Quest D Medicinas Robadas [Jorge Velázquez & Lara]

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Claire.

Lightning
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"Medicinas robadas”

- NPC involucrado: -
- Sinopsis: Recientemente se reportó que alguien ha estado robando medicinas de la clínica de la ciudad. La mayoría sirve para tratar enfermedades comunes con poco riesgo de mortalidad y no tienen mucho valor monetario, sin embargo no se pueden ignorar estos robos. Atrapa al ladrón
- Escenario: Ciudad - Clínica
- Objetivos:

  • Hacer vigía en el lugar donde se guardan las medicinas
  • Atrapar al ladrón
- Notas
  • No hay señales de destrucción en los robos, por lo que el culpable no es necesariamente hóstil. Eviten un combate si no es necesario
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DW Ficha: Jorge Velázquez y Lara
Digivice: iC

Quest D
Mínimo de posts: 3
Plazo: 7 días.
Paga máxima: 150 Bits.
Máximo de puntos de stats: 1.
En caso de activo:
Máximo de puntos del sistema de fama: 1.
Máximo de Blast Gauge: 15%


D Digimon_Numeritos puedes comenzar :) ¡Suerte!
 

Digimon_Numeritos

Digital Hazard
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-Buenos días, le atiende la Central de Tamers. ¿Qué desea? - preguntó el recepcionista de la sucursal de Holy Angel Citadel.

-Buenos días…- saludó una Palmon algo preocupada. Para ella desde luego no lo eran.- Soy Palmon, la encargada de la clínica de la ciudad. Verás, creo que la clínica está siendo robada…-

Palmon explicó detalladamente lo que había sucedido: varias medicinas del lugar habían sido robadas en los últimos días y, aunque no fueron fármacos realmente importantes, le preocupaba que los robos fueran a más en los próximos días.

-¿Ha habido alguna señal de destrucción o algo?- preguntó el encargado. El digimon planta respondió negativamente: si hubiera habido algún destrozo habría llamado antes a la Central.- De acuerdo, nosotros mandaremos a alguien para solucionar ese problema, no se preocupe.-

-Muchas gracias.- Palmon colgó y se puso a esperar, pronto alguien llegaría para ayudarle.

(…)

La habitación que habían encontrado en el hostal era muy acogedora, y ese fue el mayor de los problemas para que Lara quisiera levantarse de la cama. Jorge le tocó quitarle la sábana de encima y recordarle que debían hacer una misión, y con tantos tamers por ahí, podrían no tener ninguna. Era necesario que no perdieran las ganas de seguir realizando labores. Ella bostezó y repitió varias veces lo de descansar cinco minutos más, hasta que el humano tiró de ella y la dejó caer al suelo. Finalmente el halcón abrió los ojos, sintiendo el golpe en el trasero.

-¿Era necesario? - murmuró ella, pasándose las manos por la cara.

-Sabes que sí.- contestó él, empujándola para que entrara al lavabo.- El desayuno está listo. ¡Ve preparándote!-

No tuvo otro remedio que darse una rápida ducha mientras que escuchaba a su compañero metiéndole prisa. Salió del lavabo y se acercó para dar un mordisco a la tostada.

-¿Desde cuándo tienes tan buen humor al levantarte? - suspiró Lara, dando un sorbo al café.

Él se asomó por la ventana y admiró la ciudad durante unos segundos. El cambio de aires le había sentado bien.

-Me gustan las posibilidades que nos ofrece la ciudadela.- se limitó a responder.

Terminaron la comida rápido para bajar a la ciudad y observar el tablón de misiones. Jorge se quedó callado al comprobar que estaba totalmente vacío, al menos de misiones que se ajustaran a su rango… Y ahora le tocaría escuchar un sermón por parte de Lara y su mal humor al despertar.

-Preguntemos a la recepcionista.- sugirió antes de que Lara estallara. Ésta soltó un bufido y accedió de mala gana.

Esperaron una pequeña cola hasta poder acceder al mostrador. Una vez se encontraron con la recepcionista, esperaron nuevamente: parecía estar hablando por teléfono. Cuando la muchacha colgó, les preguntó:

-Buenas, ¿qué desean?- preguntó la chica con una sonrisa de oreja a oreja. Era más amable que otros que los habían atendido con anterioridad.

-Nos gustaría tomar una misión, pero no hay ninguna disponible en el tablón para el rango médium: sólo un par para élites y expert.-

-Estáis de suerte, justo acaban de llamarme para solicitar ayuda por unos robos en la clínica.-

-Estupendo.- sonrió maliciosamente a su compañera.- La aceptamos.-

-¿Y no tienen cámaras de vigilancia o algo? ¿Cómo ha hecho el ladrón para entrar tantas veces sin ser descubierto? ¿Es un genio?- inquirió el halcón, molesto. Estaba harto de tener que encargarse solo de robos. Exceptuando la misión que realizaron en equipo para capturar al Blackguilmon modificado, sus últimos encargos tenían que ver con objetos extraviados.

-Ah… lo siento, a nosotros nada más nos han avisado de que necesitan ayuda. Pregúntelo todo cuando estén allí.-

Sin nada más que saber por parte del recepcionista, el dúo abandonó el lugar para dirigirse a la clínica. El lugar les resultaba familiar: habían estado recientemente para visitar a Elecmon, quien se recuperaba satisfactoriamente del ataque sufrido. En la entrada del edificio les recibió la encarga, quien llevaba rato esperando. No recordaban haberla visto en su última visita.

-Buenos días. Yo soy Palmon, la encargada de esta modesta clínica.- se presentó. -Vosotros debéis de ser la pareja que he reclamado.-

-En efecto.- confirmó Lara.- Mi tamer Jorge y yo somos los encargados de la misión.-

-Si me acompañáis a dentro, por favor.- les dijo, invitándolos a seguirla.

Siguiendo los acelerados pasos del digimon vegetal pasaron al interior del edificio. La clínica presentaba el mismo aspecto pulcro y moderno que de costumbre. La primera estancia era una amplia recepción, en la que unas Alraumon correteaban de aquí para allá, escaleras arriba, escaleras abajo o contestando al teléfono.

-Las habitaciones de los pacientes, consultas y demás se distribuyen en esta planta baja y en el piso superior. El pequeño almacén de medicinas se encuentra en la única habitación del piso de abajo. Es de ahí de dónde desaparecen los medicamentos habitualmente- explicó Palmon.

-¿En qué consisten exactamente los robos?- preguntó Velázquez mientras sacaba su libreta.

-Pastillas, botes de jarabe... de todo un poco. Siempre en cantidades pequeñas, para que no se note.-

-¿Ha habido algún destrozo durante los mismos?- prosiguió Lara el interrogatorio.

-Ninguno.- negó Palmon.

-¿Sabemos a qué hora sucedieron los hurtos?- inquirió el ave con sus habituales preguntas.

-Ni idea. Me percaté de la falta de material cuando yo mismo fui a buscar al almacén un jarabe para un paciente. Pensé que alguno de mis compañeros lo habría cogido, pero no estaba anotado en el registro del almacén.- explicó la encargada, preocupada.

-¿Registro?- preguntó Lara, extrañada. Se encontraba espesa por acabarse de levantar y había entendido que habían registrado a los pacientes y personal del hospital, lo cual la extrañaba: Palmon no tenía pinta de investigadora.

-Sí, registro.- repitió Palmon.- Llevamos la cuenta de todos los medicamentos que gastamos, su uso y quien los emplea. La clínica no cuenta con muchos fondos y es mejor que nos organicemos bien.-

-Supongo que por ello no habrá cámaras de seguridad. ¿Me equivoco?- siguió, evitando su pequeña metedura de pata.

-No, para nada.- confirmó Palmon la afirmación del ave.- Tras la remodelación de la recepción y unos cuantos gastos extra, andamos algo justos. Es por ello por lo que no tenemos forma de saber quién ha sido.-

-Creo que no hay más preguntas.- concluyó Jorge tras apuntarlo todo.- Nos gustaría ver el almacén si no le importa.-

-Adelante, os conduciré hasta él.-

Claire. Claire. vamos allá.
 
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Bajaron hasta el almacén de medicamentos, interesados por descubrir alguna pista más del ladrón. Hasta ahora, la única información que tenían era la que Palmon había compartido con ellos, y seguía siendo demasiado raro que el criminal entrara y saliera sin que nadie se enterara. Su modo de hacerlo debía ser muy experto para conseguir robar siempre sin que le pillaran. De todas maneras, era el trabajo de los tamers darse cuenta de algún fallo del ladrón para saber cómo atraparlo.

Palmon encendió unas luces para que pudieran ver la habitación con más claridad. Olía a sala jarabe para la tos y estaba repleta de estanterías con distintos medicamentos. El lugar estaba provisto de alguna que otra mesa y un ordenador donde, al parecer, apuntaban lo que usaban y quedaba cuando se olvidaban de bajar las carpetas. Los jarabes estaban divididos en tamaño y color. Jorge se acercó a cotillear e intentó pronunciar algunos nombres de estos, pero le fue imposible: los títulos de los medicamentos eran demasiado complicados.

Lo más extraño fue que no había nada tirado. Palmon había sido sincera a la hora de contarles lo sucedido. Lara se acercó revoloteando lentamente a todas las estanterías para revisar con cuidado y atención, mientras que Velázquez revisaba en suelo y las pareces en busca de alguna mancha o pista que el ladrón hubiera dejado sin querer. Pero nada, todo estaba en orden.

-Que todo esté tan bien significa que el ladrón sabe exactamente que necesita —observó el reportero.- ¿Algún enfermo ha necesitado recientemente los medicamentos robados?- Palmon negó con la cabeza.- Está bien...-

-Es posible que conozca los horarios de los trabajadores.- prosiguió Lara.- Pero sí, lo más creíble sería pensar que alguien necesita esos medicamentos para él y no puede pagarlos.-

-Está la opción de que los vende para ganarse un dinero.- rebatió el humano.

-Ambas opciones son plausibles.- corroboró Palmon, preocupada.

Se dispusieron a abandonar el almacén y fue entonces cuando el ave se percató de una pregunta que no le habían hecho aún a la encargada.

-¿Es la única puerta? ¿No hay otra manera de entrar?-

-No, no la hay, y la cerramos siempre con llave. Todos nosotros llevamos una para cuando tenemos que coger algo- explicó la encargada. -Y, no, los que se quedan de guardia para cuidar de los enfermos tampoco se han enterado. El ladrón actúa sin hacer ruido.- dijo, adelantándose a los pensamientos de la reportera.

Podrían hacer miles de hipótesis, pero ninguna se confirmaría hasta que atraparan al ladrón y pudieran preguntarle directamente. No había rastro de él, y debido a no tener cámaras de vigilancia, lo único que podían hacer era vigilar la zona en concreto a la espera del ladrón. Por otro lado, Palmon se disculpó porque tenía que marchar a la planta superior para seguir atendiendo a los enfermos. Prometió que traería comida cuando pudiera.

Así que se quedaron los dos sentados en el suelo del almacén, apoyados en las paredes más limpias y sin dejar de mirar la puerta, la cual era la única entrada. Lo que todavía era más extraño. Aquello sólo podía significar que el ladrón tenía una llave. ¿Y si se trataba de un enfermero? Era una de las opciones más viables. Y estaban planteándose que el criminal trabajaba solo, pero era muy probable que fueran varios; uno que vigilara y otro que se encargara de llevarse los medicamentos.

Lara suspiró, mareada por todas las preguntas que tenía en la cabeza.

-No creo que sea un digimon hostil.- dijo Jorge.- De serlo, habría hecho destrozos. Lo hace con cuidado, por lo que tiene un plan estudiado.-

-Mejor, así no causaremos destrozos en las salas. No creo que la clínica se pueda permitir perder más medicamentos.-

Era cierto, ambos habían comprobado, aprovechando la ausencia de Palmon, el registro de medicinas y las cuentas que había en el ordenador. La clínica se mantenía a flote pero sin muchas reservas.

Horas más tarde, apareció Palmon con unas cajas de pizza y regresó a su trabajo, ya que la planta no podía hacer mucho allí abajo. Comieron a gusto y se colocaron lejos de la puerta para que el criminal no se diera cuenta de sus intenciones.

Tener que esperar tanto tiempo estaba poniendo nerviosa a Lara, quien no se caracterizaba por su gran paciencia. Velázquez le propuso repasara antes su investigación sobre Datamon para hacer tiempo. La conversación se quedó en el aire cuando escucharon un extraño ruido que provenía de la puerta. Se miraron un segundo sin decir nada y se incorporaron del suelo para actuar en cualquier momento.

Claire. Claire. uno más y listo.
 

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Se agazaparon para que no notaran su presencia y afinaron el oído. Parecía ser el ruido de cómo unas llaves giraban torpemente para abrir la puerta. El digimon que las estuviera usando debía de estar nervioso, pues no atinaba en la cerradura.

Finalmente la puerta se abrió y un digimon pasó adentro.

-Es un Psychemon.- informó Lara, que desde su posición era el que mejor visibilidad tenía.

-Date prisa, y no cojas muchas cosas. No tardaran en darse cuenta de las desapariciones.- oyeron murmurar.

-Tranquila Lalamon, sabes que no quiero poner en peligro tu tapadera.- dijo el ladrón cogiendo unos frasquitos rellenos de pastillas. Se encontraba de espaldas a ellos, por lo que aún no se había percatado de su presencia.- Suficiente te costó que te contrataran aquí.-

Hawkmon hizo una seña a Jorge, señalando su mano. Era hora de usar el digisoul. Avanzaron entonces pegados a la pared, sigilosos para que los ladrones no huyeran. Velázquez se concentró para que la energía brotara hasta que un aura rojiza envolviera su mano.

Psychemon tornó para coger algo de otra estantería. Fue entonces cuando el humano se abalanzó con los puños en alto y lo golpearon al unísono. El ladrón trastabillo, pero Lara lo sostuvo, inmovilizándole.

Ante tal alboroto, Lalamon abandonó la escena. No sabía lo que pasaba, pero desde luego, nada bueno para ella. Era mejor huir antes de que pudieran relacionarla con aquel suceso.

-Procedamos con el interrogatorio.- sugirió Lara.

-Espera un momento.- la interrumpió Velázquez.- Será mejor que llamemos a Palmon. Si no está muy ocupado, seguro que querrá ponerse al corriente de la situación.-

-Mientras, supongo que no habrá ningún problema en proceder.-

-Adelante, adelante.- indicó el reportero.- Es todo tuyo.-

Psychemon contemplaba la escena, aburrido. Sabía que lo habían pillado, pero no estaba especialmente preocupado. Estaba seguro de que Lalamon había ido a pedir refuerzos.

-Veamos...- dijo ella, paseándose por la habitación, con aire dramático.- Por lo que hemos escuchado, Lalamon es una enfermera, y tu contacto aquí, ¿no?-

Psychemon ni se inmutó ante la pregunta.

-Será mejor que contestes.- advirtió Velázquez, severo.- No estás en posición de hacerte de rogar.-

-Ya no por nosotros, sino por Palmon.- añadió Lara, con una pícara sonrisa.- Es el encargado, y dicen que es un digimon muy fuerte.-

-Puede evolucionar a Togemon.- añadió el humano.

Psychemon rodó lo ojos ante la teatral escena que estaban montando.

-Nosotros sólo tenemos el deber de atraparte y llevarte ante la Digital Security.- anunció Jorge.- No obstante, en lo que llegan, supongo que Palmon querrá tener unas palabras contigo.- Tenían ensayado ese numerito del poli bueno y el poli malo pero nunca habían tenido tiempo de ponerlo en práctica.

-Se encuentra muy molesto por lo de los robos.- prosiguió Hawkmon.- Aunque bueno, seguro que los abrazos de Togemon te gustarán mucho.- soltó una risilla malévola. No tenía ni idea de si Palmon era capaz de digievolucionar o no, pero sólo al ver como fruncía el ceño Psychemon le parecía que la argucia estaba dando resultados.

-Si nos dices algo útil, quizás podamos evitar vuestro encuentro.- concluyó triunfalmente el muchacho.

-Lo que habéis dicho es cierto, y es la única información que puedo proporcionaros.- respondió el ladrón.

-¿Trabajas con alguien más?-

Hubo un incómodo silencio.

-El que calla otorga. Eso es un sí en toda regla.- comentó el halcón.

La entrada de Palmon en la sala, alertada por la rápida huída de Lalamon, interrumpió la escena.

-Vaya, veo que al final lo habéis pillado.- dijo, agradado.- Por la rápida y nerviosa salida de Lalamon fuera de su horario, supongo que ella también estaría implicada.- los presentes, a excepción de Psychemon, asintieron.- Era una joven enfermera que llevaba trabajando un mes y pico con nosotros. Era amable con los pacientes: jamás hubiera sospechado de ella.-

-Quizás estuviera bajo amenaza o algo.- comentó Velázquez, rompiendo una lanza en favor de la cómplice.- Parecía muy nerviosa a la hora de abrir la puerta.-

-Sin embargo, éste no suelta prenda al respecto.- murmuró Lara, lo suficientemente alto como para que la oyeran.

-Tranquilos, ya he llamado a la Digital Security. No creo que tarden en venir. En cuanto arresten a este ladronzuelo, podéis iros. Buen trabajo chicos.- les felicitó el encargado.- Y ahora si me disculpáis, he de volver a atender a los pacientes.-

Una vez Palmon se hubo marchado, retomaron el interrogatorio, infructuosamente. Al cabo de quince minutos, las fuerzas del orden se personaron en el lugar y arrestaron al ladrón. Habían emitido también una orden de búsqueda para localizar a Lalamon y saber qué llevó a la enferma a ser cómplice de los robos. Abandonaron la clínica tras despedirse de la atareada Palmon. Era media tarde y no tenían nada que hacer.

-Me pregunto por qué robarían las medicinas.- comentó Lara de vuelta a la Inn.- Y por qué Psychemon se empeña en encubrir a Lalamon.-

-Para que ella pueda alegar que ha sido coaccionada a hacerlo.- intuyó el muchacho. –Parecían hacerlo por necesidad.-

-Estoy de acuerdo contigo, pero sigue habiendo algo que no me cuadra.-

-Supongo que cuando atrapen a Lalamon, se resolverá el misterio.-

-Debemos estar pendientes de ello: sospecho que los medicamentos se están empleando para algo más.-

Con aquellas sospechas en mente, se pararon a tomar un helado. Poco más podían hacer por el momento.

Claire. Claire. finito. Espero que te guste.
 

Reflejo
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Bueno D Digimon_Numeritos , una disculpa por la tardanza, a veces sucede, pero ten por seguro que ninguna tarea completa se quedará sin feedback.

Narrativa
En cuanto a errores de tipeo, noté que el escrito estuvo mucho más pulido que en otras ocasiones, por ese lado muy bien. Para encaminar mejor tu progreso, prestá especial atención a uso de comas y las redundancias menores (cuando repetís varias veces un verbo/sustantivo en oraciones secuenciales). Ej: "Y, no, los que" / "entrada. Lo que todavía" / "el lugar para dirigirse a la clínica. El lugar" / "les preguntó: -Buenas, ¿qué desean?- preguntó". Errores de tipeo encontrados: "el halcón molesto>la halcón molesta" / "médium>Medium, digimon y tamer>Digimon y Tamer" / "que>qué necesita" / "encarga>da" / "lo>s ojos".

Por último, tené en cuenta que cuando cerrás un diálogo con punto aparte no es necesario, o mejor dicho, no debes colocar una línea/línea media/guion.

[22/25]

Interpretación
Jorge y Lara como siempre se mantuvieron en la línea, no tengo mucho que acotar sobre ellos. El manejo del ambiente se descuidó un poco por tanto uso del diálogo, intentá que el narrador se encargue de explicar cómo son los alrededores, de ese modo podrás trabajarlo más en profundidad. Los NPC tampoco aportaron mucho, sigo este tema en Desarrollo.

[20/25]

Realismo
No tuvo mucho sentido que Lalamon no estuviera al tanto de Palmon y su petición a la Central, como empleadora debió estar más en guardia por la presencia de Jorge y Lara, al menos hasta que se fueran. Que Psychemon soltara información incriminadora nada más al entrar también fue en extremo conveniente para vos.

[20/25]

Desarrollo
Supongo que el mayor problema de la Quest es que solo te limitaste a narrar los objetivos, cuando tu deber era crear y desarrollar una historia que los incluya. ¿Cómo pudiste hacerlo? Profundizando los NPC implicados, que muchas veces serán tan importantes como tus PJ, explicando sus motivos, colocando obstáculos que dificultaran la captura, etc. Aquí sucedió esto: Llegaron>Montaron guardia>Los ladrones ingresan y someten a uno de ellos nada más al verlo > fin. Mordo y yo te lo hemos dicho recientemente, así que no voy a esperar ver un cambio en esta Quest que es más vieja que nuestra advertencia, pero eso no quita el hecho de que la penalización será severa, más si a futuro sigue repitiéndose.

[15/25]


Total: 77/100 Quest (D) Aprobada

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