Original Fic Los viajes del alma

Krauser san

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4 Oct 2018
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Largos días y placenteras noches lectores, empezando este año me propuse una meta, crear una historia nueva que guarde pequeños guiños a mis otras historias, en esta ocasión se trata de un conjunto de historias de fantasía, ficción y romance acerca de la vida y la muerte, viajes a otros mundo y la creación de los mismos, historias de maldiciones dramáticas y desgarradoras, y la lucha por un nuevo mundo libre de ataduras, libre del cuerpo y la carne.
Exploraremos como reaccionamos ante tales eventos dramáticos y encuentros con lo desconocido. ante ustedes el primer capitulo de los viajes del alma.
En una ciudad llamada Mandalla vivía Roy Chambers, un adolescente de diez años, aquella ciudad era inmensamente enorme ya que tenia muchos barrios de clase económica media-baja. Mandalla se ubicaba en el País de Thingtol un gran país asediado por la corrupción y las guerrillas que sucedían en la frontera con Clartisan un país pequeño vecino que se independizo del yugo Neo-totalitario de Thingtol. Mandalla era la capital de aquel problemático país. Roy ya para su corta edad era consciente de los temas de su país por varias fuentes, su padre, su madre y su queridísima maestra Miriam Loyecta, su profesora de lenguaje y literatura.

Roy cursaba el sexto grado de primaria y era un chico aplicado es su escuela la cual tenía por nombre Jhon Askinton Nº2050. Aquel nombre era en honor a un investigador que hace cincuenta años descubrió la vacuna contra una influenza que había azotado gran parte del país de Thingtol por mas de diez años y que casi lleva el país a la ruina. Roy sabia de esto por las clases de historia de Mandalla- “de la edad moderna a la contemporánea”.

  • Roy, ¡hey! Hoy no te duermas o quieres que el profesor de historia te llame la atención y te saque al frente como la clase pasada.
Aquel era William Dovenet, amigo de Roy desde el primer grado.

  • ¡Ya! ¡ya! William no me asustes, me amanecí jugando videojuegos de nuevo.
  • Los lujos de ser un hijo único, no tienes un hermano pequeño que te joda verdad Roy.
Respondió William, el era el penúltimo de cuatro hermanos, La familia Dovenet era una de las mas numerosas de la zona, he incluso a veces podrías toparte con alguien con el mismo apellido y al final resulta ser un tío o un primo lejano de William.

La clase de historia había terminado y los dos amigos salieron al receso, en los pasillos vieron una figura familiar, antes que ellos pudieran hablar primero la joven hablo.

  • De nuevo perdiendo el tiempo como siempre, eh, William y Roy, acuérdense que tenemos trabajo y antes de la hora de salida debemos reunirnos para presentar esa monografía a la profesora de lenguaje y literatura.
Era Ana Tenoda, Amiga de Roy y William desde el primer grado. Aunque en quinto grado los separaron de salones por que comenzaron a llevar diferentes materias, aunque en algunas coincidían y no dudaban en hacer grupo.

  • Si, Ana lo sabemos. Por ahora tenemos solo quince minutos para relajarlos y estirar un poco las piernas “bosteza” que sueño, me da la clase de historia, muchachos vamos por unos refrescos.
El trio bajo las escaleras al patio donde se encontraba la proveedora de golosinas y refrescos, en aquel lugar había bastantes adolescentes haciendo diversas actividades, unos conversando sentados en las varias sillas con mesas dispersas por el campo, otros en tanto jugando futbol y otros más tranquilos pintando, en el camino se cruzaron con Yulisa Anaten. Roy con un gesto la saludo, he igual también la saludaron William y Ana, después continuaron su camino hasta la tienda.

  • Al perecer sigues avergonzado con lo que paso con Yulisa, eh…Roy.
  • Como no estarlo, si me fui a los golpes con Ramon Taranta por que a los dos nos gustaba Yulisa.
  • Es normal a tu edad—dijo Ana quien ya estaba haciendo el pedido de los refrescos.
Hace unos meses Roy y Ramon como todo adolescente de su edad tenían un gusto en común, les gustaba Yulisa, aquella chica con orejas de gato y cabello verde natural, ojos esmeraldas y piel clara volverían loco a cualquiera. era un día de marzo del año pasado cuando los dos se enteraron por chismes que a los dos les gustaba la misma chica. Roy conversaba con Ana cuando paso, Ramon dio el primer golpe por la espalda, algo que indigno en demasía a Roy quien respondió como una fiera desatada. Había dado en el punto débil de Roy la cobardía y la traición era lo que mas le disgustaba. Tenia una riña con Ramón no solo de ahora sino de mucho antes desde cuarto grado de primaria cuando el les dijo a todos un secreto de Roy, el temor a los cangrejos de mar.

  • Si, yo creo que ese Ramon se merecía mas golpes. Menos mal que este año ya no estudia con nosotros y se cambio de colegio. Al final podría decirse que ganaste tu Roy.
  • No lo creo William. Aun siento como vergüenza estar al frente de Yulisa. Siento mucho temor o no se como que pierdo fuerzas y me pongo “débil” sabes.
  • Deberías hablar con Yulisa cuando tengas tiempo Roy—Respondió Ana mientras bebía su jugo de naranja con kiwi.
  • Si, creo que al final tengo que volver a hablar con ella y tenerle mas confianza. Pero desde que nos separaron de salón por “políticas” del país, siento que he perdido más la confianza.
  • Tranquilo Roy, veras que al final saldrá bien, tratare de coordinar una cita con Yulisa, por suerte este año compartimos algunas materias y tratare de hacerme su amiga—Dijo Ana con una enorme sonrisa.
Aquellas “políticas” que se refería Roy eran que en la cultura de su país y en especial de Mandalla la capital. A partir del sexto grado separan a los jóvenes en diferentes materias según su sexo. A las mujeres mas se las culturiza para la atención del hogar y las actividades productivas como ganadería. Confección textil. Cocina, entre otras. Y mientras tanto a los hombres se les educa en el ámbito de la ciencia, militar, filosofía y administración. Ya que el patriarcado estaba muy enquistado en Mandalla y también era una de las grandes diferencias con el resto de países del mundo que eran más liberales. A la mujer se le veía como belleza, cuidadora y procreadora de hijos, y a los hombres se les veía como Inteligentes, Fuertes y líderes. Roy le desagradaban estas cosas, pero tenía que mantenerse callado para guardar las apariencias.

Ya el trio regresaba a clases cuando William le hiso una pregunta a Roy:

  • Por cierto, Roy, ¿con que juego te amaneciste esta vez? Tal vez también un día tenga la oportunidad de amanecerme, pero antes hacer dormir a mi pequeño hermano para que no interrumpa mis sesiones de juego.
  • Bueno, el videojuego se llama “Torres y Dragones”, un mundo donde tienes que administrar, fortalecer a héroes y tratar de derrotar a las fuerzas del mal, que vienen por oleadas para destruir tu reino, también se puede jugar con varias personas.
  • Muy interesante—Dijo William
  • ¿y que paso con el juego “Draconia”? —Dijo Ana
  • Me aburrí, fue un error elegir un juego RPG de turnos, creo que no es lo mío, me resulta denso.
  • Tonterías Roy—Respondió William con un además carismático—solo es cuestión de adaptarse a la nueva mecánica, ya que esos juegos presentan un desafío que otros juegos no son capaces de imitar.
  • Lo que no me gusta de ese juego es lo cliché de la historia.
Respondió Roy mientras terminaba su jugo, él le explicaba a William que la historia de “Draconia” consistía del típico héroe que tiene que salvar al mundo del rey demonio, además de tener el “poder de protagonista” podía ligarse a las mujeres que quisiera y cuando se le venga en gana.

  • ¡Que irreal! Ni que las mujeres fuéramos tan fáciles—Respondió Ana.
William trataba de defender tanto el juego que ya resultaba chistoso, los amigos se despidieron y fueron a sus respectivas clases. Roy y William a la clase de Aritmética y Ana a clase de Economía básica.

Roy entro al salón y se sentó en su sitio ya antes designado, mientras escuchaba la clase recordó un evento que sucedió hace años, el lograr sacar el diploma de inter-colegios de matemática, especialmente el tema de aritmética era su favorito. William quien no dominaba mucho la aritmética siempre le pedía a Roy que le explicara los temas que le resultaban más complejos, Roy siempre lo hacía. La clase continuo sin ninguna eventualidad, solo las mismas preguntas que se hacían los estudiantes Roy ya sabia las respuestas de antemano, pero al ser un tanto tímido o parecer un sabelotodo el siempre callaba. William sabia de esto, pero en ves de ayudar que venciera su timidez, le decía que esta bien lo que hace, Así no se ganara la atención de todos y tampoco se ganara la atención de los bulllys. Ya terminada la clase llego la hora de volverse a encontrar con Ana para poder terminar la monografía y presentarla a la profesora de lengua y literatura.

Roy le tenia una fuerte estima a Miriam Loyecta, la profesora de lenguaje y literatura. Ella en una ocasión descubrió el hobby de Roy el cual era escribir historias. Desde ese día se hicieron muy amigos e incluso le daba tips para poder mejorar sus historias, ya que ella le comentaba que había publicado recientemente un libro acerca de una historia de unos héroes que viajan alrededor del mundo en busca de un elixir para volver inmortal a su Emperador, el cual ya estaba en la etapa final de su vida. Es una visión de la historia de los principios de Mandalla cuando era gobernada por emperadores, hasta hace unos cien años cuando el pueblo de independizo en la llamada “Guerra de la Rosa negra” el nombre se debió a que decían que había una flor con la particularidad que al beber el te de sus hojas te hacia inmortal. Pero en este caso era más que toda una guerra por el comercio del té que dominaban los emperadores, el cual ellos aun trataban a su gente de manera feudal en pleno siglo diecinueve.

Roy se quedaba a veces haciendo con Miriam horas extras, hablando de sus historias y dándose críticas constructivas.

William y Ana sabían que Roy le gustaba escribir y por eso siempre le pedían para hacer grupo para las monografías, Roy no se negaba ya que era una oportunidad de pasar mas tiempo juntos ahora que los habían separado de salones.

  • Chicos que tal—saludo Ana—vamos a la biblioteca para dar los toques finales a la monografía sobre “el adverbio y su utilización en el idioma” y poder ir a nuestras casas.
  • Hoy te quedaras de nuevo ¿Roy? —dijo William curioso
Roy no sabía que responder, sabían que se quedaba con la maestra horas extras pero la verdad sentía que no le correspondía decirles que hacían exactamente. Agarro algo de valor y les dijo:

  • Si, estoy pidiéndole que me ayude a resolver un tema de literatura clásica, solo será un rato de allí de voy a casa.
  • Bueno Roy—Dijo Ana—estaba pensando ir contigo y con William a comer algo por allí.
  • Oh bueno, sino dejémoslo para mañana—respondió Roy.
  • Si así será, mira mañana ya no te quiero oír una excusa, mañana si o si salimos de paso es fin de semana, nos desestresaremos un poco—dijo William.
Sin mas preguntas el trio llego a la biblioteca, demoraron una hora en terminar la monografía y fueron al salón de lenguaje y literatura. Allí se hallaba Miriam Loyecta.

  • Hola chicos que tal los estaba esperando—dijo Miriam mirándolos a los tres detenidamente—¿terminaron la monografía?
Al unisonó los tres respondieron —“Si, maestra”— y se rieron un poco de la coincidencia, una vez entregado William y Ana salieron del salón, se despidieron de Roy y Miriam, cerraron la puerta del Salón de lenguaje y literatura.

  • Bueno…Esta vez estaremos mas tranquilos Roy, Dijo Miriam mientras caminaba hacia la puerta del salón, cerrándola con llave.
  • Si, maestra, estoy muy a gusto de que me ayude con mi proyecto de historia. Quiero convertirme en un gran escritor como usted.
Miriam quien tenia veinticinco años, egresada de la universidad de Unflare, donde era el bastión liberal dentro de la totalitaria Mandalla. Era una mujer semi lobo, alta y de cabellos largos color blanco, piel clara y ojos color rubí. Cualquier hombre que la mirase quedaría embobado con su belleza. Ella actualmente esta escribiendo una nueva historia, que tal vez si se llegara a publicar podría ser enjuiciada. Una historia sobre un grupo de personas que se revelan con el sistema mediante practicas no legales. Esta historia ya le había comentado a Roy inspirándolo a que escriba mas historias acerca de ese ese tema.

  • Roy, como te decía, este país esta sumido en una gran crisis moral. Tengo miedo todos los días cuando salgo a la calle, miedo a que en un atraco pueda morir por una bala perdida asesina.
  • Si, Miriam, yo llego siempre a mi casa para refugiarme y evitar que mi miseria me controle.
Miriam se sentó al lado de Roy y comenzó a acariciarle las orejas, mientras Roy se sentía cada vez mas y mas raro. Esta sensación ya la había sentido antes siempre con su maestra que siempre en horas extras tienen los mas apasionados encuentros con ella. Claro él no podía decírselo a sus amigos ya que generaría un problema terrible en el colegio y expulsarían a su maestra. Pero si eso llegase a ocurrir hay siempre un plan B para todo, tiene su numero celular y su red social para estar siempre en contacto con su querida maestra.

  • Miriam, oh…Miriam no tienes miedo que nos espié alguien por las cámaras de la escuela.
  • Las cámaras siempre están desactivadas. No le pagan suficiente a los que las mantienen, además me he asegurado que a esta hora nadie pase por esta parte del colegio, así que estamos solos por lo menos un par de horas. Depende cuando decidas quedarte.
  • ¡Usted me inspira mucho, maestra…! Ngh ¡
La mujer se desabrocho la camisa y quitándose el sostén dejo al descubierto sus preciados tesoros, grandes, por cierto. Roy como un bebe recién nacido comenzó a acariciarlos y succionarlos, despacio y suave.

  • ¡Ummmm…si!!que rico ¡—gemía Miriam mientras no dejaba de mirar a Roy.
  • Esto es lo mejor…siento que estoy en el cielo.
Miriam comenzó a ver cada vez mas excitado a Roy. Lo volvió a mirar ver sus ojos arrones claros y su hermoso rostro ya que él era también un semihumano.

  • ¿quieres ir al paso dos? —pregunto Miriam coquetamente.
  • Por supuesto que si mi querida maestra—dijo Roy
Sin mas tiempo que esperar el chico se quito sus pantalones, y la maestra también se quito los suyos. Miriam se puso a cuatro patas en el suelo, y Roy sin prisa y despacio comenzó poco a poco a introducir su miembro viril lentamente. El fervor del ambiente era increíble, comenzaron a moverse lentamente mientras ella no dejaba de lanzar pequeños gemidos ya que si gritaba muy fuerte alguien podría escucharlos.

—¡Ummm…Si!!Ngh! ¡mas ¡Mas! Mas rápido querido—Decía la maestra mientras Roy no dejaba de moverse.

El adolescente no dejaba de moverse y seguía con el acto, su vigorosa juventud hacia acto de presencia y provocaba a la maestra, haciéndola gemir incontrolablemente. Después de unos largos diez minutos.

  • Maestra…me estoy viniendo…algo va a salir de mi miembro otra vez.
  • Deposítalo todo adentro, deja de salir tu estrés querido Perrito.
  • ¡Ngh! Maestra—Dijo Roy
  • ¡awwww! Roy—respondió Miriam
El chico termino dentro de su maestra, no contento con ello Miriam procedo a limpiarlo con su boca, una limpieza muy profunda que dejo agotado al chico el cual volcán en erupción volvió a depositar sus cálidos fluidos de amor dentro de la boca de su maestra. Después de un momento ambos de volvieron a vestir.

  • Esta vez sí estuviste estupendo Roy, creo que ya vamos como una hora y me dejaste toda agotada…—Dijo Miriam mientras jadeaba de lo cansada que estaba tras realizar el acto—vuelve de acá a un par de días, te daré la dirección de mi cara y les dices a tus padres que iras de excursión.
  • Si maestra. Esta vez quiero más inspiración para poder crear una historia que revolucione el mundo.
  • Lo harás mi querido Roy, con mis enseñanzas podrás ser el mejor del mundo—Dijo Miriam mientras quitaba el seguro de la puerta.
La maestra alisto sus cosas y acompaño a Roy a la puerta de salida del colegio, se despidieron con un agradable beso en la mejilla. Roy al salir de la escuela miro su reloj, ya iban hacer las cinco de la tarde y partió rápidamente a su casa.

En el camino a casa Roy empezó a pensar en que lo que hacia no era bueno, era muy delicioso hacerlo con ella, pero no debía saberlo nadie. Miriam le conto algunos secretos profundos sobre su persona, ella siempre tiene ese extraño fetiche de meterse con menores ya que las personas de su edad no la satisfacen, según es lo que dice ella. Roy dudaba si creerle o no, pero de que, hacia el amor, lo hacia muy bien y prácticamente con ella fue su primera experiencia desde hace unos meses. El caminaba por la calle cuarentainueve cuando vio una tienda de espejos, se paro frente a ella y se vio cuerpo completo. Orejas de lobo puntiagudas, rostro de un humano, y tenia de pies como los de un lobo, su cola se la habían amputado al nacer ya que en Mandalla ese rasgo estaba prohibido. Roy no estaba de acuerdo con esa ley, además que había casos raros donde nacían niños y niñas con más colas.

  • Si el dolor de cortarse una cola es insufrible siendo solo un infante, como será perder más. Alguien tiene que detener esto—se dijo Roy así mismo mientras se miraba al espejo.
Siguió avanzando, paso por una tienda de discos de música el cual estaba sonando la canción “Knights of Cydonia de Muse”

“No one's gonna take me alive
Time has come to make things right
You and I must fight for our rights
You and I must fight to survive”​

Aquel tema le gustaba, le hacia recordar a un terreno desértico baldío y sin vida, y que de repente salían pistoleros enfrentándose o persiguiéndose luchando por una causa que para nosotros es aun desconocida.

Roy entro a la tienda de discos que se llamaba Kanterloth. Y una vez dentro pregunto al vendedor si tenia discos de post punk, el vendedor el cual apodaban “la torre” le enseño varios cantantes interesantes, Roy ya conocía a muchos, pero había uno en particular que se llamaba “Sudnno”, Roy sin dudarlo compro ese disco para poder escucharlo mas tarde cuando llegue a casa. El se retiro y cerro la puerta del establecimiento y aún seguía sonando la canción.

Roy siguió caminando varias cuadras hasta llegar a su casa, el estaba un poco cansado por los ejercicios que hizo con su maestra, saco la llave de su bolsillo abrió la puerta de fierro principal, paso rápidamente y luego con otra llave abrió la puerta de madera de su casa. Dejo sus cosas en su cuarto y se alistaba para poder bañarse y limpiarse de los sudores del cuerpo de Miriam, mientras estaba haciendo sus cosas se le vino a la mente un recuerdo, ya de hace unos años cuando viajo con su padre y sus primos a las montañas Yucanalatan.

Fue cuando tenia ocho años, se reunieron en su casa y el padre de Roy, Elmer Chambers un policía con mas de quince años de experiencia los llevo a el y a sus primos en su auto particular, aquel auto era de una marca muy popular en Mandalla llamada “Texrex”, era como una camioneta todo terreno, Roy se sentó en la parte delantera junto a su padre y sus tres primos se sentaron atrás. Partieron a las cuatro de la mañana y llegaron a las montañas a las cinco de la mañana. Roy que estaba dormido fue despertado por Nick, uno de sus primos mayores:

  • Ya llegamos Roy, mira que vista tan majestuosa.
Roy asomo la cabeza y quedo anonadado, las montañas lucían muy hermosas decoradas con un manto blanco que solo él había visto en postales o en alguna película. Al salir del auto se dio cuenta que estaban en un verde campo. Un club campestre tan grande que llegaba hasta donde alcanzase la mirada.

Roy y sus primos ayudaron a desempacar a su padre, bajaron las valijas de la camioneta y empezaron a armar el campamento.

  • Bueno, Dijo el señor Chambers. Debemos ver que actividades podemos hacer. Buscare un guía para ir a caballo por un recorrido por el pueblo.
El padre de Roy se puso en coordinación con un guía experimentado de la zona, aquel llego en media hora, vestía de tejanos marrones con un sombrero de vaquero color mármol, traía unos seis caballos, uno atado detrás del otro.

  • Sr. Chambers—saludo el Guía, súbanse a los caballos es hora de partir.
Todos nos subimos a los caballos, aunque Roy necesito un poco de ayuda ya que para su edad era aun muy pequeño para subir solo, pero al final lo logro.

  • No se preocupen de las cosas, estamos en un club campestre así que cuando volvamos estarán en su mismo lugar— dijo Elmer para tranquilizar el ambiente y a los chicos.
El camino fue accidentado, subimos por laderas que eran inescalables si no estuviéramos montados con caballos, galopamos un par de veces hasta llegar a la primera parada, el mirador de Yulac. La vista era muy hermosa, un paisaje perfecto para unas fotos el cual no dudamos en sacárnoslas.

  • Si que fue perfecto ese día—Dijo Roy mientras se bañaba— ojalá que mis padres estén bien. Sobre todo, padre ya que su trabajo es riesgoso.
Roy salió de la ducha mirándose de nuevo al espejo, por un momento pudo ver en el espero un pasaje agreste, Roy asustado parpado rápidamente pero solo vio su reflejo.

  • ¿Qué ha sido eso? — se preguntó Roy mientras terminaba de cambiarse y secarse el pelo con su secadora.
Una vez que se vistió, salió del baño, dejo su toalla tendida en la lavandería de su casa, fue a la cocina para ver que le había dejado su madre antes de irse a trabajar.

  • Pure de patatas con milanesa de pollo. Madre siempre preocupándote en mi alimentación—suspiro Roy al ver que también había una manzana, un plátano, uvas y su jugo favorito.
Calentó su almuerzo en el microondas, lo sirvió junto a las otras frutas en la mesa, agradeció la comida y empezó a comerla, mientras veía televisión. Mientras hacia esto pensaba en su madre.

Illya Mort era una enfermera con más de diez años de experiencia, no siempre le preparaba a Roy su comida favorita, ya que quería alimentarlo muy bien para que sea fuerte como su padre, seguía el consejo de colegas nutricionistas que conocía en el hospital. Hace dos años atrás Roy era cuidado por su vecina la dulce señora Teresa Albedo, una ex trabajadora de seguros en el distrito cinco de Mandalla. Ella lo cuidaba desde los cinco años cuando Roy ya era demasiado grande para las guarderías del hospital. Se hizo amigo de la señora, le contaba historias muy buenas. La señora Albedo era una cinéfila por experiencia ya que su difunto esposo el señor albedo fue un famoso director de cine. Solo tuvieron un hijo que actualmente es diseñador de modas y reside en Zanale, al norte Thingtol.

Pero Roy siempre quiso ser independiente y ya con Diez años este fue el primer año que se queda solo en casa. Y es mucho mejor, hace cosas solo, dibuja y escribe sin que nadie lo perturbe y últimamente se masturba ocasionalmente pensando en Miriam, hasta el teme que se haya enamorado demasiado y por eso no puede confesarle ni a sus propios padres la relación con su maestra.

Acabo su almuerzo y Roy se dirigió a lavarse la boca, volvió a ver en el espejo el mismo reflejo del terreno arrido, volvió a parpadear y este había desaparecido.

  • ¿Qué me esta pasando?, ¿ese jugo habrá tenido alguna droga?
Seguía preguntándose porque veía ese terreno, pero Roy le echaba culpa a su ansiedad que últimamente estaba mas fuerte ya que se acercaban los exámenes del primer bimestre del colegio. Tanto pensar olvido apagar la tele, volvió a bajar ala cocina y al apagar la televisión escucho un ruido extraño, como un pitido el cual se desvaneció fugazmente.

  • Seguro alguien esta encendiendo fuegos artificiales—se dijo Roy, mientras se dirigía a su cuarto a seguir dibujando.
Roy le gustaba mucho dibujar, ya que su padre le había regalado una tableta “Wacom” para poder por fin plasmar sus dotes de artista, algo que su madre había notado y comentado con entusiasmo a su padre, el cual por las buenas notas que había sacado el año pasado decidió comprarle el artefacto a su hijo por mérito de su esfuerzo.

Cerro la puerta de su habitación, en ella había algunos posters de “Scorpions” “muse” “Saicos” bandas de post punk populares en su ciudad. Se dirigió a su escritorio de madera y en el se halla su computadora. Saco su ropa de dormir de su silla y la coloco en su cama. También tenia un librero con varias obras literarias. Al ver el librero recordó un evento del cual se arrepiente tanto, prestar el libro favorito de su padre a un compañero del salón que también compartía el mismo gusto que él, escribir fabulosas historias. Fue un día cualquiera cuando se lo presto a Normal De Ayala. Pero lo que no sabia es que al año siguiente él se cambiaria de colegio ya que su padre de el es ingeniero de minas y esta en constante viaje. Había salió una oportunidad para trabajar en el norte de Thingtol y toda su familia de Norman se iba a mudar a ese lugar. Roy aun mantiene contacto con Norman mediante redes sociales. Pero no le ha vuelvo a preguntar sobre el libro de su padre ya que tiene el miedo de que lo bloquee y no lo vuelva hablar.

Roy encendió su computadora con su mano diestra, reviso su correo y su red social llamada “Lifebook” el cual tenía agregada a su profesora Miriam. Ella le envió un mensaje preguntando si había llegado a casa sano y salvo —sí, llegue intacto a casa—le respondió. Siguieron conversando de lo que había sucedido hoy y otros temas referentes a su historia que estaba escribiendo. Cuando la misma computadora empezó a vibrar un poco. Roy pensó que era algo que estaba fallando en su computadora, pero cuando vio que su cuarto también empezó a vibrar si se asustó un poco.

Inmediatamente Roy salió disparado de su silla, corrió a la puerta de su habitación y la vibración había pasado, pero noto algo raro, una corriente de aire frio salía de su puerta. Él había dejado su computadora encendida pero este evento extraño llamo mucho su curiosidad y decidió investigar que era lo que estaba pasando. Abrió lentamente la puerta de su habitación sin hacer mucho ruido y comenzó a caminar hacia afuera, el viento se sentía más fuerte, se dirigió a donde provenía esa corriente de aire.

  • Es en la concina—susurro Roy mientas cogía un palo de escoba para poder defenderse en caso haya un intruso en casa.
Esta era la primera vez que le pasaba una cosa similar, se acerco lentamente a la cocina y hoyo un leve sonido de piedras cayéndose.

  • Hay alguien en la cocina, estoy seguro.
Sus manos empezaron a temblar mientras se acercaba lentamente a la cocina. Pensó fugazmente que si era un intruso este estaría armado y si lo sorprendía tal vez lo ataque con el arma que tuviera en posesión y lo hiriera de muerte. Roy seguía avanzando lentamente hasta llegar al lado de la puerta de la concina que estaba abierta. No había dudas que la sensación de frio provocada por la corriente de aire provenía de allí. Roy saco lentamente su cabeza para ver lentamente que era lo que publicaba ese viento, que era lo que provocaba todos sus miedos más terribles imaginados, Lo que vio lo dejo anonadado.

La puerta que conectaba la cocina con la lavandería había desaparecido y en su lugar había un enorme portal el cual a través de él se veía un terreno árido, Roy avanzo lentamente hacia el portal, parpadeo varias veces para asegurarse que esto no era producto de su imaginación, miro hacia ambos lados presintiendo que alguien le estaba jugando una cruel broma, pero no. El portal seguía allí, frente a él, imponente. La corriente de aire era cada vez más fría y seca, Él se acercó más y antes de tocar el portal se dijo:

  • Lo que sea que fuese, tengo que prepararme si algo llegase a ocurrir, así que iré por una mochila y algunos víveres si en caso quede atrapado allí.
Roy subió las escaleras, regreso a su habitación saco su mochila y volvió a la cocina y el portal seguía allí. Llevo algunas frutas y botellas de agua, cerro la mochila y se la coloco en la espalda.

  • Bueno estoy listo. Ojalá esto sea de mi imaginación, tocare el portal.
Al tocarlo sintió como si algo lo succionase y sin darse cuenta estaba en otro mundo. Un mundo árido, veía ramas de árboles secas y atrás de el estaba la puerta. Al voltear para mirar la parte trasera de esta se dio con la sorpresa que no había nada, era como si de su lado, de su perspectiva solo el podía verla, pero cuando volteaba a verla de otro Angulo no había nada mas que tierra seca y muerta, y arboles marchitos decorando el lugar. Roy sin mas que mucha curiosidad por el nuevo mundo siguió avanzando por el terreno agreste. Vio en el cielo que el sol estaba en lo alto—debe ser el medio día—se dijo, pero el calor no era tan intenso así que siguió avanzando. Él nunca había conocido nuevos lugares, las únicas veces que salió de caza fue con su padre yendo de visita al médico, o esa vez que fue de viaje con sus primos a Yucanalatan, por eso cuando Ana y William le propuso para salir, es estaba con miedo ya que el casi nunca salía de su casa y de no conocer lugares pensaba que lo tomarían como antisocial.

  • Esta vez me estoy aventurando por mi cuenta, la verdad siempre quise hacer esto—Dijo Roy mientras seguía caminando entre la espesura de un bosque marchito.
A lo lejos se escucho un pequeño bullicio, Roy salió de la espesura y se encontró con un gran peñasco y al mirar hacia abajo vio un pequeño pueblo, las casas eran de madera y otras casas eran de solo de paja, no podía ver muy bien a la gente ya que se veían muy pequeñas, el intento bajar la colina, pero resulto un poco accidentado, por poco se cae y se daña el tobillo. Se sentó un rato a descansar y vio en el cielo una bandada de lo que parecían ser águilas volando en un cielo escaso de nueves.

  • Que hermoso—dijo Roy, mientras también miraba los grandes cerros que estaban rodeando al pueblo, parecía que estaba en un gran cañón, así como las fotos que le enseño su padre cuando estaba de viaje por Teneria, ubicada al oeste de Mandalla.
  • Se parece mucho a Teneria, pero la diferencia es que en ese lugar había edificios enormes, pero aquí solo hay un pueblo que parece que estuviera desmoronándose.
Roy saco su botella de agua y empezó a beberla, cuando escucho a un ofidio cerca.

  • Debo estar quiero, si me muevo rápidamente podría atacarme, pero no lo puedo localizar donde esta ese animal del mal.
Un flechazo rozo la cabeza de Roy y le dio directo a la cabeza del ofidio que estaba escondido en unas rocas cerca a la posición de Roy.

  • Despierta chico, ese Ofidio casi te muerde, si no estuviera serias comida para los gallinazos.
Roy voltio la mirada y vio a una joven, de aproximadamente unos quince años, cabello color rojizo con un traje de cuero, tes trigueña y tenía algunas pecas en su cara, sus ojos eran de un marrón claro. La joven se acerco a el con mucha curiosidad, y miro directamente a su rostro y sus orejeas.

  • Al parecer no eres de por aquí, y tus ropas son muy llamativas, no serás un demonio.
  • Un que, no claro que no ni siquiera se como es un demonio—Dijo Roy
  • Mmm…tendré que hacerte una pequeña prueba.
La chica se acercó rápidamente hacia Roy, cogió su rostro y le dio un beso luego le dio un lamido a su cuello.

  • ¿Qué estas haciendo?, espera—grito Roy mientras la chica se alejo un poco de el.
  • Si, tienes razón no eres un demonio.
  • pero ¿Qué clase de prueba es esta?
La joven de explico que los demonios tienen un sabor particular, además que tenia que hacer esto ya que los demonios suelen ocultarse como personas para poder cazarlas y comérselas. Roy se levantó y se sacudió el polvo, acto seguido se presentó.

La joven también se presentó:

  • Soy Nightfine, Forestal del pueblo de Yicnha, cazo demonios y defiendo a este pueblo desde hace un año que me convertí en forestal.
  • Un Gusto Nightfine, pero no tienes un apellido.
  • ¿Apellido? Hace tiempo que desconozco mi verdadero nombre ya que mis padres están fallecidos.
Roy se tomo una mano a la boca para contener un pequeño grito. Nightfine noto eso y le dijo:

  • Si, eres el ser mas raro que ha llegado aquí. Te llevare al pueblo, tengo muchas ganas de conocerte.
  • Si, si hay comida y agua todo estará bien—le dijo Roy.
  • No te preocupes, soy como la líder de la guardia de ese pueblo así que me dan casi cualquier cosa que pida—Respondió Nightfine mientras caminaba al lado de Roy.
Ambos siguieron caminando hasta llegar a una especie de conjunto de piedras que formaban un tramo hasta el pueblo. Nightfine empezó a contarle a Roy que este pueblo esta en una grave crisis ya que se encuentran casi en el limite del reino de los humanos y los demonios, a veces vienen patrullas del reino de Kunthir, el más grande Reino del mundo ayudar en la frontera. Pero nunca se los vuelve a ver, cada día que pasa temen que los demonios ganen la batalla y arrasen con el pueblo. Ella también le contaba que perdió a sus padres cuando era muy pequeña en un asalto de los demonios en su pueblo natal que antes era territorio humano. Ella vino a Yicnha con su hermana mayor aun cuando habían muchos arboles con frutos, y animales por doquier. Pero poco a poco fueron pasando las estaciones y los árboles marchitaron, también los animales dejaron de aparecer. Ella y su hermana sabían que era una señal clara que el territorio de los demonios se había expandido y en cualquier momento llegarían a destruir el pueblo.

  • Pero ustedes dos no podrán hacer frente si llega una invasión.
  • Estamos entrenando a todos los aldeanos ante un posible ataque—Dijo Nightfine, inclusive ya somos como diez forestales que estamos cuidando el pueblo ante una amenaza, pero si en caso nos superan en número tenemos rutas de escape. Se que todos no sobrevivirán pero que sobrevivan los niños todo estará bien.
Roy quedo un poco triste por la respuesta que le dio Nightfine, él pensó—están decidíos a morir con tal de proteger el pueblo, a su corta edad—tengo que hacer algo para ayudarles, se dijo. Mientras caminaban Roy noto por breves instantes una figura encapuchada a lo lejos, parpadeo dos veces y desapareció.

  • Nightfine viste a esa figura encapuchada que estaba cerca al pueblo.
  • No la llegue a ver, ¿pero estas seguro Roy? —Pregunto Nightfine—no quiero alarmarme por las puras.
  • Si, lo vi y parecía que nos saludaba, pero parpadie y desapareció.
  • A lo mejor debe ser tu imaginación—Dijo Nightfine—tengo la vista más aguda que tú, recuerdas que no pudiste ver a la serpiente.
Roy seguía preguntándose esa figura, pero al rato dejo de dudar y siguió avanzando junto a la joven. Pasaron una hora y llegaron al pueblo, aquel lugar había gente de toda edad, algunos comerciantes con vestidos muy antiguos que Roy nunca había visto en su vida.

  • Ven Roy, entra a mi guarida ya que si estas mucho tiempo afuera la gente pensara que eres un demonio por como estas vestido, yo hablare con ellos primero y les diré que eres un viajero que se perdió ok.
  • Entendido.
Nightfine dejo a Roy en una especie de cabaña rudimentaria, mientras ella salía a conversar con la gente del pueblo. En la cabaña podía verse una chimenea apagada, una gran mesa de madera con varias sillas, armas como espadas, flechas cuchillos, arcos, trozos de carne seca y ropas de cuero. Y una cama de paja tendida con una sabana de seda. En aquella cama había un peluche que por la figura parecía un pony.

  • Que gran cabaña, no huele mal, pero es muy acogedora.
Roy también pudo observar una alfombra de cuero, de un animal desconocido de ese mundo. Roy se sentó frente a la chimenea en un sofá echo enteramente de cuero, madera y paja, el cual estaba un poco duro se echo un rato y se dijo así mismo que no estaría mal quedarse mas tiempo en este mundo, tal vez podía conversar con Nightfine para que salgan de este mundo por el portal, pero la pregunta es ¿le creería? ¿pensaría que estaría loco?, pero al parecer no habría otra alternativa, se lo tenía que decir.

En la mesita se ubicaba una gran jarra de agua tal como Nightfine le había dicho, Roy se rio un poco ya que era de las pocas veces que alguien que conocía cumplía su promesa. El también se pregunto por que la chica no le pregunto acerca de sus orejas y patas de lobo—a lo mejor debe haber seres como yo en este mundo también—se dijo, pero todas sus dudas quedarían resueltas cuando Nightfine regrese. Sin previo aviso se oyo como si alguien golpease la gran puerta de madera. Roy se quedo mudo ya que la puerta de madera empezó abrirse sola, Roy fingió estar dormido y escucho la puerta cerrarse.

  • Mira que criaturita fingiendo estar dormido, que tal si…
La extraña mujer lo como del pie y lo alzo en el aire.

  • Espera, detente ¿quién eres? ¡Basta!
  • Creo que se acabo la aventura para ti pequeño Roy tienes que regresar a tu mundo de una vez.
Roy quedo helado con la respuesta, la mujer vestía una túnica negra, con tres rosas rojas bordeadas de hilos dorados en la parte baja, media y alta de la túnica. La mujer lo soltó y acto seguido Roy cogió su mochila y una pequeña espada que estaba en la mesa.

  • Dime ¿Quién eres? Casi me matas del susto.
  • Jajaja, el pequeño amenazándome con una espadita de metal.
Con un chasquido de sus dedos la mujer derritió la espada que tenia en las manos Roy, quemándole un poco la mano en el proceso. El grito del dolor, pero la mujer lo callo, se quito la capucha y vio que tenia un corto cabello blanco, ojos rojos y alvina. Se parecía mucho a Miriam, pero no lo era.

  • ¿Qué me parezco a Miriam? Eres bien curioso Roy
  • Puede leer lo que pienso, eres un demonio—Dijo Roy
  • Aunque estoy practicando ese poder de leer mentes, no soy un demonio—Respondió la mujer—soy como una especie de mago que protege que se abran portales de la nada y que gente idiota este entrando en ellos.
  • Si me vas a regresar a mi mundo al menos dime tu nombre—dijo Roy.
De repente la puerta de madera de abrió de nuevo y entro Nightfine rápidamente, disparo dos flechas a la extraña mujer que le dieron directo en el pecho. La extraña mujer alvina callo de bruces contra el suelo.

  • La he matado, Roy estas bien.
Roy se levanto del suelo y corrió hacia Nightfine, aun un poco agitado le pregunto si había escuchado conversación con la mujer.

  • Escuche algo que de vienes de otro mundo ¿cómo es eso?
  • Esa mujer tiene razón, no soy de aquí, es mas debemos salir de este pueblo y ocultar el cadáver de la mujer.
Al terminar de decir estas palabras la extraña mujer se levanto rápidamente, corrió con una velocidad increíble y cogió del cuello a Nightfine.

  • Eres muy buena arquera, será un desperdicio si te matara aquí.
La mujer se descubrió su túnica y mostro su pecho, las flechas ya no estaban allí y los huecos que había dejado estaban cerrándose lentamente—Es un poder de renegación, así como los videojuegos que juego—pensó Roy mientras veía como la extraña mujer ahorcaba a Nightfine.

  • Roy…vete…por favor.
  • Bueno Roy lo dejare fácil para ti—dijo la mujer—acompáñame y juntos regresaremos a tu mundo o ella morirá.
Roy sin dudarlo dos veces respondió afirmativamente.

  • Muy buena elección—Respondió la mujer.
Rápidamente soltó a Nightfine dejándola inconsciente, tomo a Roy de la mano y como si magia se tratase el mundo de distorsiono y en un abrir y cerrar de ojos estaban en frente del portal. Roy se sentía muy mareado y vomito las frutas y el agua que había consumido en la cabaña, ya recompuesto se levantó del suelo y le pregunto a la mujer:

  • Si me vas a regresar a mi mundo, al menos dime tu nombre y salva a este pueblo.
  • Este pueblo ya esta condenado a desaparecer, no hay manera alguna de salvarlos—Dijo la mujer—y con respecto a mi nombre, me dicen Claudia.
  • Con tanto poder y no puedes hacer nada por los demás, que clase de monstro aberrante eres.
  • ¡Cállate mocoso insolente! —grito Claudia— debes estar agradecido que te regreso a tu estúpido mundo, ese es mi trabajo.
Claudia tomo del brazo a Roy y lo lanzo al portal, Él estaba de nuevo en su cocina, inmediatamente observó el viejo reloj de madera que estaba en la cocina , solo habían pasado dos horas.

  • Bueno, es hora de irme—Dijo Claudia— Espero que te vaya muy bien Roy, normalmente desmemorizo a la gente para que piense que esto es un sueño peor por tu insolencia veré como nadie te creerá y caerás poco a poco en la locura, sinceramente me encanta este trabajo.
Claudia cerro el portal y desapareció. Roy por fin pudo ver la lavandería de su casa, y aquel viento frio había desaparecido. Mas tarde sus padres llegaron a su casa y encontraron a Roy en la sala aun lleno de polvo y tierra en su vestimenta.

El les comento brevemente que había estado en otro mundo, pero sus padres pensaron que era un tema del estrés y estaba imaginándose las cosas, Roy de nuevo tuvo de ducharse, pensando en lo que había vivió, si eso que paso fue real o producto de su poderosa imaginación. Miro de nuevo al espejo y vio su propio reflejo—todo normal como siempre—se dijo, bajo a la cocina a cenar con sus padres ya conversando de temas mas simples de como le fue en el colegio y como va con sus amigos, olvidándose por completo de su viaje a otro mundo. Ese día Roy se acostó un poco tarde ya que se había puesto a dibujar lo que había visto en ese mundo apocalíptico. Además, estuvo conversando con Miriam a altas horas de la noche y le conto su experiencia que tuvo, como si fuera una gran historia que esta escribiendo. Algo que a Miriam le gusto mucho y lo cito para pasado mañana darle unas clases extra esta vez en su casa, ya que Roy les dijo que sus padres prácticamente trabajaban todo el día.

Ya en su cama escucho algo de música para poder dormir, comenzó a soñar con su viaje a otro mundo y como Nightfine le rogaba por ayuda. Estos sueños se daban algunos días a la semana la cual Roy trataba de controlar su nerviosismo, pero se hacia cada vez mas notorio mediante los días fueron pasando.

Siempre en las noches antes de acostarse se preguntaba ¿era real? ¿era otro tiempo o un futuro distante?, y tenia una leve esperanza de que algún día podría encontrar una encantadora respuesta a lo que le paso. Y que eso en ves de perturbarlo mas lo motivo a seguir su sueño de convertirse en un gran escritor.
 
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