Quest C Sensei! [Raisa Nóvikova & Hanz Von Kaulitz]

Estado
Cerrado para nuevas respuestas

Esposo Canon de Hoppie
Registrado
20 Jul 2006
Mensajes
7,548
Offline
Una mañana soleada se comenzaba a ver en los alrededores de File City. Los pájaros canturreaban al son de distintos ruidos por toda la ciudad. Las actividades estaban comenzando lentamente, no era normal que en dicho lugar todo estuviera agitado a las 8 de la mañana. Charles ya estaba listo en el Coliseo de File City, solamente le faltaban dos personas de rango Medium con sus respectivos Digimon. La tarea era sencilla: dar unas clases a los Amateur que recién llegaban al Mundo Digital.

¿A quién crees que nos manden, Charles? —preguntó un serio dinosaurio rojo a su Tamer.

No sé, pero espero que sean buenos —respondió Charles a su Guilmon, a quien le sonrió de una manera bastante paternal.

Los minutos pasaban y los asustados primerizos comenzaban a llegar. Poco a poco la clase se fue llenando hasta que todos estuvieron presentes. Todos menos 4 personas… ¿Dónde estaban los Tamers y sus Digimon? El reloj ya marcaba las 9:15 am y se debían de haber presentado a las 9 en punto.


"Sensei!” (C)

a) NPC que la solicita: Charles R. Collins
b) Descripción de la misión: Con el propósito de aclimatar un poco a los más nuevos, así como enseñarles las labores de un Tamer, Charles ha decidido usar el Coliseo de File como un salón de clases para enseñar a un grupo de Amateur "alumnos". Todo está listo y sólo falta algo importante: Charles solicita dos Tamers Medium que sean los profesores.
c) Descripción del campo de juego: Coliseo de File City
d) Objetivos a cumplir:
  • Impartir la clase junto a su compañero y Digimon
  • Enseñar a los "alumnos" lo básico sobre el Mundo Digital, los Digimon y el ser un Tamer
e) Notas:
  • Quest disponible en modalidad Party (2 personas)
  • Los dos Tamers deben ser, como mínimo, rango Medium
  • La clase consiste en un aproximado de 25 alumnos (junto a sus Digimon). Sus edades varían entre los 9 y los 19 años
  • El orden y las cosas que enseñan quedan a manos de los maestros, sin embargo Charles estará supervisando la clase. Si enseñan algo inapropiado, Charles los interrumpirá

~~~

Mínimo de posts: 3 por persona.
Plazo: 10 días.
Digivice: D-Scanner (ambos).
Paga máxima: 300 bits.

Kira Kira [Ficha]
M Maiku [Ficha]
Charles R. Collins [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor. Have fun~
 

Maiku

Mr. Nobody
Registrado
5 Dic 2009
Mensajes
4,902
Ubicación
Homeland
Offline
Hanz se colocaba los jeans mientras saltaba en un pie, manteniendo el cepillo de dientes dentro de su boca y la remera a medio poner, dejando parte de su torso al descubierto. Junto a él, Veemon corría en círculos con el D-Scanner, el D-Terminal y el silbato en la mano, preguntándose sobre cómo era posible que se hubieran quedado dormidos el día que tenían que llegar temprano para su quest. Charles los mataría, eso era un hecho. Cuando al fin el humano logró vestirse, más bien, colocarse la ropa encima a la rápida salió corriendo de la hostal donde se quedaban con Vee pisándole los talones. En la calle el humano no perdió ni dos segundos, pidiéndole a su amigo el digivice para activar la digievolución, gritándole a XV-Mon que debía volar a toda velocidad hacia el estadio de File City. El dragón humanoide tomó en brazos a su tamer y dio un salto para adentrarse en el manto celestial a gran velocidad. En cuestión de segundos se encontró a una altura prudente para cambiar el ascenso por una carrera en dirección al coliseo.

Según les indicaron en la Central de Tamers, ellos no serían los únicos profesores por el día para los novatos, con un poco de suerte no sería el último en llegar y así el Amateur Killer los perdonaría. Ilusos, pequeños ilusos, ninguno de los dos siquiera imaginó lo que ocurriría ese día. Sin duda sería una de esas aventuras que recordarían en el futuro.

Mientras tanto, los novatos comenzaron a murmurar entre sí, dedicándole una mirada de consternación al hombre uniformado frente a ellos. Por lo general Collins era alguien muy amable, pero cuando se trataba de sus labores de instructor su personalidad sufría un pequeño cambio, más si a eso se sumaba que los ayudantes que solicitó aún no aparecían. Sin embargo, cuando se dispuso a llamar a la Central para reportar la insolencia de los tamers adjudicados a su solicitud, pudo sentir un extraño sonido acercarse. De pronto, las puertas de la arena de combate se abrieron de par en par, dejando que un enorme lobo albino y con rayas azulinas entrara. Con majestuosidad y elegancia, Garurumon corrió por el pasillo pasando junto a los novicios, para luego dar un enorme salto en dirección al centro del coliseo, donde se ubicaba el campo de batalla. Sobre él venía una rubia con un gesto serio, quien bajó de un brinco del Adult para luego arreglar sus cabellos como toda una famosa, se cruzó de brazos y esperó. Instantes después cayó del cielo XV-Mon, asustando a más de uno de los estudiantes menores de edad con su aterrizaje brusco. Von Kaulitz se soltó del agarre de su amigo y observó a su alrededor, abriendo los ojos de par en par al encontrarse con Raisa. La sorpresa era compartida, ninguno se sonrió ni saludó, en cambio observaron a Charles.

Perdón por la tardanza —señaló Gabumon, una vez vuelto a su estado normal, acto al que se le sumó el otro child.

Ya hablaremos de eso —susurró Collins, para luego darse media vuelta y observar a la audiencia sentada en las gradas— ¡Chicos! ¡Espero que les haya gustado la entrada de sus profesores! Ayer me comentaron que querían sorprenderlos —de alguna manera u otra, su gesto duro había cambiado a uno bastante alegre, relajando sobremanera a sus discípulos.

Soy Veemon —interrumpió el dragón, saltando sobre la espalda del uniformado— y mi tamer es Hanz Von Kaulitz —el aludido hizo un gesto distante con la mano, muchos se sonrojaron. El azabache se arreglaba sus prendas, pues aún las traía algo desajustadas, especialmente la remera que no alcanzaba a tapar sus abdominales— y ellos son…

Gabumon —completó el lupino, agradeciendo a Vee con un gesto cordial que los introdujera— y mi tamer es Raisa Nóvikova. Un gusto conocerlos a todos.

Un gusto —repitió la rubia de mala gana, aunque su reacción en la audiencia masculina fue similar a la que tuvo el otro humano.

Aparentemente la rubia no estaba teniendo un buen día, lo que se reflejaba en su ánimo, aunque también era posible que todo se debiera a la presencia del idiota con el que se vería forzada a trabajar. Si bien a Hanz no le importaba mucho la menopáusica, tampoco podía admitir que iba a divertirse con una mujer tan intensa como compañera. Charles carraspeó, llamando la atención de ambos, quienes despabilaron. Tenían que comenzar con la clase.

Empezaremos con algo que traje preparado —dijeron ambos a la vez, fulminándose con la mirada al instante. Ese sería, de todas formas, un día para recordar en la vida de ambos.


Kira Kira 3... 2... 1... Fight!​
 

Speed Star
Registrado
20 Abr 2006
Mensajes
4,381
Ubicación
neverland
Offline
No podía gozar de una peor suerte que la de ese día. ¿Por qué, de entre todos los Tamers en File, debía tocarle trabajar a su lado? De no ser por su alto sentido de la responsabilidad, y en parte por algo de dignidad, ya se hubiese marchado del Coliseo en cuanto vio al detestable germano parado junto a ella. Sin embargo, dentro de ella nació un deseo de permanecer ahí y mostrar su capacidad como Tamer Medium frente a aquel improvisado salón de clases. ¿Sería acaso un atisbo de competencia? Tal vez, Raisa no era una persona que se desvivía por rivalizar contra alguien, ni siquiera era del tipo a quien una competencia le podría interesar. Pero frente a Von Kaulitz era otra historia, especialmente tras lo sucedido en aquella fiesta de gala a la que asistieron, y aunque estaban ahí para desempeñar su labor como maestros de un grupo de Amateurs, no iba a desperdiciar la oportunidad de dejar mal parado al azabache.

La mitad del campo de batalla del estadio estaba condicionado tal cual a un salón estudiantil, había butacas dobles para cada dos Tamers y a cada uno se le había proporcionado una libreta y bolígrafos para realizar las anotaciones que quisieran. Detrás de los recién llegados a File se encontraban Charles y Guilmon, quienes se habían posicionado ahí para dejarles la vía libre a ambos, aunque estarían atentos a que nada se saliera de control, o que los Medium no enseñaran temas inadecuados. Detrás de Raisa y Hanz yacía una pizarra móvil, tiza y plumones, pues el tablero estaba dividido para poder utilizar cualquiera de los dos materiales. La fémina no perdió ni un instante y pasó de largo a un costado del alemán, yendo directo a la pizarra y deslizándola hacia ella para alejarla lo más que pudo del varón. Los zafiros la siguieron sin pronunciar nada, notando cómo la rusa parecía querer acaparar todo para ella, por lo que simplemente Hanz perfiló una sonrisa ladina mientras metía ambas manos a sus bolsillos.

Comenzaré con algo básico que todo Tamer debe saber —la rubia tomó la tiza blanca y comenzó a escribir y al mismo tiempo a dibujar una especie de pirámide sobre el tablero verdoso. A un lado de cada punta de la figura escribió una palabra — Los Digimon se clasifican en tres atributos: Data, Vacuna y Virus. Este conjunto de atributos se maneja de forma similar al juego de piedra, papel y tijera —a medida que iba apuntando a cada uno iba dibujando a la par una imagen del tan conocido juego. Y mientras señalaba la cadena que los tres formaban, daba a entender cuál atributo poseía ventaja sobre otro y viceversa. Por el rabillo del ojo notó cómo varios alumnos hacían apuntes y sonrió discretamente, para después voltear a su compañero.


Por ejemplo, Veemon y yo somos Vacuna —se apuntó a sí mismo y al dragón azul, quien infló el pecho con orgullo cuando varias jovencitas le miraron, luego con su mirada rojiza señaló a un Impmon y un Gazimon en la audiencia — Ustedes corresponden al atributo Virus, así como también el Digimon del Amateur Killer —echó un rápido vistazo al lagarto rojo, quien asintió a sus palabras al ver cómo varios Tamers viraban sus cuerpos para verlo — y especies como Lunamon, Candmon y Renamon pertenecen al atributo Data —señaló al trío de Digimon recién nombrados que estaban en el estadio, mientras avistaba cómo sus respectivos Tamers les veían y parecían escribir acerca de ellos. Gabumon finalizó su breve explicación y le cedió la palabra de nuevo a su Tamer.

Sin embargo, existen también Digimon que son clasificados como Variables y otros como Desconocidos, éstos últimos no poseen ningún atributo o son considerados como entes no identificados —un joven alzó la mano, debía rondar los quince años, y fue así que Nóvikova le concedió la palabra.

¿Cuáles serían ejemplos de esos Digimon?

Toda la línea de Keramon pertenece a los Desconocidos, pero no les recomiendo indagar más sobre ese Digimon por lo pronto —recomendó seriamente, conocía de antemano lo destructivos que podían llegar a ser, sobre todo porque alguna vez trabajó junto a un Tamer con un Digimon así, y la experiencia no había sido grata — Por otro lado, los Variables vienen siendo los Digimon Híbridos, quienes...

A-bu-rri-do —canturreó el alemán, irrumpiendo bruscamente la explicación de la rusa. Raisa lo fulminó con la mirada, notando que Hanz miraba hacia otro lado con desinterés en su persona. Oprimió la tiza entre sus dedos disimuladamente y prosiguió, pasando por alto la intervención del azabache.

Como iba diciendo —ahora su tono sonaba mucho más firme y serio, a medida que no despegaba sus dorados del varón por si se le ocurría volverle a interrumpir. Al asegurarse que Von Kaulitz no le prestaba siquiera la mínima atención regresó su atención a la pizarra, dejando a un lado el último tema en el que se había quedado — Los Digimon también se dividen por Niveles —fue escribiendo una lista de distintas palabras, mientras al lado de cada una iba dibujando lo que parecía ser un Digimon, o un intento de — Ustedes recibieron a sus compañeros en el Nivel Child, pero antes de este...


So fucking boring~ —murmuró con su irritante timbre germano, al compás que emitía un bostezo fingido. Nóvikova endureció la mirada pero no le prestó atención nuevamente. Veemon pateó a su Tamer, sintiéndose ofendido por sus constantes interrupciones y falta de modales frente a la bella damisela, pero como era de esperarse, Hanz no le hizo el mínimo caso.

Tuvieron que pasar por dos etapas previas al Child, los niveles Baby I y II, después de haber nacido del DigiTama.

¿Eso qué es? —esta vez preguntó una Tamer, un poco mayor que el anterior.

¡Deja que yo te responda tu pregunta, mi lady! —fue el dragón azul quien dio un brinco al frente y se posó frente al escritorio de la fémina, escudriñándola con su mirada antes de proseguir — Nosotros nacemos de un huevo, comúnmente llamado Digihuevo, ¿asombroso, eh? —Veemon movió sus cejas de arriba a abajo mientras bajaba la mirada a la falda de la chica, pero antes de que pudiera cumplir con sus verdaderas intenciones, el lobo llegó para tomarlo de la cola y halarlo de vuelta al “podio” de los maestros.

Bueno, eso mismo que dijo él —señaló la rusa tras un suspiro, vagamente agradeciéndole al ser azul que hubiera respondido la duda — Garurumon y XV-mon, los Digimon sobre quienes llegamos hace un momento, son del nivel Adult. De ahí le sigue el nivel Perfect y Ultimate; aunque hay casos en los que...

Vas a dormirlos con tanta palabrería —zanjó de manera brusca el alemán, cortando todo el hilo explicativo que Raisa llevaba.

¿Te molestaría dejar de interrumpirme? Intento dar la clase —se defendió, sonando igual de áspera que él, pero tratando por todos los medios de no soltarle un sinfín de calumnias. Collins se mantuvo en silencio, intercambiando miradas con su compañero digital, quien simplemente le dedicó una mirada severa, casi como si le indicara que les reprendiera por ello. Pero el instructor optó por dejarlos seguir, quizás reflexionarían a tiempo sobre sus actitudes frente a los Amateur y se corregirían, sin necesidad de que él interviniera.

¿A eso le llamas clase? —Hanz soltó una carcajada y súbitamente tomó uno de los plumones que reposaban sobre el borde de la pizarra. Se deshizo del tapón utilizando su boca, mientras de paso arrancaba algunos suspiros por parte del público femenino, y así deslizó el tablero hacia él, quitándoselo a Raisa — Observa cómo se hace, ricitos.

Y sin mediar una palabra más, Von Kaulitz decidió comenzar con la clase que él había preparado para ese día. La rubia cenizo suspiró hondo, intentando relajar sus nervios frente a las toscas actitudes del azabache frente a ella. Se cruzó de brazos, esperando ver qué era lo que el alemán iba a enseñarle a los nuevos Tamers, lo cual, conociéndolo, sería tan inútil y estúpido como él mismo.


Bueno, algo tranqui para comenzar este drama :3 your turn M Maiku ~
 

Maiku

Mr. Nobody
Registrado
5 Dic 2009
Mensajes
4,902
Ubicación
Homeland
Offline
Todos en el improvisado salón quedaron expectantes al dibujo que realizaba el alemán en la pizarra, siendo el único sonido presente el del marcador deslizarse por la plancha blanca. Resultaba irónico que su colega fuera la persona menos entusiasmada en conocer cómo enfrentaría la clase, aun cuando el raciocinio de cualquiera habría llevado a concluir lo contrario. Para desgracia de Hanz, tanto el lobo como el dragón digital estaban del lado de Raisa en esto, en especial si se tenía en mente la actitud que había tomado el azabache a la hora de interrumpir las lecciones de su compañera. Veemon podría ser un bipolar y un irresponsable de primera, pero a la hora de tratar a una dama era el primero en lucir sus dogmas de caballero, asunto que frecuentemente terminaba en discusiones con su tamer.

Von Kaulitz terminó sus garabatos con una sonrisa de suficiencia. No era como si no pudiese sentir las miradas de reprobación de los otros tres en el podio del profesor ni la evidente intriga que teñía el ambiente del salón. Pronto les callaría la boca y en el peor de los casos, los haría rabiar lo necesario como para ponerse de buen humor. En la pizarra podía apreciarse el dibujo de un humano en versión chibi, muy similar a cierto escocés que ambos miembros de Gungnir conocían de pies a cabeza, aunque uno de manera consciente y la otra sin tener idea. Junto a él había una mota con dos alas, bastante horrorosa a decir verdad, pero para cualquiera que tuviera la imaginación activa o quizás los efectos de una sustancia psicotrópica encima, aquel adefesio resultaba ser Patamon. En sus adentros, la rusa no pudo evitar sentir un poco de felicidad macabra, ante sus ojos ese era el mejor retrato de la patata que podía existir. Claro, jamás iba a admitirlo frente a Hanz, ni siquiera si se trataba de un evidente sarcasmo con aras de molestar al child anaranjado. Hubo un silencio incómodo en que todos quedaron observando el dibujo. Von Kaulitz se cruzó de brazos, enarcando una ceja, mas no recibió ningún tipo de respuesta. Finalmente suspiró y apuntó con un gesto hacia una joven de quince años que estaba sentada adelante, tomando apuntes de cada suspiro que daban los tamers Medium.

¿Qué ves?

¿Perdón?

La pregunta es simple —contuvo sus ánimos de insultar a la chica, principalmente por la mirada severa que le dedicó Charles—, no seas tímida. ¿Qué ves en el pizarrón?

Un humano y un digimon —contestó sin estar muy segura. Definitivamente no entendió lo que quería Hanz, pues este negó levemente con la cabeza.

—apuntó entonces a un mocoso— ¿qué ves?

¡Una patata con cáncer!

Cerca, pero no —asintió el alemán, pero entonces dirigió su mirada hacia la rusa— ¿y tú?

Garabatos.

Von Kaulitz suspiró en signo de decepción. Dio la espalda a la clase y se dio el trabajo de hacer un gran círculo que atrapó en su interior tanto la figura del humano como la del ser digital. Por un momento había pensado que le tocaría un grupo inteligente, pero viendo que ni siquiera la rubia era capaz de ver más allá de lo literal, tendría que ser un poco más directo. Se rascó la nuca, con incomodidad y repentinamente golpeó con el marcador la pizarra. Por unos segundos, la atención de todos se volcó hacia él.

Yo no vengo a enseñarles sobre atributos ni ventajas o desventajas teóricas que, probablemente, olvidarán cuando den un paso fuera del coliseo —Raisa frunció el ceño—. No, hay cosas más importantes que tienen que aprender.

¿A tratar a las personas? —murmuró Nóvikova en un tono lo suficientemente bajo como para que solo fuera escuchada por su colega.

¿Qué ves tú, Hanz? —inquirió Guilmon, escéptico.

Un equipo —contestó Veemon por su tamer, inflando el pecho. La noche anterior estuvieron debatiendo sobre qué enseñarían a los novatos, de hecho esa fue la razón por la que terminaron desvelándose y consecuentemente llegaron tarde esa mañana. Para sorpresa del dragón, su compañero se complicó bastante con la clase, sobre todo porque él no quería caer en el cliché de enseñarles las cosas básicas. No tanto porque las considerara innecesarias o aburrida, sino porque él no tenía los conocimientos necesarios como para compartir eso con los estudiantes. Fue entonces que cierto espíritu sugirió transmitir la experiencia de ambos, especialmente aquellas lecciones fundamentales que habían aprendido a lo largo de sus aventuras. Hanz, después de todo, tenía un punto débil bastante obvio: buscaría evitar, a su manera, que alguien pasara por las desdichas que él pasó gracias a su ambiente familiar—. Lo primero que deben saber, es que tamer y digimon son un equipo, un todo. Deben confiar plenamente en el otro, preocuparse y compartir con él o ella. Después de todo, es la misma relación entre ustedes la que irá fortaleciéndolos como pareja frente a los oponentes y, en su momento, desbloqueando nuevas etapas evolutivas.

Gabumon observó a Raisa, quien simplemente miró a otro lado. Por su parte, el Amateur Killer no pudo evitar sonreír con el inicio de la clase de Hanz. Pudo ver que tanto él como la rubia se habían esforzado para preparar algo útil para sus retoños, asunto que podría llevarlos a que los perdonara por arribar tarde. Con gusto contempló cómo el alemán y su compañero child explicaban la importancia de la relación tamer digimon en las diversas aventuras que tendrían que enfrentar, especialmente cuando el resultado fuere incierto. Von Kaulitz recurrió a su reciente expedición a Beetle Land para manifestar que muchas veces tendrían que arreglárselas entre ambos, lejos de la civilización a la que estaban acostumbrados los terrícolas, por llamarlos de algún modo.

En el fondo del campo de batalla, se materializaban dos figuras cruzadas de brazos. Una mantenía un gesto socarrón y pecho inflado, aparentemente orgullosa de estar oyendo el discurso de Hanz y Vee. La otra, en cambio, se mostraba más serena. Sus ojos se paseaban lentamente en la audiencia y se clavaban, ocasionalmente, en las actitudes de Raisa.

Veo que ya tienes un tamer —comentó Wolfmon—, te queda como anillo al dedo.

Podría decir lo mismo, chachorrito —carcajeó Blitzmon.


Kira Kira
 
  • 1Me gusta
Reacciones: Kira

Speed Star
Registrado
20 Abr 2006
Mensajes
4,381
Ubicación
neverland
Offline
Inconscientemente endureció su mirada, más de lo que de por si ya estaba. Vio la naturalidad con la cual Hanz había dado su cátedra sobre el trabajo como equipo y de pronto el estómago se le revolvió, o algo cercano a eso. De todas las personas nunca se imaginó que fuese él quien sacara a la luz dicho tema; aunque más bien había algo que hacía mucho más ruido en su cabeza que la clase impartida por el alemán: ¿por qué no se le había ocurrido a ella? Volteó de reojo a ver su propia pizarra de fondo verde con los dibujos y líneas que anteriormente había hecho, cuestionándose si las palabras del azabache podrían guardar algo de verdad.

Estar ahí, frente a los novatos y de frente al Amateur Killer no iba a traerle nada bueno, no si deseaba mantener su impasibilidad intacta. Abandonó el podio de maestros sin decir nada, esa fue su resolución ante la breve barrera que se le había presentado tras la plática del otro Tamer. Von Kaulitz la miró retirarse sin alterar en nada su semblante, luego paseó su mirada por el compañero de la rubia, encontrándose con un Gabumon por mucho bastante más serio que lo usual. Él también miraba atentamente el pasillo por el cual su Tamer se había retirado, el mismo por el cual todo competidor del Coliseo debía atravesar.

Tomaremos un receso de diez minutos —anunció Gabumon, virando su atención hacia los alumnos, haciendo un intento de sonrisa para tratar de apaciguar el tenso ambiente que de pronto se sintió. Intercambió miradas con Collins y este asintió, comprendiendo el motivo de esa breve pausa. Después de todo, conocía a ambos Medium por sus exámenes de ascenso y, por lo poco que vio, entendió a la primera sus naturalezas.

El grupo pareció relajarse, tomando ese descanso para conversar con sus compañeros digitales o conocer a otros Amateur como ellos. Charles se mantuvo en su posición, de vez en cuando intercambiando palabras con Guilmon, o respondiendo dudas triviales que surgían en las jovenes mentes. En tanto, Hanz y Veemon se quedaron al frente, mientras el germano hacía lo posible por frenar los arranques pasionales del dragón contra las mujeres de la clase. Gabumon se dedicó a borrar lo que Raisa había escrito en la pizarra, reparando en que las figuras ahí dibujadas por cada nivel evolutivo correspondían a él y su línea. Sonrió sutilmente, tal vez Hanz no lo entendía, pero su Tamer tenía una manera distinta de ver y entender las cosas. Y comprendía que el azabache también debía tener sus motivos y razones para haber tocado aquel tema, que a su vez, tocó una fibra sensible en la rusa.

Raisa se detuvo a mitad del pasillo que conducía al estadio y apoyó su espalda contra el muro, el silencio y soledad que ahí reinaba era lo que necesitaba para calmar su mente. Agradecía profundamente que Gabumon la hubiera entendido, aún si se había ido sin decirle ni una palabra. Y entonces, si mantenía una relación tan fuerte con él, ¿por qué fue Hanz el que sacó el tema? ¿Por qué le causaba tanto coraje que fuera él? ¿Hubiera sucedido lo mismo si tuviera a otro compañero? Ella sabía la importancia de ser un equipo con su Digimon, lo entendía más que nadie en el mundo, pero le costaba bastante hablar del tema de la forma en que Von Kaulitz lo había hecho. Odiaba reconocerlo, pero el germano lo había manifestado de una manera tan sincera y natural que hasta a ella le había resultado agradable escucharle, cosa que iba en contra de todo. Por inercia sujetó el D-Scanner que colgaba de su cinturón, probablemente Él sabría expresar mejor sus ideas, tendría un mejor tacto a la hora de dirigirse a los demás y entendería qué sería lo ideal para enseñarle a los nuevos. O al menos así lo visualizaba en su mente, pero no podía recurrir a él cada vez que quisiera salir de una traba, mucho menos si era para voltearle los papeles a Hanz.

¿Está todo bien? habló una voz masculina en su mente, una bastante serena y apacible, sacándol — a de inmediato de sus cavilaciones.

Sólo necesitaba un poco de aire —se excusó, pero para mentirle de ese modo a un espíritu con el que compartía cuerpo, y en ocasiones mente, era algo complicado de lograr. No podía engañar al Spirit yéndose por la tangente, ahora existía una conexión con él que impedía que siguiera resguardándose detrás de su barrera, al menos frente a Wolfmon — La clase no va tan bien.

Va bien, sólo necesitas canalizar la esencia que tú posees y transmitirla a los demás —aconsejó, causando que Raisa se quedara estática en su sitio, viendo directamente al suelo — Sólo recuerda que Hanz es una persona y tú eres otra.

Al desaparecer la voz, el Digivice brilló, mostrando el símbolo de la Luz en su pantalla. Nóvikova perfiló una media sonrisa y entrecerró levemente sus orbes, aquello había sido un recordatorio de sus aprendizajes en el templo y de algo que era más claro que el agua y que se había negado a ver: no podía enseñar lo mismo que Hanz, al menos no del mismo modo. Se retiró el blazer rojo de encima a medida que emprendía su regreso hacia la arena del Coliseo, y en cuanto entró nuevamente por la puerta las miradas se posaron en ella, de inmediato todos dejaron de platicar y regresaron su atención al aparente reinicio de la clase. Nóvikova colgó su prenda roja sobre uno de los bordes de la pizarra y aclaró su garganta, esbozando una sutil sonrisa que solamemte fue captada por aquellos miembros del podio.

Retomando lo dicho por mi compañero —señaló seriamente, antes de comenzar a caminar hacia los alumnos, paseándose a través de los escritorios a medida que hablaba — Es cierto que este es un mundo por ahora desconocido para ustedes, hay entes digitales allá afuera que ni en sueños podrían imaginar que existen. Pero creánme cuando les digo que el Mundo Digital no es tan distinto al nuestro —se detuvo por un instante frente a un par de Amateur, avistando los semblantes un tanto confundidos en sus rostros, tras esto volvió a caminar — Se toparán con personas que busquen hacer el mal, que no sigan el camino correcto y que, incluso, lleguen a representar un peligro para sus vidas y la de su compañero. ¿Por qué? Porque no todos los humanos son buenos, al igual que en el Mundo Real —zanjó con severidad, clavando sus orbes dorados en unas cuantas miradas temblorosas.

Los inexpertos Tamers por un momento se asustaron, otros por incercia voltearon a ver a sus respectivos Digimon en busca de algún tipo de consuelo u oposición a las declaraciones de la maestra, pero hasta ellos estaban conscientes de lo que decía era verdad. Hanz mantuvo sus zafiros sobre la fémina a unos metros de él, su actitud había cambiado de pronto, ahora no parecía tener el tacto de antes al dirigirse a los estudiantes; pero por otra parte, entendía la necesidad de hacerlo.

Así que cuando salgan hacia sus aventuras, yo confío en que recordarán lo que han visto aquí cuando llegue el momento —se paseó alrededor de las butacas, examinando a todos como si les estuviera retando a algo — Sabrán diferenciar a un Child de un Adult, conocerán las ventajas o desventajas de los atributos y, a medida que crezcan, aprenderán a sacarle el mejor provecho a eso —sentenció con firmeza, pasando sus ámbar sobre los de Collins al fondo del salón, el hombre dio un ligero asentimiento y con eso Raisa dio la media vuelta y volvió al podio, directamente al tablero blanco detrás del azabache. Tomó uno de los plumones de distinto color y remarcó el círculo anteriormente trazado por su "colega" — Podrán hablarles de lo que significa ser un equipo, pero aprenderán bajo la marcha a serlo, con la experiencia y no porque alguien se los dijo —su espalda, con la enigmática silueta de un lobo tatuada, daba hacia los alumnos, mientras su cuerpo había quedado bastante cerca del de Von Kaulitz. Al decir lo último volteó a verlo, casi desafiándolo con sus dorados.

¿Qué estás haciendo? —murmuró, en un timbre lo suficientemente bajo para que solo ella lo escuchara, aunque tambien portaba la misma intensidad en su voz.

Dando una clase de verdad, Von Kaulitz.

Dicho esto se despegó de la pizarra, deslizándola hacia un lado, pues ya no requeriría usarla. Se dirigió de nuevo frente a los novatos, algunos tomaban notas sobre lo último que la rubia había dicho, otros estaban más atentos en escuchar qué más tenía para decirles.

A ninguno se nos enseñó a ser un equipo cuando llegamos aquí, deben de aprender por su cuenta, tal vez deban pasar por desafíos y dificultades en el proceso, pero cuando el momento llegue, entonces descubrirán realmente el significado de esa palabra junto a su compañero —pronunció seriamente. Ella no podía enseñarles nada de trabajo en equipo, cuando a ella misma le había costado tiempo descubrir la importancia de ello. Lo que sí podía enseñarles era a estar preparados tanto para lo mejor como lo peor, así como las distintas formas en que entre Tamer y Digimon podían ayudarse. Pero antes de que pudiera seguir, la mano de una joven se elevó en lo alto, y así la rusa le concedió la palabra.

¿Usted cómo lo descubrió? —se sintió bastante extraño que la llamaran de una manera tan formal, pero entendía la razón, aquella Tamer se veía menor que ella. Raisa no respondió de inmediato, siendo su atención dirigida hacia el lobo, quien le devolvió el gesto.

Perdiendo a Gabumon —declaró, manteniendo sus dorados sobre los rojizos de él antes de volver a mirar a la joven — Pero mi experiencia fue distinta a la suya, por lo tanto, cada quien encontrará la manera con el tiempo.

Hanz quedó levemente sorprendido, o mejor dicho, intrigado ante la confesión de la rubia. ¿Raisa alguna vez perdió a su compañero? ¿En qué momento? No podía llevar mucho tiempo en ese mundo como para que una tragedia así sucediera, ¿o si? Ciertamente el germano desconocía esa parte en la historia de la rusa por la cual siempre se mostraba reticente a relatar, y aunque no le interesaba mucho, sí había surgido la curiosidad muy en el fondo de su ser. Por lo cual se preguntaba si Ewain sabría de eso. Charles, por mucho que estuviera en desacuerdo con la nula simbiosis que ese par mantenía, estaba satisfecho con el trabajo desplegado por ambas partes. Por un lado, estaba la mente teórica y ordenada de Nóvikova, por otro, la mente que se interesaba por las relaciones, encaminada más hacia lo 'humano'. Pero juntas, y sin que ninguno de los dos Medium se diera cuenta, originaban una combinación muy particular, e interesante si se lo preguntaban a él.

Por otro lado, ustedes como Tamers no sólo deben apoyar moralmente a su compañero —continuó la fémina, parándose en un costado del podio.

¿Qué más debemos de hacer? —preguntó un niño, que traía en brazos a un Terriermon.

Quizás, ¿dar órdenes? —se cuestionó otro, mucho mayor que el anterior. Ante esa pregunta fue el azabache quien decidió intervenir.

Jamás hagan eso —prácticamente fulminó con la mirada al joven que había realizado la pregunta, del mismo modo, Raisa también reprocho aquella simple idea con sus ambarinos — Los Digimon no son mascotas a quienes puedan mandar, tampoco son herramientas para que sean utilizados como máquinas de pelea, es tu compañero y como tal debes pelear a su lado —posó sus zafiros en la rusa, quien aunque no cambió su expresión, se notaba en sus ojos cierto consentimiento por las palabras del alemán. Hanz simplemente volteó su mirada a otro lado y se cruzó de brazos.

Pueden ayudarlos de distintas maneras, no sólo apoyarlos a sus espaldas —dicho esto, Raisa tronó sus dedos de su diestra y de inmediato un aura plateada rodeó su mano, llamando la atención y asombro de los nuevos — Nosotros podemos utilizar una parte de nuestra alma para potenciar a nuestro compañero, esto se llama Digisoul —levantó su puño al frente, donde la energía quedaba visible para todos — Con el tiempo tendrán la capacidad de activar esta habilidad y así incrementar el poder de su Digimon —Nóvikova bajó su brazo, al mismo tiempo que el Digisoul desaparecía y varios novatos hacían sus anotaciones.

También existe otra forma de ayudarnos en combate —agregó el lupino, alzando su mirada hacia su Tamer y luego fijándola en su cinturón — La llamada Card Slash.

Con el uso de cartas pueden proporcionarles a sus compañeros nuevas habilidades e incrementos en sus estadísticas, por ejemplo... —la rubia posó su siniestra sobre el portacartas sobre su cinturón y tomó una al azar, al mismo tiempo que sujetaba su Lector de Cartas con la otra mano y la deslizaba por la ranura. Gabumon tuvo que apartarse un poco antes de que un enorme escudo dorado con el símbolo del valor enfrente se materializara en sus manos — el Brave Shield de Wargreymon le permite bloquear a Gabumon cualquier ataque enemigo, bastante útil si nos enfrentamos a un Digimon con mayor nivel. Y así como esta carta es de defensa, existen ofensivas y de soporte.

Hay Tamers que se especializan en su uso, otros simplemente las usan como refuerzo —complementó Von Kaulitz, mientras Nóvikova guardaba todo de nuevo en su cinturón — Todo depende del interés del Tamer y la forma en que quiera trabajar en equipo con su compañero.

Sin embargo, —agregó Raisa, rozando levemente su mano contra su Digivice — también existe otro método para combatir lado a lado con tu Digimon.

¿Lado a lado? ¿Es posible?

No lo dijo literalmente, tonto...seguro es una metáfora —regañó uno de los mayores a un niño que había preguntado aquello.

Hablaba de manera literal —sentenció fríamente la rubia, finalmente tomando su D-Scanner e intercambiando miradas con Hanz — Se puede pelear junto a tu Digimon en batalla.

¿De verdad me estás retando, ricitos? —se carcajeó el azabache, imitando a la fémina mientras tomaba su propio Digivice.

La clase está un poco aburrida con tanta plática, ahora demuéstrales de lo que hablabas con ese amorfo dibujo de Ewain y la patata inútil —señaló la pizarra a sus espaldas y le sonrió con suficiencia, ganándose el mismo gesto por parte de él.

Sus Digivice brillaron, permitiéndole a Gabumon y a Veemon evolucionar a sus formas Adult. El lobo blanco y el dragón azul les indicaron a los Amateur que retrocedieran con todo y sus pertenencias y escritorios, sin saber muy bien qué estaba pasando atendieron la comanda del par y empezaron a moverse. Collins tampoco comprendía bien qué era lo que pasaba por las cabezas de aquel par, y no fue hasta que los D-Scanner de sus respectivos dueños brillaron con mayor intensidad, haciendo aparecer el símbolo de la Luz y el del Trueno en las pantallas, que el Amateur Killer quedó anonadado.

"Spirit Evolution"

tenía que hacerlo<3


Fue el grito de guerra que Hanz y Raisa emitieron, mientras sus cuerpos eran cubiertos por una luz que los envolvió en una esfera. El Amateur Killer bajó sus brazos de su pecho, contemplando la sorpresa que aquel par les tenía reservada, ¿de verdad era posible? Cuando el brillo cesó dos siluetas muy distintas a las de antes aparecieron, las dos con forma humanoide. Una portaba una armadura azul con ligeros toques amarillos, poseía una cornamenta en su frente y un parxde alas similares a las de un escarabajo en su espalda. La otra figura era más delgada, de aspecto caballeresco, y poseía tonalidades blancas y lavanda en todo su cuerpo, así como una especie de bufanda que caía sobre su espalda.




Tal parece que Rei estuvo investigando un poco —pensó el estadounidense, viendo con disimulado asombro la aparición de dos de los Guerreros Legendarios — Así que ellos son sus portadores, no esperaría menos —Collins sonrió para sí mismo y se cruzó de brazos, él también estaba interesado en presenciar aquel combate improvisado de un dos contra dos.

¡Se transformaron en Digimon! —gritó una chica, parada de su asiento.

¡Es increíble! —exclamó otro. Ninguno esperó que, en sus primeros días en esa dimensión verían algo tan sorprendente como eso. Porque si ver que pequeñas creaturas digitales podían hablar y poseían extrañas y únicas habilidades les sorprendió la primera vez, el ver ahora que dos humanos se convertían en esos mismos entes digitales les había dejado sin palabras.
Garurumon se posicionó a un lado de Wolfmon, eran ligeramente de la misma estatura; aunque aún no se acostumbraba a ver a Raisa transformada así. Y seguramente ella tampoco se habituaba del todo a la evolución. Por otro lado, XV-mon chocó su puño contra el de Blitzmon, intentando apaciguar su emoción por el combate venidero.

¿Están listos, cachorritos? —dijo el Guerrero del Trueno con júbilo, impactando ambos puños con el otro al mismo tiempo que varias descargas eléctricas rodeaban sus brazos.

Sólo recuerda que seguimos en clase más que un recordatorio pareció una advertencia, porque capaz Blitzmon se aceleraba de más y terminaba causando un accidente. Wolfmon movió su diestra hacia su espalda baja y sujetó un objeto cilíndrico que ahí reposaba, lo colocó frente a su cuerpo y con la palma de su mano desocupada sujetó el puño que rodeaba al objeto. Acto seguido una espada de luz emergió del interior del cilindro plateado — Muéstrame tu trabajo en equipo.

¡Claro que sí, lindura! —exclamó el dragón, ignorando el hecho de la nueva figura de Raisa.

Si sabes que le estás hablando a un hombre, ¿no? —Blitzmon soltó otra carcajada, mas no hubo reacción alguna por parte del Guerrero de la Luz — Me pregunto qué pensarían tus Romeos si te vieran así —aquel comentario definitivamente había sido maquilado por la parte de Hanz en ese cuerpo, lo cual incitó a Wolfmon a moverse.

¡Licht Sieger!

M Maiku its show time <3
 

Maiku

Mr. Nobody
Registrado
5 Dic 2009
Mensajes
4,902
Ubicación
Homeland
Offline
Wolfmon no perdió el tiempo e inició una carrera a medida que desenvainaba sus espadas de luz, definitivamente empecinado en atravesar con ellas a su objetivo. El otro lobo no tardó en seguir la carrera de su tamer, consciente de que se encontraban en una batalla doble y dejar que fuera solo sería un grave error. Para desgracia de ambos, la reacción del dúo contrario fue despegar violentamente en dirección vertical, inutilizando la ofensiva directa que traía el representante de la luz y su amigo. En todo caso, fue Garurumon quien mostró la convicción de no rendirse ante ese cambio de escenario, pues lanzó fuego azulino de gran potencia hacia arriba con la esperanza de alcanzar a sus oponentes, quienes evadían las llamas con piruetas excéntricas. El público novato estalló en clamores, emocionados por ver un combate entre dos médium capaces de convertirse en seres digitales y pelear como igual junto a sus compañeros. Más de alguno tenía los ojos clavados en su digimon favorito, liberando gritos de apoyo a medida que los veían movilizarse por el campo de batallas. Las flamas del lobo seguían buscando quemar a la pareja aérea, mas en el fondo todo se trataba de una distracción en lo que su tamer preparaba su siguiente táctica.

Tanto Hanz como el dragón se aburrieron de esquivar con prontitud, reagrupándose sobre sus oponentes para comenzar el contraataque. ExVeemon cargó un montón de energía lumínica en el tatuaje de su torso, para luego liberar un poderoso láser con forma de equis, cuyo objetivo primordial era Raisa. Esta reaccionó juntando sus propias espadas para emitir una esfera de una composición similar, provocando que ambas técnicas se encontraran a mitad de camino y estallaran en una gran nube de humo. Un silbido advirtió a Garurumon a tiempo, quien levantó un muro de hielo justo cuando emergió la figura del guerrero del trueno desde la humareda, clavando sus puños en el suelo y liberar así corrientes eléctricas de gran potencia que se desplazaron hasta el escudo gélido, quebrándolo completamente. Sin embargo, antes de que el insecto pudiese volver a los aires, Wolfmon se abalanzó en su dirección envuelto en una masa de luz que no tardó en consumirlo y transformarse en la figura de una cabeza lupina buscando morder al oponente. El impacto fue certero, preocupando lo suficiente al dragón azulino para que comenzara a lanzar bolas ígneas alrededor de los humanoides para así mantener alejado al cuadrúpedo. Hubo un silencio en el estadio.

Electricidad adelantó una onda expansiva que despejó el polvo levantado por el impacto, denotando a ambos guerreros batallando por imponerse a la fuerza del otro, uno con sus espadas y el otro con sus puños. La armadura azul de Beet se encontraba algo sucia, aún después de haber soportado semejante ataque, lo que mostraba que la defensa era la característica propia del guerrero.

Sigues tan duro como siempre —sonrió el representante de la luz.

¿Esa es la conclusión de tu brillante análisis? —Fanfarroneó en respuesta— Ya pónganse serios.

Kak zakazat’

Desde los ojos del lobo se disparó un láser lo suficientemente fuerte como para hacer retroceder al representante del trueno, rompiendo con el balance de fuerzas que llevaban hasta entonces. Intentó cortarlo, pero una vez más su presa corrió hacia los aires, lugar donde mantenían la ventaja. Garurumon no tardó en esquivar otro par de llamaradas para alcanzar a su tamer y, para sorpresa de todos, aceptarle sobre su lomo. Sin dar tiempo a nadie para reaccionar, el can que hacía las veces de corcel empezó una carrera envidiablemente rápida, galardonando su superioridad en ese aspecto. Luego, para sorpresa del dragón y Hanz, dio un salto hacia las gradas, luego otro más extenso hacia la muralla y finalmente ocupó la misma para impulsarse y así alcanzar la altura suficiente para quedar en iguales términos que ellos. Fox Fire y X-Laser se encontraron en cuestión de segundos, dándole el suficiente tiempo a Raisa para ocupar el lomo de su compañero como base para brincar en dirección al alemán, conectando sus dos sables para lanzar su Drohung Strahl. En último minuto, la dirección del torbellino cambió radicalmente de dirección, desvelando que su verdadero objetivo era Exveemon quien gozaba de la menor capacidad reacción en combate.

Otro silbido adelantó una nueva explosión. Todo había sido confuso, lo último que alcanzó a divisar el dragón mítico fue una sombra atravesarse, aunque por culpa de la luz que emanaba la ofensiva de la rusa no pudo ver bien. Al suelo cayó pesadamente un cuerpo, lo que alertó a la audiencia de novatos.

¡Ricitos! —bramó Blitzmon, molesto, a medida que el digimon aludido caía al suelo con elegancia.

¿Sucede algo, chispitas? —tanto Garurumon como Exveemon hicieron una mueca de preocupación, comprendiendo que el combate se estaba volviendo algo personal para sus respectivos elegidos.

¡Thunder Toppler!

Sin previo aviso desde el cuerno del guerrero se lanzó una fuerte carga eléctrica en dirección su homólogo quien lo recibió con parsimonia, juntando sus dos espadas en un solo corte. Ambos corrieron en dirección al otro, uno cargando gran electricidad en su derecha y la otra aumentando la intensidad de sus sables. Ninguno de los dos iba a perder ni dejarse humillar por el otro.




¡Bam!




¿Crees que deberíamos detenerlos? —preguntó Guilmon a su tamer.

Aún no —su gesto era serio—, creo que hay un par de cosas que esos dos necesitan descubrir por su cuenta.


Kira Kira
 
  • 1Me gusta
Reacciones: Kira

Speed Star
Registrado
20 Abr 2006
Mensajes
4,381
Ubicación
neverland
Offline
La cortina de humo que se había levantado tras el choque de ambas fuerzas poco a poco comenzó a disiparse, teniendo a todos los espectadores al filo de sus asientos y a los camaradas del par de portadores atentos a cual fuera el resultado de la eminente colisión. La visión para todos comenzó a volver al cabo de unos instantes, dejando entrever dos siluetas en medio de la humareda, una se mantenía de pie, mientras la otra estaba levemente agachada y parecía respirar con agitación. Cuando finalmente la imagen se aclaró, los presentes descubrieron que Wolfmon yacía parado frente a un Blitzmon hincado con una de sus piernas tocando el suelo y apoyando ambas manos sobre la misma. Sin embargo, y aunque no era tan acentuado como en su homólogo, el representante de la luz también manifestaba cierta alteración en su respiración.

Wolfmon enfundó ambas espadas, para posteriormente alzar su brazo izquierdo frente a su cuerpo, apuntando al guerrero del trueno con el cañón que había sobre dicha extremidad. Garurumon abrió los ojos de golpe al ver que, a pesar del desenlace, su Tamer planeaba continuar con un último ataque, la extrema mirada de severidad que el Digimon mostraba le daba a entender que iba enserio con sus acciones. Blitzmon elevó su mirada jade, topándose con unos penetrantes orbes borgoña que le observaban sin miramientos y, si el escarabajo tuviera una boca visible, le estaría sonriendo con suficiencia al lobo. No obstante, y antes de que el Licht Kugel fuera cargado, Wolfmon bajó su brazo y retrocedió, acto seguido el cuerpo de Blitzmon se rodeó de la misma luz de antes y en su lugar quedó Hanz, aún hincado sobre el suelo y con una respiración mucho más agitada. XV-mon se apresuró en llegar hasta su Tamer y le ayudó a reincorporarse, el germano no tardó mucho en volver a cruzar miradas con Raisa, quien aún mantenía su evolución y le observaba fijamente. Para ella aquello había sido suficiente, aunque aún quedaba la duda del porqué no lo había atacado cuando lo tenía a su merced, quizá era una cuestión de honor que salió a relucir en el último momento. Pero, ¿era el honor de Wolfmon o el suyo? Segundos después, el guerrero de la luz también se envolvió en una esfera luminosa, dejando atrás su forma para dar paso a la fémina, quien discretamente intentaba disimular su respiración agitada frente a todos. Fue entonces que el lobo blanco llegó a su lado, sirviéndose del apoyo que su enorme cuerpo le daba para no flaquear, así intercambió miradas con Garurumon y luego miró hacia la clase.

Y bien... —comenzó, recobrando la compostura — espero esta breve demostración les haya agradado.

¡Fue increíble! —exclamaron varios novatos al mismo tiempo, dejando atrás la comodidad de sus asientos para acercarse un poco al par de Medium — ¿Cómo le hicieron?

¡Yo quiero transformarme en un Digimon!

¡Yo también! —los cuatro miraron atentamente al emocionado grupo frente a ellos, la conmoción de todos tenía su razón de ser, después de todo nunca se hubieran imaginado que verían algo así aquel día como estudiantes en el nuevo mundo.

Primero pulan sus habilidades y trabajen lo visto hoy con sus Digimon, chiquillos —anunció el azabache de brazos cruzados — Después...ya veremos qué sucede, pero primero lo primero.

Supongo que la clase ha terminado —anunció la rusa, colgando de nuevo su D-Scanner sobre su cinturón y buscando con la mirada a Von Kaulitz, quien se negó a devolverle el gesto y en cambio se volteó hacia otro lado. Nóvikova endureció su gesto, mas le restó la poca importancia que debía darle al ver que varios Amateur se acercaban a ella y su compañero y comenzaban a hacerle preguntas o a halagar a Garurumon con sus comentarios. Lo mismo sucedió con el alemán y XV-mon, quienes también se vieron interceptados por un grupo, en su mayoría mujeres.

Al fondo de la escena, Charles les miraba seriamente, tampoco él se hubiera imaginado que justamente los Medium que habían tomado su encargo de ese día, terminarían siendo portadores del poder de dos de los legendarios Juttoushi. Intercambió palabras con Guilmon, antes de que éste se alejara del coliseo por algunos minutos, atendiendo el encargo que su Tamer le había hecho. Mientras el Amateur Killer contemplaba el escenario frente a sus ojos, en donde tanto humanos como Digimon conversaban animosamente y los más experimentados respondían algunas dudas de los primerizos, no podía evitar pensar en que aquella clase no había salido de acuerdo a sus planes. Ciertamente tanto Hanz como Raisa habían tenido sus desaciertos a lo largo de la clase, siendo la raíz de éstos el choque de personalidades y fuerzas de ambos; pero también debía de admitir que, de algún modo, cada uno veía por el bien de los nuevos Tamers a su propia manera, enseñando de acuerdo a las experiencias que cada uno había vivido hasta ese punto. Por el rabillo del ojo notó como el dragón rojo regresaba con algo en la mano, haciendo que su vuelta interrumpiera por un momento sus pensamientos. Tomó de las garras de su compañero aquello que le había pedido traer, le agradeció y posteriormente se acercó al centro de la arena.

Muy bien, dado que la clase ha terminado, no me queda más que agradecerles su participación e interés por conocer más de este mundo, su nuevo hogar —anunció el estadounidense, dirigiéndose hacia los jovenes Amateur, quienes se viraron al sentir la presencia del férreo hombre a sus espaldas — Si desean volver a tomar esta clase, no duden en pedirla en la Central. Después de todo, puede que les toquen otros Medium de maestros y así aprendan de distintos temas.

Varios exclamaron sus deseos de volver a tomar la clase con la rubia y el azabache, lo cual les sorprendió de cierta forma, porque fuera de la batalla que habían tenido al final, la clase en sí no había tenido nada más de extraordinario. Tras las últimas indicaciones y agradecimientos por parte de Collins, el grupo comenzó a retirarse, despidiéndose tanto de los humanos como de Gabumon y Veemon, quienes ya habían vuelto a sus etapas de infante. Cuando el Coliseo se vació, los miembros de Gungnir estaban dispuestos a retirarse también, pero antes de que siquiera pudieran poner un pie fuera de la arena, Charles los detuvo.

Aún no se vayan —dijo firmemente. Para ambos, aquello sonaba como que un regaño por parte del hombre estaba aproximándose — Esto es para ustedes —extendió ambos brazos, entregándole a cada uno una especie de diploma, aparentemente por haber fungido como “Senseis” aquella mañana, y también como una forma de expresar su agradecimiento. Sin embargo, tanto la rusa como el alemán perfilaron muecas contrariadas y confusas al leer lo que había escrito en el pedazo de papel. Al mismo tiempo voltearon a ver a Collins con una mirada inquisitiva.

Mi nombre está mal escrito.

También el mío —gruñó el de ojos zafiro, teniendo a su lado a un curioso dragoncito azul que brincaba sin parar, intentando ver el supuesto error en el nombre de su camarada, pues éste mantenía el diploma frente a su cuerpo. “Rayquaza” y “Jans” eran los nombres escritos sobre ambos papeles, que tenían tan extrañados a sus dueños, no se imaginaban que Charles pudiera cometer ese tipo de errores.

Oh, qué mal —dijo, en un obvio tono sarcástico — Pero así al menos ya tienen algo en común —manifestó, cruzándose de brazos y sonriéndole al par con un aire bastante paternal. Los aludidos abrieron un poco más los ojos con sorpresa, para después posarlos nuevamente sobre el papel entre sus manos. Quisieron mirar alTamer de pie junto a ellos, pero les fue imposible siquiera intercambiar una mirada silenciosa con el otro, a pesar de encontrarse subidos en el mismo barco. De algún modo, la revelación del estadounidense había caído como un balde de agua fría sobre ambos. Entendían sus diferencias con el otro y lo tan opuestas que eran sus actitudes y formas de pensar; pero que alguien tan experimentado como el hombre frente a ellos les hiciera ver esa clara realidad les producía sensaciones diversas — Recuerden que un equipo no sólo lo conforman Tamer y Digimon y, sin temor a equivocarme, ustedes pertenecen a la misma guild, ¿no? —fue entonces que los dorados se cruzaron con los zafiros en una reacción muda, desconocían cómo era que Charles sabía ese dato, ya que después de todo Hanz no poseía el colgante que le identificaba como miembro de dicha guild, y por otro lado, Raisa siempre llevaba dicho collar oculto bajo su blusa, por lo cual era difícil identificarla a simple vista — Ojalá llegue el día en que limen asperezas y pongan en práctica lo mismo que han intentado enseñarle hoy a los novatos. Cuando ese día llegue, verán la verdadera importancia de un equipo.

Dicho esto, el hombre le hizo una seña a Guilmon y comenzaron su retirada del Coliseo, seguidos por las atentas miradas del otro par. Cuando finalmente cruzaron por la puerta, dejándolos solos, hubo un silencio incómodo que reinó en el entorno por los siguientes minutos. Cada uno meditaba lo dicho por el Amateur Killer en sus mentes y, por un breve instante, voltearon a verse, mientras sus Digimon habían decidido no intervenir en su disputa interna. Por primera vez no sabían qué decirse, o tal vez sí lo sabían, pero permanecían indecisos sobre si soltarse maldiciones como usualmente hacían o reconocer que lo dicho por Collins escondía una parte de verdad que cada uno se negaba a ver. Finalmente, tras el duelo de intensas miradas, Raisa esbozó una sonrisa ladina, tomó su blazer de la pizarra y dio la media vuelta sin decir nada. El alemán se fijó en el tatuaje en su espalda y entornó sus ojos, perfilando el mismo tipo de sonrisa que la fémina que ahora se alejaba junto a su compañero.

Me debes una, ricitos —dijo con un atisbo de desafío en su timbre. Ambos sabían, en el fondo, que se habían quedado con ganas de más tras el final de su enfrentamiento, porque por ahora habían intentado contenerse por la presencia de terceros y porque aún no aprendían a dominar del todo al Spirit. No obstante, Nóvikova no iba a admitir abiertamente que deseaba repetir el encuentro.

No te debo nada —zanjó fríamente, adentrándose por el umbral de la salida — Nos vemos.

Fue su despedida, para finalmente desaparecer por aquel pasillo, dejando solos a Hanz y Veemon en el centro de la arena. El azabache decidió permanecer ahí un poco más en compañía del dragón, quería pensar varias cosas y recordar de nuevo la emoción de la batalla. ¿Así se sentía Veemon cada que luchaba por él? Si así era, era una sensación extraordinaria.

Dude —llamó el dragón, sacando de sus cavilaciones al alemán — me hice con los teléfonos de varias señoritas —Veemon movió sus cejas con malicia, recibiendo un coscorrón por parte de su compañero, acompañado de una sonrisa.

Pervertido.

M Maiku Takerudark Takerudark terminamos :3
 

Esposo Canon de Hoppie
Registrado
20 Jul 2006
Mensajes
7,548
Offline
Narrativa: Maiku, tuviste errores simples aunque no dejan de ser eso, errores. Noté la falta de comas de vez en cuando (por ejemplo, las comas faltantes están entre corchetes: Cuando al fin el humano logró vestirse, más bien, colocarse la ropa encima a la rápida[,] salió corriendo de la hostal donde se quedaban[,] con Vee pisándole los talones). Kira, tu narrativa es realmente impecable, más que la de Maiku (y la de ambos debo decir que es de las mejores que hay en el rol), sin embargo, tuviste uno que otro error. El más notorio fue que en tu segundo post, al momento cuando Wolfmon le pregunta a Raisa si está bien, se te fue un guión que rompió un poco la fluidez de la línea. Hubo otros errores, pero en su mayoría fueron errores al escribir como “solamemte”, así que nada grave. 23/25.

Interpretación: Una cosa que me brincó mucho fue el hecho de que no se hiciera mención en ningún momento que Garurumon es un poco mejor en todo a XV-mon por las estadísticas. Fue una cosa de nada, sé que la pelea estaba enfocada en los spirits, pero habría valido la pena poner la pequeña superioridad del lupino. Fuera de eso, todo genial. 24/25.

Realismo: Nada que objetar, todo fue muy realista y muy bueno. 25/25.

Desarrollo: Sé que suena tonto, pero en el primer post de Kira se ve cómo describieron todo el lugar y mencionan hasta dónde se encuentran los Tamers, pero en ningún momento se ve o lee en dónde están sus respectivos Digimon y eso me perturbó durante toda la quest. 24/25.


Total: 96/100.
Paga: 290 bits.
Fama/Antifama: + 2 de fama a ambos.
EVO: +1 a Wolfmon, Blitzmon, Garurumon y XV-mon.



Kira Kira M Maiku la paga se les asignará a la brevedad.

Masaru Masaru Blair

PD: No olvidaré lo del Ewain chibi y la patata con cáncer. You shall suffer in hell.
PD: Sorry la tardanza. Sorry not sorry :B
 
Estado
Cerrado para nuevas respuestas
Arriba Pie