+18 Original Fic M/M Odisea [80/80]

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CAPITULO 75


En la realidad frente al general orco, el humano se encontraba de rodillas con la mirada baja hacia el suelo, el propio monstruo líder se mostraba desconcertado con tal postura que Isaac se encontraba.



—¿Qué significa esto?, ¿acaso haber herido a ese gato de mierda lo destruyo mentalmente?, ¿tanto apego tenías a ese debilucho?.



El general orco mira al Sapien gatuno al que ataco, aun inmóvil en el suelo y con su sangre en el suelo, luego voltea a vera a Raheer, quien se mostraba en total alertas devolviéndole la mirada y con sus manos sobre sus dagas gemelas. El monstruo variante se hecha a reír pese a tener un ojo herido por el virote del Sapien.



—Ese gato de mierda me sorprendió, esa extraña arma si que resulto ser bastante peligrosa, pero esta herida… no es nada para mí, NADA, jejejeje…



Se cubría su ojo herido, para luego mostrarla y revelarse que la herida estaba cicatrizada, pero eso no era todo, seguía sanándome, regenerando el tejido dañado, aquella muestra era otra habilidad del monstruo variante, contaba con la capacidad de auto-regenerarse.



—Eventualmente este ojo sanará por completo, y ese ataque habrá sido en vano, solo para sentenciar su propia muerte -Fueron las palabras del general orco.



Era común que monstruos poderosos desarrollaran capacidades regenerativas, los variantes tenían entre sus diversas habilidades dicha capacidad, claro esta que el nivel de regeneración depende en cada monstruo. Algunos sanaran más rápidos heridas menores, pero perdidas de extremidades o lesiones más grave pueden tomarle más tiempo en recuperarse, en el caso del ojo del general orco, en cuestión de horas volvería estar como nuevo.



—Se acabo humano, muere de una vez.



La monstruosidad empuña su espada mágica de bronce de metro y medio, la levanta en todo lo posible y desciende con todas sus fuerzas contra el humano.



—¡¡¡Isaac!!! -Exclama la pantera.



Pero incluso Raheer era incapaz de llegar hacia el humano a tiempo, la espada desciende primero y su golpe se desata con una demolerá fuerza que sacude y levanta polvillo del propio suelo, desde el punto de vista de cualquier persona racional, alguien que recibiera tal ataque estaría hechos añicos, era una muerte segura.



—Luchaste bien humano, pero yo fui más fuerte, fui más poderoso y tú nunca tuviste…



El discurso de victoria del general orco se ve interrumpida cuando al disiparse todo el polvo en los alrededores, nota que en ese pequeño agujero que dejo con su ataque en el suelo, no había rastro alguno de Isaac.



—(Es imposible que mi ataque destruyera todo su cuerpo).



Ya fuera sangre, viseras o algún trozo de su carne que volase por los aires, no había nada del humano en ese mismo suelo y menos en los alrededores, el propio general orco era consciente de su fuerza monstruosa, pero también de que era imposible de que solo su poder bruto no dejara algún rastro del cadáver del humano.



—(¿Dónde esta su cadáver?, ¡debería estar en…!)



Sus pensamientos son nuevamente interrumpidos, esta vez por una presencia que sentía a sus espaldas, una que capto con sus capacidades para sentir la magia, sintió la magia de alguien emanar a sus espaldas, y no era cualquiera, le era bastante familiar.



—¿Acaso tú…?



Volteo y a solo unos pocos metros allí estaba parado el humano, con solo las heridas recibidas de los ataques anteriores, pero del ultimo nada, lo había esquivado, lo que sorprendió al propio monstruo variante, puesto que no vio en ningún momento que se moviera de su posición o eso le pareció desde su punto de vista.



—(¿Cómo lo hizo?, no era tan rápido, incluso mostraba señales de estar cansándose).



Sobre el cuerpo de Isaac pronto una especie de vapor empezó a emanar de él, tal fenómeno venia acompañado de poder mágico, tanto que tanto la pantera como el general orco sentían dicha magia salir del humano.



—¿Isaac?, ¿qué es lo que te esta ocurriendo? -Se pregunto la pantera con cierta incertidumbre.



Lo que antes era un humano fatigándose, ahora era todo lo contrario, su poder mágico no solo se había recuperado, el general orco se dio cuenta.



—(Su poder mágico esta aumentando, ¿pero de donde obtuvo ese aumento repentino de magia?).



Por más que intentara encontrarle algún sentido con su intelecto de monstruo, no podía encontrar explicación alguna de las extrañas manifestaciones del humano, pero incluso si mostrara comportamientos anormales, no podía darse marcha atrás, debía eliminarle y reclamar su victoria.



—Te resistes a morir, muy bien, entonces podemos continuar con esta…



Por tercera vez sus palabras son interrumpidas, esta vez por un puñetazo del propio humano en su pecho, el golpe manda al monstruo variante a retroceder unos pocos metros, tanto él como la pantera estaban perplejos. Aquel golpe del humano no solo le movió, sino que le dejo un moretón en la misma zona del pecho donde fue golpeado.



—(La fuerza de ese golpe… ¡esa anormalmente extraordinario!).



Había sentido los golpes del humano incluso con su espada, pero no eran nada impresionante, pero aquel puñetazo que incluso le dejo un moretón, Isaac acababa de demostrar poseer una fuerza contra el resistente cuerpo del general orco que se supone antes no tenia en lo que iba del combate.



—Increíble, ¿cómo es que se hizo tan fuerte? -El propio Raheer estaba abrumado de haber visto ese puñetazo —Isaac, ¿qué eres tú realmente?.



Pero eso no fue todo, el general orco noto algo enseguida, el humano empuñaba su espada mágica de hoja roja nuevamente, miro su pierna izquierda que es donde estaba aquella arma incrustada la ultima vez, observo como fue arrancada de allí sin que el propio variante se diera cuenta, pues estaba más sorprendido de aquel puñetazo que dicha distracción ni le hizo darse cuenta del dolor de aquella herida menor en su extremidad inferior izquierda.



—(Este humano… ¿me golpeo y luego tomo su espada o fue al revés?).



El interés del general orco en el humano vuelve a surgir, ante tal demostración de poder, estaba emocionado, porque entonces comprendía que aquella batalla ya no sería aburrida.



—¡Eres increíble humano!, me has renovado mi Fe en ti, ahora vuelvo a tener grandes expectativas, ¡que nuestra batalla continue y sea recordada hasta el…!



Cuarta vez y sus palabras vuelven a ser interrumpidas, el humano con una velocidad sin igual le sorprende y su espada choca contra la suya, entonces un duelo entre sus hojas mágicas de bronce se lleva a cabo, uno pensaría que el general orco volvería a tener la ventaja en un encuentro de fuerza de frente en una lucha de espadas, pero la realidad ahora dicta lo contrario.



El humano agitaba su espada una y otra vez, el general orco se cubría y repelía cada uno de sus ataques con su propia arma, pero la expresión de alarmismo del monstruo variante en su rostro, reflejaba el costo mantener su postura defensiva contra los continuos ataques de Isaac.



—(¿¡De donde saco todo ese poder!?, su velocidad, su agilidad, su fuerza… ¡están en una dimensión demencial!).



Ante tal demostración de fuerza y velocidad del humano, el general orco no tenía forma de devolver el ataque, estaba obligado a estar en la defensiva, ya que si intentara contraataca, mostraría alguna brecha y el humano con tal poder físico le dejaría una herida fatal.



—(Un momento… noto que su poder mágico… ¿¡esta aumentando!?... también… ¡su propia fuerza!).



El general orco se percato entonces de aquel vapor que salía del cuerpo del humano, ahora desprendía a mayor cantidad que antes, como si al aumentar la cantidad de ese vapor, la magia misma de Isaac también creció y con ello sus poderes físicos.



—¿¡Que clase de magia es esta!? -Exclamo la monstruosidad en voz alta con perplejidad.



Eventualmente entre los numerosos golpes que bloqueaba del humano, uno de ellos termino alcanzado al general orco, el propio monstruo estaba desconcertado y temeroso, porque aquel ataque de Isaac que le alcanzo, le rebano todos los dedos de su mano izquierda.



—¡MIERDA! -Exclama con agobio el variante.



Sostiene su arma con solo su mano derecha y retrocede al ver que el humano detiene sus ataques, al ver el monstruo líder su mano izquierda totalmente incapacitado ante la falta de todos sus dedos, un gran alarme le inunda su ser, aunque poseía cualidades regenerativas, le tomaría un buen tiempo sanar todos sus dedos o la mayoría para hacer un uso eficiente de esa mano.



Ante la nueva fuerza del humano, luchar contra tal poder con solo su mano derecha y un ojo menos, sumió al general orco en una total preocupación, aquel entusiasmo, aquella devoción y emoción por esta pelea, ahora se convirtió en un terror sin igual. El variante ya no venia a Isaac como alguien fascinante, ahora lo veía como alguien terrorífico, desde su perspectiva, un monstruo.



—¿Qué mierdas se supone que eres tú?… humano -El general orco le pregunto con un rostro sumido en la inquietud.



Continuara…
 
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CAPITULO 76

—¿Qué mierdas se supone que eres tú?… humano.



Todos los dedos de su mano izquierda fueron cortados, en consecuencia, el general orco se ve obligado a blandir su arma con solo su derecha, lo que reducía la potencia de sus ataques, pues toda su fuerza se concentra mayormente cuando empuña su gran espada con las dos.



—(Entre mi ojo herido y los dedos de mi mano… tendré que concentrar la regeneración en esos dedos, deben ser mi prioridad y resistir hasta…)



El humano cuyo cuerpo liberaba un extraño vapor, arremete a gran velocidad y ataca con su espada corta de hoja roja contra el monstruo variante, quien se ve obligado a ponerse a la defensiva.



—(Este sujeto… ¡no puedo leer muy bien sus movimientos en mi condición actual).



Entre los muchísimos movimientos del general orco para repeler los ataques de Isaac, al solo confiar su arma con una mano, lo llevo inevitablemente a recibir otra herida de considerable magnitud, antes había perdido todos los dedos de su mano izquierda, ahora todo el brazo fue cortado de un espadazo.



Toma distancia mientras el humano permanece inmóvil después de haberle rebanado entero una de sus extremidades, el monstruo variante detiene la considerable hemorragia que padecía tras haber perdido ese brazo, pero ahora se encontraba en peores condiciones para luchar.



—(¡No hay manera de ganar tiempo!, ¡regenerar todo un brazo mientras lucho con este tipo es… IMPOSIBLE!).



Cuando los ojos del humano se cruzan con los del general orco, el variante observa la fría e indiferente mirada de Isaac, sintió sobre en esa mirada del humano como yacía cargada con odio, de un desdén de considerable inmensidad, una malicia que superaba con creces todos sus actos descarnados y horríficos.



El propio monstruo sentía la presión de esos ojos, como si el poder mágico de ese humano penetrara con su mirada a su propia alma, como si un cuchillo invisible tocara su cuello y quien la empuñaba era un esqueleto viviente imaginario de tétrica sonrisa que se aferraba a su espalda.



Un miedo se gesto en su interior, aquel pequeño temor se convirtió en terror y eso llevo a que el general orco llevara a cabo su siguiente movimiento, correr despavorido hacia donde se encontraban sus lacayos goblins, orcos y los 4 sátiros oscuros.



—¡MÁTENLO!, ¡MÁTENLO!, ¡MÁTENLO!, ¡MÁTENLO!, ¡MÁTENLO! ¡¡¡MÁTENLO!!!...



El general orco grito a todo pulmón aquella orden una y otra vez, ejerció su influencia sobre cada monstruo para que le obedeciera fielmente, los goblins arqueros tensaron sus arcos en una fila y dispararon todos al mismo tiempo, flechas se aproximan sobre el humano quien aún se mantenía allí parado sin mostrar señal alguna de preocupación.



Toda esa confianza salió a relucirse en un parpadeo, cuando las flechas estaban a casi nada de llegar hacia él, de un espadazo invoca un torrente de viento que repele a todos los proyectiles, el general orco estaba perplejo con tal demostración, pero el humano no se detuvo allí.



Corrió a gran velocidad y luego brinco para dar un salto sobrehumano de varios metros, aterrizando encima de los goblins arqueros, quienes tensan sus arcos para disparar nuevamente, pero en vano fueron sus intentos, todos los arqueros monstruosos fueron asesinados de un espadazo, goblins y orcos partidos a la mitad o decapitados de un ataque.



Entonces Isaac confronto al pequeño ejercito del general orco por cuenta propia, los sátiros oscuros fueron hacia él al mismo tiempo para cargar con sus pesadas armas contra el humano.



—Increíble… el poder de Isaac… esta a otro nivel… es algo… fuera de este mundo…



La pantera Raheer solo podía espectar tal evento sin posibilidad alguna de intervenir, su poder no podía ni igualar de cerca a las habilidades extraordinarias que el humano manifestaba contra los monstruos que combatía.



—(Quisiera poder ayudarle, pero es más que seguro que seria más una carga que ayuda).



Le era frustrante no poder luchar al lado de su compañero, aun mientras observaba el combate sus sentidos estaban alerta a posibles agresores a su alrededor, en eso oyó un ruido de gimoteo, volteo para darse cuenta y con gran sorpresa, que el “cuerpo” de Kailo se movía.



—¿¡Él esta…!?



Corrió a toda prisa hacia donde se encontraba, le hecho un vistazo al lince y para su buena noticia descubrió que él aun respiraba, ¡estaba con vida!.



—El ataque recibió fue directo a su hombro…



La saeta que el general orco lanzo hacia el lince había dado con fuerza en el hombro izquierdo del Sapien, la herida era algo seria pero tratable, el impacto de aquella lesión dejo al felino inconsciente, Raheer se apresuro a tomar un poco de tela que llevaba encima para usarse como vendaje, cubriendo toda la zona herida del inconsciente Kailo.



—Con esto ya no perderá sangre, pero Kailo necesitará ser tratado cuanto antes o realmente él podría morir.



Ahora la pantera negra tenia un rol vital que llevar a cabo mientras el humano luchaba contra las monstruosidades, el proteger a Kailo era su importante tarea en estos momentos, y no pensaba defraudar a Isaac, pues él era consciente de lo importante que le era aquel lince para el humano.



[—————]​



Minutos transcurrieron y los alrededores se llenaron de cadáveres, sangres y entrañas dispersas sobre el sitio, todos los cuerpos eran de monstruos, ya fuesen orcos, goblins e incluso de los 4 sátiros oscuros.



—Maldición… ¿cómo fue… que todo acabo de esta manera?...



El general orco miraba al cielo con una debilitaba respiración, tumbado en el suelo con todas sus extremidades rebanadas o destrozadas hasta quedar inútiles, sobre su pecho había recibido numerosos cortes, pero pese a la cantidad de heridas, aún seguía viva, era el único monstruo que aun respiraba en los alrededores.



—Jejeje… me llaman a mi monstruo… pero a ti… a ti te queda muy bien ese título… humano…



Un Isaac empapado de sangre se encontraba a solo unas pocas distancias, su espada apuñalaba la cabeza de un abatido sátiro oscuro, removió la hoja de allí y miro fijamente al herido monstruo variante, luego empezó a avanzar lentamente hacia él.



—Pensar… que este es mi final… subestime la situación… te subestime a ti… eres el primero de tu raza que he conocido… y me arrepiento enormemente de haberlo hecho… si todos los “humanos” son como tú y hay más de ellos en este mundo… jejeje… me alegra saber que no estaré aquí para ver que ocurra…



Aquellas fueron las últimas palabras del general orco, para luego recibir la espada de Isaac en su frente, luego aplica una presión sobrehumana para girar el arma y destroza la cabeza del variante haciendo que esta estalle en cientos de pedazos, finalmente el objetivo principal de la campaña de subyugación había sido eliminado.



El humano miraba con una expresión vacía el cadáver de su rival, parado allí como si fuera una estatua, hasta que alguien le llama.



—¡Isaac!, ¡ISAAC!.



Era Raheer la pantera negra, quien le tenia un importante comunicado que hacerle.



—¡Isaac!, ¡Kailo esta vivo!, ¡él aún sigue con nosotros!.



Al oír esas palabras, el rostro del humano muestra una cierta reacción de sorpresa, voltea su cabeza en dirección hacia donde estaba Kailo, allí con sus propios ojos observo al lince boca arriba, aunque inconsciente, los movimientos de su pecho confirmaban que aún seguía vivo.



—Kailo…



Al pronunciar su nombre, el enigmático vapor que se manifestaba en su cuerpo comienza a disminuir y luego este desaparece por completo, los ojos de Isaac se tornan con una mirada más cálida y reconfortante.



—Me alegro… saber que estas bien…



El humano sonríe y luego cae al suelo, Raheer le socorre enseguida y comprueba su estado, Isaac se encontraba bien, pero era posible que padeciera una clase de fatiga, aquel poder mágico de gran inmensidad que antes demostró, ahora se encontraba extremadamente débil.



—(No seria de extrañar que cayera rendido, todo ese poder debe suponer una carga después de utilizarlo).



Con el general orco y sus monstruos derrotados, Kailo e Isaac bien, todo parecía apuntar a que el peligro había pasado, o ese sería el pensamiento de la mayoría, hasta que de pronto unos pasos fuertes son captados por los agudos oídos de la pantera.



—(Algo se aproxima… algo con pies muy pesados).



El Sapien queda horrorizado cuando observa la identidad de quien se acercaba al lugar, un orco fornido de dos metros, tenia un par de cuernos y una llamativa piel roja, deleitaba su desnudez como tal con una verga flácida rodeado de un largo vello púbico color fuego.



—Vaya que resultado tan lamentable pero inesperado -La criatura hablo.



El orco de piel roja se detiene a pocos metros de la pantera, allí se encontraba parado con los brazos cruzados y una mirada de satisfacción en el rostro.



—(Este monstruo… no hay duda… ¿¡otro general orco!?).



El propio Raheer se percata enseguida, aquel monstruo capaz de hablar su lengua y que desprendía cierto poder mágico no era un orco común y corriente, ¡era un general orco!, ¡un segundo de ellos de manera inesperada hace acto de presencia!.



Continuara…
 
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CAPITULO 77


Un segundo general orco se aparece, su capacidad de hablar, su poder mágico latente y su piel roja inusual en orcos delatan su identidad como tal monstruosidad problemática.



—(Un orco con esas características…)



Raheer la pantera pronto se acordó, junto a Isaac y Kailo, los tres juntos se encontraron con un grupo de 11 aventureros derrotados, todos muertos menos uno que estaba a solo segundos de la muerte, en sus ultimas palabra menciona un “orco de piel roja” quien solo confronto a todo su grupo y los derroto con facilidad.



—(Entonces era cierto… había otro general orco, esto es… complicado).



La sola existencia de uno de esos monstruos ya eran problemas serios, dos sin embargo ya era una calamidad.



—Mmm… este resultado era algo que no podría predecir nunca.



La criatura hablo mientras observaba el panorama a su alrededor, cadáveres de monstruos y allí mismo se encontró con el general orco eliminado, luego puso sus ojos en el humano.



—Ese individuo que no es un Sapien, creo que le dicen… “humano”, interesante -Dijo la monstruosidad rojiza mirando a Isaac con fascinación.



—¿A que has venido aquí realmente? -Pregunta la pantera.



—Jejeje, ¿intentas sacarme información?, tus sutiles intentos de obtener alguna respuesta son inútiles contra mi pequeño gatito -El monstruo le aclaro.



—El general orco derrotado, tu estas relacionado con él.



—Buena deducción gatito, no negare eso, es la única pizca de información que te daré por parecer algo listo para mí.



Pero sus ojos seguían enfocados en el inconsciente humano, poco o nada ya le importaba aquel general orco muerto, ahora toda la atención de esa monstruosidad rojiza estaba sobre el humano.



—¿Qué piensas hacerle a Isaac? -Pregunta la pantera con una mirada seria.



—Jejeje… con que ese es su nombre, voy a llevármelo.



Cuando declaro sus intenciones, Raheer desenfundo en un instante sus dagas gemelas, su rostro se tiño de ira y gruño al monstruo.



—Oh, que gatito tan aterrador -Dijo con un tono sarcástico el monstruo rojizo —¿De verdad crees poder enfrentarme tu solo?, quiero decir… acabe con varios de los tuyos a la vez, y no parecían principiantes en el combate, ¿tu puedes compararte a ellos por tu propia cuenta?, gatito.



Las palabras del monstruo no eran solo mera provocación, estaban en un gran acierto, Raheer no poseía la fuerza suficiente para lidiar contra tal oponente, el poder mágico latente de aquel general orco se percibía aun más fuerte comparado al anterior.



—Solo para que lo sepas, soy mucho más fuerte que ese de allá -Afirmo con el señalar del cuerpo del otro general orco —¿Al menos ya te has medido en un combate con alguien de su nivel?, por tu expresión y la manera en que te posicionas totalmente en alerta, diría que no.



La afirmación del general orco rojo no parecía ser mentira, no estaba presumiendo de ello, confesaba que su poder superaba a la monstruosidad derrotada por el propio Isaac, Raheer ni siquiera podía llegar a igualar en términos de poder a tal general orco, ante aquel que se encontraba frente a él, era como si fuese una insignificante hormiga.



—Te daré la oportunidad de que te marches, lárgate ahora mismo y pasare por alto tu presencia -Le ofreció aquella monstruosidad la oportunidad de retirarse.



—¡ME NIEGO! -Grito la pantera su respuesta con indignación —¡No voy a abandonar a mis amigos!, no podría mirarme a la cara si hiciera algo tan vil… antes preferiría morir que abandonarles.



—Mmmm… ustedes los Sapien y su valor por esa llamada “amistad”, que tierno, en ese caso voy a matarte lentamente y luego acabare con ese otro felino inconsciente.



El general orco se dio cuenta también que Kailo seguía vivo, incluso revelando sus intenciones de matarlo una vez terminara con Raheer, eso motivo aun más a la pantera de luchar para defender a sus compañeros y amigos.



—Sabes que no tienes chances de ganar y aun así piensas luchar, te doy la oportunidad de irte, incluso te permitiré llevarte a ese gatito inconsciente de allá, pero el humano… el viene conmigo.



—¡Ya deja de decir tonterías!, ¡no pienso dejar que te lleves a Isaac!.



—Como gustes, es tu vida y si de esa manera quieres tirarlo a la mierda, bien por ti y bien por mi -Expreso aquella ultima oración con una sonrisa de psicópata.



El general orco eleva su poder mágico, el propio suelo del cual pisaba se estremecía ante tal manifestación de magia, Raheer se mantenía firme para no ser afectado emocionalmente ni físicamente ante tal presión mágica.



—10… no, mejor me divierto usando el 20% de mi poder… -Declaro el monstruo con satisfacción.



Los músculos del general orco se volvieron más tonificados, sus nudillos parecían pinchos punzantes que nada tenían que envidiarle a una lanza, de su boca exhalaba un aliento color rojo, incluso ante tal poderoso oponente, la pantera no retrocedía, no dudaba ni temía



—Tienes mis respetos, gatito -Le elogio el monstruo —Incluso estando solo, tu no has huido aun después de ver una porción de mi poder.



La batalla inicia con la pantera tomando la iniciativa y corriendo hacia el general orco rojizo con sus dagas apuntando al monstruo.



[—————]​



Los ojos del humano comienzan a moverse, sus parpados se abren lentamente y se despierta luego de un inesperado letargo, su primera reacción fue mirar a su alrededor observando los cientos de monstruos aniquilados, y para su sorpresa también estaba allí el cadáver del general orco.



—(Realmente lo hice… use ese poder que me otorgo aquella entidad, ¿o era un poder oculto de la séptima magia “Bendición de Hercúleo”?).



Pudo comprender que aquel poder le desgasto bastante hasta el punto de caer inconsciente, pero recuerda unas palabras que repercutieron en su mente: “¡Kailo está vivo!”.



—Kailo…



Miro buscando a su preciado amigo y amante, sus ojos pronto llegaron a encontrarse con Kailo y corrió hacia él para corroborar que aquella afirmación era cierta, Kailo estaba vivo, aunque algo débil.



—Menos mal… no has muerto… es un alivio… -Sus ojos derraman algunas lágrimas de felicidad.



Mientras se secaba sus ojos, nota que Raheer no estaba por allí, la pantera había desaparecido sin dejar rastro alguno.



—¡Raheer!, ¡RAHEER!, ¿¡donde estas!?.



Los esfuerzos del humano por llamarle eran en vanos, no respondió, era más que claro que no estaba cerca, y no tenia pistas de a donde pudo haberse ido.



—Raheer, ¿a dónde te has metido?.



Lo que haya ocurrido mientras estaba inconsciente, era todo un misterio para el humano, pronto por la misma dirección de donde los tres habían llegado, más individuos se acercan al área.



—Pero si son…



Aventureros, varios grupos logran llegar a la ubicación de donde se encontraba Isaac y Kailo, en esos grupos también estaban los mismos maestros del gremio de Arquion y Tabae, Galaz y Wolfra.



—Lo que ven mis ojos… realmente es abrumador -Confeso Galaz.



—Todos esos monstruos eliminados, no hay duda… -Wolfra miro a Isaac quien estaba allí mismo —Es cosa de aquel “humano”.



Los dos lideres de los gremios se dieron cuenta al instante, una lucha de considerable proporción se desato, el humano fue el eje central de aquella batalla, eliminando a todos los monstruos, pero la sorpresa principal les aguardaba.



—El general orco… ¿¡ha muerto!? -Un aventurero exclama al ver su cadáver.



Varios aventureros observan boquiabiertos como aquel poderoso monstruo que preciso de una campaña de subyugación, había sido finalmente eliminado, sin que ninguno tuviera la posibilidad de enfrentarle.



Todas las sospechas cayeron entonces hacia el humano, los aventureros que recuerdan a detalle el como Isaac enfrento solo a un sátiro oscuro e incluso le supreso en fuerzas, ya no era descabellado el oír que enfrento solo al general orco y que incluso le venció.



—Venció al general orco…



—No solo eso, mira la cantidad de monstruos muertos que hay…



—Incluso derroto al ejército del general orco…



—Este humano… ¿es un monstruo también acaso?...



Algunos elogiaban su poder, la mayoría le temía, acabar con tal cantidad de monstruos en solitario era una cosa, pero contra el general orco ya era una hazaña digna de un héroe de leyendas, a pesar de que estaba acompañado de Sapiens a su lado, difícilmente les costaría creer que llegaron a ser un apoyo primordial contra tales monstruosidades, seguían dándole todo el crédito a ese humano.



—Isaac -Galaz se le acerco.



—Maestro Galaz.



—Ya te lo dije, solo dime Galaz, no es necesario ser tan formal -Le pidió el maestro del gremio de Arquion —Como sea, ¿puedes decirme que ha ocurrido aquí?, por favor no ahorres detalles.



—Con gusto lo hare, pero antes, ¿podría alguien atender a mi amigo?.



El humano pidió a alguien que atendiera las heridas de Kailo, para fortuna los grupos contaban con material curativo como ungüentos medicinales, vendas frescas y magos curativos de agua, la herida de Kailo fue tratada en poco tiempo y el lince ya estaba fuera de peligro, solo precisaba descansar y tomar agua para recuperarse de la sangre perdida.



—Gracias por atender a Kailo, en verdad… muchas gracias.



—Es uno de los nuestros, si esta a mi alcance, no dudare en ayudar a los aventureros que sirven a mi gremio -Galaz aclaro —Pero ahora, ¿podrías decirme todo lo ocurrido aquí?.



—Si, entonces comenzare por el princ…



—¡¡Alguien se acerca!! -Uno de los aventureros alerta al resto.



Alguien se aproximaba hacia ellos, provenía en dirección contraria por donde vinieron los aventureros, pero la cuestión principal era si… ¿era amigo o enemigo?.



Continuara…
 
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CAPITULO 78


El general orco fue derrotado, Raheer ha desaparecido, Isaac y Kailo son encontrados por los aventureros, las heridas del lince son atendidas y cuando el humano estaba por empezar a contar los hechos al maestro del gremio Galaz, alguien se aproxima a ellos.



—¡¡Alguien se acerca!! -Uno de los aventureros alerta al resto.



Venia en dirección contraria por el que llegaron los aventureros, era difícil que nadie estuviera en guardia, quien se acercara era alguien o algo desconocido, de lo que también se desconoce sus intenciones y si era amigo o enemigo.



—¿Alguien con buen ojo ya puede identificar a esa distancia quien o que se acerca hacia nosotros? -Wolfra el maestro del gremio de Tabae pregunto.



Los arqueros experimentados y especializados en la exploración de reconocimiento del entorno, habían entrenado con agudeza sus sentidos, en especial los del oído y ojo, un tirador sin embargo se centraba más que en su ojo lograba enfocar objetivos a mayor distancia.



—Lo veo… lo que se acerca es… un Sapien -Un arquero identifico a quien se aproximaba.



Cuanto más se aproximaba aquel Sapien pronto estuvo a la vista de todos, Isaac fue el primero en darse cuenta quien era, a lo que le pidió al resto que bajaran sus armas.



—¡Es un amigo! -Exclamó el humano.



Una pantera negra se acercaba al grupo de aventureros que habían bajado sus armas a petición de Isaac, era imposible para el humano no distinguir a ese Sapien en concreto.



—¡Raheer! -Pronuncio su nombre.



El humano se acerco a él corroborando que estuviese bien, pues su desaparición le preocupe bastante.



—Agradezco que te preocuparas por mí, Isaac -Dijo la pantera —Estoy bien, ¿lo ves?, sin heridas.



—¿Dónde estuviste?, cuando desperté no vi rastro tuyo por ninguna parte.



—Yo…



A la pantera le costaba contar aquella anécdota que explicaría las razones de su desaparición, incluso se ponía nervioso de solo pensar en ello, pues tenia sus razones detrás, ¿qué había sido del general orco rojo?, era algo que solo ese Sapien conocía a la perfección.



[—————]​



Un recuerdo llega a su mente, situándose justo cuando ante sus ojos estaba aquella monstruosidad de gran poder, blandió sus armas y se preparo para combatir contra el general orco rojo.



—Tienes mis respetos, gatito -Le elogio el monstruo —Incluso estando solo, tu no has huido aun después de ver una porción de mi poder.



La batalla da inicio con la pantera tomando la iniciativa y atacando con sus dagas gemelas, estaba a solo escasos metros de alcanzarse y cuando aquellos metros se convirtieron en centímetros, de repente algo inesperado ocurre.



—(Mi cuerpo… no puedo moverme) -Raheer pensó.



Se había detenido de golpe, incapaz de mover brazos o piernas, ni siquiera su cabeza, intuyo al instante que podría tratarse de alguna habilidad que el general orco utilizo, pero miro a la monstruosidad para descubrir que también estaba en las mismas condiciones.



—¿Qué diablos ocurre?, mi cuerpo… no puedo moverlo… -Decía la monstruosidad roja incapaz de moverse.



—(¿Qué?, ¿tampoco puede moverse?, entonces si él no está provocando esto… ¿quién lo causa?) -Fue la incógnita que la pantera se planteaba.



De pronto los dos son arrastrados por una fuerza desconocida, siendo llevados desde el aire contra su propia voluntad, incapaz de resistirse a la fuerza que los llevaba, aquello les hizo cruzar varios follajes de plantas hasta detenerse cerca de una gran roca donde alguien se encontraba sentado encima.



—Siento la brusquedad, solo podía traerlos de esta manera -Dijo el responsable de utilizar aquella fuerza desconocida.



—¿Tu eres…? -La pantera se le hizo familiar aquel individuo.



Sobre la piedra se encontraba un Sapien, un zorro rojo peliblanco de túnica verde y un arpa en manos el cual tocaba con maestría, sonríe al dúo mientras tocaba su instrumento, la pantera le reconoce de inmediato.



—Yo te vi… en el campamento de aventureros, eres parte del gremio de Arquion.



—Que buenas memorias que tienes mi querida pantera -El zorro lo elogia —Así es, mi nombre es Renart, un placer.



—¿Qué demonios acabaste de hacer? -El general orco le pregunta con un tono agresivo.



El monstruo rojo emite su poder mágico, con una postura amenazante exige explicaciones de porque ha terminado allí.



—¿Fuiste tú quien me arrastro hasta aquí?, tiene que ser una broma -La monstruosidad expresa con incredulidad y aborrece la presencia del zorro.



—Por favor, quisiera evitar toda clase de violencia, no vine aquí con intenciones tan barbáricas -Renart aclaro.



—¡Ja!... como si fuera a escuchar a un renacuajo -Dice el general orco.



El monstruo pronto invoca desde su mano derecha un garrote de tamaño descomunal con varios pinchos a su alrededor, aquella arma estaba hecho de tierra, una materialización elemental de la magia que dominaba.



—Al sentir mi poder mágico, muchos asumen por mi piel que estoy afinado a la magia de fuego, ¡grave error!, soy un talentoso mago de tierra, ¡un prodigio se podría decir!, ¡jajajajaja! -El monstruo alababa su propia magia —No se porque he terminado aquí, ¡pero tu sola presencia me causa ira!, ¡acabare contigo!.



La monstruosidad rojiza levanta en alto su brazo con el garrote con intención de aplastar al zorro rojo, Renart se mostraba calmado, hasta que su sonrisa se convierte en una expresión de enojo hacia el general orco.



—¡MUERE RENACUAJO!.



Con un dedo toca una melodía de su arpa y todo el garrote del monstruo es pulverizado por una fuerza invisible, pero no solo fue el arma, todo el brazo derecho de la monstruosidad rojiza se convierte en un charco rojo, como algo hubiera presionado sobre la extremidad y apretado hasta quedar solo el liquido rojo en el suelo.



—(¿¡Qué ocurrió!?) -La pantera exclamo en su mente con enorme sorpresa.



El Sapien felino no pudo verlo, aquello que destruyo el arma del monstruo y también todo su brazo derecho, Raheer no pudo verlo ni sentirlo, pero su intuición le decía que el responsable era ese mismo zorro, quien seguía viendo enojado al general orco.



—Mi brazo… ¡¡mi brazo…!! -Replicaba el general orco con agobio.



Cuando sus ojos chocaron el enojado rostro de Renart, aquella monstruosidad retrocede unos pasos, un fuerte miedo se impregno sobre él, empezó a temer a aquel zorro rojo.



—En serio, aborrezco cuando se tiene que recurrir inútilmente a la violencia -Suspira Renart para tocar su arpa y cambiar su expresión a una sonrisa —¿Lo has entendido?, mi estimado general orco.



—¿Qué diablos eres tú?, ¡no eres alguien ordinario!, ¿¡qué diablos eres tú!?... -Preguntaba un tembloroso general orco.



—Es de mala educación gritarle de esa manera a las personas y también exigir a otros, ten algo de respeto hacia los demás, por favor.



Renart empezó a tocar su arpa, aunque las melodías que entonaban eran bellas y relajante, el panorama para los dos dictaba lejos de ser una situación de la que podrían dejarse llevar por aquella música.



—Por favor… no me mates… no te conviene matarte… -Suplico el general orco —¡Yo sirvo fielmente a “los cuatro pilares del mal”!, ¡si me matas ellos lo sabrán y tendrán sus ojos clavados en ti!.



Cuando el monstruo dicto aquella advertencia, Renart dejo de tocar su arpa, volvió a mirar al general orco con un rostro sin sonrisa, no había enojo esta vez, pero su rostro deleitaba aversión y decepción.



—Los conozco, no me interesan ellos -El zorro dio su respuesta.



—Si sabes quienes son… ¡entonces sabes que no debes matar…!



—No iba a hacerlo, pero eres ruidoso y descortés -Renart le interrumpe y da su veredicto —Dejarte con vida seria problemático.



—¡Ellos vendrán por ti!, ¡los “Los cuatro pilares del mal”!.



—Si ellos quieren intentar algo contra mí, son libres de hacerlo, yo solamente me defenderé -Deja en claro el Sapien zorruno —Aborrezco la violencia inútil, pero tú… eres un pésimo invitado.



Antes de que el general orco dijera alguna palabra, Renart chasquea un dedo y de pronto todo cuerpo del monstruo es pulverizado por aquella fuerza invisible, no dejo si rastro de carne o huesos, solo un montón de charco de sangre.



—(Lo volvió a hacer… ese zorro… ¿¡qué clase de poder sin igual es este!?) -La pantera dijo en su mente con desconcierto.



Con la muerte del general orco, Renart entonces voltea y su mirada choca con la de Raheer, el rostro del zorro rojo volvía a sonreír, pero la pantera no dejaba de sentirse nervioso, aun desconocía la razón por la que fue llevado allí, ¿Cuáles eran las intenciones de Renart?.



Continuara…
 
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CAPITULO 79

El general orco de piel roja había sido asesinado, destruido como un insecto ante un enigmático Renart de un enorme poder oculto, el zorro rojo mira entonces a Raheer y le sonríe.



—No tienes porque estar tenso, como he dejado en claro no tengo alguna clase de violencia al traerte aquí, tuve que actuar de esa manera con el señor monstruo porque su grosera actitud hostil -Hablo el zorro rojo.



—E-Entonces… ¿por qué me trajiste hasta aquí?.



Renart baja de la roca y acerca su boca a uno de los oídos de la pantera.



—Tengo una petición personal para ti, quiero que lo protejas a “él”.



Cuando el zorro hizo aquella petición, el felino inmediatamente relaciono a ese “él” con el humano.



—Tu… ¿tienes algún interés en Isaac?.



—Eres un gatito listo, si, tengo cierto interés en el humano.



El zorro no dudaba en ser sincero sobre su afectividad hacia aquel humano, no contaba más allá de su fijación hacia él, tu petición simplemente se centraba en pedirle a la pantera que hiciera lo posible para mantener vivo a Isaac.



—Tu eres más fuerte que yo… ¿por qué no lo proteges tu si tanto te interesa él?.



—Necesito que se fortalezca también, si dependiera de mí, habría una pequeña posibilidad de que nunca sacara todo su potencial y eventualmente cuando baje la guardia… él podría morir.



Incluso el propio Renart afirmaba que con todo aquel poder que poseía, seria incapaz de proteger por siempre a Isaac, la razón de dejar que el humano afrente tantos peligros tenia como objetivo fortalecerle, parecía conocer en cierta medida el poder que este poseía.



—Por supuesto, pienso darte algo a cambio por aceptar mi petición.



El zorro volvió a acerca su boca a uno de los oídos de la pantera, y susurro la “compensación” que tenia en mente ofrecerle al Sapien, cuando Raheer lo escucho, su rostro se volvió serio y lleno de perplejidad, sudor caía sobre sus mejillas.



—No es posible… ¿cómo… como sabes sobre “él”?, ¿¡realmente esta vivo!? -Raheer pregunto con un tono desasosiego.



—Si aceptas mi petición, eventualmente la respuesta llegara a ti, te ahorrare la búsqueda larga y lo acortare, ¿qué dices?, ¿es mi oferta interesante?, ¿cumplirás con mi petición?.



Luego de oír la oferta del zorro, Raheer se queda callado y pensativo, sus manos y piernas temblaban, no por la presencia del propio Renart, sino por lo que este le proponía como “compensación”, cuya importancia tuvo un gran impacto sobre la pantera, tanto para dejarle tan abrumado.



—No tienes que darme una respuesta, sabre si aceptaste mi oferta, entonces cuando lo hagas, como te dije… tendrás tu “compensación” -El zorro le guiña un ojo —Dicho esto, nuestra conversación concluye, debo volver con los demás y te sugiero hacer lo mismo a ti, alguien sin duda te espera.



Cuando el zorro se disponía a irse, la pantera sr armo del suficiente y le hizo entonces una pregunta polémica.



—Renart, tu… ¿estas relacionado de alguna forma con el “rey de la desesperación”.



Cuando esa pregunta fue plasmada por el felino, sobre el cuerpo del zorro se manifiesta poder mágico, el suelo comienza a temblar y sus ojos chocan con los del Sapien, el rostro de Renart mostraba indignación y odio.



—¡YO… ODIO AL “REY DE LA DESESPERACIÓN”!…



Cuando hizo aquella afirmación, Raheer pudo ver entonces una gran columna de poder mágico saliendo del propio zorro rojo, la magia que poseía bajo su criterio era algo fuera de este mundo, algo colosal, nunca ante visto y hacia que la propia pantera se arrodillara ante la inmensa presión de magia en el aire, todo su rostro sudaba por ello.



—Lo siento…



Renart pide disculpas y entonces todo ese poder mágico desaparece al instante, aquella presión de magia en el ambiente se disipa y Raheer puede ponerse de pie con tranquilidad, seca el sudor en su rostro y mira con cierta nervios al zorro.



—Me deje llevar por fuertes emociones personales, viejos rencores del pasado, lamento que hayas visto eso -Renart se disculpa con un rostro melancólico —Te pediré que todo lo que hayas visto aquí, y toda esta conversación, ¡nunca se lo cuentes a NADIE!.



—No… no lo hare… no se lo diré a nadie…



—Te lo agradezco, me retiro gatito, ve con cuidado también.



El zorro se retira entonces perdiéndose a la vista de la pantera, el propio Raheer expreso un alivio luego de tal encuentro, miro el charco de sangre que eran los restos del general orco, en el fondo se alegra no haber terminado igual y en su mente, lleno de pensamientos intensos, aun estaba el tema de la “oferta” de Renart.



—Debo volver con los demás… con Isaac.



[—————]​



Retornando a la actualidad, la pantera volvió con los aventureros y con su grupo, el propio Isaac preocupado le pregunto donde estaba todo este tiempo, por ello al Sapien de piel oscura le costaba no ponerse nervioso, porque no podía contar NADA de lo que había presenciado, entonces pensó en una mentira para ocultar la verdad.



—Cuando quedaste inconsciente, algunos monstruos que formaban parte del ejercito del general orco aun seguían vivo, acabe con el resto, algunos huyeron y logre alcanzarles, pero sin darme cuenta eso me llevo a alejarme bastante de ustedes, siento… haberte preocupado bastante.



Cuando Raheer relato la “explicación” de su ausencia, fue abrazado por el humano, quien solo dijo.



—Con tal de saber que estas bien, es suficiente, bienvenido de vuelta, Raheer.



Los brazos de la pantera le tiemblan, y agradece al humano por sus palabras, en el fondo se sentía culpable por mentirle y no decirle la verdad de lo ocurrido.



—Es bueno ver que la mayoría estamos aquí.



Pronto cierto zorro rojo llega a escena con una alegre sonrisa y tocando su arpa con hábil maestría.



—¿Y tú dónde te has metido? -Un aventurero le pregunto.



—Oye, un zorro necesita privacidad para hacer sus necesidades -Contesto el zorruno Sapien con una expresión traviesa.



Mientras Isaac contaba a los maestros del gremio Galaz Y Wolfra, el resto de los aventureros comienzan a buscar en las cercanías posibles monstruos afiliados al eliminado general orco, el humano le conto una “vaga” versión de como derroto al general orco y sus fuerzas, fingiendo que desconocía por completo aquel “poder” que utilizo contra ellos.



—Simplemente recuerdo… sentí mucha ira y en un parpadeo, todos ellos estaban muertos, luego cuando abrí mis ojos me sentí algo cansado, tengo unos recuerdos muy confusos… no lo entiendo del todo, pero se que me enfrente al general orco y sus monstruos, y de alguna manera… los mate.



Aunque la explicación de la derrota del general orco era algo pobre, bastaba para los dos maestros de gremio, más considerando que el objetivo principal de la campaña de subyugación fue derrotado, dejaron pasar los huecos de aquella explicación porque tenían cierta estima en el humano, más por su talento como aventurero.



Con la derrota del general orco, la campaña de subyugación llega a su fin, los aventureros retornan a la entrada de las zonas montañosas de Alpia, para entonces el anochecer había caído, volverían a acampar en el mismo sitio de la anterior vez, descansarían para proceder a volver a sus ciudades natales al amanecer.



[—————]​



Fue una noche bulliciosa, aventureros de Arquion y Tabae comían y bebían en comunidad, celebraban la victoria de la campaña de subyugación, festejaban que el general orco haya sido derrotado, aunque el merito se lo llevo el humano, los aventureros que habían conseguido sobrevivir estaban más que agradecido de seguir respirando y poder luchar para otro día, además de la recompensa que tendrían al volver a sus gremios.



En una tienda de campaña en su interior descansaba Kailo, quien abre sus ojos y despierta reaccionando sorprendido y atento, no sabia a donde estaba y la confusión llego a su mente con tanto ruido alrededor, hasta que vio a Isaac a su lado.



—¡Kailo!, ¡al fin despiertas! -El humano abrazo cuidadosamente a su compañero y amante.



—¿Qué ocurrió?, estamos… ¿en el campamento?, ¿¡que paso con el general orco!? -El lince pregunto preocupado.



—No te preocupes, ya todo acabo -La pantera dijo mientras entraba a la tienda con comida a la mano.



Le sirvió a Kailo un plato con sopa de verdura y trozos de carne, el lince noto enseguida la herida vendada en su hombro acompañada del dolor, Isaac entonces se tomó el tiempo para explicarle a Kailo los hechos ocurridos mientras él estaba inconsciente.



A la vez, un aventurero lobuno de cuerpo fornido se aleja luego de haber bebido bastante, buscando un árbol entre las sombras para bajarse las prendas de su cintura y echarse un meo.



—Ese Ciceón de Arquion está muy bueno, aunque me hace tener unas ganas enormes de orinar con frecuencia.



De pronto alguien se aferra a su espalda y agarra su pene son suavidad, sujetando con una mano la punta de la cabeza y con la otra acariciando los testículos.



—Pareces necesitar una ayuda, ¿puedo acompañarte?.



Un amable zorro rojo le ofreció su “ayuda” para echar una orina con más “estimulo”, el lobo termino de orinar todo lo que podía y luego sintiendo el lamido en el cuello del zorro, capto su mensaje y los dos se fueron más al fondo del follaje donde nadie pudiera molestarlos.



Se quitaron cada prenda que vestían, y no tardaron en llevar su acto de lujuria, el zorro rojo se puso contra un árbol mientras aquel lobo hundía su gruesa verga en su interior empujando con todas sus fuerzas, el mismo Renart le pedía que fuera lo más rudo posible.



—¡No te contengas!, ¡cógeme como una bestia en celo y dispara todas tus cargas dentro de mí! -Fue la declaración de ese zorro lascivo.



Cambiaban de posición, con el zorro siendo levantado de las piernas para que el lobo siguiera penetrando su interior, llego al orgasmo y eyaculo, pero estaba lejos de terminar, el Sapien canino aún conservaba bastante energías a pesar de haber bebido bastante, su erección aun palpitante era prueba de ello.



Se acostó boca arriba en el suelo y el zorro le monto encima, ese culo fácilmente devoro toda su verga en esa posición, el semen lubricando el interior hacia de cada movida un regocijo para los dos, el zorro era quien llevaba los movimientos en esta ocasión, subiendo y bajando para sentir ese pene golpearle internamente con euforia.



—Mierda… me vengo de nuevo…



El lobo eyacula por segunda vez dando un pequeño grito de placer, llenando el culo de Renart con más de su esencia.



—Puedo sentir tu blanca hombría en mi interior y también… tu “lanza” firme que desea más, jejeje… ¿listo para otra ronda?.



—Me habían hablado sobre tu “lujuria”, no pensé que fuera bastante, ¿eres algún monstruo del sexo acaso?.



—Jejeje… se podría decirse de alguna manera.



Los dos continuaron follando como animales en celo, el numero de rondas fue incontable, pero la lujuria de ese zorro quedaría marcado de por vida en los recuerdos de ese lobo, ahora que la campaña de subyugación ha finalizado, ¿cuáles serán las consecuencias después de este evento?.



Continuara…
 
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CAPITULO 80


El sol estaba por ocultarse y donde los restos del general orco rojizo se encontraban, un Sapien liebre de pelaje marrón carbonado y escamas verdes de reptil sobre su pelaje que se extendían por sus brazos, piernas y buena parte del torso, además de tener un pequeño cuerno en la frente y una cola de lagartija, de una altura de dos metros aproximado, con extremidades marcadas pero un torso delgado, aquel mismo se llamaba Migma.



—Ha sido asesinado -Declaro Migma —¿Qué opina usted?, amo.



Al lado de Migma se encontraba un enigmático encapuchado de larga túnica negra que le cubría de pie a cabeza, con sus brazos en la espalda, miraba atentamente los restos del monstruo variante en el suelo, aquel charco rojo.



—Quien haya sido el responsable, no es de los nuestros -Afirmo el enigmático encapuchado de negro —Pero… tiene un poder de temer, aun puedo sentir restos de energía mágicas emanar en el ambiente.



Aquel enigmático encapuchado estaba dotado de una capacidad sensorial extraordinaria para sentir la magia, este percibía restos de magia de considerable calidad aun presente en los alrededores, poco a poco disminuía, pero quien estuviera aquí uso magia y dejo ese rastro.



—Ha debido de pasar horas y pese a ello… esos rastros de magia aun siguen presente, no debería ser posible, incluso un mago maestro no dejaría un rastro tan notorio de magia después de tantas horas -Concluyo el enigmático —Eso significa… que quien haya sido el responsable, es un “monstruo” en términos de poder, alguien bastante problemático.



—Amo, ¿deberíamos encargarnos del responsable?.



—¡Claro que no!, hasta soy consciente de este “monstruo” es demasiado problemas para nosotros -Dijo son sinceridad su amo —Además… parece que este individuo no esta interesado en nosotros, solo asesino a nuestro general orco por circunstancias especiales, desconozco cuales serán, pero mientras no vayamos contra quien haya sido, no tendremos problemas.



—Es una lástima, ese general orco artificial fue difícil de crear.



—Jajajaja, lo sé, pero tampoco es que no dispongamos de más, incluso el otro general orco que teníamos en mente reclutar fue asesinado, pero su responsable es de nuestro conocimiento.



—Se refiere a…



Tanto el encapuchado como su sirviente Migma conocían los detalles sobre la muerte del general orco a manos de la campaña de subyugación de los aventureros.



—Nuestro espía en las filas de los aventureros lo ha confirmado, el responsable fue… ese humano.



El enigmático encapuchado se siente extasiado de solo pronunciar su nombre, el bulto en sus pantalones delataba a la vez excitación sexual.



—¡Realmente eres algo interesante!, ¡humano! -Expresa el enigmático mostrando una sonrisa con unos dientes filosos dignos de un carnívoro.



[—————]​



La campaña de subyugación ha finalizado, los aventureros de Arquion y Tabae regresan a sus respectivos hogares con el transcurrir de varios días, el gremio de Arquion se dispone a llevar a cabo el papeleo para una organizada administración en la entrega de las recompensas a los aventureros que habían logrado sobrevivir y aportado a la causa.



Isaac y Kailo fueron citados para venir alrededor de seis días, a diferencia de otros encargos donde la recompensa es cobrada de inmediato, las campaña de subyugación toman varios días debido a que la paga de este, debe ser evaluado primero por el propio maestro de gremio que ha participado en dicha campaña, se citan los días estimado para un aventurero debe retornar para cobrar su recompensa, pues en ese periodo de días es lo que tomara “evaluar” sus actitudes en aquel encargo de tal magnitud.



—Raheer se ha ido -Dijo Isaac.



El dúo salió del gremio, desde su retorno a Arquion no han vuelto a ver a la pantera.



—Recuerda que él es un aventurero del gremio de Tabae, solo puede cobrar la recompensa de la campaña de subyugación allí -El lince le recuerda.



—¡Es cierto!, no había pensado en ello, pero… ¿lo volveremos a ver nuevamente?.



—Quien sabe, Gaia obra de maneras misteriosas.



El humano y el Sapien se tomarían los siguientes días para descansar, más para el lince cuyo hombro izquierdo estaba sanando por la herida recibida del general orco, el propio Galaz le obsequio un pequeño recipiente lleno un ungüento medicinal y varias vendas, cada día Kailo debía cambiárselas por una nueva, pero antes debe poner sobre la herida el ungüento.



El dúo entonces opto por relajarse en la siguiente semana, comer algo al aire libre, disfrutar del paisaje y en otro día fueron a pescar, habían conseguido hacerse con unas cañas de pescar de Gaia elaboradas por el mismo Torke, el sitio de pesca era un gran lago que estaba al sur de Arquion.



—Es un hermoso día para pescar -Opino el humano.



—Sin duda lo es -Kailo reafirma el hecho —Lo mejor es que ya casi no siento dolor en el hombro, estoy casi recuperado.



—Es bueno oír eso, pero debes mantener esa venda unos días más.



—Lo sé, lo se… aunque gracias a que ya no siento casi nada de dolor, ya puedo…



Una traviesa sonrisa se marca en el rostro de Kailo, una de sus manos se desliza sobre la entrepierna de Isaac.



—Kailo... no deberíamos…



—Isaac, se que no hemos podido hacerlos estos días porque te preocupas de que pudiera lastimar mi hombro herido, pero ya ha sanado lo suficiente para no tener que ser un obstáculo.



El propio lince saco la verga de Isaac al aire y empezó a acariciar de la cabeza hasta los testículos, el humano sentía con gozo ese tacto de su amigo y amante, incluso cuando empezó a masturbarle, noto enseguida que de la punta ya estaba saliendo liquido preseminal.



—Mira eso, si que debes estar bastante contenido ahí abajo, ahí que arreglar eso de inmediato.



El lince no tardo en llevar su boca a ese falo de carne ya erecto, su lengua saboreaba la punta para beber todo ese liquido preseminal, mientras con una mano masajeaba sus bolas, a estas alturas el humano ya no iba a detenerle, porque en realidad no quería.



—(Mierda… en verdad me he estado “aguantando” bastante y Kailo pronto sacara toda mi lujuria a este paso).



El lince llevo a su boca la verga de Isaac, empezó a chupar ese pene con esa experiencia suya de las anteriores veces que lo habían hecho, un ansioso Isaac por desencadenar su libido hizo que el placer que sentía fuera más estimulante.



—Kailo… voy a…



Kailo sintió la corrida del humano en su interior, trago lo más que pudo esa verga para que devorar la cantidad que pudiera de la esencia masculina de su amante, la carga disparada por el humano era de un considerable volumen, pero el felino no dudo y se lo trago todo.



—Extrañaba la leche de Isaac -Dijo el lince acariciando con su semilla la verga humana.



—Kailo…



—Aun sigues duro, me alegro mucho, entonces continuemos…



El lince había soltado su caña de pescar y dejo al humano la pesca, mientras su verga era montada por él, Kailo se sentó encima de la dura hombría de su amante y empezó a moverse mientras Isaac seguía sosteniendo su caña de pescar, pero poca atención había sobre la pesca.



—¡Ah que bien se siente!, ¡ha pasado bastante desde la ultima vez!, ¡tú grueso pene me golpea con gran placer!, ¡no dudes en llenar mi culo!, ¡por favor córrete tanto como puedas dentro de mi!.



Las lascivas palabras del Sapien hacían que Isaac empezara a perder toda su concentración en la pesca, el gozo de penetrar a su amante manguaba sus sentidos en el deber de pescar y lo reemplazaba por el fuerte deseo de ceder a sus impulsos lujuriosos.



—(Mierda… me vengo otra vez…)



Una segunda corrida desemboca con el culo del lince llenándose del semen de su amante, como la anterior aquella eyaculación fue de considerable volumen, pudo sentir esa cantidad inundar su ano.



—Ah… el calor del semen de Isaac… hay tanto de él…



La verga de Kailo se había puesto dura hasta incluso correrse ante todos los golpes que recibía en su interior por el falo del humano, pero el libido de Isaac aun no había sido saciado, su pene seguía duro y luego de haberse corrido otra vez, suelta su caña de pescar y cede a sus deseos íntimos.



El humano manifestó todo ese deseo carnal, con Kailo en cuatro patas, le monto como un animal en celo con sus manos aferradas a sus tetillas a las cuales pellizcaba, con su lengua lamia el cuello del lince y se movía penetrándole sin ninguna delicadeza, golpeaba con fuerza el interior de su amante.



—¡Si!, ¡sí!, ¡házmelo fuerte!, ¡por favor no se te ocurra parar!.



El humano fue lo más brusco posible a petición de su amante, y los dos continuaron saciando su lujuria hasta que el sol empezó a ocultarse, para entonces los dos se encontraban recostados uno al lado del otro, llenos de sus fluidos y el fuerte hedor del sexo.



—Creo que nos hemos ensuciado bastante -Opina el humano.



—Jeje… deberíamos tomar un baño al volver.



Habiendo recogido sus cosas y ya vestidos, los dos deciden volver a Arquion antes de que caiga la noche.



[—————]​



Luego de haber devuelto las cañas de pescar a Torke el herrero, fueron a la casa de baño para una ducha rápida y limpiar sus ropas, aunque no pescaron nada, el haber disfrutado del día era más que suficiente, luego se fueron a comer algo en “La Trufa de bronce” y culminar volviendo a la habitación de la posada para dormir.



El tiempo siguió transcurriendo y finalmente había llegado el momento de volver al gremio de aventurero, al entrar los dos fueron citados por la recepcionista coneja para ir al despacho del maestro del gremio, allí los dos fueron recibidos por Galaz.



—Me alegra volver a verlos -Dijo el león blanco —En cuanto al tema de su recompensa…



Galaz después de haber evaluado a detalle estos días la participación de los dos en la campaña de subyugación, concluyo entregándole una pesada bolsa que contenía en su interior una cantidad inmensa de Divitys, con tal dinero podrían pasar hasta dos años viviendo con tranquilidad, pero no fue lo único.



—También se ha decidido subirles de rango, desde este momento ahora los dos son aventureros de “Categoría IV” -Declaro Galaz.



—¿¡QUE!? -Exclamaron los dos sorprendido.



Los dos esperaban una subida de rango con tal encargo, pero jamás esperaron que escalasen dos rangos, tanto Isaac y Kailo eran aventureros de “Categoría II”, esperaban subir a la “Categoría III”, pero inesperado fueron ascendidos a “Categoría IV”.



—Categoría IV… nosotros fuimos… -El propio Kailo estaba aun impactado de la emoción con tal noticia.



—¡Muchas gracias Galaz! -El humano expreso su agradecer con un fuerte apretón de manos.



—Es un placer contar con tales habilidosos aventureros en mi gremio, espero mucho de los dos a futuro -Dijo el león acompañado de una sonrisa.



Una gran suma de dinero y un ascenso de dos rangos como aventureros, el dúo se retira del gremio satisfechos con tales recompensas, al cruzar las puertas se llevaron otra sorpresa, en su camino se cruzaron con un Sapien felino de inusuales ojos violeta, de un pelaje negro, llevaba puesto una armadura de pieles que cubría todo su torso como la mitad de sus brazos y piernas, tenía un hermoso cabello largo albino, sus armas predilectas eran un par de dagas gemelas de bronce que llevaba enfundadas en su cintura, con su torso delgado denotaba una apariencia femenina a pesar de ser un varón.



—Hola chicos -Saludo el Sapien con una sonrisa.



—¿¡¡Raheer!!?.



La pantera había aparecido en Arquion, tanto Isaac y Kailo se sorprenden como maravillan a la vez, su sola presencia significaba una cosa, ¿qué depararía a futuro a estos aventureros?, el mundo de Gaia es grande, los peligros por venir bastante, la aventura solo ha empezado, ¿cuál será la siguiente parada de esta odisea?.



El fin… por ahora.





[—————]​



Comunicado: Como ya muchos habrán notado, he puesto “fin” en lugar de “continuara” como suelo hacer, la razón del porque es que debo dar la triste noticia de que Odisea finalizara.



No me fue fácil tomar esta decisión, las razones detrás de ellos se debe al factor del tiempo, el trabajo últimamente no ha hecho más que aumentar, los días que dispongo de estar libres poco siento deseos de escribir y aprovecharlos para pasarla con mis amigos o disfrutar de una serie o un videojuego.



Comencé escribiendo este Fic porque me apasionaba leyendo otros Fic de temática yiff, me plantee mi propia historia y eventualmente la publique, pero me encuentro en un punto donde tratar de darle algo de tiempo a la historia y escribir con autentica voluntad se me hace difícil.



Se que algunos pensaran que debería pausar la historia y retornar cuando pueda, pero la cosa es… que es posible que termine olvidando mi fic, no me quiero comprometer, me gusto al principio, no lo niego, aprecie escribir ODISEA, el saber que varios leyeron mi fic y en especial sus comentarios, pero tristemente la vida adulta (al menos en mi caso) te va comiendo bastante de tus días con las responsabilidades, me habría gustado empezar esta historia en mi época de la adolescencia cuando era un estudiante de secundaria con mucho tiempo.



Dicho esto, doy por finalizado ODISEA, ¿puede que algún día la retorne?, quizás… pero las posibilidades mayormente están en contra, es por ello que no pienso pausarle y darle un final, aunque fuera uno abierto, un fin de cuenta.



Por las dudas si alguien le gusta este Fic y está interesado en darle “su continuación” le doy a esa persona o personas todos los derechos de este Fic para seguirla a su manera, como he dejado en claro, ya no puedo seguir y no puedo comprometerme sobre que algún día volveré, simplemente hasta aquí he llegado.



Me disculpo con todos los lectores que han leído mi fic, de verdad muchísimas gracias por seguir mi historia hasta aquí, lamento mucho que tengan que leer este comunicado, ha sido un placer haber escribido para ustedes, ha sido un gusto crear este fic, gracias… muchísimas gracias a todos por leer ODISEA, se despide Laoz.
 
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