Quest B Rescue [Mai Hitomi & Masaki Nakai]

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La gente de la Central de Tamers de Star City iban y venían rápidamente. Desde el día de ayer estaban bastante consternados por un accidente que pasó: un chico se presentó a la Central cubierto de sangre y el digitama de su compañero digital en brazos. Había ido a una misión de reconocimiento e investigación al Bosque de las Pesadillas, su objetivo era investigar el castillo de Vamdemon.

Nunca pensé que algo así podría pasar —dijo en voz baja el encargado en ese momento de la Central—, pero no hay que dejar que cunda el pánico. Es una situación que podemos remediar sin convertirlo en una tragedia.

¿Ponemos el aviso de la misión, señor? —preguntó una de las trabajadoras.

Sí, pero si no tenemos una respuesta rápida —vio hacia su computador—, tengo una base de datos sobre algunos Tamer que podrían ayudarnos.

Dicho esto, la trabajadora fue a colocar la misión en su lugar correspondiente, les urgía la cooperación de algunos para poder rescatar a los otros Tamer del castillo de Vamdemon.


"Rescue” (B)

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: La semana pasada, un grupo de cuatro Tamers fue enviado al Bosque de las Pesadillas, con la intención de investigar el castillo de Vamdemon que aparece durante la noche. Perdimos contacto con el grupo hace tres días y el día de ayer uno de ellos volvió a la ciudad: Sólo, ensangrentado y portando el Digitama de su compañero en sus manos. Necesitamos un equipo que entre al castillo y rescate a los otros tres Tamers, pronto.
c) Descripción del campo de juego: Bosque de las Pesadillas - Castillo de Vamdemon
d) Objetivos a cumplir:
  • Infiltrarse en el castillo de Vamdemon.
  • Encontrar a los tres Tamers atrapados y liberarlos
  • Salir del castillo antes del amanecer
e) Notas:
  • Quest disponible en modalidad Party
  • No sabemos la condición de los otros tres Tamers, el que logró escapar se encuentra en shock, por lo que es imposible interrogarlo.
  • Tengan cuidado de no ser atrapados también
  • No sabemos que ocurrirá si el castillo desaparece al amanecer mientras ustedes siguen ahí. Por eso, DEBEN SALIR ANTES.
~~~

Mínimo de posts: 4 por persona.
Plazo: 21 días.
Digivice: D-Arc [Mai], iC [Masaki].

Blair Blair [Ficha]
Masaru Masaru [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

"さあ、往こうか"
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Aquella mañana, el chico de cabello verde se encontraba en la cabaña de Gungnir degustando su desayuno cuando un mensaje recién llegado al D-Terminal llamó su atención. Dejó a un lado la tostada para accionar el dispositivo, sonriendo involuntariamente al ver que se trata de un mensaje de su novia. Sin embargo, a medida que los ojos pasaban por cada una de las letras del mensaje, aquella sonrisa se fue esfumando al tiempo que el ceño del Expert se fruncía, haciendo que Agumon detuviera su propia comida para observarlo.

- ¿Qué pasa? - Preguntó, bajando el vaso metálico que estaba usando para beber.

- Vamos a la Central - Avisó el chico - Es una emergencia.

[...]​

Minutos después de recibido el mensaje, Masaki había tomado sus pertenencias y salido a toda velocidad en dirección a la Central, siendo seguido muy de cerca por Agumon. A esa hora las calles de la ciudad ya se encontraban moderadamente transitadas, lo cual obligaba al dúo a esquivar transeúntes cada tanto para evitar una aparatosa colisión, la historia que la líder de Gungnir le había contado había sido más que perturbadora, y tanto él como Agumon no podían ocultar sus expresiones de consternación. Incluso Agnimon, cuya mente estaba madurada por guerras y batallas, portaba un semblante serio, demostrando que él tampoco estaba subestimando la situación. Finalmente llegaron al frente del imponente edificio y se detuvieron para recuperar el aliento unos instantes, tras los cuales dieron un paso firme y dejaron que las puertas corredizas se abrieran por su cuenta.

El interior de la Central se encontraba como cualquier día, con varios Tamers y Digimon rodeados alrededor del tablón de anuncios, recepciones o el lobby esperando para tomar alguna asignación. El japonés buscó entre la multitud hasta lograr distinguir a su novia, tarea fácil gracias a la Juttoushi fantasma a sus espaldas. El chico se apresuró a acortar la distancia, tocando el hombro de la pelirroja para hacer notar su presencia a ella y al felino apoyado en el lado contrario. La chica se giró y se saludaron brevemente, antes de que lo dirigiera al tablón y le mostrara el motivo del mensaje. Masaki leyó la asignación detenidamente, confirmándola como una tan grave como el D-Terminal le había informado.

- Misión de rescate urgente al Bosque de las Pesadillas... - Dijo en voz alta - ¿Has ido allá alguna vez? - Preguntó, encarando a su pareja que negó con la cabeza.

- Creo que el único de nosotros ha sido Esteban, después de todo Löwemon estaba ahí... - Respondió la pelirroja - Podríamos preguntarle.

El chico se llevó una mano al mentón mientras lo meditaba. El Español solo había visto el bosque y el Templo de la Oscuridad según lo que les había contado, así que no debía de saber nada sobre el castillo. Finalmente negó con la cabeza, no tendría mucho caso, y tendrían que apresurarse en tomar la misión y dirigirse al lugar. Aún era temprano, sin embargo tendrían que prepararse debidamente y llegar al lugar al atardecer, tras el cual solo tendrían doce horas para infiltrarse en el castillo, encontrar a los prisioneros y escapar.

- Vamos nosotros - Dijo el japonés - No hay mucho tiempo y no podemos esperar a que los demás nos contesten una convocatoria o vengan.

Mai asintió, a medida que Fairymon perfilaba una sonrisa muda. Ya estaba decidido lo que harían ese día entonces.

- It's a rescue! - Exclamó emocionado Coronamon, a medida que la pareja se acercaba al mostrador para registrar la misión bajo su nombre. La recepcionista tomó los datos de ambos y les dio los detalles finales de la asignación, haciendo especial énfasis en el estado en el que había aparecido uno de los que pertenecía a ese grupo.

- Ese Vamdemon no es como el de File - Les recordó - Tienen buen rango y experiencia pero, ¿seguros que será suficiente con solo ustedes dos?

Para su sorpresa, una sonrisa confiada se dibujó en los rostros de ambos Tamers y sus Digimon, mientras que los desapercibidos fantasmas intercambiaban miradas cómplices entre sí. No podrían explicárselo a la encargada, pero ese par de Experts no solo contaban con dos Digimon.

- Nos encargaremos de rescatarlos, no se preocupe.


Blair Blair let's go~
 

スパークル
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Tras terminar el registro de la misión, el par regresó a la cabaña de Gungnir para tomar las cosas necesarias y así partir rumbo al bosque de las pesadillas; la joven revisó que todas sus cartas estuvieran en su lugar, tras lo que acomodó el estuche en su cinturón y luego tomó su D-Arc, colocándolo en su sitio designado en el mismo artilugio que rodeaba su cintura. Revisó su Keychain y también su mochila antes de colgarla sobre sus hombros, tras lo que se giró para hacerle frente a su compañero digimon, al gnome que colgaba del hombro de éste y al espíritu que flotaba detrás de ambos.

Esto será peligroso, así que tenemos que prepararnos bien. — Soltó, a medida que cargaba en brazos al pequeño ente curador, acariciando su cabeza ligeramente y fijando su atención en los dos seres digitales restantes, quien habían tomado un aspecto bastante serio ante la aseveración de la chica al saber que no podían tomar el asunto a la ligera.
We’ll be fine. — Agregó con seguridad el felino, formando un puño con su diestra y sonriendo con decisión; no estaba confiado, estaba decidido a cumplir con la misión que les habían encomendado con tal de recuperar a los jóvenes atrapados. — Después de todo, prometimos restaurar la paz y el equilibrio… Somos la lanza que nunca falla, ¿No es así?
Tienes razón.
Sólo hay que hacer las cosas con precaución y todo saldrá bien. — Secundó el hada elevando un pulgar. Mai respiró hondo y sonrió, abrazando al Gnome y luego alejándolo aún sosteniéndolo con las manos para observarlo fijamente a los ojos.
Necesito que no te separes de nosotros, ¿Vale? No dejaremos que nada te pase, pero no te alejes. — El pequeño asintió, tras lo que fue liberado para que pudiera volar de vuelta a los hombros del león.
I got you. — Sonrió Coronamon mirando a Z’ev, éste sonrió y se aferró al cuerpo del ígneo.
Vayamos a ver si Masaki ya está listo para comer algo rápido e irnos lo más pronto posible, tenemos que llegar allá antes del atardecer y encontrar el sitio donde está el castillo apenas anochezca para entrar y tener las 12 horas completas, si se nos hace tarde todo empeorará.

El grupo salió de la habitación, encontrándose con el peliverde saliendo de la propia y cerrando la puerta tras de sí; la joven se acercó a él rápidamente, ambos portaban un gesto serio debido a la gravedad del asunto. La vida de algunos tamers prácticamente pendía de un hilo y ellos eran los encargados de salvarlos, sin embargo, si fallaban, pondrían en riesgo sus propias vidas y además la de los desaparecidos.

¿Nos vamos?
Quisiera comer algo rápido antes de irnos, ni Coronamon ni yo hemos comido.
Vale, te acompaño y luego vamos al Bosque, aún tenemos tiempo. — Sonrió ligeramente Nakai, tratando de relajar un poco la tensión provocada por la situación en general; salieron de la cabaña y caminaron hasta una pequeña cafetería donde la pelirroja se limitó a comprar un chocolate y un pan para ella y otro para el león, tras lo que siguieron su camino al decidir no perder tiempo sentándose a desayunar. La pareja de asiáticos platicó en el camino sobre lo que harían, desde el trayecto a tomar teniendo en cuenta la información que habían recibido en la central, hasta el plan que seguirían ya estando frente al castillo de Vamdemon, y más importante, dentro de él. La prioridad era rescatar a los desaparecidos y eso iban a hacer.

¿Sabemos algo de los chicos? — Interrogó Agumon buscando con la mirada a su compañero, Agnimon y Fairymon no tardaron en hacer acto de aparición a un lado de sus respectivos portadores, escuchando la conversación atentamente.
Son dos chicos y una chica, dos médium y un expert. El otro expert fue el que regresó a la ciudad. — Informó casi de memoria la pelirroja. Lo que sabían simplemente hacía todo más preocupante, el simple hecho de que el que regresara a Star City con su compañero vuelto un digitama fuera uno de los dos expert que formaban parte del cuarteto podría preocupar a cualquiera, ¿Qué sería del restante? ¿Qué podría haber pasado con los dos médium? Siendo que éstos podrían, en el peor de los casos, estar en peores condiciones que el tamer que había logrado regresar a la central.

Trataron de no pensar de ese modo, concentrándose en la tarea de rescatar a los tamers perdidos y no un montón de cadáveres del castillo de Vamdemon. Sus pasos los tenían casi a la mitad del camino, donde tuvieron que detenerse cuando un montón de sonidos intensos se desataron a su alrededor, ambos digimon se pusieron en guardia rápidamente y lo mismo sucedió con los tamers, quienes se pusieron espalda con espalda al saber que el sitio por el que transitaban era peligroso.

Viene del este, parece grande.
¿Tenemos tiempo de huir?
No, nos alcanzará rápidamente. — Sentenció el guerrero del fuego.
No podemos perder mucho tiempo, salimos de la ciudad hace aproximadamente una hora y tenemos que encontrar el sitio donde aparece el castillo de Vamdemon antes del anochecer.


Masaru Masaru
 

"さあ、往こうか"
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Los sonidos no tardaron en revelar a su dueño proveniente del horizonte. Se trataba de un colosal dinosaurio de piel azul, mirada feroz y dos colas que corría en su dirección abriendo sus fauces; tres de estas, puesto que sus brazos eran reemplazados por dos cabezas más, una con cubierta metálica y otra hecha de hueso similar al infame SkullGreymon. Mai activó su D-arc, escaneando al recién llegado antes que éste terminara de acortar la distancia con ellos.

- Deltamon. Adulto. Virus. Su técnica es Triplex Force - Leyó, frunciendo el ceño. Fairymon se materializó frente a ellos, observando al dinosaurio que había percatado en la presencia del grupo, acelerando su paso mientras que las bocas se abrían y liberaban gruñidos guturales.

- Debemos enfrentarlo rápido - Comentó - Mientras más tardemos más tiempo y energía perderemos que podría ser crucial para cuando estemos en el castillo.

La líder de la Guild asintió y observó a su novio para escuchar su opinión, sin embargo este ya había empezado a actuar. Rodeando su cuerpo de Digisoul, el japonés canalizó la energía en su Digivice, realizando la Digisoul Full Charge sobre Agumon que empezó a crecer al instante. El reptil pasó de Adult a Perfect en un instante, convirtiéndose en un gigantesco dinosaurio mecanizado con un revolver reemplazando su brazo izquierdo y propulsores en su espalda. RizeGreymon rugió, fulminando con la mirada al hostil oponente mientras se interponía entre él y los Tamers.

- Es parecido a lo que ocurrió en el Pueblo Industrial - Explicó el chico de cabello verde, reduciendo su Digisoul restante hacia su mano - Cómo estaremos dentro de un edificio las evoluciones de Agumon serán problemáticas, así que no afecta tanto si las gastamos aquí. Flaremon nos ayudará más cuando estemos dentro.

Deltamon, mientras tanto, no se vio intimidado por la presencia del Digimon perfeccionado, al contrario, se preparó para atacar. Sus tres bocas se abrieron al unísono, cargando una considerable cantidad de energía oscura que fue disparada en forma de tres rayos. Aquellas ráfagas se combinaron en un remolino, abalanzándose sobre el Cyborg que subió su revolver para recibir el impacto. Una sonora explosión se hizo escuchar a medida que el torso de RizeGreymon se vio cubierto por un espeso humo negro, el cuál dispersó al cabo de unos segundos al apartar el arma de Chrome Digizoid de su pecho. Había sentido el impacto, sin embargo este no había causado mucho daño gracias a su defensa superior, y al usar el resistente metal de su arma como un escudo improvisado. Al ver el primer ataque inefectivo, Deltamon preparó la segunda carga, reuniendo la energía para lo que sería un nuevo Triplex Force.

RizeGreymon también inició su contraataque, abriendo los puertos de su pecho a medida que la energía aparecía en las torretas de sus alas. El Rising Destroyer fue disparado, combinando los ochos rayos en uno e impactando con la técnica que el Adult había disparado un segundo atrás. Ambas ráfagas forcejearon por un segundo, siendo finalmente el ataque del Perfect el ganador, dispersando la oleada de oscuridad y golpeando con fuerza a Deltamon. El Composite puso una rodilla en tierra tratando de reponerse de la poderosa técnica e ignorar el dolor de su cuerpo, sin embargo RizeGreymon no había acabado con él. Activó los propulsores y aceleró con fiereza, clavando su revolver en el estómago del Adult con la suficiente fuerza para hacerlo escupir sangre mezclada con saliva. Una vez logrado, frenó, accionando el arma en tres poderosos disparos que atravesaron a su objetivo. Deltamon se desintegró en el lugar, dejando efímeras partículas amarillas que se unieron en un solitario Digitama que reposó tranquilamente en el piso, el cual RizeGreymon observó con seriedad mientras bajaba su arma, la cual despedía humo por el uso reciente. Masaki se acercó a él, seguido de cerca por Mai y Coronamon.

- Buen trabajo - Felicitó el chico, tratando de no enfrascarse en el Digitama. Aún con su experiencia seguía sin hacerle gracia la idea de matar Digimon, sin embargo no había mucho que hacer en esa situación en la que tenían prioridades más importantes. El Perfect se agachó y extendió su mano para que el resto de la Guild se montara, alzando el vuelo con sus propulsores en dirección al bosque. Usar al cyborg como transporte era lo mejor para ahorrar tiempo, además que desde el cielo les sería más fácil encontrar algún lugar que pudiera ser el punto de aparición del castillo embrujado.



Blair Blair
 

スパークル
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El vuelo duró aproximadamente quince minutos hasta que se detuvieron en una zona que parecía un tanto distinta a las demás, los árboles estaban más alejados entre sí dejando un área grande libre de troncos y los pocos que había parecían estar completamente destrozados por algo. El suelo, además, se veía un tanto distinto, como si el pasto fuera aplastado constantemente pero era distinto a cómo se veía comparándolo con cómo recordaban un sitio altamente transitado, eso era diferente, era como si algo enorme y pesado pasara ahí un largo rato antes de irse, dejando las secuelas en el pasto.

Puede que sea aquí.
Todo indica que lo es. — Agregó Hitomi, acercando a Z’ev a sus brazos para que no se alejara demasiado debido a su curiosidad, el gnome simplemente observó el sitio con atención.
¿Cuánto tiempo falta?
Aún un par de horas, demos una vuelta rápida a ver si no hay otro lugar que sea posible sitio de aparición de la mansión, si no lo encontramos volvemos acá.
Hai. — El rondín no duró demasiado gracias a la velocidad de vuelo del compañero de Masaki, tras lo que el grupo regresó al único lugar que parecía ser el indicado, no solo la naturaleza hacía que todo apuntaba a que ese fuera el sitio, también los digimon lo hacían puesto que se mantenían alejados de allí.
Está demasiado silencioso y solo.
Tomando en cuenta que está lleno de digimon salvajes acá, debe ser algo que no se puede tomar a la ligera si le temen o respetan tanto este lugar. — Agnimon hizo acto de presencia detrás del de cabellera verde, cruzándose de brazos y poniendo un gesto completamente serio, sus palabras cayeron de lleno en el par de tamers.

No es algo que no supieran de todos modos, con solo ver los rangos de las víctimas debes saber que es algo serio. — Complementó el hada, igualmente apareciendo en su forma fantasmal junto a su portadora. Mai miró de medio lado a su novio como esperando algo de él, pero éste se quedó en silencio, meditando la situación y maquinando mentalmente una estrategia o algo que pudieran seguir con más seguridad para no entrar completamente a ciegas a aquel sitio tan peligroso. Conocía a su pareja bastante bien, sabía que si no tenían algo en mente ella podría actuar de manera impulsiva con tal de mantener a los secuestrados a salvo, cosa que prefería evitar con tal de que no se volviera ella también otra de las víctimas de aquel misterioso pero terrorífico sitio.
Estamos con la balanza en nuestra contra. — Soltó Mai de pronto, sacando a Nakai de sus cavilaciones. — Necesitamos algo que la nivele como mínimo. — Él sonrió al escuchar aquello, se sentía un tanto aliviado al saber que Hitomi no quería entrar completamente a ciegas, aunque aún le preocupaba el hecho de que dentro las cosas podrían cambiar, en especial si encontraban en mal estado a los desaparecidos.
No sé si separarnos sea buena idea, no sabemos qué tan grande es el lugar ni qué peligros nos esperan dentro.
Preferiría que fuéramos juntos, en especial porque evolucionar a Agumon dentro será un problema, sólo podrías defenderte siendo Agnimon. — Acotó la pelirroja mirando a su pareja, éste asintió.
No tendremos mucho tiempo y habrá que abarcar el sitio entre los dos, juntos.
Lo sé. — Replicó con simpleza, mirando el reloj en su digivice y luego elevando la vista al cielo, tendrían que hacer algo de tiempo mientras anochecía.

[…]

Tras un par de horas en las que se dispusieron a tomar el refrigerio que habían empacado, además de hablar de lo que harían al aparecer la mansión, el dúo se puso de pie. Ya no faltaba tanto para que anocheciera y si sus pensamientos eran correctos, la mansión aparecería justo a unos metros de ellos. Ambos decidieron ocultarse entre los árboles en compañía de sus digimon y el pequeño Gnome, puesto que desconocían si con la llegada de la edificación también aparecería el digimon dueño del lugar o si éste permanecería dentro, de cualquier modo, preferían evitar estar frente a la puerta justo al momento en que ésta hacía acto de presencia para evadir cualquier enfrentamiento innecesario.

El sol siguió bajando por el horizonte y con ello la oscuridad fue adueñándose del bosque entero, haciéndole honor a su nombre con el aspecto tétrico que lo representaba de día y aún más durante la noche. Los japoneses intercambiaron miradas cuando el “momento de la verdad” llegó, el sol se ocultó por completo y con ello se escuchó un estruendo intenso, seguido de un destello con una tonalidad púrpura y el vibrar del suelo, una neblina intensa inundó el lugar en cuestión de segundos y pasados unos minutos el estruendo y el temblor se detuvieron. Frente a sus ojos, entre la oscuridad, se encontraba la mansión de Vamdemon.


Masaru Masaru
 

"さあ、往こうか"
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La edificación ante sus ojos era imponente e intimidante, tratándose de un castillo que se elevaba sobre sus cabezas y las copas de los árboles más altos. Su arquitectura era medieval, evocando a aquellos castillos europeos, y estaba rodeado de un mural y torretas, que sostenían una pesada puerta de madera que servía como entrada principal. Los miembros de Gungnir observaron la guarida sorprendidos, no solo por el hecho que había aparecido de la vil nada como sus rumores indicaban, también estaba el hecho que no podían imaginarse como aquel castillo podía encontrarse ahí sin dañar ni uno solo de los árboles del Bosque, como si la tierra misma se hubiese expandido para acomodarlo en ese lugar.

Poco a poco, el sonido de unas cadenas corriendo rompió el silencio a medida que la puerta empezaba a descender lentamente hasta posarse en el suelo. Ambos Tamers se pusieron en guardia para el momento en que un Digimon saliera del recinto a atacarlos, sin embargo eso no ocurrió. El lugar se mantuvo en un silencio sepulcral, como si no existiera una sola alma en el interior del castillo. Un ligero escalofrío recorrió sus espaldas, aquella calma solo lograba ponerlos nerviosos en lugar de tranquilizarlos, como si la morada (o Vamdemon) los estuviera invitando a entrar, como si no le importara su invasión o, peor aún, los quisiera atraer a una trampa.

- ¿Listos? - Preguntó Agumon, ajustando las correas de sus garras a medida que respiraba profundo para relajarse. Ambos Tamers, junto a Coronamon, asintieron al instante, enfocando su atención en la entrada del castillo.

- Si son prisioneros deberían estar encerrados en las mazmorras - Comentó Mai - Deberíamos buscar el sótano primero... - Se detuvo un momento, observando fijamente a su novio - Vamos juntos, no nos separemos por lo menos hasta saber como es el lugar.

Masaki asintió casi al instante, no queriendo preocupar a la joven o ponerse en riesgos innecesarios. Sin nada más que decir se adentraron al castillo, cruzando la puerta del mural y, apenas unos segundos después, la puerta entre abierta del edificio. El vestíbulos que los recibió tenía un aspecto magnífico y refinado, incluso más que el del Vamdemon de File, pero también despedía un ambiente tétrico y perturbador, con paredes apenas iluminadas y compuestas de una piedra de color oscuro. Una serie de puertas a los costados y una escalera hacia el piso superior eran las salidas visibles de aquella primera habitación, lo cual les puso la duda de por donde empezar. Finalmente se decidieron por la que estaba más a la izquierda, encontrándose con un largo pasillo cuyo final se perdía en la oscuridad. Tanto Agnimon como Fairymon se materializaron, colocándose en ambos flancos para "escoltar" a sus portadores y avisarles de cualquier cosa rara que notaran mientras los Tamers avanzaban, mientras que Z'ev parecía estar realizando una labor similar, utilizando su luz natural como una "linterna" para su compañera. Sus pasos hacían ecos en las paredes, dándoles la impresión de que eran los únicos en aquel lugar tan tétrico. Aquello era, posiblemente, lo más extraño de aquel lugar, incluso más que el hecho que apareciera y desapareciera de la nada. Si el Vamdemon de File mantenía sirvientes en su mansión, así como fantasmas en el cementerio de su jardín, ¿Era posible que el "Conde" de aquel castillo no tuviera ni un solo sirviente o vigilante? Mientras más lo pensaban, menos sentido tenía que pudieran entrar tan fácil al recinto, y explorarlos como si estuvieran en un tour.

Al llegar al final del pasillo encontraron una nueva puerta de madera similar a las del vestíbulo y con un aro de metal a modo de manija. Se apresuraron a abrirla haciendo el menor ruido posible y observando la siguiente zona, vislumbrando una nueva sala de estar decorada con una serie de armaduras inmóviles medievales, cada una sosteniendo una lanza en sus manos. Una sombra se movía entre ellas, perteneciente a un Digimon que al parecer estaba limpiando a las "marionetas", y que provocó que los miembros de Gungnir se ocultaran de nuevo tras la puerta, esperando a poder distinguirlo antes de decidir como proceder.



Blair Blair
 

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Coronamon por fin logró enfocar su vista en el digimon que se “ocultaba” en la penumbra, provocando casi al instante que la información del desconocido se desplegara desde la pantalla del digivice de su compañera. Mai guardó silencio, limitándose a mostrarle el holograma a su novio para que también conociera el tipo de digimon que estaba frente a ellos; Nakai miró de reojo a su compañero y luego a su pareja, quien asintió en silencio como entendiendo el plan del peliverde sin que éste lo externara por medio de su voz.

Que sea rápido. — Susurró el japonés, a sabiendas de que técnicamente estaban en una carrera contra el tiempo, además de que no sabían contra qué peligros podrían encontrarse más adelante, siendo un problema llamar demasiado la atención en ese momento.

Tengo un plan. — La chica sacó de entre sus cartas una en especial y la pasó por la ranura de su digivice, provocando que una pequeña granada apareciera en la diestra del león; éste asintió en silencio y asomó su rostro por el espacio que dejaba la puerta semi abierta que les había permitido espiar al que limpiaba las armaduras. Arrastró un poco más la madera para darse espacio y lanzó el objeto dentro, el destello fue seguido rápidamente por el polvo que se soltó sobre aquel pasillo, provocando que Evilmon se sintiera con los sentidos adormecidos casi al instante. Si el destello no le había permitido reaccionar como hubiese querido ante la inminente emboscada, aquel polvo simplemente lo dejaba fuera de cualquier combate directo. Hizo un esfuerzo considerable para mantenerse en pie, sosteniéndose a duras penas de una de las armaduras y tratando de distinguir aquellas sombras que se acercaban a su posición; sentía su cuerpo aletargado, como si no quisiera contestarle debidamente, estaba lento, su mente no procesaba rápidamente lo que pasaba y su voz apenas salía en un intento de interrogar a los perpetradores. Chistó. Conforme el tiempo pasaba su cuerpo se sentía más pesado y su vista comenzaba a nublarse, para cuando se dio cuenta las cinco figuras ya se encontraban frente a él.

Masaki se apresuró a amarrar el cuerpo del adult con la cuerda que su novia cargaba dentro de su mochila, teniendo a Coronamon y Agumon como escoltas, ambos evitaban que el digimon hiciera cualquier tipo de movimiento brusco o que intentara herir al humano. Apenas terminó, arrastraron a Evilmon fuera del área en donde seguía cayendo el polvo para evitar que éste afectara de más a sus propios digimon o incluso a los tamers; de hecho, para cuando salieron de la habitación, tanto Coronamon como Agumon se sentían ligeramente aletargados, efecto que desapareció tras unos minutos.

No tardará mucho en recuperarse él también de los efectos, a nosotros se nos quitó rápido porque no nos expusimos demasiado tiempo, pero no podemos arriesgarnos. — Aseveró el reptil, mirando seriamente a los dos humanos que estaban con él observando al virus.
¿Dónde están los humanos? — Preguntó Coronamon directamente, Evilmon no contestó, de hecho veía con mirada perdida a los que se encontraban intentando interrogarlo.
Si se le pasa el efecto por completo será un problema sostenerlo con la cuerda…
Puedo hacer algo cuando recién despierte, pero durará poco tiempo, el efecto de las cartas es limitado.
Tendrá que ser el tiempo suficiente para hacerlo hablar. — Soltó Agnimon, materializándose detrás de ambos humanos.

El grupo esperó un poco más, dejando que el efecto del adormecimiento se le pasara al adult, aquello definitivamente era un riesgo, pero el polvo liberado por la granada había aletargado demasiado al adulto, haciendo que incluso interrogarlo fuera una tarea imposible. Cuando Evilmon se vio casi liberado de los efectos del polvo, Mai pasó una segunda carta por la ranura del digivice, haciendo que los training grips aparecieran cubriendo parte de los brazos y espalda del felino. Éste, siguiendo instrucciones de su tamer, tocó el cuerpo del virus provocando que aquella “máquina” de entrenamiento fuera traspasada hacia el segundo digimon.

¡HEY! Suélt… — Su voz se cortó repentinamente, puesto que Agumon amenazaba con sus garras a centímetros del cuello de Evilmon, evitando tocarlo para que los training grips no se pasaran hacia él, sin embargo, su mirada decidida y la amenaza lograron callar inmediatamente al aludido.

Un minuto. Dos minutos. La tensión del grupo aumentó mientras intentaban obligar a Evilmon hablar, éste se mostraba renuente a hacerlo, de hecho, tenía una actitud bastante burlona y prepotente, como si el intento de dos tamers de rescatar a otros se le hiciera la cosa más graciosa del universo. Sus palabras, entre mordaces y sarcásticas, comenzaban a incomodar al dúo de japoneses que no tenían ganas ni tiempo que perder en aquello, el rescate era su prioridad, además de saberse con un tiempo límite para lograrlo o quedarían atrapados allí dentro.


Masaru Masaru
 

"さあ、往こうか"
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De un momento a otro, el interrogatorio tuvo un fin abrupto al ocurrir un detalle que debieron tener en cuenta desde el principio, pero que quedó momentáneamente en el olvido por la presión en la que se encontraban. Tan repentinamente como apareció, el pesado equipo metálico que apresaba a Evilmon se desvaneció, liberando al diablillo que automáticamente tomó distancia de ambos Childs. Ambos Tamers se tensaron, a medida que Z'ev retrocedía al hombro de su Tamer y los espíritus acompañantes se manifestaron tras los portadores, con los brazos cruzados y miradas fijas en su objetivo. Evilmon abrió sus fauces, liberando una onda de energía oscura que se dirigió hacia ambos Digimon, obligando a la pelirroja a actuar. Pasó dos cartas con rapidez, la primera que transformó al león a su forma adulta y la segunda que le hizo liberar un potente rayo láser de su boca. El Hyper Heat disipó la onda y se lanzó contra el pequeño diablillo, que esquivó el ataque a duras penas, dejando un boquete en la pared que se creó con un estruendo.

- Adiós al sigilo - Comentó Fairymon con un suspiro. Evilmon volvió a alzar el vuelo valiéndose de sus orejas, mandando cuchillas de aire que fueron contrarrestadas por las propias llamaradas de Firamon, apoyada por una bola de fuego de Agumon. A lo lejos, los miembros de Gungnir empezaron a oír conmoción y pasos, delatando que ya la compañía no tardaría mucho en llegar. Los Tamers se miraron al unísono y asintieron, creando sus respectivos anillos de datos a la par que los espíritus se adentraban en el Digivice.

- ¡Spirit Evolution! - Dijeron al unísono.

El resplandor de la doble evolución tomó por sorpresa al pequeño demonio, que quedó aún más incrédulo al notar que eran los humanos los que habían realizado la transformación. Fairymon voló rápidamente hacia él y, antes de permitirle reaccionar, tomó su rostro con su brazo y lo estampó contra la pared cercana, aprovechando la ventaja de tamaño y fuerza para mantenerlo presionado contra ella.

- ¿Donde están? - Preguntó la Juttoushi. Evilmon no contestó, limitándose a reír en su incómoda posición.

- Los verán dentro de poco cuando se les unan - Contestó - ¿O es que creen que pueden entrar y salir del castillo de Lord Vamdemon como si fuera su ciudad?

Fairymon frunció el ceño, liberando sutiles kamaitachis de su cuerpo que provocaron cortes en la piel del demonio, así como en la pared aledaña. El demonio soltó un quejido, perdiendo parte de su altanera sonrisa.

- ¡Vale! ¡Vale! ¡En la mazmorra! - Contestó - Tienen que descender para llegar, yo me apresuraría si fuera ustedes, no creo que aguanten mucho.

- ¿Donde queda? - Preguntó Fairymon.

- Averígualo tú cariño, no te diré más.

La guerrera del viento se dispuso a continuar el interrogatorio, sin embargo el sonido de un portazo los alertó. Una figura se había adentrado a la habitación entablando contacto visual con el par y desenfundando su arma. Se trataba de un Digimon que para la pareja ya era más que conocido, gracias al fiasco ocurrido en Star City durante las navidades: Musyamon. Agnimon chistó al ver al guerrero, recordando vividamente lo que su homónimo había hecho en esa ocasión. No permitiría que lo mismo volviera a ocurrir.

- Nosotros nos encargaremos de este - Informó el guerrero a su compañera, antes de darle una señal a Firamon y Agumon - Tú continúa sacándole la información.

Desde el aire, el hada asintió y regresó a su labor, mientras que el guerrero iniciaba la carga con su Fire Dash contra el oponente, preparando su puño mientras lo hacía. El golpe inicial impactó contra la hoja de la espada del samurai, el cual aplicó presión para no ser arrastrado. Una vez recuperó su balance, empujó al guerrero y le propinó un fugaz golpe con uno de sus pies, haciéndolo trastrabillar y caer. Se apresuró a levantarse, siendo apoyado por los ataques a distancia de Firamon que evitaron que el demonio descendiera su katana de forma mortal contra la cabeza del Juttoushi. Musyamon recibió el impacto y retrocedió, tiempo que le permitió a Agnimon incorporarse y cargar fuego en uno de sus puños.

- ¡Crimson Knuckle! - Exclamó, entregando el primer golpe. Retrajo su brazo cerrado y cerró la mano, cargando el fuego que fue dedicado a un segundo impacto con la misma fuerza que el anterior. El samurai esta vez fue el que trastrabilló, resentido por ambos golpes en su cuerpo pero tratando de devolver a su posición cuanto antes, oportunidad que el Juttoushi no le otorgaría tan fácil.

- ¡Agumon!

Ante el llamado, el dinosaurio obedeció, cargando fuego en sus fauces hasta que su rostro enrojeció. Al llegar al límite, el Child liberó su Baby Burner en dirección a su propio Tamer, el cual esbozó una pequeña sonrisa. Recibió la llamarada con su pie y, para sorpresa de su oponente, la combinó con su fuego propio, realizando una poderosa patada contra el rostro del Adulto que lo mandó varios metros de distancia directo hasta el suelo, donde forcejeó para incorporarse sin éxito.

- Spiritual Fire... Salamander Kick - Dijo el Juttoushi, observando el estado de su oponente en caso que lograra levantarse. Suspiró para relajarse, alegrándose que hubieran podido usar aquella "combinación" de habilidades y ataques por primera vez desde el incidente del Pueblo Industrial. Dirigió su atención de nuevo a su pareja, la cual estaba descendiendo en ese momento con el diablillo sujeto por su pelaje rojizo, y que parecía a punto de perder el conocimiento.

- Las escaleras están cerca de aquí - Informó - Pero tenemos que apresurarnos, más guardias podrían llegar de un momento a otro.




Blair Blair
 

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Ambos tamers volvieron a su forma humana por precaución, cuidando el tiempo con el que contaban para mantener la evolución por si lo necesitaban más adelante. Mai tomó la delantera con Z’ev sobre su hombro, teniendo a Masaki y Agumon detrás, seguidos de cerca por un vigilante Firamon.
¿No sería mejor que vuelva a Coronamon? — Preguntó el reptil, dirigiendo su mirada a la pelirroja quien, sin dudarlo ni un momento, negó con la cabeza.
El sigilo ya no es parte del plan y no quisiera perder tiempo haciéndolo evolucionar de nuevo cuando estamos en un peligro latente. Sería mejor tener una línea de defensa para que Masaki y yo tengamos tiempo de ser necesario. — Agregó lo último con seriedad, algo tensa por la seguridad del peliverde, si bien antes habían enfrentado ya varios peligros como la invasión de Ogremon, el asunto del Pueblo Industrial o incluso la isla sin nombre, esa quest en especial la ponía especialmente nerviosa en cuanto a lo que podía pasarle a su pareja, amigo y compañero de guild. Nakai notó todo aquello con solo una mirada, apenas rozando la mano de la fémina con la propia y sonriéndole ligeramente.
Estaremos bien, tranquila. — Susurró, buscando tranquilizar a la japonesa por medio de esas simples palabras. Hitomi respiró hondo mas no contestó ante la oración de su novio, enfocándose en seguir guiando el camino rumbo a las mazmorras donde, según la información que habían conseguido, se encontraban los tamers capturados. La tensión aumentaba a pasos agigantados a causa de gritos y pasos lejanos, todo indicaba que los guardias estaban en camino a enfrentar a los rescatistas.
Dense prisa, no sabemos el estado de los otros. — La voz vino de una de las entidades espirituales; Fairymon flotaba a un lado de su portadora con un gesto bastante serio, al ser alguien acostumbrada a dominar el área informativa, se sentía incómoda por no saber demasiado al respecto de la situación en general.

La carrera los llevó hasta una puerta de madera un tanto desgastada, la cual fue rápidamente abierta por una certera patada del japonés. El grupo se adentró al lugar, bajando por unas inmensas escaleras en espiral por unos dos minutos hasta que por fin llegaron al área de las mazmorras. El sitio olía a humedad, a óxido y otro olor putrefacto que no querían descubrir su procedencia.

Hello?
¿Hay alguien aquí? — Mai secundó la voz de su compañero digital, Firamon ya se adentraba por el inmenso pasillo observando cada celda con especial atención. En algunas había esqueletos, en otras digitamas rotos pero hasta ahora no había encontrado lo que buscaban. La tensión en el grupo aumentaba más con cada paso que daban, temiendo que lo peor hubiese pasado con los que supuestamente debían rescatar; el silencio sepulcral no ayudaba demasiado y la brisa gélida que se sentía en ese lugar provocaba un escalofrío en la nuca de los humanos.
A..yu..da.. — Una voz débil provocó que ambos expert se miraran entre sí tras un ligero respingo, apenas reaccionaron comenzaron a correr para cruzar lo que quedaba del pasillo. Firamon se quedó detrás, entre ellos y la puerta que habían utilizado para llegar hasta allí por si alguien más bajaba las escaleras, Agumon estaba a su lado.

¡Mai! — El peliverde fue el primero en localizar la celda, llamando a la chica para que se acercara a su lado. Hitomi esperó mientras el joven cambiaba de nuevo a su forma híbrida, utilizando una de sus técnicas ígneas para romper el cerrojo metálico que impedía que la reja fuera abierta; apenas el camino estuvo abierto, ella entró con rapidez, derrapando unos centímetros al frenar e hincándose con la misma velocidad con la que había entrado al lugar. El joven tenía manchas de sangre por el rostro, los brazos y el abdomen, su mirada estaba perdida y apenas reaccionaba al constante llamado de la líder de Gungnir, quien chistó por lo bajo mientras pedía a Z’ev que auxiliara al muchacho.

El gnome no tardó en posarse sobre el joven, permitiendo que sus habilidades curativas hicieran lo propio para atender las heridas del varón. Poco a poco el desconocido fue recuperando su conciencia, alertándose rápidamente al encontrarse con una chica, el gnome y Agnimon viéndolo fijamente. Mai miró por sobre su hombro buscando los orbes de su novio.

Busca a los demás, por favor. Apenas Z’ev termine con él iré a ayudarte. — Pidió la chica, recibiendo un asentimiento mudo por parte del guerrero, el cual se abrió paso a través del resto del pasillo en busca de los dos tamers restantes.


Masaru Masaru
 

"さあ、往こうか"
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Agnimon recorrió el oscuro pasillo con un trote constante, observando cada una de las celdas en busca de cualquier señal de vida que pudiera darles una pista del paradero de los otros dos Tamers. Finalmente encontró algo al pasar la cuarta celda, donde logró vislumbrar una figura encogida en la oscuridad, se apresuró al cerrojo, derritiéndole como el anterior para adentrarse en la celda y revisar a su ocupante. Se trataba de una chica apenas unos años mayor que Masaki, con cabello castaño desordenado y lleno de suciedad, y con ropajes desgarrados que mezclaban manchas de sangre y tierra. Su semblante era más que pálido, y su única reacción fue temblar al ver al guerrero adentrarse al mismo lugar de ella.

- No... Más...

- Oi, reacciona - Le dijo Agnimon, no muy seguro de si debía alzarla en caso que tuviera alguna herida importante - Vengo de parte de la Central, todo estará bien, ¿Me escuchas?

La prisionera balbuceó algo ininteligible y rompió en llanto, enrollándose en su posición. El Juttoushi, o al menos la parte humana de él, pudo sentir como una mezcla de pena, frustración y enojo se apoderaba de él, estupefacto ante el estado en que se encontraban los prisioneros, y preguntándose que había pasado durante esos tres días. La voz de Agumon en el pasillo le avisó que el tercer Tamer había sido encontrado, y que él se encargaría de rescatarlo.

"Relájate" Dijo la voz del Juttoushi dentro de la mente del guerrero. Agnimon inspiró profundo, tratando de mantener la calma mientras la chica frente a él empezaba a hacer ademanes de, al menos, sentarse. Le ayudó con delicadeza, notando como sus brazos estaban llenos de cortes, algunos en mal estado.

- Tienen que salir de aquí, antes de que él venga... - Musitó entre sollozos, creando más interrogantes que respuestas. El Hybrid intentó preguntar más al respecto, sin embargo cada contestación era más vaga que la anterior. Finalmente, tras un par de minutos de deliberación infructuosa, los pasos en el exterior le indicaron que Mai había regresado, con el Tamer rescatado sobre el lomo de Firamon y una expresión aún más seria que antes, compartida por la del etéreo espíritu a sus espaldas. Se adentró para revisar a la chica, decidiendo dejar el interrogatorio para cuando estuvieran en mejores condiciones, algo con lo que el japonés estuvo de acuerdo, de-evolucionando para mantener su energía.

[...]​

Quince minutos después de encontrarlos, la situación solo parecía ponerse más tensa por minuto. La mazmorra se encontraba en un silencio sepulcral, causando una sensación de nerviosismo en el equipo de rescate. Todo el castillo debía saber de su presencia debido al escándalo que habían armado peleando contra Evilmon y Musyamon, además de que llevaban mucho tiempo en ese piso subterráneo ¿Por qué nadie venía a atraparlos? No se sentían con la suerte de creer que la destrucción de aquel muro había pasado desapercibida, lo cual les hacía creer que, o no les importaba que los rescataran, o que estaban esperando en el piso de arriba con una emboscada. La última opción se había vuelto la más probable con cada minuto que pasaba, una vez que habían oído la historia de como quedaron en esa situación los rehenes.

La excursión de la semana anterior había transcurrido de una manera aterradoramente similar a la que los miembros de Gungnir habían vivido ese día. Pasillos vacíos, silencio sepulcral y una calma poco natural que había calado en los nervios de los Tamers. De un momento a otro, un Digimon los atacó, tan preciso y veloz que logró acabar con uno de los Digimon sin oportunidad de contraataque, y colocó a uno de los Tamers en posición de rehén para evitar que los otros hicieran algún movimiento. Los despojaron de sus pertenencias y los enviaron a los calabozos donde empezaron a sacarles información y torturarlos. El Tamer que había logrado escapar se debió a un esfuerzo conjunto que requirió las pocas fuerzas que le quedaba al grupo, sin embargo había sido contraproducente. No sólo él había sido el único en salir, además el intento les costó la vida del segundo Digimon y la destrucción de los tres Digivice lo que, sumado a estar tres días sin rescate, los llevó a pensar que estaban acabados.

- Tenemos que rescatar a V-Mon - Dijo el tercero de los rehenes, el que Agumon había rescatado, al terminar de contar la historia - Se lo llevaron hace horas porque querían experimentar con él, ¡Por favor sálvenlo!

Mai se mordió el labio ante la petición, pensando que debía hacer. Por un lado no tenían idea de donde podría estar el Digimon, si es que seguía vivo, y el hecho que había un peligroso Digimon dispuesto a emboscarlos eran razones más que firmes para escapar con los Tamers mientras tuvieran la oportunidad. Por otro, no podía descartar al Digimon tan fríamente, menos si había una ínfima posibilidad de que fuera salvado. Z'ev se alejó de los prisioneros y se posó en el hombro de la pelirroja agotado, ya había curado lo más que su inexperta habilidad le permitía, el resto solo podría ser tratado de vuelta a la ciudad.

- ¿Alguno sabe donde están los Digitamas de los otros dos compañeros? - Preguntó el japonés con seriedad. Automáticamente los rescatados bajaron las cabezas, y un pequeño gemido escapó de la boca de la única chica del grupo.

- Destruidos...

- Tsk.

- Tampoco creo que podamos llegar muy lejos en nuestra situación actual - Admitió el primero de los que habían sido rescatados.

- Si evoluciono a Flaremon podría curarlo con el Seisei no Houkou - Comentó Firamon - Eso debería facilitarnos un poco el escape.

- Pero si hay un enemigo no podemos perder tiempo de la evolución - Recordó Agumon, apretando los puños - Más cuando eres el único que puede evolucionar en este espacio.

- Preferiría que nos quedáramos y combatamos como es debido - Opinó Agnimon, siendo escuchado únicamente por los miembros de Gungnir - Pero en esta situación lo mejor es irnos cuanto antes.

- Pero...

- Concuerdo con Greymon - Interrumpió Fairymon - Estamos en riesgo de que también nos atrapen, y sólo complicaríamos las cosas. Estos chicos no pueden estar aquí mucho más tiempo y además...

- ... Vamdemon podría tomar interés en los Spirits - Completó Agumon con un tono sombrío - Experimentará con ustedes para saber como funciona y apoderarse de ellos.

- ¿Spirits?

La líder de la Guild dio un respingo, notando como los Tamers estaban observando a Agumon con curiosidad. Masaki cayó en cuenta que la chica no había hecho comentario sobre él de-evolucionando de un Digimon a un humano, sin embargo lo atribuyó a su estado mental del momento. Un nuevo peso cayó sobre los hombros de ambos por las palabras del Child, ¿Realmente valía la pena arriesgarse en una apuesta que podría provocar que aquel despiadado ser se apoderara de las partes de dos de los Juttoushi? Al final del debate, todo se reducía a la pregunta de sí tenían el derecho de decidir lo que ocurriría con alguien a quién no conocían, algo que a lo que el dúo idealista no estaba acostumbrado.

- Haremos lo que se pueda... - Informó Mai al cabo de unos minutos más de meditarlo - Pero tenemos que ponerlos a ustedes a salvo y escapar de aquí.

Nadie estaba en posición de protestar, por lo que como pudieron se incorporaron y empezaron a recorrer el pasillo en busca de la ciudad. Era claro que los tres Tamers se encontraban debilitados y deplorables, a causa de los días de tortura y hambruna a los que les habían sometido, sin embargo ninguno profirió ni un quejido, manteniéndose de pie por fuerza de voluntad y su deseo de salir de ese lugar. Se detuvieron frente a la puerta que los llevaría de vuelta al salón anterior, siendo detenidos por el japonés, que a su vez había parado su andar por orden del Juttoushi. Agnimon se quedó en silencio por unos segundos, antes de dirigirse a su Tamer.

- Prepárate.

Masaki asintió y, después de lanzarle una mirada furtiva a su pareja y a los tres chicos presentes, creó el anillo de datos que lo devolvió a la forma de Agnimon. Esta vez hubo reacciones más notables, pero cualquier duda debería ser guardada para después. Sin perder más tiempo, el guerrero abrió la puerta, esperando un momento antes de indicarle al resto que lo siguiera, sin embargo antes que pudiera dar la señal un bólido de brillantes colores apareció frente a él, atacándolo con unas cuchillas que fueron bloqueadas a duras penas por los guanteletes metálicos del Juttoushi. Agnimon chistó, propinando una patada para hacer retroceder al atacante, el cuál lo hizo con la misma velocidad con la que había aparecido en primer lugar.

- Buen trabajo bloqueando el primer golpe - Comentó el Digimon con un tono cordial - ¿Podrás con el próximo?

El resto del grupo entró en la habitación, tensándose al ver al Digimon que había aparecido. Todo en su cuerpo, desde su extravagante ropa, hasta su extraño rostro era bizarro en aquella criatura, cuyas manos parecían estar compuestas de cuchillas metálicas cubiertas por una tela rosácea. No fue necesaria la confirmación de los rehenes para saber que él es quién los había atacado una semana atrás, y el holograma aparecido en el Digivice de la pelirroja delataba que tan fuerte sería aquel enemigo.

Nivel Perfect. Tipo Undead. Matadrmon.​



Blair Blair

Takerudark Takerudark una prórroga de unos días, please
 

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¡Firamon!
On it! — El león se abalanzó hacia adelante para apoyar a Agnimon, apenas cruzó la puerta su cuerpo se vio rodeado por una luz intensa que rápidamente cambió su forma física; Flaremon rugió con fuerza apenas estuvo a un lado del Juttoushi, preparado para ayudarle a vencer al Perfect que yacía frente a sus ojos.
¿Mai?
Tenemos la puerta cubierta, no pasará hacia ellos. — Zanjó con seriedad el recién evolucionado, dispuesto a detener de una vez por todas a aquella criatura y ayudar a los tamers a escapar del lugar. Las llamas en uno de los brazaletes del perfect aumentaron, permitiéndole al híbrido tomar control de ellas para así potenciar un ataque que lanzó en contra del enemigo, éste esquivó con una facilidad espeluznante que tensó a los dos peleadores, definitivamente no podían tomárselo con calma, en especial si querían mantener a salvo a las cuatro personas que yacían a sus espaldas.

¡Masaki! — El repentino grito de la japonesa alertó al híbrido, pues mientras había estado pensando en la facilidad de esquivo de Matadrmon, distrayéndose ligeramente con la explosión que había ocurrido en el sitio donde había aterrizado su ataque al ser evadido, no se percató de las cuchillas que el no-muerto había disparado en su contra. Cubrió su rostro con los protectores de sus brazos más el impacto nunca llegó, por lo que quitó su defensa para observar cómo es que había salido bien librado de aquello; las cuchillas cayeron al suelo congeladas, todo debido a que Mai había usado una carta para apoyar a Flaremon y éste, bajo el efecto de la carta, había lanzado su torrente ígnea convertida en hielo contra las cuchillas y con ello el ataque fue detenido.

Una segunda carta hizo aparecer a Excalibur, la espada sagrada de HolyAngemon. Flaremon la empuñó con fuerza al tiempo que se ponía en guardia, preparado para el “segundo round” entre ellos dos y el perfect de la oscuridad. Matadrmon se acercó a una velocidad peligrosa, evadiendo el primer tajo dado por el león y saltando directamente hacia el híbrido, éste saltó a un lado, evitando el corte que el no-muerto había intentado proporcionarle con las cuchillas de sus pies. El miedo inundó momentáneamente a los dos peleadores cuando Matadrmon siguió de largo tras fallar su ofensiva, puesto que éste se dirigía directamente a la habitación donde se ocultaban los tamers restantes.

¡No irás a ningún lado! — Gritó el perfect de fuego activando su Seisei no Houkou para obligar al digimon a detenerse, Matadrmon gruñó con molestia mientras se retorcía ligeramente en su sitio, sus oídos le calaban intensamente y un dolor inexplicable rodeó su cuerpo, la técnica lo hería aunque fuera algo técnicamente imposible de esquivar. Aprovechando aquello, Agnimon le propinó una patada rodeada en llamas directo a la espalda, haciendo que el enemigo se arrodillara en el suelo y sin darle tiempo de reaccionar, lo tomó de una de las cuchillas de sus pies y lo jaló, alejándolo de la puerta para reacomodarse él frente a ella a modo de protección.

Tus enemigos somos nosotros. — Tajó el guerrero con seriedad, molesto ante la sola idea de un digimon que pretendía atacar a humanos indefensos. Sabía que su novia estaba ahí como la segunda línea de ataque, pero cuidar de tres no era una tarea sencilla, por lo que prefería dejar esa carta como último recurso. Chocó sus puños entre sí a medida que el perfect se levantaba, pegando un salto con una agilidad igual de atemorizante que su velocidad para esquivar otro corte de la espada sagrada, tal parecía que no quería recibir ningún ataque de esa arma.


Masaru Masaru finish it!​
 

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El intercambio de golpes bloqueados y esquivados continuó hasta que, más temprano que tarde, la espada sagrada desapareció de la muñeca del felino, delatando que los tres minutos reglamentarios habían pasado. El vampiro tomó atención a esto, aprovechando el momento para realizar una veloz ofensiva con su extraña danza. Su Chouzetsu Rappashū impactó con ahínco la anatomía del Perfect que se cubrió como pudo con sus brazos, mientras que el híbrido fue recibido por el otro lado por dos cuchillas disparadas desde sus mangas. Agnimon volvió a adoptar la posición defensiva, sin embargo eso no logró evitar que una cuchilla rozara peligrosamente su costado, mientras que la otra se clavaba en su hombro. El Juttoushi soltó una expresión de dolor, apresurándose a desencajarse la cuchilla y lanzarla al suelo, sosteniendo su articulación mientras trataba de reprimir el escozor, una tarea más fácil para la mentalidad del guerrero que para la del portador que lo canalizaba.

- ¡Que tenacidad! - Aplaudió el Matador, alejándose de sus lastimados oponentes - ¡Perseverancia y ganas de vivir! Una lástima que ninguno de los Digimon de nuestros anteriores invitados tuviera esa cualidad - Se detuvo por un momento, girando su extraño rostro para "encarar" al Tamer del desaparecido Digimon - Ninguno - Enfatizó, lanzando la noticia como un balde de agua helada.

- V-mon...

- No aguantó ni diez minutos, humano - Informó el Undead - Eso les pasa por querer adentrarse sin permiso en los dominios de Vamdemon. Pero no se preocupen, cuidaremos bien su Digitama, al menos esa parte de él sobrevivió.

La reacción de los presentes solo fue de molestia, incluida la de aquellos cuyo dolor se encontraba en primer plano. Mai se mordió el labio, en un intento de controlar sus emociones que estaban siendo abrumadas por la mezcla entre las noticias, la situación actual y el estado de su pareja y de su compañero. Fairymon se materializó detrás de ella, con sus brazos cruzados y observando las cartas que aún poseía en su mano.

- ¡Greymon! - Llamó, aprovechando que Matadrmon no podría oírla - ¿Puedes usar Spiritual Fire?

El Juttoushi del fuego cerró los ojos, respirando profundo para analizar su estado. Finalmente asintió, al momento que la parte humana de este llegó a su decisión. No iba a dejar que una herida lo detuviera, más cuando era su deber acabar con ese Digimon. El hada hizo un gesto hacia su Tamer, susurrándole una instrucción a Mai mientras apuntaba a una de las cartas en específico. Después de meditarlo por unos segundos, la pelirroja demostró su entendimiento, tomando las cartas mientras la Juttoushi del Viento se erguía nuevamente.

- Flaremon, ¡Seisei no Houkou de forma curativa!

El Perfect se incorporó ante la orden, liberando nuevamente su rugido estridente. Matadrmon se encogió para soportar el daño, sin embargo se sorprendió al ver que éste no tenía efecto alguno en él. Al contrario, el rugido había provocado una especie de brillo en el león, Juttoushi y los rehenes, curando lentamente sus heridas. La táctica no terminó ahí, puesto que Mai se había encargado de deslizar velozmente dos cartas por su Digivice, mientras Fairymon se encargaba de informarle a los combatientes de cuales se trataban, de forma que el oponente no pudiera saber a que se enfrentaba.

- Volcanic Blaze. God Flame.

Agnimon sonrió al entender la táctica, felicitando mentalmente a su compañera que estaba haciendo alarde de su reputación como la encargada de la información de los Juttoushi. Flaremon abrió sus fauces nuevamente, esta vez enviando un torrente de fuego sagrado potenciado contra el asesino, que se movió para esquivarlo casi por reflejo. Activando el fuego sagrado de su Digicore, el Juttoushi aprovechó el momento para tomar partes del torrente e integrarla a su puño, llegando al límite de lo que podía manipular por la diferencia de nivel y avanzando contra el vampiro gracias a su Fire Dash. Una segunda carga del God Flame fue disparada en el trayecto contra Matadrmon, que apenas logró esquivarla con quemaduras en sus ropajes, sin embargo, ese movimiento no le permitió apartarse del camino del Hybrid que se disponía a atacarlo. Despreocupado al enfrentarse a alguien de un nivel menor, el Undead simplemente se limitó a cubrirse con sus cuchillas, dispuesto para bloquear el golpe y, acto seguido, propinarle una estocada mortal al guerrero ígneo.

- No lo harás - Aseguró Agnimon, tomando las cuchillas con su mano libre y moviéndolas de lugar con esfuerzo, creando una apertura en la defensa por la cual encajó el Crimson Knuckle influido por el fuego sagrado. El oponente soltó un quejido, notando como las propiedades divinas del ataque lo estaban quemando más de lo que esperaba, se esforzó para recuperarse de la ofensiva, sin embargo esta vez quién se abalanzaba contra él no era el Hybrid, sino el león que, una vez más, portaba la espada sagrada en su muñeca. Sus ojos se abrieron en terror, esperando los últimos segundos antes de recibir la estocada.

- ¡Excalibur! - Exclamó Flaremon, propinando un par de cortes, uno horizontal y uno vertical, que crearon un efecto de luz en cruz sobre el cuerpo del oponente. Después de lograrlo lo sostuvo por sus hombros, abriendo una última vez sus fauces - ¡God Flame!

Ese fue el final, la lastimada figura del asesino se retorció en su lugar, tratando de liberarse sin éxito del fuego que le estaba consumiendo segundo a segundo. Finalmente sus datos se desintegraron, quedando un solitario Digitama rodeado de las pocas cuchillas y retazos de telas que habían sobrevivido el incendio inicial, y que en ese momento se consumía con mayor lentitud. Una sensación de amarga victoria y alivio recorrió a los presentes, que podían respirar más tranquilos al estar casi fuera de peligro, pero aún teniendo que lidiar con las noticias recibidas. Totalmente agotado, Agnimon fue el primero en de-evolucionar, quedando tendido en el suelo con respiración agitada, y con un hombro que, aún en forma humana, seguía doliendo.

- Buen trabajo Aibou - Felicitó el espíritu del guerrero recién materializado, el cual también exhibía marcas en su articulación lastimada. Masaki sonrió débilmente, viendo de reojo el destello de luz que delataba que Z'ev se había acercado hacia él, y que estaba curando sus heridas en ese momento. Agradeció con un murmullo por los esfuerzos, sin embargo sabía que seguramente tendría que ir al hospital después de la misión.

- Aún no ha acabado - Comentó Agumon, reuniéndose con su Tamer al tiempo que Flaremon volvía a su etapa Child - Tenemos que salir de aquí pronto.

El japonés asintió, incorporándose y levantándose con la ayuda de su novia que miraba la herida con un rostro de preocupación. Los presentes observaron el resto de la habitación en busca de un camino que los pudiera llevar a la salida. No sabían cual tomar, sin embargo uno de los rehenes apuntó a una ventana en específico, la única de la habitación, y que mostraba del otro lado la luz de la luna.

- Si ese es el exterior, ¿Podemos destruir ese muro y escapar por ahí? - Sugirió, mirando específicamente a Agumon.

El resto del grupo lo pensó, mostrando su apoyo a la idea un par de segundos después al ser la más rápida para su huída, aún si solo provocaba que Vamdemon los odiara aún más. Siendo honestos, eso no les importaba, el sentimiento que recorría al grupo en ese momento era acabar esa pesadilla y después, algún día, cobrárselas al conde del castillo, con creces. Agumon miró a su Tamer, el cual intentó crear Digisoul una vez más, pero que en su estado de cansancio actual no se manifestaba más allá de un inestable puño. Suspiró y la disipó, simplemente tomando el iC en su lugar.

- Tendrá que ser a la antigua - Suspiró, mientras Agumon se movía hacia la pared y el resto se apartaba hacia el lado opuesto - Cuento contigo.

La luz del Digivice llenó la habitación hasta llegar al dinosaurio, el cual empezó a crecer hasta alcanzar el tamaño de GeoGreymon. En ese momento, su tamaño alcanzaba el techo de la habitación obligándolo a agacharse para caber, sin embargo el crecimiento no se detuvo. El brillante dinosaurio terminó por sobrepasar el techo, destruyéndolo en la zona a la par que su lomo empujaba el muro. Finalmente, RizeGreymon se irguió por segunda vez en aquel día, sacudiéndose los escombros, polvo y bloques que se habían desprendido de la construcción y caído sobre el Cyborg. Extendió su mano hacia lo que quedaba del salón para que los Tamers se montaran, tras lo cual retrocedió con cuidado y finalmente, al tener la vía libre, despegó hacia el cielo nocturno, dejando atrás el castillo y el bosque con velocidad. Una última mirada fugaz fue dedicada al monumento embrujado que acababan de abandonar, preguntándose si habría sido lo mejor irse sin buscar el Digitama de V-mon, o si Vamdemon los habría estado observando todo este tiempo. Algo era seguro, esa no sería la última vez que visitarían aquel lugar, ni los rescatados ni los rescatistas.


Blair Blair
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Narrativa: Masaru, a veces se te van los tiempos de los verbos, no es que los estés usando mal, pero simplemente hay veces en las oraciones en las que se entiende mejor con otro tipo de verbo. Por ejemplo, cuando pones “dejó a un lado la tostada para accionar el dispositivo, sonriendo involuntariamente al ver que se trata de un mensaje de su novia” quedaría mejor ese “trata” con un “trataba”, si lo dejas como lo colocaste pareciera que me hablas en tiempo presente y confunde un poco. De repente se te van las comas en algunos lados, pero no pasa mucho. Y bueno, errores mínimos también como cosas en plural que iban en singular o uso de mayúsculas cuando no van. Una anotación, colocaste en un post que los rehenes les cuentan la historia de lo que sucedió, claramente diciendo que dos digitamas fueron destruidos, por lo que veo un poco de más que Masaki luego pregunte por aquellos digitamas, ten cuidado con eso porque de cierta manera no tiene tanta coherencia cuando ya lo acababan de contar. Blair, a veces tiendes a usar un poco de más las comas, intenta releer todo para que cuando lo hagas en voz alta te des cuenta de en dónde van y no van las comas. También noté errores no tan seguidos, como el uso del plural cuando pusiste algo en singular (“quienes” en lugar de “quien” cuando te referías a tu Digimon y tu spirit) o uno que otro error de dedo. Al igual que Masaru, de repente te joden los verbos así que ten cuidado con eso (lo digo por esto, “y luego alejándolo aún sosteniéndolo con las manos para observarlo fijamente a los ojos”, suena rarísimo, prueba modificando las oraciones cuando eso pase). 23/25.

Interpretación: Masaru, no tiene mucha importancia, pero igual quiero hacerte mención. En un post, Blair pone que algunos de los árboles estaban destrozados por la aparición del castillo de Vamdemon, pero tú en el siguiente post colocas que la misma tierra parecía que se había expandido porque ni un solo árbol del bosque estaba dañado, cuidado con eso. E igual, para ambos, no sé si fue por error o simplemente no le tomaron mucha importancia, pero al momento de describir el lugar donde aparecía el castillo de Vamdemon jamás se hizo mención de que era en un cementerio, cosa que viene en la descripción del lugar. 23/25.

Realismo: Aquí les debo decir que los dos deben tener un poco más de noción sobre el tiempo, cuando llegaron al lugar en el segundo post de Blair, no puedo decir que lo manejaron mal pero sí siento que faltó un poco más de cuidado en esa parte. Masaru, no me gustó mucho que evolucionaras tanto a Agnimon, pues al final debió perjudicarte aunque pudiera mantener la evolución durante 2 horas. Recuerda que el hacer una evolución supone un buen gasto de energía y esto no se notó que le afectara a Masaki ni al juttoushi en la pelea contra Matadrmon. Blair, entiendo la situación donde usaste la Holy Granade, pero el que no le hiciera efectos a Masaki no me cuadró del todo. Si bien dejaste claro que el polvo había empezado a afectar a Agumon y Coronamon, Masaki no obtuvo ningún tipo de efecto de la carta y pasó el mismo tiempo que los dos Digimon en la zona. Lo mismo que con Mai y el Z’ev, considerando que los cinco estaban frente a Evilmon. 20/25.

Desarrollo: Mi única queja en este rubro es sobre la falta de participación de Vamdemon en la misión. Sé que no es requisito que estuviera en la misión o se enfrentaran contra él, pero les habría ayudado mucho que colocaran alguna escena con él aunque no estuviera de frente con los Tamers en lugar de solamente usar a sus “sirvientes”. Pero como dije, no era algo que realmente les tuviera que afectar, pero sí habría sido bueno verlo. Por otro lado, el desarrollo me gustó mucho, fue bueno y la historia estuvo bastante interesante. La longitud de los posts fue buena también y no se quedaron solamente con la cantidad mínima de posts. Muchas felicidades por todo esto. 25/25.

Total: 91/100.
Paga: 410 bits.
Fama/Antifama: +3 a cada uno.
EVO: +1 a Agumon, Coronamon, Fairymon y Agnimon.

Masaru Masaru Blair Blair la paga será asignada a la brevedad bueno, se la asignarán ustedes, lel.
 
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