Quest C Patrulla Fantasmal [Gungnir]

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"Patrulla Fantasmal”​

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Un extraño suceso está ocurriendo durante las noches en la ciudad. Decenas de Bakemon andan recorriendo las calles de un lado al otro sin dar explicaciones, como si estuvieran patrullando el área. No sabemos por qué motivo lo hacen, sin embargo los vecinos empiezan a estar intranquilos por tener tantos fantasmas rondando. Averigua el motivo y, de ser posible, convéncelos de que se detengan
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Averiguar el motivo de los patrullajes
  • Convencer a los Bakemon para que se detengan
e) Notas
  • Ya que se trata de decenas de Bakemon, eviten un combate de ser posible
  • Los patrullajes empiezan a las 11 Pm y terminan a las 6 AM, todos los días
Quest C

Mínimo de post en Guild: 3 c/u
Plazo: 14 Dias
Paga máxima: 390 Bits
Máximo 2 puntos de stat
Máximo 2 puntos de fama
Máximo 30% de Blast Gauge
Digivice: D-Arc (Ewain), Burst (Masaki)

Masaki Nakai
Ewain Blake Wilson


Masaru Masaru Takerudark Takerudark this quest will be special for me ;_; pueden comenzar~
 

"さあ、往こうか"
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En los dos años de estadía, aventura y misiones que los miembros de Gungnir habían vivido tanto individualmente como en grupo en el Mundo Digital, noticias de muchos casos y eventos extraños habían llegado a sus oídos y se habían convertido, a su manera, de cosas del día a día. Aún así, pocos podían compararse en rareza al que tenían ahora entre manos: Resolver el misterio detrás de las acciones de un grupo numeroso de Bakemon, que habían empezado a patrullar la ciudadela de noche sin un motivo o explicación aparente. Masaki y Ewain habían sido llamados personalmente para investigar al respecto de esos sucesos, reuniéndose en la Central de Tamers aquel día cuando faltaban pocas horas para el anochecer.

- Lamento no serles de mucha ayuda en esta ocasión - dijo la recepcionista una vez que les otorgó la (poca) información que había en torno a la misión - Hasta ahora no ha habido reportes de ataques de los Bakemon ni incidentes, lo único que han hecho es patrullar.

- ¿No han hecho nada malo entonces? - preguntó Ewain, que llevaba en su cabeza a su Digimon compañero.

- No, pero la gente está inquietándose... - explicó la mujer. Patamon frunció el ceño, para luego dar su propia opinión del asunto.

- Holy Angel es un lugar habitado por Digimon sagrados y Virus Busters - recordó - es extraño que haya tantos Bakemon, en especial de noche.

- De hecho... - corroboró Agumon - Si fuera en otra ciudad no se notaría tanto.

Masaki no sabía bien que pensar al respecto o, mejor dicho, no tenía opiniones por el momento. Entendía la preocupación de la Central y el punto de Patamon, sin embargo no tenía razones para desconfiar de los Bakemon si nadie en la ciudad había sido atacado por uno de ellos. De hecho, a su manera los fantasmas parecían estar haciendo un servicio a la comunidad, ya que sus extraños actos provocaban que pocos se animaran a deambular de noche, reduciendo la inseguridad en la ciudadela y el trabajo de los Virus Busters. Se llevó una mano al mentón para meditar mejor la situación, captando la atención de Ewain unos momentos después.

- ¿Qué opinas? - inquirió el escocés. Masaki simplemente suspiró, mirando por un momento el techo del vestíbulo y llevando sus manos a su nuca.

- Pues, solo tenemos que saber que están haciendo y por qué, ¿no? - dijo el de cabello verde - No tenemos que pelear contra ellos o sacarlos por la fuerza.

- Si no es necesario, no - confirmó la recepcionista - Son decenas de Bakemon, así que no queremos que se metan en un peligro si pueden evitarlo.

Masaki no pudo evitar hacer una mueca ante esa petición, recordando la noche de Pajramon y el hecho que, si las cosas se ponían realmente malas, no tendrían problemas en barrer a los Bakemon con ShineGreymon y HolyAngemon. Aún así no comentó al respecto, prefiriendo evitar llegar a esos extremos que le darían recuerdos desagradables de esa distante noche.

- Nos encargaremos - confirmó finalmente el Elite, tomando temporalmente el "liderazgo" del equipo - Pueden contar con nosotros.

Sin más, los miembros de Gungnir agradecieron a la recepcionista por la información y dejaron atrás la Central, recibiendo en el rostro el sol del inicio del atardecer al volver al aire libre. De acuerdo con la información los Bakemon no aparecerían hasta las once de la noche, lo cual significaba que tenían horas para matar antes del verdadero inicio de su tarea.

- ¿Vamos al área residencial? - sugirió Agumon una vez se hallaron en las calles de la ciudad - ahí es donde se reunen, ¿no?

- Podríamos buscar pistas - opinó Ewain - Será más fácil ahora que no debería haber Bakemon en el área.

Patamon no tardó en apoyar la idea de su Tamer, a la cual se le sumó Masaki unos segundos después. En tareas como esa lo mejor siempre era empezar buscando información al respecto ya que cualquier indicio, desde una marca hasta un testimonio, podría serles de utilidad. Además, los vecinos del área residencial habían sido los primeros en reportar el asunto de los Bakemon vigilantes, por tanto era posible que pudieran describirles mejor la situación de lo que la Central lo había hecho.

- Vamos - insistió el mamífero alado. Los presentes asintieron, emprendiendo la marcha hacia su primer destino de la noche.



Takerudark Takerudark o3o9
 

Esposo Canon de Hoppie
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Después de caminar un poco por la ciudad, llegaron finalmente al área residencial donde una buena cantidad de personas se movían entre las calles junto a sus Digimon, posiblemente buscando desaparecer en el momento en que la noche hiciera su aparición. Algunos de los humanos ni siquiera se detuvieron cuando el dúo intentó recabar algo de información, siendo ignorados olímpicamente.

Parece que lo de inquietarse era en serio —repitió la patata lo dicho por la recepcionista.

Lo que realmente me preocupa es que es una zona donde no suelen haber Bakemon, lejos de que sea un lugar habitado por Digimon sagrados o Virus Busters —pensó en voz alta el escocés al tiempo que llevaba su diestra a la barbilla para rascarse un poco.

Pensé lo mismo —coincidió el portador del juttoushi de fuego—. A decir verdad, esperaría una conducta así en File City, pero no aquí.

Intentaron sacar más conclusiones del asunto pero fue imposible de hacer sin testimonios o gente que diera un breve relato de lo que habían visto en las noches. Pronto volvieron a su tarea de sacar un poco de información de la gente que pasaba, encontrándose con respuestas muy vagas o siendo simplemente ignorados. A unos cuantos metros de ahí, Ewain pudo notar a un chico que se encontraba tranquilamente sentado en un banco de una pequeña fuente de ese lugar. Su compañero digital, un Nyaramon, descansaba plácidamente sobre sus piernas y éste le acariciaba para hacerlo dormir. El peliazul le dio un leve golpe a su compañero de guild para que observara la situación. Cuando lo hizo, Masaki asintió y caminaron hacia donde estaba el chico, sorprendiéndolo al verlos frente a él.

¿Puedo ayudarlos en algo? —preguntó sin dejar de hacerle mimos a su Digimon.

Hola, soy Masaki y él es mi amigo Ewain. Ellos son nuestros Digimon —señaló tanto a Agumon como a Patamon, quienes le devolvieron el saludo cuando éste levantó la mano y la ondeó levemente—. Estamos intentando averiguar sobre el asunto de los Bakemon.

¿No sabes nada acerca de ello? —intentó averiguar el otro chico, pero la respuesta fue la misma que habían encontrado en la pasada hora que estuvieron dando vueltas por el lugar.

Aunque… —el chico pausó por un momento mientras se llevaba su dedo índice a la comisura de sus labios y lo golpeaba contra ellos—. Pareciera como si estuvieran rezando.

¿Rezando? —repitió Agumon sin poder captar del todo lo que el chico quiso decir.

—asintió. Nyaramon ya estaba de nueva cuenta en sus cinco sentidos y ahora los observaba seriamente mientras su Tamer seguía tratándolos—. Murmuran cosas de forma inentendible.

Los gungnirianos siguieron preguntando un poco más, pero al ver que no lograron sacar mayor información relevante sobre la misma persona, decidieron cambiar un poco de perspectiva y buscar otro testigo del suceso. Se metieron por una de las calles donde habían visto más gente, pero en ese momento ya no había tanta como esperaban, pues con el anochecer aproximándose más y más ya todos optaban por resguardarse. Aunque los Bakemon no habían presentado comportamientos hostiles, la paranoia de los citadinos comenzaba a expandirse durante el día. Por suerte para el dúo, una chica con trenzas de color rubio pasó brincando de felicidades junto a ellos, seguida por una Lalamon.

Oye, perdona —gritó el peliverde lo suficientemente alto para que la chica lo escuchara, evitara que siguiera su camino y la perdiera de vista. Cuando oyó que se dirigían hacia ella, detuvo su brinco y se volteó de inmediato, buscando a la persona que le había hablado.

—Gracias por esperar —los dos chicos se acercaron amigablemente a ella—. Soy Ewain y él es Masaki. Estamos investigando la situación con los Bakemon.

Oh… —el semblante de la niña cambió ligeramente, parecía que no le gustaba hablar del tema porque incluso se tensó y bajó la mirada.

¿Pasa algo? —Patamon, con cero tacto, hizo la pregunta de una manera directa y clara. Lalamon fue la que ahora intervino en la conversación.

No le gustan mucho los fantasmas —se disculpó su compañera digital—. Lo bueno es que sabemos que empieza hasta las once de la noche, por eso íbamos con un poco de prisa.

Entendemos. Pero queríamos preguntarte qué era lo que habías dicho —Masaki sentó tanto a la niña con su Tamer en un lugar donde se les pudiera cuestionar todo de manera más tranquila.

La información fue la misma que habían recabado hasta el momento, sin importar mucho las fuentes. Sin embargo, la chica recordó algo bastante peculiar: tenían un perímetro dentro de la zona del cual no cruzaban y siempre hacían todo de una manera ordenada. Esto llamó la atención en sobremanera del Elite y del Expert, al igual que la de sus compañeros digitales. Despidieron a la chica y a su Lalamon y se sentaron en el mismo lugar en el que habían estado ellas segundos antes para poder digerir mejor lo que acababan de escuchar. Justo en ese instante, tanto Chackmon como Agnimon se materializaron detrás de sus portadores y se limitaron a ver durante un tiempo.
 

"さあ、往こうか"
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- "Rezando", huh... - Las palabras salieron de la boca de Masaki mientras este miraba hacia el cielo, directamente en la dirección de Urd que brillaba sobre sus cabezas esa noche. Tanto Ewain como Patamon miraron a su compañero de Guild, como si esperaran que dijera alguna teoría al respecto de lo que estaba pasando.

- ¿Se te ocurre algo? - inquirió el Expert al cabo de unos segundos de silencio. Loge negó con la cabeza, para luego bajar la mirada de vuelta a las calles.

- No realmente - admitió - aunque... Si están "rezando" y moviéndose en manera ordenada, ¿No será algún tipo de festejo o tradición? No sé, tal vez algún tipo de evento religioso.

Aquella primera hipótesis parecía ser merecedora, al menos, de una consideración. El resto de los miembros de Gungnir lo meditó, dando un pequeño descanso a la conversación hasta recolectar mejor sus ideas. Finalmente fue Chackmon el que rompió el silencio, aportando su propia sugerencia al tema.

- ¿Sugiere que es algún tipo de ofrenda a una deidad? - preguntó el oso de nieve - ¿Como al Dios del hielo y la nieve?

Ante el comentario Agnimon soltó una pequeña risa, llamando la atención de ambos Tamers y sus compañeros. El Juttoushi del fuego negó con la mano, recuperando su compostura luego de un instante.

- Lo siento - dijo - Es que llevo cinco mil años escuchando sobre ese Dios y sigo sin saber de alguien más que lo alabe aparte de Megatheriumon - Se dirigió a su homólogo - Si te soy franco siempre he creído que era algo como al Tropa Polar.

- La relación entre la Tropa Polar y el Dios del hielo y la nieve es confidencial, Greymon - contestó Chackmon con el mismo porte serio de siempre.

- Sí, Sí.

- En fin - intervino Agumon, antes que los dos Juttoushi continuaran desviándose de la conversación - Nunca he oído de un festejo de Bakemon en Folder, menos una tradición.

- Y aunque existiera no tienen porque hacerla en la ciudadela - espetó Patamon con un dejo de mal humor - No es lugar para virus.

Aunque Masaki no aprobara el "atributismo" del compañero de Ewain, sabía que tenía razón a su manera. Los Bakemon no eran oriundos de la zona, y por tanto debían conseguir la forma de terminar el "evento" sin provocar ningún problema con los fantasmas, en especial si estos no estaban causando ningún daño. La solución más sencilla sería hablar con ellos pero, ¿como hacerlo sin ofenderlos? Sin una idea clara de que estaba ocurriendo no podían arriesgar un conflicto de buenas a primeras.

- Si pudiéramos acércanos para saber mejor lo que ocurre - comentó el japonés finalmente - ¿Crees que podamos hacerlo sin que nos ataquen?

- No lo creo - sinceró Ewain - La Central tampoco parecía estar segura de ello.

- Podríamos tratar de averiguar sobre el rezo - sugirió Agumon - La ciudadela tiene una biblioteca famosa, ¿y si vamos allá?

Ambos Tamers no tardaron en rechazar la idea argumentando que, incluso si seguía abierta a esas horas de la noche, no tenían una idea de por donde comenzar a investigar y les podría tomar hasta toda la noche hacerlo. En definitiva, la falta de información y la poca cooperación de las personas no estaban ayudando en lo más mínimo. Ewain miró la hora en el D-arc, informando que tenían poco menos de dos horas antes que los Bakemon aparecieran. El escocés se dispuso a guardar el dispositivo, sin embargo se detuvo por un momento, extrañando a su compañero.

- ¿Qué pasa? - preguntó la patata.

- Tengo una idea para investigar - dijo, dirigiéndose al mamífero sobre su cabeza y llamando la atención de los presentes - Si te elevas y los observas desde el cielo como Angemon podremos saber mejor que hacen gracias al D-arc. Solo tienes que mantenerte fuera de donde te vean en caso que sean agresivos.

- ¿Espiarlos? - preguntó Patamon para confirmar, recibiendo una afirmación de su Tamer. La patata frunció levemente el ceño, no le agradaba la idea de acercarse a tantos Bakemon, sin embargo no dudaría en apoyar a Ewain y a Gungnir - Está bien, déjenmelo a mí.

- Nosotros estaremos atento a lo que pase mediante el D-arc - aseguró Masaki, que parecía haber sido convencido por la idea - Si algo llega a ocurrir retrocede, Agumon y yo te cubriremos.

- No sabemos si son hostiles a los Tamers, así que si preguntan podrías decir que eres parte de los Virus Busters - sugirió Agumon. Agnimon secundó la moción de su heredero - También podríamos usar una DigiMemory como señuelo en tierra, en caso que sean agresivos.

Poco a poco, los miembros de Gungnir fueron aportando ideas hasta formar su plan de acción, uno que los ayudaría a ganar información sobre los fantasmas antes de la confrontación. Cuando estuvo finalmente terminado, ambos Tamers se levantaron de sus asientos, satisfechos con lo que habían ideado.

- Aprovechemos el tiempo que queda para que cenen algo - dijo el Elite a los Digimon - Necesitarán energía en caso que tengamos que luchar.



Takerudark Takerudark ~
 

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Caminaron por las calles de Holy Angel Citadel hasta que lograron vislumbrar un restaurante que estaba abierto. Por suerte para Agumon, en ese sitio se preparaban unas carnes muy deliciosas, casi equiparables a las de Meramon en File City, así que no dudaron en entrar en cuanto llegaron a la puerta. Se sentaron y esperaron a que un Bakumon les extendiera el menú y les explicara todos los paquetes con los que contaban en ese momento.

—Yo quiero una Porky
—Ewain fue el primero en romper el silencio al hacer su pedido. Con el simple nombre, todos voltearon a verlo curiosos por lo que acababa de pedir, e inmediatamente después dirigieron los ojos a la carta para buscar el platillo del escocés. Una hamburguesa con tocino a más no poder, eso sonaba completamente delicioso.

—Para mí una normal con queso —ordenó el peliverde—. ¿Y tú, Agumon?

Yo quiero un buen corte, ¡sí!

Patamon, por último, ordenó lo mismo que Masaki y pidió una orden de patatas extras. El Digimon flotante apuntó todo, recogió los menús y desapareció en cuestión de segundos, dejando al cuarteto solo junto con sus juttoushis, los cuales se limitaban a observar el restaurante y a sus portadores.

Sabes, Masaki —el escocés se llevó una mano a su barbilla de modo que pudiera recargar su cabeza para hacer el mínimo esfuerzo—, creo que es la primera vez que hacemos una misión sólo tú y yo.

Uhm… —el co-líder de Gungnir intentó hacer memoria sobre todos los encargos que había aceptado, pero por más que se esforzaba en eso, no encontraba uno sólo donde hubiera compartido momentos con Skadi sin que los demás estuvieran con ellos—. Creo que tienes razón, no sé por qué nunca pasó antes.

Es que Ewain siempre está con Hanz —reclamó la patata, recibiendo una mirada como forma de disgusto de su Tamer por el comentario—. ¿Qué? Es la verdad.

[…]

Una vez más repasaron el plan, sólo por si acaso. Patamon, quien ya había evolucionado a Angemon para llevar a cabo la idea de Ewain, se encontraba junto a su Tamer y escuchaba atentamente. Los pasos a seguir eran simples: tanto el escocés como el japonés se esconderían en uno de los edificios abandonados dentro de la zona residencial de Holy Angel Citadel junto con Agumon, así podrían espiar tranquilamente a los Bakemon por medio del D-Arc del mayor, todo esto mientras el ángel sobrevolaba los cielos de la manera más cautelosa posible y observaba el patrullaje de los fantasmas.

¿Todo quedó claro, Angemon?

El arcángel asintió y no esperó más, desplegó sus seis alas y se elevó hasta que consideró estar a una buena distancia del suelo. Ewain no tardó en sacar su digivice y activar la función que le permitía poder ver lo mismo que su compañero digital, por lo que era cuestión de tiempo para que todo el movimiento comenzara. Se adentraron en el edificio abandonado y esperaron un poco, cuando de pronto, el reloj cambió de hora y dio las 11 en punto, dando comienzo a todo. Decenas de Bakemon aparecieron en las calles de la ciudadela sagrada, acto que, si bien estaban acostumbrados a este tipo de Digimon, sorprendió a los dos portadores de los spirits. Tanto Chackmon como Agnimon se mantenían al margen del asunto, hasta que tuvieran mayor información se atreverían a opinar, pero por lo mientras se dedicaban a observar cómo empezaba todo el ajetreo fantasmal.

—Por el momento sólo se mantienen de pie —explicó Blake sin despegar la mirada del D-Arc, al menos hasta que se percató que lo que dijo era una tontería—. Bueno, flotando.

Espera, mira —Logi se acercó más hacia él y señaló hacia la diminuta pantalla—. Mira cómo comenzaron a moverse.

Y era cierto, los fantasmas ahora se deslizaban entre las calles de la ciudad, aunque por lo que podía observar Angemon desde las alturas, no tenía ninguna forma ni algo que les llamara la atención. Por precaución, el ángel se cambió de posición con un bajo perfil, de modo que no fue detectado por ninguno de los integrantes de aquel grupo de espectros. Después de unos minutos, Chackmon logró ver algo que llamó su atención.

Señor, ¿me permite ver su dispositivo? —dijo con formalidad. Su portador, sin pensarlo, estiró el digivice y dejó que el oso incorpóreo pudiera observar lo que estaba sucediendo en ese instante. La cara de Megatheriumon era bastante seria y no emitía ruido alguno ante lo que estaba mirando, en su cabeza distintas explicaciones se empezaron a formular, pero no expresó ninguna hasta tener el momento ideal. Angemon, mientras tanto, por segunda vez, cambió su posición para evitar ser detectado, provocando que las sospechas del guerrero del hielo se confirmaran—. Pentagrama invertido.

¿Eh? —ninguno de los presentes pudo comprender del todo el comentario de Chackmon e incluso Agnimon se lo tomó como una broma.

¿Ya empezarás con tus cosas religiosas de nuevo?

Es el símbolo que los Bakemon están haciendo —señaló el digivice de Ewain e hizo una figura en el aire, simulando el pentagrama invertido del que estaba hablando el guerrero—. Existe desde hace mucho tiempo, deberías conocerlo Greymon.

Creo recordar algo de eso —Masaki se llevó una de sus manos a su boca para pensar un poco mejor—. ¿No se usaba para cosas satánicas?

Así es —afirmó el pequeño oso polar.

Antes de que pudieran decir algo, la pantalla del D-Arc del Expert capturó la atención de todos los espectadores. El movimiento de los Bakemon se había detenido y ahora todos miraban en dirección del ángel, quien se quedó quieto ante tal situación. Para sorpresa de todos, no hicieron ningún tipo de ataque, pero sí susurraron una serie de palabras que fueron inentendibles ante la distancia que estaban todos, pero que no se dejaba de percibir como algo malo.

De pronto, justo en medio del pentagrama invertido, una figura comenzó a emerger desde el suelo y provocó más de un escalofrío en los integrantes de Gungnir. Ewain, con la poca visibilidad que tenía desde su Digimon, logró identificar al Digimon como un Phantomon, y por lo poco que sabía de ellos, estaba seguro de que eso no era una muy buena señal.
 

"さあ、往こうか"
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- Phantomon... - soltó Masaki con un chasquido de lengua al ver que el D-Arc de Ewain confirmaba la especie del Digimon mediante la activación automática de su analizador - Eso será problemático.

El Expert miró a su compañero de equipo mientras este rememoraba automáticamente sus experiencias sobre su último encuentro con un Digimon de esa especie. Había sido unos meses atrás junto a Raisa, en una Raid en el Bosque de las Pesadillas donde se habían enfrentado a un Phantomon que solo pensaba en matar. Al igual que el Digimon de esa ocasión, el que tenían en el centro de la formación religiosa debía contar con una habilidad que haría difícil cualquier emboscada hecha en su contra o la del grupo: Clarividencia, el poder de ver el futuro gracias al collar en su cuello. Debían proceder con cuidado e idear una forma de eludir esa "premonición" con la que contaba el Perfect.

- ¿Qué haremos?

Antes que la pregunta del escocés pudiera ser contestada, el Shinigami desapareció repentinamente, haciendo uso de su habilidad de invisibilidad. Angemon empezó a alejarse del área de acuerdo al plan, señal que fue tomada por ambos Tamers para apresurarse y salir del vestíbulo que habían elegido como escondite, no obstante, antes que pudieran salir a la calle el filo de un arma dorada apareció en el campo de visión del ángel y el Digivice. Ewain reprimió un estremecimiento al ver a su compañero amenazado por el arma sin embargo, y para fortuna de los miembros de Gungnir, el fantasma no se dispuso a atacar al Adult, simplemente manteniéndolo a raya con su guadaña.

- Bienvenido a nuestro evento - dijo Phantomon al ángel - ¿Por qué no vienen y se nos unen? Tú y tu Tamer.

Angemon se tensó al escuchar la última aclaración. ¿Como había descubierto tan rápido que él era un Digimon compañero? Carraspeó ligeramente y trató de apartar la guadaña de su rostro para hablar, no sin antes darle una vista de reojo a la formación de Bakemon que seguía en su ritual para asegurarse que no estuviera a punto de ser emboscado.

- ¿Mi Tamer? - inquirió Angemon, tratando de sonar seguro de sus palabras en esa precaria situación - Soy un Virus Buster de la ciudadela - mintió - Me ordenaron investigar el motivo de esta reunión.

Para su sorpresa el fantasma retrajo su arma, para luego negar lentamente con la cabeza.

- Tu Tamer es un humano de cabello verde que está oculto en ese edificio - anunció, apuntando al lugar donde el resto de Gungnir se había ocultado - No tienes porque mentirme, no tengo intención de luchar contra ti - Angemon chistó ante esa mentira descarada casi por reflejo - En verdad - agregó el Shinigami con un tono solemne - Si deseaban conocer nuestro ritual solo tenían que acercarse, nos alegraría que formaran parte de él.

El Adult en un principio no supo que decir. Sus puños estaban apretados, y si bien le gustaría atacar a Phantomon en ese instante no podría arriesgarse contra un Perfect y decenas de Adult cerca de él. Tampoco sentía la luz de la evolución o una carta cobrando efecto. ¿Su Tamer tampoco sabía que hacer? No, no era así. Angemon confiaba plenamente en Ewain y en su Guild, y era por eso que podía asegurar que, en tierra, estarían trazando un plan en ese instante aunque él no pudiera enterarse a esa distancia.

- ¿Que dices? - insistió la parca - ¿Tengo que ir a buscarlo personalmente?

Por el momento no había otra opción, su prioridad era alejarse del Perfect y evitar que los Bakemon lo atacaran a él o rodearan el edificio. Tal vez el que habían utilizado se veía abandonado a simple vista por su vestíbulo, no obstante no podían asegurarlo y aunque pudieran eso no aplicaría con el resto. Era una zona residencial después de todo, ¿cuantas casas pondrían en riesgo si atacaban imprudentemente?

- Esta bien, iré por él - anunció de mala gana - Pero no me sigas. Si creo que es una trampa no dejaré que lastimes a mi Tamer.

- Me parece justo - replicó el Perfect con el mismo tono solemne - Los esperaré cinco minutos para que le expliques, luego le pediré a mis discípulos que vayan a buscarlos personalmente si ustedes no se acercan. - Se dispuso a retirarse, no obstante se detuvo un momento en el aire - Por favor no intenten nada extraño o huir, podré verlo antes de que lo piensen.

La advertencia, aunque sutil, era clara: Ir al ritual o ser obligados a asistir. El ángel asintió e inició su descenso, meditando sobre las palabras del Perfect mientras lo hacía. Por la presión del momento no había caído en cuenta de un detalle que Phantomon había dejado escapar, que su Tamer era un chico de "cabello verde", ¿el fantasma se había equivocado? No tendría sentido, ya que había demostrado saber sobre el escondite y sobre la identidad de Angemon, lo cual significaba que había algo más que él desconocía. Con suavidad, el Digimon sagrado descendió frente a la entrada de la edificación y, después de comprobar que Phantomon había cumplido su parte del trato volviendo a la formación espectral, se introdujo en el recinto, siendo recibido de inmediato por Ewain.

- ¿No te pasó nada? - preguntó el escocés, claramente preocupado por el encuentro cercano que su compañero había tenido. Angemon negó con la cabeza y sonrió, para luego apresurarse a explicarles lo ocurrido.

- No hay mucho tiempo - anunció el Adult, empezando a relatar velozmente lo que Phantomon había dicho, incluyendo lo referente a la invitación y al Tamer de "cabello verde". Ante la mención del color las miradas se posaron inmediatamente sobre Masaki, el cual se llevó una mano al mentón tratando de pensar alguna explicación para lo ocurrido.

- Como lo mires es una trampa - anunció el Elite seriamente - Phantomon puede ver el futuro con su collar, es decir que ya sabe que saldremos de aquí en unos minutos. Si no ha mandado Bakemon hacia acá entonces también sabe que no intentaremos atacarlo... En pocas palabras, que seguiremos con su petición.

- ¿Pero si lo atacamos eso no cambiaría su predicción? - preguntó Ewain - Es decir, el sabe el futuro y nosotros sabemos lo que el vió, es decir que si atacamos ahorita se estaría equivocando en su visión, ¿no?

- Eso a menos que su predicción exista porque de verdad no lo atacaremos - acotó Agumon - No creo que la Clarividencia pueda ser anulada con solo hacer lo contrario a lo que él cree, porque lo que cree es lo que va a pasar y... - Se detuvo al ver que se estaba complicando demasiado con el tema, negando con la cabeza para sí mismo casi al instante.

- No se pongan a pensar en paradojas temporales, tenemos pocos minutos - tajó Agnimon cruzándose de brazos - Supongamos que su predicción es cierta y no lo atacamos, ¿Por qué no lo haríamos? ¿Y por qué cree que Ewain tiene cabello verde?

Aquellas preguntas, aunque extrañas, tenían respuesta rápida si el japonés pensaba en el modo de hacer las cosas. La explicación era algo que él podría explicar, basándose en lo que sabía de si mismo.

- No atacamos porque ShineGreymon es nuestra carta para emergencias - dijo - No podemos lanzarlo de buenas a primeras en la zona residencial, destruiríamos varias casas y a sus habitantes sin necesidad - hizo una pausa para acomodar mejor sus ideas antes de continuar - él solo dijo "Angemon y su Tamer", ¿no? Quiere decir que, en su visión, solo dos personas se acercan a él, mientras el resto espera aquí con nuestro plan.

- Tamer de cabello verde... - repitió Ewain. La epifanía le hizo fruncir el ceño casi de inmediato - Oi, no pensarás que...

- - confirmó Loge - Yo seré el Tamer de Angemon, tú quédate aquí con Agumon.

- ¿Eh? - El rostro del Expert pasó de tensión a incredulidad, ¿de verdad su compañero de Guild pensaba meterse a un ritual lleno de fantasmas sin su Digimon?

- Phantomon no nos atacará - aseguró Masaki, mientras abría el compartimiento de cartas para buscar una tarjeta en específico - No sé que quiere, pero si nos está invitando es porque nos necesita para algo, tal vez una parte de su ritual.

- ¿Tiene un plan, señor Masaki? - preguntó Chackmon.

- Algo así - contestó el chico, tratando de restarle importancia a la situación para no poner nervioso a su compañero. Sacó su mazo de cartas y lo separó hasta encontrar la que quería, la cual le extendió al escocés para que la tomara y leyera su nombre - Cuando Agnimon de una señal, que verás a través de la visión de Angemon y el D-Arc, quiero que la uses de inmediato. Luego de eso Angemon activará el efecto y me sacará volando de ahí - miró al Adult angelical, el cual asintió aceptando su parte de la misión - Tranquilos - sonrió - Todo saldrá bien. Podemos evadir la clarividencia.

Siendo honesto consigo mismo, el japonés no podía asegurar al 100% el éxito de su estrategia, no obstante estaba dispuesto a intentarla si eso resolvía el incidente y mantenía fuera de peligro a sus amigos. Era en momentos como ese que podía demostrar su más ferviente convicción: Que no dudaría en poner su vida en manos de otro miembro de Gungnir si la situación lo ameritaba.

[...]​

Sin perder más tiempo de los cinco minutos prestados, Masaki partió del edificio junto a Angemon, dejando atrás a Agumon y a Ewain que se apresuraron a salir a hurtadillas para esconderse en un callejón, de acuerdo con la última parte del plan que Gungnir había trazado. El chico suspiró profundo y, mientras caminaba en dirección a la aglomeración de Bakemon, activó una DigiMemory, permitiendo que un musculoso león humanoide apareciera a su lado. El ángel miró de reojo a la aparición, reconociéndola como un Leomon.

- Mantente a mi lado y protégeme si algo me ataca - pidió Masaki. El león asintió y emprendió la caminata con paso lento, como todo un guardaespaldas. Masaki exhaló y removió la tarjeta de Leomon del lector sin aminorar la marcha, colocando otra inmediatamente en su lugar que no encajó correctamente. La nueva DigiMemory estaba en la ranura, no obstante faltaba un poco más para que tocara la sección que las leía y activaba, necesitando un leve empujón para completar el proceso. Eso era algo que el chico no haría por el momento, no solo porque no sabía si el lector podría invocar dos DigiMemories simultáneas (lo cual dudaba) sino porque esa segunda tarjeta, cuya identidad era un misterio para el ángel, era su comodín, la que activaría en caso que necesitaran un escape de emergencia.

- No te preocupes, Masaki - dijo Angemon - Ewain estará atento y yo listo para protegerte.

- Lo sé - sonrió el Elite - Gracias.

Guardando silencio el dúo llegó a la formación de Bakemon la cual, en ese momento, había tomado un patrón circular y le rezaba a su centro, donde Phantomon yacía junto a una esfera de cristal roja como la sangre. El Shinigami reparó en la presencia del humano y los dos Digimon, indicándole a sus seguidores que los dejaran pasar. Así fue, los fantasmas se apartaron sin dejar su rezo, abriendo un espacio por el cual el trío puso pasar para ser encerrados en el círculo.

- Bienvenido, Tamer y ángel - dijo el Perfect con la misma voz solemne y repulsiva con la que había tratado a Angemon minutos atrás - Para ser honestos estaba a punto de ir por ustedes, pero me alegra que hayan decidido formar parte del evento por voluntad propia - Se detuvo un momento para detallar al león - Oh, un recuerdo de un Digimon - dijo, seguramente haciendo uso de su clarividencia para adivinar el destino de esa aparición - Ya veo, solo está para defenderte cuando, ejem digo, si te ataco.

- Muy sutil - gruñó Agnimon - Eso significa que si te atacará antes que Leomon desaparezca.

Para Masaki esa información no era del todo negativa, ya que significaba que no dudaría mucho dentro del círculo antes de llevar a cabo su plan. Además, el hecho que aquella parca no tuviera reparos en decirles sus predicciones era también algo que funcionaba a su favor: Phantomon les hablaba porque estaba confiado de su habilidad y seguro de que no podrían eludirla. En otras palabras, estaba subestimando a los dos miembros de Gungnir frente a él.

- Supongo que están ocupados y no quiero interrumpir su ceremonia - dijo el chico, respirando para mantenerse tranquilo - ¿Por qué me llamaron aquí?

- ¿No tenías curiosidad de saber que estábamos haciendo? - inquirió Phantomon - Queríamos invitarte a participar en la ceremonia. De hecho, necesitábamos a un Tamer y su Digimon que se nos unieran.

Angemon se puso en guardia de inmediato, requiriendo que Masaki interpusiera una mano para que no se lanzara contra el Perfect. Todo esto, claro, era parte del plan de ambos: Hacerse pasar por un dúo sin refuerzos ni estrategias más allá de león junto a ellos, que se desvanecería irremediablemente en dos minutos.

- ¿De qué se trata esto? - insistió el japonés, tratando de apresurar la conversación para que el plazo de Leomon no se agotara antes de lo requerido.

- Te ahorraré los detalles, mi buen niño - dijo Phantomon con una inclinación para luego hacer un ademán a la esfera de cristal a la que los Bakemon veneraban - Nuestro grupo no es más que una humilde secta que venera al que consideramos el Dios de la Muerte, mensajero del otro mundo y cosechador de las almas de los afortunados: El Shinigami MetalPhantomon - Agnimon frunció el ceño ante ese nombre, al parecer él también lo conocía - Somos una sociedad que viaja de lugar en lugar con nuestro orbe para recolectar energía para la resurrección de nuestro Dios, un acto que solo podemos hacer cuando la majestuosa Urd está en el cielo sin la presencia de sus impuras hermanas - Ante la mención de la luna Masaki miró al cielo, percatándose de que, si bien ya había visto el satélite ensangrentado más temprano esa noche, era la primera vez que notaba que las otras dos estaban ocultas - Para resumir, nosotros honramos, él trae la bendición al Mundo Digital. Simple, ¿no?

- ¿Bendición? - repitió Angemon - ¿Consideran la muerte una bendición?

- No esperaría que un ángel lo comprendiera - contestó Phantomon - pero la muerte es un proceso liberador, una parte del ciclo en la cual el Digimon puede expiar sus pecados para pasar a la siguiente vida. Ahora que los humanos están más presentes en nuestro mundo, es mi deber como Sacerdote del Shinigami el extender su voluntad, logrando la resurrección de nuestro señor.

- En pocas palabras - resumió Agnimon, tensando el rostro y apuntando al orbe - Con esa esfera recolectan energía o Data y luego invocan un MetalPhantomon con ella - miró en todas direcciones, detallando los Bakemon que continuaban su cántico inentendible - Es posible que lo usen para catalizar una evolución en un Bakemon, o incluso tal vez en Phantomon.

Aquella información, combinada con la de Phantomon era lo único que Masaki necesitaba para saber que debía detener la ceremonia. Al diablo la libertad de culto, cualquier "Dios" que trajera muerte indiscriminada contra Digimon y humanos no era uno que quisieran ver resucitando, evolucionando, apareciendo o lo que fuera que pasaría cuando el ritual estuviera completo. Solo necesitaba resolver una última interrogante, una que seguramente estaría lista antes que Leomon se desvaneciera.

- ¿Y cual es nuestro papel en esto? - preguntó velozmente, aunque no necesitaba clarividencia para adivinar porque querían un humano en pleno ritual para revivir un Shinigami. Phantomon blandió entonces su guadaña, mirando amenazadoramente al chico frente a él mientras Agnimon estiraba su brazo, haciendo una señal con su mano que fue vista por el ángel.

- Ofrenda - contestó - Gracias por ofrecerse y no traten de escapar, ya vi su futuro y solo veo un color: Negro.

Masaki sonrió ligeramente, esa era la predicción que buscaba.

- Estoy de acuerdo.

Lo siguiente que ocurrió en ese círculo podría ser descrito como un pandemónium, a causa de los múltiples eventos que ocurrieron casi simultáneamente. Al momento en el que Phantomon se lanzó contra el Tamer la orden de la DigiMemory se activó, enviando a Leomon con un rugido a proteger a su invocador. La guadaña no tuvo reparo en partir a la mitad el cuerpo de la criatura mientras se dispersaba a causa del límite de tiempo, sin embargo esa no era la prioridad de Masaki. Moviendo velozmente su mano, el chico golpeó su palma contra el lector de memorias, encajando la tarjeta que había colocado anteriormente mientras que Angemon, por su parte, liberaba una técnica ajena a su especie, otorgada a él gracias al oportuno Card Slash que Ewain activó desde su posición apartada a varios metros de distancia, donde había estado esperando la señal del Hybrid para hacerla.

- ¡Haguro!

- ¡Beelzebumon, dispara contra todos los Digimon fantasmas!

Tal y como la predicción del fantasma había dicho, lo único enfrente de Masaki era negro. Una abrumadora oscuridad había sido emitida por Angemon, el cual aprovechó el momento para tomar entre sus brazos al Tamer y emprender el vuelo a toda velocidad fuera de su propia técnica, mientras que la invocación de Beelzebumon cumplía su orden de empezar a disparar a diestra y siniestra a los Digimon del círculo. Masaki suspiró de alivio al verse en el aire y agradeció al ángel de su compañero para luego volver a concentrarse en la misión. La tarea no había terminado: Beelzebumon no podría acertar a todos sus objetivos debido al Haguro y solo era cuestión de tiempo para que los fantasmas surgieran de la oscuridad para atacar. Así fue, Phantomon fue el primero en lograr escapar de caos con un semblante molesto, acompañado de un par de Bakemon en las mismas condiciones.

- ¡Recuperen la esfera de nuestro Dios y protéjanla! - ordenó - ¡Yo me encargaré del humano!

En la tierra, Ewain guardó la carta de Haguro que Masaki le había prestado y se alejó de Agumon, el cual salió de su escondite para seguir con la segunda parte del plan. Masaki, por su parte llenó su cuerpo de Digisoul, sacando su Digivice y activándolo con cuidado de no provocar que Angemon lo soltara accidentalmente en el proceso.

- Digisoul Charge ¡Overdrive!

Recibiendo la ráfaga de energía de su Tamer, Agumon empezó a brillar cegadoramente, creciendo de manera descomunal hasta alcanzar su brillante forma Ultimate. El Light Dragon encendió entonces la luz en sus alas, la cual cubrió su cuerpo mientras se movía en una embestida por la calle, dispuesto a dispersar la aglomeración de Bakemon y la oscuridad del Haguro simultáneamente con un Shining Blast hecho en tierra y no volando.

- ¿Un gigante de luz? - soltó Phantomon al ver el Ultimate que no había estado en su predicción inicial.

- Angemon, por favor déjame en una terraza - pidió el Elite - No quiero estorbarte en el combate.

El ángel asintió y se dispuso a eso, preparándose así mismo cuando dejara al Tamer en un lugar seguro y recibiera su propia evolución. Aún con ShineGreymon debían ser cautelosos, ya que el Ultimate no podría usar sus técnicas más devastadoras sin dañar los edificios. Sumada a la amenaza del fantasma clarividente, que seguramente no malinterpretaría otra visión futura como la del Haguro, la situación se mantenía sencillamente tensa. Tenían que vencer al sacerdote y, de ser posible, confiscar la esfera antes que alguien se la llevara en la confusión, eso si Beelzebumon no la destruía antes en su lluvia de disparos.




Takerudark Takerudark I'm sorry, gogogo
 

Esposo Canon de Hoppie
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Sin esperar algún otro tipo de orden por parte del peliverde, Ewain alzó su digivice desde el suelo y dejó que la luz de la evolución cubriera por completo a Angemon, pasándolo así a su siguiente etapa: Holy Angemon. Phantomon logró vislumbrar en las calles al peliazul, cayendo en cuenta que ese había sido su error con su habilidad, no sabía de su existencia y, por ende, había subestimado al aparente Tamer del ángel. No obstante, el Perfect no se hizo problemas mentales con eso y atacó de tajo al arcángel, quien lo recibió con su Excalibur desenfundada para bloquear su ofensiva.

Los virus como tú merecen desaparecer, maldita escoria —insultó Holy al tiempo que desviaba la guadaña de la parca con su Beam Shield.

Parece ser que alguien tiene problemas con los Digimon de mi tipo —rió por lo bajo Phantomon, contraatacó con su arma y de nueva cuenta fue bloqueado por el arcángel, mas no acabó ahí, pues con otro movimiento logró alcanzar a dañar al compañero digital de Ewain en la cara. Una fina línea de color carmesí se dibujó en el rostro de Holy Angemon, la cual dejó caer una gota de sangre al suelo—. No olvides que puedo ver todo, incluso a tu verdadero Tamer.

El peliazul se mantenía a un buena distancia de la pequeña pelea aérea que mantenían Phantomon y su compañero, quedándose al margen de todo y observando por medio de su D-Arc. Cuando vio que su Digimon acababa de ser dañado, no pudo evitar sentir un coraje interno que clamaba por ser liberado en ese instante, mas logró reprimirlo y analizó lo poco que podía mirar desde ese ángulo.

Por otro lado, Shine Greymon se mantenía en el suelo, agitando tanto brazos como piernas de forma que no dañara la zona residencial, pero sí que asustara a todos los Bakemon de los alrededores, cosa que funcionó debido al tamaño y al nivel en el que se encontraba. Masaki estaba al tanto de que en esta situación, su compañero digital y él no podían ser de mucha ayuda salvo para distraer a los fantasmas, ahora era turno de Ewain de poner en marcha su plan. Si bien no contaba con la etapa Ultimate como el co-líder de Gungnir, lo que sí tenía era la ventaja tributaria y el apoyo de su Tamer y planeaba usarlos lo mejor posible.

No tiene caso que la pelea continúe así —reflexionó Blake cuando se percató que Phantomon simplemente jugaba con ellos debido a su clarividencia. En su mente comenzó a repasar todas las cartas con las que contaba, hasta que finalmente dio con tres que le servirían muy bien para poder dar el golpe final y que decidiría el destino de la pelea.

En cuestión de segundos, tres naipes se encontraban en una de sus manos mientras que en la otra sostenía el D-Arc, listos para ser leídos por el dispositivo digital. El escocés esperó el momento oportuno y, cuando Phantomon se encontraba tomando impulso para atacar de nuevo con su guadaña, utilizó la primer carta. El Perfect inmediatamente cambió su cara, en ese instante la visión estaba llegando a sus ojos y sabía que era demasiado tarde, pues no alcanzaba a interrumpir el movimiento del escocés y sabía que si el efecto de esa carta lo alcanzaba, no habría nada más qué hacer.

Lag —musitó en cuanto la carta pasó el digivice.

De inmediato, Phantomon comenzó a verse ralentizado por la estrategia de Ewain, incluyendo a su pensamiento, por lo que todo lo que sucedió después fue muy rápido para él. El portador del guerrero de hielo, con maestría, pasó las otras dos cartas por su D-Arc, brindando a Holy Angemon de dos aumentos significativos en su fuerza y la capacidad de manipular la dirección de sus ataques. Un aura amarilla, como si de un manto se tratase, cubrió por completo al arcángel y aumentó sus fuerzas, así que Holy Angemon aprovechó y se alejó unos cuantos metros y comenzó a preparar su ataque. Debía ser rápido si no quería que el tiempo de Lag pasara y fuese desaprovechado.

Soul Banish —sus manos se envolvieron de energía celestial y comenzó a disparar múltiplos rayos de este poder, los cuales dieron de lleno en Phantomon a pesar de que los efectos de la carta estaban pasando.

Una leve explosión se creó debido al ataque de Holy Angemon y ocasionó que todos desviaran la mirada durante un segundo, con excepción de Shine Greymon, quien seguía enfocado en alejar a los Bakemon del sitio pero esta vez rodeado de un aura brillante. Cuando el humo se disipó, lo único que quedaba en el suelo era el digitama del Perfect que se había enfrentado a ellos, no había ningún rastro de algún otro enemigo y la mayoría de los fantasmas Adult ya habían desaparecido. El enorme Ultimate alzó el vuelo para bajar a Masaki y ya que se encontraban todos juntos, tanto Holy Angemon como el compañero del Elite regresaron a su etapa Child.

Eso fue muy extraño —admitió Ewain cuando recogió a la patata del suelo y la colocó en su cabeza para que descansara—. Deberíamos de contactar con la Central y decirles que hemos cumplido con el encargo.

—respondió el peliverde luego de tomar el digitama y soltar un suspiro, se alegraba de que esta vez no existieran daños colaterales en la ciudad—, devolvamos esto, por si acaso.

Tanto Chackmon como Agnimon se miraron fijamente, ambos sabían lo que el otro estaba maquinando en su mente y que los dos portadores habían pasado por alto: el orbe ya no estaba.

[…]

Un trío de Bakemon se encontraba en su escondite con el orbe que, minutos antes, Phantomon estaba alimentando. Por suerte para ellos, uno de los fantasmas había logrado recuperar el objeto, luego de la estrategia de distracción que había montado Masaki y los demás, sin que nadie se percatara de ello. Habían colocado la esfera en una especie de altar y continuaban con los rezos que habían realizado en la zona residencial de Holy Angel Citadel. Conforme avanzaban con las oraciones, el brillo del orbe se hacía más notorio hasta que logró desprender una luz cegadora para todos los presentes. Los Adult se taparon los ojos y su sorpresa fue grande cuando, al destapárselos, frente a ellos reconocieron a un Digimon muy similar a Phantomon, pero este era mucho más poderoso y terrorífico.

Por fin.


Masaru Masaru terminamos. Kira Kira finito. El final fue así porque se va a ligar a una raid después o3o/
 
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Narrativa
Como ya es costumbre, ambos gozan de una excelente narrativa y una buena fluidez para expresar sus ideas y las reacciones/pensamientos de sus personajes. Sin embargo, existieron distintos errores que yo atribuyo a haber escrito con rapidez los posts sin fijarse o darse el tiempo de reelerlos nuevamente. En ambos noté falta de comas (una que otra) y que se comían palabras de repente y, en el caso de Take, llegaste a escribir palabras cuando de hecho querías poner otra (felicidades > felicidad, múltiplos > múltiples, entre otras). Masa, tienes la tendencia de no cerrar tus oraciones con algún signo de puntuación, las dejas abiertas y cuando comienzas un diálogo éste empieza con mayúscula, cuando no existe un punto y seguido previo. También noté (y es algo que en otras evaluaciones también se te ha comentado, con otros GM) que la gran mayoría de tus diálogos con pregunta también los inicias con mayúscula, cuando no hubo un punto final antes (ejemplo: "...su predicción es cierta y no lo atacamos, ¿Por qué no lo haríamos?"). 21/25

Interpretación
No tengo ninguna objeción en este apartado, los dos manejan increíblemente bien a los personajes propios y a los ajenos, esto habla de lo acostumbrados que están al uso de su compañero. Del enterno tampoco vi algún problema, desarrollaron la quest en una zona residencial de Holy Angel Citadel; aunque me causa algo de curiosidad el que se mencionara que los fantasmas necesitaban exclusivamente a Urd para su ritual, es decir, que las otras noches que anduvieron patrullando ¿las otras lunas tampoco estaban? Y Masaki comentó (o lo pensó) que era la primera vez que veía sola a Urd. No es algo de mucho peso, pero que sí quiero comentar para tener en cuenta describir estos detalles. 24/25

Realismo
Me gustó mucho el modo en que idearon la manera de contrarestar la clarividencia de Phantomon, fue un "obstáculo" añadido a la quest el incorporar a ese Digimon, a que simplemente tuvieran que ahuyentar a muchos Bakemon. Me parece que todo el asunto de usar la clarividencia del shinigami en su contra estuvo bien planteado, pero aún así me resultó extraño que Phantomon no viera en una de sus visiones a Agumon y Ewain, por lo menos, yo diría que en el momento en que Angemon fue en busca de su Tamer, ahí Phantomon debió ver algo, que el Tamer de cabello verde no estaba completamente solo. Pero, debido a que este asunto de la clarividencia no puede tratarse con 100% de certeza y llega a ser subjetivo, no tiene tanto peso y no fue grave, aunque esto haya contribuido al factor sorpresa para enfrentar al fantasma. 24/25

Desarrollo
Como ya dije antes, me agradó que incluyeran a un segundo Digimon en la historia (aunque con esto medio dejaron a los Bakemon en segundo plano y ni uno solo mostró tener voluntad propia, solo estaban ahí, cumpliendo la orden de Phantomon). También me gustó la historia que le dieron al patrullaje fantasmal y al hecho de que el religioso de Chackmon reconociera la formación que estaban haciendo, fue muy propio de él a mi parecer. Considero que le dieron un buen desarrollo, se dedicaron a explorar cada punto de los objetivos; aunque al final no lograron que todos los Bakemon dejaran el área, quedaron tres rezagados. No obstante, esto se justifica con el hecho de que planean unir esta quest con una Raid a futuro, así que me resulta en un excelente detalle. 25/25

Evaluación: 94/100
Paga: 370 bits
+1 EVO a Patamon y Agumon
+1 STR a Agumon
+1 ATK a Patamon
+2 puntos de Fama a ambos​


Masaru Masaru Takerudark Takerudark no fue la última pero igual fue especial <3
 
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