Quest B Phantom Machine [Félix Díaz]

Reflejo
Moderador
Offline
"Phantom Machine”
- NPC involucrado: Giromon
- Sinopsis: Giromon nos ha informado que en el Pueblo Industrial han empezado a aflorar casos de Digimon máquina saliéndose de control repentinamente, un curioso Dejavú del Shutdown que ha encendido las tensiones en el pueblo. La Central se ha ofrecido a visitar el pueblo y detener a los Digimon descontrolado, sin embargo Hiroto Tenkawa ha escuchado sobre la noticia primero y ha partido rumbo a la ciudad por si solo. Necesitamos a alguien que lo acompañe y se asegure que su propio Digimon Cyborg no se una a la lista de afectados, a la par que resuelven la situación en el Pueblo
- Escenario: Pueblo Industrial
- Objetivos:

  • Encontrar a Hiroto y acompañarlo
  • Detener a los Digimon descontrolados y descubrir las causas de sus acciones
  • Evitar daños a la ciudad
- Notas

  • A diferencia del SHUTDOWN, la cantidad de Digimon fuera de control es mucho menor. La mayoría de estos son Guardromon y Mechanorimon
  • Ya que la mayor parte del pueblo está actuando normalmente, la Central considera que lo que está ocurriendo no es lo mismo de esa ocasión. Posiblemente se trate de algún Digimon controlándolos.
  • Es posible que a Hiroto no le haga mucha gracia que la Central les haya enviado para vigilarle. Tengan tacto con él
  • Eviten lastimar o matar a los Digimon descontrolados si pueden hacerlo. Las relaciones con el Pueblo Industrial siguen siendo un tema importante
Tamer: Félix Díaz Compendio de Fichas - Foros Dz
Digivice: iC
Ficha de Hiroto: Biblioteca de NPC Rol - Foros Dz
Ficha de Giromon: Biblioteca de NPC Rol - Foros Dz

DZero DZero ahora en un rato actualizo la apariencia de Hiroto, puedes comenzar~
 
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
- Básicamente ese es el estado del pueblo por el momento. Reitero que cualquier incidente debe ser tratado con el mayor cuidado posible. Los digimon agresivos no son culpables de lo que ocurre, sino las víctimas, ¿está claro? – la voz grave que emanaba de la boca del mandamás del pueblo, Giromon, contrastaba ruidosamente contra su cuerpo redondo y relativamente pequeño en comparación, mas su aire de autoridad dejaba en claro quien tenía todo el poder en la habitación.

- Entendido. Procuraremos detener a qué o a quién sea responsable de esto sin pérdidas. – aseguró Félix, tratando de mantenerse lo más calmado posible ante la clara duda en el rostro del ser digital que ahora lo miraba de reojo mientras ordenaba unos papeles en su escritorio.

- ¡No se preocupe, tenemos experiencia lidiando con digimon fuera de control! Si todo sale bien deberíamos terminar antes del almuerzo. – sonrió confiado el compañero del chileno, pensando que la misión sería algo parecido a la vez que tuvieron que lidiar con un Guilmon enloquecido a causa del anticuerpo X.

- Hmp… tengan cuidado con esa sobra de confianza. Un paso en falso y hasta el guardromon más débil podría causarles bastantes problemas. – refunfuñó Giromon antes de centrar sus ojos en sus documentos, dando a entender que ya no tenía más que decir al respecto. – Buena suerte y traten de no salir lastimados. No tenemos un hospital capacitado para humanos en su totalidad aún.

- Hablando de humanos… Se nos informó que ya se encuentra uno rondando por aquí. Un tal Hiroto Tenkawa. ¿Sabe algo de él? –
la pregunta de Díaz captó la atención nuevamente del redondo ser digital, haciendo que este se voltease una vez más a mirarlos.

- Ah, el otro chico con un Agumon. Sí, vino brevemente a ofrecer su ayuda, pero no parecía enviado por la central ni nada. Si aún sigue en el pueblo entonces debe estar cerca de donde sucedió el último caso.

- ¿Podría indicarnos donde fue, si no es mucha molestia?

- Tengan, aquí está el reporte de los incidentes. En la última página encontrarán un diagrama del pueblo para que puedan ubicarse. Ahora, si me disculpan, tengo mucho trabajo por hacer. –
con estas últimas palabras, el dúo de novatos agradeció la información y salió de la oficina de Giromon para sentarse en una mesa cercana a analizar la situación.

Pueblo industrial no era precisamente un lugar demasiado grande en área, pero su compleja estructura lo hacía difícil de recorrer. Pasillos angostos, lugares demasiado similares los unos con los otros, una fábrica habitada por seres metálicos básicamente era con lo que debían lidiar y, para agregar más dificultad al asunto, tenían que protegerse de aquellos seres descontrolados que podían saltar en su contra en cualquier momento.

Las “calles” del lugar estaban pobladas de algunos digimon que parecían solo vivir su día a día, cargando materiales de un lugar para otro o manipulando máquinas para mantenerlas funcionando, aparentemente siendo este su trabajo o quizás un esfuerzo comunitario para mantener el lugar operativo. Sin dudas un escenario bastante singular a lo que estaban acostumbrados Félix y Agumon.

- ¿Entonces vamos hacia el sector B para buscar al otro chico? – la voz del dinosaurio amarillo apenas podía oírse entre tanto sonido de maquinaria y vapor que retumbaba por el lugar.

- Sí, es nuestra mejor chance. Según esto el incidente ocurrió ayer y Hiroto lleva… 3 días aquí. – observando la información del reporte, Félix notó que la cantidad de incidentes no habían hecho más que incrementar en número y frecuencia desde que estos comenzaron hacia no más de 2 semanas. Según los datos, en los últimos 5 días se han tenido que contener no menos que 10 incidentes en total, lo que indicaba que sea lo que fuese que estaba causando tal conmoción no pretendía detenerse por el momento.

- Ojalá lo encontremos rápido.

- Esperemos que sí.


Tizza Tizza Uno~ :1414:
 
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
Durante dos días, la dupla enviada por la central buscó por los lugares donde se habían reportado incidentes con anterioridad con la esperanza de toparse con el otro equipo que rondaba el lugar, pero estos no parecían seguir en la vecindad, o al menos, no parecían querer ser encontrados. Algunos digimon máquina ofrecieron testimonio de haberlos visto recientemente, pero ninguno tenía su localización actual, por lo que la búsqueda parecía haber llegado a un callejón sin salida por el momento.

Sin importar donde fuesen, la historia siempre era la misma: Hiroto y su compañero eran avistados durante o después de un incidente, se quedaba unos momentos para investigar y luego se marchaban sin decir una palabra. Esto, al menos, les daba una oportunidad para encontrarlos. Todo lo que tenían que hacer era lograr llegar al sitio donde ocurriría el siguiente descontrol a tiempo y, quizás, así podrían dar con el elusivo dúo.

- ¿Cuánto crees que tardará eso? – preguntó el child mientras caminaba junto a su tamer por uno de los tantos andenes que conformaban el pueblo de metal.

- Quien sabe. Lo importante es que estemos alerta y preparados. Aprovechemos de comer algo para recuperar fuerzas y luego continuamos. – Félix no parecía del todo contento con la idea de que hubiese otro incidente, pero sus opciones eran pocas y esta parecía ser la mejor de todas por el momento.

No fue hasta casi terminado su almuerzo que el dúo escuchó disturbios a la lejanía, gritos que pedían por ayuda para detener a un Guardromon afectado por lo que sea que estaba causando estragos en el pueblo. Sin tiempo que perder, Agumon se adelantó para correr a toda prisa mientras que Félix se dedicaba a observar por señales de Hiroto en los alrededores, ambos llegando rápidamente para ver como un par de digimon de la misma especie trataban de reducir al afectado por la locura, este último teniendo lo que podría calificarse como espasmos al tiempo que intentaba quitarse a sus captores de encima.

- ¡Sostenlo firmemente! – ordenó uno de los seres mecánicos a su igual quien sostenía uno de los brazos del digimon enloquecido.

- ¡Eso intento---! – el grito del aludido se interrumpió de golpe, notando que algo no andaba bien con su cuerpo cuando intentó acomodarse para sostener mejor a su objetivo – Cuid-dad-do…

- ¡No lo sueltes, sino puede---! Oh no… - Guardromon solo pudo observar con horror como el segundo de sus compañeros comenzaba a presentar los mismos síntomas que aquel que tenían reducido, ambos digimon ahora por liberarse para causar estragos.

- ¡Agumon! – gritó Félix mientras sostenía su digivice, teniendo claro que enfrentarse a dos adults sería difícil incluso para Greymon, pero esa era su única opción en ese momento.

- ¡Entendido! – la afirmación del child fue correspondida con la brillante luz de la digievolución, transformándose en Greymon para así separar de forma rápida a los metálicos y evitar mayores daños.

Ambos afectados apuntaron sus brazos hacia el dinosaurio de manera temblorosa, demostrando que sea lo que fuese que los controlaba aún no tenía completo poder sobre sus cuerpos. Esto dio la chance para que el enviado por la central diese un coletazo contra las piernas de los Guardromon, buscando enviarlos al suelo para así neutralizarlos sin causarles daño, más esto probaría tener una dificultad mayor a la esperada. Los pesados cuerpos de las víctimas no cedieron como estaba planeado y si bien el saurio X los logró mover para dejarlos juntos, la dupla afectada por la locura alcanzó a disparar sus destruction granades contra este, detonando ambos misiles en una explosión considerable.

- ¡No, Greymon! – el grito de preocupación de Díaz logró llegar a los oídos de su compañero justo antes de que este colapsase por el daño recibido, logrando mantenerse de pie al aferrarse a unas tuberías cercanas.

- Estoy bien… no pasa nada. – las palabras de su digimon decían una cosa, pero su tono de voz y el daño visible en su cuerpo le demostraban lo contrario al humano.

- Esto va mal. No podemos contratacar con violencia sin correr el riesgo de herirlos y Greymon ya recibió bastante daño. – los pensamientos del tamer corrían velozmente para encontrar una solución, pero cada segundo que pasaba era uno que los descontrolados digimon aprovechaban para apuntar nuevamente.

- ¡La ayuda ya viene en camino, solo hay que resistir un poco más! – exclamó el Guardromon anteriormente protegido, el cual había aprovechado para hacer un llamado de emergencia a sus colegas al disparar uno de sus propios misiles al aire en señal de auxilio.

Sin embargo, la ayuda tardaría un poco más en llegar y los misiles de ambos afectados ya estaban apuntando nuevamente a Greymon, el cual se preparó para neutralizar los proyectiles con el suyo propio, buscando así aminorar el daño que podría recibir.

Tizza Tizza a darle átomos D: :956:
 
Última edición:
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
A pesar de que los digimon afectados parecían aún poder contenerse para no atacar con todo lo que tenían, el panorama para Greymon no se vía del todo favorable. El daño recibido de lleno anteriormente lo había dejado algo aturdido y necesitaba tiempo para recuperarse, tiempo del cual no disponía al tener que mantener a dos enemigos a raya a la vez. El ruido de los guardias aledaños se hacía cada vez más perceptible y, seguramente, ellos podrían cambiar el flujo del combate a su favor, pero cuando las miradas de los seres mecánicos se prendieron en un rojo abrasador, Félix tuvo que observar impotente como su compañero era golpeado por dos pares de rayos que lo hicieron retroceder del dolor. A duras penas de pie y con ambos contrincantes cada vez menos reacios a atacar, el adult X solo podía mantener su guardia arriba y esperar por lo mejor.

- ¡Retrocede, Greymon, ya casi llega la ayuda! – el grito del humano llenó de frustración al dinosaurio, más este no podía negar el hecho de que, bajo estas condiciones, no tenía una mejor opción.

No obstante, los descontrolados Guardromon preparaban sus misiles para disparar nuevamente, esta vez en dirección hacia Félix al haber notado su presencia. Sin pensarlo dos veces, Greymon se interpuso en el camino y dispuso su cuerpo para ser utilizado de escudo para proteger a su tamer de una muerte segura, pero en el momento en que los misiles fueron disparados, estos explotaron en mitad del aire de manera completamente inesperada. El humo resultante oscureció la escena durante unos segundos y tanto Félix como Greymon poco a poco pudieron dilucidar qué había causado esto.

- MetalGreymon, detén a ese par. – una voz humana masculina se hizo notar antes de que el sonido de una especie de cadena retráctil le siguiese, la cual parecía estar unida a un trozo de metal el cual se había interpuesto entre el dañado Greymon y sus atacantes.

- Entendido… - esta vez las palabras tenían un tono grave y que denotaban un gran tamaño de quien sea que las hubiese dicho, revelándose al instante la figura de un dinosaurio parcialmente mecanizado cuyo brazo izquierdo extensible terminaba por retraerse a su posición normal.

- ¿MetalGreymon…? – frente a lo que parecía una versión más poderosa de su compañero, la mente de Félix corría rápidamente para entender lo que estaba pasando. A todas luces, concluyó, este debía ser el dúo que la central los había enviado a apoyar.

- ¿Estás bien? – las palabras de Greymon sacaron de sus especulaciones a Díaz, limitándose este a responder con un breve movimiento de su cabeza para tranquilizar a su aliado.

Una vez supo que su amigo estaba ileso, el adult no pudo evitar dirigir su mirada hacia su rescatista. La figura imponente de MetalGreymon inspiraba miedo, incluso estando de espaldas. El color de su piel era distinto al de Greymon, teniendo un tinte azulado que lo hacía ver más lúgubre y poseyendo un par de alas moradas cuya superficie estaba llena de agujeros. Saber que estaba de su lado en esta situación, sin embargo, daba la oportunidad al aspirante saurio de observar en acción su siguiente paso evolutivo hacia su meta principal con algo más de calma.

Ambos Guardromon se dispusieron a volver a atacar al ver a su nuevo enemigo, pero el digimon perfect arremetió contra ellos con su brazo metálico de forma brutal, lanzándolos hacia un costado para dejarlos en el piso. Una vez allí, MetalGreymon plantó su cola sobre ellos para neutralizarlos, efectivamente terminando el combate al dejarlos inconscientes con tan solo aquellos golpes. Unos segundos más tarde, tres Guardromon sanos llegaron al lugar de los hechos y se encargaron de llevar a sus camaradas hacia el área de contención, donde recibirían cuidados para volver a dejarlos operativos.

- Muchas gracias por la ayuda. Nosotros nos encargaremos de ellos. – aseveró uno de los guardias dirigiéndose al tamer de MetalGreymon.

- Queremos hacerles unas preguntas cuando despierten. Iremos en un par de minutos a ver si ya están conscientes. – replicó Hiroto antes de ver como los metálicos comenzaban su marcha.

Mientras los procedimientos para asegurar la zona eran ejecutados, Félix y Agumon se acercaron al equipo que los había rescatado momentos antes para presentarse. Estos, sin embargo, parecían ni haberse dado cuenta de su existencia ya que ambos extraños se pusieron inmediatamente a investigar el área en busca de pistas.

- ¿No nos habrán visto? – preguntó el child con notable confusión en su voz.

- No creo que sea eso. De cualquier forma, veamos que nos dicen cuando nos presentemos.

Tizza Tizza voy como tortuga :c :9600:
 
Última edición:
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
Félix y Agumon se acercaron hacia la dupla que los había salvado, siendo MetalGreymon el que se diese cuenta de su presencia primero. Sin esperar ninguna orden, el gigante azulado se interpuso entre ellos y su tamer quien recién parecía caer en cuenta de que había más gente en la escena.

- D-Disculpen… Mi nombre es Félix y él es Agumon. Tú eres Hiroto Tenkawa, ¿no es así? – articuló con algo de nerviosismo ante la presencia del poderoso digimon que parecía estar a tan solo un paso de atacarlos si así lo deseaba.

- … ¿vienen enviados por la central? – sin darse vuelta para mirarlos, la voz del chico hacía entender que conversar con ellos era, cuando menos, algo que hacía solo para terminar la interacción lo antes posible.

- ¡Así es! Nos enviaron para averiguar que sucede aquí y acompañarlos como refuerzos por si pasa algo. – sonrió alegre el child X, logrando hacer voltear la cabeza del tamer cuyos ojos fríos examinaron rápidamente a su supuesta “ayuda” para luego desviar la mirada hacia otro lugar sin decir nada.

- No es necesario. – sentenció el digimon azulado, manteniendo sus ambarinos ojos penetrantes siempre sobre las figuras que cada vez se sentían más amedrentados por la situación.

- Mientras más manos disponibles mejor, ¿no creen? – las palabras de Díaz fueron recibidas con una mirada vacía por parte del otro humano, caminando este último hacia él para quedar frente a frente.

- Eso depende de si esas manos no me dificultan el trabajo. – el rostro inmutable de Hiroto denotaba claramente su falta de interés en la cooperación, teniendo Félix que mantener la calma para no perder terreno en la conversación – Son libres de hacer lo que quieran, pero no nos interrumpan. ¿Estamos claros?

- … seguro, no hay problema. – ante la positiva a regañadientes del chileno, el de mayor rango asintió y volvió a lo que estaba haciendo sin más que decir, por fin ordenando a su compañero que no se preocupase más por la pareja que se encontraba allí con ellos.

Agumon miró con frustración a su tamer, intentando transmitirle sus sentimientos con tan solo su rostro luego de todo lo ocurrido, más el azabache solo le acarició la cabeza y se agachó para preguntarle si estaba bien luego del combate. Una vez estuvieron más relajados y las ideas estuvieron más claras, la dupla se dispuso a tratar de encontrar alguna pista de lo que había ocurrido allí, un poco más lejos de donde se encontraban aquellos que, se supone, debían respaldar.

La investigación resultaba ser poco fructífera debido a la naturaleza del lugar. Aquella jungla de vigas y tuberías no parecía tener indicios de nada que pudiesen señalar como alguna potencial evidencia de quién o qué podría estar causando tantos desmanes, pero un ágil vistazo por parte de Agumon les dio una chance para vislumbrar lo que podría ser un hallazgo importante.

- Félix, mira allí arriba. – señaló el child X mientras apuntaba al techo de una de las construcciones aledañas, habiendo en este una especie de engranaje con rostro que miraba desde las alturas con curiosidad, escondiéndose rápidamente al verse descubierto.

- ¿Eso era un digimon?

- Creo que sí. Quizás pudo haber visto o escuchado algo si estaba allí cuando todo esto pasó, ¿no crees?

- Vale la pena intentarlo. Buen trabajo, Agumon. – sonrió el chico, orgulloso del progreso de su compañero quien antes no sabía mucho más que solo lanzarse a pelear contra todos sus problemas.

Una vez lograron llegar hasta la ubicación señalada, Félix y Agumon se encontraron con el digimon que habían visto con anterioridad, el cual parecía simplemente estar trabajando en construir algún mecanismo que ellos no podían descifrar con tan solo verlo.

- Buenas tardes. Somos enviados de la central y estamos investigando sobre los recientes incidentes que han estado ocurriendo. ¿Podrías decirnos si sabes algo de lo que pasó allí abajo? – sonrió amablemente el humano ante la mirada expectante del digimon engranaje.

Para su suerte, Hagurumon parecía bastante cooperativo e incluso les ofreció asiento para poder platicar con más comodidad. Con algo de suerte, la información que obtendrían de aquí podría ser la necesaria para lanzar algo de luz sobre los misteriosos ataques.

Tizza Tizza repongamos el ritmo D:
 
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
Hagurumon resultó ser bastante cooperativo una vez se le preguntó algo sobre su trabajo, el cual parecía llenarlo de orgullo y detallaba con gran minucia aun cuando ninguno de los presentes salvo él entendía del todo lo que decía. La inteligencia recopilada durante los veinte minutos que estuvieron con el digimon de engranajes se podía resumir en que este había logrado ver una figura pequeña entre las tuberías que observaba el combate que se había librado momentos antes. Sin embargo, no fue sino hasta la llegada de MetalGreymon que esta reaccionó de manera intrigada al punto de acercarse un poco antes de desaparecer entre la confusión de metales que eran los recovecos del pueblo metálico. La presencia de un potencial ente responsable de los ataques daba cierta esperanza a la dupla, ya que al menos con un objetivo tangible podían luchar y no sería algo tan complejo como prevenir algún virus el cual requiriese conocimientos avanzados. Como dato curioso, Hagurumon reveló que algunos de su especie que antes pululaban la zona esporádicamente se habían ausentado hacía ya varios días. Al ahondar más en el asunto, Félix logró obtener una fecha estimada de cuando comenzó este suceso.

- Hacia ya unas semanas que no vuelven. Quizás se fueron a la parte inferior del pueblo o evolucionaron y se creen mejores que nosotros como para visitar. – refunfuñó el child mecánico antes de continuar puliendo un trozo de maquinaria en el cual trabajaba.

- ¿Qué hay en la parte inferior como para que se quedasen allí de ser así? – la pregunta del humano fue recibida con lo que podía entenderse como un levantamiento de hombros por parte del ser de engranajes.

- Nada tan especial. Solo algunos sistemas básicos como válvulas de agua, calefacción, calderas… la verdad allí solo encontrarían personal encargado de mantener esas máquinas funcionales y un montón de recovecos sin retorno.

- ¿Hay patrullas de Guardromon por allí? – inquirió Agumon, recibiendo una aprobatoria casi inmediata.

- Es importante mantener ese sitio funcional, entonces es importante que haya seguridad así que se envían patrullas tanto de Guardromon como algunos Mechanorimon regularmente.

- Ya veo… ¿y por aquí hay alguna entrada hacia ese lugar? – la mente de Díaz ya se formaba una teoría con lo que tenía, pero no fue hasta que Hagurumon señaló que justamente cerca de donde vio la figura sospechosa se ubicaba una de las entradas al piso inferior del pueblo.

- Ahora que lo pienso es probable que haya escapado por allí. – reflexionó en voz alta el trabajador engranado, haciendo que el dinosaurio X mirase a su tamer con ojos que denotaban que había entendido lo que probablemente tenían que hacer.

- Creo que eso sería todo por ahora. Muchas gracias por tu cooperación y por tu trabajo aquí. – sonrió amablemente el chileno, haciendo que Hagurumon sonriese y mostrase su lado más humilde, algo avergonzado por lo anteriormente dicho.

De camino hacia la zona donde reparaban a los digimon afectados, Félix compartió su teoría de lo que ocurría con Agumon y este escuchaba con emoción como parecía la situación emocionar a su amigo. Hasta ahora la mayoría de sus problemas habían sido solucionados con algo de investigación y bastante pelea, pero el trabajo de buscar pistas y recoger testimonios para poder llegar a una respuesta parecía motivar al chileno más de lo usual. Pocas veces lo había visto con una mirada tan concentrada y expectante a la vez, casi como un niño que sabe lo que encontrará dentro de una caja pero que ansía ver si estaba en lo correcto más que ver lo que hay dentro en sí. Una sonrisa leve pero llena de energía se dibujaba en su rostro y esto hacía que Agumon no pudiese sino emocionarse también, ambos ahora aumentando el paso de sus piernas para llegar hasta su destino más rápido.

Tizza Tizza ya falta pocoooo :1414:
 
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
En un edificio que parecía un taller mecánico cualquiera para un humano, numerosos digimon metálicos se congregaban para recibir mantención y aseo por parte de otros de su misma condición, por lo que no fue difícil localizar a aquellos afectados por la locura momentánea y checar su condición actual. Casi en su totalidad las víctimas aseguraban no recordar nada de lo ocurrido durante y justo antes de su descontrol, aunque muchos rezaban el tener la sensación de que algo les había ocurrido durante sus rutinas antes de despertar en el lugar donde actualmente residían. Félix, sin mucha más demora, comenzó a preguntar sobre lo último que recordaban que hacían o, más bien, que ruta de patrullaje en la que se encontraban cuando sintieron el malestar.

- El área inferior del pueblo. – fue lo que todos respondieron, algunos incluso señalando exactamente el sitio donde ocurrió su incidente.

Estaba claro entonces que allí era donde debían acudir si quería obtener respuestas. Todo indicaba que los digimon atacados fueron primero abordados en el área inferior del lugar y, posteriormente, emergieron a las calles ya en un estado alterado y sin control. Justo cuando creían que tenían una buena pista para trazar un plan, uno de los Mechanorimon presentes les confirmó que antes de su llegada había aparecido otro humano con un Agumon con cara de pocos amigos a preguntar cosas similares. Una vez obtuvieron lo que necesitaban, ambos solitarios se dirigieron a la entrada más cercana al área en cuestión y no llevaron a nadie más como apoyo.

- Por qué no me sorprende…

- ¡Hay que ir por ellos! – aseveró ansioso el child X, recibiendo una afirmativa instantánea por parte de su tamer.

- Por favor, si pueden dar aviso de la situación a quien corresponda sería de ayuda. Cualquier refuerzo disponible sería bienvenido si encontramos resistencia allí abajo. – al terminar su petición, Mechanorimon asintió a lo dicho por Díaz y luego tanto el humano como el dinosaurio emprendieron carrera hacia su objetivo.

Debajo del pueblo mecanizado se encontraban intrincadas rutas de tuberías y salas con maquinaria de aspecto bastante rústico. Lejos de ser algo de última tecnología como quizás se planteaba Félix, la escena tenía más bien un aire más steampunk que otra cosa. El sonido del vapor corriendo por los muros y el rechinar del acero a la lejanía llenaba el ambiente de ruidos distractores y hacía entender que estaban en las entrañas mismas de todo lo que hacía funcionar las cosas arriba de ellos. Fueron varios minutos los que ocuparon en recorrer tan solo el área en la que se encontraban. Al igual que en un cuerpo humano, el interior del lugar tenía más área recurrible en forma de pasillos y recámaras de lo que tendrían por caminar en la superficie, lo cual dificultaba el trabajo de encontrar a sus aliados de forma rápida. Algunos digimon que trabajaban en las instalaciones señalaron haber visto a otro par como ellos pasar por allí sin prestarles mucha atención, aunque la dupla de Hiroto y Agumon ya parecían tener un rumbo en mente por lo seguros que demostraban moverse por el área.

- Solo nos hablaron para poder encontrar el sector de descanso de los Hagurumon. – señaló un Mechanorimon cercano, despertando la curiosidad de los enviados por la central.

Con las indicaciones de cómo llegar al lugar en mano, Félix y Agumon se dirigieron hacia el sitio con rapidez. Sorteando el laberíntico camino de metal se infiltraron en lo que parecía ser una especie de patio central bastante amplio donde se ubicaban algunas edificaciones pequeñas que parecían servir como casas para aquellos digitales que se quedasen en el área a vivir. Allí, en medio de una batalla con clara desventaja, MetalGreymon se batía contra varios Guardromon y Mechanorimon que padecían a todas luces los síntomas que afligían al pueblo, pero esta vez el culpable yacía a plena vista. Aparentemente Hiroto había deducido lo mismo que Félix y Agumon por su cuenta y rastreó al ser responsable de los ataques hasta esta zona, lugar donde Nanomon manipulaba a los ingenuos Hagurumon para que usasen su ataque de engranajes de oscuridad para así controlar a los digimon guardias.

- ¡Vamos, defiéndanme o los borraré a todos! – gritaba el pequeño digimon virus a sus víctimas, estos solo pudiendo verlo con horror antes de continuar lanzando su ataque en conjunto para dominar a los adult que peleaban contra MetalGreymon.

- Nanomon… ¿acaso trabajas para alguien? – la pregunta de Hiroto sorprendió tanto a Félix como al aludido Nanomon, este último poniendo una mueca de no entender a lo que se refería.

- ¿Trabajar para alguien? No, ya basta de eso… ¡Solo lárgate y déjanos tomar el control del pueblo, como es mi derecho!

- ¿Eh?... ya veo. Entonces no me sirves… - las palabras del humano expresaban la misma frialdad que denotaban sus ojos, aquellos que antes demostraban interés en la situación pero que ahora solo parecían expresar apatía y frustración.

Apenas pudiendo procesar lo que ocurría, Félix optó por omitir toda la conversación y enfocarse en lo que sí entendía: debían detener a los Hagurumon y salvar a los digimon afectados de su control.

Tizza Tizza ñeeeeeee :951:
 
Registrado
21 Feb 2021
Mensajes
115
Offline
Nanomon no perdió más tiempo y ordenó un ataque coordinado de los digimon de engranajes, estos últimos lanzando sus ataques al unísono para así infectar a MetalGreymon con el virus que lo convertiría en otro ser digital desenfrenado. Sin embargo, la cantidad de proyectiles no fue ningún problema para el dinosaurio mecanizado, el cual simplemente alzó su brazo metálico para contrarrestar los esfuerzos con su ataque “revenge flame”. La llamarada producida por el perfect azulado no solo eliminó los débiles proyectiles, sino que también alcanzó a varios de los atacantes dejándolos fuera de combate instantáneamente. Los guardromon y Mechanorimon presentes no podían sino luchar en vano contra el control que ejercían los múltiples ataques virulentos que habían recibido producto de la operación que llevaba Nanomon, por lo que más pronto que tarde comenzaron a atacar a MetalGreymon con sus armas de forma que este se vio obligado a defenderse haciendo uso de su brazo como escudo. Incluso recibiendo tantos ataques, el apéndice del saurio no parecía estar recibiendo grandes daños, lo que sorprendió a Díaz al entender la gran diferencia que hacía el poder llegar a tal nivel en comparación a lo que actualmente podía hacer Greymon en su caso.

- ¡No nos quedemos aquí parados! – gritó Agumon para despabilar a su tamer, logrando que este se enfocase nuevamente en el combate y se concentrase para ayudarlo a evolucionar.

Una vez el child se vio transformado en su forma adult, este se encargó de evitar que los Hagurumon aledaños pudiesen alcanzar a su superior en rango con sus ataques. Si fallaban en esto, entonces potencialmente tendrían que lidiar con ese monstruo que parecía, a todas luces, invencible para ellos. Nanomon, por su parte, solo parecía estar observando la pelea sin participar directamente. Sus órdenes hacían que incluso digimon de bajo rango como los Hagurumon tuviesen una chance de acertar al hacerlos atacar por diversos ángulos y a tiempos distintos, teniendo los encargados de detenerlo que enfocar gran parte de su enfoque en no terminar bajo su control. El combate se extendió por unos minutos antes de que Hiroto por fin decidiese que había sido suficiente.

- Esto no tiene sentido… estamos perdiendo el tiempo aquí. MetalGreymon… - la voz del tamer parecía la de alguien que estaba por causar un gran problema, por lo que Félix saltó a la acción para hacerlo entrar en razón.

- ¡Espera, no podemos hacer nada muy drástico! Si atacamos con todo podríamos dañar a los afectados o a la maquinaria del pueblo y---

- … ¿Y? – fue todo lo que dijo Hiroto antes de que su compañero diese un firme golpe con su garra metálica contra uno de los Mechanorimon atacantes, dañándolo de severidad para que dejase de combatir – Esta misión ya dejó de ser importante si tan solo es un simple complot para adueñarse del pueblo por parte de un digimon como Nanomon.

- ¿Qué? – incrédulo ante las palabras de su contraparte, Félix no encontraba las palabras adecuadas para responder a tiempo a lo aseverado por el de mayor rango, teniendo que ver con un pesar en el estómago como los digimon mecánicos comenzaban a caer uno por uno ante los poderosos ataques de MetalGreymon.

Si bien sabía que los digimon vencidos en su totalidad se dispersaban en una nube de datos, el hecho de verlos siendo lanzados como muñecos de trapo por los aires no ayudaba a mantener la calma. Greymon, por su parte, aún intentaba controlar la situación sin tener que causar daños mayores, pero los repetidos ataques de los digimon enloquecidos y el cansancio de tener que defenderse de los ataques de los Hagurumon le estaban pasando factura rápidamente. ¿Acaso la única opción viable que les quedaba era luchar con todo para evitar mayores daños?

- ¿Ahora lo entiendes? – dijo Hiroto, rompiendo el silencio que se había generado entre los tamers – Si seguimos conteniéndonos entonces los daños seguirán generándose y nuestros digimon saldrán lastimados. La única opción que hay es aplastarlos para que no puedan seguir atacando.

- Ugh… - por más desagradable que fuese, la lógica del de mayor rango era realista, por lo que el chileno solo pudo agachar la cabeza y hacer andar su cerebro para idear algún plan que pudiese evitar potenciales casualidades fatales.

Mientras todo esto ocurría, Nanomon aprovechó la ocasión para escabullirse e intentar huir del combate sin ser visto, pero MetalGreymon nunca le quitó un ojo de encima desde que comenzó la trifulca. Con su brazo extensible, el digimon azulado por poco y da de lleno contra su pequeño cuerpo al dispararle con su brazo tridente, logrando hacer que el jefe de la operación no tuviese más remedio que defenderse del ahora enfocado dinosaurio que volaba en su dirección.

- Maldita sea… semanas de preparación para esto… - el frustrado ser apuntó sus brazos contra su atacante y lanzó unos pequeños proyectiles en su dirección, los cuales fueron respondidos por un par de misiles que salieron del pecho de MetalGreymon a toda velocidad.

La explosión resultante destruyó parte del complejo y lanzó a Nanomon directamente contra un muro, siendo el digimon de Hiroto el primero en aprovechar la ocasión para lanzar su ataque “metal slash” para finalizar el encuentro con un golpe decisivo. Sin embargo, Nanomon logró reaccionar a tiempo y se alejó del letal ataque, el cual dio de lleno contra una tubería que comenzó a lanzar vapor y causó una distracción que Nanomon aprovechó para hacer su gran escape usando su pequeño marco para meterse entre las estructuras para desaparecer rápidamente.

Una vez su líder estuvo ausente del combate y sin muchas esperanzas de conseguir la victoria, los Hagurumon que aún estaban consientes se rindieron y ofrecieron ayudar a eliminar el control que ejercían sobre los Guardromon y Mechanorimon presentes, rogando por piedad ya que ellos se vieron obligados por Nanomon a cooperar o sino arriesgaban ser eliminados por este sin más. Félix entendió el dilema y no puso objeción alguna ante su oferta, pero cuando iba a informar a Hiroto sobre esto se dio cuenta de que la poderosa dupla ya se encontraba en camino hacia la salida.

- ¿A dónde van? – preguntó Agumon mientras se acercaba a ellos, recibiendo una mirada agresiva por parte de MetalGreymon.

- Ya no hay nada por hacer aquí. Nanomon podrá haber escapado, pero tienen a sus lacayos para darles información sobre su plan y todo lo que puedan querer saber al respecto. Ya no tiene sentido continuar aquí… - un disgusto palpable se hacía notar en la manera de hablar del humano. Daba la impresión de que él estaba allí por alguna otra razón más que simplemente ayudar con el problema en cuestión y que las respuestas obtenidas no eran ni cercanas a lo que él esperaba.

Sin deseos de ahondar en esto, Félix y Agumon simplemente les desearon suerte y se quedaron atrás para ayudar con los heridos, cosa en la cual ayudaron los refuerzos que llegaron momentos después de todo lo ocurrido.

Los Hagurumon contaron entonces sobre lo ocurrido: hacía semanas que Nanomon los había estado amedrentando con que se uniesen a él para causar una revolución y así poder quitar del medio a Giromon y colocarlo a él como alcalde del pueblo. Según ellos, Nanomon decía que el mandato de Giromon era uno sin ambición y que él podría hacer que todo fuese mejor con tan solo comenzar a expandir el territorio metálico y apoderarse de los recursos aledaños. La idea de los ataques era infundir miedo en la población y distraerlos de la meta real, la cual era causar una revuelta masiva en un sector alejado de las oficinas de Giromon para que se enviase todo el personal posible y dejasen al regente lo más desprotegido posible, momento que Nanomon aprovecharía para eliminarlo y así hacerse con el poder.

Una vez el reporte estuvo hecho y Giromon se vio conforme con el resultado, la dupla enviada por la central no tuvo más remedio que dejar la captura de Nanomon en manos de quien tuviese que encargarse del asunto. A pesar de los daños causados a la infraestructura del área subterránea, las reparaciones no tardarían mucho y los costos de las mismas no resultaban un problema mayor, así que en ese aspecto estaban salvados. Los digimon derrotados por MetalGreymon, sin embargo, necesitarían más tiempo para volver a quedar funcionales. Si bien los ataques recibidos no fueron fatales, los afectados tendrían que pasar un tiempo fuera de servicio para recuperarse debido a los extensos daños sufridos.

- Lamentamos no haber podido detenerlos de una forma más eficiente…

- Normalmente los culparía de no haber hecho un buen trabajo por ello, pero entiendo a lo que se enfrentaban, chico. Nada que hacer al respecto. – sentenció el digimon esférico antes de dar por finalizada su reunión y dejarlos libres de sus responsabilidades allí.

El camino de vuelta a casa fue uno mayoritariamente silente para la dupla, ya que cada uno tenía mucho en que pensar con respecto a todo lo ocurrido, pero al menos se iban con algo de tranquilidad sabiendo que ahora era cosa de tiempo para que Nanomon fuese atrapado y la paz volviese al pueblo industrial.

Tizza Tizza done ;-;7
 
Arriba Pie