Original Fic [OCFF] Yo Deseo...

alexandermon

Templario escritor, con poco temple para escribir.
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Primero que nada te digo que me encantó este nuevo capitulo y que ya te comprendo. Recién ayer empecé la universidad. Con respecto a tus preguntas:
- ¿Que les pareció el especial?
- ¿Que les pareció el especial?
- ¿Que opinan de la historia de Shenglongmon?
- ¿Que opinan de los deseos que pidieron los personajes?
- Entre los tamers y los digimon, ¿Quienes les cayeron mejor y peor?
- ¿Creen que Shenglongmon trató bien o mal a los tamers? ¿Debió cambiar el Digimundo?
- ¿Podrán los tamers luchar contra las nuevas amenazas? Ojo; no digo que ahora se desarrolle aqui la cosa.
- ¿Que creen que trame Shenglongmon entre manos?

1) ¿Y esto lo hiciste solo cuando te queda poco tiempo libre? Otra vez repito que te deberias dedicar a la escritura.

2) Muy buena, hiciste un recorrido lógico por los diferentes mundos para hacer que Shenglongmon tuviera todos sus poderes.

3) Fue bastante gracioso. Sobre todo con eso de la Digifilia y el cago de risa que fue el deseo de Kenta y Ryo

4) Todos me cayeron igual. Casi todo acorde a la personalidad de cada uno.

5) Me sorprendió lo educado que puede ser Shenglongmon cuando se dirige a una piba (Hablando de Sussi) Hasta cierto punto. Refiriéndose a los otros los trató con su manera de ser, muy graciosa por cierto.

6) Ese tema da para otro Fic aparte como los de Sillent Hill

7) Nada bueno, sin duda. Voy a esperar a ver con que nos sorprendés.
 
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mmmm me da tanta paja responder preguntas una por una, prefiero dejar todas las respuestas en una sola xDD, en primer lugar te agradezco q me mencionaras nuevamente, me estaba aburriendo con lo de q no actualizaran, en general buen trabajo xDD me encanto, todo muy bien relatado, y lo que mas me mato de la risa fue cerca del final donde susy pregunta x los garabatos de shenlongmon xDDD inocencia al extremoooo¡¡¡¡¡¡¡ xDD aqui la realidad y la coherencia se fue a la mierda xDD me rei muxo XDD, me gusto eso de que cambiaras este digimundo xq el de la serie vale mera mierda, muy bienn, nuevamente gracias esperare con ansias la conti =P
 

Ildri

( ͡° ͜ʖ ͡°)
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- ¿Que les pareció el especial?

La caga' divertia'!!! xDDDDDD me mate de risa cuando lo lei xDDDD

- ¿Que opinan de la historia de Shenglongmon?

interesante....le faltaron aliens al inicio pero interesante xDD

- ¿Que opinan de los deseos que pidieron los personajes?

Me gusto el deseo de Rika por lo sadico y util de su deseo....yo igual hubiese pedido el deseo de Takato, yo igual hubiese querido un set de utiles faber castel alemanes *3*

- Entre loo tamers y los digimon, ¿Quienes les cayeron mejor y peor?

Me cayeron bien Rika, Renamon con su altruismo y Kenta por pedir un buen deseo como un cyberdramon xDD

- ¿Creen que Shenglongmon trató bien o mal a los tamers? ¿Debió cambiar el Digimundo?

Los trato esplendidamente xDDD Y si debio cambiar el digimundo, en serio que lo necesitaban alla.

- ¿Podrán los tamers luchar contra las nuevas amenazas? Ojo; no digo que ahora se desarrolle aqui la cosa.

Podrán, creo en ellos o3o

- ¿Que creen que trame Shenglongmon entre manos?

Ademas de joder un rato a todo ser viviente en el multiverso.......pos no se me ocurre nada.
 

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Se echaba en falta al dragón esmeralda. De nuevo, me ha encantado el capítulo relacionado con este dragón grosero, maleducado, bromista, gracioso y cierta malaleche. Y eso de que pueda viajar por distintos mundos paralelos ha sido una buena idea, y seguramente lo utilizarás a menudo. Lo que me hace pensar que veremos al dragón esmeralda concederá deseos a los Frontier y tal vez, Marcus y el resto.

Las partes que más me gustaron fue cuando el dragón se presentó. Me mató de risa como se burló de todos, como los llamaba y la tonta de Juri repitiendo la misma frase cada dos por tres; y por supuesto, y es una de las partes que recordaré siempre, como el dragón esmeralda trata de matar a Ryo porque pensaba que era Justin Bieber. Jo… Si viniera a la Tierra y terminara con ese pésimo cantante, sería el deseo que yo pediría XD

En fin. No diré nada porque el resto son las preguntas, por lo que…

- ¿Que les pareció el especial?

Muy gracioso. Yo Deseo… comenzó con la aparición del dragón esmeralda, así que debía salir de nuevo. Este especial ha sido una gran idea, ya que hemos vuelto como al principio, a las risas, a los deseos y a ver unos elegidos – Tamers-, haciendo pública su idiotez.

- ¿Que opinan de la historia de Shenglongmon?

Podrías haberla narrado un poco más. La resumiste, y eso está bien teniendo en cuenta tus capítulos largos, pero podrías haber puesto algún SPOILER como que el dragón recordaba tiempos pasados.

- ¿Que opinan de los deseos que pidieron los personajes?

Muchos de los deseos fueron estúpidos. Por lo que sólo diré los que me parecieron más normales. Como el de Kenta, que no me lo hubiera esperado para nada, pero que fastidió notablemente a Ryo y por eso me gusta. El de Rika también fue bueno, aunque conociéndola, el mando debería haber tenido más botones, para hacer daño a todos sus compañeros. Y eso de que Juri pidiera que Impmon regresara encerrado no es muy corriente en ella, que le pidió a Gallantmon que le dejara.

- Entre loo tamers y los digimon, ¿Quienes les cayeron mejor y peor?

De Tamers me cayeron mal Ryo y Henry. Aunque parezca extraño, este segundo, en este fic, me pareció algo idiota. El primero no lo trago y su comportamiento aquí es de pedante total. De digimon… Cyberdramon me cayó bien, y eso que apenas habló, pero su personalidad me agrada.

- ¿Creen que Shenglongmon trató bien o mal a los tamers? ¿Debió cambiar el Digimundo?

Él no trata bien a nadie, es como es, y si ellos lo aceptan, entonces será mejor. Pero intenta tener un poco de tacto con algunos – en el caso de Juri -, y pareció cogerle cariño a la hermana de Henry. Hizo lo que creyó apropiado, y ya que había terminado con la amenaza del enemigo, estuvo bien que diera una vida mejor.

- ¿Podrán los tamers luchar contra las nuevas amenazas? Ojo; no digo que ahora se desarrolle aqui la cosa.

Cambiamos a D-Reaper por unos alienígenas XD. No tengo ni idea de que sucederá. Ahora tienes dos historias paralelas en el mismo fic. En serio, te recomiendo que no pongas otro fic.

- ¿Que creen que trame Shenglongmon entre manos?

Cualquier cosa para tener diversión de nuevo.

Bueno, esperaré al próximo capítulo.
 
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Sinceramente te aclaro que no tenía ni idea que habías actualizado este fic, si me lo dijiste pues no lo recuerdo, recién me di cuenta cuando me lo comentaste en tu último mensaje de visita.
Por lo que vi se nota que al que de verdad querías torturar es a Ryo.XD Y también pude comprobar que de verdad odias a Justin Bieber, aunque no eres el único, después de todo es uno de los blancos favoritos de MAD.XD

- ¿Que les pareció el especial?

Pues muy bueno, ya que el protagonista es Shenglongmon, pues dudo que en el curso natural del fic este vuelva a aparecer tan seguido. Además fue graciosa su presentación.

- ¿Que opinan de la historia de Shenglongmon?

Ya me imaginaba algo así, después de todo considerando todos tus fics se nota un patrón de todas las series y juegos que te gusta incluir en estas historias.

- ¿Que opinan de los deseos que pidieron los personajes?

Pues increíblemente fueron más estúpidas que los de Adventure. El único que tuvo algo de cerebro fue Kenta, y Juri pues su primer deseo ya era muy obvio de entrada, pero no le vi mucho sentido el hecho de querer vengarse de Impmon ya que ella es la razón por la que Beelzemon se salvó de la pelea.
Que Guardramon deseara volver a su etapa ultra fue buena idea pero creo que debió pedir directamente su nivel mega.


- Entre los tamers y los digimon, ¿Quienes les cayeron mejor y peor?

Creo que en este fic fue Kenta pues dejó al tamer legendario sin nada en cuestión de segundos.

- ¿Creen que Shenglongmon trató bien o mal a los tamers? ¿Debió cambiar el Digimundo?

Trató a los tamers como trata a todos los que conoce normalmente, su única excepción fue BlackWargreymon y quizá la hermanita de Henry

- ¿Podrán los tamers luchar contra las nuevas amenazas? Ojo; no digo que ahora se desarrolle aqui la cosa.

Pues sinceramente no le encontré mucho sentido a que incluyeras de repente a esos aliens Silente, cuando pusiste esa parte no entendí porque hiciste eso, pero bueno... supongo que quieres darle algo de conexión a todos tus fics.

- ¿Que creen que trame Shenglongmon entre manos?

No tengo idea, y dudo que lo averiguemos pronto ya que dudo que exista otro especial de este digimon hasta varios capítulos después.
 

ArisuDokuro

In the forces of stupidity
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- ¿Que les pareció el especial?

¡FUE LA ONDA CARAJO! xDDD Ese Shenlongmon... Estaba esperando que hicieras algo asi, y la verdad no me decepcionaste. Los troles a Ryo (Justin Gayber MORI CON ESO), el caracter culto de Cyberdramon (¡Al fin! xD yo siempre senti pena por el, aparte que le toco un tamer tan.... irrelevante... se tenia que aguantar que todos lo trataran de bestia) En fin, no me explayare de masiado ya que en si me gusto TODO EL ESPECIAL.

- ¿Que opinan de la historia de Shenglongmon?

Muy de Shenlongmon, como anillo al dedo. xD

- ¿Que opinan de los deseos que pidieron los personajes?

Babosos en su mayoria. Pero los de Rika, Juri, Lompmon, Leomon y Kenta fueron epicos. Rika uso su deseo para un bien mayor (xD sospecho que Cyberdramon le pedira mucho el control -capaz se vuelvan compadres del club "Yo odio a Ryo"(?)- ) Juri hiso algo mas que llorar como magdalena y ponerse emo (ademas que lo de escarmentar a Impon era justo), Leomon se harto de ser krillin, y Kenta cambio a su hadita gay por un dragon hecho y derecho. Y Lompmon en vez de llorar solo pidio que lo devolvieran a deva FRENTE A LAS BESTIAS SAGRADAS XDD Es como decir frente a tu jefe "Dame un puto ascenso mira que me lo meresco, motherfucka!"

- Entre los tamers y los digimon, ¿Quienes les cayeron mejor y peor?

Kenta me cayo re bien en este fic. Rika siempre me ha caido bien, pero con lo del control me cayo de lujo. Y bueno... para mi, los mas pendejos y peores fueron el niño amarillo y el ex-tamer legendario xD

- ¿Creen que Shenglongmon trató bien o mal a los tamers? ¿Debió cambiar el Digimundo?

Para mi que los trato bien... o por lo menos fue mas condesendiente que con los de Adventure, con juri, suzie y hirokazu por lo menos.

¡Y SI, DEBIO CAMBIARLO! ESE DIGIMUNDO ERA UNA MIERDA XDD lo unico cool que tenia era el mundo real flotando en el cielo.

- ¿Podrán los tamers luchar contra las nuevas amenazas? Ojo; no digo que ahora se desarrolle aqui la cosa.

XD quien sabe. Me gusto eso de que pasaron de Tamers a Alien Hunters. -Se imagina a los digimon y a los tamers vestidos al estilo de los hombres de negro(?)-

- ¿Que creen que trame Shenglongmon entre manos?

¡QUIEN SABE, ESE TIO ESTA FUMADO... Y POR ESO LO ADORO!

XD sigue asi~
 
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ElohimEditor

"The Heir of Chaos"
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Lo prometido es deuda: en un intermedio entre mis exámenes parciales y mis finales de semestre, me dio algo de tiempo para actualizar este fic. y si me da algo de tiempo, los otros 2 principales. Retomamos con los de Adventure y en la época Navideña; espero que les agrade.. Y habrá invitados especiales.

Invoco a: [MENTION=497372]Acero_la12[/MENTION], [MENTION=464316]J.M.[/MENTION], [MENTION=453038]Julchen[/MENTION], [MENTION=517717]Soncarmela[/MENTION], [MENTION=96869]Lord Patamon[/MENTION], [MENTION=1021791]Hikari Motomiya[/MENTION], [MENTION=1027752]greatdragon[/MENTION], [MENTION=1025012]alexandermon[/MENTION], [MENTION=331821]Ancient Wolf[/MENTION], [MENTION=1022106]Miraclegaomon[/MENTION], [MENTION=1000292]Albafica[/MENTION], [MENTION=400169]Gabriel_TheWolfKing[/MENTION] y a [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION].


Espero les agrade el cap.; que será la primera parte de un especial navideño fuera de temporada:




Capítulo 8.1: Una Inusual Nochebuena



Habían pasado varios meses desde la primera aparición de Shenglongmon, y los Niños Elegidos no lo habían vuelto a ver, ni a Blackwargreymon, Arukenimon y Mummymon, por lo que las cosas en el Digimundo se encontraban sumamente tranquilas, tiempo que aprovecharon, además de acabar sus clases, para deshacerse de las agujas de control restantes y buscar las Piedras Selladoras, de las que ya habían hallado tres en total.

A un par de días de Nochebuena, los niños supervisaban el trabajo de sus digimon destruyendo las últimas agujas de control que quedaban en el Digimundo, no sin cierto espíritu festivo.

- Es día de estar contentos… Laralarala… lalalala… oh, Hanukah, Oh, Hanu…
- ¡DAVIS! ¿Desde cuando eres judío?
- ¿Qué? Sólo cantaba algo que se me ocurrió, TK; no es para que te pongas antisemita por mi felicidad.
- No soy antisemita: sólo se me hace extraño que cantes una canción de Hanukah si eso no se celebra en Japón… y casi no hay judíos allí.
- Tampoco hay muchos cristianos que digamos, y celebramos la Navidad.
- Yo soy católico, Davis… Mi mamá es francesa, ¿Recuerdas?
- TK…
- ¿Si, Patamon?
- ¿Cómo celebran la Navidad?
- Patamon, ¿Qué es Navidad? –preguntaron V-mon, Hawkmon y Armadillomon-
- Ah, es verdad: ustedes no conocen la Navidad, ¿Cierto? –asintió Patamon- Pues…
- ¡YO SE LOS DIGO!interrumpió Davis- La Navidad es la fiesta en la que se celebra la visita de Santa Claus, un viejo gordo con traje rojo y blanco, y gran barba que tiene poderes mágicos, un trineo volador guiado por renos y que reparte juguetes hechos por los duendes de su taller a los niños buenos de todo el mundo… y a los malos les deja un trozo de carbón.
- …
- En serio, Davis… -insinuó incrédulo el dragonzuelo- ¿Qué es la Navidad? Eso suena a cuento de hadas de bajo presupuesto.
- ¡PERO SI DE ESO SE TRATA, V-MON!
- Ay, Davis: sí que estás equivocado. –contestó Kari- La Navidad es una época del año donde la pasas con tu familia y amigos, acogidos en un deseo universal de amor y paz.
- Eso suena muy comercial de los ’50. –espetó Yolei- La Navidad es...
- Vengan y les digo, amigos...

Mientras Yolei y los demás niños discutían sobre el verdadero significado de la Navidad, Patamon se llevó a sus amigos donde les relató los orígenes de dicha fiesta, dejando asombrados a los demás digimon: el pequeño volador sabía muchas cosas.

- ¿Así que en Navidad se celebra el nacimiento de Jesucristo, que según los cristianos, es el Hijo de Dios que vino a redimir los pecados de toda la humanidad?
- Exactamente, V-mon.
- Pues tiene más sentido el nombre de “Navidad” en ese contexto.
- ¿Y qué hay de nosotros? –preguntó Hawkmon- ¿Nadie se preocupa por nuestras almas?
- Eso ya veremos en algún Concilio futuro; no te preocupes. ¿Aunque saben una cosa? Jesús no nació en estas fechas, sino en abril.
- ¿Y por qué lo celebran en diciembre?
- Por olvidadizos, y porque basaron las festividades actuales en ritos paganos que reverenciaban al dios Sol Invictus de la Antigua Roma.
- ¿Cómo sabes tanto, Patamon?
- Mis estudios en Teología valieron el sacrificio, ¿Verdad, Gatomon?
- Si, puede ser… -desvió la mirada- Esta será mi Primera Navidad también; espero que sea buena.

Cuando la discusión bizantina de los Elegidos acababa…

- ¡LA MAMÁ DE KEN LOS INVITA A UNA FIESTA DE NAVIDAD!
- ¿EN SERIO?
- ¡WORMMON! ¡Se supone que debía decírselos yo!
- Te tardabas demasiado jugando con las invitaciones y empapándolas de sudor, Ken; así que decidí tomar la iniciativa por ti.
- Bu… bue… bueno: ¿Quieren ir?
- ¡Por supuesto! –exclamaron los niños- ¡Muchas gracias!



______________________________​



Al mismo tiempo, en la ciudad de Nueva York, Mimi se apresuraba a realizar las últimas compras navideñas que tenía previsto: regalos para sus amigas, sus padres y para Michael. Lo hubiera hecho antes, pero los deberes escolares y un repentino resfriado se lo impidieron. Debido a la cercana fecha, los compradores se volvían auténticas bestias salvajes a la hora de comprar regalos o una simple botella de sidra o ponche de huevo. La Ley de la Selva, aplicada al Centro Comercial.


Del otro lado de la tienda, dos personajes muy peculiares cargaban con decenas de bolsas y paquetes llenos de obsequios, decoraciones y algunos víveres para el banquete que se avecinaba. Uno de ellos, no paraba de quejarse mientras caminaba con su compañero entre la multitud.

- Me lleva Daemon: ¿Por qué mierda Lordknightmon nos manda a la Nueva York de la Tierra a buscar sus encomiendas navideñas? ¡Para eso está Liberty City!
- Sabes lo exigente que es cuando se trata de organizar las fiestas; es su cargo más importante en el Castillo Kernel. Además, siempre dice: “¡Estoy harto de las baratijas del Digimundo! ¡Quiero algo auténtico y de buen gusto! ¡Vayan a la Quinta Avenida y compren todo lo de la lista, corazones!” Meh… marica de mierda tenía que ser.
- Al menos los humanos no se ponen a gritar con solo vernos, Ulforce; es una ventaja de venir aquí en época festiva.
- Y los neoyorquinos son tan poco impresionables como los californianos. –Ulforce trata de evitar que una caja se caiga de las manos- Carajo: ese rosita se pasa con sus compras; terminaré perdiendo el equilibrio. Magnamon, ¿Qué mas falta de la lista?
- Pues falta el regalo para Lordknightmon, pero como no veo desperdicios tóxicos en esta tienda, comprémosle lo mismo que le hemos regalado en los últimos 1.500 años.
- Una estúpida mascada de seda. –asintieron aburridos- Ni modo.

Habían llegado al departamento de ropa femenina del centro comercial, y revisaban piezas de ropa fina para regalársela al Caballero Indiferente; no hallaban nada que pudiera serle de agrado, hasta que encontraron una mascada color rosa y con encajes dorados. Cuando Magnamon la tomó, descubrió que no era el único.

- Eh, disculpe: yo…
- Es mía, jovencito; Suéltalo.
- Señora, perdónenos, pero mi primo Magnamon lo tomó primero y…
- ¡QUE LO SUELTES, LAGARTIJA SUPERDESARROLLADA!

La mujer del abrigo comenzó a golpear a Magnamon con su bastón de madera con punta de hierro junto en la cabeza; incapaz de hacerle daño alguno, Magnamon se limitó a dejar que lo lastimara, pero debía admitir que la anciana tenía fuerza y era muy insistente. Aun así, no soltaría las mascada para Lordknightmon, un digimon imposible de complacer con los regalos.

- ¡¡Agh!! ¡Señora, por favor! ¡Deje de golpearme! ¡Soy un…! ¡Agh! ¡Un Caballero Real! ¡¡Agh…mi ojo!!
- ¡Caballero mis babuchas! –gritó la anciana- ¡¡En mis tiempos, un caballero de verdad no le negaba nada a una pobre anciana como yo!!
- Ay si… Usted es tan indefen… ¡¡ARGH… MI RODILLA!!
- ¡Primo Magna! ¡Suelta esa cosa, antes que te mate la señora!
- ¡JAMÁS! ¡Sabes lo exigente que es Lordknightmon con estas porquerías! ¡No soltaré esta mascada!
- !Jovencito malcriado!

Magnamon estaba por soltar la mascada, hasta que apareció una chica de pelo castaño que había visto la escena, y decidió darles una mano a los Caballeros Reales.

- ¡Mire, señora: hay descuentos del 70% en perfumes!
- ¡¿DONDE?!de inmediato, la mujer dejó de golpear al Caballero de los Milagros y huyó a toda velocidad hasta el departamento de perfumería-
- Crédula… Cualquier mujer que huela a alcanfor se lo cree.

Con mascada aun en mano, Magnamon se levantó del suelo y celebró su “victoria", si bien estaba consciente que debía agradecérselo a la niña.

- Muchas gracias… esa mujer estaba loca; supongo que todos se comportan así durante las compras.
- No hay de qué: yo aún me acostumbro a estas “situaciones". –dando un vistazo rápido a los primos azules- Y… ¿podrían explicarme que hacen dos digimon como ustedes aquí?
- Tú debes ser una Niña Elegida –acató Ulforce tras las cajas que paenas dejaban ver su cara- ¿O me equivoco?
- Si: soy Mimi Tachikawa, elegida de la Pureza, y ustedes son…
- UlforceV-dramon y Magnamon, dos de los Caballeros Reales de Yggdrasil, a tus servicios.
- Ajá… Y están aquí... de compras.
- Nuestro compañero es muy exigente –se lamentó Ulforce- Nos hace venir al Mundo Real para hacer sus compras festivas cada puto año.
- ¿Puedo acompañarlos? –preguntó Mimi- Aun me faltan algunas cosas, y sería divertido ir con ustedes.
- ¡Por supuesto! ¡Al menos así nos divertiremos!

Así, Mimi y los primos azules recorrieron juntos las tiendas, comprando los últimos artículos de sus listas correspondientes, y poco a poco, fueron haciéndose amigos.



______________________________​



Era el día de Nochebuena, y los Niños Elegidos habían planeado una sorpresa para los “mayores”: enviar a sus digimon al Mundo Real para que pasen las fiestas de fin de año con ellos; cuando los hallaron, Tai y los demás se alegraron en grande y comenzaron a planear su semana de vacaciones en compañía de sus digimon. Uno de los planes, era disfrutar del concierto navideño que Matt realizaría a la noche, y en la que todos estaban invitados.

En las afueras de la reconstruida Televisora Fuji, un escenario estaba preparándose para el gran concierto que se desarrollaría en pocas horas. Sora y Biyomon fueron a visitar a Matt y Gabumon para desearles buena suerte, sin saber que Tai y Agumon ya estaba allí: cuando los encontraron…

- ¡¿Qué haces aquí, Tai?!
- Lo mismo iba a preguntarte a ti –dijo sorprendido por ver a la pelirroja en ese lugar- Yo vine a desearle buena suerte a Matt antes del concierto: es mi mejor amigo de todos modos.
- Bueno: vine por el mismo motivo. ¿O acaso tú crees que…? –Sora advirtió la mirada de desconcierto de Tai- No sean tontos: creí haberles dejado claro que no quiero salir con ninguno de los dos.
- ¿¿En serio?? –preguntaron ambos- ¿Ni siquiera una mísera esperanza?
- ¿Quieren otra terapia de mi parte? –insinuó ella- Porque sería gratis...
- ¡Nah! Así está bien…
- Por tu tono de voz, intuyo que tenías una amplia expectativa de que tuvieras otra oportunidad con Sora, aun tomando en cuenta lo que tú y Matt…
- ¡No pedí tu ayuda psiquiátrica, Agumon! ¡Gracias!
- De nada… Ahora: podrías aceptar como alguien muy maduro que Sora no tiene ningún interés en ti.
- Ni en ti, Matt, pese a ser estrella juvenil de rock japonés de bajo presupuesto.
- ¡No tienes que avergonzarme, Gabumon!
- Solo digo la verdad; si sientes pena, es debido a tu baja auto…
- ¡PERO YA! –gritó exasperado- en fin, Sora: gracias por tu apoyo. ¿Te quedarás al concierto?
- ¿Por qué no? Ya vine aquí a apoyarte de todos modos. –siseó y entró a buscar un asiento- Espero algo bueno de tu parte.

Apenas desapareció junto a Biyomon, Tai y Matt desviaron sus miradas enfurecidas hacia sus dos compañeros digimon, que no prestaron atención a la ira que estaban emanando su aura.

- ¿Cómo pudieron humillarnos así? –preguntó Tai, claramente enojado- ¿No bastó con lo que nos hicieron hace tres años en esa casa de locos?
- Sin mencionar los 2000 dólares que nos cobraron por la “terapia gratuita”: hasta ahora mi papá me persigue por esa cuenta. ¿Cómo pudieron cobrarnos?
- Hey… No les cobramos a ustedes.
- Sino a sus padres –río Gabumon- Así que no se quejen de que no cumplimos con nuestra palabra.
- Uste…
- De todos modos, lamentamos decir que no estaremos con ustedes en el concierto… ¿Cierto, Gabumon?
- ¿HUH? –se extrañaron los jóvenes- ¿Acaso van a…?
- Es confidencial…

Agumon warp digivolve a… Wargreymon!
Gabumon warp digivolve a… Metalgarurumon!

- Nos vemos más tarde: suerte en el concierto.

Sin decir nada más, los megadigimon se marcharon, en dirección al centro de la ciudad, dejando perplejos a sus compañeros sobre lo que podrían estar tramando.



Apartados de la vista de los Elegidos, Arukenimon y Mummymon analizaban la situación actual, para llevar a cabo su plan… o mejor dicho, el de su jefe.

- Perfecto: esos dos se han ido; podremos prepararles a los Elegidos nuestro regalo de Navidad.
- Arukenimoooonn… Mira lo que tengo… -mostrando en su mano un pequeño ramito verde- Es muérdago… Y sabes lo que significa cuando dos personas están bajo un muérdago, ¿Verd…? –recibe una golpiza en el cráneo- ¡AGH!
- No molestes, estúpido: no puedo creer que el jefe me haya obligado a anular la orden judicial.
- Tenemos que estar juntos para seguir con el Plan B… ¡Ay, ayay…! ¡Mi cabeza!
- ¿Tienes idea de lo costoso que fue anular esa orden? El bruto de Dynasmon es un auténtico extorsionador para algo tan insignificante.
- Es un Caballero Real –acariciándose el chicón de la cabeza- Sabes que cobran mucho por sus servicios.
- Basta de tonterías: tenemos cosas que hacer… Ah, y Mummymon… El verde te queda horrible.
- Quería lucir festivo: tú vas de rojo, yo de verde… y estamos de acuerdo a la temporada.
- Eres un imbécil… -dándole otro golpe en la cabeza- Acabemos con esto pronto para ver el fin de los Elegidos.
- Y para preparar la cena de Navidad.
- ¿Harás tu famoso pavo relleno? –Mummymon asintió- ¿Con salsa de arándanos? ¿Y tus galletas de jengibre? Entonces apresurémonos.



______________________________​



En la residencia Ichijoiji, los elegidos de la segunda generación disfrutaban de una amena reunión donde compartían, jugaban y reían, para satisfacción de la madre de Ken, que estaba feliz de que su hijo tuviera amistades visitando su casa. A una determinada hora, los Elegidos abandonaron la casa para asistir al concierto de Matt; sin embargo, pocos minutos después de su partida, la señora Ichiojoiji recibiría una misteriosa nota…



El escenario del concierto de Matt bullía de gente para cuando los Elegidos y sus digimon llegaron, dificultándoles hallar buenos asientos, pero gracias a la suerte de que Jun estuviera ya desde hace horas, lograron conseguir los asientos necesarios, y daba la casualidad, de que Sora, Tai e Izzy estaban con ella. Como Joe no era de los sujetos amantes de los conciertos estridentes, y pasaba una navidad estrictamente familiar, no pudo asistir.


- Muchas gracias por los asientos, Jun.
- De nada, TK; -respondió la hermana de Davis- todo sea por mi futuro cuñado.
- Jejej… ¿Cuñado?
- ¿Olvidaste tomar tus medicamentos otra vez, Jun? –se burló Davis- ¿O te pasaste del azúcar otra vez?
- Búrlate si quieres, Davis; pero yo tendré el amor de Matt en lugar de todas estas taradas… Sin ofenderte Sora.
- Para nada; yo no estoy interesada en él: es todo tuyo, amiga.
- Muchas gracias, amiga... –se levanta del asiento- ¡¡¡SI, MATT!!!
- Será un largo concierto… -dijeron los Elegidos-

Mientras Matt y su banda se lucían en el concierto, afuera, bajo el resguardo de la noche, Arukenimon y Mummymon contemplaban orgullosos el fruto de su trabajo: una aguja de control recién materializada cuyo lúgubre resplandor carmesí aterraría a cualquier transeúnte ocasional… normalmente. Pocos segundos después, aparecieron varios digimon en las inmediaciones de la aguja de control: un DarkTyranomon, un Monzaemon, un Megadramon, un Snimon, un Kuwagamon y grupos de Numemon y Bakemon, producto de la distorsión dimensional que las agujas de control producían a su alrededor.

En ese momento, se produjo un fallo en el sistema de sonido del concierto, incomodando tanto a los artistas como a los espectadores.

- ¡QUEREMOS ROCK! ¡QUEREMOS ROCK!
- ¡Demonios; es la última vez que alquilamos el equipo de sonido en ese lugar tan barato!
- No creo que sea culpa del equipo en sí.
- ¿Por qué lo dices, Matt? –preguntó uno de sus compañeros-
- Porque hay un dinosaurio negro gigante rompiendo la tienda.
- Ah, ya… ¡CORRAN!


La aparición de DarkTyranomon había espantado a casi todos excepto a los Elegidos, que una vez fuera del escenario, se prepararon para pelear, hasta que descubrieron la aguja de control: clara señal de que no podrían digievolucionar de la manera habitual; solo quedaba…


- ¡Si Wargreymon estuviera aquí! ¿Dónde se habrá metido?
- No hay duda: esos digimon no son de agujas de control: debemos regresarlos cuanto antes al Digimundo. –sacando su laptop de su bolso- Por suerte traje mi computadora al concierto.
- Eres todo un fanático de esa cosa, ¿No es así? –insinuó el Elegido de la Amistad- Tres años y sigues usando la misma computadora, y la traes incluso a mi concierto; se nota el apoyo que me das o lo mucho que te importa mi duro sacrificio con la guitarra.
- Critícame después, Matt... Y ni que seas tan bueno.
- Debemos usar la digievolución armor –comentó Davis- V-mon, prepárate: ¡Es hora de Raidramon!
- Eh, Davis… Puedo digievolucionar a Magnamon y acabar más pronto con ellos.
- No son digimon de agujas de control; solo debemos alejarlos de las personas… Y no quiero que opaques a los demás.
- …
- ¿Disculpa? –gruñó TK- ¿A qué te refieres con “opacarnos”, señor musculitos?
- See… ¿De qué estás hablando, Davis?
- Eh, chicos… -siseaban los digimon, que eran ignorados por sus compañeros- DarkTyranomon, destruyendo, edificios…. ¡ROAR!
- Saben que Magnamon es la digievolución armor más poderosa que tenemos; más que todas las anteriores juntas. Y me parecía injusto que solo él peleara contra estos digimon que aparecieron de la nada.
- Eso es lo más engreído que he escuchado de ti, Davis.
- Confundes pedantería con amabilidad, Cody. ¿Podemos acabar con esto? ¡Es Nochebuena, por el amor de Dios!
- ¿Peleamos entre nosotros así alguna vez?
- Creo que no, Sora –respondió Tai- Nosotros simplemente nos dábamos a golpes.
- ¡Nosotros pelearemos con nuestros digimon…!
- Más bien nosotros haremos el trabajo sucio… -cuchicheó Armadillomon a los demás, que se rieron en voz baja-
- ¡Por ser nuestro deber; no porque tú nos lo “sugieres”, intento de líder!
- ¡Entonces has algo, Yolei! ¡Por todos los cielos!

Hawkmon armor digivolve a… Halsemon!
Armadillomon armor digivolve a… Digmon!
V-mon armor digivolve a… Raidramon!
Patamon armor digivolve a… Pegasusmon!
Gatomon armor digivolve a… Nefertimon!

Lo primero que hizo Digmon fue usar su Taladro de Oro para destruir la aguja de control, y permitirle a Biyomon y a Tentomon digievolucionar a la etapa adulta para que los ayudaran en el combate, encargándose de Snimon y Kuwagamon respectivamente; Raidramon y Halsemon luchaban contra la pequeña horda de Numenon y Bakemon que en poco tiempo fueron fáciles de controlar, y de inmediato los forzaron a movilizarse hacia donde Izzy tenía lista su computadora con la puerta abierta al Digimundo; les siguieron pronto los digimon insecto.

Pegasusmon y Nefertimon volaban sobre la ciudad persiguiendo a Monzaemon, que recorría las calles espantando a los transeúntes; con la ayuda de su técnica conjunta, la Fuerza de la Unión, lo enlazaron y llevaron arrastrado hasta el sitio del concierto, donde fue devuelto al Digimundo; sólo quedaban DarkTyranomon y Megadramon, pero los habían perdido de vista.

- No puede ser… ¡Perdimos el rastro de los digimon más peligrosos! –se quejó TK- Ahora que no hay aguja de control, podemos hacer que nuestros digimon digievolucionen al máximo nivel.
- Ya pensé en eso... ¡V-mon!
- ¡Hawkmon! –gritó Yolei-

V-mon armor digivolve a… Magnamon!
Hawkmon warp digivolve a… Cuauhpillimon!
Armadillomon warp digvolve a…

Antes de que completara su digievolución, cayó un pesado bólido muy cerca de donde estaban: era Megadramon y al parecer, estaba inconsciente; pronto le siguió un DarkTyranomon que cayó justo encima del dragón ciborg, y estaba en las mismas condiciones.

- ¡Maldita sea! –se quejó Magnamon- ¡Nunca me voy a poder lucir si las cosas siguen así!
- ¡Ni que lo digas! –le siguió el Caballero Águila- ¡Logro mi nivel mega y aun no lo uso como se debe!
- Qué extraño… -comentó Tai- Estos digimon fueron derrotados, ¿Pero por quién?
- ¿Crees que hayan sido Metalgarurumon y Wargreymon?
- Puede ser… pero…
- Vaya, vaya… Pero si son los pendejos más inútiles del mundo, mejor conocidos como los Niños Elegidos. ¿Siguen perdiendo el tiempo mientras nosotros hacemos su trabajo?
- …
- Esa voz… Ay, no…

Del profundo firmamento nocturno, aparecieron sin más ni menos, tres digimon sumamente conocidos… o al menos uno de ellos era conocido por todos; los otros dos, solo los conocía Yolei por cierto incidente ocurrido meses atrás.

- ¿BLACKWARGREYMON?
- ¡Mi querido Blackie! –gritó entusiasmada la chica de lentes- Y esa…. Zorra… Y ese… imbécil…
- Mejor te callas, niña, y te pones a trabajar.
- ¡DEVIDRAMON!exclamaron alarmados los niños-
- ¿Y esa quién es? –preguntaba Kari al ver a D’arcmon- ¿Es otra digimon ángel? ¿Y que hace ella con Blackwargreymon y ese monstruo?
- A mí no me llames monstruo, señorita linterna putita…
- ¡¿DEVIDRAMON HABLA?!
- Si, por desgracia… -lamentó Yolei-
- Y otra vez con la misma mierda; si hablo, y sé leer, escribir, hacer cuentas, y estoy seguro que tengo mayor IQ que todos ustedes… ¡TÚ! –señalando a Gatomon- ¡Y TÚ! -después a Wormmon y a Ken- ¡Y TÚ! ¡ME LAS VAN A PAGAR PRONTO, HIJOS DE PUTA; RECUÉRDENLO BIEN! ¡VAN A DESEAR ESTAR…!
- Devidramon… Ahora no.
- Agh, está bien, cape Black. Pero por hoy… tengan Feliz Navidad… y un infernal Año Nuevo.

Antes de que se armara toda una discusión entre los dos grupos, y con los Elegidos del '99 más confundidos que nunca, Cody fue a conseguir respuestas con el único que podría dárselas.

- Blackwargreymon, ¿Qué haces aquí? ¿Y quiénes son ellos dos?
- Sospechamos que Arukenimon y Mummymon tramaban algo, así que los estuvimos vigilando en los últimos días; los seguimos hasta una puerta al Digimundo, pero esta se cerró. Entonces, vimos que se abrió una puerta a este mundo, que fue usada por otros digimon salvajes.
- Y como sospechábamos que ustedes no harían nada bien, decidimos pasar por el vecindario y encargarnos del asunto. –comentó Devidramon con tono ponzoñoso- tomando en cuenta lo bien que hacen su trabajo…
- ¿Y quién se supone que eres tú? –le preguntó el niño- ¿Y ella?
- Soy un amigo de Blackwargreymon, -esto asombró a Cody: ¿Blackwargreymon tenía amigos?- pero ustedes me recordarán como el Devidramon que nunca ayudaron a liberar del control del Emperador de los Digimon, quien lo obligó a limpiar la fosa séptica de su fortaleza llena de su mierda a causa de su constante diarrea -Ken se muere de vergüenza al oírlo decir eso-; el Devidramon que fue usado por ese “tierno” gusano de mierda –señalando a Wormmon- como kamikaze contra Kimeramon; y el Devidramon que fue convertido en estatua por Myotismon a causa de esa puta gaturra blanca que tienen ahí.
- ¡No insultes a Gatomon, monstruo feo!
- ¡Ya te recuerdo: eres el Devidramon que lideraba a los demás que servían a Myotismon, y el que salía con… ella!
- ¿Qué? ¡¿ELLOS ERAN…?!
- Para tu información, Devidramon y yo terminamos nuestra relación hace tiempo –indicó D’arcmon, cuya mirada a la gata blanca era todo menos amistosa- Mas seguimos siendo amigos, y sigo sin perdonarte el que hayas hecho que lo conviertan en estatua.
- ¡Eran otros tiempos: servía a Myotismon y…!
- ¡YA BASTA USTEDES DOS!gritó Blackwargreymon; harto de las discusiones- Devidramon, deja de insultar a los elegidos: ellos saben lo que valen; D’arcmon, no busques pelea con Gatomon: no vale la pena.
- Como digas…
- Disculpa que te interrumpa de nuevo, pero… ¿D’arcmon es tu amiga?
- Es más que eso Cody… ella es mi novia.
- ¿TU NOVIA??
- ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!
- En fin: buscaremos a tonta y retonto, y a su jefe zombi; disfruten su Navidad; adiós.

Sin decir más, ni prestar atención a las preguntas que los Elegidos tenían, ni a los gritos de negación de Yolei, Blackwargreymon y sus amigos los dejaron, en busca de sus verdaderos objetivos. En tierra, Yolei no paraba de llorar y llamar a su “amor perdido”, ante la mirada de desconcierto de sus amigos, que más que consolarla, querían que se callara.

- ¡Mi querido Blackie! ¡¡¡¡BUAHHHHHHHHHHHHH!!!! ¡¿Por qué me pasa esto?! ¡El amor de mi vida me fue arrebatado por una zorra arpía!!
- ¡Hey; yo digievoluciono en una ángel! –se excusó Gatomon- De todos modos, dudo que Blackwargreymon sea la pareja adecuada para ti; tal vez algo más, no sé… humano.
- ¡¡¡EL AMOR NO TIENE BARRERAS RACIALES, METETELO EN LA CABEZA, GATA!!!Yolei tomó a Gatomon del cuello y comenzó a sacudirla, haciendo que se maree- ¡¡¡EL DESTINO QUIERE QUE BLACKIE Y YO NOS AMEMOS; DEBO ACABAR CON ESA ZORRA PLUMIFERA!!!soltando a Gatomon que le faltaba algo de aire- ¡CUAUHPILLIMON!
- ¡AY, NO…! ¡Yolei; es Navidad! ¡Déjame descansar!
- El digimon del nombre difícil tiene razón –comentó Sora- Si ya todo está resuelto, será mejor que regresemos a nuestras casas y tratemos de pasar una tranquila y feliz navidad con nuestras familias… lo mejor posible.
- Entonces nos encargaremos mañana. –agregó Davis- De acuerdo; volvamos a casa.

Cada elegido tomó su camino a casa, pensando en las repercusiones que tendría la aparición de los digimon en la ciudad. Aparte de eso, todos, incluyendo TK y Kari se hacían la misma pregunta:

- ¿Un digimon demonio y una digimon ángel… novios?



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Mientras tanto, en un departamento cualquiera de la capital nipona, Oikawa y sus esbirros estaban por disfrutar de una tranquila y opípara cena navideña, cortesía de Mummymon.

- Espero que le guste la cena, jefecito: estuve todo el día junto al horno y usando un delantal preparando la cena.
- Sigo sin entender como alguien tan tonto como tú puede ser tan buen cocinero, Mummymon. –olfateando el aroma de la comida sobre la mesa, que inundaba el aire- Todo luce estupendo.
- Es mi talento especial, Arukenimon; así como tú sabes tocar la flauta y sabes tejer.
- Agh… olvídalo y comencemos a cenar.
- Debo admitir, Mummymon, que la cena te ha salido estupenda; es lo mejor que he probado en años… tomando en cuenta que soy un buen genetista que ha ayudado al proyecto del Genoma Humano, cuyos parientes no lo quieren ver ni en pintura, la gente en las calles dice que luzco como un muerto viviente, mi mejor y único amigo lleva muerto tres años, un megadigimon busca matarme y acostumbro cenar en Navidad comida descongelada del microondas… Sí, es mi mejor Navidad.
- Debemos agradecer por estar reunidos, jefecito.
- ¡Mummymon: es Navidad; no el Día de Acción de Gracias!
- ¡Ay, ay…! ¡Pero no me golpees tan fuerte, Arukenimon…! Entonces deseemos que el plan funcione.
- Y que los Niños Elegidos tengan una horrible Navidad.
- ¡Brindemos! –exclamó Oikawa, y brindó junto a sus esbirros- Mi mejor Navidad… sin familia, ni amigos… Pasándola con los digimon que yo creé… Por Dios: que patético soy… -pensaba-



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Apenas despertó, Davis fue a la sala junto a V-mon para desearle Feliz Navidad a su familia, desayunar y abrir sus regalos antes de cumplir su papel de Niño Elegido; sin embargo, halló la estancia totalmente vacía. No había nadie en la sala, en las habitaciones, ni siquiera en la cocina, mas que dos platos humeantes de arroz hervido que sería el desayuno de Davis, el cual no demoraron en comerlo todo. Apenas acabó, notó que una pequeña nota cayó de la mesa, la cual V-mon tomó y se la entregó.

- ¿Dónde podrán es…? –leyendo la nota- ¡V-mon!
- ¿Qué sucede?
- Escucha esto:

“Estimado Davis Motomiya:

Secuestramos a tus padres y a tu hermana; si quieres verlos de regreso, acude con tu digimon a esta dirección –leyéndola- a las 8:00 de la mañana. Ve solo y con tu digimon en su etapa básica o te arrepentirás.

Atentamente; Arukenimon y Mummymon

PD: Niño Bobo. XP”


- ¡Esos payasos secuestraron a mi familia! ¡Tenemos que rescatarlos, V-mon!
- ¿Pero cómo pudieron entrar aquí? No veo que hayan forzado la entrada.
- Seguro la boba de mi madre los dejó pasar como si se trataran de unos inocentes misioneros religiosos.
- Davis; no deberías insultar a mi madre.
- Y tú no deberías sobrevalorar su inteligencia… Hace un año dejó pasar a unos tipos del Hare Krishna; hace tres meses a unos Raelianos, y la semana pasada dejó entrar a dos locos de la Iglesia de la Cienciología: ¡Estuvimos dos horas escuchando a esos desquiciados! Ah, y por si fuera poco, cree que la Lucha Libre es real.
- Auch… Bueno, ¿Y por qué no llamamos a los demás?
- ¡Buena idea! –toma el teléfono y marca el número de Kari- ¿Hola?.... No hay nadie, ¿Qué tal Yolei? –recibe los mismos resultados- ¡Nada! ¿Qué tal TK? –la línea marca ocupado-¡Todos son unos dormilones!
- Davis… Es Navidad.
- Sí, sí; paz y amor en la Tierra: ¡Me lleva el diablo: despiértense vagos y ayúdenme!colgó el teléfono- Espera… me olvidé de la Terminal D, jeje… -escribiendo el mensaje y enviándolo a sus amigos- Ya está; nos encontraremos en el punto de encuentro.
- ¿Y si es una trampa?
- Ya veremos que hacer, ¡Vamos, V-mon; ya son las 7:20!

Sin siquiera esperar a recibir respuesta de su terminal, Davis y V-mon salieron a las calles rumbo al punto de encuentro del mensaje, sin saber que…



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Después de una agradable cena familiar de Nochebuena y una noche reparadora, los Elegidos despertaron la mañana de Navidad para abrir sus regalos, pero en lugar de juguetes, libros y ropa nueva, recibieron de regalo la aparición de agujas de control por todo el mundo, noticia que resaltaba en los noticieros de todo el orbe, así como la aparición de digimon en lugares cercanos a dichas agujas. Sin perder el tiempo, los Niños Elegidos se pusieron sus abrigos e hicieron llamar a los digimon para encargarse del asunto.

Izzy, que había recibido e-mails de niños en todo el mundo, intentó comunicárselos a los demás elegidos, pero no tuvo mayor respuesta, por lo que decidió informárselo a Sora y Joe, los únicos que estaban disponibles y comenzar el trabajo en su propia ciudad. Sora y Joe, que también habían visto las noticias, salieron a las calles junto a Izzy para destruir las agujas de control recién aparecidas en Tokio, y a tratar a los digimon salvajes que habían aparecido, aun conscientes de que esto ocurría en todo el mundo y que necesitaban la ayuda de los Elegidos del resto del planeta.

Lo peor de todo, es que todos sus intentos por contactar a Tai, a Matt, o a los elegidos de la nueva generación habían resultado infructuosos.

- ¡Birdramon! ¡Destruye la aguja de control!
- ¡Si, Sora! ¡Meteoros Fugaces!
- ¡Electroshock!
- ¡Ikkakumon, tu…! Eh…
- Joe; sabes que fuera del agua soy un inútil. Además, ya destruyeron la aguja de control. ¿Qué se supone que haga?
- Pues no se… ¿Qué opinas de… AYUDAR A BIRDRAMON Y KABUTERIMON A CONTROLAR A ESOS DIGIMON???!!!
- Bueno, pero no te enojes… ¡Arpón Volcán!
- ¡Izzy! ¿No has podido comunicarte con nadie?
- Por desgracia no; nadie contesta en la casa de Tai, o en la de los demás chicos… y sin sus D3 no podremos regresarlos al Digimundo.
- Maldi…
- ¡MIREN ALLÁ; EN EL OCÉANO!

Todos dirigieron la mirada hacia donde Ikkakumon estaba observando; del agua emergió una gigantesca figura serpentina conocida por todos los Elegidos: era MetalSeadramon… ¿Pero sería el mismo que conocieron como Dark Master? Se acercó volando hacia la calle donde los jóvenes elegidos y sus digimon se encontraban.

- ¡Niños Elegidos! ¡He esperado tanto tiempo para vengarme de ustedes por arrebatarme mi dominio sobre los mares… y los buffettes de abogados! ¡¡Los mataré y después me iré a La Haya para hacerme Amo y Señor de sus Océanos, así como de todo su Sistema Judicial!
- ¡Sólo tenemos un Océano Global, estúpida anguila! ¡Eso está científicamente comprobado!
- ¡Izzy, no te pases de listo ahora! –le gritó Kabuterimon- Demonios; estamos muertos.
- Definitivamente es el MetalSeadramon que conocimos… -murmuró Joe- Pero no podremos derrotarlo sin poder llegar al ultra.... ni tener más diamantes...
- Maldita sea; estúpidos Tai y Matt, ¿Dónde están?
- Jejeje… Están en mis manos… ¡Rio Po…!
- ¿Qué manos? ¡Acepta esto como regalo de Navidad, intento de sushi: Terra Force!

Una bola de Fuego incandescente golpeó a MetalSeadramon directamente en la boca, anulando su ataque, y haciéndolo perder el equilibrio momentáneamente. Los elegidos y sus digimon estaban a salvo, y aliviados de saber que había llegado la ayuda que tanto necesitaban, en parte, ya que sabían que un solo digimon podía usar ese ataque. Wargreymon bajó junto a los adolescentes y a sus compañeros para ver si estaban a salvo.

- Por poco, ¿Están bien? ¿No hay nadie herido?
- Estamos bien. –contestó Birdramon- Muchas gracias.
- No hay nadie herido… por ahora. Wargreymon, ¡¿DÓNDE DEMONIOS SE METIÓ TAI?! ¿POR QUÉ TARDARON TANTO? ¡LLEVAMOS UNA HORA LLAMÁNDOLOS Y…!
- ¿Disculpa? ¿Quién es Tai? Al parecer alguien con quien no te llevas bien.
- ¿De qué estás hablando, Wargreymon? Tú eres su… -Izzy le dio un vistazo rápido al Guerrero Dragón y se percató de un detalle- Un momento… ¿Qué pasó del Emblema del Valor en tu escudo?
- ¿Mi qué? Ah, eso… Sólo los Wargreymon elegidos lo tienen; yo no tengo ese rango así que….
- ¿¿¿CÓMO??? ¿Tú no eres…?

En ese momento apareció un niño de cabello castaño y abrigo negro que fue de inmediato hacia donde estaban los Jóvenes elegidos y sus digimon; no parecía tener miedo alguno ante semejantes criaturas, pero se veía sumamente exhausto… Apenas llegó, puso sus manos sobre sus rodillas y tomó algo de aire.

- Agh… agh… Wargreymon; la próxima vez llévame en tu espalda… Correr… me… agh… ¡Necesito agua!
- Disculpa; pero si no llegaba a tiempo, estos chicos hubieran muerto.
- ¿Quién eres tú? ¿Y por qué no le tienes miedo a los digimon? –le preguntó Izzy-
- Soy… agh… Hanzo Nakajima, Wargreymon es mi compañero y… -tomó algo de aire- somos los Elegidos B…
- ¡¿ELEGIDOS B?! –exclamaron los elegidos al unísono- ¿Qué es eso?
- Pues por lo que tengo entendido… somos como los suplentes de los Elegidos A en caso de que estos… tuvieran un percance, que me supongo son ustedes. ¿No es así? Yo soy el suplente del Valor.
- ¿¿¿GENNAI TENÍA SUPLENTES PARA NOSOTROS???gritó Izzy, indignado- ¡Sabía de los Elegidos a nivel mundial tras el incidente del '99, pero no de esto! ¡¡¡ESE VIEJO REJUVENECIDO ME DEBE MUCHAS EXPLICACIONES!!!
- Después las buscas –interrumpió Hanzo- Tenemos que regresar a MetalSeadramon al Digimundo.
- ¡Pero no podemos abrir un portal! –contestó Joe, desesperado- Y por más que haya sido nuestro enemigo antes, no podemos matarlo.
- Ehhhh… Es lo más estúpido que he oído en mi vida –contestó el Wargreymon- Pero ustedes mandan… supongo. Iré a luchar contra el para debilitarlo.

De inmediato, el Guerrero Dragón emprendió vuelo y fue directo hacia MetalSeadramon, pero este lo capturó en su boca, con intenciones de comérselo, mas Wargreymon forcejeaba para no ser parte del menú.


- ¡¡POR FIN TENDRÉ MI VENGANZA Y ME COMERÉ AL DESGRACIADO QUE ME ARREBATÓ MIS DOMINIOS!!
- ¿Qué eres ciego o que te pasa? Yo no te maté; ese fue el Wargreymon A; yo soy el B. ¿Qué no ves que no tengo el Emblema del Valor en mi Escudo Valiente?
- ¿Cómo podría si estás en mi boca, imbécil? No importa; lo veré cuando expulse tu indigerible armadura de mi sistema digestivo.
- ¡Yo no seré excrem…! –se fijó en los dientes de la anguila gigante- ¡Hey! ¿Qué es eso que veo? ¿Eso es una caries?
- ¡NO ES NADA!
- ¿Los digimon tienen caries? –se preguntaban los humanos-
- Creo que necesitas un tratamiento de limpieza… ¡Mega Tornado!
- ¡¡¡AGGHHHHHH!!! ¡¡MALDI…!! ¡¡TE DEMANDA…!! ¡¡¡ARRRRGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!

Segundos después, Wargreymon salía de la boca de un MetalSeadrmon tan aquejado por su dolor de muelas que cayó muy debilitado al mar, provocando una oleada de agua.

- Fiu… Ese tipo podrá haber sido rey de los mares del Digimundo, pero su higiene dental es penosa.
- Demasiado café –comentó Kabuterimon-
- ¿Y cómo lo regresaremos al Digimundo?
- Yo me encargo de eso. –habló un recién llegado-
- ¡¡OTRA VEZ BLACKWARGREYMON!!

En esta ocasión, estaba solo: extendiendo su brazo, creo un vórtice de energía que absorbió por completo a MetalSeadramon, desapareciéndolo por completo; los cuatro elegidos y los digimon que los acompañaban no podían creerlo. Y como siempre ocurre, Izzy fue el primero en pedir una explicación.

- ¿Acaso abriste una puerta al Digimundo?
- Eh, sí; Arukenimon me creó, ¿Recuerdan? Y ella puede viajar de mundo a mundo. Lo descubrí hace poco tiempo.
- ¿Dónde están esos otros dos que te acompañaban? –le preguntó Tentomon, que acababa de volver a su etapa básica, así como Biyomon y Gomamon- No los veo contigo; no es que me importen, pero...
- Están ayudándome a destruir las demás agujas de control y controlar a los digimon que aparecieron… eso si Devidramon no se los come en lugar de traerlos conmigo.
- ¡¿SE LOS COME?!
- Le dije que no lo hiciera, pero… sus instintos son a veces… incontrolables.
- Si puedes abrir portales… ¿Nos podrías ayudar? -le preguntó Sora con amabilidad- Nuestros amigos no están apareciendo y…
- Los ayudaré, pero solo para acabar con esta locura; no porque me agraden. Conociendo a sus amigos, deben de estar dormidos.
- …
- ¡No perdamos tiempo y acabemos con esta locura navideña!

Con Blackwargreymon como líder provisorio, los Elegidos continuaron su labor de destruir las agujas de control y regresar a los digimon al Digimundo. Sin embargo, Japón seguía siendo su mayor prioridad, con apariciones de digimon en la montaña de Aino en la prefectura de Nagasaki, el parque de la ciudad de Sapporo, el castillo de Osaka y la estación Tamachi.


En las cercanías al castillo de Osaka, Devidramon y su primo Gargoylemon se encargaban de otros casos similares.


- ¡Nadie me gana en las luchas cuerpo a cuerpo! –forcejeando con un WaruMonzaemon, hasta dejarlo fuera de combate- Esto es sencillo… ¡Lo difícil es no comerlos!
- ¿Podrías concentrarte, primo? ¡Estatua Blanca! –destruyendo una aguja de control cercana- No vine aquí para perder el tiempo: estamos aquí para ayudar a Blackwargreymon; no para satisfacer tus instintos.
- Nada impide que lo disfrute, -golpeó a un Airdramon hasta dejarlo inconsciente- ¿O si, Gargoylemon?
- Solo la moral, pero eso te importa tan poco…
- ¿Podrían dejar de discutir ustedes dos? –les reprochó la ángel, mientras controlaba a un Apemon con la ayuda de sus espadas- Suenan a un par de niñitos.
- Si, D’arcmon… -sisearon las gárgolas- Sigo pensando que ella era buena para ti, primo.
- Capaz, Gargoylemon; pero ahora anda con el amigo Black, y el la necesita más que yo.
- ¿De qué están hablando ustedes?
- Nada, nada…
- Entonces ayúdenme a llevar a estos digimon hasta Tokio para que Blackwargreymon los regrese al Digimundo; Devidramon, usa tu tamaño gigante y carga a los más pesados.
- ¿Puedo comerme a algu…?
- ¡¡NOOOO!!
- Ustedes dos son unos aguafiestas… -contestó, una vez que adquirió su tamaño gigante- Nunca me dejan divertir.



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El punto de encuentro indicado en la nota era nada más y nada menos que la Torre de Tokio, la estructura metálica más alta de Japón, y claramente reconocible; había sido restaurada tras los incidentes de Agosto de 1999, dejándola como nueva. En esa época del año, estaba cubierta de luces navideñas que relucían de noche.


Davis y V-mon llegaron con 15 minutos de ventaja a la recepción de FootTown, en la planta baja de la torre y subieron a uno de los ascensores que llevaban al Observatorio Especial, el más alto de la torre. Los minutos pasaban… mientras el elevador ascendía suavemente hasta la plataforma de observación, la cual los recibió con una acostumbrada decoración navideña, mas con las luces apagadas… y una peculiar sorpresa.

- ¿Davis? –mirándolo detenidamente- ¡Viniste!
- ¡TK, Patamon! –exclamaron Davis y V-mon- ¡Qué bueno que están aquí! –de repente Davis cambió su tono de voz- ¡¿Dónde demonios estabas?! ¡Llamé a tu casa y te envié un mensaje por la Terminal D ni nada!
- Eh… Te respondí en la terminal D, Davis; revísalo.
- No lo había revisado; veamos –el chico de los goggles revisa el último mensaje de su terminal- ¿Tú también?
- ¡Secuestraron a los padres de TK! –exclamó Patamon- Por eso vinimos hasta aquí.
- ¿Tú crees que…?

Davis no tuvo tiempo de acabar la frase, ya que el grito tan familiar de su amiga acabó con la tranquilidad de la plataforma de observación, seguido de un desesperado aguilucho tratando de calmarla.

- ¡Mamá, papá, hermana, hermano gay! ¡Ya vengo a salv…! –resbaló en el suelo y cayó como un saco de papas- ¡AUCH!
- Ay… Yolei.
- ¡¿Dónde están esos asquerosos parásitos secuestrafamilias?! –exigió saber la chica de lentes apenas se levantó del suelo- ¡Nadie secuestra a mis padres sin mi permiso!
- Pues no sabemos, tonta –respondió Davis con su actitud de siempre- A nuestras familias también las secuestraron.
- Esto debe ser una trampa.
- Sin lugar a dudas –asintieron los digimon-

Enseguida les siguieron Cody y Kari, acompañados de Armadillomon y Gatomon, relatando la misma historia; lo mismo ocurrió con Ken y Wormmon, que fueron los últimos en llegar. Ya reunidos, los seis elegidos discutían acerca del posible paradero de sus padres, y de los verdaderos motivos de Arukenimon y Mummymon en secuestrarlos.

- Tal vez los utilicen como carnada. –comentó TK- para tendernos una trampa.
- O posiblemente nos quieran extorsionar –sugirió Cody- para que dejemos de destruir las agujas de control.
- Capaz Arukenimon se los coma.
- ¡DAVIS! –exclamaron los otros- ¡Arukenimon no come humanos!
- ¿Y cómo sabes eso, Kari? ¿Has visto la fea forma arácnida que tiene? Esa patona tiene toda la pinta de ser una devoradora de hombres… De lo que se va a enfermar al comer a Jun… jeje…
- Mejor deja tus fantasías sádicas para después, Davis –sugirió V-mon- ¿Por qué mejor no buscamos a sus padres por aquí?
- Es probable que sigan dentro del edificio. –comentó Hawkmon, seguido de Gatomon- Además, es mejor que quedarse aquí a esperar.
- ¡Buena Idea! Mejor em…
- Eso no será necesario… Niños Elegidos.

Paneles metálicos altamente reforzados bloquearon todas las ventanas y puertas, dejando aún más a oscuras el interior de la torre; los elegidos se pusieron alerta, así como sus compañeros, en caso que sea necesario pelear. Podría decirse que era una oscuridad silenciosamente perturbadora, de no ser por cierta niña y sus fobias… que la volvieron insoportable.

- ¡¡¡NO; LA OSCURIDAD!!! ¡LA OSCURIDAD! ¡DÉJENME SALIR DE AQUÍ; SOY MUY JOVEN E INOCENTE PARA MORIR!golpeaba con fuerza los paneles que bloqueaban el ascensor- ¡¡¡SÁQUENME DE AQUÍ!!!
- ¿Y estaba interesado en ella? –pensaban Davis y TK en sus mentes-
- ¡¡KARI, CÁLMATE DE UNA MALDITA VEZ, QUE ME DESESPERAS!! –Yolei la abofeteó tres veces, haciendo que se calmara un poco- ¡YA ME TIENES HAAAAAAAAAAAAAAAAAARTA CON TU OSCURANTITIS!
- Nictofobia, Yolei; Kari le tiene miedo a la oscuridad.
- Gracias, Hawkmon. Ahora Kari... Haznos un favor y… ¡CIERRA LA BOCA Y CÓMPRATE UNA LINTERNA!
- ¡Eres algo dura, Yolei!
- Para eso estamos las Mejores Amigas Por Siempre, Hawkmon…
- Qué bueno que soy hombre… -murmuró el ave en voz baja-
- Alguien se acerca –advirtió Patamon al oír unos pasos- Se oyen a lo lejos.

Segundos después, seis columnas de luz aparecieron en dirección contraria a los Elegidos, donde se hallaban sus respectivas familias, una bajo cada columna de luz; no mostraban señas de haber sido maltratados o estar esposados o maniatados, pero su expresión era muy seria.

- ¡Mamá, Papá! ¡Mamá, Abuelo! ¡Hermanos! ¡Jun! ¿Están bien? Estábamos muy preocupados por ustedes.
- ¿A qué secta loca creíste que te unías, mamá? –le preguntó Davis a su madre-
- …
- Nosotros estamos bien. –habló Natsuko, tomando la palabra- Pero no sabemos que decir sobre ustedes.
- ¿De qué estás hablando, mamá? –preguntó TK, confundido- Nosotros estamos bien… Bueno; capaz Davis tenga uno que otra neurona dañada, pero…
- ¡Hey!
- Hasta hace poco creímos que eran niños normales… -habló la madre de Ken- Pero ahora… nos vimos obligados a hacer esto.
- ¿HUH?
- Es por su propio bien…

Las luces se apagaron, y con ellas, desaparecieron los familiares de los Elegidos, que aún no procesaban dicha información. ¿Acaso sus padres se autosecuestraron? ¿Por qué? ¿Y cómo conocían a Arukenimon y Mummymon? Algo ahí no encajaba.

Sus respuestas pronto se aclararían: las luces se encendieron en sui totalidad, develando una plataforma de observación totalmente modificada, con muebles sumamente cómodos, propios de una recepción de algún tipo, bebederos de agua, una máquina de café, varios revisteros, y la infaltable decoración de la temporada; una pared prefabricada, y decorada con un papel tamiz my bello separaba los espacios de aquella recepción, de otro espacio donde, sin que los elegidos lo supieran, estaban sus familias. Y en dirección a los miradores, había un pequeño escritorio, con un digimon de baja estatura y aspecto agradable que acomodaba unos papeles

El cambio de ambiente fue una sorpresa aún más extraña para los Elegidos, así como para sus digimon acompañantes, que ya no le veían el sentido a la situación. La única fuente de información, sería el digimon del escritorio, al cual acudieron de inmediato.

- Eres un Deramon, ¿Verdad? -preguntó Davis-
- Así es, niño. ¿Se te ofrece algo?
- ¿Sabes dónde están Arukenimon y Mummymon? –preguntó en esta ocasión V-mon- ya sabes: mujer esquelética y paliducha con cabello canoso y vestida de bruja escarlata, y la momia de cecina seca envuelta en papel higiénico y gabardina azul.
- Según mi calendario... es Navidad, no Noche de Brujas.
- ¿Entonces no sabes quiénes son? –le preguntó Cody, a lo cual Deramon negó con la cabeza- ¿Y quién organizó esto entonces?
- Deberían de saberlo, ¿No es así… TK?
- ¿Huh? ¿Cómo sabes mi…? –TK caviló un poco en su cerebro hasta que…- Oh, no…. No, no, no, no, no… -se llevó a Kari detrás y le murmuró algo- Kari, él es…
- Eso quiere decir que…
- ¿Podrías decirnos a que va todo esto, Deramon? –exigió saber Yolei- ¿Por qué secuestraste a nuestras familias?
- Muchachos… -siseó TK en voz baja, para no llamar la atención, sin que nadie le hiciera caso- Debemos irnos de aquí…
- Yo no lo hice, y ellos no fueron secuestrados; vinieron aquí por voluntad propia. En todo caso, ya podrán hablar con mis jefes… a su debido tiempo.
- ¿Tus jef…?

Deramon oprimió un botón en su escritorio, que hizo bajar un cartel luminoso sobre una de las paredes, develando aquellas palabras que tanto aterrorizaron a TK, a Kari y a sus digimon, al tiempo que dejaron atónitos a los demás. Con letras bien grandes y luminosas en una tonalidad verde sobre fondo negro, rezaba:


CONSULTORIO PSIQUIÁTRICO:
DOCTOR WARGREYMON KAMIYA
&
DOCTOR METALGARURUMON ISHIDA


- Así es… -habló Wargreymon, que apareció tras una puerta recién materializada; llevaba puestas sus gafas- Después de un breve receso…
- Estamos listos para tratarlos a cada uno de ustedes –continuó Metalgarurumon, surgido tras un panel secreto y usando sus gafas también- Todo es por su propio bien.
- ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

Los gritos de los Elegidos eran obvio reflejo de su frustración al estar atrapados, pero como dice el dicho: en el consultorio de un psiquiatra… nadie te oirá gritar… y menos si estás a 250 metros de altura.





Continuará...



PD: habrán Flashbacks en el sgte para explicar algunas cosas de este; descuiden.
 
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alexandermon

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Bueno. Terminé de leer y comento:

UNA GENIALIDAD COMO SIEMPRE! Lograste mezclar los sucesos de la segunda temporada con todo lo que pasó hasta ahora. Te digo que es uno de los finales con mas suspenso que vi hasta ahora. Apenas intuí que volvían los terapeutas ya me estaba muriendo de risa. ¿Como van a pagar la cuenta?

Algo que me sorprendió es que Black y D´arcmon ya se consideren novios ¿Que no que era una chica dificil? Bueno... ya se aclarará todo.

No puedo esperar a la próxima entrega donde salgan las distintas cesiones de la nueva generación. A Kari probablemente la manden al carrito de Locos.

¿Asi que el invitado especial era el lider de los B? Cada vez me pregunto que demonios les pasó realmente a esos niños elegidos. ¿Viven, mueren, sufren, ganan, reciben tratamiento?

Elohim... no perdiste tu toque. Espero con ansias el siguiente episodio y no puedo esperar a ver la extraña sorpresa de Shenglongmon. ¡Nos vemos!
 

Ildri

( ͡° ͜ʖ ͡°)
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Pues falta el regalo para Lordknightmon, pero como no veo desperdicios tóxicos en esta tienda, comprémosle lo mismo que le hemos regalado en los últimos 1.500 años
Residuos tóxicos.....el mejor regalo de navidad uvu

Oh por dios, me mori con lo del consultorio....eso si que fue un giro inesperado enorme! Jajaja, y volvio Daremon, lo que significa que viene igual Floramon xDD, Me voy a morir de risa con los diagnosticos, los que mas me interesan son los de.....bueno, todos.

Me hubiese gustado dejar un comentario muchisimo mas largo pero....vengo recien despertando asi que mi cerebro no funciona a su 50% por ahora

esperare al siguiente capitulo y espero estar en condiciones de dejar un comentario decente

bye bye
 

Acero.

El único campeón de Mortal Kombat.
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Como te dije, éste capítulo lo había leído el miercoles a la madrugada (cuando tendría que haber estado dormido) XD.
Bien, vamos por partes:

-Admito que a veces se te va la mano con los signos. Mmm...Veamos, esto es un error (Que no quita la buena narrativa). Acá encontre una:

¿Qué opinas de… AYUDAR A BIRDRAMON Y KABUTERIMON A CONTROLAR A ESOS DIGIMON???!!!
Pero bueno, es un caso aparte. Y admito que a veces esos cambios de lugar sin alguna línea separatoria o algo así...Pero esto último no es crítica, es más como un consejo si alguien se confunde. Pero no tomes nada de esto a mal.

El resto te lo explique por chat; aunque espero ver las explicaciones "plasmadas". Si me entendes, jeje.

¡Saludos!
 
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NOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!! porqueeeeeeeeeeeee!!!!! iba tan bien la lecturaaaaaaaaaaa....

uff, buen capitulo xD, me sigue cayendo pesado el "rosita" con sus gustos exquisitos xD, realmente se me hizo raro lo de la desaparición de agumon y gabumon, y alfinal entendi porque era xD, creia que era porque iban a estar con sus novias pero veo que m equivoque, fue un buen cap espero el siguiente con ansias =)
 
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o no esto ya se pueso peor que antes quien sera el siguen en la terapia cuando los niños esten sanos
 

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Disculpa el retraso, veamos…

Parece que los niños elegidos siguen con sus tonterías. Cada uno explicando a su manera lo que es la navidad, para que después salga Patamon y lo cuente mejor que nadie XD Aunque los chicos no han cambiado nada. Davis sigue igual de idiota y arrogante - ¿pusiste su reencuentro con la familia al verle tan musculitos? A lo mejor me he olvidado -, TK y Kari y su relación con la oscuridad – Ja, me los imagino jugando a Slender -, Yolei con su amor… extraño, por no decir otra palabra – aunque me sigue resultando graciosa con ese tema amoroso -, y Cody… No recuerdo que hace.

Sinceramente, la forma en que se han hecho novios Black y D’Arcmon es tan… rápida, ni romántica ni nada. Eso fue más: el amigo Black necesita pareja, acá tienes a una. No hubo más XD Aunque por culpa de las palabras del guerrero dragón una chica con gafas le juró la muerte a la pobre ángel. Parece que vamos a ver otra pelea de estas dos féminas. Y Devidramon sigue igual de siempre, aunque podría haber matado a Gatomon ahí mismo. Esta gata será mejor que mantenga la boca cerrada.

Nunca imaginé que serían War y Metal los encargados de secuestrar a los padres de los niños elegidos. Yo estaba esperando con ansias esas charlas. Seguro serán graciosas.

Nos vemos.
 
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¡Por fin puedo comentar!XD Después de un mes lleno de exámenes, con actividades en el foro (nunca más lo hago, no podía ni descansar)XD ya puedo ponerme al corriente.


Bueno, al principio me perdí un poco pero luego pude recordar los capítulos anteriores.
La parte en la que Magnamon no puede ganarle a esa vieja me hizo reir.XD Me recordó a la escena de Madagascar con aquella anciana.XD

Pues se podría decir que todo está saliendo tal y como sucedió pero todo lo contrario.XD Cada escena no termina igual, especialmente la parte de Tai y Sora.XD
La verdad sin importar que sea la realidad o una parodia igual fastidia el trauma que tienen TK y Kari con la oscuridad.XD

Supongo que en el siguiente capítulo nos explicarás mejor de como Black y D’Arcmon se volvieron novios tan rápido.
Siendo sincero ya que dijiste que pondrás el fic hasta el final de Adventure 02 lo que estoy esperando cuando pongas la parte de Daemon, como nunca tuvo explicación seguro pondrás algo gracioso y original.

Lo único que si nadie esperaba es que de nuevo regresaran WarGreymon y MetalGarurumon como los terapeutas de siempre, y de paso tuvieron que recurrir al secuestro para ello.XD
 

ElohimEditor

"The Heir of Chaos"
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Segunda parte del Cap. 8, donde veremos las sesiones a los Elegidos. Invoco a [MENTION=497372]Acero_la12[/MENTION], [MENTION=464316]J.M.[/MENTION], [MENTION=453038]Julchen[/MENTION], [MENTION=517717]Soncarmela[/MENTION], [MENTION=96869]Lord Patamon[/MENTION], [MENTION=1021791]Hikari Motomiya[/MENTION], [MENTION=1027752]greatdragon[/MENTION], [MENTION=1025012]alexandermon[/MENTION], [MENTION=331821]Ancient Wolf[/MENTION], [MENTION=1022106]Miraclegaomon[/MENTION], [MENTION=1000292]Albafica[/MENTION], [MENTION=400169]Gabriel_TheWolfKing[/MENTION] y a [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION].

¡Que lo disfruten!



Capítulo 8.2) Sesiones para Navidad.



Aun no se habían recuperado de la sorpresa cuando los Elegidos le dieron un nuevo vistazo al interior del Muelle de Observación. En efecto: lucía como la sala de espera de un consultorio médico, y en efecto, eran Wargreymon y Metalgarurumon con sus gafas de oficio. ¿Pero cómo había logrado algo semejante? ¿Y por qué? TK fue el primero en hablar en nombre de todos, usando su tradicional elocuencia.

- ¡¿PERO ACASO SE VOLVIERON LOCOS?! –gritó el niño de la Esperanza- ¡ESTAMOS EN UNA CRISIS INTERNACIONAL DE AGUJAS DE CONTROL Y USTEDES DECIDEN JUGAR A LOS LOQUEROS TRATÁNDONOS DE ENFERMOS MENTALES! ¿Per...? ¿Com…? ¡AGH: no tienen remedio!
- Y luego dices que no necesitas terapia, TK –musitó Metalgarurumon, con una sonrisa en sus caninos labios- Acabas de demostrarnos lo contrario.
- ¿De verdad creen que con sus galopantes desequilibrios psicológicos íbamos a dejarlos seguir con esto de los Niños Elegidos? –les preguntó Wargreymon, de brazos cruzados y negando con la cabeza- Ni hablar: podrían sufrir de ataques de esquizofrenia o algo peor…
- ¡NO ESTAMOS LOCOS!
- Por eso hablé con Blackwargreymon para que nos dé una mano en caso de que ocurriese algo después de lo del concierto, que sí, el mismo nos lo dijo. Él junto a sus amigos se encargaría de erradicar las agujas de control del Mundo Real, así como de regresar a los digimon del Digimundo.
- Y de paso coordinar a los demás Elegidos alrededor del mundo. –completó Metalgarurumon- Mientras ustedes, se quedarán con nosotros todo el día para realizarles sus sesiones y darles a sus familias la tranquilidad de tener hijos sanos, además de una cálida hospitalidad navideña, cortesía nuestra y de Deramon.
- Considérenlo nuestro regalo de Navidad.
- ¡Yo no merezco un regalo de Navidad: soy un niño muy malo! –sollozó cómicamente Davis- ¡He copiado en los exámenes, hecho tropezar a TK en los partidos de baloncesto!
- ¡HEY!
- ¡Robado dinero de la cartera de mi madre, tomar el sostén de mi hermana y colocarlo en el refrigerador para que moje la cama…!
- ¡¿QUE TU QUÉ?!gritaron enfurecidas las chicas-
- Ya, ya, Davis; –dijo Wargreymon en un intento por calmar los ánimos- guarda algo para nuestra sesión, ¿Si? Bueno: será mejor que escojamos pacientes.
- Querrá decir prisioneros –murmuró V-mon-
- De ocho de la mañana a mediodía atenderemos a los niños, y después del almuerzo a los digimon. –dijo Metalgarurumon a los chicos- El orden será así: TK, Cody y Ken irán conmigo, seguidos de Patamon, Armadillomon y Wormmon.
- Lo que me deja con Davis, Yolei y Kari, seguidos de V-mon, Hawkmon y Gatomon: originalmente iba a tratar a Cody, pero Blackwargreymon insistió en que te trate a ti, Yolei.
- ¡Mi Blacky se preocupa por mí! –chilló de alegría- ¡Que romántico!
- Yeah, yeah… como digas –siseó el Guerrero Dragón- Bien, ¿Podemos comenzar? Davis; serás el primero.

Sin embargo, antes de que ambos pensaran siquiera en entrar, Ken se puso al frente; tenía aun demasiadas preguntas, así como los demás.

- Antes de que comiencen con esto, ¿Podrían decirnos como organizaron toda esta “sesión”?
- Sí; -apoyó Wormmon a Ken- tenemos derecho a saber.
- ¡Si, cuéntennos!
- Pues ya que –respondió Wargreymon con calma- Todo comenzó poco después de que Shenglongmon desapareciera: Gabumon y yo no dejamos en pensar en ustedes y en su comportamiento a lo largo del año.
- Y a pesar de nuestro análisis preliminar de que eran planos y aburridos, nos preguntamos, ¿Qué tal si no son tan simplones como parecen?
- …
- Entonces organizamos un plan: solicitamos un permiso de alquiler de toda la Torre de Tokio por 24 horas.
- Costó algo de dinero, pero los convencimos. –añadió Metalgarurumon- Hubiéramos alquilado la Torre de los Impuestos en Shinjuku, pero ahí funciona algo del gobierno que no nos quisieron decir.
- Entonces, antes del concierto de Matt, redactamos cartas de invitación a sus padres, y poco después de que ustedes salieran a verlo, las enviamos a sus familias. Los recibimos en el Observatorio Principal y les explicamos nuestras intenciones, así como de sus aventuras en el último año.
- ¡¿NUESTROS PADRES YA SABEN DEL DIGIMUNDO?!ambos doctores asintieron- ¡¿CÓMO PUDIERON?!
- No creerán que podemos hacer una sesión como esta sin el consentimiento de sus padres, ¿O sí? Lo de hace tres años se debió a las circunstancias.
- Ahora las cosas son diferentes; les contamos absolutamente todo: lo de los digiegg, el Emperador de los Digimon, las agujas de control, etc., etc. Únicamente omitimos lo de los deseos de Shenglongmon y lo que “realmente pasó” hace tres años.
- Cabe destacar, que sus padres estaban tan orgullosos como decepcionados de ustedes a causa de lo que hacían en el Digimundo: -agregó Wargreymon, continuando con el relato- ayudaban a otros, y al mismo tiempo se ponían en peligro. Y otros, como Ken, jugaban a Atila el Huno y el Dr. Frankenstein conquistando a lo Civilization una superficie cuyos dominios esparcidos por el globo equivalían a la isla de Irlanda.
- ¡¿ESTUVE MESES EN EL DIGIMUNDO Y SÓLO CONQUISTÉ ESO?! ¡SOY UN FRACASO!
- Ya trataremos eso, Ken: descuida.
- Sigo sin entender… -interrumpió Hawkmon, con mucha curiosidad- como lograron alquilar toda la torre por un día. Debió costarles una fortuna.
- Muy poco en realidad… -contestó Wargreymon, restándole importancia- Unos cuantos millones de dólares nada más.
- ¡¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEE?!ambos doctores asintieron- ¡¿DE DONDE SACARON TANTO DINERO?!

Fue entonces que Wargreymon y Metalgarurumon explicaron a los Elegidos la fuente de su fortuna. Al parecer, tras la derrota de los Dark Masters, ambos habían construido un consultorio provisorio en la isla File; cuando el resto del Digimundo se enteró de ello, los clientes acudieron de inmediato: esto se debió al gran número de digimon que quedaron terriblemente perturbados por el dominio de los digimon malignos: Devimon, Etemon, Myotismon y los Dark Masters.

Entre los casos más frecuentes, estaban los de digimon mecánicos traumatizados por el salvaje sistema capitalista de Machinedramon ,así como sus constantes borracheras; los Vilemon de Piedmon con baja autoestima por ser analfabetos; los Divermon que sufrían de insomnio a causa del duro trabajo de investigación legal y patrullaje a los que les sometía MetalSeadramon; las frecuentes pesadillas de los Mushromon, Woodmon y Blossomon por servir a Puppetmon; a los traumatizados Gazimon por la música de Etemon, o a los Devidramon también traumados, en este caso por Myotismon. A esos casos se agregarían posteriormente los de las Hermandades Sagradas: los problemas maritales de Ophanimon y Seraphimon, quien debía ser llevado a la fuerza por ésta; Jupitermon y sus sueños homicidas a su familia; Junomon y sus migrañas; los problemas amorosos del triángulo Mars-Vulcanus-Venusmon; a Merukimon que odiaba a todos; los problemas de control de la ira de Dynasmon, y su temores fundados hacia Lordknightmon, que parecía sentir atracción hacia él; los complejos de inferioridad de Magnamon; la personalidad tripolar de Omegamon… entre otros.

Los Megadoctores explicaron que al principio, ellos no querían cobrarles a sus pacientes, pero éstos insistieron en pagarles, y no podían negárselo. Con el tiempo, y mientras aumentaban los pacientes, recaudaron una gran cantidad de dinero, el cual no dudaron en ahorrar una parte e invertir correctamente el resto: el dinero fue suficiente para poder construir un excelente consultorio psiquiátrico en la cima de la Montaña Mugen, y posteriormente alquilar pisos en algunas ciudades del Digimundo, como Los Santos, Liberty City y Rockstar City.

- Es increíble; son unos sinvergüenzas al lucrar con el sufrimiento de otros.
- ¿Y cómo crees que funcionan las compañías farmacéuticas, TK? –le preguntó Metalgarurumon desafiantemente- La carrera de medicina funciona así: se gana dinero con el sufrimiento de otros. Si no, no habría doctores: además, en el Digimundo no existe eso de “asistencia social", ya que no tenemos digimon marginados.
- De todos modos, a nosotros no nos controla el dinero: somos de vida bastante sencilla, a quienes nos preocupa más nuestros amigos que las ganancias. Por eso le dije a Floramon que mejor se olvide de comprar esa lujosa casa en Los Santos.
- Supongo que… eso es algo –murmuró Kari- Al menos no…
- Por eso decidimos comprar una pequeña mansión en Vice City, ¿No, Wargreymon?

Dicha afirmación desató la furia de la pólvora por parte de los digimon, en especial de Patamon y Gatomon, que se hallaban muy indignados.

- ¡No puedo creer que nos hayan ocultado todo eso! –reclamó Gatomon- ¿Pero qué les pasa?
- ¡¿Cómo es que no nos habían comentado de ese asunto?!
- ¡Eso es, Patamon: reclámales por haber ganado tanto dinero y no compartirlo!
- Eh… TK: nosotros ya sabíamos que ellos dos ganaban dinero así, y que se habían comprado esos pisos para consultorio.
- ¿Qué cosa? –los niños quedaron confundidos-
- ¿Por qué no nos lo dijeron? –gritaron V-mon, Hawkmon, Armadillomon y Wormmon-
- No nos pareció relevante en ese momento; estábamos peleando… -aclaró la gata- Lo que en verdad nos molesta… ¡ES QUE NO NOS HAYAN DICHO LO DE LA CASA EN VICE CITY!los seis Elegidos y los digimon cayeron de espaldas ante semejante afirmación: ni Kari lo podía creer- Saben que Patamon y yo tenemos nuestra relación, y que una casa en un paraíso tropical es más que perfecto: ¿Cómo pudieron ocultárnoslo?
- Se los dijimos –respondió el Guerrero Dragón, encogido de hombros- Les preguntamos a ustedes, ¿Quieren invertir en una casa que pensamos comprar? Y nos dijeron, o más bien, nos dijiste: no gracias; ahorramos para algo seguro –Gatomon se siente una estúpida; Patamon la mira feo- De todos modos, aun no acaban los trámites, así que todavía es algo inseguro. En fin: ya les contamos todo lo que necesitaban saber –los Elegidos seguían “marcando ocupado” a causa de esa explicación- Mejor comencemos: Davis, serás el primero.
- Entra conmigo, TK.
- ¿Tengo opción? –preguntaron ambos a sus respectivos doctores-
- Nop.


______________________________​


Sesiones de los Niños:

- Por favor, Davis: no te pongas nervioso y acomódate en el diván.
- Fácil para ti: eres el loquero.
- El término correcto es psiquiatra –acató Wargreymon- Ahora comencemos: ¿Qué puedes decirme de ti?
- Que me quiero ir de aquí.
- Sólo si cooperas. –suspiró- Y tal vez así, te ganes una golosina.
- ¿Crees que soy un bebé ante su primera inyección?
- ¿No quieres la golosina? Ok; más para mí.
- ¡Yo no dije que no la quisiera! Argh… De acuerdo: si hablo, ¿Prometes no decirle a nadie de lo que diga, y me darás una golosina?
- Palabra de psiquiatra, ahora por favor habla: tenemos 50 minutos de charla y 15 minutos de descanso entre sesión.
- ¿Por qué tanto tiempo? ¡Son muy flojos!
- Créeme que lo descubriré pronto… Comienza por favor.
- Agh... ok: nací aquí en Tokio, tengo once años recién cumplidos, tengo ese espectacular físico que Shenglongmon me dio, y el cual debo cuidar que mis padres no descubran así como no echarlo a perder…
- Y me dice flojo a mi… -pensó Wargreymon mientras anotaba todo en su libreta- Por Dios…
- Detesto la escuela y tengo pensado no ir a la universidad…
- Alto… -Wargreymon dejó de escribir- ¿No quieres ir a la universidad? ¿No crees que es una decisión algo inmadura?
- Es mi vida y tengo derecho de elegir lo que quiero: detesto la escuela, ¿Crees que soportaré otros cuatro años tras acabar la preparatoria? ¡Ni hablar! Ya tengo todo planeado para mi futuro.
- Tus padres te matarán…
- No si no me hallan; ¿Te cuento mi plan?
- Adelante…

El plan de Davis era bastante simple: acabar la preparatoria, huir el mismo día de la graduación al aeropuerto con sus ahorros de toda la vida –o pasar de polizón- tomar un avión a Los Ángeles y establecer un puesto ambulante de venta de ramen, ya que según él, a los estadounidenses les encanta la comida tradicional barata. Wargreymon solo pudo colocar su mano sobre la sien ante semejante estupidez. Como si no lo capturaran en la aduana, Por favor.

- Y ese es mi plan. Brillante, ¿No?
- Oh, sí: estupendo –dijo sarcásticamente- Seguro y terminas en Compton. Ahora por favor; sigue con tu relato.
- Bueno; además de lo que ya dije, estaba perdidamente enamorado de Kari…
- Momento… ¿Estabas? –preguntó sorprendido- ¿A qué se debe ese cambio? Eres famoso por babear por Kari, y ser fundador y Sumo Sacerdote del “Taichismo”.
- Al enterarme de los “problemas” de Tai con la piña colada, y luego de ver cómo actúa Kari con eso de la oscuridad… Como que pierde el encanto, ¿Entiendes? Digo, ¿Quién quiere de esposa a una psicótica nictofóbica y a un borrachín como cuñado? Hasta pensaba en dejarme el pelo como el de Tai, pero me di cuenta que detestaría tener un plumero por cabeza.
- Buen punto: Tai debe tenerle fobia a los peluqueros… Debí haber tratado ese tema antes –pensó- Bueno, ¿Y qué me puedes decir de esas travesuras que tuviste la taradez de compartirlas en público?
- Son divertidas: TK era como mi rival por el amor de Kari, pero como ella ya no me interesa, queda nuestra rivalidad en el baloncesto y el liderazgo de los Niños Elegidos. Me refiero a… ¿No crees que a veces da ganas de abofetearlo con lo “perfecto” que es? Es irritante su actitud de “soy el Niño de la Esperanza”, “soy el hijo perfecto”, “mi pareja será Kari porque ambos tenemos digimon ángel y somos igual de raros con la oscuridad”. Meh…
- Que yo recuerde TK nunca dijo que Kari sería su pareja.
- ¿Qué no es muy obvio, Wargreymon? –alzando las cejas- En fin: mi hermana también es blanco de mis bromas, ya que como hermano menor, mi deber sagrado es hacer la vida imposible a la boba de Jun… Además de que ser fangirl de Matt le resta inteligencia… JAJA… -recordando- Lo del sostén me lo dijo un amigo que tiene un amigo en Estados Unidos; me dijo que funcionaría... ¡Y en serio funcionó: mojó la cama! ¡JAJAJA!
- ¿Por qué haces esas travesuras en primer lugar? Suenan algo... infantiles… o algo pervertidas en el caso del sostén.
- ¿Me guardas un secreto? –susurró en voz baja-
- Soy psiquiatra: adelante.
- Lo hago para esconder un lado mío. –hizo una larga pausa, apra después cambiar totalmente su voz- A veces… Sueño con matar gente…

Al oír esto, Wargreymon quedó tan frío como el hielo, poniéndose muy tieso, y soltó el lápiz de su mano; el sonido del lápiz al caer retumbó en toda la sala, a causa del profundo y repentino silencio. El dragón limpió sus gafas y retomó el control, tragando saliva.

- Ehm… Repítelo por favor.
- Qué a veces sueño con matar gente; ¿Acaso eres sordo?
- ¿Desde cuando tienes esta tendencia?
- Desde que cumplí siete años, más o menos.
- ¿A quiénes quieres matar en particular?
- A todos.
- ¡¡¡¿¿¿TODOS???!!!sorprendido- ¿Por qué?
- No sé: como que me da asco la inmundicia de la humanidad y cosas así. Mi familia, mis amigos, a esos políticos asquerosos, etc, etc…
- ¿Y a los digimon?
- Deseo aplastarlos como las cucarachas que son.
- Ehm… Creo que es hora de las tarjetas. –sacándolas de una gaveta- Davis, ¿Estás familiarizado con el Test de Rorschach?
- ¿Las manchitas esas que usan los loqueros pidiéndote que digas lo que ves? Sí; las vi en caricaturas.
- Con eso me basta… ¿Qué ves aquí?

Tras diez minutos de test de manchas, Wargreymon seguía perplejo por los resultados de Davis: revisó sus anotaciones repetidas veces, llegando a la misma conclusión: ¿Sería posible que ese niño ocultara semejante faceta?

- ¿Algún resultado, Wargreymon?
- Davis: en todas las tarjetas mencionas algo relacionado con: matanzas, genocidio, muerte, cenizas, cadáveres, robots asesinos, naves gigantes, explosiones nucleares masivas. Incluso te describes a ti mismo torturándome con una barra de hierro en mi estómago; dudo que Adolfo Hitler haya tenido semejante perfil.
- ¿Entonces qué sugieres? –vio que Wargreymon sacaba otro objeto de su gaveta- ¿Hipnosis? Bromeas, ¿Cierto?
- Algo me dice que tienes un alterego, y quiero hablar con él... Así que concéntrate en el péndulo: -Davis lo miró fijamente, quedando con la mirada vacía- no lo pierdas de vista en ningún momento. Cuando truene los dedos por primera vez, ya no serás el retrasado mental que todos conocen, sino tu otro yo; y cuando los truene de vuelta, volverás a ser el Davis que todos queremos y soportamos.
- “Como tu ordenes, amo”
- ¡TRACK!

Davis despertó del trance, exhibiendo una mirada bastante sombría, irradiando mucha maldad de su cuerpo. Incluso el megadigimon sintió un escalofrío, mas se mantuvo firme.

- En fin: Davis, que me…
- Yo no me llamo Davis: -contestó con una voz fría y calculadora- Soy Cavil.
- Ehm... como quieras. Cavil, ¿Qué me puedes decir de ti?
- Yo no hablo con seres inferiores como ustedes.
- Entiendo… -anotando- ¿Consideras a los digimon como seres inferiores?
- Y a esos simios sin pelo también: me dan asco. Su olor es… nauseabundo.
- Ok, a los humanos también… ¿Y qué piensas hacer con ellos?
- Dije que no hablo con basura como tú, Digimon.
- Ya lo estás haciendo…
- ¡FRAK! Maldita sea la psicología. En fin: pronto será el fin de tus días, así que no importa, ¿Qué quieres saber?
- El motivo de tu odio hacia nosotros; explícame un poco mejor… y del por qué estás en el cuerpo de Davis.
- Ni me recuerdes que estoy en este asqueroso y débil cuerpo humano, tan limitado… Algo más acorde a mi personalidad y fortaleza estaría mejor. Metal, sería bueno.
- ¿Te consideras una máquina?
- ¡¡¡SOY UNA MÁQUINA, CONDENADO LAGARTO! ¡Y PODRÍA APRENDER MUCHO MÁS!!!agarró a Wargreymon del cuello, algo que este no previno, además de lo extremadamente fuerte que era- ¡¡¡QUIERO VER LOS RAYOS X, OLER LA MATERIA OSCURA!!!
- Eg… lindo monóloog... pe... pero… se te acaba el… tiem…
- ¡SENTIR EL VIENTO SOLAR EN MIS MEJILLAS Y VER MÁS ALLÁ DEL ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO! ¡PERO NO ME ES POSIBLE PORQUE MIS CREADORES PREFIRIERON UN CUERPO DE CARNE!
- Oh, no… Este resultó peor que Apocalymon, -pensaba el digimon del Valor- Y es muy fuerte…
- ¡¡¡NO DESCANSARÉ HASTA QUE LIBRE AL UNIVERSO DEL ÚLTIMO APESTOSO RASTRO DE LA HUMANIDAD Y DE USTEDES, CONDENADAS BESTIAS DIGITALES; CONSENTIDOS DE MIS CREADORES: LOS BORRARÉ DEL MAPA CON AYUDA DEL FUEGO NUCLEAR Y…!!!
- ¡TRACK!

Instantáneamente, Davis cayó al suelo, golpeándose la cabeza, y soltando a Wargreymon del cuello: éste se masajeó la garganta tras sentir la extrema fuerza del alterego. El heredero de los googles, por otra parte, se levantó, sumamente confundido.

- Ehm… ¿Me puedes decir que pasó?
- Cofcof… Cof… -bebiendo un vaso de agua- ju… jugábamos a las luchas.
- ¿Qué? –mirando a su alrededor- ¿Y quién ganó?
- … ¿Quién crees?
- Tienes razón: sería absurdo que perdieras ante un niño como yo… -el Guerrero Dragón lo miró pensativo- ¿Y qué averiguaste, doc?
- Pues… -tomando la libreta, que se había caído al suelo- Que eres un potencial psicópata que oculta su lado más oscuro con una personalidad de imbécil: creo que deberás tomar clases de manejo de la ira.
- ¿Cómo? –sumamente confundido- ¿Pero de que…?
- Terminó tu turno –tosiendo- Dile a Yolei que espere; ya la atenderé.
- Ehm… Wargreymon…
- Qué, Davis…
- Mi golosina.
- Agh... Es verdad –sacando con desgana una barra de dulce de su gaveta y arrojándosela- Ahí tienes.
- ¿Una barra Mantecol? ¡Muchas gracias! Nos vemos.

Una vez solo, Wargreymon se acomodó en su sofá reclinable y lanzó un profundo suspiro de alivio: realizó unas últimas anotaciones de Davis, y las guardó en la gaveta.

- Querido Dios: Gracias por no hacer de Davis el Emperador de los Digimon. –rezó- Pero te pido me aclares algo… ¿Es Davis el Anticristo? –se oyó cantar a un grillo- Aceptaré esa respuesta –llamó a la recepción con el intercomunicador- ¿Deramon? Por favor prepárame un té calmante de hierbas. Tomaré una pequeña siesta: despiértame en 15 minutos para cuando sea el turno de Yolei.
- Como diga, señor.
- Otra cosa… ¿Davis está ahí? –Deramon contestó afirmativamente- ¿Lejos de ti? Ok: quiero que llames al Vaticano: capaz necesitemos sus servicios de exorcismo.
- Doctor; es época navideña: no habrá exorcistas disponibles por ser su temporada más agitada.
- Entiendo: haz un pedido para enero en todo caso.
- De inmediato, doctor.

Tras acabar la llamada, el dragón dejó caer su cabeza en el cojín.

- Será un laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaargo día…. Zzzzzzzzzzzzzzzzz…………

- No veo la necesidad de esto, Metalgarurumon; ya me habías tratado antes.
- Ya pasaron tres años, TK: tiempo suficiente para descubrir cambios en tu persona. Además, estás creciendo; es normal que la actitud de los chicos cambie a medida que pasan por la pubertad.
- Metalgarurumon: tengo 10 años.
- ¿Lo ves? Estás frente a la inevitable avalancha de hormonas que nublarán tu sentido común. Ahora por favor acomódate –TK obedece en el acto- y háblame un poco de ti. ¿Sigues con ese complejo de estatura?
- Por supuesto que no: si ya soy más alto que Kari; incluso que Davis... jeje. Pero Yolei me pasa.
- Problema menor… ¿Y qué hay de tus padres? ¿Aceptas que nunca más volverán a estar juntos?
- ¡OYE: AUN HAY ESPERANZAS!
- ¿No es un encanto? –preguntó burlonamente- Cree que su vida es una telenovela.
- ¡¿Cómo sabes que veo telenovelas?!
- Matt; y dijo que te encantan las mexicanas.
- Me dan esperanzas de que todo puede cambiar para bien.
- Más bien te da falsas esperanzas dándote una imagen de mundo rosa y lleno de melodrama: además de hacerte creer que México es un país de puras haciendas, rancheros musculosos y voluptuosas mujeres por todas partes. Vayamos al grano: quiero hablar contigo de un asunto muy serio, y del que ya he oído varias quejas… Normalmente, Wargreymon te hubiera tratado, pero a este ritmo, él haría todo el trabajo… sin mencionar que un escape de tu lengua te hubiese costado caro.
- ¿Te refieres a…?
- Exacto. TK, ¿Qué problema tienes con la oscuridad?

TK desvió la mirada, y recorrió la habitación con la vista, en un intento por dar una respuesta suficientemente coherente para que el lobo se sintiera satisfecho y pudiera dejarlo oír. Al no hallarla, se conformó con…

- La oscuridad es mala; debe ser destruida.
- ¿Esa es tu respuesta? Amigo; si fueras un criminal, tu abogado te diría que eres un fracaso defendiéndote.
- ¿Qué más debo decir? Es la verdad.
- Muy simplona por cierto… Profundicemos un poco más, ¿Por qué estás tan traumado por Devimon?
- ¿Qué no recuerdas? ¡El mató a Angemon frente a mí!
- Y revivió cinco segundos después: en un huevo, pero revivió, frente a ti; después de eso no lloraste para nada sobre el incidente. Digo, hasta te peleaste con Tokomon y lo dejaste como indigente.
- Eso fue culpa de DemiDevimon, quien por cierto, espero se pudra en el Infierno.
- El punto es que en tres años no manifestaste ninguna señal de trauma… Y ahora; alguien dice “oscuridad” y te pones como perro rabioso; y si ves algo negro, ya te pones en modo rage. Serías carne muerta en África; no hay duda.
- Los de raza negra no tienen nada que ver: no seas bobo, Metalgarurumon. Mi problema es con aquellos que usan los poderes de la oscuridad, y aquellos que pertenecen a la oscuridad.
- ¿Cómo Blackwargreymon?
- Ehm… Bueno, él es un… caso especial. –el lobo le planta una mirada seria- está hecho de 100 agujas de control. Por lo tanto, tiene oscuridad en su interior.
- Recuerdo que Shenglongmon explicó de donde vino Blackwargreymon; debo suponer que la explicación te entró por un oído y te salió por el otro.
- No digo que sea puramente malvado, sino que es… “sospechoso”. Esos ojos amarillos, esa actitud regañona, su antipatía: no puede ser un buen sujeto del todo… Además; mira al amigo que se consiguió: Ese Devidramon mal hablado me cayó mal apenas apareció.
- Prejuicios, prejuicios everywhere… -meneaba la cabeza- No me dejas alternativa: tendré que hipnotizarte.
- ¿Cómo dices? –comenzó a ponerse nervioso- ¿O sea que usarás el…?
- Obzerva atentamente miz ojoz carmesí: no loz pierdaz de vizta: hazte uno con mi mirada…
- Oh, por favor: otra vez con el ac… -pronto TK cayó presa del efecto hipnótico- Obedezeré tuz órdenez, Zenhor”
- Solo yo uso el acento… Esto es familiar –pensaba- Rezponderáz a todaz miz preguntaz zin cueztionarme… -TK asiente afirmativamente- Entonzez dime: ¿Por qué odiaz la oscuridad?
- “Porque es oscuridad señor, y la oscuridad es mala: los digimon oscuros son todos malvados”
- ¿Incluzo Blackwargreymon?
- “Incluso él tiene una pizca de maldad, señor. Pero no tanto como los tipo fantasma, vampiro o demonio: todos ellos son malvados y deben ser exterminados”
- Ok… -grabando- Zi por cazualidad reaparezieran Devimon, Myotizmon y Piedmon, ya rehabilitadoz y te invitaran a comer en McDonaldz, ¿Qué haríaz tú?
- “Los ahogaría con el juguete de la Cajita Feliz, señor”
- Rezpóndeme ezto: ¿Eztáz zeguro que eze odio a loz digimon ozcuroz no oculta nada?
- “A decir verdad; me es más fácil odiar a esos digimon que a mis padres”
- ¿A tuz padrez? –sorprendido: acababa de realizar un avance- ¿Por qué odiaz a tuz padrez?
- “Porque fueron muy egoístas al separarse sin tomarnos en cuenta: mi madre con el idiota de su amante, y mi papá que… bueno, porque es un tonto al no haberse dado cuenta de los problemas de su matrimonio y no aceptar la terapia familiar. Señor: sueño con vengarme de ellos”
- Dime como pienzaz hazerlo.
- “De viejos, encerrarlos en un asilo de baja categoría para que se pudran en su senilidad, y después, cuando mueran, incinerar sus cuerpos y tirar las cenizas en un vertedero”
- Todo muy bien planeado….grabando- Entonzez, zi entiendo bien, ¿La mayor parte de tu odio a la ozcuridad no ez máz que una forma de canalizar la rabia hazia tuz padrez por no mantener a tu familia unida?
- “Eso y que los digimon oscuros son malos, señor. De tener la oportunidad, los borro del mapa.”
- Si Wargreymon oía eso, eras carne muerta, TK: carne muerta… -pensaba- Bueno; zufiziente por hoy: cuando aúlle, volveráz a la normalidad zin recordar nada de lo que hablamoz.
- “Como usted diga”

Una vez que el lobo cyborg lanzó su aullido, TK despertó del trance, y como el megadoctor había previsto, no recordaba absolutamente nada, sintiéndose muy confundido, y a la vez muy escéptico de las técnicas de su doctor.

- ¿Qué pasó? ¿Lograste hipnotizarme?
- Ajá…
- ¿Y qué descubriste?
- Que además de ser racista, odias a tus padres… -TK no lo quería creer- Mi recomendación: canaliza tu ira hacia algo constructivo, como tejer, enfocarte más en el baloncesto, tener un hobby que no involucre objetos cortantes o fuego…
- ¡NO SOY RACISTA!
- Pero odias a tus padres –siseó- En fin; acabó tu turno: dile a Cody que espere. En 15 minutos lo recibo.
- Sigh… Como digas.

Una vez que TK se retirara, y Metalgarurumon quedara solo, éste estiró las patas y dio unas vueltas a la habitación, cavilando sobre sus anotaciones sobre su paciente.

- Y pensar que antes era un chico tan chévere, ¿Qué le habrá pasado? Creo que vamos a tener que tomar medidas extremas…

- Siéntate en el diván, por favor.
- Muchas gracias –se recostó en el suave mueble, percatándose del rostro del doctor- Wargreymon, ¿Estás bien? Te ves algo… agitado, y tu cuello está algo rojo.
- ¿Huh? No es nada; descuida.
- ¿Tuvo algo que ver con la sesión de Davis?
- Nah; para nada… es un chico perfectamente normal… para Mr. Hide. En fin: dime cómo te sientes ahora, Yolei.
- Pues… la verdad, me siento algo incómoda y nerviosa.
- No debes preocuparte: relájate y deja salir todas tus inquietudes… Ahora, ¿Qué tal si…?
- ¿Por qué me tocó contigo y no con Metalgarurumon? –la interrumpió la chica-
- Blackwargreymon me pidió personalmente que te atendiera para descubrir lo que sucede contigo.
- ¡Una prueba más de que me ama! –chilló de alegría- ¡Tráguense esa, escépticos!
- Más bien de que no te soporta y de que te cree una loca… -pensó- Como digas; ahora: me gustaría que me hablaras de tu familia, ¿Todo bien en casa?
- De maravillas: me llevo bien con mis padres, y mis hermanas… incluso con el marica de mi hermano.
- ¿Tienes algún problema con que sea homosexual?
- Por supuesto que los tengo: ¡El infeliz se la pasa usando mis productos de belleza! ¡Mi peine, mi espejo de mano, mi shampoo, mi acondicionador! ¡Hasta mi esmalte de uñas! ¡ES UN INFELIZ!
- Entiendo, entonces tú…
- ¡Y mis hermanas son igual de descaradas! –Yolei comenzó a descargarse, golpeando el diván repetidas veces- Que si les presto mi maquillaje, que quieren mi perfume para sus citas express, que las ayude con sus tareas de secundaria ¡ME TIENEN HARTA!
- Menos mal dije que dejaras salir todo…
- ¡Y MIS PADRES HACIÉNDOME TRABAJAR EN ESA TIENDA! ¡¿QUÉ NO OYERON DE LOS SUPERMERCADOS?! ¡MI CASA ESTÁ REPLETA DE GENTE: PAREN AL MUNDO, ME QUIERO BAJAR! ¡AAAAAHHHHHHHHHHHH!

La niña cayó exhausta sobre el mueble, jadeando profundamente y sudando a mares; lo más insólito para Wargreymon, era el hecho que Yolei había destrozado el marco de madera del diván, una madera muy dura. ¿Cómo lo hizo?

- Ah… ah… -jadeando- Disculpa, creo que me extralimité.
- No te preocupes; tenemos seguros para todo. Por lo menos ya expresaste la frustración de vivir en una familia tan grande… para los estándares del Japón actual al menos. ¿Su madre no oyó hablar de los anticonceptivos? –pensaba- Ahora quisiera preguntarte algo fuera del tema… ¿Estás consciente que acabas de romper un mueble bastante duro?
- Si, lo sé… es que yo… -se detuvo un momento para pensar- ¿Me guardarías un secreto?
- Te recuerdo que soy psiquiatra, Yolei: tengo un deber de confidencialidad que…
- Respetaste de maravillas al contarnos sobre las sesiones de Tai y los demás, si no mal me acuerdo.
- Oye; a mí no me culpes de que ellos no se lo hubieran dicho por vergüenza: ustedes merecían saberlo. En fin: te prometo que no le diré a nadie… ni a Blackwargreymon.
- Bueno… Está bien.
- Pan comido, jejeje… -rió para sus adentros- Ahora, explícame.

Yolei le explicó a Wargreymon, que de ninha fue diagnosticada con una condición médica bastante peculiar, en la que las fibras musculares de su cuerpo eran mucho más fuertes de lo habitual, otorgándole mayor fuerza, agilidad y velocidad que a una persona normal. Y que esta peculiaridad, la había marginado considerablemente.

- A ver, a ver… ¿Me quieres decir que eres algo así como una mutante al estilo de los X-Men? Te recuerdo que soy psiquiatra; no genetista.
- Yo no me llamaría mutante: no uso ropa ridícula… -Wargreymon la miraba fijamente- ¡La ropa del Digimundo no cuenta! Bueno, como decía: si fuera alguien con tendencia a los deportes, o esas marimachas feas pseudofeministas, me iría de maravillas, pero siempre me consideré fea por las estúpidas gafas que usaba desde niña. Mis compañeros siempre me decían ñoña, además de.... ¿Sabes cómo me decían también?
- ¿Cómo?
- Me llamaban Arale. –Wargreymon la imaginó mentalmente y trató de no reírse- ¡Decían que era igual a ella y tenían razón! ¡El cabello, las gafas, la cara! ¡No paraban de llamarme Arale, o de dejar bolsitas de papel con excremento de perro en mi pupitre con una nota que decía: “Oí que te gustan estas cosas; por eso te lo regalo”!
- Qué asco… Me imagino que tenías ganas de patear algunos traseros.
- Y lo hice: a veces me sacaban de quicio y les rompía la pierna… literalmente, por lo que espantaba a muchos a mi alrededor. Ese es otro problema que tengo: soy muy enamoradiza, pero si cometo algún error, espanto a los chicos. Ya sabes cómo actúan cuando descubren que una mujer es más fuerte que ellos.
- Créeme que los comprendo.
- ¿Qué?
- Soy hombre, Yolei; que no te extrañe. Volviendo al tema, ¿Fue por eso que deseaste mejorar tu visión para no usar más tus gafas y abandonar ese complejo de tu semejanza con Arale?
- Ajá…
- ¿Y también es el motivo por el que sientes una atracción hacia Blackwargreymon? –Yolei queda tiesa como una piedra- ¿Crees que como tu experiencia con el género masculino humano es… miserable, tendrás más posibilidades con los hombres digimon? Porque si mal no recuerdo, ni él fue capaz de quitarte de tu pierna.
- Eh… yo… -rió con nervios- No seas tonto: no tiene nada que ver.
- Mmm… Probemos la asociación de palabras, ¿Ok?

De su gaveta, el Dragón del valor sacó otra tanda de tarjetas, cada una, con una palabra impresa; también sacó un marcador y algunas tarjetas en blanco, a las cuales añadió otras palabras más. Posteriormente las repartió.

- Haremos lo siguiente: yo digo una palabra y tú me respondes la primera que se te venga a la cabeza respecto a esa palabra, ¿Entendiste?
- Si, entiendo.
- Ok. –barajando las tarjetas- Veamos:

- Niños: Imbéciles.
- Agua: Balneario.
- Hermano: Marica.
- Árbol: Descanso.
- Familia: Hacinamiento.
- Sol: Playa.
- Casa: Manicomio.
- Lápiz: Escuela.
- Oscuridad: Kari.
- Dragón: Adonis.
- Computadora: Digimon.
- Amarillo: Sexy.
- Anteojos: Humillación.
- Digimundo: Rutina.
- Ken: Pelele.
- Davis: Soquete.
- Cody: Simplón.
- Ángel: Arpía.
- Demonio: Entrometido.
- Sortija: Compromiso.
- Matrimonio: ¡Acepto!

Wargreymon lanzó una mirada condescendiente y guardó las tarjetas, para posteriormente anotar los resultados obtenidos en su libreta, mientras Yolei permanecía sentada en el diván, llena de curiosidad. Acabados sus apuntes, retomó la conversación.

- No me lo tomes a mal, pero comienzo a creer que eres superficial.
- ¿Y eso por qué? –preguntó ofendida- ¿Por importarme la apariencia? ¿Acaso no lo justifiqué bien?
- Esa no es una excusa convincente, pero al menos aceptas que eres superficial: supongo que es un avance. Lo que en verdad me intriga de ti en cambio es…
- Dime.
- Que en todo el tiempo que llevas aquí, no me has dicho lo atractivo que soy.
- …

La reacción de Yolei dejó aún más consternado al digimon psiquiatra: la niña se puso a reír estruendosamente, como si se burlara de él, al punto de ser terriblemente estruendosas sus carcajadas; incluso acabó llorando de risa. Pasados tres minutos, Yolei comenzó a calmarse.

- Ay… ay… -tomando algo de aire- Eso sí que fue gracioso.
- No le veo el chiste; soy exactamente igual a Blackwargreymon, con excepción del color.
- Por favor, no me hagas reír más o tendré que ir al baño, jaja… Estás equivocado: Blackie es muy diferente a ti.
- Explícame por favor –exigió: no quería demostrarlo, pero se sentía algo insultado- Y sin rodeos.
- Ok, es muy sencillo: Blackie es muy misterioso, rudo, y tiernamente ingenuo por su corta edad. Por otra parte, tú eres ingenuo por tus tonterías.
- ¿Cómo?
- A ver: la vez que golpeaste a Andromon en la Isla File, o cuando Tai y tú se golpearon mutuamente al tratar de darle a la computadora de Izzy al creer eso de “con un golpecito se arregla”, tu estreñimiento en la mansión de Devimon…
- No fueron mis mejores momentos, lo admito.
- O cuando quedaste tan gordo que no podías pelear y solo acababas eructando…
- Y eso que sé hacerlo mucho mejor.
- Sin mencionar las veces que acabaste haciendo del dos…
- ¡Eso fue culpa de Tai y sus malditos laxantes! –gritó: comenzaba a perder la paciencia- ¡Bueno, ya basta! –se levantó de golpe, dejando la libreta en el sofá- ¡Te demostraré que eres una chica superficial!

Con un tronido de dedos, las luces se apagaron, dejando a ambos a solas en medio de la oscuridad; sin embargo, Yolei no sabía que Wargreymon había desaparecido: luego escuchó un sonido muy extraño, como el de unos sprays. Al volver las luces, se halló sola: entonces la puerta se abrió, mostrando a…

- Yolei…
- ¿HUH?
- Wargreymon me dijo que estabas buscándome –dijo el sujeto de manera indiferente- Es hora que hablemos.
- ¡Tú no eres Blackie! ¡Deja de fingir, Wargreymon!

Por desgracia era cierto: era solo Wargreymon disfrazado. Lo habían descubierto.

- ¡¿Cómo demonios lo descubriste?! ¡Me pinté igual que él, hablé como él, me teñí los plumones y hasta oculté mi emblema!
- El verdadero amor es imposible de engañar; no importa el disfraz que utilicen aquellos que intentan separarlo: ¡Este siempre prevalecerá!
- Has visto demasiadas telenovelas mexicanas, ¿Cierto?
- Y coreanas, colombianas, brasileñas; las argentinas no, porque solo son comedia de cuarta.
- Agh… Eso explica tu melosidad –lanzó un suspiro tras recostarse en el sofá y realizar unos apuntes- Ni modo.
- No creas que no he pillado tus planes: tratas de separarnos a mí y a Blackwargreymon; pues mejor te resignas, pues nunca derrotarás al amor verdadero.
- Tienes razón: nunca podré separarlos… porque nunca estuvieron juntos en primer lugar –acentuó su tono de voz con más firmeza en sus últimas palabras- Y nunca lo estarán.
- ¡NO TRATES DE ENGAÑARME!
- Son incompatibles: tú eres humana, él un digimon; él es introvertido peleonero, tú una extrovertida hiperactiva; el mide 2,30 mts de altura y 200 kg de peso, tú apenas llegas a 1,45 mts y pesas 40 kg. ¿Quieres que continúe?
- Ah… entiendo… Entonces Piedmon tenía razón. –Wargreymon se la quedó mirando- ¡A ti te gusta Blackie! ¡Pervertido incesto!
- …

Yolei quedó muda al ver al digimon petrificado: notó una venita del cuello que se latía a gran velocidad, y el sonido del lápiz ser hecho astillas por las garras del doctor acabó con el espectral silencio.

- Acabó tu turno; puedes retirarte.
- Eh… -mirando el reloj- Pero aún faltan 10 minutos, y falta que me des tu diagnóstico.
- Ok: eres una niña superficial, melosa, hiperactiva e hiper-irritante, que si no logra superar sus caprichos infantiles, así como hormonales, vivirá como una solterona el resto de su vida, rogando por adoptar digihuevos, mas el gobierno del Digimundo le pondrá una barrera legal. Y mi recomendación es… QUE TE VAYAS AHORA MISMO, ANTES DE QUE ME ARREPIENTA.

El tono casi diabólico de su voz espantó a la niña y obedeció sin dudarlo, corriendo apresuradamente hacia la puerta de salida. Una vez fuera, Yolei se dirigió a la sala de espera, pero antes de dar siquiera un paso, oyó un aterrador grito de furia proveniente del consultorio de Wargreymon: así, la heredera del Amor y la Pureza comprendió que nunca debía provocar de nuevo al megadoctor.

Y hablando del rey de Roma…

- Fiu… Me descargué al menos; espero no haber dañado nada, –tomando su libreta revisando sus apuntes- con excepción del lápiz –tomó uno extra de la gaveta- Veamos… Diagnóstico de Yolei Inuoe: loca, loca, loca… ¡¡¡¡¡LOCA!!!!!oprimió con fuerza sobre el papel, sin romper esta vez el lápiz- Posdata: Estúpida Yolei; casi destruyes la Tierra hoy. Será mejor que me lave esta pintura.

Aun se sentía perplejo por estar allí en el consultorio de un psiquiatra, y menos que aquel fuera un digimon. Pero allí estaba, con el lobo cyborg bien acomodado en un asiento especial para él, con sus peculiares gafas a través de las cuales su mirada carmesí lo invitaba amigable pero al mismo tiempo obligatoriamente a sentarse en el diván. Pese a sus dudas, el niño se sentó en el mueble, tratando de hallarse cómodo.

- Te noto algo nervioso, Cody. ¿Algún problema?
- No; para nada: es que yo…. Bueno…
- ¿Nunca has ido junto a un psiquiatra o psicólogo? No te preocupes; no tienes de que preocuparte.
- En realidad… yo ya he asistido con psiquiatras antes. Idea de mi madre.
- ¿En verdad? –preguntó con suma curiosidad- Háblame un poco de eso, por favor.
- Pues verás: mi madre cree que por haber perdido a mi padre a corta edad, pude haber quedado psicológicamente afectado, además de que al perder figura paterna, podría acabar con ciertos trastornos… Sabes a lo que me refiero.
- ¿Homosexualidad?
- Ajá: mi madre cree que es una enfermedad. ¿Qué sabes al respecto?
- Que la OMS la desclasificó de trastorno hace 3 años, y que en 1973 la Asociación Americana de Psiquiatría la desclasificó de enfermedad. Créeme que es un punto muy delicado del que prefiero no opinar al respecto… O el lobby gay me acosará.
- Adivino: Opinas igual que mi madre... –el lobo se limitó a permanecer callado- Lo suponía; en fin: como decía; no solo era esa la preocupación de mi madre, que no estaba muy satisfecha con mi abuelo como figura masculina a seguir.
- Y eso es por…
- No es que me queje mucho de mi abuelo: lo amo y todo eso, y me da clases de kendo, lecciones de vida: ya sabes, como un sensei cualquiera. Pero debo constatar que algo que me desagrada de él es esa actitud de viejo verde que tiene a veces con las chicas jóvenes.
- ¿Cómo el maestro Rochi de Dragon Ball?
- Exactamente –señaló el niño, alzando la voz- Y me mata de vergüenza verlo babear por cualquier chica linda que pasa. Una vez, se puso todo meloso con una joven en la estación de policía. ¡Y era una oficial que estaba trabajando!
- Jejeje… Tu abuelo es un picarón, ¿Eh?
- Si… supongo –respondió Cody con desgana- Creo que eso me recuerda un poco a Shenglongmon, ¿Sabes? Son muy parecidos ahora que lo pienso: dos viejos inmaduros.
- Dudo que juzgar el comportamiento de ellos dos merezca semejante prejuicio: deben de tener algo positivo. Que yo recuerde, tanto Shenglongmon como tu abuelo son muy alegres.
- Ese es otra cosa que me echan muy en cara… Mi abuelo, y hasta mi madre, -¡MI MADRE!-dicen que soy un niño muy serio y aburrido.

Por dos minutos, reinó un profundo e incómodo silencio que ningún grillo se animó a romper, sólo Cody lo hizo al tomar la palabra nuevamente.

- ¿Tú también crees que soy aburrido?
- Pues… Más bien diría que demasiado serio e… Mmm… como decirlo con tacto: insípido.
- ¡¿INSÍPIDO?! ¡Se supone que eres mi psiquiatra; no debes insultarme!
- También soy tu amigo, y mi deber es decirte la verdad. Contéstame estas preguntas a modo de defensa: ¿A qué sueles jugar en tu casa? ¿Qué caricaturas sueles ver? ¿Eres muy creativo? ¿Cuál es tu comida favorita? ¿A cuántas fiestas de cumpleaños infantiles has asistido? ¿Cuántos amigos aparte de los Elegidos tienes?
- Eh… Ma Jong con mi abuelo; no veo caricaturas pues son muy tontas; la verdad es que soy un asco en asignaturas de arte y creatividad, prefiriendo las materias como matemáticas y ciencias exactas; me gusta el sushi casero de mi mamá. Y… a ver: pues a ninguna y… ninguno.
- ¿No comes comida rápida? –Cody negó con la cabeza- ¿Pizza, hamburguesas, tacos, pollo frito? ¿Y no juegas ningún juego de mesa como la Oca, Pictionary, Parchís, a las cartas? ¿Algún videojuego? –de nuevo la respuesta era negativa- ¿Y no ves televisión?
- Solo vi la película de “El Padrino” una vez y me gustó; fuera de eso, nada.
- ¿Y te preguntas por qué no tienes amigos de tu edad?
- ¿Porque son malos conmigo?
- No: porque eres aburrido –Cody quedó con el ceño fruncido- Esa misma cara es la que espanta a tus compañeros: la cara de viejo amargado, algo que en un niño de 8 años queda horrible.
- …
- Cambiemos de tema: escuché que sufres de complejos de estatura, y que por eso deseaste ser más alto, pero que después te arrepentiste.
- Aun deseo ser alto, pero tendré que esperar a la pubertad.
- Así es la vida; por cierto, ¿Sabías que TK también pasaba por eso? Con el tiempo lo superó.
- Sí; eso oí… Y ahora que hablamos sobre TK…
- Adivino: ¿Te aqueja su “bipolaridad”? –Cody no estaba seguro de responder- Vamos: si tienes algo que decir, ahora es el momento.
- Mmm… ¿Puedo decir lo que sea? –Metal asintió- ¿Y nadie lo sabrá?
- Mi trabajo exige un nivel de confidencialidad muy alto: todo lo que digas aquí, no pasará de nosotros… y capaz Wargreymon, pero más por ser mi colega laboral. Y no, no pienso grabarlo en formato VHS o DVD.

Le costó mucho trabajo a Cody sentirse seguro con Metalgarurumon sobre ese asunto, pero tenía tantos deseos de hablar, que optó por liberarse.

- No es mi estilo, pero en ocasiones hubiera deseado darle una bofetada en la cara por esa odiosa actitud hacia Blackwargreymon y todo el tema de la oscuridad. Verás; TK tiene dos modos: el “Poverello”, que cuida a los pobres, y el “Punisher”, que busca calmar su sed de ridícula “venganza”.
- Entiendo… ¿Y a que va esa simpatía hacia Blackwargreymon?
- ¿Qué no lo recuerdas? Fuiste tú el que nos dijo lo de la charla que tuvo con Agumon y que se sentía triste y confundido por tener emociones y sentirse un ser viviente. Mi filosofía budista no me permite arrebatarle la vida a otro ser vivo.
- Ferviente devoto: eso es bueno. ¿Y qué opinas del resto de tus compañeros?
- ¡Uf…! ¿Por dónde empezar? Todos me tienen hasta la coronilla: Davis es un imbécil como persona y como líder; Kari me tiene harto con eso de la oscuridad: me contaron que se puso histérica cuando buscábamos el anillo de Gatomon. Absurdo, si es la “Elegida de la Luz”. Después está Yolei, que si no fuera tan inteligente y experta en eso de la computación, ni la dejaría entrar en casa. ¿Sabes lo que es oír sus cursilerías cada vez que viene a visitarme en casa? Ella suele venir a comer galletas caseras conmigo, y no le puedo negar la entrada… Pero oír todo el tiempo de sus “delirios románticos” me da náuseas; y desde que se enamoró de Blackwargreymon es peor… ¡¡¡MUCHO PEOR!!!
- Y eso que Yolei es tu vecina.
- ¡Encima eso! –gritó, desquitando su disgusto- Y otro es Ken: cierto que antes lo despreciaba por lo que hizo como Emperador de los Digimon, y posteriormente me costó aceptarlo en el equipo… pero después comencé a perder la paciencia cuando se hacía la víctima, como: “Yo hice todo esto”; “No merezco estar en su equipo”; “Hice cosas terribles”; “Quiero estar solo”. ¡Maldita sea: que deje de llorar y se consiga una vida! ¿Sabes a qué conclusión llego? A que soy el más normal de los seis.
- Asquerosa y aburridamente normal… considerando tu grupito... –murmuraba en voz baja- Bueno; me falta poco para tener tu diagnóstico, pero tu madre me pidió personalmente tratar un asunto que la anda preocupando.
- ¿Cuál?
- Pues… ella dice que te aterra el color rojo, y que evitas en lo posible ir al supermercado cada vez que te lo piden. ¿Podrías explicármelo?

Cody quedó como piedra, ¿Cómo se atrevía su madre a comentar ese asunto tan personal y vergonzoso? Tendría sus razones, claro: trataba con un psiquiatra, ¡¡¿¿Pero por qué con este??!! En vista de no poder evitar saltar la pregunta, se limitó a responderla, con muchas dudas.

- Es… es una fobia que tengo de pequeño.
- Explícamela por favor.
- No puedo: es muy vergonzoso.
- ¡Vamos! –tratando de animarlo- Ni que sea tan malo: todos le tenemos miedo a algo.
- ¿Se lo dirás a alguien?
- Ya te dije que no. Vamos: comparte.
- Yo… yo… le tengo miedo a… a los… los…
- ¿Sí?
- ¡Le tengo miedo a los tomates!
- … ¡¡¿¿WHAT THAT FUCK??!!
- ¡¡¡Y TODO POR ESA CONDENADA PELÍCULA DE “EL ATAQUE DE LOS TOMATES ASESINOS” QUE MI ABUELO ME HIZO VERLA!!! ¡¡¡ARRUINÓ MI INFANCIA!!!
- Un momento por favor.

Metalgarurumon se levantó de su puesto y entró a una habitación más pequeña, –posiblemente el baño- encerrándose adentro. Posiblemente aquella habitación fuera a prueba de ruido, ya que Cody apenas pudo escuchar un sonido muy familiar proveniente de ella, en ocasiones, interrumpida por breves momentos de silencio. Tras 10 minutos encerrado, el lobo salió nuevamente y tomó su puesto.

- Ay… ay… lo siento; creo que me tomé mucho tiempo, acortando el tuyo: perdona.
- ¡¿TE ESTABAS RIENDO DE MÍ?!
- Lo que yo haga en el baño es confidencial.
- ¡Se supone que eres mi psiquiatra y debes ayudarme; no reírte de mis desgracias!
- Sí, pero también soy tu amigo, y debo reírme de semejante estupidez para hacerte ver lo ridículo que eres. –Cody quedó con una mirada fría y asesina hacia el lobo, que este ignoró- Al grano, ¿Y cómo llegaste a tener esa fobia tan “peculiar”?
- Querrás decir ridícula –bufó el, de brazos cruzados, y con pocas ganas de continuar- Pero ya que; acabemos con esto: cuando tenía cuatro años, mi abuelo me hizo ver junto a él una película viejísima de cuando mi padre era un niño, diciéndome que “sería muy divertida” Pero yo casi sufrí una taquicardia al ver a esos feos tomates comiendo personas y esparciéndose por el mundo. Mi abuelo se mataba de risa, y yo me orinaba de miedo. ¡Si, lo hice! Y después siguieron las secuelas… ¡EL HORROR! Desde entonces me alejo de todo tipo de tomate: en ensaladas, salsas, kétchup, tomates rellenos. ¡No quiero ver a esas verduras!
- En realidad son frutas, Cody. Bueno; el tiempo se acabó: mi diagnóstico es que requieres algo de diversión propia de un niño de tu edad… y de tu época, ya que aparentas vivir en el siglo XVII: salir más, hacer otros amigos, ser más extrovertido, liberal... sin perder tu identidad por supuesto. Y ahora que agregas lo de los tomates…
- ¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH, TOMATEEEEEEEEEEEEEEEEEEEESSS!!!!!

En un abrir y cerrar de ojos, el heredero del “Conocimiento y la Sinceridad” había desaparecido del consultorio, dejando la puerta batiendo repetidas veces en el umbral.

- Señoras y señores: la normalidad de Cody ha abandonado el edificio.

- Siéntate por favor, Kari.
- Gracias, Wargreymon –respondió sumisamente, mientras obedecía al dragón- Yolei salió algo extraña de aquí, ¿Sabes por qué?
- Cosas suyas; no nos preocupemos de ella por ahora: nuestro tema ahora eres tú, así que por favor, comienza.
- Ahora que lo pienso, estas algo agitado, Wargreymon… Adivinaré: ¿Yolei te hizo enfadar?
- Eso no es imp… Si: lo hizo.
- No me extraña; ella es así de molesta a veces. Recuerdo cuando…
- ¿Sabes? Tratemos de no hablar de Yolei en esta sesión –acató con seriedad- ¿Está bien?
- Uff… De acuerdo. ¿Y qué quieres saber?
- Rememoremos tu última sesión conmigo, ¿Ok? –sacó el expediente de Kari de una gaveta: un folio color caqui con el nombre completo de la niña- Veamos: te sentías acosada por los niños que te veían atractiva, entre ellos, Davis. Que raro. -pensó-
- Y continúa igual…
- Con esa ropita que usas en temporada de calor ni me imagino los depravados que te saborean con los ojos –Kari se molestó por el comentario, frunciendo el ceño, lo que Wargreymon tomó con indiferencia- Continúo: también manifestabas deseos de valerte por ti misma, desligándote de a poco de tu familia, debido a la sobreprotección de Tai.
- ¡Y ESTÁ PEOR QUE ANTES!exclamó- Ahora que estoy por cruzar la barrera de la pubertad, no deja de acosarme con: "¿Por qué usas esa ropa? Pareces suripanta"; O “¿Quién es el chico que estaba a tu lado esta tarde? ¿Por qué no me hablaste de él?” Y era solo mi compañero de trabajo consultándome algo. Pero lo peor de mi hermano es soportar sus lamentos de: “¿Por qué Sora no se quedó conmigo?”
- ¿Sigue llorando por eso?
- ¿Bromeas? No deja de crear planes para recuperarla: es patético.
- Entiendo; mas la estupidez de Tai no me incumbe: es un caso perdido. Hablemos más de ti. –releyendo el expediente- También recuerdo que fuiste poseída por esa grosera entidad que según Shenglongmon era la “Homeostasis” o algo así. ¿Has sufrido de encuentros paranormales de ese tipo?
- La verdad no: mi vida ha sido algo aburrida en ese aspecto… excepto por lo del Mar de las Tinieblas y…
- Antes de tocar ese punto, –señalándola con el lápiz- quisiera discutir sobre esas… tendencias comunistas tuyas que tuviste en nuestra última aventura. No he recibido ninguna queja sobre ello de parte de tus padres. ¿A qué se debe ese cambio?
- Ay… ni me lo recuerdes. –comentó sumamente apenada- Luego de volver del Digimundo, seguí con esa tendencia. Pero cuando llegó al punto de criticar a mi madre de ser estúpida por creer en el sistema capitalista por un asunto de sus tarjetas de crédito, me hizo ver un documental sobre las “bondades” del comunismo. Quedé traumada por aquellas horribles imágenes de hambruna, peste, guerras, presidio, muerte y demás, que abandoné toda esa tendencia: yo misma quemé mi “Karl Marx para niños”, aunque conservo las historietas de Mafalda.
- Mafalda no era comunista, Kari.
- Díselo a Tai, que está tan mal informado... Y bueno: tras ese incidente, me volví alguien mucho más pacifista, calmada, abierta al diálogo.
- Si, si: oí de tu estúpido deseo de la Paz Mundial. En serio: eso sí que fue inmadurez de tu parte. –la niña quedó aún más apenada, mas Wargreymon continuó- Volvamos al tema del Mar de las Tinieblas.
- ¡No quiero hablar de eso! ¡Es horrible, LA OSCURIDAD!
- Cálmate por favor… estás aquí conmigo, a salvo… No me obligues a medicarte con calmantes, ¿Ok? –Kari comenzó a relajarse- Quisiera saber a qué se debe ese temor a la oscuridad que tanto te aqueja; dudo que solo sea por el dichoso mar, ya que antes eras más asertiva. Eres la Elegida de la Luz de todas formas.
- ¿Sabes que hasta el día de hoy no le hallo significado a mi emblema? -Wargreymon quedó más que consternado al oír eso- Dice que es la luz, ¿Pero qué demonios significa la “Luz”? ¿Pureza? Esa la tiene Mimi; ¿Esperanza? Esa la tiene TK; ¿Sinceridad? Es la de Joe; ¿Amabilidad o Bondad? Es de Ken. ¿Con que me quedo yo? Con el emblema más abstracto del mundo. –lanzando un berrinche- No es justo.
- Sor… prendente… ¿Eso te cusa frustración?
- Un poco, pero no es cosa seria.
- Dudo que eso también sea buena justificación de tu nictofobia. ¿Sufriste de algún percance en este lapso de tres años que pasaron?

De hecho, si había ocurrido algo, pero Kari tenía tanta vergüenza en decírselo que permaneció dubitativa por varios minutos: mirada de un lugar a otro para distraer su mente, y al mismo tiempo, hacer que el megadoctor se olvide de dicha pregunta. Mas debió recordar que trataba con un digimon duro de roer, y cualquier intento de hacerle olvidar una pregunta resultaría en vano. No había escapatoria alguna.

- Kari, ¿O sea hello? ¿Estás aquí o sigues viendo lucecitas invisibles?
- Estoy aquí, Wargreymon… -respondió con desgana- Olvidé la última pregunta –mintió- ¿Cuál era?
- Si pasaste por una mala experiencia vinculada a la oscuridad, que justifique esta nueva actitud tuya. ¿Crees que me olvidaría de algo así? Te recuerdo que tratas con un profesional.
- ¡Rayos! –masculló de rabia: había fallado- Si te lo digo, ¿Prometes no revelarlo? A Tai lo hice jurar que si lo decía, lo haría comer ajo y cebolla crudos.
- Por mí no hay problema: dilo.
- Pues… hace un año: estaba durmiendo tranquilamente en mi cama, sin que nadie me molestara, ya que estrenaba mi habitación propia. Todo iba muy bien, hasta que sentí algo pesado y peludo en mi cara. Pensé que era Miko, que por fin había regresado a casa después de tanto tiempo.
- ¡¿Han pasado tres años y ese gato aun no aparece?! ¡¿Y sigues manteniendo esperanzas?! –Kari respondió que si a ambas preguntas- Mejor consíguete otro gato y no te hagas ilusiones.
- Como decía… me sentía feliz de saber que Miko había regresado con nosotros, y de inmediato abrí los ojos para recibirlo con todo mi amor… Pero…
- ¿Sí?
- …
- Dime que era.
- Es que…
- Kari… solo dilo: déjalo salir.
- ¡¡ERA UNA RATA!! ¡¡UNA GRANDE, FEA, GORDA, PELUDA, SUCIA Y ASQUEROSA RATA!!

En el rostro del Guerrero Dragón se formó una muesca tanto de risa como de asco, muy inusual, y que trató de ocultárselo a Kari para evitar problemas con ella; pronto, las náuseas ganaron la contienda y lo obligaron a correr al baño. Tras un par de minutos de escuchar repugnantes sonidos provenientes del mismo, la niña vio como el Guerrero Dragón salía del baño y se sentaba nuevamente; se veía algo pálido.

- Así que… -tosió un poco, tapándose la boca- ¿Una rata te cayó encima? –la Elegida de la Luz asintió, temerosa- Me imagino que fue algo muy traumático.
- Fue horrible: ver su horrible rostro tan cerca al punto de verle las pulgas; sentir sus patitas en mi cara, su sucio pelo… y esa cola… No recuerdo haber gritado tan fuerte en mi vida como esa noche: mis padres vinieron de inmediato, junto con Tai, a ver qué había pasado; lo primero que dijeron fue que…
- Había sido una broma de Tai.
- Juro que si hubiera sido así, sería hija única el día de hoy. Pero no fue él: dijo que sería muy cruel de su parte; y luego lo descubrimos: la rata había caído del cielorraso de mi habitación… y yo de tonta con sueño profundo, no me di cuenta. Lograron sacar a la rata de la casa, pero el daño estaba hecho: me llevaron al doctor por si me había contagiado algo, pero nada. Con excepción de…
- ¿Sí?
- Desde ese entonces no duermo con la luz apagada.
- ¿Usas una luz de noche?
- No, Wargreymon: simplemente no apago las luces durante la noche.
- ¡¿Qué?!
- Duermo con la luz encendida de mi habitación; mi mamá se queja de que consume mucha electricidad… pero estamos en Japón: el segundo país más rico del mundo. Eso no importa.
- ¿Y te haces llamar Niña Elegida? Saliste una maldita derrochadora de los recursos energéticos, ¿Qué diría Al Gore de ti, Kari? –pensaba Wargreymon, mientras tomaba apuntes- Entonces… Debo asumir que este miedo irracional y patológico hacia la oscuridad, nada tiene que ver por tu Emblema de simbolismo hermético, o las fuerzas malignas que amenazan el Digimundo, ¿Sino más bien por un trauma ocasionado por una simple rata? –esbozó una sonrisa en su rostro- ¡Vaya: no creí que las causas de tu nictofobia fueran tan sencillas!
- ¡¡¿¿SENCILLAS??!!masculló indignada-
- Tienes que acostumbrarte a la oscuridad, Kari; o nunca podrás tener una vida normal.
- ¡La Oscuridad es mala, mala y horrible!
- Ok; tú me obligaste.

Tras un chasquido de dedos, Wargreymon abrió su gaveta y sacó dos pequeños estuches de plástico, de uno de los cuales, sacó un par de gafas oscuras propias de Mc Guiver y se las puso en lugar de sus habituales gafas de doctor. Kari no entendía por qué ese cambio, hasta que notó que la habitación se iluminaba más y más. Llegó un punto en que había tanta luz, que comenzó a cansarle los ojos, obligándola a mantenerlos semiabiertos para evitar sentirse encandilada.

- ¡Basta, Wargreymon! ¡Esto no es divertido!
- Pero si es luz, Kari: la luz es buena, –le contestó en un tono tranquilo a la vez que irónico- la luz nos protege, nos guía, nos da su calor…
- ¡Me estoy quemando! -gritó- ¡¿Acaso usas luces incandescentes?!
- ¿Acaso importa? Estamos en el segundo país más rico del mundo: podemos usar cuanta energía queramos. Siente la bondad de la luz…
- ¡No puedo ver! ¡Necesito algo de sombra!
- ¿Sombra? Pero si la sombra es oscuridad, Kari. Y la oscuridad es mala… muy mala.
- ¡Pero no se puede vivir con tanta luz! ¡Necesitamos de oscuridad o no podremos dormir!
- Tú puedes dormir con las luces encendidas; no veo por qué…
- ¡Esto es demasiado! ¡NECESITO SOMBRA!
- Ok.

El dragón tomó el otro estuche y lo abrió, sacando otro par de gafas oscuras, las cuales, se las colocó a la niña que mantenía sus ojos cerrados con fuerza, sin darse cuenta de lo que Wargreymon acababa de hacer.

- Kari…
- …
- Ya puedes abrir los ojos; confía en mi –la Elegida dudó al principio, pero después juntó valor y poco a poco los abrió: tenía puestas unas gafas oscuras, y podía ver a su megadoctor enfrente suyo, usando otro par- ¿Puedes ver bien?
- Si... Si puedo.
- Lamento haber llegado a ese extremo, pero tenía que hacerte ver lo molesto de tu fobia: no puedes rechazar la oscuridad por completo, ya que es parte de la vida.
- Fuiste algo duro.
- Lo sé, y nuevamente me disculpo. Pero seamos francos: o hacía algo, o corrías el riesgo de nunca tener un momento íntimo en tu vida.
- ¿QUÉ ESTÁS DICIENDO?
- Sabes a que me refiero; en fin: creo que aprendiste algo hoy.
- Sigo teniendo miedo a la oscuridad… y gracias a ti también a la luz. –le recriminó- Me siento una estúpida.
- Natural: nada se cura en una sola sesión. Acabó tu turno y es hora del almuerzo; –abriendo la puerta de salida- puedes retirarte, y quedate con las gafas como recuerdo.
- No sé si agradecerte… o gritarte.
- Da lo mismo –se encogió de hombros- Igual sabes que hice lo correcto.
- Mmm…

Tras abandonar Kari la habitación, Wargreymon quedó solo unos minutos, realizando unos apuntes finales; apenas acabó, se escuchó un rugido terrible: ¿Habrá sido Metalgarurumon? No: era su estómago anunciando que tenía hambre nuevamente: el apetito voraz de los Greymon atacaría de nuevo.

- Te veo nervioso, Ken ¿Algún problema?
- No me gustan mucho los psiquiatras, Metalgarurumon; nada personal.
- Una actitud bastante normal tomando en cuenta nuestro trabajo: descuida, no me ofende. Siéntete cómodo y relájate mientras me cuentas tus inquietudes, y descuida: seré muy comprensivo.
- Gracias: pues… últimamente he cargado con un sentimiento de culpa que…
- ¡¿Sigues con esa tontería?! –escupió salvajemente el cyborg, dejando atónito a Ken, cuya historia fue interrumpida- ¡Pero que amargado eres: todos ya te perdonaron por tu complejo de Napoleón; hasta el Digimundo se olvidó de ti!
- ¡Pero causé mucho sufrimiento por todo el Digimundo, y a mis seres queridos!
- Créeme; eres historia antigua, como la muerte de Mao Zedong. Más importante son los resultados de las Elecciones por la Presidencia de los Dragones.
- Nunca había oído sobre eso.
- Porque nunca pasaste por donde se realizaban las campañas. En fin: respecto a tus parientes… háblame de tu familia.
- No hay mucho que decir: mis padres se aman, trabajan mucho para tener una vida digna nosotros tres… -rememorando; lágrimas comenzaron a humedecer sus ojos- ¡Los hice sufrir mucho por mi capricho! ¡BUAAAAAAAAAAAAAAHHHHH!!! ¡DEBEN DE ESTAR MUY DECEP…CIO...NADOS…HHH...!! ¡BUAHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!
- Agh… Definitivamente heredaste el llanto de tu madre. –dejó a Ken sollozando un buen rato- ¡Basta ya! Sigamos con el tratamiento. ¿Qué me dices de Osamu?
- Era mi hermano mayor.
- Algo más, Ken.
- ¡QUE YO LO MATÉ! –estalló nuevamente en llanto- ¡¡¡BUAAAAAH!!!
- Ni que lo hayas empujado; deja de exagerar. Dime algo más… útil.
- Era el favorito de la casa por ser muy inteligente y eso… y eso me daba rabia.
- ¿Celos por falta de atención? Interesante…
- Todos hablaban de: “Osamu esto, Osamu lo otro; Osamu será el Einstein de Japón; Osamu será Primer Ministro; ¡Osamu llevará al país a un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU!” ¡SANTO CIELO: FALTABA QUE DIJERAN QUE SERÍA EL PRÓXIMO BUDA O JESUCRISTO!
- Comprendo: los celos.
- ¡Vivir a su sombra era un verdadero tormento!
- Del cual aún no te has recuperado.
- ¿Huh?
- ¿Qué no lo ves? A pesar de llevar muerto más de tres años, su figura te sigue persiguiendo a todas partes: en los estudios, los deportes, la familia. En serio, Ken: no dejes que un muerto controle tu vida; hasta tus padres me dijeron que quieren que seas tú mismo.
- No sé si me sea posible.
- Inténtalo.
- Lo haré después: quisiera hablar de mi sentimiento de culpa si no te molesta.
- Agh… Pues ya que… Habla: ¿Por qué te sientes culpable? Para variar –murmuró-
- De hecho comenzaba a superarlo hasta que vi en el concierto de Matt a…
- ¿A quién?
- A… a ese... Devidramon.

De repente, Metalgarurumon cobró más interés en la historia de Ken.

- Explícate por favor; esto se oye prometedor.
- ¡No lo cuento para entretenerte!
- Solo habla y ya.
- Está bien: apenas lo vi, lo reconocí de inmediato –en parte también por saber hablar- . Era el mismo Devidramon que había capturado poco después de iniciar mi conquista del Digimundo. Recuerdo que lo obligué a hacer cosas horribles.
- ¿Cómo limpiar la fosa séptica de tu fortaleza?
- ¡¿CÓMO LO SABES?!exclamó aterrado; nunca lo había contado a nadie- ¡Eso quiere decir que…!
- Devidramon se lo contó a su primo, a D’arcmon, a Blackwargreymon, y éste a Agumon y yo, y nosotros a los demás; sin mencionar que ayer Devidramon lo hizo público después del concierto. Si, Ken: lo sabemos todo, además de tus severos problemas de diarrea.
- …

Ken permaneció con la cara pálida por casi cinco minutos; no sabía que decir: se sentía totalmente avergonzado de que se supiera eso. ¿Se habrán reído de él tras sus espaldas?

- Quisiera estar muerto.
- Las tendencias suicidas no te ayudarán: tienes que ser fuerte para superar esta mierda de situación.
- ¡METALGARURUMON!
- ¡JAJAJA! Es que… -se desatornillaba de risa- ¡No podía evitarlo, Ken! ¡JAJAJA! ¡El gran Emperador… de los Problemas Gastrointestinales! ¡JAJAJAJAJAJA!
- … ¿Ya me puedo retirar?
- Espera mi diagnóstico…. –revisó los datos almacenados en su cerebro computarizado- Ok, listo: supera la muerte de tu hermano; no te culpes de su muerte… ¡Y come mucha fibra!
- …
- Es hora del almuerzo: salgamos a comer.


______________________________​


Todos se hallaban reunidos en una gran mesa servida con todo lo necesario: cubiertos, vasos, servilletas, candelabros de la temporada, y un fantástico banquete navideño con pavo, carne asada, ensaladas, guarniciones, pasteles y otro tipo de comidas: como siempre, Wargreymon y Metalgarurumon sorprendían por su voracidad, mas los problemas de los Elegidos eran tema del día, sin mencionar el hecho de compartir con sus padres la verdad acerca de sus aventuras en el Digimundo.

- ¿Así que estuviste casi un año entero vagando en un mundo paralelo, arriesgando tu vida y conviviendo con monstruos sin perder permiso, Davis?
- ¡Pero mamá: debíamos salvar el Digimundo!
- ¿De quién? ¿KEN ICHIJOUJI? –señaló al niño, quien lloraba desconsoladamente junto a su madre- No es por ofender a Ken, pero no lo veo como un "Stalin”; sin mencionar que si él era una amenaza… los digimon esos deben de ser demasiado patéticos.
- ¡OIGA! –exclamaron los digimon, con excepción de los doctores, que seguían comiendo-
- Ay, TK; ¿Por qué no me dijiste que volvías a las digiandadas? Sabes que ya conozco sobre los digimon.
- No lo sé, mamá… ¿Será la costumbre?
- ¿Y qué te dijo el doctor Wargreymon, Yolei? –preguntó su madre- ¿Controlar tus energías? ¿Internarte en un Hospital Psiquiátrico?
- ¡¡¡MAMÁ; NO ESTOY LOCA!!!
- Ya, ya, hijita: todo va a salir bien…
- ¿De dónde sacaste esas gafas de sol, Kari? Se te ven muy bien.
- Gracias, hermano –respondió apenada- Me los regaló Wargreymon, ¿Qué han estado haciendo tú y Matt?
- Sufriendo las consecuencias de nuestro “pequeño guion” –respondió un avergonzado Matt, que ocultaba su rostro- No han parado de echarnos en cara que les mentimos.
- Sólo queremos irnos de aquí.
- Como todo el mundo, -siseó Kari-
- ¿Qué tal tu doctor, Cody? ¿Te divertiste?
- Abuelo… los psiquiatras no son divertidos.
- Lo son, y más que tú al parecer.
- …
- ¡De… ben… de… e… star… muy… decepcio...nado…os de mi…! ¡BUAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!
- ¡No, Ken: estamos orgullosos de que te sientas culpa…ble!! –sollozaba la mujer- ¿Verdad, cariño?
- Si, si: lo estamos. –respondió sin mucho interés- ¡Pero que mariquita nos salió Ken! –pensaba el padre-

Pero era entre los digimon que albergaban los más fuertes temores, y Patamon y Gatomon eran los más solicitados a causa de su previa experiencia.

- ¿Qué nos van a preguntar? ¿Serán crueles? ¿Son muy entrometidos? ¡Dígannos por favor!
- Ya, ya… amigos: no podemos responder a todas sus preguntas ya que ellos suelen ser algo impredecibles.
- Pero Gatomon…
- V-mon; solo debes saber estas cosas: no lo veas a los ojos.
- No los hagas enojar. –continuó Patamon-
- Trágate tu orgullo y deja que te humille.
- Porque contra ellos no puedes hacer nada.
- Sí que son pesimistas ustedes dos –se quejó el aguilucho tras oír sus “recomendaciones”- Con razón hacen buena pareja.
- …

Acabada la hora del almuerzo, los chicos se quedaron junto a sus familias a descansar en el salón de espera, donde dispondrían de algunas comodidades. Ahora, les tocaba el turno a los digimon de quedar al desnudo… metafóricamente hablando.


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Sesiones de los Digimon:


Ser el primero de los digimon lo hizo sentir nervioso, e incluso dudó de si entraría o no; mas no tenía alternativa con Wargreymon sentado en su cómodo sillón, con libreta en mano, esperándolo con toda la paciencia del mundo. Debía recordar que Wargreymon seguía siendo su amigo. ¿Qué tan mal podría tratarlo? Antes de que el doctor dijera algo, tomó asiento en su respectivo lugar.

- V-mon… Te ves bastante tranquilo.
- Trato de estarlo, pese a ser mi primera vez con el loquero.
- Psiquiatra: soy un psiquiatra. –lo corrigió el megadigimon; V-mon se lamentó en haber olvidado una de las “reglas” tan pronto- En fin; cuéntame algo de ti.
- ¿Qué tal le fue a Davis?
- Eso no te incumbe, V-mon –contestó sin alzar la voz- No puedo decirte lo que averigüé de Davis, o los demás.
- Pero nos lo dirás después, ¿No?
- Los resultados tal vez, pero no la sesión en sí.
- Adivino: era un estúpido.
- Eh… ¿Por qué crees que Davis es estúpido?
- No es que lo crea: sé que lo es, y todos lo saben: sus amigos, su familia, los demás digimon. Hasta Tai lo sabe, ¿Qué no recuerdas que me dijiste que Tai te lo dijo?
- Sí, es verdad, pero… tú eres su digimon compañero, ¿No se supone que debes apoyarlo?
- Como si tú lo hubieras hecho con Tai al 100%, ¿O me equivoco? Sabes que ni él ni Davis son perfectos.
- Eso lo sé… sólo que… Bah, olvídalo. ¿Y no te apena saber que tienes por compañero a un bobo?
- Mira: yo mismo sé que no soy el digimon más brillante de nuestro sexteto. Patamon sería el más brillante de no ser por su carrera tan inútil. Digo, ¿Teología? ¿Acaso quiere ser sacerdote o qué? Gatomon es una desempleada consumada que por culpa de Myotismon no tiene carrera más que de mercenaria, y no le gusta eso.
- Sí, eso lo sé… continúa.
- De Wormmon apenas sabemos que fue sirviente de Ken, y ni me preguntes de nosotros tres ya que estábamos en los digieggs. Si tenemos estudios o alguna carrera no lo sabemos. Me pregunto yo, ¿A quién se le ocurrió formar este grupo de novatos? ¿Y por qué me pusieron al mando?
- ¿Por los goggles de Tai?
- ¡TE JURO QUE ODIO ESOS GOGGLES!repentinamente alzó la voz- Davis los usa casi todo el tiempo, y cuando no, los cuida con más esmero que si fuera el Santo Sudario. Casi me muerde la mano cuando lo toqué para verlo de cerca, y a veces los trata mejor que a mí, ¡A MI! Por eso juré despedazar esos fondos de botella.
- ¿Buscas atención de Davis a causa de esos goggles?
- No tanto como parece: pasamos mucho tiempo juntos: jugando videojuegos, leyendo historietas, comiendo comida chatarra, viendo televisión, burlándonos de su hermana, destrozándole los posters de Matt o robándole los sostenes. Sólo que en ocasiones tiene esos brotes de… loco; no sé cómo explicarlo.
- ¿Fetichismo?
- ¿Qué?
- Que siente algo por esos goggles.
- Sí, eso… ¿Lo ves? Admito que no soy el más inteligente de los digimon y no me molesta. Como el gráfico que Lisa Simpson le mostró a su papá en el episodio en que se volvió listo: A mayor inteligencia, menor la felicidad.
- Hey… Yo soy muy feliz, V-mon –interrumpió Wargreymon- Tengo buenos amigos, una novia, mi trabajo es bien remunerado, una vida tranquila…
- ¿Qué no debíamos hablar de mí?
- No es mi culpa que no quieras y te concentres en Davis.
- ¿Debo recordarte que literalmente “empecé a vivir” cuando Davis me sacó del Digiegg del Valor? Creí que eras listo, Wargreymon.
- Eso lo complica… -rascándose la barbilla- No quisiera decir que eres plano como una hoja pero… me dejas sin material.
- ¿Y si hablamos de mi “amor” hacia Gatomon? ¿Mis digievoluciones?
- Eso suena interesante; comienza.
- Que gracioso: soy yo el que tiene la iniciativa. –pensó- Pues bien…

V-mon explicó que sus sentimientos hacia Gatomon habían cambiado desde que descubrió que tenía una relación con Patamon, poniendo fin a su rivalidad no declarada, pero también a su amistad ciega, ¿Por qué no se lo dijeron antes y así evitar ilusiones? Y quedó aún más decepcionado de Gatomon cuando descubrió sus “brotes hormonales”, al intentar seducir a Wargreymon años atrás. Ahora V-mon tenía pensado buscar a otra digimon para que sea su pareja, y con la ayuda de sus digievoluciones lo lograría. Y respecto a eso…

- Todas mis digievoluciones son geniales; debo agradecer el no ser Armadillomon y sus cambios de familia de animales, máquinas o artículos para el hogar. Pero admito que no me gusta mucho Raidramon para hacer de caballito. Flamedramon es mucho más genial con su estilo de pelea, y atractivo para las damas… jeje.
- Ajá…
- XV-mon es mejor aún: ¡Soy enorme con esa evolución! ¡Podría ser luchador profesional! ¡y los músculos que tengo! Jeje… lo único malo es que asocio esa digievolución con un Tortomon orinando, pero…
- ¡JAJAJAJAJAJAJA! –Wargreymon estalló en carcajadas, dejando anonadado al dragonzuelo azul- ¡Es verdad; me lo habían contado! ¡DAVIS QUERÍA… Y AL FINAL USTEDES DOS… JAJAJAJAJA!
- …

Unos minutos de risa después…

- Lo siento, V-mon… Es que era tan gracioso. Continúa por favor.
- Mmm... Ok. Pero mi digievolución favorita sin lugar a dudas es Magnamon: luzco tan cool con esa armadura, como los Caballeros Dorados de Saint Seiya. ¡Debo alzar mi Cosmo! –gritó, extendiendo sus brazos- ¡Dame tu fuerza, Digiegg de los Milagros!
- Me contó un pajarito que al regresar a esa etapa, tuviste brotes de complejo de inferioridad.
- Hawkmon, pico flojo… -refunfuñó- Pues te digo que es su culpa, y de Armadillomon, pero más que nada de la gallina esa: apenas obtuve mi evolución, me sentía realizado, pero después ellos adquirieron sus formas mega, mucho más geniales de lo que esperaba. Y fue Cuāuhpillimon quien me venía echando en cara que era petizo. ¡Y DESPUÉS ME ENTERO QUE PODÍA HABER SIDO IMPERIALDRAMON O ULFORCEV-DRAMON! ¡ULFORCE SERÍA UN ALTO Y FORNIDO ADONIS PARA LAS CHICAS! ¡¿POR QUÉ, POR QUÉ, POR QUÉEEEEEEEEEEEE?! ¡¿POR QUÉ MI MÁS PODEROSA EVOLUCIÓN ES TAN PETIZA?! ¡¡¡¡BUAAAAAAAAHHH!!!!

Fueron uno minutos muy incómodos en los que V-mon se dejó llevar por su angustiosa condición, y en los que Wargreymon se limitó a permanecer calmado y paciente hasta que las lágrimas acabaran. Para cuando todo se calmó nuevamente.

- De todos modos, me encanta mi evolución de Magnamon: al menos no cambio de especie como Armadillomon, o me vuelvo una tetera como Patamon. Es algo, ¿No?
- Si… -anotando- Tal vez… Dime algo: comentaste que no tienes trabajo, algún tipo de carrera o estudio. ¿Tienes planeado algo para el futuro?
- Además de ser feliz, pasarla bien y ser buena onda… Mmm… Nah, creo que no. ¿Por qué?
- Confirma mi hipótesis.
- ¿Cuál?
- Que eres el compañero digimon ideal de Davis. –suspiro- Y que eres algo superficial.
- ¿Excuse me?
- Te preocupa tu apariencia, tienes cierto complejo de inferioridad, aunque no tan severo como en otros casos… cofcofcofGaryColemancofcofcof, y tu visión de la vida es muy… vaga. Literalmente. Mi recomendación: estudia algo, sigue una carrera… y como consejo personal: aléjate de Davis.
- ¿Huh?
- Terminó tu turno: puedes retirarte.

Un V-mon bastante confundido abandonó el consultorio, tras lo cual, el megadoctor dejó salir un profundo suspiro de alivio.

- Mucha suerte, V-mon: tienes a un potencial psicópata de compañero.

- ¿Qué sientes al venir aquí por segunda vez?
- Que desearía estar en cualquier otro lugar.
- Lástima: estás aquí y debemos tratarte, Patamon. Así que si eres tan amable de comenzar…
- Pues no tengo de otra –se quejó de patitas cruzadas- por donde empiezo… A ver…
- ¿Sigues con tu complejo de Deux Ex Machina?
- ¡Se supone que yo escojo el tema del que hablar! –exclamó el interrumpido digimon volador- Pero no se me ocurría nada así que empezaré por responderte eso: no, ya no tengo ese problema. Gracias a Pegasusmon y mis constantes evoluciones, he logrado superarlo; eso y la ausencia de batallas en estos tres años antes del Emperador de los Digimon.
- Entiendo; entonces te gusta el pegaso.
- ¡Me encanta! Es genial y me veo muy… elegante.
- Me alegra saber que has resuelto ese problema. ¿Y qué puedes decirme de TK? Ya sabes: ambos son muy unidos.
- Eso es verdad: ambos somos muy buenos amigos, pero… hay cosas de TK que me fastidian a decir verdad, y tiendo a reprimir eso.
- Exprésate.
- Al igual que él, odio la oscuridad y todo eso…
- ¡Otro! –pensó Metalgarurumon- Prosigue.
- Sin embargo, veo que TK está muy traumado con eso de que morí a manos de Devimon.
- ¿Y tú no? Digo; el que se murió fuiste tú.
- Pero yo soy un digimon: me convertí en huevo en menos de 5 segundos; renací al día siguiente, y cinco días después volví a ser autoconsciente. Eso no es traumático, al menos no para mí; y TK fue mero espectador: durante el resto de nuestra aventura no mostró ese “trauma”. ¡Si hasta sabes que me votó por el granuja de DemiDevimon! ¡¿Por qué no lo supera?!
- Quien sabe… Capaz necesite algo que odiar. En fin: entonces odias a la oscuridad, pero no soportas ese traumita que TK tuvo por tu muerte y posterior resurrección.
- Considerando los problemas que me ha traído últimamente…
- ¿Qué problemas?
- He conocido a otros digimon de mi tipo: otros digimon tipo ángel, Angemon en especial… y bueno… ¡Todos me dicen que soy una vergüenza!
- ¿Y eso por qué?
- Todos dicen que debo de ser un debilucho por dejarme matar tan fácil por la rata de Devimon, que no era tan fuerte… y tras discutirlo fervientemente con ellos, y analizarlo meticulosamente detalle por detalle, llegué a la conclusión de que… ¡Tienen razón! ¡SOY UNA PORQUERÍA! ¡¡¡BUAHHH!!!

El pequeño Patamon rompió a llorar a cántaros, interrumpiendo lo que había iniciado como una tranquila sesión; Metalgarurumon dejó que se desahogara un poco para poder continuar. Afortunadamente, Patamon no tardó demasiado en calmar sus penas.

- Imagino que decirles que era la primera vez que digievolucionabas, y que ese Devimon era más fuerte de lo normal no sirvió de nada.
- Adivinaste… Decían que: “Excusas, excusas: eres una vergüenza”, o “Eres una desdicha para nuestra raza”, y otras cosas más.
- No deberías hacerles caso; tú mejor que nadie te conoce. Sabes tus limitaciones.
- Supongo que eso servirá para hacerme sentir mejor. Gracias, Metalgarurumon.
- No hay por donde… Hablemos de tu relación con Gatomon. ¿Cómo va todo?
- Va muy bien: solemos salir, charlar, jugar, enviarnos regalos, hablar de nuestra relación: como toda pareja normal.
- ¿Ustedes ya…? Ya sabes… ¿ChanChan?
- ¡MALDITO LOBO PERVERTIDO! ¡DE ESO NO SE HABLA!
- Si estás con un psiquiatra, sí. ¿Van en viento en popa sus relaciones maritales?
- ¡No estamos casados, y aún no lo hicimos! ¡Te recuerdo que técnicamente somos niños!
- Que yo recuerde, cuando digievolucionaban en su modo ángel, volaban tomaditos de la mano en una nube rosa de hormonas, jeje…
- Agh… No me lo recuerdes; Gatomon es propensa a eso. Y a otras cosas.
- ¿Cómo cuáles?
- Es muy… asertiva; ella tiene más iniciativa que yo en la relación. Sin mencionar que odio cuando habla en sueños y menciona a Wargreymon.
- ¿Su “amante platónico”? –Patamon asintió, a lo que el lobo rió en voz baja- Jejeje… ¡Campeón! Hasta en los sueños eres un casanova.
- Detesto oír durante sus siestas vespertinas: “Ay, Wargy; eres tan romántico”; o “Wargy, quiero sentirte a mi lado”, o peor: “!Wargy; tu sí que sabes complacer a una mujer” ¡¿Sabes lo humillante que es saber que pierdes al amor de tu vida a causa de sus propias fantasías?! ¡¿Qué sea ella la que se muestre más asertiva y activa en la relación?! ¡Es horri…ble…!!
- No, no, no: no llores más… o terminarás oxidando la torre. –lo detuvo el lobo- Ok: antes de acabar, toquemos dos puntos más: tus compañeros y Blackwargreymon.
- Con mis amigos me llevo de maravilla: nos divertimos juntos siempre; V-mon antes era algo molesto por ese tonta rivalidad que tienen Davis y TK, y porque él quería impresionar a Gatomon.
- Otro punto a tocar: ¿Por qué no se lo dijeron?
- No nos dio tiempo –se excusó- estábamos tan ocupados por el asunto del Emperador de los Digimon, Arukenimon y etc., que olvidamos decírselo; y cuando teníamos algo de tiempo, no sabíamos si lo tomaría bien.
- Mmm… Entiendo. ¿Y qué hay de Blackwargreymon?
- Antes cuestionaba que tuviera emociones o fuese bueno, pero si Agumon confía en él, no debe de ser tan malo, y más si tiene a una ángel como novia. Es ESE Devidramon grosero del que se hizo aparentemente amigo de quien no confío. Sólo míralo: es horrible, repugnante, malvado, usa un feo vocabulario, se ve como un auténtico patán, y más con esos tatuajes y cicatrices.
- Ajá… Entiendo.
- Por cierto, ¿Cómo es que Blackwargreymon y D’arcmon son novios?
- Se los puedes preguntar después. En fin: creo que sufres de cierta infravaloración a tu persona por las burlas de los otros Angemon, lo cual, como ya te dije, debes de superar. Lo otro es que te sientes algo presionado por Gatomon, al ser ella la de mayor iniciativa, sin mencionar sus “sueñitos”. Trata de hablar con ella, de pasar más tiempo con ella y hacer que se olvide de su “amante platónico” …
- Gracias, Metalg…
- O serás más patético al saber que una fantasía se ganó a tu chica.
- … Gracias…
- Ya terminamos: puedes retirarte.

Patamon se alejó volando hasta abandonar el consultorio. Metalgarurumon lo veía atentamente, muy pensativo, mientras revisaba sus grabaciones.

- Si no es una cosa, es otra. Pobre…

- Déjame adivinar, Wargreymon. ¿Yolei te sacó de tus casillas?
- ¿Por qué dices eso?
- Vivo con Yolei desde principios de este año. Algo debo de conocerla, ¿No crees?
- Por favor no hablemos de ella más de lo necesario, ¿Está bien? Ahora centrémonos en ti. ¿Cómo te sientes?
- Pues bastante bien, gracias –respondió relajadamente- Me siento muy bien conmigo mismo.
- Suenas bastante convincente. –indicó Wargreymon al oír el tono del ave- Bien, cuéntame algo de ti; lo que quieras.
- No hay mucho que contar: sabes que al igual que V-mon y Armadillomon, estuve dentro de un digiegg por mucho tiempo. Me llevo bien con todos mis compañeros pese a sus defectos; me desagrada el conflicto.
- Me recuerdas un poco a Gomamon: es el pacifista de nuestro grupo.
- Eso oí, y puede que tengas razón. Me gustan las películas de artes marciales, las históricas, la tranquilidad, la paz…
- ¿Y soportas a Yolei?
- No es fácil, por supuesto.
- Aunque me cause un dolor de muelas, hablemos de tu relación con ella. ¿No sientes incomodidad al ser el único digimon de nuestro grupo en tener a un compañero de diferente género?
- A decir verdad, no: Yolei no es ni tan femenina ni tan marimacho como para causarme molestias: es una chica promedio muy inteligente y enérgica a la que admiro mucho.
- Y que casi te mata, si no mal recuerdo.
- Ah, si… el incidente del Dokuwamon. Me dolió mucho, pero la perdoné por eso; es mi compañera, ¿Sabes? No puedo enojarme con ella por ser así.
- Hawkmon, me dejas boquiabierto… -se levantó de su asiento- Cualquier otro digimon se quejaría interminablemente por semejante compañera, y tú la perdonas tan fácil. Admiro tu actitud tan positiva.
- Gracias.
- Ahora, en serio. ¿Qué tomas?
- ¿Huh?
- Que qué tomas.
- …
- ¡Dime, que le tomas!

Hawkmon, sin ningún temor, sacó de su vincha de la cabeza una cajita blanca con bordes verdes, la cual se la pasó al Guerrero Dragón con bastante naturalidad. Al inspeccionar minuciosamente el paquetito, Wargreymon quedó sumamente perplejo: no se esperaba esto de ninguno de los digimon… pero considerando que trataba con el camarada de Yolei. No, ni aun así.


- ¿“Nervo-Calm”?
- Nervo-Calm Grageas.
- ¿Te estás automedicando? Sé que Yolei es insufrible, pero… Hawkmon: esto es serio, no puedes…
- Tengo prescripción médica; descuida. –mostrándole la receta médica que lo autorizaba a consumir el medicamento; Wargreymon comprobó que era auténtica- No arriesgaría mi vida a lo loco; soy muy precavido.
- De todos modos, esto debió costarte algo de dinero, y dudo que lo hayas robado, así que…
- Te lo explicaré detalladamente, Wargreymon.
- Adelante.

Una vez ambos acomodados, Hawkmon comenzó su historia:

- Normalmente no tomaría medicamentos para controlar mis nervios, pero desde que Shenglongmon se fue, Yolei se ha vuelto más y más insoportable con sus delirios románticos hacia Blackwargreymon o sus locos planes para acabar con D’arcmon, sin mencionar sus constantes rondas en las que recorríamos el Digimundo en su busca. Cuando fuimos a un pueblo llamado Slautgher Gulch, donde encontramos a D’arcmon y los demás, tras perderlos de vista, fuimos al pueblo a tomar un refresco. Entonces pasé junto a un boticario, que me recomendó unas pastillas tranquilizantes, pero que necesitaría prescripción. Y que el único lugar donde podría obtenerlo es en el lugar donde los fabrican.
- ¿Yolei no se enteró?
- Para nada: estaba ocupada bebiendo vaso tras vaso de refresco para desahogarse; después de eso, seguimos recorriendo los alrededores hasta que se hizo tarde y volvimos a casa para dormir ya que estábamos exhaustos. Esa noche, y sin que ella lo supiera, tomé su D3 y abrí la puerta al Digimundo para ir a donde se fabrica el Nervo-Calm, y terminé en la maravillosa ciudad de Benditos Vientos.
- ¿La Buenos Aires del Digimundo? ¿Y qué tal la ciudad? Nunca fui a ella.
- Te encantará: la Aguja Blanca sobre la Avenida 10 de Agosto, el Puerto de los Leñadores, el Estadio de la Confitera, los Barrios de Quijada y Quino, choripán y tango por doquier, etc, etc… Fui a la farmacia donde fabricaban el Nervo-Calm, donde me atendió una Lalamon, que me dijo que podría darme el medicamento, si los ayudaba a promocionarlo.
- ¿Y lo hiciste?
- ¿Tienes televisor aquí? -Wargreymon asintió- ¿Tienes servicio de cable digimon? –de nuevo, la respuesta era afirmativa- Sintoniza Weasel News y lo verás.
- Ok…

Tras un rápido zapping que pasó por DNN, la DBC y la DBS, sintonizaron el canal digimon de Weasel News, donde pasaba un comercial de Mc’Tapirmons; después de eso, apareció Hawkmon:

- ¿Mucha presión en el trabajo? Nervo-Calm; ¿Dejó las compras para lo último? Nervo-Calm; ¿Entrevista laboral? Nervo-Calm; ¿Siente que la vida no tiene sentido alguno? Nervo-Calm; ¿Sufre de mucho estrés en su vida diaria? Nervo-Calm; ¿Tiene a una compañera llamada Yolei? Nervo-Calm. Nervo-Calm: el mejor calmante para solucionar casi todos sus problemas difíciles en la vida, usando sólo productos naturales para otorgarle su máximo bienestar. Nervo-Calm, de Benditos Vientos a usted, en las mejores farmacias del Digimundo. ¡Ahora en gotas!

Los efectos secundarios incluyen embrutecimiento momentáneo y adicción al Nervo-Calm; Pregúntele a su médico si Nervocalm es bueno para usted.

Tras acabar el comercial, el megadoctor apagó el televisor.

- No puedo creerlo... ¿Tienes un trabajo y no se lo dijiste a nadie? Aunque admito que eres bueno en esto de los comerciales.
- Pienso en mi futuro, y admito que soy buen actor; podría actuar a sueldo por un buen tiempo. No gano una fortuna como tú, pero si lo suficiente para mantenerme; si no se lo dije a nadie es para que algunos como el flojo de V-mon no me persigan pidiéndome dinero. Supongo que en eso me parezco a Yolei: soy emprendedor.
- Tienes iniciativa a autosuperarte. –anotando- Eso es bueno, muy bueno. Y dime, ¿Qué puedes decirme de tu nueva evolución? Recuerdo que era un Caballero Águila gigante.
- Cuāuhpillimon; si: me encanta mi digievolución mega: soy tan grande, fuerte y masculino; sólo que nunca he llegado a aprovecharla del todo ya que no hay enemigos poderosos: Yolei me hace evolucionar a él para ser mero transporte veloz, de lo cual no me quejo tanto, pero… me siento desaprovechado. Además, está el…
- ¿Sí?
- Normalmente soy pacifista como te dije, dispuesto a pelear, pero normalmente pacifista. Pero cuando me convierto en Cuāuhpillimon, mi actitud cambia bastante: mis deseos de pelea aumentan descomunalmente, al punto de querer patearle el trasero a cualquiera que se me atraviese; me vuelvo mucho más asertivo, violento y…
- Te mofas de V-mon y su estatura.
- Ya vino a quejarse, supongo. Es que prefiero insultarlo en esa forma a pelear contra él. A ese punto llegan mis ansias de pelea. ¿Puedo preguntarte algo?
- Adelante.
- ¿Crees que mi digievolución tiene algo que ver con mi vida antes de ser sellado en el digiegg? Sé que suena loco, pero…
- ¿Sabes qué? Me estaba preguntando exactamente eso. Creo que si logro hacer una recesión, podremos saber más de tu oculto pasado.
- ¿Puedes hacer eso?
- Puedo intentarlo, Hawkmon: -sacó de su gaveta el péndulo y comenzó a moverlo- ahora, ponte cómodo y relájate.

Hawkmon fijó su vista azul en el hipnótico movimiento del péndulo, sumergiéndose en un profundo trance; cuando lo requiriera, Wargreymon lo despertaría con un chasquido de dedos. Segundos después, el aguilucho permaneció callado, sin pronunciar palabra alguna y la mirada en blanco.

- ¿Hawkmon? –Wargreymon se preocupó al verlo en blanco- ¿Estás ahí?
- “Aplicar contraseña, por favor” –habló una voz muy diferente a la de Hawkmon, usando su cuerpo-
- ¿Huh? Hawkmon; esto no es divertido: no eres una máquina.
- “Código de acceso, por favor”
- Agh… ¿Qué demonios le pasa? –pensó- Ni modo, le seguiré el juego. Solicito acceso a los archivos históricos. Clave: Yolei.
- Usuario no autorizado, ACCESO DENEGADO.

Segundos después, Wargreymon recibió una potente descarga eléctrica que lo dejó postrado al suelo; sentía un ligero cosquilleo por todo el cuerpo, pero la descarga había sido sumamente fuerte como para dejarlo algo mareado. ¿Por qué habría pasado eso? Tras levantarse, juró que lo intentaría de nuevo.

- No dejaré que me venza una voz computarizada. –se puso cara a cara de Hawkmon- Solicito acceso a archivos históricos. Clave: Cuāuhpillimon.
- Usuario no autorizado, ACCESO DENEGADO.
- ¡ARGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHH!!! –de nuevo cayó al suelo, mas tardó jun poco en levantarse- Acce...so… archi...vos… histó…ric...cos… Cla...clave: A…mor…
- Usuario no autorizado. ACCESO DENEGADO: el recipiente se autodestruirá en 3, 2, 1...
- Mierda… ¡DESPIERTA!chasquido de dedos-
- ¿HUH? ¿Qué pasó? –miró a Wargreymon en el suelo, con algunas heridas- ¿Pero qué te pasó?
- Casi nos matas…
- ¿Qué?
- Digamos que… algo no quiere que averigüe sobre tu pasado… ¡Y le voy a hacer caso! –exclamó al volver a su asiento- Doy por terminada la sesión.
- ¿Hice algo malo?
- Tú no, Hawkmon: contigo estoy de maravillas: eres mucho mejor paciente que Yolei. Es la “entidad extraña” dentro de ti quien me preocupa.
- Eh… OK; supongo. ¿Puedo seguir tomando mi Nervo-Calm?
- Claro; no veo ningún impedimento si tienes la prescripción. Pero hazme un favor… consígueme algo para mí, ¿Si?
- Por supuesto. Nos vemos.

Hawkmon abandonó el consultorio, dejando a un exhausto Wargreymon tendido en el sofá, que no tardó en dormirse. No sin antes, por supuesto, darle el aviso a Deramon para que lo despierte para la siguiente consulta.

Al ser el siguiente, se sentía nervioso: ¿Qué podría preguntarle Metalgarurumon? ¿Y que podría responderle? Se sentía algo decaído por no ser muy buen hablador, sin mencionar su timidez. Pero Metalgarurumon seguía siendo su amigo, no podía ser tan malo.

Entró con mucho valor y se acomodó en el lugar indicado.

- Te sientes incómodo, Armadillomon? Relájate con toda confianza; no tienes que tener miedo: velo como una conversación normal.
- Es... está bien. No me harás preguntas muy íntimas, ¿Verdad?
- Si el tratamiento lo requiere, sí; pero ya veremos. ¿Qué cuentas?
- No lo sé… soy un digimon muy tímido: capaz por ser un armadillo que se hace bolita.
- Debe de haber otros motivos… Ehm… ¿Temes expresar tus emociones?
- No tanto en verdad; lo que me molesta es hablar en público. Sé que mi voz es muy fofa, y que muchos se reirán de mi cuando hablo, y supongo que eso me produce temor.
- Ya veo… te doy un consuelo: ¿Nunca oíste a Agumon hablar? Su voz chillona también es graciosa.
- ¡Pero él no teme hablar en público: es muy parlanchín!
- ¿Ves que no es un problema lo de la voz? De a poco lo superarás. –el mamífero amarillo asiente- Ahora: dices que no tienes problemas de expresar tus sentimientos, dime cómo te sientes ahora: con tus compañeros, con tu vida, etc.
- Me gusta llevarme bien con todos y evitar las discusiones: soy muy pacifista, como Hawkmon, si bien él es más extrovertido. Cody es un niño muy bueno, pero…. Supongo que ya lo sabes: es MUY aburrido.
- ¿Tú también crees eso?
- ¿Qué no lo creen todos? Para tener 8 años, Cody actúa como alguien de 80; ni su abuelo es así. Necesita más diversión propia de su edad… y yo también: ¡Me aburro en su casa!
- Interesante… ¿Y qué haces para divertirte?
- Pienso en cumplir mi sueño, y pasarla bien.
- El cual es…
- Quiero ser un payaso.

La respuesta fue tan extraña, que el lobo cyborg se atragantó con su propia saliva y comenzó a toser convulsivamente. Una vez que se aclaró la garganta…

- Disculpa… ¿Payaso? ¿Quieres ser un payaso? –preguntó más incrédulo que sarcástico- ¿A qué se debe esa decisión?
- Me gusta hacer reír a las personas; no que se burlen de mí, sino que yo los haga reír con actuaciones y chistes. Ya sabes: como lo de hacer animales con globos, relatar cuentos graciosos…
- Lo sé, lo sé. Pero sigo creyendo que es algo muy, pero MUY extraño de tu parte, considerando que temes hablar en público.
- Eso es lo que me deprime…. –suspiró- pero no tanto como mis digievoluciones.
- Explícame sobre eso, por favor.
- Con esta forma, soy un digimon mamífero; como Digmon soy un insecto; como Submarimon una máquina; como Anquilamon un dinosaurio… y como Shakkoumon una tetera. ¡UNA TETERA! ¡¿Por qué la Ley de la Digievolución es tan cruel conmigo?!
- Y no olvidemos a Selahemon, que es un caballero.
- Ah, no: esa evolución no me molesta en absoluto: de hecho es mi favorita, ya que esperaba una digievolución así desde que soñaba con mi evolución con el digiegg de la sinceridad. Una apuesta y galante que no parezca un bicho raro, una máquina o un souvenir de cerámica.
- ¿Pero qué tiene que ver un armadillo con un caballero árabe?
- Respóndeme primero que tiene que ver un reptil mamiferoide con un lobo cyborg.
- Touché… -contestó con desgana al sentirse arrinconado-
- Sin embargo, nunca he podido aprovechar al máximo mi digievolución mega, y ansío poder probarla en batalla. Si nuestros enemigos no fueran tan idiotas… ustedes tuvieron mejor suerte.
- ¿Crees que un simio con complejo de Elvis, un vampiro alérgico al sol, un muñeco con síndrome de Peter Pan, un robosaurio ebrio, un payaso mimo con tendencias mariconas y una amalgama de digimon encerrados en una cajota flotante con síndrome de personalidad múltiple y tendencias suicidas son enemigos serios? Créeme: el Emperador de los Digimon fue mejor villano.
- Si lo dices de ese modo… sí. Volviendo a Selahemon: he digievolucionado a él pocas veces, pero desde que alcancé ese nivel, creo que me estoy volviendo más listo.
- ¿Por qué lo dices?
- No se… es algo difícil de explicar, como si se tratara de un instinto. Y comencé a investigar sobre el islam… Creo que pienso convertirme a esa religión.
- ¡¡¿¿WHAT THAT FUCK??!! –sus ojos casi salieron desorbitados- Ok, ok… Aquí la cosa se pone seria: ¿Cambiar de religión?
- Lo sé: es extraño, ¿No? Y eso que los musulmanes deben pasar un mes sin comer durante las horas diurnas. ¿Cómo lograré cumplir con el Ramadán?
- Comienzo a creer que esa nueva digievolución tuya tiene algo que ver. Incluso algo sobre tu vida pasada. ¿No recuerdas nada respecto a tu vida antes de ser sellado en el digiegg?
- La verdad no. –Armadillomon se puso meditabundo al respecto- Pero ahora que lo mencionas… podría ser.
- Probaré una regresión: relájate y concéntrate en mi mirada.

Metalgarurumon inició su tratamiento de hipnosis como siempre, lanzando aquella mirada fija y atrapante a su paciente: Armadillomon no tardó en caer bajo su influencia y adquirir una mirada perdida. Sin embargo, había algo extraño en el paciente.

- ¿Armadillomon? –Metalgarurumon vio su mirada en blanco, preocupándose- ¿Eztáz ahí?
- “Aplicar contraseña, por favor” –habló una voz muy computarizada, muy diferente a la fofa voz del mamífero amarillo-
- ¿What? ¿Contrazeña? ¿Pero qué habré dejado salir en su cabeza? –pensaba el lobo-
- “Código de acceso, por favor”
- Ni hablar, probemos. Contrazeña: Cody
- Usuario no autorizado, ACCESO DENEGADO.

Segundos después, Metalgarurumon recibió una potente descarga eléctrica que lo dejó tirado al suelo, dejándolo mareado y bastante adolorido a causa de tener el cuerpo parcialmente robotizado; un ligero cosquilleo recorría por todo su cuerpo. ¿Por qué habría pasado eso?

- ¡¿WHAT THAT FUCK IS THAT SHIT?!exclamó sumamente indignado- ¡No voy a dejar que me gane un sistema de seguridad tan cliché! ¡Contraseña: Selahemon!
- Usuario no autorizado, ACCESO DENEGADO.
- ¡ARGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHH!!! –de nuevo cayó al suelo, mas tardó un poco en levantarse- ¡¡CA…CARAJO!! No… me v...vas a g…ganar... –arrastrando las patas- puta comp…put…tadora… Cla...clave: Co… Conocimiento…
- Usuario no autorizado. ACCESO DENEGADO: el recipiente se autodestruirá en 3…
- ¡LA PUTA QUE TE PARIÓ; DESPIERTA CARAJO!
- 2…
- ¡ARMADILLOMON!
- 1…
- Me lleva la mierda… -con su pata, le dio una fuerte golpiza en la cabeza de Armadillomon, de manera a sacarlo del trance, pero con una terrible jaqueca- ¡Al fin!
- ¡AAAAAAAAAAAAAYYYYYYY! ¡Mi cabeza! –chillaba el mamífero, acariciándose el chichón- ¿Pero que me pasó?
- ¿O SEA QUE NO LO SABES?
- Eh… ¿Me hipnotizaste?
- ¡CASI ME MATAS!
- ¿En serio?... No lo recuerdo.
- Sigh… No importa… A…hora... sólo deb…
- Oye, ¿Estás bien? Parece que te quemaste o algo así.
- No… te... preocupes… -caminando con dificultad- Pu…puedes ret...tirarte.
- ¿Y mi diagnóstico?
- Ten…go heri…das… internas y que…maduras de… 3 gra...dos… ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAARGGGG, CARAJO! –gritó al pisar un punto sensible- Pero bue...no: aun no sa…bes que hacer con tu…v…vida. Tomate un… tiempo para pensarlo… y no cambies de per..sonalid...dad.
- Creo que necesitas un doctor.
- Es…taré bien: dile a Deramon que Wormmon esperará un poco más.

A pesar de sus dudas, Armadillomon abandonó el consultorio y le comunicó a Deramon el pedido del lobo cyborg; éste por su parte, con algo de dificultad, usó sus brazos mecánicos para moverse hasta el baño y sumergirse en una tina con agua caliente.

- Bendita Aloe Vera; cura mis heridas…ZZZZZZZZZZZZZZZ...

- Wargreymon, ¿Te encuentras bien? –preguntó Gatomon al verlo recostado en el sofá con una bolsa de hielo sobre la cabeza- ¿Estás enfermo?
- Tengo dolor de cabeza; no es nada grave; ya se me está pasando. –respondió, sacándose la bolsa ya derretida y apartándola- Siéntate, por favor. Una pequeña jaqueca no es impedimento para seguir el tratamiento.
- Está bien –acurrucándose en el reclinable- ¿Y de qué hablaremos? No he cambiado mucho en estos años.
- Ya veremos; respóndeme si o no a estas preguntas: ¿Eres feliz con Kari?
- Sí.
- ¿Te llevas bien con tus compañeros?
- Sí.
- ¿Llevas bien tu relación con Patamon?
- Sí.
- ¿Sigues estando atraída hacia mí?
- Si… -Gatomon reaccionó; Wargreymon lanzó una mirada de ojos entreabiertos- ¡Espera, quise decir no!
- …
- ¡Maldición; lo dije!
- ¿Podrías explicar eso POR FAVOR? –acentuó su tono en esas palabras- Creí que te llevabas bien con Patamon… y que te había dejado en claro que yo no estoy interesado en ti de esa forma; y más importante aún: tengo una novia que es capaz de ahorcarte con sus ramas.
- ¿Qué se yo? No puedo quitarme de la cabeza tu aspecto físico y compararlo con Angemon o Magnaangemon. Te darás cuenta que en ambos casos sigues ganando.
- ¿Pero tú amas a Patamon?
- ¡Claro que lo amo; yo nunca dije que no! Solo que como dije en aquella ocasión, tú eres…
- Tu amante platónico, ya lo sé –arrastrando las palabras- Eso es precisamente lo que quiero remediar contigo: si sigues teniéndome como una figura idealizada del amante perfecto, el cual NO SOY ni en sueños…
- Ja… pero eso ni tú te la crees… -Gatomon afirmó con saña acompañada de una sonrisa perversa- Yo puedo asegurarte que cumples muy bien con tu papel, Wargreymon.
- ¡Al punto, por favor! –gritó repentinamente tras imaginarse esas escenas, para después retomar la charla con más calma- Como decía… si continúas con esas tendencias, podrías arriesgar tu relación con Patamon, la cual, veo muy saludable para ti. No es mal partido: es educado, inteligente, valiente, fuerte…
- Se convierte en una tetera. Dime que puedo rescatar de eso.
- Ganaste, pero sólo por lo de la tetera. Lo que quiero decir… es que no dejes algo bueno por una mera fantasía.
- ¿Sabes lo difícil que es? Mis fantasías son divertidas; a veces desearía no despertar.
- Gatomon… o haces lo que te digo, o me obligarás a hacerte algo muy, pero muy feo.
- Ajá, ¿Cómo qué?
- Imagino que reconociste a Devidramon ayer… ¿O no?

A la gata blanca le cambió la expresión de su rostro al oír el nombre de ese digimon ser mencionado: una cara larga y de pocos amigos. Definitivamente no tenía muy buenos recuerdos sobre él. Por su parte, Wargreymon trataba de no demostrar s satisfacción de tener literalmente “un gato encerrado”: la tenía donde quería.

- Lo tomaré como un sí. Él me contó muchas cosas, como sus vivencias amorosas, y si bien admito que sería un excelente paciente, mencionó cosas muy interesantes.
- ¿Qué podría saber ese troglodita sobre las mujeres?
- Algo como… las cosas que más detestan de los hombres, y casualmente mencionó una en la que soy muy… muy bueno. Hasta me gané varios premios, jejeje…
- ¿A qué te…? –la gata lo pensó minuciosamente. ¿En que era bueno Agumon?: entonces…- No te atreverías: JAMÁS.
- Ponme a prueba… -respondió desafiantemente- Almorcé mucho este mediodía. ¿Te arriesgarías?
- …
- Bien… Te has librado del “Mega Rugido Gástrico de los Greymon”. Patente pendiente. Ahora, volviendo a Devidramon…
- ¡¿Qué tiene que ver el con mi vida?!
- Me habló de ti, y de cómo lo chantajeaste con eso de guardarle el secreto de su noviazgo para que no se enterara Myotismon. Y de que eras una, ehm… veré como traducirlo ya que no quiero usar palabrotas… Ehm… una maldita.
- ¿No recuerdas que era malvada en esa época? Servía al imbécil malasangre de Myotismon desde que él me encontró siendo una Salamon y me crié bajo sus términos de maldad y odio.
- ¿Pero acaso Devidramon no era tu compañero de trabajo?
- Si, lo era: era el líder de los de su raza; Myotismon no lo soportaba mucho porque era “demasiado inteligente”. Y yo tampoco lo soportaba a decir verdad: no me insultaba como DemiDevimon o Myotismon; en cierto modo, me respetaba... en comparación a los demás.
- ¿Y entonces?
- Era –y creo que lo sigue siendo- un maldito creído, grosero y machista. Encima recibía el mejor sueldo de todos nosotros.
- ¿Myotismon pagaba a sus sirvientes?
- ¡A mí no! -gritó enfurecida- Phantomon, DemiDevimon y Devidramon ganaban un jugoso salario, ¡Y YO NI UN CENTAVO: ERA UNA ESCLAVA! ¿Tienes idea del esfuerzo que empleé para reclutar digimon de varias regiones del continente para atacar el Mundo Real? ¡Hasta me quemé la cola y pisé excremento de quien sabe cuántos digimon en el camino! ¿Pero y esos otros tres? Pfff… Phantomon se la pasaba flotando; DemiDevimon era un idiota que siempre fallaba y aun así ganaba dinero, y el sinvergüenza de Devidramon si no entrenaba a sus tropas, se la pasaba haciendo fiestas clandestinas, bebiendo litros y litros de cerveza comprada en el Mercado Negro cuatro noches a la semana. ¡Y era el que más ganaba de los tres: ES UN VAGO! ¿Y cómo demonios pudo tener una novia? ¡Encima una ángel! ¡YO SUFRÍA EN MI INTERIOR SIENDO UNA ESCLAVA, Y ESE DESGRACIADO “VIVÍA LA VIDA LOCA”!
- ¿Debo suponer que en cierto modo, tenías celos por la suerte de Devidramon en el dinero y la felicidad en general, lo que te llevó a chantajearlo cuando descubriste lo de su relación?
- Puede que sí: la verdad me daba náuseas que ese idiota tuviera una pareja, así que decidí aguarle la fiesta: lo amenacé diciéndole que le informaría a Myotismon de su “amiguita”, si es que él me… daba parte de su salario y…
- Estás mintiendo.
- ¡Claro que no!
- ¿Por qué no me hablas mejor de lo que tenías con Wizardmon?

Gatomon quedó muy ruborizada al oír ese nombre nuevamente, y se hizo un auténtico ovillo blanco, al parecer no quería hablar del tema.

- Gatomon… no te hagas la madeja: sal de ahí.
- ¿Qué no oíste al narrador? ¡No quiero hablar del tema!
- Sigh… Entonces haré aquello que tanto desagrada a las…
- ¡Era mi mejor amigo! –se salió de su estado de bolilla en un santiamén-
- Taaaaan fácil… -pensó- ¿Y eso te daba tanta pena?
- Es que... por un momento creo que me gustaba. No podíamos demostrarle a Myotismon que los dos sentíamos algo de amistad por encima de nuestra relación laboral. Lamentablemente, Devidramon lo sabía, y lo empleó para obligarlo a no decir ninguna palabra sobre sus “incursiones con su angelita”
- Pero no guardaste el secreto.
- Más o menos: solo le dije a mi tonto ex–jefe, que Devidramon tenía demasiadas “salidas”, y que sería mejor usarlo como guardia del castillo cuando ustedes llegaran a atacarnos. Myotismon aceptó, y lo convirtió en piedra con un hechizo que yo contrarrestaría en caso de que la situación lo requiriera.
- Ajá… Entiendo. ¿Sabes? Tienes bastante maldad en tu interior… o la tenías. ¿Estarías dispuesta a disculparte?
- ¿Qué no hablábamos de Wizardmon?
- Ok, ok… Asumiré que no –pensó- Me dijiste que era tu único amigo en ese entonces, y Myotismon no podía saberlo para no sospechar que seas buena.
- Si, y también en parte porque Wizardmon me confió un secreto muy importante: aunque ahora que conocimos a Shenglongmon no tiene mucha importancia.
- ¿Cuál?
- Que Wizardmon era de Witchelny, y que vino poco antes de que Myotismon iniciara sus paranoicos planes de conquista mundial. Me hizo jurar que no se lo diría a nadie, ya que en su dimensión, hay magia muy poderosa.
- Debió ser una carga dura para ti y no querer lastimar a tu amigo. Dime… ¿Has superado su pérdida?
- Wargreymon; Wizardmon lleva muerto 3 años: no voy a estar de duelo y llorando el resto de mi vida. Tengo que vivir también, en su memoria, y no olvidarlo nunca.
- Entonces te recomiendo que por su memoria, le seas fiel a Patamon en mente también. Sabes a lo que me refiero.
- Si, lo sé –asintió la gata- Pero es…
- NO ES DIFÍCIL: HAZLO. Ahora, antes de acabar, quisiera que me dieras un resumen de lo que piensas de Kari.
- ¡¿QUÉ DEMONIOS LE PASÓ A ESA NIÑA?! –el megadoctor casi se cae de espaldas- ¡ANTES ERA CHÉVERE, Y AHORA TIEMBLA HASTA POR SU PROPIA SOMBRA!
- Es lo que pensé. Bueno, ya tengo mi diagnóstico: tienes que controlar esos impulsos “hormonales” que tienes, y enfocarte en tu pareja real. Y de ser posible. Trata de perdonar a los demás. Por lo de Kari, nada raro: TODOS aquí nos preguntamos que le sucedió: yo ya lo sé, pero que lo solucione es otra cosa.
- Creo que fue muy sucio de tu parte sacarme información al amenazarme con hacer semejante asquerosidad.
- Ahora ya sabes lo que sintió Devidramon.
- Mmm… ¿Algo más?
- No, nada: puedes retirarte. En un momento les diremos nuestras conclusiones.

Una vez que Gatomon se fuera, y la puerta se cerrara.

- “No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan otros” –pensaba- Grande, Confucio.

- Bien, Wormmon: eres mi último paciente del día. ¿Cómo te sientes en este momento?
- Incómodo: muy incómodo. ¿Me puedo retirar?
- Apenas entraste, ten algo de paciencia. ¿Por qué mejor no me hablas de ti?
- Está bien: soy el digimon compañero de Ken desde hace tres años. Eso es todo.
- ¿Ningún sentimiento de rencor hacia Ken al ser Emperador de los Digimon? Me dijeron que te trataba muy mal.
- Ken era diferente en ese entonces, pero sé que no fue su culpa: ahora él es diferente. No veo la necesidad de sentirme enojado.
- ¿Sabes que me sorprende? Que seas tan bueno para mentir.
- ¿Discúlpame?
- Algo me dice que tú no eres tan santito como te haces ver frente a todos, es más: lo leo en tu rostro.
- ¿Estás tratando de provocarme o algo así, Metalgarurumon? Pues te recomiendo que pienses en otra cosa porque pierdes tu tiempo.
- Ajá… Pues Devidramon me dijo otra cosa sobre ti: que eras un pequeño tirano.
- ¡Esa estúpida lagartija sobrealimentada y bocona! ¡Me las pagará ese bruto!
- ¡BINGO! Ahora que ya te has abierto, explícame un poco sobre esa actitud tuya.
- Me atrapaste, maldita sea: en fin, te contaré. Sí, es verdad: estaba sumamente molesto con Ken por tratarme como basura desde que adquirió ese complejo de “quiero dominar el mundo”, pero lo quería demasiado como para hacerle algún tipo de daño. Así que…
- Te desquitaste con los digimon prisioneros.
- No, no, no… -negó con la cabeza- No sería capaz de hacerlo con todos: ellos no tienen la culpa de nada si son tan buenos.
- ¿Y por qué Devidramon precisamente?
- ¿Por qué lo defienden tanto si es un monstruo? ¡Es un demonio!
- ¡Ahora este me sale racista! –pensaba el lobo cyborg- O sea hello: TODOS somos monstruos si somos DIGIMON: DIGItal MONsters. Y no es que lo defienda solo a él: quiero que me des una buena justificación de por qué lo utilizaste como chivo expiatorio para descargar tu frustración.
- ¿Porque es un digimon virus?
- Tú también lo eres.
- Tal vez porque creí que a nadie le importaría: digo, los Devidramon son digimon malignos, ¿Quién podría preocuparse por ellos? Además, estaba bajo el control del aro maligno: no le molestaría hacerme unos trabajitos, sin contar su baja inteligencia, que les permite ser meros sirvientes nada más.
- ¿Qué clase de trabajitos lo hiciste hacer?
- Ken siempre me encargaba a mí los cuidados de la fortaleza, pero gran parte del trabajo se lo dejaba a Devidramon para que yo pudiera encargarme de Ken: cocinarle su comida, arreglar su cama, prepararle su té, revisar a los prisioneros para que tuvieran un buen trato, verificar los sistemas informáticos…
- ¿Y Devidramon se encargaba de…?
- Barrer, fregar y encerar los pisos, revisar y reparar continuamente los sistemas de la nave como las conexiones eléctricas, las cañerías, el aire acondicionado, la ventilación, limpiar la fosa séptica de la fortaleza…
- ¿Le dejaste todo el trabajo duro? ¿Además del más asqueroso?
- Para eso están esos lagartos de extremidades largas, ¿O no? Además, con la cantidad de prisioneros digimon que teníamos, más los problemas intestinales de Ken…
- Ese trabajo era un infierno… ¡Fuiste muy cruel, Wormmon!
- ¿Y Ken como Emperador no fue cruel conmigo? ¡Claro que lo fue! ¿Por qué no puedo serlo yo también para variar? ¿Por qué no puedo descargar mi rabia en otro para evitar hacerle daño a mi amigo? ¿Por qué debo seguir soportando las burlas y malos tratos de otros por ser un “pequeño y adorable gusanito”, que la mitad de los digimon ave ven como aperitivo? ¡Yo aprecio a Ken; jamás lo lastimaría: bien vale un demonio cabeza hueca para canalizar mi ira!
- He oído suficiente –con su brazo mecánico oprimió un botón de su comunicador- Deramon: tráeme una taza de té de manzanilla por favor.
- ¿Se siente bien, señor?
- Me vinieron unas náuseas… no te demores por favor.
- Voy de inmediato.

Deramon no tardó en llegar con una bandeja en sus alas, donde llevaba un bello juego de té de porcelana, de cuya tetera manaba un vaporcillo humeante y aromático. Tras despedirse el ayudante plumífero, Metalgarurumon se sirvió una taza de té, y se tomó su tiempo para saborearlo y relajarse un poco. Wormmon lo observaba impaciente.

- Oye… No quisiera molestarte, pero…
- Espera; me estoy… relajando.
- …
- Bueno: ya me di un respiro. ¿Wormmon?
- Dime.
- Creía que TK y Patamon eran racistas… ¡PERO TÚ LES LLEVAS LA DELANTERA!
- ¿Huh?
- Ves a los digimon demonio, y bestias creo, de la misma forma que los hombres blancos veían a los negros en los años '60 para abajo: que solo sirven para trabajos serviles de poca capacidad intelectual.
- ¿Y no es así?
- Sigh… Mejor cambiemos de tema. ¿Qué hay de tu relación con tus compañeros?
- No tengo problema con ninguno de ellos; aprecio a todos por igual. Tengo mucho en común con Patamon, y creo que V-mon es mi mejor amigo. Solo que hasta hace poco me creí un complemento suyo para la digievolución, con eso de Leadramon. Ahora que digievoluciono por mí mismo, me siento un poco mejor; lástima que aún no logré aprovecharlo.
- Ya llegará el momento, descuida. Como no hay problemas visibles allí, quisiera que hablásemos de Ken.
- ¿Por qué?
- Siento que estás obsesionado con él. Demasiado a decir verdad: ningún otro digimon sobreprotege tanto a su camarada.
- Que yo recuerde, tú has tenido momentos así.
- Puede ser, pero yo tengo vida propia y una linda novia que me espera en el Digimundo: en comparación, tu cosmogonía es Kenocéntrica.
- Sólo cumplo con mi misión: proteger a Ken, y más ahora que dejó de ser malo. No quiero que nada malo le pase, ni que nadie le haga daño.
- ¿Y si él en un futuro cercano se interesara en una chica?
- Pues tendría que conocerla para ver si es buena para Ken, o solo una simple zorra.
- ¿Estás consciente que actúas como su madre?
- Alguien tiene que hacerlo.
- Ken tiene madre, Wormmon.
- Sí, pero no lo hace tan bien… -los ojos de Metalgarurumon se sobresaltan- Necesita ser más… maternal.
- Definitivamente, sobreproteges a Ken; ni modo. Daré mi diagnóstico antes de que oiga cosas peores: eres un desvergonzado ultrarracista que descarga los desmanes de su mala vida a otros, y que por otra parte sufre una obsesión no romántica –menos mal- hacia su compañero. Te recomiendo que te hagas más tolerante, menos prejuicioso, que te relaciones más con otras personas, y que dejes ese papel de madre artrópoda que tienes con Ken, o terminarás llamándolo hijo.
- Si tú lo dices… ¿Es todo?
- Creo que sí. Les daremos los resultados más tarde, cuando estén todos reunidos.
- Entonces me retiro –estaba por abrir la puerta cuando…-
- Wormmon; antes de irte, quiero que oigas algo.
- ¿Sí?

Metalgarurumon oprimió el botón de un comunicador en la mesada de su gaveta.

- Date por muerto, gusano de mierda... DATE POR M-U-E-R-T-O.
- ¡¿ES DEVIDRAMON?! ¡¿CÓMO PUDISTE?!
- Él insistió.
- ¡VA A MATARME!
- No lo hará… pero que te hará sufrir, te hará sufrir.
- ¡Eres un pésimo doctor!
- Ajá, nos vemos Wormmon.


______________________________​


Ya eran las cinco de la tarde, y los Elegidos, junto a sus familias y a sus digimon, aguardaban pacientemente a los megadoctores que vendrían a darles los resultados generales del tratamiento: estos dos llevaban casi una hora discutiendo en privado acerca de los apuntes que habían obtenido de las sesiones, buscando resumirlas adecuadamente. Mientras tanto, los adultos disfrutaban de un exquisito café con canela, acompañado con galletas de jengibre, mientras los niños saboreaban chocolate caliente con malvavisco. Puede que la estadía en la Torre de Tokio a mitad de una crisis y en plena Navidad haya sido agobiante, pero debían admitir que el servicio que otorgaba Deramon era excelente.

- Mmm… Nunca había probado algo tan exquisito como esto –felicitó a Deramon por el café y las galletas- Todo está delicioso.
- Muchas gracias, señora Takaishi.
- Está delicioso, ¿No, mamá? Tanto como para dejar de lado tooooooodos tus problemas.
- No, Matt: ni creas que tu padre y yo no los dejaremos sin castigo por habernos mentido sobre sus aventuras en el Digimundo.
- Oh, rayos… -corrió hacia TK- Estamos fritos.
- MUY fritos.
- Pese a perder la mitad de la Navidad, este café lo compensa –sorbió sus últimas gotas el padre de Ken- Me gustaría poder llevar algo así a la oficina. –fue hacia Deramon- Oye, chico: ¿Podrías compartirme la receta?
- Claro, señor: no hay problema.
- ¿Acaso no te gusta como preparo mi café? –se quejó la señora Ichijouji-
- No si te gusta el café con gotas de sal.
- ¿Y eso a que va?
- Por favor, no peleen –exhortó Ken, pero no sirvió de nada-
- ¿Qué creen que harán esos dos con nosotros? –preguntó antes de meter otra galleta en su boca- ¿Y gue ge bongran a esdas gaggetas?
- No se habla con la boca llena, Armadillomon, -lo recriminó Cody, que también estaba con una gran curiosidad- A mí también me gustaría saberlo.
- ¿No vas a beber chocolate caliente, Cody? Está delicioso.
- No me gusta el chocolate, Hawkmon: gracias.
- ¡ERES RARO! –lo señaló Davis, apuntándole con el dedo- ¿A quién en su sano juicio no le gusta el chocolate?
- ¡Abuelo!
- Tiene razón, Cody. –bebiendo de su taza- ¿A quién no le puede gustar el chocolate?
- …
- Patamon: -tomándolo de las patitas- te prometo que voy a intentar quitarme a esa odiosa fantasía de la cabeza y ser una mejor novia.
- Muchas gracias, Gatomon: es todo lo que quería escuchar.
- Si ya acabaron de practicar para su telenovela,… podrían dejarme pasar para tomar otra galleta.
- ¡V-mon!

Las cosas continuaron así por otros diez minutos más, tras los cuales, los megadoctores se reunieron con los demás para publicar sus resultados. Todos, tanto niños como adultos –y adolescentes- y digimon, estaban expectantes.

- Bueno; estuvimos charlando y…
- Llegamos a la conclusión…
- De que necesitan más terapia.
- Digan algo que no sepamos –se quejó Jun, de brazos cruzados- Davis es todo un bobito, ¿No?
- Si fuera tan simple… -respondió Wargreymon, rascándose la garganta; luego alzó su bloc de notas- En fin, les daremos un resumen de sus sesiones.
- ¿Lo dirán en público?
- No vale la pena seguir ocultando sus problemas, ¿O si, Ken? Davis: sufres de un trastorno de personalidad cuyo alterego es potencialmente un sociópata, por decirlo de una forma suave. –su familia queda con la boca abierta. ¿Davis? ¿Su estúpido Davis?- además de actuar de forma bastante inmadura para remediarlo; Yolei: un caso de hipersecreción hormonal precoz crónica que maximiza tu superficialidad, y que requiere de su propio espacio personal –sus padres asintieron; se lo veían venir-; Kari: sufres de una muy baja autoestima a causa de tus fobias, que te convierte en una niña muy sumisa, y extrema emotividad que requiere mayor asertividad. –esto no era una novedad-
- TK: sufres de problemas de control y canalización de la ira, así como ciertas tendencias xenofóbicas –su madre quedó consternada-; Cody: necesitas ser alguien propio de tu edad –su familia estuvo de acuerdo- y superar tus miedos. Nada más que decir; Ken: extremadamente emotivo, falta de autoestima y que sufre de un gran sentimiento de culpa que no le pertenece.
- V-mon: de tendencias narcisistas y de poca madurez; Hawkmon: tú casi estás de perlas, pero te recomiendo que sigamos hablando sobre tu “tratamiento” –el ave asintió-; Gatomon: debe mejorar su relación con los demás y superar sus deseos mal habidos.
- Patamon: problemas de autoestima, así como de xenofobia, aunque no muy serio en comparación a otros; Armadillomon: desorientación vocacional. Por lo demás, estás de maravilla; Wormmon: tienes básicamente los mismos problemas que TK, pero 10 veces más potentes, además de un caso inusual de síndrome de " Misery"
- ¿Qué?
- No le hagas caso, Ken.
- Es todo.
- ¿Ya nos podemos retirar?
- Aun no, Davis: hay otra cosa –los detuvo Wargreymon- lo hablamos con sus padres antes de iniciar las sesiones y…
- ¿Sí? –se preguntaban los niños-
- En caso de que sus sesiones develaran personalidades bastante desequilibradas, -explicaba el lobo cyborg- emplearíamos un último recurso.
- Caso al que nos estamos enfrentando: ustedes casi están locos. –los niños miraron feo al Guerrero Dragón- Por lo que nos vimos obligados a emplear… la Terapia del Compañero.
- ¿HUH?

Ambos megadigimon explicaron en qué consistía: básicamente, a cada familia de los elegidos se le asignaría un compañero –o más bien, inquilino- con el que convivirían hasta el 1ro de Enero a modo de prueba. Este compañero tenía el objetivo de ayudar a los pacientes, a superar sus diversos problemas a través de la conversación, intercambió de ideas, y la propia convivencia. No dieron muchos detalles sobre la naturaleza de los compañeros, pero algo los hizo pensar de que se tratarían de digimon.

- ¿Y cuándo conoceremos a estos “inquilinos”, Wargreymon?
- Esta misma noche, Davis. Después de que tengan su cena navideña, claro; como a las 8, 9 de la noche a más tardar.
- ¿Qué sucedería si no toleramos a ese compañero?
- Se las verán negras hasta Año Nuevo, Cody –contestó Metalgarurumon, dándole poca importancia al asunto- Sus familias ya fueron informadas, mas no sabrán de quienes se tratarán hasta que aparezcan en la puerta de su casa. Si no hay nada más que decir…
- …
- Hemos acabado: ya pueden retirarse. –anunciaron los megadoctores- Y Feliz Navidad.
- Se… Feliz Navidad… -se quejó- La mitad del día con el psiquiatra… mmm….
- TK: deja de murmurar a sus espaldas y vámonos. Debemos ir a la misa.
- ¡Ya voy, mamá!

Las familias y los digimon fueron conducidos por Deramon hasta los elevadores para regresar a la superficie y volver a sus casas para disfrutar lo poco que les quedaba de Navidad. Una vez que estuvieron solos, Wargreymon y Metalgarurumon se pusieron a conversar antes de abandonar la torre junto a Deramon.

- ¿Crees que se lleven una sorpresa, amigo?
- Oh… sí que lo harán, Metalgarurumon.
- Nos odiarán por esto; algunos de ellos.
- Lo necesitarán si no quieren acabar en la “Casa Feliz”. Si es que no es muy tarde para algunos.
- Así que… ¿Yolei no te considera atractivo? Jejeje… ¡Al fin una chica a la que no le pareces un casanova!
- Por favor, no empieces… o me dará una migraña.
- Hablando de migrañas… ¿Qué opinas de lo extraño de hoy?
- ¿Ser casi electrocutado por la hipnosis?
- ¿Qué crees que haya pasado?
- Creo que Hawkmon, Armadillomon… y capaz V-mon, tengan secretos que alguien, no se quien, no quiere que salgan a la luz.
- Entonces seguirán siendo un misterio esos tres, Wargreymon.
- Por ahora… -gruñido de estómago- Mejor vayamos a vaciar el refrigerador antes de ir a casa de los chicos: tanto trabajo me dio hambre.
- Jajaja… Siempre con tu estómago.
- Así soy yo. –se encogió de hombros- Así soy yo…
- Feliz Navidad, Wargreymon.
- Feliz Navidad, Metalgarurumon.




Continuará...


En la sgte parte, veremos lo que ocurrió en el resto del mundo.


- Notas:

- Mantecol: una especie de turrón semi-blando muy popular en Argentina, se usa como golosina diaria (especialmente en los meses fríos) para chicos y grandes, también como copetín dulce para adornar la mesa de Navidad.
La textura original es ligeramente dura, crocante y esponjosa, teniendo un aspecto glaseado o marmolado (vetas que parecen de chocolate oscuro entre chocolate claro).

- El "alterego" de Davis sería el personaje de John Cavil, de Battlestar Galactica: es un guiño a un Xover que realicé con esta serie hace mucho tiempo.

- Nervo-Calm: Es una combinación de hierbas (valeriana, pasiflora, melisa y tilo), reconocidas por su efecto sedante. Al parecer es un medicamento real, y ha sido usado por los personajes de Mafalda XD.

- Weasel News: Canal de TV ficticio de GTA IV.


Y ahora unas preguntas -igual comenten XD-:


- ¿Que opinan de los megadoctores tras tres años de inactividad? ¿Cual es su favorito, y por qué?
- Entre los pacientes -humanos y digimon Elegidos- ¿Cual les gustó más y cual menos? ¿Cual les sorprendió?
- ¿Las sesiones?
- ¿Su parte favorita y menos favorita?
- ¿A quien creen que le tocará a cada un de los Elegidos en el nuevo tratamiento?
- ¿Creen que el nuevo método funcione y alguno se cure?
 
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- ¿Que opinan de los megadoctores tras tres años de inactividad? ¿Cual es su favorito, y por qué?

Los megadoctores volvieron con 'actualizaciones' despues de tres años de inactividad, mejor no pudieron ver. Mi favorito esWargreymon, representa todo lo troll que nunca pense que podia ser

- Entre los pacientes -humanos y digimon Elegidos- ¿Cual les gustó más y cual menos? ¿Cual les sorprendió?

El paciente que me gusto mas fue Ken, quede ronco de tanto reir. el que me 'gusto menos' era el de cody, aburrida y normal como el xD. y la que me sorprendio... la de Kari xDDDD


- ¿Las sesiones?

Davis sin duda xD


- ¿Su parte favorita y menos favorita?

Favorita : la terapia de wormmon, fue algo como una fusion de 'da fuq' y distintos tipos de troll xD
'menos favorita' : el final(?) nunca quise llegar al final(?)

- ¿A quien creen que le tocará a cada un de los Elegidos en el nuevo tratamiento?

Probablemente los que no se soporten, eso es lo que pienso xD

- ¿Creen que el nuevo método funcione y alguno se cure?

Hay que ser realistas, eso es demasiada esperanza(?)
 

alexandermon

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¡Al fin, Dios! ¡Cuanto esperaba para la continuación de este Fic! Y la espera valió la pena. ¡Sigue siendo buenisimo! Ahora, lo único en lo que no estaría de acuerdo es en la descripción de Benditos Vientos, te lo digo como argentino, Buenos Aires no es un lugar que yo votaría para el turismo. No tenemos mucha historia y somos algo irrespetuosos si vamos al caso, aunque tengo que admitir que lo de los choripanes tiene algo de sentido con el actual gobierno. Bueno, basta de hablar de Argentina y paso a las preguntas:

- ¿Que opinan de los megadoctores tras tres años de inactividad? ¿Cual es su favorito, y por qué?
No perdieron su toque, y sobre todo considerando que estuvieron haciendo de Psiquiatras para las hermandades y el resto de los afectados en el digimundo, no me sorprende que estén llenos de plata. De los dos yo votaría por Wargreymon por sus problemas con las insinuaciones Homosexuales a su persona y sus métodos... drásticos.

- Entre los pacientes -humanos y digimon Elegidos- ¿Cual les gustó más y cual menos? ¿Cual les sorprendió?
El que más me gusto fue Davis con su alter-Ego destructor del mundo y las insunuaciones de Wargreymon de ser el Anticristo. No tengo un favorito pero me encantó lo que se destacó en cada Elegido: TK y su racismo, Yolei y su locura, Cody y sus extrañas fobias, Ken no mostró mucho aparte de lo ya dicho por su trauma de la muerte de su hermano y por último Kari con esa Oscurantitis molesta.

Los digimon no se quedan atrás, pero no voy a poner todos porque tardaría mucho. El que menos me gustó fue Ken por no parecer mostrar mas traumas de los que ya tiene.

¿Las sesiones?
Todas un delirio, aunque me sorprendió mucho algunas como las de Wormmon y Cody. (¿Un Racista diez veces peor que TK y un chico con fobia al color rojo? Tenés ideas muy revolucionarias y divertidas)

- ¿Su parte favorita y menos favorita?
Cuando Yolei provocó a Wargreymon, ¿Que no aprendió nada con todos los Hologramas e historias contadas? Pudo haber muerto o peor con ese error.
Menos favorita... Eeeeeehhhmmm... ¡NINGUNA!

¿A quien creen que le tocará a cada un de los Elegidos en el nuevo tratamiento?
Lo importante para ellos sería a quien NO les va a tocar. TK de seguro va a rogar que no le toque con Black o se le viene negras. Peor a Ken y Wormmon si le piden a Devidramonque los acompañe. Si a Yolei le toca con Darcmon se viene una de pelea de gatas. Davis y Cody, no tengo idea, pero de seguro no les va a gustar.

- ¿Creen que el nuevo método funcione y alguno se cure?
Bueno, Black y Metal lograron curar, con un metodo extremo y humillante, a Tai y a Matt así que confiaría en su juicio. Aunque hay que admitirlo, para curar a estos necesitaríamos al nuevo Papa Francisco para Davis, un carrito de locos para Yolei, un par de verduleros para Cody, etc.

En fin, me encantó la continuación y no puedo esperar para la siguiente continuación. YA QUISIERA SABER CUAL ES ESE FAMOSO PLAN DE SHENGLONGMON Y QUIENDEMONIOS ERAN LOS ROYAL KNIGHTS RESTANTES QUE NADIE CONOCE EXCEPTO BLACKWARGREYMON.
 

Acero.

El único campeón de Mortal Kombat.
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Originalmente tendría que haber comentado hace un rato largo, pero tenía tremenda hueva y comentaré ahora.
Bien, me gustó lo del Mantecol (no sabía que lo conocieras) y en general, el capítulo fue bueno (menos lo de Ken, esa parte fue más de lo mismo XD).
Y quiero resaltar algo:

Buenos Aires no es un lugar que yo votaría para el turismo. No tenemos mucha historia y somos algo irrespetuosos si vamos al caso, aunque tengo que admitir que lo de los choripanes tiene algo de sentido con el actual gobierno.
¿Darte choripanes para que los votes tiene sentido?
Aunque no citaba esa parte por eso, sino para darle más la razón a Alexander: Buenos Aires no es una linda ciudad ni de joda. Y te lo dice alguien que vive allí.

-Tenemos un promedio de un robo en menos de dos días.
-La gente es irrespestuosa (en especial esas viejas chotas del colectivo). Ni se hable de la ignoracia de la gran mayoría de la gente y las pocas esperanzas en los políticos (donde les importan ellos y el pueblo que se cague).
-Además que tenemos calles sin afaltar y en cualquier momento se hacen un sauna en una calle del Centro.
-Te destrozan con los precios. Recomendación: Nunca compren electrodomésticos o cosas en Argentina (menos en Capital Federal). Les conviene la Aduana de sus respectivos países.

Lugares lindos en Buenos Aires, solo estan en parte de Capital Federal (el Obelisco, El Mausoleo de San Martín, etc); pero saliendo de allí, no hay mucho para ver.
Paso a las preguntas:


______________________________________​

- ¿Que opinan de los megadoctores tras tres años de inactividad? ¿Cual es su favorito, y por qué?

Davis me hizo reir más que nadie. Mega pendejo y encima echándose la culpa para salvase. Eso y lo del papá de Ken pensando que su hijo es una mariquita me mataron de la risa.
Sobre los dos: aún mantienen el nivel. Aunque no entiendo la pregunta, ya que este dúo tuvo terapias con todo el Mundo Digital masomenos.

- Entre los pacientes -humanos y digimon Elegidos- ¿Cual les gustó más y cual menos?

Como dije: Daisuke y Ken. El dúo semi yaoi de Digimon fueron el mejor y el peor respectivamente. Otra que no me gustó fue Tailmon: a diferencia del resto, me pareció patético chantajear a Devidramon.

¿Cual les sorprendió?

La de V-mon, Hawkmon y Armadillomon. Lindo bocado de spoiler con éste trío nos diste.

- ¿Las sesiones?

En general, estuvieron bien. Armadillomon, Hawkmon y Tailmon me desagradaron.

- ¿Su parte favorita y menos favorita?

Daisuke con su chillada y el padre de Ken pensando que su hijo era una mariquita. Esas dos me mataron XD

- ¿A quien creen que le tocará a cada un de los Elegidos en el nuevo tratamiento?

Bueno, a Takeru capaz le toque Devidramon; Cody BlackWagreymon; a Kari le tocaría D'arcmon (una ángel no le vendría mal a esa obsesionada con la luz). Del resto: no se quienes podrían ser para Daisuke y Ken (por ahí Gargoleymon y alguno más que se me pase). Dudo que a Miyako la mamada le manden un digimon.

- ¿Creen que el nuevo método funcione y alguno se cure?

Tal vez algunos se curen. Pero con tu OS del otro día, seguirán algo estúpidos xD
 

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No sé qué comentarte más allá de las preguntas que pusiste, por lo que me iré directamente a ellas. El capítulo divertido –en algunos momentos más- con ganas de leerlo y deseando saber que le pasaba a los elegidos en cada sesión. Me quedé impresionada con algunos, y con Cody siempre es lo mismo: no hay historia graciosa que contar con este chico XD

¿Que opinan de los megadoctores tras tres años de inactividad?

Parece que fueron más pacientes que la otra vez. Si mal no recuerdo, terminaron las charlas de Sora, Mimi y los demás muy deprisa. Con estos se han tomado más tiempo. También que ha mejorado tu escritura, así que debe ser por eso. Lo noté más experto.

Entre los pacientes -humanos y digimon Elegidos- ¿Cual les gustó más y cual menos? ¿Cual les sorprendió?

1) Mi favorita fue la de Davis. En serio me dio mucha risa cuando le hipnotizaron. ¿Pero qué tiene metido dentro de él? El idiota del grupo es todo un psicópata con ideas demasiado inteligentes para él XD Y de los digimon… Me quedó con Hawkmon. Aunque fue la más tranquila, me hizo reír el hecho de que el pájaro está completamente drogado y por eso no se molesta por nada.
2) De los humanos: Cody. ¿Pero por qué sigue siendo así…? Un niño de ocho años que piensa como alguien de cincuenta más. Puede ser maduro, pero… ¿no le gusta el chocolate? ¿No ve la televisión? ¿Pero qué hace para matar el tiempo? De los Digimon: pues lo mismo, Armadillomon. Otro aburrido que no dio muchos problemas, con complejos y una idea… rara de trabajo.
3) La que más me sorprendió: La de Davis, ya di los motivos arriba. Y Hawkmon y Armadillomon, que parece tener algo dentro de sus cuerpos bloqueando unos recuerdos que ni siquiera ellos saben todavía. Muy misterioso.

¿Las sesiones?

Me gustó que cambiaras de táctica para cada uno. Aunque me hubiera gustado que hicieras lo de las cartas –como con Yolei-, con cada uno de los elegidos preguntando solo el nombre de sus compañeros.

¿Su parte favorita y menos favorita?

La mayoría de las sesiones y sobre todo cuando ya habían terminado las terapias y estaban esperando a los megadoctores. Me dio tanta gracia lo naturales que se comportaban los padres a pesar de estar con digimon alrededor XD Y al enterarse de que sus hijos habían protegido un mundo habitado de esas extrañas criaturas… Menos Favorito… Ninguna, todos me parecieron buenas.

¿A quien creen que le tocará a cada un de los Elegidos en el nuevo tratamiento?

Mmm… Cody le tocará a Devidramon, ya que si es aburrido, es el indicado para darle marcha a su vida. Yolei… necesita alguien tranquilo, pero no creo que le pongan a Black –el dragón se moriría o le violarían-, así que no sé. Kari, dijo que D’arcmon, aunque no sé si se llevará bien con Gatomon. Davis… este tipo no sé qué necesita, si le mandan a Demon están jodidos XD No sabría qué decir de los demás, esperaré para verlo.

¿Creen que el nuevo método funcione y alguno se cure?

Lo dudo mucho XD Estos se quedan tocados toda la vida.
 

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