Nunca Jamás [Taiga Shiba] | Misión Kage

Estado
Cerrado para nuevas respuestas

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Taiga leyó los reportes que Kizashi le había hecho llegar con especial atención, era quizá la primera vez desde la fundación de la villa que los leía voluntaria y atentamente, sin que Rinha o algún subordinado enviado por la ilusionista estuviera detrás de su persona para obligarle a hacer su trabajo como dirigente. Los ojos rojos iban y venían entre las letras, sellaba algunos papeles, otros los apartaba para revisarlos después con más detenimiento, en algunos casos llamaba a alguien para dar instrucciones concisas sobre algún asunto en específico que estaba reflejado en el papel y requería de atención.
Luego de un par de horas se estiró en su silla y miró por la ventana, ¿cuánto hacía que hubo comenzado a revisar todo eso? Suspiró y recargó su codo en el escritorio, para luego apoyar su barbilla en la palma de la mano; cerró los ojos, pensando en todo y nada, desde situaciones específicas hasta recuerdos distantes que eran casi imposibles de traer de vuelta al cien por ciento. Un ligero golpeteo en la puerta llamó su atención, aunque solo se dignó a entre abrir uno de sus ojos a la vez que soltaba una palabra, misma que le dio el permiso de entrar a quien quiera que estuviera afuera.

Yin-sama ─ se trataba de una joven, quizá genin, Taiga arrugó el entrecejo al escuchar las últimas cuatro letras que vinieron después de su apodo ─, me encargaron entregarle esto. ─ Extendió su brazo, dejando un pergamino sobre el escritorio, el jounin alcanzó a ver un sello que identificó fácilmente: se trataba de una carta proveniente de Kaze. ¿La feudal necesitaría algo? Se irguió en su asiento y tomó el documento, agradeciéndole amablemente a la joven por haberle entregado eso, notando de paso lo mucho que la menor se le quedaba viendo.
¿Falta algo más? ─ Le preguntó un tanto incómodo, sin sonar grosero, la de menor rango pareció reaccionar al fin.
Lo siento. ¿Se hizo…?
No, no me hice cirugía. ─ Replicó antes de que siquiera la pregunta fuera terminada, no era la primera vez que alguien reaccionaba de ese modo, obviamente nadie (ni él, a decir verdad) esperaba que se fuera a una misión siendo chica y volviera siendo un varón. Suspiró de nueva cuenta a medida que la menor abandonaba la oficina, dejándolo de nuevo con Tego y los gatos, quienes jugueteaban en una esquina en un intento de no desconcentrar a Tasmania. La primera en romper el pacto silencioso fue Weiss, quien parecía haber comprendido que ya podía acercarse y eso fue lo que hizo, maullando ligeramente para llamar la atención del jounin antes de saltar de lleno en su regazo. El jinchuuriki atinó a acariciar la cabeza de la felina, quien ronroneó ante el tacto y poco a poco comenzó a escalar por la ropa del varón hasta llegar a sus hombros; Taiga, mientras tanto, tenía los orbes fijos en la información que yacía frente a sus ojos.

La tranquilidad del ambiente se fue perdiendo paulatinamente, no de una forma explosiva, pero sí notable. El joven pasó a la hoja siguiente y a la siguiente, regresó al inicio, comprobó que lo que había leído estaba correcto y finalmente llevó sus ojos hacia el felino de mayor tamaño, el cual se puso de pie al instante al percibir la mirada de su ahora mejor amigo.
Trae a Kizashi y a mi hermano, por favor. ─ Pidió con seriedad a medida que se ponía de pie con cuidado de no tumbar a Weiss, aunque la gata ya estaba tan acostumbrada que solo necesito agacharse un poco para reducir el peligro de ser derribada de los hombros del jounin por movimientos que el shinobi llevaba a cabo.

[...]

Estás segura...o… ─ el albino carraspeó, aún no se acostumbraba a toda esa situación ─ lo siento… Seguro… ¿De que la información es de confianza? ─ Anuar mayor leía lo mismo que el Genio ya había leído hacía hace unos instantes, pues el jounin especial había llegado antes que él a la oficina del dirigente.
Completamente. La vez anterior lo fue, ¿recuerdas? Parece que, en parte, quieren mantenernos al tanto de lo que sucede pues todo indica que están apuntando hacia Iwagakure o a nosotros y bueno… Shinta y yo les ayudamos recientemente, por lo que nos avisan de esta amenaza.
Hmmm… ─ El que hizo la pregunta inicial se llevó la mano al mentón, tratando de analizar lo que sabían e imaginándose lo que no, ¿cuánto tiempo llevaría ocurriendo aquello? Era bueno saber al respecto, claro, especialmente porque podía significar una amenaza para la Tormenta. ¿Pero qué era lo que podían hacer al respecto? Posiblemente ir a investigar más a fondo antes de hacer nada, no podían simplemente atacar de buenas a primeras a un grupo de gente, especialmente porque estaba fuera de su jurisdicción, con o sin la carta de la Feudal, era un país completamente ajeno al de ellos y podría ser mal visto. Lo que menos necesitaban era problemas políticos en esos momentos.

El otro ANBU presente dejó los papeleas en el escritorio frente a Yin y miró fijamente al de cabellos verdes, dentro de sí sabía lo que el jounin estaba maquinando ya. Ir a investigar personalmente. Ya conocía a su familiar, era del tipo de querer estar al frente de todo lo que atentara contra lo que era suyo, en este caso, la aldea. Shiba no se andaba quieto y menos ahora, que silenciosamente buscaba que la gente le tratara como antes, eso involucraba poner su vida al margen más constantemente con tal de demostrar que podía y que iba a protegerlos a pesar de tener una bestia sellada dentro de sí.

Yo voy contigo. ─ Dijo sin más el castaño a la par que se cruzaba de brazos.
No.
¿Por qué no?
Porque necesito que ambos hagan algo por mí. ─ El dúo se miró entre sí antes de regresar sus orbes hacia el de menor rango, quien en esos instantes ya estaba hurgando entre sus cosas como buscando algo en específico.
¿Qué cosa?
Bueno… Si acaso lo que se rumora de que una aldea peligra bajo el ataque de la dichosa organización Pan… ¿No sería más lógico que alguien que conozca la información esté acá en caso de que lleguen? Vaya… Yo iría directamente a Kaze, lo ideal es que haya alguien de camino y otro más en la aldea o cubriendo terreno entre la frontera, donde estaría el primer grupo, y Arashi. Si yo estoy allá y me llevo a los altos rangos conmigo, ¿quién defenderá la villa en caso de que algo suceda? Ya sea porque todo esto sea una trampa y ellos ya estén en camino o porque yo falle rotundamente en combate. ─ Su voz se volvió seria de pronto, no era la primera vez que ese último escenario ocurría y prefería tener todo el abecedario en planes de reserva de ser necesario.
Entonces quieres que seamos refuerzos.
Básicamente. No podemos dejar que esa gente se acerque a la aldea. Así que desplegamos poder militar, con ustedes dirigiendo, para que tengamos varias líneas de defensa en caso de necesitarlas. Llevaré aparte un grupo conmigo, obviamente. Preferiblemente hay que evitar que dañen cualquier aldea del país, ya suficiente ha pasado en Ame para que más cosas se sumen en la pila.

[...]

Saotome se acomodó los ropajes mientras terminaba sus preparativos para acompañar al ahora varón jounin. Habían pasado meses desde su última misión en conjunto con el taijutsuka, de hecho, era la segunda vez que le encomendaban acompañar a Tasmania. Nuevamente hubo sido una petición directa de Kizashi y el jounin no se negaba a dichos encargos, en realidad le agradaba volver a ir con Shiba aunque fuera otra misión de peligro. Sentía que confiaban en él y eso era algo que elevaba su moral; además de eso, internamente seguía sintiendo cierto arrepentimiento pues la última vez que había ido de misión con Tasmania, había tenido algunos problemas a la hora de combatir, obviando de forma ridícula que no tenía la misma experiencia que el resto, mostrándose incluso temeroso a la hora de usar sus habilidades.
Ahora todo era distinto.

Había estado durante el ataque a Arashigakure y participado en distintas misiones de rango alto, actualmente tenía más confianza en sí mismo y su instinto en combate, cosa que quería demostrar en esta ocasión. Sonrió con decisión y tomó su banda ninja, lo cual fue lo último que se colocó para luego salir de su hogar y enfilarse con rumbo a la sala de juntas donde lo habían citado. Tendrían allí una reunión informativa y después todos saldrían a sus respectivos rumbos.

[...]

¿Entendieron todos? ─ Taiga, Yuji y Kizashi se encontraban al frente de un grupo considerable de ninjas, todos de rango jounin o ANBU, las miradas serias obviaban el hecho de que comprendían la importancia del asunto. No se movilizaba a tanta gente por nada, habían puesto especial atención a cada una de sus tareas y lo que podría ocurrir en caso de fallar en ellas: un ataque masivo a la aldea, cosa que no planeaban permitir. No después del ataque del bijuu. No permitirían que sus familiares, conocidos, amigos, entre otras clasificaciones, pasaran por una situación como esa de nuevo; Arashigakure se estaba levantando luego del desastre y querían mantenerlo de ese modo por el mayor tiempo posible.

¿Qué sucede si tienen algún modo de pasarnos?
¿A qué te refieres?
Alguna entrada subterránea o un usuario de Hiraishin. ─ Agregó el mismo shinobi que había hecho la pregunta inicial, las miradas de todos fueron a dar hasta él, incluidas las de los tres dirigentes de la reunión.
No podrían haber tenido actividad en el país sin que nos diéramos… ─ Otro estaba en medio de contestar, sin embargo Taiga carraspeó.
Tratemos de no confiarnos demasiado. Es una buena pregunta, en realidad, tenemos que ser lo más precavidos posibles con este tema. ─ Su gesto estaba bastante pensativo, tenía que poner atención a más cosas de las que hubo pensado en un inicio, no solo por la Tormenta, sino también por las otras aldeas del país y Ame no Kuni en general. El ataque, hasta donde sabía, iba dirigido hacia ellos o hacia Iwagakure, pero permitir que personas inocentes salieran afectadas por una movilización militar que apuntaba a su aldea era igual de malo que permitir que ésta llegara a Arashi. Los orbes rojizos del dirigente de aldea fueron a caer sobre quien fuera su mano derecha, el Jounin Especial comprendió el gesto y se dirigió hacia todos los allí presentes.

Necesitaremos un grupo de voluntarios, sensores que puedan usar Kage Bunshin para hacer el trabajo sin necesidad de hacer un escuadrón entero y numeroso. Luego se volverán a unir a sus respectivos grupos, a menos que sean del de Taiga, en ese caso cambiarán de lugar con alguien para puedan integrarse a un escuadrón luego de terminar su misión extra.
Pongan especial atención a todo lo que perciban que esté fuera de lugar, ya antes ha pasado que hay actividad dentro de un país sin que los ninjas se enteren, no por nada terminamos en una guerra contra los Samuráis hace tiempo, tenían un arma inmensa bajo nuestras narices. ─ Varios alzaron sus manos, dando a entender que se estaban ofreciendo para la dichosa tarea extra que había surgido de último momento; Shiba negó solo a uno de ellos, alegando que necesitaría un sensor en su grupo, éste aceptó sin muchos problemas tras escuchar el razonamiento de su superior.

Un pequeño grupo se formó, el cual se reunió en una zona apartada del lugar para platicar sobre cómo procederían a continuación.


Nunca Jamás (S) Ascenso

De zonas marginadas del país del Viento ha venido ocurriendo una situación que, hasta hace pocos días, se mantenía resguardada bajo la ignorancia, pero no una adrede; niños y niñas con edades de entre diez y quince años (adolescentes, pues) fueron secuestrados de una manera poco común, porque si les preguntan a ellos/as si se sienten raptados, hoy en día, les dirán que no. Una organización hizo que sus miembros se repartieran por zonas vulnerables de este país, con el fin de vender un sueño a los niños que al sol de hoy les son ciegamente leales. Estos niños (unos 50), comparten un mismo ideal: convertirse en personas fuertes para poder ayudar a sus familias a salir de la pobreza en la que están, o esa fue la promesa que les hizo la afamada organización llamada Pan.

Pareciera ser bueno, ¿verdad? Pero el detalle clave de todo esto es que la organización ha instruido a cada niño/a en el arte shinobi, uno que va en contra del sistema actual y que, por ende, buscan atacar las aldeas importantes de cada país en algún futuro que quizá no sea lejano, pues se preparan para dar el golpe en cualquier momento a la nación más cercana a su ubicación… ¿de cuál hablamos? Fíjate en el mapa de Modan y descúbrelo.

Las notas de esta misión, son muy importantes.

Objetivos:
-Evitar que la organización lleve a su fuerza militar hacia su destino, pero para ello tendrán que:
-Averiguar los planes de la organización (los planes exactos) y por qué hacen lo que hacen con niños.
-Descubrir cómo lograron convencer a los niños en realidad (en contra de la voluntad de los padres; no es genjutsu).
-Cambiar las creencias de los niños involucrados, por lo menos de la mayoría [opcional].
-Hacer justicia, capturando o matando a los responsables de la organización (por ende, desmantelarla).
-Llevar a los niños con sus padres [aunque el punto cuatro no se cumpla].

Nota:
-Son 50 niños que dominan el ninjutsu y algunos dominan especialidades; hay quienes son muy buenos con las armas. El rango de pelea de estos niños es únicamente entre jounin y ANBU.
-Los niños están tan arraigados al pensamiento de que destruyendo el sistema, ayudarán a sus familias y a la organización, que es difícil dialogar con ellos (no imposible). Algunos no quieren volver a sus casas (los más grandes, al menos) y los más pequeños son los que tienen su conflicto interno más intenso sobre si están haciendo bien o no.
-Los niños matan sin miramientos (solo a los más pequeños les da miedo hacer eso tan drástico, mas luchan como cualquier miembro).
-La organización Pan está compuesta por diez miembros. Todos varían en rango y especialidad. Estos ninjas son originarios de puntos distintos de Modan, por lo que tienen un conocimiento amplio sobre el continente, cuidado.
-Puedes armar un equipo para que te acompañe en esta labor pero ojo con no llamar la atención.
-Los padres de estos niños están muy desesperados por recuperarlos; como petición, les han dicho que no los maten, a punta de lágrimas, desconsuelo y mucha angustia… pero ustedes tienen la última palabra.
-La misión puede convertirse en trama dependiendo su contenido.

Blair Sphinx [Ficha]


***Tego no va a la misión.

NPC.
Zahida (con el permiso de Naoto) [Ficha]
Saotome Hamasaki [Ficha]
Kizashi Hatake [Ficha]

Organización Pan [Acá]

 
Última edición:

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Apenas la reunión terminó, la movilización dio inicio, no se andaban con rodeos y ya habían recibido el aviso de que la misión comenzaría inmediatamente después de asegurarse de que todos estuvieran en la misma página. Yuji se encargaba del grupo que estaba más cercano a la aldea, listos para levantar una barrera defensiva en caso de ser necesario; Kizashi estaba al frente del escuadrón que se ubicaría en la frontera de Ame no Kuni, Sanae dirigía a los sensores que revisarían toda el área y finalmente Taiga iba delante de todos, seguida de un grupo limitado de ninjas de rango alto para ir directamente hasta Kaze no Kuni.

El ambiente se sentía tenso, pero a la vez éste estaba lleno de determinación. Desde la última vez que los habían tomado desprevenidos, ahora eran mucho más rápidos en organizarse y en seguir instrucciones que antes, no cedían ante la presión y encima de todo, al menos la mayoría de los altos rangos, confiaban en el peliverde a pesar de que muchos otros se habían dividido y alejado debido a su nueva posición como jinchuuriki. Ellos habían visto de primera mano los intentos de Shiba por proteger a Arashigakure, por lo que no dudaban que fuera capaz de hacerlo de nuevo y de continuar con sus esfuerzos por defenderlos a todos.

Taiga. ─ El varón giró el rostro para ver a Saotome, ambos jounin se observaron por segundos largos antes de que alguno se atreviera a romper el silencio, a decir verdad, el conocedor de la escuela legendaria de transportación había sido uno de los pocos que no había reaccionado abiertamente luego de enterarse del extraño cambio de género en el líder de aldea, cosa que había hecho a Tasmania sentirse ligeramente menos incómodo a su alrededor.
¿Qué sucede?
¿Tenemos un plan de reserva por si…?
¿Todo sale mal? ─ Él asintió, Shiba lo apuntó con el índice. ─ Si algo sale mal, nos sacas de donde quiera que estemos. Dejarás un kunai espacio-tiempo en Kaze no Sato como plan urgente de escape. ─ Saotome asintió ante lo dicho por su líder, aparentemente Tasmania ya se había pensado eso también cosa que lo tranquilizaba, aunque fuese ligeramente, al saber que podrían escapar si pasaba algo malo.
Taiga-sama ─ habló otro de los que le acompañaban, él le corrigió ─, Taiga. ¿Iremos primero a Kaze no Sato?
Sí, tenemos que conseguir toda la información que tienen. Asumo que lo que me llegó en la carta es un informe resumido, por lo que será mejor ir allí directamente para enterarnos hasta del más mínimo detalle.

[…]

Casi un día entero pasó para cuando el grupo de Kizashi y el de Taiga se desplegaron en un campo abierto, utilizando tiendas de acampar y varias otras medidas para descansar; en unas horas el escuadrón liderado por el peliverde saldría a hacer el resto del viaje, sin embargo, éste ya se llevaría a cabo en invocaciones para agilizarlo al máximo. Genio se encontraba de pie mirando al horizonte a un lado de Shiba, el jounin estaba sentado en el suelo comiendo una barra energética y haciendo apuntes en una libreta.

Ten mucho cuidado, Taiga.
Lo sé. ─ Murmuró sin despegar sus ojos del papel, Kizashi suspiró.
Estaré aquí al pendiente, pero en serio…
Prometo que tendré cuidado. No tengo intenciones de morir en esta misión ─ levantó el rostro para ver los ojos de quien fuera su mano derecha y también la de Rinha ─, tengo muchas cosas que hacer allá en la aldea. Estaré allí el día en que levantemos todo de nuevo, también en los siguientes y bueno… No se desharán de mi tan fácilmente luego de sobrevivir a esto. ─ Apuntó su estómago, refiriéndose a la bestia que estaba sellada dentro de sí. El ANBU sonrió para sí mismo sin hacerlo demasiado evidente, sentía que poco a poco Taiga iba saliendo del torbellino emocional al cual había entrado súbitamente luego del ataque del Bijuu. Eso lo relajaba, mínimamente, pero lo hacía.
Vale, si pasa algo recuerda…
Lo sé. Tú encárgate de todo aquí, ¿vale? Lo que menos quisiera es que ataquen Ame no Kuni mientras yo esté en otro país y sin capacidad de volver inmediatamente.
Deberían dejar un kunai espacio-tiempo conmigo también.
De hecho, no es una mala idea. ─ Meditó el de cabellos verdes, si acaso fuera necesario, esa sería una medida rápida y bastante efectiva para unir ambos grupos.

[…]

La hora pactada llegó, era de madrugada, había varios ninjas de guardia para cuando el dirigente de la Tormenta y su escuadrón ya se estaban agrupando. Contados, eran ocho ANBU y un Jounin (Saotome) acompañando al jinchuuriki, en total diez personas, todos estaban extrayendo de sus mochilas unas especies de gafas y telas como turbantes, obviamente en plan de protegerse la cara del ambiente que dominaba el país al cual se dirigían.

Quiero que estén muy atentos. Si ven algo, lo que sea, avisan al resto; tenemos que evitar confrontaciones en este momento, lo ideal sería que podamos llegar a Kaze no Sato sin llamar la atención. ─ Sus ojos se pasearon por el resto de los ninjas que estaban allí, todos asintieron con un sonoro “hai” mientras se colocaban las telas y las gafas. ─ Sasha, hazme el favor de invocar a tu ave, la mía es fácilmente reconocible y bueno… Eso obviamente llamará la atención.

¡Hai! ─ La chica en cuestión, una joven rubia de ojos color gris y una estatura aproximada de 1.59, hizo los sellos de mano y luego apoyó la palma en el suelo, abriendo paso al ave de inmenso tamaño que podría cargarlos a todos a la vez. Sus plumas eran de un color blanco muy pulcro, ojos grises y un aura que rebosaba seriedad y elegancia; los diez de la Tormenta treparon y el alado prontamente alzó el vuelo. Viajarían a oscuras, cosa que planeaban aprovechar al máximo, intentando así que su vuelo fuera menos vislumbrado al no ser en pleno día. Se despidieron del grupo que se quedaría en la frontera y partieron a alta velocidad.

[…]

¡Algo se mueve en la arena! ─ Apenas podían ver bien, estaban pasando en medio de una maldita tormenta, hacía un frío espantoso y más de uno llegó a pensar que morirían antes de llegar a la aldea en donde recibirían la información faltante. El ave estaba teniendo problemas para mantener el vuelo como acostumbraba, pues a pesar de que se jactara de volar entre las lluvias torrenciales de Arashigakure, era evidente que el ambiente seco y con la arena golpeándole con fuerza acompañado de corrientes de aire superiores a las normales era algo muy distinto a sus entornos normales de vuelo.

¡Vuela más alto! ─ Tenían que gritar o no se escucharían entre sí, aunque cualquiera ajeno a ellos podría creer que estaban entrando en pánico; en realidad estaban tratando de organizarse ante aquel imprevisto. Uno que los estaba jodiendo lentamente.
¿Puedo atacar?
¡No! ─ Shiba recordó los gusanos monstruosos que los habían atacado en su último viaje a aquel país, no tenía intenciones de encontrarse con otro, mucho menos de provocar un escándalo al enfrentarse con una cosa de tal magnitud. ─ ¡Sasha, vuela más alto, esas cosas saltan una altura ridícula! ─ Pidió, la chica le ordenó lo mismo a su ave y dentro de poco ya se encontraban a una altura mayor; el viento les pegaba con más fuerza ahí, la arena atentaba con meterse en la más mínima apertura posible entre sus ropajes y el tiempo parecía eterno debido a toda la combinación de cosas. Si el ave no salía dañada por aquel vuelo y mantenían la velocidad, era probable que llegaran en unos treinta o cuarenta minutos más.

[…]

Joder, pensé que la arena rompería la tela, esa cosa golpea más fuerte de lo que aparenta… ─ Los de la Tormenta poco a poco entraban a una pequeña sala que Zahida había preparado para ellos, el viaje había durado casi exactamente dos horas y todos se encontraban llenos de energía, pero ya hastiados gracias a la maldita tormenta; estaban ansiosos por salir de ella y claro que esa sala, la cual los protegía completamente del ataque arenoso, les agradaba para empezar oficialmente su misión.
¿Tuvieron muchos problemas? Es sorprendente que hayan podido atravesar la tormenta a esa velocidad.
Solo porque nuestras invocaciones están acostumbradas al clima de la aldea, posiblemente si no fuera por eso habríamos tenido que detenernos a medio camino, eso fue ridículo. ─ Replicó Shiba quitándose la protección de la cara, Haba se sobresaltó ligeramente.

¿Tefnut?
Es una larga historia. ─ Con aquello confirmó las sospechas de Ashter, quien dio por hecho que no era un buen momento para preguntar lo que había pasado, estaba segura que la última vez que había visto a Taiga era una mujer… En fin. Una vez todos estuvieron dentro, Zahida se encargó de mostrarles información referente a la organización en cuestión.
Se hacen llamar la organización Pan. Honestamente, hasta hace poco éramos ajenos a lo grande que era, pero ha demostrado ser preocupante, aunque no tengo pruebas físicas para comprobarles esto. ─ Puso un mapa al frente y comenzó a marcar algunas zonas con un marcador. ─ Todas estas aldeas fueron afectadas ya.
¿Cómo no se habían dado cuenta hasta ahora? ─ Indagó uno, ganándose una mirada bastante intensa de parte de Shiba.
Lo siento. ─ Se disculpó el peliverde en nombre del ninja que había hecho aquella pregunta sin pensar.

Hasta hace poco, nosotros mismos estábamos teniendo muchos problemas, era prácticamente imposible estar al tanto de la situación en todo el país… Luego de ello, bueno… Muchas de las aldeas afectadas están muy aisladas del resto de Kaze, algunas son poblaciones muy pobres que se negaban a recibir ayuda del exterior hasta ahora. Al principio pensamos que eran asuntos no relacionados entre sí.
¿Pero? ─ Luego de un silencio que duró casi un minuto, Saotome hizo la pregunta que estaba carcomiendo la mente de todos.
Pero nos encontramos con uno de los niños secuestrados.
¿Y qué sucedió?
Dijo que no estaba secuestrado. ─ El silencio se prolongó más de lo que cualquiera hubiera esperado, todos estaban tratando de comprender lo que Halba acababa de decir.

Espera, entonces ¿qué hacemos aquí exactamente? Pensamos que habría un ataque a la aldea o algo así… ¿Qué relación tiene con niños que dicen no estar secuestrados?
Todo, tiene que ver todo. Está completamente relacionado. ─ Sacó un montón de fotografías y las fue colocando una a una en el muro que estaba a vista de todos, la mayoría mostraban un antes y un después de unos diez niños. En la primera, la mayoría de ellos, parecían solo eso… niños, en la segunda algo en sus caras había cambiado, era como si les hubieran arrancado la infancia de golpe a pesar de que no podían tener más de un año de diferencia entre una y otra. ─ Nosotros nos encontramos con éste pequeño ─ apuntó a una de las fotografías ─, las demás fueron entregadas a nosotros por sus padres. Pero en los casos de todos éstos niños, las cosas concuerdan… Fueron secuestrados y tiempo después, mágicamente, dicen que no lo fueron, que ellos están ahí por decisión propia.
Y eso empezó a crear una conexión entre los casos ocurridos en el país.
Exacto. Y eso no es lo peor ─ todos parecieron contener el aliento para escuchar el resto ─, cuando los niños fueron secuestrados, no tenían ni la más mínima idea de cómo sostener un arma. Ahora pueden incluso hacer uso de ninjutsu de alto nivel.
¿Qué?

[…]

Nos dividiremos en cinco grupos, dos personas en cada uno, salvo el que tendrá a Zahida… Tengan extremo cuidado, no bajen la guardia ni un instante, no confíen en nadie que no sea ella –refiriéndose a quien los hubo recibido en Kaze no Sato- o nosotros, mantengan contacto radial cuando sea posible y vuelvan en máximo dos días. Sé que hay zonas bastante alejadas a las cuales hay que ir, pero traten de no pasarse de ese tiempo, recolecten toda la información posible de las familias y habitantes de las zonas afectadas, si pueden conseguir fotos y nombres háganlo también. Tenemos que llegar al fondo del todo esto.
¡Hai!
Recuerden también que, si fallamos, hay altas probabilidades de que ataquen la aldea. Así que no tenemos mucho margen de error.


Pase please o3o
 
Última edición:
  • 1Me gusta
Reacciones: Poro

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Los grupos no tardaron en dispersarse tras el último recordatorio proveniente de Shiba, no era una presión innecesaria, de hecho, era un recuerdo latente que los obligaría a trabajar al cien por ciento en esa investigación. No estaban siquiera dentro de su país, pero el hecho de que lo hicieran como si estuvieran en él, haría que el porcentaje posible de una misión satisfactoria se elevara; con ello, además de detener un ataque a la aldea, existía la posibilidad de que desmantelaran a aquella peligrosa organización.

Ir a buscar información de nuevo es redundante, ¿no? Vaya… Ellos ya hicieron bastante recolección. ─ El único jounin del grupo que no era Taiga, Saotome, miraba con curiosidad a su acompañante, un ANBU de cabellos rojos apenas más alto que él.
No es redundante.
¿Porqué? ─ Su interlocutor soltó una risilla.
¿No escuchaste a Taiga cuando hablaron de la posibilidad de que tengan ya una forma de entrar a Ame?
¿Sobre lo de no confiarnos?
Exacto. Creo que lo que busca es que, aunque consigamos la misma información de nuevo, quizá encontremos algo que ellos no, o veamos a los niños de frente, incluso a alguien de la organización. No sabes lo que puede cambiar de la vez anterior que ellos fueron a investigar, a que nosotros vayamos… Nunca se sabe. El punto es indagar todo lo posible y resolver esto, tenemos que evitar que sigan con sus supuestos planes. ─ Saotome lo miró con cierto asombro, había estado muy ocupado pensando en que quería demostrar que ahora no era la misma bola de nervios que hubo sido meses atrás, tanto que pasaba cosas tan simples por alto. En efecto, nunca estaba de más investigar por su cuenta, especialmente tratándose de un grupo de desconocidos que buscaban lanzar un ataque masivo, sin mencionar lo preocupante que era el asunto de haberle enseñado a chiquillos a usar técnicas ninjas de alto nivel. ¿Qué tantas posibilidades había de que existieran tantas “joyas” ocultas en ese país? Tantas para formar un ejército de jóvenes capaces de usar ninjutsu repentinamente, sin años de entrenamiento ninja como el que se hacía en las grandes aldeas.

[…]

¿Dice no estar secuestrado? ─ Tasmania estaba frente a una mujer mucho más baja que él, también más delgada, se le notaba a leguas que no vivía en las mejores condiciones y que si no se había muerto de hambre era casi suerte. La pequeña villa, en general, se veía en mal estado, como olvidada en medio de la nada, con una economía que dependía total y completamente de los mismos habitantes. Casi todo se movía con trueques entre ellos, o al menos eso era lo que Sasha y él habían visto hasta ahora, era como repentinamente viajar a una aldea pobre del pasado, antes de la tecnología y las grandes aldeas. Se sentían demasiado lejos de Arashigakure en esos momentos.

Él dice que no lo está, que se fue con ellos voluntariamente ─ su rostro se tornó exageradamente serio, borrando por unos instantes el otro combo de emociones que había dominado hasta ahora, sin embargo, éstos volvieron de golpe y las lágrimas se apresuraron a escapar de los ojos de la mujer ─ ¡pero no es cierto! ¡Se lo llevaron forzosamente! No tengo idea de qué le hicieron desde que eso sucedió, pero no es el mismo… ¡Por favor tráiganlo de vuelta!
¿Ha intentado pedirle que regrese? ─ Sasha hizo la pregunta con la voz más dulce que pudo permitirse, sus ojos azules estaban fijos en la madre desconsolada, ésta se secó el rostro con un pedazo de tela sucia.
─ se mordió el labio ─, pero se niega a hacerlo. Está totalmente convencido de que lo que hace está bien, que eliminar a los ninjas hará que todos nosotros vivamos mejor. Pero aquí ni siquiera hay aldeas ninjas tan grandes como las de otros países y como quiera estamos así, ¿qué diferencia tiene? ¿Por qué cree que está bien salir del país para ir a atacar a otros? ¡No tiene sentido, tiene solo nueve años! ─ Nuevamente la desesperación se apoderó de ella y sollozó fuertemente, Taiga le dedicó una mirada rápida a Sasha, quien le posó su mano sobre la espalda a la madre para intentar calmarla.

Haremos lo que podamos para traerlo de vuelta.

[…]

Ahora sí les importa, ¿cierto? ¡Ha pasado un año desde que secuestraron a mi hija! ─ El hombre de unos cuarenta y tantos años arrugó el entrecejo y elevó el puño, como una amenaza no planeada de golpear al otro varón que tenía frente a él. El ANBU ni se inmutó, un golpe de aquel aldeano muy seguramente ni siquiera iba a dolerle, tenía más interés en entender la reacción del afectado por la organización que ahora atentaba con atacar su hogar.

Lo siento señor, recientemente nos enteramos de los sucesos y vinimos tan rápido como se nos fue posible para comenzar a investigar. ─ Se defendió el procedente de Ame no Kuni, su mirada estaba tranquila y fija en quien fuese su interlocutor, el cual simplemente le escupió en el pie.

Ustedes ninjas son unos inútiles, solo se preocupan por ustedes y por ganar dinero. Nosotros no podemos pagar nada, por eso ni siquiera se preocupan por nuestro bienestar. ─ Hizo una mala cara, dirigida también a Zahida. ─ Y tú, eres una basura. Solo quieres quedar bien para que te acepten como la futura feudal, sino ni siquiera voltearías a vernos, espero que mi hija te asesine si tan entregada está a la causa. Y que después vuelva a casa, luego de deshacerse de gente inútil como tú.

[…]

¿Saben algo de la misión de Taiga y los demás? ─ Rinha observó de medio lado a un ninja que estaba en la torre, el varón se irguió casi inmediatamente y negó con la cabeza.
Todos siguen en posición, tanto Kizashi como Yuji. De Taiga no sabemos nada aún.
¿Ni siquiera si ya llegaron allá? ─ Él volvió a negar. ─ Ve a decirle a su hermano que quiero que levanten esa barrera tan pronto lleguen a la frontera, si es que lo hacen, nada de esperar a que ya estén encima de nosotros.
¡Hai!

[…]

¿Le molestaría acompañarnos? La información que tiene es muy valiosa para nuestra investigación y para que podamos traer a sus hijos de vuelta. ─ La joven ANBU estaba sentada en un banquillo de madera que amenazaba con romperse en cualquier instante; a un par de metros de ella se encontraba una pareja, ambos relativamente jóvenes y detrás de ambos, estaba el otro ANBU de la tormenta.

Nos ayudaría mucho. ─ Agregó el segundo con voz amable, la mujer miró a su pareja antes de que éste le tomara la mano, entrelazando sus dedos y apretando ligeramente, respondiendo de ese modo a la preocupación silenciosa que fue transmitida por la sola mirada.

Lo siento, por más que quisiera ir personalmente por nuestro hijo, la última vez que lo hice amenazaron con asesinarme si me veían por ahí de nuevo y él me pidió que hiciera caso. ─ La frustración se notaba en sus facciones, no estaba muy contento diciendo aquello, pero dejar a su mujer completamente sola no era una opción. Perder a su marido después del secuestro de su único hijo sería destructivo tanto emocional como mentalmente para la fémina y si él podía evitarlo, lo haría. ─ Pero puedo tratar de explicarles lo mejor posible cómo llegar, si prometen hacer todo lo que esté en su poder para traer a nuestro hijo de regreso. ─ La dupla intercambió miradas y luego ambos asintieron con la cabeza.

Por favor, explíquenos cómo llegar hasta allá, haremos todo lo que sea posible por traer a su hijo de vuelta. ─ El varón hizo una ligera reverencia a la vez que pedía aquello, mostrando respeto por la pareja que estaba dispuesta a dar información tan relevante y que recientemente ellos mismos habían conseguido. Estaban en una de las aldeas afectadas más alejadas de Kaze no Sato, desconocían si los de dicha villa habían ido hasta allá a investigar recientemente, pero ahora contaban con una pista mucho más valiosa que las que tenían antes: un camino a seguir.

[…]

Saotome y el pelirrojo estaban llegando a otra de las aldeas donde habían ocurrido los secuestros, estaban bastante al sur, les había tomado horas llegar hasta allá ya que no estaban utilizando invocaciones. Si bien la recolección de información era rápida, todos habían sido instruidos en llamar la menor atención posible para no alertar a la organización de su presencia en el país, ninguno de los ninjas de la Tormenta portaba su banda ninja y se habían hecho con algunas vestimentas en Kaze no Sato para estar más acordes al país.

Oi, espera. ─ El jounin se detuvo al escuchar la voz de su compañero, había varios montículos de arena y rocas altas a su alrededor, a unos diez metros de distancia se podía ver la aldea a la cual habían sido enviados.
¿Viste algo? ─ El pelirrojo colocó el índice sobre su boca, pidiéndole silencio.

[…]

Entonces no conseguimos nada nuevo. ─ Suspiró una de las chicas mientras andaban hacia otra de los pueblos que se les habían asignado, la otra asintió con un sonido, claramente fastidiada por el hecho de que los familiares no habían cooperado más de lo que ya lo habían hecho con los de Kaze no Sato.
¿No sentiste como que nos veían con hostilidad?
Recuerda lo que dijo Zahida-san. Muchos de ellos son aislados que prefieren no recibir extranjeros, o ayuda de otros en general. Si no aceptan a los de Kaze no Sato, de su propio país, imagínate con gente que ni siquiera vive aquí.
Supongo. ─ Bufó, aunque evidentemente seguía con su molestia interna, aquella gente buscaba que sus hijos fueran rescatados, pero no querían cooperar lo suficiente para darles pistas más relevantes que les ayudaran a llegar hasta la organización Pan. A decir verdad, el hecho de que no confiaran en esas personas les hacían pensar, aunque fuera ligeramente, en la posibilidad de que incluso los familiares estuvieran involucrados en todo ese alboroto. Quizá no todos, pero tal vez algunos de ellos habían terminado aceptando la situación en la que estaban, dejando de considerar a sus propios hijos como secuestrados y apoyando lo que estuvieran haciendo. No se habían encontrado a nadie en esa postura aun, pero ¿qué pasaría si ocurriera? ¿O que algunas aldeas ni siquiera estuvieran consideradas en aquella recolección masiva de información debido a que nadie reportó el secuestro? Si incluso los padres estuvieran metidos… La kunoichi apretó la mandíbula y agitó la cabeza rápidamente, deteniendo sus pensamientos abruptamente, lo que menos necesitaba era meterse una idea conspirativa extra en la cabeza.

[…]

Taiga y Sasha ya se encontraban llegando al segundo poblado que se les había asignado en la repartición hecha en Kaze no Sato, les faltaría uno más antes de poder regresar; el peliverde llevaba ya un rato sumido en un silencio bastante largo, pensando todo lo que sabían hasta ahora y tratando de imaginarse qué es lo que la organización Pan hacía para enseñarles a los niños tan rápido. A esas alturas dudaba de que fuera todo producto de genjutsu, por el modo en que las cosas habían ocurrido, cómo describían a los niños ahora y el hecho de que hubiesen aprendido técnicas de rango alto, dudaba enteramente que estuvieran siendo controlados a través de técnicas ilusorias.

¿Taiga? ─ La rubia miró a su superior, el cual tardó otro par de minutos (y unos cuantos llamados más) en salir de sus pensamientos.
¿Qué sucede?
Ya estamos llegando. ─ Avisó, el varón miró al frente, siguiendo la línea imaginaria creada por los ojos de su acompañante y encontrándose con un pueblo en mejor estado que el anterior en el que hubieron puesto pie. No estaba tan bien como para dejar de ser considerado pobre o de pocos ingresos, pero en definitiva no estaba tan mal como el anterior; tenían algunos animales, sembrados y demás. La leña cortada se veía bien cuidada y las casas no parecían estar a punto de derrumbarse, aunque estuviesen hechas con troncos.

Les tomó unos cuantos minutos más en arribar al lugar, pasando por un par de construcciones de madera antes de encontrarse con una persona, era como si se hubiesen transportado a otro país, la arena allí era mínima o bien, las construcciones estaban hechas de modo que la arena quedaba debajo y había espacio entre los tablones para que ésta cayera en lugar de quedarse en la superficie. La persona con la que se habían encontrado era una mujer anciana, rebasaba los setenta, la mujer miró a la dupla con una cara tan neutral que no sabían si preocuparse o relajarse; era imposible discernir lo que la fémina sentía.

¿Qué hacen por acá un par de forasteros? ─ Su voz era igual, vacía de emociones, Sasha y Tasmania intercambiaron miradas antes de volver a encarar a la mujer.
Estamos buscando a los familiares de este pequeño ─ informó el líder de la Tormenta extrayendo una fotografía para mostrársela a la mujer ─, nos han dicho que está secuestrado y estamos investigando el tema.

¿Están locos? Él no fue secuestrado. ─ Le arrebató la fotografía al jounin con una agilidad que no reflejaba su edad, Taiga y Sasha se quedaron mirando a la mujer con extrema confusión. ─ Quien les haya dicho eso está loco, aquí nadie ha sido secuestrado, nuestros jóvenes están preparándose para levantar el pueblo con sus propias manos. ─ Aquella declaración les envió una sensación gélida por la espina dorsal a ambos extranjeros, ¿qué demonios estaba pasando con esa gente? Eran polos opuestos, de la mujer que sollozaba, casi rogando porque su hijo volviera, a una anciana que aseguraba que nada de eso era cierto, además asegurando que eran más de uno. Ellos solo sabían de un niño de ese poblado.

¿Era su imaginación o no se sentían bienvenidos allí?





Bishamon Mimikyu pase /o/
 
  • 1Me gusta
Reacciones: Poro

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

[32 horas después]


¿Llegaron todos ya? ─ Shiba y su acompañante eran, aparentemente, el último grupo en llegar, o eso asumió el joven al ver a bastante gente reunida dentro de la sala. Zahida confirmó sus sospechas, pero de inmediato Taiga notó que algo ocurría, ¿quizá algo similar o peor que su encuentro en aquel pueblo que estaba casi completamente a favor de la organización Pan? Respiró hondo, no había conseguido dormir casi nada y no era momento de detenerse. ─ Empiecen sus respectivos informes, no hay tiempo que perder. ─ Elevó la voz, provocando que el silencio reinara el lugar y que todos giraran para verlo.

Nosotros nos encontramos con algo… Raro. ─ Empezó uno, los ojos de todos fueron a parar hacia el aludido, Zahida sabía a qué se refería pues ella había estado con ese dúo de ANBU. ─ Básicamente, lo que entendí, es que el padre sí confirmaba el secuestro, pero parecía no estar de todo en contra a los objetivos de la organización ─ todos parecieron contener la respiración al mismo tiempo ─, insultó a Zahida, también a nosotros. Dijo que los ninjas éramos inútiles buenos para nada y que esperaba que su hija volviera luego de deshacerse de nosotros.

Nosotros ─ ahora la atención giró hacia un ANBU de cabellos rojos, aquel que se hubo ido en viaje junto con Saotome ─, no pudimos llegar a ninguna de las aldeas que se nos envió. ─ El silencio se extendió más de la cuenta, nadie se atrevía a decir nada que pudiera provocar alguna pelea entre ellos mismos, era como si esperaran a que quien estaba a la cabeza de la misión hiciera las preguntas pertinentes tras aquella declaración.

¿Pueden explicar los motivos? ─ Shiba alzó la voz con firmeza, Hamasaki vio a su superior como con pena, definitivamente no estaba contento por no haber completado su parte.
Había niños haciendo rondas, portaban armamento con ellos, de espadas a mazos… No eran muchos y posiblemente podríamos habernos infiltrado, pero lo consideré peligroso por la posición en la que nos encontramos. ─ Respondió el mismo que había avisado sobre su fracaso, se estaba haciendo responsable de la decisión tomada sobre la marcha.
Yo también estuve de acuerdo, no fue sólo él. ─ Agregó apresuradamente el de menor edad, no queriendo dejar que el ANBU cargara con toda la culpa.
Lo dices como si Taiga fuera a comérselos vivos. ─ Le susurró una kunoichi que estaba a su lado, el castaño le miró confundido y luego giró rápidamente el rostro para ver el gesto de Tasmania, el de cabellos verdes tenía una mano en el mentón.
No fue una mala elección, hubiera sido un problema que alertáramos a la organización de nuestra presencia con una infiltración tan riesgosa y podrían haberse puesto en peligro.
¿Dónde es que fue eso? ─ Otro ANBU, un varón de cabellos azules soltó la pregunta en voz alta, estaba de pie al fondo de la habitación recargado en un muro.

Al sur, todos nuestros objetivos eran allá. ─ Esta vez el jounin se permitió contestar la pregunta, tratando de no quedarse completamente fuera del informe que refería a sus movimientos por el país.
Eso supuse… ─ Susurró el que había hecho la interrogante, tenía un gesto pensativo.
¿A qué te refieres? ─ Esta vez fue Sasha quien cuestionó el actuar del de cabellos azules, la kunoichi que había ido a la búsqueda de información con el aludido dio un paso al frente, alzando la mano ligeramente como para informar que ella era la próxima en hablar.
En uno de los poblados a los que fuimos nos informaron de, lo que ellos creen, es la ubicación principal de la organización Pan. ─ Un sonido de sorpresa colectiva se abrió paso al instante, Zahida se acercó a la última en hablar para preguntar más detalles, aunque la ANBU pensaba hacerlo de todos modos, sería más fácil que quien vivía en ese país pudiera decirles más cosas respecto a la zona en cuestión. ─ La familia de este pequeño parecía no estar muy de acuerdo con los actuares de los secuestradores, a diferencia de otros que hemos escuchado a lo largo de esta reunión…
Parece que están muy divididos… ─ Reflexionó Bakeneko, al estar escuchando que más de sus subordinados se encontraron con ambos lados de la moneda. ─ ¿Dónde está la base?

[…]

Nos encargaremos desde aquí, gracias por toda la ayuda. ─ Taiga miró hacia su grupo de gente luego de decir aquello a Zahida, la mujer le tomó el brazo al shinobi, provocando que el jounin volviera sus ojos hacia ella nuevamente.
Tefnut, tengan cuidado y si necesitan algo…
Lo sé, gracias.
Yo debería agradecerte a ti por venir hasta acá para ayudar… ─ El peliverde negó.
Gracias por avisarnos, evitaremos que esto se vuelva más grande de lo que ya es, no dejaré que lleguen a mi aldea. ─ Hizo una ligera reverencia y se apartó para volver con los suyos, cada ninja de la Tormenta tenía un gesto decidido impreso en sus rostros, iban directamente a la boca del lobo y no mostraban ni una pizca de miedo.

Yaku, entendiste bien todas las direcciones, ¿cierto? ─ El peliazul se apuntó la sien con el índice y sonrió.
A diferencia tuya, tengo cerebro para esas cosas.
¡Oi! ─ Aquella simple oración pareció calmar la tensión oculta entre el grupo, si bien no estaban demostrando miedo, hasta el momento en el que Yaku hubo hecho aquella burla “sutil” hacia su superior, la tensión era tal que podía haberse cortado con un cuchillo. El grupo cesó sus risas luego de unos segundos y nuevamente la seriedad volvió al ambiente, aunque ahora una más tranquila. Tasmania respiró hondo y casi al instante todos repitieron el acto, como si se tratara de un bostezo que hubiese sido contagiado al resto. ─ Evitemos otra catástrofe en nuestro hogar.
¡Ossu!

[…]

El trayecto les tomó tiempo, apoyándose de los conocimientos de Zahida y del sensor del grupo, habían logrado evitar una cantidad considerable de cosas, sin embargo, eso también hubo involucrado que rodearan y por ende utilizaran más tiempo para llegar a su objetivo.
¿Estamos cerca?
Seguramente ya estamos en terreno enemigo. ─ El grupo no notó nada raro, de hecho, la calma era tal que se volvía jodidamente preocupante. Se separaron como hubieron acordado de antemano, creando un perímetro circular de gran tamaño que se movía hacia el centro poco a poco. Hasta ahora no se habían encontrado con ningún guardia, trampas, ni nada en particular. Solo arena, piedras y más arena.

¿Dónde estaba la organización Pan?

Los movimientos de los Tormentosos eran calculados y silenciosos, haciendo gala de la experiencia que tenían en ese ámbito por su “rama de trabajo”. El entrenamiento de tantos años que los obligaba al sigilo si no querían morir de maneras estúpidas en medio de una misión; señales manuales y radio hacían la comunicación lo menos llamativa posible. Un paso, luego otro, el frío les calaba hasta los huesos y la arena se metía entre sus ropajes, todavía no había señales de nadie.

¿Estamos en el lugar correcto? ─ La incertidumbre creció demasiado, la tensión se acomodó sobre los hombros de todos y la incomodidad se hizo palpable, ¿acaso los habían enviado a un lugar ficticio a propósito? Cuando las dudas parecían estar a punto de crecer más, una voz por el comunicador hizo que todos se detuvieran en seco.

[Varias horas antes]

¿Estás seguro que debemos ir hacia allá? Seguir las instrucciones de una de las familias con cómo está toda la situación… Suena riesgoso, podría ser…
¿Una trampa? ─ Los orbes rojizos del jounin miraron directamente a los verdes de su homólogo en rango, éste tragó saliva con nerviosismo, no muy seguro de lo que debería decir ahora. ─ Es arriesgado, pero es la única pista que tenemos y no podemos perder tiempo dudando. Dime, si estuvieras en medio de una guerra y todo indicara que sabes dónde está la base enemiga y que podrías atacarlos por sorpresa, ¿te detendrías a esperar que ellos encontraran la tuya antes de decidirte a atacar? Es una apuesta, Saotome, pero a veces hay que saltar a la oscuridad. Somos un grupo preparado, vamos con un plan, así que tampoco es como si estuviéramos saltando completamente a ciegas ─ le palmeó la espalda ─ y te tenemos a ti si necesitamos salir de allí rápidamente, ¿no? ─ Hamasaki debía admitir que se sentía altamente intimidado, la seguridad con la que Taiga decía esas cosas le superaba por mucho, era como si…

[…]

Nozomi, ¿hay algo?
No puedo decir con seguridad, pero definitivamente hay algo frente a nosotros. Como una estructura subterránea.
Chiharu.
Dalo por hecho, Taiga. ─ Una voz tranquila se pronunció en respuesta, el silencio volvió a reinar y todos permanecieron en sus respectivos lugares a la expectativa de lo que pudiera ocurrir. Sus sentidos estaban tan afilados que casi podían escuchar sus propios latidos con completa claridad, el aire que corría, la arena que se movía, todo entraba en sus sistemas auditivos amenazando con provocar una reacción en ellos en cualquier instante, cuando alguno de esos sonidos fuera distinto e irradiase peligro.

Un minuto, dos, tres, el tiempo siguió transcurriendo y se alargó dando la sensación de que había pasado una eternidad. La calma realmente los estaba tensando demás, no se sentían en paz, más bien preocupados por lo que podría estar pasando mientras ellos seguían allí, esperando. Un ANBU le hizo una seña a otro desde la distancia, el segundo movió sus manos en negativa.

Está vacío.
¿Uh? ─ Todos se descolocaron al escuchar aquello. ─ Repite eso.
Está vacío, mis escorpiones dicen que vieron algunas cosas, como ropa o desperdicios de comida, latas y cosas del estilo… Pero no hay nadie allí.
Andando, hay que revisar todo. ─ La orden provino del dirigente de aldea y todos atendieron sin rechistar, movilizándose al instante hacia el centro del círculo que habían formado, donde estaba la estructura subterránea. Fue cuestión de minutos encontrar la entrada y más pronto que tarde ya se estaban adentrando a lo que era un establecimiento bastante grande; el silencio dentro era mucho más incómodo que del de afuera y la sensación que emitía era peor.

¿Por qué habrán dejado todo así en lugar de destruirlo? ¿No hubiera sido mejor deshacerse de todo rastro de su existencia? ─ Una de las kunoichi caminaba a un lado de Saotome mientras revisaban todo el lugar, la fémina le dedicó una mirada curiosa al shinobi que había hecho aquella pregunta.
A veces eres muy simple, Hamasaki-kun.
¿Uh?
Los criminales tienen formas muy específicas de actuar en algunos casos, podrías decir que se fueron apresurados o bien… ─ Se detuvo en seco, su gesto cambió de lleno y tragó saliva con fuerza, estaba por explicar otra posibilidad que tenía en mente, una que prefería no fuera el caso, pero la suerte parecía no estar de su lado esa noche.
¿Terushima-san? ─ El castaño se detuvo un par de metros más adelante, apenas dándose cuenta de que su acompañante ya no estaba a su lado, se giró para ver a la ANBU y luego siguió con los ojos la línea imaginaria formada por los de ella, encontrándose con un muro que él había pasado por alto al no estar de su lado.


[Llegaron tarde]





Bishamon Mimikyu pleasu, y más días para completar la misión porque creo que ya ando sobre el límite :U:
 
Última edición:
  • 1Me gusta
Reacciones: Poro

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Tch. ─ La chica llevó su mano hacia el comunicador con claras intenciones de activarlo, el jounin a su lado seguía viendo el mensaje en la pared y no le costó mucho sacar conclusiones de lo que la ANBU iba a decirle antes de que fuera interrumpida por el mensaje en el muro.
Querían que exploráramos el lugar para perder tiempo… ─ Soltó con claro fastidio, algo que no demostraba usualmente al ser una “emoción negativa” como la tenía catalogada; comenzó a hacer cálculos mentales, ¿cuánto tiempo habían pasado fuera, acercándose con extrema cautela? ¿Cuánto tiempo les había tomado llegar hasta allí luego de la búsqueda de información? ¿Desde cuándo la organización sabía que estaban en el país para preparar todo eso? ¿Cuánto había pasado desde que entraron al lugar? La ANBU y él habían bajado bastantes pisos antes de llegar ahí. Apretó los puños, no se les había pasado por la cabeza que, con la población tan dividida en cuanto a opiniones sobre la organización, quizá algunos les habían informado sobre las personas que estaban buscando información al respecto.

[…]

La adrenalina comenzó a correr por su cuerpo a una velocidad explosiva luego de escuchar el mensaje emitido por una ANBU que estaba varios pisos más abajo que él, Yin corrió seguido de varios ANBU, todos descendiendo hasta llegar al piso donde se encontraban Hamasaki y Terushima. El mensaje no era nada alentador, habían sido descubiertos, peor aún, habían sido atraídos hasta ese lugar para restregarles en sus caras que ya sabían que los buscaban y que estaban varios pasos por delante de los Tormentosos. ¿Desde cuándo sabían? ¿Qué tan delante de ellos se encontraban? Taiga sintió como si alguien le hubiese golpeado en el estómago.

Revisen los pisos inferiores que quedan y salgamos de aquí, quiero que ya estemos camino de vuelta a la frontera en cinco minutos o menos. ─ Se recompuso tan rápido como pudo y dio instrucciones claras, los ANBU se movieron al instante y descendieron los pisos restantes, Saotome y la fémina que hubieron encontrado el mensaje cruzaron miradas antes de seguir al resto del grupo. Había una sola persona por piso e incluso invocaciones fueron llamadas para facilitar la tarea; mientras tanto, Shiba revisaba el resto del piso en cuestión, mirando el mensaje de vez en vez solo para aumentar su agonía interna. Los cinco minutos más lentos de su vida. Se mordió el labio inferior e invocó seis esferas lumínicas, las cuales movió por todo el lugar hasta iluminar la habitación perfectamente.

Fue en ese momento que notó algo raro.

¡Nada aquí! ─ El radio sonó, otra voz se sumó diciendo las mismas palabras.
¡Llegué al último piso! ─ Avisó alguien, una voz femenina, aparentemente estaba siete plantas debajo de donde Taiga se encontraba esperando al regreso de todos. ─ ¡Encontré a alguien!
¡Imposible! Mis escorpiones…
¡Saotome, evacúa a todos, AHORA! ─ La voz firme del dirigente de Arashigakure cortó las conversaciones mezcladas de todos, el castaño sintió una corriente helada cruzar su espina dorsal desde la base hasta llegar a su cabeza y extendiéndose por todo su cuerpo. Estaban todos en pisos distintos, repartidos, la voz de quien fuese su superior le hacía saber que había peligro, uno muy grave si pedía una evacuación urgente.

¡Oi, no te congeles, ¿no nos pusiste un sello a todos para algo?! ─ Una voz masculina le perforó los tímpanos. Era cierto, habían hecho preparaciones previas por si algo salía jodidamente mal, Yin le había confiado esa tarea exclusivamente a él y no podía fallar en ese momento, no si quería demostrarle que había cambiado desde la última vez que se encontraron. Hizo sellos de mano rápidamente y un kage bunshin de él mismo apareció a su lado, luego entre ambos comenzaron a hacer los sellos correspondientes para la siguiente técnica a utilizar.

Una explosión.

Taiga había visto un sello explosivo oculto entre escombros y cosas tiradas, residuos dejados atrás por la organización Pan, apoyándose en sus esferas logró iluminar el lugar lo suficiente para ver más, el piso superior era lo mismo, en efecto era una maldita trampa y estaba comenzando a hacer efecto. Primero los sellos superiores, activándose en una especie de efecto dominó que buscaba hacer de ese sitio un ataúd para los que habían osado adentrarse en él.

Alguien se debió haber quedado atrás para activarlos.

Shiba comenzó a descender para intentar encontrarse con los demás, no tenía caso subir, bien podía escuchar otra explosión y todo comenzar a derrumbarse.

¡Eleven muros de Doton, se nos viene la estructura abajo! ─ Dos ANBU ya habían ascendido para encontrarse con él, haciendo sellos rápidamente antes de que muros piedra se elevaran en medio de la habitación, pretendiendo ser un soporte extra para el peso que iba en aumento y descendiendo gracias a la debilitación de la estructura y la gravedad.

Otra explosión.

El lugar entero vibraba, las antorchas comenzaron a apagarse luego de que una intensa corriente de viento, provocada por las explosiones y todo el desastre, barriera con el piso entero. El polvo se elevó, se quedaron a oscuras, la tensión aumentó todavía más cuando el menor de edad que había sido encontrado por una de las ANBU le dedicó una sonrisa a la aludida. Hizo un único sello, la chica gritó algo por el radio y una nueva explosión inundó el ambiente.

¡Saotome!
¡Hamasaki! ─ Las voces se aglomeraron en sus oídos, todo había pasado demasiado rápido, aunque estaba seguro que para todos había sido tan eterno como para él mismo. Jounin, real y clon, se miraron entre sí antes de que la técnica por fin hiciera efecto; todos los ninjas de la Tormenta entonces desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.

[…]

Varios tosían, otros simplemente agradecían estar fuera de esa trampa mortal, definitivamente morir sepultados bajo escombros no era precisamente algo que quisieran experimentar; respiraban con fuerza, agitados, tumbados sobre la arena mientras recuperaban la calma y el aliento. Todo había ocurrido excesivamente rápido, tanto que sus mentes apenas comenzaban a capturar los últimos sucesos.

Estaban de vuelta en Kaze no Sato. A las afueras, más concretamente.

Saotome había logrado sacarlos a todos, enviándolos directo de vuelta al kunai espacio-tiempo que había dejado atrás; sin embargo, la victoria temporal del castaño se vio eclipsada por el rápido movimiento de su superior. El peliverde se encontraba a un lado de una de las ANBU, tratando de curar heridas que, a voces de otros de sus compañeros, Hamasaki sabía que eran imposibles de tratar.

Se había tardado demasiado.

Apretó la mandíbula y los puños, desviando la mirada lejos del cuerpo sangrante de la única kunoichi que había estado demasiada cerca de la última explosión, esa que hubo sido provocada por la persona que se quedó atrás para activar la trampa de la base de operaciones. Miró la arena, el contorno de los edificios de la aldea que fue su base temporal antes de viajar en busca de información, sentía un extraño vacío dentro de su cuerpo. No entendía por qué alguien llegaría a ese extremo, suicidarse para matar a otros; tampoco entendía por qué él mismo había sido tan lento para actuar, ¿no se suponía que había cambiado?

Sintió una palmada en su hombro y giró el rostro para encontrarse con la mirada de Yaku, el ANBU de cabellos azules que les había dirigido hasta la base enemiga.
No es tu culpa.

Shiba tomó la banda ninja de la chica, para luego pedir a otro que enviara un mensaje al interior de Kaze no Sato; no tenían tiempo que perder entrando ellos mismos, mucho menos bajo esas circunstancias.

“Una de mis ninjas cayó en una emboscada, su cuerpo está a las afueras de tu aldea. Por favor recupéralo y haremos los arreglos para que regrese a Arashigakure apenas todo esto se resuelva, debemos darle un entierro digno.

- Taiga.”

Tras asegurarse de que la invocación partiera con la nota rápidamente escrita por el peliverde, el grupo de ahora nueve se movilizó a toda velocidad de vuelta hacia la frontera; todos iban sobre la alada que Shiba conocía como Nariko: su Thunderbird. Ya habían sido descubiertos, ¿qué sentido tenía andar ocultándose ahora? Necesitaban un ave veloz y que pudiera cargarlos a todos a la vez, pues ahora la prioridad era regresar e interceptar al grupo enemigo antes de que el caos se desatara en su aldea, o peor aún, en el país entero.



Bishamon C. Underwood de vuelta a las andadas (?)
 
Última edición:

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

[Alguna parte de Nami no Kuni | Un día antes]

Los descubrieron y están adelantando el plan. ─ Abrió los ojos y se puso de pie, había estado en una posición similar a la meditación los últimos minutos, la castaña entornó la mirada para encontrarse con el varón de ojos dorados; Kohler parecía aburrido, estaba sentado con las piernas cruzadas, el codo sobre su rodilla y la mano sosteniendo su barbilla.
Obviamente, fueron imbéciles justo como les dije que no lo fueran. En lugar de dejarnos hacer el trabajo de reclutamiento, Wang-ho tenía que obsesionarse como siempre… Claro que llamarían la atención. ─ Con su mano libre se rascó la mejilla sin moverse ni un poco de la posición en la que estaba, miró hacia su costado, recargado en un muro se encontraba el mudo que se había unido hace poco más de cuatro meses. ─ Oi, Ilgob, ve con Bo a rescatar a unos cuantos chiquillos. Sería un problema perderlos a todos.
¿Perderlos? ─ Paez alzó una de sus cejas ─ Están muy bien entrenados como para…
No es el momento. Además, si lo que dijiste antes es cierto, la Tormenta está metiendo su nariz. Ya no es un ataque sorpresa, perdimos la ventaja.
¿Tanta estima les tienes?

No, tanto así de imbéciles son los que creo que están allá y no considero que sea momento de involucrarnos por completo aún ─ sonrió ─, Ne, tienes mucho que aprender en cuanto a cómo mover hilos en cosas de esta magnitud. ─ Su tono se volvió suave luego de mencionar el apodo de la fémina, su momento de enojo ya había pasado y volvía a comunicarse como normalmente: calmada y amablemente. ─ Creo que es importante que el mundo deje de ser como es ahora, pero un ataque deliberado y de frente cuando ya te esperan nunca es algo inteligente. Lo ideal es tomarlos por sorpresa y poco a poco arrinconarlos hasta que no puedan hacer nada.
No creo que vayamos a perder, no deben estar tan bien preparados.

Nunca subestimes a tu enemigo ─ otra sonrisa y posó su mano libre en la cabeza de ella, moviéndole el cabello ligeramente como si se tratara de una niña ─. El problema empieza cuando actúan con desesperación, si nosotros lo hacemos desde un inicio, nada saldrá bien. Movilizarse en respuesta a ser descubiertos, no dudo que eso haya sido ordenado por Watanabe – lo que no me termina de agradar es que subestime tanto al otro bando. Habrá pérdidas de ambos lados y podríamos ganar, pero nosotros estamos solos y ellos no. Nuestro número es limitado y aunque hemos hecho modificaciones en los que están a cargo de supervisar a los niños, las cosas pueden salir terriblemente mal para nosotros; si ellos no enviaron a todos sus ninjas, lo que sería lógico considerando que, de saber del ataque, no dejarían la villa completamente desprotegida, siempre habrá refuerzos llegando. ¿Nosotros? Sólo nos tenemos a nosotros mismos. Por eso es importante ser pacientes y encontrar las ventanas adecuadas, así entraremos por una apertura que no hubieran considerado, mientras dormían, destruyendo todo lo que aman y arrastrándolos a la desesperación. Ahogándolos lentamente hasta que todas las aldeas terminen en el mismo estado. ─ Le dedicó una última mirada antes de ponerse de pie, estirando su cuerpo lo más posible antes de mirar al varón que seguía recargado en el muro.

Siempre tan buena plática de tu parte, me alegra que cooperes. ─ Hizo un movimiento de mano y eso fue como la luz verde para el pelirrojo, el cual simplemente se apartó de la pared y caminó fuera de la habitación. Un reproche se escuchó a la distancia luego de unos segundos, la azabache no estaba contenta con tener que salir, dejando a Ichie sola en aquel lugar y sin su protección.

[Kaze no Kuni rumbo a la frontera con Ame no Kuni | Dos horas antes]

Hana, harás pedazos a cualquiera que veas con la bandana de la Tormenta, entraremos por la fuerza. ─ Watanabe miró al varón, éste asintió al instante y sin pensarlo dos veces. Detrás de él venía un grupo de unos quince niños, la mayoría con los ojos fijos en su espalda, como si estuviera prohibido dejar de ver directamente a quien fuese su líder temporal. Los niños, que variaban en edades, tamaños, apariencias, género, etc. Se movían como unos completos soldados, cuerpos rectos y gestos vacíos, nada de ellos indicaba que tuvieran la edad que en realidad tenían.

El azabache miró hacia un lado, Russo iba seguida por otro grupo de niños y Xhui Li por otros cuantos. En total cuarenta y cinco menores de edad desfilaban junto con Hana, Du y Se; los otros cuatro iban muy cerca de Han y Yogsim, como guardias personales – en cuanto al niño número cincuenta, él se había sacrificado para ganarles tiempo y así alejarse más del grupo que ahora estaba metiendo la nariz en sus terrenos.

Avanzaban por lo que parecía ser un túnel subterráneo, antorchas eran sostenidas por los cinco miembros de la Organización Pan; el silencio reinaba entre ellos, haciendo posible escuchar con más claridad sus pasos y las respiraciones de todos. Arena caía paulatinamente desde el techo y a veces de los costados, como si los muros estuvieran mal colocados o tentados a caer ante la presión de la arena a su alrededor; Se le prestó especial atención a ese hecho, era la segunda vez que usaban ese túnel y en realidad no era de su agrado. Preferiría poder moverse por la superficie, pero sabía que muy seguramente los atraparían más fácil si hacían aquello.

[Frontera de Ame no Kuni | Mismo tiempo]

¿Iwa aceptó nuestra carta? ─ Era, quizá, la vigésima vez que Kizashi preguntaba aquello en las últimas veinticuatro horas; Taiga le había encargado enviar un aviso de lo que sucedía a Risho, les creyera o no, prefería mantenerlos al tanto que no avisarles mientras ellos habían hecho toda una movilización militar en el país. Evitar conflictos era algo que Shiba quería en esos instantes, eso incluía no provocar malentendidos con el Kage debido a todo el desplazamiento militar de la Tormenta en Ame no Kuni.
Parece que sí, el ave regresó entera y sin el mensaje. Ya dependerá de ellos si escuchan o no. ─ Un varón se acercó para dar la noticia a Genio, este asintió, dándole la razón a su comentario.
¡Ojos abiertos, no quiero que nadie pase a través de nosotros! ─ Ordenó el ANBU y una respuesta conjunta llegó a sus oídos al instante. Casi no había dormido desde que abandonaron Arashigakure, se encontraba siempre al tanto, descansando de a ratos cortos mientras esperaba noticia alguna del escuadrón de Tasmania, ¿qué estaría sucediendo allá?

[Kaze no Kuni: 30 km de la frontera con Ame no Kuni | Presente]

¿Alguien percibe algo? ─ El peliverde apretó sus puños discretamente sobre las plumas de Nariko, quien seguía avanzando a toda velocidad sin verse muy incomodada por el entorno; no había ninguna tormenta, solo ventiscas de aire aleatorias que no parecían incomodarle mucho al ser un ave acostumbrada a volar incluso en vientos huracanados. Nadie respondió, todos parecían tener la misma sensación incómoda que el mismo dirigente, habían jugado con ellos, engañado y ridiculizado con un simple mensaje escrito en una pared. ¿Dónde estaban los enemigos?

Una explosión se vio a la lejanía y Yin abrió los ojos más de la cuenta, ¿Qué demonios? ¡Eso estaba más allá de la frontera! Miró con cierta urgencia al único jounin, además de sí mismo, en el equipo; Saotome bajó la cabeza y negó, no podía volver a transportar a todos en ese momento. El gasto de chakra que esa técnica conllevaba era demasiada.

¡El Hiraishin normal! ¡No estamos a más de 50 kilómetros de la frontera y dejamos un kunai espacio-tiempo allí! ─ Exigió Bakeneko, Hamasaki tragó saliva, ¡era cierto! Kizashi se lo había pedido horas antes de que partieran luego de sugerirle aquella idea al colíder de la Tormenta. Hizo sellos de mano luego de recibir el consentimiento de todos en el ave, incluso la invocación aceptó, segundos después, el inmenso animal se encontraba sobrevolando la zona mientras que los ninjas veían el campamento abandonado.
Se fueron hace poco.
Y no se llevaron nada.
¿Cómo pasaron a través de ellos sin pelear? ─ Shiba seguía intentando contactar a alguien del escuadrón de Kizashi sin lograr nada en lo absoluto.
¡Sigan las explosiones! ─ La instrucción llegó y varias invocaciones fueron llamadas al instante, dirigirse al campo de batalla en una sola sería un peligro pues, si la dañaban, todos terminarían en una encrucijada muy mala. Saotome recogió el kunai del suelo, lo miró y siguió pensando hasta que finalmente decidió dejarlo en su sitio, si luego lo necesitaba prefería que estuviera ahí. Invocó a seis murciélagos de nivel tres, siguiendo el ejemplo de traer un animal al igual que todos y acto seguido, se montó en uno de ellos, mientras que los demás volaron a la par que “el guía”, aquel que traía al jounin sobre él.

Perros, gatos, murciélagos, serpientes, aves, un zoológico se formó en cuestión de segundos mientras se movilizaban rápidamente hacia donde una batalla se estaba llevando a cabo; Taiga iba delante de todos sobre Nariko, preparado para desatar una tormenta en medio de la pelea si era necesario.

Sigan intentando comunicarse con Kizashi o con mi hermano. ─ Ordenó a través del radio, todos estaban en sintonía, a pesar de que las respuestas no vinieron, Shiba sabía que le habían oído. El peliverde se cuasi arrancó el turbante de la cabeza, además de las gafas que protegían sus ojos de la arena, en ese sitio no le servían de mucho y hasta se le antojaban incómodos, como si su sola presencia fuera a hacerle más complicada la tarea de ver a sus aliados o a los enemigos.

[Alguna parte de Nami no Kuni | Momentos antes]

Alguien encontró mi clon y lo destruyó, ya no pude protegerlos de los sensores. ─ Soltó un suspiro, en definitiva, hubiera preferido estar allí personalmente para cumplir lo que, se suponía, debía hacer en un par de semanas si sus planes no hubiesen sido descubiertos. Se llevó un par de dedos al puente de la nariz y lo masajeó con cierto fastidio oculto, el varón a su lado le sonrió.
No te preocupes, no perderemos todo y les daremos un golpe por lo menos.
¿No acabas de decir apenas ayer que era una idiotez que atacaran como reacción a ser descubiertos?
Oh, lo es, pero cambié de opinión… Quizá nos sea útil el ataque, mientras que el mudo y Yeoseos lleguen a tiempo y salven a algunos de los niños y a Yogsim. El resto no me preocupa.
¿Y Wang-Ho?
Si sobrevive o no, dependerá totalmente de él. Pero si no lo rescatan, espero que como mínimo lo maten, lo último que necesitamos es a los ninjas con información tan jugosa en sus manos antes de que nosotros podamos enseñárselos de cara ─ hizo una pausa, se recostó en el suelo mirando directo hacia el techo y otra sonrisa afloró en su rostro ─, no sabrán lo que les espera. ¿Imaginas? Un ninja desaparece a media misión, de pronto vuelve triunfal y vivo a casa… Pero ya no es el mismo, no por completo. Miles de puertas se abrirían frente a nosotros, ya no solo tendremos niños, ¡también gente mayor y con mejores capacidades! Vaya, ya comprobamos que podemos usarlo en gente con una personalidad más definida ─ dijo aquello refiriéndose a Uchiha ─. Todo se volverá más interesante desde ahora… Sabrán que existimos, pero no dónde estamos o hasta dónde podemos llegar. En algún momento, luego de este ataque bajarán la guardia pensando que nos derrotaron, que no podemos renacer de las cenizas y ahí, justo ahí, será cuando volvamos a aparecer. La paciencia es una virtud y te lo aseguro, somos más pacientes que ellos, tienen tanto deseo por hacer todo a la vez, por crecer como nación, por cosas ridículas y llenas de ideas que no los llevarán a nada, que los van a distraer de lo que en realidad tienen frente a sus ojos. Y luego ─ se sentó, apretando el puño que elevó para que estuviera a la vista de la castaña ─, serán nuestros. Todo aquello que destrozaron por estar en su camino, todo lo que aman, todo estará debajo de nosotros.

[Ame no Kuni: 600 kilómetros de Arashigakure no Sato | Presente]

La lluvia arreció de pronto, como si entendiera lo que pasaba en las tierras del país; un sensor, luego de haber encontrado a una persona que parecía sospechosa y que, confirmó al enfrentar, era un kage bunshin, sintió de pronto la presencia de personas pasando literalmente por debajo de ellos. Fue cuestión de segundos para que actuara, atrayendo la atención de aquellos que estaban en la frontera y haciéndolos desplazarse en su dirección.

Yuji estaba varios kilómetros más lejos, pero bajo órdenes de Rinha había estado mandando gente a hacer rondas y uno de ellos había dado con el premio mayor. La llegada del escuadrón de Kizashi tardó solo cuestión de minutos, quizá habían perdido a un ANBU, pero éste había sido lo suficientemente rápido para avisar con una bengala de que había enemigos ya dentro del país. Anuar mayor, desde el otro extremo, no tardó en seguir la otra clara instrucción recibida por la colíder de la Tormenta, dirigiendo al grupo que lo acompañaba para elevar la barrera que protegería Arashigakure.

Tch. ─ Uno de los niños miró a la distancia el inmenso escudo que pretendía impedir que se acercaran más hacia su objetivo, estaba lejos, tenían que enfocarse en ese momento en la gente que tenían encima: el escuadrón de Kizashi. Técnicas volaron en varias direcciones de parte de los infantes, los más grandes, mismos que seguían instrucciones claras de quienes fueran sus líderes.

Jacques se movió con su típica fuerza bruta, aún recordaba la orden recibida por Watanabe y eso mismo pensaba cumplir; un rodillazo en el estómago de un ANBU, luego utilizó su cuerpo para detener una técnica Katon, rodeándose de la misma en el mismo instante. Sonrió de medio lado antes de lanzarse sobre otro ninja de la Tormenta, a su vez, un varón de unos diez años y cabello rojizo hizo un uso extremadamente hábil de una espada eslabón, propinó heridas a varios militantes de Arashigakure – sin embargo, no las suficientes como para dejarlos fuera de combate y ahora le tenían un ojo encima.


Bishamon C. Underwood pase please
 
Última edición:

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

¿Cómo habían llegado hasta allá? No había indicios de una pelea en el campamento donde el escuadrón de Rengar esperaba, ¿genjutsu? No, no había forma de que todos cayeran a la vez, además, los habrían matado para asegurarse de que no intervendrían en sus planes más tarde – ¿sería posible que se hubieran ocultado? ¿Qué alguien de sus propias filas les ayudara? No, imposible, esa línea de pensamiento fue arrancada de raíz. No podía dudar de su propia gente, no con todo lo que estaba ocurriendo.

¿Entonces cómo?

¡Ya casi estamos ahí, prepárense! ─ La voz de Sasha invadió sus oídos de pronto, el fuego estaba más cerca, tendría que dejar la respuesta a esa interrogante para después. Extrajo su arco, aún no estaban a distancia suficiente para que el radio funcionara, pero ya era capaz de ver las sombras de la gente peleando en tierra.
Quiero que varios vayan a la aldea cercana y evacúen a la gente, veo una zona ya dañada por combate y no quiero que haya civiles muertos. Solamente dos, la aldea no es muy grande, háganlo rápido y luego reúnanse con nosotros cuando ellos estén a salvo.
¡Hai! ─ Una fémina y un varón, dos invocaciones se desviaron al instante.
Saotome, ve por la izquierda y camúflate con los árboles altos de allá. No quiero que estés en el campo, tu combate físico no es bueno, perdón que te lo diga así, pero no quiero perder más gente hoy. ─ La voz firme del peliverde se escuchó a través del radio, el castaño apretó los puños y la mandíbula, sabía que su líder tenía razón. En el campo, con los demás, solo sería una carga.
Ossu… ─ Su voz estaba apagada, los murciélagos se repartieron en varias direcciones, solo el que traía al ilusionista se movió hacia la dirección indicada por Shiba.
Los demás, no quiero bajas. Cuídense la espalda entre todos, somos un equipo.
¡Hai!
Eviten que se acerquen más hacia Arashi o hacia otras aldeas, mientras menos daños materiales haya, mejor. ─ El grupo entero apretó la marcha bajo la lluvia, no estaban muy lejos ya de la zona donde la pelea se llevaba a cabo.

[Ame no Kuni: 2 km del escuadrón de Taiga]

¡Kizashi! ─ El que abrió la boca se movió rápidamente, atravesando su katana en el paso de un filo enemigo, las chispas volaron en varias direcciones y el de la Tormenta casi cedió, teniendo que apoyarse en la espalda de Hatake para resistir el empuje del menor de edad, ¿de dónde diablos sacaban tanta fuerza? Usó su cuerpo entero y parte de la misma fuerza del otro ANBU para poder hacer retroceder al niño, empujándolo con todo su ímpetu para así recuperar algo de espacio.

¡Si pueden evitar asesinar a los niños, entonces háganlo! ─ Todos los que peleaban se sorprendieron al escuchar la voz del colíder de la Tormenta, luego de la repentina bengala y que confirmaran con sus propios ojos que los enemigos estaban dentro del país, habían temido lo peor: la completa aniquilación del escuadrón de Shiba. Escucharlo hablar, sin embargo, les daba cierto nivel de paz mental. ─ Lo mejor sería poder regresarlos a casa con vida, pero no se equivoquen, si la situación se reduce a un ustedes o ellos, prefiero que ustedes estén a salvo. ─ Firmeza, todos asintieron, aunque no lo transmitieran por medio del radio. El suelo tembló, las invocaciones de gran tamaño comenzaban a llegar: refuerzos de la Tormenta.

Kang miró con repudio al nuevo grupo de gente, no habían sido asesinados por la explosión en su base de Kaze no Sato; ese maldito niño tenía suerte de estar muerto, o él mismo se hubiera encargado de despellejarlo vivo. Chistó y comenzó a retroceder entre el caos acompañado de sus dos escoltas, tenía que ocultarse, estar a la vista solo lograría que lo mataran.

Russo hizo un gesto desquiciado a la vez que expulsaba una nube de veneno sobre el par de ANBU que tenía casi encima de ella, luego giró sobre sus tobillos y de un movimiento ágil, empujó a uno de los pequeños fuera de peligro; todo indicaba que estaba prestando atención a su alrededor, cuidando de paso a los menores que combatían de su lado.

Xhui Li tuvo que retroceder más de la cuenta, los niños bajo su cargo se las estaban arreglando para detener a varios de la Tormenta, sin embargo, ya había dos inconscientes y él no recibía un respiro para concentrarse lo suficiente y hacer uso de su fuerte: las ilusiones. Hizo una mueca y terminó por recurrir a su habilidad, deshaciendo su cuerpo en humo cuando un ANBU enemigo lo tenía en jaque, listo para acertarle un golpe mortal. Reapareció a una distancia segura y comenzó a hacer sellos de mano, de fondo escuchó el chillido de un pájaro y tuvo que elevar la mirada al haberlo percibido peligrosamente cerca. Ahí estaba. El reconocido Thunderbird de Taiga Shiba volando a escasos metros de él, se apresuró a seguir su cadena, pero un único aleteo lo lanzó volando hacia atrás y chocó contra un árbol cercano. Taiga no se inmutó y rápidamente disparó varias flechas, éstas se encajaron en sus brazos y piernas, básicamente dejándolo estacado al suelo y al tronco debido al efecto perforante de los proyectiles.

Debí quedarme en el Viento, caminé tanto para terminar así… ─ Se quejó, bajando los hombros y dejando a su cuerpo descansar en su sitio, el dolor no tardó en invadir sus extremidades y el fastidio lo llenó por completo. No quería recibir consecuencias de parte de Pan, pero a la vez no podía hacer sellos de mano en ese estado, significaría mucho esfuerzo librarse de la prisión improvisada, estaba herido y no podía usar su estado gaseoso por diez minutos. ─ Supongo que debo esperar a que Catriona se dé cuenta. ─ Bostezó, en definitiva, era el menos inspirado a combatir.

Nariko.
Ten cuidado. ─ Replicó el ave al instante, Tasmania disparó otras cuantas flechas antes de prepararse para bajar del Thunderbird.
Si encuentras a alguien huyendo como ese, detenlos al instante.
Está bien. ─ El peliverde guardó su arco y saltó, aterrizó a escasos metros de Kizashi, el cual en ese momento estaba enfrascado en un combate con varios niños a la vez; su velocidad de reacción y mayor experiencia en combate le estaban dando la ventaja, sin embargo, parecía perder terreno con el pasar del tiempo. Taiga estaba dispuesto a ir a ayudarle, pero una repentina e intensa luz llamó su atención – un ataque katon salió disparado desde uno de sus subordinados y… ¿desapareció? Alzó una ceja. Otra luz. Ahora el cuerpo de alguien estaba rodeado en llamas, parecía un hombre de fuego.

Qué dem… ─ Tuvo que espabilar, un montón de balas de aire comprimidas chocaron contra su cuerpo y le hicieron trastabillar, no eran una técnica de mucho nivel, pero tenían de todos modos un poder superior a la media. Sus rojizos ahora se fijaron en quien tenía delante, una niña de unos doce años – la rubia fue la primera en moverse, aprovechando el desconcierto del varón para hacerle más daño. Sus brazos se rodearon de electricidad y trató de, con ello, herir y entumecer las extremidades del taijutsuka; Yin, sin embargo, activó su Raigeki no Yoroi para disminuir los daños ocasionados por la técnica eléctrica enemiga, deteniendo la primera embestida con los brazos cruzados y acto seguido, pateándole el costado con fuerza. La menor se quejó por lo bajo y sintió la zona afectada entumida, pero no se detuvo, volvió a arremeter contra el jounin con una agilidad que no parecía de su edad.

Tasmania pensaba mil y un cosas, entre ellas, ¿qué rayos les hacían a esos niños? ¿Con qué derecho les quitaban su inocencia para volverlos máquinas de combate? Se mordió el labio inferior a la par que se defendía con maestría de otro golpe, evitando luego una técnica fuuton. Esa niña tenía más conocimiento ninja que él cuando tenía la misma edad.

Detente, no quiero hacerte daño. ─ Gruñó, limitándose a evadir las ofensivas enemigas luego de la única patada que había dado previamente. La menor le miró a los ojos, sin decir nada, volvió a embestir a Shiba y esta vez logró sacarle algo de sangre de la mejilla, la electricidad de ambos desapareció casi al instante y Bakeneko tenía el ceño fruncido. ─ Joder. ─ Esquivó con maestría la siguiente arremetida, demostrando que tenía mejores reflejos que ella y la atrapó en una especie de llave; apretó el cuello de la niña con fuerza, no para rompérselo, pero sí lo suficiente para dejarla sin aire. Mantuvo el agarre hasta que la rubia dejó de resistirse y cayó inconsciente, momento en el cual la dejó cuidadosamente en el suelo, a un lado de uno de los árboles que yacían a su alrededor.

Una explosión. Ninjas y niños salieron disparados en varias direcciones, enfrascados en sus combates al punto de que no se percataron del momento en el que Leroy, usando su pequeño cerebro, decidió básicamente recurrir a lo que mejor sabía hacer: utilizar la fuerza bruta. Aunque esto, obviamente, se llevó aliados de por medio.

¡IMBÉCIL, TEN CUIDADO CON LO QUE HACES! ─ Catriona le reclamó de inmediato, movilizándose entre la gente con ayuda de otros niños protegiendo su andar para ir a revisar a los heridos.

Kizashi se encontraba enfrentándose contra uno de los más chicos que se había encontrado hasta ahora, se trataba de un niño de cabello azabache, éste parecía dudar en sus movimientos a comparación de los otros a los cuales hubo enfrentado previamente. El de cabello gris enfocó su atención en ese hecho y decidió que, quizá, podría dialogar con ese pequeño.

Oi, no quieres hacer esto, ¿cierto? ─ Retrocedió, evitando una estocada que podría haber sido letal en otro momento – el niño apretó los labios e hizo un gesto antes de volver a abalanzarse sobre el ANBU de la Tormenta. ─ Nosotros no queremos dañarlos, ¿qué es lo que sucede? Si hablas conmigo, quizá pueda ayudarte. ─ El azabache titubeó un momento y Hatake aprovechó para desarmarlo, pero a la vez retrocedió en una especie de “son de paz”; se movió un poco más hacia la izquierda, buscando tomar cierta distancia de todo el caos que ocurría alrededor.

¿En serio? ─ El menor miraba en todas direcciones, como asegurándose de que nadie lo estuviera viendo.

Lo digo en serio. Puedes confiar en mí, no queremos dañarlos, a decir verdad, nuestro líder nos pidió no asesinar a ninguno si podíamos hacerlo. Nuestra seguridad va primero, claro está, pero él no quiere que los asesinemos; nos pidió regresarlos sanos y salvos a casa y es nuestra intención hacerlo ─ le extendió la mano ─. Solo dime qué es lo que pasa, haré todo lo que esté en mi poder para ayudarte, a ti y a los demás.

[…]

Saotome miraba todo desde su posición segura por los árboles, la lluvia y truenos ocasionales hacían que el campo de batalla se viera todavía más caótico, como el de una película; el murciélago sobre el que iba detectó un grupo alejándose por otra zona y el ilusionista los siguió de inmediato, sin dudarlo, si eran parte de la dichosa Organización no podía dejar que huyeran mientras sus compañeros se jugaban la vida por detener el ataque a la villa.

El murciélago embistió a la persona más cercana, encajándole los dientes en el hombro y elevándolo un poco antes de soltarlo bajo orden del ilusionista, evitando así que lo alzara demasiado del suelo y corriera peligro de matarlo si lo dejaba caer. Saotome luego utilizó el Kaidan en uno de sus enemigos, seguido del Kokuangyo no Jutsu en el resto; el grito intenso del que fue sumergido en la primera técnica ilusoria alteró a los otros presentes, quienes creían estar en completa oscuridad.

Los alaridos del menor alertaron a los dos ninjas de la Tormenta que originalmente se habían alejado, regresaban ya de sus labores de evacuación y ahora estaban encontrándose con el castaño. Éste se llevó el índice a los labios, pidiéndoles silencio, luego apuntó a los afectados por sus técnicas ilusorias – el dúo de ANBU se dirigió rápidamente hacia donde estaban los cuatro niños y dos adultos, disponiéndose para dejarlos fuera de combate y apresarlos en ese mismo instante.

[…]

¡Maldita sea! El peliverde insultó para sus adentros cuando, sin previo aviso, el azabache que respondía al nombre de Jacques lo envestía agresivamente, con una fuerza que no se asimilaba a la de Oruha Terumi, pero que de todos modos provocaba dolor en su cuerpo al recibir impactos contundentes como ese. Sin mencionar que el cuerpo del varón era tan duro como si se tratara de un maldito metal. Tosió por la pérdida de aire y rodó por el suelo unos metros antes de detenerse abruptamente al chocar con un árbol, Hana se irguió imponente, con una intensidad asesina en sus ojos.

Vamos a entrar, quieras o no, Shiba. ─ Abrió varias puertas de golpe, Yin lo percibió e hizo lo mismo en respuesta para no ser destrozado en un cuerpo a cuerpo; Leroy le ensartó un rodillazo en el abdomen, obligando a Taiga a doblarse por el impacto, luego le golpeó con el puño directo a la mejilla y el Tormentoso fue a dar al piso nuevamente. Bakeneko gruñó por lo bajo, a la par que disparaba su cuchilla oculta a modo de defensa rápida cuando el enemigo buscaba golpearlo de nuevo. El de la Organización se tocó la oreja sangrante, no tardando en sentir el efecto del veneno, se mordió el labio y su mirada colérica se fijó en el ahora erguido fundador de Arashigakure.

No vas a entrar a mi aldea, no mientras yo pueda evitarlo. ─ Espetó a la par que corría en línea recta hacia el azabache, giró sobre sí mismo utilizando el Konoha Ounpuu, las primeras dos patadas acertaron en Hana y causaron pequeñas explosiones, la tercera fue detenida en seco por la mano del azabache. El de mayor edad plantó sus pies en el suelo y giró su torso, trayendo consigo el cuerpo del peliverde y lanzándolo salvajemente contra un árbol cercano, Taiga sintió el aire volver a irse de su cuerpo y el hombro dislocado, sangre salía por varias partes de su brazo y rostro, producto de las astillas que se habían encajado en él por el impacto contra el tronco.

¿Decías? ─ Le colocó el pie sobre la espalda y cargó su puño de chakra, Tetsu no Ken. Su brazo se movió y de repente el tiempo pareció congelarse, el cuerpo de Yin se rodeó de una capa burbujeante de color rojo a la par que una sola cola de chakra se hacía visible; la nueva “extremidad” de Shiba embistió al azabache de pronto y antes de que pudiera reaccionar, Leroy ya se encontraba atravesando el aire a una velocidad atroz.

¡Mierda! ─ El peliazul, Yaku, reaccionó de inmediato al percibir la cantidad de chakra tan abrupta que invadió el espacio entero; un rugido monstruoso cortó el aire y la tensión aumentó de golpe, buscó con la mirada al ANBU pelirrojo que había estado con ellos en el viaje a Kaze no Sato, a Kizashi, quien fuera. Mierda. Mierda. Mierda. Empujó a los niños con los cuales se enfrentaba y sus escorpiones se atravesaron rápidamente a medio camino antes de que éstos pudieran impedirle alejarse, iba haciendo sellos de mano en su carrera a la par que se alejaba hacia los árboles, tratando de evitar cualquier combate para llegar más rápido hacia su objetivo. ─ ¡Kiza! ─ Gritó apenas vio el pelo gris del varón, éste giró hacia donde escuchó la voz desgarradora del de cabellos azules y luego hacia el otro lado, él también había escuchado el rugido.


Bishamon C. Underwood ya casiiii :1919: otro pase pls
 

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Genio miró al niño que estaba consigo y luego al peligro inminente que representaba su líder ahora, hizo un sello rápido para crear un kage bunshin y el mismo fue encargado de sacar al menor de la zona; aún tenía más información que conseguir del mismo, aquel que parecía mucho más dubitativo que los demás, no podía desperdiciar esa oportunidad. El ANBU original luego comenzó a correr en paralelo a Yaku, haciendo una larga cadena de sellos que terminó para que luego ambos shinobi chocaran sus palmas entre sí, volviéndose mutuamente invisibles para el jutsu que estaban por hacer.

¡Taiga! ─ Gritó Kizashi, el peliverde se había lanzado en contra de aquel humano que él mismo había vuelto proyectil al ser lo primero que observó al “transformarse”, Leroy a duras penas se alejaba, pero sus heridas ya eran tremendas. El azabache escupió sangre al suelo y endureció su cuerpo, pero la fuerza de la cola bijuu terminó rompiéndole varios huesos de todos modos, se quejó audiblemente y tanto el ruido como la gran concentración de energía terminó por atraer la atención de todos los demás allí presentes.

Oh… Eso no era parte del plan. ─ Xhui Li abrió los ojos un poco más de lo que acostumbraba, su gesto mínimamente interesado, ¿desde cuándo uno de los líderes de la Tormenta se hubo convertido en un jinchuuriki? Definitivamente no contaban con eso, aparentemente nadie lo hacía. La médica de la Organización estaba estática en su sitio, mirando con especial atención aquello que estaba sucediendo a metros de distancia, los niños parecían haberse helado también y los de Arashigakure se encontraban tensos. No era la primera vez que veían ese poder, pero en definitiva seguían sin estar acostumbrados; aprovecharon el momento para sacar de combate a unos cuantos niños, aprovechando la sorpresa provocada por Shiba para lograr aquello, era el momento perfecto para dejarlos inconscientes y evitar seguir teniendo que combatir contra ellos.

Russo maldijo para sus adentros, especialmente cuando notó algo más, murciélagos, cinco de ellos. Los animales comandados por el nervioso Saotome se encontraban en posición, tras lo que éste hizo sellos de mano y activar el Kuchiyose: Saimin Jutsu, acto seguido, activó el Saimin y ordenó a todos que siguieran enfocados en el jinchuuriki. Uno de los murciélagos desapareció. Incluso la mayoría de sus aliados habían seguido la orden, pero eso no importaba por los momentos para Hamasaki, quien intentaba hacer un control de daños inmediato y además evitar que se acercaran hacia Tasmania mientras éste estaba fuera de control.

Hizo otra serie de sellos, esta vez para activar el Dai Nehan Shoja no jutsu, la mayoría de sus objetivos selectos comenzaron a sucumbir poco a poco a los efectos de la ilusión, mientras que unos pocos niños se resistían y finalmente se herían a sí mismos para librarse de los efectos somníferos. Algunos ANBU de la Tormenta, sin embargo, se movilizaron rápidamente al ver aquello – dichas personas tenían mayor nivel de genjutsu que el jounin, por lo que la primera técnica no había surtido efecto en ellos.

Uno de los niños cayó muerto al instante, la ANBU había tenido que hacerlo pues no llegaría a tiempo para salvar a su compañero de aldea que seguía afectado por la primera ilusión de Hamasaki, sus ojos fijos en el cuerpo del jinchuuriki a la lejanía. Por la espalda, la misma chica que hubo asesinado al quinceañero, recibió un corte enorme que fue seguido luego por cuchillas de viento que afectaron de paso a otros Tormentosos. El niño atacante fue retenido por otro de los ANBU, el cual lo estampó contra el suelo y se encargó de sostenerlo completamente inmóvil, aprovechándose de que su fuerza y tamaño eran superiores, permitiéndole someter al otro con maestría.

Sasha comenzó a alejar a los niños inconscientes de la zona auxiliada por los ANBU que estaban conscientes, los otros dos que habían estado con Saotome cuando éste intervino en la huida del científico y la fémina de mayor edad, se encontraban custodiando al cuarteto de niños y dúo de adultos para evitar que huyeran. El suelo temblaba bajo sus pies y varios ninjas se vieron liberados de la primera ilusión con ayuda de sus aliados, uniéndose rápidamente a la labor de llevarse a los niños dormidos, asegurándose antes de que éstos no pudieran moverse al despertar para que no ocasionaran más problemas.

Mientras todo eso ocurría, Kizashi y Yaku se alejaban a duras penas de las garras de su líder, quien luego de casi asesinar a Hana había cambiado abruptamente de objetivo, dirigiéndose hacia ellos y no permitiéndoles hacer el jutsu que ya tenían preparado. Encima de todo, ellos mismos habían ordenado a los demás no acercarse, pues necesitaban que ambas técnicas se enfocaran únicamente en Shiba para poder controlarlo prontamente. El castaño de menor rango envió a sus cuatro murciélagos restantes y el ejemplo fue seguido por unos cuantos ANBU, los cuales hicieron que las pocas invocaciones que seguían en pie y no habían sido heridas por los niños, se movilizaran hacia la zona donde Yokai se encontraba destruyendo todo lo que tocaba. Árboles cayeron, luego una estructura cercana, de la aldea que se encontraba evacuada con antelación; una de las invocaciones fue destruida apenas llegó y el enfoque del jinchuuriki volvió a cambiar repentinamente, saltando directo al cuerpo de uno de los murciélagos de Hamasaki. Encajó sus garras y dientes, su cola golpeó a otro alado que se encontraba cerca y lo obligó a desplazarse hacia otro lado.

La extremidad extra de Shiba se enfocó en el animal al cual estaba atacando y luego de un poco más de esfuerzo, el murciélago terminó por desaparecer, dejando que el cuerpo de Taiga cayera en picada hasta aterrizar duramente en el suelo; un cráter de mediano tamaño se formó a su alrededor, pero su rabia no se detuvo. Rugió de nuevo, solo para ver cómo todas las invocaciones desaparecían al mismo tiempo, docenas de cadenas metálicas atraparon sus extremidades, otra docena se encargó de apresar su cuerpo una vez le era imposible saltar para evadirlo y una nueva queja monstruosa provino del jinchuuriki.

[…]

Un ANBU cayó al suelo, con un gesto que demostraba algo similar al terror ocasionado por una carga mental enorme y sorpresiva, frente a él, el Mangekyo Sharingan de una pelinegra buscaba su próximo objetivo; Spier a su lado, sin embargo, tenía otras cosas en mente – le tocó el hombro y apuntó hacia una zona donde había alrededor de diez niños, Bo Na Song chistó.

¿Pudiendo destrozarlos? ─ Él simplemente se encogió de hombros y caminó en esa dirección, ignorando por completo las quejas de la kunoichi. Si bien recordaba el “mudo” las instrucciones del Meijin eran rescatar a los niños, no enfrascarse en más combates en ese momento. ─ Tch, está bien. ─ Se rindió y caminó detrás de él, notando una gran fuente de chakra a la distancia que parecía ser bloqueada por momentos, arrugó el entrecejo y le golpeó la espalda antes de pasar de largo, entre los árboles, ocultándose gracias a lo frondoso de los mismos y la lluvia que impedía todavía más la visibilidad nocturna.

─ El varón no le dio mucha importancia y se enfocó en el grupo inconsciente de niños que tenía a la vista, no muy lejos de allí pudo notar otro grupo de alto nivel de la Tormenta, tal parecía que no se habían molestado en enviar a nadie de rango más bajo, se habían tomado en serio la amenaza. Rodó los ojos y activó su copia de sello maldito, su piel se tornó más oscura y un par de cuernos salieron de los lados de su frente; extrajo ambas armas que cargaba consigo y se lanzó con una velocidad ridícula y silente hacia los miembros de Arashigakure. Cortes limpios y silenciosos, dos cuerpos cayeron, el tercero y uno más. Guardó sus armas antes de escuchar un grito proveniente de entre los árboles, Sasha había visto el momento exacto en el que la cabeza de uno de sus aliados había rodado por el suelo.

¡Aléjate de los niños! ─ Amenazó, arma en mano, su rostro no indicaba otra cosa además de enojo; no estaba asustada, estaba furiosa. El de cabellos rojos ladeó la cabeza un poco hacia un lado, sus orbes amarillos fijos en quien fuese su nuevo oponente, su homóloga en rango lanzó varios shuriken con su mano libre y él los desvió con una de sus espadas, misma que volvió a sacar cuando vio las intenciones de su contrincante. Respiró hondo, sus ojos seguían fijos en los de ella, como si pudieran verle hasta el alma.

Ella procedió luego a atacarlo con un chorro de agua a presión y el varón respondió con un muro de Doton frente a sí, mismo que soportó la técnica enemiga lo suficiente para que Ilgob cumpliera lo que quería: crear kage bunshin. Seis, para ser exactos, cada uno cargó a un niño en la espalda antes de tomar a otro en brazos, aquellos que no debían cargar a dos a la vez ayudaron al resto a tomar a sus respectivos pares de menores de edad. El original, mientras tanto, seguía erguido frente a la ANBU de la Tormenta; Sasha hizo sellos también, con intenciones de hacer varios clones que pudieran detener a los del enemigo, sin embargo, éste se movió a una velocidad vertiginosa y le pateó el abdomen, estampándola contra el tronco detrás y luego tomándola del brazo, lanzándola contra la estructura de cemento que estaba atrás de él. La joven soltó apenas una queja, él terminó la ofensiva con un terremoto, el cual debilitó la edificación y lanzó escombros sobre la fémina y los cuerpos de los otros ANBU que habían sido asesinados por su persona. Sus clones se alejaron de la zona cargando a los menores rescatados.

Kyle miró hacia otra parte, detectaba la presencia de más niños en muchas direcciones, pero una en particular le llamó la atención; eran solo cuatro niños, además de…

[…]

¡Taiga, reacciona! ─ Yaku apretaba los dientes, sus manos plantadas en el suelo con fuerza, buscando que la técnica no se rompiera. Estaba extremadamente concentrado en su tarea, tanto que ni siquiera volteaba a ver si algún enemigo se acercaba, no podía en ese momento, debería confiar en sus camaradas. Kizashi, por su parte, no parecía siquiera capaz de escuchar las voces que entraban directamente a su oído, por el radio, estaban avisando de que alguien más había llegado. Habían perdido comunicación con Sasha y otros tres ANBU.

Uchiha estaba a una distancia segura para no ser detectada por las cadenas, pero estaba completamente segura de lo que veía, una bestia con colas estaba sellada dentro de uno de los dirigentes de la Tormenta. No solo eso, los ninjas de dicha aldea ya estaban al tanto de la llegada del pelirrojo, no estaba muy segura de que supieran de ella, pero con esas condiciones no podían combatir, sus instintos le gritaban que no entrara a una pelea en esos momentos. Era como un animal que detectaba le peligro inminente. Hizo sellos de mano y activó un jutsu raiton, mismo que cortó la comunicación de los Tormentosos al inutilizar sus radios, luego retrocedió de su posición para buscar al mudo.

[…]

Ilgob mató a un pelirrojo, mismo que estaba a cargo de custodiar al par de mayores de edad y el cuarteto de niños; su compañera reaccionó rápido y rodeó el cuerpo del varón con hilos, mismos que comenzaron a herir las zonas que rozaban. Eran venenosos. El de la Organización miró de medio lado, encontrándose con los ojos de Watanabe, quien le exigía con la pura mirada que la sacara de ahí, a ella, los niños no eran tanta prioridad.

Amaterasu. ─ El cuerpo de la ANBU comenzó a quemarse en flamas negras y los hilos perdieron el agarre, permitiéndole al otro liberarse, el aludido le dirigió una mirada tranquila a la mujer que le había ayudado. ─ Vámonos de aquí, tienen un jinchuuriki. ─ Escupió con desagrado, el varón hizo un gesto medianamente sorprendido y aceptó, solo para que repentinamente fueran mandados a volar por una ventisca intensa. El chillido de Nariko alertó a Saotome, el cual voló en esa dirección rápidamente y llamó la atención de otros de los suyos con bengalas luego de confirmar que el radio estaba inutilizable. La zona fue rodeada por un grupo de la Tormenta, los que llegaron primero arrastraron a Han y a los cuatro niños fuera de la zona y se disponían a hacer lo mismo con Yogsim cuando una fina línea de fuego negro les cortó el avance.

¡Hamasaki! ─ Pidió uno desde el suelo, Saotome estaba por ir a recuperar a la mujer, pero el del sello maldito se le adelantó. Luego ambos, pelirrojo y mujer, se perdieron de su vista cuando una ilusión intensa de parte de Uchiha los atormentó a todos, el castaño cayó de su posición en la invocación y aterrizó sobre los árboles, siendo auxiliado por la Thunderbird antes de que golpeara el suelo, los shinobi cayeron inconscientes poco después.

Los números de la Tormenta se reducían rápidamente, el efecto de la ilusión de Saotome comenzaba a pasar y no todos los niños estaban inmovilizados aún; la médica de la Organización reaccionó primero, corriendo lejos al notar que, en esa ocasión, no lograrían su cometido. Tendrían que reorganizarse, las cosas no terminarían ahí, claro que no. Se llevó consigo a un par de niños que se encontró en el camino, cuasi arrastrándolos por lo dormitados que se encontraban.

[…]

La capa roja por fin se había apaciguado y ahora Shiba estaba de vuelta a la normalidad, respiraba agitadamente, apenas siendo capaz de mantenerse apoyado sobre sus manos al estar de rodillas e inclinado hacia adelante. Su cuerpo entero temblaba y en su interior se recriminaba por haber perdido la compostura, esta vez medio recordaba que lo había hecho.

Lo… lamento. ─ Veía borroso, estaba concentrándose por mantenerse despierto, no era el momento para caer inconsciente.

Está bien, no heriste a ninguno de nosotros. ─ Yaku se acercó a su superior y lo tomó del brazo, rodeándose los hombros con el mismo y haciendo esfuerzo para levantar al varón. El peliverde se apoyó de lo que quedaba de un árbol cercano para hacerle más fácil la tarea, esforzándose por mantenerse sobre sus pies con ayuda del de cabellos azules; cuando el trío observó hacia donde la batalla había estado desarrollándose, se quedaron estáticos. Había bengalas en una zona, niños aun en el suelo, otros alejándose al no haber sido inmovilizados y parecía que se estaban retirando.

¿Quién había hecho que los radios dejaran de funcionar? Taiga miró a quien lo sostenía, éste hizo un gesto para hacerle saber que sabía tan poco como él.

[Arashigakure no Sato | 2 horas después | 4:30 a.m.]

¿Ya hay gente explorando los túneles, cierto? ─ Pawa no parecía muy contenta de enterarse que había túneles secretos debajo del país, ¿hasta dónde llegaban y de dónde venían? ¿Cuándo habían comenzado a construirlos? ¿Cómo no se habían dado cuenta?
Sí, Yang-sama. También en la aldea cercana a donde fue el combate buscando entre los escombros, Yin-sama la espera.
Interrogatorio, ¿Cierto? ¿Cuántos capturaron? ─ El varón bajó la vista hacia los papeles que traía consigo.
Dos adultos, aparentemente miembros de la Organización en cuestión. El tercero fue asesinado cuando lo del incidente del bijuu; recuperamos a 32 niños, aunque nuestros informes de la investigación en Kaze no Kuni estipulaban alrededor de 50. ─ Alzó la vista de nuevo para encontrarse con la de la castaña, ésta simplemente hizo un gesto neutro y salió de la oficina sin decir nada.



Bishamon C. Underwood creo que falta uno más y ya (?
 

スパークル
Registrado
27 Jul 2009
Mensajes
6,878
Ubicación
México

Los ANBU que habían combatido, los que no estaban muertos, tenían heridas significativas. Pelear con alguien que intentaba matarlos, mientras que ellos buscaban no hacerlo, había sido una tarea más difícil de lo que sonaba originalmente; la chica del veneno había huido, varios de los afectados por esa técnica estaban graves en el hospital, por suerte, pues la chica parecía haberse centrado en rescatar de situaciones peligrosas a unos cuantos niños en lugar de encajarles un filo en la garganta para terminar con sus vidas.

Otros tantos tenían huesos rotos, quemaduras, espasmos, entre otras cosas. Los niños habían demostrado ser más problemáticos de lo esperado y, de no ser por la técnica de gran cobertura del ilusionista de menor rango, además de la sorpresa provocada por el estado de jinchuuriki de Shiba, posiblemente habrían perdido ese combate. O por lo menos más vidas antes de detener el avance de la Organización. Todos los menores se encontraban en celdas, mismas que anulaban el uso de chakra, inmovilizados de las manos y algunos incluso de los pies, todo bajo órdenes de Grimmjow. No andaba con humor de aguantar niñerías, mucho menos de darle trato especial a esas personas por ser menores de edad, habían herido o asesinado a sus subordinados.

Su enfoque, sin embargo, estaba en los dos de mayor edad que habían sido capturados. El tercero se encontraba siendo estudiado por médicos, tratando de descubrir qué era lo que lo habilitaba de endurecer su cuerpo como un metal, o de atrapar técnicas elementales como si éstas no significaran nada para él. Los pasos de la colíder de la Tormenta la llevaron hacia una habitación subterránea, misma que servía como cuarto de interrogación – dentro, se encontraba el jounin ilusionista. Su cuerpo mínimamente curado luego de las flechas que básicamente le habían perforado las extremidades para estacarlo contra el árbol, toda cortesía de Taiga Shiba. El de gesto aburrido tenía las manos encadenadas a la mesa, dos ANBU detrás de él, los grilletes anulaban el flujo de chakra para asegurarse de que no intentara nada en lo absoluto.

Me comentan que Taiguín te dio una paliza. ─ Sonrió, era como si su seriedad y enojo se hubiesen desvanecido, ocultos bajo un porte burlón.
¿Qué te puedo decir? Es una bestia, literalmente.
¿Por qué no huiste como los demás? ─ Miró un informe, alguien lo había visto convirtiéndose en humo. ─ Dudo que las flechas en tu cuerpo hayan impedido tu escape.
Significaba mucho esfuerzo y no iba a poder correr de todos modos, la tonta sádica nunca se percató de que estaba herido. ─ Se encogió de hombros, aquello significó un poco de dolor, aunque no el suficiente como para impedir que hiciera aquel movimiento.
No pareces muy motivado.
Nunca lo estoy.
¿Me vas a decir lo que quiero saber?
Nah, como dije, no estoy motivado.
Me obligarás a hacerlo por las malas. Pensé que te veías más inteligente que eso.
Motívame.

[…]

Hay que informar de esto a Yin y Yang. ─ Kizashi aún tenía tierra y suciedad por todos lados, el pelo lo tenía pegado a la cara por el sudor y sus ojos reflejaban la falta de descanso, el ANBU a su lado asintió y el niño al frente se encogió en su sitio. Él no había sido encerrado en las celdas a petición del mismo Genio, en cambio, lo llevó a una de las salas de interrogación, misma que no se veía tan intimidante como las demás. El menor tenía la mirada baja y los ojos cristalinos. ─ Muchas gracias por haber hablado conmigo, haré lo posible por ayudarte, ¿Vale?
También…
¿Mmm?
También a Fuyumi-san…
¿Fuyumi-san?
Ella… Ella era de mi pueblo. ─ Se encogió más en su sitio antes de dar una descripción física de la chica, Hatake se encargó de escribir todo con cuidado, poniendo especial atención a los detalles que pudieran ayudarle a identificar a la persona en cuestión.
Los ayudaremos a todos. ─ Le revolvió el cabello y salió del lugar, dejando al menor bajo custodia de un par de ANBU.

[…]
Kang Wang-Ho tenía aun su ridícula e insoportable sonrisa en el rostro, gesto que no era compartido ni apreciado por el peliverde en esos momentos. Estaba tentado a colgarlo del techo y molerlo a golpes, pero estaba seguro que eso no resolvería sus problemas en ese momento, no le daría la respuesta a ninguna de sus interrogantes.

Habla de una maldita vez. ¿Por qué hacen esto? ¿Cuál es su propósito?
¿Esas dos preguntas no son redundantes? ─ Sonrió, Taiga chistó audiblemente, el cansancio le estaba pesando y, sin embargo, no quería ir a ninguna parte hasta descubrir todo lo que pudiera.
Háganlo hablar, aunque le tengan que licuar el cerebro en el proceso. Quiero saber todo. ─ Sus ojos rojizos estaban fijos en el dúo de ANBU que seguía erguido detrás del albino, ambos asintieron y avanzaron para tomar el lugar donde estaba Shiba al mismo tiempo que éste abandonaba la sala.

[Torre Administrativa de Arashigakure no Sato | 8:30 a.m.]

La torre entera estaba llena de actividad en ese momento, no parecía que fuera tan temprano por la mañana. El escuadrón de Yuji seguía afuera por órdenes de ambos líderes, quienes prefirieron mantener la guardia alta durante las próximas horas, posiblemente días e incluso semanas; obviamente los grupos alerta cambiarían, pero por ahora mantener la barrera alta y a ese escuadrón allí era el mejor plan.

Un ANBU en específico corría por los pasillos, traía un montón de papeles en mano, organizados y revisados por otros para asegurarse de que todo estuviera bien estructurado y entendible. Habían pasado horas interrogando a todos los involucrados, además de recuperando información de sus mismas filas, los heridos y los sanos, todos los que supieran algo respecto a lo ocurrido. Él traía todo sintetizado en esos documentos, además de toda la información completa en una carpeta aparte por si Yin y Yang querían leerlo – lo cual muy seguramente sería el caso, por eso mismo lo cargaba consigo. Entró a la sala de juntas, lugar donde Yin y Yang se encontraban esperando; el peliverde estaba en una silla al fondo, descansando la parte superior de su cuerpo sobre la mesa, aparentemente tomando una corta siesta en el entretanto. Rinha, por su parte, tomó los papeles tan pronto estos llegaron a su mano.

¿Todo está aquí?
Todo lo que pudimos conseguir. Aún hay varios de los nuestros inconscientes, además de niños que no han sido interrogados, me aseguraré de que reciban sus informes apenas sepamos algo más. ─ La castaña comenzó a leer todo lo allí escrito. Las edades de los menores variaban desde los diez hasta los quince años, los más chicos aparentemente eran los que cargaban más dudas e incertidumbre consigo, de hecho, habían sido los más cooperadores a la hora de ser interrogados; los que rozaban los 15 años, siento éstos los que llevaban más tiempo secuestrados, eran los más reacios a soltar una palabra. Ni siquiera cediendo ante técnicas ilusorias con facilidad, como si la tortura psicológica fuera una cosa de todos los días dentro de la Organización.

Y en parte lo era.

Siguió leyendo la información y se encontró con algunos datos resaltados.

- Drogas.
- Moldeo de personalidad.
- Promesas varias de ayudo a familias.
- Experimentos.

Alzó la vista y despertó a su mejor amigo de un empujón, casi tirándolo de la silla. El peliverde gruñó por lo bajo, tallándose los ojos y enfocando su mirada luego de unos segundos en quien hubo interrumpido su tan necesario descanso. Pawa lanzó los legajos sobre la mesa para que él comenzara a leerlos.

¿Drogas? ─ Sus ojos estaban fijos en quien le hubo entregado todo aquello.
Algunos niños mencionaron el recibir inyecciones constantes, los revisaron unos médicos y encontraron marcas claras de eso. Hablaban de un líquido violeta, el tal Han traía varios consigo, no tenemos la más mínima idea de la composición.
¿Y para qué les ponían eso?
Parece que… Para cambiar sus ideas.
¿Ah? ─ Ambos se sorprendieron, haciendo aquel sonido al mismo tiempo.
Los ANBU consiguieron información del científico, ese que traía los tubos con el líquido que ya mencioné, lo cual aparentemente es una droga – habló de que sus experimentos eran perfectos y que serían el nuevo régimen. Que aquellos que tuvieran sus manos en “sus creaciones” dominarían el mundo, no solo el ninja. Básicamente un montón de locuras, pero entre ellas, confesó que el dichoso líquido servía para destruir la personalidad de los niños, luego moldearla desde cero.

Qué clase de gente es esta… ¿Algo así siquiera es posible? Una droga que te lava el cerebro y te deja como un lienzo en blanco… ─ Taiga se mordió el pulgar, ya estaba completamente despierto luego de escuchar todo eso. ─ Eso es jodidamente peligroso, dale eso a las personas equivocadas y no se van a limitar a hacerle eso a unos niños.
Pero el efecto no es inmediato, los más jóvenes, los que recientemente fueron secuestrados, parecían más indecisos que los otros. Pelearon con uñas y dientes, pero no fue tanto problema hacerlos hablar a comparación de los más grandes. Los sometían a tortura psicológica constante justamente para evitar que se usara en su contra de parte de un bando enemigo, esos pequeños ya no tienen nada de niños. Son diminutas máquinas de matar. ─ Agregó el otro presente, Tasmania se consternó más.
No podemos dejarlos regresar así a sus hogares… Terminarán encontrando el modo de volver con Pan, o simplemente matar a muchos en el proceso, si eso es lo único que saben hacer… ─ Suspiró, recordando específicamente a los padres que se mostraban histéricos y casi desesperados por la ausencia de sus hijos.
¿Por qué usar a niños en primer lugar? Si ya podían hacer algo de ese nivel, ¿no sería mejor ir sobre gente más importante? ─ Grimmjow se rascó la nuca, su interés crecía un poco por los avances científicos que ese simple líquido demostraba.

[Hospital de Arashigakure no Sato | 12:53 p.m.]

Los gritos desgarradores de cierto castaño alertaron a varias personas dentro del ala médica, enfermeras se abrieron paso dentro de la habitación para calmar al aludido, a la par que revisaban sus signos vitales y demás cosas en el proceso. Les costó unos cinco minutos calmarlo y conseguir que entendiera que estaba en la Tormenta y a salvo, Saotome miró en todas direcciones para cerciorarse de lo que le decían y finalmente se recostó, permitiendo que las personas a su alrededor se movieran con más calma y sin la misma urgencia que antes.

Hamasaki-kun, ¿cómo te encuentras? ─ Una kunoichi, aquella junto con la cual hubo encontrado los escritos en la pared de la base enemiga, estaba de pie en la puerta de su habitación. El menor parpadeó un par de veces.
Terushima-san, ¿qué te pasó? ─ La chica tenía un parche sobre uno de sus ojos, además de todo el brazo izquierdo vendado.
Solo tú haces ese tipo de preguntas cuando acabas de despertar en un hospital ─ le sonrió ─, me alegra saber que estás bien. ¿Recuerdas algo de lo que sucedió antes de desmayarte?
Yo… ─ Se llevó una mano a la cabeza, sentía un dolor horrible mientras trataba de recordar, pero finalmente lo logró. ─ Un hombre, con una marca extraña en su cuello, el color de su piel también era raro… Se llevó a la mujer que habíamos atrapado.
¿Mujer?
Sí, una rubia… Alguien más le ayudó, a pesar de que no pude ver a la otra persona, sé que era del clan Uchiha… Usó el Amaterasu para evitar que nos lleváramos a la rubia… Y luego…
Los sumió en un genjutsu muy poderoso. ─ Complementó ella, él asintió con la cabeza. ─ Alguien de un clan tan reconocido participando de parte de la organización… Y un desconocido que en ningún momento vimos. ─ Se llevó la mano sana a la nuca. ─ Si recuerdas algo más dímelo, ¿Vale? Iré a informar al respecto.
¿Todos los demás están bien? ─ Se apresuró a preguntar, la chica se detuvo cuando estaba por irse y volvió a mirarlo a los ojos.
Perdimos a varios… Parece que ese par que llegó de pronto nos dio unos buenos golpes. Todo indica que no nos enfrentamos a los más fuertes de la Organización. ─ Volvió a girarse y ahora sí se fue del lugar, dejando a Saotome con un gesto lleno de desconcierto y tristeza.

[Sala del Consejo de Arashigakure no Sato | 1:15 p.m.]

¿Cuál es el punto de todo esto? ¿Descubrieron los motivos detrás del ataque? ─ Uno de los miembros del consejo miró a ambos líderes de aldea, tanto Shiba como Pawa negaron.
No exactamente. Aparentemente quieren destruir el sistema actual del mundo ninja, ¿por qué? No tengo idea. Pero está claro que se quieren poner a sí mismos en la cima de la cadena alimenticia. ─ Rinha se cruzó de brazos, su mirada serena y un silente peliverde a su lado.
¿Descubrieron hasta dónde llegan los túneles?
Son enormes. Por aquí no daban hacia muchos lugares, pasaban por el centro del país y luego se desviaban hacia una salida cerca del mar, nos hubieran atacado por sorpresa desde el agua o eso supongo. Llegan hasta Kaze no Kuni, aún no terminan de explorar por allá debido a la longitud y todo el terreno que cubren; había unos que incluso entraban a terreno de Tsuchi no Kuni, esos no los hemos explorado aún. Hasta donde sabemos, pueden ir mucho más allá de lo que quisiéramos imaginar. ─ Shiba se masajeó la nuca luego de decir aquello, él mismo se había preguntado cómo habían logrado entrar al país sin pasar por Kizashi. Ahí estaba su respuesta. Pero aún quedaba la interrogante de cómo o por qué no los habían detectado los sensores hasta el último momento y aquel que lo hubo hecho, delatando la ubicación de sus enemigos, fue asesinado por avisar al resto de lo que sucedía.
¿Cómo es que nadie se dio cuenta de esto? Ninguno de nosotros, no solo los que entran y salen de la aldea constantemente para misiones. ─ Una mujer mayor habló, su gesto apacible, a pesar de que hacía una pregunta bastante pesada para todos. Taiga no era el único que se sentía preocupado por ese detalle.

¿Qué haremos con los niños? Hasta donde sabemos, había una solicitud de parte de Kaze no Sato para que volvieran al País del Viento. ─ El padre de Amaya fue esta vez quien tomó la palabra, Rinha no parecía tener intenciones de dejarlos salir de los calabozos pronto, por su parte, Taiga pensaba en otras cosas.
Creo que es peligroso dejar que vuelvan por los momentos. No me gusta negarles el regreso, pero estos niños no son quienes sus padres recuerdan, mientras descubrimos qué es exactamente lo que el suero afecta y cómo podemos revertirlo, dejar a esos niños volver solo será equivalente a que nos arriesguemos a otro ataque. Eventualmente podrían volver con la organización o representar un peligro para sus familias y no solo para nosotros. En esta ocasión, esa petición personal va a ser denegada, es cuestión de seguridad de la nación, se infiltraron en el país, atacaron a nuestros ninjas e incluso ocasionaron destrozos en una aldea de Ame no Kuni. Se quedarán aquí. ─ El peliverde arrugó el entrecejo luego de decir todo aquello, esperaba que estuvieran de acuerdo con sus palabras, Pawa no mostró estar en contra. Ella tampoco quería peligros innecesarios sueltos si ya los tenían bajo estricta vigilancia en los calabozos de la aldea.

Podemos arreglar visitas de los familiares en algún momento si vemos un progreso, quizá incluso ayuda a que vuelvan a la normalidad. ─ Sugirió otra persona, el de orbes rojizos se llevó la mano a la barbilla.
No es mala idea, pero creo que eso debemos acordarlo más adelante, no podemos decidirlo aún, algunos padres estaban a favor de Pan. Nos arriesgamos más de lo que los ayudamos a ellos.

Todos los miembros del consejo accedieron ante lo dicho por el jounin y acto seguido pasaron a otro tema, luego otro, en medio de la reunión se apareció la ANBU de apellido Terushima. La joven hizo una reverencia desde la puerta y esperó a que fuera su turno de hablar, el tema que se estaba tratando en esos momentos era importante.

¿Qué es eso tan importante? ─ Grimmjow alzó la voz cuando por fin pactaron el tema que hablaban en esos momentos, la ANBU volvió a hacer una reverencia.
Hamasaki-kun despertó, recuerda haber visto a los dos que llegaron tarde. Menciona que salvaron a una rubia y que, aparentemente, uno de los dos involucrados era del clan Uchiha. ─ Los comentarios se esparcieron por el lugar al instante, ¿clan Uchiha? ¿Por qué alguien de tal renombre en el mundo ninja trataría de destruirlo? Yin y Yang entrecerraron los ojos. ¿Podría ser que los niños fueran solo la base de todos los experimentos para luego llevarlos a algo mucho más grande? Volver a un ninja, alguien con habilidades sanguíneas y conocido en su villa, un lienzo en blanco. Si eso era posible, serían destruidos desde el interior sin siquiera esperarlo.

[Alguna parte de Nami no Kuni | Día siguiente]

Hmm… Mudo, ¿sólo pudiste recuperar a estos? Ah, el idiota de Wang-Ho no está aquí. ¿Lo mataste?
Lo capturaron, junto a muchos de los niños y a Se. ─ La de cabellos negros fue quien respondió, el del sello maldito no pensaba hacerlo de todos modos.
Tch, ¿no pueden hacer nada bien? Tenían que haberlo matado.
No te alteres tanto. Dudo que les diga cómo logró la droga, lo que menos querrá es que puedan imitarla o anularla. ─ Ichie entró a la habitación mientras decía aquello, con su mano tomó parte del cabello de Bo y lo acarició; luego bajó su brazo hasta tomar a la taijutsuka de la cintura, ésta ni se inmutó ante el contacto.
Hay algo importante ─ dijo de pronto la de los ojos malditos, el varón que lideraba ese grupo la volteó a ver ─, Arashigakure tiene en su posesión a una bestia con colas. Taiga Shiba es un jinchuuriki.
¿Hmm? Eso es interesante, ¿cómo no lo sabíamos? ¿Alguien más lo sabe?
Sus ninjas no parecían muy sorprendidos al respecto, de hecho, lo estaban controlando cuando llegué. Pero no creo que fuera de nosotros alguien esté enterado. Nos habríamos enterado en algún momento.

Tienes razón, en el bajo mundo no se sabe de esto… ─ Jingong sonrió ampliamente, repentinamente estaba mucho más interesado en toda la situación. ─ ¿Ves? Te dije que esto podría servirnos de algo. ─ Sus ojos fijos en Paez, la chica parecía igualmente intrigada, esa información era algo que no habrían querido descubrir por sus propias cuentas, ahora podían prepararse de antemano.
¿Puedo tomar el control de los experimentos ahora? ─ Ichie estaba de pie a un lado de su pareja, detrás de ella estaba quien se encargaba de conseguirles todo lo necesario. Yogsim ardía de rabia, queriendo recuperar el poder perdido e incluso multiplicarlo, solo niños no serían suficientes ahora, quería más. La próximas vez pisotearían a todas las aldeas ninjas.
¿Qué? Ah, sí, claro. Haz lo que quieras, necesitaremos más gente de todos modos, ve observando de dónde pretendes sacar a tus próximos sujetos. Mientras más tengamos y mejor moldeados estén, mejor para nosotros.

[Torre Administrativa de Arashigakure no Sato | Día siguiente | 8:37 p.m.]

Aun no terminan de explorar los túneles… ─ El peliverde se llevó una mano a la frente, luego miró de reojo a Kizashi, el de cabellos grises se veía igual de ocupado. ─ ¿Qué haremos con la organización? Tenemos a dos y uno está muerto, pero por lo menos podemos contar con que son cuatro más. La chica que escapó, la rubia que se llevaron y los dos que Saotome mencionó. Si la droga hace lo que el científico loco dice que hace, no dudes en que la próxima vez tendrán más niños de su lado, o peor, ninjas. ─ Se masajeó la sien, el ANBU asintió.
Tendremos que encontrarlos y desmantelar a Pan, no hay otra opción.
Lo sé. Hay que estar atentos a desapariciones, empezando por nuestra aldea. No quiero que en un año alguien regrese, ni recuerde que nació aquí y nos ataque de pronto. ─ El taijutsuka siguió acordando detalles respecto a ese tema con el varón, al día siguiente tendrían otra reunión con el consejo y Rinha estaría allí, tenían mucho trabajo que hacer si querían evitar que esa droga siguiera multiplicándose y volviéndose más poderosa, por ahora sabían que necesitaba tiempo para actuar de tal modo que la persona afectada terminara entregándose al cien por ciento en las creencias de la Organización; sin embargo, no podían contar con que eso se mantuviera así. Si la hacían más fuerte, más efectiva, más agresiva, cualquier combinación podría hacer que su “tiempo” se redujera considerablemente para cuando Pan volviera a aparecer con un ejército más grande y preparado que el anterior.

¿Cómo podrían dar con ellos para detenerlos?


Have fun, Yii (?
 

All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
Moderador
Hola :D Aquí la evaluación (por fin). Confieso que no tuve mucho que escribir porque es de estos casos en los que realmente no hay mucho que destacar y que te sirva a modo de crítica constructiva. Has hecho una buena misión y te felicito por eso.

Interpretación: lo más destacable acá es que te esforzaste notoriamente por manejar un montón de personajes y darles a cada uno un toque de personalidad a modo de lograr una distinción en ellos. Aplaudo el detalle pero me temo que se torna bastante confuso cuando se introducen estos personajes desconocidos muy repentinamente. Por ejemplo, cuando haces un primer uso directo de miembros de la organización, empiezas con diálogos y los muestras como si fuesen conocidos para el lector. Al ser varios, no es tan sencillo hacer clic con ellos y adaptarse a ellos; yo sé que creaste una ficha de organización (otra cosa que se agradece bastante) pero la ficha en estos casos no alcanza y lo mejor es irles describiendo y no precisamente a través de diálogos; dígase: hacer introducciones descriptivas que expliquen quién es quién y cuál es su importancia en la trama (así la vayas demostrando poco a poco). Sin embargo, reconozco que en el sentido de dar uso a varios personajes no te quedaste para nada corto, tampoco al usarles en escenas de peleas. Supiste desarrollar estos escenarios en párrafos compactos sin que pareciera poco ni muy abrumador.

La descripción del campo fue aceptable; no fue demasiada pero tampoco el lienzo se mantuvo en blanco. Aunque utilizaras zonas conocidas y que perfectamente uno pudiera ubicar en el tema de ambientación del rol, siempre es bueno ahondar en el espacio porque de esta forma el lector tendrá en mente dónde se desarrollan las escenas propuestas en cada post.

Sobre tu personaje, está de más decirlo pero es evidente que entre la gente de su aldea es un líder y lo respetan; era de esperarse que lo mantuvieras fiel a como es y que respetaras lo que sucede cuando el bijuu toma papel.

Puntos: 9/10.

Verosimilitud: te confieso que no encontré errores mayores relacionados a este apartado; te felicito por eso porque para una misión tan complicada fuiste cuidadoso con la gran mayoría de detalles que pudieron jugarte en contra de no haberse propuesto de la mejor forma (la más lógica o coherente). Sí tengo algunos consejos que puedo mencionar aquí, como son: cuando Saotome usa la técnica para transportar a todos, pones que salen de un kunai espacio tiempo. Generalmente el Hiraishin y derivados tiene un límite para transportar personas con el uso de un solo kunai pero, hay jutsus que explican que de aplicarse más chakra puede ser posible transportar a más personas; el detalle es mínimo pero no lo describes y lo más recomendable es que esos detalles técnicos sean expuestos en los post.

Me pareció un poco extraño que si la organización sabía que gente de Ame estaba buscándolos, por qué se confiaron al darles por muertos. Sé que es una posibilidad el que subestimaran a los de Ame, es solo que parecían muy precavidos en sus acciones como para confiarse demasiado. Lo mismo sucede cuando Taiga y su equipo optan por volar de Kaze a Ame sin importarles ser vistos bajo la premisa de “ellos ya saben de nosotros”. Al contrario, lo ideal hubiera sido pensar que era más provechoso hacerles creer que su plan había funcionado para que las cosas se dieran de mejor forma para los de Arashi.

Siempre que manejaste los tiempos entre Kaze y Nami fue relativamente corto, cuando Nami no queda muy cerca de Kaze. Me atrevería a decir que para llegar de un lugar a otro debemos hablar de días (al menos dos si acaso) y esto implica la comunicación.

Por último, no queda explicado cómo es que la organización pudo recrear una imitación del sello maldito. No sé si es pura referencia o si realmente fue un intento de recrear el sello pero recordemos que el mismo es un experimento secreto de Otogakure y que muy poca gente sabe que existe o cómo va. Incluso las aldeas donde viven personas con el mismo, se abstienen de hablar de eso para evitar riesgos. Bien puedes modificar ese detalle en la ficha de la persona que posee la habilidad o decir que pertenece al clan Gyuugo.

Puntos: 8/10.

Trama: es una buena propuesta para darle continuidad a futuro. Esto quiere decir que le otorgo a la misión la etiqueta trama porque nos puede servir para eventos próximos a nivel general, pues tú mismo lo propusiste: la organización está interesada en atacar a todas las villas de Modan.

Recurriste mucho a cortar ciertas escenas porque te centraste bastante en describir lo que sucediera en distintos escenarios. A veces no es lo más certero hacer eso porque podrías dejar algo sin explicar y sucede que cuando vuelves a retomarlo resulta que lo que dejaste a medias antes, aparece como resuelto; por ejemplo: cuando el ANBU y Saotome se detienen de repente por petición del primero (en Kaze), más adelante se sabe por qué sucedió pero nunca explicas cómo pudieron evadir a los niños que estaban por ahí, pues como lo presentaste pareciera que no estuvieran haciendo guardia a la clara.

Evidentemente hubo objetivos no resueltos (que no es lo mismo que olvidados) por lo que no está mal que esto sucediera. Fue un buen detalle el hacer que el edificio abandonado explotara y que la pérdida de la kunoichi se viera palpada en el escrito y en las emociones de algunos de sus compañeros.

En sí la misión no tiene mucho fondo porque la trabajaste como si fuese una total introducción para con la Organización, pese a que el enunciado diera a entender que la misma ya venía funcionando desde hacía rato (claro, debías crearla, explicarla, etc. Para un mejor desarrollo de trama); aun así, como he dicho, haberla realizado de esa forma permite que se aprovechen sus elementos por un rato más.

Confieso que me sorprendió que los de Ame pudieran comunicarse por radio durante mucho tiempo pero cuando Uchiha los afectó le añadió ese toque de dificultad que hacía falta a ese nivel, pues gracias a eso todo se complicó y murió mucha más gente.

Puntos: 8.5/10.

Veredicto sobre el ascenso:
Definitivamente fuiste más detallista en esta ocasión, cuidaste cada descripción de batalla y no solo por parte de Taiga; diste vida a un gran número de personajes (aunque fuese un poco confuso respecto a los de la organización) y desarrollaste una trama bastante jugosa e interesante porque, repitiéndome, trataste la misión como si fuese una introducción, un escenario de prueba para algo que a futuro puede ser más grande. Claro, el que hayas logrado convertirla en trama no fue lo que concluyera con mi decisión, si no el desempeño total en el encargo: el que no solamente te centraras en los detalles ligados a la peligrosidad y que respetaras la dificultad de tus enemigos, sino que trabajaste el lado emocional de las personas. Felicidades, asciendes a ANBU.

Veredicto sobre ser Kage:
Queda muy evidente que Taiga es un líder para su gente, aunque tenga el bijuu consigo y muchos le teman todavía, pero a lo largo de la misión te quedaste solo en ese papel que por obvias razones ya poseía (por ser colíder de la Tormenta). Lo que quiero decir es que no hubo una demostración extraordinaria que le llevara a destacar por encima de lo que ya se esperaría de él por ser quien es. Además, todavía no demuestra la madurez emocional necesaria para un cargo de ese calibre, pues si bien ser jinchuuriki no le condiciona a no ser kage, todavía es vulnerable a ser dominado por la bestia si se dejara llevar por las emociones (fíjate que fue bastante realista cuando Taiga sucumbió al poder del bijuu pero a la vez demuestra que todavía le falta trabajar más para que la bestia no le gane en dichas circunstancias; si hubiese sucedido por agotamiento/falta de chakra, hubiese sido inevitable la transformación y sería distinto). Aparte, por como fue hecha la misión, en sí no pone a prueba las aptitudes de Taiga para ser Kage; considero que en otro tipo de encomienda, más orientada al título, podría ponérsele más aprueba para ello esperando también que Taiga haya crecido respecto a sí mismo.

Paga: 600 Ryo’s. + 6 PR’s.
Para Arashi: 350 Ryo’s + 1.5 PPs

.Wolfe asigna por favor.
 
Estado
Cerrado para nuevas respuestas
Arriba Pie