Original Fic Runaway (20)

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Exactamente jaja. De cualquier forma, espero que logre mejorar (aunque le guste que le peguen, eso ya es cosa de cada quien =P)
O-O- Mmm... Sado y Bondage jaja, no tiene nada de malo mientras no pase del umbral del erotismo a la violencia, digo yo jaja.
-O-O Y eso que no has visto las imágenes que te mandó wolfito por whats, ahí si es como de decirle a Dalia, por fis, quierete y sonríe un poco por favor jaja.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline

O-O- CONTINUAMOS!


Trece.




Dalia y Blythe estaban acomodando las compras en la cajuela del coche de Yarik mientras ella reflexionaba que hacer, podía inventarse una excusa y alejar a su amiga de sus padres, pero tarde o temprano tendría que confrontarlos, la única forma de que pudiera superar sus problemas era enfrentarse a la realidad y aquello que le hacía daño, empezando por la presión y compromiso que sentía hacía ellos.



— ¿Qué haremos?


— No lo sé.



— Ella no está del todo recuperada, capaz de que tiene una recaída.



— Lo sé, lo sé mejor que nadie — Dijo Yarik mientras su novia la abrazaba.


— No hay que dejarla sola, no quiero ni pensar en como se pondrá.



— Si… No pensemos en eso.



¿Qué era lo mejor para Dalia? Yarik se preguntaba muchas veces si hacía bien en cuidarla así, no podía evitar que le naciera hacerlo, desde que la conoció la ha visto como una hermana menor a quien deseaba que no le pasara lo mismo que ella, que su familia la destruyera, pero tal vez hacía mal, Dalia necesitaba tener carácter y fuerza de voluntad, tal vez ver cara a cara a sus padres y defenderse por si misma por primera vez sería lo correcto.



— Creo que ya es todo.



— Yarik ¿Nos vamos?



— Dalia, tengo que decirte algo — Dijo la representante mientras su amiga se acercaba a ella —. Es bastante importante.


— ¿Qué cosa?



— Tus padres están esperándonos afuera de tu casa.



Los ojos de Dalia se dilataron por el comentario, su respiración empezó a acelerarse y un escalofrío recorría su espalda, empezó a voltear para todas partes al estar en pánico por pensar en tener que hablar con ellos cuando no les habló de su divorcio, ni siquiera sabía el motivo de su visita desde Toronto. Yarik sujetó los hombros de su amiga con firmeza para mantenerla quieta y verla a la cara con toda la seriedad del mundo.


— Lo más probable es que ese pendejo les llamó para que hablaran por él — Dijo Yarik al sostener a su amiga para que no evadiera su mirada.


— Yo…


— ¿Por qué se puso así?



— Te lo dijimos, sus papás son algo especiales con ella — Murmuró Savannah a la rubia que estaba consternada por la reacción de la violinista.


— Tú decides, podemos llevarte a nuestro departamento y les decimos que no quieres verlos o quieres ir a tu casa y decirles que ya eres una adulta y no tienes que rendirles cuentas de lo que hagas en tu vida.



— No sé… No sé que decirles.



— Diles la verdad, lo que tú quieres.



— ¿Pero que sería lo mejor?



— Lo mejor será lo que tú decidas — Habló Yarik calmándose un poco para mostrar una sonrisa a su amiga —. Lo que elijas, nosotras lo respetaremos y te apoyaremos.


— Yarik.



— Ve Dalia, si no sabes que decir yo puedo hablar por ti.



— No te metas — Susurró Savannah a Blythe cruzando su mirada con su novia pues no querían presionar a Dalia y esa chica salió hablando.


— Yo ¿Qué harías tú?



— No se trata de lo que haría yo, sino de lo que hagas tú.



— Pero.



— Dalia, mis decisiones me hicieron esto — Comentó la abogada al mover su fleco para dejar ver su parche —. Aunque para mí significó perder a mi familia no me arrepiento de ello, cada uno debe de tomar sus decisiones y cargar con las responsabilidades y posibles culpas que surjan después.


— Yo… ¿No me dejarán sola? ¿Verdad?



— Claro que no, no lo haría.


— Va… Vamos a casa, a mi casa.


Blythe se sintió extraña en ese momento, envidia era la forma más clara de explicarlo, Yarik parecía saber que decirle a Dalia, entendía que solo era su amiga y ya más de una vez había visto lo amorosas que eran Savannah y ella, así que no se preocupaba en un sentido amoroso sino en uno distinto pero no dejaba de ser incómodo, deseaba llegar a ser esa persona en la que esa chica confiara por encima de todos.
El camino a casa parecía denso, el ambiente dentro del coche tampoco era el mejor pues había un silencio repetitivo entre semáforo y semáforo, fue cuando Blythe vio una oportunidad para cambiar el estado de ánimo de Dalia, podía ser perfecto para demostrarle que en verdad tenía interés en ayudarla.


— Si sientes que no puedes hablar o te pones nerviosa, puedo tomar tu mano y ayudarte — Dijo Blythe mientras Yarik la miraba por el retrovisor.


— Gracias.



— No puedo creer lo poco hombre que es James, acusarte a tus papás como si fueras una niña.



— Ahí está el detalle — Pensó Yarik mientras manejaba lentamente tomándose su tiempo sólo por joder a esas personas.


— ¿Puedes contarme como son tus padres?



— No ocupa, los conocerás pronto.



— Mi… Mi papá es algo estricto, siempre quiere que las cosas sean como se deben y mi mamá… No es mala, pero siempre hace lo que mi papá diga.


— La típica familia donde el hombre ordena y la mujer obedece — Susurró Savannah mientras veía a su novia que movía mucho sus pulgares — Relájate, saldrá bien.


— Lo sé, pero me saca coraje que ese hijo de perra sea tan cobarde como para hacer esto.



— ¿Y no puedes hacer algo por esto?



— Es lo que ando pensando, pero todo depende de como resulte su encuentro.


— Perdón.



— No te disculpes, no lo hagas.



— Pero solo causo problemas — Habló Dalia agachando su cabeza.


— Esperen, necesito hacer algo.


Yarik se detuvo y estiró su mano hacía atrás para frotarle la cabeza a Dalia, Savannah hizo lo mismo y Blythe se unió provocando que ella empezara a reírse y mostrar una mejor cara, era cierto, no estaba sola, aunque James ya no estaba a su lado como lo juró ante el altar, aunque sus padres se molestaran por su decisión, tenía la compañía de sus mejores amigas y de esa hermosa chica de la cual no podía desprender esa sensación de alivio al tenerla cerca.


— No pongas esa cara, no queremos verte así — Habló Yarik viendo a su amiga sonriendo un poco.


— Gracias chicas.


— Se fuerte.



— Yo… No sé si pueda.


— No lo sabrás si no lo intentas — Dijo Blythe tomando la mano de Dalia quien sonrió tímidamente por ese gesto.


Por fin llegaban a la casa y ahí estaban en la puerta, sus padres, aquellos a que siempre respetó y obedeció, que venían en condición de aliados de su exesposo, esperaba que pudieran comprenderla y que su boca no se cerrara como siempre pasaba cuando le hablaban, pues no era fácil hablar con ellos en especial con su padre.
Blythe se sorprendió cuando vio a esas personas, Dalia era una estampa de su madre, sino fuera por que era un poco más alta y se le notaba lun poco más de edad sería fácil confundirlas, contrario al padre que parecía ya entrar a la tercera edad, el clásico hombre de traje, cabello, barba y bigote de corte americano y una mirada que no parecía nada amigable.


— Tu madre es hermosa y se ve tan joven ¿Cuántos años tiene? — Preguntó Blythe por curiosidad.


— Mamá tiene cuarenta y dos, es quince años más joven que papá, tal vez por eso luce más joven de su edad.


— ¿En serio? ¿Quince años de diferencia?



— Papá era maestro de música y ella era su alumna, cuando cumplió dieciocho se casaron y al año nací yo.


— Vaya, con razón se ve tan joven y guapa.



— Si, mamá es una mujer muy bella.


— La trabajó muy bien — Pensó Savannah al imaginarse a la madre de Dalia comportándose justo como su hija frente a ese hombre.


— ¿Lista?


— Yo…



— Ya lo sabes, lo que tú quieras hacer, si quieres irte nos vamos.


— Yo… — Titubeaba Dalia hasta que sintió la mano de Blythe tomando la suya.


— Tranquila.



— Ba… Bajemos por favor.



Dalia bajó acompañada de sus amigas que en todo momento se mantenían al lado de ella, no querían ponerse detrás para que no se volteara en busca de auxilio, debía actuar con firmeza ante cualquier cosa que sus padres vinieran a tratar, no pudo darle la cara a James pero ese era el momento para poder enfrentar uno de sus mayores miedos.
Reprobación, esa era la mirada de su padre, la conocía muy bien, era la misma mirada que le ponía cuando se equivocaba al aprender a tocar violín bajo su tutela, cuando se hizo amiga de Yarik, cuando le dijo que quería vivir cerca de la universidad de Montreal, entre otras cosas, esos ojos eran como piedras sobre sus hombros que le hacían sentirse más pequeña pero en esa ocasión se sentía un poco más grande, pues no estaba sola.


— Te estabas tardando.


— Perdón papá — Dijo Dalia agachando un poco su rostro al ver a su padre cruzado de brazos.


— ¿Qué esperas para hacernos pasar? Tenemos que platicar seriamente contigo señorita.


— Hija, nos tenías preocupados ¿Por qué no contestas al celular?



— Yo.



— ¿Por qué no nos dijiste que te divorciaste?



— Yo.



— Espera, lo que vayas a decirnos vamos adentro, esto es entre nosotros nada más — Habló el padre de Dalia mirando a Yarik, no era secreto que él no veía con buenos ojos a la amiga de su hija.


— No, como la representante y abogada de Dalia no pienso dejarla a solas.


— Eres una.



— Papá, no quiero que se vayan.



— ¡Tú no hables! — Se exaltó el señor mientras Dalia retrocedía un poco pero sintió las manos de sus amigas en su espalda.


— No tengas miedo.


— Estamos contigo.



— Tú puedes Dalia — Susurró Blythe al oído de la violinista que echaba una mirada hacía su padre y cerraba los ojos para animarse a abrir su casa.


— Pa… Pasen.




Todos entraron a la casa a pesar de que el padre de Dalia se notaba molesto por la intromisión de esas chicas, pero se tomaba sus precauciones, por más molestia que sintiera por la chica del parche en el ojo, sabía que era muy buena abogada, sino fuera por ella su hija no hubiera obtenido contratos tan importantes o el reconocimiento que se merece.
Dalia como era habitual, se dirigió primero a la cocina buscando que servirle a sus padres, pero Blythe y Savannah se acercaron a ella y le tomaron las manos para llevarla a la sala, en señal de que no debía de tratar de ser servicial cuando venían a causar molestias. Lo que se hablara con sus padres y la forma en que lo hiciera podría ser un gran salto en su vida o volver a caer en un abismo del cual no podría salir.








O-O- ¿Podrá nuestra tetona salir de esto? ¿Por fin confrontará a sus papás?
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Es que en algunas personas los senos restan poder jaja
O-O- Creo que es más la altura jaja, Magdalena, Bridgette, Yarik, Xelha, la líder, Ceci y Cecil, todas son mujeres altas y con grandes atributos, dominantes y fuertes jaja, pero luego te topas con chicas como Thames, Zaam, Dalia y un poquito Isabella y te das cuenta que también está en la altura jaja.
 

تالف و مكسور تماما
Moderador
Offline
O-O- Creo que es más la altura jaja, Magdalena, Bridgette, Yarik, Xelha, la líder, Ceci y Cecil, todas son mujeres altas y con grandes atributos, dominantes y fuertes jaja, pero luego te topas con chicas como Thames, Zaam, Dalia y un poquito Isabella y te das cuenta que también está en la altura jaja.
Tienes tanta razón jaja, ¡esto es prácticamente un hecho!
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Tienes tanta razón jaja, ¡esto es prácticamente un hecho!
O-O- Cecil/Ceci y la líder hasta el momento son las más altas, con 1,90, ni que decir de los pechos enormes de la líder pero por su altura se le ven muy bien jaja, mientras que del otro lado, las chicas de grandes pechos de menos de 1,60 pues digamos que son muy inocentes (en el caso de Isa O-O- pero se le perdona porque ella es un amor de persona jaja) o muy muy muy pasivas, coff coff Dalia quiérete un poquito más hija O-O- no le des problemas a mamá Yarik jaja.
PD: O-O- Blanche también es altota pero ella es un caso especial, es la chica más amable y hermosa, un ángel jaja.
PD2: Eso me acordó que se viene lo de Stygia y ahí es caso contrario, su novia es una belleza pechugona y alta pero es la pasiva (tendrá una personalidad como Thames, ya sabrás jaja, muy buena gente y sumisa a su dominante jaja) de una chica de doce jaja.
 

تالف و مكسور تماما
Moderador
Offline
coff coff Dalia quiérete un poquito más hija O-O- no le des problemas a mamá Yarik jaja.
¡Por favor!

PD2: Eso me acordó que se viene lo de Stygia y ahí es caso contrario, su novia es una belleza pechugona y alta pero es la pasiva (tendrá una personalidad como Thames, ya sabrás jaja, muy buena gente y sumisa a su dominante jaja) de una chica de doce jaja.
¿La excepción a la regla?
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline

O-O- SIGAMOS!!!


Catorce.



La seriedad en la sala era tan intensa que parecía ser terreno de guerra, que cualquier palabra podría incentivar al otro a detonarse, algo tenía que romper el hielo de nuevo. Entre todas las miradas, la madre de Dalia era la que más se enfocaba en su hija, su piel blanca, sus ojos perdidos, su cara triste, algo le pasó a su pequeña, su corazón de madre se lo decía y no sabía si hablar por la intención de la visita, si su esposo se molestaría o no pero no pudo evitar preguntar.


— Hija, te ves muy pálida ¿Haz comido bien?


— Yo… Tengo anemia.



— ¿Cómo? ¿Ya te vio un doctor?


— Si… Estoy bien.



— Yarik ¿En verdad ha comido bien?



— Estamos al cuidado de ella — Contestó Yarik sorprendida que la madre hablara sin el permiso del padre, era claro que estaba preocupada.


— Estaré bien, mami.



— Que bueno, me preocupé mucho que estés sola ahora que te divor — Hablaba la madre estando preocupada pero su esposo le ordenó callarte.


— Venimos a hablar de algo más importante.


— Perdón cariño.



— ¿Acaso es idiota? ¿Cómo puede ser más importante eso que la salud de Dalia? — Pensó Savannah al escuchar a ese hombre.


— ¿Y bien? ¿Qué esperas para hablar señorita?


— Yo.



— Ni una llamada, ni un mensaje, nada, casi un mes de no saber de ti y nos sales con que te divorciaste, no recuerdo haberte dado esa clase de valores.



El tono de aquel hombre cercana a la tercera edad era agresiva y dictadora, deseando marcar el ritmo de la conversación y haciendo recordar a Dalia cada vez que la regañaba por equivocarse en un pequeño tono de alguna canción o por querer jugar cuando debía estar practicando con su violín. El sudor en las manos de la músico se iba acumulando y trataba de levantar su mirada pero el temor la invadía como cuando era una niña.


— James habló bastante preocupado por lo que hiciste y dice que está dispuesto a arreglar lo que pasó, claramente fue alguna tontería de tu parte ¿O no? ¿Acaso no pensaste bien las cosas?


— Pa… Papá.



— Siempre fue un buen hombre contigo, demostró ser alguien a la altura del hombre que esperaba para que fuera tu esposo y de la nada saliste con la tontería de divorciarte y sin darle razones ¿Qué no te enseñe a hacer lo correcto?



— Pa… — Trataba de hablar Dalia pero su voz se callaba y volvía a esconder su rostro.


— De seguro fue idea de ella ¿Verdad? Porque cada vez que sales con una tontería ella tiene que ver.



— No es…


— ¿Te vas a quedar callada? — Susurró Blythe a Yarik que se mantenía seria al ver la escena.


— Seguirle el juego es peor, mejor deja que hable y que ella se anime a hablar.


— Es la primera vez que en la familia ocurre una tontería como esta ¿Un divorcio? ¿Acaso crees que el matrimonio es un juego? ¿Qué crees que la gente va a decir de ti por esto? ¿Crees que algún hombre te tome de nuevo en serio?



— Pa…



— ¿En verdad vas a arruinar tu matrimonio sin dar explicaciones? ¿Eso te enseñe?


— ¡Ya cállese!



— Blythe — Susurró Dalia sin esperar que esa chica reaccionara de esa manera.


Blythe gritó al no soportar que ese hombre estaba asustando a Dalia, no le importaba que fuera el padre de la chica que le gustaba, solo verlo le recordó las discusiones que tuvo su padre con su madre antes de fallecerse y le hizo sentir actuar como alguna vez debió hacerlo en ese momento. La rubia volteó hacía la madre de Dalia esperando que también se pusiera de su lado pero la mujer solo agachaba la cara, era sin dudas un reflejo de la hija o mejor dicho, la hija era un reflejo de la madre.


— ¿Y tú quien eres para gritarme?



— ¡No importa quien soy yo sino quien es ella! ¡Es su hija! ¿Cómo puede tratarla así? ¿Le importa más lo que digan de ella que lo que ha sufrido? ¿Acaso no escuchó? Tiene anemia ¿Cómo le va a importar más lo que diga ese tipo a la condición de su hija?



— Blythe, yo…


— Más vale que te calles — Dijo el hombre poniéndose de pie al ver que esa rubia lo miraba con coraje —. Eres una maleducada, atreverte a meterte en un asunto de la familia.


— Asunto de familia y usted habla de alguien que ya no tiene nada que ver con ella.



— ¿Sigues? ¿Ves Dalia? Por eso no quería que te vinieras a Montreal, este tipo de amigas son las que no te ayudan de nada.



— Pa…



— Y más vale que vayas rompiendo contrato con ella, que desde que se hizo tu abogada no haces más que causarnos problemas.


— Es un imbécil — Pensó Savannah que miraba a su novia mantenerse firme, Yarik era consciente que la que debía hablar era Dalia.


— Sabía que lo peor que podía pasarte era hacerte amiga de esta cualquiera.


— Oiga, con mi novia no se meta.



— Savannah, déjalo.



— ¡De seguro todo esto es tu culpa! ¿Cierto? No te basta con estar de encimosa en la vida de mi hija, tienes que arruinársela.



— ¡Ya! ¡Ya papá!



Dalia gritó con fuerza, como nunca había gritado incluso sorprendiendo a sus padres, para después empezar a llorar tapando su rostro. El señor sintió una punzada en el pecho, no había visto llorar a su hija desde que era una niña y ahí la veía, a sus veintitrés años rompiendo en lágrimas como si hubiera un fallecido.


— El… El me engañó.


— Hija.



— El me engañó papá.



— No te detengas — Pensaba Yarik al ver que su amiga se estaba soltando.


— ¿Qué estás diciendo?


— Hice todo lo que me dijiste… Hice siempre lo mejor, fui la mejor esposa como me enseñó mami… Y aún así… Aún así… — Sollozó Dalia tapando su cara mientras sus padres la escuchaban —. El… El me engañó ¡El me engañó!


El padre y la madre no esperaban esa reacción de Dalia, esa joven a quien siempre la criaron para ser tan prudente, calmada y educada de repente era un manojo de nervios y tristeza, pero lo más doloroso era el hecho que repetía ¿Qué fue lo que en verdad pasó? ¿Por qué su hija no lo había contado antes?


— Hice lo mejor que pude, me porté como me enseñaron... Como me dijeron… Y aún así me engañó — Trataba de hablar Dalia sin dejar de tapar su cara al llorar mientras el hombre miraba a Yarik como esperando confirmación.


— No me mire a mí, mire a su hija.



— Hice lo mejor… Hice lo mejor mami… Así como dijiste… ¡Y me engañó!



— Hija ¡Ven aquí!



— ¿En qué le fallé? ¿Por qué me hizo esto? — Lloraba Dalia haciendo sentir a Blythe nuevamente esa culpa de aquel día por ese corazón dolido.


La madre se acercó rápido a Dalia para abrazarla con fuerza mientras ella no paraba de llorar, el hombre no hizo más que pararse y caminó hacía el pasillo con las manos en el bolsillo sin decir nada, no estaba preparado para eso, en su mente James era un hombre ejemplar y digno como esposo de su hija quien era su orgullo, iba hecho una fiera al escuchar que su hija tiró por la borda su matrimonio y resultó que era una victima.


— Mami, no entiendo… ¿En qué fallé? No entiendo — Lloraba Dalia mientras su madre la acurrucaba en sus brazos para consolarla.


— No esperaba que Dalia se rompiera otra vez.


— Era lo más probable… Al menos fue capaz de por fin soltarlo — Susurró Yarik sonriendo un poco a pesar del llanto de su amiga —. Quizá ver a tus padres era lo que te faltaba, ellos te enseñaron a ser así y te diste cuenta que no te sirvió de nada, suelta todo de una vez Dalia.


— Gerard.



— Necesito aire fresco.



— Pero nuestra hija.



— ¡Qué necesito aire fresco! — Gritó el hombre aflojándose la corbata antes de salir y cerrar de un portazo.


— Blythe, traele sus medicamentos, iré a platicar con él.



— Yarik, ella.


— Estará bien — Sonrió Yarik a su novia mientras Blythe corría a la habitación por las pastillas de la violinista —. Que se atreviera a decirlo sin que ninguna de nosotras le insistiera o le motivara es un avance.



— Pero mírala ¿Crees que?



— No es lo que crees, estoy segura que no lo extraña, pero el dolor sigue ahí, imagina que toda la vida te enseñaron a ser una buena chica y lo único para lo que te sirvió fue para ser herida.


El comentario de Yarik alcanzó a llegar hasta los oídos de la madre de Dalia, sentía un nudo en la garganta, nunca pensó que la educación que le dieron a su hija podía ser la causa de que estuviera tan mal, su esposo no era mala persona pero siempre fue estricto, desde que fue su profesor hasta padre de su hija, no obstante era duro creer que algo así provocara la tristeza de su hija.
La abogada salió de la casa viendo a ese hombre sosteniendo su mano sobre el capó del coche de su hija, el padre se notaba evidemente molesto y al mismo tiempo confundido, Yarik sospechaba que el tipo venía preparado con un sermón para que Dalia volviera con James, era claro que el cobarde no le había contado los motivos del divorcio.



— ¿Por qué no me contó?



— Por miedo, tan sólo piense como llegó a la casa y dígame como estaba ella al verlo así — Dijo Yarik mientras el hombre apretaba sus puños sobre el coche —. Todo el tiempo usted le ha dicho que haga lo mejor, lo correcto, ella no quiso contarles por temor a que la regañaran, sintió que los defraudó.


— ¿Qué le hizo ese imbécil a mi niña?



— Dalia ya no es una niña, es una joven que por primera vez necesita a sus padres, que antes de juzgarla la ayuden a superar su depresión y animarla a seguir con sus terapias.



— ¿Terapias? — Preguntó el señor dándose la vuelta al escuchar ese comentario.


— Su hija, mi mejor amiga, ha estado enfrentando un proceso complejo para superar la depresión y esa sensación de inferioridad que le provocaron, tan mal es su forma de ver las cosas que se sigue culpando de lo que le hizo James.


— Tú… Dime ¿Qué pasó? … Por favor.



— Antes creo que debe una disculpa ¿O no?



— Tienes razón… En verdad, nunca me ha agradado tu relación con mi hija pero, no esperaba esta situación, James habló tantas cosas y creía en él — Hablaba el hombre reflexionando sobre lo que le contó su exyerno pero vio que Yarik le negó con la cabeza.


— A mí no, a su hija.



— Mi hija…



— James estuvo ocultando el hecho de que Dalia era su esposa y presentaba a otras mujeres como su esposa, todo por quedar bien en sus negocios — Contó Yarik viendo la cara de sorpresa de aquel hombre —. Al parecer, para ese hijo de perra Dalia era poco interesante para los demás.


— ¿Cómo se atreve a hacer semejante barbaridad? ¿Negar a mi hija?



— Imagine como fue para Dalia descubrirlo por su cuenta y confirmarlo con sus propios ojos.



El hombre sintió un escalofrío, imaginar a su hija llorando en un momento así, averiguando que el hombre que juró cuidarla y ser un hombre de bien para ella la había estado engañando, como si tuviera poco valor, cuando Dalia para él lo era todo, era una buena hija, digna de su familia y una bendición para la tradición musical de su sangre.


— Dalia los necesita, no al maestro de música, no al maestro de clase y etiqueta, ocupa a su padre, si en verdad se cree el hombre digno que presume ser, vaya ahí adentro y ayude a Dalia a superar todo esto.



— ¿Por qué? ¿Por qué me dices todo esto a pesar de que te detesto?



— Lo hago por ella, porque me prometí que no dejaría que mi mejor amiga sufriera lo que yo alguna vez, no quiero que alguien pisotee su buena voluntad, no quiero que termine siendo traicionada, no de nuevo.


Blythe pasó saliva al haber escuchado eso en secreto desde la puerta entreabierta, Yarik parecía una especie de caballero para Dalia, mantuvo la calma en el momento crítico y platicaba con el hombre que abiertamente la odiaba de forma madura, a todo instante se notaba que lo hacía por su amiga y eso le causaba algo de tristeza hacía ella misma ¿Podía ser tan valiente y digna como lo era ella para Dalia? Por ahora no debía pensar en eso, la violinista lloraba en brazos de su madre y lo que más necesitaba era soltarlo todo, para poder descansar nuevamente.










O-O- Bueno, Dalia no los enfrentó como tal jaja pero al menos soltó mucho de lo que guardaba y el papá parece que entendió que es un pelmazo, lol.
-O-O Como siempre, mami Yarik pensando primero en su pequeña Dalia y Blythe ¡Tiene celos! Jaja.
 

تالف و مكسور تماما
Moderador
Offline
Ya haberlo dicho es algo. Supongo que a estas alturas no haberse sentido suficiente para conservar su matrimonio se ha convertido en un trauma para Dalia y el hecho de expresarlo a quienes más teme que la juzguen es algo positivo.

Aquí no me da la impresión de que Blythe esté realmente celosa, aunque creo que sí lo estará en unos momentos jaja. Y es normal, mira qué bien actúa Yarik.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Ya haberlo dicho es algo. Supongo que a estas alturas no haberse sentido suficiente para conservar su matrimonio se ha convertido en un trauma para Dalia y el hecho de expresarlo a quienes más teme que la juzguen es algo positivo.

Aquí no me da la impresión de que Blythe esté realmente celosa, aunque creo que sí lo estará en unos momentos jaja. Y es normal, mira qué bien actúa Yarik.
O-O- Sip, justo es lo que le pasa a Dalia, como dice Yarik, no es que ella extrañe a James, le duele sentir que fracasó, que todo lo que hizo no sirvió y ella falló en su matrimonio, hasta da tristeza que sienta eso pues como dijo Yarik, fue culpa de sus padres haberla criado así. Con haberse soltado y decir por fin que era lo que tenía atorado en su pecho es un avance, pequeño pero da para que por fin empiece a mejorar.
O-O- Dirías tú, no da pero si se le nota que ve que Yarik hace de todo y bien la mujer jaja, aunque se ve que es alguien ruda y agresiva, sabe medirse y autocontrolarse, es buena mediando y diciendo las verdades sin sonar cínica o grosera, todo muy prudente, no por nada Dalia confía en ella ( O-O- y sigo diciendo, se ve como una figura maternal jajaja, mami Yarik!)
 

تالف و مكسور تماما
Moderador
Offline
O-O- Dirías tú, no da pero si se le nota que ve que Yarik hace de todo y bien la mujer jaja, aunque se ve que es alguien ruda y agresiva, sabe medirse y autocontrolarse, es buena mediando y diciendo las verdades sin sonar cínica o grosera, todo muy prudente, no por nada Dalia confía en ella ( O-O- y sigo diciendo, se ve como una figura maternal jajaja, mami Yarik!)
Estaba pensando que se ve maternal (para nosotros jaja), pero quizá para Blythe esa intimidad sea "extraña" y es lo que motive sus celos (parcialmente por lo menos).
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Estaba pensando que se ve maternal (para nosotros jaja), pero quizá para Blythe esa intimidad sea "extraña" y es lo que motive sus celos (parcialmente por lo menos).
O-O- Si, y si lo vemos desde el punto de vista de Blythe es muy raro:
1. - Yarik es abiertamente lesbiana y a Dalia no le molesta, incluso son muy cercanas en cuestión de abrazos, toques y eso, cosa que Blythe ve como algo de mucha intimidad O-O-.
2. - Dalia confía completamente en Yarik.
3. - O-O- Dalia se deja bañar por Yarik jaja, nada homo, algo bien tierno como ya vimos.
4. - Es raro que alguien cuide tanto de un amigo como lo hace Yarik (aunque con su historia que espero pronto wolfito detalle más se entiende O-O-) pero es obvio que lo hace porque no quiere que alguien como Dalia sufra, más cuando ella sufrió tanto por su propia familia intentando hacer lo correcto.
5. - Desayuna, come, duerme y se queda en la casa de Dalia y anda por ahí semidesnuda como si nada, siendo mucha confianza e intimidad para ser amigas O-O-
6. - O-O- Lo más importante a mi opinión, Yarik hace sonreír y conoce la sonrisa real de Dalia que es como si le dijeras a Blythe: Solo yo la he hecho feliz jaja O-O- en su cabeza claro está. Tampoco es como digas, guau que sonrisa de oreja a oreja, pero es un rostro más lindo y sano (en especial sano) en su carita de chica dolida O-O-

1623181171318.png
 

تالف و مكسور تماما
Moderador
Offline
O-O- Si, y si lo vemos desde el punto de vista de Blythe es muy raro:
1. - Yarik es abiertamente lesbiana y a Dalia no le molesta, incluso son muy cercanas en cuestión de abrazos, toques y eso, cosa que Blythe ve como algo de mucha intimidad O-O-.
2. - Dalia confía completamente en Yarik.
3. - O-O- Dalia se deja bañar por Yarik jaja, nada homo, algo bien tierno como ya vimos.
4. - Es raro que alguien cuide tanto de un amigo como lo hace Yarik (aunque con su historia que espero pronto wolfito detalle más se entiende O-O-) pero es obvio que lo hace porque no quiere que alguien como Dalia sufra, más cuando ella sufrió tanto por su propia familia intentando hacer lo correcto.
5. - Desayuna, come, duerme y se queda en la casa de Dalia y anda por ahí semidesnuda como si nada, siendo mucha confianza e intimidad para ser amigas O-O-
6. - O-O- Lo más importante a mi opinión, Yarik hace sonreír y conoce la sonrisa real de Dalia que es como si le dijeras a Blythe: Solo yo la he hecho feliz jaja O-O- en su cabeza claro está. Tampoco es como digas, guau que sonrisa de oreja a oreja, pero es un rostro más lindo y sano (en especial sano) en su carita de chica dolida O-O-

Ver el archivo adjunto 323453
Justo ahí se ve muy bien (y es de las pocas imágenes en la que pasa eso, desde mi perspectiva). Me gustaría ver cómo Blythe lidia con eso (que es muy fácil decir "no pasa nada, son sólo amigas", pero difícil sacarse ciertas dudas).
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline
Justo ahí se ve muy bien (y es de las pocas imágenes en la que pasa eso, desde mi perspectiva). Me gustaría ver cómo Blythe lidia con eso (que es muy fácil decir "no pasa nada, son sólo amigas", pero difícil sacarse ciertas dudas).
O-O- ¿Hablas de que se ve bien Yarik con sus piernotas y su sonrisa de buena onda? Jajaja, digo ambas se ven muy bien, así es, suena fácil e incluso que se lo diga Yarik no creo que la deje tan convencida diría ella: A mí me huele a que quiere a Dalia para ella jaja.
 

I-AM-ROSY!!

O-O¬ Baton pass!!
Registrado
26 May 2016
Mensajes
5,459
Offline

O-O- CONTINUAMOS CON EL DRAMA DE NUESTRA VIOLINISTA PECHUGONA FAVORITA





Quince.


Tras varios minutos llorando, Dalia poco a poco fue vencida por sus calmantes y empezó a cabecear, señal de llevarla a su cama para acostarla. Entre Blythe, Savannah y su madre la llevaron con mucho cuidado hacía la habitación mientras Yarik y el padre de la violinista se quedaban en la sala fumando, era la primera vez que fumaban juntos y se encendían cigarros mutuamente, como si fuera una señal de tregua entre ambos. Era algo triste que ese hombre cambiara su actitud a raíz de la depresión de Dalia, pero tal vez era para bien, aunque aún no reconocía que la manera en que la crió la hizo una joven demasiado delicada, manipulable y con baja autoestima, que entendiera que en estos momentos lo que más debía era ser comprensivo y amoroso con ella era una ventaja.


— ¿Qué doctores la están tratando?


— Richard Thompson, uno de los mejores hematólogos de Canadá y Loura Wallace, la mejor psicoterapeuta de Quebec, me aseguré que fueran los mejores — Habló Yarik mientras el hombre fumaba —. Puedo mostrarle las cuentas si eso le preocupa.


— No es necesario… Y si ocupan más gastos correrán por mi cuenta.


— No será necesario, ha estado estable su condición y poco a poco mejorará, lo importante es su salud mental, como ve no se ocupa mucho para romperla.


— ¿Me estás culpando de que se pusiera así?


— Por el contrario, agradezco que vinieran y ella pudiera confrontarlos — Contestó la joven tirando la ceniza de su cigarrillo con un suave golpe de sus dedos —. Espero que con esto ella tenga más valor de decir lo que quiere y siente, que tenga más motivaciones para su terapia.


— ¿Por qué haces todo esto? ¿Por qué te preocupas tanto por mi hija?


— Porque fue la única que se preocupó por mí además de mi abuela... Es mi mejor amiga, como una hermana menor para mí, haría todo lo posible por cuidar de que no sufra como yo sufrí… ¿Usted cree que el ojo que perdí y mis cicatrices son por ser una mal viviente como siempre ha pensado de mí?


Yarik resumió como perdió su ojo y tenía sus heridas dejando atónito al hombre, siempre juzgó mal a esa chica por su apariencia, por sus marcas de piel y lo altanera y agresiva que era frente a todos, como si no supiera reconocer las autoridades. El padre de Dalia se sentó cruzando sus dedos entre sus piernas pensando en que Yarik era víctima de una mala familia y aún así era tan buena persona como para cuidar de su hija sin esperar nada a cambio mientras que le entregó a Dalia a un cobarde que no supo apreciarla ¿Qué clase de padre era? ¿En qué momento le dio más importancia a las apariencias y clase? Se supone que todo lo hacía por seguir la herencia musical de su familia, por eso amó a su esposa a pesar de ser tan joven, su virtuosismo hacía que su belleza fuera más grande, pero ahora todo eso no significaba nada cuando su hija terminaba siendo una víctima justo como le pasó a esa chica de traje.


— No puedo creerlo…


— Nadie puede creerlo a la primera — Dijo Yarik ocultando de nuevo su ojo mientras el señor apretaba sus dedos —. Por eso me prometí no permitir que su hija sufra, porque no es justo que ella salga herida sólo porque la criaron para vivir en un mundo amoroso y gentil que no existe, la mayoría de la gente es mala, es ruin, despreciable, esperan sacar provecho de lo que sea y de quien sea, no existe algo como lo bueno y lo malo, siempre dependerá de la percepción de los demás, para mi, Dalia es una chica noble y dulce, para los demás es una chica tonta de la cual pueden sacar provecho.


— Perdón, te juzgué mal.


— Ya le dije, las disculpas no me las debe a mí, sino a su hija.


— Lo sé.


— Ya se quedó dormida — Habló la madre de Dalia al acercarse al pasillo siendo seguida por las amigas de su hija —. Me gustaría quedarme a cuidarla ¿Te molesta cariño?


— No… Me iré al hotel.


— Pero cariño.


— Necesito calmarme — Decía el señor soltando un poco su corbata —. El coraje que traigo y verla de nuevo así me va a hacer ponerme de malas de nuevo, ya mañana que esté tranquila platicaré con mi hija.


— Entonces me voy contigo.


— Darla.


— Mi hija me necesita, pero también tú — Sonrió la madre tímidamente causando escalofríos en las jóvenes, tanto en voz como en personalidad era idéntica a su hija, siempre preocupada por otros.


— Estaré bien… Amor, si tú quieres quedarte con nuestra hija, hazlo.


La madre se sorprendió que su esposo dijera eso, no era habitual que el cediera, siempre se hacía lo que el ordenaba, la manera en como le habló y como le dijo que si así lo deseaba se quedara cuidando a Dalia era algo especial, cosa que le causó una pequeña sonrisa pues le recordaba que detrás de ese hombre tan serio se encontraba la persona de quien se enamoró siendo tan joven.


— Está bien cariño, cuidaré de Dalia por los dos.


— Te llamo cuando llegue — Hablaba el hombre poniéndose de pie y dejando el cigarro en el cenicero antes de abrazar y besar a su esposa, para luego mirar a la abogada —. Tú, disculpa… Yarik ¿Me puedes compartir todo lo que lleves del divorcio? Quiero que lo vea un colega mío, no quiero que haya cabos sueltos.



— No los encontrará, se lo juro, pero deme un correo y se los tendré al instante.


— Gracias… En cuanto a James, deja me encargo de él.


— Cariño.


— No te preocupes amor, no le haré nada, solo platicaré con algunos conocidos de su gremio — Dijo el padre de Dalia besando de nuevo a su esposa antes de separarse de ella y tomar su saco del sofá —. Me aseguraré de que se hunda.


Mientras el hombre se retiraba, las chicas se miraron entre si y luego a Darla, la madre de su amiga que le sonreía tímidamente al no saber que decirles, sólo atinó a agacharse un poco para agradecerles su hospitalidad como si esa casa no fuera de su familia, Yarik que era la que mejor le conocía le tomó el hombro para hacerle sentir más tranquila y levantara su cara.


— Señora, no ocupa ser tan formal con nosotras.



— Perdón chicas, no esperaba que mi hija estuviera así, en verdad estoy agradecida por cuanto la han cuidado.


— No íbamos a dejar sola a nuestra amiga — Habló Savannah tomando de la mano a la madre de Dalia —. Acompáñeme para prestarle un cambio de roba para dormir.


— No es necesario, puedo usar la ropa de mi hija.


— Ay señora creame que con lo bella que es usted no debe de usar lo que Dalia usa ahorita, duerme con camisetas de basquetball y shorts.


— ¿Y eso es malo?


Savannah le sacaba platica a la madre de Dalia para calmarla un poco y acompañarla hacía el cuarto de su hija, era claro que la mujer no iba a estar tranquila si dormía en otro cuarto que no fuera el de ella. Mientras la cantante ayudaba a Darla, Yarik se quitó sus zapatos y los subió a la mesa de la sala y aflojó su camisa al sentirse más tranquila, las cosas salieron mejor de lo que espera y por lo menos ese señor no hizo más daño de lo que ya tenía su amiga, pero la que no parecía del todo contenta era Blythe o eso aparentaba por la mirada que tenía encima de ella.



— Creo que necesitas un trago.


— No hice nada… Solo metí la pata.


— Claro que hiciste algo, si tú no te hubieras metido Dalia no se animaría a hablar — Dijo Yarik sacando una botella del minibar de la sala y dos vasos —. No tienes que culparte de todo esto, lo de su familia ya es un asunto distinto.


— Lo sé pero… Quisiera ser como tú.


— ¿Disculpa?


— Tú… Eres tan fiable, tan madura, tan fuerte, Dalia confía en ti más que nadie y veo por qué — Habló Blythe mientras Yarik le daba un vaso con algo de ron —. Siento algo de envidia y ... Hasta celos.


— No empieces, Dalia es sólo mi amiga.


— Lo sé, lo tengo muy en mi mente pero… No puedo evitarlo, haces tanto por ella que siento que no tengo un lugar o que eres todo para Dalia.


— Claro que lo tienes — Contestó Yarik sorprendiendo a Blythe por ese comentario mientras la chica de trenza pensaba en si encender o no otro cigarro —. Podrás opinar todo lo que quieras de mí, pero Dalia te necesita, fuiste tú quien le hizo sostenerse en el peor de sus momentos, sino fuera por ti ni siquiera se animaría a salir de compras, creas o no, tu presencia es importante para ella.


Blythe no estaba del todo convencida por esas palabras, aunque Dalia sonriera y fuera tan atenta con ella, no dejaba de sentirse opacada por la presencia de Yarik, después de todo era una mujer independiente, hermosa, confiable, aunque le llevara solo tres años sentía que le superaban décadas de experiencia, a su lado no tenía nada que ofrecerle a Dalia, aún no tenía un trabajo gratificante, tenía que pagar su título y cuidar de su hermana menor, solo eran más preocupaciones para Dalia. De repente, un chasquido de dedos alertó a la rubia y volteó hacía Yarik, se había quitado el parche y la miraba fijamente con ambos ojos, aunque sabía que solo miraba con uno.



— Ni lo pienses.


— ¿Qué cosa?


— No te compares conmigo — Dijo Yarik en tono de molestia hacía la rubia —. Eso es para gente patética y cobarde que busca excusarse y no creo que seas así.


— Lo siento… Es sólo que, no sé que pensar.


— Qué te quede claro, Dalia no es como sus padres, ni es como James, ni es como la jodida gente que acostumbras a ver por las calles, ella no se va a fijar si aún no tienes un trabajo, si tienes problemas, si no eres como yo, deja de estar buscando pretextos, dijiste que te gusta mi amiga ¿O no? ¿Entonces por qué estás actuando como si no supieras que haces aquí?


— Yo… En serio perdón, no sé que me pasa — Habló Blythe tomando el trago de golpe haciendo reír a Yarik por como torcía la cara —. Dios, esto está fuertísimo.


— Y es solo para el relax, si quiero ponerme hasta caerme al suelo tengo algo mejor.


— No, gracias, no tendría cara si me ve la madre de Dalia tirada en el suelo.


— Blythe... Te lo repito porque no quiero que ella note que algo te pasa, no soy una persona perfecta, ni tengo interés en Dalia más allá de que es mi amiga, deja de menospreciarte y deja de creer que no haces nada por ella, lo que necesita es que nosotras tengamos una buena actitud para poder apoyarla, si estás dudando de lo que sientes por Dalia y de tu propia persona, creo que sólo te lastimas y la lastimarás porque estás haciendo justo lo que ella ha venido sufriendo por ese hijo de puta.


Blythe mordió sus labios al entender esas palabras, era cierto, ella no era Yarik, Dalia la recibió en su hogar y estaba apegada a su persona no por ser Yarik sino por ser ella misma, a esa violinista le agradaba quien era y nadie más, no tenía porque desear ser como su mejor amiga, pues sería hipocresía, sería buscar fingir o ser algo más, tal cual lo hizo James con su exesposa. La rubia extendió su brazo para pedirle otro trago a Yarik que sonrió por la actitud y verle la cara más relajada al querer seguir tomando.


— No confío aún en ti Blythe, pero eso no significa que no vea que eres sincera en cuanto te gusta mi amiga.


— Lo mismo digo, podrás decir que no te interesa pero eso no significa que te crea, lo que haces simplemente va más allá de la amistad — Dijo Blythe haciendo reír a la chica del parche.


— ¿Ahora resulta?


— Lograré ganarme a Dalia… Lograré ser tan importante, no, más importante que tú en su vida.


— Así debes de pensarlo todo el tiempo.


— Gracias, necesitaba soltarlo.


— Ya, no eres la única que piensa que necesita ser mejor persona para los demás — Contestó Yarik mientras soltaba unos botones más para dejar más cómodos sus grandes pechos —. Vete a dormir temprano, fue un día pesado y mañana será algo intenso también.


— ¿Crees que el papá de Dalia?


— No, en verdad está preocupado, sé que platicarán un poco con ella y se irán, es un hombre muy ocupado.


— Me alegro por ella que terminaran las cosas así.


— Si… De todo lo que pensé que podía pasar, tuvimos el mejor de los peores resultados — Sonrió la chica antes de tomar haciendo sonreír a Blythe.


La rubia no dejaba de pensar que Yarik era una chica extraordinaria, incluso pensaba que si la hubiera conocido antes que a Dalia, podría haberse enamorado de ella, en verdad era complicado poder superar a alguien así, pero así como le aconsejó, debía de dejar de compararse con ella y enfocarse en lo que deseaba, tenía que entrar en el corazón de Dalia por quien era, aunque era cierto lo que le dijo, no podía estar segura de que para Yarik esa violinista fuera una amiga, eran demasiadas consideraciones para nada más ¿O acaso había algo que no sabía?






O-O- Ay mamá Dalia, tan bonita y pechugona y eres igualita, corrijo, tu hija es igualita que tú jaja, pero se te quiere, eres bonita -O-O muy bien jaja.

1623207273164.png


O-O- Parece que las cosas se calmaron ¿Cómo será el día siguiente para Dalia? ¿Por fin entenderá que ya debe de dar pasos hacía otro camino?
O-O- ¿Ahora si Blythe entrará en acción al sentir que Yarik tiene algo hacía Dalia? O-O- Ay hija, Yarik te lleva como cien años de todo jaja, pero no te rindas también se te quiere.
-O-O ¿Por fin sabremos por qué Yarik cuida tanto de Dalia? Chanchanchan ¡Ya quiero que entremos a esa parte! Jaja.
 
Última edición:
Arriba Pie