Rengō Rengō Academy

Morpheus's Dream ♚
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Gracias RocioJ RocioJ por el header :]

    Rengō Academy Integrantes Ambientación Grados & Licencias Pizarrón de Tareas


    • Estudiantes de Shiketsu, estudiantes de UA, como pioneros de la fusión de ambas escuelas esperamos que se sientan a gusto en Rengō, la academia de élite especializada. Ya deben conocer la razón de su existencia, así que vayamos al grano. Sin importar que provengan de Tokio u Osaka, en Nagoya no existirán distinciones, todos serán compañeros bajo el mismo techo y compartirán clases, pasarán mucho más tiempo juntos de lo que habrían hecho de encontrarnos en casa, y aunque antes se notaba una clara competencia entre ambas escuelas, ahora será una sana convivencia. No hables por mí, Eiji. ¡Estoy seguro de que esta unión los hará crecer como futuros héroes!


      Mientras tengan al menos un mínimo grado de disciplina…
      ¡Los ayudaremos a cumplir su más ambicioso sueño, ¡Plus-!! Tu lema no existe aquí, Eiji.

      En este tema podrás socializar y convivir con tus compañeros, además de recibir anuncios referentes a la academia de vez en cuando y hacer los pedidos a las actividades que quieras realizar siempre que cumplas con los requisitos. En los siguientes tab encontrarás una lista (junto con link a las fichas) de los miembros de Rengō, tanto profesores como alumnos, además de que podrás ver la ambientación para que te ayude a hacerte una idea de cómo se ve la escuela y encontrarás todo lo necesario para el período escolar.


      ¡Diviértete!



    • Directores



      Doctores | Psicólogos


      Profesores de Teoría


      Profesores de Prácticas


      • High School Uniformes


        • Rengō Academy se ubica a las afueras de Nagoya, justo frente al terreno de CSDA. A comparación de las escuelas de las que nace, no abarca tanto espacio, contando únicamente con las edificaciones escolares y la zona residencial donde los directores, maestros y estudiantes pasarán el tiempo; por ello no es de sorprender que entre sus instalaciones se carezca de un Campo Beta o Campo Gama como en UA y Shiketsu. Siguiendo con la protección característica de los directivos, Rengō Academy también está completamente protegida por un sistema de seguridad invisible, una barrera que no permite la entrada a nadie sin una credencial de estudiante o permiso especial. La ubicación de su fuente de poder es desconocida para gran parte de los empleados debido a que la academia cuenta con una estructura muy tradicional y no tiene áreas vistosas o de dudosos usos al que sospecharle como origen de energía.

          Debido a la necesaria mudanza a la región de Chūbu, a cada estudiante se le otorga una llave que abre un dormitorio en la zona residencial. Se les da la libertad de llevar sus objetos personales -siempre que puedan cargar con ellos- y decorar las estancias en las que pasarán los semestres escolares a su gusto, la única regla es no dañar ni retirar ningún mueble de las habitaciones. La zona residencial cuenta con dos edificios unidos por la sala común: uno para las chicas y otro para los chicos. Se les asignaron guardias de seguridad encargados de los horarios nocturnos que enviarán a los estudiantes a sus habitaciones al llegar la hora del toque de queda y evitará que miembros del sexo opuesto se dirijan a los edificios incorrectos. Los desayunos, almuerzos y cenas se realizarán en la cafetería de la academia.

          Al ser una institución bajo las riendas de los gemelos Miyada, Rengō Academy contiene sus propias áreas de entrenamiento debidamente aceptadas por el lado más solemne y conservador de la tradicional ciudad de Nagoya.

          La primera es el área de la piscina, que a pesar de parecer un espacio acuático normal y corriente cuenta con la misma tecnología que la Sala Submarina de Shiketsu. Confina a los estudiantes en un espacio cerrado y limitado, con escasos recursos externos y salidas / entradas para presionarlos a tomar decisiones rápidamente y en las peores condiciones posibles. Usualmente es utilizado para ejercicios contra tiempo o entrenamientos de resistencia, ya que el oxígeno en esta zona va disminuyendo con el paso de los minutos; la sala de observación es el alrededor de la piscina, en la cual usualmente el maestro (y otros estudiantes, mientras esperan su turno) pueden ver y escuchar lo que sucede a través de distintas pantallas holográficas.


          La segunda es la sala de realidad virtual mejorada de Shiketsu, la cual reacciona a los quirk de los que estén dentro y "evoluciona" en relación a ello. Es una habitación que básicamente busca obligar a los estudiantes a encontrar otras alternativas y no ser completamente dependientes de ellos. Los cambios efectuados por el sistema normalmente son para anular u oponerse a los quirk que están siendo utilizados, representando así el "peor enfrentamiento" posible para el estudiante. Sumado a ello, la gravedad y dirección de la sala virtual puede ser cambiada por quien esté en la sala de mando (usualmente un profesor). Las heridas que ocurran en manos de los enemigos creados por la sala virtual son completamente reales, por lo que los profesores recuerdan constantemente a los alumnos que no deben confiarse al tratarse de una "realidad virtual". Servirá, también, para los entrenamientos basados en el manejo del quirk y su extensión temporal.

          La tercer área es un dojo con tecnología altamente avanzada, a simple vista da la apariencia de una gran sala vacía, pero en realidad ha sido mejorada una innumerable cantidad de veces. Su espacio puede ser alterado para poner a prueba a los estudiantes durante las lecciones o los entrenamientos, haciendo aparecer desde muñecos estáticos hasta otros en movimiento que pueden servir para prácticas de tiro al blanco, incluyendo dispositivos de última generación, todo con el fin de poner a prueba el acondicionamiento físico o el control del quirk del estudiante.



          Por último, justo detrás de las instalaciones de Rengō Academy se encuentra el Centro de Simulaciones de Desastres y Accidentes (CSDA), dentro del cual hay seis zonas mayores. Este centro se usa mayormente para preparar a los alumnos para reaccionar ante distintos desastres naturales.




        • Uniforme oficial de Shiketsu


          Uniforme deportivo de UA



    • Grados.

      Las escuelas cuentan con tres grados antes de la graduación; todos los estudiantes podrán ir subiendo de grado a su paso, tras cumplir ciertos requisitos harán una prueba que los promoverá de ser aprobada o los mantendrá en su grado actual si es reprobada. El subir de grado desbloquea ciertas cosas (como el examen de licencia provisional) y los acerca más a su objetivo de ser héroes profesionales. Cabe aclarar que al subir de un grado al otro los requisitos no se validarán, esto quiere decir que si debes hacer una clase al aire libre para alcanzar el segundo grado y tres para llegar al tercero en total deberías tener cuatro.
      - Superar el examen de admisión.
      - Haber completado ocho clases, al menos dos de ellas deben ser de heroísmo básico (una de combate y una de rescate), y tres teóricas.
      - Haber completado tres entrenamientos.
      - Haber completado dos roles libres.
      - Pasar la Prueba de Grado.
      - Haber completado dieciséis clases, al menos seis de ellas deben ser de heroísmo básico (tres de combate y tres de rescate), y seis teóricas.
      - Haber completado dieciséis entrenamientos.
      - Haber completado seis roles libres.
      - Haber completado tres roles como interno de un héroe profesional.
      - Haber obtenido la Licencia provisional.
      - Pasar la Prueba de Grado.
      - Haber completado treinta y dos clases, al menos veinte de ellas deben ser de heroísmo básico (diez de combate y diez de rescate), y doce teóricas.
      - Haber completado treinta y cuatro entrenamientos.
      - Haber completado doce roles libres.
      - Haber completado diez roles como interno de un héroe profesional.
      - Pasar la Prueba de Grado.

      Licencia provisional.

      Sólo puede ser obtenida por estudiantes para permitirles utilizar temporalmente sus quirk en vía pública para combatir villanos y rescatar personas si es necesario. Otorga a quien la posee el título de "semi-pro". Para aspirar a esta licencia se requiere que el estudiante esté al menos en segundo grado.
      - Estar en Segundo Grado.
      - Haber completado cuatro clases de heroísmo básico.
      - Haber completado siete entrenamientos.
      - Superar la Prueba de Héroe Provisional.

    • En este espacio podrás encontrar todo lo relacionado con la vida estudiantil en My Hero Academia. Algunas actividades tienen ciertos requerimientos para ser pedidas y con otras la dinámica va a ser un poco diferente.

      Las clases teóricas serán abiertas por la moderación, éstas tendrán un límite de tiempo para realizarse antes de que cierren, sin embargo, es posible que sean seriales (que tengan continuación) y se repetirán de haber al menos un estudiante para tomarlas cuando la cátedra termine. Las clases de heroísmo básico pueden ser pedidas por los usuarios tras cumplir sus requisitos, al igual que los entrenamientos e internados.


        Clases Entrenamientos Internados


        • ¿Una clase?

          Como estudiante tu diario vivir -lógicamente- será a base de clases. Materias, un conjunto de asignaciones que te ayudarán a prepararte y convertirte en un héroe profesional. Existen dos tipos de ellas:

          ~ Teóricas:
          — Historia [HIS] [Eiji Miyada]. Volver al pasado a revivir cómo la sociedad se volvió superhumana.
          — Moral Heroica [MOR] [Dhalia Sunset]. Aprender sobre el comportamiento de un héroe.
          — Lógica Estratégica [LOG] [Hisao Miyada]. Permite desarrollar la lógica y analítica de cada estudiante para la resolución de problemas.
          — Anatomía y Medicina Humana [MED] [Dama Arena & Darren Hyde]. Conocer sobre el tratamiento de heridas para preparar a las víctimas hasta la llegada de los médicos e informar como se es debido.
          — Conducta ante Desastres [DES] [Gaia & Atenea Strade]. Información sobre lo que ocasionan los desastres provocados por los villanos y cómo remediarlos / evitarlos, así como saber la forma adecuada de reaccionar ante los desastres naturales.

          ~ Heroísmo básico:
          — Clases de Combate [Cass Kandee Desaree]. Donde, básicamente, individualmente o en grupo te enfrentas a otro estudiante o grupo.
          — Clases de Rescate [Hyo Myo & Xeno Saesom]. En las que se dividirán en dos equipos, donde un grupo serán los rescatistas y el otro los rescatados, tomando un rol de víctima específico para poner a prueba a los rescatadores.
          — Clases de Control de Quirk [The Marionnettiste]. Como su nombre lo indica, serviría para mejorar el control de la especialidad y sub-especialidad.
          — Clases de Acondicionamiento Físico [Abraham Sapien & Gale Rowan Sabedra]. Los estudiantes se predisponen a condicionar su cuerpo para soportar algunos escenarios.

          Detalles importantes:
          — El currículo de clases de segundo y tercer grado no están publicados.
          — Ninguna clase va a ser abierta en solitario, se necesita un mínimo de dos estudiantes para autorizar su apertura.
          — Para tomar las clases de Heroísmo básico, deben haber tomado las clases Teóricas.
          — Cabe la posibilidad de que en las clases teóricas reciban puntos de stats si el miembro del staff considera que se lo ha ganado.
          — Como pueden ver, cada clase tiene su profesor asignado, el lugar en el que se recibe se les dirá cuando pidan las clases de Heroísmo Básico. Las clases de teoría son tomadas en un aula común.

          Requisitos:
          — Contar con el cupón de la clase requerida en tu inventario. Puedes conseguir los cupones de la Tienda.
          — Ser estudiante de Rengō Academy, ya sea en primer, segundo o tercer grado.
          — Duración máxima: 5 días.


          Registro: [El link de las fichas de los estudiantes participantes]
          Clase: [Héroismo básico]
          Mención: [Clase de...]
          Descripción de la clase: [Describir brevemente de qué va a tratar la clase]


        • ¿O quizás un entrenamiento?

          Las condiciones físicas y especiales deben ser entrenadas para lograr obtener cierto potencial, principalmente si se espera ser un buen héroe.

          Pueden pedir entrenamientos para los stats básicos con la profesora Cass Kandee Desaree:

          — Fuerza.
          — Velocidad.
          — Destreza.
          — Resistencia.

          Y para los stats extra con The Marionnettiste:
          — Control de Quirk.
          — Tiempo.

          Detalles importantes:
          — Para empezar a entrenarse deben haber tomado las clases de Heroísmo Básico.
          — Mediante entrenamiento sólo conseguirán 1 o 2 puntos, dependiendo de su desempeño.
          — Aquellos que posean Quirks con mejora física, estos puntos extra comenzarán a acumularse una vez que los puntos lleguen al máximo por rango.
          — Al entrenar el Quirk, al final deberán decidir si los puntos ganados permanecen en "control de quirk" o en "tiempo".

          Ubicaciones: Dependiendo de la naturaleza del entrenamiento podrá realizarse en el Dojo, la Piscina o la Sala de Realidad Virtual, incluso el CSDA si llega a ser lo suficientemente necesario.


          Requisitos:
          — Contar con el vale del lugar del entrenamiento requerido en tu inventario. Puedes conseguir los vales de la Tienda.
          — Duración máxima: 5 días.
          — Puntos máximos a recibir: 2.


          Registro: [El link de la o las fichas de los estudiantes participantes]
          Entrenamiento: [Básico o Quirk]
          Tipo: [Fuerza, Velocidad, Destreza, Resistencia o Control de Quirk]
          Descripción de la tarea: [Describir brevemente de qué va a tratar la tarea solicitada]
          Modalidad: [Individual o Grupal]

          ¿Entrenamiento de habilidad?

          Si bien, otro tipo de entrenamiento es aquel que tiene que ver con las habilidades de la especialidad o sub-especialidad. Estos entrenamientos tienen un carácter "especial" por tratarse de algo más cercano al Quirk, ya que gracias a éste las habilidades existentes pueden ser mejoradas o reemplazadas.

          Detalles:
          — Al subir de rango pueden pedir un entrenamiento para mejorar o sustituir la habilidad. Esto deberán aclararlo en el pedido.


          Requisitos:
          — Duración máxima: 5 días.

          Ficha específica para entrenamiento de habilidad:


          Registro: [El link de la ficha del personaje]
          Entrenamiento: Habilidad.
          Rango: [El que tendrá la habilidad o al que va a mejorar -de ser el segundo caso, poner ambos; como por ejemplo "D -> C"]
          Habilidad: [Describir la nueva o mejorada habilidad]

        • ¿Te parece bien ser un interno?

          Los estudiantes, como parte de su plan de estudio, deben contar en su registro con cierta experiencia siendo internos de algún héroe profesional. Lo que pueden aprender de ellos, en el campo, es de vital importancia para su aprendizaje y desarrollo como futuros héroes en los diversos tipos.

          Podrán contar con cualquier héroe profesional dentro del Registro de NPC's siempre que éste no sea un maestro en alguna de las escuelas. Deberán respetar su forma de ser y darle un uso debido si no desean recibir consecuencias, tal infracción les haría perder el internado.


          Detalles:
          — Solo pueden realizar dos internado cada mes.
          — Deben incluir el link de la ficha del héroe profesional en el pedido.
          — Para pedir el primer internado deben contar en su registro con una clase de combate, una clase de rescate y tres entrenamientos. Para pedir el segundo internado, y de éste en adelante, la cantidad de clases aumenta en 2 para cada una y la cantidad de entrenamientos aumenta en 5. Por ejemplo, de requerir el segundo deberán contar con tres clases de combate, tres de rescate y ocho entrenamientos; para el tercero tendrían que ser cinco clases de combate, cinco de rescate y trece entrenamientos; y así sucesivamente.


          Requisitos:
          — Ser estudiante Rengō Academy, ya sea en primer, segundo o tercer grado.
          — Duración máxima: 10 días.


          Registro: [El link de la ficha del estudiante participante]
          Internado con: [Héroe con el que se lleva a cabo el internado]
          Descripción del internado: [Describir brevemente de qué va a tratar el internado]

      **

      Sólo debes rellenar la ficha que se encuentra en el apartado de tu interés en este tema para solicitarlo y esperar el permiso del staff para abrir la actividad. El primer post del tema sólo tendrá la información que contendrá el mismo, o sea, los datos rellenados en la ficha.


      La única limitación es que no podrás realizar una clase y un entrenamiento al mismo tiempo.

      Si, en su lugar, quieres pedir un Rol Libre para desarrollar más personalmente la historia de tu personaje, puedes crear directamente el tema basándote en la siguiente ficha.

      Registro: [El link de la o las fichas de los estudiantes participantes]
      Nombre del RL:

      Descripción del RL: [De qué va a tratar, brevemente]
      Modalidad: [Público o Privado]

 
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Morpheus's Dream ♚
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    Datos importantes Shiketsu UA Rengō


      • Sólo puedes empezar a postear tras haber aprobado el Examen de Admisión.
      • No hay cantidad mínima de posts o palabras, pero el tiempo de cada 'rol' dentro de las escuelas dura hasta que se abra el siguiente.
      • Participar en algunos roles será necesario para actividades futuras. Se requiere al menos un post en este evento de bienvenida a Rengō para poder participar en las futuras clases teóricas y para poder pedir clases de heroísmo básico, entrenamientos e internados.
      • El evento está dividido en tres pestañas, cada una dedicada a una escuela. La historia de tu evento empieza en la pestaña de la escuela a la que decidiste asistir y de la cual superaste su examen de admisión, y termina con la de Rengō.
      • Puedes escribir desde el momento en el que recibiste la carta de aceptación hasta el turismo por la escuela.

    • Osaka, Escuela Shiketsu, 7:45 am.

      A las afueras de la gran institución, el orientador y psicólogo Sigmund Stein se encontraba esperando con gesto impaciente a los estudiantes que respondieron afirmativamente a la inevitable fusión. Tenía una lista con los datos de ellos para saber quiénes iban llegando y cuáles eran los perezosos; había recibido con anterioridad la implacable orden de su jefe Hisao Miyada de no esperar ni un minuto más, por lo que a las ocho en punto subiría al autobús y le indicaría al chofer que partiera con rumbo a la academia Rengō en Nagoya; los retrasados deberán encontrar su propia manera de llegar.


      7:59 am.

      Un audible bostezo fue escuchado cuando cierta pelirroja alcanzó al de la tuerca. Se estiró despreocupadamente mientras avanzaba, a pesar de estar un poco mosqueada fue capaz de sonreír con tranquilidad.

      —Qué irresponsable eres, Cass.

      La aludida le echó un vistazo al reloj.

      —Aún llegando al último segundo sigo estando a tiempo, lo que me hace responsable —le dedicó una sonrisa.
      —Debías estar aquí… hacía una hora.
      —Salí hace una hora, no vivo aquí. ¡Ya es el momento! —fue hasta el vehículo para subir con calma—. ¿Todos están aquí~?

      —Ya no soy responsable de eso, vámonos.


    • Tokio, Avenida Leiden, Escuela UA, 8:30 am.

      En el espacio frente a la barrera UA se instaló una carpa y de la cafetería más cercana se sacaron las mesas con la intención de montar un mini buffet para los estudiantes que llegaran temprano. Dhalia Sunset se encargó de ayudar con los preparativos, disfrutando de un merecido desayuno en el momento en que todo estuvo listo. Bebía tranquilamente de su taza y cuando llegaba uno de los chicos de su lista lo animaba a tomar lo que deseara en la cantidad que se le antojara y ocupase una mesa.

      —¡Xeno, bienvenido!

      La rubia se levantó de su asiento para recibir a su nuevo compañero, invitándolo a sentarse con ella.

      —Lamento la demora, aunque todo parece bastante bien por aquí —se acomodó.
      —Uno siempre tiene recursos para poder improvisar —afirmó la mujer con una sonrisa—, ¿qué te gustaría desayunar?


      9:00 am.

      El autobús llegó, según los adultos, a tiempo. Tras guardar las maletas de los estudiantes pudieron subir y acomodarse. Xeno y Dhalia pasaron la lista antes de permitirle al chofer empezar el trayecto. No era un viaje muy largo, aunque tampoco tenían prisa.


    • Nagoya, Rengō Academy.

      Los autobuses de UA y Shiketsu tuvieron que detenerse fuera del territorio de la nueva academia por el tema de su sistema de seguridad. Mientras los estudiantes descendían, los maestros que los acompañaron les entregaban sus ID’s para que pudieran entrar sin problemas luego de recoger sus maletas.
      En la carta de aceptación, además de la noticia sobre la fusión y el requerimiento de la firma de los padres, se les indicaba que sus uniformes y los materiales necesarios los encontrarían en la institución, por lo que no deberían preocuparse por ello. Los directores sabían que todos los presentes habían sido autorizados por sus tutores gracias a la tecnología, fueron avisados mediante un correo del momento en que los mayores completaban sus firmas en la carta; en casos delicados tuvieron el tacto para informar sobre una segunda opción al no poder obtener una opinión adulta.

      Detrás de las puertas de Rengō los esperaba un chico bastante joven, con suerte tendría un año o dos más que los recién llegados. Los profesores de ambas escuelas lo saludaron con cierto afecto antes de dejar a los nuevos en sus manos y seguir sus caminos. Tenía una piel muy pálida y su cabello era negro en la raíz pero se aclaraba hasta ser blanco en las puntas, les sonreía con jovialidad y alegría, aplaudiendo para llamar la atención.


      —¡Hola, futuros compañeros! Bienvenidos a la academia Rengō. Soy Akio Matsuda y en este momento soy su guía. Ustedes acaban de ingresar a primer grado y yo a tercero; el primer año lo hice en Shiketsu, el segundo en UA y ahora nos encontramos aquí. Empecemos por la zona residencial, ¿sí? Para que puedan dejar sus equipajes, y luego damos una vuelta por el resto de las instalaciones, ¿les parece?

      Parecía tener bastante energía y no esperó una respuesta para darse media vuelta y avanzar.

 

Alex's little princess ♚
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6:00 am

El interlocutor del departamento sonó. El sol ya pegaba en la cara de Rivka gracias a los enormes ventanales que tenía como cabecera. Los samoyedos todavía dormían pero ella ya había sido interrumpida por el chillido.

Se levantó entre quejas mentales, corriendo su gran acolchado rosa y dejando caer una de las almohadas blancas. Caminó entre dormida hacia el telefonillo… solo era una notificación de correo. Abrió la puerta para salir, todavía con su piyama y bajó unos pisos para llegar a su buzón.

Al mirar el remitente no hizo más que sonreír y volver a subir, esta vez un poco mas despierta y con ánimos… podían ser noticias buenas.

Apenas volvió a entrar en el departamento Maximus se acercó a ella. No pudo evitar agacharse un poco para acariciarlo.

—No te preocupes Max, ya les sirvo el desayuno… dame un segundo.
Tomó las llaves para rasgar la parte superior del sobre y sacar las hojas que tenía dentro. Las desdobló mientras se sentaba en la cama, con una de sus mascotas de acompañante.

La pelirrosa inhaló un poco de aire antes de buscar entre las palabras la que le importaba, “aceptación”. Y ahí estaba, entre algunas oraciones de cortesía. “Nos complace informarle de su aceptación a la institución…” y mas blah blah blah que poco le importaban en ese momento.

Sonrió grande y pudo sentir como el calorcito se formaba en su estomago. Miró al animal.

–Lo hicimos, Max… —revolvió un poco el cabello blanco y largo del samoyedo. –Hay que avisarle a Alex.

Alexander… su vecino. Solo recordarlo le producía cosquillitas… no lo había superado.
Hacía varios años que ambos vivían uno junto al otro. Se lo topó por primera vez mientras sacaba a Max y Mimi a pasear, cuando ambos decidieron que era buena idea atropellar al pelirrojo que se acercaba por el pasillo con unas cajas. Nunca se sintió tan avergonzada en la vida por el comportamiento de sus amigos perrunos, pero le ayudó a acercarse a él.

Cierto es que Alex, como le gustaba a ella llamarlo, jamás mostró interés… al menos no en ese sentido. Riv tenía la sospecha de que la trataba como no podía tratar a su hermana, con la que no compartía una buena relación. Solía sacar a los perros a pasear cuando iba a correr al parque, hacían las compras juntos cuando necesitaban llevar muchas cosas y hasta se cuidaban mutuamente cuando estaban enfermos… pero no tenían más que una amistad… muy familiar.

En todo ese tiempo, Alexander era el único amigo que Rivka poseía. Ella no acostumbraba a salir mucho, al contrario de él… cuando no le llegaban sus días de flojera. Fue imposible para la menor no terminar teniendo un crush con su flamante vecino. Para Rivka él era sociable, le caía bien a todo el mundo… más o menos, era muy elocuente, divertido y chistoso… todo y mucho más de lo que cualquier chica pudiese querer. Y Riv pensaba, más bien estaba segura, de que ella también le agradaba… como familia.

Lovelace revolvió un poco la cabeza, enredando su lacio cabello. ¡No era momento para pensar en eso! Ya le había dado muchas vueltas.

Dejó la carta sobre la mesa de cristal y caminó hacia su guardarropa mientras Mimi se estiraba un poco en su cama, bajo las escaleras. Tomó unos jeans claros, un crop top rosa y zapatos a juego, ató su cabello en dos coletas y cuando tuvo la carta en su poder volvió a salir.

Cuatro pasos después ya estaba en la puerta del pelirrojo, golpeando con fuerza… Alexander solía dormir bien y cuando lo hacía, no había manera de despertarlo. Poco después escuchó como la llave giraba y la puerta se abría.

Lo vio bostezar, con el cabello revuelto y los pantalones de su piyama. No pudo evitar sonreír y sonrojarse ligeramente.

–¡Me aceptaron! —Casi pegó la hoja a la cara del mayor, para que la vea. Él entrecerró un poco los ojos, para tratar de leer.

–Son buenísimas noticias, Riv. Me alegra mucho —Revolvió su cabello, obteniendo una arrugada de nariz de parte de la chica. —Eso significa que vamos a ir juntos, debes de prepararte. Dudo mucho que puedas llevar todo lo que se te ocurra…

—¿Eh? ¿De qué hablas?
—Sonó confundida. Bajó la carta al mismo tiempo que levantaba una ceja, la derecha.

—No leíste el resto de papeles, ¿verdad? —El mayor la miró, con esa mueca divertida que a Riv le revolvía el estomago. Solo obtuvo una negación como respuesta.
Deberías de hacerlo, Shiketsu y UA van a fusionarse… nos vamos a Nagoya.

—¿Nagoya? ¿Pero cómo vamos a llegar? ¿Por qué? No entiendo, Alex…

–Bueno, no me preguntes a mi —Sonrió —Lee lo demás y después hablamos. Te invito a almorzar para celebrar, enana.

Y con eso cerró la puerta, dejando a Riv aun más confundida y con muuucha curiosidad. Apenas volvió a casa leyó lo restante.

Solo estaba entusiasmada por una cosa en especial; iba a poder usar el uniforme de Shiketsu… ¡y ese hermoso gorro!

~

6:30 am de EL día.

Era la octava vez que Rivka acomodaba su falda a cuadros frente al espejo y la decimosexta que miraba el reloj. Estaba tan emocionada que no podía ni pensar. La enorme maleta de color fucsia estaba junto a la puerta desde hacía dos días. Mimi y Max ya tenían sus brillantes correas puestas y la mochila llena de brillos reposaba sobre la cama, con los “esenciales”… ¿A quién quería engañar? Pesaba más que burro muerto.

Había quedado con Alexis pasa salir a las 7 en punto y estaba segura de que su amigo iba a ser puntual… pero ella despertó muy temprano y como ya estaba lista colgó la mochila en sus hombros, arregló las cintas de sus zapatos, se aseguró de que el aire acondicionado estuviese apagado, tomó ambas correas en una mano y empujó la maleta hacia el pasillo. Los animales esperaron pacientemente mientras ella apagaba la luz y cerraba la puerta con llave.

No le costó mucho despertar a Alexis que, sorprendentemente, se veía fresco como una lechuga. Él solamente llevaba un bolso, así que llevó la maleta de Rivka hasta la estación, para tomar el corto tren que los llevaba al punto de encuentro.

Ambos llegaron temprano, poco antes de las 8:00. La carpa ya había sido instalada y poca gente se encontraba ahí. Ambos se acercaron a la mujer rubia con cara amigable.

—Profesora Sunset, buenos días.


—¿Alexander? Llegas muy temprano —Sonrió la mayor. —¿Quién es su acompañante?

—Rivka Lovelace… mucho gusto
—La pelirrosa le estiró la mano, siendo aceptada por la profesora.

—Lindos perritos —Se levantó del asiento antes de agacharse para acariciarlos un poco mientras Riv asentía —Vamos a marcarlos en la lista.

La rubia se enderezó antes de volver al asiento y tomar la tableta. Tildó el casillero junto a sus nombres y los invitó a que tomasen una mesa para poder desayunar. Alexander no tardó más de dos segundos en dejar su bolso y la maleta para tirarse encima de los pasteles, ella lo siguió con más calma.

A medida que la hora pasaba la carpa iba llenándose de más y más gente. Alexander saludó a algunas personas mientras seguían con su pequeña charla y jamás se preocupó de todas las miradas que recibía… parecía acostumbrado. No era como si Riv no lo estuviese, llamaba mucho la atención ser “extranjero” también, pero las miradas extrañas la molestaban un poco. ¡Como si fuese la única que traía animales! … ¿O no? Miró con curiosidad a una chica que era seguida por otros dos pelirrojos, pero le restó importancia antes de seguir escuchando a Alexis canturrear sobre lo bueno que había estado el desayuno.

La pelirrosa miró su reloj a eso de las 9 cuando el bus llegó y se formaron para empezar a guardar las maletas. Ambos decidieron sentarse atrás, para que los animales tuviesen más espacio.

La de las coletas tuvo que obligarlo a callarse para poder escuchar su nombre cuando tomaron lista. Apenas terminaron con eso se pusieron en marcha.

Cuando pararon frente a la entrada de Rengō pidieron que vayan saliendo en orden, por años, para hacer más fácil la entrega de las credenciales. Rivka salió primero que su acompañante, con sus dos mascotas. Recibió el pedazo de plástico verde y gris antes de esperar por su enorme maleta y esperó junto a sus demás compañeros por los restantes. Cuando todos estaban abajo entraron al jardín delantero.

Olía fresco, por las flores. El agua de la fuente refrescaba el aire del día de verano. Todo le pareció adorable… excepto por el hecho de que su maleta tenía rueditas y el camino era empedrado, pero no podía hacer nada. Se percató del precioso chico que tenían en frente cuando escuchó los aplausos.

—¡Hola, futuros compañeros! Bienvenidos a la academia Rengō. Soy Akio Matsuda y en este momento soy su guía. Ustedes acaban de ingresar a primer grado y yo a tercero; el primer año lo hice en Shiketsu, el segundo en UA y ahora nos encontramos aquí. Empecemos por la zona residencial, ¿sí? Para que puedan dejar sus equipajes, y luego damos una vuelta por el resto de las instalaciones, ¿les parece? —No se tardó ni dos segundos en empezar a caminar y Rivka tuvo que apurarse un poco para que los demás no tuviesen que tropezar con las correas de sus animales.

Cada uno pasó a su propia habitación cuando estuvieron en la zona residencial. Riv empujó la puerta con la cadera para poder dejar a Mimi y Max entrar primero.

Arrugó un poco la nariz al notarlo. El lugar era completamente tradicional, algo a lo que no estaba acostumbrada. Lo que miró con horror fue el futón, su espalda iba a sufrir mucho…

Dejó solo las maletas y les sacó las correar a los perros antes de avisarles que no podían moverse hasta que ella volviese. Sacó de su mochila uno de sus platos y lo llenó con el contenido de una botella de agua.

Con eso hecho corrió a reunirse en la sala común con los demás para seguir con el tour.




Voy a seguir cuando alguien más lo haga. Si tienen ganas de interactuar con Riv durante el tour son libres de hacerlo ^^ <3
 

Morpheus's Dream ♚
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    Presentación Padre Madre Hermana mayor Hermano mayor



    • Familia Nomura


    • Nombre y apellido: Terrence Nomura.
      Apodo: Ilesh [Por su esposa].
      Sexo: Masculino.
      Edad: 49 años.
      Ruta: -
      Oficio: Padre de familia.

      Descripción Física: Para ser japonés, no posee las características típicas de ellos. Su piel está muy bronceada, siendo alto, con hombros anchos y robusto. De cabello y ojos castaños.
      Peso: 72 kg.​
      Altura: 1.87 mts.​

      Vestimenta: En casa se pasea con ropa cómoda.

      Personalidad: A pesar de su aspecto, es un hombre absolutamente amoroso con su familia, entregado y gentil. Posee la capacidad de escuchar sin interrumpir ni juzgar. Tras comprender tus razones, de ser diferentes a las suyas, te aceptará sin dudarlo. Es fácil ganarse su confianza, mas no su lealtad. Puede ser bromista, pero cuando es necesario también severo.

      Gustos & Disgustos:
      + Vivaldi.
      + Sus hijos.
      + La tierra.
      + La naturaleza.
      + Los animales.

      - La tecnología.

      Historia: Conoció a su esposa cuando empezaba a ser un adulto y crecieron juntos a partir de entonces.

      Datos Extra: -

    • Nombre y apellido: Vivaldi Nomura.
      Apodo: Vivian.
      Sexo: Femenino.
      Edad: 47 años.
      Ruta: -
      Oficio: Decoradora de exteriores.

      Descripción Física: Es una alta mujer de largas piernas, con la tez nívea, teniendo los ojos y el cabello del color de las hojas de los árboles.
      Peso: 69 kg.​
      Altura: 1.75 mts.​

      Vestimenta: Suele llevar vestidos veraniegos o ropa cómoda de la misma estación.

      Personalidad: Relajada es la palabra que más la describe, no es una mujer que se deja llevar por impulsos o emociones. Siempre tiene una sonrisa en su rostro y emite una cálida aura materna para todos sin distinción. Se preocupa mucho más por su familia que por desconocidos, mas ellos también reciben de su atención. Nunca la verás estresándose o comiéndose las uñas por algún evento, se encontrará repartiendo calma y tranquilidad tanto por su simple presencia como por sus sosegadas palabras. Es compasiva y empática.

      Gustos & Disgustos:
      + Ama totalmente a la naturaleza casi tanto como a sus hijos.
      + Siempre se ve a gusto con todas las temporadas.
      + Está feliz si llueve o si hace sol.

      Historia: Está junto a Ilesh desde los veinte años, lo ve como mejor amigo y esposo. Al mudarse a Tokio aprendió las costumbres japonesas de su marido y hace lo posible por respetarlas, así como él respetó su deseo de vivir fuera de la ciudad en un hogar donde pudiera tener contacto constante con la naturaleza.

      Datos Extra:
      — Tiene varios tatuajes tribales en algunas partes de su cuerpo.

    • Nombre y apellido: Harumi Nomura.
      Apodo: Haru.
      Sexo: Femenino.
      Edad: 25 años.
      Ruta: Héroe.
      Oficio: Florista. | Héroe Profesional.

      Descripción Física: Obtuvo la tez clara de su madre y el cabello castaño de su padre, siendo casi tan alta como ella.
      Peso: 67 kg.​
      Altura: 1.72 mts.​

      Vestimenta: Aunque no le gustan las prendas apretadas, le gusta verse elegante.

      Personalidad: Con un temple calmado y una actitud casi siempre profesional… a menos que se encuentre en la misma habitación que su hermano. Es muy amorosa con su hermana menor y aunque parezca odiar a su hermano también lo adora. Es pragmática y suele ser la mediadora en los problemas, sin importar qué pase siempre logra encontrar una solución.

      Gustos & Disgustos:
      + El cielo y las estrellas.
      + Lo natural.
      + La tecnología.
      + Viajar.
      + Las nuevas tendencias.

      - Quedarse en casa.
      - Estar con su hermano.

      Historia: Hija mayor del matrimonio Nomura, la que, al comprender el temperamento de sus padres, tuvo que crear una especie de orden, sobre todo por su hermano menor. Siempre fue muy unida a su familia, a pesar de haber obtenido una beca en el extranjero y encontrarse constantemente viajando.

      Datos Extra:
      — Por sus constantes viajes aprendió múltiples idiomas. Cada vez que vuelve a casa siempre lleva regalos.

    • Nombre y apellido: Riku Nomura.
      Apodo: -
      Sexo: Masculino.
      Edad: 20 años.
      Oficio: ¿? | Héroe Profesional.
      Alma Máter: Shiketsu.

      Descripción Física: Heredando la altura, la tez bronceada y los hombros anchos de su padre, tiene el cabello tan negro como su hermana menor y sus mismos ojos dorados.
      Peso: 75 kg.​
      Altura: 1.85 mts.​

      Vestimenta: Suele vestir formal por influencia de su hermana, pero tan pronto pueda se le verá desvistiéndose sin pudor ya que detesta los sacos y las corbatas.

      Personalidad: Abrumadoramente infantil, al menos junto a sus hermanas. Disfruta molestar a la mayor y consentir a la menor. Es posesivo, territorial y celoso con ellas, cualidad que sus padres nunca demostraron y en él floreció. No obstante, puede ser realmente desinteresado con otras personas y un tanto borde y altanero. Le encanta alterar la paciencia de los demás sin el más mínimo remordimiento.

      Gustos & Disgustos:
      + Liberarse de los trajes, la ropa cómoda.
      + Su tiempo de vago en el sofá.
      + Estar en casa de sus padres.
      + Pasar tiempo con su familia.
      + Los olores naturales.

      - El tráfico.
      - Harumi.
      - Que le chillen o que le ordenen.
      - Vestirse de traje.

      Historia: Cinco años menor que Harumi y parece -en ocasiones- el hermano mayor. Bajo recomendación se volvió uno de los primeros graduados de la academia Shiketsu por la simple razón de que su hermana mayor apoyaba UA. A pesar de ser tan irritante se alegra genuinamente de los logros de su familia.

      Datos Extra:
      — Ni su propia familia sabe donde trabaja, pero mientras sea feliz a nadie le molesta que lo mantenga en secreto.

—Tengo tiempo antes de ir al trabajo —Harumi tomó asiento junto a sus hermanos, cortando un pedazo de su pastel.
—¿Vas a trabajar vestida así?
—¿Qué puedes decirme tú sobre cómo me visto? Estás todo el tiempo desvistiéndote.
—Mi cuerpo merece ser tan libre como mi alma.
—No seas ridículo.
—Ridículo es tu jefe, no sé cómo sigues teniendo un trabajo.


Amayah pasaba de ambos, siempre era así cuando los tenía en casa… y era bastante sorprendente el simple hecho de tenerlos en casa. Sostuvo su taza de té para beber un sorbo mientras revisaba sus mensajes. Yamil le insistió para mantener el contacto, le parecía bastante agradable a pesar de ir acelerado por la vida. Era un poco placentero tener a alguien más para hablar, aunque fuese alguien que lograra enviar una treintena de mensajes por minuto y al que no le podías contestar todo porque se te pasaba el día entero intentándolo.


Estaba jugando un poco de baloncesto, hay chicos realmente buenos aquí. [09: 06 a.m.]
Mis papás están chapados a la antigua, prefieren que les manden las cartas impresas al buzón que recibir una alerta en el correo electrónico. [09:17 a.m.]
Igual recibieron ambas cosas, porque tienen que firmar en la libreta digital. [09:17 a.m.]
Llegó mi carta de UA, estaba en el buzón cuando volví del baloncesto. [09:17 a.m.]
¡¡Fui aceptado!! [09:17 a.m.]
¡Me aceptaron! [09:17 a.m.]
Iré a UA, iré a UA~ [09:17 a.m.]
Oh, holy -! No iré a UA [09:17 a.m.]
Okey, okey, falsa alarma. ¿Ya te llegó tu carta? [09:18 a.m.]
Demasiados mensajes como para ser leídos tan rápidamente como llegaban. El primero que leyó fue el último y apenas terminó apareció una notificación de un mensaje nuevo en su correo que tenía como asunto el nombre de dicha escuela. Eran los resultados.

—Oh, cielos. Es la carta —murmuró, interrumpiendo la adorable discusión entre sus hermanos. Ellos la miraron instantáneamente, notando cómo le empezaban a temblar las manos por la emoción mientras dejaba la taza en la mesa para no provocar un incidente antes de levantarse con cautela, manteniendo su atención en la pantalla del teléfono.
—¿La de UA? —preguntó su hermana.
—¿Te aceptaron? ¡¿Qué te estoy preguntando?! ¡Por supuesto que sí!
—¡Mamá!… ¡¡MAMÁ!! —
la menor de las Nomura atravesó tan rápido como pudo medio jardín para entrar a casa en busca de su madre, una persona así de relajada sería capaz de contagiarle el ánimo y ayudarla a leer el contenido de la carta sin exaltarse.

Vivaldi tomó asiento con su hija en la mesa de la cocina, asimilando la información recibida en silencio, ganando tiempo y forzando así a la azabache a calmarse hasta que terminara. Tanto Harumi como Riku llegaron junto a ellas cuando la mujer se encontraba repitiendo en voz alta lo que había leído, tras haberlo meditado por unos segundos y escogido todas las respuestas necesarias para las preguntas que no tardarían en llegar.


—¿UA y Shiketsu se fusionaron? —parpadeó la castaña.
—¿Vamos a mudarnos? —arrugó la nariz el muchacho.
—Sí y no. Amayah decidió seguir nuestro camino, pero será diferente para ella y tendrá que atenerse a las reglas.
—¿Irse a Nagoya, mamá? ¿Sola? —
Harumi se encontraba estupefacta.
—Es una chica grande, ¿verdad? —le acarició con dulzura el cabello, haciendo sentir a la aludida bastante orgullosa de sí misma—. Además, no irá sola —se levantó—. Esperaremos a tu padre para firmar eso, cariño, mientras tanto hay que empezar a preparar tus cosas.
—¡Mamá!
—Mamá tiene razón, Haru. Nagoya está bastante cerca, estará dentro de los terrenos de la academia y tendrá nuestra propia seguridad. No veo cuál es el problema.
—¡Tú eres el problema, Riku! ¡Nunca entiendes nada!


El chico siguió con la mirada a la berrinchuda de su hermana salir con pies de plomo y levantó los hombros sin darle más importancia, acercándose a la mesa donde dejaron el celular con la carta abierta, dándole su propio vistazo. Él había tenido que irse a Osaka por unos años -aunque todavía no comprendían cómo logró aprobar los grados sin problemas con el comportamiento anti disciplinario que poseía-, y nadie le decía nada a Harumi por sus constantes viajes, ¿qué tenía de malo que Maya se fuera por un tiempo corto a Nagoya? ¡Su chiquita amará Nagoya!

—¡Hay que ir de compras!


**

Esa mañana, 7:45 am.

—Van a ser muy solitarias las tardes sin ti en casa, cariño…
—Puedes llamarme cuando quieras, papá. Además, no estoy a más de media hora en tren, puedes ir a visitarme en cualquier momento.
—¡Cuenta con ello, hijita!
—Ilesh —
su mujer lo tomó del brazo para que le diera un poco de espacio a su pequeña—, Amayah estará perfectamente, al igual que nosotros, y sino volverá a casa. Pero esta es una etapa que debe hacer sola… bueno, tan sola como puede estar con estos chicos —no pudo evitar reír un poco.

El dúo de pelirrojos dejaron lo que estaban haciendo para sonreírle a la familia, luego continuaron llevando las maletas hasta el auto. Habían recibido instrucciones bastante precisas de Vivaldi, la habitación de la pequeña Nomura en la academia debía ser pasivamente remodelada para que fuera capaz de soportar la estadía, era demasiado sensible a cosas muy poco notorias y, aunque no lo demostrara, a la madre de la chica le preocupaba muchísimo la manera en la que Yahra tendría que adaptarse a ese impredecible cambio. Terrence y Vivian no esperaban que ese momento de preocupaciones llegara a ellos con tanta prontitud. El hombre suspiró.


—Tu mamá tiene razón, tesoro.
—Lo sé, por eso nos encontramos en esta situación —
les sonrió a pesar de que a ella también le aterraba la idea—. Los amo —se acercó a abrazarlos.
—Nosotros también te amamos.
—Recuerda que estaremos de acuerdo con cualquier cosa que decidas, hija.
—Sí, mamá.
—Todo listo aquí, señores —
avisó uno de los gemelos mientras el otro abría la puerta trasera del auto.
—Ya es hora —inhaló la menor—, les escribiré cuando lleguemos.
—No te preocupes por nosotros, amor.


Como una foto enmarcada, lo último que vio fue a sus padres dedicándoles una sonrisa desde la puerta de su casa, con ella yéndose a un destino no tan desconocido junto a un par de personas a las que ciegamente les confiaba la vida.



Avenida Leiden, a las afueras de la Escuela UA, 8:15 am.
Un lujoso auto negro tuvo que estacionar una cuadra antes del punto establecido porque habían cerrado esa sección de la avenida. Un hombre de traje y otro con gabardina bajaron de los asientos delanteros, yendo sólo uno de ellos a abrirle la puerta a la misteriosa pasajera: una chiquilla de quince años que innegablemente venía de una familia muy acomodada. Sus zapatos sonaron al tocar el suelo, teniendo las piernas cubiertas por unas largas medias negras hasta el muslo, lugar donde terminaba una falda azul marino, con una camisa blanca y un blazer del mismo tono de azul con mangas de campana; su cabello azabache era semi libre, recogido en dos largas trenzas desde la altura de sus hombros.

—¿Quieres vivir toda la experiencia o nada en absoluto? —le preguntó amablemente el de traje mientras la ayudaba a salir.
—¿Quizá sólo una parte de ella? —le sonrió con suavidad, provocándole una ligera risa.
—Por supuesto.

El hombre sacó de la parte de atrás una mochila, ayudando a la jovencita a ponérsela con la mayor de las calmas. Después de asegurar el vehículo, los tres se acercaron a paso tranquilo hasta la gran carpa improvisada. Era temprano, por lo que no se encontraron a muchos estudiantes, y reconocieron a la mujer rubia que había servido de jueza durante el examen de admisión.

—Buenos días, Amayah —sonrió Dhalia, levantándose cuando la alcanzaron para estrecharle la mano a sus acompañantes—. ¿Estos caballeros son…?
—Somos sus guardaespaldas —
habló el mismo pelirrojo de antes, el que vestía de traje—, esperamos contar con la autorización de la escuela para poder acompañarla.
—Oh, ¡por supuesto! Lo que se necesite para poder tener a Amayah con nosotros. Permítanme anotarlos aquí, por favor —
la mujer tomó la tableta de la mesa para añadir la información pertinente tras obtenerla de los hombres, sin embargo, la chica ya se había desconectado de la conversación.

Los ojos dorados recorrieron tranquilamente el lugar, decidiendo de antemano qué iba a elegir para desayunar aunque comió algo antes de salir de casa. Sonrió al ver a un par de samoyedos entre la pequeña comitiva, pero no logró averiguar si le pertenecían a la chica de rosa o al joven que iba con ella; eran bastante flexibles si los estudiantes podían llevar animales, sin embargo, como se trataba de una mudanza se volvía una petición completamente razonable. Le llamaban un poco la atención las personas extranjeras, por las maneras tan diferentes de comportarse o simplemente por la extravagancia de sus características físicas: piel morena, cabellos rebeldes, cualidades muy poco típicas o vistas naturalmente… ¡y las academias de héroes parecían atraer una gran cantidad! Reconoció estudiantes que no eran recién admitidos para el primer grado, también estaban expectantes por la unión de las escuelas mas se expresaban con mucha confianza y mayor madurez.

Sintió un ritmo muy poco casual, girando la cabeza para encontrarse con la ligera y casi inexistente sonrisa de su guardaespaldas. Tenía una mano metida en el bolsillo de su gabardina, mirándola con una expresión suavemente divertida. Sus mejillas se colorearon un poco, hundiéndose levemente entre sus hombros.


—Lo siento —murmuró, avergonzada.
—No es nada por lo que debas disculparte, pequeña Maya~. Sólo te preguntaba si querías venir a sentarte.
—¡Por supuesto! Me… perdí mirando.
—Y no es malo en lo absoluto —
negó con la cabeza—, no cuando podemos y estamos cuidándote. ¿Vamos? —le estiró el brazo, siendo tomado por la menor, teniendo permiso para caminar apenas fue consciente de que lo seguiría por inercia—. ¿Quieres comer algo?
—¡Oh, sí! —
señaló un punto—. Estaba pensando que esa ensalada de frutas…


**

—¡Maya!

El sonido llegó antes de la imagen, pero la aludida fue capaz de controlarlo como si hubiera sentido el aluvión de consecuencias que acarreaba tal velocidad. Inclinó un poco la taza en su mesa y apoyó una mano del otro lado del bol para evitar que tanto su bebida como el contenido de su recipiente se volcaran. Sus guardaespaldas no tuvieron tanta suerte: el plato del de traje cayó al piso y se hizo añicos, y la taza de café se inclinó sobre la mesa, tirando el líquido sobre la costosa gabardina. Su portador se levantó de forma inmediata, agitando la prenda y tomando servilletas en un inútil intento de evitar la mancha.

—¡Genial! —se alejó a grandes zancadas.
—… Lo siento —murmuró un muchacho castaño, quien nadie nunca vio llegar junto a la mesa, pero que fue precedido por un muy dirigido y repentino ventarrón.
—No te preocupes por eso —le sonrió la chica tras responder con un gesto la pregunta al pelirrojo restante, indicándole que no le había pasado nada—, tiene un mal temperamento.

Ambos adolescentes vieron por un instante al hombre cuando se levantó a recoger los pedazos del plato, luego los ojos almendrados regresaron a su amiga.

—Qué elegante estás, Maya.
—Muchas gracias, Yael.
—¿Te sentarás conmigo en el autobús?
—Por supuesto —
asintió ligeramente.
—¿Tienes alguna maleta? —echó un vistazo alrededor de la mesa. Hasta donde ella podía apreciar, su compañero no llevaba nada más que el bolso deportivo que le atravesaba el pecho—. Puedo ayudarte a llevarla.
—Sí, tengo alguna, pero la llevarán por mí para no ocupar espacio en el maletero del bus. ¿Ya desayunaste?


**

Hablando más con Yamil Cohen, Amayah se dio cuenta de que en realidad no era extranjero, al menos no él; nació en Japón, sus padres eran los que venían de otras tierras. Tuvieron el tiempo suficiente para conversar en lo que llegaba el transporte y durante el viaje, pero al entrar a la ciudad museo el muchacho perdió toda la atención de la azabache. La escuchó hablar, desde la cima de su flamante emoción, acerca de los planes que empezó a hacer desde que se enteró del lugar al que iban, todos los lugares que quería visitar y las comidas o actividades que tenía ganas de probar. No importaba hacia dónde caminase, en Nagoya siempre tendría algo que mirar. El tiempo en Rengō no sería suficiente para saciar su curiosidad y, sólo viéndola, Yael coincidía con esa idea, a pesar de que ninguno de los dos sabría cuánto duraría aquella fusión.

La joven Nomura se sintió realizada cuando al bajar del autobús le entregaron su credencial. Sin embargo, la gran confirmación del comienzo de sus sueños quedó en segundo plano después de que se abrieron las puertas para acceder a la academia. No logró ver mucho de Nagoya a través de las ventanas del vehículo, pero hasta ahora su hogar temporal superaba todas sus expectativas. Nunca creyó que tendría la oportunidad de estudiar en un lugar tan tradicional.


—¡Hola, futuros compañeros!

Sintió el fuerte latir contra su pecho y la suave manera en la que se calentaba su rostro al ver al alto chico. Se tomó el atrevimiento de echar un vistazo a sus vibraciones, sonrojándose más al percibir la pasión con la que hablaba. “¡Qué maravilloso!”. Se golpeó las mejillas con las palmas en un acto inconsciente, sosteniendo del brazo al castaño cuando avanzó por su lado para seguir a los demás.

—¿Q-qué pasa? ¿A dónde vamos? —le preguntó, un tanto abochornada.
—¿No escuchaste a Matsuda? —¿Matsuda?—. Vamos a la zona residencial para ver las habitaciones y dejar nuestras cosas, nos dará un tour por el lugar.
—¿Pasaremos más tiempo con él?
—Eh… —
la expresión de Yamil concentró toda la extrañeza que fue capaz de reunir—. Sí, es nuestro guía —para luego comprender rápidamente lo que pasaba al ver el rostro colorado de la chica—. Pero no te emociones mucho, está en tercer año.
—¿Qué? No sé de qué hablas —
lo soltó, apresurando el paso para alcanzar al resto, disimulando el intento de dejar atrás a su amigo.
—Claro —aun así no se desembarazó de sus vibraciones, pudo apreciar su sincera risa—. No sabía que eras ese tipo de chica, Amayah.

—¡Cierra la boca! —se avergonzó.
 

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    Familia Alberona Abuela Abuelo Padre Madre Hermano Mayor Hermana Mayor

    • Nombre y apellido: Gjerta [Gier-ta] Kierkegaard
      Apodo: Los nietos le dicen Nana
      Sexo: Femenino.
      Edad y fecha de nacimiento: 80
      Nacionalidad: Danesa
      Oficio: Lingüista | Embajadora

      Descripción Física: Nana es una mujer sofisticada de tez sonrosada. Rubia en su juventud ahora luce con orgullo su cabello cano. El rostro severo con el que amonesta a sus hijos y nietos se ve dulcificado por sus ojos celestes.
      Vestimenta: La profesión la acostumbró a vestir siempre de traje: camisa, chalequillo, saco, pantalones de vestir… Sus preferidos tienen un aire muy inglés.
      Personalidad: La señora Kierkegaard de Alberona es una mujer severa, pero débil ante sus nietos. Sus aires refinados desaparecen cuando está rodeada de su familia, allí se vuelve una mujer accesible y sonriente.

      Gustos & Disgustos:
      + Viajar
      + Sus «adorables» nietos
      + La música de su esposo

      - Ver a sus pequeños llorar

      Historia: Gjerta nacio en Silkeborg, Dinamarca en un período en el que el fenómeno paranormal conocido como Quirk ya había comenzado a extenderse. Al llegar a la adultez ejerció como embajadora en Alemania en donde conoció al que sería su esposo, Albrecht, quién era un músico reconocido.

      Datos Extra:
      — Es la responsable de enseñarle idiomas a sus hijos y nietos.
      — La única razón por la que le gusta la música es porque su esposo la ama.
    • Nombre y apellido: Albrecht Alberona
      Apodo:
      Sexo: Masculino
      Edad y fecha de nacimiento: 75
      Nacionalidad: Alemán
      Oficio: Músico | Compositor

      Descripción Física: Hombre de gesto severo y gruñón.
      Vestimenta: Suele estar a la altura de su esposa, vistiendo trajes elegantes.
      Personalidad: A pesar de su apariencia, Albrecht, es un anciano risueño y agradable. Se deja llevar por la emoción de las artes y no sería extraño verle los ojos vidriosos por una bella melodía o un nostálgico recuerdo. No duda en demostrar abiertamente lo orgulloso que se siente de su familia y lo mucho que ama a su esposa, a quien le compone canciones de amor casi a diario.

      Gustos & Disgustos:
      + Todas las expresiones del arte
      + Su familia.

      Historia: Los antepasados de Albrecht dejaron Italia en busca de un futuro mejor y lo encontraron en Alemania, en donde lucharon por conservar su apellido.

      Albrecht fue descubierto como genio musical a corta edad. Se dedicó por entero a la música y al país que lo vio nacer hasta que cierta mujer se cruzó por su camino.

      Datos Extra:
    • Nombre y apellido: Glaucus Alberona Kierkegaard
      Apodo:
      Sexo: Masculino
      Edad y fecha de nacimiento: 49
      Nacionalidad: Griego
      Oficio: Acróbata | Presentador

      Descripción Física: Glaucus heredó el caballo negro de su padre y los ojos azules de su madre. Como sus padres, la vejez le sienta bien o de plano no se le nota, atribuye sus virtudes al ejercicio constante que el oficio le obliga a hacer.
      Vestimenta: Viste de manera cómoda e informal, hasta que le toca subir a un escenario.
      Personalidad: En muchos aspectos, Kana heredó la personalidad de su padre. De trato fácil y amistoso, siempre cree en la mejor versión de las personas. Ha demostrado ser un líder confiable que sabe separar su trabajo y relaciones personales.

      Gustos & Disgustos:
      + El tono chocolate de su esposa
      + Sus hijos

      — Discriminación
      — Injusticia

      Historia: La vida errante de su madre le obligó nacer en Grecia. Es el quinto de siete hermanos y el primero en demostrar fervor a las artes escénicas. Durante sus estudios en Francia conoció a Leonora quien compartía su amor por la danza aérea y no tardaron en volverse un dúo.

      Al notar los diversos talentos que proliferaban en su familia decidió crear el grupo de artes escénicas del que forma parte.

      Datos Extra:
    • Nombre y apellido: Leonora Morales
      Apodo: Nora
      Sexo: Femenino
      Edad y fecha de nacimiento: 48
      Nacionalidad:
      Oficio: Acróbata | Bailarina

      Descripción Física: Mujer morena de cabello castaño, rizado. Su pequeño rostro ovalado contiene unos ojos pequeños y cafés; y labios carnosos. De complexión delgada y curvilínea.
      Vestimenta: Suele vestir ropas holgadas y colores claros, que acentúan el color de su piel.
      Personalidad: Madre cariñosa y atenta. Hace todo lo posible para que su familia no note su nostalgia. Es una mujer de pocas palabras y muchas expresiones.

      Antepone las necesidades de sus hijos a las suyas.
      Gustos & Disgustos:
      + Sus hijos
      + Familia Política
      + Danza

      - El aire rebelde de su hijo
      - Sus padres
      Historia: Por lo que sabemos, Nora escapó de casa para perseguir sus sueños. Encontró lo que buscaba en Francia en donde se dedicó a la danza, especialmente a las danzas aéreas.

      Datos Extra:
    • Nombre y apellido: Shayan [Che-i-an] Alberona Morales
      Apodo: S.A.M. [Sam]
      Sexo: Masculino
      Edad y fecha de nacimiento: 24
      Nacionalidad: Irlandés
      Oficio: Attrezzista | Ingeniero de Sonido/Eléctrico

      Descripción Física: Moreno como su madre, cabello negro y lacio, ojos azules como su padre. Grande y musculoso. Sufre de vitíligo, por lo que su tez oscura se ve interrumpida por manchas blancas.
      Vestimenta: Todo su guardarropa esta lleno de prendas de aspecto rebelde, salvaje y descuidado.
      Personalidad: De trato rudo y sobreprotector, pero extrañamente carismático. Siente un placer morboso al molestar a sus hermanas o al provocar disputas entre ellas, pero es el primero en saltar para protegerlas.

      Seguro y orgulloso, no duda presumir de lo que sabe hacer. Siente debilidad por las mujeres a las que necesita defender.
      Gustos & Disgustos:
      + Su motocicleta.
      + La música.

      - Violencia de género.
      Historia: Sam demostró ser hábil con las manos a temprana edad al crear un modelo a escala de una motocicleta con alambre retorcido, tiempo después de descubrir su talento apareció el vitíligo, que se extendió por su piel hasta la adolescencia y luego se detuvo. En ningún momento sus manchas lo hicieron sentir inseguro… todo lo contrario, Shayan se sentía especial.

      Se dedicó a estudiar todo lo que le interesaba, y sus padres y abuelos lo proveían de todo lo que necesitara para hacerlo.

      Datos Extra:
      — Se queja de que su vida itinerante no le deja mantener una relación estable.
      — Su abuela y su madre lo riñen constantemente por su aire rebelde y sus pretensiones de manzana de la discordia.
      — Hace lo que puede para mantener a sus hermanas de buen humor.
    • Nombre y apellido: Audree [Oh-dri] Alberona Morales
      Apodo:
      Sexo: Femenino
      Edad y fecha de nacimiento: 18
      Nacionalidad: Francesa
      Oficio: Modista | Acróbata

      Descripción Física: Mujer de tez más clara que la de sus hermanos, cabello ondulado, rubio oscuro y ojos negros.
      Vestimenta: Audree viste lo que confecciona, su vestimenta puede ser tan variada como los miembros de su familia.
      Personalidad: Jovencita con aires de diva. Nadie sabe de donde sacó su temperamento. Le gusta que las cosas salgan como quiere y si no es así explota en un berrinche.

      De lágrima fácil, siempre busca la aprobación de sus padres o el visto bueno del «público».
      Gustos & Disgustos:
      + Telas suaves
      + Espectáculo

      - Sam
      - Despertar temprano
      Historia:
      Datos Extra:
      — Oculta bajo su actuación de diva su profunda inseguridad.
Osaka, Campamento Alberona, 6:00 am.​

Un conjunto de caravanas, de distintos tamaños, formas y colores, junto a la carpa siempre levantada era lo que componía el campamento Alberona. Los grandes contenedores de utilería formaban un muro protector alrededor del área familiar. Entre los contenedores, caravanas y remolques del interior del muro principal se distribuían los artefactos de cocina, limpieza y mueblería; además de las casas rodantes que solo contenían habitaciones, armarios y, en algunos casos, baños. A la hora de comer, los encargados de la cocina, abrían el lateral del camión de comida mientras el resto de la familia disponía mesas, sillas, platos y cubiertos. El equipo de limpieza luego se encargaba de los trastos sucios y, cuándo los cestos de ropa estaban llenos, lavaban; las prendas eran tendidas en el lugar en donde mejor diera el sol. Todos los miembros de la familia tenían una labor diferente, por más pequeña que fuera esta.

Esa mañana el camión de comida abrió temprano y solo una persona trasteaba en su interior. Un fatigado rostro, salpicado de manchas blancuzcas, observaba las evoluciones de la cocinera con los brazos apoyados, despreocupadamente, en el mostrador de zinc.

—Mamá… —Un prolongado bostezo interrumpió sus palabras—. Pensé que habíamos quedado de que yo me encargaría de esto.

La mujer se detuvo frente a su hijo mayor y le acarició la mejilla.

—Está bien, corazón, de todos modos quería ver a mi pequeña antes de irse.

* * *​

Kana fue ligeramente consciente de la delicada caricia en el rostro que la sacó de su sueño. Se revolvió entre su edredón mientras su madre salía de su pequeño remolque murmurándole palabras que aún no podía comprender. Lo primero que vio al abrir los ojos fue una porción azul-grisácea de cielo a través de la ventana circular del techo. Apenas amanecía y debía despertar. Se desperezó sin ganas y miró alrededor, nostálgica. Ya no despertaría en su caravana otra vez. Su enorme cama, por lo general llena de peluches, almohadones o ropa usada, estaba prácticamente vacía… sus muñecos de felpa más importantes habían ido a parar a uno de sus gigantescos bolsos, junto a sus cojines y frazadas favoritas. Toda su ropa, a excepción de lo que llevaba puesto para dormir y el conjunto que había escogido para ponerse aquella mañana, se encontraban en la otra bolsa y en la tercera habían empacado sus escasas zapatillas y demás rudimentos necesarios para su supervivencia…

Se arrodilló sobre su cama y contempló el tablero que su padre había fijado a un costado. Estaba lleno a rebosar de fotos con toda la familia en todos los países en los que se habían presentado. Fotos de eventos importantes e «irrelevantes». Había renegado durante días para poder llevárselo, pero era demasiado grande y nadie quería desmontarlo. Al final la abuela había resuelto la discusión con una frase: «Min lille… crearás momentos nuevos donde quiera que vayas…». Acarició el tablero y se levantó. Si no lo hacía no estaba muy segura de poder irse.

Salió de su habitación y, moviéndose en la semioscuridad que imperaba, se dirigió al contenedor que habían acondicionado como duchas.

Osaka, Campamento Alberona, 6:45 am.​

—Ah… ahí está.

Leonora suspiró, aliviada, al ver a su hija aproximarse a la mesa en dónde estaba reunida con Shayan. Ambos pensaron que la chica se había vuelto a dormir.

—Un momento... —S.A.M. entrecerró los ojos al ver a su hermana—. ¡Ése es mi suéter!

Kana se detuvo, confundida, y estiró la prenda hacia delante. Su hermano tenía razón. Lo que tenía puesto no era suyo… ¡con razón le venía grande!

No encontré mi ropa —La chica se encogió de hombros, quitándole importancia a la situación.

—Aún así no deberías ir por allí tomando cosas que no te pertenecen… —Shayan observó su jersey favorito, de The Marionnettiste, convertido en un vestido de cuello ancho.

¿Éste es mi desayuno? —Kana ignoró por completo a su hermano y se sentó en la mesa, en donde había una fiambrera empacada.

—Así es —Leonora observó a Kana, quién apenas y abría los ojos, con una expresión mezcla de orgullo y ternura—. Aunque no estés aquí tienes que tener una dieta balanceada.

—¿Es en serio? —Shayan observaba el intercambio con disgusto, ningún joven de la familia llevaba bien el despertarse temprano—. ¿Vas a dejar que se lleve mis cosas, mujer?

—¡Ya basta, Sam! —La voz chillona de Audree entró a escena—. ¡Deja que se lleve la playera o lo que sea! Igual y ya la tiene puesta.

La hermana rubia se encontraba con los brazos en jarras, ¿disgustada? ¡Todos estaban disgustados por levantarse a esas horas!

—¡Y deja de pegar esas voces!

Leonora sonreía, le parecía gracioso que sus hijos comenzaran una discusión a primera hora de la mañana.

—¡Oh! Pero no la has visto bien… —rebatió Shayan—. Eso que llevan son tus zapatillas y puedo apostar a que los shorts que trae también son tuyos.

Audree observó a su hermana, pasmada. Se acercó dando fuertes pisotones y levantó el suéter de un tirón para ver que había debajo.

—Hvordan tør du! —El grito no despertó a Kana que había dejado caer la cabeza sobre la fiambrera y dormitaba—. ¡Te cambias ahora mismo! ¡No te llevarás mis cosas!

Non disturbarmi —La más joven manoteó a su hermana que soltó la prenda.

Shayan sonreía complacido por la discordia que había sembrado.

—¡Mamá! ¡¿Vas a dejar que…?!

—¡Ya basta! —A pesar de la entonación el rostro de la mujer sonreía—. Ya se está haciendo tarde…

La mujer se levantó, acarició los rizos salvajes de su pequeña y el brazo de su hijo.

—Si no se van no llegarán a tiempo.

El hombre se levantó, rezongando, y cargó a Kana como un fardo sin que esta reaccionara.

Mis maletas…

—Ya están cargadas.

Leonora siguió a su hijo con la fiambrera entre las manos.

—¿Va a estar bien, verdad? —preguntó Audree, en un hilo de voz, sin moverse de su lugar.

—Claro que va a estar bien.

Osaka, Escuela Shiketsu, 7:30 am.​

Shayan contempló a Kana marchar, ayudada por un robot para cargar sus maletas, hasta que apenas distinguió los hilos dorados sobre el suéter gris en la espalda de la chica. Parecía que las cuerdas habían sido cortadas y la muñequita caminaba sola.

* * *​

Sigmund Stein observó con el ceño fruncido a la jovencita con el suéter gris y ojos amarillos, que representaba al héroe de las marionetas. Se aproximaba como una autómata hasta el autobús, entre sus manos cargaba un pequeño paquete que asumía contenía algo de comer.

—¿Nombre? —Stein creía recordar ese enmarañado cabello castaño de entre los estudiantes aceptados de primer año.

Kana —La joven dirigió sus grandes ojos hacia la persona que le había hablado—. Kana Alberona.

Nagoya, Nagoya, Rengō Academy, 9:27 am.​

El autobús que llegaba desde Osaka se detenía en la entrada de la academia por asuntos técnicos. Los alumnos debían recibir sus ID para poder entrar. Kana descendía del vehículo completamente despierta, tras un sueño reparador y un desayuno adecuado, contemplaba asombrada el terreno común de las mejores escuelas de héroes.

De manera ordenada los estudiantes recibían sus identificaciones y entraban al terreno protegido de la institución, seguidos de cerca de sus maletas cargadas por pequeños carros autómata. Los guiaron al área de residencias y a sus respectivas habitaciones, para que pudieran esperar a sus compañeros de UA, que como sabía Hisao que sucedería, estaban retrasados.
 

I'm Morpheus, owner of a dream
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por ahí marico
Sus dedos pasaban entre las hojas del libro cada cinco minutos, sus ojos dorados pasaban fascinados por cada palabra escrita en aquel pequeño pero grueso libro. Realmente estaba interesado en la historia de la obra en sus manos, pero Rashidi se hallaba mucho más interesado en saber quién era la dueña. La había visto dos veces en el examen, pero no fue sino hasta la segunda vez que pudo detallar sus facciones. La muchacha era hermosa y esperaba con ansias que ella hubiera aprobado el examen, debía entregarle el libro. Realmente esperaba que la preciosa desconocida estuviera mañana en la escuela ¿saben lo difícil que sería buscarla para entregarle el libro en una ciudad tan grande como Tokio? No es como si no lo hiciera, el libro no le pertenecía y verla sería gratificante, pero eso no quitaba que sería difícil. Suspiró, necesitaba dejar de darle tantas vueltas al asunto mañana sabría si la joven de largo cabello negro sería su compañera de clases o no. Cerró el libro antes de colocar su propio marcapáginas y lo dejó en la mesa de noche, debía dormirse si quería que el día siguiente fuera totalmente productivo.

---

Al llegar a la escuela, los maestros se encargaron de ponerlo al día con las medidas que se tomarían a la hora de viajar. Para matar el tiempo, Rashidi fue a comer un poco de lo que se había servido aquella mañana. Tuvo un poco de tiempo para conocer y familiarizarse con alguno que otro compañero de clases antes de abordar el autobús que lo llevaría a su nueva escuela. Antes de poder tomar asiento, los profesores tomaron lista de los alumnos y fue en ese momento que Rashidi pudo conocer el nombre de la chica que lo había distraído con su belleza mientras presentaba el exámen práctico. Estaba feliz de que ella también pasara la prueba de admisión, no obstante, la alegría le duró poco cuando observó a cierto albino acercarse hacia su asiento, preguntarse el cómo y el por qué lo habían admitido como héroe era estúpido a esas alturas, después de todo, él ya se encontraba a su lado. Rashidi no pudo dejar de pensar que el viaje se haría largo y tedioso, por lo que decidió centrar su atención en otra dirección.

No has dejado de verla desde que dijeron su nombre en la lista —comentó Eishi con una sonrisa pícara, a él nada se le escapaba. Desde que el chofer arrancó, Rashidi no había dejado de mirar hacia la dirección de Amayah, quien hablaba tranquilamente con un castaño.
Calla.
¿Te gusta?
Calla.
Es bonita, deberías hablarle.
Gran idea, así podría deshacerme de ti... Eishi, ¿no sabes cuál es el significado de callar?
¿Quieres que te ayude? Soy muy bueno con las chicas —guiñó su ojo a la vez chasqueaba los dientes y sonreía.
¿No habrá una forma de que me cambien de asiento?

Rashidi se sobó el entrecejo con frustración, sabía que era demasiado tarde para deshacerse del dolor anal que representaba Eishi. Maldecía la impresionante capacidad que tenía para molestarlo, aunque tenía razón en que no dejaba de mirar a Amayah Nomura. Realmente era preciosa y aunque odiaba darle la razón a Eishi, debía reconocer que la chica de largo cabello negro le atraía. Aunado a ese detalle, algo dentro de él le decía que era la dueña de aquel libro que encontró el día de la prueba. ¿Coincidencia o una señal de los dioses? No lo sabía, pero sería una buena razón para acercarsele y entablar una charla con ella.

¿Por qué sonríes? —La voz de Eishi lo hizo poner los ojos en blanco, ¡dioses! Pensaba que su hermanita era la persona más entrometida del universo, pero ahora se estaba dando cuenta de que estaba equivocado.
¿Cuándo se te acaban las baterías?
No lo sé, quizá cuando me aburra de fastidiarte —sonrió—, lo cual, no pasará. Eres muy divertido mi amigo.

El aludido le miró con el ceño fruncido y luego se dedicó a leer el pequeño libro.

Voy a leer, así que quédate callado por favor.
¿Entonces no puedo preguntar por qué tienes dos marcalibros?
Ya preguntaste —suspiró cansado previo a abrir el libro.

Fue impresionante que su compañero de asiento lo dejara leer en paz todo el viaje, al parecer Honō sí sabía como dar espacio a la gente. Fueron dos las ocasiones en las que Lalbay tuvo que detener su lectura: la primera para ir al baño en la única parada que hicieron y la segunda fue para recoger sus cosas, puesto que el autobús había llegado a su destino: Rengō.

Al bajarse del vehículo, el grupo de estudiantes pudo observar el edificio que ahora se convertiría en su academia. Quizá no era tan imponente como el de UA, pero Rashidi estaba seguro que el recinto sería igual de impresionante que el de Tokio. Al recibir su ID de parte de los profesores, Rashidi siguió al grupo de estudiantes de Shiketsu y UA. A pesar de estar entre los últimos, el hijo de Egipto escuchó claramente la voz de quien sería el guía de los estudiantes. Era joven y bastante alegre, quizá y hasta era un estudiante de un grado superior. Su forma de enseñar las instalaciones y el cómo se organizarían fue bastante concisa, casi nadie tuvo preguntas al respecto y fue entonces cuando le dio tiempo a los estudiantes de dejar sus cosas en las habitaciones antes de continuar con el recorrido.

Dioses, ¿por qué?
¡Je! Espero que nos llevemos bien, vecino —habló el albino antes de meterse en su habitación.
 

Something that remains
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Osaka, Día W, 3:45 am

Sumire se movía en silencio por toda su habitación mientras llenaba una maleta con diversas prendas de vestir, su billetera, zapatos y un par de objetos de valor. Se sentía exhausta por no haber podido dormir en toda la noche, pero no tenía tiempo se descansar, debía salir de aquel lugar antes de que Tsunayoshi se diera cuenta. Tras la fuerte discusión y el posterior encierro autoimpuesto por la castaña, esta no había podido dormir pensando en una manera para salir de aquella situación, preferiblemente con su sobrino a cuestas. Luego de meditar las cosas mientras rodaba en su cama de un lado a otro, Dazai había decidido que no le daría ninguna oportunidad de explicación a su tutor, por lo que fue un gran alivio para ella al ver la carta de aceptación de Shiketsu y la invitación a unirse a la Rengo Academy en Nagoya, tan solo le hacía falta la firma de Kanda, sin embargo, no era algo que no pudiera falsificar.

Una vez estuvo ordenada su maleta, la chica de ojos café dejo que su capa oscura apareciera para poder teletransportarse a la habitación de su sobrino, Kai. Su corazón dio un brinco al no encontrarlo en su cuna, por lo que infirió que Tsunayoshi se lo había llevado a dormir con él, Sumire apretó los labios frustrada pero no desistió en su plan de llevarse a Kai con ella, puesto así, sacó una mochila del closet del pequeño y comenzó a llenarla con su ropa, frazadas y algunos objetos para jugar. Con ambas maletas en manos, Dazai respiró profundo y se teletransportó a la habitación de Kanda. Allí pudo ver como el hombre de cabellera oscura dormía al lado de quien la chica sabía ahora que era su hijo, tan solo recordar eso provocó que se le revolviera el estómago, pero aguantó su asco y se acercó lentamente hacia el extremo de la cama donde descansaba el niño de tan solo un año y pocos meses.


Una vez lo tuvo en brazos, no perdió tiempo y se teletransportó hacia otro lugar.

[…]

Osaka, Día Z, Escuela Shiketsu, 7:30 am

Habían pasado un par de días desde que Sumire huyó de casa en compañía de Kai, gracias a que nunca le había dicho a Tsunayoshi que había sido aceptada en Shiketsu, se sentía relativamente segura al esperar en la fila para subirse al autobús que se dirigía a Nagoya.

- ¿Nombre? – Preguntó el Dr. Stein al ver que la castaña era la siguiente.​
- Dazai Sumire – respondió la chica acomodando a Kai en su brazo.​
- ¿Es tuyo? – Decía enarcando una ceja al ver al niño.​
- Sí, señor – asintió la japonesa. – Espero no haya problema.
- Suban – contestó simplemente haciendo una seña con su cabeza hacia la puerta.​
Aquello fue una bocanada de aire luego de mantener la respiración mientras intentaba mantenerse tranquila frente al profesor de cabellera plateada. Sin tiempo que perder, la chica sonrió y subió al medio de transporte donde aún quedaban muchos sitios disponibles, por lo que se sentó al lado de una ventana en uno de los asientos del fondo. En ese momento la castaña aprovechó y sacó un biberón de la mochila de Kai para luego empezar a alimentarlo. A pesar de toda la situación que estaba pasando, Sumire estaba feliz de que el pequeño se portara bien y no le diera ningún problema durante los últimos par de días en los que vivieron en un motel de poca monta mientras se escondían del hombre a quien una vez la chica llamó “segundo padre”. Saber que estarían lejos de sus garras le daba alivio ya que no podía controlarla como había hecho con su hermana.

Dazai suspiró y miró hacia la ventana para ver el exterior donde todavía seguían llegando alumnos, algunos se despedían de sus padres, otros simplemente llegaban solos y subían sin despedirse de nadie.

[…]

Nagoya, Rengo Academy, 9:40 am

Luego de haber llegado por fin a la academia, se les otorgó a los alumnos sus respectivas identificaciones para el fácil ingreso a los terrenos de la escuela. Posteriormente, un senpai se presentó ante ellos para después dirigirlos a la zona residencial en donde estaban los dormitorios. Al estar todo perfectamente planeado, no hubo muchos problemas en el momento de entregarle a cada uno las llaves de sus respectivas habitaciones para que dejaran sus equipajes. Cuando Sumire entró a su habitación, se sorprendió al ver que era de estilo tradicional, no era como si le desagradara del todo pero pensó que peor era el cuarto del motel en el que habían dormido un par de días, por lo que simplemente aceptó aquel cambio para bien.

- Desde hoy este será nuestro pequeño hogar, Kai – mencionaba la castaña dejando al niño sobre la cama y las maletas en el suelo. - ¿Te gusta? – Preguntó en tanto se sentaba en la cama junto a su sobrino. Como el chico era muy pequeño para entender, lo único que hizo fue comenzar a jugar con el cabello de la japonesa haciéndola reír un poco. – Bueno, aquí estaremos bien. Solo… solo tengo que hablar con algún profesor antes de que se den cuenta de mi falsificación, - murmuró con seriedad.​

La joven se dejó caer de espaldas sobre el colchón para ver el techo de madera de aquella habitación que le daba una sensación reconfortante, tan solo esperaba que los de la academia comprendieran la situación en la que estaba y no la obligaran a retirarse y hacer que Kai regresara con su padre. Dazai se giró y alzó al pequeño para sentarlo sobre su estómago, aquel niño inocente no podía criarse con semejante monstruo, no mientras ella estuviera viva.
 
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8:30am​

-si mamá, prometo hablarte todos los días- repetí por enésima vez a mi madre que se negaba a dejarme bajar del auto sin antes escuchar tantos consejos y precauciones que me faltarían dos vidas enteras para ponerlos en práctica.

-recuerda que estamos muy orgullosos de ti, que debes enfocarte en tus estudios, que debes usar protección…-

-mama!- grité ruborizado captando la atención de unos cuantos alumnos que pasaban cerca

-que? Soy tu madre y debo preocuparme por tí- respondió de forma solemne usando ese tono que solo sabían usar ellas. En eso mi padre le puso la mano en el hombro para tranquilizarla y me miró. -tu madre solo está preocupada, a veces se le olvida que ya no eres un niñito- dijo mi padre acariciando la mejilla de mi madre y desbloqueando la puerta del auto.

Aprovechando la oportunidad bajé del auto con mi mochila con lo indispensable y una maleta con ropa. En mi mochila traía libros, audífonos, algunos póster,mangas, todo perfectamente ordenado de la forma en que cupiese ahí. También habían unos libros más gruesos que eran mis preferidos y que podía leerme cientos de veces sin cansarme.

-bien, me debo ir- les dije a ambos adultos mirándolos por la ventana del piloto. Mama parecía estar por estallar en lágrimas y solo asintió y me hizo señas para que me acercará. Extrañado metí mi cabeza por la ventana y en eso mi madre puso su dedo índice en mi frente y trazó la forma de una cruz. Sonreí al sentir eso y le di un último beso en la mejilla para luego abrazar con un solo brazo a mi padre y ver como el auto partía. Les hice un "adiós" con la mano hasta que desaparecieron por una esquina. Recién ahí encaré el enorme edificio que se alzaba frente a mi.

UA, con sus puertas abiertas invitaba a entrar a sus alumnos.

En eso pude ver que habían puesto unas cuántas mesas con cosas para comer a modo de desayuno. No tenía realmente hambre pero vamos …es la comida de UA, no iba a dejar pasar esta oportunidad. Fuí hasta la mesa más cercana donde estaba y cogí unas tostadas para luego untarlas en mermelada y darles lentos bocados. Tras acabarme las tostadas pude ver que la heroína Dhalia sunset animaba a los alumnos más tímidos a coger algo para comer jugando su papel de anfitriona.

Uno de los mejores puntos de estar en una escuela para héroes era el personal que ahí trabajaba puesto que cabía la posibilidad de encontrarte con héroes famosos y populares y en el fondo deseaba recibir clases de alguno.

Tras unos cuantos minutos en donde al parecer se habían presentado todos los alumnos que habían pasado el examen de UA llegó un autobús enorme que nos llevaría a nuestro destino, rengō.

Luego de que hechamos nuestras maletas al autobús nos subimos a la parte de pasajeros y tomamos asiento. Yo me acomodé en la ventana para poder mirar hacia fuera. A mi lado se hubico una chica de pelo corto y negro que se puso a hablar animadamente con otra chica sentada en el asiento de al otro lado del pasillo. Cuando el bus partió la heroína Dhalia junto a otro chico pasaron lista asegurandose de que todos estuvieran arriba. Tras eso me puse mis audífonos, coloque una lista aleatoria y miré por la ventana durante el resto del viaje.


Estuvimos andando un buen rato hasta que un murmullo de asombro recorrió todo el autobús sobresaltandome y haciendo que me quitase los audífonos para mirar a todos lados.-uh?...- Sin embargo,al ver la causa del asombro no pude evitar maravillarme también. A lo lejos se divisaba mi nueva escuela, rengō.


9:00am​


Al llegar rápidamente recuperamos nuestro equipaje y se nos entregó nuestra ID de estudiante juntos otras cosas. Tras eso quedamos a cargo por un chico de pelo negro y blanco que parecía unos años mayor que la mayoría.

-¡Hola, futuros compañeros! Bienvenidos a la academia Rengō. Soy Akio Matsuda y en este momento soy su guía. Ustedes acaban de ingresar a primer grado y yo a tercero; el primer año lo hice en Shiketsu, el segundo en UA y ahora nos encontramos aquí. Empecemos por la zona residencial, ¿sí? Para que puedan dejar sus equipajes, y luego damos una vuelta por el resto de las instalaciones, ¿les parece?- dijo el chico de pelo bicolor dando media vuelta y comenzado a caminar dejándonos como única opción seguirlo.

Mientras nos encaminabamos hacia las residencias no pude evitar mirar hacia todos lados con una sonrisa en mi rostro, parecía un turista en un país completamente diferente al suyo y esa sensación me encantaba. Apenas tuviera tiempo libre me dedicaría a recorrer el lugar de punta a punta.

Akio nos guío durante un rato mientras nos iba explicando los lugares por donde pasábamos hasta que por fin llegamos a las residencias. Nos explicó que las residencias masculinas y femeninas estaban separadas (lo cual era comprensible) y que habían guardias encargados de hacernos cumplir con los horarios y de evitar que los miembros de el sexo opuesto se colase en la residencia que no le correspondía. Tras eso dejó a todos los varones en la residencia y cada uno buscó su habitación, llave en mano.

Al llegar y entrar a la mía no pude evitar sonreír, dentro había una cama, un escritorio y un closet, lo justo para un adolescente y dado que no quería perderme el "tour" por las instalaciones simplemente dejé mi mochila y maleta y volví a juntarme con el grupo principal. Se notaba que había mucha alegría y emoción por estar aquí ya que todos estaban haciendo comentarios entre ellos mientras esperábamos a el resto del grupo. La sala común era muy bonita, con varios sofás grandes y ventanales que daban al patio y te daban una vista preciosa de los alrededores. Todo lo necesario para hacernos sentir menos.

Cómo no tenía con quién hablar simplemente me separé del grupo un poco y me apoyé en la pared mirando a la distancia. No es que sea antisocial, es solo que me cuesta un poco iniciar la interacción.
 

Tortilla Man!!!
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Edward Phoenix
Residencia Phoenix / Tokyo
Inicio de clases
Introduccion



//Habitacion de eddy//

El pelirojo se encontraba durmiendo en su cama, su cuarto era algo desordenado, pero lo mas notorio eran posters de bandas de metal y varias pesas y un saco de arena colgado del techo mas una colchoneta de ejercicios en el suelo, mientras este aun dormia, el despertador marcaba las cinco de la mañana en punto y entonces comenzaba a escucharse el sonido de una sirena industrial


-...- el pelirojo extendia una mano hacia el despertador y lo apagaba -mmm...Awwww...- aun soñoliento se sentaba en el borde de la cama, sacudía un poco la cabeza y se daba un par de palmadas en el rostro intentando despertarse -vamos eddy arriba- se levantaba notandose tambien que solo dormia en ropa interior, abria el closet y tomaba su ropa deportiva y unos zapatos para correr, de ahi entonces salia de su cuarto y pasaba al baño despues de unos cuantos minutos eddy salia del baño ya vestido y listo, salia de su cuarto en la segunda planta y bajaba las escaleras, se acercaba a la puerta de enfrente la abria y salia

//calles de Tokyo//

Eddy trotaba por la acera de la calle a un paso intermedio y continuo, se detenia en las encrucijadas veia a ambos lados aun sin dejar de mover sus piernas, cuando veia la via libre continuaba su camino, saludaba a la mayoria de las personas que veia pasar dando los buenos dias hasta que llego a una plaza con varios instrumentos de hacer ejercicios entre ellos las barras, se acerco a las barras se colgo de ellas con sus manos y comenzo a ejercitarse

esta es mi rutina diaria, todos los dias me levantaba, salia a trotar, luego vengo a esta plaza y me ejercito un poco mas, se que mi quirk me otorga super fuerza, pero me gusta tener mi propia fuerza natural a tono, ademas ahora que habia sido admitido en la academia con mas razon tenia que mantenerme en forma pues seguro sus enseñanzas y pruebas exigirían estar preparados tanto física como mentalmente...luego de ese examen de admision, estoy seguro que se afincan mas en la parte fisica...

-Huff...- daba un hondo respiro luego se colgaba de la barra pero esta vez de cabeza, utilizando las piernas para colgarse y de ese modo comenzaba a ejercitarse nuevamente -Hmm- hacia ejercicios abdominales

Hoy era un dia bastante importante, era el comienzo de uno de los grandes momentos de mi vida, como estudiante para convertirme en heroe de este mundo...

-Ha...!- se soltaba giraba en el aire y caia arrodillado, luego se levantaba dando un par de saltitos -bien- decia sonriente y claro sudado -bueno hora de volver...- luego de ello se dispuso entonces a trotar de vuelta a casa

//una vez de vuelta en casa 6:00 Am//

-Hufff...ahhh...- eddy llegaba jadeando a la casa -Phew...- se limpiaba el sudor de la frente y luego se llevaba las manos a los bolsillos -...??- se tocaba los bolsillos pero notaba que estaban vacios -ahhhh...- soltaba un suspiro mientras llevaba un dedo hasta el timbre y lo pulsaba luego de unos segundos la puerta se abria y al joven pelirojo lo recibia una mujer con cara de pocos amigos -b-buenos dias mama hehehe...- decia con una sonrisa nerviosa

-Que te he dicho de no salir sin tus llaves!- le pellizcaba una mejilla

-ay ay ay...!- se quejaba el chico mientras la mujer lo soltaba

-uhgg estas empapado en sudor- sacudia la mano -sube a darte una ducha, te preparare el desayuno...- dijo mientras se adentraba a la casa

-ok ok...- decia mientras subia las escaleras

+Un rato despues+

-...- eddy bajaba las escaleras cargando una maleta cilindrica sobre su hombro, al llegar a la planta baja

-veo que ya tienes todo...- decia un hombre sentado en el comedor mientras leia el periodico

-si papa ya termine de armar mi maleta con mis cosas-

-bien...pero seguro te falta algo- decia mientras le lanzaba una hilera de 5 preservativos eddy la atajaba y divisaba lo que era

-Que demonios!?- decia sorprendido

-lenguaje!- decia la mujer mientras lo miraba

-algun problema Ed?- preguntaba el padre

-uhhh si!! voy a una academia, no a una orgia! para que demonios me das esto?-

-no tiene nada de malo que estes preparado, ademas eres muy joven para tener hijos y yo no quiero ser abuela...aun- decia la mujer mientras servia el desayuno

-ademas fuiste a tu examen y ya tuviste una cita con una chica no??- decia el hombre mirando al pelirojo

-e-ella solo me invito a comer helado porque la ayude en el examen- decia eddy

-suena a una cita para mi...- decia el hombre -llevalos, nunca sabes que puede pasar, es mejor que estes preparado-

-ok ok...por odin...- decia mientras abria un cierre de la maleta y lo guardaba

-ok Edward escucha- decia la mujer mientras veia al chico

oh-ho...cuando me llama edward es que se trata de algo serio

-se que tiendo a ser un poco regañona y estricta contigo, pero eres mi hijo y estoy muy orgullosa de que estes tomando este camino...es mucho mejor del que yo tome cuando era mas joven-

-yo tambien estoy orgulloso de ti eddy, no te voy a mentir...tuve mis dudas cuando viviamos aun en australia, pero ahora puedo ver que en verdad estas poniendo de tu parte para hacer el bien igual que yo...pero espero a que llegues incluso a ser mucho mas que yo...-

-yo...yo solo estoy feliz de...de que no les falle esta vez...- decia llevandose una mano a la nuca

-me alegra que pienses asi eddy...pero antes de pensar en nosotros, tienes que tratar de nunca fallarte a ti mismo- le decia el hombre -ahora...ven a desayunar, tienes que ir a la academia-

-si...- eddy se acerco y se sentó, su madre le sirvio el desayuno y le acaricio la cabellera

//Academia UA 8:50//

-y aqui estoy...- decia el joven con la maleta acuestas llegando al umbral de la puerta -hoy...hoy es el dia...- decia mientras entraba para llegar al lugar donde todos los demas estudiantes estaban reunidos

La academia es asombrosa, pero segun tenia entendido no iba a ser aqui donde estudiariamos, no tenia muy claro donde seria...pero no desconfiare de los profesores, ellos saben lo que hacen...

-Muy bien alumnos hagan fila, el autobus ya esta aqui y tenemos que pasar la lista de los presentes- decia la profesora sunset

-...- eddy se colocaba en la fila -Huh?- veia a la chica estrellada que habia conocido en el examen de admision -Lira!- le llamaba la atencion mientras hacia un gesto con la mano saludandola

-eddy!!- la chica se acercaba -holiwis!- decia con una risilla mientras se acercaba -seremos compañeros!- decia mientras soltaba su bolso y lo abrazaba alegremente

-e-ehehehe si asi parece...te vez linda de coletas- decia eddy con una leve sonrisa

-gracias, eres muy dulce- dijo la chica sonriente

-awwwww...que lindos se ven haciendo amigos desde el inicio- decia la profesora sunset frente a ellos

-buenos dias profesora sunset- decia eddy y lira a unisono

-buenos dias, es bueno verlos a ambos tan emocionados por comenzar a ver...- revisaba el listado -Edward Phoenix y Lira Stardust muy bien, ambos pueden subir al autobus, vamos, vamos guarden sus maletas y suban- dijo sonriente y animada

-muy bien- decia el pelirojo mientras tomaba su maleta -ven te ayudo...- tomaba el bolso de la chica también y ambos se dirigían al autobús

//una vez en la academia de Rengô//

esta nueva academia era increible, no tenia idea de la sorpresa que nos esperaba sin embargo era muy bien recibida, nos recibio un joven casi de nuestra edad en la entrada...Akio Matsuda si ese es su nombre, nos dio el tour por la academia hasta dejarnos en las residencias...las residencias...eran...jodidamente...increibles!

-w-wow...esto es clase...- decia eddy viendo el area de la sala comun -hmm...- se acercaba hasta su cuarto y abria la puerta -mmm nada mal...- decia viendo dentro

cama, closet y un escritorio, aire acondicionado, ventana...no muy diferente a mi habitacion...claro quitando el hecho de uqe no estan mis instrumentos de ejercicios...por suerte traje mi colchoneta conmigo...me pregunto si no tendran problemas conque salga a las 5:00 am a trotar

-bueno...dejare esto aqui y luego acomodare todo...- dejaba su maleta en el cuarto y salia a relajarse un rato en la sala comun

[rol off]

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Morpheus's Dream ♚
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Gracias a RocioJ RocioJ por el header y la idea :]

El personal de Rengō Academy se iba a encargar de llevar a sus estudiantes a casa para las fiestas -o al menos a la mayoría-, pero antes querían afianzar las relaciones de cada grado con una actividad especial. Los psicólogos y orientadores de UA y Shiketsu pasaron por los salones para incitar a los muchachos a un Santa secreto. Los de Primer Grado fueron testigos de cómo se preparaba el sorteo: Dhalia Sunset anotó el nombre de todos en su tableta, mostrándoles el proceso en una pantalla frente a la pizarra; luego los mezcló al azar y, sin enseñar ningún resultado, envió al dispositivo de cada estudiante la persona a la que le tocaba darles un obsequio.

—Tienen hasta el día antes de partir para entregar los regalos~. Felices fiestas.


Notas:

—No todos están obligados a participar.
—Pueden escribir desde el momento en el que reciben el nombre, cómo se les ocurre qué darle, hasta cuando lo compran / hacen y lo entregan.
—La persona que les toque fue elegido al azar, podrán verlo en el spoiler siguiente. Entre los corchetes está el nombre del usuario que le debe regalar a ese estudiante.
1. Kana Alberona [ RocioJ RocioJ ]
2.
Sumire Dazai [ LadyAzulina LadyAzulina ]
3.
Rashidi Lalbay [ Nya Nya ]
4.
Rivka Lovelace [ Lian wolf 16 Lian wolf 16 ]
5.
Kazil Miharu [ Relikt Relikt ]
6.
Amayah Nomura [ Lazy Lazy ]
Nota: Edward Phoenix no se encuentra en la lista por el tiempo inactivo del usuario.
—De querer, pueden decidir dar un regalo extra a algún NPC estudiante como Yamil Cohen, Eishi Hono, Alexis Denali o Hakuryū Sho, aunque los dos últimos se encuentren en un año mayor. De hacerlo deberán etiquetar al usuario dueño del NPC para responder al regalo. Los NPC’s también pueden protagonizar posts donde deban entregarle un regalo a alguien.
 

Something that remains
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Sumire no pensó en que la academia llevaría a cabo una actividad navideña como esa, al recibir el nombre de la persona a quien debía darle un regalo le hizo sentir un poco ansiosa ya que no conocía muy bien a sus compañeros, ¿y si no le gustaba el regalo que escogiese para él? ¿Qué podría regalarle? Mientras todos lanzaban miradas furtivas hacia las personas que tenían alrededor en busca de la persona a quien le había tocado para echarles un sutil vistazo, la nativa de Osaka no perdió oportunidad en girarse a ver al pelirrojo al cual debía darle un obsequio.

Una vez que todos salieron del aula en la que se encontraban, una pensativa castaña permaneció en su asiento guardando lentamente sus cosas. Aquella sería la primera navidad en la cual la pasaría a solas con su pequeño sobrino, nunca imaginó en que le daría un regalo navideño a otra persona que no fuese Kai. Luego de colgar la mochila en su hombro, Dazai comenzó a rememorar las veces que había visto a Kazil Miharu fuera de las horas de clase, algunas veces lo había visto leyendo algunos libros de fantasía o mangas, otras veces lo veía llevando audífonos mientras caminaba hacia las clases, también se había dado cuenta de que usaba accesorios como collares y pulseras. Mientras giraba en una esquina esquivando algunos estudiantes que iban por el camino contrario, Sumire consideró regalarle una de las cosas que le había visto, tan solo debía saber cuál.

[…]

El frío había aumentado con el pasar de los días, por lo que no fue extraño ver como la primera nevada del año caía para cubrir tenuemente las calles. El dúo Dazai había salido de la academia por la tarde luego de hacer un pequeño trabajo de campo observando al pelirrojo, todo eso solo para reforzar la idea de Sumire sobre que regalarle a Kazil Miharu. Mientras todos parecían estar en sus habitaciones preparando sus maletas para el regreso a casa, el par de familiares se había encaminado a la ciudad para comprar el obsequio y así tener tiempo para envolverlo. La castaña ya se había decidido a que pasaría el tiempo con el pequeño durante esas navidades mientras sus compañeros iban con sus respectivas familias, ya que durante el par de meses que habían estado viviendo en la Rengo lo que mayormente había hecho era estudiar y trabajar, dejando al niño en la guardería, al trabajar solo los fines de semana en la panadería y pausar su trabajo como asesora, la nativa de Osaka se estaba preparando para hacer pasar una buena navidad al retoño de su hermana.

Llevando al niño en brazos, Dazai y este observaban las vitrinas de las tiendas que estaban empezando a ser adornadas con motivos navideños, la chica sabía que debía pasar por la librería pero quería asegurarse de que no había otra cosa que pudiese comprarle a un chico, de hecho, en su experiencia dando presentes, Sumire solo recordaba haberle dado algo simple a hombres mayores y a Kai, pero el pequeño no era como si exigiera mucho.

— Sumi — dijo la suave voz del pequeño castaño en tanto señalaba una pequeña cafetería de donde salía una niña junto a su padre. — Choco.
— ¿Quieres chocolate caliente? — Preguntó la chica de la Rengo viendo asentir al chiquillo. — Tienes razón, hace un poco de frio, nos vendría bien algo cálido — mencionó antes de encaminarse hacia la tienda.

Al igual que el par de jóvenes Dazai, mucha gente había ido a la tienda para comprar algo caliente para tomar, ya sea chocolate, café o té, había una larga cola para llegar a la caja. En un primer momento, Sumire pensó en regresar en otro momento, sin embargo, antes de dar media vuelta, una mano se alzó entre el grupo de personas que hacía fila para llamar la atención de la castaña.

— Niño — habló Kai señalando ahora al chico de ojos almendrados.
— Hola, Dazai-san — saludaba de manera enérgica Yamil Cohen desde su lugar en la fila.
— ¿Qué tal, Cohen-san? — Respondió la chica de Osaka haciéndose a un lado para dejar salir a un par de personas. — Creí que todos estarían arreglando sus cosas para regresar a casa.
— Si, ya lo hice y me desocupé así que salí a tomar algo caliente y ver que podía comprar de obsequio para el santa secreto — mencionaba el chico del quirk de velocidad. — ¿Y ustedes? ¿Acabaron de hacer sus maletas?
— Ah… no, nosotros nos quedaremos en la academia — dijo Sumire con una sonrisa de lado. — No tenemos familia, así que… estaremos bien en la residencia.
— Oh, entiendo — asintió Yael percibiendo que había tocado un punto sensible. — Ummm, ¿quieren acompañarme a tomar algo?
— No quisiéramos molestar — contestó la castaña que notó algunas miradas furtivas de los clientes que estaban delante de ella.
— Esta bien, de todas formas estoy solo y de hecho, quisiera la opinión de una chica para comprar uno de los tantos regalos que debo comprar para mi familia y amigos en Tokio — comentaba el de ojos almendra rascándose la mejilla con una sonrisa.

Sumire terminó aceptando la invitación de su compañero y se unió a este en la fila, después de todo, la nativa de Osaka pensó que también necesitaba los consejos de un chico para comprar el posible regalo para otro. Tras comprar sus respectivas bebidas calientes, el dúo de estudiantes y el niño salieron de la cafetería rumbo al centro comercial donde observaron atentamente las tiendas y adquirieron varios objetos para obsequiar. Aunque no habían hablado mucho durante las clases, Dazai y Cohen parecían llevarse bien ya que durante todo el rato que estuvieron juntos, conversaron sobre cualquier cosa e iban pasando de tema con mucha facilidad. Por su parte, Kai miraba todo con bastante interés dado que le atraía mucho los colores brillantes.

— ¿Hay algún otro sitio que no hayamos visitado? — Preguntó Yamil mirando el resto de las tiendas que parecían repetir la misma temática que las que habían pasado.
— A mí solo me falta ir a la librería — habló la castaña acomodando al niño en sus brazos. — Creo saber que podría regalarle a mi santa secreto.
— Andando entonces — dijo el chico de Tokio comenzando a caminar. — ¿Qué tipo de libro buscaras?
— No estoy segura, leeré los títulos del área de fantasía y espero comprar algo que esa persona no tenga todavía — contestaba Dazai suspirando. — Nunca le había dado un obsequio a un chico joven, siempre les había dado cosas a mi padre y a… mi tutor. Al principio se me hizo un poco difícil pensar en lo que podía darle a esa persona, pero creo que ya me decidí.
— Si a esa persona no le gusta su regalo, entonces puedes decirle que me lo de a mí, así no va a perderse — sonrió el de piel bronceada.
— Creí que eras más del tipo deportivo — comentó Sumire enarcando una ceja. — Te aburrirías mucho leyendo un libro.
— Podría leerlo super rápido — asentía el chico completamente confiado.

Aquella respuesta hizo reír a la chica de Osaka, luego de ello el trio se encaminó hacia la librería. El estante de libros de fantasía tenía una gran variedad de historias, por lo que Dazai tomó su tiempo para leer las portadas y sus reseñas, mientras tanto Yael y Kai se mantuvieron en un área recreativa del lugar para dejar que la castaña se enfocara en su búsqueda.

[…]

Tras regresar de la tarde de compras con su compañero y su sobrino, Sumire durmió a Kai y se puso en la labor de envolver obsequios. En tanto hacia su mejor esfuerzo para envolver, ya que nunca había sido muy buena en ello, recordaba las navidades donde horneaba galletas con su hermana, adornaba la casa con el árbol de navidad y muchas luces por todas partes, un suspiro escapó de los labios de la castaña mientras apartaba una lagrima con su mano. Luego de todo lo que había pasado durante ese año, Dazai pensó que aquella sería la navidad más difícil de toda su vida.

[…]

El día de la entrega de obsequios, todos caminaban por la residencia entregando sus respectivos Santas secretos, algunos se veían animados y otros ansiosos, casi nadie estaba seguro sobre la reacción de sus compañeros al recibir sus regalos. Una apenada Sumire con un libro mal envuelto en manos se acercó al pelirrojo junto al pequeño Kai que caminaba manteniéndose sostenido de la pierna de su tía, aquel no había sido el mejor de los trabajos hechos por la chica así que le daba un poco de vergüenza entregarlo en tal estado.

— Um, feliz navidad — dijo la castaña mientras tendía el obsequio hacia Kazil. — Espero sea de tu agrado.
— Vaya, gracias — agradecía el de cabello bicolor detallando el envoltorio con motivo de renos. — Dime algo, ¿pagaste para que te lo envolvieran en la tienda?
— No, lo hice yo misma… lo siento — se disculpó la nativa de Osaka con una sonrisa de lado.
— La intención es lo que cuenta, además, muchos aquí pidieron que se les envolvieran las cosas — mencionaba Miharu encogiéndose en hombros. — Gracias, Dazai-san. Feliz navidad para ti también.

Luego de despedirse del pelirrojo, Sumire tenía que entregar un regalo extra a otro de sus compañeros, aquel más que todo era por agradecimiento por lo de la última vez, por lo que tomó al joven castaño en brazos y se dirigió a la sala de estar donde cierto chico velocista jugaba un juego de mesa junto a unos amigos. Al ver al dúo de Osaka, Yamil alzó la mano para saludarlos, cosa que parecía ser usual en el chico al verlos.

— Feliz navidad, chicos — habló la castaña al cuarteto de varones que jugaban a las cartas.
— Feliz navidad — respondieron todos casi al unísono.
— ¿Quieres unirte al juego, Kai? — Preguntó un chico de cabellera rubia recibiendo un ceño fruncido por parte de la chica. — Algún día tendrás que darle libertad a ese jovencito, Dazai-san.
— Algún día que no será muy pronto — decía Sumire mirando al pequeño en su brazo. — Um, Cohen-san, ¿podríamos ir a otro sitio?
— Seguro, ya les había ganado a este montón de perezosos — comentaba el de ojos almendrados dejando caer las cartas sobre la mesa mostrando una escalera real.
— ¡Ah! ¿Cómo es posible? — Se quejó uno de los chicos alrededor de la mesa.
— Menos mal no habíamos apostado nada esta vez — suspiró aliviado el rubio.

El par de Osaka y el chico de Tokio se alejaron del trio que se quejaba por haber perdido, el envoltorio del regalo que Dazai le iba a entregar al castaño no era mejor que el que le había dado a Kazil, pero al menos le había dicho a Yael con anterioridad que no era buena en ello, así que la chica no sintió pena al sacar el paquete de su abrigo.

— Feliz navidad, Cohen-san — dijo la de ojos café luego de entregarle el obsequio a su compañero. — No soy tu santa secreto, pero quería darte algo como agradecimiento por ayudarme a escoger un regalo — argumentaba en tanto el chico abría su presente con rapidez. — Um, dijiste que no te gustaba el frío así que pensé en eso.

Yamil sacó del paquete una bufanda roja con motivo de balones de futbol y un par de guantes del mismo color.


***
Lian wolf 16 Lian wolf 16 obsequio entregado, LadyAzulina LadyAzulina para Yael también ;)​
 
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El pelirrojo estaba algo nervioso ahí sentado. No conocía tan bien a sus compañeros por lo que habia un gran margen de error en lo que podria regalarle a alguien. Y kazil no podría soportar equivocarse en algo así.

Mientras dhalia repartía los nombres del santa secreto en la dispositivo del pelirrojo apareció un nombre. "Rivka Lovelace".

Kazil se relajo un poco, si bien no conocía como tal a la chica de cabellos rosados si podía hacerse una idea de que regalarle. Mirando de reojo a su compañera comenzó a formular en su mente una lista de cosas que regalarle...

//al dia siguiente //

Por una larga calle comercial caminaba kazil mirando las tiendas a ambos lados de la calle. Vestía unos pantalones de buzo grises, una chaqueta negra y en su cuello se enrollaba una bufanda roja. El pelirrojo soltaba nubes de vapor cada vez que exhalaba debido a las constantes bajas temperaturas pero no era algo que le molestase a kazil.

Estuvo un momento vitrineando por las tiendas por las que pasaba viendo si había algo que le pudiese gustar a cada miembro de su familia pero no entró en ninguna por el momento, tenía dos tiendas claras a las cuales quería ir.

Primero entró a una pastelería pequeña llamaba "delicious smile". El aroma de café y pastel lleno sus fosas nasales haciéndolo salivar por la tentación mas contuvo el impulso de comprarse un dulce y se dirigió al mostrador. - hola buenos días - saludo a la cajera detrás del mostrador.

-buenos días joven, que desea? -

-quisiera emm... Ese pie - señaló el pelirrojo a un pie de berries.
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-entero? - pregunto la mujer del mostrador.

-si- asintió firmemente kazil. La mujer se encogió de hombros y se dio vuelta para tomar el pie.

Minutos mas tarde y tras haber pagado el pie kazil salió de la pastelería cargando el postre en un recipiente de cartón. Rápidamente con el en mano fue a la siguiente tienda que se encontraba unas cuadras mas adelante.

La siguiente tienda se llamaba "spark jewells" y kazil no estaba tan animado en entrar a ella al ser una joyería (no muy lujosa, la billetera del pelirrojo no lo soportaría) solo con contenido para mujeres, pero claro, quería lucirse con su regalo así que reunió coraje y entró a el local...

//al dia siguiente (día de la entrega de regalos) // <---- si, fue el último día a comprar

Cargando el postre en su caja fue hacia su compañera y le saludo. - hola rivka, feliz santa secreto! - dijo depositando el postre frente a ella.

La chica miró curiosa el regalo pero sonrió. - gracias kazil - respondió tirando hacia ella el recipiente y en ese momento noto que había algo aferrado a la caja del pie. - que es esto? - dijo tomando un sobre pequeño y ligero hecho de papel de regalo.

-es un pequeño extra de mi parte, feliz santa secreto - dijo kazil apartándose y volviendo a su puesto.

Dedde ahí pudo ver como rivka abría el sobre y sobre su palma caía un collar de una luna creciente con una "estrella" entre sus cachos.
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-"tarea completa..." - pensó el pelirrojo.


_________

RocioJ RocioJ espero te gusten los regalos ^^
El pie lo compró el último dia para que estuviera lo mas fresco posible ;v
 
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—¡Hey! ¡Muchas gracias, Dazai-san! —el castaño parecía realmente encantado con el obsequio—. ¡Lo siento mucho! Estuve tan ocupado pensando en la familia que no te compré nada, Dazai-san.
—No te preocupes por eso, Cohen-san, sólo quería agradecerte por la ayuda. Feliz Navidad.
—¡Feliz Navidad!


El moreno siguió con la mirada a su compañera de clases y el pequeño del que no se despegaba, sin poder hacer otra cosa además de sonreír. “Tú también me ayudaste, Dazai-san”.

Hace unas horas, durante las compras con los Dazai:


—Sí, lo sé, pero… este regalo es importante y esta persona es muy sencilla, no estoy seguro de si va a ser suficiente.

—Si es una persona simple cualquier cosa va a ser suficiente, la intención es lo que cuenta y eso es lo que va a notar.

El veloz hizo su camino en menos de un instante hasta estar junto a su amiga, después de que avisasen del Santa Secreto le costó mucho verla hasta entonces. Tomó asiento en el sofá junto a ella, notando que su atención estaba en sus compañeros, quienes buscaban sus obsequios entre aquellos debajo del árbol en el salón común.

—Veo que exhibes joyería nueva —bromeó, mirándola de reojo. La chica sonrió, llevando una mano al dije del collar.
—Yo veo que exhibes prendas nuevas.
—¡Sí! ¡Muy guay! ¡Son geniales! —
movió un poco las manos como para que pudiera apreciar mejor el diseño de los guantes, pero habría sido demasiado sacarse la bufanda si ella era capaz de verla desde donde estaba.

**

“Tengo mucho que hacer”, fue el pensamiento de Amayah luego de enterarse que Rengō realizaba un Santa Secreto. Utilizó su tableta para anotar todo lo que tenía en mente antes de que se le olvidara. Le tocaba Dazai Sumire, había tenido un acercamiento con esa chica, pero no la conocía… Probablemente necesitaría ayuda.

Al volver a su habitación le envió un mensaje a su hermana
“Haru, ¿estás libre?” y a su mejor amiga “Jes, te necesito”, y se distrajo organizando sus planes mientras esperaba una respuesta. Diciembre era el mes de la unión y aunque sus padres no tuvieran ninguna tradición navideña la incitaban a ser cercana con las personas a su alrededor, si bien Rengō era una institución temporal, aquellos con los que compartía clase seguirían con ella por un par de años más, la verían convertirse en una heroína, eso era razón suficiente para considerarlos cercanos, ¿no?

El móvil vibró sobre la mesa y rompió el hilo de sus pensamientos, ambas le habían respondido:
“¿Qué pasa, Maya?”, por lo que realizó una llamada grupal y se giró con todo y silla para ver los hologramas azulados de las chicas. Jesbell, sentándose en un mueble ajeno al conocimiento de Yahra, miraba a Harumi, que se encontraba en el suelo con las piernas cruzadas.

—¿Qué tal, Haru?
—Todo bien, Bell. ¿Cómo está todo por allá?
—Andando, a pesar de todo.


La ‘anfitriona’ tronó los dedos para llamarles la atención y empezó a mover las manos para comunicarse a través de gestos. Su mejor amiga la observó con atención, pero el rostro de su hermana variaba entre estar confundido y entender lo que estaba diciendo de manera constante.

—La academia prepara un Santa Secreto y tengo algunos planes.
—Planes —
dijo Jesbell en voz alta, corrigiéndole el movimiento de muñeca—, así —Amayah la miró atentamente antes de repetirlo.
—¿Qué es esto? —Harumi pidió la traducción de una seña y automáticamente la chica de ojos rojos la repitió.
—Santa. Secreto. Santa Secreto.
—¡Oh!
—Me tocó una chica que no conozco mucho —
continuó la de ojos dorados— y necesito de su ayuda.
—¡Eso último lo entendí! —
sonrió ampliamente la hermana mayor y Jesbell no pudo sino reír.

La joven Nomura pasó varias horas con ellas con tal de extremar precauciones. Mientras terminaba el día, le envió a Nyhus y Tranum una lista de lo que esperaba encontrar al día siguiente para que redujeran de forma precisa la cantidad de lugares a los que ir. ¿Que por qué no simplemente les dejaba la tarea a ellos y se quedaba en el resguardo de su calentita habitación en la academia? Amayah tenía cierto rechazo a salir de compras, pero el asunto cambiaba cuando se trataba de algo para otra persona. Lo buscaba y lo escogía personalmente, hacía un análisis exageradamente minucioso hasta estar conforme; sentía la necesidad de realizar el proceso por sí misma para estar segur de que no había una opción mejor. Confiaba en sus guardaespaldas, pedía incluso sus opiniones y acudía a ellos por consejos, sin embargo, al final la decisión era suya. Y para cuando regresó cargada de bolsas se encontraba segura de que no podía haber tomado una decisión mejor.


*

—¿Amayah? ¿Qué sucede?

La azabache levantó la mirada y alejó el pulgar de sus labios, se hallaba sentada en medio de todo lo que había comprado, repentinamente nerviosa.

—Sólo creo que… No estoy segura… Tal vez no es una buena idea.
—Pero te esforzaste mucho —
Rowan se agachó frente a ella, observándola con preocupación.
—Es un mal momento para retractarse, ya lo compraste todo —comentó Markus, dejando el obsequio envuelto en su bolsa correspondiente.
—Pero no la conozco mucho —insistió la menor.
—Justamente por eso deberías preocuparte menos —Markus metió una mano en su bolsillo, teniendo cuidado al acercarse a su protegida—, si le gusta el regalo sería bueno, pero sino no pasa nada. No es tu amiga, no debes ser tan detallista… aunque ya lo fuiste.
—Markus tiene razón, Maya. Hiciste lo mejor que pudiste, al menos deberías terminarlo, ¿no te parece?
—Uhm… —
frunció los labios—. Está bien.
—¡Genial! Te ayudamos —
Tranum tiró de la chica hacia arriba para que se pusiera de pie.
—Toma —Nyhus colgó una bolsa de su brazo y dejó otra en su mano antes de empujarla fuera de la habitación—. ¡Buena suerte!
—¿Qué-? —
la puerta se cerró a su espalda y la menor de los Nomura soltó un suspiro resignado—. De acuerdo, primero esto…

Maya repasó los varios pisos de la residencia femenina buscando el que le interesaba. Al encontrarlo, revisó por millonésima vez la bolsa que iba a dejar allí y, al no tener ninguna objeción, se obligó a acomodarla frente a la puerta y regresarse. Lo siguiente debía ser más sencillo porque se trataba de-

—¡Hey!
—¡Oh, Yael!


Por poco chocaban. El castaño alejó la mano de la chica al comprobarla estable y retrocedió un paso, sonriéndole.

—Qué casualidad, justo iba a buscarte.
—¿Ah, sí?
—¡Sí! Tengo un regalo para ti.
—Oh, no tenías que-
—Blablabla, sí, lo que sea, quise. Toma —
el moreno extendió una mano y, con parte de la cadena enredada en un dedo, dejó caer el resto. La cadena era de oro y el dije, en forma de lágrima, era del color de la madera, podía ser cubierto por una mano pequeña.
—Un collar —murmuró la chica, recogiendo suavemente el dije.
—Vamos, siéntelo.

Ella lo miró antes de cumplir su pedido. El regalo no era sólo el collar, en su interior se hallaba oculto un mensaje, uno que podría estar oculto para siempre porque el dije no era de aquellos que se abrían. Dentro decía-. Amayah perdió por un segundo la respiración, mirando a su amigo a los ojos.

—Sólo quiero que siempre recuerdes que… puedes hacerlo —explicó, algo azorado.
—Gracias —murmuró ella con la voz quebrada por la emoción.
—Eh, que no es gran cosa —llevó la mano libre a su nuca, revolviéndose el cabello.
—Es un gran detalle, gracias.
—Sí, er… De nada.


Maya desenredó la cadena para poder colgarla de su cuello, presionando la lágrima entre sus dedos con una pequeña sonrisa. Ese mensaje era uno que realmente necesitaba y era realmente lindo de su parte.

—¡Yo también tengo algo para ti! —le tendió la bolsa.
—¿Me regañas porque no tenía que comprarte un regalo pero me compras uno?
—Sí —
sonrió—, ábrelo.

Tras tomar la bolsa, Yamil sacó la caja que había en su interior. Dentro de ésta se hallaba una tableta extremadamente fina que sólo tenía dos botones. Era un juego. El muchacho presionó uno de los botones para empezarlo y se asombró por la dificultad que aparentaba.

—Oh, no —la azabache pulsó el mismo botón para apagarlo—. No es para pasar el rato, sino para cuando estemos en clases. He notado que te cuesta mantener nuestro ritmo, así que puedes entretenerte mientras tanto. Nunca termina.
—Qué detalle —
silbó, haciéndole caso y guardando el objeto de nuevo—. Esto costó mucho más que el collar.
—No es una competencia.
—¡Eh, Yael, ¿vienes?!
—Le prometí una partida a unos chicos, ¿te molesta si…?
—Por supuesto que no —
le sonrió—, adelante. Diviértete.
—Nos vemos en un rato.


Y al segundo siguiente, se quedó sola de nuevo. Podía expresar con tranquilidad que le encantaba la decoración de la sala común y que, además, tenía algo que hacer antes de irse a Tokio con su familia. Tenía que ver reacciones, por lo que se dirigió al sofá que le permitiría una adecuada vista al árbol navideño bajo el cual se habían colocado algunos obsequios, varios de ellos eran de su parte.



Maya les compró regalos a todos sus compañeros aunque en ninguna parte señaló que venían de ella, pero empezaré con su Santa Secreto.
Relikt Relikt
Dentro de la bolsa que se topará fuera de su puerta encontrará una capa negra que la cubriría hasta los pies, era ajustable y abarcaba un gran espacio por lo que no tendría problemas de tener que hacerle un pequeño arreglo al crecer. Además de ello había una caja envuelta en papel de regalo, señalizada para “el pequeño Dazai”; era un juego interactivo para que el niño aprendiera cosas mientras se divertía. Al fondo podía encontrar una nota escrita a mano: “Quería agradecerte por la ayuda en la clase de Lógica, pero me invade la timidez y hasta ahora no he podido hacerlo. Lo lamento. Muchas gracias. ¡Feliz Navidad!”.

Nya Nya
Entre los regalos debajo del árbol en la sala común se encontraba un estuche café del que colgaba la etiqueta: Para Alberona Kana. Al abrirlo descubriría una pequeña nota escrita a mano sobre un par de guantes oscuros ultra delgados, suaves y cómodos, decía: “He notado que te cortas mucho al usar tus barajas y se me ocurrió que era hora de que protegieras tus dedos, si te gustan puedo conseguirte más para que tengas qué usar constantemente. No son incómodos y no te harán sudar, he probado la marca antes, pero ya lo notarás. ¡Feliz Navidad!”

Lazy Lazy
Un paquete envuelto con papel de regalo esperaba por el extranjero debajo del árbol en la sala común, no podía ser más notorio si el envoltorio tenía motivos egipcios. En su interior se hallaba un sencillo libro, publicado hacía cientos de años, con un encuadernado bastante simple. Al hojearlo se desprendería un marcapáginas hecho a mano con palabras dirigidas exclusivamente a él en una caligrafía que le emocionaba por su familiar: “Este libro no fue comprado en ninguna tienda, lo tomé de mi biblioteca personal; si te gustó el anterior, este también te gustará. Es uno de mis favoritos, espero que lo disfrutes tanto como yo. Feliz Navidad.”

RocioJ RocioJ
Una gran y sobria caja de cartón se hallaba a los pies del árbol y señalaba en letras gigantes a quién le pertenecía. En su interior, el noventa por ciento del espacio era ocupado por accesorios para perros: todo tipo de juguetes, moños, lazos, pañuelos para el cuello y una nota. “Lo siento, no conozco a tus mascotas, pero he visto lo mucho que los amas y me pareció adecuado obsequiarles algo también a ellos.” Sí, también, porque el otro diez por ciento lo ocupaba una pequeña bolsa fuscia en cuyo interior encontraría un juego de brazaletes de oro rosa y otra nota: “He visto que te gustan mucho los accesorios, ¡espero que te gusten! Más de uno para que puedas combinar o usar uno diferente cada día. ¡Feliz Navidad!”

Lian wolf 16 Lian wolf 16
Debajo del árbol podía encontrar un pequeño obsequio apropiadamente envuelto con una etiqueta que llamaba la atención de Kazil porque en ella estaba escrito su nombre. Al abrirlo se dio cuenta de que sólo era un libro, pero había algo interesante en ese libro: se trataba de una compilación informativa acerca de antiguos usuarios del quirk de viento en sus múltiples apariciones. Dentro podía encontrar una nota: “Creo que lo aquí escrito podría servirte para el desarrollo de tu poder, ¡espero que así sea! Disfruta la lectura. Feliz Navidad.”
 
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