Oneshot Locos encuentros en Navidad

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Caminando bajo la nieve Daisuke, Ken, Miyako e Iori junto a sus compañeros digimon seguían avanzando aunque sus pasos se hacían lentos cada vez más.

— Solo hay nieve en este lugar, ¿estaremos perdidos? — dijo preocupado Daisuke mientras cubría su rostro con su brazo.

— ¡Pero si lo que querías era jugar con nieve! —. Gritó Miyako — venimos sólo porque nos engañaste que habías visto a un digimon sospechoso con armadura negra y una gran capa, cuando en realidad querías prepararle una sorpresa a Hikari construyendo cosas de hielo y nieve cuando ni siquiera tienes esa habilidad. Y luego ya no podemos regresar a casa porque la puerta está cerrada.

— Daisuke dijo que si lo hacíamos una y otras vez tarde o temprano lograríamos construir un castillo de hielo—. Interrumpió Veemon.

— ¿Aunque le costara diez mil años?— arremetió Hawkmon.

— No tiene caso pensar en el pasado, lo importante es salir de aquí—. Intervino Ken quien llevaba a Wormmon en sus brazos.

— Amigos veo luces por esa dirección—. Dijo Iori mientras señalaba a algún lugar.


Todos después de unos minutos de discusión decidieron ir hacía ese lugar.

Para su buena suerte se trataba de un mercado Digimon, uno muy concurrido por cierto. A cada tienda que llegaban veían adornos navideños y los Digimon del lugar gozaban felices comiendo y bebiendo.

Siguieron deambulando hasta llegar a un restaurante atendida por un grupo de Vegiemon, y al solo acerca recibieron chocolate caliente y unas empanadas a la vez que les decían “Feliz Navidad”.

Los niños alegres y sus compañeros digimon comieron gustosos sin saber lo que ocurriría a continuación, y sin contemplar las sonrisas maliciosas de los Vegiemon.


Luego de descansar un rato los niños decidieron partir, pero fueron interceptados por los VIgiemon.

— ¿¡A dónde van sin pagar la cuenta!? —. Dijo un Vegiemon muy enojado batiendo sus lianas como si fuera un látigo—. ¡Comieron y tienen que pagar!

— ¿No era gratis? Ustedes nos dieron el chocolate, nosotros no pedimos nada— respondió Daisuke algo confundido.

— ¡Claro que no! Nuestra atención es rápida, todo el mundo sabe que si se paran en nuestro local por un segundo se consideran clientes—. Interrumpió un RedVegiemon, dueño del local—. Si no tienen dinero, aún hay otras formas de pagar, y no tiene nada que ver con lavar platos. Serán convertidos en datos y ofrecidos como sacrificio al amo de las profundidades. ¡AL ataque!


Los niños elegidos trataron de hacer evolucionar a sus digimon, pero estos no pudieron porque el chocolate y la empanada habían sido fabricados especialmente para debilitar digimon de su etapa, y al parecer no afectaba a los humanos. Así que fácilmente todos fueron capturados por las lianas de los Vegiemon. Y hubiesen muerto si en ese momento no aparecían los guardianes de la nueva frontera que habían recibido una alarma de emergencia porque se había identificado humanos en el Digimundo.

— Alto ahí hiedra venenosa. En nombre de los guardianes quedarán bajo arresto por acumular datos que alteran el orden del Digimundo.

— ¿¡Quién demonios son ustedes!? —gritó RedVegiemon—. ¿No ven que estamos ocupados en este momento?

— Somos los guardianes y escuchamos todo lo que dijeron—. Dijo un digimon con apariencia de lobo portando una armadura plateada. — Me presento, soy Wolfmon de la luz.

— Y yo Agnimon del fuego. ¡Oye, yo tenía que presentarme primero! —. Refunfuñó un digimon con cabellera dorada y armadura rojiza.

— Da igual —. Le quieto importancia al asunto Wolfmon—. Si no terminamos rápido aquí mi familia comenzará a preocuparse.

— Tienes razón, en mi casa deben pensar que tengo problemas del estómago si supuestamente estoy en el baño.

— ¿Guardianes? Esto es malo, todos los Vegiemon prepárense para atacar con todo—. Ordenó el jefe, RedVegiemon.


En ese preciso momento de las múltiples tapas de alcantarillas que estaban en la calle brotaron un sin número de Vegiemon quienes se aventaron encima de Agnimon y Wolfmon, quienes parecían perdidos por la gran cantidad de enemigos. Pero…

— ¡Doble-Spirit evolution! ¡Aldamon!

— ¡Doble-Spirit evolution! ¡Beowolfmon!

Dos nuevos guerreros emergieron, quienes rápidamente se encargaron de absorber los datos de los Vegiemon usando su D-Scan luego de derrotarlos, y la misma suerte corrió el jefe RedVegiemon.

— Dijimos que teníamos prisa—. Dijo Aldamon.

— Muchas gracias por salvarnos—. Agradeció Miyako, seguido de los demás.

— Si nuestros compañeros no hubieran estado debilitados nosotros podríamos habernos encargado de esos simples Vegiemon —. Daisuke apretaba los puños.

— No perdamos tiempo, regresemos al mundo humano —. Dijo Beowolfmon —. ¿O acaso planean pasar la Navidad en este lugar?


Y sin perder tiempo los guardianes guiaron a los niños hasta el Trailmon que los llevaría de regreso a su anhelado hogar. Los niños subieron al tren mientras los guardianes tuvieron una pequeña discusión.

— ¿Así que dicen ser niños elegidos que combaten junto a sus digimon contra las fuerzas del mal? No lo sé Beo, parece falso.

— Tienen cosas parecidas a los D-Scan que llaman Digivice, me gustaría saber más, pero lo mejor será regresar a casa, además no veo que representen algún peligro, sino luego tendremos que encargarnos de ellos.

Ambos también embarcaron al tren regresando a la normalidad y mostrando su forma humana.

— ¿Ustedes son Digimon que pueden tomar la apariencia humana? —. Preguntó curioso Iori.

— Nah, somos humanos que digievolucionamos en Digimon. Mi verdadero nombre es Takuya.

— Oye, Takuya. ¿No estabas preocupado por si eran sospechosos?

— Relájate, Kouji. Sólo bromeaba allá fuera, míralos no son simpáticos y tienen buenas historias~ Además hoy es Navidad y tenemos que darnos prisa por regresar, ellos también deben estar emocionados por regresar a casa ¿verdad?

— Si, así es—. Interrumpió Daisuke —. También tenemos muchísima hambre.

Mientras todos reían por el comentario, el trailmon se movió bruscamente y las luces se apagaron.


Al encenderse las luces de nuevo. Se dieron con la sorpresa que tanto Takuya como Kouji habían desaparecido y se encontraban en un tren común y corriente que se detuvo en la estación de Shibuya donde bajaron desconcertados.


Pero al final todo terminó bien, cada uno volvió a su hogar a pasar Navidad con su respectiva familia.
 

Yo soy solo un Mic
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Este es el crossover más ambicioso de la historia (?), Me gustó cómo se manejo, además de dejar recalcado la existencia de multiversos, sería interesante como un preámbulo a una historia más larga.
 
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