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+18 Fanfic Original Fic Llámame Señorita 'A'. ♥

Salope ♪

Terapeuta pokemon. ♥

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Advertencia: Si eres una persona que se aferra mucho a el canon de *el viaje de los entrenadores empieza a los 10 años* realmente recomiendo no leer mis historias, ya que para mi fácilmente cualquiera de ella tiene mas de 16 (ademas de ser personajes ficticios).

Advertencia2: Mis fics tienen alto contenido sexual, si no es de tu agrado este contenido recomiendo que cierres este fanfic y busques otro, advertido estas.


Capitulo I
Noche de emociones.


—Cinco, cuatro, tres, dos y… al aire— dijo la asistente de producción

El escenario se ilumina y la música del grupo en vivo comienza a sonar, el bullicio de los cientos de personas que se encontraban en el público no se hace esperar y entre gritos y aplausos se hacen sentir, un grupo de 5 lopunnys con sus frac elegantes y sexys salieron bailando agitando coquetamente sus sombreros de copa y sus bastones, sus piernas adornadas con medias de red hacen un vistoso espectáculo de entrada para el show nocturno más popular del momento en pokevision de todo Kalos.

«¡Que emoción, Que emoción! ¡Espero que esta vez todo salga bien!» pensé muy animada pero sin poder dejar de estar nerviosa.

Braixen se acerca a mi acariciando mi brazo, preocupada, con una sonrisa amigable quiere darme ánimos, y no era para menos, días antes me habían hablado para invitarme al programa, hicimos unos cuantos ensayos sobre que iba a tratar la entrevista, el presentador Chandler K. parecía ser muy accesible ¡Incluso fue la primera persona que me dijo que era tierna!

No te preocupes querida ¡tengo fe! —le dije para tranquilizarla.

Unos instantes después entra al escenario Chandler K. y el público se pone de pie aplaudiendo jubiloso, el agradece y manda besos mientras se acerca a ellos y choca las palmas, es toda una celebridad, después de los clásicos chistes malos que hay siempre en un programa nocturno de pokevision toma asiento en su escritorio, las lopunnys por fin salen del escenario y pasan junto a nosotras que nos encontramos a un lado esperando la señal para entrar.

—Y bueno para comenzar esta noche, tenemos hoy a una invitada muy especial, causante de mucha polémica a su paso y señores, si trajeron a sus pokemon a el show, por favor métanlos a su pokebola, ya que ella tiene cierta manía por ellos…— el chiste de inicio me da una muy mala espina —démosle un aplauso a la Señorita A!

—¡Deséame suerte querida! — volteo a decirle a Braixen mientras salgo al escenario, hago lucir el hermoso vestido de noche con aberturas que me puse combinándolo con un hermoso bolso de la marca más fina que tengo para verme lo más elegante y femenina posible, avanzo agitando la mano saludando al público, los aplausos, las rechiflas y los abucheos no se hacen esperar, esos 6 metros de caminata empiezan a parecerme eternos hasta llegar a tomar asiento, Chandler K. se levanta mientras me recibe dándome un abrazo para después invitarme a tomar asiento en el sillón del escenario.

—Creo que no eres tan popular como yo—dice mientras el público ríe.

—¡Oh! No te preocupes, ¡ya estoy acostumbrada!

—¿En serio? Odiaría que a donde fuera recibiera abucheos o insultos, pero creo que no todos pueden ser yo ¿No es así?—insiste pesadamente.

Río animosamente para terminar el tema sin dar una respuesta, las cosas no empezaron muy bien y haré lo posible para que sean todo lo contrario.

—Y bueno señorita A. ¿porque ese fetiche?, esta manía por la pokefilia

¿Disculpe? — digo con una sonrisa nerviosa, comienzo a transpirar de más.

—Me refiero a que creo que todos sabemos aquí que la pokefilia está mal, ¿o me equivoco? —dice mientras se dirige a su público que le aplaude todo lo que dice.

Esto… no lo habíamos ensayado así…— le digo en voz baja y completamente nerviosa, los ensayos que tuvimos para esta entrevista si bien no enaltecían mi oficio tampoco lo denigraban de esa manera.

El ambiente en el escenario ya se hizo por completo insoportable, los vitoreos sobre cada cosa que salía de la boca del presentador hacían que a estas alturas cualquier cosa que yo dijera seria completamente repudiada y descartada.

—Pero en serio señorita A. ¿no se le hace algo enfermo este gusto por “coger” con los pobre pokemon?

Está siendo simplista…— dije en tono serio.

Quizás lo hubiera tomado tranquilamente, solo hubiera salido del escenario, perpetuando una vez más las cosas que hago como algo totalmente negativo, permitiendo pisotear mis argumentos y las necesidades que algunos pokemon tienen que, al igual que los humanos, hay muchos con necesidades diferentes.

Pero… esta vez, no será asi.

—¿Le parece a usted algo digno tener sexo con pokemon solo por dinero? —dijo terminante Chandler K.

¡Oh ya veo! Me invita a su programa con la esperanza de ser escuchada y lo único que busca es rating para un programa que le fue otorgado solo porque es amigo de la dueña de la cadena de televisión ¿no es así? —digo sonriendo maliciosamente.

Un silencio y murmullos empiezan a escucharse entre el público.

—N-no estamos aquí para hablar de mí, sino de su patético negocio con—

—¡Ah cierto! Lo olvidaba, usted es de esas personitas que lo que no le gusta lo degrada a niveles que quiere que todo mundo lo desapruebe también ¿verdad?— añado— ¿Qué sigue? ¿Decir que me gusta ver a niñas ser violadas por pokemon caninos, cuando realmente ese es un gusto muy personal de usted?

El pobre tipo queda atónito por unos segundos, en instantes la música del escenario empieza a sonar, la asistente inmediatamente manda la transmisión a comerciales, pero la discusión ya está hecha, personas de seguridad se me acercan mientras el público murmura entre ellos confundidos.

—¡Oh si queridito, a diferencia de usted, yo si investigue muy bien sobre usted.

—¡Personas como usted son una basura para la sociedad, si estuviera en mis manos la llevaría presa inmediatamente!— dice ya furioso mientras que personal del programa lo tranquiliza.

Braixen sale detrás del escenario para tranquilizarme y llevarme fuera, me siento mal en angustiarla de esa manera, pero aún hay cosas que el público debe escuchar.

—¡Saquen a esa enferma de mi escenario! —grita eufórico.

El personal de seguridad se acerca a mi haciendo señas de calma.

¡No es necesario, yo me largo de aquí! —Les digo mientras me doy la vuelta, soltándoles una última noticia al público— Y le recomiendo que cuando diga que la pokefilia es mala lo recuerde cuando se esté viniendo dentro de esa pobre loppuny que apesta a su asquerosa fragancia, sudor y semen!.

La pobre lopunny abre los ojitos completamente sorprendida, nerviosa y avergonzada, se cubre su carita con ambas manos mientras las otras 4 la consuelan, mientras que entre el público se escuchan sonidos de sorpresa y más murmullos, de repente alguien empieza los abucheos que se esparcen rápidamente.

—¡L-la demandare! ¡N-no tiene pruebas de eso! S-sepa que soy abogado también, así que le espera una tremenda demanda por esto, esto no se quedara asi! —Chandler K. chilla completamente furioso, su cara esta tan roja que me recuerda a un Octillery.

—¡El buscar respuestas rápidas en google para informarse de un tema que desconoce no lo hace abogado, charlatan!

El escenario es un completo caos ahora el personal de seguridad me sigue “escoltando” a la salida de este, el público está completamente confundido, el pobre Chandler K. sigue lanzándome amenazas vacías mientras que braixen voltea hacia el poniendo su patita en su ojo derecho haciéndole un ademan sacándole la lengua.

En un instante bajamos del estudio de televisión al primer nivel donde está el estudio de grabación, sin medir más palabras nos echan del lugar, braixen y yo sonreímos al salir y ahora de noche en ciudad Lumiose tenemos tiempo de sobra para llegar a hospedarnos al centro pokemon del boulevard sur, pues prácticamente estábamos enfrente de el.

—¡Me niego a tener que quitarme este hermoso vestido sin darle el uso que merece! Así que… ¿Qué te parece si vamos a comer algo delicioso y muy dulce para pasar este amargo trago? —Le digo a mi fiel amiga, ella con ilusión me mira mientras me toma por el brazo y se repega a mí. —¡Muy bien, muy bien, tomare eso como un sí, andando!

La opción más cercana y deliciosa es el Café Rubor, allí venden un cappuccino con un pastel de bayas Plama delicioso, así que decidimos caminar para que Lumiose se deleite con nuestro andar, si bien hay chicas muy guapas a esa hora de la noche el andar paseando con un vestido de noche tan fino y sexy a esas horas no es muy común, y mi figura resalta muy bien con el, en pocos minutos desde piropos bonitos hasta los más vulgares se oyen a nuestro paso.

— ¡Vous êtes très Belle!

— ¿Je vous offre un verre?

— ¡Vous êtes trop sexy!

— ¡Je ferais de toi ma pute sans hésiter!

— ¡Beau cul, je le lécherais toute la nuit!

— ¡Tu en prends plein le cul!

— Dire à une fille qu'elle a beau cul c'est pas un crime, croyez-moi.

—¡Por eso amo venir a Kalos! Aquí te pueden decir los piropos más sucios y obscenos pero en su lenguaje natal se oyen como una poesía.— le digo bromeando a mi amiga, quien pone ambas patitas en su hocico y ríe coquetamente.

Pasamos frente al laboratorio del profesor Sycamore, él es una persona realmente amable y refinada, me cae bien, con el nunca he tenido problemas y realmente nunca a juzgado mi profesión, o eso quiero pensar, más tarde divisamos la oficina de transporte y sabemos que no tardamos en llegar a nuestro destino, muchos hombres siguen observándonos y ¿porque no?, también algunas mujeres que hacen ademanes desde desaprobación, hasta la que con coquetería se muerde los labios mientras descaradamente fijan su vista en mi entrepierna, realmente la gente de Lumiose es muy abierta con estos temas.

Llegamos al Café Rubor, y nos acomodamos en una mesita, no acostumbro arreglarme tanto para solo venir a comer un postre, pero la ocasión se prestó para esto, así que pedimos dos órdenes a la cual la mesera rápidamente nos atiende.

—Señorita, debo decirle que el vestido que trae esta noche es impresionante, ¡muchas gracias por venir a lucirlo a nuestro Café! —dice la mesera amablemente.

¡Oh querida que amable eres! ¡Te agradezco muchísimo! —le digo después de tan bonito cumplido—¿Lo ves Braixen? creo que será conveniente venir aquí más seguidos y más elegantes.

Degustamos los postres lenta y deliciosamente, es un escenario perfecto, la noche hermosa, un vestido caro, una buena compañía, gracias a eso el amargo trago de la entrevista fallida estaba siendo otro mal recuerdo en el pasado, una investigación previa me había demostrado que Chandler K. es ese tipo de personas que solo influye en mentes débiles, furfrou que ladra no muerde.

Casi para terminar nuestros postres detecte un olor familiar, demasiado familiar para mí, levante la vista buscando enfrente mío, de repente una voz masculina me susurro al oído:

— ¿Sabías que en términos de reproducción de Pokémon humanos masculinos y femeninos, Vaporeon es el Pokémon más compatible para humanos?

Reconocí la voz de inmediato y aguantando la risa por el chiste conteste:

¿Sabías que en términos de reproducción entre hombres humanos y Pokémon hembras, Vaporeon no es en realidad el Pokémon mas compatible para los humanos?

Me puse de pie ágilmente y di una vuelta mientras reíamos a carcajadas, no había duda, un viejo amigo estaba detrás de mí quien me esperaba con los brazos abiertos.

—¡Ozzy! —Grite con alegría mientras me tiraba a sus brazos y lo abrazaba con mucha fuerza y cariño, Braixen también muy feliz se levantó y se unió al abrazo mientras agitaba su cola, me alegraba mucho poder ver una cara amiga después del altercado de esa noche, a un nivel que mis ojos se llenaron de lágrimas.

Duramos mucho tiempo unidos en ese sincero y estimulante abrazo, la gente en el café se nos quedó viendo, pero no me importaba, después de casi un minuto la mano de mi amigo Ozzy se deslizo traviesamente de mi cintura hacia mis firmes nalgas dando un apretón que me hizo dar un gracioso gemido, fue cuando riendo lo mire a los ojos y sonríe sarcástica.

—Tan romántico como siempre ¿no es así? — dije con un puchero de reclamación.

—¡Oye! Tenía que aprovechar, desde que te vi entrar en el escenario con este vestido me prometí que al menos de una buena nalgada no te escaparías— diciendo esto paso de el apretón a una sonora palmada que me hizo estremecer graciosamente.

¡Ja ja ja! ¡Eres terrible! Mejor ven, siéntate, siéntate, ¡yo invito! — Nos soltamos del abrazo y ocupamos nuestra mesa, Ozzy es el mejor amigo que tenía y esa confianza es total, si bien nos manteníamos comunicados desde hace un par de años, tenía muchísimo tiempo que no lo tenía frente a mí en persona. —Así que… ¿fuiste a vernos en la entrevista?

—De antemano sabía que terminaría así, y estoy seguro que tú también lo sabias ¿no? ¿O que esperabas del programa nocturno más amarillista de Lumiose? —Ozzy con una señal a la mesera indico su pedido, un buen tarro de cerveza— Y así que… ¿Señorita A?

— Solo son formalidades querido, bien sabes que tú puedes decirme por mi nombre—dije mientras hacia la misma señal a la mesera— Braixen, ¿me... permites?

Braixen con un alegre sonido se puso de pie, se acercó a Ozzy dándole un abrazo y se despidió de el lamiendo su mejilla, saque su pokebola de mi bolso para poder meterla ahí, la noche había cambiado ahora, de una noche de chicas paso a ser una velada románticamente amistosa.

—Braixen a crecido bastante, aun la recuerdo cuando era esa pequeña y desconfiada fenekin. —dijo Ozzy mientras me quitaba la pokebola de la mano. —¿No estas interesada en hacer un intercambio?

—No tienes remedio…—dije suspirando tristemente mientras le quitaba de vuelta mi pokebola. —Sigamos disfrutando este reencuentro. ¿Quieres?

La mesera se acercó con nuestro pedido, deposito dos enormes tarros de cerveza en nuestra mesa junto con un platón de botanas, levantamos nuestros tarros y chocándolos para brindar, hicimos gala de pocos modales empinando nuestros tarros a fondo, la noche estaba mejorando gradualmente a mi favor, de pésima paso a buena y ahora era genial.

Ozzy es una persona seria pero cuando se trata de mí su ánimo cambia completamente, de estatura promedio y físico robusto sin llegar a ser gordo, su trabajo como criador experto le exige que se mantenga en forma para tener el poder suficiente de lidiar con pokemon salvajes y fuertes. Su cabello es negro, corto y liso, manteniendo más cortas las sienes y la nuca. Sus ojos son pequeños, finos y muy expresivos, en veces se deja barba, pero esta vez venia completamente afeitado.

—¡Que recuerdos! —dije mientras terminábamos la primer cerveza—quizás nos mantenemos al dia por videomisor de vez en cuando, pero nada supera el estar aquí el uno frente al otro.

—¡Ya lo creo! —Dice Ozzy mientras pide la siguiente ronda— aunque… no has respondido mi pregunta aun

¿Cual pregunta?

—¿Porque un programa tan malo para dar una entrevista? —vuelve a preguntar.

Oh eso…—La mesera llega con la otra ronda— ¿Sabes? No es la primera vez que intento dar a conocer mi punto de vista, ya he ido a “Le figaro”, a “Libération” a “20 minutes”, y en todos han rechazado mi petición, incluso no se si leíste el mes pasado el artículo que saco “Le monde” sobre mí. De lo que escribió esa prensa nunca he hablado y sin embargo no tengo derecho a réplica. ¡Es algo frustrante!

—Ya veo, si, si leí el periódico ese día, y si vi que lejos de parecer un reportaje parecía un linchamiento público— bebe un gran sorbo y sigue —por eso sabía que el programa en vivo de hoy sería un fracaso.

También lo sabía, pero no lo quise aceptar, aunque realmente me gustaría regresar a disculparme…

Ozzy casi escupe la cerveza.

—¿En serio? ¿Con ese patético de Chandler K.? —pregunta incrédulo.

—¡Cómo crees! Con la pobre lopunny, me dio lastima… debe ser horrible tener sexo con ese imbécil y la exhibí de esa manera… a veces me gustaría más pensar en las cosas que hago cuando estoy enojada.

Mi amigo ríe a carcajadas.

—¡Es en serio…!— digo con un puchero— se supone que estoy para ver por el bien de los pokemon, no para perjudicarlos asi.

—¡Ja ja! ¡De acuerdo! Pasemos a cosas mejores, ¿Adivina quien consiguió una entrevista con una verdadera periodista de calidad aquí en Kalos? —dice mientras termina su cerveza.

—¡Ay! ¡Obvio tú! —digo mientras también bebo como una pirata el tarro— Y no es para menos, eres un gran criador pokemon y una enciclopedia andante sobre esos temas, aun te hablo por videomisor para preguntarme los tipos huevos de los pokemon con los que trabajare.

—Lo sé, pero no seré yo, serás tu— Ozzy saca del bolsillo de su camisa una tarjetita de presentación y la desliza en la mesa hasta mis manos, incrédula tomo la tarjeta y al leerla no doy crédito a lo que dice.

—E-es una broma… ¿v-erdad?

—¿Me ves riendo? —dice el con rostro serio.

—¿A-A-lexa? ¡¿La mismisa Alexa?! —digo súper emocionada.

—La misma— dice presuntuoso.

—¿C-como lo hiciste? ¿Estás seguro que me quiere entrevistar? ¿No es un error? Donde la conociste?— pregunto aun desconfiada.

—¡Tranquila, claro que no es un error! Aunque después de la entrevista de hoy no te culpo por desconfiar, ella y su hermana vinieron una vez a mi granja por un pokemon de calidad para regalar, y bueno una cosa llevo a la otra, cuando le comente sobre ti ella también se sorprendió y me dijo que si podía tener una exclusiva contigo.

¡NO TE CREO! —digo casi llorando mientras cubro mis labios con una de mis manos— ¡soy una gran fan suya, ame su primer libro de investigación pokemon!

—¡Es verdad! Incluso cuando supo que Chandler K. tendría una entrevista contigo se apresuró a marcarme y decirme que ese charlatán iba a ser un circo de todo eso y no se equivocó— saca su tarjeta de crédito y llama a la mesera— y me dijo que este fin de semana quería hacerla sin demora, así que tu dirás.

¡SI, si, si mil veces si! —Me levanto de mi asiento mientras voy a darle un enorme abrazo a Ozzy que aún sigue sentado— ¡Es un sueño hecho realidad! ¡Una reportera de verdad que ama a los pokemon me hará una entrevista, te adoro!

Ozzy simplemente se deja querer y aprovecha su posición para recostar su cara en mis senos, no me importa, como dije, él es una de las pocas personas a la que aprecio tanto que le doy todas las confianzas.

—Niña, si sigues así, puede que no resista y…

—¡Que te parece si le damos un poco más de uso a este vestido y vamos a dar una vuelta por toda Ciudad Lumiose! ¿Te parece? ¡Para celebrar!— tomo su tarjeta de crédito de la mesa y la meto a su bolsillo mientras pongo la mía en su lugar, la mesera que ya se acercaba la toma— te dije que yo invitaba.

—¿Cómo negarme a tal invitación? Tengo un par de horas más, mañana salgo a primera hora a Hoenn, ya sabes, los negocios son exigentes —Ozzy se pone de pie y al regresar la mesera tomamos mi tarjeta y salimos del café, nos dirigimos de vuelta hacia la avenida primavera, sea cual sea el día de la semana, Ciudad Lumiose siempre es un lugar vistoso y con muchas cosas que ver en sus calles.

Si bien hay un sector de la ciudad donde nadie quiere pasar, ya saben, esos sitios que causan a muchos turistas el “síndrome de Lumiose” que afecta principalmente a gente de Kanto que viene aquí, la inseguridad, los grupos criminales y paisajes completamente descuidados hacen que estas personas tengan una desilusión depresiva ya que en su mente esta ciudad es perfecta ignorando que también existe lo mismo que en otras ciudades, muy fuera de eso y sabiendo las rutas seguras, la ciudad es completamente un paraíso.

Desde gente que pasea en sus gogoat, parejas abrazadas, espectáculos callejeros con pokemon entrenados, cafeterías, boutiques, un sinfín de luces, música, olores deliciosos, pokemon vistosos de exibicion y obviamente algún que otro combate espontaneo, ciudad Lumiose es sin lugar a dudas una ciudad que no duerme.

Caminamos despacio por muchísimo tiempo, poniéndonos al día, enterándonos de nuestros asuntos, recordando viejos tiempos, disfrutando de la compañía del uno y del otro, como amigos, y por fin divisamos la joya de la corona de Lumiose, la torre Prisma.

Siempre que vengo a Lumiose no dejo de pasar aquí, mis ojos brillan de ilusión siempre que vengo y disfruto el momento, esta parte de la ciudad habla por sí sola, el ambiente es embriagador, los sonidos de acordeón, violines y saxofón, gente en motonetas y patinando, mucha gente con sus pokemon a la moda, decidimos sentarnos en una banca a descansar pues ha sido una larga charla y aún más grande el recorrido.

—¡Ah sido una gran noche!— respiro satisfecha mientras miro al cielo, quitándome mis zapatillas para descansar mis pies.

—Contigo todas las noches eran… ¡y son grandiosas!— afirma Ozzy.

No sabes lo mucho que agradezco esto, realmente me hacía falta—le digo mientras me recargo en su hombro— ¡Debemos hacer esto más seguido!

—¡Ya lo creo que sí! pero aunque ha sido muy divertido llego el momento de que me vaya.—dice Ozzy

Un grupillo callejero de música en vivo empieza a interpretar la canción “Flou” de Angèle.

Oh sí, no te preocupes, ya me has ayudado bastante, ¡Aun no lo puedo creer! —digo entusiasmada.

—Pues créelo, así que no lo eches a perder, ¿de acuerdo? —dice sarcásticamente mientras se pone de pie y me extiende la mano para levantarnos — te acompañare a tu hotel ¿Dónde te estas hospedando?

—¡No te preocupes! Reservaron una habitación para mí en el centro pokemon del bulevar sur— menciono mientras me recargo hacia atras— quiero estar un poco mas aquí, asi que pierde cuidado.

—¿Estas segura? No quiero que tengas algún otro altercado.

—¡Tranquilo! Se cuidarme bien y lo sabes. De todos modos quizás tome un Taxi Luminalia, ya sabes, ¡Siempre me dan el 50% de descuento!

—Entiendo señorita A. fue un placer, espero que estemos más en contacto! — me extiende su mano galantemente.

Tomándola me pongo de pie para darnos un abrazo de despedida con un beso en la mejilla, unos minutos después Ozzy toma un Taxi Luminalia hacia la estación de tren y se va, vuelvo a tomar asiento en la banca para quedarme unos minutos más escuchando al grupo callejero, saco de mi bolso la tarjeta de Alexa y sonrió, nunca pensé que alguien tan famosa como ella estuviera interesada en hacerme una entrevista, muchas ilusiones vienen a mi mente.

El tiempo vuela cuando estas a gusto, ya es de madrugada y el cómodo ambiente me está haciendo relajar mucho, poco a poco el cansancio me vence y sin querer cierro los ojos por un momento, dormito un poco al escuchar la música que levemente me arrulla.

—¡Este no es un hotel para que duermas aquí! —Una enérgica voz me hace sobresaltar, levanto la vista y una Oficial Jenny me observa estricta— ¡Sigue tu camino, la plaza roja ya no queda lejos de aquí!

—A-aah… A-ah, lo siento, solo tomaba un descanso… — Me levanto mientras acomodo mi vestido, la oficial no deja de escanearme con sus ojos, por su comentario sé lo que sospecha.

—Dime, ¿cómo una chica como tú puede pagarse un bolso y ese vestido tan caro? —dice recelosa mientras que con su macana trata de inspeccionar mi bolso —En que otros negocios ilícitos andas aparte de la prost…

—¡Gracias, que linda, me tengo que ir! —interrumpo mientras tomo mi bolsa y mis zapatillas mientras me alejo de ella, no es que lleve algo indebido, sino que al menos por ahora ya no quería ningún otro altercado. Solicito un Taxi Luminalia el cual no tarda nada en llegar.

—¡Gracias por elegir un Taxi Luminalia—dice mi chófer alegremente— ¿a dónde vamos?

¡Alola! Al centro pokemon del bulevar Sur.

—¡Enseguida señorita, no le voy a señalar lo obvio, pero usted tiene un 50% de descuento! —dice el chófer mientras lanza unas miraditas por el retrovisor.


Le sonrió coquetamente agradeciendo y hacemos el viaje rápidamente, en pocos instantes ya me encuentro en el centro pokemon de mi destino, por la hora ya no se encuentra más que la enfermera Joy del turno nocturno quien me da la bienvenida.

—Bienvenida señorita A. estaba preocupándome, hace horas que acabo la entrevista… o mejor dicho, la cortaron, ¿se encuentra bien?

Todo bien querida, tuve algunas cosas que resolver antes de regresar mañana a Pueblo Geosenge— digo completamente agotada y lista para subir a la planta de arriba a descansar. —¿Necesitas algo?¿Algun recado para mi?

—No, a sido una noche tranquila aquí, pero me alegro que este de regreso— dice mientras vuelve a sus tareas—¡que descanse!

—¡Muchas gracias querida, eres un amor! — le digo mientras ya me desplazo al cuarto de invitados, en instantes tomo un baño y estoy lista para descansar.

Al recostarme repaso la noche, lo bien que al final salió todo y no queda más que soñar con el fin de semana que será la entrevista. Sonrió mientras poco a poco el sueño me empieza a vencer.



Continuara…
 
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Ah cierto! Lo olvidaba, usted es de esas personitas que lo que no le gusta lo degrada a niveles que quiere que todo mundo lo desapruebe también ¿verdad?— añado— ¿Qué sigue? ¿Decir que me gusta ver a niñas ser violadas por pokemon caninos, cuando realmente ese es un gusto muy personal de usted
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Pues dime Chandler, ¿sabes lo que obtienes cuando invitas a una persona solo para desprestigiar su trabajo ante la sociedad..? ¡OBTIENES LO QUE...!
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Tiri titiri Tiri ti...

Ok, no. Pero por un momento el ambiente me dio por ese camino xD
 
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Interesante inicio, al parecer veremos una historia que te dará aún más "libertad" al no estar atada a personajes ya establecidos, aunque hacías un gran trabajo usando elementos del canon en ellos.
Sería interesante ver varios "cameos" de otros personajes del anime, aprovechando el trabajo como terapeuta, tal vez dando algunas "consultas".

Fuera de eso, muy buen primer capítulo, el fic promete bastante.
 

Salope ♪

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Esto se ve prometedor, veamos que pasa en esta historia
Alola Sombrero loco Sombrero loco! gracias por tus comentarios.

Pues dime Chandler, ¿sabes lo que obtienes cuando invitas a una persona solo para desprestigiar su trabajo ante la sociedad..? ¡OBTIENES LO QUE...!
Ver el archivo adjunto 441694
Tiri titiri Tiri ti...

Ok, no. Pero por un momento el ambiente me dio por ese camino xD
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¡Ja ja ja! siii! captaste el concepto inmediatamente ;) Aunque más que nada va para esas personitas doble moral, ya sabes, de esas que se proyectan acusándote de sus propios fetiches. ;) Y lo peor es que les creen! XD


Interesante inicio, al parecer veremos una historia que te dará aún más "libertad" al no estar atada a personajes ya establecidos, aunque hacías un gran trabajo usando elementos del canon en ellos.
Sería interesante ver varios "cameos" de otros personajes del anime, aprovechando el trabajo como terapeuta, tal vez dando algunas "consultas".

Fuera de eso, muy buen primer capítulo, el fic promete bastante.

Gracias por tu comentario A ADR10 , me anima bastante ver que si hay interés en esta historia, puedo garantizarte que si habrá cameos y quien sabe, quizás algún otro cruce con algún personaje de otra historia que ya he escrito antes. ;)


Quise despegarme un poco de los personajes canon, pero siempre quiero hacer notar que estamos en el mundo pokemon. Y bueno, sé que hay muchas dudas con este primer episodio, haré el intento porque todas se vayan resolviendo.
 
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Buen inicio y por los tags se ve que esta historia va a ser demasiado interesante, aunque si quede con varias dudas, quede más intrigado por lo que vendrá después.


—¡Por eso amo venir a Kalos! Aquí te pueden decir los piropos más sucios y obscenos pero en su lenguaje natal se oyen como una poesía.— le digo bromeando a mi amiga, quien pone ambas patitas en su hocico y ríe coquetamente.

Confirmo esto, he visto como hablan en francés de forma sucia para ligar :03:
 

Salope ♪

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Capitulo II
La entrevista.


Pueblo Geosenge, viernes por la tarde…

¡Adore este lugar desde que llegue aquí por primera vez! El calor de la zona me recuerda mucho a la isla donde crecí, a pesar de que la playa queda relativamente cerca el lugar estaba rodeado de montañas y peñascos, aquí es donde tengo mi negocio, tiene una fachada modesta y la entrada hace parecer que es un lugar más pequeño de lo que en realidad es, lo puedes ubicar rápidamente por su cartel de encima, con un dibujo de mi braixen y las palabras “Train Me!” que es el nombre de mi negocio. Lo que me encanta es que gracias a las formaciones rocosas, tenemos una salida detrás muy confidencial y esta vez, afuera de esta, había una vagoneta con un estampado de un Koffing con unas guitarras eléctricas esperando a alguien, las puertas traseras del local se abren para que por ahí saliera con una de mis clientes.

Aunque mi cuerpo está acostumbrado a grandes cantidades de toxinas al sentir el aire fresco tan repentino no puedo evitar el mareo y comienzo a tambalearme, por suerte la persona que va conmigo fue muy acomedida, a pesar de ir cubierta por una capucha negra y ser un poco más bajita que yo me sostuvo para no caer, recuperando un poco el equilibrio volví a enderezar mi cuerpo y seguimos caminando hasta su vehículo.

—¡Eso fue súper extremo! ¡Adoro venir a verte! ¡Ver como mi Scolipede ruge mientras te machaca de esa manera, es toda una sinfonía de destrucción!— Con los ojos casi dilatados por la emoción me sostiene mientras que, con una de sus manos empieza a picar curiosamente mi vientre —¿Que se siente? ¿Te duele? ¿Puedes sentir esos millones de venepides cosquillear en tu…

T-ranquila, tranquila, me haces cosquillas… —digo titubeante deteniendo su mano— no es tan doloroso pero si es algo delicado, quizás un día te cuente más a detalle, se lo mucho que te gusta ver y escuchar estas cosas.

—¡Cielos amiga, eso si es que fue intenso! ¡Nunca había visto a Scolipede sacar tanto “stress”, te debo una! — realmente emocionada y muy excitada aún me aprieta por la cintura, mientras yo me llevo una palma a mi boca, pues su rudeza en mi estado está haciendo que la ponzoña en mi interior haga más estragos, abanico mi rostro con mi mano para recibir más aire.

P-procura no dejar que tus pokemon se llenen mucho querida, recuerda que todos son tipo veneno, no te gustaría que tu terapista favorita fuera al hospital por una sobredosis de… carga toxica— le digo mientras llegamos a su vagoneta, soltándome abre la puerta de esta.

—¡Lo siento, lo siento!— dice mientras de su cintura sacaba una pokebola acomodándola en un contenedor en su guantera, del cual extrajo un pañuelo el cual me ofrece— ¡Espero que la paga extra y los boletos para nuestro próximo concierto valga la pena el esfuerzo nena!

Tome el pañuelo para limpiar mi rostro del sudor, la verdad sentía náuseas y mareos pero no lo denote mucho, pues como mencionaba, la paga fue muy generosa, y más cuando se trata de líderes de gimnasios.

—Pero dime ¿realmente sientes placer? No pude evitar ver tu rostro y… si sientes placer, ¿Verdad? Verdad? —decía mientras codeaba mi estómago esta vez.

Q-qué te parece, si… la próxima te quedas un poco a platicar… no quiero ponerte nerviosa pero, Lucario me dijo esta mañana que vio posiblemente a unos pokerazzis rondando por aquí. —Le digo mientras trago saliva, las náuseas están al máximo.

—¿¡De verdad!? ¡Me lleva Giratina! —Maldiciendo de un brinco se sube al vehículo mientras le hace una señal a su rapado compañero quien enciende el motor— la próxima vez que venga quiero todo con lujo de detalles nena ¡quizás pueda componer alguna buen heavy metal con eso!

Ok cariño ¡siempre es un placer! — Le guiñe el ojo mientras su piloto me sonríe y arranca el vehículo para retirarse a toda velocidad, quemando llanta la chica solo saco la mano por la ventanilla haciendo la clásica señal del rock.

—¡¡Rock and Roll nena!! — alcanza a gritar al momento que se empezaban a alejar, mientras una canción de heavy metal sonaba a todo volumen en su vehículo, me quede un rato agitando la mano y despidiéndolos.

Rock and roll... — dije sonriendo, en un instante más doy vuelta y sin poder soportar más corro al rincón del empedrado mientras vomito una gran cantidad de toxina, ya un poco más desintoxicada doy vuelta mientras sigo caminando un poco mareada. Cuando veo, saliendo de mi establecimiento ya me esperaba mi gardevoir con una taza de ponche hecha con bayas Meloc.

Te lo agradezco querida, siempre sabes que es lo mejor para mí—sonrió delirante mientras tomo el tazón de sus manos y bebo un gran trago, gardevoir al tener las manos desocupadas pasa una de ellas por mi mejilla con una mirada preocupante.

Mmm… que dulce…— digo mientras aspiro el delicioso brebaje y cierro mis ojos, al abrirlos gardevoir aún me miraba con su rostro muy cerca del mío, así que para que dejara de preocuparse rápidamente saque mi lengua lamiendo su hermoso fleco verde, lo cual le hace hacer un gesto gracioso mientras se limpiaba la mezcla de saliva y ponche.

No te preocupes cariño, tus mezclas son los mejores. ¡Mira! ¡Ya me siento mejor! — hago un gesto con mi brazo denotando fuerza y no mentía, gracias a mis “habilidades” las bayas tenían efectos inmediatos en mi persona, así que sin perder tiempo camino junto a ella dentro de nuestro negocio.

La recepción de nuestro negocio es muy acogedora, las personas y pokemon se registran con mi Lucario para despues esperar cómodamente en los largos sillones o en su defecto pueden acercarse a las vitrinas de cristal donde hay varios productos que vendemos, desde cosas naturistas para cualquier alteración de estado, así como algunas manualidades hechas para incrementar suerte o salud, a Gardevoir le interesaban mucho las cosas naturistas y a diferencia de muchos humanos charlatanes mi Gardevoir sabe muy bien las combinaciones para que todo fuera muy eficaz, otro estante con más productos como shampoos, aceites, esencias, dulces y combinaciones de tés para beber, obvio a los clientes se les ofrece muestras gratis para que se convenzan de la eficacia de nuestros productos.

Me dirijo más al fondo de nuestro establecimiento donde están la sección donde están las recamaras y los baños para tomar una buena ducha, no tardo mucho, solo lo esencial, la higiene personal e íntima en estos casos debe ser minuciosa en todo sentido, limpio mi cuerpo de cualquier residuo de toxinas, ya que si bien mis defensas corporales lo hacen más rápido de lo habitual siempre viene bien el estar completamente limpia de cualquier genética pokemon.

Una hora después, aun mareada salgo de la ducha mientras termino de arreglarme me dirijo nuevamente a la recepción, y me recuesto en uno de los sillones largos para hacer cuentas en mi libreta de apuntes, comienzo a hacer los balances de las ganancias del día.

¡Genial! ¡La cantidad de dinero de hoy fue muy buena! Incluso si nos retiráramos en este momento y nos dedicáramos a disfrutar la vida. ¡Podríamos vivir bien sin tener que trabajar ya! ¿no es increíble? — dije en voz alta a mi “personal” para obtener la respuesta de alguien. —Pero no somos de ese tipo de personas que cuando van ganando se retiran. ¿No lo creen?

Escuchando solo unos murmullos de mis pokemon seguí anotando algunas cosas en mi libreta, el veneno en mi cuerpo ya casi estaba evaporado a lo cual me recordó la verdadera causa de mis nervios, la visita de Alexa.

Ya es mañana… Y sigo estando nerviosa— murmure mientras cerraba la libreta y la ponía en mi pecho mirando pensativa en el techo las lámparas de mi establecimiento— Espero que Alexa sea un poco más tolerable con estas cosas.

Note al instante que el lugar estaba prácticamente en silencio…

—¿Y ahora? ¿Que están planeando traviesos? —dije mientras me incorpore rápidamente del asiento.

—¡Hola que tal! Mi nombre es Alexa, ¡mucho gusto!— Sin más ahí estaba, adelantándose un día completamente, saludando muy amable ni más ni menos que Alexa en persona —espero no ser inoportuna.

A-a… ah…— Quede estupefacta, si bien conocía muchas personas importantes, como líderes de gimnasios o algunos miembros de la élite de otras regiones, nunca había tenido a alguien del medio de comunicación con tanto renombre como ella frente a mí.

—Ah… Ah… ¡A-aloxa Alena!… ¡digo! ¡Alona Axela!… ¡quiero decir! ¡Alola Alexa! Es un placer! —Tartamudee torpemente tratando de controlar mi emoción, levantándome de golpe tome sus manos apretándolas, mientras voltee a ver a Lucario y a Gardevoir, ellos desviaron la vista fingiendo demencia, ya que la había visto llegar y no me dijeron nada, así que los mire reprendedora.

«Malvados… pero ya verán…» pensé caprichosa.

—¿De verdad estas bien? Espero no llegar en mal momento, solo que, siempre que hago un reportaje me gusta anticiparme— dijo ella muy amable —las mejores cosas que he sacado en mis artículos han sido porque me gusta que las cosas sean así, espontaneas, sin planear, tal como deben de ser.

—¡No, no! ¡No te preocupes, es perfecto!— soltando sus manos agite una para calmarla — ¡Oh Alexa! Ame tu libro de investigación pokemon, es tan profesional, tan natural, tan… ¿Me darías tu autógrafo en uno de ellos? Tengo 3 copias y la edición especial. Por favor, ¿sí? ¿sí?

Alexa llevo su mano a la boca sonriendo dulcemente —¡Claro que sí! será un honor para mí, aunque… si te soy sincera pensé que eras una persona más… como decirlo, introvertida, desconfiada, mas recelosa ¡pero ya veo que eres alguien muy alegre!

Bueno, no tendría por qué desconfiar de ti—le dije a mi celebre visitante— además, ¿viste a ese pequeño umbreon que está en la entrada de este lugar? Tiene cualidades sensoriales muy efectivas y si lograste llegar hasta aquí sin que el diera aviso es porque el no detecto ninguna mala intención en ti, ¡y eso me alegra mucho!

—¡Ah! ¡Tienes razón! cuando llegue aquí también note que había una vagoneta en la parte de atrás ¡Me sorprendió mucho saber de quien se trataba!

Espera… Quieres decir que… ¿Desde a qué horas estas aquí? —pregunte sorprendida.

—Si te soy sincera, desde el amanecer—sonrió mientras rascaba su nuca— como te dije, quiero que esta entrevista sea lo más completa posible.

Entonces recordé como lucario me había advertido de posibles pokerazzis que rondaban el lugar, lo cual coincidía con su llegada, así que lo más seguro es que fuera ella a la que había detectado por los alrededores.

—¡¿Desde la mañana?! Por Arceus, debes estar hambrienta, en un par de horas anochecerá. —Haciendo una señal, a Lucario inmediatamente salió del mostrador y cerró las puertas de nuestro establecimiento. —Ven vamos, ¡te invito a comer!

—¡Que amable! Aunque lamento que será algo más que eso— dijo Alexa un poco nerviosa.

Por favor, dime ¡lo que tú quieras te lo daré!—dije ansiosa.

—¿Me dejarías pasar el fin de semana aquí en tu spa pokemon? creo que he observado lo suficiente alrededor y para la entrevista que planeo no bastaría tan solo un día.

—¡Pero por favor! ¡Estás en tu casa!—dije muy emocionada, sería un fin de semana divertido y emocionante en su compañía, así que dirigiéndome a mi gardevoir le di otra instrucción— Gigi cariño, por favor cancela todas las citas de este fin de semana.

—Espero no te afecte…—dijo Alexa preocupada.

—¡En absoluto! ya tenía planeada la entrevista de mañana contigo así que no es ningún problema, si quieres quedarte una semana o un mes, estoy a tus pies. —le digo muy animada—Solo seriamos interrumpidas si hubiera una emergencia muy especial, pero solo se han presentado 2 veces en todo lo que llevo trabajando en esto, asi que pierde cuidado.

Quedando de acuerdo en el momento sin más ayudamos a bajar las cosas de Alexa de su auto y acomodarse en nuestro spa, realmente no eran muchas cosas, solo su bolso, alguna laptop y un baúl de artículos para grabación, su practicidad era sorprendente para el trabajo tan completo que hace.

Con el local cerrado pasamos a la segunda sección es el spa, 4 sillones-camas para masajes que dan a una piscina bastante amplia y junto un comedor y una cocina para preparar cualquier guisado o bocadillo para comodidad nuestra y de nuestros clientes, el lugar realmente nunca estaba abarrotado, no porque no fuéramos buenos, al contrario, tratábamos de atender máximo a dos clientes por día y todas son con previa cita.

Dime ¿que deseas comer? Lo que tu quieras Gigi lo preparara, ella es una excelente cocinera.

—¿De verdad? ¿Una Gardevoir que cocina recetas? ¡Que singular! —Dice sorprendida mientras se acerca a Gigi fascinada, —¡Sorpréndeme! ¡Esto será fascinante!

—Gigi se sonroja y asiente con la cabeza mientras responde con el sonido característico de las gardevoir, aunque esta apenada por su carácter tímido sé que está feliz cuando le hacen notar lo especial que es.

No tardamos mucho y nos sentamos en la mesa, Alexa es una persona muy agradable y refinada, si bien su profesión la lleva a ingresar a lugares salvajes y toscos en la mesa es toda una dama, rápidamente se familiarizo con nosotros y en poco tiempo todos estábamos riendo alrededor de la mesa, fue una comida muy agradable y justo lo que ambas necesitábamos para entrar en confianza.

—¿Gigi verdad? — Alexa se dirige a mi gardevoir— ¡Cocinas delicioso! ¡Tenía mucho tiempo que no comía algo a nivel gourmet!

Gigi se sonroja nuevamente mientras lleva nuestros postres, ágilmente regresa a la cocina con una gran sonrisa que cubre su precioso fleco.

—¡Cielos Alexa, eres realmente agradable!— dije sonriéndole a mi invitada —¿Te confieso algo? La verdad es que pensé que serias más parecida a tu hermana Viola.

—Ah, ¿ya has tratado con ella antes?

Conozco a algunos líderes de varias regiones, y en especial a todos los de esta región, pero con ella hubo ciertos roces—dije algo arrepentida de mencionarlo— olvídalo, nada que mencionar.

—No te preocupes, ella es algo especial con sus creencias, pero no es mala persona— dijo sonriendo mientras tomaba un bocado más del filete que comíamos— al ser menor que yo suele ser muy necia.

—¡N-no quise decir eso! —Dije apenada —solo… como veras, soy muy mala haciendo temas de conversación…

—¡Descuida! Ya me tocara hacer las preguntas. — dijo Alexa sonriendo, si bien su especialidad eran también los pokemon, era muy buena socializando con las personas.

La comida-cena termino, Alexa agradeció a Gigi que se encontraba más que fascinada por las adulaciones a sus habilidades, ahora pasamos al tercer nivel de nuestro lugar, la tercera sección es una hermosa sala donde yo y mis pokemon nos relajamos, esta sección es exclusiva solo para nosotros, no clientes, no personas ajenas, solo hoy será una excepción ya que decidí que aquí haríamos la entrevista.

Los enormes ventanales sobresalen dando un hermoso paisaje de los alrededores y también por si hay algún mirón o Pokerazzi cerca, dejarlos ver que aquí no se hace nada ilícito como todos piensan.

Aquí también se encuentra un corredor con nuestras habitaciones, dos baños, y una puerta que da a una salida secreta para los clientes “especiales” que no quieren ser vistos saliendo de aquí.

—Vaya, sí que tienes muchas habitaciones aquí—Alexa muy intrigada se asoma hacia el pasillo mientras tomamos asiento en la sala

Escoge la que quieras del lado izquierdo, todas las de ese lado están desocupadas—le digo mientras Gigi nos trae una botella de vino, dos copas y un plato de bocadillos—Claro que si quieres, también podemos dormir juntas.

—¿En serio? pensé que nunca lo dirías, escojo el lado izquierdo de nuestra cama —Voltea a verme Alexa muy animada.

—¿Eh? Pues… si quieres— le digo con un tono de sorpresa— pero solo advierto que muerdo, ¿eh?

Ambas reímos muy confortadas, la noche apenas empezaba y pintaba a ser muy entretenida.

—Muy bien, creo que ya es la hora—Alexa saca de una maleta su peculiar cámara filmadora de diadema la cual se ajusta inmediatamente— A partir de ahora doy por iniciada la entrevista con la infame señorita A.

E-spera, ¿lo haremos ya? pensé que lo haríamos mañana temprano— digo algo sorprendida y nerviosa al ver la cámara— ¿eso que dije saldrá en la entrevista?

—No te preocupes, todo lo que grabe hoy será más que nada para un super artículo que planeo hacer, depende de la información que me quieras dar pasara a ser de un súper articulo a una revista completa, y estoy segura que si tiene el interés que creo que tendrá, hacer un documental— dice muy animada— claro, siempre y cuando editando y respetando que partes quieres que sean expuestas y cuáles no.

D-de acuerdo, confió en ti, ¡estoy a tu cuidado!—contesto aun nerviosa, sabía que ahora sería una larga e interesante noche.

—Primero que nada, y una curiosidad que me nace desde que oí de ti es ¿Realmente entiendes a los pokemon? —La luz de la cámara ya estaba en rojo— quiero decir, lo que dijiste de Chandler K. en su programa, ¿Es cierto? O solo lo dijiste por decir.

De que… ¿de que es un idiota? —digo sonriendo.

—Aparte de eso, me refiero a que dijiste que tuvo sexo con una de esas loppunys, —la cara de Alexa se pone seria— si fuera cierto ¿cómo lo sabes?

Vaya, pensé que no había salido eso al aire… pero ya veo que si—digo maliciosamente pensando en lo bien que había expuesto al apático presentador— Pero si, es verdad que los entiendo, digo, no tan perfectamente como ese famoso Meowth que habla que dice tener el equipo Rocket, pero si en su mayoria…

—Demuéstralo—dice Alexa firme

C-claro… ¿tienes algún pokemon contigo?

—No lo sé, tu dime, dicen que también tienes habilidades sensoriales para ellos, ¿no? —Alexa definitivamente estaba ya en modo serio.

De acuerdo, te lo demuestro, saca a tu Helioptile por favor— le digo en tono amable, ella lleva su mano a su riñonera de la cual saca dos pokebolas, arrojando una a media sala de la que un pequeño y hermoso Helioptile aparece.

Me levanto de mi asiento y me acerco al pequeño pokemon, el me mira y sonríe corriendo hacia mí, acaricio su cabeza, mientras imito algunos sonidos que hacen este tipo de pokemon.

—I-increíble…—dice Alexa ahora sorprendida— mi Helioptile siempre ha sido muy asustadizo con las personas que recién conoce, y contigo ¡pareciera que eres su entrenadora!

—Entonces ¿quieres una demostración de cómo es que hablo con ellos aun? — la miro para que confirme.

—¡C-claro que sí! —Dice ella fascinada—¡esto es realmente interesante!

Mirando al pequeño pokemon eléctrico acaricio su cabecita mientras sigo haciendo sonidos, preguntando algunas cosas de su entrenadora, de repente el pequeñín empieza a sonrojarse mientras juega con sus manitas, e inmediatamente me sigue respondiendo.

En una plática que tengo con el aproximadamente de 3 minutos por fin hago un ademan de “suficiente” al pequeño pokemon, mientras me acerco a él para darle un beso en la cabeza, el pokemon hace soniditos de felicidad mientras corre junto Alexa.

—Y bien…—pregunta con intriga—que… ¿que te dijo?

Veras… resulta que le pregunte a tu pokemon acerca de tu vida sexual…

—¿Q-queee? —Dice sobresaltada—P-porque… ¿harías eso?

Oye, si hay algo mal solo tienes que negarlo, pero si acierto a todo sabrás que realmente de alguna forma logro entender lo que dicen. ¿estás de acuerdo?

—De acuerdo…—Alexa ahora algo sonrojada reafirma—¡pero me limito a no sacar esto en la entrevista!

Pues bien, lo contare como lo entendí de tu pokemon, para que sepas como percibo la comunicación de ellos, veamos…—afinando mi voz para lo que contaría, decidí darle algo de gracia haciendo una voz graciosa y aguda.

Alexa es una mujer muy fuerte y segura, pero sus hábitos de apareamiento son muy intensos, le gusta frecuentar el Café galanes de ciudad Lumiose, donde los meseros son muy guapos y casi una vez al mes le gusta tener alguna noche de desenfreno con alguno que ella elija, ella a veces se olvida de guardar a su pokemon dentro de su pokebola, por lo que puede escuchar y ver todo lo que ella hace.

Por lo regular a Alexa le gusta estar sobre sus cuatro extremidades como un furfrou cuando hace su apareamiento con uno de estos hombres y grita muchísimo, muchas otras veces le agrada exprimir la semilla de estos con la boca y embarrarla en su rostro por su propia cuenta.

El mes pasado a Alexa llevo a dos de estos hombres e intentaron copular con ella al mismo tiempo, fue algo extraño porque a pesar de que uno de ellos lo inserto por donde ponemos los huevos los pokemon ella parecía muy feliz y más cuando ellos aceleraron con fuerza y…


—¡¡HELIOPTILE!! —Alexa grito avergonzada completamente enrojecida por la situación — mientras que su pequeño pokemon asustado corrió debajo de la mesa escondiéndose.

¡T-tranquila! No te enojes con él, yo fui quien le pregunto sobre esos temas, el solo estaba en trance conmigo, vamos, es como cuando hablan dos pokemon— le dije a la reportera que estaba que echaba humo por las orejas—además… es un error común de las personas que, al no entender a sus pokemon piensan que no razonan estas situaciones, pero te sorprenderías lo atentos e interesados que están algunos en este tipo de “hábitos humanos”.

Alexa se llevó sus manos a la cara para disipar la pena, mientras empezaba a controlar más su respiración.

—T-tienes razón, soy muy descuidada con él en esos aspectos… —dice resignada— es solo que… tu sabes cómo es cuando la lujuria nos controla…

Oye, no te preocupes, ¡ya estamos en confianza!—le digo mientras trato de confortarla—además, con las cosas que seguro te contare acerca de mí, lo tuyo es algo de lo mas normal.

Alexa recupera los colores de su rostro y sonríe preocupada, busca con la mirada a su pokemon y lo llama a su regazo, este sube inmediatamente a sus piernas y ella lo acaricia tiernamente.

—Es increíble… ¡realmente puedes hablar con ellos! ¡Que envidia!

Bueno, si y no, muchas cosas que dicen las entiendo en digamos… verbos y adjetivos simples, un ejemplo seria digamos… “comida grande” la gente normal se imagina un gran pastel o una gran pizza, pero lo que realmente quieren decir es “banquete” o cuando murmuran “hombre blanco”, suena incluso racista, pero lo que quieren decir es “doctor” y a veces mencionan algo como “frio largo” y a lo que se refieren es a…

—¡Invierno! —Responde Alexa rápidamente.

—¡Correcto! ¿Lo captaste a la primera! —aplaudo feliz su atención.

—Aun así, es bastante increíble que puedas entenderlos, ¡oh! ¡las maravillas que deben contarte! sería tan increíble que yo tuviera ese poder— Alexa junta ambas palmas y las restriega a sus mejillas fascinada con la idea.

Sonrió tiernamente a mi entrevistadora.

—De acuerdo ¡eso fue sorprendente, ¡Ese maldito de Chandler K! —Con una cara de enfado total Alexa prosigue— cuando estaba viendo la entrevista y mencionaste eso cortaron la transmisión, no te mentiré, pensé que solo estabas enfadada y lo habías mencionado por el calor del momento, ¡pero ahora veo que todo es verdad! Y él siempre se las da de recto y de muchos valores, ¿Quién lo diría?

Te apuesto que luego dará alguna entrevista donde dirá que ya sabía que iba a pasar algo así, porque soy una persona conflictiva y que el ya conocía ese lado mío— sonrió burlonamente—cuando realmente él fue el que me estuvo rogando ir a su programa, ¡en serio! Después te mandare los mensajes!

Ambas sonreímos cómodas, la noche prosigue.

—Sabes, cuando Ozzy me habló sobre ti y tu trabajo, realmente me intrigó, después de todo es un tema bastante tabú, es un problema real, pero la mayoría de las personas hacen… hacemos la vista a un lado…—acaricia a su pequeño pokemon en la cabeza— pero no tú, y por eso quiero hacer este reportaje cubriendo a fondo tu trabajo, pero aún más, conociendo a la persona que se arriesga a el odio y la crítica por practicar eso…

Anda, ¡dilo!— sonrió resignada.

—Pues si, ¡la pokefilia!—Alexa lo menciona sonrojada

—¡Ooouh! Eso fue tan lindo Alexa, te agradezco— hago un ademan simulando limpiar de mi mejilla una lagrima.

—M-muy bien, ¡continuemos! Esa habilidad que me mostraste ¿es natural o es un don aprendido?

Se podría decir que es mitad y mitad, ¿Sabes? La gente de mi etnia es muy especial, somos personas más conectadas con la naturaleza y en especial las de mi línea de sangre tenemos esa cercanía y conexión tan apegada a los pokemon.

—Sí, de antemano por tu tono de piel y acento sabía que no eras de Kalos, ya me doy una idea de dónde eres realmente—Alexa toma una copa de vino mientras me escuchaba —pero aun así, me gustaría escucharlo de tu boca.

Tomo un trago también de vino mientras levanto la vista, recordando con nostalgia mis días en mi lugar natal.

—Así es, soy nativa de…

Continuara…
 
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1.- Dire que la señoría A necesita conseguir pokemons que tengan habilidades de sanación más especializadas, aunque su fisiología sea mejor o más resistente debería tener algún plan B cuando se trate de ciertas especies.

2.- Con este capítulo y la platica de la señorita misteriosa, que obviamente no es una líder de gimnasio de Unova, y la entrevista anterior con Ozzy, no puedo evitar imaginarme un final o una escena donde la señorita esté bailando mientras a su alrededor se monta una orgia de humanos y pokemons 🤣🤣

3.- Alexa y su vida sexual es una tema bastante llamativo, pero yo quería escuchar la entrevista 🤣


La historia sigue siendo interesante y más por que ahora queremos saber de donde saco la señoría A sus "Habilidades", ¿es una especie de híbrido?, ¿Una mujer proveniente de alguna tribu pokefilica ancestral?, ¿manipulación genética?, ¿Drogas?:si por favor.

Ahora estaré esperando su próximo capitulo y el sexo lesbico que probablemente no prometió pero que yo tome como que si.

Hasta la próxima.
 

Salope ♪

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2.- Con este capítulo y la platica de la señorita misteriosa, que obviamente no es una líder de gimnasio de Unova
He de decir que esta vez si fui muy obvia, XD pero bueno, también es disfrutable cuando los datos no están tan escondidos. ;)

no puedo evitar imaginarme un final o una escena donde la señorita esté bailando mientras a su alrededor se monta una orgia de humanos y pokemons 🤣🤣
A ADR10 Con tu comentario tenia que hacer esto... XD


3.- Alexa y su vida sexual es una tema bastante llamativo, pero yo quería escuchar la entrevista 🤣

La historia sigue siendo interesante y más por que ahora queremos saber de donde saco la señoría A sus "Habilidades", ¿es una especie de híbrido?, ¿Una mujer proveniente de alguna tribu pokefilica ancestral?, ¿manipulación genética?, ¿Drogas?:si por favor.

Ahora estaré esperando su próximo capitulo y el sexo lesbico que probablemente no prometió pero que yo tome como que si.
Todo a su tiempo queridos lectores, de antemano me disculpo si ya los había acostumbrado a un ritmo intenso y lleno de situaciones lascivas, llenas de sexo intenso, hardcore y delicioso... :28:

Ejem.. ejem... si, como decía, todo a su tiempo, pero hay cosas que simplemente no se pueden dejar de lado, lo que si espero que a pesar de todo, la historia los mantenga aun interesados.

Por lo menos dejarlos fuera de la habitación, si a mi de por si me incomoda que el gato esté en el mismo cuarto 🤣🤣

Ja ja ja ja! Totalmente! XD

Gracias por tus comentarios! ♥
 

Salope ♪

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Capitulo III
Alola.


Una tormenta tropical azotaba nuevamente a la isla Akala, el Faro del Cabo de Konikoni alumbraba al máximo para que los barcos pudieran guiarse hasta el puerto y llegar seguros a su destino, justo al sur de ese faro en una casita en construcción se realizaría un brutal despliegue de testosterona.



— De acuerdo linda, justo como te prometí el es el capitán del barco que saldrá dentro de poco de aquí y está dispuesto a llevarte por una módica cantidad, digamos… ¿Qué te parece 1500
? ¿Qué dices?

Reaccione con emoción al oír eso, ya que 1500
eran justamente lo que había ganado en el estadio Royale, cuando aposte todos mis ahorros a la joven promesa de nuestra isla, el orgullo de Akala, el campeón del pueblo; Royal Mask.

M-me gusta el trato, pero… ¿Qué debo hacer para que me lleve? — dije fingiendo inocencia, ya que bien sabía lo que los turistas vienen a conseguir de nosotras las nativas de Alola.



La adolescencia en las chicas de Alola es algo crucial, si bien nuestra etnia brilla porque a pesar de ser chicas muy jóvenes, nuestra apariencia ya es casi la de una mujer adulta, pero en realidad es que somos muy inocentes, lo cual muchos turistas vienen a aprovechar, en estos tiempos la compañía pokemon había decidido realizar la Liga en un lugar más elegante dejando de lado la solicitud de Alola para poner a otra región, una región más primermundista y menos primitiva, sí, me refiero a la región de Kalos.

—Es fácil bonita, solo tienes que hacer todo lo que te digamos, créeme te gustara— me dijo con lujuria el nativo de mi región, un tipo rubio y gordo de piel bronceada, con ojos marcados y ojerosos, vestido con una camisa con vivos de electivire y bermudas violeta, el era conocido por ser una persona ambiciosa sin escrúpulos que estaba haciendo una fortuna a base de negocios ilícitos y que en esta ocasión, servía como contacto para que los foráneos consiguieran los “beneficios” extras de nuestra región

—Muy bien, en primera… debes prestarme tu linda manita. —me dijo el tipo gordo y enorme vestido de marinero, que era el capitán del barco.

—¿M-mi mano? — pregunte curiosa.

—¿Me la prestas? —Insistió el sujeto.

B-bueno. — Consentí con timidez acercándole mi delicada mano, el fornido capitán la tomó con fuerza y lentamente la fue deslizando por debajo de su bermuda, entre sus piernas y hacia su…

Ay, no, pero…— Rápidamente intenté retirar mi mano con delicados jaloneos, pero el tipo solo me sonreía con perversión mientras seguía guiándome hacia su miembro, el cual marcaba ya bastante abultado debajo de su bermuda un poderoso falo grueso y completamente erecto, yo luchaba sin poder evitarlo…

Su amigo reía morbosamente al ver la escena y con un rotomdex tomaba fotos, quise reclamar pero justo en ese momento el capitán me hizo apretar la base de su verga.

—Eso es bonita. ¿Viste que no fue tan difícil?

Y-yo…— Puse una expresión tierna sin resistirme a nada, en ese momento el perverso capitán comenzó a guiarme lentamente de atrás para adelante a todo lo largo de su venosa verga, poniendo especial atención en la punta con mis dedos, poniendo con fuerza su otra mano en uno de mis hombros me hizo ponerme en cuclillas.

—Así debes hacerlo bonita, te aseguro que si te portas bien conmigo te daré un lugar muy especial en mi barco —el sujeto no dejaba de restregar su glande ya empapado en mi palma y entre mis dedos—tendrás el viaje de tu vida a Kalos en primera clase.

«Bueno, no pasa nada.» Pensé mientras masturbaba al tipo, no es que yo fuera virgen o que incluso no lo disfrutara a veces, para ese entonces las ocasiones que sacaba un dinero extra de esa forma eran tantas que ya había perdido la cuenta «Solo lo… apretaré un rato y ya, si tengo suerte solo será eso. ¿No?»

Entonces comencé a masturbarlo lentamente, el tipo extasiado abrió ligeramente la boca en una expresión de placer.

—¡Por la maldita Giratina, lo haces delicioso!

G-gracias. —Tragué saliva mientras seguía en mi pervertida labor, su pene palpitaba fuertemente y el olor masculino y obsceno era tan intenso que me estaba mareando.

—¡Uff! Tenías razón amigo, las nativas de aquí son todas unas putas, y ¡oooh! Y lo mejor es que son jodidamente bonitas…

—¡Te lo dije! —Contesto el tipo que no dejaba de tomar fotos—Y justamente muy cerca de aquí vive la que esta postulada como futura Kahuna de la isla, recuerdas, la chica llamada Olivia.

Al escuchar ese nombre me detuve instantáneamente.

—¡Ja ja! Creo que nuestra amiguita se puso celosa! — Dijo el fastidioso capitán al ver mi expresión en el rostro— Vamos nena, quisiera que te acomodaras mejor, te ves muy incómoda así.

Quise protestar pero me di cuenta que ciertamente él tenía razón. Para poder masturbarlo me había tenido que inclinar mucho hacia adelante, y se me estaba cansando el brazo. Entonces el capitán tomó un cojín de mi desgastado sillón y lo puso en el suelo frente a él.

—Ten, estarás más cómoda arrodillada.

Asentí obediente y lentamente me arrodille de frente a él poniéndome encima de la almohada, aunque nunca dejando de masturbar al vicioso sujeto mientras lo veía a los ojos.

Al verme así, sumisa y arrodillada frente a él de la forma más insinuante, algo se activó en el interior del tipo, una hambre por mi cuerpo que sin duda debería ser saciada pronto, un relámpago ilumino todo el lugar, la tormenta seguía.

A-acerca del viaje…—Pregunte con ingenuidad. — Son los que se han llevado a otras chicas de Alola a otras regiones, verdad?

—¿Sabes, bonita? No me gusta hablar de negocios cuando estoy a punto de fornicar…

Me asusto un poco al oírlo tan crudamente, en un instante el sujeto con una brusquedad extrema me sujeto la cabeza por las coletas de mi cabello, quise soltarme pero me había sujetado de una manera tan brusca que pareciera que ambas coletas en mi cabeza era el manillar de una bicicleta, empujándome hacia atrás torpemente retrocedí por el suelo, hasta que mi espalda topó contra la pared y quedé acorraldaa contra la misma.

—P-por favor, sea amable…

El sujeto sostuvo una de mis coletas con una mano y con la otra se desabotonaba la bermuda que caía totalmente al suelo, dejando a la vista un grueso miembro venoso, cuya cabeza llena de esmegma apuntaba directamente a mi juvenil boca, haciendo sus caderas hacia adelante quedo a un par de centímetros de su objetivo, el olor tan rancio y masculino hizo que mis ojos lagrimearan mientras apretaba temerosa mis dientes.

—No te preocupes, bonita, solo sé una niña obediente y levanta tus manos, yo cumpliré mi promesa, tu solo hazme sentir bien hoy y prepara el dinero del boleto y listo todos ganamos, entiendes?

P-pero señor, yo…— Balbuceé totalmente intimidada y en unos segundos, con un gesto de sumisión levanté mis brazos por la pared, lo que el aprovechó para agarrar mis manos y extender mis brazos al máximo, y entre tiernos quejidos comencé a forcejear débilmente para zafarme.

—A-ay, esta siendo muy brusco…

El tipo carcajeo al ver mis esfuerzos, hasta que de repente sin avisar me soltó una fuerte bofetada que hizo arder mi mejilla en un intenso dolor.

—Déjate de juegos, y mírame puta Aloliana!

Obedecí de inmediato, asustada.

—S-si señor… perdone mi…

—¿Sabes cuantas chicas quieren salir de este basurero? ¿Quieres ir en el próximo barco a Kalos, bonita?

Trague saliva y respondí con tierna angustia.

S-si, perdone…

—Regla número 1, No dejes de mirarme a los ojos. ¿Me entiendes?

No tenía muchas opciones, en ese momento no me negaría a nada, yo era una tierna mareep en manos de un perverso mightyena, por lo que débilmente asentí con la cabeza.

— Muy bien, ya que nos entendemos, regla numero 2: Abre la boca.

Un débil gemido se me escapó al oír esto, sentí una mezcla de impotencia y a la vez excitación por lo que me estaba sucediendo.

—S-solo… solo sea amable ¿si?

—Bonita —El tipo dijo con más firmeza.— Abre tu puta boca, ¡YA!

Sometida y con la máxima vergüenza posible…

Abrí la boca.

El sujeto sin perder el tiempo, de un firme movimiento de sus caderas hizo que su grueso miembro venoso se abriera paso entre mis delicados labios y comenzó a llenarme la boca con su rancia carne, centímetro a centímetro, lentamente, hasta que finalmente su asquerosa cabeza golpeó contra mi garganta haciéndome dar una arcada salvaje

—OOOoogggggllllup!

Inmediatamente me retorcí contra la pared y abrí las piernas en sexual rebeldía, tantas veces había complacido a turistas de esa manera que mi cuerpo de una forma primitiva comenzaba a excitarse, respire agitadamente mientras la humedad en mi entrepierna empapaba la telita de mi tanga, el sujeto disfrutando de su dominación hacia mi femenino y delicado cuerpo me mantuvo completamente sometida durante varios minutos, hasta que me fui cansando.

—Quieta, niña, quieta…

Yo estaba entre dos tierras, entre la humillación y la excitación, ser tratada así, de forma tan primitiva y humillante, me excito demasiado, si bien el sabor era de lo más nauseabundo se empezaba a dispersar poco a poco entre toda la saliva que estaba generando y ahora caía rebosante por la comisura de mis labios, sin importarme ya nada, me deje invadir por el malsano placer y comencé a mamar con todas mis fuerzas mirándolo a los ojos mientras lo hacía.


«Maldito… pero si esto es lo que quiere para por fin dejar esta isla, entonces le daré la mamada de su vida!» pensé con determinación.

—Oh por los espíritus guardianes, nenita, ¡Que boquita! — de repente el tipo jadeó al sentir la fuerza con la que mi tierna boca succionaba su monstruoso miembro, como si no diera crédito a que una chica tan pequeña sería capaz de dar tanto placer, en ese momento sus poderosas manos me volvieron a sujetar la cabeza y sus caderas comenzaron a moverse poderosamente contra mi rostro, fornicando mi boca en el más depravado ritmo bestial, como la de un macho sometiendo a su indefensa hembra sin piedad.

—Mfmfmfggh… mfmfmfggg… mfmfmfmfggggglup…— Mis sonidos guturales combinados con la embestida que estaba recibiendo mi cabeza entre sus caderas y la débil pared de mi casita que ya sufría los estragos al soltarse algunos tablones del techo, el otro tipo no dejaba de tomar fotos mientras se tocaba al ver como su amigo me destrozaba la boca con su bestial miembro, yo me retorcía sexualmente con cada embestida, gimiendo con deliciosa angustia mientras la exquisita tortura oral continuaba, la tormenta se intensificaba, como si el clima fuera al ritmo de nuestro morboso ritual.

El tipo disfrutando al máximo seguía empalando mis gruesos y femeninos labios, e inmediatamente me dio una orden.

—Tócate…

Apenas escuche eso y casi instintivamente mis manos se escurrieron por debajo de mi tanga y llegaron a mi sexo, el que comencé a frotar con ansia, poniéndome muy tensa mientras lo hacía..

Mfmfmf… mfmfmf… mfmfmf! — gemía dulce pero lascivamente.

Cada movimiento de mis dedos enviaba deliciosos latigazos orgásmicos por todo mi cuerpo, el que fuera algo tan dominante, forzado y salvaje no me impedía gozar el momento, aunque en mi mente solo había un pensamiento.

«Vamos maldito, dame ya tu apestosa carga, termina de una vez!»

Pero eso no pasaría tan pronto, ya que en los siguientes 15 minutos fui sometida a la más depravada tortura oral, la cabeza me dolía por el rebotar entre sus caderas y la pared a diferentes ritmos, a veces lentos y otros tantos a velocidades demenciales, como una muñeca sexual mi cabeza era solamente un juguete de placer, hasta que finalmente el tipo se apretó violentamente contra mi rostro, gruñendo de forma demencial, e inmediatamente un poderoso disparo de grumoso semen golpeó mi garganta…

Y luego otro, y otro y uno mas…

—¡¡Trágatelo TODO!! — Me ordenó el tipo temblando de excitación, con un gemido obediente comencé a tragar su rancia leche con total voracidad, sintiendo como la espesa carga bajaba crudamente por mi garganta en cantidades realmente industriales, abrí los ojos al máximo porque a pesar de que estaba tragando demasiado no dejaba de salir…

Era tanta y tan grumosa como si fuera gelatina, de su verga seguía saliendo más y más, hasta que sin poder evitarlo una cascada pegajosa y blanca resbaló por mis labios, tal era la cantidad que daba la impresión que no había logrado tragar nada.

El tipo sabía muy bien lo vigoroso de sus venidas, y con una sonora carcajada retiró su monstruosa verga de mi boca, mirándome desde arriba con un cierto aire de ternura.

—Vaya, la niña salió bastante golosa.

Cof… Cof… ay… listo, terminamos…—Sonreí victoriosa ante su burdo comentario, a juzgar por la tremenda cantidad de semen que había depositado en mí estomago creí que el tipo ya estaría satisfecho, el otro sujeto no dejaba de tomar fotos mientras acariciaba su bulto por encima de su pantalón, la tormenta seguía azotando mi humilde choza, así que torpemente intenté levantarme.

El tipo me detuvo sin demora.

—¿A dónde crees que vas?

—¿N-no habíamos… terminado? —dije angustiada.

El tipo se subió la bermuda cubriendo ya su flácida verga, la cual seguía goteando con mí saliva.

—¿Te parece que esta cosa ha terminado? ¿Acaso mi amigo no merece un poco de diversión?

—Y-yo…—titubee un instante.

Sin darme tiempo a nada, el amigo del capitán deslizó rudamente sus dedos por mi cabello y me hizo levantarme e ir hacia mi catre, chille por el dolor de tal acción pero a él no le importó, en un instante ya estaba ahí mientras me obligó a ponerme en 4.


—¡H-hey! ¡Oigan…! ¡Este no fue el trato!— Protesté débilmente por el trato recibido, pero el tipo me ignoró mientras me subía la falda y me bajaba la tanga quitándomelas hábilmente, dejando mi perfecto y jovial culo totalmente vulnerable, en ese momento cambiando ahora de puesto, ya que ahora el capitán tomo la cámara, mientras el de rasgos alolianos puso sus enormes manos abriendo mis nalgas de par en par y su rostro se hundió entre ellas, lamiendo y chupando mi sexo y ano sin parar.

—¡Ahhh!— Gemí con ternura al sentir la traviesa lengua metiéndose en mis orificios, y ante mi reacción ahora el otro tipo que era el doble de gordo que su amigo gruño apasionadamente mientras me comía aún más vigorosamente.

—¡Oh por los 4 guardianes niña, estas deliciosa! —el tipo casi calvo y con barba crecida no dejaba ni un instante su morbosa labor. —¿Qué te parece sí, yo pago tu boleto, claro siempre y cuando me dejes hacer lo que yo quiera?

Con cada lengüetazo yo abría la boca en las expresiones más descaradas, arqueando mi cuerpo en formas físicamente imposibles mientras trataba de pensar lo que me dijo, así que en un instante pensé en los beneficios de conservar mi dinero e incluso poder tener un extra.

—¡Aaah! D-de acuerdo, pero… serán 3000
, esta bien?
—dije tratando de controlarme ya que el tipo no me daba cuartel devorándome como un jugosa baya tropical.

El tipo al oír eso saco su traviesa lengua de mi ahora empapado culo, sacando un fajo de billetes de uno de sus bolsillos de sus pantalones cortos purpura me los arrojo a la cara quedando desparramados por todo alrededor de mi catre, me sorprendió ver tanto dinero junto, eran aproximadamente 10000
me agache aún más para tratar de recogerlo.

Y ese fue un grave error…

Poniendo de sorpresa sus manos en mis caderas tomándome completamente empinada, de un solo empujón dejo ir toda su virilidad dentro de mí ya preparada vagina, ensanchando mis tiernos labios vaginales al máximo hasta sus bolas golpearon firmemente contra mi clítoris.

¡Aaaaaahhhh! — Abrí los ojos de par en par mientras grite por la sorpresa, el dolor y el placer, mientras un relámpago deslumbraba todo el interior de mi casita.

«Me la metió toda! Oh Tapu-lele, se siente tan... tan… rico, oooh.» Pensé febrilmente cedida al placer.

Inmediatamente el nativo de mi región me agarró del cabello y comenzó a montarme a un ritmo suave pero vigoroso, acelerando cada vez más sus movimientos, hasta que al cabo de unos segundos su ritmo era bestial y mis nalgas rebotaban violentamente contra su pesado cuerpo, cada embestida era tan profunda y pesada que sentía descargas recorrer todo mi cuerpo, la tormenta arreciaba y ahora la corriente de aire de la tempestad entraba por varios de los espacios que habían por todo el techo de mi choza.

—Muévete, niña bonita, quiero que menees esas caderitas cuando te monto. — insistió el pesado sujeto


¡Ahhh, s-si, lo haré, lo haré! — Asentí obedientemente, moviendo mi cuerpo al mismo ritmo que el suyo, aplastando mis nalgas contra sus caderas por la fuerza en que ambos arrojábamos nuestros cuerpos el uno contra el otro.

—E-exacto, asi! — Jadeó complacido, y entonces sus caderas aceleraron más y más sus embestidas contra mi delicado cuerpo, casi me levantaba por la fuerza que usaba, hasta que después de unos segundos todo mi catre temblaba haciendo un escándalo por el rechinar de este, yo apenas me podía mantener en 4.

¡Oh Guardianes benditos! —Apreté las sabanas con mis manos. — ¡Oh espíritus de Akala¡ ¡perdónenme, perdónenme! ¡Oh Tapu Lele!

De repente el gordo sujeto me dio una violenta nalgada que me hizo saltar asustada, y con su voz ronca dijo:

—¿Te la quieres comer por el culo preciosa?

Volteé a ver al tipo mientras note que el capitán ahora no solo tomaba fotos, sino que estaba grabando video, mire a mi alrededor y vi todo el dinero regado empapándose en el agua de lluvia que entraba por la tormenta, sabía que si me negaba quizás no me dejarían ni el dinero y perdería mi viaje de ida a Kalos, esta era la vida en Alola para las chicas que vivian solas, esta es la vida que quería abandonar, asi que con una expresión de deliciosa sumisión, sintiendo como unas gotas de lluvia y de sudor resbalaban por mi rostro y mi largo cabello se quedaba pegado a él…

Débilmente asentí…

El gordo me miro con sus ojos profundos, tan ojerosos que se remarcaban casi negros y sonrió maliciosamente, sin piedad alguna agarró su gruesa y resbaladiza verga y sin más comenzó a enterrármela en el culo, yo inmediatamente abrí los ojos de par en par mientras me ponía súper tensa y apretaba los dientes.

—¡Oh Dioses, oh Dioses! Está muy gruesa, m-mas despacio.

Pero su carne seguía abriéndose camino en mi entrando a mi cuerpo y llenando mis intestinos de la forma más cruda y vulgar posible, mientras mi pobre ano se contraía agresivamente contra el poderoso invasor, hasta que finalmente cada arruga de mi recto se adaptaba al palpitante conquistador y el enorme sujeto se apretó contra mis nalgas, supe que la tenía toda adentro.

—¿Ya viste, niña bonita? ¡Hasta el fondo! — Me dijo el pesado sujeto a la vez que me daba otra fuerte nalgada y me agarraba de las coletas, obligándome a mirar hacia el frente.

—Ahora, regla numero 3: Levanta las nalguitas, mira a la cámara y suplícale a mi amigo que te culeé. —dijo el capitán grabándome de frente

El gordo para enfatizar la orden de su amigo hizo sus caderas lentamente para atrás, sacándome la verga del culo casi por completo, y muy despacio me la volvió a enterrar, ese deslizamiento hacia que todo mi cuerpo sintiera espasmos dolorosos y placenteros arrancándome un tierno gemido al hacerlo.

A-aaaah, ooooh, aaaah…— balbucee con los ojos completamente hacia arriba, mientras sacaba la lengua escurriendo en saliva, mi mente estaba totalmente en blanco.



—Niña bonita, PIDEMELO! — el gordo insistió mientras hacía contracciones con su verga ensanchando más mi esfínter.

P-por favor, mas… S-señor… se lo suplico.

—¡Mas fuerte! —grito el capitán acercándome más la cámara.

—¡Mas, mas! —Grite en frenesí. —¡Se lo suplico, métame su magnífica verga hasta el fondo!

—¿Por dónde?

—¡Por el culo! P-por favor, por el culo. —grite completamente derrotada.

Temblaba de excitación al ser tratada así, me hacían sentir la más sucia y perversa del mundo, en ese momento el gordo volvió a profanar mi ano muy lentamente, y otra vez, y de nuevo, cada vez más rápido, hasta que después de algunos minutos el ritmo con el que me culeaba era brutal y escandaloso.

—¡Ahhhh, espiritus guardianes! ¡MMMmmmm! — Grité sin importarme nada, sintiendo el delicioso ardor en mi ano y el intenso golpeteo en mis tripas, al verme así de excitada el gordo me ordenó:

—Vamos putita! Grita lo que te estoy haciendo!

M-me…—Respondí con dificultad al ser sacudida de esa manera. –Me estas culeando!

—¡¡Grítalo!! — dijo mientras un estruendoso relámpago camuflajeaba el escandaloso rechinar del catre.

¡¡Aaaah Tapus!! ¡Me la están metiendo por el culo! — Grité con tierna desesperación, para empeorar las cosas las enormes bolas del pervertido gordo golpeteaban constantemente mi clítoris, estimulando aún más, acercándome cada vez más al clímax...

El capitán no dejaba de grabar riendo perversamente, y su obeso amigo ya estaba al límite del placer, finalmente con un gruñido demencial apretó su cuerpo contra mis indefensas nalguitas.

—¿Dónde quieres que me venga, nenita?

P-por favor, —Rogué tiernamente. —En mi culo…

—Grítalo más fuerte, quiero que te oigan los espíritus guardianes!

¡P-por favor!, ¡¡LLENAME EL CULO CON TU LECHE!!

El pesado tipo se dejó caer posesivamente sobre mi cuerpo aprisionándome contra la cama y su enorme ser, envolviendo mi cabeza entre sus brazos de tal forma que no me pudiera mover ni un milímetro, completamente a su merced, e inmediatamente comenzó a morderme apasionadamente el cuello.

—¡Eres deliciosa, niña bonita! Tu rostro, tu boca, tu aroma, tu cinturita, tu culo apretado… me encantas, es una pena que te quieras largar de este basurero, pero ahora me urge venirme en ti.

S-si…—Me retorcí deliciosamente contra su cuerpo apenas pudiendo hablar. —Eso quiero

Y de nuevo sus caderas volvieron a el mete y saca en mi culo, aunque ahora a un ritmo lento y sensual, sin separar su cuerpo del mío ni un milímetro, estaba completamente aplastada y siendo usada como una funda para su espada carnosa.

«Oh Tapu lele… la siento en mi estómago, ooh, ¿porque me fascina tanto?» Pensé febrilmente, con un movimiento dominante el gordo sujeto apretó aún más su enorme barriga contra mi espalda baja y me preguntó suavemente al oído:

—¿Te gusta cómo te monto, niña bonita?

S-si…—Asentí con ternura y dificultad. —S-si, que rico me… culeas. M-me fascina...

Sabiendo que al decir eso lograría más rápido mi objetivo mi plan dio frutos, pues al escucharme el pesado sujeto gruñó contra mi nuca y comenzó a bombear mi culo con más intensidad, logrando que por fin las patas de mi catre cedieran y rompiéndose caímos totalmente sobre este aun, pero ya a ras del suelo, esa “plancha” con penetración anal fue de lo más violenta pues si aun había un centímetro de su verga que no entraba en mi ahora podía sentir hasta sus testículos bien aprisionados entre mis nalgas y eso hizo que finalmente sus caderas se apretaran violentamente contra mis nalgas, en medio de exquisitos espasmos orgásmicos.

—¡Ahhhh! —Gruñó contra mi oído. —Ahhhh, por la maldita giratina, mmmmm.”

Yo me retorcía debajo de él, sintiendo como su semen entraba hirviendo en mi recto sin parar, con un gesto descarado levanté las nalgas y volví a tocarme, hasta que después de algunos segundos un explosivo orgasmo me sacudió por completo y me arrancó el aire.

Ahhh, mmmm, mmmm, sagrados guardianes… perdónenme… perdónenme…


Como si el clima estuviera coordinado con el morboso acto, Ya había terminado de llover, el cielo comenzó a despejarse dejando ver un cielo maravilloso, estrellado, glorioso.

Era eso o había tenido un orgasmo increíble…

El pesado sujeto me dio un fuerte chupetón en el cuello.

—¡Que golosa eres, niña bonita!—dijo por fin el sujeto quitándome todo su peso de encima de mí dejándome empapada en su sudor y otros líquidos corporales.

Me reí con sutil coquetería y cinismo, pero a la vez estaba completamente molida.

—B-bueno… ¿Entonces… me llevaran a Kalos?

El capitán por fin bajo la cámara terminando de grabar mientras que con fastidio asentía con la cabeza.

—Los papeles de mi barco los liberaran en dos días, y esa misma noche lo cargaremos con mercancía que llevaremos a distintas regiones, zarpamos a la medianoche del tercer día.

Apenas pudiéndome incorporar sonreí, lo había logrado, pronto me iría de Alola a una región mucho mejor, para cumplir el sueño que pokevision tanto me había estado metiendo en la cabeza, ser una maestra pokemon.

—Pero no le menciones nada a nadie, ¿eh? Es un secreto, si corres el rumor es posible que más chicas quieran viajar con nosotros y si pasa eso ya no habría lugar para ti, ¿entiendes?

Abrí los ojos asustada, no podía dejar que eso pasara.

Pierdan cuidado… soy una tumba—dije aun débilmente.

Ambos sujetos se miraron entre ellos sonriendo maliciosamente y después de acomodarse las ropas y tomar del piso el dinero del “viaje” salieron de mi cabaña, al salir prácticamente la puerta se desprendió de su lugar cayendo al piso, sin darle mayor importancia la dejaron ahí tirada mientras los veía alejarse, quise levantarme para al menos vestirme pero mi cuerpo estaba en su límite, solo alcance a ver como se alejaban en la oscuridad y sin más perdí el conocimiento.

El canto escandaloso de los Pikipek me despertó ya casi al mediodía, confundida trate de ponerme de pie, inmediatamente note como el cuerpo me dolía a montones, mire a mi alrededor las huellas de la batalla, la mayoría de mis cosas estaban en el piso, destruidas, era evidente que mi humilde cabaña necesitaría mucho mantenimiento para quedar por lo menos decente.

«Ya no será necesario… En dos días más… ¡adiós Alola!» pensé victoriosa mientras con dificultad me ponía de pie recogiendo el dinero dispersado por todo el piso.

Quitándome la ropa que ya estaba bastante maltratada salí de mi cabaña, envuelta solo en una toalla me dirigí camino a la costa para asearme perfectamente, no tarde ni 5 minutos caminando y llegue a la inmensa playa de Konikoni, la naturaleza en Alola es tan abundante que solo necesitas algunas bayas seleccionadas y el mar para quedar completamente limpia y bien perfumada, y el agua del mar hace muy bien su trabajo para relajar el cuerpo y recuperar energías, así que sin perder más tiempo arroje mi toalla a la arena y me sumergí completamente desnuda.

Que delicia… es superefectiva… — dije totalmente aliviada, mientras flotaba boca arriba en el inmenso océano dejando solo por fuera mi cabeza. — son las pocas cosas que extrañare de esta tonta roca…

Estando casi una hora disfrutando del mar chapoteando, sumergiéndome, y aseándome, no dejaba de pensar en el gran viaje que tendría, ilusionada soñaba con conocer Kalos, la torre Lumiose, lideres de gimnasio, la megaevolucion, todas esas cosas tan bonitas que se ven en televisión y porque no, soñar en grande, hasta llegar a ser campeona, seria una gran lección a la compañía pokemon que una nativa de Alola fuera la campeona de su liga, asi no nos volverían a despreciar nunca mas.

<Hambre…>

De repente una voz sonó en mi cabeza, mire hacia la playa y nade hacia la orilla, recogí mi toalla para secarme y envolverme en ella, camine hacia donde me parecio escuchar la voz asomándome del otro lado detrás de un peñasco, apenas heche un vistazo y note alrededor de la playa una gran cantidad de Pyukumukus tanto vivos como muertos.

—Oh pobrecitos… seguramente murieron de hambre…— murmure compasiva mientras tomaba a los caídos y los regresaba al mar, me di tiempo también de revisar a los que aún estaban vivos y seleccionar a los que ya estaban bastante desnutridos para hacer lo mismo con ellos. —Prefirieron morir en un solo lugar cómodos que buscar algo mejor, por suerte yo no seré así…

Aprovechando que mis manos estaban llenas del lubricante que cubre a los Pyukumukus tome un poco para aplicarla en mi piel, a los pocos turistas que llegan les parecen asquerosos, pero realmente desconocen las bondades de este tipo de pokemon, y sinceramente yo no iba a pregonarlo, prefiero mil veces que los dejen tranquilos a que exploten aún más una cualidad de ellos.

Regrese a mi cabaña para terminar de arreglarme, cual sería mi sorpresa que al regresar estaba más presentable que como la había dejado, el techo estaba reparado, la puerta colocada, hasta el catre estaba completamente arreglado y limpio y en mi mesita estaba una gran malasada acompañada de un platillo de verduras, por su olor sabía que eran del restaurant familiar que se encuentra en nuestra ciudad.

—¡Uy! ¡Que delicia, con el hambre que tengo!— dije emocionada y jale mi silla para devorar los manjares recibidos, para una chica como yo era un lujo comerse una malasada, ya que se estaban volviendo tan populares con los turistas que sus precios estaban por las nubes, sin demora la devore al igual que el delicioso menú de verduras, al momento de levantar el plato para sorber lo ultimo que quedaba note que debajo de este estaba una pequeña nota.

Recupera fuerzas y ven a verme— leí en voz baja reconociendo la letra de inmediato, así que sin más termine de comer e inmediatamente me prepare para salir, deje la toalla colgando en el respaldo de mi silla y busque mi ropa, nada en especial, una blusa corta con un short y unas sandalias, mis coletas, alguna fragancia bayal y rápidamente salí para dirigirme al centro de la ciudad con la persona que me había dejado la nota, la única persona que me extrañaría cuando yo me fuera de ahí.

En un par de minutos llegue a la que pronto sería una gran joyería, un local bastante grande pero aun vacío, recordé las tardes que pasaba con algunas otras chicas buscando en cuevas algunos fósiles y piedras para aportar nuestro granito de arena a la persona que siempre trataba de cuidarnos.

—¡Por fin llegas, perezosa! — esperándome recargada en uno de los mostradores estaba la gran Olivia, la que ya estaba elegida por los otros kahunas y la mismísima Tapu-lele para pronto ser la kahuna de nuestra isla, una gran responsabilidad que solo una persona como ella podría tomar.



—¡Alola Tia Olivia!, gracias por la comida, estuvo…

Acercándose a mí rápidamente me tomo de las coletas mientras las tironeaba sacudiéndome la cabeza bruscamente.

—¡Nada de Alola! ¡Te he dicho miles de veces que debes cuidarte!

¡Ay! ¡Duele! —chille adolorida mientras mis ojos me daban vueltas por el tremendo regaño y sacudida que Olivia me estaba dando.

—¡No te hagas tonta! Ayer durante la tormenta fui a tu casa— dijo bastante molesta.

«Ay necrozma… ella lo sabe!» Pensé muerta de la pena mientras mi rostro no podía disimular la sorpresa y la vergüenza.

No sé de que estas…

—¡Eres la primera que se queja en la mala reputación que tiene Alola! ¡Te molesta tanto que los turistas digan que aquí solo hay sirvientas y prostitutas! ¿Y ahí vas tu a perpetuar ese estigma? — me dijo realmente molesta, pero en un tono más maternal, yo tenía el rostro completamente ardiendo por la vergüenza.

Lo- lo siento… —dije derrotada.

Olivia me soltó mientras movía la cabeza en negación.

—¿Sabes? En dos noches es mi ascenso a kahuna, como sabrás, mi labor ahora será con los espíritus guardianes y todas las responsabilidades que vienen con eso, ya no tendré tiempo para cuidarlas a ustedes y lo que menos quiero es que sigan viniendo personas aprovecharse— me dijo en tono serio y preocupante —Aparte, esa pandilla que se está formando en nuestra región no me gusta nada, están reclutando a muchos jóvenes que como tú, no tienen alguien quien los cuide.

Bueno, al menos ya podrá vestirse como le gusta y no como si también fuera una pandillera ¿no lo cree?

Suspirando resignada tiro de su top observándose ella misma.

—Sabes que esto lo hacía para hacerme la dura ¿no? quería imponerme para que se sintieran protegidas y seguras, y lo único que logre es asustar a los chicos que me pretendían y darle una mala imagen a esa otra chiquilla que se fue con esa pandilla—dijo en un tono de autocompasión.

—¿Quién? ¿Plumeria? La otra vez vi que se estaba tatuando el abdomen… — dije queriendo informarle, lo cual la desanimo aún más.

Se llevó ambas manos a la cara, con una expresión totalmente deprimida por la noticia que le acababa de dar.

Y creo que hasta se cambió el nombre a Francine—remate el chisme.

Agacho completamente la cabeza, con los hombros caídos, podía sentir su sentimiento de fracaso en el aire.

—¡El caso es que, no tienes que preocuparte por nosotros tia! ¡Ya no somos unas niñas! Y si tomamos malas decisiones es solo nuestra responsabilidad, yo no te culparía por nada malo que me llegara a pasar.—dije queriendo animarla.

Enderezándose me miro a los ojos con melancolía y muy seria me dijo:

—Y tú sigues con la idea de irte de aquí ¿no es así?

No pude contestar, solo desvié la mirada mientras hice un puchero de fastidio pues ya sabía que seguía.

—No puedo creerlo… ¿que tienen las jóvenes hoy en la cabeza?

—¡Tenemos sueños! —le dije desafiante— ¡sueños que en esta isla nunca se cumplirán! ¡Acéptalo! Nunca nos darán la liga y si así fuera, ¿qué respeto tendríamos por eso?, ni siquiera tenemos bonitos gimnasios y todo lo que se necesita!

—¡Pero tenemos nuestras tradiciones! ¡nuestra magia! tu y yo somos de una línea de sangre muy especial ¡y sé que lo sabes! sé que también puedes escuchar y sentir las emociones de los pokemon, y somos muy pocas las que tenemos esa conexión, ¡no la desperdicies!

Quizás para ti es fácil decirlo, serás kahuna, todo tu talento se aprovechara ¿y yo que? —Dije soberbia— Si bien me va, terminare trabajando como mesera en el restaurant familiar de aquí, o pescando, o quizás ordeñando miltanks

—¡Al menos es algo mas decente! —replico enérgica Olivia.

Saque de mi short la bolsa con el dinero que había ganado la noche anterior y lo avente delante de ella en el piso.

—¡La decencia no paga las cuentas! ¡Toma! Lo gane para ti, con esto ya estas mas cerca de pagar tu local por completo. —dije insolente— ¡tardarías 1 mes en ganar este dinero “decentemente”!

Una sonora bofetada se escuchó en todo el local, el tiempo se detuvo en ese momento, solo sentía frustración e ira mientras veía de reojo a Olivia quien tenía los ojos llenos de lágrimas…

—Perdóname… no quise— dijo arrepentida por su acción, no la deje hablar y corrí hacia la salida, furiosa, estaba como en trance por la ira, adolorida de la mejilla y humillada por la persona que más estimaba, casi olvide el dolor de cuerpo que llevaba por lo que acababa de pasar en la madrugada, la brutal forma en la que había sido sometida, montada y sodomizada.

Regrese a la playa y ahí seque mis lágrimas, camine unos cuantos minutos por todo el borde y al final me dirigí al faro para sentarme a contemplar el paisaje y meditar.

«¿De verdad es tan malo querer seguir los sueños?» Preguntaba en mi mente mientras arrojaba al mar algunas piedritas que fui recogiendo en mi caminata, las dudas ahora comenzaban a aparecer mientras que el sol nuevamente se empezaba a poner.

<¡Encontrada!>

Una vocecita en mi mente y los ladridos de un pequeño rockruff me sacaron de mis pensamientos, no había duda, era el pokemon de Olivia que había seguido mi rastro hasta ahí, sonreí resignada mientras lo cargaba y este efusivamente lamia mi cara.

—¡H-ey! ¡Tranquilo! ¡Ja ja ja! ¡Me haces cosquillas! —apretando en mis brazos al animoso canino para tranquilizarlo note que alguien se sentó a mi lado, rockruff inmediatamente se detuvo mirándome a los ojos preocupado, bajo de mi regazo mortificado, yo no dije nada, solo mire al piso con desánimo.

Un silencio incomodo se hizo por unos minutos cuando ella dio el primer paso.

—¿Sabes? Creo que me cortare el pelo— dijo Olivia mientras entre sus dedos sostenía un mechón de su larga cabellera mirando sus puntas.

—¡¿De verdad?! — Dije sobresaltada —pensé que te gusta mucho traerlo así…

Al decir eso caí en su juego ya que le había dirigido la palabra nuevamente, Olivia me dio un sobre, lo tome rápidamente y al abrirlo mire que era el dinero que le había dado, sin pensarlo de un rápido movimiento lo arroje al mar.

—¿¡Que estás haciendo!? ¡Es mucho dinero! —sin pensarlo se arrojó de un clavado tras el sobre, quede algo confundida por su acción, pues supuse que sería una escena simbólica pensando en que a ambas no nos interesaba el dinero mal habido, completamente empapada regreso con el sobre que puso a mi lado, quedando ella frente a mí se quitó el top blanco que llevaba, bajo este, un hermoso y coqueto bra color rosa purpureo se dejó ver, de trazos de encaje muy femenino y delineado con bellos listones que trazaban su pecho, no cabía duda, realmente ese era el verdadero ser de Olivia, uno muy femenino que por culpa mía y de las muchas chicas que cuido, no había podido expresar del todo.


T-te queda muy bien ese color —dije sin poder mirarla a la cara aun— E-en general, creo que el color rosa te queda muy bien, deberías usarlo más…

Con un maternal gesto pego mi cabeza a sus pechos abrazándome calurosamente con ambos brazos, yo que aún seguía sentada solo la abrace por la cintura y me deje llevar por ese sentimiento de protección, al juntarnos de esa forma podía oír su corazón, el mar, el susurro del viento en las palmeras, pude escuchar a toda Akala regalándome su espíritu maternal en ese momento, como cuando alguien quiere protegerte eternamente…

Pero sabe que no es posible…

Separándome de ella lentamente la mire a los ojos, ambas los teníamos llenos de lágrimas…

Tia Olivia… yo…—dije sollozando.

Agitando la cabeza en negación dijo amable.

—Solo dime Olivia, creo que ya eres muy madura como para seguir diciéndome tía— sonriendo como ella siempre sabe hacerlo remato el momento —además, si me sigues diciendo tía me vas a espantar a los pocos pretendientes que aún me puedan quedar.

Abrí los ojos haciendo un gesto de incredulidad y segundos después ambas explotamos riendo por sus ocurrencias, apenas vi que había dejado de reír cuando ella me extendió su mano derecha con el puño cerrado, curiosamente observe y ella la abrió poco a poco, vi que en su palma tenía su pendiente derecho, esos que estaban hecho con cristales muy similares a los que estaban llamando en Alola como cristales Z.



P-pero Ti… quiero decir ¡Olivia! ¡tu amas estos pendientes! siempre nos decías que te ayudaban a concentrar esos dones que Akala te había regalado— dije muy sorprendida.

—Con más razón lo necesitaras para tu viaje— dijo totalmente positiva —necesitaras mucha suerte y que tus dones también estén afinados, quizás con un poco de practica también puedas sentir esa conexión con los pokemon como yo la siento, además quiero pensar que en donde estes siempre habrá una conexión entre nosotras.

Sorprendida y casi incrédula lo tome, rockruff comenzó a ladrar expresando su felicidad, quise rechazar su regalo pues ella realmente amaba esos pendientes, pero por el momento, ese pendiente derecho era más como un regalo de despedida, ya que simbolizaba que ella había aceptado que yo me iría.

—¡Te prometo que daré lo mejor de mí para ganar la liga!— dije ahora bastante animada— ¡ya veras, pondré el nombre de Alola muy en alto!

Olivia me tomo de los hombros.

—Sea cual sea el camino que elijas tomar, hazlo lo mejor que puedas, y siempre da lo mejor de ti destacando por los demás, siempre es mejor ser la reina de las meseras a ser la bufona de las campeonas.

Pensando en su extraño consejo en mi inexperiencia me sonó a que tenía mucha razón, así que me sentí muy confortada en ese momento.

—Entonces… ¿crees que el rosa me va bien? — dijo haciendo una coqueta pose.

—¡Totalmente! ¡Y pulseras, muchas pulseras, hechas con esas piedras y cristales que tanto te gustan! —dije emocionada

—¡Y unas sandalias! De esas con tacón corto ¡adoro esas! ¿Las has visto? ¿Las que están en el aparador de la boutique de KoniKoni?— decía Olivia quien ya se veía también muy alegre

—¡Uy si! ¡Esas están muy de moda con tobilleras, de esas bien decoradas y coquetas! — dije visualizando los accesorios tan femeninos.

—Y… y… muchos colgantes, de esos como hechos de cristales! ¡O piedras! ¡Que representen mi tipo, la gran Kahuna tipo roca que seré!

¡Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihhhhh! —chille levantándome emocionada dando saltitos.

¡Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihhhhh! —chillo Olivia que hacia lo mismo que yo.

Aprovechando la emoción del momento tome el sobre de dinero y lo puse en los pantalones de Olivia.

Ten úsalo… de verdad… lo gane para ti… ¡sea como sea! Cómprate la ropa que tanto te gusta, pero que esta vez sea más femenina, más sensual, ¡más Olivia! —Dije convencida — te juro que si me lo vuelves a dar lo vuelvo a arrojar al mar.

Olivia me miro con dudas, con resignación sonrío.

—Está bien… pero te guardare el cambio, cuando regreses te lo daré.

Cuando sea campeona vendré por él, y por los intereses, ¿eh? —dije llena de confianza.

Ya había oscurecido, así que decidimos regresar, pasamos a casa a tomar un poco de néctar de baya pinia y de ahí nos despedimos.

—¿Vendrás a verme cuando sea la ceremonia de asenso? —Pregunto Olivia con ilusión.

—¡Por supuesto que sí! Cómo no ver la primera noche de mi tía ¡digo! ¿De la gran Olivia como kahuna?

—¡Te estaré esperando! — dijo con confianza mientras daba la vuelta agitando la mano aun mirándome, unos pasos más la mala suerte hizo que con una piedra tropezara y termino con la cara en el piso.

—¡E-estoy bien! —dijo firmemente disimulando el dolor, rockruff lamio sus manos consolándola, mientras ella lo acariciaba y se volvía a poner de pie, nuevamente agito la mano mientras seguía avanzando, rockruff se quedó ahí unos segundos mirándome con tristeza, como sabiendo lo que realmente pasaría, un instante más, siguió a Olivia

Dos noches después…

Los tambores en toda Akala sonaban fuertemente, las hogueras eran puestas al máximo, los cantos tradicionales entre humanos y pokemon haciendo esa conexión tradicional se sentían en todo el ambiente, una joven Olivia estaba tomando lugar como Kahuna de la isla Akala, se sentía la protección ahora nuevamente en toda la isla, se podía sentir la energía del espíritu guardián, de la traviesa Tapu Lele aceptar a su nueva servidora y con felicidad los nativos de ahí celebrarían con desafíos y banquetes.

Yo iba ya en un barco, camino a Kalos, lamentando el no poder haber asistido al ascenso de Olivia, pero con la esperanza de que mis sueños se hicieran realidad, con nostalgia mire el pendiente derecho que recibí de Olivia como la última conexión que tendría con ella, con Konikoni, con Akala, con Alola…

Después de mirar como desaparecía en el oscuro horizonte la región de Alola guarde el pendiente con mucho cuidado, en una cajita para conservarlo y usarlo después cuando necesitara aún más suerte, quizás el destino me depararía algo mucho mejor…

Quizás…


Continuara...
 
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Capitulo III
Alola.


Una tormenta tropical azotaba nuevamente a la isla Akala, el Faro del Cabo de Konikoni alumbraba al máximo para que los barcos pudieran guiarse hasta el puerto y llegar seguros a su destino, justo al sur de ese faro en una casita en construcción se realizaría un brutal despliegue de testosterona.



— De acuerdo linda, justo como te prometí el es el capitán del barco que saldrá dentro de poco de aquí y está dispuesto a llevarte por una módica cantidad, digamos… ¿Qué te parece 1500
? ¿Qué dices?

Reaccione con emoción al oír eso, ya que 1500
eran justamente lo que había ganado en el estadio Royale, cuando aposte todos mis ahorros a la joven promesa de nuestra isla, el orgullo de Akala, el campeón del pueblo; Royal Mask.

M-me gusta el trato, pero… ¿Qué debo hacer para que me lleve? — dije fingiendo inocencia, ya que bien sabía lo que los turistas vienen a conseguir de nosotras las nativas de Alola.



La adolescencia en las chicas de Alola es algo crucial, si bien nuestra etnia brilla porque a pesar de ser chicas muy jóvenes, nuestra apariencia ya es casi la de una mujer adulta, pero en realidad es que somos muy inocentes, lo cual muchos turistas vienen a aprovechar, en estos tiempos la compañía pokemon había decidido realizar la Liga en un lugar más elegante dejando de lado la solicitud de Alola para poner a otra región, una región más primermundista y menos primitiva, sí, me refiero a la región de Kalos.

—Es fácil bonita, solo tienes que hacer todo lo que te digamos, créeme te gustara— me dijo con lujuria el nativo de mi región, un tipo rubio y gordo de piel bronceada, con ojos marcados y ojerosos, vestido con una camisa con vivos de electivire y bermudas violeta, el era conocido por ser una persona ambiciosa sin escrúpulos que estaba haciendo una fortuna a base de negocios ilícitos y que en esta ocasión, servía como contacto para que los foráneos consiguieran los “beneficios” extras de nuestra región

—Muy bien, en primera… debes prestarme tu linda manita. —me dijo el tipo gordo y enorme vestido de marinero, que era el capitán del barco.

—¿M-mi mano? — pregunte curiosa.

—¿Me la prestas? —Insistió el sujeto.

B-bueno. — Consentí con timidez acercándole mi delicada mano, el fornido capitán la tomó con fuerza y lentamente la fue deslizando por debajo de su bermuda, entre sus piernas y hacia su…

Ay, no, pero…— Rápidamente intenté retirar mi mano con delicados jaloneos, pero el tipo solo me sonreía con perversión mientras seguía guiándome hacia su miembro, el cual marcaba ya bastante abultado debajo de su bermuda un poderoso falo grueso y completamente erecto, yo luchaba sin poder evitarlo…

Su amigo reía morbosamente al ver la escena y con un rotomdex tomaba fotos, quise reclamar pero justo en ese momento el capitán me hizo apretar la base de su verga.

—Eso es bonita. ¿Viste que no fue tan difícil?

Y-yo…— Puse una expresión tierna sin resistirme a nada, en ese momento el perverso capitán comenzó a guiarme lentamente de atrás para adelante a todo lo largo de su venosa verga, poniendo especial atención en la punta con mis dedos, poniendo con fuerza su otra mano en uno de mis hombros me hizo ponerme en cuclillas.

—Así debes hacerlo bonita, te aseguro que si te portas bien conmigo te daré un lugar muy especial en mi barco —el sujeto no dejaba de restregar su glande ya empapado en mi palma y entre mis dedos—tendrás el viaje de tu vida a Kalos en primera clase.

«Bueno, no pasa nada.» Pensé mientras masturbaba al tipo, no es que yo fuera virgen o que incluso no lo disfrutara a veces, para ese entonces las ocasiones que sacaba un dinero extra de esa forma eran tantas que ya había perdido la cuenta «Solo lo… apretaré un rato y ya, si tengo suerte solo será eso. ¿No?»

Entonces comencé a masturbarlo lentamente, el tipo extasiado abrió ligeramente la boca en una expresión de placer.

—¡Por la maldita Giratina, lo haces delicioso!

G-gracias. —Tragué saliva mientras seguía en mi pervertida labor, su pene palpitaba fuertemente y el olor masculino y obsceno era tan intenso que me estaba mareando.

—¡Uff! Tenías razón amigo, las nativas de aquí son todas unas putas, y ¡oooh! Y lo mejor es que son jodidamente bonitas…

—¡Te lo dije! —Contesto el tipo que no dejaba de tomar fotos—Y justamente muy cerca de aquí vive la que esta postulada como futura Kahuna de la isla, recuerdas, la chica llamada Olivia.

Al escuchar ese nombre me detuve instantáneamente.

—¡Ja ja! Creo que nuestra amiguita se puso celosa! — Dijo el fastidioso capitán al ver mi expresión en el rostro— Vamos nena, quisiera que te acomodaras mejor, te ves muy incómoda así.

Quise protestar pero me di cuenta que ciertamente él tenía razón. Para poder masturbarlo me había tenido que inclinar mucho hacia adelante, y se me estaba cansando el brazo. Entonces el capitán tomó un cojín de mi desgastado sillón y lo puso en el suelo frente a él.

—Ten, estarás más cómoda arrodillada.

Asentí obediente y lentamente me arrodille de frente a él poniéndome encima de la almohada, aunque nunca dejando de masturbar al vicioso sujeto mientras lo veía a los ojos.

Al verme así, sumisa y arrodillada frente a él de la forma más insinuante, algo se activó en el interior del tipo, una hambre por mi cuerpo que sin duda debería ser saciada pronto, un relámpago ilumino todo el lugar, la tormenta seguía.

A-acerca del viaje…—Pregunte con ingenuidad. — Son los que se han llevado a otras chicas de Alola a otras regiones, verdad?

—¿Sabes, bonita? No me gusta hablar de negocios cuando estoy a punto de fornicar…

Me asusto un poco al oírlo tan crudamente, en un instante el sujeto con una brusquedad extrema me sujeto la cabeza por las coletas de mi cabello, quise soltarme pero me había sujetado de una manera tan brusca que pareciera que ambas coletas en mi cabeza era el manillar de una bicicleta, empujándome hacia atrás torpemente retrocedí por el suelo, hasta que mi espalda topó contra la pared y quedé acorraldaa contra la misma.

—P-por favor, sea amable…

El sujeto sostuvo una de mis coletas con una mano y con la otra se desabotonaba la bermuda que caía totalmente al suelo, dejando a la vista un grueso miembro venoso, cuya cabeza llena de esmegma apuntaba directamente a mi juvenil boca, haciendo sus caderas hacia adelante quedo a un par de centímetros de su objetivo, el olor tan rancio y masculino hizo que mis ojos lagrimearan mientras apretaba temerosa mis dientes.

—No te preocupes, bonita, solo sé una niña obediente y levanta tus manos, yo cumpliré mi promesa, tu solo hazme sentir bien hoy y prepara el dinero del boleto y listo todos ganamos, entiendes?

P-pero señor, yo…— Balbuceé totalmente intimidada y en unos segundos, con un gesto de sumisión levanté mis brazos por la pared, lo que el aprovechó para agarrar mis manos y extender mis brazos al máximo, y entre tiernos quejidos comencé a forcejear débilmente para zafarme.

—A-ay, esta siendo muy brusco…

El tipo carcajeo al ver mis esfuerzos, hasta que de repente sin avisar me soltó una fuerte bofetada que hizo arder mi mejilla en un intenso dolor.

—Déjate de juegos, y mírame puta Aloliana!

Obedecí de inmediato, asustada.

—S-si señor… perdone mi…

—¿Sabes cuantas chicas quieren salir de este basurero? ¿Quieres ir en el próximo barco a Kalos, bonita?

Trague saliva y respondí con tierna angustia.

S-si, perdone…

—Regla número 1, No dejes de mirarme a los ojos. ¿Me entiendes?

No tenía muchas opciones, en ese momento no me negaría a nada, yo era una tierna mareep en manos de un perverso mightyena, por lo que débilmente asentí con la cabeza.

— Muy bien, ya que nos entendemos, regla numero 2: Abre la boca.

Un débil gemido se me escapó al oír esto, sentí una mezcla de impotencia y a la vez excitación por lo que me estaba sucediendo.

—S-solo… solo sea amable ¿si?

—Bonita —El tipo dijo con más firmeza.— Abre tu puta boca, ¡YA!

Sometida y con la máxima vergüenza posible…

Abrí la boca.

El sujeto sin perder el tiempo, de un firme movimiento de sus caderas hizo que su grueso miembro venoso se abriera paso entre mis delicados labios y comenzó a llenarme la boca con su rancia carne, centímetro a centímetro, lentamente, hasta que finalmente su asquerosa cabeza golpeó contra mi garganta haciéndome dar una arcada salvaje

—OOOoogggggllllup!

Inmediatamente me retorcí contra la pared y abrí las piernas en sexual rebeldía, tantas veces había complacido a turistas de esa manera que mi cuerpo de una forma primitiva comenzaba a excitarse, respire agitadamente mientras la humedad en mi entrepierna empapaba la telita de mi tanga, el sujeto disfrutando de su dominación hacia mi femenino y delicado cuerpo me mantuvo completamente sometida durante varios minutos, hasta que me fui cansando.

—Quieta, niña, quieta…

Yo estaba entre dos tierras, entre la humillación y la excitación, ser tratada así, de forma tan primitiva y humillante, me excito demasiado, si bien el sabor era de lo más nauseabundo se empezaba a dispersar poco a poco entre toda la saliva que estaba generando y ahora caía rebosante por la comisura de mis labios, sin importarme ya nada, me deje invadir por el malsano placer y comencé a mamar con todas mis fuerzas mirándolo a los ojos mientras lo hacía.


«Maldito… pero si esto es lo que quiere para por fin dejar esta isla, entonces le daré la mamada de su vida!» pensé con determinación.

—Oh por los espíritus guardianes, nenita, ¡Que boquita! — de repente el tipo jadeó al sentir la fuerza con la que mi tierna boca succionaba su monstruoso miembro, como si no diera crédito a que una chica tan pequeña sería capaz de dar tanto placer, en ese momento sus poderosas manos me volvieron a sujetar la cabeza y sus caderas comenzaron a moverse poderosamente contra mi rostro, fornicando mi boca en el más depravado ritmo bestial, como la de un macho sometiendo a su indefensa hembra sin piedad.

—Mfmfmfggh… mfmfmfggg… mfmfmfmfggggglup…— Mis sonidos guturales combinados con la embestida que estaba recibiendo mi cabeza entre sus caderas y la débil pared de mi casita que ya sufría los estragos al soltarse algunos tablones del techo, el otro tipo no dejaba de tomar fotos mientras se tocaba al ver como su amigo me destrozaba la boca con su bestial miembro, yo me retorcía sexualmente con cada embestida, gimiendo con deliciosa angustia mientras la exquisita tortura oral continuaba, la tormenta se intensificaba, como si el clima fuera al ritmo de nuestro morboso ritual.

El tipo disfrutando al máximo seguía empalando mis gruesos y femeninos labios, e inmediatamente me dio una orden.

—Tócate…

Apenas escuche eso y casi instintivamente mis manos se escurrieron por debajo de mi tanga y llegaron a mi sexo, el que comencé a frotar con ansia, poniéndome muy tensa mientras lo hacía..

Mfmfmf… mfmfmf… mfmfmf! — gemía dulce pero lascivamente.

Cada movimiento de mis dedos enviaba deliciosos latigazos orgásmicos por todo mi cuerpo, el que fuera algo tan dominante, forzado y salvaje no me impedía gozar el momento, aunque en mi mente solo había un pensamiento.

«Vamos maldito, dame ya tu apestosa carga, termina de una vez!»

Pero eso no pasaría tan pronto, ya que en los siguientes 15 minutos fui sometida a la más depravada tortura oral, la cabeza me dolía por el rebotar entre sus caderas y la pared a diferentes ritmos, a veces lentos y otros tantos a velocidades demenciales, como una muñeca sexual mi cabeza era solamente un juguete de placer, hasta que finalmente el tipo se apretó violentamente contra mi rostro, gruñendo de forma demencial, e inmediatamente un poderoso disparo de grumoso semen golpeó mi garganta…

Y luego otro, y otro y uno mas…

—¡¡Trágatelo TODO!! — Me ordenó el tipo temblando de excitación, con un gemido obediente comencé a tragar su rancia leche con total voracidad, sintiendo como la espesa carga bajaba crudamente por mi garganta en cantidades realmente industriales, abrí los ojos al máximo porque a pesar de que estaba tragando demasiado no dejaba de salir…

Era tanta y tan grumosa como si fuera gelatina, de su verga seguía saliendo más y más, hasta que sin poder evitarlo una cascada pegajosa y blanca resbaló por mis labios, tal era la cantidad que daba la impresión que no había logrado tragar nada.

El tipo sabía muy bien lo vigoroso de sus venidas, y con una sonora carcajada retiró su monstruosa verga de mi boca, mirándome desde arriba con un cierto aire de ternura.

—Vaya, la niña salió bastante golosa.

Cof… Cof… ay… listo, terminamos…—Sonreí victoriosa ante su burdo comentario, a juzgar por la tremenda cantidad de semen que había depositado en mí estomago creí que el tipo ya estaría satisfecho, el otro sujeto no dejaba de tomar fotos mientras acariciaba su bulto por encima de su pantalón, la tormenta seguía azotando mi humilde choza, así que torpemente intenté levantarme.

El tipo me detuvo sin demora.

—¿A dónde crees que vas?

—¿N-no habíamos… terminado? —dije angustiada.

El tipo se subió la bermuda cubriendo ya su flácida verga, la cual seguía goteando con mí saliva.

—¿Te parece que esta cosa ha terminado? ¿Acaso mi amigo no merece un poco de diversión?

—Y-yo…—titubee un instante.

Sin darme tiempo a nada, el amigo del capitán deslizó rudamente sus dedos por mi cabello y me hizo levantarme e ir hacia mi catre, chille por el dolor de tal acción pero a él no le importó, en un instante ya estaba ahí mientras me obligó a ponerme en 4.


—¡H-hey! ¡Oigan…! ¡Este no fue el trato!— Protesté débilmente por el trato recibido, pero el tipo me ignoró mientras me subía la falda y me bajaba la tanga quitándomelas hábilmente, dejando mi perfecto y jovial culo totalmente vulnerable, en ese momento cambiando ahora de puesto, ya que ahora el capitán tomo la cámara, mientras el de rasgos alolianos puso sus enormes manos abriendo mis nalgas de par en par y su rostro se hundió entre ellas, lamiendo y chupando mi sexo y ano sin parar.

—¡Ahhh!— Gemí con ternura al sentir la traviesa lengua metiéndose en mis orificios, y ante mi reacción ahora el otro tipo que era el doble de gordo que su amigo gruño apasionadamente mientras me comía aún más vigorosamente.

—¡Oh por los 4 guardianes niña, estas deliciosa! —el tipo casi calvo y con barba crecida no dejaba ni un instante su morbosa labor. —¿Qué te parece sí, yo pago tu boleto, claro siempre y cuando me dejes hacer lo que yo quiera?

Con cada lengüetazo yo abría la boca en las expresiones más descaradas, arqueando mi cuerpo en formas físicamente imposibles mientras trataba de pensar lo que me dijo, así que en un instante pensé en los beneficios de conservar mi dinero e incluso poder tener un extra.

—¡Aaah! D-de acuerdo, pero… serán 3000
, esta bien?
—dije tratando de controlarme ya que el tipo no me daba cuartel devorándome como un jugosa baya tropical.

El tipo al oír eso saco su traviesa lengua de mi ahora empapado culo, sacando un fajo de billetes de uno de sus bolsillos de sus pantalones cortos purpura me los arrojo a la cara quedando desparramados por todo alrededor de mi catre, me sorprendió ver tanto dinero junto, eran aproximadamente 10000
me agache aún más para tratar de recogerlo.

Y ese fue un grave error…

Poniendo de sorpresa sus manos en mis caderas tomándome completamente empinada, de un solo empujón dejo ir toda su virilidad dentro de mí ya preparada vagina, ensanchando mis tiernos labios vaginales al máximo hasta sus bolas golpearon firmemente contra mi clítoris.

¡Aaaaaahhhh! — Abrí los ojos de par en par mientras grite por la sorpresa, el dolor y el placer, mientras un relámpago deslumbraba todo el interior de mi casita.

«Me la metió toda! Oh Tapu-lele, se siente tan... tan… rico, oooh.» Pensé febrilmente cedida al placer.

Inmediatamente el nativo de mi región me agarró del cabello y comenzó a montarme a un ritmo suave pero vigoroso, acelerando cada vez más sus movimientos, hasta que al cabo de unos segundos su ritmo era bestial y mis nalgas rebotaban violentamente contra su pesado cuerpo, cada embestida era tan profunda y pesada que sentía descargas recorrer todo mi cuerpo, la tormenta arreciaba y ahora la corriente de aire de la tempestad entraba por varios de los espacios que habían por todo el techo de mi choza.

—Muévete, niña bonita, quiero que menees esas caderitas cuando te monto. — insistió el pesado sujeto


¡Ahhh, s-si, lo haré, lo haré! — Asentí obedientemente, moviendo mi cuerpo al mismo ritmo que el suyo, aplastando mis nalgas contra sus caderas por la fuerza en que ambos arrojábamos nuestros cuerpos el uno contra el otro.

—E-exacto, asi! — Jadeó complacido, y entonces sus caderas aceleraron más y más sus embestidas contra mi delicado cuerpo, casi me levantaba por la fuerza que usaba, hasta que después de unos segundos todo mi catre temblaba haciendo un escándalo por el rechinar de este, yo apenas me podía mantener en 4.

¡Oh Guardianes benditos! —Apreté las sabanas con mis manos. — ¡Oh espíritus de Akala¡ ¡perdónenme, perdónenme! ¡Oh Tapu Lele!

De repente el gordo sujeto me dio una violenta nalgada que me hizo saltar asustada, y con su voz ronca dijo:

—¿Te la quieres comer por el culo preciosa?

Volteé a ver al tipo mientras note que el capitán ahora no solo tomaba fotos, sino que estaba grabando video, mire a mi alrededor y vi todo el dinero regado empapándose en el agua de lluvia que entraba por la tormenta, sabía que si me negaba quizás no me dejarían ni el dinero y perdería mi viaje de ida a Kalos, esta era la vida en Alola para las chicas que vivian solas, esta es la vida que quería abandonar, asi que con una expresión de deliciosa sumisión, sintiendo como unas gotas de lluvia y de sudor resbalaban por mi rostro y mi largo cabello se quedaba pegado a él…

Débilmente asentí…

El gordo me miro con sus ojos profundos, tan ojerosos que se remarcaban casi negros y sonrió maliciosamente, sin piedad alguna agarró su gruesa y resbaladiza verga y sin más comenzó a enterrármela en el culo, yo inmediatamente abrí los ojos de par en par mientras me ponía súper tensa y apretaba los dientes.

—¡Oh Dioses, oh Dioses! Está muy gruesa, m-mas despacio.

Pero su carne seguía abriéndose camino en mi entrando a mi cuerpo y llenando mis intestinos de la forma más cruda y vulgar posible, mientras mi pobre ano se contraía agresivamente contra el poderoso invasor, hasta que finalmente cada arruga de mi recto se adaptaba al palpitante conquistador y el enorme sujeto se apretó contra mis nalgas, supe que la tenía toda adentro.

—¿Ya viste, niña bonita? ¡Hasta el fondo! — Me dijo el pesado sujeto a la vez que me daba otra fuerte nalgada y me agarraba de las coletas, obligándome a mirar hacia el frente.

—Ahora, regla numero 3: Levanta las nalguitas, mira a la cámara y suplícale a mi amigo que te culeé. —dijo el capitán grabándome de frente

El gordo para enfatizar la orden de su amigo hizo sus caderas lentamente para atrás, sacándome la verga del culo casi por completo, y muy despacio me la volvió a enterrar, ese deslizamiento hacia que todo mi cuerpo sintiera espasmos dolorosos y placenteros arrancándome un tierno gemido al hacerlo.

A-aaaah, ooooh, aaaah…— balbucee con los ojos completamente hacia arriba, mientras sacaba la lengua escurriendo en saliva, mi mente estaba totalmente en blanco.



—Niña bonita, PIDEMELO! — el gordo insistió mientras hacía contracciones con su verga ensanchando más mi esfínter.

P-por favor, mas… S-señor… se lo suplico.

—¡Mas fuerte! —grito el capitán acercándome más la cámara.

—¡Mas, mas! —Grite en frenesí. —¡Se lo suplico, métame su magnífica verga hasta el fondo!

—¿Por dónde?

—¡Por el culo! P-por favor, por el culo. —grite completamente derrotada.

Temblaba de excitación al ser tratada así, me hacían sentir la más sucia y perversa del mundo, en ese momento el gordo volvió a profanar mi ano muy lentamente, y otra vez, y de nuevo, cada vez más rápido, hasta que después de algunos minutos el ritmo con el que me culeaba era brutal y escandaloso.

—¡Ahhhh, espiritus guardianes! ¡MMMmmmm! — Grité sin importarme nada, sintiendo el delicioso ardor en mi ano y el intenso golpeteo en mis tripas, al verme así de excitada el gordo me ordenó:

—Vamos putita! Grita lo que te estoy haciendo!

M-me…—Respondí con dificultad al ser sacudida de esa manera. –Me estas culeando!

—¡¡Grítalo!! — dijo mientras un estruendoso relámpago camuflajeaba el escandaloso rechinar del catre.

¡¡Aaaah Tapus!! ¡Me la están metiendo por el culo! — Grité con tierna desesperación, para empeorar las cosas las enormes bolas del pervertido gordo golpeteaban constantemente mi clítoris, estimulando aún más, acercándome cada vez más al clímax...

El capitán no dejaba de grabar riendo perversamente, y su obeso amigo ya estaba al límite del placer, finalmente con un gruñido demencial apretó su cuerpo contra mis indefensas nalguitas.

—¿Dónde quieres que me venga, nenita?

P-por favor, —Rogué tiernamente. —En mi culo…

—Grítalo más fuerte, quiero que te oigan los espíritus guardianes!

¡P-por favor!, ¡¡LLENAME EL CULO CON TU LECHE!!

El pesado tipo se dejó caer posesivamente sobre mi cuerpo aprisionándome contra la cama y su enorme ser, envolviendo mi cabeza entre sus brazos de tal forma que no me pudiera mover ni un milímetro, completamente a su merced, e inmediatamente comenzó a morderme apasionadamente el cuello.

—¡Eres deliciosa, niña bonita! Tu rostro, tu boca, tu aroma, tu cinturita, tu culo apretado… me encantas, es una pena que te quieras largar de este basurero, pero ahora me urge venirme en ti.

S-si…—Me retorcí deliciosamente contra su cuerpo apenas pudiendo hablar. —Eso quiero

Y de nuevo sus caderas volvieron a el mete y saca en mi culo, aunque ahora a un ritmo lento y sensual, sin separar su cuerpo del mío ni un milímetro, estaba completamente aplastada y siendo usada como una funda para su espada carnosa.

«Oh Tapu lele… la siento en mi estómago, ooh, ¿porque me fascina tanto?» Pensé febrilmente, con un movimiento dominante el gordo sujeto apretó aún más su enorme barriga contra mi espalda baja y me preguntó suavemente al oído:

—¿Te gusta cómo te monto, niña bonita?

S-si…—Asentí con ternura y dificultad. —S-si, que rico me… culeas. M-me fascina...

Sabiendo que al decir eso lograría más rápido mi objetivo mi plan dio frutos, pues al escucharme el pesado sujeto gruñó contra mi nuca y comenzó a bombear mi culo con más intensidad, logrando que por fin las patas de mi catre cedieran y rompiéndose caímos totalmente sobre este aun, pero ya a ras del suelo, esa “plancha” con penetración anal fue de lo más violenta pues si aun había un centímetro de su verga que no entraba en mi ahora podía sentir hasta sus testículos bien aprisionados entre mis nalgas y eso hizo que finalmente sus caderas se apretaran violentamente contra mis nalgas, en medio de exquisitos espasmos orgásmicos.

—¡Ahhhh! —Gruñó contra mi oído. —Ahhhh, por la maldita giratina, mmmmm.”

Yo me retorcía debajo de él, sintiendo como su semen entraba hirviendo en mi recto sin parar, con un gesto descarado levanté las nalgas y volví a tocarme, hasta que después de algunos segundos un explosivo orgasmo me sacudió por completo y me arrancó el aire.

Ahhh, mmmm, mmmm, sagrados guardianes… perdónenme… perdónenme…


Como si el clima estuviera coordinado con el morboso acto, Ya había terminado de llover, el cielo comenzó a despejarse dejando ver un cielo maravilloso, estrellado, glorioso.

Era eso o había tenido un orgasmo increíble…

El pesado sujeto me dio un fuerte chupetón en el cuello.

—¡Que golosa eres, niña bonita!—dijo por fin el sujeto quitándome todo su peso de encima de mí dejándome empapada en su sudor y otros líquidos corporales.

Me reí con sutil coquetería y cinismo, pero a la vez estaba completamente molida.

—B-bueno… ¿Entonces… me llevaran a Kalos?

El capitán por fin bajo la cámara terminando de grabar mientras que con fastidio asentía con la cabeza.

—Los papeles de mi barco los liberaran en dos días, y esa misma noche lo cargaremos con mercancía que llevaremos a distintas regiones, zarpamos a la medianoche del tercer día.

Apenas pudiéndome incorporar sonreí, lo había logrado, pronto me iría de Alola a una región mucho mejor, para cumplir el sueño que pokevision tanto me había estado metiendo en la cabeza, ser una maestra pokemon.

—Pero no le menciones nada a nadie, ¿eh? Es un secreto, si corres el rumor es posible que más chicas quieran viajar con nosotros y si pasa eso ya no habría lugar para ti, ¿entiendes?

Abrí los ojos asustada, no podía dejar que eso pasara.

Pierdan cuidado… soy una tumba—dije aun débilmente.

Ambos sujetos se miraron entre ellos sonriendo maliciosamente y después de acomodarse las ropas y tomar del piso el dinero del “viaje” salieron de mi cabaña, al salir prácticamente la puerta se desprendió de su lugar cayendo al piso, sin darle mayor importancia la dejaron ahí tirada mientras los veía alejarse, quise levantarme para al menos vestirme pero mi cuerpo estaba en su límite, solo alcance a ver como se alejaban en la oscuridad y sin más perdí el conocimiento.

El canto escandaloso de los Pikipek me despertó ya casi al mediodía, confundida trate de ponerme de pie, inmediatamente note como el cuerpo me dolía a montones, mire a mi alrededor las huellas de la batalla, la mayoría de mis cosas estaban en el piso, destruidas, era evidente que mi humilde cabaña necesitaría mucho mantenimiento para quedar por lo menos decente.

«Ya no será necesario… En dos días más… ¡adiós Alola!» pensé victoriosa mientras con dificultad me ponía de pie recogiendo el dinero dispersado por todo el piso.

Quitándome la ropa que ya estaba bastante maltratada salí de mi cabaña, envuelta solo en una toalla me dirigí camino a la costa para asearme perfectamente, no tarde ni 5 minutos caminando y llegue a la inmensa playa de Konikoni, la naturaleza en Alola es tan abundante que solo necesitas algunas bayas seleccionadas y el mar para quedar completamente limpia y bien perfumada, y el agua del mar hace muy bien su trabajo para relajar el cuerpo y recuperar energías, así que sin perder más tiempo arroje mi toalla a la arena y me sumergí completamente desnuda.

Que delicia… es superefectiva… — dije totalmente aliviada, mientras flotaba boca arriba en el inmenso océano dejando solo por fuera mi cabeza. — son las pocas cosas que extrañare de esta tonta roca…

Estando casi una hora disfrutando del mar chapoteando, sumergiéndome, y aseándome, no dejaba de pensar en el gran viaje que tendría, ilusionada soñaba con conocer Kalos, la torre Lumiose, lideres de gimnasio, la megaevolucion, todas esas cosas tan bonitas que se ven en televisión y porque no, soñar en grande, hasta llegar a ser campeona, seria una gran lección a la compañía pokemon que una nativa de Alola fuera la campeona de su liga, asi no nos volverían a despreciar nunca mas.

<Hambre…>

De repente una voz sonó en mi cabeza, mire hacia la playa y nade hacia la orilla, recogí mi toalla para secarme y envolverme en ella, camine hacia donde me parecio escuchar la voz asomándome del otro lado detrás de un peñasco, apenas heche un vistazo y note alrededor de la playa una gran cantidad de Pyukumukus tanto vivos como muertos.

—Oh pobrecitos… seguramente murieron de hambre…— murmure compasiva mientras tomaba a los caídos y los regresaba al mar, me di tiempo también de revisar a los que aún estaban vivos y seleccionar a los que ya estaban bastante desnutridos para hacer lo mismo con ellos. —Prefirieron morir en un solo lugar cómodos que buscar algo mejor, por suerte yo no seré así…

Aprovechando que mis manos estaban llenas del lubricante que cubre a los Pyukumukus tome un poco para aplicarla en mi piel, a los pocos turistas que llegan les parecen asquerosos, pero realmente desconocen las bondades de este tipo de pokemon, y sinceramente yo no iba a pregonarlo, prefiero mil veces que los dejen tranquilos a que exploten aún más una cualidad de ellos.

Regrese a mi cabaña para terminar de arreglarme, cual sería mi sorpresa que al regresar estaba más presentable que como la había dejado, el techo estaba reparado, la puerta colocada, hasta el catre estaba completamente arreglado y limpio y en mi mesita estaba una gran malasada acompañada de un platillo de verduras, por su olor sabía que eran del restaurant familiar que se encuentra en nuestra ciudad.

—¡Uy! ¡Que delicia, con el hambre que tengo!— dije emocionada y jale mi silla para devorar los manjares recibidos, para una chica como yo era un lujo comerse una malasada, ya que se estaban volviendo tan populares con los turistas que sus precios estaban por las nubes, sin demora la devore al igual que el delicioso menú de verduras, al momento de levantar el plato para sorber lo ultimo que quedaba note que debajo de este estaba una pequeña nota.

Recupera fuerzas y ven a verme— leí en voz baja reconociendo la letra de inmediato, así que sin más termine de comer e inmediatamente me prepare para salir, deje la toalla colgando en el respaldo de mi silla y busque mi ropa, nada en especial, una blusa corta con un short y unas sandalias, mis coletas, alguna fragancia bayal y rápidamente salí para dirigirme al centro de la ciudad con la persona que me había dejado la nota, la única persona que me extrañaría cuando yo me fuera de ahí.

En un par de minutos llegue a la que pronto sería una gran joyería, un local bastante grande pero aun vacío, recordé las tardes que pasaba con algunas otras chicas buscando en cuevas algunos fósiles y piedras para aportar nuestro granito de arena a la persona que siempre trataba de cuidarnos.

—¡Por fin llegas, perezosa! — esperándome recargada en uno de los mostradores estaba la gran Olivia, la que ya estaba elegida por los otros kahunas y la mismísima Tapu-lele para pronto ser la kahuna de nuestra isla, una gran responsabilidad que solo una persona como ella podría tomar.



—¡Alola Tia Olivia!, gracias por la comida, estuvo…

Acercándose a mí rápidamente me tomo de las coletas mientras las tironeaba sacudiéndome la cabeza bruscamente.

—¡Nada de Alola! ¡Te he dicho miles de veces que debes cuidarte!

¡Ay! ¡Duele! —chille adolorida mientras mis ojos me daban vueltas por el tremendo regaño y sacudida que Olivia me estaba dando.

—¡No te hagas tonta! Ayer durante la tormenta fui a tu casa— dijo bastante molesta.

«Ay necrozma… ella lo sabe!» Pensé muerta de la pena mientras mi rostro no podía disimular la sorpresa y la vergüenza.

No sé de que estas…

—¡Eres la primera que se queja en la mala reputación que tiene Alola! ¡Te molesta tanto que los turistas digan que aquí solo hay sirvientas y prostitutas! ¿Y ahí vas tu a perpetuar ese estigma? — me dijo realmente molesta, pero en un tono más maternal, yo tenía el rostro completamente ardiendo por la vergüenza.

Lo- lo siento… —dije derrotada.

Olivia me soltó mientras movía la cabeza en negación.

—¿Sabes? En dos noches es mi ascenso a kahuna, como sabrás, mi labor ahora será con los espíritus guardianes y todas las responsabilidades que vienen con eso, ya no tendré tiempo para cuidarlas a ustedes y lo que menos quiero es que sigan viniendo personas aprovecharse— me dijo en tono serio y preocupante —Aparte, esa pandilla que se está formando en nuestra región no me gusta nada, están reclutando a muchos jóvenes que como tú, no tienen alguien quien los cuide.

Bueno, al menos ya podrá vestirse como le gusta y no como si también fuera una pandillera ¿no lo cree?

Suspirando resignada tiro de su top observándose ella misma.

—Sabes que esto lo hacía para hacerme la dura ¿no? quería imponerme para que se sintieran protegidas y seguras, y lo único que logre es asustar a los chicos que me pretendían y darle una mala imagen a esa otra chiquilla que se fue con esa pandilla—dijo en un tono de autocompasión.

—¿Quién? ¿Plumeria? La otra vez vi que se estaba tatuando el abdomen… — dije queriendo informarle, lo cual la desanimo aún más.

Se llevó ambas manos a la cara, con una expresión totalmente deprimida por la noticia que le acababa de dar.

Y creo que hasta se cambió el nombre a Francine—remate el chisme.

Agacho completamente la cabeza, con los hombros caídos, podía sentir su sentimiento de fracaso en el aire.

—¡El caso es que, no tienes que preocuparte por nosotros tia! ¡Ya no somos unas niñas! Y si tomamos malas decisiones es solo nuestra responsabilidad, yo no te culparía por nada malo que me llegara a pasar.—dije queriendo animarla.

Enderezándose me miro a los ojos con melancolía y muy seria me dijo:

—Y tú sigues con la idea de irte de aquí ¿no es así?

No pude contestar, solo desvié la mirada mientras hice un puchero de fastidio pues ya sabía que seguía.

—No puedo creerlo… ¿que tienen las jóvenes hoy en la cabeza?

—¡Tenemos sueños! —le dije desafiante— ¡sueños que en esta isla nunca se cumplirán! ¡Acéptalo! Nunca nos darán la liga y si así fuera, ¿qué respeto tendríamos por eso?, ni siquiera tenemos bonitos gimnasios y todo lo que se necesita!

—¡Pero tenemos nuestras tradiciones! ¡nuestra magia! tu y yo somos de una línea de sangre muy especial ¡y sé que lo sabes! sé que también puedes escuchar y sentir las emociones de los pokemon, y somos muy pocas las que tenemos esa conexión, ¡no la desperdicies!

Quizás para ti es fácil decirlo, serás kahuna, todo tu talento se aprovechara ¿y yo que? —Dije soberbia— Si bien me va, terminare trabajando como mesera en el restaurant familiar de aquí, o pescando, o quizás ordeñando miltanks

—¡Al menos es algo mas decente! —replico enérgica Olivia.

Saque de mi short la bolsa con el dinero que había ganado la noche anterior y lo avente delante de ella en el piso.

—¡La decencia no paga las cuentas! ¡Toma! Lo gane para ti, con esto ya estas mas cerca de pagar tu local por completo. —dije insolente— ¡tardarías 1 mes en ganar este dinero “decentemente”!

Una sonora bofetada se escuchó en todo el local, el tiempo se detuvo en ese momento, solo sentía frustración e ira mientras veía de reojo a Olivia quien tenía los ojos llenos de lágrimas…

—Perdóname… no quise— dijo arrepentida por su acción, no la deje hablar y corrí hacia la salida, furiosa, estaba como en trance por la ira, adolorida de la mejilla y humillada por la persona que más estimaba, casi olvide el dolor de cuerpo que llevaba por lo que acababa de pasar en la madrugada, la brutal forma en la que había sido sometida, montada y sodomizada.

Regrese a la playa y ahí seque mis lágrimas, camine unos cuantos minutos por todo el borde y al final me dirigí al faro para sentarme a contemplar el paisaje y meditar.

«¿De verdad es tan malo querer seguir los sueños?» Preguntaba en mi mente mientras arrojaba al mar algunas piedritas que fui recogiendo en mi caminata, las dudas ahora comenzaban a aparecer mientras que el sol nuevamente se empezaba a poner.

<¡Encontrada!>

Una vocecita en mi mente y los ladridos de un pequeño rockruff me sacaron de mis pensamientos, no había duda, era el pokemon de Olivia que había seguido mi rastro hasta ahí, sonreí resignada mientras lo cargaba y este efusivamente lamia mi cara.

—¡H-ey! ¡Tranquilo! ¡Ja ja ja! ¡Me haces cosquillas! —apretando en mis brazos al animoso canino para tranquilizarlo note que alguien se sentó a mi lado, rockruff inmediatamente se detuvo mirándome a los ojos preocupado, bajo de mi regazo mortificado, yo no dije nada, solo mire al piso con desánimo.

Un silencio incomodo se hizo por unos minutos cuando ella dio el primer paso.

—¿Sabes? Creo que me cortare el pelo— dijo Olivia mientras entre sus dedos sostenía un mechón de su larga cabellera mirando sus puntas.

—¡¿De verdad?! — Dije sobresaltada —pensé que te gusta mucho traerlo así…

Al decir eso caí en su juego ya que le había dirigido la palabra nuevamente, Olivia me dio un sobre, lo tome rápidamente y al abrirlo mire que era el dinero que le había dado, sin pensarlo de un rápido movimiento lo arroje al mar.

—¿¡Que estás haciendo!? ¡Es mucho dinero! —sin pensarlo se arrojó de un clavado tras el sobre, quede algo confundida por su acción, pues supuse que sería una escena simbólica pensando en que a ambas no nos interesaba el dinero mal habido, completamente empapada regreso con el sobre que puso a mi lado, quedando ella frente a mí se quitó el top blanco que llevaba, bajo este, un hermoso y coqueto bra color rosa purpureo se dejó ver, de trazos de encaje muy femenino y delineado con bellos listones que trazaban su pecho, no cabía duda, realmente ese era el verdadero ser de Olivia, uno muy femenino que por culpa mía y de las muchas chicas que cuido, no había podido expresar del todo.


T-te queda muy bien ese color —dije sin poder mirarla a la cara aun— E-en general, creo que el color rosa te queda muy bien, deberías usarlo más…

Con un maternal gesto pego mi cabeza a sus pechos abrazándome calurosamente con ambos brazos, yo que aún seguía sentada solo la abrace por la cintura y me deje llevar por ese sentimiento de protección, al juntarnos de esa forma podía oír su corazón, el mar, el susurro del viento en las palmeras, pude escuchar a toda Akala regalándome su espíritu maternal en ese momento, como cuando alguien quiere protegerte eternamente…

Pero sabe que no es posible…

Separándome de ella lentamente la mire a los ojos, ambas los teníamos llenos de lágrimas…

Tia Olivia… yo…—dije sollozando.

Agitando la cabeza en negación dijo amable.

—Solo dime Olivia, creo que ya eres muy madura como para seguir diciéndome tía— sonriendo como ella siempre sabe hacerlo remato el momento —además, si me sigues diciendo tía me vas a espantar a los pocos pretendientes que aún me puedan quedar.

Abrí los ojos haciendo un gesto de incredulidad y segundos después ambas explotamos riendo por sus ocurrencias, apenas vi que había dejado de reír cuando ella me extendió su mano derecha con el puño cerrado, curiosamente observe y ella la abrió poco a poco, vi que en su palma tenía su pendiente derecho, esos que estaban hecho con cristales muy similares a los que estaban llamando en Alola como cristales Z.

P-pero Ti… quiero decir ¡Olivia! ¡tu amas estos pendientes! siempre nos decías que te ayudaban a concentrar esos dones que Akala te había regalado— dije muy sorprendida.

—Con más razón lo necesitaras para tu viaje— dijo totalmente positiva —necesitaras mucha suerte y que tus dones también estén afinados, quizás con un poco de practica también puedas sentir esa conexión con los pokemon como yo la siento, además quiero pensar que en donde estes siempre habrá una conexión entre nosotras.

Sorprendida y casi incrédula lo tome, rockruff comenzó a ladrar expresando su felicidad, quise rechazar su regalo pues ella realmente amaba esos pendientes, pero por el momento, ese pendiente derecho era más como un regalo de despedida, ya que simbolizaba que ella había aceptado que yo me iría.

—¡Te prometo que daré lo mejor de mí para ganar la liga!— dije ahora bastante animada— ¡ya veras, pondré el nombre de Alola muy en alto!

Olivia me tomo de los hombros.

—Sea cual sea el camino que elijas tomar, hazlo lo mejor que puedas, y siempre da lo mejor de ti destacando por los demás, siempre es mejor ser la reina de las meseras a ser la bufona de las campeonas.

Pensando en su extraño consejo en mi inexperiencia me sonó a que tenía mucha razón, así que me sentí muy confortada en ese momento.

—Entonces… ¿crees que el rosa me va bien? — dijo haciendo una coqueta pose.

—¡Totalmente! ¡Y pulseras, muchas pulseras, hechas con esas piedras y cristales que tanto te gustan! —dije emocionada

—¡Y unas sandalias! De esas con tacón corto ¡adoro esas! ¿Las has visto? ¿Las que están en el aparador de la boutique de KoniKoni?— decía Olivia quien ya se veía también muy alegre

—¡Uy si! ¡Esas están muy de moda con tobilleras, de esas bien decoradas y coquetas! — dije visualizando los accesorios tan femeninos.

—Y… y… muchos colgantes, de esos como hechos de cristales! ¡O piedras! ¡Que representen mi tipo, la gran Kahuna tipo roca que seré!

¡Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihhhhh! —chille levantándome emocionada dando saltitos.

¡Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihhhhh! —chillo Olivia que hacia lo mismo que yo.

Aprovechando la emoción del momento tome el sobre de dinero y lo puse en los pantalones de Olivia.

Ten úsalo… de verdad… lo gane para ti… ¡sea como sea! Cómprate la ropa que tanto te gusta, pero que esta vez sea más femenina, más sensual, ¡más Olivia! —Dije convencida — te juro que si me lo vuelves a dar lo vuelvo a arrojar al mar.

Olivia me miro con dudas, con resignación sonrío.

—Está bien… pero te guardare el cambio, cuando regreses te lo daré.

Cuando sea campeona vendré por él, y por los intereses, ¿eh? —dije llena de confianza.

Ya había oscurecido, así que decidimos regresar, pasamos a casa a tomar un poco de néctar de baya pinia y de ahí nos despedimos.

—¿Vendrás a verme cuando sea la ceremonia de asenso? —Pregunto Olivia con ilusión.

—¡Por supuesto que sí! Cómo no ver la primera noche de mi tía ¡digo! ¿De la gran Olivia como kahuna?

—¡Te estaré esperando! — dijo con confianza mientras daba la vuelta agitando la mano aun mirándome, unos pasos más la mala suerte hizo que con una piedra tropezara y termino con la cara en el piso.

—¡E-estoy bien! —dijo firmemente disimulando el dolor, rockruff lamio sus manos consolándola, mientras ella lo acariciaba y se volvía a poner de pie, nuevamente agito la mano mientras seguía avanzando, rockruff se quedó ahí unos segundos mirándome con tristeza, como sabiendo lo que realmente pasaría, un instante más, siguió a Olivia

Dos noches después…

Los tambores en toda Akala sonaban fuertemente, las hogueras eran puestas al máximo, los cantos tradicionales entre humanos y pokemon haciendo esa conexión tradicional se sentían en todo el ambiente, una joven Olivia estaba tomando lugar como Kahuna de la isla Akala, se sentía la protección ahora nuevamente en toda la isla, se podía sentir la energía del espíritu guardián, de la traviesa Tapu Lele aceptar a su nueva servidora y con felicidad los nativos de ahí celebrarían con desafíos y banquetes.

Yo iba ya en un barco, camino a Kalos, lamentando el no poder haber asistido al ascenso de Olivia, pero con la esperanza de que mis sueños se hicieran realidad, con nostalgia mire el pendiente derecho que recibí de Olivia como la última conexión que tendría con ella, con Konikoni, con Akala, con Alola…

Después de mirar como desaparecía en el oscuro horizonte la región de Alola guarde el pendiente con mucho cuidado, en una cajita para conservarlo y usarlo después cuando necesitara aún más suerte, quizás el destino me depararía algo mucho mejor…

Quizás…


Continuara...
Para cuando la sgte historia de Serena 18+
 
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Tus historias con Serena son muy buenas que dan ganas de ver más de ella, pero por ahora, el que uses otros personajes da un aire fresco.
 

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