Rol Pokemon: Misterios en Kalos (iniciamos)

No sé, me sabe a mierda
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Howling Abyss
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¿Entonces eres una chica? —Preguntó Vincens de nuevo, como si todavía no captara la idea de que una fémina se vistiera de la misma manera que ella y que, en sí, pareciera completamente un chico. Entendía la moda “Tomboy”, sí, pero no la veía a menudo—. ¿Por qué te vistes así?
No lo sé —contestó—. Me gusta —sus respuestas apáticas provocaban que Vincens dudara de la verdad en ellas, pero no era como si tuviera razones más allá de la entonación para dudar—. Diciéndolo así… ¿Por qué tú te vistes como te vistes?
Touché —contestó el verdadero chico, sonriendo—. Tienes un punto, aunque yo no me vista como mujer.
Es algo relativo.

Mientras ellos compartían un par de opiniones, dirigiéndose hacia la salida del lugar para comenzar la aventura junto al tercer integrante de su equipo, Uhtred estaba enfocado en su próximo objetivo: capturar su primer pokémon salvaje. Elekid era un compañero genial, pero sabía que para su aventura tendría que contar con más amigos que pudieran ayudarle en cualquier tipo de situaciones, además, estaba seguro de que el primer líder de gimnasio que enfrentase no tendría solo un pokémon.

¿Dónde conseguiste ese pokémon, Vincens? —Esta vez la pregunta vino de Uhtred, realmente estaba interesado en la proveniencia del mismo. Dreepy era un pokémon bastante singular al que no había visto jamás en Sinnoh.
Fue un regalo —contestó—. Dreepy es un pokémon… raro —aquello fue escuchado por el susodicho, quien le regaló una mirada amenazante a su “entrenador”—. ¿Qué? —Le desafió el varón a su “compañero”—, ¿me equivoco al decirte así?
Drreeepp —la criatura le replicó sacándole la lengua, siguiendo con la tarea de conocer al extraño Bagon; el pobrecito no paraba de mirarlo embobado, queriendo poder volar como él (aunque lo que hacía Dreepy era más que nada levitar, por ser un fantasma).
Dreepy es desobediente y no sé por qué me lo obsequiaron. A él no le gusta pasar tiempo connmigo, y a mí tampoco me gusta estar con él —Uhtred se sorprendió un poco por eso, pero la realidad era que no todos los entrenadores se llevaban bien con su pokémon—. Aun así, estamos juntos porque de cierta manera nos entendemos; es extraño.
Lo entiendo en parte —soltó Harley—. Pero no por mí, apenas conozco a mi nuevo compañero.
— ¿Te han dicho que eres algo rara? —Preguntó Vincens, enarcando una ceja. Harley asintió—
. Pero quiero que sepas que lo digo en el buen sentido —y eso sorprendió a la fémina—. Eres una de las pocas personas que, solo conocerlas, me parecen algo interesantes —y era verdad: él era muy directo, por lo que decir algo así (y otras cosas) no le costaba nada.

El trío siguió su avance, no tardando en llegar hacia la hierba alta. Vincens dio un vistazo hacia arriba, notando que varias aves surcaban los cielos demostrando gran libertad; Bagon, el compañero de la fémina, sentía algo de envidia… ¡Él ansiaba tanto que llegara el día en que pudiera volar!

Hey —Harley fue quien rompió el silencio:—, ¿cuál es ese pokémon?


Hathaway Hathaway AioraLuis72 AioraLuis72
 
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Había caído la tarde y decidieron acampar un poco dentro del bosque, no muy lejos del camino para no perderse, habían encontrado un riachuelo con agua cristalina, un campo grande rodeado de árboles, el atardecer anaranjado en el horizonte, sus compañeros se siguen distrayendo con los pokémon que aparecen frente a ellos, en cambio, elekid y Uhtred los enfrentaban derrotaban, elekid se hacia mas fuerte, pero por alguna extraña razón, el sentimiento de insuficiencia de su pokemon lo invadía, terminaba de armar su tienda cuando escucho como sus compañeros llegaban, parecían tener una charla tranquila, tomó su botella con agua y caminó en dirección al bosque, necesitaba hacer fuego para cocinar un poco, si no moriría de hambre, ¿desde cuándo comer frutas en la cena era aceptable?

Elekid venía tras de él, llevaba ya una buena cantidad de leña como su entrenador, muchos pokemon empezaban a volver a sus hogares, madrigueras, nidos y árboles, decidió tomar un ligero descanso y mirar a su alrededor, a su vista aun se encontraba el prado donde había montado su tienda, ¿a sus compañeros les agradaba que el ya puesto su tienda sin consultarles? estaba siendo demasiado evasivo, si, ¿porque?

¿Esperabas que alguien venga con nosotros amigo?su amigo negó con la cabeza y ambos soltaron un suspiro, al menos podía decir que sus compañeros eran cuanto menos interesantes, la chica-chico era extraña y simpática a su modo, no le terminaba de agradar del todo, pero tampoco le podía decir nada, era el casi igual, peor. ¿Porque no puedo dejar de vernos solo como carne de cañón para algo más grande?

Cerró los ojos cuando sintió llegar una brisa fresca, pero no fue solo eso lo que llegó, un sentimiento, de nuevo, percibía las emociones, de nuevo, se puso de pie y siguió eso, a ciegas, su amigo lo veía extrañado, desde siempre su entrenador había sido extraño pero en los últimos tiempos se la había pasado más raro de lo normal. Aun así, lo siguió y guió para que no tropezara o chocara con un árbol Estamos cerca.

Juntos caminaron unos cuantos metros más y escucharon algo, como si chocaran algo duro contra la madera, fue ahí cuando abrió sus ojos, esa sensación de percibir el sentimiento se fue, en su lugar un dolor inmenso invadió su cabeza, haciendo que se tomara esta con una mano
Odio esto amigo, miró a su pokemon quien tenía preocupación en sus ojosVamos hay que ver que es.

Al cruzar un pequeño matojo de hierba alta pudieron ver de qué se trataba, era un deino, que chocaba su cabeza contra un árbol, sobre este había unas frutas Ayudalo amigo.Elekid lanzó un pequeño rayo al tallo de una fruta y esta callo un tanto lejos de deino, este empezó a usar su olfato al escuchar el sonido de la fruta chocar contra el césped, desde donde estaba, él vio que el pequeño estaba un poco flaco, se veía triste mientras comía.

Su pokemon se acercó a él, en primero reaccionó desconfiado tal vez pensando que le querían quitar su comida, pero Elekid rápidamente hizo caer otra fruta, entragandocela al cuadrupedo, ambos estuvieron asi un buen rato sentados y hablando en su idioma, hasta que ambos miraron en su dirección, Deino aún se veía desganado, y aunque no podía ver a los ojos sabía que no confiaba en el.

La su tienda fue un poco confusa y había vuelto con sin la leña, con un pokemon que no paraba de seguirlo, él no había cenado, y cuando estuvo lo suficientemente cerca sus compañeros pudieron notar que venía acompañado de alguien más
¿Lo capturaste?

Ignoro por un momento la pregunta, había ingresado a su tienda y sacado una lata de comida pokémon, abrió esta y se la dio al pequeño, pero este al principio parecía reacio a aceptar la comida, aun así, con el pasar de los minutos el pequeño empezó a comer lo que había en la lata No, no, esta muy debilrespondio despues de varios minutos, el nuevo integrante era agresivo, en poco tiempo estaría recuperado y podría irse.

Es lindo dijo la chica que aun tenia una hamburguesa a medio comer Había uno en el laboratorio del profesor.

Parece muy pequeño— dio su observación el peli blanco, en efecto, aun era pequeño.

Tambien pense eso, tal vez se alejó de sus padres.

Guardaron silencio por un momento, y escucharon leves gruñidos que se acercaban poco a poco, los dos dragones se acercaban, uno flotando, y el otro tras de él, ambos se detuvieron al ver al nuevo integrante, poco a poco se fueron acercando, hasta que estando lo suficientemente cerca lo saludaron y esté, contrario de lo que se esperaban, empujo a Bagon que rodó hasta los pies de su entrenadora y sin que nadie se lo esperase, en una rápida correteada tomo a Dreepy de su pequeña cola, y lo lanzó haciéndolo chocar contra la mesa, Elekid se lanzó rápido con un puño hielo que le dejó bastante lastimado. Pero aun así, Deino mordió a Elekid el puño derecho que le había golpeado, enfurecido, Elekid volvió a cargar su ataque pero esta vez en el puño izquierdo, y golpeó una, dos, tres, veces hasta que el pokemon lo soltó.

Una pokeball golpeo la cabeza del pokemon, y todos miraron como esta se movía de una manera violenta, hasta que cesó, Uhtred empezó a caminar, y al estar frente a la pokeball, esta se abrio y salio deino
Eres fuerte pero, elekid puede volver a ponerte en tu lugar.regreso al pokemon a su pokeball y el silencio se hizo de nuevo.

Siento mucho lo que paso, no esperaba todo esto.

Ambos muchachos miraban al chico, dudando, Uhtred no esperaba nada, solo eran compañeros Aun estando débil es fuerte, tienes un gran compañeroalgo dentro de él no sonaba convencido y menos seguro estaba de si había sido una buena decisión capturarlo.

Tal vez puedan llevarse bien con el tiempohablo la chica y miró a los ojos a Uhtred.

Tal vez








Hathaway Hathaway Poro Poro

Dr. Dragon_king Dr. Dragon_king
espero que no este mal la captura en el primer (¿?)
 

Klass

B u h
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Detrás, al lado, por ahí D:
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RELLENO: si se quieren saltar el post, no hay problema, es un relleno que igual iba a poner, no quiero interferir con el avance de Hiro (?) -que ya se lo dije por mensaje(??)-​


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¿Activar la pokedex? ¿Bandeja de notas? ― repitió en automático apenas la figura mayor se alejó de su rango visual.​
Xue frunció ligeramente el ceño, bastante consternada por el repentino momento que tuvo el, ¿privilegio? De compartir con el doctor. Miró de reojo hacía Hiro y Akira, percatándose del deslumbre que sentían hacía las féminas; una de ellas en particular siendo tan eufórica y llamativa que, incluso ella, tuvo que admitir que se vio contagiada por el ánimo. Sacudió un poco la cabeza, buscando entre su mochila las cosas anteriormente lanzadas al interior de esta, parecía que sus intenciones de devolver los objetos y ser ajena a esto cada vez se veía más imposible… Aunque, ¿era eso malo? Ladeó la cabeza, tomando entre sus manos la pokedex y aislándose de los grupos. Ciertamente, la curiosidad de molestaba y el doctor lucía bastante convencido de saber de lo que hablaba, ¿no? Pero… ¿Qué podía encontrar en una pokedex que ni si quiera le pertenecía? Suspiró con tedio. No le sería ni mínimamente sencillo el sacarse de la cabeza que ella no debía encontrarse en ese lugar.​
Tonto hermano. ― musitó quedo, prendiendo el aparato con torpeza. Miraba con algo de apatía, recargada en una de las paredes del lugar. Entrecerró los ojos, haciendo una tenue mueca de incomodidad ante el escaso brillo, notando… No había nada raro. Estaban los números antes indicados y nada más: nada llamativo. ― … Quizá, se confundió… ― volvió a hablar en voz alta. Sonrió con discreta tristeza, pensando, tal vez, realmente quería haber encontrado algo para ella. ― Jo…
Estaba por apagar el aparatejo, empero, logró localizar el área de mensajería, recordando específicamente que fue eso lo que el mayor le indicó. Se encogió en sí misma, entrando a la misma…​

Ah, quizá, no estaba en el lugar equivocado

Hey, Xuxu ~ Eevie evolucionó a Flareon, ¿no te parece gracioso?
Dewei terminó acertando y ganando la apuesta…
Es igual de glotón, te hecho la culpa.
Diviértete por mí, ¿quieres? ¡Te cuido, aunque no esté!
Apretó los labios con fuerza, en un banal intento por no permitirlos temblar y que por consecuente ella terminara temblando. Los ojos grises fueron opacados por el cristal de lágrimas que comenzaban a asomarse. Apretó la pokedex, pensando irrefutablemente lo tonto que era su hermano, ¿de qué hablaba? ¿Qué se divirtiera? ¡Eevie evolucionó sin que ella estuviera presente! Hipo quedito, aferrando el objeto a su pecho en un tonto intento de querer aferrar a Cheng, Era tonto, ¡tonto quedaba corto! Hipó una vez más, con una extraña risita colándose entre éste. Quizá no era mucho, pero Cheng le había dado la suficiente razón para quedarse; lo encontraría, ¡y lo devolvería a casa jalándolo de las orejas si era necesario!​
Debo encontrar a Shuppett.
Dichas aquellas palabras, se dispuso a erguir su figura, guardando esta vez con mayor delicadeza la pokedex en la mochila. Dio una última mirada, notando que Hiro y Akira aún parecían distraídos. Se dio débiles palmaditas e internas palabras de ánimo, disponiéndose a curiosear por el lugar hasta encontrar a la versión fantasmal de Cheng. Si algo sabía, es que la traviesa no se encontraba en la sala, pues de ser así, alguien ya habría sido su víctima sin lugar a duda…​
{ . . . }
¡Shuppet, shuppet! ¡Shuppetshuu ~! ― Shuppett revoloteaba feliz, sin soltar la manita felpuda de la temblorosa Mareep. La ovejita, por su parte, miraba con desconfianza a su alrededor y, ¿por qué no? Al mismo pokemon fantasma que se tomaba la “amabilidad” de guiarla. No paraba de temblar, no obstante, se sentía un poquitín segura junto al extraño ser… ¿Era eso lógico? ― ¡Shuppett! ― exclamó feliz la cosita flotante. Ciertamente, Cheng se sentía satisfecha y llena de las emociones paranoicas y tímidas de Laby.​
Ma-¡Mareep! ― baló la pequeña, encogiéndose en su lanudo cuerpecito, y como respuesta, teniendo los enormes ojos contrarios puestos sobre ella, haciéndola temblar. ― ¡Mareep! ― lloriqueó esta vez, con unas cómicas lagrimitas asomándose con ternura y pánico en la pokemon eléctrica. Shuppett, ni afectada ni intimidada, terminó por sonreír amplio, restregándose con descaro y poca sutilidad en la lana. Laby atinó a parpadear, si bien no era algo con lo que se sintiera cómoda, era verdad que no había sido una reacción esperada por ella, terminando por mirar con perplejidad a Cheng. ― ¿Mareep?
¡Shuppett! ― Ensanchó aún más la sonrisa, para brillo en los ojitos ónix de Mareep, quien atinó a imitar el gesto, sonriendo ella con mayor timidez de la que Shuppett.​
La compañera perteneciente a Xue terminó por menearse feliz. Pecando de honestos, le encantaba alimentarse de emociones fuertes o negativas, pero había aprendido junto a su entrenadora a apaciguar los temores, siéndole familiar y hasta agradable el convivir con la oveja perdida. Una vez sintió a Mareep más tranquila, hizo un ademán con la cabeza, indicándole que debían continuar, aunque Shuppett ya se había olvidado del detalle de que Xue estaba perdida y, con toda probabilidad, meciéndose en alguna esquina del amplio laboratorio, histérica y aterrada de hallarse sola. Mareep, en cambio, no parada de mirar hacía todo lado, buscando rastro alguno del Konatsu, sintiéndose cada vez más culpable al no hallar la figura masculina, ¡era una mala compañera! ¡Los Konatsu y Nana habían confiado en ella para cuidar a gafitas y lo había perdido! ¿¡Y si estaba asustado!? ¿¡Y si lo estaban molestando!? ¿¡Y si se había lastimado!? ¿¡Y si precisaba de su protección y ella no estaba presente!? Inevitablemente, el terror volvió, haciendo que la oveja comenzara a temblar de manera incesante para consternación de la fantasmita…​
¡Mareep! ― baló en un lloriqueo fuerte, asustando esta vez a Shuppett, quien no pudo hacer más que revolotear a su alrededor para intentar absorber las emociones repentinamente florecidas.​
El pánico estaba por reinar, cuando como por arte de magia y acto celestial, una voz profunda y reconocible por los oídos de Laby interceptó en el lugar, acallando abrupto y conciso el llanto atroz. Las orejitas vibraron, irguiéndose rápidamente, moviendo la cabecita de lado a lado hasta que, por fin, la figura masculina de su entrenador se vio presente en su rango de visión, provocando que los ojitos brillaran con intensidad y que, ni corta ni perezosa, corriera rápidamente abalanzándose sin vacilación alguna a las manos del escritor, llevándose a Shuppett en el proceso.​
¡Laby!
¡Maaareee~p! ― exclamó vivaz, restregándose con fuerza y acurrucándose en las manos fuertes del castaño. El joven de lentes parpadeó atónito, siendo inesperado el que su compañera se lanzara con tal efusividad, a pesar de que le tenía la mayor de las confianzas, igual le era extraño, ¿le pasó algo bueno?​
¿Te perdiste? Debiste avisarme. ― susurró con neutralidad, aun así, una tenue sonrisa se reflejó en su rostro mientras acariciaba la lana para encanto de Laby. Dirigió su mirada hacia Cheng, notando que sus ojos parpadeaban y una discreta sonrisa se asomaba en su redondo rostro. ― ¿Adoptaste a alguien? ― preguntó, algo angustiado de que su oveja hubiera sido mal influenciada por su familia, o peor, por Mitsuru. Los ojitos negros de Mareep se cruzaron con los suyos, localizando un indescriptible brillo que Isas no supo identificar como buena o mala señal. Suspiró cansado, esta vez volviendo a cruzar miradas con el pokemon fantasma, ¿tendría que llevarlo? No estaba seguro de querer otro compañero aparte de Laby.​
¡Shuppett! ― exclamó gustosa, identificando una emoción de fastidio en el varón, razón suficiente para que la pequeña comenzara a revolotear feliz alrededor de Isas.​
Ara, un Shuppett ― musitó una segunda voz masculina, atrayendo la atención del castaño, Mareep y Shuppett. Un dúo de un rubio y una adorable fémina se asomó con curiosidad ante la extraña escena. ― ¿Es tuyo también? ― inquirió con curiosidad y algo de asombro el varón, ¿¡acaso su compañero de equipo ya era algún tipo experimentado o algo así!?​
No, ella… ― balbuceó, mirando a su compañera, quien no paraba de observarle con ojos brillosos. ― Ella…
¡Cheng! ¡Cheng! ― Exclamaron con fuerza a una distancia no muy lejana del trío y de ambas pokemon. Isas parpadeó, irguiéndose rápidamente y tomando a Mareep entre sus brazos, al observar que la pokemon fantasma inmediatamente se elevaba con entusiasmo ante el llamado, le fue fácil identificar que quién fuera que gritara, debía ser el dueño o la dueña de ese shuppett. Miró a sus compañeros, haciendo un leve gesto con la mirada e indicándoles que iría a entregar al pokemon. Shuppett flotó entusiasmada, pensando, no sólo había hecho un lindo amigo/víctima ella, ¡también podría hacer que la Han socialice! Gafitas sólo le observaba con extrañeza, hasta que localizó una figura buscando con torpeza y ansiedad… Debía ser ella. ― ¡Cheng! ― gritó nuevamente Xue, ya raspándose la garganta por forzar su voz.​
Disculpa ― intervino Isas, provocando que la azabache pegara un brinco y se reflejara una mirada intimidada hacía el castaño. ― Uuk, ¿es tuyo? ― profirió señalando a la traviesa Cheng.​
¡Ah! ― balbuceó Xue, extendiendo los brazos, recibiendo una respuesta inmediata por parte de su pokemon, lanzándose ni corta ni perezosa a restregarse junto a la mejilla de Xue. Han sonrió en su interior, aliviada de que Cheng no hubiera hecho ningún alboroto. Devolvió su mirada hacía el castaño quien miraba con tranquilidad, apretó los labios, algo intimidada por el varón, pero… ¡pero debía esforzarse si planeaba encontrar a Cheng y continuar este camino! Asintió con dudosa firmeza, abrió los labios, los cerró, sacudió con frenesí su cabeza, ignorante de que todas sus acciones eran claramente visibles para Isas. ― Y-Yo-…
Parece que está bien. ― Habló rápido y conciso. Los orbes femeninos parpadearon, ¿bien? ¿Quién estaba bien? ¿Shuppett? ¿¡Acaso se metió en problemas!? Inmediatamente miró con temor a la fantasma, misma que daba constantes miradas a la fémina para que se acercara al castaño e hiciera un amigo, ¡tan sólo un amigo! ¡Era lo único que pedía a gritos Shuppett! ― Adiós. ― tomó nuevamente la palabra, haciendo un gesto y dando media vuelta. Xue brincó, agitó las manos, entró en pánico, ¡debía ser fuerte! ¡Debía ser fuerte! Las palabras del mensaje resonaron en su cabeza, apretó los labios y se inclinó hacía adelante, tomando de la mano al castaño. ― ¿Eh?
¡Atrapemos amigos! ― exclamó apurada e intimidada, inclinando la cabeza hacía adelante, a modalidad de respeto y educación.​
… ¿Huh?
¿Mareep?
¡Shuppett! ― Decir que la fantasma estaba frustrada, era quedar cortos. ¿Qué acababa de decir? La Han sudó frío, enrojeciendo por la tontería que acababa de brotar de sus labios, ¿atrapar amigos? ¿¡Qué mierda!? ¡En primer lugar le temía a las pokebolas! … ¿Se atraparían amigos en pokebolas? ― ¡Shuppett! ― volvió a chillar la pequeña.​
¿Disculpa? ― Habló esta vez Isas, bastante confundido por lo antes dicho.​
Y-Y-Yo… ¡yo! ― El pánico la consumía viva, sentía las mejillas ardiendo, ¡si sus hermanos estuvieran ahí ya la hubieran sacado de este problema! ― Digo… eh… ¡amigos! ― volvió a chillar. El Konatsu miraba perplejo, aunque Xue no supiera, entendía lo que quería decirle, sólo… Sólo no lo esperaba.​
¡Mareep! ― baló Laby, dándole pequeños golpecitos a Isas, como manera de expresarle al joven de que ella estaba de acuerdo con que aceptara (?).​
Laby … uh ― balbuceó, volvió a ver a Xue, la jovencita no paraba de balbucear incoherencias y el fantasmita no paraba de revolotear, al parecer, cada vez más alterada por la torpeza de la Han. Gafitas entrecerró la mirada, la personalidad distaba mucho de la de Mitsuru, resultándole refrescante y bastante tranquilizador para su persona. Carraspeó la garganta, logrando que Xue dejara de lloriquear y lo mirara fijamente. ― Konatsu Isas ― se presentó, extendiendo la mano, acción con la cual, por inercia, Xue se aisló. ― ¿Eh?
¡SHUPPETT!
¿¡Ah!? ¡Eh! X-¡Xue Han! ― La garganta comenzaba a dolerle, pero debía presentarse también, ¿no? Miró con desconfianza la mano, no estaba segura de tomarla, pero… no quería ser grosera… Isas sonrió algo agraciado, alejó la mano extendida para guiarla a la coronilla de la muchacha, dando pequeñas palmaditas, causando que Xue parpadeara perpleja. ― ¿Eh?
Seamos amigos. ― dijo por fin, no muy seguro, pero ya estaba dicho.​
Los ojitos de Xue, Shuppett y Mareep brillaron. La fémina asintió, algo emocionada de haber conseguido terminar una plática como era debido, ¡ahora debía hacer las cosas bien con Akira y Hiro! ¿No? Instintivamente sonrió boba, algo emocionada de su logro, aunque fuera una nimiedad. Ambos intercambiaron códigos para después cada uno irse en dirección a donde se encontraban sus respectivos equipos. Shuppett se despidió de Mareep, no sin antes restregarse en la lana por última vez, acción con la que la oveja replicó con un balido asustadizo, aún no acostumbrada a tal intervención por parte de Cheng. La Han miró de reojo a donde caminaba Konatsu, algo tranquila de que el joven haya sido tan amable de aceptar su amistad… ¿cómo se conservaba una amistad? ¿Tenía que alimentarla? ¿Había reglas? ¿Algún manual? Estaba por sumergirse nuevamente en su pánico, empero, el que Cheng se restregara en su mejilla la sacó de su crisis; la fantasma le sonreía con amplitud, probablemente, orgullosa de que su entrenadora haya dado pasos, torpes, pero pasos… Xue le correspondió la sonrisa con una más inquieta y extraña.​
Caminó un poco hasta deslumbrar a ambos varones pertenecientes a su equipo, alzó la mano con vacilación, atrayendo la atención de Hiro, quien la imitó con entusiasmo causando que Shuppett se desvaneciera por instinto. Xue tomó aire, llegando a trompicones junto los chicos.​
Estábamos por ir a buscarte ― le sonrió Hiro. Xue asintió con timidez, repasó sus palabras, intentando esta vez hacer las cosas de manera correcta, no obstante, Akira tomó la iniciativa, extendiéndole la insignia que momentos atrás le había dado, haciéndola mirar con confusión.​
Creo que esto es tuyo. ― inquirió Akira, tomando la mano de la fémina y dejando la insignia de Keldeo en la misma. ― Bienvenida. ― dijo con amenidad, dedicándole una mirada de confianza mientras Hiro sonreía entusiasmado. Los ojos grises brillaron con escacez, terminando por asentir y tomar la insignia para ponerla en su ropaje, comenzando a andar junto a ambos chicos, esperando en verdad, lograr encontrar una respuesta y a su tonto hermano en el proceso.​

Tururu ~ Lo repito, fue RELLENO, no aporto nada realmente más que algo que igual debía desarrollar con Belgium Belgium <3 -se trepa- Ya pueden hablar 24/7 (?) okno
Hiro Hiro terminé haciendo el relleno que le dije, no le continué a Akira para que no afecte lo que usted lleve, además que hay que sacar al huevito (???) :c
Akira Akira es mero relleno, pero recuperé la insignia (?) Y manejó bien a Xue, dont worry (???)
Dr. Dragon_king Dr. Dragon_king Lo menciono porque es su colectivo (???) me animé a publicarlo antes que me respondiera, pero si hay problema, pongo alguna parte que conteste a lo de Akira :< -rueda- sajgda y ya (?) -huye-
 
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