+18 Original Fic Proyecto Material de lectura

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Hola a todos, quería contarles q soy nuevo en el foro, y básicamente me uní por que quería un lugar para compartir una historia que estoy escribiendo sobre fantasía estilo rpg... la estoy publicando en wattpad, y no estoy seguro si puedo poner el enlace, verifique en las reglas pero no estoy seguro 😆 q opinan? A alguien le interesaría leerla?
 
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Parte 01

Todo comenzó como un rumor, algo que leías en internet, hasta que apareció en las noticias, pequeños casos aislados en países lejanos. Después lo veías en las calles de tu ciudad, y ahí fue que la vida a la que estábamos acostumbrados acabó.



Ya era el atardecer, se había preocupado de cerrar y tapar todas las ventanas, también se había dedicado de limpiar todo al rededor que representara una amenaza, esa noche quería poder dormir. Se sentía como el ambiente ya cambiaba por la ausencia del sol, y el atrapante silencio nocturno invadió el lugar, un pequeño mechero iluminaba la habitación, tenía en la mesa varías latas que había encontrado ese día y unas botellas de agua que sacó de su mochila. Se quitó la chaqueta que llevaba y la leñadora quedando con el pecho al descubierto. Tenía una frondosa barba y el cabello bien desaliñado, y un pecho amplio y bien velludo. Rasgó una tela y empapándola de agua comenzó a limpiar sus brazos y manos, que estaban algo manchadas. Volvió a vestirse y abrió unas latas que calentó en el mechero, recordaba viejos tiempos, cuando la vida era tranquila junto a los que amaba, y en todo lo que había pasado, pero las lágrimas ya no corrían por sus ojos, había pasado mucho tiempo. Esa noche se quedó dormido en un viejo sofá con su machete a mano como siempre.



Ya se había vuelto un hábito el despertar temprano, siempre durante el amanecer, miró su reloj, eran las 5:54. Movió las piernas para acomodarse y arroparse más, bajó sus manos y apretó su verga, que como todas las mañanas estaba erecta, se la tocó por arriba del pantalón masajeándola, hasta que abrió su pantalón y comenzó a masturbarse, por su mente pasaban recuerdos de los últimos contactos íntimos que tuvo con otra persona y después de jalar un buen rato logró desahogarse en un buen chorro de leche, que dejó caer a un lado del sofá. Se quedó detenido un momento en blanco y se levantó. Miró por la ventana de la entrada, una tranquila y solitaria mañana, salió a la entrada y encendió una pequeña fogata, el calor lo hacía salir del aturdimiento matutino y le daban ánimos. Cocinó una cosas que tenia en su auto y comió, siempre con la mirada en los alrededores. Revisó un mapa que tenia en su mochila y marcó el lugar en donde se encontraba. Seguía cuestionando lo que haría, pero se daba ánimos pensando que ya lo descifraría después, solo quería llegar y calmar su mente, tomó lo que había recolectado en el lugar y encendió el motor, manejando por un pequeño camino, evitando varios vehículos abandonados hasta un camino principal, miró la foto de un hombre que tenia pegada en el tablero por unos segundos y continuó, en silencio por varias horas, de pronto en su mente se preguntó hace cuanto no decía algo, se había acostumbrado al silencio y al no tener que emitir algún sonido, no le tomó importancia y siguió.



Ya había fumado dos de los cigarrillos que había encontrado, pensó era buen momento para detenerse, se acercó a la orilla del camino y se bajó, a su lado un gran bosque, escuchaba aves cerca, revoloteando entre las ramas, la brisa era cálida y agradable, pensó en fumar otro de los cigarrillos pero se contuvo, orinó al lado del auto y continuó manejando, hasta encontrar un lugar para pasar la noche.
Había entrado en cierto tipo de trance, hasta que logró quitar la mirada del camino silencioso y vio su reloj, habían pasado casi cinco horas y se le acababa el combustible, se encontraba llegando a un grupo de casas, se detuvo cerca de una y parado junto al auto, golpeó varias veces con un tubo metálico. Espero en silencio, solo se sentía el suave viento moviendo un sin fin de hojas, de unos enormes eucaliptos, el aroma le recordaba al hogar. Entro en la casa, la puerta principal estaba abierta, vio señales de que había sido habitada, pero solo quedaban restos, encontró en la parte de atrás un cadáver boca abajo, las hojas ya se habían acumulado sobre el, miró a lo lejos otras dos casas y varias cercas y lo que parecía una bodega, debía revisar todo si quería pasar la noche ahí.
Era de noche otra vez, la luna iluminaba de forma tenue el lugar, se había quedado sentado en un pequeño jardín junto a la casa, las plantas ya habían comenzado a crecer sin el constante control de sus dueños, las malezas crecían entre las flores, cuando a lo lejos lo notó, alguien se acercaba lentamente siguiendo la luz que tenía junto a él. Lo miró de forma tranquila, espero a que estuviera más cerca y preparo su cuchillo, camino a su encuentro, lo reconoció de inmediato, era un infectado, un no muerto. Detenerlos no es difícil, un rápido golpe directo al cerebro y se acaba, todo impulso se apaga por fin. Regresó sin remordimiento o sensación a donde estaba sentado en un principio, se sirvió un trago y encendió uno de los cigarrillos, miró el paquete, quedaban tres. Las estrellas eran hermosas, desde que la electricidad dejó de funcionar. Adentro ya había preparado una habitación con una buena cama, se había dispuesto a pasar el siguiente día ahí. Antes de dormir quiso continuar con un libro que traía en su mochila, esperaba con ansias comenzar a poner en práctica todo lo que había leído, era otra noche tranquila.



Otra vez, el sol estaba ya calentando el ambiente. Encendió la radio y recorrió la frecuencia, estaba la emisión de emergencia del gobierno informando lo que ya todos los que quedaban con vida sabían, y hablando de lugares protegidos libres de la infección, pero fallaron, ya no podían tener el control, la pasó rápido hasta que escuchó algo pasar que rompió la estática acostumbrada, regresó rápido y era una canción, de hecho un clásico, love me de The Cardigans, cerró los ojos un momento y sonrió, la escucho feliz hasta el final, hubo un segundo de silencio y continuó otra canción, y otra y otra, era una radio que aún transmitía, algo que no escuchaba hace mucho, eso le dio una energía que hace mucho no sentía, y así se dispuso a hacer todo lo que había planeado para ese día. Organizó sus provisiones y lavó su ropa, esa tarde se la pasó recostado al sol escuchando la radio, cada canción hacía latir más su corazón, hasta que se escuchó a sí mismo, cantando con los ojos cerrados, estaba solo en ropa interior tendido en la hierba cantando, no lo podía creer, su mente ya estaba algo más tranquila. En el atardecer revisó la ropa que ya estaba seca y se disponía a encender algo de fuego, hasta que escucho a lo lejos, los ladridos de un perro. Subió rápido al segundo piso de la casa y junto a la ventana miró hacia el camino, a lo lejos se veía una luz entre la oscuridad del horizonte, se quedó observando y notó luces de linternas avanzando. Reviso rápido la municiones de su arma y la guardo en su cinturón, rozó con los dedos su cuchillo y bajo a continuar con el fuego. Se sentó y esperó, estaba cansado de esconderse. Hasta que sucedió, eran tres personas, llevaban mochilas de acampar y un perro con una correa, lo saludaron a lo lejos, respondió el saludo, de forma seca, un hombre se puso en frente de la mujer con el perro y otro hombre levantando las manos, diciendo que están viajando y buscaban un lugar para pasar la noche, de forma tranquila respondió que él estaba en lo mismo, viajaba solo hacia el sur a la vez que los invitaba a sentarse junto al fuego. Ahí se presentaron, les dijo que su nombre es Felipe y que llevaba tiempo viajando solo, los tres amigos se presentaron también, Carlos y Sandra que estaban en una relación y su perro rayo, y Eduardo, se habían conocido en pequeños grupos de sobrevivientes y ahora viajaban juntos buscando un mejor lugar para vivir, le contaron a Felipe que se dirigían a una comunidad de la que habían escuchado por parte de un viajero. Felipe pensó que debía ser como varios lugares por donde habían sobrevivientes, generalmente eran familias que solo buscaban protegerse entre sí, mirando siempre con desconfianza a desconocidos, y él no quería eso, estaba cansado de ser juzgado...
 

22 Aniversario de Foros Dz

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