaba atención por estar pendientes de May.

¡No te atrevas, ustedes están peleando contra nosotros! —le gritó muy desesperado el ex Espeon de Satoshi.

—…creo que terminaré con el grupito, así no nos causarán más problemas —y sin más, lanzó una esfera de fuego, la cual explotó al parecer, directamente al grupo, el cual se percató muy tarde de la amenaza de la guerrera de fuego— ¡Bien —ahora comenzó a amenazar a Gary, y sus ahora Espeon y Pikachu—, ahora ustedes!

De lo que jamás logró percatarse Magma, fue que solo un integrante del grupo estaba atento a sus movimientos, quién había logrado deshacer el ataque de fuego antes que impactara al grupo.

—¡Maldición, esto me está cansando! —se quejó con mucha furia Magma, cuando vio al ex Pikachu de Ash, ahora de Sakura Kinomoto, con su cola aun brillando.

¿Sabes? Esto a mí también me está cansando. ¿No sabes hacer otra cosa más que amenazar a mis amigos cobardemente? —le preguntó el Pikachu, suponiendo que al igual que Wind, le entendía perfectamente.

—¡Tera, Aqua, encárguense del entrenador frustrado y de Espi y Pika! —les ordenó Magma, sin quitarle la atención al Pikachu de Sakura— Contigo tendré un tratamiento especial.

No espero menos. Cuándo me atacaron, estaba concentrado en quitarle los fragmentos de la perla de Shikon a Kyogre, fue por eso me derrotaste con facilidad.

—¡Ja-ja-ja-ja! Que fanfarrón —Magma se mofó con ironía del Pokémon eléctrico.

—¡Esto también rebalsó mi paciencia! —dijo telepáticamente Mewtwo, quién después de tanto contenerse, se paró al lado de Pikachu— Te ayudaré con la batalla, no podrás solo.

Gracias, pero esto es personal —dijo sin mirar al Pokémon psíquico—. Si me quieres ayudar, dile a Sakura, mi entrenadora, que me ayude con sus cartas a potenciar mis habilidades.

—Eres muy orgulloso. De acuerdo, será como digas —le dijo algo desconcertado, para comunicarse con la peli castaña—. Joven Kinomoto, Pikachu necesita que lo ayudes a potenciar sus habilidades, peleará contra Magma.

—¡¿Qué?! —Sakura gritó espantada por la idea— ¡No lo permitiré, Pikachu recién se recuperó y no quiero que de nuevo este en peligro! —gritó con rabia.

—Si en verdad quieres a Pikachu, la mejor forma de demostrado es brindándole la ayuda que necesita.

—Pikachu, ¿estás seguro? —le preguntó la peli castaña, a lo que el Pokémon le asintió— De acuerdo, no puedo negarme si tú me lo pides —dijo muy preocupada, mientras pensaba en la mejor forma de ayudarlo—. Las habilidades de Pikachu son la velocidad y sus ataques eléctricos. Por favor, que funcione —tomó dos cartas— ¡Por favor cartas, ayuden a hacer más fuerte a mi amigo! —las lanzó al cielo, elevó su báculo, y gritó— ¡Velocidad, Trueno!

Al momento que las cartas se activaron, estas rodearon al Pokémon eléctrico, quien las asimiló sin problemas, y al acto, fue rodeado de energía eléctrica. Tomó posición ofensiva, explotó su energía, y quedó rodeado de energía eléctrica, la que parecía concentrada en su cuerpo.

—¡¿Qué le pasó?! —preguntó Sakura muy sorprendida; tan sorprendida como los demás.

—Parece la tacleada de voltios —intentó explicar, y explicarse Brock—. Pero es extraño, para la tacleada de voltios, Pikachu necesita tomar impulso. ¿Cómo la activaste sin necesidad de impulso?

—Seguramente las cartas que activaste hicieron una reacción en su cuerpo —ahora comenzó a teorizar Edward—. La cantidad de energía eléctrica que tiene, más la habilidad de la velocidad, no le hace ver la necesidad de tomar impulso, sino que toma la velocidad de la carta de la velocidad… o al menos eso creo…

—¿Eso quiere decir que puede usar cualquier movimiento, sin necesidad de tomar impulso, como la tacleada de voltios? —le preguntó Sakura.

—Creo… Esto va más allá que mis conocimientos de alquimia —sentenció desconcertado el mayor de los Elric.

De pronto, solo vieron como Pikachu y Magma desaparecieron.

Mientras, el Pikachu de Gary tenía su contienda contra Tera, al igual que Espeon contra Aqua.

—Veo que eres muy engreída —comenzó a decirle Tera—. ¿Qué te hace pensar que tú sola me ganarás?

¿Y quién te dijo que quería ganarte? —le preguntó muy desafiante la Pikachu.

—¡¿Qué?!

—Sólo quiero demostrarle a los demás lo débiles que son, y lo fuerte que somos nosotros —respondió muy engreída y egocéntrica.

—¡No te burles de nosotros! —le gritó furiosa Tera, comenzando su ataque frenético.

Tera atacaba con mucha velocidad, pero por alguna razón había algo muy extraño. Sabía que aquella Pikachu era muy fuerte, pero no sabía si se había vuelto más fuerte, o ella estaba debilitándose, cosa que también notó la Pikachu, ya que esquivaba con mucha facilidad todos sus ataques.

—Ya veo —comenzó a resolver la Pikachu, mientras se paraba en la espalda de Tera—, con que lo que dijo el señor Goku es cierto, mientras las joyas elementales se invoquen, sus poderes se debilitaran más. No me estás atacando ni con un tercio de tu poder, en cambio yo no estoy ni transpirando.

—¡Deja de decir estupideces y toma esto en serio! —dio media vuelta, provocando que la Pikachu saltará, cosa que aprovechó para atacarla, sin éxito.

Espeon tenía mucho menos problemas, ya que él si lo tomaba todo en serio. Aqua estaba en problemas.

—Por favor Aqua, despierta —comenzó a decirle Espeon muy reflexivo—. Saben que sus aspiraciones son egoístas, este planeta es de todos, y las demás dimensiones son para los que viven en ellas. Terminemos esto sin más violencia.

—¡Tú no eres quien para darme ordenes! —le gritó furiosa la guerrera del agua, mientras intentaba asestar un golpe, cosa que no lograba.

—Espero que algún día te des cuenta de lo equivocada que estás.

Mientras tanto, May continuaba aprendiendo a controlar su energía, y no terminar como Misty.

—¡Muy bien May, sigue así! —le felicitó Goku muy emocionado— Recuerda no exigir tu cuerpo.

—Creo que puedo acelerar esto, aun me queda aguante —dijo May, mientras liberaba su poder a mayor velocidad.

—Tú conoces tu cuerpo, May. Si en verdad puedes hacerlo, quiero ver cuál es tu límite.

Pero lo de May estaba tomando mucho tiempo, y a cierta guerrera esto la aburría, ya que su plan no avanzaba.

—Esto me está cansando —rezongó muy enojada Dark—. Primero contra la orejas de pelo —decía mirando a May, y después al grupo—, y luego contra esos insectos.

Dark comenzó a prepararse para reiniciar su ataque, cosa de la que se percató Misty, quién hizo lo único que podía hacer en su estado, avisar.

—¡Goku, May, Dark va a atacarlos! —gritó desesperada Misty.

—¿Dark? —May miró a Misty algo asustada, y luego a la guerrera oscura.

—¡Rayos! —Goku estaba en similar estado. Dark estaba casi encima de ellos.

Pero de pronto, dos personas se atravesaron en el camino de Dark.

—¡Gohan, Usagi! —exclamó May muy sorprendida. No se había dado cuenta de la llegada de ambos.

—¿Qué piensan hacer? —preguntó Goku muy preocupado.

—¡Detendremos a Dark hasta que May aprenda a usar su poder! —respondió con mucho valor Gohan.

—¡Si May obtiene el mismo poder que Misty, terminaremos con esto rápido! —le respondió Usagi, quién nuevamente estaba transformada como la princesa Serenity.

—¡¿Están locos?! ¡Los van a matar!

—Me parece interesante —comentó algo interesada Dark—. Veamos de que son capaces —sonrió, y desapareció.

—¡Gohan, ten cuidado, podría atacar desde cualquier lado! —le advirtió la princesa de la luna, mientras buscaba a Dark por todos lados.

—¡Si!

Pero de la nada, tanto Usagi como Gohan fueron enviados de golpe contra el suelo.

—¡No! ¡Gohan, Usagi! —gritó desesperada May, queriendo partir a ayudarlos, lo que Goku le impidió.

—¡May, no vayas, concéntrate en lo que estás haciendo! —le ordenó el saiyajin— Si logras controlar tu poder, podrás ir a ayudarlos, ahora solo les estorbarías.

—¡Pero Goku…!

—Por favor May, no permitas que el esfuerzo de Misty, Gohan y Usagi hayan sido en vano —le pidió muy serio.

—Es cierto —reflexionó con mucha angustia la peli castaña—. Aunque me duela, es verdad, tengo que controlar mi poder, sino sólo se preocuparan de lo que me vaya a pasar. Será mejor no perder el tiempo —y continúo con su tarea.

—¡Eso May, continua! —dijo Goku más optimista, pero los movimientos de Dark lo preocuparon— Que extraño —se decía—, se supone que liberar el poder de esas joyas las debilita, pero Dark no ha mostrado si quiera cansancio, es más, no está peleando con todo su poder.

Y parecía ser cierto, Dark se veía muy confiada. Continuaba peleando como si nada estuviese pasando.

—¡¿Saben?! ¡No quiero perder mi tiempo, terminemos esto ahora! —les dijo maliciosamente la guerrera peli azabache.

—¡Espera! —gritó Gohan— ¡Aún no nos derrotas, Dark!

—¡Aún nos queda mucha energía! —también le gritó Usagi.

La verdad era muy distinta, y lo sabían. El golpe de Dark fue muy duro, los había dejado muy debilitados.

—De acuerdo, como ustedes digan —sólo vieron como desapareció, y apareció a los pocos metros frente a los dos jóvenes, apuntando con sus manos una especie de energía oscura.

—¿Estás lista para morir, Usagi? —le preguntó Gohan, esbozando una sonrisa, completamente resignado.

—Nunca estoy lista, pero siempre estoy preparada —le respondió algo irónica.

Parecía el final de los dos jóvenes.

—¡Estoy lista! —gritó May, terminando de expulsar su energía, rodeándose de un aura de color naranja.

—¿Estás segura? —preguntó extrañado Goku.

—Ahora verás —y la coordinadora de Hoenn desapareció.

—¡Desaparezcan! —y Dark lanzó su energía a una gran velocidad.

Tanto Gohan como Usagi sólo se protegieron del ataque con sus brazos, cerrando sus ojos con fuerza, esperando los dos su final, pero el ataque estalló muy cerca de ellos, sin lograr afectarlos. Cuando la cortina de polvo que se levantó, se disipó, observaron como May, con la ayuda de un campo de energía que había puesto, los había salvado.

—¡Te dije que no lastimaras a mis amigos, maldita! —gritó May muy furiosa.

—¡May! —los dos la veían muy sorprendidos y alegres.

—Chicos, ¿están bien? —preguntó May muy preocupada y asustada— ¿Les hizo mucho daño?

—No te preocupes May, nosotros estamos bien —le respondió Usagi, esbozando una sonrisa.

—Discúlpanos por no poder distraerla lo suficiente —le pidió Gohan con tristeza.

—Tranquilo Gohan —le respondió muy feliz la peli castaña—, gracias por tu esfuerzo, ahora déjanos el resto a nosotros —desvío su mirada a Dark, y le gritó—. ¡Cómo dijo Usagi, terminaremos contigo, terminaremos nuestra misión, y nos iremos a casa a descansar y disfrutar! —y volvió la mirada a sus dos amigos— Espérenme por favor —y desapareció del lugar.

—¿Crees que pueda derrotar a Dark? —le preguntó Gohan a Usagi, mientras los dos se recomponían con algo de dificultad.

—No lo sé Gohan, pero tengo fe de que lo hará.

Según May, estaba lista para enfrentarse a Dark. Ahora sólo tenía su fe para derrotarla.

—Que tierno es Gohan —se decía algo emocionada May—. Qué bueno es conocer gente tan sincera y pura —llegó al lado de Goku, y fijó su mirada en Dark— Ash, ya verás, terminaremos con estas tipas y recuperaremos tu memoria y verdadera personalidad —a Goku—. ¿Estás listo?

—Cuando quieras —miró a May, desvió su mirada hacia Dark, y liberó su energía de un solo golpe—. Comencemos.

—¿Los dos contra la guerrera de los sueños? Me parece bien —dijo soberbia, al tiempo que los tres luchadores desaparecían, siendo golpes en el aire como la única prueba de que estaban luchando.

Mientras se reiniciaba aquella encarnizada batalla, todos se acercaron dónde estaba Misty.

—Misty, ¿estás bien? —preguntó muy preocupado Gohan.

—Dentro de lo que es posible…, si, aún sigo viva. ¡Jejejeje! —respondió con un tono de voz cansado.

—Misty, te llevaremos a un lugar más seguro —le comentó Brock, mientras se arrodillaba a un lado de la peli naranja— ¡Por favor, que alguien me ayude a cargarla!

—Gracias chicos —agradeció muy feliz.

—Yo te ayudo —se ofreció Tracey, mientras se dirigía a tomar de las piernas a Misty.

Pero cuando Brock y Tracey la agarraron de brazos y piernas respectivamente, pudieron percatarse que realmente sus extremidades tenían más fracturas de las que podían imaginar. El solo tocarla, provocó que Misty hiciera una mueca de dolor insoportable, soltando lágrimas.

—¡No puede ser posible Misty, realmente tienes todos tus huesos inutilizables! —gritó espantado Tracey, percatándose que, por tratar de ayudarla, provocaron un sufrimiento terrible a Misty— ¡Perdóname, no creí que estuvieras tan mal!

—Descuida… —dijo Misty, intentando disimular sus quejidos, esbozando una sonrisa— Soportaré.

—¿Cómo nos llevaremos a Misty? —preguntó Brock muy preocupado— Podríamos lastimarte de forma grave. No me atrevo ni a tocarte, lo siento.

—Brock, es en serio, aguantaré —le intentó convencer, sin quitar su forzada sonrisa.

La situación era demasiado compleja y crítica, nadie tenía el valor de moverla.

Pero de pronto, por orden de Magma, Aqua y Tera dejaron de pelear.

—¡Tera, Aqua, no gasten más sus energías, ya los tenemos! —les ordenó Magma.

—¿Qué ya los tenemos? —preguntó extrañada Aqua, quien se percató que todos estaban reunidos con Misty— Ya veo ¡Ja! Que estúpidos —y se dirigió a Espeon—. ¡Espeon, será mejor que vayas a ver a tus amigos —y se alejó hasta con Magma—, ellos te necesitan!

Es cierto —se decía el Pokémon—, lo más importante ahora es Misty —a Aqua—. ¡No sé qué están planeando, pero tienes razón, mis amigos están primero! —y partió con el grupo.

—Tú también deberías ir a ver tus amiguitos —le dijo Tera a Pikachu con un tono tierno, lanzándole un beso a la distancia— ¡Hasta lueguito! —le guiñó el ojo derecho, y también fue hasta con Magma.

¡¿Qué planeas?! —le preguntó furiosa, pero Tera no le respondió— ¡Maldita! —y también partió con Misty y los demás.

—Tú también deberías preocuparte por tu amiga especial, pequeño —le dijo con algo de ironía Magma al Pikachu.

¡Esto no se quedará así, Magma! —le gritó con rabia, y también se dirigió con los demás, mientras pensaba— ¡Esto no es justo, Misty ha sufrido mucho, y todo es mi culpa!

—¡¿Qué habrá pasado?! —se preguntaba Gary muy extrañado— Que importa, ahora lo primordial es Misty —y también partió con todos.

Al parecer, las guerreras se estaban preparando para algo. ¿Se preparaban para su plan?

Mientras tanto, Goku y May seguían a duras penas la batalla. Afortunadamente, se habían adaptado a la velocidad de Dark.

—Los felicito, son especialistas en esquivar ataques —les felicito sarcástica— ¡Lástima que yo ganaré esta batalla!

—¡No sé cómo aún mantienes tus fuerzas, más cuando May y Misty han liberado esas joyas! —comenzó a cuestionarle Goku— Tus amigas se han vuelto débiles, pero tú…, eres distinta a las otras.

—¡¿Eso es cierto?! —preguntó con sorpresa May, ya que ella no había escuchado lo que dijo Goku cuando peleó contra Magma.

—Ahora tú eres peligrosa, lo mejor será terminar ahora contigo —y por propia decisión, comenzó su frenética y poderosa ofensiva solitaria, siendo May sólo una espectadora.

En esta ocasión, Goku peleaba con más agilidad, y acertando sus golpes, la detuvo en seco, comenzando una lluvia de esferas de energía.

—¡Ka… me… ha… me… —en sus manos, comenzó a concentrar una gran cantidad de energía— ha! —y la lanzó contra Dark, dando de lleno.

—¡Qué bien, lo lograste! —celebró muy feliz May.

—Aún no cantes victoria, May —le advirtió muy serio Goku—. No la vamos a derrotar con esa clase de ataques.

—¡¿En verdad?! —preguntó May con mucho asombro.

Y ciertamente, Dark aún continuaba ahí, en el mismo lugar, sin ningún rasguño.

—¡¿Acaso es inmortal?! —May estaba muy impresionada, había recibido un ataque directo, y seguía como si nada— ¡Ya no te quiero ver más! —le gritó furiosa, lanzándose a atacar con mucha rabia.

—¡Eso es, vengan a morir! —le desafió Dark, para después sentir como May acertaba un puñetazo en su mejilla izquierda, sin lograr percatarse del movimiento— ¡¿Cómo se movió tan rápido?! —se preguntaba— ¡Ahora verás! —lanzó su golpe, pero May lo esquivó.

—¡Lamentaras lo que le hiciste a Misty, a mi familia y a mis amigos! —gritaba llena de ira, comenzando una lluvia de patadas y puñetazos, lo suficientemente rápidos para que Dark no pudiera detenerlos.

—May… —murmuró perplejo Goku— ¿No era que no sabía pelear?

En un último movimiento, May le dio un empujón en el pecho a Dark, lo que la hizo retroceder, siguiendo con algo aún más sorprendente. Comenzó una lluvia de esferas de energía contra la guerrera oscura, y un remate que dejó de piedra a todos.

—¡A ver como escapas de esto! —decía May juntando sus manos, formando una esfera de energía muy poderosa.

—¡¿Quién te dijo que escaparía?! —le desafió Dark, abriendo completamente su defensa— ¡Vamos, lánzame lo que tú quieras!

—¡Veo que estás muy confiada! —May comenzó a aumentar aún más su energía, sobrepasando su límite, y…— ¡Ka… me… ha… me…!

¡¿Cómo demonios aprendió el Kame hame ha?! Eso era lo que todos se preguntaban. May no sabía pelear, ¿y conocía una técnica tan poderosa?

—¡Eso es imposible! —exclamó muy sorprendido Gohan

—¡¿Cuándo aprendió a usar esas técnicas?! —preguntó en el mismo estado Max.

—¡Nunca vi cuando la aprendió…! —agregó Drew, quién menos comprendía que estaba pasando, considerando que jamás se despegó de su novia.

—¡Maldición, si me llega esa cosa, me va a matar! —por fin, Dark se veía en serios aprietos por su confianza.

Pero solo uno se dio cuenta de lo que pasaba.

—Ya veo, con qué era eso, May es una sinvergüenza —comenzó a concluir Goku—. Por eso no peleó y me dejó solo —decía mientras veía como May preparaba su poderoso ataque—, quería aprender mi método de lucha, mis técnicas, y las aprendió muy bien y muy rápido —de un segundo a otro, el saiyajin entró en una confusión de sentimientos, pasando de la alegre a la perplejidad.

—¡Comiencen el juicio elemental, ahora! —Dark ordenó desesperada a sus amigas— ¡Ni creas que te saldrás con la tuya! —le advirtió ahora a May— ¡Cierren sus ojos! —volvió a pedirle a sus amigas— ¡Taiyöken! —y una fuerte luz cegó a todos, salvo a las guerreras elementales por gracia del aviso de Dark, todo en el momento en que May lanzó su Kame hame ha.

—¡Ha…! —lamentablemente por la ceguera, falló su ataque, y para prevenir cualquier problema a la tierra, lo desvió fuera del planeta— ¡Rayos, no veo nada!

Y en ese momento, las guerreras se reunieron una al lado de otra, comenzaron a hacer unos movimientos muy rápidos con sus manos, levantaron sus brazos frente a ellas, abrieron sus manos, acumularon distintos tipos de esferas de energía en la palma de sus manos, gritaron…

—¡Juicio elemental!

Aquel ataque combinado, tenía como objetivo a todo el grupo que estaba con Misty.

—¡No tan rápido! —y solo guiándose por las voces de las guerreras, May logró adivinar la trayectoria del ataque, logrando detener el ataque con sus manos— ¡No se los permitiré!

Pero May tenía demasiadas dificultades para detener el ataque. Había sido consciente que aquel ataque era muy distinto a todos los otros.

—¡Veamos si eres capaz de retener esto! —le desafió Magma, aumentando por parte de todas, el ataque.

—¡Verán que podré! —como ya no podía seguir resistiendo más el ataque, May se vio obligada a aumentar su nivel. Estaba llegando a niveles que era consciente, que su cuerpo se destruiría.

May hacia todo lo posible para retener el ataque, pero mientras más esfuerzo hacía, más fuerza cobraba el ataque. Después de unos segundos, todos lograron recobrar la vista, logrando apreciar tan angustiante situación.

—Esta energía es de May, pero es muy alto —pensó muy preocupada Misty—. Eso quiere decir que… —y le gritó a May— ¡May, detente, si continúas aumentando tu poder así, terminaras como yo!

—¡¿Qué?! —exclamó asustado Max— ¡Hermana, por favor detente! —gritó desesperado.

—Es verdad —dijo Goku, mientras llegaba con los demás—, pero si disminuye su poder, no solo ella, todos moriremos.

De pronto, algo sucedió tras ellos. Uno de sus compañeros atacó a la chica de Ecruteak, Sakura. Le lanzó una esfera de energía, mandándola a volar lejos. Aquel acto impactó a todos, más cuando vieron a la… traidora.

—¡Wind, ¿qué estás haciendo?! —Gary estaba desconcertado, no entendía nada.

—¡Ja-ja-ja-ja! Estaba esperando a que bajaran la guardia, y este es el mejor momento para acabar con ustedes —dijo maliciosamente Wind, manteniendo una mirada fría— ¿Olvidaron quién soy? Mi nombre es Wind, la guerrera del aire, soy miembro del escuadrón de la oscuridad, y ustedes deben desaparecer de aquí —desapareció, y reapareció al lado de sus compañeras.

—Se me hacía muy extraño de ti, Wind. Excelente plan —le felicitó Magma.

—No perdamos el tiempo —y muy seria, Wind también hizo unos extraños movimientos, levantó sus brazos, y de sus manos abiertas lanzó su parte del ataque— ¡Juicio elemental! —y para el lamentar de todos, el apoyo de Wind aumentó el poder del ataque de forma abismal.

—¡Wind, ¿qué te pasa?! —preguntaba entre lágrimas May, a quien le había dolido mucho la traición de ella— ¡Nosotros somos amigos, ¿por qué nos traicionas?!

—¡Ya se lo dije, estoy aquí sólo para lograr mi objetivo! —les recordó maliciosamente Wind— Qué ingenuos, cayeron redonditos en mi trampa.

—¡Wind, ¿por qué haces esto?! — también preguntaba entre lágrimas Sakura— ¡Yo confiaba en ti, Sato confiaba en ti!

—¡Satoshi está muerto, y ustedes no me interesan! ¡Por mí, lo mejor es que desaparezcan!

—¡Traidora… Sakura y Satoshi confiaban en ti, y tú… —de pronto, las muñequeras de May comenzaron a tornarse de un color rojizo—, solo sigues diciendo que es eres importante tú misma que tus amigos! ¡No te lo perdonaré!

Las muñequeras desataron tanta energía, que una segunda energía apareció, haciendo que el aura de May cambiara a un color rojo intenso, y su masa muscular repentinamente aumentara al doble.

—Es imposible, es el Kaiö ken… —se decía muy sorprendido Goku, para luego llamar a May— ¡May, déjalo! —le gritó desesperado— ¡No sé cómo aprendiste el Kaiö ken, pero si no te detienes, vas a morir! —se paró al lado de la peli castaña, y preparó su ataque rápidamente— ¡Kamehameha! —chocando contra la técnica de las guerreras, comenzando a dar pelea con ayuda de May.

—Ya veo, con que el Kaiö ken —dijo algo pensante May—. Creo que puedo hacer esto —y de pronto, aumentó su energía de golpe, al igual que su masa muscular— ¡Kaiö ken aumentado dos veces!

—¡¿Subió el nivel del Kaiö ken?! —Goku apenas caía en tanta sorpresa— ¡Gohan —le llamó telepáticamente—, deja fuera de combate a May, si termina igual que Misty, estaremos en graves problemas, además, ya no tengo semillas del ermitaño!

—¡Papá! —el grito de Gohan había llamado la atención a todos.

—Gohan, ¿qué sucede? —preguntó Brock, muy preocupado e intrigado.

—Tengo que detener a May como sea —decía muy serio, con la mirada baja—. Si no lo hago, morirá.

—Espera un momento, si May deja de luchar contra esa técnica, nosotros… —pero Gary prefirió el silencio. No quiso continuar.

—O muere May, o todos…

—Ahora que lo recuerdo —comenzó a decir Gary muy serio—, mientras viajamos, esas mujeres dijeron que no podían matar a Dawn, ni a Misty, ni a May. A lo mejor, si la salvamos, tendremos una posibilidad. Al menos ella continuará, es más útil que nosotros.

—Entonces hazlo —le pidió Yoh, quien era el más decepcionado de Wind—, no tenemos más opciones. Creí que había logrado convencer a Wind, pero aun así nos traicionó. Lo siento chicos, me equivoqué.

—Tranquilo Gohan —ahora le apoyó Usagi con una sonrisa—, nosotros estaremos bien. Ahora tu deber es salvar a May y protegerla, solo encárgate que no le pase nada.

—Chicos… —aún con mucha inseguridad, Gohan miró a todos, recibiendo la aceptación de lo que iría a hacer, y que no se preocupara por ellos— De acuerdo, lo haré.

Avanzó a gran velocidad en dirección a May, y cuando llegó tras la joven…

—Por favor May, te lo suplico, discúlpame por lo que voy a hacer, pero ninguno de nosotros quiere que te pase algo malo —le dijo muy triste.

—¡¿De qué hablas Gohan, que te tengo que disculpar?! —le preguntó muy extrañada May, si jamás perder la concentración en lo que hacía.

—Estaremos bien, no te preocupes —Gohan le dio un golpe bastante potente en el cuello a la joven, dejándola inconsciente, y la sacó del campo de batalla, alejándola del peligro.

—Discúlpanos Gohan —le pidió su padre esbozando una sonrisa, al tiempo que su Kame hame ha era deshecho por la técnica de las guerreras elementales.

—¡No, papá! —gritó desesperado Gohan ante la impotencia del momento.

No dio tiempo a nada, el ataque de las guerreras había impactado en todos, mientras Gohan veía cohibido el final de la batalla.

El impacto del juicio elemental se dejó ver cuando el ataque finalizó. Todos los que estaban peleando, hasta ese momento, estaban dispersos por todo el campo de batalla, inconscientes, o tal vez muertos, ya que no parecía haber rastros de vida. Ninguno se movía.

—¡Por fin terminamos con esos insectos! —celebró maliciosamente Magma.

—Fueron muy resistentes, pero su derrota era inminente —agregó Aqua.

—¡Lo mejor será que les quitemos esas joyas a esas tontas! —sugirió Tera algo seria.

—¡Ja! Miedosa —le burló Wind—. No será necesario, ahora son conscientes que esas joyas son peligrosas. ¿Crees que vuelvan a tener el valor de volver a activarlas, sabiendo que terminarán con sus cuerpos inutilizables? —la confianza en las palabras de Wind tenían fundamento— Déjalas.

—Es cierto. Además, están todos muertos, no tiene caso seguir con esto. Nuestro señor Arades nos espera, tenemos que comenzar con nuestro plan de reconstrucción —comentó Dark, mientras miraba orgullosa la masacre que había dejado— ¡Oye, tú! —le gritó a Gohan, quién solo las miraba con mucha rabia— ¡Será mejor que limpies el lugar, la basura al basurero, y dile a esa niñita que se prepare —decía refiriéndose a May—, porque la próxima vez que la veamos, la convertiremos en polvo cósmico! —y desaparecieron del lugar.

Gohan recostó a May en el suelo, y miró con mucho odio el resultado final de la batalla.

De la nada, su rabia explotó, y sin darse cuenta, se había convertido en súper saiyajin.

—Gohan…, ¿por qué… lo hiciste…? —preguntaba en su inconsciencia May, con la voz entrecortada.

—Por favor todos, perdónenme —pedía con mucha angustia Gohan, soltando lágrimas—, en especial tú, May.

Se sentó en el suelo, puso la cabeza de May en sus piernas, y la miró con mucho remordimiento. Solo se quedó ahí, mirándola, sin hacer más.

¿Qué ocurrirá a partir de ahora? ¿Qué harán Gohan, May, Dawn y Marina, quienes son los únicos en esa dimensión? ¿Logrará Ash y sus acompañantes ayudar a sus amigos? Por lo que acaba de ver Gohan, no estaban listos para luchar, necesitaban ser más fuertes, y el único camino para ganar, era el entrenamiento, hacerse más fuertes. ¿Quieren saber que pasará a partir de ahora?

Esta historia continuará…

...

Y así es como termina la batalla. A partir del próximo capítulo, la historia en si tomará otro rumbo. Nos vemos el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Como vieron, el capítulo fue el final de la batalla, pero no el final del arco. Estos capítulos serán un punto de inflexión en la historia, ya que terminarán el arco. Puede que se lea raro en ciertos pasajes, pero será muy interesante. Disfruten la lectura!

...

Capítulo 45: "El inicio del plan dos, la revelación de Dialga y Palkia"

La batalla contra las guerreras elementales había llegado a su fin, y debían primar la sinceridad; jamás tuvieron ninguna oportunidad contra ellas. Habían sufrido una derrota apabullante, en especial por parte de Dark, quién los expuso a un poder tan grande, que nadie siquiera pudo tocarla.

Todos estaban en el suelo, al parecer según las guerreras elementales, muertos, luego que ejecutaron con ayuda de la guerrera que supuestamente estaba de su lado, Wind, su técnica más poderosa, el juicio elemental. Los únicos que se habían salvado del ataque, fueron May, quién estaba inconsciente, y Gohan, quién fue que el causante de su actual estado por protección, ya que la coordinadora de Hoenn había expuesto no sólo su integridad física, sino también, su propia vida.

—Esto es una pesadilla… —decía Gohan con mucha rabia, empuñando con fuerza sus manos mientras miraba a May, quién estaba en recostada en sus piernas— May, ¿qué haremos ahora?

De pronto frente a ellos, apareció un ser color morado, agarrando de la ropa con su boca a una joven.

—¡¿Eh?! —el joven saiyajin se sorprendió mucho al ver que habían aparecido de la nada, y mucho más al ver a quien tenía, o más bien, a quién había salvado— ¡Misty!

—Hola Gohan… —le saludó muy exhausta, mostrando expresiones de dolor— ¿Cómo estás? —le preguntó mostrándole una sonrisa.

—¡¿Pero cómo están aquí —preguntaba Gohan, mientras los indicaba supuestamente tirados en el suelo—, si ustedes están allá tirados?!

—Son sustitutos —le respondió telepáticamente Espeon.

—¡¿Sustitutos?! —exclamó bastante sorprendido, mientras el Espeon y la Misty que estaban tirados, desaparecían de la nada— ¡Increíble!

—Antes que el ataque de las guerreras impactara…, Espeon creó unas copias de nosotros como sustitutos…, y nos tele transportamos a un lugar seguro, hasta que Espeon… sintiera que esas niñas se fueran.

—Ya veo… —soltó con sorpresa Gohan, para decirles muy angustiado— ¡Pero los demás…!

—Tranquilo —decía Pikachu gracias a la telepatía compartida de Espeon, apareciendo entre el grupo muy exhausta—, todos están durmiendo.

—¡¿Durmiendo?! —exclamó aún más sorprendido Gohan.

—Sólo escúchalos roncar…, Gohan —le pidió Misty.

Y prestando mayor atención, Gohan escuchó cualquier clase de ruido proveniente del grupo, confirmando las palabras de la Pikachu y de Misty en los ronquidos de su padre.

—¡Qué bien, están todos a salvo! —celebró muy inquieto Gohan— ¡Pero ¿cómo…?!

—Tuve que utilizar mi energía para usar un campo de energía como protección —le explicó la Pikachu—. Estoy un poco exhausta, pero al menos evité que la técnica no tuviese su efecto mortal.

—¡Genial, son increíbles!

—El único problema, fue que tuvimos que suprimir su energía, fue la única forma de salvarlos —dijo Espeon.

—¿Suprimir energía? —preguntó extrañado el saiyajin.

—El campo de energía no sólo los protegió, también bloqueó la energía de todos, por lo tanto, no podrán usar técnicas de energía por un largo tiempo.

—¡Espera un momento, ¿eso quiere decir que nadie, ni siquiera mi papá, podrán usar sus poderes?! —ahora preguntó Gohan algo asustado.

—Así es —le asintió la Pikachu—. Tuvimos que hacerlo para que no nos descubrieran, por si nos siguieran buscando.

—Ya veo —dijo ahora muy preocupado Gohan—. Pero lo que hiciste es muy peligroso, si nos llegan a encontrar, nos matarán esta vez.

—Tranquilo Gohan… —ahora le dijo Misty muy tranquila—, ellas cuentan con que no los molestaremos por mucho tiempo…, y con que ni May ni yo…, nunca podremos usar el poder de las joyas elementales…

—Aun así, ¿no es muy riesgoso lo que están haciendo?! —preguntó Gohan muy inseguro.

—No te preocupes… —volvió a confirmar Misty con mucha seguridad—, el ataque no afectó a los Pokémon…, por lo que al menos ellos podrán luchar… Además, aún tenemos a Dawn…

—¿Y qué tiene que ver Dawn? —volvió a preguntar muy extrañado Gohan.

—Creemos que Dawn es la guerrera del viento —le respondió Espeon—. Si nuestra teoría es acertada, podremos entrenarla para que enfrente a las guerreras elementales.

—Pero tú Misty, y también May…

—Misty no se encuentra en condiciones de pelear… —le intentó aclarar Espeon.

—¡Pero podemos usar las semillas del ermitaño, aún nos queda una! —le interrumpió muy extrañado Gohan.

—Gohan…, la última semilla ya la usamos… —le informó Misty—, Goku nos dijo que la tuvo que usar con Sakura… cuando fueron a buscar a Yoh y a Anna…

—Ya veo —terminó el pequeño saiyajin, muy desanimado.

—Tampoco creo que May pueda luchar —continuó Espeon—, su cuerpo debe estar resentido. Podrá moverse, pero si llega a esforzar, aunque sea un poco su cuerpo, podría ser lo último que pueda hacer.

—¡Entonces no nos queda otra más que despertar a Dawn y ponerse a entrenar! —exclamó algo nervioso Gohan.

—Y tú, Gohan —dijo Misty.

—¡¿Yo?! —preguntó sorprendido el aludido.

—Veo que no te has dado cuenta aún.

—¿Cuenta de qué?

—Tu aspecto Gohan —le respondió más clara la peli naranja—. Al parecer te transformaste.

—¡¿Qué me transformé?! —muy intrigado, Gohan tomó su largo cabello, lo miró, y se percató del dorado que lo invadía— ¡Me convertí en súper saiyajin! —y al tiempo, la perdía.

Era un gran alivio, todos se encontraban bien gracias a Espeon y Pikachu. Todo parecía indicar, que el plan conjunto entre Misty, Pikachu y Espeon, era mantenerse ocultos por un tiempo y entrenar, sin que el escuadrón de la oscuridad se diera cuenta.

...

Mientras en otra dimensión, un sujeto estaba con unas jóvenes. Aquél ser tenía un aspecto reptiloide y facciones humanas, cabello gris y piel grisácea; se trataba del líder del escuadrón de la oscuridad, Arades.

—Bueno, creo que esto ya terminó. El grupo de debiluchos del que tanta fe tenían, están muertos… claro, a excepción de Misty y May… —decía Arades, mirando fijamente a las secuestradas Misty y May adultas—. Ni en el pasado, ni ahora son capaces de algo.

—¡Eres realmente estúpido Arades —le gritó Misty muy desafiante—, perfectamente también las hubieses eliminado, ahora tendrías tú camino libre!

—Eso quisieras querida —respondió con voz fría Arades—, pero si las mato, ustedes también morirían, y aun tienen mucho que hacer —decía con un tono muy frio, sin dejar de sonreír—. Además, Misty, tú versión infantil terminó con todo su cuerpo despedazado, ni un hueso quedó sano, y May con su cuerpo casi igual de destruido, por lo que no me preocupan lo que hagan, me dan lo mismo, todo está ya a mi merced.

—¡Maldito…! —gritó May con mucha rabia, dispuesta a golpear al ser maligno— ¡Ya déjanos, mira en lo que has convertido nuestro mundo! —pero una de las chicas la detuvo abrazándola— ¡Marina, suéltame! —gritaba mientras trataba de zafarse.

—¡Por favor May, tranquilízate! —le suplicó la peli celeste— Comprendo tu situación, pero solo podemos confiar en que Ash y los demás puedan derrotar a Arades —dijo con una expresión muy angustiante.

—Si, por supuesto, como tú digas —dijo de forma sarcástica Arades, para reírse como burla—. Las dejo con su melodrama barato, tengo cosas más importantes que hacer —y de la nada, desapareció.

Tres de las cuatro jóvenes quedaron con sentimientos de angustia, muy asustadas por las palabras del líder del escuadrón de la oscuridad. Sus palabras hacían indicar que su victoria era inminente. Solo una de ellas analizó cada palabra, cada situación, y notó cosas que no le hilaban.

—Qué extraño, hay cosas que no me cuadran —pensaba seriamente Misty—. ¿Por qué todos los hechos son distintos a los que vivimos cuando niños?

Misty, ¿lo que dices es verdad? Y si es así, ¿qué estará sucediendo realmente?

En el mismo instante, Arades se estaba dirigiendo hacia un calabozo. Al parecer, este lugar estaba muy escondido, por no decir abandonado, se veía muy sucio y muy oscuro. Después de caminar un buen tramo, llegó hasta una celda, en la cual había dos mujeres, una de cabello negro y otra de cabello rubio. Las dos dormían en el suelo; dormían reflejando en sus rostros mucha tristeza, rabia y angustia.

—Vaya, vaya, con que las rescatistas frustradas durmiendo. ¿Qué les hizo creer que saldrían de aquí? —Arades se les acercó, las miró con una sonrisa muy fría, y las pateó con tal fuerza, que las mandó a volar contra una muralla, impactando con mucha fuerza— ¡Cuándo les pregunte algo, ustedes me tienen que responder, les guste o no, ¿me escucharon, Usagi, Videl?!

—¡Eres un maldito, Arades! —le gritó Usagi, mientras las dos se levantaban y se ponían a la ofensiva— ¡Suelta a nuestras amigas, ahora!

—Tranquilícense o tendré que lastimarlas, y no quiero echar a perder mi buen ánimo —les dijo Arades con odio—. Escúchenme con atención, ustedes dos se pudrirán en este lugar, mientras comienzo con mi plan de reconstrucción y crear mi nuevo infierno.

—¡No te saldrás con la tuya, Gohan sabe dónde nos encontramos, es solo cuestión de tiempo para que te exterminen! —le gritó con rabia Videl.

—¡Ja-ja-ja-ja! Qué ilusa. Tus esperanzas tienen un pequeño fallo —comenzó a explicarle de forma despectiva, mirando a los ojos a Videl y Usagi—. Verás, todos saben que los humanos son seres muy sentimentales, y no serían capaces de hacer algo como atacar al enemigo, y que alguno de sus familiares o amigos saliese heridos o muertos, por lo que dudo mucho que ellos conociendo la diferencia entre nuestros poderes, vengan a rescatarlas. Mejor olviden la idea de que Gohan y Mamoru vengan.

—Veo que estás muy confiado, Arades —se veía que aquellas jóvenes no eran fáciles de intimidar, más con una Usagi que lo desafiaba con la frente en alto.

—¡¿Cómo no estar confiado?! —les gritó con mucha confianza, con tono muy engreído— Verán, lo que me estorbaba fue eliminado, además, ya tengo todo lo que necesito para comenzar mi enorme y ambicioso plan. ¡Por fin me vengaré de lo que me hicieron hace mil años, y destruiré todas las dimensiones, todos ustedes se irán a mi infierno personal y yo lo disfrutaré, y eso incluye a todos, todos los seres vivos, sin excepción alguna! —calló por un momento, y les dio una mirada intimidadora, la que funcionó muy bien— ¡Solo imaginen mi paraíso, donde todos los demonios e integrantes del escuadrón vivan haciendo las maldades que quieran, y su infierno, donde sufrirán por la eternidad! —retomó compostura y antes de irse, dijo— Suficiente, tengo cosas que hacer. Ustedes dos pueden seguir pudriéndose en esta celda, me dan lo mismo —y de la nada, desapareció.

Por fin se veía a la luz las verdaderas intenciones de Arades. Lo único que ambicionaba, era disfrutar del sufrimiento eterno de todos los seres vivos, sin excepción.

Mientras tanto, las guerreras elementales esperaban en una sala muy bien cuidada y hermosa. Al parecer, estaban esperando a alguien.

—¡Por fin nuestros sueños se harán realidad! —gritaba muy feliz Aqua— ¡Ya, que llegue nuestro señor Arades!

—¡Será mejor que te calmes, Aqua! —le pidió Magma, también muy feliz, pero algo nerviosa— Siempre tan impulsiva.

—Comprendo su impaciencia, luchamos muy duro para por fin cumplir nuestra meta —les dijo Tera a las dos, más calmada.

—¡Eso es cierto, por fin los Pokémon podrán vivir en paz, sin que los humanos vuelvan a lastimarlos! —gritó Wind muy feliz.

—Todas tienen la razón —comentó muy sentimental Dark—. Este fue un sueño de nuestros padres. Ojalá estuviesen vivos y con nosotras para que se sintieran orgullosos de nosotras —concluyó muy triste, dejando caer lágrimas de sus ojos, contagiando aquel sentimiento a las demás.

¿Qué era lo que sucedía? ¿Quiénes serán los padres de las guerreras? ¿Por qué tienen una meta radicalmente distinta a la de Arades? ¿Qué les habrá dicho, o les hizo Arades que, al parecer fueron engañadas? ¿Y por qué pese a estar en el bando malo, tenían buenos sentimientos hacia los demás? ¿Puede que la teoría de Misty sea acertada?

De la nada, apareció el ser que esperaban.

—¡Señor Arades, ¿dónde estaba?! —preguntó ingenuamente Aqua.

—Estaba atendiendo unos asuntos que tenía pendiente, pero ya están solucionados. Es hora de irnos.

—De acuerdo, vámonos —asintió la guerrera del agua, mientras desviaba su atención a sus amigas, quienes también le asintieron muy alegres.

Y al parecer, se tele transportaron a algún lugar.

...

Mientras, Gohan, Espeon y Pikachu se encontraban revisando el estado de todos.

—Gohan, ¿qué opinas? —le preguntó Espeon, mirando fijamente al joven esperando una respuesta.

—Lo que hicieron, resultó —resolvió, mientras examinaba la integridad de Usagi—, todos están dormidos… Creo que lo mejor será dejarlos descansar —desvío su atención a los Pokémon, y les dijo—. Iré por ayuda, aún debe haber alguien por los alrededores —y se iba a ir volando, pero mucho no le duró el viaje, ya que cayó pesadamente al suelo— ¡Auch! Eso dolió —se quejó sobándose la cabeza, que fue la parte donde más amortiguó la caída, al tiempo que notaba a Espeon con sus ojos brillando— ¿Por qué me detuviste?

—Discúlpame Gohan, pero tuve que anular tus poderes —dijo algo serio el Pokémon psíquico—. Si llegan a detectar tu energía, nos encontrarían, y todo este esfuerzo seria en vano.

—Es cierto. Discúlpame —dijo muy apenado.

—No te preocupes —le dijo muy afable Espeon—. No creo que tarde en venir ayuda, en cuanto Dawn y Marina se recuperen, este será el primer lugar donde vendrán.

—¿Y cómo sabrán que estamos aquí?

—Sencillo Gohan, Sato tenía todo planeado —le respondió la Pikachu—. Envió a Ho-oh y Ryaquaza con el profesor, además tienen a Deoxys, y si lo que nos dijeron Inuyasha y Sonic es cierto, también tendremos apoyo de Dialga y Palkia, así que relájate, porque después de esto, tendremos que entrenar muy duro. Tenemos que derrotar a las guerreras elementales y a Arades.

—¡Es cierto! —exclamó de golpe Gohan— Ahora que recuerdo, esa mujer, Flora, y también Dark mencionaron a ese tal Arades. ¿Quién es ese sujeto, es el que dirige todo esto?

—Cuando todos despierten, explicaremos todo con más detalle, por ahora… —comenzó a explicar Espeon, cuando un extraño sentimiento lo detuvo, comenzando a mirar a todos lados, tomando posición ofensiva— ¡¿Qué son estas presencias?!

—¡¿Son las guerreras?! —preguntó Gohan muy preocupado, también subiendo la guardia.

—No, no se trata de ellas.

De pronto, una fuerte luz comenzó a rodear a ciertas personas, y sin razón alguna, despertaron y se sentaron de golpe. Se trataban de Fuu, Kagome, Sakura Kinomoto y Usagi, quién tuvo un despertar… un poco doloroso…

—¡Ah…! —sólo por impulso, Usagi se sentó de golpe, chocando su cabeza con la de Gohan, quién estaba sentado al lado de ella— ¡Ay…! —se quejó la joven rubia, sobando su frente— ¡Oye, te más cuidado, eso duele! —abrió sus ojos, y logró ver con quién tuvo aquel percance— ¡Gohan, ¿estás bien?!

—¡Ay! —también se quejó Gohan sobando su frente— ¡Usagi, tienes la cabeza muy dura! —la miró, y le respondió—. Sí, estoy bien… —pero fue interrumpido por un fuerte puñetazo en la cabeza.

—¡Tú eres el de la cabeza dura, tonto! —le gritoneó con todas sus energías— ¡Aprende a tratar a una mujer hermosa e inteligente! —y casi al instante, dejó de gritar al percatarse de su alrededor— ¿Qué pasó aquí? —y notó a Fuu, Kagome y Sakura— ¡Chicas, por aquí! —las chicas atendieron al llamado, y se le acercaron.

Había sucedido un fenómeno muy extraño. ¿Por qué aquellas jóvenes despertaron con tanta facilidad, después que Espeon y Pikachu habían logrado dormir a todos?

—¡¿Qué sucedió aquí?! —pregunto Kagome sin pensarlo.

—¡¿Dónde están las guerreras elementales?! —ahora preguntó Fuu, mirando para todos lados sin encontrarlas— ¡¿Y qué les pasó a todos?!

—Espeon, Pikachu, ¿acaso perdimos? —preguntó algo preocupada Sakura.

—¡Antes que todo, quiero saber cómo despertaron! —les gritó la Pikachu, cuestionando su estado vital.

—Ciertamente…, no lo sé —respondió Fuu, desviando su atención a las otras chicas, intentando encontrar una respuesta, la que fue negativa—. No sabemos ni como, ni por qué.

—¿Eso quiere decir que Pikachu… —ahora le preguntó Sakura, mientras miraba al Pikachu que tenía escondido entre sus brazos, protegiéndolo— también está dormido?!

—Así es —le asintió Espeon—, así que no te preocupes por él.

—¡Jejejeje! —rio algo nerviosa la peli castaña— En realidad, sólo lo estoy cuidando hasta que mi novio se recupere.

—Así es —le apoyó Kagome con orgullo—, pese a no saber nada, Sakura tomó la decisión de cuidarlo hasta que Ash se recuperara de su amnesia.

—¿De Ash? —Espeon miró muy extrañado a la card captor— Es cierto, tú no eres de esta dimensión. No eres entrenadora —a lo que le asintió la joven, mientras el Pokémon psíquico pensaba—. Que extraño, ¿por qué tiene energía de dos dimensiones? La seguiré observando, esta niña tiene algo raro —¿Qué habrá sentido Espeon en Sakura? Lo que haya sido, le pareció muy curioso.

—Eso quiere decir que… —la Pikachu se quedó mirando al Pikachu que estaba en brazos de Sakura, y de pronto bajó la mirada. Por alguna razón, se empezó a notar una vena en su frente, levantó su mirada lentamente, hasta verse a una Pikachu con sus ojos invadidos en llamas, y su cuerpo invadido de un aura extraña. Parecía furiosa…— ¡Tonta, como le hiciste eso a mí Pikachu! —y se le lanzó a la cabeza de la joven, comenzando a golpearla con sus patas, provocando que Sakura soltara a su Pikachu, sin llegar al suelo gracias a la fuerza psíquica de Espeon.

—¿Qué le pasa? —preguntaba algo extrañada Kagome, quién corrió a recibir a Pikachu en sus brazos— Está peor que perro rabioso.

Todos miraban la situación muy nerviosos. Era una escena extraña.

—Ay… —suspiró resignado Espeon—. Si no son celos, es porque le hicieron algo —negó con su cabeza y le gritoneó a la Pikachu— ¡Oye, no tenemos tiempo para jugar a la chica celosa, compórtate como una Pokémon eléctrico y cálmate!

—¡Auch! Eso dolió más que el primer golpe —dijo Gohan, recién logrando recomponerse del duró golpe de Usagi—. ¿Me perdí de algo? —preguntó un poco confundido.

—Óyeme… —dijo Usagi, al tiempo que volteó a mirarlo, regalándole una mirada asesina, agarrándolo de cuello de la polera, sacudiéndolo violentamente— ¡Óyeme bien niñito, si vuelves a decirme cabeza dura, no solo perderás el sentido, ¿me escuchaste?!

—¡De acuerdo…, perdóname…, pero no sigas sacudiéndome así…, me mareo…! —pedía muy aturdido, casi perdiendo el sentido… de nuevo…

La escena era vergonzosa, pero graciosa. Una rata eléctrica golpeando a una chica torpe en la cabeza, y una rubia neurótica y gruñona zamarreando a un joven ingenuo, que sólo dijo lo que pensaba.

—¡Oigan, dejen de meter tanto escándalo! Sí que son escandalosos —comentó alguien entre el grupo, que supuestamente estaba durmiendo—. A Espeon y Pikachu les costó mucho trabajo planear esto, ¡ya paren! —en eso, notaron como tres jóvenes se pararon como si nada. Se trataba de Naruto, Hikari, quien tenía en brazos a Gatomon, y Yellow, quien tenía a su Pikachu también en brazos. El que los regañó fue Naruto.

—¡Ya era hora que despertaran, me estaba preocupando! —les comentó Espeon algo preocupado.

—Sólo queríamos dejar pasar un poco más de tiempo, teníamos miedo que nos descubrieran —comentó Hikari, mientras los tres se incorporaban al grupo.

—¡¿No me digas que a ustedes no les pasó nada?! —preguntó muy sorprendido Gohan.

—Por alguna razón…, no pudimos dormir a Yellow, Naruto y Hikari… —les respondió la Pikachu, desquitando la frustración de no lograr hacerlos dormir, tirando con fuerza del cabello de Sakura.

—¡Por favor, deja de hacer eso…, me duele mucho! —le pidió entre quejidos la peli castaña, intentando zafársela de la cabeza.

—Discúlpala —le pidió disgustado Espeon—, el amor la ciega —y con ayuda de su fuerza psíquica, quitó a la Pikachu psicópata de la cabeza de la pequeña Sakura, suspiró y continuó con lo que quería planear—. Donde nos habíamos quedado. En estos momentos, lo importante es… —pero el grito de alguien lo interrumpió.

—¡Gohan! —de la nada, apareció una mujer corriendo muy fuerte a abrazar al joven.

—¡¿Mamá?! —exclamó muy sorprendido Gohan— ¡¿Cómo llegaron aquí?!

—¡Mi pequeño Gohan! —decía entre llantos la señora en cuestión, abrazando con fuerza a su hijo y separándose casi al acto— ¡¿Dónde está el irresponsable de tu padre?! —le preguntó muy enojada.

—Ahí está —le indicó muy desconcertado Gohan—. Mamá, ¿viniste sola?

—¡Hola Gohan! —le saludó Krillin, levantando su mano derecha— Claro que no, vinimos los justos y necesarios…, o bueno, eso fue…

—¡Sr. Piccolo, Vegeta, también vinieron! —le interrumpió de golpe Gohan, notando que no sólo a quienes conocía habían llegado— ¿Quiénes son ustedes?

El festival de las sorpresas continuaba. Por alguna razón, los conocidos de nuestros héroes habían llegado hasta Hoenn. ¿Pero cómo habrán llegado hasta ese lugar?

—De nuevo… —suspiró Espeon, intentando mantener la calma de tanta interrupción— Antes de comenzar nuestra nueva ruta a seguir, esperaremos a que todos despierten. Lamentablemente, no todos tienen una habilidad de protección… —aquellas palabras, fueron música para los oídos de cierta Pikachu, la cual comenzó a soltar pequeñas chispas en sus mejillas— ¡Aléjense todos, esa loca va a lanzar una descarga para despertarlos!

Solo por instinto, todos se apartaron de aquel lugar, quedando donde descansaba Misty, alejados de tan sádica forma de despertar de la Pikachu… quién logró su cometido…

—Muy bien. Trabajo hecho —dijo muy orgullosa, limpiando sus manos muy conforme…

Mientras los demás…

—Vaya…, sí que es ruda. ¡Jejejeje! —comentó algo nerviosa Kagome, mientras al igual que los demás, la veían muy nerviosos.

—¡Jijijiji! No ha cambiado en nada… —comentó Misty, soltando una risa traviesa.

—¡¿Qué te pasó, Misty?! —le preguntó Milk muy impresionada— ¡¿Por qué estás en ese estado?!

—Hola Milk —le saludó Misty, esbozando una sonrisa—. Nada, sólo me dieron una paliza… y ahora no puedo moverme.

—Algo me dice que terminaste exhausta por no saber pelear —le comentó con algo de ironía Piccolo.

—¡Jejejeje! Eso creo Piccolo… eso creo —le respondió, volviendo a soltar una pequeña risa acompañada de quejidos de dolor.

Y después de la tercera… o cuarta interrupción, Espeon por fin pudo comenzar a explicar todo lo sucedido; la derrota contra las guerreras elementales, la traición de Wind, y el hecho de que todos, con excepción de los seres no humanos, tenían sus poderes y energías bloqueados, para evitar que fueran detectados por el escuadrón de la oscuridad, ya que, según las guerreras elementales, con excepción de Gohan, May y Misty, todos estaban muertos. El segundo paso del plan, era partir del país, no podían continuar en ese lugar. Kanto, Johto, Hoenn, ni Sinnoh, eran ahora un lugar seguro. ¿Pero a donde partir entonces?

Mientras tanto, Delia y el profesor Oak estaban concentrados en las palabras que les había dicho Ash antes de irse y la forma como lo había dicho. Después de cinco minutos, como lo había dicho el joven entrenador, Dawn y Marina despertaron.

—Ay… —bostezó Dawn—. Que bien dormí —decía mientras se estiraba.

—Ay… —bostezo Marina—. Es verdad, nunca había dormido tan bien en mi vida —comentó mientras también se estiraba.

—¡Por fin despiertan —exclamó el profesor Oak—, nos tenían preocupados!

—Profesor Oak… —Dawn se sentó, y refregó sus ojos— Hola.

—Discúlpenos por quedarnos dormidas —dijo muy apenada Marina—. No sabemos que nos pasó.

—¡¿De qué hablan, niñas?! —exclamó entre preocupada y molesta Delia— ¡Ninguno de nosotros tampoco sabe que les pasó, pero algo o alguien les hizo algo, y quedaron inconscientes!

—Qué extraño, no recordamos nada —comentó muy extrañada Dawn—. Sólo recuerdo que me sentí somnolienta… y después desperté.

—Es verdad —comentó igual de extrañada Marina, llevando su dedo índice derecho a su mentón—. Recuerdo que me sentí cansada… y desperté —miró a su alrededor, y notó que estaba solos—. ¿Dónde están los demás?

—Todos fueron a luchar contra Groudon y Kyogre —le respondió el profesor, bastante confundido por la buena salud de las dos jóvenes.

—¡¿No me digan que fueron con Ash?! —preguntó Dawn muy preocupada y asustada— ¡Saben que él no puede pelear, ni siquiera sabe quién es!

—Tranquila Dawn, Ash está bien —le respondió con mucha seguridad y orgullo Delia, esbozando una sonrisa.

—Cuando nos reunamos todos, les contaremos todo con detalle —les explicó el profesor.

—¡De acuerdo profesor, no entendemos nada de lo que está pasando, pero haremos todo como usted diga! —respondió Marina haciendo una pose militar.

—¡No seas tan cuadrada, Marina! —le pidió muy nervioso el profesor.

—¡Usted es el investigador Pokémon más importante de todos, sólo se merece respeto y nada más! — exclamó la peli celeste con voz engreída, esbozando una sonrisa muy chistosa, causando la risa de todos.

Ya todo explicado, o por lo menos informado todos los últimos acontecimientos, como la primera vez que se conocieron, todos comenzaron a presentarse.

Los nuevos visitantes, por parte de Goku y Gohan, eran Milk, Bulma, Vegeta, Piccolo y Krillin; por parte de Inuyasha, Kagome y Sesshömaru, Sango, Miroku y Rin; por parte de los elegidos del digimundo, la única elegida que faltaba, Mimí Tachikawa; por parte de los hermanos Elric, el coronel Roy Mustang y Winry Rockbell; por parte de Naruto y Sasuke, su tutor el maestro Kakashi, junto a dos alumnos de la aldea de la hoja, Rock Lee y Hinata; por parte de las guerreras mágicas, Guru Clef, Latis y Caldina; por parte del erizo Sonic y Tails, fueron Ami, Knuckles y Shadow; por parte de las Sailor Scouts, las dos que faltaban, Sailor Júpiter y Sailor Venus, y por último, por parte de Yoh y Anna, fueron a asistirlos tres amigos, Ren Tao, Horo Horo y Ryu.

—¡¿Se puede saber quién los envió a esta dimensión?! ¡Somos demasiados, somos una presa fácil! —exclamó muy molesto Espeon.

—¡Es verdad, estamos intentando ocultarnos, y esto solo nos expone más! —les gritoneó más furiosa Pikachu. En verdad estaban furiosos.

—Tranquilícense mis pequeños… —les pidió Misty con una voz cándida—, deben tener una buena explicación.

—¿Por qué no nos cuentan que pasó? —les pidió la card captor al grupo recién llegado.

Pero de pronto, un segundo grupo llegó de la nada, gracias a la tele transportación de un Pokémon.

—Excelente, más personas… —gruñó pesadamente Espeon, mirando de reojo al grupo, hasta percatarse de quienes se trataban los que habían llegado gracias a la tele transportación de Deoxys— ¡Profesor Oak!

—¡Hola Espeon! —le saludó el profesor, agachándose para acariciar al Pokémon, recibiendo el saludo muy feliz— Que bueno que están bien —se paró, y miró a todo el grupo—, están… —y después a Misty y May— casi todos bien —y continuó mirando a todos lados—. ¿Dónde están Satoshi y Sakura? —preguntó, aún sin encontrarlos entre todo el grupo.

Mientras tanto, Dawn y Marina se acercó a sus más conocidos.

—Por fin despertaron —les decía Kagome muy feliz.

—Si —le asintió Dawn—. Apenas despertamos, vinimos para acá con ayuda de Deoxys.

—¡Chicas, ¿pero se encuentran bien?! —les preguntó la señorita Kinomoto muy preocupada.

—¡Estamos mucho mejor que antes Sakura, eso ni lo dudes! —le decía Marina, mientras hacia el símbolo de la victoria con su mano derecha.

—Qué bueno…, nos tenían preocupados —dijo Misty, mientras esbozaba una sonrisa.

—¡Misty… May…! —comenzó a exclamar Dawn aterrada— ¡¿Qué les pasó?!

—¡Jejejeje! Es una larga historia… —dijo algo irónica Misty.

—¿Y dónde está Ash? —preguntó Usagi muy extrañada, mientras intentaba dar con él— No lo veo por ninguna parte.

—El profesor Oak dijo que luego nos explicaría todo —respondió Marina.

Mientras ponían al día a Dawn y Marina de todo lo que había sucedido, el profesor Oak se acercaba a un Charizard que, al parecer, protegía a alguien, pese a que hace mucho había terminado la batalla.

Cuando el profesor se paró frente a Charizard, este extendió sus alas, mostrando que lo que protegía, era a Sakura y Satoshi.

—Sakura, ¿estás bien? —le preguntó el profesor muy preocupado, algo que Sakura quiso tomar como su única confianza a otra persona, soltando su llanto.

—Antes que las guerreras comenzaran su ataque, Charizard nos protegió. Yo estoy bien, pero Sato… —pero guardó silencio.

—¿No me digas que…? —primero miró el cuerpo de Satoshi, lo examinó, y notó rápidamente la realidad— Ya veo, de eso se trataba —se levantó, y dijo—. Tenemos que irnos de aquí, ahora.

—Espeon, Pikachu… —les dijo Misty—, se lo cansador que es hablar telepáticamente con nosotros… Déjenos el resto a nosotros —a lo que los Pokémon le asintieron con un gruñido—. Es verdad…, este país es inseguro para todos… ¿Dónde podríamos irnos?

—Gohan y Duplica nos hablaron de la región Goldate —respondió rápidamente Tracey.

—¿Región Goldate? —preguntó muy pensante el profesor.

—Así es —irrumpió Duplica—. Por alguna razón o motivo, ese lugar no ha sido atacado —explicó animada, observando muy curiosa al profesor— Profesor, ¿usted conoce la región Goldate?

—Por supuesto —le asintió muy serio el profesor—, allá tengo muy buenos amigos. Conozco a alguien en Goldate que nos puede ayudar, el único problema es que se encuentra del otro lado del mundo, a lo que los antiguos escritos le llamaban el fin del mundo o el triángulo sagrado.

—¡No se preocupe profesor —intervino muy emocionado Gohan—, creo que Lugia podrá llegar hasta la región con la tele transportación!

—Si eso es cierto, entonces no perdamos más tiempo —decía muy serio el profesor.

—Para ustedes será fácil decirlo —comentó algo molesta Duplica—. Lugia está cansado por la batalla, y aunque pudiera, somos demasiados.

—¡Oigan! —exclamó Kagome, logrando llamar la atención de todos— ¡Misty dice que aún queda una opción para llegar hasta la región Goldate, con la ayuda de Dialga y Palkia!

—¿Estás segura? —le preguntó el profesor Oak.

—Si —le asintió la joven con un pestañear—. Puedo pedirles que… distorsionen el espacio, así llegaremos en un segundo.

—Si en verdad lo puedes hacer, entonces lo dejo en tus manos, Misty.

—De acuerdo profesor —cerró sus ojos, y llamó mentalmente a Palkia— Palkia, ¿me escuchas?

—Si maestra Misty —dijo el Pokémon espacial—, escuche lo que necesita, partiremos de inmediato con ustedes.

De pronto, el ambiente comenzó a sentirse extraño, el aire se hacía denso, y de pronto, comenzaron a ver rasgaduras en la dimensión. De la nada, el lugar donde todos estaban había cambiado, y frente a todos aparecieron de la nada Dialga y Palkia.

...

El lugar donde habían llegado, era muy tranquilo, demasiado para el gusto de todos. El clima era normal, el sol pegaba fuerte, pero era agradable.

—¡Increíble, llegamos en un segundo a Goldate! —exclamó muy sorprendido Gohan, misma sorpresa por parte de todos, y mayor cuando notaron la presencia de Dialga y Palkia.

—¡Buen trabajo chicos! —les felicitó Sonic, con el pulgar derecho en señal de aprobación.

—¿Los conoces? —preguntó Amy muy sorprendida.

—¡Por supuesto que los conocemos y ustedes también! —exclamó Inuyasha muy confiado— Se los presento, ellos son la razón por las que estamos aquí, y con quiénes hemos estado hablando todo este tiempo. Dialga —señalando al Pokémon temporal—, controlador del tiempo, controla el tiempo a su antojo, y Palkia —señalando al Pokémon espacial—, controlador del espacio y dimensiones. Ellos crearon el tiempo y espacio…, o nacieron cuando este nació…, como quieran decirlo.

—¡Increíble —exclamó muy sorprendida Sango—, ¿en verdad tienen el poder de hacer todo eso?! —la sorpresa iba de parte de todos.

—Muy bien, creo que llego la hora —dijo muy seria la entrenadora peli morada de Ecruteak, mientras de la nada, el cuerpo de Satoshi desapareció— ¡Sato…! —exclamó muy asustada mirando para todos lados, sin saber dónde estaba su cuerpo.

—No te preocupes —le dijo Dialga—, trasladamos su cuerpo a un lugar más seguro.

—Gracias —comentó algo más tranquila, al tiempo que notó como el Pikachu de la card captor, quien lo tenía Kagome en ese momento, despertó.

—¡Hola Pikachu, ¿dormiste bien?! —este la miró, y se subió a su hombro, asintiendo— ¡Qué bueno!

—Todos por favor, quiero que me escuchen con atención lo que tengo que decirles —dijo Sakura casi con la voz apagada—. No voy a permitir que alguien más se involucre en esto, así que tendrán que hacer caso en lo que les ordene… Ninguno de ustedes volverá a enfrentarse al escuadrón de la oscuridad.

Todos quedaron perplejos… ¿Qué fue esa orden?

—¡Si quieren ir a pelear contra el escuadrón de la oscuridad, tendrán que derrotarnos! —dijo Palkia con voz muy seria.

—¡Si son capaces de derrotarnos, entonces les dejaremos el paso abierto! —sentenció Palkia.

—¡Así es, no vamos a permitir —comenzó a decir Sakura con tono de voz muy frío— que se entrometan más en esto!

Parecía un desafío… ¿no cierto Sakura?

—Ya veo —intervino muy arrogante Vegeta—. Siendo así, los eliminaré —los atacó con una esfera de energía, la que explotó con mucha fuerza, mostrando de resultado que su ataque ni siquiera se había acercado; tanto los Pokémon como chica, seguían parados como si jamás hubiese pasado nada—. ¡Imposible…, solo levanté polvo!

—¡Yo no me enfrentare a ellos! —comentó con miedo Sonic, retrocediendo.

—¡Opino lo mismo, paso! —también dijo con mucho miedo Inuyasha, también retrocediendo.

—¿Qué te pasa Sonic? —le preguntó muy extrañada Amy Rose— Tú jamás has huido de una batalla.

—¿Les pasa algo? —preguntó muy extrañado Miroku.

—Les advierto —dijo muy angustiado Inuyasha, algo que era la primera vez que veían—, si logran, aunque sea llenarlos de polvo, tómenlo como una gran victoria.

Los que no conocían el verdadero poder de Dialga y Palkia, sin entender las palabras de Sonic e Inuyasha, se prepararon para atacarlos, y eso incluía a todos.

—Tranquilos debiluchos —dijo maliciosamente Sakura—, no nos moveremos, así podrán apuntar sus golpes con mayor precisión.

—¿Qué te sucede? —pensaba Misty muy extrañada— Sakura… tus emociones te traicionan.

—No sé qué planeas, pero si piensas entrometerte en nuestro camino, tendremos que detenerte —le advirtió Krillin, mientras comenzaba a preparar su ataque— ¡Kienzan! —y lo lanzó contra los Pokémon, quienes transformaron en nada el ataque— ¡Maldición, siquiera se acercó!

—¡Chicos, será igual que luchar contra Groudon y Kyogre, tenemos que encontrar su fuente de energía máxima! —les avisó Hikaru.

—Es inútil —comentó muy serio Inuyasha—. Ellos no necesitan una fuente de poder. No será como contra Kyogre y Groudon, es más, puedo asegurarles que no están ni esforzando en lo más mínimo.

—¡Entonces los absorberé, así no nos molestarán más! —apostó Miroku, quitando un rosario que tenía atado en su mano izquierda, y la apuntó a los Pokémon, absorbiendo todo lo que lograba encontrar.

—Veo que no eres muy inteligente. No funcionará —Palkia dio un grito al aire, y al segundo el agujero dejó de absorber.

—¡Imposible… ¿Cómo lo hizo?! —se preguntaba Miroku muy impactado.

—¡Deténganse todos, no podrán hacer nada! —les gritó desesperada Dawn.

—¿Por qué dices eso? —le preguntó muy extrañada Hikaru, mirando todos muy preocupados a la pelíazul.

—No pueden vencerlos, jamás —dijo muy seria la coordinadora de Sinnoh—. Ríndanse, es una batalla inútil, sólo los he visto caer ante Arceus, y los dos sin poder tocarlo.

—¿Y quién es Arceus? —preguntó Kagome.

—Se supone que Arceus es el Dios de los Pokémon —respondió el profesor Oak—, nadie sabe dónde vive, ni han podido probar su existencia hasta ahora.

—¡Eso quiere decir, que no tenemos otra opción más que atacarlos todos al mismo tiempo! —gritó con mucha seguridad Naruto.

—¡No sean idiotas, no lo hagan! —les gritó desesperada la joven de Sinnoh.

Sin hacer caso a la coordinadora, todos los que podían luchar, concentraron sus ataques más poderosos hacía ambos Pokémon, salvo quienes conocían el real poder de Dialga y Palkia, los que prefirieron simplemente mirar.

—¡Probemos un ataque combinado! —exclamó con fuerza Hikaru.

De pronto, alrededor de Dialga, Palkia y Sakura, comenzaron a concentrar lo que parecían los ataques más fuertes de cada uno, y al mismo tiempo, atacaron con rabia, provocando una explosión de grandes magnitudes, a tal nivel que todos los atacantes habían salido expulsados por la onda expansiva.

Una densa pantalla de polvo tapaba los resultados del ataque, pero tenían la confianza que, con tal magnitud, era imposible sobrevivir, y así lo parecía.

Pero la cortina de polvo fue disuelta sólo con la mirada de Dialga y Palkia. El ataque, como lo había dicho Dawn, fue inútil y estúpido.

—¡Imposible…, los atacaron con todo lo que tenían! —exclamó con mucho miedo Usagi.

—¡¿Qué clase de monstruos son?! —exclamó con igual miedo Vegeta.

Quienes ya sabían el resultado, no se sorprendieron; más bien, sólo miraban seriamente la situación.

—¿Piensan comenzar su ataque? —les preguntó Dialga muy serio.

—Sino quieren comenzar, entonces nosotros lo haremos —completó Palkia.

Dialga comenzó a concentrar lo que parecía una esfera azul en su boca, mientras que Palkia concentraba su energía en una especie de espada que tiene en sus brazos, en este caso, brazo izquierdo.

—¡Huyan! —les gritó con desesperación Dawn— ¡Son las técnicas más poderosas de Dialga y Palkia, el corte espacial y el rugido temporal!

—¡¿Qué…?! —exclamó muy preocupado Inuyasha.

—¡Huir es para los cobardes! —exclamó orgulloso Vegeta— ¡Lo resistiré!

—¡Vegeta, olvídalo…! —le gritó muy agitado Goku— ¡Son sus técnicas más poderosas…, nos harán pedazos!

En el ambiente, se volvió a sentir la misma sensación cuando se movieron a Goldate, para después ver cómo Dialga y Palkia golpeaba en forma de amenaza a todos, mandando a volar a todos sin lastimarlos.

—Se los advierto por última vez —volvió a amenazar Sakura—, no se metan más. ¡Ahora lárguense!

—¡No…, lo…, haremos… Sakura…! —decía Goku con la voz muy agitada— ¡¿Lo olvidaste?! ¡Estamos luchando… para sobrevivir… y proteger… nuestro hogar…!

—¡Eres un maldito obstinado! —le gritó con rabia la entrenadora, bajó la mirada, y dijo— Dialga, Palkia, mándenlos a todos a sus dimensiones correspondientes.

Los dos Pokémon comenzaron a concentrar de nuevo sus técnicas más poderosas, pero no como ataque. Pero de pronto, algo muy extraño sucedió con uno de los guerreros.

—¡Rayos, que me pasa…! —se decía Goku muy agotado, llevando su mano al corazón— ¡Me siento muy cansado…!

—¡Kakarotto, no te duermas y concéntrate! —le regañó Vegeta.

—¡Lo siento Vegeta…, pero me duele el pecho…! —se excusaba el saiyajin, agarrando con más fuerza su pecho, para después gritar fuertemente y caer desplomado al suelo, retorciéndose del dolor.

—¡Papá…! —exclamó Gohan, corriendo a ir a atender a su padre— ¿Qué te pasa papá?! —pero los gritos de dolor, le impedían responder.

—¡¿Qué te pasa, Goku?! —ahora le preguntó desesperada Milk, quién tocó la frente de su esposo, notando la fiebre que tenía— ¡Está ardiendo!

—¿Está ardiendo en fiebre y se está tomando el pecho? —se preguntaba para sí Sakura— ¡No puede ser! —a Dialga y Palkia— ¡Deténganse! —corrió hasta el saiyajin— ¡Dejen examinarlo! —sólo lo miró, y notando sus síntomas llegó a un lapidario diagnostico— ¡¿Nadie de ustedes sabía que Goku tenía problemas cardiacos?! —les gritó furiosa— ¡Aun siendo él, no debería pelear en ese estado, ¿por qué no me avisaron antes?!

—¡No lo sabíamos, ahora que nos lo dices, recién lo sabemos! —contestó desesperada Milk, para volver toda su atención a su esposo— ¡Goku, por favor resiste! —y unos segundos después, Goku perdió el conocimiento.

Todos quedaron mirando en silencio la situación.

—¡Maldición…, él era todo lo que nos quedaba para ganarle a esas tipas…! —pensaba con mucha rabia Misty— ¡¿Ahora qué haremos?!

Era el tiro que gracia que faltaba. Goku cayó por causa de una enfermedad cardiaca. ¿Cómo todos llegaron a esa dimensión? ¿Por qué Sakura habrá hecho esa revelación con Dialga y Palkia contra los demás? Pero lo más curioso, ¿por qué Misty no los detuvo, siendo que ella es la entrenadora de Dialga y Palkia? Espero que sigan leyendo, porque esto aún está muy lejos de terminar.

Esta historia continuará…

...

A partir de ahora, tal vez tengan sentimientos encontrados, pero a medida que lean le encontrarán sentido. Un saludo y nos vemos el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Desde este punto comienzo el final del arco, lo que significa que se cerrarán todos los círculos que estaban abiertos, o al menos los mas importantes. Los dejo con la lectura!

...

Capítulo 46: "La depresión de la entrenadora, la enfermedad del guerrero y la decisión de un Pokémon"

La joven de Ecruteak miraba muy angustiada como el guerrero saiyajin caía no por causa de la batalla, sino por una enfermedad. Sabía que no era su culpa, pero esto causó que la joven entrara en un estado anímico tan penoso, que prefirió salir corriendo de ese lugar.

—¡Oye, ¿a dónde vas?! —le preguntó Milk, mientras pensaba en la extraña reacción de la joven— ¿Qué le habrá pasado?

Corrió hasta perderse de la vista de todos y más, hasta que tropezó y cayó con todo su peso al suelo. No sé movía, sólo sollozaba.

—Por más que lo intento —decía Sakura entre sollozos—, no puedo ayudar a los demás. Pude salvar a Ash y no lo hice, pude salvar a Sato y no fui capaz, pude salvar a Misty y a May, y no fui capaz ni de moverme… No sirvo para nada… Satoshi…, no merezco nada de lo que me diste —se arrodilló apoyándose con sus manos, y golpeó con sus puños el suelo.

—Disculpa, ¿te sientes bien? —le preguntó un joven que usaba un traje muy similar al de Goku, ofreciendo su mano izquierda.

—Lo siento. Sí, me siento bien, es solo que… —lo miró, y se percató de quien se trataba— Tú eres de los que llegó recién, no conozco tu nombre —se sentó y lo vio a la cara.

—Descuida. Mi nombre es Krillin —le respondió con una sonrisa.

—Krillin… Por tu ropa, debes ser amigo de Goku, ¿verdad? —le preguntó mientras le tomaba la mano, sin levantarse.

—Así es. ¿Qué te sucedió? —le preguntó muy preocupado por su estado anímico.

—Lo único que trate de hacer, fue que ustedes no se metieran más en esto —le contestó muy deprimida—. Ash fue atacado y perdió la memoria, Satoshi dio su vida solo para que Dawn y Marina no fuesen afectadas por la batalla, y ahora Goku está grave, y todo es mi culpa.

—Ya veo… —dijo Krillin, percatándose que aquel ataque lo había hecho solo por miedo a perder a alguien más— Será mejor que vuelvas y nos cuentes todo desde el inicio. Cuando Ash, Misty y Kenshin llegaron a nuestro mundo, no entendimos mucho lo que pasaba, sólo nos enfrentamos a Elix y supimos algo de esto, pero todos estamos en las mismas condiciones.

—Sólo les pedimos ayuda para reunir todos los objetos que buscábamos, pero lo único que hicimos fue entrometerlos a todos ustedes —no aguantó más sus emociones, y rompió en llanto— ¡Discúlpanos por favor!

—¿Qué te parece si nos vamos? —le pidió amablemente Krillin— Aun todos piensan que eres malvada, nuestra enemiga, y no los culpo después de cómo nos atacantes y amenazaste.

—Tienes razón —le asintió la entrenadora—. Actué muy mal, nadie tiene la culpa de esto… he hecho todo mal.

—Te aconsejó que seques esas lágrimas, no pueden a nuestra líder en ese estado.

—¡¿Líder?! —exclamó perpleja, más por cómo la llamó.

Fue una caminata muy dura para Sakura, sabía que les debía a todos, una buena explicación por lo que hizo, y aunque las ganas de perderse eran enormes, su moral le decía que debía seguir hasta el final.

Una vez volvieron con el grupo, todo volvió al movimiento, intentando que los ánimos ya caldeados, no los traicionaran.

—¡Chicos, volvimos! —exclamó Krillin, llamando la atención de todos.

—Deoxys —le dijo el profesor al Pokémon, quién estaba a su lado—, te pido por favor que vayas donde fue la batalla. Como fue el epicentro, seguramente todos irán ahí. Si ves a alguien, tráelos con nosotros —el Pokémon asintió y se tele transportó—. Bien —ahora dirigiéndose a los demás—, será mejor establecernos en una base concreta, todos deben descansar, muy en especial por Goku, Misty, May —y desvío su mirada a la peli morada, mirándola a la fijamente— y tú, Sakura.

—Profesor —le interrumpió Duplica—, nos dijo que usted conoce a alguien en esta región que nos puede ayudar, ¿acaso iremos donde esta esa persona?

—Así es, Duplica —le asintió, y desvió su mirada a Dialga y Palkia—. Por favor, necesito que nos lleven al laboratorio de la profesora Larch, no está muy lejos de aquí.

—Según la ubicación del laboratorio, está a un día desde este punto —le comentó Palkia.

—De acuerdo, iremos de inmediato a ese lugar —le avisó Dialga.

—Muchas gracias, se los agradecemos —le agradeció el profesor con una reverencia.

—Abuelo, ¿quién es la profesora Larch? —preguntó muy intrigado Gary— Nunca había escuchado de ella.

—Cuando lleguemos al laboratorio, la conocerás.

De pronto, se comenzó a sentir la misma sensación en el aire como cuando llegaron a Goldate, y en un par de segundos, estaban en el frontis de un enorme laboratorio de investigación.

—Esperen aquí por favor, iré a ver si se encuentra en el laboratorio —les pidió el profesor.

No solo el laboratorio era enorme, también el campo de trabajo, el cual tenía distintos tipos de suelos, como para que todo tipo de Pokémon pueda vivir cómodamente, fuera de una enorme laguna, obviamente para los Pokémon de agua.

El profesor tocó el timbre, y después de un momento, comenzó a sonar una voz en el altoparlante.

—Laboratorio de investigación de la profesora Larch —se oyó, cuando desde una pantalla apareció una mujer muy joven, aproximadamente de unos diez y ocho años— ¡Profesor Oak, no puede ser, es el famoso profesor Oak! —gritó muy emocionada.

—Disculpa, no te conozco —comentó algo extrañado el aludido— ¿Eres la nueva ayudante de la profesora Larch?

—¡Disculpe la grosería! —exclamó muy sonrojada— Mi nombre es Hari, soy asistente de la profesora Larch desde hace dos semanas.

—Ya veo. ¿Está la profesora Larch?

—No, se encuentra en las ruinas milenarias —le explicó Hari—. Por alguna razón extraña, comenzaron a aparecer Unown desde hace seis días, y no sé cuándo volverá.

—Ya veo, con que en este lugar también están pasando cosas extrañas —comentó en voz alta el profesor.

—¿Sabe que está pasando profesor? —le preguntó la joven muy intrigada.

—Antes que nada, ¿podrías dejarnos entrar, por favor? —le pidió muy serio el profesor— Tenemos algunos problemas que resolver, y necesitamos comunicarnos con las otras regiones.

—¡Por supuesto profesor, voy a recibirlo! —cortó la comunicación, y después de un tiempo, apareció la joven.

Hari era un poco más alta que el profesor, su cabello rojizo era largo, tenía ojos marrones, y vestía una falda rosa que le llegaba hasta las rodillas, una playera color celeste, y una bata blanca.

—¡Buenas tardes profesor, ¿quién lo acompaña?! —preguntó con entusiasmo, sin quitarle la mirada a Oak.

—Vengo con ellos —le respondió el profesor, mientras indicaba al grupo.

—¡Increíble, son muchísimos! —exclamó sorprendida Hari, casi cayéndose de la impresión.

—Tendrás tiempo para contarlos, ahora necesito que prepares tres camas por favor, tenemos a una chica inconsciente, otra muy mal herida, y a un joven enfermo —le pidió muy serio.

—¡Si profesor! —y entró rauda al laboratorio.

—Entremos —le dijo el profesor al grupo—, prepararán camas para May, Misty y Goku.

Y sin perder más tiempo, todos entraron a las dependencias.

Pese a que era mucha gente, el laboratorio era tan grande, que perfectamente entraron todos.

—¡Profesor, preparé dos habitaciones para que los deje descansar! —le dijo algo nerviosa Hari.

—Muchas gracias, Hari —a los demás—. Lleven a Misty, May y Goku a sus cuartos, tienen camas preparadas.

Apenas ordenó el profesor, Piccolo tomó a Goku, seguidos por Gohan y Milk, Brock cargó a May, seguidos por Drew y Max, y Misty fue llevaba por Espeon con la ayuda de su fuerza psíquica, única forma segura en esos momentos para trasladarla debido a sus lesiones, seguida por Gary, Tracey y Sakura Kinomoto. Apenas llegaron a los cuartos, los acostaron en las camas preparadas.

—Muchas gracias profesor Oak por atender a mi marido, no sabríamos que hacer sin usted —le agradeció Milk con una reverencia.

—No se preocupe señora, es lo menos que puedo hacer por él —contestó muy apenado el profesor—, se han esforzado mucho para derrotar a los soldados de la luz. Pese a ser muy famoso, y tenga mucha influencia en el mundo, en esta ocasión soy un inútil, y creo que es lo mínimo que puedo hacer.

—Profesor —le interrumpió Gohan—, acerca de los soldados de la luz…, creo que usted aún no lo sabe, pero en realidad ese grupo se hace llamar el escuadrón de la oscuridad.

—¡¿Escuadrón de la oscuridad?! —exclamó algo fuerte el profesor, llamando la atención de todos.

—Eso quiere decir, que atacaron con ese nombre para ocultar sus movimientos, o al menos eso parece —concluyó Piccolo.

—Vayamos a ver a Misty y May —interrumpió el profesor muy preocupado—, tenemos que reunirnos a planificar nuestros siguientes movimientos.

—Es cierto —comentó Gohan—. Hemos estado peleando contra un enemigo del cual no conocemos nada.

—Y eso no es bueno, ni siquiera sabemos quién es su líder —complementó Piccolo.

—Yo me quedaré aquí —comentó Milk esbozando una sonrisa—. No creo que pueda ser de utilidad, así que me quedaré a cuidar a mi Goku —y luego volteó su atención a Goku.

—No se preocupe señora, puede quedarse cuánto guste —y desvió su atención a Gohan y Piccolo—. Será mejor irnos.

Así, el profesor, Gohan y Piccolo, se trasladaron al cuarto que estaba frente. Cuando llegaron, notaron que estaban hablando de algo, mientras May y Misty ya estaban acostadas.

—Chicos, ¿de qué hablan tanto? —preguntó muy intrigado Gohan.

—Tú ya debes saberlo, Gohan —le dijo muy serio Drew.

—¿Qué debería saber?

—No importa cuántos se unan al grupo, viste los resultados la batalla que tuvieron Misty, May, Mew y Goku… no tuvieron ni la más mínima posibilidad de ganar —le comentó igual de serio Brock.

—Es cierto —ahora dijo Gohan muy serio—. Esas guerreras son muy poderosas, es más, no creo que hayan mostrado todo su poder.

—¿Por qué dices eso? —le preguntó algo asustado Max.

—Tiene razón Gohan —comentó Gary, ganándose la atención de todos—, no creo que hayan mostrado todo su poder. Hubo un momento en que las guerrearas elementales no pudieron contra Misty, May, Goku, y claro, Espeon y Pikachu, pero esa última técnica con la que nos atacaron… —hizo una pausa, muy pensativo— …no sé qué rayos fue, pero acabó con todos nosotros de un solo golpe.

—Es verdad —comentó igual de pensativo Tracey— ¿Qué clase de técnica habrá sido?

—Esa técnica —interrumpió telepáticamente Espeon— se llama juicio elemental, y es su técnica más poderosa.

—Les sugiero vayan con los demás —les recomendó Misty con una voz más aliviada, pero aún quejumbrosa—, hay muchas cosas que aún no sabemos… Además, Sakura nos tiene que explicar por qué hizo que Dialga y Palkia nos atacaran.

—Es verdad —le asintió Piccolo—. Primero llegan pidiéndonos ayuda, y después nos quieren matar. ¿Qué se le habrá pasado por la cabeza?

—No solo a nosotros, seguramente todos querrán una explicación de sus acciones —comentó el profesor Oak, mientras desviaba su atención a Misty—. Las dejamos descansar, creo que ya hicieron mucho por hoy.

—Eso creo, ¡Jejejeje!

Luego de terminar aquella pequeña conversación, todos se retiraron al exterior del laboratorio, salvo cierta señorita.

—Sakura, ¿te sucede algo? —le preguntó muy extrañada Misty por la actitud de la joven.

—Me siento angustiada —respondió la peli castaña, mostrando una mueca de tristeza.

—¿Angustiada? —le preguntó mirando a los ojos a la joven— ¿Por qué?

—Porque me siento insegura. Creo que nunca debí hacerme responsable los Pokémon de Ashy, no soy capaz ni siquiera de defenderme yo sola, y lo peor de todo, ustedes confiaron en mí y les he fallado —respondió mostrando usa sonrisa despectiva, claramente, por su supuesta inutilidad.

—Tú quisiste encargarte de los Pokémon de Ash, porque tú creíste que era tú deber, y pese a que no sabías nada acerca de nuestro mundo, igual te arriesgaste —le respondió Misty con un tono de voz muy tranquilo.

—Sí, es cierto —respondió Sakura de forma irónica.

—Tranquila Sakura, confía en los Pokémon de Ash, sólo debes seguir practicando —decía Misty muy animada—. Nadie nació sabiéndolo todo, y tú no eres la excepción. Apenas llevas un día como entrenadora, y haz hecho lo que muy pocos han sido capaces de hacer, y debes felicitarte por todo el buen trabajo que has hecho.

—Pero yo no soy como ustedes, y menos como tú, Misty —le respondió, bajando su mirada por la pena.

—Yo dudo mucho que alguien quiera que tú fueras como alguien de nosotros —le respondió en broma Misty, provocando que Sakura levantara la vista, viendo como Misty le mostraba una sonrisa—. No busques ser como Ash, porque no eres Ash…, aunque se parecen mucho, ¡Jijijiji! —rio mientras cerraba sus ojos— Queremos a la Sakura Kinomoto que conocimos, la que chocó dos veces con Ash, la que nos hospedó en su casa sin conocernos, la que confió en nosotros sin nada a cambio… Te lo suplico, se tú misma.

—Misty… —las palabras de Misty habían hecho por fin despertar de su propia obligación a Sakura; se estaba obligando a sí misma ser alguien que sabía que no era, cuando lo único que tenía que hacer, era seguir siendo ella misma… ingenuidad incluida…— Es verdad, nunca podré ser como Ashy, pero no pienso decepcionarlo. Yo me comprometí, y pienso cumplir hasta que todo esto termine.

—¡Así se habla Sakura, ahora ve con los demás, y haz tu mejor esfuerzo! —le animó con entusiasmo Misty.

—¡Si! ¡Luego nos vemos, Misty! —soltó mucho más alegre y confiada, saliendo rápidamente del cuarto.

—¡Sakura!

—¿Misty? —preguntó apenas asomó la cabeza por el pórtico.

—Y confía en nosotros. Mientras nosotros estemos contigo, todo saldrá bien —le dijo con una sonrisa.

—Si… —soltó pensativa la card captor, comprendiendo rápidamente aquellas palabras— ¡Luego nos vemos! —y volvió a salir corriendo.

—Es igual a Ash, sólo necesita un empujoncito y su gran determinación sale a la luz —decía en voz alta Misty, para después apretar fuertemente sus ojos, comenzando a llorar y quejarse del verdadero dolor que cargaba— ¡Maldición, Dark destrozó mi cuerpo! —gritó entre dientes— ¡No puedo permitir que los demás sepan del insoportable dolor de todas las fracturas que me hizo! —su rostro sólo reflejaba sufrimiento, era como una tortura constante, de la cual sabía que duraría mucho más tiempo del que la líder de gimnasio quería— ¡Yo soy la que tiene rabia por lo inútil que fui!

Misty intentó calmarse, pero su rabia y dolor poco y nada le ayudaba.

Luego de un rato, Sakura llegó con Gary, quién la esperaba en la salida del laboratorio.

—¡¿Dónde estabas, Sakura?! —le preguntó muy serio el investigador.

—¡Jejejeje! Lo siento, me distraje —cuando llegó con Gary, notó que todo el mundo estaba afuera, reunidos para algo—. ¿Qué sucede?

—Vayamos afuera, te estábamos esperando para que Sakura comenzara a decirnos todo lo que pasa.

—¡Jejejeje! Ya veo. Perdón —se disculpó muy apenada.

Y con los dos faltantes reunidos con los demás, por fin comenzaría a salir todo a la luz, el qué tanto han estado ocultando Satoshi y Sakura.

—¡Abuelo, por fin llegó la que faltaba! —comentó Gary, mirando de reojo a Sakura.

—¡Jejejeje! Disculpen por retrasarlos —se disculpó por tercera vez muy apenada, llevando su mano derecha a su nuca.

—Descuida Sakura —dijo muy serio el profesor, fijando su mirada a la entrenadora de Ecruteak—, es otra Sakura la que nos tiene que explicar que es lo que sucede aquí.

—Sí, es verdad —dijo muy asustada la entrenadora peli morada, mirando a todos muy sumisa, y luego a Krillin, quién le asintió con muchos ánimos—. De acuerdo, sólo les pediré que no me interrumpan hasta que termine.

—Descuida Sakura. Ahora explícanos, ¿a qué nos enfrentamos?

— Les explicaré desde el inicio. Todo comenzó cuando Ho-oh nos visitó a Sato y a mí en Ecruteak, nos dijo que algo iba a empezar, por lo que decidimos investigar qué era lo que sucedería. Visitamos muchos lugares, hasta que llegamos al monte Coronet. En aquel lugar se nos presentó un ser, quién nos dijo que debíamos buscar al elegido entre las dimensiones. Después de ese hecho continuamos con la investigación, ya que los datos reunidos hasta ese momento no nos llevaban a nada. Pero hubo algo que nos llamó la atención, habíamos escuchado a unos entrenadores en el centro Pokémon de Pewter, que estaban sucediendo cosas extrañas en el monte Plateado. En ese lugar, a todo entrenador que iba, unos seres extraños les robaban sus Pokémon.

— Ahora que lo mencionas —interrumpió Tracey, ganándose la atención de todos—, tres días después que Ash derrotara al Equipo Galaxy, habían comenzado esos extraños ataques, la policía estuvo trabajando en la investigación de estos, hasta que comenzó el desastre de los soldados de la luz, o escuadrón de la oscuridad, como quieran llamarle. Lamentablemente, ninguna investigación dio resultados, es más, hasta la policía fue víctima de esos ataques.

—Todos esos hechos nos dejaron intrigados —continuó Sakura—, por lo que decidimos entrarnos al monte Plateado, y fue en ese lugar que…

Hace cuatro meses atrás.

Satoshi y Sakura se encontraban en el monte Plateado realizando investigaciones acerca de su misión. Después de caminar por varias horas, para buena o mala fortuna de ellos, se encontraron con dos seres que vestían una extraña túnica de color rojo, atada a un cinto verde.

¡Señores, disculpen! —sin aviso de nada ni de nadie, y sin que Satoshi se diera cuenta, la joven Sakura corrió hasta donde estaban estos seres.

¡Sakura, espérame, no seas tan impulsiva! —al joven no le quedó otra más que salir a su siga.

La primera en llegar hasta con los seres, fue Sakura.

Señores, disculpen, ¿han visto algo extraño por estos lugares? —preguntó tiernamente— Hemos escuchado que hace algunos días, en este lugar, les han robado a los entrenadores sus Pokémon. ¿A ustedes también les robaron sus Pokémon? —pero los seres no respondieron, sólo voltearon sus caras ocultas en sus capuchas, y se la quedaron mirando. De la nada, una especie de energía maligna se apoderó del bolso de la joven, de esa forma robándole sus cosas, y en especial, a sus Pokémon— ¡Oigan, ustedes son los ladrones! ¡Devuélvanme a mis Pokémon! —les gritó muy enojada.

¡Tú eres la única que llega y confía! —le regañó muy molesto Satoshi, parándose a un lado de la joven— ¡Tranquila Saku, yo voy por tus Pokémon! —le dijo muy confiado, mientras sacaba una pokébola— ¡Venusaur, agarra a esos tipos con látigo cepa! —el Pokémon apenas salió, lanzó sus látigos para atraparlos.

¡Bien, así se hace Venusaur! —pero para la gran sorpresa de los dos, los látigos sólo atraparon las capuchas, dejando ver a unos seres amorfos de energía oscura— ¡Sato, ¿qué son esas cosas!? —gritó muerta de miedo, ocultándose tras Satoshi.

¡Saku, esas cosas son lo que hemos estado buscando! —le respondió muy satisfecho— ¡Venusaur, semillas drenadoras! —el Pokémon lanzó sus semillas drenadoras, dando de lleno en los seres, quienes seguían tratando de escapar— ¡Quieren escapar a toda costa Venusaur, vuelve a intentar atraparlos con tu látigo cepa! —y lanzó otra pokébola— Esto será oscuridad contra oscuridad. ¡Haunter, usa hipnosis! —y apenas apareció el Pokémon fantasma, comenzó su sesión de hipnosis.

Pero algo pasó entre medio. Venusaur se percató de algo, soltó sus látigos, y algo atacó con fuego a estos seres, haciéndolos huir despavoridamente, y soltando el bolso de Sakura.

¿Qué fue eso? —preguntó muy sorprendida Sakura, saliendo de su "escondite".

Deberían tener más cuidado, estos lugares últimamente se han vuelto muy peligrosos —los cuatro presentes, humanos y Pokémon, miraron para todos lados para ver de dónde venía la voz femenina—. Qué bueno que pasé por aquí, o también hubiesen robado sus Pokémon —en eso, todos vieron como alguien levantaba el bolso de Sakura, y se dirigía al grupo. Cuando los jóvenes vieron a la chica, no podían creer a quien estaban mirando— Disculpen, ¿les pasa algo?

¡Misty, ¿qué haces en este lugar?! —le preguntó muy sorprendida Sakura.

¡¿No deberías estar en el gimnasio?! —le preguntó igual de sorprendido Satoshi.

Ya veo —comentó, mostrándoles una sonrisa pícara, soltando una pequeña carcajada—. Me están confundiendo con la líder del gimnasio de Cerulean. Lo siento, me presento. Mi nombre es Kasumi, mucho gusto —dijo la joven muy sonriente y amable.

Es increíble, te pareces mucho a mi amiga Misty —comentó muy asombrada Sakura.

¡¿Ustedes son amigos de la líder de gimnasio de Cerulean?! —gritó muy emocionada la desconocida.

Si —le asintió Satoshi, sin salir del asombro—. Discúlpanos, pero en verdad te pareces mucho…, pero mirándote bien…, eres muchísimo más baja que Misty. ¡Jejejeje! —comentó algo nervioso, llevando su mano derecha a su nuca.

¡¿Me estás diciendo enana?! —le bufó muy molesta Kasumi.

¡No, para nada! —saltó muy nervioso el entrenador— Es sólo qué Misty es un poco más alta que yo, y tú eres más baja —decía comparando estaturas. Y ciertamente, la joven le alcanzaba hasta un poco más arriba del hombro del joven.

¡Siempre tan caballero! —le regañó Sakura, dándole un coscorrón suave en la cabeza.

¡Jeje! Lo siento —se disculpó bastante arrepentido el joven.

Kasumi —comenzó a preguntarle la peli morada—, ¿tú fuiste la que atacó esos seres extraños?

Así es —le asintió, mientras dirigía su atención al lugar donde había sido el ataque— ¡Flareon, ven! —y detrás del árbol, apareció el Pokémon de fuego.

¿Tú fuiste quién atacó a esos seres? —le preguntó Satoshi, mientras se hincaba para acariciarlo— Gracias por ayudarnos —metió su mano izquierda en el bolsillo de su chaqueta, y sacó algo de comida Pokémon—. Come esto, recuperará tus energías y aumentara tu fuerza, además esta delicioso… Receta especial para Pokémon de fuego —expuso la comida en su mano, y permitió que comiera de ella. Parecía estar muy deliciosa, ya que comía con mucha energía.

¡Es increíble, nunca había visto a Flareon comer de esa forma! —comentó maravillada Kasumi.

¡Sato es un experto en lo que se trata crianza, aunque solo se dedica a entrenar Pokémon! —comentó muy orgullosa Sakura.

Veo que ustedes son muy buenos con los Pokémon.

¡Por supuesto que sí, Kasumi! —le respondió Satoshi muy calmo— Aunque no me gusten las batallas Pokémon porque no me gusta verlos lastimados, siempre estaré defendiéndolos y apoyándolos, incluso en batallas.

¡Y terminando con los tipos malos que maltratan o quieren ganar dinero o poder con ellos! —le completó Sakura, lanzando puñetazos al aire bastante desenfadada.

¡Es increíble! —exclamó maravillada la peli naranja— ¿Conocen la organización llamada equipo del nuevo inicio?

¿Equipo del nuevo inicio? —le preguntó muy intrigada Sakura— No, no hemos oído de él.

¿Quiénes son y a que se dedican? —preguntó Satoshi.

El equipo del nuevo inicio, es una organización que se dedica a mantener a raya, y terminar con los planes de personas malvadas que usan a los Pokémon para sus ambiciones. Nuestra misión final, es esperar a que el elegido por Ho-oh llegue y estabilice las relaciones entre humanos y Pokémon… O bueno, eso dice la leyenda. ¡Jejejeje!

Ya veo —soltó bastante sorprendido Satoshi.

Fin de recuerdo.

—Después que la conocimos, nos invitó a esa organización… —algo dudosa, Sakura hizo una pausa y continuó— Fue muy extraño, pero el lugar parecía una reserva Pokémon fuera de esta dimensión.

—¡¿Fuera de esta dimensión?! —exclamaron todos muy sorprendidos. ¿Cómo era posible algo así?

—No fue algo que le prestáramos mucha atención y no nos importó mucho, en ese momento lo único que nos importaba, era que esos Pokémon que estaban viviendo tranquilamente ahí, muy lejos de la civilización. Pero un hecho que me sucedió, nos hizo cambiar totalmente la opinión de ese grupo…

Dos meses después.

Pese a que la reserva solo era campo y bosque, también había una base con un diseño medieval, la que parecía haber sido construida con rocas de gran tamaño.

Sakura caminaba tranquilamente por los alrededores de la mansión, mientras silbaba una pegajosa melodía, se veía muy contenta. De pronto, notó como dos seres oscuros salían de la estructura.

¿Qué hacen esos seres aquí? —se preguntaba la peli morada mientras se escondía— ¡Son los mismos que nos atacaron cuando llegamos al monte Plateado! —esperó a que se alejaran, y rápidamente se acercó al lugar donde supuestamente habían salido, encontrándose con una desconcertante sorpresa— ¡¿Cómo salieron de este lugar?! Lo único que hay aquí, es una muralla común —solo por curiosidad, comenzó a investigar la superficie, logrando percatarse de algo que nunca había visto, pese a que muchas veces había pasado por ahí— ¿Qué hace esta piedra sobresaliendo? Habrán estado golpeando el lugar —presionó la piedra, y una puerta secreta se abrió— ¡Increíble, un pasadizo secreto!

La joven comenzó a caminar por lo que parecía un pasadizo, pero a medida que avanzaba, el ambiente se volvía cada vez más lúgubre.

Este lugar ya me da miedo —comentó en voz alta, sintiendo escalofríos—. ¡Beautifly, usa destello! —apenas el Pokémon mariposa apareció, iluminó el lugar con su destello.

El destello logró iluminar lo que parecía una sala, la cual se veía muy antigua. Se veían muchos libros y carpetas, pero lo que más llamó la atención de la joven, fue una solitaria mesa, seis sillas en cada puesto, y algo que había arriba de aquella mesa.

¿Qué será esa carpeta? —Sakura corrió hasta la mesa, con curiosidad tomó la carpeta, y vio como título de portada "Plan de conquista: Operación Soldados de la Luz"— ¿Soldados de la luz? —y comenzó a revisar el informe con mucha calma.

Cada línea que leía era tortuosa para su vista y su alma, leía horrorizada cada línea. ¿En qué rayos se habían metido? La buena noticia para mal, era que habían dado con el grupo que habían estado buscando, todo indicaba que ellos eran la consecuencia inicial del despertar de ese extraño y maléfico ser.

¡Aquí esta, las dimensiones a las que se refería ese ser del monte Coronet! —dio vuelta la hoja, agarró un lápiz y un papel que estaban sobre la mesa, y comenzó a anotar.

Listado de dimensiones a invadir y objetivos.

Buscar las esferas del dragón y destruir a los saiyajin.

Buscar la perla de Shikon y matar a su guardiana.

Buscar el poder de las Bestias Sagradas y eliminar a los jóvenes elegidos.

Buscar la piedra filosofal y destruir a todos los alquimistas.

Buscar al espíritu del zorro de las nueve colas y destruir al portador del espíritu.

Buscar las cartas mágicas de Clow y asesinar a su portadora.

Buscar las esmeraldas Chaos y eliminar a quienes la utilizan.

Buscar a los mashin guardianes y asesinar a las guerreras mágicas.

Buscar el cristal milenario y eliminar a las guardianas de la princesa de la luna.

Buscar la esencia de los grandes espíritus y asesinar al que los controlar.

Objetivo final: los que pueden utilizar lo que se busca, se deben eliminar para que no estorbe en nuestro gran plan de destrucción del tiempo y el espacio, y crear nuestro infierno tortuoso para los humanos y demás seres vivos para diversión personal.

Liberación total del sello que encierra a nuestro líder Arades, amo y señor de la oscuridad.

Y el gran plan, capturar a Dark Dialga y Dark Palkia aprovechando su estado salvaje.

Se ha intentado posesionar Pokémon entrenados, desgraciadamente sin buenos resultados. Sólo hemos podido lograr poseer Pokémon salvajes.

Sakura terminó de anotar todo, dejó el lápiz donde estaba y la carpeta ordenada, cosa que no se dieran cuenta que estuvo en ese lugar, guardó el papel donde anotó todo, y se retiró del cuarto secreto. Cerró la puerta secreta, devolvió a Beautifly, se tranquilizó, inhaló, exhaló, y siguió caminando tranquilamente, volviendo a silbar aquella pegajosa melodía.

¡Maldición —pensaba con mucha rabia—, estos tipos están usando esto de pantalla! Con que a esto se refería Ho-oh y esa voz extraña… ¡Tengo que avisarle a Sato lo más rápido posible de esto!

Corte de recuerdo.

Todos estaban sorprendidos y asustados con cada palabra de Sakura. ¿Desde hace cuánto, y como aquellos seres sabían tanto de ellos?

—Sakura, ¿aún tienes ese papel? —le preguntó aterrado Brock.

—Aquí esta —de su bolsillo, Sakura sacó aquel papel que aun guardaba celosamente—. Más detalles están ahí, solo saqué lo más importante.

—Imagino que la historia no termia ahí, ¿verdad Sakura? —le preguntó muy preocupado el profesor, a lo que Sakura negó con su cabeza.

—Apenas me enteré de lo que sucedía, partí de inmediato a avisarle a Sato sobre los planes reales de ese grupo…

Continuación del recuerdo.

Una vez afuera, Sakura salió corriendo desesperada en búsqueda de Satoshi. Lo buscó por todos lados, sin resultados satisfactorios.

¡Para variar, cuando más lo necesito, no está! ¡Típico! —decía Sakura con rabia y desesperada. De pronto, notó como un ataque eléctrico estremecía el cielo— Ese es el rayo de Pikachu —y sin perder más tiempo, fue corriendo al lugar donde provenía el ataque.

En esos momentos, Satoshi estaba en compañía de dos chicas. Al parecer, el joven les estaba enseñando algunas cosas acerca de las batallas Pokémon, y como utilizar los ataques para protegerse de ciertos fenómenos naturales.

Bueno Komugi, Hikari, de esta forma pueden utilizar los ataques eléctricos no solo para prevenir incendios producidos por tormentas eléctricas, sino también para recargar los ataques eléctricos —le explicó con mucho entusiasmo el entrenador.

¡Realmente eres muy hábil para estas cosas, Satoshi! —le felicitó Komugi, mirando muy impresionada a la Pikachu.

¡Eres muy inteligente Sato, eres el mejor de todos! —le exclamó embobada Hikari, lanzándose a abrazar del brazo derecho del joven. Por alguna razón se extasiaba, le brillaban los ojos, su corazón latía a mil por hora cuando estaba al lado de Satoshi.

No es para tanto Hikari…, tranquilízate… ¡Jejejeje! —le pidió muy apenado Satoshi.

Justo en ese momento Sakura llegó, provocando que Hikari se alejara de Satoshi.

¡Sato, por fin te encuentro, te estaba buscado por todas partes! —le gritó, al parecer muy molesta.

¿Qué te sucede Sakura, por qué tan agitada? —le preguntó muy extrañado, sin entender su situación.

¡Luego te explico, tenemos que hablar seriamente —lo agarró de un brazo, y se lo llevó a rastras—, y tiene que ser ahora!

¡Oye Sakura, calma, me vas a sacar el brazo! —le pedía algo asustado, mientras se dejaba llevar.

Después de unos segundos, desaparecieron de la vista de Pikachu, Komugi y Hikari.

Qué extraño, ¿le habrá pasado algo? —preguntó muy extrañada Komugi.

No lo sé, lucía muy preocupada —comentó preocupada Hikari, al tiempo que la Pikachu salió tras el par de entrenadores.

Cambiando de tema Hikari, te he visto muy pegada a Satoshi últimamente —su expresión de extrañez, cambio a una mirada pícara— ¿No te habrás enamorado de él?

¡Bueno… yo…! —dijo muy titubeante, sonrojándose completamente— Es que…

Lo suponía —dijo Komugi, mientras le regalaba una sonrisa a su amiga—. Me imagino que Sakura te vio abrazada a Satoshi y por eso se molestó.

¿Tú crees Komugi? —le preguntó la pelíazul aún sonrojada, pero más tranquila.

Te recomiendo que hables con Sakura y aclaren la situación —le aconsejó muy preocupada la peli azabache.

¡¿Qué vaya a hablar con ella?! —gritó muy asustada.

Algún día se enterará, si es que no se ha enterado aún, claro, en el caso que no vio ese abracito —le explicó algo complicada Komugi—, y si se llega a enterar, lo mejor será que sea de tu boca.

Tienes razón, amiga —dijo Hikari con la mirada baja—. Luego nos vemos —y partió a paso lento, para luego acelerarlo.

Pero en realidad, el motivo de la actitud de Sakura era otro.

¡Arregla rápido todas tus cosas, pasaremos a buscar a nuestros Pokémon y nos iremos lo más rápido posible de aquí! —decía Sakura, mientras arreglaba sus cosas y le lanzaba a Satoshi su mochila en su cara.

¡Ay! ¡Oye —le reclamaba Satoshi, mientras tomaba su mochila sin entender nada—, ¿qué sucede?! ¡Al menos explícame!

¡Tendrás todo el tiempo del mundo para decirte todo después, ahora arregla tus cosas!

De acuerdo…, como digas… —y sin entender absolutamente nada, Satoshi comenzó a arreglar sus cosas.

Después de diez minutos, tenían todas sus cosas guardada y se disponían a buscar a sus Pokémon. Justo al momento de salir, se encontraron con la Pikachu de Satoshi, quien recién llegaba con ellos, y a cierta distancia estaba Hikari, quien veía con mucha curiosidad la escena, escondida.

Qué extraño, ¿por qué habrán arreglado sus cosas, estarán pensando en irse de aquí? —decía Hikari muy extrañada.

Y de un momento a otro, simplemente se fueron.

Será mejor alcanzarlos y explicarles todo… Seguramente Sakura ya lo sabe todo, y por eso se van —decía muy triste— ¡Llego la hora de aclarar todo, Hikari! —y partió tras el par.

Después de recorrer toda la reserva, por fin habían terminado de buscar a todos sus Pokémon. Había pasado mucho tiempo, y el cansancio se hacía notar; Satoshi solo quería descansar un poco, pero Sakura solo quería irse de ahí lo más rápido posible, por lo que…

¡Oye, ya es suficiente! —le gritó muy molesto Satoshi, zafándose violentamente de Sakura— ¡Me has tenido toda la tarde corriendo y ya estoy cansado, por lo que exijo que me digas que está pasando!

¡De acuerdo Satoshi, te lo explicaré! —ahora le gritó muy molesta Sakura— ¡Esas niñitas, a las que les tienes tanto cariño, son parte de una organización secreta que solo busca el infierno para los humanos y los Pokémon, se hacen llamar los soldados de la luz! —pero con esas palabras, sólo logró que aquel odio a las personas que tenía Satoshi, volviera.

¿Cuántas veces te he dicho que no juegues con las ilusiones que crea Haunter? —le preguntó furioso— ¡No digas estupideces!

¿No me crees? —le preguntó muy impresionada, más por la forma en que le había hablado. Parecía el mismo de antes.

Si tus palabras fueran ciertas, nos hubiésemos dado cuenta desde un inicio. Además, las chicas no tienen ni la más mínima intención de hacer algo así…

¡Cállate y lee esto! —le gritó muy sentida, mientras le estrellaba su mano derecha en el pecho, junto con aquel papel— ¡A ver a quien le crees, a tus amiguitas a mí, cretino!

Con mucho fastidio, Satoshi tomó el papel y comenzó a leerlo, sin poder creer en cada palabra que leía.

¡Sakura… ¿de dónde sacaste todo esto?! —le preguntó muy asustado el joven, con la cara muy pálida.

¿Recuerdas esos seres que nos atacaron hace cuatro meses atrás?

Por supuesto.

Cuando caminaba por los pasadizos del cuartel me los encontré, entraron y salieron de un pasadizo secreto, y ahí me encontré con esa información.

Ya veo… —Satoshi agachó la cabeza, sintiéndose muy miserable, y con mucha vergüenza miró a los ojos a Sakura— Te lo suplico Sakura, perdóname. Te prometí con volver a comportarme como un cretino contigo, y lo…

Tranquilo Sato —le dijo muy despreocupada Sakura—, comprendo tu posición, incluso yo no me creía a mí misma cuando leí todo esto.

Saku, si esto es real, quiere decir que debemos partir de inmediato a Sinnoh a avisarle a Cynthia —le dijo muy serio el joven peli azabache.

Es verdad, vámonos ahora.

Lo que no sabían, es que justo una de sus amigas, si es que se les podía llamar así en ese minuto, según ellos, había escuchado todo, por lo que se les apareció a la cara.

¡Sakura, ¿qué le estás metiendo en la cabeza a Satoshi?! —le preguntó una joven peli castaña muy molesta.

¡Ya lo sabemos todo Haruka, no te hagas la tonta, sabemos todo de sus reales planes! —le desafió muy molesta Sakura.

¿De qué estás hablando? —preguntó sin entender palabra alguna.

¡Ustedes quieren convertir nuestro planeta en un infierno para que los Pokémon y los humanos sufran por la eternidad!

¿En verdad quieren eso y nos han estado engañando? —le preguntó Satoshi, aun manteniendo la fe en que aquello no fuera real.

¡Por supuesto que es falso, nosotros queremos que los Pokémon vivan en paz junto a los humanos! —le respondió muy desesperada.

¡Ya es suficiente con el equipo Rocket! —y más calmada, Sakura la amenazó— Lo siento mucho, pero también tendremos que desbaratar sus planes.

¡Es verdad lo que te digo, no les estoy mintiendo! —Haruka gritó casi al borde del llanto.

Lo siento Haruka, quiero creerte, pero las pruebas en tu contra son irrefutables —le dijo muy desilusionado Satoshi, mirando con mucha rabia a su "amiga".

¡¿De qué pruebas me hablan?! —definitivamente Haruka no entendía de que le hablaban. ¿Realmente no sabía de qué le hablaban?

¡No te hagas la niña buena, cínica! —le gritó aún más molesta Sakura, mientras lanzaba una pokébola— ¡Sal Beautifly, usa destello! —y apenas el Pokémon mariposa salió, desprendió un destello tan fuerte, que dejó ciego a todos, con excepción del Pokémon y Sakura, quienes ya estaban prevenidas del acto— ¡Beautifly, sígueme! —y Sakura salió corriendo, agarrando de un brazo a Satoshi— ¡Y tú te vienes conmigo!

La idea de Sakura, era huir de ese lugar lo más rápido posible.

¡Maldición, no veo nada! —se quejaba Haruka, mientras intentaba recuperar la visión. Cuando lo logró, notó que estaba sola— ¡Tengo que avisarles rápido a las chicas, esos dos traidores tienen que pagar por esas mentiras! —y partió corriendo del lugar.

Pero alguien más miraba lo que sucedía, o al menos alcanzó ver el final de la discusión.

¿Qué habrá pasado? —se preguntaba Hikari, mientras veía como Sakura agarraba a Satoshi de un brazo, corriendo del lugar— ¿Qué les habrá dicho Haruka? —y después vio a Haruka corriendo en dirección contraria, y luego salió de su escondite— ¡Pidgeot, ven por favor! —y de pronto, apareció el Pokémon pájaro posándose en el suelo, dejándose montar por la pelíazul— ¡Por favor, llévame con Sakura y Satoshi! —el Pokémon le asintió, y partió volando.

Una vez que Haruka llegó a la base, con un grito muy fuerte reunió a todas sus compañeras y amigas.

¡Chicas, reunión, ahora! —su grito retumbó muy fuerte en todo el lugar.

Producto del llamado, aparecieron Kasumi, Taiyō y Komugi.

¡¿Qué te sucede, Haruka?! —le preguntó Kasumi algo alterada.

¡Son Sakura y Satoshi, dijeron que nos destruirían, incluso me atacaron!

¡Pero ¡¿cómo…?! —soltó muy sorprendida Komugi, pero rápidamente miró de reojo a la peli castaña— ¿No le habrás hecho algo?

¡Por supuesto que no les hice nada —le gritó muy molesta Haruka—, al contrario, fue Sakura la habló barbaridades de nosotras!

¿Y qué fue lo que te dijo? —le preguntó muy expectante Komugi.

¡Dijo que nosotras queríamos destruir a los humanos y a los Pokémon, que no nos interesaba nada más que el infierno! ¡¿Te parece poco?!

Las chicas no creían lo que escuchaban, estaban impávidas.

¿Pero por qué diría algo así? —se preguntaba Kasumi, sin creer lo que escuchaban.

¡Fue la traidora de Sakura, ella le metió en la cabeza todo eso a Satoshi! —le respondió muy seria Haruka— Satoshi me creyó.

¡Pero igual prefirió creerle, y eso lo convierte en traidor! —dijo Taiyō muy enojada.

¡Suficiente todas! —exclamó fuertemente Komugi, haciendo que sus tres amigas la vieran un poco asustadas— ¡Se acabaron los consensos, seguiremos nuestros planes como desde un inicio, todos los humanos son iguales, desleales, y lo seguirán siendo! —dijo muy molesta.

¿No estarás hablando de…? —le preguntó muy preocupada Kasumi a su amiga.

¡Así es, eliminaremos a todos los humanos y le dejaremos este hermoso planeta a los Pokémon!

¿Estás segura, Komugi? —le preguntó muy insegura Haruka— Recuerda lo que nos enseñó nuestros padres, las personas cometen errores, pero no todos son iguales.

¡¿Se te olvidó quién asesinó a nuestros padres?! —le preguntó furiosa Taiyō, provocando que todas las jóvenes se deprimieran— ¡Fue ese maldito amiguito de nuestros padres, ese tal Ash Ketchum!

¡¿Ash asesinó a los padres de esas chicas?!

Es verdad, chicas —dijo cortante Kasumi, recordando el odio a tal momento vivido—. Con esto es suficiente… Busquemos a esos traidores y acabemos con ellos.

¡Por fin despiertas, Kasumi! —le gritó muy alegre Komugi, esbozando una sonrisa— ¡Amigos, vengan!

De pronto, de todas partes aparecieron muchos Pokémon salvajes.

¡Escúchenme por favor amigos, busquen a Sakura y a Satoshi, esos traidores nos atacaron y huyeron, si los encuentran, tráiganlos aquí! —los Pokémon asintieron, y salieron en búsqueda de los jóvenes.

¡Nosotras también vamos a buscarlos! —propuso Kasumi.

¡Si! —le asintió Taiyō— ¡En dos horas más nos encontramos aquí para noticias!

¡De acuerdo! —le asintieron las tres al unísono.

Fue una búsqueda por cielo y tierra, no podían permitir la traición de nadie, y mucho menos de Satoshi y Sakura, aunque dolorosamente fueran amigos.

Mientras tanto, los prófugos seguían corriendo en dirección fuera del monte Plateado, para dar aviso de los planes de esas jóvenes.

¡Oye Saku, no creo que nos sigan, ya estamos bastante lejos! —dijo algo inseguro Satoshi.

¡No estaré segura hasta que lleguemos a Pewter o a la meseta Índigo! —le advirtió muy molesta Sakura.

Pero de la nada, muchos Pokémon salvajes rodearon a los dos jóvenes. Los Pokémon estaban realmente furiosos, ya que también se sentían traicionados.

¡Chicos, no nos ataquen, son las otras las malvadas, quieren el infierno para ustedes! —pero la única respuesta que recibió Sakura, fue un ataque ascuas a sus pies— ¡Ah…! —gritó más por el miedo.

Creo que no nos van a creer —dijo Satoshi muy serio—. Creo que no tenemos más opción que pelear —tomó una pokébola, y la iba a lanzar.

¡Esperen, no hagan nada! —los Pokémon se detuvieron ante el grito, y a los segundos apareció corriendo una chica pelíazul.

¡Hikari! —exclamaron los jóvenes muy sorprendidos.

¡¿Qué le hicieron a estos Pokémon que los quieren atacar?! —preguntó muy extrañada.

Al parecer Hikari no sabe nada —se decía para sí Sakura—. Creo que podré utilizarla para escapar —a Hikari—. ¡No lo sabemos, de pronto empezaron a atacar!

Ya veo —le pareció muy extraña la respuesta de Sakura, pero aun así decidió ayudarlos sin que se diera cuenta—. ¡Chicos, vuelvan a la base, luego iré a verlos! —y los Pokémon simplemente se fueron— Chicos, necesito hablar con ustedes, tengo que decírselos ahora.

¡Ya sabemos todo Hikari, no es necesario que lo sigas ocultándolo! —decía muy molesta Sakura.

¡¿Ya lo sabes todo?! —le preguntó muy sorprendida, para después bajar la mirada— Saku, perdóname por mantenerlo oculto, pero no quería que por culpa de mis sentimientos se fueran para siempre… Yo los quiero mucho, son mis mejores amigos.

Tranquila Hikari —le dijo muy tranquilo Satoshi, esbozando una sonrisa—. Espero que cambies de opinión y sigas otro camino y sueño.

¡Por supuesto Sato, haré todo lo que tú me digas! —le respondió muy feliz y entusiasmada.

Pero la conversación no pudo durar más, ya que más Pokémon salvajes empezaron a llegar.

¡No sé qué habrán hecho, pero todo parece indicar que ustedes ya no son bienvenidos aquí! —comentó muy seria Hikari. Miró a Satoshi, y le sonrió muy sonrojada— Sato, te extrañaré. Por favor, nunca me olvides —y después miró con decisión a Sakura—. Y Saku, amiga, cuida de Sato. Suerte.

¡Por supuesto Hikari, de Sato solo me encargo yo! —le respondió con mucha seguridad.

Sakura volvió a agarrar del brazo derecho a Satoshi, y continuaron su huida, hasta perderse.

Fin de recuerdo.

—Después de eso, nunca más supimos acerca de esas chicas y de la base del monte Plateado.

Todos escucharon atentamente la historia de Sakura… muy atentamente. Realmente fue muy impresionante el hecho de que, en tanto tiempo, nadie se haya enterado de todo lo ocurrido, más en especial por un tema que siempre tuvo incomodo al grupo.

—Ahora veo por qué siempre les decían traidores —comentó muy serio Gary—. La realidad es que ustedes fueron traicionados.

—La misión originalmente nos fue encomendada a Sato y a mí por Ho-oh, y nosotros la realizaríamos con ayuda de Dialga y Palkia —por fin Sakura comenzaba a explicar el motivo de los viajes dimensionales—. Recorrimos todas sus dimensiones y otras por accidente, pero cuando llegábamos a destino, nos percatamos que los objetos eran muy difíciles de buscar, o solo los podían utilizar ciertas personas, salvo dos casos, a los cuales pudimos terminar de inmediato.

—Buscar a Naruto y Yoh —respondió Brock por ella, a lo que Sakura asintió.

—Nosotros asistimos a ustedes para que nos ayudaran a reunir esos objetos, pero la idea era que esa sería su única ayuda, el resto lo haríamos nosotros.

—Aún hay una cosa que no entiendo —le cuestionó muy intrigado el alquimista de acero—. Como tú dices, hay ciertos objetos que solo ciertas personas pueden usar, pero no querían más nuestra ayuda, entonces ¿cómo utilizarían aquellos objetos? —todos miraron a Ed y después a Sakura.

—Eso no sería ningún problema —respondió rápidamente Sakura—, Dialga y Palkia nos enseñarían a usar todo.

—Tú confesión sólo agrava aún más tu ataque —le comentó muy molesto el profesor Oak—. Aun no puedo creer que utilizaras a Dialga y Palkia para atacar a tus amigos y personas que se ofrecieron voluntariamente a ayudarlos. Discúlpame, pero tú acción fue muy reprochable.

—¡Ya lo sé, cometí un gravísimo error! —gritó Sakura con mucha fuerza con la mirada baja, llorando— Por favor todos discúlpenme, pero no quería ver más a mis amigos lastimados o muertos. Solo quería alejarlos para que no continuaran con esta misión suicida. Jamás debimos entrometerlos.

—¡Estas equivocada Sakura, no digas eso! —exclamó una voz femenina entre el grupo, al tiempo que se acercaron cinco jóvenes; dos hombres y tres mujeres para ser más exactos.

—¡Por supuesto que sí —le exclamó con ira Sakura—, este no es un asunto que les concierna, esta misión nos la encomendaron a Sato y a mí!

—Sakura, escucha a Marina, Kenta, Red, Blue y Yellow por favor —le pidió muy sereno el profesor.

—¡¿Y por qué debería escucharlos?!

—Porque Satoshi nos confesó todo antes que fuéramos al templo de Dialga y Palkia, y él nos dijo exactamente lo mismo que tú —le respondió Red, viendo Sakura muy sorprendida al joven—, ¿y sabes que les respondimos? —Sakura le negó con la cabeza— Nosotros somos amigos, y los amigos están para apoyarse en todas, en las buenas y en las malas.

—Nosotros conocemos a Satoshi desde hace mucho, somos muy buenos amigos, y sabe que puede contar con nosotros para lo que sea —agregó Blue muy animada.

—Además, recuerda que este no es problema tuyo solamente, nosotros también tenemos palabra y acción en esto —le apoyó igual de animada Marina.

—¡Así es, no tienes de que preocuparte! —le exclamó con decisión Kenta, volteando la mirada al grupo—. ¡Destruiremos a esos tipos y volveremos todo a la normalidad, ¿verdad?! —a lo que recibió un unísono "Si"— ¿Ves Sakura? Todos continuaremos hasta el final.

—Todos… —dijo Sakura, sintiéndose aún más miserable.

—Sakura, necesitamos saber quién es el líder de esos sujetos —preguntó el profesor Oak. Pregunta que todos se tenían.

—Según las guerreras elementales, su líder se llama Arades, el líder del escuadrón de la oscuridad —respondió Gohan muy serio—, o al menos eso comentaron antes de irse del lugar donde peleábamos.

—Ya veo —dijo secamente el profesor, mientras pensaba—. Con que esos sujetos vuelven a atacarnos, pese a que hace quince años su plan fue destruido por Henry.

¿Qué sabía el profesor Oak de esto? ¿Acaso también ocultaba algo?

—Les recomiendo que todos descansen, deben estar muy cansados —les dijo el profesor a todos.

Pero cierto Pokémon decidió que este no era el momento para descansar, y saltó a correr del hombro izquierdo de Kagome.

—¡Pikachu, ¿a dónde vas?! —le gritó la señorita Kinomoto, mientras veía que se dirigía al interior del laboratorio.

—¿Qué le pasa a Pikachu? —preguntó Kagome, mientras todos veían extrañados la acción desesperada del Pokémon.

—No lo sé, Kagome… Iré a ver qué le sucede —y la peli castaña partió tras el roedor.

—¡Oye, espera! —le llamó Shaoran intentando seguirla, pero fue detenido por el tutor de la joven.

—Déjala —le pidió Gary, mientras volvía su atención en dirección donde se fue Sakura—. Ella es la entrenadora de Pikachu, y a ella le corresponde velar por Pikachu; eso incluye sus problemas y asuntos.

—Ya veo —aceptó muy preocupado el joven, mientras los dos miraban fijamente la entrada al laboratorio.

¿Qué le habrá pasado a Pikachu que corrió tan apresurado al interior del laboratorio?

—Lo siento chicos —se excusó la entrenadora de Ecruteak, por fin dándose por derrotada—, no creo que siga a la altura de seguir siendo la líder del grupo, no lo merezco —levantó la mirada, y vio al profesor Oak—. Por favor profesor, como ya saben lo que está pasando, creo que usted es el más indicado en dirigir todo, ya que fue de los primeros al que involucramos en todo esto —hizo una reverencia—. Con su permiso profesor, me retiro —y se retiró del grupo.

—Pobre Sakura, debe sentirse culpable por la muerte de Satoshi y los accidentes de Ash, Misty, May y Goku, aunque no tenga la culpa —pensaba muy serio y preocupado el profesor—. De acuerdo. Como les mencioné primero, descansen lo que más puedan. Hasta que llegue la profesora Larch, investigaré como está la situación en el planeta.

—A propósito, profesor —le interrumpió Dawn—, ¿qué pasó con Ash que no está con nosotros? —ante la pregunta, todos los conocidos del entrenador se quedaron mirando al profesor.

—Cuando regrese Sakura les contaré todo, creo que es a quien más debe interesarle— contestó muy seguro el profesor—. No sé preocupen en todo caso, él está bien.

Todo parecía indicar que el profesor Oak quería hacer las cosas con más calma, y no cometer los mismos errores que Satoshi y Sakura, más en especial el hecho de ocultar información importante. Pero el profesor sabía muy bien que él también ocultaba información. ¿Cómo es eso de que el escuadrón de la oscuridad atacó hace quince años, o sea, durante la época que nació Ash?

El séptimo día casi ha pasado, el séptimo día en que han pasado de todo, pero si creen que esto terminó, les digo de inmediato que aún queda. Si queda mucho o poco, solo les puedo decir que queda mucho para terminar esta aventura, pero queda muy poco para terminar con Arades.

Pikachu había llegado hasta una habitación en especial, donde un padre de familia dormía. El Pokémon lo veía con mucha rabia, pero la rabia no era dirigida hacia quién dormía, sino hacia él mismo.

Sakura llegó hasta la habitación donde había visto entrar a su Pokémon, entrando muy agitada.

—Pikachu, ¿qué te sucede? —le preguntó muy preocupada, el Pokémon estaba estático, no movía ni un musculo— ¿Hice algo malo? Discúlpame por favor, soy una inútil —decía muy triste—. Dejé que te hirieran y no fui capaz de hacer nada —de pronto, Sakura había comenzado a llorar—. Si hubiese hecho algo, tal vez Misty, May y el señor Goku estarían bien. ¡Soy una inútil!

¡No Sakura, yo soy el culpable de todo! —¿le gritó con mucha rabia Pikachu?

—Pikachu… —dijo Sakura sorprendida— ¡Te estoy entendiendo de nuevo, como en el bosque!

Qué bueno que me puedas entender —Pikachu la miró de soslayo por unos segundos y volvió la mirada a saiyajin—. Le fui desleal a mi anterior entrenador —comentaba molesto—, y también a ti… Creo que llegó la hora de hacer las cosas bien, yo ya no soy útil —volteó a Sakura, y se quedó mirándola a los ojos—. Sakura, entrégame tus cartas.

—¡No digas esas cosas, por favor! —le pidió muy triste Sakura— ¡Ashy te quiere mucho y yo también, no olvides a tus amigos, a Misty, a May, todos te queremos! Por favor, no vuelvas a decir que eres un inútil, porque para todos nosotros no lo eres.

¡Te dije que me entregues tus cartas, ahora! —muy molesto, Pikachu utilizó su ataque rápido embistiendo a Sakura, terminando en el suelo al igual que sus cartas, y volverla a mirar a los ojos— ¡Escúchame bien, Goku no puede seguir ahí tirado, él es mucho más útil!

—¿Y qué piensas hacer? —preguntó muy asustada y angustiada.

—Lo despertaré de alguna u otra forma —respondió Pikachu, mientras buscaba una carta en especial.

Mientras buscaba la carta que necesitaba, ordenaba las otras, y así continuo, hasta terminar con todas en una baraja, y una en su poder.

¡Por fin! —exclamó triunfante, mientras volvía la vista a su entrenadora —Sakura, esta carta servirá a la perfección. Si todo sale como lo tengo planeado, Goku podrá despertar.

—¿Qué carta es? —preguntó la peli castaña muy extrañada.

Toda tuya —Pikachu subió al hombro izquierdo de la joven, y le mostró la carta.

Sakura miró impactada la solicitud, no podía creer lo que veía.

—¡No pienso hacerlo Pikachu, es extremadamente riesgoso y no pienso perderte! —le gritó desesperada, mientras tomaba en sus manos al roedor eléctrico y lo miraba a los ojos.

¡Escúchame Sakura, tienes que hacerlo, es el único método para despertarlo! —le exclamó muy serio.

¡No tengo ninguna intención de hacerlo, no quiero perderte! —volvió a negarle Sakura, mientras gritaba y lloraba.

Sakura, tranquila —comenzó a consolarle Pikachu hablándole muy seguro, esbozando una sonrisa—, no me vas a perder, solo despertaras a Goku. Yo voy a estar bien.

—¿Estás seguro? —le preguntó muy intranquila.

¡Nunca rompo mis promesas! —le dijo Pikachu con mucha seguridad— Tranquila, solo quiero ver que puedo confiar en ti.

—De acuerdo, lo hare —respondió mostrando seguridad, más a cumplirle su promesa a Pikachu—. Creo que… —ahora decía muy seria, mientras buscaba en sus cartas— también usaré esta carta —tomó las dos cartas que utilizaría, y las otras las guardó—, me quiero asegurar que todo salga bien, no quiero feas sorpresas.

Gracias Sakura. Si lo que haremos sale bien, podrás considerarte como la salvadora del tiempo y el espacio.

—¡No quiero nada de esas cosas! —le exclamó muy apenada— Solo quiero que Ashy recupere la memoria, Misty, May y el señor Goku se recuperen, y que todos vuelvan a vivir tranquilamente —tomó su llave, dijo su conjuro y la dichosa se convirtió en su báculo— ¡Prepárate Pikachu, comenzaré ahora!

¡Cuando quieras Sakura, estoy preparado! —le exclamó firmemente.

Sakura lanzó las dos cartas al aire y las invocó, liberándolas a su servicio, creando en el ambiente una sensación muy extraña.

—Pikachu, te prometo que a partir de ahora hare mi mejor trabajo, no te decepcionaré —le prometió Sakura con seguridad.

Siempre he confiado en que haces tu mejor trabajo, y sé que lo seguirás haciendo.

De pronto, el cuarto se vio completamente invadida una fuerte luz.

¿Cuál será el plan de Pikachu?

Si tienen más dudas, no se pierdan los siguientes capítulos.

Esta historia continuará…

...

Sé que desde hace mucho que no lo hago, pero me veo obligado. En un inicio, el nombre de la profesora de Goldate era Seiki. La idea, era tomar la región como un lugar basado en la temática del tiempo, pero como veo que en clear card decidieron tomar la temática del tiempo, reloj incluido (seiki es reloj en japones por si acaso), preferí retomar el tema que los nombre de los profesores son arboles. Hice una investigación sobre los arboles mas antiguos que hay actualmente, por lo que tomé el nombre de Larch, que significa Alerce, el que curiosamente es un árbol nativo del sur de Chile, el cual puede vivir 3600 años... y curiosamente, una hora son 3600 segundos... ¡No pienso cambiar mi temática del tiempo!

Bueno, los espero para el siguiente capitulo. Hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Aquí con otro capítulo. Este capítulo significa una pequeña pero importante modificación a toda la historia, mas allá de eso mantiene todo tal cual. Puede parecer tan largo como siempre el capítulo, pero como suceden muchas cosas, se hace muy corto. Los dejo con la lectura!

...

Capítulo 47: "El secreto de la dimensión distorsión y las islas Remolino"

Mientras la batalla contra las guerreras elementales terminaba, en otro lugar, en una dimensión alterna, se veía a Arceus mirando toda la batalla hasta su final. En su expresión denotaba seriedad y molestia.

—Es increíble —comentó muy serio el dios de los Pokémon—, aun con el collar marino y la pulsera terráquea liberadas, no pudieron hacer nada. Estamos en graves aprietos.

—Tranquilo Arceus, era natural que perdieran —le pidió una voz, a lo que Arceus volteó a buscar a su dueño.

—Satoshi, eres tú.

—Si tan solo —decía mientras se cruzaba de brazos, muy serio— Komugi o Dark no hubiese aparecido, la batalla hubiese sido más sencilla para Misty.

—Es verdad, pero si tu amiga Misty hubiese derrotado a Magma, estarían muy confiados, y…

—Arades solo les hubiese pateado el trasero personalmente, ¿verdad? —le completó con una sonrisa, muy confiado.

—Así es, pero aun así…

—Tranquilo Arceus —volvió a pedirle Satoshi muy confiado—. Yo dudo mucho que, si hubiese aparecido o no Dark, estarían en la misma situación. Lamentablemente, ninguno tiene el poder suficiente si quiera para acercarse a Dark, y Dark hubiese aparecido tarde o temprano.

—Te noto muy confiado. ¿Cuál es tu plan? —le preguntó Arceus, intentando descifrar el plan de Satoshi.

—Ese es mi plan —respondió, mientras indicaba los monitores. Y según Satoshi, todo seguía resultando como lo había planeado.

—¡Increíble, pese al juicio elemental, todos están intactos, solo se quedaron dormidos! —exclamó muy sorprendido, como si conociese el real poder de ese ataque— ¡Aun cuando Wind los traicionó y haya aumentado el poder del ataque, lo resistieron perfectamente! —pero sus propias palabras eran ilógicas, por lo que prefirió mirar a Satoshi, intentando buscar una respuesta lógica— ¿Esto es parte de tu plan?

—Lo siento, pero solo te puedo decir por qué quise que Espeon y Pikachu fuesen a ayudarlos, siendo que —decía mientras tomaba una de ¿las pokébolas que tenía en su cinturón? — gracias a ti, antes de terminar con el ritual, te diste el trabajo de trasladar a seis de mis Pokémon.

¡Era increíble, aun muerto, Satoshi seguía muy al pendiente de lo que pasaba!

—Fue muy riesgoso lo que hiciste. ¿Qué hubiese pasado si no me hubiese dado cuenta de la estupidez de hiciste? —le preguntó algo molesto.

—¡Arceus, por favor, lo que hice fue tan resaltante, que creo hasta incluso Arades se dio cuenta! —realmente Satoshi estaba muy confiado, pero su rostro cambió su semblante— Lo único que no me puedo perdonar, es por el acto egoísta que hice…, Saku ahora está lamentándose por algo que no hizo —dijo muy triste.

—¿Tú crees que lo que hiciste fue egoísta? Si los dos hubiesen hecho ese ritual, los dos hubiesen muerto —le dijo muy serio.

—¡Por supuesto que fue egoísta! —gritó, mientras golpeaba muy fuerte uno de los pilares que había en el lugar— ¡Ella me quería, y yo la abandoné!

—Yo creo que lo que hiciste no fue egoísta… —le comentó, al tiempo que ambos fueron alertados por una extraña fluctuación en las dimensiones— ¿Qué sucede? —los dos miraron los monitores, y se percataron que alguien había abierto silenciosamente varios portales dimensionales, trayendo consigo a varias personas.

—¡¿No era que Palkia había sellado los portales dimensionales?! —le preguntó muy extrañado Satoshi, mientras notaron que aquellos portales se habían abierto muy cerca de donde estaban sus amigos, y curiosamente, uno en Sinnoh— ¡Se abrió un portal más, pero este es en Sinnoh!

—¿Crees que tenga algo que ver con los portales que se abrieron en Hoenn?

—Lo dudo mucho —le respondió muy preocupado—, no tiene ningún sentido abrir un portal en Sinnoh, y mucho menos en ese punto —volteó su atención a Arceus, y lo vio de reojo—. Arceus, ¿hay algo en ese lugar que yo no sepa de su existencia?

—Satoshi, creo saber el motivo de ese portal abierto —comentó Arceus preocupado.

—¿Y qué es?

—Al parecer, se abrió un portal a la dimensión distorsión.

—¿Y qué es eso de la dimensión distorsión? —le preguntó muy extrañado Satoshi.

—Verás, la dimensión distorsión es una dimensión que se encuentra dentro de la dimensión donde viven ustedes, es como su reflejo, pero se encuentra distorsionada.

—¿Y por qué esta distorsionada? —preguntaba extrañado de la descripción.

—En aquel lugar, las leyes del tiempo y el espacio están rotas, por lo tanto, todo fluye de forma irregular.

—Sí que debe ser un lugar muy extraño —comentó Satoshi muy confundido—. Aun así —le preguntó muy serio—, ¿por qué no nos dijiste de la existencia de ese lugar?

—Por estar en una dimensión aparte, del cual solo yo tengo acceso libre, no creí que fuese importante, siquiera Arades puede acceder a ese lugar, ya que yo fui quien la creó.

—¿Y se puede saber que hay en ese lugar? Pregunto, porque creo que debe haber algo ahí.

—Por supuesto que hay algo ahí, el lugar donde vives.

—¡¿Te refieres a mi mundo?! —preguntó muy sorprendido.

—Como te expliqué, esa dimensión es como un espejo, solo que como el tiempo y espacio están distorsionados, todo es distinto.

—¡Déjame adivinar! —dijo Satoshi en tono alto— ¡¿Me estás diciendo que esa dimensión es un espejo de nuestra dimensión?! O sea, que lo que le pase a esa dimensión, también le pasará a mi mundo —preguntó un poco alarmado.

—Aciertas —le dijo muy serio—. Pero no te preocupes, en esa dimensión no vive nadie… —pero a último segundo, se retractó de sus propias palabras— Bueno, casi nadie.

—¡¿Qué es eso de casi nadie?! —cada palabra que escuchaba Satoshi, más se alarmaba. Ya se oía aterrado.

—No solo yo puedo entrar y salir a voluntad de esa dimensión, sino que también el guardián de la dimensión distorsión —respondió un poco incómodo Arceus.

—¿Guardián de la dimensión distorsión? —preguntó muy pensante— ¿Y quién es ese guardián?

—Ese guardián es tan poderoso como Dialga y Palkia —comentó muy serio Arceus, sorprendiendo enormemente a Satoshi. ¿Había alguien tan poderoso como Dialga y Palkia? —. Pero no me preocuparía por él —ahora dijo más tranquilo—, el maneja muy bien las energías oscuras, es más difícil de poseer que un Pokémon salvaje común…

—Con que el guardián es un Pokémon —le interrumpió Satoshi muy inquieto—. ¿Y qué te hace pensar que no va a poder ser poseído? —le preguntó muy molesto.

—Podríamos decirlo… es como un espíritu, él está muerto por decirlo de alguna forma, su estructura es muy fuerte, también mantiene a salvo la puerta al inframundo, y guía a los humanos y Pokémon al paraíso.

—Ahora veo por qué tu despreocupación —comentó más calmado y tranquilo Satoshi—. Eso no quita que nos debiste haber informado de ese lugar desde un inicio —le comento, mirándolo de reojo— ¿Y cómo se llama el guardián de esa dimensión? —le preguntó a Arceus muy intrigado.

—Ya tendré el tiempo de presentártelo, mira el monitor de la dimensión distorsión, hay alguien que entró a ese lugar —le comentó muy preocupado Arceus, sin despegar la mirada de los monitores.

—¡¿Qué?! —preocupado, Satoshi volteó su mirada a tal monitor— ¡¿Qué piensa hacer ese tipo en ese lugar?!

Ambos fueron testigos de cómo un hombre adulto de cabello color azul opaco, ojos muy profundos color celeste, quién vestía un traje muy extraño, pantalones oscuros, chaqueta ploma y camisa blanca accedía a aquella dimensión. Su sola presencia…, no, su mirada, era muy intimidadora.

—Ese tipo me da mala espina —comentó muy preocupado Satoshi.

—¡No solo eso Satoshi, mira los portales que se abrieron en Hoenn! —comentó muy preocupado Arceus, ahora observando los sucesos de tal región— ¿Quiénes son esos sujetos?

—¿Eh? —Satoshi miró atentamente cómo de aquellas curvaturas, salían varias personas— Esa es una buena pregunta —continuó mirando, hasta que logró reconocer a dos personas— ¡¿Kakashi, Ryu?! —exclamó muy sorprendido— ¡¿Qué hacen aquí?! —preguntó el joven, mientras desviaba su mirada a Arceus— ¡¿Tú los trajiste?!

—Es claro que no, no me arriesgaría a cometer un error en abrir portales dimensionales en la situación que estamos —respondió tajante—. ¿Tú los conoces?

—Sí, bueno, a dos de ellos —señalando al de cabello gris—. Kakashi es maestro de Naruto, Sakura y Sasuke —ahora indicando al de cabello oscuro con peinado extraño y traje blanco—, y él es Ryu, un amigo de Yoh y Anna —cruzó sus brazos y se preguntó—. Entonces si tú lo los trajiste, ¿quién los trajo?

—Palkia no lo hizo, también conoce los riesgos —concluyó Arceus—. Además, sabes que selló todos los umbrales, salvo a los que viajaron.

Era una situación extraña. Si aquellos umbrales no los abrió ni Arceus, ni Palkia, entonces ¿quién fue?

—Creo que ahora no tiene mucha importancia, pasado pisado. Lo que si me preocupa —decía Satoshi, mientras volvía su atención a la dimensión distorsión—, es ir a la dimensión distorsión. Pero ¿cómo podré ir si ya estoy muerto? —se preguntaba muy contrariado.

—Puedo hacer una excepción —dijo Arceus—, pese a que sea una dimensión espejo a la que tú vives, esta dimensión puede conectarse sin problemas a la dimensión distorsión, pero solo serán quince minutos.

—Ya veo, es poco tiempo —comentó muy serio y complicado.

—Lo siento, pero es una regla del tiempo-espacio, esa entrada no puede estar mucho tiempo abierta.

—¡¿Eso quiere decir que, si no vuelvo en quince minutos, desapareceré?! —preguntó muy asustado.

—Por supuesto que no —le respondió muy calmo—. Pasado los quince minutos, volverás a la entrada, ya que la entrada te absorberá y se cerrará, y solo podrás volver a entrar a esa dimensión en veinticuatro horas.

—¡¿Veinticuatro horas?! —exclamó Satoshi algo preocupado— ¡Eso es mucho tiempo!

—Lo sé, pero al menos podrás ir a ver qué es lo que trama ese sujeto.

—¡Creo me alcanzará el tiempo para averiguar qué es lo que quiere! —comentó muy confiado— ¡Iré ahora mismo!

—De acuerdo, solo cuida que no te vea.

—¡Descuida, déjalo en mis manos! —exclamó con seguridad, dándole una señal de aprobación con su mano derecha, y partió corriendo— ¡Luego nos vemos! —y se desapareció de la vista del dios Pokémon.

—Espero que el tiempo te sea suficiente como dices —comentó algo desconcertado Arceus, manteniendo la mirada donde desapareció el joven, y volver la mirada al grupo de Hoenn—. No sé quién fue el que trajo a ese grupo, pero espero que el que lo haya hecho, sepa lo que hace —de pronto, vio como todos desaparecieron—. Espero que sean de buena ayuda, Dialga y Palkia también pondrán todo de su parte, pero sin ayuda de los jóvenes a los que Satoshi le pidió ayuda, todo esto será imposible.

Mientras tanto, Satoshi se dirigía en dirección a las entradas dimensionales a toda velocidad.

—¿Quién será ese guardián? —se preguntaba Satoshi— Es extraño que Arceus no me hubiese dicho nada, aun después de todo lo que hemos pasado. ¿Por qué lo habrá hecho realmente?

El joven había llegado a un enorme salón, donde había muchos Clefairy y Clefable realizando distintas tareas rutinarias.

—¡Chicos, disculpen, de nuevo necesito su ayuda! —exclamó algo apresurado, muy apenado.

—¿Qué se le ofrece en esta ocasión, joven? —le preguntó un Clefable mientras se le acercaba.

—Necesito ir hasta la entrada a la dimensión distorsión, necesito ir ahora mismo a la dimensión distorsión.

—Ya veo, va a visitar al guardián de la dimensión distorsión, ¿verdad?

—Así es —le asintió el joven.

—De acuerdo, sígame.

Ambos comenzaron a caminar por un pasillo, el cual tenía un aspecto medieval, lucía muy antiguo. A medida que caminaban, el ambiente se enrarecía más.

—Qué lugar más extraño —comentó el joven, notando que mientras más avanzaban, el pasillo se volvía más oscuro.

—Que no te sorprenda —le comentó Clefable—, la dimensión a la que te diriges, las reglas del tiempo-espacio no se cumplen.

—Algo así me comentó Arceus. Pero ¿por qué este lugar es así de extraño? —pregunto algo inquieto.

—Porque la influencia de esa dimensión también llega hasta esta dimensión —le respondió tranquilamente.

—¿Y por qué en la tierra este fenómeno no se produce?

—Porque este fenómeno solo sucede cuando el portal es abierto —de pronto, Clefable se detuvo—. ¡Muy bien, llegamos! —dijo parándose frente a una especie de maquina computadora.

—¡Vaya, este lugar es enorme! —dijo Satoshi muy sorprendido, mirando atentamente todo el lugar, cada detalle— ¿Y que es ese círculo? —preguntó indicando un circulo bastante grande. Este tenía figuras muy extrañas, no se entendía si quiera que forma tenían los círculos, y si es que eran círculos.

—Ese es el círculo que conecta directamente con la dimensión distorsión. Por favor, párate en medio —le pidió, mientras comenzaba a teclear al parecer, unas cosas en esa especie de computadora—, te enviaré de inmediato a la dimensión distorsión.

—De acuerdo —le asintió, parándose firme al medio del círculo.

—Recuerda que solo tienes quince minutos, si tú no vuelves, el portal te absorberá y volverás a este punto —le advirtió sin quitar la vista de lo que hacía.

—De acuerdo —respondió, mientras continuaba mirando el círculo con mucha curiosidad, y después al Clefable como tecleaba unas cosas—. Este lugar es muy tecnológico como para ser territorio sagrado, ¿no lo crees?

—¡Jajajaja! —rio fuertemente el Pokémon— ¿Y no te parece extraño que puedas hablar con un Pokémon, joven Satoshi? —Satoshi miró desconcertado al Pokémon, dándole a entender que no entendía que le trataba de decir— En realidad, esta es tecnología casi obsoleta, estamos en modernización. Estamos cambiando todo, hasta los portales, pero este será el único que se mantendrá intacto.

—¿Por qué? —le preguntó muy extrañado.

—Porque ese lugar, el tiempo-espacio no respeta las reglas como te lo dije, y esas condiciones lo hacen más difícil de trabajar —terminó de teclear y dijo—. Será mejor que dejes de parlotear. Prepárate, te enviaré a la cuenta de 10…

…9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1…

...

De pronto, el lugar se vio envuelto en una fuerte luz la que invadió al joven, y en un abrir y cerrar de ojos, se encontraba en la dimensión distorsión. El lugar realmente era extremadamente extraño, por decirlo menos, no se sabía dónde era arriba o abajo, ni la derecha, izquierda, norte, sur, nada. El joven miró muy impresionado el lugar.

—¡Este lugar es increíble… y extraño! —exclamó muy sorprendido Satoshi, analizando su entorno— ¡Será mejor que me ponga a trabajar, no tengo mucho tiempo! —cerró sus ojos, e intentó sentir algo— Siento dos presencias, la de ese tipo, y la de un ser muy poderoso… debe ser el guardián. Qué curioso, su presencia se siente en todo el ambiente… hasta las presencias están distorsionadas —comentó muy serio— ¡Será mejor que parta ahora en dirección donde se sientan más fuerte las presencias, solo espero encontrar primero al guardián! —y partió corriendo del lugar.

Al joven le estaba tomando mucho trabajo encontrar el lugar exacto donde estaban los seres, ya que todo el lugar distorsionaba las presencias. Tuvo que moverse mucho por todo el lugar, hubo momentos en que las presencias simplemente desaparecían, y tenía que detenerse a volver a buscar. Estuvo mucho tiempo buscando, aunque sea a una de las presencias.

—¡Rayos, esto me está tomando muchísimo más tiempo de lo que tenía planeado, se me está acabando el tiempo! —gruñó muy molesto el joven, pero de pronto, una enorme sombra lo tapó por algunos segundos— ¿Eh? —miró al cielo, y vio con un enorme ser, al parecer alado. Tenía forma de gusano, o algo por el estilo, ya que se veía muy alargado— ¿Qué rayos es eso? —se preguntó muy sorprendido. De pronto, el ser partió— ¡Oye, espérame! —gritó muy fuerte, partiendo a su siga.

Satoshi siguió por un buen rato al extraño ser. Cuando por fin se detuvo, pudo verlo con más detalle, hasta darle alcance, admirando su curiosa apariencia. Lo que parecían alas, en realidad parecían patas o algo por el estilo, y si eran alas, eran los restos de ellas, las puntas de estas eran de color rojo; el detalle de su pecho se dibujaba franjas rojas y negras, al igual que su abdomen, su piel era gris, acompañado de más franjas negras y rojas, tenía una especie de coraza en su cabeza y su espalda, color dorado, alrededor de su cuerpo tenía unas especies de puntas que en sus extremos se apreciaba un todo amarillento; al parecer, eran patas no desarrolladas, y su cola de las mismas características que su abdomen, también tenía puntas de color amarillo. Este ser era enorme, tal vez un poco más grande que los Pokémon que los ayudó a viajar por las distintas dimensiones, o sea, Dialga y Palkia.

—¡Increíble, es enorme! —exclamó asombrado el joven, denotando en su rostro impresión— Con que él debe ser el guardián de la dimensión distorsión —dijo un poco menos sorprendido—. Será mejor ir a ver si está bien —pero justo en el momento que se le iba a acercar, apareció el sujeto que se había internado en esa dimensión, por lo que corrió a esconderse— ¡Ese es el tipo que violó la seguridad de la entrada a esta dimensión, veamos que va a hacer!

Este hombre se acercó al extraño ser, habitante de esa dimensión, y a los pocos metros se detuvo.

—Nos volvemos a ver, guardián —le dijo con tono muy desafiante.

—Humano, ¿qué haces aquí? ¿no te bastó quedarte tanto tiempo encerrado en este lugar? —le preguntó muy molesto.

—No, no me bastó —le respondió, esbozando una sonrisa maquiavélica—. Vine porque necesito tu ayuda. Volveré a controlar a Dialga y Palkia para reconstruir mi propio tiempo-espacio, y con tu ayuda lo lograré.

—¿Y qué te hace pensar que cooperaré con tu mezquino plan? —le preguntó el guardián, mientras preparaba su ataque, una esfera aural— Será mejor que te vayas, no quiero volver a verte más en este lugar.

—Sabía que no cooperarias por la buenas —dijo muy tranquilo aquel sujeto, mientras sacaba de su bolsillo un objeto muy extraño, muy parecido a una esfera—. ¿Sabes qué es esto?

—¡¿De dónde sacaste eso?! —le preguntó muy alarmado— ¡Esa cosa es solo energía negativa!

—Así es, guardián. Verás, este objeto solo se encuentra en este universo, por lo que caer por accidente a este lugar no fue mala idea —de pronto, el sujeto de cabello gris comenzó a reír de forma sicótica— ¡Contigo a mi lado, seré aún más poderoso que las guerreras elementales! —¿conocía a las guerreras elementales? — ¡Seré aún más poderoso que Arceus, todo tiempo-espacio será destruido, y solo crearé mi mundo! ¡Ja-ja-ja-ja! —y aquella risa enfermiza, cesó— Esa tonta de Magma fue muy ingenua al darme tal poder, ahora lo utilizaré para destruir todo.

De pronto, la esfera que tenía en su mano comenzó a expulsar una enorme cantidad de energía negativa, la cual comenzó a rodear al guardián del lugar, atrapándolo y metiéndose en su cuerpo. Satoshi no pudo aguantar más tal situación, por lo que desobedeciendo a Arceus, decidió encararlo.

—¡Con que tú también trabajas para los soldados de la luz! —le reclamó desafiante Satoshi.

—¡Vaya, vaya, con que había peste en el lugar! —dijo mirando con desprecio a Satoshi.

—¡No sé quién seas, pero deja al guardián en paz, o tendrás que vértelas conmigo! —le desafió, tomando posición ofensiva.

—¡No me digas! —levantó la esfera, y gritó— ¡Captúralo, orbe del guardián! —la esfera comenzó a cambiar de forma, tomando un aspecto más a piedra lisa, sin lograr una forma definida. Aunque había cambiado su forma, su energía negativa no desaparecía.

El guardián comenzó a tomar un aspecto oscuro, siendo rodeado por un aura oscura, sus extremidades y puntas comenzaron a crecer, tomando un aspecto tétrico, la coraza de su cabeza comenzó a crecer, tomando una apariencia muy atemorizante, y el color de su piel comenzó a cambiar a un tono más oscuro. Parecía un monstruo salido de lo más profundo del infierno.

—¡Y ahora jovencito, ¿qué vas a hacer?! —le preguntó con una sonrisa muy intimidadora.

—¡Ni creas que con eso me vas a asustar, aun te falta mucho para eso! —le respondió muy emocionado, mientras pensaba en lo que sucedía— ¿No que era imposible poseer al guardián? Al parecer, ese objeto que pertenece al guardián, también sirve para controlar su poder —de pronto, su mirada se tornó muy seria—. ¡Sólo me queda dos minutos en este lugar, tengo que hacer algo ahora! —así qué comenzó a gritarle al guardián— ¡Oye, despierta, no caigas en esa energía negativa! —pero no hacía caso— ¡Tú eres el guardián de este lugar, no puedes caer así de fácil! ¡Vamos, despierta! —pero no hacía caso.

—¡Ja-ja-ja-ja! Ni siquiera lo intentes, está completamente bajo mi control, y hará lo que yo le diga —le advirtió altaneramente—. ¡Guardián, ataca a ese mocoso, ahora! —y dada la orden, el guardián comenzó a concentrar la misma energía de la esfera aural que cargaba, pero ahora era mucho más grande que antes, la que disparó con mucha velocidad contra el joven, quien la esquivó, o por los pelos, o por suerte.

—¡Maldición —se decía—, esto es muy malo, el poder que tiene es muy grande, aun con Pikachu y Espeon no podría hacer nada! —miró al hombre que poseyó al guardián, y lo fijó como objeto— ¡Tal vez si le quito esa cosa, pueda tomar el control del guardián! —miró para todos lados— Necesito una distracción… ¡Vamos, piensa rápido! —hasta que encontró algo parecido a una piedra— ¡Ya lo tengo!

Lo que hizo, tal vez fue poco inteligente, aun así, le lanzó la piedra al guardián, quien lo miró muy molesto directo a embestir a Satoshi, quien solo empezó a correr por el lugar.

—¡Perfecto! —se decía triunfante— Ahora solo tengo que hacer que el guardián se estrelle contra ese sujeto. Tal vez lo mate, pero es mejor opción a cualquier otra cosa.

Notando como el guardián lo seguía persiguiendo, decidió tomar dirección hacia el desconocido. Pasó por un costado de él, pero lo que sucedió, lo dejó impresionado. El guardián no solo pasó por el costado del sujeto, sino también, dio la vuelta, bajó hasta el suelo, y bajó su cabeza hasta la altura del tipo de cabello gris para que pudiera subir arriba de él.

—¡Por favor, no seas tonto! —le exclamaba sarcásticamente— ¡¿En verdad creías que caeríamos en ese truco tan infantil?!

—¡En realidad no, pero tenía que intentarlo! —le respondió irónicamente— ¡Es una lástima, pero yo no tengo posibilidades contra ti, me rindo! —exclamó mientras levantaba las manos— ¡Vamos, acaba rápido conmigo!

—Hasta que entendiste, veo que no eres tan estúpido —dijo, mostrando una sonrisa fría—. De acuerdo, cumpliré con tu deseo —levantó su brazo izquierdo, y lo indicó— ¡Guardián, acaba con ese sujeto, no dejes nada de él!

El guardián comenzó nuevamente a preparar su esfera aural, pero esta vez con mucha más energía, y la lanzó contra el desprotegido joven. Parecía haber sido el final de Satoshi, ya que cuando la esfera se estrelló, provocó una gran explosión, levantando una cortina de polvo. Cuando este se disipó, el joven no estaba.

—¡Ja-ja-ja-ja! ¡Este es el poder del guardián de la dimensión distorsión, siéntanlo, ahora todos estarán a mi merced! —gritó y rio de forma sicópata, y volviendo a una expresión neutra— Ahora, destruiremos todas las dimensiones desde dentro, guardián. Comienza cuando quieras.

El guardián obedeció, y comenzó a atacar lo que era su hogar sin compasión ni remordimientos. Aquel sujeto parecía disfrutarlo a su modo, y eso se veía en una simple mueca de sonrisa.

La nefasta acción del guardián era apreciada en todo el planeta tierra, comenzando por Sinnoh. De la nada, los ríos comenzaron a desbordarse, la tierra comenzó a agrietarse y a aparecer agujeros de la nada, la mayoría de los refugios que habían, eran destrozados por esta acción. Comenzaron diversos tipos desastres naturales, mucho peores que los iniciales. Volcanes entraban en actividad, terremotos, tsunamis; la tierra vivía un apocalipsis, pero extrañamente, la única región que no era afectada por estos sucesos, era la región Goldate.

...

De la nada, Satoshi apareció del portal por el cual había entrado. Ahí lo esperaba Clefable.

—¡Rápido, sella esa entrada, hay problemas en la dimensión distorsión! —le ordenó desesperado el joven

—¡De acuerdo! —el Pokémon comenzó a cerrar el sistema, y selló la puerta. Parecía haberla separado de aquella dimensión, ya que el lugar dejó de ser lúgubre, tomando una agradable iluminación— ¡Listo, entrada sellada!

—¡Ay mamá, eso estuvo cerca! —gritó sobresaltado, agarrando con su mano izquierda su pecho, sentándose en el suelo entre agitado y aliviado.

—¡¿Qué sucedió en la dimensión distorsión?! —le preguntó el Pokémon muy preocupado.

—¡Esto es malo, un sujeto tomó el control del guardián de la dimensión distorsión, y ahora comenzó a destruir todo! —exclamó rápidamente— ¡Si no hacemos algo rápido, hasta este lugar será destruido! —dijo con mucha rabia— ¡Tengo que ir de inmediato con Arceus, tiene muchas cosas que explicarme!

Y sin despedirse, partió corriendo del lugar.

—Debió haber pasado algo muy malo en ese lugar —comentó Clefable sin entender mucho lo que le dijo— ¡Bueno, no importa, de vuelta a mis tareas! —y muy feliz, partió dando pequeños saltos a continuar sus tareas diarias.

Más rápido que cómo se fue, Satoshi volvió al salón donde estaba Arceus. Llegó muy agitado, o por la carrera, o porque la situación era extremadamente peligrosa y delicada.

—¡Oye Arceus, me mentiste! —le exclamó muy enojado Satoshi— ¡Poseyeron al guardián! —le gritó aún más fuerte— ¡¿Me podrías explicar eso?!

—¡Eso es imposible! —le comentó Arceus muy extrañado.

—¡Pues fíjate que ese sujeto utilizó un objeto extraño para poseerlo!

—¡¿Un objeto?! —preguntó sobresaltado el dios de los Pokémon— ¿Cómo era ese objeto? —le preguntó muy preocupado.

—¿La forma? —mucho más calmado, comenzó a recordar tal objeto— A ver, en un inicio era color negro profundo, ah sí, y redondo.

—Qué extraño —soltó extrañado Arceus.

—Pero después que poseyó al guardián, su forma cambió —continuó, mientras hacía formas extrañas con sus manos—. Parecía más una roca con puntas color amarillo invadida de energía maligna, pero creo que esa energía fue puesta por los soldados de la luz, porque ese sujeto dijo que se había reunido con Magma.

—¡Eso es imposible! —gritó Arceus muy asustado— ¡¿Cómo obtuvo ese orbe?!

—¿Orbe?

—Existen tres orbes que controlan a los tres grandes guardianes, el controlador del tiempo, el controlador del espacio, y el guardián de la dimensión distorsión.

—¿Hablas del Adamant Orb y la Lustrous Orb?

—Así es Satoshi —le asintió Arceus—, pero existe un tercer orbe, el que se encuentra en la dimensión distorsión para prevenir que ocurra algo así, por eso no estaba preocupado.

— Al parecer, ese sujeto ya había estado en ese lugar hace un tiempo en el pasado, según lo que escuché —le acotó Satoshi.

—Eso quiere decir que ese sujeto ya había visitado ese lugar para buscar el orbe.

—No Arceus —le negó el joven—, al contrario, llegó a ese lugar por accidente, al parecer intentó controlar a Dialga y Palkia con anterioridad.

—Ya veo —dijo Arceus, sin moverse ni inmutarse.

—¡Tengo que avisarle a los demás, están en peligro! —le pidió muy desesperado.

—¡Satoshi, no puedes mandarlos a pelear contra el guardián —le regañó muy serio—, seria mandarlos al suicidio!

—Es cierto —respondió resignado—, no puedo hacer algo así.

—Además, al parecer decidieron desaparecer de la tierra por un tiempo.

—¿Desaparecer de la tierra? —preguntó muy extrañado Satoshi— ¿Y cómo?

—Se dirigieron a la región Goldate. Aquella región es territorio sagrado, las energías positivas y negativas están perfectamente equilibradas, por lo que es imposible que alguna energía influya en ese lugar.

—¡¿En verdad Goldate tiene tanta fuerza?! —gritó muy sorprendido.

—Así es —le asintió Arceus—, es más, por ese motivo decidieron ir a ese lugar. Pueden entrenar cuanto quieran, ya que sus energías no se sentirán fuera de esa región. Es completamente imposible detectar las energías de Goldate fuera de esta.

—¡Entonces no perdamos el tiempo —le exclamó Satoshi muy asustado, mientras miraba los monitores—, el planeta se cae en pedazos, debemos llevar a todos a Goldate!

—Te recuerdo que la mayoría de la región son islas, no pretenderás meter un planeta completo en una región tan pequeña.

—Arceus, mis protegidas deben estar ahora en Goldate —le comentó más calmo Satoshi—. Ellas solas no podrán —continuó mirando los monitores, hasta que logró reconocer un grupo— ¡Déjame salvar al menos a ese grupo!

—¿Los conoces?

—No personalmente —le negó el joven—. Ellos son amigos de Ash —comenzó a analizar la acción que estaba haciendo, y bajó su rostro— Me siento un miserable. Quisiera salvar a todos, pero es imposible. Espero que ellos puedan ayudar a Iris y a Serena…

—Como dice un dicho humano, el que mucho abarca, poco aprieta —le dijo en consolación Arceus—. La prioridad es salvar a quienes sientan que son competentes para seguir la batalla.

—Pero ¿cómo los ayudaré? No puedo volver a la tierra —le comentó muy desanimado.

—El profesor Oak dejó a Deoxys a disposición de quien lo necesitara. Está esperando en donde fue la batalla, en Hoenn, para enviar gente a Goldate.

—Profesor… Creo que debo muchas, me faltarán vidas… Cierto, estoy muerto… —comentó desconcertado, sacudió su cabeza, y volvió a la atención de los monitores— Será mejor comenzar. Primero hablaremos con Deoxys, y luego con los demás.

...

Mientras tanto, el profesor Rowan se sostenía de donde podía por causa de los movimientos sísmicos, mientras veía como caían las cosas de las estanterías y las cosas colgadas de las murallas. A los segundos, hubo un apagón, ya que el generador que daba energía al laboratorio se descompuso.

—¡Profesor Rowan, ¿me escucha?! —gritó una voz en la mente del aludido.

—¡¿Quién eres?! —pregunto muy nervioso, al desconocer de quien y de donde venía la voz.

—¡Profesor, soy yo, Satoshi!

—¡¿Dónde estás?! —preguntaba el profesor, mirando por todos lados.

—Es complicada la respuesta —respondió muy complicado— ¡Luego le daré los detalles, necesito que me ayude!

—¡Eso es lo que yo necesito en estos momentos, ayuda! —le exclamó el profesor mientras caía al suelo.

—¡Ese no es problema! —de la nada, apareció Deoxys— ¡Deoxys lo trasladará a la región Goldate, solo agárrese de Deoxys y listo!

—¡De acuerdo! —justo en ese momento, el techo del laboratorio comenzó a caer, por lo que el profesor se agarró del Pokémon.

Antes que terminara por caer el techo en sus cabezas, se tele transportaron hasta su destino, la región Goldate. Habían llegado exactamente dónde le solicitó el profesor Oak al Pokémon psíquico.

—¡Increíble, este lugar es un verdadero paraíso! —exclamó muy sorprendido el profesor Rowan por la paz que se respiraba. Salió de su asombro, y le pidió a Deoxys— Por favor, necesito que traigas rápido a los profesores Ivy, Elm y Birch. Si estamos en Goldate, la profesora Larch nos podría ayudar con el fenómeno de las redes informáticas. Pero primero, necesito que rescates a un grupo de entrenadores que se internó en el monte Coronet —Deoxys asintió, y se tele transportó—. La situación es muy grave, ninguno de nosotros es de gran ayuda ahora. Espero que los niños estén bien.

El profesor no movía un solo musculo, estaba ahí, estático, esperando las buenas noticias de Deoxys.

—¿A qué se habrá referido Satoshi con que su respuesta era complicada? Eso fue muy extraño —se preguntó muy extrañado, pensando en que tan complicado podría ser una respuesta a tal pregunta. Tampoco le dio demasiadas vueltas, a esas alturas, toda locura y cosa rara, podía ser lógica.

Mientras tanto, en el monte Coronet, un grupo de jóvenes el cual se conformaba de tres hombres y dos mujeres, iba en dirección al corazón de este, en búsqueda de una respuesta a las extrañas luces que habían visto.

Lo que ellos no sabían, es que estaban a punto de pasar por la peor de sus pesadillas.

Caminaban tranquilos, dentro de la tranquilidad que podía haber, pero de pronto, el monte comenzó a desmoronarse, formándose grietas muy profundas en el lugar.

—¡Chicos, tengan cuidado, este lugar se está volviendo muy peligroso! —les advirtió muy preocupada Zoey.

—¡Zoey, no tiene caso seguir —le advirtió Kenny—, este lugar se nos va a caer encima en cualquier momento, volvamos!

De a poco caían en la desesperación, las piedras caían muy cerca de ellos, y con suerte lograban esquivar las grietas, y como lo había dicho Kenny, la situación no estaba dando para más. De la nada, a los pies de Ursala se formó una grieta por la cual cayó, logrando sujetarse de unas raíces de un árbol cercano.

—¡Ayúdenme, me caigo! —gritó muy desesperada la joven.

—¡Voy por ti Ursala! —exclamó Barry, al tiempo que corrió hasta donde estaba la joven, estirando su brazo desde el borde de lo que ahora era un profundo barranco— ¡Rápido, dame tu mano, te sacaré de ahí!

La joven intentó tomarle la mano, pero se encontraba muy lejos, le era imposible.

Al ver la dificultad de Barry de poder rescatarla, los demás jóvenes también asistieron a su ayuda, lamentablemente de forma infructuosa.

—¡Maldición, no la alcanzo! —exclamó con rabia Barry, comenzando a mirar a su alrededor, buscando algo que le ayudará en su rescate— ¡Si tuviese una soga o algo por el estilo…!

—¡Buscaré algo para ayudarlos! —le dijo Zoey, pero al momento de comenzar la búsqueda, se percató que todos estaba aislados; estaban parados sobre un pedazo del monte rodeados por varias grietas— ¡Maldición, el camino está cortado, estamos atrapados!

—¡¿Entonces qué haremos?! —preguntó desesperado Kenny.

La situación era angustiante, el lugar se había vuelto más peligroso de lo que esperaban. De pronto, uno de los picos más altos que aún quedaban comenzó a desmoronarse, a punto de caer sobre todos.

—¡Cuidado, salgan de ahí! —de la nada, apareció una joven quién embistió al grupo con todas sus energías, salvándolos por muy poco— ¡¿Se encuentran bien?! —preguntó muy preocupada.

—¡Muchas gracias, nos has salvado! —le exclamó aliviado Nando mientras se recomponía.

—¡¿Qué haces aquí?! —le preguntó Zoey muy extrañada— Deberías estar en los refugios.

—¡Ayúdenme a sacar a su amiga de ese lugar! —les pidió ágilmente, mientras sacaba una soga de su mochila— ¡Sujeten la soga! —les exclamó entregándoles un tramo de esta, y lanzando el otro a Ursala— ¡Oye, intenta agarrar la soga!

—¡De acuerdo! —la joven logró estirarse hasta ella, y se sujetó con todas sus fuerzas— ¡Ya la agarré, estoy lista!

—¡De acuerdo! —la desconocida volteó la atención a los demás, y les ordenó— ¡Tiren todos, ahora!

Y sin ningún reclamo, comenzaron a tirar de la cuerda, logrando pausadamente sacar a la joven de tal lugar.

Lamentablemente por causa de los desastres, el lugar donde estaban terminó por desmoronarse, terminando todos, como resultado final, cayendo al vacío.

—¡Solo nos queda una opción! —exclamó Barry muy serio, mientras tomaba una pokébola— ¡Staraptor…!

—¡No lo hagas, los Pokémon entrenados también están cayendo poseídos! —le interrumpió de golpe la desconocida.

—¡¿Qué?! —exclamó incrédula Zoey— ¡Eso es imposible!

—Creo que fue mala idea venir chicos —dijo muy desconcertado Kenny.

—¡Al menos teníamos que intentarlo! —dijo en tonada cantadita Nando, tocando un arpa que sacó de… quién sabe dónde…— ¡Esta es mi última canción!

—Chicos, fue un gusto haberlos conocido —dijo aún más desconcertado Barry, para después ponerse a hacer un berrinche, comenzando a patalear.

Pero de pronto, algo los detuvo en el aire.

—¿Qué sucede? —preguntó al aire Zoey, buscando una respuesta a su alrededor, sin encontrarla.

De la nada, los jóvenes desaparecieron, y reaparecieron exactamente al lado del profesor Rowan, cayendo todos desde una altura decente.

—¡Auch! Eso dolió —se quejó Barry, sobándose el trasero.

—¡Qué bueno que están bien, muchachos! —les dijo aliviado Rowan.

—Profesor Rowan, ¿qué pasa aquí? —preguntó Nando, notando que no estaban en Sinnoh.

—Deoxys los trasladó a este lugar gracias a la tele transportación.

—¿Y dónde está Deoxys? —preguntó Kenny, buscándolo por todas partes— No lo veo por ninguna parte.

—Fue a buscar a otras personas —respondió el profesor, al momento que notó a la desconocida—. Jovencita, no la conozco. ¿Me podría decir su nombre?

—¡Disculpen profesor! —exclamó muy apenada— Mi nombre es Angie, y soy criadora Pokémon —se presentó con una reverencia.

—Llegó justo cuando estaba por caerme por un precipicio — le explicó Ursala, volviendo la atención a la nueva joven, dándole una reverencia—. Muchas gracias por ayudarnos.

—¡Jejejeje! No te preocupes —volvió a decir muy apenada, llevando su mano derecha a su nuca—, fue suerte que justo estaba cerca de ustedes. Estaba en el monte Coronet investigando unas luces extrañas.

—Es cierto —interrumpió el profesor, volviendo la atención a los entrenadores—, ¿lograron saber el origen de esas luces?

—Lo sentimos profesor, pero nos fue imposible —se lamentó Zoey—. Cuando nos dimos cuenta, estábamos intentando salvar nuestras vidas.

—Ya veo —dijo muy serio el profesor—. Tendremos que hablar con la profesora Larch, ella puede tener información sobre esto —de pronto, frente a todos, apareció la profesora Ivy— ¡Por fin llega, profesora!

—Usted debe ser el profesor Rowan, ¿verdad? —le preguntó muy seria.

—Así es.

—¿Usted envió a Deoxys a rescatarme? —el profesor le asintió a la pregunta—. Muchas gracias, estaba en apuros —le agradeció con una reverencia—. Mi laboratorio se caía a pedazos, y lamentablemente mis asistentes cayeron bajo las garras de los Dark Pokémon.

—Lamento mucho lo de sus asistentes —dijo muy preocupado el profesor—. Veo que le ha dado una clasificación a aquel extraño fenómeno.

—Así es, pero ahora tenemos un gran problema, los Pokémon de los entrenadores apenas salen de sus pokébolas, también caen bajo aquel estado.

—¡Es verdad! —exclamó de golpe Angie, ganándose la atención de todos— Estábamos enfrentando con otros entrenadores a los últimos soldados de la luz y a los Pokémon poseídos, pero de pronto, los Pokémon de los entrenadores que estaban conmigo comenzaron a sentirse muy extraños, y de pronto los invadió un aura maligna —narraba muy seria—. Yo actué muy rápido y metí a mi Shinx a su pokébola, pero lamentablemente, los otros entrenadores no lo lograron, y sus propios Pokémon los atacaron, fue una escena muy angustiante y terrible. Lamentablemente, los entrenadores quedaron inconscientes, y yo solo atiné a huir de ahí, y a los segundos, vi aquel fenómeno lumínico en el monte Coronet, así que decidí ir para allá, pensando que en ese lugar habría alguien que me pudiese ayudar.

—Ahora veo por qué dijiste que no sacara a Staraptor de su pokébola. Sería poseído —dijo muy nervioso Barry.

—Aun así, es muy extraño… —iba a explicar el profesor Rowan, pero de pronto, aparecieron el profesor Birch junto a sus acompañantes, Brendan, Harley, Morrison y Harrison— Profesor Birch, me alegra verlo con bien.

—¡Veo que usted mando a Deoxys a rescatarnos, muchas gracias! —le agradeció algo desconcertado el profesor Birch— Íbamos camino en búsqueda de unos expertos en tele transportación al norte de Hoenn, pero no encontramos a nadie. Hoenn está vacío.

—El planeta completo está hecho un desastre —dijo el profesor Rowan—. Todos se encuentran en los refugios.

—Intentamos de comunicarnos con ustedes, por si sabían algo del funcionamiento de las redes de comunicaciones, pero fue inútil —continuó Birch.

—Acerca de aquello, estuvimos investigando con el profesor Elm sobre las razones de las fallas, y logramos descubrir que fue un ataque informático por parte de los soldados de la luz. Poseyeron a todos los Porygon y sus evoluciones, convirtiéndolos en Dark Pokémon.

—¿Dark Pokémon? —preguntó muy curioso el profesor Birch— ¿Qué son los Dark Pokémon?

—Es la clasificación que se les dio a los Pokémon poseídos —respondió la profesora Ivy.

—¿Usted fue quien le dio esa clasificación, profesora Ivy? —le preguntó el profesor Rowan, a lo que la profesora le asintió— Me parece correcta, la apoyo.

—También la apoyo —asintió el profesor Birch—. Aquellos Pokémon no se comportan según su naturaleza, por causa de la manipulación de energía negativa.

—Profesor Rowan, ¿dónde nos encontramos? —preguntó muy extrañada la profesora Ivy—. Veo que en este lugar no hay efectos de los ataques.

—Nos encontramos en la región Goldate, pero desconozco por qué no sucede nada en este lugar —en eso, de la nada, apareció el profesor Elm—. Profesor Elm, veo que llega con bien.

—¡Jejejeje! No vine, me trajeron —comentó muy nervioso el profesor Elm—. Muchas gracias por enviar a Deoxys a rescatarme —decía mientras miraban a Deoxys, quién por fin tenía un pequeño descanso.

—Deoxys, ¿podrías llevarnos donde se encuentra el laboratorio de la profesora Larch? Debemos hablar con ella ahora —le pidió muy serio.

—¡Esperen un momento! —exclamó algo desesperado el profesor Elm, provocando que todos lo miraran muy preocupados— Hay dos entrenadores que me han estado ayudando en las islas Remolino —comentó muy preocupado, mientras desviaba su atención a Deoxys— ¿Podrías ir a rescatarlos, por favor?

—Deoxys, ¿puedes? —le preguntó el profesor Rowan, a lo que el Pokémon le asintió, y se tele transportó— Profesor Elm, ¿por qué están en las islas Remolino? En ese lugar no hay nada.

—Siempre creímos que no había nada, pero registraron un fenómeno muy extraño —comentó muy preocupado el profesor Elm—. Extrañamente, es el único lugar donde los Pokémon no han sido poseídos en la región Johto, fuera de este lugar… —muy extrañado, el profesor de Johto comenzó a mirar a su alrededor— ¿Qué lugar es este y por qué no ha habido ningún fenómeno extraño?

—Estamos en la región Goldate, y no conocemos la razón de por qué no sucede nada —respondió el profesor de Sinnoh.

—¡¿Goldate?! ¡Eso está al otro lado del mundo! —gritó muy sorprendido, y retomar compostura al acto— Como les decía, los entrenadores que me están ayudando a investigar algún modo de quitar la posesión de los Pokémon salvajes, se encuentran en las islas Remolino investigando ese extraño fenómeno. Sólo espero que estén bien y que Deoxys los encuentre.

De a poco, el resto de los amigos de Ash y compañía, se reunían para ir en ayuda de los derrotados, pero aún quedaban dos entrenadores que continuaban en las islas Remolino. Nos referimos a Lyra y Silver, quienes aún continuaban buscando, ya sin ayuda de sus Pokémon, siendo guiados por la luz de una linterna, la razón del extraño fenómeno en las islas. Lo que no sabían, es que estaban a punto de vivir algo que los marcaría de por vida, muy en especial a la joven de New Bark.

—Lyra, hemos estado casi un día dentro de este lugar y no hemos encontrado nada —comentó muy frustrado Silver—. Seguramente, la luz que vimos fue producida por los Pokémon eléctricos que viven aquí.

—Si quieres devolverte, nadie te lo impide —comentó muy concentrada Lyra—. Yo no pienso volver hasta que encuentre la fuente de esa extraña luz.

—¡No pienso dejarte sola en este lugar, loca! —le gritó muy enojado— Creo que no tengo otra opción más que seguir acompañándote, no vaya a pasarte algo.

Al parecer, el lugar ya no era tan resistente, pese a que era protegido por algo. Habían comenzado a sentirse algunos temblores.

—¡Lyra, este lugar se está volviendo peligroso, tenemos que irnos! —le advirtió muy preocupado el pelirrojo.

—¡Lo siento mucho Silver, pero si esto se está volviendo peligroso, entonces tendremos que apurarnos en la búsqueda! —y la peli castaña partió corriendo.

—¡Lyra, espérame! —completamente rendido y frustrado, Silver partió a su siga, gruñendo entre dientes— ¡Esa niñita sigue igual de impulsiva!

Corrieron por un largo trecho, hasta que de pronto, fueron detenidos por Deoxys.

—Silver, ¿qué hace un Deoxys en este lugar? —preguntó muy extrañada Lyra.

—No lo sé, Lyra —respondió muy desconcertado.

—El profesor Elm me envió a buscarlos —dijo telepáticamente—. Tenemos que irnos ahora, no hay tiempo.

—¡Lo siento mucho, pero aun no me puedo ir de aquí, primero tengo que encontrar la fuente de aquella extraña luz! —le exclamó muy molesta.

—¡Lyra, Deoxys tiene razón, tenemos que irnos ahora!

—Deoxys, Silver, lo siento por ustedes, pero esto lo hago por Ash, Brock y Dawn —dijo Lyra más calmada, pero muy decidida—. Tengo la obligación de ir a ayudarlos, no los puedo abandonar ahora, y menos cuando ellos están peleando contra esos sujetos —y sin mediar más palabra, retomó su búsqueda.

—Sólo me ha hablado de esos amigos que conoció en Sinnoh, no se los quita de la mente —le comentó Silver a Deoxys—. Tendremos que seguirla, no tenemos más opción —y ambos partieron tras la peli castaña.

Pero nuevamente, al poco tiempo, el lugar volvía a invadirse de energía negativa. Esto provocó que se detuvieran a analizar la situación.

—¡Chicos, apúrense, tenemos que encontrar la fuente de luz! —les gritó Lyra, retomando su carrera.

Y después de un par de minutos de avanzar, increíblemente, encontraron el motivo de la fuente de luz.

—¡Por fin, los encontramos! —celebró la peli castaña.

—Al parecer, se encontraba en lo más profundo de las cavernas de las islas —comentó muy serio Silver—. Ahora veo por qué nunca encontrábamos la fuente.

Parecía una sala, en la cual, al centro de esta, se encontraba una especie de pilar, donde reposaban lo que parecían plumas. Ante tal descubrimiento, Lyra, Silver y Deoxys se acercaron a tal pilar.

—Es un ala arcoíris y un ala plateada —comentó muy extrañado Silver—, pero son muy distintas a las que conozco.

Y así era, ya que el ala arcoíris era invadida de un aura dorada, y era bastante más grande que las conocidas, y el ala plateada era igual de grande, pero su aura era plateada.

—Tomémoslas y larguemos de aquí, el profesor Elm sabrá algo de ellas —comentó Silver muy serio, pero al momento de querer tomarlas, algo lo mando a volar— ¡Ay! Maldición, tiene un campo de energía.

—Déjame intentar —dijo Lyra, mientras se acercaba a ellas.

—No creo que la situación cambie —le comentó muy pensante Silver—. Seguramente, debe haber algún tipo de código o llave para desbloquear el escudo.

Pero la sorda de Lyra no escuchó ni nada ni gritos, pero para sorpresa de todos, pudo tomar las alas sin mayores problemas.

—Con que estas son las famosas alas de los legendarios Ho-oh y Lugia —comentó muy asombrada Lyra, para luego mirar de reojo a Silver— ¡Eres un mentiroso, no había nada!

—¡Eso es imposible! —comenzó a excusarse el pelirrojo, completamente incrédulo— ¡Es verdad Lyra, había algo que me repelió! —no entendía nada de lo que pasaba.

En eso, muchos Pokémon comenzaron a aparecer, rodeando a los dos jóvenes y al Pokémon ADN. Nuestros amigos no entendían muy bien que pasaba, solo veían como los Pokémon se les acercaba, pero sin intención de atacarlos.

—¡Silver, ¿qué les sucede a esos Pokémon?! —preguntó Lyra muy nerviosa.

—Seguramente, estos Pokémon cuidaban esas alas y les llamó la atención de que pudieses tomarlas, en especial porque yo no pude —intentó responder Silver.

—¡Ya tendrán tiempo de analizar la situación, tenemos que irnos ahora! —volvió a avisar telepáticamente Deoxys.

—¡Es verdad, tenemos que apurarnos! —dijo Lyra, para después volcar su atención a los Pokémon — ¡Amigos, por favor, necesitamos que nos presten estas alas, nuestros amigos necesitan toda la ayuda posible para destruir a los seres que nos atacan!

Los Pokémon salvajes parecían comenzar a hablar entre ellos, al parecer, decidiendo si prestarles las alas. Pero de pronto, la energía negativa terminó por invadir completamente el cuarto, comenzando a poseer a los Pokémon salvajes.

—¡La energía negativa llegó a este lugar, será mejor irnos! —dijo muy preocupado Deoxys, mientras agarraba a los dos jóvenes y comenzaba a preparar la tele transportación, pero sin éxito. Algo parecía impedírselo— ¡No puedo tele transportarme, la energía negativa invadió por completo el lugar, y es muy fuerte!

Algo preocupados, los tres miraron a los Pokémon salvajes, ahora Dark Pokémon, como los veían de forma fría. De pronto, dos Golbat se abalanzaron contra Lyra, arrebatándole las plumas.

—¡Maldición! —gruñó con rabia Silver, mientras tomaba dos de sus pokébolas— ¡Tenemos que quitarles las plumas a esos Pokémon!

—¡No saquen sus Pokémon o terminaran poseídos! —exclamó una voz en el aire, de origen desconocido.

—¡¿Quién eres?! ¡Responde! —preguntó muy fastidiado Silver a la voz.

—¡Lyra, Deoxys, escúchenme bien, solo tendrán cinco minutos para salir! —dijo de forma muy apresurada aquella voz— ¡Intenten quitarle las plumas a esos Pokémon, y váyanse de ahí!

—¿Cómo sabes mi nombre? —preguntó sorprendida y perturbada. ¿Cómo sabía su nombre? Se preguntaba.

—¡Lamento la falta de detalles, pero no puedo hablar mucho con ustedes! —se disculpó algo nervioso— ¡Sólo puedo disipar la energía negativa por cinco minutos, si no le quitan a esos Pokémon las plumas y se tele transportan fuera de ese lugar, será el fin de ustedes!

—Seas quien seas, gracias por tu ayuda —agradeció algo más aliviado Silver—. No desperdiciaremos está oportunidad.

—¡Denme las gracias cuando salgan! —dijo con seguridad—. ¡Suerte, y cuídense!

—¡Gracias! —agradeció Lyra, pensando algo nostálgica en la voz— Que extraño, creo haber escuchado antes esa voz en otro lugar… Tal vez haya sido Ash…, pero eso es imposible, Ash no puede hacer esas cosas. Además, esa voz se oía más adulta, aunque era su mismo tono —sacudió su cabeza y gritó para sí— ¡Eso no importa ahora, tenemos que salir de aquí, ahora! —terminó de despertar, y dirigió su atención a Deoxys— ¡Deoxys, por favor, haz lo que sea para distraer a esos Pokémon, con Silver intentaremos quitarle esas plumas a los Golbat!

—¡¿Estás loca?! —le exclamó telepáticamente el Pokémon— ¡Esos Pokémon son aún más poderosos que yo en ese estado, ustedes menos podrán hacer algo!

—¡No tenemos otra opción, ya hemos perdido un minuto! —le gritó desafiante Lyra— Hagámoslo ahora.

—¡Tiene razón Lyra, no tenemos otra opción! —le gritó igual de desafiante Silver.

—De acuerdo —respondió resignado el Pokémon psíquico—. ¡Haré todo lo posible para distraer al resto de los Pokémon, ustedes solo concéntrense en esas alas!

El primero en moverse fue Deoxys, quién gracias a su doble equipo y gran agilidad, pudo confundir al resto de los Dark Pokémon, y al que llegaba a acercarse a los jóvenes, los atacaba con su ataque psico-impulso, y gracias a su enorme velocidad, sus copias del doble equipo también podían atacar. Ya los dos jóvenes frente a los Golbat, solo atinaron a intentar atraparlos a mano limpia, con resultados muy frustrantes, ya que los Pokémon lo único que hacían, era esquivarlos.

—¡Esto no va como lo habíamos planeado! —gruñó muy molesta Lyra.

—¡Tranquilízate Lyra! —le pidió muy serio Silver— Si según esa voz, no podemos usar a nuestros Pokémon, no nos quedará otra más que nosotros mismos atacarlos.

—Es verdad.

Ambos entrenadores comenzaron a tomar piedras y lanzarlas contra los Golbat, y en respuesta, los Pokémon murciélago atacaban con sus supersónicos y ataques de ala, lastimando a los jóvenes.

—¡Maldición, a este paso nos van a matar! —gritó entre quejidos Lyra

—¡No te desesperes, solo arruinaras todo lo planeado! —le regañó Silver entre quejidos.

—¡Apresúrense, casi no tengo energía y no nos queda más que un minuto! —les avisó Deoxys.

De pronto, los Golbat lanzaron sus picotazos venenosos contra Lyra y Silver. La joven no se movió, sólo vio como el ataque iba directo a ella, lo que Silver logró percatarse.

—¡Lyra, cuidado! —gritó desesperado el joven, pero como la peli castaña parecía no haber reaccionado, decidió empujarla fuera de la trayectoria del ataque, recibiéndolo de lleno en su espada.

—¡No, Silver! —desesperada, Lyra quiso correr a asistir a su amigo.

—¡No vengas! —le gritó con rabia— ¡Recuerda que tenemos que quitarle esas alas a esos Pokémon, no nos queda más de unos cuantos segundos, así que apresúrate!

—Silver… —soltó desanimada. De pronto, aquellos ánimos que tenía, desaparecieron.

El estado anímico de la entrenadora de New Bark lo aprovecharon los Golbat, comenzando a atacarla duramente con sus ataques ala. Cuando el ataque había terminado, Lyra había caído arrodillada, en estado de shock, y terminar al borde del desmayó, tirada en el suelo. Parecía querer rendirse, lo que provocó que cayeran lágrimas de sus ojos, más por la rabia de haber fracasado.

—Lo siento chicos…, les fallé… —se lamentaba la peli castaña, al tiempo que veía como Deoxys caía derrotado, también siendo presa de los Dark Pokémon— No tengo el valor para estas cosas… Quisiera tener, aunque sea un poco del valor que tiene Ash… Si él estuviese aquí, tal vez… No, hubiese encontrado una solución —en eso notó como un grupo de Pokémon poseídos iba directo hacia ella, listos para acabar con ella— Me rindo. Hagan lo que quieran conmigo.

—¡No te rindas, aun tienes vida, aun tienes corazón, aun tienes valor, y tienes a tu familia y tus amigos! —le exclamó una voz en su mente— ¡Recuerda por quien haces esto!

—¿Quién eres? —preguntó Lyra sin inmutarse.

—¡Mi nombre es Satoshi, y soy amigo de Ash!

—¡¿Satoshi?! —exclamó muy sorprendida— ¡¿Eres amigo de Ash?!

—No conozco la función de esas alas, pero si crees que nos ayudarán, entonces no te rindas —dijo muy orgulloso—. Cree en ti misma y lucha hasta que no te quede energías.

—¡Pero ya no tengo energías, ni siquiera puedo levantarme! —le gritó desesperada la peli castaña.

—¡Pero veo que tienes mucha energía para gritar! —le respondió irónicamente.

—¿Eh? —aquellas palabras dejaron perpleja a Lyra. Se había burlado de ella, pero tenía razón, por lo que se levantó, y miró a los Golbat con seguridad— ¡Es verdad, no puedo quedarme aquí a llorar! —gritó decidida— ¡Tengo amigos y a mi familia que esperan por mí, y no puedo defraudarlos!

De pronto, ambas plumas comenzaron a brillar, provocando que los Dark Pokémon se debilitaran, y la energía de Lyra, Silver y Deoxys, milagrosamente, volviera a ellos. Los tres parecían estar en buenas condiciones. En cuanto volvieron a levantarse, vieron como todos los Pokémon estaban debilitados.

—Lyra, ¿qué sucedió aquí? —preguntó Silver perplejo.

—No lo sé —respondió igual de sorprendida.

—No nos queda más tiempo —avisó Deoxys—, debemos irnos.

—Es verdad, vámonos —le asintió Silver.

—Nos costó mucho —decía Lyra, mientras recogía las alas—, pero valió la pena.

Ambos se agarraron de los brazos de Deoxys, y se tele transportaron hasta su nuevo destino, junto al resto del grupo.

—¡Por fin llegaron! —exclamó aliviado Elm, corriendo a abrazar con demasiada fuerza a ambos entrenadores.

—¡Profesor…, no… podemos… respirar…! —decía con la voz entrecortada Lyra, intentando liberarse del abrazo.

—¡Lo siento chicos! —dijo algo nervioso, mientras los dejaba libres— ¡Me tenían muy preocupado, se habían demorado mucho!

—Disculpe profesor, algo nos entretuvo en el camino —le respondió algo serio Silver, mientras miraba al grupo—. Veo que tenemos más compañía —en eso, se percató de la tranquilidad del lugar— ¡increíble, en este lugar no sucede nada, está todo muy tranquilo!

—Se encuentran en la región Goldate —les respondió el profesor Rowan—. Por alguna razón, en este lugar no sucede nada. Ahora que todos estamos reunidos, nos dirigiremos al laboratorio de la profesora Larch.

—¿Qué tan lejos es? —preguntó muy capciosa Lyra.

—No creo que sea un problema la distancia, Deoxys nos tele transportará hasta con ella —todos miraron a Deoxys, y el profesor Rowan le preguntó— ¿Conoces la ubicación del laboratorio?

—No la sé, pero si piensa en la ubicación del laboratorio, me bastará para llegar —cerró sus ojos, y dijo—. Denme unos segundos, y nos iremos al acto.

De pronto, Deoxys envolvió al grupo en un campo de energía, y partieron a su nuevo destino.

...

—Satoshi, espero que sepas lo que estás haciendo —le comentó muy serio Arceus—. Abrir tu mente de esa forma, podrían terminar no solo con los planes del profesor Oak, sino también con los planes de Ash.

—No te preocupes —dijo muy seguro Satoshi—, no volveré a comunicarme con nadie más, no tengo ninguna intención de echar por la borda todo lo que hemos avanzado —algo preocupado, su rostro tomó una expresión muy seria—. Además, yo ya estoy muerto, por lo que no me concierne los que suceda en la tierra.

—¿Entonces qué piensas hacer?

—Lamentablemente, ninguno puede ir a enfrentarse al guardián la dimensión distorsión —comenzó a decir muy pensante—. Creo que tendré que ir yo personalmente a enfrentar a ese sujeto, es todo lo que puedo hacer. Pero no puedo permanecer mucho tiempo en ese lugar, y tampoco puedo permitir que la energía de ese lugar invada esta tierra, así que tendré que entrenar para derrotarlos en ese poco tiempo.

—¿Y si no lo logras? —le preguntó muy curioso Arceus.

—Tengo que hacerlo —dijo algo nervioso—, aunque se me agote el tiempo de estadía. No tengo otra opción.

—Ya veo —dijo muy pensativo el dios Pokémon, reflexionando una posible solución—. Acompáñame, creo que tengo una solución.

—¿De qué hablas? —preguntó el joven peli azabache muy extrañado.

—Hablo de que puedas no solo estar en la dimensión distorsión por el tiempo que tu desees, sino que también volver a la tierra.

—¡¿En verdad existe esa posibilidad?! —preguntó muy feliz.

—Así es.

—¡Eso sería genial, volveré a ver de nuevo a mi Saku! —la noticia provocó que Satoshi saltará de alegría.

—Solo existe un inconveniente.

—¿Un inconveniente? —preguntó, deteniendo de golpe la celebración.

—Una vez que salgas de esta dimensión, sellaré todos los umbrales hacía cualquier lugar, lo que significa que no podrás volver hasta que la batalla contra Arades termine.

—Me lo dices como si quisiera volver —le gruñó, para después soltar un suspiro—. Hubiese querido haber traído a todos aquí, pero esa es tu voluntad —entrecerró sus ojos, y vio con rabia el monitor hacia la dimensión distorsión, y otro donde su Saku estaba metida bajo unas frazadas, inmóvil—. Me parece bien que cierres los umbrales —miró hacia el monitor donde se apreciaba al profesor Rowan llegar al laboratorio, pero a quien más prestó atención, fue a Lyra—. Lo que aún me pregunto, es que utilidad tendrán esas alas —miró de soslayo a Arceus, y le dijo muy serio—. No conocía nada de ellas.

—En el camino te contaré todo —le respondió el dios Pokémon—. Si quieres derrotar al guardián y a ese sujeto, tendrás que ponerte a entrenar, sólo tienes veinticuatro horas.

—Tienes razón, no tengo tiempo que perder— dijo con seguridad, empuñando su mano derecha y luego soltarla.

De a poco, el nuevo equipo se estaba formando. Todo parecía indicar que las cosas se complicarían más. Los nuevos enemigos, al parecer, eran más poderosos que Dark, y quizás más poderosos que el mismo Arades. Lyra y Silver por fin encontraron la fuente de luz de las islas Remolino, un ala plateada y un ala arcoíris. ¿El nuevo equipo tendrá lo suficiente para enfrentar al guardián de la dimensión distorsión y su dueño? ¿Cuál será la verdadera función de las alas de las islas Remolino? No se pierdan los siguientes capítulos, este será un nuevo inicio.

Esta historia continuará…

...

Nuevamente anotaciones. La inclusión de Iris y Serena realmente no las tenía vista no por asomo, pero a medida que sigan leyendo la historia, entenderán cual fue la necesidad de introducirlas. En el camino les explicaré el por qué. Saludos y hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Aquí el último capítulo del arco tres. No entraré mucho en detalles, así que los dejo con la lectura.

...

Capítulo 48: "El duro entrenamiento, el camino hacia el poder"

¿En verdad el bien y el mal son dos tipos de pensamientos, o realmente existen como tal? Parece una pregunta sin sentido, o tal vez, fuera de todo lo que había aprendido durante su entrenamiento. A él en realidad, esto no le importaba, solo quería que sus amigos y su familia vivieran tranquilamente y en paz, pero para lograrlo, debía derrotar lo que para él era la fuente del mal, Arades. Pese a que su principal entrenamiento había finalizado por completo y con éxito, ya que el trabajo que hizo rindió buenos frutos, para el joven de Pallet Town esto no era suficiente; no se sentía capaz de enfrentarse siquiera a Dark. Él no lo sabía, pero había superado el poder de Dark con creces y más, aun así, el joven tenía otra meta mucho más ambiciosa, derrotar por su mano al líder del escuadrón de la oscuridad.

En ese mismo instante, el joven de Pallet Town se encontraba entrenando duramente por su propia cuenta. Él no se encontraba exactamente en su dimensión, sino que en otro lugar muy extraño.

—¡Ash, el almuerzo está listo! —le gritó una joven de cabello rosado.

—¿Eh? —muy curioso, el joven entrenador miró a la joven— ¡Gracias Sakura, me moría de hambre!

El joven Ash se encontraba entrenando muy duro, hasta que fue detenido por la voz de la joven de Konoha, por lo que se dirigió en dirección a ella, quien lo guio hasta la mesa para comer.

—Ash, has estado entrenando mucho —le dijo muy preocupada Sakura— ¿Por qué no descansas? Aún nos quedan dos días aquí.

—Sakura, Ami, sé que han estado muy preocupadas por mi todo este tiempo, siendo que no es su deber, yo soy el que está preocupado por todos ustedes —les dijo algo apenado.

—Discúlpanos si nos metemos en tu entrenamiento —le dijo algo afligida Ami—. Nos preocupas mucho…

—¡Chicas, no se preocupen si creen que han sido un estorbo para mi entrenamiento! —dijo muy animado el joven— ¡La he pasado muy bien con ustedes! También han entrenado conmigo… de hecho, podría decirles que se han vuelto más fuerte que yo.

—¡No digas esas cosas, jamás alcanzaríamos tu nivel! —le dijo Ami un poco incomoda.

—De todos modos, ustedes cocinan muy rico, y ese poder para mi es inalcanzable. ¡Jajajaja! —comentó muy orgulloso, provocando el sonrojo en ambas jóvenes.

—¡Ay Ash, las cosas que dices! —le dijo muy apenada Sakura, dándole una palmada en la espalda… mandándolo a volar lejos…— ¡Disculpa Ash, no quise lastimarte!

—De lo único que no me salvo son de los golpes… —dijo desconcertado el joven entrenador… tirado en el suelo.

Las chicas casi corrieron a ayudar a levantarse a Ash.

—¿Ven que se han vuelto más fuertes? —les dijo Ash un poco quejoso.

—¡Por favor Ash, perdóname, no quise hacerlo! —exclamó Sakura muy apenada, haciendo reverencias muy rápido.

—Tranquila Sakura, estoy acostumbrado —le pidió muy tranquilo Ash, mientras se levantaba aceptando la ayuda de las jóvenes—, pase por peores cosas en el inicio de mi entrenamiento. Aún no logro poner resistencia en ciertos puntos débiles, eso quiere decir que aún me queda mucho por entrenar.

—A propósito, Ash, nunca nos contaste sobre tu entrenamiento —tanto Sakura como Ash se quedaron viendo muy curiosos a la pelíazul—. En un inicio no tenías ninguna habilidad, y menos sabias cocinar. ¿Cómo fue que sobreviviste al entrenamiento que tuviste? —ante aquella pregunta, las dos jóvenes se quedaron mirando a Ash.

—¡Jejejeje! Es verdad, jamás les conté cómo fue mi entrenamiento —comentó muy nervioso, llevando su mano derecha a su nuca—. Primero volvamos a la mesa, me muero de hambre.

—¡De acuerdo! —le asintieron las chicas con entusiasmo.

Una vez que volvieron a la mesa, comenzaron la segunda comida del día.

—Bueno Ash, cuéntanos —le pidió la joven de Konoha—. No creo que ese poder haya despertado de la noche a la mañana.

—Por supuesto que no… —le negó algo titubeante— en cierto modo…

—¿En cierto modo? —preguntó muy extrañada Ami.

—Les contaré desde el inicio —dijo algo pensante Ash—. Todo comenzó desde que mi alma viajó al pasado.

—¿Al pasado? —preguntaron las chicas, incrédulas.

—Así es —les asintió Ash—, por muy loco que suene —bebió un poco del jugo que tenía servido, y comenzó su relato—. Todo comenzó en la dimensión de mi Sakura, durante el incidente de las cartas elementales en el parque de diversiones de Tomoyo… —hizo una pausa, y muy pensante continuó— No recuerdo a la perfección que sucedió durante el colapso de la rueda de la fortuna, pero si soy consciente que, en ese momento, Celebi fue enviado a esa dimensión para alejarme de ese lugar —miró su plato de comida, aún sin tocar, y continuó con un tono de voz serio—. Lo que sucedió en esos momentos fue muy extraño, ya que Celebi no tiene esas habilidades.

—¿Crees que alguien le dio esa habilidad o lo hayan ayudado? —le preguntó Sakura.

—No lo sé, jamás se lo logré preguntar, pero gracias a eso pude viajar al pasado —le respondió con entusiasmo el entrenador—. En esa época conocí a mis antepasados, y como supondrán, en esa época las personas eran mucho más fuertes, incluso los Pokémon. Tal vez por esa razón me mandaron a esa época.

—Habrán tenido planeado hacer eso desde un inicio, al parecer —comentó muy pensante Ami.

—¿Por qué lo dices, Ami? —le preguntó Ash extrañado.

—Seguramente, querían que conocieras algo en específico, y que ellos conocieran algo de ti —le respondió la sailor scout, llevando su mano derecha a su mentón.

—Tal vez tengas razón, ya que en esa época conocí a alguien que conocí en este tiempo, alguien que murió hace cientos de años atrás.

—¿Él fue quien te hizo más fuerte? —le preguntó Sakura algo inquieta.

—No —le negó—. A él lo conocí teniendo mi edad en el pasado, los que me entrenaron fueron sus padres.

—¿Él fue el motivo de ese "en cierto modo"? —le preguntó Ami, aún muy inquieta.

—Podría decirse —respondió Ash muy pensativo—. Verán, según Harvey, yo tenía un enorme poder dentro de mí, pero por no saberlo usar se mantenía bloqueado; más bien, sellado. Pero gracias a los amigos de Harvey, un grupo que se hacía llamar el Alto Mando, logré liberar todo ese poder…

En el pasado…

Así, todo el grupo se dirigió a la zona subterránea.

A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple. ¿Qué función tendrían?

Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Rin, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.

De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.

Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash, fijamente.

Tanto Aaron, Rin como Ash, vieron muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello. Todos veían como la energía de Ash salía expulsada con gran potencia desde su cuerpo, tomando control de todo el lugar, mientras los miembros del alto mando continuaban con su ritual.

Esto es imposible —se decía muy sorprendido Harvey—, tiene más poder del que imaginé y aún no termina de liberarlo. Su poder es monstruoso.

De pronto, los miembros del alto mando comenzaron a bajar sus brazos con mucha dificultad, intentando terminar con el ritual. En eso, la energía de Ash produjo una explosión, mandando a todos a volar. Rápidamente, todos se levantaron y vieron a Ash aún parado, y al rato caer desmayado.

¡Harvey, el chico que trajiste es increíble, aun no puedo creer que alguien tenga esa clase de energía! —decía Mary muy sorprendida.

¡¿De qué época viene este muchacho?! —preguntó igual de sorprendido Camelot, mientras Aaron y Rin atendían a Ash.

¡Para que haya un joven con tal poder, quiere decir que de verdad hay gravísimos problemas en su tiempo! —comentó Thomas igual de sorprendido.

Ahora lo importante, es dejar a Ash descansar lo que más pueda —comentó muy serio Harvey—. Este jovencito solo quiere ponerse a entrenar lo más pronto posible.

Tú lo entrenarás después de todo, ¿verdad? —le preguntó muy serio Thomas.

Así es —le asintió Harvey—. Celebi me lo pidió y tengo que cumplirle.

Entonces te deseo suerte en el entrenamiento del joven Ash —le dijo Mary con entusiasmo, para después desviar su atención al joven Ash, mirándolo de forma seductora—. Recuerda que, si tienes algún problema con él, no dudes en avisarme.

Conozco tus intenciones, Mary —le dijo de forma pícara Harvey, mirándola de reojo—. No creo que Ash tenga tiempo para jugar.

Harvey tomó en brazos a Ash, y se lo llevo al interior del castillo para que descansara.

Al día siguiente…

Ya amanecía en la región Kanto, y los primeros rayos de sol pegaban en la cara del joven, provocando que despertara dando un gran bostezo.

¡Qué bien dormí! —exclamó mientras se estiraba, refregó sus ojos, y notó a Rin durmiendo sentada en una silla, recostada en la cama del joven— Rin, despierta —le llamó Ash. sacudiéndola suavemente, logrando despertarla—. Buenos días, princesa Rin —le saludó esbozando una sonrisa.

Buenos días Ash —le saludó la princesa, también desperezándose— ¿Cómo dormiste?

Muy bien —le respondió con entusiasmo—, es más, desde hace mucho tiempo que no dormía tan bien.

No me sorprende, dormiste casi un día completo —le respondió muy risueña Rin.

Ya veo —respondió Ash aún muy distraído, y procesando rápido sus palabras— ¡¿Un día?! —gritó desesperado, destapándose de golpe de la cama, notando que solo dormía con un bóxer y una polera manga corta blanca, las cuales se le pegaban al cuerpo— Pero primero me bañaré —dijo algo incómodo, mientras pasaba su mano por su abdomen, y miraba la cama—, sude mucho —y volvió su atención a Rin—. Anoche hizo mucho calor, ¿verdad? —pero la princesa desvío la mirada, cosa que no notó Ash, ya que justo miró al techo— Bueno, estuve mucho tiempo durmiendo también —y sin prestarle más atención a lo sucedido, se levantó y partió al baño— ¡Rin, no me esperes, ve a desayunar, yo voy luego! —y entró al baño, sin jamás darse cuenta que su ropa estaba doblada a un lado de la cama, y como la princesa Rin lo miraba muy sonrojada, mirándolo de forma lasciva…

¡No te preocupes Ash, yo ya tomé desayuno! —decía mientras saboreaba su boca… y miraba la cama…

Recuerdo suspendido.

—¡Espera un momento Ash! —le interrumpió de golpe Ami, quién estaba roja a más no poder— ¡Nadie despierta en su cama con una mujer, aunque sea acompañándote en un rincón, y despierta totalmente sudado por el calor!

—¿Por qué lo dices? —le preguntó Ash, sin entender sus palabras— Eso sucedió, a lo mejor también, porque liberé mi energía y seguro mi cuerpo se cansaba mientras dormía.

—¡Ahora tienes menos sentido! —le gritó la pelíazul muy molesta, asustando mucho a Ash— ¡¿No fue la noche en que mejor dormiste?! ¡Ahora me dices que te cansabas mientras dormías! —la joven se paró de la mesa, y la golpeó fuertemente con sus manos— ¡¿Al menos no notaste nada raro?!

—Bueno… ahora que lo mencionas —decía Ash muy pensante, llevando su mano derecha a su mentón—, ese sudor era distinto al que siempre siento, aunque no le presté mucha atención.

—¿Es la primera vez que te pasa? —le preguntó con mucha pena Sakura.

— No —le negó mientras hacía gestos confusos—, también me pasaba a veces, mientras viajaba con Misty, May y Dawn, en especial cuando dormía bastante separado del grupo —respondió mientras intentaba recordar, volviendo a llevar su mano derecha a su mentón—. Pero era extraño, porque las chicas tenían mejor ánimo que otros días. ¿Creen que tenga algo que ver el ánimo de las chicas con ese exceso de sudoración? —les preguntó ingenuamente a las chicas, mostrando una expresión de curiosidad.

Las chicas veían con perplejidad al joven… Por suerte lo conocían, y sabían que esa ingenuidad era verdadera…, mientras perdían el equilibrio de donde estaban sentadas…

—¡No puedo creerlo —se decía furiosa Ami—, se han propasado todas las mujeres que se le han cruzado y cree que es algo de lo más natural! ¡¿En verdad es tan ingenuo?!

—¡¿En verdad existe alguien tan inocente?! —se decía Sakura, lastimosamente resignada— ¡Puede ser muy bueno y honesto, pero no necesito tanta honestidad!

—Chicas, ¿les sucede algo? —les preguntó Ash muy preocupado, sin entender por qué la expresión de sus compañeras.

—Olvídalo Ash… —ofuscada, Ami le respondió, al tiempo que ambas soltaban una bocanada de aire— ¿Y cuándo comenzó tu entrenamiento?

—Como les contaba —decía Ash, volviendo a retomar su relato—, no me puse a entrenar el mismo día que desperté, Harvey me lo prohibió, por lo que empecé al siguiente día —hizo una pausa, comió todo lo que tenía servido, y se levantó para seguir hablando—. Estuve entrenando por tres meses el control del aura —decía mientras concentraba energía en sus manos—, me costaba mucho trabajo solo formar esferas de aura, y cuándo lo lograba, no sabía controlarlas —e hizo desaparecer la esfera aural—. Y otros dos meses practicando artes marciales, los cuales fueron mucho peor —comentó muy serio, lanzando un puñetazo al aire—. Debo serles honesto, jamás logré aprender artes marciales, aquel entrenamiento fue un fracaso —confesó con rabia, mientras miraba sus manos—. Me sentí impotente, no era capaz de avanzar como todos esperaban, y mucho menos lo que yo quería avanzar, por lo que tomé una decisión.

—¿Y cuál fue esa decisión? —le preguntó muy seria Sakura.

—Cerca del monte Moon se encuentra el árbol del inicio. Ese lugar ya lo había visitado, y se me ocurrió ir a entrenar a ese lugar. Sabía que era un lugar es muy peligroso, es casi imposible salir vivo.

—¡¿No me digas que fuiste a un lugar así a entrenar?! —le preguntó Ami muy sorprendida.

—Así es —le asintió Ash—. Harvey quiso acompañarme, pero no lo dejé, así que fui solo.

—¡¿Solo?! —exclamaron ambas jóvenes atónitas.

—Así es. Tenía en consciencia que, si no sobrevivía, quería decir que no tenía el poder suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad, así que decidí arriesgarme…

En el pasado…

Para Ash, el entrenamiento con Harvey era eficiente; él era el que no avanzaba, pensaba, ya que, pese a tanto esfuerzo, no lograba dominar su poder, por lo que decidió tomar el entrenamiento por su cuenta. En esos mismos instantes, Ash se dirigía al árbol del inicio, para iniciar su durísimo entrenamiento.

¡Muy bien —exclamó en voz alta Ash con seguridad—, este es mi gran momento de hacerme más fuerte! Ya no hay marcha atrás, esto lo hago por mi familia, por mis amigos y en especial por Sakura y Misty.

Al poco caminar, se encontró con la entrada del "árbol", el cual no era exactamente un árbol. Tenía el aspecto de un árbol, pero en realidad era una enorme formación rocosa, con cavernas y árboles.

El joven de Pallet Town tomó valor, y decidió entrar a las cavernas del lugar. El lugar era muy rocoso, además era rodeado de plantas y raíces.

Veo que en cientos de años este lugar no ha cambiado en nada… ¡Je! Eso sonó raro —comentó arqueando las cejas—. Lo visite hace un año, viajé al pasado, y después de cientos de años atrás, lo vuelvo a visitar —notó que ni el mismo había entendido que dijo, sacudió su cabeza y suspiró—. Ya que importa —y comenzó a mirar por todos lados—. Tengo que tener cuidado con el sistema de defensa del lugar y con Regice, Registeel y Regirock, no me pueden encontrar aun, me matarían en el estado que estoy.

Después de caminar por el túnel, el joven se encontró con una salida al exterior, notando que estaba a una gran altura.

¡Guau…! Había olvidado lo alto que era este lugar —exclamó muy impresionado, mientras miraba al cielo—, y aun me queda mucho por subir —de pronto, comenzaron a aparecer Pokémon salvajes de todas direcciones. Al ver a Ash, todos comenzaron a rodearlo—. ¡Maldición, esto se ve muy mal!

Ash intentó huir del lugar, pero solo logró que lo atacaran. Gracias al entrenamiento que le dio Harvey, pudo esquivar los ataques sin mayores problemas, pero los látigos cepa de los Pokémon de hierba lograron agarrar a Ash de los pies, provocando que cayera al suelo, y siendo atacado por varios híper rayos, fue mandado al precipicio, desmayado.

De pronto, desde el cielo apareció un Fearow, quien atrapó de la ropa a Ash, llevándoselo a la parte más alta del árbol del inicio.



El joven estaba recostado en el suelo en una improvisada cama hecha de ramas y hojas. A un lado de él, había una torre de distintos tipos de bayas.

¡Ay…! —se quejó Ash, dando un bostezo algo exagerado, mirando aún somnoliento el lugar— ¡¿Dónde estoy?!

Por fin despiertas —le dijo una voz en su mente—. Estuviste inconsciente dos días, pensé que no despertarías.

Vaya, dos días —dijo algo somnoliento, y despertando de golpe con aquellas palabras— ¡¿Dos días?! —y se levantó de golpe— ¡He perdido mucho tiempo, me tengo que poner a entrenar! —pero apenas dio dos pasos, una soga de ceda lo agarró y lo detuvo. Muy extrañado, el joven vio como un Beautifly se le acercaba— ¡Oye, suéltame! —le pidió muy enojado, tratando de zafarse sin éxito.

Si piensas recorrer este lugar en esa condición, adelante. ¿Dónde quieres que haga tu tumba? —¿le dijo el Beautifly?

¡¿Tú puedes hablar?! —exclamó, pero volviendo a la calma casi al acto— ¿O será que, en realidad todos los Pokémon en esta época pueden hablar? —preguntó en voz alta, mirando al Pokémon.

Tranquilo joven, comprendo tu posición, pero si quieres lograr algo, con esa actitud no lo lograrás —de pronto, el Pokémon mariposa comenzó a transformarse en un pequeño ser con cola y pelaje de color rosado, descripción que sorprendió mucho a Ash.

¡Mew, eres tú! —gritó el joven entrenador muy sorprendido y feliz.

Veo que me conoces —dijo Mew algo extrañado.

Increíble, no creí que fueras tú —dijo algo desorientado—. Perdóname Mew —le pidió muy apenado—, creo que fui grosero contigo.

Tranquilo —le dijo muy feliz—, aun estás traumado después de ese ataque.

¡Jejejeje! He estado en peores —le comentó algo nervioso—. Yo te conozco, pero tú no, aún. Mi nombre es Ash Ketchum.

Un gusto Ash, pero dime, ¿qué haces en un lugar tan peligroso como este? —le preguntó mientras rodeaba al joven.

Verás… —Ash comenzó a relatarle desde el inicio del ataque de los soldados de la luz, las misiones a otras dimensiones, las batallas contra los generales de la luz, muy por encima sobre las guerreras elementales, ya que ni siquiera las conocía, y el hecho que Celebi lo envió al pasado con ayuda de algo o alguien— Sé que me mandaron a este lugar para entrenar, para algo importante o simplemente para protegerme, no estoy seguro, pero mi deseo es volver a mi tiempo y derrotar a los soldados de la luz.

¿Sabes quién es el líder de los soldados de la luz? —le preguntó Mew muy extrañado.

¿Líder? —le preguntó muy pensante— No lo sé… Ahora que lo mencionas, aun nadie lo sabe, con suerte sabemos cuál es su objetivo.

Ya veo —respondió muy inquieto—. Creo que yo te entrenaré. Desconozco en qué condiciones reales estará tu época, pero si te mandaron desde un tiempo tan lejano, quiere decir que las cosas están realmente mal y es mucho peor de lo que me cuentas.

¿Tú lo crees, Mew? —le preguntó muy intranquilo Ash.

Te recomiendo que no sobrepongas tus sentimientos —le dijo Mew, mientras lo miraba fijamente—, ahora lo importante es tu entrenamiento —se alejó un poco del joven, y le comentó—. Veo que has estado entrenando, te noto preparado.

Algo así —comentó muy avergonzado—, pero aun no logro manejar el aura, ni mantener una batalla por mucho tiempo.

Ya veo —dijo el Pokémon del inicio muy tranquilo—. Comenzaremos tu entrenamiento mental.

¿Entrenamiento mental?

Tú ya estás listo para una batalla, pero eres muy impulsivo y eso no ayuda, quieres resultados ahora ya, y para lo que aspiras, se necesita mucho tiempo.

¡Mew, no tengo tiempo, tengo que hacerme fuerte ahora! —le gritó muy molesto.

¡Será mejor que te tranquilices, si sigues con esa actitud, no conseguirás absolutamente nada! —le regañó fuertemente Mew, haciendo despertar a Ash de su nube— ¡Comprendo tu situación, pero eso no quiere decir que entrenaremos de forma incorrecta y te lances solo por impulso, tienes que pensar las cosas antes de hacerlas!

Discúlpame Mew, no quise hablarte así —le pidió muy avergonzado el joven peli azabache—. Ahora me siento impotente, más cuando yo estoy aquí sin hacer nada, y mis amigos están luchando con tal de defenderme.

¿Por qué dices eso? —preguntó Mew un poco extrañado.

Esos sujetos han intentado asesinarme, y mis amigos, Sakura y Misty han hecho hasta lo imposible para que esté a salvo —le dijo muy molesto—. ¡Yo debería protegerlos, ese es mi deber como el elegido por Ho-oh! —gritó con muchísima rabia.

¡¿Tú eres el elegido por Ho-oh?! —exclamó muy sorprendido— Es increíble —se decía—, con que él es el elegido del futuro. Veo que la línea sanguínea continua intacta y pura, pero ¿quién rayos son los soldados de la luz? —se preguntaba sin entender la situación— ¡Ash —le preguntó al joven—, ¿en verdad quieres ser tan poderoso como para derrotar a esos sujetos extraños?!

¡Por supuesto que si Mew, eso es lo que quiero! —le exclamó con mucha seguridad.

¡Entonces comencemos ahora, no tenemos tiempo que perder!

¡Sí!

Fin de recuerdo.

—Mew puede ser un Pokémon muy pequeño, pero es muy poderoso, y claro, es el Pokémon del inicio —comentó muy orgulloso Ash.

—¿Y cómo fue el entrenamiento? —le preguntó muy ansiosa Sakura.

—El entrenamiento fue muy duro, ya que Mew solo quería que entrenara mi mente.

—¿Tan así no era necesario el entrenamiento físico y aural? —le preguntó muy extrañada Ami.

—En un inicio no, ya que el entrenamiento mental era muy importante para mi propio control —le respondió Ash, mirando a los ojos a la pelíazul—. En un inicio me fue muy complicado, ya que me distraía mucho, es más, Mew me lanzaba piedras durante el entrenamiento.

—Habrás terminado muy lastimado, Ash —le dijo muy preocupada Sakura.

—En un inicio si —le asintió Ash—. Tenía que recibir los golpes sin moverme o esquivarlos sin abrir los ojos.

—Eso se parece mucho al entrenamiento que nos diste —acotó muy sorprendida Ami—, pero tu entrenamiento fue mucho más blando al que recibiste.

—Por supuesto que sí —le respondió afablemente Ash—. Jamás en la vida sería capaz de lastimar ninguna mujer. Pese a que el entrenamiento que les di fue mucho más delicado del que recibí, se han vuelto muy fuertes, es más, aprendieron cosas que yo no fui capaz. Estoy muy orgulloso de las dos.

—¡Todo fue gracias a ti Ash, nosotras solo hicimos todo lo que nos dijiste! —le agradeció muy sonrojada Sakura.

—¡Es verdad, gracias a ti ahora somos más fuertes, además fuiste muy lindo con nosotras, tu método de entrenamiento fue muy tierno! —le comentó Ami igual de sonrojada.

—Están equivocadas —les negó Ash—. El entrenamiento solo fue posible porque ustedes estaban bien preparadas. Veo que tienen mucha experiencia en batalla.

—Ahora que lo mencionas, es verdad —dijo algo extrañada la ninja peli rosada, intentando recomponer compostura—. Tú no tienes… corrección, no tenías experiencia en batallas, salvo ese torpe entrenamiento. ¿En verdad pudiste pasar todo el entrenamiento del árbol del inicio sin rendirte?

—Ya te lo dije Sakura —le respondió algo serio—, estaba jugándome todas las cartas en ese entrenamiento para ayudarlos a todos ustedes, aunque estuviese al borde de la muerte, tenía que seguir. En un inicio no fue fácil, pero al cabo de tres semanas, ya tenía la suficiente experiencia…

Volviendo al recuerdo.

Ya han pasado tres semanas desde que Ash llegó al árbol del inicio, y su entrenamiento de a poco daba buenos resultados. Ash por fin había aprendido a tener control del aura, pero aún le faltaba mucho.

Muy bien Ash, ahora tendrás que aprender a detectar las presencias de otros seres —le dijo Mew.

¿Detectar las presencias de otros seres? —preguntó muy extrañado el joven.

Así es. Al conocer la fuente de una presencia, podrás conocer mucho acerca de tu enemigo; puntos fuertes y débiles, incluso donde se encuentra el punto crítico de su energía.

Ya veo. ¿Pero cómo hago eso? —preguntó muy complicado. Parecía enredado.

No creo que te resulte difícil de hacer, solo concéntrate como lo hacías en el entrenamiento mental.

De acuerdo —sin entender mucho, Ash se concentró y cerró sus ojos— ¿Ahora qué hago?

Ahora hablaremos mentalmente.

De acuerdo.

Las mentes de los dos se unieron de forma psíquica, haciendo una ilusión de estar en un lugar oscuro en sus mentes.

Muy bien, ahora tendrás que adivinar donde me encuentro en el exterior, sin perder mi contacto psíquico —le desafió Mew.

Pero eso será sencillo, sabré de inmediato donde estarás, es más, ahora mismo te siento en el ambiente —le comentó Ash algo desconcertado.

¿Estás seguro? —de pronto, Ash dejó de sentir la presencia de Mew, pero sin perder la comunicación mental del Pokémon— Veamos si ahora te resulta tan fácil como dices, Ash.

¡No puedo sentir la presencia de Mew, esto no me gusta! —se decía, mientras en su mente aún veía a Mew— Antes de comenzar, dime, ¿cómo hiciste para desaparecer tu presencia?

Sólo sellé mi flujo de energía —le contestó bastante relajado el Pokémon—. Tienes que aprender a encontrar roturas de energía desde el mismo cuerpo del enemigo. Por lo general, una persona correctamente entrenada puede sentir presencias gracias a que puede sentir los flujos de energía, esto puede hacer que tu oponente se entere rápidamente donde estas, pero si sellas el flujo de energía, le costará más trabajo encontrarte, ya que tú mismo puedes dirigir el flujo a quien tú quieras, o simplemente no permitir que alguien pueda sentir tu presencia.

Eso me recuerda mucho al lugar donde vive Gohan y Goku —le comentó algo desconcertando Ash—. Ellos tienen la habilidad de conocer donde están las presencias de las personas para llegar a ellas.

A eso mismo me refería, tienes que aprender a canalizar esa energía para ser indetectable, incluso cuando usas tu energía, momento en que expulsas toda tu energía.

Ya veo.

La conversación se llevaba muy seria, no tenían prisa, y mucho menos Ash, quién quería saber absolutamente todo de la nueva habilidad que estaba aprendiendo.

Es hora de comenzar, Ash. ¿Estás listo?

Cuando quieras.

Fin de recuerdo.

—Tengo que reconocer que ustedes aprendieron rápidamente a filtrar su emanación de energía —volvía a decir muy orgulloso el entrenador—. Yo tuve que aprender más rápido, me costó mucho trabajo, pero lo logré.

—Espera un momento —le interrumpió de golpe Ami muy extrañada—. Nos dijiste que entrenaste seis meses en el pasado, y ya nos llevas contado casi los seis meses. ¿Cuándo te enteraste de Arades y el escuadrón de la oscuridad?

—¡Eso es verdad, mucho entrenamiento, pero nada de secretos revelados! —le reclamó algo fastidiada Sakura.

—¡Jejejeje! Chicas, tranquilas —le pidió Ash a ambas algo nervioso, poniendo sus manos frente a ellas—. Verán, el entrenamiento fue muy duro, pero rindió frutos, pero todo lo que se del escuadrón de la oscuridad, me enteré una semana antes de terminar mi entrenamiento —comenzó a decir muy serio—. A esas alturas ya entrenaba por mi cuenta, el control del aura era perfecto al igual que las artes marciales, pero cuando Mew volvió de uno de sus viajes que siempre hacia, hizo que todo cambiara…

Volviendo al recuerdo.

Ash se encontraba entrenando en ese instante su condición física, ya había obtenido una gran velocidad, pero la visita de su tutor lo detuvo por completo.

¡Ash, por fin tengo las respuestas del ataque en tu tiempo! —le exclamó Mew muy agitado.

¡¿En serio Mew?! — Ash estaba muy sorprendido, más por el hecho que cientos de años en el pasado, estuviese la respuesta a todo.

Apenas Mew llegó, se transformó en un Pidgeot y bajó a tierra.

¡Vamos, sube, tengo algo que mostrarte!

De acuerdo… —y sin entender mucho lo que pasaba, Ash subió al lomo del pseudo-Pidgeot y emprendieron vuelo.

Durante el vuelo…

Mew respóndeme, ¿qué es lo que sucede?! —le preguntó Ash muy nervioso.

Cuando me contaste del ataque de los soldados de la luz, me pareció muy extraño todo, pero no le presté mucha atención, pero cuando me dijiste que tú eras el elegido y además querían asesinarte, entonces comencé a sospechar de esa agrupación, así que decidí investigar.

Ahora veo por qué te desaparecías tanto —le comentó algo asombrado.

Así es, y discúlpame Ash por dejarte solo en ese entrenamiento —le pidió Mew.

No te preocupes Mew —le dijo muy tranquilo—, desde un inicio quise entrenar solo, y el hecho de que tu aparecieras me ayudó mucho, pero dime —le preguntó muy ansioso—, ¿qué averiguaste?

Esto sucedió cuando el universo se creó —comenzó a relatarle Mew—. Como sabrás, existen energías positivas y negativas, esto es para mantener en equilibrio el universo.

Sí, eso ya lo había escuchado antes —le comentó muy concentrado.

Para el control de ambas energías, nacieron dos dioses, uno tan poderos como el otro. Me refiero a Arceus y a Arades.

¡¿En verdad?! —exclamó Ash muy sorprendido.

Así es —le asintió Mew—. Arceus es considerado como el lado bueno y comprensivo, lo llamaban el dios de la creación, y Arades el lado malo y rencoroso, conocido como el dios de la destrucción.

¿Ese tal Arades es un Pokémon? —le preguntó el entrenador muy extrañado.

Así es, pero no es un Pokémon que vayas a encontrar fácilmente.

¿Por qué lo dices? —a esas alturas, Ash se sentía como botella en el océano, perdido.

Ahora te mostraré, Ash.

El sector donde aterrizó Mew, eran unas ruinas muy bien escondidas; parecía un sector aislado del monte Moon, no era de fácil acceso, ni siquiera había un camino, además, parecía muy bien cuidado por Pokémon salvajes, los que parecían mucho más fuertes que uno común.

¿Dónde estamos? —preguntó Ash muy confundido— No conocía este lugar. También veo que está muy aislado y los Pokémon de aquí parecen más fuertes que uno normal.

Que no te sorprenda todo eso Ash —le dijo algo extrañado Mew—, este lugar está protegido. Si alguien llegase a este lugar, sería atacado por los Pokémon salvajes que viven aquí, así que, por favor trata de no meter mucho ruido.

De acuerdo —le susurró algo apenado Ash.

Al lugar que habían llegado era muy antiguo, todo lo que quedaba eran cuatro piedras ovaladas que levitaban. Estas piedras tenían unos jeroglíficos muy extraños y eran rodeados por un aura, cada una de un color en especial, azul, marrón, verde y rojo. En medio de la estructura había dos esferas, también con su propia aura, una de color blanca y otra negra, y alrededor de los orbes, otras tres esferas aún más pequeñas, envueltas en un aura morada, otra rosada y una última de color amarilla.

¿Qué es este lugar? —preguntaba Ash entre confundido y sorprendido, sin quitarle la mirada a la formación.

Este lugar es la llave principal del sello de la dimensión en donde esta sellado Arades, este lugar fue sellado hace…

Mew, muy pronto se liberará este sello aquí, ¿verdad? —le preguntó muy serio Ash.

¿Sabes que no puedes decir nada? —le respondió con una pregunta Mew muy serio— Cualquier alteración ahora, significaría un cambio en tu época.

No te preocupes, lo sé —le asintió el joven con algo de rabia—. Me pregunto, ¿por qué incluso en mi tiempo, no se conoce de este Pokémon?

Seguramente sí lo conocen, pero no querrán mostrarlo a las personas por miedo a provocar algún tipo de caos infundado, o tal vez porque no es un Pokémon como tal.

¿Cómo que no es un Pokémon como tal? —preguntó muy desconfiado Ash.

Es un Pokémon que mutó su forma y tomó la estructura molecular de todos los seres vivos de este universo, y cuando obtuvo la capacidad de trasladarse en el tiempo y el espacio, viajó a distintas dimensiones para duplicar sus habilidades y técnicas. Cuándo ya había asimilado todo, había dejado de ser un Pokémon como tal, y por causa de esa ambición, se convirtió en un ser maligno —le relató muy serio—. Desde que la historia es historia y antes de ella, ha intentado destruir todo el tiempo y espacio para construir… no, extender el infierno, pero la línea sanguínea de guerreros sagrados siempre se ha encargado de mantenerlo a raya para que no cause problemas. Lamentablemente, todos han tenido que sacrificarse para sellarlo, ya que el poder de Arades es tan grande, que es imposible intentar contenerlo.

¡¿Tan poderoso es?! —exclamó muy fuerte Ash, muy asustado.

Así es.

Esa familia de guerreros sagrados, ¿acaso se refiere a mis antepasados?

No Ash —le negó Mew—. Esa línea sanguínea es una clase especial de guerreros, es la que se encarga de proteger al elegido.

¿Cuidarme? —dijo Ash muy pensante, sacando conclusiones rápidamente— ¡Misty! —exclamó con miedo.

¿Quién es Misty?

Suicune nos dijo que Misty era mi guardiana —le comentó con mucha angustia—. Mew, ¿acaso Misty tiene que sacrificarse para que yo cumpla con mi misión?

No lo sé —le contestó muy serio—. La única forma de saberlo, será durante la batalla, o podrías evitarlo si llegara a cumplirse una muy antigua leyenda.

¿Que leyenda? —le preguntó algo esperanzado Ash.

Cuenta la leyenda, que antes de crearse todas las dimensiones, cuando solo existía la nada, hubo un ser tan poderoso, que fue capaz de crear todo lo que ves, y lo que no ves. Aquel ser creó a los dioses de todas las dimensiones, y fue capaz de controlar a su voluntad lo que él quisiera —le relataba muy poco convencido Mew—. Aquel ser, controla el todo y la nada a la vez.

¡¿En serio existe alguien así?! —le exclamó impresionado Ash.

Es solo una leyenda sin fundamentos, Ash —le dijo algo incómodo el Pokémon del inicio—. ¿Sabes qué edad tiene del universo? Incluso antes de la existencia de la vida en este planeta, no ha aparecido nadie con esas características.

Pero siempre existe la posibilidad Mew, tal vez ahora aparezca —le dijo con entusiasmo el joven peli azabache.

¿Tú crees?

En realidad no lo sé, tal vez ocurra ahora. Tengo fe en que ocurrirá ahora… corrección, en mi tiempo.

Espero sea cierto Ash —le dijo Mew, más para cumplir a la fe del joven—. Ojalá tengas razón.

¡Entonces tengo que hacer todo lo posible para derrotar a los soldados de la luz! —exclamó decidido Ash, empuñando su mano derecha frente a él.

Querrás decir, escuadrón de la oscuridad.

¿Escuadrón de la oscuridad? —preguntó muy extrañado.

Así es —le asintió Mew—. Seguramente, el nombre de soldados de la luz lo usaron para no mostrar sus movimientos.

¿Por qué lo harían? —se preguntaba Ash muy pensante. Aquella situación le era muy extraña.

Existe la posibilidad que en tu época haya alguien que conoce al escuadrón de la oscuridad, y si llegaban a mostrarse por su verdadero nombre, todos sus planes estarían en la basura.

¿Tú crees que en mi tiempo existe esa persona, y que es tan peligrosa como para desbaratar los planes del escuadrón de la oscuridad? —le preguntó Ash algo extrañado.

Para que Arades haya hecho algo así, quiere decir que le debe tener muchísimo miedo —le respondió esperanzado el Pokémon.

Vaya…

Fin de recuerdo.

—Ash, ¿crees que tú eres esa persona? —le preguntó muy sorprendida Ami.

—¡Jejejeje! Lo dudo mucho Ami —le respondió con una risa nerviosa—. Y puedo asegurar que no lo soy, apenas si tengo el poder de liberar por unos momentos la energía maligna de mi mundo.

—Entonces según tú, ¿quién puede ser esa persona? —ahora le preguntó muy lanzada Sakura, quedándose las dos jóvenes mirando a Ash fijamente.

—¡Jejejeje! Ojalá lo supiese chicas —les respondió, esbozando una sonrisa nerviosa—, sino, no estaría entrenando tanto.

—Ya veo —suspiraron decepcionadas.

—Al menos, ya sé que mi deber es encontrar a esa persona, y también a ese guerrero legendario.

—¿Y sabes por dónde comenzar? —le preguntó algo ansiosa Sakura, a lo que Ash le negó.

—Lamentablemente, cuando iba a comenzar a investigar ese extraño lugar, sucedió lo que Mew no quería…

Volviendo al recuerdo.

Mew, creo que me quedaré por un momento para revisar esta estructura, a lo mejor existe algún método para liberar a ese guerrero legendario del que me hablaste —le comentó Ash muy serio.

¿Crees que encontraras algo útil aquí?

No lo sé. Si no busco, no lo sabré nunca —le respondió, mientras comenzaba a caminar hacia la estructura.

Ten cuidado, no sabemos cómo pueda reaccionar esa formación si entra algún ser vivo, por esa razón se mantiene aislado —le advirtió Mew, muy poco convencido de la idea a Ash.

Descuida, sellaré mi energía, así no me podrá pasar nada.

Bien pensado —le comentó Mew muy sorprendido.

Pero apenas puso un pie en la estructura, el joven Ash salió expulsado del lugar, mandándolo a volar muy lejos.

¡Ay…! —se quejó bastante molesto, sobándose la cabeza— ¡Rayos, eso no funcionó!

¡Eso es imposible, Ash selló su energía, no debió haberlo detectado como ser vivo! —se decía muy sorprendido.

Pero de pronto, lo que más temía Mew se hizo realidad. Por causa de tanto escándalo producido, muchos Pokémon salvajes aparecieron en el lugar, muy molestos por la profanación al santuario.

¡Esto no se ve bien, nos van a matar! —dijo algo nervioso Ash.

¡Hicimos mucho ruido, por eso nos detectaron! —exclamó con mucha rabia Mew.

Y sin previo aviso, los Ursaring dispararon sus híper rayo contra Ash y Mew dándoles de lleno, dejándolos muy lastimados.

¡¿Qué fue eso?! —decía incrédulo Ash, mientras se levantaba con dificultad.

¡Recuerda que los Pokémon de este lugar son mucho más fuertes que un Pokémon normal! —le recordó Mew, también levantándose con dificultad.

¡Je! Los Pokémon de esta época son más fuertes de los de la mía… Me imagino que tan fuertes son —dijo Ash sonriendo con sarcasmo, terminando de levantarse— ¡Por favor escúchenme, no vinimos a causar problemas! —le comenzó a decir a los Pokémon salvajes— ¡En mi época tenemos problemas, y vine para buscar a una solución para derrotar al ser que se mantiene sellado en este lugar! ¡Por favor, solo será un momento, no los molestaremos, solo miraré y nos iremos! —pero los Pokémon hicieron oídos sordos, y los Graveler y Donphan usaron su ataque rodada contra Ash.

¡No, Ash! —el Pokémon psíquico se puso en el camino de los ataques, y protegió a su alumno con una barrera— ¡Rápido Ash, sal de aquí, estos Pokémon no te escucharán, te atacarán hasta eliminarte! ¡Vete ahora!

¡No lo haré, no te dejaré solo, pelearemos los dos! —le exclamó muy decidido.

¡No seas tonto, aun no estás en las condiciones para pelear contra estos Pokémon! ¡Ya vete de aquí!

Mientras la barrera de Mew se debilitaba, Ash miraba impávido la situación.

De acuerdo Mew, me iré… pero prométeme que volverás al árbol —le dijo muy acongojado.

¡Tranquilo, volveré pronto…! —pero antes de poder terminar de hablar, los Pokémon atravesaron la barrera, atacando duramente a Mew con un repetitivo ataque rodada.

¡Mew! —en su desesperación, Ash se lanzó a abrazar a Mew, usando su cuerpo como protección, recibiendo el repetitivo ataque.

¡Ash, vete, si tú mueres todo estará perdido, tu eres quien debe sellar a Arades en tu tiempo!

¡Mew, yo vine aquí… —intentaba decir el joven, mientras resistía tan brutal ataque— para averiguar si… realmente… soy el elegido…! ¡Si sobrevivía…, tendría una oportunidad de derrotar al escuadrón… de la oscuridad…, si moría… entonces no lo era…!

¡Ash, no seas tonto, yo me quedaré aquí, tú no puedes morir por nada! —le gritó con mucha rabia.

¡Si muero aquí…, significa que en realidad… era uno más…! —le concluyó miserable el joven.

¡¿Acaso para tus amigos, tu familia y tu novia eres uno más?! —le gritó muy molesto— ¡Vete de aquí ahora y ve a salvar tu época! —y tomando toda la energía que le quedaba, usó su fuerza psíquica para mandarlo a volar lejos de los Pokémon salvajes— ¡Vete!

Mew había mandado a volar lejos a Ash. Cuando el joven se levantó, vio como los Pokémon salvajes trataban a Mew como si de un muñeco de trapo se tratase, entre golpes centrados, rodadas e híper rayos. Ash miraba paralizado, no podía mover ni un musculo; no sabía si era angustia o terror lo que sentía. Cuando terminaron por aburrirse del Pokémon del inicio, lo lanzaron a un costado como si fuese basura, y dirigieron sus miradas a Ash.

No puedo creerlo… —decía impactado—, que le hicieron a Mew… —él peli azabache no se movía, estaba paralizado—, como se atrevieron a hacer algo así… —de pronto, los Pokémon comenzaron a dirigirse hacia Ash— Yo quiero mucho a los Pokémon, ellos son mi vida. Mi sueño es convertirme en un gran maestro Pokémon, siempre he creído en la bondad de ellos…, pero no puedo permitir que ustedes… —sin que lo supiera, comenzó a mirar con odio a aquellos seres que tanto admiraba. Había descubierto que también podía sentir rencor por ellos— ¡Le hagan daño a los demás sin alguna razón!

Entre lágrimas, pegó un grito al aire, y del joven comenzó a salir expulsado un aura de color azul oscuro con tintes claros; era un aura muy extraña. Ash comenzó a acumular más energía, y de pronto, la tierra comenzó a temblar fuertemente atemorizando a los Pokémon salvajes, mientras el aura del entrenador se hacía más grande. Su fuerza aural, al parecer era tan fuerte, que se formó un agujero en el suelo; volvió a pegar un grito aún más fuerte, y su aura provocó una enorme explosión, mandando a volar a todos los Pokémon, incluido a Mew. De entre la explosión, la cortina de polvo y la energía que lo rodeaba, se vio a un Ash muy cambiado. Su masa muscular era mucho más grande, su mirada era de indiferencia, parecía mirar a la nada, sin jamás perder el poder que expulsaba.

Lo lamento mucho, pero tienen que pagar —dijo Ash con una voz fría, mientras dirigía su mirada a los Pokémon salvajes, quienes aún tenían intenciones de seguir luchando. Esto a Ash no le importó mucho, se veía tranquilo y sereno—. Terminaré esto ahora, no tengo tiempo para perderlo con ustedes.

De pronto desapareció, apareció detrás de los Pokémon, y caminó hasta Mew, mientras los Pokémon salvajes daban la vuelta para mirarlo, y al segundo caían desmayados a al mismo tiempo. Tomó en brazos a Mew, y lo miró con culpa.

Perdóname Mew, por ser tan engreído terminaste así —le dijo con mucha culpa—. Creo que, si te doy algo de mi energía, podrás recuperarte —en su mano izquierda comenzó a concentrar energía y se la dio a Mew, posándola en su cabeza— ¡Vamos, funciona por favor! —exclamó con desesperación.

De pronto, Mew comenzó a abrir lentamente los ojos, viendo borrosamente en un inicio a Ash, hasta lograr mejorar su vista, notando impresionado al joven, mientras volvía a volar.

¡Qué bien, te recuperaste! —exclamó muy alegre Ash, saltando muy feliz.

¡¿Cómo hiciste esto Ash?! —le pregunto Mew muy sorprendido.

No lo sé…, en verdad no lo sé… —le respondió muy confundido, sin salir de la impresión de sus actos y su extraño cuerpo— Creo que la ira provocó esto.

Lo siento Ash, no te pude ayudar —le pidió algo triste Mew, mientras miraba a los inconscientes Pokémon salvajes—. Los Pokémon que protegen este lugar tienen el mismo nivel que los Pokémon legendarios. No pude contra ellos.

No Mew, tu discúlpame —ahora le decía muy arrepentido el entrenador—, si no nos hubiésemos quedado tanto tiempo, no te hubiese pasado nada.

No te preocupes —le negó con la cabeza, esbozando una sonrisa—, comprendo tu situación, y sé qué harías todo lo posible para ayudar a tus amigos —y volver su atención a los debilitados Pokémon, algo preocupado— ¿Qué le hiciste a esos Pokémon?

No te preocupes, solo los deje sin sentido —le respondió algo serio—. Les tomará algo de tiempo para que despierten.

¡Increíble! —exclamó muy sorprendido Mew, volviendo su atención al joven— ¡Veo también que los derrotaste con un solo movimiento, lo comento por la posición de todos! —y era verdad lo que decía, los Pokémon derrotados estaban en una posición muy natural.

Así es —le asintió algo nervioso—. Como tenía miedo de no poder contra ellos, mi cuerpo se movió solo, y en un segundo los derrote a todos.

¡Esto ya está fuera de mi alcance! —se decía muy sorprendido Mew— ¡¿Cuánto poder tiene este muchacho?! Ese movimiento parecía muy simple, pero… ¡Eso quiere decir que su poder, tal vez sea aún más grande que la de la línea de los guerreros sagrados! —volvió a mirar su entorno, y volvió su atención a Ash algo ansioso— ¡Ash, será mejor irnos de aquí, esos Pokémon podrían despertar en cualquier momento!

Es verdad —le asintió el joven peli azabache, mientras miraba con rabia aquel altar—. Es una lástima que no haya podido averiguar nada acerca de ese ser poderoso al que te refieres.

Además, no creo que quieras volver a lastimar a esos Pokémon —le agregó con el mismo sentimiento el Pokémon del inicio.

Es verdad. Ya vámonos —Mew volvió a transformarse en un Pidgeot, Ash se subió en él, y se fueron volando.

Cuando llegaron al árbol del inicio, el joven y el Pokémon se dedicaron a descansar y comer algo.

Mew, ¿crees que en mi época esté bien esa formación? —le preguntó Ash muy pensante.

¿Tienes intención de ir a investigar esa formación en tu tiempo? —le preguntó Mew bastante sorprendido.

Sé que puede ser arriesgado, pero si las cosas son iguales en mi tiempo, y mis amigos llegan a ir hasta ese altar, los van a matar.

Ya veo —Mew pensó en las palabras de Ash con mucho cuidado, intentando hilar teorías—. Me parece extraño que el mismo Arades no haya aparecido en tu tiempo, eso quiere decir que esa formación aún debe estar intacta.

Ya veo —Ash seguía muy pensante, puesto que había cosas que no entendía—. Mew, ¿cómo sabes tanto del escuadrón de la oscuridad?

Porque yo he ayudado a tus antepasados a encerrar a ese grupo, o por lo menos a pelear.

Ya veo —volvió a pensar en sus palabras, tomó una baya, la comió y se paró con decisión— ¡Mew, quiero que me enseñes a controlar este poder correctamente!

Es verdad —comentó algo perspicaz Mew—, no creí que tuvieras tanto poder, y eso me parece increíble. ¡Comencemos cuando tú quieras! —exclamó muy decidido.

¡Entonces comencemos ahora!

Así pasaron tres días, e increíblemente Ash había aprendió a usar sus habilidades casi a la perfección; no su máximo poder, pero aprendió a usar sus habilidades acordes a sus destrezas.

En esos mismos instantes, Ash y Mew se encontraban en su tal vez, su última comida juntos.

¿Qué clase de entrenamiento tendremos hoy, Mew? —le preguntó Ash, comiendo muy entusiasmado.

Con respecto al entrenamiento Ash, lamento decirlo en cierto modo, pero ya no tengo nada más que enseñarte —le respondió muy tranquilo.

¿Qué quieres decir con eso? — preguntó muy intrigado.

Ash, ya no tengo nada más que enseñarte, todo lo que sé te lo enseñé, es más, creo que has superado mis habilidades. Creo que, si te quedas conmigo, solo retrocederás en tu entrenamiento.

¡No digas eso! —le exclamó algo molesto— ¡Gracias a ti, he podido desarrollar mi fuerza por completo, o por lo menos soy mucho más fuerte que antes!

Ash, te puedo dar un último entrenamiento.

¡Dime, haré todo lo que me digas! —le exclamó con la misma seguridad de siempre.

En otra dimensión, muy conocida por haber guerreros muy poderosos, existe un templo sagrado. En esa dimensión hay un lugar llamado la habitación del tiempo y la mente, es un lugar especial para entrenar, ya que la gravedad está aumentada hasta diez veces a la que estás acostumbrado, además, el lugar cambia su clima muy seguido y de forma muy brusca. Creo que entrenar en ese lugar será muy duro, pero creo que para ti estará bien.

¿Y en que dimensión está ese lugar?

Aquella dimensión está muy cercana a la nuestra. En aquella dimensión se maneja las mismas habilidades que acabas de practicar, como el control del aura… creo que ellos le llaman ki, o algo por estilo… —le explicó algo exasperado— Disculpa, hace mil años que no visito ese lugar, ya casi no lo recuerdo. ¡Jejejeje!

¿Ki? —soltó algo pensante— ¡La dimensión donde vive Goku y Gohan!

Veo que ya conoces ese lugar —comentó muy aliviado Mew—. Qué bueno, eso lo hará más sencillo.

De acuerdo —Ash detuvo sus palabras algo nostálgico, y miró a Mew—. Gracias por todo Mew, no sé cómo podré pagarte todo esto.

¡Solo derrota a esos malditos de una vez por todas! —le exclamó efusivamente— Yo estaré listo en tu tiempo para ayudarte.

De acuerdo Mew —le asintió el joven con seguridad—. Entonces me voy, no tengo tiempo que perder —tomó dos bayas, se paró en frente a Mew y le dijo— ¡Derrotaré a esos sujetos como sea Mew, eso te lo prometo! —levantando su pulgar derecho—. Adiós Mew, y cuídate.

Tú también cuídate Ash, y ahora vete, no tienes tiempo que perder.

Y Ash se fue corriendo.

¡Te veo en el futuro! —gritó Ash, mientras se perdía.

¡De acuerdo! —hasta que Ash desapareció de la vista de Mew— Espero que te vaya bien, Ash —se decía—. Es extraño, pero pese a que no te conozco por completo, puedo asegurar que tu alma pide a gritos algo más, algo que viene de otra persona, y no me refiero a Sakura o a Misty, me refiero a otra cosa…

Fin de recuerdo.

—En verdad tu entrenamiento fue muchísimo más duro del que nos diste —le comentó la ninja peli rosada muy impresionada—, diez mil veces más duro de lo que me había imaginado.

—Es verdad Ash —le comentó igual de impresionada, pero algo triste—, pero ¿por qué no quisiste que fuéramos a ese extraño lugar, donde viste esas formaciones?

—Conozco el real poder que tienen ahora y podrían ir sin problemas, pero cuando pasamos cerca del monte Moon era muy riesgoso, en especial por el ataque de los Pokémon poseídos —intentó explicarles Ash algo complicado—. Si en ese lugar los Pokémon son más fuertes que uno común, yo no tendría problemas, pero ustedes no hubiesen durado siquiera un segundo.

—Sí, tienes razón —bufó decepcionada Sakura—, te hubiésemos sido un estorbo.

—Bueno chicas, estuvo delicioso el almuerzo —dijo Ash, terminando de comer su… tercer plato de comida…, y levantándose con mucha energía—. Creo que entrenaré un rato más y después descansaré los dos días que nos quedan.

—¡De acuerdo! —le gritaron Ami y Sakura muy felices.

—¡Luego nos vemos! —y partió corriendo a su campo de entrenamiento.

—¡Ash! —el grito de Ami llamó la atención del joven, deteniéndose a verla.

—¡Dime, Ami! —Ash miró con mucha curiosidad a la pelíazul, más cuando simplemente se le quedó mirando.

—¡Te vemos con Sakura cuando hayas terminado de entrenar, te prepararemos algo rico para comer antes de que duermas! —dijo Ami algo sonrojada, acompañada de una Sakura en iguales condiciones, sonriendo muy apenadas, pero muy felices.

—De acuerdo —susurró muy curioso, sin notar la condición de sus amigas, mirándolas ingenuamente— ¡Está bien, chicas! —les exclamó, y volvió su camino al entrenamiento.

—Sakura, creo que llegó la hora de explicarle a Ash que era lo que lo hacía despertar tan bien, y por qué sus amigas estaban igual de contentas —le comentó de forma cómplice—, y en especial…

—Ese "extraño sudor" —le completó la peli rosada, ambas terminando en una risa pícara.

Y así pasó el día, con más información… de la que queríamos saber…, y sobre el escuadrón de la oscuridad.

Y los dos días restantes, tal cuál como lo dijo Ash, los descansó al máximo… o al menos lo intentó…, hasta que llegó el día final.

—Bien chicas, llegó la hora de irnos de este lugar —decía con seguridad Ash, mientras terminaba de acomodar sus jeans azules y camisa negra, junto a su siempre fiel gorra roja.

—¡Si Ash! —asintieron Sakura y Ami, también terminando de arreglar sus cosas y vestimenta.

Los jóvenes comenzaron a caminar por ese extraño lugar que les sirvió como su estadía de entrenamiento, hasta que llegaron a una puerta bastante grande, la abrieron y…

...

… frente a ellos se encontraron con dos personas, una de piel negra, y ropas muy curiosas, estilo árabe, y a otro ser de piel color verde de apariencia anciana, vestía un traje de color blanco y una capa azul, las cuales llevaban un dibujo muy curioso inscrito en rojo.

—¿Cómo les fue en su entrenamiento, jóvenes? —preguntó el anciano.

—¡Muy bien! —exclamó Sakura muy alegre.

—¡Con el maestro que tenemos —decía Ami, mientras ambas chicas miraban al joven Ash—, no nos podía ir mal!

—Gracias chicas… —les agradeció Ash muy apenado.

—Ash, ¿crees que con el poder que tienes ahora, podrás derrotar a Arades? —preguntó el anciano muy preocupado.

—No lo sé —respondió muy serio—, pese al entrenamiento, aún estoy en un nivel muy bajo —esbozó una sonrisa, y muy feliz dijo—. De todos modos, muchas gracias Kamisama, Mr. Popo, por dejarnos entrenar en la habitación del tiempo y la mente. Esto aún no termina, tengo muchas dudas, así que iré a investigar cómo lograr derrotar a Arades. No tengo mucho tiempo.

—¿Qué te parece si vas con Enmadaiosama para que te de una cita con Kaiosama? —le recomendó Kamisama.

—¿Kaiosama no es el maestro del señor Goku? —le preguntó algo curioso Ash.

—Así es —le asintió—. Él lo entrenó antes del ataque de los saiyajin a la tierra.

—Ya veo —miró a Mr. Popo, y le pidió—. Por favor Mr. Popo, mis amigos vendrán a entrenarse en la habitación del tiempo y la mente. ¿Podrías preparar todo antes que lleguen?

—No haber problema, Ash.

—Ami, Sakura, ¿podrían ayudar a mis amigos con el entrenamiento? —le pidió Ash a las jóvenes.

—¡Por supuesto Ash! —dijeron ambas muy animadas.

—Y, por último, se los suplico, no vayan dónde están esas formaciones en el monte Moon, ¿de acuerdo? —les pidió muy serio.

—No te preocupes Ash, no iremos —le dijo muy tranquila Sakura, más para darle confianza al joven.

—Y sobre lo de Misty, May y Dawn, por favor tampoco les digan nada, yo quiero hablar con ellas personalmente —ahora les pidió muy apenado.

—De acuerdo Ash, no diremos nada —le respondieron al unísono las jóvenes, muy sonrojadas.

—Gracias amigas, sabía que podía confiar en ustedes —les agradeció muy confiado, y volvió su atención a Kamisama—. Estoy listo Kamisama, vámonos.

—De acuerdo, solo dame la mano —Ash le dio la mano y desaparecieron.

Así estaban las cosas. Ash, Sakura y Ami estuvieron entrenando en la habitación del tiempo y la mente del templo de Kamisama, por lo visto durante un año completo, pero ¿habrá sido suficiente ese entrenamiento? ¿Ash aun querrá ser más fuerte? ¿Tan poderoso es ese Arades? ¿Y de que se tratará aquella formación en el monte Moon? A partir de ahora, comienza el camino hacia el poder.

En el próximo capítulo,

Un nuevo comienzo.

...

Primero que todo, muchas gracias por aguantar varios capítulos de mas de diez mil palabras, pero cuando hice la modificación nunca pensé que quedarían tan largos. Estos últimos tres capítulos fueron largos mas a propósito, ya que quería cerrar bien esos vacíos antes de comenzar el arco cuatro. Y para los que ya habían leído, gracias por aguantar un año completo, sé que este fic lo había dejado en hiatos por casi 7 años... (que poco...), y lo dejé en el capítulo 58 (59 originalmente, ya que había puesto un resumen, el cual quité), pero esta vez, no. Llevo escrito algunos capítulos, los cuales tengo listos con posibilidad de modificación, diez en total, y bueno, espero que les guste el arco cuatro, el cual será bastante distinto a lo que han leído en otras historias, y bastante mas chocolatoso...

Muchas gracias a todos los que han seguido el remake de la historia, se que los nuevos capítulos escritos compensará el tiempo abandonado.

Hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Aquí comenzaremos con el arco inconcluso, donde abandoné la historia. Recuerdo que en aquella época, recibí un review sobre lo largo que eran los capítulos, por lo que había decidido hacerlos bastante mas cortos. Y bueno, los dejo con la lectura. Hasta el próximo sábado!

...

Capítulo 49: "Algo más que un cambio de equipo y nuevo comienzo"

Una vez cada mil años, un ser maligno llamado Arades aprovecha un fenómeno llamado distorsión dimensional, el cual utiliza para escapar de su prisión creada gracias a los guerreros elegidos por una línea sanguínea muy especial. Ya han pasado siete días desde que Satoshi y Sakura llegaron a la fiesta de bienvenida y reconocimiento a Ash por tan buen desempeño en la siga Sinnoh. Gracias a estos dos muchachos, Ash y compañía han viajado por distintas dimensiones, han conocido muchos amigos, quienes son los que resguardan los objetos y energías especiales que fueron a buscar por petición de Dialga y Palkia, y también conocieron a sus más grandes dolores de cabeza, los generales de la luz, los hombres más fuertes de los soldados de la luz, más bien, del escuadrón de la oscuridad, y también conocieron a las guerreras más poderosas del escuadrón, las guerreras elementales Aqua, Tera, Wind y Magma. Gracias a ciertos acontecimientos, Wind se les unió, ya que ella no quería solamente que sus sueños se hicieran realidad, también quería a Satoshi. Pero los reales problemas comenzaron, cuando por el ataque de Magma Ash perdió la memoria, lo que hizo que Sakura Kinomoto tomara como decisión hacerse cargo los Pokémon del joven, convirtiéndose así en su entrenadora. Volver a Pallet Town no fue tan tranquilo como lo hubiesen esperado, ya que Sakura tuvo que enfrentar su primer desafío, una batalla Pokémon contra Paul, la que perdió de forma humillante. Pero aquel traspié de Sakura era insignificante en comparación a lo que sucedía; Kyogre y Groudon atacaban Hoenn, y no solo eso, también viejos enemigos se unían al escuadrón de la oscuridad, y para peor colmo, los Pokémon salvajes fueron poseídos gracias a la energía maligna de la perla de Shikon. El único plan que tenían en ese momento, fue dividirse para enfrentarse contra Kyogre y Groudon, y crear una fuerza de defensa contra los Pokémon poseídos, o Dark Pokémon. Afortunadamente lograron recuperar a los Pokémon legendarios, pero fueron atacados por sorpresa por las guerreras elementales y por un ser maligno conocido, Naraku. Fue una batalla muy dura, pero gracias a la valiente y estúpida acción de May, habían logrado liberar una de las joyas elementales, el collar marino, joya que se trasladó hasta donde estaba Misty, quien liberó su energía, transformándose en, inexplicablemente, una guerrera elemental, según lo que les había explicado Ondine, espíritu que se encontraba en el collar. Sin demoras ni distracciones, Misty partió rauda a ayudar a May y quienes la acompañaba. Pero los acompañantes de Misty no la pasaban bien, ya que después de recuperar a Kyogre, sufrieron el ataque de las guerreras elementales. También fue una la batalla muy dura, pero esta quedo inconclusa, ya que las guerreras partieron hasta donde se encontraba Misty y el resto de los jóvenes, por lo que ellos también atinaron a seguirlas. La molestia de Misty por el ataque a sus amigos fue tan grande, que aceptó el desafío de Magma. Misty les había dado una paliza a las guerreras elementales, pero no contaron con un detalle, la aparición de Dark, la guerrera de los deseos, y de dos Pokémon muy especiales, el Pikachu y el Espeon de Satoshi. El poder de Dark era tan abrumador, que el cuerpo de Misty terminó totalmente destrozado, literalmente, cosa que May presenció, y desatando su odio e ira, provocó que una segunda joya fuese liberada, la pulsera terráquea, así transformándose también en guerrera elemental. May era mucho más fuerte que Misty y se notaba fácilmente, ya que pudo mantener con mayor facilidad una batalla contra Dark. Aun así, el poder de Dark era aún más grande, y gracias al resto de las guerreras elementales, incluyendo a la traidora de Wind, atacaron a todos con su técnica más poderosa, el juicio elemental, derrotándolos por completo, o al menos eso parecía, ya que gracias al Pikachu y al Espeon de Satoshi, la técnica no logró más que dejar a todos dormidos.

Lo que nadie sabía, es que en realidad Ash estaba entrenando duramente en el pasado, y lo demostró frente de los ojos del profesor Oak, Delia su madre, Ami Mizuno y Sakura Haruno, mostrando un poder más grande, tal vez al de Dark, pero claramente este no era el plan de Ash, ya que se llevó a las dos jóvenes a entrenar. Cuando las dos jóvenes que cuidaban, o sea, Dawn y Marina, quienes estaban inconscientes por causa de un fenómeno extraño, despertaron, decidieron reunirse con el resto del equipo para dirigirse a la región Goldate, con los nuevos amigos que habían llegado de forma muy extraña a ese lugar, y dos jóvenes que los esperaban ansiosas.

Ahora, el grupo que era conformado por los profesores Elm, Rowan, Ivy y Birch, se dirigían en dirección donde estaba el profesor Oak con ayuda de Deoxys.

Pero había algo que los tenía muy preocupados. Según Flora, el espíritu que se liberó cuando May liberó la pulsera terráquea, las guerreras elementales con las que peleaban eran unas impostoras, entonces ¿quiénes eran realmente? Todo parecía indicar que se enfrentaban a algo más desconocido de lo que ellos esperaban, por lo que la Sakura de Ecruteak había decidido contar todo, absolutamente todo. Pero otro suceso empeoró aún más la situación. El saiyajin Goku cayó enfermo por un problema cardiaco. Cuando terminó aquel caos apocalíptico, el Pikachu de Sakura Kinomoto había decidido hacer algo, pero ¿qué seria ese algo?

Han sido siete días sin descanso alguno, salvo los pestañazos, por lo que, por órdenes del profesor Oak, quién había tomado el liderato del grupo, todos partieron a descansar, o al menos los que participaron de la batalla contra Kyogre y Groudon.

Ahora se preparaba un nuevo equipo conformado por los recién llegados. Acaso quien los llevó a ese lugar, ¿sabía que sucedería algo así? Quién sabe, lo que importaba es que ahora ellos serían los reemplazantes de nuestros viejos acompañantes.

El grupo del profesor Rowan también llegaba al laboratorio de la profesora Seiki, pero con intenciones muy distintas.

Pero todo eso ya era parte del pasado, no era más que parte de una lección aprendida casi obligadamente.

La historia realmente importante es la que les contaré a todos ahora, la historia de, según parece, un Pokémon eléctrico llamado Pikachu, quien en esos momentos se encontraba durmiendo profundamente en una cama más o menos grande para su tamaño.

—¡Ay…! —se escuchó un bostezo del Pokémon— ¡Qué bien dormí! —decía mientras se refregaba los ojos— ¿Dónde estoy? —miraba para todos lados, intentando reconocer el lugar, sin lograrlo.

Al parecer para el Pokémon, el lugar era desconocido, por lo que se levantó de su cama y comenzó a buscar por todas partes a alguien conocido, tan solo encontrando a todos durmiendo. Al no encontrar a alguien despierto, decidió salir del dormitorio para buscar a alguien, sin encontrar un alma.

—¿Dónde se fueron todos? —se preguntaba, mientras caminaba solo con sus patas traseras, erguido como una persona normal— ¡Tiene que haber alguien aquí! —exclamó, mientras buscaba por todas partes.

Lamentablemente nunca encontró a nadie. Luego de tanto recorrer, llegó hasta un cuarto de donde salían voces, se acercó, y vio que había un grupo de personas hablando, mientras trabajaban en las computadoras de aquella sala. El ratón eléctrico se asomó por la puerta sin que lo notaran, ya que se veía muy extraña la situación, por lo que decidió escuchar lo que decían.

—Veo que está el profesor Oak, y está hablando de algo —se decía levantando las orejas atentamente.

No se daba cuenta, pero el Pokémon se sentía raro en su cuerpo.

Como lo decía el Pokémon, el profesor Oak se encontraba hablado de algo muy importante acerca de la situación del internet y el ataque que había sufrido.

—Si no encontramos rápidamente un método para abrir alguna puerta al Internet, terminaran por destruir todo ese lugar —decía el profesor Oak muy preocupado y nervioso.

—Abuelo —le decía el joven Gary—, sé muy bien que, si terminan por destrozar la base de datos de los entrenadores Pokémon, las pokébolas terminaran destrozadas y no habrá marcha atrás.

—¡Entonces tendremos que ponernos a trabajar rápido! —dijo muy seria la científica peli verde Bulma— Si lo que dicen es cierto, los refugios terminaran destruidos.

—¡Entonces no perdamos el tiempo —exclamó el joven Izzi Izumi—, tenemos que ponernos a trabajar rápido!

Todos continuaban trabajando muy duro en la búsqueda de algún modo de entrar a las redes de comunicación, ya que por alguna razón todo fue sellado, ningún programa lograba obtener acceso a las bases de datos.

—Creo que en este lugar están todos muy ocupados —se dijo el roedor eléctrico, retirándose del lugar en silencio, sin que lo escucharan—. Veo que estamos en un centro de investigación. Será mejor buscar a alguien más para saber dónde estamos.

Siguió recorriendo la residencia, hasta que encontró a alguien entrando a un cuarto.

—Es la mamá de Ash —dijo el Pokémon eléctrico sin moverse—. ¿Estarán todos ahí?

Y cautelosamente, volvió a asomarse muy curioso, pero con el suficiente cuidado para que no lo vieran. Ahí logró ver a dos mujeres cuidando a Goku.

—Muchas gracias por tu ayuda, Delia —le dijo Milk sonriendo.

—Descuida Milk —también le respondió con una sonrisa—, también me corresponde ayudar a todos, es lo único que puedo hacer y está a mi mano.

—Solo espero que Goku despierte pronto —dijo muy triste Milk, sin quitarle la mirada a su esposo, quién seguía durmiendo.

—No te preocupes, ya verás cómo pronto encontraran una cura.

El Pokémon vio muy sorprendido la escena, no entendía lo que pasaba.

—¿Qué sucede aquí? —se preguntaba el Pokémon, atónito, pero los ruidos del cuarto del frente lo distrajeron— Parece que hay alguien más aquí —y se asomó en el otro cuarto.

En aquél cuarto estaban Misty, May y Gohan. Misty aún se encontraba durmiendo, mientras May estaba sentada en la cama, dispuesta a levantarse, y Gohan parado a un costado de la cama.

—Aun así, Gohan —decía May, como si desde hace mucho estuviesen hablando—, no debiste haber hecho eso. ¿Qué hubiese pasado si las guerreras elementales nos hubiesen matado? —le preguntó muy triste.

—May, discúlpame —le disculpó Gohan muy apenado—, pero era lo mejor que podíamos hacer, mi papá no quería que te pasara nada malo, y mucho menos yo, sinceramente.

—Que tierno es —se decía—. Gohan es un gran chico —de pronto, los dos jóvenes cruzaron sus miradas, y May sin razón alguna se sonrojó.

—¿Qué pasa May, aun te sientes mal? —le preguntó ingenuamente Gohan, tocando la frente de la joven, quien solo se sonrojó aún más.

—¡Mejor vámonos! —le dijo muy nerviosa intentando levantarse, pero sintió un dolor muy fuerte en el cuerpo, lo que la obligó a volver a sentarse— ¡Ay…! Me duele mucho el cuerpo —dijo quejándose.

—May, sobre exigiste tu cuerpo —le dijo Gohan muy preocupado, ayudando a acostarla, tomándola por la espalda—. Tienes mucho que descansar.

—De acuerdo Gohan, entonces me quedaré aquí —obedeció May, esbozando una sonrisa, para volver a acostarse, y dormir casi al acto.

Gohan se quedó en el cuarto cuidando a las jóvenes, mientras el Pokémon eléctrico seguía mirando la escena.

—Con que aquí están Misty, May y Gohan. Veo que se cansaron mucho por la batalla, no los molestaré —y partió corriendo del lugar, aún con una duda que le molestaba mucho— ¿Qué sucedió aquí? Al parecer dormí mucho tiempo. Tengo muchas preguntas, ¿qué fue lo que me hicieron?

El extrañado Pikachu seguía recorriendo las instalaciones en búsqueda de alguien que no estuviese ocupado para que lo ayudara.

Su búsqueda lo llevó hasta los campos del laboratorio, donde los Pokémon de los entrenadores descansaban por fin, y a dos personas que conversaban. Se trataban de un joven de traje rojo y cabello plateado, y una joven de traje color blanco, pantalón rojo, y cabello negro muy largo.

—Es Inuyasha y esa otra joven que se parece mucho a Kagome —se decía muy extrañado—. Creo que ellos me podrán ayudar —pero al acercarse, notó que ellos también parecían muy ocupados hablando de algo, por lo que volvió a preferir quedarse a escuchar.

Al parecer, los dos jóvenes estaban hablando de cosas personales.

—Kikyō, lo que hiciste con Apolo fue estúpido —le estaba regañando el joven—. Te dejaste poseer y casi nos matas a todos, y lo peor de todo, le entregaste la perla de Shikon a esos sujetos como si nada —el joven mantenía su vista hacia las montañas, manteniendo un rostro muy serio—. ¿En verdad sabias que todo esto pasaría?

—Yo sé muy bien lo que hago, no me digas que es lo que tengo que hacer —le respondió muy molesta, retirándose para atender a los Pokémon cansados.

—¡Kikyō, no seas tan orgullosa, por causa de tu descuido pusiste en peligro a todos! —le recordó mientras la seguía— ¡Sé que no te simpatiza ni Kagome, ni mucho menos yo, pero eso no quiere decir que vas a poner en peligro a los que no tienen nada que ver con nuestros problemas!

—Solo estoy aquí porque Satoshi me pidió ayuda, y si terminé involucrando a los demás, fue solo casualidad —le respondió, sin dejar de mirar a los monstruos cansados.

—¿Y cuál es tu plan, terminar personalmente con el escuadrón de la oscuridad y Arades?

—Si es necesario, sí.

—¡No seas tonta! —le gritó muy molesto— ¡Viste como terminaron Misty y May! ¡Cuando nos enfrentamos contra Magma, no fuimos capaces de nada, y cuando creímos que ellas podrían contra las guerreras elementales, apareció Dark y…! Esto ya se encuentra fuera de nuestro nivel, incluso para mí —se levantó, y se paró frente a ella— ¿Qué te hace creer que tú sola podrás contra esos sujetos? —la sacerdotisa abrió los ojos de golpe, sabía que le decía la verdad— ¡Satoshi está muerto, Sakura está en un estado depresivo grave, Misty y May no pueden moverse! ¡¿Acaso planeas derrotar a esos sujetos con los catastróficos resultados que tenemos?!

La sacerdotisa pensó fríamente la situación, el joven hibrido tenía razón, esto no era lo mismo que enfrentarse contra Naraku, ser que nació por causa de ella indirectamente, el cual, por lo tanto, era más que nada un enfrentamiento personal; esto era más bien una batalla de todos, y sabía que no podía actuar de forma egoísta. Todos estaban haciendo su mejor esfuerzo, y ella había sido el mayor estorbo, tras caer en posesión de Apolo.

—Al menos si no puedo enfrentarme a esos sujetos, entonces atenderé a estos seres, es lo mejor que puedo hacer por el momento —resolvió rápidamente Kikyō, sin mirar al joven.

Los dos continuaron atendiendo a los Pokémon, hasta que lograron percatarse del Pikachu que los miraba.

—¡Kikyō, mira! —dijo Inuyasha, mirando algo incómodo a Pikachu— ¿Será quien yo creo que es?

—Creo que sí —a lo que Kikyō llamó al Pokémon— ¡Oye, ven!

Al ver que lo habían visto y llamado, Pikachu decidió acercarse a ellos, pero de pronto alguien lo tomó en brazos.

—Él se viene conmigo —dijo muy tranquila la joven, sonriendo.

—Kagome…, ¿qué haces aquí? —le preguntó algo sorprendido Inuyasha, más por la forma en que se había parado frente de los dos, sin quitar su sonrisa.

—¡Adiós! —Kagome dio media vuelta y se fue.

Inuyasha quedó paralizado, mientras que Kikyō era indiferente a la situación, seguía en lo suyo. Mientras, la joven Kagome caminaba algo rápido, cargando a Pikachu en sus brazos, abrazándolo.

—No te preocupes, sé de lo que quieres hablar, te he estado siguiendo desde hace bastante —le comentó muy tranquila—. Lo sé todo, todos lo saben todo, así que, por favor no te asustes.

—¿Sabes que fue lo que me pasó? Me siento extraño, y muy pequeño —¿le preguntó el Pikachu? bajando las orejas, un poco desconcertado.

—Tranquilo, será mejor que hables con quién te corresponde hablar. Lo siento, pero yo no puedo decirte nada, es mejor que Sakura te diga todo.

—De acuerdo —decía sin entender mucho su situación actual.

¿Kagome y Pikachu se entendían lo que decían? Era algo desconcertante, pero ellos lo veían muy natural. ¿Qué habrá pasado?

Después de un tiempo caminando, Kagome y Pikachu se encontraron con la card captor, quién estaba parada bajo un árbol, tranquila y nerviosa a la vez, con la mirada baja.

—Sakura —decía Kagome mientras dejaba al Pikachu en el suelo—, aquí esta. Creo que querrán estar solos, ¿verdad? —le preguntó muy preocupada, no sabía que más hacer.

—Gracias Kagome, pero preferiría que te quedaras —le pidió sonriendo melancólicamente—. Necesito tomar un poco de aire —suspiró, y comenzó a hablar con el Pokémon eléctrico— Creo que se preguntará que fue lo que pasó, ¿verdad?

—Sakura, ¿sabes que fue lo que ocurrió? —le preguntó el Pokémon un poco ansioso.

—Imaginaba que se sentiría extraño —decía cerrando los ojos—, pero no quiero que se sienta así, quería que siguiera siendo el mismo de siempre.

—No te preocupes por eso, Sakura —le dijo muy despreocupado—. Mi pregunta es, ¿por qué estoy aquí, y porque veo a todos tan grandes?

—¿Aun no te has visto? —preguntó Kagome, muy intrigada por el comentario.

—No. ¿Por qué debería hacerlo? —le preguntó muy extrañado por la pregunta.

—Espere un momento —Sakura sacó un pequeño espejo de su bolso y se lo entregó al Pokémon.

El Pokémon tomó el espejo, se miró tranquilamente, pero al poco notarse, pegó un grito tan grande, que despertaría con gran facilidad a un Snorlax. La cara que tenía era imposible de describir, su sorpresa fue enorme, no podía creer lo que veía, mucho menos su ¿aspecto?

—¡¿Por qué estoy en el cuerpo de Pikachu?! —gritó muy fuerte, mirando y mirándose por todos lados, buscando una respuesta— ¡Yo no debería estar aquí! —y tomando cierto tono despreocupado— Bueno, ya que importa, así serán las cosas —concluyó mientras colocaba sus dos patas delanteras en su nuca, con una expresión de despreocupación total.

—¡No diga eso por favor señor Goku, yo soy la responsable de todo esto! —dijo casi llorando Sakura, muy desesperada.

—¡Oye Sakura, calma, solo quiero saber que pasó! —le pidió Pikachu… o ¿Goku?, más desesperado que la peli castaña.

—Vera, Pikachu vio su situación y quiso hacer algo arriesgado, por lo que cambió de cuerpo con el de usted, ya que cayó a causa de una enfermedad cardiaca. Yo me opuse, pero Pikachu se vio muy decidido, así que lo apoyé —respondió Sakura, con su voz muy apagada.

—¿Pero por qué hizo algo así?

—Según él, usted era mucho más útil y no podía estar en esa situación, usted es mucho más fuerte y podía ayudar a Misty y May para entrenar, él quería tomar su puesto aguantando esa terrible enfermedad; según él, era lo mínimo que podía hacer.

—Ya veo —dijo el ser eléctrico—, debió ser una decisión muy dura para los dos —comentó muy pensante—. A lo mejor escuchó la conversación que tuvimos con Flora.

—Goku, por favor discúlpala, lo hicieron con buena intención —decía Kagome—. Estaban todos muy desesperados, en especial porque la Sakura de esta dimensión cayó bajo una depresión grave y dejó todo a cargo del profesor Oak.

—Tranquila niñas —dijo algo nervioso, tratando de tranquilizarlas—. ¿Todos saben del cambio?

—Ya lo saben todos, el espectáculo de luces que dio Sakura fue tan grande, que llamó la atención de absolutamente todos. Después Sakura nos explicó todo —respondió más tranquila Kagome, gracias a la actitud del "Pokémon".

—Ya veo, eso hará las cosas más fáciles —dijo entre serio, como aceptando la realidad.

Pero de pronto, en el ambiente se escuchó una risa muy aterradora.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó muy asustada Sakura, abrazando el cuerpo del Pokémon/saiyajin muy fuerte.

—¡Sakura…, no puedo respirar…! —le pidió con la cara morada, a lo que Sakura soltó un poco el abrazo.

—Discúlpeme —le pidió muy apenada.

—¡¿Qué fue esa risa?! —preguntaba Kagome mirando para todos lados, buscando su dueño.

—¡Sera mejor ir adentro, a lo mejor saben de dónde vino! —dijo Goku.

—¡Si, es verdad! —Sakura iba a salir corriendo, pero se detuvo cuando sintió el cuerpo del Pokémon en su hombro izquierdo— ¿Qué está haciendo?

—¡Pese a que esté en este cuerpo, sigue siendo de Pikachu, y como tú decidiste encargarte de él, quiero ayudarte a no sentirte incomoda! —le dijo decidido— ¡Olvida que soy Goku, ahora soy Pikachu y creo que es lo mejor por ahora!

—¿Está seguro? —preguntó la peli castaña, muy insegura de la idea.

—¡Por supuesto, y háblame con confianza como si fuese Pikachu, hagamos que esto sea lo más normal posible!

—De acuerdo… —aceptó menos dudosa— ¡Haré las cosas como usted… digo, como tú digas! ¡A la carga! —gritó Sakura levantando el brazo derecho con mucho entusiasmo.

—¡Así se habla! —gritó también el Pikachu, levantando su pata delantera izquierda, a lo que Sakura salió corriendo.

—¡Oigan, espérenme! —y algo nerviosa, Kagome partió a la siga de los dos impulsivos.

Y así es como comienza esta nueva aventura, con un gran cambio, y mucho más grande del que esperaban, ¿verdad? A partir de ahora, veremos cómo se desenvuelve esta nueva pareja. ¿Goku logrará acostumbrarse a su nuevo cuerpo? ¿Sakura logrará acostumbrarse al nuevo "Pikachu"? ¿Lograrán solucionar el problema del Internet antes que los Pokémon entrenados caigan poseídos? ¿Qué hacia Gohan en el cuarto donde descansaba Misty y May? ¿Realmente estaba ayudando a cuidarlas? No se pierdan los siguientes capítulos, que ahora la historia se vuelve emocionante.

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos. Como verán, el cambio de cuerpo parecía antojadizo, forzado, y sin sentido alguno, y lo mas entretenido de todo, es que ni yo se hasta el momento como manejar eso. Tengo varias ideas en mente, se que varios puedan tener una idea, pero mas adelante trataremos eso. Ahora retomaremos la historia donde quedó. Les advierto de nuevo, este arco es muy emocional y fuerte, no es algo que hayan leído en algún otro lugar, o tan seguido. No les robo mas tiempo. Disfruten el capítulo!

...

Capítulo 50: "Cuando todo comienza desde 0 y termina en 1"

Dentro de las redes de comunicaciones, se veía una enorme concentración de energía maligna enfocada en un solo punto. Al parecer, dentro de las bases de datos de los entrenadores Pokémon.

—¡Ja-ja-ja-ja! Mocosos, pagarán por lo que me hicieron —reía maliciosamente un ser de aura oscura, del cual solo se veían sus ojos brillando en carmesí.

Al parecer, este ser es el culpable del caos en las comunicaciones. En su mano izquierda se veía una esfera invadida en tinieblas, la cual, en ocasiones expulsaba energía oscura, la que poseía a los Porygon que estaban a su alrededor, en muchos casos, obligándolos a evolucionar.

...

Mientras tanto, el equipo del profesor Oak continuaba buscando una entrada al bloqueo de estas bases de datos. En el laboratorio se veía trabajar arduamente a tres personas, las que estaban instaladas en computadoras del laboratorio.

—¡Esto es imposible, no podemos entrar a las bases de datos! —gritó desesperado el profesor Oak, mientras golpeaba con fuerza el escritorio donde trabajaba.

—¡No pierda los ánimos profesor, debe existir algún método de entrar! —le alentó Bulma igual de desesperada, pero intentando mantener la moral del grupo.

—¡Es verdad, aún debe haber algo que no hemos intentado, tiene que haber algo! —dijo muy ansioso Izzi, mientras se paraba y miraba todos los monitores, un poco molesto— ¡Algo estamos haciendo mal, no puede ser que cada vez que avanzamos, todo el trabajo se borre solo!

Y en efecto, los presentes veían de manos atadas como todo el avance se borraba de las computadoras. Todo parecía indicar que desde hace mucho sucedía esto.

—A lo mejor —decía muy serio Gary— Sakura debe conocer algo de esto. Satoshi sabía mucho de sistemas informáticos. A lo mejor deben haber encontrado alguna solución para este fenómeno.

—Ojalá tuvieras razón Gary —decía un hombre de edad, mientras entraba a la sala. Se trataba del profesor Rowan—, pero lamentablemente esto no era algo que estuviese en los planes. Se suponía que la seguridad en las redes era muy robusta, es más, jamás se vio alguna baja de los antivirus y cortafuegos.

—Eso es porque la persona que saboteó el Internet conoce muy bien el tipo de seguridad que usan, y aun peor, conoce las contraseñas de todos —decía una joven de cabello castaño, quien también entraba al laboratorio.

—Tu eres una de las amigas de Satoshi, ¿verdad? —le preguntó muy serio el profesor Oak.

—Así es profesor —le asintió—, y estaba esperando este momento. Como le había dicho a Brock y a Max cuando fuimos a buscar a Usagi, yo vine aquí por una misión en especial —se paró en medio del grupo, e hizo una reverencia— ¡Disculpen por no presentarme con anterioridad, pero con tanto ajetreo no tuve tiempo! ¡Mi nombre es Yui Kasuga, un gusto de conocerlos por fin! —dijo la joven muy sonriente.

—¡También es un gusto para nosotros! —le dijo con entusiasmo el profesor, y volviendo a la seriedad automáticamente— ¿Conoces la forma de entrar a las bases de datos?

—Por supuesto profesor —le asintió la joven Yui mientras se acercaba—. Satoshi y Sakura habían llegado por accidente a mi dimensión y nos conocimos, nos contó todo acerca de lo que sucedía, así que decidí ayudarlos —decía mientras sacaba de sus bolsillos un disco—. En donde vivo, el profesor Inukai creó este programa especial.

—¿Por qué crear un programa en otra dimensión? Acá lo hubiésemos creado sin mayores problemas —le preguntó Gary muy confundido.

—Es verdad, pero Satoshi no quería que ustedes supiesen de esto ya que era un secreto, aunque, a decir verdad, todo lo que ha hecho, lo ha hecho en secreto. Él sabía que podía ocurrir un ataque así —dijo Yui muy seria.

—¡¿En verdad?! —gritaron todos al unísono muy sorprendidos.

—Satoshi quería crear un programa con otro tipo de… —Yui saco un papel de sus bolsillos, y lo empezó a leer— a ver, esto dice "otro tipo de secuencia programática algorítmica, que no sea capaz de detectar sus sistemas de seguridad y solo entrara como invitado, pero que funcionara como un software del tipo troyano, que funcionara como distractor, así las secuencia algorítmicas perdidas se recuperarían, guardando una copia de seguridad mientras creara un loop en la memoria alterna" —leyó terminando muy mareada, con los pelos de punta y una expresión de incredulidad— ¡¿Alguien me puede traducir esto?! ¡En verdad no entendí nada!

— Ya veo, era tan sencillo como hacer una copia de seguridad en una memoria alterna y que repitiera las secuencias de forma infinita —comentó algo desconcertada Bulma, como si estuviesen cometiendo un error de novato—. Yui, si quieres saber que dice ese papel, pásanos ese disco y observa lo que haremos.

—De acuerdo —muy confundida, Yui le entregó aquel disco que contenía el virus, y se quedó mirando al grupo— Aun así, es como si me estuviesen hablando en otro idioma. ¡Eso es trampa! —gritó muy molesta, o más bien berrinchuda.

Al ejecutar el programa del disco, comenzaron nuevamente a ejecutar algunos comandos en la computadora, hasta que llegaron donde el sistema se reiniciaba.

—Perfecto, todo se ha mantenido en buenas condiciones, llego la hora de terminar —dijo el joven Izzi terminando de teclear unas cosas— Y ahora, finalizar —presionó enter, e increíblemente todas las pantallas volvieron a quedar en blanco.

—¡¿Otra vez?! —gritó Bulma ya tomándose la cabeza— ¡¿Qué hicieron con las redes?!

Pero de la nada, en los monitores comenzaron a aparecer Porygon y sus evoluciones destruyendo todo lo que encontraban. Estos Pokémon, estaban rodeados de aura maligna. Todo hacía indicar que eran Dark Pokémon.

—¡Por fin lo logramos! —exclamó Oak— ¡Ahora solo tenemos que mantener este umbral abierto!

Pero en el ambiente se sintió una risa como venida desde el inframundo.

—¡Ja-ja-ja-ja! —rio muy fuerte, al punto que se escuchó en todo el laboratorio— Veo que fueron muy inteligentes, lograron abrir un umbral a este lugar, los felicito —les dijo aquel ser, con una voz muy arrogante.

De la nada, en pantalla apareció un sujeto muy extraño. Este tenía el cabello rojizo muy largo, piel gris y facciones demoniacas. La imagen de este ser apareció en todos los monitores del laboratorio de investigación, llamando la atención de todos los que estaban adentro.

—¡¿Quién eres tú?! —pregunto el profesor Oak muy desafiante.

—Veo que ustedes no me conocen. De acuerdo, mi nombre es Marte y ya me había enfrentado a sus otros amiguitos, pero lamentablemente no lograron su cometido —dijo con una sonrisa muy sarcástica.

—Tu eres parte del escuadrón de la oscuridad, ¿verdad? —preguntó el profesor Rowan.

—¡Vaya, veo que ya tienen el honor de conocer nuestro verdadero nombre! —comentó Marte, simulando impresión— No sé quién se los habrá dicho, pero me tiene sin cuidado, pronto morirán todos, cuando termine de destruir todos los datos de los entrenadores, convirtiendo los Pokémon con dueño en Dark Pokémon.

De pronto, dos jóvenes entraron de golpe al laboratorio. Una de ellas tenía un Pikachu en su hombro izquierdo.

—¡Profesor Oak, escuchamos una risa muy fea! —le dijo muy asustada la card captor— ¡¿Sabe que sucede?! —luego miró a los monitores, y observó a Marte— ¡¿Quién es ese tipo tan feo?! —preguntó muy asustada, abrazando a Kagome.

—¡Respóndenos, ¿qué es lo que quieres?! —le preguntó Gary muy molesto.

—Es sencillo —respondió Marte con malicia—. Como ya escucharon, nosotros queremos nuestro infierno y ustedes sufrir en él, y si no quieren morir más rápido de lo que ustedes esperan, será mejor que no me molesten.

—Con que un desafío —comentó el Pikachu de Sakura mientras saltaba de su hombro al suelo, muy alegre y desafiante—. Me parece interesante, y lo acepto.

—Como quieras, rata hepática —y de la nada, en el monitor volvió a aparecer el portal—. Si quieres morir rápido puedes venir, pero bajo tu propio riesgo.

—¡De acuerdo, me gusta la idea! —exclamó el Pikachu con el mismo entusiasmo.

Marte aún seguía con vida, y ahora estaba causando problemas en las redes digitales.

—¡Profesor! —exclamó la voz de una chica, quién entró de golpe al laboratorio, a lo que todos voltearon a ver a la joven pelíazul.

—¡Marina, ¿qué sucede?! —le preguntó el Profesor Oak, un poco asustado por la reacción de la joven.

—Ese sujeto… Marte… peleamos contra él con Kenshin, Kenta, Hikaru, Fuu y Umi, creímos que lo habíamos derrotado y que nos dejaría en paz —les dijo muy preocupada la joven— Creo que, si lo hubiésemos eliminado desde un inicio, no estaría pasando esto —comentó muy arrepentida —. Lo sentimos mucho, creímos haber hecho nuestro mejor esfuerzo, pero veo que no fue suficiente.

—¡No te preocupes —le dijo con entusiasmo el Pikachu—, mucho mejor para mí! Me gustan los desafíos, y en especial los de sujetos poderosos… ¡Iré a pelear contra Marte!

—¿Estás seguro, Goku? —le preguntó algo sería Bulma— ¿Puedes pelear con ese cuerpo? Recuerda que apenas llevas una noche en el cuerpo de Pikachu y no creo que te sea fácil adaptarte.

—¡No te preocupes Bulma, yo me encargo de todo! —le respondió con mucha seguridad— ¡Incluso en este cuerpo me será muy sencillo!

—¡No me hagas reír, Kakarotto! —le desafió de forma arrogante aquella voz familiar, entrando al laboratorio el dueño de esta— Cuando Ginyu cambió de cuerpo contigo, apenas si pudiste pelear. Lo lamento, pero solo tuviste suerte en esa ocasión.

—¡Vegeta, déjame a mí esta, la próxima te la dejaré! —le dijo Goku, mirando de soslayo a su viejo rival.

—¡Solo si peleas conmigo y me ganas! —le propuso Vegeta desafiante, sorprendiendo a todos— ¿Aceptas?

—¡De acuerdo, como quieras! —le aceptó igual de desafiante, dando media vuelta y quedándose mirando los dos a los ojos.

—¡Increíble, en la situación en la que estamos y no dejan de pelear en ningún segundo! ¡Típico de Goku y Vegeta! —gruñó muy molesta Bulma.

Se veía que la rivalidad entre ambos saiyajin era imparable, pese a estar en otra dimensión y en una situación muy curiosa, más por Goku.

Todos prefirieron salir a los campos del laboratorio, más esperando a que tan ridícula riña terminara rápido.

Vegeta estaba parado de brazos cruzados, esperando a su viejo rival, al que tanto en su vida ha querido superar, o por lo menos desde que se conocieron en la Tierra de su dimensión, al que cuando cree que lo ha alcanzado, él ya se le había escapado, pero en esta ocasión la situación muy distinta y extraña. Para los presentes, ser testigos de aquella situación era muy extraño, pero para Vegeta no era muy importante, aunque estuviese en otro cuerpo, seguía siendo Kakarotto, o Goku para sus amigos.

—¡Vamos Kakarotto, no tengo tiempo, apresúrate! —le gritó muy molesto, mientras veía que su rival hablaba en secreto con Sakura.

¿Qué es lo que tanto hablaran?

—¿Por qué van a pelear? —preguntó algo ingenua Sakura, sin entender la situación— No deberían, ustedes son amigos.

—Así somos nosotros los saiyajin, no te preocupes, nos gusta pelear —le respondió muy tranquilo el saiyajin, mirando decididamente a Sakura.

—Aun así, ¿estás seguro que esto está bien? —la peli castaña volvió a preguntarle, muy insegura.

—Cuando llegaste a esta dimensión, peleaste contra ese joven llamado Paul. ¿Tú crees que uno lucha por gusto? —aquella frase sorprendió a Sakura, abriendo los ojos de golpe— Sakura, uno lucha porque cree en algo, uno lucha para defender ese algo. ¿Tú crees o quieres defender a ese algo o a alguien?

La pregunta cayó profundamente en la consciencia de Sakura, poniéndose a pensar en todo lo que tenía, en todo lo que quería, en todo lo que soñaba, y en especial, pensó en sus seres queridos, sus amigos, y su gran amor.

—Es verdad —respondió algo sería Sakura—. Yo peleé contra Paul porque le había faltado el respeto a Ashy —y miró al Pikachu muy curiosa—. Y tú debes luchar por orgullo, o tal vez porque solamente les gusta esa vida y quiere defender esa posición, ¿verdad?

—Algo así Sakura… —le respondió algo contrariado, mientras arqueaba sus cejas— Como sea, ¿me quieres ayudar?

—¡¿Ayudarlo?! —exclamó Sakura lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de todos— ¡Pero si usted puede pelear solo, yo le estorbaría! — terminó con la voz mucho más baja.

—Creo que ya te lo había dicho Sakura —comenzó a orarle tranquilo Goku, intentando convencer a Sakura de una realidad muy confusa—, pese a que no soy Pikachu, este es el cuerpo de él, y Pikachu te pertenece. Los dos son muy buenos amigos, así que por favor no le hagas ese desaire y a mí tampoco.

—¿Y si me equivoco? —le preguntó sumisa— Yo no tengo las mismas habilidades de ustedes, me da un poco de miedo.

—¡Tranquila, yo te ayudaré si pasa algo! —le respondió con mucha seguridad Goku— Solo quiero que te tranquilices y no me mires de otra forma, ¿de acuerdo? —le respondió animado, levantando su pata derecha empuñada.

—¡De acuerdo, daré todo mi esfuerzo! —dijo Sakura con algo más de valor, pero aún sumisa.

—¡Así se habla! —el Pikachu volteó a ver a Vegeta y le exclamó— ¡Perdón la demora Vegeta, ya estamos listo!

—¡Ja! Pensé que saldrían corriendo —dijo con tono sarcástico, mientras tomaba posición ofensiva—. ¿Comenzamos?

—¡Cuando quieras! —y el Pikachu se paró frente a su rival con Sakura tras él, dispuesta a dar órdenes no muy convencida.

Los dos estaban en posición ofensiva, se miraban muy concentrados esperando el primer movimiento del otro, mientras Sakura miraba con un conflicto de emociones abrumador.

—¡Espero que dure poco este juego —dijo algo molesto el profesor Oak—, tenemos que derrotar a Marte y buscar el método para derrotar a las guerreras elementales!

—¡Veo que quieren que esto termine rápido —dijo Vegeta bastante confiado—, no me quedará otra más que complacerlos!

—¿No me digas que piensas perder tan rápido, Vegeta? —le dijo con el mismo tono irónico la rata eléctrica.

—Tranquilo, te dejo el primer movimiento Kakarotto, quiero ver que tan fuerte y ágil puedes ser con ese cuerpecito —comentó de forma despectiva.

—Sera todo un placer —y sin más demora, Goku comenzó su ofensiva.

Por lo que se veía, al guerrero saiyajin no le acomplejaba luchar con otro cuerpo, notándose en la facilidad con la que se movía rodeando a Vegeta, hizo un movimiento en novena grados frente a él, y se lanzó a un ataque cuerpo a cuerpo con todo lo que tenía. Ya que no tenía las mismas habilidades de su verdadero cuerpo, tuvo que apañárselas con lo que tenía, atacando únicamente con su cola y cabeza, las extremidades las usaba a veces para atacar, pero prefería usarlas para moverse a gran velocidad.

—¡Tengo que hacer algo, tiene razón el señor Goku, yo decidí encargarme de los Pokémon de Ashy, y Pikachu es el Pokémon que más quiere, no puedo defraudar ni al señor Goku ni a Ashy! —hasta que por fin decidió ser parte de la batalla— ¡Prueba un ataque rápido!

—¡De acuerdo Sakura! — el Pokémon atinó a obedecer, e incremento su velocidad para atacar.

Lamentablemente, todos los esfuerzos no hacían más que hacer moverse un poco a Vegeta, ya que los ataques no le causaban mucha impresión, más no la velocidad.

—¡Kakarotto, no solo te has vuelto muy débil, sino que también te dejas ordenar por una mocosa insolente! —decía con tono burlón— ¡¿Así querías ir a pelear contra ese idiota de Marte?! ¡Por lo menos si quieres pelear, acostúmbrate a ese cuerpo! ¡¿Qué creías, que tendrías la misma suerte que con Ginyu?!

—¡Ese no es tu problema Vegeta, la decisión la tomamos con Sakura, no es algo que te incumba, conocíamos el riesgo! —decía mientras se dedicaba a esquivar los ataques de Vegeta— Al menos veo el lado positivo de entrenar en la selva y tener cola, ¡Jejejeje!

No era que la batalla se invirtiera, siempre fue así, Vegeta tenía el control total de la batalla, mientras que Goku no tenía posibilidad ni siquiera de hacer algo.

—¡Tengo que hacer algo, sino el señor Goku va a perder! —pensaba un poco desesperada Sakura, no se podía permitirse perder tres veces consecutivas una batalla— ¡Rayo, prueba con rayo!

—¡De acuerdo! —pero antes de tener una intención de atacar, volteó a ver a la peli castaña y le preguntó muy intrigado— ¿Es igual que concentrar el ki?

—¿Ki? —preguntó muy desorientada Sakura, muy extrañada de aquella palabra— Creo haber escuchado esa palabra antes. No lo sé…

Goku se detuvo, no tenía idea de cómo realizar una técnica, y su cuerpo por ser otro no podía usar su energía, ya que no conocía el aguante de este. La ignorancia y el hecho que se pusieran a pensar en plena batalla, hizo que Vegeta perdiera el interés en continuar la batalla.

—¡Kakarotto, sabes muy bien cómo se pelea ¿y descuidas esas cosas?! —le dijo furioso— ¡¿Qué estas intentando, burlarte de mí?!

—¡No Vegeta, no es lo que piensas! —dijo algo desesperado moviendo sus "brazos" muy rápido de lado a lado

—¡Porque parecía que estabas jugando! —y cruzando sus brazos, se retiró— ¡No pienso perder más el tiempo contigo, en ese estado no eres más que basura! —y aún más molesto, se fue— ¡Rápido, entren, que quiero acabar con ese estúpido de Marte de una vez, no quiero perder más tiempo!

—¡Es verdad —dijo Rowan—, ya hemos perdido mucho tiempo, vámonos! —y todos volvieron al laboratorio de investigación.

Mientras tanto, la joven y su acompañante amarillo seguían en el mismo lugar.

—Es verdad lo que dice Vegeta —decía Goku muy desconcertado—, no tendré la misma suerte que con Ginyu. Tendré que ponerme a entrenar —volteó su mirada a Sakura, y la vio con la mirada baja— ¡Sakura!

El Pokémon al no recibir respuesta, caminó hasta quedar frente a frente, viendo como la joven dejaba caer lágrimas de sus ojos, muy desanimada.

—Sakura, ¿qué te sucede? —preguntó Goku sin entender que le pasaba.

—Soy una inútil —decía con tono irónico—. Desde que llegue aquí, de las tres batallas que he tenido, las tres las he perdido… creo que debería largarme a mi casa, o tal vez dejar que me maten, así no tendrán que preocuparse de mí.

—¡No digas esas estupideces! —le gritó muy molesto Goku— ¡¿Acaso olvidaste la promesa que hiciste?!

—¡Ja! Promesa que no puedo cumplir —le respondió sin aún levantar la mirada—, al contrario, me he dado cuenta que nunca debí comprometerme a algo desconocido para mí.

—La perfección no existe, así que deja de creer que siempre saldrán las cosas como quieres —le dijo muy serio—. Si quieres cumplir tu promesa, debes aprender a mantenerla en pie, y si quieres mantenerla en pie, primero tendrás que prepararte. Ni siquiera creas que con un par de conocimientos vas a comenzar a hacer todo a la perfección, primero tienes que aceptar que nunca pasará, y si queremos hacer las cosas bien a partir de ahora, tendremos que entrenar muy duro.

—¿Nosotros? —le preguntó muy sorprendida, volviendo la mirada al Pikachu.

—Si quiero pelear, no puedo hacerlo en estas condiciones —se decía muy pensante—, si Vegeta lo hubiese querido, me hubiese matado aquí mismo —cerró sus ojos, y sonrió de emoción— ¡Nosotros no nos quedaremos parados aquí esperando que algo o alguien nos dé más poder así de la nada, si queremos derrotar a Arades y a las guerreras elementales, tenemos que hacernos más fuertes! —subió al hombro izquierdo de la joven y le preguntó— ¡¿Estás dispuesta a demostrarle a los demás que somos muy poderosos?!

—¡Yo quiero ser muy fuerte para ayudar a mis amigos, no quiero ser una carga, y en especial cumplir mi promesa! —dijo muy seria, con el ceño fruncido— ¡Quiero ser muy fuerte!

—¡¿Entonces entrenaras conmigo?! —le preguntó muy sonriente, empuñando su pata derecha el roedor.

—¡Si…, a hacernos más fuertes! —ahora gritó más decidida Sakura, levantando su brazo derecho muy alto, empuñando su mano.

—¡Entonces, comencemos!

—¡Si…!

Y de esa forma, Sakura y Goku decidieron tomar la decisión de entrenar. Sabían que debían comenzar desde cero, pero ¿cómo les irá?

Mientras tanto, dentro del laboratorio todos estaban listos para empezar su viaje al interior de la internet.

—Pronto estará todo listo —decía Izzi, quien era el que preparaba el umbral, escribiendo unas líneas algorítmicas finales—, solo denme unos cinco minutos.

—¿Y cómo entraremos a ese lugar? —preguntó muy intrigada la joven Yui.

—No será muy complicado —respondió Bulma—, solo necesitaremos que ustedes entren por medio de un mecanismo de quiebre de dimensiones el cual lo descifraremos ahora, ya que todo portal dimensional tiene su propio método de apertura, al fin y al cabo, el internet es otra dimensión.

—Pero ¿cómo accederán hasta donde esta Marte? —preguntó algo inseguro Gary— Recuerda abuelo que las contraseñas de acceso fueron cambiadas, solo gracias al programa que nos trajo Yui, es que pudimos violar la seguridad de las redes.

—Eso será sencillo —dijo Vegeta—, las destruyo y listo.

—Ojalá fuese así de sencillo, pero no podrán destruir jamás esa protección —respondió muy pensante el profesor Oak—. Las bases de datos más importantes están bloqueadas por contraseñas que solo yo conozco.

—Pero veo que su sistema de seguridad fue muy fácil de destruir —intervino Vegeta igual de obstinado.

—No, no me refiero a esa clase de seguridad, ni siquiera a ese lugar de la red, me refiero a otro lugar —ante aquellas palabras, todos miraron muy extrañados a Oak—. Me refiero a una subred, donde guardo la información más importante de mis estudios y sucesos extraños.

—Abuelo, ¿en verdad tienes algo tan importante, que ni siquiera yo sabía que tenías? —le preguntó Gary impávido.

—Eso dejémoslo para más adelante, hay cosas que era mejor que ninguno de ustedes se enterara, pero es información que a todos ustedes les afecta… Creo que esto era inevitable… —comentó muy contrariado el profesor— Ahora lo importante es saber quién irá a enfrentar a Marte.

—Ni te preocupes por eso anciano, conmigo bastará —se ofreció Vegeta, hablando de una forma bastante impulsiva.

—Como te había dicho —le interrumpió Oak—, necesitarás mis contraseñas, y para eso necesito una Pokédex para registrarlas y un entrenador que las introduzca.

—¿Y eso para qué? —preguntó un poco molesto el saiyajin.

—Necesitamos introducir esas contraseñas de algún modo en los módulos de seguridad y la Pokédex es el único método, ya que, pese a que es un lugar al que solo yo tengo acceso, cualquiera puede entrar si es que un entrenador certificado porta una Pokédex con aquellas contraseñas registradas, además, la Pokédex solo administra información si es que la porta su entrenador registrado, si la llevas tú, no podrás hacer otra cosa más que hacer consultas.

—De acuerdo… —accedió a regañadientes el príncipe de los saiyajin— ¿Entonces quién será el estorbo que me acompañará?

—¡Yo iré! —exclamó con seguridad una voz femenina tras ellos. Al voltear, vieron como una joven pelíazul era acompañada de otros cuatro jóvenes y cuatro seres muy extraños.

Cuándo vieron al grupo recién llegado, los conocidos de la pelíazul escucharon con sorpresa su decisión.

—¡Dawn, ¿estás segura?! —le preguntó Gary muy asustado y preocupado— ¡No quiero que termines igual que la última vez, recuerda que Tera te dio una paliza y que si no fuera por Mugen, ahora estarías muerta!

—¡Por eso lo hago —gritó Dawn con culpa—, no tengo ningún interés en ver como todos ustedes pelean y yo me quedo aquí de protegida, quiero compensar mi patética ayuda anterior…! —pero es interrumpida.

—¡Chiquilla insolente, ¿qué te hace creer que tú sola podrás contra Marte?! —le preguntó con prepotencia Vegeta, casi burlándose de ella mientras se le acercaba.

—Nada me hace creer que lo derrotaré, pero mi deber es pelear, así me cueste la vida —le dijo entre asustada y estúpidamente valiente.

—¡¿No me digas?! —Vegeta seguía hablándole con ironía, aun estando frente a la pequeña Dawn.

—¡Vegeta, por favor contrólate, es solo una niña, no le hagas nada! —le pidió algo preocupada Bulma.

—¡Aquí hay alguien que tiene que aprender que las batallas no se ganan con caprichos! —dijo muy molesto, mientras le daba una sonrisa intimidatoria a Dawn.

—¡No es capricho, Satoshi confió en mí y tengo que demostrarle que puedo hacer lo que me pidió, tengo que demostrarle que cumplo mis promesas! —le respondió tan desafiante como asustada, cerrando sus ojos con fuerza, como si esperara que Vegeta la golpeara o algo por el estilo, pero el saiyajin solo volteó su atención a los extraños monstruos.

—¡¿Y esos animales también vendrán?! —dijo sin cambiar su mirada.

Quienes acompañaban a Dawn eran Taichi, Hikari, Yamato y Takeru, junto con Agumon, Gabumon, Patamon y Gatomon, respectivamente.

—¡Por nosotros no te preocupes, iremos a desocuparte un poco el lugar para que pelees con Marte, solo iremos a divertirnos! —dijo Gabumon.

—¡Además, las redes de información son nuestra especialidad! —ahora dijo Agumon.

—¡Con que su especialidad, ¿eh?! Eso habrá que verlo —y se retiró dónde estaban haciendo los preparativos.

— Ya que están preparados —decía Oak dirigiéndose a la coordinadora de Sinnoh—, Dawn, por favor dame tu Pokédex, registraré las contraseñas que usarán para llegar hasta Marte.

—De acuerdo profesor —dijo la joven muy seria, para de pronto notar como Vegeta la miraba muy molesto, cosa que desanimo a la joven, mientras le entregaba la Pokédex al profesor—. Aquí tiene.

—Perfecto —y el profesor conectó la Pokédex a un computador, curiosamente no conectado a las redes—. Y también quiero que te lleves el bolso de Satoshi, él dejó cualquier cosa que podría ayudarles en la batalla.

—De acuerdo —respondió muy confundida sin entender aquella petición, obedeciendo.

Y cuando el tiempo dicho por Izzi terminó…

—¡Listo! —exclamó el joven mientras presionaba una última tecla— El portal está listo, pueden partir cuando quieran —y sacaba un muy extraño dispositivo de su bolsillo—. En cuanto libere la energía del digivice que Shinlonmon le entregó a Satoshi, el umbral se abrirá.

—¡Espera un momento —preguntó muy sorprendido Taichi—, ¿acaso ese es el digivice que tenía Satoshi cuando fue a nuestra dimensión?!

—Así es —le asintió Izzi—, cuando volvió de enviarlos al Digimundo me lo entregó, me dijo que lo necesitaríamos.

—Si él sabía que necesitaríamos tantas cosas, y sabía que sucedería algo así, ¿por qué no hizo algo antes que sucediera todo esto? —preguntó muy molesto Yamato mientras caminaba hacia Izzi.

—No lo sé —le respondió Oak muy pensante—. Satoshi es experto en muchos temas, en especial en sistemas computacionales, conoce mucho sobre sistemas de seguridad, si quisiera hackear o crackear las bases de datos de los entrenadores, lo haría, pero desconozco el por qué no hizo nada.

—¡Eso no me interesa —exclamó Vegeta perdiendo la paciencia—, solo abre ese portal ahora!

—¡Es verdad, no tenemos tiempo que perder! —le apoyó Oak.

Izzi se paró y enfocó el digivice delante del gran monitor que había en el laboratorio, y de pronto apareció un umbral.

—Las reglas son exactamente las mismas que cuando Satoshi los llevó al digimundo, solo podrán ir cuatro personas excluyendo a los Digimon, ya que de por su naturaleza es su hábitat —comenzó a explicar Izzi.

—Entonces sólo quedan dos puestos —comentó Bulma mientras miraba al grupo—. ¿Quiénes irán?

—¡Nosotros iremos! —exclamaron dos voces tras el grupo mientras aparecían de golpe, casi atropellando a los demás…

—¡¿Kenny?! —exclamó Dawn muy sorprendida.

—¡Por supuesto que sí, no te dejaría ir a un lugar así, es muy peligroso! —le dijo algo sonrojado— No quiero que te hagan algo.

—¡¿Tú también Mimí?! —ahora le preguntó Takeru igual de sorprendido.

—¡Por supuesto que sí, ustedes la han pasado muy bien y yo no he hecho nada hasta ahora! —exclamó la joven mientras ejercitaba sus brazos, preparándose para la acción — ¡Con Palmon estamos listas! —agregó mientras miraba tras ella, apareciendo un ser muy parecido a una flor— ¡¿Verdad que sí?!

—¡Por supuesto! —asintió el ser verde.

—¿Les parece bien que vayan Mimí y Kenny? —le preguntó Gary al grupo.

—No tenemos problemas —comentó Taichi mientras miraba al resto del grupo, el cual aceptó el cambio—. Por favor, cuídense.

—De acuerdo, entonces todos los que irán párense frente a la pantalla —les pidió Izzi.

De la nada, el monitor comenzó a absorberlos como una aspiradora.

—¡Umbral dimensional, llévatelos ahora! —el digivice que tenía comenzó a brillar tan fuerte, que la luz cegó a todos, invadiendo todo el laboratorio.

Después que la luz desapareció y lograran recuperar la visión, pudieron ver que los tres jóvenes, el saiyajin y los Digimon habían desaparecido. Todo parecía indicar que el traslado había sido un éxito.

—¡Increíble…! —exclamó Bulma muy sorprendida— ¡Por fin se fueron… y que forma de irse!

—Solo espero que les vaya bien a esos jóvenes, tenemos que terminar con esos sujetos cuanto antes, no hay que dejar rastro de ellos —decía el profesor Oak muy preocupado, mientras pensaba en lo inevitable—. Henry… tarde o temprano se enterarán de todo.

¿Cómo les irá a Dawn, Vegeta, Mimí, Kenny y los monstruos digitales en esta nueva batalla? ¿Triunfarán o será una derrota más? ¿Podrán Sakura y Goku acostumbrarse a su nuevo estilo de vida, aún más extraño que antes? No se pierdan el siguiente capítulo, les aseguro que será emocionante.

Esta historia continuará…

...

Al pie de pagina: Ash no volverá a aparecer mas en la historia, o hasta lo que tengo en mente su aparición..., pero no se preocupen los fans de Ash (no, trolls no...), no lo olvidé en este arco, siempre estarán sus amigos para recordarlo y esas cosas cliché...

Hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos, aquí con un nuevo capítulo. Realmente no tengo mucho que decir... por ahora. Los dejo con la lectura y me despido. Hasta el próximo sábado!

...

Capítulo 51: "Cuando la batalla se reanuda. El contra ataque de Marte. La profesora de Goldate y el misterio de las Ruinas Milenarias"

Nuestros amigos por fin habían llegado a las entrañas de las redes del internet. El lugar era muy extraño, eran como túneles o algo por el estilo.

—¡Vaya, que lugar tan extraño! —dijo muy sorprendida Dawn, mirando todo su alrededor.

—¡Veo que todos los sistemas de información de todas las dimensiones son similares, es como si fuesen hecho con la misma mente! —decía Mimí igual de sorprendida, más por la similitud del internet con la de su dimensión.

—¡Después nos fijaremos en los detalles, tenemos que ir por Marte y derrotarlo antes de que posesione incluso a nuestros Pokémon! —dijo algo molesto Kenny—. ¿Pero por donde tendremos que ir? —miró por todas las direcciones, sin encontrar nada.

Pero de pronto, vieron a Vegeta irse por cierta dirección sin decir más.

—¡Señor Vegeta, ¿para dónde va?! —le gritó Dawn sin entender su actitud.

—¡Ustedes pueden quedarse a mirar todo lo que quieran, yo me voy a buscar y derrotar a esa sabandija de Marte, ustedes solo molestan! —terminó de decir, y se fue sin decir más.

—¡Uy…, que sujeto! —dijo algo fastidiada Dawn, queriendo partir corriendo, pero poco y nada avanzó, miró al suelo, y se percató de algo muy singular— ¡Chicos, estoy volando!

—¡Increíble, este lugar sí que es extraño! —dijo Kenny, quien estaba aún más sorprendido.

—¡Chicos, es verdad, no tenemos tiempo que perder, nos tenemos que ir, sino las cosas empeoraran! —dijo Mimí muy seria.

—¡Es verdad —dijo Dawn tomando una expresión seria—, vámonos! —y los tres partieron tras Vegeta, mientras los Digimon solo miraban.

—Los humanos sí que son extraños —decía Agumon muy extrañado.

—¡Tú también deja de sacar conclusiones, ya vámonos! —dijo Gatomon, yéndose también.

—¡Oye, espéranos! —exclamó Gabumon yéndose con los demás, detrás del grupo.

¿Qué les esperará en esta ocasión a nuestros amigos?

...

Mientras tanto, la card captor y el saiyajin dentro del cuerpo de Pokémon, intentaban resolver de qué forma comenzarían a entrenar.

—¡Sakura, ¿tienes experiencia en batallas?! —preguntó Goku.

—Lo siento mucho, pero como no me gusta pelear, no tengo. Con suerte tuve valor para recuperar las cartas —dijo apenada y muy avergonzada.

—Ya veo —dijo sin dejar de sonreír el ser amarillo—. Considerando que, por estar en este cuerpo, los dos tendremos que entrenar desde cero.

—¿Desde cero? —preguntaba muy extrañada.

—Así es Sakura, si no puedo utilizar mis habilidades no podré ayudarles, y Pikachu hizo este sacrificio solo para los pudiese ayudar.

—Sí, es verdad, esto no lo hacemos solamente para salvar nuestras vidas, nosotros dos lo hacemos por Ashy y Pikachu y no podemos fallarles —dijo muy seria.

—Además, si no nos hacemos más fuertes, las guerreras elementales volverán a destrozarnos —dijo un poco más serio.

—Es verdad, no tenemos tiempo que perder, ya empecemos a entrenar —dijo muy decidida Sakura.

En ese mismo momento, una mujer se les acercó.

Aquella mujer vestía una bata de color blanca, zapatos con taco de color café, una falda que le llegaba a un cuarto de pierna y remera roja; tenia ojos marrones y cabello azul oscuro, el cual lo llevaba suelto llegándole hasta la mitad de la espalda. Esta mujer se les acercó con una expresión muy amigable.

—Veo que le están poniendo mucho esfuerzo a su entrenamiento —aquella voz llamó la atención de los dos, mirando a la recién llegada.

—¡Jejejeje! Si, hacemos lo que podemos —Sakura miró fijamente a la recién llegada, y por alguna razón quedó perdida en sus ojos—. Que mujer tan bonita —se decía.

—Disculpa joven, ¿te sucede algo? —le pregunto la mujer, pero Sakura seguía embobada, cosa que su Pikachu se percató, subió a su hombro izquierdo y comenzó a fastidiarla para que despertara, picándole la cara y tirando un poco fuerte el su cabello, hasta que despertó.

—¡Discúlpeme señorita! —exclamó muy avergonzada y muy roja— ¡Sólo me distraje!

—¡Descuida! —le dijo muy sonriente— Nunca los había visto, ¿cómo llegaron a mi laboratorio y quien los dejó entrar? —preguntó muy extrañada.

—¿Dijo su laboratorio? —preguntó algo incrédula Sakura— Entonces usted debe ser la profesora Larch, ¿verdad?

—Así es. La misma que viste y calza —dijo muy feliz… y con algo de orgullo.

—¡Ya veo! —dijo sonriente— Verá, el profesor Oak vino con nosotros hasta acá, porque quería hablar con usted.

—¿El profesor Oak está en Goldate? —le preguntó a Sakura muy sorprendida.

—Así es, vino desde su hogar, desde una región llamada Kanto —le dijo con un dedo índice derecho en su mentón, pensando en lo que decía.

—Ya veo que no vives en Kanto, por cómo te refieres a la región. ¿De qué región vienes? —pregunto muy extrañada.

—¡Jejejeje! Es una larga historia —dijo con una mano derecha en su nuca, riendo muy nerviosa—. Creo que lo mejor es que converse personalmente con él, si yo le cuento, solo la enredaré.

—De acuerdo —le asintió—. ¿Me acompañas?

—Gracias por su invitación, pero prefiero quedarme a entrenar, aún tengo mucho para saber cómo entrenar a los Pokémon.

—Veo que eres nueva en esto y me parece bien que entrenes mucho, solo no sobre exijas a tus Pokémon, y en especial a ti misma. Recuerda que la conexión entre tú y tus Pokémon es lo más importante; conocer a tus Pokémon, y respetarlos siempre.

—Sí, eso me había dicho mi novio y seguiré ese consejo.

De pronto, sucedió algo inesperado. En la misma región Goldate se produjo un sismo muy fuerte y corto a la vez, lo que provocó que tanto la profesora cómo Sakura perdieran el equilibrio, cayendo pesadamente al suelo…

...

—¡Oiga! —le gritó Dawn a Vegeta— ¡¿Qué quiere, dejarnos a todos atrapados en este mundo?! —y era obvio su enojo, ya que desobedeciendo las instrucciones del profesor Oak, quiso hacer las cosas a su modo, o sea, como él quiere— Haremos las cosas como lo dijo el profesor.

Dawn acercó su Pokédex hasta una ranura que estaba a un lado de aquel extraño portal, y de este salió una luz que, al parecer, escaneó la enciclopedia.

—ID de entrenador: 54863. Nombre de entrenador: Dawn. Pueblo natal: Pueblo Twinleaf.

La voz de escaneó de la dex se escuchó en todo el ambiente, dando a conocer todos los datos de la entrenadora.

—Ya veo, por eso necesitábamos tu Pokédex, Dawn —decía Kenny muy expectante—, las Pokédex también son llaves —hasta que se escuchó una voz de fondo que decía.

—Contraseña incorrecta, ingrese contraseña correcta —lo que decepcionó a todos.

—¡A ver qué te parece esta contraseña! —exclamó Vegeta a punto de disparar una esfera de energía, pero un grito lo detuvo.

—¡Por favor deje de hacer las cosas como quiere! —le pidió Dawn algo molesta por la poca paciencia de Vegeta— Introdujo mis contraseñas de acceso. Recuerde que las contraseñas fueron cambiadas. Ahora las cambiaré por las que me dio el profesor Oak.

—¡Bah, haz lo que quieras! —le refunfuñó menos molesto, curiosamente haciéndole caso.

—Veamos, estas son las contraseñas que me dio el profesor… —dijo mientras buscaba en su Pokédex las contraseñas, hasta que la voz del escaneo dijo.

—ID de entrenador: 00003. Nombre de entrenador: Samuel Oak. Pueblo Natal: Pueblo Pallet —dijo la voz del escaneo—. Acceso permitido —e increíblemente, una puerta al costado de la que esperaban que se abriera, se abrió. Parecía una puerta secreta—. Que tenga un bien día.

—¡Vaya, el profesor Oak sí que debe ser muy viejo para tener ese número de registro! —dijo Mimí casi en broma.

—Es verdad… —comentó algo pensativo Kenny, sacudió su cabeza, y dijo muy ansioso— ¡Tenemos que irnos!

—¡Es verdad, ya vámonos! —dijo Dawn, quien fue la primera en partir, siendo seguida por los demás.

...

Mientras tanto, Sakura y la profesora Larch llegaban corriendo hasta el laboratorio, llamando la atención de todos los presentes.

—¡Profesora Larch, por fin llega, la estábamos esperando! —dijo bastante sorprendido el profesor Oak ante la sorpresiva llegada.

—¡Profesor Oak, que bueno que lo encuentro aquí, estaba muy preocupada por todo lo que ha estado pasaba en Kanto, y veo que aquí también pasaran las mismas cosas! —decía entre alegre y asustada.

—¿Por qué dice eso profesora? —preguntó el profesor Oak más tranquilo, pero inquieto.

—¡Por el movimiento sísmico de hace unos segundos, es el primero que se siente en esta región desde que empezó todo esto! —le dijo la profesora Larch a su colega muy seria, pero la respuesta que recibió no fue la que esperaba.

—¡¿A qué movimiento sísmico se refiere, profesora?! —preguntó muy extrañado.

—¡El terremoto que acaba de ocurrir, si apenas nos pudimos estar paradas! —Sakura le dijo con tono desesperado al profesor.

—Qué extraño, aquí no sentimos nada, es más, por el momento todo ha estado muy tranquilo —dijo Gary tan extrañado como su abuelo.

—¡Eso es imposible, el sismo fue lo suficientemente fuerte para que cualquiera lo sintiera! —la profesora no entendía muy bien lo que sucedía, era todo muy extraño.

—No se preocupe profesora por esos hechos, están sucediendo cosas muy extrañas desde hace una semana, no sería raro que algo así haya sucedido —dijo el profesor Rowan.

—¡Profesor Rowan, disculpe, no lo vi! —dijo cambiando a un gesto nervioso— Es verdad, ustedes saben más de estas cosas ya que las han vivido en carne propia, lo más seguro es que lo que pasó afuera sea normal, por decirlo de alguna forma… —dijo Larch más tranquila, si es que se podía decir así, teniendo en cuenta que todo era extraño…

...

El túnel por el que avanzaban era muy extraño, en comparación por el que habían llegado, ese lugar más parecía… tener datos ultra secretos que eran pasados por distintos monitores.

—¡¿Qué clase de lugar es este?! —preguntaba un poco asustada Dawn— Esas pantallas muestran cosas muy raras.

—Al parecer, el profesor Oak sabe algo más que nosotros no sabemos —dijo Mimí muy seria—. Todo lo que muestran es muy extraño.

—¿Pero por qué tendrá toda esta información tan oculta? —preguntaba Kenny muy extrañado, pero igual de asustado.

El único que no comentó absolutamente nada fue Vegeta, y no por orgulloso exactamente, sino porque miraba un monitor en el cual se apreciaba algo bastante, por no decir, extremadamente escalofriante.

—¡No puede ser! —exclamó muy impresionado Vegeta, llamando la atención del grupo, quien vio la aterrada expresión del príncipe saiyajin.

—¡Señor Vegeta, ¿qué le sucedió?! —le preguntó muy preocupada Dawn, mientras se acercaba a su lado, también viendo lo que transmitía el monitor.

Y no era para menos, el monitor mostraba como muchos saiyajin estaban listos para atacar a Freezer. ¿La razón? Estaba a punto no solo de exterminarlos, sino que también estaba a punto de destruir el planeta Vejita.

—¡Es imposible, no puede ser! —dijo Vegeta muy confundido— ¡¿Qué rayos hace esto en este lugar?!

—¡En verdad este lugar es muy extraño! —decía muy alterado Kenny— ¡¿Creen que haya información de las dimensiones donde viven los demás?! —todos miraron a Kenny muy asustados. ¿Qué se maquinaba en aquel lugar?

Y no era descabellada la hipótesis de Kenny, ya que se veía guardada información sobre la destrucción del planeta natal de los saiyajin de manos de Freezer. ¿Habría más información de todos? ¿Y cómo demonios el profesor Oak llegó a tener ese tipo de información? Todo se volvía más extraño y turbio que antes, cada vez se daban más cuenta de que había más información secreta de la que ellos creían. Todo parecía una conspiración, ¿pero de quien, y por qué?

—¡Aquí hay mucho que explicarnos! —decía muy seria Mimí— ¡Será mejor derrotar rápido a Marte y que nos explique con aun más claridad que es lo que sucede aquí! —llevó su mano derecha a su mentón, y comenzó a decir con molestia—. En un inicio creí que ya nos habían dicho todo, pero esta situación sigue igual de turbia como en un inicio… Tengo el presentimiento que aún nos están ocultando algo muy importante.

—Es verdad —dijo Kenny igual de serio—. Ahora nuestra prioridad es acabar con Marte, antes que tome el control de nuestros Pokémon —y sin más pausas, partieron raudos.

Por lo visto, solo salió un pequeño rayo de luz con la confesión de Sakura y los hechos pasados con las guerreras elementales, ya que aquel extraño lugar, solo les dio a conocer que aquel lugar tan oscuro llamado secreto, necesitaba muchísima más luz para aclararse.

Al terminar el largo recorrido, se encontraron con la puerta que daba a la salida, esta se abrió sola, y el recibimiento no era el que esperaban.

—¡Miren chicos, por fin la salida! —gritó alegre Dawn, indicando el final del recorrido.

—¡Ya era hora, parecía camino de nunca acabar! —dijo Mimí satisfecha por terminar el recorrido.

Y al cruzar la puerta, se encontraron con…

—¡Por fin…! —y el grito de felicidad de Dawn, cambio por uno de susto— ¡Cuidado!

Y claro, los Dark Pokémon Porygon, Porygon 2 y Porygon z lanzaron en conjunto un tri-ataque directo a nuestros amigos, causando que actuaran rápido y lograran, o esquivar o detener los ataques por si solos.

—¡Muévanse, no tengo tiempo para perderlo con ustedes! —Vegeta estaba listo para lanzar una esfera de energía, pero recibió el grito de Dawn.

—¡No, no los ataques, ellos no tienen la culpa! —pero era tarde, había atacado, dando en Dawn un rostro de impresión— ¡¿Por qué lo hizo?! —le gritó muy furiosa.

—¡¿Acaso tú los ibas a derrotar o detener?! ¡Ja! No me hagas reír. Se siente desde lejos el miedo que tienes. Lo mejor era eliminarlos, así no nos molestarán el camino —dijo con un tono de voz muy arrogante, y una expresión odiosa que solo irritó más a Dawn.

—¡Aun así, no tenía por qué hacer eso…! —pero fue interrumpida por el gruñido de molestia de los Porygon— ¡Es imposible…, no les hizo nada!

—Veo que son más persistente de lo que creía. ¡Creo que me divertiré un rato! —dijo Vegeta un poco más entusiasta.

—¡Oye, no te lleves toda la diversión, nosotros también queremos pelear! —dijo con mucho entusiasmo Agumon.

—Agumon, ¿están seguros? —preguntó Mimí muy sorprendida de la decisión.

—¡Por supuesto, nosotros no vinimos aquí a mirar cómo se divierten! —gritó Gabumon muy entusiasta.

—Como quieran —dijo despectivamente Vegeta.

De la nada, los Digimon cambiaron su aspecto volviéndose más grandes y con más poder, mientras que Kenny y Dawn sacaron a sus Pokémon, comenzando así la ofensiva.

Había que admitir que nuestros amigos hacían un muy buen trabajo; el trabajo en equipo que hacían era muy efectivo, logrando acorralar a los Dark Pokémon sin mayores problemas, pero de lo que no se percataron, fue que uno de los Porygon escapó por el camino por donde llegaron.

...

Mientras en el laboratorio, todos estaban conversando, al parecer de algo muy importante, ya que estaban muy serios.

—Profesora —decía el profesor Oak muy serio—, Hari nos dijo que ha estado haciendo unas investigaciones estos últimos días en la región, cerca de aquí. ¿De qué trata con exactitud esa investigación?

—Les explicare desde el inicio —comenzó a relatar igual de sería la profesora Larch—. Desde hace unos días, para ser más exacto, un día antes que todo este caos comenzara, comenzó un extraño incidente en las ruinas milenarias, así que con un equipo de investigación fuimos a ver qué sucedía. En un inicio creíamos que solo eran anomalías electromagnéticas, ya que la influencia magnética del lugar siempre ha sido inestable, creíamos que era normal, claro, hasta que llegamos a ese lugar y los Unown nos empezaron a molestar para que nos fuéramos, o al menos eso creíamos, porque en realidad nos estaban dando un mensaje, sólo que no sabían cómo comunicarlo.

—Ya veo, entonces estos días ha intentado descifrar aquel mensaje —comento el profesor Oak.

—Así es, pero por desgracia sin buenos resultados, la tipografía es aún más complicada que la de otro tipo de jeroglíficos.

—Ya veo —dijo muy serio con su mano derecha en su mentón—. ¿Le parece si voy a ver esos jeroglíficos?

—¡Por supuesto profesor, usted nos seria de una gran ayuda! —dijo la profesora muy alegre.

—Disculpen a todos —dijo Oak a los demás—, desde que llegamos, me ha molestado lo que sucede en esas ruinas.

—Descuide profesor —decía Bulma muy tranquila—, nosotros podemos controlar el umbral sin mayores problemas.

—¿Están seguros? —pregunto muy dudoso el profesor.

—¡Descuide profesor —dijo Marina con entusiasmo—, usted vaya a hacer sus cosas, nosotros estaremos bien y tendremos todo bajo control! —hasta que un enorme golpe se sintió en los alrededores, causando que todo el lugar se estremeciera— ¡Ay…! ¡¿Que fue eso?!

Por lo visto, el Porygon que se había fugado había llegado hasta la entrada que habían abierto. Todos los presentes miraron muy preocupados la situación, ya que el portal que habían formado, aún continuaba abierto. Gracias a que Porygon era un ser digital, le costaba más trabajo salir de ese lugar.

—¡¿Qué es esa cosa?! —preguntó Sakura muy asustada, casi apretando a su Pikachu.

—¡Supuestamente es un Porygon, pero ahora es un Dark Pokémon! ¡Tenemos que detenerlo ahora, sino causará estragos en este lugar! —gritó algo alterado Gary, más que nada, muy nervioso.

—¡¿Pero ¿qué hacemos?! —dijo Izzi para terminar de asustar— ¡Aquí no tenemos nada para defendernos, y esos monstruos son demasiado poderosos!

Atrás, sin que nadie estuviese prestando algo de atención, al parecer, Sakura y su Pikachu se ponían de acuerdo para algo.

—¡Si queremos hacernos fuertes, la única forma de hacerlo es luchando! —gritó muy entusiasmada Sakura.

—¡Ese es el ánimo que me gusta, Sakura! —gritó muy fuerte el Pokémon, saltando al supuesto campo de batalla— ¡Comencemos cuando tú quieras!

—¡Si, señor Goku! —los dos se pusieron en posición defensiva— ¡Aun no tenemos el poder para enfrentarnos a los Dark Pokémon, pero es lo mejor que podemos hacer! —se decía muy seria Sakura, muy preocupada por la mala posición en la que se encontraban, dando solo una salida en su báculo y dos de sus cartas— ¡Por favor, ayuden en lo que más puedan al señor Goku! ¡Fuerza, Rayo! —lanzó las dos cartas al aire, y al activarlas, las energías invadieron al Pokémon, dándole a este lo que esperaba Sakura.

—¡Ten cuidado Sakura, el nivel de los dos es muy bajo, no solo por ese cambio de cuerpo, sino también porque no han descansado! —les dijo Gary preocupado por ese intento de suicidio.

—¡No te preocupes Gary, lo tenemos bajo control, tú solo mira y aprende! —dijo Sakura muy segura.

—Eso es como estar escuchando a Ash… Eso es malo… —comentó muy nervioso el investigador, y volteó a ver al umbral, pensando con rabia— ¡Esto va por muy mal camino, tarde o temprano ese Porygon saldrá de ese portal y no tenemos forma de detenerlo para que no cause estragos! —no solo sabía que lo que sucedería era inevitable, sino también que no podía hacer nada al respecto.

—¿Y si cerramos el portal? —preguntó cómo posibilidad Yui— No podrá salir de ese lugar esa cosa.

—¡No podemos hacer eso, nuestros amigos siguen en ese lugar! —le dijo enrabiada Marina— ¡Si necesitan algo, como ayuda de nosotros o salir, no podrán avisarnos!

—¡Es cierto, pero no podemos arriesgarnos a que ese ser venga hasta acá y comience a destruir lo que hemos avanzado, si nos destruye, todo el esfuerzo de los que se han sacrificado será en vano! —le gritoneo en respuesta Yui muy enfadada.

—Por el portal no hay problema chicas, podemos cerrarlo —dijo Izzi intentando calmar las aguas, pero sin querer, las agitó aún más con lo último que dijo—, pero nadie podrá entrar ni salir de ese lugar, por lo menos hasta que derroten a Marte.

Pero sin que terminara de hablar, el Porygon logró salir de ese mundo digital, yendo directamente a encarar al Pikachu ahí presente.

—¡No podemos permitir que destruyan el lugar! ¡Sakura, tienes que sacar ese Porygon de aquí ahora! —le gritó el profesor Oak muy exaltado.

—¡Si profesor! —le asintió la card captor, y le dirigirle la palabra a su amigo amarillo— ¡Señor Goku, tenemos que sacar a ese Porygon!

—¡A tus ordenes, Sakura! —los dos comenzaron a hacer burlas para llamar la atención del ser oscuro, logrando su cometido, para así para salir por la ventana que estaba en el laboratorio, y partiendo todos a la siga de los tres, salvo Bulma, Izzi, Oak y Larch, quién, esta última, estaba entre conmocionada, impresionada, abrumada, y otros calificativos…

—¡Dark Pokémon, portales a otras dimensiones, un Pikachu que habla, una niña que usa magia…! —Larch miró al profesor Oak muy desconcertada, esperando una respuesta coherente, según ella, si es que existía.

—Es una historia muy larga profesora, no creo que tengamos el tiempo ahora para contársela —dijo el profesor, intentando cambiar de conversación muy nervioso.

—¡De acuerdo profesor, pero me debe una explicación! —le dijo de reojo al profesor con rabia interna, ya que era la única que no sabía nada de lo que sucedía.

—Cambiando de tema… —dijo de golpe el profesor Oak, volviendo su atención a Izzi y Bulma— Necesito que cierren ese portal ahora. Es verdad lo que dijo Yui, no podemos arriesgarnos arruinar todo lo que hemos avanzado, más sabiendo que existe una posibilidad de derrotar a esos sujetos. Si en verdad pueden volver a abrir ese umbral, entonces la idea más coherente es cerrarlo por ahora.

—¡De acuerdo profesor —dijo Bulma—, les avisaré ahora que cerraré el umbral!

...

Mientras tanto, nuestros amigos seguían luchando en la dimensión digital con mucho esfuerzo y muy complicados.

—¡¿Acaso esos monstruos no se cansan?! —gritó Mimí muy ofuscada— ¡Ya cánsense!

—Tranquila, si se están cansando —dijo Kenny intentando tranquilizarla—, es solo que tratan de no demostrarlo, ya no tienen energía para atacarnos como en un inicio.

Pero una voz los sacó de la batalla.

—¡Muchachos, soy Bulma, escúchenme atentamente!

—¡¿Qué es lo que sucede?! —preguntó en voz alta Dawn.

—¡Tendremos que cerrar el umbral por donde entraron, no podrán regresar a nuestra dimensión ni podrán ir a ayudarlos hasta que derroten a Marte! —les dijo la científica peli azul muy seria.

—¿Por qué tomaron esa decisión? —preguntó Dawn con la misma cara que tenían los demás, muy extrañados.

—¡Uno de esos Dark Pokémon atravesó el portal, y queremos evitar a toda costa que este lugar sea invadido, recuerden que es lo único que tenemos para resguardarnos!

—¡Por mi está bien —dijo un engreído Vegeta—, así no nos molestarán! —y dirigió la vista a los tres jóvenes— ¡Lo único lamentable es que estos chiquillos tendrán que quedarse en este lugar sin posibilidad de huir! —dijo en tono burlón.

—¡Ni siquiera piense que huiremos señor Vegeta, nosotros tomamos esta decisión y no está en nuestros planes retroceder! —dijo Dawn muy segura y emocionada.

—¡Como quieran! —dijo Vegeta sonriendo.

—¡De acuerdo, entonces cerraré el umbral! Espero volverlos a ver muchachos. Suerte.

—¡Gracias! —gritó Dawn agradeciendo su apoyo.

Pero entre las tinieblas del lugar se escuchó una voz, voz que se acercaba en dirección donde estaban nuestros amigos.

—¡Ja-ja-ja-ja! Veo que han sido unos dignos rivales para mi ejercito maligno —ante aquella aterradora voz, todos dirigieron su atención hacia donde venía su emisor—. Tengo que reconocer que son bastante fuertes, pero no lo suficiente para mí.

—Veo que eres muy hablador escondido —dijo Vegeta muy ansioso— ¡Muéstrate, insecto!

—Vaya, con que el príncipe de los saiyajin quiere luchar contra mi persona. Interesante desafío —y el ser apareció dándose a conocer. Se trataba de Marte, el guerrero de la oscuridad— ¡Ustedes no se metan! —le gritó a los Dark Pokémon— Esto es personal. Quiero probar mi nuevo poder con ese mono. Pueden divertirse con la lastra que quedó atrás —los Dark Pokémon asintieron, y enfocaron toda su atención a Dawn y los demás—¿Estás listo, Vegeta? —preguntó Marte maliciosamente.

—Te doy el primer movimiento —dijo altaneramente Vegeta quedando parado, sin una posición ofensiva ni defensiva.

¿Lograrán vencer a Marte? ¿Podrá Sakura sacar el máximo potencial de Goku en el cuerpo de Pikachu? ¿Qué tanto secreto guardará el profesor Oak? Todo esto y más, en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…
 
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Capítulo 52: "Goku, Vegeta y sus duelos dimensionales. Los trucos de Marte"

Por lo visto, el escuadrón de la oscuridad seguía intentando poseer a los Pokémon para intentar usarlos para sus fines egoístas. Para suerte de nuestros amigos, aun con los dolores de cabeza que les daba Marte y gracias a un acto precavido de Satoshi, lograron llegar con el guerrero de la oscuridad para intentar detener sus planes, ¿pero lo lograrán?

Como recordaran, en el capítulo anterior, Dawn, Kenny, Mimí y Vegeta, con algo de refuerzo de sus Pokémon y Digimon, lograron llegar hasta las redes de la internet para averiguar qué era lo que sucedía, y con suerte lo descubrieron rápidamente, así comenzando una gran batalla. Producto de esta, un Porygon había escapado fuera de su dimensión, problema que tomaron Sakura y Goku. Mientras tanto, Marte por fin aparecía desafiando a Vegeta a una batalla. ¿Logrará Vegeta derrotar a Marte? ¿Sakura y Goku lograrán detener al Dark Porygon?

Mientras Dawn y los demás luchaban, Marte y Vegeta se miraban desafiantes, esperando el primer movimiento del otro.

—¡Primero respóndeme algunas cosas antes de morir, Marte! —dijo Vegeta con ese tono de voz que lo caracteriza.

—Veo que te tienes fe ciega Vegeta, pero no me molesta que tengas ese sueño estúpido de ganarme, así que responderé a tus preguntas —dijo con tono muy irónico Marte.

—¡Respóndeme, ¿ustedes que saben de la destrucción del planeta Vejita?! —la pregunta sorprendió a Marte— ¡Ya lo sé todo, lo vi todo en ese lugar!

—Vaya, con que sabes algo de esa información, me tienes sorprendido, pero si quieres saber sobre la destrucción de ese planeta, tendrás que preguntarle a quien tiene esa información en esta dimensión. Tu dimensión no me corresponde, así que para tú desgracia no sé nada, pero si te puedo decir que Elix conocía su raza —Vegeta fue ahora quien miró impresionado a Marte—. El conoció a Freezer, quien buscaba soldados en distintos planetas para unirlos a su ejército.

—¡¿Esa basura conoció a Freezer?!

—Así es Vegeta —le asintió Marte—, se hicieron socios, ya que ambos eran igual de fuertes… no, Elix lo era aún más, pero esa sociedad terminó cuando conocieron al Rey Vegeta, tu padre. Elix conocía perfectamente la leyenda del súper saiyajin, le advirtió a Freezer, pero hizo oídos sordos, nunca creyó, por lo que, para no desbaratar nuestros planes, Elix decidió quedarse en la tierra, esperando el gran momento hasta que nuestro señor Arades despertara.

—¡¿Ustedes como conocían la leyenda del súper Saiyajin?! —preguntó un poco molesto Vegeta.

—¡Eso no te interesa, ya sabes mucho, ahora solo te queda morir!

Marte desapareció de la nada, apareciendo frente a Vegeta listo para darle un puñetazo, quien lo esquivó sin mayores problemas.

Y así es como comenzó la contienda con clara ventaja de Vegeta, aun sin transformarse en súper Saiyajin.

...

Mientras tanto, en el laboratorio de la profesora Larch, en los campos se encontraban Sakura y los demás intentando detener al Dark Porygon, quien se preparaba para atacar.

—¡Señor Goku, intentemos rodearlo, tal vez encontremos algún punto vulnerable! —gritó Sakura, dando a conocer que quería buscar algún punto débil.

—¡De acuerdo Sakura! —el saiyajin comenzó a rodear al Porygon, como buen roedor que era ahora…

—Sakura, dime ¿qué planeas? —preguntó algo nerviosos el profesor Rowan.

—¡No puede ser que sean tan poderosos sin un punto débil, Kero me enseñó que un ser por más fuerte que sea, siempre va a tener un punto débil y es ese punto el que quiero buscar!

—¡Sakura, Porygon es un Pokémon de tipo normal, tal vez deberías probar con eso! —le gritó Marina, tratando de ayudarla.

—¡Es verdad! —exclamó perspicaz— ¿Que ataques eran fuertes contra los Pokémon del tipo normal? —se preguntaba forzando su memoria, intentando encontrar una respuesta.

Pero al Porygon se le había acabado la paciencia y decidió atacar.

—¡Rayo! —gritó desesperada, cosa que puso muy nervioso al Pikachu, logrando atacar al Dark Pokémon, invadiéndolo de electricidad— Increíble…, funcionó…

—¡A lo mejor fueron esas cartas que utilizaste, Sakura! —le gritó Hikari entusiasmada.

—¡Es verdad, las cartas! —gritó feliz— ¡Eso quiere decir que podremos usar nuestros ataques a gusto! —le devolvió la mirada al Pokémon y le exclamó— ¡¿Está listo, señor Goku?!

—¡Por supuesto! —le asintió muy emocionado.

Pero no contaban con algo. De pronto, una extraña energía invadió al Porygon, tomando una tonalidad marrón.

—¡Sakura, cuidado, Porygon usó conversión! —gritó un poco preocupada Marina.

—¿Qué es la conversión? — preguntó Yamato.

—Es un movimiento de Porygon. Cuando recibe un ataque se adapta a él, y pasa a un tipo que le de ventaja —explicó Marina.

—¡¿Qué quiere decir eso?! —preguntó Takeru sin entender.

—Significa que Porygon pasó de ser tipo normal a tipo tierra, por lo que los ataques de Pikachu serán inútiles, ya que los tipos tierra son inmunes a los ataques eléctricos —explicó el profesor Rowan, asustando a todos— ¡Sakura, si quieres ganar, tendrás que utilizar otra estrategia, estás en una clara desventaja!

—¡De acuerdo profesor! —le asintió muy tranquila— ¡Lo peor de todo es que no puedo utilizar los otros Pokémon de Ashy, están muy lejos de aquí, además están descansando! —pero claramente la meta del Porygon era eliminar todo lo que se le cruzara, por lo que siguió atacando, a lo que el Pikachu solo esquivaba— ¡Si no hago algo ahora, los esfuerzos de los chicos serán en vano, no puedo permitir eso!

...

Vegeta tenía la batalla ganada, sólo era cuestión de tiempo para acabar con Marte y terminar esa pesadilla, o al menos eso era lo que parecía.

—No puedo creerlo, creí que serias un digno retador, pero solo me has decepcionado. No me había equivocado, todos ustedes son solo basura —decía Vegeta muy molesto y ofendido.

—Es verdad, solo te he decepcionado. Se nota que eres el orgulloso príncipe de los saiyajin, no te he dado el espectáculo que has querido… claro, aún —dijo Marte muy confiado.

—¡¿No me digas?! —le preguntó en tono burlón— ¡Veo que aun te queda boca para decir incoherencias, Marte!

Mientras tanto, Dawn y los demás seguían reteniendo a los Porygon y sus evoluciones con mucho éxito, extrañamente.

—¡Qué bien, ya no queda mucho, amigos, démosle el golpe final! —Dawn volteó a mirar a sus Pokémon y les dijo— ¡Muchachos, con todo lo que tengan, ahora!

Los demás con escuchar a la coordinadora, se apartaron de su camino para dejarla hacer lo que quería hacer, también llamando la atención de Vegeta y Marte.

—¡Veo que esa chiquilla es muy impaciente, veamos de lo que es capaz! — decía Vegeta muy atento a lo que hacía Dawn.

Y los cinco Pokémon de Dawn se pararon frente su entrenadora, listos para recibir la orden de ataque.

—¡Terminemos con esto chicos! ¡Buneary, rayo de hielo; Pachirisu, ataque descarga; Mamoswine, fragmento de hielo; Cyndaquil, ataque de estrellas; Piplup, hidrobomba! —con solo escuchar, los Pokémon atacaron a los Porygon y sus evoluciones con un poderoso rayo que se formó por los ataques. El efecto fue mucho mayor al esperado, ya que debilitó a todos los Dark Pokémon, dando mucha confianza a todos.

—¡Dawn, eres increíble, tienes una gran confianza y fuerza de voluntad! —dijo Mimí muy sorprendida.

—¡Es verdad, tu confianza hacia tus Pokémon se ha vuelto muy fuerte, no queda nada de la Dawn que conocí desde el jardín! —decía Kenny muy asombrado.

Mientras tanto, Vegeta le enrostraba a Marte su gran debilidad y mediocridad, dando a entender aparte, que Marte ya estaba muy sorprendido y algo asustado por lo ocurrido.

—¡Oye niña, te subestimé, fuiste muy valiente al tomar esa decisión! —le gritó Vegeta a Dawn.

—¡Te dije que era fuerte y que no sería un estorbo! —dijo Dawn con mucha confianza, en especial después de lo que le dijo Vegeta.

—¡Tampoco te pases, solo eres muy confiada pero no fuerte, esos monstruos lo son! —le dijo algo molesto Vegeta— ¡Cuando te vea pelear con tus manos, ahí recién empezaré a cambiar de opinión, mientras tanto, solo eres estorbo!

No solo el tono de voz, sino que también sus palabras la desanimaron mucho, y claro, después que Vegeta la trató de estorbo y débil, ha querido demostrarle que no lo era, ¿pero lo hará por orgullo, o quiere demostrar algo?

—¡Oye tú, no la trates así! —le exclamó furioso Kenny— Veo que ti te encanta pelear, ¡pues te informo que Dawn no es como tú!

—Está bien Kenny, el señor Vegeta tiene razón —dijo muy reflexiva Dawn—. Cuando visitamos tú dimensión Mimí, me golpearon, quedé tan débil, que todos estaban más preocupados de cuidarme que de la misión, por eso fallamos, y cuando visitamos la dimensión de Sakura, dejé que me poseyera dos cartas, poniendo en peligro la vida de todos…

—¡Dawn, no seas tan dura contigo misma, todos nos hemos esforzado en lo que hemos podido, pero todos tenemos nuestro limite! —le dijo Mimí un poco angustiada por la situación por la que pasaba Dawn.

—¡No Mimí, solo yo tengo un límite, ustedes pueden seguir creciendo y volverse aún más fuertes, yo solo puedo entrenar a mis Pokémon y hacerlos más fuertes! —detuvo de nuevo su discurso, solo para terminar con un— Disculpen por ser solo un estorbo —terminó de decir entre lágrimas, con la mirada baja.

Pero alguien bastante entrometido, puso su opinión… corrección, empeoraría la situación.

—¡No es verdad, no eres un estorbo, —le dijo Marte en voz alta—, al contrario, haz sido de gran utilidad! —dijo maliciosamente.

—¡¿Qué quieres decir con eso, maldito?! —le preguntó Kenny sin entender esa extrañísima analogía.

—¡Es sencillo, gracias al poder con el que atacó a esos Porygon, mi fuerza a aumentado! —dijo maliciosamente.

—¡¿Qué estupideces estás diciendo?! —le preguntó Mimí, tratando de hilar casi en burla las palabras de Marte.

—¡Dark Pokémon, entreguen su energía a su servidor! —gritó mientras levantaba su mano derecha.

De la nada, todos los Porygon se levantaron y se transformaron en energía. Nuestros héroes veían impresionados como Marte absorbía la energía de aquellos Porygon y comenzaba a cambiar radicalmente su aspecto.

—¡Gracias chiquilla, ahora absorberé la energía de ese poderoso ataque que hiciste contra los Dark Pokémon! —de pronto, Marte comenzó a liberar una enorme cantidad de energía, era tal, que incluso el mismo Vegeta se sorprendió al sentir tal poder.

...

Mientras tanto, Sakura y Goku tenían sus propios problemas.

—¡Tendré que improvisar con lo que tengo! —se decía Sakura para si— No puedo utilizar más magia, estoy muy agotada, y si continúo podría desmayarme… ¡Tendré que utilizar los ataques de Pikachu!

La situación era exasperante, mientras Sakura planeaba sus movimientos, los demás no podían hacer más que mirar. Goku apenas podía esquivar los ataques, más que nada, por estar al pendiente de la cara de preocupación de Sakura.

—¡Sakura, actúa rápido, no podrán continuar peleando así, preocúpate de encontrar rápido una solución! —le gritó Gary bastante desesperado.

—¡De acuerdo! —le asintió con seguridad Sakura— ¡Atacaremos a ciegas, señor Goku!

—¡Sera como tú digas, Sakura! —le gritó el Pokémon eléctrico.

—Muy bien, como veo que ese Porygon es muy veloz, entonces… —se dijo, para después gritar— ¡Ataque rápido!

El Pokémon eléctrico comenzó a atacar por todos los alrededores al Porygon, pero sin causar mucho daño.

—¡Olvídalo, no funciona, intenta con cola de acero! —gritó un poco más desesperada.

La cola del Pikachu comenzó a brillar, pero por unos segundos, ya que cuando iba a acertar el ataque, la cola volvió a la normalidad, por lo que la cola sólo tocó al Dark Pokémon.

—Claro, no me parece extraño, tanto cuerpo y mente deben ser uno, y solo la mente de Pikachu sabe cómo implementar todos esos ataques, pero como está la mente de Goku, no puede usar todo su potencial —comentó el profesor Rowan.

—Eso quiere decir que solo podrá usar su ataque rápido en su capacidad menor, y rayo es completamente inútil ahora, aunque haya aumentado su fuerza —comentó muy preocupado Gary.

—A lo mejor Sakura sólo se concentró en fortalecer el rayo de Pikachu, y por eso no puede usar todo su potencial —acotó Marina muy seria.

—Si es así, quiere decir que Sakura está en verdaderos aprietos —decía Gary sin despegar la mirada de la angustiada Sakura, quién seguía pensando en que hacer, para después cambiar su atención a Yui—. ¡Yui, Inuyasha está cerca de aquí, necesitamos su ayuda, debe estar en el rancho donde están descansando nuestros Pokémon con Kikyō!

—¡De acuerdo! —gritó la aludida partiendo en búsqueda del híbrido, pero un ataque sorpresa de agua de alguien hacia el Porygon la detuvo, buscando la procedencia de este, cosa que hizo el resto también.

—¡Disculpen la demora, por fin me quité la impresión! —dijo a los demás, para luego desviar la mirada al Porygon— ¡No sé quién te controla, pero no permitiré que vengas a provocar caos en la región Goldate! —dijo…

Así es, era la profesora Larch junto al Pokémon que realizó el ataque de agua, solo que este Pokémon era extraño para todos, y claro, no lo conocían.

...

Después que Marte terminara de absorber todo el poder de no solo los Porygon, sino también del ataque que recibieron por parte de los Pokémon de Dawn, se volvió a alistar para la batalla.

—Creo que es mi turno, Vegeta —no dejó ni hablar a Vegeta y desapareció, solo para aparecer detrás del saiyajin, sorprendiéndolo por el nuevo poder que tenía—. Creo que yo ganaré esta batalla, mono —le dio una patada por la espalda y lo mandó a volar al pseudosuelo.

El nuevo poder de Marte dejó asombrado a todos, dejando un sentimiento de miedo en los jóvenes.

Pero claramente Vegeta no se dejaría derrotar por un ataque así. Desde el lugar donde fue a aterrizar, comenzó a verse como salía expulsada una gran cantidad de energía en forma de explosión, de la cual salió un Vegeta totalmente distinto, ya que el color de su cabello había cambiado, al igual que el color de sus ojos; claramente se había trasformado en súper saiyajin. Vegeta se levantó, y quedó cara a cara con Marte.

—¡Veo que lo tuyo no es solo palabrería Marte, espero que me diviertas esta vez! —dijo ahora un Vegeta mucho más emocionado.

—¡Sera un placer, mono! —los dos desaparecieron, y se empezaron a sentir golpes en el aire.

Mientras los demás, solo veían… o intentaban ver qué pasaba.

—¡Increíble, que velocidad tienen los dos! —exclamó muy sorprendido Agumon— Lo sentimos, pero nosotros no tenemos tal nivel.

—¡Pero Agumon, si llegan a su nivel mega pueden llegar a ese nivel, e incluso si tú y Gabumon se fusionan…! —dijo Mimí muy extrañada.

—Mimí, recuerda que ya no tienen los emblemas, no podemos llegar a esos niveles —le recordó Gabumon aquel pequeño detalle.

—Parece ser que todo está en manos de Vegeta, no nos queda otra más que confiar en él —dijo Kenny, muy esperanzado que sus palabras sean escuchadas.

Pero había alguien que no le importaba nada de lo que conversaban sus amigos.

—Dawn, ¿estás bien? —le preguntó Kenny, preocupado por lo concentrada que estaba su amiga mirando al pseudocielo.

—¡Eso quiero! —exclamó secamente la joven de Sinnoh.

—¿Qué quieres, Dawn? —preguntó extrañada Mimí.

—¡Quiero ser tan fuerte como el señor Vegeta, así no les seré más un estorbo! —respondió muy seria.

Kenny y Mimí se miraron sin entender las palabras de la joven, o tal vez, solo no comprendían su punto de vista.

—Definitivamente se golpeó la cabeza —dijo Mimí algo desconcertada.

—A lo mejor se siente así porque se siente una inútil… digo, según lo que dijo —dijo muy preocupado Kenny lo suficientemente bajo como para que la pelíazul no la escuchara.

La batalla era vertiginosa, solo se sentían los impactos en el aire, hasta que un puñetazo de Marte mandó a Vegeta directo al lado del grupo, estrellándolo en las murallas del lugar.

—¡Creo que es suficiente de juegos, su tiempo ha terminado, y en especial el mío! —dijo sonriendo maliciosamente.

—¡Tienes razón Marte, tu tiempo ha terminado! —decía Vegeta recomponiéndose al lado de los demás— ¡Te convertiré en polvo, maldito!

—No Vegeta, no me refería a eso, me refería a otra cosa —decía muy confiado Marte.

—¡¿Acaso ya entraste en locura?! —dijo Vegeta en tono burlón.

—¡¿Acaso no se preguntan dónde tengo la energía de las bestias sagradas?! —preguntó Marte.

—¡¿No me digas que tú tienes la energía sagrada?! —gritó Agumon muy molesto— ¡Devuélvela, esa energía es sagrada, no debe estar junta con energía maligna!

—Vaya, vaya, recién se vienen a percatar que yo tengo algo tan importante para ustedes, pero veo que no era tan importante. ¡Ja-ja-ja-ja!

—¡Deja de burlarte de nosotros o te quitaremos la energía sagrada por las malas! —le desafió Gatomon.

—De acuerdo, entonces tendrán que quitármela —dijo Marte abriendo sus brazos— ¡Vengan, sean afortunados de esta gran oportunidad!

—Sera un placer —dijo Vegeta, ironizando su agradecimiento.

El súper saiyajin iba a comenzar nuevamente su ofensiva, pero fue detenido cuando una voz de fondo dijo algo muy extraño.

—"Extracción de la base de datos de los entrenadores completa"

—¡Ya está! —sonrió maliciosamente, retrocediendo solo algunos metros para abrir una especie de compuerta, lugar donde saco la ahora inidentificable energía sagrada.

Su aspecto era bastante más brillante y grande de la que ya conocían, fuera que su energía solo emanaba rencor y maldad pura.

—¡Ahora comenzará su infierno, pero no se preocupen, no los mataré de un golpe, quiero divertirme! —decía con una sonrisa maquiavélica, muy confiado de su victoria.

...

—¡Profesora Larch! —gritó Sakura muy entusiasmada y feliz por la ayuda— ¡Muchas gracias, no salvó!

—¡No es nada Sakura, ahora derrotemos a ese Porygon, no podemos permitir que siga causando más estragos! —dijo igual de entusiasmada la profesora de Goldate.

Y no era menos, el ataque del extraño Pokémon detuvo toda acción del Porygon, haciendo que se enfadara aún más.

—¡Sakura, profesora Seiki, tengan cuidado, Porygon está cambiando su tipo! —le avisó Gary a la joven, percatándose del comportamiento del Pokémon.

El Porygon comenzó a brillar nuevamente, pero esta vez tomando una tonalidad verdosa.

—¡Porygon ahora es tipo hierba, los ataques eléctricos y de agua no serán efectivos! —les avisó Gary, alertando de la situación— ¡Profesora, ¿tiene algún Pokémon de fuego?! ¡Un ataque de fuego lo acabaría!

—¡Eso quisiera ahora, pero solo traje este pequeño Oshawott que es para entregar a los entrenadores novatos —comentó algo sarcástica Larch—, fue al único que tomé cuando dijiste que Porygon había tomado características del tipo tierra!

—¿Oshawott? —se preguntó Sakura muy intrigada, sacó la Pokédex de Ash ya sabiendo cómo usarla y preguntó por el Pokémon en cuestión, recibiendo como respuesta un…— "Pokémon desconocido, no hay información de este Pokémon" —se escuchó de la enciclopedia.

—¡No te preocupes, no son Pokémon de las regiones del norte, por eso no tienes información, ahora preocúpate de ese Porygon y en como derrotarlo! —le comentó Larch a Sakura.

—¡De acuerdo!

Entre los ataques del Oshawott y del Pikachu, intentaron detener con todos los recursos al Porygon, algunos acertaban y otros fallaban, y los que acertaban eran muy poco efectivos. De pronto, después de varios minutos de combate, un ataque de fuego dio de lleno al Porygon mandándolo a volar muy lejos, ¿gracias a que tenía mucho más poder que el ataque de un Pokémon de fuego?

—¡¿Eh?! —todos miraron de dónde provenía aquel ataque, y vieron a un hombre sin moverse, muy tranquilo, con su brazo derecho extendido frente a él.

—¡Sí que son escandalosos para pelear! ¡No sé cómo duermen los demás, pero echaron a perder mi descanso! —dijo muy serio…. y algo fastidiado, pero con una sonrisa que demostraba mucha seguridad de sí mismo. Aquél sujeto vestía un uniforme militar color azul, acompañado de lo que parecía una capa azul oscuro.

—¡Muchas gracias, señor! —le agradeció muy alegre Sakura— ¡No sabíamos cómo sacárnoslo de encima!

—¡Gracias por lo de señor! ¡El coronel Roy Mustang a su servicio, señoritas! —dijo muy orgulloso, sin bajar su brazo con el que atacó.

Pero poco duró la pausa, ya que el Porygon volvió a cambiar su tipo, ahora tomando una tonalidad azulada.

—¡Sakura, Porygon cambió su tipo de hierba a agua, aprovecha la oportunidad! —gritó Gary muy rápido.

—¡Sí! —y Sakura se dirigió a su amigo amarillo— ¡Muy bien señor Goku, esta es nuestra oportunidad! —pero el saiyajin no respondió— Señor Goku, ¿le sucede algo? —pero seguía sin responder, cosa que la preocupó mucho, por lo que Sakura se acercó a su amigo— ¿Qué le sucede, se lastimó? —pero al acercarse, el Pikachu le lanzó un rayo en forma de amenaza a la peli castaña, dejándola sentada en el suelo bastante atontada y paralizada, pero por, sobre todo, muy, pero muy asustada y aterrada.

—¡¿Qué le pasa a ese Pikachu?! —preguntaba bastante asustada y preocupada Larch.

—¡Aléjense de nuestro planeta humanos asquerosos, o nosotros personalmente lo haremos! —gritó el Pikachu con mucha ira.

—¡¿De que estas hablando?! ¡Explícate! —preguntó el profesor Rowan, sin entender lo que sucedía.

—¡No tengo nada que explicarles a los humanos! —miró fijamente a los ojos de Sakura y le amenazó— Tú serás la primera, mocosa —de pronto, la cola del Pikachu comenzó a brillar tornándose oscura, dio un brinco y se lanzó contra ella, ¡intentando acertar su cola de acero!

¿Cómo terminará la batalla entre Marte y Vegeta? ¿Acaso Sakura está perdida? ¿Y qué fue lo que le pasó a Goku en realidad? Todas las respuestas a estas preguntas, serán reveladas, pero en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos, espero que estén bien. En estos capítulos no tengo mucho que decir, ya que siguen con la misma esencia. Como verán, esto se pondrá algo violento, así que bueno... ¡Nos vemos el próximo sábado!
 
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Capítulo 53: "Enfrentando emociones extrañas, cuando toca fondo la angustia"

Llega un momento en la vida en que alguien de corazón puro te quiere destruir, pese a que te quiere mucho, o alguien de corazón frío y egoísta que te quiere proteger, incluso arriesgando su vida; si, no es algo muy común de ver, corrección, ¿alguien ha visto algo así alguna vez? Dudo mucho que sean muchos los casos, en el mejor de los casos, pero da para pensar, ¿verdad? Bueno, se preguntarán, ¿por qué ponerse a pensar en ello? Tal vez porque es algo que tendría que ocurrir tarde o temprano, o a veces más temprano que tarde. El que alguien se lo ponga a pensar ahora, tal vez no influya en la vida de las personas, o tal vez sí. Veamos qué es lo que sucede en el primer caso, cuando alguien que es capaz de dar su vida por ti, ahora solo te quiere, en el mejor de los casos, descuartizar.

Las circunstancias no estaban para sorpresas ni mucho menos, había sucedido algo muy extraño, Goku había caído bajo la posesión de algo o alguien. Lo que no sabían los que rodeaban al saiyajin, era por qué de la nada se había convertido en un ser lleno de rabia, maldad, ira, solo con sentimientos de odio hacia los humanos.

—¡Aléjense de nuestro planeta humanos asquerosos, o nosotros personalmente lo haremos! —gritó el Pikachu con mucha ira.

—¡¿De que estas hablando?! ¡Explícate! —preguntó el profesor Rowan, sin entender lo que sucedía.

—¡No tengo nada que explicarles a los humanos! —miró fijamente a los ojos de Sakura y le amenazó— Tú serás la primera, mocosa —de pronto, la cola del Pikachu comenzó a brillar tornándose oscura, dio un brinco y se lanzó contra ella, ¡intentando acertar su cola de acero!

—¡Aléjate de ahí, niña! —gritó Mustang, pero Sakura no reaccionaba, siquiera podía moverse, aún estaba paralizada por el ataque eléctrico.

—¡Sakura, muévete! —todos le gritaban para que se moviera, pero no hubo caso.

Todo parecía así de largo para la joven, aun no salía de la conmoción de lo que sucedía. No era necesario adivinar lo que sucedería, una poderosa cola de acero acertó en su brazo derecho, mandándola a volar con mucha fuerza, quedando tirada a unos metros del lugar.

El lugar quedó en silencio, todos estaban estáticos, no podían creer lo que veían. ¿En verdad Goku había atacado a Sakura?

—¡Ustedes son los que siguen! —gritó ahora el irreconocible Pikachu— ¡Nuestro señor Arades acabará con todos ustedes, y nosotros volveremos a vivir como lo hacíamos antes que los humanos contaminaran nuestro planeta!

¡¿Qué Arades que?! Parecía una locura, pero todo hacía indicar que Goku se había unido al escuadrón de la oscuridad, ¿pero con tanta facilidad? Era muy extraño.

—¡Oye, no te precipites y será mejor que prestes atención! —le dijo muy serio el coronel Mustang— ¡Si quieres eliminarnos, primero tendrás que pelear conmigo! —pese a la seguridad con la que hablaba, sabia mejor que todos que esto estaba fuera de lo anormal.

—¡Como digas humano, entonces serás el segundo en morir! —dirigió su mirada al alquimista de fuego y comenzó a acumular energía eléctrica en su cuerpo.

Pero en otro lugar, estaban a punto de vivir una verdadera pesadilla.

...

Marte comenzó a absorber todo el poder que adquirió la energía sagrada, y la misma. Su poder era tan grande, que su cuerpo apenas la podía contenerlo, lo que provocaba que emanara energía en forma de tentáculos. Pese al tiempo, seguía aumentando su poder sin cansarse, y todo terminó con una explosión, la que mandó a volar a todos con excepción de Vegeta, quién esperaba ansioso continuar la pelea. Después de desaparecer la luz producida por la explosión, apareció Marte con un aspecto mucho más pequeño, su estatura era menor; en comparación, llegaba hasta los hombros de Vegeta, su piel escamosa era rojiza, y su cabello gris.

—Discúlpame Vegeta por haberte hecho esperar, ¿te parece si continuamos? —preguntó con una sonrisa tan fría, que causaba escalofríos.

—¡Ya era hora Marte, me estaba empezando a aburrir!

Y volvieron a pelear al mismo ritmo de antes.

Mientras tanto, Dawn y los demás se recomponían después de la explosión.

—¡Ay! ¡Ese Marte quiere pasarse de listo! —exclamó Mimí muy enfadada.

—Miren, volvieron a pelear —decía Kenny mientras concentraba su atención a la batalla.

—Es increíble que pese al tiempo que han estado peleando, continúen al mismo ritmo —decía Dawn muy sorprendida del ritmo que llevaban.

Pero las palabras de Agumon los haría aterrizar a tierra firme, de forma muy violenta.

—Vegeta perderá esta batalla —dijo Agumon muy serio.

—¿Eh? —a Mimí le llamó la atención aquellas palabras, por lo que miró al monstruo digital— ¿Qué quieres decir con eso, Agumon?

—Chicos, no es necesario que se los expliquen, solo miren la batalla —dijo Gabumon sin quitar la vista de la batalla.

—¿De que estas hablando? Solo mira, Vegeta sigue con clara ventaja —decía Kenny muy seguro de sus palabras.

Y muy obedientes, hicieron lo que les pidió Gabumon. Con un poco mirar la batalla, era evidente lo que decía Kenny; Vegeta tenía todo bajo control, pero después de analizar la situación, se percataron de algo muy extraño. Pese a que peleaban con la misma fuerza y velocidad, había algo raro en Marte.

—¿Acaso Marte está peleando al nivel del señor Vegeta por alguna razón? —todos miraron a Dawn muy extrañados, su pregunta había sido muy extraña, pero certera— Bueno, eso es lo que siento por alguna razón.

—Acabas de acertar, Dawn —dijo Gatomon—. Si analizan bien la batalla, notarán que Vegeta está luchando con todas sus fuerzas, mientras Marte está más que relajado, pareciera que estuviese jugando.

—¡Oigan chicos, lo que dicen es grave, toda nuestra fe esta en Vegeta, ¿qué pasaría si él en verdad pierde?! —gritó Kenny muy nervioso.

—¡No tengo intenciones de hacer lo que dice Marte! —gritó Dawn muy furiosa, para salir corriendo en dirección a la pelea.

—¡Dawn, ¿qué vas a hacer?! —le preguntó Kenny.

—¡¿Qué no es obvio?! ¡Voy a pelear contra Marte!

—¡¿Estás loca, quieres que te mate?!

—¡Si no hacemos algo, de todos modos, moriremos, mínimo lo que puedo hacer es ayudar al señor Vegeta, él está en peligro!

—¡Dawn, no seas estúpida, tú no puedes hacer nada, quédate aquí! —intervino Mimí retando a Dawn.

—¡Di lo que quieras, pero si quiero dejar de ser un estorbo, esta es mi hora de demostrarlo! —y cuando iba a empezar a correr al lugar de la batalla, sus Pokémon se pararon frente a ella— Chicos, ¿me quieren ayudar a pelear? —a lo que le asintieron— Se los agradezco muchachos, pero quiero hacer esto sola. Es verdad lo que dijo el señor Vegeta, si quiero demostrar ser fuerte y no un estorbo, tengo que demostrarlo con mis manos. Por favor, ustedes no interfieran —y partió a, según ella, enfrentar su destino.

Sus Pokémon miraron pasmados como su entrenadora se dirigía al campo de batalla, sin creer lo que escuchaban.

—¡Chicos —les gritó muy serio Kenny—, no se preocupen, dejen a Dawn! —los Pokémon voltearon a ver a Kenny muy preocupados— Ella le quiere demostrarle algo a Vegeta. Recuerden que pese a ser muy alegre y optimista, Dawn también cae en cuadros depresivos cuando se siente una inútil.

—¡Además —ahora decía Mimí—, si llega a suceder algo, nosotros interferiremos —para después mirar tras ella a los demás—, ¿verdad chicos?! —a lo que asintieron con entusiasmo, dejando un poco menos preocupados a los Pokémon de Dawn.

Dawn, ¿estás segura de lo que haces? ¿Crees que puedes hacer algo para al menos, ayudar un poquito a Vegeta? A lo mejor aquella desesperación, de que Vegeta estaba siendo derrotado, la había hecho tomar una decisión. Quien sabe, cualquier cosa era posible.

...

Mientras tanto, Mustang continuaba luchando contra Goku, claramente sin ningún resultado favorable, es más…

—¡Esto es imposible, se supone que, con ese cambio de cuerpo, con suerte sabia controlar sus poderes, ¿qué rayos está sucediendo?! —se preguntaba muy desesperado el alquimista de fuego.

—¡Ya lo sé! —gritó Marina— ¡Si Sakura elimina el poder de sus cartas sobre Pikachu, podrá debilitar el poder que tiene, así el coronel Mustang podrá retenerlo con mayor facilidad!

—Marina, no creo que Sakura esté en condiciones de hacer algo —decía Gary mirando a la joven que aún seguía tirada—. Está inconsciente, o al menos eso espero. Tendremos que pensar en otra cosa rápido.

—Pero ¿qué haremos entonces? —preguntaba Takeru— No creo que pueda con él por mucho tiempo más.

—¡Es verdad! —llevando su mano izquierda a su cabeza, muy desesperado, Gary comenzó a buscar una solución, pero gritó al aire con mucha rabia— ¡Maldición, Satoshi… ayúdanos!

Mientras tanto, dos personas veían desde el interior del laboratorio la batalla.

—Por favor, ayúdalos al menos a detener por un momento al Pikachu de Ash. Tengo algo en mente —decía una joven de cabello rosado.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó el hombre de turbante y capa.

—Intentaré despertar, aunque sea a cachetadas a Sakura. No puedo permitir que esté en ese estado, Sato no me lo perdonaría —decía la joven muy seria.

—¿Estás segura de lo que haces? Esa niña solo nos molestaría si se pone a pensar en todo lo que ha pasado.

—No te preocupes, Sakura es mi amiga, y mi misión es apoyarla aún en estos momentos… ¡Yo sé que Sato haría lo mismo, por algo la puso a ella como la líder de todo esto antes de morir! —le respondió con un poco más de ánimo.

—De acuerdo, como tú digas Whitney, solo espero retener a Goku por algún tiempo.

—No te lo pediría si no supiera que eres amigo de él, Piccolo. De todos modos, solo te pido que lo detengas, tampoco quiero que lastimen el cuerpo del Pikachu de Ash, él se sacrificó para que Goku siguiera con nosotros, mientras el pobre está aguantando esa maldita enfermedad —decía nuevamente muy seria, sin quitar la vista del campo de batalla— ¡Ya basta de palabrerías! —y salió corriendo mientras gritaba— ¡Confío en ti!

—Veamos primero si lo que quieres hacer funciona —decía sonriendo con algo de seguridad—. ¿Qué le habrá pasado a Goku? Él no pertenece a esta dimensión, mucho menos es como esos animales… Dejemos las preguntas para otro momento, a detener a ese enano.

¿Con que objetivo Whitney querrá despertar, como dice ella, aunque sea a cachetadas, a Sakura? Como todos sabemos, el estado depresivo de Sakura no le permite ni siquiera pensar en lo que pasa, salvo en la muerte de Satoshi, los ataques a Ash y Pikachu, y la enfermedad de Goku.

...

Mientras tanto, Vegeta aún continuaba luchando contra Marte, ya con mucha dificultad.

—¡Vamos Vegeta, ¿no me digas que ya te cansaste?! ¡Y eso que me esmeré para convertirme en un rival digno, como tú querías! —le decía en tono burlón.

—¡Ni siquiera creas que ya tienes la batalla ganada, recién estoy calentando! —dijo ahora Vegeta con mucha rabia contenida.

—Perro que ladra no muerde —decía en una posición muy burlona, levantando sus manos a la altura de la cara, para después solo cruzarse de brazos— ¡No tengo tiempo para juegos saiyajin, terminemos esto ahora! —de pronto, comenzó a emanar más energía. Por lo visto, tenía en mente aumentar aún más su poder para destruir a Vegeta de un solo golpe, mientras que Vegeta hacia exactamente lo mismo.

—¡Ahora veras Marte, te eliminaré en un abrir y cerrar de ojos! —y sin mediar más, Vegeta se lanzó a atacar, pero para su sorpresa, cuando estaba a punto de acertar su puño izquierdo, Marte se movió a una velocidad superior a la de él, esquivando el ataque sin ninguna molestia— ¡Maldito, me las pagarás! —la desesperación hizo que Vegeta solo se desesperara, valga la redundancia, por lo que se lanzó contra Marte a dar golpes a tontas y a locas, sin acertar ninguno— ¡¿Qué rayos le pasó a Marte?! ¡Aumentó su poder de forma abrumadora, esto no puede estar sucediendo!

Por más que Vegeta lanzaba golpes, no acertaba ninguno, hasta que la desesperación le hizo pasar una mala jugada al descubrir su defensa, lo que Marte aprovechó para propinarle un par de golpes que lo mandaron al pseudosuelo.

—¡Lo siento mucho Vegeta, pero no tengo tiempo para tus juegos, tengo cosas importantes que atender! —en sus manos comenzó a cargar una extraña energía, parecía fuego azulado— ¡Te mandaré a lo más profundo del infierno, saiyajin!

Se veía todo perdido para Vegeta, estaba a punto de desaparecer. El ataque de Marte se veía muy potente, y considerando su velocidad, seguro que, si lograba esquivar el ataque, cosa casi improbable, igual lo mataría, pero de la nada apareció Dawn, interponiéndose entre la trayectoria del ataque Marte y Vegeta.

—¡Niñita, vete de aquí, me molestas! —dijo con rabia el saiyajin.

—¡No lo haré, voy a probarles que no soy un estorbo! —gritó con ira y prepotencia Dawn, muy segura de su decisión.

—¡Ahora me eres un estorbo! —le dijo Vegeta muy furioso— ¡¿Acaso quieres que tu vida termine ahora?!

—¡No me importa si muero ahora, al menos moriré ayudándolos y no de protegida! —dijo mientras volteaba su mirada al saiyajin, mirándolo muy segura.

Al ver esta situación, Marte detuvo su ataque.

—¡Vaya, vaya, con que la jovencita quiere luchar conmigo! —decía muy sarcástico.

—¡Por supuesto Marte, no creo que pueda derrotarte, pero al menos daré mi mejor esfuerzo! —decía muy convencida, sin nada de miedo, o eso simulaba…

—Vegeta, ¿te parece si primero juego con esta mocosa y después te destruyo? —la pregunta sacó de sus cabales a Dawn, provocando que su enojo aumentara.

—¡Haz lo que quieras Marte, pero ni creas que podrás derrotarme! —decía con una sonrisa sarcástica.

—¡Ahora les demostraré que si soy capaz de luchar por mí misma! —se decía Dawn— ¡Por causa de mi torpeza estamos en peligro, si hubiésemos traído con nosotros aquella energía sagrada, ahora estaríamos descansando en casa! —y gritó fuertemente— ¡Prepárate Marte!

...

Mientras tanto, Goku seguía dándole problemas al alquimista de fuego, quien apenas podía seguir el ritmo de la pelea.

—¡Esto es terrible, si no hacemos algo ahora, matará al coronel Mustang! —exclamó muy preocupada Marina— ¡Tiene que haber algún método para ayudarlo y detener al señor Goku!

De pronto, se sintió una explosión detrás del laboratorio, para ser más exacto, en el lugar donde descansaban los Pokémon.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó Taichi muy preocupado.

—¿No están descansando los Pokémon en ese lugar? —pregunto Hikari un poco asustada.

De pronto, la asistente de la profesora Larch llegaba corriendo desde el laboratorio al grupo. Se veía aterrada.

—¡Esto es horrible! —gritó la joven aterrada.

—¡Hari, ¿qué sucede?! —preguntó Gary bastante angustiado.

—¡Todos los Pokémon que descansaban en el rancho comenzaron a atacar!

—¡No, Inuyasha y Kikyō están solos en ese lugar! —gritó Yui— ¡No podrán contra los Pokémon de Satoshi, los van a matar!

—¡Es cierto Yui…, si los Pokémon de Satoshi caen poseídos, en especial sus Pokémon más poderosos, no tendremos ninguna oportunidad! —reflexionó Gary, comenzando a desesperarse mucho, contagiando sus emociones a los demás.

Hasta que lo inevitable ocurrió, una cola de acero de Pikachu impactó por la espalda a Mustang, dejándolo en el suelo muy debilitado.

—¡Llegó tu hora, maldito! —gritó el Pikachu con ira, alejándose un poco y acumulando energía eléctrica.

—¡Maldición, no me puedo mover…, ya estoy muy agotado y adolorido! —decía entre quejidos Mustang, con mucha rabia— ¡Creo que en verdad me matará! —y aún sin rendirse, intentaba levantarse del suelo, sin éxito.

Todos vieron como el Pikachu acumulaba muchísima energía, y cuando terminó de preparar su ataque, disparó la poderosa descarga eléctrica, la que al impactar provocó una gran explosión, provocando que una pantalla de polvo se levantara por la fuerza de impacto del choque.

—No…, Pikachu, que hiciste —dijo Gary con la voz entrecortada, sin creer lo que veía.

Nadie podía creer lo que veían. ¿En verdad Goku o Pikachu, como quieran decirle, había matado al coronel Mustang?

Cuando se disipó el polvo, se vio el resultado del ataque. Había sido un gran impacto, dejó un gran cráter el ataque eléctrico, pero no había nadie.

—¡Imposible, no está! —gritó el Pikachu, quien comenzó a mirar por todas partes buscando al coronel, hasta que miró al cielo y vio como alguien lo había salvado— ¡Rayos, ¿cómo llegó ahí?! —gritó con rabia.

—¡Oye enano, no será tan sencillo como crees, ahora yo pelearé contigo! —le gritó quién estaba flotando en el aire, mientras se dirigía al grupo.

Al llegar al grupo.

—Oye…, gracias por ayudarme —dijo Roy muy agitado.

—Será mejor que no te metas con ese sujeto, puede que esté con ese cuerpo, pero no quiere decir que sea un debilucho —dijo muy serio y preocupado el recién llegado.

—¡Llegaste justo a tiempo Piccolo, me alegra mucho! —exclamó aliviada Yui— Pero ¿qué harás ahora con Pikachu?

—No lo sé —respondió el namek muy pensante—. No creo que haya usado su verdadero poder, tendré problemas para detenerlo al menos, pero trataré.

—Solo cuídate de los ataques eléctricos, Piccolo —le recomendó Gary—. Jamás había visto tanto poder en un Pokémon, sería muy problemático si te llegara alguno.

—Lo tendré en cuenta —asintió con mucha seguridad Piccolo, sin quitar su mirada del Pikachu— ¡No sé quién seas en realidad rata, pero no creas que la tendrás tan fácil conmigo!

—¡Eso lo veremos, Piccolo! —respondió de forma desafiante el Pikachu, mientras tomaba posición de ataque.

Por lo visto, la batalla se ha vuelto extremadamente difícil, no solo por el poder… Tal vez, eso era lo menos importante en ese momento, ya que estaban en una situación en que debían que derrotar a sus amigos, o simplemente demostrar que podían seguir adelante pese a las situaciones difíciles. ¿Qué sucederá con Dawn? ¿Lograrán derrotar a Marte? ¿Y qué pasará con Goku? ¿Podrán volverlo en sí, o tendrán que eliminarlo? Todo esto y más, en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Hola a todos. En esta ocasión, como en la anterior, solo seré cortés con ustedes, ya que no tengo mucho que agregar. Saludos y cuídense. Hasta el próximo sábado!
 
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Hola a todos. Creo que este y los próximos cuatro capítulo son los que mas me gustan de toda esta historia, hasta ahora. Les sugiero que lean con mucha calma, ya que hice pequeños pero críticos cambios, los cuales pensé mucho antes de colocarlos, pero eso a partir del próximo capitulo...

Bueno, ¡los dejo con la lectura!

...

Capítulo 54: "La esperanza de una flor ingenua, la metamorfosis del viento"

Todos hacían su mejor esfuerzo contra sus retos, la batalla era muy dura, pero por más que luchaban, por más que se esforzaban, no podían hacer frente a sus contrincantes, tanto a Marte como a un desconocido Goku, no solo por estar en el cuerpo de Pikachu, sino porque también estaba atacando a sus amigos de forma despiadada. Lo que era peor, ahora Piccolo comenzaría a luchar. Mientras que, en otro escenario, Marte "luchaba" contra una débil Dawn quien lo hacía pese a su inutilidad, cosa que trataba de demostrar que era falso. ¿Cómo les irá? ¿O serán derrotados?

Mientras Piccolo y Goku estaban parados sin hacer un solo movimiento, esperando el momento exacto para atacar, los demás miraban entre ansiosos y nerviosos la reanudación de la pelea. Ahora todas sus cartas estaban puestas en uno de los mejores amigos de Goku, irónicamente o paradójicamente, como quieran decirlo.

—¿Creen que debamos ayudar? —Marina estaba muy nerviosa, no despegaba la mirada de Piccolo y del Pikachu.

—Tranquila Marina —le aconsejó Gary—, Piccolo debe conocer a la perfección tanto técnicas como la forma de luchar de Goku, debe de tener algún plan.

—¿Y si Piccolo es derrotado? —preguntó angustiada Hikari.

—Gary tiene razón —le respondió Rowan—, solo podemos confiar en que al menos podrá tener alguna posibilidad de ganar, pero si llega a ser derrotado, no nos quedará de otra que pelear a mano limpia.

Mientras tanto, tanto Piccolo como Goku esperaban el primer movimiento, veían atentamente cualquier clase de movimiento entre ellos.

—¡Vamos Piccolo —le decía extrañamente el Pikachu—, ataca con confianza, te daré el primer movimiento, aquí parado me empiezo a aburrir!

—¡Estas muy confiado enano, estas peleando con un cuerpo extraño, si quiera estás acostumbrado a él, ¿qué te hace pensar que saldrás ileso si te ataco?! —dijo muy sarcástico el Namek, se veía muy confiado, o al menos eso aparentaba.

—¡Ja! Siquiera me has atacado y ya te das como victorioso —decía el Pikachu mientras comenzaba a bajar sus patas delanteras a tierra, esperando lo que sea—. Aprovecha que te doy la ventaja, no seré más servicial —el tonito sarcástico de Goku ya estaba sacando de sus casillas a Piccolo.

—¡Ya es suficiente, te derrotaré tan rápido que ni cuenta te darás! —le gritó bastante rabioso, lanzándose contra el Pokémon/Saiyajin.

Al segundo que se le acercó Piccolo y comenzó a atacar, Goku comenzó a retroceder lentamente, básicamente para mantener una distancia visible, ya que Piccolo había comenzado a atacar con golpes físicos; golpes que no surtían efecto, ya que eran esquivados con mucha facilidad. Pero en un segundo de descuido del Pikachu, Piccolo acertó un golpe, mandándolo contra un árbol, pero al parecer el golpe no fue muy fuerte, o no lo sintió tanto, ya que el Pikachu usó el árbol como un apoyo para salir disparado contra Piccolo, quien estaba por recibir una cola de acero, que alcanzó a retener con la ayuda de su brazo derecho, solo para quedar a una distancia bastante amplia, quedando a espaldas uno del otro, darse media vuelta y quedarse mirando.

—Es increíble —pensaba Piccolo—, pese a estar unas horas en ese cuerpo, se adaptó como si hubiese nacido en él, es más, el cuerpo adaptó los movimientos y técnicas de combate de Goku, pero al parecer solo puede utilizar las técnicas de ataque del Pikachu de Ash. Tendré que tener cuidado con su electricidad, parece ser que es más fuerte de lo que parece.

—Piccolo es muy inteligente —se decía ahora Goku—, conoce muy bien las técnicas de Goku. Qué suerte que no conoce las de este Pikachu, me aprovecharé de eso —¿Por qué habrá dicho eso en tercera persona? ¿A lo mejor no es Goku el que está atacando? —. ¡Piccolo —le gritó—, se nota que eres un guerrero muy poderoso, creo que esta batalla será más divertida de lo que creía!

—¡Debo decir lo mismo —respondió el aludido—, pese a que te encuentras en ese cuerpo muy poco tiempo, sabes usarlo muy bien, me tienes sorprendido! —terminó de decir, volvieron a la batalla.

Mientras tanto, los demás veían entre asombrados y entusiasmados la batalla.

—¡Es increíble —comentó Yui muy entusiasmada—, están luchando a igual, Piccolo podría ganar!

—Es verdad. Esperemos que si pueda ganarle a Pikachu —comentó muy serio Taichi, inexpresivo.

¿Cómo se llevará a cabo la batalla? Esperemos que a Piccolo le vaya bien.

...

Mientras tanto en la dimensión digital, Marte miraba con una sonrisa sarcástica a una Dawn que se le acercaba muy decidida, muerta de miedo, pero con mucha confianza de que lo que haría, era lo correcto. Tenía que pagar, según ella, que por su causa fallaran en una de las misiones.

—¡Te veo muy decidida niñita, pero no creo que sea suficiente para derrotarme! —sarcásticamente le dijo, casi escupiéndole en la cara a Dawn.

—¡Tal vez no te derrote, pero al menos sabré si en verdad les fui útil a mis amigos! —le respondió Dawn, mirando a los ojos al guerrero oscuro con mucha rabia.

—¡De acuerdo, de acuerdo, si tanto insistes! —Marte bajó todo su poder a casi nada, y descubrió su defensa— Seré bueno contigo pequeñita, te daré el gusto de golpearme, ya que te veo con muchos ánimos de hacerlo —con sarcasmo, la alentó a hacer lo que ella quería.

—¡Deja de burlarte de mí! —gritó la pelíazul furiosa, empuñando su mano derecha, dirigiéndolo con mucha velocidad y fuerza, según ella, al mentón de Marte.

Mientras Mimí, Kenny y los demás, solo veían tan exasperante escena.

—¡Esa idiota, la va a matar! —con mucha ira gritó entre dientes Kenny— ¡Tenemos que ir a ayudarla!

—Tranquilo Kenny —intentaba tranquilizarlo Mimí—, no creo que la mate, solo está jugando con ella. El verdadero objetivo de Marte en este momento es Vegeta.

—Espero que tengas razón —dijo con un tono más calmado el joven, sin despegar la mirada de Dawn y Marte.

Increíblemente Dawn acertó su golpe, pero como ya se suponía, sin ningún efecto.

—¿Eso es todo lo que tienes niñita? —sin salir de su sarcasmo, le preguntó a una furiosa Dawn.

—¡Cállate! —y con mucha rabia, le dio una fuerte bofetada sin causar daño, dejando a la coordinadora blanca de la impresión, con sus ojos idos.

—¡Ya basta de juegos! —Marte con cierta molestia, más por hacerle perder el tiempo, lanzó a Dawn expulsando su energía en dirección a Vegeta, estrellándose contra el pseudosuelo del lugar— ¡Vegeta, creo que ya es suficiente, he perdido mucho tiempo jugando con ustedes, debo preparar su infierno eterno!

—¡Es verdad Marte —le respondió Vegeta—, ya hemos perdido bastante tiempo, solo te equivocas en una cosa, yo seré quien te derrote!

—¡Buena broma Vegeta! —le respondió, sin salir de su sarcasmo y luego mirarlo muy molesto— ¡Muere, Saiyajin!

Mientras, Dawn solo veía como la pelea entre el súper saiyajin Vegeta y Marte se reanudaba.

—No puedo creerlo —se decía rendida, llorando desconsoladamente—, ni siquiera sirvo para enfrentar mis propios problemas. Siempre he dependido de mis amigos, y ahora que quiero luchar sola, solo recibo humillación de mi rival. Ya no sé qué hacer.

...

Mientras tanto, Piccolo seguía luchando contra el Pikachu poseído, increíblemente al mismo ritmo. Se detuvieron por un momento mientras se miraban fijamente, después de luchar por unos minutos, increíblemente sin siquiera con la respiración agitada.

—¡En verdad tus movimientos son muy ágiles, veo que no sólo te has adaptado a ese cuerpo, sino que también a la batalla, Goku! —le felicitaba el Namek, muy entusiasmado.

—¡Es verdad, no creí que me acoplara con tanta facilidad a este cuerpo, es una lástima que no podrás vencerme! —le respondió el Pokémon.

—¡Ja! ¿Eso crees, ingenuo? —le rio con tono burlón— Con ese cuerpo no puedes transformarte en súper Saiyajin, y olvídate de usar el kaioken y la genkidama, ni siquiera creo que puedas usar las técnicas de Goku como el Kame hame ha, ¡si con suerte puedes usar las técnicas de esa rata!

Los demás escucharon con mucho alivio y algo de felicidad aquellas palabras. Al parecer, Piccolo había encontrado el modo de derrotar a Goku.

—¡Es increíble que se haya dado cuenta de tantos detalles en pocos minutos! —exclamó sorprendido Taichi.

—Es cierto. Misty me había comentado que Piccolo fue quien los encontró cuando llegaron a buscar las esferas del dragón —interrumpió Gary con más tranquilidad—. Por lo visto, Goku y Piccolo se conocen muy bien, tanto emocional como en sus estilos de batalla.

—Y como Ash fue con ellos, también debe haber visto y conoce la forma de luchar de Pikachu —señalaba Rowan—, eso quiere decir que puede abordar cualquier estilo de batalla. Lo tenía todo muy bien calculado.

—¡Esperen un momento, eso quiere decir que cuando ocurrió el intercambio, Pikachu dejó todos sus conocimientos en su cuerpo! — intentaba descifrar Yamato — ¡El objetivo de Pikachu era que Goku usara su cuerpo hasta que se recuperara de su enfermedad, eso quiere decir que todos los conocimientos de Goku se fueron con su alma!

—Bueno, es más o menos lo que trataba que decir, pero más resumido —sentenció Rowan algo extrañado.

—¿Entonces qué posibilidades hay que las técnicas de Goku se hayan ido al cuerpo de Pikachu? —preguntó Marina algo inquieta.

—Es verdad, puede ser una posibilidad —dijo algo preocupado Rowan.

Pero como Piccolo tiene tan buen oído, escuchó a todos y les respondió.

—¡No se preocupen por eso, Kaiosama nos dijo hace mucho que técnicas como el kaioken y la genkidama solo podría usarlas si su cuerpo y mente de estaban conectados! ¡Ahora Goku está en el cuerpo de Pikachu y viceversa, por lo que no podrá usar sus técnicas, es más, ni siquiera creo que pueda usar el Kame hame ha, necesita de sus manos, y ni eso tiene! —les explicó Piccolo detalladamente, dando una posibilidad de triunfo a los demás.

—¿En verdad piensas eso? —un rostro malicioso se vio en Pikachu, llamando la atención de todos.

—¡¿Qué?! —exclamó algo aturdido Piccolo— ¡¿No me digas qué…?!

—Mejor no te digo nada. Observa.

De pronto, la tierra comenzó a temblar súbitamente, y en el lugar donde estaba posicionado Pikachu comenzó a formarse un enorme agujero, mientras que su cuerpo comenzaba a expulsar energía con tonalidades plateadas. Todos miraban atónitos como el Pikachu, al parecer, comenzaba a aumentar su fuerza sin ningún esfuerzo.

—¡No puedo creerlo, sin ningún esfuerzo ya tiene tal poder —exclamó asombrado Piccolo—, y lo peor es que sigue aumentando su fuerza, pareciera no tener un límite!

—¡Tranquilo Piccolo, aun no te sorprendas, aun me queda un poco más! —le replicó el Pokémon, sin dejar de aumentar su poder.

La energía alrededor del Pikachu era enorme, su aura plateada era abrumadora, cuadriplicaba su estatura estando parado en sus cuatro patas, hasta que su aura se tornó rojiza, al tiempo que la musculatura de su cuerpo aumentó; no era mucho, pero se veía al Pikachu un tanto más grande de lo normal, aun así, continuó aumentando su energía, hasta que llegó al límite que deseaba.

—Muy bien Piccolo, ¿listo para el segundo round? —con mucha seguridad le preguntó el Pikachu.

—¡Veo que tienes varias cartas bajo la manga, enano! —le respondió mientras aumentó su poder de golpe, haciéndose visible un aura plateada— ¡Me parece, me empezaba a aburrir! —le terminó de decir, pero su mente tenía pensamientos de preocupación y miedo— ¡Maldición, no sólo puede usar el kaioken, también puede controlarlo a su manera, y no solo eso, también superó el poder de Goku como súper saiyajin! ¡No podré vencerlo, está fuera de mis límites y mi fuerza!

...

Lamentablemente, Vegeta tampoco la tenía tan fácil, pese al gran esfuerzo puesto de su parte, Marte llevaba la ventaja no solo en poder, sino también en velocidad, y eso se veía en los rostros de los luchadores, ya que Vegeta se veía exhausto, estaba jadeando del cansancio, mientras que Marte estaba como si nada, muy tranquilo.

—¡Vamos Vegeta, ¿dónde quedaron esos ánimos de eliminarme?! —Marte ya se burlaba de la paupérrima condición de su contrincante.

—¡Ese maldito, no me puede tener en estas condiciones, soy un súper Saiyajin! —se decía aun con la frente en alto por orgullo— ¡Veamos cómo sales de mi técnica más poderosa! —de su mano derecha abierta, juntó sus dedos, concentró energía, y gritó con furia— ¡Big Bang Attack! —y un rayo de energía salió de la palma de su mano a gran velocidad dirigiéndose a Marte.

—No creerás que me vas a vencer con eso, ¿verdad Vegeta? —le preguntó mientras se cubría con los brazos.

Marte esperó el ataque a propósito, el cual impactó con mucha potencia, creando una explosión en el lugar, levantando una nube producto del choque, la que cubrió el resultado del ataque.

—¿Es todo lo que tienes, Vegeta? —se escuchó entre la nube, la cual de a poco se empezó a disipar. Todos miraban anonadados, ¡el ataque ni rasguños le hizo a Marte! — Me has decepcionado Vegeta, esperaba más de ti. No tengo más tiempo que perder, los eliminaré, y empezare por ti, Vegeta —decía mientras levantaba su brazo izquierdo, apuntándolo con su mano abierta— ¡Desaparece Saiyajin!

Marte comenzó a cargar un ataque de alto poder contra un inmóvil Vegeta, quien aún estaba conmocionado por la superioridad de su enemigo.

—¡No… —gritó Dawn, quien solo miraba la escena muy traumada—, ahora mataran al señor Vegeta! —de pronto despertó de su estado, y recordó la promesa que había hecho— ¡Es verdad, le prometí al señor Vegeta que no sería más una débil e inútil, y se lo demostraré! —y como pudo llegó hasta el lugar de batalla, interponiéndose entre la trayectoria del ataque— ¡No permitiré que le hagas daño al señor Vegeta!

—¡¿Qué estás haciendo, mocosa?! —preguntó un tanto molesto Vegeta— ¡¿De verdad tantas ganas tienes de morir?!

—¡Si tengo que morir protegiendo a mis amigos, entonces con gusto lo haré! —le respondió airosa la peli azul.

—¡Entonces los mataré a los dos! —les gritó Marte, solo para disparar su poderoso ataque.

Pero cuando el ataque estuvo a poco de llegar a su objetivo, algo se estrelló contra él, deshaciéndolo por completo. Muy extrañados, los tres miraron en dirección de donde había venido ese algo, y vieron que tanto Pokémon como Digimon lanzaron sus mejores ataques combinados para salvar a Dawn y Vegeta, por el momento.

—Veo que ustedes quieren por adelantado su estadía en el infierno, imbéciles —dijo en voz baja, muy molesto—. ¡Me tienen harto, desaparezcan sabandijas! —y comenzó a preparar nuevamente su ataque más poderoso contra el grupo.

—Lo sentimos mucho, chicos —dijo Mimí resignada, mientras miraba fijamente a Dawn y Vegeta.

—Es lo único que podemos hacer por ustedes —finalizó Kenny satisfecho—. Chicos, por favor derroten a Marte… y Dawn… —decía entre lágrimas en sus ojos—, valora la oportunidad y la amistad que compartimos.

—Kenny… —Dawn miraba a la distancia a su mejor amigo, o su más que amigo, intentando contener su llanto.

—Que escena tan tierna… —comentó Marte de forma sarcástica— ¡Fuego mortal!

La esfera que había formado en su mano, la que tenía tamaño medio se achicó, para luego lanzar un rayo de fuego muy potente y muy veloz. La velocidad y fuerza del ataque fue la suficiente como para que no pudieran reaccionar, lo único que vieron fue como el fuego mortal de Marte terminaba con sus amigos y compañeros. Tanto Dawn como Vegeta, vieron entre asombrados e impactados el poder y velocidad de aquel ataque. Después que aquel rayo desapareció, quedo a la vista un desolador resultado, todos estaban en el suelo sin reacción alguna.

—¡No, chicos! —gritó horrorizada Dawn, quien fue rápidamente a atender al grupo. Por quien primero llegó a su auxilio, fue por su Piplup, quien no reaccionaba— ¡Chicos, por favor despierten, no me hagan esto, díganme que están bien! —les gritaba entre enojada y angustiada.

—Es increíble la velocidad y fuerza de Marte —se decía Vegeta, un tanto preocupado—. Si nos llega un ataque como ese, seguro será nuestro fin.

Por más que Dawn los examinaba, tanto a sus Pokémon y los de Kenny, no hallaba respuesta de que estuviesen conscientes, por lo que corrió donde su amigo y compañero desde los inicios de su infancia.

—¡Kenny, por favor despierta, háblame! —pero no contestaba. Llevó su oído izquierdo a su pecho, y se percató de la realidad— No puedo creerlo…, todos están… muertos… —apenas dijo eso, vio como los seres digitales desaparecían de la nada— No…, esto no puede estar sucediendo… —se decía al borde de la locura— Esto debe ser una pesadilla…, ¡Si, lo más seguro es que terminó la fiesta que le hicimos a Ash y ahora estamos todos durmiendo…, sí, eso debe ser…! —exclamó con una sonrisa escalofriante, con el rostro desfigurado.

—¡No te pongas a llorar ahora! —le gritó fuertemente Vegeta a Dawn, al ver en el estado que estaba — ¡Si esa es tu idea de demostrarme que no eres basura, volviéndote loca, entonces no hubieses venido! ¡Así son las batallas, siempre hay bajas, recuerda que el más fuerte siempre prevalece! — el discurso ególatra y egoísta de Vegeta, hizo despertar del trance a Dawn. Tenía razón, ponerse a llorar y volverse loca ahora, no solucionaría nada.

...

Mientras tanto, Piccolo apenas podía aguantar la batalla, solo era golpeado repetidamente por Goku, o al menos eso se veía.

—¡Vamos Piccolo, ¿o las ganas de luchar se te esfumaron?! —le burlaba mientras usaba su cola de acero para debilitarlo aún más— ¡Vamos, pelea!

Mientras tanto, los demás veían estupefactos la masacre, e impotentes porque no podían hacer nada.

—¡Tenemos que hacer algo rápido o matarán a Piccolo! —suplicaba casi en lágrimas Hikari.

—¡Pero no podemos hacer nada, no somos rivales para él! —respondió a las súplicas Takeru, bastante desesperado.

Pero de pronto, Pikachu detuvo su ataque y se paró en sus cuatro patas mientras sonreía perversamente, mientras Piccolo apenas si podía sostenerse.

—¡Llego tu hora Piccolo, te derrotaré con lo que menos piensas! ¡Lo siento, pero verás que tan equivocado estabas cuando dijiste que necesitaba mis manos para usar el Kame hame ha!

—¡Maldición, ya no tengo energías! —pensaba con mucha rabia contenida— ¡No sé cómo puede decir algo así, sin conocer la técnica a la perfección! —y aun manteniendo su rudeza, le desafió— ¡Eso quisiera ver, hablador!

—¡De acuerdo, te daré el placer de ver por primera y última vez un Kame hame ha sin manos! —el Pikachu comenzó a concentrar su energía en su cuerpo, levantó su cola, y comenzó a acumular energía en la punta de esta, mientras gritaba— ¡Ka… me… ha… me…!

—¡No puede ser, está utilizando su cola como canalizador de energía, puede usar el Kame hame ha con su cola! —pensó impresionado Piccolo de la astucia de Goku.

—¡Piccolo —le gritó Gary—, ten cuidado, aprendió electro esfera! ¡Mientras más rápido seas con tus movimientos, serás un blanco más sencillo!

—¡¿Ahora me lo vienes a decir?! —le gritó con tono de regaño, aunque el regaño era a sí mismo— ¡Esto es malo, si no me muevo rápido esa rata me atacará con su velocidad, pero si me muevo lento, ese ataque me dará de lleno…! Veo que hizo una gran combinación, no tengo salida…

—¡Es tu fin, Piccolo! —terminó de decir para ejecutar su ataque— ¡ha…! —dio un brinco, y lanzó la esfera de energía como si fuese un rayo de energía.

—¡Escudo! —se escuchó de la nada.

Lo único que quedó a la vista, fue como el ataque dio de lleno a Piccolo, creando una gran explosión. Todos veían horrorizados lo que parecía el final de la batalla, ya que, bajo sus propias conclusiones, de entre el polvo levantado solo quedaría a la vista un cuerpo sin vida.

—¡Ahora siguen ustedes! —le exclamó al grupo, mientras volteaba a verlos.

—¡Eso no lo creo, maldito! — gritó una voz que sonaba muy quejumbrosa.

Todos miraron en dirección dónde provenía la voz, logrando ver muy sorprendidos de quien se trataba. La card captor Sakura por fin había despertado de su desmayo.

—¡Maldita, te había matado, el golpe que te di había sido más que suficiente! —gritó el Pokémon poseído lleno de ira.

—Mejor observa el resultado de tu técnica, ser asqueroso — le dijo Sakura al Pikachu, intentando retener su ira. El Pokémon miró donde había sido el blanco de su ataque, y vio que Piccolo aún seguía en pie, algo cansado, pero sin ningún efecto del ataque—. Alcancé a usar la carta escudo a tiempo, por suerte mi brazo izquierdo está en buenas condiciones— decía mientras se veía que tenía el báculo de la estrella y la carta del escudo en su mano izquierda, mientras el derecho estaba bañado en sangre por la herida producida por el golpe.

¡Era increíble, Sakura por fin había despertando, y justo a tiempo!

—¡Ni Pikachu ni el señor Goku son así, ellos son buenos, amables, cariñosos, me gusta estar con ellos, pero tú no eres ninguno de los dos! —le gritó por fin liberando la ira que guardaba— ¡Seas quien seas, sal de ese cuerpo, quiero a mis amigos de vuelta! —le dijo… ¿al Pokémon?

Todos estaban sorprendidos ante tal conclusión. ¿En verdad ese ser no era ni Pikachu ni Goku? ¿Entonces quién era?

...

Dawn miraba con rabia como Marte había matado de un golpe a sus amigos, en su rostro solo se veía una cosa, quería venganza.

—No te preocupes niñita, no sufrieron, esa técnica solo desprende el alma del cuerpo. Ahora vagarán por la eternidad y jamás descansarán en paz, sufrirán por la eternidad ¡Ja-ja-ja-ja! —reía fríamente Marte, se veía que solo quería seguir viendo el rostro de horror y sufrimiento en Dawn— ¡Pero no te preocupes, ahora tú seguirás, niñita insolente! ¡Prepárate para recibir mi fuego mortal! —y volvió a comenzar a cargar su ataque, con la misma potencia, pero con Dawn como único blanco.

Vegeta miraba la escena algo extrañado de la situación, tenía sentimientos encontrados, solo miraba y recordaba lo que le había prometido Dawn.

—¡Tonta, sal de ahí! —le gritó a Dawn, pero al ver que no reaccionaba, con toda la velocidad que tenía y le quedaba, fue hasta ella, la agarró y la mando a volar, para que al siguiente segundo solo escuchara.

—¡Fuego mortal! —Marte volvió a atacar con la misma técnica especial, pero en vez de impactar contra Dawn, este impactó a Vegeta con mucha fuerza.

Después de unos segundos, el ataque se dispersó hasta acabar, dejando ver a un Vegeta que, con su energía al máximo, resistió el ataque con mucho esfuerzo, sobreviviendo.

—¡Señor Vegeta! —gritó Dawn sin salir del shock en el que estaba, pero al notar que el saiyajin seguía en pie, se tranquilizó un poco.

—¡Dawn, en verdad… eres un… estorbo…! —le regañó con la voz entrecortada Vegeta, sólo para que Dawn viera como perdía su transformación de súper saiyajin y caía pesadamente al suelo, sin reacción alguna.

Dawn había caído con facilidad, nuevamente por su causa, sus compañeros tuvieron que sacrificarse para protegerla. Sin necesidad de examinarlo, la pelíazul sacó por conclusión que Vegeta había muerto por protegerla. Ahora estaba sola. Bajó su mirada, y comenzó a llorar con desesperación.

—Ese bastardo… se sacrificó por salvar a una mocosa inútil… ¡Que imbécil! —exclamó Marte muy molesto por la sorpresiva acción del orgulloso Saiyajin— Ahora si no tienes quien te proteja, niñita mal criada —y volvió a cargar su fuego mortal.

—¡Cállate! —Dawn le gritó por fin liberando su odio e ira— ¡Cómo te atreves a hablar de mis amigos de ese modo! —levantó su mirada, y aún con sus ojos llenos lágrimas, lo encaró con una expresión de odio. Era fácil saber hacia quien era ese odio— ¡Nunca te perdonaré… lo que hiciste! ¡Mataste a mis Pokémon, a mis amigos, a Kenny…, a todos! —de pronto, alrededor de Dawn se formó un aura verdosa, la que comenzó a rodearla— ¡No sé cómo, pero por mis amigos, y en especial por la promesa que le hice al señor Vegeta, te eliminaré! —de pronto, una enorme explosión se produjo alrededor de Dawn.

Cuando la explosión se disipó, se dejó ver a Dawn envuelta de aquella extraña energía, y de las bolsas que había en el suelo, para ser más exactos la bolsa que le pidieron a Dawn que se llevara, la bolsa de Satoshi, salieron dos luces, las que llegaron a las manos de la pelíazul. Muy extrañada de la situación, y poseída por la curiosidad, Dawn puso sus manos y ambas luces se posaron sobre estas. Cuándo la luz desapareció, se dejó ver una ultrabola y un objeto extraño para ella.

—¿Qué es esto? —preguntó muy extrañada al ver tan extraño objeto.

—Tranquila, joven Dawn —se empezó a escuchar en su mente —. Estoy para ayudarte y protegerte —le dijo la voz, calmando completamente a la pelíazul—. Este objeto es una joya elemental, se llama tiara celestial — ahora se escuchó en el ambiente.

—¡No me vengas con esas idioteces, muere con mi fuego mortal! —exclamó furioso Marte, lanzando nuevamente su técnica más poderosa.

De la nada, una joven pelíazul apareció de la tiara celestial. Vestía un traje de mangas largas color celeste cielo y una falda que le llegaba hasta las rodillas. Esta joven sin ningún esfuerzo y con sólo una mano, no sólo detuvo el ataque de Marte, también lo anuló absorbiendo la energía negativa, transformándola en positiva. Tenía una mirada seria, casi inexpresiva.

—¡No puede ser, anuló mi fuego mortal! —exclamó Marte sorprendido e incrédulo.

—¡Estaba descansando tranquilamente maldito, no te perdonaré que me hayas despertado! —le amenazó furiosa la extraña, de muy mal humor.

¿Quién será esta joven tan poderosa, que fue capaz de anular el ataque de Marte sin ningún problema? ¿Y qué pasará ahora con Dawn como única sobreviviente? Lo sabremos en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…

...

Y asi es como se deja suspendida una historia en la mejor parte ¡jejejeje!. Nos vemos el próximo sábado!
 
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Capítulo 55: "Una segunda oportunidad, un sacrificio por los amigos"

Tanto Sakura como Dawn pasaban por sus instancias más críticas, sus posibilidades eran casi nulas. Dawn tenía a sus amigos muertos y estaba sola ante un poderoso Marte, en cambio Sakura, intentaba con un brazo roto volver en sí a Goku. En este momento, ellas solo confiaban en que un milagro sucedería… Bueno, no confiaban mucho en que sucedería, pero para Dawn, el milagro sucedió de la forma menos esperada, del modo más extraño, por decirlo menos.

Dawn ya no tenía escaparía, solo le quedaba esperar a recibir el fuego mortal de Marte, pero en esta ocasión, en vez de ponerse a llorar, su ira prevaleció; ira que provocó que, de la tiara celestial, la cual se trasladó a sus manos, junto con una pokébola, apareciera una joven de edad mayor a la de Dawn, quien detuvo sin problemas el ataque de Marte. ¿Quién será la aparecida, y que intenciones tendrá con Dawn y Marte?

—¿Quién eres tú? —preguntó Dawn hipnotizada, sin quitar la mirada de la extraña.

—Soy Aurora, la protectora de la tiara celestial y la guerrera del viento —respondió aun sin mirar a Dawn, con la vista fija en Marte.

—¡¿La guerrera del viento?! —muy alarmada, dio unos pasos atrás— ¡¿No era que te llamabas Wind?! ¡Mis amigos me dijeron que nos traicionaste! —le exclamó furiosa.

—¡¿Qué?! —muy extrañada, giró la vista a Dawn— ¡He estado mil años durmiendo Dawn, no sé de qué me hablas…! —y no dijeron más, solo se quedaron mirando.

—¡Eres igual a mí! —gritaron al unísono, muy sorprendidas.

—Es verdad, tú no eres Wind, ella usa otro tipo de traje, además que tenemos la misma edad —le comentaba mirándola detalladamente—. Tú te ves más grande.

—Debe ser porque tengo más de mil años. Eso debe significar que tú eres una sucesora mía —le comentó sonriente.

—¡¿Qué?! —exclamó aún más sorprendida— ¡Eso es increíble!

—Después te explicaré con detalles —sentenció para volver a lo que sucedía—. ¿Me puedes decir quién es ese sujeto? —preguntó desviando nuevamente su atención a Marte, cosa que también hizo Dawn.

—Se hace llamar Marte, es del escuadrón de la oscuridad —respondió volviendo a sentir rabia.

—¡¿Escuadrón de la oscuridad?! —exclamó muy alterada, comenzando a pensar— ¡Eso no puede ser, sellamos a Arades y esos sujetos hace mil años, no pudieron haber despertado! —se dijo conmocionada.

—¡Por favor, ayúdame a derrotarlo, yo no tengo poderes ni nada por el estilo, y lo peor es que mis amigos murieron por protegerme! —le pidió llorando muy acongojada, se sentía realmente inútil.

—¿Marte mató a tus amigos? —Dawn le asintió sin mostrar su rostro— Ya veo —pensó por un momento y le respondió a modo de solución—. Dawn, yo no puedo hacer mucho en este mundo, solo soy un espíritu, pero tampoco me puedo ir de este lugar, estamos en otra dimensión, por lo que te ayudaré.

—¡¿De verdad?! —muy emocionada, celebró gritando.

—¡Pero tienes que hacer todo lo que te diga… más bien, solo quiero que hagas una cosa! —le propuso seriamente.

—¡Hare todo lo que me digas, si es necesario daré mi vida para derrotar a Marte y vengar a mis amigos! —le exclamó decidida, esperando cualquier orden.

—¡Dawn, tu eres mi sucesora más joven, tu eres mi sucesora de esta época, por lo tanto, toda responsabilidad es tuya a partir de ahora! ¡Tú misión, será la de proteger tu hogar a costa de tu vida si es necesario! —Dawn sólo asentía entre ansiosa y nerviosa, no sabía que le deparaba, pero si estaba segura que iba a por todas— ¡Dawn, tú te convertirás a partir de ahora, en la guerrera del viento!

—¡De acuerdo! —gritó inconscientemente, tardando en procesar todo lo que le había dicho, hasta hacerlo— ¡¿Yo seré… la… guerrera del viento?! —y se tranquilizó por completo, comenzando a pensar en la responsabilidad que tendría de ahora en adelante. ¿Tendría las mismas habilidades de Misty y May, según había explicado antes el profesor Oak? — ¿Y si lo hago mal? —le preguntó a Aurora muy insegura.

—¡Primero que nada, necesito que te transformes, con esa ropa no podrás luchar, necesitarás un nuevo aspecto!

—¿Y cómo lo hago?

—¡Solo pídele a Ryaquaza su valor y fuerza —le decía Aurora mientras le indicaba la pokébola que había llegado a sus manos, junto con la tiara—, el resto déjamelo a mí!

—De acuerdo… —con ese comentario, miró la pokébola, entendiendo mejor lo que sucedía.

Mientras Dawn hablaba con su antepasado, Marte aún se preguntaba qué había pasado, su ataque más poderoso había sido sobrepasado con mucha facilidad.

—¡Maldición —decía en voz baja—, esa sabandija deshizo mi rayo mortal como si fuese aire! —buscaba explicaciones sin encontrarlas, pero por lo visto, algo familiar encontró en Aurora— Tengo el sentimiento que he visto a esa mujer en otro lugar, pero no lo recuerdo —intentando hacer memoria, trató de recordar en su pasado quien podría ser—. No puede ser Wind, tienen la misma energía, pero ella está del lado del traidor —al parecer, no estaba informado de todo. ¿Estaría haciendo todo para sí mismo? — ¡No puede ser…, esa mujer…, no puede ser Aurora, ella desapareció hace mil años, se mató para sellarnos! ¡Y aun si fuese ella, no tenía tal poder en el pasado, derrotamos a las guerreras elementales con mucha facilidad! —sus conclusiones lo habían puesto bastante nervioso— ¡Ahora que recuerdo, se dice que cuando un guerrero muere, el espíritu se queda con su cuerpo, y no solo eso, además se vuelve más poderosos!

Pero tanto pensar en la situación, dejó pasar algo de lo cual se arrepentiría para siempre.

—¡Por favor Ryaquaza, dame un poco de tu valor y fuerza, te lo ruego! —gritó Dawn, levantando la pokébola que tenía en su mano.

De pronto, Dawn comenzó a brillar fuertemente, mientras la tiara se posaba en su frente, envolviéndola en una especie de energía celestial.

Su ropa comenzó a desaparecer para pasar a obtener su nueva armadura, un traje bastante llamativo. La tiara se convirtió en una cinta color celeste que le rodeaba la frente hasta la nuca, donde se formaba un moño tipo rosa, vestía una especie de blusa que le cubría hasta la mitad del brazo, también de color celeste, con detalles inscriptos de color verde, dejando ver figuras extrañas, como jeroglíficos, y una minifalda tan corta que le llegaba hasta la parte baja de las nalgas, la cual era bastante provocativa, también de color celeste, solo que esta tiraba rayas verdes, y unas botas que le llegaban hasta la rodilla, estas de color verde con detalles celestes.

—¡Perfecto Dawn —le decía ahora una voz en su mente, claramente era Aurora—, te has convertido en la guerrera del viento!

—¡Por lo bajo esto es increíble, y mi traje es hermoso! —se alababa muy emocionada.

—¡Muy bien Dawn, te ayudaré en todo lo que pueda! ¡Primero que todo, reviviremos a tus amigos, así que prepárate! —le gritó muy seria.

—¡¿En verdad?! —exclamó ya sin poder más las emociones— ¡¿Cómo lo harás?!

—¡Lo haremos Dawn, tú sólo confía en mí y concéntrate!

—¡De acuerdo, confío en ti hasta el final, Aurora! —gritó sin más, esperando cualquier orden de Aurora.

Mientras Marte solo veía algo exasperado la escena, su parálisis lo estaba dejando atrás, aun no despertaba de lo que había sucedido con su ataque.

¿Cómo le irá a ir a Dawn ahora que se transformó en guerrera elemental? ¿Y en verdad podrá revivir a todos?

...

Mientras tanto, Sakura esperaba algún movimiento del Pikachu, o lo que sea, sin dejar de pensar en cómo salir de esta.

—¡Tiene que haber algún modo de sacar esa cosa del cuerpo de Pikachu y volver a la normalidad la consciencia del señor Goku! —pensaba algo desesperada, al ver que no encontraba siquiera un punto de inicio— ¡Por favor señor Goku —le comenzó a gritar al Pikachu poseído—, despierte! ¡Sé que aún hay algo de la consciencia de usted en ese cuerpo!

—¡Sakura, no tiene caso, está poseído como los demás Pokémon, lo único que podemos hacer es retenerlo hasta encontrar una solución, o eliminarlo! —le contradijo Gary, molesto por la dura decisión.

—¡No digas esas cosas, sabes que es mentira, solo miren al Pokémon de la profesora Larch! —decía indicando a un Pokémon que estaba acurrucado, escondido de la acción. Se refería al Oshawott que tenía la profesora Larch— ¡Si el no pudo ser poseído, quiere decir que podemos rescatar a todos los Pokémon!

La verdad es que nadie se había percatado de los demás Pokémon; se habían olvidado tanto del Dark Porygon que no hacía más que mirar bastante tranquilo, y el Oshawott que estaba al margen de todo.

—¡Es verdad lo que dice Sakura —decía Gary, mientras observaba al pequeño Pokémon de agua escondido—, Oshawott está libre de la posesión!

—¡Maldición —se decía furioso el Pikachu—, ¿por qué ese maldito Pokémon no fue afectado por la energía oscura?! —muy desesperado, comenzó a decir a los demás— ¡Creo que ya he jugado lo suficiente con ustedes! —les exclamó, mientras volvía a preparar su técnica principal, pero esta vez contra Sakura— ¡Mocosa, eres muy molestosa, te eliminaré a ti primero! ¡Recibe mi Kame hame ha!

—¡No creas que me rendiré fácilmente, haré lo que sea para volver en sí al señor Goku! —le respondió, expresando en su rostro decisión en su propio cometido.

Sakura solo se puso en guardia, usando su báculo para protegerse, mientras el Pikachu seguía preparando su ataque.

—¡Niñita, sal de ahí, te va a matar! —le gritó Piccolo a Sakura desesperado.

—¡No voy a arrancar, Pikachu es mi responsabilidad! ¡Aunque esté el señor Goku en su cuerpo, yo le prometí a Ashy que cuidaría a sus Pokémon y eso haré, aunque me cueste la vida! —arengó muy tranquila, o al menos eso hacia entender, en respuesta a la advertencia.

—¡Sakura, muerta no podrás cumplir tu promesa, ni siquiera tienes preparación para aguantar tal poder, ¿quieres que esto termine ahora?! —el tono con que Piccolo la había regañado, hacía notar lo desesperando que estaba.

—¡Piccolo! —le gritó Gary para que detuviese sus advertencias, negándole— Estoy de acuerdo contigo, pero Sakura tiene razón, esto lo tiene que hacer ella sola.

—¡Pero…! —el aludido iba a contestar, pero fue interrumpido.

—¡Piccolo, yo también quisiera hacer algo, pero, aunque me duela no puedo ayudarla, no solo por no alcanzar tal poder, y tú ya debes saberlo por tu parte! —el namek abrió de golpe sus ojos; tenía razón, él tampoco podía hacer algo, ya le habían dado una paliza— Sólo podemos confiar en que Sakura pueda volver la consciencia de Goku o se dé cuenta de la cruda verdad, no podemos hacer más… ¡Maldita sea! —terminó de decir Gary, con mucha rabia contenida, misma condición que tenía Piccolo.

Sakura solo esperaba el ataque, no se movía, no hacia siquiera un esfuerzo para moverse.

—¡¿Qué esperas, no te vas a mover?! —le preguntó maliciosamente el Pikachu, esperando una respuesta cobarde.

—¡No lo haré! —le respondió tajantemente.

Quien tenía poseído al Pokémon, no entendía por qué hacía eso, mucho menos por qué no arrancaba, se preguntaba si acaso no conocía su fuerza real, o realmente era estúpida.

—¡De acuerdo, haz lo que quieras! —finiquitó para comenzar a preparar el ataque— ¡Ka… me… ha… me…! —nuevamente, en la punta de su cola comenzó a formar lo que parecía una esfera eléctrica, saltó— ¡ha…! —y disparó su técnica con mucha rabia.

Sakura no se movía, solo miraba como se le acercaba aquel Kame hame ha, el que seguro la mataría. Lo único que quedó a la vista, fue el momento en que el Pikachu asestó de lleno el ataque, provocando una gran explosión.

—¡No, Sakura! —gritó Marina angustiada.

¿Qué habrá pasado con Sakura? ¿Habrá quedado medio muerta o su cuerpo se habrá desintegrado?

...

Dawn solo estaba concentrada en una cosa, en lo que le había dicho Aurora, realmente lo deseaba, haría lo que sea, quería revivir a sus amigos.

—¡De acuerdo Aurora, dime que debo hacer! —le pidió muy seria a su antepasado.

—No te preocupes Dawn, haremos esto las dos juntas. Si lo hicieras sola, solo podrías revivir a una persona y tu energía se reduciría tanto, que serias un blanco fácil para Marte, pero si lo hacemos juntas, podrás revivir a la cantidad de personas que quieras, sin que tu energía disminuya —le explicó detalladamente a la pelíazul—. El único detalle es que no podré ayudarte a luchar, ¡pero si lo haré echándote porras! —esto último lo dijo muy entusiasmada.

—¡No te preocupes, si puedes hacerme ese gran favor, te prometo que derrotaré a Marte con mis propias manos, y lo haré por ti! —le declaró muy emocionada, pero en especial muy feliz.

—Entonces comencemos. Levanta tu brazo derecho y di, resurrección total —le ordenó Aurora.

—Ok —levantó su brazo derecho a lo alto con su mano abierta, y gritó con todas sus fuerzas—. ¡Resurrección total!

De su mano comenzó a aparecer una esfera de luz, la cual brillaba suavemente, pero al siguiente segundo, comenzó a aumentar de tamaño y luminosidad, luz que cegó a Marte y Dawn.

—¡Maldición, no veo nada! —atinó a gritar Marte, tapándose la vista con sus brazos.

La esfera de energía y la luz rodearon todo el alrededor, no dejaba un solo espacio sin invadir. El espacio permaneció rodeado por esta energía por varios segundos, hasta que la luz desapareció, volviendo todo a la normalidad.

—No veo nada —se quejaba Dawn—. De haber sabido que la luz me dejaría ciega, me hubiese puesto lentes de sol.

—Tranquila Dawn —le pedía algo nerviosa—, solo tardará unos segundos en que tu vista se recupere. Me doy cuenta que no estás preparada para estas cosas.

—Discúlpame, mi sueño es ser una gran coordinadora como mi madre, jamás he peleado por mi propia cuenta —decía mientras apretaba sus ojos para hacerlos descansar de la fuerte luz—. ¿Crees que todo estará bien?

—¿Qué esa no era tu frase? —le preguntó extrañada Aurora.

—¡Jejejeje! Es verdad, sonó muy raro en mi como pregunta —expresó muy nerviosa— ¡Es verdad, seguro que todo saldrá bien! —decía muchísimo más tranquila.

—¡Así se habla, por eso eres mi digna sucesora, la guerrera del viento! —dijo muy orgullosa Aurora— Ahora abre los ojos lentamente.

—De acuerdo —y lentamente comenzó a abrir sus ojos. En un inicio su visión le era muy borrosa, pero a los segundos su vista se aclaró, primero fijando su vista en Marte, quien estaba a su alcance del rango de visión, el cual aún no recuperaba la visión—. Marte aún está ciego —continuó su inspección a su alrededor, y se encontró con sus amigos aun tirados en el suelo—. Todo sigue igual Aurora, ¿crees que en verdad funcionó?

—Dawn, siempre andas diciendo que no nos preocupemos, y lo primero que haces es preocuparte —con la voz algo nerviosa, Aurora le comentó.

—Creo que tengo que aprender a creer en mi —se intentó explicar tímidamente—, más cuando todo esto termine, ya que comenzaré sola mi viaje por Hoenn. No puedo seguir dependiendo de los demás —de pronto, comenzó a sentir unos quejidos—. ¿Qué son esos ruidos? —muy alarmada, comenzó a mirar para todos lados, hasta que notó que uno de los cuerpos se movía— ¡Señor Vegeta! —gritó entre incrédula y feliz— ¡Si, el señor Vegeta está bien!

En la distancia, Marte escuchó bastante incrédulo.

—¡¿Vegeta está vivo?! —se preguntaba sin aun dar crédito de lo que escuchaba— ¡Eso es imposible, yo lo maté con mis propias manos, lo vi morir!

La vista de Marte comenzaba a aclararse, y con algo de dificultad, observó cómo Vegeta comenzaba a sentarse, con algo de dificultad, pero lo hacía.

—¡Maldición… —decía entre quejidos Vegeta— ¿Qué rayos pasó aquí?! —se preguntaba en voz alta, mirando en todas direcciones.

—¡Señor Vegeta! —intuitivamente, Vegeta giró a ver de dónde provenía la voz.

—¡¿Dawn?! —preguntó muy extrañado por la joven que se le acercaba— ¡¿Qué sucedió con tu apariencia?!

—¡Qué bueno que está bien! —seguía celebrando, hasta que llegó al lado les Saiyajin— Y bueno, por mi apariencia… —le decía algo sonrojada— Aun no sé qué sucedió a la perfección, no me pregunte muchas cosas —de la nada, abrió de golpe los ojos— ¡Kenny, Mimí! —y partió donde los jóvenes casi al acto.

Apenas llegó con los demás, se percató que tanto todos los Pokémon, tanto los de ella como los de Kenny, así como los monstruos digitales, estaban en perfectas condiciones, o por lo menos estaban vivos, para después atender a Mimí y Kenny.

—¡Ay, que dolor! —comenzó a quejarse Mimí mientras se sentaba— ¿Qué pasó? —se preguntaba en voz alta, mirando a su alrededor.

—¡Mimí, soy yo, Dawn! —alegremente celebró la joven, todo había salido a la perfección— ¡Qué bueno que estás bien! —entre saltos y algo desordenada, se lanzó directo a abrazarla efusivamente.

—¡Tranquila Dawn… me ahorcas! —le pedía algo agobiada, separándola un poco— ¡¿Qué te pasó?! ¡Te vez distinta! —le dijo con mucha sorpresa e impresionada, mirándola de pies a cabeza.

—Es una larga historia, primero quiero ver a Kenny —y se retiró en dirección al joven para confirmar su estado de salud— ¡Kenny, despierta, ¿estás bien?! —apoyó una rodilla en el suelo para alcanzarlo, y empezó a sacudirlo con sus manos para ayudarlo a despertar.

—¡Ay, dolió el piedrazo! —decía mientras se recomponía, levantó su mirada, y lo primero que vio fue a Dawn… más bien bajo su minifalda… lo que provocó que le subiera la presión, y muy sonrojado, le comenzó a salir sangre de la nariz.

—¡Kenny, ¿estás herido?! —preguntó ingenuamente, creyendo que aún estaba lastimado.

—¡No…, no es eso…! —trataba de explicar la pervertida situación, pero abrió los ojos de golpe, miró a la cara la dueña de la voz, y la vio muy sorprendido— ¡¿Dawn?! —exclamó, mirando a Dawn hipnotizado— ¿Qué pasó Dawn? ¿Por qué tienes esa apariencia? —pregunta bastante desorientado.

—Qué bueno…, estás vivo…, ¡creí que te perdería para siempre! —Dawn se le lanzó llorando al hombro derecho del joven, recibiéndola con un abrazo. Ahora el llanto expresaba emoción, felicidad, satisfacción.

—Creo que aún no es hora de celebrar, Dawn —comenzó a recordarle Mimí—. Aún tenemos que derrotar a Marte.

—Es verdad —se separó de Kenny, se paró y limpió sus lágrimas—, ya tendremos tiempo de celebrar —la actitud de Dawn cambió radicalmente, tornándose muy segura, con una sonrisa confortadora, para después mirar en dirección a Marte, quien solo estaba paralizado, sin dar crédito aún a lo que sucedía.

Marte no entendía que pasaba, se suponía que tenía la victoria en sus manos, ¿y de pronto todos revivieron?

—¡¿Qué mierda hizo esa mocosa?! —comenzó a preguntarse furioso— ¡Maldición, no puede ser, liberó una joya elemental! —exclamó un poco asustado— ¡Me confié, no creí que esa niñita fuera la sucesora de Aurora, será mejor que termine ahora con todos, quien sabe que otros trucos tengan bajo la manga!

Dawn comenzó a dirigirse en dirección a Marte, mirándolo llena de rencor, furia, pero en especial con mucha rabia, pero dando a demostrar mucha seguridad. Marte solo miraba a Dawn bastante asustado. ¿Por qué se sentiría así? Dawn se paró frente a frente a Marte, al parecer, lista para algo.

—¡Marte, parece que te fallaron los cálculos! —con una sonrisa sarcástica, le empezó a hablar— ¡¿Creías que la niñita débil y estúpida no sería capaz de hacer otra cosa más que hacerte perder el tiempo?!

—¡Respóndeme guerrera del viento que fue lo que hiciste, yo maté a todos tus amigos con mi fuego mortal, y de pronto todos están como si nada! —Marte apenas podía contener su rabia.

—Primero que nada, debo agradecerte haberme hecho sufrir, gracias a ti conocí a mi antepasado, Aurora, y me dio un gran regalo, volver a ver a mis amigos.

—¡Como lo suponía —se decía Marte—, era Aurora! ¡Respóndeme, ¿qué fue lo que hizo esa inútil de Aurora?! —le preguntó a Dawn.

—Me dio la habilidad de revivir a las personas que yo quisiera, así que olvida tratar de matarnos, no conseguirás nada —le dijo en la cara. Ahora era ella dueña de la seguridad de la victoria en la batalla.

Los demás reunidos, solo escuchaban asombrados todo.

—Es increíble, ¿en verdad Dawn tiene esas habilidades? — preguntaba a voz alta Mimí.

—¡No sé lo que pasó, pero espero que pueda ganarle a Marte! —muy entusiasmado Kenny celebró.

—Esto es similar como con Misty y May cuando se transformaron —intervino Agumon bastante preocupado.

—¿Similar? —preguntó Kenny extrañado.

—Cuando Misty y May se transformaron —explicaba Gatomon—, tenían un poder extraordinario, pero por ser la primera vez que se transformaban no supieron controlar sus poderes, sus cuerpos no soportaron tal peso, y terminaron como ya saben.

—Eso es obvio —intervino un Vegeta que se unía al grupo—, no tienen ninguna preparación, no han tenido un entrenamiento debido, ni siquiera supieron cuáles eran los limites reales de sus cuerpos —decía sin quitar la mirada de Dawn y Marte—. Aun así, no me deja de sorprender que Dawn tenga el poder de revivir a los seres vivos, es una habilidad muy extraña, nos podría ser útil a futuro. Mientras Dawn esté con vida, tendremos vida eterna —los demás solo veían y escuchaban atentamente a Vegeta, pensaban que lo que decía era muy pretencioso, pero tenía razón.

Tanto Dawn como Marte estaban estáticos, solo que Dawn estaba muy tranquila, en cambio Marte estaba furioso, su trabajo había sido en vano.

—¡Eso es imposible —le increpó desesperado—, solo puedes revivir a una persona! —al parecer, conocía muy bien el punto débil de esa técnica— Que estúpida, gastaste toda tu energía en revivir a todos, con suerte debes tener energía para vivir —y volviendo la seguridad al guerrero oscuro, lanzó un golpe contra Dawn, quien, a gran velocidad se estrelló contra las murallas de la dimensión.

—¡Maldito, mataste a Dawn! —le gritó furioso Kenny, con la mirada perdida en el lugar donde se estrelló la pelíazul.

—Tranquilo Kenny —le pedía demasiado relajado Gabumon, lo que hizo que Kenny lo mirara sin entender su tranquilidad—, Dawn está bien.

—¿Qué? —volvió la mirada donde supuestamente estaba Dawn, lugar que estaba sin visibilidad por una densa nube que apareció.

—¡No deberías ser tan confiado, Marte! —sonó una voz que estaba, al parecer, dentro de la zona sin visibilidad, la cual de pronto gracias una corriente de aire, se volvió visible disipando la nube, dejando ver a Dawn de pie, sin ningún rasguño, y sin perder su calma— Creo que es mi turno —con sus dedos creó una especie de lianas eléctricas, las cuales dirigió al cuerpo de Marte.

—¡Ja-ja-ja-ja! Que técnica tan lenta —a poca distancia de acertar, la esquivó sin problemas.

—Marte, te acabo de decir que no te confíes —con un tono de voz muy desafiante le recordó, y comenzó a hacer una serie de movimientos con sus manos, lo que provocó que la electricidad encerrara a Marte en una especie de burbuja— ¡Esto es por mis amigos, maldito! —y un poderoso ataque eléctrico comenzó a remecer críticamente a Marte, quien solo gritaba de dolor. A los pocos segundos, el ataque terminó, dejando ver a Marte caer pesadamente al suelo— ¡Marte, no te hagas el muerto, sé que con un ataque así no sería suficiente para derrotarte!

Vegeta, Mimí, Kenny, los Pokémon y Digimon miraron los pocos movimientos de Dawn, estaban más que impresionados. ¿En verdad ella era Dawn?

—Veo que eres muy inteligente, Dawn —le felicitaba Marte—. Veo que en esto no estás sola. ¡Esto será interesante!

...

Ver como Sakura era eliminada por su Pikachu conmocionó a todos, no podían creer que todo había terminado así.

—No puedo creerlo, pobre Sakura —se lamentó Yui—. ¡No es justo, se sacrificó por hacer todo lo posible para ayudar a Ash y a Pikachu, solo para ser asesinada!

—Creo que no nos queda otra más que seguir luchando, no podemos tirar todo por la borda —Gary comenzó a alentar como podía la moral caída del grupo—. Satoshi también se sacrificó por nosotros, además Ash está entrenando para terminar con el escuadrón de la oscuridad.

—¡No se preocupen chicos, Sakura está bien! —se oyó una voz gritar, mientras aparecía frente a todos un Typhlosion, quien se quedó mirando muy desafiante al Pikachu— ¡Lamento mucho la demora! —todos miraron a la joven de cabello rosa quien era la que hablaba, junto a otra joven de cabello morado, quien estaba con su mirada baja.

—¡Whitney, Sakura! —exclamó Gary aliviado por la presencia de las dos, pero extrañado por algo— ¡¿Pero por qué Typhlosion no cayó poseído?!

—¡Sato creó una base de datos aparte a la de recepción de Pokémon creada para el país, al parecer el escuadrón de la oscuridad se confió que todos los datos del país terminaban en los servidores del profesor Oak, pero no contaron que los Pokémon de mi amiga Sakura, de Sato, además los de Max y los míos estuviesen en su base de datos…! Bueno, entre otros Pokémon entregados…

—¡Aun así, podría poseer al Espeon de Satoshi, su Pokémon más poderoso! —reclamaba aun sin quitarse la preocupación.

—No te preocupes, Gary —comenzó a hablar por fin la joven de Ecruteak—. Tanto Pikachu como Espeon aprendieron a no caer en la energía negativa, es más, deben estar luchando ahora mismo en el patio trasero.

—¡Malditas mierdas, me están enfermando, los haré desaparecer! —gritó lleno de rencor el Pikachu— ¡Prepárense para recibir mi Kame hame ha más poderoso!

—¡No te lo permitiré! —gritó la card captor, aun resentida por sus heridas— ¡Tú estás luchando conmigo!

—¡Ja! Dos Sakura, eso es bueno, se ahorrarán las tumbas y las lapidas, podrán tirar los dos cuerpos en el mismo agujero —mientras se burlaba, comenzó a cargar nuevamente su técnica más poderosa.

—Vamos Pikachu, hazlo… —ahora le desafiaba la entrenadora de Ecruteak, aun con su mirada baja, pero esbozando una sonrisa muy extraña— Aún no has entendido nada.

—¡Veamos después de esto quien es el que no entiende! ¡Ka… me… ha… me… ha! —sin ningún remordimiento, volvió a lanzar su técnica, volviendo a impactar a Sakura, o al menos eso era lo que creían, ya que el viento disipó rápidamente el polvo generado por la explosión, dejando ver a Sakura sin ningún efecto del ataque, además de un Dugtrio que se interpuso entre la trayectoria del ataque— ¡Imposible, ese ataque lo lancé con toda mi fuerza!

—Se nota que no eres ni Goku ni Pikachu, es más, se nota que no sabes cómo se lucha —comenzó a desenmascarar al Pikachu la joven Sakura—. Primero que nada, solo te adaptaste a las capacidades tanto de Goku como de Pikachu, pero no sabes cómo usarlas en batalla, tienes una gran habilidad, pero no es suficiente.

—¡¿Qué me tratas de decir?!

—Es sencillo. Deberías saber que los ataques eléctricos son ineficaces contra los Pokémon de tierra, por mucho que eleves el nivel de ese ataque, aunque sea un ataque derivado de Goku, sigue siendo una electro esfera. Debo felicitarte por haber hecho una combinación para crear un Kame hame ha eléctrico, pero no te servirá de nada si solo lanzas ataques.

La explicación sorprendió a todos, los detalles eran muy precisos, encontró todos los puntos fuertes y débiles de aquel ser que poseyó el cuerpo de Pikachu y abusaba de las habilidades de Goku. Podía ser extraño, pero solo lo descubrió con un solo ataque.

—¡No hay caso con atacarte porque no te haríamos daño, pero puedo debilitar tus habilidades! ¡Dugtrio, disparo de lodo! —y levantando su frente, Sakura ordenó con decisión.

—¡Sakura, el disparo de lodo no es un ataque poderoso, no causará grandes efectos, ¿qué es lo que pretendes?! —le reclamó Gary bastante molesto.

—Gary Oak, veo que perder contra Sato no te sirvió de nada —dijo Sakura cortante.

El Pikachu sólo esperaba el ataque, mientras el Dugtrio iba a toda velocidad contra el Pokémon eléctrico.

—¡No sé qué pretendes, pero te detendré antes que ataques! —lanzó un ataque eléctrico contra el Pokémon de tierra, sin afectarlo en lo más mínimo— ¡Maldición, no tengo tiempo de huir! —atinó a cubrirse con sus patas delanteras, y todo lo que recibió fue un poco de lodo en el cuerpo— ¡Ja-ja-ja-ja! ¿A esto le llamas ataque? Debe ser una broma —descubrió su defensa, intentó abrir los ojos, y se percató del efecto del ataque— ¡¿Qué es esto?! —desesperado, intentó sacarse el lodo de los ojos, sin resultados positivos— ¡Maldición, no puedo ver!

—A veces un pequeño ataque es la mejor defensa. Los ataques poderosos la mayoría de las veces son inútiles ante una buena defensa, pero los ataques pequeños son perfectos para anular al enemigo; no afectaran físicamente, pero los cambios de estado son afectados de forma crítica. Esa es una lección que me dio Sato hace mucho tiempo —nuevamente con una gran explicación, Sakura dejó sorprendidos a los demás.

—Perdóname Sakura por cómo te hablé —se disculpó muy apenado Gary—. Nos acabas de demostrar por qué eres la fiel compañera de Satoshi —ya más relajado, Gary alabó a la joven—. La verdad, es que no podía esperar menos del campeón de la meseta Añil.

—Gracias Gary, eso significa mucho para mí —muy apenada le agradeció.

—Veo que lo que hizo Whitney funcionó a la perfección —se decía a si mismo Piccolo, mostrándole una sonrisa a la aludida, siendo respondido con el gesto con el símbolo de la victoria—. Aun así —decía en voz alta, interrumpiendo el momento abruptamente—, no creo que sea bueno confiarse, si también tiene las habilidades de Goku, quiere decir que nos puede detectar por nuestro ki.

—Si es así, tendremos que actuar rápidamente. Creo que lo mejor que podemos hacer es atacar sin que sienta nuestras presencias, y la mejor forma es por el subterráneo —les decía Sakura mientras se sobaba sin razón alguna, su mejilla izquierda.

—¡No, no hagan nada —todos miraron a la entrenadora del Dark Pikachu muy extrañados—, volver en sí al señor Goku es mi tarea! ¡Ya se los dije, Pikachu se sacrificó y no es justo que reciba tal castigo!

—¡No seas tonta, ya tenemos todo bajo control, solo bastará eliminarlo, ya te diste cuenta que no podrás volverlo en sí! —le regañó Gary bastante molesto.

—¡No me interesa lo que piensen, cumpliré mi objetivo, ya lo verán!

—¡Sakura, soy tu tutor, y lo que te pido es una orden!

—Gary, no me obligues a odiarte por el resto de mi vida, te lo suplico —le pidió muy acongojada Sakura—. No solo Pikachu y el señor Goku han sufrido, Sakura también ha sufrido mucho, y eso se ve por su rostro. Su mejilla está roja —comentaba como la única que logró percatarse de la situación de la peli morada.

Todos miraron a la entrenadora de Ecruteak, y lograron percatarse que en su rostro se reflejaba culpa, junto a su mejilla colorada.

—Sakura, ¿te sientes preparada para luchar? —le preguntó Gary algo preocupado.

—Muchachos, por favor disculpen mi actitud, no he estado a la altura, los he dejado solos, y por mi culpa les ha pasado todo esto —les pidió aún muy asustada Sakura—. Además, ahora Sakura…

—¡Tranquila —le interrumpió muy alegre su par—, nos llamamos Sakura y nosotras no somos así! Por favor, no quiero que te sientas mal por lo que pasa, no es tu culpa —le pidió con un tono conciliador— ¡Las cosas pasan por algo, tal vez esto sea solo una prueba de la vida!

—¿Tú crees Sakura? —le preguntó la joven extrañada por el discurso.

—¡Solo dime Saku, amiga! —le pidió con una sonrisa, que la otra Sakura recibió cálidamente— Las cosas suceden por algo, ¿no lo crees?

La joven se quedó pensando en aquella frase; frase que muchas veces le había mencionado Satoshi.

—Es verdad —se decía—, Sato siempre me decía eso, las cosas pasan por algo, no tiene caso preguntarse por qué pasan —cambiando su actitud, frunció el ceño, y miró con seriedad al Pikachu— ¡Es verdad, le prometí a Sato ser fuerte y lo seré! —arengó fuertemente— ¡No permitiré que continúen haciendo sufrir a mis amigos!

No se sabría explicar la situación, pero en el corazón de las dos Sakura, así como el corazón de Dawn, solo se veía un sentimiento, el sentimiento de protección y fidelidad a sus amigos, solo querían que todo terminara pronto, y volver a vivir sus vidas como antes de ese fatídico día, el día que hicieron aquella fiesta de recibimiento a un desaparecido Ash, quien ahora, según todos, y lo más seguro, estaba entrenando para ayudaros.

Las tres jóvenes solo pensaban en una sola cosa.

—¡No desperdiciaremos nuestra segunda oportunidad, lo prometemos por todos los que se han sacrificado por nosotros!

Esta historia continuará…
 
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