Raid Mugen [Nieves, Light, Llednar & Akira]

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Esposo Canon de Hoppie
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"Mugen” [Raid]

a) Descripción de la misión: Creíamos que ya habíamos limpiado el Mt. Infinito, pero parece que el incidente aún no termina. Repentinamente, dos ráfagas de energía han surcado el cielo de la isla, vaporizando las nubes a su paso y dejando una clara marca que no se disipará en un par de horas. No sabemos quien es el responsable de ese ataque, sin embargo algo es seguro: Si lo repite, esta vez apuntando a la ciudad, no quedará nada más que un cráter, acabando con decenas de vidas y todo el esfuerzo puesto por aquellos que trabajaron por devolver la prosperidad a File. El disparo provino de un agujero dimensional en la cima de la montaña que se ha cerrado segundos después, sin embargo no tenemos que esperar a que vuelva a abrirse para saber a donde ir. Tamers, lleguen a la cima de la parte "interna" del Mt. Infinito, el enemigo final ahí los espera.
b) Descripción del campo de juego: Mt. Infinito - Último piso
c) Objetivos a cumplir:
  • Eliminar a Mugendramon
d) Notas:
  • Según los análisis de objetos como el D-Arc o el DigiWindow, este Mugendramon es un "Perfect", sin embargo es evidente que su poder supera a ese nivel considerablemente. Tal vez no llegue al Ultimate, pero sigue siendo un enemigo muy peligroso
  • Aunque Mugendramon no puede hablar, solo gruñir y rugir, su inteligencia no es la de una bestia. Tiene conocimiento táctico y estratégico, sabiendo aprovechar su poder y oportunidades para prevalecer
  • Gracias a las incursiones al Mt. Infinito el número de Digimon salvajes dentro se ha disminuido. Aún así, pueden haber rezagados así que cuidado al ascender
  • Esta Raid no otorga puntos de Fama
e) Requisitos: Tres Reclutamientos. Al menos dos participantes.
f) Recompensa:
  • Paga Máxima: 700 Bits
  • 80+ Puntos: Carta - Mugen Cannon
  • 85+ Puntos: DigiMemory - Mugendramon [Mugen Cannon]
~~~

Mínimo de posts: 1 por persona.
Plazo: 10 días.
Digivice: D-Arc [Nieves, Akira], iC [Light, Llednar]


Lady Beelze Lady Beelze [Ficha]
Claire. Claire. [Ficha]
Asta. .Mordecai. [Ficha]
Velvet. Kei... [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

Asta.

Kill. Me. Slowly~♡.
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Mugen

Nieves finalmente volvió a la ciudad luego de la intensa lucha a la que sobrevivió en el último piso del Mt. Infinito. El oponente que había llevado a la mujer a su límite era un Digitamamon, un Perfect que fácilmente sobrepasaba las fuerzas promedio de su especie. Luego del combate y con el pensamiento de que al fin todo estaba acabado decidió volver al pueblo, llevando consigo al habitante del séptimo piso para que se “recuperase” bajo el cuidado del alcalde, Jijimon. Inevitablemente, luego del arduo trabajo en subir y bajar todas las plantas, cuando retornaron la chica y su compañero decidieron sumirse en un sueño para recuperarse lo mejor posible.

Una vez despierta fue recibida por Angemon, quien le comunicó que en cuanto pudiera se dirigiera hacia la casa del anciano. Cuando estuvo allí pudo ver que no era la única convocada, algunos de los Tamers “llamados” a ese mundo también estaban presentes. Entre ellos estaba su compañera de Guild, Light, a quien saludó con un escueto movimiento de la mano por la seriedad que el escenario impregnaba. Otros, aunque no los únicos, eran por ejemplo un pelimorado mayor que ella o un pelirrojo que aparentaba su misma edad, aunque no les prestó gran atención al no conocerlos de nada. Con su presencia en el lugar fue que Jijimon se dispuso a hablar, con el mismo tono que oscilaba entre lo amigable y lo autoritario que ya se les comenzaba a acostumbrar a todos. No por nada era la contraparte del entrañable Ultimate de su File Island.


— ¡Finalmente despiertan, Nieves y Ryudamon! ¡Primero quería agradecerles por el esfuerzo explorando el final del Mt. Infinito! — Una risa profunda escapó del barbón, quien rítmicamente daba golpecitos con su bastón mientras reía. — Al fin hemos reunido suficiente prosperidad y habitantes para que, con toda seguridad, la ciudad resurja.
— Jeje… Gracias. — La peliazul se rascaba la mejilla. Una duda iluminó el juvenil rostro. — ¿Eso significa qué es hora de volver?
— Bueno, a pesar de que aún no sabemos el motivo de la “amnesia colectiva” ni de la razón por la cual se presenciaron ciertos enemigos “especiales”, creo que ha llegado el momento de… ¡!​

Las palabras del alcalde fueron interrumpidas de golpe, o mejor dicho quedaron superpuestas por un gran y aterrador gruñido que retumbó por lo que parecía toda la isla. De inmediato todos, humanos y Digimon, salieron afuera para intentar de ver de qué se trataba, una gran sorpresa llenó y encogió el corazón de todos en forma de una bizarra escena. El Mt. Infinito, aquel que con tanto esfuerzo exploraron diversas parejas, ahora mismo presentaba un portal en su cima, de éste fue que se escuchó el largo rugido. Pero esto no acababa allí, antes de cerrarse ese improvisado túnel un último hecho aconteció: Dos ráfagas de energía salieron de éste, destruyendo las nubes a su paso y dejando una estela en forma de cicatriz en el cielo. Recién entonces el portal decidió cerrarse, tal vez satisfecho luego de pisotear las esperanzas de los espectadores de poder enfrentar al dueño de tal artillería.

— E-ese portal… — La voz de varios presentes era fina como el hielo, hipnotizados mirando la marca en el cielo que no presentaba intenciones de desvanecerse pronto.
— Era como el de la “Back Dimension”… — Murmuró por lo bajo el pelirrojo presente en la charla, el dragón a su lado lo observaba. Estaba asustado como todos, pero también interesado por la índole del portal.
— Si eso golpeara la ciudad… — El muchacho de cabellos morados conjeturó en voz alta, la respuesta era obvia: Destrucción total.

La imagen golpeó la mente de todos los presentes, aun así fue la adolescente la primera en tomar cartas en el asunto. Ella sabía que aquel ataque era de la altura aproximada de la plataforma donde su combate se libró, y era la única que llegó a aquel nivel. Rápidamente su compañera de equipo notó la mirada de ella, buscando acercarse. Nieves se dirigió a Ryudamon, era sumamente consciente del daño que había recibido en el encuentro con el Digitama sobre desarrollado. Aun así fue interceptada por el dragón ella primero.

— ¿Iremos, Tamer? — Una serenidad se veía en el experimentado Child, entendía lo crucial del papel que representaban en la posibilidad de detener lo que sea que fuere aquello. — Debo admitir que podría tratarse de un oponente mucho más formidable que el anterior.
— Ughn, claro… — Mientras meditaba esto fue que una persona más alta que ella se posó a su lado, cuando dirigió la mirada supo de inmediato de quien se trataba. — ¡Light!
— No pensarás ir sin mí ni Monodramon, ¿verdad? — La mayor iba acompañada por un dragón purpura. Aun así, antes de que la japonesa pudiera contestar, otro entrometido se sumó.
— Si harán algo tan arriesgado como eso, déjenme ayudarlas.​

El propietario de esa voz era un alemán de anaranjados cabellos, no pudo evitar escuchar la charla entre ambas y rápidamente adivinó sus intenciones. Últimamente él junto a Dracomon habían estado al margen de todo, pero en aquel momento tan crítico y vital simplemente no iban a dejar que otros se encargaran. No conocía de nada más que de vista a las féminas, pero dejó de lado su timidez para proponerse de candidato a acompañarlas. Ante los ojos de Light no difería mucho de un inexperto adolescente sin renombre, pero por apariencias lo mismo podría decirse de su líder. Era ella quien tenía la última palabra en caso de decidir ir. Cuando un incómodo silencio reinó sobre el trió fue que otra voz rompió el hielo.

— En cuantos más mejor, ¿no? — Ahora el pelimorado era el cuarto miembro del cuarteto que Katsukagi ni siquiera había decidido formar. — El mercenario todoterreno, Kazuhiro Akira, a sus órdenes.
— … — El alemán arqueó una ceja al oír el “titulo” que se autoproclamaba el japonés, restándole importancia. Su compañero parecía impresionado con la presentación, él prefirió dedicar la atención a la única con experiencia en el campo enemigo. — ¿Y? ¿Qué dices?
— Bueno… — Confiaba en su habilidad y en las de Light, ¿pero de 2 completos desconocidos? Dudó unos momentos hasta que cayó en cuenta de que si fueron llamados por Jijimon a esa charla algún motivo debía tener, además la supremacía en números podría ser útil y aumentar la seguridad de todos. — … Está bien.​

[]
El grupo de cuatro Tamers ya estaba por llegar al Mt. Infinito. El trayecto era increíblemente calmado en comparación a cuando llegaron a aquella dimensión, ya casi no había Digimon agresivos o que no hubiera escuchado de la ayuda de los denominados “humanos” en su dimensión. Desde la unión del mayor opositor a la temporal presencia de éstos debían admitir que las cosas estaban muy tranquilas, siendo los únicos problemas aquellos provenientes de la empinada montaña a la cual se dirigían. El objetivo no residía en escalar, en esta ocasión era entrar por la “Back Dimension”, un portal de la misma índole visto pero llevaba al “interior” de la montaña. Solo la Guild Leader era conocedora del interior de ésta a detalle, al haber terminado el recorrido anteriormente, por lo cual su experiencia era algo que recalcaba un sumo valor.

Durante el camino iban divididos en dos grupos no muy lejanos uno del otro. Las dos chicas, el alemán y una Sistermon, la cual resultaba ser compañera de Akira, iban delante guardando silencio, palpando en el ambiente el estar acercándose a un gran evento que podría significar la vuelta a su mundo. Por el otro lado los 3 dragones y el Medium iban charlando de mejor ánimo, aunque con cautela y atención a cualquier eventualidad, los Childs parecían sumamente cómodos de tratar con alguien tan afable como el nipón. Y, aunque no lo fueran a admitir con facilidad, los Expert’s agradecían internamente cualquier aliciente a la ansiedad que se palpaba en el ambiente. De dicha manera transcurrió el viaje hasta que Nieves les indicó que habian llegado, cosa clara por la presencia de una distorsión frente a ellos, la cual detrás tenía una gran cascada de la cual su caída provocaba un ruidoso sonido. Cuando estuvieron preparados mentalmente prosiguieron dentro de la mancha.

Ya adentro la imagen era surrealista para el pelirrojo. Era como si estuviera dentro de un espacio digital, hecho paradójico al ser la primera vez que sentía aquello a pesar de la evidente índole de su estancia en el Digital World. Estaba en una dimensión de total oscuridad donde la única luz era el flujo formas cubicas en un color verde neón, y su suelo era conformado por éstos mismos pero con mayor detalle. Una larga, y laberíntica, plataforma de nada y más nada, como si estuviera todo a medio terminar. Lo único que se podía oír eran los sonidos de algunos Digimon a una distancia incierta, la falta de absolutamente todo solo ayudaba a propagar el sonido y hacer parecer las cosas a más cerca de lo que realmente estaban.


— Esta es la primer plataforma, 6 más y llegaremos a la cima. — Ryudamon llevaba la batuta de líder, así como tomó la delantera. — Recomiendo fervientemente el evitar combates sin sentido.​

Al menos en la primera planta no tuvieron que preocuparse de sobremanera por esto. Era posible ver que los habitantes de esa zona se tomaban con igual cautela la presencia del grupo, evitando los que residían en esa plataforma el entrometerse en su camino. En ésta estaban los más débiles y no era muy inteligente inmolarse contra Tamers que ya sabían que los derrotarían, en los últimos días aquella era una situación tan usual que ya solo se agazapaban evitando luchas fútiles. Finalmente encontraron el transportador, llegando al segundo nivel donde la fortuna les dejó de sonreír. Ni bien pusieron los pies en los cubos que suplantaban el suelo se vieron emboscados por un Gururumon que los miraba desafiante. De inmediato todos los Childs se pusieron en posición de combate, así como todos los humanos agarraron sus respectivos Digivices, salvo uno. El alemán tomo su Lector de Memorias e insertó la de Turuiemon, procediendo a darle la orden.

— Entretén los 3 minutos al enemigo frente nuestro. — El holograma no emitió sonido pero acató la orden, chocando contra la bestia e impidiendo su avance. Solo en ese momento el muchacho dirigió la vista al resto del grupo. — Debemos evitar estos combates, ¿no? Sigamos.
— Hey, ¿cómo has dicho que te llamas? — El animado japonés observaba al arisco alemán, sorprendido de que esa fuera una de las pocas frases que les dirigió a todos ellos.
— No lo he dicho. — El grupo entero comenzó a avanzar, no debían desperdiciar el tiempo ganado con aquel recurso. Aun así contestó en voz baja, casi como un murmullo. No era demasiado bueno socializando. — Llednar Malheur.​

De aquella manera el grupo siguió avanzando por la plataforma número dos.

Memorias usadas:
  • Turuiemon -> Llednar.
Velvet. Kei... Lady Beelze Lady Beelze Claire. Claire. Todo suyo el enemigo~.
 

Velvet.

I challenge my fate!
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Los jóvenes se adentraban con cada paso que daban a las profundidades del Monte Infinito, atentos ante cualquier amarga sorpresa que aquel mundo tan extraño al de ellos pudiera lanzarles. Para la líder de Ávalon, el caminar a través de aquellas plataformas era algo relativamente sencillo debido a que las experiencias que le enseñó reclutar aquel Digitamamon le preparó para sortear los diferentes obstáculos que la montaña podría ofrecerles; sin embargo, para el alemán, la neoyorquina y el germano aquel mundo era demasiado extraño como si fuera sacado de una película de Tron. Al continuar hacia la tercera planta de la montaña el grupo pudo observar como un trío de Monochromon se lanzaron hacia el grupo en una estampida. Los Expert no tardaron en preparar a sus compañeros Digitales para combatir contra aquellos Adult que se acercaban a los humanos. En un abrir y cerrar de ojos, dos Digimon Adult aparecieron frente al japonés deteniendo el avance de los Monochromon, al verlas más de cerca comprendió rápidamente que eran unas memorias; ThunderBirdmon y Aquilamon.

— Thunderbirdmon ¡No los dejes que se acerquen a nosotros!- Ordenó la peli rosa al armor.
— Aquilamon ¡Distráelos! ¡Necesitamos evitar una pelea a toda costa y no queremos que esos tipos nos sigan!
- Gritó el germano a su memoria.

El japonés observó con total asombro como las memorias y los Digimon Adult se encargaron de luchar contra el grupo de dinosaurios prehistóricos. Poco a poco las memorias fueron ganando terreno frente aquellos atacantes mientras que los humanos tomaban la oportunidad para escabullirse lejos del campo de batalla, esperando a que las memories les dieran tiempo suficiente para alejarse y perder de vista a sus atacantes. El peli púrpura estaba bastante sorprendido con aquel despliegue de estrategia que tenían el trío de expert, algo que superaba todas sus expectativas. Akira apretó sus puños con fuerza, aun le faltaba mucho recorrido en el mundo Digital y si quería sentirse útil, algo que no estaba siendo en aquellos momentos, debía emprender camino para volverse más fuerte.

— Sugoi —susurró Akira para sus adentros. Luego enfocó la vista sobre el camino despejado, esperando a que ninguno de los Monochromon o cualquier enemigo volviera a perseguirlos— La plataforma esta adelante Podemos pasar al otro piso si vamos por ella ¿No es así?
— Así es Akira, según el Ryudamon de Nieves esto nos llevara a la otra planta. — aclaró la Neoyorquina. Luego, su mirada azulina se enfocó en los tres Digimon — ¿Alguno de ustedes se encuentra herido?
— Yo me encuentro bien Light —
Contestó tranquilamente su compañero— Gracias a las memorias no dieron tantos problemas como esperábamos.
— Nos queda poco muchachos, debemos seguir adelante. — Habló con tranquilidad el dragón de armadura.
— Por cierto Light sensei, según he escuchado luego de que trajera al Andromon a la ciudad ya había alcanzado la etapa Perfect de Monodramon. Supongo que pasaron por muchas cosas para llegar hasta este punto.
— Podría decirse, al igual que tú Akira. —
Los ojos de la Neoyorquina se posaron en la lolita quien dio una ligera reverencia — ¿Por qué Dora esta en esa forma? La última vez que la vi, era una Dorumon.
— Larga historia señorita Light —
agregó un tanto apenada la monja — En otra ocasión la contaré. — Dora miró fijamente a la acompañante de la peli rosada, una chica de cabellos celestes, de inmediato, Dora brincó sorprendida al reconocer aquella figura. — ¿Qué no es esa la Digital Queen?

— ¿La qué? — Nieves se asustó al escuchar aquel apodo. Algo que no oía desde hace bastante tiempo. Akira de inmediato, se acercó a la susodicha llegando a invadir un poco su espacio personal, algo que no tomó muy bien su sobreprotector compañero quien se puso enfrente de ella. Al mirar a su coterránea de cerca, el muchacho de cabellos púrpura no tardó en reconocer aquella figura. — ¡Oye, sí lo es!
— Disculpa joven Tamer, pero mi camarada se siente un poco incomoda que le digan por ese apodo.
— ¡Soy tu fan! Espera, ¿O sea que este es el Ouryumon que se enfrentó al Slayerdramon de Yunagi-san? ¡Genial! ¡Dora, estamos frente a dos leyendas del Digimundo! Nee, nee, ¿Me firmas mi Digivice? —
Dora hizo un facepalm al ver como su compañero humano se dejaba llevar por aquel fanatismo, que incluso, al tranquilo Ryudamon estaba empezando a incomodar.
— N-No es que me llame mucho la atención que me digan por ese apodo, luego de lo que ocurrió. — respondió un tanto tímida Katsukagi.
— En especial porque “TDK” es tabú entre la población. ¿Qué te he dicho de incomodar a las personas? — La monja arrastró de la oreja a su compañero que llevaba su Digivice en la mano para pedirle un autógrafo a la reina del Digimundo. — Lo siento, su emoción le hizo olvidar ese incidente. No volverá a repetirse ¿Verdad? — el japonés hizo una reverencia disculpándose por lo sucedido — Así me gusta.
— Gomen, pero es que no se ve a una celebridad todos los días.
— Descuida, no es que me moleste mucho ser llamada por aquel apodo, aunque he de decir que no estoy acostumbrada del todo. —
agregó Nieves restándole importancia a su bien merecido título. Por su parte, su compañero Digital hizo un ademán con su garganta, llamando la atención del grupo.
— Ejem, ahora no es momento de hablar, debemos eliminar lo que está causando problemas.
— Ok —
el asiático observó a su compañera de nacionalidad una vez más. — ¿Me dejarías hacerte un hijo y pagarte el aborto?
— ¡Aki!


[***]
Al continuar avanzando a través del Monte Infinito, el grupo de jóvenes logró subir hacia la plataforma que los llevaba al cuarto piso, allí encontraron el terreno prácticamente destruido, no tardaron en comprender que aquel lugar había sido escenario de una fiera batalla entre Digimon.

— Según tengo entendido, alguien luchó contra el Devimon que recientemente trajeron a la ciudad como miembro. — Agregó la mayor del grupo — Supongo que al igual que nosotros la tuvo difícil.
— Solo miren esas grietas en el suelo. ¿Tan fuertes son los Digimon de esta zona? —
El alemán analizaba cada rastro que dejó el combate — Lo que me recuerda ¿Qué tipo de Digimon será al que nos enfrentemos? Según los informes de la ciudad, lo máximo que se ha visto de nivel es perfect.
— Lo dudo mucho. Vimos aquel disparo en el cielo y dudo mucho que haya sido el ataque de un Perfect —
analizó el dragón samurái — Deberá tener como mínimo la fuerza de un ultimate.
— Pero Ryudamon, según lo que nos ha dicho Jijimon, no hay ningún Digimon en la isla que pueda alcanzar esa etapa. —
la peli azul tenía un punto, pero entonces ¿Qué era aquello que destrozó esas nubes sin ningún problema? ¿Algún Digimon que supera los poderes de un ultimate? ¿Acaso existía algo así?
— Dudo mucho que nos enfrentemos a un Demon Lord o algún Digimon especial que pueda tener la fuerza de un ultimate. — respondió Dora agregando un poco de conversación en el grupo. — ¿Qué opinan al respecto? ¿Creen que nos enfrentemos a un oponente de esa categoría?
— Es probable
— rebatió Ryudamon — Así que sugiero que no nos descuidemos y tomemos las debidas precauciones.
— Oye Ryudamon ¿Qué tipo de Digimon piensas que pueda vaporizar una ciudad entera? —
la curiosidad de Monodramon hizo pensar un momento al sabio portador del anticuerpo X.

— Un Digimon máquina. — el grupo dejó la conversación de lado al sentir un fuerte temblor bajo sus pies. Aquel poderoso ser no los esperaría todo el día, puesto a que se preparaba para destruir a toda la ciudad. — Movámonos a la otra planta, solo debemos seguir adelante y llegaremos rápidamente.


[***]
Al avanzar rápidamente a través del quinto piso no tardaron en notar que el mismo escenario se repetia, un lugar en el cual una dura batalla tomó lugar, sin embargo había algo mucho mas raro en el salon que grietas y el suelo destruido. El grupo de viajeros se encontró con algo que les bloqueaba el paso, algo que ninguno del grupo había visto antes: un monigote cuadrado salido de un videojuego de los años setenta. Su forma cuadriculada hacía juego con los pisos del monte infinito, dándole una apariencia un tanto pixelada como en los juegos de Arcade. No poseía ojos puesto que su cuerpo era hecho únicamente de cubos y bloques.

— ¿Qué es eso? — preguntó el japonés dejando clavada aun su mirada en el bloque. — ¿Es un Digimon?— Para salir de aquella duda el muchacho apuntó su D-Arc sobre el cubo revelando efectivamente que era un Digimon.

Golemon
Nivel: Adulto


Tecnicas
- Guardian Bomb
- Anti Digi Beam.


El grupo aún continuaba observando aquel Digimon que seguía quieto en el lugar como si fuera alguna especie de estatua.

— Algo no va bien con ese Digimon ¿Por qué esta ahí quieto? No nos ha atacado pero tampoco nos deja pasar.
— Tampoco parece sentir nuestra presencia. —
Akira movía su muñeca una y otra vez al cubo que parecía ser su “rostro” — Mira Dora, incluso puedo dibujar en su cuadrada cara y no se dará cuenta.
— Aki por favor, esa cosa puede ser peligrosa no te le acerques tanto —
el japonés suspiró, regresando hacia el lugar donde estaba su compañera lolita. — Es un milagro que no te pasara nada.
— Pero es extraño, aquel Digimon no se mueve o reacciona ante nosotros, pero tampoco deberíamos darnos el lujo de provocarlo.
— Pero Ryudamon, si no lo movemos no podremos avanzar. —
Dracomon tenía un punto. Si deseaban continuar hasta el último piso debían encontrar la forma de hacer que aquel Golemon se fuera del lugar. Lo impredecible que podía llegar a ser aquel Digimon con el cual estaban de frente ponían nervioso a más de uno de los integrantes de aquella party de incursión.

Los jóvenes y sus compañeros Digitales se alertaron al ver como aquel Digimon comenzaba a moverse. Los humanos prepararon armas para evolucionar a sus compañeros en caso de que el salvaje atacara. Sin embargo, ninguna de las reacciones esperadas por el grupo las hizo el Digimon. El ser cuadriculado sencillamente continuó caminando a través de los pasillos, perdiéndose en la profundidad de estos. Ninguno del grupo quiso decir algo en esos instantes, puesto que aquella escena los dejó perplejos.

— ¿Qué rayos acaba de pasar? — preguntó un incrédulo Dracomon. Akira se limitó a levantar su mano llamando la atención de los presentes.
— Creo que solo estaba tomando una siesta. — Dora hizo un facepalm al escuchar la explicación que dio su compañero, haciendo que se ganara las miradas escépticas del resto del equipo.
— Aki por lo que más quieras cierra el pico.
— Pero Dora, ¿Acaso no actúa como yo cuando recién me levanto de la cama? ¿Ignorando todo a su paso hasta encontrar algo rico que comer?
— ¡Pero eso no tiene sentido!
— Bueno, ese Digimon no tenía sentido en primer lugar, explica eso.
— Ejem, de cualquier forma si aquel Digimon no fue hostil frente a nosotros, entonces no debería haber problema en continuar por donde lo dejamos—
la voz del dragón de Ávalon logró hacer enfocar al grupo que sin mas dilación se dirigieron a la siguiente planta.

[***]
Continuando el recorrido al sexto piso el grupo nuevamente observó el lugar completamente destrozado. No tardaron en comprender que aquel escenario habia sido utilizado para detener el avance de un posible Digimon salvaje.

— Según los informes de Jijimon, aquí y más adelante fue donde encontraron a Megadramon y Metal greymon, Digimon que se unieron a nuestra causa. —habló la japonesa con una voz suave — Aun sigo sin entender porque los tres Digimon que encontraron aquí eran tan hostiles. Generalmente eran abiertos al dialogo y pocas veces era necesario luchar contra ellos.
— Aun no se sabe el por qué Nieves —
agregó Light — Pero de algo estoy segura y es que debemos acabar con esa cosa para resolver los misterios de esta isla.
— Lo siento, pero yo aun no comprendo el motivo por el cual vinimos aquí. —
El grupo observaba a la lolita, atentos a cada una de las palabras que pronunciaba. — De querer que ayudáramos a reconstruir la isla, el señor Jijimon hubiera traído a los más poderosos Tamers en nuestro mundo, pero, algunos de nosotros ni siquiera tenemos la experiencia necesaria para afrontar los retos de nuestro mundo, y aun asi, fuimos traídos aquí. Me pregunto, ¿Qué podemos sacar de toda esta aventura?
— Que los viajes entre dimensiones son demasiado fastidiosos —
Dora le pegó un ligero punta pie en la espinilla a su compañero, haciendo que este gruñera un poco de dolor. — Itai.
— Oye, supongo que es para prepararnos ¿No lo crees Dora? quiero decir, recorrer toda la isla se sintió como si hubiese presentado el examen de File. —
Monodramon comenzó a atar los cabos al asunto y los motivos en los cuales habían venido a esas tierras.
— Ahora que lo dices, tienes un punto. Esto también se sintió un tanto familiar a Hel island : Los Digimon hostiles, los diferentes climas y el ambiente de este lugar. Todo era como si nos dijeran que debíamos de adaptarnos.
— ¿Crees que tiene que ver lo uno con lo otro socio? —
preguntó Llednar a su amigo dragón. Este asintió.
— Es probable.
— Pero ¿Para qué?-
preguntó Light pensativa. Un temblor sacudió los cimientos en donde el grupo se encontraba, aquel ser no esperaría mucho tiempo y atacaría en cualquier instante — Parece que debemos hablar luego de derrotarlo.
— ¿Algún plan sensei? —
ante la pregunta de Akira la neoyorquina observó a su Guild Leader.
— Lo mejor será intentar hostigarlo con nuestros Digimon y ver de lo que es capaz de hacer. Luego, podríamos ir a la ofensiva. Yo puedo apoyar a Nieves en lo que pueda.
— Wingdramon y yo podemos atacarlo desde la distancia, puesto que nuestra especialidad es atacar rápido y fuerte.
— Yo puedo atacar a distancia con Hisaryumon.
— Al igual que mi querida coterránea puedo atacar a distancia con Dora, pero no puedo ser tan efectivo como ustedes. Sin embargo.
— Nosotros tenemos un par de trucos bajo la manga. —
la lolita de traje blanco sonrío de oreja a oreja — No seremos una carga ¡Ya lo verán!

Una vez decidida la formación de ataque, el grupo no tardó en avanzar a la siguiente planta, lugar donde se encontraba aquel monstruo que se preparaba para destruir la isla.

[***]
— ¿Cuánto más falta para llegar a la cima? — preguntó con curiosidad el germano puesto que llevaban un buen tiempo corriendo por los pasillos de las plataformas y no había rastro alguno de llegar hasta donde se encontraba el Digimon causante del pánico colectivo en la ciudad.
— Estamos a punto de llegar solo falta. — Las palabras del sabio dragón fueron interrumpidas por un potente rugido. — Nos acercamos, ¡Prepárense!

El grupo asintió y sin perder tiempo evolucionaron sus Digimon. Al llegar a la última plataforma encontraron al enemigo que estaban esperando. Un poderoso dragón mecanizado con dos potentes cañones que llevaba en su espalda que fácilmente podrían acabar con cualquier parte del mapa en tan solo un segundo. Al ver a los intrusos invadir sus dominios el dragón cibernetico rugió mostrando claramente un aura intimidante.

- ¡Digisoul Full charge! - Gritaron al mismo tiempo los dos usuarios del Digivice Ic, cargando su Digivice del aura que ayudó a sus compañeros a alcanzar la etapa perfect, por otro lado, los usuarios del D-Arc, acompañaron al resto de los integrantes evolucionando a sus camaradas digitales a sus respectivas evoluciones finales.

El trío de dragones no tardó mucho en lanzarse frente a la maquina quien de inmediato se lanzó hacia ellos tal bestia enfurecida. De inmediato el grupo no tardó en esquivar el ataque con ayuda de sus compañeros Digitales, quienes llevaron cargados a sus compañeros alejándolos del peligroso dragón.

— ¡Pónganse en un lugar a salvo! —gritó Dora. — ¡Nosotros nos encargaremos de esa cosa!

Akira, Nieves y Light no tardaron en analizar aquel poderoso Digimon. Para su sorpresa se encontraron con algo bastante extraño en su enemigo.


Mugendramon
Nivel: Perfect
Tipo: Maquina
Atributo: Virus

Tecnicas:
— Mugen Cannon
— Booster Claw

— ¡¿Esa cosa es perfect?! — Llednar no podía evitar sentirse sorprendido ante tal revelación. — Se supone que ese Digimon es un Ultimate ¿Verdad?
— Aun así no hay que confiarnos. Si esa cosa puede destruir la ciudad entera entonces es muy fuerte. —
Agregó con seriedad la Farron —Nieves.
— Lo sé Light, debemos ponerle fin. ¡Hisyarumon!
— Entendido Tamer.


El trío de dragones comenzó a volar alrededor del mecánico ser quien no tardó en disparar sus cañones hacia sus oponentes que esquivaron el golpe rápidamente evitando así daños graves. Sin perder tiempo el portador del anticuerpo X se acercó lo suficiente al cuerpo del virus, disparándole un Juouguruma en sus piernas esperando a que perdiera el equilibrio con aquel ataque, sin embargo, aquel rayo de energía logró hacer que el dragón se fijara su atención en él desplegando su Booster Claw. Aquella garra por poco logra conectar al compañero de Nieves de no ser por su rápida reacción. Pronto, el cuerpo del dragón mecánico sintió un fuerte dolor en su parte posterior; Windramon estaba haciendo un excelente trabajo agobiando al enemigo utilizando su Blaze Sonic Breath mientras hacía gala de aquella velocidad que caracterizaba a los de su especie. El dragón celeste pronto se vio en la necesidad de cambiar su patrón de ataque debido a que ahora el poderoso virus se lanzó en contra de un Digimon mucho más “insignificante”; Aquel error le hizo ver que sus enemigos eran más fuertes de lo que esperaba, dado a que Cyberdramon con toda la agilidad que su cuerpo le permitía, logró esquivar el ataque mientras le propinaba un fuerte Erase Claw en su costado. A pesar de que los ataques del trío de dragones eran potentes, no bastaba para tumbar al poderoso virus.

Mugendramon lanzó un rugido que retumbó aquella recamara mientras preparaba un potente rayo que iba dirigido hacia los humanos; si no podía contra aquellos Digimon, eliminaría aquello que los hacía vulnerables, aquellas criaturas tan frágiles que los acompañaban, sin embargo, en vez de ejecutar su ataque contra ellos, detuvo aquella carga de energía, lanzándose de frente hacia otro blanco una monja vestida de negro.

— ¡Dora!
— ¡Lo sé!


Al ver como el dragón se dirigía hacia ellos el japonés de inmediato pasó una carta a través de su Digivice. La monja fue equipada con un par de propulsores, haciendo que ella al igual que sus compañeros emprendiera vuelo. Aun le faltaba acostumbrarse a su nueva forma, pero aquello no le permitiría quedarse atrás viendo a sus compañeros ser masacrados por aquel peligroso dragón.

— Anchor Howl. Mientras este esta carta haciendo efecto ustedes podrán atacar libremente mientras Dora distrae a nuestro amiguito. —Dora maniobraba acompañada de su compañero Wingdramon distrayendo a su oponente con varios misiles sobre su espalda. Como era de esperarse, el virus solo se enfocaba en ella gracias a la carta, dejándole paso a los demás compañeros para atacar con todo lo que tuvieran.— Ese Digimon debe tener un talón de Aquiles ¿Y si le enfocamos nuestros ataques en ese punto? Sé que no soy tan experto como ustedes, pero también he lidiado con tíos que parecen invencibles, pero que al final resultan teniendo una debilidad.

— El problema es cual, además, dudo mucho que Mugendramon se canse tanto como nosotros. Después de todo, la evolución a Perfect consume mucha energía a nuestros compañeros. — el germano tenía razón, puesto que su evolución no duraría más de los treinta minutos, además, de que el combate le restaría energía a su camarada. Por otra parte, Wingdramon continuaba lanzándole su técnica característica, Sonic Breath, al dragón, sin embargo, aquel ataque no tuvo el efecto de golpearlo, puesto a que ahora Mugendramon estaba alerta ante la presencia del dragón sónico.

— Creo que es mejor buscar un punto que parezca débil. ¿Y si tomamos en cuenta que es una maquina? Tal vez podríamos basarnos en ello para encontrar su debilidad.

— Nieves tiene un punto. —
Agregó Farron — Usualmente los Digimon maquina tienen una especie de núcleo madre, ya comprobé esto cuando viaje a Metal Empire, gracias a que ayude a Andromon a solucionar el problema de una computadora.

— Pero esto no es una computadora, es una máquina de guerra. —
El escepticismo del germano era entendible, puesto que era compara un lobo con una oveja. Akira negó con suavidad.

— No es tan loco como lo dice sensei si tomamos en cuenta que varios Digimon se basan en cosas de nuestro mundo. —Akira observó aquellos cañones. — ¿Y si destrozamos los cañones primero? No podrá atacar a la ciudad si nos deshacemos de ellos. Solo miren esas cosas, están conectadas por medio de un cableado — los presentes notaron fácilmente como en la parte trasera del dragón podían verse varios cables que conectaban a sus poderosos cañones. — Debemos averiarlo.

La lolita intentaba atraer lo más que podía al enemigo para que fijara la atención sobre ella y no a sus compañeros. Para su mala suerte, la carta terminó de hacer efecto, y el dragón mecánico pasó de largo de ella puesto que era mejor enfocarse en un oponente más peligroso para él y una simple niña no valdría su tiempo. Dora no podía evitar sentirse un poco menos ante aquella situación, puesto que el propio enemigo no se tomaba la molestia de tomarla enserio. Su orgullo estaba herido, pero era verdad, ese era el límite de su fuerza. Sin embargo, tanto ella y su compañero no llegaron hasta el punto en el que estaban pidiendo caridad; ella sabía luchar muy bien.

— ¡Aki!
— ¡Sí!


El japonés introdujo una memoria en su lector de memorias, allí, la imponente Witchmon hizo acto de presencia frente al japonés.

— ¡Moja a Mugendramon!


La bruja asintió y de inmediato fue a ejecutar la orden de su maestro. Mientras que el Digimon mecánico resistía el asedio de los perfect, no pudo evitar ser mojado por aquel ataque de esa Digimon que desapareció al terminar de atacar sus cañones. Era un golpe como una briza, algo que en cierta medida no le afectaba, pero su preocupación se hizo notar al sentir a un escarabajo que volaba hacia él. La memoria de Kabuterimon alertó al dragón que se preparaba para eludir el ataque, de no ser porque el trió de dragones logró hacerlo descolocar permitiendo que la memoria impactara con su Mega Blaster en sus cañones. Las chispas no tardaron en presentarse en sus cañones ¿Acaso aquel ataque era suficiente para averiar el armamento del pseudo Ultimate?

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Mugendramon - Wikimon - The #1 Digimon wiki
Cyberdramon - Wikimon - The #1 Digimon wiki
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El contacto entre el agua y la electricidad, tanto propia como con la del Kabuterimon, produjeron un inminente corto circuito que recorrió en forma de chispas y relámpagos eléctricos la parte superior del enorme robot plateado, quien dejó salir un rugido de furia al tener alertas de daño en sus sistemas de seguridad. Los demás digimon se apartaron un poco para no ser alcanzados, en cuanto se sucedieron algunas explosiones de mediana y baja intensidad en el monstruo mecánico. Éste se dobló hacia adelante y apoyó en su garra contra el suelo: todos observaron cómo el cañón izquierdo del digimon sufrió una avería importante debido a la filtración del agua en los sistemas, explotando y arrojando alrededor trozos de metal y cables fundidos.

— ¡Excelente!—exclamó Akira, levantando su puño de manera victoriosa— ¡Ha funcionado!

Tanto Nieves como Llednar se unieron a su celebración, cada uno a su manera, pero Light no se mostró tan segura como ellos. De la nada, el cañón derecho comenzó a tomar posición para disparar, congelándoles a todos las sangres en las venas. Los tamers dejaron de sonreír en el acto.

— ¡El otro sigue funcionando!—rugió Cyberdramon, cerrando con fuerza los puños— ¡Me desharé de él!

— ¡Espera!—
llamó su compañero HisyaRyumon al verle descender en picada, pero el otro ya se había alejado demasiado.

El cañón no tomaba dirección hacia arriba sino directamente al frente, por lo que el dragón cibernético se veía fuera de peligro y con la vía libre para atacar. Light le animó silenciosamente con su puño cerrado levantado, confiando en que al menos conseguiría hacerle daño suficiente para averiar el otro cañón. Wingdramon y Sistermon Noir tomaron posiciones para intentar causar daño desde otros ángulos, pero HisyaRyumon no se movió. Nieves lo vio desde lejos y supuso que algo importante había pasado por la cabeza de su compañero.

El dragón observó la trayectoria que tomaría el disparo de Mugendramon. No iba dirigido a ninguno de ellos, tampoco a los tamers, solo al frente, pasando a varios metros de los jovenes. Siguió con la mirada hacia adelante y lo notó: pilares de data fluorescente, como todas las cosas que daban forma a los objetos dentro de esa extraña montaña, estaban a varios metros de distancia sosteniendo aquel lado del techo, de igual material. Si esas cosas eran alcanzadas todo ese sector se derrumbaría, ¡y nada menos que sobre los humanos! Al dragón se le secó la boca repentinamente pero logró reaccionar y salió al máximo de su velocidad en dirección de los jóvenes.

— ¡Nieves!—le avisó— ¡Usa la carta de escudo!

Los cuatro tamers se sorprendieron bastante de que el dragón serpentino iba en dirección a ellos, pero la aludida no se detuvo a preguntar ni dudar. Sacó la carta correspondiente y la deslizó por el D-arc, sin saber qué habría notado HisyaRyumon que le había llevado a esa decisión. El cañón de Mugendramon se había posicionado en su sitio y cargado una gran cantidad de energía en él: cuando estuvo finalmente listo, rugió y liberó la terrible carga de poder en forma de un rayo blanco potentísimo que hizo temblar todo el nivel y salió en dirección frontal. Los tres digimon que le atacaban se retiraron después de lograr varios impactos en la coraza metálica impenetrable, mientras HisyaRyumon aterrizaba junto a los tamers y enrollaba su largo cuerpo alrededor de ellos para dejarlos cubiertos en su centro. Poniendo los brazos al frente a modo de bloqueo, el escudo Hum se materializó sobre el digimon y dejó a todos los personajes resguardados bajo el domo de energía cristalina. El Mugen Cannon impactó en los pilares a sus espaldas, pulverizándolos en el acto y creando un agujero en las paredes que atravesó las capas de la montaña, perdiéndose en el exterior. El techo comenzó a partirse en pedazos y a colapsar por todo alrededor, lloviendo como enormes escombros sobre la plataforma y el dragón cubierto por el efecto de la carta.

Los tamers se asustaron al principio ante la sorpresa del ataque, lo mismo sus digimon acompañantes, pero luego se calmaron un poco al verse cubiertos y a salvo. HisyaRyumon sintió los fuertes impactos de las ruinas cayendo en el escudo remitiendo sobre él, lo que afectó parte de su energía. Cuando ya no hubo más partes grandes que golpearan el escudo, los tres digimon que luchaban contra Mugendramon se volvieron a ver a éste con ferocidad: esa criatura desalmada y robótica no había estado enfocando a ellos, había intentado deshacerse de sus camaradas, lo que resultaba imperdonable.

— ¡Desgraciado!—rugió Cyberdramon, cargando energía en sus temibles garras— ¡Erase Claw!

La energía se concentró en sus manos y salió disparada en forma de ráfagas desintegradoras, las que chocaron contra el pecho de Mugendramon haciéndole enfadar y provocando daños. El enorme robot se levantó y abrió los cañones del abdomen para dejar salir dos misiles: éstos rápidamente se dirigieron hacia el blanco volador, Wingdramon, y hacia la digimon femenina.

— ¡Cuidado!—alertó Llednar a su camarada.

El aludido extendió las alas y se dio un poderoso impulso, alejándose significativamente de la trayectoria del misil, pero al mirar éste todavía venía tras él.

— ¡Son rastreadores!—exclamó.

— ¡Dora!—llamó Akira, preocupado por su compañera.

La Sistermon oscura se defendió disparando y alejándose cuanto pudo del misil, pero sus balas no lograron deshacerse del proyectil que estaba por alcanzarle. Si la impactaba, el resultado podía ser devastador.

— ¡Blaze Sonic Breath!

El aliento de dragón chocó contra el misil, haciéndole estallar a pocos metros de distancia y evitando así la explosión. En cuanto el dragón azul se volvió para ir en busca de Sistermon Noir, la detonación le hizo ahogar una exclamación. Tragó saliva de imaginar lo que habría sucedido a la digimon adulta, pero luego él y los demás compañeros de aquella difícil misión respiraron aliviados: Cyberdramon se había lanzado a sacarla de la mira del proyectil a pocos segundos de ser alcanzada. El misil chocó contra el suelo y arrojó a los dos digimon debido a las ondas de choque, pero solo recibieron golpes leves.

— ¡Muchas gracias, Light y Cyberdramon!—dijo Akira volviéndose a ver a la peli rosa a un lado.

—No es momento para agradecer—sentenció ella—, ¡ahí viene!

En efecto, Mugendramon se había acercado al dúo escapista y levantado su Booster Claw sobre ellos. Los dos digimon saltaron en direcciones opuestas para esquivarlo, pero el choque de la gran garra contra el piso los arrojó con violencia al suelo dejándolos levemente aturdidos. Por su lado, Wingdramon intentó llamar su atención disparándole desde lo alto para que dejase de asediar a sus compañeros de equipo, pero a pesar de los daños que recibía, la máquina de destrucción parecía inmune al dolor: solo buscaba deshacerse de sus objetivos por cualquier medio.

— ¡Levántate, Cyberdramon!—llamó Light, alarmada al ver que Mugendramon los aplastaría.

— ¡Dora!

“¡No se detiene!”—pensó Nieves, bastante asustada de ver que el monstruo ignoraba a Wingdramon.

HisyaRyumon, habiendo necesitado de la Stamina Seed para recuperarse parcialmente después de cubrir a los humanos del ataque, había salido rápidamente a ayudar a los demás digimon. Sin embargo, tampoco llegaría a tiempo para intentar detener a Mugendramon de aplastar al dúo.

— ¡Lag!—soltó la peli azul, deslizando la tarjeta por el D-arc.

El rayo rojizo alcanzó al robot más adelante, deteniendo su golpe de garra dirigido hacia Sistermon Noir. Empezó a moverse lenta y pesadamente para su desconcierto, dándole así oportunidad a Dora de retirarse a un lugar seguro, lo mismo Cyberdramon. Ambos lucían cansados y lastimados.

— ¡HisyaRyumon, ahora!—llamó Wingdramon desde lo alto.

El aludido asintió y ambos dispararon en conjunto sus Blaze Sonic Breath y Jūouguruma sobre el monstruo, causando varias explosiones seguidas que le hicieron caer sobre una rodilla.

— ¿Estás bien?—preguntó Akira a su camarada, quien tenía un brazo cruzado en el vientre y varios moretones.

—Eso creo…—replicó ella con cierta dificultad para respirar.

Light echó una revisión a su digimon para constatar que estaba fuera de peligro. Miró la pelea calculando los segundos faltantes antes del término de Lag y luego desvió la mirada a sus espaldas. También HisyaRyumon había notado aquello pero como debía concentrarse en luchar, debió ignorar el asunto.

— ¿Qué ocurre, Light?—preguntó Nieves a la más alta, presionando nerviosa el D-arc en su mano.

—Es ese agujero que hizo Mugendramon en la pared—replicó ésta secamente y volviendo su atención a la pelea—. Si hubiese querido deshacerse de nosotros, hubiera bastado que nos apuntara y disparara. Sin embargo, apuntó a la pared y el daño de ésta produjo el derrumbe del techo. ¿Realmente buscaba librarse de nosotros o…?

No alcanzó a terminar pues Mugendramon recuperó su movilidad normal y se volvió a encarar a los enemigos voladores. Éstos se sorprendieron de ver con la facilidad que volvía a ponerse de pie.

—Aún con todo el daño que ha recibido parece que se encuentra en muy buenas condiciones—siseó Llednar—. Definitivamente no es un enemigo común.

— ¡Tsk! Ojalá fuésemos más fuertes…—
maldijo Akira, cerrando con frustración su puño.

—No te sientas así—dijo Nieves, revisando entre sus cartas qué podía serles de buena utilidad—: nos han ayudado bastante aunque crean que no. Después de que salgamos de esto serán mucho más fuertes aún.

El chico sonrió levemente a sus palabras, igual Light. A la peli rosa no le sorprendía que la menor se comportara así con el joven, después de todo ella había tenido muchas dificultades en cuanto a su propia seguridad cuando fuera más débil. Un rugido de Mugendramon los alertó e hizo levantar la cabeza: había disparado su Mugen Hand alcanzando a HisyaRyumon, arrancándole un grito de dolor y uno de espanto a su tamer.

— ¡HisyaRyumon!

El dragón alargado perdió por instantes la consciencia debido al fuerte rayo y empezó a perder altura. Wingdramon se interpuso para disparar ondas sónicas contra el oponente para detener sus ataques.

— ¡Debo ir!—exclamó Cyberdramon.

— ¡Ten cuidado!—alertó la americana.

Su digimon asintió y salió a gran velocidad para atacar al otro con sus garras aniquiladoras. El robot se molestó al sentir los impactos de Cyberdramon en su costado, volviéndose hacia él y saliendo a su encuentro con su gran tamaño y peso. El más pequeño eludió su primer golpe y logró varias aberturas en la coraza de sus brazos, pero recibió un repentino impacto del costado del oponente que le arrojó metros hacia un lado. Luego siguió adelante, a donde no había oponente.

— ¿Qué…qué hace?—preguntaron Akira y Dora, viéndole pasar a varios metros de ellos, ignorando incluso a los tamers.

Nieves fue la única que no se volvió a mirarlo, preocupada del estado de su digimon. Light fue a decirle algo para tranquilizarla, pero luego lo recordó y vio hacia Mugendramon. El enorme monstruo mecánico iba directo hacia el agujero que había hecho antes.

“¡Eso es…!”

— ¡Está escapando!—
exclamó ella al comprenderlo— ¡Quiere ir a la ciudad!

Los demás chicos exclamaron de sorpresa y horror al entender lo que el digimon en verdad perseguía. Si llegaba hasta la salida no habría forma de detener la masacre que se llevaría a cabo abajo, en ciudad File.

— ¡No lo permitiré!—soltó Llednar a voz en cuello.

Tomó rápidamente su lector y una memoria, insertándola en el aparato.

— ¡SkullGreymon!—llamó a la figura monstruosa y temible que hizo aparición— ¡Detén a Mugendramon, ahora!

El Undead soltó un rugido estremecedor y salió veloz en contra del oponente, atrapándolo con sus largos brazos por los hombros metálicos y forcejeando con él para hacerle retroceder. Estaba a varios metros del agujero en la pared de la montaña pero no podría contener la inconmensurable fuerza del acorazado por mucho tiempo. Por su lado, Dora salió corriendo a ayudar a Cyberdramon a ponerse de pie mientras Wingdramon hacía otro tanto con HisyaRyumon. El dragón alargado abrió los ojos con dificultad y vio el crítico escenario: la situación empezaba a escapárseles de las manos y debían encontrar la forma de detener a Mugendramon cuanto antes.







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Claire.

Lightning
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La situación para el cuarteto de Tamers que estaba en la cima del Monte Infinito luchando contra aquel implacable Mugendramon no podía ser peor. Por un lado, el poderoso Digimon máquina no parecía dar señales de ser vencido pronto; a pesar de los incontables ataques que los compañeros de los humanos habían logrado atinarle desde hacía rato, este de algún modo lograba tomar ventaja y ahora estaba el peligro latente de que bajara hasta File City y destruyera todo. Y por otro lado estaban los combatientes con energías y opciones mermadas ya, pues el combate se había tornado duro y comenzaba a sobrepasar el límite de algunos de ellos. Tal era el caso de la monja de negro y el imponente dragón del cielo; tanto Noir como Wingdramon habían alcanzado ya la frontera de sus fortalezas y eso se notaba a leguas en el estado físico de ambos. Sistermon tenía su ropa maltrecha, además de moretones, raspones y heridas por todo su cuerpo; se le hacía difícil permanecer en pie y mantenía la boca abierta intentando tomar tanto aire como le fuera posible, a la vez que procuraba aguantar el intenso dolor que recorría algunas zonas de su cuerpo. Para el dragón azul la situación no era demasiado diferente: su cuerpo presentaba marcadas pruebas del duro combate y al no estar acostumbrado a su etapa Perfect esta le consumía más energía de lo habitual, lo cual lo tenía sumamente agotado; sabía que no podría mantener esa forma por más tiempo y, aunque quería ayudar, no estaba dentro de sus límites.

Cyberdramon y Hisyaryumon ciertamente no estaban en gran ventaja con respecto a sus compañeros; aunque estaban un poco más acostumbrados a batallas difíciles, la potencia y el poder que representaba aquel enemigo iba mermando sus fuerzas y energías. El dúo de Digimon de Ávalon estaba agotado y dentro de poco tiempo estarían rozando la línea de cansancio total, estaban conscientes que si querían que File City volviera a ver la luz del día tenían que derrotar ya mismo a aquel Mugendramon. Los humanos presentes tenían todas estas cosas en la cabeza mientras el peligroso combate se desarrollaba, pero al momento en que el alemán de cabellera rojiza activó la Digimemory de SkullGreymon, la alarma de emergencia se encendió para ellos. Tenían que actuar rápido, tenían que detenerlo o Mugendramon acabaría con todo el trabajo que estuvieron realizando por semanas para traer a la prosperidad aquel lugar.

La estadounidense apretó fuertemente sus manos cuando vio a SkullGreymon forcejear contra Mugendramon y chasqueó la lengua; sin perder tiempo extrajo del Keychain el Sound Linker y se lo colocó deprisa con una mano, mientras con la otra buscaba entre sus cartas. Intentaba rápidamente pensar en alguna estrategia que diera resultado contra semejante monstruo hecho totalmente de metal y que portaba unos cañones tan atemorizantes; el Mugen Cannon era un ataque muy peligroso como para atreverse a recibirlo directamente o dejar que lo volviera a usar. Fue en el instante en que vio una de las cartas que el recuerdo fugaz de uno de los combates que tuvieron en Hel Island le vino a la mente: luchaban contra un Gorimon que no dejaba de disparar el cañón en sus manos. Entonces una idea llegó a su cabeza.

— ¡Eso es! Escucha Cyberdramon— habló repentinamente a través del objeto, llamando la atención de todos—, hay que acabarlo ahora y no tenemos más opciones —declaró escogiendo una carta, el equipo se quedó mirando con cuidado el objeto al ser una tarjeta poco común y de colores diferentes. El guerrero dragón de armadura oscura gruñó dentro de sí comprendiendo a lo que se refería su Tamer: aunque se negaba desde hacía un tiempo a que ella usara cartas para apoyarlo, entendía que esta vez estaba primero el proteger a File City y sus habitantes.

— ¿Qué harás Light? —preguntó deprisa Nieves, deslizando sus orbes entre la americana y el forcejeo que mantenía SkullGreymon contra Mugendramon. Justo en ese instante el Perfect Máquina abrió grandemente su boca y propinó una mordida a la memoria, haciendo que esta se desvaneciera frente a él y los humanos ahogaran un grito.

— ¡Maldita sea! —espetó Malheur con el tono impregnado de molestia. Kazuhiro apretó la mandíbula y paseó sus orbes esmeraldas con rapidez hasta donde se encontraba Dora.

—Tsk, esto se nos está yendo de las manos —declaró en tono bajo y controlando su ira. Sabía que no podía pedirle más a su compañera, no luego de todo lo que la monja había hecho ya. Mugendramon no perdió el tiempo y al ver el camino libre de nuevo rugió y se movió adelante, haciendo temblar todo el lugar a su paso y amenazando con marcharse a File City.

Sin perder un segundo la de cabello rosa deslizó la carta por el lector y este dio un leve brillo al momento de escanear la información de la tarjeta. De inmediato Cyberdramon sintió el efecto de la carta sobre él cuando su cuerpo comenzó a crecer tres veces su tamaño, llegando a asemejar en altura a Mugendramon. El trío de humanos contempló atónito como ahora Cyberdramon usaba sus garras para sujetar fuertemente a Mugendramon por la espalda y lo detenía de seguir su marcha hacia el agujero que lo dejaría libre en la ciudad. Fue Light quien llamó la atención de sus compañeros alzando la voz.

— ¡Rápido! El efecto de King Device no durará mucho y Draak ya no tiene muchas energías. Es ahora o nunca, ¡hay que acabar con él de inmediato! —sentenció, guardando la carta y sacando otra para pasarla rápidamente por la ranura del lector —. ¡Cyclomon: Hyper Heat! —exclamó por segunda vez, entonces guardó la tarjeta recién usada. En ese mismo instante chasqueó sus dedos para hacer aparecer el aura de pixeles danzantes en su mano, dejó el Lector de Cartas sobre su cinturon y despegó el Digivice para seguidamente inyectar la carga de Digisoul sobre el iC, buscando potenciar el siguiente ataque del cyborg —. ¡Ahora Cyberdramon! —avisó a su camarada.

—Aléjense todos —pronunció el hombre dragón con voz grave. Abrió la boca y la cerró, conteniendo por un momento el rayo de calor que ya se vislumbraba por la comisura de su boca. Solo esperó un par de segundos y entonces soltó directamente sobre los cañones de Mugendramon el caluroso ataque perteneciente a Cyclomon.

El poderoso Digimon máquina que amenazaba la ahora próspera File City dio un rugido gutural y bastante sonoro al sentir el rayo de calor golpearle directamente en la espalda y dar sobre sus cañones. Apretó sus filosos dientes metálicos con irá y preparó su cuerpo para volver a protagonizar su ataque icónico, los gruesos cables que iban desde la espalda a los cañones del máquina comenzaron a propulsar la energía hacia arriba buscando liberar el Mugen Cannon de nuevo. Los humanos y Digimon alrededor observaron el movimiento realizado por la neoyorquina y esperaron, con la respiración contenida, que este diera resultado; por suerte, los Tamers se encontraban lo suficientemente alejados, pero aún así podían sentir el calor que impregnaba la zona debido al ataque que realizaba el ahora gigantesco Cyberdramon.

Cuando el ataque de Mugendramon estuvo ya totalmente cargado, fue imposible salir liberado debido a que los cañones estaban tapados. El potente rayo de Cyclomon dio el resultado esperado: los rugidos de Mugendramon indicaron que sus cañones estaban siendo calcinados y comenzaban a deshacerse debido al calor. Tanto Nieves como Llednar y Akira se alegraron de aquello, pero la presión del momento no les permitía sonreír y celebrar todavía. El joven alemán del equipo frunció el ceño, no podían desperdiciar la ventaja que estaban teniendo y más porque el efecto de las cartas no duraría demasiado. Deslizó sus orbes hasta su camarada y empuñó su Digivice, era evidente que su amigo no tenía energías ya y era hora de poner el último granito de arena de su parte.

—No podemos quedarnos solo a observar —dijo haciendo que el trío de humanos lo mirara—. Amigo, sé que estás agotado —susurró, sabía que su camarada no lo escuchaba desde ahí pero confiaba en que de algún modo sabría lo que tenía que hacer—, ¡utiliza todas tus energías para realizar este último ataque! —exclamó y al momento de decir esas palabras su cuerpo se cubrió de una intensa aura rojiza, el pelirrojo rápidamente canalizó el Digisoul para vaciar una carga sobre el iC y potenciar el ataque que venía a continuación—. ¡Ahora! —gritó y desde su posición el dragón azulino dio un potente rugido, batió sus alas y se levantó de su sitio para dar apoyo a Cyberdramon con el Blaze Sonic Breath. Sería su último ataque, pero se encargaría de que diera justo en el blanco. El japonés de cabello púrpura apretó la mandíbula y empuñó su D-arc mientras sacaba un par de cartas y su propio dispositivo de comunicación para hablarle a su compañera.

—Es cierto, hay que hacerlo aquí y ahora mismo, ¡Dora! —pasó ambas cartas por el Digivice y la monja cerró los ojos al momento de escuchar la orden de su Tamer por medio del dispositivo. La carta Meditation Cure la ayudaría a recuperar un poco de energía pero debía concentrarse para usar la técnica, inmediatamente sintió cómo un aura blanquecina con la forma del Ultimate Sagrado Omegamon se manifestó sobre su cuerpo y elevó de forma considerable sus habilidades. La chica de negro abrió los ojos al frente totalmente concentrada y se levantó, pues las heridas en algunas zonas de su cuerpo comenzaban a sanar. Alzó ambas Anthony al frente y disparó el Bless Fire en dirección hacia Mugendramon.

— ¡Desaparece! —gritó Dora. Al momento en que las balas impactaban contra el cuerpo del Perfect de tipo máquina, estas iban dejando la zona que afectaban congelada, debido al efecto que producía el Powerful Will en los ataques a larga distancia. Mugendramon, que recibió las técnicas una seguida de otra, se vio diezmado por el potente torbellino de destreza que estaban mostrando sus enemigos y no pudo hacer demasiado en ese momento para defenderse; no con un gigantesco Cyberdramon deteniéndolo y calcinándole la espalda, un enorme dragón que acababa de lanzarle un rayo supersónico potenciado por Digisoul desde el frente y una molesta monja que se encargaba de colisionarle con balas congelantes.

Nieves vio el gran esfuerzo que estaban haciendo sus compañeros de equipo y apretó su propio Digivice con fuerza, le alegraba ver que estaba funcionando. Su camarada Hisyaryumon estaba por un costado de Mugendramon intentando encontrar el momento apropiado para atacar, así que la japonesa buscó algunas de sus cartas para darle apoyo, pero una voz la detuvo.

— ¡Nieves! —era Light—. Que Hisyaryumon se prepare para dar el golpe final —la japonesa asintió con decisión y sostuvo las dos cartas elegidas para el siguiente movimiento de su compañero. Cuando alzó la vista al frente vio que Wingdramon cesaba su ataque y brillaba intensamente para entonces volver a su forma Child y caer al suelo. Malheur de inmediato expresó con su rostro angustia por su compañero, pero Akira lo tranquilizó al instante.

— ¡Dora, ve por él! —pidió el mercenario a través del Sound Linker. La monja sabía que no podía hacer más en contra de Mugendramon y las energías que había logrado recuperar gracias al Meditation Cure no eran infinitas, dentro de poco ella perdería su evolución también. Así que con ese último boost de energía salió corriendo hacia donde estaba el cuerpo de Dracomon para agarrarlo y llevarlo a donde estaban los humanos. Confiaba en que había ayudado lo suficiente a los Digimon Perfect de su equipo a bajar las defensas de Mugendramon y que ellos podrían dar el golpe final.

Pero el Raid Boss no se los dejaría tan fácil, usó toda la energía que le quedaba y rugió para entonces lanzar su garra metálica al frente y clavarla contra la plataforma. Aprovechó aquello para impulsarse hacia atrás y empujar al Cyberdramon recrecido, siendo capaz de voltearse con bastante agilidad, aún cuando estaba gravemente herido y adolorido. Despegó las pezuñas metálicas del suelo y las alzó ambas a la vez para encajarlas en el cuerpo del cyborg. Fue Hisyaryumon el que serpenteó con velocidad por un costado y lo embistió con su cabeza, logrando empujarlo y desequilibrarlo, evitando así que su compañero fuera atacado.

— ¡Rápido! —exclamó el alemán apretando el puño y girando a ver a la japonesa de cabello azul.

— ¡Es ahora o nunca! —dijo el nipón de cabello púrpura a su coterránea y la líder de Ávalon de inmediato pasó las dos cartas por el D-arc.

— ¡Card Slash: Aurvandil's Arrow, Powerful Will! —Hisyaryumon se separó rápido de Mugendramon y tomó altura para finalmente acabarlo.

— ¡Cyberdramon aléjate! —el Digimon cibernético no tardó en obedecer. Justo en ese momento una línea brillante recorrió su cuerpo anunciando que el efecto de las cartas terminaban y volvía a su tamaño original, lo que lo ayudaría a alejarse lo suficiente antes de que el dragón atacara.

Desde arriba el dragón bestia sintió la poderosa aura de Omegamon cubrir su cuerpo y su visión se afinó sobre el blanco de manera exacta y precisa gracias a la carta usada por su Tamer. No había modo de que el Seiryüjin fuera evitado de ninguna manera; además tenía que aprovechar que el mecánico infernal parecía aún aturdido por la última embestida. Los Digimon y humanos a los alrededores contemplaron con impresión cómo el gigantesco cuerpo del dragón se transformaba en una gran espada que parecía tener vida propia y moverse por sí sola. Rápidamente el Digimon transformado descendió y golpeó el cuerpo de Mugendramon por la cabeza, logrando encajarse en él y traspasarlo por la mitad, desde arriba hacia abajo. La carta usada por la Tamer le daba como extra que su ataque físico estuviera impregnado por fuego y aquello fue un plus que fungió como ventaja contra el cuerpo metálico del Cyborg. El rugido emitido por el Perfect mecánico fue tan potente que hizo temblar el lugar y también fue desgarrante y perturbador, señal de que no había vuelta atrás ni una segunda oportunidad para él de vivir.

El cuerpo partido a la mitad comenzó a desvanecerse en datos al momento en que el Digimon espada ascendía y volvía a tomar su forma de dragón serpenteante. Desde arriba Hisyaryumon pudo ver como finalmente Mugendramon desaparecía y dejaba el lugar en absoluto silencio. El Digimon tomó aire y lo liberó suavemente para poder descender, viendo desde arriba como los humanos alzaban los brazos celebrando la victoria y se reunían para esperarlo. Justo en ese instante la montaña comenzó a temblar fuertemente y él apresuró su bajada para poder transportarlos a todos fuera de ahí. Había sido una dura pelea, pero habían vencido finalmente.


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Cartas usadas por Light.
*King Device *Cyclomon: Hyper Heat.

Cartas usadas por Akira.
*Meditation Cure *Powerful Will.

Cartas usadas por Nieves.
*Aurvandil's Arrow *Powerful Will.

Lady Beelze Lady Beelze
Asta. .Mordecai.
Velvet. Kei...

Qué emoción fue escribir este post ;w; amé esta Raid. Así damos por concluido de forma épica nuestro Our Digimon World chicos /o/

Takerudark Takerudark espero te guste leer esto <333
 
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Esposo Canon de Hoppie
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Narrativa: La verdad es que todos hicieron un excelente trabajo aquí. Mordecai, noté que tu narrativa mejoró mucho, se sintió más fina y que la cuidaste bastante, te felicito. Vi que tuviste problemas con el uso de comas, pero fuera de eso todo estuvo bastante bien. Recuerda que la palabra “púrpura” lleva acento y cuida un poco las redundancias (como “antes de cerrarse ese improvisado túnel un último hecho aconteció" y "Recién entonces el portal decidió cerrarse"). Y una cosa más, la sintaxis de la oración “Entretén los 3 minutos al enemigo frente nuestro” se sintió muy extraña, cuidado. Kei, también tu narrativa mejoró. Al igual que tu compañero, tuviste problemas con las comas, pero también con los puntos finales de las oraciones (constante ambas cosas). Vi unos cuantos errores ortográficos (llevara > llevará, incomoda > incómoda, repetia > repetía, dialogo > diálogo) y hubo una oración que me hizo mucho ruido porque daba a entender que los Digimon ya habían evolucionado en ese momento ("El japonés observó con total asombro como las memorias y los Digimon Adult se encargaron de luchar contra el grupo de dinosaurios prehistóricos"), ten cuidado con la forma de expresarte porque puedes dar ideas como esa cuando anteriormente sólo se habían invocado las memorias. Y cuida las frases incompletas, por favor. Claire, contigo tus errores fueron casi nulos, centrándose en las comas y un error ortográfico (irá > ira). Y Lady Beelze, contigo no encontré nada qué objetar, muy buena narrativa (para ambas) y buena forma de hacer amena la lectura.
  • Mordecai: 23/25.
  • Kei: 21/25.
  • Lady Beelze: 25/25.
  • Claire: 24/25.
Interpretación: Mordecai, mi única observación es que la interpretación que hiciste entre Akira y Light fue errónea, porque los pintas como si nunca se hubiesen conocido, pero ya habían compartido tiempo antes (relación de maestra-alumno, de ahí que Akira le diga sensei). Kei, el jalón de orejas viene hacia ti en esta ocasión. Noté que al usar el Juouguruma de Hisyaryumon, dispara específicamente hacia un lugar (las piernas, a diferencia de Lady Beelze, quien disparó hacia el cuerpo de Mugendramon -que es enorme y por eso no hubo tanto problema-). Recuerda que esa técnica dispara hacia todos lados y, en este caso, un rayo podría haberle dado en las piernas, pero también en otros lados. Tampoco siento que hayas hecho una interpretación del todo buena sobre la inteligencia de Mugendramon. En tu post, parecía más una bestia enfurecida (aunque más controlada que los Digimon promedio en una Raid, eso sí) que simplemente se lanzaba al ataque y ya, ojo con eso. Lady Beelze, mi observación contigo fue en el uso de Lag, pues la carta especifica que son 10 segundos de efecto. En sí, el uso estuvo bien porque se detuvo, atacaron y ya. El problema vino cuando metiste los diálogos y luego regresó a su velocidad natural. Fueron justamente los diálogos lo que alargaron este tiempo, pero tampoco te pegará tanto porque en ese tiempo no se hizo otra acción, pero sí debes tener cuidado con esa situación. Claire, contigo todo en orden, no tengo nada qué mencionar aquí.
  • Mordecai: 24/25.
  • Kei: 21/25.
  • Lady Beelze: 24/25.
  • Claire: 25/25.
Realismo: Aquí todos hicieron un buen trabajo. Tanto el manejo de las cartas como la fuerza del oponente, creo que fueron muy cuidadosos en este apartado y eso lo agradezco enormemente. Incluso hicieron énfasis en las dificultades de los dos Digimon con stats más bajos, lo cual les jugó a su favor. Kei, mi única observación es que parece imposible que dos memorias, de nivel Adult, hayan podido contra tres Monochromon sin ningún problema. Recuerda que las memorias invocan Digimon de cierto nivel, pero son de fuerza promedio, por lo que otro del mismo nivel fácilmente podría contra eso. Y si tomamos como base eso, ¿cómo es posible que tres Digimon Adult, reales, no hayan podido contra solo dos copias? De haberlos igualado en número, esto no tendría problema, pero ten cuidado con eso.
  • Mordecai: 25/25.
  • Kei: 23/25.
  • Lady Beelze: 25/25.
  • Claire: 25/25.
Desarrollo: En cuanto al desarrollo, aquí les aplaudo a los cuatro. Se dieron el tiempo necesario como para introducir los personajes, así como de subir hasta donde se encontraba Mugendramon. Sí siento que la pelea fue larga, incluso creo que lo que se colocó en el post de Kei era demasiado (considerando que detalló la subida y todavía el primer encuentro con Mugendramon), deberían buscar balancear un poco más esa situación. Pero en general estuvo muy bien esta parte, me agradó la forma en la que hicieron el desarrollo de la pelea porque fue bastante emocionante y eso no se logra fácilmente. También los momentos de “epicidad” ayudaron bastante, pues le dio un muy buen toque a la historia. Buen trabajo.
  • Todos: 23/25.
Total:
  • Mordecai: 95/100.
  • Kei: 88/100.
  • Lady Beelze: 97/100.
  • Claire: 97/100.
Paga:
  • Mordecai: 665 bits + Carta – Mugen Cannon + Digimemory – Mugendramon [Mugen Cannon]
  • Kei: 615 bits + Carta – Mugen Cannon + Digimemory – Mugendramon [Mugen Cannon]
  • Lady Beelze: 680 bits + Carta – Mugen Cannon + Digimemory – Mugendramon [Mugen Cannon]
  • Claire: 680 bits + Carta – Mugen Cannon + Digimemory – Mugendramon [Mugen Cannon]
Fama/Infamia: -
EVO: +1 a todos.
Stats: +1 en STR, VIT y ATK a Monodramon. +2 en ATK y +1 en VIT a Dracomon. +1 en ATK y +1 en VIT a Sistermon Blanc.
Blast Gauge: 50% a Monodramon y 35% a Sistermon Blanc.

Asta. .Mordecai., Velvet. Kei..., Lady Beelze Lady Beelze y Claire. Claire., una disculpa enorme. Sé que me tardé bastante y no hay excusa, intenté tener la evaluación lo más pronto posible y me disculpo por haberme tardado. La paga será asignada a la brevedad, Masaru Masaru.
 
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