Quest B Rabbit Wars [Hanz Von Kaulitz & Masaki Nakai]

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Esposo Canon de Hoppie
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"Rabbit Wars” (B)

a) NPC que la solicita: Andiramon
b) Descripción de la misión: El terror está siendo sembrado en la ciudad por la aparición de Andiramon (Virus), un peligroso y letal asesino que anda cobrando la vida de las víctimas que encuentra en sus "caminatas" por la ciudad. Varios Tamers y Oficiales han sido enviados a hacerle frente, sin embargo sus habilidades curativas, tremenda fuerza física y temible aura emitida por una pura sed de sangre ha sido suficiente para intimidar y detener a varios, así como matar o herir a otros. Los rumores de tan aterradora bestia han llegado a los oídos de los "Dioses", por lo que el mismísimo Deva, Andiramon, ha decidido hacer una llegada sorpresiva a la ciudad y tomar el asunto personalmente en sus manos. La Central ha solicitado a alguien que acompañe a nuestro "V.I.P", ayudándole en la cacería de su homólogo
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Encontrarse con Andiramon [Deva]
  • Viajar por la ciudad en busca del paradero de Andiramon [Virus]
  • Eliminarlo y capturar a cualquier cómplice
e) Notas:
  • Quest de Pascua: Solo disponible por tiempo limitado
  • Para tomar esta Quest se debe haber completado al menos tres Quests de Pascua. Si el Tamer ha conocido a un Deva anteriormente, este requisito es ignorado.
  • Los reportes sobre el "aura" del Andiramon Virus sugieren que se trata de un Digimon modificado. Aún si están en compañía de un Deva, deben tener cuidado
  • Andiramon Virus es escurridizo, veloz y muy inteligente. Encontrarlo y acorralarlo no será fácil. Además, es posible que no trabaje solo
  • El Deva se encargará del combate con Andiramon, su deber es asegurarse que no sea una trampa, alguien interfiera o haya otros complices
  • Los ataques del Andiramon Virus comenzaron hace dos semanas.
  • Recompensa Extra: Carta "Yaksha Armory - Bao Fu [Rabbit]" y DigiMemory "Andiramon [Data]" o Carta "Meditation Cure" y DigiMemory "Andiramon [Virus]" (A elección)
~~~

Mínimo de posts: 4 por persona.
Plazo: 21 días.
Digivice: D-Scanner [ambos]
Extra: Digimental de la Esperanza [Hanz]

M Maiku [Ficha]
Masaru Masaru [Ficha]
Andiramon [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

"さあ、往こうか"
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Aunque los últimos meses y experiencias vividas habían hecho que Masaki se acostumbrara a visitar menos la Central y recibir directamente las misiones en su D-Terminal por parte de su personal, muchas de estas peligrosas, poco lo había preparado mentalmente para la de esa ocasión. Su expresión pasó de curiosa a seria a medida que sus ojos recorrían el correo recibido esa mañana, haciendo especial ahínco al que sería el "cliente" de ese encargo. Un Deva no era un Digimon que se viera todos los días, incluso entre Tamers de alto rango, eso sumado al hecho que se tratara específicamente del Guerrero con quien el japonés tenía un "historial" hacía de la situación un tanto más bizarra. Los recuerdos del Incidente de Pajramon seguían frescos, manteniendo activa la convicción y doctrina más reciente del japonés. El estilo de combate, crueldad y determinación del conejo, más que una inspiración, había resultado ser un golpe de realidad para el idealismo de Loge, que desde entonces había adoptado parte de ese pensamiento a la hora de combatir contra renegados. No era aversión por el Deva lo que sentía, al contrario, estaba agradecido con Andiramon y Ryuko por todo lo que le habían enseñado esa noche, sin embargo no podía evitar tener la sensación de ansiedad al pensar en el Perfect y lo que implicaría tener una nueva misión con él.

- ¿Pasa algo? - preguntó Fairymon, saliendo del D-Scanner para posicionarse detrás del chico. Agnimon no tardó en seguir a su homóloga, exhibiendo una expresión enigmática mientras escudriñaba con la mirada a su heredero. De los dos espíritus, solo el ígneo sabía en su totalidad lo que había pasado por la mente del japonés, así como lo que había gatillado ese cambio. Finalmente el chico negó con la cabeza, escribiendo una veloz respuesta para luego cerrar el dispositivo.

- Nada. Es solo que no esperaba que Andiramon se interesara en un renegado - contestó - Debe ser alguien muy peligroso para que se lo tome personal.

- Tal vez deberíamos llamar a un compañero - sugirió Agnimon - No suena como una tarea que debamos hacer solos.

Masaki esbozó una mueca que mostró su incomodidad ante la idea. En momentos como ese normalmente recurría sin dudarlo a su Guild, sin embargo la condición actual de esta no era la más ideal: Mai, Raisa y Esteban ausentes, Samali en una misión y Leah podría correr peligro enfrentándose a Andiramon. Ambas Sistermon y Phil se encontraban en la cabaña en Star, lo que reducía las opciones solo a Hanz y Ewain, con quien no había compartido mucho últimamente. No sabía donde se encontraban ni si estaban en condiciones para aceptar esa tarea junto al Deva o a él, pero tomando en cuenta la situación, el líder de Gungnir no tuvo más opción que intentarlo: En momentos como ese no podía huir de su propia familia, eso solo empeoraría las cosas.

- Lo intentaré - dijo finalmente, volviendo a activar el D-Terminal - Espero que alguien esté en File.

- Si están en casa podrías pedirles que te traigan tu Digivice - comentó Fairymon - Solo trajiste el D-Scanner esta vez.

Masaki no contestó. Entendía el motivo de la sugerencia del hada, sin embargo no se sentía cómodo con dejarla abandonada en el Digivice luego de que Mai le confiara su resguardo antes de su viaje. Se concentró en enviar dos mensajes por separado a sus compañeros de Guild, esperando que uno de estos respondiera a la brevedad posible.

- Veamos si contestan - concluyó una vez que ambas misivas fueron enviadas - Mientras tanto vamos preparándonos. Agumon debería estar por regresar de la tienda.

[...]​

El plazo de una hora había sido suficiente para que el japonés obtuviera todo lo que necesitaba. Sus objetos estaban listos, Agumon había sido informado de la situación luego de su retorno y Hanz había contestado el mensaje avisando que estaba en ese momento en la ciudad. El dúo salió entonces del INN donde se habían hospedado, recorriendo velozmente las calles para llegar al destino pautado: La Central de Tamers, donde se encontrarían con su compañero de Guild y el Deva. Mientras el chico seguía divagando mentalmente sobre la misión sus ojos pasaron por el cielo, notando un par de nubes grisáceas que amenazaban a la ciudad con lluvia, no precisamente el mejor paisaje para subir el ánimo.

- Beetmon ya está aquí - informó Fairymon una vez que sintió la presencia de su homólogo al cruzar la esquina que los llevarían al edificio - Solo un poco más adelante.

Masaki suspiró, demostrando que había escuchado con un asentimiento pero sin apresurar más el paso. Solo esperaba que esa misión transcurriera bien para todos y no trajera más problemas para la Guild.



M Maiku sorry la tardanza y lo corto, let's go u3u/
 

Maiku

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Había decidido volver un par de días a File Island con el solo propósito de ganar un poco de espacio y quizás visitar a su primo, si es que le daba el tiempo. Nunca esperó recibir un mensaje del líder de Gungnir, quien curiosamente también se encontraba allí y ahora solicitaba asistencia de quien estuviera cerca para una quest en específico. Sus zafiros brillaron con cierta curiosidad cuando leyó la palabra “Deva” en la información reenviada por Masaki, hecho que le hizo recordar la última vez que supo de esos misteriosos seres, así como la destrucción que causaron con tal de ayudarlos a detener a Pajramon. Suspiró, haciéndose la idea de que no podía huir de esa responsabilidad, aunque parte de sí no se encontraba muy agusto con la idea de ir a un encargo con el japonés. Hacía una semana o menos, el germano había logrado retomar su relación con el escocés, solo para caer en cuenta de que no estaba sintiéndose cómodo en la situación actual del grupo. Tenía muchas preguntas que hacer a Nakai, ¿dónde estaba Mai? ¿Qué había ocurrido con Raisa? ¿Por qué no se había comunicado con ellos antes? Respiró profundo para poder mantener la calma, aceptando ayudar al de cabellos verdes. No quería discutir con él.

Veemon y Blitzmon se enteraron de lo que sucedía cuando vieron a su Tamer arreglar un montón de cosas en su cinturón y Keychain. Todo indicaba que se irían a una misión peligrosa, pues el germano no solía ser precavido con qué tipo de objetos llevaba ni tampoco pensaba mucho qué Digivice llevar, a diferencia de lo que ocurría ahora. El etéreo le sugirió escoger el D-Scanner, aprovechando que el Canalizador lo olvidaron en la cabaña antes de venirse a File y, obviamente, todos sabían que ir con el Juttoushi a quest así era de utilidad. El dragón balbuceó una que otra cosa sobre haber leído en las noticias algo sobre el ataque del Andiramon Virus, pero que nunca creyó que un Deva bajaría desde sus aposentos de deidad solo para capturar al bandido. Hanz suspiró con resignación. Para él resultaba más problemático que un molesto sirviente de los dioses bajara, a que un Perfect estuviera dando vueltas matando gente a diestra y siniestra. Al menos a uno de ellos podían eliminarlo en caso de ser necesario.

— Por cierto, macaco —musitó el guerrero— ¿no será que el conejo asesino será más peligroso de lo normal? Digo, ¿para qué la Central pediría escoltar a un Deva?

— Tsk, qué se yo —se colgó el Keychain en su cinturón, ya listo para salir—. A lo mejor necesitan niñeras que mantengan a este conejito en su lugar. No es que sea un santo, tampoco.

— Bueno, eso es cierto —se encogió de hombros—. Es solo que no me da buena espina todo esto.

— A mi tampoco —agregó Vee, cabizbajo—. Nuevamente no podré compartir con ninguna doncella —sus ojos fingieron llorar, recibiendo un coscorrón al instante.

[…]

Al llegar a la Central de Tamers notó que Nakai aún no arribaba, razón por la que se acercó a una de las tantas secretarias para poder ver dónde tenían al cliente VIP esperando. Jampas esperó que quien lo atendería sería una chica ruidosa, que no tardó en abalanzarse sobre su brazo cuando lo reconoció como integrante de Gungnir, chillando que siempre había querido conocerlos a todos. Hanz frunció el ceño. Fue entonces que Blitzmon hizo acto de presencia para burlarse de él e informar que Greymon y Sylphmon se encontraban cerca. Ignorando a la mujer colgada de su brazo, quiso creer que vería entrar a la pareja de japoneses por la puerta del edificio, mas un golpe de realidad lo hizo decepcionarse cuando solo vio al de cabellos verdes entrar. Tras él y Agumon, las figuras de los dos etéreos aparecían con gestos diferentes, aunque el guerrero del trueno no tuvo tapujos en saludarlos lo más casual y espontáneo que pudo. Para él, sus camaradas eran demasiado estirados de repente.

— ¡Kyaaa! —Chilló la de cabellos rosas— Pero si es Masaki-nyan~

— ¿Nyan? —Repitió el aludido, saludando con un gesto cordial a los presentes— ¿Quién es ella, Hanz?

— No lo sé, una acosadora con dos o tres tornillos sueltos —chistó.

— Pero es hermosa —Vee rodeaba a la fémina, evidentemente fascinado con sus ropajes y forma de ser. Lamentablemente para él, el interés no era mutuo.

— No seas así, Hanzuuu —infló los mofletes—. Mi nombre es Sheryl Solari Méndez, trabajo aquí en la Central de Tamers, pero pueden decirme Sherry —soltó el brazo del más alto solo para dar una vuelta elegante y terminar en una pose excesivamente excéntrica—. El guapetón aquí me comentó que vienen a escoltar al señor Andiramon en la quest que hace poco salió. Qué bueno que personas como ustedes vayan a tomar este encargo, siempre le digo a Gekomon que ustedes son geniales, porque tienen hombres tan guapos y mujeres tan hermosas como miembros —sonrió.

— U-uh, ¿gracias? —El nipón se rascó la mejilla— ¿Dónde está Andiramon?

— ¡Por aquí! —una voz más ronca, pero igual de chillona sobresaltó al japonés. Se trataba de un renacuajo azulino— Hola, soy el compañero de Sheryl. Dejen que los guiemos hacia la habitación donde los esperan —Agumon y Veemon no sabían cómo interpretar la actitud excesivamente alegre de esos dos. Aunque el segundo se lamentaba de que la chica no le hiciera caso a él.

— Vamos, vamos —tomó el brazo de Von Kaulitz, otra vez—. Andiramon está nyasperando~

El azabache suspiró audiblemente, dejándose conducir por un pasillo que daba hacia unas salas de espera privada que tenía la Central para sus clientes. Los demás siguieron a la acosadora con un poco de confusión, menos Veemon que iba envidioso, mientras que el renacuajo les hablaba hasta por los codos sobre todas las hazañas que había leído de su Guild en los reportes internos del trabajo. Nakai sonreía forzadamente, pues juró que en algún momento el pequeño azulino comenzó a coquetearle, aunque todo indicaba que lo hacía solo por imitar a su Tamer. Subieron por las escaleras hasta el tercer piso del edificio, también el último, donde terminaron por adentrarse a otro pasillo para dar con unas escaleras de emergencia. Desde allí accedieron a la terraza. A ninguno le sorprendió ver al Deva allí, parado en el techo del inmueble mientras que con sus ojos afilados analizaba el horizonte, como si fuese a ser capaz de divisar a su presa a lo lejos.

Las orejas del Deva se movieron levemente, anticipando el hecho de que se girara hacia los recién llegados y los quedara viendo con parsimonia. Sherry sonrió algo nerviosa, disculpándose con todos en el acto para irse del lugar. Tal parecía que la solemnidad del conejo podía poner nerviosa incluso a una acosadora excéntrica. Para mala suerte del germano, Sherry no se fue sin antes tomar su correo de D-Terminal y dejar el suyo anotado en el dispositivo de él, prometiendo que le haría llegar información sobre cualquier quest interesante que encontrara. Una vez se fue, los Tamers de Gungnir suspiraron de alivio, mientras que Agumon prevenía que Vee fuera tras ella.

— Masaki Nakai —recordó su nombre, al cabo de unos minutos— y el asistente de Vikaralamon —a pesar de no haber tenido oportunidad de presentarse con el germano, sí recordaba haberlo visto en el accidente provocado por Pajramon—. Es agradable ver caras conocidas, supongo que serán mis escoltas el día de hoy.

— Así es —respondió Agumon, aún con el dragón azulino entre sus garras.

— Procuraremos que no asesines a nadie más que el otro conejo chiflado —musitó Hanz. Como siempre ni con una figura reconocida era capaz de mostrar respeto. Sus palabras generaron un poco de nerviosismo en el resto.

— Imprudente —asintió para sí mismo—, seguramente por eso Vikarala disfrutó tu compañía.

— C-como sea —intervino el líder de Gungnir, antes de que la conversación tomara un rumbo incómodo—, ¿qué te trajo a File City? Me sorprende que un simple bandido haya captado tu atención.


Masaru Masaru listo, ya estamos con el wonejo sagrado chiflado ~ Hora de buscar a su gemelo maligno.
Nota: Sherry es mi NPC Personal. Dejo el link a su ficha: Sistema - Biblioteca de NPC personales - Digital World | Foros Dz
 

"さあ、往こうか"
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Ante la pregunta hecha, Andiramon respiró profundo, perdiendo su mirada en los edificios de la ciudad visibles desde la terraza. Aunque a simple vista podría parecer que el Perfect se había distraído en sus pensamientos por lo tardío de su respuesta, aquellos ya familiarizados con su "tipo" sabían que este no era el caso. El conejo simplemente estaba observando, escudriñando las calles y vías en busca de actividad sospechosa.

- Así como la existencia de dos Cherubimon causa ansiedad entre sus contrapartes, podría decirse que yo tampoco estoy en buenos términos con la existencia de un homólogo de otro atributo - comentó con solemnidad - Saber que alguien que comparte mi especie mancha nuestro nombre colectivo con su sed de sangre me incita a tomar el asunto entre mis propias manos, en especial a sabiendas de que su espada apunta en la dirección de cualquier inocente que se le atraviese - Su ceño se frunció, demostrando un sutil vestigio de su molestia - Sería una deshonra recaer en la inacción cuando los actos de esta criatura han llegado a mis conocimientos.

- En otras palabras, "es personal" - Se encargó de traducir Fairymon encogiéndose de hombros.

Aunque su comentario venía con la intención de alivianar un poco el ambiente, no pareció tener el efecto buscado. El comentario le recordó al germano de su presencia, devolviendo a su cabeza la pregunta al respecto del paradero de la antigua líder de la Guild. En cuanto a Masaki, lo que le había incomodado era el gesto del Deva, recordándole a la sanguinaria bestia que había conocido cuando lidiaban con la banda de secuestradores. Los segundos de silencio incómodo se mantuvieron un poco más, siendo finalmente rotos por V-Mon, que tomó el derecho de la palabra.

- ¿Y por donde comenzamos? - preguntó, llevando sus manos hacia detrás de su cabeza en un gesto más relajado. Andiramon se percató de su presencia y sonrió cálidamente, abriéndose más ante el dragón al tratarse de un Child con quien no había tenido la oportunidad de compartir anteriormente - ¿Alguna pista?

- Hmm... - Masaki buscó su D-Terminal, que a esas alturas ya había sido actualizado con un nuevo mensaje que contenía toda la información referente al caso. El chico pasó sus ojos lo más rápido posible por las diversas líneas, dejando atrás los testimonios citados hasta llegar a una lista de lugares a donde la criatura había hecho aparición. Eran diversos, sin embargo la mayoría de estos coincidían en estar ubicados al Oeste de la ciudad, un indicio tan bueno como cualquiera para comenzar - Empecemos visitando las zonas donde ha aparecido - sugirió - Dependiendo de que encontremos sabremos que hacer a continuación.

Andiramon sonrió solemnemente para demostrar su acuerdo con esa idea. Una vez decidido su plan, el Deva se acercó hacia la terraza del edificio, pegando un repentino y potente salto con el que terminó aterrizando limpiamente en el pavimento a un costado del recinto. Ambos Tamers vieron su caída e intercambiando miradas, ahorrándose cualquier comentario que hubiesen querido hacer al respecto por la seriedad de su situación. Divisaron una escalera de incendios no muy alejada de ellos, la cual usarían para bajar como personas civilizadas y reunirse con el Deva para así comenzar debidamente con la investigación. Mientras bajaban, el fantasma de Fairymon se volteó al sentir un par de ojos clavados en su nuca, encontrándose con la mirada de Hanz clavada fijamente sobre ella.

- ¿Que pasa? - preguntó con curiosidad. Al darse cuenta que había sido descubierto, el alemán apartó la vista de inmediato, regresando a la realidad.

- Nada.

- No te conocía esos gustos, macaco - comentó Blitzmon con sorna.

- Calla - chistó este. En definitiva no estaba de humor para esos chistes en ese momento.

[...]​

Comparado con reunirse con el Deva, la tarea de buscar indicios del paradero del Andiramon oscuro resultaría ser una tarea más complicada. No les costó mucho ubicarse para llegar a los lugares detallados por la información: calles y plazas que habían sido el escenario del sanguinario Virus, sin embargo todos los lugares estaban atestados con normalidad. Los Tamers y Digimon recorrían el lugar sin prestar mucha más atención que una ocasional mirada al Deva, cuya prominente estatura le hacía parecer un extraño guardaespaldas para los dos dúos de Tamer y Digimon que recorrían la zona en la mira de algo sospechoso. Su búsqueda, extendida por varios minutos sin darse cuenta, no estaba llevando a nada fructífero: Todo posible indicio de un ataque del Perfect modificado había sido, a esas alturas, tomado por Digital Security y puesto a la disposición de la Central y -por extensión- ellos o, en su defecto, había sido borrado por el tiempo y los peatones. Al menos la mayoría, ya que Agumon fue el que, finalmente, se encargó de encaminar un poco la misión de la Guild al apuntar a un detalle específico de una de las calles.

- Allá - dijo, señalando con su garra la fachada de una humilde casa de ese distrito. Tanto Hanz como Masaki miraron en aquella dirección, tratando de discernir algo útil ahí - ¿Esa pared no está abollada? - preguntó, insistiendo en un punto de la madera que, efectivamente, mostraba una hendidura considerable en el costado que daba hacia un callejón - Para hacer eso necesitarías a alguien grande y pesado, pero lo suficientemente ágil para saltar e impulsarse con las paredes como plataforma.

- Como el conejo - complementó Hanz, observando al Deva de reojo. El guerrero sagrado lo admitió con un asentimiento, llevando uno de sus dedos a su oreja para rascarla mientras meditaba.

- Efectivamente, yo he causado ese tipo de daños algunas veces - comentó - ¿Consideras que los habitantes de esa casa puedan tener información al respecto?

- No se pierde nada con averiguarlo, es lo mejor que tenemos antes de ir a otra zona - contestó el reptil. Su Tamer mostró su aprobación, posando su mano sobre la cabeza de su Digimon mientras fijaba su vista en esa maltratada casa.

- Bien, vamos a ver.


M Maiku sorryyyyyyy

Takerudark Takerudark una prórroga grande, por favor D:
 

Maiku

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Nakai lideró la comitiva en dirección a la humilde casa, situación que levantó más de alguna mirada curiosa, después de todo, tanto él como Hanz eran reconocibles para quienes fueran más experimentados en el mundo digital y la altura del Perfect no ayudaba mucho para pasar desapercibidos. Por si fuera poco, quien no los conociera y viera cinco figuras caminar hacia una casucha de la zona sin razón aparente, seguramente malinterpretaría las verdaderas intenciones del grupo. En todo caso, todos los presentes habían superado la etapa de darle importancia a los alrededores cuando su objetivo era más urgente y así, sin más, tocaron la puerta de la vivienda con la esperanza de que hubiese información tras la puerta. Esperaron unos minutos en silencio en lo que sentían unos pasitos sigilosos dentro, probando un poco la paciencia de todos, al punto en que Von Kaulitz volvió a llamar. Otras pisadas se escucharon y, antes de que el gruñón perdiera la paciencia, un par de mujeres avanzadas en edad aparecieron en el umbral. Masaki y Agumon hicieron muecas de sorpresa, pues la pareja recién vista no era algo común, desde su perspectiva. Y es que claro, se trataba de una anciana humana de unos setenta y tantos años de edad, cuyo pelo estaba en mayor parte canoso y a pesar de no tener arrugas en exceso o una postura encorvada, traía consigo una especie de cuerno en la mano, seguro para oír mejor. Su compañera era una Babamon, cuya escoba estaba fuertemente apretada por sus seniles manos, observando de reojo al Deva.

— ¡Eres tú! —gritó despavorida la Ultimate, girando su escoba como si se tratara de un arma medieval y con gran energía dio un enorme salto. Nadie pudo reaccionar ante a su velocidad, bueno, al menos no los de Gungnir. La deidad alcanzó a dar un paso hacia atrás para arquear su cuerpo momentáneamente y esquivar lo que pudo haber sido un bofetón. Sus ojos se entrecerraron peligrosamente— ¡Ay, mi espalda! —se quejó Babamon de pronto, quedando en una postura gacha con su mano posicionada en el sector adolorido.

— ¡¿Eh?! ¿Qué sucede? —levantó el cuerno su Tamer, incapaz de entender por qué su compañera había saltado de la nada— ¡Babamon! —llamó.

— ¡Es el tarado que nos rompió la pared! —Respondió molesta, fulminando al conejo tras su enorme flequillo— ¡Nos debes un cuadro!

— ¿A qué se refiere? —Agumon se interpuso entre la anciana y el Deva— Este es Andiramon, uno de los subordinados de los cuatro dioses del Digimundo.

— Cuatro dioses mis polainas —chasqueó—, podría ser el mismísimo Yggdrasil y eso no cambia que dañó nuestra propiedad.

— ¡¿Eh?! ¿Qué dicen? —seguía con su cuerno alzado.

— Menuda mierda —bufó el germano, sonsacando una risita en sus compañeros digitales. Masaki no pudo evitar dar un largo suspiro, entendiendo de qué iba el asunto y con la mirada rogó al Perfect que mantuviera su compostura en lo que aclaraban la situación. Probablemente, si los ataques de Babamon se hubiesen extendido, ella no viviría para contar la historia… la paciencia de Andiramon tenía un límite, después de todo. Gracias al cielo que un severo lumbago actuó como salvación divina para la insolente digital, ganándoles suficiente tiempo a los miembros de Gungnir para intervenir y razonar con la Digimon. Mientras tanto, la abuela siguió preguntándose qué carajos hablaban todos, sencillamente su cuerno no funcionaba de nada.

Fue necesaria toda una hora para aclarar el mal entendido y convencer a Babamon de que el larguirucho que tenía frente a ella no se trataba del mismo que abolló su pared, sino que el responsable era su hermano gemelo malvado, como lo denominaba simplonamente Hanz. Luego de ello fueron invitados a tomar una taza de té en la humilde casa, siendo la anciana digital la encargada de preparar todo, mientras les comentaba que su compañera ya no podía cuidarse del todo sola por culpa de la sordera y que, hasta donde sabían, eran la pareja de Tamers más senil llamada por Yggdrasil. Andiramon escuchaba todo desde una ventana que daba hacia el lugar, entregando una escena chistosa para los transeúntes, pues se encontraba de cuclillas con la cabeza metida dentro del lugar. Secretamente se preguntaba si aquella mujer tendría la misma edad o más que el Shijin de Xuanwumon. Poco a poco, la conversación dejó las trivialidades para centrarse en la obtención de información sobre el causante del destrozo, cortesía de Nakai. Fue entonces que la anciana sorda entendió de qué hablaban, quizás porque justo logró usar bien su cuerno o por una coincidencia divina, razón por la que empezó a gritar la historia. Blitzmon se rió del martirio de los jóvenes, mientras que Agnimon reprobaba su actitud con la mirada y Fairymon se esforzaba por entender los detalles del relato. El único que parecía estar en otro mundo era Vee, quien disfrutaba las galletas de la mesa y maldecía para sus adentros no haber encontrado modelos en aquella casa.

— E-entonces un sonido nos despertó —enfatizó con sus manos, manteniendo el tono altísimo. Para entonces Hanz se tapaba los oídos descaradamente, mientras el resto se forzaba por no ser tan mal educado— ¡salimos a ver que era y un conejote como su amigo se perdió en el horizonte! El conejo de pascua existe ¡EXISTE!

— Solo que no deja huevos de chocolates y asesina gente inocente —bufó el pelinegro, aliviado de que el tortuoso relato terminara.

— Y destruye propiedades ajenas —agregó Babamon, asintiendo.

— ¿Sabrá qué dirección tomó el malhechor en su huida? —interrumpió Andiramon con seriedad— Estamos intentando capturarlo.

— ¡Pues si lo ven díganle que…-!

— Le debe una pared, lo sabemos —forzó una sonrisa Agumon, un tanto irritado por la misma dinámica que ofrecía la Ultimate—. Haremos que responda por sus fechorías.

— ¡Se fue por el noroeste! —gritó la senil de la nada, provocando que los humanos se sobresaltaran en su puesto y los seres digitales tuvieran un pequeño tic. Blitzmon volvió a carcajear, esa mujer era una mina de oro para molestar a otros. Fue entonces que el líder de Gungnir decidió ponerse de pie para despedirse de sus anfitriones, con bastante amabilidad, en un intento desesperado por salir de aquel lugar y recobrar la paz a la que estaba acostumbrado. Estuvieron unos cuantos minutos disculpándose con Babamon, pues cada vez que daba un paso hacia la puerta, ella los bombardeaba con datos inútiles que tal vez podrían servir en su investigación del rufián. Abandonar esa casa fue una verdadera salvación celestial, siendo el dragón azulino quien se encargó de agradecer a los cuatro vientos por haber sido liberado de su infierno de cuatro paredes, asunto que hizo suspirar con algo de resignación al representante del fuego. Los zafiros del germano no pudieron evitar posarse sobre aquel ser, quien no terminaba de simpatizarle, especialmente porque a sus ojos fingía verse como alguien respetable cuando sabía de primera mano que caía en la imprudencia y en la sed de combate con bastante facilidad. Después de todo, los Juttoushi no eran los únicos que aprendían de sus portadores cuando evolucionaban, el proceso también se daba la inversa en algunas ocasiones.

Andiramon se puso en marcha en la dirección señalada por sus informantes, sin preguntar al resto, así que tuvieron que seguirle cuando Fairymon cayó en cuenta de aquello. En el camino se fueron fijando en los alrededores con suma atención, a ver si lograban ver alguna otra edificación machucada o huellas o cualquier pista que les confirmaran que iban por buen camino. El Deva no tardó en relegarse a los tejados, valiéndose de su vista prodigiosa con la pretensión de divisar a su homólogo en las cercanías, obviamente sin mucho éxito.

— Esto nos tomará todo el día —acotó el insectoide.

— Es una tarea necesaria para encontrar a nuestro objetivo, Beetmon —explicó el líder de los Juttoushi—. No hay nada qué hacer.

— No estoy de acuerdo, salamandra —se cruzó de brazos, flotando de cabeza tras su portador—. Podríamos dividirnos para cubrir más terreno, no es como si ninguno de nosotros estuviera incapacitado de enfrentar un conejo sádico en caso de encontrárselo.

— Tiene un punto —concedió el hada—, es una forma eficiente de ahorrar tiempo. Además, por lo que sé la mayoría de los ataques han sido nocturnos —acotó— y el relato de la anciana corrobora aquella información, pues el “ataque” en su casa sucedió la noche antepasada.

— Aunque según la Central este Andiramon Virus es especial —mencionó el de cabellos verdes, repasando los datos en su D-Terminal—. Tal vez sería más eficiente, pero ir solos resulta más peligroso.

— Como si realmente te importara —soltó Von Kaulitz de pronto. Aquellas palabras se escaparon de su boca a modo de reflejo, recordando que el japonés aún no daba ninguna clase de explicación por la desaparición de su novia o Nóvikova. Más de una mirada se posó sobre él, pero la que más llamó su atención fue la del aludido, quien simplemente hizo una mueca rara en él. No hubo necesidad de palabras, el azabache entendió que había tocado fibra sensible con su comentario mezquino y, sin dar chance a que alguien dijera algo, tomó un callejón aledaño—. Si encuentro algo les avisaré —alzó la mano desinteresadamente a modo de despedida. Vee no tardó en correr tras él, volteándose para dedicar un gesto de disculpa a los demás. Nakai exhaló con fuerzas, ahorrándose los comentarios para seguir con lo importante.

Cada quien por su camino prosiguió con la búsqueda de indicios que desvelaran la ubicación del supuesto Perfect modificado. Lamentablemente para ellos, salvo por una que otra infraestructura con las mismas lesiones que el hogar de Babamon y su Tamer, nada de utilidad apareció. Sin embargo, el Deva no parecía desmotivarse en lo más mínimo, quizás porque reconoció varios lugares donde ocurrieron asesinatos en el sector que exploraban.

Un buen rato después se reunieron en los límites externos noroestes de File City, intercambiando los pocos datos que cada quien encontró. El larguirucho notó recién ahí la tensión entre los humanos, debido a que los Juttoushi eran quienes llevaban gran parte de la conversación mientras que sus portadores y Digimon compañeros callaban o intervenían con lo justo y necesario. Como él había realizado su parte desde los tejados, no prestó mucha atención a las razones por la que optaron dividirse, deduciendo que era para cubrir terreno solamente. Sus orejas se movieron levemente cuando Agumon le señaló que Agnimon había mencionado que tendrían que tomar otro tipo de tácticas si es que querían dar con su objetivo. Inmediatamente fue rebatido por el azulino, quien sabía a la perfección qué clase de ideas surcaban la mente de su camarada, recayendo en la guerrera del viento la labor de mediatizar sus opiniones para no iniciar discusiones como las que escuchó muchas veces en su confinamiento. La idea de usar un anzuelo comenzó a calar la mente de los que escuchaban la discusión así como patrullar los alrededores en busca de movimientos sospechosos. Loge y Zeth chocaron sus pupilas, cavilando qué pensaría el otro sobre la lluvia de ideas propuesta por los etéreos, sin temor a que sus gestos fueran malinterpretados por el otro. Los dragones suspiraron, ¿podrían terminar ese encargo de buena manera?

[…]

Relativamente lejos de Gungnir y el Deva, una tenue luz titilaba por las ventanas de un edificio aparentemente abandonado, donde meses atrás un evento tabú había ocurrido. En una de las lúgubres habitaciones, varios artefactos electrónicos de diversos tamaños emitían pitidos y sonidos mecanizados, al son de unas cuantas lucecitas artificiales. En el centro del lugar, causa de la luminiscencia que se escapaba hacia el exterior, un enorme tubo lleno de líquido fluorescente burbujeaba con parsimonia. Dentro de él una sombra estirada descansaba. Pronto se abrió la puerta, dejando entrar un Digimon con un pequeño contenedor lleno de un destello chirriante, que parecía batallar por escapar de su contenedor de cristal. Se trataba de DigiCode, el más reciente que su pequeño bebé había obtenido para él, gracias al Code Scanner que robaron a un iluso vendedor días atrás. Saboreó sus labios tras dibujar una sonrisa perturbadora en su rostro, posando el frasco sobre una mesa.

— Metty —canturreó con un tono desagradable—, ¿cómo vas con los nuevos ajustes?

— No me llames así, tsk —espetó un pequeño ser que apareció debajo de una máquina que conectaba directo hacia el canalillo brillante—. Dentro de poco estará listo.

— Excelente, Metty —manifestó, paseando sus dedos sobe un teclado—. Con esto podremos obtener más materia prima para nuestros planes…

— Me vuelves a llamar así y te arrepentirás, cerebrito.



Masaru Masaru
 
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"さあ、往こうか"
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Entre búsquedas infructíferas, recolección de información e ideas y caminatas marcadas por un ambiente tenso e incómodo, la noche terminó por llegar a File City, obligando a los miembros de Gungnir y el Deva a replantear su estrategia por enésima vez. A sabiendas de que la penumbra era el escenario predilecto de su objetivo habían decidido mantener un bajo perfil y esperar que este apareciera ahorrándose así seguir llamando la atención del público por su presencia y la de Andiramon. Era por esto que, mientras los dos Tamers, Agumon y Andiramon esperaban en una plaza, XV-mon planeaba por los cielos de la ciudad en eterna vigilancia a una altura notable, valiéndose de la oscuridad y su tamaño no tan prominente para pasar desapercibido ante cualquier mirada curiosa que decidiera prestarle atención ese día. El Adult mantenía especial atención sobre los techos de las casas y edificios, procurando estar alerta a cualquier figura en estos que buscara saltar de la nada. Mientras tanto Hanz mantenía activo su Sound Linker, manteniendo así la comunicación con su compañero a pesar de la distancia que los separaba en ese momento.

- Nada en la principal - alcanzó a oír el alemán por el comunicador - ¿Doy otra vuelta?

- - contestó este simplemente - Tiene que aparecer.

El tono malhumorado del mayor sacó un suspiro de Masaki, que simplemente observó hacia abajo en el banco donde estaba sentado. Sus manos estaban juntas, cerradas, mientras que uno de sus pies se movía incesantemente en un ligero atisbo de impaciencia. Agumon observó a su compañero antes de lanzarle una mirada furtiva al azabache. La situación entre ambos humanos le exasperaba y quería aliviarla, sin embargo en ese momento no sabía bien como hacerlo.

- Dile que busque en lugares poco concurridos - soltó Masaki al cabo de unos minutos - Andiramon no ha atacado en lugares con mucha gente, posiblemente para no caer en desventaja.

- Tsk. Ya lo sé - replicó malhumorado Von Kaulitz. Otro suspiro salió de la boca del japonés, uno que, esta vez, fue notado por el Deva. Andiramon había mantenido la neutralidad recostándose de un árbol con sus brazos cruzados y ojos cerrados, dejando entrever uno de sus rubíes al escuchar la segunda exhalación del asiático. Alzó su cabeza como si buscara inspiración en la luna, bajándola momentos después para soltar un aislado comentario a sus "escoltas".

- La animosidad ocasional entre camaradas es normal, recomendable incluso - opinó - Sin embargo, no es recomendable dejar que nuble nuestro modo de actuar

- ¿Aprendiste eso del anciano? - preguntó Hanz. El conejo no contestó, regresando una vez más a su inmutable parsimonia. Lo mismo no pudo haberse dicho de los Juttoushi, no obstante, puesto que aprovecharon ese momento para volver a manifestarse entre sus portadores.

- Andan muy tensos - soltó Fairymon con el tono juguetón que la caracterizaba - ¿Algo que quieran compartir con la clase?

Aunque el europeo no contestó, la mirada que le dirigió al hada fue suficiente para que los presentes entendieran bien su mensaje. La disposición de la mitológica no se vio disminuida por esto, sin embargo la manera en que su rostro borró su sonrisa demostró su poca intención de volver a intentar "aligerar el ambiente". Al notar esto, Blitzmon buscó codear a su heredero (fallando a causa de su intangibilidad) mientras que Agnimon endureció su gesto, escudriñando fijamente al alemán sin hacer comentario alguno. Agumon no supo como reaccionar, limitándose a observar la dirección en la que XV-Mon había partido mientras deseaba en silencio que la tensión entre ambos humanos no explotara ahí mismo, por el bien de todos.

- Hanz - soltó Masaki luego de segundos - Yo, ehm...

- ¡Lo encontré!

Aquella voz del intercomunicador, posiblemente más oportuna de lo que parecía, distrajo por completo al alemán de responder a su compañero de Guild. El joven se llevó una mano al oído, presionando el headset contra su canal auditivo para escuchar mejor a su compañero. Al cabo de unos segundos, dejó de hacer esto, simplemente ubicándose antes de emprender la carrera.

- A dos calles, en el área residencial - dijo - No está atacando nada todavía.

Esa información fue la única que el Deva necesitó, deshaciendo su "meditación" para adelantarse a los Tamers gracias a sus largas zancadas. Aunque su expresión se mantenía impasible, sus ojos rojizos emitían un brillo diferente, familiar para el japonés que ya había presenciado el "modo serio" del Deva anteriormente. Apresuró también él el paso para tratar de no ser dejado atrás por su atlético compañero mientras buscaba despejar su mente. No podía dejar que su juicio fuera nublado cuando había gente en riesgo. Los asuntos de la Guild los trabajaría luego de eliminar a Andiramon, independientemente de si prolongarlo era sano para él o no.

- Masaki... - llamó Agnimon al momento que el grupo terminó de avanzar la primera calle - Tengo una petición.



M Maiku ~
 

Maiku

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En cuestión de unos segundos el Deva acortó violentamente la distancia, con sus brazos colgando como si se tratara de pedazos de tela, mientras que sus piernas se flexionaban y estiraban con una violencia impresionante. Para los humanos su sombra se perdió en las alturas en un abrir y cerrar de ojos.

Mientras tanto, el Virus aterrizaba frente a un joven Amateur de cabellos púrpuras que iba en compañía de su ToyAgumon. Presos del miedo por estar frente a la figura asesina de la que tanto se había rumoreado estos días, ninguno de los dos pudo gritar, sino que se limitaron a abrazar al otro mientras caían al suelo resignados. Sin decir nada, la mano derecha del conejo se alzó transformándose en lo que parecía ser una espada, de manera que resaltó la indiferencia que le causaba realizar dicho acto ilícito. Un silbido se oyó en el aire, seguido de la aparición de varias chispas que se ahogaron en una polvareda que confundió a las víctimas. Ninguno pudo creer que frente a ellos había aparecido otro roedor gigante, diferenciándose del otro por el tipo de arma en que se convertían sus extremidades, aunque la seriedad de su rostro generaba el mismo temor que su homólogo. Cruzaron miradas asesinas, absortos en silencio, sin atender a que el humano y su ser digital huían despavoridos por otro callejón. La tensión era palpable. Con parsimonia, el Data entrecerró sus ojos, su gesto poco a poco se acercaba a aquel que Hitomi y su novio alguna vez presenciaron. Dieron un salto atrás solo para lanzarse contra el otro.

Por su parte, el grupo de Gungnir trotaba por las avenidas en la dirección indicada por el aéreo. Nakai se había quedado algunos metros más atrás en lo que escuchaba al guerrero del fuego, asunto que el azabache pasó completamente por alto para arribar cuanto antes al sector que su compañero sobrevolaba con atención. Supo que estaba cerca cuando escuchó una breve explosión, junto a dos sombras emergiendo fugazmente desde una leve pantalla de humo hacia los tejados. Chispas se hicieron presentes en la oscuridad nocturna, siendo ExVeemon quien le informó vía intercomunicador que Andiramon y Andiramon intercambiaban golpes con sus brazos convertidos en armas blancas. Von Kaulitz chistó, ¿cómo iba a identificar a un conejo del otro? Problema que también identificó el súper héroe desde los cielos. Al no poder diferenciar desde esa distancia a los Perfect, quedaba incapacitado de lanzar sus técnicas de larga distancia para apoyar al sagrado. Sopesó la idea de utilizar el Aurvandril’s Arrow para compensar la desventaja, pero la carta no abandonó el compartimiento de su cinturón gracias a Blitzmon, quien le advirtió que por más puntería que tuviera el dragón probablemente acabaría fallando. Las sombras de los conejos se perdían fácilmente de vista gracias a sus acelerados y precisos movimientos.

— Mierda —miró a su alrededor, identificando una escalera de emergencias en un edificio. Entonces puso su mano en la oreja—. Vee, voy a subir para apoyar cuerpo a cuerpo con Blitzmon. Quédate atento.

— Sería mejor que me evolucionaras primero —se oyó en el Sound Linker. Von Kaulitz frunció el ceño, ¿realmente sería necesario llegar a esos extremos con el Deva de su lado? Instintivamente miró hacia atrás cuando oyó unos pasos acercarse, relajándose al ver que simplemente se trataba de Masaki, quien tuvo problemas para alcanzarlos por la leve turba que se armó gracias al escándalo de un Tamer que recientemente había huido del asesino.

— ¡Hanz, espera! —musitó el japonés con la respiración agitada— Agnimon quiere preguntarles algo —con torpeza miró al guerrero aludido. La verdad, dadas las circunstancias con el mayor, no sabía cómo explicarle la petición de su compañero etéreo.

— Me gustaría que cambiáramos de portador por esta quest —fue directo al grano, con los brazos cruzados y sus pupilas clavadas en el otro humano—. Si es que no les molesta a ti y a Beetmon.

— ¿Eh? ¿Ya se te quemaron las neuronas? —el primero en contestar fue el de armadura azulada, algo sorprendido con la idea de su viejo camarada— Estamos frente a un Digimon Perfect con habilidades modificadas, por más que contemos con el apoyo del otro orejón, debemos explotar de mejor manera nuestro potencial —como de costumbre, el insectoide pensaba estratégicamente la situación—. No es momento para…

— Vale —zanjó Von Kaulitz. Por unos segundos sus zafiros se posaron sobre el líder de Gungnir, quien le sostuvo la mirada, a diferencia de otras veces. Era obvio que Nakai había cambiado mucho desde esa vez que lo rescató de un Woodmon salvaje y, en cierta medida, eso irritaba al autoproclamado escudo del gremio. Eso, sumado al tema concerniente a las dos chicas desaparecidas, lo dejaban con sentimientos revueltos hacia el chico y, por alguna razón, culpaba al guerrero salamandra de todo. Levantó su D-Scanner—. Blitzmon —fue todo lo que necesitó decir. El aludido suspiró y desapareció, siendo su tótem quien hizo acto de presencia en la pantalla del aparato. Masaki hizo lo mismo, con un Agumon preocupado de testigo—. Cuando destrocemos al conejito, vamos a hablar.

— Sí, lo mismo pensé —respondió el nipón. Entonces, apretaron los botones de sus dispositivos y una especie de luz envolvió el camino entre ambos, por dónde se desplazaron dos esferas con un kanji brillante marcado. Terminada la transacción, el tótem de cada etéreo avasalló la pantalla del nuevo D-Scanner en el que se encontraban—. Ahora tenemos otros asuntos que atender.

— Chicos —el lagarto naranja los interrumpió—. Andiramon se está alejando. Si van a evolucionar, este es el momento —ambos asintieron. Internamente, el Child se sintió frustrado, pues convertirse en GeoGreymon probablemente generaría más caos y confusión de la que ya había por culpa del ataque fallido del Virus. Sin embargo, pronto sintió a alguien acercarse y, sin su permiso, lo tomaron en brazos— ¿E-eh?

— ¡Hora de que el par súper escamoso poderosísimo se haga cargo de stalkear! —gritó ExVeemon, con su amigo abrazado— ¡A la carga! —el otro rió, para luego hacer una mueca de seriedad. Ya tendría la oportunidad de luchar.

Sin decir nada más, ambos jóvenes materializaron un anillo de datos alrededor de su palma, pasándola por el lector de sus Digivice con diferentes poses a las que estaban acostumbrados. Esta vez, sin embargo, al mayor lo envolvieron los datos como si se tratara de un verdadero incendio que consumía su cuerpo a gran velocidad; mientras que al menor lo engullían repentinos lazos erráticos. Pronto ambos se vieron encapsulados en un fulgor intenso, modificándose las estructuras de sus respectivos cuerpos para convertirse en los Juttoushis del fuego y el trueno respectivamente. Ambos miraron sus brazos con algo de incredulidad mientras sopesaban las diferencias de la evolución, para luego extrañarse al ver a su “yo cotidiano” frente a ellos. En ese estado Fairymon se vio forzada a desaparecer momentáneamente, quien hasta entonces guardaba silencio por el rechazo que hubo a sus intenciones de amenizar las relaciones de todos. Agnimon bajó la mirada liberando una gran exhalación, a medida que Blitzmon trastabillaba para elevarse por el suelo. Este último no esperó mucho para empezar a seguir a los dragones, aunque su vuelo resultó ser tambaleante y torpe, al punto en que casi chocó con el techo de una casa al ganar altura. El de melena rubia se giró y empezó a correr, trepando por la escalera previamente divisada, con la cabeza algo gacha.

La batalla entre los roedores no esperó a que los humanos evolucionaran. Muy por el contrario, ninguno dejó de intentar atravesar al otro con sus estocadas, a la vez que esquivaban con audacia la ofensiva contraria. Quien presenciara ese acto con detenimiento, probablemente podría considerarlo una especie de baile terrorífico, pues cada paso que daban era grácil, con un propósito claro y fugaz. Era como si estuvieran en perfecta sincronía, danzando inconscientemente hacia las afueras de la ciudad, quizás para poder tener más libertad a la hora de combatir. Ocasionalmente, esferas ígneas buscaban dar con alguno de ellos, fallando rotundamente. En el fondo, Agumon sugirió a su camarada que intentaran guiar el avance de la contienda por los tejados menos peligrosos para cualquier peatón que fuera por las calles. En caso de asestar, dudaban que pudieran causar un daño significativo, por lo que atacaban con el único limitante de no asestarle a nada inflamable.

— Esto es más difícil de lo que pensé —se dijo a sí mismo la parte humana del Juttoushi eléctrico, quien no podía acelerar el paso por temor a desviarse bruscamente del trayecto que seguían los digitales—, ¿cómo es que Hanz lo hace tan naturalmente? —aunque en voz alta, era obvio a quien iba esa pregunta.

— El macaco no piensa —oyó en su mente la jovial voz del espíritu— y tú lo haces demasiado, Maski —otra risa resonó en la mente del Hybrid, aparentemente ese apodo no era agradable para su portador temporal.

— No todos los días se manipula un campo electromagnético —el burlón calló de pronto, ¿una sola evolución y aquel chico había percibido cómo funcionaba su habilidad para levitar? Sonrió, o lo que equivaliera a eso, aplaudiendo internamente la perspicacia del japonés.

Metros detrás, Agnimon saltaba por los tejados a una velocidad moderada. A pesar de que se movía con más fluidez que su homólogo, era evidente que no estaba cien por ciento atento a su objetivo. Esto porque, mentalmente, el guerrero ígneo y el germano estaban de pie frente al otro con los brazos cruzados, negándose a abrirse del todo a la evolución. Zafiros escudriñaban con intensidad al otro, siendo el guerrero ígneo quien dio el primer paso, suspirando. Llamas empezaron a rodear ambas figuras, unas que no inmutaron al humano por estar acostumbrado a compartir toda clase de experiencias con su propio etéreo. Poco a poco, imágenes sueltas del presente y del pasado empezaron a volar con una velocidad impresionante a su alrededor, siendo el protagonista de todas el de melena rubia, fuera por proezas admirables o momentos sumamente humillantes que no gustaba compartir. Llamó la atención del germano que no solo había recuerdos de él, sino que también de Masaki, deteniéndose inconscientemente en aquellas escenas que más le interesaba aclarar. Raisa estaba frente al japonés, moviendo los labios con gesto serio, generando una mueca de disgusto en el de cabellos verdes. ¿Qué había pasado entre esos dos? Sin embargo, pronto las flamas taparon los recuerdos, como si fueran alguna especie de interferencia. Hanz frunció el ceño.

— Así que eso es —concluyó—. Culpas a Masaki por la desaparición de Nóvikova y Hitomi —para cualquier novicio, aquella deducción tan certera pudo haber resultado espeluznante.

— No —apretó la mandíbula. Las llamas se revolvieron, mostrando una nueva ola de información que abrumó al representante del fuego—. Haber desaparecido fue decisión de ellas —las imágenes de la vida del germano empezaron a hacer acto de presencia, desde aquellos momentos oscuros de su infancia hasta los más íntimos compartidos con Blake. Agnimon no hizo ni una sola mueca con ello, expectante al punto al que quería llegar su nuevo portador—, callar al respecto recae en Masaki —el rubio pudo identificar cierta hostilidad con esas palabras, no hacia el japonés, sino que hacia él. Poco a poco empezó a entender por qué el azabache estaba tan tenso, pero por otro lado pudo ver aquel lado que llevó a Beetmon a escogerlo a él por sobre otros candidatos. Era curioso, en todo caso, que la sincronía de movilidad fuera mucho más espontánea que la que vivió con Nakai en su momento.

— Crees que yo lo hice cambiar —zanjó.

[…]​

A unas cuantas cuadras de llegar al límite de la ciudad, algo extraño sucedió. En un movimiento repentino, Andiramon Virus ganó distancia de su símil sólo para emitir un destello en sus ojos, liberando un aura violácea algo tenebrosa. ExVeemon se frenó en seco, bajo las instrucciones del naranjo, quien supuso que aquella manifestación de energía tendría que ver con la modificación sospechada por la Central. Entonces, cuando se reanudó la batalla los movimientos del Deva se volvieron un poco más lentos, en cierto punto forzados. La balanza que, hasta el momento, había estado ligeramente a favor del sagrado, se vio radicalmente invertida. Un par de cortes fueron la fiel evidencia de aquello, pues hasta el momento el único que había resultado lastimado había sido el asesino; luchar contra un Deva en casi igualdad de condiciones no era algo que pudiera hacer cualquiera, en todo caso. Los ojos del protector de los inocentes se afilaron, haciendo una mueca de disgusto. Aquél aura entorpecía su concentración, era como si mirarla generara en sus músculos la involuntaria necesidad de detenerse, aunque su homólogo tampoco se veía muy confiado ni contento. Hasta ese momento, su curiosa habilidad había dejado inhabilitado a todo aquel con quien luchó, pero ese conejo era diferente. Debía exterminarlo.

Una lanza de electricidad y dos esferas de fuego detuvieron el avance del virus, quien había expandido su aura para causar aún más meollo en su homólogo. El sagrado giró su rostro con un porte amenazador hacia quienes osaron interrumpir en su deber, pero en el fondo estaba agradecido, pues le dieron suficiente tiempo para ganar espacio de aquel mugroso efecto intimidante. Las lunas acentuaron los rasgos duros de su oponente, así como el color de lo que fuera que emanara su cuerpo, logrando que el saurio con complejos de súper héroe tragara saliva.

Relativamente lejos de allí, dos figuras miraban con atención una pantalla.

— Esto no luce bien —se mordió el dedo índice, enfocando la imagen que veía en su monitor. Tenía perfecta visualización de la lucha en la que estaba inmerso su experimento—. La mugrosa Central envió a gente peligrosa —no había ser digital que no pudiera reconocer a uno de los sirvientes de los Shijin—, tenemos que hacer algo Metty —entonces sonrió—. Aunque obtener la data de un Deva…

— Ya sé. Déjamelo a mí —gruñó, corriendo hacia la salida del escondite—. Llama a tu bebé, si queremos el premio gordo tenemos que replantearnos la estrategia.

— Entendido —apretó un botón del enorme tablero.

Repentinamente, la contraparte del conejo sagrado alargó sus orejas. Sus manos se volvieron normales en cuestión de segundos, empezando sin previo aviso una carrera a toda velocidad hacia el noroeste, al punto en que sus persecutores se quedaron unos instantes procesando lo ocurrido. Entonces, el Deva imitó la des-transformación de sus armas para iniciar su propia carrera. El grupo siguió al sagrado apenas recobraron la compostura, enfocándose en volar a toda velocidad para darle alcance. Blitzmon, absorto en el objetivo de alcanzar a sus alidados, logró afianzar su avance con mayor naturalidad solo para ver un destello en el horizonte.

— ¡Cuidado! —bramó.

Una enorme explosión se produjo centímetros más delante de la ubicación del Deva. Habían sido atacados por una enorme esfera de energía pura, obligando al Perfect a dar un salto hacia atrás mientras se protegía de las manos de la onda de impacto, chistando por bajar la guardia. ExVeemon y Agumon fueron violentamente apartados, recibidos por el de armadura azulina quien amortiguó un poco la fricción aérea con su escudo de electricidad. Llamas se extendieron alrededor de las viviendas cercanas, iniciándose un pánico colectivo generalizado en la localidad. No obstante ello, pronto las mismas amainaron casi que por arte de magia, como si hubiesen sido consumidas por una fuerza superior a ellas.

— Demoraste en llegar, macaco —habló la parte insectoide del Juttoushi.

— ¿Dónde se fue? —endureció las facciones.


Masaru Masaru
 

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Entre la oscuridad y la confusión, un segundo disparo fue realizado en medio de la noche, liberando un proyectil que impactó contra el Deva, haciéndole chistar y retroceder por la explosión, resintiendo apenas el ardor gracias a su habilidad superior. Ambos Juttoushi entornaron la vista, buscando a su atacante en las calles, sin embargo no tuvieron mucho éxito. No fue sino hasta que el recién llegado cargó un tercer disparo, cuya energía iluminó su cuerpo, que los miembros de Gungnir pudieron comprender que estaba ocurriendo. El cómplice de Andiramon era un Digimon en extremo pequeño, recubierto casi en tu totalidad con armadura metálica, que escapaba a la simple vista gracias a su tamaño.

- ¡Energy Bomb! - declaró, detonando su Psycho Blaster por tercera vez consecutiva esta vez en dirección de Gungnir. Tanto XV-Mon (con Agumon en brazos) como Blitzmon lograron esquivar la mortal ráfaga elevándose en el aire, mientras que Agnimon recurrió a saltar de su ubicación y usar los escombros y llamaradas cercanas como un "escudo" improvisado.

- Esa rata - alcanzó a mascullar Agnimon, claramente influenciado por su parte humana.

Más adelante que él era evidente que Andiramon tampoco estaba muy feliz con su presencia, sin embargo se abstuvo de masacrarlo al ver que su prioridad, su homólogo, estaba aprovechando el apoyo para escapar del lugar. Los rubíes del Perfect se tiñeron con su instinto asesino, olvidando por completo a su atacante para dar persecución al demonio modificado. MetalMamemon buscó aprovecharse de esto, volviendo a apuntar su Psycho Blaster contra el guerrero que le había dado la espalda, sin embargo, antes que pudiera hacer una cuarta detonación una bola de fuego impactó contra su casco, producto del Hearty Shatter de XV-Mon.

- ¡Nadie ataca por la espalda en mi guardia! - declaró heroicamente el dragón, inconsciente en su totalidad de la ironía de lo que acababa de decir, mientras descendía para dejar libre a Agumon. Con la técnica interrumpida y su objetivo inicial fuera de su alcance MetalMamemon escupió, irritado, por la intromisión, prestando su total atención en los cuatro combatientes rezagados.

- Bah, al menos los separé - dijo para sí mismo, seguro de que su cómplice y el "bebé" superdesarrollado podrían aguantarle juntos al Deva el tiempo suficiente para que él se reuniera con ellos - ¿Empezamos? No tengo toda la noche.

- ¿Tú tienes algo que ver con ese Andiramon? - preguntó Blitzmon por influencia de Masaki. Aún si ya habían encontrado a su objetivo, seguían teniendo nula idea de que estaba ocurriendo. La respuesta del Perfect fue levantar su cañón, apuntando directamente al escarabajo electrizado.

- ¿Tú crees?

Sin mediar más palabra el Cyborg buscó activar su arma, sin embargo XV-Mon y Agnimon se encargaron de interrumpirlo nuevamente, el primero con un X-Laser disparado desde lejos y el segundo con una llamarada proveniente de su puño a medida que acortaba la distancia. Aunque la diferencia de nivel y la armadura fueron suficientes para que el enano resistiera sin mucho problema ambos ataques, la siguiente ofensiva del Juttoushi ígneo le obligó a moverse, puesto que este lo había enzarzado en un estilo de combate cuerpo a cuerpo que combinaba las cualidades elementales del Hybrid con la destreza en boxeo del portador. Pronto el sonido de metal chocando con metal se hizo evidente en el aire, mientras Masaki miraba, sorprendido, lo bien que ambos se complementaban en batalla.

"¿Celoso?" - preguntó una voz en su cabeza con tono bromista - "Veamos que puedes hacer"

A esas alturas el japonés ya empezaba a acostumbrarse al vuelo del Juttoushi, por lo que no le tomó mucho colocarse en posición horizontal con su cuerno apuntando directamente hacia el pequeño Perfect. Cargando electricidad en su frente, el Juttoushi aceleró, cargando con toda la intención de embestir al ayudante de Andiramon.

- ¡Lightning Bomber!

La declaración del ataque junto al inconfundible sonido chispeante fue lo único que Agnimon necesitó para entender que ocurría a sus espaldas, alcanzando a saltar hacia un lado para evitar la embestida de su compañero. MetalMamemon no tuvo tanta suerte, siendo arrastrado y empujado hacia el suelo de tal forma que fue quebrando el pavimento mientras se movía hacia atrás, resintiendo tanto los golpes como la descargas a su armadura. Aunque la fricción y resistencia no era mucha por la diferencia de tamaño, Blitzmon no tardó en sentir su desaceleración, resolviendo por romper el contacto con el Perfect antes que este pudiera recuperarse y contraatacarlo. Una decisión prudente, puesto que un momento luego de detenerse, el Cyborg había lanzado un zarpazo con su garra metálica, fallando gracias a esos segundos cruciales.

"Hmm... ocho de diez" - comentó la misma voz interna del escarabajo - "le faltó espíritu"

En el suelo MetalMamemon no tardó en reincorporarse, visiblemente molesto por las pestes que le estaban molestando durante esa noche. No era que se estuviera tomando personal la batalla, considerándola simplemente como parte de su "trabajo", no obstante las pestes le estaban calando, al punto de querer asegurarse que ninguna se volviera a levantar en un buen tiempo. Luego de comprobar que sus partes mecanizadas estuvieran en buenas condiciones, se puso en posición. El combate apenas había empezado.

Disparando el Psycho Blaster al cielo sin gastar tiempo en una Energy Bomb para mantener ocupado a XV-Mon, el pequeño Digimon se abalanzó sobre ambos Juttoushi con su garra preparada, dispuesto a devolverles el favor por ese breve encuentro cuerpo a cuerpo que le habían hecho pasar. Aunque, por costumbre de su parte humana, Agnimon se movilizó primero para actuar de defensa, Blitzmon se encargó de interceptar la primera ofensiva, recibiendo un zarpazo que levantó chispas de la armadura de sus antebrazos. El escarabajo chistó al notar las marcas dejadas por este, muestra de la diferencia de nivel que perjudicaba a ambos.

"Eh Maskis, un poco de electricidad, ¿quieres'?"

Sin duda el modo de expresarse de la voz en su cabeza era muy distinto a los consejos que Agnimon le daría, sin embargo Masaki no tardó en responder a ellos. La carga se reunió en el puño del Hybrid, siendo descargada junto a un potente Megaton Punch que hizo eco en el área. El líder de Gungnir no pudo evitar notar las similitudes entre esto y el Crimson Knuckle que compartía con Agnimon. De hecho, si aplicaba su propia experiencia con el Juttoushi ígneo, tal vez podría exhibir una nueva destreza con el eléctrico, tal y como Hanz estaba haciendo en ese momento. Mientras pensaba su compañero tomó entonces la iniciativa, envolviendo el puño del Hybrid en llamas para propinar un fuerte gancho, seguido del Burning Slicer. Era evidente que Zeth priorizaba las técnicas físicas del Spirit en ese estado, posiblemente para no perder tiempo aprendiendo a usar las de largo alcance o preparación más elaborada.

"Nada mal. Ahora, Gatling Burst"

- No me hables ahora - masculló el ígneo, recibiendo un roce con la garra del Perfect a causa de la momentánea distracción. Aún así obedeció, sujetando al enano por el casco y alzándolo para luego desencadenar una oleada de golpes con su mano libre. Los impactos resonaron en la armadura del Perfect, aturdiéndolo más de lo que lo lastimaban en realidad. Una vez que el demonio hubo terminado, lo arrojó lejos de él con desprecio, lanzándolo inadvertidamente contra su homólogo llameante.

"Nosotros también, Maskis"

Como si se tratara de un extraño juego de pelota, el escarabajo se encargó de recibir al Cyborg antes que se recuperara, repitiendo el agarre que su compañero había realizado segundos atrás. Su versión de la técnica sería el Punishment Shock, reemplazando los golpes a los que no estaba acostumbrados con descargas continuas de electricidad que eran más sencillas de ejecutar para él, transmitidas sin resistencia por el cuerpo metálico del oponente. Una vez que la técnica estuvo completa, Blitzmon repitió la táctica de Agnimon, arrojando al enano lejos para evitar un contraataque furtivo. MetalMamemon cayó pesadamente en el pavimento, buscando recuperarse para volver a ponerse de pie cuanto antes. No obstante, antes que lo hiciera el dragón azul se unió a la contienda, bombardeándolo furtivamente desde el aire con su X-Laser y rodeándolo de la explosión.

Los miembros de Gungnir observaron con expectativa el resultado de ese último ataque, agradeciendo a sus experiencias pasadas por su habilidad para hacerle frente al Perfect. Sabían que no iban a derrotarlo tan fácilmente solo con ellos tres en su estado actual, pero necesitaban crear una oportunidad para volver a su forma humana y, de ahí, evolucionar a sus compañeros a un nivel apto para eliminar al oponente. Hasta entonces, debían continuar empleando tácticas de Raid para evitar que les diera con una de sus técnicas. Entre el humo y las llamaradas, el trío de combatientes principales esperaron al siguiente movimiento del Perfect, siendo finalmente Agumon, quien había estado observando el encuentro sin poder intervenir desde un tejado intacto donde XV-Mon lo había dejado bajarse anteriormente, el primero en percatarse de la próxima acción del matón. El iracundo Perfect había vuelto a enfundar su Psycho Blaster, esta vez apuntando por detrás de la cortina de humo a Blitzmon.

- ¡Cuidado!

- ¡Energy Bomb!


Iluminando por detrás de la humareda, la bola de energía fue cargada y disparada con fiereza, dándole apenas tiempo al escarabajo de reaccionar ante esta. Blitzmon había alcanzado a responder adquiriendo una postura defensiva, cruzando sus brazos frente a él y generando el Svalinn para protegerse. Podría decirse que la mente rápida del japonés así como su atención al detalle de saber que Hanz había adquirido esa técnica le había salvado de una mala pasada, puesto que el escudo de energía se había encargado de amortiguar el impacto. Sin embargo, su inexperiencia en manejar dicha "habilidad" había provocado que esta fuera imperfecta, haciendo poco por prevenir la onda de choque y explosión que lo envió disparado hacia la pared de una casa cercana, atravesándola y quedando en el interior de esta en un estado desconocido para sus compañeros de Guild. Inmediatamente Agumon buscó la forma de descender para comprobar a su compañero mientras que Agnimon maldijo sonoramente, su semblante siendo alterado tanto por su parte humana como por su parte Digimon a quienes les hacía poca gracia esa treta sucia del Perfect. Pronto el Juttoushi ígneo se había dispuesto a continuar golpeando al enano mecanizado, esta vez con mayor velocidad y furia que antes, mientras que XV-Mon bajaba a tierra para apoyar a su Tamer lo mejor que podía. Podía entender lo que estaría pasando por la cabeza de Hanz en ese momento, pero aunque sabía que sería mejor ir a verificar si el japonés estaba bien, no podía abandonar a su compañero contra un Perfect. Debía mantenerse ahí, apoyándolo como fuera posible.

[...]​

- Eh, Maskis, reacciona.

Escuchar esa voz con sus oídos y no en su mente le indicó al japonés que la Spirit Evolution se había anulado por ese golpe. Un quejido de dolor salió de sus labios al reincorporarse, dejando atrás los restos astillados de una mesa que había tenido la mala suerte de estar en el camino de su "entrada dinámica". Tambaleó un poco al ponerse de pie, sin embargo no notó sobre sí ninguna herida de gravedad fuera de un par de rasguños y suciedad. Debía agradecer al campo electromagnético y la dura coraza de Blitzmon, de lo contrario seguramente habría salido muy mal parado.

- ¿Estaba inconsciente? - alcanzó a preguntar, escuchando afuera los ruidos de la batalla. La habitación en la que se encontraba estaba en completa penumbra, producto de que su ocupante la abandonara junto a los demás al momento que las cosas se pusieron pesadas en esa área.

- Aturdido, diría yo - opinó Beetmon - Acabamos de aterrizar aquí de hecho, la evolución se canceló cuando caímos. ¿Estás bien?

El chico asintió, agradeciéndole brevemente al Juttoushi por su apoyo en el combate antes de volver a enfocarse en la misión que tenían a mano. Ahora que había sido "sacado" del campo de batalla podía evolucionar a Agumon como había querido desde hace rato, una oportunidad brindada a él (irónicamente) por su propio enemigo. Así fue que, decidido, el chico alzó su Digivice, esperando que su compañero no estuviera muy lejos para que recibiera la evolución. La luz del dispositivo sagrado se hizo entrever desde el interior de la casa, captando la intención del reptil que en ese momento descendía por la escalera de incendios de la vivienda cercana. Al observar el resplandor sintió su cuerpo llenarse de energía, señal inequívoca de su propia evolución. Su cuerpo creció descomunalmente, destruyendo la estructura metálica donde se encontraba y dejando marca en la pared aledaña, dejando al descubierto unos segundos después a la magnífica figura de RizeGreymon, el cual aprovechó de elevarse antes de que su tamaño causara más daño colateral.

De vuelta en la acera, el pequeño tamaño de MetalMamemon, así como el hecho que tuviera un oponente menos que enfrentar, empezaba a otorgarle nuevamente la ventaja que debió haber tenido al principio del encuentro. En ese momento se encargaba de repeler a Agnimon una vez más, recibiendo y esquivando los puñetazos dedicados a él mientras buscaba propinar un zarpazo certero en un área vital del Juttoushi. Estaba tan concentrado en el combate que no notó la sombra sobre su cabeza, percatándose de esta únicamente cuando XV-Mon alertó a su compañero.

- ¡Agnimon, atrás!

El Hybrid no necesitó escucharlo dos veces, alzando la vista y pegando un salto que lo alejó del pequeño Perfect al instante. Antes que MetalMamemon pudiera comprender lo que ocurría un fuerte sonido metálico llegó a sus oídos acompañado de oscuridad pura. "Algo" había caído sobre él, aprisionándolo entre metal. ¿Una jaula? Trató de "rasgar" la pared con su garra, sin embargo las chispas causadas le hicieron ver que el material era uno resistente. No se trataba de metal cualquiera, sino de Chrome Digizoid. Afuera del encierro, los miembros de Gungnir podían identificar aquel extraño objeto como el Trident Revolver, el cual estaba siendo presionado contra el suelo para evitar el escape del contrincante, una táctica que el Digimon había usado por primera vez contra el Phantomon del Bosque de las Pesadillas. Segundos de tenso silencio fueron rotos con la reaparición de Masaki en el escenario, el cual solo le dedicó un gesto a su compañero para que prosiguiera con la "ejecución".

- ¡Trident Revolver!

Tres atronadoras detonaciones seguidas del obvio quiebre y hundimiento del suelo sellaron el fin del pobre incauto que había recibido tan devastadora técnica a tan corta distancia. No hubo más ruido o resistencia dentro del interior del arma, la cual fue retirada para dejar al descubierto un cráter humeante donde un Digitama reposaba rodeado de fino y lumínico DigiCode. Al acercarse a la zona de impacto, el D-Scanner de Masaki reaccionó, invitándole a escanear ese código de barras que se introdujo en el dispositivo velozmente, dejando el huevo por su cuenta y la imagen del difunto Perfect en la pantalla del dispositivo. Agnimon se quedó viendo a Loge con una expresión difícil de discernir, la cual solo cambió cuando el chico volvió a hablar al grupo instantes después.

- Vamos, tenemos que alcanzar a Andiramon.

Uno de los cómplices estaba eliminado, pero aún faltaba acabar con el causante de aquel incidente.



DigiCode: MetalMamemon

M Maiku gogogo (?)
 

Maiku

Mr. Nobody
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Tanto Agnimon como el dragón azulino empezaron su carrera en la misma dirección por la que los conejos escaparon, terminando por abandonar la ciudad para entrar a un pequeño bosque que quedaba a las faldas del Monte Infinito. Intercambiaron una fugaz mirada antes de separarse por el tranquilo panorama, enfocando sus sentidos en identificar señales de algún tipo de combate. Segundos después apareció por los aires la enorme figura de RizeGreymon, cuyas turbinas llamaban la atención de quien estuviera cerca, asunto que preocupaba un poco a Masaki. Desde el hombro de su compañero se esforzaba por identificar el paradero del conejo satánico, así como hacían sus camaradas con un perfil más discreto a ras de suelo, aunque no sería una tarea fácil y siempre quedaba la posibilidad de que MetalMamemon no fuera el único secuaz que tuviera el modificado. Blitzmon mantuvo silencio, concentrado en la tarea de ubicar al Deva y su gemelo malvado, sin dejar de preguntarse dónde podrían esconderse en aquel boscaje. No pudo evitar soltar un comentario burlesco cuando una columna de polvo se levantó a su derecha, exagerando sobre la protección divina de Yggdrasil que respondía a sus plegarias.

Lo que no esperaron fue ver al sirviente de los dioses contra las cuerdas, manteniendo una pose defensiva en torno a su homólogo rodeado de un aura siniestra, esta vez acompañado por lo que parecía ser un vómito humanoide sobre una cacerola. Ignoraban que mientras ellos se tomaban el tiempo para derrotar al metálico, Andiramon había conducido al Deva hacia el territorio de su creador, quien esperó al magnánimo oponente con varias artimañas. Gracias a las curiosas habilidades de Vademon, el larguirucho defensor de los inocentes tuvo dificultades a la hora de evadir los zarpazos Asipatravana ajeno. Probablemente, si la fuerza del Data no fuera superior gracias a su conexión con las deidades cardinales, los constantes ataques furtivos hubieran sido suficientes para derrotarlo. Sin embargo, para desgracia del científico loco y su Frankenstein orejón, la caballería tardó menos de lo esperado en arribar. Sin perder mucho tiempo, un rayo láser en forma de cruz fue lanzado en compañía de un Burning Salamander, despistando lo suficiente al par enemigo para que no repararan en el enorme cañón apuntándoles. Vademon chilló al ver el Trident Revolver accionándose y apretó un botón en su transporte que instó a su creación a protegerlo. Andiramon recibió de lleno el golpe enemigo.

— Conejo a la parrilla —musitó Agnimon. Mentalmente su contraparte ancestral le advirtió que no bajara la guardia—, ¿pero qué?

— ¡Es un fucking zombie! —apuntó con su garra ExVeemon.

Contra todo pronóstico, Andiramon se levantó a duras penas. Su homólogo entrecerró los ojos, captando una leve variación en la textura de su piel (Mantra Chant), misma que se perdió cuando una energía distinta al extraño efecto intimidatorio hizo acto de presencia. La primera reacción que tuvo fue la de lanzarse sobre él, pues no tardó mucho en comprender que aquel fulgor se trataba de una técnica curativa: Meditation Cure, siendo la desaparición de unos cuantos cortes en sus brazos lo que confirmaron su suposición. Obviamente el alienígena no iba a dejar que maltrataran a su bebé así como así, razón por la que apuntó con los propulsores de su nave al grupo entrometido, emitiendo una luz que se convirtió en ráfagas de energía cortante o algo por el estilo. Rize reaccionó al instante, alzando su brazo frente al Deva para interrumpir su carrera y protegerlo de la ofensiva, de manera que resintió los efectos sobre su arma de Chrome Digizoid. Gracias a eso, el orejón alterado pudo mantener su técnica lo suficiente como para retomar el combate. Sus espadas chocaron con el Bao Fü segundos después, cuando un brillo carmesí rodeó el revólver monstruoso y se deslizó hacia él a velocidad espeluznante. Era oficial, el Deva estaba molesto.

— ¡Dejen a Andy en paz! —Masculló— ¡¿Dónde se metió el tarado de Metty?! Él iba a hacerse cargo de ustedes —apuntó con su esqueléticos dedos a los Digimon desconocidos. Enarcó una ceja al ver que se trataba de tres bestias y que un antropomorfo faltaba.

— ¡Tu secuaz ya cayó frente a nuestro magnífico poder! —espetó el Adult con una voz forzadamente heroica— Y es hora de que tu también pruebes un poco de justicia, Intestino-man.

— ¿A quién llamas intestino? —murmuró. Sus ojos se volvieron asesinos— Insolente.

— Creo que es hora de cambiar de táctica, Hanz —la voz del ígneo resonó en su cabeza. Inconscientemente el Hybrid miró al de cabellos verdes, quien sopesaba qué clase de Digimemory o carta podría utilizar para que su amigo pudiera pelear contra el nuevo oponente. Claro, MetalMamemon había caído gracias al factor sorpresa, pero eso no funcionaría en esta ocasión. Luego sus ojos se posaron sobre los conejos, cuyo intercambio de Asipatravanas volvió a hacerse presente, tal como había acontecido en la ciudad.

— Tsk —chasqueó el rubio, dejándose envolver en un mar de datos—. Sabelotodo —alzó la voz una vez estuvo devuelta en su forma humana—, déjame este a mí —el extraterreste se relamió los labios, ¿ese humano podía transformarse en Digimon sin ser un Bio-Hybrid? ¿Sería una de las Spirit Evolution de las que tanto se habló meses atrás? Un cálido brillo fue emitido por el D-Scanner anaranjado del germano.

— ¿Vas a hacerle caso al macaco? —pronunció el insectoide mientras presenciaban el proceso evolutivo del pervertido, quien pronto se convirtió en Paildramon.

— Claro que no —zanjó el saurio mecanizado por su amigo.

Masaki frunció el ceño. Una lluvia de disparos no se hizo esperar. A diferencia de sus etapas anteriores, la versión Perfect del compañero de Hanz lucía un poco más serio, pero sus ataques no dejaban de ser temerarios y poco estratégicos. Vademon reía ostentosamente mientras ocupaba su UFO para esquivar la horda de proyectiles, sonsacándole insultos al azabache. Absortos en el combate y carentes de la racionalidad que ofrecía Blitzmon, el dúo imprudente de Gungnir no cayó en cuenta de que los movimientos evasivos de su enemigo eran utilizados para acercarse poco a poco al Tamer de su atacante, a quien estuvo a punto de volver cenizas con su Abduction Kousen, de no ser porque un WarGreymon se interpuso blandiendo sus Dramon Killers frente a él para proteger al humano. Von Kaulitz miró de reojo a Nakai, quien sacaba un cartucho usado del Lector de Memorias, liberando un gran suspiro.

— ¡Cobarde! —gruñó Paildramon enfurecido. De su muñeca creció un aguijón que no dudó en atravesar el vehículo espacial— Tu batalla es conmigo —el cerebro con tentáculos logró esquivar la muerte saltando de su nave antes de que explotara por culpa del Esgrima enemigo.

— Pero qué mal gusto tienen —chistó, llevando su mano a la boca mientras aterrizaba en e suelo— ¡Akuma no Nage Kiss! ¡Akuma no Nage Kiss! —repitió al instante.

En un abrir y cerrar de ojos, dos corazones pequeños volaron en dirección a los Dragon’s Roar, quienes se protegieron con sus brazos malinterpretando la técnica. Entonces pasó lo que ninguno esperó: ambos Perfect quedaron inmersos en una especie de trance, bajando la guardia de golpe, sin responder a los llamados de sus amigos. Hanz y Loge abrieron los ojos de par en par cuando el alienígena alzó su mano libre, pues con la otra sostenía su pistola, haciendo aparecer una suerte de vórtex sobre él. No pasó mucho para que varias rocas gigantes aparecieran desde la distorsión inter-dimensional, algunas en forma de meteoritos, otras con apariencia de verdaderos planetas. Nada pudo evitar que los mismos golpearan a los Digimon y, por lo mismo, ambos humanos se vieron implicados. Mientras que el enorme cuerpo del Grey caía al suelo, ocasionando un gran temblor, y Paildramon era aplastado con fuerzas contra el suelo; Masaki tuvo que hacer lo imposible para mantenerse aferrado al hombro de su amigo, a la vez que Hanz alzaba sus brazos para protegerse en vano. Este último terminó chocando de espaldas contra un árbol por la onda de choque, teniendo mejor suerte que el japonés, pues si bien Nakai logró mantenerse sobre su amigo hasta que se tumbó, fue el mismo rebote contra el suelo lo que lo mandó metros atrás. Por mero reflejo el nipón juntó su puño con el D-Scanner, activando la Spirit Evolution para recibir el impacto, algo en lo que Blitzmon consintió sin chistar.

Reganando la cordura de golpe, ambos dragones se incorporaron como pudieron, haciendo caso omiso a sus heridas gracias a la adrenalina que corría por sus venas. Ambos se acercaron con preocupación a sus Tamers, quienes respondieron a sus palabras algo atontados. Blitzmon de-evolucionó al cabo de unos segundos, con el de cabellos verdes preso del cansancio por haber activado dos veces su forma Hybrid en condiciones exhaustivas. Definitivamente el ataque del pulpo humanoide iba a ser un grano en el culo.

— P-puto —jadeó el germano, apoyándose mejor contra el árbol en que se había estrellado. No le daban las fuerzas para ponerse de pie.

— ¿Estás bien, Hanz? —todo magullado, el humanoide lo ayudó en su objetivo. Paildramon afiló su mirada cuando recibió un gesto desinteresado como respuesta, recordando la impotencia que sintió en año nuevo y la última misión de ascenso— ¡Esto no se quedará así!

Una fuerte luz envolvió al Perfect, quien para entonces había cedido su característica solemnidad a favor de la rabia en su interior. RizeGreymon se giró al notar que algo empezaba a crecer a su lado, entrecerrando los ojos al presenciar por primera vez la evolución de su amigo. Como si se tratara de un caparazón, el cuerpo humanoide de Paildra se hizo trizas, dejando una silueta de energía fluorescente emerger, cuya forma fue transformándose en la de un dragón con ojos rojos. Poco a poco, Nakai y los demás pudieron presenciar cómo la enorme figura se posicionaba sobre su humano, protegiéndole como un perro celoso. Un gran rugido advirtió a Vademon que había tocado fibras sensibles, dando unos pasos atrás cuando Imperialdramon Dragon Mode emergió de un estallido lumínico, fijando automáticamente su mirada bestial sobe el extraterrestre. Hincándose, el Ultimate apuntó con su enorme cañón en dirección al cerebro parlante, quien hizo el amague de contrarrestar aquello con otro de sus besos hipnotizantes. Para su mala suerte, Masaki esperaba que lo hiciera, razón por la que deslizó una carta que impidió sus intenciones: Lag.

— ¡RizeGreymon! —llamó, forzando su cansada voz.

— ¡Trident Revolver!

— ¡Positron Laser!

Envuelto en una devastadora cúpula de energía, el cuerpo del alienígena desapareció en cuestión de segundos, convirtiéndose en datos. Despejado aquel problema, ambos gigantes suspiraron, tranquilos de ver que frente a ellos quedaba solo un huevo feo rodeado de una fina línea de datos. Al igual que ocurrió con MetalMamemon, dicha información resonó con el D-Scanner más cercano, siendo esta vez el del germano. La figura de Vademon apareció en la pantalla del digivice, asunto que ni tomó en cuenta el joven, pues pronto su compañero volvió a la etapa Baby producto del estrés físico. Después de todo, había sido aplastad por una horda de planetas y meteoros, sin tener las defensas metálicas de las que gozaba su homólogo naranja. Von Kaulitz se puso de pie como pudo para acercarse y tomarlo en brazos, dedicándole un gesto severo al líder de su gremio. Este asintió. Era hora de terminar con el encargo antes de que otra sorpresa los tomara por desprevenidos.

Mientras la pelea contra Vademon se llevaba a cabo, los conejos mantuvieron su duelo a muerte con una precisión digna de asesinos entrenados, pues intercambiaban golpes como si nada. Sus armas blancas volaban de un lado a otro, repeliéndose la una a la otra, solo para abrir espacio a que sus flexibles cuerpos se doblegaran y así intentaran frenar al otro de una patada o un puñetazo. Si bien el modificado se valía del aurea purpúrea para trancar la danza letal de su versión sagrada, a diferencia de la pelea en la urbe, el Deva mostraba mayor brutalidad con sus arremetidas. Poco a poco el Virus fue obligado a retroceder ante la intensidad enemiga, cuyos ojos hubiesen surtido el mismo efecto que su alteración “genética” de no ser porque no lo habían diseñado para sentir miedo, en lo absoluto. Los estallidos provocados por sus respectivos aliados no los distrajeron en lo más mínimo. Es más, ambos estaban conscientes de que quien perdiera la concentración sucumbiría ante el otro, aún cuando la diferencia de habilidad física estaba claramente a favor del súbdito de Qinglongmon.

Pronto el Asipatravana del Virus Buster logró traspasar la defensa enemiga, pero no hubo sonrisa triunfante, pues las hachas se encontraron con una piel reforzada que apenas pudieron cortar seguido de la molesta técnica médica. Andiramon Data movió sus orejas. No importa cómo lo viera, tenía que acabar con su homólogo cuando menos se lo esperara, ya que dichas molestas técnicas no serían fáciles de burlar a base de fuerza bruta. Retomaron el duelo apenas alguno se animó a abalanzarse con temeridad, escena que se repitió varias veces. Gracias a su efecto intimidatorio, el Nightmare Soldier lograba defenderse o curarse en los momentos precisos para igualar el combate. Si así seguían las cosas, la batalla se definiría por quien tuviera más estamina.

Fue minutos después que el quiebre llegó, cargándose la balanza definitivamente en la dirección de uno de los conejos. Mientras el Data se agachaba repentinamente para esquivar un corte que iba, claramente, dirigido a desnucarlo; una gran sombra tapó la luz lunar sobre ellos. Con la fuerza aumentada por el Powerful Will, el enorme cañón carmesí cayó cual mazo sentenciador sobre el modificado, quien tuvo que concentrar su movimiento defensivo en sus brazos y piernas para bloquear el potente Barrel Smash. Error fatal. Un silbido agudo hizo aparecer al Deva unos centímetros alejado del cuerpo de su homólogo, manteniendo sus brazos extendidos en su forma de Bao Fü. Sin que el Virus pudiera procesar cómo pudo bajar su defensa en esa situación, su torso se deslizó lentamente sobre sus caderas, separándose y explotando en una lluvia de datos al instante. Lamentablemente, a diferencia de sus creadores, su Digitama no tuvo buena suerte. Un «crack» adelantó su desaparición de las tierras de Yggdrasil, bajo el yugo del martillo de Gungnir.

Andiramon recobró su postura erguida y miró serenamente al cielo, jadeando. Quienes lo observaban hicieron una mueca de disgusto, la escena daba a entender que el conejo maldecía no haber podido mandar él mismo al infierno al malhechor, pues el brillo carmín de sus pupilas no desaparecía.

[…]​

Ambos humanos estaban sentados en el borde del techo de la Central de Tamers, con sus compañeros durmiendo a su lado en sus etapas Baby, mirando el horizonte donde se perdía la ciudad. Tras ellos un grupo de Digital Security conversaba con el Deva, explicándole que cerca del campo de batalla donde aniquilaron a su presa, encontraron un pequeño edificio abandonado que albergaba un laboratorio secreto. Así descubrieron que Vademon había robado un CodeScanner, calzando la historia con la de un robo ocurrido a un vendedor asesinado por el conejo, aunque no sabían bien por qué. Sospechaban que planeaba usar el artefacto para mejorar las técnicas de alteración “genética” en los Digimon, asunto que hizo al más alto mover sus orejas, sin cambiar su rostro impertérrito. Tal parecía que el avance en la tecnología que traía novedades y beneficios, también conllevaba grandes peligros, algo que el conejo podía comprender por sus largos años de historia. Luego de ese reporte los policías se retiraron, dejando al grupo encargado de la quest B a solas en el tejado.

— Debo agradece su ayuda —mencionó sin mucho entusiasmo, aunque tampoco era posible identificar desagrado en su tono—. Lamento tener que involucrarlos en misiones peligrosas, como esta.

— Había que detener al causante de tantos asesinatos —mencionó Nakai, sin despegar su vista del horizonte.

— Supongo que tienes razón, Masaki Nakai —asintió—. Espero que la próxima vez que nos veamos, sea en circunstancias más agradables —caminó hacia el borde contrario del techo, alzando el morro una vez más hacia las nubes—. Buena suerte, miembros de Gungnir —con un enorme salto, desapareció, seguramente camino de vuelta a donde fuera que viviera.

— Tsk —se acostó aún con las piernas colgando desde las alturas, de manera que pudiera admirar las estrellas—, yo espero no verlo nunca más.

— Hanz —llamó el japonés, de pronto. Agnimon y Blitzmon, quienes ya habían vuelto a sus respectivos portadores, aparecieron tras ellos—. Yo sí me…

— Lo que sea —interrumpió—. Supongo que tienes tus razones para no compartir todo con nosotros —sus palabras salían a regañadientes—, pero no esperes que tomemos eso con el mejor de los ánimos. Mai y Raisa también son importantes para mí.

— Ya sé —suspiró. No era precisamente a lo que quería llegar él.

— De hecho, hay algo de lo que quiero hablarte…


Al fin x___x Masaru Masaru el diálogo abierto ya sabes para qué es (?)

Takerudark Takerudark listoco~​
 

Esposo Canon de Hoppie
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Narrativa: Bien, empecemos con lo más técnico. Ambos tienen una narrativa muy buena, pero sí noté algunos errores que me gustaría remarcar. Masaru, tienes todavía unos problemillas con el uso de las comas. Noté una vez más, en algunas partes, esa tendencia al dequeísmo, ten cuidado. También hubo unos errores en los acentos, pero pocos, en cuestiones como el acento en la “que” cuando es pregunta. Cuidado igual con las repeticiones de palabras. Y tengo dos errores en específico que me gustaría mencionar. El primero de ellos es con respecto a “hacia detrás”. En realidad, es “hacia atrás”, o en este caso se pudo modificar esa frase en “llevando sus manos detrás de su cabeza” (esto está en el segundo post, como al principio/mitad). Lo otro fue en la siguiente oración: “Ambos Tamers vieron su caída e intercambiando miradas, ahorrándose cualquier comentario que hubiesen querido hacer al respecto por la seriedad de su situación”. El problema fue el tiempo del verbo, pues hace que no se entienda. Me gustaría pensar que lo ibas a colocar en pretérito, pero por X o Y no lo hiciste. Maiku, compartes algunos errores con Masaru, como las repeticiones, las comas y unos cuantos errores de dedo (como “jampas”, que era en realidad “jamás”). Te comías de vez en cuando alguna letra, entre otras cosas. Algo que me llama la atención de tu forma de escribir, es la introducción de cosas al ambiente. Entiendo que, si uno lee el perfil de Vademon, deba entender que tiene una nave espacial, o una especie de, pero meter eso de golpe al post, sin siquiera hacerle una pequeña introducción o llamarlo por su nombre y no sólo “su transporte”, hacen que la lectura se entorpezca un poco al momento de hacer la primera leída. Te recomiendo que seas específico siempre primero, luego puedes referirte a las cosas de una manera un poco más genérico. Y lo había notado en algunas veces antes, pero no creí que fuera a persistir. También caíste una vez en el dequeísmo (tendencia de poner “de que” siempre) y me llamó la atención que, en lugar de poner aura, pusieras “aurea”. Que yo sepa, es “aura”, y si colocas “aurea” se refiere a algo de oro (aurum).
  • Ambos: 22/25.
Interpretación: Aquí no tengo quejas, pues se nota que ambos saben utilizar a sus propios personajes y los demás. Me gustó mucho la interpretación que se le dio a la personalidad de Andiramon, así como la interacción que hubo entre los espíritus y sus portadores (tensa, pues no siempre se llevaron bien y tuvieron/tienen sus diferencias bastante marcadas). Si bien sentí que se dejó un poco de lado a los Digimon, también tuvieron sus momentos y eso se agradece. Cumplieron bien con los objetivos y le dedicaron el tiempo suficiente a cada uno de ellos, dándoles un plus a su desarrollo y supieron hacer buen manejo del entorno y las limitantes físicas (la luz de la noche, el lugar, etc.). Otro plus fue el uso del NPC personal de Maiku, pues, aunque no fue relevante, le dio un buen toque a la introducción.
  • Ambos: 25/25.
Realismo: Aquí debo hacer una mención especial, pues fue un apartado excelente. Siempre mantuvieron en cuenta cosas importantes como el tamaño de Andiramon y el Digimon de Masaki, teniendo que adoptarse a eso (como la parte del té con la señora y su Babamon, o encontrarlo en la azotea). El que hicieran énfasis a cómo se manejaban luego de cambiar a los juttoushis, también le dio un muy buen toque a la quest, pues es cierto que no se van a mover de la misma forma que con el espíritu que realmente los había elegido. Se hicieron buenos recordatorios (diciendo el nivel, las fuerzas, etc.) al momento de pelear y me encantó que Masaki de-evolucionara tras un ataque fuerte. La verdad admito que cuando Vademon utilizó su técnica, me pareció poco creíble el golpe que habían recibido los humanos, pero creo que rayó en el buen realismo porque sí salieron algo lastimados, especialmente Hanz que chocó contra un árbol, pero eso también le ayudó, pues un impacto de esa magnitud contra una superficie lo pudo dañar, pero tampoco de una manera tan mortal.
  • Ambos: 25/25.
Desarrollo: Excelente. En realidad, mi única queja aquí sería contra Masaru, pues comparando con Maiku, el desarrollo que él hizo versus el tuyo, se sintió con diferencia. No sé si fue el tamaño de los posts o qué, pero simplemente se sintió mayor avance en el desarrollo de la quest en sus posts. Sin embargo, el último post que realizaste, fue bastante largo e implicó buena parte de la quest, lo cual agradezco, y el desarrollo fue bastante bueno a mi parecer. Cuida un poco más esto en un futuro, Masaru, pues generalmente tú tienes un excelente desarrollo. Igual, como dije, se compensa con el último post, que estuvo increíble, pero no quería dejar pasar la oportunidad para mencionar esto. Maiku, por tu lado, no tengo mucho qué decir. Fue muy bueno el desarrollo que hiciste y se ve que te tomaste (ambos, no sólo tú) muy buen tiempo para desarrollar el tema de la quest y todo lo que implicaba. Muchas felicidades a ambos, realmente me gustó mucho esto y fue muy entretenido de leer.
  • Masaru: 23/25.
  • Maiku: 25/25.
Total:
  • Masaru: 95/100.
  • Maiku: 97/100.
Paga:
  • Masaru: 555 bits.
  • Maiku: 570 bits.
Fama/Infamia: +4 puntos de fama a los dos.
EVO: +1 a Agumon y V-mon.
Stats: +1 de VIT, ATK, DEF a Agumon y V-mon.
Blast Gauge: -
Digicode: Metal Mamemon [Masaki] y Vademon [Hanz]

Masaru Masaru M Maiku disculpen enormemente la tardanza, no tengo excusa. La paga será asignada a la brevedad, recuerden que pueden pedir su recompensa extra.
 
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