Original Fic Metalord Revolution [251/???]

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CAPITULO 249 FIDELIDAD LUPINA


PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel



[Después de la toma de la Fortaleza Hasr…]



Tras la derrota de aquel poderoso líder militar, y la destrucción de su ejército de 3000 hombres, a manos de Rozuel, la fortaleza fue finalmente tomada, los prisioneros que albergaban en su interior eran liberados, los recursos saqueados e incontables carretas eran preparadas para salir de allí y llevarse todo lo valioso posible.



Escondida detrás de una carreta, a una distancia prudente, podía escuchar una conversación entre Rozuel, y aquel enigmático muchacho que me ayudo durante los sucesos de la fortaleza, usando la pistola con cierto dominio. Crok, la forma abreviada de su nombre, al principio estaba sorprendida por su manera de manejar un arma que Rozuel había creado para mi uso personal, como si él no fuera la primera vez que empuñase una, luego descubrí la razón.



—“Trotamundos, ¿eh?”



La conversación que escuche entre los dos revelo algo de lo que jamás considere, Rozuel era un Trotamundos, en mi clan no se hablaba mucho de ellos, pero teníamos conocimientos de lo que eran.



—“Seres proveniente de otros mundos”.



Los Trotamundos han protagonizado muchas leyendas y aventuras míticas a lo largo de Avalia, existen relatos y cuentos sobre ellos, recuerdo incluso oír uno contado por un bardo en la aldea de Argoh, mientras me encontraba esperando el reencuentro con Rozuel.



—“Su existencia es considerada una rareza”.



Los Trotamundos eran invocados con poderosos hechizos, ahora inutilizables, es por eso que ya es casi imposible encontrarse con uno, se dicen que ellos llegan a este mundo bendecidos con poderes inmensos, catalogándolos con la fuerza suficiente para emprender hazañas heroicas. Pero hoy en día, un Trotamundo es visto desde el punto de vista de otra manera.



—“Reinos enteros anhelan hacerse con uno, y el mercado de esclavos…”



Aunque se dice que ya es imposible invocar Trotamundos con aquella magia de antaño, se sabe que existen un tipo de Trotamundo que llega a este mundo mediante otra forma, reencarnación.



—“¿Eso significa que Rozuel y Crok son de ese segundo tipo?”.



Si los jóvenes Lupian tienen un valor enorme como “mercancía” para esclavistas, se dice un Trotamundo es una fortuna sin fondo, por supuesto, encontrar un autentico Trotamundos es más difícil que uno de mi raza.



—“Ahora lo entiendo mejor”.



En el pueblo de Arkay la razón del porque él se mostro agobiado con mis palabras, el porque intento eliminarme, era para protegerse, quería ocultar en lo posible su identidad. Si todos supieran su verdadera naturaleza, su autentico origen, ¿no lo volvería entonces objetivo de personas codiciosas que lo verían como un objeto de valor?.



Las armas que el crea, estas increíbles piezas metálicas de gran poder, es obra de un poder proveniente de otro mundo, ahora entiendo porque se toma las preocupaciones necesarias para no confiar del todo en alguien. Para Rozuel, encontrar a Crok, a alguien como él, debe ser un reconfortante consuelo, pocas veces en la “peregrinación” de un Lupian, nosotros llegamos a encontrarnos en el camino con alguien del mismo clan.



—“Todo este tiempo, él era un Trotamundos”.



No puedo enojarme, no puedo disgustarme porque quisiera esconder tal secreto, si, somos compañeros de aventura, pero la confianza es algo frágil y que no se toma a la ligera. Nos conocimos hace años, pero solo ahora desde hace más de un mes de nuestro reencuentro, que podemos interactuar y fortalecer nuestro lazo como compañeros y amigos.



—“¿Solo un amigo?”.



En el fondo lo sé, desde la primera vez que nos vimos, ¿fue algo a primera vista?, el deseo de volverme a reencontrar contigo, me dio la fuerza para soportar dos años en solitario en un pueblo de un reino que desconocía, con viles escorias que ansiaban poner grilletes a mi libertad por Bals y oscurecer mi futuro. El lazo que siento por ti, no es de un compañero de aventura, no es solo de un amigo, había algo más, algo de lo que aun… no me atrevía a contarte, no tenia las fuerzas para hacerlo.



Hasta entonces, seré los colmillos y garras que protejan tu espalda, quiero que vivas, quiero protegerte, si muero en el intento, de lo único que me arrepentiré, es de no haberte contado aquello que siento, espero y quiero vivir para que llegue ese momento.



—“Y ese día llegara eventualmente, tarde o temprano”.



__________________________________________________________________​



PERSPECTIVA: Tercera Persona



[Presente…]



—Riha, ¿acaso…?



Las palabras del Trotamundos son silenciadas, con una semihumana que se arroja encima suyo, tomando suavemente de sus hombros y besando sus labios con fervor emocional. 5, 10 y sus bocas estuvieron unidas por un lapso de 18 segundos, el impacto psicológico en el propio Rozuel, se manifestaba con notoriedad en su propia mirada, tardo medio minuto en procesarlo todo y decir algo.



—Yo… jamás anticipe que algo como esto sucediera, tan pronto…



La Lupian se hecha a reír y luego se levanta, ayudando al muchacho a ponerse de pie, el incomodo silencio se hace menester en la atmosfera, mientras el dúo miraba el paisaje nocturno. El esper respira profundamente y luego se da unos golpes suaves en ambas mejillas.



—Riha, no puedo decir que entiendo lo que sientes… emocionalmente hablando por supuesto -Expone Rozuel —Jamás en toda mi vida he experimentado tal sentimiento, nunca me aferre a alguien de tal manera afectiva en esta vida, los sentimientos de afecto por un miembro de la familia son cosas aparte, pero a lo que quiero llegar… nunca he estado arraigado en los asuntos románticos de tal índole, o he mostrado interés por ello.



—En tu otra vida, ¿fue igual o conociste a alguien que te importara bastante?.



Tal pregunta le dejo sorprendido, con tal interrogante el esper se dio cuenta de que aquella loba era consciente de su identidad como Trotamundos.



—¿Cuándo es que…?



—En la fortaleza Hasr los oí hablar a ti y Crok a escondidas, los Lupian tenemos buenos oídos, lo sabes, ¿no?.



El esper recordó aquella conversación que tuvo con el hombre amazona, donde se enteró de su auténtica procedencia como norteamericano reencarnado, pero jamás pensó en la posibilidad de ser oída por su propia compañera, cuando en aquel entonces casi todos en la fortaleza estaban profundamente ocupados en preparar las carretas, tomar todo lo posible en cuestión a comida como algo de valor e irse lo más rápido posible de allí.



—Siento haberlos escuchado, no pude evitarlo, la curiosidad me gano.



—No es necesario, lo cierto es que esto es algo conveniente, ya que esperaba también con esta conversación contarte sobre ese tema, aunque eso ahorra detalle.



—Entonces… ¿hubo alguien?.



—¿Qué?.



—Vamos Roz, hablo de tu otra vida, ¿hubo realmente alguien?.



La insistencia de la Lupian delatada el interés para ella con dicha incógnita, se notaba con el movimiento de un lado a otro de su rabo animal.



—Bueno…



Rozuel recordó un fragmento de su vida pasada, en aquel recuerdo se veía a si mismo de adulto, vistiendo con una gruesa gabardina marrón y un sombrero fedora para ocultar buena parte de su rostro, caminando en medio de la noche de un sábado hacia un sitio en concreto.



Entonces se detuvo al llegar a su destino, se hallaba frente a un establecimiento, del cual desde su exterior estaba abordada de publicidad en la forma de muchos carteles digitales sobre mujeres preciosas de poca ropa con poses lascivas. Aquel negocio era conocido en letras grande rojas como “Zona Candente”, uno de los barrios más populares de la ciudad de Dahir, la capital de Shanmatu. Rozuel miro hacia todos lados y luego procedió a entrar con prisa.



Aquel fragmento de recuerdo culmina, y un rostro avergonzado con una mirada nerviosa hace eco en el propio Rozuel, viendo el interés que la Lupian mostraba por querer saber sobre su posible vida “romántica” de su mundo natal, pensó en una manera de evadir aquella interrogante.



—Solo digamos que no es el tipo de “afecto hacia otra persona” del que tú crees, y dejémoslo allí.



—Oh… no lo entiendo.



Para Rozuel, cuanto menos lo entendiera seria mejor para él, el muchacho no se sentía cómodo de hablar de tales extractos personales de su vida pasada, por lo que no tardo a conveniencia de cambiar de tema.



—Tu confesión me pillo con toda la guardia baja, pero siendo honesto, no siento lo mismo que tú sientes, te aprecio Riha, quizás no emocionalmente del mismo modo, no quiero arruinar una buena amistad por intentar fomentar una relación del cual… no tengo la seguridad ni la voluntad propia para reconsiderarlo.



El propio muchacho se lo pensó detenidamente, como alguien que logro conocer el afecto y amor incondicional de una familia en su segunda vida, aun tenia dudas de que llegara un momento en que esta segunda oportunidad, llegara a experimentar aquel afecto personal hacia otra persona.



Centro toda su atención en adaptarse a Avalia, cuando descubrió sus poderes ESP, lo primero que pensó era en como sacarle provecho a su nueva identidad, tenia tantas cosas en mente que probar y al volverse un aventurero para ganarse la vida como tal, solo podía pensar en el futuro de como avanzar por dicho oficio. Pensamientos centrados en relaciones románticas eran algo que JAMAS se planteo en lo más mínimo.



Por supuesto, valoraba a la Lupian, al principio tuvo desconfianza en torno a ella, incluso en su reencuentro en la aldea de Argoh para volverse su compañera de aventura, el propio Roz aun era incapaz de confiar en su totalidad en la semihumana. Pero conforme los días pasaron para convertirse en semana y luego un mes, al estar ese estimado de tiempo ella a su lado y ser testigo de la fiereza de su compañerismo y lealtad, se dio cuenta de que aquella loba, no solo era alguien confiable.



La confianza de Riha Sharpsteel era autentica, no actuado ni por conveniencia, el propio esper desconocía la cultura de los Lupian, ¿socialmente son así con personas ajenas a su raza?, ¿entregan su lealtad incondicional a alguien con ciertos requisitos?. Podría darse la pista de que al principio la Lupian fue atraída por las armas de fuego, pero en sus acciones, hay sinceridad, apreciaba a su compañero varón, más que solo mera amistad y quedo confirmado, hoy mismo con aquella inesperada confesión.



Rozuel entonces decidió ser honesto con su compañera y amiga, en lugar de seguir la corriente y confiar en nuevos sentimientos, dio su punto de vista, expreso lo que sentía él realmente. Ya fuera para bien o para mal, quería a esa Lupian a su lado, no como una pareja, sino como amigos, ya que aún no sentía ese mismo apego de afecto como ella, no quería forzarse a una relación del cual no estaba seguro, y mucho menos, que hubiera una posibilidad de romper tal amistad que actualmente considera como algo sumamente valioso.



—Lo entiendo… -La Lupian suspira con cierto aire de derrotada —Se que somos muy jóvenes para este tipo de emparejamientos, no quiero forzarte a ello, Rozuel.



—Entonces… ¿no estas molesta?.



—¡Para nada! -Exclama la Lupian sonriendo y con el agitar de su cola —Me gustas que seas sincero, en mi clan respetamos la sinceridad, de manera que solo me queda una opción… -Comento la Lupian lo último con el cruzar de sus brazos y una expresión seria.



—¿”Una opción”?.



—Si… ¡para que esta relación sea posible primero debo ganarme el afecto de tu corazón!.



La Lupian hizo aquella declaración con el levantar de su brazo derecho al cielo como si hiciera una promesa, para el esper tal escena le era bastante cursi, tanto que quería reírse.



—Ya que tu clan aprecia la sinceridad, hay algo quisiera agregar “sinceramente”.



—Oh, claro, ¿de qué se trata?.



—Sentí en cierto el modo ese beso como algo… raro, ya sabes, por el hecho de que tienes hocico, cosa que los humanos o muchas razas semihumanas que conozco, no tienen.



—Rozuel Drayt -Replico la Lupian con sus manos en la cadera —Infravaloras los hocicos de las Lupian, veras, he oído cosas interesantes sobre ello en boca de hombres humanos cuando estuve esos dos años en la aldea de Argoh.



—Hmmm… suena interesante, ¿de qué se trata?.



—Un día cuando estaba comiendo en una taberna, dos aventureros que tomaban felices de su bebida y estaban con las mejillas rojas, hablaron de un tema que me intereso y lo escuche de manera disimulada con estos atentos oídos mío.



Según en palabras de la propia Lupian, esos aventureros estarían borrachos, y entre murmullos, logro oír a uno que dijo “¿Has probado alguna vez estar con una de esas mujeres Lupian?, te lo digo por experiencia propia, amigo, ¡sus hocicos son capaces de hacerte sentir una felicidad única a comparación de las bocas humanas!”.



—Cuando dijo “sentir una felicidad como ninguna”, pensé inmediatamente que se refería a besos, pero si tu lo encuentras raro, entonces no lo entiendo -La Lupian expreso.



Aunque la loba no comprendía el significado tras aquellas palabras, el esper por otro lado si lo entendía, a la perfección, pero prefirió no explicárselo a la semihumana, ya que lo encontraba bastante incomodo el solo pensar en ello. Los dos se echaron a reír un buen rato, luego el silencio se hizo presente un momento y la Lupian tomo la siguiente palabra.



—Cuando esa criatura, el Djinn, te atrapo, ese momento la Dalhani y yo acudimos para ayudarte, cuando hicimos contacto contigo, entonces lo vi…



La Lupian relata que tanto ella como la Dalhani habían llegado a aquel plano mental en donde Rozuel se encontraba confrontando a aquella criatura, justo en el momento cuando el djinn había manifestado una ilusión para tratar de llevar a la desesperación al propio Roz.



Cuando Rozuel deshizo la ilusión, fue cuando la Dalhani y Riha fueron capaces de empezar a materializarse físicamente en ese plano, pero al principio, solo eran meras observadoras. La Lupian centro su tema en torno a la ilusión perpetrado por el djinn contra Roz.



—¿Aquello tiene relación con tu pasado? -Fue la pregunta de la loba.



—Supongo que no esta de mas contarte sobre mi lugar de origen, en esta segunda vida.



El esper se tomo su tiempo para explicar la procedencia de su nueva vida, nacido en un aquelarre de brujas llamado Windaz, en un pueblo con el mismo nombre, aunque si bien, no existen “brujos” como la contraparte masculina de las brujas, existen los “sangre de bruja”, hijos varones nacidos biológicamente de tales brujas.



Explico como al principio, al ser el único sangre de bruja de Windaz, la inmensa mayoría de las brujas del pueblo, le veían y tratan de manera indiferente, sobre todo una muchacha en especial.



—Riza Gramwind, al principio fue un dolor de culo, pero el tiempo luego fue para mejor…



Relato las malas experiencia, incluso la ocasión en que fue herido y casi asesinado, pero luego, después de que bandidos intentaran asaltar el pueblo y él se unió a la lucha con una de sus primeras creaciones, la cosa cambio. Las brujas empezaron a ver al muchacho con ojos benevolentes, esa indiferencia y menosprecio del principio, se transformó luego en admiración y respeto.



—Fue un infierno al comienzo, sentía deseos de irme de ese pueblo y dejarlo a su suerte, pero madre… me dio las razones más que suficiente para defenderlos -Relata el esper —Y luego, todo cambio para mejor.



Los siguientes años en torno a Windaz se volvieron más alegres, las niñas que al principio le despreciaban, ahora querían su amistad, y por supuesto, había una muchacha que quiso enmendar todo el daño que hizo, con el clavarse de una daga maldita para herirse a sí misma.



—En serio, fue una locura, herirse a si mismo para “igualar” el daño que causo, si que suena demencial, ¿no?.



La charla duro un buen rato, llegando a la parte en que Windaz había perdido a su mercader responsable de darle el abastecimiento necesario y vital al pueblo, quien era también el padrastro de Roz. Luego de una venganza contra los asesinos de su padrastro, aun estaba el problema de que Windaz necesitaba otro mercader, eso llevo a que el propio esper se embarcara en una aventura, donde eventualmente se encontraría por primera vez con la Lupian.



—Al menos, eso resumiría buena parte de mi vida en Windaz, llegando el momento en que te conocí en el pueblo de Arkay.



—Vaya… pasaste por muchas cosas difíciles, es admirable, ¿aun consideras Windaz como tu hogar?.



—Si, por mucho que odie recordar los malos momentos, Windaz para el final se convirtió en un hogar al cual apreciar -Opino —No será perfecto, pero al menos todo termino para bien, ya no tengo razón para odiarlos, se siente bien tener una madre que te quiera, y también una hermana pequeña, aunque algo cargosa, es una hermanita adorable.



El Esper bostezo sintiendo como el sueño se hacia presente en su cuerpo, sentía que era hora de dormir, por lo que aconsejo a la semihumana que era momento de terminar con tal charla por más agradable que fuera.



—Riha, me alegra haber tenido esta conversación contigo, gracias.



—No, soy yo quien te agradece por ello, finalmente pude decir algo que me guardaba por demasiado tiempo.



Mientras Rozuel volvía a la habitación para recostarse en su cama, la loba se quedo un momento mirando el paisaje, sin embargo, en realidad ella yacía reflexionando detenidamente en torno a la vida de Rozuel Drayt en el aquelarre Windaz. Un nombre venia a la mente de la Lupian, la descripción física de aquella persona conseguida por su compañero, quedo grabado en la psiquis de la semihumana.



Pero la loba, quien replicaba ese nombre en su mente, lo hacia con desdén, empezó despreciar, a maldecía y odiar todo en torno a “esa persona”, luego de haber escuchado la infancia del esper en Windaz con tales momentos terribles, pudo concluir una cosa. Que tenia el derecho de criticar, de menospreciar y sentir indiferencia por un individuo en especial, uno que se crio en el mismo pueblo que Rozuel Drayt.



— “Riza Gramwind” -Replico la Lupian tal nombre en sus pensamientos con intensa aversión.



Tal era su antipatía por ese nombre, que de manera involuntaria pequeñas garras de acero se materializaron en sus dedos y rayaron la barandilla del balcón.



—¿Eh?, Riha, ¿escuchaste algo?.



El ruido de las garras rasgando la barandilla llego a los oídos del esper, no con claridad, lo que le permitió a la Lupian fingir que no escucho nada y luego hacer desaparecer el acerco convocado involuntariamente en sus dedos. Luego fingió bostezar y dijo que estaba lista para irse a dormir, Rozuel concluyo convencido de que tal ruido fue entonces su imaginación producto del cansancio.



Continuara…
 
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CAPITULO 250 REFLEXIÓN & FUTURO



PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



—“Amo… amo… amo…”



Podía oír su voz, repetir una y otra vez “amo”, reconocía aquel tono, sé a quién pertenecía, me encontraba en una desértica Windaz, sin nadie alrededor, ni un alma o sonido, con excepción de…



—“Amo… amo… amo…”



A lo lejos podía oírle y a lo lejos podio ver una figura borrosa, caminaba hacia donde se encontraba, la voz sonaba más fuerte pero la figura seguía lejos a la distancia y borroso a la vista. Corrí, y a cada paso aceleré la velocidad, extendiendo mi mano derecha, le hablé para que mis palabras le alcanzasen, pero en vano era. Entre parpadeos, el ultimo me llevo a la habitación de “El Corazón del Oasis”, era fácil comprender lo que había ocurrido



—Otra vez ese sueño…



Desde hace una semana he tenido ese sueño, encontrarme en una Windaz totalmente vacía y a Allum llamándome, a la distancia e imposible de alcanzarle, lo curioso es que cuando más me acercaba, su voz resonaba con más volumen, pero él seguía lejos de mí, como si fuera inalcanzable.



—Demasiada coincidencia para soñarlo varias veces.



Soñarlo una o dos veces seria mera casualidad, una vez por día desde hace una semana ya era bastante sospechoso, pero no lo entendía, no comprendía su significa y del porqué, ¿lo extrañaba?. Por supuesto que echaba de menos volver a mi hogar, no veía la hora de volver a Gresswold y reencontrarme con él, pero aún quedaba obstáculo impidiéndome ese objetivo, solo me resta luchar y obtener la victoria al final.



__________________________________________________________________​



Resumiendo, han transcurrido varios días desde nuestro regreso a “El Corazón del Oasis”, no quedaba de otras que esperar novedades de Arpue Asa Hablu y Berat, aproveche los días no solo para descansar, sino también para producir munición, darles mantenimiento a las armas y me encontraba en el proceso de desarrollo de un “nuevo proyecto” que utilizaba parte del acero mágico obtenido en “La Apostata” (la guarida de Alnayits).



Riha practicaba con la pistola y también sus dotes son con su magia del clan colmillo de acero, Crok por su parte, entrenaba su cuerpo, ya sea para tronar, flexiones y dominadas, también practicaba en algunos casos con su puntería con sus principales armas, pero priorizaba con más importancia a las rutinas del entrenamiento físico.



Me iba de camino a la herrería para continuar trabajando en el “nuevo proyecto”, hasta que llego al salón principal donde eran atendidos los clientes, allí se encontraba una solitaria Dalhani Malika, con una botella de alcohol a su lado y bebiendo del pico sin vacilar en la menor duda.



—“Esa manera de beber… que problemática...”



Algunos sirvientes se encontraban en la proximidad con rostros que delataban su preocupación por la Dalhani, se podía notar como querían que ella dejara de seguir bebiendo, pero eran meros sirvientes y sus palabras pocos harían para detenerla. Malika no tenía la pinta de ser alguien que le diera bastante a la botella.



—“Con que, Ahogando las penas, ¿no?”.



Desde hace días frecuenta estar aquí, pero bebía moderadamente pocas cantidades y en un vaso, ahora, dejo el vaso y prefirió beberlo de la botella directamente, la muchacha prácticamente tenía las mejillas enrojecidas y el cuerpo le tambaleaba como si le costara mantener el equilibrio para no caer de golpe al suelo. Estaba decidido a ignorarla y seguir mi camino, hasta que ella me vio y entonces…



—Miren nada más… pero si es… ¡el gran HÉROE de Quíatar!... -Su chachara es interrumpida unos momentos por el hipo —Debes… *hip*… estar… bastante orgulloso… *hip*… ¿verdad?... ghrayb… *hip*…



La expresión y tonada de sus palabras delataban cierta ironía agresiva, aunque tal forma de hablar era causada en si por los efectos del alcohol y una vergüenza personal, era algo que no podía dejar pasar, decidí entonces esclarecer la intoxicada cabeza de la borracha guía espiritual de la tribu Qusatjiat.



—Al menos tengo algo de lo que estar orgulloso, ¿y tú qué?, ¡mírate!, eres una borracha con el orgullo intoxicado con la bebida, ¿y cual es tu excusa?, “oh me duele lo que hicieron unos tipos malos de mi clan que no he visto en la mayor parte de mi vida y que ocurrió hace siglos” -Hice una imitación burlona de lo que sentía ella.



—¿¡Como te atreves!?... *hip*…



Se puso de pie con intenciones de abofetearme, pero caminaba con un equilibrio fatal que termino por golpear al propio aire y caer de cara al suelo, el golpe en su nariz hizo que le comenzara a sangrar.



—*Snif*… ¿cómo puedes ser tan cruel?...



Estaba por llorar, pero antes de que pudiera siquiera hacerlo, me acerque a ella, la tome de los hombros, la di media vuelta para mirarle cara a cara y decidí explicarle la razón de mi crueldad.



—Eres la Dalhani, ¿no?, la líder espiritual de todo un clan, en este momentos los tuyos están pasando por un momento crucial que podría marcar el futuro de toda tu gente, ¿¡y te pones a lamentarte por algo que ocurrió hace tanto tiempo!?.



—Es fácil decirlo para ti… *hip*… a ti no te obligaron ser algo de nacimiento… que nunca pediste… *snif*… para luego enterarte… que todo lo que te enseñaron sobre tu gente era mentira… somos asesinos… demonios del reino de la agonía... somos peor que lo que nos hizo el reino de Learis…



La autoestima de la Dalhani estaba por los suelos, su imagen hacia su clan hecha un desastre, si ahora se daba con la botella, tenía la sensación que en cualquier momento seria capaz de hacer una estupidez, como accidentarse y matarse… o quizás suicidarse. Esta chica emocionalmente no era alguien que estuviera con la psiquis recomendada para liderar todo un clan, pero era la desventaja de elegir a tus siguientes líderes de manera predeterminada.



—Oh, ya para con el drama, de donde yo vengo, incontables civilizaciones e imperios cometieron atrocidades de tal magnitud, que harían que los actos pasados de tu clan parecieran un bebe de pecho a su lado -Expuse —Algunos de los actuales descendientes de esas “tribus” quizás ya no lleven el nombre de tus antecesores, ¡pero no ocultan y se avergüenzan como tú de tener un historial de siglos pasados marcado con sangre, inmoralidad e inhumanidad!, ¿y sabes por qué?, ¡porque no tienen razones para seguir aferrado a ello!, el pasado es PASADO, lo que importa es lo que se proyecta a FUTURO y para eso es necesario centrarse en el PRESENTE.



La Dalhani luego de oír mis palabras se seca sus lágrimas y limpia la sangre de su nariz, estaba calmada, intenta ponerse de pie y le doy una mano.



—Mira, se que no escogiste ser la Dalhani, sinceramente yo odiaría que alguien me diera un cargo con tantas responsabilidades del cual nunca he pedido -Hable con franqueza —Pero lo estas haciendo bien hasta ahora, considerando la situación, ¿por qué tirar todo a la borda y torturarte en nombre de unos imbéciles que hicieron cosas terribles hace siglos?, ¡al diablo con ellos!, tu eres la líder actual y esos mensos no te representan.



—¿Tú crees…?



—¿Lo que hicieron ellos fue terrible?, carajo si, ¿pero eso debería afectarte?, ¡no!, tú eres tú, y los que hicieron ellos debería importarte un bledo -Aclare —No pienses en las cosas horridas que hicieron otros que ocuparon tu cargo, concéntrate en que puedes ser MEJOR que ellos como la actual Dalhani, ¡aprende de esos errores y si algún día llegas a ver sus caras en la otra vida, dile en palabras grandes “¡Jodanse lideres idiotas del pasado!, ¡soy y fui mejor que ustedes!”.



Malika tras escucharme se hecha a reír, aquella tristeza del principio empezó a disiparse en ella, siendo sincero no me esperaba eso, pensé que pondrías más trabas luego de lo que dije, incluso yo me sorprendo de estar haciendo de psicológico, cuando solo expreso lo que siento del tema sin pensármelo dos veces.



—Toda la oscura historia registrada sobre mi gente… todas aquellas atrocidades… ¿qué debería hacer?, ¿ser honesta y decírselo a la tribu Qusatjiat o… debo ocultarlo y borrar toda evidencia de ello?.



—¡Que lo sepan todo y sin rodeos!, al diablo, ¿para que ocultarlo a estas alturas?.



—Si la gente ajena a Qusatjiat se entera de ello… ¿no nos consideraran unos monstruos?, ¿no seriamos tratados aún peor?, ¿no le dejaríamos un legado difícil que cargar a nuestros descendientes del futuro?.



—¿Recuerdas que te dije sobre que donde vengo hay civilizaciones con un largo historial de actos inhumanos?, bueno… algunos de sus actuales descendientes son juzgados e incluso insultados por ello, aun cuando tales sucesos ocurrieron hace un poco más de medio siglo -Expuse —Ellos entienden los que hicieron sus antecesores, la mayoría se muestran arrepentido y a otros quizás ni no les importe, pero nada les detuvo de continuar con su vida, aprender de los errores y ser mejores que su pasado e incluso destacar ante los ojos del mundo.



Ciertamente al hacer publico dicha información, es factible concluir que la intolerancia hacia los Qusatjiat incremente cuando descubran tal faceta en torno a su pasado, pero deben superarla, peor seria que tales hechos salieran a la luz por boca y obras de otros, si ellos mismos lo revelan por voluntad propia y muestran en sus acciones el esfuerzo por cambiar, ser mejor que ese pasado, lo lograran para los descendientes de su futuro.



—Lo que dice el “héroe” tiene razón, Malika.



Una voz resuena en la habitación, ingresando un joven moreno de corta cabellera negra y punto purpura en la frente como característica étnica.



—¿¡Berat!? -La Dalhani exclamo su identidad.



—Malika, te ves algo terrible, ¿te encuentras bien?.



—Jeje… yo diría más que “algo” terrible, pero es cierto… no puedo seguir lamentándome… al diablo el pasado -Malika bosteza —Estoy bien, solo con algo de sueño… y sangre en la nariz.



—“Y la resaca que te espera al despertar” -Pensé en mis adentro —Berat, ¿qué haces aquí y por qué no estas con Arpue?, ¿no es arriesgarlo dejarlo por su cuenta?.



—Eso trate de decirle, pero insistió en que yo volviera al “Corazón del Oasis”, de manera que llevar a un miembro de la tribu Qusatjiat al palacio real llamaría demasiado la atención, o al menos esa excusa me dio -Argumenta el muchacho —Por fortuna hay varios guerreros que le siguen, y Arpue tiene numerosos contactos en el palacio, podrá entrar sin llamar demasiado la atención y cumplirá con su parte de curar al príncipe.



Luego de explicar la razón de su retorno, Berat se ofreció amablemente de llevar a una cansada e intoxicada Dalhani a su habitación y tratar de paso su nariz que ya sangraba poco, cuando de repente alguien más ingresa de manera imprevista al salón, un hombre moreno calvo con barba corta negra y llevaba el punto purpura étnico de los Qusatjiat.



—¿Adil? -Le reconocí de inmediato.



—¡Chico!, ¡me alegra verte sano y salvo!, ¡cuando llegaron confirmaciones de que el barco volador resulto ser una trampa y el mismísimo Muhaqdad Alnayits te había capturado, estaba alarmado y…!



Sus palabras son calladas cuando posa sus ojos sobre Berat, las manos del calvo guerrero Qusatjiat tiemblan y el mismo Adil con sus expresiones de perplejidad denotaba un fuerte deseo de sollozar. Era evidentemente que él conocía a Berat, ¿pero qué relación tenía con él?, ambos son de la misma tribu, ¿pero que más había en el contexto?.



—He vuelto, padre -Fueron palabras de Berat.



—“¿¡Adil es su padre!?”.



Tal fue mi reacción que para mi fortuna me guarde tal exclamación en mis pensamientos, pensé que era un viejo amigo de Adil, ¡pero jamás considere ni un segundo que fueran parientes!.



—¡BERAT!.



Pronuncio su nombre a todo pulmón y sin pensarlo un segundo más, aquel guerrero experimentado de fuerte apariencia corre hacia su hijo y le propina un fuerte abrazo.



—Cuando desapareciste… creí que habías… que tu habías…



—Esta bien, padre, he vuelto, todo gracias a Rozuel Drayt y sus compañeros.



Adil agradecía entre lágrimas, no tenía vergüenza alguna de mostrar tales sentimientos, porque un ser preciado para él, había vuelto ante sus brazos y no era un sueño. Note que, a la distancia y en completo silencio, observaban una sonriente Amira, la propietaria de cabello largo turquesa y su fiel guardiana, la semihumana con cabeza de chacal, Anubian, llamada Namida. La semihumana tenía sus ojos puestos en mí, su mirada era de descontento, luego se dio vuelta y se marchó.



—“Aun me guarda rencor, ¿eh?”.



Desde nuestra ultima “charla”, la Anubian me guarda distancia, incluso si pasa a mi lado, solo me ignora y sigue su camino, era obvio que aun sentía cierto grado de menosprecio hacia mí. Sinceramente no me importa, si quieres mostrar dicha antipatía, es libre de hacerlo mientras tales actos no pasen a un agravio físico o a algo más que realmente me moleste.



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[1 MES DESPUÉS]​



PERSPECTIVA: Tercera Persona



Reino de Quíatar - Puerto Jeda…

El puerto Jeda, ubicado en la ciudad portuaria Jeda, alberga el único sitio en donde se preparan las embarcaciones necesarias para viajar a otras naciones por mar o incluso a otros continentes con propósitos comerciales. Por lo tanto, este puerto recibe la visita de numerosos barcos provenientes de tierras extranjeras, actualmente esta ciudad se encuentra bajo la influencia de la política Afigad, y con ello su alianza con Muer Afigad.



—¡Rápido están por aquí!, ¡Aaaaaaaah!.



Un guardia del puerto recibe un corte fuerte en el pecho que le deja una herida considerable, mientras retrocede, cubre con una mano la lesión tratando de mitigar la perdida de sangre. Se pone a cubierta detrás de una pared, un compañero guardia se le acerca para corroborar su condición.



—¿Que arma te causo este corte?.



—No fue un arma, el corte me lo propino un ghrayb con magia de viento.



—No es un corte mortal, puedo cerrar la herida con “curación por mana”, estoy especializado en dicha práctica -Asegura el guardia.



La “curación por mana” era una capacidad del “principio básico” de la magia que consistía en canalizar mana sobre una herida y ejerciendo una forma de “fortalecimiento” el mana empleado ejerce efecto de curación en su forma de energía pura. Con la aprobación del guardia herido, su compañero comienza a llevar a cabo el procedimiento curativo de magia.



Coloco ambas manos sobre la herida, concentro su mana y comenzó a canalizar dicha energía en torno a la herida, de pronto se percata de que su mana es rechazado, la herida no recibía aquella energía canalizada. Cuando indaga la razón detrás de ello, descubre la causa de inmediato y queda sorprendido de ello.



—¿¡Una maldición!?.



Sobre la herida del corte observo la presencia de una maldición mágica, aquella impedía que el método de “curación por mana” no fuera capaz de realizarse, la energía maldita que yacía sobre la lesión, impedía con total efectividad las energías curativas.



—“¿La maldición venia acompañado cuando recibió este corte?, dijo que no la recibió de un arma sino de un ataque de magia de viento, ¿¡una magia elemental capaz de dejar una maldición que impide la curación!?” -Fue su deducción.



De pronto un enigmático encapuchado de negro de pie a cabeza se acerca a ellos dos, tenia una altura estimada de 165 centímetros, se podía observa que llevaba de calzado unas botas marrones. Pero lo más llamativo, era el arma que empuñaba en una de sus manos, pues sostenía una escopeta SPAS-12.



Los dos guardias estaban atemorizados, sobre todo aquel que tenia la herida del corte maldito, porque el causante de propinárselo, era aquel enigmático encapuchado del arma extraña en sus manos.



—Rozuel Drayt… -Le enigmática hablo denotando una voz femenina y joven.



En sus manos enseño un cartel de búsqueda de Rozuel Drayt, apodado como el “Mensajero del Reino de la Agonía”, y cuya cabeza valía unos 400 mil Rubres, la mujer señalo el retrato del muchacho.



—Rozuel Drayt, ¿¡donde esta!? -Exclamo con seriedad y animosidad.



Continuara…
 
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CAPITULO 251 TURBULENTO DESEMBARCO


PERSPECTIVA: Tercera Persona



Más de un mes habían transcurrido desde los acontecimientos en “la Apostata” de Alnayits, desde entonces y con la muerte de dos Muhaqdad a manos de los rebeldes, la voz de los hechos se hizo oír en los alrededores del reino de Quíatar. Ya fueran como rumores que circulaban entre viajeros y comerciantes, llegando a oídos y bocas la nobleza de alta cuna, a la de más baja categoría e incluso a plebe en su totalidad



Esto intensifico la popularidad como el temor hacia el apodado “Mensajero del Reino de la Agonía”, del ghrayb Rozuel Drayt, a quien se atribuyó los méritos de eliminar a las dos figuras militares de renombre, además de hacerse conocer de manera aún más oficial su vinculación con la facción de los rebeldes ante los ojos de casi toda la nación.



Lo que se desencadeno una alianza de docenas de aventureros que hace un tiempo (un mes atrás aproximado) en un intento de confrontarle para cobrar la gran recompensa por su cabeza, el resultado termino en masacre para los aventureros, los pocos que lograron sobrevivir y se les permitió marcharse, retornaron al gremio para relatar los hechos.



Con la descripción brindada en amplios detalles por uno de los aventureros sobrevivientes, Alguien llamado Malkha, cada gremio de aventureros de Quíatar de inmediato fue informado de tales acontecimientos. Se catalogo al “Mensajero del Reino de la Agonía” como un trabajo de “Muerte asegurada” y se recomendaba no interferir con dicha persona, dado a su participación con la facción rebelde, hasta entonces todo aventurero evita a toda costa encontrarse con él.



Pero un cierto linaje de aventureros, el clan “Nezaria”, estaba decidido a darle caza, uno de los suyos, Dulnara Alnacu, había sido eliminado por el ghrayb, y dado que para el reino de Quíatar, los rebeldes y el “Mensajero del Reino de la Agonía” eran considerados por ley como “criminales”. Este linaje de una larga estirpe de guerreros con siglos de generaciones como aventureros, los mejores en dicho oficio en el reino, no tenía en mente darse por vencido, y Rozuel Drayt, se convirtió en su objetivo principal.



Con las enormes cantidades de dinero obtenido en “la Apostata”, los rebeldes utilizaron parte del fondo para comprar mejores equipamientos para sus hombres, y, además, contrataron mercenarios del “reino de Varagaz”. Una tierra conocida como “reino de los mercenarios”, donde sus principales dirigentes, exmercenarios, con toda una nación entera repleta de una poderosa fuerza militar que, bajo sus liderazgos, están decidido a vender sus servicios bélicos al mejor postor a otros reinos.



Aleab retorno al palacio de los Afigad, en la ciudad de Naar´thue, donde consiguió convencer al mismismo Muer Afigad sobre las circunstancias de su inmediata desaparición.



—¿¡Ese maldito de Alnayits conspiraba contra mí!?.



La Trotamundos franco-americana logro convencer al Azim Alnabil de que el propio Muhaqdad conspiraba en secreto, creando un ejército inhumano y confabulando con un enigmático grupo Ghrayb denominado “el Nexus”. No fue difícil dado a que el propio Alnayits ocultaba su guarida a los ojos de todo el reino, tenía secretos que él ocultaba a toda costa, incluso al propio Muer Afigad.



Muer toleraba que Alnayits no le diera la ubicación de su guarida o incluso no compartiera parte de aquellos “secretos únicos” del cual se dice guardaba en la biblioteca de dicho sitio. Pues era consciente del poder de dicho hombre, de su inteligencia como tal y preferiría tenerlo de aliado como enemigo.



Pero al tener un enemigo demasiado listo y con muchos secretos, parte del Azim Alnabil, desconfiaba del Muhaqdad y temía que le ocultase algo desagradable que pudiera causarle algún “inconveniente” en el futuro, cuando Aleab reapareció y relato a detalles los hechos de su retorno, descubrió que, en parte de esos secretos, el investigador, realizaba experimentos horridos con todo el que fuera secuestrado por él, para luego ser convertido en un monstruo capaz de luchar con lealtad a su lado.



Aleab fue secuestrada porque según sus palabras, había “averiguado” de más sobre él, utilizando el collar metálico dorado en su cuello, quien fue una creación del propio Alnayits, planto discretamente en dicho artefacto, un control más poderoso de la voluntad de la joven a su dominio absoluto. Despertó en la guarida del propio Alnayits, el cual era llamado “La Apostata”, y descubrió que también el propio ghrayb, Rozuel Drayt, había sido atrapado por el Muhaqdad.



Incluso, el Muhaqdad intento hacer un trato con el ghrayb, una alianza, Alnayits no solo conspiraba con derrocar a Muer, sino también anhelaba hacerse con todo el reino para sí mismo. El ghrayb rechazo la alianza, confronto al investigador, y le derroto, matando a Alnayits en el proceso, salvando a todos los prisioneros capturados por el Muhaqdad, incluyéndola a ella.



—¿¡Estuviste en su guarida en persona!?, ¿¡sabes en donde se encuentra!?.



Cuando Muer le planto directamente aquella interrogante, Aleab ya tenía la coartada necesaria para cubrirla, ella conto que después de que el Muhaqdad fuera vencido, todos los prisioneros liberados, fueron ayudados por el ghrayb y un grupo de rebeldes que estaban con él.



—Prepararon carretas con provisiones para todos los prisioneros que eran aldeanos, granjeros o algún comerciante del montón, nos vendaron los ojos en todo momento, nos escoltaron por horas hasta llegar a un pueblo al anochecer -Cuenta Alea —Desde allí, nos permitieron sacarnos las vendas y más rebeldes ayudaron para que todos pudieran llegar a su hogar, sanos y salvos.



La muchacha expreso que intento descubrir la dirección por la cual las carretas vinieron desde “La Apostata”, pero sin éxito alguno, pues las huellas fueron borradas, y los demás prisioneros liberados, quienes agradecieron a sus salvadores, divulgarían sobre sus heroicos actos, de ese modo los rebeldes comenzarían a ser visto son mejores ojos, y tendrían más apoyo por parte de los plebeyos del reino.



Muer maldecía la astucia de esos rebeldes, salvaron comerciantes que extenderán las obras de tal facción como “benévolas” y conseguirán apoyo en el proceso, sino además también se hicieron con la guarida de Alnayits, “La Apostata”. El Azim Alnabil, quien deseaba fuertemente en secreto conocer tal guarida, los posibles secretos y tesoros que aguardan en su interior, ahora tal lugar no solo seguía siendo desconocido de ubicar, sino que, además, les pertenecía actualmente a sus enemigos.



—“Ese maldito ghrayb…”



La muerte de Alnayits podrá ser en parte reconfortante dado a los planes ocultos que conspiraba contra su persona, pero al comprender que dos de los tres Muhaqdad habían sido eliminados, ira y temor se gestaba del propio Muer.



—“¡Todo por ese maldito ghrayb!”…



En sus pensamientos, la sola mención del nombre “Rozuel Drayt” o “ghrayb”, le generaba inquietudes, estrés y rabia, ya que, desde la aparición de aquel muchacho, de aquel ghrayb y con la muerte de Yusuf Ahja Zad´tyk donde se dio a conocer su identidad, sus planes empezaron a entorpecerse desde allí en adelante.



—“Los ghrayb… son una calamidad…” -Fueron sus pensamientos cargados de incertidumbre e impotencia.



__________________________________________________________________​



1 semana después - Puerto Jeda…



Las embarcaciones provenientes de otras naciones son destinadas a este puerto, ya sean con propósitos comerciales o de viaje, un control se hace necesario para todo barco que provenga de tierras extranjeras, en el caso de comerciantes, corroborar los productos que trae consigo y la autenticidad de su presencia de interés comerciales. En cuanto a forasteros con otros propósitos…



—Atentos, nos acercamos al puerto -Avisa un hombre moreno.



Un barco galeón se acercaba al puerto, aquella nave transportaba a únicamente a 7 personas en su interior, 3 de ellos eran hombres adultos de tez blanca, dos eran fornidos de pie a cabeza y el tercero de una constitución delgada con una cicatriz oblicua de corte en su nariz, otro era un hombre adulto de tez morena, y los últimos tres ocultaban su aspecto bajo gruesas túnicas, el mayor de ellos resaltaba una altura promedio de 185 centímetros y pies de caracteres semihumano con presencia de pelaje blanco en ellas.



Uno de los tres sujetos de tez blanca se acerca al trio de encapuchados con un mensaje importante.



—El viaje llega a su fin, caballeros, recuerdan el trato, ¿no? -Hablo el hombre de constitución delgada del corte en la nariz —Nuestro jefe les aseguro un viaje hacia este reino a cambio de tener prestado su “seguridad”, por fortuna nuestro trayecto ha sido tranquilo, pero una vez haya concluido, no hay retorno, deberán buscar por sus medios la manera de regresar.



Después de hacer aquel comunicado el hombre se retira junto a los dos fortachones, el hombre de piel morena se acerca al trio de encapuchado.



—No ha sido la mejor idea recurrir a la “familia Bonavesse” para conseguir una manera de viajar hacia el continente de Sharya -Suspira el hombre de piel morena —Pero… no había otra opción, era una oportunidad tan perfecta y única, supongo…



—No importa, mientras lleguemos a nuestro destino, es lo que vale -Hablo uno de los encapuchados denotando una voz joven femenina.



El barco en cuestión a pesar de poseer poco personal, tenia la ventaja de que sus suministros de comida y agua podían durar más tiempo para largos viajes, el movimiento de aquel navío dependía tanto del viento como de remos para moverse, pero habiendo pocos para utilizar la fuerza en los remos, había una solución mágica de por medio.



Los remos eran manipulados por un objeto mágico denominado “Porta-Remeros”, tenia la forma de una cabeza humana hecha de metal con el doble de tamaño de una, en su estructura se observaba en la parte superior la presencia de 7 tubos semejantes a los cuernos soplados en batallas, tales tubos liberaban un aire cargado de magia con el cual estaban enlazados a los remos. De esta manera estos son movidos por una magia de viento proveniente del objeto de dicha naturaleza, aunque la desventaja es que su velocidad máxima es inferior comparado a la fuerza brindada por mano de obra física, además de que, para cambiar la dirección de los remos, era necesario que alguien manipulara el objeto con su magia para controlar a voluntad del rumbo.



El galeón cargaba en la bodega cantidades descomunales de cajas que guardaban en su interior plantas molidas guardadas en botellas de vidrio, aquello era conocido como “Betheleño”, una planta proveniente de ciertas regiones del continente de Gresswold. Al mezclarse con sustancia alcohólicas y dejar pasar una hora, se obtiene un líquido bebible que, al consumirse, induce en la persona un estado de euforia y alucinaciones. Según alquímicos, esta planta contiene pequeñas propiedades mágicas, y parte de aquellos efectos causados en su consumo, causaran que la persona este imbuido con un pequeño porcentaje de magia en su organismo por un tiempo moderado.



—“A pesar de que no nos han dicho nada, es fácil suponer que luego de bajar todas sus “mercancías”, luego de provisionarse, cargaran toneladas de opio para llevar de regreso a Gresswold, ya que es una planta que solo puede obtenerse en Sharya del sur” -Concluyo el hombre de tez morena en sus pensamientos con cierta decepción.



—Señor Jhamel -Otro de los encapuchados hablo denotando una voz masculina joven.



El hombre de tez morena identificado como Jhamel, atento al encapuchado que le hablaba, oye las palabras de sumo agradecimiento viniendo del enigmático joven.



—Ha decidido acompañarnos, tomar más riesgo de lo necesario, en verdad, muchísimas gracias.



—No es necesario tanta gratitud, considerando lo que el chico hizo por nosotros en todo este tiempo, la “Ordinen Deam” estará dispuesto a ayudarlo en todo lo posible -Aseguro Jhamel —Además, soy el único quien habla el lenguaje del reino de Quíatar en la organización, al final de cuenta, ese sitio fue mi hogar antes de que fuera vendido como esclavo al continente de Gresswold.



[Ficha de Jhamel]​



NOMBRE: Jhamel

EDAD: 38 Años.

CARACTERÍSTICAS: Piel morena, cabello corto negro y marca de esclavo en espalda lado izquierdo.

RANGO: Vigidente (Ojo Mayor).

ANTECEDENTE: Procedente del reino de Quíatar, fue esclavizado y su destino hacia Gresswold lo llevo eventualmente a terminar en “Ordinem Deam”, puede hablar tanto la lengua de su tierra natal como también la lengua predominante de Gresswold.



La ayuda de “Ordinem Deam” ha sido un elemento de vital importancia para el trio de encapuchados que tenia como destino el reino de Quíatar.



—No esperábamos que el reino de Galet nos atacara en nuestro viaje, el “reino de los no magos” mostraban un interés total en hacerse con las creaciones de mi amo -Hablo el encapuchado de voz masculina joven.



—No solo eso, no fue un encuentro hostil casual, ellos ya conocían sobre su existencia con anterioridad -La muchacha encapuchada hablo —Alguien se los dijo, quizás con poca o varios detalles, saben en el fondo su característica más fundamental, un arma “sin dependencia de la magia”.



Un reino donde los no-magos gobiernan y son el principal poder militar de tal nación, el pensamiento de todos los llevo a intuir que, si existía un arma poderosa que no dependía de la magia, su existencia era poco conocido (en especial que no dependen de magia para funcionar realmente) y solo un cierto grupo los empuñaba, estarían interesados en hacerse con unas muestras, o quizás… la fuente de su creación.



—Ellos sabían que ustedes portaban esos “artefactos” -Hablo Jhamel —Y ese encuentro fue una emboscada, fue planeado, como si los hubieran estado vigilando… o esperando que pasaran por allí, sabiendo que tarde o temprano, allí transitarían ustedes.



El barco llega al puerto Jeda, donde es asegurado y fijado en el sitio en cual se detiene, la rampa es colocada para permitir bajar como subir del navío, los dos fortachones de la “familia Bonavesse” son los primeros en bajarse, hasta que son detenidos por cuatro guardias quienes bloqueaban su paso.



—¿Guardias del puerto?, ¿no habías dicho que su barco evitaría ese tipo de control?.



Cuando Jhamel le planteo aquella inquietud al hombre delgado de la cicatriz en la nariz, este sorprendido vio a los guardias que habían detenido a los dos fortachones que pertenecían al mismo grupo que él.



—¡Esto es una mierda!, un contacto de la Tartib-Qaede nos estaría esperando aquí, ¡se supone que tendrían todo preparado para evitar este tipo de inconvenientes!, ¡no debería haber guardias esperando para detener este barco ni exigiendo un control! -Afirmo el sujeto de la cicatriz.



Aquel hombre de la cicatriz conocía la lengua del reino de Quíatar, como también lo hablaba, como los fortachones que se bajaron primero eran incapaces de comunicarse con los guardias, dado a su total desconocimiento del idioma del lugar, él tuvo que acudir a ayudar a sus muchachos. Trato de calmar la situación, dialogar con los guardias, e incluso, entregarles una bolsa con dinero en su interior para que “mirasen a otro lado”, sin embargo, el sujeto de la cicatriz solo consigue recibir un golpe fuerte en el estómago, y es apuntado con espadas junto a los suyos.



Más guardias llegan al lugar, un total de 9 de ellos venían con órdenes de detener al barco, quien se erigía como el líder del grupo, les ordena a 5 de ellos vigilar y mantener cautivo a los tres que habían bajado de la rampa. Mientras el resto sube a la embarcación para encontrarse con Jhamel y el trio de encapuchados.



—Oh no, problemas… -Expuso el miembro de la Ordinem Deam con nervios.



Los guardias desenfundan su espada y se detienen a solo dos metros de ellos, el guardia líder les habla, pero dado a que utilizaba el idioma del reino, el trio de encapuchados era incapaz de comprenderle. Jhamel habla con él, pero este le responde con un tono agresivo, luego el miembro de la Ordinem Deam toma el arma que llevaba en su cintura y la arroja al suelo.



—¿Qué es lo que han dicho? -Pregunto la fémina encapuchada.



—Exige que tiremos nuestras armas, ¡todas ellas!...



El guardia señala al trio de encapuchados, Jhamel vuelve a hablar con ellos, una serie de diálogos se intercambian entre los dos, y el guardia apunta su espada contra el propio miembro de la Ordinem Deam. A este punto, el trio de encapuchados intentaban mantener la compostura, pero la muchacha era la que mostraba más indicios de querer perder los estribos.



—Dice que, bajo una ley reciente, todos los “ghrayb” que lleguen al puerto, no deben resistirse y están obligados a acompañar a los guardias, serán revisados de pie a cabeza, se les quitarán todo objeto que traigan consigo y luego serán llevados a ver a un tal “Muer Afigad” -Fue la interpretación de Jhamel.



—¿Qué demonios es “ghrayb”? -Pregunta la encapuchada.



—Es la manera en que estas tierras llaman a los forasteros.



El guardia se acerca hacia la encapuchada femenina, y a la fuerza le quita la capucha de su túnica para revelar su rostro, mostrándose como una joven de piel blanca y larga cabellera naranja. El guardia forcejea para quitarle la túnica, pero la muchacha entre enojos, le propina un puñetazo cargado con “fortalecimiento mágico”. El guardia retrocede adolorido y furioso, exclamando órdenes a los hombres que le acompañan y señalando a la muchacha de pelo naranja.



—Riza, ¿entiendes lo que acabas de hacer? -Le pregunta el encapuchado de voz masculina.



—Allum, ¿estas dispuesto a dejar las creaciones de tu amo en manos extranjeras y vulgar? -Fue la respuesta de la muchacha de pelo naranja.



—De NIGUNA MANERA.



—Entonces…



La muchacha desenfunda de su túnica un arma, cargándola con ambas manos, una escopeta SPAS-12.



—Enseñémosles que los “ghrayb” no se dejan mangonear tan fácilmente.



Continuara…
 
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