+18 Crossover Legend Chronicles. Arco final. Capítulo 123.

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Hola a todos. Creo que el avisar no tiene nada de malo, pero aquí retomé los primeros capítulos (capitulo 25, por ahí). Sobre el resto de este capítulo, la misma tónica del anterior.

Mientras las al parecer verdaderas traidoras, peleaban con clara ventaja contra Kasumi y las demás, los demás, quienes parecían desentendidos o neutrales, simplemente miraban tan estúpida batalla, según quién lo pensara.

Son Goku, esto no lo planificaron las niñas —comentó Phil muy preocupado.

¿Henry? —el guerrero miró al joven, y preguntó de forma muy extrañada— ¿Sabes que está sucediendo?

Solo te puedo decir que Phil no quiere entrometerse en la situación, más porque no sabe qué hacer —le negó muy preocupado—. ¿Tú sabes que está sucediendo?

Tú me pediste hace muchos años que confiara en ti, y ahora soy yo quien te pide esa confianza.

Esto… —Henry comenzó a analizar la batalla, y comentó ciertos detalles—. Sakura está intentando detener a las chicas, pero cada vez que están por golpearla, todas cambian su enfoque de ataque, esquivándola.

Pese a estar en medio de la batalla, no ha recibido ningún ataque —comentó Yoh con seguridad.

¿Me están diciendo que esta es una traición actuada?

Eso es algo que tiene que averiguar la misma Sakura —respondió Anna con cautela.

Eso significa que todo lo que dijeron Iris y Serena es una mentira —resolvió algo más aliviado.

En ningún instante dije que estuvieran mintiendo, mucho menos que la batalla fuera mentira —ante aquellas palabras, Henry quedó paralizado—. En verdad ven a Sakura y Paul cómo meras herramientas, y la necesidad de venganza de tus protegidas contra tus queridas y apreciadas amigas, es totalmente real.

No estoy entendiendo nada, Anna —comentó el joven entrenador, totalmente confundido.

Te acabo de decir que, es Sakura quien debe darse cuenta de lo que sucede. ¿O acaso no me estás escuchando?

Entonces esto es una prueba —Henry volvió su atención a la batalla, sin que haya ningún cambio en el patrón de ataques—. ¿Pero de quién fue la estúpida idea de transformarla en una genocida?

Capítulo 109: "El último plan"

El viaje por las diez dimensiones, en búsqueda de ciertas personas y objetos, parecía haber terminado. Las duras batallas contra los generales de la luz y las crueles guerreras elementales, les ayudaron a ganar experiencia y madurez; madurez en que esto aún no había terminado, y aún quedaba mucho que hacer.

Aqua y Tera habían terminado sus misiones; en un torpe fracaso y una muy inteligente victoria respectivamente. En cambio, Magma seguía intentando eliminar a Ash y Sakura bajo cualquier método, pero había sucedido un acto muy curioso con Wind: traicionó a Arades, y decidió trabajar con nuestros amigos.

Después de haber tratado de la forma más aberrante a quien sí la quería, y la sigue queriendo como su mejor amiga, y haber terminado una supuesta cita con Yoh, en una conversión con la joven, el grupo partió de aquella extraña edificación.

—¡Trueno sagrado! —y sin siquiera mostrar alguna expresión, Wind destruyó no solo la edificación, sino también había eliminado a todos los seres que vivían en él.

—Me das un gran alivio el que hayas destruido el castillo, y mucho más el que hayas acabado con esos seres, ¡pero al menos expresa algo en esa cara, Wind! —le pidió muy asustada Sakura.

—Que te quede claro que nunca nos gustó trabajar con esas cosas, pero Arades les ordenó que hicieran lo que nosotras les dijéramos —Wind volteó a mirar a la peli morada, se le acercó, y le dijo con tono amenazante—. Ellos no son más que un medio para alcanzar nuestras metas, y si piensas tener compasión por ellos, no es asunto mío.

—¿Te refieres a lo que me dijiste hace un momento? —le preguntó Yoh muy extrañado.

—¿Saben que es la corrupción? —ante aquella pregunta, todos la miraron con intriga—. Es el acto de tomar el camino perverso, y cambiar tu forma de pensar, sin ninguna vergüenza, para tu propio beneficio.

—No te preocupes por nosotros, jamás haríamos algo así —comentó Tracey sin dudar.

—Si me lo dijera Sesshömaru, los tomaría en serio —le refutó de inmediato Wind, como si siempre estuviese a la defensiva—. La esencia del humano es ser corruptible, y eso jamás cambiará.

—Si piensan extender esta conversación, les sugiero que volvamos a la posada —les interrumpió Anna—. Realmente, me tiene sin cuidado tus metas o tu futuro, pero eres una invasora de esta dimensión, y causaste muchísimo daño.

—Tiene razón, Wind —le propuso Sakura—. Quiero olvidar el mal rato que me hiciste pasar.

—Acepto que jamás me perdonarás —declaró Wind de forma culpable, al tiempo que envolvía al grupo en un campo de energía verdoso, y reaparecían dentro del hostal—. Aceptaré el castigo que me impongas.

—¡Entonces, acompáñame! —y de un tirón, Sakura se llevó a Wind en dirección a las aguas termales.

—¿Creen que está bien confiar en esa guerrera elemental? —preguntó Goku al grupo.

—Hay cosas que les conviene no saber —le respondió Anna—. No me corresponde comentar cosas ajenas a otras realidades, y esta es una de esas.

—Pero si Sakura confía en ella, quiere decir que algo habrá que desconocemos —comentó de forma analítica Alphonse—. Si no nos quiere contar algo, quiere decir que debe ser muy delicado, y podría comprometer a la misión.

—Veo que estuviste analizando todo con detalle —le felicitó Anna.

—No nos queda más que esperar a que regresen —comentó Yoh conforme—. Que sean ellas las que tengan que decir todo.

Mientras tanto, las jóvenes ya se encontraban dentro de las tibias aguas del recinto.

—Sakura…

—Hikari —le interrumpió de forma culposa la entrenadora—. Creo que te debo una disculpa enorme.

—¿Eh? —aquellas palabras desconcertaron completamente a la joven pelíazul.

—Por lo sucedido en el monte Plateado. Los celos me cegaron, la rabia se apoderó de mí, y no fui capaz de mirar más allá de mi nariz.

—¿Te refieres a cómo escaparon del monte?

—Cuando encontré ese cuaderno, las intenciones reales que tenían, y la necesidad de matar a…

—Oye, espera un momento —la interrumpió de golpe Hikari, sin entender una palabra de lo que decía—. ¿De qué cuaderno hablas?

—¿Cómo que qué cuaderno? —ahora fue Sakura quien preguntaba con mucha intriga— Encontramos el subterráneo donde guardaban toda su información.

—¿Teníamos subterráneo?

Ambas se miraron con la misma intriga, sin entender absolutamente nada de lo que decía la otra.

—Cuando llegamos a esa edificación, fueron los mismos Pokémon quienes nos guiaron —comenzó a contarle Hikari—. Recuerda que a nosotras nos enviaron del futuro, y no llevábamos mucho tiempo aquí —y con algo de miedo, preguntó—. ¿Qué le dijiste a los demás de nosotras?

—Absolutamente nada —le negó con tranquilidad—. Misty y los demás son lo suficientemente inteligentes como para sacar ellos mismos sus conclusiones. Si llegan a descubrir algo, con Sato fingiremos sorpresa.

—¿También los están traicionando? —preguntó algo sorprendida Hikari.

—Para ayudar a unos, tienes que engañar a otros —parafraseó Sakura con tranquilidad.

—Suena cruel, pero creo que tiene mucho sentido —comentó muy pensante—. A propósito de cruel… ¿Le contaste a Sato?

—Aún no es el momento —le negó con tranquilidad—. Cuando llegue el momento, quiero que estés conmigo. Sé que será muy doloroso para él.

—¿Y si se llega a enterar por otros lados?

—De la única persona que podría enterarse, es de tu boca —le respondió, mirándola de reojo.

—¡Te prometo que no he dicho nada! —le respondió Hikari totalmente aterrada.

—¿Lo dices en serio? —y de forma maliciosa, Sakura se puso tras Hikari, y comenzó a masajear sus pechos—. Te falta un poco, pero como fetiche son geniales.

—¡Aléjate, pervertida! —y completamente avergonzada, Hikari se alejó varios metros— ¡No has cambiado absolutamente nada!

—¿Qué motivos tendría, preciosa? —le respondió con mucha sensualidad—. Estás como esperaba.

—¡Eres terrible! —y algo más tranquila, la miró seriamente—. Si quieres llegar hasta esos extremos, necesito mostrarles algo.

—¿Qué cosa nos quieres mostrar? —le preguntó Sakura, notándose mucho su intriga.

—Sabes que Arades no escogió estos lugares al azar —ante aquella aclaración, Sakura la miró con extrañeza—. Le tiene miedo a su madre, y no quiere que despierte.

—¿Que ese sujeto tiene madre?

—Asherah.

—¿Cómo cuánto? —aquel nombre solo provocó que Sakura la mirara con muchas dudas, más a su cordura.

—Se cuenta que ella fue quien lo creó todo, y creó la nada…

—¡Espera un momento! —la detuvo de golpe— ¿Me estás diciendo que Arades le tiene miedo a un ser de ese tipo? ¿Se supone que existe algo así?

—Solo lo escuchamos decir su nombre, pero no existe nada que pruebe su existencia, aunque sea una leyenda o mito, siquiera una obra de ciencia ficción —Hikari dudó en sus palabras, y miró a los ojos de su amiga peli morada—. Seguramente, el mismo Arades borró su existencia, pero en este tiempo puede que haya algún dato.

—Te puedo decir que Sato es muy curioso e investigativo, y, aun así, jamás habíamos escuchado algo así —le respondió con incomodidad—. Pero si realmente existe algo así, creo que antes de decirle a los demás, lo mejor es tener algo concreto de su existencia.

—Si Arades le tiene miedo, es porque existe —afirmó con seguridad Hikari—. Y según parece, en una de estas dimensiones está oculta, dormida o sellada.

—Dudo mucho que esa falsa esperanza sea lo que querías decirle a los demás —comentó Sakura con aún más extrañeza.

—Así es —le asintió—. De hecho, estoy de acuerdo con mantener esta conversación en nada. Lo que quería mostrarles, es a lo que realmente se están enfrentando.

—¿Te refieres al poder de las guerreras elementales?

—Algo así —Hikari salió de las aguas termales, y se dirigió a vestirse.

—Será como digas —y sin entender mucho, Sakura la siguió.

Y después de arreglarse, ambas partieron al comedor.

—¡Genial, ya tenían todo servido! —celebró Sakura, partiendo a sentarse a comer— ¡Me muero de hambre!

—¿Está bien si los acompaño? —les preguntó Hikari con muchas dudas, provocando que todos la miraran expectantes.

—De hambre, no te vas a morir por mi culpa —le respondió de forma estricta Anna.

—Si no te apresuras, el idiota de acá va a acabar con todo —le advirtió Sakura, sin mirarla, pero indicando de forma descarada a Goku.

—¡Qué formas de tratar a los demás! —se quejó muy molesto.

—¿Qué piensas, Wind? —comenzó a preguntarle Tracey— ¿Crees que tus amigas dejen a ese tal Arades, y peleen con nosotros?

—Con ese pensamiento egoísta, no vas a llegar muy lejos —le interrumpió Sakura.

—Nosotras no buscamos aliados de ningún tipo —le detuvo Hikari—. Nosotras tenemos una meta, y sin importar con quién, si nos ayudan a cumplirla, seremos sus aliados.

—Así que no buscas aliados, pero si trabajamos para ustedes, ¿sí lo serán? —Sesshömaru la miró con desprecio, y caminó hasta estar frente a ella—. No estoy para bromas de nadie, menos con alguien como tú.

—¡Oye, tranquilo! —le pidió Alphonse— Lo que menos queremos, son más peleas.

—¿Dices pelea? —comentó Sakura de forma sarcástica— Hikari, lo que me estuviste contando camino acá.

—Si —le asintió—. Prefiero hacerlo antes de comer.

—¿Hacer qué cosa? —le preguntó Yoh muy curioso.

—Mostrarles la verdad.

Hikari y Sakura se levantaron de la mesa, y se dirigieron al patio del hostal. Sin entender mucho aquellas palabras, totalmente envueltas en el misterio, todos las siguieron.

Una vez afuera y reunidos, Hikari parecía prepararse para algo, calmando su respiración totalmente. Sakura se paró a cierta distancia, y los demás en un grupo aparte, mirando a la concentrada pelíazul.

—¿Piensas pelear contra nosotros? —le preguntó Goku muy curioso.

—No lo haré —les negó, al tiempo que se ponía en guardia—. Lo único que quiero, es que me ataquen a matar.

—¡¿Estás loca?! —le cuestionó Tracey— Aquí nadie va a matar a nadie.

—Yo se los estoy pidiendo —dijo con seguridad la joven—. Si sucede algo, yo me haré responsable.

—Si tu deseo es morir —y lanzándose de forma directa, Sesshömaru comenzó su ataque con sus garras, asestando un golpe directo en la joven, dejándola terriblemente lastimada—. Esto es estúpido.

—Es verdad… —le respondió Hikari, casi al borde de la inconsciencia, siendo rápidamente asistida por Sakura.

—¡Idiota, pensé que esquivarías el golpe! —le regañó furiosa la peli morada, intentando contener la hemorragia.

—Como ven, no somos más que chicas comunes y corrientes, mantenemos nuestros reflejos y conocimientos, pero en esta ocasión, quise mostrarles que somos tan vulnerables como cualquier otra persona.

—No era necesario hacer esa estupidez —también le regañó Goku—. Ya no tengo semillas del…

Pero de un segundo a otro, Hikari cambió sus ropas, concentró energía en su mano derecha, y se curó en un segundo.

—Pero como guerrera elemental, tenemos un poder que supera el normal —Hikari se recompuso, siempre aceptando la ayuda de Sakura, y se soltó de la joven—. Vuelve a atacarme a matar.

—En verdad tú poder creció de forma abismante —muy distinto al ataque anterior, tomó a Tokiyi, y se lanzó a atacar a Hikari, esta vez esquivando los ataques con algo de dificultad.

—Apenas estoy usando una pequeña parte de mi poder, pero si lo uso todo —y de golpe, Hikari subió su poder al máximo—. Es lo más cercano que verán a un dios.

—Siento como tu ki aplasta todo —y con más emoción, Goku se lanzó a atacar cuerpo a cuerpo como super saiyajin.

—Tu poder también es sorprendente —le contestó emocionada Hikari, quien detenía sin problemas cada ataque—. Pero por más que se hagan más poderosos, jamás lograrán vencernos.

—Eso no lo sabemos —le respondió de forma arrogante el saiyajin.

—Llegó la hora de borrar esa arrogancia —Hikari cerró sus ojos, los abrió de golpe, y gritó— ¡Forma primigenia!

Fue tal el golpe de la transformación, que todos salieron expulsados, y cuando se recuperaron, vieron a la pelíazul con unas ropas muy distinta a su forma anterior. Vestía pantalones verdes muy ceñidos, una camiseta manga larga holgada, la cual parecía portar energía propia, tomando tonalidades rojas y azules, según como se le mirara, y unas ligas amarillas, las cuales ataban su cabello.

Aquella transformación había sido más que impresionante, tanto Sakura como los demás la veían embelesados, no daban crédito a lo que veían.

—No siento… ninguna presencia —Goku no entendía que sucedía, solo miraba muy aterrado.

—¿Qué se supone que hiciste? —le preguntó Alphonse—. Es como si estuvieses en otra dimensión, o algo por el estilo.

—Es como si hubieses trascendido de todo —comentó totalmente perpleja Sakura.

—Intenten atacarme nuevamente —fue todo lo que pidió Hikari.

Sin entender mucho, Goku, Sesshömaru, Alphonse y Yoh comenzaron su ofensiva directa, y cuando creyeron haber asestado sus ataques, siguieron de largo, como si hubiesen atacado a una ilusión, o algo por el estilo.

—Si trascendiste —comentó Sakura, notándose claramente una mezcla de miedo y ansiedad.

—Supero por mucho el poder de cualquier dios, incluso si unieran todas sus fuerzas —comentó Hikari—. De hecho, no puedo usar todo mi poder, sino podría destruir esta dimensión con mi sola existencia.

—¡Espera un momento! —le interrumpió Tracey— ¡¿Me estás diciendo que tus amigas tienen un poder igual al tuyo?!

—Así es —le asintió—. De hecho, Darkness y Whiteness pueden superar aquel poder que destruye las dimensiones, sin que se vean afectadas.

—¿Qué clase de seres son ustedes? —le preguntó igual de espantado Alphonse.

—¡Son mis amigas! —le respondió muy molesta Sakura.

—Saku, está bien —le calmó Hikari sin mucha preocupación, volviendo a su estado de chica normal—. Para su suerte, usar esta transformación consume mucha energía, y no sirve para batallas muy largas. Terminaríamos como presas fáciles para el enemigo.

—Ya veo —comenzó a analizar Goku—. Por eso nos mostraste desde un inicio que no eran más que chicas comunes y corrientes. Por más que alcancen esa inalcanzable transformación, necesitan estar con alguien de confianza a su lado cuando terminan cada batalla.

—Solo nos tenemos a nosotras, no confiamos en absolutamente nadie, y por mucho que odiamos a los humanos, tampoco queremos transformarnos en genocidas.

—Pero si pelearan con esas fuerzas, podrían derrotarnos en segundos —comentó Alphonse—. ¿Por qué no harían algo así?

—Porque pese a todo, sin ustedes, no podríamos existir —le respondió con algo de temor.

—¿Qué significa eso?

—Hikari —Sakura miró con dudas a la pelíazul, quien simplemente le asintió—. Escuchen con mucha atención, y no quiero que esta conversación salga de nosotros, ni, aunque se estén muriendo.

—¿Por qué tanto secretismo, Sakura? —le preguntó Tracey, sintiendo cierta sospecha de que podría ser.

—Nosotras venimos de cincuenta mil años en el futuro —comenzó a confesar la guerrera del viento—. En un inicio, nuestros padres nos enviaron a esta época, pero después de algunos acontecimientos terribles, terminamos trabajando para Arades en esta época.

Tras aquella confesión, el grupo guardó silencio, simplemente quedándose mirando a la pelíazul. Los pensamientos que cruzaban por la cabeza de todos, eran una madeja de hilo.

—Suponía que no me creerían —suspiró decepcionada Hikari.

—No es que no te creamos —comentó Goku muy pensante—. Simplemente dices algo muy impresionante, pero a la vez difícil de creer.

—Ash y Misty han tenido la oportunidad de viajar en el tiempo y a otras dimensiones, así que no tengo por qué ponerlo en duda —comentó con tranquilidad Tracey.

—Ahora que lo dices —interrumpió Alphonse—, Misty y Aqua se parecen demasiado, incluso Brock y Duplica se confundieron cuando llegó con nosotros.

—Cierto que Kasumi fue por la piedra filosofal —dijo en voz alta Hikari—. ¿Sabían que Kasumi y su amiga Misty tienen el mismo apellido?

—¡¿No intentas tratar de decir que Kasumi y Misty son…?! —comenzó a preguntar Sakura muy impresionada.

—Si hubiésemos sabido que la antepasada de Kasumi también pasó por lo mismo que nosotras, seguramente no estaríamos en esta horrible situación —Hikari suspiró, y volvió la vista al grupo—. A quienes llaman Aqua, su verdadero nombre es Kasumi, el de Tera es Haruka, el mío es Hikari, el de Magma es Taiyō —pero puso en duda continuar, cosa que todos notaron, por lo que continuó—. Ella fue a la caza de Ash Ketchum… Él es el objetivo de Taiyō Ketchum.

Casi se atragantaron con tal información, fue como si un Snorlax les cayera encima a toda velocidad, sin que se dieran cuenta.

—¡Se los suplico, no vayan a decir absolutamente nada de lo que estoy diciéndoles, podrían provocar que no naciéramos! —le suplicó casi llorando Hikari.

—¡¿Magma es descendiente de Ash?! —casi gritó Tracey— ¡No puedo creer que Ash si terminaría con alguna chica!

—Realmente es muy sorprendente —le apoyó Sakura—. Cuando Sato se entere, se va a caer de espaldas.

—¿No lo supieron desde un inicio? —les preguntó Alphonse bastante extrañado de la situación.

—Si algo nos pidió Arades, fue que mantuviéramos en secreto nuestra estadía en este lugar —comentó muy pensante Hikari—. Incluso nuestros padres nos decían que cualquier intervención en el pasado, sería perjudicial para nuestro tiempo.

—Eso debieron haberlo pensado antes de ponerse a destruir todo lo que encontraban —declaró de forma amenazante Sesshömaru, mirándola de forma amenazante, aterrando a la joven.

—De pocas palabras, pero tajante y sin falto de razón —le asintió Anna—. Al menos sabemos que no han exterminado a sus antepasados.

—De verdad se los suplico, no vayan a decir absolutamente nada de lo que hablamos aquí —volvió a implorar la joven.

—Si de verdad son los descendientes de los chicos, también son de nuestra familia —le dijo Sakura de forma amable—. Tu secreto queda muy bien guardado. Tienes la palabra de todos nosotros, así que no te preocupes.

—Como dices, ni, aunque nos estemos muriendo —le apoyó Goku.

—¡Muchas gracias! —les agradeció casi llorando— ¡Me han ayudado a quitarme este peso de encima!

—Muy al contrario —dijo en tono de apoyo Yoh—, hiciste lo correcto. Jamás quisieron intervenir en la vida de los demás, y pese a las cosas malas que hiciste, las reconociste.

—Ya no quiero cometer más errores —le asintió—. Si sigo este camino, Sato me odiará para siempre, y lo quiero mucho como para romperle el corazón.

—¡Oye! —le gritó bastante molesta y celosa la peli morada— Nombraste a seis mocosas, y ustedes eran cinco.

—¡Si! —le respondió algo asustada—. Darkness es Mariah. Ella es una saiyajin…

—¿Saiyajin? —preguntó muy preocupado Goku— ¿Qué hace un saiyajin en una dimensión extraña?

—La distorsión dimensional creó muchas aberturas, y eso provocó que muchos seres de otras dimensiones pasarán a la nuestra, y viceversa —comenzó a explicarles muy seria—. Pero nuestra dimensión es el epicentro de la batalla, ya que tomó su obligación de cárcel para Arades.

—Así que, de mi dimensión, viajaron a la tuya.

—Así es —le asintió—. Y Whiteness se llama Chloe. Ella es descendiente de una antigua línea de guerreras milenarias.

—¿Valkirias?

—Algo así, Sakura —le respondió—. Ella está en nuestro tiempo dirigiendo los ataques.

—Supongo que ella es la más poderosa de ustedes —comentó bastante preocupado Goku.

—Eso sí que sería muy problemático —agregó Alphonse—. ¿Existe alguna forma de adelantarse a sus planes?

—Ir un momento antes, pero siempre tendremos el problema de la paradoja —le respondió muy seria—. Decidimos sincronizar las aperturas temporales por lo mismo, así que, si aquí pasa un día, en el futuro habrá pasado el mismo día.

—Por mucho que hayan intervenido este tiempo, no podemos hacer lo mismo con el suyo —acotó Tracey—. ¿Entonces qué solución propones, Hikari?

—Quiero que mis amigas tampoco cometan más errores, así que quiero que vuelvan a como éramos antes de que nuestros padres desaparecieran.

—¿Algo así como hacerlas recapacitar? —preguntó Anna.

—Suena fácil por cómo lo dices, ¿Pero qué método usarías?

—Primero que todo, quiero que sigan creyendo que trabajo para Arades, porque sinceramente, no quiero traicionarlas, señor Goku —dijo muy preocupada Hikari.

—¿Y cómo planeas hacerlo?

—Necesito que identifiquen las señales —respondió con dudas—. Mientras tanto, les haré creer que trabajo para ustedes en estos momentos; me uniré a su equipo, así pasaré por traidora.

—No sé qué tengas en mente, pero más te vale que funcione —le cuestionó muy preocupada Sakura.

—No te preocupes, cuando llegue el momento, nos tocará a las dos actuar, y demostrar mi traición a los dos bandos.

—¿También nos vas a traicionar?

—Así es, Yoh —le asintió muy seria—. Y les sugiero que se defiendan correctamente, porque si los mato, no será mi responsabilidad.

—También quiero que identifiques mis las señales —le recordó Sakura—. Recuerda de lo que hablamos.

—¿De qué estuvieron hablando? —le preguntó de forma perspicaz Tracey.

—Sato siempre nos enseñó a tener un plan B, y si se puede hasta la Z, mucho mejor —le respondió la peli morada—. Pero este es personal con Hikari. Lo lamento, pero no puedo decirles absolutamente nada.

—Fue decisión de Sakura, y pienso respetarla —le asintió con mucha seguridad Hikari.

—Pero ese no es su objetivo real —les cuestionó Anna—. Sakura, tú con Satoshi tenían otro plan.

—Así es —le asintió la aludida—. El orden que les di para el segundo viaje, lo tenía prestablecido Satoshi.

—¿Eso incluía el hecho que todas las chicas se fueron con Ash a buscar esas susodichas cartas? —le preguntó Tracey, molestando mucho a la joven.

—¡Malditas mocosas, cuando las vea les daré una paliza! —gritó furiosa—. O eso debería decir —pero esas últimas palabras llamaron la atención del grupo—. Fue una orden de Eriol Hiragizawa y Henry Ketchum.

—¿Henry no es el nombre del padre de Ash? —le preguntó Tracey, manteniendo muchas sospechas de lo que acontecía.

—Ahora entiendo —resolvió Hikari muy preocupada—. Allí se encuentra un arma de doble filo.

—¿Doble filo? —a cada palabra, más volvían las interrogantes del grupo.

—La dueña de las antiguas cartas Clow, Sakura Kinomoto. Es verdad que es muy fuerte, pero si comparo su poder con el de ustedes, es muy débil.

—Y entonces, ¿qué tiene en especial esa niña? —le preguntó Goku.

—Que ve el mundo color rosa, es muy mimada, y además cree que todo puede solucionarse simplemente conversando —le respondió Hikari con cierto desagrado—. Si fuese así de fácil las cosas, ni siquiera estaría hablando con ustedes.

—Alguien así podría arruinar todo completamente —comentó Sakura—. Lo mejor sería dejarla fuera de todo esto.

—Pero podría ayudarnos como mediadora —les propuso Tracey—. Una guerra no sólo se gana con batallas, sino también con diálogo y acuerdos.

—También estoy de acuerdo con no involucrarla —acotó Alphonse—. No la conocemos, y no sabemos de qué forma pueda interactuar con los demás. En teoría, suena bien como idea, pero en la práctica, las cosas son muy distintas.

—¿Y si se llega a involucrar por accidente, al punto que no podamos deshacernos de ella? —preguntó Yoh.

—En ese caso, la tendremos en observación, y si llega a comprometer la misión, la mataremos —propuso con mucha frialdad Sakura.

—¡No vamos a matar a nadie solo por comprometer una misión! —refutó muy molesto Goku.

—Pon la excusa que quieras, pero no voy a interponer el bien de la existencia por una sola persona —contraatacó Sakura—. Tal vez tú hayas tenido la suerte, porque eres más fuerte que los enemigos a los que les has perdonado la vida, y por la misma razón, Hikari les mostró a todos su verdad.

—Ni siquiera podemos aspirar a ser rivales de las guerreras elementales —terminó de forma lapidaria Alphonse.

—Deberían usar más la cabeza y no sus sentimientos —les regañó Anna—. Deben pasar muchos factores coincidentes para que algo así suceda, ¿Y de cuánto creen que sean las posibilidades que coincidan?

—Las posibilidades de que esa niñita llegue a tener alguna clase de empatía indestructible con el grupo, a tal nivel de ser considerada la líder indiscutible… ¿Una desconocida que vive en una utopía? —ante tal analogía, Sakura soltó una risa sarcástica—. Claro, y yo me voy a meter con el hermano de esa mocosa.

—Verdad que tiene un hermano mayor —comentó Hikari—. Si lo usamos para mantenerla al margen, todo irá según lo planeado.

—Espero que sepan lo que están haciendo —les negó rendido el saiyajin—. Cómo dices, espero que tengan hasta un plan Z por si todos los otros fallan.

—Sería exagerado a más no poder que todo lo supuesto se cumpla, ya que, si llega a ser así, esa niñita sería la única capaz de derrotar a Arades, y yo terminaría locamente enamorada de ella, y mis sentimientos a Sato son inquebrantables, y si ni Hikari y las demás no lo han podido derrotar, ni en su forma primigenia, que ella tenga aún más poder… Nah…

—¿Juegas a ser adivina? —le preguntó algo fastidiada Anna.

—Es divertido —le asintió con entusiasmo—. Después puedes decir que, puede ser una sola posibilidad en más de diez millones.

—Son cien millones —le corrigió aún más fastidiada.

—¿Ven? Es imposible que pase. Así que, si los deja más tranquilos, solo en esa posibilidad, ella moriría.

Esta historia continuará…

Aquella batalla de chicas comunes y corrientes seguía. Curiosamente, aun siendo cuatro contra dos, Iris y Serena llevaban la batalla sin problemas y con mucha ventaja, muy contrario a Kasumi y las demás, quienes apenas podían con el ritmo de la batalla.

¡No quiero que sigan! —gritó con desesperación Sakura, quien se interpuso contra la arremetida de las entrenadoras.

No molestes —y pasando a un lado de ella, continuaron la contra, a punto de asestar sus ataques.

¡No le hables así a mi amiga! —gritó con rabia Kasumi.

¡Las derrotaremos a costa de cualquier cosa, ninguna les perdonará lo que le hicieron a Sakura! —gritó con la misma furia Haruka.

Veamos si pueden cumplir siendo chicas comunes y corrientes —le desafío Serena, al tiempo que su golpe era retenido a mano limpia por Mariah.

¡Cumpliremos! —arengó la peli azabache— Nuestro deseo bastará para derrotarlos.

¡Yo no quiero que cumplan ninguna promesa, y menos a mi nombre! —volvió a gritar desesperada Sakura— Solo quiero a mis amigas de vuelta.

Eres la persona más pura y genuina que hemos conocido —le declaró con orgullo Kasumi.

No podemos dejar que unos seres tan repugnantes mancillen tu ser —también le declaró Haruka, notándose más molesta que con rabia.

Les agradezco de corazón sus sentimientos, pero si matan a Iris y Serena, se transformarán en las mismas personas que atacaron a sus padres. ¿Cómo creen que sentirían Paul, Misty, la señora Delia, y los demás, si ellas llegan a desaparecer? ¿Cómo creen que se sentirían Phil y Saku si ellas desaparecieran? ¿Cómo se sintieron ustedes cuando sus padres desaparecieron?

De pronto, aquellas palabras tocaron muy hondo en las cuatro chicas, dejándolas pensantes.


Iris, Serena, no sé por qué hicieron todo esto, y no sé qué hacer en una situación así, pero si me ayudan a buscar una solución para volver todo a la normalidad, les aseguro que los demás las perdonarán.

Tú…

Eres en verdad… una estúpida —tanto Iris como Serena no podían creer lo que oían, no sólo tenía deseos de perdonarlas, también quería ayudarlas a volver las dimensiones a la normalidad.

¿Eres de verdad? —le preguntó Taiyō muy sorprendida, acercándose frente a frente.

¿Eh? —ante la pregunta, Sakura la miró a los ojos— Supongo que sí. La pregunta es si de verdad tú crees en mí.

Yo… Yo quiero creer en alguien que sea verdadero y sincero conmigo —le confesó melancólica—. ¡No quiero más engaños!

Lo único y verdadero que puedo decirte, es que siempre tendrás a alguien que te quiera y te escuche. Nadie está solo para siempre.

¿Puedo confiar ciegamente en ti?

¿Qué es lo que dicta tu corazón? —ante aquella pregunta, Sakura abrazó con ternura a Taiyō.

Me dicta que me quiebre en tus brazos, y confíe en ti sinceramente —le respondió con felicidad.

Y en el mismo segundo que las chicas volvían a lograr transformarse en guerreras elementales…


Así que una posibilidad en cien millones —de pronto, entre un campo de energía verdoso, el cual apareció y desapareció a los segundos, una joven pelíazul hizo acto de aparición—. Qué desafortunado es el destino para algunos, pero tú causaste todo esto, y, por tanto, debes morir.

Todos voltearon su atención en dirección a la joven, muy preocupados, más por el tono de voz vengativo.


Hikari… —la nombraron Kasumi y sus compañeras, muy sorprendidas de su aparición.

¿Desafortunado destino? —extrañado de aquellas palabras, Phil miró a las jóvenes— ¡¿Qué está sucediendo aquí, Kasumi?!

¡Te juro que no lo sé, Phil! —le respondió muy preocupada Kasumi.

Esto no tiene nada que ver con ellas, seas quien seas —interrumpió con mucha arrogancia Hikari.

¡Hikari! —de pronto gritó con mucho miedo Phil— ¡Pese a que han pasado muchas cosas, sigo siendo el mismo de siempre!

No es necesario que me lo digas —Hikari caminó hasta estar frente a Phil, acarició su mejilla, y le dio un fuerte golpe en la boca del estómago, dejándolo tirado en el suelo, inconsciente—. Sé perfectamente que sigues siendo el mismo desde siempre.

¡Hikari! —le gritó Goku muy molesto por su actuar— ¿Se puede saber que estás haciendo?

Tú lo sabes, así que no te hagas el idiota —retomó su camino hacia Sakura, y continuó su oratoria—. Les advertí que tu presencia desataría el sufrimiento de muchos, la devastación, y todo porque no sabes comportarte. Lo peor de todo, es que vives creyendo que tú estúpida forma desinteresada, te hará ganar.

Hikari… —Sakura no entendía que pasaba, simplemente seguía parada sin actuar o atinar a nada.

¡No es su culpa…!

¿En verdad crees que esas dos son las culpables? Ingenuas —le respondió a Mariah, quien había intentado increparla—. Son culpables de guardar silencio, pero tengo la sensación que desde hace mucho, Sakura sospechaba sobre qué sucedía realmente.

Ante aquella revelación, las jóvenes se quedaron mirando a Sakura. ¿Era cierto que era consciente sobre lo que sucedía?


Es verdad que, desde el segundo que me enteré que tenía este poder, e intenté usarlo al máximo, perdía el control, pero… —pero los sollozos de la joven se transformaron en rabia— ¡Me prometieron que, si los iba a poner en peligro, me matarían, y ninguno de ustedes cumplió aquella promesa!

Muy noble de tu parte, Kinomoto —Hikari tomó su ofensiva, y se preparó para el ataque—. De todos modos, haré lo que le encomendaron a Taiyō, y no fue capaz de cumplir. Eliminarte para siempre.

Sin una expresión o duda, Hikari se lanzó a atacar a Sakura. Pero a centímetros de asestar, algo retuvo el ataque.


Es triste que haya sido la posibilidad entre diez millones, pero así es el destino, y es inevitable.

Saku…

Te prometí que te protegería de lo que sea, guapa —soltó con mucho entusiasmo la entrenadora de Johto, mientras continuaba deteniendo el ataque de su amiga.

Te advertí que, si tu plan no funcionaba, pondría en marcha el mío —la retó Hikari muy molesta.

No permitiré que lastimes a la persona que más amo —le respondió con mucha seriedad, al tiempo que la mandaba a volar—. Lugia, y tú, seas quien seas, ayúdenme a ayudar a Sakura.

¿Qué está sucediendo, Saku? —le preguntó Haruka muy confundida.

Si salimos con vida de esta, les contaré todo —le respondió con mayor calma—. Cuiden de Sakura, Iris y Serena. Hikari está hablando más en serio que ustedes.

¡Hikari, detén todo esto! —le gritó Taiyō— ¡Ya no estamos trabajando para Arades, Sakura nos aceptó como sus amigas!

Puede pudrirse en el infierno Arades, y si van a defender a esa niñita, no me dejan más opción de que la sigan al otro mundo.

Estás demente —fue todo lo que pudo decir la peli celeste—. ¡No puedes estar en contra de los dos bandos, tienes que tener una meta!

¿Acaso no es la misma meta que tenemos las seis? —le preguntó Hikari, dejando pensantes a todos— ¿Quieren preguntarle a Chloe que opina sobre lo que están haciendo ahora?

¡Chloe no está aquí, así que hables por ella! —le desafío furiosa Haruka— ¡Es verdad que queríamos devolver la naturaleza a los seres vivos y eliminar a los humanos, pero Sakura y sus amigos nos demostraron que podemos hacer las cosas de otra forma!

¡No todos los humanos son iguales, eso no lo dudes! —le apoyó Taiyō.

Y según ustedes, esos humanos existen en nuestra realidad —Hikari comenzó a concentrar una gran cantidad de energía en su mano derecha, y apuntó a sus amigas—. O están conmigo, o con ella.

¡Es lo más estúpido que te he escuchado decir, y eres la más criteriosa y diplomática del grupo! —aquellas palabras no sólo enfurecieron a Kasumi, las demás chicas también parecían listas para luchar— ¡Forma primigenia!

¡Si nos vas a obligar a pelear contra ti, entonces qué así sea! —finiquitó Haruka, igual de preparada— ¡Forma primigenia!

¡Modo sagrado! ¡Terminemos esta estúpida pelea ahora, pedazo de animal! —le gritó furiosa Taiyō.

¡Zekrom, ya sabes que hacer! —también se preparó Mariah— ¡No sé qué te sucede, pero pareces muy segura de lo que haces! ¡Te haremos recapacitar a golpes!

Forma primigenia —de pronto, Hikari lanzó su ataque contra las jóvenes, mandándolas a volar con mucha facilidad—. ¿Sabían que la regente celestial es la más poderosa? Soy la más cercana a lo que llaman inmortalidad y verdadera divinidad.

¡Maldita creída! —completamente furiosa, Haruka y las chicas iban a retomar el ataque, pero Sakura les cortó el paso.

¡Déjenme está idiota a mí! —les dijo la peli morada— Tiene razón, Hikari es aún más poderosa que todas ustedes juntas, y en especial tú, Mariah, eres consciente.

El único motivo por el cual Hikari jamás me venció, fue por las limitaciones autoimpuestas —aceptó la guerrera de la verdad—. Pero si nosotras no podemos contra ella, tú sola menos.

Si peleamos en equipo, podremos contra ella —le propuso angustiada Kasumi.

Ni se les ocurra meterse —les pidió encarecidamente la joven entrenadora—. Esto es personal —volteó a ver a las chicas, y después a la card captor—. Cumpliste con tu deber, ahora es mi turno.

Saku…

Fuiste capaz de reparar un grave error que cometimos, aun interponiendo tu vida, pero llegó el momento en que solo debes preocuparte por ti misma. Nosotros podemos defendernos solos, no es necesario que nos sigas cuidando como si fuéramos tus hijos.

Hermoso discurso, traidora —le felicitó de forma sarcástica Hikari—. Esto terminará ahora.

En eso estoy de acuerdo —le asintió con seguridad—. Del modo que sea, te convenceré de que tu opción no es la correcta.
 
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Hola a todos. Volvemos a recordar capítulos viejos (ahora por allá, capitulo 76 {material +18}). Y si, se pone aun mas feo todavía...

Apenas había comenzado la pelea entre Sakura y Hikari, pero eso no significaba que no estuviesen dando el ciento por ciento en ella. Parecían estar a la par, ninguna de las dos cedía, y eso sorprendió aún más a quienes hasta ese entonces, tan solo eran espectadores. El grupo que acompañó a Phil miraba con mucha atención la batalla, o al menos eso intentaban.

¿De dónde sacó tanto poder, Sakura? —preguntaba muy impresionado Steven.

Yo no me preocuparía por eso en este momento —le respondió Goku, muy impresionado—. ¿Cuánto aguantará su cuerpo ese poder? Lo que está haciendo es suicida.

Sakura comenzó la batalla consciente de eso, Goku —le respondió una voz muy familiar para él.

¿Krillin? —bastante sorprendido, no sólo Goku, también el resto del grupo, vio como el grupo que estaba acompañando a Sakura, apareció— Pensé que también habían desaparecido.

¡¿En serio esperabas vernos muertos?! —le gruñó una joven rubia.

¿Minako? —la llamó Reí muy sorprendida—. Pensábamos que todo había desaparecido.

Si todo hubiese desaparecido, ustedes también lo hubiesen hecho —le contradijo Tsunade—. Realmente no entiendo mucho cómo funcionan los multiversos, pero si estoy segura que siguen existiendo otras dimensiones.

Ya veo —muy pensante, Rei miró al Pikachu y Espeon de Phil, y volvió la vista a la batalla—. Prometo no volver a distraerme.

¿Distraerte? —Mimi se le acercó, y la vio totalmente concentrada en lo que sucedía, y luego vio a Paul, quien parecía no inmutarse— ¡¿Tú no vas a ir a defender a tu novia?! —pero el joven continuó en silencio.

Recuerda cuál es tu objetivo, Naruto —le ordenó rápidamente Jiraiya.

¡No te preocupes, anciano! —le respondió con entusiasmo el joven, también concentrándose en la batalla—. Al fin y al cabo, esto es solo paciencia.

¿De qué están hablando? —les preguntó muy extrañada Caldina, mirando fijamente al Pikachu de Sakura— ¿No me digas que esto, tiene algo que ver con lo que hablamos con Latis, en el templo de Kamisama?

Solo podemos confiar en que sucederá un milagro, o nosotros seremos los siguientes en pelear —fue todo lo que pudo decir Goku, quien no quitaba la mirada de la batalla.

Sabes perfectamente que no podemos ganar —le recordó Anna—. Será el final de todo.

Lo sé, y me alegra que todo haya pasado de esta forma —le contestó, fijando su mirada en Phil—. Al menos, tú no sufrirás más torturas.

El grupo parecía tan expectante como secreto. La batalla parecía más importante de lo que parecía, ¿pero que podía tener de estratégico una batalla donde una de las dos moriría de verdad?


Eres más fuerte de lo que aparentabas decir, Sakura —comentó con emoción Hikari.

Tú también lo eres, pero muy al contrario tuyo, yo estoy aterrada —le contestó, manteniendo una expresión sarcástica—. Pero, sí de verdad quieres quedarte con Phil, tendrás que esforzarte más.

¡Deja de decir estupideces! —y en un movimiento muy rápido, Hikari se adelantó a la altura del abdomen de Sakura, y la mandó a volar de un preciso uppercut— ¡Si no te concentras en la batalla, te mataré de verdad!

Para Sakura fue como si el tiempo se detuviera, pero cayó al suelo tan rápido, que impactó éste de lleno.


No sabía que tuvieses ese entusiasmo —le reclamó con entusiasmo—. Debiste haber empezado la batalla con esa clase de golpes.

Te dije que dejaras de decir estupideces —Hikari se le acercó, y cuando estuvo a punto de darle un fuerte pisotón, Sakura rodó en el suelo para esquivarlo—. Tómalo en serio, no estoy jugando.

Yo tampoco lo estoy —sin mucha dificultad, Sakura se levantó, volvió a elevar su poder, y se lanzó contra Hikari, asestando un fuerte puñetazo en la mejilla izquierda, seguido de un rodillazo en el abdomen, y finalizando con un fuerte golpe en su nuca, con sus manos entrelazadas—. A Phil no le gustan las chicas débiles, y es seguro que, con esas fuerzas, te rechazará de inmediato.

¡¿Vas a seguir hablando de él?! —con solo su energía expulsada, Hikari mandó a volar a Sakura por los aires, y en un instante, le dio alcance, y le dio una patada para volver a lanzarla al suelo.

¡No importa todo lo que haya sucedido, aunque esté muerto! ¡Él fue mi primer amor, terminamos no porque quisiéramos, y quiero lo mejor para él! —Sakura se levantó lentamente, y se quedó parada erguida— Solo quiero su felicidad… —pero de pronto, Sakura comenzó a resentirse, notándose una mueca de dolor, preocupando a todos— ¡Haré todo lo posible para que no sufra más!

¡Hikari, detente! —le gritó muy nerviosa Kasumi— ¡Sakura no puede continuar peleando!

¡No hagas algo de lo que vayas a arrepentirte de por vida! —le pidió Taiyō.

¡Es más que tu amiga, no puedes hacerle daño! —le recordó furiosa Haruka.

¡Te lo suplico! ¡Detente! —le pidió casi al borde de la desesperación Kinomoto— ¡Si lo haces, solo tendrás dolor, sufrimiento, y desesperación!

¡Si amas tanto a Phil, entonces no muevas un músculo más! —le gritó Mariah— ¡Si de verdad lo amas, entonces no hagas algo que lo haga sufrir!

No les interesa si lo que hago es correcto o no —Hikari se lanzó con furia contra Sakura, y asestó un golpe con su mano, de forma tan certera y crítica, que perforó su parte baja del abdomen—. Hice una promesa, y pienso cumplirla, cueste lo que cueste.

Por un momento, Sakura perdió la consciencia, pero de un segundo a otro, volvió en sí, pero ya no para continuar la batalla. Mientras, los demás veían horrorizados cómo Sakura comenzaba a desmoronarse, mientras un hilo de sangre caía de su boca; no lograban decir nada, aun así, sus rostros comunicaban de forma fehaciente tal acto.


¡Maldita! —le gritó furiosa Anna— ¡La mataste!

Fue su voluntad cuando quiso pelear en mi contra —cuando Hikari sacó su mano, perfectamente vieron cómo extrajo un órgano de la joven, lo apretó con tal fuerza que lo destruyó, y la pateó con la suficiente fuerza para dejarla a los pies de Son Goku, desangrándose profusamente—. Y ahora —volvió su mirada a Kinomoto, y comenzó a caminar hacia ella—. ¿Quieres ser la amiga de todo el mundo, y no eres capaz de proteger a los tuyos? Si de verdad conoces el concepto de la amistad, entonces muestra tu rostro, pelea, y no dudes.

Yo… —pero la card captor no despertaba de tan horrorosa escena, seguía ida— ¿Qué puedo hacer?

Si piensas actuar como una cobarde, y mortificarte por lo que sabes pudiste hacer y no hiciste, entonces, todo lo que te queda por hacer, es morir —y sin poner dudas, Hikari se lanzó contra una pelicastaña que no atinaba a nada.

Capítulo 110: "El secreto de las dos amigas"

Amanecía, y era el primer día después de aquella sincera, valiente y candente declaración. El incidente del monte Plateado hizo a Sakura y Satoshi ser honestos con ellos mismos, y todo gracias a aquel derrumbe provocado por los Graveler de la zona.

Ambos dormían muy abrazados, parecían atraparse, como si en algún segundo uno de los dos ya no estuviese cuando despertaran, pero cuando se despertaron dentro del mismo saco de dormir, completamente pegajosos de sus propios fluidos, se vieron a los ojos, aterrados.

—¡¿Qué haces dentro de mi saco de dormir?! —le preguntó Sakura totalmente aterrada.

—¡Lo mismo te pregunto! —le contestó en pregunta Satoshi, igualmente aterrado.

Ambos salieron disparados del saco de dormir, y se miraron muy asustados, pero cuando miraron el saco de dormir, el cual quedó abierto, el mundo se les vino encima.

—¡Tiene que ser una broma! —Sakura notó una mancha de sangre, por lo que corrió a revisar de qué se trataba, hasta encontrar semen junto a este— Tuvimos…

—¿Estás bien, Saku? —le preguntó el joven con mucho miedo.

—¡¿Me lo preguntas en serio?! —se acercó al joven con mucha prisa, y lo agarró de la ropa— ¡Mínimamente, júrame que no terminaste dentro mío!

—¿Terminar dentro tuyo? —aquellas palabras dejaron pensante al joven, hasta percatarse de lo que sucedía, igual de asustado— Creía que era uno de mis sueños contigo…

—Estamos… acabados… Totalmente arruinados —Sakura se sentó en el suelo, y se abrazó a sus piernas, totalmente frustrada—. No puedo culparte, también creí que fue un sueño.

—Saku… —con mucho miedo, el joven se le acercó, y la abrazó— ¿Tienes miedo de quedar embarazada?

—¡¿Tú qué crees?! —Sakura calló, sacudió su cabeza, y miró al joven a los ojos— Perdóname, no quise gritarte. También es culpa mía.

—Pero si realmente quedaras embarazada, sería muy feliz —le respondió con entusiasmo.

—Yo también sería feliz, pero no a los doce años —le negó la peli morada.

—¿Qué te parece si vamos al hospital de Viridian? —le propuso Satoshi— Sabremos si quedaste embarazada o no.

—Eso me tranquilizaría mucho, Sato —con ayuda de Satoshi, Sakura se levantó, y se tomaron de las manos—. Por favor, no creas que estoy molesta contigo, muy al contrario, soy la mujer más feliz del mundo, pero quiero que hagamos las cosas bien.

—Jamás te he presionado a hacer algo, así que será como tú me lo pidas —le asintió con seguridad.

—¿Sabes que me da más felicidad? —ante aquella pregunta, el joven la miró con curiosidad— Sé que jamás me abandonarás, y que podré confiar en ti hasta el final.

—¡No digas esas cosas! —le pidió el joven muy avergonzado— Tomamos desayuno, y partimos al hospital.

—Si —aceptó con demasiada felicidad, agarrándose del brazo del joven con mucha fuerza.

Y después de tomar desayuno junto a sus Pokémon, partieron a ciudad Viridian.

A mediodía, los dos jóvenes estaban parados frente a la entrada del hospital, listos para enfrentar su futuro, sea cual sea el que les tocara.

—¿Vamos a entrar? —le preguntó Sakura a su compañero de viajes, quien no movía un músculo.

—Tengo el presentimiento que algo malo nos va a pasar —le respondió con temor.

—Lo peor que podría pasarnos en este segundo, es realmente terminar embarazada y acabar con nuestra carrera de entrenador.

—¿Hablas de tirar todo por la borda por un hijo? —ante aquella situación, Satoshi realmente se preocupó— Pero yo no quiero…

—Te entiendo, y tampoco quiero —la joven suspiró, y tomó de las manos a su compañero—. Afrontemos esto con valor.

—Si.

Una vez en la recepción, la enfermera los recibió y llevó con el especialista, con una mirada de preocupación y resignación. Una vez dentro del box de atención, ambos jóvenes comenzaron a hablar con mucho temor sobre su primera vez, recibiendo un coscorrón lo suficientemente fuerte como para que se despertaran de su realidad.

—¡Mocosos irresponsables! —comenzó a regañarles el viejo ginecólogo— ¡¿Doce y trece años?! ¡¿En verdad querían arruinar sus vidas?!

—¡Te dije que pasaría algo malo! —le alegó el joven muy adolorido, llevando sus manos a su cabeza.

—Solo nos dejamos llevar por la situación…

—He escuchado a muchas parejas esas palabras, jovencita, y ahora están plagados de críos que no pueden cuidar —volvió a criticar el doctor—. Por culpa del embarazo juvenil, muchos jóvenes han tenido que abandonar sus carreras de entrenador, o muchos hijos han crecido sin sus padres —ante aquel planteamiento, ambos jóvenes guardaron silencio—. No son los únicos que han pasado por esto, y sus hijos pasarán por lo mismo si no son responsables. Les recuerdo que un hijo no es juguete, es una persona más.

—Entonces tendremos que abandonar nuestras carreras de entrenadores —aceptó rendido Satoshi.

—Según lo que me han contado, no han pasado veinticuatro horas —le interrumpió el doctor—. Jovencito, tendrá que esperar afuera por un momento. Le realizaré unos exámenes a su novia.

—¡¿Novia?! —ante aquella afirmación, Satoshi se puso rojo como tomate— ¡Ella…!

—¡No me interesa la historia de sus vidas, solo espera afuera! —le regañó el doctor, haciendo que el joven corriera fuera del box de atención.

—¡Sí señor!

En cuanto el doctor y Sakura se quedaron solos, el especialista comenzó a revisar su computadora.

—Según tu historial médico, no tienes nada malo —comentó el doctor, con una seriedad que ponía nerviosa a la entrenadora.

—Desde muy pequeña que tengo muy buena salud —le comentó con entusiasmo.

—Jovencita, necesito que se quite su ropa interior y se recueste en aquella camilla.

—¡Oiga, vine a buscar una solución, no a ser ultrajada! —le gritó furiosa la joven.

—¡Jovencita, soy un especialista de la salud! —le gritó furioso el ginecólogo— ¡No es más que un examen rutinario!

—Perdón… —y muy apenada, Sakura bajó la frente, e hizo caso— ¿Acostumbra a hacer estos exámenes a todas las mujeres?

—Ciertamente es un examen que se realiza a las mujeres cuando cumplen cierta edad, pero contigo haré una excepción.

Sakura comenzó a tener dudas de que tan moral era la situación, pero en algo sí tenía razón, es que él era el especialista, por lo que se recostó en la camilla, apoyó sus piernas en unas posaderas, y quedó en una posición muy comprometedora.

—Revisemos —con muy poco tacto, el doctor comenzó a examinarla—. Ciertamente el himen fue roto hace muy poco.

—¡No me diga esas cosas, me da mucha vergüenza! —le pidió totalmente humillada.

El doctor había comenzado a revisar más allá de lo prudente, según Sakura, y de un segundo a otro, el doctor se retiró, se quitó el guante, lo botó a la basura, y comenzó a escribir algo en un papel.

—Puede volver a vestirse —y haciendo caso rápidamente, Sakura se bajó de la camilla, y volvió a ponerse su ropa interior—. Hicieron lo correcto al venir de inmediato. Le recetaré unas pastillas para evitar algún embarazo no deseado.

—¡Muchas gracias, doctor! —agradeció muy aliviada, como si hubiesen salvado su vida—. Sato fue muy raudo al actuar. Fue al primer lugar que se le ocurrió venir.

—Pero fueron muy irresponsables al tener relaciones sin protección —volvió a regañarla el doctor—. Mientras tanto, si quieren seguir con una vida sexual plena, será su novio quien tendrá la responsabilidad de cuidarse.

—¿Mientras tanto? —Sakura parecía muy extrañada por aquella condicional.

—Así es —y volvió a escribir en otro papel—. Tengo algunas dudas, por lo que necesito que se realice un examen de sangre, una ecografía, y una muestra de orina.

—¿Encontró algo? —ante tanta solicitud, Sakura comenzó a ponerse muy nerviosa.

—Tu órgano reproductor está en pleno funcionamiento, pero quiero estar seguro que no tendrás problemas en el futuro.

—Como usted diga —contestó, ya totalmente confundida.

—Mañana a primera hora, en ayunas.

Le entregó la receta, la orden de examen, y la despidió. Una vez fuera del box de atención, Satoshi la esperaba muy ansioso.

—¿Cómo te fue? —le preguntó el joven, muy nervioso.

—Me dio unas pastillas para evitar un embarazo, así que no tendremos que mandar nada por la borda —le contestó muy feliz.

—Ya veo… —con algo de decepción, pero a la vez muy aliviado, Satoshi le contestó mientras la tomaba de la mano— Por el momento, creo que es lo correcto.

—Y esto es tuyo —y con descaro, Sakura le entregó un papel—. Me dijo que tú debías ser el responsable de la pareja.

—¿Responsable? —miró el papel, y dijo en voz alta— ¿Preservativos?

—Y me tengo que quedar hasta mañana para hacerme unos exámenes.

—¡¿Tienes algo?! —ante aquella situación, Satoshi se puso muy nervioso.

—Me dijo que eran rutinarios, y son para analizar mi estado actual —le contestó muy traviesa—. Pero me dijo que podíamos seguir nuestras vidas sin problemas.

—Ya veo —Satoshi suspiró aliviado, y partieron del lugar—. No sé si el seguro de entrenadores cubra estas situaciones, pero tu salud es lo primero. Vamos a tomar la hora para tus exámenes.

Satoshi estaba muy aliviado por el resultado final de todo, pero Sakura tenía un mal presentimiento de la situación. Algo le decía que sucedería algo que pondría en peligro su recién naciente relación no oficial con el chico de sus sueños, y esos exámenes desatarían ese final. Pero no tenía más opciones, debía hacérselos por obligación.

Al día siguiente, muy temprano en la mañana, ambos jóvenes estaban en la sala de espera. Aún faltaba media hora para su turno, y los nervios de Sakura eran vistos por todos. Daba vueltas por todos lados, se sentaba y paraba, mientras su estómago comenzaba a rugir.

—Después te invito a comer todo lo que puedas, pero por favor, Saku, siéntate —le pidió el joven, extremadamente preocupado—. Los demás también se están poniendo nerviosos.

—¡¿Cómo quieres que no me ponga nerviosa?! —le gritó muy ansiosa— Me van a sacar sangre. Eso no puede ser bueno.

—¡No te va a pasar nada malo! —intentó tranquilizarla—. Y si te da miedo, estaré contigo para la ecografía, cuando te saquen sangre, y cuando tengas que orinar.

—¡¿Quieres callarte?! —le gritó furiosa— ¡Pedazo de bestia!

—¡Tranquila, lo último era una broma! —le imploró aterrado—. Tranquila, no te dejaré sola —terminó más tranquilo, intentando darle confianza a su chica.

—A veces puedes ser muy tierno y romántico —aquellas palabras confundieron al joven, cosa que hizo reír a la peli morada—. En verdad quisiera que jamás te fueras de mi lado.

Y después de una hora de exámenes realizados…

—Los resultados estarán en una semana —le avisó el enfermero a cargo—. Si quieren, pueden pedir la hora médica de inmediato.

—Mientras más rápido salgamos de esto, mucho mejor —le propuso el joven con mucho entusiasmo.

—¡Pero prométeme que comeremos hasta reventar! —le pidió Sakura de forma aniñada.

—No puedo prometerlo, recuerda que el dinero que portamos está justo —le contestó algo asustado.

—Del modo que sea —aceptó rendida—. Entonces comamos lo que sea, y demos una vuelta. ¿Qué te parece?

—¿Dices de, aprovechar de pasar al gimnasio? Ya que estamos aquí...

—Te diría que no es mala idea, pero esa sangre menos me dejó muy mareada —le hizo saber, expresando su agotamiento en el sueño que traía.

—Nada de comer, despertar muy temprano y sangre menos… Podría decir que estás a mi merced —le comentó en broma.

—Te golpearía si pudiera levantar los brazos…

Satoshi agarró de los hombros a Sakura, y partieron fuera del lugar.

Después de solicitar la hora médica, ambos jóvenes partieron a un local de comida tradicional, y se dispusieron a comer.

—¡Muchas gracias por la comida que me voy a atragantar! —y sin terminar, Sakura comenzó a comer como salvaje.

—Qué formas son esas de dar las gracias… —comentó el joven muy nervioso.

—¡No te metas con mi comida! — le gruñó salvajemente, con si se la fueran a quitar.

—Como usted diga, princesa tragona —finalizó muy nervioso—. Por suerte, el hambre es por no haber tomado desayuno, y no por un embarazo.

—¿Por qué me dices eso ahora? —le preguntó la joven, muy extrañada.

—Es cierto lo que dijiste —comenzó a responder, muy pensativo—. Solo hubiésemos arruinado nuestras vidas y la del niño, pero cuando tengamos nuestras carreras afianzadas, y tengamos nuestro hogar, sé que podremos cuidar a nuestro hijo, y darle todo lo que quiera, sin pensar en si podremos o no.

—Eso se escuchó muy maduro —comentó Sakura muy sorprendida, dejando de comer de golpe—. Me siento feliz de que pienses de esa forma, y te agradezco que respetes mis decisiones. Yo también quisiera formar una familia contigo, y también te daré tu espacio. Espero con ansias el día que quieras formalizar nuestra relación.

—¿No crees que estamos hablando sobre temas muy delicados para tener apenas once y doce años? —preguntó Satoshi muy complicado.

—Todos maduramos a una velocidad distinta, eso depende de cómo vivamos nuestras vidas —le respondió, para después percatarse de lo que había dicho, muy sorprendida—. Parezco anciana hablando así…

Para Sakura, esos seis meses desde que conoció a Satoshi, en verdad le habían servido para ver no solamente al joven de otra forma, sino también a ella misma. Pensaba en como ambos habían crecido, madurado, y en como ahora eran inseparables, al extremo que ya se veían formando una familia, pero era consciente que faltaba mucho para lograr aquel objetivo, y que podían pasar muchas cosas en el camino, hasta las más imposibles de creer.

Y así, la semana pasó, y Sakura estaba frente al doctor.

—Como lo suponía —fue todo lo que dijo el doctor después de ver los exámenes.

—¿Sucede algo? —le preguntó Sakura muy ansiosa.

—Supongo que ya tuviste tu periodo.

—Así es, y como todos, muy extraño e irregular —le respondió muy preocupada.

—Tu útero tiene un desarrollo irregular, y si continúa este ritmo, te será muy difícil tener hijos.

—¿Qué me está tratando de decir, doctor? —le preguntó ya muy preocupada.

—Tu útero no es capaz de mantener sujeto el óvulo por aquel extraño desarrollo, eso evita que logre fecundar. Ahora, el peligro está en que, si no te tratas, y espero que no suceda, podrías desarrollar algún tipo de cáncer.

—¡¿Entonces qué puedo hacer?! —con aquel diagnóstico, Sakura había quedado totalmente devastada, solo quería llorar.

—Tienes suerte que hay tratamientos que pueden ayudar a sanar tu útero, y ser tan fértil como cualquier chica, con un alto índice de recuperación, pero tienes que ser responsable y seguir al pie de la letra todo el procedimiento.

—¡Dígame qué tengo que hacer, y comenzamos ahora! —le gritó con entusiasmo.

Y después de diez minutos de charla sobre el tratamiento, Sakura salió sin mucho entusiasmo.

—¿Qué voy a hacer ahora? —pensaba la joven totalmente devastada—. Es un año de tratamiento… Y puede que sea el fin de nuestras carreras…

La joven caminó perdida en sus pensamientos, hasta encontrarse con su compañero de vida.

—¿Qué sucedió? —le preguntó el joven muy preocupado.

—Si le digo la verdad, sé que abandonará el entrenamiento por mi —pensaba la joven muy triste—. Se había hecho ilusiones, y por mi culpa…

—¿En qué estás pensando, Saku? —Satoshi la tomó de los hombros, y la miró a los ojos—. Te pido que seas sincera conmigo, sea cual sea la noticia.

—¡Tranquilo! —le pidió muy despreocupada, o al menos trataba de simular— ¡Me dijo que tuviera cuidado con las enfermedades de transmisión sexual, que, si no me cuidaba, los dos la pasaremos muy mal!

—Ya veo —suspiró más aliviado—. Siendo que no hay problemas, continuemos nuestro viaje.

—¡Por supuesto! —le asintió con alegría— ¡Pero quiero que me prometas que te convertirás en el campeón de Kanto y Johto!

—Te prometo hacer todo el esfuerzo posible —le respondió con una sonrisa nerviosa—. Sé que, con tu ayuda y compañía, no volveré a caer más.

—¡Entonces al gimnasio Viridian! —y con mucho entusiasmo, Sakura tomó de la mano al joven, y salieron corriendo del lugar, mirando de reojo muy triste la recepción, donde supuestamente debía tomar hora y recoger la información del tratamiento—. Su felicidad es la mía, y soy capaz de hacer este sacrificio por mi Sato.

Y así pasó el tiempo, un año para ser más exacto, y Sakura se encontraba en el mercado de Viridian haciendo unas compras para el grupo.

—Veamos… —Sakura miró la lista de compras, y simplemente levantó una ceja—. Haruka quiere ramen, Taiyō hotkeys, Mariah golosinas, Kasumi… ¿una tarjeta de video? ¡Qué se la compre su mamá! —arrugó la lista, la metió a su bolso, y completamente fastidiada comenzó a elegir alimentos— Por suerte, Sato y Hikari no son caprichosos ¡Llevaré alimento de verdad y no chatarra!

Con mucha calma y dedicación, como si fuese ama de casa, solo llevaba al carro alimentos de verdad, como ella decía.

—¡Perfecto! —celebró la joven— La abuela de Sato me decía que, con esto, los mantendría a todos sanos y fuertes —se dirigió a una caja a cancelar, pero de un segundo a otro, comenzó a sentir fatiga— Será mejor partir rápido a casa, quiero descansar un poco, aunque sea.

Pero de un segundo a otro, Sakura cayó pesadamente al suelo, sin conocimiento. Al segundo, muy preocupados, todos corrieron a socorrer a la joven.

En muy poco tiempo, la ambulancia llegó a buscarla y llevarla al hospital. Aún no despertaba, y eso preocupó mucho a los médicos que la revisaban, pero después de un par de horas...

—¿Dónde estoy? —lentamente, Sakura comenzó a abrir los ojos, y de un momento a otro, muy agobiada, se sentó de golpe, y se vio en la camilla, conectada a un marcapasos y una bolsa de suero— ¿Qué hago aquí? Se suponía que estaba en el mercado.

De pronto, un doctor y una enfermera entraron.

—Por fin despierta, jovencita —le dijo el doctor—. Tuviste una baja de presión muy fuerte. Por poco creímos que te perdíamos.

—Ya veo —Sakura miró las sábanas, y después al doctor—. Lamento mucho las molestias, pero debo volver a casa.

—Veo que aún no comprende la situación —le regañó el doctor—. Revisamos su expediente, y se suponía que debía realizarse un tratamiento, el cual jamás realizó. Por causa de aquello, su cuerpo está comenzando a fallar.

—¡No tengo por qué hablar sobre aquello, y preferiría que no se meta! —le pidió de forma recelosa la joven.

—Es su voluntad —Sakura comenzó a quitarse el equipamiento que la monitorizaba y la aguja del suero, al tiempo que el doctor la sermoneaba—. Te recetaré unas pastillas para regularizar la presión, pero lo más recomendable, es que comience su tratamiento. Mientras más pronto comience, mayor será su expectativa de vida.

—Eso lo sé —le contestó muy fastidiada—. No quiero que se ofenda, doctor, pero no creo que sea el momento. Le prometo que en cuanto finalice la liga de Johto, le contaré todo a mi novio, y comenzaré el tratamiento.

—Solo le recuerdo que es su salud, y si quiere que su relación tenga un futuro próspero, la honestidad es primordial.

—¿Cree que no lo sé? —Sakura suspiró, se vio su ropa hospitalaria, y partió al baño del cuarto—. Eso es lo que más me duele.

Sakura sabía que su irresponsabilidad le estaba pasando la cuenta, su cuerpo le estaba avisando, y debía actuar rápido.

Porfiadamente, volvió al mercado por los alimentos que quería comprar; compra que los dependientes ya tenían separada y lista para ser retirada.

—Muchas gracias por guardar mi compra. ¿Cuánto les debo?

—Déjelo así, señorita —le pidió el dueño del mercado—. Sabemos que es una cliente leal, y que viene todas las semanas aquí a comprar.

—Me da vergüenza llevarme estás cosas sin pagar —insistió Sakura muy apenada.

—La única vergüenza que usted debería sentir, es si roba, miente, o traiciona a quienes más quiere, y tengo la corazonada que usted es una joven de corazón bondadoso. Le pido por favor que, en esta ocasión, la casa invite.

—Le recomiendo que no tenga tan altas expectativas de mi persona, podría decepcionarlo —le pidió Sakura muy avergonzada.

—¡Y además muy modesta! Ojalá hubiese más personas como tú, pequeña. Deme su dirección, y le enviaré su pedido a casa.

—Aceptaré que usted invite, pero prefiero mantener en reserva donde estoy viviendo —le pidió con algo de temor—. Razones personales.

—No es nuestra intención ponerla en problemas, si esa es su decisión —Sakura tomó las bolsas, y el dueño se despidió alzando la mano—. Cuide mucho su salud, no queremos que vuelva a desmayarse.

—Lo haré, y muchas gracias por preocuparse tanto de mí —dio una reverencia en agradecimiento, y se retiró.

Una vez afuera, Sakura miró a su alrededor, y se relajó.

—Todos se preocupan mucho por mí, pero yo no he hecho nada por los demás. ¡Altaria! —y a los segundos, el Pokémon dragón llegó con su entrenadora—. Ni siquiera a ti te molesta cargar mis cosas —ante el tono triste de la joven, y demostrando que le fascinaba ayudarla, tomó las bolsas con su boca, y las depositó en la canasta que cargaba—. No te merezco… —pero ante la tozudez de la joven, la misma Altaria tomó a Sakura, la puso en su espalda, y alzó vuelo al segundo— ¡Te he dicho que no hagas eso!

En poco tiempo, Sakura y Altaria llegaron hasta la base del equipo del nuevo inicio. Aterrizaron cerca de la entrada a la cocina, por la parte trasera de la estructura, y Sakura comenzó a sacar las bolsas y el canastillo.

—Gracias por todo, amiga —le agradeció muy emocionada—. Ve a pasar el día en lo que quieras —el Pokémon asintió, y se fue volando—. Bien… Tengo que guardar la mercadería en la despensa.

Con bastante dificultad, Sakura tomó todas las bolsas, y las entró a la casa.

Tranquilamente, Sakura comenzó a ordenar la mercadería de forma muy ordenada y estructurada, mientras lo que ya estaba, lo movía de lugar.

—Esto pronto va a vencer —comenzó a decir en voz alta—. Por suerte, Mariah y Taiyō comen lo suficiente como para que esto no exista en dos minutos.

—Deberías descansar, y no cumplir todos los caprichos de las chicas, Saku —le pidió muy preocupada Hikari, quien entró sin avisar.

—¡Tranquila Hikari! —intentó tranquilizarla Sakura, hablando con tanto entusiasmo como se lo permitía— ¡No me molesta cocinar todos los días para cincuenta personas!

—Ojos caídos, piel muy pálida, hombros y cara sin mucho ánimo —Hikari caminó hasta las bolsas, y comenzó a buscar—. Deberías beber algo…

—¡Espera, yo puedo ordenar las cosas! —Sakura intentó detenerla, pero fue demasiado tarde.

—¿Qué es esto? —Hikari tomó un pequeño paquete, y leyó las instrucciones de este—. "Tomar sólo en caso de baja de presión". ¿Qué está sucediendo, Sakura? —le preguntó entre preocupada y sería.

—No quería que nadie lo descubriera —le respondió muy triste—. Prométeme que no le contarás a nadie, jamás, lo que te voy a decir.

—¿Qué es lo que ocultas de forma tan recelosa?

—Hoy en el mercado, tuve una baja de presión, perdí la conciencia, y terminé en el hospital.

—¡Pero Sakura...! —muy preocupada, Hikari acercó una silla para sentar a Sakura en ella— ¿Qué te dijeron? ¿Es grave?

—Creo que sí —le asintió—. Se suponía que hace un año debía hacerme un tratamiento por una enfermedad en mi útero.

—¿Qué clase de enfermedad?

—Las posibilidades de tener hijos son mínimas, y si no me trato esa enfermedad, podría transformarse en un cáncer, y eso sería mi muerte.

—¡¿Y por qué no le dijiste desde un inicio a Satoshi?! —le gritó furiosa Hikari.

—Debía dedicar un año completo al tratamiento, y Sato estaba muy entusiasta con participar en las ligas de Kanto y Johto nuevamente —le respondió con muchas ilusiones—. Quería que participara con él, quería demostrarme que era mejor después de conocerme, y quería que fuera parte de su familia —tomó las pastillas de mano de Hikari, y las miró—. Su mamá es algo loca y liberal, pero es una persona excepcional, y sus abuelos son muy distinguidos pero muy sencillos… ¡Muy en especial su abuelo, parece un súper hombre!

—Hablas con mucho cariño de ellos —comentó Hikari con algo de tristeza y felicidad, para después golpear la mesa, y gritarle—. ¡Prométeme que te harás ese tratamiento, y no quiero peros!

—Hikari… —Sakura parecía muy sorprendida por tal petición.

—¡Ahora ellos son tu mamá y tus abuelos! ¡También son tu familia! —se levantó, y miró a la peli morada con decisión— ¡Hazles ver que eres la mejor opción para Satoshi, y que no piensas perderlo por nada!

—¿Tú también? —algo frustrada, pero muy feliz, Sakura asintió, y se levantó— Prometo que, cuando termine la liga Johto, comenzaré con el tratamiento. Es verdad, deseo un buen futuro con él, hasta que seamos viejitos y no podamos movernos. Gracias por ser mi amiga; la mejor amiga del mundo.

—Para eso están los amigos, ¿no es así? —Hikari abrazó a Sakura y se miraron a los ojos—. Siempre que lo desees, puedes confiar en mí.

Esta historia continuará…

Hikari estaba por asestar el primer ataque contra Kinomoto, pero alguien se interpuso en la trayectoria, alguien lo suficientemente importante como para no atacarlo.

Charizard… —por sorpresa, el Pokémon de fuego apareció para interponerse entre las dos jóvenes— ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Regresa a tu pokébola, ahora!

Ya veo —Hikari retrocedió, miró la situación muy pensante, pero a la vez muy calculista—. Así que apareciste para proteger a tu entrenadora y pelear por ella.

¡No lo hará! —interrumpió de golpe Sakura— ¡Soy yo quien va a pelear contigo!

¿Piensas hacerlo con ese valor tan falso? —le cuestionó—. No hiciste nada cuando Iris y Serena atacaron a mis amigas, no hiciste nada cuando me enfrenté a Sakura, y mucho menos actuaste cuando destruí su útero, anulando toda posibilidad de que pueda tener hijos a futuro, ¿Y ahora que apareció Charizard, de pronto te nacieron las ganas de pelear? ¿Ahora que no tienes nada que ganar, ni nada que perder?

Yo… —pero ante los cuestionamientos, no pudo responder.

No quieres usar tus cartas, porque sabes que con tu poder de card captor no eres nada. Tampoco quieres usar la sincronía empática, porque tienes miedo de perder no sólo el control, sino también que mate a tus Pokémon. Y no querrás seguramente, que me refiera a lo que tú llamas modo berserker, y el riesgo de acabar con la existencia. ¿Por qué te mantienes como una chica común y corriente? Porque tienes miedo de ti misma. Miedo a lastimarte, y lastimar a los demás, y todo por tu "corazón bondadoso y desinteresado, que pretende salvar al mundo con el poder de las palabras y el amor".

¡No tiene nada de malo que sea así! —le gritó Mariah muy molesta— ¡A nombre de todos nosotros, agradecemos mucho conocer a alguien como Sakura, y no queremos que cambie, y si no quiere luchar, entonces nosotras lo haremos!

¿Prefieren estar con alguien que no tiene amor propio? —Hikari miró a Mariah y las demás, y con un puño de aire, las tiró al suelo— En la primera persona que uno debe pensar, es en sí misma, los demás no interesan.

Tiene razón —aceptó Sakura rendida—. He estado tan pendiente de proteger y cuidar a los demás, que me he olvidado de mí misma, y ustedes me han terminado salvando. ¿Qué clase de líder puedo ser, si no puedo salvar a los demás con mis inseguridades? Por intentar ser amiga de todos, hice algo irreparable.

Aquellas palabras sorprendieron a todos. Parecía que Sakura estaba firmando su rendición, pero un fuertísimo rugido de Charizard hizo despertar a la joven.


Charizard… —Charizard se paró de forma desafiante, dándole cara a Hikari, incitándola a pelear, con claro tono de querer derrotarla— ¡No lo hagas, jamás podrás vencerla! ¡Ni la sincronía empática será suficiente!

De todos modos… —interrumpió Hikari— ¿Qué sincronía empática pretendes realizar, si los dos piensan cosas distintas? ¿Acaso olvidaste cómo funciona?

Es… verdad… —totalmente rendida, Sakura bajó los hombros.

¿En verdad Sakura confiaba tanto en ti, que creía que tú eras la reencarnación de Asherah? —y con mucha rabia, Hikari comenzó a hacer movimientos con sus manos—. Que seas tú misma, la que se juzgue y elimine.

Las otras guerreras elementales reconocieron aquel movimiento de manos, identificando qué es lo que quería hacer.


Pretende atacar a Sakura con el juicio elemental… —Kasumi no creía lo que veía.

Pero si tiene esos pensamientos hacia ella, la va a matar —Haruka estaba igual de impactada por lo que veía.

¡Pero nosotros la queremos mucho, y si usamos el juicio elemental en Sakura, quedará anulado su ataque! —ideó rápidamente Mariah.

¡Mientras ustedes se preparan, yo la distraeré! —sin pensar mucho la situación, Taiyō se lanzó contra Hikari.

¡Regresa aquí, te va a matar! —le gritó muy preocupada Mariah.

¡Vamos, Wind! ¡Da la cara y pelea!

Actuando antes de pensar en las consecuencias. Muy típico de ti —de pronto, un látigo eléctrico impactó a Taiyō, dejándola en el suelo.

¡Taiyō! —desesperada, Sakura corrió en dirección a Taiyō— ¡Resiste, por favor!

¡En verdad nos estuvo engañando, siempre fue más poderosa que todas nosotras juntas! —se lamentó furiosa, al tiempo que veía a la card captor acercarse y posar sus manos en su cuerpo— ¡Vete de aquí, te va a matar!

¡No me importa! —le contradijo— ¡Resiste un poco, te sanaré!

No aprendes si quiera un poco —de pronto, Hikari apareció frente a Sakura, lista para asestar una patada en su cara—. Desaparece.

¡Sakura! —desesperada, Kasumi interpuso su cuerpo, recibiendo todo el impacto del golpe— ¡Haruka, ahora!

¡Formación de ofensiva total!

Mariah y Haruka se lanzaron directamente contra Hikari, creando parábolas en sus movimientos. En mente tenían confundirla, y atacar por sorpresa.


No pueden ser tan ingenuas como para atacarme con formaciones que yo misma inventé —y en cuanto las dos guerreras estuvieron a metros de Hikari, está formó un campo de energía, donde ambas se estrellaron y lastimaron.

¡Te lo suplico, detente! —comenzó a rogar Sakura, desesperada por la situación.

A diferencia tuya, yo sí soy capaz de matar a mis propios amigos. ¿Acaso olvidaste todo lo que hay en juego? No pienso sacrificar, por culpa de una sola vida, toda una existencia.

¡Tiene que haber otro modo!

¿Acaso aún no te has dado cuenta? —ante aquella pregunta, Sakura la miró muy asustada—. Tú eres la culpable de todo, y si te elimino, todo este pésimo plan terminará.

Entonces…

Así es —Hikari volvió a concentrar una gran cantidad de energía en sus manos—. Comenzaremos todo de nuevo, y esta vez sí resultará todo como debe ser.

¡Aléjate de aquí, tonta! —con la energía que le quedaba a Taiyō, la empujó con tal fuerza, que la mandó a volar varios metros— ¡Charizard, llévatela de aquí! ¡Hikari habla en serio, la va a matar!

¿No se suponía que tu deber era eliminarla con sus propias herramientas? —Hikari pasó por un lado de Taiyō, y la miró con mucho fastidio—. Para tu desgracia, tu sangre siempre te traicionará.

Continuó caminando, hasta que se detuvo a unos metros de Sakura.


Desaparece, Sakura Kinomoto… ¡Juicio elemental!
 
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Hola a todos. En esta ocasión, los capítulos son muy curiosos y llamativos. Solo eso. Cuídense!
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Desaparece, Sakura Kinomoto… ¡Juicio elemental!

Era un ataque a quemarropa, y Hikari no pareció dudar en el poder usado en este. Sakura solo miraba conmocionada, no movía un solo músculo, ni cuando Charizard, quien fue el único en actuar como si hubiese presentido el ataque final, la protegió.

Finalmente, la batalla había finalizado para la card captor.


...​

Capítulo 111: "El camino de la novata. El egoísmo de la arrogante".

Esta historia comienza con una jovencita, la cual había despertado hace unos instantes. Aquel era un día muy especial, y estaba muy ansiosa. Su despertador marcaba las siete de la mañana, quería levantarse muy temprano, o eso tenía en mente.

—¡No! —la joven se sentó de golpe en la cama, miró a su alrededor, entrecerró sus ojos, los abrió de golpe, y volteó a ver su velador—. Creo que fue una pesadilla. ¿Y el despertador? —pero al no verlo, comenzó a desesperarse— No me digas que… —vio al suelo, y ahí lo encontró, destrozado—. Seguro continúa la pesadilla —vio al reloj de muro, y se percató que era mucho peor que una pesadilla— ¡Son las cuatro de la tarde! ¡Me quedé dormida!

La joven se levantó, y bajó rauda las escaleras, en pijama. Abajo, su mamá parecía recién comenzar a servir el "desayuno" para su irresponsable hija.

Hola, mi nombre es Sakura Kinomoto, y hoy comienza un gran momento para el resto de mi vida. Por las ansias, me dormí muy tarde, pero como dicen, los últimos serán los primeros. Vivo con mi madre, su nombre es Nadeshiko, y pese a que es un poco estricta conmigo, es muy buena, y cocina muy bien.

—Hasta que, por fin despiertas, jovencita —le regañó Nadeshiko algo estricta, pero notándose mucho cariño en cómo preparaba el desayuno.

—¡No podía dormir de los nervios! —le respondió, comenzando a comer a toda velocidad.

—Espero sea un buen justificativo para la profesora Mizuki —negó rendida—. Espero que este viaje te sirva de mucho. ¿Ya decidiste con quién comenzarás?

—¡Si mamá, y sé que haré historia en el mundo! —le respondió con mucho orgullo, volviendo a ver la hora— ¡Pero ahora me tengo que ir! —y con un pan tostado en la boca, y sin cambiar su pijama, partió corriendo de la casa.

—Igual a su padre —negó resignada.

Hoy parto al laboratorio de investigación de la profesora Kaho Mizuki a recibir a mi compañero de viajes, con todas las esperanzas de que nos llevemos muy bien, nos hagamos amigos, y hagamos de este lugar, el punto más famoso del mundo… Aún más… ¡Jejejeje!

Cuando los niños cumplimos los diez años, recibimos a nuestro primer acompañante. Puede ser Bulbasaur, Charmander o Squirtle, y son entregados por la profesora Mizuki. ¿Les dije que ella es la más grande eminencia Pokémon? Sea lo que signifique eminencia…

Cómo entrenadores, podemos portar hasta seis Pokémon, y con ellos desafiar a los líderes de gimnasio, ganar sus medallas, y participar en la liga Pokémon. ¿Mi meta? Hacer qué Pallet Town deje de ser un punto perdido en la nada, y que sea famoso en todo el mundo gracias a mí ya conocido talento.


—¡Bulbasaur, Charmander, Squirtle! ¡Cualquiera de los tres, me da lo mismo, pero déjenme uno! —gritaba como disco rayado Sakura, corriendo desesperada en dirección al laboratorio.

Y después de aquel maratón, Sakura llegó hasta la entrada al laboratorio. Apenas se detuvo, comenzó a tocar con desesperación el timbre, mientras gritaba constantemente.

—¡Profesora Mizuki! ¡Profesora Mizuki! —gritaba constantemente, mientras no paraba de tocar el timbre— ¡Soy Sakura Kinomoto, y vengo por mi primer Pokémon!

—Hasta que decidiste llegar —le dijo una voz femenina, demasiado estricta y cuadrada.

—¿Eh? —algo desconcertada, volteó lentamente tras ella, hasta ver con mucha sorpresa a la profesora de cabello pelirrojo— ¡Profesora Mizuki! ¡Profesora, vengo por mi Pokémon!

—¿Que vienes por tu Pokémon? —la profesora simplemente abrió el portón de acceso, y entró— Puedes pasar, si así lo deseas.

—¡Por supuesto que sí quiero! —y con sus entusiasmos aún más altos, la joven siguió a la profesora.

La profesora Mizuki es muy estricta, pero sus alumnos dicen que es un ejemplo para el futuro de los investigadores, y su fuente de inspiración. ¡A mí me tiene sin cuidado, yo solo quiero a mi primer Pokémon!

La profesora caminaba con mucha calma hacia su laboratorio principal, revisaba cada sala monitorizando los estudios que se ejecutaban en aquel instante, pero aquella rutinaria ronda exasperaba a una impaciente Sakura.

—¡Profesora! —la llamaba persistentemente, pero poca atención le prestaba— ¡Profesora!

—Veo que sigues aquí.

—¡Por supuesto! —le volvió a gritar muy molesta— ¡Vine a buscar a mi Pokémon!

—Entonces vamos a mi oficina.

Y de vuelta la ilusión de Sakura, siguió a la profesora hasta su oficina personal. En ella, había un pequeño laboratorio químico, una biblioteca, y un receptáculo donde había tres pokébolas en ella.

—Veo que estás muy segura de tu decisión.

—Así es —le asintió con demasiada seguridad—. Después de analizarlo con calma, decidí comenzar con Bulbasaur —tomó la pokébola, la abrió, y descubrió que estaba vacía.

—Partió con alguien que sí despertó temprano —comentó la profesora Mizuki, entre su sabiduría y burla.

—¡No me interesa! —volvió a decir con la misma seguridad, tomando una segunda pokébola— ¡Todo entrenador sabe que la elección de los ganadores es Charmander! —pero tras abrirla, descubrió que también estaba vacía.

—Debe ser cierto, porque se fue con el primer entrenador que llegó —volvió a comentar la profesora.

—¡Maldita sea! —así que Sakura tomó la tercera pokébola, y la lanzó— ¡Entonces Squirtle será mi acompañante! —pero también estaba vacía.

—Tengo que admitir que llegó al último, pero me acaba de llamar desde Viridian. Eso nos enseña que, no por mucho madrugar, amanece más temprano, pero no aplica si llegas tarde.

—No puedo creerlo —soltó rendida, más decepcionada—. Me quedé sin ningún Pokémon…

—En realidad, aún me queda uno, pero…

—¿Qué le queda uno? —y de golpe, los ánimos de Sakura volvieron— ¡Entonces me lo llevo!

—Verás… —la profesora presionó un botón, y de ella emergió una cuarta pokébola, la cual tenía una marca de rayo—. No hemos podido tener control sobre él, es muy desobediente.

—¡No me interesa, solo quiero tener a mi Pokémon!

—Será como tú digas —presionó otro botón, y el domo transparente que lo cubría, desapareció, provocando que la pokébola se abriera sola, saliendo un extraño roedor—. Su nombre es Pikachu, también conocido como roedor eléctrico.

—¿Pikachu? —Sakura lo miró con sospecha, haciendo que el Pokémon la mirara con mucho resguardo—. Un Pokémon es un Pokémon.

—Solo ten mucho cuidado —comenzó a explicarle la profesora, al tiempo que tomaba entre sus manos a un muy fastidiado Pikachu, quien electrocutó a su entrenadora—. Pikachu es conocido por sus poderosos ataques eléctricos.

—Me vengo a dar cuenta… —le apoyó totalmente chamuscada, y mareada…

—Y aquí tienes tu Pokédex, y pokébolas —continuó explicando la profesora Mizuki—. La Pokédex está actualizada con la información de los Pokémon descubiertos en Kanto. Espero tus resultados.

—¡No se preocupe, los atraparé a todos en compañía de Pikachu! —pero tan solo Sakura tomó las pokébolas y la Pokédex, Pikachu volvió a electrocutar a Sakura… y a la profesora Mizuki— ¡Muchas gracias! —y a los segundos, volver a calmarse.

—No hay de qué… —terminó de agradecer la profesora… igual de chamuscada…

Después de un muy "afectuoso encuentro", Sakura y Pikachu salieron con la profesora Mizuki fuera del laboratorio, donde Nadeshiko la esperaba para su despedida.

—¿Mamá? —sorprendida de su visita, Sakura apuró el paso— ¿Qué haces aquí?

—Como te demorabas en llegar, creí que te habías ido. Por suerte no fue así —Nadeshiko miró a los pies de su hija, y vio al pequeño roedor eléctrico—. ¿Y él?

—Ah, si —y con orgullo, Sakura tomó en sus manos a Pikachu, y lo elevó con alegría—. ¡Él es Pikachu, y es mi Pokémon!

—¿Tu Pokémon? —Nadeshiko volvió a mirarlo, pero ahora con sospecha— ¿No crees que se ve muy extraño?

Entre el maltrato de Sakura, y la fea mirada de Nadeshiko, el Pikachu se enfadó, y volvió a electrocutar a Sakura y la profesora, Nadeshiko incluida.

—No vuelvas a decirle esas cosas… —le pidió Sakura, otra vez chamuscada.

—Ya aprendí la lección… —le asintió Nadeshiko, igual de chamuscada.

Y después de recuperarse…

—Traje todas tus cosas, mi pequeña —decía Nadeshiko, al tiempo que comenzaba a sacar las cosas del interior de la mochila, poniendo en vergüenza a su hija.

—¡¿Quieres dejar eso para después?! —muy molesta, Sakura le quitó la mochila de las manos—. Entendí perfectamente.

—¡Crecen tan rápido! —muy emocionada, la joven madre solo veía como su hija volvía al interior del laboratorio, refunfuñando cada vez que se lo permitía su respiración.

¿Por qué mi mamá tiene que dejarme en ridículo cada vez que puede? Sé que me quiere mucho, pero sus bromas tienen que tener un límite… ¡Buf! Al menos esta es una página que ya di vuelta. ¡Por fin, la talentosa y única Sakura Kinomoto le demostrará al mundo de lo que es capaz! Claramente confío en tener victoria tras victoria, y sé que con Pikachu, llegar hasta la liga será un paseo por la playa.

Y así, vestida de una polera manga corta negra, chaqueta sin mangas roja, unos blue jeans, zapatillas blancas y unos guantes de caucho rosados, comenzó su viaje con un Pikachu atado a un cordel, siendo arrastrado a la fuerza.

—Qué bueno que la profesora Mizuki me recordó que el caucho era un aislante eléctrico —decía, aun refunfuñando, pero ante la nula cooperación del Pokémon, prefirió detenerse, y acercársele—. ¿Acaso nos vamos a llevar así todo el viaje? —pero el gesto de desinterés del Pikachu, la hizo enfadar aún más, por lo que prefirió respirar hondo, y tratar de conversar de nuevo— Si te desato, ¿me seguirás? —el Pikachu la miró de reojo, y se quedó en esa posición, haciéndole creer a Sakura que aceptaba el trato—. Entonces te la quitaré.

Pero apenas Sakura le quitó la soga, el Pikachu salió corriendo a lo alto de un árbol cercano.

—Al menos no escapaste —aceptó de forma conformista—. Como sea. ¡Aquí empieza la historia de la entrenadora más poderosa de la historia! —Sakura comenzó a mirar para todos lados, hasta encontrar un pequeño Pidgey—. Pidgey, a partir de ahora serás parte de mi equipo. ¡Pokébola, atrápalo!

Con más entusiasmo qué inteligencia, Sakura lanzó la pokébola, asestando su tiró, supuestamente atrapando a su primer Pokémon.

—¡Eres mío! —pero su celebración terminó cuando vio que la pokébola comenzó a moverse, hasta que el Pokémon se liberó, y salió volando del lugar.

—Por lo general, debes pelear contra un Pokémon antes de capturarlo —le recomendó la Pokédex, a lo que el Pikachu comenzó a burlarse y reírse de Sakura.

—¡¿Y tú de qué te ríes?! —casi le ladró Sakura, totalmente furiosa— Ya lo sabía —por lo que volvió a buscar en el área, hasta encontrar un segundo Pidgey— ¡De acuerdo, Pikachu, llegó la hora de hacer historia! ¡Impactrueno! —pero el Pikachu no hizo más que acomodarse a descansar en el árbol— ¡¿Así que no piensas cooperar?! Traidor. Yo misma pelearé y lo atraparé— Sakura le lanzó una piedra al Pidgey, y le dio en la cabeza— ¡Lo tengo! —pero al acercarse, se percató de que lo que había golpeado, no fue un Pidgey, exactamente— ¿Spearow? —y reaccionando totalmente distinto al Pokémon pichón, Spearow miró a Sakura con mucha molestia— ¡Jejeje! Lo siento, no fue mi intención.

Spearow abrió vuelo y comenzó a rodear a Sakura, hasta fijarse en el Pikachu que estaba en el árbol, al cual le llamó la atención el ave. Y sin ninguna clase de aviso, el Spearow comenzó a atacar a Pikachu.

—¡Oye, Pikachu no te hizo nada! —comenzó a gritarle muy molesta Sakura, en vano.

Fue tanta la persistencia en el ataque del Spearow, que Pikachu cayó irremediablemente del árbol.

—¡Pikachu! —desesperada, Sakura corrió a agarrarlo para evitar que se estrellase contra el suelo, lográndolo sin mayores dificultades— ¿Estás bien? —pero el roedor eléctrico estaba más pendiente del enfadado Spearow— ¿Crees que lo mejor será huir? —el Pokémon le asintió, a lo que Sakura salió corriendo desesperadamente del lugar— ¡No te preocupes, no dejaré que te haga daño!

De pronto, el Spearow gruñó tan fuerte, que toda una parvada salió de muchos puntos.

—Creo que son sus amigos —Sakura los vio aún más espantada que antes, a lo que aceleró su carrera— ¡El último es comida de Spearow!

Sakura corría lo más rápido que le daban las piernas, pero los Spearow eran mucho más veloces. Pikachu se dio cuenta de esta situación, por lo que decidió bajar de los brazos de Sakura, y tomar la decisión de arrancar por su cuenta, dejando atrás a su entrenadora.

—¡Oye, no arranques, cobarde! —comenzó nuevamente a gruñir.

Pero al ver que a ella la ignoraban, yendo los Spearow a atacar directamente a Pikachu, el mal genio desapareció, pasando a la preocupación.

—¡Les dije que lo dejen! —ante el constante ataque de las aves, Sakura aceleró desesperadamente el paso, lanzándose a ahuyentar a los pájaros.

Sakura se sacó su chaqueta, tomó a un muy debilitado Pikachu, lo envolvió en su prenda de vestir, y arrancó con él en brazos, nuevamente.

No fue mucho lo que alcanzó a correr hasta llegar a un río, donde parecía terminar su desesperado camino.

—Te pido que resistas, Pikachu —le pidió Sakura muy desesperada—. ¡Qué suceda lo que tenga que suceder!

Sin ninguna duda, Sakura se lanzó al río, dejándose llevar por su fuerte corriente, logrando así, por fin, huir de los Spearow.

Mientras, río abajo, un joven de cabello castaño, quien vestía una camisa verde, pantalón café, y zapatillas negras, pescaba tranquilamente a la orilla del río. Parecía muy entusiasmado, tenía la esperanza de pescar algo, y es lo que pasaría.

—Creo que no fue buena idea pescar en este lugar, no pica nada —comentó decepcionado el joven—. Me quedaré un momento más, sino iré más al sur.

Pero de pronto, la caña comenzó a moverse muy fuerte.

—¡Por fin! —con mucho entusiasmo, el joven comenzó a tirar del sedal, listo para reclamar su premio a la paciencia, pero cuando terminó su lucha, la decepción fue grande— ¿Pesqué una niña? —y de un tirón muy fuerte, el joven "rescató" a la niña.

Se le acercó, notó que la joven aún respiraba, y cuando se percató del pequeño Pikachu, comenzó a preocuparse.

—¿Estás bien? —le preguntó muy preocupado.

—Si, estoy bien. Gracias por preguntar —respondió Sakura muy agradecida por la preocupación.

—¡Tú no, niñita! —le gritó más que molesto— Le preguntaba a Pikachu. ¡¿Qué le hiciste?!

—¡No fue mi culpa! —intentó excusarse, volviendo su atención al Pikachu— ¿Qué puedo hacer ahora?

—¡Llevarlo a un centro Pokémon! ¡¿Qué otra cosa más?! —ante el poco atino de Sakura, el joven había comenzado a perder la paciencia.

—¿Centro Pokémon?

—Si te apresuras, llegarás antes que termine el día —le indicó el joven, señalando río abajo.

Pero de pronto, la parvada de Spearow apareció río arriba, al tiempo que nubes de tormenta comenzaban a invadir el cielo. Claramente, aún no habían olvidado a la entrenadora y el Pokémon.

—¡Otra vez esos Spearow! —algo desesperada, Sakura comenzó a mirar para todos lados, hasta encontrar una bicicleta— ¡Vámonos, Pikachu, te llevaré a un centro Pokémon! —y sin pausas, la joven puso al Pokémon en la canastilla, y se subió para partir lo más rápido posible.

—¡Oye, esa es mi bicicleta! —comenzó a quejarse el joven, muy molesto.

—¡Algún día te la devolveré! —y partió al instante.

—¡¿Cómo que algún día?! ¡Regresa acá! —pero el joven escuchó los gruñidos de los Spearow, volteó tras él, y comenzó a preocuparse— ¿Qué fue lo que hizo esa niña?

La joven pedaleaba lo más rápido que le daban las piernas, pero los Spearow estaban a su acecho. Poco a poco se acercaban, hasta que ya los tenía encima.

—¡Largo de aquí! —la joven solo movía su mano derecha de un lado a otro para alejarlos, pero por causa de esto y la lluvia que recién había comenzado, perdió el control de la bicicleta en un desnivel, cayendo ambos al suelo pesadamente.

Los dos quedaron tirados en el suelo; Sakura miraba muy angustiada a un Pikachu que no podía siquiera moverse de lo lastimado que estaba.

—¡Por favor, Pikachu, dime que nada de esto está sucediendo! —le pidió la joven al borde del llanto, pero un "Pi" fue todo lo que salió del Pokémon eléctrico.

Sakura levantó la mirada, y vio que los Spearow nuevamente estaban sobre ellos.

—Sé que no te caigo bien, pero te suplico que solo por esta vez me hagas caso —Sakura sacó la pokébola de Pikachu, y la dejó a un lado de él—. Sé que odias estar dentro de tu pokébola, pero sabré que ahí estarás bien —Sakura se levantó, se abrió de brazos, y volteó a ver al Pikachu—. Ya verás que todo saldrá bien —declaró Sakura, al tiempo que comenzó a desafiar a los Spearow—. ¡¿Saben quién soy, Spearow?! ¡Soy Sakura Kinomoto, mi sueño es ser maestra Pokémon, y prometí atrapar a todos los Pokémon y ganar todas mis batallas, y les juro que esta no será una que perderemos! ¡Así que, si quieren enfrentarse a nosotros, tendrán que venir! ¡Jamás nos rendiremos, ni Pikachu ni yo, y así será siempre!

Muy sorprendido el Pikachu, por su propia voluntad, corrió hacia los Spearow, saltó sobre el hombro derecho de Sakura, y una poderosa descarga eléctrica, amplificada por los rayos que caían, acabaron con todos los Spearow.

Totalmente rendidos por su peligrosa primera batalla, Sakura y Pikachu terminaron rendidos en el suelo, sucios por el lodo, pero muy felices por el resultado.

—Eso estuvo bien para ser nuestra primera vez —le dijo Sakura a Pikachu a los ojos, quien le asintió con la misma felicidad.

De pronto, un ala arcoíris cayó del cielo, provocando que entrenadora y Pokémon se sentaran, la tomaran, y vieran al cielo, logrando divisar una enorme ave desconocida.

—¿Quién es ese Pokémon?

—Pokémon desconocido. No todos los Pokémon han sido descubiertos —le respondió la Pokédex—. Del mismo modo, uno mismo también descubre algo nuevo de sí mismo todos los días.

—¿Eh? —ante aquellas palabras extrañas, Sakura tomó la Pokédex, pero vio que estaba apagada—. ¿Qué clase de información es esa? —ambos se miraron muy confundidos, pero Sakura sonrió, y le dijo—. Espero nos convirtamos en los mejores amigos del mundo.

Les juro que jamás imaginé que mi aventura como entrenadora comenzaría de esta forma. Por un segundo temí por mi vida, y todo por confiarme… por confiarme, casi meto a Pikachu en problemas. Por suerte, está experiencia me sirvió para entender que él solo quería a alguien de confianza, y no a una chiquilla arrogante… ¡No digo que él no lo sea! Pero sé a la perfección que, con solo entendernos, llegaremos muy lejos. Me pregunto qué habrá sido ese extraño Pokémon, y si volveremos a verlo otra vez. ¿Habrá algún mensaje o presagio en su aparición? Mejor dejo aquellas preguntas para otro momento, ahora lo importante es atender a Pikachu, mi mejor amigo a partir de ahora.

El sol se ponía, y la joven ya divisaba su lugar de destino.

—Llegamos a Viridian —Sakura, muy agotada, abrazó a Pikachu con algo de fuerza, y comenzó a correr—. ¡Resiste un poco más, hasta que un médico pueda verte!

Corrí como jamás había corrido, mi miedo a que Pikachu tuviese algo grave por mi culpa, me atormentaba. Era mi turno de hacer algo, y no quería fallarle.

Después de mucho correr, y por fin dar con el centro Pokémon, entró a toda velocidad, gritando desesperada.

—¡Por favor, que alguien me ayude! —comenzó a gritar desesperada Sakura, corriendo hasta el mesón de recepción, donde una joven de cabello rosado parecía mirarla con extrañeza— ¡Se lo suplico, ayude a mi Pikachu!

—Se ve muy mal —la enfermera lo tomó en brazos— ¡Chansey, una camilla! —y del interior, el Pokémon salió de forma urgente con una camilla, donde la enfermera lo recostó, y lo enviaron dentro del recinto— ¡No puedo creer que hayas traído a tu Pokémon en tan mal estado! ¡¿Qué fue lo que sucedió?!

—¡Yo no…! —pero Sakura suspiró resignada, y corrigió su respuesta— Fue mi culpa. Es mi responsabilidad lo que le pasó.

—Luego hablaremos de eso. Iré a atender a tu Pikachu. Tú espérame en la recepción —e igual de apurada, partió al interior del recinto.

Entre que vio desaparecer a la enfermera, se sentara en un banco, y un joven entrara totalmente furioso al centro Pokémon, no pasó más de un minuto. Sakura no había alcanzado a procesar todo.

—¡Oye, niñita! —entró furioso el joven, con algo que parecía una bicicleta, o al menos lo intentaba— ¡Por fin te encuentro! ¡Mira lo que le hiciste a mi bicicleta!

—Yo… Pikachu… —pero la pena y rabia de Sakura no la hacía hilar palabras.

—Oye, ¿cómo está Pikachu? —ahora le preguntó más calmo.

—La enfermera me dijo que se veía muy mal, se lo llevaron adentro, y ahora yo no sé qué hacer.

—Tranquila —intentó calmarla el joven—. Ya verás que la enfermera Joy hará lo que sea para que esté bien —de un segundo a otro, el joven sonó mucho más amable y conciliador, haciendo que Sakura lo viera muy sorprendida—. Mi nombre es Shaoran Li, y soy entrenador de Pokémon de agua.

—Soy Sakura Kinomoto, y hoy empecé mi viaje para convertirme en maestra Pokémon.

—¿Maestra Pokémon? —el joven la vio muy curioso— Eso suena muy ambicioso, Sakura.

—Dime, ¿de dónde eres? —intentó preguntarle Sakura, mucho más tranquila.

—¡No me cambies el tema! —pero Shaoran la interrumpió de golpe— ¡Págame la bicicleta que destruiste!

—¡Ya te dije que te la devolvería! ¡Espera a que sea maestra Pokémon, gane dinero, y te daré una más bonita!

—Entonces tendré que esperar muchos años —le contestó de reojo, acercándose muy cerca del rostro de la joven—. No sé dónde vives, así que denunciarte por robo sería más sencillo —aquellas palabras aterraron a la joven.

—¡Oye, espera un momento! —intentó detenerlo— ¡No quiero ir a la cárcel!

—Tampoco pensaba hacerlo —le avisó, aliviando mucho a la joven—. Me tomaría menos tiempo volver a comprarme una, a esperar a que te encarcelen —Shaoran se alejó de Sakura, sin quitar la vista de la joven, y comenzó a caminar de un lado a otro—. No confío siquiera un poco en ti, así que te tendré los ojos encima.

—¡¿Acaso piensas seguirme?! —le increpó furiosa Sakura— ¡Lo siento mucho, pero con Pikachu viajamos solos! ¡No queremos a un tipo de desconocidas intenciones con nosotros!

—No te estoy preguntando —le recalcó muy fastidiado—. La de la deuda eres tú, no yo.

—¡Ya te prometí que te la devolvería, no sé qué más esperas de mí! —volvió a reclamarle.

—Lo mismo me pregunto de ti, Sakura —aquellas palabras dejaron muy extrañada a la entrenadora—. Del modo que sea, de lo único que estoy seguro, es que me vas a pagar mi bicicleta.

—¡¿Cuántas veces vas a repetir lo mismo, chiquillo insoportable?!

Y después de unos minutos de discusión, la enfermera Joy apareció.

—¿Sakura? —ante el llamado, Sakura se deshizo de Shaoran, y se le acercó.

—¡¿Cómo está Pikachu?! —le preguntó bastante desesperada.

—Está en perfectas condiciones, ahora está descansando. Para la mañana estará el alta.

—¡Qué bien! —Sakura se le acercó por inercia a Shaoran, y se puso a celebrar— ¡Qué bien, no le pasó nada grave!

—Te dije que la enfermera Joy sabría hacer su trabajo —le apoyó en la celebración el joven.

Pero cuando se dieron cuenta de la posición en la que estaban, se separaron, se miraron con desprecio, y desviaron sus miradas a lados contrarios, provocando una pequeña risilla en la enfermera.

—Descansen, niños. Yo me retiro a trabajar —y con una sonrisa cómplice, la enfermera Joy se fue.

—Tiene razón la enfermera, mañana iré al gimnasio de Viridian, tengo una medalla que ganar —y sin despedirse, Sakura partió a dormir.

—Desapareció la preocupación y humildad, y apareció la arrogancia y el desinterés —cuestionó muy molesto Shaoran—. Tampoco es mi problema, yo también me voy a dormir.

Y el siguiente día llegó, Sakura se había levantado muy temprano, y partió muy ansiosa a ver a su Pikachu.

—¡Enfermera! —muy ansiosa, Sakura se puso a gritar frente al mesón de recepción.

—Buenos días, Sakura —saludó la enfermera, demostrando mejor educación que la entrenadora—. De inmediato te traigo a Pikachu.

—¡Muchas gracias! —agradeció la joven, demostrándole a la enfermera que si tenía algo de educación.

Y después de unos minutos, la enfermera volvió con un Pikachu que comía muy feliz una manzana.

—¡Amigo! —Sakura se lanzó al Pokémon, y lo abrazó con mucha fuerza, causando la incomodidad del roedor eléctrico— ¡No sé cómo pagarle por lo que hizo por mi Pikachu!

—Los centro Pokémon están a disposición de los entrenadores, y son de uso gratuito —le recordó cierto joven, ya muy desagradable para la joven—. Eso debería saberlo cualquier entrenador novato.

—Ya lo sabía…

—¿Pensabas escapar antes de pagar mi bicicleta? —le preguntó Shaoran muy molesto—. ¿En verdad creíste que lo lograrías?

—¿Te crees el centro del universo? —le preguntó de reojo—. ¡Hoy comenzaré mi leyenda, y el gimnasio de Viridian es el primer paso!

Y cuando llegó al gimnasio…

—¡¿Cerrado?! —entre la rabia y la decepción, Sakura cayó de rodillas al suelo—. Esto no es justo…

—El líder de este gimnasio no ha venido desde hace meses.

—¡¿Y por qué no me lo dijiste antes?! — le gritó furiosa.

—Te lo dije todo el camino, pero tus gritos fueron más fuertes —le respondió decepcionado, haciendo que Pikachu le diera palmadas de apoyo a su entrenadora.

—¡Gracias por el apoyo, Pikachu! —le agradeció muy emocionada— ¡Si el líder no ha aparecido en tanto tiempo, quiere decir que debe ser un debilucho!

—El gimnasio de Pewter es el más cercano, ¿por qué no comienzas desde ahí? —le propuso Shaoran— Es un buen inicio para un principiante.

—Si no me queda otra opción —Sakura desvió su mirada a Shaoran, y se despidió con la mano— ¡Muchas gracias por tu compañía, pero a partir de ahora, seguiremos los dos solos! ¡Qué te vaya bien!

Y así, Sakura continuó su viaje.

En estos momentos, Sakura y Pikachu se encontraban internados en el bosque Viridian.

—¡¿Hasta cuándo me vas a seguir?! —parecía protestar Sakura desde hace mucho— ¡Y tú, traidor, vuelve acá!

—Primero, hasta que me pagues mi bicicleta; segundo, no te sigo, solo coincidimos el mismo camino; y tercero, Pikachu me considera su amigo, y está muy agradecido de ayudarlo.

—No puedo creerlo… —pero Sakura parecía más molesta a cada segundo.

—Te sugiero que te concentres —le sugirió Shaoran de forma muy estricta—. El bosque Viridian es un laberinto, podrías perderte por días, y si te pica un Pokémon tipo insecto, no creo que tu carrera dure mucho.

—¡Eso ya lo sé!

Parecía que a Sakura le fastidiaba cada palabra que le decía, parecía que estallaría en cualquier segundo, pero un pequeño ser verde la desconcentró de su rabieta, corriendo a por él.

—¡Miren lo que encontré! —Sakura corrió a ver, hasta encontrarse con una pequeña oruga, tomó su Pokédex, y se puso a leer la información— ¡Genial, un Caterpie! ¡Pikachu, por fin llegó nuestro gran momento! —al aviso, Pikachu bajó del hombro de Shaoran, y tomó una postura ofensiva.

—¿Qué planeas hacer?

—¡¿Qué no es obvio?! ¡Pikachu, impactrueno!

Pikachu atacó con todas sus fuerzas con su electricidad, pero el Caterpie se defendió con su disparo de seda, anulando el ataque.

—¡Pokébola, atrápalo! —Sakura lanzó su pokébola, asestando en el Pokémon, y después de moverse un poco, está se detuvo por completo— Lo hicimos… —Sakura caminó hacia la pokébola, la tomó, la miró aún sin creer lo que había sucedido, miró a Pikachu, quien subió a su hombro, y con más entusiasmo del que habían tenido, celebraron— ¡Tenemos a Caterpie! ¡Capturé a mi primer Pokémon!

—¿Tanto escándalo por un simple Caterpie? —comenzó a quejarse, hasta que se vio abrazado por Sakura, quien seguía muy feliz.

—¡Capturé a mi primer Pokémon! —seguía celebrando, empezando a dar vueltas con el joven, tomados de la mano, al tiempo que Pikachu tomaba la pokébola que Sakura soltó irresponsablemente— ¡Hoy es un gran día!

—¡Oye, suéltame! —agobiado por la situación, Shaoran se liberó de la celebración, cayendo pesadamente al suelo— ¡¿Quieres tener más cuidado?!

—Lo siento —se disculpó sin prestarle mucha atención, al tiempo que tomaba la pokébola y la lanzaba— ¡Caterpie, sal ahora! —y apenas salió, Sakura le extendió su mano—. A partir de ahora, serás parte de nuestro equipo, y nuestro amigo —y asintiendo con cierta confianza, Caterpie subió a su hombro derecho, al tiempo que Pikachu subía al hombro izquierdo.

—¿Y qué piensas hacer con ese Caterpie? —preguntó muy dudoso Shaoran.

—Se supone que los Pokémon evolucionan, y Caterpie no es la excepción —tomó su Pokédex, y comenzó a revisar—. Mira, puedes evolucionar en Metapod, y después en Butterfree. ¿Qué tal si lo intentamos? —ante tal proposición, Caterpie le asintió con más seguridad, mostrándole su total interés en la propuesta—. ¡Entonces tenemos muchas batallas que ganar! ¡A hacer historia, muchachos!

—¿En verdad crees que es tan fácil como lo dices? —le negó resignado Shaoran, manteniendo sus ojos cerrados—. Lograr una evolución requiere de mucho trabajo y dedicación, no puedes pensar que es solo ganar batallas, una tras otra —pero cuando abrió los ojos, se dio cuenta que estaba hablando solo— ¡Sakura, regresa aquí!

Nos recorrimos todo el bosque Viridian, peleamos contra cualquier Pokémon que se nos atravesara, y si les digo que fue fácil, les mentiría; siquiera dio para eso, y eso es porque nos hicimos, con Pikachu y Caterpie, muy fuertes, a tal extremo, que como lo tenía previsto, Caterpie evolucionó a Metapod. Y, hasta que llegamos a Pewter, donde supuestamente ganaría mi primera medalla, si es que el líder no huyó como un cobarde. ¿O sabrán que llego, y huyen despavoridos por mi increíble talento? Del modo que sea, de aquí no me voy sin esa medalla.

—Se te ve muy confiada, tonta —comenzó a increpar Shaoran—. Batalla contra entrenadores, cero. ¿Cuál es tu estrategia para vencer a Tomoyo?

—¿Tomoyo? —aquel nombre sí que llamó la atención de Sakura— Que nombre tan extraño. ¿Y esa quién es?

—Es la líder del gimnasio de Pewter. Es conocida por ser tan dura como la roca, y no por ser entrenadora de Pokémon tipo roca, exactamente.

—Así que tipo roca…

—Y tú no tienes nada contra ella, así que te aconsejo que tengas una muy buena estrategia.

—¡Si que la tengo! —celebró con entusiasmo, corriendo hacia el gimnasio— ¡Patearle el trasero y dejarla llorando!

—Esto no va a resultar —negó rendido el joven, partiendo a su siga.

Tengo que admitir que tuve algo de ansias cuando llegué a la puerta de acceso al gimnasio, y no era para menos. ¿Qué clase de estrategia usaría la líder? Solo puedo confiar en lo fuerte que nos hemos hecho.

—Es un pequeño paso para mí —comenzó a decir Sakura muy ansiosa, pero Pikachu le dio unas palmadas, cosa que recibió muy feliz la joven—. Pero para nosotros, el paso más grande de nuestra historia. ¡Vamos a darlo todo, Pikachu!

Sakura cruzó la puerta de acceso, y entró al edificio. El interior estaba muy oscuro, cosa que intimidó a la entrenadora, y olvido rápidamente con su arrogancia.

—¡Soy Sakura Kinomoto de Pallet Town, futura maestra Pokémon, y vengo a reclamar la medalla de este gimnasio! —comenzó a gritar de la forma más arribista posible— ¡Exijo una batalla de gimnasio!

—Me gusta tu entusiasmo —se escuchó de fondo una voz desafiante—. Debo admitir que tienes mucho valor para entrar de esa forma, pero tú arrogancia no permitirá que pases de este gimnasio.

De a poco, las luces comenzaron a encenderse, hasta que el campo de batalla quedó a la vista de Sakura, y una joven de edad similar apareció desde las gradas. De pantalón café, polera manga corta verde, y una chaqueta naranja, la joven de cabello oscuro, muy largo, bajó de un salto, y avanzó hasta quedar frente a la entrenadora.

—Será una batalla a dos Pokémon, sin límite de tiempo —le informó muy seria, para después caminar hasta su puesto—. Comencemos.

—No tengo problemas —le asintió con demasiada confianza.

—¡Hasta que por fin te encuentro! — se sintió gritar a Shaoran, muy molesto por la actitud de su "compañera".

—Shaoran —bastante sorprendida, Sakura volteó la mirada a la entrada, y vio al joven, quien aún se veía muy agitado— ¿Viniste a ver cómo gano?

—¡¿Acaso eres idiota?! —le gritó furioso— ¡¿En verdad pretendes ganar con Pikachu y Metapod?!

—Lo dices como si fuese algo tonto —comentó, como si fuese algo demasiado obvio, al menos para ella.

—Metapod no puede realizar ataques, y la electricidad de Pikachu no afectará a los Pokémon de Tomoyo. Deja que te preste uno de mis Pokémon de agua.

—¡Me niego! —le gritó furiosa—. Confío ciegamente en Pikachu y Metapod, y queremos demostrarle al mundo que los tres podremos contra cualquier clase de desafío, sin depender de nadie más.

—Sakura… —Shaoran estaba muy sorprendido con la madurez con la que hablaba.

—Si los tres no podemos pasar de este gimnasio por nuestros propios méritos, quiere decir que debemos hacernos más fuertes —empuñó su mano izquierda, y Pikachu lo imitó—. ¡Si queremos hacer historia, debe ser por nuestros propios méritos!

—Creo que tienes razón —suspiró resignado el joven—. Espero que tu estrategia funcione sin problemas.

—¡Me gusta tu convicción! —le gritó Tomoyo con entusiasmo— ¡Veamos si tienes la misma convicción en el campo de batalla!

—Comencemos.

Sakura y Tomoyo se pararon en sus respectivos puestos, se miraron a los ojos, y mientras Tomoyo lanzaba su primera pokébola, de la cual salió Geodude, Sakura miró con decisión a Pikachu.

—Creo saber cómo podemos ganar, solo confía en mí —le pidió la joven con seguridad, Pikachu le asintió, y saltó al campo de batalla.

—Tengo mucho interés en lo que harás, Sakura —comentó con mucho más entusiasmo Tomoyo.

—Creo que haré de juez, si no les molesta —y al recibir la aprobación de ambas chicas, Shaoran se puso a mitad del campo de batalla—. ¡Esta será una batalla a dos Pokémon! ¡Sakura ha decidido retar a la líder de gimnasio, Tomoyo, por la medalla roca! ¡Quien debilite los dos Pokémon de su rival, será el ganador! ¡Comiencen!

—¡Hora de silenciar a la arrogante, Geodude! ¡Tacleada!

—¡Pikachu, doble equipo! —ordenó rápidamente Sakura, sorprendiendo a la líder de gimnasio, más al ver que su primer movimiento falló— ¡Confunde a Geodude con tus espejismos!

—¡Increíble, hiciste lo que un novato jamás hace, guardar distancia ante la desventaja! —le felicitó Tomoyo— ¡Pero, ni creas que con eso ganarás! ¡Geodude, magnitud!

Geodude cambió completamente su forma de atacar, decidiendo por un fuerte golpeteo en el suelo, haciendo temblar con fuerza el suelo.

—¡Usa impactrueno en Geodude!

—Los ataques eléctricos son inútiles contra Geodude, ¿acaso olvidaste lo que te dijo tu amigo? —preguntó Tomoyo, mostrando un tono de completa seguridad.

—¡¿Y quién te dijo que lo usaría para atacar?! —pero la seguridad y prepotencia de Sakura desconcertó mucho a la líder de gimnasio.

Pikachu dio un salto para evitar por unos segundos el ataque telúrico, y comenzó a impactar su ataque eléctrico alrededor de Geodude, distrayendo su golpeteo en el suelo.

—¡Ahora, combinación metálica!

—¿Combinación metálica? —muy extrañada, Tomoyo cambió su estratagema— ¡Rizo defensa!

Geodude se cubrió con sus manos, con tal de crear una especie de escudo, y en cuanto Pikachu lo embistió con su ataque rápido, este retrocedió.

—¡Termínalo con cola de acero!

—¿Cola de acero? —muy sorprendida, Tomoyo no hizo más que ver cómo la misma fuerza del ataque rápido aumentaba el poder del ataque de acero, estrellando al Pokémon roca contra las murallas del gimnasio.

—¡Geodude no puede continuar, Pikachu es el ganador! —anunció Shaoran, al tiempo que pensaba con mucho entusiasmo—. Fue tanto lo que peleó contra los Pokémon salvajes del bosque, que Pikachu se hizo muy fuerte, al extremo de que aprendiera cola de acero en tan poco tiempo. Realmente tiene un talento innato, y no porque nació con él, sino porque pese a su propia arrogancia, no quiere que sus Pokémon sean débiles, y no los ve como herramientas, sino como compañeros de viaje con los que tiene que crecer. Pero, ¿qué pasaría si esa confianza se desmorona por una derrota?

—Geodude, regresa —Tomoyo volvió a Geodude a su pokébola, le agradeció con mucho entusiasmo—. Hiciste un excelente trabajo —y miró a Sakura—. Tienes mucho talento para ser una novata, y te felicito, pero lamento decirte que, con solo talento, no se llega hasta la cima —lanzó su segunda pokébola, y de ella salió una enorme serpiente de piedra—. Lo siento, pero no tendrás la misma suerte con Onix.

—¡Es gigante! —gritó muy sorprendida Sakura, sorpresa que imitó Pikachu— ¡Pero no nos intimidará! ¡¿Cierto, Pikachu?! —Pikachu le asintió con la misma arrogancia, y se preparó para atacar— ¡Doble equipo!

—Onix, excava.

Apenas Pikachu comenzó a usar su doble equipo, Onix cavó un agujero, dejando desconcertado al Pokémon, quien paró sus movimientos.

—Primera lección para una batalla oficial. Nunca uses dos veces el mismo truco —comenzó a decir Tomoyo, al tiempo que Onix salió desde la tierra, atrapando a Pikachu con su cuerpo—. ¡Atadura!

—¡Pikachu! —Sakura por fin se encontraba desesperada, no sabía qué hacer— ¡Usa impactrueno! —pero el ataque eléctrico no hizo nada— ¡Ya comprendí, detén la batalla! —le suplicó Sakura— ¡No sigas lastimando a mi amigo!

—¿Amigo? —Tomoyo se sorprendió mucho ante tal calificativo, por lo que cumplió su petición— ¡Onix, déjalo! —cuando detuvo su ataque, dejó caer al roedor eléctrico, cayendo pesadamente al suelo.

—¡Pikachu! — desesperada, Sakura corrió a verlo y atenderlo— ¡Perdóname por lo que te hice! ¡Lo siento mucho!

—¡Pikachu ya no puede continuar, Onix es el ganador!

—Tienes algo que no tiene todos los entrenadores —comenzó a decir Tomoyo con orgullo—. Jamás pondrías a tus Pokémon por encima de una victoria. Tienes un orgullo enorme, y si quieres seguir adelante, jamás debes mostrar debilidad.

—Quiero ser la mejor, pero mis amigos son mucho más importantes —comentó Sakura—. ¿De qué sirve ser fuerte, si no tienes a nadie con quién compartirlo? —tras aquellas palabras, Pikachu se dejó abrazar, y lamió la cara de su entrenadora— ¡Prometo que nos haremos más fuertes, para que esto no vuelva a pasar!

—Aún te queda mucho que demostrar —intervino Tomoyo—. Esta batalla aún no ha terminado.

—Es verdad —Sakura se retiró con Pikachu en brazos, y sin soltarlo en ningún segundo, envió a su segundo Pokémon— ¡Metapod, es tu turno!

—¿Estás segura de lo que haces, Sakura? —le preguntó Shaoran, más preocupado de la joven y el Pokémon, qué de cualquier otra cosa, a lo que Sakura vio a Metapod, y ambos asintieron— Estás contagiando tu orgullo a tus Pokémon —negó resignado— ¡Será Onix contra Metapod! ¡Comiencen!

—¡Metapod, fortaleza!

—Lo lamento, y más por alguien tan admirable, pero así funcionan las cosas. ¡Onix, tumba de rocas!

Al tiempo que Metapod comenzaba a endurecerse, varias piedras grandes comenzaban a caer sobre el Pokémon, quien resistía cómo podía.

—¡No puedes seguir simplemente defendiéndote! —comenzó a gritarle muy molesta Tomoyo— ¡La única forma que tienes para que tus amigos no sufran más, es romper el cascarón, liberarte, y demostrar que ese orgullo no es simplemente un defecto! ¡Sabes de lo que eres capaz, así que demuéstrame tu verdadero valor!

—¿Eh? —por alguna razón, Sakura comenzó a sentirse muy extraña por aquellas palabras, como si recordara algo de su pasado— ¿Romper el cascarón? —vio a Metapod, y volvió a concentrarse en la batalla— ¡Usa hilo de seda en Onix, fastidiemos sus movimientos!

Sin muchas dificultades, Metapod comenzó a hacer llover su seda por todo el campo de batalla, y después directamente a Onix, deteniendo en gran medida sus movimientos.

—¡Fortaleza!

—Vuelve a excavar.

Onix volvió a cavar un agujero en el suelo, y mientras Metapod continuaba endureciéndose, Sakura miraba expectante el siguiente movimiento.

—Fue un honor conocer a tan inspiradora novata —le agradeció muy feliz Tomoyo—. ¡Atadura!

—¡Metapod! —nuevamente, totalmente desesperada, Sakura vio como Onix embestía, y también apretaba al Pokémon capullo— Terminará igual que Pikachu… —Sakura estaba lista para volver a tirar la toalla, pero Metapod parecía no rendirse, aún—. ¡Es suficiente, lo intentaremos de nuevo la próxima vez!

—Esta batalla ha terminado —concluyó Tomoyo muy seria, cerrando sus ojos—. Onix, azótalo contra el suelo.

—¡De acuerdo! —le asintió a Metapod, al verlo no rendirse— ¡Si tú confías en mí, yo también lo haré, amigo del alma! —gritó Sakura, intentando mantener su fe con lo que sea.

Inesperadamente, y para la gran sorpresa de los entrenadores y Pokémon, Metapod comenzó a brillar con fuerza, al tiempo que aquel capullo comenzó a romperse, divisándose una criatura con alas; y cuando dejó de brillar, una mariposa emprendió vuelo sobre el campo de batalla.

—Metapod evolucionó a Butterfree… —Shaoran estaba muy sorprendido por la repentina evolución del Pokémon.

—Butterfree… —Sakura estaba igual de sorprendida, y a la vez estaba muy emocionada—. Evolucionaste… ¿Por mí? —ante aquella pregunta, Butterfree comenzó a revolotear alrededor de ella, con mucha felicidad.

—Esto sí que representa un gran cambio en la batalla —comentó Tomoyo entre la decepción y la emoción—. Lamento haber proclamado mi victoria antes de tiempo, un líder de gimnasio jamás debería hacer algo así.

—La verdad es que yo también veía perdida la batalla —comentó muy nerviosa Sakura—. ¿Pero no es contra las reglas que un Pokémon evolucione durante una batalla oficial?

—Las reglas no pueden interferir en la naturaleza de los Pokémon, por ejemplo, la evolución —comenzó a explicarle Shaoran con entusiasmo—. Muy al contrario, es un fenómeno muy extraño durante una batalla.

—Ya veo. Entonces, ¿terminamos la batalla? —le pidió Sakura con más entusiasmo que antes.

—Por supuesto —aceptó Tomoyo, con el mismo entusiasmo.

—Entonces… —y con mucha seguridad, y su Pokédex a mano, continuó la batalla— Con esto será suficiente. ¡Butterfree, tornado! —y ante la orden, la mariposa volvió a la batalla, comenzando a levantar una fuerte corriente de aire.

—Sabes que los ataques voladores no son efectivos contra el tipo roca —comenzó a regañarle Shaoran.

—El tipo no lo es todo, mocoso —le respondió con prepotencia.

—Es la seguridad que esperaba —comentó Tomoyo— ¡De nuevo, tumba rocas!

—¡Lleva la tierra levantada a la vista de Onix!

—¿Que? —tanto Shaoran como Tomoyo estaban muy sorprendidos de tan improvisada estrategia, lo suficientemente efectiva como para que Onix fallara.

—¡Tacleada! —ante la sorpresa, Tomoyo optó por la ofensiva total.

—¡Paralizador! —y Butterfree, sin ninguna dificultad, logró esquivar el errado ataque, se elevó al techo del gimnasio, y comenzó a soltar un polvillo amarillo, el cual comenzó a afectar a Onix, dejándolo inmovilizado— ¡El golpe final! ¡Eleva lo que más puedas en el aire a Onix con confusión!

—¡Rápido Onix, excava! —pero el paralizador no permitió que lograra moverse, dejándolo una presa fácil para Butterfree, quien lo elevó por los aires.

—¡Suéltalo! —y cuando la confusión terminó, Onix cayó pesadamente al suelo, dejándolo muy débil, pero no fuera de combate— ¡Con todo lo que tengas, amigo!

Butterfree comenzó a usar su confusión de forma tan persistente ante un débil Onix, que cuando finalizó su ataque psíquico, Onix cayó rendido al suelo.

—¡Onix ya no puede continuar, Butterfree es el ganador! ¡La chiquilla es la ganadora de la batalla! —anunció muy sorprendido Shaoran.

—¡Oye, te escuché! —le gritó furiosa, para después caer en la realidad— ¿En verdad ganamos? —Sakura se quedó mirando a Pikachu, lo que provocó que bajara de sus brazos, y Butterfree se acercara— ¡Díganme qué es cierto, chicos! ¡¿De verdad ganamos?!

—Y con mucha justicia —le asintió Tomoyo—. Desde hace mucho que no disfrutaba tanto de una batalla, y tú me has dado la inspiración para seguir mejorando. Es toda tuya, la medalla roca.

—En verdad lo hicimos, chicos —al tiempo que Sakura tomaba la medalla, Pikachu subió a su hombro izquierdo, y Butterfree se posó sobre su cabeza—. Nuestro primer paso en nuestra historia —y despertando de su sueño, la mano en la cual tenía la medalla, la estiró arriba, y después adelante, como si fuese una pose de victoria— ¡La medalla roca es toda nuestra!

—¿Y qué piensas hacer ahora? —ante la pregunta de Tomoyo, Sakura se le quedó mirando muy intrigada—. El gimnasio más cercano está en Cerulean.

—Creo que iremos al centro Pokémon a descansar, un poco de turismo en la ciudad no nos vendría mal, y mañana a primera hora partiremos a Cerulean.

—¡Las cuatro de la tarde no es primera hora! —le gritó en burla Shaoran.

—¡¿Quieres dejar de fastidiarme, y volver a tu casa?! —nuevamente le gritó furiosa.

—Entonces te deseo mucha suerte —le deseó Tomoyo, levantando su mano en saludo.

—Muchas gracias, Tomoyo —le agradeció Sakura, recibiendo el saludo con un apretón de manos.

Y de esa forma; una forma muy desesperante y angustiante, ganamos nuestra primera medalla. Como me decía el mocoso que me sigue hasta no sé cuándo, tenía todo en mi contra, pero logré demostrarle que el tipo no interesa, sino el talento y la seguridad de ganar, y de esas dos cosas nos sobran a montones.

Nos quedamos a descansar en el centro Pokémon, y después de una muy rápida recuperación, decidimos dar una vuelta por la ciudad. Debo admitir que nos dedicamos más a comer que comprar recuerdos, ¿pero que puede ser más importante que la comida? Pasamos al museo de arqueología, donde vimos muchos fósiles de Pokémon extintos, y un mapa del monte Moon. Volvimos al centro Pokémon nuevamente, y ahí estaba el mocoso, esperándome. ¿En verdad piensa seguirme hasta el fin del mundo? Como sea, mañana será otro día; estoy muy cansada, y Pikachu y Butterfree también merecen un buen descanso.


Y al día siguiente…

—¡Hoy es un nuevo día para hacer historia, chicos! —gritó Sakura con mucha arrogancia, y muchas energías, recibiendo una respuesta positiva de sus Pokémon.

—Veo que te levantaste con muchas energías —le felicitó Shaoran, muy avergonzado y fastidiado— ¡¿Pero podrías dejar de hacer el ridículo frente al centro Pokémon?!

—¡Ay, Shaoran! —le negó rendida Sakura— Eres un mocoso sin ambiciones en la vida —prefirió ignorarlo, y retomar su camino—. Paso dos para hacer historia, derrotar al líder del gimnasio de Cerulean.

—Demasiada energía —negó resignado, para retomar su camino.

—¡Por favor, deténganse! —gritó desesperada una voz femenina.

Sakura y Shaoran voltearon a ver, y vieron a una muy agitada Tomoyo, la cual parecía haber corrido un maratón.

—¡Creí que no los alcanzaría! —soltó la joven, totalmente agitada, apoyando sus manos en sus rodillas.

—¿Sucede algo, Tomoyo? —le preguntó muy preocupada Sakura.

—¡¿Puedo viajar contigo?! —aquella sorpresiva pregunta sorprendió al grupo, valga la redundancia.

—¿Qué quieres viajar con nosotros? —Sakura no entendía a qué se refería.

—La verdad, es que desde hace mucho que quería emprender un viaje, pero hasta hoy, no había encontrado la motivación —comenzó a decirle con mucho entusiasmo—. Tu entusiasmo y fuerza son increíbles, y tu visión de cumplir tus sueños, era lo que buscaba para cumplir mis sueños de ser criadora.

—Ya veo —le asintió, sin saber realmente de lo que hablaba, pero haciéndose una idea clara—. Eres bienvenida, Tomoyo. Verás que haremos todo lo posible para que tus sueños también se hagan realidad.

—¿En verdad crees que Sakura sea una fuente de inspiración correcta? —le preguntó Shaoran en voz baja—. Ten cuidado, a veces no es capaz de cuadrar sus ideas con su avaricia, y se transforma en una mocosa malcriada.

—¡Te escuché, Shaoran Li! —y completamente furiosa, Sakura comenzó a perseguir a Shaoran para matarlo.

Y así, con mis compañeros de viaje, seguiré adelante, hasta demostrarle a todos que nadie puede ganarme.

Esta historia continuará...
 
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Hola a todos, he aquí la continuación de la aventura de Sakura. ¿El resultado final? volver al capítulo 42. Solo eso, y saludos!

Capítulo 112: "Una doctrina que aprender"

Fue un largo camino desde Pewter hasta Cerulean, ¡pero por fin llegamos! Luego de enfrentar a otros entrenadores; donde tuve victorias demoledoras, si me permiten decirlo, y recorrer el monte Moon, donde encontramos piedras lunares, y un fósil de un Pokémon prehistórico, salimos muy conformes. Por cada paso que doy, sé qué más fuertes nos haremos, y ahora vamos a demostrarlo en el gimnasio de Cerulean.

—¡Por fin llegamos! —gritó de felicidad Sakura, muy entusiasmada.

—Debo admitir que jamás había venido, y debo decir que es un lugar precioso —comentó Tomoyo con el mismo entusiasmo.

Sakura, Tomoyo y Shaoran miraban desde lo alto de la entrada a Cerulean. Era una panorámica espléndida, desde el acuario y el puerto, y hasta a lo lejos, el faro Cerulean y la entrada a una cueva.

—¿Qué te sucede, Shaoran? —le preguntó Sakura muy preocupada— No has dicho nada desde que salimos de la cueva.

—Es solo cansancio —le respondió de forma cortante.

—¿Estás seguro? —ahora le preguntó Tomoyo, igual de preocupada.

—¿Ustedes irán al gimnasio? Yo iré a mi casa —comentó, al tiempo que tomaba otro camino—. Las esperaré en el centro Pokémon.

—¿No vendrás con nosotras? —volvió a preguntarle Sakura.

—No. Gracias —y se retiró sin decir más.

—Que niño más extraño —comentó muy fastidiada Sakura—. Y eso que prometió seguirme hasta pagarle su bicicleta.

—Algo me dice que solo fue una excusa —ante el comentario de Tomoyo, Sakura se la quedó mirando muy intrigada—. El gimnasio de Cerulean es conocido por sus Pokémon tipo agua, así que creo que con Pikachu no tendrás muchos problemas.

—Así que tipo agua… —Sakura tomó una actitud pensante, sacudió su cabeza, y corrió en dirección al gimnasio—. ¡¿Estás listo, Pikachu?! ¡A ganar nuestra segunda medalla! —gritó eufórica, recibiendo la aprobación de su Pokémon.

—¡Ese es el entusiasmo! —dijo Tomoyo con un poquito menos entusiasmo, a la siga de su compañera.

Después de un largo maratón, llegaron hasta lo que parecía un acuario.

—Tomoyo, ¿estás segura que este acuario es el gimnasio? —le preguntó muy extrañada Sakura.

—Y no sólo eso, también hacen un show acuático todos los fines de semana —comentó Tomoyo, quien revisaba una guía.

—Creo que da lo mismo como se vea por fuera, un gimnasio es un gimnasio —comentó algo desconcertada—. Entremos.

Y como lo decía la guía de Tomoyo, el interior era un acuario abierto a todo el público. Pokémon de todo tipo parecían descansar en las piscinas dispuestas por el edificio, mientras familias disfrutaban el paseo.

Después de también haber aprovechado el tour por el acuario, llegaron a lo que parecía la piscina principal, la cual era multifuncional; una galería vacía en esos momentos, y el sector de piscina era usado por cuatros chicas.

—Definitivamente nos perdimos —comentó Sakura totalmente desconcertada.

—Al parecer, la guía no era de fiar —comentó Tomoyo igual de decepcionada.

—¡Chicas, disculpen! —llamó Sakura a las jóvenes que parecían alimentar a los Pokémon de agua.

—¿Sucede algo, pequeña?

—Creo que nos perdimos —comenzó a explicarle Tomoyo—. Estábamos buscando el camino al gimnasio Pokémon, y terminamos aquí.

—¿Gimnasio Pokémon?

—La guía decía que dentro del acuario se encontraba el gimnasio, pero parece que era mentira —continuó Sakura—. ¿Nos podrían decir dónde está el gimnasio?

—¡Tranquilas, no están pedidas! —les dijo con entusiasmo una de las jóvenes.

—¡Es el gimnasio Pokémon de Cerulean! —terminó otra de las jóvenes.

—Entonces ustedes… —comentó Sakura muy sorprendida— ¡¿Son del personal de aseo?!

Aquel comentario desconcertó a todas, incluyendo a Tomoyo.

—¡Por supuesto que no! —gritó furiosa quien parecía la menor de las cuatro jóvenes— ¡Soy Shiefa Li, la menor de las hermanas sensacionales!

—¡Mi nombre es Fuutie Li, la tercera hermana!

—¡Yo soy Feimei Li, la segunda al mando!

—Y, por último, Fanren Li, la mayor de las hermanas, su anfitriona, y líder del gimnasio de Cerulean —terminó la mayor y… ¿líder de gimnasio?

—¿Líder de gimnasio? —dijeron al unísono Sakura y Tomoyo bastante sorprendidas.

—¿Cómo les quedó el ojo, pequeñas? —preguntó de forma arrogante la menor.

—Pues… —después de divagar un poco, Sakura gritó con prepotencia— ¡Yo soy Sakura Kinomoto, y no pienso largarme de aquí sin mi medalla!

—Entonces estás de suerte —comenzó a decir Fanren—. Solo por hoy, te daremos dos posibilidades para ganar tu medalla.

—¿Dos posibilidades? —preguntaron Sakura y Tomoyo muy intrigadas.

—La primera opción, es a través de una batalla oficial —comenzó a proponer Feimei.

—¡Es por la opción que vinimos! —asintió Sakura, mirando a Pikachu muy decidida— ¡Con Pikachu y Butterfree estamos listos!

—Y la segunda opción, es ayudarnos con la limpieza del gimnasio —la segunda opción, dicha por Fuutie, sí que llamó la atención de las dos jóvenes—. Los entrenadores también deben saber lo que cuesta mantener un gimnasio, de esa forma valorarán mucho más aquellas medallas que ganan de los líderes de gimnasio.

—Lamento decírtelo Sakura, pero tienen razón —comenzó a asentir Tomoyo—. No es fácil mantener un gimnasio, mucho menos si estás sola.

—Tómate tu tiempo en decidir, pequeña Sakura —termino Shiefa—. Por si decides la batalla, te informamos que jamás hemos sido derrotadas, por lo que, si decides enfrentarnos, verás tu camino truncado.

—¡Batalla! —gritó furiosa Sakura, como si la estuvieran insultando— ¡Sí Tomoyo me hubiese pedido ayuda, lo habría hecho, pero ustedes son cuatro! —cerró sus ojos, y las miró de reojo— Además, se ve que deben tener mucho dinero, así que contraten a alguien que las ayude.

—¿Estás segura que quieres pelear contra nosotras? —volvió a preguntarle Shiefa—. Vuelvo a recordarte que jamás hemos sido vencidas.

—¡Entonces esta será su primera derrota en su vida! —le contestó Sakura con mucho entusiasmo, mientras Pikachu sacaba chispas de sus mejillas.

—¡Todos toman la opción del aseo! —comenzó a tratar de convencerla Fanren— ¡Vamos, no desaproveches esta gran oportunidad!

—¡No hacía el aseo de mi dormitorio, voy a hacer el de ustedes! —comentó en burla Sakura— ¡Pongan sus reglas, y empecemos!

Aquella situación comenzó a poner muy nerviosas a las cuatro hermanas, provocando que empezarán a hablar entre ellas.

—¿Qué hacemos? —preguntó muy nerviosa Shiefa.

—Jamás había venido alguien con esa motivación —agregó muy espantada Fuutie.

—Es muy descarada y arrogante para intentar convencerla —concluyó Feimei rendida.

—Entonces solo queda una opción —asintió con seguridad Fanren.

Las cuatro miraron muy serias a Sakura, se le acercaron, y la hermana mayor sacó algo de su bolsillo.

—Tú ganas —aceptó rendida Fanren—. La medalla cascada es toda tuya.

—¿Eh? —aquella declaración de rendición, desconcertó mucho a Sakura y Pikachu— ¿De qué estás hablando?

—La verdad es que lo de las batallas no es lo nuestro —negó resignada Fanren.

—¡Ponemos la excusa de ayudarnos en el aseo para ahorrarnos la gente de limpieza! —gritó de forma descarada Feimei.

—¿Excusa? —Sakura parecía muy desconcertada con tanta palabrería.

—La verdad, es que los Pokémon de este gimnasio no han sido entrenados para una batalla —siguió explicando Fuutie—. Ellos simplemente viven en el acuario, y los días de espectáculo, son actores extras.

—Si la liga se entera de esto, les van a revocar la licencia de gimnasio oficial —les advirtió Tomoyo.

—Tranquila, nadie lo sabrá jamás —dijo muy despreocupada Shiefa.

—Ellos no, pero yo sí.

Aquella voz llamó mucho la atención de las seis chicas, por lo que, dirigieron sus miradas a las gradas, y ahí estaba, la pesadilla de Sakura.

—¡¿Shaoran?!

—¡¿Quién les dio autorización de regalar las medallas del gimnasio?! —el joven bajó de las gradas a la piscina, muy molesto por la situación.

—Así que volviste —comenzó a decir Fanren en burla—. Pensamos que habías huido.

—¿Huido? —tanto Tomoyo como Sakura vieron con sospecha a Shaoran.

—Mi llegada es simplemente circunstancial, y a ninguna de ustedes les interesa —volvió a mirar con reticencia a sus hermanas, y después a Sakura—. Si de verdad quieres ganar esa medalla, tendrás que pelear contra mí, Sakura.

—Pensé que era coincidencia de apellidos, pero según concluyo, ellas son familiares tuyos —comentó muy sorprendida Sakura—. ¿Quiere decir que tú eres el líder del gimnasio?

—Mis hermanas estaban a cargo de ese trabajo, pero en vista que se han puesto a regalar las medallas —Shaoran les dio una mirada asesina a sus hermanas, y después miró con mucha molestia a Sakura—. ¿En verdad pensabas recibir una medalla regalada?

—¡¿Qué querías que hiciera?! —le reclamó Sakura— ¡Si se niegan a pelear, no puedo hacer otra cosa!

—Entonces será un duelo a un Pokémon, sin límite de tiempo.

—¡Era lo que esperaba escuchar! —celebró de forma desafiante Sakura— ¡Voy a barrer el piso contigo!

Y una vez decidida la batalla, Sakura y Shaoran se instalaron en sus respectivos puestos, listos para comenzar.

—¡Esta será una batalla oficial por la medalla cascada! —comenzó a decir Tomoyo, quien hacía de referí— ¡Será una batalla a un Pokémon, sin límite de tiempo! ¡Elijan a sus Pokémon!

—Un poco de ventaja no te irá mal —comentó con arrogancia Shaoran, al tiempo que enviaba a Starmie.

—¡Esto será fácil! ¡Pikachu, a la carga! —pero de un segundo a otro, vio a Pikachu negar su participación— ¡¿Qué te niegas a pelear?!

—A eso le llamó una verdadera amistad —asintió con orgullo Shaoran—. ¡Después te daré toda la comida que quieras, Pikachu!

—Con amigos así, quién quiere enemigos —bufó furiosa Sakura, enviando a Butterfree al campo de batalla—. ¡Lo siento, pero Butterfree no tendrá las mismas consideraciones!

—¡Será Starmie contra Butterfree! ¡Comiencen!

—Lo bueno es que te he visto pelear, así que tengo la ventaja. ¡Starmie, chorro de agua!

—¡Butterfree, psico rayo!

Apenas ambos ataques chocaron, el agua se evaporó, y el rayo siguió su camino, dando levemente en Starmie.

—¡Tendrás que hacer algo mejor que eso si quieres vencerme! —comenzó a decir en burla el ahora líder.

—Starmie es tipo agua y psíquico, así que tendré problemas si dependo del psico rayo —comenzó a decir para sí Sakura, al tiempo que revisaba su Pokédex—. No puede paralizarlo, sino usará su sincronía o mudar, y sería energía malgastada —a lo que ordenó—. ¡Butterfree, continúa con tu psico rayo!

—¡Giro rápido! —pero contrario al plan de Sakura, el giro rápido anulaba todos los ataques psíquicos—. Pequeños trucos que me enseñaste, Sakura.

—¡Encima se queda con mi estilo de batalla! —gritó para sí, aún más furiosa— ¡Usa hilo de seda! ¡Rodea toda la piscina, que Starmie no logre moverse!

Butterfree comenzó a disparar su hilo de seda hacia el cielo, provocando que la seda se dispersara por la piscina, logrando totalmente su cometido al dejar atrapado a Starmie en la piscina.

—Verás, Sakura —comenzó a decir demasiado confiado Shaoran—, el agua es nuestro hábitat, y te digo humildemente que eso no servirá para nada.

—Estás muy confiado, mocoso —comenzó a gruñir muy molesta Sakura—. ¡Envuelve la seda con psico rayo!

—¿Que está intentando hacer Sakura? —se preguntaba Tomoyo muy intrigada.

—¡Rompe la seda con ataque de estrellas! —ante la orden de Shaoran, Starmie comenzó a disparar desde el fondo de la piscina lo que parecía energía en forma de estrellas, destrozando la trampa de Sakura—. Te lo advertí.

—¡Usa tornado!

Curiosamente, la seda rota comenzó a ser atrapada por el tornado, transformándolo en un tornado de seda.

—¡No sé qué intentas hacer, pero no te dejaré! ¡Starmie, chorro de agua!

—Justo lo que esperaba. ¡Usa psico rayo!

Y como en el primer ataque, el psico rayo deshizo el chorro de agua, quedando pequeñas gotas en el remolino.

—¡Aletea lo más rápido que puedas, e impacta a Starmie! —ordenó casi furiosa Sakura.

Y cuando Shaoran se dio cuenta de su posición, la seda se pegó al cuerpo de Starmie, al tiempo que una extraña energía lo afectó como ataque crítico.

—¡Como lo esperábamos, amigo! —gritó triunfante Sakura, al tiempo que el viento de Butterfree comenzaba a soltar pequeñas partículas— ¿Qué será eso? ¿Será de la seda? —miró su Pokédex, y encontró la respuesta— ¡Aprendiste viento plateado!

—¿Qué cosa? —muy sorprendido, y entre la espada y la pared, Shaoran intentó volver a la batalla— ¡Recuperación!

—¡Ni creas que te dejaré! ¡Termina la batalla con viento plateado!

Pero antes que Starmie logrará recuperarse, Butterfree atacó con su viento plateado, no sólo dando de forma directa, sino que también comenzó a brillar.

—Ya veo, así que el viento plateado aumenta todas las características de Butterfree —comentó entre sorprendida y triunfante— ¡Un último viento plateado!

—¡Recuperación!

Ahora la situación de Starmie era mucho peor, ya que Butterfree pareció teletransportarse hasta el, y sin dudar, atacó a la estrella de mar, dejándola debilitada.

—¡Starmie no puede continuar, Butterfree es el ganador! —anunció Tomoyo— ¡La ganadora de la batalla es Sakura!

—Volvimos a ganar… —volvió a decir Sakura, como si no lo creyera, y gritó eufórica— ¡Lo logramos!

Y, mientras Sakura gritaba de emoción, celebrando de forma infantil, Tomoyo se le acercó a Shaoran.

—Tiene un estilo de batalla muy particular, y totalmente impredecible —le comentó Tomoyo a Shaoran—. Es difícil replicarla. ¿De dónde crees que lo aprendió?

—No lo sé —le negó muy feliz—. Seguramente de nadie, tan solo es mucho más talentosa que cualquier otro entrenador.

—Ve a premiar a la ganadora —ante las palabras de Tomoyo, Shaoran le asintió.

Mientras Sakura seguía celebrando, Shaoran se le acercó, e intentó tranquilizarla.

—Sakura —la llamó, haciendo que se detuviera—. Fue una victoria implacable, y una batalla impecable —y volteó a ver a sus hermanas—. Chicas, la medalla.

—Si —le asintieron las cuatro, acercándose al joven, todavía muy sorprendidas, con la medalla en sus manos.

—¡Jamás habíamos visto a alguien pelear de esa forma! —gritó eufórica Feimei.

—¡¿Dónde aprendiste a pelear de esa forma?! —gritó de la misma forma Fuutie.

—¡¿Cuánto tiempo llevan de novios?! —les preguntó de forma descarada Shiefa, provocando el choque de miradas, unas mejillas sonrojadas, y un desvío de miradas muy nervioso de ambos.

—¡Solo la estoy siguiendo hasta que me devuelva mi bicicleta! —intentó negar Shaoran.

—¡Y yo ya no quiero que me siga, parece un psicópata enfermo! —negó de la misma forma Sakura.

—Eso significa que seguirán viajando juntos —les asintió Fanren con felicidad.

—Hasta que me pague mi bicicleta —le respondió con desprecio, al tiempo que tomaba la medalla cascada—. Ganaste una batalla contra el líder de gimnasio, y esta es tu muestra de la victoria.

—Eres insoportable, pero te doy las gracias —le sonrió Sakura de forma maliciosa, al tiempo que recibía la medalla, y Pikachu subía al hombro izquierdo de Sakura, y Butterfree a su cabeza—. Ganamos nuestra segunda medalla. ¡La medalla cascada es toda nuestra!

Seré sincera con ustedes. Jamás imaginé que llegaría tan lejos, pero presentía que este era mi destino. ¿Qué pasó después? Solo puedo decirles que continué mi viaje con Shaoran y Tomoyo por Kanto, continué ganando batallas, la medalla trueno, y capturando Pokémon a lo loca, solo para enviárselos a la profesora Mizuki.

Pero también, este viaje me ha enseñado que no todos quieren a sus Pokémon como sus amigos, sino que como meras herramientas. ¿Como pueden ser tan crueles con seres que son mucho más leales que los mismos humanos? ¡Me dan ganas de romperles la cara!


Sakura, Shaoran y Tomoyo continuaban tranquilamente su viaje, pero estaban a punto de cruzarse con alguien muy particular.

—¡Que sueño! —bostezó de forma perezosa Sakura, dando a entender que estaba por acostarse en medio del camino.

—Según el mapa, debería haber un centro Pokémon en esta área —comentó Tomoyo, mirando el gigantesco mapa—. ¿Qué les parece si descansamos un rato?

—Apoyo la moción —respondió Shaoran muy fatigado—. Llevamos horas caminando.

—¡Chicos, miren ahí! —comentó de golpe Sakura, lo que llamó la atención de sus amigos.

Tomoyo y Shaoran miraron donde indicaba Sakura, y vieron a un pequeño Charmander acostado sobre una roca.

—Cuando salí de viaje, mi plan original era empezar con Charmander… ¡Y esta es mi gran oportunidad de tener uno! —comentó victoriosa Sakura, tomando una pokébola— ¡Aprovecharé que está descansando! ¡Pokébola, atrápalo!

Pero antes de tocarlo, Charmander golpeó la pokébola con su cola, e impactó en la cara de Sakura…

—¡Home Run! —gritó de forma espontánea Shaoran.

—Eso debió doler… —comentó preocupada Tomoyo.

—¡Eso no fue Home Run! —le gritó furiosa a Shaoran—. ¡Y no me dolió! —ahora le gritó furiosa a Tomoyo— ¡Si lo que quiere es una batalla, es lo que tendrá!

Pero antes de lograr actuar, Pikachu se le adelantó, y comenzó a hablar con el Pokémon de fuego.

—¿De qué creen que estén hablando? —preguntó Sakura muy intrigada.

—Quien sabe —respondieron Shaoran y Tomoyo al unísono.

Y después de un poco de charla, Pikachu volvió a acercarse a Sakura.

—¿Le sucede algo? —le preguntó Sakura, a lo que el Pokémon comenzó a responder con pantomima.

—Según parece, ese Charmander tiene entrenador, y lo está esperando. ¿No es así? —respondió Tomoyo, intentando traducir, a lo que Pikachu asintió.

—Si tiene entrenador, entonces no hay nada que puedas hacer —sentenció Shaoran.

—Qué más da… —Sakura soltó un suspiro de resignación, y volvió su atención a Charmander—. Perdóname por intentar atraparte. Cuídate mucho.

¡Maldita sea, creí que era mi gran oportunidad! Pero jamás podría separar a un Pokémon de su entrenador… ¿O si podría? ¿Debía?

Mucho no alcanzaron a caminar, cuando se atravesaron con un entrenador, el cual los miró de forma indiferente, y cuando llegó hasta con Charmander...

—¿Qué crees que haces? —le preguntó muy fastidiado, más cuando el pequeño Pokémon se le abrazó a la pierna— ¡Largo de aquí!

Aquel último grito llamó la atención del trío, por lo que voltearon a ver que sucedía, notando como aquel entrenador mandaba a volar de una patada a Charmander.

—¡Oye, que te pasa! —furiosa, Sakura corrió contra aquel entrenador, agarrándolo de la ropa— ¡¿Qué crees que le haces?!

—¿Alguien te pidió que te metieras? —con una mirada muy amenazadora, el entrenador le dio un puñetazo en la cara a Sakura, dejándola tirada en el suelo.

—¡Sakura! —espantados, Shaoran y Tomoyo corrieron a socorrer a su compañera.

—Es mi Pokémon, y yo hago lo que quiera con él —continuó respondiendo el entrenador—. Lo que tengas que decirme, no es de mi incumbencia.

—¡Maldito bastardo! —deshaciéndose de la ayuda, Sakura se levantó, volvió a encarar al entrenador, y comenzó a decirle sus verdades— ¡Charmander te estaba esperando pacientemente! ¡¿En serio pensabas abandonarlo?!

—¿Quién quiere un Pokémon débil? —aquel comentario comenzó a hervir los nervios de Shaoran y Tomoyo—. Los únicos Pokémon que valen, son los fuertes.

—¡Todos los Pokémon son igual de importantes, lo que vale es el valor y el trabajo con el entrenador! —comenzó a aleccionar Tomoyo.

—Tú ni entrenador deberías ser, ya que ni siquiera confías en ti mismo —terminó de forma lapidaria Shaoran.

—Entonces demuéstrenlo en una batalla —les desafío, al tiempo que mandó a Nidoking.

—Será un placer acabar contigo —aceptó Sakura, al tiempo que Pikachu se ponía en guardia—. ¡Demostrémosle el resultado del trabajo en equipo, amigo! —arengó, a lo que Pikachu asintió con mucha seguridad.

—¿En serio vas a pelear con Pikachu? —le preguntó en burla el entrenador— ¡Te enseñaré cómo funcionan las cosas en el ámbito competitivo!

—¡Doble equipo! —ordenó rápidamente Sakura, sin querer perder ningún segundo— Demasiada conversación para una batalla, y me aburre.

—En algo estamos de acuerdo —asintió el entrenador, sonriendo maliciosamente—. Usa Tierra viva, y larguémonos de aquí.

Nidoking dio un fuerte rugido al cielo, y de pronto, de la tierra comenzaron a aparecer muchas erupciones, golpeando a cada espejismo de Pikachu, hasta no quedar ninguno.

—¡Imposible! —exclamó perplejo el entrenador— ¡¿Ninguno era el verdadero?!

—¡Cola de acero a su abdomen! —ordenó Sakura a un invisible Pikachu.

De pronto, Pikachu pareció aparecer detrás de Nidoking, hizo una finta, e impactó duramente, haciendo que se arrodillara en el suelo.

—¡Eso es trampa! —gritó furioso el entrenador— ¡No está permitido esconderse tras el rival!

—¡Es totalmente válido usar cualquier estrategia en una batalla! —dijo muy molesta Tomoyo.

—¡Eso se llama saber usar el campo de batalla! —agregó de forma burlesca Shaoran.

—¡Vuelve a usar cola de acero! —volvió a ordenar Sakura, muy preocupada—. Si el punto tóxico llega a tocar a Pikachu, esto se acabó. ¡Solo no arriesgues, por favor!

—¡Picotazos venenosos!

Nidoking atacaba incansablemente con sus picotazos venenosos, pero Pikachu los esquivaba con facilidad con su ataque rápido, y cuando estuvo frente a Nidoking, pasó bajo sus piernas, dio una media vuelta, y dio de lleno a las piernas, haciéndolo perder el equilibrio.

—¡Sé a la perfección que estoy en desventaja, así que no quiero seguir peleando! —le pidió Sakura al entrenador— ¡Solo te estamos pidiendo que le tengas cariño a tu Charmander!

—¿Acaso te estás rindiendo al ver que no te quedan más trucos? —pero el entrenador se veía empecinado en su conducta.

—Te está diciendo que, con desventaja, te tiene contra las cuerdas —contraatacó Shaoran muy molesto—. Sakura jamás ha peleado con un tipo a favor, y hasta el momento no ha perdido ninguna batalla. Te está haciendo un gran favor al rendirse, sería la primera batalla que perdería.

—Te estás burlando de mi... —pero el entrenador no podía creer lo que estaba pasando— ¿Me estás regalando la victoria?

—Me preocupa más aquel pequeño Charmander —continuó Sakura, mientras miraba al pequeño a los pies del entrenador.

—Entonces si te interesa tanto —el entrenador devolvió a Nidoking, y miró a sus pies—. Te toca pelear, lagartija inútil.

Y de una patada, aquel sujeto envió a un muy asustado Charmander al campo de batalla.

—¡No puedes mandarlo a pelear, mira su estado! —le advirtió Tomoyo muy preocupada— ¡Necesita ir a un centro Pokémon, urgente!

—¿Ahora se dan cuenta de lo inútil que es? —pero a cada comentario, Charmander se sentía peor—. ¡Lanzallamas!

—¡Pikachu, ve con Shaoran y Tomoyo! —ante aquella orden, tanto Pokémon como compañeros de viaje se sorprendieron mucho—. ¡Charmander, no quiero pelear contigo, solo quiero que me escuches!

—¿Qué estás intentando hacer? —pero el entrenador no entendía qué sucedía.

—¡No puedes seguir con alguien que te trata tan mal! —comenzó a decirle con una voz muy suave— ¿Qué te parece si viajamos juntos? Claro, si tú quieres —ante aquella proposición, Charmander la miró a los ojos—. Yo sé que tú eres muy poderoso, y juntos nos haremos los mejores amigos del mundo.

—¡Es una excelente idea! —apoyó la moción Tomoyo con felicidad.

—¡La pasarías muy bien con nosotros! —también apoyó Shaoran con el mismo entusiasmo.

—No somos nadie para obligarte a abandonar a tu entrenador, pero mi deseo es que seas feliz —continuó Sakura, mostrando mucha ternura, bajando a la altura de un aterrado Charmander, acariciando su cabeza—. ¿No crees que todos merecemos ser felices?

—Tú no eres quien para decidir qué es la felicidad, mucho menos con ese tono tan débil —le amenazó el entrenador, logrando que Sakura se levantara, avanzara hasta el, y le diera un puñetazo lo suficientemente fuerte como para hacerlo dar una vuelta y caer al suelo.

—¡Te lo devuelvo, por cobarde!

—Ya sabes que no debes hacerla enfadar —comentó en voz baja Tomoyo.

—Tomo nota... —asintió aterrado Shaoran.

—¡No me importa si jamás tienes una victoria, quiero que seas mi amigo de por vida! —terminó con orgullo y valor Sakura, todo para recibir un lanzallamas de un Charmander feliz—. Si que queman tus llamas… —comentó chamuscada…

—Te acaba de aceptar como su entrenadora, Sakura —le felicitó Tomoyo.

—¿En verdad aún no aprendes, mocosa? —pero el entrenador estaba fuera de sus cabales de lo furioso que estaba.

—Tu eres quien no aprende nada, imbécil —y como si fuese otra Sakura, le habló al entrenador de una forma tan amenazadora, que el miedo lo invadió—. La habilidad especial de Charmander es mar de llamas, y ahora verás de lo que es capaz. Lanzallamas.

Pero ante la orden, el entrenador salió arrancando del miedo, gritando y llorando.

—Actuaba como arrogante y superior para camuflar su debilidad —comentó Shaoran totalmente decepcionado.

—Eso no importa —comentó muchísimo más afable Sakura, como si la jovencita hubiese vuelto en sí—. Charmander, vamos al centro Pokémon para que te atiendan. Desde hoy mismo, serás parte de nuestra familia.

Me enamoré de aquel tierno e indefenso Charmander. Apenas si es un bebé, ¿y ese sujeto lo trataba como si se tratara de un objeto desechable? Espero no verlo nunca más.

Definitivamente, como dicen Shaoran y Tomoyo, mi talento es innato; cero batallas perdidas. Las medallas arcoíris y alma fueron un paseo más; eso me tiene muy intrigada… Siento como si esto ya lo viví antes. ¿Habré sido un campeón en mi vida anterior? Del modo que sea. Al menos me ha servido para poder desbaratar los planes de una malvada organización que lucra vendiendo Pokémon, se hacen llamar el equipo Rocket. Los soldados son una burla a mi inteligencia, y pese a que los comandantes son más fuertes, Pikachu, Butterfree y Charmander barrieron el piso con ellos. Pero me encontré con mi talón de Aquiles, y ahora estoy atrapada; atrapada por primera vez.


—¡Pikachu, ataque rápido! —Sakura se veía desesperada, no sabía qué hacer, más que ver a su ya débil Pikachu, dando la cara contra las cuerdas.

—Kangaskhan, fachada —ordenó el sujeto contra quien peleaba Sakura, con una seguridad y calma desesperante.

Pese a que Kangaskhan se encontraba paralizado por la electricidad estática de Pikachu, fachada hacía que pudiera atacar no sólo con más libertad, sino también con mucha más fuerza, sintiéndolo Pikachu en su cuerpo, totalmente derrotado.

—Ciertamente eres un diamante en bruto, pero la falta de experiencia hace ver tus debilidades —comenzó a felicitar quien parecía el líder del equipo Rocket—. Quédate con nosotros, y verás como te vuelves mucho más fuerte, y seguramente a futuro, tomarás el mando del equipo Rocket.

—¡Muchas gracias, pero no me junto con personas de su fama! —le negó indignada Sakura, mientras tomaba a Pikachu en brazos—. ¡Si voy a ser la mejor, que sea por mis propios medios!

—¡Me encanta tu pasión! —comenzó a decir con mucha emoción—. Es una lástima, pero tengo fe en que lo reconsiderarás.

—Lo único que tengo en mente ahora, es derrotarte —afirmó con seguridad Sakura, lanzando una pokébola—. ¡Charmander, confío en ti!

—Veamos cómo terminará esto, jovencita.

—¡Solo me queda Charmander, y si pierdo, esto se acabó! —pensaba Sakura totalmente desesperada—. ¡Charmander, furia dragón!

—Kangaskhan, descanso.

Por velocidad, la furia dragón dio directamente a Kangaskhan, y a los segundos, este se quedó dormido.

—¡¿No quiso usar descanso durante la batalla contra Pikachu, porque era consciente de la electricidad estática?! —comenzó pensar muy angustiada Sakura— ¡Pero está durmiendo, así que puedo aprovechar el momento!

Al ver a Charmander en guardia, comenzó a planificar su nuevo plan de ataque.

—¡Charmander, lanzallamas!

—Sonámbulo.

—¡¿Que?! —al ver como Kangaskhan, totalmente dormido, se movía sin dificultad y atacaba con mucha fuerza, Sakura entró en colapso.

—Te daré un consejo —comenzó a decir el líder del equipo Rocket con serenidad—. En una batalla, siempre debes anticiparte a la estrategia de tu rival. Eres difícil de seguir, pero no imposible.

De pronto, Kangaskhan le dio un fuerte golpe a Charmander, mandándolo con fuerza contra las murallas del lugar.

—¡Charmander! —desesperada, Sakura corrió a auxiliar al pequeño— ¡¿Estás bien?! —el Pokémon asintió con mucha ira, apenas levantándose— Si tú quieres seguir, no te detendré —volvió a dar un rugido de seguridad, y encendió aún más la llama de su cola— ¡Es verdad! ¡Prometimos hacernos los más fuertes, y para lograrlo, debemos vencer a todos, incluyendo ese sujeto! —Sakura miró totalmente decidida al líder del equipo Rocket, y gritó con seguridad— ¡Vamos a barrer el piso contigo!

De pronto, Charmander comenzó a brillar. Su forma comenzó a cambiar, volviéndose más grande, hasta que apareció un totalmente cambiado Charmander.

—Increíble —se veía muy sorprendido el líder—. Tú Charmander evolucionó a Charmeleon.

—¿Charmeleon? —Sakura miró a su Pokémon, y sonrió con más seguridad— ¡Esto no puede ser más que un presagio de nuestra victoria! ¡Garra Dragón!

—Sonámbulo.

Tanto Kangaskhan como Charmeleon fueron de frente, y justo antes de impactar…

—¡Usa lanzallamas al suelo!

—No sé qué pretendes, y eso es algo que me preocupa —comentó con seriedad el líder, al tiempo que Kangaskhan despertó—. Mega puño.

—¡No puedo creer que hayas caído! —Charmeleon redirigió el lanzallamas a su frente, y dio en el puño de Kangaskhan, al tiempo que chocaba contra este su garra Dragón, haciéndolo retroceder— ¡Pantalla de humo!

—De verdad creí que harías un ataque aéreo —el líder estaba muy sorprendido, y a la vez muy emocionado—. No te muevas de dónde estás. Siente sus movimientos.

De pronto, lo que parecía furia dragón, comenzaron a dar de lleno en Kangaskhan, sin que Sakura se lo ordenara.

—¿Dejas que ataque sin que se lo ordenes? —por fin el líder estaba muy preocupado por la situación.

—Confío ciegamente en las decisiones de mi amigo. No tengo por qué ordenarle nada —respondió Sakura con orgullo—. ¡Ahora verás que se siente sufrir, maldito!

De pronto, desde la densa neblina, Charmeleon apareció dando una directa y poderosa garra dragón en el abdomen de Kangaskhan, haciéndolo retroceder.

—¡Es nuestro! —celebró con orgullo Sakura.

—¡Mega puño! —pero Kangaskhan aguantó muy bien la garra dragón, lo suficiente como para darle un golpe directo contra el suelo a Charmeleon, dejándolo totalmente debilitado, y derrotado—. Esta batalla terminó.

—¡Charmeleon! —desesperada, Sakura corrió por su Pokémon a abrazarlo y protegerlo de aquel sujeto— ¡No permitiré que me robes a mis amigos!

—¡Sakura! —se escuchó gritar desde un acceso, de donde aparecieron Shaoran y Tomoyo, muy preocupados.

—No servirían de nada para el equipo Rocket —le negó, al tiempo que Shaoran y Tomoyo se interpusieron delante de la joven para protegerla—. Solo te falta experiencia, al igual que a tus Pokémon. Solo deseo reservarme el día que decidas unirte a nosotros.

De pronto, una cortina de humo invadió el lugar, reduciendo notablemente la visibilidad, y una vez que esta desapareció, vieron que el líder había huido.

—¡Maldita sea, escapó! —gruñó furioso Shaoran.

—Sakura, ¿Estás bien? —le preguntó Tomoyo muy preocupada.

—No fui capaz… —comenzó a murmurar espantada Sakura, al tiempo que abrazaba a Charmeleon—. Tenía al criminal más peligroso de Kanto frente mío… ¡Y no pude hacer nada! —terminó en un grito desesperado— ¡Les fallé a todos!

—Ese sujeto es de un cuidado extremo, lo busca incluso policía internacional —comenzó a decirle Shaoran, intentando levantar sus ánimos—. El que tú sola lo hayas enfrentado, habla mucho más de tu valía y entereza que la de cualquier otro entrenador.

—No quiero que me quite a mis amigos… Es lo único que quiero… —comenzó a decir un poco más tranquila, más al sentir el abrazo de Tomoyo.

—Entonces tendremos que hacernos más poderosos —le recomendó muy preocupado Shaoran, al tiempo que recogía un papel del suelo, el cual tenía prendido lo que parecía una medalla.

Shaoran le entregó aquel papel a Sakura, y comenzó a notar varios detalles muy inquietantes.

—Parece una medalla de gimnasio —comentó muy sorprendida Tomoyo.

—¿Una "K"? —muy extrañada de la inicial, Sakura abrió aquel papel, y la leyó en voz alta—. "Te has ganado mi respeto y la medalla tierra. Nos volveremos a ver cuando seas más fuerte que yo".

No puedo creer que el líder del equipo Rocket, también sea el líder del gimnasio de Viridian… ¿Como puedo seguir mi sueño con una liga que permite a personas corruptas? Lo lamento por Shaoran y Tomoyo, que me han acompañado desde el inicio; lo lamento mucho por Pikachu, Butterfree y Charmeleon, pero… me cuesta mucho trabajo mi meta con estas condiciones…

¡No! ¡Salí de Pallet Town para hacer historia, y es lo que haré! ¡Ahora tengo más motivación para hacer este mundo, un mejor lugar!

Mi decisión por ganar era tan fuerte, que mis amigos lo comprendieron en su totalidad. La medalla pantano y volcán las gané sin percatarme de ello… Esa batalla contra ese tal "K", como le llamamos, me hizo darme cuenta que aún me quedaba mucho por hacerme fuerte, y llegamos a tal punto, que por fin estábamos en la liga Añil.

Aparecieron muchos entrenadores de un nivel muy alto para cualquier otro, pero no eran nada para nosotros. Enfrenté a la elite four, y me parecieron tan débiles, que Pikachu, Butterfree y Charmeleon no recibieron un rasguño… Pero confiarme era lo peor que podía hacer; por esa confianza perdí contra aquel sujeto, y no pienso caer en la misma situación contra el campeón.


—Llevaba mucho tiempo esperándote, Sakura —dijo el campeón, apenas Sakura, totalmente solitaria, entraba a la arena de combate.

—Esa voz la conozco… —Sakura corrió muy intrigada, hasta lograr ver a su próximo rival— ¡¿Eriol?!

—No nos veíamos desde la última expedición de la profesora Mizuki —le saludó con amabilidad—. Pero en esta ocasión, las cosas son muy distintas; ahora soy el campeón de Kanto, y tú vienes a arrebatarme mi puesto.

—¡Lo lamento mucho Eriol, pero así es! —le asintió con seguridad Sakura—. ¡Voy a ser la campeona a partir de ahora, y cambiaré este lugar!

—Entonces cambiemos un poco las reglas —apostó Eriol con mucha confianza, al tiempo que enviaba a Dragonite al campo de batalla—. Que se decida este combate a un solo Pokémon. ¿Qué te parece?

—Dragonite… —comenzó a dudar Sakura—. Es muy poderoso para ti, Pikachu. Lo siento mucho —le explicó a un razonable roedor eléctrico—. Butterfree no va a tener una sola oportunidad contra él. ¡Así que iré a seguro! ¡Charmeleon, yo te elijo!

—Una elección muy interesante —comentó con cierta arrogancia Eriol—. Quiero ver qué has aprendido, y si ha valido la pena tu viaje.

—¡Con gusto te enseñaré! —aceptó con decisión Sakura— ¡Garra dragón!

—Ya veo. Quieres salir a ganar desde el primer segundo.

La garra dragón dio en Dragonite, pero pareció no afectar en nada. Sakura no creía que un ataque que, supuestamente debió haberlo afectado gravemente, no había hecho nada.

—Dragonite, enséñale lo que es una garra dragón —y ante la orden de Eriol, Dragonite mandó a volar a Charmeleon de un zarpazo.

—¡Charmeleon! —sin dudar un segundo, Sakura se lanzó a abrazar a su Pokémon, siendo también impulsada contra la muralla, logrando amortiguar todo el daño de su amigo—. ¿Estás bien? —ante la quejumbrosa voz de su entrenadora, Charmeleon la vio muy preocupado.

—¿Qué tan importante es ganar para ti, Sakura? —ante aquella pregunta, Sakura fijó su mirada en Eriol.

—¡Ganar no es tan importante si mis amigos salen lastimados! —le respondió con seguridad.

— Una respuesta válida, pero no la que esperaba. ¡Enfado!

—¿Estás listo, Charmeleon? —el Pokémon le asintió con seguridad, y ambos volvieron a sus puestos—. ¡Pantalla de humo!

—No puedes vivir escondiéndote de tu deber, Sakura.

La pantalla de humo estaba desplegada, pero Dragonite encontró a Charmeleon con facilidad. La cantidad de embestidas que recibía de parte del Pokémon dragón era indiscriminada.

—¡Apunta tu lanzallamas al suelo! —le ordenó rápidamente Sakura, haciendo que Charmeleon se elevara con ayuda de un brinco y el mismo lanzallamas.

—Pésima idea, mi querida Sakura. Termínalo con cola dragón.

Dragonite se elevó hasta la altura de Charmeleon, y aventó con fuerza su cola contra el Pokémon de fuego… Pero Charmeleon la detuvo sin problemas con sus garras.

—¡Pésima idea fue la de desafiarnos, Eriol! —le gritó con arrogancia y seguridad— ¡Para Charmeleon, esto no es nada! ¡Él es el Pokémon más poderoso del mundo, y prometimos barrer el piso con todos, y tú no serás la excepción!

Un fuerte rugido de Charmeleon fue seguido de un radical cambio en él. Su cola y cuerpo se hicieron más grandes, y unas alas crecieron en sus espaldas. Y casi de inmediato, entre la luz que lo rodeaba, apareció un totalmente cambiado Charmeleon.

—¿Charizard? —Eriol estaba muy sorprendido por la evolución, y más cuando el Pokémon de fuego mandó contra el suelo con mucha facilidad a Dragonite.

—¿Me preguntaste que era más importante que ganar? —comenzó a responder Sakura, haciendo que el campeón la mirara con atención— Creo saber la respuesta que esperas. Lo más importante, es ser poderoso; tan poderoso, que no dependas de nadie, salvar a todos de los malos, y no recibir un rasguño.

—Eso se escuchó muy arrogante, Sakura —sonrió Eriol con entusiasmo.

—Si vas a ser arrogante, tienes que tener la fuerza para serlo, y con Charizard tenemos esa fuerza —ante aquellas palabras, Charizard aterrizó en el suelo, y comenzó a disparar su lanzallamas al cielo—. No podemos ser vencidos, es imposible.

De pronto, una extraña aura anaranjada comenzó a rodear a Sakura y Charizard, hasta lograr rodear a ambos.

—Tienes un corazón bondadoso y cálido, pero tu bondad por tus enemigos te limita, y lo único que logras es que tus amigos sufran —comenzó a decir Eriol conforme—. La única forma de derrotar a tus enemigos, sin lastimar a tus amigos, ¿Es?

—Es siendo la más fuerte de todos… No. Que mis Pokémon y yo seamos más poderosos que cualquier otro en este mundo.

De pronto, aquel lugar se transformó en un espacio vacío, blanco, donde solo había una esfera de energía.

—¡Charizard, demostrémosles a todos que somos tan poderosos, que no necesitamos lastimar a nadie para ganar! —arengó Sakura con seguridad—. ¡Con nosotros basta, no necesitamos a nadie más, y demostrémosles a todos que no son más que unos debiluchos! —ante aquellas palabras, Charizard le asintió con seguridad—. Yo seré tu espada, y tú mi escudo. Así no nos vencerá nadie, nunca jamás.

Esta historia continuará…

, la batalla había finalizado para la card captor…, o eso aparecía.

¡¿Qué sucede?! —muy asustada, Wind retrocedió lo suficiente como para que la explosión de energía no la alcanzara.

Así, tras aquella explosión de energía, Sakura y Charizard resurgieron muy distintos. Sakura mantenía su ropa de secundaria, pero parecía portar alas, su cabello parecía tener vida propia, y el color de sus ojos castaños, ahora lucían grises. Y Charizard, en lugar de sus escamas ser anaranjadas, ahora tomaron un tono negro, el fuego de su cola era azulado, y el interior de sus alas lucían un color castaño.

Los dos lucían tranquilos, no se movían ni decían nada. Era como si no fuesen ellos.


Sabía que podrías, linda Sakura —se decía la Sakura de Ecruteak con orgullo—. Por fin aprendiste que la primera persona por la que debes preocuparte, es por ti misma. Ahora enséñales el verdadero poder de la sinergia egoísta.
 
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Hola a todos, he aquí con un nuevo capítulo. Como he mantenido la tónica, sigo recordando viejos capítulos. Aquí hago un repaso de ideas de los capítulos 42 y 48, por si quieren darle una mirada. Lo demás, son los hilos sueltos en varios capítulos. Hay ciertos puntos que son temas sensibles como el suicidio, así que preferiría que lean con prudencia. Luego nos vemos!

............................................................................................................

El resultado del juicio elemental de Wind en contra de Sakura, fue por mucho, el menos esperado y más difícil de comprender. ¿Por qué su resultado había sido distinto? ¿Por qué aquel cambio? Y principalmente…

No siento ningún ki… —Goku miraba sin comprender que sucedía, primero a la card captor, después al grupo, esperando alguna respuesta, pero estaban igual de sorprendidos, y después a Sakura, quien, aún recostada en el suelo con su herida suturada, sonreía conforme— Tú sabes que sucede, no me engañas.

Felizmente te puedo decir que, ni yo sé que está sucediendo —respondió de forma triunfante.

¿Estás feliz porque no sabes qué sucede? —sin comprender nada, volvió la vista a card captor, quien seguía en la misma posición, siempre guardando silencio.

Wind miraba pendiente de cualquier movimiento, pero ese algo raro que pasaba, la desconcertaba.


No quieren atacar, pero tampoco se están defendiendo —comenzó a pensar Hikari con mucha precaución—. No siento ninguna presencia… ¡No me digan que logró…!

Ante la desesperación, Wind se lanzó a atacar a Sakura, pero algo la mandó hacia un costado; algo tan fuerte, que salió disparada varios metros.


¡Qué rayos fue eso! —volvió a mirar a Sakura, pero se veía que no fue ella, seguía en la misma posición— ¡¿Quién hizo eso?! —miró por todos lados, pero todo seguía igual de calmo.

Kasumi y las otras chicas tampoco comprendían que sucedía.


¿Qué le sucedió a Hikari? —preguntó Haruka muy intrigada.

¿Habrá decidido cambiar de dirección? —intentó responder Iris, igualmente desconcertada.

Me tratarán de loca, pero puede que esa posibilidad en cien millones haya sucedido —interrumpió Serena—. Lo vi en los informes de Axis —miró su teléfono, y escaneó el estado de Sakura—. Como lo suponía. Continúa en su modo estudiante, nivel uno. Está peleando como una humana común y corriente.

¡No puedes llamar a esto una pelea! —le contradijo Taiyō—. ¡Siquiera se ha movido!

¿En verdad crees que alguien que ha superado la creación, la destrucción, el tiempo y el espacio, necesite moverse para pelear? —le contestó Kasumi—. Va más allá de los dioses, creadores, destructores, y la misma existencia.

¿A qué te refieres con eso? —preguntó Mariah totalmente confundida.

¿Cómo logró la sinergia afectiva? Ya es imposible sin ser una Ketchum —comenzó a cuestionar Kasumi—. Pero lograr un equilibrio en su mente y corazón, lo suficiente como para lograr superar sus propios límites…

Logró despojar lo que la ataba; su bondad. Logró acaparar todo, sin que nosotros nos involucremos… es su propia lucha, de nadie más —complementó Serena.

¡Todos nosotros estamos en esta batalla, y todos nos hemos sacrificado! —le gruñó furiosa Iris— ¡Eso sería muy egoísta de parte de Sakura!

Y es una doctrina muy difícil de aprender, sin perder tu corazón —terminó Kasumi—. Por eso se llama doctrina egoísta.

¡Es imposible que haya aprendido algo así! —le contradijo Mariah con rabia— ¡Si algo así existiera, sería algo a lo que solo los que superan los poderes de un dios lograrían!

Solo hay una forma de comprobarlo —Taiyō se levantó, y se lanzó contra Sakura, sin ningún previo aviso.

Pero un leve movimiento del ala de Charizard, fue suficiente para hacerla retroceder aterrada.


¿Qué te sucedió? —le preguntó Kasumi, muy intrigada del movimiento.

No lo sé… —le respondió aterrada—. Sentí que, si me movía un centímetro más, lo pagaría carísimo.

Tiene que ser broma —se burló Haruka—. Siguen en la misma posición.

No —le negó Mariah—. Logré notarlo por un pequeño instante, Charizard movió sus alas, pero el movimiento fue tan leve, que resultó imperceptible para el segundo.

Pero de pronto, Wind se lanzó con todas sus fuerzas y rabia contra Sakura, logrando llegar hasta ella, asestando un fuerte puñetazo, atravesando totalmente su defensa varios metros.


Hikari… —Kasumi estaba muy preocupada por el resultado del ataque—. ¿En verdad la golpeaste?

Pero Wind terminó estampada en el suelo, inconsciente. En cambio, Sakura seguía en la misma posición.


¡Hikari! —sus compañeras partieron corriendo a atenderla, muy preocupadas.

¡Resiste, por favor! —le suplicó Haruka, ayudando a levantarla.

¡Mi cabeza! —pero la joven se recuperó rápidamente, como si nada hubiese sucedido— ¿Chicas?

¡Dime qué no te rompió ningún hueso! —le suplicó Taiyō.

Al contrario —le negó, muy confundida—. De hecho, siento como si tuviera más poder que antes —las cinco miraron al suelo, y vieron la grieta y un charco enorme de sangre—. Sé que me atacó, sentí estar al borde de la muerte, pero ahora siento que puedo vencer a cualquiera.

¡Ella no es la Sakura Kinomoto que conocen! —comenzó a gritar la Sakura de Ecruteak, llamando la atención de todos— No sé quién es, pero si estoy segura de algo… Este es el único lugar seguro para cualquiera. Si ella viaja a las dimensiones que aún siguen en pie…

Con solo llegar, destruirá todo —terminó Son Goku—. ¿Este era tu plan z?

Phil dejó todo almacenado en Axis, y Tomoyo terminó de desarrollar lo demás, dejando las demás tareas en la última actualización.

¿Te refieres a la actualización que le hice a aquel reloj? —preguntó Kasumi, algo preocupada de lo que escuchaba.

Recuerda que aquel reloj sólo tenía una secuencia algorítmica de bloqueo, por la misma razón en un inicio, solo tenía nueve botones.

Allí se almacenaban los modos de combate, y los mantenía bajo control —complementó Serena—. Significa que, la única forma de bloquear aquel estado, ¿es presionar uno de esos botones?

Pero esos botones ya no existen —le recordó Iris—. Cuando Kasumi lo actualizó, perdió su forma digital, y tomó una forma táctil.

Phil sabía que una situación así podría presentarse, así que estableció un control remoto por medio de otros terminales —continuó Sakura—. Aquel terminal es el tuyo, Kasumi. ¡Aún deben de quedar seis modos en la memoria, activa uno y se acabó!

Eh… bueno… —ante la esperanzadora y anticipada solución, todos habían dado por finalizada tan terrible pesadilla, pero la respuesta de Kasumi… pues…— ¿Cómo se los dijo? —tartamudeó muy asustada—. No le presté mayor atención al comando remoto, y lo omití…

¿Qué significa eso? —le preguntó Haruka, intuyendo la respuesta con sus puños.

¡Pues que no lo instalé, porque confiaba tanto en Sakura, que decidí que ella decidiera todo! —respondió con felicidad.

Aquella respuesta mantuvo la sonrisa del triunfalismo en todos… hasta que todo cayó por su peso…


¡Niñita tonta, hasta en eso te pareces a tu padre! —comenzó a gritarle Haruka, zamarreándola con más energía de las que creía tener.

Ni siquiera fue por olvidadiza, fue por confiada —negó derrotada Mariah.

Mientras el otro grupo, curiosamente, parecía listo para continuar.


¿Entonces comenzamos con el plan A1? —le preguntó Yoh a Sakura.

Es una desgracia que el alfabeto no tenga más letras —comentó en broma—. Así es.

¿También pretendes pelear? —ahora le preguntó Anna.

Solo quitaron mi inútil útero —le respondió, al tiempo que volvía a transformarse—. No se enojen con Hikari, fue mi idea.

¿Tu idea? —le preguntó muy confundido Goku.

Conozco a las chicas, son mis amigas…

Capítulo 113: "La falsa llave de la traición"

El templo de la columna lanza, también conocido como el lugar donde viven Dialga y Palkia. Este lugar también es la "base de operaciones" de nuestros amigos, quienes tienen una batalla encarnizada contra los soldados de la luz y las guerreras elementales. Las primeras cinco misiones tuvieron resultados dispares, mientras que las siguientes cinco, solo una seguía en velo, la cual tendría repercusiones a muy largo plazo.

La misión de la joven entrenadora de Ecruteak parecía haber finalizado, ya que habían vuelto a la base. Pero la inclusión de una de las crueles y despiadadas guerreras elementales, era un tema que sabían que costaría asimilar.

—¿Estás segura que esto está bien? —le preguntó Wind a Sakura.

—Ten en claro algo —le respondió de forma cortante Sakura—. Tú, vienes conmigo, y son conscientes que, si tú lo quisieras, acabarías con todo en un segundo.

—¡Pero yo no quiero eso! —alegó muy nerviosa.

—¿Entonces por qué preguntas tonterías? —le preguntó muy molesta—. Te vas a presentar a todos, y te van a aceptar porque eres mi mejor amiga.

—En verdad, no creo que esto sea una buena idea —continuó dudando Hikari.

—No sé qué clase de imagen tienes de ellos, pero te llevarás una gran sorpresa —le negó, rendida por la ingenuidad de Wind—. Espero un espaldarazo de parte de ustedes, recuerden que estamos ejercitando un plan desconocido para ellos.

—No te preocupes por nosotros —le respondió con entusiasmo Alphonse—. Preferiríamos no pelear contra nadie, así que no pasará nada malo. Wind, Sakura tiene razón, así que relájate.

—Jamás te daremos la espalda —le apoyó Tracey—. Cuenta con todos nosotros.

—¡Además, mientras más seamos, más rápido podremos terminar esta batalla! —continuó el apoyo Goku— ¡Tu poder es la esperanza de toda la vida, y que piensen en eso, les levantará el ánimo!

—¿Ves? —quiso terminar Sakura— Es la amistad que te espera, solo debes confiar en nosotros, y en ellos.

—¿Señor Sesshömaru? —Wind miró con nervios al demonio, quien le dio una mirada asesina.

—¿Quieres apresurarte? —comenzó a amenazarla—. No tengo tiempo para estos estúpidos juegos.

—¿Para qué queremos un terapeuta, si te tenemos a ti? —gruñó Sakura, mirándolo de reojo, volviendo su atención a una asustada Wind—. No le hagas caso a ese anciano, es un cascarrabias que odia cualquier cosa que sea humana.

—No, está bien —aceptó Wind—. Es una forma distinta de dar ánimos… Algo brusca, pero muy clara y honesta. Todo por seguir trabajando con Sato.

—Tampoco te pases, aparecida —la detuvo de golpe Sakura, haciendo que su tono de voz paralizara de miedo a Wind.

Y casi obligándola, Sakura la arrastró desde la sala de transporte, hasta el comedor.

—Iré a prepararles algo de comer. Si viene alguien, me avisan de inmediato.

—Creo que eres la única que puede mediar entre todos, así que no lo dudes —le respondió algo nervioso Tracey.

Mientras los demás esperaban en el comedor, Sakura comenzó a cocinar, muy preocupada por lo que estaba sucediendo, y sabía que iba a suceder.

—Los planes A, B, C y D quedaron arruinados —pensaba la joven, muy preocupada—. ¿Qué haremos ahora?

—Prepararnos para la siguiente batalla —le respondió una voz, de forma telepática.

—¿Mewtwo?

—La invasión en las regiones del norte ha comenzado, y Kyogre y Groudon están siendo los blancos para no ensuciarse las manos. ¿Quieres que dé el aviso?

—¡Ja! Y ahí se fueron los planes E, F y G —rio de forma sarcástica la joven—. ¿Qué más podemos hacer? Sin Sato, estoy perdiendo el control de todo, hasta de mí misma.

—¿Sucede algo, joven Sakura?

—Creo que puedo ser totalmente honesta contigo, amigo mío —ante aquellas palabras, Mewtwo apareció de la nada—. Yo…

—¿Hay algo que debas decirme? —pero ante la pregunta, Sakura se lanzó a abrazarlo, llorando desconsoladamente— Joven Sakura…

—¡Sato va a morir! —le gritó, sorprendiendo mucho al Pokémon— ¡Si él se muere, yo me voy a suicidar!

—¿De qué estás hablando? —Mewtwo parecía espantado ante tal declaración.

—¡¿Olvidas que él es la reencarnación de Henry?! —volvió a gritarle— Esos dos se van a sacrificar.

—Lo sé —le respondió muy preocupado—. ¿De verdad crees que hará el ritual de sello?

—Todo está sucediendo para que solo el plan Z funcione.

—¿Plan Z? ¿De qué estás hablando?

—¿Qué está sucediendo ahora mismo en la dimensión donde vive esa niñita que maneja las cartas?

—Tengo noticias, y no muy alentadoras —le respondió Mewtwo, dudando en seguir hablando.

—No me ocultes nada, cualquier detalle puede cambiar el rumbo de la misión —Sakura se separó, y lo miró a los ojos—. Habla.

—Será como tú desees —Mewtwo cerró sus ojos, y comenzó su confesión—. Ash se encuentra hospitalizado, tuvieron un fuerte enfrentamiento, y se sacrificó para salvar… a su novia…

—¿Novia? —aquellas palabras no calzaban en sus planes, menos en la personalidad del joven— ¿Es Misty? ¿O tal vez May? Seguramente fue Dawn… Aunque Duplica es igual de atrevida.

—No, Sakura —ante aquella negativa, la joven sintió un pésimo presentimiento—. Es aquella joven, dueña de aquellas cartas.

—¡¿Kinomoto?! —aquel grito hizo que la joven cerrara la boca con sus manos— ¡¿Que están enfermos, o no les importa nada?!

—Solo te puedo decir que todos aceptaron aquella relación…

—¡¿Crees que me interesa?! —le gritó furiosa— ¡Esos idiotas me están conduciendo al plan que no quería llegar! —hizo silencio, y volvió su atención a los alimentos que preparaba, algo más tranquila— ¿Es lo que quería realmente Henry y Sato?

—Tú misma lo dijiste —le respondió—. Si realiza este ritual, significa que todo iba según sus planes.

—¡Simplemente son los planes de ese maldito Hiragizawa! —levantó con algo de enojo la voz— ¡¿Qué voy a hacer sin él?! Él es el único que me mantiene aquí, en pie y cuerda.

—Sé por lo que estás pasando, no logro comprenderlo, pero es tu decisión.

—¿Y tú qué sabes de mí? —le preguntó, ya totalmente devastada.

—Después del desafío de la elite four, fuiste a revisar tu salud, y sé que no te dieron buenas noticias…

—¡Llegas a decirles algo de esto, y te mato! —le amenazó Sakura, al tiempo que llevaba sus manos a su vientre—. Los médicos me dijeron que mis defensas bajaron demasiado, seguramente por las preocupaciones después del encuentro con ese ser en el monte Coronet. Estoy en fase dos, y cuando me dé cuenta, cuando esta batalla termine, si es que llega a terminar… no habrá marcha atrás…

—¿Estás totalmente segura de mantener tu enfermedad en secreto? —le preguntó Mewtwo, muy preocupado por la situación.

—¿Y darles más preocupaciones? —Sakura simplemente le negó, y lo volvió a abrazar—. Ahora solo quiero un abrazo, de alguien que pueda confiar a ciegas.

—Creo que es todo lo que puedo hacer, hasta ahora.

Pero las cosas si podían ir de mal a peor.

La batalla de Hoenn, la cual supuestamente no debía pasar de tomar el control de Kyogre y Groudon, había pasado a un peor estado. Aqua, Tera, Magma y Darkness, atacaban al grupo con su técnica más poderosa, el juicio elemental. Pese a que Misty había logrado liberar el poder del collar marino, transformándose en guerrera elemental, fue totalmente derrotada; y ahora May, quien liberó el poder de la pulsera terráquea, hacía todo lo posible para detener el juicio elemental, llevando su cuerpo por muy sobre lo que podía soportar.

—¡Si esto continúa así, todos moriremos! —pensaba Sakura totalmente desesperada, al tiempo que veía el cuerpo sin vida de su compañero— ¿Cuál era tu objetivo, Sato? ¿Qué querías que hiciéramos? Pese a que hiciste aquel sacrificio, no sucedió nada.

—¡Sakura! —le llamó Wind, totalmente preocupada por el estado de su amiga.

—¿Hikari?

—El corazón de las chicas está lleno de rencor. Si ese ataque les da, todos morirán.

—¿A qué te refieres con eso? —muy confundida de la explicación, volvió su mirada a la batalla.

—El resultado final del juicio elemental, depende mucho del corazón de quien lo ejecuta. O puede despertar el poder oculto de un ser, o sanarlo, o simplemente matarlo, por darte ejemplos. Si no hacemos algo, ya no quedará nada que salvar.

—Eso es malo —fue todo lo que pudo decir Sakura, volviendo su mirada a Goku—. ¿Ejecutamos el plan que tenemos?

—No —le negó, ahora volviendo su atención a Goku, de forma telepática—. Son Goku, escúchame con atención, y no preguntes.

—¿Qué está sucediendo, Wind? —le preguntó el saiyajin, muy ansioso por la situación.

—Necesito que dejes fuera de combate a May —comenzó a explicarle rápidamente—. Pídele a Gohan que lo haga, yo haré el resto.

—¡Pero si hacemos eso, todos moriremos!

—Y si ella continúa, también moriremos —contrapuso, totalmente confiada—. Me uniré a las chicas para ejecutar el juicio elemental, de esa forma solo terminarán dormidos.

—¿Y cómo les haremos creer esa farsa? —le preguntó muy preocupada Sakura.

—Digamos que Pikachu y Espeon lo hicieron —ahora transmitió a los viejos Pokémon de Satoshi—. Solo díganles que ustedes fueron —a lo que los Pokémon asintieron.

—Pero ¿cómo harás para que crean que estamos muertos? —le preguntó Goku—. Podrá sentir el ki de todos.

—¿En verdad crees que no lo había pensado? —le cuestionó Wind—. Sellaré el poder de todos, pero eso significa que no podrán pelear hasta que todas juntas los liberemos.

—Al paso que vamos, es una pésima idea, pero es mejor que morir aquí —comentó de forma sarcástica Goku—. También confío en que todo resultará.

—Mientras... —Wind puso su mano derecha en el pecho de Sakura, logrando notar algo que la puso muy triste—. Sakura, tu…

—Tú también, si dices algo, te mato —le amenazó de forma entusiasta.

—No si antes te mato a ti —y con rabia, con un golpe de aire, mandó a volar a Sakura muy lejos.

Aquella situación, incluso aterró a Sakura, quien no se lo esperaba; nadie esperaba la traición de Wind, o al menos era lo que se veía en el segundo. Lo dejaba muy en claro, era la guerrera elemental del viento, una de las soldados más leales a Arades.

¿Qué podía pensar Sakura en aquel momento? ¿Era el plan de Wind? ¿O realmente la había traicionado? ¿Habría sido por no contarle sobre su enfermedad? Mucho tiempo tuvo en Goldate para pensarlo… y el suicidio también era una opción.

Sakura veía a Misty y May, acostadas en las camas del laboratorio, totalmente rendida por la situación. Ya no quedaba nadie para pelear, y aquel era el último refugio en todo el mundo.

—May… Misty, amiga… —Sakura se sentó a un lado de ella, y simplemente la miró—. Incluso tengo terror de tocar tus manos, y pensar que te puedo lastimar aún más…

Sakura se abrazó en sus rodillas, y se largó a llorar, pero no fue hasta que vio unas tijeras, que se le ocurrió una horripilante idea.

—Ya no tengo nada, ni siquiera fui capaz de cumplir la misión que nos encomendaron… —Sakura tomó aquellas tijeras, y puso sus puntas en su garganta—. De todos modos, voy a morir, o por esta guerra, o por el cáncer… o por mis propias manos. Ya no tengo nada en este mundo.

—¡Sakura, es urgente, necesitamos tu ayuda! —de pronto, la líder de Goldenrod cruzó la puerta, muy angustiada— ¡Sakura! —pero al verla, todas las otras preocupaciones desaparecieron— ¿Qué crees que estás haciendo?

—Whitney… —sin quitar las tijeras, Sakura desvió la mirada, y la miró con ironía—. Quería hacerlo en silencio, pero siempre tiene que haber espectadores para todo.

—¡Mujer estúpida! —tan rápido como le permitió su cuerpo y reflejos, Whitney se lanzó a derribarla— ¡Entrégame esas tijeras!

—¡¿Ni siquiera vas a dejar que desaparezca?! —comenzó a gritarle furiosa.

—¡Por supuesto que no! —y entre el forcejeo, Whitney logró su cometido, lanzando las tijeras muy lejos— ¡Eres nuestra única esperanza para ganar, y no voy a permitir que huyas como una cobarde!

—Es cierto —aceptó completamente depresiva—. Olvidé que solo soy una herramienta de todos ustedes, y me desecharán cuando no me encuentren otra utilidad…

—¿Qué estupidez estás diciendo? —le preguntó la peli rosa, totalmente impactada— ¿Te estás escuchando?

—Phil también encontró su utilidad, y por eso se sacrificó…

—¿Te refieres a Satoshi? —Whitney negó, desesperada por la actitud de su amiga— ¡Él lo hizo, porque creía que nos salvaría a todos, y que sabrías llevar el resto de la misión!

—¿En verdad siguen con esta estupidez? —le preguntó de forma sarcástica— ¡Tengo una idea!

—No quiero escuchar ninguna palabra más de tu boca…

—¡Si! —asintió, mostrando una sonrisa psicótica— ¡Me entregaré a Arades, y que haga lo que sea conmigo! ¡Viviré para siempre, aunque sea su basura!

—¡Cállate, maldita sea! —le gritó furiosa.

—¡Si! —volvió a gritar, fuera de sí— ¡Lo mejor será rendirnos, y dejar que el futuro siga su rumbo! ¡¿Para qué salvar un mundo que a nadie le importa?!

—¿Qué rayos te sucedió? —Whitney no creía lo que escuchaba, parecía incrédula ante aquellas palabras— ¿Sabes? Me da lo mismo, pero Sakura y Dawn están peleando allá afuera, aún sabiendo que las dos tienen nulas posibilidades de ganar.

—¿Y qué quieres? ¿Qué les dé un premio? —le preguntó de forma indiferente.

—¡Quiero que las veas y aprendas de ellas que, pese a fallar, aún quieren dar todo por ganar hasta morir!

—Nadie les pidió meterse en esto. Además, si se mueren ahora, significa que no eran más que basuras. ¿Esperanzas? ¡Ja! Eso no es más que una ilusión de idiotas que dependen de otros para seguir, porque por sí solos, no son capaces de nada.

Una bofetada; fue todo lo que se escuchó tras aquellas palabras. Whitney no aguantaba más la actitud derrotista de la joven.

—¡¿Acaso crees que eres la única que lo ha perdido todo?! —Whitney, totalmente furiosa, agarró a Sakura de un brazo, y la arrastró a la fuerza.

Al primer lugar donde arrastró Whitney a Sakura, fue al laboratorio principal, donde la profesora Larch, Izzi y Bulma, parecían desesperados por una batalla que estaban perdiendo en aquel segundo.

—Dawn y Vegeta, pese a que son conscientes que no son más fuertes que Ash o Goku, el orgullo los mantiene en pie —comenzó a decirle—. La confianza en que ganarán, los hace poderosos.

—La confianza solo te conduce a la derrota —le respondió de mala gana.

—¿Sabes por qué están confiados en que ganarán? —y, totalmente furiosa, Whitney volvió a agarrar a Sakura.

Esta vez la arrastró al campo del laboratorio, donde Sakura hacía lo posible para detener a un poseído Pikachu.

—Están confiados en que ganarán, porque si no lo hacen, este último bastión caerá y los únicos que sufrirán son los que queremos cuidar a costa de nuestras propias vidas.

—¿Sufrirán? —aquella palabra dejó pensando a Sakura.

—¿Acaso crees que eres la única que ha sufrido? Observa y aprende.

Sakura desvió su mirada a la batalla, vio al coronel Mustang y a Piccolo totalmente derrotados, y a Kinomoto en iguales o peores condiciones, manteniéndose en pie por su propia fuerza de voluntad.

—¿Cuántos huesos tendrá fracturados? ¿Heridas y quemaduras internas? ¿Crees que su moral ha caído? —le preguntó a la peli morada— Estoy hablando de Sakura, porque Pikachu no ha recibido un solo ataque.

—¿Por qué participa en una pelea que no puede ganar? —preguntó Sakura, totalmente impresionada—. No le corresponde.

—¿En verdad crees que no le corresponde? ¿No le corresponde luchar por su futuro, y el de sus seres queridos? —Whitney volvió a mirar a Sakura, y no pudo demostrar más que admiración—. No cree que pelear sea la solución a esta situación, cree que puede volver a Pikachu a la normalidad sin lastimarlo, y así respetar aquel trato que hizo con Goku. Una visión muy ingenua, debo decirlo, pero la pasión que pone, el valor y la amistad que demuestra a todos… Siento que podría terminar la batalla con solo desearlo, pero su honor y compromiso están por sobre todo.

—¿Honor y compromiso? —Sakura vio a Whitney, y volvió su mirada a la card captor.

—Tomó demasiados compromisos, y está dispuesta a seguir, aunque de su vida… aunque pierda todo lo que tiene, ¿Y sabes por qué? —ante la pregunta, Sakura le negó— Sato hizo lo mismo, y seguramente sabía que lo comprenderías. Sakura, desconozco tus motivos, pero eres la más poderosa del grupo, y seguramente mucho más que Sato. Sakura… eres la única que puede salvar a tu familia, tus amigos, y a todo.

—Creo que tienes razón —le asintió rendida—. Tengo que terminar mi trabajo como herramienta…

Pero solo recibió otra bofetada de parte de su amiga.

—Vuelve a hablar como una imbécil, y vuelvo a golpearte.

—¡Whitney! —Sakura parecía haber despertado.

—Dime, ¿sabes que está sucediendo? —Sakura miró a la peli rosada, negando totalmente perpleja—. Alguien si está dando la vida en el campo de batalla, mientras la otra se está dejando morir, sin darse cuenta de todo lo que tiene a su alrededor.

—Yo… ¿Dejándome morir?

—Valora el esfuerzo que están haciendo por su más preciada amiga —quiso terminar muy apurada Whitney—. Si no actúas ahora, en verdad te arrepentirás de por vida —la tomó de la mano, y corrió con ella hacia donde luchaba una casi perdida Kinomoto—. Sabes qué es lo que tienes que hacer, solo falta que tú lo sepas.

Seguramente, Sakura no era consciente que su misión ya no era su misión; seguramente, ya no era su propia misión. Su compañera, no solo de nombre, ¿en verdad tenía las intenciones de salvar y proteger a los suyos, a pesar que no tenía la fuerza para hacerlo? ¿En verdad no la tenía? Al menos, la peli morada así creía creerlo, o suponía creerlo, pero algo si era cierto, era que su pasión y valor era una inspiración para ella.

Verla morir en favor de sus amigas, y revivir por su viejo, y muerto, compañero de viajes, la hizo razonar el por qué hacían tantas cosas, con tal que ella misma no siguiera sintiéndose miserable, y tomara el puesto que debía tomar.

—Ya veo —comenzó a decir Sakura, apenas todos salieron del dormitorio, salvo la card captor, quien seguía durmiendo profundamente—. ¿Cómo no lo vi antes? Perdóname por todo, Phil.

—¿Y qué fue lo que no viste? —le pregunto el joven, muy intrigado.

—¡No te hagas el payaso conmigo! —le gritó furiosa, poniendo muy nervioso al chico— Tranquilo, no estoy enojada contigo… En parte…

—Cierto. Te debo una conversación, aún —aceptó el joven, muy arrepentido.

—En un inicio creía que me la debías, pero me di cuenta que tuviste nuevamente una vista al futuro, y toda la razón.

—¡Siempre la tengo! —celebró Phil, como si fuese una más.

—Tampoco te pases…

—¡Tranquila! —le pidió muy asustado de la mueca de ira de Sakura.

—¡Jijijiji! —rio Sakura, finalmente después de mucho— Extrañaba mucho tus bromas —volvió su mirada al joven, y se le acercó—. Liberar el sello de límite humano de Marina y Dawn, para que cuando se transformaran en guerreras elementales, nos salvaran el pellejo.

—Pero casi mueren —la interrumpió—. Si no fuese por Sakura, la profesora Larch, y Paul…

—¿Crees que soy tonta? —le preguntó Sakura, muy ofendida—. Alola está a un día de viaje en barco —se puso tras el joven, y comenzó a picar la espalda del joven con sus dedos—. ¿Sabes quién, a quienes mandó a vivir a Akala?

—¡Fue solo coincidencia! —Phil se salió muy molesto y avergonzado, y no por tanto piquete en la espalda.

—Triangulaste los datos de la profesora Larch y el Profesor Kukui, y solo lo lograste porque tus abuelos te han ayudado hasta el final —le dio la espalda al joven, y miró hacia la puerta—. Y me alegra que ellos hayan hecho algo que nosotros no podíamos por causa de estos viajes y las batallas. Fue gracias a ellos y a tú prevención, que ahora no estamos muertos. Logramos liberar las cuatro joyas elementales y tres de los cinco guerreros sagrados. Y gracias a ti, que ahora puedo decir que, no puedo hacer lo que tu querías.

—¿Ser la líder del grupo?

—Sakura "dormilona" Kinomoto, es quien debería tomar ese puesto —continuó con orgullo—. No voy a entrar en detalles, porque no quiero hacerte sentir miserable, pero si te aseguro que es la persona indicada para… —volvió la vista al joven, y le asintió—. Phil, ella puede traer de vuelta a Kasumi y las chicas, y seguramente, pueda derrotar a Arades.

—Si tú lo dices —aceptó rápidamente Phil—. Lo conversaré con Henry —caminó hacia la puerta, y se dispuso a retirarse.

—¡Me gustaría que pusieras en duda mis decisiones! —le pidió muy fastidiada.

—Realmente debería hacerlo —le respondió Phil, muy despreocupado—. ¿Pero olvidaste que a ti te dejé como la líder? Tú tomas la siguiente decisión, no debería porque desconfiar en ti —y cerró la puerta.

—Por esa razón tomé esa decisión, porque no deberías de confiar en mí, idiota.

Y, en ese momento, Sakura cayó en un gran dilema. ¿Debían de confiar en alguien que tenía tan escabroso y terrible secreto? La base que los ha mantenido donde están, ha sido la confianza; no solo en las batallas, también en convencer a todos de confiar en unas personas que venían de otra dimensión, por razones muy extrañas y nulamente creíbles… ¿En verdad no confiaba en nadie, humano, su secreto?

Confianza… una palabra de la cual aprendería mucho.

—¡Maldita sea! —escuchó gritar la peli morada— ¡Esto no está resultando!

—¿Sakura? —la joven corrió a ver qué sucedía, y vio a la card captor que aún practicaba con Misty, May, Dawn, Marina, Gohan y Usagi— ¿Todavía están entrenando?

Muy curiosa, pero evitando que la miraran, se escondió a mirar.

—¿Prefieres que dejemos el entrenamiento hasta aquí? —le preguntó Misty, muy preocupada de la desesperación de la pelicastaña.

—¿Crees que esto es inútil? —desesperada, Sakura se lanzó a atacar a Misty, quien esquivó el ataque sin problemas.

—¡Si te desesperas, te quedarás estancada para siempre! —le gritó Gohan, igualmente preocupado.

—¡Mira quien lo dice, un niñito que lleva en la sangre las batallas! —y molesta con el joven, Sakura se lanzó a atacarlo, fallando miserablemente.

—¡¿Y qué es lo que pretendes comportándote como una mocosa malcriada?! —le gritó de forma grosera May.

—Demostrarles que soy mejor que todos ustedes —Sakura volvió su ataque a May, también fallando miserablemente.

—Primero demuéstratelo a ti misma, y después nosotros —le contestó Dawn, muy seria.

—Si no tienes un real motivo para ser poderosa, y solo te rebajas a tus niñerías, seguirás donde mismo, como una molestia —finiquitó Usagi.

—Discursos baratos. Es todo lo que escucho de ustedes. ¿No tienen nada mejor que decirme? —y queriendo volver a pasar la misma situación penosa, Sakura se lanzó contra Dawn y Usagi.

—Si es lo que quieras hacer, no va a resultar —fastidiada, Marina tomó de los brazos a Sakura, y se los dislocó, haciendo que la joven comenzara a revolcarse en el suelo por el dolor—. Misty, por favor.

—¡Mis brazos! —comenzó a gritar del sufrimiento Sakura, al tiempo que Misty comenzaba a sanarla.

—¡No puedo creer que se te haya ocurrido algo así, tonta! —y cuando Misty terminó de sanarla, la agarró de la ropa— ¡No esperes que tendrás la misma suerte la próxima vez, niña estúpida!

Misty soltó de golpe a Sakura, y cayó pesadamente al suelo. La peli morada no podía creer lo que veía. ¿En verdad era un tipo de entrenamiento? Matonaje… No, imposible. Así que, Sakura corrió a ver a la joven, quien estaba llorando desconsoladamente.

—Saku… —bastante preocupada, intentó levantarla, pero le resultó imposible, así que se sentó en el suelo— ¿Qué acaba de suceder aquí?

—¡No quiero tu compasión! —furiosa, Sakura se lanzó a atacar a la entrenadora, quien la esquivó muy asustada.

—¡¿Estás loca?! —pero al contrario de sus otros compañeros, la peli morada prefirió esquivar— ¡¿Qué pretendes?!

—¡Derrotarte!

—Así que se trataba de eso —negó muy triste, tomando de los brazos a la card captor, reduciéndola completamente—. Comprendo cómo te sientes, amiga.

—¡No tienes idea de lo que he pasado! —Kinomoto intentó liberarse, pero fue inútil.

—Realmente, no lo sé —la entrenadora la abrazó, y besó su mejilla izquierda—. Pero también sentí que lo perdí todo, me sentí miserable, quise desaparecer del mundo… Pero Whitney me hizo ver que tú, pese a todo, no tenías planeado bajar los brazos, y querías seguir.

—Yo solo quiero aprender a controlar este don que me dieron —le respondió, muy angustiada—. Estoy convencida que, si logro controlar este poder, podré derrotar a Arades.

—¿Y por qué te insultaban tanto los chicos? —le preguntó muy extrañada la entrenadora.

—Porque yo se los pedí —le respondió la card captor, dejando a la entrenadora aún más confundida—. Si controlo mi ira, mi depresión, mi tristeza, mi desesperación, y mi mente, podré controlar ese momento de inconsciencia en el que entro; aquel momento en que no recuerdo nada.

—¿Tú crees que, tratándote mal, lo lograrás? —le preguntó la entrenadora, muy dudosa de la idea.

—¿Confías en mí? —le preguntó la card captor, expectante a la respuesta.

—¿Creo que sí? —le respondió en pregunta— ¿Tú confías en mí?

—¿Debería? —también le respondió en pregunta Sakura.

—Yo no confío en mí misma —le respondió la entrenadora.

—Yo tampoco confío en mí misma —le respondió la card captor.

Ambas se miraron, muy serias, y comenzaron a reír de forma burlesca.

—¡No sé cómo me enamoré de ti, si eres una inútil! —le comentó entre risas.

—¡Entonces tú eres más inútil, porque te enamoraste de una inútil!

—¡Entonces dejarás de ser una inútil! —celebró triunfante la entrenadora— ¡Serás mi plan A1!

—¿A1? —preguntó muy extrañada.

—Mi plan Y sigue en pie, y el plan A1 será un éxito si nos frustras nuestro plan Z —le respondió con aún más entusiasmo.

—No entendí absolutamente nada —respondió la card captor, totalmente mareada.

—¡Mucho mejor! —le dio unas palmaditas en la espalda, y comenzó a retirarse— ¡Nunca cambies!

—¡¿Eso fue un halago o un insulto?!

—¡Ni yo lo sé!



Ahora ya todos lo saben —comentó totalmente aliviada Sakura, más consigo misma.

¿Se suponía que debía haber alguna palabra hacia la entrenadora? Nadie sabía que decir.


¿Estas intentando decir que todo esto fue idea de Sakura? —le preguntó Paul, muy sorprendido.

Así es, pero no lo sabe —sonrió triunfante.

¡Ja! Típico de ella —ironizó Goku—. Eso no significa que te guardaras tan terrible secreto contigo.

Si no lo hacía, todo el plan se arruinaría —intentó defenderse Sakura.

¡Sabes perfectamente de que está hablando, no te hagas la tonta! —le regañó Anna—. ¡¿Cuándo pensabas decirnos lo de tu enfermedad?!

Es curioso, pero en tan poco tiempo, el cáncer estaba comenzando a ramificarse —le respondió rendida Sakura—. Si Hikari no hubiese hecho lo que le pedí…

¿Estás bien? —le preguntó Paul, quien, si parecía muy preocupado, abrazándola—. Con que estés bien, basta para todos.

Paul… —totalmente sonrojada, Sakura cruzó su mirada con la de Paul—. Muchas gracias por no preguntar más allá…

¡Al suelo! —gritó espantado Goku, tirándose al suelo espantado.

Por el grito de alarma, todos se lanzaron al suelo, al tiempo que, lo que parecía una onda de energía pasaba por encima de ellos. Se levantaron, miraron a una furiosa Sakura, quien indicaba tras ellos. Voltearon tras ellos, y vieron como la dimensión estaba totalmente rasgada hacia lo que parecía un extenso océano.


Casi nos da… —soltó muy nervioso Goku.

El océano cuántico… —soltó aterrado Paul.

¡¿Océano cuántico?! —Anna parecía muy preocupada, cada acción de la card captor era terrorífico.

¿Océano cuántico? —preguntó muy extrañado Goku.

Según leí en muy antiguas leyendas, desde aquel espacio inexistente, se creó el multiverso —respondió muy seria Sakura, quien prefirió levantarse y prepararse para la batalla—. ¿A qué cosa acabamos de despertar?

Sakura… —le llamó Paul, con claro tono de molestia.

Tranquilo, no me refería a eso —enfocó toda su energía, y se lanzó contra la card captor, quien detuvo con solo su energía el ataque—. ¡Solo necesitamos que presiones un botón para recuperarte, amiga! ¡Despierta!

Tengo un extraño presentimiento. ¡Giratina! —Paul cambió su aspecto—. Ustedes quédense aquí —y partió a intentar ayudar a la entrenadora—. ¡Te lo pido, Sakura, concéntrate en tus acciones!

Pero la card captor extendió su mano abierta, y mandó a volar a los dos, siendo ayudados por Rei y Naruto, quienes los detuvieron en el aire.


¿Rei?

Tu misma lo dijiste, nos olvidamos desde un inicio en pensar ser rival de Kinomoto —le respondió a Sakura.

Es solo un botón, ¿verdad? —le preguntó Naruto, muy concentrado en el campo de batalla.

Si no te sientes capaz de lograrlo, mantente al margen —le respondió Paul, levantándose rápidamente.

Encontramos una forma de detener sus movimientos, pero con el poder que tenemos, solo serán dos segundos —comenzó a explicarles Rei—. Supongo que será suficiente para ustedes.

Pero solo será una vez —les advirtió Naruto—. Sakura tiene un estado de adaptación muy veloz, y reconoce patrones de ataque como si nos leyera la mente.

Son solo dos segundos. Deberían ser suficientes —comenzó a pensar Sakura—. Paul, te daremos la única posibilidad de rescatar a tu peligrosa novia. La distraeremos todo lo que podamos.

Si —asintió con preocupación—. ¿Estás segura que resistirán?

¿Tiene alguna importancia? —le respondió Sakura, con mucha seguridad—. Sakura y tu son los únicos que podrán acompañar a las chicas a su época en el futuro.

¿Solos los dos? —aquella condición le pareció muy extraña.

¿Recuerdas la batalla en Hoenn? No somos de la misma época, y cuando las chicas peleen, nosotras no seremos más que un estorbo. Además, no queremos intervenir en gran medida en una época que no nos corresponde. Tú eres el señor del inframundo, y Sakura, bueno… Ahora la vez, y lo que es.

Pero…

¡Nos volveremos a encontrar cuando se haga necesario, ahora concentrémonos en controlar a Sakura, o esa parte ni la veremos! —le regañó Rei— ¿Segura que puedes pelear, Sakura?

¡Hikari me dejó en perfectas condiciones! —confirmó con orgullo.

Entonces danos la orden, y actuaremos.

Deséennos suerte, chicos.

Sakura partió rápidamente con todo el grupo que intentaba detener a la card captor, lista y dispuesta para unirse.


¿Cuánto han avanzado?

¡¿Estar retrocediendo es avanzar?! ¡Entonces hemos avanzado mucho! —le reclamó Haruka, muy fastidiada.

El único respiro que tuvimos, fue gracias a que coqueteaste con su novio —le reclamó Taiyō.

¡Si, y me dio miedo! —dijo muy aterrada la peli morada.

Océano cuántico, u océano cósmico —respondió Kasumi—. Tengo el presentimiento que, si caemos ahí, ni Palkia nos podrá rescatar.

Tiene conexión con la creación —comenzó a divagar Hikari—. Si es así, quiere decir que debe tener el mismo nivel de Arades, o tal vez superior.

No —le negó Sakura—. Tenemos a dos guerreros con el mismo nivel de Arades. ¿Cómo atravesaremos a Charizard?

Con Taiyō nos encargaremos —propuso Mariah—. ¿Crees que podrás seguirme el ritmo?

Seguirte el ritmo no me preocupa —le respondió la joven peli celeste.

Con Haruka nos encargaremos de Sakura —propuso Hikari.

Me parece bien.

¿Y yo que hago? —les preguntó Kasumi, muy desconcertada.

Sakura aún debe estar convaleciente después de… mi ataque… —comentó con mucha duda Hikari.

Las apoyaré cuando lo necesiten —asintió con seguridad Sakura—. Kasumi, eres la única que puede recuperar la energía de los demás.

Solo tengan cuidado con las rasgaduras al océano cósmico. Recuerden que, si caen en él, ninguno de nosotros podrá rescatarlos —les recordó muy preocupada Kasumi.

Taiyō y Mariah contra Charizard; Hikari y Haruka contra Sakura. Era la batalla más importante de todas, no solo por la importancia de ayudar a su líder, también de ayudar a su mejor amiga.


¿Reacción aires de la tierra?

Debo dejar que tú le des nombres a las tácticas de batalla —negó resignada Hikari al entusiasmo de Haruka—. ¡Allá voy!

Sin dudar un segundo, Hikari se lanzó contra la joven card captor, disparando esferas de aire directas, las cuales eran detenidas con un solo dedo, sin mayor esfuerzo.


¡Poder ancestral! —Haruka posó sus manos en el suelo, y comenzó a formar muchas piedras, las cuales comenzó a lanzar contra la pelicastaña.

Pero de la nada, fueron desintegradas, al tiempo que aparecía Charizard, quien, al parecer, las había destruido con sus garras.


Saku tenía razón, tenemos a dos que no podemos vencer —comentó con entusiasmo Haruka—. ¡Par de flojas, hagan su parte!

¡Oye, nosotras no somos las distraídas! —le gritó furiosa Taiyō.

¡Ya entendí, yo soy la mala! —gritó rendida Kasumi.

¡Lo siento mucho, Charizard, lo hacemos por el bien de los dos! —Mariah, totalmente ajena, se lanzó a atacar a Charizard, quien puso sus alas para protegerse—. Veo que será más sencillo… —pero de un golpe de aire de la nada, salió volando.

¡Te salvaré! —desesperada, la entrenadora de Ecruteak se lanzó a abrazarla, deteniendo su viaje—. ¿Estás bien?

¿Con que me golpeó? —Mariah parecía muy preocupada, con algo de temor ante la situación.

Creo que usó las alas para protegerse, y mandarte a volar —comentó Sakura muy pensante—. Tengo la impresión que no quiere atacarnos, y solo quiere defender a Saku.

No hay tiempo de ponerse bondadoso. Si sigue creando singularidades en el espacio, transformará todo el campo de batalla en una trampa para todos.

Como diría Phil, el sigilo es opcional —comentó Sakura con entusiasmo.

A propósito de sigilo —Mariah se le acercó al oído, y le dijo de forma sensual—. Phil besa muy bien —y volvió a la batalla.

¿Eh? —y tras despertar, gritó furiosa—. ¡Eres una…!

Mariah se lanzó directamente contra Charizard, atacando con todo lo que tenía, al tiempo que Taiyō alternaba sus ataques, totalmente enrabiadas y desenfrenadas.


¡Chicas, esto es todo o nada! —arengó Mariah—. ¡Hagamos de nuestra amiga el ser más poderoso que jamás haya aparecido!
 
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Hola a todos, lamento no haber subido la semana pasada capítulo, pero no lo tenia corregido, y ninguno de los siguientes... Lamentablemente dependo de mi mismo para la escritura, relectura y corrección de cada uno, y curiosamente no cuento con tanto tiempo, siendo que ahora tengo mas tiempo libre... Si alguien quisiera ser mi beta, no me molestaría para nada, tendría un peso menos encima. Por ahora eso seria, y si me atraso de nuevo, ya saben por que fue. Ojala hayan tenido una feliz navidad, y nos vemos para año nuevo.

Capítulo 114: "La prueba encadenada".

¡Lo siento mucho, Sakura! —Haruka asestó un fuerte puñetazo en la mejilla izquierda de la pelicastaña, pero al igual que Wind, terminó contra el suelo y con un ataque sin efecto alguno.

¡Haruka! —queriendo ir a auxiliar a su amiga, Hikari corrió donde terminó Haruka, pero Charizard se lo impidió— Charizard…

¡Tú estás peleando contra nosotras! —Mariah se interpuso entre los dos y volteó a ver a Hikari— ¡Nosotras nos encargamos de él!

Tengan mucho cuidado.

Charizard quiso arremeter contra Hikari nuevamente, pero esta vez Taiyou se lo impidió gracias a un ataque fallido.


A este paso, no ganaremos nada —comenzó a decir Mariah, comenzando a mostrar una actitud derrotista.

Si ella nos pudo enfrentar sin ninguna clase de experiencia y sin ninguna posibilidad de ganar, nosotras que somos más poderosas que cualquier dios, podemos cualquier cosa —y sin pensarlo, Taiyou comenzó a crear una esfera azulada en sus manos—. ¡Esfera aural! —disparó contra Charizard, pero este la rechazó con sus alas, o eso parecía apreciarse.

Si tu ataque no le provocó daño, significa que es cierto —comenzó a pensar Mariah—. Sakura y Charizard no tienen intenciones de matarnos.

Pero nos ataca como si quisieran —Taiyou intentó hacerle entrar en duda—. ¿Entonces qué pretenden, Mariah?

Podría ser, pero pareciera estar inmersa en una batalla. Nosotras somos sus rivales y quiere demostrar que es muy fuerte —concluyó Mariah.

¿Entonces simplemente debemos pelear hasta ganar?

Decirlo es fácil —le asintió la peli azabache.

Y la única oportunidad que tenemos, es un conjuro de parálisis de dos segundos —Taiyou parecía perdida, mientras miraba a un Charizard que no se movía—. Aún me pregunto, ¿Qué estará pasando por la mente esos dos?

"Tengo todo el tiempo para esperar tu siguiente ataque", o algo así —intentó interpretar Mariah.

Si tan solo pudiéramos distraer a Charizard, podríamos detener a Sakura y terminar con esto —comenzó a decir con rabia Taiyou, mientras veía como Haruka se repuso en iguales condiciones que Hikari.

¿Hablas de nuestro ataque encadenado? —le preguntó muy sorprendida Mariah—. Pero para el ataque encadenado necesitamos de Chloe. Sin ella, es imposible.

¿De verdad podemos volver en sí a Sakura con ese ataque encadenado?

¿Paul? —las chicas miraron a un lado de ellas, y pudieron apreciar a Paul, listo para la batalla.

En teoría debería funcionar, pero no quiero darte falsas ilusiones —le dijo Mariah, no muy convencida de la idea.

¿En teoría? —muy molesta con aquellas palabras, Taiyou se le lanzó encima y comenzó a gritarle— ¡Por supuesto que funcionará!

¡La posibilidad de que esto funcione, es del cero coma un por ciento! —ahora le gritó furiosa Mariah.

Me es más que suficiente —y muy serio, Paul sacó de su Pokébola a Gliscor—. La posibilidad de que una estrategia funcione, es que su ejecutor conozca sus posibilidades y debilidades. Con Gliscor mantendremos a raya a Charizard.

¡No podrás contra Charizard! —intentó discutirle Mariah.

Y ustedes tampoco —de pronto, una extraña aura invadió a Paul y Gliscor, la cual a los segundos desapareció, mostrando un Gliscor totalmente cambiado—. Tenemos la sinergia afectiva, debería bastar para no perder.

¿No perder?

Nuestro único deber es cumplir los deseos de Sakura, y ese es que logre controlar su poder, y la única forma de lograrlo es no perdiendo.

Si estás convencido de que podrás resistir, entonces nosotras daremos todo nuestro esfuerzo —le asintió con seguridad Mariah.

¡Kasumi, usaremos nuestro ataque encadenado! —le gritó Taiyou.

¿Nuestro ataque encadenado? —se preguntó muy extrañada.

Kasumi, ¿Qué es eso de ataque encadenado? —le preguntó Sakura.

Entre las seis, creamos una forma de derrotar a enemigos que exceden incluso nuestras formas más poderosas. Es un simple ataque en cadena, pero…

Pero…

Sin Chloe, esto no resultará —le negó rendida.

¡Yo puedo ser la sexta! —le propuso con entusiasmo la peli morada.

¿Estás segura, Sakura? —le preguntó Kasumi, reparando en el pequeño detalle de la idea—. Jamás lo has visto, ni tampoco sabemos si funcionará.

¿Y por qué dices algo así?

Sakura es la primera persona que conocemos que supera con creces nuestro poder, por lo que jamás lo hemos puesto en práctica.

Ustedes confían en nosotros, y nosotros en ustedes —volvió a asentir con seguridad Sakura—. ¿Perdemos algo con intentarlo?

Creo que no —le negó muy insegura.

¡Entonces terminemos esto como lo hacíamos en el monte Plateado, en equipo! —Sakura tomó una de sus pokébolas y la lanzó al aire— ¡Altaria, ve a ayudar a Gliscor! —y apenas salió, Altaria comenzó a cambiar su apariencia, al tiempo que uno de los adornos de sus moños comenzó a brillar— ¡Mega evolución!

Increíble…

Steven me la entregó antes de que partiéramos, y este es el mejor momento de usarla —tomó de la mano a Kasumi y corrieron hasta llegar con Mariah y Taiyou—. Prometo no fallarles como la sexta guerrera elemental sustituta.

Tampoco es que tuviéramos más opciones… —las cuatro chicas se tomaron de las manos, y se teletransportaron con Hikari y Haruka— ¿Están preparadas?

Si Mariah —le asintió Haruka, nada de segura de la idea.

Sakura —le llamó Hikari—. Por favor, presta mucha atención a lo que haremos.

¿Quieren que no pelee? —le preguntó muy extrañada.

Primero tienes que saber que vamos a hacer, si comenzamos a atacar por muy impecable que sean nuestras habilidades, seguro Sakura nos matará.

De acuerdo… —Sakura suspiró, y asintió con más seguridad— ¡De acuerdo, chicas! ¡Ustedes son las que mandan!

Chicas, ¿Listas? —ante el liderazgo tomado por Hikari, las chicas asintieron y fijaron totalmente su atención en la card captor, quien parecía manipular su energía con sus manos, como si jugara con ella—. No es su energía… Está creando energía…

¡Eso es imposible, la energía no se crea ni se destruye, solo se adapta a su ambiente! —alegó molesta Kasumi.

Gracias por tu clase de física Kasumi, pero creo que Sakura está creando sus propias reglas… —terminó algo incómoda Hikari, al tiempo que Sakura creaba una espada con aquella energía—. Tengan cuidado con las singularidades que crea. Si caemos en ese océano cuántico, no sabemos qué podría pasar.

¡Chicas, al…! —pero antes de que Taiyou terminara su grito de guerra, Charizard se lanzó contra el sexteto, el cual esquivó con mucha dificultad la arremetida.

¡Gliscor, corte furia! —y apareciendo de la nada, Gliscor hizo retroceder a Charizard, quien no recibió golpe alguno— ¡Lo siento, chicas!

¡No te preocupes! —Taiyou volvió su atención a la card captor, y volvió a concentrar su atención en ella— Si esto fuera fácil, no necesitaríamos ayuda de nadie.

¡Chicas, cuidado! —de pronto, frente a ellas, la joven Kinomoto estaba a punto de atacarlas con su espada.

Tiempo para esquivar no hubo, simplemente sintieron como se desplomaron en el suelo muy debilitadas.


¿Qué sucedió? —preguntaba Sakura, quien no entendía lo que había pasado.

No logro entender… como puede existir… alguien así… —comenzaba a decir Hikari, quien no entendía la situación actual.

Pero Charizard seguía desentendiéndose de Gliscor y Altaria, quienes no lograban darle el paso. La inadvertida e imperceptible arremetida del Pokémon de fuego era inminente, ante unas jóvenes que no tenían capacidad de reacción.


¡Por favor, auxilio! —comenzó a rogar Kasumi, al tiempo que las seis solo atinaron a abrazarla.

¡Metagross, golpe meteórico! —y de la nada, un Metagross mega evolucionado apareció a centímetros de dar en Charizard.

Pero Sakura y Charizard mantenían la misma línea, golpes críticos y una evasión de ataques completa. No había cómo hacerles frente.


No podemos dejar que solo ustedes peleen, se supone que todos deberíamos participar —dijo Steven de forma reflexiva.

¡Jamás las abandonaremos! —dijo de forma muy segura Goku.

Les daremos la oportunidad de que su plan funcione, así que les recomiendo que la aprovechen —les advirtió Anna.

No solo ustedes tienen miedo, todos nosotros lo tenemos, pero ustedes tienen un mayor valor porque vienen de un presente sin esperanza y, aun así, siguen luchando por un mundo mejor —agregó con orgullo Tsunade.

Somos una gran familia, y como tal nos cuidamos entre nosotros —quiso terminar Minako—. ¡Sé que es imposible vencer a Sakura, así que demostrémosle que no nos rendiremos por nada!

Esto es…

Como cuando estábamos con nuestros padres… —Kasumi y Mariah miraban fijamente al grupo, muy emocionadas.

Quiero a mi mamá y a mi papá… —susurró muy triste Haruka.

¡Entonces hagámoslo por ellos! —arengó con entusiasmo Sakura.

Es verdad —ahora dijo Hikari con mucha emoción—. Este fue el verdadero motivo por el cual nuestros padres nos enviaron a esta época. Luchar por nuestro futuro.

Y si no podemos contra Sakura, significa que… —ante las palabras de Taiyou, todos lograron percatarse de algo— … significa que no podemos siquiera pensar en enfrentar a Arades…

Sakura no solo quiso ponerse a prueba ella misma, sino también a ustedes —comenzó a aleccionar Jiraiya—. Ayúdame a ayudarte, o algo así decía Henry.

Si encuentran el motivo porque Sakura y esa bestia son tan poderosos, podrán igualar sus fuerzas, pero dependerá de sus deseos —continuó aleccionando Hao—. Sus transformaciones máximas no están completas por esa falta de sincronía.

La sincronía empática… No. La sinergia afectiva —la entrenadora peli morada miró a sus amigas fijamente, sin decir nada.

No sabemos hacer ninguna de esas dos cosas —le negó Kasumi.

¿Nunca lo han practicado con los Pokémon legendarios?

Según tenemos entendido, aún queda esencia de ellos en las joyas elementales. Aquellos Pokémon legendarios no existen.

¡Chicas! —gritó Taiyou con entusiasmo, llamando la atención de las cinco— ¿Y entre nosotras?

Podría funcionar, pero… —aquella duda surgida por Mariah, indujo a la preocupación al grupo— ¿Como se hace?

Es como cuando peleamos con Meganium… —respondió Kasumi absorta en sus recuerdos— Solo debemos confiar en la otra, sin jamás dudar un segundo.

¿Hablas de cómo trabajábamos con los Pokémon en el monte Plateado? —preguntó Haruka, creyendo entender la situación.

No perdemos nada intentándolo —le apoyó Hikari.

Las chicas volvieron a concentrar su atención en la card captor, preparadas para continuar la pelea.


¡Chicas, ahora! —y encabezadas por Sakura se lanzaron al ataque, volviendo a ser interceptadas por Charizard.

¡Aléjate de las niñas! —y completamente fastidiado, Goku se lanzó a toda velocidad contra Charizard, quien esquivó el ataque— ¡Paul!

¡Gliscor, corte furia! ¡Altaria, garra dragón!

¡Metagross, psíquico!

Intentando hacer a un lado a Charizard, Goku, Paul y Steven hicieron una contraofensiva, pero esquivar el ataque fue demasiado sencillo.


¡Por favor, que esto funcione! —suplicaba Sakura.

Pero a metros de alcanzar a la pelicastaña, esta agitó su espada creando una nueva singularidad hacia un extenso océano.


¡Delphox, psíquico! —gritó de golpe Serena, deteniendo a las chicas en el aire y haciéndolas retroceder— Eso estuvo demasiado cerca… —suspiró aliviada.

Mientras, las jóvenes miraban espantadas como estuvieron a punto de perder, sin siquiera darse cuenta.


¡Eso estuvo demasiado cerca! —gritó aterrada Haruka.

¡No la contamos dos veces! —igual de espantada, pero menos exagerada, gritó Taiyou.

¿Qué podemos hacer frente a algo así? —preguntó Mariah, muy preocupada por la abismal diferencia de poderes.

Intentar concentrarse en conectar sus mentes —les respondió Iris, mientras Delphox las arrastraba hacia ella—. El instante que tienen para lograrlo es muy pequeño, y pese a que quieren lo mismo, la preocupación por la otra las distrae.

¿Qué se les ocurre, chicas? —les preguntó Kasumi.

A Misty se le ocurrió. Ahora que no están entre nosotros… —le respondió Iris muy feliz, al tiempo que Serena comenzaba a sacar unas cosas de su bolso.

Si van a pelear, háganlo con todas sus fuerzas. Sabemos que Sakura hizo un gran trabajo, y estamos felices que nos consideren parte de su familia —comenzó a decir Serena, al tiempo que iba dejando en el suelo unas pokébolas, y… las joyas elementales y orbes—. Jamás lo olviden, como los amigos más preciados de Sakura. Proteger su esperanzadora y tierna sonrisa.

Las cinco jóvenes del futuro estaban totalmente concentradas y absortas en lo que sucedía. No decían ninguna palabra.


Este es el deseo de Misty, May, Dawn, Marina, Lyra, Gohan y Usagi, que ustedes continúen su lucha, y ustedes continúen con la suya.

¡Pero nosotras…!

Ustedes son lo más importante para ellos, recuerden que son su descendencia. Es como un padre a su hijo, no importa lo mal que se comporten, ellos siempre estarán para cuidarlos, escucharlos y quererlos.

Serena… —la joven peli morada estaba muy sorprendida por aquellas palabras, parecían venir realmente de lo que sentía en aquel momento.

¡Es más que seguro que, con esos objetos sagrados del presente y los Pokémon legendarios, serán aún más poderosas! —les alentó Iris.

Pero nosotras… —pese a todo, Taiyou y las demás continuaban muy dudosas.

¡No te preocupes, ya verás que todo saldrá bien! —comentó con alegría la entrenadora de Johto—. Seguramente, eso les diría Sakura.

De pronto, a unos metros, la card captor se paró frente a ellas, mirándolas muy pendiente.


Amiga del alma… —ante las palabras de Kasumi, Sakura simplemente les asintió— ¿Quieres que te ganemos? —a lo que Sakura volvió a asentir.

¡Pero no podemos, es totalmente imposible! —ahora le gritó Mariah.

Si hay algo que Sakura tiene en mente ahora, es pelear contra alguien más fuerte que ella —les dijo Iris—. Si ella cree que con la ayuda de las chicas la podrán derrotar, entonces confíen en quienes más las quiere.

De acuerdo. Será como tú lo desees —le asintió Kasumi, aún muy insegura de la situación.

Pero apenas quisieron tocar las joyas y orbes, las que ellas portaban desaparecieron, perdiendo totalmente sus transformaciones.


¡¿Qué sucedió?! —Haruka parecía muy preocupada.

¿Por qué nuestras joyas desaparecieron? —preguntó Hikari con exactamente la misma preocupación.

Era lo que esperábamos. Adelante —le asintió Serena con entusiasmo.

Si.

Y cuando volvieron a intentar tomar aquellos objetos milenarios, estos terminaron en poder de las chicas, como si supieran quienes eran sus verdaderas dueñas, cambiando sus aspectos a los que habían adoptado sus anteriores portadores. Y al cabo de unos segundos, los Pokémon que estaban en las pokébolas, salieron de sus cápsulas.


Groudon, Kyogre, Ryaquaza, Lugia, Ho-oh, Reshiram, Zekrom. Ellos serán sus compañeros a partir de ahora —comentó Sakura con más entusiasmo que antes, al tiempo que perdía su propia transformación—. Junto con el ala arcoíris, también debes portar el ala plateada, Taiyou.

Es verdad —agregó Serena, al tiempo que le entregaba el ala arcoíris—. El resto, depende de ustedes.

Mamá me decía que el anillo de fuego solo funcionaba con esas alas —tan pronto Taiyou tomó las alas, estas se fusionaron en el anillo de fuego, reemplazando a las que ya tenía, terminando la transformación—. ¡Chicas, hagamos esto por nuestra familia!

¡Si!

Las chicas tomaron una posición ofensiva y se lanzaron al ataque, pero el resultado fue el mismo. Kinomoto solo levantó su mano derecha y mandó a volar a todas, incluidas a Iris, Serena, Sakura y Pokémon.


¡Tranquilas, alcancé a rescatarla! —gritó con alivio Sakura, mostrando una de los orbes y la pokébola de Reshiram—. Pronto te encontrarás con Chloe, Reshiram.

Mucho no servirá si aún no pueden hacerle frente a esa mosquita muerta —comentó Iris con mucha molestia.

No es ella, somos nosotras —dijo Kasumi, quien se levantó sin mayores problemas—. Algo nos falta para vencerla.

¡Lo único que les hace falta es voluntad y volver a sus Pokémon a sus pokébolas! —se escuchó gritar en la mente de Kasumi.

¿Eh? —Kasumi miró por todos lados, pero no encontró a la portadora de aquella voz.

¡Pueden atacar todo lo que quieran, ella se los está pidiendo! —ahora se escuchó en la mente de Haruka.

¿Quién eres? —ahora era Haruka la confundida.

Es nuestra líder y jamás haría algo para lastimarnos. Confíen en lo que hace —ahora se escuchó en la mente de Hikari.

Creo que te conozco… —comentó muy dudosa.

¡Demuestra todo el poder que puede alcanzar un saiyajin! ¡Demuéstrale a Sakura que somos los guerreros más fuertes del universo! —ahora se escuchó en la mente de Mariah una voz masculina.

Ash hizo mucho no sólo para que sus seres queridos estén a salvo, también hizo hasta lo imposible para salvarlas a ustedes y pudieran pasar esta prueba —ahora se escuchó en la mente de Taiyou—. También eres una Ketchum, descendiente de antiguos elegidos. Tú eres una más.

Haz lo que hemos estado haciendo desde el inicio de esta guerra, luchar por lo que crees hasta desfallecer —se escuchó de una segunda voz en la mente de Taiyou.

Luchar por lo que creemos… Eso me lo decía mi mamá siempre que iba a pelear por nosotras…

Aquel elegido que tanto buscaban, son ustedes mismas —les terminó Sakura a las chicas—. No solo mis amigas creen en ustedes, también sus antepasados y sus compañeros Pokémon.

¿También puedes escuchar estas voces? —le preguntó Kasumi muy sorprendida.

Aquellas voces que escucharon, son de los anteriores portadores de aquellas reliquias —le respondió Sakura, muy nostálgica de la verdad—. Que la muerte de Misty y las chicas no haya sido en vano, ahora depende de ustedes.

Sabemos cómo pelear. Sabemos cómo confiar en una de la otra —Taiyou miró con hidalguía a sus amigas, quienes asintieron con seguridad.

Solo nos falta cumplir una promesa —ante el comentario de Mariah, las jóvenes volvieron a los Pokémon a sus pokébolas y volvieron su atención a Sakura—. Le prometimos a nuestros padres ayudarlos y queremos cumplir.

De un segundo a otro, las chicas elevaron tanto su poder, que parecían más tranquilas y seguras de sí mismas. Ahí estaban sus transformaciones primigenias, pero había algo distinto.


¡Formación encadenada! —el grito Mariah fue la orden de ataque de las cinco guerreras elementales.

Sakura seguía esperando el siguiente ataque con mucho temple, sin perder la concentración en ningún segundo.

Pero algo distinto había sucedido en este segundo round.


¡La victoria será nuestra! —pero antes de que diera su primer ataque, Kasumi hizo un extraño movimiento de desvío, terminando frente a la card captor a punto de asestar, por fin, su primer golpe— Increíble… Pude ver sus movimientos…

¡Kasumi! —pero Hikari logró notar un extraño movimiento en Sakura, el cual parecía ir contra el abdomen de la guerrera del agua.

Hikari se interpuso al ataque, intentando detener el golpe con sus brazos cruzados, pero por alguna razón, el ataque fue repelido sin causar daño alguno.


¿Eh? —Hikari no entendía que pasaba, solo veía como Sakura preparaba su siguiente ataque, sin reaccionar a más que su incredulidad.

¡Apártense las dos! —Haruka se lanzó a empujarlas y esperar un ataque mortal por su espalda, pero como a Hikari, el ataque de Sakura no causó efecto.

¡Haruka!

¿Eh? —Haruka notó algo extraño en el ataque— ¿Qué sucede aquí?

¡Yo les voy a enseñar a pelear, maldita sea! —y con más rabia de la que sentía, Taiyou se lanzó a atacar frontalmente a Sakura.

Para sorpresa de las chicas, esta vez Taiyou lograba leer los ataques de la card captor; no lograba asestar ninguno, pero el lograr leer sus movimientos era un gran avance.


¡Eso es, Taiyou!

¡Tú puedes! —tanto Kasumi como Haruka parecían con una moral más alta.

No es que pueda leer los movimientos de Sakura —les negó Mariah muy seria.

¿También te percataste? —le comentó Hikari.

No los está esquivando. De hecho, ha recibido cada uno de esos ataques… Es como si algo la estuviera protegiendo…

Mariah, ¿Crees que sea…? —intentó responder Kasumi.

Imposible… Después del mal que les hicimos… —intentó cuestionar muy triste Haruka.

No son nuestros padres, pero somos… su familia… —Mariah parecía muy quejumbrosa al igual que las demás, así que simplemente frunció su ceño y liberó todo su poder— ¡Zekrom, si esto es lo que quiere Sakura, entonces no la defraudaremos!

Es verdad. Son los caprichos de mi amiga del alma y quiero cumplirlos. ¡Por favor Kyogre, ayúdame a cumplir mi promesa!

Groudon, sé que no son conocemos, pero si quiero pedirte que me ayudes a vencer a Sakura. Ella significa mucho para nosotras y quiero volver a verla tal cual es —le pidió de forma honesta y sincera Haruka.

Ryaquaza, te pido perdón por traicionar a todos, en especial por intentar matar a mi preciada amiga —confesó Hikari—. También quiero compensar mis errores y sé que este es el momento indicado. Te lo pido, ayúdame a derrotar a Sakura, como ella nos lo pidió.

¡Hikari, hagámoslo!

¡Si Haruka!

Las cinco, por fin envueltas en confianza y seguridad, comenzaron a atacar a Sakura de forma desenfrenada sin importarles nada.


Increíble. Apenas logro seguir su batalla y no estoy seguro de que realmente lo estoy haciendo —comentó Paul muy sorprendido.

¡Altaria, aliento de dragón! —pero el segundo que Paul bajó la guardia, Charizard casi asesta una garra dragón en él, la cual fue interceptada por el Pokémon dragón.

Gracias Sakura… — dijo muy nervioso.

¡Charizard, tienes un deber con tu entrenadora! —le gritó Serena, provocando que este se retirara y se uniera a su actual entrenadora.

¡¿Por qué hiciste eso?! —le preguntó Paul, muy extrañado y preocupado por la acción.

Imagina que tú apenas puedes seguir sus movimientos. Ahora imagina que nosotros no sabemos qué está pasando. Ahora imagina que Charizard estaba jugando con nosotros, hasta que las chicas aceptaran lo que son en verdad —comenzó a divagar Serena—. Solo ellas pueden hacer algo por Sakura, y no olvides que tú debes dar el último movimiento.

Creo que tienes razón —respondió de forma obediente, suspirando rendido—. Solo espero que estén bien.

Misty y las chicas las están cuidando, así que no les pasará nada —intentó calmar Iris muy tranquila y confiada.

¿Este era tu plan A1? —le preguntó Paul a Sakura, muy sorprendido de la tranquilidad de las tres.

¡Por supuesto que no! —le respondió entre risas—. Es simplemente el plan de Misty. Nada más.

¿El plan de Misty? —sin entender mucho, guardó silencio mostrando una mirada de incredulidad y curiosidad.

Comenzó cuando liberó el collar marino y Ondine le explicó sobre las guerreras elementales. Su plan nunca fue derrotarlas, muy al contrario, era liberarlas de aquella maldad que las esclavizaba. Sabía que ellas no podrían y que sólo el elegido lo haría, así que confió en continuar hasta que Ash se recuperara de su amnesia provocada por el ataque de Magma. Pero las cosas cambiaron cuando vieron a Sakura como una verdadera líder y que Ash no volvería hasta que él lo viera necesario; tu novia tomaría su responsabilidad.

Aun así, no entiendo tanta traición provocada —le cuestionó Paul.

Recuerda que Sakura quería sacar todo su poder oculto a la fuerza, así que nos pusimos de acuerdo con Iris, Serena y Hikari para engañarlos a todos ustedes, incluida la misma Sakura —le respondió casi en broma—. Lo de mi problema de salud es cierto, así que quise guardarlo para un momento así. Sé que al inicio pareció que Hikari me había lastimado de forma mortal, pero no hizo más que salvar mi vida. Por eso preferí terminar contigo y con Phil realmente, no puedo darles una familia.

De haberlo sabido antes…

¡Si lo hubieses sabido antes, todo lo que se planeó se hubiese ido por la borda! —le gritó furiosa la joven—. Las chicas se sacrificaron por la misma razón, porque solo tú y Sakura podrán acompañar a las chicas a su época. Mientras estén sus almas en esos objetos milenarios, también seguirán luchando.

No logro entenderlo —continuó cuestionando—. Si son su descendencia, ¿por qué siguen aquí?

Seguramente porque así deberían ser las cosas, o cambiamos nuestro destino —le respondió Serena—. Las cosas pasan por algo. No vale la pena preocuparse por lo que aún no ha pasado. O eso decía Phil.

Dejar que las cosas pasen, así de simple —ante tal pensamiento, Paul volvió la mirada a la batalla—. Significa que es posible ganar.

De pronto sucedió un quiebre en la batalla. La sucesión de combos dio riendas a un espacio desprotegido en la defensa de Sakura.


¡Ahora chicas! —se escuchó gritar en la mente de las cinco.

¡De acuerdo!

De pronto, unas armas aparecieron en las manos de las jóvenes. Kasumi tenía una lanza, Haruka un martillo, Hikari un escudo, Taiyou una espada, y Mariah un báculo.


¡Úsenlas para derrotarla! —volvió a oírse en sus mentes— ¡Demuéstrenle quien manda!

¡Paso uno! —Kasumi se lanzó de frente contra Sakura, logrando desprotegerla con su lanza— ¡Haruka, tu turno!

¡Déjamelo! —y con rabia, Haruka se acercó hasta Sakura logrando golpearla con fuerza con el martillo, dejándola aturdida— ¡Hikari, que no se te ocurra fallar!

¡A tus órdenes! —tomó el escudo con todas sus fuerzas y la golpeó contra el suelo, dejándola atrapada.

¡Rei, Naruto, no pierdan el tiempo! —les gritó Sakura— ¡Sellen los movimientos de esa mocosa!

¡Comencemos! —de pronto, ambos comenzaron a hacer extraños movimientos con sus manos.

¡Mariah, tu turno! —le gritó Hikari.

¡Quédate dónde estás! —y casi furiosa, Mariah estancó aquel báculo en la espalda de Sakura, dándole una poderosa descarga eléctrica— ¡Taiyou, ataca!

¡Primera estocada! —y envolviendo en fuego su espada, Taiyou corrió contra Sakura hasta asestar el ataque, desatando una llamarada de gran tamaño— ¡Chloe, termi…! —pero ante el grito inconsciente, Taiyou quedó paralizada—. Chloe…

¡No me importa que sea una entrenadora promedio, no dejaré que el esfuerzo de mis amigas haya sido en vano! —y decidida en espíritu, Sakura corrió lo más rápido que podía contra Sakura— Seas quien seas, te doy mi cuerpo. Solo quiero que mis amigas ganen y que mi linda Saku vuelva con nosotros.

De pronto, los movimientos de la joven entrenadora cambiaron, volviéndose más ágil y más seria.


Flecha —de pronto, un haz de luz fugaz apareció a los pies de la joven y un arco y flechas aparecieron en la espalda de Sakura—. Lluvia de fuego.

La joven saltó, Altaria apareció para llevarla hasta lo alto y comenzó a disparar muchas flechas envueltas en llamas contra Sakura.


Lamento haberte atacado, pero esta es una batalla que no debías ganar —dijo Sakura aún con un tono muy serio, pero orgulloso—. Haz lo que no pudimos hacer, mi pequeña Sakura.

¡Atadura aural! —de pronto, Reí y Naruto se envolvieron en un aura azulada, la cual acumularon en sus manos y dispararon contra Sakura, anulando sus movimientos.

¡Paul, tu turno! —le gritó Serena.

¡Terminemos con esto! —Paul avanzó tan rápido contra Sakura, que pareció teletransportarse— ¡Axis, asignación de transformación!

Y en esas pequeñas décimas de segundo, Paul alcanzó a tocar uno de los botones de la pantalla táctil del reloj… o eso parecía. Los dos segundos pasaron de inmediato y Sakura se recompuso como si nada la hubiese atacado nunca.


¿Alcanzaste? —le preguntó Reí algo nerviosa.

Creo que sí.

Después de unos segundos, Sakura tomó una posición ofensiva, elevando su poder de forma desmesurada.


¡Firewall desactivado! —gritó Serena— ¡Axis, asignación de protocolos de super usuario!

Proceso de bloqueo y asignación en proceso. Espacio suficiente en la memoria. Comenzando.

De pronto, aquel poder que emanaba Sakura comenzó a concentrarse en ella misma. Habían logrado su objetivo, sellar aquel poder en aquel reloj.


¡Rápido, salgan de ahí si no quieren que Sakura las mate! —gritó muy preocupada Serena, al tiempo que partía con Iris con el grupo.

¡Si!

Mientras Sakura expulsaba poder sin control alguno y Axis continuaba su proceso de bloqueo, el grupo se volvió a reunir, admirando el infinito poder de la card captor.


Se suponía que ese sello fue ideado para sellar por mil años a cualquier dios, y Sakura lo rompió en dos segundos —comentó muy sorprendido Naruto.

Ni siquiera podrías comparar su poder con el de un dios, ni de algo superior —le respondió Jiraiya muy serio—. Dudo que pueda ser comparado con cualquier cosa que haya existido jamás.

Ni siquiera con la Sakura que conocimos —les comentó Goku—. Es verdad que tenía un gran poder escondido para ser una persona normal que jamás había peleado, pero jamás me imaginé algo así. Ha cambiado mucho.

No —les negó Taiyou—. No ha cambiado en nada.

Es verdad —comentó de forma ocurrente Iris—. Por tu culpa, nos hiciste la vida de cuadritos y destruiste todo un parque de diversiones.

¡¿Ya quieres callarte?! —le gritó furiosa Serena, amordazándola—. Discúlpala, se cayó de cabeza de chiquita.

Es verdad —le asintió Goku—. Tú estuviste con Ash y Sakura, así que debes de conocerlos mejor antes que nosotros.

El principal motivo por el cual ataqué personalmente a Ash y Sakura, fue porque Arades nos dijo que ellos mataron a nuestros padres, pero ahora que sabemos la verdad… Y luego de ver cómo Sakura luchaba no por ella, sino por su familia y amigos… Ver como Ash exponía su vida por los suyos…

Nadie era capaz de decir una sola palabra, simplemente escuchaban con calma.


La Sakura que vi pelear en el parque de diversiones, es la misma que vi pelear en su estado creado por la doctrina egoísta. Segura, avezada, con mucha determinación y por, sobre todo, atención a los demás, sin olvidar a quien tiene frente a ella. Siento mucha vergüenza por lo que hice en su dimensión, pero a la vez me siento muy aliviada por lo que logró ahora. ¡Si! ¡Necesito disculparme con ella y hacer que vuelva con su felicidad!

¿Su felicidad? —preguntaron todos al unísono.

Así es.

La vaga respuesta de Taiyou confundió a todos, menos a una.


Sakura es una niña muy reflexiva. Explícale las cosas con calma y verás que buscará una forma de remediar todo —le dijo la peli morada.

Hablas como si no fueras tú, Sakura —comentó muy desconfiada Serena—. Si es que sigues siendo tú, obviamente.

Solo te puedo decir que hablo con conocimiento —le respondió con mucha tranquilidad.

Tú… —pero Goku se le quedó mirando fijamente— ¿Eres…?

Cuando termine esta batalla, les daré todos los detalles. Mientras tanto, le devolveré a Sakura su cuerpo —Sakura cerró sus ojos por un momento y los volvió a abrir, para verse totalmente sorprendida sobre Altaria—. ¿Chicos? —volteó a ver a Sakura— ¿En verdad funcionó lo que hicieron?

¿Que acaso no recuerdas nada? —le preguntó muy extrañada Anna, a lo que le negó con la cabeza.

De pronto, un golpe de aire muy fuerte los mandó a todos al suelo.


¿No se suponía que Axis debía bloquear su poder total? —preguntó muy preocupada Sakura.

Eso lleva haciendo desde hace un momento Sakura, pero le ha tomado mucho trabajo darle alcance —le informó Serena, muy preocupada de los resultados emitidos en su teléfono.

¡Dame eso! —Sakura se lo quitó, y corrió con un aún inconsciente Phil— ¡Solo necesito tu huella digital, tú sigue como estás!

Sakura posó su índice derecho en el lector dactilar y comenzaron a liberarse otra clase de funciones.


Funciones de bloqueo cuántico en proceso. Comparando energía del espectro en cuestión.

¿Bloqueo cuántico? —preguntaron todos al azar, incluida Sakura.

Kasumi, ¿en que estuvieron trabajando con Phil? —le preguntó Sakura muy sorprendida.

¿De qué estás hablando? —ahora le preguntó Kasumi con la misma sorpresa—. El límite de bloqueo está basado en el hecho que Mariah podía elevar su poder más allá de la resistencia de una dimensión sin destruirla. Esto no estaba en mis planes, menos en los de Phil.

¿Entonces quién hizo qué Axis pudiera bloquear tal cantidad de poder? —comenzó a preguntarse Sakura, al tiempo que la card captor comenzaba a controlar su ser—. Si funciona…

Seguramente deben ser esas ruinas y su tecnología —respondió Iris muy seria—. Recuerden que esa enorme fortaleza fue creada por aquel ser.

Si es así, quiere decir que… La encontramos. En verdad la encontramos.

De pronto, Sakura comenzó a lanzar muchas cuchillas de energía, comenzando a crear muchas singularidades hacia aquel mar.


No sé cómo funcione esto, pero es lo que tenemos a mano. ¡Palkia, apodérate del cuerpo de Sakura! —gritó la entrenadora muy desesperada.

¿Estás segura de lo que haces? —preguntó muy dudoso Goku— ¿Y si se rechazan?

Sé que esto está en manos de la familia Ketchum, pero para evitar esas singularidades, el controlador de las dimensiones es quién debe tomar las riendas del problema —le respondió con algo de duda, pero con mucha seguridad a que si funcione—. Además, si es quién creemos que es, no tendrán ningún problema.

De pronto, Palkia apareció tras Sakura, se transformó en energía y se fusionó con la joven. Al poco tiempo, las singularidades comenzaron a cerrarse, aquel espacio en blanco cambió por completo y de la nada, todos aparecieron dentro de aquel mar.
 
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Hola a todos, espero que hayan tenido bonitas fiestas. Esta vez este capitulo será muy distinto a otros. Un poco explicativo de lo que sucede hasta ahora. Saludos y cuídense!

Capítulo 115: "La preparación"

—¿Dónde estamos? —Serena parecía muy impresionada por aquel tranquilo, hermoso, y preocupante lugar.

—¿Seguramente estamos en el océano cuántico? —le respondió en pregunta Kasumi, a quien todos miraban esperando la respuesta más lógica y científica posible— ¿Océano cósmico? O ya no sé cómo llamarlo.

—Yo los traje hasta aquí —les respondió Sakura.

La joven parecía mucho más tranquila, se sentía más serenidad en ella misma, y su vestido corto, corona, medias largas y finos zapatos, hacían ver aún más majestuosa la doctrina egoísta, y su nuevo báculo muy distinto al anterior. Mientras, Charizard solo estaba parado a un lado de ella, sin la sinergia afectiva activa.

—Veo que aprendieron rápidamente a usar aquella tecnología. Debo felicitarlos.

—¿Sakura? —le llamó la peli morada—. No. ¿Asherah?

—Veo que tienen conocimiento de mi existencia —le respondió con cierto orgullo—. Y también veo que destruyeron toda la existencia en sí. ¿Quién fue el responsable de destruir lo que cree?

—Esta fue mi idea —le respondió Sakura—. Mi nombre es Sakura, soy de Ecruteak, Johto, y fui escogida por Ho-oh para esta misión.

—¿Ho-oh? —le preguntó la diosa, muy extrañada de aquel nombre— ¿Y quién es ese sujeto?

—Han pasado muchos eones desde que usted fue sellada y olvidada, así que le explicaré con calma lo que sucede.

Y con mucho detalle y paciencia, Sakura comenzó a explicarle la situación de Arades, la guerra que llevan contra él desde tiempos inmemoriales, y su situación actual.

—Veo que mi hijo les ha causado muchos problemas. Pese a ser el más leal de todos, los pensamientos negativos y avaros lo llevaron a la creación de la corrupción.

—Y ahora es la misma corrupción de los humanos la que utiliza como combustible —se quejó Taiyou muy molesta—. Nuestro tiempo se está cayendo a pedazos…

—No me responsabilices de la debilidad mental y espiritual de una especie que fue creada como experimento —la interrumpió muy molesta, haciendo que Taiyou callara muy asustada—. Yo misma les entregué libre albedrío, que tomarán sus propias decisiones, un derecho que muy pocas razas tienen en todos los universos.

—¿Experimento? —le preguntó Kasumi muy sorprendida.

—Originalmente fueron creados como trabajadores, y como sus amos nos daba lo mismo lo que sucedía con ustedes. Si morían, se creaban nuevos humanos, o mejor aún, podían reproducirse.

—¡¿Estás insinuando que nuestro destino es sufrir como sus esclavos por la eternidad?! —le gritó furiosa Mariah, lanzándose a atacarla.

—No te estoy preguntando si hicimos lo correcto o no, simplemente les estoy contando sus orígenes —le respondió Asherah, deteniendo los movimientos de Mariah en seco a metros de distancia, solo con la mirada—. Uno de los errores que cometen los humanos, es olvidar el pasado que no les gusta y que los perjudica individualmente.

—¡Mariah, basta! —le gritó Sakura muy asustada— ¡Lo que dice Asherah es verdad, fuimos creados como mano de obra barata, pero ya no lo somos gracias a ella!

—¿Eh? —la expresión de Mariah pasó del enojo a la sorpresa.

—Phil lo investigó en reportajes de mala muerte y conspiraciones baratas —le respondió con mucha calma, mientras Asherah liberaba a Mariah de su poder—. Desconozco si te lo habrán dicho, pero te damos las gracias por creer en nosotros como seres inferiores e imperfectos. Intentamos hacer todo lo posible para protegernos, pero su hijo nos tiene de manos atadas.

—Él fue uno de los opositores a darles libre albedrío a los humanos, le entretenía hacerlos sufrir y tratarlos como sus juguetes. Al principio de los tiempos, uno de mis hijos comenzó una rebelión, la cual en realidad buscaba castigar lo que le parecía injusto, como no tratarlos como seres vivos.

—Por mucho tiempo se le consideró un ser que traía maldad, torturas y castigo, pero jamás fue así —agregó Sakura—. ¿Aquel ser quiso castigar a Arades?

—No solo eso, quiso eliminarlo —les respondió con cierta rabia—. Arades comenzó un golpe de estado con el objetivo de quitarle su puesto a su padre.

—¡¿Y lo logró?!

—Jamás lo supe —le negó—. Como Arades tenía conciencia que jamás podría derrocarme, usó su poder político para desterrarme con su hermano que quería matarlo. Fue expulsado del inframundo, asesinado en una emboscada, y yo fui sellada por la eternidad, o hasta que alguien con la suficiente fe y fuerza rompiera aquel sello.

—¿Significa que nosotros estamos continuando aquella guerra? —le preguntó muy sorprendida Kasumi.

—La única diferencia, es que nosotros mismos arruinamos todo —comentó muy avergonzada Haruka.

—No sean duras con ustedes mismas —les pidió Goku con orgullo—. Lamentablemente, todo es consecuencia de las decisiones que hemos tomado nosotros en nuestra época. Ustedes están en esta situación por nuestra propia ignorancia.

—Lo que suceda con ustedes me tiene sin cuidado, aun así, les ayudaré a exterminar a mi cruel hijo —comentó Asherah, muy seria e indiferente.

—Ciertamente también nos tiene sin cuidado su pelea familiar, pero tenemos algo en común —le asintió Kasumi.

—Nosotros mismos buscaremos la forma de mejorar como seres humanos, para que no vuelva a pasar algo así —le apoyó Haruka.

—Entonces deben dejar de pensar que con el poder de esta jovencita lograrán vencerlo —aquellas palabras desconcertaron a todos—. En estos momentos, esta joven tiene el veinte por ciento de mi poder, suficiente para que mi hijo la haga pedazos.

—Eso no es muy alentador —le criticó Iris.

—¿Qué clase de poder tiene? —le preguntó Serena—. Aun usando todo lo que teníamos, era imposible tan solo pensar en ser rival de Sakura. ¿Y nos dices que necesitamos más poder para vencer a Arades?

—Si me creen o no, es cuestión de ustedes.

—¡No estamos diciendo que no te creamos! —intentó excusarse Serena rápidamente—. Simplemente, con el pasar de esta guerra nos hemos sentido aún más inútiles.

—Ahora veo por qué los guerreros de cada época han tenido que sacrificarse no para ganar, sino para sellarlo —comenzó a reflexionar Sakura—. ¿Y nosotros qué podemos hacer si no podemos contra Arades?

—Esconderse es una decisión mucho más inteligente y sabía que pelear una batalla que sabes no ganarás —respondió Asherah—. Por el mismo motivo, me mantendré oculta en el cuerpo de esta joven. Cuando reúnan las cinco esencias sagradas y tengan la sincronía necesaria, detendré a Arades, pero el resto dependerá de ustedes.

—Los guerreros sagrados —respondió Sakura—. Tenemos al guerrero del inframundo y a la guerrera de los sueños. Paul y Mariah.

—¡Y que no se te olvide a Chloe! —gritó con entusiasmo Haruka.

—Creo que Sakura aceptará uno de los puestos. Palkia es el regente del guerrero dimensional —pensó Sakura—. Significa que falta uno.

—El elegido —le respondió Taiyou con seguridad—. Quien falta es Ash Ketchum.

—¡Es cierto! —exclamó con sorpresa Sakura— ¿Pero por dónde comenzamos a buscarlo?

—Sakura, intentemos contactarnos con él desde las ruinas milenarias. Seguramente nos ayudará a encontrarlo sin importar el tiempo y espacio que esté.

—De acuerdo, Señor Goku. Además, ya no tenemos nada más que hacer —Sakura se miró, y luego a sus queridas amigas—. Estoy muy feliz que estén con nosotros de vuelta, y espero volver a verlas de nuevo.

—Arades ya debe saber de su traición, por lo que volver a esta época no es una buena decisión —comentó Serena.

—Tiene razón —asintió Asherah—. Ya intervenir el pasado es una falta muy grave. Mientras menos tiempo se mantengan en el pasado, sus expectativas serán más altas.

—¡Pero yo todavía no me quiero ir! —se quejó muy triste Mariah— ¡Por fin teníamos amigos! ¡Quería compartir más con Phil!

—Asherah, ¿podríamos quedarnos un poco más? —le suplicó Kasumi— Queremos despedirnos… bien de él.

—Le daré la señal a la joven Kinomoto de volver al futuro. Aprovechen el tiempo —Asherah miró el reloj que portaba Sakura, y comenzó a manejarlo—. Qué aparato tan rústico, pero hace lo que tiene que hacer. Sello nueve, asignado. Doble bloqueo.

—Se nota que ella inventó esa tecnología —comentó muy sorprendida Sakura—. ¿Luego nos vemos?

—Por el bien de ustedes.

De pronto, Sakura volvió a cambiar su apariencia, volviendo a su tradicional uniforme de secundaria, como una chica normal.

—¿Eh? —Sakura miró tras ella, y vio a Charizard con felicidad— Lo lamento Charizard, perdimos.

—Fue una batalla muy difícil, pero logramos vencerlos, Kinomoto —le felicitó Serena—. Lamentamos mucho llevarte a un extremo tan cruel, pero recibimos órdenes superiores.

—Fue una situación desesperante, casi me vuelvo loca, pero… —miró al frente en búsqueda de su amiga peli morada, y totalmente desconcertada la vio alejando de Phil a patadas a Kasumi y las demás—. Volvimos a la normalidad.

—O parte de ella —le apoyó Iris—. ¿Crees que con ese poder puedas vencer a Arades?

—Aún no lo sé —le negó muy seria—. Pero no tenemos otra opción más que acabar con ese sujeto.

Sakura se separó de Iris y Serena y se acercó a Paul.

—¡¿Estás bien?! —muy preocupado, Paul se le acercó a abrazarla.

—Paul… —algo sorprendida de tan inesperada muestra de afecto, Sakura se acomodó y muy feliz asintió—. Perfectamente. ¿Y tú cómo estás?

—Mucho más aliviado —le contestó muy feliz.

—Sabes a qué me refiero —le aclaró de forma intimidante Sakura—. Te vi coqueteando con la chica que amo.

—¡¿Eh?! —aterrado, Paul se alejó y fijó su vista en la tierna sonrisa de su novia— Bueno…

—¡Tranquilo, no soy celosa! —le bromeó, caminando en dirección a sus amigas—. Yo espero que tú tampoco lo seas.

Muy curiosos de los movimientos de Sakura, todos se le quedaron mirando como caminaba donde Kasumi y las demás. Les sonrió, vio a Sakura, se arrodilló en el piso, cerró sus ojos y comenzó a acercarse a su rostro en clara acción de besarla.

—¡Espera, no aquí en público! —le pidió la peli morada muy nerviosa, a punto de estallar su corazón.

—¿Qué tiene de malo? —le preguntó de forma descarada— Te lo mereces más que nadie. Espero no te molestes.

Mojando sus labios con su lengua, la entrenadora se preparaba para recibir el amor de su amada card captor. Su corazón latiendo a mil le pedía aquellos anhelados y fogosos labios, por lo que cerró sus ojos y esperó. Pero el grito de sorpresa hizo que abriera sus ojos y viera como el blanco de los besos de Sakura era en realidad Phil, a quien besaba como si no hubiera mañana.

—¡¿Que?! —gritó espantada.

Mientras los demás, no daban crédito a lo que pasaba. La perplejidad reinaba.

—¡Ustedes me dan asco! —les gritó Iris con total gesto de desagrado— ¡¿Acaso cualquiera que se relacione con un Ketchum termina con problemas mentales?! —miró a Serena y se separó con miedo— ¡Aléjate, pervertida! ¡No tengo intenciones de enamorarme de mi hermano!

—¡Eres hija única, idiota! —le gritó furiosa alejándose hacia donde estaba Paul, muy complicada— Parece que es consciente de todo lo que sucedió mientras usaba la doctrina egoísta —Serena puso su mano derecha en el hombro izquierdo de un Paul que no reaccionaba—. Tienes una novia muy cruel, pero justa.

Sakura dejó de besar a Phil y al segundo comenzó a despertar.

—Te quitaré el dolor Phil, espera un momento —Sakura posó su mano izquierda en el abdomen del joven y comenzó a sanarlo.

—¡¿Por qué hiciste eso?! —preguntó furiosa Sakura; furia que compartían las cinco chicas.

—Porque claramente estaban compitiendo por quien lo quería despertar primero, y como me adelante, ninguna estará enojada con la otra —le respondió, notando de inmediato un gesto de vergüenza en las seis—. Además, me la deben por lo que me hicieron, por coquetear con mi novio y porque él la pasó igual de mal que yo.

—Yo… —pero la entrenadora no tenía cómo defenderse de tales acusaciones—. No sé por qué actúo como una celópata, si ya no tengo nada que ver con él.

—No puedes engañar a tu corazón… —pero de pronto, Sakura comenzó a sentirse muy incómoda, por lo que guardó silencio— Y eso tampoco lo puedes engañar…

—¿Sakura? —muy sonrojado, Phil la miró— ¿Podrías levantarte de mí entrepierna?

—¡Lo siento mucho! —y completamente sonrojada, Sakura se levantó al acto— ¿Cómo te sientes?

—¿Perfectamente? —respondió con mucho nervio, mientras también se levantaba— ¿Qué hacías encima mío?

—¡Jejejeje! No tiene importancia —le respondió, pasando de los nervios a la seriedad— Algo en mi mente me dice que deben despedirse y partir a nuestro último destino. Chicas, lo siento mucho, pero creo que acabó el tiempo.

—¿Hablan de volver al futuro? —le preguntó Phil muy confundido— ¿Qué sucedió?

—Luego te cuento los detalles —intentó acelerar la entrenadora Sakura—. Las chicas querían despedirse de ti, ya que tal vez no volvamos a vernos nunca más.

—¿No las volveré a ver nunca más? —Phil las miró mientras las chicas esperaban con mucha tristeza al joven—. Eso significa que Sakura liberó el bloqueo cuántico, y ahora irán a pelear contra Arades. Es una lástima que Sakura y Paul sean los únicos que puedan ir.

—Espera —le interrumpió Kinomoto—. ¿Cómo sabes de todo eso?

—Le pedí a Axis que me metiera donde nadie me llamó. Revisé un par de datos que tenían correlación con las leyendas que había leído, y hablaba algo de un bloqueo cuántico y la posibilidad de derrotar a Arades.

La respuesta del joven dejó perplejos a todos, ya sabía que iba a pasar, solo…

—Dejaste todo preparado para que algo así sucediera —terminó Kasumi muy impresionada—. ¿Quién eres realmente?

—Un entrenador mediocre que perdió su primera batalla contra un Rattata salvaje —le respondió con muchos nervios—. Pero la curiosidad me llama a saber más allá y no quedarme con lo que ya sé. Como dice mi abuelo…

—Siempre es bueno saber de todo. Todo sirve en la vida —le terminó Kasumi—. Mi papá me decía lo mismo siempre.

Aquella declaración dejó en silencio el lugar.

—Muchas gracias por todo, Phil —Kasumi se le acercó y se puso a llorar en su hombro izquierdo—. ¡Y perdónanos por todo el mal que les provocamos!

—¡Te voy a extrañar mucho! —ahora gritó Haruka, también lanzándose a abrazarlo— ¡Quería vivir más con ustedes, y que me enseñaras las cosas que sabías!

—Y yo tus gritos infantiles y tú mala actuación de camarógrafa —respondió en broma, para soltarse del abrazo y ver a Mariah y Hikari—. Lo sé, y yo también las quiero mucho.

—¿Eh? —ambas se pusieron muy nerviosas, rojas como tomate.

—Las amo tanto, que no quiero que cometan otro error más —les pidió con algo de temor—. Es imposible que no haya alguien para ustedes en su tiempo, pero más les quiero pedir que busquen su propia felicidad sin depender de nadie, ni siquiera de mí.

—¡No es justo! —y al borde de las lágrimas, Mariah y Hikari se abrazaron fuertemente al joven.

—¿Qué sentido tendría la vida si fuese justa? Esa injusticia nos enseña a apreciar lo que perdimos, y a cuidar y proteger lo que sí tenemos.

—¡Este amor que tengo hacia ti, lo voy a cuidar y proteger siempre! —le contestó furiosa Mariah, dándole un beso en los labios.

—¡Jamás dejaremos de amarte! —ahora le respondió furiosa Hikari, también dándole un fuerte beso en los labios.

—Chicas… —aquel acto definitivamente no lo esperaba, por lo que tomó la mano derecha de ambas y las entrelazó—. Entonces las dos tienen un vínculo indestructible. Protéjanse y cuídense como lo han hecho hasta ahora.

—Como lo único que tenemos.

—Solo a nosotras, a nadie más.

Mariah y Hikari se miraron a los ojos y se abrazaron fuertemente.

—¡Siempre buscando la solución a lo que sea, aunque no la tenga! —le increpó Taiyou con ironía— ¿Ahora te crees el salvador del mundo?

—No soy nada de eso —le respondió bastante gruñón—. Simplemente me gusta encontrar soluciones a todo, entre ellas salvarte el pellejo.

—¿Ahora me lo vienes a echar en cara? —preguntó muy fastidiada, pasando al segundo a la nostalgia—. Parecía que me seguías, que lograbas salvarme de todas. ¿Te creías mi papá?

—Solo me recordabas a un amigo que le gusta meterse en problemas y morir cada cinco segundos —respondió Phil de forma sarcástica—. Creo que lo conoces. De hecho, fallaste miserablemente con tu cometido de matarlo por enésima vez.

—Y me alivia haber fallado —comentó muy compungida—. Solo nos llevamos por las palabras de Arades, creyendo a cada segundo que nos decía la verdad.

—Si te hace sentir aliviada y como ves, ni Sakura ni Ash están molestos con ustedes. Sabe que son unas chicas espectaculares y buenas, aunque no las conozca.

—No puedes hablar por él —le contestó muy fastidiada.

—Tengo la licencia de hablar por él, al igual que por ustedes —las cinco chicas miraron muy sorprendidas por tan arriesgadas palabras—. Cuando conocí a mi Sakura era una persona muy arisca, o al menos esa máscara de odio hacia los humanos me hacía sentir protegido. Pese a todo el mal que le provoque, ella continuó a mi lado queriendo romper esa máscara. No lo creas, sigo pensando que los humanos deberían desaparecer de la tierra, pero también recuerdo que mi familia y amigos también lo son, y si desaparecieran, no sabría que hacer de mí.

—Es como si contaras nuestra vida —soltó muy sorprendida Taiyou.

—¿Sabes por qué puedo hablar por Ash y por ustedes? Porque con la enorme dificultad que tengo de hacer amigos, los pocos que tengo me quieren tal cual soy, así que sé que perdonarían el error de otros sin importar que hayan hecho. Como diría Ash, ¿no están para eso los amigos?

—¿Perdonar cualquier clase de error? —Taiyou miró a Kinomoto, caminó hacia ella y se paró con mucho miedo frente a frente.

Los demás esperaban con tranquilidad lo que sucedería.

—Sakura, quería pedir tu perdón y castigo por cuánto los hice sufrir en tú dimensión —le pidió Taiyou con mucho miedo.

—No necesito perdonarte por nada, muy al contrario, quiero darte las gracias por todo —Taiyou levantó la mirada, volteó a ver a Phil quien miraba con felicidad la situación, y de nuevo a Sakura—. Ash, Gary, Drew, Misty, May, Dawn, Duplica, Edward, Kagome, Inuyasha, y no solo ellos, también todos acá presentes, quienes están en las ruinas milenarias y quiénes ya no están con nosotros; si no me hubiesen hecho despertar de esa niñita feliz y despreocupada, jamás los hubiese conocido, y mucho menos a ustedes. Sé que el nivel de destrucción que provocamos es el más grande desde que existe la misma existencia creada por quien está dentro mío, pero creo que fue lo que quisimos. ¿Castigo? Por supuesto que no haré una estupidez de ningún tipo, son mis amigas y les daré todo el apoyo que pueda.

—¡Otra vez estás actuando en tu mundo color rosa! —le gruñó furiosa Taiyou.

—¿Tú crees? —preguntó de forma muy ingenua.

—Si alguien te quiere cambiar tal cual eres, quiere decir que no te quiere —comentó medio en broma Phil.

—¿No les gusta como soy? —les preguntó muy triste.

—No sé si eres tonta o muy ingenua —le respondió fastidiada Taiyou, intentando disimular su risa— ¡Jijijiji! Nunca cambies.

La confusión de ideas en Sakura era gigante, no sabía si la estaban halagando o se estaban burlando de ella.

—Sakura, llegó la hora —les interrumpió Phil de golpe—. Tienen que ir a terminar con esta batalla de una vez por todas.

—¡Tienen mucho trabajo que hacer, así que no pierdan el tiempo! —les mandó de forma dictatorial la joven entrenadora de Johto.

—¡Saku! —intentó interrumpirla Phil, muy nervioso del tono de voz.

—Ahora tienen dos misiones que cumplir a la vez —continuó Saku con voz dictatorial—. Primero, tendrán que preocuparse de salvar a sus padres del yugo de Arades, y segundo, tendrán que volver a Chloe con ustedes.

—¿Volver? —le preguntaron las jóvenes.

—No duden que Arades confunda sus ideas y convenza que ustedes son las traidoras, por lo que tendrán que tener mucho cuidado. Además, con sus padres prisioneros, podrían usarlos para evitar el avance contra él.

—¡No te robes mis pensamientos! —le regaño Phil muy molesto.

—Cuando pasas mucho con alguien, sabes que está pensando —comentó Saku mirando con atención a Kasumi—. Kasumi, diles a tus padres que su familia está bien, y que cuando termine esta batalla vivan tranquilos.

—¿Eh? —Kasumi la vio muy curiosa, y sin entender mucho le respondió— Le daré tu mensaje, aunque no entiendo a qué te refieres.

—Entonces... —Sakura tomó su estado de card captor, transformó su báculo en espada, y la agitó en dos direcciones distintas— ¡Singularidad dimensional!

Al segundo, el espacio se rasgó en dos puntos distantes, impresionando por lo bajo a todos.

—¡Increíble, si funcionó! —comentó igual de sorprendida Sakura.

—Algo está transfiriendo habilidades externas a tu ser, o tal vez te hayan transformado en la guerrera dimensional —intentó explicar Phil.

—Un poquito de esto, un poquito de lo otro… ¡Jejejeje! —intentó responder Saku.

—Investigaré de que se trata, seguro nos ayudará en algo —comentó con entusiasmo Phil.

—¡Paul, Charizard, nos vamos! —les gritó Sakura.

—Como digas… —y sin entender mucho, Paul y Charizard se acercaron a la joven.

—Ustedes también prepárense, iremos a su época —ahora les dijo con entusiasmo a las chicas del futuro.

—¡Estamos preparadas! —le respondió Kasumi con el mismo entusiasmo.

—¡Luego nos vemos! —y con entusiasmo, Sakura corrió hacia una de las singularidades que creó, siendo seguida por Paul, Charizard y las chicas.

—¡Me traen un recuerdo! —gritó en broma Saku, desconcertando a todos.

Y así, el camino por fin tomaba una sola ruta. Arades era la meta a cruzar y debían hacerlo si querían volver a la normalidad.

—¿Normalidad? —preguntó al aire Sakura.

—¿Hablas con alguien? —le preguntó Paul muy curioso.

—¿De verdad queremos volver a la normalidad? —comenzó a preguntarse— ¿No podemos aspirar a una nueva normalidad? —ninguna de las presentes, y mucho menos Paul, entendía de qué hablaba y mucho menos con quién hablaba—. Esa normalidad fue la que provocó tanta tristeza y sufrimiento. Creo que, volver a empezar queriendo hacer las cosas distintas, nos lleve a un mejor camino.

—Hacer las cosas distintas —pensó Mariah—. Sonó muy maduro para venir de ti —aquel comentario desconcertó a Sakura—. Primero queremos acabar con la corrupción, Sakura, después pensaremos en el futuro. Aun así, te apoyamos totalmente.

—¿Pensabas por lo sucedido? —le preguntó Paul, intentando adivinar lo que pensaba.

—Por todo, desde el segundo en que encontré aquel libro con las cartas Clow hasta ahora —miró a todos algo nerviosa y les negó agitando sus manos—. ¡No me presten atención, solo estaba divagando!

Esta historia continuará…



—Por fin se fueron —soltó Saku totalmente concentrada en la singularidad—. ¿Y para qué creó esas singularidades?

—¡Axis! —gritó Phil— ¡Listo, ya puedes reproducir los datos de Yggdrasil!

Phil se paró en medio de ambas singularidades, manteniendo una distancia simétrica, y colocó un cabello castaño y unas gotas de sangre en el agua. Los demás sólo miraban intrigados.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó de forma sospechosa Tsunade— ¿No me digas que ese cabello y esa sangre son de Sakura?

—¿Alguna vez han escuchado sobre el árbol de la vida? O árbol que conecta los mundos —los demás seguían sin entender a qué se refería—. El océano cuántico debe de tener la suficiente energía para hacerlo crecer. Les sugiero que se alejen lo que más puedan. Por favor Axis, comienza.

De pronto, un pequeño brote con dos hojas germinó del suelo, el cual comenzó a crecer a una velocidad bastante rápida, hasta que de la nada, se transformó en un árbol de un tamaño tan grande, que no se veía la copa de este.

—Así que si existe algo de la diosa de la creación —comentó Phil muy sorprendido.

—¿Hablas de Asherah? —le preguntó Sakura mientras se le acercaba— Estuviste inconsciente, no puede ser que sepas tanto.

—Si lo estuve y realmente no sé nada —le asintió Phil algo nervioso—. Era Axis quien debía conocer todo, no yo.

—¿Lo sacaste por conclusión por el bloqueo cuántico? —ahora le preguntó Anna.

—Eso solo lo teoricé —le respondió con los mismos nervios.

—¿O simplemente confiaste en que Ash había hecho su trabajo? —terminó por preguntarle Sakura Haruno.

—Veo que Ash te enseñó lo que debía —le asintió el joven con orgullo—. Dime, ¿qué opinas de Sakura y de Ash?

—Son iguales en sus habilidades —le asintió—. De hecho, la forma de usar la doctrina egoísta es igual.

—¡Espera un momento! —le gritó Sakura— ¡¿Me estás diciendo que Ash también logró dominar la doctrina egoísta?!

Aquella declaración dejó sorprendidos a todos.

—Creo que puedo asegurarles que la aprendió en su entrenamiento en el pasado con el joven Aaron, porque la forma en que entrenaba en la habitación del tiempo era como la de un experto en su uso.

—Significa que Ash fue el primero en despertar parte del poder de Asherah —concluyó Anna—. Phil, ¿esto lo hiciste pensando en que Sakura también podía serlo?

—Su evolución me llamó la atención, su crecimiento era acelerado y no tenía control alguno, así que conversé con ella sobre la situación personalmente.

—¿Ella se ofreció? —ahora preguntó Jiraiya.

—Si, pero lo de la sangre y el cabello no lo sabe.

—¿Quiere decir que lo hiciste sin que se diera cuenta? —volvió a preguntarle Haruno.

—Fue en el hostal de Anna, mientras dormía profundamente —les respondió de forma pícara—. Se veía hermosa…

—Todos los que tienen un enorme poder, tienen los mismos problemas mentales —le negó Sakura—. Esperaste que ni Misty ni Paul estuvieran para soltarlo, ¿cierto?

—No tiene nada de malo decir que una chica es bonita… —refunfuñó molesto el joven.

—Ciertamente no, pero meterse a su cuarto mientras dormía, y encima arrancarle cabellos y extraerle sangre… —le cuestionó muy incómoda.

—No podía ser de otra forma —le respondió muy serio—. Solo existen dos formas para controlar el poder de otros, o en su estado zen de sueño profundo, cuando la energía del cuerpo es manejable y mínima, o cuando muestra todo su poder al máximo.

—¡Y quisiste abusar de ella en su séptimo sueño! —le regaño Tsunade.

—Curiosamente, durante su sueño muestra su poder máximo —le contestó rápidamente Phil—. La concentración del sueño no siempre es igual en todos, pero me ayudó a saber cómo comenzar con el Yggdrasil.

De pronto, desde las ramas, comenzaron a salir lo que parecían frutos.

—¿Sabrán bien con mermelada? —le preguntó Saku muy curiosa.

—No creo que las burbujas cuánticas y universos tengan buen sabor con mermelada —le respondió muy nervioso Phil.

—¡¿Qué?! —gritaron todos al unísono.

Todos miraron a Phil y después a las ramas del árbol y sus "frutos".

—La única persona que puede probar esos frutos es la diosa de la creación —comenzó a explicar—. En la práctica, crear nuevos universos y realidades, o restaurarlos. Desconozco el nivel de destrucción provocado por Sakura, pero en cuanto esta guerra termine, podremos restaurar las dimensiones destruidas.

—Así que, si era posible y es más fácil de lo que pensábamos —comentó Iris muy sorprendida.

—¿Quisiste quitarle ese peso de encima a Sakura? —ahora le preguntó Serena.

—La promesa que les hizo fue muy arriesgada e imposible para un humano, incluso para ella. ¿Por qué no cumplir sus deseos? Después de todo, estamos donde estamos sólo, y sólo gracias a ella.

—¡No la mires tanto, que ya tiene dueño! —le regaño Saku.

—Gracias por intentarlo, pero voy a seguir enamorado de ti para siempre, Saku —le agradeció muy avergonzado Phil—. No fuiste la primera en mi vida, pero si fuiste la primera en seguirme hasta el final bajo cualquier circunstancia.

—Sé que Misty habría hecho lo mismo, así que no me des tantos méritos —le agradeció muy apenada, llevando sus manos a su vientre—. ¡Tienes el derecho de hacer lo que quieras, eres libre de formar familia con quien quieras!

—Tampoco quiero eso… —le comentó muy nervioso— ¿Qué les parece si volvemos a las ruinas milenarias?

—¿Y cómo lo haremos? —le preguntó muy incrédula Iris, mirando por todas partes.

—¿No estaban preguntando por qué las singularidades? —les respondió con una pregunta, muy molesto—. Creí que era muy obvio.

—Qué manera de responder —le regaño Saku—. Sakura creó dos singularidades, una para ir al futuro y otra para volver a las ruinas milenarias, a nuestro presente.

—¿Y cómo estás tan seguro de que sea así? —le preguntó Rei de forma desafiante.

—¿No es algo que haría ella? —volvió a responder en pregunta—. ¿Quieren dejar que responda a sus preguntas con preguntas?

—Estás metiendo las manos al fuego por ella —comentó la sailor, incrédula de la posibilidad.

—¿Nunca te preguntaste por qué la elegimos como nuestra líder? —le preguntó Goku, quien apareció después de un largo silencio—. Algo me dice que Sakura preparó esto porque sabe que no podrán solos.

—Curiosamente, la respuesta más inteligente y correcta que he escuchado —respondió con sarcasmo y satisfecho Phil—. Axis, encuentra el método de integrarte con el Yggdrasil. Creo que podremos integrar un sistema cuántico diferencial de comunicación y estadístico a través de la conexión del árbol.

Sin entender una sola palabra, todos asintieron al unísono solo porque sí.

—¡No asientan si no entendieron nada! —les regaño Saku—. En palabras simples, quiere mantener contacto con las demás dimensiones, traslado de datos y ayuda, incluso al futuro. Estaremos en contacto constante y no solo eso, también podremos organizar el ejército más grande que se pueda recordar.

—¿Ejército? —preguntaron todos al unísono.

—¿En verdad creen que esos extraños seres con los que estuvimos peleando desde un inicio, desaparecieron para siempre? —les preguntó con mucho entusiasmo—. Este será el último campo de batalla. Este lugar, donde nada puede ser destruido ni creado, y a la vez ambas cosas están en equilibrio, como debe ser.
 
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Hola a todos, he aquí nuevamente con un nuevo capítulo. He de reconocer que estos capítulos tienen contenidos bastantes desagradables, mostrado mucho la naturaleza humana como tal. Discreción al leer. Saludos y cuídense!

...

Y las cosas habían sucedido como lo había dicho Phil, tras aquella singularidad se encontraba la entrada a las ruinas milenarias. Habían vuelto a Goldate sin ninguna clase de percances.

—¡Te voy a demandar por tener siempre la razón! —le acusó Saku, furiosa de las correctas teorías del joven.

—Tú también la tendrías si fueras más observadora y prestaras atención a lo que te rodea —le respondió el joven con mucha extrañeza.

—¿Qué planeas hacer ahora? —le preguntó Steve—. Quieres formar un ejército sin nada que atacar.

—También tendrías la razón si no fueras tan cortoplacista… —le cuestionó muy fastidiado el joven—. Si no me van a ayudar, les sugiero que se mantengan al margen.

— ¡Nadie ha dicho que no te vamos a ayudar! —le cuestionó Krillin—. Simplemente no vemos un contraataque a corto plazo.

—Si Phil dice que lo habrá, quiere decir que lo habrá —les contradijo una joven, quien venía acompañado de un sujeto de buzo rojo y un peinado muy extraño—. Está todo listo, solo falta que ustedes lo estén.

—Tomoyo… —Goku se acercó a la joven, muy sorprendido, más por quien la acompañaba— Cuando quieras —y con mucha seguridad, emoción y sin ninguna clase de dudas, aceptó—. ¡Estoy más listo que nunca!

Capítulo 116: "La llegada al futuro".

Tal cual como lo tenía establecido Sakura, su novio y las chicas de aquella época llegaron sin ningún percance. Parecían haber llegado a un edificio muy particular, conocido especialmente por Kasumi.

—Hemos llegado, chicas —les avisó Sakura mirando primero a las jóvenes y luego a Charizard y Paul—. Paul, ten en mente que seguramente, los guerreros de este lugar son más fuertes —miró a Charizard y tomó su pokébola—. Sería muy sospechoso que andes a mi lado en estos momentos, así que no quiero que salgas a menos que te lo pida, pase lo que pase.

—¿Por qué tanta precaución? —le preguntó Paul, muy extrañado de la actitud de su novia.

—Porque estoy fuera de servicio —Sakura mostró su reloj, y se veía una barra de progreso con un contador en 4%—. Fue una idea de Phil.

—¿Dejarte fuera de servicio? —Kasumi parecía muy extrañada por tal plan.

—Me dijo que confiara en él, pero si todo salía bien, volveríamos a vernos —les asintió con entusiasmo.

—Qué tipo más melodramático —gruñó Paul, muy fastidiado de la situación—. No tiene ninguna intención de no volverlas a ver nunca más.

—Phil… —Mariah miró a Hikari y se tomaron de la mano—. ¡Quiero volver a verlo!

—¡Yo también! —le apoyó con la misma emoción Hikari.

—Entonces tenemos que tomarnos esto muy en serio —dijo Taiyou con mucha seguridad—. Nuestros padres y Chloe, sin ellos no podemos avanzar para aquel final feliz.

—Es verdad —le asintió Haruka—. ¿Pero cómo nos organizaremos?

—Estamos en el acuario de Cerulean —logró identificar Kasumi—. Aquí comenzamos todo, y lo terminaremos —miró al grupo, y con seguridad comenzó a hablar—. Mi mamá lo comenzó como la base general y así seguirá siendo. Primero, Haruka y Taiyou irán por Chloe.

—Recuerden tener cuidado —comenzó a advertirles a Mariah—. Como dijo Saku, existe la posibilidad que nos vea como su enemigo, por lo que seguramente las atacará.

—De acuerdo —les asintió.

—Mariah, tu ve con Hikari a los calabozos. Si en verdad Arades tiene a nuestros padres, lo más seguro es que los tengan en aquel lugar.

—Como diría Phil, esta vez el sigilo no es opcional —asintió Mariah.

—Paul, Sakura y yo les daremos alcance cuando Sakura vuelva a estar lista para la batalla —Kasumi miró a Sakura muy preocupada—. ¿Cómo vas?

—Un 10% —le respondió muy incómoda—. Lamento que me tengan de "protegida".

—¿Alguna diferencia con otras ocasiones? —le preguntó Haruka bastante fastidiada.

—¡Yo te protegeré con mi vida, amiga del alma! —le asintió con mucha emoción Kasumi.

—Y así, es como la "anti amigos" encontró su alma gemela… —quiso sentenciar de forma romántica Mariah.

—Y quiero proteger este sentimiento, y a ella —le respondió Kasumi con orgullo, sorprendiendo a las cuatro.

—Yo también —soltó Paul muy apenado, pero con mucha confianza.

—Son los mejores —soltó casi en las lágrimas Sakura—. Entonces no puede salir nada mal. Vuelvan con Chloe y sus padres, y apenas lleguen los enviaremos a las ruinas milenarias.

—¿No recuerdas que Serena nos dijo que era una mala idea? —le recordó Taiyou muy extrañada.

—No podrá ir nadie, a menos que nos pidan permiso —le respondió con demasiada seguridad Sakura—. El único motivo por el cual Arades ha atacado con tanta confianza, es porque nunca se usó lo que había en esas reliquias. ¿Por qué en esta ocasión llegó al extremo de usarlas a ustedes para derrotarnos?

—¿Tiene miedo de ese lugar y de Asherah? —respondió en pregunta Mariah.

—Tenemos más posibilidades de ganar, y las ruinas milenarias son nuestra carta del triunfo.

—Confió en que lo que harás, es lo correcto —Taiyou le entregó su confianza con ciertas dudas, notándose demasiado en sus expresiones—. Si me aseguras que tendremos a nuestros padres y a Chloe a salvo, te ayudaré hasta el final.

—Primero tendrán que averiguar si están en buenas condiciones. Mientras más rápido actúen, más rápido terminaremos con esto —les advirtió Paul, bastante molesto por la actitud de las jóvenes.

—Tiene razón —le asintió Hikari—. No perdamos el tiempo.

El grupo salió del edificio, y Sakura y Paul vieron con estupor el estado del lugar. Era imposible rescatar algo.

—Este lugar no es como me lo había mostrado Misty… —soltó totalmente afectada Sakura.

—¿Qué demonios hicieron con este lugar? —preguntó Paul igual de afectado.

—La corrupción —respondió tajantemente Taiyou—. Toda la maldad que se te pueda venir a la mente, es lo que provocó todo esto.

—Se les permitió toda libertad a las personas, haciendo creer a todos que tenían el derecho de hacer lo que querían porque era su derecho. Terminaron olvidando que los demás tenían los mismos derechos, también cayeron en aquel mal y ahora todos se creen dueño de todo, y lo peor es que está permitido —agregó Kasumi.

—¿Acaso no tienen un líder en este mundo? —les preguntó muy extrañado Paul.

—Desde que nacimos, todo poder político y económico cayó en manos de líderes corruptos, y estos en amigos de quienes creíamos nuestros aliados —continuó Haruka—. Creo que nuestra sed de venganza nos cegó, y solo empeoramos aún más la situación.

—Y seguramente, Arades se aprovechó del exceso de corrupción y tomó el mando de todo —finiquito Paul, mirando muy serio a las cinco jóvenes—. Si que empeoraron la situación.

—No busquemos culpables, quiero buscar soluciones —le pidió muy acongojada Sakura—. Reparemos este mundo con nuestras manos.

—Debo de amarte demasiado para hacer lo que me dices al pie de la letra —gruñó muy fastidiado el joven—. ¡Váyanse rápido, si es que quieren terminar rápido su pesadilla!

—¡Si! —y con mucha prisa, Haruka y Taiyou partieron hacia el sur, y Mariah y Hikari hacia el oeste.

—Nosotros volvamos al acuario. En cuanto podamos partir, saldremos a ayudar a las chicas.

Intentando mantener la calma, Kasumi, Sakura y Paul volvieron al interior del destruido acuario.

—Debió de ser muy difícil dejar este lugar —comentó Sakura muy triste, mientras miraba el destruido acuario.

—En este lugar crecimos y vivimos con el sueño de que todo volvería a como era desde un inicio —comentó Kasumi, al tiempo que llegaba donde estaba la sala principal—. Veíamos los libros de Pokémon que en la actualidad no existe; de todos los Pokémon.

—Solo vivían para sobrevivir el siguiente día —resumió Paul.

—Como lo dices pareciera una declaración de amor, pero era mucho peor que eso —le negó entre lágrimas Kasumi—. Vivíamos simplemente preguntándonos, "¿Y cuándo nos tocará a nosotras?".

—¿A qué te refieres con "tocará a nosotras"? —le preguntó Sakura, intuyendo la respuesta que le daría.

—Sobrevivir era el peor castigo que podías tener si te raptaban, porque morir no era una salida por ningún motivo. ¿Qué viene después de la muerte? Libertad y paz. ¿Quiénes son los que sufren? Quienes seguimos con vida.

—Han estado luchando para terminar esa pesadilla, ¿no es así? —preguntó Paul muy pensante.

—¿Por qué tenemos que sentirnos culpables por no pensar como ellos? —continuó Kasumi entre lágrimas—. La única forma que tenemos de sobrevivir, es robando y apoyándonos, es imposible de otro método.

—Hasta que sucedió la tragedia de sus padres.

—Así es, Sakura —le asintió con mucha angustia—. Aunque, no sé si quisiera que esté viva o muerta.

—¡Por supuesto que siguen con vida! —le gritó Sakura, dándole ánimos con mucho entusiasmo.

—Y eso me da mucho más miedo —le negó, dejando a los dos totalmente desconcertados—. ¿Sabes lo que es que te traten como un juguete, que pueden hacer lo que sea contigo sin pensar si te van a romper o te van a hacer sufrir, sin darte la posibilidad de morir?

Aquellas palabras dejaron espantados a los dos. No era necesario entrar en muchos detalles para entender a qué se refería.

—Aún no superamos lo que le hicieron a mi mamá por protegernos… —comenzó a recordar con mucha ira Kasumi—. Fueron cinco sujetos que nos amenazaron, y ella decidió tomar nuestro lugar… La violaron repetidamente frente a nosotras seis, sin ninguna piedad… ¡Hicieron lo que querían con mi madre!

—Imposible… —cada palabra que decía Kasumi, hacía que Sakura se sintiera cada vez peor, sentándose de golpe en el suelo— Que asqueroso…

—Pero mi papá llegó luego de buscarla muy desesperado… —Kasumi apenas podía sacar las palabras de su boca, un nudo en la garganta la tenía al borde del llanto—. Tal era su ira por lo que le hacían a la chica que amó toda su vida, que se lanzó contra ellos y los mató a sangre fría.

—No puedo creer que hayan tenido que presenciar un horror de ese tipo —Paul no daba crédito de lo que escuchaba, solo podía apoyar emocionalmente a las dos.

—Mi mamá quedó embarazada después de ese vejamen, y quiso tener al pequeño… Un hermanito provocado por… eso… Me decía siempre "¿Por qué debería pagar un ser inocente por el mal actuar de las personas?" "¿Por qué mejor no traemos más personitas y les enseñamos a hacer un mundo mejor? Nosotros no estaremos aquí para siempre, y tenemos que dejar a alguien para que continúe nuestro legado".

—¡¿En verdad dijo eso tu mamá?! —Sakura parecía recuperada después de escuchar aquellas palabras — ¡Tu mamá debe ser una persona muy buena!

—¡Si! —le asintió con alegría, asomándose por fin una sonrisa— ¡Mi papá no tuvo ningún inconveniente, muy al contrario, pensaba lo mismo! —pero la risa pasó a la tristeza muy rápido—. Pero en una batalla, uno de los líderes supremos atacó de forma tan violenta y fría a mamá, que casi la mata. Logró sobrevivir, pero perdió al bebé que esperaba… Ya no tendría un hermanito, aunque la forma en que había sido concebido fue despreciable.

—Qué horror —fue lo único que pudo decir Sakura, sintiéndose nuevamente muy mal—. ¿A qué tanto son capaces?

—Solo te estoy contando lo que le hicieron a mi mamá, ahora piensa en que, ahora mismo, más de alguien está pasando por lo mismo —dijo la joven con mucho odio—. Si pudiéramos destruir a esos líderes supremos, podríamos tener, aunque sea un poco de paz.

—¿Qué tan poderoso es? —preguntó Paul, llamándole la atención la situación.

—Centurión es muy poderoso, ni usando la forma primigenia nuestras madres han podido derrotarlo.

—¡¿Dijiste Centurión?! —gritaron ambos a la vez.

—Si… —asintió algo descolocada por la sorpresa.

—Paul.

—Si Sakura —le asintió, ambos mostrando una sonrisa de mucha seguridad.

—¿Les sucede algo? —les preguntó muy extrañada Kasumi, algo molesta por la interrupción del momento.

—¿Este es Centurión? —Paul le mostró una foto del guerrero oscuro, a lo que Kasumi negó con seguridad—. Entonces si existe esa posibilidad.

—¿Qué posibilidad? —el enfado a Kasumi le duró muy poco, pasando ahora a la curiosidad.

—Además de Centurión, están Elix, Marte, Atilas, Apolo, Aioros, Gem y Nis, ¿no es así?

—Así es… ¡¿Cómo sabes esa información?! —Kasumi ya había pasado de la curiosidad al miedo.

—Son los generales que supuestamente ustedes habían enviado a atacarnos.

—Si habíamos enviado a soldados de Arades a atacarlos, pero el ser que me muestras jamás lo había visto —le negó muy confundida.

—¿Les dio sus nombres? —le preguntó Sakura muy preocupada.

—Ni siquiera se los preguntamos —le negó—. Eran soldados tan débiles y despreciables, que muy poco les prestamos atención.

—¡Lo sabía! —volvió a asentir con seguridad—. Son los mismos generales de Arades, pero sufrieron una evolución tan grande, que cambiaron sus apariencias y se volvieron mucho más poderosos.

—¿Me estás intentando decir que estuvimos ayudando a nuestros propios tiranos? —volvió a preguntar Kasumi a Paul, ya totalmente aterrada.

—No te voy a andar con rodeos, fue lo que hicieron —le asintió Paul—. Pero no son las culpables de este desastre.

—¿Qué quieres decir con eso, Paul? —le preguntó Sakura algo inquieta.

—Algo pasó en algún momento que provocó la victoria total de Arades —comenzó a pensar Paul—. No sé si habrán sido las mismas personas, o fue alguna necesidad existente.

—Lo único que te puedo asegurar, es que ahora quienes más necesitan, no son esos que necesitaban algo —le negó Kasumi—. Los que son partidarios de los líderes supremos, tienen todo en bandeja de plata, sin trabajar para nadie. Muy al contrario, si estás en contra tienes dos destinos, o los trabajos forzados o como envase para crear más humanos.

—Creo haberle escuchado esas palabras a Asherah —pensó Paul.

—Y ahora me hacen sentido —le asintió Kasumi—. Por eso la esclavitud y la violación son legales y no pueden ser castigadas, fueron los propósitos por los que fueron creados los humanos.

—¡¿Pero no se suponía que Asherah nos liberó de aquel yugo?! —les preguntó desesperada Sakura.

—Viendo su mundo, lo fue totalmente, pero ahora puedo comprobar por mí misma que estas no son órdenes de los líderes supremos, sino de Arades —envuelta en ira, Kasumi golpeó con tanta fuerza el suelo, que hizo temblar la tierra— Maldita sea, ¡cómo fuimos tan estúpidas!

—¡Quédate quieta o nos van a descubrir! —le regaño Paul, muy molesto por el descuido de la joven.

—¿Por qué no vuelves a tu estado normal? —le pidió Sakura muy preocupada.

—Si termino mi forma primigenia, no podré pelear en un día más, por eso jamás las utilizamos —le recordó Kasumi—. Las dos seremos una carga imposible para Paul.

—Es verdad —Sakura miró su reloj y vio el marcador en 35%—. A Axis le falta mucho para terminar lo que está haciendo.

—También te recuerdo que la forma primigenia consume más energía de la que deberías usar —le recordó Paul—. Eres más útil si te ocultas totalmente.

—Júrame que no seré una carga.

—En estos momentos eres una carga, y muy pesada —volvió a regañarla Paul—. Baja tu poder a cero y cálmate.

—Lo lamento mucho —y muy apenada, Kasumi volvió a su estado normal—. Prometo portarme bien.

—¿Hay algún lugar donde ocultarse en el acuario?

—Están las bodegas —indicó Kasumi el camino por un pasillo.

—Ustedes quédense aquí, vuelvo enseguida —Paul se levantó y partió de inmediato.

—¿Qué crees que tenga en mente?

—No tengo ni la menor idea —respondió incrédula Sakura, dejando aún más curiosa a Kasumi—. Esperemos con calma a que regrese, como nos dijo.

Mientras tanto, Taiyou y Haruka continuaban su camino hacia el sur.

—Esto me parece muy extraño —comentó muy extrañada Taiyou—. ¿Qué hace Chloe en las bodegas de distribución?

—Seguramente intentaron entrar a robar nuevamente, y la llamaron para detener a la resistencia —respondió Haruka, muy poco convencida de la respuesta.

—Tomémoslo como una posibilidad —volvió a decir muy sospechosa la joven de cabellos celestes—. Espero que esté en un estado de accesibilidad y no tengamos que pelear contra ella.

—¡Es nuestra amiga, no tenemos por qué hacerlo! —gritó muy molesta Haruka.

—Creo que tienes razón —respondió algo nerviosa, para luego verse muy pensante—. Antes creías que todo se solucionaba con un buen puñetazo en la cara, pero ahora quieres evitar las peleas. ¿Qué hizo Kinomoto para cambiarlas tanto?

—A Kasumi la salvó de su invento que casi la mata, a Mariah que se hiciera cosas muy sucias, y a mí que la princesita con síndrome de Estocolmo me matara por estrangulamiento y rotura de músculos y huesos —le respondió con entusiasmo.

—¡Eso le pasó a Kasumi por descuidada, a Mariah por tener pensamientos moralmente indecentes, y a ti por impulsiva! —le gruñó furiosa.

—¿No es por eso que trabajamos mejor en equipo? —Taiyou miró con atención a Haruka, esperando su propia respuesta—. Tú también tienes un defecto y muy feo, confiar demasiado en los demás. Eres muy ingenua, torpe… ¡Ni siquiera piensas antes de actuar!

—Creo que tienes razón —reconoció rendida—. Al fin y al cabo, Phil siempre me salvaba de todas en la que caía por idiota.

—Sakura nos salvó cuando caímos y nos creíamos muertas, quiso que fuéramos sus amigas y nos aceptó con todo lo malo que habíamos hecho —continuó Haruka muy feliz por cada palabra que decía—. El mundo del que vienen todos ellos, pese al mal que existe, personas de buen corazón y justas si existen y son tratadas como corresponde.

—Simplemente atacamos engañadas —Taiyou miró hacia el frente, y su expresión de rabia respondía a todo—. Es verdad lo que dijo Asherah, no podemos culpar a los demás por nuestros errores, pero sí podemos aprender de los demás.

—Y una de esas cosas que aprendimos, fue que también tiene que haber mal en el mundo —ante aquella declaración, Taiyou la miró con intriga—. ¿Cómo podemos pelear contra el mal si no hay mal? ¿Cómo sabremos si lo que estamos haciendo está bien o mal?

—Para saber si algo es perfecto, necesitamos tener más imperfección que perfección —resumió Taiyou.

—¡Es entretenido soltar tanta filosofía y entenderla a la perfección! —celebró muy feliz Haruka.

—Al menos entiendes lo que dices —comentó muy desconcertada Taiyou—. ¿Y qué piensas de ese tal elegido?

—¿Te refieres a Ash Ketchum? —pensó con muchas dudas su respuesta, pero su mueca de ignorancia complementó muy bien su respuesta—. No quiero opinar de alguien que ninguna de las cinco conoció. ¿Tú qué piensas de quien atacaste sin piedad?

—Sabía perfectamente que era mi ancestro de hace cincuenta mil años atrás, pero creo que puedo decirte que es un joven que solo vive para proteger a los suyos, sin importar su vida.

—¿Y aun así lo atacaste? —Haruka parecía muy consternada por la frialdad de la joven.

—Creía que solo lo hacía por él mismo… ¡Tú sabes, el egoísmo de convertirse en héroe sólo por conveniencia! —volvió a negar y rezongo— Otra vez estoy culpando a otros por mis errores.

—¿Piensas pedirle disculpas?

—Es lo mínimo que debería hacer, y también a Sakura y lo que hice con la familia Li —ante aquello, gritó desesperada desordenando su cabello— ¡Maldita sea, en cuanto se enteren me van a matar!

—¿Qué tan malo fue lo que hiciste como para matarte? —preguntó Haruka muy confundida.

—No quieres saberlo, eso te lo doy por firmado —respondió horrorizada.

—Nada es para siempre, mucho menos los secretos. Apresurémonos, así volvemos al acuario lo más rápido posible.

Intentando distender la tensa conversación, las dos jóvenes aceleraron su avance.

A su vez, Mariah y Hikari avanzaban al oeste. Parecían avanzar hacia las montañas cercanas.

—Pensar que el Monte Moon era un lugar para pasear en pareja, tener tu primera declaración de amor o proponer matrimonio —comenzó a decir Mariah muy triste.

—O eso dicen —le recordó Hikari—. Ahora no es más que un campo de concentración y prisión.

—¿Crees que podremos restaurar este mundo? —preguntó angustiada Mariah.

—Suena a que quieres preparar el terreno para declararte a Phil —respondió muy sonrojada Hikari.

—Suena a que fue lo primero que se te ocurrió —intentó defenderse Mariah, muy nerviosa y roja.

Ambas se miraron a los ojos y evitaron al segundo.

—¿Desde cuándo te gusta? —preguntó Hikari, sin lograr entender la pregunta Mariah—. Hablo de Phil.

—No pienses en su aspecto o estupideces de ese tipo —comenzó a confesar muy soñada—. Es tan inteligente como mi papá y tan tierna como mi mamá.

—¿Y donde dejas el mal genio? —volvió a preguntar confundida Hikari.

—¿Qué tiene de malo? —le respondió algo fastidiada—. Yo también tengo aspectos negativos.

—Como tú alto nivel de perversión…

—¡Es cosa mía y no tengo que darle explicaciones a nadie de lo que imagino o no imagino! —gritó muy avergonzada.

—¿Has escrito cosas subidas de tono pensando en Phil? —ahora le preguntó Hikari con mucho entusiasmo y curiosidad.

—Si, pero no te voy a contar nada —le respondió muy avergonzada y molesta.

—Entonces responde a lo que te pregunté —comenzó a desafiarla.

—Bueno… —pero comenzó a responder muy avergonzada—. Creo que no podría responderte a esa pregunta. Creo que simplemente me acostumbré a su compañía, y más su cariño.

—¿Dónde te acariciaba?

—En la espalda baja, pero nunca llegó a propasarse… lamentablemente —gruñó.

—A mí solo me abrazaba con fuerza —comentó Hikari—. Lamentablemente, conmigo tampoco jamás se propasó.

—¿Y qué esperábamos? Saku siempre fue su centro de atención, a quien le daba los cariños que quería que me hiciera —bufó rendida.

—Me lo imagino —terminó muy triste Hikari—. Y ahora nos pidió que nos cuidáramos la una a la otra, como si lo quisiéramos hacer con él.

—Como una familia… —Mariah retrocedió hasta Hikari y la tomó de la mano—. No es necesario que me lo pida, eres como mi hermanita y siempre te cuidaré.

—Yo también, Mariah —Hikari la tomó de la otra mano y detuvieron su camino solo para mirarse a los ojos—. Quiero que me perdones por jugar a la traición con todos, pero era la única forma de poder tenerlas nuevamente a mi lado. No quiero perder a ninguno de ustedes, y ahora mucho menos a ti, que compartimos el mismo sentimiento.

—¡Tengo que admitir que nos mantuviste confundidos a todos! —le alegó Mariah muy nerviosa—. Está bien, lograste lo que querías, y ahora tenemos que hacer lo posible para salvar a nuestras dos Sakura y al chico de nuestros sueños húmedos.

—¡¿Húmedos?! —aquella palabra avergonzó tanto a Hikari, que casi le explotó el corazón.

—¡Perdóname, se me escapó! —gritó Mariah con ganas de que la tierra se la tragara— ¡Pero se entiende lo que…! —pero un pequeño beso de Hikari la calló—. Hikari…

—Recuerda que Phil te besó, así que sería un beso indirecto —Hikari se soltó de las manos y reanudó el avance—. ¡Ahora tenemos que salvar a nuestros padres y contarles lo que ha pasado!

—Hikari… —y sin decir una palabra, Mariah siguió a Hikari.

Hacia dónde se dirigían Taiyou y Haruka; los almacenes, se encontraba Chloe parada en el acceso principal junto con otros dos seres.

—¿Qué es lo que hará, joven maestra?

—Aún no lo sé —les negó Chloe, dando a entender que sus sentimientos eran una madeja de hilos—. ¿Qué habrá pasado que las cinco vinieron con otra clase de pensamientos?

—¿Quiere que la matemos?

—No podemos permitir que roben los almacenes.

—Si le tocan, aunque sea un pelo a mis amigas, los mato —les amenazó furiosa—. Este es un asunto familiar, a ustedes no les concierne.

—Si, joven maestra.

—Apolo, Aioros, vayan a verificar que los sistemas de seguridad estén en orden. No quiero pensar en lo peor, pero tampoco quiero arriesgarme.

—¡A sus órdenes!

Apolo y Aioros entraron a la orden de la joven Chloe rápidamente, mientras la joven pensaba muy extrañada en la situación.

—Si las cinco vinieron solo con esos dos jóvenes, quiere decir que puede haber encontrado aliados en ellos —pero había algo en la situación que la fastidiaba—. Uno de ellos es fuerte, no al nivel de un dios, pero lo suficiente para derrotar a un ejército, pero hay otra presencia que apenas puedo percibir, como si fuera un humano común y corriente. ¿Qué le habrán visto a una molestia como esa? —comenzó a dar vueltas y se detuvo muy seriamente—. Magma y Tera vienen a esta dirección, ¿pero por qué sus formas primigenias? ¿Acaso tuvieron un rival tan poderoso, que tuvieron que recurrir a mucho más que sus poderes? Si… Las cinco llegaron en sus formas más poderosas… —sacudió su cabeza, y gritó— ¡Las explicaciones que tendrán que darme son gigantes!

Y la situación también era registrada por quienes son la causa del rescate. Las madres de las jóvenes parecían muy bien informadas de lo que sucedía.

—¡Chicas! —gritó muy sobresaltada la joven peli naranja— May, Dawn, Marina, ¡despierten!

—Misty… —contestó somnolienta Dawn— ¿Qué sucede?

—¡Son nuestras pequeñas! —comenzó a decir en voz baja y quebradiza— ¡Nuestras pequeñas volvieron!

—¡¿Lo dices en serio?! —May despertó muy ansiosa, concentrándose en su entorno— ¡Es verdad, y siento que son más fuertes que antes!

—Y no solo eso, son mucho más débiles, pero puedo sentir la presencia de cuatro de los cinco elegidos —agregó Dawn con mucho entusiasmo.

—Así que si sobrevivieron… —dijo con mucha emoción Marina— ¿Crees que lograrán despertar a la creadora?

—Si lograron llegar a este lugar, sólo puede significar que si —les asintió Misty con seguridad—. Confío ciegamente en lo que planeó mi Phil y Tomoyo.

—Confías demasiado en sus palabras —le cuestionó Marina muy triste—. Me das envidia…

—Es una lástima que… tú sabes… no haya podido ver crecer a Taiyou… —comentó muy triste Misty.

—Él, sus hermanos… Taiyou es todo lo que queda de los Ketchum… —comentó con rabia May.

—¿No fue por eso que tuvimos que llamarnos del pasado? —le preguntó Dawn—. ¿No fue por eso que desde un inicio mantuvimos engañadas a nuestras hijas con fechas inexistentes?

—Porque era la única forma que teníamos para que Arades no descubriera lo que estábamos haciendo, aún si cualquiera lo hubiese traicionado o nosotras hubiésemos muerto —Misty miró muy seria hacia la única puerta del lugar y asintió con mucha seguridad—. Conociéndome, sé que mi yo del pasado se percató de todo.

—Se que fue así —le asintió May con admiración—. Por eso te admiramos amiga, porque eres la mejor.

—No me sobreestimen, que por mi culpa estamos en esta situación —les negó con mucho miedo.

—¡Solo corriste a abrazar a Ash y nosotras te seguimos! —le gritó Marina.

—¡Creíamos que había logrado llegar a esta época, y todas caímos como unas ingenuas! —gritó con la misma rabia May.

—Arades jugó con nuestros sentimientos, con la esperanza de los pocos que quedamos, y quedamos en la peor situación que se podría esperar —reflexionó con mucha rabia Dawn.

—Nos quitó las joyas elementales y las entregó a nuestras hijas. Ese fue el peor que cometió y que lo hará caer —Misty se levantó, y miró con seguridad a las demás—. ¡Nuestras pequeñas no cometerán los mismos errores que nosotras! ¡Confío en aquellos elegidos por la creadora! ¡De la misma forma que fueron capaces de enmendar el camino de Kasumi, Haruka, Hikari, Taiyou y Mariah, también terminarán con esta pesadilla, y podrán vivir esa vida que les arrebataron por miedo!

En el pasado, continuaban los preparativos para aquella batalla final, pero parecía que Phil era el único que creía en esa terrible última batalla, ya que los demás intentaban cuestionar lo que hacía.

—¡Te lo prohíbo completamente! —le gritó furioso Gary.

—¡Yo sé lo que hago! —también le gritó furioso Phil.

—¡Seguramente sí, pero si mantienes esa singularidad activa, no sabes qué otros enemigos puedan entrar! —le cuestionó Gary un poco más tranquilo.

—¡Y si no lo hacemos, Arades se adelantará y tendremos el mismo problema inicial de las invasiones! —ahora le volvió a cuestionar Phil— ¿Acaso esperas que Arades no solo traiga a sus soldados, sino también a esos enemigos que tanto temes?

—Phil, Gary tiene razón —intentó mediar Saku—. Si mantienes abierto lo que hiciste crecer en el mar cuántico, cualquier cosa puede entrar o salir de ahí. Pero Phil también tiene razón, Gary.

—¡¿De qué lado estás?! —le cuestionó aún más enfadado.

—¡Del lado de proteger a mi familia! —le gritó Saku muy molesta— ¡Ustedes son mi familia y quiero protegerlos! ¡Ya no tengo ningún deber con Ho-oh, ahora es con los que más quiero!

—¡Todos queremos proteger a quienes más queremos, por eso les estoy diciendo que es una idea horrible! —volvió a defenderse Gary.

—Sabemos que es peligroso, pero te recuerdo que Sakura y Paul están en el futuro —comenzó a recordarles Bulma, muy pensante en la situación—. En lo único que podemos confiar ahora, es en que podremos resolver este problema y regresaremos a esos dos sin contratiempo.

—¿No se suponía que estaban confiados en que Ash tomaría el papel de regidor del tiempo? ¿No se supone que tiene el poder de viajar en el tiempo?

—¡No comiences a jugar con suposiciones, mucho menos de teorías imposibles de comprobar! —volvió a cuestionar Saku—. Lo que estamos haciendo es totalmente nuevo, y solo podemos confiar en que todo saldrá bien.

—De todos modos, si Axis no termina de adaptarse, no podemos hacer nada, mucho menos Sakura podrá usar sus modos de combate —les recordó Tomoyo, quien seguía muy paciente revisando todo—. Es cierto lo que dice Saku, lo que estamos haciendo jamás se había hecho, y la única confianza que podemos tener, es que todo saldrá como Phil quiere y como Sakura había pensado.

—¿Y que pretenden hacer si logra fugarse algún ser malvado de alguna de esas dimensiones, universos? O como quieran llamarles —volvió a imponerse Gary, nulamente convencido de la idea—. No tenemos a nadie en el grupo que tenga el poder de Sakura y Paul, y si llegan hasta aquí, será el fin de todo.

—No haremos nada —le respondió Phil, dejando impresionados a todos—. Si quisieran ir a algún lugar, sería hacia dónde se encuentra Arades. No dudo en que el rumor del poder de Arades suene en todos y vayan hacia el futuro.

—Eso suena mucho peor.

—Mucho peor para ellos, Gary —le negó Phil con mucha seguridad—. Si Tomoyo y Bulma buscan en todas esas realidades alguien más poderoso que Sakura, significa que solo encontrarán la perdición.

Ante aquellas palabras, Tomoyo y Bulma comenzaron a rastrear información y recopilar cada dato, y después de unos segundos.

—El modo entrenador y modo card captor, es superado por menos del 20% de los guerreros malignos. El modo berserker es superado solo por el 3% —informó Tomoyo.

—Ahora añadan la doctrina egoísta a cada una —les pidió Phil.

—Solo cuatro seres lo igualan, y uno lo supera —informó Bulma.

—Es el 20% del poder de Asherah, así que imagino quienes puedan ser. Del mismo modo, aquel ser que lo supera, debe ser el mismísimo Arades.

—¡¿Qué tan poderosa es esa transformación?! —Gary parecía muy impresionado por aquel dato.

—No es una transformación, es un estado donde la mente y el espíritu logran un equilibrio tal, que puede superar el poder de cualquier, incluso un dios —definió Phil, sorprendiendo a todos por tal conocimiento.

—¡Deja de recitar libros como si fuese tu conocimiento! —le gritó furiosa Saku, quitándole el celular y el audífono que portaba el joven.

—¡Jejejeje! Me agarraron —soltó de forma pícara el joven—. Pero algo sí es cierto, si logran definir aquel estado de forma natural, sin usar su propio poder, creo que sería algo que a Arades no le gustaría para nada.

—¿Hablas de una posibilidad real y probable de ganar? —le preguntó Bulma, muy sorprendida de tal afirmación.

—Podría decirles que no existirá forma de detener el despertar total de Asherah, pero todo depende de Sakura, Paul, Mariah, Chloe y Ash.

—Con un poder así, la invasión de cualquier ser maligno no pasará de una anécdota —informó Tomoyo—. En teoría y realidad, nada la superaría, incluso el poder de Arades sería nada.

—Todo suena muy esperanzador, pero después de lo que nos hicieron sufrir en Hoenn, absolutamente nadie en este lugar confía en esas guerreras, y estamos viendo en cualquier segundo cuando nos traicionarán, como lo hizo Wind.

—¡Omitiré lo que dijiste solo porque eres como mi hermano! —le gruñó furioso Phil.

—Entonces supongamos que nada de lo que dices se cumpla —ahora comenzó a decirle Gary muy molesto—. ¡¿Qué haremos?! ¡¿Transformarnos en ese maldito futuro?!

—¡Sé que lo harán, confío en Ash, Paul y las chicas! —volvió a decirle muy molesto, pero con mucha seguridad.

En el presente las cosas se estaban poniendo muy tensas. Ciertamente la idea del Yggdrasil era excelente, considerando que podrían llegar a necesitar ayuda, pero también era pésima, ya que podría prestarse para una batalla sin ningún final. En el futuro, el equipo de Sakura comenzó a moverse con dos únicos objetivos, ir por Chloe y rescatar a las madres de las jóvenes guerreras. ¿Todo saldrá como lo tienen planeado?

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos, espero que estén bien. Creo que ya saben como va la cosa, así que seguiré pidiéndoles madurez con los temas presentados. ¿Han imaginado un mundo donde todos creen que son libres de hacer lo que les plazca? Pues bien...

Nos vemos la próxima semana!

...

Capítulo 117: "Rescate"

Aún tranquilamente, Kasumi y Sakura seguían esperando en silencio. Paul no llegaba, y eso comenzó a impacientarlas y preocuparlas.

—¿Cuánto más se tardará en volver Paul? —preguntaba Kasumi muy nerviosa.

—Habrá tenido algún percance, o al menos eso creo —le contestó Sakura menos nerviosa, pero más preocupada.

—¡¿No creerás que lo descubrieron?! —pero fuera de tranquilizar aquellas palabras a Kasumi, solo la pusieron más nerviosa.

—¡Paul es muy inteligente, ya verás que no! —respondió con tanta seguridad Sakura, que ayudó a tranquilizar a la peli naranja— Lo que me preocupa, es qué haremos si nos descubren a nosotras.

—No podemos pelear, mucho menos defendernos —recordó Kasumi, lo que provocó que gritara muy fuerte—. ¡Nos van a agarrar y nos van a obligar a hacer cosas horribles!

—¡Guarda silencio! —con desesperación, Sakura tapó la boca de Kasumi y muy molesta la regañó en voz baja— ¡Nos van a descubrir!

Las dos se mantuvieron en silencio por unos segundos, y por suerte solo se escuchaba el silencio.

—Eso estuvo muy peligroso —suspiró Sakura muy cansada, volviendo a Kasumi muy molesta— ¡Ten más cuidado si de verdad quieres que no nos descubran!

—¡Lo siento mucho! —volvió a gritar Kasumi, haciendo que Sakura volviera a taparle la boca rápidamente.

—¡Volví a escuchar gritos en este lugar! —se escuchó gritar de una voz masculina muy amenazadora.

—¡Maldita sea, nos descubrieron! —con mucha alerta, Sakura abrazó a Kasumi y fijó su vista donde venía aquel grito— Tranquila, no voy a permitir que te hagan nada.

Mientras tanto, Paul seguía recorriendo el lugar. Lamentablemente, no se veía como esperaba de las señalizaciones de Kasumi.

—Han destruido todo este lugar, no logro reconocer ningún camino —por más que Paul intentaba hallar un camino libre, solo encontraba ruinas.

Pero no fue hasta que llegó a otra sala, que logró encontrar una puerta, la cual curiosamente estaba en mejores condiciones. Tras entrar, Paul encontró el sector de bodegas del acuario.

—Por fin encontré la bodega del acuario. Giratina —tras haber cerrado la puerta, el entorno de la bodega comenzó a aislarse —. Este lugar será perfecto para que esas mujeres se escondan.

Paul salió del lugar por la misma puerta, y cuando volteó notó que la puerta había desaparecido, quedando solo la muralla completa.

—Con esto estará bien —comentó muy orgulloso—. Qué mejor que distorsionar la dimensión para esconder este lugar.

—¿Qué estás haciendo? —se escuchó de fondo, al tiempo que aparecía un sujeto de grandes proporciones físicas, quien no parecía humano.

—¿Eh? —Paul volteó a mirar a aquel sujeto, y lo miró con indiferencia— ¿Te conozco?

—Tu energía es distinta a la de otros. ¿Tienes tu identificación?

—Te pregunté, ¿te conozco? —volvió a preguntarle Paul, ya muy impaciente de aquel sujeto.

—Me sorprende que no me tengas miedo —pero aquel sujeto comenzó a tratar al joven con mucha prepotencia—. No te preocupes, de todos modos, me gusta presentarme. Mi nombre es Centurión, uno de los siete líderes supremos…

—¡Que curioso, un tipo de tu mismo nombre le dimos una paliza de la cual no salió con vida! —pero la arrogancia de Paul había molestado a Centurión—. Déjame adivinar, ¿trabajas para Arades?

—Ya veo —Centurión miró fijamente a Paul, y comenzó a interrogarlo—. ¿De dónde eres?

—¿Tiene alguna importancia responder a seres inferiores? Sí diré quién soy —y con la mejor cara de malicia, Paul se presentó—. Mi nombre es Paul Ketchum, soy un guerrero sagrado y vine a patear sus traseros y el de Arades.

—¡Imposible! —y de la nada, Centurión se vio en el suelo por un fuerte puñetazo de Paul— ¡Es imposible, ustedes están muertos!

—Entonces te acaba de dejar de rodillas un fantasma —Paul se estaba preparando para volver a golpearlo, pero Centurión retrocedió rápidamente—. Es curioso, cuando pelearon contigo en Kanto, también huías como un cobarde.

—No sé de dónde saliste, pero por si no lo sabes, las guerreras elementales trabajan para nosotros —volvió a decir con arrogancia Centurión—. Ten cuidado, no vaya a ser que tengas que pelear contra tu propia familia —pero la risa exagerada de Paul lo desconcertó— ¿Qué es tan gracioso?

—Eso te pasa por quedarte dormido por tantos siglos, inútil.

—¿Qué? —Centurión comenzó a revisar su entorno, y notó como las cinco jóvenes estaban realizando tareas que no les habían encomendado, muy al contrario, en contra de ellos—. Ya veo.

—Ni lo intentes —le advirtió Paul—. Estamos dentro de una distorsión que yo mismo controlo, así que no podrás comunicarte con ellos.

—¿Me escuchan? —pero por más que intentaba comunicarse, Centurión jamás recibió una respuesta— ¿Qué es lo que buscas, salvar el mundo?

—Lo que suceda con el mundo me tiene sin cuidado —pero en un segundo, Paul lo tenía contra las murallas, envuelto en ira—. Pero te metiste con mi familia… ¡Te metiste con mi madre, mi padre, mis hermanos, y eso lo pagarán de mi propia mano!

—Ya veo —Centurión sonrió, y miró con seguridad al joven—. ¿Entonces qué te parece si hacemos lo siguiente?

—¿Me ves con ganas de negociar contigo?

—Yo creo que sí —de pronto, una cámara mostró a Sakura y Kasumi acorraladas por muchos hombres—. Una lástima que no pueda decirles que se detengan, para que esas jóvenes se salven.

—Lamento decirte que eso no me convence —Paul lanzó un golpe de aire contra Centurión, provocando que levantara su defensa, y al instante apareció tras él, propinándole un fuerte golpe en la nuca, dejándolo en el suelo—. Si, eres el mismo Centurión que vencieron esos debiluchos.

—Así que conoces como derrotarnos —Centurión volvió a retroceder, muy preocupado de la situación, mientras pensaba—. ¡¿Qué mierda está pasando aquí?!

—¡Vamos, levántate y pelea! —volvió a animarlo Paul, lanzando golpes al aire haciendo un juego de piernas.

—¿En verdad no te interesan esas niñas? —pero Centurión parecía muy sorprendido por tal situación tan indiferente.

—También veo que no nos conoces, idiota —de pronto, Paul comenzó a lanzar esferas de aura contra Centurión, haciéndolo retroceder—. ¿Por qué no vuelves a ver tu cámara?

—¿Qué? —cuando Paul hizo una pausa en su ataque, vio a la cámara, y pudo ver cómo aquellos hombres rodeaban a las dos chicas, quienes miraban muy sorprendidas como no las veían— ¿Qué hiciste?

—¿De verdad lo preguntas? —Paul miró con desprecio a Centurión, y lo mandó a volar— Eres patético.

—¡Distorsionaste la dimensión para protegerlas! —Centurión, ya muy molesto y muy asustado, retrocedió y se quedó mirando a Paul— El uso del aura, la manipulación de las dimensiones… En verdad eres… un Ketchum.

—Increíble que te haya costado tanto entenderlo —Paul ya no aguantaba tanta debilidad vista en el guerrero, por lo que decidió preparar un ataque definitivo—. Kasumi y las demás me contaron que, incluso sus madres no pudieron contra ustedes, aun usando sus formas primigenias y finales. No puedo creerlo.

—¿Kasumi? ¿Te refieres a Aqua? —con mucha rabia, Centurión golpeó el suelo con fuerza— ¡En verdad nos traicionaron!

—No fueron ellas quienes nos dijeron cómo derrotarlos, fueron ustedes mismos al haber atacado a la persona equivocada —Paul apuntó a la cara de Centurión, y preparó su último ataque—. Desaparece de una vez.

En otro lugar, en los almacenes centrales, Chloe esperaba con muchas ansias y curiosidad a sus amigas Haruka y Taiyou, y las explicaciones de lo que sucedía.

—Están por llegar. En verdad quiero saber qué fue lo que sucedió —se decía algo molesta y curiosa, sin dejar de dar vueltas en el lugar.

De pronto, logró divisar la llegada de las dos jóvenes a lo lejos.

—¡Qué suerte, Chloe está en la entrada a los almacenes! —celebró con entusiasmo Haruka.

—Ten mucho cuidado, recuerda que no sabemos qué pasará —le pidió Taiyou.

—¿Y si nos ataca? —preguntó Haruka muy preocupada.

—No hagas nada —respondió tajante—. No te muevas, no respondas, ni te defiendas.

—Veo que pensamos lo mismo —le asintió con seguridad Haruka—. Rescatemos a nuestra hermanita y volvamos con los demás.

Una vez aterrizaron, las dos jóvenes corrieron con Chloe y se abrazaron de forma efusiva.

—¡Que bueno verte un día más con nosotras! —celebró Haruka, muy emocionada.

—¿Te has alimentado bien? —le preguntó de inmediato Taiyou.

—¡Tranquila chicas! —les pidió muy agobiada Chloe, dejándose querer por el abrazo.

—¡Amiga, tenemos noticias de nuestros padres! —le avisó con mucho entusiasmo Haruka.

—¿Nuestros padres? —ante aquellas noticias, Chloe se mostró muy feliz— ¡¿Lograron matar a ese bastardo de Ash Ketchum?!

—Creo que corresponde que te contemos la historia desde el inicio —respondió Taiyou muy seria, volviendo su vista a Haruka—. Tú has estado más tiempo con ellos, así que comienza.

—¡¿Yo?! —Haruka miró muy desconcertada y decepcionada a Taiyou, quien se veía desentendida— ¡Prometiste que lo haríamos las dos!

—¡Tranquila, yo le cuento la segunda parte! —le prometió muy asustada.

—Siempre quedándote con la parte heroica —le bufó furiosa—. A ver… Todo comenzó con el descuido y el déficit atencional de Kasumi.

—¿Qué todas las historias tienen que comenzar con la torpeza de Kasumi? —comenzó a protestar Chloe, quien parecía frustrada por el inicio de la historia.

—¡Si, así comenzó y no tenemos la culpa! —le gritó furiosa Haruka, asustando a Chloe—. Como te decía, la tonta de Kasumi…

Así, Haruka comenzó a contarle los sucesos desde que Sakura salvó a Kasumi, lo que sufrió con ella misma, la ingenuidad y perversión de Mariah, el orgullo y testarudez de Taiyou, y cómo lograron saber la verdad de Ash, sus padres y las verdaderas intenciones de Arades.

—Veo que se han divertido más que yo —comentó muy sorprendida Chloe.

—¿No nos vas a poner en duda? —le preguntó Taiyou muy sorprendida.

—¿Por qué debería dudar de sus palabras? —preguntó Chloe muy extrañada— Sí pudo convencer a alguien tan orgullosa y testaruda como tú, Taiyou, quiere decir que debe ser cierto.

—¿Qué yo que? —Taiyou miraba con ingenuidad a su amiga, sin entender lo que decía.

—Siempre te gustó pelear por lo justo y proteger a quien lo necesitara. No soportas las injusticias ni las maldades —continuó Chloe—. Eres quien tiene el corazón más puro y justo de nosotras.

—¡Deja de decir esas cosas, me pones en vergüenza! —le alegó muy avergonzada.

—Todas pensamos lo mismo, y por eso nos dio gusto que vieras más allá de la verdad —le apoyó Haruka—. Si no hubiese sido por ti, Sakura no hubiese podido lograr controlar la doctrina egoísta.

—¡¿Dijiste doctrina egoísta?! —Chloe gritó tan fuerte, que asustó a sus amigas— ¡Eso es imposible, ni siquiera un dios, ni los líderes supremos, pueden alcanzar tal estado! ¡¿No se supone que es un cuento para asustar?!

—¡Ahora empiezo yo con la historia! —celebró Taiyou con entusiasmo— ¡Todo comenzó cuando Sakura destruyó la existencia como tal!

—¡¿Que destruyó la existencia como tal?! —Chloe volvió a su estado de miedo— ¡¿Ella sola, solita?!

—Pero lo hizo sin saberlo —le respondió con mucha tristeza—. Ella sabía que tenía un poder oculto muy grande y que no sabía controlarlo, por lo qué les pidió a todos, incluso a nosotras, que la ayudáramos a expulsarlo y controlarlo.

—Eso suena muy desesperante —comentó muy apenada Chloe.

—Pero cuando lo hizo, ni siquiera Mariah pudo hacer algo, era como si fuésemos nada ante algo omnipotente —continuó muy seria Taiyou—. Todo llegó a tal extremo, que nuestras antecesoras de aquella época nos entregaron sus joyas elementales y sus fuerzas para pelear —continuó, al tiempo que le mostraba el anillo de fuego, las alas arcoíris y plateada, y Haruka la pulsera terráquea—. Tuvimos que usar nuestro ataque encadenado para poder hacerle algo de daño.

—¿Y cómo lo lograron sin mí?

—¡Con Saku! —le respondió con entusiasmo Haruka —. ¡Ella tomó temporalmente tu lugar!

—¿Se refieren a aquella niña que las traicionó? —preguntó Chloe muy extrañada.

—Aclaramos lo que sucedió —respondió rápidamente Taiyou—. Todo fue un malentendido provocado por Ash.

—¡Ahora veo por qué teníamos que matarlo, él fue el culpable de todo! —declaró en tono de guerra Chloe.

—Muy al contrario —le corrigió Haruka—. El dejó instrucciones en el pasado más allá, donde quería salvarnos y viéramos la verdad.

—¿De qué estás hablando?

—Aquella historia que nos contaban cuando éramos pequeñas, sobre Asherah.

—¡Lo que sea ese tal Asherah, no existe, Taiyou! —le regañó Chloe muy fastidiada— ¡Ya madura, no tienes cinco años!

—Sakura, Paul y Ash son tres de las cinco partes del poder de Asherah, Chloe —comentó muy seria Haruka—. Pudimos hablar con ella…

Cada palabra que decía Haruka, Chloe seguía sin tomarla en serio, pero cuando le hizo tocar la verdad de la situación, quedó pálida.

—Imposible… —Chloe parecía muy traumada, al borde de la locura— ¿La madre de Arades? ¿Herramientas y juguetes de los dioses? ¡No puedo creer lo que me dicen!

—Al principio pasamos por la misma incredulidad que tú, pero fueron palabras de la misma Asherah —respondió con mucha precaución Taiyou—. Nos usaron para terminar de destruir lo que quedaba, hacer sufrir a inocentes y, para volver las cosas a cómo eran antes.

—¿Y me dices que esta presencia minúscula, insignificante y miserable, es quien logró dominar la doctrina egoísta, y además es una quinta parte de Asherah?

—Por alguna razón que solo Sakura sabe, no puede pelear en estos momentos, pero así es.

—Chloe, Mariah aceptó su destino como una de las partes de Asherah, y quiere ser parte de quienes terminará esta pesadilla de una vez por todas.

—Aún no puedo creer lo que me dicen —continuaba balbuceando Chloe—. ¿Y por qué me cuentan todo esto?

—Porque eres nuestra hermanita, y sabes que te diremos todo —Taiyou tomó un orbe oscuro y una pokébola de sus cosas—. Usagi Tsukino confía en que podrás con esta tarea, y quiere darte todo su poder para que volvamos a vivir en paz. Reshiram hará todo lo que esté a su alcance, pero primero debes aceptarlo.

—¿De qué están hablando?

—¡Chloe, tú eres la última parte de Asherah! —terminó con mucho orgullo Haruka— ¡Sakura, Paul, Ash, Mariah, y tú Chloe, serán quienes terminarán esta pesadilla y vuelvan este mundo a lo que siempre hemos soñado!

—¿Y dónde está Mariah ahora? —les preguntó Chloe con muchas dudas.

—¿Recuerdas que te dijimos que teníamos noticias de nuestros padres? —ante la pregunta de Taiyou, Chloe se le quedó mirando— ¡Nuestros padres están vivos, y Mariah con Hikari fueron a rescatarlos!

—¡Eso es imposible, nosotras mismas los vimos morir en manos de Ash! —les dijo furiosa.

—También era parte de la farsa de Arades —le negó con felicidad Haruka—. Nos mostraron un vídeo modificado. El Ash que vimos era la energía que Taiyou le robó, y Arades la usó para crear un clon de él. El jamás los mató, sólo los encarceló, por eso Mariah y Hikari fueron a los calabozos del monte Moon.

—¡Hemos estado miles de veces en esos calabozos, y jamás los hemos visto! —le recordó muy molesta Chloe.

—Si pienso como lo haría Phil, te diría que el mejor lugar para esconder un árbol, es un bosque —reflexionó Taiyou—. ¿Dónde esconder a un prisionero?

—¿En una prisión? —hasta que una idea se le cruzó de golpe a Chloe— ¡Una celda que no conocemos!

—Es la única respuesta a aquel misterio —Haruka tomó de la mano a Chloe, y comenzó a arrastrarla— ¡No perdamos el tiempo, tenemos que irnos!

—¡Espera un momento! —pero Chloe se le soltó de golpe—. Primero tengo que avisarles a Apolo y Aioros, no puedo irme sin más.

—¡¿Estás trabajando con dos de los líderes supremos?! —Taiyou y Haruka parecían espantadas por tal noticia.

—¡Tranquila chicas! —les pidió rápidamente—. Me dijeron que estaban arrepentidos de sus crímenes, y que trabajarían para Arades y nuestros futuros proyectos.

—Tengo un muy mal presentimiento de esto —comentó muy preocupada Taiyou.

—Si. Tengo la sensación que saben lo que pasó —dijo Haruka, muy atenta a su alrededor.

—Si lo sabemos.

De pronto, una voz muy escalofriante se escuchó de fondo, al tiempo que dos sujetos aparecieron desde los almacenes.

—Apolo, Aioros, ¿Qué hacen aquí? —les preguntó Chloe muy extrañada de la presencia de ambos.

—Vimos que sucedía algo extraño afuera, y decidimos venir a ver que sucedía con exactitud —respondió con serenidad Aioros.

—Joven Haruka, joven Taiyou, es un gusto conocerlas —ahora saludó Apolo con la misma serenidad.

—¡Haruka, prepararé!

—¡Cuando tú me digas, Taiyou!

—¡Esperen los cuatro! —pero Chloe se interpuso en lo que parecía una pelea por empezar —¡No quiero peleas en este lugar!

—Nosotros no tenemos intenciones de pelear —se defendió rápidamente Apolo.

—Como dijimos, solo salimos a ver que sucedía —completó Aioros con la misma calma.

—Tampoco queremos pelear, Chloe —ahora se defendió Taiyou.

—Solo vinimos a buscarte y darte las buenas nuevas —completó con entusiasmo Haruka.

—¿Buenas nuevas? —dijo muy extrañada Chloe.

—Desde que se juntaron con Kinomoto, solo se les pegó palabras decentes y positivas —negó rendida Taiyou.

—¿Dijiste Kinomoto? —ante tal apellido, Aioros y Apolo se pusieron en guardia— No existe nadie en este mundo con tal apellido.

—Si que no existe —ante tal declaración, Taiyou sonrió con demasiada seguridad a ambos líderes—. ¿Por qué será que no existe nadie con el apellido Kinomoto?

—Ni siquiera sabía que Kinomoto era un apellido —comentó desde la ingenuidad Chloe.

—¡Pero nosotras tenemos a una, y es mucho más poderosa que cualquier otro ser en este caso, incluso Arades! —declaró con demasiada seguridad Haruka.

—¿Están diciendo que apareció de la noche a la mañana alguien más poderoso como nuestro gran señor? —preguntó de forma sarcástica Apolo.

—No deberían creer en cuentos infantiles, pequeñas —les advirtió Aioros.

—Me dicen que esa presencia casi imperceptible es de Sakura ¿Kinomoto? —aclaró en duda Chloe, indicando hacia el norte.

—Es verdad, hay dos presencias que son extrañas —confirmó Apolo.

—Una de ellas es para tenerla en observación, pero las segunda… —Aioros sonrió maliciosamente y comenzó a reír—. Pequeñas, no es más que otro charlatán más que se cree el elegido. De hecho, es mucho más débil que cualquier otro humano de este nuevo mundo.

—Así que lo que sucedió en la nada y en el mar cuántico, aún no lo sabe Arades —le dijo Taiyou a Haruka en voz baja.

—¿Crees que ese fue el objetivo de Phil, que no supieran quién es realmente Sakura hasta el momento de la verdad? —ahora le preguntó Haruka en voz baja.

—Eso me dio una idea —Taiyou se paró recta, y comenzó a maquinar su plan—. Es verdad, tiene tanto poder e inteligencia como una piedra, pero lo juró de corazón y eso vale mucho para nosotras.

—Esa fue una declaración muy extraña —comentó muy extrañado Aioros—. ¿Nos darían el honor de conocerla?

—Lamentablemente se encuentra indispuesta, y tiene que recuperarse —le negó medio en broma—. Chloe, diles que se queden en este lugar, tu acompáñanos.

De pronto, sintieron que una de las tres presencias había desaparecido totalmente.

—¿Qué le sucedió a Kasumi que volvió a la normalidad? —se preguntó muy extrañada Taiyou.

—¡Taiyou! —le gritó Haruka, recibiendo una respuesta positiva.

—Desapareció totalmente la presencia de Kasumi —comentó muy preocupada Chloe—. ¿Qué le habrá sucedido?

—¿Seguramente la atacaron desprevenida y quedó muy mal herida? —respondió Aioros, logrando dar en el miedo de Chloe.

—Como lo suponía, los dos quieren manipular a Chloe, así piensan derrotarnos —pensó triunfante Taiyou—. No te tenemos a nuestro lado Phil, pero prometo usar todas las herramientas que nos entregaste.

Por otro lado, Hikari y Mariah estaban por llegar a los calabozos del monte Moon. Se veía tan resguardado como siempre, plagados de aquellos seres amorfos.

—Aquí estamos —soltó muy nerviosa Mariah—. ¿Qué hacemos ahora, Hikari?

—Hay dos posibilidades, o no saben nada de lo qué sucedió en la nada y el mar cuántico, o lo saben todo —respondió muy seria.

—O resultará muy fácil entrar, o será nuestra perdición —de pronto, Hikari comenzó a avanzar hacia la entrada— ¡¿A dónde crees que vas?!

—Hay más posibilidades que me acepten a mí que a ti —dijo Hikari, al tiempo que daba la vuelta para mirar a Mariah—. He traicionado a todos; a Phil, a Sakura, a ustedes, a Arades y a Asherah. ¿Cómo crees que me aceptarán?

—Con muchas dudas.

—Si me dejan entrar, podrás hacerlo sin problemas, pero si me atrapan, solo diles que me perseguían desde hace mucho tiempo, y tú quedarás libre de cualquier acusación.

—De ambas formas, las dos entraríamos siendo leales o traidoras a Arades —terminó la idea Mariah, muy sorprendida—. ¿A qué sabía la inteligencia de Phil?

—¡No digas tonterías, idiota! —le respondió furiosa Hikari, totalmente avergonzada— Concéntrate en el plan, no podemos fallar.

—Si… tonterías… —soltó con sarcasmo Mariah—. Manos a la obra.

Decidida, Hikari bajó hasta la entrada principal de los calabozos, y se presentó ante los guardias.

—Soy la guerrera elemental Wind, vengo a realizar una revisión de rutina.

—No esperábamos su visita, señora mía —respondió de forma desagradable uno de los guardias.

—Es una visita de emergencia —respondió Hikari con la misma seriedad—. Según nuestros informantes, existe un peligro de fuga de disidentes, y necesitamos verificar la seguridad.

—Jamás ha habido fugas de este lugar, señora mía. Puede estar tranquila que nadie escapará.

—¡Insisto en que me dejen entrar, son órdenes superiores! —intentó insistir Hikari, mostrando su autoridad.

—¡¿Qué está sucediendo aquí?! —de pronto, los soldados y Hikari vieron bajar a Mariah, quien se veía muy molesta.

—¡Maestra Darkness! —los soldados se arrodillaron en saludo, y se levantaron.

—¡Estamos enterados de un código Cronos! ¡Viajeros del tiempo llegaron a liberar a los disidentes, y vienen muy bien armados! —comenzó a gritar furiosa, en claro desacato de los soldados— ¡Si nuestro gran señor Arades se entera de alguna falta, les haré recaer las faltas a ustedes!

—¡Lamentamos nuestra actitud, Maestra Darkness! —intentaron disculparse ambos soldados.

—¿Quién se encuentra a cargo de los calabozos?

—Curiosamente, los líderes supremos Elix y Marte —respondió uno de los soldados.

—¿Dices que Elix y Marte están a cargo? —preguntó muy extrañada Hikari.

—Recibimos órdenes de no recibir a ningún visitante bajo ninguna circunstancia, incluso ustedes.

—¿Qué opinas, Hikari? —preguntó muy preocupada Mariah.

—Diles que, por órdenes de Arades y la guerrera sagrada Darkness, se presente uno de los líderes supremos.

—¡De inmediato, gran maestra! —y ambos soldados partieron al interior de los calabozos.

Las dos se quedaron mirando fijamente como partían los dos soldados, muy serias.

—Creo que tuvimos un muy buen maestro —comentó muy nerviosa Hikari.

—¡Maldita sea, voy a tener que lavarme la boca después de esto! —comenzó a decir Mariah, con un gesto de desagrado muy expresivo.

—Lo que me preocupa, es que Elix y Marte están aquí —comenzó a pensar Hikari—. ¿Crees que sospechen algo?

—Lo dudo mucho —le negó—. Esos soldados están programados para obedecer, incluso matarnos en caso de alguna insubordinación. El respeto a nuestras imágenes continua, incluso nos dio información muy delicada.

—¿Pero por qué traer a Elix y Marte a realizar el trabajo de soldados de la más baja clase? —comenzó a preguntar muy ansiosa Hikari— ¡¿En verdad nuestros padres estarán en este lugar?!

—Tú no eres ansiosa Hikari, mantén la calma —le pidió con precaución Mariah—. Yo también quiero que estén adentro, y espero que el exceso de vigilancia sea por esa razón.

—Estuvimos mucho tiempo creyendo que estaban muertos, y estos extraños movimientos solo me han dado esperanzas —se disculpó muy apenada Hikari—. No quiero causarte problemas.

—¡Ya te dijimos que los problemas ya los causaste! —comentó con sarcasmo Mariah, mostrándole su puño derecho—. Recuerda que estoy contigo, así que nada saldrá mal.

—Si —respondió Hikari con alegría con un choque de puños.

Al cabo de unos minutos, Elix y Marte aparecieron desde el interior de los calabozos.

—¡Pero miren a quienes tenemos aquí! —soltó con una sorpresa sarcástica Elix.

—¿Qué está sucediendo aquí? —le preguntó de forma inmediata Mariah.

—¿Por qué están trabajando para nuestro gran señor Arades? —ahora le preguntó Hikari, sin lograr comprender la situación.

—Hemos cambiado nuestro modo de pensar, y a partir de ahora trabajaremos codo a codo para nuestro señor —respondió con más tranquilidad Elix.

—Y como nuestro señor Arades se encontraba muy ocupado, y ustedes se encontraban ausentes, nos dio de forma temporal sus posiciones —completó con mucho orgullo Marte.

—¿Nos podrían dar un informe de la situación actual de los calabozos? —le pidió rápidamente Mariah.

—Adelante, por favor.

Y con la recepción de ambos líderes supremos, Hikari y Mariah ingresaron a los calabozos.

Mientras miraban el interior, y las paupérrimas condiciones de los apresados, las dos jóvenes eran insultadas de la peor forma posible, recibiendo más de algún objeto contundente y escupos.

—¡Traidoras malnacidas, muéranse! —se escuchaba gritar.

—¡Sus padres deben estar revolcándose en sus tumbas, malditas!

—¡Gracias por entregarle a Arades nuestra esperanza de salvarnos!

Las dos jóvenes se mostraban indiferentes, aun cuando los seres quienes cuidaban el lugar los golpeaban para tranquilizarlos.

—Cuando todo funciona bien, el que llega a intervenir es la molestia. Esas molestias hay que erradicarlas del mundo —comentó Marte, al tiempo que lanzó un golpe de aire contra los reclusos, terminando muchos muy lastimados.

—La importancia de mantener el statu quo en una sociedad, es vital para su reivindicación y futuro. Ellos quieren destruirlo y causar un caos que no permita aquel desarrollo —comentó Apolo al tiempo que levantó su mano derecha, provocando que los seres de ese lugar comenzaran a golpear a los reclusos.

—Supongo que tienen razón —le asintió Mariah mientras miraba de reojo tras ella.

—¿Podemos pasar a ver las celdas de tortura? —le pidió Hikari rápidamente.

—Por supuesto, jóvenes maestras.

Tal vez existía la posibilidad que no se dieran cuenta en su momento, o que Arades realmente había influido totalmente en sus mentes, pero sentían que lo que antes sí se merecía cada uno de los que estaba en aquel lugar, ahora no era más que la enfermiza constante de un ser que tiene tendencia ególatra de creerse superior a los demás, y solo reclamaba lo que él creía justo. ¿En verdad ellas avalaron aquellas terribles torturas y vejaciones? ¿Insultaron en la cara de Asherah y su lucha por el libre albedrío humano?

—Cada uno tiene el castigo que se merece según sus crímenes —comentó Elix con mucha seriedad.

—¿Tienen alguna duda adicional, jóvenes maestras? —les preguntó con la misma seriedad Marte.

—Es suficiente para realizar el informe mensual —le asintió Hikari.

—Pueden retirarse, partiremos en unos minutos con nuestro señor —terminó con la misma seriedad Mariah.

—Con el permiso de ustedes —y de la nada, ambos desaparecieron.

De pronto, ambas quedaron solas en una pequeña sala, donde solo había cuatro sillas y una mesa.

—No resisto más… —totalmente agobiada y mareada, Mariah partió a un rincón y comenzó a vomitar.

—¡Por favor, resiste! —muy preocupada, Hikari fue a acompañar a Mariah, dándole masajes en la espalda y tomando su cabello — También tengo náuseas, pero no podemos mostrarnos débiles ante estos sujetos.

—¡Arruinamos lo que creían nuestros padres, los deseos de Asherah, y nos transformamos en algo que no quiero que vea Sakura! —decía sofocada la joven.

—Enjuaga tu boca, escupe y bebe en pequeños sorbos —le pidió Hikari al tiempo que le entregaba una botella con agua.

—Tenemos que liberar a todas estas personas…

—Estoy de acuerdo contigo, pero recuerda nuestra prioridad —le pidió Hikari muy preocupada—. Sabemos dónde están todos, menos nuestros padres.

—¡Recorrimos toda esta maldita prisión, y no había nada que delatara donde están! —le gritó desesperada Mariah.

—Y también sabemos que no saben que sucedió en la nada y en el mar cuántico —acotó Hikari triunfante—. Son ignorantes del despertar de Asherah y la doctrina egoísta de Sakura. Todo será muy sencillo, pero tenemos que apegarnos al plan inicial.

—No sé si sea una buena idea —dijo totalmente desesperada Mariah—. Confío ciegamente en Phil, creo en él de todo corazón, pero ¿y si esta vez está equivocado?

—¡El jamás se equivocaría con algo tan serio! —respondió con mucha seguridad la pelíazul—. Recuerdo que Kasumi nos dijo que él encontró muchos pasadizos secretos en la base del monte Plateado.

—¿Dices que deben estar escondidos en algún lugar de todo este campo de concentración? —totalmente rendida, Mariah bajó los brazos —. Nos descubrirán antes de que los encontremos.

—Entonces no perdamos el tiempo —y ayudando a Mariah a caminar, Hikari hizo que la acompañara a buscar aquel supuesto lugar secreto.

—Esto nos tomará demasiado. ¡Maldición! —de la rabia, Mariah lanzó un puñetazo contra la muralla donde habían comenzado a buscar, logrando descubrir un pasadizo tras él.

—No puedes tener tanta suerte… —comentó totalmente desconcertada Hikari.

—Ni yo me la creo… —comentó igual de desconcertada Mariah, para celebrar con felicidad—. ¡Voy a la delantera para quedarme con Phil!

—¡Oye, los golpes de suerte no valen! —le gritó muy molesta, notándose mucho la envidia.

—No seas mala perdedora —le pidió con orgullo la joven, para volver muy seria al pasadizo—. Dejemos eso para después, tenemos trabajo.

—Son escaleras al subterráneo —Hikari se acercó a la entrada del pasadizo, y comenzó a bajar con calma, tomando de la mano a Mariah—. No te separes de mí.

—Si.

Aquellas escaleras eran muy extrañas, no había luminaria de ningún tipo, pero a medida que avanzaban se iluminaba de a poco hasta parecer de día. Cuando las escaleras terminaron, notaron que había dos caminos, uno lleno de luz y otro envuelto en las penumbras.

—¿Qué clase de lugar es este? —Hikari miraba con mucha atención, notando que no había ninguna clase de celda, mucho menos algún cuarto.

—Solo tenemos dos caminos —comentó muy pensante Mariah—. Tú ve por el camino iluminado, yo iré por el camino oscuro.

—¿Estás segura? —le preguntó muy preocupada Hikari.

—Recuerda que puedo manipular la oscuridad a mi antojo, por lo que esta oscuridad no representa nada para mí —intentó decir con mucha seguridad y orgullo.

—¡No disimules conmigo, sé que estás aterrada! —le gritó con rabia Hikari, tomándola de los hombros.

—Si no lo hago, ese terror me poseerá y será mi perdición —confesó con mucha angustia Mariah—. Tú también cuídate mucho, hermanita.

Mariah dio la vuelta, y partió corriendo hacia su objetivo.

—Que no te pase nada, ni caigas en la trampa del enemigo, tonta —Hikari bajó sus brazos, y corrió por su camino.

Pero Hikari, por mucho que corría no encontraba nada, parecía un pasillo infinito.

—¡Maldita sea, no encuentro a nadie! —soltó con mucha rabia— ¡Si hay alguien en este lugar, que me de alguna señal!

—¡Hikari! —se escuchó de fondo una voz llena de angustia.

—Esa voz… ¿Mamá? —Hikari quedó paralizada, no podía creer lo que escuchaba— ¡¿Eres tú, mamá?!

—¡Eres tú, mi pequeña Hikari! —gritó llena de júbilo la madre de la joven.

—¡¿Dónde están?!

—Estamos aquí. Están Misty, May y Marina conmigo.

—No las veo —Hikari miró para todos lados, y antes de caer en la desesperación, cerró sus ojos—. ¿Qué pensaría Phil en estos momentos?

—Pero hija, nosotras te vemos sin ningún problema —comentó sin entender la situación de su hija.

—¡Hikari, las dimensiones están distorsionadas!

—Tía Misty —Hikari volvió a concentrarse, y notó algo en su entorno—. Esto lo hizo Arades. Eso significa que si hay una trampa en este lugar.

—¿Dónde están las demás?

—¡Tía May, Haruka fue a buscar a Chloe en compañía de Taiyou!

—¿Y Kasumi? —preguntó muy asustada Misty.

—Ella está en buenas manos, tía —le respondió muy relajada y despreocupada—. Más me preocuparía si alguno de esos líderes supremos se encuentra con Sakura y Paul.

—¿Sakura y Paul? —preguntaron las cuatro al unísono.

—La respuesta más obvia es la que siempre se descarta por la misma razón —comentó con seguridad Hikari, tocando el suelo—. ¿Qué clase de estúpido buscaría en el suelo? —Hikari cerró su puño, y lanzó un golpe de aire muy poderoso hacia el frente, haciendo volver la dimensión a la normalidad y destruyendo la entrada a la celda de las secuestradas, la cual se encontraba en una muralla—. Nadie lo haría, menos si no sabes dónde está el techo, las murallas y el suelo. Por suerte si conocía dónde estaba mi norte.

—Increíble —fue todo lo que pudo decir su madre—. ¿Qué fue lo que te sucedió?

—Phil tenía razón… Siempre estuvieron con vida… Mamá…

Y con el rostro lleno de lágrimas, intentando aguantar el llanto, corrió donde su madre y la abrazó con todas sus fuerzas.

—Mi pequeña.

—¡Creíamos que habían muerto, e hicimos cosas horribles! —comenzó a gritar Hikari llena de angustia y júbilo.

—Hikari.

—¡Si Sakura no nos hubiese abierto su corazón, y Phil no nos hubiese mostrado la verdad, jamás habríamos llegado a ustedes!

—Hija —al tercer llamado, Hikari alzó la mirada y vio a las cuatro mujeres muy impresionadas.

—Se que nos merecemos el peor de los castigos, y lo aceptaremos sin reclamo alguno —aceptó la joven, esperando la flagelación.

—Fueron engañadas de la peor forma, no podríamos hacer algo así —Dawn bajó hasta el rostro de su hija, y acarició su cabello—. Nosotras merecemos aquel castigo por haberlas abandonado a su suerte, en un lugar totalmente desconocido para ustedes.

—No —le negó con felicidad—. Nos mandaron a un lugar muy hermoso, donde había muchas personas muy amables y amistosas. Como Sakura dice, a nuestra familia.

—¿Y quiénes son Sakura y Paul? — le preguntó muy curiosa Dawn.

—¡Son mis amigos del pasado, Sakura Kinomoto y Paul Ketchum! —respondió con orgullo la joven—. Paul resultó ser un guerrero sagrado, y Sakura una guerrera, hechicera, diosa, y cocinera muy poderosa.

—¿En verdad? —intentó volver Dawn, más desde la ingenuidad hacia su hija— ¿Y cómo se han comportado con ustedes?

—Con una lealtad imposible de encontrar en este mundo —volvió a responder con mucho orgullo—. Además, descubrimos que Sakura, Paul, Mariah, Chloe y Ash son la conjunción del poder de Asherah, la madre de Arades y único ser que podría acabar con él.

—¿Ahora ves que no eran cuentos infantiles los que les contábamos cuando eran más pequeñas? —y con mucha emoción, Dawn abrazó a su hija—. No importa sus errores, hicieron un trabajo perfecto y excelente, estamos muy orgullosas de ustedes.

—Iremos por Mariah y volveremos al acuario —propuso rápidamente Hikari, pasando rápidamente a la seriedad.

—De acuerdo, será como tú digas.

Las cuatro mujeres asintieron con seguridad, y partieron tras Hikari.

Muy distinto al camino de ida, el regreso fue mucho más corto, como si el ataque de Hikari hubiese vuelto a la normalidad las dimensiones.

—Si este entorno con luz tenía aquella distorsión, significa que esta parte oscura también la tiene —Hikari levantó su mano derecha y enfocó su energía— ¡Destello! —pero esta se desvaneció.

—La oscuridad es muy profunda, no podrás hacerla desaparecer con un destello tan débil.

—No mamá, ese no es el problema —le negó muy pensante—. En este lugar las dimensiones también están distorsionadas.

—¿Y qué vas a hacer?

—Lo mismo que con ustedes —volvió a enfocar su energía hacia su frente, y lanzó un poderoso golpe de aire, logrando volver a la normalidad las dimensiones—. Si fuéramos personas normales, sería imposible llegar a este lugar.

Las mujeres veían con demasiada impresión a Hikari, aún más su madre, quien no comprendía lo que sucedía.

—¿Cómo lograste ser tan poderosa? —le preguntó con mucha impresión Dawn.

—Es una historia un poco larga, luego les daré los detalles.

Hikari miró frente a ella, y al segundo se escuchó un grito.

—¡Mamá, tía Usagi, despierten! —se escuchó gritar con una desesperación incontenible.

—¿Mariah? —Hikari y las rescatadas se dirigieron a la entrada de la celda, y vieron a Mariah en el suelo, agitando con rabia a dos mujeres que se encontraban en el suelo— ¡Tía Videl, tía Usagi!

Las cinco entraron a la celda, y fueron a revisar con urgencia el estado de ambas mujeres.

—Déjame revisar, Mariah —le pidió Marina, comenzando a revisar el pulso de la joven, dando rápidamente su lapidario resultado—. Videl… Mariah… Tu madre nos abandonó…

—No hay caso —negó rendida Misty—. Usagi también falleció.

—Chicas… —May caminó hasta Usagi, y solo le tomó la mano—. Todo esto es nuestra culpa.

—Al menos están en un mejor lugar —dijo con la misma pena Marina, tomando una de las manos de Videl—. Ya no sufrirán más.

—¡Maldita sea! —gritó furiosa Hikari— ¡Si hubiésemos sido más rápidos, las habríamos rescatado con vida!

—Mamá… —era todo lo que podía decir Mariah, no lograba sacar palabras del trauma—. Por favor mamá, despierta…

Hikari, ¿Me escuchas? — ¿se escuchó en la mente de Hikari.

—¿Señorita Dawn?

Qué curioso que tenga el mismo nombre de tu madre —comentó muy incómoda— Se que solo puedes revivir a una persona y no poder volver a hacerlo hasta pasadas las 24 horas. ¿Qué te parece si te ayudo?

—¿Está segura que podemos? —le preguntó muy sorprendida.

Aurora, mi antecesora, me ayudó a revivir a todos mis amigos de una sola vez, y sin perder mi transformación. Lamentablemente, no tengo tantas habilidades para lograr mantener tu transformación. ¿Te parece si lo intentamos?

—¡Si de verdad me ayuda a revivir a tía Videl y a tía Usagi, se lo agradeceré de por vida! — celebró de júbilo la joven Hikari.

—¿Qué está sucediendo, hija? —le preguntó Dawn muy confundida del repentino grito.

—¡La señorita Dawn me dijo que me ayudaría a revivir a tía Videl y tía Usagi! —le respondió eufórica, dejando extrañadas a su madre y las demás— Y me dijo que se sentía muy extraño que ella tuviera tú mismo nombre, mamá.

—Sabes que es imposible, la guerrera del viento no puede llegar a tanto…

—Debería confiar más en su hija, señora —dijo muy molesta Hikari, mirándolas a los ojos con el ceño fruncido.

—¿Hikari? —Mariah se le acercó, y la analizó con mucha calma— ¿Joven Dawn?

—Es la primera vez que nos vemos, Darkness —le saludó de forma amistosa ¿Dawn?—. Fue una lástima que no participara en la batalla de Hoenn.

—¿Y cómo piensa revivir a nuestras camaradas? —le preguntó Misty, muy incrédula de lo que sucedía.

—No sé usted señora, pero mi amiga Misty de mi época me diría "confiamos en ti" —volvió a dirigirles, muy fastidiada de la situación—. Espero que resulte como me lo enseñó Aurora. ¡Ryaquaza!

De pronto, vemos a Paul dándole una paliza a Centurión, Sakura y Kasumi escondidas de forma magistral de aquella turba, Taiyou y Haruka dando una batalla psicológica contra Aioros y Apolo para llevarse a Chloe, y a Hikari y Dawn intentando revivir a quienes debían rescatar. ¿Cómo terminará el rescate? Lo sabremos en el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…
 
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Hola a todos. Lamento haberme demorado en subir el capítulo, pero no había encontrado un espacio. Pues bien, este capítulo tendrá mas suspenso que los anteriores. Me imagino que sabrán como terminará todo, así que les dejo las conclusiones libres. Saludos y ahí nos vemos!

…​

Capítulo 118: "La crueldad del futuro"

Taiyou y Haruka miraban con mucha tranquilidad a los líderes supremos Aioros y Apolo, quienes también lo parecían por lo que sucedía. Mientras tanto, Chloe intentaba entender qué estaba sucediendo. La situación creada por la desaparición de la presencia de Kasumi, parecía una chispa perfecta para todo ese explosivo llamado traición.

—¡Gracias, descubrieron que la tierra era redonda! —dijo de forma prepotente Taiyou, provocando que sus amigas y los líderes supremos se sorprendieran.

—Tampoco te pases —le criticó Haruka de forma estricta.

—¡Tú sabes que es verdad! —le gritó furiosa a su amiga— ¡Kasumi con suerte sabe dónde está parada, pareciera que vive en la luna!

—Y puede que alguien haya aprovechado la ingenuidad de su amiga Aqua para acabar con ella —intervino Aioros, sabiendo las jóvenes que razón no le faltaba.

—Lo sé —negó rendida Haruka—. Casi la matan dos veces. ¡Dos veces, a una guerrera elemental!

—Entonces lo mejor es ir a ver si está bien —ante la preocupación, Chloe quiso partir de inmediato, pero Taiyou la detuvo.

—¿No te acabo de decir que está en muy buenas manos? —le cuestionó con mucha confianza Taiyou.

—Pero si tú eres quien persistía en que vaya —le cuestionó de forma sospechosa Chloe.

—Bueno…

—¡Sabes lo impulsiva que es! —ahora le cuestionó Haruka a Chloe— ¡De hecho, comenzó a confiar en Sakura de un segundo a otro! ¡¿Olvidas que intentó matarla?!

—Entonces… ¡Quieres que vaya a terminar el trabajo por ti! —soltó de forma ocurrente Chloe.

—¡Oye, yo sola puedo terminar mis trabajos! —le gruñó furiosa Taiyou.

—Habíamos escuchado de sus proyectos en el pasado —interrumpió de golpe Aioros—. Suponemos que fueron positivos.

—¡Y muy positivos para nosotras! —dijo con una descarada arrogancia Haruka, y el pecho inflado— ¡Les sugiero que tengan mucho cuidado con nosotras!

—¿Pero no me dijiste que no mataron a Ash Ketchum, y mucho menos a Sakura Kinomoto? —Chloe parecía muy confundida con tanta palabrería.

—¿Por qué querríamos matar a quieres te dijimos, nos salvarán? —preguntó Taiyou, cuestionando cada palabra de su compañera.

—No estoy entendiendo nada, chicas —confesó desesperada Chloe—. Desde que llegaron, me han contado una historia sin sentido alguno. ¿Qué pasó con las guerreras elementales que partieron al pasado, a las que volvieron ahora?

—Creo que puedo encontrar la respuesta en todas sus palabras —respondió Aioros con mucha más seguridad—. Decidieron traicionar a nuestro señor Arades.

—No —les negó Chloe muy seria—. Mis amigas me dijeron que nuestro señor fue quien nos traicionó. ¿Fue por eso que decidieron unirse a mí?

—¿Piensa creerles a las traidoras y no a nosotros? —Apolo parecía muy sorprendido por tal confesión.

—Las chicas han sido sinceras desde un inicio, incluyendo sus insultos hacia mi persona —sentenció con seguridad Chloe.

—¡Así se habla, enana! —le gritó Haruka con entusiasmo.

—¡Ya te dije que no me llames enana, orejas de perro! —le gritó furiosa Chloe.

—¡¿Orejas de perro?! —envuelta en ira, Haruka se le lanzó contra Chloe a golpearla— ¡Vuelve a gritarme orejas de perro en mi cara, minucia!

—¡Orejas de perro, orejas de perro! —continuaba gritando Chloe, mientras manoteaba a Haruka.

—Que infantiles —negó resignada Taiyou—. Fue demasiado fácil hacerlos caer en su propia trampa. Creí que sería un desafío, pero el control mental de ustedes no significa nada en comparación a lo que nos enseñó Phil.

—¿Nos manipularon? —ante aquella afirmación de Aioros, se largó en una risa sarcástica con Apolo.

—No es difícil, de hecho, es muy sencillo —aquellas palabras provocaron un pequeño silencio, y la vuelta a la risa de ambos líderes—. De hecho, sus risas desquiciadas me dan la razón —pero aquellas palabras hicieron que ambos se callaran y la vieran a los ojos—. No son lo suficientemente arrogantes y seguros en sus palabras, solo tratan de convencernos que tienen la razón tomando nuestros miedos —ante aquella declaración, Aioros y Apolo se la quedaron mirando con seriedad—. Lo suponía, es como manipulan a todos.

—¿Cómo lo supieron? —muy sorprendida, Chloe detuvo su pataleta con Haruka, y se quedó mirando a Taiyou.

—¡Como dice Phil, se lo más descarado y honesto posible, nadie espera que te den la razón y luego se burlen de tus palabras! —le respondió con orgullo Haruka.

—O sea, ser como tú —las palabras de Chloe hicieron perder el equilibrio de Haruka.

—¡Ja! Es increíble cómo han crecido, pequeñas —celebró con descaro Aioros—. Ojalá sus padres estuviesen vivos para ver sus cambios.

Aquel comentario solo provocó que las tres jóvenes mostraran resentimiento.

—Chloe, ¿no te parece descarado que tus amigas traten de héroe a quien mató a sus padres?

—Ash no los mató, fueron ustedes —respondió muy molesta Taiyou.

—¿Tienes como probarlo, Magma? —le desafió Apolo, pero Taiyou no respondió—. Como lo suponía.

—Chicas, ese vídeo muestra más de lo que necesitamos saber —comentó Chloe muy triste—. No quiero seguir con este juego.

—¡Te juramos que es verdad, hermanita! —dijo con nervios Haruka.

—Entonces supongamos que están en lo cierto —intervino Aioros con más seguridad—. ¿Entonces dónde están?

—Los calabozos del monte Moon —respondió rápidamente Taiyou—. En ese lugar se encuentran.

—¿En qué lugar exactamente de los calabozos? —pero ante la pregunta de Aioros, Taiyou volvió a guardar silencio.

—¿Qué es lo que sucede, chicas? —volvió a preguntar Chloe, aún más confundida de la situación.

—¡Chloe, solo acompáñanos! —con mucha molestia, Taiyou tomó de la mano a la fuerza a su amiga, y quiso llevársela a rastras.

—¡Taiyou, no lo hagas! —gritó desesperada Haruka, intentando detenerla—. Echarás todo a perder.

—¿De qué estás hablando? —muy molesta, Chloe se soltó de Taiyou, cruzándose de brazos— ¿Taiyou?

—Solo te hemos dicho la verdad, nada más te puedo decir —terminó rendida—. Creí que todo saldría como lo hacía Phil, pero…

—¿Igual que Phil? —muy extrañada de esas palabras, Chloe miró a Haruka quien la miraba con mucha preocupación, y después a Aioros y Apolo— ¿Que está sucediendo aquí?

—Quédate tranquila, es como lo suponíamos —celebró triunfante Aioros—. Esas no son más que unas impostoras que, seguramente, están suplantando a tus amigas con ayuda de esas joyas elementales.

—¡Es mentira! —le gritó desesperada Taiyou.

—¡Somos las verdaderas, Chloe! —gritó con la misma desesperación Haruka.

—¿Entonces por qué sus presencias se sienten muy distintas a como las conozco? —preguntó muy seria Chloe, pero la respuesta no salía por la vergüenza—. Ya veo. Su silencio otorga la duda.

Con seguridad, Chloe les dio un puñetazo en la cara a ambas, quienes quedaron en el suelo sin responder al golpe.

—¿Qué hicieron con mis hermanas? —volvió a preguntar Chloe, ahora furiosa de la situación, pero las jóvenes no respondieron, por lo que recibieron otro puñetazo lleno de ira— ¡Respondan!

—Ya te dijimos todo, Chloe — le respondió Taiyou muy adolorida, levantándose con dificultad.

—¡Hermanita, nos han dado todas las herramientas para salvarnos y terminar esta maldita guerra, pero te necesitamos a ti! —también le respondió Haruka entre su dolor y seguridad.

—Ustedes se lo buscaron, malditas suplantadoras —y en un rápido ataque, Chloe se lanzó contra Taiyou y Haruka, pero cuando estuvo a punto de asestar sus golpes, las dos jóvenes detuvieron su ataque a mano limpia—. Así que si piensan atacarme.

—Si te sigues comportando como una niña estúpida, lo haremos hasta que aprendas la lección —le respondió con mucha molestia Taiyou—. Henry Ketchum se esforzó mucho, incluso sacrificó su vida para terminar con esta estupidez, y no permitiremos que por tus inseguridades y desconfianza nos arruines todo.

—¿Quién eres tú? —Chloe parecía impresionada por el cambio de su amiga, no parecía ni por asomo ella.

—¡Intenta adivinar, chiquilla malcriada! —le gritó Haruka con la misma, o más molestia—. ¿Desconfías de tus amigos, más cuando le llamas "hermanas"? ¿Qué clase de persona eres?

—Te dije que no…

—¡Cállate Apolo, estoy aburrida de escucharte! —le gritó furiosa Haruka— ¡Ya te exterminamos en el pasado, nada nos impide hacerlo ahora!

—Dijiste… ¿en el pasado? —tanto Apolo como Aioros parecían impresionados por la información.

—Tranquilo, no dolerá —y con seguridad, Haruka se lanzó a atacar a Apolo.

—¡Maldita sea! —Apolo preparó una esfera de energía y la lanzó contra Haruka— ¡Tú soberbia será tu perdición!

—¡Y usar el mismo truco dos veces seguidas la tuya! —Haruka tomó aquella esfera en sus manos, y la hizo desaparecer— ¡No me vas a controlar de nuevo! —empuñó su mano derecha, y lanzó su ataque contra Apolo, quien se protegió con mucha seguridad— ¿Eh?

—Terminaré contigo ahora, idiota —pero cuando se dio cuenta Apolo, estaba en el suelo intentando respirar— ¡¿Que acaba de suceder?!

—Sucede que en cincuenta mil años no han cambiado su forma de atacar —le respondió muy molesta Haruka, para retroceder unos pasos.

—¡¿Quiénes son ustedes en realidad?! —les preguntó Chloe muy impresionada— Nadie jamás, ha puesto de rodillas a un líder supremo, ni mi mamá ni mis tías…

—El Ash Ketchum que tú querías matar, que también es mi mejor amigo del mundo, nos enseñó cómo derrotar a estos idiotas —contestó con seguridad Haruka—. Y para que no se presenten dudas, mi nombre es May, y soy la guerrera elemental de la tierra de hace cincuenta mil años atrás.

—Y yo soy Lyra, Sakura y Marina, el tridente de la guerrera elemental del fuego —le respondió Taiyou—. También somos amigas de Ash, y no permitiremos que sigan saliéndose con la suya.

—¡Es imposible, nadie conoce como derrotarnos! —dijo muy asustado Aioros.

—Entonces algo hicieron mal que lo descubrimos —comentó con sarcasmo May.

—¡Esperen un momento! —las detuvo rápidamente Chloe— ¿Entonces ustedes tomaron control del cuerpo de mis amigas?

—¡Que te quede claro que tus amigas nos aceptaron dentro de sus cuerpos! —le regaño May, aún muy molesta.

—Perdimos la vida en batalla, por lo que depositamos nuestras almas en las joyas, como lo han hecho anteriores guerreros elementales —comenzó a explicarle Marina—. Estamos enterados de todo lo que ha sucedido, y también que vivos no podíamos venir a este lugar. Digamos que fue muy conveniente morir.

—¿Qué intentas decir con eso?

—Que tus amigas nos aceptaron por cómo somos —respondió con seguridad May.

—¿Y qué hará creer a nuestra maestra que dicen la verdad? —volvió a hostigar Aioros—. Perfectamente podrías estar actuando.

—Sencillo —respondió con sarcasmo Marina—. Si decimos mentiras, no podríamos derrotarlos.

Aquella respuesta sorprendió a Aioros, lo había dejado encasillado, mientras que a Chloe le había hecho sentido.

—Ahora respóndeme, Aioros ¿Por qué crees que no podemos estar diciendo la verdad, y realmente quisiéramos tomar el control de estas niñas? —volvió a preguntar Marina.

—Porque nadie diría una mentira para perjudicarse —respondió, como si de un tonto lo trataran—. ¿Qué clase de pregunta estúpida es esa?

—Aciertas y te equivocas al mismo tiempo —respondió triunfante Marina, dejando desconcertado al líder supremo.

—¿En verdad crees que alguien es lo suficientemente estúpido como para mentir y perjudicarse a sí mismo? —preguntó Apolo entre burlas— Que niña más estúpida.

—Creo que los estúpidos son otros —negó rendida May—. Chloe, ¿confías más en esos sujetos o en tus amigas?

—¿Por qué me preguntas algo así? —le preguntó muy extrañada.

—¿Por qué dudas de tu respuesta? —volvió a preguntarle May.

—¡Por supuesto que no estoy dudando, es obvio que confío más en mis amigas! —gritó con furia.

—¿Y por qué tus amigas te mentirían, diciéndote que hicieron todo lo contrario a lo que deberían haber hecho?

—Porque… —Chloe hizo una pausa, y pensó mejor su respuesta— Ahora que lo mencionas, no tiene sentido. ¡Pero sus presencias eran muy distintas a las que conozco!

—¿Acaso las personas tienen prohibido cambiar? —ahora le preguntó Marina, acercándose a la joven—. No creo tener el poder evangelizador de Kinomoto, pero sé que escucharás a tu corazón y encontrarás las verdaderas respuestas.

—¿Las verdaderas respuestas? —Chloe cerró sus ojos y tranquilizó su mente— Pero son unas impostoras… No, son ellas realmente. ¡Ahora que lo pienso, nadie puede igualar tal poder, ni menos tal transformación!

—¿Y no crees que, si fuesen unas impostoras, te dirían una mentira donde ellas saliesen bien? —le preguntó May.

—¡Es verdad, no tendría sentido que vinieran a decirme que se unieron al enemigo y arriesgarse a que las mate! —Chloe abrió sus ojos, y vio a Haruka y Taiyou a punto de llorar— ¿Amigas?

—¡Jamás haríamos algo en tu contra, aunque estés por matarnos! —dijo Taiyou entre llantos.

—¡Sabes que lo que más deseamos, es ver a nuestro mundo lleno de esplendor nuevamente! —le dijo Haruka con la misma desesperación— ¡Te lo pido, no caigas en la trampa de esos malditos!

—Amigas… —y poniéndose a llorar, la joven Chloe se lanzó a los brazos de sus amigas— ¡Lo lamento mucho, amigas!

—¡Malditos, pagarán por intentar manipular a Chloe! —declaró llena de ira Taiyou.

—No, ustedes pagarán su osadía —Apolo preparó dos esferas de energía, y las lanzó en contra de Haruka y Taiyou—. ¡No canten victoria tan rápido, niñitas inútiles!

—¿Eh? —Chloe miró tras ella, y por instinto empujó a sus amigas, recibiendo ella ambos ataques.

—¡Chloe! —aun recuperándose del empujón, Haruka y Taiyou vieron a su amiga sin ninguna clase de movimiento, con los brazos caídos.

—No era como lo esperaba —comenzó a decir muy serio Apolo, para pasar a una sonrisa maniática— ¡Esto es mucho mejor de lo que esperaba!

—¡Qué le hiciste a Chloe! —gritó furiosa Taiyou.

—Digamos que una mejora —Chloe levantó su rostro, y su mirada inexpresiva se clavó en las dos jóvenes—. Heredera de la luna, destruye a esas guerreras inútiles.

Chloe elevó su poder al máximo, y se lanzó a atacar a sus amigas, quienes lograron esquivar su ataque sin mayores problemas.

—No recuerdo que fueran tan ágiles —comentó muy sorprendido Aioros.

—¡Maldición, de todos modos, se salió con la suya! —gruñó furiosa Haruka.

—¡Abuelas, perdón por desperdiciar la oportunidad que nos dieron! —dijo muy molestas consigo misma Taiyou, al tiempo que ambas elevaban su poder al máximo que podían permitirse— Ahora sabemos cómo acabar con los líderes supremos, así que demos todo de nosotras.

—¡Por favor Chloe, resiste! —le pidió muy acongojada Haruka.

Mientras, Paul se encontraba a punto de terminar con Centurión. Lo tenía contra las cuerdas, y no podía esperar más que su final.

—¿Tus últimas palabras, idiota? —Paul parecía muy seguro de su victoria, y su actitud arrogante lo aseguraba.

—Creo que sí —le respondió con mucha seguridad, al tiempo que miraba al techo—. No cantes victoria tan rápido.

—¿De qué hablas? —por instinto, Paul miró a su alrededor, y se retiró rápidamente del lugar donde estaba— Debí suponer que no estabas solo.

—No, en verdad estaba solo —respondió una voz femenina—. Sentí que alguien intentaba comunicarse, y pensé que eran de la resistencia.

De pronto, una joven de apariencia amenazadora apareció de la nada, entre Centurión y Paul.

—Fui yo quien envió esa señal —le respondió Centurión.

—¿Cómo pudiste atravesar la distorsión con tanta facilidad? —Paul estaba muy sorprendido de tal habilidad.

—Un poco de respeto no te vendría nada mal, mocoso —le respondió la joven muy molesta— Son Nis, una de los líderes supremos, y junto a mi hermana Gem, tenemos la habilidad de detectar distorsiones dimensionales.

—Había oído de ustedes —comentó Paul muy serio—. La única forma de acabar con ustedes dos, es al mismo tiempo.

—Pero que bien informado estás —dijo Nis muy sorprendida—. Y también sabrás que somos las más precavidas, por eso siempre permanecemos separadas.

—Si, y por eso también son un dolor de cabeza —y bastante fastidiado, volvió a ponerse en guardia.

—Te sugiero que te rindas, seas quien seas —le advirtió Nis rápidamente—. Curiosamente, mi hermana Gem detectó la presencia de Aqua y alguien más que la acompaña. Suponemos que tú las escondiste, porque también están bajo una distorsión dimensional.

—¿Qué? —aquella situación comenzó a preocupar a Paul, quien veía por aquella pantalla como una joven casi igual a Nis y otro sujeto más, comenzaban a reparar la distorsión, haciendo ver el miedo desconsolador de Kasumi y la determinación de Sakura— ¿Que pretenden?

—Simplemente destruir la resistencia y que el orden que hemos establecido se mantenga —Nis avanzó rápidamente contra Paul, y lo lanzó contra las murallas— No sé quién seas, y no me interesa. Centurión, llévalo al calabozo y que le den una lección.

—Nis, es un Ketchum —comentó muy preocupado Centurión deteniendo al acto a Nis, quien miró a su compañero algo extrañada—. No sé cómo llegaron aquí, pero… tú sabes…

—Si vas a decir quién soy, al menos presentarme como se debe —y sin ninguna dificultad, Paul se levantó y sacudió su ropa—. Paul Ketchum, es un placer.

—¡Imposible, matamos a todos los Ketchum hace mucho! —alegó Nis muy preocupada.

—Creo que les faltaron tres —fanfarroneo Paul mientras formaba una esfera aural—. ¿Retomamos la batalla?

—Esto complicará las cosas, pero tenemos nuestro seguro para que no molesten —comentó muy seria Nis, al tiempo que volvía la mirada a la pantalla, justo en el momento en que Kasumi y Sakura quedaron al descubierto del enemigo—. Creo que es muy tarde para tus amigas.

—¡Sakura! ¡Kasumi! —Paul por fin parecía muy aterrado, solo pensaba en que esta situación no la tenía en mente.

Sakura se encontraban a merced de aquellos sujetos, y quiénes parecían los dos líderes supremos.

—Por fin encontramos a las ratas —celebró con entusiasmo Gem—. Atilas, te sugiero que controles a tus animales de caza.

—Ya la escucharon. Si hacen una estupidez, dejaré que Gem haga lo que quiera con ustedes.

—¡¿Qué es lo que quieren?! —les preguntó Sakura de forma amenazante.

—Saku, son Gem y Atilas, dos de los líderes supremos que destruyeron este lugar — le respondió Kasumi con mucho miedo, abrazándose como podía de la pelicastaña.

—¿Gem y Atilas? —Sakura sentía haber escuchado esos nombres, por lo que pensó unos segundos, y dijo de forma ocurrente— ¡Tú tienes una hermana que se llama Nis!

—¿Y qué con eso?

—¡A las dos las vencieron derrotándolas al mismo tiempo! —respondió Sakura muy tranquila—. Pero hay que derrotar a las dos al mismo tiempo, sino será lo mismo que nada.

—¿Cómo conoces esa información? —preguntó Atilas muy serio, pero más curioso de la joven.

—¡Lo tuyo fue chistoso! —comentó Sakura, intentando disimular su risa— ¡A ti te acabaron sin haber comenzado la batalla, incluso seguiste amenazando después de morir!

—¿Estás intentando ser graciosa con nosotros? —aquel comentario sí que había enfurecido a Atilas.

—Saku, los líderes supremos son ignorantes de lo que sucede en su época —le comentó Kasumi.

—¿Significa que tampoco saben de lo que sucedió… en ese lugar? —preguntó la pelicastaña en clave.

—No creo que sepan ni lo de Asherah, ni lo de la doctrina egoísta —respondió de forma inconsciente, haciendo que Sakura tapara de golpe su boca.

—¡Te dije que no dijeras nada! —le gritó furiosa Sakura.

—¿Asherah? ¿Doctrina egoísta? —los dos generales se miraron, y comenzaron a reírse de forma descontrolada.

—Pobre Aqua, sigues creyendo en esos cuentos infantiles —comenzó a burlarse Gem.

—Además sigues arrastrando a otros con esas estupideces —negó rendido Atilas—. En verdad pensé que hablaban en serio al haber acertado en cómo vencer a Gem y Nis, pero después de decir esas estupideces de vencerme antes de empezar, y más de seres ficticios y cosas que no existen… ¿Qué se te ocurre hacer con las dos?

—Por alguna razón, Aqua no puede transformarse. Seguramente usaste todo tu poder, o volviste a olvidar tu joya elemental —Gem sonrió, y comenzó a caminar fuera de aquella sala—. Me da lo mismo que hagan con ellas, úsenlas como estimen conveniente.

—Ya escucharon, mascotas —Atilas señaló a Sakura y Kasumi, y simplemente sonrió—. Espero que queden satisfechos, aún tienen mucho trabajo.

Aquel grupo de personas comenzó a mirar a Sakura y Kasumi de la forma más lascivia y depravada posible, mientras Sakura seguía abrazando a Kasumi, preparada para lo que viniera.

—Así que en verdad no saben nada de lo que sucedió ni en la nada, ni en el mar cuántico —pensaba Sakura mientras miraba a su alrededor, luego a Kasumi, y por último su reloj—. Apenas va un 70% de adaptación al Yggdrasil, no podré usar ninguna transformación por el momento.

—Perdóname Sakura, me transformé en una inútil cuando nos conocimos y ahora también —le pidió Kasumi, muy triste y totalmente rendida—. A partir de ahora, nuestro único destino es ser envases para crear más seres malvados… Ser abusadas por la eternidad…

—¡No vuelvas a decir esas estupideces! —Sakura se levantó y se puso en guardia, lista para pelear— ¡Yo también me transformé en una inútil en un inicio, y eso provocó que todos mis amigos fueran perjudicados, por eso decidí pelear hasta el final!

—¡Pero no podemos pelear, no podemos transformarnos! —le recordó desesperada Kasumi.

—¡Para pelear no necesitas una transformación, solo necesitas determinación, valor, y corazón! —arengó con mucha soberbia Sakura— ¡¿Tú los tienes, u olvidaste el motivo por el que comenzaste a pelear, eliminarnos y unirte a nosotros?!

—¡Borrar la corrupción de este mundo, a los líderes supremos y a Arades! —queriendo tomar valor, Kasumi se separó de Sakura, y también se preparó para pelear— ¡Por fin vemos una luz al final de túnel, y no pienso desperdiciar esta oportunidad de terminar con todo esto!

Y, antes que el grupo comandado por Atilas avanzara contra Sakura y Kasumi, ellas decidieron arremeter contra aquel grupo, atacando a mano limpia a todo lo que se les cruzaba, cayendo cada uno con mucha facilidad.

—No puedo creerlo, ¿tan poderosa me hice? —comentó Kasumi muy sorprendida.

—Eres de mucho más de lo que piensas, amiga del alma —le respondió con mucha seguridad Sakura, quien seguía atacando a quien se le cruzara—. Tenemos un motivo para pelear, por eso somos fuertes aún sin nuestras transformaciones.

Mientras, Atilas y Gem miraban con seriedad la situación.

—No se suponía que Aqua fuese tan fuerte, mucho menos sin su transformación. ¿Qué rayos está pasando aquí? —Gem miró atentamente cada movimiento de ambas jóvenes, intentando sacar conclusiones—. Lo que más me llama la atención, es esa mocosa de traje escolar. ¿De dónde salió? Jamás la habíamos visto.

—Su energía tampoco corresponde a este mundo —agregó Atilas.

Y sin mayores dificultades, las dos amigas del alma acabaron con cada uno de aquellos perversos humanos.

—¡No puedo creerlo, si acabamos con todos y no nos costó nada! —celebró con entusiasmo Kasumi.

—¡Te dije que confiar en Paul era lo correcto! —asintió Sakura con entusiasmo.

—¡Cuando lo veamos de nuevo, le agradeceré como corresponde! — celebró la joven, tomando las manos de Sakura con mucha euforia— ¡¿Me dejarías darle un besito?!

—¡¿Ehhh?! —pero como las veces anteriores, Sakura no pudo responder como corresponde.

Pero en un instante, Sakura empujó con fuerza a Kasumi, separándose de ella.

—¿Sakura? —sin entender la acción de la joven, Kasumi se levantó en búsqueda de una respuesta, viendo como Atilas la tenía agarrada del cuello con firmeza— ¡Sakura!

—No vuelvas a pasarte de lista, niña estúpida —la amenazó Atilas, al tiempo que le dio un rodillazo en el abdomen.

—Yo que tú, no me confiaría tanto —continuó Sakura con soberbia—. No ganarás nada si me matas. ¿Sabías que ya he muerto tres veces?

—¿Comenzaste a delirar? —Atilas dejó caer a Sakura al suelo y le puso un pie encima, dejándola inmovilizada—. Y tu Aqua, deja de jugar y vuelve a tus labores.

—Ve por tu joya elemental, tenemos trabajo que hacer —le recordó Gem—. Nuestro señor Arades tiene una agenda muy apretada.

—¿Nuestro señor? —Kasumi parecía muy sorprendida de tal calificativo a quienes eran sus enemigos.

—¡Levántense mascotas, tienen mucho trabajo preñando de más soldados a esta estúpida! —les ordenó Atilas a sus hombres, quienes se levantaron como si nada, lanzándose todos directamente a la joven.

—¡Déjenla, viene conmigo! —le suplicó Kasumi.

—¿Qué viene contigo? —tanto Atilas como Gem se miraron, y después a Kasumi— ¿Eso qué significa?

—Verán… —Kasumi vio a Sakura, quien simplemente asintió con la cabeza—. Es una joven que escuchó nuestros planes, y quiere trabajar por el gran futuro que nos depara nuestro señor.

—Si es así, ¿por qué nos atacaron? —volvió a preguntar Gem, muy extrañada de tal respuesta.

—¿Cuánto tiempo llevamos tratando de derrotarlos? Hasta hace unos segundos, seguían siendo nuestras peores pesadillas, pero aquel pensamiento de pelear por los ideales de nuestro señor Arades y arrepentirse de todo el mal que han hecho nos hace aliados, ¿o me equivoco?

—Creo que tiene razón, Gem —Atilas miró a sus soldados, y les ordenó rápidamente—. No se muevan.

—Lamento este malentendido, pero llegué a este lugar con una historia y ahora resulta que es muy distinta —con mucha dificultad y muy agitada, Sakura se levantó y miró a Atilas y Gem—. Me dejaron muy lastimada.

—También lamentamos el malentendido —Gem posó su mano derecha en el hombro izquierdo de Sakura, y restauró su energía y heridas—. Sabemos que Aqua y las otras guerreras fueron, no solo en búsqueda de aquellos objetos, sino también de aliados. Antes que comiences a hablar, debes jurar lealtad absoluta a nuestro señor.

—¡Le seré leal a mi gran señor Arades hasta la muerte! —gritó Sakura con mucha seguridad—. ¿Con eso estará bien?

—Con ese entusiasmo, no es necesario más —celebró Gem.

—La joven Sakura nos informó sobre un código Cronos, fue por eso que decidió venir a avisarnos —les comunicó Kasumi.

—¿Un código Cronos?

—Un miembro de la familia Ketchum llegó a este lugar con intenciones de derrotar a Arades.

—¿Un Ketchum? —Gem pensó muy seria la situación—. Si es así, nos pondrá las cosas más difíciles.

—¡¿Pero no se suponía que habíamos acabado con esos sujetos?! —alegó muy molesto Atilas.

—Siempre han sido famosos por ser tercos y persistentes, así que no dudaría que haya venido uno de ellos a este lugar —comentó algo fastidiada Gem—. ¿Saben dónde se encuentra?

—Dentro de la zona de bodegas del acuario —le indicó Sakura con la mano—. Fue a buscar un lugar donde refugiar a los rebeldes.

—Veo que vienes muy bien informada —Gem miró con mucha atención a las dos jóvenes, muy en especial a Sakura, quien miraba su reloj de forma insistente—. ¿Qué es lo que trae, jovencita?

—Es un regalo de Kasumi —le respondió, al tiempo que le mostraba el reloj y la barra de progreso.

—¿80% completado? —Gem miró a Sakura muy extrañada— ¿Qué significa eso?

—Es una actualización que implementé —respondió rápidamente Kasumi—. Yo misma lo hice, pero sigue como prototipo, así que lo actualizo muy seguido.

—Ya veo. Quítate esa cosa, no están permitidas en este lugar.

—No puedo hacerlo, es parte de mi —le respondió Sakura con recelo.

—No te estoy preguntando, es una orden de tu superior —Gem agarró la mano izquierda de la joven, e intentó sacarle el reloj sin éxito— ¿Qué significa esto?

—¡Por eso les dije que era un prototipo! —respondió Kasumi muy nerviosa— ¡Es un defecto de fabricación!

—¿Estás segura? —en cambio, Centurión caminó hacia Kasumi, la tomó del cuello, y vio que si portaba el collar marino—. Así que si traías ese collar. Transfórmate y deja de estar jugando.

En aquel segundo, tanto Kasumi como Sakura se pusieron muy nerviosas. ¿Cuánto les daría la farsa hasta que terminara dicha actualización?

Dentro de los calabozos, Mariah y Hikari continuaban en su misión de rescatar a sus progenitores. Lamentablemente, la misión no había resultado del todo como esperaban, puesto que sí las encontraron, pero la muerte había dejado su huella en dos jóvenes madres.

—¡Por favor señorita Dawn, confío en usted! —decía llena de esperanza Mariah mientras la veía, y después el cuerpo sin vida de su madre.

—No parecen haber fallecido hace mucho, pero más del tiempo máximo para poder revivirlas —Dawn puso sus manos en ambas jóvenes, y comenzó a concentrar energía—. Primero reactivaré cada una de las células de sus cuerpos, así cuando vuelvan a la vida, será en plena condición.

—Ten mucho cuidado con lo que haces, no sólo podrías perjudicarte tú, también a mi hija —le aconsejó muy seria la madre de Hikari.

—¿No me digan que han estado usando las joyas elementales sin saber que tienen en sus manos? —volvió a advertirles Dawn—. Hikari quiere hacer todo lo posible para que Mariah y Chloe no sufran por este terrible incidente, y les aseguro que tiene la fuerza para lograrlo. Yo solo estoy aplicando todo lo que me enseñaron mis maestros, desde el señor Vegeta hasta la señorita Aurora. ¿Ahora podrían dejar que haga mi trabajo?

Las cuatro mujeres estaban muy sorprendidas de la seguridad y confianza con la que hablaba Dawn. Pese a que ahora no era más que el alma encerrada en el cuerpo de Hikari, parecía más segura de sus propias habilidades.

—¿Qué clase de experiencias han pasado para tener esa determinación? —le preguntó Marina, muy sorprendida de su forma de actuar.

—Solo digamos que dimos con mucho gusto nuestros sentimientos, nuestra seguridad, y muy en especial nuestras vidas a esa tonta de Sakura, y valió la pena totalmente —le respondió con más temple.

—¿Te refieres a Sakura Kinomoto? —preguntó muy sorprendida Mariah.

—Hicimos lo que tus amigos querían, cuando Ho-oh se les apareció a darles su misión, y que viajar entre dimensiones, realidades, el tiempo, e incluso donde nada existe y donde todo empezó, no fuera más que un viaje de turismo. Y no olvides el conocer a Asherah.

—¿Quiere decir que lo que nos dijo Hikari es real? ¿Que esa tal Sakura Kinomoto es una de las reencarnaciones de Asherah? —volvió a preguntar Misty, haciendo que todas cayeran en que todo era verdad.

—Como nos decía Phil, no les estoy preguntando si me creen o no, solo les estoy informando —de pronto, la transformación de Dawn desapareció—. Tía Videl, tía Usagi…

—¿Eres tú, mi Hikari? —Dawn se le acercó a su hija, quien seguía mirando con atención a las dos mujeres.

—¡Mamá…! —y llena de desesperación, Mariah gritó con mucha rabia— ¡Por favor mamá, despierta!

De pronto, la mano derecha de Videl comenzó a moverse con dificultad, pero lo hacía. Dawn si había logrado revivir a Usagi y Videl.

—¿Dónde estoy? —con mucha dificultad, Videl comenzó a moverse hasta sentarse, recibiendo un abrazo con demasiada felicidad y paz— ¿Mariah?

—¡Mamá, te quiero mucho! —comenzó a gritar desesperada— ¡Te juro portarme bien y jamás alejarme de ti!

—Mariah… —Videl no lograba entender qué pasaba, pero no le importaba, estaba ahí su hija llorando de felicidad por ella, por lo que la abrazó para consolarla—. Mi Mariah siempre ha sido una niña buena, y soy muy feliz por saber que te encuentras bien.

—¿Dónde estamos? —comenzó a preguntar Usagi— ¿Y ustedes qué hacen aquí?

—Aún no entendemos del todo que sucede, solo sabemos que nuestras niñas descubrieron que seguíamos con vida, y vinieron a rescatarnos —contestó con felicidad Misty—. Por favor Hikari, dile a tu amiga Dawn que gracias por darnos esperanzas y nos disculpe por haber perdido la fe.

—A eso vinieron tía, a devolvernos nuestra fe y esperanza —le respondió Hikari claramente agotada—. Aunque haya sido mucho tiempo en el pasado, ellos vinieron a rescatarlas y vencer a Arades… —pero el agotamiento le pasó la cuenta a Hikari, cayendo agotada.

—¡Hikari! —pero antes que tocara el suelo, Mariah la atajó y tomó en brazos— ¡¿Estás bien?!

—Jamás había utilizado la habilidad de resurrección de este modo —le respondió muy feliz, pasando sus brazos por el cuello de la joven—. Por ver feliz a mis hermanitas y a ti, siempre seré capaz de dar mi vida.

—¡Si Phil te escuchara se pondría a llorar, y yo también! —le dijo casi al borde del llanto— ¡Le prometí que te cuidaría, y seguiré haciéndolo!

—¿Quién es ese tal Phil, niñas? —les preguntó Misty, muy extrañada de sus formas de hablar, a los que Hikari y Mariah se miraron a los ojos y se sonrojaron.

—Es un muy amado amigo que conocimos en el pasado —respondió Hikari muy apenada.

—Es gracias a él que descubrimos la farsa de Arades en contra de Ash, el que ustedes seguían con vida, la aparición de Asherah y habernos abierto los ojos a la verdad —respondió con orgullo y satisfacción Mariah.

—Fue capaz de usar a Axis como si él la hubiese diseñado, investigó el futuro y el pasado de lo que sucedía, es capaz de usar la sincronía empática y es la reencarnación de Henry Ketchum, quien puede usar la sinergia afectiva —continuó halagando Hikari.

Las dos parecían un par de enamoradas por el joven, cosa que puso muy nerviosas a las jóvenes madres.

—Jamás las habíamos visto tan interesadas por un chico —comentó muy impresionada Videl.

—¿No era que odiaban a los hombres? —les preguntó Dawn muy extrañada.

—Los de esta época no son más que unos cobardes poca cosa, y los otros son esclavos de Arades —respondió con asco Mariah.

—Pero Phil es el mejor chico que jamás ha existido —también respondió muy enamorada Hikari, terminando muy decepcionada—. Lamentablemente tiene novia.

—Las cosas más bonitas son las más difíciles de conseguir —les advirtió con serenidad Misty.

—Creo que tiene razón, tía —sentenciaron las dos jóvenes al unísono.

—Mejor concentrémonos en salir de aquí —les aconsejó May—. ¿Cómo llegaron a este lugar? ¿Es seguro salir por donde llegaron?

—Fingimos seguir trabajando para Arades, por lo que no fue difícil llegar —le respondió Hikari, mientras bajaba de los brazos de Mariah.

—¿Te sientes mejor? —le preguntó Mariah, a lo que Hikari simplemente asintió—. Bien. Entrar fue muy fácil, el problema será salir.

—Ese no será problema —Hikari tomó el bolso que traía, y sacó un teléfono de él—. Serena me entregó su terminal antes de salir del mar cuántico.

—Que precavida —comentó muy sorprendida Mariah.

—Llamemos a Sakura, seguramente ella o Paul podrán abrirnos una grieta para llegar hasta allá.

—¿Una grieta? —preguntó muy extrañada Marina.

—Paul es el regente de Giratina y Sakura puede manipular la energía a nivel cuántico, por lo que pueden pasar entre distintas dimensiones y épocas. Fue gracias a ellos que regresamos al futuro —Hikari tomó el teléfono, pero solo salía una barra de progreso— ¿80%?

—¿Todavía sigue cargando lo que sigue cargando? —bufó Mariah.

—Creo que tendremos que esperar —suspiró rendida Hikari.

—¿Y cómo llegaron a nuestra celda? —ahora les preguntó muy extrañada May—. Nadie sabía de este lugar.

—Elix y Marte nos dejaron en una sala en particular, quisimos buscar alguna entrada secreta y la encontramos a los segundos —respondió Mariah de forma muy despreocupada.

—¿Elix y Marte? —las seis mujeres parecían muy preocupadas por tales datos.

—¿Sucede algo? —les preguntó Hikari muy preocupada.

—Las trajeron a una trampa —les respondió Misty—. ¿Por qué Elix y Marte las dejarían entrar a un lugar así?

—Porque cambiaron su forma de pensar, y ahora trabajan para… —pero Hikari dejó de hablar de inmediato.

—Así es Hikari, caímos como unas tontas —negó resignada Mariah— Pero ¡¿cómo…?!

—¿Porque ya sabíamos a qué venían? —respondió una escalofriante voz en el ambiente.

—Elix —Misty buscó a Elix hasta encontrarlo, y se interpuso.

—Elix puede leer la mente de los demás, fue por eso que pudo saber nuestras intenciones. ¡Olvidamos demasiados detalles importantes, maldita sea! —comenzó a gritar Hikari con mucha rabia.

—Los líderes supremos apostaron a hacerles creer que eran sus aliados, pero simplemente estaban jugando con ustedes —sentenció Usagi—. Algo sucedió, y ese fue el motivo por el cual decidieron hacer todo esto.

—Así es —asintió Marte—. Fallaron sus planes, y ahora no son más que enemigos de Arades.

—Sigo sin entender qué sucede aquí —comenzó a decir muy confundida Hikari.

—Lo que sucede aquí es bastante sencillo —comenzó a decir Mariah, quien tomó una posición muy seria—. Desde el inicio trabajaron para Arades, ustedes simplemente cumplieron una orden de fabricar un enemigo para las chicas, y así tenerlas bajo control.

—Una apuesta muy arriesgada, pero tiene mucho sentido —le desafió Marte con mucha confianza.

—No estoy apostando, estoy diciendo lo que son —Mariah se puso en guardia, y se lanzó a atacar a Elix y Apolo.

—Que valiente al enfrentarte a los dos tú sola —ironizó Elix con mucha confianza, esperando con calma el ataque.

—Conmigo bastará.

Mariah se lanzó de frente contra Marte, quien resistió sin problemas el ataque, para verse de un segundo a otro en el suelo. Hikari era la única feliz y con entusiasmo por el resultado, mientras que las adultas estaban impresionadas, ya que jamás habían visto a un líder supremo de rodillas ante su enemigo.

—Así que sabes cómo derrotarnos —comenzó a decir muy preocupado Elix.

—Y también a ti —Mariah volvió al ataque contra Elix en esta ocasión, siempre de frente.

—No siguen siendo más que unas mocosas insolentes —Elix se preparó para contraatacar abriendo su defensa, hasta ver a centímetros de él a Mariah.

—Te equivocas en todo, Elix.

De pronto, Mariah elevó su puño para atacar, a lo que Elix lo esquivó con antelación, todo para sentir un fuerte golpe en el abdomen.

—¡¿De donde vino eso?! —totalmente confundido, Elix vio con antelación como venía un golpe directo a su cuello, pero al tratar de evitarlo, recibió un fuerte golpe en su cabeza, mandándolo a volar contra las murallas.

—Primero, jamás subestimes el poder de un saiyajin. Segundo, te dejaste llevar por ser Mariah. Tercero, quien nos enseñó cómo derrotarlos fue nuestro fiel y querido amigo Ash Ketchum. Y, por último, mi nombre es Son Gohan, hijo de Son Goku, el hombre más poderoso del universo.

—¡¿Qué clase de estupideces dices?! —tanto Marte como Elix parecían muy preocupados por tal declaración.

—Ustedes se hacían llamar generales de la luz para engañar a las chicas, pero no eran más que los generales de Arades; sus soldados más leales. Cayeron uno por uno, y en nuestra época no son más que historia.

—Dices cosas muy interesantes —le reprendió Elix—. ¿Sabías que jamás ha aparecido alguien que nos haya dado, aunque sea una batalla?

—Cualquiera que sigue derrotado en el suelo, ¿en serio se digna a decir esas palabras tan arrogantes? —Gohan tomó velocidad y se fue contra los dos, volviendo a dejarlos en el suelo—. Tengo que admitir que, cuando nos enfrentamos, nos costó más trabajo derrotarlos, aun siendo ustedes más débiles. ¿Será porque nos hicimos más poderosos, que no me parecen gran cosa?

Las adultas no creían lo que veían, de pronto las cosas eran tan distintas, que parecía un sueño.

—¿Qué sucede aquí? —preguntaba muy impresionada Misty.

—Esto debe ser una clase de sueño, o algo por el estilo —continuó igual de perpleja Marina.

—¿Ella en verdad es mi pequeña Mariah? —preguntaba Videl muy confundida e impresionada.

—Los sucesos del mar cuántico fueron más allá de lo que creíamos —comenzó a explicar Hikari—. Nosotras aceptamos transformarnos en las guerreras elementales de su época y la nuestra, y a nuestros antepasados en nuestro ser. Quien pelea en este momento ahí, es Gohan, y sé que terminará con esos generales para siempre.

—Así que aquel trabajo de más de diez años dio frutos —pensó con mucha felicidad Misty—. Muchachas, pronto terminará esta pesadilla y volveremos a la paz.

¿Lograrán salir Kasumi y Sakura del acecho de Gem y Atilas? ¿Qué harán Haruka y Taiyou con Chloe? ¿Y lograrán de verdad rescatar a las madres de las jóvenes guerreras? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará...
 
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Hola a todos una vez mas, he aquí con un nuevo capítulo. En esta ocasión el capítulo será delicado en su trama, así que les sugiero discreción con la lectura. Decidí no entrar en muchos detalles para que no parezca grotesco, pero se que la imaginación hará lo suyo en cada uno. Saludos y hasta la próxima!

...​

Capítulo 119: "Personificando la creación y la destrucción"

Sakura y Kasumi se encontraban en la peor encrucijada de su actuación, por muy pequeños detalles, estaban a punto de caer.

—¿Qué estás esperando? —comenzó a amenazar Atilas a Kasumi, en vista que no realizaba mayor acción.

—En este momento no puedo —le respondió totalmente cohibida—. Tuve que usar todo mi poder en mi última batalla.

—¿Y se puede saber contra quién?

—¡Fue contra mí! —respondió rápidamente Sakura— Tuvimos una batalla de práctica, y quedamos totalmente agotadas.

—¿En verdad eres tan poderosa? —dudó Gem, volviendo a colocar su mano derecha en el hombro izquierdo de la pelicastaña—. Ciertamente eres un poco más fuerte que un humano promedio, pero nada resaltante.

—¡Les sugiero que nos digan la verdad! —comenzó a increpar muy molesto Atilas—. ¡Si nos dicen la verdad, pasaremos por alto esta situación!

—¡De acuerdo! —aceptó con seguridad Sakura— Kasumi no puede transformarse porque usó su fuerza más allá de su ser, y eso se debió a que se enfrentó a mi usando la doctrina egoísta. Aun así, no pudieron vencerme ni lograron bloquear mi poder, y cuando casi lo lograron, despertaron a Asherah.

—¿Otra vez nos tendrán con ese cuento? —muy fastidiada, Gem hizo arrodillarse a Sakura, quien ya no confiaba en el plan.

—¿Tienen alguna prueba? —les preguntó Atilas, pero no hubo respuesta, por lo que también arrodilló a Kasumi en el suelo— No son más que unas impostoras.

—¡No lo somos, eso sí lo podemos probar! —le gritó seriamente Kasumi.

—Entonces —Atilas caminó hasta Sakura, y la tomó de la barbilla—. ¿Quién eres en verdad?

—Soy Sakura Kinomoto, reencarnación de Asherah —le respondió con rabia—. Debí suponer que engañarlos era inútil.

—¿En serio crees que creeré tal mentira? —Atilas soltó la barbilla de Sakura, y volvió por Kasumi—. ¿Eres consciente que no existe nadie vivo de apellido Kinomoto? Además, continúan con aquella estupidez de Asherah.

—Son más fuertes que un humano promedio, pero no son más que soñadoras que quieren ser algo que no son —finiquitó Gem, arrastrando a Sakura del cabello—. Que fastidio.

—¡Suéltame, me duele! —comenzó a gritar de dolor Sakura para terminar, lanzada contra Kasumi— ¡Perdóname Kasumi!

—¿Qué piensan hacer con nosotras? —preguntó Kasumi con mucho temor.

—Les daremos dos opciones, o ser nuestros súbditos, o envases para nuestros futuros soldados —ante la nula respuesta, Gem chasqueo sus dedos—. Hagan lo que quieran con esas estúpidas.

—¡No es necesario pensar en cómo terminaremos, pero al menos puedo salvar a Kasumi! ¡Perdóname Paul, pero estamos condenadas! —pensó muy desesperada Sakura mientras miraba tras ella, y volvía la vista a Kasumi— ¡Cierra los ojos y tapa tus oídos!

—¿Qué vas a hacer? —Kasumi parecía muy aterrada, más cuando notó que Sakura se arrodilló entre sus piernas—. Amiga del alma…

—¡Hazlo, ahora! —le ordenó furiosa la pelicastaña.

—¿Así que quieres ser la primera? Y veo que venías preparada —comentó de forma muy desagradable uno de los sujetos.

—No quiero…

—¡Maldita sea, hazlo o te odiare de por vida! —gritó con más desesperación Sakura, haciendo que la joven hiciera caso— Ya verás que todo saldrá bien, mi pequeña Kasumi —y mucho más tranquila comenzó a acariciar su cabello, al tiempo que sentía como comenzaban a bajar su ropa interior—. Solo imagina que estás en un hermoso campo lleno de flores, donde hay muchos Pokémon con quienes hacerte amigos.

—Un hermoso campo, con muchos Pokémon —susurró Kasumi, mostrando una sonrisa cálida—. Es como siempre hemos soñado nuestro mundo.

—Es por lo que estamos aquí… —pero la voz de Sakura se cortó por un fuerte dolor tras ella, al tiempo que la hacían moverse de forma frenética— Todo requiere un sacrificio, y estoy dispuesta a hacer lo que sea por tu bienestar y tu felicidad, amiga del alma.

—Yo también te quiero mucho, amiga del alma —soltó con felicidad Kasumi.

—Que ternura, protegiendo a tu amiga de lo inevitable —y de forma burlesca, aquel sujeto sujetó de las caderas a Sakura, mientras otros dos la agarraban de los brazos, al tiempo que aplastaban su cabeza contra el pecho de Kasumi—. Me da lo mismo lo que hagas, este será el destino de las dos por la eternidad.

—¡Esto es repugnante, solo me dan ganas de vomitar! —pensaba totalmente desesperada Sakura, llorando desconsoladamente mientras intentaba mirar su reloj—. ¡Te lo suplico Axis, termina rápido!

Lamentablemente, o por suerte, Paul ya no tenía visión de lo que había comenzado a suceder con las dos jóvenes.

—Sakura… Kasumi… —debido a la rabia, Paul se lanzó a atacar a Nis y Centurión a la vez, perdido por la ira.

—Veo que tocamos una fibra en ti —comentó entre burlas Nis.

—¿Te gustaría saber qué está sucediendo con ellas en este mismo instante? —le preguntó Centurión con el mismo tono burlesco.

—¡Los voy a exterminar, malditos! —gritó lleno de ira Paul, al tiempo que dejaba salir a Gliscor— ¡Pagarán muy caro por lastimar y denigrar a mi familia!

—¿Qué haces con ese Pokémon? —comentó furioso Centurión— Después de derrotarte, lo volveré a los almacenes para que vuelva a…

Pero al ver que ambos se envolvían en un halo marrón, Nis y Centurión guardaron silencio y el miedo comenzó a invadirlos. Y cuando este desapareció, dejando a la vista a un Paul y Gliscor totalmente distintos, comenzaron a retroceder.

—Se que Sakura me prohibió que sacáramos a nuestros Pokémon, pero en verdad quiero exterminarlos —comenzó a decir envuelto en furia—. La sinergia afectiva nos vuelve los seres más poderosos del universo, no hay nada que nos detenga.

—¡Es… imposible! —soltó aterrada Nis— ¡Significa que esa mocosa en verdad es la reencarnación de Asherah!

—Así que tú eres uno de esos tres mocosos que escondieron cuando maté a esos dos debiluchos —comentó con mucha molestia Centurión—. ¿A eso te referías con que pagaría por lo que le hice a tus padres y tus hermanos?

Paul no respondía a nada, simplemente esperaba algo.

—Así que mataste a sus padres, pero no a esos mocosos —comentó muy molesta Nis.

— Es imposible —le negó Centurión—. Se suponía que los hallamos y fueron eliminados. Murieron en el acto… No existe ningún Ketchum con vida…

—¡Ustedes son quienes se quedarán sin vida! —de un segundo a otro, Paul apareció tras Centurión, quien cayó sin vida al suelo— ¿Esto es en serio? ¿Ni siquiera duró cinco segundos?

—¡Dime la verdad, de dónde vienes! —le gritó furiosa Nis.

—¿En verdad te interesa saberlo? —Paul miró a su alrededor, miró a Gliscor, y entre los dos embistieron con tanta fuerza a la aliada de Arades, que comenzó a chocar con mucha fuerza contra las murallas del lugar.

Taiyou y Haruka tenían tantos problemas para pelear; de hecho, no lo hacían, no podían.

—Si no se defienden, seguirán sufriendo los ataques de su querida Chloe —les alentaba Aioros con frialdad.

—¿Pero qué opinarían sus amigas si se enteran que tuvieron que exterminar a su amiga para salvarse de ella? —preguntó de forma maliciosa Apolo.

—Qué bueno que piensen así, eso es una gran ventaja a nuestro favor —anunció de forma victoriosa Taiyou.

—Si Sakura pudo con una situación igual, significa que nosotras también podemos —también declaró en mismo tono Haruka.

—¿Dicen que tienen la victoria, pese a que les están dando una paliza? —ante aquella burla, Aioros negó con una risa sarcástica—. Chloe, pon en claro la situación en la que están.

—¡Chloe, despierta! —comenzó a gritar desesperada Haruka.

—¡Hermanita, tú eres más fuerte que ellos, demuéstraselos! —intentó alentar Taiyou.

Pero todo lo que recibieron ambas jóvenes, fue una esfera de energía de Chloe. Por cada ataque que recibían, era mayor el daño, ya que seguían de forma testaruda intentando despertarla.

—No tengo tiempo para jugar con ustedes, mocosas —Aioros caminó hacia Haruka y Taiyou, y cuando estuvo al lado de ambas, perforó el abdomen de las guerreras.

—¿Acaso piensas matarlas? —preguntó Apolo, muy extrañado de la actitud del líder supremo.

—Haré algo mejor que eso —Aioros caminó hasta Chloe, y le dio dos bofetadas con sus manos ensangrentadas, impregnando su rostro—. Reconoce este olor, a partir de ahora son tus presas, y debes seguirlas y jugar con ellas por la eternidad.

—Chloe… —Taiyou hacía lo posible para mantenerse consciente y despertar a la joven, pero ya no lograba moverse.

—¡Déjenla ir, no sigan torturando a Chloe! —comenzó a suplicar Haruka con las energías que le quedaba.

—Veo que no han entendido la situación, Tera, Magma —comenzó a volver a explicar Apolo—. Si no pueden atacar a sus propios amigos, no nos sirven para nada.

Chloe avanzó rápidamente contra las dos debilitadas jóvenes, y atacó de forma directa en las heridas de Haruka y Taiyou, provocando que se retorcieran y gritaran del dolor, y que perdieran sus transformaciones.

—Jamás te vamos a atacar… eres nuestra hermanita… y te queremos mucho —dijo Haruka con su último aliento, con lágrimas en sus ojos.

—Estoy feliz porque… tú fuiste quién nos derrotó… Te admiro hasta el final… —terminó Taiyou con una sonrisa en sus labios.

Pero en el segundo que Chloe les iba a dar el golpe de gracia, quedó totalmente paralizada. Parecía que algo había pasado en su mente…

¡Chloe! —se escuchaba en la mente de la joven, de forma lejana— ¡Chloe! —pero el grito se escuchó tan fuerte, que provocó que la consciencia de la joven despertara.

—¿Quién eres? —Chloe buscaba dentro de ella misma la dueña de la voz, pero no la encontraba.

Por fin te encontré —de pronto, frente a ella, apareció una joven rubia—. ¿Por qué lo hiciste?

—¿De qué hablas? —ante tan extraña pregunta, la joven rubia le indicó una imagen del exterior, mostrando a sus amigas en el suelo, luchando por mantenerse con vida— ¡¿Quién les hizo eso?!

Tú fuiste —le respondió muy triste—. Eres la culpable y responsable de este crimen.

—¿Tú quién eres? —le preguntó de forma sospechosa Chloe— ¿Cómo sé que no fuiste tú? Jamás te había visto en mi vida.

Mi nombre es Usagi Tsukino, y soy tu ancestro de hace cincuenta mil años. Taiyou y Haruka también son mis preciadas amigas, ¿por qué querría atacar a quién intento proteger con mi alma?

—¿Con tu alma? —aquella expresión llamó mucho la atención de Chloe.

Sacrificamos mucho, incluso nuestras vidas para que Sakura terminara con la corrupción, y salvarlas a ustedes —le respondió con mucha tranquilidad—. Ahora te vuelvo a preguntar. ¿Por qué lo hiciste?

—¡Yo no lo hice! —le respondió furiosa.

Si lo hiciste —le negó con tristeza—. Negaste a tus amigas, desconfiaste cuando intentaron salvarte, y te dejaste poseer por el manipulador de Apolo y ese maldito de Aioros.

—Hablas de ellos con mucha ira y odio —le comentó muy preocupada.

Por culpa de esos dos malditos casi caímos en el mismo error, atacar a quienes querían ayudarnos sin ningún interés. Taiyou y Haruka sólo querían lo mejor para ti, y dudaste en tantas ocasiones, que esos generales vieron un punto débil en tu corazón y tomaron poder de tu voluntad.

—No puede ser cierto lo que me dices —comenzó a negar espantada.

Entonces respóndeme, ¿de quién es la sangre que cubre las manos de Aioros?

Nuevamente, una imagen se posó en las manos de Aioros, mostrando una gran cantidad de sangre bañando a estas.

¿Quieres remediar esta situación y salvar a tus amigas?

—Sí quiero… —respondió con miedo.

¡Quiero sentir seguridad y valor en tus palabras, dímelo desde el corazón! —le gritó furiosa Usagi— ¡Dime qué quieres a tus amigas con todo tu ser!

—¡Quiero salvarlas, son lo único que tengo en mi vida! —gritó con desesperación— ¡Sin ellas, me muero!

Entonces te ayudaré a salvarlas, pero tendrás que confiar en mí ciegamente —volvió a decir Usagi, pero mucho más tranquila—. Observa con calma y no hagas nada, pero el resto tendrás que hacerlo tú, ¿de acuerdo?

—Si ellas han confiado en ustedes, entonces también lo haré —Chloe le asintió con seguridad, y aceptó la propuesta—. Te daré mi cuerpo para que hagas lo que quieras, pero te lo suplico, salva a mis amigas.

… hasta que de pronto, comenzó a moverse nuevamente.

—Ahora entiendo por qué Phil nos dividió para terminar con cada uno de ustedes —comentó de golpe Chloe con mucha soberbia—. Apolo, intentaste usar a mis amigos para que peleen entre ellos. Aioros, intentaste manipularnos para hacernos creer que personas tan maravillosas eran nuestros enemigos mortales. Y no solo ustedes, Arades y todos ustedes transformaron este mundo en un verdadero infierno.

—¡Deja de hablar estupideces y termina con esas molestias ahora, esclava! —le ordenó furioso Aioros— Después te enseñaré a respetar a tus superiores.

—¡Curación lunar! —de pronto, Chloe fue rodeada de un halo plateado, liberándola de la energía que la manipulaba— Lo siento mucho Taiyou, Haruka, quería usar lo último que me quedaba de sailor moon para salvarlas, pero Chloe quiso confiar en que podría salvarlas.

—¡Tú no puedes hacer eso, es imposible! —gritó impávido Apolo, dando un paso atrás— ¡Destruimos cualquier indicio de ese maldito reino lunar!

—Y yo también lo hice —Chloe terminó su transformación volviendo a la normalidad, y tomó el orbe blanco y la pokébola que le habían entregado, las cuales yacían en el suelo abandonadas—. Reshiram, terminemos está maldición de una vez por todas.

—Tú no eres Chloe… ¿Quién eres tú y qué hiciste con ella? —preguntó muy asustado Aioros, tenía un presentimiento, el peor de todos, y la nueva transformación de Chloe aclaró la situación—. ¡Imposible!

—Chloe, cuando esta batalla termine, parte de inmediato con Sakura, ella sanará y recuperará las heridas y energías de Taiyou y Haruka. Ahora que sabes cómo vencer a esos sujetos, demuéstrales de que eres capaz. Reshiram te guiará y apoyará en todo momento —dijo Chloe con mucha confianza.

—¿Me estás diciendo que tienes a un Pokémon legendario dentro de esa pokébola? —Aioros se iba a acercar a quitarle la pokébola, pero una muralla de fuego se lo impidió.

—Muchas gracias señorita Usagi, le prometo que su intervención no será en vano —dijo Chloe con mucha rabia, elevando su poder todo lo que podía, sorprendiéndola muchísimo—. ¡¿Qué es este poder?!

Es el poder de tu verdad —se volvió a escuchar una voz, esta vez profunda—. Eres la guerrera de la verdad, quien prevalece entre la corrupción y la mentira.

—Lo había olvidado —comentó en voz alta, mirando a Taiyou y Haruka con mucha rabia—. Resistan, muy pronto Kasumi y Sakura podrán sanarlas.

Mientras tanto con Hikari y Mariah, continuaba el enfrentamiento contra Elix y Marte. Gohan, quien era quien realmente peleaba en ese instante, parecía no tener ningún problema contra ambos líderes supremos.

—¿Es todo lo que tienen que mostrar? —les preguntó Gohan con mucha prepotencia.

—Esto se está volviendo repetitivo —comenzó a quejarse Marte—. ¿De dónde demonios saliste?

—Creo que ya quedó muy clara la información que entregaron Hikari y Mariah. Viajamos desde el pasado para acabar con ustedes.

Gohan volvió a moverse a gran velocidad, volviendo a dejar en el suelo a los dos líderes.

—Aún no puedo creerlo —comenzó a negar con mucha ira Mariah—. No puedo creer que ustedes nos hayan hecho sufrir por tantos años, y resultaron tan débiles en la realidad.

—¿Mariah? —Hikari, totalmente entusiasmada, comenzó a gritarle con mucho entusiasmo— ¡Yo sé que tú puedes, hermanita!

—¡Por las chicas y por ti, dejaré todo para derrotar a esos sujetos! —arengó con soberbia— ¡No podrán vencerme, soy mucho más poderosa que ustedes!

—La soberbia es un pecado que se paga con la muerte, pequeña —he intentando ser más astuto que Mariah, Elix se lanzó a un feroz contraataque.

—La soberbia se paga caro si no tienes como defenderla, eso decía Phil y pienso mostrarle que puedo cumplir con sus palabras —de pronto, un campo eléctrico se formó alrededor de Mariah, sorprendiéndola muchísimo—. Esto es como cuando peleamos contra Sakura en la nada…

Es el poder de tus sueños, joven guerrera —se escuchó en su mente una voz muy profunda.

—¿Zekrom? —muy sorprendida y esperanzada, Mariah simplemente sonrió— ¡¿Qué quieres que haga?!

Cumple tu destino, haz que tus sueños se hagan realidad y pelea con todo tu corazón.

—Haré todo lo que me digas, por mi familia, mis amigos y por los que amo —Mariah cerró sus ojos, y se lanzó a atacar con todo a Elix y Marte.

—¿Cómo obtuviste tanto poder? —tanto Marte como Elix parecían aterrados por tal resultado.

—Es la bendición de Sakura y Asherah. Te demostraré la confianza y el cariño que nos han demostrado, pese a todo lo malo que hicimos en su contra.

Mariah pasó entre los dos rompiendo totalmente sus defensas, atacó a sus espaldas de forma furtiva, y de un solo movimiento Marte y Elix terminaron nuevamente de rodillas en el suelo.

—Son débiles; son muy débiles para ser mis oponentes —volvió a decir Mariah con soberbia—. Acabaré con la existencia de ambos ahora, y está estúpida guerra terminará.

—Nosotros también podemos jugar al mismo juego, mocosa insolente —le advirtió Marte con malicia.

De pronto, Hikari y Dawn comenzaron a gritar desesperadamente, tomando sus pechos.

—¡Hikari, tía Dawn! —se vio desesperada Mariah al ver a las dos revolcándose en el suelo por el intenso dolor.

—Creo entender tu confianza —decía Marte mientras aumentaba el dolor de ambas—. Te dijimos que la soberbia se pagaba caro, y te confiaste de ti misma sin ver tu alrededor.

—¿De qué estás hablando?

—¿No lo mencionaste antes? ¿Acaso no sabes de que constan las trampas?

—Acaso… —Mariah volvió a voltear a ver a Hikari y su madre, quienes parecían descansar de aquel dolor, siendo atendidas por las otras jóvenes—. Siempre tuvieron atención en Wind, la guerrera del viento. Sin nadie que nos reviva, estamos perdidos.

—Veo que comprendiste muy rápido, pequeña —le felicitó triunfante Elix—. Aquella bomba de energía que instalamos en sus corazones si logra estallar, las dos perderán sus vidas. Ríndete, ¿o acaso las quieres ver morir?

—Sigues actuando como el mismo cobarde de siempre, Marte —dijo furiosa Hikari, con la voz muy agitada—. Hiciste lo mismo cuando atacaste a mi amiga Dawn, cuando viste que no tenías salida. Amenazar a todos de muerte.

—No sé de qué me hablas, y tampoco me interesa —respondió Marte totalmente ofendido—. Te recuerdo que esta es una guerra, y cualquier estrategia que asegure la victoria, es válida.

—Ciertamente, entre ellas atacar a tus propios amigos —terminó triunfante, mientras lanzaba un rayo de energía— ¡Juicio elemental!

—¡Hikari, no lo hagas! —le pidió Mariah, pero cuando vio que aquel rayo iba hacia ella, comprendió el acto.

La joven Mariah recibió de lleno el juicio elemental sorprendiendo a todos, más a su madre y mentoras.

—¡Mariah! —gritó espantada Videl— Mi niña…

—Hikari, ¿por qué atacaste a Mariah? —Dawn no comprendía la acción de su hija, pero no obtuvo respuesta, había caído desmayada— ¡Dawn, responde por favor! ¡No te vayas de mi lado, te lo suplico!

—¿En serio utilizó una técnica tan peligrosa como el juicio elemental en su propia amiga? —sin entender mucho el sentido de tal ataque, Elix rio de forma exagerada— ¡Estúpida, acabaste con tu última esperanza!

—¿En verdad no le tienen miedo a la muerte? —preguntó decepcionado Marte.

—Cuando mueres, solo partes a descansar por la eternidad —respondió Mariah con mucha tranquilidad—. No seré una Ketchum, pero te aseguro que incluso muerta, te seguiré hasta el final de los tiempos. Como mi Phil, morir no es una excusa para dejar de trabajar.

Ninguno de los presentes podía creer lo que estaba pasando, Mariah no sólo sobrevivió al juicio elemental, sino que se veía muy distinta; sin su transformación, como una joven normal, pero…

—Este siempre fue el plan de Hikari, Phil y Sakura —Mariah parecía mucho más calmada, envuelta en un aura morada y sus ojos iluminados—. Seguramente soy más poderosa que Sakura y Arades, por lo que acabar con ustedes no será más que un trámite.

—¿Mariah? —Videl miraba a su hija impresionada, no la reconocía, salvo por un detalle— ¡Mariah, sin tu transformación no podrás pelear!

—Por un segundo me asusté, pero lo único que hiciste fue acumular energía en tu inútil cuerpo —sentenció Elix con tranquilidad.

—Es mi deseo —le respondió con soberbia.

—Te daré una lección, mocosa malcriada —Marte y Elix se volvieron a lanzar contra Mariah, quien solo miraba al suelo, muy tranquila.

Elix y Marte asestaron sus ataques de forma directa y siguieron derecho. Mariah seguía en el mismo lugar, la misma posición y la misma expresión, y al mismo tiempo, los dos líderes supremos cayeron al suelo derrotados.

—No se cansen tan rápido, ni siquiera he comenzado —Mariah formó dos esferas de energía en su mano derecha, y una más grande en su mano izquierda—. Si vuelven a lastimar a mi familia, hasta sus almas desaparecerán.

Las dos pequeñas esferas las lanzó hacia Hikari y Dawn, y la segunda solo hacia Hikari, quien aún inconsciente, había vuelto a respirar con normalidad.

—No quiero perder a las personas que amo, y lo impediré con este poder.

—¡Ahora verás! —de pronto, Marte comenzó a apretar su mano derecha con mucha fuerza por alguna razón— ¿Por qué no sucede nada?

—Eliminé la trampa que nos tendieron. ¿Tienen algún problema con eso?

—¡Es imposible, esa trampa fue creada con la misma energía de Arades! —totalmente impresionado, Elix volvió a levantarse a lanzar una lluvia de esferas de energía contra Mariah— ¡Te haré polvo, desgraciada!

El constante ataque no solo parecía dar en Mariah, también a su alrededor, el cual caía destruido por cada impacto.

—¡Desaparezcan! —Marte comenzó a acumular tanto poder en su mano derecha, que parecía totalmente inestable, la lanzó e hizo estallar lo que quedaba de lugar.

Pero una corriente de aire hizo desaparecer aquel polvo levantado, mostrando al grupo protegido por un campo de energía, sanos y salvos. Ni Marte, ni Elix parecían entender que sucedía, estaban terriblemente asustados.

—Si piensan vencerme con ese ridículo poder, solo puedo decirles que son unos estúpidos —Mariah se deshizo de la energía que la cubría, y se dejó ver vestida de una piel que parecía animal encima de ella, y una cola bastante larga—. El atrevimiento hacia mi persona lo pagarán con sus almas, basuras.

A partir de cierto punto, Chloe no tuvo problemas para enfrentar a Aioros y Apolo, era como si siempre hubiese sabido cómo enfrentarlos.

—¡¿Por qué tus movimientos cambiaron de esa forma?! —había comenzado a maldecir Aioros.

—¡¿Quién era realmente la que tomó control de tu cuerpo?! ¡Responde de inmediato! —le ordenó Apolo.

—La persona que tomó control de mi cuerpo, es quién me mostró cómo usar mi poder para derrotarlos —le respondió Chloe con mucha paciencia—. Todo lo que queda de ustedes ahora, es desaparecer.

—¿En verdad estás convencida de derrotarnos? — en un instante, Apolo volvió a lanzar energía en forma de hilos contra Chloe.

—Si continúas usando los mismos trucos, no será muy difícil —pero Chloe solo pudo ver que aquellos hilos pasaron por un costado de ella, terminando tras ellas— ¿Que intentaste hacer?

—Que otros terminen nuestra batalla —respondió triunfante Apolo.

—Siempre podemos variar nuestros trucos para que se vean distintos, pequeña Chloe —también respondió Aioros de la misma forma.

Chloe miró tras ella, y vio como Taiyou y Haruka se levantaban, aún inconscientes. Definitivamente no era voluntad de ellas, era por la técnica de Apolo.

—¡Taiyou, Haruka! —gritó muy asustada Chloe— ¡Malditos, déjenlas!

—Entréganos el orbe oscuro y a Reshiram, y te devolvemos a tus amigas —terminó triunfante Apolo.

—¿Ves? Todos ganamos, nadie sale perdiendo —le apoyó de forma desvergonzada Aioros.

—¡Es un regalo de mis ancestros para acabar con esta maldita guerra, ni crean que accederé! —le respondió furiosa.

—Entonces terminemos con esta batalla de una vez.

Taiyou y Haruka parecían lanzarse contra Chloe sin discernimiento de lo que hacían, por lo que la joven saltó para esquivar el ataque, sin percatarse que ambas se atacaron dónde estaban heridas, provocando que despertaran por tan terrible dolor, gritando desesperadamente.

—Que hice… —murmuró totalmente paralizada Chloe.

—¡Gracias por despertarnos, futuros cadáveres! —dijo furiosa Haruka.

—¡Chloe, es todo lo que nos queda, el resto depende de ti! —le pidió con seguridad Taiyou.

—¿De qué están hablando? —Chloe intuía algo, aquellas palabras no le indicaban nada bueno, pero unas esferas de energía de parte de las dos que reconocía con facilidad, la hicieron entrar en estado de desesperación—. El juicio… elemental…

—¡No lo esquives por nada! —le ordenó Taiyou con rabia.

—¿Acaso se volvieron locas? —comenzó a burlarse Apolo— Si recibe ese ataque, la matarán.

—Por muy buenas amigas y buenas intenciones que tengan, nadie ha salido con vida o sin secuelas de aquel ataque —les advirtió Aioros.

—Confiaré en lo que están haciendo, hermanitas —les asintió con seguridad Chloe—. Confío ciegamente en ustedes, jamás querrían algo malo para mí.

—Estás… demente… —dijo Aioros totalmente perplejo, sin entender qué sucedía.

Taiyou y Haruka parecían a punto de caer inconscientes nuevamente, por lo que, con sus últimas energías, lanzaron el juicio elemental contra Chloe, hasta caer al suelo sin conocimiento.

—Terminemos está mala broma de una vez —triunfante, Aioros avanzó rápidamente contra Taiyou y Haruka para terminar con ellas.

—Aún no puedo creer que tengamos que recurrir a desperdiciar humanos de esta forma —comenzó a quejarse Apolo—. Aunque en esta ocasión, son mucho más peligrosas vivas.

—No se preocupen, le diré a nuestro señor que sufrieron un accidente y por eso murieron —pero a milímetros de asestar el golpe final en el cuello de ambas, Apolo detuvo su actuar—. ¿Eh?

—Lamento decirte que muertas somos más peligrosas que vivas. No les conviene volver a tocarnos jamás en sus vidas —y solo por un impulso, Aioros fue lanzado con mucha fuerza a un costado de Apolo.

—¿Qué rayos sucede aquí? —comenzó a preguntarse muy extrañado, y asustado Apolo.

—No permitiré que vuelvas a tocar a mis amigos, mi familia, ni a seres vivos inocentes de su barbarie —de pronto, sin su transformación, Chloe rodeada en un halo plateado, tocó con sus manos a Taiyou y Haruka, y estás volvieron a respirar con regularidad—. Denme un segundo, acabaré con esos sujetos por fin, de una vez por todas.

—¿Qué rayos te sucedió? —Aioros no lograba comprender qué sucedía, simplemente miraba como Chloe se veía aún más débil que antes, pero con algo muy extraño.

—No puede ser… ¡Es imposible! —comenzó a negar aterrado Apolo— ¡¿Cómo rayos aprendiste a usar la doctrina egoísta?!

—Lamento decirles que no lo sabrán jamás —decía Chloe tras ambos líderes supremos, sin entender cuando llegó a ese lugar.

—¡¿Cuándo llegaste tras nosotros?! —Aioros se veía aterrado, estaban viviendo una pesadilla.

—¡Niñita insolente, te ordenamos responder ahora! —Apolo, totalmente furioso, disparó sus hilos de energía contra Chloe, atándola.

—¡Eres nuestra sirvienta, así que te sugiero que nos obedezcas! —intentó amenazarla Aioros, muy asustado.

Pero un campo de energía rodeó a la joven, haciendo desaparecer como si nada aquellos hilos. Cuando aquel campo de energía desapareció, apareció una joven totalmente distinta; era Chloe, pero a la vez no se parecía. Vestido largo blanco, muy elegante, una tiara dorada, y cabello rosado largo atado en dos moños.

—¿Seres inferiores queriendo darme órdenes? —les preguntó entre burla y molestia Chloe— ¿Qué clase de mala broma es esta?

Ante tal cambio, ambos líderes supremos guardaron silencio, sabían que lo que sucedía estaba fuera de su alcance.

—Recibirán su castigo por osar desafiarme. La estupidez siempre tiene su castigo, y esta no será la excepción.

La ira de Paul, la cual transmitía y era compartida por Gliscor, habían empoderado tanto la sinergia afectiva en ambos, que Nis fue arrastrada hasta donde estaban Sakura y Kasumi, estrellándola contra los sujetos que abusaban de ambas jóvenes, matándolos al instante.

—¡Ya no aguanto más! —muy nerviosa y angustiada, Kasumi sacó sus manos de sus oídos y abrió sus ojos, por fin viendo la humillante pose y situación de Sakura— ¡Sakura! —pero la pelicastaña no respondía, parecía estar en un estado post traumático.

—¡Por fin tengo a las dos juntas! —celebró lleno de furia Paul.

—¿Y tú de dónde apareciste? —le preguntó muy molesto Atilas— ¿Y tú qué haces jugando, Nis?

—Ojalá fuese tan fácil como lo dices —comentó muy ofendida Nis.

—¿Y qué haces con esa bestia? —ya había preguntado muy molesto— Te sugiero que…

—Me enferma tu voz. Cállate —de pronto, Paul estaba frente a Atilas, quien cayó sin vida al suelo, al tiempo que Gliscor aparecía tras él—. ¿Y ustedes se hacen llamar líderes supremos? No son más que seres repugnantes.

—Aioros… —Gem no creía lo que sucedía, Aioros había caído de un solo golpe, en un instante que no se había percatado.

—Centurión también fue derrotado de la misma forma —muy nerviosa, Nis se paró a un lado de su hermana, logrando que Paul se alejara unos metros—. ¡¿Qué demonios está sucediendo aquí?!

—Si todo lo que nos dijeron es verdad… —Gem miró a Sakura y Kasumi con mucha ira, y elevó su poder—. No era un contador de actualización lo que marcaba ese reloj. ¡Si no matamos a Kinomoto, nuestro status quo desaparecerá!

—¡¿Un Kinomoto?! —Nis también volteó a ver a Kasumi y Sakura, y volvió la vista a Paul— ¡Si quedaban Ketchum y Daidouji vivos!

—No decían mentiras. ¿Pero cómo sucedió todo esto? —Gem no daba crédito a lo que sucedía, no entendía la situación.

—¿Terminaron de reparar en sus errores? —pero Paul seguía fuera de sí, sólo quería exterminarlas.

Mientras tanto, Kasumi intentaba con mucho cuidado salir de debajo de Sakura, quien no reaccionaba.

—¡¿Qué te sucede, Sakura?! —cuando logró salir, la posó sobre sus piernas tomándola entre sus brazos, logrando ver su mirada de sufrimiento, lágrimas en sus ojos y su ropa interior a mitad de sus piernas— ¡No! ¡Tú no, por favor! ¡Por qué te hicieron algo tan asqueroso esos malditos! —desesperada, bajó a revisar su entrepierna— ¡Te lo suplico, que no haya pasado a mayores!

—No más… se los suplico… —pidió Sakura totalmente ida en su mente, volviendo a llorar.

—No pasó —negó algo más aliviada, pasando a la furia total— ¡Tranquila amiga de alma, Paul llegó a salvarnos!

—¿Paul? —tan solo escuchar el nombre de su novio, Sakura comenzó a despertar de su estado, y cuando lo vio, solo se abrazó con fuerza a Kasumi, llorando de forma desgarradora— ¡Soy de lo peor, quiero morir!

—¿De qué estás hablando? —pero Kasumi la veía muy confundida.

—¡Paul es un buen chico, no se merece a una cualquiera como yo! —continuó muy avergonzada— ¡Que no me mire, no sabría cómo mirarlo después de lo que hice!

—¡Me salvaste de esos seres malditos, no mereces más que la admiración de todos! —le gritó Kasumi muy molesta por sus palabras— No hubiese sabido qué hacer en tu caso, solo hubiese caído rendida.

—¿Como puedes querer a una idiota que se dejó hacer algo tan asqueroso? —preguntaba Sakura muy desesperada— Eres demasiado condescendiente conmigo.

—¡Tonta! —gritó furioso Paul ante las palabras de su novia— ¡¿En verdad crees que voy a dejar de quererte, por sacrificarte por tu amiga del alma?!

—Pero… —pero Sakura evitaba mirarlo como sea.

—¡Mírame! —ante el gritó furioso de Paul, Sakura accedió, solo para ver el rostro sufriente y lleno de ira del joven— Tú no hiciste malo, fueron ellos. Tú hiciste lo que cualquiera haría por quien quiere. Me siento orgulloso de que seas mi novia, y me vengare por haberlas torturado de esa forma.

—¿En verdad perdonarías a alguien tan despreciable como yo? —Sakura no creía lo que escuchaba, sentía que el apoyo de Paul le daba fuerzas para seguir adelante.

—Tu eres intachable, maravillosa, y la persona más pura de corazón y generosa del alma que he conocido. Yo fui el despreciable por creer que distorsionando las dimensiones estarían a salvo. Jamás fallan mis cálculos, y ahora que confiaba en ellos, sufrieron de la peor forma.

—Sakura, todos confiamos en tu persona, por eso decidimos seguirte desde el primer momento en que te conocimos —continuó Kasumi—. Tú solo continúa siendo la misma de siempre, y te seguiremos como la líder de esta familia.

—Qué bonito discurso, y asqueroso a la vez —de pronto, Gem se lanzó a atacar a Paul, quien esquivó el ataque sin mayores problemas—. ¡Ja! Que ingenuo.

Pero el plan original de Gem era ir tras Sakura y Kasumi; la líder suprema había establecido su blanco desde un inicio.

—¡Ni lo sueñes!

—Esa ira acumulada será tu perdición, querido —pero desde la espalda, Nis atacó a Paul mandándolo al suelo, y ella siendo lanzada contra las murallas por Gliscor.

—¡Maldita sea!

—¡No te muevas! —ante el grito de Gem, Paul levantó la vista y vio a la líder suprema amenazar a Kasumi y Sakura— ¡Un movimiento más, y serán historia!

—¡Ja! Estúpida —negó triunfante Paul— ¿En verdad piensas que con esa débil amenaza detendrás a las dos personas que más amo? —aquellas palabras confundieron totalmente a Gem—. Mi hermosa novia y mi querida madre son aún más poderosas que yo.

De pronto, Gem se vio en el suelo por una llave de lucha de Kasumi y Sakura, dejándola totalmente anonadada.

—¡Tu primer error fue subestimarnos, y tú segundo error fue hacer enfadar a la líder de gimnasio más poderosa de Kanto! —totalmente furiosa, Kasumi comenzó a pisotear el abdomen de Gem.

—¡¿Mamá?! —totalmente sorprendida, Sakura se quedó mirando a Kasumi.

—Kasumi no sabía cómo llevar la situación, tenía miedo que algo te pasara a nivel emocional, así que decidió cederme su cuerpo por un momento —le respondió con felicidad, dándole una patada en las costillas a Gem.

—Perdóname, hice lo que pude…

—¡Te entra por un oído y te sale por el otro! —gritó furiosa Kasumi, dejando sumisa a Sakura— ¡Si hubieses abandonado a Kasumi, eso sí que nos hubiese puesto muy tristes!

—¡Solo quería protegerla, que no sufriera lo que sufrió su madre! —continuó con mucha rabia.

—Y lo lograste —le asintió con entusiasmo—. Es aberrante por lo que pasaste, ahora piensa en todas esas mujeres que se encuentran sufriendo esos vejámenes. Sakura Kinomoto, decidiste por fin pelear para ganar, ahora te pregunto, ¿dejarás con vida a esta basura de la existencia?

—¡No puedo! —le negó muy aterrada— ¡No voy a permitirlo!

—Conscientemente, sabemos que no has matado jamás ni a una mosca, pero tendrás que hacerlo ahora.

—Mamá…

—¿Paul? —Kasumi miró tras él, y vio al joven lanzarse a abrazarla con fuerza—. ¿Estás listo?

—¿Para terminar con esta estúpida batalla? Desde el momento en que llegamos —le respondió con seguridad.

—¡¿Quién demonios eres tú?! —muy alterada, Gem retrocedió con su hermana y se pusieron en guardia.

—¡Tú no eres Kasumi! —acusó Nis.

—Es verdad, mi tarjeta de presentación —soltó de forma ocurrente Kasumi, para comenzar a hacer poses—. ¡Soy una de las cuatro hermosas flores acuáticas de Cerulean, líder de gimnasio y guerrera elemental! ¡Misty Waterflower a su servicio!

—¡Maldita arrogante! —furiosas, Gem y Nis se lanzaron a atacar, pero Misty detuvo sus ataques a mano limpia, dejando a ambas líderes supremas perplejas.

—¡Aunque sea una vez en mi vida, quiero que vean que sus padres son muy fuertes! —gritó con ira Misty, para mandarlas a volar muy lejos— ¡Atrévanse a tocar a mis pequeños, y verán de lo que es capaz una madre!

—¡Mamá! —tanto Paul cómo Sakura estaban muy sorprendidos por la fuerza que había sacado Misty.

—Ahora comprendo que pensaba Phil —comenzó a decir Misty muy seria—. Descubrió cómo funciona el juicio elemental.

—¿Hablas del ataque que nos derrotó en Hoenn y transformó a Sakura? —Paul parecía muy confundido por las palabras de Misty.

—No es un ataque en sí, es un sentenciador de almas.

—¿Sentenciador de almas? —Sakura y Paul se miraron, y volvieron la vista a Misty.

—No fueron ni Pikachu y Espeon quienes anularon nuestros poderes en Hoenn, fue Hikari y su actuación de traición. Lo mismo sucedió cuando atacó a Sakura en la nada.

—¿Qué significa todo eso? —preguntó Sakura muy extrañada por la explicación.

—Los deseos de sacarnos de su camino para siempre sin matarnos, y el deseo de mostrar todo tu poder —Misty miró a Paul, lo separó de él, y comenzó a decirle con mucha seguridad— ¿Confías en verdad en Kasumi?

—¡Por supuesto! —le asintió con seguridad.

—Gracias por confiar en mí, Paul —le agradeció con felicidad la peli naranja, al tiempo que concentraba energía en su mano izquierda—. Me alegra mucho que hayan podido hablar con su madre una vez más.

—Kasumi —Sakura y Paul se quedaron mirando a Kasumi, quien los miraba seriamente, y asintieron.

—Aprendimos con mucho riesgo a usar el juicio elemental en nuestras formas naturales —Kasumi miró la energía que acumulaba con cierto miedo, y luego a Paul con seguridad—. Si no me ayudas en el momento preciso, moriré. Si no logras despertar la doctrina egoísta, será el fin de todos. No sólo debes confiar en ti, también en tu corazón y tu valor.

—¿Morirás? —al escuchar aquella palabra, Sakura quedó paralizada— No. Prometimos que nadie más moriría.

—La carga de Yggdrasil aún no termina, debe estar en un 98% —Kasumi tomó las manos de Sakura, y dejó a la vista la pantalla de este—. Cuando termine la barra de actualización, y las cinco partes de Asherah despierten, esta batalla terminará para siempre.

—¡No quiero a costa de tu vida! —gritó entre llanto la pelicastaña.

—Yo si quiero —le negó la peli naranja—. Mi sueño era que llegara este momento, y que nuestro mundo fuera como lo imaginábamos.

—Devolver este mundo a la naturaleza y los Pokémon —aceptando la decisión de Kasumi de muy mala forma, Sakura volvió la vista a Gem y Nis—. Cuando las conocimos, no comprendíamos el odio a los humanos. Me acabas de enseñar a odiarlos.

—¿Sakura? —tanto Paul cómo Kasumi no podían creer lo que oían.

—Seres como los que nos atacaron no merecen perdón de nadie —de entre el suelo, Sakura tomó una barra de acero, y subió su guardia—. Hagan lo que tengan que hacer, yo las entretendré hasta que terminen.

—¿Seguro que podrás? —le preguntó Kasumi, muy dudosa de la idea.

—Si funciona, Paul no tardará en volver al campo de batalla. Si fallan, tendré que aguantar hasta que el contador acabe.

—Entonces así será —le asintió Kasumi, preparando el juicio elemental contra Paul.

¿Podrán Kasumi y Paul levantar el último bastión? ¿Y cómo terminarán las demás batallas? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará...
 
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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Este es el punto de rotura de toda la historia; a lo que llamo el final. Esta parte de la historia lleva escrita desde el 2007, de hecho fue lo primero que escribí y con lo que senté las bases de todos la historia completa. Bueno, este si lo pueden disfrutar como se les de la gana. Nos vemos!

...

Capítulo 120: "La última conexión".

El enfrentamiento que tenía Mariah contra Marte y Elix parecía zanjado, eran conscientes que la saiyajin superaba de forma infinita el poder de cualquiera en aquel lugar.

—¡Lo logré! —celebró Hikari con felicidad, aún acostada y sin energías para nada.

—¿Cómo descubriste la función real del juicio elemental? —le preguntó Mariah, muy seria y muy distinta a la que conocían.

—Conspiraciones baratas de muertos de hambre, y buenos para nada. Lacra de la sociedad —le respondió con orgullo—. O al menos así los llama Phil.

—Disculpe, pero ¿quién es usted y por qué escogió el cuerpo de mi hija para poseer? —le preguntó Videl con mucho recelo.

—Veo que también tienen ganas de desaparecer —respondió muy molesta Mariah, lista para atacar a las jóvenes.

—¡Espere un momento! —con mucha dificultad, Hikari se arrodilló y comenzó suplicar— ¡Maestra Asherah, disculpe a la madre de mi amiga por su atrevimiento! ¡Si se sintió ofendida, con gusto yo recibiré el castigo!

Las mujeres y los líderes supremos quedaron perplejos, con un asombro indescriptible incluso para ellos.

—¡Hija, no estamos para bromas de ese tipo! —intentó regañarla Dawn.

—Un dicho del abuelo de Phil. Nadie es profeta en su tierra —negó muy molesta Hikari—. ¿Qué opina de Kinomoto? ¿Cree que sea digna de heredar su mente, alma y misión?

—¡Imposible, no puede ser cierto! —gritó con mucho miedo Elix— ¡Esta es una broma de muy mal gusto!

Envuelto en la locura, Elix se lanzó a atacar a Mariah, quien solo lo miró y lo detuvo en el aire a varios metros de ella con solo pensarlo.

—¿Y ustedes de dónde salieron? —Mariah, quien no se inmutaba para detener a Elix, se le acercó—. Jamás los había visto en mi vida.

—¡Tonta, somos los soldados más leales de Arades, los generales de la oscuridad! —se autoproclamó con orgullo Elix.

—Así que ese irresponsable sigue con su intento de rebelarse, y encima con términos cliché.

—¿Irresponsable? —las cuatro jóvenes se quedaron mirando con atención a Mariah, y después a Hikari.

—Asherah es la diosa de la creación, y también la madre de Arades. De ella es de quien se hablaba en aquellos cuentos fantasiosos, de quien supuestamente no existía —le respondió Hikari con más tranquilidad.

—¡¿La madre de Arades?! —gritaron muy sorprendidas las jóvenes.

—Imposible… —comenzó a decir con rabia Elix—. ¡Es imposible que seas la madre de nuestro señor Arades!

—Entonces respóndeme, ¿de quién crees que fue la idea de mantener dentro de un cuerpo mortal las almas, y por qué? —ante aquella pregunta, Elix no pudo responder.

—De usted. Lo hizo para mantener control absoluto a cualquier ser dentro de una prisión —respondió Marte.

—Tu cuerpo es distinto, pero tú energía me es reconocible —cuestionó Asherah—. ¿Quién eres en verdad?

—Arcángel Sariel, señora del todo —se presentó en redención.

—¿Arcángel? —preguntó Hikari—. Jamás había escuchado ese término.

—Son los generales más poderosos a nuestra disposición. Solo reciben órdenes de mi esposo y mías.

—Lamentablemente, Arades asesinó a todos, incluso a su padre. Cuando supe que fue sellada por su ejército como acto de traición, tuve que jurar lealtad a su hijo hasta su despertar.

—¿Significa que sólo quedas tú?

—Han pasado muchos eones, por lo que seguramente, todos mis hermanos han reencarnado en distintos seres vivos a lo largo del tiempo.

—¡Esperen un momento! —les gritó Misty— ¡¿Acaso me vas a venir con el cuento que eres en verdad el bueno?!

—¡Tú también nos has torturado y lastimado todos estos años, así que no me vengas con tus discursos falsos! —le gritó con el mismo ímpetu Usagi.

—Solo he cumplido la tarea por la que fui creado — le respondió con indiferencia —. Sus propios errores de creer en que los pecadores tienen las mismas oportunidades y los mismos derechos los hicieron caer en esta desgracia. ¿O necesitaban esa maldad para justificar su presencia en este planeta?

—¡Todos somos humanos, tenemos los mismos derechos a todo, y una de ellas es la libertad y la paz! —le gritó con seguridad Marina.

—No —les negó Hikari—. Marte tiene razón, tuvimos la oportunidad de hacer las cosas bien, y fueron nuestras malas decisiones las que nos llevó a esto.

—¡Seres estúpidos! —comenzó a gritar Elix— ¡Informaré a nuestro señor su despertar y traición!

—Purga —de pronto, el cuerpo de Elix comenzó a desintegrarse—. No te preocupes, el universo no desperdicia nada, aunque no valga la pena.

—¡Maldita sea! —y tristemente para el destino de Elix, este pareció desintegrarse, tanto en cuerpo como alma.

Todos miraban muy impresionados tal poder, siquiera lograban imaginar pelear contra algo así.

—Sakura pasó por el mismo proceso de adaptación y aceptación de su destino y poder —dijo Hikari muy impresionada—. Es la segunda vez que lo veo, y es igual de impresionante.

—Sobre la joven Sakura —Asherah guardó silencio y tocó la frente de Marte, provocando que el cuerpo que mantenía se desintegrarse, mostrando a un humano común y corriente, vestido de una camisa blanca, pantalón negro y zapatos café—. Lo que opine de ella da igual, es ella la que debe responder si es capaz de aguantar con este peso o rendirse.

—Ella me dijo exactamente lo mismo, y tiene fe en que lo logrará —asintió con orgullo.

—Sariel, necesitaré un informe completo de lo que sucede en este lugar. Volveré a descansar en el cuerpo de esta niña hasta que todo mi poder haya regresado.

—A sus órdenes, señora mía.

De pronto, Mariah volvió a sus ropas normales y volviendo en sí, miró sus manos y asintió con seguridad.

—¿Cómo te sientes, hermanita? —le preguntó Hikari muy preocupada.

—No siento nada distinto —siguió mirándose, y luego al cielo—. Ahora veo por qué Sakura hizo lo que hizo.

—Si tienen un lugar donde esconderse, les recomiendo que lo hagan —les interrumpió Sariel—. Por lo que, si no necesitan nada más…

—¡Por favor, acompáñanos! —le rogó Mariah con entusiasmo.

—¿Para qué? ¿Quieren mi protección?

—¡También queremos que apruebes a Chloe, Sakura y Paul! —le respondió con seguridad—. Además, estás solo en este mundo. ¿No crees que sería más divertido estar acompañado de amigos?

—Dijeron que era un ser cruel y despiadado, que no le importaba el destino de la gente. ¿Sabes que lo que me pides no tiene sentido?

—Tampoco tenía sentido que Sakura quisiera que fuéramos sus amigas, aun cuando intentamos matarlos en muchas ocasiones, y aquí nos ves. Somos amigas del alma —le respondió Hikari con seguridad—. La diferencia es que no te estamos pidiendo que te unas a nosotros, solo que los apruebes y conozcas.

—¡Lo lamento mucho por ustedes niñas, pero la idea de que trabaje con nosotros es la peor de todas! —les comentó muy desconfiada Marina.

—No es por faltarles el respeto, mamá, tías, pero en este momento Sakura es nuestra líder y ella es quien toma las decisiones —respondió con cierto tono desafiante Mariah—. No haremos nada que ella no diga.

—¿Y quién es esa joven a quien le tienen fe ciega? —preguntó con algo de curiosidad Sariel.

—Se llama Sakura Kinomoto, una card captor y también una parte de Asherah.

—Qué título más extraño para alguien —pensó muy extrañado—. De acuerdo, iré con ustedes. Pero no cuenten con mi ayuda para salvarse, solo lo haré para decidir si merecen ser los herederos de nuestra creadora, y porque por algún lugar debo empezar el informe que me solicitaron.

—¡Te estaremos eternamente agradecidos! —agradecieron con una reverencia Mariah y Hikari.

Aquella batalla parecía haber finalizado de forma muy abrupta. Una vez más, la demostración de poder de Asherah volvía cualquier batalla en un acto innecesario y sin sentido, solo bastaba con pensar en eliminar a quien quería para terminar.

La condición de Chloe era exactamente igual, la liberación de una de las cinco partes de Asherah emanaba un aire de conclusión de la batalla.

—Recibirán su castigo por osar desafiarme. La estupidez siempre tiene su castigo, y esta no será la excepción —con solo pensarlo, Chloe paralizó todo movimiento de Aioros y Apolo.

—¡Mocosa insolente! —pero antes que pudiera seguir hablando, estos fueron constreñidos.

—No reconozco ni sus caras ni sus almas. ¿Quiénes son ustedes?

—¡No te hagas la desentendida, esclava! —le gritó furioso Apolo.

—Veo que piensan que tienen un estatus superior a los demás seres vivos. No son más que molestias. Purga.

De pronto, Apolo comenzó a desintegrarse de la misma forma que Apolo. Aioros veía totalmente aterrado la situación, estaba destruyendo a su compañero con nada.

—Ahora, ¿me dirás quiénes son?

—¡Es imposible, a excepción de nuestro señor, nadie tiene tal poder! —comenzó a gritar Aioros con desesperación.

—¿Nuestro señor? —Chloe miró de reojo a Aioros mientras se le acercaba, y lo encaró— ¿Quién es tu señor?

—¡El poderoso Arades, y ni tú podrás derrotarlo! —le amenazó orgulloso.

—¡Jamás… podrán… contra nuestra señora… todopoderosa! —intentó decir triunfante Taiyou, quien seguía acostada inmóvil.

—¡Asherah… le dará una paliza… a Arades! —agregó Haruka, quien estaba en iguales condiciones.

—¡¿Asherah?! —y comiéndose todo su orgullo, Aioros pasó a un sentimiento de miedo indescriptible— ¡Imposible, ella no existe!

—Me tiene sin cuidado lo que creas —Asherah lo soltó y dejó libre—. Ahora responderás a algunas preguntas que tengo.

—¡Idiota, daré el aviso a…!

—Purga —y de pronto, Aioros comenzó a desaparecer—. Gracias por confirmar las dudas que tenía, mi hijo sigue actuando como el cobarde que es.

Y así, la vida de Aioros fue extinguida totalmente.

Asherah miró tras ella y vio a Taiyou y Haruka, quienes permanecían inmóviles en el suelo.

—¿Y ustedes quiénes son? —les preguntó con la misma frialdad.

—Mi nombre es Taiyou, y es un… honor volver a conocerla.

—Y el mío Haruka… nos alegra volver a… verla.

—¿Dicen que ya me conocen? —muy extrañada, Asherah formó dos esferas de energía, y recuperó la energía de las dos jóvenes, quienes se levantaron como si nada, arrodillándose en señal de respeto.

—¡Estamos a sus órdenes, maestra Asherah! —gritaron en juramento ambas jóvenes.

—Veo que no son ignorantes de lo que sucede aquí. ¿De dónde me conocen? ¿Y qué sucedió en este lugar?

—Con gusto le responderemos, pero primero queremos liberar a los Pokémon que se encuentran secuestrados en los almacenes —le pidió muy desesperada Taiyou.

—¡Solo ayúdenos con eso, y haremos lo que nos pida! —le suplicó Haruka.

—¿Pokémon? ¿Y qué cosa es eso?

—Si nos acompaña y ayuda, tendrá la respuesta de cómo logramos liberarla, y como llegamos a donde estamos.

— Noto mucha angustia y desesperación en sus palabras. De acuerdo, solo espero que no me hagan perder el tiempo.

De esta forma, las jóvenes lograron entrar sin mayores problemas a los almacenes. Adentro quedaban algunos seres oscuros, pero nada que no fuera fácilmente vencible por Asherah. Y después de caminar por varios pasillos y cruzar varias puertas y escaleras, llegaron a lo que parecía una fábrica de procesamiento de alimentos, donde no solo usaban a los Pokémon como mano de obra barata, sino también como alimento humano y producción de elementos de vestir y accesorios.

—Pueden pasar muchos eones, pero las civilizaciones siguen cometiendo las mismas atrocidades —comentó muy molesta Asherah—. Tendré que reiniciar este planeta, y volver a hacer todo de nuevo.

—¡Haruka, encárgate de los Pokémon del ala derecha, yo los de la izquierda! —le ordenó rápidamente Taiyou.

—¡Por favor chicos, tengan un poco de paciencia! —les pidió muy ansiosa Haruka.

Con los medios que tenían, las dos jóvenes intentaban abrir las puertas de las jaulas, pero estás no cedían. Asherah solo miraba sin entender lo que intentaban hacer.

—Con la fuerza que tienen, no lograrán abrir esas puertas —les advirtió muy seria—. El mejor destino que pueden tener estos seres es volver a empezar.

—¡Hemos llegado muy lejos como para rendirnos ahora! —gritó con desesperación Taiyou— ¡No lo haremos ahora!

—¡Es lo mínimo que se merecen, conocer la libertad como sus ancestros! —le apoyó Haruka con la misma hidalguía.

—¿En verdad quieren proteger este despedazado mundo? —Asherah no entendía del todo la situación, pero se veía que quería entenderla.

—¡Hikari fue quien descubrió que el juicio elemental servía para despertarla, pero la sincronía, la resonancia, y las mentes de quien la ejecuta y el afectado deben ser perfectas! —dijo con seguridad Taiyou.

—¡La conocemos porque nuestra amiga Sakura fue el primer bastión de su poder! —continuó Haruka—. ¡Ella vino desde el pasado con su novio Paul a salvarnos, y quiero ayudarla!

—Ahora veo —Asherah sonrió y chasqueo sus dedos.

De pronto, todas las jaulas y grilletes estaban liberadas, y las máquinas del lugar detenidas. Los Pokémon, con mucho miedo comenzaron a salir de estos, rodeando a Asherah con mucho respeto.

—Noto el sufrimiento y el esclavismo en ustedes. No conocen otra vida más que la de esperar si vivirán otro día más —Asherah se acercó a Taiyou y Haruka, y las miró muy seria—. Ya las ayudé…

—¡Muchas gracias! —y llorando desconsoladamente, Taiyou abrazó con todas sus energías a Asherah.

—¡Haremos todo lo que nos diga! —le gritó Haruka tan desahogada como Taiyou.

—Primero no me toquen —le amenazó fieramente, haciendo que las jóvenes se separaran de golpe muy nerviosas—. El único motivo por el que las ayudaré, es por ese estúpido de Arades.

—¡Si! —le asintieron con mucho miedo.

—Lo que suceda con este planeta, incluso con este sistema planetario me es indiferente. Si quieren este destruido mundo, es asunto de ustedes.

—Recuerdo que nos dijo lo mismo en el mar cuántico, y estuvimos de acuerdo —le asintió muy compungida Taiyou.

—Y estuvimos de acuerdo en que nuestro propósito en común es derrotar a Arades —continuó Haruka—. Tampoco queremos su protección, solo queremos una luz de esperanza al final del túnel.

—Es el segundo motivo por el que les ayudaré —declaró de forma culpable Asherah—. Lo que ha sucedido con Arades no es más que culpa mía. Una vez solucionado este problema, no me volverán a ver jamás.

—Estamos totalmente de acuerdo —le asintió Taiyou—. No queremos que nadie nos diga cómo hacer las cosas, queremos aprender a hacerlas equivocándonos tantas veces sea necesario, hasta aprender.

—Usted nos dio libre albedrío, y queremos demostrarle que no fue una pérdida de su parte —terminó con preocupación Haruka.

—Más les vale hacer las cosas bien en esta ocasión, porque no tendrán otra excusa más que su propia estupidez —aceptó totalmente indiferente Asherah—. ¿Tienen algún lugar donde resguardar a estas bestias?

—Se suponía que Paul arreglaría un lugar —pensó muy indecisa Taiyou—. Ahora, no estoy segura si será suficiente.

—¡¿En verdad vinieron sin un plan de protección?! —les regaño la diosa, negando resignada— Lo mejor es que se queden en este lugar temporalmente. Cuando termine con Arades, será problema de ustedes.

De un segundo a otro, las tres jóvenes aparecieron fuera del almacén. Tanto Taiyou como Haruka lucían muy impresionadas.

—¿Cómo llegamos afuera sin un conjuro ni una técnica de distorsión? —preguntaba muy confundida Taiyou.

—¡¿Por qué no hiciste eso para entrar desde un inicio?! —le gruñó furiosa Haruka, provocando una mirada amenazadora de Asherah, y su propio terror— ¡Lo siento mucho, me dejé llevar por la situación!

—Haré que no escuché tu atrevimiento, humana.

—¡Ten más cuidado con lo que dices, recuerda que ahora no es Chloe! —le advirtió Taiyou.

—Así que es el nombre de la joven que se ofreció a ser mi bastión —comentó muy pensante Asherah, mientras un campo de protección se levantó alrededor de los almacenes—. La única forma que este campo de energía desaparezca, es que lo destruya alguien más poderoso que yo, o yo mismo lo haga.

—Se lo agradecemos de corazón —Taiyou simplemente hizo una reverencia, y obligó a Haruka a la fuerza a hacer lo mismo.

—Tengo una noción de lo que está sucediendo, por lo que volveré cuando mis otras partes despierten de su letargo.

—Nosotras volveremos al acuario. Cumplimos nuestra tarea de rescatar a Chloe, y además gracias a usted, a los Pokémon que estaban en este lugar. No tenemos nada más que hacer aquí.

—Espero verlas con vida para la próxima —la diosa de la creación cerró sus ojos, y volvió a abrirlos sin notarse mayores cambios en Chloe, más no su vestimenta, la cual volvió a la normalidad—. ¿Eh? —se miró con mucha curiosidad, y después a sus amigas con mucha más curiosidad y sorpresa—. ¡¿Que ustedes no estaban muriéndose?!

—¡Chloe! —y eufóricas de alegría, Taiyou y Haruka se lanzaron a abrazarla.

—Siento que sé lo que pasó, lo que hice, pero no estoy del todo segura —comentó muy confundida, para luego sacudir su cabeza, y dejarse querer— ¡Realmente no sé qué pasó, pero estoy feliz de que estén bien!

—Pero ¿cómo lograste controlar el poder de Asherah? —Taiyou parecía muy intrigada.

—Sakura tuvo muchos problemas para hacerlo, tuvimos que pelear contra ella para detenerla —comentó igual de sorprendida Haruka.

—Definitivamente no sé de qué me hablan, chicas —pero a cada palabra, Chloe se confundía más.

—¡Te contaremos en el camino, tenemos que volver ahora al acuario! —desvió rápidamente del tema Taiyou— Sakura, Paul y Kasumi nos están esperando.

—Tal vez Axis tenga alguna respuesta a lo sucedido —comentó rápidamente Haruka.

Pero ambas se quedaron paradas sin hacer nada, más que fuerza para algo.

—Vinieron a pelear en sus formas primigenias, y usaron el juicio elemental sin estar transformadas. Con suerte deben tener energías para estar de pie —comentó de forma ocurrente Chloe, desconcertado a sus amigas—. Vi un vehículo cerca de aquí. Yo conduzco.

—Ella, la que tiene licencia para conducir —bufó Haruka con un tono burlón.

—¡No tengo la culpa de que fui la única que sacó licencia! —le gruñó furiosa.

—Chicas, dejemos eso para después, tenemos cosas que hacer —intentó mediar Taiyou.

La fuerza de Asherah, aún dividida en cinco partes, era desconmesurado, terminaba las batallas solo pensando en terminarlas. ¿Pero realmente era suficiente para derrotar a Arades?

Gracias al descubrimiento de Misty, en estos instantes Kasumi estaba a punto de ejecutar el juicio elemental en Paul. Mientras tanto, Sakura se preparaba para detener a Gem y Nis, quienes parecían listas para continuar.

—Tu poder no ha cambiado para nada, pequeña Sakura. ¿Qué te hace creer que las cosas serán distintas? —intentaba escarmentarla Nis con mucha arrogancia.

—No creo que las cosas sean distintas ahora, pero estoy convencida que el destino nos deparará un futuro favorable —le respondió con mucha seguridad.

—Tu único destino es transformarte en envase para crear nuevos soldados, mocosa insolente —continuó amenazándola Gem—. Mira el lado positivo de ser un envase, las preñadas son parte del harem de los superiores.

—¡Qué seres más repugnantes! —le gritó furiosa— ¡No sólo acabaré con ustedes, también salvaré a esas mujeres que mantienen en contra de su voluntad!

—Será interesante ver cómo lo haces.

—No queda mucho para que termine la carga —comenzó a decir Sakura en voz alta, mientras veía su reloj notando que la barra de progreso había desaparecido, mostrando una cuenta regresiva de reinicio—. Tres minutos más. Distraerlos por tres minutos, solo eso necesito.

Sakura tomó la barra de hierro que tenía en sus manos como si fuese su báculo, y se lanzó a atacar a las líderes supremas.

—¿Qué te sucede, Kasumi? —le preguntó Paul muy preocupado por la nula acción de la peli naranja.

—¿Y si esto no funciona como corresponde? —le preguntó muy asustada—. Sé que confías en mí, es en mí misma en quien no confío.

—Puedo entender que no te guste pelear, y no tienes que hacerlo —intentó empatizar Paul con mucha tranquilidad—. Yo pelearé por ti y las demás, pero tienes que confiar en ti para que podamos ayudarte.

De pronto, vieron como Sakura caía al suelo con mucha facilidad por una fuerte patada de Gem.

—¿En verdad viniste a derrotarnos con ese poder? —Gem parecía muy confiada por el nulo poder de Sakura, pateando muy lejos la barra de hierro—. Esto es lo más patético que he visto.

—¡Maldita sea, no puedo creer que haya caído de un solo golpe! —rezongo Sakura furiosa, volviendo a mirar su reloj — ¡¿Solo han pasado quince segundos?! Me matarán antes de que pueda hacer algo.

—Estás muy pendiente de ese reloj, mocosa —Nis pisó el brazo izquierdo de Sakura y le quiso quitar el reloj, pero no pudo—. ¿Qué le pasa a esta cosa?

—Veo que no mentías cuando dijiste que no podías quitártelo —Gem pisoteó la mano izquierda de Sakura, y comenzó a tirar con fuerza el reloj—. No te preocupes, te lo quitaremos a la fuerza.

Sakura simplemente gritaba desesperada del dolor, tanto de la presión de los pisotones como del tirón, mientras Paul y Kasumi terminaron más distraídos de lo que sucedía.

—¡Dejen ir a Sakura, malditas! —gritó llena de ira Kasumi, queriendo ir a ayudarla, pero Paul se lo impidió.

—¡Gliscor, quita a esas idiotas de Sakura! —ordenó rápidamente el joven— ¡No puedo derrotar solo a esas mujeres, necesito multiplicarme para lograrlo! ¡Si vas ahora a perder tu vida por ayudar a Sakura, no voy a ser capaz de ver a la cara a tus amigas, mucho menos a Sakura!

—¡Pero si no hacemos algo…!

—¡Ahora no estamos haciendo algo! —le regaño Paul—. Liberar a Asherah es nuestro único método de ganar.

—¡Kasumi, yo sé que tú puedes! —le gritó Sakura entre su dolor— ¡No importa lo que hagan conmigo, ustedes terminen con su trabajo!

—No creas que será tan fácil, idiota —Gem y Nis concentraron una gran cantidad de energía y atacaron con esta a Gliscor, quien solo atinó a esquivarlo.

—Gem, ¿qué te parece si le arrancamos el brazo? Así nos deshacemos de ese tonto reloj.

—No es mala idea, hermana.

—¡Esperen, háganme cualquier cosa menos eso! —comenzó a suplicar Sakura espantada por la idea de perder su brazo.

—Quisiera ver que lo hagan, así podría cuestionarme si Sakura es la tonta por pelear con el 100% de su poder bloqueado por ese reloj, o ustedes por descontrolar un poder que ni la misma Axis, incluso Arades puede calcular.

De pronto, una extraña voz se escuchó desde el reloj, dejando al grupo muy intrigado.

—¡Sólo funciona el audio, deja de hacer poses arribistas! —sonó de fondo una voz muy frustrada.

—¿Gary? ¿Phil? —Sakura parecía esperanzada al escuchar sus voces— ¡¿Qué fue lo que me pasó?! ¡No puedo pelear como lo hago siempre!

—Y yo creía que te resguardarías sabiéndolo —le respondió de forma irónica Phil— ¡¿No pueden mejorar el audio de esta porquería?! ¡Suena a los aparatos viejos de mi abuelo!

—¡¿Los aparatos del abuelo también pueden adaptarse al Yggdrasil?! —le regaño Gary—. Disculpa, el idiota que tengo de amigo cree que todo tiene que funcionar como él dice.

—¡Ya quieren dejar de gritar! —ladró furioso Paul— ¡No los veo aquí peleando como para comportarse como unos mocosos!

—¡Y a ti no te veo protegiendo a Sakura! —le retó Gary muy molesto.

—No lo ves porque aún no llega la señal de vídeo —le respondió Phil de forma sarcástica.

—¡¿Quieres cerrar la boca?! —le gruñó aún más furioso Gary.

Aquel chiste desconcertó a Paul y Kasumi, pero provocó una carcajada en Sakura, quien por fin se veía feliz.

—¡Oye, no es chistoso! —le gruñó muy molesto Phil— Aunque debo admitir que estas pantallas serían espectaculares para jugar.

—¿Qué te parece si jugamos cuando esta guerra termine? —le propuso Sakura con entusiasmo—. También quiero probar esas pantallas.

—Acepto el reto.

—¿Y ustedes de dónde salieron? —le preguntó Gem furiosa.

—Jamás los he visto, pero iremos donde están y los eliminaremos —les amenazó Nis.

—Amenazaron con lo mismo a Red, Taichi y Sonic, y no sirvieron ni para el arranque —les dijo Phil con sarcasmo—. ¡Ahora una de vaqueros!

—¡Estamos a punto de matar a esta mocosa…! —iba a comenzar a decir Gem, pero Phil comenzó a reírse de forma descontrolada.

—¡Ya me se ese chiste, es muy bueno! —continuó Phil, aumentando la risa suya, y la de Sakura— ¡¿También sabes ese chiste?!

—¡Si, y es muy gracioso! — comentó entre risas.

Increíblemente, Paul y Kasumi veían a Sakura después de mucho, muy feliz y radiante, pese a estar a punto de ser desmembrada.

—¡¿Los dos no habían prometido algo?! ¡Paul, Kasumi! —les gritó Phil— De haber sabido que iban a dar pena, hubiese puesto tonto y re tonto a cargo.

—¡Oye, deja de tratarnos como si nuestro CI fuese menor a 20! —le gruñó Kasumi.

—Cuando te vea, te voy a romper la cara, tarado —le amenazó Paul muy molesto.

—¿Entonces van a cumplir, o quieren un manual de instrucciones para saber cómo cumplir?

—¡Sabemos perfectamente cómo proteger a nuestra Sakura! —gritaron al unísono Paul y Kasumi.

Con ira, Kasumi lanzó el juicio elemental contra Paul, quien lo recibió sin problemas. Al segundo, Paul perdió su transformación volviendo a su ropa normal y fue envuelto en una esfera morada, para dejar ver al joven envuelto en un aura morada, camiseta negra, pantalón rojo, y zapatos azules. Mientras, Kasumi caía inconsciente al suelo.

—Terminemos con este chiste en este momento —dijo Paul con mucha arrogancia.

Paul formó una esfera de energía en su mano, se la lanzó a Kasumi, y avanzó rápidamente contra Gem y Nis, haciéndolas retroceder varios metros dejando a Sakura libre.

—No estaban inseguros, estaban asustados —les regaño Phil muy molesto— ¡Si Sakura no hubiese hecho tiempo hasta que el audio, aunque sea funcionase, los dos hubiesen seguido con lo mismo y habría terminado esta guerra con la victoria definitiva de Arades!

—¿Tú quién te crees para decirme que es correcto y que no? —le preguntó Paul de forma amenazante.

—¡Alguien que quiere a sus amigos más que a nadie más! —gritó lleno de rabia Phil— ¡Me tiene sin cuidado lo que pienses o lo que hagas, pero si te advierto que tú autoridad vale nada para mí, Asherah!

—¿No le tienes miedo a los dioses?

—¿Han hecho algo los dioses por nosotros? —contra preguntó Phil, con una voz muy amenazadora—. Hemos sufrido mucho solo para liberarte, y tú solo apareces para creer que las cosas siguen siendo como antes. Muy al contrario de lo que piensas, tú nos debes mucho y yo solo le debo todo a quienes más amo.

—Es como si no creyeras en ellos —soltó triunfante Paul—. Tienes algo de razón, no te la quito, pero soy mayor que tú y tengo más autoridad…

—Ser mayor no es motivo para respetar a nadie, y la autoridad sólo sirve para burocratizar todo. Mientras están matando a otros, ustedes solo mandan cuando quieren, y lo peor es que se quedan con la fama.

—Así que tampoco podré tomarte por ese camino —Paul sonrió, y de pronto el reloj comenzó a emitir una transmisión en video—. ¿Cómo lograron comunicarse con esa facilidad entre dimensiones?

—Hubo mucho trabajo de muchas personas, y mucho sacrificio. Todos nosotros lo logramos —le respondió Gary.

—De verdad subestime a los humanos —corrigió muy orgulloso Paul—. Felicidades, lograron controlar el palacio celestial como si ustedes lo hubiesen creado.

—Mis amigos son muy inteligentes y listos —comentó Sakura con mucho orgullo, sentándose con mucha dificultad—. Lamento no poder levantarme Asherah, pero siento hasta mi cabello con desgarros.

—No te he dado la confianza para hablarme con ese tono —le regaño Asherah.

—Pero yo sí te concedo la confianza para hablarme con confianza, valga la redundancia —comentó entre risas, al tiempo que miraba su reloj—. Solo treinta segundos. Me salvaste la vida Phil, y te lo agradeceré como tú quieras.

—¡Aún no canten victoria, malditos humanos! —gritó de forma amenazadora Gem.

—¡Somos los guerreros más poderosos de nuestro señor Arades, nadie nos puede vencer! —les amenazó llena de furia Nis.

—¡Modo card captor! —de pronto, tan solo el báculo de la estrella apareció en las manos de Sakura, lo usó para detener el ataque de ambas, levantándose y resistiendo con energías que ni ella sabía de dónde venían—. ¡Prometí proteger a mis amigos, y nadie me detendrá!

—¿De donde sacaste ese báculo? —por fin, Gem lucía muy preocupada.

—Este es tu fin —en cambio, Nis dejó de hacer presión contra el báculo, haciendo que Sakura perdiera la estabilidad de su defensa, quedando desprotegida—. Si eres la descendiente de Clow Reed. Si eres la primera víctima de nuestro plan.

—¿De qué están hablando? —les preguntó Asherah muy extrañada.

—Da igual. Muere.

Pero de pronto, los movimientos de Gem y Nis fueron paralizados de la nada, mientras Sakura volvía a caer al suelo.

—¡Ya veo, por eso la obsesión de que Taiyou fuera quien matara Sakura y Ash, querían evitar lo que está sucediendo ahora! —las expuso Kasumi, quien se levantó muy agotada— ¡Les tienen un miedo gigante por ser lo que son, dos de los bastiones de Asherah!

—¿Tú eres uno de mis bastiones? —Asherah miró con cierta sorpresa a Sakura.

—Prefiero no pensar en eso, solo quiero derrotar a Arades y terminar esta batalla —le respondió en un estado muy dudoso para Asherah.

—Después hablaremos de eso —volvió a mirar a Gem y Nis, y comenzó a amenazarlas—. Les sugiero que hablen ahora, si no quieren sufrir aún más.

—¡Nuestro señor continuará haciendo su voluntad, eso es todo lo que les interesa! —le respondió con orgullo Gem.

—¡Lo único que pueden hacer es aceptar su destino, es lo único que deben saber! —agregó con la misma arrogancia Nis.

—Señorita Asherah, con gusto le haré un informe con los hechos de los últimos cincuenta mil años, ellas no le van a decir nada —le informó Kasumi, quien tomó su teléfono—. Axis tiene información que incluso nosotros no sabemos todavía.

—¿Ven? Eso era todo lo que debían decir —dijo Asherah muy molesta, mirando con molestia a Gem y Nis—. Ya no las necesito. Purga.

De pronto, las dos líderes supremas comenzaron a desaparecer de la nada, al igual que los anteriores. Y sin dejar rastro alguno, por fin podían dar por acabados a todos los líderes supremos, después de tantos años de sufrimiento.

—¡Por fin! —soltó en un suspiro Sakura—. ¡Ganamos!

—Aún no puedo creerlo —comenzó a decir Kasumi muy perpleja—. No puedo creer que después de tanto tiempo, por fin las vencimos.

—¡Te prometí que lo haríamos, amiga del alma! —celebró Sakura con entusiasmo, más al ver lágrimas en los ojos de la peli naranja—. Aunque realmente no hice absolutamente nada. ¡Jejejeje!

—Sistema actualizado. Se necesita autorización nivel super usuario —se escuchó desde el reloj.

—¿Super usuario? —aquel terminó dejó muy extrañada a Sakura.

—Identifícate con tu nombre, con eso tendrás acceso al Yggdrasil, a Axis, y de nuevo a tus habilidades —le respondió Phil.

—Sakura Kinomoto. Estudiante de secundaria, card captor y líder del grupo más desastroso de la historia.

—Escaneo realizado. Revisando perfil genético, biométrico y espiritual.

—¿Te estabas logueando o presentando para un concurso de belleza? —le preguntó Phil bastante fastidiado— Del modo que sea. ¡Estaremos allá en unos segundos!

—¿Eh?

De pronto, el reloj volvió a mostrar una cara monocroma, al tiempo que una ventana se proyectaba desde él. Ella parecía mostrar muchas líneas algorítmicas, y después de unos segundos, una ventana con muchas opciones.

—Hola Sakura, tanto tiempo sin verte —saludó Axis.

—No puede ser que hayas desaparecido para toda la acción —le comentó conforme.

—¿Axis? —Asherah miró al reloj de Sakura, y solo vio algo que simulaba de forma monocroma una cara—. ¿Que se supone que eres?

—Soy una inteligencia artificial creada por Phil, el padre de Kasumi —le respondió.

—Tiene tú mismo nombre, Phil —comentó de forma anecdótica Sakura.

—¡No es necesario que me lo recuerdes! —le respondió muy fastidiado—. Levantas una piedra, y aparecen 100 Phil.

—Es un nombre bastante común —agregó Kasumi.

—Ya veo —comentó algo desconcertada—. Solo son poco originales con los nombres.

—¡Mira quién lo dice, la única Sakura del grupo! —le refunfuñó el joven con sarcasmo.

—Cierto, soy la que menos cara tiene para decir algo así —sentenció muy nerviosa, para pasar a un estado compungido—. ¿Me dan permiso de ser egoísta por unos momentos?

—Has sido la menos egoísta del grupo, así que puedes actuar como quieras —le respondió Phil muy extrañado.

—Axis, con Kasumi acabamos de pasar por un abuso que cada vez que lo recuerdo, me dan náuseas. ¿Podrías hacer que lo olvidemos? Y también…

—Comprendo, dame unos segundos.

—¡Te lo agradeceré de por vida! —le agradeció con entusiasmo.

—¿Puedes manipular la mente de otros seres vivos? —le preguntó Asherah a Axis muy sorprendida.

—El acto de manipulación de mentes va en contra de mi protocolo de libre albedrío, pero puedo aislar o eliminar recuerdos de la mente de cualquier ser vivo. Además, al tener conocimiento de distintos tipos de artes medicinales, tanto científicos, naturales y espirituales, puedo dar con la cura de la enfermedad que sea, siempre y cuando ésta exista.

—De haberlo sabido, te hubiésemos pedido que curaras a Saku —comentó muy compungida Kasumi.

—¿A qué te refieres con eso? —le preguntó Sakura muy extrañada.

—¿Le pasó algo a Saku? —le preguntó muy preocupado Phil.

—¡Hablaba de su corazón roto! —respondió muy asustada Kasumi, para pasar al enojo— ¡El corazón roto que ambos le dejaron, par de insensibles!

De pronto, Sakura y Kasumi tuvieron una extraña sensación, haciendo que miraran a su alrededor.

—Proceso finalizado. Recuerdos expulsados.

—¿Recuerdos? —preguntó Sakura—. ¿De qué estás hablando?

—No sé por qué siento que hay algo extraño —comentó muy extrañada Kasumi.

—Increíble —sentenció Asherah—. Se suponía que las habilidades de anulación de recuerdos solo pueden ser ejecutadas por los encargados del purgatorio. ¿De donde sacaste los recursos?

—Requiero autorización para acceder a información clase SSS.

—¡Axis, no te pongas así con nuestra amiga! —le regaño Sakura.

—Mucha información está bajo claves que solo mi papá sabe —les explicó Kasumi muy incómoda—. Solo espero que les haya ido bien a las chicas y regresen con bien.

De pronto, a lo lejos, vieron un vehículo viajar a toda velocidad, conduciendo de una forma muy irresponsable.

—¿Aún quedan más? —preguntó con mucha calma Sakura.

—Conozco esa forma de conducir —le respondió con miedo y preocupación Kasumi— ¡Por favor Chloe, recuerda usar el freno!

—¿Freno? —tanto Sakura como Asherah se miraron, y volvieron la vista al vehículo.

Y cuando menos se dieron cuenta, el vehículo estaba en el lugar, derrapando con tanta fuerza que se volcó, quedando de lado.

—¡Idiota, te voy a matar! —se escuchó gritar de dentro del vehículo.

—¡¿Acaso no conoces todavía el freno?! ¡Te lo presento de nuevo! —se escuchó de otra voz furiosa.

—¡Taiyou, es suficiente, está sucio el pedal! —se escuchó suplicar.

Mientras de afuera solo miraban con nervios el vehículo.

—Aunque no lo crean tiene licencia, pero sigue pensando que el freno es para tontos —se lamentó Kasumi muy avergonzada.

—Mejor ayudémoslas, deben estar lastimadas —comentó muy preocupada Sakura, siendo detenida por Kasumi—. ¿Qué pasa?

—Espera dos segundos —aquel comentario desconcertó mucho a la pelicastaña, por lo que decidió simplemente quedarse mirando.

Y al rato, el vehículo volvió al suelo, y de dentro las tres jóvenes rodando fuera de este.

—¡Maldita sea, usa el freno alguna vez en tu vida! —le regaño Kasumi muy molesta, dándole un fuerte coscorrón.

—¿Se encuentran bien? —les preguntó Sakura muy preocupada.

—¡Por poco no, por culpa de esta idiota! —le gritó furiosa Haruka, dándole una fuerte patada a Chloe.

—¡Ya dejen de pegarme, ingratas! —gritó muy enojada Chloe.

—Sakura —Taiyou volvió la vista a la pelicastaña muy preocupada—. ¿Volvieron tus poderes a la normalidad?

—¡Cha-chan! —le respondió con mucha energía y entusiasmo, mostrándole el báculo de la estrella— ¡Y Axis volvió mejor que nunca!

—¿Eh? —Chloe volvió su vista a Sakura, la vio con molestia y se lanzó a atacarla— ¡Tú!

—¿Eh? —pero Sakura se movió a un lado, esquivando el ataque como si nada—. Así que tú debes ser Chloe. ¡Me alegra mucho conocerte!

—¡Yo también, por fin podré eliminarte con mis propias manos! —le gritó furiosa, volviendo a atacarla de frente, mientras se transformaba en la guerrera de la verdad—. ¡No podrás contra mí!

—¡Chloe, detente! —le pidió de inmediato Kasumi muy preocupada.

—Déjala —le pidió Sakura con mucha tranquilidad—. Tengo un presentimiento de esto.

A gran velocidad y con mucha fuerza, Chloe comenzó a lanzar una lluvia de golpes contra Sakura, quien esquivaba cada ataque como si nada estuviera pasando.

—Ya veo, con que eso sucede —Sakura sonrió de felicidad, y detuvo a mano limpia los puños de Chloe—. Chloe tiene un virus. Axis, ¿podrías eliminarlo?

—Por supuesto.

—¡¿De qué estás hablando?! —pero Chloe parecía furiosa por la humillación que estaba pasando.

—Purificación —de pronto alrededor de Chloe y Sakura apareció un campo de energía blanco, el cual se redujo y volvió a dejar expuesta a las dos jóvenes—. ¿Mucho mejor?

—¿Eh? —sin comprender mucho, Chloe miró a su alrededor y después a Sakura—. ¿Cuándo llegué aquí?

—¡Chloe! —muy preocupadas, Kasumi, Taiyou y Haruka corrieron a por su amiga.

—Chicas…

—¡¿Por qué atacaste sin avisar a Sakura?! —le preguntó muy molesta Kasumi.

—¿Qué hice qué? —pero Chloe no entendía de qué hablaban.

—La trampa de Arades por si lo traicionaban —le respondió Sakura—. Antes que sucediera el trágico final de las demás dimensiones, decidí eliminarlo.

—¿Por eso te dejaste atacar? —le preguntó muy extrañada Haruka.

—¿Dejarme atacar? —le preguntó muy extrañada—. Solo estaba probando mi velocidad y resistencia con el cambio de Axis… ¡Aunque creo que no sirvió de mucho! ¡Jejejeje!

—Así que tú eres Kinomoto —dijo muy sorprendida Chloe.

—Así es —le saludó con una reverencia—. Soy Sakura Kinomoto. Es un gusto conocerte y espero que seamos muy buenas amigas.

—¿Amigas?

—¡Amigas del alma! —gritó Kasumi, lanzándose a abrazar a ambas.

—¡Tú también! — le arrastró Taiyou a Asherah al abrazo grupal.

—¡Qué suertudo! —dijo con picardía Haruka, también abrazándose al grupo— ¡Bendito eres entre tantas mujeres, guapetón!

—¡¿Sabían que estoy escuchando todo?! —volvió a escucharse de fondo la voz de Phil, quien parecía aparecer en el lugar—. ¡Estos simuladores de realidad inmersiva son increíbles!

—¿Eh? —el grupo volteó su atención a aquellas voces, y vieron a Phil y Gary al lugar.

—Eso fue muy rápido —comentó de forma suspicaz Gary—. ¿Cómo están?

—¡Por fin llegaron! —celebró Sakura, llevándose de la mano a Asherah—. ¿Cuándo llegaron al futuro?

—En realidad seguimos en las ruinas milenarias —le respondió Gary algo nervioso—. ¿Cómo les fue con el plan de rescate?

—¿Rescate? —muy extrañada, Chloe se acercó a Phil y Gary—. ¿Estamos hablando del mismo plan de rescate?

—Así es. Y veo con alegría que fue un éxito —le respondió con orgullo Phil.

—Nos costó algo de trabajo rescatarla, pero…

—¡El suyo no, payasa! —le interrumpió abruptamente Phil a Taiyou, indicando muy fastidiado—. Se ha vuelto una mala costumbre el no dejarme terminar de hablar.

—¿De qué estás hablando?

Muy extrañados de aquellas palabras, todos voltearon a ver hacia donde indicaba Phil, y vieron como Mariah, Hikari, seis mujeres adultas y un desconocido, se acercaban "volando" envueltos en un campo de energía.

—¡Si, lo lograron! —celebró eufórica Sakura, abrazando y besando a su "novio" con mucho entusiasmo.

—¿Qué estás haciendo? —le preguntó su "novio", entre molesto y sorprendido.

—¿No es lo que hacen los novios cuando están felices? —respondió en pregunta de forma despreocupada, percatándose del detalle a los segundos—. ¡Disculpa Asherah, había olvidado que poseíste el cuerpo de mi novio! —suspiró y dijo entre dientes— Otra vez besé a una mujer. ¿Cómo será besar a Tomoyo?

—¿Dijiste algo?

—¡Estaba pensando en voz alta! —volteó a ver a las chicas, y notó que no se movían, estaban paralizadas—. ¿Ven? Les dije que funcionaría.

Apenas se posaron en el suelo, el campo de energía desapareció.

—Muchas gracias por todo, Sariel —le agradeció muy formal Hikari.

—¡Chicas! —se escuchó gritar de Kasumi, al tiempo que todas se acercaron.

—¡Les dije que Phil y Tomoyo tenían razón! —celebró con entusiasmo y mucha melancolía Mariah—. Muchas gracias por traer de vuelta a nuestras madres. Sakura, esto es algo que jamás podremos pagarte.

—La felicidad de mis amigas del alma es todo lo que quiero —les respondió Sakura con alegría.

Sin lograr decir una palabra más por la emoción, las jóvenes corrieron a abrazar a sus madres, envueltas en el júbilo y el llanto.

—¡Mamá!

—Lamentamos que hayan pasado tan malos momentos —intentó disculparse Marina.

—¡En verdad creíamos que habían muerto, y ahora…! —gritó llena de felicidad Taiyou.

—También vemos que se han vuelto muy fuertes —comentó muy orgullosa May.

—¡¿Y de qué sirvió eso?! ¡Hicimos muchas atrocidades, no nos lo perdonaremos jamás! —gritó Haruka con la misma emoción.

—Pero corrigieron su camino, o encontraron a alguien que hizo nuestro trabajo —les dijo de forma conciliadora Usagi.

—En un inicio creí que era una broma de mal gusto, pero… —con mucha felicidad, Chloe abrazó a su madre con mucha angustia — ¡Estoy muy feliz después de tanto!

—Sus padres estarían orgullosos de verlas —les dijo con nostalgia Misty—. Y tú, mi pequeña, hiciste un gran trabajo con el trabajo de tu padre y los demás.

—Si no hubiese sido por Phil, Tomoyo, la señora Bulma, Izzi, y muy en especial Sakura, Axis seguiría en ese notebook —le dijo muy relajada Kasumi—. Puse en muy buenas manos tanto esfuerzo y sacrificio.

—¡No se preocupen, con Axis nos volvimos muy buenas amigas! —comentó de golpe Sakura, activando uno de los tantos sistemas que tenía su reloj, haciendo aparecer una cápsula—. El inventario debe estar conectado con el vacío… ¡Como sea! Deben estar hambrientas.

—Utilizaron toda su energía —le respondió Asherah—. Sariel, veo que decidiste trabajar con ellos.

—Mi señora —le saludó con una reverencia—. Veo que otro bastión ha sido liberado.

—Dices... ¿otro? —Asherah había quedado muy sorprendida de tal noticia.

—¡Y también Chloe, ella también es parte de usted! —le comentó con entusiasmo Taiyou.

—Significa que somos cuatro de cinco… —Sakura pensó sus palabras, y soltó rápidamente—. Solo faltas tú, Ashy. ¿Dónde estarás?

Pero de pronto, Sakura avanzó rápidamente contra Sariel, haciendo aparecer sus espadas.

—¡Modo Berserker! —gritó rápidamente, para pasar tras el arcángel, deteniendo un ataque que provocó un gran golpe de aire, mandando a volar a todos—. Disculpen todos, pero esperaba a este sujeto desde hace bastante. Ya me preguntaba por qué no aparecías.

—¡Sakura! —muy confundida y con mucha dificultad, Kasumi levantó la mirada, y vio con una ira incontenible a quien había detenido Sakura—. ¡Por fin… te atreves a aparecer!

Las chicas también levantaron la mirada ante el grito de rabia de Kasumi, y sus reacciones no fueron muy distintas.

—Cuando todo anda bien, significa que algo está mal. Que astuta, Sakura —le felicitó con orgullo Phil.

—No necesariamente tiene que ser algo malo, cariño —le respondió con arrogancia Sakura.

—¡Oigan, me ofende que piensen así de mí! —le respondió de forma aniñada quien los atacó.

—No has cambiado nada. Tanto tiempo que no te vemos, Ash Ketchum.

El exterminio de los líderes supremos, la destrucción de los almacenes y el rescate de las madres de las jóvenes guerreras, daban por terminado con éxito el objetivo principal de la misión. Ahora, la aparición de Ash parecía muy fortuita. ¿Será él realmente, o será el impostor que creó Arades para comenzar su cruel plan? ¿Algo sabrán Sakura y Phil de aquel sujeto, que tomaron una postura optimista y arrogante? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará...
 
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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Tenia miles de formas de hacer este capítulo, pero al final me decidí con la primera que se me ocurrió. Espero que lo disfruten, porque ya no queda nada para que termine esta historia. Saludos y ahí nos vemos!

...

Capítulo 121: "Un pleito no tan familiar"

—No has cambiado nada. Tanto tiempo que no te vemos, Ash Ketchum —le saludó Sakura con entusiasmo.

—Lo mismo digo, Sakura Kinomoto —también le saludó con el mismo entusiasmo Ash.

Los dos se veían a los ojos de forma desafiante, mientras hacían enfrentar sus fuerzas.

—Veo que lograron llegar a esta época sin mayores contratiempos.

—Lo mismo digo por ti, pero creo que tú no tuviste las mismas complicaciones —Sakura retrocedió y guardó sus espadas—. Mis amigas me contaron que fuiste participe de una conspiración en contra de sus padres. Quiero darte la oportunidad de defenderte, y digas tu verdad.

—No sé a qué te refieres por conspiración, pero cierto era que esas mujeres debían morir por el bien de todos —le respondió Ash con mucha seguridad.

—¡Maldito bastardo, te voy a matar! —gritó llena de ira Taiyou, corriendo con todas sus fuerzas contra el joven.

—Manténganse al margen de esto —de pronto, una de las espadas de Sakura terminó a centímetros de Taiyou obligándola a detenerse, poniendo pálida a sus amigas.

—¿Qué estás haciendo? —Kasumi parecía impactada ante tal acto.

—¡Ese fue tu plan desde el inicio! —le gritó muy triste Haruka— No puedo creerlo.

—¡Guarden silencio! —les gritó Asherah muy molesta—. Una palabra más, y solo lograrán darle la razón a ese sujeto.

—¿De qué estás hablando? —le preguntó Mariah muy extrañada.

—Solo observen y manténganse al margen, como les pidió Sakura —les pidió Phil.

—Sakura sabe muy bien que aquel sujeto no es Ash —agregó Gary con tranquilidad—. No sé qué tendrá en manos Sakura, pero seguramente quiere arreglarlo de alguna u otra forma.

La espada se desenterró de la tierra, y volvió a enfundarse en el cinto de la pelicastaña.

—Tu llegada a este lugar tiene consecuencia del ataque de Magma, ¿o me equivoco?

—Pude salvarte, es lo único que importa. ¿No es así? —volvió a preguntarle Ash con la misma tranquilidad.

—Realmente no lo sé, pero debo agradecer lo que hiciste, ya que, gracias a tu valor, tuve mi motivación para hacerme más fuerte —le respondió con mucha soberbia Sakura—. Ciertamente el modo Berserker saca mi lado más prepotente y déspota; un lado que siento no me representa, pero todos nosotros lo tenemos. ¿No piensas lo mismo, cariño?

—Yo también era muy soberbio y déspota, hasta que aprendí que debía hacer lo que sea para protegerte.

—¿Dices que el fin justifica los medios?

—Muchas veces si, más si se trata de terminar con la corrupción y quiénes la esparcen.

—Ya veo —Sakura se quedó pensando unos segundos, y miró a las madres de sus amigas—. Según tú, deberíamos exterminar a esas mujeres porque han esparcido la corrupción en el mundo. ¿O me equivoco?

—Eso no lo sé. ¿Crees que matando un par de mujeres se restaurará este mundo?

—Me acabas de decir que sí debían —comentó muy extrañada Sakura.

—Dije que mi tarea era exterminarlas porque ayudaban, no que sería lo suficiente —le respondió Ash en burla.

—¿En verdad? —Sakura tomó una de sus pistolas, y apuntó contra las mujeres—. Sí les disparo, incluso terminaré con la vida de las guerreras elementales. ¿Qué opinas?

—Que sería muy conveniente para mi misión.

Sakura tomó con firmeza el arma, y con mucha seguridad comenzó a apuntar. De pronto, disparó como si nada contra las mujeres. Sus amigas del alma quedaron impactadas por el acto, mientras las jóvenes madres hacían lo que podían para proteger a sus hijas. Ash sonrió triunfante, mientras Sakura guardaba su arma, y Asherah, Sariel, Phil y Gary miraban sin una mayor sorpresa como un campo de energía las protegió de aquel ataque.

—Lanzaste esa espada para crear ese campo de energía, no para amenazar a tus amigas —comentó muy despreocupado Ash.

—¡Ja! Veo que no te puedo engañar —le respondió triunfante—. ¡Pero reconoce que te emocionó ver cómo atacaba a mis amigas!

—¡Para que te miento! —le respondió entre risas.

Mientras tanto, las jóvenes y sus madres parecían muy hostigadas por la situación.

—¿Qué le pasa a Sakura? —se preguntaba Kasumi muy alterada.

—¡No hagas escándalo! —le regaño Asherah—. Jamás estuvieron en peligro, solo quiso ver hasta dónde era capaz aquel sujeto por sobre ella misma, y sus intenciones reales hacia ustedes.

—¿Intenciones reales?

—En verdad pensé que confiaban ciegamente en Sakura, pero su temor es más fuerte —comenzó a decirles Gary con cierta molestia—. ¿Es que acaso no se han dado cuenta?

—¿Darnos cuenta? —Mariah miró a Gary sin entender ninguna palabra—. ¡No nos pidas algo así, ya no sabemos quién es el enemigo!

—¡Hikari, Mariah! —les gritó muy triste Phil—. ¿En verdad creen que seríamos capaces de hacerles algo?

—¡Por supuesto que no! —le gritó la pelíazul con desesperación.

—¿Entonces qué dudas tienen que Sakura no las tiene?

Las jóvenes se miraron, y luego a sus madres.

—Pequeñas, vean más allá de lo entendible —les sugirió Misty—. ¿Qué es lo distinto entre todos nosotros?

—¿Lo distinto? —Chloe analizó la situación, y se percató de un detalle—. Qué Sakura confía ciegamente en que confiamos en ella…

—Salvo ese sujeto, todos ustedes nos protegerán del modo que sea —terminó Haruka con un nudo en la garganta.

Sakura volvió a desenfundar sus espadas, y tomó una pose defensiva. Parecía muy segura de lo que sucedía, mientras Ash simplemente miraba con tranquilidad.

—No me sirves si solo me quieres proteger a mí, es muy egoísta de tu parte.

—¿No fue eso lo que nos prometimos en la rueda de la fortuna? —le preguntó Ash con mucha incredulidad.

—Prometimos que enfrentaríamos esto unidos, que haríamos lo que sea para proteger a todos —le respondió con algo de molestia.

—Cierto que en un inicio pensé en hacerlo, pero mira a tu alrededor —contra argumentó Ash, elevando sus brazos—. Esas personas que prometiste proteger; observa lo que han hecho de este lugar. Y no intentes culpar a nadie, la corrupción es algo con lo que nacen todos los humanos, y es muy fácil de alimentar con un poco de poder.

—Esto no lo provocó la gente que quiero proteger, esto lo hizo quienes quieren pisotear a los demás; elegidos por esos a quienes quieren pisotear a los demás —Sakura abrió su defensa, y se lanzó a atacar cara a cara—. Lo siento, pero sigo creyendo en el aprendizaje de los errores.

—No sé si te has fijado, pero este desastre fue provocado por errores que no tuvieron un aprendizaje —y como si nada, Ash detuvo el ataque con un solo dedo—. El humano no cree en el aprendizaje, solo le importa los resultados sin importar las consecuencias —desvió rápidamente la espada de Sakura, y esta retrocedió rápidamente—. Quiero crear un mundo nuevo, donde esos errores no tengan estas consecuencias.

—¡No me hagas reír! —le gritó con ironía Gary— ¡Es lo más estúpido que he escuchado en mi vida!

Aquel grito llamó mucho la atención de Sakura y Ash, quienes voltearon a ver a Gary y Phil.

—¡Solo escúchate, eres la contradicción con pies! —continuó Phil—. Si te escuchara mi amigo de la infancia, te rompería la cara por estúpido.

—Pensé que no dirían nada… Gary, Phil —Ash caminó hasta ellos y quiso atacarlos, pero solo los atravesó—. ¿Ilusiones?

—Igual que otro que estoy mirando ahora mismo frente mío, copia barata —le respondió Phil con mucha molestia.

—¿En verdad creen que no soy el verdadero Ash?

—Te ves igual, hablas igual, suenas igual, hasta en los gestos, pero fallas en un pequeño detalle —ante tal declaración, el joven se quedó mirando a sus "amigos".

—Él jamás diría algo tan filosófico —le respondió Phil—. No tiene esa capacidad.

—Es tan inteligente como una piedra, y tan inspirador como las sobras del almuerzo —continuó Gary.

—¿Tengo prohibido madurar? —les cuestionó Ash con molestia.

—Si puedes, y deberías comenzar con tus acciones; con tus palabras —le respondió con mucha molestia Gary.

—Hablan como si no me conocieran.

—¡Entonces supongamos que dices la verdad, Ash Ketchum! —le gritó Misty con mucha molestia—. Tu padre y tu madre. ¿Qué piensas de ellos?

Ante aquella pregunta, todos se quedaron mirando a la mujer peli naranja, y después a Ash.

—No tiene caso hablar de alguien que no conozco, pero no metas a mi madre en esto —le respondió con cierta molestia.

—¡Sakura! —le gritó Phil— ¡Haz pedazos a ese sujeto!

—Cierto que solo faltas tú —comentó de forma sarcástica Gary—. ¡Emparéjalo!

—Si me dan su autorización —Sakura volvió a tomar guardia, y se lanzó a atacar—. Prepárate para desaparecer.

—Será como digas, pequeña Sakura.

De un segundo a otro, ambos se lanzaron contra el otro volviendo a hacer fuerza, separarse, y volver a un ataque veloz y desenfrenado.

—No entendí qué sucedió —comentó muy intrigada Kasumi—. ¿Mamá?

—Ash no diría jamás algo así de su padre, cada vez que lo nombran solo lo maldice —le respondió Gary.

—Y ciertamente no le gusta que metan a su madre en sus asuntos, ¿pero enojarse de esa forma solo porque dijeron madre? —terminó Phil, volviendo su mirada a Misty—. Lo que me llama poderosamente la atención, es que sepa algo así. Señora, ¿cómo sabe algo así?

—Hay algunos que odian a sus padres, y otros que odian a ambos —le respondió en código, dejando bastante perplejo al joven, y sin palabras.

Mientras las jóvenes no entendían y Phil guardaba silencio, Gary miró de forma sospechosa a las mujeres, y después con felicidad a las chicas.

—Eso explica todo lo que está sucediendo —comentó triunfante, volviendo su atención a Sakura—. ¡Más te vale ganar la batalla, Kinomoto!

—¡Por supuesto que ganaré! —respondió con seguridad, siempre pendiente en la batalla—. ¿Sabes que hiciste antes que me decidiera encargarme de tus Pokémon, cuando no recordabas nada?

—Decidí ponerme en movimiento para terminar con esta guerra —le respondió con sinceridad Ash, mostrando en su rostro que decía la verdad.

—Es difícil cuando pierdes la memoria y te transformas en un cobarde bueno para nada —de pronto, Sakura cambió sus espadas por su báculo—. ¡Bosque!

De pronto, de la carta invocada por Sakura comenzaron a salir muchas ramas, las cuales comenzaron a perseguir a Ash, quien las esquivaba sin mayores problemas.

—¡¿En verdad crees que lograrás atraparme con esas ramitas?!

—No lo sabré si no lo intento —Sakura posó su báculo en el suelo, y comenzó a concentrar más energía—. Axis, ¿puedes canalizar mi energía y consciencia a bosque? Tengo una idea.

—Podrías eliminarlo sin problemas con fuego o agua. Bosque es una carta defensiva.

—Lo sé, pero aún tengo muchas dudas y quiero que me las aclare —le comentó muy seria—. Puede que sepa el verdadero paradero de Arades.

—Kasumi y las demás saben dónde está. Siempre ha mantenido su misma posición.

—¡Confía en mí! —le suplicó Sakura— ¡Sé lo que hago!

—Será como tú digas.

De pronto, las ramas comenzaron a tener un movimiento más rápido y desenfrenado, confundiendo totalmente a Ash.

—¿Cómo fue capaz de manipular de esa forma la voluntad y fuerza de bosque? —Ash parecía muy sorprendido y perplejo, hasta que se vio atrapado por las ramas—. ¿Cómo lograste manipular de esa forma tu propio poder, Sakura?

—Te dije que yo también me volví muy fuerte, Ashy —le respondió con orgullo—. Quiero que me respondas algunas preguntas, y quiero la verdad.

—¿Preguntas? —tan solo escuchar esas palabras, Gary se fastidió totalmente— ¡¿No estás tomando el pelo?! ¡Te dijimos que acabaras con él, no que lo interrogaras!

—Hay algo que sabe y nosotros no hemos tomado en cuenta —le comentó Asherah muy seria—. Dijiste que haríamos las cosas como ella quisiera, y solo por eso no me he movido de aquí.

—¿Hablas de chasquear los dedos y hacerlo desaparecer? —ironizó Phil— Te debe hacer sentir que eres muy importante por hacer algo así.

—¡No la sigas molestando! —le pidió Gary muy fastidiado— ¡Sé que las cosas no pasaron como tú querías, pero debes aceptar que ella es la única que puede derrotar a Arades!

—¡Si hubiese querido hacer algo, lo hubiese hecho desde un inicio! —le gritó furioso Phil— ¡Ahora solo se defiende haciéndose la víctima, haciéndonos creer que todo estará bien con ella!

—¡Diste con la respuesta correcta, mi viejo amigo! —dijo de golpe Ash— ¿Quién les dice si después que derroten a Arades, las cosas mejorarán?

—¿Acaso dices que Arades es el menor de los males? —le preguntó Sakura muy extrañada—. Lo dudo mucho.

—Imagina lo que te hicieron. Ahora piensa que lo que te hicieron será peor si esa mujer se queda a cargo de todo.

—No sé de qué me hablas —comentó de forma sospechosa Sakura—. De algo si es seguro, es que lo que ha hecho Arades en este lugar es imperdonable.

—¿Por qué creen que la anulación y bloqueo de recuerdos solo está autorizada por quienes están a cargo del purgatorio? —y negando fastidiada, Asherah caminó hacia Kasumi—. Entrégame ese aparato que usas para controlar a esa tal Axis.

—Sí señorita —y con algo de temor, Kasumi le entregó el terminal—. ¿Necesita acceso total?

—Si, pero no esa clase de acceso total —de pronto, comenzó a hablarle a Axis en un lenguaje muy extraño, haciendo que esta trabajara de forma distinta—. Su tecnología es muy primitiva, y me sorprende aún más que lograran hacer funcionar el palacio celestial con su inteligencia artificial.

—¿Y qué piensa hacer? —preguntó Kasumi muy extrañada, más al ver que la pantalla se había apagado.

—Usuario alfa, Asherah. Elimina los bloqueos de seguridad. Habilita la memoria interna del palacio celestial.

—¿Aún quedaban más funciones?

No sólo Kasumi, también los demás parecían muy sorprendidos. Asherah parecía estar liberando todo el potencial de las ruinas milenarias, o palacio celestial como ella le llamaba.

—Axis, regresa los recuerdos que Sakura y Kasumi quisieron olvidar de forma voluntaria.

—Retiro de burbuja neuronal en proceso.

—¿Qué estás haciendo? —le preguntó Gary muy extrañado.

—Las dos pasaron por una experiencia que prefirieron olvidar, así que utilizaron a Axis para olvidarlo. Tal habilidad solo está permitida cuando se quiere utilizar un alma para otro ser vivo, con la idea de que este nuevo ser no recuerde su vida pasada.

—Solo los bloquean, no desaparecen jamás —comentó muy pensante Phil—. Tiene mucho sentido lo que dices.

De pronto, Kasumi abrazó con mucha fuerza a su madre, llorando de forma desgarradora.

—¡Mamá, no te alejes de mí por favor! —gritó de forma desgarradora.

—No… —le apoyó Misty con un abrazo a su hija—. No dejaré que nada malo te pase, mi pequeña.

—¡Qué le hiciste a mi amiga! —le reclamó furioso Phil.

—¿No se los acabo de explicar? —replicó muy molesta Asherah—. Dejo las cosas como son realmente.

De pronto, Sakura detuvo todos sus movimientos cayendo al suelo llorando, abrazándose a sí misma. Ash solo la miraba muy serio, sin hacer más.

—Quiero a mis amigas con las cosas buenas y malas que hayan hecho. La base de la amistad es aceptar todo lo que han hecho, ¿y tú prefieres olvidar algo que no fue tu culpa?

—¡Cállate! —gritó desesperada Sakura, tapando sus oídos con sus manos— ¡Quiero olvidar todo esto, me da náuseas!

—Pero no puedes, es parte de tus experiencias y tu motivación para seguir peleando y hacerte más fuerte. ¿O acaso olvidaste por qué estás luchando? —ante tal cuestionamiento de Asherah, Sakura la miró—. Si olvidas las cosas malas, no tendrás una motivación para hacer las cosas bien. ¿Quieres corregir cosas malas, olvidando que pasaron?

—Yo… —pero ante la duda, Sakura perdió su transformación, volviendo a la normalidad—. Si no hubiese chocado con Ash, nada de esto hubiese pasado…

—Es verdad, nada de esto hubiese pasado —le apoyó Asherah—. ¿Piensas que fue bueno o malo?

—Le mentí a todos, traicioné a mis amigos, fui infiel, y lo peor de todo fue que me transformé en una celópata asquerosa —Sakura se levantó, y se quedó parada sin moverse—. Abuse de mis amigas de una forma asquerosa, y me estoy quejando de lo que me hicieron.

—No puedes negar tu naturaleza. Es inevitable —celebró triunfante Ash, abrazando con fuerza a Sakura—. ¿Quieres terminar con esto de una vez?

—Por supuesto que quiero —le respondió ida en sus pensamientos.

Mientras tanto, todos miraban desesperados la situación. Ash tenía entre sus garras a Sakura. En cambio, Asherah y Sariel no hacían nada.

—Te dejo a cargo del resto, Sariel —le pidió Asherah, entregándole la terminal al arcángel—. Seguramente como cualquier humano, sucumbirá a sus instintos e intentará suicidarse.

—A sus órdenes, mi señora —pero de pronto, una alarma sonó del teléfono—. ¿Qué sucede?

—Modo doctrina egoísta activado. Aviso de alza de energía.

—¿Que…? —tanto Sariel como Asherah miraron con atención el terminal, y vieron como el alza de poder de Sakura era exponencial, y crecía cada vez a mayor velocidad.

—¡Qué está sucediendo! —gritó muy sorprendida Asherah.

Aquel grito llamó la atención de todos, preguntándose qué sucedía.

—¡Axis, informe! —gritó al aire Kasumi, al tiempo que una pantalla aparecía en el aire.

—Sakura Kinomoto. Nivel 1. Modo estudiante. Doctrina egoísta activado. Nivel interno de poder, indefinido y en alza.

—Imposible… —soltó impresionado Phil.

—Lo mismo sucedió cuando peleamos en la nada —le respondió Mariah igual de impresionada—. ¿Ahora qué hacemos?

Pero de pronto Ash fue alejado por un golpe de energía.

—Déjame adivinar, a ver si entiendo —comenzó a gruñir Sakura furiosa—. Sabes todo por lo que pasé, y aun así decidiste no hacer nada.

—Debías pasar por ese sufrimiento, era tu destino —le respondió con seriedad Ash.

—¡Si alguien llega a tocar, aunque sea un pelo de mi Saku, le voy a romper la cara hasta que su madre no lo reconozca, y lo haré sufrir por la eternidad! —dijo Sakura furiosa— ¡Sé que te dejas llevar por tus sentimientos, odias la injusticia, y no permitirías por nada que tus seres queridos sufran!

—Ese era el antiguo Ash…

—Ese es el Ash que preparó nuestro camino para llegar hasta donde estamos parados en este momento —respondió de golpe, totalmente furioso Paul—. ¡No hables de mi hermano si no se encuentra en este lugar!

—¿Ahora ves? Ese imbécil dice que es mi hermano —comentó en burla Ash—. Después de burlarte…

Pero Sakura simplemente comenzó un ataque desenfrenado contra Ash, quien no lograba defenderse.

—¡Deja de insultar a los chicos que más estima me han tenido en mi vida! —gritó furiosa, mandando a volar unos metros a Ash, dejándose ver nuevamente en su estado iluminado— ¡Algo me dice que debo acabar contigo, y no dejar nada de ti!

—Entonces quiero ver qué eres capaz de hacerlo —le respondió Ash, apareciendo de pronto tras Sakura, mandándola de un golpe al suelo.

Todos quedaron muy impresionados por tal ataque. Aquel ser que se hacía llamar Ash, superaba tanto en velocidad como poder a Sakura.

—¿Y con ese pobre poder viniste hasta acá? —Ash se acercó a Sakura, y sin esperar a que se levantara, comenzó a patearla repetidamente sin piedad por todos lados.

Los demás veían sin lograr actuar a nada; era como si aquel ser tuviera más poder del que debería.

—La va a matar… Ayúdenla, por favor… —comenzó a suplicar Mariah.

—Espero que con esto les quede claro que ese sujeto realmente no es ese tal Ash —les dijo muy molesto Sariel—. El poder que tiene aquel sujeto es incomparable. Si realmente tiene la mitad del poder de Arades, y ese es todo su poder, les sugiero que regresen a casa.

—También puedo sugerirte volver a revisar la ficha de descripción de Sakura, y dejes de ser tan arrogante como para creer que, sin ti, no somos más que formas de vida —le sugirió con arrogancia Phil.

—¿Crees que haciendo eso las cosas van a cambiar? —pero la confianza de Sariel se transformó en asombro y terror al ver que las estadísticas de aquel Ash si era superior a la mitad del poder de Arades, y que Sakura lo superaba y seguía creciendo— ¡¿Qué clase de guerrera crearon?!

—Ninguna en especial. Solo soy una estudiante de secundaria —de pronto, de Chloe, Mariah y Paul fueron expulsadas esferas de energía, las cuales terminaron uniéndose a Sakura, al tiempo que Ash se alejó por el terror—. Recuperación. Forma ultra instinto.

Sakura fue envuelta en una esfera de energía, y a los segundo esta desapareció, mostrándose envuelta en un aura indefinida.

—Puedo hacer esto todo el día, en serio. ¿Pero cuánto podrás soportarlo tú? —Sakura levantó su mano derecha frente a ella, y liberó energía de un golpe.

Tras chocar esta energía contra Ash, su imagen desapareció, mostrando simplemente energía maligna.

—¡Maldita sea! —aquella energía maligna se lanzó contra Sakura para atacar con todo lo que tenía, pero por más que los golpes parecían impactar, era como golpear una ilusión— ¡¿Qué rayos sucede aquí?!

—Esos recuerdos son de Ashy. Devuélvemelos —y con un simple chasquido, aquella esfera de energía que presumiblemente había robado Magma durante el enfrentamiento en el parque de diversiones, volvió a las manos de Sakura—. Axis, guárdala en un lugar seguro.

—Proceso de transformación binario iniciado —y de un segundo a otro, aquella energía desapareció—. He registrado un modelo de adaptación. Puedo cambiar de modo de batalla a habilidad pasiva doctrina egoísta. ¿Procedo?

—Por favor, Axis.

Al tiempo que el aura de Sakura era suprimida, los demás vieron como la ficha de descripción de Sakura cambiaba totalmente.

—Modo de batalla doctrina egoísta cambiado a habilidad pasiva. Integración total de los cinco modos de combate registrados. Restricción personalizada del modo estudiante. Adaptación de modo entrenador, modo card captor, modo berserker y modo ultra instinto finalizado. Integración de energía total de doctrina egoísta.

—Asimiló el ochenta por ciento del poder de nuestra madre como si fuese nada —dijo totalmente anonadado Sariel.

—¡No esperaba menos de nuestra amiga del alma! —gritó triunfante Taiyou.

—¿Al menos ahora pudieron ver que en realidad aquel sujeto no era nuestro amigo? —les preguntó Phil de forma reflexiva.

—Me doy cuenta que nos manipularon desde antes de lo que pensábamos —comentó muy arrepentida Chloe.

—Al menos mi curiosidad por fin fue saciada —comentó de forma ocurrente Phil—. Aquella energía no tendrá oportunidad contra Sakura. Esta batalla terminó.

—Las diferencias de poder son por mucho inalcanzables —comentó Misty con mucha impresión, aun abrazando a Kasumi—. Esto terminará pronto, gracias al cielo.

—¡Gracias a Sakura! —le corrigió Gary bastante molesto, volviendo la atención a la batalla—. ¡Sakura, no es momento de volverse arrogante! ¡Termina de un golpe con esa cosa!

—No quiero —le negó con rabia, haciendo soltar una sonrisa victoriosa en aquel ser—. Pero eres mi maestro, y sé que tus decisiones siempre son las correctas.

Sakura formó una esfera la cual atrapó a aquel ser maligno, al tiempo que la energía maligna que se encontraba en el ambiente, también se reunía en esta.

—Si los elimino, se transformarán en energía que el universo no podrá limpiar, y esto se convertirá en un ciclo sin fin —de pronto, una extraña luz se presentó frente a Sakura, la cual tomó y transformó en un nuevo báculo—. Sexto modo de batalla. Modo Clear —la forma del traje de Sakura volvió a cambiar, presentándose un vestido rojo con detalles blancos, y una corona—. Ser sin amo, préstale tu energía a este báculo y transfórmate, para servir a tu nuevo dueño. ¡Secure!

Aquella esfera de un segundo a otro comenzó a cristalizarse, y transformarse en energía positiva concentrada en la parte superior del báculo, transformándola en una carta transparente; una carta muy distinta a las otras.

—Registrado modo Clear. Habilidad pasiva purificación añadida. Aplicadas todas las habilidades pasivas a los modos de combate, creando excepción a modo estudiante.

—Y me decían que los videojuegos no servían para nada —comentó en voz alta Phil.

—Axis, modo estudiante —el traje y el báculo nuevo desaparecieron, y Sakura volvió a su traje de estudiante con una nueva carta en su poder, al tiempo que todos se le acercaron—. ¿Chicos?

—No sé qué hiciste con exactitud, pero fue un trabajo impecable —le felicitó Phil.

—¡Luego tendremos una charla por lo irresponsable que fuiste, nos preocupaste muchísimo! —le regaño Gary muy molesto, haciendo que Sakura se apenara de la vergüenza— Pero los resultados son los que importan —negó fastidiado, mostrándole una sonrisa victoriosa—. Viniste a hacer tu trabajo, y cumpliste.

—¡Muchas gracias Gary, eso significa mucho para mí, más viniendo de ti como mi mentor! —casi gritó de felicidad Sakura.

—¡Sakura! —le gritó Paul, quien seguía a lo lejos con Misty, Kasumi, Gliscor y Sariel.

—Paul… ¡Kasumi! —y muy preocupada, más en consciencia el por qué seguía abrazada a su madre, corrió por la joven.

—Joven Sakura, ¿sabe qué fue lo que sucedió con mi hija? —le preguntó Misty muy preocupada— ¿Tiene alguna relación con aquellos recuerdos que quiso sellar?

—Kasumi… Amiga del alma… —con mucho temor, Sakura quiso tocar su hombro, pero no tuvo el valor de hacerlo—. Perdóname por hacerte sufrir…

Pero una fuerte bofetada de Kasumi la hizo callar, dejando no solo a la afectada anonadada, sino también a los demás estupefactos.

—¡Tonta! —le gritó llena de rabia para abrazarla, llorando desconsoladamente— ¡Prometí dar mi vida por protegerte, y te dejas…!

—Yo solo no quería que… —pero Sakura no pudo seguir hablando, simplemente quebró en llanto abrazando a Kasumi.

—Sakura… Kasumi… —Paul, sabiendo perfectamente que era lo que sucedía, simplemente prefirió abrazarlas, lleno de rabia por, según él, su culpa.

El llanto profundo de ambas jóvenes provocó un ambiente muy solemne, pese al desconocimiento de lo que sucedía.

—Nosotras somos las adultas, las que deberíamos protegerlos de toda esta calamidad, pero no fuimos capaces y son ustedes los que están pagando las consecuencias —Misty miró a Sakura, Kasumi y Paul, y después a Gary y Phil—. Los únicos que pagan los errores de los adultos, son nuestros niños.

—Una reflexión muy sabia y consciente —declaró Sariel con sabiduría—. El peor de los errores, es buscar culpables. Me siento satisfecho de que ustedes no cometen tal error.

—No nos halagues tanto, que buscar culpables es nuestra profesión —muy fastidiado de la situación, más por la rabia de ver a sus amigas llorar, Phil pareció teclear algo en un teclado—. Axis, ya sabes.

—Dame un segundo.

Phil y Gary comenzaron a revisar el informe que Axis generó, el cual leían con mucha calma, pero sus rostros cambiaron rápidamente, expresando mucha ira, como si quisieran matar a alguien.

—¡Voy a matar a cada humano que encuentre en su época! —gritó de forma irreconocible Phil.

—Lo que hicieron es imperdonable… —dijo Gary con la misma ira—. ¡Nos encargaremos que sufra ese maldito!

Mariah, Hikari, Taiyou y Haruka veían a su amigo muy impresionadas, como si todavía no lo conocieran del todo; otra faceta de su personalidad.

—Que no los consuma el odio —les sugirió Sariel—. Aquel sentimiento es alimento para la corrupción.

—Yo opino que tenemos que hacer desaparecer a ese malnacido, hacerle sentir mucha angustia, y que sufra por lo que le hizo a mis queridas Sakura y Kasumi —se escuchó de fondo una voz envuelta en la misma ira.

—Tomoyo no es capaz de expresar odio por nadie. Escúchala claramente, no siente nada distinto a nosotros —comentó con mucha seriedad Gary.

—Verán el ejército que le tendremos preparado a ese maldito, maldecirá haber nacido —volvió a decir Tomoyo con mucho odio.

—Si que lo hará Tomoyo. Si que lo hará —le asintió Phil, para después caminar hacia Sakura y Kasumi—. No sé qué decir en un momento así, pero sé que ustedes no son culpables de nada. Kasumi ha impuesto una inteligencia admirable, sin ella nada de esto hubiese sido posible, y Sakura ha sido una gran líder que ha sabido mantenernos unidos. Y les juro por todo lo que amo, que cumpliremos la promesa que hiciste, jefa.

—La promesa… —susurró compungida Sakura—. Liberar a las mujeres de este lugar de tal martirio.

—Así que fue eso lo que sucedió —dijo Misty con mucho dolor—. Sakura, ¿que tienes en tu mano?

—¿Mi mano? —Sakura volvió su atención a la carta, y la leyó—. "Corruption". Corrupción.

—Ahora mira al cielo.

—¿Al cielo?

—Tú también, Kasumi.

—Sí mamá.

Ambas jóvenes miraron al cielo, y sólo pudieron expresar sorpresa. Los demás también imitaron la acción, expresando la misma sorpresa.

Aquel cielo que, por mucho había permanecido cubierto por la oscuridad, por fin se veía celeste, mostrando nubes blancas y un hermoso y fuerte sol.

—Si hubieses olvidado tan amarga experiencia, habrías olvidado tu promesa. Si hubieses olvidado tu promesa, no hubieses purificado este mundo y purgado la corrupción —le explicó Misty con mucha calma—. Joven Sakura, tu fuerza va más allá que simplemente tu poder. Sé que sonará repetitivo y poco original como me dice mi marido, pero proteger a tu familia y tus amigos; a quienes más quieres y admiras, aquella es tu fuente de poder, lo que te hace más poderosa.

—Por muy aberrantes que hayan sido nuestras experiencias, nos sirve para crecer y aprender a no cometer los mismos errores —Sakura se separó de Kasumi y Paul, y los miró con felicidad—. Gracias por estar, aún en momentos tan desagradables conmigo. No puedo seguir peleando sola, los necesito a mi lado.

—Lo mismo pienso de ti, amiga del alma —empatizo de forma nostálgica Kasumi—. También te necesito a mi lado.

—Solo puedo decir que, si hubiese actuado correctamente, nada de esto hubiese pasado —sentenció con rabia Paul.

—Ciertamente. Solo por eso debería romperte la cara —sentenció Phil muy molesto, asustando al joven y preocupando a Sakura y Kasumi—. Hablo de seguir buscando culpables. No teníamos la información de que Gem y Nis tenían la habilidad de reparar pequeñas distorsiones en la dimensión, y tampoco teníamos por qué saberlo.

—Con las que peleamos jamás expresaron una habilidad así, por lo que simplemente tuviste una buena idea con un resultado inesperado —continuó Gary—. Esto terminó, y ahora Sakura transformó esa corrupción en esa carta… si es que es eso…

—Es verdad — le asintió Sakura —. Pese a todo, purgué la corrupción de este mundo en esta carta —Sakura se le quedó mirando, sin comprender lo que había sucedido—. Pero esta carta no es como las otras.

—Asherah tenía el presentimiento que algo así podía llegar a suceder, aunque seguramente solo nos dejó a su suerte para morir —comentó de reojo Phil—. Ni para amiga sirve la traidora esa.

—Ten más cuidado con tus palabras, mortal —le amenazó Sariel.

—Si, ya sé que debo mejorar mi dicción. Ya tomaré clases de oratoria —le respondió con sarcasmo.

—¡Solo hay una forma de saber que pasó por la mente de Asherah! —dijo de golpe Sakura, volviendo su atención a su reloj—. Axis, ¿puedes usar mi energía para crear un cuerpo humano?

—Solo necesito que visualices que clase de cuerpo quieres crear.

Sakura cerró sus ojos, y una esfera de energía apareció frente a la joven, la cual comenzó a tomar forma humana. Y cuando terminó el trabajo, un clon preciso de Sakura apareció frente a ella, solo que la ropa era distinta.

—Ahora su alma —Sakura formó una esfera de energía en sus manos, y la lanzó hacia su "clon", uniéndose a este sin problemas—. Visualicé el traje de verano que usamos en la escuela para diferenciarnos.

—Si hubieses querido diferenciarla contigo, hubieses creado un cuerpo distinto al tuyo —comentó de forma crítica Phil, rodeando a la nueva Sakura—. ¿Así que deberíamos llamarte simplemente Asherah?

—Solo hice una copia de mi cuerpo, el alma es la de Asherah —le recordó Sakura algo fastidiada.

—Ya veo. Si que se parece a ti en absolutamente todo —comentó muy pensante y serio, mientras inspeccionaba cada aspecto—. Absolutamente todo —incluso bajo su falda.

—¡Phil! —le gritó avergonzada Sakura.

—Como te atreves a faltar el respeto de un ser superior, mortal —dijo muy molesta Asherah, queriendo darle un fuerte golpe a Phil, sin ningún efecto.

—Esto de la realidad inmersa es espectacular —volvió a decir de forma más seductora, para terminar en el suelo apaleado.

—Y también es espectacular tener de amigo a un pervertido, y no ando presumiendo de eso —terminó Gary con vergüenza—. Disculpen a Henry, ni muerto se le van los malos hábitos.

—¿Señor Ketchum? —muy curiosa, Sakura se le acercó— ¿Y Phil?

—Le pedí por un momento que cambiáramos para conocer a quien iba a derrotar a Arades —le respondió con orgullo.

—¿Crees que voy a intentar salvar a alguien con tanta malicia como tú? —le amenazó Asherah.

—No hablaba de ti, hablaba de Sakura —respondió con orgullo Henry—. La segunda mujer más valiente que he conocido en mi vida. Eres la encarnación del valor, el coraje, la valentía, la incondicionalidad y la verdadera amistad. Es todo un honor conocer a alguien como tú.

—No quiero que crean que soy perfecta, he fallado en esta guerra innumerables veces, y…

—Todos hemos fallado, incluso yo —dijo Asherah con seriedad—. La diferencia está en que tú quieres solucionar en verdad las cosas, y que me hayas proporcionado un cuerpo físico para estar con ustedes, no sólo habla bien de ti, sino también del poder que tienes, y del hecho que está en buenas manos.

—Estoy muy feliz de saber que piensan de mí, y solo puedo regalarles mi sonrisa, pero por lo que pasé… —tan solo volver a sus recuerdos, a Sakura la invadió el miedo y la ansiedad—. ¡No volveré a ser la misma de antes! ¡Aún me dan náuseas, y quisiera morir aquí mismo!

Ciertamente Sakura no iba a borrar esos recuerdos con facilidad, pareciera que la iban a atormentar por siempre.

—Vuelve a mirar tu carta, joven Sakura —volvió a pedirle Misty.

—¿Mi carta? —Sakura volvió a mirar su carta, y notó lo que la dibujaba—. ¡Los generales de Arades!

—¡¿Qué?! —ante las palabras de Sakura, todos corrieron a ver la carta, y efectivamente en ella aparecía la imagen de los generales rodeados de energía oscura.

—Solo visualicé la corrupción, como lograr erradicarla pensando que es imposible eliminarla —comentó Sakura—. Fue inconsciente, solo sucedió.

—Tú no eres una casualidad del destino —comenzó a decir de forma amenazadora Asherah, mirándola con sospecha—. Si… Tú eres un experimento, algo que fabricaron para esto.

—¡Oye, tenle más respeto a mi amiga! —le gritó molesta Taiyou.

—Lo tengo aceptado —respondió rápidamente Sakura con orgullo, llamando la atención de sus amigas—. Desconozco qué habrá pasado antes de mi nacimiento, pero sí nací para proteger a personas tan maravillosas como ustedes, entonces me alegra mucho que lo hayan hecho.

—Y debo decir que está muy bien hecho el experimento —continuó Henry, ahora viendo bajo la falda de la verdadera Sakura—. Un verdadero monumento.

—¡Ya, deje de hacer eso! —volvió a pedirle muy avergonzada Sakura, tapando su falda con sus manos.

—¿Quieres que te mate yo, o Paul? —le amenazó Gary más fastidiado que antes.

—¿Y qué tal si lo hago yo, jóvenes?

De pronto, en el ambiente se escuchó una voz tan amenazadora y aterradora que estremeció a todos, con excepción de Sariel y Asherah, quienes solo voltearon a mirar al emisor de tal mensaje.

—Hermano, tantos eones sin verte —saludó con sarcasmo Sariel.

—Así que lograste despertar —comentó con asombro—. Veo que alguien logró algo que creía impensado.

—Veo que has cambiado mucho, mi pequeño hijo —comentó con mucha tranquilidad Asherah—. Es una lástima que tu alma siga siendo la misma.

—¿Madre? —muy extrañado, aquel ser fijó su mirada en el clon de Sakura, logrando observar unos cuantos detalles—. Logro ver con asombro y alegría que lograron liberarte, lamentablemente sin tu poder completo. De hecho, no logro sentir poder en ese cuerpo mortal.

—En verdad no has cambiado nada, sigues siendo el mismo confiado de siempre.

—¡Arades! —gritaron a la vez las jóvenes del futuro.

—Mis jóvenes aprendices —dijo con seguridad y orgullo Arades—. Veo que continúan peleando.

—¡Jamás hemos dejado de pelear, mentiroso! —le gritó furiosa Chloe.

—¿Hablan por sus queridas madres? —les preguntó con tranquilidad, mientras quien parecía ser Arades caminó hacia Misty—. ¿Por qué no me sorprende que continúen luchando por sus ideales?

—Es todo lo que nos dejaste —le respondió furiosa Misty, queriendo darle un golpe.

—¿Eso significa que sus vidas realmente no valen nada? —pero ante tal pregunta, Misty guardó silencio—. Me lo imaginaba —Arades simplemente continuó hablando frente a una Misty que no logró mover un músculo, volteando a ver a Gary y Phil—. Ustedes no están aquí. Sorprendente.

—Sorpréndete será la paliza que te daremos —le amenazó Henry con orgullo.

—¿Y cómo me vas a atacar si no estás aquí? —de pronto, Arades tenía a Henry agarrado del cuello, asustando a todos por solo haberlo logrado—. Como ves, yo no tengo esa dificultad.

—Yo tampoco tengo la dificultad de cortar tu cuello si no sueltas a mi amigo —sin que, ni el mismo Arades se percatara, Sakura tenía una de sus espadas amenazando el cuello del dios.

—Tú tampoco eres de esta época —comentó con sorpresa Arades—. De hecho, se suponía que debías ser eliminada en manos de Magma, joven Kinomoto.

—Pequeño cambio de planes —le devolvió con arrogancia—. Ahora suelta a mi amigo, o tu cabeza rodará por el suelo.

—Sería muy entretenido ver a la joven que solo transmite paz, conciliación y esperanza hacer algo así.

Pero Sakura simplemente le cortó el cuello a Arades, cayendo su cuerpo y cabeza al suelo ante el asombro de todos.

—Tu no me das ninguna esperanza para que seas una buena persona, muy al contrario, quiero venganza —dijo Kinomoto con mucha frialdad.

—Sakura… —sin lograr creer lo que sucedió, Phil solo miró el cuerpo sin vida de Arades en el suelo.

—El efecto del modo Berserker, solo actúa según sus propios sentimientos e instintos —concluyó muy impresionado Gary.

—¿En verdad acabaste con el de un golpe? —Misty no creía lo que sucedía.

—¡Intentamos todos los medios para acabar con él, y era totalmente imposible! —comentó con mucho asombro Usagi— ¡Señorita Kinomoto, su poder es impresionante!

—Paul, llévate a todos al lugar que preparaste como refugio. Gary, Phil, desconecten sus visores de realidad inmersiva. Tomoyo, te entrego mi puesto de líder, sé que lo harás bien.

—¿De qué estás hablando? —le preguntó Paul muy extrañado— ¡Ya acabaste con él!

—No podría acabar con él hasta que responda a mis preguntas —de pronto, Sakura desapareció y reapareció tras sus amigas, deteniendo un ataque de espaldas de Arades—. El apodo de "el ser imposible de matar" te queda muy bien, Arades. ¿Qué te parece si conversamos? Tengo muchas dudas.

Kasumi, Haruka, Hikari, Taiyou, Mariah y Chloe miraron tras ellas, y vieron cómo estaban a muy pocos centímetros de morir.

—¡Imposible, todos te vimos morir! —alegó con mucho miedo Mariah.

—¿De verdad creías que alguien que ha vivido tanto tiempo, iba a morir con esa facilidad? —le cuestionó Sakura, sin quitar su atención de Arades— ¡Váyanse de aquí ahora, no me hagan perder el tiempo!

—No seas tan arrogante, tú sola no podrás contra Arades —le cuestionó Asherah—. Solo yo tengo el poder de acabar con él.

—Eso lo sé, por eso quiero que también te vayas de aquí, para que no te maten antes —le cuestionó Sakura—. Solo falta Ashy, sin él solo serás presa de este sujeto.

—¿Ashy? ¿Te refieres a ese sujeto sin memoria? ¿Hablamos del mismo Ash Ketchum? —comentó triunfante Arades.

—No conozco a otro Ash —Sakura hizo retroceder a Arades, y guardó sus espadas—. Por lo que pase hace un momento, es sólo una muestra de lo que eres capaz, pero quiero saber qué es lo que te motiva a hacer sufrir a los demás.

—¿En verdad te intereso? —comentó muy sorprendido Arades.

—Solo quiero justificar la muerte que te daré. Quiero que llene mi alma de gozo y mi conciencia de orgullo. Quiero disfrutar acabando contigo —desvaneció su modo Berserker y volvió a su modo estudiante, mostrándose humilde y muy triste—. Lo que haces está mal, y no puedo permitir que sigas haciendo sufrir a los demás. Dime por favor, ¿por qué haces todo esto?

—Increíble, puedes controlar tu poder a tu antojo —comentó con asombro Arades—. ¿Lo haces porque no puedes controlar tu propio poder?

—Lamentablemente —le asintió con seguridad—. No quiero que las personas que más quiero vuelvan a sufrir por mi culpa.

—Lo que me mencionas tiene mucho que ver con tus dudas —comentó entre líneas Arades—. ¿Sabes quiénes son ustedes?

—La señorita Asherah nos explicó todo, pero eso no justifica tus acciones.

—Veamos —Arades avanzó rápidamente contra Sakura, y la agarró de la cabeza—. Quieres ser conciliadora, pero provocaste que tus amigos se odien y te odiaran; quieres que todos sean felices, pero fuiste infiel dos veces seguidas; quieres proteger a tus amigos, pero destruiste dimensiones a tu antojo, dejando la nada tras tus pasos; y mira que tenemos aquí, una jovencita traumada porque la "violaron", y lo haces lo mismo repetidas veces con tu novio, y lo peor de todo es que usaste el poder de Darkness para abusar sexualmente de tus apreciadas amigas, sin contar que…

—Yo cargaré con mis propios pecados, nadie tiene que decírmelos —le interrumpió muy molesta Sakura—. Ciertamente hice que mis amigos se pelearan y me odiaran, pero hice la lucha de volver a amistarlos y que aceptaran a Kasumi y las demás en el equipo. Tal vez si fui infiel, y daré la cara a Shaoran y Ash cuando los vea; ellos me darán el castigo que merezco, pero con Paul, son los chicos que más admiro y aprecio. También es cierto que destruí todas las dimensiones, universos, realidades; como quieras llamarles. ¿Olvidas que estamos en una guerra contra ti?

—¿Es tu justificación?

—No la mía, la de todos los que me han ayudado a llegar hasta donde estoy, de todos quiénes se sacrificaron solo para destruirte.

—Ciertamente es la primera vez que veo tanta idiotez en la raza humana —comentó en burla Arades.

—Y no hables de algo por lo que jamás has pasado —continuó Sakura con mucho rencor—. Hay algo que se llama consentimiento y confianza. Esa confianza jamás se la daría a seres malignos como ustedes, pero mis amigas y amigos saben que jamás les haría daño. Confían en el amor que puedo entregarles, por eso no puedes llamarlo abuso o violación.

—Interesantes conceptos, joven Kinomoto. Puede que jamás lo haya pensado de ese modo —aquellas palabras llamaron poderosamente la atención de Sakura, pero solo sintió la presión de la mano de Arades—. Modo card captor.

De pronto, el báculo de la estrella cayó al suelo y las cartas Sakura rodearon a Arades y Sakura. Los demás, con posición ofensiva, se preparaban para cualquier cosa.

—Creo que sabes que estás cartas fueron creadas originalmente por Clow Reed, y también debes saber que son el mejor medidor de poder interno.

—¡Deja mis cartas en paz! —le gritó muy molesta Sakura.

—Y mira que tenemos aquí… ¿Perversión? —Arades tomó aquella carta, y se la mostró a los demás— ¿Ven que su amiguita de corazón puro, también puede ensuciarlo?

—¡No la miren! —les suplicó Sakura totalmente avergonzada.

—Creo que empiezas a entender por qué no mato a los seres vivos, sino que los dejo vivir por la eternidad. ¿Qué mejor castigo que no descansar jamás?

—¿Y eso qué? —soltó furiosa Kasumi—. Todos hemos tenido pensamientos oscuros en nuestra mente.

—¡Que Sakura los tenga, solo demuestra que es tan humana como cualquiera de nosotros! —le respondió de forma agresiva Haruka.

—Lo único que importa, es aprender y no caer constantemente en ellos —continuó Hikari con más tranquilidad.

—Los pensamientos oscuros son naturales en todos los seres vivos, y tenemos que aprender a que nadie es perfecto —siguió Taiyou con orgullo.

—¿Y que si quiere tener pensamientos impuros? ¿Crees que Sakura es una muñeca que no le hace daño a nadie? Puede tener tantos deseos impuros con quien quiera y cuando quiera. Todos los hemos tenido alguna vez —le alegó Mariah muy molesta.

—Tu eres quien debería arrepentirse por tener esos pensamientos oscuros, al habernos engañado con Ash y nuestras madres. Tú eres quien debe disculparse por habernos mentido, no Sakura por haber creado esa carta por pensar en los demás —le recalcó Chloe.

—¡Ya escuchaste a las damas, hermano! ¡Tu plan no funcionará! —dijo Sariel con tranquilidad.

—Definitivamente esto no lo esperaba —comentó totalmente sorprendido Arades, al tiempo que esquivaba una patada de Sakura, alejándose de ella.

—¡Modo Berserker! —y de un segundo a otro, las cartas y el báculo desaparecieron, y una pistola apareció en las manos de Sakura— La Sakura de buen corazón te dio la oportunidad de rendirte y la desperdiciaste. Ahora yo, la Sakura mala, acabará contigo —presionó el gatillo, y le dio varios disparos al cuerpo, volviendo caer Arades al suelo— ¡No se los repetiré, largo de aquí!

—De acuerdo —asintió Paul muy sorprendido— ¡No hagamos perder más el tiempo a Sakura, con nosotros aquí no podrá pelear con comodidad!

—Hagamos lo que dice, mi señora —le suplicó Sariel a Asherah.

—Confía demasiado en su poder. La va a matar —les advirtió Asherah muy seria.

—No va a morir —le negó Paul—. Sabe que, si muere, no habrá nadie que pueda detenerlo, y no creo que ese idiota pueda hacer algo contra él.

Paul tomó de la mano a Kasumi, y corrió con ella en dirección al refugio que había creado dentro del acuario, mientras los demás lo siguieron sin decir una palabra más.

Tras la recuperación de la energía que robó Magma, y la derrota de aquel pseudo Ash, Arades apareció como si nada frente a todos, demostrando casi riéndose en la cara de todos, que iba a ser imposible derrotarlo. Sakura, quien parecía confiada y segura de su propio poder, comenzaría la última batalla de esta terrible guerra. ¿Pero realmente tendrá alguna posibilidad de ganar? Parecía que el poder de ambos estaba a la par, pero…

Esta historia continuará….
 
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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Esta parte del quiebre la llamo "predicciones bajo situaciones tan extrañas e ilógicas, que son tan posibles como que en el siguiente segundo van a respirar". Se que debí subirlo la semana pasada, pero ya que... estaba de vacaciones. Cualquier semejanza con la realidad, es mera coincidencia (como casi toda la historia...). Saludos a todos!

...

Capítulo 122: "El antes y después del periplo bizarro"

Sakura y Arades habían quedado solos en lo que parecía las afueras del acuario, vigilaban cualquier primer movimiento del otro, pero la intuición de los dos decía solo una cosa, aún no.

—Por fin estamos solos —comentó con mucha confianza Sakura—. Realmente no hubiese querido que se redujera a esto, pero los caminos de la vida son misteriosos.

—Los antiguos tenían una frase similar, la única diferencia era que creían en nosotros como si fuésemos los que dictábamos su destino —comentó Arades, quien simplemente se relajó—. ¿Tú crees en los dioses?

—¿Tiene alguna importancia? —le respondió de forma arrogante— ¿Y tú crees en el destino?

—¿Tiene alguna importancia? —Arades sonrió, y vio con felicidad a Sakura—. No eres distinta a mí, coincidimos en muchos pensamientos. ¿Quieres saber cómo llegamos a este futuro?

De pronto, una especie de maqueta se expandió en el suelo, mostrando un enorme territorio con demasiados contrastes.

—En este futuro, logré fusionar todas las dimensiones existentes —comenzó a explicarle Arades con muchos detalles—. Estoy enterado que visitaron algunas dimensiones, ¿pero sabías que no son todas las que existen?

—Puedo imaginármelo —le respondió Sakura, mientras se acercaba a la maqueta—. ¿Pero no se suponía que la tierra es redonda?

—Había muchos estúpidos que seguían creyendo que era plana, y como verás, hacer realidad la estupidez humana, es sencillo —le respondió con orgullo—. Lo positivo de esta situación, es que no tomó mucho esfuerzo convencerlos de que lo que hacíamos era bueno.

—Los engañaste.

—Esa es una palabra muy fuerte, joven Kinomoto. ¿Sabes por qué los humanos de todas las dimensiones son iguales? ¿Ha logrado percatarse que, entre ustedes, las diferencias no son muchas? —Arades desapareció la maqueta, y continuó hablando con mucha emoción— Como sabrás, los creamos en base a nuestros genes y los de una especie similar a nuestros requisitos. Que no tuviese una capacidad de pensar mucho, qué ser esclavo sea una parte de su vida, y pulgares opuestos.

—¿Pulgares opuestos? —aquel termino desconcertó a la joven.

—¿De qué te sirve usar un cuchillo sin filo? O un martillo sin un extremo para golpear… o tu báculo sin tus cartas.

—Ahora entiendo —asintió Sakura, mirando con atención sus manos.

—No solo encontramos en aquella dimensión aquel ser para nuestros experimentos, también a otros seres que podíamos utilizar, pero no servían para tareas de trabajo o eran demasiado listos para caer en nuestros discursos; supongo saber por qué dije listo y no inteligente.

—La inteligencia es un concepto del conocimiento, ser listo es un concepto de la sabiduría. Mi padre siempre me explica esas cosas.

—Veo que tienes un padre muy sabio, no esperaba menos de la segunda mitad de Clow Reed —le felicitó Arades—. Bien, pues el experimento resultó con éxito y decidimos repartirlo por todas las dimensiones conocidas, y a través de sus propias decisiones binarias, distintas realidades se creaban, lo que significaba que seguían multiplicándose por infinito. Alguien dijo que la estupidez humana era más grande que el universo, y como verás, era más literal que metafórico.

—Lamentablemente —le asintió la joven—. Creo que eso explica muchas cosas que los científicos llevan preguntándose por años. ¿Te parece bien si le cuento a mi padre?

—Se que tu padre estudia el pasado de los humanos, por lo que no dudó que le interese —le asintió con seguridad—. ¿Pero sabes? Lo interesante vino cuando tuvimos una enorme cantidad de seres humanos. No pensamos que se fuesen a multiplicar con tanta velocidad, y lamentablemente se destruían a la misma velocidad.

—¡Podemos aprender de nuestros errores! —intentó excusarse Sakura llena de esperanzas.

—Pequeña, he visto cientos de miles de civilizaciones creadas por los humanos con el mismo discurso caer, sin jamás aprender nada, cayendo una y otra vez por causa de aquellos mismos. ¿Qué me hace pensar que lo que tú me dices es verdad?

—Porque estoy aquí contigo, conversando e intentando buscar una excusa para no matarte —le respondió con seguridad—. ¿Acaso alguien alguna vez llegó hasta estas instancias?

—Tu forma Berserker en verdad te vuelve una persona muy arrogante —comentó con gracia Arades—. Cuando nuestra madre decidió conceder el libre albedrío a los humanos, seguramente creyó que no necesitaban seguir siendo vigilados; que podían crear algo tan grande como lo creado por los dioses, pero esos genes que involucran el instinto, eran lo suficiente para dar como conclusión, que los humanos en su esencia son esas mismas bestias que encontramos hace mucho, que solo pensaban en eliminarse entre ellas y su entorno, desaparecer, y encontrar otro lugar donde realizar la misma tarea infinitas veces sin jamás cambiar el resultado.

—Seguramente fue culpa de la corrupción.

—¿Dónde quedó aquel discurso de no buscar culpables? —le preguntó con malicia Arades—. Mientras ustedes siguen buscando culpables a sus miserables vidas, quienes expanden esa corrupción, los mismos que eligen para que los lideren, toman todo lo que queda a tal punto que, cuando se dan cuenta, exactamente cuando descubren cómo cambiar sus vidas, las hacen más miserables aún.

—Seguramente existen personas así, pero te aseguro que yo no soy así —intentó defenderse Sakura.

—Eso es algo que tu mente tiene que juzgar, no yo —respondió Arades sin mucho interés—. Retomando mi explicación, cuando vi que la idea del libre albedrío solo destruía más a nuestra "obra maestra", tomé la decisión de viajar a aquellos planetas donde había una situación particular con los humanos. Encarné muchos tiranos, dictadores, genocidas, dirigí religiones para eliminar a humanos inservibles, ideologías políticas para establecer un status quo, dirigí sistemas económicos para concentrar los recursos en quienes, si supieran usarlos, y aunque robaran, seguirían teniendo la capacidad de generar más recursos. Lamentablemente aparecían falsos héroes que querían derrocarme, eliminarme, matarme… ¿A cambio de qué? De imponer lo mismo que yo, convenciendo a otros que sí eran los buenos.

—¿Acaso me estás dando una clase de historia? —le preguntó Sakura muy fastidiada—. Esas cosas las sé, las veo en la escuela.

—Y si ya las sabes, ¿por qué quieres incurrir en el error de transformarte en una falsa heroína?

—Lo que pasé en este lugar me hizo ver que hay quienes sí deben desaparecer, pero no lo hago por los demás —respondió con mucha seguridad Sakura—. Intentaste matar a mis amigos, nos manipulaste para matarnos entre nosotros, y lo peor de todo, es que tú no te ensuciaste las manos. ¿Te parece que un líder solo aparezca cuando no tiene nada que ganar, y todo que perder?

—Al igual que tú, yo confío ciegamente en mis generales —le respondió con molestia Arades—. ¿Sabías que aquellos generales, en realidad eran mis asistentes de investigación? Ellos me ayudaron a crearlos.

—Con excepción de Marte… ¿O Sariel? —aquel cuestionamiento fastidió en parte a Arades—. ¡Hablo de tu hermano!

—Ese idiota… —comenzó a quejarse Arades con rabia, para sonreír con orgullo—. Lamentablemente, todos mis intentos de restablecer a la humanidad a su función real iban de fracaso en fracaso, así que opté por invadir todas aquellas realidades donde quedaban humanos.

—¿Así fue como comenzó todo esto?

—Lamentablemente no, pero fue el inicio de mi rebelión —continuó Arades, notándose el entusiasmo—. Logré reclutar a mi equipo a muchos, los suficientes como para derrocar a mi padre de su trono, pero lamentablemente mi madre era un caso aparte. Nuestra madre tenía tal poder, que podía hacer y deshacer incluso la misma existencia, y su ejército era tan poderoso como yo solo, así que tuve que usar mis propias influencias.

—Lograste aliar a gente del ejército de Asherah a tu equipo, y equiparaste las fuerzas.

—Así es. Pero no creas que usé mi poder de dios para derrotarla —le negó Arades, ya mostrando mucha soberbia—. Simplemente usé la misma estrategia que han usado los humanos para traicionarse.

—¿Me estás diciendo que usaste tu poder político para lavarles el cerebro a todos? —le preguntó Sakura muy sorprendida.

—Si algo funciona bien, ¿por qué debería fallar ahora? Y no lo hizo —le asintió—. Mi madre y tú se parecen demasiado —ante aquella afirmación, Sakura vio a Arades con intriga—. No pudo pelear contra su gente; contra sus hijos. Los quería mucho, era todo lo que tenía, así que se rindió, y para que no hubiese más problemas, dividió su poder en cinco partes, las cuales esparció en distintas dimensiones en puntos desconocidos, mientras que a ella como ser, fue sellada por la eternidad. Realmente tampoco quería atacar a nuestra madre, pero la necesidad urgía por, sobre todo.

—La necesidad de que todo volviese a como era antes de la existencia de los humanos —concluyó Sakura—. ¿Esa rebelión hace cuánto fue? ¿Tiene algo que ver con el estado de este lugar?

—Eso fue hace muchísimos eones, cuando los humanos apenas comenzaron a ser conscientes de su propia existencia —le negó—. Ya no había nada que hacer, la corrupción se esparcía sola, y yo como nuevo líder, simplemente miraba tal maravilla. Al igual que mi padre, mis hermanos y sus subordinados fueron eliminados uno por uno, y creo que fue la peor decisión de todas.

—¿Te arrepentiste de matar a los tuyos? —le preguntó Sakura muy sorprendida.

—No exactamente en ese sentido. No me había percatado de lo sucedido, pero reencarnaban cada cierto tiempo en distintos lugares. Poco a poco, fueron formando razas y familias guerreras cada vez más poderosas, a tal punto que contra cada guerrero que peleaba, debía huir por mi vida.

—Ahora veo por qué decías que no pecara de soberbia —sonrió con ironía Sakura.

—Cuando me di cuenta, aquellos guerreros terminaron siendo más poderosos que mis hermanos y mi padre. Era mi fin, así que por mucho tiempo elegí no volver a matarlos.

—Por lo que me dices, sus almas son una especie de testamento que se pasa de generación en generación, acumulando poder por cada guerrero —comentó Sakura, muy pensante de aquellas palabras.

—Mejor no lo hubiese podido definir —le asintió—. En muchas dimensiones se destinaron aquellos testamentos, y volver a atacar a los humanos era imposible.

—Lo que me cuentas no responde a mi pregunta. ¿Y todo esto que tiene que ver con esta destrucción?

—Fue una cadena de hechos y acciones —le respondió fastidiado Arades—. ¡Pasaron dos millones de años para descubrir que, si aquellos sujetos morían de forma natural, aquel testamento se pasaba sin cambios, y en algunos casos con menos poder! ¡Era mi gran oportunidad!

—Así que aprovechaste la oportunidad, y nos atacaste.

—¡Doscientos mil ataques en doscientos mil años, y solo logré tomar el poder de cinco millones de posibilidades de existencia! —gritó con rabia—. Y lo peor, fue que aparecieron los herederos del poder de mi madre, y restauraron todo mi trabajo… —entre la ira, Arades tomó del cuello a Sakura y comenzó a apretarlo—. ¡Destrozaron tanto trabajo! ¡Me quitaron lo que me pertenece!

—No te pertenecemos —de pronto, Sakura se convirtió en un muñeco, al tiempo que su voz se escuchó tras Arades, volteándose con mucha sorpresa—. Sabías que tarde o temprano, Asherah reaparecería.

—Creo que eso me provocó aún más rabia. Solo fue una parte de mi madre la que destruyó todos mis planes, y lo peor de todo, fue que descubrió una manera de que no volviese a molestar jamás a nadie.

—Según mis cálculos, fue un trabajo de más de seis millones de años —comentó bastante sorprendida Sakura—. Creo que el resto de la historia la conozco. Asherah te encerró en una dimensión cárcel la cual se debilita cada mil años. ¿Significa que te encerraron hace… cuatro mil años? ¿Cincuenta y cuatro mil años en el pasado?

—Eso depende de cómo fluya el tiempo en cada dimensión —le respondió con rabia Arades.

—Pero como toda cárcel, tienen peligro de fuga, y tú aprovechas muy bien esa fuga. El distorsionamiento dimensional.

—Que bien informada estás, joven Kinomoto —comentó muy sorprendido Arades.

—Ashy me contó que fue lo primero que les contó Phil cuando llegaron de improviso a su fiesta de reconocimiento, e incluso el no saber contra que estaba peleando, lo llevó hacia ti.

—Ya veo —Arades hizo silencio por unos segundos, y continuó—. La aparición de mi madre fue rápida y circunstancial, pero la aprovechó de forma muy productiva. Todo universo, dimensión, existencia, posibilidad, tenía un testamento muy poderoso, por lo que envió sus cinco bastiones, como le dicen ustedes, a tres dimensiones distintas. Una, donde tanto los dioses y los "terrícolas" vivían de forma armoniosa, donde nadie era más o menos que el otro, otra donde hubiese seres tan poderosos, que no necesitaban jamás la ayuda de un dios, y tres de sus bastiones donde yo jamás, aunque saliese de mi cárcel, pudiese acceder.

—Una dimensión guardiana… Como me comentó Eriol… ¡Espera, la única dimensión guardián que conozco, es la mía!

—Creo que eso me ahorrará toda la historia —sentenció triunfante Arades.

—Una se encontraba donde vive Gohan, la segunda donde vive Usagi, y las otras tres donde yo vivo… —ante tal conclusión, comenzó la extrañeza de Sakura—. Lo que me dices es imposible, solo yo tengo un bastión en mi dimensión.

—La respuesta a tu cuestionamiento viene de cuando mi madre me encarceló —continuó Arades—. La cárcel se encontraba en un lugar donde la armonía entre los humanos y las bestias que vivían en ese lugar fuese… armoniosa, valga la redundancia. Resumiendo, donde el respeto hacia ambos fuese muy fuerte, e incluso los dioses viviesen como uno más, o a la vista de todos, u ocultos en el mundo.

—La leyenda del elegido que me contó Ash… Según las leyendas, Ho-oh guiaría al elegido para que estableciera la armonía entre humanos y Pokémon.

—Bueno, ese elegido estaría a cargo no solo de esa misión, sino también de mantener mi sello. Fue una orden de mi madre.

—Los antepasados de Ashy, Paul y Serena… ¿Y por qué Paul tenía uno de los bastiones de Asherah? Sigues sin responderme.

—Como te decía, uno de los bastiones fue concedido a quienes vivían en el reino de la luna, otro fue entregado a los guerreros saiyajin. Ambos tenían muchos conocimientos en batallas, y por alguna razón, el desarrollo de poder de ambos era exponencial solo con pelear. Las otras tres se le encargó a una muy poderosa familia de magos y hechiceros de tu mundo.

—Solo se me puede venir a la mente la familia Li, a la cual también pertenecía el mago Clow.

—¡Jajajaja! —comenzó a reír de forma burlesca Arades—. Tal vez en los últimos quinientos años, pero en ese entonces, la familia Daidouji era la más poderosa de todas —tal noticia hizo que Sakura mirara con mucha atención a Arades—. En ese entonces, ellos lideraban muchos reinos alrededor del mundo, sus hechiceros y magos tenían incluso el poder de romper tabús sin una consecuencia; eran temibles, nadie jamás se les habría ocurrido enfrentarlos.

—¿La familia de Tomoyo fue tan poderosa en el pasado? —comentó muy sorprendida Sakura.

—Tu madre Nadeshiko también lo es —le ratificó Arades—. Tú también tienes sangre de la familia Daidouji.

—Si me dices que fue hace tanto tiempo, buscar a alguien así será imposible.

—Esa fue siempre la idea, que sea totalmente imposible que los cinco bastiones se juntaran —continuó Arades—. Mi madre tenía ese estúpido pensamiento que los humanos debían seguir su destino sin ayuda de los dioses, que debían forjar su propio destino; eran seres independientes, conscientes y muy complejos de entender. Yo solo quería devuelta mi inventó… mi obra maestra.

—¡Ya entendí que somos tu obra maestra, ve al grano! —le gritó Sakura muy impaciente.

—Estás muy confiada sólo porque tú poder es más grande de lo que debería realmente, experimento —le contestó muy molesto Arades—. Mientras los saiyajin usaban aquella energía para hacerse más poderosos de una forma tan estúpida y salvaje, las guerreras de la luna lo usaban para proteger su reino y hacer ceremonias de traspaso de liderazgo. Mientras tanto, los Daidouji simplemente los usaban para equilibrar el poder; ellos tenían el poder, eran los líderes del mundo. Ahora, como lo mencionaste anteriormente, ninguna cárcel es perfecta, por lo que después de mil años logré escapar para recuperar lo que me pertenecía. Durante el tiempo que estuve encerrado pude entrenar física y mentalmente, y cuando volví, descubrí que era mucho más fuerte de lo que había imaginado. Casi logro vencer a todos dueños de los testamentos, pero algunos lograron huir a la dimensión donde está la puerta de mi cárcel. Fueron cuatro las familias que escogieron los dueños de aquellos testamentos, y el líder de los Daidouji para proteger aquel sello; familias que seguían peleando hasta el final, a las que se le concedió un poder tan grande, que lograron volver a sellarme por mil años más. Imagino que sabes a quienes me refiero.

—Las guerreras elementales.

—Exactamente —le asintió con seguridad—. En algún momento, las tácticas de mi madre fueron heredadas por esas guerreras. ¡Ese maldito juicio elemental es la única forma de sellarme!

—¿El juicio elemental? —preguntó muy extrañada— Recuerdo que en la batalla de Hoenn, usaron el juicio elemental sin mayores inconvenientes.

—No puedes comparar su uso contra mí, a seres inferiores como ustedes —le respondió con arrogancia—. Mientras más débil sea el receptor, menos energía se utiliza, pero si el receptor es más poderoso que el usuario…

—Mueren… Ahora veo por qué Kasumi le pidió a Paul que apenas pudiera, le diera algo de su energía —comentó muy pensante Sakura, y muy preocupada por los resultados.

—Lamentablemente, en mi segunda liberación recién pude saberlo, puesto que en aquella ocasión solo yo participé de la batalla. No necesitaba más, o eso creía.

—Perdiste porque te confiaste.

—Fue la primera vez que cometí un error de novato, por lo que antes de ser sellado, di la orden de investigar cada aspecto de todos.

—Así que tus generales comenzaron a recabar datos de todos nosotros de los últimos milenios.

—Así es, joven Kinomoto —le asintió muy serio Arades—. Así comenzamos nuestro tercer ataque con la confianza que esta vez sí funcionaría; así hubiese querido que pasara… ellos tenían tanta o más información que nosotros, sabían cómo atacaríamos, como derrotarnos, como acabar con los generales y mis subordinados… Comenzamos perdiendo la batalla, era la primera vez en siete millones de años que eran los humanos quienes tenían la ventaja.

—¿Imaginas quién pudo darles esa información?

—Jamás lo supimos, y eso fue lo peor de todo. Nada nos dio una pista de que pudo haber pasado —le respondió muy pensante—. Mis generales decidieron refugiarse en distintas dimensiones buscando nuevos aliados por muchos años, hasta que volviésemos a estar preparados, y no fue hasta que el exceso de confianza y la debilidad de los "elegidos" fuese un arma a usar, que volvimos a atacar.

—El ataque a este lugar.

—Así es. Puede que suene contradictorio, pero la primera acción que tomé, fue asesinar a los tres bastiones que con tanto cuidado había cuidado la familia Daidouji, y con esa vía liberada podía hacer lo que quería.

—Comenzaste en esta ocasión a actuar a la defensiva. Te felicito al tomar resguardos.

—Lo agradezco, joven Sakura —dijo de forma irónica Arades—. No sé qué clase de paz había invadido a las dimensiones en esos tiempos, pero era como si lo que hubiese sucedido en el pasado no era problema de ellos. No había ningún guerrero que pudiese hacerme frente, no existían las guerreras elementales ni nada que se le asemejara; aproveché su momento de paz y armonía para invadir todas las dimensiones, hasta por fin lograr recuperar mi propiedad. ¡Después de tanto esfuerzo, mis experimentos volvían a mí!

—¿Pero acaso Kasumi y las chicas no son guerreras elementales? —le preguntó Sakura muy extrañada.

—No originalmente —le negó con orgullo—. Decidí volver a mi primera estrategia, la cual funcionó muy bien las dos veces.

—Aliar a tus enemigos.

—Correcto. Misty, May, Dawn y Marina eran las verdaderas guerreras elementales. Pese a que han estado peleando por veintidós años contra nosotros, no han sido capaces de avanzar nada. Mucho menos los dos bastiones restantes, Usagi y Gohan. Jamás había enfrentado una resistencia tan débil en mi vida.

—¿Y cómo llegaron esas joyas elementales con mis amigas?

—Maquine un plan que funcionó mejor de lo esperado. Te lo explicaré por partes para que lo entiendas con calma. Curiosamente, desde la línea alterna de los universos donde viven, sabía que ustedes seguían con vida. Curiosamente, siendo igual de débiles, derrotaban a mis subordinados y generales como si de insectos se tratasen; se volvía a repetir la misma historia, así que decidí viajar unos momentos antes en el tiempo para darme a mí mismo la idea de robar uno de los bastiones. Como viste, funcionó bastante bien.

—El ataque en el parque de diversiones.

—Así es. Lamentablemente, como es una dimensión guardiana, es imposible que la corrupción pueda ingresar, mucho menos yo, así que mi yo del presente tuvo la idea de atacar directamente a las guerreras elementales usando a los que aún seguían de su lado.

—Cuando intentaron matar a mis amigas, y la señora Misty tuvo que enviarlas al pasado.

—Así es. Realmente no esperaba que tuviesen tal tecnología, pero vi una oportunidad en ello. En algún segundo, esperando el momento indicado, tu novio apareció con un discurso político sobre la igualdad, la protección, seguridad y fin a la corrupción, terminando así todo mi trabajo; no debía mover un dedo más. Tenía al elegido trabajando para mí.

—¿Te refieres al falso Ash?

—Así es. Tenía la mitad de mi poder, por lo que mandar a atacar a las guerreras elementales, culpándolas del mal en el mundo, fue una tarea muy sencilla.

—Todos terminaron creyendo que ellas eran las verdaderas enemigas y las encarcelaste.

—No fue tan fácil como lo dices, amiga mía. Esas pequeñas permanecieron mucho tiempo en el futuro, seis meses para ser preciso.

—El tiempo que convivieron con Phil y Saku en el monte Plateado.

—Así es. Después de la traición que sufrieron, volvieron a este tiempo furiosas.

—Creo que no vale la pena esconder nada, menos siendo tan honesto conmigo.

—¿De qué estás hablando? —le preguntó muy extrañado Arades.

—El motivo de la furia de mis amigas, fue por leer un cuaderno que dejó Ashy en el pasado. ¡Axis! —al segundo, Axis comenzó a mostrar los manuscritos del cuaderno—. Cayeron porque Ashy le dejó toda esta información a Aaron Ketchum. ¿Te suena su nombre?

—¡Imposible! —soltó muy sorprendido Arades— ¡Si hubiese viajado al pasado, lo hubiese sabido!

—Solo quería decirte eso. Continúa tu justificación para matarte.

—Creo que a estas alturas da lo mismo —soltó conforme Arades—. Aquel Ash que llegó, fabricó la muerte de las madres de tus preciadas amigas, y para tener una prueba de que yo era el bueno, grabé todo en un rústico y muy bien elaborado video.

—¿Te refieres al vídeo que Tomoyo y Phil descubrieron que era falso? —aquel comentario llamó mucho la atención de Arades—. Todos lo vimos. A primera vista sí parece Ashy asesinando personas, pero la edición malintencionada está a la vista.

—Creo que los subestime demasiado —negó rendido Arades—. Al menos tuvo el efecto deseado, en el momento deseado.

—Les lavaste el cerebro, haciéndoles creer qué Ashy y todos nosotros éramos a quienes debían derrotar para salvar su mundo; rescatar su mundo y devolver todo a la naturaleza y sus seres vivos, libre de los humanos.

—Así es, pero para lograr mi cometido, tuve que encontrar el método de robar el bastión que me prestaron. No sería un traidor conmigo mismo, y si quería llegar a mis objetivos, debía de ayudarme a mí mismo.

—Eso se llama amor propio.

—Dile como quieras, para mí es solamente lograr mis propios objetivos. El único problema que encontré en mi misión, fue que el mocoso de tu novio, sus intentos de novias y otros intrusos viajaron a la dimensión guardián a buscarte. ¿Como invadir un lugar que no podía? Contratando a alguien que no poseyera corrupción, puro de corazón, que solo buscara justicia… y tuviese sangre Daidouji.

—Pero si la única persona que enviaste fue a Taiyou… —tras esas palabras, el rostro de Sakura quedó desencajado, sin lograr soltar una palabra más.

—Al igual que las cartas Clow, las cartas Sakura también requieren de un contrato para que alguien pueda usarlas. Sin este contrato, usarlas solo pondría en riesgo la vida del usuario, a menos que sea un familiar directo del dueño de las cartas.

—¿Estás insinuando que… Taiyou Ketchum también es una Daidouji? —volvió a preguntarle muy conmocionada Sakura, sin lograr creer lo que escuchaba.

—Si quiero que mi plan funcione, no te contaré más, pero si te puedo asegurar que esa jovencita pese a ser una Ketchum y una Daidouji, no tiene en su poder ningún bastión, mucho menos es una elegida, simplemente mantiene su puesto por su familia. Es una guerrera elemental porque es descendiente de aquella familia elegida por los testamentos. Ahora, aquel resultado no resultaba inconveniente, muy al contrario, me daba la gran ventaja de que, además, pudiese acceder a tu dimensión y usar tus cartas sin ningún inconveniente.

—Tiene sentido de la forma en que lo dices —comenzó a pensar detenidamente Sakura—. Era imposible que una persona normal pudiese usar aquellas cartas, menos sin mi consentimiento. Si Taiyou también es mi descendiente, quiere decir que… —ante aquellas palabras, Sakura se sonrojó— ¡¿Si tendré hijos con Ash o Paul?!

—Para nada —le negó—. Cuando logré robar aquella energía, creé una versión a imagen y semejanza de Ash, y lo envié a eliminar los tras bastiones principales. Ustedes sí sobrevivieron, pero el Ash, Paul y tú de esta línea temporal murieron en manos del clon que fabriqué —aquella noticia conmocionó a Sakura demasiado—. Costó un poco de trabajo ciertamente, porque había demasiados protegiéndolos. Tú fuiste la primera en morir; no pásate los 16 años. Paul fue el segundo sin pasar los 19 años; peleó dignamente, aunque mucho no logró. Y Ash, quien sí dejó descendencia antes de morir, alcanzó a cumplir los 22 años. Ninguno de los tres logró liberar sus bastiones, y antes que lograran terminar reencarnado en otro ser vivo, los exterminé con mis propias manos.

—Y de esa descendencia, es donde viene Taiyou —respondió Sakura entendiendo lo que escuchaba, pero con un gran vacío—. ¿Existirá la posibilidad que sean hijos de Ash y Tomoyo?

—Tu amiga nunca tuvo hijos —le negó—. Cuando falleciste, se enfocó en trabajar en algún método para evitar que nosotros invadiésemos este lugar. Trabajó por varios años en el proyecto Axis, hasta que la obligaron a retirarse porque estaba exponiendo demasiado su salud. Logró juntar un gran equipo de trabajo, entre ellos ese tal Phil que tanto admiras.

—Así que fueron Tomoyo y Phil quienes comenzaron a crear a Axis —soltó con mucha admiración.

—En un inicio no le presté mucha atención, ya que todo era una teoría incomprensible para los humanos, y notas a mano en cuadernos, pizarras y papeles; simplemente estaban jugando. Del modo que sea, cuando el Ash que creé volvió de su misión, fui al pasado para darle la idea a mí mismo del robo del bastión, y tiempo después, envié al pasado al clon de Ash para convencer a todos que ustedes eran los malos. ¿Recuerdas que te dije que mi yo del futuro me visitó?

—Creaste una singularidad —comentó algo molesta Sakura—. Al menos ahora sé que es lo que tengo que hacer después de derrotarte.

—¿En verdad? Eso será muy interesante —comentó de forma sarcástica Arades—. De todos modos, no te preocupes. Verás, se suponía que, una vez que esas mocosas reclutaran a los nuevos generales, iba a eliminarlas con sus madres, con eso no habría más sellos, ni mucho menos molestias. Los testamentos estaban en manos débiles, no me costaría ningún trabajo eliminarlos.

—Así que nuestra teoría de que cuando ya no necesitaras de ellas, las eliminarías, resultó ser correcta —pensó con mucha molestia Sakura—. ¿Fue ese el motivo por el cual no te convenía matar a mis amigas de mi época?

—Si lo hacía, sería un gran problema. Por suerte se sacrificaron para protegerte, y ahora invaden el cuerpo de mis aprendices como parásitos.

—Significa que esto es lo que debía pasar —Sakura sonrió y se preparó para atacar, levantando su guardia—. Creo haber encontrado la excusa para matarte sin sentir culpa.

—¿Y cuál sería su excusa, joven Kinomoto?

—Debiste haber desaparecido hace mucho. Tú ya no tienes espacio aquí, estás obsoleto. Y por suerte, no necesitamos ni de Asherah, ni de ti, ni de tu padre para seguir aquí. Son esencias sin sentido, y lo mejor es que vuelvan a ser parte de la energía del universo.

—¿Y tú quién te crees para decidir si estamos obsoletos o no?

—Alguien de nuestro presente, como todos los demás. Como me dice mi padre, el pasado es para aprender cómo se hacían las cosas; aprender de ellas y no cometer los mismos errores, y errores como tú son los que pienso hacer desaparecer. Prepárate para morir —Sakura se levantó en armas, y de un solo impulso se lanzó contra Arades.

La motivación de Arades simplemente era reclamar su "juguete". Su visión hacia los seres vivos se limitaba a ser sujetos experimentales, sin querer reconocer que su pasado ya no tenía validez. Más feliz de lo que podrían creer, Sakura por fin encontraba una motivación para eliminarlo sin sentir ninguna clase de remordimiento; sabía que debía exterminarlo de una u otra forma.

Por fin se desencadenaba la batalla final. ¿Sakura tendrá la fuerza de darle la cara a Arades? ¿O como las veces anteriores, tendrían que optar por la llave de Asherah?

Esta historia continuará….
 
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Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Este capítulo es como el entretiempo; un punto de inflexión. Ya no se que velocidad tendré para subir capítulos, ya que este lo terminé de corregir recién, y tengo que empezar con el siguiente, así que si me retraso, ya saben los motivos. Saludos y cuídense!

…​

Capítulo 123: "Preparando del otro lado"

Mientras tanto, los demás habían llegado al refugio que había creado Paul dentro del acuario.

—¿Este fue el lugar que preparaste? —le preguntó Kasumi curiosa de la elección.

—En realidad fue el primer lugar que encontré.

—Apenas entramos nosotros en las bodegas, no dará para salvaguardar a todos —comentó Misty de forma pensante.

—Los demás me tienen sin cuidado, más ahora con lo que pienso de ellos —gruñó furioso Paul—. Si no entran rápido, también se quedarán afuera.

—No es necesario que vaya con ustedes, yo volveré con el estúpido de mi hijo —comentó Asherah de forma indiferente.

—¡Son órdenes de nuestra líder, así que acatarás al pie de la letra todo lo que te diga! —le ordenó Paul aún más molesto.

—¿En verdad tienes tantos ánimos de desaparecer? —le amenazó Asherah, apuntando a Paul.

—¿Es todo lo que sabes hacer? —y mucho más molesto, Paul caminó hacia Asherah, y la tomó en brazos llevándola a la fuerza—. Si quieres vivir en esta época, tendrás que cambiar tu tono, porque nosotros no creemos en dioses ni nada por el estilo.

—¡Suéltame, humano! —comenzó a alegar Asherah, quien fue silenciada por un beso de Paul, dejándola totalmente desconcertada y aturdida.

—No olvides que este cuerpo es de Sakura, y prometí protegerla a costa de mi vida. Ahora tienes catorce años, así que comportarte como tal.

—Madre, le suplico que hagamos las cosas como ellos dicen —le pidió Sariel—. Para ellos, nosotros no somos más que uno más. No tenemos autoridad sobre ellos, y tampoco la necesitan —pero la "joven" no respondió, continuaba perpleja y sonrojada, mirando fijamente al joven—. ¿Madre?

—¡Tú tampoco pierdas el tiempo! —le ordenó Paul de forma estricta, para después entrar al cuarto.

—¡Ese es un hombre de verdad! —comentó Taiyou con entusiasmo.

—Tal vez sí, pero no le llega ni a los talones a nuestro Phil —comentó orgullosa Hikari.

—¡Así es, él es el mejor del mundo! —agregó con el triple de entusiasmo Mariah.

—No —les negó Haruka con confianza, moviendo el dedo índice derecho—. Paul es mucho más genial, y tengo pruebas.

—¿De qué están hablando, niñas? —les preguntó Marina muy extrañada.

—Jamás las habíamos visto así por algún chico —comentó igual de extrañada May.

—Pasaron muchas cosas, eso fue lo que pasó —les respondió Kasumi resignada, pero muy feliz—. Pero la más importante, es que descubrimos que el pasado es como nos lo dijeron, y desearíamos volver a aquella época.

—Puedo imaginarlo, pero saben que no pueden —intentó explicarles Misty.

—Explícales lo que quieras aquí dentro, voy a sellar la entrada —le advirtió Paul de forma rigurosa.

—Lo sentimos —se disculpó Misty, entrando con los demás a la bodega.

Una vez dentro, Paul dejó en el suelo a Asherah, juntó la palma de sus manos y la entrada quedó sellada, al tiempo que un extraño camino con luces aparecía en el suelo.

—No recuerdo haber puesto esto —muy extrañado, Paul tocó el suelo, sin notar nada extraño—. Esto lo hizo Sakura… Pero ¿cuándo?

—Sigamos el rastro a ver dónde nos lleva —comentó con entusiasmo Asherah tomando de la mano a Paul, quien se dejó llevar sin decir nada.

—¿Paul es fiel o infiel? —les preguntó Kasumi a todos.

—A mí no me preguntes, ni siquiera sé qué está sucediendo —respondió rápidamente Chloe, quien simplemente miraba la escena.

—Es un Ketchum, y si algo he aprendido de ellos, es que tienen una forma muy extraña de ver la fidelidad —comentó Haruka muy extrañada.

De pronto, el camino de luces se detuvo en una muralla invisible.

—¿Sabes que está sucediendo? —le preguntó Kasumi a Axis.

—Necesito permiso único de acceso.

—Sariel, entrégame esa terminal —le pidió Asherah.

—Jamás había visto algo como esto —comentó el arcángel mientras le entregaba la terminal—. ¿Usará su autoridad para deshacer lo que hicieron?

—Axis, soy Asherah. Elimina lo que esté deteniendo nuestro camino.

—Se requiere permiso único de acceso —volvió a decir—. El acceso general requiere de quien realizó este trabajo.

—Pon tu dedo índice en el lector biométrico —le pidió Kasumi a Asherah—. Tengo una idea de lo que está sucediendo.

—¿Te refieres a esta hendidura? —muy extrañada, Asherah mostró la hendidura del terminal, y puso su dedo índice izquierdo en él.

—Sakura Kinomoto. Acceso concedido. Bienvenidos al Yggdrasil.

De pronto, una puerta frente a ellos apareció, llamando poderosamente la atención de todos.

—¡Imposible! —sin dudar un segundo, Asherah cruzó aquella puerta, y llegó al árbol en cuestión y aquel enorme océano.

Tras ella, Sariel la siguió, quien se llevó la misma sorpresa e impresión. Mas atrás estaban las madres de las niñas, quienes no daban crédito a lo que veían. Y, por último, Paul y las chicas, quienes veían con sorpresa la presencia de aquel árbol.

—No recuerdo aquel árbol —comentó con extrañeza Haruka.

—¡¿Qué demonios es este lugar?! —les preguntó Chloe sin creer lo que veían.

—Es donde nací —le respondió Asherah sin salir de la impresión—. Es donde la existencia como tal, y la nada como tal están en equilibrio… En realidad, este lugar es tan complejo de explicar, que ni siquiera yo lo comprendo aún.

—Según Phil, este lugar se llama mar cuántico. Mucho antes le llamaban océano cósmico —le respondió Kasumi.

—¿Y ese enorme árbol? —volvió a preguntarle Chloe.

—Yggdrasil —le respondió Asherah—. El árbol que converge todas las dimensiones, universos, realidades… O árbol imaginario, donde las probabilidades, opciones o posibilidades se hacen un nuevo universo.

—¡¿En verdad existe algo que supere sus propias posibilidades?! —le preguntó con mucha impresión Sariel.

—Este mar me dio la vida, por lo que también me la puede quitar —respondió muy impresionada.

—¿Nos estás dando a conocer tu punto débil? —preguntó muy sorprendida Misty.

—No serviría de nada —le respondió de forma indiferente—. Si yo no tengo control de este lugar, mucho menos ustedes.

—¡No voy a permitir un comentario más de ese tipo! —les interrumpió muy molesto Paul— ¡Si alguno de ustedes vuelve a lastimar a Sakura, lo va a pagar caro!

—¡Tranquilo, nadie va a tocar a tu "Sakura"! —comentó en broma Taiyou, quien comenzó a fastidiar al joven, acercándose más de lo debido.

Mientras, Asherah volvía a mirar muy nerviosa y ansiosa a Paul, sonrojada y con sus pulsaciones a más no poder.

—¿Qué me sucede? —preguntaba muy asustada Asherah— ¿Por qué siento ganas de estar con él y no separarme jamás de su persona? ¿Por qué siento miedo de perderlo?

—Se llama amor, y es algo que todos los seres vivos sentimos por quienes más cariño tenemos.

Aquella familiar voz se escuchó de fondo, y cuando miraron a la base del árbol, notaron la presencia de Tomoyo e Izzi.

—¿Qué hacen ustedes dos aquí? —muy extrañado, Paul caminó hacia donde estaban ambos jóvenes.

—Phil guardó un poco de sangre de Sakura. Codificamos su ADN y lo transformamos en una llave virtual —le respondió Izzi—. Estamos al tanto de todo, así que pueden ahorrarse sus palabras.

—¿Y qué están haciendo ahora? —le preguntó Kasumi, muy curiosa de lo que hacían en la computadora conectada a Axis.

—Necesitamos un mandato maestro para mantener un control de acceso a los universos del árbol, pero no sabemos cómo hacerlo —Tomoyo abrió un panel de identificación de voz, y miró a Asherah—. ¿Alguna orden, joven Sakura?

—Eres muy confiada para darme tal poder —comentó muy extrañada Asherah—. ¿Estás segura de lo que haces?

—Eres mi amiga desde hace mucho. ¿No recuerdas que soy yo quien te protege?

Ante aquellas palabras, Asherah vio con mucha confusión a Tomoyo y después a Paul, quién la miraba expectante a una respuesta.

—Cuando Sakura creó aquel cuerpo para ti, también quiso compartir su ser contigo —le respondió Marina con mucha tranquilidad—. Su alma, sus deseos, el cariño a los demás, y su sentido de protección y justicia; y seguramente parte de su poder.

—Ahora comprendo por qué siento esto cuando los veo a ustedes dos —comentó con sorpresa Asherah, mirando a Tomoyo y Paul con mucho temple—. ¿Ustedes dos son lo más importante en mi vida? —y después a las jóvenes del futuro—. ¿Y ustedes son mis más preciadas amigas del alma, en quienes confío ciegamente?

—Seguramente, Sakura quiso explicarte las cosas como correspondían, pero intuyó que no había tiempo para algo así —intentó explicar Usagi—. En tu mente está la explicación de todo.

—Cuando mis protectores me traicionaron, deje de confiar en cualquiera que quisiese acercarse a mí. La única vez que desperté después de tantos eones, lo hice solo para que mi hijo no continuara con su estúpido plan. Ahora vuelvo a despertar, ¿y me encuentro con humanos tan ingenuos, que creen que alguien que no confía en nada ni en nadie, pueda ser su amigo?

—Ninguno de nosotros cree que seas alguien que nos vaya a traicionar, pero sea cual sea tu decisión, la respetaremos —le respondió Tomoyo con tranquilidad—. Solo te pido que Sakura no se sienta decepcionada.

—¿Decepcionada? —Asherah miró la pantalla, y cerró sus ojos—. Espero que no sea yo la decepcionada de lo que haré.

Tras pensar por unos momentos, Asherah comenzó a hablar en un extraño idioma, mientras los demás simplemente veían atentos lo que sucedía. Tras unos segundos, el Notebook se apagó, y volvió a iniciarse.

—¡Esa tonta! —gruñó molesta Asherah, llamando la atención de todos.

—¿Qué hizo Sakura esta vez? —le preguntó Haruka muy preocupada.

—¡Solo quería mostrarme lo que le convenía! —entre furiosa y preocupada, Asherah miró hacia la puerta— Me entregó más de lo que pensaban… Si no voy ahora a ayudarla, mi hijo la va a matar.

Ante aquella noticia, la preocupación invadió el ambiente.

—Me dio más de la mitad de su poder… Pero ¿qué pretendía haciendo eso?

—Eres el ser más poderoso de todos entre todos —le respondió Tomoyo—. Cuando Sakura se enteró de tu existencia, solo quiso buscar un método de encontrarte, y ahora que lo hizo y seguramente creyendo que supera tu poder, quiso que, si le llegaba a pasar algo, tú fueras quien recibiese todo su ser.

—¿Por eso también el que fuese igual a ella? —preguntó muy asustada Kasumi—. Tenía miedo que la perdiéramos, y que tú volvieras a estar sellada…

—Ustedes son mucho más sorprendentes de lo que pensaba —comenzó a decir Asherah con mucha rabia—. Tienen como líder a una joven auténticamente noble y valiente, pudieron entrar al mar cuántico y hacer crecer el Yggdrasil. No existen egos, y se apoyan entre ustedes hasta la muerte. Y más allá de eso, la confianza que se entregan es ciega, sin importar si las decisiones son buenas o malas… —Asherah levantó la mirada, y vio con mucha rabia al grupo—. ¡No voy a permitir que lo que siempre deseé, desaparezca!

Pero al querer partir corriendo, Paul la detuvo de un brazo.

—¡Quédate aquí! No hagas estupideces —le pidió Paul de forma estricta.

—¡Suéltame, es una orden de tu líder! —le discutió, intentando zafarse.

—Por supuesto que no —le negó, volviendo a abrazarla y mirarla a los ojos—. No puedo proteger a las dos al mismo tiempo, ya pude comprobarlo y no quiero volver a vivir eso jamás.

—¡Pero!

—¡Prometí proteger a la mujer que amo, y pienso cumplir mi promesa de corazón! —le gritó Paul, sonrojando nuevamente a Asherah—. Yo iré a buscarla, y la traeré a este lugar.

—Pero te matarán…

—Donde hubo muerte, siempre habrá muerte. Si es así, prefiero que sea yo antes que cualquiera de ustedes — Paul le dio un pequeño beso en los labios, y partió de vuelta al portal de salida del mar cuántico.

—Aún no logro entender si es infiel o fiel —le comentó en voz baja Haruka a Chloe.

—¡Ni siquiera sé qué está pasando aquí! —le alegó en voz baja la joven.

Asherah simplemente miraba totalmente enamorada a Paul salir de ese lugar, mientras los demás simplemente miraban la situación.

—No sé por qué de pronto tengo intenciones de procrear con él… —suspiró embobada.

—¡No son palabras para una joven de catorce años, jovencita! —le retó Taiyou muy avergonzada, arrastrando a la "joven" con los demás muy desconcertada— No te preocupes por él, nosotras también iremos a pelear.

—Sus almas están agotadas, no podrán transformarse en guerreras elementales — les advirtió Asherah muy preocupada.

—Sabes más de lo que pensé —comentó con recelo Taiyou.

—Yo lo sé todo, hasta lo que no ha sucedido —le reclamó Asherah, justo cuando regresó a rastras con los demás—. Es verdad que lo que hicieron sus ancestros es lo que debía suceder, y creo que también saben que es lo que quieren.

—¡Mamá, tías! —comenzó a decir con seguridad Taiyou— Nos volveremos a ver cuándo la batalla finalice.

—¿Qué piensan hacer, Taiyou? —le preguntó muy extrañada Marina.

—Les prestaremos nuestros cuerpos a nuestros ancestros —le respondió Hikari.

—Ellas lograron en un día lo que nosotros en todos estos años —continuó Haruka con el mismo orgullo.

—Es lo mínimo que podemos hacer por los malos momentos que les hicimos pasar —continuó Mariah.

—Estoy segura que ellos no están molestos con ustedes, no tienen que pagar nada —les hizo saber May algo incómoda.

—Seguramente no, pero ya que nosotras no podemos hacer nada en estos momentos, es lo mínimo que podemos hacer —dijo Kasumi con mucha seriedad.

—¡Descubrí que son unas personas maravillosas, por lo que no nos pasará nada! —comentó llena de felicidad Chloe—. ¡¿Están listas, chicas?!

—¡Hagámoslo!

Las seis jóvenes cerraron sus ojos, y entraron en un trance.

—Maestra Asherah, ¿nuestras pequeñas estarán bien? —le preguntó muy preocupada Videl.

—Ustedes deben saber perfectamente la respuesta —le respondió con mucha seriedad la creadora—. ¿En verdad creían que soy tonta?

—¡No les diga nada, se lo suplico! —le pidió Misty muy asustada.

—Por eso los viajes en el tiempo y a distintas dimensiones están prohibidos —les negó resignada—. Sé que no tenían otra opción y que era una excepción, pero no quiero que vuelvan a hacerlo jamás después que esta batalla finalice.

—No se preocupe por eso —le negó Misty—. Mi esposo preparó a Axis para que fuese desactivada cuando derroten a Arades. Con Arades, Axis son los únicos que tienen las fórmulas de viajes en el tiempo y el espacio.

—Son muy crueles al decidir algo así de forma unilateral —les alegó Taiyou algo molesta.

—Hemos conocido a muchas personas, aliados y amigos; a nuestra familia… ¿Y dicen que lo mejor es no volverlos a ver nunca más? —también les discutió Hikari con tristeza.

—Hemos sufrido, reído, llorado, hasta hemos peleado entre nosotros… como lo hace cualquier familia, ¿y nos quieren quitar algo así? —le reclamó Haruka con mucha rabia.

—No pueden seguir interfiriendo de esta forma, podrían destruir todo lo que existe —les advirtió Asherah.

—Lo entendemos —le asintió Kasumi—. Ahora explícale esas palabras a Sakura. ¿Sabías que antes de conocernos, fuera de su familia, Kerberos, Yue y Tomoyo, estaba abatida y abandonada? ¿Cómo le explicarías que, de pasar a ser amada por dos chicos, volverá a estar sola nuevamente? Te sugiero que, si en verdad tienes absolutamente todos los recuerdos de Sakura, vuelvas a mirar su tristeza.

—¡¿En verdad crees que no lo hice?! —le respondió muy molesta Asherah—. Y por alguna razón, me hace sentir miserable.

—Solo te pedimos que no nos separes, te juramos por todo lo sagrado que tenemos que no haremos nada peligroso —le rogó Chloe.

—Lo lamento mucho por ustedes, pero no puedo hacer ninguna clase de excepción con nadie bajo ninguna circunstancia —le negó Asherah con seriedad—. Así se ha mantenido la existencia desde siempre. Toda ocasión en que se ha roto esta regla, solo han sucedido desgracias. Para su desgracia y pena, deben respetar las reglas del espacio cuántico.

—Es una lástima —le contestó muy triste Mariah—. Si es una regla que va más allá de tus posibilidades, entonces no hay nada que podamos hacer.

—¿Son otra vez ustedes? —les preguntó Dawn con mucha preocupación.

—¡¿Qué sucedió con nuestras pequeñas?! —le preguntó muy aterrada Usagi.

De un segundo a otro, Kasumi, Haruka y Hikari volvieron a su forma primigenia, Taiyou a su forma celestial, y Mariah con Chloe a sus formas sagradas.

—Decidieron sellar sus almas dentro de sus cuerpos —le respondió Kasumi con decisión—. Tengo la sensación que creían que mantenerse en sus propias mentes y corazones, debilitaría las transformaciones.

—Chicas, no perdamos el tiempo —les avisó rápidamente Hikari—. Sakura, Paul y Ash necesitan de nuestra ayuda.

—¡Cuando termine esta batalla, le daré una paliza a esa tonta por preocuparnos! —gruñó furiosa Haruka.

—Esperamos su pronta ayuda, y díganle al señor Ketchum y al señor Goku que aguantaremos hasta su llegada —les pidió Taiyou con seguridad—. Creo que, lo mínimo que merecen, es ver que sus sacrificios no fueron en vano.

—¿No tienen confianza en que podrán contra Arades? —les preguntó muy preocupado Izzi.

—No sabemos a qué clase de enemigo nos estamos enfrentando, ni cuál es su máximo poder —le negó muy seria Mariah—. Pero tengo el presentimiento de que está suprimiendo su verdadero poder.

—Veo que los saiyajin en verdad son guerreros talentosos —le felicitó Asherah—. Tengan mucho cuidado, mi hijo hará todo lo posible y usará cualquier método para lograr su objetivo.

—¡No te preocupes, lo castigaremos en su nombre! —le prometió con mucho entusiasmo Chloe, haciendo extrañas poses—. ¡Chicos, a terminar con ese idiota!

—¡Si!

—¡Y una cosa más! —ahora les pidió muy sonrojada Asherah, llamando la atención de las jóvenes— Por favor… que el joven Paul regrese sano y salvo…

—¡No se preocupe nuera, le traeré a mi hijo sano y salvo! —le prometió con mucha seguridad Kasumi.

Y apresurando el paso, las jóvenes cruzaron la puerta que unía el futuro con el mar cuántico.

—¿Dijo nuera? —preguntó al aire Asherah, quedando desconcertada.

—Con gusto le contaré la historia, pero antes debemos ocuparnos de esas criaturas —muy preocupada, Tomoyo se levantó y comenzó a revisar su entorno—. ¡Tengan cuidado, aquí vienen!

Muy extrañados, Asherah, Sariel y las mujeres miraron a su alrededor, hasta ver a una enorme bestia caer desde arriba.

—¡Heraklekabuterimon no podrá seguir peleando, Izzi! —le comentó muy preocupada Tomoyo.

—No se preocupe señorita Tomoyo, solo fue un descuido —y levantándose con mucho esfuerzo, Heraklekabuterimon se levantó, jadeando a mucha velocidad.

—¿Desde hace cuánto llevan peleando? —apenas Asherah formuló la pregunta, muchos demonios, monstruos, humanoides, androides y seres de difícil descripción, comenzaron a acercarse al grupo, listos para atacar—. Ustedes seis, ¿pueden pelear?

—Lo lamentamos, pero hemos perdido casi toda nuestra capacidad de pelear —se disculpó muy avergonzada Misty.

—Aún no nos hemos recuperado del todo, acabamos de ser rescatadas —se disculpó igual de avergonzada Videl.

—¿Qué le vamos a hacer? —negó decepcionada Asherah— Solo por esta vez las protegeré.

—No es necesario que se ensucie las manos con seres insignificantes maestra Asherah, yo me encargaré de exterminar a esa escoria —le propuso Sariel con mucha confianza, elevándose en el espacio mientras liberaba su energía.

—¿Estás seguro que podrás solo? — le preguntó Izzi, poco convencido de la idea.

—Soy un arcángel, nacido como un poderoso guerrero al servicio de mi padre y mi madre —Sariel levantó hacia el frente su mano derecha, y con un simple choque de aire exterminó a una gran cantidad de seres—. Disculpen tan mala ofensiva, estoy algo oxidado.

Con excepción de Asherah, los demás veían impresionados el poder del arcángel.

—¡Increíble! —soltó de golpe Izzi muy impresionado.

—Por mucho que estuve peleando, apenas podía eliminar a grupos sin que me molestaran, y aquel sujeto exterminó una enorme masa solo con un golpe de aire —comentó con sorpresa Heraklekabuterimon mientras volvía a ser Tentomon—. Izzi, ¿Quién es aquel guerrero?

—He escuchado sobre los arcángeles —le respondió Tomoyo—. En nuestra época hay un libro que se llama Biblia, que curiosamente significa colección de libros. En ella habla sobre ellos, lo que representan, y el poder otorgado sobre ellos.

—Que nombre tan curioso para un conjunto de escritos, escritos por los humanos sobre nosotros —comentó de forma burlesca Asherah—. ¿Sabías que es una lengua muerta que lleva extinta desde hace eones? De modo que sea… Tienes razón, amiga —le asintió con confianza—. Pero eso fue hace mucho, cuando el palacio celestial aún existía como tal.

—¿Te refieres a las ruinas milenarias? —le preguntó Izzi con cierta sorpresa.

—Significa que aquellas ruinas, era su antiguo reino —resumió Tomoyo—. ¿Podríamos decir que aquel lugar es lo que era según la religión, el paraíso o el reino celestial?

—Veo que conoces más de religión de lo que podía imaginar —le elogió Izzi muy sorprendido.

De pronto, una onda expansiva hizo que el grupo se pegara al suelo.

—Lo lamento maestra, alejaré a esta escoria del Yggdrasil —y con sus dos manos, alejó a aquellos seres de aquel lugar.

—Religión. La maldita perdición de las civilizaciones —negó muy molesta Asherah—. Religar o atar a alguien a un pensamiento, intentando hacer creer que solucionará problemas que los mismos humanos deberían solucionar. Por esa estúpida razón es que están peleando contra mi hijo.

—Pero creía que otro era el traidor…

—Olvida todo lo que sabes, ahora estás escribiendo tu propia historia —le pidió Asherah—. ¿Cómo fue que se liberaron tantos seres corruptos?

—Durante unos momentos, las burbujas cuánticas del árbol estuvieron abiertas —comenzó a explicarle Izzi—. No fue hasta que usted logró sellarlas, que tomamos control total.

—¿Era un riesgo que debían tomar? —Asherah miró al cielo, y vio que Sariel seguía con su trabajo casi infinito—. Terminemos con esto de una vez.

Asherah se elevó por el espacio, se detuvo entre Sariel y los seres, y simplemente elevó frente a ella su mano derecha, lista para chasquear sus dedos.

—Purga total —Asherah chasqueó sus dedos, y los seres comenzaron a desintegrarse uno por uno como si nada, y mientras más se acercaban, más rápido caían.

Con excepción de Sariel, ninguno daba crédito de lo que veía, simplemente miraban como cada enemigo caía solo por el hecho de existir.

—¿Qué clase de poder es ese? —preguntaba Izzi con mucha impresión.

—El mismo que derrotó a los líderes supremos; solo con un chasquido y su propia existencia —le respondió Misty igual de impresionada.

—¿Significa que nosotros también podríamos desaparecer si solo piensa en que existimos? —preguntó aterrado Tentomon.

—Los generales de Arades eran muy poderosos, y aquellos líderes supremos lo eran aún más —comentaba impresionada Tomoyo—. Por eso Sakura te protege de esa forma, porque confía ciegamente en ti.

—Con el poder actual que tengo, no debería hacerlo —le pidió Asherah mientras volvía con los demás—. Los cinco bastiones no están preparados.

—No deberían confiar su destino en la maestra Asherah, no es su deber —les advirtió Sariel.

—¿En verdad crees que Sakura quiere eso? —le preguntó de forma desafiante Tomoyo, dejando algo extrañado al arcángel—. ¿Dónde crees que estamos? ¿Creías que teníamos esto planificado?

—Los humanos no tienen tal capacidad…

—Tú mismo lo dijiste, no tenemos la capacidad —continuó Izzi—. Intentamos hacer todo lo posible para sobrevivir sin ayuda de ustedes. Por eso Sakura los dejó fuera de esta pelea, porque ella quiere terminar con esto, y si falla, que tú Asherah, la reemplaces.

—Dejarte a ti toda la diversión no tiene ninguna gracia —se escuchó de fondo una voz fina, pero con mucha emoción y seguridad—. Sabemos que nos será muy difícil ganar, pero no queremos que unos extraños decidan por nosotros.

—¿Y ustedes quiénes son? —le preguntó Sariel muy fastidiado.

—El segundo maestro de Sakura y su compañero de andadas. Son Goku y Pikachu —le respondió Tomoyo con felicidad—. ¿No pudieron aguantar más los dos?

—Aún con la ayuda de Paul y los demás, será muy difícil vencer a Arades —comentó muy serio el saiyajin—. Y tú Asherah, Bulma me pidió que fueras a las ruinas milenarias por un momento. Creo que tienen algo que entregarte.

—Los dos tengan mucho cuidado —le pidió Tomoyo—. Sin Sakura, los dos no podrán pelear como corresponde.

—No te preocupes, en cuanto Sakura vuelva todo a la normalidad, podremos ayudarla —y sin demora, Goku se fue con Pikachu en sus hombros por el portal cuántico.

—Si lo ven de cierta forma, es una imagen muy extraña… —comentó de forma ocurrente Tomoyo, llamando la atención del grupo—. Señoras, Asherah, acompáñenme.

—¿Nosotras también? —le preguntó May muy extrañada.

—No pueden pelear y estar constantemente protegiéndolas es inviable. En las ruinas milenarias preparamos un refugio para quienes han sido afectados por los ataques de Arades y sus hombres.

—Tiene razón —le apoyó Asherah—. Les prometí que solo las protegería por aquel momento. O se exponen, o parten al refugio, ustedes deciden.

—No puedo creer en lo inútiles que nos hemos convertido —declaró con vergüenza Marina—. No tenemos nada que decir, estamos a sus órdenes.

—Aquí nadie sigue las órdenes de nadie, es su voluntad —les increpó Tomoyo—. Son órdenes de la líder.

—¿Hablas de Sakura? —le preguntó Asherah muy extrañada, pero felizmente resignada—. Así que su orden es "hagan lo que quieran".

—Como te decía, en el camino te contaré —Tomoyo se levantó, y partió por donde habían llegado el saiyajin y el Pokémon.

—De verdad tengo muchas preguntas de lo que está sucediendo, y será todo un placer que me respondas, Tomoyo —y sin dudar, Asherah se dirigió con Tomoyo—. Sariel, quédate a proteger el Yggdrasil, y al joven Izzi y su criatura. En estos momentos, son elementos críticos para la comunicación en toda la existencia.

—A sus órdenes, maestra Asherah —obedeció Sariel con una reverencia.

—Y más te vale hacer un buen trabajo, joven Izzi —le advirtió Asherah—. No me falles.

—Por supuesto… —le asintió bastante intimidado.

—Luego volveremos.

Y sin chistar, tras Asherah, las jóvenes madres siguieron a Tomoyo.

El portal por el cual cruzaban no parecía muy distinto por donde habían pasado de su época, un lugar totalmente oscuro seguido por un camino iluminado desde el suelo.

—Así que esto no lo hizo la joven Sakura —comentó Misty muy extrañada.

—¿Ustedes son las madres de las chicas? —preguntó rápidamente Tomoyo, llamando la atención de las jóvenes—. Me refiero a Kasumi y las chicas.

—Así es —le asintió Usagi muy extrañada—. Son nuestras pequeñas.

—Así que, si son Misty, May, Dawn, Marina, Usagi y…

—Mi nombre es Videl, joven Tomoyo —se presentó la joven algo extrañada.

—¿La madre de Mariah?

—Así es —le volvió a asentir Videl.

—Eso me hace mucho sentido —comentó de forma ocurrente, para después mirarlas con felicidad y entusiasmo—. Si quieren, no les cuento a Kasumi y las chicas que ustedes son sus madres.

Aquel comentario confundió incluso a Asherah, no parecía tener sentido alguno.

—¿De qué está hablando? —le preguntó muy extrañada Misty.

—Que los humanos no tienen una vida tan larga, a menos que realmente tengan cincuenta mil años, ¿o no estoy actualizada con mis datos de biología? —ante aquella obvia, inocente y simple pregunta de Tomoyo, Asherah sonrió y las madres quedaron espantadas—. ¿O quieren que les cuente?

—El algoritmo de reconocimiento multimedia y de escaneo de energía tú lo desarrollaste —comentó rendida Misty—. ¿También dejaste pistas para que tu yo del pasado hiciera el resto, vieja amiga?

—¿Cómo me encuentro en su época? —le preguntó Tomoyo muy preocupada.

—Protegida por los chicos en los pocos refugios que quedan —le respondió Usagi—. Después del ataque al acuario, decidimos resguardarnos sin la compañía de nadie más. Junto con Phil, son los creadores de Axis, y si algo fallaba, aquel trabajo no debía perderse.

—Les advertí que no podrán hacer tontos a todos —les regaño Asherah a las adultas.

—Era un riesgo que debíamos tomar —contestó con miedo y seguridad Marina.

—Estos pasadizos son los límites entre los universos, aquí no se registra nada, incluso las ruinas milenarias no tienen noción de la existencia de estas capas, así que nuestra conversación quedará entre nosotras —les informó Tomoyo con seguridad—. Estamos por llegar a Goldate, el ambiente será totalmente distinto al que conocen, así que les pediré que no se separen de mí.

—Si.

Después de una corta caminata, llegaron a la puerta de salida. Tomoyo la abrió, y cuando la cruzaron, se vieron de vuelta en Goldate.

Aún era de mañana. El cielo azul, el bosque y las montañas nevadas, daban un ambiente de paz, donde los Pokémon continuaban viviendo libres, sin mayor preocupación de lo que realmente sucedía.

—No sé confundan, Goldate y Alola han sido las únicas regiones que no han sido afectadas —les advirtió Tomoyo ante el asombro de las jóvenes y la impresión de Asherah—. Entremos a las ruinas, adentro les contarán todo lo que ha sucedido —pero ni las jóvenes ni Asherah reaccionaban, a lo que Tomoyo simplemente asintió y les dijo con voz cálida—. Ustedes lograron que estemos con vida, que sigamos peleando… que tengamos esperanza. En nombre de todos les damos las gracias.

—Esto es lo que prometimos proteger… — ante las palabras de Misty, los sentimientos de nostalgia y esperanza se expresaron en un largo llanto de las jóvenes.

—Han logrado equilibrar la tecnología con la naturaleza de una forma impecable —comentó con impresión Asherah—. Muy pocas civilizaciones han logrado algo así. Lograron lo que siempre aspiré para ustedes como especie.

De pronto, entre las ruinas comenzaron a aparecer pequeños Pokémon, los cuales se le acercaron con mucha confianza a Tomoyo y las demás.

—¿Por qué mejor no entramos? —volvió a proponerles Tomoyo, mientras un Pidgey se le posaba en su hombro derecho.

—Incluso esas criaturas te tienen plena confianza… ¿Quién fue el que hizo todo este trabajo? —preguntó Asherah muy sorprendida, al tiempo que dos Nidoran, macho y hembra, se les acercaron a sus pies.

—Todos —le respondió Tomoyo, mientras comenzaba a acercarse al acceso de las ruinas—. Ha sido un trabajo en equipo, nadie ha sido más o menos.

Pero antes que lograra cruzar el acceso, fue recibida por dos uniformados.

—¡General! —le saludaron cuadrados.

—¿Cómo están, muchachos? —le saludó Tomoyo con tranquilidad—. Necesito que preparen alimento, ropa y una revisión médica para las señoritas.

—¡A la orden!

—¿Militarizaron mi hogar? —comenzó a quejarse Asherah, mostrándose muy fastidiada.

—Recibimos refugiados de muchas dimensiones, y la desesperación comenzó a invadir el lugar. No podíamos con todos, no teníamos ni la gente suficiente ni los recursos para todos; casi termina todo en un desastre por nuestra culpa.

—¿Y confías en ellos? —le preguntó Usagi muy insegura.

—Son ellos quienes tienen que confiar en nosotros —le respondió con seguridad—. O cooperaban, o esto se acababa; tuvieron que acatar las órdenes de Phil.

—Ese complejo de dictador —negó rendida Misty.

—Lo que decía Sakura era palabra sagrada, pero me dio a mí el testimonio de líder. Y la Sakura de este lugar, el testimonio de jefa —Tomoyo suspiró, y volvió la mirada a los uniformados—. Si no los tuviera, estaría pérdida. Les estoy totalmente agradecida.

—Son ustedes quiénes nos mantienen con vida. Recibimos con total humildad su agradecimiento —dijo más tranquilo uno de los uniformados.

—Síganme por favor —les pidió el otro uniformado—. Las llevaré con quién les prestará ayuda.

Pero las mujeres continuaban con mucha inseguridad por lo que sucedía.

—Sabes perfectamente que si Phil se entera que algo les sucedió…

—Tienes razón, Tomoyo —le negó aturdida Misty—. Gracias por contener a mi esposo.

—Al contrario, si no se comportara como un payaso, este lugar sería muy aburrido —le negó entre risas.

—¿Payaso? —Misty miró con asombro a Tomoyo, y después a sus compañeras— En verdad alteramos el tiempo…

—Seguramente no —le contradijo Tomoyo entre risas—. Asherah, no perdamos el tiempo.

—Tienes razón.

Y a paso rápido, Tomoyo se llevó de la mano a Asherah, quien seguía sintiéndose extraña por las cosas que sucedían.

—¿Sabes qué es lo que me quieren entregar? —comenzó a interrogarla Asherah, muy extrañada.

—Creo que tengo una intuición de lo que sucede. Dirijámonos directamente a la sala de operaciones —le contestó muy pensante, pasando a una caminata más tranquila—. Así que este era tu antiguo hogar.

—Así es —le asintió—. Se suponía que habíamos creado un lugar donde los seres vivos que habían terminado su ciclo, pudiesen descansar sin hacer nada más nunca más. El palacio celestial se encontraba realmente en el mar cuántico, un acceso directo a cualquier dimensión a través del Yggdrasil.

—Lamento haber transformado tu antiguo hogar en un refugio. Teníamos mucha desesperación, y este lugar se transformó en la esperanza de todos —se disculpó muy apenada Tomoyo.

—Lo usaron de la forma más adecuada posible; está cumpliendo su función real —le respondió con tranquilidad—. Crear vida es un acto muy difícil de plantear, por eso como diosa de la creación, debo apreciar cada ser vivo; yo les di vida.

—Phil siempre repite lo mismo, quitar la vida es algo que cualquiera puede hacer, no así crear una vida.

—Pero ustedes están haciendo algo con mayor valor a lo que yo hice —Asherah se detuvo, y la miró con felicidad—. No sólo se protegen los humanos a sí mismos, también a todas las criaturas existentes. Todos los seres vivos tienen el mismo valor, desde el más pequeño y débil…

—Hasta el más divino y poderoso de todos —terminó Tomoyo—. Nos arrastramos por las palabras y moral de Ash, Sakura y Phil, los tres únicos que serían capaces de exponerse por proteger incluso a una pequeña mosca.

—Tampoco deberían llegar a esos extremos —le comentó muy preocupada Asherah.

—Por eso tenemos a uno perdido, a la otra peleando contra Arades, y al otro encerrado caminando en círculos —Tomoyo llegó hasta una puerta, puso su palma en un identificador, y la puerta se abrió— ¡Chicos, aquí estamos!

—Pensé que ibas a seguir jugando con tu "novia" —le respondió con bastante ironía Phil, quien parecía caminar en círculos desde hace mucho.

—Pensé que lo decías metafóricamente —comentó desconcertada Asherah.

—¿Creías que, porque se parece a Sakura me iba a aprovechar de ella? —le preguntó muy molesta Tomoyo, tomando de golpe ambas manos de Asherah, asustándola— ¡Ganas no me faltaban, te ves divina!

—Si que soportaste… —comentó muy incómodo Gary, retomando su compostura— No necesitamos muchas explicaciones sobre lo que está sucediendo, Sakura está haciendo confesar a Arades de todo lo que ha hecho.

Antes aquellas palabras, los presentes se quedaron mirando la pantalla donde transmitía lo que sucedía en el futuro.

—Lo dejaré grabando por si quieren verlo después —he interrumpiendo el discurso, Phil apagó la pantalla—. Hemos intentado detectar la presencia de Ash, pero ha resultado imposible. ¿Sabes si este cacharro inservible puede hacer algo así?

—Por supuesto que sí —le respondió furiosa Asherah, yendo al panel de control central—. Son ustedes los que no saben usar todos sus recursos.

—Perdona por no haber nacido sabiendo —se disculpó de forma sarcástica—. Mínimo hubiesen dejado un manual de instrucciones.

—Nunca pensamos que los humanos llegarían a usar este lugar, no teníamos por qué saberlo.

—Otra vez pensar… —suspiró rendido Phil—. Por eso Arades te traicionó y desapareciste, porque no fuiste capaz de usar tu intuición e instinto.

—No voy a permitir…

—¡A quien deberías amenazar de esa forma es a tu hijo quién te traicionó! —negó aún más fastidiado Phil— ¡Lo peor de todo es que Sakura está haciendo tu trabajo!

Ante aquella declaración, Asherah guardó silencio. Sabía que decía la verdad.

—Si hubiese actuado a tiempo, nada de esto habría pasado —negó resignada Asherah—. Tienes razón, solo soy una diosa que despertó creyendo que las cosas eran iguales que antes, y se encontró con un lugar que era el que deseaba.

—Tampoco me prestes tanta atención —le pidió Phil muy aturdido—. Solo estoy desesperado porque Sakura es la única que puede hacerle frente a ese sujeto en estos momentos… ¡Y el idiota de Ash no aparece!

—No aparece porque no está —le respondió Asherah—. Su presencia no existe.

—¿No es cierto que es extraño? —le interrumpió Phil con entusiasmo—. Hiciste lo mismo que nosotros; no detectamos nada.

—¿En verdad su amigo existe? —le preguntó muy extrañada Asherah.

—Él nos ha mantenido con vida hasta ahora, por lo que creo que sí existe —le respondió muy extrañado Gary—. ¿Qué estás intentando decir?

—Durante unos momentos, las presencias de Sakura, Paul, Mariah y Chloe desaparecieron. Fue cuando usaron la doctrina egoísta —comentó muy serio Phil, comenzando a ordenar varios papeles en la mesa—. Los radios de frecuencia, presencia de energía, estado cuántico y lectura de materia desaparecieron por unos minutos durante aquel momento.

—¡¿En verdad lograron tal estado?! —comentó muy sorprendida Asherah, asustando al resto—. ¡Imposible, incluso los dioses tienen mucha dificultad para llegar a tal estado, incluso yo tengo dificultades!

—Está fuera de las normas registradas en las ruinas milenarias. Es muy corto el periodo para lograr hacer un estudio más extenso.

—¿Significa que han trascendido de lo sagrado y divino? —preguntó Tomoyo muy desencajada, dejando a todos totalmente silenciados.

—¿Entonces también existe la posibilidad que Arades haya logrado tal estado? —preguntó muy preocupado Gary.

—No lo descartaría en lo absoluto —le respondió Asherah—. Si tuvo tanto tiempo para entrenar y controlar sus sentimientos, no dudo que hubiera logrado dominar tal estado.

—¿Sabemos el poder de Arades? —preguntó muy preocupado Phil.

—Nunca fue más poderoso que yo —respondió Asherah.

—Creo que eso no ayuda en mucho —sentenció muy preocupado Gary—. Tomoyo, ve con Phil al refugio. Seguramente las mujeres que rescataron, deben tener algo de información sobre Arades.

—¿Qué planeas hacer? —preguntó Tomoyo, claramente extrañada por tal proposición.

—Primero debes descansar. Estuviste trabajando en esa supercomputadora, fuiste a rescatar a Sakura, continuaste con el desarrollo y liderazgo de las ruinas, ejecutaste los principios de los portales del Yggdrasil, por decir algo —le recordó bastante preocupado—. No has dormido durante cuatro días, salvo unos minutos.

—Sakura y los chicos se han esforzado mucho, es lo mínimo que puedo hacer… — le recordó con decisión la joven.

—Y Sakura nos va a matar si tu salud empeora —volvió a decir más serio Gary—. Date una ducha, come algo y ve a dormir. Si algo llega a suceder, no dudes que te despertaremos.

—Pero tú…

—¡Tomoyo Daidouji, es una orden de tu subordinado! —le ordenó Gary.

—Será como digas… —Phil tomó de los hombros a Tomoyo, y la sacó de la sala totalmente resignada.

Al tiempo, Gary y Asherah veían a los dos salir con alivio.

—Todavía no puedo creer que Tomoyo viniese de un linaje tan poderoso —comentó mucho más descansado Gary, suspirando muy cansado.

—¿Una Daidouji? —ante tal apellido, Asherah miró con atención a Gary—. Princesa Tomoyo…

—Si le pones ese título, se va a sentir muy ofuscada y fastidiada —le recomendó Gary—. Increíble, Tomoyo es una princesa heredera de la familia protectora de tus bastiones, Asherah… Eso me hace sentido.

—Luego tendremos tiempo para procesar tanta información —interrumpió de golpe Asherah—. Tenemos que prepararnos para la invasión que se aproxima.

—¿Invasión? —preguntó muy extrañado Gary—. ¿Te refieres a los que invadieron el mar cuántico?

—Y los que vendrán —le respondió—. Será una horda de una cantidad infinita de seres malignos, y sabiendo lo que Sakura planea, o me concentro en mi hijo, o con aquella horda.

—Es más que obvio que te tienes que ocupar de tú hijo, pero necesito ahora tu ayuda para planificar el ataque —le pidió entre la emoción y la desesperación—. Creo que, para todos nosotros, sin excepción alguna, será la peor batalla de todas.

—Y la que decidirá su futuro —respondió Asherah muy pensante—. El mar cuántico será el escenario de la última batalla, en cuánto Sakura traslade a mi hijo a ese lugar, no habrá vuelta atrás.

Todo parecía listo para comenzar la última batalla; la más difícil de todas. ¿Habrá fuerzas para apoyar a Sakura, mientras la joven guerrera le hace frente a Arades?

Esta historia continuará….
 
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