Arrastra para posición la imagen de portada

+18 Original Fic Oneshot Para mis cultistas - Nya' goroth

Wolf Darkfeeling

I'm not what you want, but I'm what you need

Registrado
18 Jul 2021
Mensajes
2
Offline
Muy buenas, apenas llevo menos de 24 horas de haber ingresado y espero que las reglas me hayan quedado debidamente claras. A continuación, no hago mucho enfasis en el tema 'furry' ni en descripciones tales, pese que pertenece, y está planteado originalmente para ser un oneshot aunque puede que con el debido estímulo y tiempo quede extendido más allá de lo esperado.

Debo dar las debidas advertencias de que tiene una trama oscura y sensible detrás, algo que puede ser muy intenso y por eso está categorizado como +18. Críticas bienvenidas ^^ ya que deseo mejorar. Sin más preambulo, os dejo lo que sería el jugo de este tema.



Como un sueño


El tintineo del agua me traía devuelta, ¿o había sido acaso los chirridos infernales otras celdas ya vacía que no paraban de resquebrajarse? Buscando a penitentes impíos en desdicha, guardando el tormento de los miserables blasfemos, pero que desde mi llegada habían sido vaciados aun con la inclemente plaga que golpeaba el monasterio. Oh, ¿Cuál valor tenían aquellos recuerdos para el despojo humano allí tirado en el suelo de una celda mohosa? La vida esfumada siempre era lo más interesante, aun tembloroso, famélico y cansado, lo único que se interponía entre los verdaderos sueños eran las lejanas fantasías del ayer, la podredumbre que acechaba su hermosa tierra, aquel amargo recuerdo que entre gritos y llantos parecía la verdadera pesadilla, aquello que no le permitía dormir. Pues no podía, no debía dormirme, si las pesadillas, las verdaderas pesadillas en aquel reino sin orden desprovisto de forma o razón, envuelto en imágenes pululantes como gases sólidos, el fuego azul emanando de las esquirlas donde alguna vez debió haber piel... La sangre ennegrecida...Los cuerpos, o aquel amasijo que replicaban la forma de unos ya deformándose para volverse rebeldes ante los restos progenitores... la depravación en los gemidos de dolor y locura de cánticos guturales olvidados por eones para ser devueltos a nuestra era como si...No, deja de pensar en eso, debo estar despierto, debo...En ese momento, fue cuando la puerta de mi celda se abrió, aquellos pensamientos se esfumaban ante mi primer instinto animal; me incorpore para quedar sentado, arrastrándome hasta el otro lado de la sala. Debía estar lejos de aquel hombre que había entrado, debía estar tan lejos como pudiera de cualquiera, o la podredumbre negra emanaría en hilos de su ser para desgarrar... ¡La vista! Mi vista, usa eso, olvida, aun cuando al ver todo era borroso. Allí debía centrarse, centrarse en aquel caballero, no podía distinguir bien quien era, pero cuando se sentó, en la única silla que había en la sala, justo en el lado opuesto donde me encontraba… pude verlo por completo.



—Derek, te he estado buscando. — Su voz, su dulce voz era una calma perpetua frente al traqueteo que goteaba amenazando desbordar mi mente. Por un segundo, mi ensimismado ser solo se perdía en paz, un ruido blanco para apaciguar la mente rasgada entre el manto de la razón y el agotamiento. Cuando mi vista consiguió enfocar unos segundos, oh dios mío, era el padre Redael, esa calma que se apoderaba de mi parecía chillar en alabanza, aquel vago sonido hacía mi respiración agitada dentro de lo que podía. Entre los tirones flemáticos por aquel húmedo suelo donde me arrastraba, se tornaría más pausada, tan solo un pitido llenaba la sala mientras volvía en mí en esa helada habitación absorta del mundo.



— Padre Redael... — El sollozo que emano de mi voz, más que humano parecía animal, sonidos dispares y roncos tronaron por mi garganta, un lamento suplicante más que un nombre se asomaba azotado por las toses de un oxidado organismo defectuoso — Por los dioses es usted... Sé que lleva mucho tiempo buscándome... — El crujir de los huesos llenaba la sala, cuando en un espasmo todo el cuerpo se doblaba casi en una reverencia, el alma se estremecía con el dolor de pronunciar aquellas palabras, la respuesta a todas las plegarias — No quise hablar con nadie de esto... Me tomarían por loco... Aunque creo que así es... Perdóneme padre... Es todo culpa mía...— Y así lo creía. Lo sabía, firmemente. La ambición, los deseos terrenales, la emoción de la sangre; las promesas, cada una de ellas de una mejor vida en un nuevo plano, en una nueva jerarquía. No debí haber jugado con aquellas fuerzas, no debería haberme unido a ese culto.



—¿Tu culpa? —Su voz se acalló luego de esa corta pregunta, pero el silenció nunca llegó, las palabras de aquel hombre flotaban entre las paredes como si no existieran, como si pudiera flotar tan solo de escuchar aquella aterciopeladas, sin acusación, solo duda. Una duda primitiva, perdida entre toda aquella locura que evocaba una reflexión. Es por eso que había sido un seguidor, siempre había seguido a alguien — ¿Por qué crees que es tu culpa?— La voz del padre no vacilabas, oír la voz de ese hombre era relajante, aquellos nervios que le habían permitido sobrevivir, que en aquella negra y tangible oscuridad serpenteante le habían guiado hasta las afueras del templo por primera vez en años quizá décadas se dormían en la paz de su sombra, incluso podría dormir allí, sin sentir el frío ni los ruidos, fuera del alcance de todo y todos. Pero antes de su descanso, el padre debía saber lo que paso, él podría detener a ese ser corrupto, proveniente de los oscuros abismos a los cuales jamás debía haberme asomado. Era su deber, era él, aún no había sucumbido, el que había impuesto toda su valía para ello, la abominación iba a ser prevenida.



— Co-conseguimos asaltar Un pequeño carromato de mercaderes...Aquellos pobres diablos, no más de cuatro peregrinos del este, ignorantes a los peligros y caminos de nuestra tierra. Fue fácil arrástralos a nuestra pequeña "Iglesi…" —En cuanto esa palabra intento emerger de mis labios, borboteos infernales llegaron a mis oídos, la viscosidad de aquellas masas sin peso que parecían plegarse conforme la luz de las antorchas asfixiadas destellaban, la imagen de las cloacas abiertas por arañazos babosos. Aquella palabra, me las trague con un ataque de tos estruendoso, antes de poder continuar con la saliva enrarecida gracias a los putrefactos fluidos filtrados por mis pulmones — Dioses del sol perdonarme... Nunca pude imaginar que pasaría eso... Los demonios de mis peores pesadillas se hicieron reales... Cuando estamos preparados para el sacrificio... Dentro de ese depravado símbolo...— Mire al suelo eludiendo la vista del padre Redael, ¿era así como el encarnizamiento del pecador debía sentirse ante la mirada atenta de un santo?

Mis raquíticas garras, casi como zarpas temblorosas comenzaban a dibujar una extraña marca en forma de llave en el suelo, las uñas se doblaban dejando el paso a la piel marchita que intentaba marcar entre la suciedad aquella impía forma que oscurecía incluso la sombra de aquel santo, una plegaría escapo de mis labios ante el frío tacto maltrecho de la imagen. Trague saliva apoderado del pavor que me inundaba por solo recordar el momento, ese momento, grabado como un hierro candente en mi cerebro — El sumo...sacerdote inicio el ritual... era la primera vez que abriríamos un portal para ver su reino... ese lugar...— Mis palabras se cortaron, comenzando a temblar de puro horror. Levanté la vista para mirar al padre, buscando que su voz volviera a calmar mis nervios, aquel cántico que se acallaba por la habitación para solo dejar nuevamente ese silenció. Aquel ruido bajo las capas de la razón, incesante desde el primer momento; mis dedos se entrelazaron y tartamudeé, sin valor para hablar, el aire frío se formaba en aquel lúgubre lugar mientras mi mirada marchita se clavaba en la figura frente de mí, en silencio. Me sentía cada vez más asfixiado, ¿era acaso el terror de no ser salvado por aquél tan alabado santo? La simple idea me hizo latir mi viejo corazón que sus sonidos llenaban la sala, el terror de la incertidumbre llenaba las palpitantes paredes ennegrecidas pero mi vista nunca se quitó de la figura de mi salvador, aun cuando no hubo respuesta, la simple figura allí postrada inclinada con sus arrugas y marcas sobre su rostro, aquellas sombras entornadas en los ojos, tan solo continuó por esa figura inerte.

— Cuando el ritual se completó... pude ver el horror informe... las paredes se volvieron de carne. No, aquel termino no hace justicia, padre. Las paredes pululaban, la carne nunca podría tornearse así, las vísceras y restos de callos y pelo, las dimensiones dejaban de tener sentido en una sala enorme y estrecha a su vez, podía sentir los vapores emanar del calor de aquella grasa que crispaba marchita ante el aire rancio y cálido que llenaba la sala. Del suelo, un líquido negro comenzó a brotar sin control, mientras las sombras parecían perder proporciones, mezclarse con la carne y llamas en una danza demente... Y de ese extraño portal... comenzaron a salir seres...Criaturas...Monstruos... ¿Demonios? No, padre. Los demonios están asumidos, están formados por las mentes limitadas de meros receptáculos de carne, con un principio y un final. Aquellas abominaciones salidas de las entrañas de mis profundas pesadillas, dobladas de reverso, sin masa que no paraban de... reptar, no importa dónde estuviera, como si el cielo y la tierra estuvieran en algún plano inferior a donde esos despojos sin razón se encontrarán; donde nuestras leyes y normas estuvieran por debajo de la mugre pusilánime descompuesta.... Mis compañeros... El fuego... Yo...Yo... pensé que me había vuelto loco... no podía comprender como todo se torció tanto... Pero cuando solo estaba yo en pie... vi a aquel... ser... no pude escapar... Sólo...sólo... lo seguí... ¿Por qué lo seguí? ... ¿Por qué en los sueños se hacen las cosas que se hacen?... Solo sé que cuando oí su llamada... Tuve que hacerlo...— Mi discurso fue consumido por aquella risa, o esa era la palabra más cercana para describir el estruendo que llenaba el vació alrededor de las palabras, como si en ningún momento hubieran salido de mi boca, como si flotaran en el aire, y en un instante se petrificó mi paladar abierto y expuesto por los temblores; desencajado mientras del padre surgió una risa. No, aquello no era un padre, ni una risa, aquél ruido blanco, aquel eterno tomento que se ocultaba en lo más hondo de toda la tranquilidad de las palabras que como un eco volvían a resonar en la sala, aquella sala negra y marchita llena de escamas...Escamas enrojecidas entre llamas que bailaban, llamas azules que marchitaban aquellos tapices adornados, la púrpura y redonda marca sonriente, la marca que abriría la puerta a los sueños y las pesadillas, la marca que le había arrastrado al monasterio, pero… ¿a cuál de todos?

Mi mirada subió deformada, pero nunca hubo un borde, como si al observar solo pudiera ver las entrañas de aquel pululante ser, la misma sala en cada posición, los gases que quemaban la carne abandonada en las ropas de los acólitos. Mis oídos sangraban o era acaso los de cualquier otro, mientras la risa se volvía cada vez más estridente, presente en cada nervio, cada partícula de lo que se podría llamar un cuerpo al ver cómo la brea se acercaba, el correr era imposible, sin piernas, tan solo manchas de pus que emanaban ante mi cuerpo. O eso creía, pero aquella carcajada, el horrible sonido que le llenaba no provenía de afuera, nunca más volvería a provenir de nadie, el padre allí frente a él. Aquella cosa que había representado la alusión a un santo hombre, es cuando el horror se reflejó en el rostro ajeno de solemne, bajo aquellos famélicos y nerviosos huesos que no paraban de temblar como si rieran bajo las ataduras de piel. Dioses, que la Diosa del Sol se apiade de mi alma....
 
Última edición:

Mexxx

I'm not what you want, but I'm what you need~

Registrado
16 Ago 2009
Mensajes
1,286
Offline
Tiene una forma de expresividad muy intensa, oscura, una literatura que en lo personal me agrada mucho. No tiene yiff, pero aún así es categorizado +18 por esas descripciones tan carnales. Provoca saber más, de hecho, quisiera saber más al respecto. Estando más extendido pudiera dar pie a cosas muy interesantes. Sigue así.

Pero eso ya lo sabes~
 
Arriba Pie