Original Fic Metalord Revolution [252/???]

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CAPITULO 192 LA ANÉCDOTA DEL DRAGON OSCURO


PERSPECTIVA
: Rozuel Drayt



Todas las carretas ya casi estaban preparadas, docenas marcharían fuera de la fortaleza de Hasr dejando este lugar completamente seco de toda provisión o herramienta útil, como si fuera abandonada a su suerte. Mientras llevaba una caja con provisiones medicinales y alimentos, a la carreta a la cual iría arriba una vez marchara, estando en compañía tanto con Riha y Crok.



—“Riha esta algo bastante… ¿callada?” -Me pregunte entonces —“Por lo general es bastante animada, pero ahora la noto algo… ¿tranquila?, menos hiperactiva de lo habitual, o quizás es solo imaginación mía”.



Crok por su parte parecía satisfecho, ayudando a subir el resto de las provisiones, más contento que nunca, supongo que la charla le vino bien, en cambio con Riha, solo cambiamos algunas palabras y miradas.



—“Debe estar cansada, más si tomo en cuenta que paso por una sobredosificación mágica a causa de consumir cristales de mana de manera abrupta”.



Pronto note que, en las cercanías, una criatura se acercaba a mí, un ser que era mitad serpiente por debajo de la cintura y del torso para arriba era humana, una lamia, la fémina tenía en sus características humanas, una tez morena, cuero cabelludo negro, presencia de escamas en la región de los hombros, cuellos y oídos. Pero destacaba más por una horrida cicatriz en el pecho que llegaba a su seno derecho, estando este mutilado, era la misma con la que platique en aquella celda, ahora cubría sus atributos femeninos con una tela, la ropa se le fue entregado a las suyas como Adil aseguro.



Note como los demás en los alrededores miraron a la lamia con inseguridad y miedo, algunos con desdén, pero sin causar hostilidad física o verbal, solo visual, la lamia, sin embargo, no se dejó intimidar y siguió avanzando, hasta detenerse justo en frente de mí, su intención era hablar conmigo, con el anillo traductor nuevamente puesto, era capaz de comprenderle.



—Gracias por todo, humano -Expreso con sinceridad su gratitud —Eres la segunda persona que no nos trata con indiferencia, que nos ve con “humanidad” en sus ojos.



—¿La segunda?, vaya, me alegro no ser el único que piense diferente en este reino -Opine de mi parte.



—Desde nuestro último encuentro, nunca volví a saber de él… -Relato la lamia con tristeza —Es agradable conocer a otros que piensen de la misma manera, a un amigo de las lamias.



—Es realmente estúpido lo que la gente hace, ¿tratarlas cruelmente diferentes de los semihumanos?, que haya lamias peligrosas te la creo, ¿pero que todas la son?, la manera de exagerar una postura agresiva hacia una raza es ridículamente absurda -Argumente.



—Realmente eres un humano… interesante, ghrayb o no, mi “nido” te considerara un amigo.



Tras su declaración, levanta su cola llevándola a mi mano derecha, enredándola suavemente, como si simulara un apretón de mano, el tacto con su escamosa piel, era agradable y calidad.



—Es el gesto en que los míos reconocen la amistad con alguien -Describió la lamia.



Las lamias por lo general, realizan el tradicional saludo del apretón de mano con sus colas, cuando lo hacen con un humano en lugar de usar su mano, es la forma autentica en que ellas le reconocen como un amigo. Al parecer dicha raza está conformada únicamente por mujeres, no existen lamias masculinas, y prefiero de momento reservarme la data de como perpetúan a los suyos.



—¿Podría saber tu nombre? -Pregunto la lamia.



—Rozuel Drayt.



—Rozuel Drayt -Replico ella mi nombre con regocijo —Nunca te olvidare de mi parte, yo “Isxaiha Silhith”, lo juro con mi vida.



Dado a que Isxaiha era un nombre algo difícil de pronunciar o recordar, estaba de acuerdo con pronunciarla como Isxa para abreviar.



—Jejejeje… -Isxa se hecha a reír.



—¿Qué es tan gracioso?.



—Él también me llamo Isxa para abreviar.



Tal parece que le recordé a su buen amigo humano de antaño, aquel que estuvo antes de mi en cuanto a buenas relaciones ajenas a su gente. La comida, ropa y algo de armas se les fue suministrado en las dos carretas proporcionado a las lamias, aunque lo último no estaba acordado, tal parece que Adil insistió en ofrecerles algunas lanzas y arcos, aquellas armas con la que más estaban adiestradas.



—Adiós mi amigo Rozuel Drayt, que las bendiciones protectoras de las dunas te acompañen -Se despidió Isxa con el suave apretón de su cola en mi mano derecha.



Le desee también un viaje seguro (sin implementar una frase que tiraba tintes espirituales o cercano), observe como las carretas de las lamias fueron las primeras en partir, la única puerta de la fortaleza ya estaba abierta, esperando por el resto.



—¡Todas las carretas están listas!, ¡en marcha! -Alzo Adil la voz.



Adil viajaría en una carreta con Assim, el mago sin brazos, en conjunto con Arpue Asa Hablu, mientras que yo estaría en otra con Riha y Crok, la razón es simple, cada quien prefería viajar en comodidad con los suyos (además de una charla privada). Por si fuera poco, ya era hora de ponerme a hablar de unos asuntos urgentes con cierto individuo atado a mi cuello.



Claro está que no íbamos solos en dicha carreta, además de quien la conducía, nos acompañaban algunos prisioneros liberados miembros de los rebeldes, no se mostraron reacio a tal sentimiento de estar a nuestro lado, de hecho, insistieron. Dicha conducta se mostraría algo sospechoso, ¿quizás quieren vigilarme para mantener informado a su líder?, pero sus ojos denotaban más admiración que intenciones de vigilar, de hecho, solo enfocaban sus miradas a mí.



—“¿Por qué todos los locales me están observando a mí?” -Me pregunte en mis pensamientos con inquietud.



Literalmente, Riha y Crok eran invisible a sus lados, solo tenían ojos para mí, se sentía incómodo.



—¿Realmente tu… acabaste con el Muhaqdad, Yusuf Ahja Zad´tyk? -Uno de ellos pregunto.



—Si… pero Adil también ayudo y…



—El maestro Adil dice que el Muhaqdad Yusuf le dejo insconciente, que, al despertar, él ya estaba muerto -Un segundo hablo.



—Bueno… si, tuve que enfrentarlo solo…



De repente, todos intercambiaron miradas entre ellos como también opiniones y comentarios en voz alta, se mostraron asombrados, elogiaban mi victoria, pues según ellos, a quien derrote, no era un simple comandante o líder militar del montón, un Muhaqdad era el mayor símbolo de fuerza en este reino, un titulo que hace temer en toda Quíatar. Sin importar mi condición de ghrayb, ellos alababan mi nombre, mi fuerza como “guerrero”, poniéndome en la misma balanza de respeto que un Muhaqdad a su gente.



—“Ni siquiera soy tan cercano a su líder Adil o alguien nacido de estas tierras, y ya conseguí admiradores, que cosas…” -Opiné acompañado de un suspiro.



Con la salida de docenas de carretas abandonando la saqueada fortaleza de Hasr, todas marcharon al unisonó hacia una dirección por el desierto, pero se llegó a un punto en que estas se detuvieron, para dividirse en dos grupos y cada uno ir por su lado. El primer grupo consistían en los civiles, niños como jóvenes, adultos y ancianos encerrados por la mera injusticia del nuevo reinado en la nación, quienes marcharían de regreso a sus hogares o formarían uno nuevo, lejos de las corruptas autoridades.



El segundo grupo, eran aquellos prisioneros rebeldes capturados, que, tras recuperar su libertad, vuelven a unirse a las filas de su respetiva facción, la victoria en la fortaleza Hasr no era el fin de este conflicto, pero si una llama que avivo inmensamente la moral de aquellos que juraron destruir todo lo que existía de Muer Afigad.



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Horas han transcurrido, pero aun quedaban como dos días de viaje más, aquel puesto rebelde oculto y cercano a la fortaleza, donde aguardamos antes de empezar la operación de infiltración, había sido destruido por las fuerzas del ya eliminado Muhaqdad Yusuf. Como era de esperarse, Yusuf ya debía haber estado al tanto de su ubicación, esperando el momento oportuno para atacar, nadie sobrevivió.



Nos dirigimos ahora al “Corazón del Oasis”, aun faltaba más de un día para llegar, por lo que era un largo viaje, lo cual me es conveniente, era hora de charlar con él. Riha y Crok estaban dormidos, los rebeldes que nos acompañaban, casi la mayoría también estaba igual, algunos observaban el exterior de la carreta, mirando el arenoso paisaje.



—“Myldark, se que esta despierto, ¿me oyes?” -Le hable entonces.



Cierro mis ojos con la intención de concentrarme en llevar nuestra platica, pues mi boca no era la que hablaba, eran mis pensamientos, pero sorpresivamente, soy arrastrado del plano donde me encontraba, conduciéndome a otro en particular. Llego a un paisaje natural de grandes árboles que superaban los cien metros, con un cielo totalmente cubierto de niebla, pero completamente de día y visible a mi alrededor, bajo mis pies pisaba un arroyo, pero no hacía contacto con el agua.



Me agache para sentir la calidez del agua de la corriente, pero a pesar de tocarla, de que mi mano hacia contacto con esta, no sentía absolutamente nada, era como si careciera de la percepción para sentir las cosas, o quizás… ¿en este sitio las cosas que me rodean no tenían tacto real?. Toque uno de los arboles gigantes y el resultado era el mismo, no sentía la madera, pero había algo que, si sentía perfectamente, una fresca brisa, relajaba mi cuerpo y mente, su soplido era como un placentero masaje de espalda acompañado del crujir de los huesos.



—“Este lugar aún se encuentra desarrollándose…”



Una voz sobresalto en todo el paisaje, de repente una formación rocosa gigantesca se eleva del agua a solo escasos metros en frente de mí, dando a la vista de la entrada a una cueva, pisadas se oyen venir de dicha dirección y la entidad responsable de este plano se manifiesta. Un enorme dragón negro de ojos rojos y largos cuernos como de demonio se presenta, avanzando lentamente hasta estar a una considerable distancia de mi y detenerse, para luego recostarse en el suelo, sin dejar de mirarme fijamente.



—Si que te tomaste tu tiempo para crear este lugar… Myldark -Dije con sinceridad.



—“No será una conversación corta, eso es seguro, preferí que ambos nos pusiéramos más cómodo” -Expreso el Dragon —“Bienvenido a mi morada, mocoso”.



—Le faltan más árboles, pero es acogedor.



—“Je, no te hagas el gracioso conmigo, se por qué has venido”.



—Entonces vayamos al grano.



La pregunta fue simple, pero a la vez compleja, toda la conversación estaba centrado en esa única incógnita que plantee.



—Myldark, ¿dónde diablos estuviste todo este tiempo?.



Le explique de su ausencia, su presencia en el collar estaba en un estado que casi podría considerarse “muerto”, no había una sola señal, o algo que indicase que había ocurrido con él. En consecuencia, era incapaz de usar el Intense Iron, lo que reducía considerablemente mis capacidades defensivas de lucha, pues dependía en buena parte de dichas armaduras para desenvolverme mejor en todo hostil suceso de gran intensidad o que amenazara fuertemente con acabar con mi vida.



—Estuve más de un mes sin saber de ti, ¿qué ocurrió?



—“¿Más de un mes?, jejejeje… para mi fue mucho más tiempo” -Declaro el dragón exhalando humo de su hocico como si suspirara —“Para mi fueron años…”



—¿“AÑOS”? -Replique abrumado —¿Dónde es que estuviste todo este tiempo… o que recuerdas de ese lugar al que estuviste retenido tanto tiempo?.



—“Relatártelo todo seria un lastre, mocoso, así que te lo mostrare”.



—¿Mostrarme?, ¿cómo?...



Myldark extendió una de sus patas delanteras, apuntando con una de sus uñas filosas hacia mí, pero no con intenciones hostiles, la acerco lo suficiente hasta estar a centímetros de mi persona.



—“Toca mi garra, y veras, oirás y experimentaras mis recuerdos como si tuyo fueran”.



Entonces esta es la forma, tocando su garra, los recuerdos en torno a la incógnita de mi pregunta serian respondidas, sabría donde estuvo Myldark en aquel tiempo de ausencia, era difícil no sentirme nervioso, pero ya estoy aquí, no puedo dar marcha atrás, ya no. Extendí mi mano y toque su garra, una sensación hizo temblar mi cuerpo, energía desbordaba mi interior, y mi consciencia siente como memorias ajenas a la mías, se filtran a mi mente, como un reproductor abriendo películas en un ordenador, estaba por reproducir aquellos recuerdos de lo que Myldark me platico.



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PERSPECTIVA: Tercera Persona



—¿Dónde me encuentro?.



Fue la primera pregunta que el dragón oscuro se hizo, miro a su alrededor, se encontró en un paisaje rebosante naturaleza tropical, un cielo nublado y un ambiente frio, su cuerpo era capaz de sentir la atmosfera y temperatura de aquello a lo que veía, pero luego se dio cuenta de un detalle vital.



—No puedo tocarlo…



Sus patas, su cola y todo lo que era formaba parte de su cuerpo, eran incapaz de sentir el follaje, los arboles o el agua, perfectamente sus extremidades pisaban el suelo, pero en realidad no lo sentían, incluso introdujo su mano bajo tierra y era capaz de atravesarlo, como si un fantasma fuese.



—¿Cómo es que llegue aquí?...



El dragón oscuro lo recuerda, el vive habitualmente en un plano mental forjado por la existencia de sus últimos vestigios físicos en el mundo real, aquel collar negro que Rozuel llevaba consigo en el cuello todo el tiempo. Siempre descansando, en una oscuridad infinita, aguardando los momentos en que su poder era requerido, alentado por las viejas glorias de placer de batallas pasadas para su entretenimiento, brindaba su asistencia al “mocoso” que le portaba actualmente. Pero el lugar al que se encontraba ahora…



—No se siente… que fuera mi plano… este, definitivamente no es parte de mi…



Entonces un recuerdo repentino llego a su mente, su actual portador, Rozuel Drayt, se encontraba batallando contra un tal comandante Frederic, una versión monstruosa de aquel comandante Templario. El chico estaba paralizado, su carne es perforada por un brazo inhumano de filo penetrante, en su estómago le causan una seria herida, parecía su fin.



Hasta que una fuerza desconocida, carente de magia, rechaza al monstruo Templario, salvando la vida de Rozuel, haciéndole elevar involuntariamente hasta encontrarse encima de una torre blanca y roja. Una explosión se desata, aquella fuerza desconocida ajena al mana era la responsable, de pronto, su conexión con Roz se pierde.



—Así fue… así fue como llegue a parar aquí… ¿pero dónde me encuentro?.



Un fenómeno desconocido le separo de su portador, no podía sentirle, estaba completamente solo en una ubicación desconocida, pero no era tiempo de lamentaciones y confusión, si quería respuestas, debía hallarlas por su cuenta. Desplego sus majestuosas alas y emprendió vuelo como en los viejos tiempos en que aún vivía.



—La sensación del aire golpear mi rostro… el frio rozando por mis escamas… que agradable…



Era incapaz de tocar lo que le rodeaba, pero podía sentir el aire a su alrededor, el frio o el calor, fue que, pasando de un paisaje tropical, termino en una calurosa sabana, lo que le hacia que, en lugar de hallar respuestas, solo encontrase más confusión. Continúo volando en la misma dirección, hasta que encontrase algo que le brindara una pista de donde se encontraba.



—Es extraño… desde hace tiempo, no he sentido una sola pizca de mana, ¿tampoco puedo sentir la magia emanar en este sitio?.



Los dragones son de los seres que poseen extraordinarios sentidos desarrollados para captar la magia en varios aspectos, pero Myldark ahora se sentía completamente ciego en lo que respetaba a su percepción con el mana. No podía captar nada, absolutamente nada, incluso un pedazo de tierra cualquiera, alberga un poco de mana, pues dicha energía es parte de todo, tanto de seres vivos como del propio paisaje de la naturaleza.



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—Llevo volando casi una hora…



De una sábana, se adentra a bosques, de zonas boscosas, llega a un páramo, fue entonces que su rostro se torna de perplejidad, cuando dos objetos metálicos vuelan a una formidable velocidad que era incapaz de seguir con sus ojos, incluso si recurriera a fortalecer su vista con la extraordinaria percepción visual de un dragón, le era casi imposible distinguir que eran.



—¿Qué son esas cosas?, ¿son espadas… espadas gigantes voladoras?...



El dragón estaba boquiabierto, del cielo dos extrañas espadas gigantes surcaban los aires a velocidades que sobrepasaban las capacidades velocistas de un dragón de su nivel. Al principio pensó que se trataban de monstruos mágicos, simples bestias aladas de acero, fue su sorpresa que, al acercarse, que dichas “bestias” eran manipuladas en su interior por humanos.



Lo que Myldark estaba observando en total desconcierto, eran maquinas aéreas inventadas por el hombre, aviones, pero estos en particular estaban hecho para la guerra, aeronaves cazas. Sobrevolaban los cielos dejando anonadado al dragón oscuro, quien era incapaz de comprender la situación, alimentando aún más su confusión que sus respuestas.



—¿Desde cuando los humanos… poseen esas espadas voladoras gigantes que montan?... -Se pregunto el dragón con curiosidad y seriedad.



De pronto, una docena de más de aquellos cazas surgen sobrevolando en las cercanías de Myldark, el intenso ruido de estos y la velocidad a la que se trasladaban, eran cosas que al dragón le deja perplejo de verlo. Estas maquinas voladoras ignoraban la presencia del dragón oscuro, quizás como el resto de los elementos, era incapaz de tocarlos.



Docenas de explosiones inundaron el cielo, una batalla entre diversos aviones cazas se llevo a cabo, en la perspectiva de Myldark, aquellas “espadas voladoras gigantes” disparaban una especie de “flecha” más veloz que las monturas, que al impactar desatan un estallido que no tenían nada que envidiar a la llamarada cargada de poder mágico de un dragón. El dragón oscuro, en el fondo se sentía aliviado de no ser visto o sentido por aquellas maquinaciones aéreas.



Volteo su mirada al suelo para encontrarse con más sorpresas desconocidas, en aquel paramo se encontró con estructuras, edificaciones de una civilización, humanos por doquier la transitaban, por su aspecto, era una especie de cuartel, una edificación donde se albergaban tropas militares humanas. Pero estos, lejos de ser lo que habitualmente recordaba sobre las fuerzas armadas humanas, era completamente distinto a todo lo que había visto con anterioridad, en lugar de encontrar en formaciones a los típicos soldados de espadas y escudo, arqueros o lanceros, o unidades de magos de combate, lo que atestiguo fue la presencia de una armada militar diferente.



Soldados que no vestían armaduras, sino uniformes que podían denotar cierto camuflaje con el ambiente, en lugar de espadas, llevaban armas de fuego, el dragón reconocía ese tipo de armas dado a que su actual portador las utilizaba.



—Pensé que el mocoso había dicho que no querría que su creación fuera distribuida al mundo, ¿entonces porque…?



Su pregunta queda inconclusa, pues toda su atención repentinamente en torno a las armas de fuego se esfuma tras presenciar otro hecho que le deja desconcertado. Tal fue su pensamiento de desasosiego, que señor dragón llego a una conclusión, todo lo que sus ojos eran testigos, no eran para nada de Avalía, era como si se sintiera estar en otro mundo.



—No solo tienen monturas de metal capaces de desplegarse por los cielos, ¿sino también por tierra? -El dragón oscuro pregunto con inquietud.



Continuara…
 
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CAPITULO 193 LA EXPERIENCIA CONTEMPORÁNEA DEL DRAGÓN OSCURO



PERSPECTIVA: Tercera Persona



—No solo tienen monturas de metal capaces de desplegarse por los cielos, ¿sino también por tierra? -El dragón oscuro pregunto con inquietud.



Soldados se introducían dentro de vehículos acorazados de tierra, quienes al arrancar un ruido producían como comparable al rugido de una bestia, pero aún no habían mostrado todas sus garras. De largos cañón exhalaban un fuego, el dragón oscuro relaciono tal armamento con los cañones mágicos, pero los cañones de aquellas bestias de metal, podían disparar con más continuidad, sus proyectiles eran más rápidos, más alcance y su potencia de impacto aun mayor.



—Como las espadas gigantes voladoras les sirven para conquistar los aires, esas bestias metálicas lo hacen por tierra… -Pensó Myldark en voz alta.



Pero las sorpresas no hicieron sino apenas empezar, más “bestias metálicas” surgieron, diferentes a los demás, pues no tenían ese largo cañón característico, sino dos grandes y robustos con varios agujeros separados entre sí. De dichos agujeros salen disparados numerosos proyectiles que, desde su perspectiva, eran varas metálicas que se desplazaban a grandes velocidades, impulsados por un fuego que se manifestaba en su parte inferior, podían atacar tanto por tierra y aire, lidiar con enemigos terrestres e incluso aéreos, propinando una lluvia de explosiones letales.



Incluso otras bestias de acero hicieron acto de presencia, eran diferentes a los anteriores, era más robusto, y no tenia un cañón, en su espalda, cargaba una enorme vara de metal, un potente fuego surge bajo de este, impulsando a tal objeto a elevarse y ascender al cielo, a una velocidad que al dragón le costaría seguir o evitar, si tal cosa se le acercara. Aquella vara estalla a una considerable distancia, produciendo lo que era, la explosión más intensa y poderosa que haya visto, con tal poder, incluso una ciudad humana quedaría devastada ante tal magnitud de fuego.



—Todas estas armas…



Desde su desconocimiento, Myldark no tenia idea del concepto armamentístico de los carros de combate o tanques de guerra, o incluso misiles balísticos, con cada nueva arma de tal tipo que observaba, su interés como temor ante tales creaciones aumentaba. Bestia de aceros de cañones que apuntaban al cielo, capaces de disparar continuamente proyectiles que superaban varios kilómetros, la distancia como velocidad a la que recorrían, haría temblar a toda clase de criatura alada acorazada, ya fuera terrestre o aérea, incluso un dragón.



—Si varios dragones adultos lucharan contra esas bestias de acero, que consigan vencer a uno no es el problema… el problema real, es si llegase alguno a sobrevivir a tal lluvia de destrucción -Dedujo Myldark ante lo observado.



Los dragones eran de entre las bestias mágicas, la que tenían el mayor escalón en Avalía en cuanto a poder, eran reverenciados como temidos en cada rincón del mundo, incluso su imagen era utilizada en emblemas e insignias, como también su nombre a modo de una referencia de la fuerza y grandeza de tal raza. La humanidad de Avalía, envidiaba y tenia temor de ellos, porque los consideraba casi invencibles, pues se necesitarían numerosos escuadrones para lidiar contra un dragón adulto.



Los dragones pasan por cuatro fases en su crecimiento, iniciando su desarrollo como un dragón infante (primeros años de vida), dragón joven (10 años cumplidos), dragón adulto (50 años cumplidos) y finalmente, alcanzar su mayor madurez a los cien años, como dragones ancestrales. A media que se desarrollaban, su poder mágico lo hacia magistralmente, sus escamas eran más fuertes, resistentes y sus sentidos rozaban a la perfección, podían ver, escuchar u percibir sensorialmente a niveles superiores que otros seres envidiarían poseer.



Dicho de una forma más simple, los dragones eran un símbolo de autoridad como poder, sinónimo de dominio, muchos hombres intentan derrotar a uno por el prestigio, la recompensa de su carne y escamas como poderosos ingredientes mágicos, pero pocos consiguen siquiera derrotar a un dragón de edad adulta. Con todo el pasar de los siglos, en Avalía los dragones seguían invicto en su reputación de poderío sobre cada raza existente, humana o semihumana.



Al menos, esa es la mentalidad que casi todos se tendría sobre los dragones, Myldark, atestiguando el poder de tales maquinaciones de metal, que servían como montura para aquellas razas que bajo su perspectiva eran “seres inferiores”, llego a una conclusión.



—Si hubiera una guerra entre dragones y estos humanos, ya no seria una batalla unilateral, sería una guerra encarnizada con ambos bandos parejos en fuerzas… no… al principio ese sería el pensamiento trivial de cada dragón joven o adulto, entonces lo más perspicaces de mi raza se darían cuenta al final, que dicha guerra conduciría a la…



Sus pensamientos son interrumpidos por el sonar de numerosos cañones de artillería, el rugir de aviones cazas sobrevolando el cielo y el disparar de ametralladoras pesadas, tales inventos bélicos, por mucho, superaban en todos los aspectos a las tradicionales armas utilizadas en Avalía. Da igual cuanto esfuerzo y sudor esmere un caballero con su espada, o un arquero, un lancero, un maestro ingeniero especializado en maquinarias de asedios como catapultas y arietes, el resultado era evidente. ¿Y qué hay de un escuadrón de soldados montados en grifos o wyvern domésticos?, da igual, nada se compararía siquiera a un arma de fuego ordinaria como una ametralladora o rifle, poner entonces a blindados o vehículos aéreos en la balanza para comparar fuerzas, ya era una discusión inútil, el ganador era obvio.



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La noción del tiempo se hizo desconocido para el dragón, ¿cuánto ha pasado ya?, ¿días?, ¿semanas?, ¿meses?, no lo sabía con certeza, pero poco le importaba llegado a este punto. Como un espectro errante, viajaba tal cual como nómada, observando a esta inusual civilización, en todo este tiempo transcurrido en dicho plano, llego a darse cuenta de algo.



—No hay semihumanos, tan solo humanos…



Los nombres de los tres continentes que él conocía, Gresswold, Sharya y Orianta, no existían, reinos como Luthe, Nagret (Nación Enana), Elvaria (Nación elfo) o Zaragos, que eran localizaciones de Gresswold muy reconocidas, tampoco figuraban ni por asomo. En su lugar llego a oír nombres de continentes como “América”, “Europa”, “Asia” o “África”, como también oír el nombre de países tales como Rusia, China, Estados Unidos o Japón. El dragón con sus siglos de vida, nunca había oído de ellos jamás, hasta ahora.



El numero de naciones sin duda en tales continentes eran enorme, quizás más que en Avalía, pero los que destacaban en termino como países “fuertes” eran al menos tres naciones, Estados Unidos, Rusia y China. Aunque no tardo en oír varias veces sobre un tal “corea de norte”, pero comparado a la tal “Unión Europea”, el tal “corea” le resultaba insignificante a su lado.



Latinoamérica o África estaban fuera de su foco de interés, aunque al principio le llamo poderosamente atención conocer sobre dichos lugares, pudo concluir que la diferencia de niveles sociales con los tales “Estados Unidos” o “Europa” o “Asia”, era bastante. De hecho, aquellos países que destacaban por una superioridad militar y económica, parecían tener bastante influencia sobre aquellos menos prospero, comparo a este punto, como aquellos reinos fuertes de Avalía, que, al derrotar a una nación pequeña, la hacían su estado vasallo o al final, terminaban por anexarlo a sus tierras permanentemente.



Lo que le asombro era que el nivel de cultura en este mundo, era sin duda mucho más variado a comparación de avalía, pero eso en buena parte, era debido a los inventos o tecnología desarrollada por esta humanidad. La tal “televisión”, “computadora” o “internet”, que al dragón le tomo meses entender su propósito y usos, pudo comprender a pesar de que tales creaciones cumplían funciones banales, eran una adquisición realmente avanzada de este plano.



Un detalle fuerte que llamo su atención, era su capacidad de entender un idioma en concreto, el “ingles”, aunque existían otras lenguas, tales como el chino, japones, francés, alemán, etc. Podía leer y oír palabras del inglés a un nivel de consciencia, que, en su perspectiva, eran como si hablasen en el idioma natal del dragón.



Los dragones poseían su propio idioma, pero no escrito, solo verbal, a diferencia de otras razas, no eran capaces de crear edificaciones, levantar ciudades, desarrollar tecnologías o complejos sistemas socio-económicas, es decir, eran incapaces de crear su propia civilización. ¿No lo hacían porque su biología les determinara como debían vivir o quizás la sola de idea de forjar una les resultaba aburrido y tedioso?.



—¿Es este el futuro que tendrá el mundo de Avalía?... ¿o quizás esto no es Avalía?...



Su mayor incógnita fue, que donde se encontraba, le surgían teorías sobre aquel plano misterioso, quizás lo que presenciaba era una posible visión futura de su mundo natal, o quizás, aquellos que atestiguaba, era en realidad, una civilización de otro mundo, una civilización de Trotamundos.



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Más tiempo transcurría, tanto que Myldark ignoro el concepto mismo de este, prefiriendo elegir ser un observador silencioso, del avance de esta civilización, llego a un tiempo en que surgieron unos seres que llamaron su interés. Eran capaces de producir manifestaciones que rompían o violaban las leyes científicas establecidas por aquella humanidad, manipular los elementos, desplazarse en formas y velocidades de lógicas absurdas, modificar los aspectos orgánicos que desafiaban a la madre naturaleza.



Tales seres les recordaban enormemente a los magos, pero el concepto del poder de estos individuos, era diferente, el mana era la fuente de toda magia, era el principio y fundamento de los magos. El mana no existía aquí, pues estos seres, estos humanos dominaban una fuerza conocida como PSI o energía ESP, eran llamados esper.



El origen de estos “esper” provino de una enorme roca que cayó del cielo (meteorito), y la humanidad con su ciencia, a través de complejos trabajos de bioingeniería, creo al primero de ellos, luego a más, y tiempo después, surgirían naturalmente para dar inicio a su era. Y la civilización como tal, alcanzo más desarrollos tecnológicos como nunca, los esper, fueron el corazón de ese progreso.



Armas de fuego más potente fueron creador, los tanques de combate habían sido mejorados en su equipamiento armamentístico como la dureza de su resistencia a los impactos, las naves marinas y aéreas superaron a sus predecesoras, aunque la superioridad aérea tuvo mayor énfasis en el poderío militar de los tiempos posteriores. Las armas balísticas y toda aquella capaz de utilizarse desde donde fuera, atacar o intimidar a la distancia de miles de kilómetros, no había nación que ya no tuviera una a la fecha, incluso la más pequeña y débil, poseía su propio armamento de tal calibre.



Los esper, cuando más de la mitad mundo ya eran como ellos, todo conflicto ya fuera de talla bélica o urbana, siempre involucraría a uno, pues los esper se convirtieron en el eje central de toda infantería estándar, inclusos para las fuerzas de seguridad pública de una nación o la de empresas privadas, contar siempre a dichos individuos en sus filas, no era por mera imagen, era una obligación que el PSI se impusiese como una forma de dominación.



Pronto los humanos comenzaron a utilizar una especie de “armaduras”, pero a diferencia de las utilizadas por soldados de Avalía o sus caballeros, aventureros, etc. Cuando se equipaban con esto, se asemejaban a lo que Myldark conocía como un gólem, pero los movimientos como capacidades empleados por un humano en estas “armaduras”, hacían palidecer a dichos caballeros o a los propios gólems creados por un Enano.



—Exoesqueletos mecánicos… -Pronuncio el dragón oscuro el nombre de estas “armaduras”.



Tenían la ventaja de ser manufacturados en mayor cantidad con un costo que a comparación sería menor de lo que le tomaría a un reino crear a un escuadrón de caballería o infantería pesada, su resistencia era incluso mejor a las armaduras encantadas con magia, como tal no utilizaban mana, pero estos exoesqueletos hacían uso obligatorio de una fuente de energía interna ajena a esta. Los humanos siempre presumían de sus talentosos artefactos creados para emplear a su voluntad las fuerzas del mana, pero la inmensa mayoría de los dragones, tales inventos eran inferiores o de baja categoría. Pues sin importar el esmero con el que forjen tales productos artificiales de magia, sus dominios y técnicas con dicha fuerza, eran mediocres al lado del auténtico poder de un dragón.



Los únicos artefactos mágicos que eran de ser respetados por los dragones, eran las denominadas “reliquias Logianos” o “artefactos Logianos”, aquella perteneciente a una civilización extinta hace más de 2000 años. Ningún dragón ha llegado a conocer a uno en persona, pero aquellos que experimentaron en carne propia la luchar contra uno de estos artefactos y vivir de ello para contarlo, se asombraron con el nivel de complejidad mágica que emplean tales creaciones al detalle al utilizarse, era un grado de conocimiento mágico artificial que ni humanos, semihumanos o incluso dragones han llegado a descifrar o comprender aún.



Si un dragón joven o adulto luchara contra tales “exoesqueletos” de esta civilización, no tardarían en comprender, que no serían creaciones a los que uno debería confiarse a la primera. Aunque existían versiones de estas vestiduras metálicas que no precisaban energía ESP para funcionar, aquella que, si estaban alimentadas por “Baterías ESP , deleitaban con un rendimiento abrumador. Myldark estaba seguro de vencer en una lucha uno a uno, contra un soldado equipado con tal “exoesqueleto mecánico”, pero contra docenas de ellos, que además llevasen encima sus respetivas armas estándar (armas de fuego), la tendría difícil al tener que lidiar contra los tales “armamento pesados” diseñador para destruir objetivos blindados, los humanos verían a un dragón, como en la forma de un tanque con alas que escupe fuego.



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—¿Acaso siempre estaré aquí?, ¿vagando eternamente como un fantasma para observar sin una voz o presencia física ante estos humanos? -Se pregunto entonces el dragón oscuro.



No era difícil intuir que años habían transcurridos, aunque el hambre o la sed no le afectaban, el dragón comprendido entonces, lo aburrido que era ya no escuchar nuevamente la voz de ese “mocoso”. Había visto cuanto quisiera de esta civilización, ya nada le sorprendía, ya había perdido el interés por continuar observando y “estudiando” a dicha humanidad, su deseo ahora era obvio.



—Ya me he aburrido en este lado, por más que permanezca aquí, solo soy un observador, nunca podre volver a sentir el placer de una batalla -Comento Myldark para luego echarse a reír levemente —¿Me pregunto que estará haciendo ahora ese mocoso?, je, sin mí, debe estar pasándola bastante mal.



El dragón se echa a reír con una fuerte carcajada, contemplando el cielo por un largo rato, reflexionando sobre su interés por marcharse de ese plano misterioso, o quizás más bien, su deseo personal. Despliega sus alas y vuela majestuosamente cual tal hacia una dirección al azar.



—¿Hmmm?...



Su destino lo lleva a una zona de ambiente fresco, un paisaje rebosante naturaleza tropical y un cielo nublado, el dragón pronto se dio cuenta…



—Fue en este lugar al que llegué cuando desperté en este plano.



Aterrizo en las proximidades, como siempre, era consciente de que era incapaz de sentir el follaje, los arboles o la fauna salvaje a su alrededor, tan solo la brisa del viento y el frio del ambiente llegaban a percibirse en sus escamas. El dragón entonces se recostó en dicho lugar para descansar, aunque era incapaz de conciliar el sueño como lo hacia en vida, de igual manera lo hizo, estiro su cuerpo y se hecho al suelo por simple placer banal.



—¿Estoy sintiendo… sueño?... es… imposible…



Una sensación de somnolencia invadió al dragón, aquel acto que no había sentido por un tiempo indefinido, repentinamente resurge en su ser, a Myldark no le molesto en absoluto, pues se dejó llevar por tal manifestación.



__________________________________________________________________​



Fragmentos de recuerdos repercuten en su mente, todo en relación a su actual portador, Rozuel Drayt, reproduciendo en numerosas pantallas mentales, cada lucha o confrontación llevadas a cabo en los años que permaneció a su lado. El dragón pronto sintió una sensación de nostalgia, riendo por cuanto más observaba, disfrutando del espectáculo como si fuera un show de TV, que narraba hechos que había experimentado en persona.



—“Lo disfrutas, bien, al menos di una buena primera impresión”.



Una voz masculina resonó en su cabeza, Myldark pronto despierta en un amplio cuarto oscuro, con un abismo sin fondo en todas direcciones, pero había una parte de ese lugar que contaba con iluminación. Era un escritorio, uno iluminado por una bombilla, observo que había alguien allí, sentado y sobre una mesa, ocupado con la fabricación de unos artilugios.



Miro la creación producida por dicha entidad, a sus lados se encontraban apilados en el suelo armas de fuego, desde rifles, pistolas, escopetas y ametralladoras, todas tenían algo en común, las iniciales “ML” estaban grabadas en cada una de ellas. Se acerco para observar a la figura de más cerca, este se encontraba de espalda, trabajando en la creación de más de estas armas.



Pero sin importar cuanto se aproximará, lo que observaba, no era a un humano, o a un ser de dicha raza como tal, lo que estaba en ese escritorio fabricando armas de fuego con sus propias manos, era una especie de sombra humanoide. Tenia el aspecto de un hombre adulto de larga cabellera, carente de rostro, toda su piel era del color de la propia oscuridad, era en sí, una sombre moldeada en la forma de un humano, o quizás, otra cosa que aparentaba ser uno.



—No es necesario que estés a la defensiva, no soy tu enemigo, no planeo hacerte daño.



Aquella entidad le hablo, su voz masculina, era la misma que escucho con anterioridad.



—Esas armas… -El dragón le hablo.



—Oh, te refieres a esto…



La sombre humanoide culmina con la fabricación de un AK-47 y la coloca junto al resto de pilas de armas de fuego.



—Es un viejo habito, podría definirlo como mi propia tentación, pero no puedes quitarle a un hombre el propósito de toda una vida.



—¿Quieres eres?, ¿dónde me encuentro?, ¿acaso tú sabes cómo llegue a parar en este plano? -Pregunto Myldark.



—Soy una existencia producto de este sitio al que llamas “plano”, te encuentras en una forma de subconsciente entremezclada y si, en parte se como has llegado hasta aquí -Contesto la entidad —Puedes llamarme “Señor S” -Se presento bajo aquella identidad —Platiquemos, oh, gran Myldark, señor dragón, “Acero de las Sombras”.



Continuara…
 
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CAPITULO 194 LA PLATICA DEL DRAGÓN OSCURO CON EL SEÑOR S



PERSPECTIVA: Tercera Persona



—Puedes llamarme “Señor S” -Se presento bajo aquella identidad —Platiquemos, oh, gran Myldark, señor dragón, “Acero de las Sombras”.



—Ahórrate los halagos -Expreso el dragón oscuro su descontento ante la pronunciación de tales títulos.



—Solo pretendo satisfacer esa parte de ti, aquella que resplandece del orgullo de un dragón.



—Ya no me interesa alimentar una vanidad del pasado, quien antes he sido, ha quedado relegado en un tiempo olvidado.



—Como desees…



La entidad sombra se pone de pie y levanta su brazo derecho señalando con el dedo índice el oscuro abismo del cielo.



—¿Qué se supone que hay arriba?, tan solo veo oscuridad y nada más.



Pero aquella oscuridad pronto materializa una forma esférica, como una bola de cristal gigante flotante, manteniendo su flote en tinieblas que hasta el ojo de un dragón le costaba ver entre tal penumbra.



—Todo este “plano”, empezó por eso… -Señalo el señor S a la forma esférica.



La gigantesca bola de cristal manifiesta recuerdos de Rozuel Drayt, aquella parte donde se enfrenta a un monstruoso Comandante Templario Frederic, siendo herido por este por una puñalada seria en el estómago. Una fuerza desconocida repele al Templario inhumano y salva a Roz, elevándole, desatando una explosión y haciendo desaparecer al mismo Trotamundos, junto a una malherida Riha, su compañera Lupian. Acto seguido, deja de transmitir imágenes y queda inactivo.



—Lo recuerdo, aquella fuerza era ajena a la magia, ¿qué fue eso?.



—Ya deberías saberlo a estas alturas del partido, aquello fue un fenómeno producto de una gran acumulación de PSI o energía ESP, como gustes llamarlo -Declaro la entidad.



—¿PSI?.



El dragón oscuro ya había observado tanto la existencia como el origen del Psi, el nacimiento de los Esper, en todo el recorrido que llevo como un especto en dicho “plano”.



—Incluso tu actual portador, está directamente relacionados con ellos.



Rozuel Drayt, quien posee actualmente la armadura que alberga los últimos vestigios de su existencia espiritual, era en sí, un Esper.



—Un Trotamundos, como los llaman en tu mundo natal -Dejo en claro la entidad.



—Siempre he sabido de la existencia de los Trotamundos, pero nunca me llamaron la atención, los consideré solo otros incordios humanos de un mundo diferente, pues nunca supe cómo eran las tierras de donde procedían originalmente -Manifestó el dragón oscuro de manera reflexiva —¿Acaso todos los Trotamundos provenían de un mundo como el que acabo de ver?, ¿este plano acaso es donde ellos provienen realmente?.



—Si, y no.



—¿Qué clase de respuesta es esa?, ¿o es un “si” o un “no”?, se más específico -Exigió Myldark.



La bola de cristal vuelve a transmitir imágenes, pero no eran recuerdos, eran más bien una representación gráfica de una cabeza humana, mostrando a profundidad el cerebro.



—El cerebro es una genuina pieza de ingeniería orgánica, todos los que hacemos, recordamos, pensamos y sentimos, es gracias a esta frágil pieza cuyo daño mínimo, podría garantizar resultados con consecuencias fatales que repercutiría en disminuir nuestras capacidades físicas o mentales -Expuso el señor S —Claro que, los que poseen una regeneración celular única, son excepción a ese trágico desenlace, ustedes los dragones son como los demás seres vivientes, poseen un corazón e incluso un cerebro, desarrollado y evolucionado a su manera.



—Tsk… no entiendo a qué quieres llegar con esto, hablas puras cosas sin sentido -Myldark comento con un tono desdeñoso —¡Ve al grano!.



—El cerebro también es responsable del subconsciente, para ser más claro, todos los recuerdos que almacenamos y los sueños que tenemos -Explico el señor S —Todo este “plano”, es una anomalía, producto de la “Fuerza de Psi” a la que Rozuel Drayt fue expuesto en “La Zona Prohibida”, ¿recuerdas lo que dije?, “te encuentras en una forma de subconsciente entremezclada”.



El subconsciente en el cual se encontraba, combinaba en parte los recuerdos del Trotamundos con su mundo de origen, con el alma de Myldark, podría decirse que la esencia del dragón oscuro actúa en si una forma de “subconsciente”. El fenómeno electromagnetismo de Niels Becquerel, el Esper procedente del cubo de Navum, causo un choque de subconscientes, una unión anómala entre el alma del dragón con recuerdos del mundo de origen de Roz.



—Pero estos recuerdos, son construcciones forzadas, no detallan con total exactitud el mundo de origen -Declaro la entidad —Dime, ¿qué fue lo primero que observaste al llegar allí?



Myldark hace memoria, con lo primero que avisto, fue aviones de guerra, maquinaciones aéreas de combate, seguido de una base militar y vehículos de guerra terrestres.



—De pronto, observaste como ese mundo expandió aquella “civilización humana”, del cual sus naves aéreas mejoraban, sus barcos e incluso las armas de fuego, fuiste testigo del surgir de los Esper -Explica el señor S —Pero eso, no es más que un ejemplo resumido del avance o desarrollo del mundo natal de tu portador.



—¿Dices que lo que vi es falso?, ¿qué tal mundo no es así realmente? -Pregunto Myldark.



—Tal mundo existe, pero lo que tu observaste, es una “recreación forzada”, moldeada con los recuerdos y conocimientos de Rozuel Drayt -Afirma la entidad sombra —Quizás, su subconsciente quería mostrarte como es el mundo de tu actual portador, que intentaras conocer en detalle y a fondo sobre él, que observaras y experimentaras a primera mano, la “humanidad” de donde procede, quien sabe, esto es solo una conjetura mía.



—Entonces… lo que vi es realmente cierto, existe, no de esa manera, pero ese mundo… es real, mi portador actual es un Trotamundos, aquello de lo que fui observador, era su mundo natal, o una visión de su hogar original.



—Es una manera de verlo, este “plano” en si es una anomalía, algo creado de manera imprevista por sucesos inesperados ante la exposición de aquella fuerza de PSI.



Humanos, para Myldark tal palabra era sinónimo de fastidio, como toda raza capaz de hablar, levantar una espada y presumir de manipular un poco de magia, como un dragón ancestral, conocía su posición como una criatura mágica en lo alto del pináculo de la magia. Los dragones eran para los seres inferiores, una muestra de poder absoluto, tanto física como mágicamente, es por ello que el desafío de derrotar a un dragón y reclamar su cadáver como recompensa, es una mentalidad que llevo al dragón oscuro, a plantearse a dichos seres inferiores como una mera molestia.



Sin importar cuanto se esforzará un humano o cualquier raza afinada a la magia, jamás alcanzaría un nivel tan magistral del dominio de la magia como un dragón, incluso aunque intentaran perfeccionar ese dominio con herramientas y tediosos estudios complejos, para la raza de los dragones seguiría siendo un dominio inferior de esta fuerza.



—“No existe nada más fuerte que la magia, pues en Avalía, la magia es el poder absoluto…” -Aquello es el pensamiento de todo habitante de dicho mundo, el dragón pensó.



Ahora comprendía mejor cuan equivocado estaba, la magia no era la única fuente de poder en existir, los Trotamundos son prueba de ello, en sus mundos de origen, la magia no existe como tal, y, sin embargo, su civilización posee una fuerza que rivaliza con la misma magia en igual o mayor grado.



—Mi llegada a este “plano”, mi razón de estar aquí, solo fue pura casualidad, ¿verdad? -Pregunto Myldark.



—Independiente de lo que responda, solo será una teoría, una conjetura que solo tu criterio final definiría bajo tu juicio -Concreto la entidad sombra.



—¿Y que se supone que eres tú?.



—Ya te lo he dicho con anterioridad, soy una existencia producto de este “plano”, soy una encarnación creada por esta “anomalía”, es lo que soy -Responde el señor S.



La conversación pronto es interrumpida con el repentino oír de un fuerte ruido, era como el sonido desagradable de cristales agrietándose y rompiéndose, aquello que se destruida como paredes de vidrio, era la misma oscuridad abismal de a su alrededor, se estaba fracturando, haciendo pedazos.



—Tu estadía aquí está llegando a su fin, pronto volverás con tu portador -Le dejo en claro el señor S.



—¿Qué será de este lugar? -Pregunta Myldark.



—Sera borrado, esta anomalía no era para que perdurara eternamente, su “esperanza de vida” ha concluido, todo desaparecerá.



—¿Qué será de ti?.



—Soy una materialización de esta anomalía, soy parte como tal de este “plano”, por lo que también desaparece, quedando relegado en el olvido.



La manera en que el señor S lo decía, no había preocupación, miedo o inquietud en sus palabras, aceptaba tal destino como si fuera algo normal, cosa que molestaba al dragón oscuro.



—¿¡Acaso estas satisfecho con esto!?, ¿¡vas a aceptar ser destruido así nada más!? -El dragón oscuro exclamo enfurecido —Detesto que alguien acepte morir tan fácilmente sin siquiera resistir, no valoras tu propia vida, aberras tu existencia como tal, solo un debilucho aceptaría tal resolución.



—Nací con la capacidad de pensar y actuar según mis preferencias, supe desde el principio desde que llegaste, como terminaría todo para mí, era inevitable, sea esto el destino o la mera casualidad, nada lo cambiaria -Expreso la entidad sombra —Elegí invertir mi tiempo, enseñándote este “mundo”.



—¿Tu construiste este “mundo” entonces?.



—No, este se materializo y construyo por su cuenta, yo solo podía mostrártelo, permitir que te desplazaras a voluntad -Contesto el señor S —Podría haberte aislado en una infinita oscuridad, pero no lo hice, podría haberte ignorado, pero no lo hice, escogí bajo mi criterio, como usar ese tiempo del que disponía, enseñarte este “mundo” construido por el anómalo fenómeno y platicar contigo, todo ha sido, mi decisión como tal.



—¿Y te resignas aun así a morir?.



—¿Qué harías tu dragón oscuro?, si se te diera la oportunidad de volver a recomenzar tu antigua vida, sin la posibilidad de cambiar nada, con el mismo principio y desenlace, ¿qué pensaría entonces de aquella segunda oportunidad?, ¿un destino, una casualidad o un simple capricho?.



La pregunta dejo en silencio a Myldark, si tuviera la chance volver a empezar aquella vida pasada, con real intención, modificaría hechos que desencadenarían otros eventos, plantearía cambiar la historia y desenlace de esa “segunda oportunidad”.



—No son tus vivencias como el majestuoso señor dragón que fuiste, lo que más desearías cambiar, ¿le darías mayor prioridad a Sheila?, fascinante decisión… -Opino la entidad sombra.



—¿Cómo es que tú…?



—El choque de “subconscientes”, ¿lo recuerdas?, tu misma alma o la esencia de tu espíritu, se mezcló con parte del subconsciente de Rozuel Drayt, en pocas palabras, partes de tus recuerdos yacen aquí -Explico el señor S —Pero no te preocupes, tu actual portador, no tiene acceso a esos recuerdos, solo aquellos que están en esta anomalía, es decir, yo.



Myldark no tenía razones para confiar en la entidad, pero tampoco motivos suficientes para desconfiar, si el señor S estaba destinado a desaparecer, se llevaría consigo aquellas anécdotas pasadas del dragón consigo. En los alrededores, las tinieblas se agrietaban más, el ruido se vidrios partirse disminuyo, pero la destrucción de aquel plano proseguía.



—A este sitio aún le queda tiempo, antes de que todo desaparezca para siempre, he decidido darte otra sorpresa -Afirma la entidad sombra —Considéralo un “regalo” de mi parte de despedida.



—¿Un regalo?.



La entidad se hace a un lado, revelándose la presencia de una doncella armada con una espada en la cintura, portando una llamativa armadura negra y de corta cabellera negra, con bellos ojos avellana. El dragón oscuro, tras mirar detenidamente a la mujer, al primer segundo la reconoce de inmediato.



—Sheila…



—Los dejare a solas -Dijo el señor S, para caminar hacia un lado y desaparecer en su totalidad.



A solas, un silencio incomodo se hizo menester entre los dos, hasta que Myldark toma la inactiva en hablar primero.



—Sheila… sé que todo esto no es real, que son manifestaciones producto de este choque de “subconscientes” y que aquel individuo tenga en parte conocimientos de mis memorias, y a pesar de ello… -El dragón oscuro mira hacia el suelo con desdén y aflicción —Se siente tan real… que es angustiante.



—¿Qué es la frustración que te inquieta Myldark?, ¿es mi presencia un mal recuerdo que aflige tu alma? -La manifestación de Sheila pregunto.



—No, lo que me aflige es… que si tan solo yo no hubiera… entonces tú, entonces Sheila…



Una mano toca el hocico del dragón oscuro, pertenecía a Sheila, o la de aquella manifestación producto de aquel plano, lo que llamó la atención y el asombro de este acto, era que ella, a diferencia de todo el entorno a su alrededor, podía sentir su tacto, cuando anteriormente solo el viento y la temperatura eran perceptible a su cuerpo. Era el primer contacto humano que sentía, tras su llegada a dicho sitio, el toque de la mujer, disipan los pensamientos angustiantes del dragón oscuro, quien, cerrando los ojos, no puede evitar recordar a esa guerrera que alguna vez fue su portadora, desenvainando su espada y retando a una criatura hostil con el doble de su tamaño, con el exclamar “¡acabemos con él, Myldark!”.



La mujer humana frente a él, la Sheila que yacía frente a sus ojos, sonríe mientras la palma de su mano acariciaba su hocico.



—Quizás no sea la auténtica Sheila, pero ella realmente nunca te odiaría, siempre te aprecio, y siempre lo hará, sin importar donde este, los recuerdos vividos juntos serán paginas inolvidables, incluso en la muerte, ¿podrías olvidarla? -La manifestación pregunto.



—No, no podría.



La mujer toca con su frente el hocico del dragón oscuro, como un gesto de afecto y despedida, sin dejar de sonreír, mira a Myldark una última vez, para luego darse la vuelta, y lentamente desaparecer en la oscuridad. El dragón no dejo de mirarla, hasta que la guerrera dejo de ser visible a sus ojos, hasta que su existencia, se esfumo en su totalidad de ese plano.



—“Lo siento Sheila, es mi culpa… que no estés aquí…”



El dragón oscuro se pierde en sus pensamientos por varios minutos, hasta que este es interrumpido abruptamente con el regreso del señor S.



—Es hora, ya es momento de que regreses a donde perteneces -Declaro la entidad sombra —Debes emprender vuelo, elévate majestuosamente como el señor dragón que eres, retorna al lugar del que provienes.



Fisuras surgían sobre la oscuridad de alrededor, desprendiéndose a pedazos, el eco de vidrios partirse inunda en toda la sala, mientras fragmentos oscuros caen hacia abajo a un abismo sin fondo. El dragón oscuro miro fijamente a la entidad sombra y despliega sus alas.



—Gracias… -Fueron las palabras que Myldark le dedicó a la entidad.



La entidad con sus brazos en la espalda, asiente su cabeza como un gesto que respondía “de nada”, Myldark alza vuelo y mientras asciende, observa por última vez al señor S, todo se vuelve completamente negro y sus sentidos se duermen.



Al despertar, se percata de que había retornado al collar negro que Rozuel llevaba consigo, y que el chico, estaba en medio de una contienda contra todo un regimiento de enemigos. El dragón oscuro se hecha a reír y su voz resuena en la consciencia de su actual portador.



—“¿Cuánto tiempo he estado dormido?, mira en los problemas en que te has involucrado en mi ausencia, mocoso”.



__________________________________________________________________​



PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Los recuerdos culminan, regreso al plano mental de Myldark, ¿cuánto tiempo ha transcurrido?, quizás horas aquí, y solo escasos minutos en la vida real.



—Entonces eso es lo que paso… -Dije en voz alta.



Todo este tiempo Myldark yacía en una especie de reconstrucción mental, producto de mis recuerdos y su propia esencia o alma, aunque me intriga ese tal “Señor S”, de alguna manera, siento que le conozco… o quizás es solo mi imaginación.



—Cuando volviste de ese sitio, adquiriste la capacidad de convertir el mana en energía ESP, ¿cómo? -Fue la siguiente interrogante que llego a mi mente.



—“Lleve AÑOS atrapado allí, observando en silencio a los tuyos, aunque fuera toda una manifestación forzada de lo que fue tu mundo, seguían siendo lo que tú eres, espers” -Relata el dragón oscuro —“Llegue a emprender a profundidad sobre esta energía ESP, aunque he aquí lo extraño, mi comprensión sobre dicho concepto, al principio era todo un dilema, era incapaz de entender sin importar cuanto lo viera e intentara examinar, y en un instante como si nada, empecé a comprenderlo, como si alguien me susurrara al oído al detalle sobre el PSI como si tuviera en mis manos un libro con el cual estudiaba sobre el tema, ¿aquella entidad tuvo algo que ver?, no lo sé.”



Con cierto grado de conocimiento en la anatomía de los esper en torno a las células ESP, Myldark adquirió un rasgo único, es quizás la primera criatura capaz de transformar una forma de energía en otro tipo. La conversión del mana en PSI, debería ser un proceso imposible, como la hibridación de dos razas de genomas incompatibles, pero el dragón oscuro demostró que tal punto era factible, que estos modos de energías, que estas dos fuerzas ajenas entre sí, pueden de alguna manera entrelazarse, ¿es quizás esto la señal de un advenimiento futuro?.



—Myldark, ¿tú eres uno de los “seis dragones del fin”?, los seis dragón ancestrales que quedaron grabados para la posteridad en el seno de la historia de Avalia, por una guerra llevada a cabo hace dos siglos atrás contra tres reinos a la vez -Consulte al dragón oscuro.



—“Eso fue hace mucho tiempo” -Opino el dragón oscuro.



“La guerra de los seis dragones del fin”, fue un acontecimiento bélico ocurrido en el año 1105, narra una alianza militar entre tres reinos (Zaragos, Elvaria y Proust) en una guerra llevada a cabo contra seis dragones ancestrales:



Zlyh-ker, “Devastación Rocosa”



Latk'ion, “Niebla de la Perdición”



Tyfernum, “La boca del Infierno maldito”



Baoldrya, “Brisa Segadora de almas”



Luxanct, “Luz Destructora”



Myldark, “Acero de las Sombras”



La guerra concluyo en 1106 con la victoria de los seis dragones, se dice que el motivo de este conflicto, era que los reinos querían apropiarse de un descomunal tesoro cuya riqueza era una fortuna exorbitante capaz de satisfacer económicamente a una nación entera por siglos. Otros aluden al descubrimiento de enormes recursos minerales y/o mágicos de propiedades únicas, y otro motivo, fue la aparición de un nido de dragones jóvenes, que amenazaban territorialmente a futuro a varios reinos.



—“Humanos y elfos nos atacaron primero, pretendían destruir un nido de los nuestros, asesinar a los más jóvenes, reclamar las escamas y todo lo valioso en sus cadáveres y capturar a los infantes para domesticarlos a su placer, por no mencionar sus deseos por codiciar vetas de minerales mágicos que se había formado en esa misma zona producto de décadas de nuestra presencia en ellas” -Argumento Myldark.



Cuando conocí a Myldark al principio, nunca creí que él fuera “ese Myldark”, pensé que se llamaba igual por mera coincidencia, que era un dragón anclado a un artefacto mágico que se hacia llamar como uno de los “Seis dragones del fin” con una muestra de respeto o admiración hacia dicho dragón ancestral. Al final, termine descubriendo que era uno de esos seis poderosos dragones.



Aunque la “guerra de los seis dragones del fin” solo se desencadeno en Gresswold, se dice que sus hechos grabados en numerosas bibliografías, se hicieron de conocer en reinos de todo el mundo, con ello, los “Seis dragones del fin” son los dragones más conocidos en toda Avalia.



—“Mocoso, ¿por qué has decidido tocar ese tema?, pensaba que, aunque fuera uno de los “seis dragones del fin”, a ti no te importaba” -Expreso Myldark con tal duda dirigida hacia mí.



—Tu ya has visto como es en parte mi mundo, me gustaría que me dieras tu punto de vista de una hipotética pregunta -Le plantee —Si los “Seis dragones del fin” se enfrentara en una guerra contra la gente de mi mundo, ¿quién saldría ganando?.



Tal hipotética cuestión dejo al dragón oscuro pensativo, mantuve también mi boca en silencio, para no interrumpir sus pensamientos.



—Una guerra contra la gente de tu mundo… -Hablo Myldark —Al principio, podríamos producir bastantes bajas en los tuyos, pero al final… eventualmente seriamos superados -Concluyo —Si sus maquinaciones aéreas o sus numerosas armas antiaéreas o pesados armamentos terrestre no nos eliminan, entonces “eso” lo hará de manera definitiva.



—¿”Eso”? -Replique confuso.



Myldark señalo hacia una dirección, a lo lejos, docenas de kilómetros, se manifestó una nube de hongo, aquello no era autentico, sino una mera ilusión o demostración, pues al cabo en que surgió, eventualmente desapareció al poco tiempo y todo el paisaje en dicha dirección volvió a la normalidad.



—No entiendo a los tuyos -Dijo el dragón oscuro desconcertado —Han conseguido crear un poder desmesurado, pero… a pesar de ser poderoso, también es peligroso, como una espada de doble filo, aquellos que ejercen como un medio para defenderse o agredirse, también es capaz de conducir a la ruina a toda tu gente -Comento —En Avalia, humanos o cualquier raza inteligente, a lo largo de la historia han desarrollado toda clases de armas, ya fueran mágicas o no, para demostrar su poderío ante el mundo, pero ninguno ha llegado a ser capaz, de crear algo con un potencial destructivo capaz de amenazar la vida de todo un planeta entero con tal horridas consecuencias -Opino por consiguiente haciendo pausa un momento para suspirar —Sabiendo que tal creación, podría desencadenar en cualquier momento la aniquilación total de tu propia raza, no… de todo tu mundo, ¿por qué siguen empeñados en hacerlas más potentes?, ¿más devastadoras de lo que ya son de por sí?, ¿más.. extintivas?.



La pregunta de Myldark conlleva a una respuesta que detallaba un nivel de complejidad difícil de explicar, podría decirse que los asuntos militares y políticos están de la mano con el tema de dichas bélicas creaciones. ¿Con que finalidad?, ¿una forma de mantener la paz?, ¿de establecer una orden de poderes entre las diversas naciones?, ¿o es simple y llanamente un capricho?. Tan solo podía darle una respuesta a mi compañero dragón.



—Así funciona el mundo, Myldark, mi mundo…



El dragón oscuro no expreso palabra alguna ante mi declaración, no exigió que fuera más concreto con mis palabras, tan solo recostó en silencio su cabeza en el suelo con intención de dormir.



__________________________________________________________________​



PERSPECTIVA: Tercera Persona



Una semana después – Fortaleza Hasr…

Una brigada de soldados montados a camellos, llegan a la abandonada fortaleza, vestían una armadura ligera de hierro en torno a su pecho y miembros inferiores en conjunto sobre una túnica, cada soldado utilizaba un turbante grueso que cubría todo el rostro. Sobre la parte frontal de tal prenda, yacía grabada la imagen de una estrella de ocho puntas, los círculos que evocan de manera simbólica a la magia, son geométricamente por lo general círculos de seis puntas.



Un hombre de 1,70 de altura, tez morena y cabellera gris corta destacaba del resto, no portaba un turbante que cubría su rostro, no llevaba armadura de ningún tipo, solo vestía una túnica blanca larga. Llevaba puesto unas inusuales gafas de metal, con una animosa actitud y sonrisa, observaba el abandonado lugar a su alrededor.



—Bien… bien… bien… ¿qué tenemos aquí?, este lugar paso por muchas cosas -Opino el hombre todo animado.



—Mi Muhaqdad, traigo noticias de los exploradores -Uno de los soldados de la brigada con el rostro cubierto, se le reporta.



—Por favor, no me digas Muhaqdad, llámame solo “sabio Alnayits” -Corrige el hombre de cabellera gris revelando su nombre —El título de Muhaqdad es algo que solo utilizo para complacer a los Alnabil y Azim Alnabil, lo cierto es… que no me gusta mucho utilizarlo, prefiero destacarme más como el investigador que soy, que como una figura militar.



—Como usted desee, sabio Alnayits -El soldado le responde —Los exploradores han confirmado sus suposiciones, no hay nadie vivo a kilómetros en la fortaleza, y todo lo que había de valor, ya fue saqueado, por el estado de los cuerpos, se deduce que murieron hace unos cuantos días, quizás 5 o 6, no hay certeza aún, también hemos dado con una criatura un tanto… especial.



—Oh, háblame sobre esa criatura.



—De hecho, puedo enseñársela, ya que se dirige hacia aquí.



El tal Alnayits pronto escucha unos pasos inhumanos acercarse a su presencia, al voltear, observa a la proximidad la llegada de un ser bípedo más grande que un camello, tenía una cabeza de hiena, con un cuerpo que poseía un pelaje pardo con manchas junto a escamas y dos protuberancias en su cabeza en forma de cuerno. Dicho animal, poseía una montura sobre su lomo, lo que implicaba la existencia de un jinete.



—¡Jajaja!, eso si es una sorpresa -Manifestó el sabio Muhaqdad son asombro.



La criatura se muestra dócil con Alnayits, permitiendo incluso que este le tocase su cabeza.



—Ahora, muéstrame lo que pases… -Dijo Alnayits, para acto seguido clavar sus dedos en la piel del ser bípedo en torno a su craneo.



La criatura no padecía dolor, a pesar de que los dedos de la mano izquierda del proclamado investigador, habían atravesado la piel y tocaban la carne. Pronto numerosos fragmentos de recuerdos llevan a la mente del hombre, eran memorias ajenas a la suya, proveniente de la montura bípeda.



—Ya veo… Yusuf está muerto, ¿qué lo mato?, muéstrame más -El investigador profundiza la obtención de dichos fragmentos de recuerdos —Con que ese es la identidad de quien lo derroto, Rozuel Drayt -Pronuncio dicho nombre con maliciosa sonrisa.



Continuara…





NOTA DEL AUTOR:​



En el momento en que se subió esta capitulo, también se sube una nueva portada para “Metalord Revolution”, dicha nueva portada es traído gracias a “Dungeon Master Eldrow”:



Deviantart: Eldrow-Noldvano - Student, General Artist | DeviantArt



Twitter: https://twitter.com/EldrowNoldvano



Página de Facebook: Eldrow Noldvano



Gmail: [email protected]



Haz clic en algunos de los enlaces para visitar algunos de los trabajos creador por “Dungeon Master Eldrow”, estoy seguro de que serán de tu agrado.



Aclaro aparte, que esta portada, aun no es la definitiva, es solo una “muestra”, pues “Dungeon Master Eldrow” se encuentra en proceso de crear una mejor, ¿cuándo estará disponible?, será el tiempo que sea necesario (El buen usuario “Dungeon Master Eldrow” se ofreció gratis a hacer dicha portada, por lo tanto hay que ser paciente para ver su trabajo final y esperar el tiempo que sea necesario, le dedico un enorme agradecimiento de corazón por su talento para dedicarme una portada para mi novela, gracias mi buen amigo).
 
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CAPITULO 195 EL MUHAQDAD INVESTIGADOR “ALNAYITS”


PERSPECTIVA: Tercera Persona



Tras los acontecimientos llevados a cabo en la fortaleza Hasr que conllevaron a la muerte de los principales dirigentes del sitio (Capataz Zahim Sagel y sus tres capitanes), la derrota como posterior eliminación de Muhaqdad Yusuf Ahja Zad´tyk y el despojo de todas las pertenencias, como liberación de los prisioneros y captura de los guardias. Una semana ha ocurrido desde aquellos eventos…



—Con que ese es la identidad de quien lo derroto, Rozuel Drayt…



El nombre del trotamundos es pronunciado por un joven de tez morena e inusual cabellera gris y que usaba unas gafas de metal, pero no era alguien “ordinario”, pues portaba el título de uno de los tres Muhaqdad, su identidad era, el investigador Alnayits. Su mano perforaba con sus dedos, el cráneo de la montura del fallecido Yusuf, con recuerdos ajenos inundando su cabeza, aquellos recuerdos mostraban al mismo Rozuel combatir contra el mismo Yusuf, desde la perspectiva del propio difunto líder militar.



—Eso es suficiente…



Retira sus dedos de la cabeza de la criatura, solo para revelar la presencia de heridas superficiales, de pronto la montura comienza a tambalear, hasta echarse al suelo, su respiración pronto se hizo agitada.



—Respiración forzada, debilitamiento físico, mana disminuyendo gradualmente… -Describió el muchacho de gafas las características que afligían a la criatura —Era inevitable, me sorprende que hayas durado una semana sin tu dueño, has aguantado bien hasta mi llegada, me llenas de orgullo.



Soldados de grueso turbante que cubrían su rostro y portaban en dicha prenda, el grabado de una estrella de ocho puntas, dispersados en grupos, exploraban el interior de la fortaleza, hasta el último rincón, con tal de encontrar todo indicios o pistas que aporten información sobre los sucesos ocurridos hace varios días.



—Tratar de indagar más de lo obvio es una pérdida de tiempo -Expreso el investigador con los brazos cruzados y suspirando del aburrimiento —Es fácil intuir que ha ocurrido aquí.



—Entonces, ¿por qué perdemos valioso tiempo en este sitio?.



Un segundo individuo se acerca al Muhaqdad, tenía una estatura aproximada de 2 metros, de pie a cabeza llevaba puesto una pesada armadura de plata, el casco de su vestimenta metálica poseía la forma de la cabeza de un querubín, cuyas orejas, tenían la imagen de alas angelicales. Su voz era masculina, pero con un tono profundamente distorsionado que casi no parecía humano.



—Oh mi querido amigo, “Ezequiel”, hemos venido aquí por la curiosidad -Se excuso el investigador —¿Has notado los numerosos restos de cadáveres esparcidos por los alrededores de la fortaleza?.



—Si, aunque los carroñeros y el sol han hecho de las suyas, aunque quedan vestigios de sus restos en la propia arena -Hablo el hombre de la armadura denominado Ezequiel.



—Lo último que se sabe de Yusuf, fue que solicito bajo el permiso del Azim Alnabil Muer Afigad, la movilización de un regimiento de 3000 soldados, mi conclusión, esos restos que se encuentran alrededor de la fortaleza, son esos 3000 soldados.



Cuando Yusuf marcho con tal cantidad de efectivos hacia la fortaleza Hasr, sus sospechas le llevaron a intuir que las razones de movilizar tal fuerza militar en una zona que estaba bajo control del Azim Alnabil Muer Afigad, eran en realidad parte de un plan suyo. De los tres Muhaqdad actuales, Yusuf es quien más frecuentaba constante luchas contra el líder rebelde, Adil Salah Ayub.



Aunque el Azim Alnabil Muer Afigad ordeno a los tres líderes militares la vital e importante misión de capturar al líder rebelde con vida, era Yusuf quien desempeñaba en casi su totalidad tal labor, mientras los demás, se encargaban de mantener el control de sus zonas en nombre de su señor y eliminar a toda amenaza insurgente. Pocos lo saben, pero Yusuf había capturado a Adil, curiosamente cerca de la famosa localización, “El corazón del Oasis”.



Con un pequeño ejército y algo de astucia, se las ingenió para capturar a Adil, solo para posteriormente, ser liberado por el contrataque de un pequeño grupo de rebeldes, un hecho hilarante para Alnayits. Yusuf nunca reporto tal caso al Azim Alnabil Muer Afigad, la vergüenza de haberse permitido perder de forma tan absurda al líder de los rebeldes, era algo que quería ocultar, aunque Muer Afigad no le habría castigado severamente por tal error aun si se hubiera enterado, tal sentimiento que apuñalada su dignidad como Muhaqdad, le corroía su interior.



—Yusuf utilizo esos 3000 soldados para rodear la fortaleza, a juzgar por el plan, Adil pudo haber sido atraído hacia dentro con el uso de una “carnada” que tuviera importancia por él, una vez dentro, conllevaría a bloquear todas sus salidas, pues tendría que lidiar no solo con los guardias y el capataz como sus capitanes, era imposible para él conseguir huir o luchar contra un regimiento de más de mil hombres o incluso contra el propio Yusuf en persona -Concluyo el investigador —Pero he aquí el ilógico resultado, la guarnición de la fortaleza fue vencida, todo el regimiento de 3000 hombres sufrió una aplastante derrota y el mismo Yusuf, asesinado.



—¿Fue una devastadora y elaborado plan de ese tal “Adil” lo que aniquilo tal número y a ese Muhaqdad? -Pregunto Ezequiel.



Alnayits se echa a reír tras oír la pregunta formulada por el individuo de la armadura pesada, se detiene secando una pequeña lagrima de su ojo izquierdo.



—No, para nada, ese “líder rebelde” en mi opinión es alguien insignificante para mí, no es alguien de grandes dotes militares, o un brillante estratega y mucho menos un poderoso mago -Dejo en claro el investigador —No, el verdadero causante de esto, fue un ghrayb, uno bastante prometedor como interesante.



—¿”Ghrayb”?, no es la forma en que llamas a los forasteros, como originalmente me llaman a mí.



—Mi estimado Ezequiel, tú eres un “ghrayb” especial, lo que te hace la excepción al resto de ellos -Opino Alnayits —No, lo que vi fue diferente, este ghrayb posee un poder asombroso, ¿no quieres verlo por ti mismo?.



El investigador le extiende su mano derecha, a lo que el individuo de la armadura pesada con casco de querubín responde llevando su mano a la del hombre de gris cabellera y estrechándola. Una conexión mágica se produce entre el contacto, una serie de imágenes, fragmentos consiguen penetrar a la cabeza del proclamado Ezequiel.



—Esas características…



Los recuerdos de Rozuel Drayt luchando contra el Muhaqdad Yusuf, de la masacre producida contra la guarnición de la fortaleza, asesinando al capataz y los capitanes, todo visto por el mismo Yusuf desde una posición segura y elevada.



—Esa forma de luchar…



Ezequiel hace una observación detenida en torno a las armas utilizadas por aquel joven, desde la invocación de un trio de cilindros que giran velozmente desatando una tormenta de destrucción sobre sus enemigos, a una que llevaba en manos semejante a una ballesta con la capacidad de disparar continuamente y otra que también portaba a manos, esta ultima con la capacidad de ignorar la defensa de arena de Yusuf. Los recuerdos culminan, soltando sus manos.



—Es bueno tener como habilidad, compartir recuerdos -Señalo el investigador.



—Ese ghrayb… ¿sabes su nombre? -Ezequiel pregunto.



—Se hace llamar Rozuel Drayt.



—Es él…



—Oh, ¿le conoces?.



—Lucho contra uno de mis “hermanos”, lo que lo declara como mi enemigo, que se encuentre en este continente es sospechoso.



Pronto una mujer de joven apariencia veinteañera, estatura de 180 centímetros, se adentra a la fortaleza, los soldados a pesar de avistarla, la ignoraban por completo, era una joven de etnia morena y pelo castaño con una cola de caballo. Vestía una gruesa túnica marrón con blanco, con un brazalete metálico dorado adherido a su cuello.



—Admiro su curiosidad por buscar las respuestas, señorita Aleab -Alnayits le hablo —Pero la situación ya esta resuelta, ya he concluido los hechos aquí.



—Solo hago lo que su excelencia Muer Afigad me solicito -Ella respondió.



—Por supuesto, no podría esperar menos de la esclava personal de su nuestro apreciado Azim Alnabil.



—No soy una esclava.



—Pero ese collar en tu cuello te marca como su posesión -Deja en claro el investigador —Tan solo le eres útil como una herramienta, ¿has encontrado algo útil con tu poder?.



La mujer llamada Aleab toma una esfera de cristal de su vestimenta, mientras la sostenía en sus manos, apuntaba con ella a su alrededor.



—No, nada, no logro encontrar rastro alguno de la bola de cristal entregada a Yusuf -Confirmo la mujer.



—Vaya que eres una herramienta bastante “útil” -Opino el Muhaqdad con sarcasmo —Probablemente haya sido destruido, a pesar de haberme hecho con los recuerdos de Yusuf, no todas sus memorias fueron recuperadas.



—¿”Recuperadas”?, ¿qué fue del Muhaqdad Yusuf? -Fue la interrogante de la muchacha de cola de caballo.



El investigador señala a la criatura bípeda con cabeza de hiena que yacía moribundo en el suelo.



—Eso es un Anjaib, un “camello-hiena demoniaco”, pero esta es totalmente diferente, los Anjaib apenas tienen el tamaño de un camello, y este en cambio, es mucho más grande que uno, ¿acaso es una variante? -La mujer se cuestionó.



—Vaya, alguien se ha puesto a leer, aplaudo su conocimiento sobre bestias salvajes del desierto -Alnayits expreso —En efecto, este Anjaib es diferente, yo mismo lo he creado, como una bestia mágica con el propósito de ser una montura personal ligada mágicamente al Muhaqdad Yusuf -Revelo —Pero… al morir la persona con la que estaba vinculado, su mana comienza a abandonar su cuerpo, degenerando su condición, conllevando a un estado en el que se encuentra muriendo lentamente, me sorprende que haya logrado resistir una semana entera tras la muerte de su enlace.



—¿Qué?, ¿este Anjaib una montura?, estas bestias son tan agresivas hasta el punto de hacerlos casi imposible domesticarlos, por eso los cuerpos de caballería las conforman camellos y no estas criaturas -Declaro Aleab —Solo los Gnoll han conseguido domesticar fácilmente con tal propósito a los Anjaib, pero solo por su condición como monstruos sumamente hostiles de intelecto semihumano, casi como los orcos.



—Exacto, los Anjaib no pueden ser domesticados por los nuestros, ya que sería una inversión costosa, pero yo “cree” mi propio Anjaib, como un obediente regalo de “buena fe” para Yusuf gracias al vinculo mágico que los une, aunque la realidad era otra, ya que todo lo que Yusuf viera y retuviera en su cabeza, también lo haría su montura gracias a dicho vinculo, teniendo un acceso garantizado a todo lo que él sabe y sabría.



Las palabras del investigador habían revelado, que el propósito real de la montura del fallecido Muhaqdad Yusuf Ahja Zad´tyk, era espiarle, el vínculo mágico que los unía como un enlace de “amo-sirviente”, en realidad funcionaba también para que todo lo que Yusuf sabia, se transmitiera a su montura y de esa manera, tal conocimiento, llegar al investigador Alnayits.



—Ah propósito, me parece curioso, no sabias que Yusuf estaba muerto, hasta ahora, pero no veo… que tal noticia te asombre en lo más mínimo -Expuso el investigador con ciertas sospechas sobre ella.



—En el momento en que toda comunicación con Yusuf se corto en mi bola de cristal encantada hace varios días, tuve mis sospechas, él nunca bajo ninguna circunstancia, ignoraría mis llamados, pues solo cuando su excelencia Muer Afigad me lo ordena, me comunico con él, ignorarme, seria ignorar a nuestro Azim Alnabil, un crimen severo –Argumento en su defensa la joven mujer de cola de caballo.



—Jejeje, cierto, había olvidado su indiferente corazón -Afirma Alnayits —Se que no le importa en absoluto a nuestra excelencia, solo le sigue porque no tiene otra opción, oh si, conozco su pasado señorita Aleab, o debería decir “Bandolera de las dunas”.



Con tal apodo pronunciado, el rostro de Aleab se torna de angustia y voltea para otro lado para no mirar la cara de ese Muhaqdad que sabia tanto sobre ella. El investigador con educación se retira con su permiso, alejándose de la muchacha, caminando junto al enigmático hombre de armadura pesada con casco de querubín.



—Tu lealtad hacia ese “Muer Afigad” tampoco es real, ¿por qué le sirves entonces? -Le pregunta Ezequiel.



—No le sirvo, solo le uso, cuando llegue el momento me desharé de ese arrogante hombre, por ahora, solo le seguiré el juego de “súbdito-monarca” -Aclaro Alnayits —Ah propósito, ¿cuánto ha progresado tu misión?.



—En un mes, enviare el primer “lote” al continente de Gresswold, el segundo saldrá en dos meses -Contesta Ezequiel —Podría prepararlos y enviarlo en menor tiempo, pero prefiero asegurarme de que los “lotes” enviados estén en las mejores condiciones, con tal de complacer a su voluntad, pues es la misión que me designo en estas tierras.



—Y como hemos acordado, con gusto ayudare a tu causa, mi buen amigo -Aseguro el Muhaqdad.



—Tu ayuda ha sido favorable a mis propósitos, si todo sale según lo planeado, habrá un lugar para ti, pues le he hablado sobre ti, solo sigue leal a nuestra causa y serás justamente recompensado.



—Me halagas mi querido amigo, ten por seguro, que no pienso bajo ninguna circunstancia fallarte, ni a tu maestra -El investigador acompaño sus palabras con una reverencia —Hemos terminado aquí, volveré a Naar´thue para informar a su “excelencia”.



—Yo volveré a “la apostata”, para seguir supervisando los “lotes” -Aseguro Ezequiel.



__________________________________________________________________​



Varios días después – Ciudad de Naar´thue…

Fue la política Afigad la que llevo a esta ciudad de miles de habitantes a ser lo que es hoy en día, claro esta que las consecuencias de esta forma de gobernar, conlleva a dejar una marca notoria en la población. Las clases bajas o la plebe, solo podían ganar lo suficiente para sustentar sus necesidades básicas (comida y techo), solo aquellos con oficios de artesanos (herrería), soldados y magos de Nivel C o superior, tenían una mínima oportunidad de mejorar su calidad de vida.



Los Alnabil por su parte, en especial los de clase alta, tenían los privilegios de vivir a lo grande, y con la garantía de que su linaje adquiriera dicha condición de vida, mientras se mantuviera leal a su señor y este siguiese en el poder. Los semihumanos eran meras “herramientas” para dicha política, solo podían conformarse con trabajar duro y ganar lo necesario para comer, no era tan diferente de la vida de un esclavo.



El palacio de los Afigad, lleva existiendo más 4 siglos, comenzó primero como una pequeña residencia con el primer Afigad como un Alnabil de bajo rango, hasta ascender a la clase más alta de noble (solo superado por el sultán y sus consejeros reales). En el salón principal del palacio, bellas bailarinas danzaban al ritmo de tambores, laúd y un clarinete, nobleza de alta clase yacían presente en cómodos asientos para disfrutar del show en conjunto con comida y bebidas.



Todos ellos eran Alnabil con labores vitales en torno a la gestión de distintos ámbitos de la ciudad, o de los terrenos donde la política Afigad se ha extendido, desde el manejo de la economía, las leyes, el fluir del comercio o incluso la actividad militar. Pero quien regia sobre todo ellos con la palabra mayor, contemplaba el espectáculo como todos, recostado sobre un cómodo cojín que le daba el aspecto de un trono semejante al de un monarca de linaje real.



Su cuerpo era corpulento, un hombre adulto de tez morena con una barriga grande, vistiendo finas prendas de terciopelo, desde una capa con la que cubría su reluciente túnica roja, portando en su cabeza un turbante decorado con una pluma tricolor. Su nombre e identidad estaba en bocas de todos, pues era la autoridad absoluta de esas tierras (con excepción del sultán), Muer Afigad. El gordo Azim Alnabil da unos fuertes aplausos que detiene la música y a las bailarinas.



—Suficiente entretenimiento por hoy -Ordeno Muer Afigad.



Los músicos y las bellas danzantes se retiran tras despedirse respetuosamente ante los nobles de clase alta.



—Es hora de pasar a asuntos importantes, nos hemos reunidos hoy para discutir el progreso de la expansión de la política Afigad -Declaro el voluminoso monarca.



—El este ya nos pertenece en su totalidad, y según los últimos informes, muchos Alnabil del oeste del reino, han aceptado unirse a nosotros, no faltara mucho para que los Azim Alnabil de la región se inclinen ante usted -Uno de los Alnabil explico.



—Cuando la política Afigad logre abarcar todo el oeste, solo nos faltaría influir en el norte del reino, pero será todo un reto, los más prestigiosos linajes de Azim Alnabil se hallan en dicha región, incluido la familia real -Un segundo procede a informar.



—¡Con todo respeto!, quisiera sugerir que no se ignorase demasiado la amenaza rebelde, algunos convoyes con Alnabil que apoyaban nuestra causa han sido atacados por ellos, pocos consiguieron escapar y sobrevivir.



—¡Por favor!, los rebeldes son un chiste de amenaza, es cuestión de tiempo para que nuestras fuerzas terminen acabando con ellos, todos sus “logros” han sido de atacar a aliados de poca importancia, ¿crees que la muerte de esos Alnabil de clase baja tendrá alguna repercusión negativa en los planes de su excelencia?, ¡Ja!, yo no lo creo.



Dos grupos se formaron en tal discusión en torno al tema de los rebeldes, alzando su voz en todo el salón, uno apoyando en que se respondiera con más importancia a las agresiones de los rebeldes, el segundo (que conformaba con más número en su grupo) que le diera solo la importancia habitual de siempre, dándole más prioridad al tema de la expansión de la política Afigad.



Si se le diera más interés al asunto de los rebeldes, significaría movilizar con más mano militar en las áreas donde la política Afigad domina, fomentar más propagandas que elevaran la lealtad hacia Muer Afigad, ofrecer jugosas recompensas monetarias y promesas de títulos de Alnabil por las cabezas de rebeldes de gran estimación que perjudicaran enormemente a este movimiento insurgente. Conlleva a enviar numerosos mensajeros y voceros por los alrededores para que sus palabras llegaran a sus habitantes, llenar de tablones de anuncios de trabajos para mercenarios y aventureros especializados en la captura de criminales. Consecuencia: Mayor gasto militar, más gestión en las labores políticas en torno a la problemática y disminución del movimiento de expansión la política Afigad.



Por otro parte, centrar más importancia en los asuntos de la expansión de la política Afigad, conlleva a solo brindar un interés moderado en la problemática de los rebeldes, en donde la administración de los Alnabil de Afigad, tendría como prioridad garantizar las negociaciones y alianza con los nobles de las áreas que a futuro su política alcanzaría. Es inevitable que estos asuntos, la labor requiere el discreto trabajo de asesinatos “discretos” y la silenciosa subyugación de grupos de nobleza en contra suya, con el uso de una pequeña fuerza militar, pero siempre haciéndolo ver como un accidente o la labor de criminales de poderosos grupos estructurados como la afamada “Tartib-Qaede”. Consecuencia: Mayor progreso en la expansión de la política Afigad y la posibilidad de que los rebeldes se vuelvan una amenaza mayor a futuro.



Uno creería que lo más lógico sería llevar a cabo ambos asuntos a la vez y repartir el desarrollo de estos en un 50/50, pero conciliar un acuerdo sobre ello era un caso imposible, ya que dividir las responsabilidades por igual de atender los asuntos de los rebeldes y la expansión la política Afigad conllevaría a zanjar ambos temas de manera ineficaz. Es decir, si se atiende el problema de los rebeldes con solo la mitad del interés, conllevaría a que los resultados tengan más perdida que ganancias, lo mismo para el tema de la expansión de la política Afigad, invertir solo la mitad conlleva al lento desarrollo de este y, por lo tanto, seguiría tomando más tiempo que el de depositar toda la gestión en dicha labor.



Por lo tanto, si se quería acabar a raíz el problema de los rebeldes, tendrían que enfocar todo los esfuerzos o la mayor parte de este en ellos, o si querían que el progreso de la expansión de la política Afigad siguieron por buen camino (para que culminase lo más rápido posible y sin trabas), también debían invertir la mayor parte de sus recursos y administración, pero no, dividir la responsabilidad de las dos tareas a la mitad, conllevaría que la productividad y resultado sea mediocre.



Además, la mayoría no consideran a los rebeldes como un peligro latente, a sus ojos, son solo ignorantes plebeyos alborotadores que juegan a ser soldados y se esconden en la mugre, para atacar a traición como un cobarde. Aunque tales practican suponen una molestia para las tierras de Muer Afigad, que es en donde ocurrían dichos actos hostiles, al ser solo un grupo pequeño, poco o nada tenían que hacer contra la superioridad numérica, armamentística y más organizada de las fuerzas al mando de Afigad.



—Los rebeldes llevan años intentando en vano lograr detener los avances de la expansión de su excelencia, nuestras fuerzas cuentan con el número de su parte, las mejores armas, instructores, estrategas y la deslumbrante presencia de los tres Muhaqdad -Declaro uno de los Alnabil —¡Los tres guerreros más poderosos del reino que comandan regimientos enteros!, ¡aquellos que juraron lealtad son sangre y sudor al mismismo sultán!, ahora son completamente leales a su excelencia Muer Afigad, dicho esto, ¿sigues creyendo que esos “rebeldes”, esos insurgentes de pacotilla, ¿representan una amenaza considerable para nuestro señor?.



Ante tal argumento, el Alnabil se hecha a reír junto al grupo de nobles que le apoyaba, aquellos con la voz que fomentaban brindar más interés ante la amenaza rebeldes, pronto cesaron sus palabras, empezando a sentir vergüenza por no tener manera de responder ante los expuestos por el otro grupo. De repente todo el debate es interrumpido con la llegada de un mensajero.



—¡Su excelencia! -El mensajero se arrodilla mostrando sus respectos ante Muer Afigad —¡El Muhaqdad Alnayits solicitad verle de inmediato!, trae un mensaje importante.



El gordo Azim Alnabil tras oír al mensajero, autoriza la presencia del investigador, el muchacho de gafas de metal de cabellera gris entonces hace acto de presencia, presentándose educadamente ante todos y mostrando sus respectos ante la clase alta como tal.



—Ahórrate las formalidades, Alnayits, y ve al grano -Le ordeno el Azim Alnabil.



—Así será su excelencia.



Cada Alnabil en completo silencio, centro toda su atención en lo que el Muhaqdad estaba a punto de decir, pues cuando un “Muhaqdad” llega con un “mensaje importante”, dictan a ser grandes noticias o el anuncio de calamidades. En este caso fue…



—¡Es mi deber informarle, que la Fortaleza Hasr ha sido atacada por los rebeldes!, ¡el capataz y toda la guarnición encargada de gestionar como proteger tal punto de vital importancia, han sido asesinados!.



Tras oír el comunicado oral del investigador, todos los Alnabil levantan su voz con un tono preocupante, pronto aquel grupo que apoyaba la idea de fomentar más importancia sobre los rebeldes, anula su silencio y sus palabras vuelven a pronunciarse en torno al tema, tomando la declaración del Muhaqdad como un argumento a su favor.



—¡Su atención!, ¡le suplico que me dejen hablar, pues aún no he ido a lo más destacable del asunto! -Hablo el Muhaqdad para callar a las masas de Alnabil y que su voz volviera a sonar con más importancia ante todos —¡Los rebeldes saquearon todo el sitio, tomando cada objeto de valor, desde armas, dinero e incluso víveres, todos los prisioneros fueron liberados y lo más seguro es que hayan tomado de prisionero a varios guardias que se rindieron al ver que tenían las de perder!, ¡PEEEERO!... aquí viene lo más impactante de todo, ¡El Muhaqdad Yusuf Ahja Zad´tyk y un regimiento de 3000 hombres!, ¡quienes tenían la importante tarea de suprimir a los agresores rebeldes, han sido aniquilados!, ¡así es, es tal y como oyen, el Muhaqdad Yusuf ha muerto y su fuerza armada aplastada!.



Cuando tal noticia llego a oídos de todos, era como si la histeria misma quisiera manifestarse en persona sobre cada Alnabil presente, desencadenando una a calurosa discusión. Muer Afigad, quien en todo momento se mostraba apacible y relajado, pronto la incertidumbre y el agobio, consumieron toda su calma.



—¡¡¡SILENCIO!!!



Su voz llego a todo el salón, acallando a todos los bulliciosos Alnabil, quienes se mostraban nerviosos ante la furiosa reacción de su excelencia. El calmado rostro de Muer Afigad se tiñe de ira, de una furia como tal, que hacía temblar emocionalmente a todos a su alrededor, con excepción del investigador Alnayits.



—¿Dices que esos insignificantes rebeldes, a quienes superamos en tropas y equipamiento, han conseguido derrotar a una fuerza de 3000 de nuestros soldados, mejor entrenados y organizados, como también a eliminar a uno de los tres Muhaqdad quien estaba a la cabeza de ese regimiento? -El Azim Alnabil pregunto tratando de mantener algo de su calma.



—No, Adil y sus rebeldes no consiguieron esto por cuenta propia, alguien los ayudo, alguien con un poder… fascinante y peligroso -Aclara Alnayits.



—¿¡Quien!?, ¡¡exijo saber el nombre de ese maldito que ayuda a los rebeldes y causa tal daño a mis tierras!!... ¿¡QUIEN ES EL BASTARDO QUE OSA DESAFIAR MI AUTORIDAD CON TAL AFRENTA!?... ¡¡MATARLO NO SERÁ SUFICIENTE PARA MÍ!!... ¡¡¡MALDECIRE SU EXISTENCIA QUE HASTA INCLUSO LLEGARA AL MISMIMO REINO DE LA AGONÍA!!!...



—Es un ghrayb, su nombre es Rozuel Drayt.



Continuara…
 
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CAPITULO 196 EL GHRAYB QUE SE VOLVIÓ EL ENEMIGO PUBLICO NUMERO 1


PERSPECTIVA: Tercera Persona



Fue en el palacio de los Afigad, donde su nombre llego al Azim Alnabil con una influencia que continuaba expandiéndose hasta el día de hoy, aspiraba a convertirse en una autoridad superior al propio sultán. Como tal, los Muhaqdad, los líderes militares y guerreros más fuertes del reino, estaban a su servicio, con miles y miles de soldados a su disposición, él era Muer Afigad.



—Es un ghrayb, su nombre es Rozuel Drayt -Revelo Alnayits.



El investigador Muhaqdad, Alnayits, en una audiencia con Muer Afigad, el nombre del Trotamundos llega a oídos de este codicioso noble que anhelaba el poder absoluto de toda una nación.



—¿Un ghrayb?, ¿¡un ghrayb!?, ¿¡UN GHRAYB!? -Repitió el enfurecido Azim Alnabil.



Iracundas venas surgían sobre su rostro, los vagos sanguíneos de sus ojos se dilataban haciendo que estos se tornaban en parte roja en señal de irritación y de su boca espuma escupía, cerraba sus puños con fuerza hasta el punto de hacer que estos sangrasen.



—¿Un ghrayb acabo con uno de mis Muhaqdad y su ejército de 3000 hombres?... ¿¡es eso lo que estoy escuchando!? -Planteo dicha pregunta para confirmar tal verdad.



—Si su excelencia, un ghrayb consiguió eliminar al Muhaqdad, Yusuf Ahja Zad´tyk y un regimiento de 3000 hombres que le servían.



La confirmación de tal suceso por segunda vez, alarmo aún más a todos los Alnabil presentes, porque si alguien había conseguido eliminar por su cuenta a uno de los tres poderosos líderes militares y a un ejército de 3000 efectivos, significaba que no era alguien a quien se podía ignorar.



—He confirmado que este ghrayb colabora con los rebeldes.



El solo hecho de que tal enemigo este colaborando con los rebeldes, hacía que los propios Alnabil comenzaran a sentirse perplejos, inquietos en lo más recóndito de su ser, al ver que la amenaza insurgente que ellos consideraban un chiste, ahora contaba entre sus filas con alguien capaz de matar a un Muhaqdad. Solo Muer Afigad era la excepción a esa presión desmotivadora, no se sentía intimidado, estaba en cólera.



—¿¡Porque un insignificante ghrayb serviría a los rebeldes!?, ¿¡que le prometieron por servir a la causa de ellos?, ¿¡fortuna!?, ¿¡tierras!?, ¿¡prestigio!? -Se pregunto Muer Afigad enfurecido —¡Si posee tal poder, es a mí a quien debería servir!, ¡yo puedo darle la fortuna que codiciaría, la tierra más prospera de esta nación y su propia autoridad para gobernar sobre cientos de súbditos!, ¿¡y en lugar de eso prefiere ayudar a esas escorias insurgentes!?, ¿¡a desafiar mi poder!?, ¡¡IMPERDONABLE!!.



—Desconozco las razones del porque este ghrayb colabora con los rebeldes -Informo el investigador de cabellera gris y gafas de metal —Quizás tenga sus propios objetivos que sean compatibles con dicho grupo y por ello les ayuda.



—¡Sea cual sea sus razones, es imperdonable!, ¡lo sentenciare a morir lentamente, lo convertirse en un espectáculo de entretenimiento para mi deleite y el de todos mis seguidores!, ¡tal humillación viniendo de un ghrayb no tiene perdón alguno! -Dejo en claro el gordo Azim Alnabil —Dime Alnayits, ¿¡cómo es este ghrayb!?, ¿¡cuáles son sus habilidades!?, ¡quiero saber todo sobre él!, ¡en especial su aspecto físico!, ¡mandare a colocar carteles de búsqueda en todo el reino y una recompensa por su cabeza!.



La decisión del noble mandamás era la correcta, sus súbditos lo aprobaban, condenar al ghrayb con la reputación de un criminal era una respuesta idónea, no solo tendría que lidiar con el ejército del reino, sino también mercenarios, cazarrecompensas e incluso aventureros. Alnayits entonces se dispuso a dar su informe en torno al forastero.



—Mientras me dirigía hacia aquí, me tome la molestia de tomar algunos de los cadáveres de la fortaleza Hasr para examinarlos a fondo, entre ellos se incluye el propio cuerpo de Yusuf Ahja Zad´tyk, a quien le falta la cabeza y puedo estar 100% de que el enemigo de la quedo como trofeo de su victoria.



Los Alnabil respondieron con asco ante la profanación del cuerpo sin vida de uno de sus Muhaqdad, Alnayits continuando con su explicación, quien llevo una autopsia personal en su carreta personalizada de camino al palacio de los Afigad.



La carreta del investigador Alnayits, fue concebido como un artefacto mágico de primera calidad hecho por su propia mano, a simple vista luce como una carreta majestuosa digna de un noble de casta alta. Pero en su interior es donde su magia especial desemboca, es capaz de cambiar de “espacios” o alternarlos como si fueran pisos, es decir, su carreta cuenta con varias “habitaciones” o “pisos” intercambiables entre sí, como si aquello en lugar de ser una carreta, fuera una torre de varios niveles andante, cada nivel una sala diferente con una función en específico.



Eligio entonces una en concreto, donde albergaban instrumentos cortantes como perforantes hechos para la examinación de cadáveres, cerca suyo se encontraban 4 cuerpos en un estado avanzado de descomposición, del cual uno carecía de cabeza, ¿por qué escogió entonces esos cuatro cuerpos en concreto?. El hallazgo del investigador le hizo dar con un descubrimiento fascinante.



—Varios de los guardias eliminados, presentaban en el interior de ellos, los restos de unos extraños proyectiles hechos de metal -El investigador notifico de su descubrir con el enseñar de su mano derecha dichos objetos, sus restos estaban achatados, aplastados por una gran fuerza producto del impacto.



Los Alnabil a su alrededor los relacionaron entonces con virotes o flechas hechas de acero o metales semejantes, pero el Muhaqdad les corrigió.



—No, estos “proyectiles” son más pequeños, y, sin embargo, por la forma en que los cuerpos presentaban las heridas, tenían una fuerza de impacto superior a cualquier flecha que haya visto, incluso capaces de desplazarse a mayor velocidad -Declaro Alnayits —Estos “proyectiles” son disparados por una especie de arma manipulada por este ghrayb, y uno de sus puntos fuertes, es que puede disparar de manera continua incluso con mejor precisión como potencia que una ballesta de repetición potenciada con magia.



Entonces los nobles presentes sospecharon de un artefacto mágico especial, algo capaz de disparar pequeños proyectiles de metal y sus características de poder disparar continuamente eran en sí, un atractivo para los tiradores.



—Este ghrayb incluso con su “magia”, la de su arma mágica, es capaz de penetrar armaduras blindadas reforzadas con magia, es lo que concluí al encontrar los restos de un escuadrón de soldados de infantería pesada los cuales presentaban numerosos agujeros en sus piezas, semejantes en tamaño y magnitud al de los cuerpos que examiné.



Los Alnabil quedaron aún más asombrados, si tal herramienta en solo una mano es capaz de lidiar con varios soldados de infantería pesada cuyas vestimentas defensivas estaban potenciada con magia, lo que sería al ser empuñados por varios a la vez. Se imaginaron a un pequeño escuadrón de tiradores empuñándolas en medio de un campo de batalla, con tal descripción proporcionada por el investigador de sus funciones, deducen que los tiradores arrasarían con toda infantería a su paso.



—¿Cuál es el alcance de este artefacto mágico? -Uno de los Alnabil pregunto.



—Deduzco, que superior a cualquier arco o ballesta, un hábil arquero o ballestero gozan de un alcance efectivo de 200 a 250 metros, el artefacto mágico de este ghrayb supera con creces dicha distancia -Concluyo de manera deductiva el investigador.



Los Alnabil no hicieron sino más que impresionarse, un arma que pueda llevarse a manos, capaz de superar el alcance como potencia de arcos y ballestas e incluso lidiar contra infanterías pesadas, si uno lo pensara, tal arma con dichas características, era bastante revolucionario. De repente, todas las incógnitas llegaron a un punto en común.



—¿¡De que reino es este ghrayb!?.



—¿¡En donde fabricaron tales artefactos mágicos!?.



—¿¡Es posible obtener tales armas para nuestra nación!?.



Pronto la codicio invadió a todos los nobles de esta nación, a pesar de desconocer la apariencia o todas las características a detalles del arma, la sola mención de alguna de sus capacidades les convenció. Querían hacerse con ellas, si un ghrayb la portaba, significaba que alguien las creo, y eso conllevaba a que era posible obtener más de estas.



—“Sin embargo…”



El propio investigador Alnayits era incapaz de obtener pistas algunas del origen del arma de ese ghrayb, desconocía incluso aun la patria del cual procedía dicho muchacho, pensó en dos posibilidades. La primera es que perteneciera a un reino del norte del continente de Sharya, pues tienen la misma tez de piel que los ciudadanos de dichas regiones, y la segunda es que provenga del continente de Gresswold. Si quería más información en torno al forastero o la inusual creación que utilizaba, debía dar con él.



—¡Oh, pero mis Alnabil, he guardado lo mejor para el final! -Exclamo el investigador.



Dos soldados súbditos del Muhaqdad, cuyo rostro cubrían con un grueso turbante del cual en dicha prenda yacía grabada la imagen de una estrella de ocho puntas, se aparecen en el palacio, cada uno llevaba consigo a un prisionero. Eran dos hombres adultos, de sucia vestimenta y algunas lesiones menores, sus brazos esposados por grilletes, pronto son liberados por los servidores del investigador. El Azim Alnabil entonces enfoco su atención en ellos.



—¿Quién son estas dos alimañas?, desde aquí huelo su pestilencia plebeya -Expreso Muer Afigad repulsión ante dichos individuos.



—Encontré con estos dos “caballeros” de camino a Naar´thue, su excelencia, fue un golpe de suerte haberlos hallado solo por casualidad, pues ellos dos son sobrevivientes del regimiento de los 3000 soldados del Muhaqdad Yusuf -Afirmo Alnayits.



Fue una revelación que captó la atención de todos en la sala, pues la identidad de aquellos dos hombres no era poca cosa, de esa fuerza militar de 3000 soldados que el fallecido Muhaqdad Yusuf solicito, tras la derrota de estos, nadie volver a saber de algunos de ellos. Si algunos consiguieron sobrevivir, con la muerte de su señor (Yusuf), era evidente que optarían por desertar, pues pocos o casi nadie, tendría el valor de regresar y atestiguar que su líder militar, su Muhaqdad ha muerto, concluirían, que sería como pedir una soga al cuello, porque la muerte de su general o maestro, conlleva al fracaso de sus soldados, por ende, un crimen de pena capital.



—¿En esto cierto Alnayits? -Muer pregunto.



—¡Es cierto mi señor, servimos bajo el liderazgo de la sabiduría y fuerza del Muhaqdad Yusuf Ahja Zad´tyk! -Uno de los dos hombres hablo para confirmar dicho punto.



—¡Suplicamos su piedad, intentamos volver para contar sobre lo ocurrido, pero tras nuestra derrota… quedamos varados en medio del desierto y con casi nada de suministro! -El segundo notifico.



Alnayits relata que ambos fueron encontrados en un pequeño oasis que estaba en el camino que seguía el investigador, los dos hombres mostraban indicios de haber pasado por una severa deshidratación. El agua del oasis calmo su sed, pero el hambre era otra historia, según los dos sobrevivientes, originalmente eran un grupo de 12, del cual solo ellos quedaron.



—¿Y aun no has “tomado” de ellos lo que importa? -Muer pregunto.



—Esperaba para llevarlo a cabo en presencia de esta audiencia, su excelencia, como una prueba fidedigna de mi palabra -Concluyo el joven Muhaqdad de cabellera gris y gafas de metal.



—Hmmm… lo apruebo, ahora procede.



—Así será, su excelencia.



Alnayits se acercó a uno de los hombres, el cruce de su mirada con dicha persona, hizo que esta se sintiera intimidado ante la aún más cercana presencia como atención del Muhaqdad.



—Relájate, si cooperas, prometo que no te hare daño -Le aseguro el investigador.



—¿L-lo promete?.



—No le hare daño a ninguno de los dos, si me dan lo que quiero, por supuesto.



—¿Qué es lo que desea de nosotros?.



—Lo que ustedes saben.



—Ya le hemos contado todo, maestro Alnayits, desconozco que más desea que le contemos.



—Oh, pero no es de su boca donde quiero obtener tal saber, sino… -Señalo la cabeza con el dedo índice.



El hombre expresa su confusión declarando no entender las palabras del Muhaqdad, a lo que este situándose a su lado y con un gesto de confianza, coloca su brazo alrededor de su cuello, pidiéndolo que solo diga las siguientes palabras: “Te concedo mi permiso”. El hombre solo se sintió aún más confundido, pero tampoco tenías alternativas, desobedecer a un Muhaqdad era castigado con muerte, por lo que obedeció de inmediato y replico dichas palabras.



— Te concedo mi permiso…



El Alnayits expreso una sospechosa sonrisa de tinte sádico, y entonces, sus dedos tocaron frente del individuo para acto seguido, atravesar la piel, la sangre no brotaba, y aquel hombre no gritaba, pues se encontraba en una especie de trance. Sin embargo, su compañero sobreviviente, se mostró alarmado hasta tal punto de que, por el miedo, pensó en huir, pero los soldados servidores del Muhaqdad se lo impedían.



—Ahora, muéstrame lo que sabes…



Recuerdos inundaron en la psiquis del investigador, pequeños fragmentos que comenzaron a unirse, formando entonces las memorias que buscaba con tanto deseo.



—Si… es esto de lo que hablaba… oh, que interesante… realmente fascinante -La sádica sonrisa de Alnayits se hizo más notorio —Si, con eso bastara.



Al retirar los dedos de la cabeza del hombre, pequeñas heridas superficiales quedan sobre la piel, nada grave, pero aquel individuo que fue puesto en aquella experiencia, tras salir de su trance, tambalea como un borracho cualquiera y acto seguido, cae al suelo.



—¿Qué… que le ocurrió?, ¿no me digas que acaba de…?



Su compañero sobreviviente con horror se preguntó por su amigo, el investigador hizo un chequeo rápido de su condición, concluyendo que este había muerto.



—¡Prometió que no nos haría daño! -El sobreviviente restante protesto temblando de miedo.



—No es mi culpa que tu compañera tuviera una voluntad mediocre -Dejo en claro el Muhaqdad —Mi habilidad me permite adentrarme a los recuerdos y saber de todo ser viviente, claro está, que hay una condición que debe cumplirse para que pueda “acceder” a dicha fuente de conocimiento -Explica Alnayits —Aquella persona o criatura a la que intento “acceder” a su saber, debe ser de mi propiedad, para que pueda hacer uso de mi habilidad sin ningún inconveniente, toma por ejemplo, a mis leales soldados, o a mis queridos creaciones mágicas, pues son de “mi propiedad”.



En caso de que tales personas o criaturas no estén anexadas como “propiedad” de Alnayits, existe una forma de que pueda acceder a sus recuerdos, y era que estos, por voluntad propia pronunciasen “Te concedo mi permiso”. Al hacerse tal pronunciación, se concede entonces el “permiso” para que la habilidad del investigador, tenga efecto sobre aquellos que no son de su propiedad.



—Por supuesto, al hacer uso de esta habilidad, conlleva a cierto riesgo, si la persona sometida a mi poder no es de una voluntad mental fuerte, morirá al concluir el proceso tras ver toda su fuente de saber -Expone el investigador —Por eso tu amigo murió, su voluntad, su mente, todo en él era débil.



—¿V-v-vas a hacer lo mismo conmigo? -El sobreviviente restante pregunto con escalofrió recorriendo su cuerpo.



—Claro que no -Contesto de inmediato el investigador —Ambos poseen el mismo saber de lo que realmente me interesaba conocer, no necesito ver tu… fuente de conocimiento, así que no, no me sirves ya, y tal como prometí, no te hare daño.



El sobreviviente entonces tomando asiento suspira de alivio, pues la muerte de su compañero, garantizo su vida, el investigador entonces le ignora, para acercarse a su excelencia, Muer Afigad. A quien, tras tener cara a cara, extiende su brazo derecho, acercando su mano a la del monarca.



—Así como puedo acceder a recuerdos y saber de otros, también los puedo compartir con otros, así es como funciona mi habilidad, su excelencia -Manifestó el Muhaqdad con el pedir de la mano de su excelencia.



Muer entendiendo su punto, estrecha su mano con la del investigador, el contacto físico entre los dos emana poder mágico producto de una conexión de dicha naturaleza, pronto los recuerdos que Alnayits obtuvo del sobreviviente, se adentran a la mente del monarca.



—“¿No son estos los recuerdos de ese plebeyo?”…



Las memorias lo trasladan a aquella noche, el sobreviviente se encontraba en las afuera de la fortaleza Hasr, junto a cientos y cientos de otros guerreros, rodeados de espadachines, arqueros, magos, maquinaria de asedio, ect. Habían rodeado la fortaleza entera como su Muhaqdad les ordeno, esperando entonces la señal de su maestro, para llevar a cabo su marcha contra el enemigo.



—Jajaja, siento pena por esos imbéciles rebeldes, de seguro deben ser solo un puñado de diez, contra nosotros, una fuerza de 3000 -Uno de los soldados hablo.



—Espero que haya una mujer entre ellos, dado a que es una rebelde, no creo que les importe que nosotros nos encarguemos de escarmentarla, jejeje…



—¡Ja!, como si los demás no pensaran lo mismo que tú, de ser el caso, solo los oficiales y lugartenientes se llevaran esa suculenta tajada.



Una conversación obscena entre camaradas de armas, un aire de confianza y alta moral rebosaba entre las filas de estas fuerzas compuestos de humanos y semihumanos, pero pronto todo eso cambio en un parpadeo…



—Oigan… ¿qué demonios es esa cosa?.



Un humo blanco se produce entre en las cercanías cubriendo a cientos de soldados con ella, pronto gritos de horror y agonía se producen dentro de esa cortina humeante. El ojo perspicaz de algunos soldados y semihumanos, observan a objetos caer rápidamente del cielo, estos al estallar liberan aquel humo blanco que a quien toque, comienza a gritar como si estuviesen en la cámara de un despiadado torturador, siendo despedazado trozo a trozo.



—¡Una de esas cosas ha caído cerca nosotros!...



Uno de los proyectiles impacta cerca del hombre cuyos recuerdos era la perspectiva que el monarca observaba, el humo blanco se expande rápidamente, observa como un Enano guerrero al contacto con este, exclama con intenso dolor mientras su piel era dañada en el proceso, junto a la armadura y el hacha pesada que utilizaba. Entonces el hombre comprendió al instante que si tal humo hacia contacto con su cuerpo, sería su fin como el del resto, tan solo quedaba una acción desesperada ante tal situación.



—¡DEBEMOS IRNOS DE AQUÍ!, ¡HUYAMOS!...



Un puñado entonces tomando la oportunidad, huyen de allí, tenían la suerte de haberse situado en la parte más alejada de la zona donde el humo blanco se manifestó, con un grupo de 12 personas, huyeron hacia una dirección en concreto, observaron además que otros hacían lo mismo.



—¡Por los dioses del desierto!...



El hombre con agobiante terror, observo como ese humor blanco había rodeado toda la fortaleza de Hasr, se había manifestado en el mismo sitio en donde las fuerzas de 3000 soldados se habían instalado. Podía oír con toda claridad los gritos adoloridos de cientos e incluso miles de almas padeciendo un infierno en ese blanco fenómeno innatural, nada podía hacer por ellos, tan solo huir, con tal de sobrevivir.



Los recuerdos llevan al grupo de 12 soldados que consiguieron escapar, al encaminarse en el desierto con escasos recursos, algunos la sed los mato, a otros los peligros de la fauna salvaje, entonces solo dos quedaron, y para su fortuna encontraron un oasis. Eventualmente sus caminos se cruzarían con el Muhaqdad Alnayits, quien alimentaria y escoltaría a los dos como “prisioneros” ante la audiencia con Muer Afigad.



Luego otros recuerdos fueron llevado a la psiquis del Azim Alnabil, estos desde la perspectiva del propio Muhaqdad Yusuf, en su combate contra el tal ghrayb. Muer se sorprender al descubrir que tal forastero, tal ghrayb responsable de eliminar a uno de sus generales poderosos y destruir una fuerza de 3000 soldados, era un joven, un “mocoso” adolescente. Los recuerdos se extienden hasta mostrar incluso como ese ghrayb elimina a toda la guarnición de la fortaleza Hasr por su cuenta, y este concluye con la muerte de Yusuf, la mano del monarca deja entonces de hacer contacto con la del investigador tras finalizar el intercambio de estas memorias.



—Lo ha visto con sus propios ojos, su excelencia, este ghrayb, no es alguien a quien debemos subestimar -Declaro Alnayits.



El Azim Alnabil, quien en todo momento se mostraba como alguien en colera, poseído por una furia incalculable, ahora exponía un estado de intranquilidad emocional, angustia como tal, pues presencio a un “monstruos” en el cuerpo de un mocoso que había pisado el reino que anhelaba gobernar por completo a futuro. Tal poder para destruir regimientos enteros, tal fuerza para superar incluso a un Muhaqdad, estaba escéptico al principio sobre las capacidades de este ghrayb, pero tras presenciar en persona, lo que era capaz ese adolescente, un pavor inundo su mente, si tal poder llegara a presentarte hostilmente ante él, a apuntarle y amenazar con tomar su vida. Si los Muhaqdad no eran capaz de lidiar con él, entonces seria su fin, no… el fin de todo Quíatar.



—Entonces, su excelencia, ¿qué es lo que hará? -Le pregunto el investigador —¿Proseguirá con el plan centrándose en su totalidad en continuar la expansión de la política Afigad por todo el reino o… de centrar una contramedida eficaz para erradicar a los rebeldes y a su nuevo aliado?.



La discusión inicial que anteriormente se estaba llevando a cabo, llevaba a decidir dos temas de suma importancia, sobre gestionar la mayor parte de los recursos en el plan de la expansión de la política Afigad o la de brindar más apoyo para combatir a los rebeldes y eliminarlos por completo. Muer Afigad, no tardo en dar su veredicto…



—¡¡Que todos los Azim Alnabil bajo mi mandato se centren en reforzar las fuerzas en sus territorios, que organicen escuadrones de búsqueda y destrucción!!, ¡¡todo campamento rebelde que se localice debe ser completamente destruido en el acto!!, ¡¡manden a crear cientos de carteles de búsqueda con el rostro dibujado de este ghrayb y coloquen una recompensa de 400.000 Rubres por su cabeza, vivo o muerto!!.



400 mil Rubres era una suma exorbitante, alguien podría vivir como un sultán por décadas con tal cantidad de dinero, los Alnabil a su alrededor querían protestar ante tal petición de su excelencia Muer Afigad, pero el mismo dejo en claro las razones de ofrecer una recompensa tan alta por este ghrayb.



—Este ghrayb representa una amenaza para mí, podría desembocar en que todo mi plan se venga abajo, da igual que tanto dinero pierda con tal de eliminarlo, estará garantizado mi futuro en los anales de la historia de este reino una vez acabe con él, y con el tiempo recuperare la inversión hecha, tan solo… debe morir, solo morir… -Aclaro un serio y tenso Muer.



Aun sin ver los recuerdos a los que el gordo Azim Alnabil mandamás atestiguo, los demás Alnabil estaban convencido con sus palabras, si decía que ese ghrayb era una amenaza para todo el elaborado plan de expansión de la política Afigad, entonces debía ser eliminado.



El Trotamundos conocido como Rozuel Drayt, se convertiría entonces en la figura más infame de todo el reino de Quitar, pues poseía la recompensa más alta por su captura, vivo o muerto, ningún criminal hasta la fecha ha tenido un valor tan alto por su cabeza como él. No solo aventureros, cazarrecompensas o mercenario estarían tras el esper, se alentaba incluso a los malhechores del bajo mundo a perseguirle, pues no solo obtendrían la recompensa monetaria, sino también una orden de indulto para toda clase de crimen que haya cometido en el pasado. Literalmente, aquel ghrayb se convirtió en el enemigo número 1 de toda una nación, bajo el apodo de “Mensajero del Reino de la Agonía”.



Continuara…
 
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CAPITULO 197 REENCUENTROS INESPERADOS


PERSPECTIVA: Tercera Persona



La decisión fue tomada finalmente, Muer Afigad priorizo la captura o eliminación del ghrayb, Rozuel Drayt, con una recompensa de 400.000 por su cabeza, lo que lo convertiría en el más buscado por todo el reino de Quitar.



—Sabia elección, su excelencia -Le elogio Alnayits —Si me permite un momento, entre los dos Muhaqdad que quedamos actualmente, deje en mis manos la caza del ghrayb, que Hatim-Alev, “Flama del juez”, se encargue de proteger nuestras fronteras -Sugirió el investigador —Yo lidiare con los rebeldes, y principalmente, en la captura del ghrayb, vivo o muerto, traeré personalmente su cabeza si llega a morir.



—Preferiría que ambos colaborasen para atrapar a ese malnacido ghrayb, pero es cierto… la seguridad de la frontera es una prioridad vital -Expreso el gordo Azim Alnabil —Si desplazara a Hatim-Alev de su puesto, el “Consejo de la duna” no tardara en darse cuenta y eso me daría problemas con la realeza, a pesar de que Alistary Al-dub III Kalize es el nuevo sultán, tan solo tiene 17 años, en realidad, quien toma las riendas de la nación son los 10 sabios a su lado, al menos… hasta que él cumpla la edad mínima necesaria, para asumir todos los poderes de un monarca real.



—Oh, pero si nuestro querido sultán Alistary Al-dub III Kalize llegase a morir… bueno, toda la sangre real se perdería, necesitaríamos a un nuevo linaje -Declaro el investigador Muhaqdad tales palabras mirando a Muer.



El noble Afigad de robusta barriga, se hecha a reír, su preocupación en torno al ghrayb se disipa por un momento, tras oír las palabras de su fiel servidor Muhaqdad.



—Me halagas Alnayits, si de “alguna manera” llegara a convertirme en sultán, por supuesto, todos aquellos a los que me han servido con fidelidad, no se quedaran con las manos vacías, vastas recompensas les aguardaran.



La declaración de Muer, hace sacudir de la emoción a los Alnabil de a su alrededor, quienes deberían venerar o respetar a su nuevo sultán, no sienten reparos en tal pronunciación dicha por al Azim Alnabil, alentando aquel deseo de que ocupase el trono como el nuevo regente de toda la nación.



—D-disculpe, maestro Alnayits, yo… ¿puedo retirarme?.



La voz de uno de los sobrevivientes del derrotado ejercito de 3000 hombres de Yusuf Ahja Zad´tyk, hablo, quienes originalmente eran dos, uno yacía muerto por obra de la habilidad del investigador Alnayits. Quien, según sus propias palabras, “murió por tener una voluntad mediocre”.



—Vaya, por un momento me había olvidado completamente de ti -Dijo con sinceridad el investigador de cabellera gris y gafas de metal —Como te he dicho antes, no voy a hacerte daño, ya tomé de “ustedes” lo que me importaba, tú, ya no tienes interés alguno para mí.



—¿Entonces puedo irme?, ¡oh gracias mi…!



—Pero… ese es solo mi veredicto, la sentencia final la dicta su excelencia.



Muer nuevamente fijo sus ojos como toda atención en aquel plebeyo cuya presencia consideraba una alimaña ante su palacio.



—Miserable plebeyo… ¿tienes el atrevimiento de rogar marcharte como si nada… después de lo que has hecho? -Muer le pregunto con un tono desdeñoso.



—Su excelencia… no lo entiendo…



—Te lo diré con más claridad, servir bajo las ordenes de un Muhaqdad, para una alimaña como tú, es el mayor de los honores -Explico el Azim Alnabil —¡Pero tú…!, abandonaste a los hombres con los cuales debías luchar codo a codo a muerte, huiste del asesino de tu Muhaqdad y no regresaste para vengar su muerte, el que Yusuf haya muerto y tu sigas vivos después de haber huido de la batalla… ¡eres un desertor!, ¡un traidor!.



Fue la etiqueta final que sello en el sobreviviente, haber huido del campo de batalla, no vengar la muerte de su Muhaqdad, ante todos los Alnabil y quienes servían con fidelidad a la familia Afigad, aquel hombre era considerado oficialmente un traidor.



—¡Su sentencia es la muerte! -Decreto Muer entonces el veredicto final.



Aquel hombre temblando y sumido en el miedo, tan solo podía pensar que huir era la mejor opción para evitar la ira del Azim Alnabil, pero los dos fieles soldados del investigador presente en el palacio no se lo permitían, sometiendo al sobreviviente con el fuerte de agarrar de sus brazos. En vano eran sus forcejeos por huir, físicamente no estaba en las mejores condiciones para brindar una resistencia mínimamente decente.



—¡Y yo seré tu verdugo!.



Muer Afigad, tras manifestar dicha oración, se levantó de su cómodo cojín tamaño trono, mostrando que aquel obeso noble, tenia una altura casi de 2 metros de altura, sus brazos estaban tonificados. Flexiona sus piernas denotando una musculatura como tal en ambas extremidades inferiores, un aura de mana rodea su cuerpo, revelando su condición como mago.



Acto seguido realiza un salto sobrehumano, aterrizando a escasos centímetros del sobreviviente, oyendo el temblar del suelo con su impactare en este, su iracunda mirada se hace más intensa en torno a la alimaña plebeya, conforme estaba más cerca del declarado traidor. Este le rogaba piedad, lloraba por misericordia, pero en lugar de calmar su ira, solo conseguía enfurecer aún más al gordo y alto Azim Alnabil.



—Me asquea que me pidas clemencia después de lo que hiciste, ¡no debiste huir!, ¡debías luchar como el soldado que eras!, ¡vengar a tu Muhaqdad, aun si mueres en el intento!, no hay segunda oportunidad, no hay perdón, eres un traidor como tal y mereces esta sentencia digna de una alimaña como tú.



—¡Lo siento mucho!... ¡por favor… n-no me mate!...



—Debiste haber muerto como un soldado, ahora morirás como un traidor, ¡traigan mi “lanza de la justicia divina”!.



Tras la orden de Muer, un fornido hombre de largo pantalón negro como calzado del mismo color, con el pecho al descubierto que detallaba un abdomen en forma, como también extremidades superiores e inferiores tonificadas, cubría su rostro con una tela oscura dejando solo al descubierto su boca y orificios al nivel de los ojos para que su visión no fuera perjudicado. Era la representación misma de un verdugo, en sus manos traía consigo una gruesa lanza de 1 metro de largo, pero lo más curioso era el diseño de esta en particular.



La lanza poseía adherida a esta, una cadena enrollada con un largo equivalente a 90 centímetros, el grosor de esta era comparable a un brazo humano. Cuando tal arma por fin llego a Muer, el verdugo de rodillas, le hizo entrega de esta, para luego retirarse con la orden emitida por el propio Azim Alnabil.



—“Oh, realmente lo va a hacer” -Pensó Alnayits con cierta emoción.



Desenredo la cadena que yacía sobre la lanza, luego la enrollo sobre el cuello del hombre sentenciado, al enrollar suficiente de la cadena sobre el traidor, la otra punta de la cadena no adherida a la lanza, tenía un gancho que iba enroscado sobre un hueco en la propia arma. Es aquí donde entra en función la sentencia dictada…



—¡¡¡MUERE TRAIDOR!!!



Con fortalecimiento mágico, levanta la lanza y la arroja con una fuerza sobrehumana en lo alto de la pared hasta clavarse en esta, el hombre sentenciado quien se encontraba adherido a la cadena, sentía como la presión le estrangulaba, cortando toda circulación con el aire. Intento quitarse aquella cadena, pero era inútil, estaban muy aferradas a su cuello y todo intento por removerlas, era esfuerzo desperdiciado, dio su ultimo aliento con un rostro manchado por lágrimas y mucosidad.



—11 segundos, solo eso resistió, ¿se supone que era un soldado?, ¿acaso Yusuf tenía puros debiluchos bajo sus órdenes? -Se pregunto un molesto Muer.



—“No ha perdido la costumbre, como se esperaba del ejecutor de la cadena” -Pensó el investigador Muhaqdad.



Antes de dedicarse en labores de gestión y la política, Muer Afigad en su juventud fue un mago soldado con hábiles dotes en el manejo de la lanza, pero no fue su maestría como tal en dicha arma lo que le dio su reputación, sino la manera en que ejercía ciertos actos de ejecución con ella. A todos los enemigos que caían derrotado ante él, o eran capturados por los escuadrones que servían bajo su mando, se les dictaba una sola sentencia, la muerte.



Hacia uso de dos lanzas, una destinada a las batallas, luego mando a forjar una segunda para su propio uso personal, una que tuviera una cadena larga y gruesa adherida a esta, esta segunda lanza no estaba destinada al combate, sino a satisfacer la demanda de sus “juicios”, cuyo papel que tomaba era el de verdugo. A todos los envolvía con la cadena sobre el cuello, una con el suficiente ajuste para no estrangularle en el acto y que le fuera imposible liberarse de ella, para acto seguido, arrojarlas para que se clavasen en elevadas alturas y terminaran por estrangular a sus víctimas.



Algunos alegan que era la forma en que él impartía de manera justa tal sentencia sobre sus enemigos derrotados, pero lo cierto en realidad, era que disfrutaba de ver a gente morir por estrangulamiento, a tal punto, que era una emoción que sentía con gran gozo al punto de verse como un fetiche. Cuanto más duraban sus victimas el verse estrangulados por la cadena, más placentero era el disfrute de tal show para este hombre, según estadísticas, ejecuto a cientos de esta manera, no solo hombres, también mujeres y niños. Como tal, fue apodado como el “ejecutor de la cadena”.



—“Incluso en el pasado, construye una recamara propia, hecho a la medida para organizar ejecuciones en secreto, con prisioneros del montón, semihumanos, vagabundos e incluso huérfanos” -Corroboro Alnayits en sus pensamientos —“A pesar de que dejo de ser un guerrero al cumplir los 40 para dedicarse a las labores de administración, nunca dejo ese hábito, por supuesto, nunca puedes abandonar un vicio, en especial uno que te satisface tanto como la comida, la lujuria o la codicia”.



—Alnayits, dejo en tus manos el que te encargues de lidiar con ese maldito ghrayb, tendrás todos los hombres a tu disposición, solo dime cuanto necesitas y donde -Le ordeno Muer con el ofrecer de los recursos necesarios.



—Su excelencia, no es necesario que disponga de esos hombres bajo mi mando, ya dispongo de todos los recursos que preciso para lidiar con tal amenaza a nuestro reino, es mejor dividir los roles -Aconsejo el investigador de cabellera gris y gafas de metal —Que esos hombres se encarguen de buscar todo campamento rebelde y destruirlo, si capturan a alguno de esos insurgentes, no lo maten en el acto, es mejor sacarle toda información que tenga a su conocimiento, sino saben nada o se resisten bastante, entonces ejecútenlo, en cuanto a mi… yo empezare la planificación para dar con Rozuel Drayt, “Mensajero del Reino de la Agonía”, caerá presa a mis manos.



—Confió en tus habilidades, ahora ve mi Muhaqdad, cumple con tu cometido y aplaca el mal que azota a este reino, que esperan ansioso a su futuro y nuevo gobernante.



—Así será, su excelencia.



El investigador le dedico una reverencia, para luego marcharse del palacio, una maliciosa expresión tiñe en su rostro, pues sus verdaderas intenciones las guardo para sí mismo.



—“Oh, planeo aplacar ese mal, pero no es el chico ghrayb la raíz de dicha fuente… todo este reino lo es, y seré quien lo purifique de toda impureza”.



__________________________________________________________________​



Una semana antes, dos días después de que los rebeldes asaltaran la fortaleza Hasr.



PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Habíamos retornado al “Corazón del Oasis”, era el anochecer, pasado de la medianoche, docenas de soldados rebeldes, yacían danzando alrededor de una gran fogata, del cual se encontraba clavado sobre una pica de metal, la cabeza del fallecido Muhaqdad Yusuf. Si, lo que ocurrió era como tal, un festejo, una fiesta celebrando la victoria llevada a cabo sobre la fortaleza de Hasr.



Y no era para menos, obtuvieron grandes cantidades de recursos al saquear la fortaleza, rescataron a numerosos miembros de su grupo, como también potenciales reclutas, se hicieron con varios prisioneros como valiosa información de pequeña o mediano valor, de los movimientos militares de los territorios de Muer Afigad. Pero lo más importante, era que una de las tres figuras más primordiales de las autoridades militar de este reino, uno de los guerreros más fuerte de Quitar y enemigo formidable por excelencia de los rebeldes, había muerto y su cabeza era el decorativo principal de este festejo.



Los guerreros danzaban entonando una melodía en su idioma natal, eran bastante bullicioso, pero no era podía culparlos de querer festejar un triunfo de tal magnitud. Incluso para mi esta celebración me venía de maravilla con la comida y bebida acompañada, y no, no era alcohol lo que tomaba, no podía darme el lujo de emborracharme aquí, además, con un cuerpo de 13 años, aun no podía disfrutar de la bebida con la misma satisfacción que un adulto. Disfrute de la festividad con un mantel colocado bajo de mí, sentado en este con varios platillos encima (en su mayoría carne) y junto a una jarra llena de agua (alternativa a bebida alcohólica).



Adil se encontraba junto a Arpue Asa Hablu, el Alnabil que rescatamos de momento descansa después de una larga temporada encerrado, tomara su tiempo para que el “Red Dasmo” se active, Arpue se asegura de ello, ahora solo restaba esperar. En cuanto a Crokrengunn, alias solo “Crok”, digamos que ahora él estaba bastante “ocupado” con sus nuevas amistades…



— ♫Ay, ay, ay, ay… canta y no llores… ♫



El hombre amazona estaba emborrachándose con alguno de esos rebeldes, dedicándoles una canción, aunque los rebeldes que le oían no entendían su habla (por la barrera de idiomas), les agradaba la melodía cantada por Crok. Incluso le habían dado un instrumento de cuerdas que se tocaba con las manos, una guitarra, pero mucho más pequeña que las que conocía, el Trotamundos americano si que sabia tocarla bastante bien.



Al principio cuando Crok llego aquí, Adil y sus hombres no confiaban absolutamente nada en él, Amira le permitió estar con nosotros (dado a su colaboración en la operación), claro que con la condición de sugerir (casi más como una orden) de vigilarle, dado a su condición como un ghrayb (al igual que yo), tenían razones suficientes para no confiar en él. Y ahora lo veo y me da gracia, los hombres de confianza de Adil, en lugar de vigilarlo, se encuentran bebiendo con él y disfrutando de su cantar con el acompañar de las melodías tocadas con esa guitarra por el Trotamundos.



En cuanto a mí, me di tiempo entonces para examinar algo, del cinturón de cuero equipado con numerosos bolsillos, tomé de uno de estos una esfera de cristal, tal objeto la obtuve del cuerpo sin vida de Yusuf. Mirándolo detenidamente, su tamaño y forma era igual al que ese Kamodo utilizo para establecer una comunicación con el Muhaqdad cuando estaba en vida, y nos revelo que habíamos caído en su trampa.



Pero he aquí el dato que llama mi atención, este artefacto, esta esfera de cristal, es la que el propio Yusuf utilizo para comunicarse con nosotros con la otra esfera, siendo conscientes, esto es un objeto mágico como tal, y aquí viene lo raro. No detecto magia alguna en este artefacto, incluso la esfera de cristal que ese Kamodo le dio a Adil y por el cual Yusuf se comunicaba con nosotros, no desprendía ninguna emanación de mana.



—“Pero hay algo más aparte”…



Por alguna razón, en una fracción de menos de un segundo, creí… o imaginé haber sentido algo, es decir, no percibí magia alguna en esa esfera, pero… como que sentí otra fuerza emanar de esta, pero fue tan repentino, tan breve aquel momento, que fui incapaz de descifrar que fue, o si realmente lo que sentí fue real, pude haberlo imaginado y ello hace que esto resulta más confuso para mí.



—“Otro misterio que queda sin revolver… por ahora”.



—Rooooz… -Mi nombre es pronunciado por una alegre e intoxicada voz.



Una tambaleante Lupian se acerca a mí, recostándose sobre el mantel en donde yacía, aferrando su hocico animal sobre mi hombro, su jubiloso estado solo era producto de una cosa.



—Riha, ¿en serio bebiste alcohol? -Le pregunte detenidamente.



—Solo un poquiiito… *hic* -Se excuso la loba con el notorio acompañar de hipo.



Su embriagador comportamiento, era como el de un perro contento, incluso agitaba su cola en señal de dicho grado de gozo o euforia, un lado que desconocía de mi compañera semihumana hasta ahora.



—Oye Roz…



—¿Qué sucede Riha?.



—Roz… ¿tú… confías realmente en mí?.



¿A que venia esa pregunta tan repentina?, más sobre todo a estas alturas del partido, dicen que el alcohol saca lo peor de uno, que en cuyo caso, resulta ser en su mayoría una cruda honestidad, pero no veía dicha declaración de la semihumana como algo crudo, sino me sentí con dudas.



—Riha, si no confiara en ti, en primer lugar, no te dejaría usar alguna de mis creaciones -Fue la respuesta que le di —¿Riha?.



Para cuando me di cuenta, Riha ya se encontraba profundamente dormida, las Lupian tendrán sentidos desarrollados y todo eso, pero la tolerancia al alcohol no es su fuerte por lo visto. Estaba por volver al tema de la esfera de cristal, hasta que de repente…



—¿Eh?...



Cerca de un árbol, lejos de la fogata, la aviste, era una muchacha de piel bronceaba (etnia de estas tierras) que llevaba un vestido blanco con su vientre expuesto, una estatura que rondaba por los 170 cm, tenía el aspecto de una joven de 16 o 17, con una larga cabellera negra, pero el rasgo más llamativo era el punto purpura en su frente. No era la primera vez que la vi, ya tuve un encuentro anteriormente con ella, cuando Riha y yo pensábamos huir de este sitio.



—Es ella…



A pesar de que estaba a la vista de varios, nadie parecía notar su presencia, ¿acaso son ciegos o qué?, estaba al lado de un maldito árbol, y nadie decía nada, ¿acaso la conocen?. Lo que me inquietaba, era que miraba fijamente hacia mi posición, hacia mi persona, pronto ella se da vuelta para perderse en la oscuridad.



—“Esa chica…”



Me levanta cuidosamente sin despertar a Riha, dejándola descansar plácidamente sobre el mantel, por mi parte, entonces decidí seguir a esa chica, al seguir por la misma dirección en la que se dirigía, me di cuenta que se alejaba de los limites del edificio del “Corazón del Oasis”. Por seguridad entonces, tome de uno de los bolsillos la canica que correspondía a la AK-47, y armado con ella, continúe avanzando.



¿Por qué me arriesgaba a adentrarme en plena selva enigmática a la noche?, la respuesta era esa misteriosa muchacha, las dos veces que me encontré con ella, percibí una presencia inusual, una de que me hacia dudar… de que si era humana. El punto purpura en su frente, está relacionada de algún modo con Adil y Amira, y la presencia misteriosa que emanaba de ella, alberga misterios cuyas respuestas podrían ser contestadas si volvía a encontrarme con esa muchacha, si volvía a hablar con ella, era una corazonada.



Además, la forma en que me miraba, nadie parecía notar que estaba allí, ¿una coincidencia?, era como si me dijera “sígueme” con solo la mirada, si ese era su plan, me esta haciendo caer perfectamente en él.



—“Siento una presencia mágica irradiar cerca… debe ser ella…”



Al acercarme lo suficiente, me encuentro entonces con alguien, pero no era aquella muchacha.



—Vaya, el mundo si que es pequeño, nos volvemos a encontrar, joven…



La voz masculina de quien me hablaba, provenía de un hombre de grueso abrigo de piel color negro que cubría casi todo su cuerpo dándole el aspecto de un noble, pero lo que llamaba la atención, era su piel azul, con orejas puntiagudas como las de un elfo, de un largo y bello cabello plateado. Yo le reconocí de inmediato…



—Eres ese tipo, Lecius…



Automáticamente por instinto le apunte con el AK-47.



—Por favor, no es necesario las hostilidades -Dijo el tal Lecius con suma calma.



—De todos los lugares en el mundo, que te encuentres justo en este continente, en este preciso sitio… ¿qué haces aquí? -Le pregunte directamente.



—Oh, parece que esta serie de reencuentros inesperados, se ha tornado más “emocionante” -Expreso Lecius con los brazos cruzados mirando hacia otra dirección.



Era como si quisiera que volteara para esa dirección, un truco simple para distraerme, hasta que de pronto pude oír el ruido de un arco siendo tensado, una mirada como instinto asesino se sentían provenir de la misma dirección en donde Lecius miraba. Entonces voltee, encontrándome a una segunda persona, quien me apuntaba con su arco.



Era una mujer joven, de una cabellera verde oliva, armada con un arco de naturaleza mágica, vistiendo un ligero traje de tela son ninguna protección endurecida sobrepuesto en esta, pero lo características que llamaba poderosamente mi atención en ella, era que en el flujo de su mana podía sentir algo, era la “bendición de Astado”, ella era una bruja…



—Eres un sangre de bruja entremetido -Declaro tales palabras.



También sabía quién era, pues le reconocí al instante, la ultima vez que le vi fue hace tres años…



—Livia Archan -Pronuncie su nombre.



Continuara…
 
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CAPITULO 198 UN RENCOR DE HACE TRES AÑOS


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Puedo llegar a soportar los insultos, la indiferencia o incluso discriminación como un puñetazo, ¿conque diferencia habitual al resto de ofensas hacia mi persona?, la diferencia radica en la confianza. Aunque las relaciones estén tensas tras los agravios, aún perdura la mínima posibilidad de un “perdón”, de restablecer esa confianza dañada o agraviada.



Pero con la traición, no existe remedio o solución que resuelva un acto tal desleal, un sentimiento de impotencia te inunda, la mayor de las decepciones cuando de confianza apuñalada se trata. ¿Exageración?, no para mí, si alguien te refriega esa confianza en su rostro de mala gana, solo puede pensar en una cosa, en devolvérselo con un tiro en su propio rostro.



—Livia Archan -Pronuncie su nombre.



Tres años, es el tiempo en que la vi por última vez, en la ciudad de Macur, en aquella competencia entre aquelarre, sin previo aviso, simplemente apunto su arco contra mí, revelando sus traicioneras intenciones.



—Por supuesto, tú debes ser la joven y leal bruja que sirve a Alice Kyte, la Yudaz más buscada por todos los aquelarres -Lecius hablo en torno a Livia.



Una flecha es dispara por la bruja arquera hacia el presunto elfo de piel azul, pero este moviendo solo un poco su cabeza, evade el proyectil el cual, además, estaba potenciado con magia.



—No te atrevas a hablar con tal descarada lengua sobre la ama Alice -Una molesta Livia le advirtió.



—Oh, esa mirada siniestra apartara a todos de ti, joven bruja.



—Me da igual… -Dice con el tensar de una nueva flecha a una velocidad inhumana —Con tal de conseguir mi propósito, a estas alturas, ya da igual.



—Ya veo, con que se trata de un “has vendido tu alma al demonio”, ¿qué oferta trae esa promesa para cautivarte a morder tal “fruta tentadora”? -Pregunto Lecius —Podría asumir que “poder”, pero… para ti sería demasiado predecible una oferta tan barata, hay algo más, ¿verdad?, un motivo extra, algo como venganza absoluta…



Livia dispara una segunda flecha apuntando al pecho del hombre de piel azul, pero sus reflejos denotan también estar por encima de tal amenazante proyectil, moviéndose en un instante hacia un costado y esquivando el segundo disparo de la bruja.



—¡Ja!, acerté, ¿no es así? -Dice el tal Lecius con el levantar de sus brazos y un rostro burlón.



—No fallare el próximo…



Antes de que Livia pudiese si quiera completar su oración o colocar una nueva flecha en su arco, varios disparos de mi AK-47 son dirigidos hacia la bruja.



—Eres un sangre de bruja entrometido…



Los disparos terminan fallando, la bruja consiguió moverse sobrehumanamente a tiempo para evadirlo, saltando y perdiéndose a la vista entre los numerosos árboles y follaje de la selva. Cuando volví a dirigir mi arma contra Lecius, este había desaparecido, siquiera escuché o puede percibir (sensorialmente) su huida. Dos rostros conocidos y hostiles, pero solo a uno podía dedicarle mi tiempo, no tarde en elegir a quien.



—¡Intense Iron – Modo Knight! -Me equipe con la armadura tras el retorno de Myldark —“Voy por ti, maldita bruja”.



Me situé detrás de un árbol a modo de cobertura, con el AK-47 en manos, buscando la posición de la misera bruja, con la oscuridad de la noche y varios puntos de elevadas alturas, tenía la ventaja del terreno, más considerando que se especializa en el arco.



—No te entrometas, sangre de bruja, no tengo asuntos contigo -Livia me hablo.



—¡Pero yo si contigo! -Deje en claro.



—Por tu propio bien, te aconsejo largarte, esto no es un juego de niños.



—No quiero oír los consejos de una fiel lamebotas de una Yudaz, ¡en especial de una traidora!.



Una flecha es disparada, puedo sentir la magia imbuida en esta, se dirigía hacia mi posición, me moví del árbol del cual me cubría, solo para ver como esta es atravesada por el proyectil arrojado. La flecha que utilizo era de hierro, pero la punta de esta sí que ha sido bastante bien trabajada, el aumento físico de magia que le otorgo, fue dirigida a la parte punzante, aunque contra un árbol de poco grosor, era evidente el resultado.



—Jure que si algún día volvería a verte… ¡te llenaría de plomo! -Le declare con el cubrirme en otro árbol, uno de madera más robusta y gruesa.



Disparé con el AK-47 en su modalidad de ráfaga, en dirección de donde sentí sensorialmente la flecha provenir, aprete del gatillo tres veces seguidas, disparando 9 balas de esa manera, esperando darle a la bruja.



—Esa arma, la recuerdo perfectamente, muy problemática -La bruja hablo, confirmando mi fallo en todos los disparos efectuados —Pero no puedes acertar bien a un blanco que no eres capaz de ver con claridad.



Apunté en dirección en que procedía su voz y abrí fuego nuevamente, siento una flecha imbuida con magia ser disparada a mi dirección, el cual impacta en el árbol donde me protegía, pero no consigue atravesarla completamente, quedándose atorado dentro de la madera misma. El grosor de la planta me protegió, fue más de lo que la fecha pudo atravesar, pero también falle de mi parte en nuevamente en asestarle alguno de mis disparos.



—¿Acaso quieres extender esta absurda lucha toda la noche? -Me pregunto la bruja de cabellera verde oliva.



—Puedes rendirte si te apetece -Le conteste de mi parte.



—¿Y morir aquí?, ridículo -Manifestó ella su opinión con indignación —¿Acaso tanto te duele el haberte traicionado?, supéralo, sangre de bruja, esto es bastante infantil de tu parte.



—Oh, ya que vamos con esa lógica, ¿y acaso a ti tanto te duele haber perdido a tu hermana hasta el punto de traicionar a la gente de tu propio pueblo como aquelarre, aliarte con una escoria criminal y llegar al punto de querer asesinarnos?, si, recuerdo perfectamente como intentaste asesinarme, perra -Concluí de mi parte —Oh, lo siento, dije hermana, quise decir, “hermana adoptiva”.



—Tu no sabes nada de mi… ¡no te atrevas a hablar a la ligera de mi como si me conocieras, no tienes el derecho! -Me reclamo una furiosa Livia levantando su voz.



—¡Livia Archan!, ¡Edad actual: 17 años!, ¡hermana adoptiva de Talía Archan!, ¡encontrada en los restos de un destruido aquelarre hace 11 años, única sobreviviente! -Describí cierta biografía en torno a la bruja —¡Tu hermana murió hace 6 años a manos de un tal “sabueso cazabrujas”!, ¡te aliste a una Yudaz con la finalidad de conseguir poder y contactos!, ¡para fortalecerte a como de lugar y encontrar la identidad de la asesina de tu hermana y darle caza para vengarle! -Expuse más sobre ella —¿Qué no se nada sobre ti?, ¿dices que no tengo derecho?, ¡me traicionas, intentaste asesinarme y vienes a quejarte alegando de que no tengo derecho a criticar lo que hiciste!, ¡jódete Livia Archan! -Declare por consiguiente poseído por mi propio enojo —¡Eres una traidora!, ¡te vendiste para servir a una basura criminal de poca monta como Alice Kyte!.



—No te atrevas a hablar mal de la ama Alice… -Protesto ella.



—¡Váyanse al diablo las dos!, ¡tú la traidora y la loca criminal psicópata de tu ama! -Exclame con sinceridad —¿Crees que lo haces para vengar a tu hermana es algo que ella aprobaría?, ¿pues qué crees tarada?, le has manchado el apellido!, ¡desde lo ocurrido en Macur, ahora muchísimos aquelarres conocen el apellido de “Archan” como el de una aborrecida Yudaz! -Le expuse entonces —¡Talía Archan te adopta como su hermana, te cría y cuida como si realmente fueras una!, y tu le devuelves el favor marcando su apellido con la horrida reputación de una criminal, ¿y tú me dices a mi que lo que hago es infantil?, claro, me lo dice la lamebotas de la peor Yudaz de la historia de las brujas, misma que intento asesinar a los de su propio aquelarre y posteriormente le fastidio la reputación a su hermana adoptiva muerta.



Pronto siento una presencia cargada de mana arriba de mí, sobre lo alto del árbol, allí la encontré, a una encolerizada Livia Archan apuntando con el arco tensado.



—¡Muere sangre de bruja!, ¡sufre y muere! -Proclamo con un rostro teñido de ira.



—Tu primero…



Antes de que si quiera disparase su flecha, le apunte rápidamente con el AK-47 y le propino varios disparos en su modalidad ráfaga, balas asestan en su pecho, brazos y dos en torno a la cabeza, aquello fue un daño critico y mortal, era imposible sobrevivir a eso.



—¿Qué?...



Sus heridas causadas por los disparos carecían de toda presencia de sangre en ellas, tal hecho anormal es revelado al instante, la “Livia” a la que dispare se torna en un aspecto inhumano, en la forma de una pequeña criatura humanoide de pálida piel, corta cabellera plateada, una corta estatura de 70 centímetros y grandes ojos amarillentos. De sus heridas brotaban pequeñas partículas de energía, no tarde en darme cuenta de la naturaleza de tal criatura que desaparecía producto de la fatalidad de sus heridas.



—“Un Espírano”…



Pronto lo descubro, a mis espaldas, a solo unos cuantos metros de mí, capto magia concentrándose en buena cantidad, al voltear, observo a Livia Archan (la verdadera) apuntándome con el arco, y eventualmente disparar. Su flecha cargada de poder se desplazaba a considerable velocidad, con su trayectoria apuntando a mi cabeza, así como no tenía el tiempo de reacción suficiente para disparar, menos la de moverme y esquivar. Tome la medida que estaba a mi alcance para proteger mi vida.



Use la propia AK-47 como escudo, el impacto del proyectil contra el rifle provoca la fuerza necesaria para empujarme al suelo, consiguiendo retener unos escasos segundos a la flecha y desviándola un poco. Consigo salir ileso del proyectil, pero el rifle de asalto es partido en dos e inutilizado, la bruja arquera no se demora en tomar otra flecha para imbuirla con magia, se preparaba para atacar nuevamente.



—“Escogí un mal momento para enfrentarla…” -Pensé entonces.



En términos de preparación, estaba en desventaja, el AK-47 estaba destruida, la escopeta TAVOR AS12 se encontraba sin munición, las únicas pistolas fabricadas estaban en posesión de Riha y la única arma con la que contaba era el rifle francotirador M89SR. La cual tomé inmediatamente del bolsillo del cinturón en su forma de canica y la descomprimí en su tamaño como aspecto original, Livia dispara otra flecha, pero esta vez dispongo del suficiente tiempo para cubrirme tras un árbol y evitarlo.



Salgo de mi cobertura y le apunto con la M89SR, Livia lleva mí misma táctica y se esconde tras un árbol de notorio grosor, pero esta arma tiene la suficiente potencia para atravesar dicha madera robusta, atravesando su defensa. La única desventaja de utilizar esta arma era su cadencia de tiro (cantidad de proyectiles a disparar e X tiempo), el rifle era semiautomático, por lo que es obligatorio que, tras cada disparo, accionar de la palanca para que una nueva bala pueda ser disparado.



Jalo del gatillo y disparo, acciono la palanca, vuelvo a disparar por segunda vez y repito la acción para un tercer disparo, todos impactan en el árbol del cual Livia se cubría, todos los proyectiles atraviesan su defensa.



—“No oigo señales de ella”.



No hubo gritos, ni el sonido de la carne desgarrada balísticamente, no percibo magia en donde yace su posición, Livia tampoco se asomaba, no salía de su cobertura ya atacada y atravesada por las balas de mi arma. La M89SR estaba lista para dar otro disparo, pero no podía darme el lujo de gastar tantas balas en vano, si dispare tres veces, era para garantizar que alguno acertara.



—“No la percibo, no la escucho, ¿seguirá siquiera ahí?”…



Era evidente lo que planeaba, posiblemente me hará salir de mi lugar para volver a atacarme por sorpresa como la ultima vez, ya perdí el AK-47 en dicha ocasión, si se volviera a repetir y darse el caso de ocurrirle lo mismo a la M89SR…



—“Me quedaría sin arma de fuego alguna a disposición…”



Entonces recordé la habilidad de Myldark de transformar el mana en PSI.



—“Myldark, ¿crees poder conseguirme PSI suficiente para usar “Materialización”?” -Le pregunte a mi compañero dragón.



Si pudiera usar “Materialización”, seria capaz de invocar material bélico con visión nocturna e infrarrojo, lo que me daría inmensa ventaja, además de traer un arma de asalto, que era lo más ideal para esta lucha.



—“En estas circunstancias, es imposible, mocoso”.



—“¿Qué?”.



Myldark lo explico en breve la razón de ello, pude utilizar “Materialización” porque disponía de una fuente grande de mana a disposición, que resulto posible su obtención en consecuencia cuando el mismo dragón oscuro fue mandado a aquel “Plano” producto del choque de mi subconsciente con su alma (tras los eventos de La Zona Prohibida).



—“Convertir el mana en PSI significa disponer de una considerable cantidad de energía mágica, no dispongo de tal fuente al alcance” -Dejo en claro el dragón oscuro.



—“¿No se supone que eres un poderoso dragón?, ¿no puedes tomar algo de tu reserva de mana?” -Le pregunte.



—“Mocoso, solo soy un vestigio de mi autentico poder, una porción de lo que fui en antaño” -Aclaro Myldark —“Sin embargo, incluso en este estado, podría generar el suficiente mana para que puedas usar dicho poder”.



Fue su ausencia en el collar lo que provocó la acumulación de aquella cantidad de mana la ultima vez, a Myldark le era imposible replicar la producción de tal descomunal proporción de magia de golpe, al menos, no hasta cumplir ciertos requisitos por parte de su portador.



—“Mocoso, dame el control de tu cuerpo” -Exigió el dragón —“Solo de esa manera, podre canalizar mi reserva mágica a tu cuerpo, no puedo producir masivamente tal cantidad de magia, a no ser que…”



—“Me niego”.



Rotundamente rechace tal petición y razones para hacerlo no me faltaba, aun recuerdo la ultima vez, en ese estado Myldark pierde el control, yo a duras penas logre frenarlo, y al no estar lo bastante lejos de los demás, preferiría evitar los resultados más perjudiciales. Si ahora era capaz de utilizar “Materialización” lo ultimo que quisiera, a parte de dañar a alguien que no es enemigo, es provocar un potencial incendio en plena selva, más tomando en cuenta que dicha habilidad podría invocar toda clase de armas volátiles y un Myldark en pleno descontrol con tal nueva cualidad a disposición, era en mi opinión, una caja de pandora andante.



—“Jejeje… ¿así que me dejaras como tu ultimo recurso?” -El dragón intuyo.



Sea o no el último recurso, no podía darle tal control a Myldark, eso me daría más riesgos que beneficios, más consecuencias perjudiciales que buenas, de momento solo podía valerme de lo que tenia a la mano. Al ver que Livia no mostraba señal alguna de salir de su cobertura, o de su presencia en los alrededores o señal que delate su ubicación actual, solo pude asumir una manera para que se mostrara.



Sali de mi cobertura y lentamente me fui acercando a la última posición de la bruja, al árbol que recibió tres disparos del rifle francotirador, con la M89SR apuntando al frente, tenia mis sentidos en total alerta a cualquier sonido o presencia sospechosa. Al encontrarme a escasos centímetros, realice una zancada y al tener en mi línea de visión su ultima posición, apunte con el rifle y acerque mi dedo al gatillo, pero me detuve al último segundo...



—“No esta…”



Tal y como esperaba, Livia ya se había marcha de tal ubicación, debió haberse movilizado antes de que disparase del rifle, o quizás oculto el sonido de sus pasos con los disparos efectuados. La cuestión es que ya no estaba allí, en plena selva de noche, una arquera como ella podría estar en cualquier lugar, cerca y apuntándome a la distancia.



—“Estoy sintiendo magia…”



Era muy difícil para mí oír el sonido de su arco tensarse, a no ser que estuviese a una considerable distancia cercana, no tengo los sentidos auditivos tan desarrollados de un semihumano, pero si en algo soy bueno, era en percibir sensorialmente el mana. Podía sentir a la arquera invocar de su energía mágica, estaba imbuyendo otra flecha suya, preparándose para atacar nuevamente.



De esa manera pude detectar su actual posición, estaba a mis espaldas, a una distancia de 80, no… 82 metros, canalizo la magia suficiente y ya estaba preparada para lanzar su siguiente flecha. Concentré mi percepción en dicha flecha, y cuando sentí esta desplazarse de su ubicación, supe entonces que era el momento en que fue lanzada hacia mí.



No me di vuelta, sino que realice un salto sobrehumano para evadir el proyectil, gracias a Intense Iron Modo Knight, pude saltar a una considerable distancia y aterrizar justo en frente de la propia Livia. Acto seguido, propino un golpe fuerte con la culata del arma en el estomago a la bruja arquera, haciendo que escupiera de golpe aire y saliva.



—Vete al infierno, traidora.



Lleve el cañón del arma al rostro de la arquera y puse mi dedo en el gatillo, pero en el ultimo momento, Livia consigue apartarla con su mano golpeando el arma, apretó del gatillo y el rifle es disparado. La bruja arquera consigue desviar el arma lo suficiente para que evitar un balazo a quemarropa en la cara, pero, en consecuencia, el rifle dispara a una distancia sumamente cercano a su oído izquierdo.



La cavidad auditiva del lado izquierdo de Livia recibe un traumatismo acústico, una lesión que desemboca en el salir de sangre de dicha cavidad, la bruja exclama adolorida mientras retrocede del dolor para cubrirse el oído afectado con una mano. Aprovecho tal oportunidad, para volver a cargar el arma con otra bala, para dar otro disparo más y finalmente acabar…



—¡Sello de atadura! -Exclama a todo pulmón la bruja arquera con el apuntar de una de sus manos en mi dirección.



Un círculo mágico se manifiesta bajo mis pies, pronto siento como si los músculos de mi cuerpo recibieran una dolorosa descarga eléctrica, forzándome a soltar el rifle, e impidiéndome moverme, me encontraba paralizado.



—“¿Cómo y cuando fue que invoco esa trampa…?”



Pensé entonces, Livia casi logro asestarme un golpe directo por sorpresa antes y perdí el AK-47 en el proceso, hizo un segundo intento, haciéndome salir de mi cobertura y avanzar hacia el árbol del cual se cubría y dispare tres veces, pero la manera en que ella intento “tomarme por sorpresa” esa segunda vez fue bastante torpe. Fácilmente pude descubrirla hasta el punto de delatar su posición, esquivar su ataque y además conseguir acercarme frente a frente a ella, cometí un terrible error…



—“Ella lo hizo a propósito, realmente quería que me acercara, aunque también pude haberle disparado desde donde estaba en lugar de saltar” -Pensé entonces —“¿Podría ser que este sello debe ser colocado por la propia usuaria?, ¿pudo haber puesto uno también en dicha posición desde dónde salte?, ¿incluso si no hubiera saltado y confrontado cara a cara, el resultado habría sido el mismo?”.



Pero sin importas las interrogantes, la maldita bruja arquera, me había atrapado, caí en su trampa mágica.



—Tendría que haberte matado la ultima vez, Rozuel Drayt… -Una iracunda Livia declara con un rostro psicópata.



—Pero no lo hiciste, estúpida…



—¡Ahora lo corregiré!...



Livia guarda el arco que utilizaba, para luego invocar una energía mágica teñida del color de sombras en sus manos, materializando entonces un arco de madera. Su arco anterior estaba hecho de hierro, aunque el actual era de un material más débil, el poder mágico que emanaba, no tenia nada que envidiar a un artefacto mágico, pues era un arma materializada como tal.



—Eres un sangre de bruja muerto…



El arco de madera es envuelto en un aura negra, extendiéndose al instante en todo el cuerpo de Livia, reconocí ese poder, lo había mostrado la ultima vez que la vi en Macur. Fue de la misma Liha en donde lo oí, Livia Archan utilizada un poder denominado “Umbra”, que perteneció a un aquelarre extinto llamado “Dunkel”, dicha habilidad consiste en hacer uso de las emociones negativas de la mente como fuente de poder.



La bruja arquera entonces tomo una flecha para su nuevo arco, tensándolo con todas sus fuerzas, la flecha se envuelve de oscuridad al igual que su usuaria, podía percibir como ese proyectil, contenía más poder a comparación de las anteriores que me lanzo. Intente moverme, agitar mi cuerpo para recuperar la movilidad necesaria, pero eran esfuerzos en vano.



—“Eres realmente inútil sin mí, mocoso”.



La voz del dragón replico en mi mente, pronto un impulso de energía se manifiesta sobre mis extremidades superiores, afectando en gran parte mi brazo izquierdo, recupero la movilidad de este, pero el resto de mi cuerpo continúa paralizado. Livia dispara la flecha, su trayectoria era mi cabeza, con tal cantidad de poder depositado en dicho proyectil, sin duda terminaría atravesando el casco y alcanzarme con una inminente lesión de muerte cerebral, solo pude defenderme de una manera…



—“¡AAAAAAAAH!”…



Me cubro con el brazo izquierdo, la flecha atraviesa y penetra tanto metal como carne de mi extremidad superior, pero a la vez, consigue detener el avance del proyectil, sin embargo, esta aún no se había detenido del todo. La flecha era impulsada no por la inercia, sino por la magia oscuridad sobrenatural que le envolvía, intentaba salir de mi brazo y dirigirse con voluntad propia a mi cabeza. Mi brazo se resistía a dejar salir el proyectil, un fuerte dolor me envolvía, sentir a la flecha moverse dentro de mi propia carne era una aflicción pesada, pero lo toleraba, mejor este dolor que un daño cerebral irreversible.



—¡Muere de una maldita vez! -La bruja volvió a apuntarme con el arco, cargando otra flecha.



Una segunda flecha seria mi fin, cuando Livia estaba tensando su arco para disparar otra, de pronto aquel proyectil que aun yacía clavado en mi brazo, manifiesta un comportamiento anormal en el mana oscuro que le rodeaba, se estaba desestabilizando…



—¿Qué demon…?



¡KABOOM!...



Una explosión ocurre, mi visión y audición se entorpecen, mi cuerpo es empujado con una fuerza descomunal hacia atrás, ruedo violentamente contra el suelo hasta detenerme boca arriba, Intense Iron desaparece de mí. Un dolor aún más fuerte repercute en mi brazo izquierdo, pero noto algo extraño aparte, solo sentía tal dolor en una parte de mi miembro izquierdo en lugar de todo el brazo, cuando volteo mi entorpecida vista hacia mi extremidad herida, descubro la causa…



—Tiene que ser… una jodida… broma…



Había perdido más de la mitad de mi brazo izquierdo, la sangre chorreaba de la herida y podía observar no solo la lacerada carne, sino también parte del hueso de la abierta lesión. De pronto una figura femenina se acerca a mí, llevaba un vestido blanco con el vientre expuesto, tenía una larga cabellera negra y un punto purpura en su frente.



—Eres… tú…



Su mano llega a mi rostro y todo se vuelve oscuridad…



Continuara…
 
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CAPITULO 199 EL ENIGMÁTICO LECIUS


PERSPECTIVA: Tercera Persona



Una segunda flecha iba a ser disparada por el arco de Livia Archan, sin embargo, un extraño acontecimiento se produce en medio, aquella primera arrojada a Rozuel Drayt y que aun yacía incrustado en su brazo izquierdo, produce un estallido. La explosión resulta ser lo suficiente para mandar al esper a retroceder violentamente hacia atrás, y, además, dejar temporalmente cegada a la bruja arquera.



—“¿La flecha ha estallado?”… -Se pregunto confusa —“Eso no tendría que haber ocurrido aun, el estallido se produciría después de haber lanzado la segunda, con ambas estallando a la vez”.



Las flechas imbuidas con el poder de “Umbra” (emociones negativas convertida en poder) tenían la particularidad de utilizar aquel mana oscuro almacenado para concentrar sus energías en una explosión en el momento requerido por el usuario. Livia Archan planeaba arrojar una segunda flecha y al conseguir asestarla en Roz, provocaría entonces el estallido de ambas a la vez, dicho plan quedo arruinada, cuando la primera flecha estalla antes de tiempo contra su voluntad.



—“Aun no tengo absoluto control de Umbra, la primera flecha ha estallado sin mi orden, no logre mantener la suficiente concentración y su mana termino por desestabilizarse” -Pensó la bruja arquera.



La ceguera producto de aquella explosión, eventualmente comienza a desaparecer, su vista poco a poco retorna a la normalidad y con ello, su caza hacia el sangre de bruja.



—“La explosión lo debe haber hecho retroceder no tan lejos de mi posición, con tal estallido en su propia cara, dudo que haya muerto, esa armadura mágica lo habrá protegido” -Concluyo Livia —“Pero sin duda habrá quedado herido o lo suficiente desorientado para aprovechar y acabar con él, es ahora o no tendrá una mejor oportunidad para eliminarle”.



Planeaba continuar con su caza, erradicar de una vez por toda a ese sangre de brujas, aun recordaba esas palabras pronunciada por él, criticando sus acciones, usando el nombre de su fallecida hermana para juzgar sus actos. Tal cosa enfurecía inmensamente a la bruja, de haber Rozuel no pronunciado tales oraciones ofensivas hacia la joven cabellera verde oliva, quizás habría pensado en dejar al esper solo herido y retirarse después de haberle estallado aquella flecha con Umbra. Pero ahora era “personal”, la bruja despreciaba a su antiguo compañero al punto del odio, no podía perdonar aquello que dijo, quería que pagase con su vida.



Cuando estaba por avanzar en dirección de donde aquello explosión pudo haber mandado a volar al sangre de bruja, cesa sus pasos de inmediato para retroceder velozmente. Fueron sus sentidos o su intuición del peligro, que le permitió evadir a tiempo el ataque de cuatro sables arrojados hacia ella. Los sables clavados en el suelo, se mueven por cuenta propia y comienzan a levitar.



La bruja arquera voltea en dirección del cual procedía una presencia que emanaba magia, encontrándose con un mago de piel bronceada, robusta constitución, cicatrices contundentes como de cortes en torno a su torso y cara, pero su rasgo más llamativo, eran que no poseía brazos.



—¿Quién eres?, ¿un lugareño del lugar acaso? -Pregunto ella.



—Despides una oscuridad abominable -Le responde el mago sin brazos.



—No entendí nada de lo que has dicho.



La barrera de idiomas le impedía a la bruja arquera el entender las palabras pronunciadas por Assim, pero con bastar que su ataque le hacia su enemigo, era más que suficiente para saber de qué forma trataría con él. Pronto más sables flotantes se aparecen entre el denso follaje para atacar por sorpresa a Livia, pero la bruja con notoria agilidad y fortalecimiento mágico, consigue evadir cada uno de sus ataques encantados.



—“11 Sables flotantes que atacan a voluntad, no son Espíranos y puede que ni siquiera sea todo el numero de ellos, que enemigo tan problemático” -Describió la bruja arquera en sus pensamientos —“Deben ser armas encantadas materializadas, si el usuario muere, estas desaparecen, no tan diferente en el caso de un Espírano”.



Al momento de plantear una lucha contra Assim, una flecha se acerca hacia ella, Livia la intercepta usando su arco materializado para bloquearlo de manera exitosa como si de un escudo se tratara. A pesar de ser un arma hecho de madera que consigue resistir una flecha de hierro, su materializado arco no posee daño alguno, el aura oscura que rodea al arma también en parte, fortalecía la resistencia del objeto en cuestión.



—¿Refuerzos?... -Una frustrada bruja se preguntó.



Podía oír con claridad varias voces en un idioma que ella desconocía, en la misma dirección de donde procedió aquella flecha, pronto tendría que lidiar no solo con el mago sin brazos, sino también arqueros y quien sabe que otros individuos armados.



—“A este paso me terminaran rodeando, y no me encuentro en mi mejor condición” -Pensó Livia en torno a su oído izquierdo dañado.



El traumatismo acústico que el sangre de brujo le dejo, le privo de la audición de su odio izquierdo, como alguien adiestrado en el arco, una arquera precisa tanto de sus ojos y oídos (como otros sentidos) para manipular con eficacia su arma. En tal condición, aunque consiguiera vencer a algunos, las posibilidades de resultar gravemente heridas o morir en el transcurso, eran altas, y el mago sin brazos, era el que más le mantenía en alerta.



—“¡Maldición!... estoy obligado a retirarme, no solo no he podido encargarme de ese maldito sangre de bruja, tampoco podre llevar a cabo la tarea designada de mi ama… ¡¡MALDITA SEA!!... todo por culpa de ese infeliz sangre de bruja, juro que lo matare la próxima vez que lo vea” -Expreso enfurecida una irritada bruja.



Aun en contra de su voluntad, la bruja arquera utilizo sus fuerzas en fortalecer su cuerpo con magia y plantear la huida de allí, su ama le ordeno no morir, que, si el plan fallaba, debía retirarse a como de lugar. Los arqueros que acompañaban a Assim, disparan contra Livia, pero al ser flechas ordinarias, no podían competir contra la agilidad y destreza sobrehumana de la bruja, eventualmente ella conseguiría salir de la línea de tiro de los arqueros rebeldes.



—¡Se esta escapando!.



—¡Hay que perseguirla y atraparla, viva o muerta!.



—¡Reagrupémonos y avancemos en la dirección en la que huye!.



—Olvídense de ella -Ordeno Assim —Concéntrense en buscar al otro.



Assim observo el área a su alrededor, entre arboles y suelo que delataba signos de un combate transcurrido recientemente, no tardo en deducir la presencia de un segundo personaje en escena y se planteo a sospechar con gran posibilidad, de quien se trataba. Observo en el suelo, la presencia de varios objetos metálicos desechables que ya había visto con anterioridad, en su ignorancia desconocía que eran, pues el nombre de tales cosas era “casquillos”.



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PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Dolor… es lo primero que percibo al abrir mis ojos, miro de donde provenía tal molesta sensación y entonces me di cuenta.



—Es real…



Quería creer que lo ultimo que vi, era una alucinación producto de la sacudida violenta tras aquella explosión, pero al final, resulto que, si había ocurrido, perdí mi brazo izquierdo. Mirando detalladamente, todo el antebrazo izquierdo ya no existía, aunque por fortuna la destrucción del miembro no alcanzo al hombro.



—¿Esto es… un vendaje?...



La herida abierta de mi brazo destrozado, tras despertar noto que estaba vendada, pero no por vendajes hechos de lana o un material cercano, sino, hecho de raíces y plantas, que cubrían la totalidad de la herida y una gruesa rama yacía atado alrededor para mantenerla. La pregunta es, ¿quién lo hizo?, pronto percibo también la presencia del rifle M89SR a mi lado, y, además, me encontraba en otra parte ajena al sitio en donde perdí la conciencia.



Era una especie de cueva, el suelo estaba hecho de raíces, el camino era uno solo, con un lado a total oscuras, mientras que el otro, era iluminado por varios objetos verdosos del tamaño de un puño y que yacían incrustados en la pared. El solo hecho de que uno de los caminos estuviese iluminado me era sospechoso.



—“Quien me trajo aquí, ¿me esta diciendo que vaya a esa dirección?”.



No podía evitar sentir, que mi sentido de la alerta estaba en un pico alto, físicamente, me encontraba casi débil, pero con las fuerzas suficiente para ponerme de pie y cargar el rifle con mi mano restante. Las vendas que cubren mi brazo perdido, aunque parecen rudimentario o de una calidad inferior a un vendaje medico normal, cumplían con su función de evitar la pérdida de sangre.



—“Aunque con lo débil que me encuentro, ¿cuánta sangre ya he perdido en el proceso?” -Me pregunte inquieto.



Mientras avanzaba, note la presencia de una planta extraña adherido a una de los lados de la pared, estaba cerca del objeto iluminante verde, era un girasol de pétalos purpuras cuyo centro circular era de color rojo.



—Que girasol tan… extravagante -Opine.



Mi percepción me revela, además, que tal girasol emanaba mana, era una planta con propiedades mágicas, aunque llamo por un momento mi atención, ignore al excéntrico girasol y continúe el camino iluminado. Eventualmente este me lleva hasta un extenso salón, de cual aviste cuatro columnas de 4 metros cada una, se encontraban alrededor de un pedestal, encima de este, yacían raíces en torno a la estructura que se movían y latían como si tuvieran vida propia y sujetaban firmemente un objeto de aspecto cristalizado. Era como un corazón, de un azul profundo, emitía un brillo constante con el emanar de mana de concentraciones en cantidades variadas.



—¿Qué es este lugar?.



El suelo aquí, como las columnas, estaban hecho de alguna piedra de considerable dureza, era evidente la presencia de arquitectura en el sitio y más si tomo en cuenta la iluminación anteriormente vista. ¿Cómo termine aquí?, ¿quién me trajo aquí y por qué?, ¿qué es ese corazón de cristal que emite magia?, tantas preguntas y nada de respuestas.



—Que sorpresa, verte por aquí, joven…



Una voz familiar e inquietante retumba en mi proximidad, se trataba de un individuo que llevaba un grueso abrigo de piel color negro que cubría casi todo su cuerpo, de un cabello largo plateado y una piel azul con orejas puntiagudas de elfo.



—Lecius… -Pronuncie su nombre.



Apuntar el arma con un solo brazo era difícil, por no mencionar casi imposible en mi condición, estaba débil a consecuencia de la herida ocasionada en mi batalla contra la traidora.



—Por favor, no es necesario medirnos en hostilidades -Dijo el enigmático elfo azul.



—¿Qué haces aquí?, ¿qué es lo que buscas? -Le pregunte.



No sentí cuando llego, solo cuando me hablo fue que me percate de su presencia, este tipo es sumamente peligroso, y con mi condición actual, una lucha seria como un acto de suicido voluntario.



—Vine por las mismas razones que tu preciada “amiga” la bruja -Declaro Lecius señalando con su mano abierta el pedestal con el corazón cristalizado azul —Me sorprende que hayas llegado primero, ¿cómo lograste sortear todas las medidas de seguridad?.



Desconozco a que “medidas de seguridad” se refiere, yo llegué aquí de la nada luego de mi confrontación con Livia, involuntariamente es como terminé llegando a este sitio. ¿Pero porque vienen en busca de ese objeto?, ¿es alguna clase de artefacto de gran poder?, ciertamente emite una gran cantidad de mana, pero tampoco era algo para sorprenderse.



—No es necesario que me respondas si no te apetece, joven, no es obligatorio, solo es mera curiosidad de mi parte -Comento el tal Lecius —Evidentemente, tu llamada aquí no tiene que ver con este objeto en cuestión, solo has sido atraído con la intención de dar conmigo, ¿no es así?.



—No se que planeas, pero viniendo de alguien etiquetado como “traidor”, nada bueno puede salir -Declare de mi parte.



—Jejeje, veo que tu contacto con la “Ordinem Deam” no ha sido para menos, ¿ahora formas parte de ellos? -Lecius con cierta duda me pregunto.



—No soy un miembro “oficial” que digamos, solo simpatizamos en ciertos asuntos de interés -Deje en claro —A pesar de que no ser parte de dicha organización, no dudaron en contarme bastante sobre ti, en especial un tema que Liha saco a relucir cuando nos vimos por primera vez, Dagota.



Dagota era una ciudad del reino de Wilstone que reposaba de una población de casi 10 mil habitantes, del cual se enlazaba con otras ciudades importantes de dicha nación en lo que respeta al comercio. Se encuentra en la proximidad con la frontera del reino de Nagret (Nación Enana), lo que destacaba un importante flujo de comercio en dicho punto, tanto nacional como internacional (con Nagret).



—Estuviste a punto de sacrificar casi 10 mil vidas humanas como semihumanas para algún plan mórbido tuyo -Revele entonces —¿Qué clase de retorcida mentalidad es la que hizo que un apreciado ex-miembro de la Ordinem Deam se convirtiera en el traidor con el que es marcado hoy en día?.



Lecius se hecha a reír tras oír mi pregunta, deteniéndose enseguida y disculpándose por su carcajada.



—Es mejor el sacrificio de 10 mil vidas, que millones de muertos en el futuro -Declaro él.



—¿Me estas diciendo que planeabas sacrificar esas vidas para evitar una masacre peor? -Le pregunte con inquietante duda.



—Dime joven, ¿qué tanto sabes sobre el “Nexus”?.



De lo que se sobre ellos, es lo que la Ordinem Deam me contaron y lo que presencie en personas cuando me enfrente a sus Afligidos por primera vez, creando estas criaturas a través del secuestro y transformación de humanos como semihumanos con cierto grado de magia. Una amenaza que se ha esparcido por todo el continente de Gresswold, la Ordinem Deam teme que puedan volverse un peligro para toda Avalia.



—Lo único que se que son un dolor de trasero para toda Avalia.



—No tienes idea de lo que son ellos, El Nexus… su implicación en este mundo -La voz relajada de Lecius se vuelva seria y fría —Si tuvieras una mínima idea de sus planes, de lo que son capaces, no considerarías una locura el sacrifico de 10 mil vidas, todo con tal de tener los medios para detenerles.



—Oh, ¿y cual es el plan de el “Nexus”?, déjame adivinar, ¿dominio mundial? -Expuse con sarcástico tono —Pues que vayan a la fila, pues los Templarios también llevan queriendo hacer lo mismo hace un buen rato.



—Tu ignorancia es una bendición, los Templarios son una amenaza insignificante al lado del “Nexus” -Revela Lecius —Ahora ellos se encuentran en una etapa de vulnerabilidad, recuperando sus fuerzas de antaño y deben ser eliminados antes de que lo logren, porque cuando el “Nexus” vuelva a estar al tope de sus capacidades reales, no habrá ejército en este mundo que le oponga, no será una guerra, será un exterminio.



La forma seria en que lo decía, podría estar tomándome el pelo, exagerando hechos en torno a él “Nexus”, pero desde la primera vez que me encontré con este enigmático elfo azul, sentía que no era alguien ordinario o a ignorar. Que quizás ocultaba secretos de gran importancia, revelaciones impactantes y que actúa bajo una razón enigmática que podría o no, involucrar a buena parte de Avalia, aunque claro, eran conjeturas mías producto de una corazonada en torno a él.



—¿Qué son el “Nexus” en realidad? -Pregunte con ciertos nervios.



—Si te lo dijera, ¿estarías dispuesto a seguirme? -Fue su respuesta junto a una proposición —He visto tus capacidades, joven Rozuel Drayt, son bastante peculiares y destacables para alguien de tu edad, los artefactos que empleas en batalla, no dudo de que, si estuvieras a mi lado, las posibilidades de detener al “Nexus” serian bastante altas.



Me estaba proponiendo unirme a su causa, un enigmático elfo de piel azul, capaz de sacrificar miles de vida, con el propósito de detener al “Nexus”, para llegar a tal punto que ni la Ordinem Deam cruza por principios morales.



—¿Tanto es tu deseo de destruir al “Nexus”?.



—No, no es mi deseo, es mi propósito principal -Declaro él —No albergo otras metas, no anhelo otras finalidades, la total destrucción y extinción del “Nexus” es mi único propósito, cuando haya acabado, podre irme en paz, no hay nada más para mi en esta vida, que no sea erradicar toda existencia de ellos.



No estaba bromeando, por su forma de hablar, sus expresiones desdeñosas al pronunciar su nombre, tenía una inmensa aversión hacia el “Nexus”, quien sabe lo que le hayan hecho a este hombre, quizás perdió a seres queridos, a lo que más apreciaba. Independientemente de sus motivos, estaba dispuesto a buscar la destrucción del “Nexus” aun si tuviera que sacrificar a decenas de miles de vidas.



—No me crees, siendo el caso, difícilmente me creerías si te contara lo que se sobre ellos -Expreso un Lecius con su nuevamente tono relajado —Dejare entonces que los acontecimientos mismos te lleven a ellos, que atestigües con tus propios ojos y consciencia, la horrida naturaleza de lo que es el “Nexus”.



Luego tras hacer esa declaración, se acerca al pedestal envuelto en raíces vivientes, que sujetaban el cristalizado corazón que emitía mana.



—¡Alto! -Le apunta con el rifle con notoria dificultad -No sé qué es ese objeto, o lo que sea que haga, pero si llevártelo es tu propósito, no pienso dejar que lo hagas, solo un mal presagio ocurriría, si permitiera que lo hagas.



—Jeje, tan precavido, ¿eh? -Dijo un contento Lecius —Ciertamente, al mirarlo detenidamente, ya he sacado mis conclusiones, remover la fuente, conllevaría al colapso de este lugar y también de toda la densa diversidad de vegetación que yace en pleno desierto.



¿Esta hablando del desierto que rodea al “Corazón del Oasis”?, según sus palabras, parece expresar que ese cristalizado corazón, es una pieza fundamental llamada “fuente” y es lo que parece mantener la existencia de esta peculiar selva en medio de un desierto.



—¿Sabes que es esa cosa?, ¿su finalidad?.



—Oh, joven, se mucho más que eso, observa.



El elfo azul, tras pasar su mano sobre el pedestal, pronto sobre la estructura se manifiesta una marca, tenía la forma de un triángulo azul con un círculo negro en su interior que se asemejaba a un ojo y a su vez lo componía otro circulo más pequeño con la diferencia de que en ambos lados poseía unos brazos curvados que simulaban un par de alas y arriba de dicho circulo denotaba la cabeza dibujada de un búho mirando de frente.



—Reconozco esa marca…



—Si, la marca de los Logiano -Asegura Lecius —¿Ahora lo entiendes joven?.



Todo este lugar, ese pedestal, el corazón cristalizado y la selva en medio de un desierto, ¿todo es obra de aquella extinta civilización Logiano?.



—Los 12 Artefactos Logianos, no son la única muestra que queda de dicha civilización -Expuso Lecius —Alrededor del mundo, existen ruinas que aun poseen reliquias que albergan poderes únicos, compleja maquinaria mágica y única, con capacidades inimaginables, incapaz de ser replicado o igualado por algún reino o nación en toda Avalia, joven, ¿lo entiendes ahora?, la gran importancia que tiene este lugar.



Entonces esto lo confirma, aquel objeto cristalizado, de alguna manera, es el “corazón” de todo la selva, producto de una máquina mágica de los extintos Logianos, ¿pero como pudo haber creado un bioma entero en medio de tierras áridas?.



—Es impresionante, lo sé, la magia que fluctúa de esta reliquia, se extiende por toda la superficie a varios kilómetros a la redonda de manera constante, utilizando raíces subterráneas como su medio para emanar el mana hacia el exterior -Explico Lecius —Si tuviera que hacer añadir algo más, diría que tomo alrededor de varios años o décadas, para que el pedazo de tierra desértica allá arriba, se volviera una abundante vegetación de varios kilómetros para convertirse en la selva que es hoy en día.



—Terraformacion… -Pronuncie en voz alta de manera instintiva.



No cabe la menor duda, la manipulación de procesos geológicos y ecológicos, con la finalidad de formar un ambiente dinámico, manipular las propiedades atmosféricas, climáticas y la húmeda del propio ambiente, entonces esto es el origen de una abundante selva viviente en medio de un desierto. La terraformacion comenzó en mi mundo natal, como una propuesta para intervenir en planetas muertos, para manipular su entorno y fomentar el desarrollo que recreen las condiciones necesarias para la vida terrestre.



Existían esper capaz de manipular el clima o modificar en un espacio limitado la presión atmosférica a su alrededor, pero eran manifestaciones de manipulación ambiental bastantes limitadas y reducidas a cubrir pequeñas áreas o afectar un numero estimado de objetivos. Esta máquina mágica, consiguió en un largo plazo de tiempo, manipular todas las condiciones del ambiente en un pedazo de tierra seca de un desierto, para crear kilómetros de selva, y aun esta el tema de la vida silvestre en ella.



¿Los animales también son producto de esta máquina?, de las plantas podría entenderlo, pero hay vida animal típica de una zona selvática, ¿cómo pudo originarse tal vida una vez que la selva fue creada?, considerando que no hay otra región como esta en todo el reino, con dichas formas de vidas acorde a este bioma. Entonces, si tuviera que hacer una deducción, esa maquina mágica, no solo manipulo un entorno para crear un bioma aparte, sino también toda la vida silvestre que le conforma. De ser así, la civilización Logiano es sin duda alguna, una bestia en cuanto a tecnología con la magia, podría suponer que quizás sea más avanzada que mi mundo natal, pero eso es mera teoría, hasta no conocer a detalle más de sus avances tecnológicos.



— “Terraformacion”, ¿es la manera en que defines conceptualmente el proceso que llevo a cabo esta reliquia? -Lecius pregunto con suma intriga —Una palabra bastante… interesante, nunca he oído hablar de ella en todo este mundo, ¿de dónde lo has sacado?.



—Eso es irrelevante, ¿qué planeas hacer con esta reliquia?, ¿vas a tomar acaso la tal “fuente”? -Pregunte —Tu mismo lo has dicho, removerlo conlleva a que todo este sitio y la selva se venga abajo.



—Correcto, la “fuente” es la pieza fundamental y central que mantiene en funcionamiento esta reliquia -Concluyo Lecius —Es por ello que he venido aquí.



Tras confirmarme sus intenciones, le apunte con el rifle (con notoria dificultad), no podía permitir que arrancara el cristalizado objeto con forma de corazón, la extinción de esta selva llevaría al “Corazón del Oasis” a la ruina y actualmente es mi único refugio seguro en este continente.



—No te lo llevaras, la fuente se queda aquí -Deje en claro.



—Joven, ya te he dicho que no es necesario la violencia, además ya he sacado mis conclusiones tras hacer una observación detallada, esta reliquia, ya no me sirve.



¿Está diciéndome que esta reliquia por la que tanto se molesto en venir a ver ya no le era útil?, no, debe estar jugando conmigo, una artimaña.



—Veras, las razones por la que tengo interés en ruinas Logianas, se debe a las reliquias que aun funcionan, necesito de ellas o más bien sus “fuentes”, concentran importantes existencias de suministro mágico que preciso para propósitos personales que tienen la finalidad de utilizarse contra el Nexus -Declaro el elfo azul —Esto nos lleva a la fuente de esta reliquia, no me sirve en absoluto, tras un vistazo general, he confirmado que remover la fuente de su lugar, lo terminara convirtiendo en un pedazo de piedra inservible.



—¿Cómo demonios sabes eso?.



—En cuanto a ruinas Logianas o todo lo relacionada a dicha civilización, poseo un abundan y extraordinario conocimiento personal -Afirmo Lecius —La fuente de esta reliquia, lleva tanto tiempo en funcionamiento, que ha formado un enlace o conexión con este dispositivo mágico, removerlo de su sitio, provocaría un daño en ese “enlace” y su mana se volvería inestable, desatando una violento liberación de su energía almacenada y convirtiendo en el proceso a la fuente, como lo he dicho antes, en un pedazo de piedra inservible -Explico —En conclusión, esta reliquia funciona adecuadamente con el propósito que se le construyo, pero me es inútil para mis planes, no tengo razones para seguir aquí.



Pronto el cuerpo de Lecius se vuelve incorpóreo por unos segundos, retornando a su estado normal.



—Para que he llegado al limite de su “utilización” -Dijo Lecius mirando detenidamente sus manos.



Cuando manifestó ese extraño aspecto momentáneo, pude percibir una inusual fluctuación mágica en torno a él, una sospechosa que me llevo a concluir algo sobre su persona, la que “aquí” yace presente.



—Eres una proyección mágica -Reafirme.



Lecius expresa una mueca sonriente y da unos cuantos aplausos, no parecía ser sarcástico, sino todo lo contrario.



—Bravo, no solo eres joven, fuerte y con un intelecto peculiar, sino también, de un agudo ojo para lo mágico, ¿podría ser una ventaja producto de tu sangre de un linaje de brujas? -Comento Lecius conociendo mi identidad étnica sanguínea.



—Nunca tuve oportunidad alguna de herirte, pero tu tampoco a mi o a cualquiera que te fuera hostil -Concluí.



Las proyecciones mágicas eran manifestaciones extracorporales, replicar una imagen del cuerpo mismo hecho de mana para desplazarse a una distancia aproximada y sin exponerse físicamente, eran habilidades raras utilizadas con el propósito de la exploración y el espionaje. Claro está, que tiene sus desventajas, la cantidad de terreno que puede cubrir es generalmente poco, no hay mucho desarrollo en artefactos mágicos para replicar tal condición o habilidad, casi todo dicho poder solo puede encontrarse en su mayoría como habilidades propias o desarrolladas de un mago, pero con numerosas limitaciones. Lo que lleva a que generalmente se utilicen Espíranos, para cubrir dicho terreno.



Entre las desventajas de la proyección mágica, es que no tienen forma de hacer contacto físico con otros objetos sólidos, los contactos con objetos hostiles pueden inestabilizar la propia “proyección” y hacerla desaparecer, es aquí lo que llama mi atención. Lecius, o, mejor dicho, esta proyección mágica suya, pudo hacer contacto con el pedestal para revelar la marca que delataba a todo este sitio pertenecer a la civilización de los Logianos.



Sin embargo, también hay otro detalle aparte, por lo general las proyecciones mágicas, tienen en su haber, una apariencia más fantasmagórica, es muy difícil (más no imposible) conseguir una apariencia bastante corpórea a la vista. Se requeriría ser un nato maestro con dicha habilidad, además, por lo general son fácilmente identificables en la percepción sensorial, pero no me di cuenta de lo que este “Lecius” era, hasta que empezó a manifestar aquellas perturbaciones en su proyección que delato su lado incorpóreo. Este sujeto, o tiene un aliado realmente muy poderoso que lo está ayudando con esta magia, o en términos de poder, es alguien a quien catalogaría de monstruo.



—Pero si eres una proyección mágica, significa que el verdadero “tú” está cerca, es imposible que estés manejando esta proyección desde otro continente -Expuse entonces.



—Es cierto, me encuentro no tan lejos, no te lo diré, aunque decírtelo no cambiaría nada de todas manera, ya que estoy a una distancia lo bastante lejano y en la condición que te encuentras, te seria imposible para ti, alcanzarme -Afirmo el elfo azul.



La proyección mágica de Lecius pronto empezó a volverse más incorpóreo, estaba desapareciendo, concluyendo con su “utilización”.



—Es una pena que no pueda hacer uso de esta reliquia, sentí el mismo pesar con Dnurke -Conto Lecius.



—¿Dnurke?, ¿hablas de esa instalación Enana secreta del reino de Nagret?.



—Y que fue originalmente una instalación secreta de los Logianos -Dejo en claro el elfo azul —Su fuente se perdió para siempre con el colapsar de toda la instalación, por supuesto, la red subterránea sigue funcionando con normalidad, pues la fuente no resulto dañada, solo es inalcanzable, incluso para una proyección mágica como la mía.



Todo encajaba a la perfección, la instalación secreta y la red subterránea, también era producto de otra maquina mágica de esa civilización extinta.



—Ha sido una plática interesante, hubiera deseado tener más tiempo para charlar contigo, y por supuesto, contigo también “núcleo” -Lecius volteo su mirada a otro lado tras decir aquella ultima oración.



De la dirección en donde Lecius miraba, se manifiesta de la nada una figura femenina de vestido blanco con el vientre expuesto, larga cabellera negra y un punto purpura en su frente, era esa chica de antes, a la que seguí al principio y a la que vi después de perder la consciencia.



—No me habría imaginado que esta reliquia precisara un “núcleo” en su “fuente” -Manifestó Lecius —La fuente es necesario para el funcionamiento de la reliquia, pero eres tu la que mantiene activado a la fuente misma, un “núcleo consciente”, fascinante.



La proyección mágica de Lecius se disipa por completo, ya no había rastro alguno de él en todo el lugar, tan tolo quedamos, yo y aquella extraña muchacha, ¿por qué la llamo “núcleo”?. No percibí su presencia hasta que se manifiesto en persona, no es humana, ¿esta de alguna forma enlazada a esta maquina mágica?, el punto en su frente, ¿tendrá alguna relación con Amira o Adil?.



—¡Aaaah…!



Siento un dolor angustiante procedente de la herida del brazo que perdí, volteo solo para descubrir que, del vendaje hecho de raíces y plantas, mi sangre se filtraba a gotas de esta, la hemorragia no fue contenida del todo, a este paso podría morir. Nuevamente caigo rendido al suelo, débil y adormecido, mi visión vuelve a tornarse borrosa, lo ultimo que llego a ver es a esa muchacha enigmática y finalmente la oscuridad nubla mi consciencia.



Continuara…
 
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CAPITULO 200 DE RESPUESTAS & UNA REHABILITACIÓN EN PROCESO


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Mi consciencia despierta, mis ojos se abren, yazco recostado sobre una cama de un cuarto lujoso, en la sabana, alguien yacía dormido encima de mí, era una semihumana de aspecto lupino.



—Riha…



Mirando el cuarto detenidamente, era evidente suponer que me encontraba en el Corazón del Oasis, dieron conmigo y me trasladaron aquí, miro mi brazo izquierdo herido y unas nuevas vendas fueron colocadas sobre ellas, esta vez, eran de tela. La Lupian parece haber estado todo el tiempo aquí, sentada a mi lado, hasta quedar dormida y con su cabeza arrimada sobre mi extremidad perdida. Pronto bosteza y los ojos de la loba se abren para despertar y de la emoción exclama al verme.



—¡Roz!, ¡¡por fin despiertas!!... -Me da un abrazo, llevando alrededor de mi cuello sus bestiales extremidades con una fuerza desmedida.



—Riha… tu abrazo me está estrangulando…



—¡P-perdón!... es que en verdad me alegra verte despierto, cuando te trajeron y te vi en esa condición, yo… yo… -Sus ojos pronto empezaban a lagrimar.



—Gracias… -Le interrumpí con el llevar de la única mano que tenía a su frente, calmando su ansiedad —Soy demasiado terco para morir, de nuevo…



—¿Eh?, ¿”de nuevo”?.



—“Uy, hable de más” -Pensé con exasperación —Como sea, lo que importa es que agradezco tus palabras, y que estés aquí, ¿cuánto llevas esperando por cierto?.



—Desde que te trajeron, nunca me aparte -Afirmo ella —Y Crok esta haciendo guardia fuera de la habitación.



Incluso el Trotamundos americano se tomo la molestia de brindarme su seguridad en mi actual condición, podría intuir las razones detrás de ello, pero tomare encuentra su intención de ahora.



—Roz, ¿cómo terminaste en ese estado?, ¿algo o alguien te hizo esto?... fue alguien, ¿no es así? -El rostro de la Lupian se vuelve seria.



Recordé entonces a la embriagada Riha que me hizo aquella pregunta “Roz… ¿tú… confías realmente en mí?”, aquel tono inocente de una semihumana intoxicada de alcohol, me hizo reflexionar, ¿ser abierto con total honestidad al tema o contar solo la necesario?.



—Es una historia un tanto complicado, ¿por dónde empiezo?...



Todo comenzó con la persecución de una misteriosa joven, que tenia la misma y característico punto purpura que Amira y Adil, adentrándome a la selva que es en donde dicha persecución se llevo a cabo, termine encontrándome con dos rostros no tan amigables. Desencadenando una lucha contra uno de ellos, Riha me pregunto por el nombre de esta agresora, y no tarde en decírselo, incluso relatando la procedencia de ella, una bruja criada en el mismo aquelarre que yo, pero cuyo camino termino por traicionarme.



—Livia Archan… -Pronuncio la Lupian aquel nombre con un aire indiferente.



—¿Riha?...



Su rostro se teñía con la antipatía, su mirada se hizo tan gélida y podía sentir en el aire el emanar de un instinto violento.



—¡Riha!.



—¿Eh?, ¿qué sucede?.



Como si hubiera despertado en un estado de trance que estaba cargándose de aversión emocional, el rostro de la Lupian vuelve a tonarse alegre y no parecía haberse dado cuenta de lo anterior ocurrido.



—Le prometí a Amira que me le hablaría cuando despertaras -Riha se puso de pie —En verdad Roz… me alegro, de que estés bien.



La loba se retira de la habitación dedicándome una sonrisa, una vez que se marcha, quede completamente a solas, preguntándome sobre su reciente actitud. Aquella emanación cargada de emociones rencorosas, llamo mi atención, he visto facetas de la loba humanoide en su momento de seriedad, pero nada que delatara tanta agresividad psicológica como si fuera tan instintivamente natural.



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PERSPECTIVA: Tercera Persona



Riha abandona la habitación, afuera de ella se encontraba haciendo guardia sentado sobre una silla, un joven de 185 centímetros de altura, tez blanca, cabellera negra y notorios brazos fornidos. Llevaba puesta una camisa blanca limpia de mangas cortas y pantalones negros con un calzado de cuero de dicho color, en su cintura llevaba enfundado una daga.



—Oh, Riha, ¿esta todo bien? -Pregunto un atento y despierto Crok.



—Si, Rozuel acaba de despertar -Le notifico ella —Iré a avisarle a Amira.



—¡Que buenas noticias!, cuando vi al chico en ese estado me asuste bastante, me alegra saber que es duro de matar -Opino el hombre amazona suspirando del alivio —¿Eh?, ¿Riha?, ¿te sucede algo?...



La loba humanoide cerro unos momentos sus ojos, para luego volverlos a abrir, una mirada salvaje se hace menester en su rostro, un desdén sin compasión posee psicológicamente a la habitual gentil y sonriente Lupian. Un aura mágica se manifiesta inconsciente sobre su cuerpo, de sus manos garras de acero se manifiesta involuntariamente, mientras que de su hocico un gruñido delata su furia, enseñando sus bestiales dentaduras.



—Livia Archan…



Tras pronunciar aquel nombre, el aire mismo en las cercanías se rebosa de su colérico estado, tal fue la rabia emocional de la Lupian, que el mismo Crok hizo que le temblara el cuerpo de manera involuntaria.



—“No se que esta pasando… ¡pero tengo miedo, bastante miedo!” -Expreso el hombre amazona con escalofrió —“Ella da más miedo que la misma Anawaht, ¡y esa tipa es una psicópata en potencia!”.



—Livia Archan… -Pronuncia por segunda aquel nombre, haciendo de sus gruñidos más fuertes e intensificando el ambiente con sus emociones desdeñosa —Juro que, si llego a encontrarme contigo algún día, ¡TE MATARE! -Juro la Lupian con todo el odio de su alma.



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PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



La siguiente visita que tuve, fue Crok, quien, tras saludar y sentarte, platicamos para matar el rato, le pregunté entonces, dudas que había olvidado expresar con Riha. El buen hombre amazona, no tardo en darme las respuestas, comencé por preguntas como, “¿Qué hora es?, ¿cuándo tiempo llevo aquí?”.



—Actualmente son las 0400 horas, y llevas en cama al menos un día entero.



—¿¡Un día entero!?... estaba bastante jodido como para necesitar tantos días de descanso.



Quienes se encargaron de tratar mis heridas, fueron los sirvientes de Amira y magos versados en la magia curativa con el principio básico, Crok estuvo allí junto a Riha, atestiguando todo.



—Luego, note algo sospechoso… -Añadió Crok en su relato.



La misma Amira fue a ver personalmente el tratamiento, nada raro, con excepción claro de la misteriosa caja pequeña de madera que llevaba consigo y que cabía en el puño de una mano. Cuando la propietaria estaba por abrir la caja de madera, los sirvientes pronto se pusieron a sus espaldas, impidiendo a Crok o a la Lupian observar que estaba sacando de su interior.



—Era como si los sirvientes y magos actuaran a propósito, no querían dejarnos ver que hacía Amira.



Riha estaba por protestar sobre ello, se dispuso a la fuerza a ver que estaba haciendo, pero para entonces, ya habían vendado mi brazo herido, lo que sea que habían llevado a cabo, lo hicieron a un paso casi instantáneo. Eso llamo mi atención, y despertó mi instinto de sospechas.



—Esa caja de madera que ella llevaba consigo, ¿tenía algo raro?, ¿algo llamativo? -Le pregunte.



—Bueno… note que la parte inferior, tenia un dibujo o una marca, con la forma de un extraño girasol… si, creo que era un girasol de pétalos purpura y con un centro de color rojo en lugar de negro.



La descripción de aquel dibujo o marca, la había visto con anterioridad, en aquella cueva subterránea en ese pasillo, había un girasol con esas mismas características, ¿es esto una coincidencia?, aquí huele a un secreto bien gordo, ¿qué me está escondiendo la propietaria?.



La puerta es abierta, ingresando entonces una mujer adulta que vestía un atuendo que recordaba a las danzantes árabes, de un característico punto purpura en la frente y una larga cabellera turquesa, era la propietaria del Corazón del Oasis, Amira Yuzquell. Como plus extra, llevaba un parche de tela que cubría su ojo izquierdo.



—Me retiro de momento, veo que ambos tienen bastante de que hablar, volveré a hacer guardia en la puerta, que te recuperes pronto chico -Me deseo Crok para luego ponerse de pie y salir de la habitación.



Un silencio incomodo de un minuto se hizo presente en la habitación, luego Amira fue la primera en decir algo.



—Me alegra que hayas sobrevivido -Expreso ella con regocijo.



—¿Qué?, ¿acaso mi muerte habría hecho venir abajo toda la moral? -Pregunto en forma bromista.



—Siendo alguien que logro vencer a un Muhaqdad, los rebeldes te ven como una figura heroica de cuentos de antaño, su reacción de asombro como inquietud tras oír que fuiste traído aquí herido, no tardo en manifestarse y eso basto para detener las celebraciones que estaban llevando a cabo -Conto Amira.



Tiene su sentido, si el que venció a un Muhaqdad logro ser herido, la buena moral de los rebeldes decaería, Adil podrá ser su líder, pero no pueda aliviar los sentimientos de inseguridad de todos sus hombres. Y en cuanto al agresor, querrán saber su identidad.



—Rozuel Drayt, dime son sinceridad, ¿qué ocurrió allá afuera? -Amira me pregunto con el cruzar de los brazos.



—No eres el único que busca honestidad, hay cosas que me ocultas que necesito respuesta y cuanto antes -Exprese de mi parte.



—¿A qué te refieres?.



—¿Te suena un girasol de pétalos purpuras con una parte central de color rojo?.



—¿Cómo… como has dicho?.



Mi pregunta hizo que ella dudase un momento, su tono revelo cierto grado de nerviosismo, solo necesitaba un empujón más.



—Me encontré con muchas recientes, unas ruinas bajo el suelo, un corazón cristalizado que emanaba una magia vital y una misteriosa muchacha de apariencia humana, con el mismo punto purpura en la frente que tu y Adil, pero su comportamiento, nada era humana en ella.



Cuando ella escucho mis palabras, volteo mirando hacia el suelo, sus brazos le temblaban, entonces era cierto, ella ya tenía conocimiento de lo que vi.



—La has visto, ¿no es así? -Me pregunto ella —¿Cómo es ella?.



—Cabello negro, vestido blanco con el vientre expuesto, mismo color de piel que tu o cualquier persona de este reino y ese punto purpura inconfundible que se me hace imposible no relacionarla contigo, por su apariencia, parece alguien en sus 17 o 18 años -Fue la descripción que di sobre esa muchacha.



—Ella tenía 20… -Corrige Amira.



—¿Sabes quién es ella?.



—Si, ella es Hayat Yuzquell, mi hermana mayor.



Su respuesta me lleva de estupefacción, con incredulidad me negaba a creer algo así.



—¿¡Ella tu hermana mayor!?, ¡pero si tu eres más grande que ella y se nota la diferencia de edad al ver a ambas!, ella se nota más joven, sin ofender -Aclare entonces.



—Era la edad que ella tenía, cuando se llevo a cabo el “ritual” -Afirmo Amira.



—¿Ritual?, ¿qué ritual?.



Un funesto rostro se hace presente en Amira, para la propietaria, tocar tal tema era como hacer hincapié en una zona sensible, pero por más insensible que sea de mi parte hablar de ello, era necesario conocer a detalles la historia detrás de esa enigmática muchacha.



—Se te contara todo sobre ella, el ritual y el origen de la vida que rodea al corazón del Oasis -Prometió Amira —Pero antes dime por favor, ¿por qué te adentraste a la selva?, necesito saber que paso, ¿quién te hirió?, ¿cuántos intrusos eran?.



Amira me explico que fui encontrado recostado inconsciente sobre un árbol por un pequeño grupo de rebeldes armados que acompañaban a Assim. La razón de la intervención del mago sin brazos, era que la propietaria percibió presencia indeseada merodeando por la selva, el mismo Assim se ofreció en persona a ver de quien se trataba en compañía con algunos hombres, también notaron mi ausencia, pero tal presencia desconocida “no invitada”, era ajena a mí, se trataba de la persona que me ataco, la bruja arquera.



—“¿Solo una presencia capto?, eso significa que la proyección mágica de Lecius no fue detectado” -Pensé en ello.



Le explique a Amira la razón del porque me adentre a la selva, mi encuentro por segunda vez con la enigmática muchacha identificada como su “hermana mayor”, no llegue a dar con ella, pero si con dos rostros que había visto con anterioridad en mi continente de origen (de Avalia).



—¿Eran dos? -Una sorprendida Amira pregunto.



—El segundo no estaba físicamente allí, era una proyección mágica, una bastante avanzada y bien desarrollada -Reafirmé —Su aspecto era tan corpóreo, que era bastante difícil creer que fuera una proyección hecho de magia, y no percibí su naturaleza hasta sino cuando estaba a la proximidad de desaparecer por el tiempo límite de su uso, según lo visto.



—Crear una magia de proyección tan sofisticado con esas características, ¿quién es ese individuo en concreto?.



—A mí también me gustaría saberlo, es todo un enigma incluso para mí.



Assim y los hombres que le acompañaron, solo lograron dar con el primer intruso, Livia Archan, una bruja etiquetada actualmente como una “Yudaz”, una criminal en todo aquelarre existente.



—Brujas… he oído sobre de esa tribu del continente de Gresswold, adoran a un dios llamado Astado y viven en grupos denominados Aquelarres -Manifestó la propietaria con su conocimiento sobre ellas —¿De donde conoces a esta bruja?.



—Vivió en el mismo aquelarre que yo.



—Espera, ¿tu naciste en un aquelarre?.



—Soy un sangre de bruja.



Las brujas al nacer, poseen el don de la magia como tal, hay veces que en ciertos casos (pocos frecuentes) nace un descendiente masculino, un sangre de bruja, a diferencia de sus congéneres femeninos, los sangre de bruja, no poseen la capacidad de usar magia. Pero la naturaleza de su existencia no los dejo totalmente indefensos, aun sin poder recurrir al dominio de la magia, eso no significa que no estén dotados de capacidades propias producto de su linaje sanguíneo para defenderse.



—¿Capacidades propias?, ¿cómo cuales?.



—Prefiero guardar esas cartas para mí, propietaria -Negué a revelar sobre tales capacidades de los sangre de bruja.



Amira acepto mi negativa a dicha pregunta, pues prefirió enfocarse más en la agresora, que relación tenia yo con ella, la primera palabra que le dije en opinión sobre la bruja fue de tildarla de “traidora”.



—No era originalmente proveniente del aquelarre donde nací, fue adoptada por otra bruja como su hermana menor, al encontrarla sola y como la única sobreviviente en los restos de su destruidos aquelarre -Conte —Años después, ella, junto a otra bruja y yo, entraríamos en un torneo que se realiza cada cierto tiempo y se da entre aquelarres, solo que, para el final, nos revele su verdadera cara.



Traición, no hubo aviso, no hubo señas o incluso remordimiento alguno, Livia Archan, se alió a una Yudaz, no cualquiera, a las más buscada y de nociva fama entre todos los aquelarres existente de Avalia, Alice Kyte.



—En conclusión, uno de los intrusos es una traidora adoptada por mi aquelarre, que no dudo en matarte a la primera luego de que nos traicionara y el otro, es un enigmático mago, cuyas intenciones me son tan misteriosas como las capacidades de su magia.



Ninguno de los dos pudo ser atrapado, Lecius por la obvia razón de que ni siquiera se encontraba físicamente allí, pero Livia, consiguió escapar a pesar de lo herida que estaba, ambos tenían como objetivo dar con la “fuente” ubicado subterráneamente en la selva. A pesar de que el elfo azul consiguió llegar allí, no tuvo intenciones hostiles de dañar la maquina Logiana y provocar la destrucción de la selva, pues él mismo concluyo que tal acto le era “inútil” para sus propósitos.



—Mi encuentro con ellos, fue mera casualidad, me enfrente a la traidora por razones personales, cometí un error -Opine al respeto —Me deje llevar por mi odio, la confronte estando poco preparado, llevaba pocas armas y la única que era más efectiva, fue destruida en mi descuido, dejándome en desventaja al contar con la única que tenía disponible en aquel entonces, que era poco útil contra un enemigo que usaba el terreno nocturno a su favor y en términos de agilidad como velocidad para desplazarse, eran su punto fuerte.



Si hubiera luchado contra Livia Archan con todo el arsenal que tenia en mi equipo anterior, aquel que perdí cuando fui transportado a este continente, las cosas habrían sido diferente, al menos en teoría eso pienso.



—Ahora tu turno, ¿qué relación tiene esa “hermana mayor” tuya con esas ruinas Logiana?, ¿qué es ese extraño girasol purpura que vi?, del cual, por cierto, esta grabado en una pequeña caja de madera que utilizaste para tratar mi herida -Fueron las interrogantes que lancé de mi parte.



La propietaria tomo asiento y con los brazos cruzados, dio su respuesta.



—Para responder a esa pregunta, primero debes saber sobre nosotros, la tribu Qusatjiat, nuestra historia y la de también mi linaje, los Yuzquell -Concluyo Amira —Te has ganado el derecho de conocer en detalle cada anécdota, tu decides si quieres oírla o no.



—Obviamente si, si eso responde a las preguntas dadas.



—En ese caso, cuando estés listos y puedas ponerte de pie, te llevare al sitio en donde obtendrás tus respuestas.



—No será necesario esperar tanto.



Me levanté de la cama y me puse de pie como si nada, me sentía recuperado, aquella aflicción de debilidad que tuve al momento de perder el brazo, desapareció por completo. Es extraño, dudo que haber descansado un día entero fuera la responsable de haberme recuperado del todo, el dolor en el brazo ha desaparecido. Amira no se muestra sorprendida en absoluto, como si hubiera previsto que me recuperaría con bastante rapidez.



—¿Cuánto tiempo deberé llevar este vendaje? -Pregunte.



—Si quieres, puedes quitártelo ahora.



—¿Ahora?, pero si solo lleva un día entero, ¿me dices que la herida ya ha se ha cicatrizado lo suficiente para remover las vendas?.



Nos mostré dudas el hacerlo, retire las vendas entonces y me lleve una sorpresa inmensa, aquella herida abierta que dejaba al descubierto mi carne y sangre, estaba curada. La piel fue regenerada, el brazo herido ahora paso a convertirse en un muñón, una cicatriz producto de lesiones de desmembramiento, pero normalmente, tales cicatrizaciones toman semanas en producirse (menos de una semana en plena era Esper).



—¿Cómo pudo haberse cicatrizado a un paso tan abismal? -Pregunte en voz alta.



Ahora que lo recuerdo, cuando recibí aquella flecha en el hombro izquierdo por “accidente” de uno de los arqueros de Amira, fui tratado con un medicamento alquímico. Mientras me recuperaba, una de las sirvientas de la propietaria, me puso un ungüento en aquella herida y luego la cubrió con vendas, en solo dos días, ya estaba plenamente recuperado y convertido en una minúscula cicatriz, apenas perceptible.



—Las heridas como cortes, golpes contundentes o inclusos perforación de flechas, sanan dejando casi poca evidencia de las lesiones padecidas -Afirma Amira —Sin embargo, en tu caso, perdiste un brazo, no se puede regenerar un miembro perdido, solo acelerar la cicatrización de la herida, como tal, es por ello tu recuperación rápida.



—Ese girasol de pétalos purpuras, ¿podría ser…?



—Te lo he dicho, tendrás todas tus respuestas, incluido esa, si ya estas listo, podemos ir ahora.



Acompañarla ahora para tener esas respuestas sería lo más acertado, pero al ver que la herida del brazo ya esta totalmente cicatrizado, entonces me plantee en buscar una solución a la vital problemática que tenía.



—“Andar el resto de mi vida vida con solo un brazo es un enorme problema, estaría limitado a armas de fuego de una mano” -Pensé —“Necesito recuperar a la izquierda”.



—“Mocoso, ustedes los humanos son tan débiles, que con solo perder un miembro significa un augurio permanente” -Hablo aquel dragón oscuro en mis pensamientos.



—“No todos tenemos el privilegio de gozar de las cualidades biológicas de la regeneración celular, Myldark” -Le platique mentalmente —“Ahora, si me propones una alternativa, como poder compartir un poco de esa maravillosa capacidad, estaría agradecido como tu portador actual”.



—“Tonto, hay limites en cuanto a las capacidades que puedo brindarte, no me culpes solo porque tu débil raza no pueda regenerar miembros perdido” -Aclaro Myldark —“La ultima vez que te preste mi poder para sanar una fatal herida tuya, fue un completo milagro que se pudiera conseguir siquiera haber logrado”.



Lo recuerdo, fue cuando estaba atrapado en la Isla Única, a solo minutos de escapar de ese infernal sitio, cuando Liha consigue abrir el portal de nuestra huida, soy herido gravemente por uno de esos monstruos que habitaban ese lugar. Una herida cortante que me dejo una cicatriz que cubría con una línea blanca en toda mi columna.



—“Al permitirme extender mi influencia en tu cuerpo, conseguí brindarte ciertas capacidades curativas de mi imponte poder, pero es solo una insignificante porción” -Añade Myldark en la explicación —“Regenerar un brazo entero esta fuera de discusión, los limites curativos de las capacidades de nuestro enlace, no lo permiten”.



—“En ese caso, llevare a cabo el plan B”.



—“¿Eh?, ¿plan B?, mocoso, ¿qué estas planeando hacer?”.



Con mis propios pensamientos, le comunica a Myldark aquella idea en cuestión de segundos, el dragón oscuro se hecha a reír a carcajadas como muestra de su opinión del “Plan B”.



—“Un plan descabello, digno de un loco, pero intrigante e interesante” -Expreso mi compañero dragón —“Muy bien mocoso, ¡tendrás toda mi ayuda!, ansió que llegue ese momento para ver los resultados, jejeje… será entretenido”.



Ya contaba con el apoyo de Myldark, ahora necesitaba un poco de metal para moldearlo en un objeto que preciso y luego los servicios de un herrero arcano.



—Obtendré mi respuesta después, ahora preciso su ayuda para atender un asunto más urgente -Le comunice a Amira.



—Hmmm… ¿qué necesitaría para atender dicho asunto urgente? -La propietaria de cabello turquesa me pregunta.



—¿Tiene a su disposición algún buen herrero adiestrado en la herrería arcana?.



—Si, contamos con un herrero con experiencia en la herrería mágica, no es un profesional como los que habitan en las grandes ciudades del reino -Dejo en claro la propietaria —Pero posee el suficiente conocimiento para encantar algunas piezas con encantamientos básicos y algunos moderadamente de bajo nivel.



Según la propia Amira, el herrero arcano que poseían, no tiene la experiencia necesaria para fabricar artefactos mágicos, pero si la de crear artefactos encantados, con que sepa encantar objetos ordinarios era más que suficiente.



—Hablé a ese herrero, dígale que tiene un trabajo importante que hacer -Le pedí.



—¿Qué tienes en mente para recurrir a un herrero arcano a estas horas de la noche?.



—Recuperar un brazo perdido.



Continuara…
 
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CAPITULO 201 BIÓNICA MÁGICA


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



—¿Recuperar tu brazo? -Replico la propietaria confusa.



—Larga explicación, por ahora necesito que despiertes al herrero que mencionaste.



—De acuerdo, no sé qué vas a hacer, pero si esto te ayuda, lo hare.



Explicarle el procedimiento a Amira llevaría un enorme rato, además, si soy completamente honesto en detalle, tendría que revelar aparte sobre mi habilidad ESP. Con tal de que trajera al herrero con la capacidad de practicar la herrería arcana, era más que suficiente.



La propietaria se retiró primero en busca del herrero, en cuanto a mí, me dispuse a ir por un poco de metal, debo hacer los preparativos para que estén listo para el herrero. Al salir de la habitación, me encuentro con Crok, quien como había dicho él mismo, se encontraría haciendo guardia cerca de la puerta.



—¿A dónde vas a esta hora? -Me pregunto con curiosidad.



—A hacer un experimento esper, ¿quieres venir?.



—Claro, ya me intriga saber qué clase de experimento es.



Necesitaba un poco de metal para hacer dichos preparativos, solo había un lugar que cumplía con dicho requisito.



__________________________________________________________________​



La herrería ubicada fuera del “Corazón del Oasis”, es utilizada para armar a los guardias del negocio de Amira (y brindar ayuda a los Rebeldes en secreto) y junto al cuartel que es utilizado para entrenarles, su razón de estar están más que justificados. Las herrerías de los reinos de este continente no son tan diferentes al del mío, cuenta con todos los elementos necesarios principales de uno (Yunque, forja, tenazas, moldes, fragua, etc). Y lo que más necesitaba…



—Aquí esta -Tome un lingote de hierro.



—¿Vas a fabricar algo con eso?, ¿sabes hacer herrería? -Crok me pregunto.



—Oh, claro que voy a fabricar, pero con mi propio estilo de “herrería”.



Ahora que solo tenía un brazo, solo podía contar con mi mano restante para ejecutar mi habilidad esper, tomando entonces el lingote con el único miembro disponible, me dispuse a manipular el lingote. El contacto con mi mano, esta se mueve a voluntad mía, su composición metálica se torna liquida, pero sin desparramarse, moviéndose en su liquida forma para empezar a adoptar el aspecto que transmito con mis pensamientos, tomaría su tiempo claro para que termine.



—¡Increíble!, no percibo magia alguna, ¿así que esto es PSI? -Un impresionado Crok pregunto.



Ahora que lo pienso, Crok quien me conto acerca de la procedencia de su mundo, me había confirmado que nació en una línea de tiempo del cual los Esper si existían, ¿pero en qué año exactamente?. El primer Esper data del 2016, eso significa que él puede provenir de ese mismo año o más adelante.



—¿Tan sorprendente te parece?, en mi vida anterior, había Esper hasta en los cereales -Le revele.



—¿¡Eh!?... ¿eran tantos?, en mi caso apenas me tope con algunos, pues eran bastante pocos los que había en mi país.



Él vivía en Estados Unidos, el porcentaje de Esper para el año en que morí, era de 97% de la población, por no mencionar, que, en términos de potencia militar, tenían uno de los ejercito de Esper más fuerte del mundo. Escuchar decirle que no habían muchos esper me hace sospechar, ¿en qué año concreto pertenece él?, la existencia de humanos no Esper, era debido a que existían personas no compatibles con el proceso para adquirir las células ESP, eran procedimientos de terapia genética realizado por complejas maquinas.



—¿Qué no habían tantos?, ¿de qué año eras? -Pregunte de manera directa y sin delicadeza alguna.



—Bueno, en mi anterior vida, yo nací en 1998 y morí a los 30 años -Contesto al instante el hombre amazona.



¡El nació en la generación del Siglo XX!, eso significa que estuvo vivo en la época del surgimiento del primer esper, me esperaba que fuera de un periodo anterior a mí, ¡pero no creí que tanto!.



—¡Entonces solo viviste hasta el 2028! -Exclame con sorpresa.



—Pues sí, ¿por qué tanto alarmismo?, ¿no somos del mismo mundo y ya?.



—Crok, yo nací en el año 2050 -Tal noticia le impacto haciendo que pusiera un rostro abrumado —Y morí en el 2085.



—¡Naciste dos décadas después de mi muerte!, entonces… entonces… ¿eres del futuro?, ¿del futuro de mi presente?.



—Ah… eso creo, ¿hacemos una prueba?.



Y he aquí la conversación que esperaba llegar, confirmar con más detalle la identidad de nuestros mundos modernos, en ambos hay esper, ese es un punto a favor, entonces para corroborar otros detalles que confirmen al 100% que ambos somos de ese mismo mundo y no de líneas de tiempo paralelas, recurrimos a una prueba. Utilizamos eventos históricos cuya magnitud de importancia resaltan a nivel internacional, la finalidad era para comprobar que ambos mundos eran el mismo, si existía un mínimo cambio ya fuera en acontecimientos o fechas de inicios o desenlace de estos, tales diferencias podrían suponer que eso significaba que ambos mundos, aunque similares, podrían corroborar que se traten de líneas de tiempo diferentes o dimensiones diferentes.



—Mi turno, ¿cuándo acabo la guerra fría y cómo? -Le pregunte.



—En Navidad del 91, cuando el estado de los rojitos termino en disolución por problemas económicas y territoriales -Contesto —Bien me toca, ¿cuál fue el peor atentado ocurrido en Estados Unidos, cuando ocurrió y quienes fueron los responsables?.



—Viejo, ¿está bien que te conteste eso?.



—Oh por favor, no soy tan delicado como otros, mira, sé que un acontecimiento oscuro y trágico, pero debemos corroborar lo mejor posible esta duda entre ambos, ¿no?.



Las palabras del hombre amazona no podían ser más que acertada, ya no estábamos en nuestro mundo de antaño, preocuparnos por temas controvertidos de nuestro anterior hogar no tendría sentido para hacerse en Avalia.



—Atentado de las torres gemelas, 11 de septiembre y los responsables, un montón de musulmanes, ups… quise decir, musulmanes extremistas y radicales.



Mientras me encontraba manipulando el lingote de hierro, seguía conversando con Crok, realizando la “prueba” con otras anécdotas o hechos de carácter internacional. Eso sí, todos los “eventos” mencionados, tienen que ver con hechos de naturaleza bélica o en su defecto que condujeron como consecuencia a situaciones bélicas, ¿por qué?, porque era lo que más se nos daba en conocer.



—Si, ese conflicto culmino en febrero de 1991, pobre Irak, no volvió a ser el mismo de antes, aunque se volvería a saber de ellos con más relevancia en 1996, 1998 y por supuesto la principal en 2003 que marco toda una contienda que pareciera que iba a durar hasta el fin de los tiempos -Responde Crok.



—Bueno con esta ya van como 20 -Expuse.



—Y todas concuerdan en fechas y acontecimientos, no hay duda -Comento el hombre amazona.



—¡Somos del mismo mundo, pero diferente época! -Los dos pronunciamos las mismas palabras al mismo tiempo.



Los dos nos echamos a reír un buen rato, la atmosfera se volvió tan relajante como agradable, Crok es hasta la fecha el primer Trotamundos no hostil y totalmente de carne y hueso con el que me he topado. Además de que ambos tenemos un cierto gusto por las armas de fuego, como retención de conocimientos del tipo militar, en mi caso por mera afición y él por su historial como un militar moderno.



—“¿Es esto el inicio de una potencial amistad?” -Pensé en mi consciencia.



La manipulación sobre el lingote de hierro ha culminado, adoptando entonces la forma del objeto que tenia en mi mente, moldeándola por resultado en ese aspecto que posee actualmente.



—Esta listo -Enseñe el objeto a Crok.



Era un brazo de metal, un lingote de hierro basto con lo justo para crearla.



—Parece un guantelete, ¿qué planeas hacer con eso?, ¿eliminar a la mitad del universo? -Crok pregunto de manera sarcástica.



—Es la cosa más estúpida que haría uno -Opine de mi parte —No, no es un guantelete, es un brazo izquierdo hecho de hierro.



Los guanteletes son para introducírselo en el brazo, pero este objeto en cuestión, no se puede hacer tal cosa, no tiene por donde introducir dicha extremidad, pues es una extremidad misma hecha de metal.



—¿Una “prótesis ortopédica” de metal? -Concluyo Crok comprendiendo entonces mis intenciones con dicho objeto —Ciertamente es impresionante, pero… ¿cómo piensas implantarte tal “prótesis” al cuerpo?.



Las prótesis ortopédicas son extensiones que sirven para sustituir partes faltantes del cuerpo como extremidades, solo pueden ser colocados a través de procedimientos quirúrgicos llevadas a cabo por un doctor cirujano ortopédico. No conozco muy bien el procedimiento al detalle sobre la colocación de uno, pero ese es el propósito por el que fabrique este brazo metálico que tomara el rol de una prótesis de dicho tipo.



—En este mundo la magia existe, la magia es la clave del plan -Le conteste a Crok.



—¿Magia?, además de Esper, ¿eres un mago?.



—Claro que no, no soy un mago, pero soy un sangre de bruja.



Mi declaración solo confunde aun más al hombre amazona, pero una vez que lo presenciara, lo comprendería. Pronto la puerta es abierta, ingresando a la herrería, Amira Yuzquell y a su lado un hombre de tes morena que estimaba podría estar en sus 30, de barba como cabellera corta negra, con brazos fornidos como un torso en forma, vistiendo una camisa blanca con pantalones marrones.



—¿Es este el chico que precisa mis servicios? -Pregunto el hombre con pinta de treintañero.



—Así es, su nombre es Rozuel Drayt -Amira me presento ante él.



—Oh, escuche su nombre, el ghrayb que logro vencer a un Muhaqdad -El hombre expresa cierta admiración hacia mi —Un placer, joven guerrero, mi nombre es Demici Siagha, herrero arcano del “Corazón del Oasis” y fiel servidor de la ama Amira Yuzquell.



Denotaba ser un hombre modesto, educado y amable, Demici según la propia Amira, comenzó a ejercer su talento como herrero a los 15 años, y fue a los 18 que descubrió su talento para la herrería arcana. Para practicar la herrería arcana, era indispensable conocer la herrería básica, pero otro requisito vital, era ser un mago. Demici por lo tanto era un mago, pero no uno entrenado para luchar, solo para la forja y la herrería.



—¿Qué es lo que precisas de mi joven guerrero? -Me pregunto el herrero ofreciéndome sus servicios.



—Me gustaría que encantaras este objeto, con un encantamiento básico de aumento de resistencia física, es más que suficiente -Fue mi petición, entregándole el brazo de metal.



—¿Un guantelete? -Se pregunta para luego mirarlo detalladamente —No… ahora que lo veo mejor, parece una replica de un brazo izquierdo, ¿con que propósito?.



—Planeo utilizarlo para reemplazar el perdido.



El herrero pronto mira el muñón de lo que alguna vez fue mi brazo izquierdo, dándose cuenta entonces de mi plan con dicho objeto.



—Joven guerrero, entiendo lo que quieres hacer, pero incluso si consigo encantar este “brazo”, no creo que sirva para lo que te propones -Manifestó el herrero en torno a mis intenciones.



—Créame, se lo que hago, pero para que mi plan funcione, necesito que este brazo este encantado, dotado con propiedades mágicas -Aclare —Es por eso que preciso con suma importancia, sus servicios para encantar este objeto acorde a mis especificaciones.



—Hmmm… muy bien, lo hare, no entiendo tus planes del todo, pero si te es de ayuda, lo hare con todo placer, exprimiré hasta la última gota mis habilidades en la herrería arcana para encantar este “brazo”.



El herrero entonces procedió a llevar a cabo su acto de encantar el brazo metálico, Crok, Amira y yo, tomamos distancia para darle el suficiente espacio para que el hombre trabajara decentemente.



Para la creación de artefactos mágicos o encantamiento, los herreros arcanos no utilizan ninguno de las herramientas típicas de la herrería básica, es decir: Forja, yunque, moldes, fragua o tenazas. Incluso el martillo aplicado para este procedimiento, no es uno ordinario, es uno mágico, un artefacto mágico en sí.



La herrería arcana se trabaja principalmente sobre una “Forja rúnica”, a diferencia de la forja ordinaria, la “forja rúnica” tiene el aspecto de una mesa circular hecha de acero lo suficientemente espaciosa para crear escudos pesados o pesadas pecheras. Bajo de esta se halla una ventanilla del cual debe depositarse adentro cristales de mana para que dicha forja funcione.



Demici agrega tres puñados de cristales de mana cuyo tamaño era inferior a un puño humano, hay que aclara que el tamaño del cristal no determina la calidad del mana de esta, pues la concentración del mismo de la energía en su interior, también se toma en cuenta. Una vez que ha depositado los cristales dentro de la forja rúnica, deposito el “brazo” encima de la forja y luego toma un martillo de cabo de madera.



Con el martillo golpea el brazo de metal y sobre la forja rúnica se manifiesta un circulo mágico, el brazo es imbuido en un aura de mana, el martillo manifiesta un pequeño circulo sobre la parte con la que produce la percusión. La activación de la forja rúnica ha comenzado, el martillo mágico inicia dicha manifestación al golpear el objeto que ha de ser encantado, como una forma de reacción mágica, y el propio martillo es a su vez, habilitado por el mana del herrero.



Realiza unos 4 golpes más, y luego con sus dedos toca el brazo imbuido en mana, imitando una pluma de escribir, generando la aparición de unas letras rúnicas. Las letras rúnicas son la fuente principal que da forma y poder a los artefactos mágicos y encantados, pues de sus letras moldean y dan la habilidad o capacidad a dichos objetos.



No comprendía lo que escribía el herrero sobre el brazo, pero era la escritura necesaria para imbuir en magia la característica que le pedí. Un herrero arcano solo puede ser concebido por un mago adiestrado en la herrería, pero que, además, sea compatible con el arte rúnico de la forja rúnica.



La forja rúnica es la pieza principal que permite la utilización y aplicación de las letras rúnicas, aunque un mago sea instruido en la herrería como un hábil artesano, si no posee la compatibilidad para utilizar la forja rúnica, no servirá. Las letras rúnicas albergan la fuente que imbuyen a los objetos con sus capacidades introducidas en específico, es decir: la que brindan un aumento del daño de un arma, la resistencia de una armadura, el control de un elemento específico en un objeto, ect. Solo los magos pueden manifestar las letras rúnicas (suponiendo que sean compatibles con la mesa rúnica), por esa razón los no magos por lógica, no pueden practicar la herrería arcana.



Uno pensaría que con las letras arcanas uno produciría un objeto con una habilidad de un poder inimaginable, pero hay que tomar en cuenta, que las habilidades depositadas con las letras rúnicas, tienen sus límites. No puedes crear una espada con la capacidad de partir una montaña en dos, de fabricar un arco que dispare a varios kilómetros y que viaje a la velocidad de la luz o una vara que desate cientos de tornados a la vez como si el fin del mundo se invocara, hay un límite en cuanto a la habilidad que se coloca. El solo intentar fabricar tales artefactos o encantamientos con los poderes o capacidades anteriormente mencionadas, ya rozan a lo absurdo y casi a lo divino (y hasta la fecha no existen documentaciones de que haya habido algún herrero arcano que consiguiera producir una pieza de tal magnitud de poder).



Por supuesto, dependiendo de la habilidad o capacidad que se le quiera agregar a un arma/armadura/objeto, ya sea un aumento de daño, resistencia o la capacidad para manifestar un elemento u otros (habilidad de ponzoña), cuanto más complejo y poderosa es la habilidad, más cristales de mana se precisara para su procedimiento. Por lo general, cuando se quieren crear artefactos mágicos o encantamientos en base a habilidades del tipo elemental (manipulación de estos o resistencia a este), se utilizan piedra mágica elementales, los cuales son compatible como el “combustible” para crear dicho artefacto o encantamiento (y acompañados de algunos cristales mágicos).



Mientras que los artefactos encantados precisen un objeto ordinario, cristales de mana y la escritura rúnica para que el proceso de encantamiento este completado, los artefactos mágicos son otro cantar. Para empezar, requieren núcleos mágicos, tales núcleos se consiguen de bestias mágicas o fabricándolo artificialmente por alquimia con ingredientes de naturaleza sobrenatural.



El núcleo se deposita en la forja rúnica, junto al material del que se desee fabricar dicho artefacto (hierro, acero, bronce, plata, etc), y las letras rúnicas es la fuente principal encargada de darle la forma (arma, armadura, accesorio, etc) y su habilidad. A diferencia de los encantados, los artefactos mágicos pueden estar dotados de habilidades más poderosas, por supuesto, su producción es más costosa, laboriosa y compleja que los encantamientos, y lleva más tiempo, además de que precisa más maestría en la herrería arcana. Dicho de una manera más comprensible, un herrero arcano novato por defecto aprende primero a encantar, con los años en su aprendizaje, le seguirá la creación de artefactos mágicos.



La creación de pergaminos mágicos por su parte, son otro tema, si bien, utilizan el mismo principio de las letras rúnicas para agregar la habilidad en un pergamino vacío (requiriendo cristales de mana en el proceso), pero se utiliza otra herramienta aparte, o sea, no usan la forja rúnica en su producción.



—¡He terminado! -Exclamo el herrero arcano.



La estrella mágica en la forja rúnica desaparece, el herrero se limpia el sudor de la frente y suspira con satisfacción, haciéndome entrega que el brazo metálico izquierdo, mirándolo detenidamente, percibo con mis ojos y mi consciencia, la magia que imbuía a dicho objeto.



—Le he agregado un encantamiento básico que aumenta su resistencia física y mágica a los impactos -Me explica Demici —Es un encantamiento de reforzamiento de bajo nivel, pero servirá.



Originalmente, solo pedí el reforzamiento del tipo físico, pero agregarle algo de resistencia mágica tampoco viene mal, por supuesto, al poseer más de un tipo de resistencia, ha divido la propiedad de dichas resistencias a la mitad. Para dar un ejemplo del punto, si hubiera sido solo un reforzamiento físico, el objeto tendría una resistencia de 20% al daño físico, pero al tener dos tipos de resistencia incluida, la resistencia física otorgada solo es de 10% y 10% del mágico, es decir, el encantamiento tuvo que entregar parte de esa defensa física al mágico, lo que hace que posea menos capacidad defensiva ante dicho tipo de daño, pero otorgando en compensación, la resistencia a otro tipo de daño.



—Ahora solo queda hacer el resto -Dijo con cierta emoción y nervios.



—¿Qué vas a hacer? -Pregunto el hombre amazona con curiosa percepción.



—Sera mejor que tomen distancia, ni yo sé cómo será el resultado.



—¿Estas seguro de lo que vas a hacer? -Una preocupada Amira pregunto.



—No lo sabre hasta no intentarlo.



Lleve el brazo armado y encantado al muñón del izquierdo, haciendo que se hiciese contacto físico entre la piel y la metálica extremidad.



—“Myldark, cuento contigo” -Le indique a mi compañero dragón la hora de llevar a cabo el “procedimiento”.



—“Jejeje… muy bien, prepárate mocoso” -El dragón oscuro me aviso.



Pude sentir el emanar de la fuerza mágica del collar negro, transmitirse hacia el muñón, luego yo concentro mi energía ESP sobre el brazo, una extraña unión se produce en la zona donde la piel y el metal hacen contacto. De repente una pequeña onda de energía se desata alrededor, como una brisa fuerte, hace que los demás se cubran como si recibieran el azote de un viento cargado de tierra.



Piel y metal comienzan a unirse como uno, el ESP manipula el material extendiéndolo como raíces sobre mi carne, mientras el mana refuerza dicho procedimiento, y es estimulado por mi “Afinidad de Astado” para mantener su estabilidad. Un dolor punzante sacude sobre el muñón, como si decenas de agujas me pincharan los nervios, me era imposible no gritar a estas alturas del partido, sangre empezaba a brotar de la zona donde dicha unión se intensificaba.



—¡Rozuel!, ¿¡que ocurre!? -Una intranquila y alarmada Riha llega a escena —No le encontraba, seguí su rastro y luego oigo sus gritos de tormento, ¿qué… que está pasando?.



La Lupian se sentía confundida, lo primero que vio al entrar a la herrería, fue a Amira, el herrero y Crok, luego su rostro observo a un sufriente Roz, quien llevaba a cabo un acto desconocido a su consciencia.



—¡Roz!, ¿¡que estas haciendo!?, ¡detente, te lastimas! -La semihumana lupina empezó a encaminarse hacia mi persona.



—¡Espera Riha!, ¡no lo hagas! -Crok le detiene con el sujetar de sus brazos —¡Rozuel mismo es quien hace esto por cuenta propia!, ¡es una forma de recuperar su brazo perdido!.



—¡AAAAAAAAAAAAAARGH!



—¡Esta sufriendo!, ¡algo anda mal!, ¿¡no lo ven!? -La loba en un estado de intranquilidad emocional, forcejeaba intentando liberarse.



El dolor se hacía más insostenible, y no sentía que dicha “unión” fuera por buen camino, comienzo a perder la estabilidad del mana, esto es malo, si el proceso falla a medio camino, podría en consecuencia dejarme un daño fatal. Mi ESP hace todo lo posible dado a la escasa cantidad que emito para acelerar este “procedimiento”, “Afinidad de Astado” trata en todo lo posible de mantener la energía mágica a un ritmo estable y funcional para brindar apoyo en el proceso mismo se lleva a cabo, pero algo sucede, puedo sentir que las cosas no van por como deberían ser.



—“Mocoso, a este paso todo se ira al diablo, ¿no deberías detenerte ahora para evitar que el desastre sea aun PEOR?” -Resalto Myldark.



—¡No… no puedo… dejarlo a medias… tengo… que… completarlo… a como de lugar!... -Exclame entonces.



Llevando la concentración de ESP y el control del mana sobre el punto de la unión a un grado sobrehumano, la sangre brotada se hace más notoria y la aflicción física más fuerte, intente suprimir el dolor, pero era más de lo que podía ignorar. A todo pulmón mi boca emite un grito que delata toda la agonía que padecía.



—“A este paso… no creo poder…”



—¡ROZUEL! -Exclama la Lupian con el liberarse de los brazos de Crok, corriendo a toda prisa hacia mí.



—¡RIHA, NO!.



La Lupian ignora los avisos del hombre amazona, sigue corriendo, extendiendo su brazo derecho y con su palma abierta, agarrar la extremidad de metal, una onda de energía se manifiesta en el ambiente tras el contacto…



Continuara…
 
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CAPITULO 202 HAYAT YUZQUELL


PERSPECTIVA: Tercera Persona



El contacto de Riha Sharpsteel con el brazo metálico de Rozuel desencadena la liberación de una onda de energía, haciendo que el cuerpo del propio Trotamundos y la Lupian sintieran como el aire mismo les pesara. Un mal presentimiento inunda al propio Roz.



—¡Riha!, ¡suéltame!, ¡es peligroso! -Le advierte su compañero.



—¡Puedo hacerlo!, ¡SOLO… UN POCO MÁS…! -Replica la semihumana negando el aviso de Roz.



La propia presión en el aire, era producto de una notoria concentración de partículas de mana en el ambiente, de repente el propio Rozuel es testigo de cómo esa misma presión desaparece. La misma se concentro en el punto del brazo metálico donde la carne y el metal hacían contacto, el eje central del éxito o el fracaso de la unión de estos y la obtención de un nuevo miembro.



—¿¡Que haces Riha!? -Pregunta un alarmado Rozuel.



—¡Confía en mí! -Le pidió su semihumana compañera.



Al escuchar su pedido, el propio Rozuel reflexionándolo unos meros segundos, le da su respuesta.



—Confió en ti, Riha.



—Gracias… -Una sonrisa se hace menester en el rostro de la Lupian.



Mana es transmitido de la mano de la Lupian que hacia contacto con el brazo metálico de Rozuel y llevado al propio miembro de metal, el esper pronto se da cuenta de las intenciones de Riha.



—“Me esta dando de su energía mágica, la inestabilidad en el propio mana está desapareciendo, permitiendo continuar con el procedimiento de unión, ¿pero de dónde saca Riha toda esa energía mágica?” -Un confuso Rozuel se preguntó.



Riha aun padecía un debilitamiento de mana, no había forma de que pudiera tener tal cantidad de reserva, la mirada atenta de Roz le hizo descubrir la respuesta a esa cuestión. En su mano restante (la izquierda), la Lupian hacia uso de un cristal de mana, absorbiendo la reserva mágica de esta a un ritmo veloz. Tal cristal debió haber sido entregado por Amira, para ser utilizados en caso de emergencia, nunca pensó que terminaría siendo utilizado tan pronto y en los propios dominios de la propietaria.



—“Riha, a este paso vas a…”



El cristal de mana se destruye y toda su energía pasa a la Lupian, quien, a su vez, lo transmite al brazo metálico de su compañero, una cegadora luz producto de la concentración de energía mágica se produce, encandilando a todos los presentes. Al recuperarse el sentido de la vista, todo había terminado.



El procedimiento culmina, el mana en el ambiente desaparece, la “unión” fue un éxito, carne y metal se hicieron uno sobre lo que alguna vez fue un muñón, hasta el propio Rozuel estaba incrédulo ante lo que veía.



—Lo… logre…



Una agotada Riha con la frente sudorosa comienzo a tambalear, colapsando de espalda al suelo, Crok acude en su ayuda y coloca una mano en su frente para examinar su temperatura.



—¡Está ardiendo en fiebre! -Notifico el hombre amazona con seriedad.



—Riha…



El esper intenta llegar a ella, pero su movilidad pronto se vuelve torpe y desequilibrada, teniendo que situarse contra la pared para mantenerse de pie, lo que sentía parecía un efecto secundario del “procedimiento”. Miro fijamente su nuevo brazo izquierdo, noto una conexión entre la “prótesis” y el collar negro donde yace Myldark, observando unas finas y delgadas líneas en su organismo que parecían imitar a un par de nervios de naturaleza mágica.



__________________________________________________________________​



Al pasar unos minutos después, la Lupian es recogida y llevada por unos sirvientes de Amira.



—Estará bien, según parece sufre un severo agotamiento del tipo mágico -Concluyo Amira —Una consecuencia que se produce cuando el cuerpo tiene una cantidad muy reducida del mana mínimo en el cuerpo.



Pero no era todo, el cristal de mana hizo que la condición de la Lupian se hiciera peor, ella ya había sido expuesto a dos cristales en un periodo de hace pocos días, consumiéndolo y padeciendo en aquel entonces una “sobredosificación mágica”. Exponerse a cristales de mana muy seguido, puede provocar que el mismo objeto deposite en el cuerpo del usuario, restos de partículas de mana nocivas, pero no mortales, causando una considerable fatiga física y mágica sobre el organismo e incluso dolores desde leves, moderados o intensos.



—Con descanso y algunos brebajes alquímicos, se recuperará en unos días, o quizás una semana o dos -Fue el diagnostico dada por la propietaria.



El esper suspira con tranquilidad tras el alivio de saber que su compañera se podría recuperarse de tal perjudicial condición, asombrándole en parte el cómo la propietaria evaluó rápidamente su estado y dedujo el tratamiento que tendría para su recuperación.



—¿Cómo sabes lo que le ocurre? -Pregunto Rozuel.



—Ya lo he visto antes, hace un largo tiempo -Contesto Amira.



—A todo esto… ¿entonces funciono? -Pregunta Crok.



El hombre amazona, Amira y el propio herrero Demici Siagha observaron fijamente al nuevo brazo izquierdo de Rozuel. El esper entonces trato de moverlo, y este respondía a las ordenes de su mente, lo movía casi tan bien como si fuera uno autentico, a tal grado que esta “prótesis” fue más que solo un éxito.



—No me lo puedo creer… -El herrero hablo con estupefacción —Jamás he oído de una magia que pudiera conectar un brazo de metal al cuerpo para reemplazar uno perdido, los únicos con el privilegio de recuperar su miembro nuevamente, son aquellos con poderosas magias curativas y, aun así, no son resultados tan esplendidos como ese brazo tuyo, joven guerrero,



—¿Eso es magia?... -Una dudosa Amira pregunto —¿Por qué no puedo percibir magia en el brazo?, se supone que el brazo es un artefacto encantado, pero ahora… ya no siento magia alguna en él.



Rozuel conocía las respuestas a esas preguntas, como también la razón del porque el procedimiento de “unión” fue un éxito, como es bien sabido, mana y PSI son dos formas de energías diferentes con sus propias propiedades. Un mago o no mago (con “afinidad”) puede sentir o percibir la energía mágica, un Esper en Avalia también la puede percibir, pero los magos son incapaces de notar sensorialmente el PSI.



La “unión” entre el brazo metálico y la carne de Rozuel Drayt es producto de un choque entre estas dos fuerzas, una mezcla inusual e incomprensible hasta la fecha, pero que demostró que tal conexión entre dichas formas de energía es de alguna manera factible. Mana y PSI se encuentran impregnados de manera latente, tanto en el brazo como en la parte donde la “unión” entre carne y metal se hizo posible.



Como el PSI se encuentra presente sobre o casi encima del mana mismo, en consecuencia “oculta” a la propia energía mágica al verse una persona incapaz de sentir la energía esp. Un mago o no mago (con “afinidad”) por más que posea cualidades sensoriales excepcionales ante la magia, si no es capaz de sentir el PSI, no podrá tampoco percibir el mana que yace cerca de la energía esper, dado a la manera en que esta la “oculta”. Sin embargo, un usuario sensor de excepcional habilidad, aunque no es capaz de sentir el PSI, puede darse la posibilidad de que pueda “observarla” débilmente, lo que conllevaría a la propia confusión de este, al ver que no se trata de la típica fuerza a la que está acostumbrado a percibir visualmente.



Rozuel podía mover su nuevo brazo izquierdo, por supuesto, tenia sus defectos, para empezar, debía concentrarse para que las fuerzas responsables de hacer posible tales movimientos (mana y PSI) hiciesen posible la movilidad de este. Para explicarlo de una manera más comprensible, su nuevo miembro para moverse, debe recibir el enlace que posee con el collar negro para “conectarse” al propio Rozuel y ser percibido como parte de su cuerpo, cosa que solo es posible con el pensamiento mantenido de su usuario. Cuando no se encuentra “conectado”, el brazo pasa a quedar inmóvil. Otro defecto y uno bastante negativo, es la incapacidad para utilizar su habilidad ESP con el nuevo miembro, llevo a dicha mano un lingote de hierro e intento aun ante la atenta mirada de todos, utilizar su PSI para manipularlo, nada ocurría.



—“Si no hubiera sido por Riha…” -Pensó Rozuel entonces.



En medio del procedimiento de “unión”, la energía mágica que ayudaba en dicho proceso, estaba por producirse su inestabilidad absoluta y entrar en un estado de descontrol con resultados desastrosos. Fue la propia Riha, quien logro restablecer la estabilidad al hacer contacto con el brazo metálico, al concentrar su propio mana en torno a la extremada metálica y la zona donde efectuada de la “unión”.



¿Cómo fue posible que su interacción fuera la pieza clave del procedimiento?, había una posible teoría, tiene que ver en parte con las habilidades innatas mágicas de la raza Lupian, en especial del clan “colmillo de acero”. La habilidad por defecto de esta raza semihumana les permite generar dicho metal sobre su propio cuerpo, más no manipular aquella que sea ajeno o procedencia de su propia magia.



Es aquí donde entra el hipotético punto del tema, aunque el brazo de metal estaba fuera del alcance de la habilidad de los Lupian, estos poseen en cierta manera una forma de afinidad o conexión con dicho material. El contacto entre el brazo de Roz y la mano de Lupian, condujo a un “enlace” que permitió a la propia loba humanoide, distribuir su mana y mezclarlo con aquella que ya se encontraba presente en la región de la “unión”, influyendo en parte con dicho “enlace” sobre la propia energía mágica y restablecer su inestabilidad para que retornara a la normalidad y el procedimiento pudiera proseguir con éxito.



Esto es solo un “presunto” fundamento, en relación a la habilidad innata de los Lupian del clan colmillo de acero y el procedimiento llevado a cabo para que el éxito de la “unión” fuera posible, quizás pueda haber otros factores presentes desconocidos, pero una cosa es clara. La presencia de Riha, su intervención en el momento oportuno, es considerado por Rozuel, como el principal factor del éxito del proceso de la “unión”.



—“Si ella no hubiera estado aquí, puede que el resultado hubiera sido diferente” -Aseguro el esper en sus pensamientos.



—¿Puedes manejar ese brazo con normalidad?, ¿no tienes problemas o alguna complicación? -Demici le lleno de interrogantes con cierta admiración.



Tal obra era un deleite para el herrero, pues fabricar artefactos de naturaleza mágica era su oficio por defecto, era imposible para él, ignorar tal sublime pieza, tenia tantas preguntas, muchas dudas detrás de su creación y varias incógnitas sobre su funcionamiento. Por supuesto, Rozuel no podía darse el lujo de ser detallista sobre su nueva extremidad, pues tal secreto conlleva a revelar en parte su condición como esper, por lo que decidió solo darle respuestas limitadas.



—Puedo manejarlo, pero necesito concentrarme para que el mana en su interior se active y de esa manera moverlo, es un tanto incomodo y no imita a la perfección la movilidad o sensación de uno real, pero es más que suficiente para mí



Demici se preguntaba las razones detrás de que no pudiera sentir la magia del brazo a pesar de que fue él mismo quien encanto dicha extremidad de metal, el esper solo contesto que carecía de idea alguna del porqué. Pero revelo que tuvo ayuda del collar negro alrededor de su cuello, pues este mismo es de naturaleza mágica (ocultando la existencia de Myldark) y consiguió crear un enlace entre este con el brazo metálico, siendo la razón posible del que el procedimiento de “unión” fuera posible (versión que les dio a el herrero y Amira).



—“Jeje, le ocultaras sobre mi existencia, muy inteligente mocoso” -El dragón oscuro le hablo en su mente elogiando su decisión —“Enterarse de mi presencia es innecesario, no necesitan saberlo, como tampoco deben saber sobre tus habilidades únicas”.



__________________________________________________________________​



Luego de varias preguntas de un curioso herrero ya contestadas (ocultando la autentica verdad), Rozuel se encamino adentrándose a una habitación, sentado sobre una silla, observo a una adormecida Riha con fiebre, un pañuelo húmedo fue colocado sobre la frente de la Lupian.



—Si no fuera por tu ayuda, esto no habría sido posible -Enseño Rozuel su “prótesis” metálica —Empiezo a considerar, ¿si debería ser completamente honesto contigo?.



La identidad como Trotamundos debía mantenerse en secreto como tal, solo Crok era la excepción por evidentes razones, pero luego se preguntó a sí mismo, ¿debía seguir ocultándole tal hecho a Riha?. Incluso Allum desconoce ese hecho de su propio amo, numerosas veces intento armarse de valor para revelarlo, nunca lo hizo, y pese a que nunca se lo conto a la criatura más fiel a su persona, ello le hacía meditar con dificultad sobre la decisión de que fuera la loba, la primera en enterarse o no.



La Lupian a demostrado ser una valiosa aliada, fue la primera persona ajena a Allum, en permitírsele utilizar las creaciones de Roz, y no tardo en dominar el uso del arma de fuego que se le fue entregado. En numerosas ocasiones ha observado que la loba humanoide estaba decidida a arriesgar su vida, e incluso morir, todo con tal de salvarle su vida.



Tal fue el caso en la zona prohibida, cuando aquel fenómeno producto de Niels, le tenia inmovilizado, la Lupian se lanzo a su rescate, termino contaminándose con una elevada concentración de Navum, sabiendo a expensas que no existía cura para tal envenenamiento (solo Niels era el único “antídoto” para tal nociva energía y su curación la dejo con tal debilitamiento mágico que padece actualmente). Hubo otros momentos donde la fidelidad relucieron en sus acciones, pero hoy, nuevamente la Lupian vuelve a demostrar su devota naturaleza como compañera de armas y amiga. El sonido de la puerta se oye en la habitación, ingresando Amira.



—No tienes que preocuparte, ella esta en buenas manos -Afirmo la propietaria de cabellera turquesa.



—¿Cómo se encuentra tu protectora semihumana? -Le pregunto Rozuel.



—Las heridas de Namida están en su totalidad casi curadas, ya ha despertado, pero su cuerpo aun sigue recuperando sus fuerzas, por lo que aun debe reposar en cama -Contesto Amira —¿Por qué lo preguntas?, ¿ella te preocupa también?.



—Siendo sincero, no, y es que no conozco a tu protectora como si conozco bien en su lugar a Riha -Declaro Roz —Me llama la atención su recuperación, ni siquiera han pasado tres semanas desde que fue herida, la magnitud de las heridas que le produje con el arma que utilice contra ella, tardaría como mínimo un mes o un poco más en tener las primera señales de una cicatrización decente, y luego varias semanas más para que la cicatrización este totalmente completa, pero su caso, sus lesiones ya están casi del todo curado y solo precisa descanso para recuperar su condición física como vigor habitual.



Las sospechas en torno a sus declaraciones se referían al medio que Amira utilizo para el tratamiento de las heridas de su preciada protectora Anubian, el esper no tardo en suponer que era y fue directo al grano.



—Usaste ese girasol de pétalos purpura, ¿verdad?.



—Si, era la única forma de tratarla y que consiguiera sobrevivir -Expuso Amira —Después de que le retiraras esos “perdigones” de su cuerpo, la curación empezó a hacer efecto en ella, pero los preparados medicinales alquímicos o la magia de curación básica no bastarían para tratarla, ella moriría antes de que siquiera pudiesen actuar sobre sus heridas, solo podía utilizar aquella “medicina”.



—¿Sigues enojada por el estado en que deje a tu protectora?.



—Si, mentiría si te dijera que no, Namida es alguien muy apreciada para mi -Declaro con honestidad la propietaria.



El rencor aun persistía en ambas partes, aunque fuera minúscula, Rozuel no podía olvidar aquellos días en que fue esclavizado a la fuerza y Amira al ver como su precisada amiga y protectora se encontraba al borde a la muerte, y su principal responsable era aquel mismo Ghrayb. Pero sabían dejar a un lado ese resentimiento, actuar con el sentido común acorde a la situación actual, el esper necesitaba de la propietaria y la propietaria del esper, abordando la necesidad de la empatía por ambos lados.



—Ya es hora, ¿listo para conocer las respuestas a tus preguntas?.



Rozuel miro una vez más a la dormida Riha, se levanto de su silla y coloco su mano izquierda en el hombro de la Lupian.



—Eres sin duda una invaluable compañera, Riha Sharpsteel -Expuso con sinceridad el esper —Descansa y recupérate el tiempo que sea necesario, te lo has ganado, y cuando despiertes… quizás sea hora de ser sincero contigo, como también con Allum.



Se dio vuelta para mirar a Amira y con el asentir de su cabeza, acepta el ofrecimiento de Amira para buscar esas “respuestas”.



—Sígueme -Le indico ella.



__________________________________________________________________​



Crok quedo a cargo de vigilar la habitación de la Lupian, mientras que Rozuel siguió a la propietaria de cabellera turquesa, saliendo del los limites del “Corazón del Oasis”, adentrándose a la profunda selva en aun plena noche.



—Amira, ¿está segura de que es buena idea caminar en medio de esta selva con esta oscuridad? -Le pregunto el esper con cierta inseguridad.



No contaba con la presencia de guardias cerca de los dos, Roz no tenía un arma de fuego utilizable, ahora que lo recordaba, la escopeta TAVOR AS12 seguía sin munición, el AK-47 quedo destruido por Livia y el rifle M89SR no estaba a su lado cuando despertó en la habitación tras ser herida atendido.



—“¡El rifle!... ¿dónde habrá quedado?, la ultima vez que lo vi fue cerca de esa enigmática muchacha” -Expreso con inquietud el Trotamundos en sus pensamientos.



El ultimo paradero de aquella arma de fuego, data con la supuesta hermana mayor de Amira, Hayat Yuzquell, aunque la desaparición de un arma como tal generaría una alarmante preocupación, el esper no perdió la calma, pues tenia el presentimiento, de que daría con dicho rifle, una vez que volviera a encontrarse con aquella enigmática joven.



—Sabía que estarías aquí -Amira cesa sus pasos.



El camino es interrumpido con la presencia de Adil, quien se encontraba de brazos cruzados y de espalda contra un árbol.



—El camino al que sigues, iras a verla, ¿no es así? -Pregunto el líder rebelde.



—Si, pero no es para mí -Contesto Amira mirando a Roz.



—Tenia el presentimiento de que algo así ocurriría, si permites que el chico la vea, significa que le guardas mucha estima.



—Es necesario para que esta alianza funcione, él tiene preguntas, y es digno de obtener las respuestas.



—Escogieron una buena noche para ir a verla.



El cielo estaba despejado, el viento fresco como siempre, con la luna nueva iluminando aquel nocturno paisaje.



—Es justamente en estas noches de luna, cuando se puede platicar mejor con ella, de lo contrario, solo se podría conversar a la mitad -Aseguro Adil —Pero mejor que se den prisa, calculo en unas dos horas el sol empezara a salir, y tendrán que esperar a la siguiente luna.



No solo Amira, Adil también guio al joven esper, los tres se adentraron aun más a la jungla, a pesar de los peligros latentes de la vida silvestre nocturna, nada los atacaba y menos los acechaba, como si algo los protegiera de los peligros mismos del bioma.



—Llegamos -Amira cesa sus pasos al mismo tiempo que Adil.



Llegaron a un pequeño campo abierto, donde follaje o arboles no se acercaban, donde el suelo estaba a rebosar de raíces, misma que Rozuel había visto con anterioridad.



—“Es como aquella cuando desperté en ese pasillo subterráneo” -Recordó el Trotamundos —¿Y a donde debemos seguir ahora?.



—Allí -Señalo Amira las raíces del suelo.



Pronto las raíces manifiestan movimientos, como si fueran cientos de serpientes vivas retorciéndose entre sí, el suelo se abre revelando un camino secreto subterráneo, cuyos escalones hacia abajo estaban hecha de estas mismas raíces. Las sospechas de Roz no se hicieron de tardar, que aquel camino abierto de repente, parecía llevar a un sitio del cual ya había estado antes.



—Entonces es aquí, el lugar de la fuente… -Dijo el esper en voz alta.



—Ella te espera, Rozuel Drayt, debes continuar solo desde aquí -Amira le pidió que se adentrara.



Cuando estaba por encaminarse, Adil le hablo antes.



—Casi me olvido chico, escucha, Assim encontró los restos de una de tus armas destruida, fue cuando dieron con la intrusa arquera -Notifica el líder rebelde.



—Por casualidad, ¿no encontraron otra más? -Les pregunto él sin rodeo.



—No, Assim dijo que encontró en el suelo varios objetos metálicos cilíndricos, mismos que tu arma expulsa en cantidad cuando la utilizas, pero nada más.



El líder rebelde se refirió a los casquillos expulsados del AK-47, declarando que el mago sin brazos encontró los restos destruidos del rifle de asalto, pero nada del rifle francotirador M89SR.



—“Eso significa que posiblemente pueda encontrarlo en un lugar…” -El esper pensó de inmediato mirando la entrada subterránea.



Agradeció a Adil por el dato y a Assim como a los rebeldes que recuperaron los restos del AK-47, pues sería terrorífico pensar si llegaran a caer en otras manos (como fue el destino de los restos de cierta arma ígnea). Rozuel bajo los escalones hecho de raíces, llenando a ese pasillo por segunda vez, estaba en lo cierto, era el mismo camino y conduciría al mismo sitio de la vez anterior. Cuando baja hasta el último peldaño, pronto la entrada por la que vino se cierra por voluntad propia y su visión queda en completa oscuridad.



—Claro, dejen al adolescente caminar en un pasillo reducido a completas oscuras -Expreso con notorio escarnio su situación.



De repente el camino es iluminado por varios objetos verdosos del tamaño de un puño y que yacían incrustados en la pared, los mismos que la vez pasada.



—Gracias, al menos por esto…



Rozuel prosigue y avanza por el único camino de frente, hasta llegar al extenso salón, de cual yacen las cuatro columnas de 4 metros cada una, donde a su alrededor estaba un pedestal, del cual encima de este, se encontraban raíces en torno a la estructura que se movían y latían como si tuvieran vida propia y sujetaban firmemente un objeto de aspecto cristalizado. Era aquel corazón de un azul profundo, emitía un brillo constante con el emanar de mana de concentraciones en cantidades variadas. La fuente de esta reliquia dejada por la extinta civilización Logiano y el origen del tal bioma de densa vegetación de kilómetros a la redonda en medio de un desierto.



Rozuel miro fijamente al corazón cristalizado, percibiendo aquel mana concentrando en su interior y mismo que emanaba al exterior a través de las raíces, una fina pieza de ingeniería mágica. De repente su vista voltea hacia una de las cuatro columnas, encontrándose allí colocado sobre la estructura, el rifle M89SR.



—¡Lo sabía! -Exclamo Rozuel acercándose al arma y tomándola —Supuse que estaría aquí…



De repente percibe una cierta presencia, que según en su percepción, a propósito, dejó que se hiciera notar a su consciencia.



—Al igual que tú -Volteo de inmediato en dirección hacia dicha presencia —Hayat Yuzquell.



Frente a él, la figura femenina de vestido blanco con el vientre expuesto, larga cabellera negra y un punto purpura en su frente se presentó de inmediato, habían tan solo 1 metro y medio de distancia entre ellos.



—Te estaba esperando, Rozuel Drayt -Dijo con un inexpresivo tono.



Vuelve a escuchar su voz, puesto que en sus anteriores apariciones no hubo un intercambio de palabras, la ultima vez que le hablo, ella le suplico que ayudara a Amira y a su gente, y la forma indiferente o carente de emociones en sus palabras, hacia que su petición suplicante no sonase tan aduladora.



—Muy bien, iré directo al grano, tu tienes conocimiento de varias cosas que yo necesito saber -Aclaro Rozuel —¿Vas a contármelas?.



—No, no voy a contártelas.



—¿Perdón?, ¿por qué?.



La enigmática Hayat Yuzquell se acerca a Rozuel pone sus manos sobre la sien del esper.



—Voy a mostrártelas -Afirmo ella.



Las manos de la muchacha empiezan a brillar con intensidad, emitiendo energía mágica que las envuelven en un aura, toda la cabeza del joven esper se ve envuelta en la misma capa mágica. Una intensa jaqueca repercute en Roz, el muchacho por instinto intenta liberarse, pero su cuerpo cesa ante tal dolencia y cae de rodillas rendido ante tal dolorosa sensación. Pronto el corazón de cristal azulado del pedestal, emana grandes concentraciones de mana, raíces surgen rodeando a Hayat y Rozuel, encerrando a los dos en una forma de domo hecho de dichas raíces, sumergiendo los sentidos del Trotamundos en la oscuridad.



—¿¡QUE ESTAS HACIENDO!? -Exclamo un angustiado Rozuel.



—Enseñarte las respuestas que tanto buscas.



Continuara…
 
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CAPITULO 203 EL LINAJE YUZQUELL (Parte 1)


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Al recuperar la luz de mi vista, lo primero que veo es arena, me encuentro tirado sobre el arenoso suelo en posición boca abajo, con una de mis mejillas hundida sobre dicho terreno. Me pongo de pie tan pronto como me es posible, miro a mi alrededor, era de día, me encontraba a solas en un desierto, hasta que volteando me hallo en las cercanías de un poblado con abundante vegetación de palmeras y hierbas.



—Extraño…



El aire que soplaba o el mismo calor del sol, ninguno de los mencionado era percibido por mi piel, era capaz de sentir el propio tacto de mi mano e incluso la arena, pero no lo anterior mencionado. Dejé a un lado aquellas dudas y me dirigí hacia el poblado que había avistado, me llevé una impresión al ver a sus habitantes.



—“Tienen la misma marca que Adil, Amira y su hermana”.



Todos los habitantes tenían la tez oscura típica de la gente de esta región, pero lo que más destacaba era el punto purpura que estaba en sus frentes, desde adultos, jóvenes adolescentes e incluso niños como infantes. Si recuerdo bien, toda la clientela de Amira en el “Corazón del Oasis”, incluso sus propios guardias, ninguno de ellos lo tenían, hasta puedo agregar a los rebeldes de Adil a la suma.



—“Y aquí hay tantos de ellos” -Pensé con cierta confusión.



El anillo mágico de plata con el cristal turquesa incrustado traductor seguía en mi dedo anular, por lo tanto, podía hablar con alguno y preguntarle en donde me hallaba, dado a que no tenía absoluta idea de a donde fui a parar.



—“Esa maldita chica me trajo aquí y me dejo como si nada a mi suerte” -Con exasperación pensé en ello.



Suspiré calmando mi frustración y luego me dispuse a hablar a alguno de los habitantes del poblado.



—Disculpe…



La persona a la que hablé, era un hombre de contextura delgada y corta cabellera negra, se dirigía hacia donde me encontraba, cuando me dispuse a hablarle, esta me ignora y continuaba su camino hasta chocarme. Pero he aquí la sorpresa, no me toco, me traspaso como si de un fantasma se tratara, me quede atónito unos segundos y probé suerte con un segundo individuo que era una mujer, no me oía y al intentar tomar de su hombro para captar su atención, no hubo contacto físico, atravesé también su cuerpo como si fuera inmaterial.



—¿Qué rayos…?



Del estupor, retrocedí instintivamente y me di con la palmera cercana, o más bien, la atravesé, tampoco hubo contacto, incluso la vegetación era intocable para mi persona, entonces no tarde en entender el contexto de esta situación.



—No son unos fantasmas, ¡yo soy el fantasma aquí! -Concluí.



Mi voz, presencia y el contacto físico eran incapaces de llegar a personas o elementos como plantas, casas o cualquier cosa ajena a la propia arena del desierto, por eso el viento o el calor del sol no eran percibidos en mí, era una existencia negada físicamente en este plano.



—Lo has entendido rápido, bien -Una voz familiar resuena a mi izquierda.



Me encuentro con una figura femenina de vestido blanco con el vientre expuesto, larga cabellera negra y un punto purpura en su frente, la única persona capaz de verme u oírme, Hayat Yuzquell.



—¿A dónde me has traído? -Le pregunta directamente.



—Esto es el reino de Quíatar, en el año 820 -Ella contesta de inmediato.



—¿¡820!?... ¡eso son como 5 siglos atrás!...



El año en el que me encontraba, era 1353, si Hayat no me está tomando el pelo, ¿me dice que acabo de llegar a un sitio que se remonta a 533 años atrás?.



—¿¡Me estás diciendo que viajamos al pasado!?, ¡eso es imposible! -Negue con incredibilidad tal afirmación —Los Logianos podrán ser una civilización de artefactos mágicos únicos en su tipo, ¿pero viajar en el tiempo?.



—No hemos viajado en el tiempo, pues nosotros no existimos en su totalidad como tal en este sitio -Aclaro Hayat —No podemos alterar nada, porque en sí, no hemos viajado a ningún lugar físicamente, esto es solo una recreación.



Puedo entender lo de “no existimos en su totalidad”, en este lugar soy un fantasma en todo esplendor, nadie podrá escucharme, verme u sentirme.



—¿”Recreación”?, ¿recreación de qué? -Fue la incógnita que se me vino enseguida.



Pronto escuche a fuertes pisadas provenían de una dirección en concreto, al avistar mis ojos a la procedencia de tal sonido, observo lo que parece ser una estampida acercándose al poblado. Mirando detenidamente, polvo era levantando por una multitud, pero no solo de animales, eran camellos con monturas y encima de ellos, guerreros equipados con armadura desde ligera a moderado peso, armados con espadas, hoces de batallas y con la inclusión de arqueros entre sus filas, contaba alrededor de un grupo de 200 unidades.



Una masacre sin precedente es llevada a cabo, la población es asesinada sin piedad por ese grupo de atacantes, los pocos que eran capaces de defenderse, ya fuera con magia o alguna arma a la mano, eran fácilmente aniquilados. Niños e infantes como también ancianos eran vilmente asesinados, las mujeres que no terminaban como un cuerpo más en los alrededores, eran capturadas con un propósito oscuro y de futuro nefasto.



Lo que antes era un simple y tranquilo pueblo, ahora era una necrópolis desértica, con fuego y sangre moldeando este lúgubre escenario, los atacantes portaban un blasón, no eran meros bandidos, eran una fuerza armada de caballería.



—Esta recreación, es el inicio de la invasión del reino de Learis, con la destrucción del pueblo de Iriah, del reino de Alshabhala -Revelo Hayat.



—¿Alshabhala?, ¿no es este el reino de Quíatar? -Pregunte confuso.



Learis es el país vecino de Quíatar, pero nunca escuche de ese tal Alshabhala.



—Quíatar seria fundada en el año 825, antes de eso, todo lo que en el presente es el reino de Quíatar, en el pasado era llamado originalmente el reino de Alshabhala.



Entonces la reciente masacre que presencie, la invasión del reino vecino y esos habitantes que comparten el rasgo del punto purpura como la propietaria y el líder rebelde.



—La gente con el rasgo en nuestra frente, es denominada en la actualidad como la tribu Qusatjiat -Declaro Hayat —Qusatjiat fue el nombre de la primera ciudad levantada hace siglos atrás, y en donde, nuestro primer líder, obtuvo la marca de la sabiduría del desierto.



—¿Ese punto en la frente es una marca sagrada?, ¿tiene alguna conexión con la magia? -Pregunte.



—Todo los que llevan esta marca, pueden usar la magia, pero la mayoría solo desarrollan un dominio básico de ella.



En pocas palabras, la mayoría de los usuarios mágicos de su gente, son de Nivel D, y dicha marca mágica es casi similar al concepto de la “bendición de Astado” de las brujas. Los Qusatjiat veneran a una deidad llamada “Erha”, quien conformaría parte del actual folclor espiritual del “Creador del sol y la luna” de Quíatar.



La historia de Erha comienza con un hombre llamado “Vizario”. Vizario es descripto como una persona de noble corazón, alguien capaz de sacrificar sus extremidades y carne para ayudar a los suyos sin pedir nada a cambio, era la personificación misma del altruismo.



Fue en un sueño, en el que Vizario recibió la visita de Erha, y recompenso al hombre por su devota amabilidad, revelándole el secreto para alcanzar un estado de iluminación. Es aquí donde surgen tres versiones sobre cómo se llevó a cabo la iluminación de Vizario.



VERSIÓN 1: Recostándose sobre una cama de púas en llamas por 6 meses entero.



VERSIÓN 2: Meditando sobre el “Mualsradas” (árbol sagrado de follaje purpura, actualmente está perdido o desaparecido) por 1 año.



VERSIÓN 3: Meditando en el fondo del agua de un oasis por 5 años, yaciendo en un estado entre la vida y la muerte.



Aunque todas las versiones apuntan hechos exagerados y poco factible (por no decir nada), Vizario logro alcanzar la iluminación y el resultado, recibir la marca de la sabiduría. Dicha marca es manifestada como un punto purpura en la frente, convirtiéndose este hombre en el primero en recibirla.



Se dice que Vizario albergo un poder como ninguno al alcanzar la iluminación y recibir la marca de la sabiduría, tanto era su magia de poderosa, que compartió dicho poder con su gente, dando origen entonces a los Qusatjiat. Vizario se convirtió en el primer Dalhani (Guía espiritual), guiando a los suyos por frutíferos cambios, fundando el reino de Alshabhala (tras levantar la ciudad de Qusatjiat) y gobernando con benevolente sabiduría hasta el día de su muerte.



—El cuerpo de Vizario nunca fue enterrado, porque nunca fue encontrado -Hablo Hayat Yuzquell —Anciano, débil y agonizando, se recostó en su cama esperando su hora, al día siguiente cuando fueron a su habitación, desapareció, los escritos sobre él dictan que fue llamado por “Erha” para estar a su lado en cuerpo y alma.



Mas hechos con contextos desmesurado, pero al fin de cuenta eran su cultura, su mitología y creencias, de la misma forma en que los cristianos, judíos o budista poseen la suya. Los Qusatjiat habían desarrollado una sociedad cultivando su propio conjunto de tradiciones y costumbres, hasta encontrar su desgracia en aquel año 820, donde los invasores consiguieron derrotarles y apoderarse de sus tierras.



—Hay algo que no entiendo -Hable en claro sobre mi duda —Dices que el reino de Learis los invadió en el año 820, ¿no?, y ellos ganaron, ¿no es así?.



—Si, el reino de Alshabhala dejo de existir como tal cuando el reino invasor se hizo con la victoria -Aclaro Hayat.



—Lo que no entiendo es… ¿por qué llamarían a las tierras que conquistaron el reino de Quíatar? -Fue mi interrogante —Lo más lógico, habría sido anexar dicho territorio conquistado y unirlo en el mismo reino de Learis, pero en su lugar, crearon otro reino aparte y actualmente dichas naciones son enemigas, ¿de qué me perdí?, eso es algo que no logro entender.



—Eres muy perspicaz, el reino Learis le tomo tres años de guerra vencer a los Qusatjiat -Aclaro ella —Los Qusatjiat en términos de fuerza, no podían igualar al ejercito de Learis, pues el ejército invasor tenía mejores armas, mayor numero y apoyo mágico.



—Eso suena a una paliza brutal, ¿y duraron tres años contra un enemigo que les superaba en todos los aspectos?.



—Si, y es aquí donde entra en juego el linaje Yuzquell.



Una tormenta de arena se alza de manera repentina, haciendo que mis ojos se cierren bruscamente y obligándome a cubrir el rostro con mis brazos.



__________________________________________________________________​



—Abre los ojos, Rozuel Drayt.



La voz de Hayat resuena en mis oídos, sigo su conejo para observar que la tormenta de arena ya había desaparecido en un parpadeo, pues habíamos sido movidos a un nuevo sitio. Pasamos de un poblado destruido, a un oasis pequeño, del cual se encontraban dos hombres de tez morena en él, el primero de ellos carecía de cabello y el segundo tenia un pelo largo como barba oscura, por su aspecto, deducían que eran personas en sus treinta años.



—¿Estas seguro de que fue aquí? -Le pregunto el hombre de cabello y barba.



—Totalmente, fue aquí donde sentí aquella extraña fuerza -Contesto el calvo sujeto.



Me pregunte quienes eran esos individuos, ambos compartían aquel punto purpura en la frente, es decir que pertenecían a los Qusatjiat.



—Hat´zoll Yuzquell y Vairoj Yuzquell -Pronuncio Hayat.



El hombre calvo era Vairoj y el de barba como cabello era Hat´zoll, era fácil intuir que los dos eran hermanos al compartir el mismo apellido.



—¿Dónde estamos ahora? -Pregunte.



—Reino de Alshabhala, año 700 -Describió la Yuzquell lugar y fecha.



Retrocedió más de 100 años, según Hayat, estos dos hombres, estos hermanos, fueron quienes hicieron que el linaje Yuzquell sea lo que es hoy en día.



—Aquella fuerza mágica que percibí… eran tan inmensa, grandiosa y… enigmática, se sentía como si fuera algo tocado por el mismo Erha -Expreso un emocionado Vairoj.



—Tsk… de seguro bebiste agua de coco adulterada, otra vez -Hat´zoll se mofa de él —Entonces dime, ¿en donde exactamente fue que sentiste aquella “gran fuerza”?, lo único que veo aquí es agua, palmeras y aves, nada “grandioso” si soy sincero.



—Es por aquí… estoy más que seguro.



Vairoj comienza a meterse en el agua, ahuyentando a las aves que bebían en esta.



—Oye, ten cuidado, lo ultimo que queremos es que te termines ahogando por accidente - Hat´zoll le imploro que fuera precavido.



De repente una flecha aterriza cerca del pie izquierdo del hombre de cabello y barba, el proyectil casi había atinado a su pie gordo, con nervios mira la flecha y luego cálculo la dirección de su procedencia. Su cuerpo comienza a temblar, los nervios invaden al hombre, pues su atacante no era un ser humano.



Frente a Hat´zoll se hallaba un ser humanoide, una hiena capaz de caminar bípedamente como un ser humano e incluso empuñar un arco, vestía viejos trapo alrededor de su entrepierna y llevaba un carcaj en su espalda del cual contenían sus flechas hechas de madera.



—¡Gnoll! -Identifico Hat´zoll a dicha criatura.



La monstruosidad no estaba sola, otros cinco hombres hienas se aparecieron en las cercanías del arquero, tres de ellos armados con lanzas, uno con una espada corta y el quinto con un martillo improvisado hecho de roca. Dos de los lanceros estaban montados sobre criaturas cuadrúpedas con apariencia de camello, cabeza de hiena con dos protuberancias en forma de cuerno y un pelaje pardo con manchas junto a escamas en el cuerpo.



—Y peor aún… tienen a dos jinetes de anjaib consigo -Expuso el hombre de barba y cabello con sumo miedo —¡Vairoj, debemos huir de aquí…!



Al voltear para advertir a su hermano, Hat´zoll se dio cuenta de que Vairoj había desaparecido, no hubo rastro alguno de él, sin importar cuanto volteara a los alrededores para hallarle, no le veía en ninguna parte.



—¿Vairoj?, ¿¡Vairoj!?... -Replico el hermano con notoria histeria.



Un grito se alza entre los Gnoll, era el líder de las criaturas apuntando con su espada a Hat´zoll, ordenándole a los suyos a capturarle, vivo o muerto. El arquero dispara otra flecha, el hombre de barba y cabello con escasos uso de su magia, crea una forma de escudo mágico, que poco es efectivo, consiguió desviar el proyectil, evitando que este impactara de su pecho y en su lugar diera en su brazo izquierdo.



Los jinetes anjaib cargan al ataque, junto al resto de los Gnoll que portan armas cuerpo a cuerpo, un agobiado y herido Hat´zoll por mero instinto corre hacia el oasis. Pues cree que las criaturas que montan los Gnoll, no podrían seguirle si se sumerge en esta e incluso los mismo hombres hienas, tendrán dificultad para dar con él.



El oasis tenia una parte profunda, no era tanta, pero serviría para evitar a sus atacantes inhumanos, debió hacerlo cuanto antes, pues el arquero monstruo estaba cargando su tercera flecha.



—¡¡¡MALDICION!!!...



Corrió herido hacia el oasis, maldiciendo con enojo a los Gnoll y llorando la desaparición de su hermano, al instante en que sus pies tocaron el agua, de repente su cuerpo se paralizo.



—¿Qué?... ¿por qué no puedo moverme?.



Inexplicablemente sus piernas no respondían, pronto sus brazos le siguieron y por último su cabeza, era incapaz de mover parte alguna de su propio cuerpo, por más que lo intentara, nada de movía de él.



—¡Muévete de una vez!...



Sus labios eran lo único capaz de moverse a voluntad, expresando con agobio y ordenándole a su propio cuerpo que se moviese, pero inútil eran sus palabras. Los guerreros Gnoll estaban acercándose aún más a su posición y al arquero, tensando su siguiente flecha para dispararle. En este punto, con la desaparición de su hermano, Hat´zoll estaba resignado a morir.



—“No hermano, tu no morirás aquí” -Una voz llego a la consciencia de Hat´zoll.



—¿¡Vairoj!? -Replico el hombre con suma perplejidad y regocijo.



Reconocía esa voz, era de su hermano, un alivio curo su conmocionada fragilidad emocional, sus lagrimas de frustración se volvieron de esperanzas y sus labios formaron una sonrisa a la cual dedicó a su hermano.



—Es bueno oírte una vez más hermano, al menos partiré al más allá tras oírte hablar una vez más -Expreso un calmado Hat´zoll.



—“Te lo dije hermano, no morirás hoy, no tu”.



El Gnoll arquero dispara su flecha y cuando estaba a centímetros de perforar la espalda del hombre, cuando de repente este es tragado por el oasis, tal y como suena literalmente, el agua envuelve al instante todo el cuerpo de Hat´zoll y es llevado a las profundidades de este, evitando el proyectil. Los jinetes anjaib se acercan al lugar de donde su presa desapareció, bajando los Gnoll de sus monturas en dicha área, examinando en esa parte poco profunda del agua, del cual misteriosamente Hat´zoll fue absorbido, las criaturas estaban confusas y rodearon el sitio en donde este desapareció, buscando forma de hallar al desaparecido Yuzquell de barba y cabello.



—¿Dónde fue a parar él? -Pregunte entonces.



Hayat Yuzquell levanto su mano izquierda, el agua del oasis se eleva y esta me envuelve como si intentara ahogarme, pero a pesar de sentir el tacto del agua sobre mi rostro y nariz, era perfectamente capaz de respirar en este. Pronto el agua desaparece, y me hallo en un nuevo escenario con la mujer Yuzquell a mi lado, ahora me encontraba en una especie de extensa sala subterránea, del cual se encontraban cuatro columnas de 4 metros cada una, en el medio de dichas columnas yacía un pedestal, con un objeto cristalizado de forma esférica color blanco.



—Este sitio… -Lo reconocí de inmediato.



Hat´zoll reaparece en dicho lugar sobre el suelo, tosiendo con el escurrir algo de agua del oasis en su boca.



—¿Qué diablos acaba de ocurrir? -Se pregunto sumamente confundido tras ponerse de pie y mirar a su alrededor —¿Dónde… a donde fui a parar?.



Pronto su incertidumbre e interrogantes son dejados a un lado, al encontrarse a su hermano Vairoj, quien yacía cerca del pedestal, mirando fijamente al objeto cristalizado.



—¡Vairoj! -Exclamo un jubiloso Hat´zoll al ver a su hermano sano y salvo —¡Es un alivio!, gracias a Erha que estas bien, no sabes la preocupación que tuve al ver esos Gnoll y en especial cuanto tú desapareciste -Suspira aliviando sus inquietudes —No se a donde estamos, pero lo que importa es que estamos vivo y a salvo, hermano, busquemos una forma de salir de aquí y volvamos a nuestro pueblo.



—Aun no estamos a salvo, hermano -Le revelo Vairoj.



—¿Cómo dices?, ¿qué no estamos a salvo?.



—Los Gnoll que te atacaron, el oasis en donde estamos, es su guarida -Declaro él.



Los Gnoll son criaturas de intelecto primitivo e instintivo, solo tienen el suficiente conocimiento para portar y usar algunas armas como herramientas, pero carecen de toda una inteligencia o razonamiento comparable a la humana. Sin embargo, están dotados de cualidades físicas mayores a las humanas (fuerza, resistencia, audición, etc), entre sus filas cuentan con magos, que son pocos y por lo general, son quienes lideran a toda una manada de estos seres. Habitan por lo general en cuevas subterráneas bien escondidas y salen a cazar en grupos buscando presas de todo tipo (animales, humanos y semihumanos).



Pocas son las veces en que alguna manada de Gnoll se instalan en oasis, dado a que estos parajes tienen una importante relevancia para los humanos, lo que conduciría a la exterminación de los Gnoll si ocupan dicho terreno y agreden a varios humanos (llamando la atención de estos ante tantas agresiones). Aunque sean más fuerte que un humano promedio, una manada de Gnoll por lo general, no poseen más de 20 a 25 miembros por manada y pueden ser fácilmente aplastado por el factor numérico de una pequeña fuerza humana, y si se involucra al talento de magos habilidosos a la suma, es una derrota unilateral para los hombres hienas.



—La única salida de este lugar es por donde nos hemos adentrado, pero al salir de aquí, nos encontraremos con los Gnoll -Afirmo Vairoj.



— Vairoj… ¿cómo es que sabes eso?, ¿qué es este lugar?, ¿qué es esa cosa?.



Las incógnitas de Hat´zoll pronto se centraron en torno al objeto cristalizado de forma esférica color blanco, Vairoj en todo momento, no dejo de tener sus ojos puesto en dicho enigmático ítem.



—Solo ha bastado con tocarlo, todo el secreto alrededor de su origen, ha sido transmitido a mi mente -Declaro Vairoj.



—¿Transmitido a tu mente?, ¿es acaso esto algún templo oculto de Erha?.



—No, Erha no tiene absolutamente nada de relación con esta reliquia mágica.



—¿Una reliquia mágica?.



Hat´zoll se acercó con temor a dicho objeto cristalizado, acercando lentamente su mano hasta finalmente tocarlo, nada le sucedió.



—Dijiste que, con solo tocarlo, todos los secretos de esta “reliquia” llego a tu mente, pero yo no siento nada… aun sigo sin entender absolutamente nada -Hablo de un desconcertado Hat´zoll.



—Por supuesto que no adquirirás sus secretos de esta forma, pues ya ha sido elegido el núcleo -Afirmo su hermano.



—¿”Núcleo”? -Replico Hat´zoll con confusión.



—Donde nos encontramos, no hay comida o agua, si nos quedamos aquí, moriremos de hambre o sed, si salimos de aquí, seremos asesinados por los Gnoll, solo hay existe una vía posible, en el que tu sobrevivirás, hermano.



—¿Vairoj?, ¿de que estas hablando?.



El hombre calvo tomo una daga de su pantalón, su hoja estaba cubierta por una funda, la cual es retirada por el mismo Vairoj dejando al descubierto la cuchilla del arma, haciendo entrega de esta a su hermano.



—Hat´zoll, debes apuñalar mi corazón, debes convertirte en el “enlace” -Fue la petición declarada de Vairoj.



Continuara…
 
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CAPITULO 204 EL LINAJE YUZQUELL (Parte 2)


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



—Hat´zoll, debes apuñalar mi corazón, debes convertirte en el “enlace” -Fue la petición declarada de Vairoj.



¿Apuñalar su corazón?, su petición era un pedido de suicidio asistido, ¿es esto lo que la reliquia busco?.



—¿¡Pero qué cosas estas diciendo Vairoj!? -Hat´zoll protesto desconcertado ante tal petición —¡Pedirme que te apuñale el corazón!, ¿¡cómo puedes pedirle a tu propio hermano que te asesine!?.



—La reliquia mágica aun expide magia, pero se encuentra débil, su poder solo puede activarse cuando el “núcleo” se haya unido a este, convirtiéndose en el responsable de nutrir con su fuerza a la magia de la reliquia en si -Expuso Vairoj —Pero es necesario un “enlace” que una tanto al “núcleo” y a la reliquia mágica, no puede ser cualquiera, debe existir una conexión entre este “enlace” y el “núcleo” para que la compatibilidad con la reliquia sea válida, solo de esta forma su poder despertara.



En resumen, la fuente de la reliquia Logiana precisa de un “núcleo” que sea el encargado de brindar su energía mágica para alimentar y mantener en funcionamiento a la máquina. Pero entre estos dos, debe existir un “enlace” que los una a los dos como un cable de tomacorriente, al menos, es la forma en que lo interpreto.



—¿Lo entiendes Hat´zoll?, no existe otra opción, los dos moriremos, si la reliquia no es activada -Afirmo Vairoj.



—¡Preferiría morir que asesinar a mi propio hermano!, aun incluso si él mismo me lo pidiera… no puedo hacer esto… -Un desconsolado Hat´zoll se negó a cumplir la petición de su hermano, arrojando la daga que le fue entregado.



Vairoj cierra sus ojos y sonríe, toma la daga del suelo y se hace un corte en la mano, vertiendo de su herida algo de sangre sobre el cristalizado objeto de forma esférica color blanco. Pronto dicho objeto en cuestión emite un débil brillo, el calvo hermano abre sus ojos y voltea mirando a Hat´zoll.



—Lo sé, sé que no lo harías, te quiero hermano.



Vairoj arroja el cuchillo en el suelo cerca de los pies de Hat´zoll, pronto el cuerpo del propio Yuzquell de barba y cabello comienza a moverse por su cuenta y con su mano derecha, toma el cuchillo.



—¿¡Que me está pasando!?, ¡mi cuerpo se mueve por su cuenta!, ¡no puedo controlar mis acciones! -Exclamo alterado el propio Hat´zoll —Vairoj… ¿¡que has hecho!?.



No falto explicación, con sus propios ojos Hat´zoll lo vio, del cristalizado objeto esférico blanco, una especie de dos cordones hecho de mana se manifiesta de este. El primero adherido a Vairoj y el segundo, al propio Hat´zoll, entonces lo entendió, todo a la perfección.



—¿Porque Vairoj?, ¿¡POR QUÉ!? -Con agobio exclamo.



—Para que uno de los dos sobreviva, hermano -Fue la respuesta de su hermano —Grandes cosas esperan a nuestra familiar en adelante, cuento contigo, Hat´zoll, guía a nuestro linaje al destino que ha encontrado.



Hat´zoll lucho con todas sus fuerzas, intentando detenerse, tratando de que aquella voluntad forzada controlase sus acciones, pero inútil eran sus esfuerzos, pues continúo avanzando hacia su hermano con la daga en la mano. Entre lágrimas suplico en voz alta detenerse, mientras Vairoj con los brazos abiertos acepto su destino, el sonido de la cuchilla atravesar la carne resuena en los oídos del hermano de barba y cabello.



—Me convertiré… en el primer núcleo… de la reliquia… por desgracia… no seré el ultimo… adiós… hermano…



El puñal atravesó el corazón de Vairoj, su cuerpo cae sobre el pedestal donde yace el cristalizado objeto esférico blanco, acto seguido, el cuerpo carente de todo signo de vida de Vairoj comienza a desaparecer. Cada porción y cada parte física de sí mismo, se transforman en cientos de diminutas partículas de energía, que son llevadas hacia el interior del cristalizado objeto esférico blanco, pronto esta cambia de forma y color.



Lo que antes era una esfera, adopta el aspecto de un cristalizado corazón, y el blanco es reemplazado por un azul profundo, raíces que palpitan brotan a cantidad del pedestal, aferrándose al cristalizado corazón. Magia en enormes concentraciones se produce en torno al cristalizado ítem, pronto las raíces se extienden por el suelo, brotando en todas las direcciones, subiendo a la superficie.



El escenario vuelve a cambiar, volviendo al oasis del cual se encontraban los Gnoll, quienes seguían buscando a su presa perdida, pronto el líder de los hombres hienas, aquel que portaba la espada, nota algo en dirección al agua. Se acerca a esta con el arma en alto, lentamente como si acechara como un depredador, cuando sus pies tocan el agua, se detiene y se queda mirando fijamente al dicho elemento.



Tras pasar los segundos y nada ocurrir, el Gnoll baja su arma, voltea para ignorar el agua y continuar su búsqueda en otra parte, de pronto su espalda es perforada en cinco puntos diferentes, dos de ellos en torno a los pulmones. Observa que el responsable de tales daños, eran raíces tan punzantes como una lanza, emite un grito de agonía que alerta al resto de la manada.



Los Gnoll restantes observan a su herido líder, atravesado por las raíces, tras liberarse él de sus ataduras sobrenaturales, intenta correr para ir con los suyos, pero sus heridas resultan tan graves, que cae rendido al suelo y muere en el proceso. Los demás hombres hienas se posicionan en guardia apuntando sus armas contra las extrañas raíces que latían y habían asesinado a su líder.



Pronto más raíces surgen del suelo cerca de las palmeras y demás vegetación del lugar, los Gnoll son tomados por sorpresa, intentan defenderse, consiguen cortar algunas, pero varias las reemplazan en su lugar. Algunos son perforados en órganos vitales como el corazón y el cerebro, otros son estrangulados hasta que su pulso desaparece por completo, toda la manada de hombres hienas muere y el oasis es liberado de su presencia.



La escena regresa al salón donde la fuente de la reliquia Logiana ha sido activada, un desconsolado Hat´zoll de rodillas mira la daga cuya hoja estaba manchada con la sangre de su difunto hermano. No había un cadáver que enterrar, lo que lo hacía más desconcertante, aquella maquina Logiana reclamo tanto la carne y el espíritu de su hermano.



Pronto Vairoj reaparece al lado de Hat´zoll, pero no como un ser físico, sino una entidad fusionada con la maquina Logiana, tocando el hombro de su hermano, quien, entre lágrimas voltea a verle. A pesar de que allí estaba, a la vez también no lo estaba, aquel tacto era superficial y una pésima imitación del calor de quien alguna vez fue su sangre. El cabello y la barba de Hat´zoll pronto se tiñen de un extravagante color turquesa, aquello ultimo era un efecto secundario manifestado en el “enlace”.



— Hat´zoll se convirtió entonces en el primer “enlace” y Vairoj en el primer “núcleo” -Explico Hayat —Pero este sería solo el prólogo del linaje Yuzquell.



—No fue el último “núcleo”, ¿cada cuanto ocurre el relevo?, ¿cuándo dura un “núcleo” fusionado a la fuente? -Fue mi interrogante.



—40 a 60 años, cada “núcleo” varía entre esos tiempos.



El alma convertida en “núcleo” es consumida poco a poco con los años, tornándose su aspecto más fantasmagórico con el correr del tiempo (hasta desaparecer por completo). Y he aquí un detalle, a medida que se ve consumida por la máquina, sus aspectos emocionales humanos también van desapareciendo, por eso Hayat tiene una forma inexpresiva de hablar, sus emociones se ven mermadas y apagándose conforme su alma es consumida por la reliquia. Literalmente se convertirá en sus últimos años, en un ente sin emoción alguna, como un dato extra, el “núcleo” adquirirá la forma física del mismo aspecto que tuvo cuando fue sacrificado.



—Fueron en los primeros años donde pude sentirme como era en vida, pero al llegar al cuarto de esta existencia, empecé a darme cuenta como en mi algo desaparecía… felicidad, jubilo, alegría, enojo, ira, tristeza… ya no las experimentaba de la misma manera en vida… y con el pasar de más años, entendí entonces que era sentirte una “cosa” que no puede ni sonreír o llorar, o incluso reír.



Cuando Hayat fue ofrecida como ser el siguiente “núcleo”, Amira se convirtió en su “enlace”, tras los acontecimientos de vinculación en la maquina Logiana, la propietaria hizo visitas frecuentas a su hermana, en especial en noches de luna nueva (donde el “núcleo” puede mantener su presencia física con más tiempo). Pero conforme los años pasaban, esas reuniones entre hermanas se iban reduciendo, Amira se dio cuenta, su hermana como la conocía iba poco a poco desapareciendo de ella, sus signos en la carencia de expresiones o impulsos humanos que dan paso a sus emociones, estaban muriendo.



—Pocas son las veces que nos vemos en estos tiempos, intercambiamos algunas que otras palabras, quizás ella no diga nada, pero yo puedo sentir lo vacío que es cada conversación conforme tenemos -Declaro Hayat.



—¿Cuántos años te quedan? -Pregunte directamente una incógnita sensible.



—20, y con suerte, 25 años más -Contesto al instante con suma sinceridad —Cuando solo me quede uno o dos años, lo sabre, si Amira no consigue a un sucesor que tome el lugar de los siguientes “Núcleo” y “Enlace” después de nosotras, será el fin del corazón del Oasis.



—Entiendo que es inevitable que un nuevo “núcleo” sea requerido, ¿pero es necesario que también sea el caso de un “enlace”?.



—Nadie puede convertirse en un “enlace” dos veces, dado a que su alma ha sido enlazada con el anterior “núcleo”, es necesario un espíritu virgen en ese aspecto, por más desagradable que suene, son necesarios dos nuevas vidas, y una de ellas, debe ser anclado a la reliquia con su sacrificio.



El linaje Yuzquell estuvo en el pasado conformado por numerosos miembros, actualmente, solo Amira queda como el ultimo del linaje, si ella muere, el lazo con la fuente de la reliquia se cortará y el Corazón del oasis morirá. Si al finalizar el tiempo de Hayat como núcleo, alguien no toma su lugar, la fuente puede sobrevivir una semana o un poco más sin una, pero pasado esa fecha límite, el corazón del Oasis morirá. Un sacrificio de sangre y emocional es requerida, así funciona esta reliquia, así funciona esta tradicional, así funciona este linaje.



—Con Hat´zoll Yuzquell convertido en el primer “enlace”, pronto aquel oasis creció y en tres décadas comenzó a dar forma a una selva, que no alcanzaría sino toda la magnificencia de su crecimiento hasta pasado tres siglos -Explica Hayat —Sin embargo, con el nacer del “corazón del oasis”, fue concebido el origen de esta planta, que se convertiría en un valioso artículo que resaltaría la fama y riqueza del linaje Yuzquell por todo Alshabhala.



Un girasol de pétalos purpuras cuyo centro circular era de color rojo se manifiesta en las manos de Hayat.



—Bautizado como el “milagro Yuzquell”, era una planta medicinal capaz de sanar heridas criticas y restablecer las enérgicas de quienes son curado con ella -Afirmo Hayat Yuzquell —Eran más poderoso que cualquier otra medicina mágica, pues el “milagro Yuzquell” actuaba al instante y sin importar cuan abierto fuera una herida, esta se regeneraría al instante, y aquellos que han perdido mucha sangre, recuperarían buena parte de ella en el proceso, esas eran sus increíbles propiedades, por supuesto, todo tenía un límite…



El “milagro Yuzquell” no puede actuar sobre los muertos, si este era aplicado a alguien que había fallecido, la medicina no surge efecto, además no es posible recuperar miembros perdidos, ya fueran brazos o piernas, sanaran la carne lesionada y piel abierta, pero no volverá a regenerar extremidades nuevas. Deshidratación (falta de agua) o hambre (falta de nutrientes) pueden ser repuestos con la medicina en un margen pequeño, pero es necesario de todas formas que la persona sea hidratada y alimentada para recuperar la cantidad minina necesaria. Por último, y la más importante, hacer crecer esta planta toma su tiempo y solo pueden producirse escasas cantidades por año.



—Esta planta solo crece en un piso secreto ubicado cerca de la fuente… -Explico Hayat.



Pronto el escenario cambia y soy transformado a una habitación que era ocupada por una gigantesca rama que latía y con pequeñas raíces que estaban extendidas en todo el lugar. De entre la gigantesca rama, brotaban unos pequeños girasoles, algunas que estaban algo abierta, deleitaban además de sus pétalos purpuras, un centro de color negro.



—¿Su centro es de un color diferente?.



—Si, significa que estos “milagros de Yuzquell” están inmaduras, solo cuando su color se tiña de rojo, estarán listas -Explico Hayat.



Lo que están en el centro de este girasol inusual, son las semillas, pero no están hechas para ser plantados o preparadas para digerirse, son de esas semillas de color rojo el eje central del poder curativo de estas plantas mágicas. Según Hayat, las raíces les brindan a estas plantas, la energía solar que necesita sin estar expuesta directamente al sol, pero requería un ingrediente más de importancia que solo el “enlace” podía aportarlo.



—Sangre -Fue el ingrediente pronunciado por Hayat.



La sangre del “enlace” es el agua que necesitan estas plantas medicinales para nutrirse, es por es que es necesario que el “enlace” ofrezca su sangre semanalmente con la finalidad de nutrir el desarrollo de estos girasoles. Por año, se logra producir entre 12 a 15 “milagros de Yuzquell”, una sola puede curar a cuatro docenas de personas, conforme el tiempo pasa y la alquimia herbolaria avanza, se va mejorando el desarrollo de la medicina para aplicarse a más individuos en menor dosis y maximizar su utilización.



—Fue de esta manera que la tribu Qusatjiat pudo dar 3 años de pelea contra el ejercito invasor de Learis -Afirma Hayat.



El ejército invasor de Learis contaba con el mejor armamento militar y apoyo mágico en aquel entonces, en un principio sus números como fuerzas armadas también superaron ampliamente a los guerreros de Alshabhala. Pronto el resto de la población entera se unió para defender su nación, entrenados por los combatientes, el factor número se invirtió a favor de los Qusatjiat.



Pero fue el “milagro Yuzquell” la clave de la resistencia de los Qusatjiat, con una acumulación de más de 100 años de esta planta medicinal, resguardada en grandes cantidades de reserva en el “Corazón del Oasis”. Los guerreros de Alshabhala realizaron numerosos ataques en formas de emboscadas, utilizando el terreno y el factor número a su favor, para superar el ventajoso apoyo mágico y armamentístico de sus enemigos.



Atacar y retirarse, aquellos que eran heridos e incluso de gravedad, volvían a levantarse en armas para luchar otra vez, replicar la misma estrategia, pocas veces se involucraron contiendas de frente, solo quienes no podían huir, escogían la muerte antes de convertirse en un prisionero. Por tres años esta guerra se libró, Alshabhala defendió su patria, ignorando el número de cadáveres que se acumulaba de su gente.



Las fuerzas de Learis tuvieron que recurrir a la espera de refuerzos numerosas veces, el Sultán había invertido bastante en esta campaña de conquista sobre las tierras de Alshabhala, ya no podía darse marcha atrás. El comandaba a cargo de las fuerzas invasoras, era Muahjadat alias “Incursor de la masacre”, quien escalo en fama y rango con su peculiar manera de iniciar dichas campañas de expansión, primero invadiendo las poblaciones para masacrar civiles inocentes sin misericordia alguna.



El Sultán le confió a Muahjadat por su valiosa fuerza y numerosas victorias en pasadas conquistas, el vital deber de anexar Alshabhala a la nación de Learis, fallar significaría su muerte. En un principio el comandante invasor vio cuan débil era las fuerzas de esta nación extranjera, tanto que se confió en que su conquista culminaría antes de que pasase medio año.



Pero la situación resulto ser más complicado de lo que se aparentaba, aquella débil nación, no tardo en convertirse en un desafío ante sus ojos, en numerosas contiendas contra varios guerreros de Alshabhala, pronto Muahjadat y sus oficiales, se dieron cuenta de algo.



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La escena cambia mostrando un panorama nocturno, en un campamento montado del ejército invasor, en el interior de una tienda de campaña con aquel fornido comandante sobre una mesa, charlando con varios oficiales de alto rango.



Muahjadat lucia como un robusto hombre en sus 30, con 190 cm de altura, una cicatriz cerca de su ojo izquierdo, vistiendo una reluciente armadura pesada de torso decoradas con piel de camello, cabellera picuda corta y le faltaba media ceja izquierda.



—Los hombres que nos emboscaron esta tarde, la mayoría de ellos, son los mismos a los que vimos en días anteriores -Afirmo el comandante Muahjadat.



—¡Patrañas!, ¡es imposible que sean ellos!, la mayoría, aunque consiguieron huir en sus cobardes tácticas de atacar y retirarse, estaban en condiciones bastantes miserables -Expuso uno de los oficiales.



—Exacto, aunque hayan huido, con esas heridas debieron haber muerto en cuestión de horas e incluso si fueron atendido por sus curanderos, no podrían luchar por meses con tales lesiones -Expuso un segundo oficial.



—¿Esos mismos hombres que fueron heridos con tal magnitud de daños severos son quienes participaron en la emboscada de esta tarde?, imposible, ¿cómo consiguieron recuperarse tan rápidamente? -Dejo en claro su punto un tercero —A lo mejor solo los ha confundido mi comandante, estos barbaros debiluchos son todos iguales, todos en común tienen ese extraño punto purpura en la frente.



Los oficiales se echan a reír ante un intercambio de palabras que se burlaba del rasgo característico físico de los Qusatjiat, solo Muahjadat se mantuvo serio y pensativo.



—Fue hace solo tres días… caí ingenuamente en una trampa en donde me vi forzado a luchar a solas contra varios de ellos a la vez, por supuesto conseguí vencer, pero dos de ellos consiguieron huir de mí, les dejes varias heridas en el cuerpo y además les arrebate parte de sus brazos con mi espada -El comandante interrumpe a los oficiales —Al primero le corte su muñeca izquierda, al segundo le arrebate su antebrazo derecho -relato él —Dos de quienes nos emboscaron, los mire detenidamente, a uno le faltaba la muñeca izquierda y al otro su antebrazo derecho, la proporción del corte… no había duda, eran los mismos que huyeron, nunca olvide sus rostros, la frustración de no haber podido acabar con ellos cuando me los cruce en el primer encuentro.



El testimonio de su comandante no hizo sino levantar incógnitas e interrogantes, las heridas infligidas en aquellos sobrevivientes, deberían tardar semanas en recuperarse para volver siquiera a luchar, tomando en cuenta que fueran tratados con magia curativa. Sin embargo, solo pasaron tres días, y las heridas de aquellos quienes consiguieron sobrevivir a su espada, estaban totalmente curados, las partes de sus extremidades cortadas no fueron recuperadas, pero el resto de sus heridas, no había forma de que pudieran curarse con tal descomunal velocidad de tantos cortes profundos en solo un periodo de tres días.



Muahjadat hizo un pequeño experimento para comprobar su punto, en solitario, busco y logro capturar a cinco guerreros Qusatjiat, para luego cortarle a 4 de ellos un dedo del pie y la mano, quien al quinto le arrebato la muñeca derecha. Acto seguido, los hizo cortes de gravedad lo suficiente en su cuerpo, no para matarlos, y los dejo cerca de refuerzos enemigos a propósitos, para que esto les rescatasen. A los pocos días después, dirigió un pequeño escuadrón en esa misma zona y fueron emboscado por un grupo de 12 Qusatjiat, aunque el Muahjadat perdió algunos hombres, logro superar y vencer a sus agresores con su táctica sorpresa, luego examino los cuerpos.



—Lo sabía.



De los examinados cuerpos, a cuatro de los 12 que les emboscaron, les faltaban los mismos dedos del pie y la mano, que él en personas se los había arrancado, mientras que a un quinto la muñeca de su brazo derecho, comprobando su punto. Los Qusatjiat contaban con una medicina que curaban lesiones mortales al instante y dejaban listo a un guerrero para luchar en optimas condiciones, claro está la debilidad de que no podían regenerar partes del cuerpo como miembros e incluso dedos. Pero tal descubrimiento llamo la atención del comandante, y no tardo en interesarte en descubrir la fuente de tal milagroso poder.



__________________________________________________________________​



El escenario vuelve a cambiar, mostrando en esta ocasión de paisaje una selva y en ella una edificación tan grande como que podría tener más de un piso, con algunas edificaciones pequeñas cercanas. Encontrando allí un hombre de corta cabellera turquesa, vestido con una túnica roja y calzando unas babuchas marrones, su punto en la frente dejaba en claro pertenecer a los Qusatjiat.



—Por fin lo he encontrado.



El fornido comandante Muahjadat se muestra en dicha escena ante el hombre de cabello turquesa, acompañado con un escuadrón de soldados que conformaban soldados cuerpo a cuerpo y tiradores. El hombre de cabello turquesa se ve rodeado también de guerreros de su misma tribu que se sitúan en frente de él, con intención de defenderle a costa de sacrificar sus propias vidas.



—Me ha llevado tiempo, pero todas las pistas conducen a este sitio, es aquí donde se encuentra esa poderosa medicina, ¿no es así? -Muahjadat pregunto mirando al hombre de cabello turquesa —No trates de engañarme, es inútil a estas alturas, todo apunta aquí.



—¿Cómo has encontrado este lugar? -Pregunto el hombre de cabello turquesa.



—No fue fácil, sin duda, admiro la lealtad que su gente tiene hacia los suyos, una tan ferviente que hace imposible sacar información de alguno de ustedes, sin importar a cuanta tortura con calor, cuchillas o hambre sean sometidos -Declaro Muahjadat.



—¡Miserable!, ¿¡a cuanto de los nuestros has disfrutado asesinando vilmente!? -Uno de los guerreros Qusatjiat expuso con indignación.



Los demás guerreros no ocultaron su disgusto y expresaron con verbal desdén sus palabras de odio ante el comandante, los hombres de Muahjadat disgustándose por tales declaraciones a su líder militar, se disponen a actuar para defender su honor, pero son detenidos, por su mismo comandante, quien levanta una mano en orden de cesar acción de hostilidad. El hombre de cabello turquesa al notar que el comandante no solo detuvo a sus hombres de actuar con violencia, sino que también, era el único que no se inmutaba por los insultos de los guerreros Qusatjiat, también les pidió a los suyos que silenciaran sus voces cargado de rencor un momento.



—¿A que has venido?, ¿cuáles son tus intenciones reales en este lugar? -Pregunto con suma seriedad el hombre de cabello turquesa.



—No he venido a luchar contra usted, sino a hablar -Fue la respuesta del comandante.



—Hmmm… ¿y que palabras tienes para ofrecer?.



—Mis palabras ofrecen solo una cosa, proponer un acuerdo -Declaro el fornido líder militar.



Continuara…
 
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CAPITULO 205 EL LINAJE YUZQUELL (Parte 3)


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



—¿A qué has venido realmente?, ¿qué intenciones ocultas en realidad? -Pregunto el hombre de cabello turquesa.



—No he venido con intenciones hostiles, sino a hablar -Fue la respuesta del comandante.



—Hmmm… ¿y cuáles son las palabras que tienes para ofrecer?.



—Solo una cosa, un acuerdo -Declaro el líder militar Muahjadat.



Un silencio incomodo inunda en el ambiente, el hombre de cabello turquesa objeta una desdeñosa mirada tras por la palabra “acuerdo” y procede a dar su opinión.



—¿Un “acuerdo”? -Replica con cierto pesar emocional.



—Si, un acuerdo, si todo sale bien, tu gente sobrevivirá y yo abre cumplido mi meta -Fueron las palabras dadas por el fornido comandante del ejército invasor.



—¿Tú… eres consciente de la cantidad de sangre derramada que han osado provocar… de los incontables muertos que mi gente ha enterrado… de los huérfanos que aun lloran por esos padres que jamás en esta vida volverán a ver? -El hombre de cabello turquesa manifiesta un rostro teñido de frialdad y odio —Es imperdonable…¡¡IMPERDONABLE!!



Fuertes ruidos en los alrededores llaman la atención de todo el escuadrón de Muahjadat.



—Oigan, ¿oyen eso?.



—Se escucha venir por esa dirección, y aquella… ¡y aquel lado también!.



—Se oye como si fuera la rama de un árbol moviéndose…



—¿¡Q-QUE ES ESA COSA!?...



En palabras de Hayat, el escuadrón que acompañaba a Muahjadat no eran soldados ordinarios, sino pertenecientes a una rama de la elite, cuya formación en el reino de Learis es sometida a un exhaustivo entrenamiento físico y mental para soportar todas las adversidades por venir en el campo de batalla. Sin embargo, la angustia corroe a todo ellos a la vez y la moral es hecha añicos al instante, esa fue la reacción que sintieron al presenciar aquello que se les acercaba.



Ramas palpitantes que se movían como manadas de serpientes hacia su posición, rodeando a todo el escuadrón, eran imposible de considerar cuanta de estas ramas sobrenatural había en su totalidad. Pero el largo y ancho de su robusta madera, bastaba para poder enredarse en sus cuerpos y quien sabe cuánto daño harían con la fuerza que posean debidamente.



—¡E-E-EN GUARDIA! -Exclama uno de los soldados del escuadrón.



Los guerreros con escudos toman un rol defensivo situándose al frente de sus compañeros, mientras los arqueros llevan a cabo el uso de flecha con magia de fuego. Los proyectiles ígneos consiguen dar en algunas ramas y hacer que están prendan fuego, deteniendo su avance, la moral del escuadrón sube tas atestiguar que tales seres podían ser repelidos.



—¡Lo conseguimos!, ¡con fuego podremos ven…!



—¡Miren!, ¡las ramas al que el fuego que les envolvía… se lo está quitando de encima!...



La parte que ardía en llamas se separa del resto de la que aún no había hecho contacto con el fuego, era su contramedida para lidiar con aquella debilidad, continuando su avance hacia el escuadrón enemigo. Los arqueros volvieron a disparar más flechas de fuego, las ramas empezaron a evadir aquellos proyectiles ígneos y aquellos que fueron golpeados por una, separaban su parte que es inevitablemente incinerado por la llama de este.



—¡Oigan arqueros, sigan disparando más flechas de fuego!.



—¡Es inútil!, ¡ya se nos han acabado las flechas de fuego!.



—¿¡Es una broma de mal gusto!?.



—¿¡Crees que bromearía con algo como esto!?.



Cada arquero solo contaba con un número aproximado de dos flechas ígneas cada uno, tal escasa cantidad es debido esto se debe a que la creación de artefactos mágicos o encantados en el año 800 eran un producto sumamente caro y difícil de producir. A diferencia del presente (1353) donde el arte de la metalúrgica con la magia ha avanzado lo suficiente para facilitar y crear en masas algo tan básico como flechas elementales. Lo que conlleva a que solo pocos tuvieran la oportunidad de portar un arma encantado o mágico.



—¡Maldición!... ¡hay que pasar a la ofensiva!, ¡a las armas, carguen contra es…!



La orden del soldado es interrumpida con la rama enredándose a su cuello, estrangulándolo hasta la muerte, pronto el resto es embestido como si de un ariete pasara sobre ellos. Las ramas rompen la formación la formación de los soldados y el terreno es dominada en absoluto por las sobrenaturales estructuras de madera latiente.



Brazos, piernas, cuellos y tórax, las ramas se sujetaban en dichas partes de un individuo y ejercían una presión de fuerza brutal, incluso entre dos de ellos a la vez, los miembros apretados se teñían de un profundo color morado al instante, algunos incluso se les fueron arrancado tanto su extremidad como también su cabeza. Intentar defenderse con las armas ordinarios era inútil, aunque consiguieran cortar una o dos, tres más venían en su reemplazo.



—¡Al demonio con esto!, ¡corran por sus vidas!.



Tres soldados consiguen salir de entre las ramas latientes, a consta de dejar morir a los suyos, sin mirar hacia atrás, corren adentrándose a la selva, perdiendo a la vista a aquellas sobrenaturales ramas, para luego detenerse un momento y recuperar el aliento.



—¿Las hemos perdido?.



—No los veo en ninguna parte, por ahora estamos a salvo.



—¡AAAAAAAAAAAAH!



El agobiante grito producido por uno de sus compañeros, inunda de terror a los dos restantes, su hermano de armas estaba a espaldas de ellos, cuando ellos voltearon a ver qué ocurría con él, aquel miedo desmoralizante vuelve a hacer de las suyas, pero en esta ocasión, paralizándolos por completo. Pues su compañero había sido asesinado, por dos bestias felinas de un pelaje verde con rayas negras, criaturas con aspecto de tigres y dientes de sables.



—¿¡Q-que con esos m-m-monstruos!?...



—¡A pesar de que empuño mi arma, n-no puedo mover mis brazos!.



Las fieras dejan de masticar a su caído compañero y enseñando sus ensangrentadas fauces, miran con intenciones asesinas a los dos soldados restantes, corriendo directamente hacia ellos y dando un gran salto, la sangre del dúo de guerreros se salpica por doquier, mientras en agonía son devorados aun conscientes.



La escena regresa donde yace Muahjadat, todo su escuadrón había muerto, las ramas empezaron a rodearle, pero mantenían distancia de él, sobre los follajes, se ocultaban cuatro de aquellas bestias felinas esperando el momento indicado para asaltar al fornido hombre. Y a pesar de su situación, Muahjadat se encontraba totalmente calmado, mirando fijamente al hombre de cabello turquesa, el líder militar no se había inmutado ni cuando sus hombres eran masacrados, ni por sus gritos de dolor y sus suplicas por ayuda.



De hecho, Muahjadat y el hombre de cabello turquesa, eran los únicos que en todo momento no mostraron reacción alguna ante la masacre ocurrida recientemente, incluso los guerreros Qusatjiat que protegían al individuo de cabellera turquesa, se mostraban asombrados, por tal demostración que acabo con la vida de los soldados enemigos.



—Solo quedas tú -El hombre de cabello turquesa le dijo.



—Lo se… -Muahjadat contesta con inexpresivo tono.



—Has venido aquí tan solo para morir, ¿lo entiendes?.



—Si deseas matarte, puedes hacerlo como te plazca -Declaro él —Esta es mi mejor oportunidad para desafiar a ese miserable, si la pierdo, ya no tengo motivos para seguir esperando por otra, hasta aquí he llegado.



—¿De quién hablas?.



—Del Sultán Medjath III.



El gobernante absoluto del reino de Learis, en los últimos años ha acumulado un desmesurado poder militar, desatando una campaña de expansionismo, invadiendo asentamientos vecinos, para conquistarlos y anexarlos a sus tierras, declarando la guerra a aquellos reinos inferiores en tamaño y fuerza armada a la suya. Quería dominar gran parte del continente sur de Sharya.



—¿No eres su comandante?, ¿aquel que ha jurado servirle fielmente?, ¿a guiar sus tropas para hacer su sanguinaria voluntad?, ¿para tomar las tierras a su nombre y traer la muerte y destrucción a los dominios que invades? -Fueron las interrogantes plasmadas por el hombre de cabello turquesa.



—¿“Jurado servirle fielmente”? -replica Muahjadat con un tono burlón —¿Debo ser fiel a quien me ha obligado a servirle con la punta de una espada en mi cuello y una lanza a mi corazón?, ¿debo ser leal a quien me ha arrebatado todo lo que alguna vez ame?, ¿debo obedecer incondicionalmente a quien en realidad odio con toda mi alma?, ¿cuál crees tú que es mi respuesta?.



El hombre de cabello turquesa mira el rostro de Muahjadat y obtiene su respuesta, la cara de aquel fornido líder militar expresaba hacia su “gobernante absoluto” era una colera sin igual. Apretaba sus dientes, mordía sus labios haciendo que sangraran y cerraba sus puños con tal fuerza que se lastimaba las manos. Si se tuviera que hacer una comparación, el odio que despedía el hombre de cabello turquesa producto de la masacre dirigida a su gente, seria comparable a una montaña, pero la de Muahjadat sería una cordillera.



—Si no hay nada de qué hablar, entonces acaba conmigo de una vez, si quieres tomarte tu tiempo para matarme, hazlo como te parezca -Manifestó el fornido líder invasor sentando en el piso y aceptando tal destino.



La guerra contra el reino de Learis llevo tres años seguidos, el hombre de cabello turquesa a lo largo de este tiempo, ha visto como sido testigo de la ira, el odio y el rencor plasmado en el rostro de tantos hombres, mujeres e incluso niños. Aquel hombre que yacía frente a él, a pesar de ser su enemigo, a pesar de ser una figura relevante responsable de dirigir a los invasores que masacraban a los suyos, deleitaba esas mismas facetas oscuras tanto como los suyos. Su frustración y profundo disgustos eran auténticos, no fingidos, y no era un odio cualquiera, eran años de un rencor gestándose por más de una década, lo presentía como una corazonada.



—Cuéntame una historia -Fue la demanda del hombre de cabello turquesa tomando asiento y pidiéndole hacer lo mismo a los guerreros que le protegen.



—¿Una historia? -Replica confuso el líder militar.



—Si, una historia -Volvió a repetir el hombre de cabellera turquesa —Yo, Amijai Yuzquell, escuchare la historia que tengas para relatarme.



Sus miradas se entrecruzan, Muahjadat capta la petición de aquella persona y procede a relatar aquella “historia”.



[“Esta es la historia de un niño, cuyo padre era un granjero y su madre una pastora de cabras, aquel niño y su familia vivían en un poblado en crecimiento, de una tierra dividida por varias comunidades como si fueran pequeños reinos independientes. Pese a la distancia, diferencias con sus líderes o gentes, las comunidades cooperaban entre si con un comercio firme y sincero.



Pero una de esas comunidades, poseía la mayor cantidad tierras que cualquiera y acceso a minas subterráneas de hierro, con avaricia deseo más, pronto un ejercito formo y a diferentes poblados invadió, asesinando a sus mandatarios y forzando a sus gentes a unírseles o perecer junto a ellos. Poco a poco, fue anexando las tierras que conquistaba, expandiendo su dominio, aumentando su fuerza militar al obligar a los aldeanos de las comunidades dominadas a servir o ver a su familia ser asesinado frente a ellos, de esta manera su campaña de conquista no hizo sino empezar.



El padre granjero se despidió de su hijo y mujer, marchando junto a otros hombres a una inevitable guerra, todo para defender sus tierras y a sus seres queridos, el hijo lloro esperando el regreso de su padre, más nunca volvió. Los invasores tomaron el poblado, llevándose a todos los niños consigo para convertirlos en futuros soldados que sirvieran a su patria. Aquellas madres que se resistían y se negaban a entregar a sus hijos, eran cruelmente asesinadas a golpes en el acto e incluso humilladas por puro placer de perpetradores.



El niño armado de valor, se entrego ante ellos, rogando que no le hicieran daño a su madre, los invasores aceptaron su petición y marcho con ellos, despidiéndose entre lágrimas de la mujer que lo había traído a este mundo, brindándole todo su amor y maternal cariño. El trato era simple, mientras dedicara su fuerza y lealtad al gobernante que había conquistado su poblado, su madre quien permanecería en cautiverio, estaría a salvo, fallar o traicionar a dicho señor, conllevaría a su inminente asesinato ante sus ojos.



Los intensos entrenamientos a los que eran sometidos los niños secuestrados, dejaban secuelas físicas y psicológicas en la mayoría, pero el niño hijo del granjero no se rindió, sobresalió entre todos ellos y con el pasar de los años, se convirtió en un destacado guerrero. Al llegar a los 19, ya era un capitán con su propio escuadrón, todo un prodigio para alguien de su edad, y al haber ascendido y con tanto merito, se le dio el prestigio, la riqueza y la libertad.



Uso esa libertad para buscar a su madre, de quien fue separado forzosamente hace 9 años, al dirigirse a lo que alguna vez fue su antiguo poblado, se encontró con una zona militarizada donde cuarteles de entrenamiento yacían a la vista en los alrededores. Fue entonces que por cuenta propia investigo el destino de todas las mujeres sobrevivientes de aquel poblado desaparecido, sus hallazgos fueron una puñalada a su corazón.



Sus investigaciones que le tomaron cerca de medio año, lo llevaron a dar hacia una fosa excavada en un área muy apartada de todo poblado cercano, oculto entre rocas y hierbas, en su interior se encontró con un perturbador descubrimiento. Docenas o quizás más de cien cadáveres de mujeres yacían arrojadas allí dentro, ¿cuál era el contexto detrás de esta fosa para cadáveres?.



Las mujeres secuestradas y llevadas a cautiverio para ser usadas como rehenes, y obligar a los hombres de las tierras conquistadas a servir a la voluntad del reino de su nuevo gobernante, estaban lejos de estar a salvo. Pues eran encerradas y utilizadas como juguetes sexuales por nobles y los soldados de más alto rango y prestigio, incluso el mismo gobernante, hacia uso de estos servicios forzados para su horrida satisfacción personal. Lo peor fue, que el niño descubrió, que, en esa misma fosa, su madre se encontraba arrojada allí mismo como un cuerpo más del montón.



Una furia sin igual se apodero de él, cayendo de rodillas y golpeando el suelo con las manos cerradas numerosas veces hasta desquitar tal iracunda acumulación, lastimándose los puños hasta el punto de sangrarle. Cuando toda su ira desvaneció, una profundad tristeza y frustración hizo eco en su cabeza, llevo sus manos lastimadas a su sien y reflexiono sobre la situación que padecía.



El suicidio paso fácilmente por su mente, pero luego recordó los cálidos momentos vividos con sus padres, antes de que su padre marchase a la guerra y cuando se despidió viendo por ultima vez a su madre. Todo aquello le fue arrebatado por la codicia de gobernantes y su sanguinario imperio, entonces el niño hecho hombre hizo un juramento, no morirá, hasta causarle el mismo daño a las ambiciones de quienes les arrebataron a sus seres queridos.



Juro entonces seguir sirviendo a los responsables de quitarle su felicidad, aguardando el momento oportunidad, esperando a que la oportunidad para apuñalar y destruirlos desde adentro, aunque corriera el riesgo de ser torturado hasta la muerte si fuera descubierto, ya nada le importaba, pues lo que más le importaba en este mundo, se le fue arrebatado injustamente, y ese niño hijo de un granjero asesinado en combate y una pastora de cabras abusada hasta la muerte, nunca se retrataría de su juramento de venganza.”]



La historia de Muahjadat culmina, Amijai Yuzquell tras escucharle, aparta buena parte de su desdeñosa actitud para manifiesta una expresión más flexible ante el fornido líder militar enemigo.



—Ese niño, eras tú, ¿no?.



—Si, de esa manera el reino de Learis se formó, subyugando cruelmente a varias comunidades más pequeñas, apoderándose de sus recursos, personas y la dignidad de la gente a la que forzaba a seguirle sus mandatos.



—¿Aun guardas rencor por quien rige al reino que has servido forzosamente?.



—El gobernante que lidero la invasión que arraso con mi poblado, asesino a mi padre y me tomo de niño contra mi voluntad para convertirme en su espada, ya ha muerto hace años -Explico —Pero su hijo heredo su poder, gobernando con una crueldad aun peor que su antecesor, fue de él donde vino la idea, de tomar a todas las mujeres capturadas y puesto en cautiverio, al “servicio” de los soldados más destacados y alta nobleza.



Medjath I fue quien hizo crecer un asentamiento a una gran comunidad, desarrollando poder militar y creando un gran ejército, iniciando entonces su campaña de conquista. Medjath II continuo lo que su antecesor le lego, fue el responsable de la destrucción del poblado de Muahjadat, asesinando a su padre en el transcurso y separándolo de su madre para convertirlo en un futuro soldado de la nación. Cuando Medjath III ascendió al trono, el poder militar del reino creció exponencialmente, pero su crueldad también se hizo presente, incentivo las torturas, abusos y toda clase de ruin depravación como un premio a quienes le complacían. Las mujeres no eran sus únicas víctimas, niños o ancianos que no eran actos para “servir” a su reino, eran entonces utilizados para satisfacer las horridas como mórbidas demandas de lo más ameritados.



—Si fuera a aceptar tu propuesta… -El hombre de cabello turquesa hablo —¿Qué es lo que tendrías para ofrecer que beneficie a mi gente?.



Los ojos de un decaído Muahjadat alzan la mirada, una alentadora esperanza se hace menester en el ambiente.



—Coexistencia -Fue la respuesta de Muahjadat.



El escenario culmina y todo se torna en oscuridad.



—¿Qué sucedió luego? -Pregunte con interés.



—La explicación llevaría bastante tiempo, así que resumiré lo más importante.



Hayat relata que su ancestro, Amijai Yuzquell y Muahjadat formaron una alianza, el comandante invasor tenia muchos contactos con numerosos grupos en el reino de Learis que estaban en contra del Sultán Medjath III. En secreto había formado una leal fuerza armada con la ambición de derrocar al gobernante, en resumidas cuentas, planeaba un golpe de estado.



Pero tal objetivo estaba muy lejos de hacerse realidad, los fieles devotos al Medjath III eran una cifra inalcanzable y jamás podrían asaltar la capital con tal abrumador número a favor del sultán, fue entonces que vio en los Qusatjiat una considerable oportunidad, más aún tras haber descubierto el “milagro Yuzquell”. Muahjadat convoco a todos sus leales hombres a Alshabhala, uniendo sus fuerzas con los Qusatjiat.



Los Qusatjiat en un principio se negaban a aceptar tal alianza, dado a que su líder, el Dalhani, fue asesinado por ellos, la presencia e intervención de Amijai Yuzquell fue la clave para convencerlos de que tal unión era la única forma de garantizar la supervivencia de su gente. De haber rechazado la propuesta de Muahjadat y asesinarle en el acto, otro comandante tomaría su lugar y finalizaría lo que el anterior no concluyo. Amijai vio necesario esta alianza, pues la guerra no iba por buen camino para los suyos, de seguir dicho rumbo, el exterminio los alcanzaría finalmente.



La alianza entre Muahjadat y Alshabhala se forma de manera oficial, el sultán Medjath III tras enterarse de tal noticia, en colera, moviliza a la mayor parte de su ejercito hacia ellos para erradicar a todos y tomar las tierras. El reino de Learis no solo se encontraba luchando contra Alshabhala, sino también en aquel entonces contra otros dos reinos a la vez. Pero Alshabhala, fue la mayor inversión bélica de Medjath III, en secreto mando exploradores a estas tierras y descubrió fuentes de minerales tanto mágicos como de metales sin explotar aun, grandes porciones de tierras fértiles en oasis para el idóneo cultivo, además de que se planteó hacer uso de la salida mar de dichas tierras, como una iniciativa para surcar los mares en busca de islas habitables para expandir aún más su dominio.



A este conflicto se le conoce como “La insurgencia del comandante” en el reino de Learis, mientras que en Quíatar es llamado “El levantamiento del reinado de los desdichados”. Buena parte de los soldados que formaban parte de las fuerzas de Muahjadat, guardaban en lo más profundo de su corazón, un odio sin igual hacia el propio reino de Learis o su gobernante, pues eran o los descendientes de padres forzados a “servir” de manera incondicional e inhumana a su nación o niños secuestrados de padres asesinados de poblados asaltados, para luego ser moldeados en rigurosos entrenamientos que formasen a un guerrero más en las filas. De esa manera el líder comandante recluto en secreto una leal fuerza bajo su mando.



¿Como se desenvolvió esta guerra?: La lucha dio inicio en el año 823 y finalizo en 825 con la victoria de la alianza entre los hombres de Muahjadat y la tribu Qusatjiat. Aunque al principio las fuerzas del sultán Medjath III llevaban la ventaja con un abrumador número y mejor equipados con maquinaria de asedio como magos capacitados de combate, lo cierto es que el “milagro Yuzquell” jugo un papel fundamental en el conflicto.



Durante la lucha entre el año 820 al 823 de Muahjadat contra la tribu Qusatjiat, se llego a utilizar un 65% de las reservas del “milagro Yuzquell”, dejando ese 35% para utilizarse en la guerra con las fuerzas del sultán Medjath III. El contar con una medicina que permitiera recuperar al instante las heridas y energías de combatientes, les dio una considerable ventaja a los soldados bajo el mando del comandante insurgente, además de que ellos le enseñaron a luchar a los Qusatjiat, también a crear maquinaria de asedio y otros artilugios de combate semejantes gracias al conocimiento aportado por ingenieros en el bando de Muahjadat.



¿Qué consecuencias se desenvolvieron tras finalizar este conflicto?: Fueron varias, y enumeradas son…



1) La derrota le costó al sultán Medjath III más de la mitad de sus mejores tropas, viéndose obligado a retirar todas sus fuerzas de invasión apostadas en los dos reinos, por temor a una represalia del enemigo (alianza Muahjadat y Qusatjiat), dando marchas atrás a toda su campaña de expansionismo. El reino de Learis perdió aquel prestigio militar de gran renombre que tuvo, y permaneció fuertemente a la defensiva por los siguientes siglos.



2) Tras 5 años de guerra consecutivos, la población de los Qusatjiat perdió un 70% de su gente, aunque con la victoria llevada a cabo contra el reino de Learis, la escasez de guerreros capacitados les hacía totalmente vulnerable a la aniquilación si otro conflicto contra ellos se produce. El “acuerdo Duna” se establece, permitiendo a que Muahjadat y sus hombres se instalaran en las tierras de Alshabhala como su nuevo hogar, de esa manera los Qusatjiat contarían con la protección necesaria para su pueblo.



3) El “acuerdo Duna” le hace entrega a Muahjadat y sus hombres tierras propias, estableciendo por ende una ciudad en las destruidas ruinas de lo que alguna vez fue la capital de Alshabhala, los Qusatjiat por alguna razón, se negaron a volver a dicho sitio tras la perdida de su Dalhani en dicho sitio. El comandante tras reconstruirla bautiza la ciudad erigida bajo el nombre de “Nueva Alshabhala”, fundándose de manera oficial el reino de Quíatar, coronándose él como el sultán que la dirige, Muahjadat Barhte Kalize, el reinado del linaje Kalize nace.



4) Con la derrota del reino de Learis en “El levantamiento del reinado de los desdichados”, esto lleva a que aldeanos con recelos y rencor hacia el sultán Medjath III y su gente que estaban apostados en sus tierras, deserten de dicha nación para emprender una nueva vida al recién fundado reino de Quíatar. Aunque el sultán Medjath III tomo medidas para evitar que más de sus habitantes huyeran, era demasiado tarde, el reino de Quíatar tuvo un crecimiento magistral tras dicho evento.



5) Con el pasar de los siglos, la población del reino de Quíatar crece y en consecuencia se extiende la demografía de las tierras de dicha nación, iniciando el declive de la relación con los Qusatjiat. La población de la tribu Qusatjiat poco pudo recuperar sus números con el pasar de los siguientes siglos, y ante la enorme crecida de la población de Quíatar, estos comienzan a instalar a su gente en áreas que a futuro iban a ser ocupada por los Qusatjiat cuando su población tuviera la suficiente gente para extenderse.



Aunque el “Acuerdo Duna” establece que parte del reino de Alshabhala es dada a Muahjadat y a sus hombres para que formen su propia nación, con los siglos venideros y el cambio de sultán (del linaje Kalize). Poco a poco, la discordia entre los dos grupos empezó a fomentarse desde este punto, la discrepancia y el racismo por parte de los ciudadanos de Quíatar hacia los Qusatjiat se hizo más notorio conforme su nación crecía, engullendo aun más las tierras de una debilitada tribu Qusatjiat.



Los Qusatjiat tuvieron que aceptar por las malas el resultado de tal camino tomado, el reino de Alshabhala desapareció para siempre cuando los invasores les atacaron, cuando la alianza con Muahjadat se forjo y el reino de Quíatar fue fundada con los siguientes acontecimientos. La antigua gloria de la tribu Qusatjiat jamás volvería.



—Desde la muerte del Dalhani en la guerra sostenido con los invasores del 820 al 823, los Qusatjiat nunca volvieron a tener un nuevo líder que los guiara, algunos alegan que fue en ese punto, que nuestra tribu murió espiritualmente -Fueron las palabras declaras de Hayat.



Todo se torna en completas oscuras, y al abrir parpadear, me encuentro en el amplio salón con las cuatro columnas y el pedestal donde aguardaba el cristalizado corazón de un azul profundo sostenido por raíces que latían. Había vuelto a la realidad, y no observaba la presencia de Hayat en los alrededores, ¿habrá usado toda sus energía para mostrarme sobre la historia de su linaje?. Con el rifle M89SR en mis manos y tras haber obtenido las respuestas a mis interrogantes, me marcho de allí.



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Regrese por el mismo camino del cual provine, la entrada que anteriormente se cerró a voluntad propia, se había abierto nuevamente, subí por los escalones hechos de raíces, lo primero en notar era el amanecer, lo que me dio una clara pista del tiempo que lleve allí adentro. Desde mi perspectiva, sentí que apenas siquiera había pasado media hora (o 40 minutos a lo sumo), cuando en realidad fue mucho más tiempo de lo esperado.



—¿Las respuestas que has obtenido son de tu satisfacción? -Una mujer de larga cabellera turquesa me pregunto.



Adil y Amira estaban allí, todo este tiempo aguardaron esperando mi regreso.



—Si, fueron unas respuestas bastantes… educativa -Opine —Ni History Channel tiene demostraciones tan realistas -Exprese en voz alta con cierto tono bromista.



—¿Hist… quién? -Los dos replicaron confusos.



—Olvídenlo, a todo esto… ya me dio hambre -Manifesté con el rugir de mi estómago.



—Es un buen momento para cenar -Adil comento.



—Vas bien desayunar -Corregí.



—¿Y qué opinión tienes ahora de mi gente y mi linaje? -Pregunto la propietaria.



—Son un imán de muchos… muchos problemas -Con sinceridad respondí –“Aunque si considero mi suerte en los últimos años, no soy quién para decirlo”.



Continuara…



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PERSPECTIVA: Tercera Persona



Una semana después de los eventos anteriormente desembocados…

Encerrada en una habitación a solas, se encontraba una joven mujer con pinta de veinteañera, de unos 180 centímetros de estatura, piel morena, cabello castaño con una cola de caballo y cuya vestimenta era una gruesa túnica marrón con blanco junto a un brazalete metálico dorado adherido a su cuello. Aquella fémina era la señorita Aleab, una fiel sirvienta de Muer Afigad, o al menos eso aparentaba frente al Azim Alnabil.



—Cuanto más lo veo, más cuesta creerlo… pero no hay duda de lo que es esto…



La mujer examinaba un ensuciado objeto cilíndrico pequeño que sostenía con dos dedos de su derecha, aquello la obtuvo en secreto fuera de la mirada del Muhaqdad Alnayits. En la fortaleza Hasr, hallado en el suelo del patio, por reacción enseguida ella lo tomo, y lo escondió en su ropa sin que nadie a su alrededor lo notase.



—Es un casquillo usado… sacrébleu… ¿alguien usa un arma moderna en este mundo? -La mujer con sorpresa reacciono.



Continuara…
 
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CAPITULO 206 RED DE INTELIGENCIA


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Ha transcurrido una semana desde que tuve aquella charla con Hayat Yuzquell…

Pase la mayor parte de los siguientes días rearmando mi inventario de armas en la herrería donde Demici Siagha encanto el brazo metálico que moldee aquí mismo. Me encontraba actualmente aun en dicha herrería, trabajando en la fabricación de más munición, comencé temprano en la mañana apenas el sol salió.



—Bien… otro cargador más listo -Juntándolo al lado de otros creados con anterioridad.



Había creado un considerable surtido de munición para el AK-47, el cual repare hace varios días tras mi desafortunado rencuentro con Livia Archan, no era un daño difícil de arreglar, pero reponer munición lleva su tiempo (más ahora que solo puedo hacerlo con una mano) y también me puse al tanto de crear nuevo armamento. Pronto Adil Salah Ayub entra a lugar con aviso importante, llevaba a la mano una hoja.



—¡Mira esto chico! -El líder de los rebeldes me enseño aquella hoja que sostenía.



Un retrato estaba dibujado en esta, era mi rostro, alguien plasmo mi cara en una hoja con el numero 400.000 abajo, tenia escritura en ella, pero se encontraba en el idioma de estas tierras, el anillo solo podía traducir las voces a mi consciencia, pero no palabras escritas. Sin embargo, no tarde en deducir lo que podría ser esto.



—¿Es esto algún cartel de “se busca” con mi rostro en él?.



—Varios de mis soldados han reportado haber encontrado más de estos pegados en varias poblados -Informo Adil —No hay duda, esto ha sido distribuido en todo el reino de Quíatar, esto solo puede ser obra de Muer Afigad, te han etiquetado como el peor criminal en la historia de esta nación, apodado como "Mensajero del Reino de la Agonía".



—De acuerdo… ¿qué diablos significa “reino de la agonía”? -Pregunte con la duda —Te escuche nombrarlo alguna que otra ocasión, pero… nunca me moleste de preguntar que significaba, hasta ahora.



—El “reino de la agonía” es al lugar al que todas las personas de impuro corazón terminan por llevar una vida de malévolas acciones, un sitio en donde será sometido a crueles torturas, inimaginable sufrimiento, dolor sin fin de angustia física como emocional, será una AGONÍA eterna del cual nunca jamás se podrá escapar -Explico el calvo Qusatjiat.



—Oh, es básicamente el infierno.



—Bueno… si de esa manera lo llaman en tus tierras, sí.



De modo que he sido bautizado como la escoria más grande este reino, algunos encontrarían este hecho algo de alabar al verlo como una forma de adquirir “fama”, pero de mi parte es exasperante a un grado equivalente a una patada en la entrepierna. Aun recuerdo cuando la primera vez en este mundo, me convertí en la amenaza de todo un aquelarre, y ahora, ascendí como una amenaza para toda una nacion.



—“¿Esto no arruinaría mi reputación como aventurero?”.



Los gremios de aventureros hasta donde tengo entendido, están en los tres continentes, desconozco como se manejan en el continente de Sharya y Orianta, pero si este cartel de “se busca” fue creado por una autoridad de este reino, oficialmente soy un “criminal”. No solo bandidos, mercenarios o cazarrecompensas del montón vendrían por mí, para un aventurero, yo sería considerado un “regenerado” (aventurero convertido en criminal).



—Te ves bastante tenso chico, ¿te encuentras bien? -Adil me pregunta con cierta preocupación.



—Mi cabeza ha sido declarada con un valor de casi medio millón de Rubres vivo o muerto, ¿te parece que pueda sentirme de maravilla en este momento? -Dije con un tono furibundo.



—Si, es incomodo al principio, pero luego te acostumbras.



—¿También tienes una recompensa por tu cabeza?.



—De 100 mil Rubres, hace 3 meses subió a esa cifra, antes era 80 mil.



Siendo sincero, no me hace sentir mejor, Adil es buscado por dirigir un grupo de rebeldes guerrilleros que llevan años luchando en oposición contra un gobernante que impone injustas legislaciones sobre la clase social más baja (plebe). Por mi parte, yo apenas llevo, ¿un mes entero y un poco más?, y ya estoy catalogado como una amenaza mucho mayor que el mismo líder de ese grupo rebelde, ¿cómo no podría sentirme frustrado de todo esto?.



De repente la puerta es golpeada, abriéndose para entrar Crok, el joven amazonas de brazos fornidos, 185 de altura y cabellera negra, pero al ver que la sala se encuentra ocupada por Adil y yo, se disculpa y asegura volver después, pues quería charlar conmigo de algo importante.



—No entiendo lo que dice, ¿es algo urgente? -Adil pregunta.



—Dice que quiere hablar algo conmigo, pero no hay apuro, lo hará una vez terminemos tu y yo -Le aclare.



Dado a que soy el único de los tres Ghrayb (Riha, Crok y yo) que porta un anillo concebido como un artefacto mágico dotado de la habilidad de hablar y entender la lengua de los habitantes de este reino. Para la Lupian y el hombre amazona, la barrera de idiomas les impedían establecer una conversación decente con los locales, teniendo en algunos casos hablar por ellos.



—No es necesario que espere, ya te he avisado lo que importa -Me habla en referente al cartel de “se busca” a mi nombre —He de volver con Arpue Asa Hablu, finalmente es el día.



—Es cierto, es hoy, ¿verdad?.



Hoy activara el “Red Dasmo”, un conjunto de espíritus de la arena que se utilizaran para espiar al enemigo y brindar información de sus movimientos a la causa de los rebeldes, Arpue durante todos estos días, ha estado “preparando” un objeto el cual es la “llave” para despertar dichos entes. Para que se tome tanto tiempo, debo creer que tantas molestias valdrá la pena, pero si algo me ha enseñado la historia militar de mi mundo natal, es que una red de inteligencia militar ha jugado papeles cruciales en un sinfín de conflictos bélicos de grandes o pequeñas escalas. Por lo que contar con espías incorpóreos de nuestros lados, seria sin duda una ventaja valiosa.



—Los dejare a solas entonces, te avisare cuando Arpue esté listo para despertar el “Red Dasmo”.



Tras aquellas palabras, Adil se despide y Crok entra a la herrería, tomando asiento, lo que prometía una charla no corta y con cierta relevancia.



—Entonces… ¿estas creando cargadores para esa AK-47?... -Crok pregunto.



—Si.



—Pareces estar dotándote de bastante munición para ese rifle de asalto.



—Nunca viene mal la cantidad.



—Cierto… entonces… ¿estas fabricando alguna otra cosa aparte?.



Sentí en cierta forma una pena ajena por la manera en que Crok trataba de platicar conmigo para dar en el tema principal que le importaba, así que, dado que el Trotamundos yanqui iba de ramas en ramas para dar con dicha charla, yo preferí ser directo.



—Crok, si quieres un arma de fuego, solo dime de una maldita vez, ¿de acuerdo? -Le declare de mi parte.



—Ah… ok, solo no quería ser grosero o sonar pretencioso con un pedido como ese, no creo que vayas dándole de tus armas a cualquier, ¿o sí? -Fue el argumento del hombre amazona.



Razón no le faltaba, ¿cuántas personas en Avalia han tenido acceso a mis armas de fuego?, aparte de Allum, Riha y Einquel (el elfo oscuro), la única persona a quien le hice entrega de tales creaciones, fue a mi madre (Marian Drayt). Pues le habría creado un arma de uso personal para su defensa personal, hacer algo así es sumamente arriesgado, porque existe el riesgo de que alguien o una fuerza considerable invada el aquelarre Wicau y se haga con dicho objeto. Pero siendo esa persona la madre que nunca tuve, una “familia” preciada, era difícil no buscar manera de protegerla, cuando las emociones intervienen, es inevitable actuar yendo contra todo lo razonal.



—Estas de suerte -Le comunique al Trotamundos americano.



Del cinturón de cuero equipado con numerosos bolsillos, tome de uno de ellos dos canicas de metal en especial, al retornarlas a su forma y aspecto original, obtengo de estas una pistola M1911 y un fusil M16.



—¡Estas armas! -Exclama el hombre amazona quedando totalmente anonadado como maravillado a la vez.



Toco ambas y experimento una cálida sensación se nostalgia, pues no seria de extrañar, dado a que estas dos armas de fuego tienen algo fuertemente en común, son originadas de Estados Unidos y tienen un reconocimiento emblemático en dicha nación a lo largo de su historia nacional. La pistola data con un historial desde la primera guerra mundial, mientras que el fusil desde la guerra fría.



—Hice lo posible para recrear las versiones más actualizadas, aunque debo aclarar que no se comparar a las versiones “actuales” de tu época, por lo que…



—¡Muchísimas gracias, señor! -Crok se puso firme y realizo el saludo militar expresando su gratitud.



Su rostro delataba el gran regocijo que sentía, quizás sería exagerado decir que hasta les daba deseos de llorar de felicidad, podría ser que estas dos armas, sea lo más cercano que le recuerde a su hogar natal. Le entregue varios cargadores respectivos de cada una de las dos, y también le hice entrega de una tercera arma, un cuchillo de diseño militar (siendo el más fácil de producir de todo el pack que le entregue).



En cuanto a Riha, actualice su arsenal de acuerdo a sus especificaciones, la Lupian había alcanzado un talento nato para empuñar dos pistolas a la vez y disparar con una moderada efectividad. Ya utilizaba una Beretta 92 de 9mm, por lo que le hice una segunda pistola del mismo modelo, además de llevar una tercera del tipo Desert Eagle calibre 50, esta ultima solo para utilizarse contra enemigos más “pesados”.



En cuanto a mí, además de reparar el AK-47 y crear más munición de dicha arma, también fabriqué más para el rifle M89SR y cartuchos para la escopeta Tavor AS12, pues la razón de fabricar esta ultima es como contramedida ante magos cuyos poderes se basen en utilizar el bioma predominante de este reino (la arena). Por supuesto, me fabrique otra arma aparte, uno que me brindara una potencia de fuego de nivel “medio” de manera continua, superando a la propia AK-47 en ese aspecto, pero solo debía ser utilizado en casos urgentes, pues su munición es la más “costosa” y tediosa de fabricar.



__________________________________________________________________​



Para el mediodía, Arpue comunico a Adil y Amira de que los preparativos estaban finalizados, un numero de reducidas personas nos dirigimos hacia los limite de la selva, dando con las arenas del desierto que le rodeaba. Arpue, uno de los 10 miembros del “Consejo de la duna”, la primera vez que lo vimos, era un hombre canoso de pelo desordenado, que yacía golpeado, encadenado y con una notoria falta nutricional que relucía en su delgado cuerpo en aquella vez. Su estancia en el “El corazón del Oasis”, le ha permitido recuperar su voluminoso estómago, sanar las lesiones menores y ordenar su corta cabellera canosa.



—El “sello” del Red Damos está listo para ser removido -Afirmo Arpue.



En sus manos sostenía un papiro hecho de oro, una joya con la imagen del sol se hallaba en el centro adherida al objeto en cuestión, esa misma joya de repente emite un aura amarillenta, para luego envolverse en fuego y desaparecer. Acto seguido el papiro se abre, moviéndose con las propiedades de un papel, a pesar de estar hecho de oro, un tipo valioso de metal, ¿cómo era posible?, todo es cuestión de mera magia. El interior del papiro abierto no contenía nada escrito, estaba completamente vacía de letras o palabras alguna.



—Uno de los requisitos para romper el “sello del sol”, es que precisa energía que obtiene a través del sol de nuestro reino -Aclaro Arpue —Le toma varios días recolectar la energía necesaria para iniciar el procedimiento para remover uno de sus “candados”.



Era fácil intuir que ese papiro de oro contenía el tal “Red Damos” sellado en su interior, los procedimientos para retirar dicho sello, involucra hacer desaparecer aquella joya con la ayuda de la luz solar. Sin embargo, cuando Arpue dijo “uno de los requisitos”, dejo en claro que aún quedaba otro “candado” pendiente.



—Con el sello del sol removido, solo queda remover el “sello de la pluma” -Aseguro Arpue.



Le pidió a uno de los presentes el sostener un momento el papiro, Arpue con sus manos libres las junta y comienza a hablar en voz baja como si fuera un gesto de oración, pero luego una luz se emite en sus palmas unidas. Al separar sus manos, deja flotando en el aire la presencia de una luz dorada con el tamaño de un puño humano, Arpue entonces con una de sus palmas toca dicha luz y de esta surge hacia dicha mano una pluma de escribir hecha de plata.



La luz invocada entonces desaparece, según el propio Arpue, aquella luz dorada era su habilidad especial como mago, contaba con un “almacén personal”, una habilidad mágica considerable si no fuera que el limite de objetos que puede guardar es solo de 5 máximo, solo pueden ser objetos inanimados y su tamaño no debe exceder al de una persona adulta. Todo este tiempo, oculto en ese almacén personal aquel papiro de oro que contenía al Red Damos en su interior, dejar que Muer Afigad y los suyos se hicieran con tal posesión, hubiese marcado el fin de los rebeldes y la victoria absoluta de la política Afigad.



Llevo la pluma de escribir de plata hacia el papiro, al hacer contacto, la pluma es envuelta en mana y desaparece, a continuación, palabras surgen mágicamente sobre blanco papiro, llenándose aquel espacio vacío de inscripciones en el idioma loca de este reino (que no podía leer).



—“Por la voluntad del sultán, por la prosperidad del reino y la seguridad de su gente, yo invoco su ayuda” -Fueron las palabras citadas por Arpue.



Todo el pergamino de oro se envuelve en mana, y pronto comienza a desaparecer, pero las palabras escritas en esta, salen del objeto y flotan en el aire alrededor de Arpue. Cuando el papiro desapareció por completo, las palabras flotantes se movilizaron y hundieron en las arenas del desierto.



—El Red Damos ha sido liberado…



Una gran concentración de magia surge en la arena, concretamente en donde aquellas palabras flotantes se introdujeron, pequeños remolinos surgen en dicha área y acto seguido, los remolinos adoptan la forma de una docena de humanoides incorpóreos carentes de rostro, ropa o parte inferior del cuerpo. Lucían como fantasmas hechos de arena, pero era más que obvio que dichas partículas arenosas que le componían, estaban formadas por una considerable concentración de mana.



El número de espíritus pronto se incrementa llegando a casi 50, Arpue pronto les emitió su orden principal, “Vigilar al enemigo, observar sus planes e informar”, ante tal orden los espíritus desaparecen fundiéndose con la arena del desierto y movilizándose sigilosamente. Con esto, la “red de inteligencia Rebelde” ha sido activada, aunque el “Red Demos” parezca un instrumento mágico de espionaje excepcional, tiene sus límites.



Solo pueden operar en terreno del “reino de Quíatar” (pues están vinculados a las tierras de dicha nación), solo una persona enlazada al “Red Demos” puede operar a dichos espíritus, así como darles ordenes y comunicarse con ellos (el actual usuario que maneja dichos espíritus es “Arpue Asa Hablu”). El Red Demos cada séptimo día, permanecerá “inactivo” por 24 horas, al parecer durante ese periodo de inactividad, los espíritus recuperan fuerzas para volver a estar operativos en los siguientes 6 días.



Ahora solo restaba esperar, quizás 1 o 2 días, eventualmente el Red Demos volverá con información que Arpue recibirá y luego notificara a Adil, quien a su vez nos comunicara al resto en detalle dicho informe.



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PERSPECTIVA: Tercera Persona



24 horas después del despertar del “Red Demos”, llega el primer informe, se ha avistado la presencia de concentraciones de fuerzas militares en torno a las zonas en donde se aplican la política de Muer Afigad han sido avistado. No seria extraño, de no ser que el nivel de patrullaje como número de soldados observados es más elevado de lo normal.



Se llego a la conclusión de que la muerte del Muhaqdad Yusuf Ahja Zad´tyk desato la preocupación de Muer Afigad y su contramedida, fue aumentar la actividad de las fuerzas armadas bajo su mando. Numerosos campamentos se han montado en Oasis cercanos en los alrededores del desierto, que se usan generalmente como puntos de descanso para viajeros, comerciantes o aventureros, ect.



Se estima que las fuerzas de Muer Afigad son dirigidas por el Muhaqdad Alnayits (alias “el investigador”), poblados y ciudades en las áreas donde predomina la política Afigad, ya se siente en el área la presión militar. Con el imponer de toques de queda tras caer la noche, inconformando a los plebeyos que sin opciones deben soportar tales medidas, los rebeldes apostados en esas zonas allí notificaron de ello a su líder Adil mediante mensajeros leales que eran mercaderes.



Pero no era todo, poco a poco las fuerzas de Muer Afigad han estado hostigando a todo aquellos que le llevan la contrario en los más mínimo, acusándoles de confabular con los rebeldes y siendo arrestados en el proceso. Los territorios se estaban fortaleciendo militarmente, los rebeldes apenas podían actuar, un pequeño asentamiento de explorares rebeldes ocultos en un oasis, fue descubierto y todos sus miembros (un grupo de 7 personas) fueron ejecutados, se intento capturar a algunos con vida, pero sin éxito alguno.



Los patrullajes están extendiendo su “zona de búsqueda”, del cual el “Corazón del Oasis” estaba en dicha área donde la política Afigad predominaba, en cuestión de tiempo, varios cuarteles rebeldes podrían ser descubierto. Más aún, si el Muhaqdad Alnayits estaba al mando de tal operación para erradicar a los rebeldes, las posibilidades de que Amira sea descubierta como tal, eran altas. Se debía evitar que estas patrullas se acercaran al Corazón del Oasis, la respuesta de los rebeldes ante tal amenaza no se tardo en llevar a cabo.



Dos después del informe del Red Damos – En un Oasis ubicado a 30 kilómetros al noroeste del “corazón del oasis” - 0900 horas…



El plan era atacar puestos militares levantados por las fuerzas armadas de Afigad en los oasis, eliminar a las fuerzas concentradas y tomar todo su botín, en simples términos, consistía en desgastar los recursos del oponente a través de asaltos de guerrillas. A través del Red Demos, estarían informados sobre cual puesto concentraría la menor cantidad de tropas y elegir el más idónea para asaltar.



Por supuesto, aquí entra otro factor indispensable en el plan, con el fin de evitar arriesgar innecesariamente a guerreros rebeldes a asaltar a dichos puestos militares, Rozuel Drayt desempeñaría un papel crucial en la operación de guerrilla. El rifle francotirador M89SR, que contaba con un alcance efectivo de 1000 metros como un silenciador equipado, era capaz de eliminar con discreción a los soldados enemigos apostados en esta.



El puesto militar levantado en aquel Oasis, se había erigido hace casi solo medio día, 30 soldados se encontraban apostada en dicha ubicación, estaban esperando refuerzos que llegarían pasado el día. Cuando los refuerzos llegasen, se estima que dicho puesto estará conformado por un numero de 60 a 80 soldados, y los patrullajes como labores de búsqueda de actividad rebelde, se llevaran a cabo.



El objetivo entonces consistía en eliminar a los 30 soldados presentes en dicho puesto militar, antes de que los refuerzos lleguen, luego se notificara mediante un espírano, a un grupo cercano de rebeldes apostados a 5 kilómetros de la ubicación, preparados con carretas y camellos, para saquear todos los recursos del puesto.



Escondidos cuerpos a tierra sobre la vegetación del propio Oasis, se encontraban Riha, Crok, Rozuel y dos hombres al servicio de los rebeldes (uno de ellos con el espírano destinado a notificar a los rebeldes cercanos). El trio de Ghrayb vestían acordemente a la comodidad con las armas de fuego que tenían consigo.



Rozuel seguía utilizando la camisa gris de mangas, en conjunto con un pantalón largo y un cinturón de cuero equipado con numerosos bolsillos en donde albergaba sus creaciones. Riha llevaba encima una camisa corta marrón que dejaba su vientre con pelaje al descubierto, junto a un pantalón largo del mismo color y en su cintura portaba un cinturón con sus numerosos bolsillos equipados. Cargaba dos pistolas Beretta 92 en cada lado de su cintura y una Desert Eagle en la parte trasera.



Crok por su parte, llevaba una camisa de mangas largas forrada con varios bolsillos en este, dándole el aspecto de un chaleco táctico, en conjunto con un pantalón del mismo color y un cinturón en donde albergaba la pistola de un lado y el cuchillo en el otro. Cargaba el M16 en la espalda con la ayuda de un portafusil hecho de cuero, y como extra, un intento de “casco” hecho de tela, su vestimenta concordaba con el terreno arenoso, dándole un cierto grado de camuflaje con este.



Aunque Crok contaba con autentica experiencia militar, Rozuel fue quien llevo a cabo el trabajo de utilizar el rifle M89SR y eliminar a los soldados apostados en el puesto, no era por cuestión de seguridad o confianza que no le dejaba dicha labor al autentico soldado experimentado. Debía mantener firme sus habilidades con el rifle francotirador, afinar su manejo con dicha arma, generalmente Allum era quien tomaba el rol del tirador a larga distancia, pero en su ausencia, debía él ocupar su lugar para mejorar en el transcurso sus dotes con dicho rol.



Aunque Crok tenia conocimientos y entrenamiento con armas como un rifle francotirador, lo cierto es que no era un combatiente 100% adiestrados a empuñar armas de larga distancia, la mayor parte de su entrenamiento militar esta enfocado en desempeñar mayor efectividad con el rifle de asalto. El Trotamundos americano con un telescopio a mano, guiaba la mira del esper, indicándole el mejor momento para disparar.



El puesto carecía de toda medida para lidiar contra un francotirador moderno, las dos torres de vigilancia erigidas pobremente con estructuras de madera, fueron los primeros en ser eliminados. Gracias al silenciador equipado en el rifle, la mayor parte del ruido es suprimido, y los soldados enemigos son incapaces de oír la melodía fatal que los abatía uno a uno.



Solo restaban tres más, que yacían dentro de tiendas, cuando estos finalmente salieron, el trio de soldados quedaron perplejos y horrorizados al descubrir que sus compañeros de armas habían sido eliminados, pero el verdadero terror de su angustia, era el silencio total con el que fueron masacrados. Con sus armas desenfundas, dos avanzaron lentamente mientras el tercero les cubría las espaldas, en ese instante, aquel compañero en su retaguardia cae al suelo.



Los dos voltearon, solo para descubrir que aquel soldado tenia un notable agujero en el pecho que fácilmente atravesó su armadura de hierro, un segundo recibe un tiro en la nuca quedando agonizando y en eventual estado moribundo. El ultimo, entro en pánico y opto por huir del puesto, pero recibe un disparo en la espalda que le hace perder el equilibrio y dejarle una herida incapaz de ponerse de pie. Aun consciente, el enemigo a pesar de haber recibido un daño serio, ninguno de sus órganos vitales fue lastimado, aun herido y con el escurrir sangre de su lesión, intento huir arrastrándose, solo para recibir otro disparo, justo en la cabeza.



—Blanco abatido, zona despejada -Afirmo Crok.



—El puesto ha sido asegurado, notifique al resto de los rebeldes, para que traigan las carretas y tomen todo lo que tenga el puesto -Rozuel le ordeno al rebelde a su lado.



—¡Enseguida! -El hombre acata la orden.



Pero sin saberlo, a sus espaldas, acechaba un hombre vestido con un ropaje defensivo ligero hecho de cuero endurecido con turbante y quien se acercaba con gran destreza felina a pasos silenciosos hacia ellos. En sus manos empuñaba dos dagas curvadas imbuidas en magia, las hojas eran ponzoñosas, a pesar de ser hostil ante los cinco que tenia en frente. Toda su atención estaba enfocada mayormente en un objetivo especifico, Rozuel Drayt.



Continuara…
 
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CAPITULO 207 PELOTÓN GHRAYB


PERSPECTIVA: Tercera Persona



Con la erradicación del puesto militar recientemente levantado de las fuerzas armadas de Muer Afigad, un misterioso agresor de sigilosas habilidades, se acercaba al trio de ghrayb y los dos hombres de Adil. Oculto entre el follaje de la vegetación abundante en los alrededores del oasis, yacía a 9 metros a espaldas de ellos, en sus manos empuñaba dos dagas curvadas imbuidas en magia de veneno.



El agresor era un hombre humano que vestía un ropaje defensivo ligero hecho de cuero endurecido con turbante, a pesar de los cinco en frente de él eran sus enemigos, lo cierto es que sus ojos estaban enfocados en un objetivo principal: Rozuel Drayt.



—“Es el ghrayb, no hay duda” -Pensó el sigiloso agresor.



Lentamente empezó a acercarse con sus dagas en alto, apuntando a la cabeza del Esper para quitársela y llevarla consigo, aquello era su cometido principal.



—¡ALTO AHÍ!...



Una voz exclamo a todo pulmón, el agresor no había comprendido el significado de aquella orden declarada, dado que se había hecho en un idioma extranjero y la responsable de pronunciarla, era Riha Sharpsteel.



—¿En serio pensaste que no sentiría el aroma del metal de tus dagas? -Una Lupian de fría mirada le pregunto —Huelo magia en esas armas…



A pesar de no entender las palabras de la semihumana, él sabia que había sido descubierto por ella, el resto no tardo en darse vuelta y estar ante la atenta mirada de los cincos.



—¿Un asesino? -Uno de los hombres de Adil pregunto.



—Eso parece… -El segundo secundo.



El presunto “asesino” a pesar de haber sido descubierto, disipa las dudas y los nervios que le envuelven, fortaleciendo su cuerpo con magia y arremetiendo con sus dagas apuntando a Rozuel Drayt. El trio de ghrayb los tenía en la mira de sus armas de fuego, pero el desconocimiento de tales artefactos del agresor, le llevo a las consecuencias.



¡BANG!



Fue un disparo rápido de una de las Beretta 92 de la Lupian, la bala acertó con habilidosa precisión en la yugular del presunto “asesino”, quien, tras recibir tal proyectil, cesa sus pasos y suelta sus dagas curvadas. Con ambas manos cubre la herida intentando evitar la considerable perdida de sangre, pero en vano era, la sangre se escurría por sus manos e incluso por su boca.



Inevitablemente el presunto asesino muere maldiciendo su suerte en el ultimo segundo con palabras inentendibles, cuando todo parece haber acabado, de entre el follaje, a tres metros a espaldas del fallecido agresor de dagas, dos hostiles más surgen. Un hombre de constitución fornida y armadura de hierro que llevaba un sable pesado a dos manos, y el segundo era una arquera de protecciones livianas, cuyo arco estaba hecho de metal y sus flechas de punta de hierro potenciado con magia.



La arquera recibe de lleno sobre su cabeza, tres balas de AK-47, siendo violentamente expulsada hacia atrás y abatida, mientras que el guerrero fornido del sable pesado, recibe dos disparos de un M16 en el pecho, sobre la zona cardiaca. Curiosamente, Crok realizo los disparos en la denominada “posición de rodillas”, que consistía sentarse sobre el talón de su pie derecho, con la pierna izquierda extendida al frente y elevada para proporcionar apoyo al brazo izquierdo sobre la rodilla, reflejando su nato talento con el fusil.



Tanto la arquera y el guerrero del sable mueren tras recibir tales daños críticos, el trio de Ghrayb y los hombres de Adil, se acercan a verificar sus cuerpos y tratar de indagar su verdadera identidad.



—“Están bastante bien armados para ser bandidos… y si fueran asesinos, ningún asesino con el sentido común de uno, se lanzaría a un asalto directo como esos dos últimos” -Dedujo el esper en sus pensamientos.



El agresor de la daga, llevaba consigo algunas bombas mágicas de humo arrojadizas en bolsas adheridas en la parte de la cintura de su vestimenta, el guerrero del sable pesado llevaba consigo unas pociones alquímicas bebibles (quizás con propósitos curativos o acelerar la recuperación de fatiga) y la arquera tenia un pequeño surtido de flechas mágicas elementales como ponzoñosa, la que planeaba utilizar era una con veneno.



—El arco y la espada de esos tipos, huelo magia en ella, al igual que en la armadura de hierro -Revela la Lupian.



Las Lupian tenían cualidades excepcionales únicas para sentir el aroma de objetos hechos de metal, y si estos están imbuidos con alguna magia, también lo notaran en el acto tras sentir el olor de dicho objeto en cuestión. Pronto las respuestas sobre la identidad de aquellos tres atacantes, no se tardo en contestar por si sola.



Sobre el cuerpo de cada uno de los fallecidos atacantes, se manifiesta un círculo que sobresale de su vestimenta, del agresor de las dagas curvadas tal circulo surge en su brazo izquierdo, del guerrero del sable pesado en su hombro y la arquera manifiesta el suyo en la pierna derecha. Estos círculos mostraban un pequeño cuadro con el retrato de sus caras en este (como un carnet de identificación) y debajo de tales retratos, un numero en grande estaba marcado en cada uno.



Agresor de las dagas: Numero 4



Guerrero del sable pesado: Numero 4



Arquera: Numero 3.



—No son bandidos o asesinos… ¡son aventureros! -Rozuel los reconoce de inmediato.



Aquello era la “marca del aventurero”, una forma de plasmar mágicamente la identificación legal de un aventurero en este mundo, los números determinan el rango de estos y al morir un aventurero, las marcas se manifestarán unos segundos para luego disiparse del cuerpo del fallecido desapareciendo todo rastro de este. Este último mecanismo, se creó con el propósito de evitar que alguien quisiera apoderarse de una “marca del aventurero” de un aventurero que ha muerto, con intenciones ilícitas, como intentar replicarlo.



—¿Aventureros?, ¿no son esas personas que hacen trabajos peligrosos como buscar ingredientes exóticos, subyugar monstros o bandidos e incluso ser escoltas? -Pregunto un Crok con cierto interés.



—Pues sí, de hecho, Rozuel y yo, somos aventureros -Riha afirma tal hecho.



—Entonces, si son aventureros, y esos tres que nos atacaron también lo son… ¿parte del oficio de los aventureros es asaltar a otros como ellos? -Un confundido Crok pregunto.



—Es a mi a quien buscan en realidad -Rozuel aclaro.



Los hombres de Adil estaban ya al tanto de la recompensa en torno a la cabeza de Rozuel, pero la Lupian y el Trotamundos americano, eran totalmente ignorantes de esa información. Roz les dio un repaso rápido sobre el tema.



—Entonces, ¿hay una recompensa como cerca de medio millón sobre ti y te buscan bajo el apodo de "Mensajero del Reino de la Agonía"? -Fue la interrogante de Crok.



—Si, francamente eso lo resume.



—¿Qué es “Reino de la Agonía"?.



—Es un lugar al que en este reino llaman así, a un sitio donde van los chicos malos al morir.



—Oh, como el infierno.



—Chicos, siento interrumpir, pero tenemos compañía y no parece de las amistosas… -Advirtió la Lupian.



En una dirección en específico, parado en las arenas del desierto, se había avistado la presencia de un individuo de túnicas con un turbante en la cabeza, su rostro revelaba ser de un hombre con barba corta en sus 30, su ojo izquierdo yacía completamente en blanco. El hombre desde la distancia, mirada fijamente a los cinco, pero el esper tenia la fuerte corazonada de que dicha mirada, estaba centrado en uno de ellos específicamente (y él sabía quién era).



—Luce simpático -Hablo sarcásticamente Crok.



—Tanto como una puñalada en la mano -Rozuel le siguió la corriente.



—Si es un enemigo, deberíamos acabar con él cuanto antes -La Lupian aconsejo.



—Es solo uno, podemos fácilmente lidiar contra uno.



Pronto el suelo en torno en las cercanas del hombre de túnica comienza a temblar, surgiendo bajo las arenas, la presencia de cuatro escarabajos del tamaño de elefantes, que habían excavado desde las profundidades del desértico bioma. La parte trasera de estos insectos exóticos se abren y salen de ellos, numerosos grupos de personas, los escarabajos pronto desaparecen en forma de partículas de mana, revelando su naturaleza como seres invocados.



Pronto aquel solitario hombre de túnica del principio, se encontraba en compañía de docenas de personas, desde humanos hasta semihumanos (Anubian, Kamodos y Enanos). Todos equipados desde armadura de cuero endurecido, de hierro, algunos con petos hechos de acero, armados con espadas, lanzas, arcos, ballestas, ect. Eran en sí, un grupo armado y limitadamente organizado, no se tardo en intuir que podrían tratarse de más aventureros.



—¿Nunca te dijeron alguna vez que nunca hables de más? -Rozuel le pregunto.



—Mmm… a veces -Contesto un apenado Crok.



El hombre de túnica quien estaba más al frente de todos ellos, se erigía como el líder del grupo, este levanto su dedo y señalo en dirección hacia los cinco, más concretamente, hacia Rozuel Drayt.



—"Mensajero del Reino de la Agonía" -Fueron las palabras pronunciadas por el hombre de la túnica.



Con tal declaración, confirmaron su pertenecían al gremio de aventureros, incluso los mismos aventureros tienen como labor el cazar criminales o personas buscadas, dado al precio fijado en el esper, la tentación era demasiado para todos ellos y la caza dio inicio.



—¡No soy un maldito criminal!, ¡esa orden de búsqueda un error!, ¡la dio un noble bastardo corrupto con aires de grandeza a quien le estoy arruinando sus malvados planes! -Dijo el esper Trotamundos en su defensa.



—Esto no es un error… -Declaro el hombre de la túnica con un cartel de busca de Rozuel en la mano y señalando el numero “400.000” de este.



Los aventureros como él, solo apuntaban por el dinero, sin importar el contexto de las circunstancias que llevaron al esper a convertirse en alguien buscado en tal nación, los aventureros solo irán por lo que más les importa, aquello que llene sus bolsillos de fortuna.



—Hasta aquí llego la solución diplomática -Expuso Rozuel —Plan B, será a las armas.



—El que mejor conozco -Opino Crok con su M16 en manos.



El hombre de la túnica levanta en alto su mano derecha con la palma abierta y luego la cierra haciendo un puño con esta, tal gesto hace que los aventureros a sus espaldas desenfunden sus armas a distancia. Desde arcos, ballestas, bastones mágicos con piedras mágicas elementales o cristales de mana y la manifestación se círculos mágicos que cargaban ataques concentrados de magia a distancia, todos apuntando a la posición de los cincos. Se calculaba unos 60 atacantes a distancia.



—¡Nos mataran!... ¡es imposible que sobrevivamos a tal considerable lluvia de proyectiles!... -Exclamo uno de los hombres de Adil cayendo de espalda al suelo en un estado de pánico.



—Incluso los que usan arcos o ballestas, utilizan magia en sus flechas y virotes -Dedujo una preocupada Riha.



—Ah… Rozuel, dime que tienes un plan -Un nervioso Crok imploro por una solución.



Rozuel en silencio toma una canica de uno los bolsillos de su cinturón de cuero, y se movió unos pasos adelante colocándola en el suelo. El hombre de la túnica baja su puño apuntando con esta al esper y abre su mano señalándole con el dedo índice.



—¡Ataquen! -Declaro a todo pulmón el hombre de la túnica y los aventureros a sus espaldas desencadenaron una lluvia intensa de muerte sobre los cinco.



Rozuel manifiesta su poder ESP en la canica haciendo que retorna a su estado original, pronto se erige una pared metálica de 4 metros de largo y 2 metros y medio de ancho, con una parte en la parte superior que hacia de techo. Sobre los costados se forman una pared de medio metro de ancho para proteger los flancos izquierdos y derechos, teniendo la misma altura de 4 metros.



—¡Todos a cubierto! -Exclamo Rozuel a los cinco.



A pesar de que el resto queda anonado ante tal pieza defensiva levantada en un instante, responden a la orden al instante y se resguardan en la estructura invocada por el esper. Esta recibe los 60 impactos de los atacantes a distancia, desde flechas, virotes y proyectiles elementales como ponzoñosos, el resultado, solo dejaron como daño abolladuras menores.



—“Como se esperaba de mi “Escudo Búnker”, resulto ser un éxito en la práctica” -Resalto en sus pensamientos el esper.



“Escudo Búnker” seria considerado una forma avanzada de “Barrera Metallix”, ofreciendo una mayor protección blindada de cobertura invocable, las gruesas paredes están compuestas de tres duras capas modificadas con el máximo endurecimiento que el poder ESP de Rozuel Drayt puede brindar. Su capacidad defensiva fue diseñada para resistir y absorber un impacto directo del poder de penetración de un rifle antimaterial calibre 12,7. Su diseño esta hecho únicamente para brindar protección y cobertura a ataques de frente, dejando la parte trasera totalmente expuesta.



Su creación llevo varios días con extenuantes y tediosos labores de horas seguidas, siendo una pieza producida con mucho esmero, también se encuentra el hecho de que, debido a su tamaño, comprimir tal objeto defensivo también es un defecto. A pesar de que la habilidad de Rozuel le permite convertir objetos de metal en canicas fácilmente transportables, cuyo peso también se comprime (reduce considerablemente), hay limitaciones a considerar.



Aunque tuviera una casa gigantesca hecha totalmente de metal, no podría comprimir en una canica tal estructura metálica, en cuanto al otro inconveniente, es el tiempo que se toma para convertir tal objeto en una canica. Cuando se trata de retornarlo a su forma normal, tal fenómeno se hace al instante, pero cuando se trata de convertirlo en una canica, toma su tiempo dependiendo de la cantidad de metal que reduce en tal tamaño (además de agregar la reducción del peso de este). Dicho esto, el “Escudo Búnker” puede ser invocado se madera inmediata, pero toma entre 15 a 20 minutos el comprimirlo en su forma de canica.



—¡Diablos amigo, es increíble! -Hablo un abrumado como a la vez emocionado Crok —¡Literalmente, tienes tu propia cobertura blindada portátil!, eso sí es innovación militar.



—Aunque falta la mejor parte -Aseguro el esper.



Al colocar la palma de su mano sobre la parte frontal del escudo, manifiesta nuevamente su habilidad ESP y crea un agujero sobre la pared en forma de ventana.



—¿¡Porque hiciste un agujero!?, ¿¡acaso quieres exponernos al ataque de los enemigos!? -Uno de los hombres de Adil protesto.



—Roz, ¿tienes alguna buena razón para hacer eso? -Pregunto la Lupian con confianza.



—La hay -Dejo en claro el esper.



Crok fue el único que no mostro indicios de queja alguna, pues ya tenía una evidente idea del propósito de las razones del chico, en eso, Rozuel toma otra canica de uno de sus bolsillos. Esta vez, invocando una ametralladora PK calibre 7,62 × 54 mm de origen ruso, colocando entonces dicha arma sobre la ventana y apuntando a los aventureros hostiles.



—“Impresionante… no solo es una cobertura portátil, ¡es un bunker portátil!” -Fueron las impresiones sacadas del hombre amazona.



Había una distancia aproximada de 160 metros entre los aventureros hostiles y Rozuel y compañía, pero otro factor aparte, era el terreno, la posición de los aventureros se encontraba en un terreno arenoso moderadamente bajo, ubicándose la posición de Roz en una elevada. Para una ametralladora como la PK, tal factor jugaba un papel ventajoso.



—¿¡Es un arma nueva!? -Una emocionada Riha exclamo con el agitar incontrolablemente de su cola animal.



—Y es hora de ponerla a prueba en un combate real -Declaro Roz con su mano en el gatillo del arma.



Mientras tanto, los hombres de Adil yacían boquiabierto, desde en el momento en que fueron asignados a seguir al muchacho, a pesar de que habían oído de que él mismo consiguió eliminar a un Muhaqdad, tenían ciertas dudas de la veracidad de tal afirmación. Pero ahora, con sus propios ojos habían sido testigos de las habilidades de este muchacho, de sus múltiples herramientas únicas de combate, con solo haber presenciado la manera en que elimino discretamente todo un puesto militar fácilmente, podían estar seguro de que ese chico, era un guerrero al que no quisiera tener de enemigo.



Sin embargo, uno de ellos tenía otros planes, se ubico en distancia más atrás de su compañero para salir de su línea de visión, el resto de los presentes (Rozuel, Riha y Crok) tenían la mirada en frente, ignorándole a él por completo. Acto seguido, revela poseer una ballesta pequeña adherida a un brazo izquierdo, cargando en el arma, un virote de pequeño calibre a comparación de ballestas de tamaño normales. Pero que, en secreto, estaba imbuida con un potente veneno de efecto rápido, cuyo antídoto sería imposible de conseguir a tiempo en el lugar donde se encontraban.



Apunto entonces a Rozuel Drayt, y con dedo en el gatillo, jalo del gatillo de la ballesta.



Continuara…
 
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CAPITULO 208 NIDO DE AMETRALLADORA


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



El “escudo búnker” ha sido desplegado con total éxito, y he traído a mis manos la ametralladora PK, nuestra cobertura está situada sobre una elevación, incluso si son cerca de cien, debería poder cargarme a más de la mitad. Si consigo eliminar a una gran cantidad, el resto perderá la moral de lucha y se retirará, dudo que prefieran arriesgar la vida más de la cuenta al ver que sus posibilidades de sobrevivir decaigan bastante. Solo necesito apretar del gatillo y…



—¡…!



Un gélido frio me detiene, sentía una especie de escalofrió, pero no era la sensación del miedo mismo encarnando mi carne, es más como un instinto, casi como de… ¿advertencia?. Mi brazo izquierdo de metal, lo moví involuntariamente hacia atrás, agitándolo de forma brusca como si golpeara al mismo aire en la cara, y para mi sorpresa, escucho el ruido de algo impactar en la misma extremidad artificial.



—¿¡Que!? -Exclame enseguida.



Un virote de ballesta, pero su tamaño era más pequeño a comparación de las de calibre normal, mi brazo recibió el impacto de una, pero al ser de metal, este al impactar termino rebotando y rechazando el proyectil. Miro la dirección de donde provino tal virote, solo para descubrir que el tirador era uno de los hombres de los hombres de Adil, a la vista tenía una ballesta pequeña adherida a su brazo izquierdo.



—¡Infeliz…! -Le apunte con le ametralladora.



Todos voltearon para observar al sospechoso hombre de Adil, no tardaron en observar la ballesta y luego el virote disparado por él, el cual mi brazo metálico rechazo, de hecho, el ruido del impacto fue lo suficiente fuerte como para que todos se dieran cuenta. Ese maldito, me ataco por la espalda, con un virote tan pequeño, me pregunto si podría haberme matado o dejado en una condición fatal, a no ser… ¿habrá puesto algún veneno en su proyectil para compensar la falta de fuerza de impacto?.



—¿¡Que… que has hecho!? -Su compañero le pregunto —¿¡Por que has atacado a nuestro guerrero!?.



El agresor hombre de Adil, tan solo podía temblar del miedo, retrocedía lentamente sin dar siquiera una sola explicación, se dio vuelta entonces para echarse a correr. Tan solo para ser detenido, por el disparo de la Beretta 92 de la Lupian, la bala asesta en su pierna izquierda, haciendo que el hombre cayese violentamente en el suelo, afligiéndose entre el dolor y la herida, la sangre salía de esta, no era una hemorragia seria que pusiese su vida en peligro en el acto, pero si una lesión que le impediría levantarse y huir.



—No hay otra explicación, ¡es un maldito traidor! -Concluyo la loba con una fría mirada acompañado de unos gruñidos —Otro disparo y lo…



—¡Espera!... -Crok le detuvo —Sera mejor capturarlo e interrogarlo después.



El consejo del Trotamundos americano no era malo, desde que nos atacaron esos tres aventureros del principio y ahora nos enfrentamos a docenas de ellos a la vez, me ha llegado una fuerte duda. ¿Cómo sabían que estaba aquí?, ellos vienen por mi cabeza, Riha y Crok están fuera de esto, para que aparezcan aquí no es coincidencia, no nos siguieron cuando vinimos a este lugar. Una probabilidad es que se haya filtrado esta información.



—“Tiene sentido… el Red Damos nos notificó de los movimientos de los soldados, erigirían aquí un puesto militar, por lo que planeábamos asaltar este lugar luego de que fuera construida a media, para acabar con toda resistencia y tomar sus recursos, antes de que fuera completada su construcción” -Pensé entonces —“La información del asalto fue propuesta hace dos días, Adil y sus guerreros de más rango fueron los principales responsables de planificarlo, también fui invitado para dar mi punto y es cuando aconseje utilizar mi rifle M89SR”.



—Rozuel, ¿tú que piensas? -Riha pidió mi veredicto.



—Captúrenlo, tengo suficientes razones para creer, que este lio con los aventureros, es cosa suya -Aclare —Pero necesito corroborarlo con sus propias palabras, por las buenas o malas.



Mire al hombre de Adil restante, y le pedí que se hiciera cargo del traidor, este accedió de inmediato, y entonces nos volvimos a centrarnos en el tema que más nos concernía.



—¡Se están preparando para un asalto frontal! -Crok advirtió.



Con su ataque masivo a distancia fallido, los aventureros pasaron a la ofensiva cuerpo a cuerpo, como era de esperarse, la mayor parte de ellos estaban versados en dicho dominio de combate (Cuerpo a cuerpo). Pocos se quedaron en la retaguardia a brindar apoyo con continuos ataques a distancia, ya fueran flechas o proyectiles elementales.



—¡Rozuel!, ¿¡no sería buen momento de usarlo!? -Crok señalo la PK.



Me he dado cuenta de un grave error hasta ahora, no sé si fue suerte o coincidencia, si no hubiera tenido este brazo de metal, el virote de aquel infeliz me habría dado, de estar envenado, habría estado en serios problemas. Desde el momento en que esos aventureros nos atacaron, debí equipármelo desde el principio.



—¡Intense Iron – Modo Knight! -Exclame.



Todo mi cuerpo se envuelve en una armadura negra, cuyo casco tenía la forma de la cabeza de un dragón, con cuernos semejantes a los de uno, las iniciales “ML” estaban grabadas en la frente.



—¿¡Una armadura mágica!? -Crok espeto con notoria sorpresa —Aunque no puedo sentir magia emanar de ella… ¿podría ser un tipo de exotraje?.



—¿Exo… que?... -La Lupian estaba confundida con los términos empleados por Crok.



La idea de la armadura que utilizo era imitar un traje exoesqueleto, pero es erróneo creer que es como una, los “trajes exo” utilizan un sistema mecanizado de motores para generar movimientos y proveer las cualidades sobrehumanas. El mío funciona en su totalidad por mana, no solo me brinda la capacidad de superar las limitaciones físicas humanas, sino también de protegerme de potenciales proyectiles.



—“Si me hubiera equipado con Intense Iron desde un principio…”



—¡Rozuel, ya casi están aquí! -Crok volvió a advertir.



Me situé sobre la ventana abierta del “escudo bunker”, observé a las docenas de aventureros marchar hacia aquí, con sus armas cuerpo a cuerpo en alto, las había de todo tipo, desde contundente, punzantes y cortantes, desde ligeras y pesadas. Avanzaban con el exclamar de un grito de batalla, potenciado todo el cuerpo con fortalecimiento mágico (y alguno con objetos mágicos aparte), estaban a 30 metros de alcanzarnos.



—¡Ya casi!... -Coloque el arma en una cómoda posición.



20 metros…



—Los tengo en la mira…



10 metros…



—Están justo donde los quería -Aprete del gatillo del arma.



¡TARATTTRATRAAA…!



Ametralladora PK, una ametralladora de propósitos general (cumple funciones de una ametralladora portátil ligera o media), calibre 7,62 × 54 mm y de fabricación rusa (1961), porta un bípode que cumple la utilidad de sostener y estabilizar el arma para un mejor manejo como disparos más precisos. La PK suele ser empleada como una eficiente arma antiaérea ligera, expulsa los cartuchos disparados por una ventana de expulsión situada en el lado izquierdo del arma, al contrario de la habitual situada en el lado derecho de la mayoría de ametralladoras utilizadas en el lado occidental. Su alcance efectivo es de 1000 metros, y tiene una candencia de disparos de 650 balas por minuto, el cargador en este modelo que utilizo, dispone de 200 de munición.



Lo siguiente que veía a continuación, era una tormenta de arena, viento y sangre, docenas de balas inundaron a los ignorantes aventureros de la peligrosidad del arma que yacía en mis manos. Sin importar que algunos portasen armaduras pesadas reforzados con magia, escudos del tamaño de un cuerpo humano o fortalecieran su propia resistencia a cualidades sobrehumanas, el resultado fue de igual y fatídico para todos.



Los proyectiles penetraron cada una de sus defensas, los que estaban en el frente fueron los primeros en probar el fuego ruso de la PK, sus protecciones son atravesada, sus cuerpos perforados, se podía oír el tejido siendo destrozada por las balas y observar el diluvio rojo resultante. Armas soltadas por brazos destruidos, piernas pulverizadas por tal brutal fuerza hasta el punto de observarse una porción del hueso ensangrentado (y dañado), docenas y hasta cientos de trozos de carne volando por los alrededores.



Apenas se habían disparado 60 de las 200 balas, y la mitad ya se encontraba derrumbada, el resto empezó a reaccionar, observando con confusión y terror, como sus compañeros de armas caían con tal brutalidad. Desconocían por obvias razones en su totalmente, el artefacto con el que aquello masacraban a sus aliados, pero sus instintos de supervivencia naturales no tardaron en darle una alarma roja en su cabeza y proclamar en sus cabezas una orden inmediata, “¡HUYE!”.



Sus rostros delataban el pavor, aquel espíritu combativo de su interior que rebosaba al tope del principio, ahora se estaba haciendo añicos en pedazos innumerables, para cuando llegue a 90 balas disparadas, todos cesaron sus movimientos y emprendieron la vuelta, estaban llevando a cabo la retirada. ¿Me detuve?, absolutamente NO, ellos me atacaron primeros, ellos amenazaron mi integridad física y con ello aceptaron los riesgos que correrían si las cosas no fueran acorde a sus planes.



No voy a tener piedad, no pienso tener piedad, ni misericordia y no puedo darme el lujo de tomar prisioneros, pese a que son aventureros como yo, tomaron la iniciativa de declararme conflicto por intereses económicos como un mercenario cualquiera haría. Dicho esto, no puedo permitirme ser blando ante tal gesto de hostilidad, tomare su declaración con seriedad y llevare a cabo las medidas que la situación misma ha ameritado, acabar con la mayoría de ellos.



—¡NO… BASTA… DUELE...!



—¡AYUDA… POR… FA…!



—¡NO QUIERO MORIR!...



—¡TENGO QUE SOBREVIVIR… MIS HERMANOS… MI MADRE!...



—¡NO PUEDO MORIR AQUÍ… MIS HIJOS… MI MUJER… DEVO VOLVER CON ELLOS!...



El anillo traducía a la perfección los ruegos, lamentos y lloriqueos de las docenas de aventureros, algunos continuando con su huida, otros yacían moribundos o heridos de gravedad en el suelo (con la mayoría faltándole un miembro o parte del cuerpo pulverizado). Pese al miedo, la desesperación y las lágrimas que cundió en todo el grupo, no me detuve, no me contuve, seguí disparando del PK, para mi solo eran meras excusas, tomaron su decisión y ahora, yo respondo con la mía.



Cuando las 200 balas han sido disparadas con éxito, todo aquel escuadrón de docenas de aventureros que se nos habían lanzado con una confrontación directa y amenazaban nuestras vidas, ahora yacían tumbados en el suelo. Esto supero mis expectativas, esperaba alcanzar a un estimado de solo la mitad, pero en enhorabuena, conseguir asestar en TODOS ellos.



La mayoría había muerto, otros seguían vivo solo para rogar en vano por ayuda, algunos estaban peor condiciones, les quedaban minutos o quizás segundos de vida, los que estaban más lejos del rango del arma, para su mala fortuna, tendrían una hora, pues, aunque la bala no les arranco algún miembro o considerable proporción de tejido del cuerpo, recibieron la perforación de tal munición en áreas delicadas como pulmones, hígado o hasta la propia medula espinal. Entre el fuerte dolor que padecen, la hemorragia interna y la incapacidad de ser atendidos inmediatamente para evitar daños permanentes o mortales, era como tener ambos pies en la tumba.



Con la munición agotada, me cubrí en las paredes del “escudo bunker”, inmediatamente Crok se sitúa al lado de la ventana, con la espalda pegada a la pared, posicionándose con notoria experiencia de combate y sale de la cobertura brindando fuego contra los enemigos restantes. Los aventureros restantes que quedaban, eran aquellos que yacían a una proximidad de 160 metros, eran quienes estaban apoyando con ataques a distancia tanto normal como mágico.



Luego de ver como sus demás aliados fueron derrotadas, o mejor dicho masacrados unilateralmente, quedaron profundamente pasmados de la sorpresa, deleitando expresiones más de temor que de asombro, tanto del miedo sus brazos con los que utilizaban sus respetivas armas, los tenían paralizados y eran incapaces de continuar atacando. Cuando Crok abrió fuego contra ellos, observo como los suyos pronto empezaron a ser los eliminados de inmediato, Riha también se le unió para aumentar la potencia ya descomunal de subyugación contra los aventureros.



Querían huir, pero incluso sus piernas que les temblaba, les fallaban parar intentarlo, la mayor parte se dieron cuenta que la huida era totalmente inútil, a no ser que fueran capaces de desplazarse inmediatamente lejos en un segundo, pues aquellas “armas desconocidas” de notorio poder, los alcanzaría después de todo. Desconocían lo que era, solo ya tenían una pista de que su funcionamiento consistía en que disparaba unas especies de “proyectiles” que no pueden ser percibidos a simple vista (y no emiten magia), y son más rápidos como letales que una flecha o virote, tanto normales como mágico, llegando incluso a intuir instintivamente, que quizás también posean un alcance mayor.



Los que aún no habían recibido una bala, soltaron sus armas y levantaron sus manos, proclamaron su rendición. La Lupian y el hombre amazona, cesaron sus disparos.



—¡POR FAVOR NO ME MATE!, ¡ME RINDO!.



—¡HARE LO QUE ME PIDAN!, ¡NO ME MATEN, SE LOS SUPLICO!.



—¡HE ARROJADO MIS ARMAS!, ¡RUEGO SU PIEDAD!, ¡QUIERO VOLVER A VER A MI FAMILIA!



Ya habían soltado sus armas, pero sus ruegos e insistencia por seguir viviendo, aun no callaban, y entre tantas bocas suplicando a la vez, casi se hacia inentendible, aunque claro, eso a Crok le daba igual, porque de todas formas no les entendía nada.



—¿Qué demonios están diciendo? -Se pregunto el hombre amazona —Tiraron sus armas y levantaron las manos, entiendo que se están rindiendo, pero las palabras que salen de su boca… ni una les comprendo.



—Están suplicando como niñas chiquitas, que no los maten -Resumí sus declaraciones en tal oración.



—Oh… bueno, ganamos entonces, ¿no? -Comento un contento Crok.



—¿Qué haremos con ellos? -Pregunto la Lupian.



Originalmente quería acabar con todos y terminarlo rápido, pero viendo que a voluntad tiraron sus armas y ya no tenían la más mínima intención de fomentar algún grado de hostilidad, me daba la duda de si proseguir o no. Más si tomo en cuenta que son aventureros, quizás si fueran meros bandidos, ya serian comida para las arenas del desierto (y sus carroñeros). Entonces, se me ocurrió un plan, quizás podría sacarle cierto provecho a mi favor de todos ellos.



—¡USTEDES! -Me dirigí hacia los aventureros por la ventana del “escudo bunker” —¡Acérquense aquí!, ¡lentamente, y nada de movimientos sospechosos o abriremos fuego y los eliminaremos en el acto!.



Moví mi cabeza a modo de gesto para Crok y Riha, quienes asienten y salen de las coberturas, situando uno en el lado izquierdo y otro en el derecho, con sus armas en alto y apuntando a los aventureros. Haciendo caso a mis ordenes emitidas, se acercan lentamente, manteniendo sus manos en alto, con una distancia prudente entre ellos y todos visibles a simple vista, en total quedaron solo 9 de ellos.



Los nueves restantes se situaron a solo escasos metros de mi posición (frente de la ventana del “escudo bunker”), se detuvieron y formaron una fila para seguir perfectamente a la vista de nosotros. Al observarme todos ellos más de cerca y la armadura negra que portaba con el aspecto de casco de dragón con los cuernos incluidos (y las iniciales ML en la frente), se notaban el nerviosismo en todos los presentes, pues tal apariencia denotaría intimidación a primera vista. Mantuve mi arma apuntándole, ya reabastecida con 200 balas más, que, para mi desgracia, era mi ultimo lote del tipo de munición que disponía para esta arma.



—¿¡Quien habla por ustedes!? -Pregunte por su líder.



—Creo… que él… -Uno de los aventureros señalo.



Su dedo apuntaba a la pila de cadáveres de los aventureros que se habían lanzado a un asalto directo, siendo uno de los tantos cuerpos tan despedazado y primerizos en recibir la mortal lluvia de la ametralladora PK.



—Creo que fue el primero en morir, o quizás el segundo -Comento Crok.



Viendo que su presunto “líder” ya estaba muerto, les pedí entonces que escogieron a un portavoz de los restantes que quedaban, ofreciéndose enseguida por voluntad propia a hablar por todos, un arquero Anubian de delgada complexión.



—Me sorprende ver a un Anubian como arquero, por lo general, tienen mejores dotes físicos que los humanos, haciéndolos más idóneo como guerreros o combatientes cuerpo a cuerpo -Argumente a modo de opinión.



—Y-yo… no soy bueno con las espadas o lanzas o hachas, señor… destaco mejor con un arco… es así desde que era un niño… -Fueron las declaraciones del Anubian.



De los 9 aventureros restantes, 7 eran humanos, 1 un Kamodo y el ultimo el Anubian con el que hablaba.



—¿Cómo te llamas muchacho? -Le pregunte.



—Me llamo Malkha, señor…



Por su aspecto y voz, calculaba que mínimo, era un Anubian que rondaba en sus 20 o quizás 19 años, un joven en toda regla, de actitud precavida, pues al ser el único semihumano de su tipo aun vivo, denotaba cautela en su vida como aventurero.



—De acuerdo, Malkha, ¿entiendes porque están aquí? -Le pregunte.



—Porque, nos los pidió, señor…



—Correcto, ¿sabes porque?.



—¿Para decidir… que hará con nosotros?.



Pese a estar nervioso, no titubeo para decirlo directamente, este Anubian tiene agallas.



—S-siento ser atrevido al preguntarle, señor… ¿va a matarnos? -Fue otra directa del Anubian.



Como dije al principio, matarlos a todos era la idea del principio, pero tenían mejores planes para usar a estos aventureros a mi favor.



—No, no voy a matarlos, ya que también soy un aventurero -Les aclare.



—Usted es… ¿un renegado?, señor -Con delicadeza y respeto, el Anubian pregunto.



—No, soy un ghrayb, vengo del continente de Gresswold, termine por accidente mientras hacia un encargo, aquí en Sharya -Relate —Trato de volver a mi hogar, pero en las circunstancias en la que me vi envuelto, tuve que involucrarme con un conflicto de este reino, que nada tiene que ver conmigo, y que lamentablemente, es mi única y más confiable vía de retorno a mi continente.



Les explique la única razón por la que podía entenderles y hablar con ellos, es por un anillo mágico de considerable poder, dado a que su habilidad especial era servir de traductor, pero solo funcionaba con el idioma de los locales de esta nación.



—Si los dejo vivir, no es por piedad de un aventurero a otro, quiero que den un mensaje alto y claro, ¡quiero que le digan a todo el gremio de aventureros de este reino que…!



Mi declaración es interrumpida, siento una considerable presencia mágica hostil a mis espaldas, voltee solo para que la protección metálica de mi hombro y pierna izquierda sean atravesados por lo que parecía ser unas punzantes lanzas. O, mirando detenidamente mejor, dos largas cadenas cuya puntas era las de una lanza, habían conseguido tomarme por sorpresa, y traspasar las defensas de mi armadura, pero por fortuna, las puntas no consiguieron llegar a profundidad.



A pesar de que ambos consiguieron atravesar la armadura del Intense Iron, las punzantes lanzas solo consiguieron apuñalar hasta la epidermis, en el ultimo segundo, de alguna forme, conseguí concentrarme lo suficiente para distribuir mágicamente un aumento de reforzamiento mínimo de último momento a la dureza a la parte frontal de la armadura (si hago eso a todo momento, la concentración para mantenerla me impediría usar las armas de fuego correctamente).



Mi agresor pronto se revelo ante mi vista, se encontraba escondido en lo alto de una palmera del oasis, un hombre de túnica (con turbante) de un estimado de 30 de edad, de barba y con el llamativo rasgo de poseer un ojo izquierdo totalmente en blanco.



—¡Es ese infeliz codicioso del principio! -Exclame.



El hombre que apareció al principio antes que le siguieran la docena de aventureros, era él, pensé que había muerto, dado a que resaltaba como el “líder” del grupo. Pero inesperadamente, el desgraciado sigue con vida, desde lo alto de la palmera, de las palmas de sus manos, había materializado largas cadenas cuya punta era una letal lanza de metal, cuyo alcance llegaba a 30 metros. Aquello era su habilidad mágica, pues su ataque que se intento por mi retaguardia, delato sus acciones al ultimo momento antes de que lograse alcanzarme por mi espalda (donde es menos resistente físicamente que la parte delantera).



—¡ROZ! -Riha pronuncia mi nombre con notoria preocupación.



—¡No intervengan! -Les ordenes a los dos —¡Mantengan su posición, yo me encargo de él!.



Los aventureros que se habían rendido, aun no intentaron nada, y mientras ellos dos le siguieran teniendo en la mira, no lo intentaran, aun si uno de los suyos sigue dando resistencia, no harán nada mientras aún no haya caído yo. De repente, las cadenas se mueven por voluntad propia como serpientes y se estiran para enredarse sobre mi cuerpo e inmovilizarme, uno en torno a mis brazos y el otro sobre mis piernas.



—¡NO, no te lo voy a hacer fácil, árabe mierdoso! -Exclame furioso.



Lleve la fuerza a mis miembros superiores, Intense Iron hizo que la armadura en torno a los brazos creciera de tamaño, denotando unas especies de venas grises innaturales sobre la superficie del metal. La fuerza en torno a mis brazos aumenta con creces, y logro quitarme las cadenas, recuperando la total movilidad de estos. El aventurero de barba parece impresionarse, mientras de mi parte, reacciono de inmediato y le apunto con la ametralladora PK.



Disparo al acto, y las primeras balas logran dar sobre el hostil en lo alto de la palmera, las cadenas que había materializado desaparecen al instante, y el objetivo tras el impacto de los proyectiles, cae directo hacia el suelo sin manera de amortiguar el daño por el brusco aterrizaje, aunque la palmera del cual cayo, tenia una altura estimada de 10 metros. Pero las lesiones por la caída era la menor de sus preocupaciones, me acerque a él, apuntándole en todo momento, observo que las balas que dieron en el aventurero hostil, habían impactado directo en el pecho, no en la zona del corazón, pero las heridas como tal era grave, pues perdía mucha sangre.



—¡Se acabo!, si te hubieras rendido como el resto, no estarían haciendo gárgaras con tu propia sangre ahora -Le dije.



El aventurero pronto pronuncio unas palabras en voz baja que me era imposible de comprender, pronto aquel ojo blanco izquierdo suyo emite un sospechoso brillo y se separa de su cuerpo. Flotando mágicamente en el aire, y convirtiéndose en unos segundos, en un cráneo humano volador rodeado de fuego.



—Esa no me la esperaba… -Pensé en voz alta.



El cráneo volador envuelto en fuego abre su boca, disparando una llamarada de su dichoso elemento en torno a mí, reacciono a tiempo y retrocedo evitando las llamas. Aquella llamarada con la que me ataco tenía un alcance efectivo de 12 metros, pero no descartaba la posibilidad de que pudieran atacar en la forma de proyectiles a distancia (bolas de fuego).



Levante en alto mi alma, y me prepare para disparar, hasta que… los disparos de otra arma suenan en su lugar, impactando en el cráneo volador y destrozándolo en el acto, un grito de tono de bestia demoniaca surge en el ultimo momento de su destrucción. El responsable de la aniquilación del cráneo objetivo invocado, fue Crok, quien lo tenia en la mira de su M16.



—Siento no mantener mi posición -Se disculpa él —Es que era un blanco bastante fácil, como un dron de combate, solo que en versión sobrenatural.



No podía regañarlo, si soy honesto, consumir unas miseras balas de M16 a comparación de varias de una PK para destruir a ese solo incordio flotante en llamas, me salió más económico. Por no mencionar que fue una acción conveniente, aquel cráneo tenía en evidencia toda su atención fijada en mí, ignorando del todo a mis aliados, puede que tuviera la chance de esquivar algunos disparos de la ametralladora PK, le daría al final, pero Crok me arrojo el trabajo, y el evitar desperdiciar más munición de la necesaria.



—Acabo… con… él… -Oí a uno de los aventureros rendidos hablar.



—¿Quién?, ¿quién es ese imbécil de barbas? -Me acerqué a ellos y les exigí una respuesta.



—Señor… ese aventurero es conocido como… Dulnara Alnacu, del clan “Nezaria” -Explico el Anubian llamado Malkha.



—¿Clan que…?.



—Escuche sobre ellos…



El hombre de Adil, el único que no me traiciono, y vigilaba al traidor manteniéndolo en el suelo, hablo para dar más detalles sobre este clan “Nezaria”.



—El clan “Nezaria” es conocido en todo el reino de Quíatar, es un linaje de guerreros con siglos de generaciones como aventureros, los mejores de su oficio en todo el reino -Detallo el hombre de Adil.



De modo que el que me ataco, pertenece a una familia belicosa que en sinónimos significa más problemas para mí, de todos los aventureros que me atacaron hoy, fue el que más se acerco y logro herirme (herida leve). Me acerque al hombre de barbas revelado como “Dulnara Alnacu”, enseguida la marca de aventurero se revelo en su brazo izquierdo, el numero “6” resaltaba de este, aquel numero dejaba en claro, que tenia años de experiencia con este oficio. Con el manifestar de la marca del aventurero, se confirma su muerte producto por la fatalidad de sus heridas.



—Ahora, volveré a lo que estaba antes de que fuera interrumpido, el mensaje que tengo para que le den al gremio de aventureros -Regrese con los aventureros que se habían rendidos —El mensajes es… ¡¡¡NO-VUELVAN-A-JODERME!!!, ¿¡he sido malditamente especifico y claro!?.



—Si… señor… -Me responde únicamente el Anubian Malkha.



—¡Quiero oírlo de todos!, ¿¡HE SIDO MALDITAMENTE ESPECÍFICO Y CLARO!? -Pronuncie a todo volumen.



—¡SI, SEÑOR! -Exclamaron todos los aventureros rendidos a todo pulmón.



A pesar de mi adolescentica apariencia (de 13 años), el portar una intimidante armadura negra con cabeza de dragón, masacrar a buena parte de los suyos y abatir a un aventurero de renombre en frente suyo. Influyeron lo suficiente para “convencer” a los enemigos restantes, de que luchar contra mi y mis amigos, era inútil, ellos se retirarían, volverían al gremio de aventurero más cercano y divulgarían el mensaje que les di, fuerte y claro.



Aunque si buen, esto tiene su lado negativo, al dejar a un enemigo vivo tras presenciar mis capacidades de combate, les daba a potenciales enemigos, información en torno a mis habilidades. Pero a la vez, fomentaría considerable terror en las masas de aventureros del reino de Quíatar, luego de que escucharan sobre esta matanza, estoy seguro, de que la inmensa mayoría de ellos, se los pensaría cinco veces antes de querer ir por mi cabeza. De esta manera, me libraría de buena parte de ellos, aunque no se si podre decir lo mismo de este clan “Nezaria”, pero funcionara en un gran numero y con eso, de momento tendré que conformarme.



—“Ahora debo darle prioridad a un asunto de ultimo momento” -Dirigí esas palabras en mis pensamientos, mientras miraba fríamente al agresor que me había atacado a traición con una ballesta oculta.



Continuara…
 
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CAPITULO 209 CONTACTO INESPERADO


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Con los aventureros derrotados (y los que deje vivir marcharse), el único hombre de confianza de Adil entre nosotros se dispuso a invocar un espírano para notificar a los rebeldes cercanos, quienes se acercarían trayendo consigo varias carretas para tomar tomo lo valioso que tuviera el puesto militar. Por fortuna, el traidor no era aquel que contaba con el espíritu familiar necesaria para llamar al resto de compañía (aquello sí que fue una suerte).



Todos los recursos del puesto serian tomados, el asalto por lo tanto ha sido completado, ha habido obstáculos, y una inesperada revelación entre las filas del grupo al que me dispongo a brindar mi ayuda. Tan pronto como el resto llego, el traidor fue amarrado en pies y brazos con más de dos pares de sogas, con dos guerreros de Adil cerca suyo y con sus armas en alto, en sus rostros se observa decepción en torno al traidor.



Mientras tanto, me tomé el tiempo de recoger el “escudo bunker”, tomándome alrededor de 17 minutos el retornarlo a su forma de canica, además, recogí de paso, todo armamento y armaduras de material metálico del cadáver de los asesinados aventureros, nunca está de más llevar metal extra como botín. Con todo listo de mi parte, me ubique en la parte trasera de una carreta junto a Riha y Crok, para cuando partimos el sol estaba empezando a ocultarse, todas las cosas de valor del puesto militar a medio armar ya fueron tomadas por los rebeldes (incluido de los cuerpos eliminados de los soldados), ya no teníamos nada que hacer aquí.



—Esto cuenta como una misión completada, ¿verdad? -Un complacido Crok expreso.



—Uno de varios, si esto se enfoca en una guerra de guerrilla, quien sabe cuántos de estos asaltos debemos repetir para debilitar al otro bando -Supuse de mi parte.



—Hmmm… son muchas operaciones a futuro para lograr un degaste efectivo sobre el enemigo -Concluyo el hombre amazona.



—¿Qué no los rebeldes han recibido una considerable cantidad de nuevos reclutas desde hace unos cuantos días?, ¿no debería eso servir de algo?.



A media semana de la muerte del Muhaqdad Yusuf, el número de seguidores aumentaron las filas de los rebeldes, aunque ya existían gente disgustada con la política Afigad que se ha unido a dicha insurgencia por los factores desfavorable vividos en la sociedad. La muerte de un Muhaqdad, alentó a muchos de aquellos oprimidos a animarse a tomar las armas y unirse directamente a la causa, en lugar de solo animar a los que luchaban y brindar su apoyo indirectamente.



Las razones detrás del porque estos sucesos eran más que obvias, cuando se disparó a modo de rumor la muerte de uno de los tres Muhaqdad, eso más que impresionar, dejó boquiabierto a casi todo los que los oyeron. Cuando se confirmó (nuevamente como un “rumor”) que los responsables de la muerte de dicho Muhaqdad fueron los rebeldes, entonces la confianza en torno a dicho grupo aumento, si tenían la fuerza suficiente para eliminar a uno de los tres líderes militares más poderosos del reino, ¿por qué no apostar entonces por un potencial camello ganador?, más si puede sacarte de las horribles condiciones que el actual régimen impone.



Tales anécdotas no son conjeturas mías, algunos de esos “seguidores nuevos” lo confirmaron, por lo visto, Muer Afigad y su sequito trataron de ocultar la muerte de Yusuf, pero al final termino filtrándose como un “rumor” que no dudo en volverse verídico para quienes eran oprimidos por ellos.



—¿Crees que esos nuevos “reclutas” sean confiables? -Pregunta Crok.



—También me planteo la misma duda, Roz, después de lo sucedido hoy, no podemos ni siquiera darles la espalda a los guerreros de ese tal Adil -Manifestó la Lupian.



La loba y el hombre amazona tenían un fuerte punto, los traidores están por donde menos te lo esperas, Adil tendrá que responder por esto de una u otra forma, es una cuestión vital y seria que debe plantarse cuanto antes.



__________________________________________________________________​



Corazón del Oasis – Medianoche…

Tras nuestro regreso, los hombres de Adil se encargaron de bajar todo el cargamento saqueado, obteniendo desde medicina, armas, comida, algo de dinero y utensilios pocos útiles como plumas para escribir junto a tinta y pergaminos en blanco (concluyo que quizás lo usarían para registrar sus actividades). Lo que llamó mi atención, era la esfera de cristal que tenían consigo, era igual al que obtuve del cuerpo de Yusuf y también el que llevaba aquel semihumano Kamodo, tal objeto no era una coincidencia.



Se localizaron también otros puntos de interés del bando rival con recursos para asaltar, del cual acudieron otros grupos de guerreros rebeldes, utilizando el factor sorpresa de su parte, consiguieron eliminar a los objetivos apostados y saquear dichos puntos. Por supuesto, hubo bajas, se perdieron al menos unos 19 guerreros rebeldes en total, a consta de reducir unos 60 soldados del enemigo, parecería una victoria del bando insurgente. Pero los números de las fuerzas de Muer Afigad son más que bastantes.



Considerando que 60 para ellos es nada, de nuestro lado cada guerrero es un recurso valioso debido a la inmensa superioridad numérica del enemigo, además lo saqueado en dichos puntos de interés apenas se podrían considerar sobras. Si se siguiera con estos resultados a futuros, nosotros perderíamos más con el tiempo, ya que el enemigo tiene la ventaja económica y poco le costara reponer recursos perdidos. Sin embargos a los rebeldes, aun con el reciente incremento de “reclutas”, siguen siendo una cuota de ganancia baja, y aun está el tema de los potenciales traidores.



Me separé de Riha y Crok de momento, les dije que descansaran, pues yo tenía un asunto pendiente, me encontraba caminando con prisa dentro del salón principal del Corazón del Oasis. Cruzo una puerta que da con unas escaleras hacia abajo, llevándome a un pasillo iluminado por numerosas antorchas colocado sobre soportes en las paredes, varias puertas se hallaban a los alrededores, cada una con una habitación que albergaba un esclavo en su interior (y había una para los guardias que vigilaban el lugar durante la noche). Alguna vez, fue el sitio en donde Riha y yo, éramos obligados a dormir en la misma condición que la mayoría de los presentes en este pasillo.



Fui a una de las puertas en concreto, donde me esperaba cerca un hombre de túnica y turbante blanco, al verme, procede a abrirla y dejar que ingresé primero, para luego entrar él al último. Dentro me halle en un cuarto pequeño iluminado por un farol mágico, encontrándome en frente de una persona con los brazos y piernas encadenados a una silla, una imagen bastante familiar.



—¿Ya comenzaron? -Pregunte.



En el cuarto ya estaban Adil, junto a otros dos hombres de su confianza, sumando a mí y el ultimo que entro, éramos en total cuatro (cinco con el prisionero).



—Aun no, estábamos esperándote para empezar -Adil aclaro.



—Bien, entonces comencemos, no será necesario recurrir a verificar con “verdad o falso” cada palabra que diga -Asegure de mi parte.



Me acerque al ya consciente hombre encadenado, por su cabello corto y piel poco demacrada, deduzco que está en sus 30, según algunas anécdotas sobre este individuo, su nombre es Ihaj, lleva ayudando a los rebeldes varios años, nadie esperaría que fuera capaz de traicionar a los suyos. Adil tras escuchar sus acciones, con escepticismo se negaba a creerlo al principio, pero como todo líder, debe afrontar todo lo bueno y malo de dirigir este grupo de insurgencia a su mando.



—Hagamos esto rápido y simple.



Tras aquella declaración, camine hacia el encadenado hombre de la silla y le propino un puñetazo en el rostro con el brazo izquierda (el de metal), oyéndose con claridad el sonido del golpe y su nariz fracturarse en el proceso. La sangre salía de sus orificios nasales, no era una herida para nada mortal, pero el dolor que padecía ante tal lesión era algo que poco toleraría, no era del tipo acostumbrado a esta clase de situaciones. Adil casi parecía querer detenerme, pero yo le miré fijamente y moví mi cabeza de izquierda a derecha para decirle en forma expresiva “no interfieras”.



—Alguien con experiencia en el campo de la alquimia herbolaria, examino detenidamente el virote con el que me disparaste, y estaba en lo cierto, tenía un veneno mortal impregnado en la punta -Declare —Aunque es un veneno cuyo antídoto ya existe, considerando la letalidad del poco tiempo en que actúa la toxina y que no se contaba con dicho antídoto en el momento en el que me atacaste, las posibilidades de que hubiera muerto eran del 100% -Concluí —Ahora quiero respuestas.



El hombre denominado Ihaj que tenía la mirada bajo tras el golpe que recibió, escucho un sonido metálico, subió la mirada para darse cuenta de que le estaba apuntando con el rifle de asalto AK-47. Su cuerpo tiritaba del miedo, su respiración se hizo más intensa, el dolor ya era de lo menos que le importaba, pues el pavor inundo su carne y alma en persona.



—¿¡Porque me atacaste!? -Le pregunte.



El tan solo contestaba con gimoteos de miedo, haciendo de sus temblores aún más notorios, al no oír una sola palabra coherente de su boca, le di un golpe con la culata del arma en el estómago, expulsando una cantidad de baba y aire de la boca en el proceso. Cuando recupero el aliento, tomé de su cuello con mi mano metálica y con la otra sostuve el AK-47 apuntándole a la frente.



—¡CONTESTA!, ¿¡PORQUE ME ATACASTE!?.



—Lo.. lo.. lo… siento…



—¡No quiero tus disculpas de porquería!, ¡quiero respuestas!.



Le di otro golpe con la culata del alma en el estómago, luego uno más, entre tanto que tocia, expulso algo de sangre de su boca, Adil a esto le preocupé y me sugirió que lo tomase con alma, a lo que yo respondí dándole otro golpe con la culata en el estómago al tal Ihaj.



—¡Dime porque me atacaste maldito mentiroso pedazo de…!



—¡Por favor no más!… no más por favor… -El traidor suplico entre lágrimas.



—¿Vas a hablar entonces?.



El hombre solo respondía con un ruidoso sollozo, replicando por piedad.



—¡Al demonio, voy a volarme la jodida cabeza, a este pendejo árabe traidor! -Exclame con el poner del cañón del arma sobre su sien.



—¡Hablare, hablare!... -Dijo el sometido hombre tratando de calmar su molesto llanto.



Adil le limpio con un trapo sus lágrimas y sangre que yacía sobre sus labios, en cuanto termino, me dispuse a acercar mis labios al oído izquierdo del ya asustado traidor.



—Voy a ser claro, me lo contaras todo, si tu respuesta no me parece satisfactorio, tendremos un maldito problema… -Acerque un cuchillo afilado sobre la oreja haciendo que sintiera el tacto de esta —No creas que por ser tan joven no se me ocurren maneras de hacerte sufrir, veras… cuando tenia 8 años, un imbécil que era el líder de un grupo de bandido, pensó que podría someterme y convertirme en un esclavo… -Hice un breve pausa para continuar -Pero la realidad es que él subestimo la situación, y fue quien termino sometido, luego lo golpee con un arma contundente para no matarlo rápido, para prolongar su agonía y después le arranque un ojo… grito y grito, siguió vivo, me pidió que lo matara de una vez, me negué, pues solo había empezado.



Cuando escucho mi relato, su respiración aumento se intensifico, sudoración excesiva se manifestó sobre su rostro y los temblores en su cuerpo incrementaron como si un frio invernal le azotara. Adil y sus hombres se mostraban estupefacto, claro que disimulaban aquellas expresiones que delatan tal impresión en torno a mi forma de “interrogar”.



—Muy bien, ¿tienes algo interesante para decirme? -Le pregunte cara a cara con el mostrarle del cuchillo en mi mano derecha.



Pasado los minutos, Ihaj hablo, la razón detrás de su traición se debía a un motivo personal, si, buscaba el dinero de la recompensa, pero ese dinero serviría para otro propósito. Hace unas semanas, recibió la noticia de que un pequeño poblado casi olvidado del reino, fue asaltado y saqueado por bandidos, solo un sobreviviente consiguió huir de ese sitio, el resto fue asesinado y los que no, convertidos en esclavos.



Según Ihaj, en este pueblo vivían su mujer e hija de 10 años, se unió a los rebeldes cuando su hijo fue asesinado por un pequeño escuadrón de soldados al servicio de Muer Afigad. Llegaron al pueblo en una noche para descansar y continuar apenas amaneciera, durante su estancia, su vulgar comportamiento los llevo a acosar a las pocas jóvenes del poblado. Su fallecido hijo tenía 15 años, había defendido a una de las jóvenes acosadas que era su mejor amiga, aquella acción le costó la vida, quien la perdió ante la brutalidad de los soldados.



Ihaj tan solo pudo enterrar el cuerpo de su hijo, mientras sus asesinos se marchaban satisfecho llegado al amanecer, su tristeza se convirtió en ira, y aquella iracunda emoción, fue el motivo por el que se unió a los rebeldes, despidiéndose de su mujer e hija. Cuando llego a sus oídos sobre el asalto al pueblo a manos de bandidos, marcho enseguida hacia su hogar natal.



Al llegar, solo encontró ruinas y restos de cuerpos en avanzados estado de descomposición como devorados por los carroñeros de la zona, pero no era el único allí. Un trio de bandidos yacía acampando en el lugar, Ihaj poco o nada pudo hacer para vencerles, cuando el trio de rufianes le sometió, fue interrogados por ellos para que revelase las razones de su presencia allí, confeso pertenecer a ese pueblo alguna vez y la razón de su retorno.



Los bandidos rieron, revelándole que ellos formaban parte de aquel grupo que asaltaron el pueblo ese mismo día, Ihaj estaba en colera, pero inútil eran su furia, pues estaba bajo la merced del trio de delincuentes. Los bandidos, sin embargo, tuvieron otros planes, no asesinaron o convirtieron al hombre en esclavo, lo dejaron ir ofreciéndole un trato.



“Tráenos 100.000 Rubres y te devolveremos a tu mujer e hija sano y salvos, tan solo tienes un año para juntar esa cantidad”



Tal cantidad era imposible de conseguir para alguien como él, menos con un tiempo estimado de un año, hasta que un día llego a su conocimiento, el precio puesto a mi cabeza (400.000 Rubres). Sin embargo, era difícil conseguir acceder a tal cantidad, fue por ello que con paciencia espero, y espero, hasta que finalmente encontró una oportunidad, cuando escucho a escondidas sobre el plan de asaltar un puesto militar a medio armar de las fuerzas de Muer.



En secreto contacto con los aventureros y juntos, acordaron atraparme, cobrando la recompensa en partes especificas (él tomaría los 100 mil y los aventureros se quedarían con el resto). ¿Pero porque mi cabeza?, Adil también tenia un valor por la suya, el cual era justamente 100.000 Rubres, ese valor lo tenia desde más de un mes y, sin embargo, era la mía por la que apuntaba. La respuesta es que tenia en alta estima a su querido líder Adil, pero en cuanto a mí, poco importaba lo que me sucediera, porque al fin de cuenta solo soy un…



—Ghrayb… -Pronuncio aquella palabra por él —¿No es eso lo que quieres decir?.



—S-si… -Contesto el sometido hombre.



Tras oír su confesión, Adil sintió lastima por el tal Ihaj, el resto se mantuvo con neutral actitud, pero no quitaba para ellos el hecho de que, sin importar sus motivos, las acciones de este individuo estuvieron mal. Por mi parte, expuse mi opinión bajo la siguiente manera…



—¿¡Me estas jodiendo!? -Con airada actitud pregunte y clave el cuchillo en su pierna izquierda.



El hombre grita de severo dolor, Adil y compañía reaccionan sorprendidos ante mi repentino acto, el cuchillo, aunque fue clavado con brutalidad en su pierna, este no dio en un punto vital, por lo que no lo mataría.



—¡Nos traicionaste!, ¡quisiste matarme!, ¡MATARME! -Replique en colera dicha palabra —¿¡Crees que voy a sentir lastima por tu “trágica y triste novela”!?, ¡vete al diablo!, ¡quisiste matarme a traición!, ¡no tolerare ninguna TRAICIÓN! -Respire un momento y continúe —No conozco a los muchacho que siguen a Adil, pero puedo estar seguro… de que no eres el único con una historia que involucre perder a alguien que le importaba, ¡ya fuera un hijo, una hija, tío, padre, abuelo, mejor amigo, amante, novia, ect!, ¿¡crees que eres el único con problemas!?, ¿¡crees que eres especial solo porque perdiste a tu mujer e hija!?, ¡entre los que siguen a Adil, hay tipos que ya deben haber perdido a TODOS los que le importaban!, ¡incluso hasta quizás los torturaron y mataron en frente de ellos!, ¡o puede que hasta los hayan obligado a matarlos con sus propias manos en contra de su voluntad!, ¿¡ves que alguno de ellos este intentando matarme!?, ¿¡VES QUE ALGUNOS DE ELLOS USEN COMO EXCUSA SU TRÁGICO PASADO PARA INTENTAR APUÑALAR A LOS SUYOS POR LA ESPALDA Y ARRUINAR TODO POR LO QUE ESTÁN LUCHANDO!?, ¿¡EH!?, ¿¡ves a alguien haciendo eso maldita sea!?.



Ihaj no me respondió, tan solo me miro fijamente en silencio, no lloraba, ni gimoteaba, en sus ojos expresaba dolor, ira e impotencia, si tuviera que hacer una breve observación psicológica en torno a él, diría que ahora mismo siente miedo y rabia hacia mi persona (en especial lo segundo).



—Aunque hubieras juntado ese dinero, ¿crees que los bandidos habrían respetado su palabra?, ¿con que certeza estás seguro de que tu mujer e hija seguían con vida? -Le cuestione con las siguientes incógnitas —Y ese trato que hiciste con los aventureros, ¿quién asegura que te habrían dado un mísero Rubre?, 100 mil es una suma difícil de esperar que te entreguen, más cuando de personas codiciosas hablamos, y la mayoría de ellos… codiciaban tanto la recompensa por mi cabeza.



No solo era un imbécil, por su desesperación, actuaba como un completo estúpido carente de inteligencia, su “infalible” plan para conseguir tal suma de dinero, estaba tan llena de agujeros como un colador. Ya fuera que los bandidos lo traicionaran al final, o los aventureros lo hiciesen primero, da igual la motivación emocional por salvar a sus seres queridos, si no usas la cabeza y piensas antes de actuar, la terminaras embarrando peor y dejar más secuelas en el problema principal.



—Con esto concluye el interrogatorio, ahora lo que importa, ¿qué harán con él? -Pregunte de manera directa —Expulsarlo de los rebeldes, o dejarlo irse de aquí, es no solo la peor decisión, es una indirecta de ponernos a todos una soga en el cuello.



Aunque Adil no haya dicho nada aun, no es difícil intuir que tomara la opción de encerrarlo hasta acabar con este conflicto, demasiada empatía hacia los suyos, así como muestra su lado brutal hacia sus enemigos, debería plantearse lo mismo con los traidores en sus filas. De repente la puerta es abierta, ingresando Amira a la habitación.



—Concuerdo con Rozuel Drayt -Manifestó la propietaria de cabello turquesa —Adil, sabes muy bien lo que hay que hacer, esta traición, no puede perdonarse bajo ninguna excusa.



—Lo se… -Contesto el líder de los rebeldes denotando pesadumbre.



—Yo lo hare -Uno de sus hombres presentes se ofreció, desenfundando un sable a sus manos.



—No… lo hare yo, es mi deber.



Adil toma el sable y se sitúa a escasos centímetros en frente de Ihaj, el sometido hombre mira a su líder y cerrando sus ojos, baja la cabeza como si aceptara su destino. Salgo de la habitación, escuchando a Adil decir “Si tu mujer e hija siguen con vida, daré con ellos”, acto seguido, aun en el pasillo y con la puerta cerrada de la habitación, se oye el sonido del metal cortando carne y hueso, y algo pesado caer al suelo.



__________________________________________________________________​



Después de un baño rápido, me dirigí a mi habitación para descansar un rato, ha sido un día bastante largo, Riha quien compartía la misma habitación conmigo (en camas separadas) se encontraba afuera comiendo con el resto de compañía (Crok incluido). Yo tenía más sueño que hambre, cuando despertase, entonces me daré el gusto de comer a montón, por ahora, necesitaba realmente descansar.



Amira me había comunicado, que, tras lo ocurrido hoy, Adil y sus hombres de más confianza, llevarían a cabo una indiscreta evaluación sobre la actitud de sus guerreros, examinar a fondo sus intenciones y buscar señales que revelen comportamientos sospechosos, en especial de los reclutas, algo como esto no puede repetirse.



—“¿Alguien puede oírme?, ¿hola?”.



Una voz femenina hizo eco en la habitación, mirando detenidamente su procedencia, noto que esta provenía de una esfera de cristal, era de aquella que alguna vez perteneció al asesinado Muhaqdad Yusuf. Dicha esfera al serme inútil y no tener pista de su utilidad, la había dejado en la habitación sobre un velador, y de pronto, una voz misteriosa femenina se manifiesta en el objeto.



—“¿Hola?, si estas ahí, por favor, recoge el cristal, acércalo a tu boca y háblame”.



De la misma forma en que Adil se comunicaba con Yusuf, luego de que aquel Kamodo le hizo entrega de una esfera como esta, esto era sospechoso, BASTANTE por no decirlo. Pero no podía evitar sentir curiosidad al respeto, ¿de quien era voz?, ¿de donde procedía realmente?, este objeto era solo un medio de comunicación, pero hay algo aparte que llama poderosamente mi atención.



—No siento magia emitir en esa esfera de cristal…



Nada de magia, nada de mana, de hecho, lo que percibo en esa esfera es…



—Sincronía.



La “Sincronía”, es la capacidad de un Esper para sentir a otro Esper o rastros de energía ESP en las cercanías, y en esa esfera de cristal, podía sentir en minúsculas proporciones, presencia de aquello que era ajeno a la fuerza sobrenatural de Avalia.



—¿Podría ser…?



Me acerqué lentamente hacia la esfera de cristal y la recogí.



—Aquí Rozuel Drayt, ¿quien eres realmente?, Esper…



Continuara…
 
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CAPITULO 210 ¿ALIANZA ESPER?


PERSPECTIVA: Rozuel Drayt



Una llamada imprevista, de una persona enigmática, pero una cosa era sospechosa y cierta, el medio por el cual intentaba comunicarse conmigo, una esfera de cristal, emitía una forma de energía del cual reconocía con familiaridad en mi anterior vida.



—Sincronía.



Había rastros de energía ESP en cantidades superficiales, tal percepción en torno a dicha presencia de energía no se hizo notorio hasta que aquello voz hablo sobre el cristalizado objeto. Tomé la esfera y me dispuse a intentar comunicarme con la misteriosa entidad femenina, incluso si eso supone una potencial trampa de por medio.



—Aquí Rozuel Drayt, ¿quién eres realmente?, Esper…



Un silencio incomodo inundo toda la habitación, fue tal la incomodidad que me quito considerablemente el sueño.



—Rozuel Drayt, eres tú, “Mensajero del Reino de la Agonía” -La voz me hablo —No hay duda alguna, dijiste “esper”, ¿no es así?.



—Si, ¿eso te dice algo?.



La misteriosa mujer queda en silencio ante mi pregunta, pasan varios segundos, hasta que finalmente vuelve a hablar.



—Los casquillos encontrados, la posibilidad de la presencia de armas de fuego modernos en este mundo, no había duda alguna… -Manifestó la mujer del cristal —Tal caso solo es posible con una habilidad ESP, ¿eres un esper?.



—El hecho de que conozcas sobre ellos, ¿qué te hace a ti en todo esto? -Pregunte.



—Si gozas de una buena percepción en torno al PSI, ya debería haberlo notado como un esper, el objeto con el cual te comunicas, esta imbuido discretamente con energía ESP -La mujer revelo.



Como era de esperarse, el objeto cristalizado en cuestión ha sido tocado por los poderes de un esper.



—¿Eres tu la esper responsable de hacerlo? -Fue mi siguiente pregunta.



—Si, soy la esper responsable de la habilidad con la cual nos comunicamos -Confirma la enigmática mujer —Permíteme presentarme, soy Aleab, he esperado este ansioso momento para comunicarme contigo, Rozuel Drayt.



Por su tono parecía ser una persona que se guardaba planes en la manga en torno a este encuentro, pero también, de ser una farsa para llevarme a caer en una trampa. Incluso si es un esper, no puedo confiar al 100% en alguien de inmediato, Crok es un reencarnado y me tomo su tiempo intentar confiar mínimamente en él.



—Respóndeme esto, si eres un esper, eres un Trotamundos, ¿no?, ¿de que tipo eres?, ¿reencarnado o invocado?.



Alguien que murió en su mundo natal y traslado aquí con un nuevo nacimiento (pero conservando su consciencia original), y el segundo tipo, de alguien que es traído a este mundo por poderosa magia de espacio y tiempo.



—soy del tipo reencarnado, Monsieur Drayt -Aclaro mi duda.



—“¿”Monsiur”?” -Replique aquella frase que dijo en mis pensamientos —¿Eres francesa?.



—Franco-americana -Corrigió ella —Nací en un poblado llamado Barfleur, pero pasé casi toda la mayor parte de mi vida en Estados Unidos, prácticamente me crie más con el sistema americano que el francés.



De modo que me he encontrado con un segundo trotamundos yanqui, aunque técnicamente es de origen francesa, parece tirar más por su lado americano que lo otro, pues su tono al hablar es más “americano”.



—Debo suponer que también eres un Trotamundos reencarnado, según las descripciones en torno a ti, eres un niño -Dijo la tal Aleab.



—Adolescente -Corregí de inmediato.



—Era de esperarse, ningún “adolescente” de tan joven edad, mostraría tanta capacidad destructiva con una habilidad ESP, y mucho menos causar una masacre sobre una fortaleza prisión, al menos que seas alguna clase de psicópata en potencia -Opino la enigmática Trotamundos.



—Guárdate tu análisis psicológico, ¿y dijiste masacre en la fortaleza prisión?, ¿lograron averiguar que fui el responsable de lo ocurrido en la fortaleza de Hayat?, ¿pero? ¿cómo?, todos murieron y quienes pudieron verme están aún más muerto -Expresé con incertidumbre.



Los únicos que podrían haber sobrevivido, son aquellos que estaban fuera de la fortaleza, el ejército de 3000 hombres del fallecido Yusuf, aquello que me encargue utilizando Fosforo blanco gracias a “Materialización”. Dudo que haya acabado con todos, alguno ha de haber evitado el humo blanco y huir, pero, aun así, nadie pudo haberme visto, ¿cómo se enteraron entonces de mi identidad?.



—El responsable de que tu identidad saliera a la luz ante Muer Afigad es el Muhaqdad conocido como el investigador Alnayits -Confirmo la mujer esper.



Lo que me faltaba, mato a uno y en casi nada, ya tengo a un segundo Muhaqdad rastreándome, que maldito problema, pero ese nombre, ya lo he oído antes. Claro, el semihumano Beremita que conocía acerca de una “instalación secreta de investigación”, pero murió a manos de Yusuf antes de que pudiera contarnos algo del tema.



—¿Cómo diablos averiguo mi nombre y aspecto?, ¿con alguna habilidad mágica? -Pregunte.



—Tal y como dices, es con la ayuda de una habilidad mágica -Aleab corrobora ese punto.



Aleab me cuenta que el Muhaqdad Yusuf contaba con una montura hecha para su persona, era un Anjaib, “camello-hiena demoniaco”, recuerdo haberlo visto montar en ese ser bípedo con cabeza de hiena, pelaje pardo con manchas junto a escamas y dos protuberancias en su cabeza en forma de cuerno. Según la mujer, el Anjaib de Yusuf es único en su tipo, porque era un Anjaib creado por este tal investigador Alnayits, eso me recordó algo dicho por las propias palabras de Yusuf al momento en que lo vencí.



“—Creía que Alnayits era un monstruo inigualable… pero tú… -Expreso el moribundo Yusuf —Jamás… había sentido tanto dolor… desde que ese enfermo “investigador”… puso sus manos sobre mi… fue un dolor que jamás olvidare… ¡pero esto!...”



El elemental de arena que formaba parte de él, según sus palabras, pudo ser obra ese Alnayits, de modo que trato con una clase de científico loco o algo por el estilo, pero lo que más me preocupa, es su habilidad especial.



—¿Dices que ese tipo es capaz de meterse en la mente de alguien y leer todos sus recuerdos? -Pregunte.



—Si, es la razón del como averiguo sobre ti, primero del Anjaib creado para el Muhaqdad Yusuf y después están dos sobrevivientes de su ejercito que consiguieron huir -Conto ella —Su habilidad le permitió ver sus recuerdos, de esa manera te “vio”, conoce tu nombre y lo que eres capaz.



Ese Muhaqdad Alnayits es un problema serio, si cuenta con la habilidad de acceder a la memoria de alguien y ver todo lo que la persona conoce, eso representa un inmenso problema para nosotros. Las posibilidades de que atrape a un rebelde y consiga averiguar sobre su escondite en “el corazón del Oasis”, son bastantes altas.



Si no han atacado este sitio, es por la medicina “milagro Yuzquell”, saben lo valiosa que es, y acabar con el linaje que cuenta con la capacidad de producirla seria perder totalmente tal valioso recurso, por no mencionar que de la familia de Yuzquell cuenta con cierto apoyo de la familia real. Pero si llegan a averiguar con pruebas de que aquí se esconden los rebeldes, no dudaran en actuar, dado a que el “corazón del oasis” se encuentra en un área cerca de donde la política Afigad se aplica, incluso ni la familia real podrá intervenir, si saben que Amira ayuda a “criminales insurgentes”. Posiblemente no la maten, quizás la esclavicen para evitar perder la medicina.



—Por tu silencio, deduzco que sabes lo amenazante que es el investigador Alnayits por su habilidad -La mujer comento.



—Lo bastante como para entender que ese tipo de morir cuanto antes -Concluí.



—En ese caso, tenemos algo en común, también necesito que él muera, de hecho, me he comunicado contigo porque necesito un favor de ti.



—¿Un favor?, ¿que clase de favor estamos hablando?, no puedo aceptar cumplir algo a la ligera, así como así, menos de alguien que acabo de conocer.



—Necesito irme de este continente -Fue su favor principal.



Aleab explico que estaba siendo perseguido por la Tartib-Qaede, una poderosa organización criminal de gran renombre cuya influencia y negocios está extendida en toda Sharya.



—Actualmente trabajo como una “fiel sirvienta” de Muer Afigad, quien ha ocultado mi identidad a ellos -Relato —Pero… es obvio que solo era cuestión de tiempo, Muer solo me ve útil gracias a mi “don” que el piensa que es una magia única y especial, una lo suficientemente extraña para no ser percibido como tal.



De esa manera ella oculto su habilidad ESP, disfrazándola como una habilidad mágica incapaz de ser percibida sensorialmente por nadie, pese a sus razones para querer pedir tal favor, me inquieta saber que trabajaba para ese Muer Afigad, nuestro objetivo principal.



—Trabajas para el tipo cuya cabeza es nuestra meta prioritaria, ¿por qué debería seguir confiando en ti y no cortar toda comunicación contigo luego de habérmelo dicho? -Pregunte.



—Porque si hubiera querido dar contigo desde un principio, habría llevado al investigador Alnayits en donde te encuentras, en “el corazón del Oasis”.



Cuando pronuncio con correcta afirmación el lugar exacto donde me encontraba, sentí ciertos escalofríos.



—Tú… ¿cómo lo averiguaste…?



Pronto me di cuenta de ello, la misma esfera de cristal con el que me comunicaba, no solo actuaba como un medio de comunicación, también tenía cualidades de ser un rastreador.



—Mi habilidad ESP me permite “marcar” objetos con mi PSI, y convertirlos en dispositivos de telecomunicación personal de larga distancia, así como también, puedo rastrear la localización de cada uno de los “dispositivos” -Confirmo ella.



En pocas palabras, su habilidad puede convertir objetos inanimados en aparatos que cuentan con su propia frecuencia de telecomunicación semejante a un teléfono, además de ser capaz de rastrear la ubicación de tales dispositivos, una habilidad bastante conveniente para la logística, en especial militar.



—Cuando descubrí la presencia de casquillos utilizados en la fortaleza Hayat, mi corazonada me llevo a sospechar sobre otro posible Trotamundos, uno que contaba con armas de fuego -Relata Aleab —Tu te llevaste uno de los “dispositivo” marcado por mi PSI, sin darte cuenta me diste tu localización en todo momento, pero nunca te delate.



Según parece, al descubrir que fui capaz de eliminar a un Muhaqdad y contando con la potencia de armas de fuego moderno, me vio como un boleto de salida para este continente. Ella me confirmo con sus propias palabras que Tartib-Qaede y Muer Afigad están colaborando en secreto, de allí que ese gordo cuente con tantos recursos, Muer quiere hacer con el control del reino de Quíatar, y Tartib-Qaede contaría entonces con el control directo de toda una nación a través del Azim Alnabil.



—Caramba, esto se ha vuelto más complicado de lo que esperaba -Opine.



—Cuando Muer Afigad termine ganando, es más que probable que me entregue a Tartib-Qaede, ¿ahora entiendes porque estoy apostando por ti?, ayúdame, y yo te ayudare a ti, como a tus rebeldes -Propuso ella.



—No son “mis rebeldes”, pero dime, ¿cómo puedes brindarnos tu ayuda? -Pregunte.



—Muer Afigad y los suyos desconocen cierta “parte” sobre mi habilidad esper.



El ejercito de Muer Afigad hace uso de muchas esferas de cristales marcados por el poder de Aleab, cuentan con la ventaja de una rápida comunicación entre las cadenas de mandos y sus principales bases militares como líderes. Pero he aquí la parte “oculta” que no dio a conocer a los demás, Aleab puede oír en su cabeza todas las comunicaciones llevada a cabo en dichos dispositivos, o, mejor dicho, espiar todas las telecomunicaciones llevada a cabo. Lógicamente, ella actúa como una especie de antena humana, su habilidad ESP permite que las esferas de cristales comuniquen entre si a través de ondas magnéticas, y ella es capaz de ser receptora de tales ondas, permitiéndole oír en secreto todo lo que dicen la fuerza militar de Muer en todo momento a través de los cristalizados objetos.



—Les daré ubicación de interés, de las posiciones y estimado de los soldados apostados en determinados lugares y les revelare todos los planes llevado a cabo por ellos -Fue la ayuda que Aleab ofrecía brindar.



Según Aleab, hacen un uso indispensable de las esferas de cristal, para dar reportes de las situaciones y llevar a cabo operaciones, permitiendo coordinar con otros grupos a la vez. Tal es la confianza de las fuerzas de Muer en esta ventaja de comunicación, que revelan al detalle sus posiciones, números de efectivos estimados y las maniobras llevadas a cabo.



Aunque ya contábamos con el “Red Dasmo” como una red de inteligencia, no venia nada mal, poseer un “infiltrado” entre las filas enemigas, alguien que fuera capaz de informarnos en secreto sobre los movimientos del bando enemigo. Una operación de espionaje esplendida, tal factor de nuestra parte era sin duda algo a considerar bastante.



—¿Qué dices?, ¿hacemos una alianza? -Propuso Aleab.



Rechazarlo a estas alturas de partido seria un desperdicio, si de verdad fuera capaz de hacer lo que dice, me habría delatado con su “amo”, me da una leve “confianza” en ella por su procedencia de origen, pero nuevamente, no significaba que confiara plenamente en ella. Había riesgos en aceptarlo, consecuencias en confiar demasiado, pero las ganancias de considerarlo una propuesta validad, rendirían frutos considerables para los rebeldes y aumentaría mis posibilidades de conseguir largarme también de este continente.



—Necesito hablarlo con los demás, no puedo tomar esta decisión aun -Fue mi respuesta de momento.



No podía simplemente aceptar al instante, necesitaba llevar esto a Adil, Amira y el resto, además, si los rebeldes van a hacer uso de su “información”, es necesario dar a conocer de su presencia sobre ellos, para hacer más efectivo esta “colaboración”.



—Muy bien, dejare que se los comuniques a tus “aliados” -Ella estuvo de acuerdo con mi condición.



—¿Cómo y cuando nos volveremos a comunicar? -Pregunte.



—Tanto a la mañana como la tarde estoy cerca de Muer Afigad, y poco es el tiempo que dispongo para alejarme de él, solo cuando anochezca, tendré todo el tiempo para mi y podre comunicarme contigo nuevamente.



—Monumento… si pasas casi la mayor parte del día cerca de Muer Afigad, ¿entonces como podrás informarnos acerca de los movimientos del enemigo?.



—Jejeje, lo sabrás a su momento, no te preocupes, tengo todo planeado.



Con tal afirmación hacia que fuera más difícil de confiar en ella, si me escondía aun esa “planeación” suya, pero no quedaba otra, debo comunicárselo a Adil y al resto. Aunque existe la posibilidad de que al enterarse de que se trata de una “sirvienta” de ese gordo Azim Alnabil, quieran rechazar toda idea de colaborar con Aleab. Lo que me deja tener que poner de mi parte para que intenten “confiar” en ella.



—Muy bien, en la siguiente medianoche nos volveremos a comunicar, ¿esta de acuerdo con eso? -Aclare.



—Si, estoy de acuerdo -Confirmo la esper femenina.



—En ese caso, te estaré esperando nuevamente, esper Aleab.



—Lo mismo digo, Monsieur Drayt.



Habíamos dado nuestros puntos y llegado a un acuerdo, ahora solo quedaba discutirlo con los demás.



—Cierto, solo una cosa más, Rozuel Drayt.



—¿Qué cosa?.



—“Viva la Resistance”.



Cuando exclamo aquella frase, no volvió a hablar, pasaron segundos y luego minutos, finalmente se había marchado, pero volveríamos a comunicarnos en la siguiente medianoche.



Continuara…
 
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