Fanfic Lujúria en elmore: Un día en la playa (El increible mundo de Gumball)

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El día comienza bastante soleado, la familia Watterson empacaba las cosas en los autos. Como Nicole iba a manejar el auto con mayor equipaje, se decidió que Gumball vaya con ella, Richard iría con el resto de los chicos en el oto vehículo.
El esposo estaba acomodando las cosas en los vehículos, Anaís estaba con él indicándole el lugar exacto donde colocar las maletas para que todas entren en el auto, Darwin con Gumball jugaban alrededor de los autos y Nicole iba tachando palabras de una lista.
—Bronceador listo, sombrilla lista, toalla lista, ropa de baño lista, creo que no te falta nada— dijo Nicole mientras tachaba el último objeto de la lista.— Tú sal primero, Richard. Aún tengo que revisar las cosas de mi auto.
—Está bien— dijo su esposo, y sin decir nada más se subió al auto con Anais y Darwin y se dirigió a la playa.
Después de un par de minutos Gumball se acerca donde Nicole.
—Apúrate mamá, seguro ellos ya llegaron— dijo Gumball.
—Solo han pasado 5 minutos, no exageres— respondió ella.
—Es que ya no quiero esperar más, quiero ver esto en traje de baño— dijo mientras le levantaba la falda —sería una pena que no pueda ver esta belleza— continuó mientras comenzaba a apretar el glúteo derecho de Nicole.
—Pues será mejor de que vayas quitándote esas ideas pervertidas de la cabeza— le dijo quitándose sus manos de encima— este será un paseo familiar, iremos a pasar el tiempo juntos como familia y no para hacer cosas raras— afirmó mientras subía al auto.
El camino a la playa fue tranquilo. Cuando finalmente llegaron vieron que la zona de estacionamiento estaba completamente vacía, no había ningún carro, ni siquiera el de Richard.
—¿Qué raro?— dijo Nicole. —será mejor que lo llame— dicho esto, agarro su teléfono y llamó a su esposo.
—¿Hola?
—Richard, ¿dónde estás? Acabamos de llegar y no están aquí.
—Ah, sí, lo lamento. Me distraje con los chicos por la autopista. Llegaremos pronto.
—Mmmm, de acuerdo— Nicole cuelga.
—Bueno, supongo que tendremos que esperar aquí hasta que ellos lleguen— le dijo Nicole a Gumball.
—Entonces.... ¿podemos....? — preguntó Gumball mientras juntaba sus manos y ponía una expresión de perrito abandonado.
Nicole dudó, no quería hacer algo que antes había dicho que no, pero al ver la expresión de su hijo y al mirar que alrededor no había nadie cerca, ella se retractó. Le hizo una sonrisa a Gumball, se acercó a él y lo besó apasionadamente, luego se dirigió a los asientos traseros del carro, se acomodó en ellos poniéndose en 4 y meneando el trasero a Gumball le dijo:
—Esta bien, cariño. Acércate y vamos a divertirnos, pero tendremos que hacerlo rápido antes de que alguien nos vea.
Gumball se acerca por detrás, levanta su falda y con la boca empieza a bajar lentamente sus bragas. Empieza a frotar con su lengua el clítoris de Nicole hasta que siente los fluidos que salen de ella. En eso mete la lengua hasta lo más profundo que puede y empieza a moverla. Nicole, al ver que no hay nadie cerca, empieza a gemir sin el temor a ser descubierta.
—Ahh, cariño, detente, ahora quiero tu gran verga dentro de mí— Nicole se dio media vuelta echándose en los asientos y con ambas manos se abrió su vagina —Ahora quiero que metas esa enorme cosa dentro de mami.
Gumball, sin dudar, se quitó los pantalones mostrando la erección que tenía a Nicole. Sin esperar más la penetra. Gumball se mueve rítmicamente mientras que Nicole disfruta el placer de tener la verga de su hijo dentro de ella. Al pasar unos minutos Gumball empieza a desabrochar la camisa de Nicole, ella lo ayuda desabrochándose el sostén, Gumball empieza a chupar uno de sus senos mientras frota con su mano el otro.
Nicole solo lo abraza dejando que él haga todo el trabajo, cada cierto tiempo ella levanta su cabeza para besarlo apasionadamente. Sus gemidos hacen eco en el solitario estacionamiento.
—Mamá, estoy llegando a mi límite— dijo Gumball.
—Yo también, cariño. Recuerda, todo dentro de mami— respondió ella.
Al momento en el que él se corre, ella se aferra a los asientos, arañándolos. Ambos quedan cansados, suspirando profundamente en los ya sudados asientos.
—Esto duró más de lo que pensaba— dijo ella —Y todavía Richard no viene, esto es muy extraño. Creo que será mejor que lo vuelva a llamar— En eso, ella agarra su teléfono.
—Oh, hola Nicole— respondió Richard.
—¿Dónde están? Los estamos esperando desde hace varios minutos.
—Ahh, si, sobre eso, otra vez nos distrajimos por la autopista, creo que llegaremos más tarde. ¿Sabes qué? ¿Por qué no nos esperan en la playa? Nosotros los alcanzamos allí.
—Bien, pero apresúrense— Nicole cuelga.
—¿Aún no le vas a decir nada, papá?— le pregunta Anais a Richard.
—Por supuesto que no, yo tengo que resolver esto, aunque no sé cómo.
Richard, Anais y Darwin siguen hablando mientras observan el auto incendiándose y siendo apagados por los bomberos.
—No entiendo cómo destruimos el auto con solo prender el aire acondicionado— comenta Darwin.
Nicole y Gumball caminan con las cosas a la playa, al llegar cada uno se dirige a los lugares para cambiarse. Nicole entra primero y Gumball observa en el que entró su madre.
—Bien, ella está en el tercero, si me visto rápido podré sorprenderla y tal vez podamos divertirnos una vez más hoy— pensó mientras se cambiaba en el sector de hombres. Lo hizo a toda velocidad, salió de allí pero le surgió una grand duda.
—Ehh, ¿era el tercero de la derecha o el tercero de la izquierda? Mmmmm... Estoy seguro que era el de la derecha.
Y sin decir más entró rápidamente a agarrar ese trasero que tanto le gustaba apretar, pero algo andaba mal. Sí estaba apretando un trasero, pero no usaba traje de baño, ni siquiera falta, ese trasero estaba usando un pantalón formal.
—Vaya, vaya, pero miren qué tenemos aquí— Dijo Yuki Yoshida mientras se colocaba su camisa, además de esta, ella tenía puesto su pantalón y un brasier negro con detalles de flores, no tenía puestos sus zapatos — Parece que te equivocaste de persona, ¿verdad?
—Eh, yo, lo siento, fue un error— respondió mientras la soltaba.
—Jajaja, tranquilo. No te voy a acusar con nadie. Creo que ya sé a quién estabas buscando. Me gustaría hablar más pero yo ya me tengo que ir....— Yuki hizo una pausa mientras veía como un bulto en los shorts de Gumball iba volviendo cada vez más grande. —Pero... Creo que sería descortés de mi parte irme dejando esta cosa así— Yuki empezó a tocar con un dedo el pene de Gumball.
Ella se arrodilla y empieza a bajarle el short.
—Tiene un buen tamaño— dice ella —Me pregunto si también tendrá un buen sabor.
Yuki comienza lamiendo de abajo hacia arriba el pene de Gumball saboreandolo como si fuera un helado, inmediatamente después mete el miembro en su boca y empieza a moverse mientras mira directamente a los ojos de Gumball. Usa su lengua para estimularlo en todo su pene y hay unos momentos en los que ella lo mete completamente hasta lo profundo de su garganta. Después de unos minutos ella lo saca de su boca.
—Nada mal chico, ¿quieres que continúe o quieres que lo haga ahora con este par?— Preguntó mientras apretaba sus senos.
—Con estos, por favor— respondió.
—Jeje, está bien— Ella se quita el sostén y empieza a masajear con sus grandes senos el pene de Gumball. Su saliva y los fluidos del chico lo lubricaron lo suficiente para que ella pueda moverse con mayor velocidad. Ella aprovechaba en lamer la punta cada vez que aparecía de entre sus senos.
—Sra. Yoshida, siento que ya va a salir.
—Muy bien, prepárate para el gran final— Al decir esto, ella lo volvió a meter en su boca, pero esta lo metió con mucha más fuerza y rapidez.
Solo bastaron unos segundo para que Gumball se corrierra dentro de ella. Yuki puso una expresión de ahegao mientras tragaba cada gota de semen sin dejar que ninguna saliera de su boca.
—Mmmm, delicioso— dijo mientras recobraba el aliento —Ahora entiendo por qué Nicole es adicta a esto. Me gustaría divertirme más contigo pero voy tarde a una reunión, saludas a tu madre de mi parte— y sin decir más se terminó de vestir y se retiró.
Gumball se dirigió ahora a la playa, donde encontró a su madre debajo de una sombrilla y echada boca abajo sobre una toalla en la arena. Ella usaba un bikini morado, justo el que su hijo quería que se ponga, fue donde estaba ella y se sentó alado suyo.
—Hola mamá.
—Hola Gumball, ¿dónde te habías metido?
—Eh, verás, me encontré con tu amiga Yuki, ella te manda saludos.
—Ya veo, ¿puedes hacerme un favor?— ella le entrega una botella de bloqueador —¿puedes ponérmelo en todo el cuerpo?.
—Será un placer.
Dicho esto, sacó un poco de bloqueador de la botella y empezó a aplicarlo por la espalda de Nicole. Lo aplicó desde la parte de arriba y fue bajando poco a poco, al llegar a la cintura sus movimientos eran más suaves y lentos.
—Espera, ¿qué estás haciendo?— dijo Nicole mientras sentía que las manos de su hijo estaban frotando su trasero.
—Tú me dijiste que te echada en todo el cuerpo— respondió — eso es lo que estoy haciendo.
—E-está bien, s-solo apresúrate antes de que alguien se de c-cuenta.
Las manos de su hijo empezaron a moverse, pero en vez de ir hacia sus pies, empezaron a adentrarse poco a poco en su vagina.
—¡¿Y a-ahora qué crees que estás haciendo?! Ahh.
—Tú dijiste en todo el cuerpo, y esto es parte de tu cuerpo— respondió mientras masturbaba a Nicole.
—¡S-sabes muy bien... ahh... que no me refería... ohh... a esto... mfgnn...!— Nicole se tapaba la boca para poder silenciar sus gemidos. —¡Ya es suficiente!— Ella se levanta y jala a Gumball contra su voluntad.
—Eso duele, ¿qué estas haciendo?
—Voy a enseñarte lo que pasa cuando me desobedeces, necesitas un catigo.
Ella lo llevó hasta un lugar de la playa apartado del resto de la gente.
—Este es un lugar secreto que conozco, aquí nadie nos interrumpirá.
—¿Pero qué piensas hacer?
—Ya te lo dije, te has portado muy mal y mereces un castigo.
Nicole coloca la toalla en el suelo, luego empuja a Gumball y él cae encima de la toalla. Luego ella se sienta encime de él y empieza a frotar su vagina contra su pene.
—¿Este es el castigo?— preguntó Gumball —Porque la verdad no se siente como uno.
—Oh, ya lo veras—
Ella se movía constantemente, los gemidos y la cara de placer que tenía provocaba que su hijo se excitara aun más.
—Mamá, ya voy correrme.
—Ah, ¿sí?— dijo mientras se levantaba —pues es una pena— se volvió a sentar, pero esta vez en la cara de Gumball. —No dejaré que te corras hasta que yo lo diga, ese será tu castigo, ahora haz que me corra en tu cara o me iré.
Gumball empezó a lamer la vagina de su madre mientras que ella jugaba con sus senos.
—Ahh... eso es, no pares. Mami... ah... ya casi se corre. Solo.. un poco... más, solo... un... poco... ¡MÁS... AAAAAAHHH!
Nicole se corre en el rostro de su hijo. Posteriormente ella se levanta.
—Para tu buena suerte aún no estoy satisfecha— Nicole agarra el pene de Gumball —Y veo que tu "amiguito" sigue listo para trabajar.
Nicole, mientras que con una mano agarraba el pene de Gumball y con la otra desliza la parte inferior de su traje de baño, se sienta encima de este, metiéndolo poco a poco hasta que por fin entra todo. Luego de eso ella empieza a mover sus caderas.
—Ah... esto es tu culpa, tú me volviste adicta a tu verga. Ahora tienes que hacerte responsable.
—Pero, ¿no crees que alguien venga?
—Tranquilo... ahh... casi nadie sabe... de este lugar.... ohh... Además, por alguna razón me... excita la idea de que alguien... nos vea... ngh...
Ella agitaba sus caderas mientras que él solo se quedó echado, observando como ella se movía intensamente. Sonreía mientras jadeaba, su lengua la tenía afuera por lo que su saliva iba cayendo gota a gota en el cuerpo de su hijo. Nicole iba aumentando cada vez más la velocidad hasta que, sin previo aviso, sintió la semilla de su hijo ingresando dentro de su cuerpo, lo que provocó que ella llegara al orgasmo instantáneamente.
—¿Ves? Te lo dije... casi nadie sabe de este lugar— afirmó Nicole mientras recuperaba el aliento.
—Y... ¿crees que pueda tener una foto de recuerdo?
—Jejeje, seguro cariño.
Ambos regresaron a la parte concurrida de la playa, pero al ver que ni Richard ni el resto de la familia estaba, molesta, decidió llamarlo una última vez.
—Richard, ¿se puede saber dónde diablos están?— preguntó enérgica.
—Bueno, supongo que no lo puedo ocultar más— respondió Richard resignado.
Después de una larga conversación, Richard le cuenta todo lo ocurrido a Nicole. Ella, un poco avergonzada por haberle gritado, decide ir con Gumball en el auto, recogerlos y volver a la casa.
Al llegar a la residencia Watterson, Gumball se dirige rápido a su habitación y cierra la puerta para que no sea interrumpido, saca un pequeño cofre que estaba debajo de su cama, le quita el seguro para abrirla y dentro de este colocó la foto que había tomado de Nicole en la playa, en la que posaba ella sentada en la arena con la piernas abiertas, su bikini había sido removido así que sus pezones eran visibles al igual que su vagina de la cual aun salía un poco del semen de su hijo.
Esa fotografía la guardó en el cofre junto con el resto de fotos de Nicole que se encuentran adentro...
FIN
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Espero que les guste, acabo de volver después de 3 años xD
 
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