Oneshot Rhythm and Love

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

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:3 Sé que cae tu cumpleaños el día 20, pero quise adelantar el regalo :d. Espero lo disfrutes Flor Kites Flor Kites




Baltea Mannes había perdido todo, pero, se había ganado la libertad. Eso pensaba para hacer menos doloroso la realidad que estaba viviendo. A sus treinta y ocho años, nunca se esperaba que su matrimonio de quince años se fuera al piso por algo tan simple como la posición económica, debió sospecharlo, después de todo, la relación que tuvo con su esposo fue algo arreglado. Hubo un gran alboroto dentro de la familia Mannes que obligó a todos los líderes dentro de ella a huir, en busca de evitar la justicia. Fue tan grave la situación a nivel mundial, que ese apellido quedó manchado, siendo pocas las excepciones en las que era visto de buena manera.

Perder prestigio e influencia hizo que Baltea perdiera el valor que tenía para su esposo, sumado el hecho de que ella era infértil y por más que se trataron no pudieron tener hijos, provocó la ruptura de su matrimonio. Lo único que le alegraba es no haber tenido hijos, pues sería más incómoda la situación de su separación.

Baltea no quiso discutir mucho, por lo cual, aceptó que se fueran a partes iguales, y con el dinero obtenido, buscó una casa sencilla, lejos de los problemas de la capital del país, mudándose a Génova, en su país natal, Italia.

Tres cuartos, dos baños completos, dos pisos, una cocina, una gran sala, un ático, lo suficiente para su gusto. La paz cercana al mar, la paz de la soledad, era lo único que le quedaba. No tenía trabajo, no se había preparado más que para ser secretaria, pero nunca había ejercido y creía que para su edad sería complicado, no obstante, con el dinero obtenido y los ahorros que le quedaron, bastaba para vivir por unas décadas. Para fortuna de ella, no era de gustos lujosos ni vanidosa, así que el dinero se mantendría por mucho tiempo.

Al principio, sintió tranquilidad, pero, pasaron los días y se fueron haciendo eternos, agotadores, tensos, había vivido quince años como esposa inmaculada, cumpliendo como ama de casa, como mujer, nada más, nunca tuvo motivaciones mayores qué amar y obedecer a su esposo. La pelirroja solía pasar en su casa en ropas cómodas, a veces salía solo para comprar víveres, intentó por probar el alcohol, pero lo aborreció, no entendía como había personas que ahogaban sus penas con él, no había nada que le hiciera sentir emoción.



Fue una mañana, que un estruendo la despertó, ruido, escandalo, gritos, rock. La pelirroja se levantó y se asomó por la ventana de su habitación, la persiana de acero de la única casa al lado de ella estaba alzada, y ese sonido tan molesto salía de su interior. Baltea salió de su casa molesta, quería seguir disfrutando de su soledad silenciosa, no le preocupaba mucho andar con un short que dejaba ver sus torneadas piernas o una blusa sin sostén, después de todo, ella no se daba cuenta que aún con su edad era una mujer muy guapa y fácilmente podía mentir al decir una edad con unos diez años menos.

La pelirroja se sorprendió al ver dentro de ese garaje, un sinfín de instrumentos musicales. Guitarras, baterías, bajos, teclados, saxofón, y otros más, parecía un miniestudio. dentro de todo ese embrollo estaba una hermosa joven, castaña, cabello a media melena, de cuerpo delgado, poco pecho compensado con unas piernas y glúteos redondos y bien parados, resaltado todo eso por unos leggins y unas blusas que Baltea veía como morbosas, aunque no podía decirle mucho cuando ella había salido casi desnuda a la calle. Con valor en la voz, la madura se atrevió a reclamarle a esa chica, pero el sonido era muy alto y ella, al verle, solo le sonrió y dejó de tocar una guitarra eléctrica para tomar un control y cerrar la persiana automática. Baltea estaba molesta, esa mocosa la había ignorado por completo.

Toda la mañana tuvo que soportar ese maldito ruido, hasta que llegado el mediodía, cuando todo calló. Baltea se asomó y vio a esa chica de no más de veinte años salir de su casa, con un gorro y un estuche, sintiendo como se burlaba de ella al observarla por su hombro antes de partir.



Los días siguientes fueron lo mismo, seguro hacía lo que quería pues no había otra casa más que la de ellas dos a unos doscientos metros, nunca le pasó por la cabeza que tendría una vecina tan escandalosa. Un día volvió a animarse a enfrentarla, y así como pasó antes, la chica trató de cerrar el garaje, por lo que se atrevió a meterse y desconectar el regulador.


-¿Qué rayos te pasa? ¿No puedes dejar de hacer ruido por un minuto?-


-Es normal, estoy en una banda y necesito practicar. -


-Pues practica lejos de aquí o bájale a la música, me desesperas. -


-Nadie se había quejado antes de mi música. -


-¿Quejarse?
-Reclamó la pelirroja. - ¡Solo vivimos tú y yo aquí!-

-Es verdad… ni nos hemos presentado, me llamo Justine Petronilo, basta con solo Justine. -


-Baltea… Casablanca. -
Dijo la mujer ocultando su apellido con él de su exesposo.

-¿Baltea? ¿Cómo el río?-


-Sí, en mi familia es algo común que a las mujeres se les nombre como ríos, lagos y mares del mundo.-


-Qué raro. -


-¿Raro? Raro eso que llamas música. -


-No espero que lo entienda una mujer de tu edad. -


-¿De mi edad? ¿Me estás llamando vieja?-


-Pues no lo sé, por la manera en como hablas pareces alguien de la edad de mi mamá, jaja. -


-Y por tu forma de hablar a un adulto, pareces una mocosa. -


-Vaya, la llorona tiene su orgullo. -


-¿Llorona?
-Preguntó Baltea acomodando la camisa que apenas cubría su blusa.

-Desde que te mudaste te escucho llorar por las noches, ¿Tan mal te está yendo? -


-A ti no te incumbe, solo, deja de hacer ruido, ¿Si? Intentemos ser buenas vecinas. -


-Déjame adivinar, recién te divorciaste tras años de casada, no sabes qué hacer con tu vida así que te desquitas con la primera persona que se te atraviese. -


-¿Cómo lo sabes?-


-Es lo mismo que le pasó a mi mamá, por eso me fui de casa. -
Suspiró Justine sacudiendo su cabello, mirando fijamente a Baltea, notando que, aunque era una mujer entrada en años, era muy guapa y sensual. - entre otros motivos. -

-Ya veo… Justine, solo… te pido algo de calma con la música, ¿Si? Solo, bájale. -


-No puedo prometerte nada, se viene un concurso por ganar una grabación por parte de una discográfica y lo tomo en serio. -


-Mmm… ¿Cuándo es el concurso?-


-Dentro de un mes. -


-¿Dentro de un mes?-
Se exaltó la pelirroja mientras la joven disimuladamente veía esos grandes pechos que escondían sus ropas. - ¿Qué hare dentro de un mes? No puedo cambiarme de casa, y no pienso pagar un hotel. -

-Podrías solo ignorarlo. -


-¿Ignorarlo? -



Baltea sacudió su cabello y empujó algunas de las guitarras de Justine, haciendo un estruendo por el coraje de pensar que no descansaría.


-Oye, ¿Qué mierda te pasa?-


-¿Crees que podré aguantar tu basura tantos días? -

-Tampoco es muy bonito sonido escucharte llorando todas las noches. -

-Deberías de hacer algo más productivo que esto, algo que no sea molesto para mí. -


-¿Algo productivo, eh?
-Sonrió mirando a otro lado Justine, pasando su dedo pulgar por su labios aguantándose el coraje, para voltear a Baltea. - Tienes razón, haré algo productivo. -

-¡Por favor! No sé qué piensan las chicas de tu edad, todo se les hace fácil y… -



Justine sujetó de los hombros suavemente, empujándola poco a poco por la puerta del garaje que daba al interior de su casa, sin que Baltea sospechara de sus intenciones. Estando ya dentro de su casa, sujetó tu nuca y atrapó sus brazos robándole el más caliente de los besos, aprovechando su mayor altura y fuerza. La pelirroja sintió sus mejillas colorarse y su cuerpo temblar, nadie la había besado así y nunca se esperó que una mujer lo hiciera, esa chica era aproximadamente veinte años menor que ella y estaba forzándola a besarse.

Justine empujó a Baltea al sofá, haciendo a un lado la camisa de la pelirroja, sacando sus grandes pechos blancos de su blusa para empezar a besarlos y morderlos, mientras ella trataba de detenerla, pero sus manos fueron atadas con su propia camisa. Baltea estaba desorientada, no entendía lo que estaba pasando, la erección de sus pezones le hacían saber que estaba excitada.


-¿Qué rayos haces? ¡Detente!-


-Dijiste que hiciera algo productivo, haré que dejes de llorar, y que mejor que algo de amor ¿No lo crees?-


-¡Estás loca! ¡Soy una mujer adulta y tú una chiquilla!-


-Cual chiquilla, tengo dieciocho. -


-¿QUÉ? Estás mal, te llevo por veinte años. -


-Menos charla y más acción.
-Sonrió Justine desabrochando el short de Baltea, jalándolo con todo y braga para dejarla desnuda, haciendo que la madura se sonrojara al ver algunos vellos rojizos en su vagina. - guau, así que las pelirrojas también son rojas de ahí. -

-¡Estúpida! ¿Cómo te atreves? ¡Somos mujeres!-


-Te lo dije, me fui de casa por otros motivos, a mi mamá, digamos que no le gustó saber que a su hija le gustaban las mujeres. -


-¿Qué? ¿Eres lesbiana?-


-¿Aún no te quedó claro? Alguien necesita dejar de pensar en el pasado y vivir el presente. -
Dijo la joven separando las piernas de la pelirroja, quien se llenó de vergüenza al ver a esa preciosa jovencita lamiéndose los labios.


La mujer madura se arqueó de placer al sentir la lengua de Justine explorando su vagina, nunca había recibido sexo oral, solamente se lo había dado a su esposo, así que esa sensación era mágica, sorprendente, esa chiquilla estaba dándole el mayor de los placeres. Era imposible, inconcebible, una chica a la que le llevaba el doble de edad, estaba enseñándole algo que nunca vio en su mente, sentir placer con una mujer.

Como si fuese una situación de maestra y aprendiz, Baltea obedeció las ordenes de Justine, quien le enseñó diversas posturas, acciones, jugueteos, nunca había pensado que el sexo podría ser tan fantástico, más bien, siempre se dedicó solamente al mete-saca con su esposo, a servirle como mujer, y ahora, se sentía más mujer que nunca. Amada, deseada, complacida, esa jovencita le hizo sentirse viva, por primera vez, podía decir que disfrutaba del sexo.

Baltea terminó recostada en los pechos medianos de Justine, de igual manera, era su primera vez durmiendo en brazos de otra persona que no fuera su exesposo, y era totalmente distinto, en pocas palabras, no se sentía sucia, como llegó a sentirse con él.


-Quien diría que tienes treinta y ocho, tienes un cuerpo muy ardiente. -


-Cállate…
-Respondió la mujer escondiendo su vergüenza. - No puedo creerlo, ¿Cómo pude hacerlo? Ni te conozco y acabo de tener sexo contigo. -

-Valió la pena, ¿O no? -


-¿La pena?-


-Ya no estás con esa cara triste que traías, mira que eres muy guapa como para andar llorando todo el día -
Sonrió Justine acariciando el rostro de Baltea, quien sintió un palpitar en su corazón al ver esa sonrisa tierna de la joven. - trataré de no hacer tanto ruido, pero, deja de llorar, ¿Si? Te has preservado muy bien como para que dejes que las lágrimas te llenen de arrugas. -


Justine se levantó y se fue a bañar, teniendo que salir para ir un rato a la universidad y de ahí, a ensayar con su banda, dejando a Baltea desnuda en su cama. La madura, por alguna razón, no se retiró a su casa, disfrutaba del aroma y calidez que tenían las sabanas, tenían la esencia de esa joven, y poco a poco, con calma y tras días de mal sueño, durmió tranquilamente por unas horas.

Cuando Justine regresó, se sorprendió al ver que su garaje estaba ordenado, Baltea arregló las guitarras que dejó tirada. Entró a su casa y vio que la pelirroja vestía con un delantal, debajo de él, un short corto y una blusa de tiras, con su cabello suelto dejando ver esa hermosa melena roja.


-¿Y esto?-


-Oh… Solo… tenías muy sucia tu casa y… quise limpiarla.
-Dijo apenada la pelirroja mientras Justine sonrió y al llegar a la sala, se sorprendió al ver una guitarra nueva con un listón. -Yo… hubo una guitarra que se quebró, así que busqué en una tienda la que más se le pareciera. -

-No se que decir. -


-Espero te guste. -


-Gracias…
-Respondió Justine mirando sorprendida a la mujer, tomando en sus manos esa guitarra- aunque, te equivocaste.-

-¿Qué? Pero si el dueño de la tienda me dijo que era la mejor. -


-Por eso, está guitarra es mucho mejor que la que se quebró, es más, es muchísimo mejor que cualquiera de las que tengo, ¿Está bien que gastarás una fortuna en mí? -


-Pues… pensé que … tal vez… no era tan malo lo que hacías ¿O si?-



La joven empezó a reírse tenuemente, dejando la guitarra para abrazar a esa mujer madura y besar su frente, abrazándola con mucha calidez. No se esperaba que esa hermosa señora, que le gritó en las horas de la mañana, ahora actuaba con tanta pasividad, que le causaba ternura. Tal vez, al resolver un problema al hacerle el amor, se había ganado un bonus por ello.


-Muchas gracias, vecina. -







:d Pues te dejo a está peculiar pareja. La madura y bella Baltea, y su peculiar vecina Justine, una hermosa, joven y alegre chica rockera :d. Espero te agraden. Sobre Baltea, ella es prima de Margaret y Leyte, pero es algo alejada de ellas y es dos años mayor. Son ahora tus personajes, si quieres usarlos o tienes idea para ellas, :3 adelante.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!

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Me gustó la historia de Baltea y cómo pasó de ama de casa ejemplar, por decirlo de alguna manera, a buena mujer madura de una jovencita jaja <3
:d Es una linda pareja, veremos que opina luego Flor, :d ella quería de regalo un one-shot y como ves, hay mucho material para mas con ellas.

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Merry Yaoi X-mas
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Hermoso regalo I-AM-ROSY!! I-AM-WOLFIE muchas gracias. <3

Baltea es hermoso, aunque molesta y Justine es una joven bonita, rebelde y es animal salvaje.

Me gusto la relación de joven/madura, el lemon fue caliente y el final fue excelente.

Lo voy a usar mi proximo fic. <3

Thank You, Wolfie. ~~~
 

I-AM-ROSY!!

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Hermoso regalo I-AM-ROSY!! I-AM-WOLFIE muchas gracias. <3

Baltea es hermoso, aunque molesta y Justine es una joven bonita, rebelde y es animal salvaje.

Me gusto la relación de joven/madura, el lemon fue caliente y el final fue excelente.

Lo voy a usar mi proximo fic. <3

Thank You, Wolfie. ~~~
nwn/ Más que molesta, está confundida al no tener un motivo de vivir, de seguir adelante, :d y pues Justine parece haberle dado uno.
nwn Puedes usarlas con gusto, :3 y mi pregunta es, ¿Te gustaría verlas en el bar en su tercera temporada? :d Después de todo, Baltea es prima de Leyte y Margaret.
PD: La mayoría de las chicas de la familia Mannes, a la que pertenecen Leyte y Margaret, nwn tienen nombres relacionados con cuerpos marinos.
Ríos:
Margaret
Nile
Thames
Baltea
Kaam (Viene de Ka´am)
Arroyo:
Cecilia
Golfo:
leyte
 

I-AM-ROSY!!

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No me lo sabia, me encanta los nombres de rios, lagos y arroyos, geniales. ;)

Claro, quiero ellas en accion. ;)
nwn Me alegra que quieras verlas en el bar, nwn y que disfrutarás este pequeño regalo. =3 Y ya quiero ver que contarás de estas chicas, nwn la madura dulce sin motivos en la vida que es Baltea, :3 y la animada y rockera Justine.
 
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