+18 Original Fic M/M Odisea [68/??]

Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 37

Un Sapien roedor había concebido la idea de ocultarse y esperar a que todos se marcharan de la cueva subterránea, para reclamar por su cuenta la cabeza del cadáver de Khenya y entregárselo a la organización “Los Cuatro pilares del mal” para cobrar la recompensa y quizás unirse a sus filas.



Luego de que todos finalmente se marcharan, según sus planes, corrió sin detenerse e ingreso a la cueva, emocionado por encontrar el cadáver de su asesinado jefe, sin embargo, termina dando con otra cosa.



—¿Qué… sucedió aquí?...



El ratón expreso una pesada inquietud en cuerpo y mente, noto primero que donde se supone que debería estar el cuerpo de Khenya, este ya no se encontraba allí, solo los cuerpos de los presuntos asesinos del jefe tigre. Pero también había algo más, en el suelo se encontró con un Sapien quien aún estaba vivo.



Aquel perro estaba totalmente desnudo, temblando y gimiendo como si un intenso dolor le carcomiera por dentro, el roedor se le acerco cuidadosamente, cuanto más cerca estuvo de él, noto como este respiraba con más intensidad, como si le faltara el aire, incluso cada exhalación culminaba con más dolencia.



—Tu… tu eres…



Le reconoció en el acto, aquel perro que estaba en tal condición era su compañero, uno de los tantos que huyeron en escena luego de que su jefe fuera envenenado por el asesino, por la mente el roedor se pregunto que hacia uno de ellos aquí, ¿también tenían el mismo plan de tomar la cabeza de Khenya cuantos se marcharan?.



—¿Qué fue… que lo que te ocurrió?... -Pregunto el ratón inquieto.



—Esa “cosa”, me hizo esto…



Un fuerte dolor repercute en el pecho al perro haciendo que exhalara su agonía con un grito a todo volumen, sus ojos quedan abiertos y estos dejan de parpadear, su boca saliva sin control y se siente la ausencia de respiraba tanto en la boca como movimiento del tórax, con todas esas pistas, el roedor comprendido que al pobre diablo canino le llego su hora.



—(Ha muerto, pero… ¿qué lo mato?) -Fue la poderosa interrogante en sus pensamientos.



Busco minuciosamente en el desnudo cuerpo, pero no hallo heridas en este, de ningún tipo, ya fuera de cortes, laceraciones o contundentes, aquel desnudado canido estaba libre de lesiones físicas, la siguiente incógnita del roedor fue plantearse porque se halla desnudo en la cueva. Sus ojos lo llevaron a la cintura, observo que sobre su flácido pene la punta tenía restos de semen, ¿había eyaculado hace poco?.



Sus ojos enseguida miraron entonces algo chorrear por la espalda del Sapien, o eso pensó, no era su espalda, aquello en realidad venia de más abajo, de su recto, el culo del perruno individuo chorreaba un espeso liquido con un extraño e inusual hedor a cítrico.



—¿Semen?.



El ratón fácilmente se dio cuenta, pero era extraño el olor que aquella espesa semilla desbordaba, el aroma cítrico que despendía era bastante notorio, una mezcla de frescura y a la vez agria a su olfato. La presencia de tanto de esta blanca esencia en su culo, solo podía deberse a una razón en concreto.



—(¿Acaso estuvo follando con alguien?, ¿aquí mismo en la cueva?, ¿por qué?) -Fueron tantas las interrogantes que se planteó en su mente.



Cada Sapien en el mundo deleitaba su sexualidad a su manera, atendiendo a esa necesidad en ocasiones para desembocar en extraños fetiches, pero el roedor quien conocía en cierta forma a ese fallecido perro, no encontraba que tuviera tal gusto. Más importante, ¿por qué se encontraba en tal estado que desemboco en su muerte?, no hay señales de lesiones ni heridas, solo indicaciones de que eyaculo y que alguien se corrió en gran cantidad sobre su culo.



La pregunta ahora seria, ¿con quién follo?, su única pista fue las ultimas palabras de ese Sapien antes de parecer, “Esa “cosa”, me hizo esto”, la manera en que formulo “cosa” como el responsable de su tragedia. Casi uno pensaría, que aquello que lo dejo en ese estado, no estuviera refiriéndose a un Sapien, sino a otra cosa.



—Oh, otra alma curiosa, ¿qué tentación te llevo a venir aquí?, ¿tal vez… codicia?.



Una voz de tono masculina resalta a espaldas del roedor, el Sapien de pelaje grisáceo sintió un intenso nervio al darse cuenta de que había otro individuo en la cueva, ¿pero cuanto llevaba allí?, ¿había llegado recién o quizás estaba hace rato?. Se dio vuelta rápidamente para encontrarse entonces con la presunta persona, intento armarse de valor para no delatar su miedo, pero cuando vio de quien se trataba, era imposible ocultar tal sentimiento de pavor.



A solo escasos metros suyos, se encontró con un enigmático Sapien, una liebre con la de pelaje marrón carbonado, pero tenia algo más, había escamas verdes sobre su pelaje típicos de un Sapien reptil, tales escamas se extendían por sus brazos, piernas y buena parte del torso, además de tener un pequeño cuerno en la frente y una cola de lagartija. Pero lo más intimidante era su increíble altura, llegaba a medir aproximadamente 210 centímetros, tenía brazos y piernas de musculaturas marcadas, pero su torso mostraba una constitución delgada.



A los ojos del roedor, aquel Sapien era un “monstruo”, los lagomorfos altos son inusuales ya que generalmente la mayor parte de su población, no alcanzan alturas de 170 centímetros. Pero lo que llamaba la atención de ese ser, eran sus escamas, ¿por qué tenias escamas siquiera?, ante sus ojos tenia a una liebre con características reptilitas, tanto aquella cola de lagarto y aquel cuerno hacían dudar de que aquel ser fuera un Sapien.



Y lo que llamo también su atención, era que ese extraño Sapien estaba desnudo, no llevaba nada puesto, reluciendo su miembro flácido de 16 centímetros con un abundante vello púbico grisáceo.



—¿Qué… qué demonios eres?... -Pregunto el roedor tratando de retroceder.



—Por favor, no cambies de tema, ahora mismo quiero saber la razón por la que estás aquí -Dice el extraño Sapien liebre —Podría ser… ¿qué también estés tras del cuerpo de Khenya?.



Tal cuestión planto más dudas al asustado roedor, porque no reconocía para nada a aquel individuo, sin embargo, era totalmente consciente de Khenya, más aun, sobre la muerte de este, ¿quién es realmente esta enigmática criatura?.



—Por desgracia tampoco lo he encontrado, he obligado a uno de sus subordinados a quien capturé, que me condujera hasta esta guarida, luego de perder contacto con los asesinos que envié tras él -Relato el extraño Sapien —Pero luego… al llegar aquí, descubro que todos mis asesinos han muerto, y Khenya, quien me conto que fue envenenado, ya no estaba.



Aquella criatura estaba directamente relacionada con los asesinos enviados contra el fortachón tigre del parche en el ojo, según revelando fue el quien los envió, que estuviera en su boca tal conocimiento sobre el envenenamiento de su jefe, fue que el Sapien que le conducía hasta allí le conto sobre la intervención de los asesinos y como uno de sus dardos venenosos dio en él. Revelándose entonces que aquel Sapien perro que encontró al principio, desnudo y con el ano lleno de semen, aquel que murió ante sus ojos sin presencia de heridas en su cuerpo, fue ese mismo que guio a ese extraño Sapien liebre con características de reptiles hasta la cueva.



—El cuerpo de Khenya, ¿sabes donde esta?, el veneno de mantícora oscura no tiene antídoto, si lo ha recibido entonces sin duda ha muerto, pero su cadáver no se encuentra aquí, ¿donde esta?, ¿dónde se encuentra? -Pregunto aquel extraño criatura con una penetrante mirada intimidante.



—¡No lo sé!... ¡no lo sé!... yo acabo de llegar, yo solo… ¡vine a tomar su cabeza para entregársela a “Los Cuatro pilares del mal” y cobrar su recompensa!.



Luego de oír la confesión del roedor, el alto y delgado liebre con rasgos reptilitos cruzo sus brazos, con unos ojos cargados de intensa decepción, pero no en torno a la desaparición del cadáver de a quien buscaba, sino una profunda decepción sobre aquel roedor.



—¿Pretendías unirte a “Los Cuatro pilares del mal” entregando la cabeza de tu jefe?, se que eres otros de sus subordinados que huyo, como él -Señalo con su cabeza al fallecido Sapien perro —¿Pero realmente crees que tal organización valoraría tal patético acto?, no hay fidelidad en tus hechos, solo avaricia, y por esa misma, serias capaz de traicionarnos al final de cuenta.



—¿Entonces realmente tu forma partes de ellos?... -Pregunto el asustado roedor.



—Es obvio a estas alturas que deberías intuir de ello -Suspira con cierto desaliento y luego mira al roedor con hostilidad —Pero si tanto prefieres una respuesta directa, sí, soy la mano derecha de uno de los líderes de “Los Cuatro pilares del mal”, ¡mi nombre es Migma! -Se presento con el abrazarse de sí mismo.



Un enigmático miembro de la organización criminal, una mano derecha enigmática y única en su tipo.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 38

Un enigmático Sapien liebre con rasgos de reptil llamado Migma, se revela como la mano derecha de uno de los líderes de “Los Cuatro pilares del mal”, la rata Sapien tras oír tal declaración no podía evitar sentir como el miedo se apoderaba de todo su ser. Ya estaba lo bastante intimidado con su presencia, descubrir que formaba parte de tal organización criminal, era más de lo que su corazón podía soportar.



Quería correr, irse tan lejos como fuera posible, abandonar toda idea de obtener la cabeza de Khenya, ahora tal plan le resultaba estúpido y maldecía su codicia por haberlo llevado a esta situación. Sus instintos le gritaban que corriera, pero el miedo paralizo sus piernas, estas temblaban y no obedecían su cuerpo.



—No puedo encontrar el cuerpo de Khenya, y por lo visto, tú, que alguna vez trabajaste para él y le abandonaste, tú, que planeaba con avaricia profanar su cadáver para unirte con esa impía fidelidad a “Los Cuatros Pilares del Mal”, es imperdonable -Afirmo Migma con ojos cargados de decepción —Es inevitable que una gran organización, tarde o temprano se les una ciertas “ratas”, pero tu…



El roedor podía sentir la hostilidad de aquel Sapien liebre-reptil hacia su persona, su corazón palpitaba con intensidad, su rostro sudaba sin control.



—Por favor… déjame ir… yo… no volveré… prometo que no volveré a pensar en unírmeles… ¡nunca más tendrás que ver mi repulsiva cara!... así que por favor…



—¿Cómo estar seguro de que realmente cumplirías con tu palabra?, no, de ninguna serás fiel a tus promesas, y no puedo permitir que haya posibilidad alguna de que termines uniéndote a la organización.



Sin importar cuanto suplicase, aquel Sapien liebre-reptil no lo aceptaba, su mirada seguía expresando un grado de agresividad visual, a este punto el ratón que era consciente de que esto desembocaría a una lucha, armándose de valor, desenfunda su espada de bronce apuntando con ella a Migma.



—¡A-aléjate… t-t-te lo advierto!...



—¿Piensas escoger el resultado más doloroso?, como quieras.



Las manos del roedor temblaban bastante, el liebre-reptil estaba totalmente calmado, sin quitar su intimidante mirada hacia la rata, entonces en un parpadeo, Migma toma la iniciativa y ataca. Una bofetada en la mano del ratón, hace que mande la espada a volar lejos de su posesión, quedando totalmente desarmado.



Aquel Sapien era increíblemente fuerte, el ratón era incapaz de reaccionar dado al terror que poseía cada porción de su ser, un solo bofeteo de Migma basto para arrebatarle su única arma. El ratón entonces recupera el control de sus piernas, se da vuelta y cuando intenta huir, es atrapado desde el cuello por el desnudo lagomorfo de reptilitas características.



—¡Por favor!, ¡no me lastimes!... te lo suplico… déjame ir…



—Tu destino fue decidido en el momento en que supe que tipo de persona eres, ¿por qué sigues suplicando en vano algo que no va a ocurrir?.



—Por favor… no… no quiero morir…



El ratón suplico hasta el punto de romper llanto, sentía la presión de agarre de su agresor, aquel Sapien de características únicas tenía una fuerza física de proporciones monstruosas que superaban enormemente al promedio. Temía sobre que clase de final le depararía, con tal fuerza sosteniéndole, pensó en que le romperá todos los huesos hasta la muerte o quizás se entretenga descuartizándole pedazo a pedazo hasta su último aliento.



—Entonces llevare a cabo tu “destino”.



—No… por favor no lo hagas… no…



Ignoro los lloriqueos y ruegos del roedor, con un mano sujetándole, uso la restante para remover su ropa, con tal fuerza le arranco en un solo intento, hizo añicos cada vestidura que el Sapien rata llevaba encima hasta dejarlo en su desnudez total. Migma miro su cuerpo, aquel roedor no era alguien gordo, tampoco alguien musculoso o muy flaco, tenía una constitución aceptable para alguien que lleva una vida dedicada a blandir un arma.



—Tiene un buen físico, es una lástima que tu desagradable personalidad opaque todo lo decente en ti -Opino Migma.



El roedor en su desesperación comenzó a agitarse en un intento de salir de las garras de su agresor, pero el liebre-reptil lo puso contra el suelo en posición de cuatro patas e imposibilitando todo intento de resistencia. Sintió como aquel flácido miembro del lagomorfo reptilito se había puesto dura, rozando sus nalgas con intenciones lascivas, lo que antes era un durmiente pene de 16 centímetros, al ponerse duro llego a medir 25.



—Si no hubieras puesto resistencia, lo hubiera hecho menos doloroso para ti, ahora no seré amable contigo -Afirmo Migma.



Sin ninguna clase de juego previo y nada de preparación, metió su verga dentro del culo del roedor, solo la mitad había logrado sumergirse en su interior y aquel roedor grito con gran agonía el enorme dolor que experimentaba. Sus fuertes manos agarraron la cadera del ratón y empezó a moverse.



—¡DUELE DUELE DUELE DUELE DUELE DUELE!...



El roedor exclamaba una y otra vez llorando a todo pulmón el infierno de dolor que padecía, su nariz chorreaba sin control y su boca babeaba sin parar, todos sus sentidos se centraron exclusivamente en ese pene que perforaba su interior. 3 centímetros más lograron introducirse en su interior, lo que aumento la agonía del ratón, quien aún suplicaba que parase entre sollozas palabras pocos entendibles.



—No me detendré, no hasta haber “acabado” en ti -Afirmo Migma.



1 centímetro logro meterse dentro de él, el dolor se hizo más insoportable, se mordió una de sus manos para tratar de aguantarlo, tal fue la fuerza de su mordida en su mano que termino por atravesar la piel y sangrar. Sintió como las manos del liebre-reptil le agarraron con más fuerza y el aumento la velocidad de sus sacudidas.



Su respiración se hacia más intensa, el alto Sapien lagomorfo con reptilitas características exhalaba con un aire de obscenidad, aumentando aun más el ritmo de sus sacudidas, tornando más violento con el empujar de su largo pene. El roedor quien aún se mordía su herida mano, sintiendo su propia sangre, seguía chillando de gran angustia.



—(¡Quiero morir!, ¡quiero morir!, ¡QUIERO MORIR!).



El dolor llego a un nivel tan insoportable, que suplicaba por una muerte, que su aliento fuera segado en el acto, todo con tal de dejar de sentir aquel dolor provocado por el pene de Migma.



—Estoy cerca, tómalo todo.



Agarro con más fuerza sus caderas y de un empujón logro meter un centímetro más de su miembro en él, Migma exclama del éxtasis mientras el roedor grita de dolor con todas las fuerzas que le quedaba. El liebre-reptil había llegado a su orgasmo, bombeo una cantidad considerable de semen en el interior de su víctima.



—El dolor… se ha… terminado… -Dijo la rata aliviado.



Migma retira su pene, una abundante cantidad de su esencia masculina se salpica del abierto culo del roedor hacia el suelo, aquel bandido en su alivio porque todo ese dolor había acabado, pronto siente algo que destrozas su breve calma al instante. Un fuerte olor a cítrico fresco y agrio se percibe en el aire, provenía de a sus espaldas, de su culo, era aquel semen del cual fue llenado por dentro.



Pero no fue el olor lo que le inquieto, sino un dolor, primero empezó como una molestia ligera, pero al cabo de un minuto, ese malestar se extiende por todo su cuerpo, sentía como si algo le quemara por dentro y a la vez le costaba respirar. Sin darse cuenta, su propio pene se había puesto duro y palpitaba sin control de forma antinatural.



—Mi… pene… duele tanto… ¡duele muchísimo!...



Un insoportable dolor volvió a apoderarse de él, lo sentía en todo su cuerpo, pero en especial sobre su pene, este seguía palpitando incontrolablemente hasta terminar eyaculando. El ratón presiona su pecho con ambas manos, sentía como le ardía, y luego su corazón se detuvo, no había signo alguno de respiración y menos de un latido, había muerto.



—Fue su fin, como el resto que les aguardo el mismo destino.



Migma miro a su alrededor, suspira decepcionado porque no había podido encontrar el cadáver de Khenya, pronto oye unas pisadas provenir del único camino que conducía tanto a la entrada como salida de la cueva. El Sapien se puso firmo, con una mirada tenta y una posición en guardia.



Aquel que se acercaba, se presentaba como un encapuchado de larga túnica negra que le cubría de pie a cabeza, cuando Migma me miro fijamente, su rostro se torno de perplejidad y se arrodillo ante él, volviéndose totalmente sumiso.



—¡Amo!, no pensé que usted vendría hasta aquí, no era necesario que se tomara las molestias… -Migma hablo con una voz temblorosa que denotaba respeto.



—No es necesario que te arrodilles, Migma, ponte de pie.



La voz del encapuchado resaltaba de un Sapien en su adultez, del tipo de raza al que pertenecía era un enigma como también su edad exacta, pero aquel misterioso ser, se presentaba como el superior de Migma, su misma presencia intimidaba y a la vez hacía que el lagomorfo reptilito mostrara admiración y respeto hacia él. Migma al oír la orden de su amo, se pone de pie rápidamente, el encapuchado se le aproximo y miro fijamente su miembro, luego volteo para observar a aquel roedor y perro Sapien que yacían en el suelo, carente de toda vida y con sus anos lleno de semen.



—Je, veo que te has mantenido ocupado “castigando” a esos dos, los llenaste completamente, debieron perecer con todo el dolor del mundo -El enigmático individuo ríe con regocijo —Bueno es lo que le depara a todo aquel que recibe tu corrida, al fin de cuenta, tu semilla es muy especial, tanto que quisiera probarla.



—¡No puedo hacer eso, mi amo!, sabe muy bien el riesgo que corre hacer eso -Migma manifestó con preocupación —Amo, a propósito… he fallado, he venido a corroborar que los asesinos hayan hecho su trabajo, pero…



Migma le conto todo lo ocurrido con Khenya, dicha información la obtuvo de aquel Sapien perro al cual “castigo” antes que al roedor, el paradero del cadáver del tigre era desconocido, pero fue confirmada su muerte por los dos Sapien que conocieron el fin con su pene.



—Es una pena, sinceramente no estoy preocupado, Khenya podrá ser una molestia, pero es una amenaza insignificante -Opino el enigmático encapuchado —Pero mencionaste algo que si despertó mi interés, ¿dices que ese perro te conto que su jefe Khenya lucho contra algo que no era un Sapien?.



—Si, lo llaman un “humano”.



—Mmm… “humano”, ¿eh?.



El encapuchado ríe con gran vigor y alegría, levantando sus manos al aire como si orase.



—¡En verdad esto es maravilloso!, puede que no hayamos conseguido el cuerpo de Khenya, pero descubrir sobre este “humano” es sin duda mucho mejor, me siento tan lleno… de gozo.



Un bulto notable se nota en la entrepierna del enigmático encapuchado de negro, Migma quien lo nota enseguida, se da vuelta y se pone en cuatro patas con el abrir de su ano con sus propias manos.



—Amo, puedo sentir su “gozo” en sus pantalones, por favor, use mi cuerpo para satisfacer su felicidad -El liebre-conejo rogo para complacer aquel jubilo de su maestro.



—Jejeje… como se esperaba de mi “mano derecha”, eres un chico obediente, adorable y diligente, con gusto complaceré mi “gozo” en ti.



Sin necesidad de juego previo ni preparación, aquel enigmático encapuchado metió todo su miembro dentro de Migma, quien recibió todo con gran satisfacción gimiendo de placer, sentir como su amo llenaba su interior era un sentimiento de euforia para él, que hacia que sus mejillas se enrojecieran y miembro erecto temblara de la emoción salpicando su semilla en pequeñas cantidades.



—(“Humano”, has despertado un interés en mi que no había sentido en años, anhelo el día que nos veamos cara a cara) -Fueron los pensamientos de aquel enigmático encapuchado.



Una figura misteriosa, más fuerte que el liebre-reptil y mostrando un inquietante interés en el humano.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 39


La ciudad de Arquion no posee muros, pero numerosos guardias patrullan puntos vitales para evitar la entrada a sospechosos individuos y están erigidas varias torres de vigilancia en los alrededores del gran poblado. Un par de guardias observan con atención el aproximarse de una carreta, mantenían una postura firme con sus lanzas de bronce a la mano.



—Oye, ¿qué ese no es…?



Uno de los guardias mirando con más detenidamente se percata entonces de quien conducía aquella carreta, era Torke Almaforga, acompañado de su aprendiz Tiqulis, junto al lince Kailo y su amigo humano Isaac.



—¡El maestro herrero Torke!.



—Lo vieron salir hace como 4 días, y como no volvía, se temía lo peor.



—¿A dónde habrá ido?.



—Quien sabe, además viene acompañado de ese tal “humano”, no recuerdo que los guardias que lo vieron salir mencionaran que estuviera a su lado aquella vez.



Los guardias callaron al tener a Torke Almaforga en la entrada, quien se detuvo y tuvo que explicarle que traía consigo minerales de cobre para usar en su herrería, los guardias no indagaron la procedencia de aquellos minerales del oso, pero si de porque el humano le acompañaba.



—Isaac Alkano, el humano, salvo mi vida -Fue su declaración acompañado de una sonrisa.



Explico que fue capturado por bandidos y llevado a su guarida, no dio detalles sobre la ubicación de la guarida, pero sí de que los forajidos tenían en mente obligarles a usar sus talentos para forjarles armas. Aquel plan fue frustrado por Isaac y compañía, quienes pudieron de alguna forma “rastrear” la guarida, eliminar a todos los criminales y rescatarle.



Aquella explicación oculto varios detalles, como la existencia de Khenya y la presencia de asesinos de “Los Cuatros Pilares del Mal”, relataron que los bandidos eran de poca monta, pero sorprendieron al oso herrero superando sus habilidades guerreras de antaño. Los guardias aceptaron sin dificultad las palabras relatas por el Sapien herrero y permitieron su ingreso.



Mientras se dirigían hacia la herrería, con el pasar de las horas, de boca en boca la historia sobre el “rescate del maestro herrero Torke Almaforga” llegaría a toda la ciudad, y su principal protagonista, Isaac el humano. Tales hechos llegarían también al propio gremio de aventureros, y con ello, a los oídos del propio maestro del gremio que dirigía el lugar.



[—————]​



Para el anochecer, habían descargado todos los minerales dentro de la herrería, como también las demás herramientas de minería y otros artículos que Tiqulis subió a la carreta.



—Escuche por mi aprendiz, que los dos originalmente habían venido a mi negocio a pedir un encargo para que fabricase una espada de bronce personal, ¿no es así? -Torke salió a relucir el tema.



—Esto… sí señor, es para Isaac, él… necesita una espada resistente, específicamente de naturaleza mágica -El lince conto.



—Aunque no hay necesidad de tanta prisa, además aun esta el tema del costo de su fabricación -Isaac comento.



—¿”Costo”?, después de lo que han hecho por mí, ¿en verdad creen que les cobraría tal servicio?.



Cuando el maestro herrero hizo tal afirmación, el dúo quedo boquiabierto, el mismo Torke había afirmado que les haría esa espada personal mágica totalmente gratis, ahorrándoles hasta el último Divity.



—¿¡D-de verdad!? -Kailo estaba aun perplejo de tal noticia.



—Mi maestro esta realmente agradecido por lo que hicieron, yo también… en verdad, gracias por salvarle -Tiqulis expreso con sincera gratitud.



—Fabricarles un arma mágica es lo menos que debería hacer por mi salvador, siempre serás bienvenido aquí -Afirmo el maestro herrero.



—Yo… en verdad muchísimas gracias señor Torke -El humano sonríe con regocijo.



—Vamos chico no seas tan formal conmigo, dime solo Torke, puede que sea un viejo, pero no tanto, ¡Jajajajajajaja!



El maestro herrero había sido salvado, el cobre extraído con éxito, además de ser un mineral con altas concentraciones de energía magia, lo que lo hacía más que idóneo para utilizarle para la fabricación de un arma mágica.



—No tiene idea del gran favor que nos hace, se… quiero decir, Torke -Dijo un emocionado Isaac —Entonces se lo dejaremos a su cuidado, volveremos en un par de días.



—¿”Días”?, jejeje… chico, subestimas mis habilidades, por algo soy un “maestro herrero” -Aclaro el úrsido —Tendrás listo tu arma en la siguiente noche.



Con tal afirmación dicha por el propio maestro herrero, el dúo quedo más que maravillado, tener un arma mágica gratis y además en el plazo de espera de solo un día nada más. Los dos se retiraron a la habitación alquilada de la posada en la que vivían, despidiéndose de Torke y Tiqulis.



—Muy bien, hora de trabajar -Dijo un energético Torke con el estirar de sus brazos.



—Maestro, permítame ayudarle -Su aprendiz pidió de rodillas —Se que no tengo talento para la herrería con armas mágicas, ¡pero por favor!, ¡permítame ayudarle de alguna forma para aligerar su trabajo!.



Tal diligencia y admiración, aquella determinación dictada por el joven úrsido, llenaba de orgullo a su maestro, veía a ese aprendiz como un hijo, el maestro herrero le levanto poniéndole de pie.



—No es necesario que te arrodilles, Tiqulis, sabes que contar con tu ayuda siempre será un placer.



—Maestro…



El aprendiz estaba conmovido por las palabras de su maestro, tanto que quería llorar, pero en el fondo era consciente de que hacer tal cosa le distraería, debía invertir todo ese tiempo en ayudar a ese gran maestro que le inculco en la herrería. Aquella determinación le lleno de energía, y fue entonces a buscar todos los ingredientes necesarios para acércalo a Torke.



La producción se llevo a cabo, el horno de fundición permitió moldear los minerales extraídos para transformarlo en lingotes, pasaría entonces a ser moldeado en una espada, y es aquí donde entra el factor necesario para la fabricación de armas mágicas. Torke manifestó energías mágicas sobre sus manos, invocando en sus palmas un par de llamas.



Funde las llamas mágicas sobre el cobre que era moldeado como una espada, concentraciones de energía mágica se empezó a tornar en torno a este, el herrero era responsable de aplicar la cantidad necesaria de magia requerida y también la temperatura del mismo a ciertos grados específicos.



Mientras su aprendiz secaba su sudor y llevaba agua a su boca, Torke entonces comenzó con el vital trabajo de martillar sobre el yunque, sin embargo, cada martillazo que daba, estaba cargado en sus manos con energía mágica. Misma que imbuía sobre el martillo que utilizaba, era un martillo especial diseñado para este tipo de fabricaciones.



—Ya casi…



Las horas pasan y finalmente el maestro herrero concluye con su labor, el arma es dejada sobre un recipiente de cobre con agua en su interior, tal agua también en parte estaba imbuida con ciertas propiedades mágicas. Tiqulis quien permaneció a su lado en todo momento, inevitablemente cayo dormido en el suelo.



Torke con sumo cuidado, le levanta y lo deja en la cama de una habitación, luego sale de dicha habitación, dejando la herrería para ir hacia afuera.



—(Ha pasado tiempo desde que no visito ese lugar…) -Pensó el maestro herrero.



Se encamino hacia una dirección en concreto, alejándose un poco de la ciudad, hasta llegar a un campo abundante en arboles y rocas, en dicha ubicación el propio oso herrero da con algo peculiar. Cerca de un grupo de rocas, en la proximidad con un viejo árbol demacrado de hojas muerta, se hallaba clavado en el suelo una oxidada espada de bronce.



—Es increíble, que aun siga allí -Dijo el propio Torke.



Miro fijamente a aquella espada oxidada que se encontraba en el suelo, aquello llevaba mucho tiempo allí, los ojos del maestro herrero se cierran y dan entonces a lugar una serie de recuerdos. El úrsido cae de rodillas, aquellos fragmentos de memorias estaban relacionados con su oscuro pasado.



Una figura sombría se materializo a sus espaldas, aquella sombra tenia la forma de un Sapien oso de ojos rojos, con una tétrica boca de aspecto monstruoso, se acercó al oído de Torke.



—“Jejeje… tu nunca podrás sanar las marcas de tu pasado, YO soy parte de tu historia” -Fueron las palabras de la sombría criatura oso quien las pronunciaba con una maliciosa voz masculina.



Los recuerdos comienzan a manifestarse en la psiquis del maestro herrero, los brazos tiemblan, su cuerpo se paraliza, no era capaz de ponerse en pie y tampoco abrir sus ojos, aquella espada clavada en el suelo se envuelve en un aura de sombras. Toda la luz se desvanece a su alrededor, quedando él completamente en total tinieblas, obligado a revivir aquella oscuridad del pasado.



—“Siempre seré la semilla de la oscuridad que aceche en tu PRESENTE”…



La voz de la sombra retumba en su cabeza, una carcajada maligna hace eco en la oscuridad y entonces horridas imágenes en movimientos se filtran en su consciencia.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 40

A sus 16 años, el abuso continuo, pero más que físico, fue mayormente sexual.



—¿Cómo no podría hacerme adicto a esto?, ¡este culito tan estrecho me encanta!.



Aquellas fueron las palabras lujuriosas de su tío Biasti, quien salvajemente penetraba a un sometido Torke en cuatro patas sobre la cama de su habitación, el borracho panzón llega al clímax y llena el ano del úrsido joven de su esencia masculina.



—Tanto coger me dio sed, iré por más ciceón.



Se levanto de la cama vistiéndose y retirándose satisfecho, mientras recostado con el rostro en la almohada yacía el joven Torke, entre lagrimas sollozando entre jadeos y con su ano chorreando la blanca semilla de su tío.



—1 año… ha pasado un año…



A si mismo se repetía el tiempo en que tal tortura sexual empezó a azotar su vida, casi todos los días, era sometido por el libido de su tío, ya fuera de día o de noche, solo en horas de trabajo tenía el alivio de saber que no sería violado, pues Biasti era consciente de que necesitaba de forma vital que su sobrino hiciera dinero.



Pero los ojos de aquel joven úrsido mostraban una mirada vacía de felicidad, un mar de desesperación del cual en lo más recóndito de su mente rogaba porque todo terminara, incluso en la calma de la muerta, pero carecía del valor para quitarse la vida por su propia voluntad.



Solo quedaban dos años para que cumpliera la edad mínima para hacerse legalmente con la herrería y hogar de su padre, entonces todo terminaría, ese infierno finalmente llegaría a su fin, pero en el fondo sabia, que ante tal tormento, un día llegaría a su límite y puede que decida culminarlo de forma abrupta.



Fue en esa precisa noche, él úrsido regresaba de la casa de baño, limpiando su cuerpo después de un arduo día de trabajo, cuando fue a su habitación a dormir, dejando su ropa recién lavada a un lado, siente un agarre agresivo por la espalda. Luego es arrojado violentamente contra la cama y puesto en cuatro patas.



Un nauseabundo hedor a alcohol inundo el ambiente, seguido de una verga pulsante frotando entre sus nalgas, había vuelto, su tío Biasti regreso en un completo estado de ebriedad, y sin medir palabra alguna, violo a su sobrino. Metió su pene sin importar los gritos de Torke, ignorando su fatigado estado, con tal de satisfacer sus deseos carnales, el solo empujo su erecto miembro en su interior.



—Ya basta…



Torke rogo porque parase, pero su tío estaba más concentrado en el placer mientras penetraba a su sobrino, ignorando toda suplica de este, a pesar de que Torke levantaba el volumen con cada ruego.



—Ya bata… ya basta… ¡ya basta!... ¡ya basta por favor!...



Solo podía oírse los jadeos de gozo de su tío entre cada embestida, luego sus manos fueron con descaro a las tetillas del joven úrsido y comenzó a apretarlas como si fueran los senos de una mujer. Tales pellizcos solo hacían que el dolor de Torke fuera peor, Biasti las apretaba con una furia bestial, mientras seguía embistiendo como un animal en celo. Fue entonces que al joven oso llego a su límite emocional.



—Ya basta… ¡ya basta!… ¡¡¡HE DICHO YA BASTA!!! -Exclamo Torke en colera.



Dejándose llevar por la ira, Torke le lanzo un puñetazo a su tío asestándole en el rostro, este cae de la cama y se da con la cabeza en el suelo, su sobrino reacciona viendo lo que acaba de hacer, un miedo pronto cunde en él al observar sangre salir alrededor de la cabeza.



—¿Tío Biasti?...



Se levanta de su cama para corroborar que su tío no hubiera muerto, que solo hubiese quedado inconsciente y malherido, pero no sentía su aliento y menos el latir de su corazón.



—Esta…



En evidencia, su tío había muerto, en el fondo Torke estaba devastado por lo ocurrido, primero porque era la primera vez que le arrebataba la vida a alguien y segundo, la muerte de esa persona, aunque fuera alguien a quien tanto odiaba, tendría consecuencias negativas.



[—————]​



Llamo a las autoridades, quienes le escoltaron a casa, tres guardias observaron con disgusto el cuerpo de aquel oso panzón en el suelo, exigieron una explicación y Torke empezó a relatar desde el principio lo ocurrido. Este conto como vivía su padre, quien luego de su muerte, fue forzado a vivir con su tío, hasta que cumpliera 18 para legalmente ser dueño de la herrería. Fue honesto con respeto al trato que aquella vil persona le dio, todas aquellas agresiones físicas y sexuales vividas en su primer año con él.



Los guardias que al principio sospechaban de un asesinato, quienes miraban a ese joven oso con ojos hostiles, pronto cambiaron su mirada, se tornaron más compasivas y entendieron la escena de los hechos. Aquel adulto abuso de ese joven, de su propio sobrino y sangre, quien, aún cansado después de un largo día de trabajo, fue salvajemente violado.



Podían entender muy bien la situación entonces, aquel tipo era un parasito, una sanguijuela que se aprovechó de la amabilidad de su hermano mayor, para vivir como un vago y ebrio, quien, hacia trabajar a su sobrino, con la amenaza de vender la herrería si no hacia lo que el indicaba. Para peor, no solo lo explotaba físicamente y se aprovechaba económicamente de él, incluso llego al punto de forzarlo a convertirlo en una herramienta sexual.



Para el trio de guardias, la situación del joven Torke era más que entendible, tal homicidio, no podría considerarse asesinato, para la autoridad aquello seria en si una legítima defensa propia. Pero incluso aunque el muchacho se salvara de ir a prisión, aun estaba el problema legal de la propiedad.



—Muchacho, aun tienes 16 años, ¿comprendes que sin un tutor legal esta propiedad pasara a manos del estado? -Uno de los guardias le declaro.



—¡Por favor!, ¡es mi único hogar!, no puedo perderlo… ¿¡no hay alguna forma de evitar perder mi hogar!?, se lo suplico…



Cuando un Sapien tiene una propiedad, esta se encuentra registrado a su nombre ante el estado y dicho individuo debe pagar obligatoriamente un estimado de impuesto cada mes para conservar la propiedad, o de lo contrario su casa será confiscado junto a parte de los bienes. Como tal, legalmente fue establecido que el titular de la propiedad debe tener como mínimo 18 años, o de lo contrario, no había forma de considerarlo, la única excepción es con un “permiso real” del rey del país, pero no posible en este caso.



Al perder una propiedad a manos del estado, este puede ser vendido a otros Sapien, quien, al cobrarlo, legalmente pasara a ser el nuevo dueño, y el anterior no podrá volver a recuperarlo, a no ser, que el nuevo dueño decida por voluntad propia venderlo y con ello fijaría un precio, ya fuera razonable o una estafa.



—Ni el Semiur tiene la autoridad para hacer tal excepción, aunque… -El guardia pronto pensó en algo —Hay una forma de evitar que tu propiedad caiga en manos de otro, veras… legalmente el estado seria dueño, pero, no será vendida a nadie, sino… que la conservaran para preservarlo, hasta que tu cumplas los 18 años de edad.



—¿¡De verdad!?... ¿¡de verdad es posible!? -Los ojos de Torke se maravillaron con tal buena noticia.



—Pero… es aquí donde viene la parte difícil.



El guardia explico que para que el estado mantenga su casa en “preservación”, deberá seguir pagando los impuestos al mes, sin embargo, se le agregaran más cuotas elevadas a causa del tema de la preservación de la propiedad, hasta que Torke cumpla 18. Pero la peor noticia fue, que mientras aquella propiedad sea del estado, el joven oso no podría vivir en ella, y aun más, tampoco trabajar en el taller.



—¿¡Pero como hare dinero entonces!?, ¡mi única fuente de ingreso es la herrería!, yo… no tengo nada sin mi hogar… sin mi medio para hacer dinero… -Confeso el úrsido entre lágrimas.



—En verdad lo lamento chico, así funcionan las cosas aquí, tienes 24 horas para tomar lo que puedas de valor y nunca volver a esta propiedad hasta que cumplas los 18 de edad, eso claro, mientras pagues los impuestos fijados cada mes -El guardia se lo recordó —Otra cosa más, debes enterrar a ese tipo.



El guardia señalo al cadáver de su tío Biasti, por ley, si alguien muere y no tiene familiares, el cuerpo es enterrado por las autoridades, pero si este tiene familiares, ellos están obligados a enterrarlo, o de lo contrario, afrontarían una multa de muchos Divitys.



—Puedes enterrarlo en donde sea, menos en las calles de Arquion, llévalo lejos de aquí, fuera de los límites de la ciudad y entiérralo donde te parezca mejor, tienes 24 horas también para ello, o de lo contrarios te saldrá caro -Le advierte.



Los tres guardias se retiran, dejando a Torke a solas, en frente del cadáver de su tío, emocionalmente abatido, cae de rodillas y con la mirada hacia abajo, comienza a llorar y a golpear el suelo mientras insultaba su desgracia en voz alta. Descargando toda su furia y frustración, así siguió por varios minutos, hasta que finalmente se calmó.



—¿Cómo… como podre hacerlo?, padre, a este paso… nuestro hogar… lo perderé todo.



Entonces la imagen de un martillo golpeando una espada vino a su mente, aquello hizo que se limpiara las lagrimas y pusiera de pie, caminando hacia el taller, en donde al llegar volteo para mirar fijamente una espada de bronce. ¿Qué es lo que Torke tenía en mente?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 41

Torke llevaba consigo un escudo de bronce y un mazo hecho del mismo metal, el oso se detiene hasta llegar a un edificio de dos pisos, estatuas de Sapiens guerreros decoraba el lugar y la entrada consistía en una puerta doble con una vidriera arriba suyo. El herrero había llegado a la sede del gremio de aventureros de Arquion.



El joven úrsido se acercó a un mostrado atendido por un roedor y una hermosa gata, en donde hizo el registro para convertirse en aventurero, todo el procedimiento se completo en pocos minutos y pago los Divitys necesario para la tarifa, se había convertido oficialmente en un aventurero.



No había tiempo que perder, tan pronto termino el registro, se fue a ver el tablón de encargos, donde diversos trabajos estaban inscriptos en piedras hermosas blancas que con escritos en un color negro. Eligio el encargo después de un breve vistazo y se lo comunicó a la recepcionista felina, quien procede a quitar la piedra blanca con dicho encargo grabado.



—(Es oficial, he tomado mi primer encargo, ahora debo completarlo) -Se dijo el úrsido en sus pensamientos con determinación



[—————]​



Su trabajo lo llevo a unas llanuras ubicadas a unos cuantos kilómetros de Arquion, en donde unas criaturas montaron una madriguera en el suelo cerca de un grueso árbol, tan pronto el oso se acercó, se revela un agujero camuflado ingeniosamente con pasto falso.



Del agujero salen criaturas humanoides de una altura de 90 centímetros, una piel verde, larga nariz, no tenían cabello y sus orejas eran puntiagudas, no llevaban nada de ropa lo que dejaba su miembro al descubierto. Empuñaban en sus manos con cierto grado de inteligencia, armas como espadas cortas y lanzas, aunque estas lucían en un estado casi oxidado, se encontraban a escena un total de 12 de estas criaturas.



—Goblin…



El trabajo que Torke acepto consistía en eliminar una presunta guarida de goblin en cierta ubicación, estas criaturas eran conocidas por asaltar a viajeros y comerciantes, robar comida y toda clase víveres, para luego volver a su guarida con todo el botín. Tales criaturas son consideradas una amenaza de bajo nivel, siendo uno de los trabajos más comunes para aventureros novatos.



Los goblin tenían menos fuerza que un Sapien adolescente promedio, pero no por ello significaba que serian pan comido, la autentica amenaza de estas criaturas estaba en sus números, dichos seres son de abundar en un área en cantidad. Los novatos suelen confiarse en poder acabar con varios de ellos, pero la superioridad numérica de estas criaturas, es la que ha jugado un papel determinante que le arrebato la vida a muchos novatos.



La paga por cazar a goblin es curiosamente, la más alta entre los primeros trabajos de bajo nivel, la razón es simple, aunque era una labor accesible a cualquier aventurero, muchos novatos han caído en tales encargos. Es por eso, que el valor de la caza de goblin aumento con el tiempo, algunos novatos siguen subestimando a estas criaturas, pero otros, con cautela, prefieren no arriesgarse a pesar de ser una buena paga para lidiar con criaturas débiles.



—(¡Aquí voy!) -Exclamo el oso con su espíritu de lucha en alto.



Arremetiendo con su mazo, consigue golpear a uno de los goblin en la cabeza mandándolo a volar algunos metros, consiguiendo eliminar al primero de ellos.



—(Va uno, faltan 11).



Las criaturas pronto empezaron a rodear a Torke, lo cual fue un descuido suyo, cuando se lidia con tales criaturas estando en solitario, nunca deben dejar que le rodeen, el oso fue consciente y sintió la presión de tenerlos a su alrededor. Uno de ellos cargo a sus espaldas con la lanza que portaba.



Torke lo sintió, y con rápidos reflejos se dio vuelta, se protegió con su escudo de bronce quien recibió de lleno todo el impacto, la punta de la lanza del goblin se hace pedazos, aquella arma punzante estaba en un estado deplorable, frente al escudo en perfectas condiciones del oso, nada pudo hacerle a su defensa. Torke contrataca y acierta dándole a la criatura en el pecho, eliminándolo.



—(Solo 10 más…)



Dos Goblin le atacaban desde flancos diferentes, uno a su izquierda y otro a su derecha, uno con una espada y el otro con una lanza, Torke se protege del lancero con su escudo e intercepta al de la espada con su maza. Tanto la lanza y escudo en malas condiciones son destruidos por el impacto, y el oso contrataca con rapidez a ambas criaturas, eliminándoles.



—(¡Solo 8 y habré terminado!).



Dos vuelven a atacarle desde distintos puntos, uno de frente y el otro de espaldas, ambos eran lanceros, las criaturas cargan con un grito de batalla y con todas sus fuerzas y rapidez. Torke hace algo astuto y cuando estaban a escasos centímetros de alcanzarle, se hace a un lado con celeridad y observa como ellos se impactan entre sí, atravesando con sus propias armas.



—(Increíble, pero funciono…)



La inteligencia de los goblin era limitada, cuando se lanzan al ataque, cargan con todo sin mediarlo mucho, la moral del oso se levanta aun más luego de haber conseguido eliminar a la mitad de ellos. El oso entonces toma la ofensiva, y corre para atacar al más cercano con su maza.



Carga aquel golpe con todas sus fuerzas, apuntando al cráneo de la criatura, pero su confianza pronto es consumida por inquietud, cuando aquel goblin salta hacia atrás con los reflejos suficientes para esquivarlo. Cuando miro aquella vil sonrisa del humanoide verde, el oso sintió una sensación de ansiedad carcomer su moral.



Antes de que pudiera darse cuenta, tres goblin le toman por sorpresa y saltan hacia su maza, arrebolándole su arma, con solo el escudo, se defiende de un espadazo a sus espaldas, para luego embestir con esta a su atacan monstruoso para hacerle retroceder. El miedo empezó a invadir al oso, tenia que recuperar la maza si quería conseguir vencer.



Volteo para encontrar que uno de ellos la tenía, aquel piel verde enano reía con un tono burlón, haciendo que Torke se enojara y se prepara para cargar contra él, utilizando únicamente su escudo, pero tan pronto sintió algo puntiagudo tocarle su cuello, el úrsido se agobia y cesa toda hostilidad. Dos goblin lanceros se habían ubicado a su retaguardia, sus lanzas estaban sobre su cuello, indicándole en forma de amenaza, que si intentaba algún movimiento sospechoso contra ellos, su cuello seria atravesado y eso conduciría al fin del oso.



Mientras los lanceros le mantenían quiero, los demás goblin le quitan al úrsido su escudo, Torke estaba totalmente desarmado, con las armas de los pequeños monstruos apuntando contra él, como su prisionero. Uno de los goblin le obliga a agacharse, para luego hacer que se pusiera en cuatro patas, cuando vio el propósito de aquello, el oso tembló.



Los penes flácidos de aquellas criaturas palpitan y pronto se ponen duro, todos al unísono estaban erecto, con su lengua fuera y boca babeante, pensamientos impuros hacen eco en sus salvajes mentes. Los goblin tenían una mala fama características, todas sus víctimas, aquellos que eran asaltados por estas viles criaturas y no asesinadas en el acto, se convierten en sus juguetes sexuales.



Estos pequeños monstruosos eran conocidos por ser depravados sexuales, capturaban a cuantos podían, para llevárselo a su guarida y saciar sus más bajos instintos perversos de sexo. Todos sus prisioneros eran violados todos los días, penetrado en cada orificio e impregnado de su semen quienes algunos aseguran que tenia un olor muy fuerte.



Cuando Torke sintió como sus pantalones eran bajados y ropa interior retirada dejando su culo al descubierto, intento resistirse, pero la punta de una espada y una lanza sobre su cuello, hizo que cesara todo intento. Un dedo fue metido en su ano, quien escarbaba su interior, luego una lengua empezó a saborearle para humedecer de baba.



—(Miserables… están lubricándome para prepárame).



El oso maldecía en lo más recóndito de su mente, subestimo la situación y ahora se encontraba a merced de las criaturas que debía subyugar, tenia miedo y con horror temblaba de pensar el futuro que le aguardaba. Uno en donde todos los días seria violado sin fin, hasta que finalmente, los goblin se cancel de él y decidan deshacerse, matándole y comiendo su carne.



—(No… ¡no quiero que eso suceda!).



Pronto oye un sonido provenir del agujero que era la madriguera, para sorpresa del úrsido, había un decimo tercer goblin, pero este lucia diferente del resto, en lugar de tener una piel verde, esta tenía una piel de color gris.



—(¡No es posible!... ¿¡uno de esos se encuentra aquí!?).



Con la aparición de un goblin gris, todo el panorama se volvió en incertidumbre, aquellas criaturas eran una variante del goblin de piel verde, los “pieles grises” como son llamados, destacaban por tener una peligrosa habilidad. Estos seres son capaces de crear un fluido verde en sus cuerpos que actúan con propiedades venenosas.



Los pieles grises pueden producir una ponzoña capaz de entorpecer los sentidos de un Sapien, o incluso paralizar extremidades, son una amenaza considerable, y aunque su numero es reducido, si se encuentran entre un grupo de goblin, entonces son considerables un peligro al nivel de un aventureros de categoría II.



—(¡El encargo no dijo nada de que hubiera un piel gris!, ¡todos debían ser goblin ordinarios!) -Pensó el úrsido con angustia.



Una de las posibilidades que puede surgir de tomar un trabajo de subyugar goblin, es que sin previo aviso o de manera inesperada, el grupo de goblin al cual deben lidiar, albergue un piel gris entre los suyos. Era otras de las peligrosas anécdotas de ser un novato y elegir este tipo de trabajo.



Torke observo como el piel gris con su pene igual de erecto como sus compañeros, comienza a chorrear un liquido viscoso de la punta de su miembro, la cual junto en un pequeño frasco de arcilla que traía a la mano, esto no hizo sino aumentar las preocupaciones del oso. El veneno de los pieles grises varia, así como existen ponzoñas para debilitar o paralizar, también estos seres son conocidos por producir un afrodisiaco utilizados para imbuir a sus victimas en un poderoso estado de deseo sexual, para someterlos más fácilmente a sus depravados propósitos.



—No… por favor no… piedad…



Los goblin se reían con malicia ante las suplicas del oso, mientras el goblin gris se acercaba hacia él, con el frasco de arcilla lleno de su afrodisiaco, apuntaba a introducírselo en el ano del joven herrero. Torke impulsado por el miedo intento resistirse, solo para sentir como una lanza perforo levemente su hombro derecho y el dolor hizo que se detuviera en el acto.



Los goblin lo tenían a su merced, todo intento de resistencia harían que usaran sus armas contra él, ¿Torke se convertiría en una herramienta para el libido de estas criaturas?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 42


Torke Almaforga había aceptado su primera tarea como aventurero novato, eliminar un nido de goblin, monstruos de bajo nivel, lo que parecía un encargo sencillo de lidiar al eliminar a 12 de aquellas criaturas, pronto las cosas se tornan en una situación de pesadilla.



El úrsido fue desarmado, y sometido por los 6 goblin restantes que quedaban, pero para su desagradable sorpresa, un decimo tercer de estas criaturas su acto de aparición, un piel gris, una variante del goblin conocido, que contaba con la capacidad de producir fluidos venenosos para arrojar.



El piel gris produce una afrodisiaco de la punta de su pene, llenándolo en un frasco de arcilla, acercándose al oso desarmado sometido en cuatro patas, su intención era introducirle aquella sustancia por su recto y dejarle en un estado vulnerable de calor lujurioso sin control, donde los demás goblin pudieran violarle sin la menor resistencia de su parte.



—No… por favor no… piedad…



Las suplicas del oso hacían reír a los goblin, el piel gris en especial hacia resonar su carcajada diabólica entre todos mientras seguía acercándose, al posicionarse cerca del ano del oso, Torke intento resistirse otra vez. Pero el filo de las lanzas y espadas de los goblin a su lado amenazaban con arrebatarle su vida, entonces el úrsido estaba entre dos decisiones vitales.



—(Resistirme y posiblemente morir o…)



Si no oponías resistencia ahora, seria drogado por el afrodisiaco del piel gris, y entonces se convertiría en la puta de los goblin para el resto de su vida.



—(¡Quiero luchar!, pero… tengo demasiado miedo de morir… ¡maldición!, ¡maldigo mi debilidad!).



El oso empezó a llorar por la debilidad que mostraba al seguir sometido a los goblin, los monstruos se reían incluso aun más de su padecer emocional, el piel gris procede a acercar el frasco de arcilla y untarlo en el culo de Torke. El oso cierra sus ojos lamentándose por lo que iría a ocurrir y pidiendo perdón a su fallecido padre, por no haberse hecho cargo de la herrería. El piel gris baña toda su mano de aquella sustancia y a centímetros del recto de Torke, se acerca lentamente hasta que…



—¡AAAAAAAAAH!...



El piel gris exclama un grito de dolor, mientras su rostro es llevado al suelo con una descomunal fuerza y su cráneo aplastado por la presión, un puñetazo le había tomado desprevenido y atacado por su nuca. Los demás goblin retroceden del temor al ver que su compañero variante fue asesinado por un misterioso agresor.



—¿Eh?...



El oso abre sus ojos, voltea y mira a la persona que había salvado su vida, ante él de encontraba un tigre de fornido cuerpo e inusual cabellera roja, llevando una túnica ligera que dejaba al descubierto sus pectorales y pantalones cortos, su calzado consistía en sandalias de madera.



—Hola, vi que parecías estar en problema, así que decidí echarte una mano -el tigre le sonríe con sus manos en la cadera.



—G-gracias…



—En realidad estaba desde hace un rato, y observaba tu manera de luchar, te manejas bien con el escudo y el mazo -El felino le elogio —Los goblin pueden ser un autentico dolor de culo, incluso para aventureros de categoría II.



Aquel felino extiende su mano y ayuda a levantarse al oso, luego enfrenta a los goblin restantes, primero atacaba a quien tenia el martillo de Torke, tomando el arma y devolviéndoselo a su dueño legítimo. Entonces el oso seca sus lágrimas, y con furia se une a la pantalla, derrotando al goblin que poseía su escudo, y volviendo a estar completamente rearmado.



La lucha concluye en pocos minutos con la victoria de los dos Sapien, el tigre se recuesta en el suelo para descansar y ríe satisfecho tras la batalla, elogiando al oso por su espíritu guerrero.



—¡Eres bravo en batalla!, algunos movimientos serán algos torpes, pero si los pules con el tiempo, serás un formidable luchador cuando seas un veterano aventurero -Aseguro el tigre con optimismo.



—De no ser por ti, habría tenido un trágico final a manos de esos monstruos, ¡en verdad muchísimas gracias! -Torke le agradeció con el dedicarle de una sonrisa.



—Como un aventurero, no podría haber dejado a otro compañero aventurero a su suerte en un momento de necesidad, además… -El tigre hace una breve pausa con un rostro melancólico —Soy yo quien debería disculparse, como te dije, estaba desde antes observando tu lucha con los goblin, por mi curiosidad para ver cómo te desenvolvías en batalla contra ellos, pasaste un momento en verdad muy difícil y traumático.



—Esta bien, lo que cuenta es que me salvaste al final, y por eso, te estaré muy agradecido, señor…



—Me llamo Khenya, pero por favor no me digas “señor”, me hace sonar como un viejo canoso, además creo que los dos tenemos la misma edad.



El oso se sorprende al oír que el tigre tenia su misma edad, 16 años, luego los dos comienzan a charlar un buen rato y se echan a reír, ese día el aventurero Torke Almaforga completo su primer encargo y también hizo un amigo, quien se convertiría en su hermano de armas en su nuevo oficio.



Con los años, Torke eventualmente tras pagar todo lo necesario, recuperaría nuevamente la herrería de su padre, retornando entonces a su hogar, dejando atrás la vida de aventurero para convertirse en el herrero que desde un principio esperaba ser, para seguir el legado de su padre.



[—————]​



En el presente, había retornado a aquella tumba, donde aquella persona a la que tanto odiaba, seguía perturbándole desde lo más recóndito de sus recuerdos, memorias teñidas de una dolorosa oscuridad, atormentándole en la actualidad.



—“Siempre seré la semilla de la oscuridad que aceche en tu PRESENTE”…



La figura sombría materializada por la tumba, ríe a carcajadas, susurrándole a Torke en el oído, revelándose como aquel oscuro pasado, como una encarnación de su fallecido tío, Biasti.



—“Crees que por no haber terminado como la perra de esos bandidos, ¿tu vida ahora será feliz?, ¡yo no lo creo!, ¡JAJAJAJAJA!” -La sombra se hecha a reír con soberbia satisfacción — “Has regresado aquí, ¡significa que nunca me olvidaras!, ¡yo siempre viviré como una marca purulenta y filosa en lo más profundo de tu mente!, nada te hará olvidar esos días, en que estuvimos juntos y sentiste mi hombría penetrar tu interior, llenándote con mi esencia de oso, ¡JAJAJAJAJAJA!.



Cuando la figura sombría hacía mención de aquellos días oscuros, era inevitable que Torke reviviera tales recuerdos por unos segundos, pero entonces, recordó a alguien, una persona que consideraba como alguien especial, alguien que trajo alegría a su vida, su aprendiz Tiqulis.



Cuando Tiqulis empezó a vivir con él, entonces aquellos horribles recuerdos del pasado, terminaban encerrados en su mente, sellados e ignorados, reemplazados con memorias positivas de su preciado aprendiz. El ente sombrío sentía esos recuerdos, le enfurecía, sus carcajadas se volvieron gruñidos.



—“¡No importa cuantos recuerdos felices hagas!, ¡yo he sido una parte esencial de tu vida!, ¡no me olvidaras!, ¡no me olvidaras!, ¡NO ME OLVIDARAS!”.



—Cierto… es imposible para mi olvidarte, pero puedo aliviar ese dolor, y sanar mi corazón, con él -Torke manifestó en su mente más recuerdo en torno a su aprendiz.



Recuerdos como aquella vez que se encontró por primera vez con él, cuando ese joven oso era un huérfano que vivía en la calle, a quien acogió en su hogar y lo acepto como su aprendiz. Su sonrisa cada vez que aprendía una lección de herrería, cuando comía un bocado dulce de miel y los momentos en que le reconfortaba con un abrazo fraternal.



—Puede que no te olvide, ¡pero puedo hacerte a un lado con esos recuerdos tan preciados para mí! -Exclamo el oso con confianza —Tu ya no tienes poder sobre mi felicidad, y vine aquí, para hacértelo saber, ya vete y no vuelvas a aparecerte ante mí, y recuérdalo para siempre, ese oscuro pasado, ha sido purificado por mi preciado aprendiz, por Tiqulis.



La figura sombría gruñe con iracundo estado, pronto pequeños agujeros de luz se manifiestan en su incorpóreo cuerpo, su ira se convierte en dolor, la luz se hace más intensa y borra por completo la sombra. Una voz familiar y agradable retumbaba en los oídos de Torke, repetía una y otra vez “Maestro, Maestro, Maestro…”



—¡Maestro Torke!, ¡por favor vuelva en sí!.



Torke abre los ojos, la oscuridad de a su alrededor se había desvanecido, era capaz de moverse y ponerse de pie nuevamente, a su lado se encontraba Tiqulis, quien sostenía una antorcha en la mano.



—Vi como se marchaba hacia aquella dirección, y yo… quería asegurarme de que estuviera bien -El aprendiz confeso.



Torke miro la tumba de su tío, sus ojos se llenaron de asombro, cuando noto que la espada oxidada que estaba clavada allí, había desaparecido, el maestro herrero entonces sonrió y miro a su aprendiz.



—Siento haberte preocupado, Tiqulis.



—Maestro, ¿se encuentra bien?.



—Si, ya todo se encuentra bien, regresemos.



[—————]​



El úrsido se había ido a tomar una ducha de cuerpo completo con su aprendiz en la casa de baño, después de eso, comieron algo juntos y cada uno se dirigió a su habitación para irse a dormir. Torke se desviste en la comodidad de su cuarto y en ropa interior, se acuesta en su cama, cuando estaba por cerrar los ojos, oye alguien entrar.



—Maestro, ¿está dormido? -Su aprendiz había entrado a su cuarto.



—No, aun sigo despierto, ¿sucede algo Tiqulis?.



El aprendiz de acerco hasta estar a su lado, con la mirada baja y mejillas ruborizadas, su voz sonaba temblorosa y con notable nervios.



—M-m-maestro, yo…



Sin previo aviso, Tiqulis besa a su maestro en la boca, Torke sintió los labios de su aprendiz con una expresión de sorpresa.



—Tiqulis… ¿qué estás haciendo?.



—Todo este tiempo, me ha cuidado, me dio un hogar y un propósito -Tiqulis acompaño sus palabras con una sonrisa —A pesar de que no estamos emparentados por la sangre, se hizo cargo de este huérfano del cual nadie recordaría, me entrego la calidez de su amabilidad y el deseo de vivir, ¡maestro Torke!, ¡yo… LO AMO!.



La repentina confesión de su aprendiz hizo que Torke quedara sin palabras y sintiera un agradable calor en el pecho.



—Siempre me ha demostrado su amor, ahora… quiero demostrarle todo mi afecto, mis verdaderos sentimientos hacia usted.



Tiqulis se quita toda la ropa, deleitando su total desnudes ante su maestro, no sentía vergüenza alguna, subiéndose encima de Torke.



—Maestro, por favor… tómeme -Suplico el joven oso con excitación.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 43


Tiqulis se confesó ante su maestro, desnudándose en su habitación y subiéndose a él con intenciones lujuriosas.



—Maestro, por favor… tómeme -Suplico el joven oso con excitación.



Torke Almaforga estaba sorprendido, jamás pensó sintiera algo así por él, siempre le veía como a un hijo, pero nunca llego a imaginar incluso en la más remota posibilidad, que él lo viera algo más que como un padre.



—Tiqulis, ¿tú lo dices en verdad?.



—¡Todo lo que dije es cierto maestro!, lo amo… siempre lo he hecho, desde aquel dio que me acogió en su hogar hace dos años y me dio un propósito en la vida, un propósito como herrero, a un huérfano cualquiera que pudo haber muerto en las calles y nadie hubiera recordado.



El oso mayor aun recordaba a ese joven úrsido en las calles, a quien una noche luego de que aventureros abusaran de él y casi lo mataran, salvo su vida y luego en otra ocasión, lo invitara a la suya para compartir una comida caliente con él. El aprendiz no podía evitar derramar las lágrimas de felicidad por tales alegres memorias, por aquel esperanzador encuentro con tal bondadosa alma, por haber conocido a Torke en sus días más oscuros e iluminar su vida.



—Maestro, si yo le incomodo de esta forma, entonces puedo detenerme…



Pero su maestro le toma de los brazos y besa sus labios para responder a sus sentimientos, Tiqulis se sonroja y excita luego de saborear nuevamente la boca de aquel maestro herrero.



—Perdona mi lenta reacción, nunca pensé que tendrías tales sentimientos por mi -Torke confeso —Yo en verdad te aprecio tanto Tiqulis, la verdad… hace mucho tiempo que no hago estas cosas con otra persona, la última vez…



Tiqulis pone un dedo en sus labios para calmar aquella inquietud que el oso mayor exponía, pone sus manos en la mejilla y sus miradas chocan con pasión.



—Maestro, esta bien, no es necesario que este nervioso, déjeme llevar a mi la iniciativa, solo relájese.



El joven oso descendiente lentamente hacia la ropa interior de Torke y la retira cuidadosamente hasta tener el flácido miembro de su maestro, luego comienza a lamer la punta y acariciar con suavidad sus bolas.



—Oh, Tiqulis… que bien se siente.



El muchacho aún conservaba aquellas experiencias de su vida anterior como pordiosero en donde vender su cuerpo era el medio de sustento, pero todas las veces que lo hacía, no había afecto o amor en ello, solo lo motivaba el anhelo de conseguir comer algo en aquellos días.



Pero ante su maestro al relucir su libido, se sentía cómodo, pues ponía sus sentimientos de por medio para estimular en el placer a aquella persona que tanto apreciaba, labio esa verga con devoto gusto y tocaba esas bolas con regocijo, el olor de las partes nobles del oso mayor le excitaba mucho en el fondo.



Solo bastaron unos segundos para que ese pene se levantara y delatara lo deseoso que estaban de recibir el amor del muchacho. Tiqulis hundió en su boca aquel trozo carnoso de su maestro, Torke gemía de dichoso gusto, pues su aprendiz tenía considerable experiencia en el arte de la felación.



—Tiqulis… ¡estoy cerca!



El maestro herrero da un pequeño grito de placer y su pene palpita intensamente hasta expulsar su blanca esencia, llenando la boca de su aprendiz quien lo devoraba con goloso deseo. Sentir el sabor de su maestro había hecho que su propio pene endurecido temblara de deleite y liquido preseminal saliera de la punta.



—Maestro, aun esta duro -Fueron las palabras de un contento aprendiz —Entonces me encargare de liberar toda su lujuria hasta que quede satisfecho.



—En ese caso tengo una idea, date la vuelta.



Tiqulis sigue las indicaciones de su maestro y se voltea, mientras él seguía teniendo el duro pene de Torke, el oso adulto tomo con sus manos las nalgas de su aprendiz y comenzó a lamer sus testículos para luego ir al agujero de su culo. El joven úrsido sintió esa lengua con tanto placer, que no pudo evitar sentir la intensidad de los movimientos palpitante de su miembro, tal fue el gusto de experimentar la húmeda lengua de su maestro que llego a su límite.



—¡Maestro…!



Eyaculo sobre el pecho de su maestro, quien tomo un poco de esa semilla y lo saboreo con gustoso sabor.



—Delicioso, fresco y saludable como debe ser -Comento el maestro herrero.



En el pasado cuando ese aprendiz sustituía vendiendo su cuerpo, aun con todo el manoseo de dedos y penes que profanaban sus agujeros, casi nunca llegaba al orgasmo, pues no hubo pasión y un placer autentico en tales circunstancias. Pero con su maestro, podía sentir la auténtica satisfacción de los placeres carnales del sexo, el toqueteo de sus manos en su desnudo cuerpo y el lamer de su orificio anal, era una estimulación celestial para ese joven úrsido.



—Sigues duro a pesar de haberte corrido hace unos segundos, como esperaba de mi aprendiz, estas lleno de energía.



—Oh, maestro, yo solo estaré satisfecho, cuando usted lo esté primero -Aseguro el joven oso con el habilidoso manoseo de las esferas de Torke —Maestro… ¿podemos pasar a algo más estimulante?.



La mirada lasciva de su aprendiz y el cómo lamia su tronco erecto, con tal petición salida de su boca, ese maestro lo comprendido al instante, asiente con la cabeza y un emocionado Tiqulis se da vuelta. Con sus nalgas se frotaba ese carnoso pedazo del oso mayor, levanto su cola y lo primero en sentir fue la punta.



—(Aaah… solo es la punta y siento que ya me estoy por correr de nuevo)



El aprendiz jamás había experimentado tal grado de placer, muchas vergas profanaron su culo, de todas formas y tamaños, pero no había real deseo en sentirlas, no había placer en tales carnales actos del pasado. Nuevamente con Torke aquella experiencia era distinto, el placer que sentía al sentir como esa masculinidad de su maestro entraba poco a poco en su interior, era una emoción glorificada.



—La mitad… ha entrado…



—Tiqulis, ¿estás seguro de poder hacerlo?.



—Nunca he estado tan seguro en mi vida, maestro.



Torke disipa toda preocupación al sentir y ser testigo con sus propios ojos de como ese aprendiz extasiado por su libido, amaba aquello que hacía, en verdad deseaba sentir a su maestro en su interior. Por cada centímetro que se metía, Tiqulis sentía un cosquilleo de gozo que le hacía gemir de intensidad.



—Solo un poco más…



Calmaba sus jadeos obscenos para enfocar toda su atención en ese pene, meneaba su cola para que dé a poco se hundiera más y su paciencia rindió frutos, toda la verga de su maestro consigue entrar en su interior. El éxtasis de tal sentir hace que su pene vuelva a eyacular con fuerza, manchando el cuello y rostro de su maestro.



—Maestro, perdone, no era mi…



El maestro calla las palabras y preocupaciones de su aprendiz al llevar con un dedo a su boca algo de ese juvenil semen fresco, sin decir palabra alguna, él solo sonríe y saborea la blancura de Tiqulis con lasciva delicia. El pene del aprendiz no iba a rendirse, siguió manteniéndose al tope de sus energías ante tanta estimulación excitante.



Tiqulis comenzó a moverse, sintiendo ese tronco carnoso golpear en su interior, cada obsceno sonido repercutía en un calor de gozo en su interior, mismo que el oso adulto experimentaba con el dichoso placer de penetrar el interior de su preciado aprendiz.



El muchacho aumento la velocidad, los golpes se hacían más fuerte, los jadeos más intensos y el calor aumentaba, su maestro llevo sus manos a la espalda de Tiqulis y luego le dio un beso. Un pasional beso donde sus lenguas chocaban con sucios pensamientos y salían a descargar esa libido entre los dos.



—Tiqulis… no voy a durar mucho más…



—Yo tampoco maestro… ya casi estoy en mi limite…



El momento del clímax llego y al mismo tiempo para los dos, el pene del aprendiz vuelve a sacudirse y manchar el pecho de su maestro con su esencia, y el semen de Torke llena con gran volumen el interior del joven úrsido.



—Puedo sentir el semen caliente del maestro, soy tan feliz…



El joven oso se deja caer al pecho de su maestro, luego sus ojos vuelven a mirarse con sincero afecto y sus labios se saborean con complaciente deseo sexual.



—Gracias, maestro, gracias por su amor… -El aprendiz llorar de la alegría.



—Quería corresponder a los sentimientos de mi querido aprendiz, soy yo quien te da las gracias, Tiqulis.



Llevaban muchos años desde que Torke Almaforga sentía el sexo de esta manera, solo con una persona había experimentado este lujurioso sentimientos de placer con autentico afecto, alguien a quien conoció en sus días de aventureros y tuvo la desagradable revelación de saber que fue de él hasta hace poco.



Tiqulis había vuelto a resurgir esos sentimientos de placer, ese amor de tocar el cuerpo desnudo de alguien a quien amas y revolcar con lujuria hasta saciar todo ese libido acumulado. Su aprendiz se había convertido en su nuevo amor, uno verdadero, tan autentico como su aprecio por la herrería, Torke entonces comprendió a profundidad lo tanto que amaba a ese joven oso.



—Maestro… su pene aún sigue duro y caliente como una espada recién forjada.



—Jeje, y tu mi preciado aprendiz pervertido, ese pene tuyo aún está pidiendo por más.



El deseo aun persistía y los dos continuaron impulsados por sus sentimientos casi toda la noche, el aprendiz sentía ese caliente pene de Torke dentro suyo, mientras sus labios se besaban y sus lenguas jugaban. Así prosiguieron por horas, en diversas posiciones, ese culo era empalado con amor y afecto por ese herrero hasta descargar toda su pasión en ese joven culito, y Tiqulis, de solo sentir cada carga, eyaculaba en el acto.



—Lo amo, maestro.



—Yo también, Tiqulis.



Los dos osos finalmente caen dormidos tras saciar su lujuria, el joven descansa encima de su mentor con un rostro satisfecho y feliz, el maestro duerme complacido contento de haber vuelto a sentir el auténtico afecto y cariño de otro. En el profundo sueño de los dos, sus manos yacen tomadas con el calor de ese sincero amor.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 44


Esa misma noche en la habitación, Kailo y Isaac trataban de conciliar el sueño con un incomodo silencio, pero ninguno de los dos era capaz de dormir, ciertas inquietudes les incomodaban, y fue el lince quien rompió ese silencio.



—Tampoco eres capaz de dormir, ¿verdad?.



—Si, han pasado bastantes cosas en tan solo poco tiempo.



Kailo recordó con preocupación ese momento en que Isaac confronto a los bandidos que rodearon la carretera, aquel humano que luchaba con admirable fuerza contra monstruos, no tuvo piedad contra los forajidos Sapien. Su amigo mostro una faceta oscura y sádica contra esos criminales, y aunque estos se lo merecían, sentía que ese Isaac era otra persona.



—Cuanto enfrentaste a esos bandidos, y torturaste a uno de ellos para sacarle información… tenía miedo, mucho miedo -El lince expreso con sinceridad —Sentí como si actuaras como alguien diferente a ti, alguien siniestro… quería detenerte, pero me acobarde, soy tan patético, que ni siquiera merezco quejarme de ello.



Isaac abrazo a su amigo, quien reacciona llorando y también le devuelve el mismo gesto.



—Lo siento tanto, me deje llevar por el odio, ver a esos bandidos… el que quisieran esclavizarnos, me trajo recuerdos desagradables -Confeso el humano.



—¿Recuerdos desagradables?.



—Perdí a un querido amigo, fue el primer y sincero amigo que hice en mi mundo de origen, luego ocurrió ese día…



Recuerdos desordenados resuenan en la cabeza de Isaac, viviendo la imagen de un joven de pelo largo rubio, hombres encapuchados sosteniéndolo, un auto blanco marchando a toda prisa, una explosión intensa y un grito desgarrador masculino. La respiración del humano se torna agitada, sudor empapa sus mejillas y frente, llevo sus manos a la cabeza como si experimentara un dolor insoportable.



—Isaac, ¡Isaac!, ¡ISAAC!...



Todo vuelve a la normalidad para el humano, los recuerdos desaparecen y retorna a la habitación, su respiración se tranquiliza, secándose el sudor y quitando sus manos de la cabeza.



—Te veías sufriendo mucho, lo siento, te hice revivir recuerdos horribles… -El lince se disculpa con las orejas bajas.



—No tienes que disculparte, Kailo, no es tu culpa -Le reconforto el humano —No puedo simplemente olvidarme del pasado, me desagrada y duele recordarlo, pero forma parte de mi y debo aceptarlo, pero… la verdad es que lo rechazo, porque trato de evitarlo en lo posible, fue un día muy doloroso para mí.



—Lo apreciabas mucho, ese amigo tuyo.



—Axel -Pronuncia un nombre —Si hubiera sido más fuerte quizás…



El lince se acurruco en su cuello, ronroneando y teniendo un efecto relajante sobre su amigo, calmando aquellas inquietudes emocionales, aliviando esos dolores del pasado que aun siguen atormentando al humano de vez en cuando.



—Gracias Kailo, gracias por ser mi amigo.



—Soy yo quien debería darte las gracias, sin ti, habría muerto aquel día en ese bosque.



El dúo se mira con mutua afecto, el felino agita su cola emocionado, dejándose llevar por la situación, sus labios chocan en un pasional beso y se revuelcan sobre la cama movidos por sus sentimiento.



[—————]​



Fue a la mañana siguiente que los dos partieron hacia la herrería de Torke, en la entrada fueron recibidos por su aprendiz, Tiqulis, quien contento los invito a entrar, allí el maestro herrero les saludo con su reciente creación, el dúo quedo fascinado de solo verlo.



Una espada de bronce con una hoja teñida de rojo, el lince podía sentir como magia emanaba de esa hoja, no era una magia débil, el herrero realmente se había esmerado y fabricado un arma mágica de envidiable calidad.



—Como lo prometí, un arma mágica y no les cobrare ni un solo Divity -El oso hace entrega del arma a su nuevo dueño.



El humano sostiene el arma en sus manos, con solo sostenerle en su empuñadura podía sentir la confianza de usar todas sus fuerzas con tal creación, sin el temor a que se rompa.



—La espada mágica que sostienes no fue creado para disparar proyectiles de fuego o imbuir la hoja en llamas -Aviso el maestro herrero —Use las propiedades mágicas del fuego para fortalecer la dureza del bronce del que está hecho la hoja del arma, normalmente el mejor elemento para crear armas o armaduras con mejor resistencia y duración, es la magia de tierra, claro que con el fuego puedo hacer lo mismo, pero en una magnitud menor.



—Entonces, ¿el arma no se romperá si uso todas mis fuerzas?.



—Tiqulis me describió la impresionante fuerza que ejerces al luchar, puedo asegurarte de que no se romperá tan fácilmente, pero… como todas las armas, incluso las mágicas tienen un estimado de vida -Aclaro Torke —Cuando más se use, más se desgastará y eventualmente en algún momento se romperá, por supuesto, me es imposible calcular cuando llegaría ese momento exacto.



El arma mágica puede ser mantenida con aceites y afilar la hoja con un amolador, esto permitirá reducir el desgaste de su uso, Torke le regalo a Isaac un paño y una vasija que contenía el aceite necesario para darle ese mantenimiento, incluso también le dio permiso para usar cuando quisiera el amolador de su herrería.



—Ahora que tienes una nueva espada, ¿no es hora de probarla?.



Cuando Torke le planteo esa pregunta, Kailo e Isaac se miraron fijamente entre sí, y una sonrisa se hace en los dos al mismo tiempo.



[—————]​



Una hora después, en un campo merodeaban unos 4 lobos de pelaje oscuro, ojos rojizos y largos colmillos que sobresalían de su boca, las criaturas voltean al mismo tiempo avistando a dos individuos acercarse a ellos, el lince y el humano hacen acto de presencia, este segundo blandiendo su nueva arma para desafiar al cuarteto de monstruos lupinos.



—¡Cuando quieren perritos! -El humano exclamo con el señalarles de su arma.



Los lobos gruñen y coordinados, se desplazaban para rodear al humano, los cuatro enfocaron toda su atención en Isaac, ignorando a Kailo por completo, sentían que él era la amenaza mayor y que solo después de lidiar contra el con todas sus fuerzas, podría ir sin complicaciones por el Sapien.



Uno de los lobos da el primer ataque a espaldas de Isaac, dando un brinco con sus garras en alto y el abrir en grande de su hocico, pero el humano lo ve venir, usando aquellas habilidades sobrehumanas, se voltea rápidamente y abate al lobo de un espadazo en el cuello. Acto seguido toma el siguiente ataque y apuñala en el pecho al siguiente abatiéndole, solo restaban dos.



Mientras retiraba su arma del pecho de la bestia asesinada, los dos que quedaban le atacan por sus flancos izquierda y derecho, Isaac propina un espadazo eliminando a uno de ellos, mientras el ultimo es golpeado por un potente proyectil de agua que hace al monstruo lupino interrumpir la trayectoria de su ataque fallando en el proceso.



El monstruo cae al suelo luego de recibir aquel proyectil elemental, el daño no lo lastimo en sí, solo hizo que fallara su ataque, aun se encontraba en perfectas condiciones y al ponerse de pie, ignoro al humano y miro al Sapien con evidente desprecio, por haberle arrojado aquel ataque mágico.



La bestia enseña sus fauces y arremete contra Kailo, el felino se sentía en parte intimidado, no le daba el tiempo suficiente para lanzar otro ataque mágico de agua como el que uso recientemente. Pero el humano se interpone en el camino del lobo, a gran velocidad logra llegar primero a su amigo y bloquearle el camino del lobo, pero la bestia no se detuvo y continuo su ataque ahora contra el humano.



—Y contigo, eres el ultimo.



La bestia salta y carga contra Isaac, el humano agita su espada, partiendo a la criatura en dos en forma vertical, la fuerza que aplico en ese ultimo movimiento fue mayor a comparación de los demás lobos subyugados.



—¡Lo lograste Isaac! -Kailo le felicito.



—Querrás decir, lo logramos -El humano corrige —Me cubriste la espalda, Kailo, no infravalores tu participación.



Los dos habían aceptado el encargo de eliminar 4 lobos coléricos, bestias semejantes a los lobos tradicionales, con la diferencia de que eran un poco más grande, más fuertes y tenían una letal agresividad contra todo el que se acercara, siendo un peligro constante para viajeros y comerciantes.



—El encargo también menciono la posibilidad de que esa manada de cuatro lobos coléricos fuera liderazgo por un monstruo más fuerte -Expone Kailo a modo de recordatorio —Aunque por suerte, ese ultimo monstruo es solo un objetivo secundario, dado a que su existencia no está del todo confirmada.



—No me extraña que fuera un caso secundario, no veo ningún otro monstruo a la proximidad.



Pero las palabras del humano son calladas cuando hacia ellos se aproximo otra criatura, más grande que los lobos coléricos, más robusta y feroz, Kailo reconoció el tipo de ser que era.



—¡Un lobo demoniaco!.



De un grueso pelaje negro, ojos rojos, colmillos que sobresalían de su boca y un par de cuernos, aquella monstruosidad tenia el tamaño de un león, gruñendo con hostilidad hacia los dos aventureros.



—La paga es mayor si se elimina al monstruo secundario, ¿verdad?.



—Es correcto, si se confirma su presencia y además se elimina, la paga es mayor.



—En ese caso, ¡a cazar!.



El humano tomo la iniciativa, brincando sobrehumanamente y con el caer en picada, depositando todas sus fuerzas en un solo ataque, las venas de sus brazos sobresalen a la vista y carga con un poderoso tajo. La cabeza del monstruo es rebanada de ese único golpe, fue la victoria inmediata para Isaac.



—¡Esta espada es lo máximo! -El humano elogio su nueva arma —No tiene ni un rasguño, las armas mágicas son la onda.



—El trabajo fue un éxito y pudiste probar tu nueva arma, todo ha salido mejor de lo esperado.



—Si, pero nuestra aventura no ha hecho sino comenzar.



La odisea de este dúo seguirá continuando, aún quedaban muchos monstruos que subyugar, muchos bandidos que eliminar y quien sabe cuántas aventuras más que experimentar, si bien, el humano aun tenia que averiguar el misterio de como termino en Gaia, pero mientras tanto, seguiría desempeñando su papel como aventurero, en la fiel compañía de su mejor amigo, el Sapien lince Kailo.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 45

Criaturas de piel verde, enanas y larga nariz plagaban un sendero, una enorme roca en las proximidades ocultaba una madriguera subterránea en donde estas viles criaturas hacían de su morada, estos seres son conocidos como goblin y eran de los monstruos más habituales en Gaia. Siete de ellos en total desnudez, algunos con armas de bronce gastadas y arcos de madera a mano, custodiaban el camino como una banda de maleantes.



Sus últimas víctimas habían sido una carreta de un comerciante perro que transportaba madera, aquel Sapien viajaba en compañía de su esposa una zorra fénec. El perruno esposo había sido herido gravemente con dos flechas en el pecho, y rematado con una espada en el cuello.



Entonces la esposa fue acorralada por las criaturas, se sentían tentados por la fénec, su pequeña estatura de 110 centímetros excitaba a aquellos goblin cuya altura no llegaba ni al metro. Arrancaron la ropa de la Sapien y manosearon su desnudo pelaje, sus senos y vagina eran ultrajados por manos sucias y apestosas.



Sin piedad la tiraron contra el suelo, agarraron sus brazos y piernas para que todo intento de forcejeo para liberarse fuera en vano, entonces procedieron a la barbaridad carnal. El primer goblin metió su pene en su feminidad, golpeado su interior con un rostro babeante lascivo, con sus manos apretando los pechos de la indefensa zorra.



La fénec solo podía llorar con terror y gemidos, mientras veía entre lágrimas el cadáver sin vida de su esposo, sintiendo el falo carnoso de ese repulsivo monstruo violarle, el goblin chilla con satisfacción expulsando su semen. Tan pronto la criatura sacio su hambre sexual, se pone de pie para que otro tome su lugar y prosiga a continuar el tormento de la Sapien.



De pronto una veloz espada de una hoja teñida de rojo decapita a la criatura que saciaba su vulgaridad ante la indefensa Sapien, aquella espada prosigue su ataque, su portador apuñala el cuello de un segundo. Los demás goblin reaccionan y toman distancia del agresor, le miraban tanto con odio como con miedo.



—No perdonare tales actos perversos.



Aquella brava declaración fue interpretado, no por un Sapien, sino un ser de túnica blanca que carecía de pelaje, de un corto pelo negro, ojos avellana, un cuerpo en forma y una estatura de 180, la mujer zorra vio a quien confrontaba a los monstruos, reconociendo a aquel ser.



—(Es esa criatura del que tanto los rumores mencionan, aquel que vive entre Sapien en la ciudad de Arquion… un ser humano).



El humano apunta con su espada a los goblin, para proclamar su desafío.



—¡Yo, Issac Alkano!, ¡luchare contra ustedes!, ¡monstruos descarados!.



Los goblin responden con gruñidos, y uno de ellos sosteniendo una espada corta, procede a correr apuntando con la hoja de su arma al corazón del humano. Pero fácilmente es rechazado por este, y de un contrataque rápido, su tráquea es abierta de un corte.



—Demasiado lento.



Las palabras del humano fueron comprendidas por los viles monstruos piel verde, de los dos goblin que poseían arcos, uno de ellos había sido asesinado, el único tirador que quedaba tensa su arco. Dispara su flecha apuntando a una de los brazos de Isaac, con la esperanza de herirle y conseguir dejarle indefenso o entorpecer su capacidad de lucha.



—Lo vi venir también.



El humano muestra reflejos y fuerzas que excedían los limites normales de su raza, fue capaz de interceptar la flecha y rechazarlo con el abanicar de su arma justo cuando tenia el proyectil a escasos centímetros suyo. Luego procede a correr y brincar sobrehumanamente, aterrizando sobre el arquero a quien aplasta su cabeza oyéndose el crujir de su cráneo partirse en pedazos.



Un goblin le ataca por la espalda con una lanza, pero su ataque es interrumpido por un proyectil de agua que le golpea desde el torso en la zona de las costillas y le derriba en el acto. Un segundo hace acto de presencia, un Sapien lince de cabellera marrón y pelaje pardo con manchas negras, llevaba vestido una toga y sandalias de madera como el humano.



—Justo en el preciso momento, muy bien Kailo -Isaac felicita a su compañero.



—Ayudare en lo posible, Isaac -El lince responde acompañado de una sonrisa.



El humano apuñala el pecho del goblin derribado por Kailo, luego procede a combatir contra el siguiente goblin más cercano, observa como este empuñaba además de una espada corta, también un pequeño escudo de cobre. El humano hace un sonido de resoplido en sus labios burlándose de la criatura, y de un espadazo cargado de fuerza sobrehumana, consigue arrebatarle su pieza defensiva.



—Es tu fin.



El humano atraviesa su cráneo en un golpe directo, de los siete goblin del principio, ya solo restaba uno, aquel solitario monstruo que sostenía una espada corta en sus manos, tiembla de terror al ver como todos los suyos habían sido eliminados por aquel guerrero sin pelaje.



Cuando los ojos de Isaac se ciernen sobre el goblin, el miedo de la criatura se intensifico, soltó su arma y empezó a correr lo más rápido que podía hacia su madriguera, al ver que el humano no se movía, pensó que lograría escapar con vida, hasta que un proyectil de agua golpea en una de sus piernas.



La fuerza de aquel proyectil mágico le hizo caer y rodar violentamente en el suelo, aunque el impacto de aquel ataque de magia a distancia no le hizo una herida seria, el daño contundente que recibió de este, le dejo con una dolencia lo suficiente para hacer que tardara en ponerse de pie, y tuviera problemas para correr, pero siquiera tuvo la chance continuar su huida cuando logro levantarse.



Cuando la criatura se paro y con vista al frente, el humano estaba allí mismo, mirándole cara a cara, el terror que el goblin sentía hizo que tiritase su cuerpo como si un frio extremo le alcanzara. El miedo le paralizo, literalmente no podía hacer otra cosa que no fuera temblar, como si ambos pies estuviesen pegados a la tierra, por más que su instinto le gritara que huyera, aquel miedo se lo impedía, entonces el humano se preparo para darle el golpe de gracia.



—No, no voy a malgastar mi espada en esta ocasión.



El humano guardo su arma en una funda que cargaba en su cintura con la ayuda de un cinturón de cuero de notoria calidad, hizo sonar sus puños, crujían deseosos de ser probados. Entonces preparo su derecha, ejerciendo su gran fuerza propina un puñetazo en la quijada del goblin, escucha el cuello del monstruo romperse, mientras su cuerpo s eleva en el aire y cae al suelo desde una altura de varios metros. Si el romperse de su cuello no bastaba para matarlo, la fractura del cráneo con tal caída lo haría entonces.



—Genial, puedo boxear como una bestia -El humano se asombro y tiro unos cuantos golpes al aire como si practicase.



—¡Increíble Isaac!, la manera en que te encargaste de ese ultimo goblin, es la primera vez que veo que eliminas a un monstruo con solo los puños -Kailo le felicito.



—Gracias a ti, y tu investigación sobre “la bendición Hercúlea”, empiezo a comprender mejor este poder.



La séptima magia, una magia rara que se dice solo unos pocos en Gaia pueden utilizarla, a diferencia del resto, aquella magia no manipula un elemento, sino que dotaba a su usuario de capacidades físicas extraordinaria. Su primer portador, un legendario Sapien llamado Hercúleo, es conocido por realizar una serie de hazañas mortales usando aquella magia.



—(Aunque aún tengo un largo camino para dominarlo mejor, eso quedo claro cuando luche contra ese tigre bandido, Khenya).



El dúo volvió a centrarse en lo que estaban haciendo allí en primer lugar, con los goblin muertos, se les corto una de las orejas, aquel que había muerto con el cráneo aplastado, solo pudo rescatársele un trozo de este. Los aventureros recogen trozos de los cuerpos como muestra de prueba de la muerte de estas criaturas, pero dado a que había un sobreviviente del ataque de estas viles bestia, su testimonio serviría mejor para testificar el buen trabajo de los dos, o al menos eso pensaría la mayoría de los aventureros.



—No podemos pedirle que testifique por nosotros, ella… ya ha pasado por demasiado, como para hacer que cuente los horrores que experimento -Fue la justificación del humano.



La Sapien zorra se encontraba en posición fetal, sollozando en silencio, su mirada desbordaba una angustia intensa, la muerte de su pareja y la profanación a su cuerpo, le dejo una cicatriz psicológica que podría tardar en recuperarse o quizás, nunca lo haría.



—Llevaremos las orejas como prueba al gremio, en cuanto a ella, debemos escoltarla, también llevaremos el cuerpo del Sapien asesinado, es evidente que fue alguien importante para ella.



Utilizarían la carreta por la cual era conducido por el mercader, para fortuna, el caballo aún seguía en ella, estaba algo asustado, pero fue tranquilizado enseguida por Kailo. Como el humano no tenia experiencia en conducir la carreta, por suerte el lince conocía muy bien el concepto de como llevar las riendas de una.



Cubrieron a la desnuda fénec con una manta gruesa de tela que había en la carreta, hallaron dos allí, quizás utilizados por aquella pareja cuando en el camino el clima era fresco. Subieron con cuidado a la Sapien a la carreta, y procedieron a dirigirse hacia la ciudad de Arquion.



[—————]​



Las autoridades de Arquion se encargaron de atender a la fénec, la leña que transportaba la carreta tenía como destino esa misma ciudad, por orden del mismo Semiur, la Sapien zorra seria renumerada, tanto por traer aquel cargamento como también un extra por su difunto esposo, quien, por el mismo gobernante ordeno además que le dieran un entierro en el cementerio.



En cuanto al gremio de aventureros, Isaac y Kailo entregarían las orejas de los goblin eliminados, pero incluso sin tales pruebas, el mostrador que era atendido por el atractivo gato y la hermosa coneja, habían llegado a sus oídos sobre noticia de la Sapien vulpina rescatada, sabían que ese humano y su fiel amigo lince, habían cumplido el encargo de eliminar aquellos pequeños viles monstruos con total éxito.



El dúo cobro la recompensa y luego fueron hacia “la Trufa de bronce”, para comprar algo para comer después de un buen día de trabajo, en medio de su comida, el humano se lamento no haber llegado a tiempo para salvar la pareja de esa Sapien fénec.



—No es tu culpa Isaac, no podemos evitar todas las tragedias de Gaia -Su amigo Kailo le consoló.



Isaac era consciente de que, aunque tuviera tal poder mágico a su disposición, era incapaz de impedir las muertes en el mundo, las desgracias seguirían ocurriendo, y lo mejor que podía hacer, era eliminar a aquellos que causaran el mal. Es por eso que precisaba hacerse más fuerte, y luego resalto otro tema.



—Kailo, además de tu magia y la daga que llevas, ¿con que otra armas puedes defenderte?.



—Por desgracia esas son mis únicas armas, antes de conocerte, yo solo hacia encargos centrados en eliminar monstruos pequeños, como esos conejos cuernudos, no ganaba mucho, pero me bastaba para comer y pagar el alquiler.



El lince intento practicar arquería, pero no tenía destreza alguna como tirador, entreno en lo posible su magia de agua para fortalecer sus ataques a distancia, pero no lo suficiente para lidiar contra oponentes numerosos o mucho menos contra algunos goblin. Incluso era incapaz de utilizar correctamente una honda, o aplicar incorrectamente la fuerza necesaria, arrojándola en direcciones erradas o lanzándolas con un impulso débil.



—(Kailo no tiene la suficiente habilidad con armas cuerpo a cuerpo, por lo que utilizar armas a distancia es lo recomendado para él) -Fueron los pensamientos del humano.



Entonces una idea llego a su mente, una solución para fortalecer a su compañero, pensó lo tonto que era al no habérselo ocurrido antes, la respuesta a la problemática estaba en un arma a distancia y ese humano, conoció a la perfección una que encajaría para ser manipulado por las manos del lince.



—¡Eso es!, Kailo, después de comer, iremos a la herrería de Torke Almaforga.



—¿A la herrería?, ¿qué asuntos tenemos allí?, tu espada mágica aún está bien.



—No, no es por mi espada mágica -Aclaro Isaac —Iremos allí para otra cosa, ¡vamos a hacerte un arma a distancia!.



—¿Un arma a distancia?, Isaac, no soy bueno con los arcos, y tampoco domino lo suficiente una honda.



—Jejeje… no será necesario, el arma que tengo en mente es otra, no es compleja de utilizar y le hará una buena competencia a los arcos y hondas.



El humano piensa en algo interesante, una nueva arma, ¿qué clase de instrumento de combate a distancia es lo que se creara para su fiel compañero lince?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 46


La herrería de Torke Almaforga recibe la visita de Isaac y Kailo, el humano sin aguantar la emoción cuenta las razones de visitar su negocio.



—¡Hola Torke!, ¡se que suena repentino!, ¡pero necesito tu ayuda para crear una nueva arma para mi compañero!.



La reacción del herrero se hizo curiosa y a la vez confusa, por un lado, por lo de “crear un arma” y por otro “nueva”, un herrero de maestría como él, había creado muchos tipos de arma en lo largo del tiempo que llevaba ejerciendo su oficio, pero si era algo nuevo que desconocía, sentía interés por ello.



—Espera, ¿vas a crear tu el arma? -El aprendiz Tiqulis pregunto.



—Con ayuda de Torke, es en el tema de utilizar las herramientas para crearla -Aclara el humano.



—¿Sabes sobre forjar armas?, ¿tienes experiencia como herrero? -El mismo Torke estaba sorprendido de ello.



—Lo cierto es, que cree esta arma una vez para una feria de ciencia.



Todos se preguntaban al unísono que era una “feria de ciencia”, el humano se hecho a reír con cierta incomodidad, para luego recordar viejas memorias de hace años de su viejo mundo. Isaac tenía un peculiar gusto, o mejor dicho una afición que poco o casi nadie de su juventud podía comprender, a él le encantaban las armas antiguas, tanto que aprendió un cierto grado de ingeniería mecánica para recrearla de manera artesanal en la comodidad de su hogar.



Recuerda como en una feria científica en sus días como estudiante de secundaria, el replico una de estas armas antigua, utilizando el taller de su propio hogar con recursos meramente caseros. Memorizo a la perfección las partes que la componían, los detalles de paso a paso de como ensamblar y aun hoy en día, en su cabeza guarda tales conocimientos como archivos vitales dentro de una computadora.



Gaia se encontraba en un periodo bastante primitivo al suyo, en una era semejante a la antigüedad que data del 4000 antes de cristo hasta el año 476 después de cristo, con tal civilización dando sus primeros avances en ramas tecnológicas como las armas a distancia, pensó los obstáculos que tendría para crear dicha arma nueva.



—(Puede hacerse, ¡eso sin duda!).



En sus propios pensamientos lo concluyo después de meditarlo un rato, los recursos tecnológicos que poseía Gaia, aunque primitivos, tenían los requisitos mínimo necesarios para su fabricación como tal.



—Tengo los planos en mi cabeza sobre la nueva arma, ¿pero en donde lo escribo y con que?.



—Hmmm… espera aquí un momento.



El herrero Torke fue en busca de algo, le tomo unos momentos hallarlo y regresar, traía consigo un papiro en blanco, una pluma de cálamo y una regla de medir hecho de cobre.



—Tengo numerosos planos sobre el manejo básico de la herrería, desde el uso de la forja, fabricación de espadas y mantenimiento tanto de estas como de los herramientas de mi oficio, como herrero es indispensable guardar un registro detallado de ello, más si se tiene en mente inculcar a nuevos herreros a futuro -Explico Torke —Dime joven Isaac, ¿bastarían estos elementos para que puedas graficar los planos de esa nueva arma?.



—¡Demonios, por supuesto que sí! -Fue la respuesta del humano con la intensa emoción subido a la cabeza.



[—————]​



A Isaac le tomo años poder conseguir una mano diestra para dibujar planos con experiencia, en su afición por crear armas antiguas, fue el motivante para aprender dibujar y con ese talento, salió a relucirlo en Gaia. Le tomo su tiempo acostumbrarse al uso de elementos tan rudimentarios como el papiro, la regla de medir de cobre y una pluma de cálamo, pero al cabo de poco tiempo pudo adaptarse a ello.



Torke le dio permiso para permanecer en el fondo de su herrería y continuar con el plano de aquella nueva arma, mientras tanto él y su aprendiz seguían atendiendo el negocio que manejaban. Kailo permaneció al lado del humano por si necesitaba algo, llegando al anochecer, el humano consiguió terminar aquel plano, aunque había algunas dificultades que noto al terminar.



Isaac podía hablar y leer el idioma nativo de los locales de Gaia, pero era incapaz de escribirlo, lo comprobó una vez con Kailo cuando se le dio por escribir en el suelo algunas palabras en su idioma natal con un palo de madera, el lince era incapaz de leerlo. El plano el cual había hecho un dibujo bien detallado de ello, señalo las partes que le componía y estaba escrito totalmente en español.



Kailo a pesar de no entender lo que decían las palabras, el diseño del arma le parecía interesante, cuando Torke y su aprendiz culminaron su hora laborar, fueron a ver al humano quien les enseño el plano. La reacción fue casi la misma que del felino, no entendían ni una sola de las palabras escrita, pero el diseño de arma dibujada, al herrero maestro le llamaba bastante la atención y tenia curiosidad de su funcionamiento.



—Jamás había visto este tipo de arma antes -Confeso el herrero.



—¿Nunca se has visto esta arma antes?, entonces realmente será algo NUEVO para Gaia.



El humano estaba convencido de que su “nueva arma” era algo que quizás ya fuera inventado y utilizado en Gaia, solo que poco conocido, pero si el maestro herrero de Arquion desconocía por completo de su existencia, quizás era factible decir que este mundo aun no había fabricado este tipo de instrumento en este lado del planeta.



Isaac desconocía como era geográficamente el mundo de Gaia, sabía que el país en el que estaba se llamaba Athias y su regente de mayor autoridad era un rey, pero desconocía si este mundo estaba divido en continentes. Pensó que quizás en otros lares esta arma ya existía, pensó que quizás en otras civilizaciones estarían o más avanzados o más retrasados tecnológicamente.



Había bastante para aprender y considerar de Gaia, pero ahora debía concentrarme en prestar su atención sobre el diseño de aquella nueva arma, si este reino o las naciones vecinas la desconocían por completo, entonces existe la posibilidad de que llame bastante la atención a futuro cuando sea visto en acción por varios testigos.



—¿Cómo se llama esta arma? -Pregunto el herrero con gran curiosidad.



—El nombre de esta arma es “ballesta”.



Como era de esperarse, Torke jamás oyó hablar de un arma con tal nombre, y el humano dio una explicación rápido de su forma de uso, la ballesta de manera bélica era un arma a distancia, el herrero pensó entonces en instrumentos de combate a distancia como el arco, la honda y jabalinas.



—Pero esta arma tiene una ventaja jugosa.



La mejor arma a distancia por elección por la mayoría es el arco, y un arco antiguo se estima con un alcance promedio de 50 metros, una ballesta antigua a mano tenia un rango promedio de 100, sin embargo, la precisión estaba a favor del arco. En cuanto a fuerza de penetración, la ballesta tenía más fuerza cuando a menor distancia el objetivo recibía el disparo, pero la ventaja más significa de esta arma era otra.



Un arquero promedio puede llevar muchos años dominar el tiro con arco para aumentar su nivel de habilidad y descubrir lo que necesita saber, puede tomarle hasta tres años para volverse un tirador nato. En cambio, un tirador de ballesta, solo le toma horas aprender a utilizarla con la mínima eficacia letal, pudiendo un tirador novato derribar un guerrero experimentado.



—¿¡Realmente esta arma cuenta con tales características!? -El maestro herrero estaba perplejo.



—Si, pero la ballesta no es un arma perfecta, tiene sus desventajas.



El punto débil de la ballesta es el factor de recarga, entre el lapso de tiempo que toma cargar un nuevo proyectil para disparar, un arquero ya ha podido realizar varios disparos, otra desventaja es que una ballesta precisa más mantenimiento y es más propenso a averiarse si estas no son cuidadas como corresponde.



Pero aun incluso con esas desventajas, Torke estaba abrumado con los ventajosos atributos que ofrecía esta arma a distancia, prácticamente porque su cualidad más notoria, es la de poder crear tiradores efectivos en tan poco tiempo. Por supuesto, el tiempo de construcción de una ballesta toma más tiempo y es más complejo, por lo que producir varias de esta toma mucho más que fabricar arcos.



—Dime Isaac, ¿serias capaz de fabricar realmente esta arma con lo que hay en mi herrería? -Pregunto el oso herrero.



—Sin duda alguna, fabricaremos una ballesta simple, tomara su tiempo, pero es posible.



Existen diferentes tamaños de ballesta, desde la más pequeña y liviana, hasta la más pesada, la ultima es más compleja de fabricar, por eso era lo más lógico comenzar con una pequeña y ligera. El humano aseguro al herrero que contaba con los recursos necesario para fabricar una ballesta, comenzarían con la más sencilla.



Quizás aquella ballesta que llegarían a producir en caso de tener éxito, no sería tan poderosa como se esperaría o no tendría ese rango de alcance efectivo de 100 metros, pero una cosa es segura, su amigo Kailo podría dominarla fácilmente y compensaría su potencia como un tirador de apoyo en la batalla como aventurero.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 47

Bajo las indicaciones de Isaac, Torke Almaforga se puso manos a la obra para la fabricación de la nueva arma, una ballesta, pese a que era noche y algo tarde, la emoción de este nuevo tipo de instrumento de combate había cautivado al maestro herrero y no podía esperar al amanecer para empezar su producción.



La ballesta según registros históricos de la humanidad, tuvo su origen en alguna parte de Asia, en algún estado de china en el año 400 antes de cristo, aunque no está claro la realidad exacta de su invención y se cree que pudo haberse inventado en periodos muchos más antiguos. Isaac no tomaba como modelo base las ballestas antiguas de china, sino que preferiría por elección y conocimiento la utilizadas en Europa occidental, porque fue de ese tipo las que fabrico para aquella feria de ciencia en sus años de secundaria.



Lo complicada era que aquella ballesta que armo caseramente, las partes metálicas empleadas utilizaban acero, como el humano no era alguien diestro en la manipulación del bronce en la herrería, Torke estaba para compensar dicha habilidad. De modo que los mecanismos empleados internamente, como también el arco y el gatillo emplearían el bronce, y el tipo de ballesta elegido era una ligera.



A este modelo de ballesta también se le añadiría el estribo, una pieza sujeta a la cureña en el que se introducía el pie para sujetar el arco, haciendo más cómoda y efectiva una recarga del arma. El humano iba explicando cada pieza, su nombre, función y a donde iban ensamblados en el orden exacto.



Crear las partes de madera del arma era cosa sencilla, pero no estaba de más decir que al herrero se le hacía complicado conseguir producir las piezas hecha de bronce, en especial aquellos mecanismos internos. El proyecto duro más de un día, porque los primeros intentos fallaban, pese al fracaso el herrero no se daba por vencido, Isaac dijo que aquellos intentos sin éxitos eran conocidos como “pruebas y error” para los humanos. Mientras Torke atendía el asunto de la fabricación de la ballesta, su aprendiz Tiqulis estaba encargado de atender el negocio.



Y fue de esos errores, que aprendió a encontrar la alternativa a la formula correcta, entonces en una noche, aun tras largas horas consecutivos de esfuerzos, donde el sueño era mitigado casi en su totalidad por esa motivación personal de su pasión por la herrería, ese oso lo había logrado.



—¡Finalmente…! -Torke exclamo orgulloso —Solo queda probarlo.



Los anteriores fracasaron porque algunas partes de bronce ensambladas eran demasiadas endebles, otros el gatillo era imposible de presionar y en otra ocasión se hizo el canal donde va el proyectil tan estrecho que era imposible colocar uno. Pero finalmente había sido creado una ballesta funcional, pero para corroborar que era un éxito al 100% en su funcionamiento, debía pasar por las pruebas de demostración.



Torke tenia un patio trasero en donde probaba al aire libre alguna de sus creaciones, allí puso un muñeco de paja sobre un soporte de madera, Kailo empuño la ballesta para ser la persona encargada de probar la nueva arma. Se hicieron 3 pernos de madera dura como la munición estándar para ser utilizada en esta prueba.



Se le enseño la manera de recargar, poniendo la ballesta en el suelo y utilizando el estribo colocado en la parte delante del instrumento, donde debe poner allí el pie y tirar de la cuerda para tensarla, engancharla a un pequeño trozo en la parte posterior y luego proceder a colocar el perno en el canal.



A un novato que empezaría por primera vez con la ballesta, le tomaría alrededor de 20 a 25 segundos hacerlo, luego al acostumbrarse ese tiempo se reduciría a 15 segundos, y ya teniendo una cierta experiencia manejándolo hasta acostumbrarse, se volvería alrededor de 10 segundos. A Kailo, sin embargo, le tomo como medio minuto poder cargar el arma.



Apunto hacia el muñeco, distanciado a 30 metros, jalo del gatillo del instrumento y el proyectil fue disparada con una increíble fuerza que penetro tanto al muñeco hasta llegar al soporte de madera. La demostración fue un éxito, el arma funcionaba, pero ahora quedaba corroborar su alcance máximo.



Kailo volvió a recargar la ballesta, la preparo y esta vez apunto a una distancia de 50 metros, jalo del gatillo y disparo, el proyectil fallo en dar al muñeco, pero supero la distancia en el que se encontraba. Se procedió a un tercer intento a una distancia de 70 metros, el lince logro asestarle, pero en la parte inferior, por un error cuando disparo mantenía apuntando algo bajo.



A Kailo se le pidió hacerlo una cuarta vez, recogió los tres pernos utilizados, tomo uno y volvió a recargar el arma, tensando el arco al poner el pie en el estribo, enganchándola y luego colocando el proyectil. Volvió a disparar a la misma distancia de 70 metros y asesto en el pecho del muñeco de paja, atravesando incluso el soporte de madera.



—Se me ocurrió otra prueba, un momento y ya vuelvo.



Torke el herrero corre hacia el interior de su hogar, en donde al regresar, trae consigo una armadura de bronce, era usada pero aun en buenas condiciones, coloco la armadura en el muñeco, pidiéndole a Kailo que volviera a probarla, la idea era comprobar su fuerza de penetración.



—De acuerdo, estoy listo -Declaro el lince con el cargar de la ballesta para otro disparo.



Tanto Isaac como Torke notaron como Kailo empezó a recargar la ballesta con menor tiempo, si antes le tomo alrededor de medio minuto, ahora ese tiempo se redujo a 7 segundos menos. El lince volvió a apuntar desde una distancia de 70 metros, con total concentración y una respiración relajada, apretó el gatillo y disparo.



—(¡Im-impresionante!) -Expreso con gran sorpresa el oso herrero.



El perno consigue asestar en el muñeco de paja con la armadura de bronce, pero no solo eso, sino que logro atravesar atravesarla e incrustarse en la propia coraza, el proyectil dio en el pecho, según cálculos del propio Torke, el perno habría alcanzado la piel y carne de la victima dejándole una herida considerable.



—(A pesar de que solo es un prototipo, ¡si se mejorara su fabricación seria incluso más letal!, y si se pudiera crear estas ballestas, pero más grandes y con pernos más gruesos).



La mente del oso herrero estaba abrumado con el potencial de esta nueva arma, no solo era poderosa, sino que además fácil de utilizar, ese lince que jamás tuvo entrenamiento como soldado, solo vive como un aventurero y nunca utilizo armas a distancia como tal, logro dominar de manera lo suficiente eficiente aquella arma en solos unos pocos intentos. Y a medida que la vaya utilizando de forma constante, se acostumbrará a este y eventualmente su dominio será lo suficiente para realizar disparos más certeros y en menos tiempo.



—¿Cómo lo hice? -Pregunto Kailo.



—¡Genial Kailo!, ¿no es así?, Torke.



—Sin duda alguna, las pruebas fueron todo un éxito, el arma funciona sin problema.



Kailo pidió permiso para realizar algunos disparos más, mientras tanto Torke tuvo una charla privada con Isaac, lo suficiente a la distancia para que nadie pudiera oírle.



—Seré sincero chico, tu arma es increíble, la ventaja de su fácil manejo y el poder de penetración que tiene contra incluso una armadura de bronce.



—¿No era esa una armadura ligera?.



—Lo es, pero incluso una armadura ligera de bronce podría resistir sin problema contra un buen puñado de flechas de madera endurecida disparada con un arco, pero solo basto el disparo de uno de estos pernos en la ballesta para conseguir atravesarla, ¿lo entiendes ahora?.



El humano entonces era consiente del poder de la nueva arma, aun se puede utilizar proyectiles de bronce, por cuestiones económicas, la mayoría de los arqueros prefieren utilizar flechas de madera, ya sea comprándolas o fabricando las suyas propias. Si los pernos de madera ya tenían tal fuerza de penetración, quien sabe lo que serían capaces con munición de bronce.



—Escucha, subestime la autentica capacidad de esa nueva arma, la ballesta es una creación que podría llamar la atención de muchas personas con influencias en el país cuando lleguen a sus oídos sobre su existencia y sus capacidades, ¿lo comprendes?.



—Lo se perfectamente, sinceramente, esperaba que nadie se sorprendiera tanto.



—¡Pero lo harán!, como un herrero que ha trabajo años y con el conocimiento para crear armas mágicas, puedo decirle lo valioso que es esta ballesta -Declaro el oso con profundad seriedad —Isaac, ten cuidado, tanto tu y Kailo, deben mantenerse juntos y tenerse el uno al otro.



—Kailo es muy importante para mí, no dudaría ni un segundo en protegerlo con mi vida.



Torke sonrió tras escuchar sus palabras, y de una palmada en la espalda al humano para echarse unas risas, Isaac le sigue la corriente y el tenso momento serio se desvanece volviéndose más reconfortante, el humano entonces vuelve con Kailo.



—¿Te has acostumbrado a tu nueva arma?.



—Si, ya siento que cargar y disparar se me hace más cómodo.



—Perfecto, entonces es un buen momento, dime Kailo, ¿probamos este nuevo juguete en un encargo del gremio?.



La propuesta del humano hizo que el lince respondiera con una sonrisa y exclamara emocionado con un intenso si, ahora la nueva arma seria probada en una situación real de combate, ¿qué clase de encargo harán para demostrar el poder de la ballesta?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 48

—(Tengo que huir… ¡tengo que huir!).



Un joven oso de túnica marrón corría despavorido en un vasto campo, en sus manos empuñaba una espada corta de bronce, huía de unos monstruos que iban tras él.



—(¡Mierda!, ¡mierda!, ¡me van a alcanzar!).



Era perseguido por tres lobos de negro pelaje, ojos rojos y colmillos que sobresalían de su boca.



—(¡Era mi primer encargo!, ¡el primero y termino de esta manera!, ¿¡como puedo tener tanta mala suerte!?... no… la verdad es… que no estoy hecho para esto).



Un Sapien en la cúspide de sus 18 años, pensó con delirios de grandeza como seria su vida como aventurero, al ver que dicho oficio era tan popular en Gaia, e incluso las ganancias obtenidas eran buenas. El muchacho úrsido se replanteo con inmaduras la carga de este trabajo, pensando en el lado positivo e ignorando los peligros de lo negativo.



Se registro, pago la tarifa de inscripción y tomo su primer trabajo, quería hacer dinero y fama rápido, en lugar de comenzar labores sencillas, fue directo por un encargo de subyugación. Al ver que uno de los trabajos ponía eliminar a tres “lobos oscuros”, el oso se confió pensando que eran meros lobos ordinarios y fáciles de matar, cuanto error de su ingenuidad.



Y para ponerlo en una condición aun más lamentable, la espada que portaba era una usada que encontró por casualidad en el suelo, se armo un intento de escudo de madera con la tapa de un barril. En el primer ataque de uno de los lobos oscuros, aquel “escudo” fue destruido en el instante, el oso entonces viendo la realidad de sus elecciones, se hecha a correr.



—(¡Mierda!, ¡no quiero morir aquí!).



Mientras se lamentaba de sus decisiones, vuelve a voltear para ver a sus perseguidores más cerca, pero entonces noto que solo había dos de ellos, ¿a donde ha ido el tercero?, y esa respuesta se contestó a sí mismo en el acto. Uno de manera discreta se coló a su costado y se lanzo contra él, el oso logra reacciona a tiempo para protegerse con su espada.



El arma en cuestión logra protegerle como un escudo, evitando las zarpas del lobo oscuro, pero luego del impacto esta sale volando de las manos del Sapien, el úrsido cae al suelo rodando hasta quedar adolorido y para cuando se recupera de aquellos dolores menores, enseguida observa el peligroso inminente a su alrededor.



Estaba rodeado, los tres depredadores oscuros le tenían acorralado, él no tenia nada a la mano, estaba desarmado y a merced de esas bestias, aquella desfavorable situación le hizo llorar y suplicar piedad. Pero las bestias no comprendían concepto alguno de la misericordia, se relamían sus bocas ansiosas de destrozar su carne y devorarla con gula, el primero de ello se le acerco con el abrir en grande su mandíbula, apuntaba a la yugular del Sapien.



—(Es mi fin… ¡voy a morir!).



Un evento inesperado ocurre, algo golpea a la bestia que iba a devorar al Sapien, la criatura suelta un gemido de dolor y cae al suelo sangrando, el oso quien había cerrado los ojos al aceptar su inevitable desgracia, pronto los abre.



—¿Qué?, ¿qué ocurrió?.



Observa a la bestia que iba a devorarle, a ese despiadado lobo hambriento, ahora se encontraba en el suelo, con un proyectil clavado en su cuello, la herida fue tan profunda que dejo a la criatura al borde de la muerte.



—¿Una flecha?.



Los lobos gruñen mirando en dirección hacia el responsable de abatir a su compañero, el oso voltea también su mirada para conocer al responsable de haberle salvado su vida en aquel ultimo momento. A la distancia, se encontró con un Sapien felino, un lince de cabellera marrón y pelaje pardo con manchas negras, en sus manos sostenía un arma que aquel oso desconocía por completo.



—(Eso no es un arco… pero lo que le dio al lobo, se parece a una flecha, pero ahora que me fijo mejor, es algo diferente, aunque similar).



Los lobos se lanzan al ataque, el lince carga lo rápido posible el siguiente perno y dispara, asesta en la pata de un segundo lobo, aunque no le mato, le hirió e interrumpió su avance, el depredador lastimado cae al suelo con dificultades para levantarse. Pero el tercero seguía avanzando, Kailo estaba recargando, pero el tiempo no le daba para conseguir un tercer disparo.



El lobo oscuro estaba a escasos metros del lince, y cuando el felino corría peligro, su fiel compañero y amigo humano, acude en su ayuda, golpea a la bestia con la empuñadura del arma en lugar de la hoja. Hace retroceder al lobo varios metros con un golpe de fuerza considerable, su propósito no era matarle, solo hacerle retroceder para darle a su compañero Sapien la oportunidad de abatirle con su nueva arma.



—Es todo tuyo compañero.



Con la oportunidad brindada por Isaac, Kailo recarga la ballesta y dispara, el lobo oscuro quien recibió aquel golpe de empuñadura en la cabeza, aún estaba algo conmocionado por tal lesión, lo suficiente para quedarse algo aturdido y recibir en la frente el proyectil que acaba con su vida.



—¡Bien hecho Kailo! -Isaac le elogio.



—El arma funciona de maravilla en un combate real, pero…



El lince era consciente de los resultados, pudo eliminar a uno de los tres lobos oscuro por atacarle a sorpresa, al otro no le elimino, solo le hirió en la pata y el tercero, preciso de la asistencia de Isaac para evitar ser lastimado por este y la conmoción en la que quedo el monstruo luego del golpe que recibió, lo dejo atontado y como un blanco fácil.



—Lidiar con criaturas agiles de un problema, y aun… no me acostumbro a recargar del todo, debo ser más rápido -Kailo se dijo a si mismo en voz alta.



—Iras acostumbrándote con el tiempo, lo importante es aprender y que la experiencia nos beneficie a ambos.



—(Si, tengo que mejorar, hacerme más fuerte y convertirme en un ballestero del cual pueda enorgullecerme) -Se decía a si mismo, mientras recarga el arma y dispara para eliminar al lobo restante que estaba herido.



Torke Almaforga le hizo entrega al lince de un cinturón de cuero, en el cargaba con 10 pernos elaborados por el mismo maestro herrero, pero quizás lo más sorprenderte de todo, es que Torke ni siquiera les cobro por el servicio de fabricar la ballesta o la munición para esta arma.



Por supuesto, Isaac no dejaría tal amabilidad sin pagar, prometió acompañar a ese buen oso herrero cuando deba ir por más de su cobre en su mina personal y secreta, pero no es todo, también crearía un plano de la ballesta en el idioma de los nativos de Athias como regalo para Torke (con ayuda de Kailo en la traducción).



El oso estaba bastante abrumado por tal obsequio, tanto que le pareció demasiado, pero el mismo humano insistió, y dijo que confiaba en que el tuviera los planos para esta ballesta, el como lo usara, seria dejada a su disposición y voluntad.



—¡Gracias!, ¡muchísimas gracias!, ¡me han salvado la vida!.



Aquel oso que aspiraba a aventureros se acerca al lince y al humano, arrodillándose, agradece entre lagrimas a sus salvadores por su oportuno acto de aparición, confesando que acepto tal oficio con el propósito de ganar dinero, fama y mujeres. El dúo tal confesión le pareció algo vergonzoso, pero para no faltar el respeto, alentaron al muchacho úrsido a que buscara un empleo que le fuera más cómodo y seguro.



—Creo que… me gustaría hacer pan…



Con su nuevo oficio en mente, aquel oso acompaño al dúo de aventureros con el cargar de los tres lobos oscuros, la razón era que él había aceptado el encargo de eliminar tales bestias, pero con su presencia y voz presente en el gremio, daría de baja su registro y, además, le daría el merito y recompensa de su trabajo a sus salvadores.



[—————]​



Luego de probar la nueva arma de Kailo en un combate auténtico, cobrar una recompensa y salvar una vida para alentarla a elegir un oficio más cómodo para si mismo, el dúo toma un respiro. Ya para la noche, luego de haber comido y tomado una ducha en la casa de baño, regresan a la habitación de la posada.



Con un día bastante productivo, el felino estaba más que contento de haber encontrado una manera eficaz de brindar apoyo en la lucha como aventurero, estaba más que de buen humor, empujo al humano a la cama para luego bajar sus pantalones, lamer su ropa interior y que su mismo aire de excitación se sintiera en tal masculinidad.



—Hoy estabas bastante “candente” Kailo -El humano comento con picardía.



—Le has dado a este débil gatito, la manera de fortalecerse y ser un gatito fuerte.



—Oh, este gatito fuerte ahora parece algo travieso.



—Si, este gatito travieso quiere recompensarte.



Arrebato hasta la última prenda del humano, para luego desnudarse a si mismo, tomo ese falo carnoso y lo masturbo hasta dejarlo lo suficiente duro, con su lengua lamio la punta y fue bajando hasta las bolas.



—(Agradezco a los dioses de este mundo porque los Sapien felinos de Gaia no tienen una lengua áspera) -Fueron los pensamientos del humano.



Llevo a su boca ese duro pene y lo chupo con notoria habilidad, hasta el punto que Isaac sentía que estaba cerca, pero el felino se detuvo, se recostó en la cama en una posición de cuatro patas y enseñando su culo, le incito a su compañero…



—Isaac, quiero que seas rudo conmigo, dámelo con todas tus fuerzas.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 49

La cama se estremecía como si un temblor sacudiera la habitación, sus fuertes manos se aferraban a la cintura del lince, mientras empujaba a toda velocidad y hundía su grueso masculinidad en el interior del Sapien.



—¡Isaac!, ¡por favor no pares!.



Revolcados en la cama, apareándose como animales en celo, el humano movía sus caderas a un ritmo veloz y el sonido de cada embestía resonaba con claridad a los alrededores, tanto que cierto zorro vecino podía oírle y fantaseaba formando parte de aquel lascivo grupo, con una de sus manos estimulándose un pezón y la otra acariciando su falo endurecido.



El humano quien follaba a su amigo en la posición del perrito, se monta encima del lince para que su boca alcanzara la nuca del felino, entonces Kailo siente una lengua saborear su nuca y repercute en su cuerpo como una sacudida eléctrica leve de placer.



—(En verdad le gusto esto…)



Isaac continúo lamiendo su cuello, mientras su falo carnoso golpeaba el interior del lince, una de sus manos comenzó a pellizcar uno de los pezones del Sapien, los sonidos eróticos del felino se intensificaron.



—(Hora de la mejor parte)



El humano quien lamia la nuca de Kailo pasa entonces a la siguiente fase de sus planes, deja de lamer lo que llama la atención del lince, rogándole que lo volviera a hacer. Pero él en lugar de volver a lamerle, le da una mordida y tal estimulo llevo al Sapien sentir una sacudida eléctrica aun más intensa a comparación de las lamidas.



Fue tanto el golpe de placer en esa mordida, que el pene de Kailo palpito incontrolablemente hasta eyacular con fuerza sobre las sabanas, el hedor del semen y el sudor del sexo hacia calentar aun más al humano, en especial ahora que su pequeño experimento tuvo éxito.



—(Incluso la mordida en la nuca durante el sexo funciona con los Sapien felino, sienten placer en lugar de dolor…)



El humano era el próximo, siente el clímax acercarse y sujeta el vientre de Kailo mientras hunde su miembro en el culo del Sapien, un gemido de placer sale de su boca mientras su masculinidad escurre su semilla.



—Tan caliente y voluminoso…



El lince sentía con regocijo aquel blanco néctar llenar en su interior, los dos se echan a la cama en posición boca arriba, tomados de las manos y con el chocar suavemente de su frente.



—¿Fui demasiado rudo?.



—Mmm… creo que te contuviste.



—Jaja… si utilizara toda mi fuerza, y digo “toda”, creo que la cosa habría terminado en huesos rotos.



El dúo se hecha a reír y sus labios se entrelazan en un pasional beso.



—Oye Isaac, hay una pregunta que me vengo guardando hace un rato.



—¿Si?.



—Bueno, la cosa es…



Cuando el felino se planteaba aquella interrogante, su cuerpo entonces sintió un desagradable miedo, se planteó en preguntárselo después de aquel pasional momento de los dos, pero ahora las dudas e inquietudes corrompían su valor para hacerlo, se negó a continuar con ello y evadió la charla que él mismo inicio.



—Yo… lo olvide, eso sí es bastante torpe de mi parte, disculpa por eso, cuando lo recuerde de nuevo, te lo hare saber.



—Seguro, tomate el tiempo necesario, no me iré lejos tampoco, jajaja…



—Si… jejeje…



Realmente llevaba planteándose aquella pregunta hace un buen rato, aquello que le asustaba al lince, aquella que le incomodaba preguntar a su amigo y preciado compañero de aventura era: “Oye Isaac, cuando descubras la manera de volver a tu mundo, ¿te iras de Gaia?”.



—(No quiero perderle)



El lince era consiente de que su mejor amigo al ser de otro mundo, tenia seres queridos allí, era normal querer retornar a su hogar natal y volver a verlos, pero incluso si era el caso, en el fondo le dolía tal verdad, tal circunstancia le era tan doloroso como la puñalada de una hoja. Pues el día cuando Isaac de alguna manera llegase a encontrar el origen que lo trajo a Gaia y en el transcurso la manera de retornar a su mundo, entonces él volvería a estar solo.



—(no… no quiero perderlo…)



—¿Kailo?.



El lince sale de sus pensamientos al escuchar su nombre ser pronunciado por el humano, Isaac se percato de que el silencio del felino y sus expresiones, mostraban señales de preocupación, el Sapien se dio cuenta de que se dejo llevar bastante por sus emociones internas.



—Pareces bastante intranquilo, ¿sucede algo?.



—¿Intranquilo?, para nada, estoy así porque estoy empezando a sentir un incómodo frio… -Fue la excusa del lince —Es por eso, que necesito de mi compañero para volverme a “calentarme”.



—Oh, con mucho gusto hare mi parte para ayudar en todo lo posible a mi preciado compañero de aventura.



Sus bocas chocan y sus lenguas se entrelazan en un beso lo suficiente estimulante para que sus penes se pusieron duro a la vez, el lince sintió como su falo era manoseado por la mano del humano, para luego sentir su lengua saborear sus bolas y engullir con su boca su miembro.



La respiración del Sapien se hacia agitada y candente, mientras Isaac chupaba el pene de Kailo, uno de sus dedos jugo con el ano del lince, hasta el punto de metérselo, brindándole placer tanto en su felina masculinidad y su culo.



—Isaac, voy a…



Enterró todo su dedo en el ano de Kailo y metió en todo lo posible la verga del Sapien en su boca, sintiendo la corrida del felino en su interior, el sabor que Issac sitio del lince era cálido, viscoso y dulce. No dejo escapar ni una sola gota, toda caliente esencia expulsada por el Sapien, era devorada con gula por el humano.



—¿Te he calentado lo suficiente?, compañero -Isaac bromeo.



—Isaac…



El Sapien empujo a Isaac para recostarle boca arriba y luego montarle, fue directo a lo que quería, sentarse sobre la endurecida verga del humano, el interior del lince no tardo en tomarlo todo en dicha posición y experimentar el gozo del placer. Olvido aquellas preocupaciones, las inquietudes en torno a esa pregunta del cual no pudo hacérsela a su amigo, ignoro de momento todo lo relacionado con ello y prefirió centrarse en pasar el carnal acto con Isaac.



[—————]​



Hace varios días Atrás, en las zonas montañosas de Alpia…

Cuatro aventureros caminaban sobre una zona de abundante vegetación verde, desde arboles y arbustos, rodeado de montañas y zonas elevadas de tierra, aquel sitio era conocido como Alpia, estas zonas montañosas eran reconocidos por ser habitadas en la profundidades de sus montañas por temibles monstruos de valiosos ingredientes para quien les diera caza.



Entre los cuatro aventureros se destacan dos felinos, un caracal y un puma, un tercero era un oso y el cuarto un lobo, entre los felinos destacaba un arquero por parte del caracal y el puma empuñaba una daga en conjunto con una honda como arma secundaria. El oso por su parte llevaba un hacha de bronce de una mano y un grueso escudo pesado, y por ultimo el lobo, quien se erigía como el mayor del grupo y el líder, cargaba en su espalda una espada a dos manos.



Los felinos portaban vestiduras livianas de tela y cuero, el oso y el lobo por su parte, cubrían su pecho con una coraza ligera de bronce, el lupino llevaba protección extra de cuero endurecido en la cintura. La cicatriz en el ojo derecho del lobo era prueba de su experiencia como un guerrero y en decisión por mayoría, quien tomo el liderazgo del grupo.



—Oye, lo ultimo que queremos es cruzarnos con uno de esos monstruos formidables, como un grifo -El oso hablo.



—Tonto, no vamos a subir a la montaña, nuestra misión son los alrededores -El caracal le recordó.



—Nuestro objetivo es encontrar al hijo perdido de un noble, se fue de cacería con algunos sirvientes y llevan tres días sin aparecer -El puma explico la razón de sus servicios allí.



—¿Quién en su sano juicio cazaría en este sitio?, es cierto que en Alpia se pueden encontrar muchos animales que cazar, pero también es el hábitat de monstruos -El oso opino.



—Solo en áreas más profundas encontraras nidos de monstruos, además de que no era la primera vez de ese chico cazando aquí, se mantenía en las zonas más calmadas y cercanas para salir de allí, a la mínima señal de peligro -El puma dio su punto de vista.



—¿Se habrá metido más a fondo sin querer? -Planteo el caracal como interrogante.



Los aventureros tenían el objetivo de encontrar y traer a salvo al hijo de un noble, los encargos que involucraban a la nobleza como los benefactores, eran bastante bien pagados y eso atraía a varios aventureros a hacer grupo para tomar el trabajo y realizarlo, pues con una paga elevada, compartirlo resultaba aun en una jugosa cantidad para cada uno.



—Un momento…



El lobo levanto su mano en señal de alto, miro al suelo y observo la presencia de numerosas pisadas, el oso pensó que podría tratarse del hijo del noble perdido, pero el caracal fue quien se dio cuenta de que aquellas pisadas no era de un Sapien. Pero antes de que siquiera pudiera dar la respuesta de a que pertenecía, tanto el lobo como el puma se pusieron en guardia y alertaron a los demás.



De pronto el grupo es rodeado por numerosos humanoides de piel verde, estos median alrededor de 190 cm a 2 metros de altura, tenían un cuerpo tonificado tanto en brazos, piernas y torso, con unos colmillos sobresaliendo de su boca, algunos tenían cuero cabelludo y otros no, pero todos empuñaban un arma en sus manos, algunos hechos de madera y otros de bronce.



—¡Orcos! -El lobo identifico lo que eran aquellos seres.



El peligro se presente de inmediato ante los aventureros, feroces bestia humanoides le rodean y el derramamiento de sangre es inminente, ¿conseguirán sobrevivir y rescatar al hijo del noble perdido?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 50

Cuatro aventureros emprendieron una misión en las zonas montañosas de Alpia, su misión consistía en encontrar al hijo perdido de un noble y llevarle de vuelta a su hogar, 2 felinos, un oso y un curtido lobo aceptaron aquel trabajo.



—¡Orcos! -Exclamo el lupino en la guardia alta.



Fueron rodeados por numerosos humanoides de casi 2 metros de altura, de una piel verde, colmillos sobresalir de sus bocas y musculaturas tanto en el pecho como brazos y piernas. Le gente apoda a estos monstruos como orcos, criaturas territoriales de intelecto tribal, viven entre clanes y poseen la suficiente inteligencia para utilizar herramientas, tanto para cazar, pescar e incluso matar.



—Apenas nos hemos adentrado un kilometro y medio hacia los alrededores de Alpia, estamos en la zona más baja del área, ¿¡cómo puede ya haber orcos aquí!? -Se pregunto el caracal —Si hay orcos en este sitio, ¡se supone que deberían estar en áreas más profundas!.



—También pensé lo mismo, esto es extraño -Fue la opinión del lobo.



—Pues extraño o no, ¡lo resolveremos dándoles una paliza! -Expreso el oso emocionado.



—No te confíes tanto, algunos de esos orcos empuñan armas hecha de bronce -Advirtió el puma.



La mitad de los orcos llevaban armas hecha de madera en sus manos, pero la otra mitad que era de bronce, se concentraban en espadas, lanzas y hachas, básicamente buena parte de las armas cuerpo a cuerpo estaban hecho de metal, y aquellas de madera, se centraban en arco y flechas, algunos tenían jabalinas y otros usaban porras gruesas con escudos en la otra mano.



El lobo miro al caracal y le dio una seña con el mover de su cabeza un poco hacia adelante, el felino capta el mensaje, y tomando su arco, tensa una flecha disparando, le atina a uno de los orcos en el ojo que empuñaba una serie de jabalinas de madera.



—(Bien pensado, estamos rodeados y nos superan en número, lo ideal es que se elimine primero a las amenazas capaces de atacarnos a distancia) -Fueron los pensamientos del puma.



Los orcos se lanzan furioso contra los Sapien, el lobo desenfunda su espada de dos manos y protege un lado, mientras el otro cubre otra parte con su escudo pesado y hacha a mano. El puma guarda su daga y toma su arma secundaria que era una honda, saca de una pequeña bolsa pegada a su cintura un proyectil para el arma, una piedra que cabía en la palma de su mano, la carga y arroja hacia un orco que se prepara a disparar con un arco, asestándole en la quijada.



El lupino intercepta a un orco lancero y a uno de espada corta, su arma era más resistente y de durabilidad más pulida, comparado a las usadas por los monstruos, logro arrebatarle de un espadazo su arma uno de ellos y partió a la mitad la del otro, pudiendo eliminar a ambos seres de un contraataque.



—¡Vengan a mí!, ¡bestias estúpidas! -Exclamo el oso en ofensiva.



Cargo con su escudo embistiendo a un orco cuyas armas estaban hecha de madera, ni su garrote o escudo propio hicieron el menor daño, uno de ellos intento sorprenderle y atacar al úrsido con un hacha de bronce. El oso fácilmente bloquea su ataque con su pesada defensa, y contrataca de una embestida en el rostro de la criatura que lo atonta, para aprovechar la oportunidad y asestarle con su hacha de mano en la cabeza.



—¡Jajaja!, esto será pan comido.



El lobo carga para confrontar a un orco que empuñaba una espada y escudo de bronce, cuando su arma choca contra la defensa del monstruo, de pronto percibe un ataque provenir de uno de sus costados, retrocede y usa la hoja de su arma como escudo. Una flecha de madera impacta en la hoja de su arma y luego descubre que su atacante, no era un orco, sino un arquero goblin.



—¿¡Un goblin aquí!? -Fue la sorpresa del can guerrero.



Dos flechas más son disparadas e hiriendo el brazo dominante del puma, haciendo que no pudiera utilizar su honda con eficacia, y peor aún, su arma principal una daga, pues su derecha era su mano hábil y con la que tenía mejor dominio de sus armas. Los responsables eran dos goblins más, portaban arcos y cargaban en su espalda una bolsa de cuero donde guardaban una cantidad determinada de flechas como reserva.



—¡Están apareciendo más goblin! -Advirtió el caracal.



Numerosos goblins hacen acto de presencia, la mayoría de ellos utilizaban armas a distancia como jabalinas, hondas y otros eran arqueros, más orcos pronto llegan como refuerzos, todos portando armas cuerpo a cuerpo, algunos de bronce y otros de madera.



—¡Esto no tiene sentido!, los goblins y esos orcos… ¡están colaborando juntos! -El oso se percató de ello.



Mientras los orcos con su fuerza, tamaño y resistencia eran guerreros eficaces de confrontación directa, y los goblins, siendo pequeños y frágiles, tenían un buen ojo y habilidad para apoyarlos a la distancia. Este dúo de monstruos se comportaba de manera astuta, reconociendo sus pros y contras, asumiendo los roles más eficaces en batallas, los orcos estaban más que calificados para una lucha de frente y los goblins a la distancia les brindaban apoyo.



—(Los goblin y orcos no se llevan bien, jamás cooperarían entre sí, no es su naturaleza, y mucho menos con esa coordinación, esto… ¡esto no es ordinario!... aquí pasa algo sumamente extraño).



Los pensamientos del puma estaban en lo correcto, la colaboración de dos monstruos como orcos y goblin era algo antinatural, estos seres son territoriales y por lo general sus encuentros entre ellos siempre terminan en derramamiento de sangre. Pero allí los veía, a esas razas juntas, luchando codo a codo, ¿cómo era posible algo que ni su misma naturaleza permitía?, el Sapien felino concluyo que existía la posibilidad de que hubiera un “factor anormal” de por medio que quizás hacia posible tal fenómeno.



—Tsk… no importa cuanto sea, ¡voy a acabar con ellos y luego…!



Sin verlo venir, un hacha pesada golpea al oso en la cabeza y le asesta un poderoso impacto que se la destroza, esparciendo su sangre y carne entre sus compañeros, aquella arma fue arrojada con una velocidad descomunal, que ni el puma o el caracal lograron notarlo a tiempo para advertirle a su camarada.



—(¿Quién?, ¿¡quién fue!?).



El lobo se puso atento, porque el responsable no estaba a su alrededor, aquello fue arrojado a una distancia absurdamente lejos, más de lo que uno de los arqueros goblin podía permitirse, lo que significaba que quien lo hizo cuenta con una fuerza de proporciones demenciales.



De repente una presencia aterriza a escasos metros de los Sapien, levantando polvo de por medio, cuando este se disipa y la figura se muestra ante los aventureros, los tres quedan horrorizados del terror ante lo que se trataba. Aquel ser tenia una altura de tres metros y medio, los orcos y goblin a su alrededor le rodeaban, como si quisiera hacer de escudo para defenderle de cualquier tipo de agresión en todas las direcciones.



—(No es posible, eso es… ES UN…) -El puma pensó con abrumadora perplejidad.



Los tres Sapien estaban conmocionados emocionalmente, el lobo se recupera primero, era consiente de que tanto él como sus compañeros, nada podían hacer contra la criatura que acaba de aparecer. Incluso si aquella criatura no estuviera apoyada por los orcos y goblin, sería difícil aun así lograr vencerle entre los tres, viendo la situación en contra de ellos, solo había una opción lógica.



—Debemos huir… ¡TODOS CORRAN! -Fue la orden dada a todo volumen por el can.



[—————]​



A los pocos minutos después, el caracal corría despavorido, tenia un brazo herido por una flecha incrustada y además estaba solo, el felino huía entre lágrimas y desesperación, ya que era perseguido por orcos y goblin.



—(¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!, ¿¡como pudo terminar todo así!?).



Maldecía su suerte, lo que se supone seria un trabajo sencillo y bien remunerado, se convirtió en una pesadilla, con dos monstruos aliados de manera innaturalmente y un poderoso ser que los dirigía responsable de ello. Sus compañeros restantes quedaron atrás, el tuvo la suerte de poder aprovechar una oportunidad para huir, pero ahora esa oportunidad se estaba poniendo a prueba, los monstruos le perseguían y si llegara a detenerse, enlentecer o tropezar, sería su fin.



—(Arquion… ¡debo llegar al gremio de aventureros de Arquion!) -Fueron sus pensamientos si lograba salir vivo de allí.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 51


—¿Qué tipo de encargo quieres hacer hoy?, últimamente hemos hecho muchas subyugaciones.



—Justo pensaba en otro trabajo sobre eliminar monstruos para seguir practicando con la ballesta.



—¡Jajaja!, mi lince quiere hacerse todo un ballestero nato, me agrada tu motivación.



—Espero que haya una recompensa por esa motivación a la noche.



—Oh, que gato tan coqueto.



El dúo de aventureros se encontraba frente al tablón de madera del cual se tomaban su tiempo para escoger su siguiente trabajo, los Sapien aventureros de alrededor miraban a los dos con simple curiosidad.



—Esos dos si que se llevan sumamente bien.



—Son compañeros y parejas, es lo más normal que podría ver.



—Pese a no ser un Sapien, ese tal humano empieza a parecer un buen tipo.



—Si, escuche que ese lince y él ayudaron a salvar a una indefensa zorra de un grupo de goblins.



—También salvaron al herrero Torke de un grupo de bandidos, incluso él maestro herrero me lo dijo cuando fui a su tienda el otro día.



—Oye, ¿qué es esa cosa que carga el lince que acompaña al humano?, parece un arma, pero nunca he visto una de esas antes.



Los rumores de las obras de estos dos no pasaron desapercibidos, las acciones del humano y su compañero Sapien se extendían por la ciudad, y el gremio de aventurero estaba atento a cada hazaña nueva de estos dos, más por supuesto del propio Isaac.



—Aquí hay un encargo para aventureros de nuestra categoría -El humano lo señala con su dedo.



—“Necesito ayuda con mi huerto, plaga de monstruos la atacan por las noches, necesito quien las venza y repele” -Leyó Kailo aquel trabajo —Un encargo de guardia, y sin duda lidiaremos con monstruos, además una recompensa de 250 Divitys es justa y buena.



Cuando se disponían a comunicarle a la coneja del mostrador sobre que trabajo tomarían, la entrada del gremio es abierta de golpe, ingresando un Sapien felino, un caracal herido en el brazo, quien llega sumamente agitado y cansado.



—¡A-ayuda!... monstruo peligroso… un… un… ¡un general orco anda suelto!.



Cuando el caracal pronuncio con todas sus fuerzas el nombre de aquel monstruo, un escalofrió se hizo notorio en los aventureros presentes, el herido Sapien cae de espalda al suelo, quedando inmóvil. El humano le socorre, se agacha poniendo su oído en el pecho del felino.



—No está muerto, solo inconsciente, ¡que alguien le traía algo para beber y una venda para esa herida! -Pidió el humano.



El Sapien rata del mostrador de bebida es quien actúa ante la petición de Isaac, trayendo algo para beber al felino quien mostraba indicios de sed, el muchacho lo noto, pero lo que más le preocupaba era aquella herida en su brazo.



—Estará bien, el gremio nos encargaremos desde aquí -Le aseguro el Sapien rata que atendía el mostrador de bebidas —Actuaste de inmediato, bien hecho, muchacho humano.



—Gracias, simplemente no podía dejarle en tal estado y no hacer nada.



La respuesta sincera del humano hizo que la rata lo tomara positivamente con una sonrisa, mientras le daba de beber al inconsciente Sapien.



[—————]​



El caracal fue tratado con una venda en la herida, cuando recupero la consciencia, fue llamado a una sala en donde una persona importante del gremio le esperaría para una importante platica.



—Es un honor estar ante el maestro del gremio de Arquion -El caracal mostro sus respetos con el agachar de su cabeza.



—No es necesario la formalidad, levanta tu cabeza por favor.



Un león de robusta melena y pelaje blanco se encontraba sentado, tenia su propio escritorio y atendía asuntos administrativos desde allí, llevaba puesto un grueso manto marrón con uno de sus pectorales al descubierto y calzaba suelas de cuero. Sobre la pared una gruesa espada de 140 centímetros hecha de bronce.



Una cicatriz bajo su ojo izquierdo y otro en su mejilla derecha eran señales de heridas de combate, un cuerpo fornido de que se mantenía en constante forma y una manera serena de hablar con un carisma de simpatía, le hacía alguien idónea para un puesto de liderazgo.



—No todos los días me encuentro ante, el “poderoso colmillo Galaz”.



—Esos tiempos quedaron en el pasado, ahora me dedico a liderar este gremio.



Aquel león alguna vez fue un aventurero que alcanzo un elevado reconocimiento y estatus en sus días donde era conocido como “poderoso colmillo Galaz”, su dominio extraordinario en el arte de la espada pesada y su confiable arma del cual consiguieron realizar numerosas hazañas, son muestras y legado de este veterano luchador.



—Sabes porque te he traído aquí, ¿verdad? -Pregunto al maestro de gremio Galaz.



—Si, antes que nada, permítame presentarme, soy Koah, un aventurero recién ascendido a categoría III hace solo unos pocos días.



—Dime Koah, lo que dijiste, el “general orco”, ¿es real?.



El caracal se pone a temblar de solo pensar en ello, y sentía un dolor punzante de la herida vendada.



—Si… soy un aventurero oriundo de esta ciudad, todo comenzó cuando acepte un encargo dejado por un noble de la ciudad de Tabae -Relata Koah.



—(Esa la ciudad vecina más cercana a Arquion).



Tabae era una ciudad más grande que Arquion y con más antigüedad, de hecho, Arquion se construyo primero como un pequeño pueblo de pasada para que descansaran viajeros, comerciantes y aventureros. Luego el poblado creció hasta convertirse en una pequeña ciudad reconocida por el país de Athias, la población de Tabae es cinco veces más grande que la de Arquion.



—El encargo viene originalmente de un noble de Tabae, pero mando a que también lo publicaran en el gremio de Arquion, ese trabajo me llevo a las zonas montañosas de Alpia, allí conocí a un grupo de tres aventureros de Tabae, quienes también tomaron ese trabajo.



—¿Ese trabajo era para aventureros de todas las categorías?.



—Si, la recompensa era lo suficiente grande como para que ellos me permitieran formar parte de su grupo y cobrar juntos una vez se haya concluido, pero luego… luego…



Recuerda aquel momento en que huyo de los goblin y orcos, estos le persiguieron con intentos de asestarles proyectiles de una honda y flechas de arcos, el caracal sale de los límites de las zonas montañosas de Alpia, encontrándose en un campo abierto. Se tropieza y con temor cree que es su fin, hasta notar algo sumamente increíble.



Los orcos y goblin que le perseguían, no salían de las zonas montañosas de Alpia, estaban allí, parados, mirándole fijamente entre gruñidos, al encontrar lo suficiente lejos del rango de arqueros y honderos, estos perdieron interés en el Sapien y se marcharon. Koah relato de principio a fin los sucesos ocurridos, hasta su inminente escape para poder informar al gremio de aventureros.



—Entiendo, ¿sabes que categoría eran esos aventureros que te acompañaban?.



—Dos eran de categoría IV, y el lobo que lideraba el grupo era de categoría V.



—Ya veo.



La preocupación de Galaz se hizo realidad, que aventureros de tales categorías fueran vencidas por un grupo de monstruos como orcos y goblin, suponen sin duda un acontecimiento preocupante. De por si ya era extraordinario oír que goblin y orcos cooperaban con increíble sincronía entre ellos, lo que confirmaba entonces la existencia de un monstruo responsable de ello.



—(Sin duda apunta a ser un general orco… que problemático) -Fueron los pensamientos cargados de frustración del maestro del gremio.



[—————]​



En el salón principal del gremio, el bullicio entre todos los aventureros era causa de la charla que estaba en boca de todos sobre el general orco, la mayoría estaba en alguna mesa, charlando sobre el tema con inquietud e intranquilidad, tomando alguna copa que calmara esa sensación de nervios que ocasiona de solo pronunciar a aquel monstruo.



—Todos están hablando sobre eso -El humano parecía perdido ante el tema —Oye Kailo, ¿por qué todos están tan alarmados por ese tal general orco?.



—¿¡No lo sabes!?, oh… es cierto, me olvide que como no eres de este mundo, desconoces algunos temas -Kailo expreso —La sola existencia de un general orco… es un acontecimiento de tiempos oscuros.



—¿Tiempos oscuros?.



—Un general orco, es considerado una calamidad capaz de arrasar con ciudades.



—¿¡Que!?, ¿¡son tan poderosos!?.



—Son capaces de controlar y liderar un numeroso ejército conformados por orcos, goblin e incluso se dice que también trols.



—¿Trols?, diablos… sí que suena una locura…



—La última vez que se registró la presencia un general orco, fue hace como 70 años… y pensar que otro surgiría y parece que esta cerca de nuestra ciudad, esto es terrible…



Isaac comprendía a la perfección las palabras de su amigo Sapien, aquel monstruo que estaba en boca de todos no era una preocupación cualquiera, pues se trataba de una criatura considerada una amenaza capaz de aniquilar ciudades enteras, el humano no pudo evitar sentirse preocupado ante lo que acaba de descubrir.



[—————]​



Ubicado en una cueva desconocida, dentro de una celda iluminado por antorchas, despierta un desnudo lobo, era el mismo aventurero del grupo de los cuatro Sapien que se adentró a las zonas montañosas de Alpia.



—Lugar desconocido… desarmado… y dentro de una celda, mierda, me capturaron.



El lobo se percataba de inmediato de su situación, mira a su alrededor, no había nadie y la celda era un tamaño para que en promedio tuviera espacio para 15 prisioneros máximo, de repente oye pisadas venir en una dirección, dos orcos cargando una antorcha cada uno se acercan, pero no eran solo ellos, un tercero los acompañaba a sus espaldas.



Los orcos se detienen frente a la celda donde se encontraba cautivo el lobo, se hacen a un lado para permitirle el paso a aquel tercero que acompañaban, la criatura mira fijamente al Sapien.



—Vaya visita que tengo, ¿debería decir que es un placer conocerle?... general orco…



La aclamada calamidad se encuentra frente al capturado aventurero lobuno, ¿cuáles serán sus propósitos con el Sapien?.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 52

—Vaya visita que tengo, ¿debería decir que es un placer conocerle?... general orco…



Ante el Sapien se encontraba un orco con una altura de dos metros, una piel grisácea que diferenciaba del resto de los suyos, un cuerpo esculpido en músculos y un par de cuernos en la cabeza.



—Eres más pequeño que la ultima vez que te vi…



El lobo recuerda que aquella primera vez que vio con anterioridad a ese monstruo, aquel ser media como tres metros y medio, pero ahora su altura era de dos en comparación con esa vez.



—Por supuesto que así es, en nuestro primer encuentro tu me viste en mi “forma de Batalla”, mantenerla me cuesta energía y no veo la necesidad de desperdiciarlas aquí.



—¿¡Tú eres capaz de…!?



—¿Hablar y con fluidez la lengua de los tuyos?, ja, cuanta ignorancia, incluso orcos ordinarios son capaces de pronunciar alguna que otras palabras, para un variante como yo, hacerlo es tan sencillo y natural como respirar.



El lobo estaba sorprendido, realmente no esperaba encontrarse con un monstruo que fuera capaz de entender como también hablar la lengua de los Sapien, pero aquel ser no era algo ordinario, un general orco, una variante del orco que se es considerada una calamidad andante.



—¿Por qué ha venido el mismismo general orco a verme en persona?, ¿qué es lo que quieres de mi?.



—Conocerte, me has dejado impresionado, lobo -El general orco le elogia —Cuando estabas rodeado, no te rendiste, optaste por luchar de manera directa contra mí.



—Y aun así perdí…



El Sapien lo recuerda, de los cuatros aventureros, uno fue asesinado por el general orco con el arrojarle de un hacha pesada, luego dicha monstruosidad hace acto de presencia, todos estaban perplejos y al verse rodeado por más goblin y orcos, la moral de lucha de todos estaba por los suelos, se habían rendido.



Pero el lobo se negaba a soltar su espada, apunto con ella al general orco y exclamo “TE DESAFÍO”, el monstruo variante tras oírle, sonríe malévolamente y recoge su hacha pesada, sin decir palabra alguna da a entender que aceptaba el reto del Sapien. El lobo golpea con todas sus fuerzas en un ataque directo con su arma de dos manos, pero el general orco lo repele fácilmente con su hacha y contraataca con un poderoso puñetazo en el pecho que manda al lupino a volar.



El lobo cae al suelo, no muere, pero si queda lo bastante lastimado, sentía como su consciencia se entorpecía hasta nublarse y luego quedar total a oscuras, había quedado inconsciente y con ello perdido su lucha contra el monstruo. Luego volvería a abrir sus ojos y darse cuenta de que se encontraba encerrado, desnudo y desarmado, hecho prisionero por quienes le vencieron.



—Has perdido, cierto, pero te has ganado mi respeto, lobo -Opino el general orco.



—Jeje, agradezco tales palabras, incluso viniendo de un monstruo.



—Es por eso que mereces saber esto, antes de culminar.



—¿Qué quieres decir con “culminar”?.



La celda es abierta y los dos orcos que acompañaban al variante obligan al lobo a seguirle, el Sapien no tenia forma de lidiar contra ellos, aquellos seres de piel verde estaban armados y le superaban en número, además de contar con la presencia de su poderoso líder muy cerca.



El general orco guía el camino, mientras los dos escoltan al Sapien con sumo alerta de sus movimientos, pronto llegan hasta una parte de la cueva en donde el lobo queda perplejo ante lo que veía. Eran muchas cajas de madera que tenían en su interior armas hecha de bronce, desde espadas, lanzas, mazos y escudos.



—Un día simplemente encontré estas cajas en mi guarida, y estaba junto a un pergamino que contenía un mensaje: “espero lo mejor de ti”.



Era un misterio quien fuese el responsable de dejar tales cajas en la guarida del general orco, pero no era difícil sospechar que el responsable era un Sapien o un grupo de ellos, ¿pero con que propósito?, ¿por qué entregarles armas a un monstruo?.



—Dime lobo, ¿sabes cómo nacen los orcos?.



—Yo… no lo sé… solo los mato por dinero, no me interesa saber de dónde provienen.



—Como era de esperarse -El general orco suspira con decepción —Los orcos pueden nacer de dos formas, la más común es a través de una zona que concentra altas cantidades de mana acumulado en un determinado punto en una zona.



Suceden casos que en ciertos sitios se pueden acumular de manera imprevista o por ciertos factores, energía mágica que quedan irradiado en el suelo, o en un subterráneo o en una cueva. En algunos casos, estas acumulaciones producen un fenómeno que crea una sustancia incolora que empieza a moverse y retorcerse, aquella sustancia posee vida propia y en cuestión de tiempo toma la forma de un monstruo.



—Pero yo no nací de esa manera, yo nací de la segunda forma, salí del vientre de una Sapien -Revela el general orco —Lo sabes, ¿no?, algunos monstruos como goblin y orcos, toman a las mujeres de tu raza, las fuerzan a aparearse y quedan impregnados de su semen, eventualmente darán a luz un monstruo, no tendrá ningún parentesco a la madre.



Se ha hecho conocer sobre las capacidades de algunos monstruos, en el caso de goblin y orcos, de producir más de los suyos al violar féminas Sapien, la gestación es rápida, por lo general en 1 o 2 semanas la Sapien embarazada dará a luz bebes orcos o goblin, en el caso de los segundos la gestación es más rápida.



—Y eso no es todo, los goblin y orcos se desarrollan rápidos, en una semana un goblin nacido de esta manera ya es un adulto, para un orco le toma alrededor de 2 semanas, aunque tiene sentido, los orcos con más fuerte, resistentes y más grandes que los goblin, es bastante normal que tome más tiempo su crecimiento -Explica la calamidad monstruosa.



—Todas esas armas… ¿acaso piensas ocasionar una masacre?.



—Recuerdo el día en que me convertí en un variante… había luchado contra una pareja de aventureros, deje moribundo a uno, mientras al segundo lo viole frente a su compañero que moría poco a poco, cuando finalmente exhalo su ultimo aliento, sacie mi lujuria con ese aventurero y luego lo mate, y después…



Pensamientos complejos venían a la mente de ese orco desde aquel día, en su cabeza no solo estaban deseos triviales de comer, luchar y violar, ahora sus ideas eran más profundas, tenia un razonar más intrincado sobre si mismo y sobre los suyos. Su meta primordial era sobrevivir, ser más fuerte para que su supervivencia estuviera asegurada, conocer a fondo sus nuevas capacidades.



—Lo que era capaz con mi nuevo poder, lo conocía a la perfección como si formara parte de mi desde siempre, ¿es esto instinto natural?, jejeje… sea lo que sea, pienso seguir al pie de la letra lo que indica ese mensaje en el pergamino, daré lo “mejor de mí”.



El lobo estaba sumamente preocupado, a pesar de que conocía lo que era un general orco, siempre pensó que solo se trataba de un orco más fuerte y nada más, pero ese monstruo frente a él, era una criatura que le hacia temer por el increíble nivel de inteligencia con el que era capaz de actuar, temía por el futuro de este mundo.



—Muy bien, es hora del ultimo recorrido -Dijo el general orco.



[—————]​



El lobo fue llevado, escoltado hasta una parte amplia de la cueva, iluminada con numerosas antorchas, se encontró con un suelo cubierto por gruesas telas que envolvía todo el sitio, el lupino queda perplejo ante lo que veía, estaba sin palabras y con la incertidumbre recorriendo cada parte de su pelaje.



—Un espectáculo fabuloso y excitante, ¿no lo crees? -Pregunto el general orco entre risas.



Docenas de incontables Sapien, todos ellos en completa desnudez y siendo abusados, violados y llenados de semen por incontables orcos y goblin, quienes se turnaban para ser chupados, follar salvajemente y ser masturbado a la fuerza. Entre ellos destacaba un buen número de mujeres situados en un rincón especifico, en donde eran violadas sin compasión por orcos y algunas por algunos goblin.



Mientras que los varones eran situados en otro lado, para ser profanados sádica y lujuriosamente por estas monstruosidades, obligados a tener un o dos penes a la vez o a beber la esencia masculina de esos seres. Entre ellos, el lobo descubrió que se encontraba allí el hijo perdido del noble al que buscaban, también estaban los sirvientes y escoltas que le acompañaban, todos ahora convertidos en los esclavos sexuales de estos monstruos.



Pero no fue solo eso, el aventurero puma quien era uno de cuatros del grupo que se habían adentrado a la búsqueda del hijo del noble, lo encontró allí también, ese felino se hallaba en cuatro patas, succionando la verga de un goblin mientras a la vez era penetrado en el culo por un orco.



—(Lamento que este sea tu destino, aunque pronto también será el mío) -Fueron los pensamientos deprimentes del lobo.



El general orco se situó a espaldas del lupino y sintió sus manos en sus hombros, el Sapien trataba de prepararse para todas las clases de obscenidades que le aguardaba, hasta que pronto aquel monstruo variante lo agarra de ambas piernas y lo arroja en el aire. El lobo alcanza los 4 metros en el aire y luego comienza descender, sorprendiendo con la siguiente escena.



El general orco había tomado la espada de uno de sus orcos escoltas, y esperaba al Sapien a que descendiera, mientras el monstruo adoptaba una postura para atacar con el arma que empuñaba en sus manos.



—(Con que este es mi fin… es una pena…)



Lo ultimo que el lobo llega a ver, era el arma que empuñaba el general orco, el cual se desplaza encima suyo y oye en escasos segundos aquel sonido familiar al que tanto escucho durante sus años como aventurero, era el sonido de la carne siendo rebanado por una espada.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 53


El lobo es arrojado cuatro metros en el aire por el general orco, mientras descendía, observo al monstruo tomar una espada de uno de sus subordinados y luego se posiciono para propinar un corte preciso contra el Sapien. La sangre broto a gran cantidad, el lobo murió de manera rápida y con sufrimiento de pocos segundos.



—De los cuatros aventureros que se adentraron a mis dominios, eres el único que me desafío, a pesar de tener todas las posibilidades en tu contra, no dudaste y no te acobardaste al final, y por eso tienes mi respeto -El general orco le dedico dichas palabras al Sapien —Por lo tanto, mereces morir como un guerrero, culminar esta vida muriendo como uno, te lo has ganado, lobo guerrero.



Tras dedicarles aquellas palabras al asesinado Sapien, la espada manchada con sangre fue entregado de vuelta al orco subordinado y el monstruo variante les ordeno enterrar los restos del lobo en una tumba cavada y luego clavar la espada pesada de dos manos que perteneció al Sapien en ella. Ordeno estrictamente que nadie debía remover esa arma una vez clavada allí y tampoco profanar dicha tumba, o pagaría las consecuencias con una muerte lenta y agonizante.



—En cuanto a ti…



El general monstruo se acercó al aventurero puma, uno de los cuatro aventureros que se adentraron a las zonas montañosas de Alpia, el felino estaba sometido en cuatro patas, con un orco follando su culo y un goblin forzándole a chuparle su verga.



—¡A un lado!, tendré unos momentos con él a solas.



Luego de que el general orco diera esa orden, los monstruos que depravaban al puma se retiran dejando a su líder con él, el Sapien observa impotente al monstruo variante, resignado a aceptar lo que le sucediera sin poner la más mínima resistencia.



—Mírate nada más…



Se sitúa a espaldas del puma, con un rostro indiferente le toma del cuello levantándole, no le presionaba con fuerza y lo estrangulaba al mínimo, permitiéndole respirar aunque fuera solo un poco.



—Me das lastima, eres patético y no dudas en regocijarte en tu destrozada dignidad con tal de seguir vivo otro día -Le dijo el general orco —Por lo tanto, ¡no mereces morir como un guerrero!, ¡morirás como la puta que eres!, ¡como un juguete para saciar el libertinaje de mis subordinados!, nos entretendrás con todos tus orificios hasta que estés roto, es el destino que merece un ser insignificante como tú.



Dejo de estrangular al puma para luego tomarlo de las caderas, lo levanto y llevo su culo directo a su miembro, el pene del orco general estaba duro y palpitante, era más grande como gruesa a comparación de sus subordinados orcos ordinarios.



—¡AAAAAAAAAAAAAAAAH!.



—¡Esto es lo único que se permite sentir por el resto de tus vidas!.



De la primera metida, la mitad del miembro termino en el interior del puma, sin gentileza alguna y con toda brusquedad, el monstruo movía su falo de carne y golpeaba el culo del Sapien sin piedad. El aventurero con cada embestida exclamaba gemidos, pero no de placer, sino de un dolor que hacia sus ojos derrochar lágrimas.



—Debiste arriesgar tu vida en ese momento, pero ahora es tarde pequeña putita, te rendiste y estas son las consecuencias, ¡te marcare con mi semilla para que sepas a quien le perteneces desde ahora!, ya no eres un Sapien, ¡eres una herramienta y solo se te permite dar placer a mis muchachos!.



Aumento el ritmo de sus movidas, los gemidos del puma se intensificaban, llego un punto en que el pene del monstruo líder palpitaba aun más fuerte y se hincho un poco, era su carga preparada para ser disparada.



—¡Primero será tu interior!.



El aventurero sintió una cantidad inmensa llenarle, un blanco espeso caliente disparado por ese falo de carne monstruoso, tanto que su propio pene fue estimulado y eyaculo por la sensación. El culo del puma se rebalsaba de la semilla del general orco, una cascada de blanco chorreaba hacia el suelo, era un volumen de una magnitud tan exorbitante que parecía irreal.



Pero él era un monstruo, no cualquier monstruo, sino una variante, un general orco como era reconocido, su miembro era más grande a comparación con los orcos promedios y podía disparar enormes cantidades de semen con el fin de asegurar un embarazo. El felino es soltado, cayendo de rostro sobre el charco voluminoso de semen que manchaba el suelo.



—Aún no hemos terminados.



La masculinidad del monstruo variante seguía dura como una roca, y puso al puma de cuatro patas para seguir profanando su interior, le monto como una bestia gatuna en celo, acercando su boca al cuello del aventurero para darles mordidas.



—Así es como lo hacen ustedes los gatos, ¿no es así?, entonces tómalo y disfrútalo, o puedes simplemente odiarlo y llorar como una puta lamentable.



Mordía su cuello con una fuerza lo suficiente para dejarle alguna marca, pero no una herida, mientras a la vez hundía su verga como también pellizcaba con brutalidad los pezones del puma. El aventurero no encontraba tales actos con placer, pese a que su miembro reaccionaba con una erección, no podía sentir con gozo todo lo que experimentaba, solo el dolor, la tristeza y la desgracia eran los únicos sentimientos que sentía a fondo con tal ultraje.



—¡Aquí viene la segunda carga!.



Soltó al puma y saco su pene de su culo, luego eyaculo de pie, expulsando otra ronda de gran volumen de su blanca semilla espesa, un manantial de blancura y hedor a sexo mancho todo el cuerpo del felino. Tanto su culo como todo su desnudo cuerpo, estaban cubierto e impregnados de la esencia del orco general, el aventurero solo podía aceptarlo entre lágrimas.



—Es todo, ya he invertido más tiempo del necesario contigo, no volveremos a tener esta charla, ahora mis subordinados se entretendrán contigo hasta que seas inservible.



Luego de haber acabo sus asuntos con el puma, el monstruo líder llama al orco y el goblin que profanaban al principio al felino, les ordeno que continuaran su diversión con él y que usaran el semen que impregnaba su cuerpo como lubricante, sus subordinados aceptan con regocijo su orden con sus penes ya endurecidos.



—Muy bien, ahora en cuanto a ese aventurero que escapo…



De los cuatro aventureros, el oso fue asesinado por el hacha del general orco, el lobo fue ejecutado para morir como un guerrero, el puma se encontraba prisionera para servir como esclavo sexual, pero había uno que logró escapar. El caracal arquero del grupo, salió huyendo al momento en que el lobo fue derrotado en el duelo uno a uno contra el monstruo variante.



—Ese maldito gato logro salir de las zonas montañosas de Alpia, los limites de mi dominio y mi control sobre mis subordinados se enfoca en estas áreas…



El general orco solo podía controlar goblin y orcos desde un “dominio fijo de área”, ya fuera este “dominio influyente” de naturaleza mágica o lo que sea, solo abarcaba ciertas áreas de las zonas montañosas de Alpia. Su poder de dominación sobre otros monstruos fuera de dichos dominios era débil y tratar de “dominar” a otras criaturas en dichas áreas tenían el mismo defecto, por lo que era de vital importancia mantener a sus subordinados dentro del área de dominio y solo dominar otros monstruos en dichas zonas.



—Pero es posible extender mi “dominio” a otras áreas, sin embargo, primero debo establecerse en otros lugares, crear más guaridas, aumentar las filas de mis subordinados y saquear más botín.



No solo pensó en las armas para empuñar, sino también la comida y las mujeres Sapien, preñar a más féminas con sus subordinados permitiría aumentar la población de goblin y orcos. Como la gestación y el desarrollo de estos monstruos al ser paridos no tomaban mucho tiempo, tenia la ventaja de aumentar los números de sus soldados monstruosos.



—Debería inseminar a más de estas delgaduchas hembras, pero debo aumentar las filas de mi ejercito con más que solo goblin y orcos, si… ya se a que criatura debo “dominar” ahora.



La razón del orco general para aumentar el número de su ejército tenía que ver con el caracal que logro huir, era consiente de que tal aventurero iría a alertar a los suyos, el Sapien sabia el tipo de amenaza que era el monstruo variante y asumió entonces, que cuando otros asentamientos con más como él fueran informado de su existencia, una cosa segura ocurriría.



—Sabrán que mientras viva seré un peligro para todos ellos, habrá represalia, traerán a más guerreros y querrán exterminarme -Aseguro el monstruo líder —¡Pero no voy a ponérselo sencillo!.



La criatura se pone a reír jubiloso con los brazos cruzados, la sola idea de que aquella lucha por su supervivencia llegara a sus dominios, no lo intimidada y tampoco lo preocupaba, lo ansiaba y esperaba paciente a que ese momento llegara.



—Los estaré esperando aventureros, denme una batalla inolvidable.



Sonríe con malevolencia y luego se hecha a reír con satisfacción mientras observaba con dichoso gusto el paisaje de la horda de monstruos violar a los esclavos Sapien, llenándose el ambiente con el aroma de la lujuria desenfrenada.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 54

El gremio de aventureros se encontraba rebosantes de aventureros con todas las mesas y sillas ocupadas, platicando del tema principal que estaba en boca de todos, el general orco. Isaac y Kailo habían conseguido hacerse con su propia mesa y asientos, el dúo charlaba en torno a la situación que acontecía actualmente la ciudad de Arquion.



—El gremio de aventureros no va a quedarse de brazos cruzados -Aseguro el lince con una mirada repleta de seriedad —Convocaran una campaña de subyugación.



—¿Una campaña de subyugación? -El humano replica entre la duda.



—Si, atraerán a los aventureros que puedan con un encargo de considerable recompensa, para eliminar al general orco.



Si una repentina amenaza de monstruos capaz de causar estragos a varios poblados y ciudades hace acto de presencia, los gremios de aventureros más cercanos darán la alarma para llevar a cabo una “campaña de subyugación”. Estas campañas son las medidas ofensivas y defensivas aplicadas para eliminar potenciales amenazas que a futuro se convertirían en desastre para un país y sus habitantes.



Los gremios de aventureros son la primera oleada, atraerán a todos los mejores guerreros que dispongan del oficio y serán liderados por un maestro de gremio para ser movilizados hacia el área donde se encuentra la potencial amenaza para su eliminación.



—Oye Kailo, ¿qué llegaría a suceder si esa campaña del gremio de aventureros fallase?.



—El peor escenario…



Si la campaña de subyugación del gremio de aventurero fracasa, significa que el nivel de amenaza con el que se lidia es mayor, ya no solo se dará aviso a los gremios cercanos, sino a todos los que se encuentran en el país. De ser necesario, el rey será informado y también se movilizará una tropa de su ejercito para apoyar la causa y eliminar entonces la raíz del problema.



—(Que las fuerzas armadas de un país tengan que intervenir, dicta bastante de lo complicado que sería esa situación) -Pensó el humano.



El caracal sale por la puerta que conducía a la sala del maestro de gremio de Arquion, todos los aventureros entonces eran consciente de que pronto el maestro dará un anuncio importante, ¿la campaña de subyugación de la que Kailo mencionaba?. El felino herido sobreviviente se acerca a la mesa donde se encontraba el dúo.



—¿Tu eres… al que llaman Isaac, el humano? -Pregunto aquel felino con cierta incomodidad.



—Eh, si, ¿puedo ayudarte en algo?.



—Este… disculpa, veras… el maestro del gremio, Galaz, me pidió que te dijera que necesita hablar contigo en privado.



Kailo estaba asombrado, pues tener una charla con el maestro de este gremio era todo un honor, ¿pero qué razones e interés tendría el maestro sobre el humano?, Isaac no iba a rechazar tal petición y se levantó de su mesa.



—Volveré enseguida Kailo.



—De acuerdo, buena suerte con esa charla.



El humano camina hacia la puerta de la cual el caracal entro y salió, no podía evitar sentirse algo nervioso, más aún cuando tenía la mirada de casi todos los aventureros y los Sapien que atendían los dos mostradores. No seria para menos, el humano apenas era un aventurero de categoría II y estaba siendo llamado por el mismismo maestro del gremio, aquello no era solo casualidad.



Isaac abrió la puerta y entro hacia a una sala en donde el maestro, un león de robusta melena y pelaje blanco se encontraba sentado en su propio escritorio, se ocupaba de escribir papiros con un cálamo. Lo que llamó la atención del humano era la gruesa espada de 140 centímetros hecha de bronce colgada en la pared.



—Isaac el humano, gracias por venir, adelante toma asiento.



Acepto la amabilidad del Sapien leonino, un asiento libre le aguardaba, mismo que fue usado anteriormente por el herido aventurero caracal sobreviviente, el humano camino y tomo dicho lugar, los dos se miraron fijamente.



—Estas al tanto de lo que esta ocurriendo, ¿no es así?.



—¿Sobre el general orco?, si, Kailo mi compañero me explico sobre el tema.



—Bien, eso ahorra algunas explicaciones -Dijo el león soltando el cálamo y dejando los papiros a un lado —La razón por la que te llame para hablar en privado contigo se debe, a que quisiera pedirte que te unieras a la campaña de subyugación que se llevara a cabo.



—(Tal y como Kailo predijo).



El reclutamiento de aventurero para la campaña de subyugación, pedirá como requisito mínimo que los aventureros sean de categoría III, originalmente se tenia en mente que fuera de IV, pero el maestro de Arquion llego a una conclusión.



—Este general orco, probablemente no lleve mucho tiempo desde que NACIÓ, aun no ha extendido su dominio más allá de donde los primeros aventureros le encontraron, las zonas montañosas de Alpia -Aclara el león —Eso significa que aun es un general orco joven e inexperto, con la suficiente movilización de fuerza de aventurero de categoría III, debería poder lidiarse contra él y los monstruos que estén bajo sus órdenes.



Los generales orcos jóvenes empiezan a controlar un numero estimado de orcos y goblin, eventualmente ese número ascenderá, físicamente este monstruo variante es más fuerte que el orco promedio, pero conforme las cifras de su ejercito aumenten, el también lo hará. Se tiene registros y estudios hechos de generales orcos pasados, se sabe que estos seres solo pueden movilizar su ejército en áreas donde “domine su influencia”.



Aunque es posible para estos seres el aumentar el alcance de dichos territorios, por eso antes de que pueda extender aquella influencia mágica para hacerse con más áreas y dominios, la campaña de subyugación actuara rápido, en menos de una semana se tendrá preparado toda una fuerza de subyugación de aventureros.



Esta campaña se hará en conjunto con el gremio de aventureros de la ciudad de Tabae, la ciudad vecina más cercana a Arquion, mientras el reclutamiento se lleve a cabo, se prepararán las carretas con suministros para el viaje hacia las zonas montañosas de Alpia.



—Dicho esto, quisiera por favor que formaras parte de la campaña de subyugación -Fue la petición del león.



—¿Pero la campaña no precisa como mínimo aventureros de categoría III?, yo aun soy uno de categoría II.



—Quizás, pero no todos los aventureros de categoría II tienen como hazaña el haber sobrevivido una lucha contra uno de los “cuatro pilares del mal”.



El león hacía mención a Khenya, el jefe de los bandidos que había capturado al maestro herrero Torke, fue Isaac y compañía quienes consiguieron llegar hasta dicha guarida de bandidos y liberarle, allí el humano confronto al temible tigre “Puños de Terana”.



—¿Cómo lo sabe?.



—Torke es un buen amigo con quien frecuento charlar cada tanto, lo conozco desde el día en que se hizo aventurero, en aquel entonces yo no era maestro de este gremio, tan solo era otro aventurero más como el resto -Confeso Galaz —No te preocupes, aparte de mí, nadie más lo sabe, es algo que preferimos guardar entre buenos amigos.



Isaac no esperaba que Torke tuviera una relación bastante cercana al maestro del gremio, aunque quizás no debería ser una sorpresa del todo, considerando que aquel herrero alguna vez ejerció el oficio de aventurero en el pasado.



—Khenya ya no era uno de los “cuatro pilares del mal”, solo era un bandido más -Aclaro el humano con sinceridad.



—Pero realmente él fue en algún momento un “pilar del mal”, uno de los cuatro jefes que lideraba esa organización malévola -Declaro el maestro Galaz —A quien era conocido como “Puños de Terana”, era quizás el pilar del mal menos conocido de los cuatro, que alguien haya usurpado su lugar en algún momento, no quita el hecho de que para llegar a poseer, aunque fuera por algo de tiempo el titulo de “pilar de mal”, fue alguien bastante poderoso, lo suficiente para confrontar a este general orco.



Desde el punto de vista del maestro del gremio, veía en el humano el potencial para poder formar parte de esta campaña de subyugación tenía como propósito realizarse para lidiar contra el general orco. Aunque su categoría fuera inferior al solicitado mínimamente por el reclutamiento, el maestro de gremio tenia la autoridad necesaria para hacer reclutamientos personales que no cumplieran con dicho requisito.



—Mmm… entonces, ¿podre formar parte de esa campaña de subyugación aun si soy de categoría II?.



—Por supuesto, yo mismo me encargare de que tu autorización sea oficial -Aseguro Galaz —Si todo marcha bien, no solo serás recompensado con los Divitys del encargo, también podrías recibir un ascenso de categoría.



La emoción del humano se hizo de notar cuando escucho que la recompensa no solo era monetaria, sino también subiría su nivel entre los escalones en el gremio de aventureros, con más rango eso significaba trabajo más pagado a futuro, aunque también más peligrosos.



—Entiendo, aceptare su petición, pero con una condición.



—¿Una condición?, ¿qué podría ser?.



—Quisiera que mi compañero de aventura, Kailo, también formara parte de esta campaña de subyugación.



Una campaña de subyugación para eliminar al general orco se está llevando en proceso y el humano solicita que su preciado compañero y pareja se una a él en esta contienda para eliminar a este poderoso monstruo.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 55

Unos días después, cerca del gremio de aventureros cuatro carretas eran preparadas, cargaban provisiones como agua y comida, así como equipo de mantenimiento de herrería y armas provisionales, además de flechas. Numerosos Sapien se encontraban en los alrededores, algunos portaban ropas ligeras, otros utilizaban armaduras de peso liviano y algunos pesados.



Todos ellos eran aventureros, los que habían aceptado formar parte de la campaña de subyugación del general orco, se podían observar guerreros que portaban espadas, lanzas, hachas de combate, garrotes, arqueros y honderos. Entre tal multitud se encontraban el dúo de humano y Sapien.



—Increíble, es la primera vez que presencio a tantos aventureros hacer un mismo trabajo -Hablo el humano.



—También para mí, no es de extrañar que haya tantos, una campaña de subyugación no puede tomarse a la ligera -Dio su punto Kailo —El general orco será un oponente difícil de derrotar.



—Tu tranquilo yo nervioso, estaremos a la altura y acabaremos con ese monstruo problemático, si señor.



—Envidio bastante tu optimismo.



El león albino y maestro del gremio, Galaz, se acerca al grupo de aventureros, con su sola presencia todos los Sapien voltean a verle y cesan sus charlas, haciéndose un completo silencio el ambiente.



—Agradezco a todos los aventureros por formar parte de esta campaña de subyugación, como todos ya saben, nos enfrentaremos a un orco general, la ultima vez que se tuvo registro de su ultima aparición, fue hace 70 años.



Hace siete décadas atrás, un general orco se manifestó en la ciudad de Agoz, la segunda ciudad importante del país de Athias, solo superada por la ciudad capital Atheas, la monstruosidad de aquel entonces ocasiono una batalla que duro alrededor de casi un mes. Muchos aventureros y algunos soldados de la nación murieron en esa contienda, su sacrificio permitió la exterminación de aquel general orco y su ejército.



—Estimamos que este general orco ha nacido hace poco, es joven y más vulnerable a comparación del ultimo surgido hace 70 años, ¡por eso debemos atacar cuanto antes!, de lo contrario… se fortalecerá y podría convertirse en una amenaza como la del monstruo de hace siete décadas, o quizás peor…



¿Qué podría ser peor que el propio general orco?, algunos pocos que tenían conocimientos de monstruos lo sabían, pero la mayoría ignoraban o desconocían que podría ser más peligroso en relación a ese monstruo variante.



—Un rey orco -Pronuncio el león albino.



Un miedo recorrió el pelaje y la columna de los aventureros, porque un “rey orco” era un monstruo que comandada ejércitos gigantescos y a su vez a otros generales orcos, la primera y única vez que se tuvo registros de esta criatura, data de hace 400 años atrás, cuando en este mundo caminaba aquel demonio proclamado como “Rey de la desesperación”.



Un “rey orco” es el pináculo de la evolución de un orco, la masificación total de su poder, fue una de estas criaturas que lidero las fuerzas de conquista del “Rey de la desesperación”. La mayoría cree que solo puede surgir otro cuando un segundo “Rey de la desesperación” aparezca, pero otros temen, que un general orco sea capaz con el tiempo de convertirse en un rey orco.



—¡Por el futuro de nuestros seres queridos, de nuestra patria y nuestro futuro!, que debemos eliminar a ese monstruo a como dé lugar.



Vítores y fuertes aplausos son aclamados para el maestro del gremio, sus palabras llegaron a cada Sapien, la moral y ese espíritu de combatiente se intensificaron, si algunos tenían nervios por confrontar al general orco, ahora se habían convertido en deseos de confrontarle y recibir la fama por subyugarle.



Entonces las carretas se pusieron en marcha, los aventureros al unisonó cantaban emocionado una melodía a todo volumen en torno a la lucha que les aguardaba, las risas y la confraternización no faltaron durante el trayecto



[—————]​



Otro puñado de días transcurren, en total cinco días han ocurrido desde el inicio de la campaña de subyugación, el destino del grupo de aventureros del gremio de Arquion era un campo que daba en las cercanías con la entrada a las zonas montañosas de Alpia.



Un mensajero a caballo había sido enviado con anterioridad a la ciudad de Tabae para confirmar sobre los planes de dicha campaña, a lo que la respuesta llego con la misma rapidez a que se propuso. El gremio de aventurero de Tabae estaban más que de acuerdo, el propio maestro del gremio estaría allí en persona, ambos lados concordaron el punto de encuentro.



En ese campo abierto se podía avistar otro grupo de personas en las cercanías, eran más numerosos que los de Arquion y llevaban consigo 7 carretas con ellos, se confirmo entonces que eran los aventureros del gremio de Tabae. Un fornido lobo blanco se acerca a ellos, tenia un cabello rubio largo, llevaba puesto una armadura de bronce con los brazos expuestos y unas brafoneras, protecciones de bronce en las piernas. Aquel lobo tenia como arma predilecta una lanza de bronce y las numerosas cicatrices visibles en la mejilla izquierda era prueba de que era un guerrero nato con experiencias de muchas batallas vividas.



—Miren nada más, si es el “poderoso colmillo Galaz”, un placer conocer a un antiguo aventurero de renombre -El lobo expreso con respeto.



—El placer es mío, “Lobo blanco perfora-cráneos, Wolfra” -Dijo el leonino con una sonrisa.



—¡Jajajaja!, sabes de mí, que orgullo escuchar ese apodo cuando era un aventurero, pero ahora mi actual trabajo es dirigir a estos chicos y al gremio que tanto aprecio.



Wolfra era un veterano aventurero en sus 40 y pico de años, tenia la misma edad que Galaz, como el león, aquel lobo blanco era un maestro de gremio, encargado de la administración del gremio de aventureros de la ciudad de Tabae.



—Mira nada más cuantos chicos te siguen, y eso que Arquion aún es una ciudad joven en crecimiento, eres admirado aun por tantos nuevos talentos, eh mi amigo -Le elogio el lobo.



—Jeje… prefirió creer que todos quiere poner a prueba sus habilidades y labrarse una buena reputación.



—Si, el general orco…



No era un secreto que quien lograse eliminar a tal monstruo, se llevaría un considerable reconocimiento, quien sabe, incluso sus acciones podrían llegar a oídos del mismismo rey del país.



—Oh, ese de allí… -El lobo avisto sus ojos a una persona en particular.



Los ojos del canidos estaban clavados en el humano, Wolfra en lugar de sentir incomodidad o nervios por ver a Isaac, en cambio mostro emoción al punto de mover su cola de manera involuntaria.



—Tal y como el mensaje lo describía “con nosotros nos acompañara un inusual guerrero, un ser de otro mundo, un humano”, ¡creí que exagerabas!, pero realmente… ese chico no es un Sapien, ¿realmente viene de otro mundo?, ¡que emocionante!.



—Cálmate Wolfra, recuerda que ahora eres un maestro de gremio, debes mantener el control y no dejarte llevar por las emociones.



—Ejem… tienes razón, disculpa mi repentina actitud, jeje… -Calmo su cola y aquellas fuertes sensación de júbilo ante tal descubrimiento.



Los dos gremios de aventureros se disponen entonces a platicar sobre los pasos que llevara a cabo campaña de subyugación, el primero había sido cumplido y consistía en reunirse entre ellos. El segundo paso era montar un campamento, luego se planificará la manera de proceder con el ataque y todos descansaran para iniciar la subyugación temprano al amanecer. El tercer y ultimo paso era la confrontación contra el general orco y sus fuerzas.



En cuestión de una hora, todos los aventureros en conjunto comenzaron a levantar algunas tiendas de campañas, a colocar mesas repletas de ingredientes para cocinar como también calderos para preparar la comida. Herramientas de herrería para afilar y reparar armas, el cual eran atendidos por dos herreros de Tabae y ayudado por un aventurero de Arquion con cierta experiencia base del oficio.



El sol pronto se ocultaría, tanto Isaac como Kailo habían ayudado con el tema de armar algunas campañas y bajar el equipamiento de armas, flechas y ciertas provisiones que serian preparados por cocineros con experiencia. El humano y el lince toman asiento para tomarse un merecido descanso, el felino recuesta su cabeza en el hombro de su compañero y pareja.



—¿Aun estas nervioso? -Le pregunta Isaac.



—Claro que lo estoy, seria extraño que no lo estuviera -Fue la respuesta sincera del lince —¿Tu no lo estás?.



—Estoy más nervioso de hacer algo ridículo que me deje una pésima imagen con los aventureros de Tabae, por fortuna se tomaron bien mi presencia, pese a que nunca han visto a un humano.



—Si, y su maestro de gremio les insistió de llevarse bien contigo, que buena persona es el maestro Wolfra.



Los aventureros de Tabae se mostraban reacios a interactuar con el humano, la desconfianza que percibían hacia Isaac era algo que podría esperarse, dado a que nunca antes habían conocido a alguien como él, solo gracias a la intervención de Wolfra, eran más tolerantes con el humano.



De pronto, frente a pocos metros de ellos, una presunta aventurera de Tabae lleva un saco de dormir de piel lejos del campamento montado por el grupo del cual formaba parte, estaba colocándolo en el suelo, lo que indicaba que dormiría allí.



—(¿Pero porque dormiría lejos de su grupo?) -Pensó Isaac.



Pronto noto la presencia entonces del humano y el lince, aquel aventurero era un felino de pelaje negro, portaba una armadura de piel que cubría todo su torso como la mitad de sus brazos y piernas. De un hermoso cabello largo albino, tenía una constitución delgada tanto de torso como de extremidades superiores e inferiores, sus armas predilectas eran un par de dagas gemelas de bronce que llevaba enfundadas en su cintura.



Aquel felino era una pantera, tenia unos inusuales ojos de color violeta, cuando su mirada y la del humano chocaron, Isaac sintió repentinamente algo en dicha persona que llamo su atención.



Continuara…
 
Registrado
23 Ago 2017
Mensajes
188
Offline
CAPITULO 56


Aventureros de los gremios de Arquion y Tabae se unen con la guía de sus respetivos maestros, su finalidad es eliminar al general orco antes de que se convierta en una amenaza capaz de aniquilar al país de Athias. Con el montar de un campamento en las proximidades de la entrada a las zonas montañosas de Alpia, descansan para recuperar fuerzas, prepararse y atacar la guarida del monstruo variante.



El dúo de aventureros, Isaac y Kailo, descansaban un momento sentado en el suelo, charlando entre ellos, hasta que un aventurero de pelaje negro, un felino oscuro, una pantera como es conocido para el humano, hace presencia cerca de ellos.



Poseía un hermoso cabello largo albino, de constitución delgada tanto de torso como las extremidades superiores e inferiores, las armas principales que portaba eran un par de dagas gemelas de bronce que llevaba enfundadas en su cintura. Pero su característica más notoria eran sus inusuales ojos de color violeta, su mirada y la del humano chocaron, Isaac sintió repentinamente algo en dicha persona que llamo su atención.



—Increíble…



—¿Isaac?, ¿qué sucede?.



El humano se puso de pie y se acercó a la pantera, el Sapien mostro un gesto de preocupación, una de sus manos estaba sobre una de las dagas, se sentía nervioso y en cierta forma estaba a la defensiva, el humano se detiene y con una sonrisa exclama.



—¡Tienes unos ojos de color estupendo!.



La pantera estaba confundida, aquel sentimiento de alerta que sintió repentinamente cuando se le acerco aquel humano, se desvaneció por completo cuando oyó sus palabras.



—¡En verdad amiga tienes unos ojos increíbles!, nunca antes había visto un color de ojos tan peculiar, ¡es bellísimo y cool!, ¡te deja genial chica!.



—Ah… ¿gracias?.



Cuando la pantera hablo, el humano se dio cuenta enseguida de algo, el tono de voz de aquella supuesta “Sapien femenina”, tenía un tono que aunque era suave, evidentemente era masculino.



—Este… disculpa, ¿eres un chico o una chica? -Le pregunto Isaac con cierta incomodidad.



—Yo… soy un chico -Contesto la pantera con el mismo sentimiento.



Al oír la respuesta, Issac sintió algo dentro de su ser, algo que lo quemaba, no era fuego, era… ¡la vergüenza ajena!.



—¡En verdad lamento haberte confundido por una mujer!.



El humano se disculpo sinceramente, a primera vista, viendo el delgado cuerpo del Sapien y la contextura que tenía, supuso que se trataba de una mujer, y no era para menos. Aquella pantera literalmente tenia una apariencia femenina, de pie a cabeza sus rasgos físicos eran no semejantes, sino casi iguales a una fémina de pechos planos, por supuesto su entrepierna daría a descubrirse su genero autentico, pero no es como si fuera alguien que quisiera hacerlo para dar la prueba de ello.



—Esta bien… no tiene que disculparte, no eres el primero que se confunde -La pantera aclaro.



Su voz suave sonaba amable, amigable y confiable, al humano le agradaba, Isaac sentía la necesidad de interactuar con él, primero para disculparse por confundir su género, aunque el mismo Sapien admite que es algo habitual cuando le ven por primera vez.



Entonces la pantera observa a los aventureros del lado de Tabae, era el grupo al que él pertenecía, un puñado de esos aventureros le miraban al unisonó, pero en sus miradas había odio, desdén y desprecio. En la mente del joven felino venían recuerdos de voces insultantes, grabaciones orales de voces emponzoñadas con aversión.



“Engendro repulsivo, ¿por qué me miras?”.



“¿Eh?, sigues con vida desgraciado, maldita sea… perdí la apuesta”.



“Me da asco solo verle, ¿por qué un rostro tan bonito tiene que estar en alguien repugnante?”.



“Maldita prole oscura, si no fuera por que el maestro del gremio le admitió, ya la habríamos asesinado hace tiempo”.



“¡Mierda!, con razón mi bebida sabe a asco, fue corrompida con la maldad de su presencia”.



“Los de tu tipo deberían haber muerto hace rato, ¡sangre malvada!”.



Tantas oraciones, muchas frases que exhibían un considerable grado de enemistad, de intolerancia y antipatía, todos eran dirigidos hacia una persona, a esa pantera negra.



—No deberías estar cerca de mi -Le aconsejo el Sapien.



—¿Eh?, ¿Por qué? -El humano pregunto.



—Si te acercas a mí, te odiaran, es mejor que mantengas distancia de mi o de lo contrario recibirás el desprecio de todos -Se dio vuelta y comenzó a alejarse.



—¿Qué me odiaran solo por acercarme a ti?, ¡pues me importa un comino lo que otros piensen!, por mi esa chusma de idiotas pueden irse al infierno.



Cuando el Sapien oyó al humano decir tales palabras, se detuvo al instante y volteo, su mirada choca con la de él nuevamente, el felino oscuro pensó que ese sujeto que no era de su raza, estaba quizás loco.



—(No sabe lo que dice… este… ¿humano?, así lo llaman, este ser que no es de este mundo, ¡no lo entiende!, ¡simplemente… no lo entiende!, no quiero que se involucre… que termine igual… a como termino él…)



—Sea cual sea la razón por la que te odien, me parece una estupidez, ¡tu no me hiciste nada malo!, ¿¡y debería juzgarte solo porque otros lo hacen por quien sabe cual motivo!?, ¡es ridículo!, ¡si señor, eso es ridículo!.



Entonces Isaac miro en dirección hacia el lado del campamento de los aventureros de Tabae, percatándose de las docenas de miradas nocivas lanzadas hacia la pantera, esto hizo que el humano se enfureciera y a todo pulmón hablo.



—¡Oigan!, ¡ustedes los de allí que no dejan de mirar con mala cara!, ¿¡hay algo que quieran decirnos para traer tanta negatividad!?, ¿¡acaso no es él parte del mismo gremio que ustedes!?, ¡vamos gente!, ¡no podemos ponernos a odiarnos y lanzarnos bronca como niños pe queños!, ¡maduren muchachos o al menos díganme que sucede que aquí huela a podrido y no soy yo, mucho menos a quien le están dando esas malas caras!.



Sus palabras se hicieron oír en todo el campamento, al punto que incluso los aventureros de Arquion las oyeron, de pronto casi todos tenían sus ojos puestos en el grupo de aventureros que miraba con desdén a la pantera. De pronto todos ellos se sintieron nerviosos, no podían responder a la cuestión del humano, lo único que podían hacer es mirar hacia otro lado y seguir en lo suyo.



Entonces todos en el campamento montado volvieron a sus propios asuntos, los maestros de gremio quienes yacían en una tienda planificando el ataque que se llevaría contra el general orco, habían salido y presenciado tal evento.



—Jejeje… ¡ese humano es increíble! -Opino Wolfra —¿Todos los humanos serán así de interesantes?.



—No lo sé, es el primer humano que conozco -Dijo Galaz.



—Je… sabes, llevo viendo una cosa que llama mi atención, es un objeto que tiene el compañero lince del humano, es extraño, nunca antes había visto algo parecido, ¿qué será eso?.



—Por lo que se, es un arma que ataca a distancia.



—¿Cómo un arco?, aunque se ve muy diferente a uno.



—Suficiente distracción de momento, sigamos con la planificación, será una larga noche.



—Jajaja, no lo dudo.



Cuando los Sapien que miraban desdeñosamente a la pantera se separaron e ignoraron, aquel joven felino de apariencia femenina estaba perplejo, y razones tenia para sentir una serie de sentimientos desde confusión, asombro y admiración.



—(Nadie me había defendido antes…a excepción de él… han pasado años… no lo entiendo… ¿por qué lo hace?, ¿¡porque este humano me defiende!?... ¿espera acaso obtener algo de mí?).



—Cielos, esos tipos si que parecen los clásicos idiotas de turno, ¿viste eso?, les hablo a la cara y ante todos para que puedan justificar el porque hacen algo tan tonto y trivial, ¡y los muy idiotas ni siquiera me responden!, que aventureros de mala educación, ¡sí, señor!, son unos maleducados -Expreso el humano con brazos cruzados —Bueno, al menos ya no están apestando al ambiente con su hostilidad, es algo, ¿no?.



El humano noto que la pantera estaba boquiabierto, como si diera la expresión de haber visto a un fantasma, o algo que lo dejo asombrado a un nivel considerable.



—Ah… ¿hola?, ¿te encuentras bien?.



—Si… pero porque, ¿por qué lo hiciste?.



—¿Por qué si no?, me agradas, y ya que estaremos juntos en este trabajo, ¿quieres que seamos compañeros de grupo?.



Cuando le planteo tal proposición, estaba más que abrumado, jamás pensó que alguien llegaría a pedírselo, ya que estaba de antemano preparado a valerse sin apoyo alguno.



—Disculpa que te ponga nervioso, él es así de amistoso -Opino Kailo quien se acercó a ellos.



—Solo trato de entablar amistad con los aventureros de otras ciudades.



—Lo sé, ¿pero era necesario montar todo un espectáculo para que todo el campamento lo vieran?.



—Pues esos aventureros se lo tenían merecido, dan una mala impresión por su manera de actuar con un compañero de su mismo gremio.



—Cielos Isaac, sí que eres único.



—¡Jajaja!, mejor, si todos fuéramos iguales seria aburrido.



La charla amistosa que el humano sostenía contra el lince, aquella pantera no podía evitar recordar a alguien más, un Sapien perruno, un niño de ropajes malgastados del cual sonreía, incluso estando herido.



—(¿Estaré soñando?... si fuera así… quisiera no despertar nunca) -Fueron los pensamientos del felino de ojos violeta.



[—————]​



Sin que nadie se diera cuenta, dos aventureros de Tabae se acercaron y adentraron a la zonas montañosas de Alpia, ocultándose entre el follaje de arbustos y árboles, eran un conejo de pelaje marrón y una liebre tricolor.



—Oye, ¿estas seguro de que deberíamos estar aquí?, ¿y si nos atacan los orcos o goblin del general orco? -Pregunto el conejo.



—Te preocupas demasiado, el general orco y sus monstruos están en lo más profundo de la zona, apenas estamos en la entrada -Dio su punto la liebre —Podemos hacerlo tranquilo sin problemas, además de que es el único lugar donde nadie nos molestara, ¿o acaso tienes miedo?.



—¡Y-yo no tengo miedo!.



—Oh, se que no es miedo lo que sientes ahora, y este “amiguito” me lo dice.



La liebre tocaba lujuriosamente la entrepierna del aventurero conejo, metiendo su mano dentro de su ropa y manoseando a su gusto la intimidad de su compañero, los dos estaban excitados y mientras se besan apasionadamente, se quitan todas sus prendas hasta estar desnudos.



Sus falos carnosos estaban endurecidos, frotándose entre ellos mientras seguían saboreando la lengua del otro, la liebre con sus dedos manoseaba el ano de su compañero conejo. Pero sin saberlo, aquel dúo de calenturientos aventureros estaban siendo observados por una criatura escondida entre los arbustos, una mirada maligna se evidenciaba entre sus ojos rojos.



Continuara…
 
Última edición:
Arriba Pie