Raid Mugen [Gungnir]

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Maiku

Mr. Nobody
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"Mugen” [Raid]
a) Descripción de la misión: Creíamos que ya habíamos limpiado el Mt. Infinito, pero parece que el incidente aún no termina. Repentinamente, dos ráfagas de energía han surcado el cielo de la isla, vaporizando las nubes a su paso y dejando una clara marca que no se disipará en un par de horas. No sabemos quien es el responsable de ese ataque, sin embargo algo es seguro: Si lo repite, esta vez apuntando a la ciudad, no quedará nada más que un cráter, acabando con decenas de vidas y todo el esfuerzo puesto por aquellos que trabajaron por devolver la prosperidad a File. El disparo provino de un agujero dimensional en la cima de la montaña que se ha cerrado segundos después, sin embargo no tenemos que esperar a que vuelva a abrirse para saber a donde ir. Tamers, lleguen a la cima de la parte "interna" del Mt. Infinito, el enemigo final ahí los espera.
b) Descripción del campo de juego: Mt. Infinito - Último piso
c) Objetivos a cumplir:
  • Eliminar a Mugendramon
d) Notas:
  • Según los análisis de objetos como el D-Arc o el DigiWindow, este Mugendramon es un "Perfect", sin embargo es evidente que su poder supera a ese nivel considerablemente. Tal vez no llegue al Ultimate, pero sigue siendo un enemigo muy peligroso
  • Aunque Mugendramon no puede hablar, solo gruñir y rugir, su inteligencia no es la de una bestia. Tiene conocimiento táctico y estratégico, sabiendo aprovechar su poder y oportunidades para prevalecer
  • Gracias a las incursiones al Mt. Infinito el número de Digimon salvajes dentro se ha disminuido. Aún así, pueden haber rezagados así que cuidado al ascender
  • Esta Raid no otorga puntos de Fama
e) Requisitos: Tres Reclutamientos. Al menos dos participantes.
f) Recompensa:
  • Paga Máxima: 700 Bits
  • 80+ Puntos: Carta - Mugen Cannon
  • 85+ Puntos: DigiMemory - Mugendramon [Mugen Cannon]
Participantes: Masaki Nakai , Ewain Blake Wilson , Samali Winters
Digivice: Burst (Masaki) , iC (Ewain & Samali)
Post: 2 c/u
Plazo: 10 días
Masaru Masaru Mirae Kiyoe Takerudark Takerudark
 

Moonchild
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Un ambiente de calma y de optimismo se respiraba en la ciudad en ese momento. Samali y Palmon habían sido las últimas en volver y al llegar se habían encontrado con que su regreso triunfal era el último y que con eso terminaba su labor de traer prosperidad a la ciudad; el transporte no se produjo de inmediato, como muchos habían llegado a pensar que sucedería luego de tanto tiempo esperándolo, pero la esperanza de que no tardara mucho seguía ahí.

Samali estaba sentada en la cama de su habitación en la ciudad, sintiéndose más descansada luego de dormir algunas horas; a su lado, Palmon seguía sumida en la inconsciencia gracias al cansancio. Frente a la cama en dos sillas Masaki y Ewain hablaban tranquilamente con ella sobre distintas cosas, mientras que Patamon y Agumon jugaban un poco más allá; Agnimon estaba presente pero no comentaba nada, ni Chackmon ni Ranamon estaba a la vista. El tema que más resaltaba era qué sucedería cuando regresaran, si en su mundo habrían estado ausentes tantas semanas como parecía ahí o si casi no pasaría el tiempo. Los dos de mayor rango tenían experiencia para comparar y se inclinaban por la segunda opción.

Masaki estaba por añadir algo a la historia de Ewain sobre la primera File alternativa cuando un ruido atronador les heló la sangre, haciendo que se quedaran muy quietos un segundo. Apenas escucharon los gritos de alarma, sorpresa y miedo, el trío se levantó de golpe, seguido de cerca por los dos digimon que estaban despiertos, para salir a la calle y ver qué había provocado semejante sonido. El ruido había sido similar a un trueno, pero muchísimo más fuerte y grande, reverberando sobre toda la ciudad.

Afuera las caras se volvían todas hacia el cielo nocturno, donde quedaba la inequívoca marca de dos enormes ráfagas de energía; ni una nube se avistaba entre estas huellas y, lo que sea que las había dejado, tenía toda la pinta de ser letal. Escucharon la voz de Angemon pidiendo calma así como la de Jijimon intentando tranqulizar a los ciudadanos y Tamers, por lo que se acercaron a él a toda prisa. El anciano estaba hablando con un Tamer pelinegro que el grupo recordaba haber visto muy vagamente; dio unas palabras finales al chico para tranquilizarlo y se volvió hacia ellos.

—Ah, Samali, Masaki, Ewain —saludó cuando los vio acercarse, mientras su asistente continuaba la labor detrás de él.

—¿Qué fue eso? —preguntó Ewain. El Alcalde le dio los detalles de los visto hacía unos instantes y finalizó con una pregunta.

—¿Viste algo raro o capaz de crear un ataque así mientras estabas ahí dentro, Samali?

—No… aparte de Megadramon me encontré con Pidmon, Gururumon y Gabumon, nada más…

—Pero ella solo subió al quinto piso ¿no? Por lo que parece, eso debió venir de la cima —
añadió el líder del gremio.

—Es cierto —asintió el digimon— si aún queda una amenaza en el Monte, tendremos que acabar con ella para que puedan volver… si se fueran antes y el perpetrador apuntara a la ciudad podría dejar solo un cráter.

Jijimon no intentaba convencerlos de la importancia de ello, simplemente señalaba un hecho que le parecía cierto y la verdad ninguno de los que lo escuchaban lo pusieron en duda.

—¿Deberíamos ir nosotros? —preguntó Agumon, mirando de reojo a su compañero.

—Será mejor si van los tres juntos —añadió el barbudo—; este enemigo debe ser poderoso para causar algo así, por lo que mientras más manos puedan conseguir mejor.

Intercambiaron unas frases más y acordaron partir de inmediato, pues la posibilidad de un nuevo ataque era demasiado grande como para dejarla pasar. Angemon demostró ser eficiente al encargarse de buena parte del descontrol por su cuenta, pero finalmente el anciano los dejó para terminar de lidiar con el pánico y la preocupación. El trío apenas habló un poco más para determinar hora exacta y lugar de encuentro y pronto ambos varones se marcharon a sus habitaciones para prepararse.

Cuando Samali volvió a su alcoba, se encontró a Palmon despierta y esperándola, aunque apenas le explicó la situación la planta saltó de la cama para ayudar con los preparativos de la partida.

La media hora que tardaron en prepararse estuvo llena de aprehensión y preocupación mientras el misterio del autor de aquella amenaza perduraba en el aire. Cuando la hora indicada llegó la marca en el cielo seguía ahí como un recordatorio palpitante, pero los enviados al Monte procuraron no prestarle mucha atención al oscuro presagio que representaba mientras ponían camino hacia el sendero del Monte Infinito y la cascada que caía por este, ayudándose del silbato de Samali para iluminar el paso. El camino no era muy largo, pero aún así se transformó en un intercambio de impresiones e ideas de parte de todos acerca de qué se encontrarían en el último piso y cuál sería la mejor forma de reaccionar a cualquier sorpresa.

El sonido de la cascada llegó por fin y con él el recodo del camino que guiaba directo hacia el hueco dimensionar detrás de esta. Masaki ya había estado antes en ese plano extraño lleno de negro y verde, así que entre él y Samali intentaron explicarle a Ewain y Patamon como era el lugar antes de entrar, para evitar la posibilidad de que pudieran marearse con el cambio tan brusco de ambiente.

Takerudark Takerudark Masaru Masaru comienzo esto u_u si algo no les gusta me avisan~

 
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A pesar de las advertencias por parte de sus compañeros del gremio, Ewain no pudo evitar un mareo bastante fuerte al entrar en la nueva dimensión. Tuvo que agarrarse de Masaki para evitar caer, pidiendo en ese instante que se detuvieran un poco. Tanto el líder de Gungnir como la chica lo miraron con preocupación, el cambio era bastante brusco, pero era cuestión de tiempo para que se acostumbrara un poco al nuevo lugar. Patamon no tuvo el mismo destino que su Tamer, posiblemente por volar y ver todo desde el aire. El sitio era una especie de hoyo negro, pero habían estructuras de color verde que brillaban, dándole un toque muy al estilo Matrix.

¿Qué es este sitio? —preguntó el peliazul cuando recuperó el aliento y finalmente se iba acoplando.

Es una especie de zona dimensional —respondió Saly.

Jamás en toda mi existencia había identificado un campo de batalla como este —dijo asombrado el oso polar, llamando la atención de los otros dos juttoushi y ocasionando que se manifestaran al mismo tiempo.

¿Ni siquiera en tu “Tropa Polar”? —se burló Ranamon con obviedad, queriendo provocarlo, pero este no cedió.

El espíritu de hielo simplemente la ignoró y desapareció, así como había aparecido de la nada. A Ewain eso le daba mucha pena. Si bien nunca hubo algo tangible sobre dicho ejército, la cercanía que tenía con Chackmon hacía que, de cierta forma, creyera de su existencia. A final de cuentas, para él, Megatheriumon era un buen elemento y los conocimientos bélicos con los que contaba habían sido de gran ayuda en más de una ocasión. Agnimon se mantuvo en silencio, sus pensamientos eran muy similares a los del portador de su compañero milenario, pero haber convivido tanto tiempo con él simplemente hizo que el tema lo hartara un poco.

El escocés se limitó a ver a sus dos compañeros de gremio, quienes desviaron la mirada de inmediato por lo sucedido. No podían hacer mucho, los espíritus tenían personalidades propias y era muy difícil controlar eso, por lo que dejaron el tema de lado y caminaron un poco en la nueva dimensión. Luego de andar unos cuantos minutos, el europeo tuvo que detenerse porque el mareo era impresionante.

¿Te sientes bien? —preguntó Masaki. El peliazul respiraba con un poco dificultad, levantó su mano y asintió.

Sí, perdón —Se disculpó el chico, pero los demás negaron y se detuvieron.

Nosotros también tardamos un poco en acostumbrarnos —completó Apsará, intentando hacerlo sentir mejor.

Luego de descansar unos minutos, un rugido bastante estruendoso se hizo oír en todo el lugar, helando la sangre de los presentes y provocando que se miraran entre sí. Los Digimon parecía que estaban más alertas, incluso sus pupilas se habían contraído y su piel se había erizado, señal de que algo peligroso estaba cerca.

Masaki, debemos darnos prisa —acotó Agumon con una mirada muy distinta a la calmada que siempre tenía—. Esto no me da buena espina.

A mí tampoco —concordó Palmon. Patamon no dijo nada, pero asintió y miró a su Tamer con decisión.

Ok, vayamos a ello entonces —contestó el peliverde.

Tomó su Burst y canalizó una cantidad suficiente de Digisoul, dirigiéndola a su dispositivo digital. Agumon, de inmediato, comenzó a brillar y a crecer de una manera descomunal. Los otros ya habían visto ese cambio anteriormente, pero no por ello dejaba de intimidarlos cada vez que lo veían. A diferencia de los otros Digimon, Agumon cuando evolucionaba, su tamaño era demasiado grande, lo cual a veces era una ventaja o una desventaja, según se viera la situación. Una vez que terminó con la metamorfosis, estiró su garra para permitir que los demás se montaran en él, pero antes de hacerlo, tanto Samali como Ewain, tomaron sus respectivos iC y canalizaron su digisoul también. La Digisoul Full Charge evolucionó a sus respectivos Digimon, apareciendo Lilamon y Holy Angemon en pocos segundos.

Es hora, vamos —apremió el líder de Gungnir.

Todos se subieron a la garra del Digimon metálico y sobrevolaron el primer piso con velocidad. Afortunadamente no había enemigos en ese lugar, por lo que llegar al portal del otro lado fue relativamente fácil. Al llegar al segundo nivel, no contaron con la misma suerte, pues una serie de Pidmon se encontraban ahí, impidiéndoles el paso para lograr llegar al siguiente piso. Ewain de inmediato sacó una de sus memorias y la invocó, dándole paso a un Garudamon que fue ordenado con limpiarles el camino para poder atravesar el portal. Los Pidmon, sin dudarlo, se lanzaron hacia ellos, pero la bestia impidió con su enorme cuerpo que los humanos y sus Digimon fuesen alcanzados. Por poco, un Pidmon casi les conecta un Fire Feather, pero su homólogo perfecto fue más rápido y logró utilizar su escudo sagrado para cubrirlos y rematar con un corte de su espada.

Segundos después, el grupo ya había logrado pasar al siguiente piso, que a su vez estaba custodiado por unos cuantos Lynxmon. Ni siquiera se detuvieron a pensar en una táctica, la urgencia apremiaba así que Rize Greymon simplemente se abalanzó hacia ellos. Los tres felinos atacaron con sus garras, pero el Digimon metálico previó aquella ofensiva y utilizó su Solid Strike, apartándolos de un golpe con su revólver metálico. La técnica no fue suficiente para derrotarlos, lo sabían todos, pero al menos les había comprado el tiempo para que pudieran llegar al otro lado y avanzaran. Afortunadamente para ellos, al llegar a los siguientes niveles, se dieron cuenta que no había ningún enemigo y que los escenarios estaban bastante dañados, a comparación de los pasados. Fue entonces que los dos Tamers que ya habían visitado ahí, comentaron que en esos lugares es donde habían tenido encuentros con otros Digimon que actualmente se encontraban en File City.

Ya casi llegamos al último piso, agárranse bien —advirtió Rize Greymon.

Sin dar mucha importancia a esto, el trío, junto con sus Digimon, terminaron en el último piso, no sin antes escuchar un rugido que les dejó la piel erizada y el cuerpo completamente paralizado.

Rize Greymon aumentó la velocidad de sus propulsores y en pocos segundos ya se encontraban en la parte final del sitio dimensional. Los humanos se bajaron y Ewain se sintió aliviado al tocar tierra “firme”, al parecer el mareo ya estaba pasando y, como dijeron, ya se acostumbraba al lugar. Al final del lugar, vieron algo que los dejó helados a todos. Una especie de dinosaurio, de buen tamaño, los esperaba al otro lado de la “arena”. Estaba completamente rodeado de armadura metálica, incluso sus garras eran del mismo material, y cargaba consigo, en su espalda, un par de cañones intimidantes que podrían desintegrarlos fácilmente con un simple disparo. En cuanto el cyborg los identificó, lanzó otro rugido como el que habían escuchado con anterioridad, pero Rize Greymon se plantó frente a ellos, protegiéndolos a cualquier costa de sus posibles ataques. Ewain no perdió el tiempo y sacó su DigiWindow, investigando con rapidez al oponente que tenían en frente.

Mugendramon —leyó con voz alta—. Nivel, Perfect. Virus. Deberemos cuidarnos mucho de sus cañones. Tiene ataques físicos con sus garras o brazos, pero su especialidad es el láser.

Así que eso fue lo que vimos en el Mundo Digital —Masaki se habló a sí mismo, pero los demás lo pudieron escuchar a la perfección.

No podemos confiarnos, aunque sea un Perfect —puntualizó la rubia—. Muchas veces exceden su poder.

Ni bien terminó de decir eso Samali, cuando un Mugen Cannon salió disparado desde sus cañones e impactó contra el Digimon del peliverde. Lo pudo haber esquivado, pero su objetivo era defenderlos para que salieran ilesos y así fue. A pesar de haber caído por la onda de choque de la fuerte ofensiva de su enemigo, los chicos se encontraban perfectamente bien y no tardaron en reincorporarse sin despegar sus ojos del cyborg.

Acabemos con esto —Masaki apretó su dispositivo digital.

Una vez más, Gungnir entraba en acción.


Masaru Masaru Mirae Kiyoe disculpen mucho la tardanza, saben que se me complicó mucho postear, pero ya está acá. A darle caña.
 
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"さあ、往こうか"
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El final del ataque de Mugendramon dio paso, inesperadamente para el grupo, a lo que pudo ser considerado una tregua momentánea mientras la bestia contemplaba en silencio a los intrusos, despidiendo humo de sus cañones en el proceso. RizeGreymon apartó el revolver con el que había protegido su rostro de la descarga, resintiendo el ardor que le había provocado recibir la técnica sobre su cuerpo. Aún cuando el DigiWindow clasificaba al oponente como un Perfect y el Digimon de Gungnir contaba con el soporte de la Digisoul de Masaki para aumentar su propia defensa, no había duda que la técnica había resultado poderosa, lo suficiente para justificar la marca que había dejado en el cielo rato atrás. Por ambos flancos del dragón, HolyAngemon y Lilamon se posicionaron preparados para retornar la ofensiva, mientras que los Tamers realizaban una acción similar, preparando los objetos que usarían para trazar la estrategia. ¿Cual? Aún no estaba decidido: El confirmar la especie de Mugendramon había sido el primer paso. Ahora que sabían a que se enfrentaban podían idear como contrarrestarlo.

- No se mueve... - La acotación del Espíritu del Agua vino acompañada con un tono de desconfianza notable - A estas alturas suelen estar rugiendo, atacando como locos o jactándose de algo. A veces las tres.


- Puede que esté analizando la situación - opinó Chackmon - Trazando un plan de combate para lidiar con el oponente ante él.


- ¿Eso quiere decir que posee inteligencia? - Agnimon trató de analizar a la bestia del Mt. Infinito para formar una mejor opinión, sin embargo su rostro inexpresivo hizo imposible aquella tarea. De cualquier forma tenía sentido si lo pensaba, no había otra explicación para ese cese al fuego que, más que relajarlos, los estaba tensando cada vez más - Solo hay una forma de averiguarlo - concluyó - Masaki.


El Elite asintió, comprendiendo lo que su espíritu quería que hiciera. De inmediato ordenó a RizeGreymon comenzar con el ataque, el cual obedeció encendiendo sus propulsores con un estruendo. El ensordecedor ruido marcó el momento en el que el Cyborg de rojo se elevó en la oscuridad, apuntando directamente a la bestia plateada con su revolver. Como habían sospechado, Mugendramon reaccionó ante esto, alzando su cabeza y emitiendo un destello desde la cuenca de sus ojos. Sus movimientos eran mecánicos pero sus reflejos veloces por lo que, en el momento en el que el dinosaurio realizó la infame descarga triple, el habitante del Mt. Infinito respondió con una nueva activación, menos preparada, de sus cañones. Ambas técnicas se interceptaron en el aire, creando una explosión que iluminó temporalmente la arena de batalla.

- ¡Lila!


- ¡HolyAngemon!


Los llamados de sus respectivos Tamers fueron lo único que los Perfect humanoides necesitaron para lanzarse a asistir a su compañero de gremio, extendiendo sus alas y tomando caminos separados para rodear a su oponente. Nuevamente Mugendramon mostró una reacción, disminuyendo su enfoque en RizeGreymon para dedicarlo a los que ahora buscaban acorralarlo. No trató de activar sus cañones de nuevo, sin embargo el grupo no supo discernir si se debía a que necesitaban "enfriarse" o si la criatura los consideraba imprácticos por la situación y el tamaño del enemigo. En su lugar sus "ojos" siguieron, en lo posible, la trayectoria de los adversarios, mientras que preparaba sus garras para una intercepción rápida.

El hada fue la que, en esta ocasión, se encargó de reanudar la ofensiva de la Guild. Como pétalos de una flor, sus "dedos" se extendieron a máxima capacidad, liberando una serie de rayos rosas que acortaron la distancia hasta la criatura mecanizada. El brazo derecho, heredado de Megadramon, entró en acción, protegiendo el cuello y rostro de su portador de la ráfaga de ataques que se dispersó en su dura coraza. Un gruñido gutural escapó de la criatura en cuanto vio a Lilamon alejarse, sin embargo no intentó contraatacarla sino que se enfocó en el ángel que, por unos segundos, había perdido de vista. Desenvainando la espada de su muñeca y tiñéndola de un brillante color púrpura, el Digimon sagrado había aprovechado la distracción de su compañera para alcanzar la anatomía de la máquina, propinando un certero Excaliburst en la articulación del brazo izquierdo, proveniente de MetalGreymon, en un intento de debilitarlo. La técnica dejó una marca en la extremidad del Cyborg no obstante, como habrían esperado, no era ni de cerca lo necesario para cercenarla debidamente. HolyAngemon buscó entonces crear distancia de su objetivo, sin embargo este entró en acción más rápido de lo esperado, alzando el mismo brazo que había sido atacado para cobrar venganza en el arcángel.

- ¡Cuidado!


Con la suficiente velocidad y violencia para cortar el aire y estrellarse contra el suelo, el zarpazo del Mugen Hand descendió, creando instantes de incertidumbre en los que el estado de su objetivo se volvió desconocido para los espectadores. Todos, principalmente Ewain, buscaron en el espacio al ángel, encontrándolo unos segundos después cuando este reveló su ubicación con el resplandor de una de sus técnicas. Gracias al Holy Jump el Perfect había evitado ser aplastado por la mano de la máquina, elevándose velozmente segundos antes que la extremidad le cayera encima, sin embargo eso no significaba que había salido airoso de aquel encuentro cercano. En su escape una de sus alas había sido alcanzada por la garra, dejándola dispareja y desprendiendo plumas que se desvanecían antes de tocar la plataforma. El brillo que ahora emanaba de esta era producto del Heaven's Heal actuando sobre la extremidad, una reacción rápida por parte del Digimon para evitar que su vuelo se viera comprometido por ese último encontronazo.

- ¿Estás bien? - llamó RizeGreymon, recibiendo un asentimiento silente y un breve "pulgar arriba" de su compañero. El alivio no tardó en ser reemplazado por molestia con Mugendramon, que ahora observaba una vez más al ángel pero sin continuar con la ofensiva. Desde su posición el dragón hizo girar el barril de su arma, deseando unirse a la batalla una vez más, sin embargo la "formación" actual del grupo se lo impedía. Tanto Lilamon como HolyAngemon podían ser alcanzados en el fuego si atacaba en ese momento, por tanto debía esperar a que se apartaran para poder reanudar su propia ofensiva.


- Algo está mal... - comentó Masaki. Al igual que al principio de la batalla su oponente estaba demasiado quieto, simplemente observando como el ángel se curaba. ¿Por qué? Antes que pudiera llegar a una respuesta, Mugendramon volvió a entrar en acción, esta vez marcado por el brillo que sus cañones emanaban. Nuevamente las alertas se elevaron, ¿planeaba eliminar a HolyAngemon primero?


- ¡Cúbrelo!


La orden de Samali fue inmediata, por lo que Lilamon actuó con un nuevo Lila Shower para amedrentar al adversario. Esperó que la criatura volviera a cubrirse como la vez pasada y se enfocara en otra, sin embargo este no actuó acorde a lo pensado: Mugendramon se irguió para recibir la técnica con su pecho, ignorando todo dolor o molestia que sintiera para enfocarse en continuar cargando su arma principal con la cual incineraría al arcángel. El hada reaccionó al notar esto, elevándose para quitar del camino a su compañero de Guild antes que fuera muy tarde. Para sorpresa de todos, aquello también generó una nueva reacción de Mugendramon que, inexplicablemente, se hincó hasta prácticamente quedar a cuatro patas ignorando por completo a los dos humanoides. Con este movimiento la trayectoria de su arma cambió, haciendo evidente cual era el verdadero objetivo tras aquella larga finta: Las tres "criaturas extrañas" apartadas del campo de batalla, los Tamers.

[!]

El estruendo del Mugen Cannon al ser disparado solo fue comparable con otro ruido: Un pesado bólido que cayó del cielo, casi estrellándose contra el suelo en el proceso, para bloquear con su cuerpo aquel ataque. Segundos de incertidumbre en los que los Tamers solo procesaron el resplandor de la técnica, el sonido de la caída y el estruendo del contacto se hicieron presentes, hasta que finalmente todo se hizo claro cuando la técnica agotó su carga. Una vez más RizeGreymon había protegido a los Tamers a costa de su propia seguridad, pero esta vez de manera menos eficiente. No había daño en los humanos más allá del aturdimiento, sin embargo lo mismo no podía decirse del Cyborg que presentaba quemaduras visibles en sus partes orgánicas y respiraba agitadamente para mantener a raya el dolor que le provocaban. Había llegado a tiempo gracias a que había "apresurado" su aterrizaje, sin embargo no había tenido la oportunidad de usar su arma de Chrome Digizoid, una vez más, como escudo; dejándolo mal parado en ese momento.

- ¿Estás bien? - llamó Masaki. Su Digimon respondió asintiendo y recuperando su postura mientras trataba de ignorar las estelas de humo que emanaban de su propio cuerpo - Tsk...


- Sucio - escupió Ranamon con molestia - ¿Cómo se atreve a atacar así?


- ¿Conoce el "concepto" de los Tamers? - cuestionó Agnimon con seriedad, observando como HolyAngemon y Lilamon regresaban una vez más hacia ellos, quedándose más cerca en caso que Mugendramon quisiera atacar antes que RizeGreymon se recuperara debidamente - Ninguno ha usado objetos o Digisoul como para demostrar sus habilidades...


- Tal vez no lo conoce - opinó Chackmon notando como, una vez más, Mugendramon entraba en "estado de observación" - Hasta ahora todos sus movimientos se han desarrollado alrededor del análisis de nuestras estrategias. No ha iniciado un ataque propio a excepción del primero, solo ha respondido a nuestras tácticas y observado las reacciones que tenemos.


- Nos está estudiando... - La ninfa se cruzó de brazos, escudriñando en las cuencas nuevamente vacías de la criatura - Si dices que observa reacciones entonces atacar a los humanos es otra prueba.


- Correcto - confirmó Megatheriumon, esta vez un poco más emocionado, como si sintiera algo de "admiración" por la proeza táctica de su oponente de turno - Los Tamers no han hecho nada, así que Mugendramon trató de descubrir que reacción sacaba en nosotros al atacarlos directamente. Su modo de pensar tiene valor en el campo de batalla, sería de utilidad para una milicia.


- "Tal vez demuestran sus propios poderes o los defienden como la primera vez" - recitó Ranamon, como si estuviera adivinando lo que Mugendramon podía estar pensando - "O solo se mueren y tengo tres moscas menos de que preocuparme"


- ¡Exacto! Mermaimon, tu análisis e intuición también tienen valor en la milicia. ¿Segura que no quieres...?


- Dios, no gracias - Se encargó de interrumpir la guerrera del agua para luego recapitular lo "aprendido" - Bien, entonces sabe que HolyAngemon puede curarse y que si los atacan a ustedes RizeGreymon se lanzará en frente para defenderlos - Agnimon asintió para apoyar la conclusión, sacando un chistido de su homóloga - Perfecto - añadió la Hybrid con sarcasmo - Simplemente perfecto.


- Posee inteligencia y no tendrá reparo en usarlos a ustedes para su ventaja - advirtió el líder de los Juttoushi al trío de herederos - Ahora demuéstrenle que no son tan predecibles como piensa y que no es el único que puede aprender en medio de un combate.


Aquellas palabras motivacionales, aunque sencillas en la superficie, mostraban cual era su siguiente paso para hacer de esa misión un éxito: Ahora que sabían, a grandes rasgos, como Mugendramon operaba era momento de contraatacar. El Cyborg era peligroso, sí, pero ya habían enfrentado enemigos de igual y mayor calibre antes y prevalecido. Este no sería diferente; eso tendrían que "enseñarle" a Mugendramon.

Un nuevo rugido en el campo de batalla delató que la bestia se había impacientado de esperar. Si ellos no hacían el siguiente movimiento, entonces él iba a obligarlos.





Takerudark Takerudark Mirae Kiyoe there, disculpen la tardanza
 
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Los cañones de Mugendramon comenzaron a emitir ese característico color azulino, señal de que otra buena cantidad de energía se dirigiría hacia ellos. Masaki se congeló por un momento, no podía permitir que Rize Greymon volviese a recibir directamente el ataque, ya lo había hecho varias veces con anterioridad y si lo repetía, no estaba del todo seguro que pudiese salir ileso o con su evolución intacta. Ewain pensó lo mismo, adelantándose a cualquiera de sus compañeros, y sacó de su cinturón multiusos una de sus memorias, colocándola con rapidez en su lector. Un círculo se hizo paso en el espacio, invocando en seguida a un clon de su enemigo. Aquello confundió un poco a Mugendramon, pero éste continuó con su ofensiva y la lanzó sin vacilar.

¡Mugendramon! —el peliazul alzó la mano en dirección del otro, señalándolo— ¡Pelea contra él!

No hubo que esperar un segundo más, pues el clon salió de inmediato hacia el encuentro con el Digimon real. A duras penas, el ente digital metálico logró disparar con éxito su energía desde sus cañones, pero el otro recibió el impacto directamente y evitó que los demás se vieran afectados. Rápidamente, el Mugendramon fantasma desapareció, comprándoles así un poco más de tiempo antes de volver a la ofensiva.

La táctica debe ser simple por el momento —dijo Chackmon mientras se cruzaba de brazos, analizando la situación con cierto ánimo al recordar sus días en la Tropa Polar—. Rize Greymon deberá ser quien se enfrente cara a cara con él. Tanto Lilamon como Holy Angemon no podrían por el tamaño que tienen, pero sí pueden ser de mucha ayuda atacando desde sus respectivos flancos.

Eso ya lo estaban haciendo, genio —respondió exasperada la rana milenaria, pero el otro simplemente no respondió a su provocación como ella hubiese esperado.

Es evidente que el poder de esta bestia es mayor al de uno de su nivel —comentó esta vez el juttoushi del fuego—. Debe existir alguna forma de contrarrestar…

Tengo una idea —dijo de pronto Lilamon, mirando a sus compañeros de pelea y a su Tamer—. Necesito que me cubran, especialmente tú, Rize Greymon, pero debe ser desde lejos.

Los aludidos asintieron, preparándose para atacar nuevamente. Holy Angemon voló directamente hacia Mugendramon al tiempo que el cyborg disparaba una serie de proyectiles desde su pecho y sus alas metálicas. Los rayos de energía fueron directamente hacia el enemigo, siendo esquivados por el ángel debido a la altura en la que estaba sobrevolando. Lilamon aprovechó la situación y se dirigió hacia él también, intentando pasar desapercibida entre todo el desastre que estaban provocando sus dos compañeros. El ángel, consciente de no tener técnicas tan ostentosas como las del dragón metálico, dibujó un círculo morado frente a él, el cual terminó materializándose y abriéndose para dejar salir una buena cantidad de energía que iba dirigida hacia el enemigo. Mugendramon, molesto por ambos ataques, desvió los rayos de Rize Greymon como pudo con su brazo, haciendo una leve mueca de dolor en el proceso, y recibió de lleno el golpe energético de Holy Angemon. A pesar de haber conectado su técnica de forma directa, el Digimon mecánico aún no estaba siquiera mermando sus capacidades, cosa que estresó en exceso al arcángel y el dragón. De nueva cuenta sus cañones se encendieron, era su turno para atacar, pero justo segundos antes de liberar la energía, Lilamon comenzó a espolvorear una especie de polen que cayó en el “Perfect”, pero éste, antes de verse incapaz de moverse un poco por estar entumecido, logró alzar el brazo lo suficiente como para golpear al hada digital. Afortunadamente para la planta, el golpe no pudo ser tan directo como se hubiese esperado, pues el polen comenzó a hacer efecto de inmediato. Lilamon sabía que el efecto de su técnica sería la de entumecerlo, ya que el otro Digimon era bastante fuerte como para permitirse ser embrujado por ella, pero eso sería suficiente como para que los otros dos pudieran atacarlo libremente. Se alejó lo más pronto posible, mientras que Holy Angemon y Rize Greymon preparaban sus próximas técnicas.

Vamos, démosle algo de ayuda —exclamó Masaki al tiempo que emanaba su digisoul en la mano y la canalizaba a su propio digivice.

Ewain, imitándolo, hizo el mismo movimiento y brindó a su Digimon un poco más de poder. Ambas criaturas, al sentir la energía recorrer su cuerpo, volvieron a realizar sus técnicas. Holy Angemon repitió su Heaven’s Gate, mientras que Rize Greymon se abalanzaba al enemigo y lo golpeaba con su revólver, obligándolo a volar levemente hacia el aire, no sin hacer una mueca de dolor por el dolor que le había ocasionado haber recibido varios ataques del "Perfect". El ángel aprovechó el momento y fue cuando disparó su técnica, dándole de lleno al virus mecánico. El Digimon de Loge tampoco dejó pasar la oportunidad y apunto con su arma para luego ejecutar su Trident Revolver. Al igual que su amigo, el ataque fue todo un éxito y ocasionó una leve explosión que mandó hacia atrás a ambos Digimon, dejándolos expectantes al resultado de su ofensiva. Lilamon, quien ya se encontraba más atrás de los otros, respiraba con un poco de dificultad. Si bien el golpe no había sido directo del todo, la habían lastimado y prefería mantener la distancia antes de volver a acercarse tanto al enemigo. El plan había sido riesgoso, pero estaba satisfecha por haber comprado, aunque fuera poco, algo de tiempo para descargar las técnicas de los demás sobre él.

¿Será que funcionó? —preguntó Ewain con un poco de incredulidad en su voz. Eso le había parecido sencillo para lo que habían estado experimentando.

No —respondió el líder de Gungnir—, no pudo haber sido tan fácil.

Miren —señaló Samali con un poco de molestia—, ahí está.

Y en efecto, el enemigo empezaba a colocarse de pie luego de haber caído al suelo y estar envuelto en una humareda. Los tres Digimon no podían creerlo, pensaban que con esa ofensiva ya habrían acabado con él, pero lo único que habían hecho fue magullarle un poco el cuerpo, mas su energía seguía siendo la misma que al principio de la pelea.

No entiendo por qué no evadió las técnicas con facilidad —murmuró el portador del fuego, notándose un cierto tono de frustración—. Vimos que posee de una buena inteligencia, ¿por qué habría hecho algo así?

Podría ser que los esté probando todavía —dijo Ranamon con la misma molestia que tenía su humana—. No encuentro otra explicación.

Eso —interrumpió Chackmon, obteniendo la atención de todos—, o intenta debilitarlos. Sabe que no somos enemigos comunes y corrientes, es posible que busque que sus energías bajen para contraatacar con todo su poder.

Eso tendría sentido —dijo pensativo el peliverde—. Necesitamos un mejor plan.


Masaru Masaru Nami we can do it.
 
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Moonchild
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Los miembros de Gungnir ya sabían desde el principio que lo que sea que les esperara en lo alto del Monte Infinito sería una amenaza considerable, pero eso no ayudaba en nada a disminuir la tensión que invadía al grupo mientras intentaban lidiar con el Perfect.

—No permitan que vuelva a disparar esos cañones —dijo Agnimon, señalando el hecho de que nadie podía permitirse otro golpe de esas armas, sobre todo con Rize Greymon herido.

Mugendramon terminó de ponerse en pie con mirada vacía; tenía el metal de su cuerpo magullado en varios sitios pero no parecía que cualquiera de los golpes fuera a evitar que peleara al máximo. El cyborg se enfocó en el grupo al otro lado del piso, los otros tres Digimon se habían replegado mientras esperaban a que el enemigo saliera de la humareda y ahora estaban formando una especie de barrera para proteger a los humanos. El Perfect máquina se tomó un tiempo para mirarlos, quizá preguntándose qué harían ahora cuando el digimon que lo igualaba en tamaño estaba herido con cierta gravedad; parecía que no había terminado de estudiarlos todavía.

Sin necesidad de que alguien lo señalara particularmente, para todos resultó obvio que Rize Greymon necesitaba curación inmediata. Holy Angemon podría hacerlo, pero tomaría demasiado tiempo y energía. Masaki decidió no esperar más y dio un paso al frente, Digivice en mano, e hizo fluir su Digisoul de forma que una luz blanca cubrió a su compañero de pies a cabeza, pero no era la evolución lo que se había activado sino otra función de su Burst; para cuando la luz se disipó, todas las heridas del dinosaurio habían desaparecido sin dejar rastro.

Mugendramon clavó su vista en Rize Greymon, tomado nota de la milagrosa curación, y luego paseó los ojos hacia el líder de la guild. Interesante habilidad. No se le pasó por alto el hecho de que la planta parecía ser la única sin capacidades curativas y dio por terminado el pequeño momento para ver qué harían a continuación, comenzando un nuevo ataque.

Su Booster Claw hizo un ruido metálico al ser disparado a toda velocidad hacia Lilamon. La planta fintó hacia una lado para esquivar la garra al mismo tiempo que el dinosaurio reaccionaba, golpeando la extremidad en el aire para desviarla de su objetivo. La garra alcanzó al hada en el ala, aunque con bastante menos daño del que habría cabido esperar y esta volvió a retroceder, replegándose detrás de sus compañeros para evitar otro ataque.

Holy Angemon salió al ataque con su Soul Banish para lanzar filos de energía hacia el enemigo, antes de que este terminara de replegar el brazo. El cyborg se cubrió con la mano libre para minimizar el daño de las armas. Rize Greymon se propulsó hacia adelante en una rápida carrera para acortar la distancia con el enemigo y entorpecerle el uso de sus cañones y atacó con un Barrel Blow directo a la cara de la máquina.

Mientras el ángel curaba a su compañera para que no se viera entorpecido su vuelo, humanos y Spirits lanzaban de aquí para allá teorías y pedazos de estrategias para vencer al Mugendramon antes de que consiguiera cansarlos excesivamente. Necesitaban una ofensiva contundente para debilitar verdaderamente al enemigo y a la vez tomarlo por sorpresa, aunque todavía no habían visto los frutos de la observación del robot.

Ambos colosos se separaron luego de que Mugendramon evadiera el golpe del revolver y asestara un Mega Hand que, por suerte, no consiguió alcanzar a su enemigo. Rize Greymon, alerta y flotando ligeramente por encima del cyborg, lo observó cuidadosamente, preparándose para responder a cualquier ofensiva, ya que hasta que no tuvieran un plan seguir atacando solo y a lo ciego solo lo debilitaría. Sus compañeros llegaron a apoyarlo en ese momento, con la lila ya recuperada de los previos ataques.

Al principio el contrincante mecánico no hizo ningún amago por atacar, pero instantes después volvió a lanzar su brazo extensible con sorprendente velocidad, esta vez contra el dinosaurio. Rize cruzó los brazos frente al pecho para protegerse de la ofensiva y se vio alejado del nudo principal de la pelea. Holy Angemon atacó entonces con Excalibur para aprovechar que la máquina tenía una extremidad ocupada y detrás de él Lilamon apoyó con un Beauty Shock apuntando directo al pecho.

El cyborg alzó el otro brazo para interceptar la espada de energía y lo empujó de golpe hacia un lado, recibiendo el rayo de la planta sin mucho más que un gruñido. Unos metros más allá, Mugendramon había atrapado a Rize Greymon con la garra extendida y este le golpeó con la cola varias veces para obligarlo a soltarle y poner algo de distancia. El sagrado retrocedió hacia atrás unos metros y antes de que pudiera intentar acercarse el Mugen Hand le obligó a mantener distancia. Aprovechando el espacio para respirar, Mugendramon comenzó a cargar sus cañones, apuntados directo hacia los humanos desprotegidos.

El dinosaurio cyborg bajó volando para escudar a los Tamer con su cuerpo por tercera vez, mientras que Lilamon intentaba una ofensiva directo a la cara del Perfect que lo forzara a desviar su objetivo o parar la técnica. El Mugen Canon jamás llegó a ser disparado pues en cuanto las reacciones se desencadenaron Mugendramon se dio la vuelta con rapidez y encajó el brazo en todo el centro del pecho de Holy Angemon, quien intentaba atacarlo por la espalda confiando en que el cyborg estaría demasiado concentrado en el disparo para evadirlo.

Lilamon voló hacia Holy Angemon para ayudarlo a levantarse y poner distancia, y desde donde había aterrizado Rize gruñó con rabia, la observación sí que le había rendido frutos al mecha y les acababa de ver la cara de idiotas con esa finta; el Perfect sagrado realmente estaba resintiendo la herida en en el pecho y se apoyaba en su compañera para no caer a tierra. Lilamon cruzó el aire a toda prisa para poner a Holy a cubierto y Greymon se lanzó de nuevo a la refriega para evitar que Mugendramon los atacara por la espalda.

—Necesitamos decidirnos por un plan y tiene que ser ya —dijo Ranamon, rompiendo el silencio sepulcral que se que había instalado entre los seis al ver la inteligente jugada por parte del enemigo.

—Bien, esto es lo que haremos —habló finalmente Masaki, observando de reojo como Ewain apretaba los dientes con preocupación. Junto a ellos Samali barajaba entre sus cartas buscando alguna útil.

Habían conseguido herir al cyborg pese a todo, solo tenían que ser más contundentes al respecto y salirse del esquema mental que él se había formado sobre ellos.


Masaru Masaru Takerudark Takerudark, go go go
 

"さあ、往こうか"
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- Preparen ambos sus cartas de Lag por si llegamos a necesitarlas - indicó el líder de la Guild a sus compañeros como medida de precaución, para luego dirigirse a su propio Digimon - RizeGreymon, ¡asciende lo más que puedas! - ordenó en voz alta, sacando el mismo una DigiMemory mientras lo hacía - ¡Déjanos el suelo a nosotros!

Aunque en ese momento para Mugendramon habría sido ideal encargarse de las pestes de menor tamaño, el escuchar la voz del otro lado de la arena y ver como el coloso cyborg obedecía llamó su atención. RizeGreymon hizo rugir sus propulsores con fuerza, elevándose por encima de todos los demás presentes hasta que la oscuridad lo envolvió, siendo únicamente visible gracias al destello de luz que el despido de energía emitía. Al no poder distinguir por la distancia que pretendía hacer el Perfect, la bestia del Mt. Infinito decidió obligarla a descender una vez más, esta vez preparando su Mugen Cannon en la dirección de los tres humanos a modo de amenaza.

- Mientras está concentrado en nosotros HolyAngemon puede ser curado - indicó, lo cual fue una señal para Samali de recurrir a la carta que había sacado junto a la pedida por su acompañante.


El efecto de Kizunaol se presentó en Lilamon con un tenue brillo rosáceo, que le indicó al hada que podía usar ese efecto para ayudar al Digimon sagrado. Así, la Perfect se juntó una vez más con su homólogo a un lado del campo de batalla, combinando el Yokunaol heredado con el Holy's Heal propio del arcángel para agilizar su recuperación. Mugendramon no se percató de esto. Su atención estaba tan fija en los Tamers y en lo que RizeGreymon haría que no pudo dar seguimiento simultáneo a lo que los otros dos adversarios hacían en ese momento, aunque no era algo que le importara realmente. Ya había presenciado que la regeneración del Digimon sagrado era lenta, el hada no poseía una propia y ninguno abandonaría a esas tres extrañas figuras que los acompañaban. Si ellos estaban en peligro, los Digimon se lanzarían en el trayecto de su Mugen Cannon. Esa era la conclusión a la que había llegado con los últimos combates.

Con un estruendo que hizo temblar el espacio donde estaban, la nueva ráfaga del Cyborg final fue disparada hacia su frente, esta vez sin que su homólogo en los cielos se moviera para bloquearla con su cuerpo. Quien se encargó de interceptarla en esta ocasión fue un nuevo contrincante: Un titánico Digimon verde que, con solo estar de pie, cubrió la altura necesaria para abarcar la mayor parte del rango del ataque con su cuerpo. La aparición resintió el ataque sin hacer ni un solo sonido, manteniéndose fijo como una estatua sin importarle el hecho que su cuerpo, mecanizado y parecido a un robot, estaba despidiendo humo en pecho y abdomen producto del ataque recibido. Mugendramon gruñó al ver que el desconocido seguía con vida. ¿Ese era otro como el "clon" que lo había atacado antes?

- SaintGalgomon: ¡Burst Shot!


Reaccionando ante la voz de su invocador el mecha entró en acción, alzando sus pesados brazos y abriendo todos los puertos de su cuerpo de manera simultánea. Lo que siguió fue una oleada de proyectiles y misiles que cercaron a Mugendramon, bañándolo en explosiones que provocaron más que su ira. Aunque breve, esa técnica había causado mella en su perfecta armadura, la cual ya empezaba a mostrar signos de desgaste producto de los ataques recibidos a lo largo del combate. De inmediato rugió para disipar su frustración y salió del infierno con una contundente zancada, preparando una vez más sus cañones para dispararlos hacia donde el Ultimate fantasma acababa de desaparecer.

- ¡No te olvides de mí!


Antes que el Raid Boss pudiera volver a usar su técnica especial, una lluvia de lásers devolvió su atención una vez más al aire, donde RizeGreymon había aprovechado la oportunidad para presionar en su propia ofensiva. Con molestia Mugendramon se irguió, detonando la nueva descarga que, gracias a la distancia, el Cyborg carmesí pudo esquivar por un costado con sus propulsores. La garganta del misterioso Digimon volvió a emitir un gruñido. Tal parecía que la situación empezaba a calarle los nervios.

- Ya veo - comentó Agnimon, sonriendo levemente al entender el plan que su heredero había maquinado - Podría funcionar.


- ¿Greymon?


- Mugendramon es analítico - explicó el Juttoushi, observando como la criatura aprovechaba el "cese al fuego" de parte de los Tamers para presionar a RizeGreymon con oleadas más rápidas pero menos cargadas de su Mugen Cannon - Sin embargo ni él mismo puede estar atento a todo lo que pasa en el campo de batalla a la vez. Se frustra al ver que no todo le sale de acuerdo a lo planeado. De ahí su reacción cuando RizeGreymon lo atacó.


- ¿Como Wisemon, dices? - comparó la ninfa de agua, sacando una pequeña risa de su homólogo


- Si quieres. A él tampoco le gustaría estar en esta situación.


- Ya veo. Es verdad que como estrategia el inducir al desgaste del enemigo es una táctica útil - opinó Chackmon - Bien pensado, teniente - elogió al heredero de Agnimon.


- Sí, sí; Buen trabajo - soltó Ranamon - Y bien, ¿entonces solo hay que molestarlo?


- Que cometa errores - corrigió Agnimon - Con eso basta.


Colmarle la paciencia a un Digimon no era una estrategia muy "profesional" en realidad, sin embargo era justo lo que necesitaban en ese momento para parar a ese coloso que, aunque lastimado, se mostraba implacable. La distracción que los ataques aéreos de RizeGreymon estaban proporcionando resultaron ser suficientes para que la colaboración entre los Digimon humanoides terminara con éxito, dejando a HolyAngemon listo para unirse al combate una vez más, aunque con sus energías y las del hada mermadas debido al uso de las técnicas. Ninguno atacó de inmediato, observando la situación y buscando el momento indicado para inmiscuirse en la batalla de los dos dragones cibernéticos. En ese momento, una voz proveniente del Sound Linker de la estadounidense llegó a la mente de su compañera, trayendo consigo sus próximas instrucciones.

- "Avísale a HolyAngemon" - escuchó - Necesitamos que...


En ese momento el intercambio de ataques de energía, producto de ambos perpetradores viéndose en la necesidad de recuperar sus energías antes de poder continuar con el despliegue. Al notar que el campo de batalla se sumergía en un silencio sepulcral, Mugendramon empezó a escanear de inmediato en busca de sus demás adversarios. Había perdido de vista la ubicación de los Perfects pequeños minutos atrás, una equivocación que debía corregir a la brevedad posible. Sin embargo, por más que repasó el contorno de la vasta plataforma, sus figuras no se hicieron presentes. ¿Donde se habían metido? ¿Por qué no lo estaban atacando? Ambas eran preguntas que le tensaban, por lo que decidió priorizar el hallar las respuestas a ambas. Con esto en mente el Pseudo-Perfect volvió a preparar su Mugen Cannon, esta vez en dirección a los humanos que seguían en el mismo lugar. No tenía que hacer un disparo a máxima potencia, con solo sacarlos de su escondite bastaría.

El momento en el que el interior de sus armas predilectas se iluminó fue también el instante en el que la bestia descubrió, de la peor manera para él, la ubicación de lo que buscaba. Aprovechando su tamaño y el hecho que su vuelo no emitía sonido, HolyAngemon se había logrado escabullir por la espalda de la criatura, extendiendo su Excalibur para cercenar de dos tajos certeros los cables rojizos que alimentaban los cañones. Al sentir la desestabilización de su armamento Mugendramon se viró de inmediato con violencia, topándose entonces con la figura del hada prácticamente frente a sus ojos. La sorpresa retrasó un instante su reacción, oportunidad que Lilamon aprovechó para, sin mediar palabra y esbozando una sutil sonrisa triunfante, descargar su Marvel Shot sobre el Mugen Cannon aún en proceso de carga. Las esferas de energía se introdujeron en el interior de los cañones, uniéndose con los restos de la energía de estos en una reacción en cadena que arruinó aún más el estado del arma. Ambos humanoides se elevaron lo más rápido posible mientras su oponente era cubierto por la potente explosión sobre sus hombros, la cual acabó con los medios de su técnica especial, abrió una brecha en su potente armadura y, además, terminó por colmarle la paciencia.

Con un grito tan potente como un trueno, Mugendramon expresó su odio hacia todo lo que lo rodeaba, moviendo sus brazos erráticamente en un intento desesperado de alcanzar al primero de los humanoides que se le atravesara. No obstante, tras unos segundos de ataques infructíferos su prioridad cambió. Sus ojos brillaron con un malicioso tono carmín a la par que su atención se posó en los Tamers una vez más, llevando un nuevo pensamiento a su mente: "No necesitaba su Mugen Cannon, los aplastaría él mismo".

- ¡Ahí viene!


Ignorando la Heaven's Gate y Lila Shower que pegaron contra su armadura en un intento de llamar su atención, Mugendramon se abalanzó contra el grupo de humanos mientra emitía sonidos dignos de un animal enloquecido. Sus pesados y rápidos pasos hicieron eco en el campo de batalla, siendo interrumpidos a medio camino por el ruido de unos propulsores a su máxima capacidad seguido del estruendo de metal chocando contra metal. RizeGreymon había descendido desde los cielos para interceptar a su homólogo, empalándolo contra el suelo de la plataforma al encajar su Trident Revolver en el interior del agujero creado por el Mugen Cannon. La bestia del Mt. Infinito rugió y empezó a dar tumbos en un intento de liberarse, sin embargo poco pudo hacer antes que el dragón carmesí ejecutara su sentencia. Con tres detonaciones rápidas y continuas, la técnica especial del Perfect se abrió paso por el interior de la criatura, haciéndolo detonar desde adentro en una potente explosión que iluminó todo el escenario. Fragmentos de data y metal se desintegraron en el aire sin regresar a un Digitama, dejando al último piso de ese extraño espacio solo ocupado por los miembros de la Guild que habían dado fin a la bestia. No hubo celebración ni expresiones de victoria, solo expectativa mientras los presentes se reunían a la espera de que algo más ocurriera. ¿Ese había sido el final de esa batalla? ¿Que les esperaría a continuación?

- Volvamos con Jijimon - sugirió Masaki - Hay que avisarle que Mugendramon fue derrotado.




Takerudark Takerudark Mirae Kiyoe there you go

Maiku Maiku FINITO
 

Maiku

Mr. Nobody
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Hola chicos, lamento la demora con la evaluación.


Narrativa: Bien, no tengo mucho que acotar en este aspecto. Todos poseen un relato bastante consistente, fácil de entender e incluso intrigante para el lector, lo cual se agradece bastante para encargos como este donde lo primordial es la batalla. Ahora bien, en cada quien pude notar pequeños desperfectos que debo mencionar. Masaru, sigues con problemas al momento de tildar algunas palabras, generalmente interrogantes fuera de los signos correspondientes, asunto que ya te he dicho muchas veces. Takeru, otra vez pude ver redundancia seguida en tus párrafos, pero fue mucho menor que en otros encargos y no se repitió lo suficiente para entrampar la redacción. Nami, en tu caso hubo un par de oraciones muy extensas, lo peor es que tiendes a ocuparlas cuando haces párrafos sustancialmente menores a otros y se nota mucho más la extensión. Procura utilizar mejor los puntos seguidos para evitar eso. Masaru y Nami (23/25), Takerudark (24/25).

Interpretación: Este fue uno de los puntos que más me dejó consternado y, claramente, no fue respecto al uso de sus personajes –los que manejan al dedillo. Mi gran preocupación aquí fue la personalidad de Mugendramon y la forma en que actuó, la que se fue variando en los diversos post, al punto en que me dio la sensación de que no repasaban cómo había sido utilizada anteriormente al momento de escribir.

Me explico, primero Takeru introduce al enemigo que, por alguna razón emitía rugidos y no salió de la abertura dimensional indicada en el enunciado de la Raid. El “Perfect” recibió a todos con uno de sus Mugen Cannon, cuya potencia se hizo ver bastante fuerte por la forma en que se redactó, pero que luego fue muy bien recibida por RizeGreymon, punto que tocaré más tarde. Luego Masaru enfatizó la personalidad exigida por la quest para el enemigo, mostrándolo como un Digimon bastante analítico que no tiene reparos en aguardar a sus enemigos para estudiarlos. Es más, llegó a tal punto su capacidad analítica que logró poner a Rize en una situación muy desventajosa. Lamentablemente luego en los post de Takeru y de Kiyoe, este análisis se vio mermado y se mostró un poco más impulsivo. Por un momento quise pensar que era por la presión del enemigo, pero realmente hubo ataques que no me cuadraron y actitudes que lo dejaron demasiado descuidado. Finalmente se introdujo un nuevo factor, siendo que se enojaba con facilidad cuando las cosas no salían como planeaba, al punto en que perdió los estribos y se abalanzó contra los humanos. Eso no fue consistente con la imagen dada antes, bueno, la verdad es que en ningún momento pude ver una imagen consolidada de él como enemigo. Ojo con estas cosas, porque llevan al evaluador a pensar dos cosas: o no repasaron lo que estaba posteado a la hora de escribir, pese a que sus post tuvieron espacios de tiempo grandes entre sí; o simplemente adaptaron la personalidad del NPC a su estrategia. Todos (21/25)

Realismo: En este respecto tengo que hacer un reclamo general y otros particulares que mencionaré junto a este, pero todos giran en torno a la forma en que se plasmó la fuerza del enemigo. Quiero hablar de la fuerza de ataque de Mugendramon, valiéndome de apreciaciones que ustedes mismos hicieron. Todos mostraron a Mugendramon como un Perfect que excedía las capacidades de su nivel, asunto que está muy bien, incluso mencionaron que era duro de roer aún con la bonificación propia que entrega el DigiSoul a cada uno de sus compañeros. Entonces, la primera situación que me cuesta entender del todo es cómo RizeGreymon logró salir tan ileso del primer golpe que recibió de lleno, sobre todo porque ni se tomó en cuenta que el ataque lo pudo haber hecho retroceder y acrecentar el peligro a los humanos. Entiendo que la defensa de su brazo es un plus, pero resultó algo conveniente que esa armadura pudiera resistir un Mugen cargado por completo y que, luego, cuando se recibió sin esa protección, tuviera efectos mermados. Rize pudo seguir de pie, creo que hasta voló, siendo el énfasis en que jadeaba.

En fin, si bien queda a discusión hasta qué punto cargó cada disparo del Mugen Canon, debo sumarle otras situaciones. Primero la estrategia del polen de Lilamon, que admito que fue bastante interesante, pero que solo resaltó la incongruencia con la fuerza atribuida al enemigo. En particular quiero citar una frase de Take: “Lilamon comenzó a espolvorear una especie de polen que cayó en el “Perfect”, pero éste, antes de verse incapaz de moverse un poco por estar entumecido, logró alzar el brazo lo suficiente como para golpear al hada digital. Afortunadamente para la planta, el golpe no pudo ser tan directo como se hubiese esperado, pues el polen comenzó a hacer efecto de inmediato”. Agradezco la precisión de que entumeció en vez que embrujar, por la fuerza del enemigo, mas sigo sin saber si el polen actuó inmediatamente o no. Por otro lado, entumecer y paralizar no es lo mismo, Mugen básicamente quedó congelado luego del ataque y recibió toda la combinación enemiga de lleno, sin ser capaz de defenderse. Y, encima, pese a que un golpe de RizeGreymon fue suficiente para elevarlo unos metros por los aires, luego resultó que la combinación ofensiva solo le causó magulladuras. Luego Masaru plantea que Excalibur fue suficiente para cortar los cables de los cañones que, a partir de la descripción de su perfil, ha de entenderse que son de metal (pues su cuerpo es 100% metal), pero antes el mismo ataque no fue capaz de hacer una herida sustancial. Pequeñas cosas, lo sé, pero solo me confundieron con la resistencia del Raid Boss.

Finalmente, la velocidad del enemigo fue otra cosa que me dejó marcando ocupado, esta vez por la forma en que lo presentó Kiyoe en su segundo post. Llegó un determinado momento en que el coloso pudo con los tres Perfect a la vez, alejándolos para luego aprovechar la ventana y así atacar a los humanos. Pero en el resto de la Raid se le mostró bastante aletargado e incluso en el final, su carrera no fue suficiente para preocupar a todos, sino que Rize lo interceptó sin problemas justo en el agujero del cañón y así eliminarlo de un solo ataque. Fue capaz de soportar como si nada la ofensiva de dos Perfect, se levantó incluso luego de recibir la fuerza de un Ultimate y pese a perder sus cañones en circunstancias que, personalmente, no me convencen ¿un solo ataque sin potencia de Digisoul fue capaz de volverlo Digitama? Y su explosión ni causó estragos a nadie, mientras que la onda de choque de otros ataques sí botó a los humanos. A mi juicio faltó comunicación entre ustedes con estas cosas, porque sumado a lo dicho con interpretación, me dejó la sensación de que luchaban contra Mugens muy distintos (ojo, no pido uno igual, entiendo que todos somos humanos, pero la diferencia fue demasiada al leer la Raid de corrido). Masaru (19/25); Takeru y Kiyoe (18/25)


Desarrollo: Finalmente, en este apartado lo hicieron todos muy bien. Mi gran acotación va hacia Kiyoe, cuyo primer post no fue más que un recuento del enunciado principal y decidió omitir por completo gran parte del viaje al Mt. Infinito, mientras que puso énfasis a situaciones que pudieron darse más esporádicamente. Luego, el post de combate no aportó mucho sustancial, más allá de la regeneración de Rize y lo demás fue mantener la trama viva antes del final. Quiero dar mis especiales felicitaciones a Masaru, por su primer post de la Raid, que me pareció sumamente interesante y me fascinó cómo planteaste la situación inicial del combate. Kiyoe (21/25), Takeru y Masaru (25/25)


Total: Masaru (88/100); Takerudark (88/100); Kiyoe (83/100)
Paga: 615 bits (Masaru y Takeru); 580 bits (Kiyoe)
EVO: +1 Palmon, Agumon, Patamon, de proceder.
Recompensa adicional:
• 80+ Puntos: Carta - Mugen Cannon
• 85+ Puntos: DigiMemory - Mugendramon [Mugen Cannon]

Masaru Masaru Mirae Kiyoe Takerudark Takerudark listo ~
 
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