Evento [Reclutamiento] Greymon [Samali Winters]

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"さあ、往こうか"
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"[Reclutamiento] Greymon”​
a) NPC que la solicita: Greymon
b) Lugar donde debe ser tomada: -
c) Descripción de la misión: Así que tu eres uno de esos "humanos" de los que hablan los rumores. ¡Pelea contra mi! Si yo gano me quedaré con ese cartel de la calle
d) Descripción del campo de juego: File City ~ Afuera de la casa de Jijimon
e) Objetivos a cumplir:
  • Pelear contra Greymon
  • Derrotarlo y convencerlo de unirse a la ciudad
f) Datos Extra:
  • Mínimo de Post: 4
  • Plazo: 10 Días
  • Nosotros tampoco sabemos a cual cartel se refiere, pero eso no importa porque contamos con que le ganen (?)
  • Tengan cuidado. La batalla se llevará a cabo en plena File así que deben asegurarse de no causar daños a las edificaciones, campamentos u otros habitantes
  • Greymon es un Adult bastante fuerte. No lo subestimen
g) Recompensa:
- 75 Puntos: 250 Bits, 2 PP. Greymon se une a la ciudad.
- 85 Puntos: Grey Claws

Ficha: Samali Winters
Digivice: iC

Mirae Kiyoe puedes comenzar
 

Moonchild
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Samali y Palmon se habían levantado tarde ese día porque la humana tenía gripe luego de su viaje a Freezeland, gajes de tener unas defensas patéticas. Hacia mediodía la fiebre descendió y decidieron aprovechar la mejoría para buscar algo útil que hacer por la ciudad, dado que muy seguramente todos los encargos que requerían viajar ya habían sido tomados. La primera parada fue la casa de Jijimon, por supuesto, aunque quien los recibió fue Angemon, ya que el anciano barbudo estaba ocupado en otra parte de la ciudad en ese momento.

—Hola, Samali, Palmon —saludó el ángel volviéndose hacia ellas cuando las vio entrar. —¿Estás bien? —preguntó al ver la nariz roja y las bolsas bajo los ojos.


—Sí, sólo es una gripe, sobreviviré —sonrió la rubia, sorbiendo por la nariz. —¿Tienes algún trabajo que podamos hacer aquí en la ciudad?

—De momento no, pero Jijimon quizá Jijimon tendrá algo que puedas hacer, fue a supervisar unos trabajos en la parte norte de la ciudad —explicó el ángel tras revisar las hojas que abarrotaban el escritorio.

—Hmmm, vale, hablaremos con él entonces. Gracias —asintió la chica.

—Me alegra ver que te adaptas bien a la vida en la ciudad —comentó Palmon mientras el ángel las acompañaba a la puerta; el aludido sonrió suavemente y asintió, despidiéndolas con un gesto amable de la mano.

La rubia puso camino hacia el norte llevando a su amiga de la mano, iban hablando tranquilamente de lo grande que se estaba poniendo la ciudad y de cómo parecía cada vez más bonita y alegre. No se habían alejado mucho de la casa del alcalde cuando una enorme figura naranja se les plantó enfrente, bloqueando el paso. No tardaron nada en identificarlo como un Greymon que las miraba fijamente; no parecía precisamente agresivo, pero de todas formas Palmon se movió sutilmente hasta quedar delante de su amiga, por precaución.

—Así que tú eres uno de esos humanos de los rumores —comentó el reptil con fino de voz grave— me han dicho que son fuertes.

—Uh, sí —asintió la ninfa—. Mi nombre es Samali Winters y ella es mi compañera Palmon, es un placer.

La americana no tenía mucha idea de qué hacía ese Greymon ahí, ya que estaba segura de que no era un habitante de la ciudad, así como tampoco sabía qué quería exactamente, pero fue amable de todas formas, quizá pudieran convencerlo de quedarse y ayudar sin haber tenido que viajar lejos para hacerlo. Greymon evaluaba a la humana y miraba por encima de ella alternativamente, fijando los ojos en un cartel que tenía detrás; era grande, grueso y resistente, si podía hacerse con él seguro le serviría mucho para lo que estaba construyendo.

—¡Luchemos! —dijo, mirándola con ánimo— Si te gano ese cartel será mío.

Tanto la ojiverde como la planta se volvieron a donde señalaba el Digimon, había varios carteles de diferentes tamaños anunciando cosas referentes a la ciudad, así que no lograron sacar en claro exactamente cual quería tener. Apsará pensó decirle que realmente no tenían potestad para apostar los carteles, pero luego cambió de idea; ella desde luego no podría pelear estando enferma, pero Palmon se encontraba sana y seguro podría luchar.


—¿Para qué lo quieres? —preguntó casualmente, aunque también con curiosidad. Palmon giró un poco la cabeza para mirarla con gesto interrogativo al no entender que pensaba su Tamer.

—Me será útil —contestó sin dar más detalles.


—Hmmm, bueno, si tú obtendrás algo si nos vences, ¿no sería justo que nosotras también obtengamos algo si te ganamos? —replicó tranquilamente la chica y su planta andante sonrió al entender a donde quería llegar esta.

—¿Algo como qué? —inquirió, inclinándose hacia adelante para observarlas de cerca y haciendo que Palmon se tensara.

—Bueno, si tú ganas te podrás llevar el cartel, si nosotras ganamos le echarás un vistazo a la ciudad y te unirás —explicó— queremos que crezca mucho y los gustaría que vivieras aquí, es un buen lugar.


A Greymon no le parecía para nada bien eso de unirse a la ciudad, él sólo quería el cartel, pero tenía confianza en que no perdería contra la humana y podría irse.

—Bien, luchemos —replicó.

—Espera, ¿tenemos tu palabra?


—Si pierdo le echaré un vistazo a la ciudad —accedió a regañadientes— pero no perderé y esa señal será mía.

—Bien, tenemos tu palabra entonces. ¿Qué te parece si vamos a…?

—Pelearemos aquí mismo —
cortó el Greymon.


—Pero…

—Aquí.

—Bien, danos un momento, entonces —
pidió la humana con un suspiro resignado, arrodillándose junto a su compañera. —Tendrás que pelear como Sunflowmon, serán del mismo tamaño, así que estarás bien, pero procura llevarlo poco a poco a un sitio donde no puedan causar estragos, por favor —le susurró al oído. La palmera asintió juiciosamente y se preparó.


Samali se puso de pie, se alejó la distancia suficiente para que su compañera pudiera crecer sin aplastarla y asió su digivice; observando al Greymon mientras la Digisoul aguamarina fluía por su mano, la dirigió al iC para el Digisoul Charge y de inmediato la luz de la evolución envolvió a la planta, sorprendiendo a Greymon. Ambos colosos de 5 metros se miraron el uno al otro unos instantes y luego el dinosaurio sonrió ampliamente, quizá la pelea no sería tan aburrida ahora, pero planeaba ganar de todas formas.

Lo primero que hizo Sunflowmon fue mirar a su alrededor intentando localizar un espacio lo bastante grande para que pudieran pelear sin caerle encima a los edificios o a los habitantes; a diferencia de ella Greymon no parecía preocuparse por nada de eso, lo que lo haría un poco más complicado pero no imposible.

Masaru Masaru ~

 

Moonchild
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La calle en la que se encontraban tenía espacio suficiente para que ambos colosos estuvieran de pie, pero sin duda el sitio les quedaría chico cuando estuvieran esquivando ataques y lanzando golpes. Greymon meneó su cola con anticipación ante la batalla y se inclinó un poco hacia atrás para soltar una llamarada de su boca; inmediatamente el girasol se cubrió con ambos brazos, no muy segura de si debía intentar esquivarlo a riesgo de chocar contra algún edificio; en respuesta a esa acción el dinosaurio se inclinó hacia adelante y tecleó a la planta con sus cuernos, haciendo que ambos cayeran al suelo vsrios metros por detrás. La de pétalos rosados gruñó de dolor mientras ponía uno de sus brazos en el pecho del anaranjado, intentando alejar sus cuernos de ella; le preocupaba la posibilidad de haber golpeado a Samali en su caída, pero al menos no sentía algún bulto extraño bajo su cuerpo.

—Sun, estoy bien —escuchó la planta en un murmullo, tardó unos minutos en darse cuenta de que probablemente se trataba del Sound Linker. La fémina se había movido hasta recargarse en una pared a una distancia prudencial de los Digimon, por si acaso, y menos mal, puesto que de golpe habían aterrizado justo donde ella estaba antes. —Sácalo de la calle, terminará por romper algo.

Greymon seguía intentando vencer el empuje de la flor a base de fuerza bruta, pero resultó que estaban bastante igualados en ese aspecto, por lo que retrocedió de un salto; Sunflowmon aprovechó el espacio para ponerse de pie y dispararle semillas al dinosaurio, contaba con que este se cubriera en lugar de saltar para esquivarlas. El reptil respondió lanzando una llamarada de fuego hacia su oponente, que en lugar de cubrirse de nuevo alzó el vuelo, esquivándolo por poquito. El girasol se mantuvo volando bajo por encima de la calle, buscando algún punto de la ciudad en el que fuera menos riesgoso pelear con fuerza. Al retador no le hizo gracia esto y continuó lanzando otro ataque de fuego que la planta esquivó por poco, distraída en buscar a su alrededor. Rápidamente respondió con un rayo de luz para mantener al otro ocupado y pronto ubicó un terreno baldío a una calle de distancia, donde pronto levantarían otro edificio para dar acogida a nuevos habitantes de la ciudad; había un depósito en una esquina y materiales en pilas aquí y allá, pero por lo demás el espacio era suficiente para ellos. El problema era llegar hasta ahí.

Greymon no estaba para nada contento con la distancia entre él y su oponente, así que dio un salto con sus poderosas piernas para intentar atrapar a la flor gigante; Sunflowmon se apartó pero el oponente consiguió atraparle la cola entre las fauces, mientras se debatía le clavó las púas en el paladar y el reptil se vio obligado a soltarla. Sin esperar la planta giró su trayectoria calle abajo en un intento por obligar al anaranjado a correr tras ella, cosa que no pareció agradarle.

—¡Eh! ¡No es justo si huyes! —gruñó con molestia, pegando un salto tras ella para intentar atraparla de nuevo sin éxito.

Cada que su pesado cuerpo tocaba el suelo este temblaba con fuerza, casi haciendo caer a la rubia que debía seguirlos, pero que no podía despegarse de la pared si no quería terminar en el pavimento. Sin duda Raymundo y todo el mundo se había enterado de la lucha que estaba ocurriendo, pues alcanzó a ver miradas curiosas mientras corría en la dirección en la que había ido el girasol, aún con una mano en la pared por si acaso. Por su parte el girasol hacía lo posible por hacer avanzar al dinosaurio mientras lo mantenía enfocado en sí misma como blanco; lo había hecho doblar un par de esquinas y ahora no estaban lejos de su objetivo.

—¡Baja de una vez! —exigió gravemente el de cuernos, plantando ambas patas en el suelo sin intención de moverse y lanzando otra llamarada al aire.

Sun hizo una mueca y giró en el aire, posicionándose por encima y por detrás del Digimon, para luego bajar de golpe y empujarlo por la espalda calle adelante; el saurio clavaba las garras en el suelo y la planta movía las alas con fuerza hasta que fue tanta la resistencia y el empuje que el anaranjado terminó lléndose de bruses y el girasol, aún aferrado a él, salió disparado hacia adelante y arrastrando un poco al dinosaurio hasta formar una masa de extremidades que rodaba por la calle. Cuando se detuvieron estaban frente al terreno baldío. La verdosa pataleó para liberarse del lío de piernas y brazos que habían formado y pasó de un salto al otro lado de la cerca delimitadora, plantando los pies con la intención de hacer que el contrario entrara también y se alejara de los edificios al otro lado de la calle.

Samali apareció corriendo por la esquina y miró lo que ocurría, aplaudiendo internamente que la planta hubiera encontrado aquel lugar, pues no quería hablar demasiado por el dispositivo de sonido para no entorpecer innecesariamente su concentración. Al rodar se habían llevado de por medio un poste de luz y este colgaba precariamente de los cables que lo conectaban a otros, formando un ángulo de 45 grados con el suelo; al menos, no era un edificio y podría repararse luego. En el terreno baldío, el retador pasó por encima de la cerca sin molestarse en evitar aplastarla y se plantó con mala cara frente a la de pétalos amarillos.

—Si vuelves a alzar el vuelo ese cartel será mío —dijo con molestia.

—No reconozco esa apuesta, tienes que vencerme. Si yo no puedo volar entonces tú no puedes lanzar fuego —contestó la planta.

El saurio gruñó de inconformidad pero en lugar de contestar se lanzó hacia adelante con los cuernos frente al cuerpo. La aludida trastabilló al intentar esquivarlo y se llevó un golpe con el hombro del contrario aunque al menos no con sus protuberancias; de inmediato contraatacó con su cola de púas directo al rostro del dinosaurio, quien lo esquivó por poco. Ella ya tenía un brazo herido por el primer ataque, cojeaba un poco luego de haber rodado por el suelo y ahora una magulladura en el costado, pero podía seguir. El anaranjado no estaba mejor parado con una quemadura en un costado al intentar esquivar un rayo de luz, una herida en la boca al morder la cola llena de espinas y algunas magulladuras por el cuerpo.


Masaru Masaru

 
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Moonchild
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Greymon era inteligente al momento de luchar y sus habilidades estaban bastante parejas con las de Sunflowmon, de forma que bien podría ganarle si no estuviera Samali. La rubia contaba en su arsenal con unas cuantas cartas que podrían servir para vencer rápido al dinosaurio, pero no pensaba utilizarlas; en la medida de lo posible sería mejor que la pelea se decidiera por sí sola y solo intervenir si veía a su amiga en peligro grave de perder. Con eso en mente se paró al otro lado de la calle, poniendo cierta distancia entre ella y la cerca que delimitaba el terreno, y observó atentamente.

El de cuernos y la de pétalos estaban mirándose atentamente, cada uno a su manera pensando cómo abordar al otro para ganar ventaja. Finalmente el anaranjado fue el primero en hacer un movimiento, lanzando una bola de fuego hacia la derecha de Sunflowmon e inmediatamente después cargando contra el lado izquierdo, donde estaba su brazo herido. El girasol se cubrió de la bola y no vio venir el segundo ataque, retrocediendo un par de metros con el empuje; consiguió encajar el brazo herido entre los cuernos y comenzó a empujar para alejarlo, aprovechando la cercanía y la posición para lanzarle un rayo de sol a la espalda. El dinosaurio gritó y se alejó de un salto mientras contraatacaba con fuego para evitar cualquier posible ataque extra; la verdosa saltó a un lado para esquivar las llamaradas y en seguida lanzó una lluvia de semillas a su potencia más alta, algunas lograron golpearlo, aunque otra pasaron de largo y se empotraron en la pared del cobertizo.

Estaban separados de nuevo, aunque no tardarían en volver al ataque. Greymon estaba muy concentrado en vencer y obtener su seña, aquel letrero sería la pieza clave en la construcción que tanto le había costado levantar y no pensaba renunciar a ella tan fácil. La Digimon compañera, por su parte, no tenía una motivación tan fuerte, más allá de hacer que se uniera a la ciudad, dado que Samali y ella misma no estaban en peligro real, pero no pensaba rendirse de todas formas. Esta vez fue ella quien tomó el primer ataque, lanzando un coletazo lleno de púas a los pies del oponente con la intención de derribarlo y luego un smiley binta al rostro para afrontarlos más. Tuvo éxito en su primer ataque, pero el dinosaurio desvío el segundo con su propio brazo y le lanzó fuego a la cara para quitársela de encima y poder ponerse en pie de nuevo; la planta esquivó por poco, respondió con una segunda bofetada que está vez si logró su objetivo y de inmediato se sumergió en un forcejeo por dominar al reptil.

La lagartija no tenía intenciones de dejarse someter a tan poco tiempo de haber comenzado la pelea, así que movió la cola hasta empujar la pata del girasol que cojeaba un poco hasta desestabilizarla y una vez perdido ese apoyo la empujó lejos. Se puso de pie con dificultad, escupió la sangre que se le había acumulado de las heridas sangrantes y se puso en posición de combate de nuevo. Sun movió el cuerpo al estirar y relajar un poco las zonas doloridas y luego se puso también en posición de combate; nunca antes había conseguido enfrentarse a un Digimon de su mismo tamaño en esa etapa y aún no podía decidir si le gustaba o no. Esta vez no perdieron mucho tiempo en analizarse mutuamente y los ataques volaron casi de inmediato entre ellos; Sunshine Explosion por un lado y Mega Flame por el otro chocaron produciendo un sonido atronador y una onda expansiva que los separó unos metros más, levantando una nube de polvo.

—No se ha movido —informó la americana a través del Sound Linker, ya que el dinosaurio estaba dándole la espalda y podía ver su silueta en medio de la polvareda.

Sun aprovechó esa información para lanzar semillas en esa dirección y le dio de lleno al oponente, quien aún se encontraba intentando ver algo a través del velo parduzco. Los disparos removieron un poco el polvo y ayudaron a dispersarlo, por lo que Greymon gruñó, sacudiéndose los pequeños pero dolorosos proyectiles de encima y se lanzó hacia el frente con la boca abierta; la planta pensó que iba a lanzar fuego y se inclinó a un lado para esquivarlo, llevándose un mordizco en el hombro. Gritó, se liberó lanzando un golpe al pecho desprotegido de su atacante y lo alejó a base de ataques con la cola.

La pelea siguió de esa forma un rato más y pronto ambos comenzaron a mostrar signos evidentes de cansancio, el dinosaurio lo hizo primero, pero el girasol no tardó mucho en unírsele en los breves jadeos. De ambos Sunflowmon tenía un par de heridas más que su contrincante pero las de Greymon parecían un poco más graves. Samali y Ranamon seguían observando la batalla y la chica se había quitado el Sound Linker para poder comentarla sin distraer a su compañera. No pasó mucho hasta que decidieron que la pelea se había alargado lo suficiente y que podía ser contraproducente si se alargaba más, así que la rubia volvió a colocarse el aparato al oído.

—Sun, ya es suficiente, terminemos esto —murmuró. El girasol no contestó para no delatarse pero la chica estuvo segura de que la había escuchado. El principal motivo para no intervenir desde el principio había sido dar la oportunidad al adult de pelear bien y que no se sintiera que hacían trampa al luchar, pero ya se estaba alargando demasiado; su apoyo nunca aseguraba claramente la victoria, pero sí la facilitaba.

La batalla continuó entre ambos contendientes y mientras tanto la joven cargó Digisoul en su mano, esperando el momento justo para intervenir. En cierto momento ambos se separaron y el girasol comenzó a cargar su técnica luz más potente mientras el contrario se preparaba para atacar con el cuerno; cuando la liberó la rubia hizo mismo con su alma, potenciando el ataque que alcanzó al Digimon en el costado, enviándolo al suelo.


Masaru Masaru, esto es considerado que ambos están con los stats al tope de su nivel y Sun tiene +2 por Digisoul -va a morirse en alguna esquina-

 

Moonchild
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Greymon patinó un poco de espaldas debido al empuje de la técnica y jadeó, preguntándose internamente cómo ese ataque había sido más potente que los anteriores. Con un gruñido se puso en pie lentamente y Sunflowmon se mantuvo exactamente dónde estaba, esperando. Una vez completamente de pie el oponente se estiró para evaluar los daños, sacudió de cabeza y se puso en posición de ataque de nuevo, moviendo la cola de anticipación. La planta lo imitó, mirando su estado con cierta preocupación; el reciente ataque de había sumado a todos los demás y Greymon parecía muy cansado y lastimado, ella misma estaba un poco mejor, pero la verdad no era tanta la diferencia y comenzaba a resentir la pelea.

—Te ves muy cansado, ¿seguro que quieres continuar? —preguntó, tanteando el terreno con amabilidad; no le agradaba hacerle daño innecesario pero habría sido estúpido contener sus golpes cuando ambos estaban bastante parejos.

—Claro, aún no me has vencido y ese cartel de la calle será mío —contestó este con un ligero toque de testarudez.

Samali no tenía en su poder ninguna carta o recurso que le permitiera curar a su compañera o restarle algo de cansancio, por lo que para terminar eso debía contentarse con darle fuerza para vencer al otro más rápido. Deslizó Símbolo de la Pureza por el lector y avisó en un susurro al girasol, mientras que al frente la pelea aún no se reanudaba. Sunflowmon bajó ligeramente la cabeza al escuchar la información y alzó el vuelo, arrancando un gruñido de frustración de su oponente mientras lanzaba sus semillas a máxima potencia; Greymon se cubrió de los proyectiles y lanzó bolas de fuego hacia arriba, que la planta esquivó con una grácil pirueta antes de cambiar de dirección y apuntar el rostro hacia abajo con los brazos por delante; se dejó caer en picado y el dinosaurio se esforzó por apartarse de la trayectoria, aunque cojeó y fue demasiado lento. La fuerza del girasol más la velocidad a la que bajaba hicieron un golpe bastante potente que envió al Digimon al suelo y lo hizo rodar un par de metros; en cuanto lo golpeó la planta comenzó a batir la alas con fuerza para bajar la velocidad y no terminar estrellándose contra el suelo, le funcionó a medias, pero redujo el impacto rodando sobre su costado y se levantó de nuevo, jadeando.

Nunca había visto a su compañera usar ese movimiento y no le agradó, era demasiado grande para hacer eso; mientras contenía las ganas de reprenderla le dijo que esa era una buena oportunidad para dejar la pelea hasta ahí, puesto que ninguno de los dos aguantaría más que eso. Greymon estaba boca abajo en el suelo y no parecía con intención de levantarse todavía, aunque gruñía para reunir fuerzas, aún no podía dejar de vencer.

—Deberías quedarte ahí, estás muy cansado para continuar —le dijo el girasol, acercándose con una pronunciada cojera. Greymon emitió un sonido extraño y giró la cabeza para mirarla.

—Aún no se acaba —aseguró.

—Apenas puedes levantarte…

—Claro que puedo —
contestó la lagartija, haciendo fuerza con los brazos para despegar el torso del suelo. Sun reaccionó sentándose sobre lo que vendría a ser su cadera para inmovilizarle las patas de atrás, enredó su cola en la contraria para mantenernerla quieta y con un brazo empujó la cabeza del dinosaurio contra el suelo, inmovilizándole una mano con la otra. Greymon se debatió, gruñó y pataleó para liberarse del agarre, aunque la planta logró dominarlo; sin embsrgo, si la cosa se extendía más no duraría mucho esa dominación.

—No seas tan terco, ya no puedes seguir —le dijo, evitando que levantara la cabeza del suelo.

—¡Suéltame! —exigió.

—Lo haré si admites que te gané —replicó la planta.

El efecto de la carta ya se había desvanecido hacía un minuto o algo así, por lo que mantener el control del Digimon le estaba resultando difícil, pero logró mantenerse a duras penas. Forcejearon hasta que el exhausto reptil relajó el cuerpo y gruñó.

—Bien, ganaste, suéltame —se quejó.

Satisfecha, la planta se dejó caer sentada y en cuestión de segundos había perdido la evolución y era Child de nuevo. La Tamer se acercó corriendo, esperando que Greymon no fuera lo bastante deshonesto como para aplastar a su compañera ahora que estaba vulnerable, pero la preocupación no hizo falta, puesto que el anaranjado ni se movió. Apsará llegó junto a su compañera y la abrazó, reprendiéndola por la improvisada maniobra de dejarse caer en picado, luego la guardó en el iC para que descansara tras asegurarle que podría defenderse con Ranamon si el dinosaurio decidía ponerse gracioso. Finalmente se volvió hacia Greymon, caminando hasta quedar a la altura de sus ojos.

—No puedes llevarte el cartel —le dijo, sonriendo— pero cumplirás tu parte del trato, ¿cierto?

—Hmpf… ¿Por qué me uniría a la ciudad? —replicó este.

—Prometiste que te lo pensarías —le recordó la rubia. —Además, es un buen lugar, te gustará.

—Yo sólo quería mi cartel.

—¿Para qué lo querías, por cierto? ¿Por qué es importante?

—Para mi casa —
contestó este, rindiéndose luego de pensarlo un rato—, me ha costado mucho encontrar materiales para terminarla y ese cartel tenía el tamaño perfecto para encajar en la parte del techo que falta.

—Oh… bueno, pero si te unes a File City tendrías una casa a tu medida más estable y segura, no fabricada con carteles ¿no te gustaría eso? —
preguntó, extendiendo una mano para acariciar un trozo de piel cerca del ojo.

Greymon se encogió al contacto y pareció pensárselo un poco pero frunció el ceño y desvió la vista a los mirones que se veían al otro lado de la calle.

—No creo que todos quieran que me una, es mejor que me vaya y ya—replicó.

—¿Huh? ¿Por qué no querrían? —preguntó la joven, sorprendida.

—Tendrán miedo de mi luego de esta pelea —explicó, con un ligero tono de tristeza, y la joven se preguntó si serían muchos los Digimon que tenían miedo de él donde vivía por su fuerza.

—Claro que no —aseguró sonriendo— no eres agresivo ni has hecho daño a nadie, estoy segura de que el Alcalde Jijimon le encantaría contar contigo como miembro de la ciudad. Podrías ayudar en algo que te guste y hasta hacer amigos, como Palmon y yo, ¿no te gustaría?

El anaranjado pareció levemente tentado ante la idea de hacer amigos que no tuvieran miedo a que se los fuera a comer o algo similar pero aún así costó convencerlo. La americana le explicó que la ciudad había comenzado con un Jijimon y ocho bebés y que poco a poco otros Digimon se habían unido para expandirla, querían seguir viéndola crecer y muy probablemente Greymon encontraría algo que le gustara hacer y que fuera de utilidad para la ciudad; ahí, además, reinaba la paz y no se arriesgaba a que llegara otro Digimon a retarlo para quitarle su territorio y algo parecido.

—Hmmm… supongo que si Jijimon está de acuerdo podría unirme —dijo al fin, luego de bastante insistencia— aunque necesitaré tiempo para recuperarme, tu Palmon pelea bien.

Salami sonrió ampliamente y le aseguró que el Alcalde estaría de acuerdo, luego le pidió que esperara mientras iba a explicarle todo a Angemon y al anciano y de paso buscar al encargado de curar heridas para que atendiera al nuevo habitante.


Masaru Masaru, finito -se va a desayunar-

 

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Hello, traigo acá tu evaluación
MT Cobrado (Samali)

Narrativa
Si bien es cierto que, como de costumbre, cuentas con una narrativa de alto nivel, amena y sencilla de leer, noté que te descuidaste un poco durante el relato, principalmente la batalla. No se me malinterprete, la expresión fue buena, pero hubo varias instancias de repeticiones y redundancias extrañas en ti que hicieron partes de la narración incómoda de leer. Por ejemplo, asuntos como "pero Jijimon quizá Jijimon", "la sangre que se le había acumulado de las heridas sangrantes","posición de combate de nuevo. [...] en posición de combate;", "mantener el control del Digimon le estaba resultando difícil, pero logró mantenerse a duras penas", entre otros. En cuanto a ortografía, no noté nada fuera de errores de tipeo (tecleó -tacleó-, vsrios, embsrgo), que no fueron graves para el escrito. Recuerda releer y emplear más sinónimos para evitar el problema de la repetitividad. 22/25

Interpretación
En este rubro no tengo objeción alguna respecto al manejo de Samali, Palmon y Greymon, sin embargo no puedo decir del todo lo mismo respecto al resto de los detalles de la misión. Me explico, dejando de lado la aparición de Angemon en el primer post, me extrañó mucho la poca (o nula) participación de cualquier otro NPC en la Quest, especialmente Ranamon (que no fue mencionada sino hasta el 3er post y, aún así, no hizo comentario o aporte alguno en la historia más allá de ser la "garantía" por si Greymon atacaba a Samali con Palmon descansando). De la misma forma, también me extrañó no haber visto casi nada de los habitantes de la ciudad. Ojo, es lógico que no podían participar mucho (en especial otros Tamers) porque habría que justificar una razón válida para que ninguno se involucrara en el combate, sin embargo esto no justifica que, fuera de los "mirones de la otra calle" en el post final, la ciudad (y por extensión el campo de batalla) se sintiera habitado únicamente por tus dos personajes y el Greymon de turno. A diferencia de "nuestra" File, esta es mucho más pequeña y menos poblada, por lo que es muy raro que nadie note a dos Adults peleando en pleno pueblo. Cuidado con esto, el manejo de entorno y espectadores en un combate es tan importante como los combatientes mismos. 20/25

Realismo
A decir verdad en este rubro no tengo objeciones. La batalla se sintió bien manejada, con ambos lados bastante igualados y manteniendo atención a los daños influidos y como modificaban la situación durante el combate. Fue un buen trabajo, en el que cualquier acotación sería "nitpicking". 25/25

Desarrollo
Como mencioné más arriba, me gustaría felicitarte por el desarrollo del combate ya que lo sentí ideal, ni muy largo ni muy corto y con el tiempo adecuado para plasmar bien la introducción y conclusión en el entorno. Sé bien que se te dificultan las batallas, algo que se notó en la incomodidad para expresarte y el asunto de interpretación, pero considero que en esta ocasión hubo una mejoría respecto a la última vez que evalué un combate tuyo. Ojo, no fue perfecto y considero que aún hay margen para mejorar, pero lo de esta ocasión fue un buen paso en la dirección correcta. Practica un poco más tu redacción en combates (con Simuladores, por ejemplo) para limar asperezas y de seguro en la próxima te irá aún mejor. De cualquier forma, ¡Bien hecho! 24/25

Nota: 91/100

Recompensa: 250 Bits, 2 PP. Grey Claws. Greymon se une a la ciudad.


¡Greymon se une a la ciudad!

Mirae Kiyoe Paga asignada. En breve edito el tema principal para agregar a Greymon y el PP​
 
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