Quest C Night of Terror [Black Jack]

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"さあ、往こうか"
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"Night of Terror”​

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Durante las últimas noches se han reportado extraños sucesos en las calles de la ciudad. Según lo que los testigos indican, estos varían entre apariciones a sonidos e imagenes completamente inexplicables. Según los analistas del suceso, es posible que esto sea obra de la técnica "Terror Illusion" de un Wizarmon. Encuentra al culpable y detenlo
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Buscar información sobre las apariciones vistas
  • Encontrar al Wizarmon culpable, en caso de haberlo, y detenerlo
e) Notas
  • Las apariciones ocurren entre las 11 PM y las 5 AM
  • Se desconoce si Wizarmon trabaja sólo, o si pertenece a un Tamer
  • Tenemos información de que el jefe de la ciudad recibió una amenaza anónima en su hogar: "El verdadero terror ocurrirá el sábado a la medianoche". Eso será en dos días, capturen al culpable antes que cumpla su amenaza

Ficha: Aki & Holls
Digivice iC

Velvet. Kei... Maka. Maka Evans Pueden comenzar, have fun~
GM: Madara.
 

Maka.

¡Wubba lubba dub dub!|| Lord of Shipping
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La pecosa suspiró, mirando con ligereza las cosas sobre su cama. No se sentía aún muy cómoda de salir a pasear pero… no pudo evitar sonreír al ver a la animada gelatina que tenía por compañero desplazarse por sobre la colcha, llevando a cuestas unas cuantas cosas.

Parece que te diviertes con eso, me atrevo a decir que estás muy animado —la pecosa se agachó, quedando a la altura prudente para hablarle a su compañero. La gelatina asintió.

¡Claro! —El baby se estremeció y continuó—: Aki dijo que nos llevaría a comer a un lugar con ¡muuuuchos! Postres y cosas deliciosas.

Holly sonrió ligeramente mientras seguía el andar del bebé que en aquel momento miraba cuál de las bolsas era la mejor opción para ser llevado. Desde que había retornado su amiguito parecía estar animado con su nueva forma, inclusive al hablar del nipón.

Entiendo —Holly asintió, recogiendo la bolsa donde el pequeño baby se había terminado por acurrucar, colgándosela y avanzando en dirección de la puerta—. Entonces mejor apurémonos o Aki se comerá todo.

¡Sí, sí! —La gelatina saltó, el nipón ya debía estarlos esperando en la ciudad y no querían dejarlo esperando mucho tiempo.​

Con aquello en mente la dupla no tardó en salir del café en dirección a su destino al centro de File City. Los pasos de la holandesa y su camarada eran escoltados por el celeste digital que se descomponía en una gama de colores desde el naranja hasta el morado, todo con ligeros destellos de luz; el trayecto fue silencioso pero solemne y así se mantuvo hasta que llegaron a su destino. Era un pequeño restaurante en la zona comercial de la ciudad, inclusive había una terraza decorando la fachada.

Akira estaba en una de las mesas de la terraza y Dora le acompañaba, entre ambos miraban con atención uno de los menú del lugar, parecían entretenidos por lo que el bebé y la holandesa se acercaron sin hacer mayor ruido, sonriendo de modo cómplice.

Parecen entretenidos, podemos irnos si lo desean~~ —Holly se había inclinado ligeramente sobre la mesa, sorprendiendo al nipón y la lolita que al ver a la dupla sonrieron.

¡Llegaron! —Dora fue la primera en ponerse de pie, sonriente y corriendo por inercia a la gelatina, estrujándole entre sus brazos.

Claro que llegamos —la holandesa sonrió mientras se acomodaba un mechón de cabello, alistándose para tomar asiento y, sin dejar de ver a su pareja con una sonrisa continuó—. ¿Por qué no deberíamos llegar?

Es que...—Dora intervino, jugando un poco con las redondas mejillas del baby y continuando—: no sé si habrás notado la poca gente que está en la calle —Holly asintió, tomando un menú entre las manos, Aki solo asintió al tiempo que recibía al tricornio bebé, permitiendo que Dora prosiguiera con el relato—.Verán, desde hace algunos días el pánico se ha dispersado por la ciudad; según algunos testigos indican, han ocurrido ciertos sucesos paranormales…

¿Paranormales? —Holly dobló el menú, mirando con curiosidad a su pareja. El de cabellos purpura asintió.

Así es, estos varían entre apariciones y sonidos espectrales hasta imágenes completamente inexplicables —tajó el japonés, la holandesa asintió.​

Ahora no le parecía tan curioso el hecho de que el nipón la citara a esa hora y en ese sitio. Seguramente el chico, impulsado por la curiosidad y el morbo deseaba investigar sobre el hecho o... sencillamente deseaba saber si aquello era real o mera invención de alguien que quería llamar la atención y asustar a uno que otro. Y conociendo al de cabellos purpura seguro el chico solo quería verificar que no tenía que ver con nada paranormal. Holly suspiró de medio lado y Aki, que tenía su atención girada sobre el bebé, enarcó una ceja.

¿Pasa algo?—La pecosa sonrió con ligereza y negó, hundiéndose de hombros, sin embargo, antes de poder decir algo el de cabellos purpuras intervino—: Como sea, no hemos festejado que ya eres Exp…

La holandesa le cerró la boca de golpe al chico, colocando su mano sobre los labios contrarios y mirando a todos lados de modo nervioso. Dora, Lop e inclusive el mesero que recién había llegado para levantar la orden miraron atentamente eso, enarcando una ceja.

Pre-preferiría que eso quedara entre nosotros, Aki…

La pecosa echó un mechón de cabello tras su oreja, ajustó sus lentes y procedió a dar su orden al chico con traje de mozo. El nipón no hizo más que producir un pequeño mohín por lo que su pareja decía y procedió a imitarla, ordenando. Ya después tendría tiempo de preguntarle a que se debía esa actitud.

El mesero por su parte tomó la orden de la pareja cual rayo, deseoso de salir de ahí cuanto antes y mirando a todos lados; esos tipos debían estar locos para salir tan tarde, casi como el dueño del local. No tardó poco más de 15 minutos en regresar a la mesa dejando los platos de modo desordenado y huyendo a toda prisa al seguro interior del recinto. El cuarteto de Black Jack rió de medio lado ante aquello.

Parece que alguien tiene un poco de prisa —Dora dijo aquello acomodando lo que tenía a su alcance, todo mientras la gelatina bebe se deslizaba hasta un vaso con pajilla donde reposaba su malteada.

Seguramente también ha escuchado de los rumores, o inclusive vivido alguna mala experiencia —puntualizó la Tamer de anteojos mientras tomaba sus platillos con tranquilidad, el tricornio se había vuelto hacia ella exigiéndole una de sus patatas.

Puede ser —Aki finalmente habló mirando un poco hacia el techo, jugando con un trozo de comida en su tenedor, sacudiendo su cabeza y negando. No debía pensar las cosas de más—. Como sea, no deberíamos preocuparnos por eso ahora... lo importante de hoy es que hay poca gente en todos lados y podemos sacar provecho. Todo es muy calmado.

La sonrisa que el varón le entregó a la fémina fue radiante, logrando que la chica se sonrojara de modo bobo. Definitivamente aquel era un momento perfecto pero… como la Ley de Murphy siempre dice: Si algo puede salir mal, saldrá mal. Apenas y Aki había estirado su mano para apretar la de Holly un grito a lo lejos hizo que el cuarteto saltase en su sitio, sobre todo cierto bebé que incluso escupió su malteada.

¡Basta, déjenme!

¡Atrápenlo!

Aquellos gritos eran fuertes y constantes. El cuarteto giró por inercia su atención en dirección a dónde provenían las voces, al igual que varios curiosos del sitio, observando como un grupo de Tamers perseguían a una silueta familiar. Un Wizarmon andaba con desesperación al frente del grupo, sollozando con ligereza.

¿Qué es eso? —Holly se recargó en el barandal de la terraza poniéndose de pie para mirar mejor. No pudo evitar sentir pena y nostalgia por el modo en que el mago huía.

Debe ser que al fin atraparon al bromista —intervino el mesero, mirando con más calma todo, parecía casi aliviado.

¿Cómo así? —Dora enarcó una ceja, asombrada por la velocidad con la que el mesero había salido del comercio solo para ver.

Sí, sí —el chico recogía los platos desocupados—. Sí bien algunos decían que todo era producto de algún espíritu maligno o fantasmas, otros más, inclusive el DS, comentaban que se trataba de un Digimon. Y tal parece que las sospechas eran ciertas… —suspiró acomodando la bandeja entre sus manos—. Lo cierto es que todos estaban desesperados por saber quién era el causante, pero parece que los vigilantes finalmente dieron con él. ¡Vaya cosas!

Los de Black Jack escucharon aquello no muy convencidos, frunciendo con ligereza el ceño y mirando de nueva cuenta como el mago intentaba inútilmente escapar de sus perseguidores. Tal vez no debían inmiscuirse después de todo, más sí las cosas pintaban tan bien para el grupo de acción de la ciudad… sin embargo, no podían negar que les daba cierta pena el estado del brujo. Por su parte el bebé del grupo giró finalmente su atención hacia la escena con suma curiosidad, abriendo sus ojos de golpe al notar “algo” que llamó su atención, y por ende “corrió” hacia la mano de su Tamer.

¡Holly, Holly!—la gelatina jaló la manga de la chica, quien le miró con extrañeza.

¿Qué pasa? ¿Necesitar ir al baño o…?

¡Ese sujeto! —con una extremidad de su gelatinoso cuerpo el bebé señaló al mago en el piso, saltando—. ¡Lo conocemos!

La pecosa abrió sus ojos de golpe ante lo dicho por su camarada, incluso Akira pareció sorprendido. ¿Era aquello cierto? Negó suavemente e intervino.

—Onii-San, tal vez no lo sea. Sin ofender pero… todos los Wizarmon se parecen un poco, es imposible que…

¡Y-Yo no he hecho nada malo!—sollozó de nueva cuenta el mago salvaje, cosa que la pecosa no dejó escapar, avanzando sin pensarlo mucho. Por su parte, cuando la mirada del salvaje se movió a todos lados, pensando que ya todo estaba perdido, sucedió…
Sus ojos miraron a la pecosa y viceversa. El tiempo se detuvo y la suave voz del hechicero viajó hasta la Expert...

¿Holly?

{...}
Velvet. Velvet. listp~ luego le pongo color
 
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Velvet.

I challenge my fate!
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Akira y Dora se observaron entre sí, su compañera de aventuras y de gremio de inmediato bajo de aquella terraza en el momento en que aquel Digimon cruzó su mirada con ella. Al parecer, el Wizardmon que estaba en problemas era algún conocido que hicieron durante su viaje espiritual. Al llegar donde se encontraba la muchedumbre, el mago se lanzó hacia la pecosa quien levantó hacia el frente sus manos en un intento de detener a la multitud conglomerada.

— ¡Deténganse ahora mismo! — comentó la bolita de chocolate desde los bolsillos de su compañera — ¡¿Qué creen que están haciendo?!
— ¡Ese Wizardmon ha estado causando muchos problemas! —
gritó un Tamer acompañado de un Leomon. — Seguro han escuchado hablar de un bromista que ha estado aterrorizando a los transeúntes, ¡Pues ahí lo tienen!
— ¿Qué les hace pensar que ha sido él? —
preguntó seriamente la pecosa, lo cual provocó el desagrado del grupo.
¡¿Eres estúpida?! ¡Los Wizarmon son conocidos por causar ilusiones terroríficas a sus víctimas!
— ¡Te reto a que le digas estúpida a mi Tamer de nuevo!
— Cálmate gelatina —
Holly abrazó con fuerza a su pequeño Baby para tranquilizarlo. La líder del gremio observó a la multitud con severidad — ¿Qué pruebas tienen para hacer esas acusaciones?
— ¡¿Qué no entiendes?! —
gritó un Tamer con un Toy agumon de camarada. — Hemos visto merodear a ese granuja por los alrededores, lo cual le hace ver como sospechoso número uno.
— ¡Yo no hice nada, lo juro!
— ¿Entonces podrías explicar porque estabas merodeando?
— Yo.
— No tienes razón alguna, ¿verdad? lo imaginaba, eres culpable.
— ¿Por qué no le dan una oportunidad para probar su inocencia? —
Akira y Dora aparecieron entre la multitud para apoyar a su pecosa. Dora por su parte estaba preparada para cualquier eventualidad que llegase a ocurrir — Oigan, entiendo que están desesperados por encontrar a un culpable, pero señalar no hará nada bueno.
— Aki —
la gelatina observó a su compañero de gremio.
— Podemos investigar el caso si desean — agregó Dora — Y si ocurre algo tomaremos la responsabilidad si así lo desean.

El grupo se observaba entre sí, los susurros no tardaron en escucharse, deseaban atrapar al culpable y el Wizarmon presente era el sospechoso perfecto, pero Black Jack tenía un punto y era que sin pruebas no podían apresarlo.

— La central nos dijo que la persona que realiza los ataques haca algo en los próximos dos días. Su mensaje decía: “El verdadero terror ocurrirá el sábado a media noche”
— Es una clara amenaza a Jijimon —
recalcó un Tamer acompañado de un Guilmon — Si le ocurre algo deberán responder por él.
— Te aseguro que pongo en juego nuestra reputación de gremio y del café si no resolvemos este caso. —
nuevamente los susurros de los integrantes de aquel grupo de vigilantes volvieron a escucharse. las palabras del muchacho parecían convencer a la gente, por otra parte la lolita estaba preocupada y de cierta manera un tanto presionada ya que se estaba jugando el pellejo.
— Tienen dos días a partir de ahora.
— Espero que resuelvan esto por su bien y el de su amigo.


La muchedumbre furiosa comenzó a alejarse, volviendo a sus respectivos hogares. La pecosa tomó suavemente las mangas de su novio, su mirada se dirigió hacia el mostrándole una sonrisa de oreja a oreja.

Fue muy lindo lo que hiciste, Aki. en verdad lo agradezco mucho.
— No hay de qué Ho-chan. No me puedo considerarte tu novio si no te defiendo de los matones de turno. —
el muchacho soltó una risita pequeña. Dora por otros a parte estaba preocupada y no tardó en decir su opinión al respecto.
— Es un lindo momento de pareja, pero ahora tenemos un caso entre nosotros y necesitamos que nos expliquen — La mirada de la lolita se dirigió al maguito que estaba oculto entre las piernas de la muchacha, la gelatina salió de la bolsa de su compañera, el mago sonrió al ver de nuevo al Baby.

— Es bueno verte de nuevo. — habló suavemente el pequeño bebé.
— Lamento que nuestra reunión sea de esta manera — Wizarmon sonrió con cierta melancolía. — Por cierto, te ves algo diferente, tiernamente diferente. — las mejillas de la gelatina se tiñeron de rojo. Holly y Akira rieron un poco al escuchar balbucear al conejo.
— De cualquier forma, fue buena suerte que te encontraras con nosotros Wizarmon, no me imagino que te hubieran hecho esos sujetos de no ayudarte a tiempo.
— Creen que fui yo el que provocó esas ilusiones —
el mago suspiró — No lo hice, enserio.
— Bueno, a mí me gustaría que me dijeras tu versión de los hechos, Wizarmon —
habló con suavidad la lolita — Y que también nos contaras tu relación con Holly y Lop.
— Está bien, les diré todo lo que se.



El pequeño mago explicó a los miembros de Black Jack como conoció a Holly, ya que era un viajero que buscaba mejorar sus aptitudes como hechicero, y gracias a la pecosa logró dominar un hechizo muy poderoso. El hechicero no parecía ser malo, de hecho, Wizarmon había hecho migas con Holly y su compañero gelatinoso ya que Akira no tardó en notar como el conejo en modo gelatina observaba de cierta manera curiosa al Digimon inculpado.

— Con lo que nos has contado podemos asegurar que eres de fiar. — agregó Dora — Pero aún tenemos que investigar acerca de los eventos paranormales.
— He escuchado que los sustos van desde supuestos espectros hasta sonidos guturales.
— ¿Algo más?
— También que hay ataques de esos sucesos paranormales —
agregó el mago un tanto más serio — Antes de que esas personas me arrinconaran, fui víctima de un ataque, por suerte, logré defenderme por mi cuenta. Pero de algo estoy seguro, eso fue obra de un Digimon.
— ¿Tienes alguna pista de quien pueda ser? —
el mago negó, Dora chasqueó la lengua — Entonces debemos investigar por los alrededores.
— Oye, Wizarmon ¿podrías mostrarnos el lugar donde te atacaron? Creo que allí podemos encontrar alguna pista. —
el mago asintió ante la petición de la pecosa.
— Sería un gusto — la radiante sonrisa de Wizarmon hizo sonrojar mucho a la pequeña gelatina, Akira mostró una sonrisa de oreja a oreja.
— Pequeño Lop, déjame decirte un par de consejos certificados para intentar gus.
— ¡Ay, Aki! pero que cosas dices —
La gelatina saltó a la boca del muchacho golpeando su rostro, la atención de todos estaba sobre el pequeño Baby que estaba arreando al joven Akira. El mini orejón se acercó a las orejas del muchacho susurrándole algo a ellas
— ¿Podrías guardar silencio? Solo por esta vez quisiera que dejaras de decir tonterías.
— Vamos, Onii-san, relájate de vez en cuando. Después de todo si quieres gustarle a.
— Oye, raro. Te veo muy calmado para estar investigando casos paranormales. —
la piel del muchacho se puso como gallina, había olvidado en el asunto que se metió de manera inconsciente. Si bien, los sucesos paranormales eran obra de un Digimon, eso no quitaba el aspecto tenebroso, algo que no le agradaba mucho.

— Ho-chan, lamento dejarte sola en estos momentos, pero creo que es hora de mi novela — La pecosa miró fijamente a su pareja, había algo que no le cuadraba.
— ¿Y desde cuando vez tu novelas?
— Oh, de hecho es una novela reciente que me ha enganchado. Se llama “Pasión de Cockatrimon”, es muy buena.
— Aki, no hay una novela así, ¿Verdad?
— ¿Cómo lo supo?
— Vamos, Aki. debemos ayudar a Wizarmon. —
la pecosa tomó ligeramente de la mano al muchacho de cabellos lila — Además, si es trabajo de un Digimon no será problema alguno, ¿Verdad?
— Emmm.
— ¡Vamos, Aki!
— Ho-chan….ten piedad de mí.


Maka. Maka Evans Let´s go girl!
Oh, este pequeño Wizarmon es de Amaki quien nos facilitó su uso. También aparece en esta quest.
Magic Training [Holly Antonich]
 
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