Quest C "Sepik Mayhem" - [Matthew Collins & Elizabeth Hale]

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Asta.

Kill. Me. Slowly~♡.
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"Sepik Mayhem”

a) NPC que la solicita: Sepikmon
b) Descripción de la misión: ¡Alguien ha robado la máscara de Sepikmon! Peor aún, ese alguien la está usando para usurpar su identidad y crear caos en la ciudad. Recupera la máscara y limpia la reputación de Sepikmon
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Desenmascarar al culpable de las bromas pesadas y caos de la ciudad
  • Devolver la máscara a Sepikmon
e) Notas
  • Quien lleva la máscara también parece tener el cuerpo de un mono. Sin embargo, puede ser un disfraz

Participantes:
Digivice:
  • Adventure
  • D-Pet
Cantidad de Post: 3 c/u
Plazo: 14 días [25/02/18]

Luigi Luigi everyday everyday háganme sentir orgullosos y que no veamos nada extraño por aquí e.é (?).
 

Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi
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Aquella era una mañana tranquila en File City. En medio del cielo despejado, el astro rey brillaba con fuerza sobre la ciudad en la los tamers arribaban a aquel mundo por primera vez. En medio de sus calles concurridas, el dueto de Fleur de Lis conformado por Elizabeth Hale y Dorumon, se dirigía a la Central de Tamers. La expresión alegre de la chica de cabellos negros con destellos amarillos contrastaba con la cara de asco de Dorumon: el felpudo quería tomar un encargo “independiente” en los Barrios Bajos, pero la joven amateur le plantó cara y se negó a dirigirse a aquel sitio.

-Maldito saco de mocos -iba refunfuñando Dorumon, cuya expresión de rabia era visible al ojo de cualquier persona. El dragoncillo arrugó la nariz cuando entraron al edificio de la Central, pensando que en definitivamente, iba a ser necesario ponerse en contacto con Strabimon y dejar el “adiestramiento” de Elizabeth en manos de él y su compañero.

Elizabeth por su lado, ignoró los gruñidos del felpudo y se dirigió al tablero de misiones disponibles. Luego de su ultima mision B con los hermanos Masters, la joven amateur prefería tomar algo más acorde a su nivel. Frente al tablero de trabajos D y C, habían un par de tamers y sus digimon en el mismo dilema. Si bien el digimon dorado de uno de ellos le llamó la atención, la menor se encogió de hombros y colocó sus orbes azules en los diversos trabajos disponibles.

-Vamos a ver -susurró para nadie en especial Hale, mordiéndose suavemente el labio inferior y buscando algo interesante y dentro de sus capacidades. Su mirada se detuvo en uno específico: al parecer, un Sepikmon reportó que alguien le robó su máscara y se estaban haciendo pasar por él para jugar bromas pesadas por toda la ciudad. Con una sonrisa, extendió su mano para tomar aquel trabajo, parpadeando varias veces al ver como otra mano se había extendido, tomando el cartel al mismo tiempo que ella.
-¿Eh? -alcanzó a decir antes de poder dirigirse al dueño de aquella mano.

-Ah. Perdón-habló un chico de cabellos negros y ojos azules. -Disculpa ¿También querías tomar esta quest?

-Pues creo que también tú ¿cierto? -sonrió la joven, ignorando a Dorumon, quien bufó y giró el rostro hacia otro lado. -Soy Elizabeth Hale -se presentó Liz, tratando de no dejar que los nervios de conocer a alguien nuevo la carcomieran. -Y ese de allí es mi…compañero, Dorumon -presentó Liz al felpudo, teniendo problemas en buscar la palabra adecuada que resumiera el estado del natural carrier.

-Matthew Collins -se presentó el chico, rascándose la nuca y un tanto confuso al verse en esa situación.

-Buenos días, damisela -el digimon dorado que había llamado la atención de Elizabeth se había acercado, inclinándose con una rodilla y bajando levemente el rostro. -Mi nombre es Zubamon, The Twientiest Knight y soy el compañero de Matthew -se presentó Zubamon, logrando sorprender a Elizabeth, quien no se esperó dicho comportamiento. -Si lo desea, puede llamarme Excalibur -Zubamon levantó levemente el rostro luego de presentarse ante Elizabeth y Dorumon, quien solo exhaló aire por la nariz.

-Si, si lo que digas -espetó irritado el child al doradito para luego dirigirse a Elizabeth. – Niña, no pierdas tiempo y diles que tomen otro trabajo.

-Doru, basta -Liz endureció levemente la mirada y alzó levemente su mano derecha, mostrando el peculiar D-pet en su muñeca. -Si no te comportas me veré forzada a tenerte dentro del digivice.

Aquello fue un baldazo de agua fría para Dorumon, cuyo orgullo le exigía saltar sobre Liz y enseñarle que era él el que mandaba. Fue el hecho de estar en un edificio lleno de testigos y recordar la amenaza de romper el digivice si se pasaba de la raya lo que lo detuvo de hacerlo. Fang bufó, cruzándose de patas y girando el rostro…ya luego tendría la oportunidad de vengarse de esa humillación.

-Lamento que vieran eso -se disculpó apenada Liz a sus nuevos conocidos. -Si lo desean, podemos tomar el trabajo en grupo -ofreció un tanto nerviosa Hale, tratando de no volver a su acostumbrado tartamudeo y siguiendo el consejo de Kath de buscar amigos.

-Pues… yo no veo problema. En una party siempre es mas sencillo cumplir el objetivo -respondió Matth, comparando la situación actual a uno de sus juegos en línea. -Excalibur, ¿Qué opinas?

-Es una estupenda idea -respondió feliz Zubamon ante aquella oferta.

-P… pues Zubamon no tiene ningún inconveniente -Collins se llevó una mano la barbilla para luego esbozar una pequeña sonrisa. -Muy bien. Es un placer trabajar contigo.

Ante la mirada de rabia de Dorumon, el recién formado equipo de amateurs se dirigió a la recepción para confirmar que tomarían aquel trabajo.

[…]

Minutos después, el cuarteto caminaba por las calles de File en dirección a la casa de Sepikmon: habían acordado que era bueno escuchar al digimon para darse una idea de quién pudo haberle robado la mascara en primer lugar. A pesar de que Zubamon dirigía el grupo, con una sonrisa en su rostro, para el par de amateurs había un silencio un tanto incómodo ya que ninguno sabia de que hablar. Detrás de ellos, un rabioso Dorumon iba fulminando con la mirada a Matt y a Zubamon.

-Entonces -Hale intentó romper el silencio con el chico: si iban a trabajar juntos, lo ideal era que pudieran llevarse bien. -¿De donde vienes? -preguntó la de ojos azules al chico de cabellos negros.

-Ah. Yo vengo del Inn -fue la respuesta Matt, ocasionando que Elizabeth se detuviera abruptamente ante dicha respuesta.

-Pues…yo nací en New York pero vengo de Phoenix, Arizona -habló Liz, tratando de que el chico entendiera el contexto de su pregunta.

-¡Ah! -habló avergonzado Collins, sintiéndose como un tonto en esos momento. -Yo soy de Canadá -corrigió su respuesta el chico, colocándose una mano detrás de su nuca por la pena. -Quebec específicamente.

-Oh. Mi mamá una vez quería llevarme de vacaciones a Canadá -respondió la joven ante aquello. -No pudimos. Papá hizo un escandalo en la corte por el acuerdo de custodia.

-Ah -Collins no supo que decir ante aquello.

-¡Señorita Elizabeth! ¡Matt! -llamó Zubamon a lo lejos y haciendo un gesto con la mano. -¡Mas adelante esta la casa de Sepikmon!

Ambos amateur sonrieron y apuraron el paso, con un Dorumon que venía insultando a Yggdrasill en su mente por ponerle en el camino a ese insoportable Zubamon y a su humano.

[…]

El cuarteto había llegado a una curiosa choza de madera circular, en cuyos colores abundaban el verde musgo y el rojo. Fue Matt el que tocó a la puerta, a la espera de que Sepikmon pudiera recibirlos.

Momentos después, la puerta se entre abrió, dejando a un digimon que tenia en su rostro una bolsa café ocultando su rostro. Este los observaba con cierta cautela, esperando el momento en que le reclamaran algún acto del que era totalmente inocente.

-¿Usted es Sepikmon? -preguntó Elizabeth al digimon, curiosa de saber por qué ese digimon tenia una bolsa en el rostro.

-Así es y de antemano les digo que pierden el tiempo si vienen a reclamarme ya que soy inocente de lo que me vengan a acusar.

-Se equivoca -habló Zubamon a Sepikmon. -Somos quienes tomamos su petición en la Central para encontrar su máscara y detener a quien lo esta inculpando.

-Yo solo estoy aquí por el dinero -habló de forma brutalmente honesta Dorumon, encogiéndose hombros ante la mirada de reproche de Elizabeth.

-¿Puede decirnos como fue que perdió su mascara? -preguntó Matt al digimon de la bolsa, el cual se quedó unos momentos en silencio.

-…iba a limpiarla como lo hago todas las tardes pero fui un momento al baño. Cuando volví ya no estaba y a las tres horas empezaron a venir tamers y digimon a reclamarme por bromas que yo no he hecho. Tuve que ir con esta bolsa a la Central y con una capucha para poder poner la solicitud.

-Entiendo -Hale se cruzó de brazos y se mordió el labio levemente. -¿No tiene idea de quien pudo ser? Según la información que nos dio la Central, algunos testigos dicen que “Sepikmon” tenia un cuerpo de simio.

-No conozco a ningún digimon simio -respondió el chamán enmascarado y de forma seria.

-Bueno…al menos sabemos lo del simio -comentó Collins de manera pensante. -Eso debería ayudarnos a eliminar sospechosos.

-Genios. Por lo que sabemos también puede ser un humano con Change Mirror -habló Dorumon de mala gana. Era obvio que quería terminar eso rápido y por eso decidió contribuir. -Lo mejor sería estar pendientes ya que este idiota al que buscamos le gusta bromear. Un lugar concurrido sería un buen sitio para comenzar.

-¿Change Mirror? -preguntó Excalibur de manera confusa. -¿Qué es eso?

-Es un objeto que permite a un humano y a un digimon tomar una forma distinta por una hora o eso había escuchado -respondió Elizabeth a la pregunta del doradito. -No…no había considerado esa posibilidad.

everyday everyday listo(?)


 
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everyday

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La sugerencia de Dorumon de ir a un lugar concurrido al principio sonó un poco descabellada, pues la lógica indicaba que si el usurpador de la máscara de Sepikmon gustaba de jugar bromas pesadas, este debería hacerlas en lugares poco transitados justamente para evitar ser visto por otros y ser reconocido o incluso atrapado con las manos en la masa, no obstante, este pilluelo no estaba nada interesado en el anonimato, todo lo contrario, parecía tener una especie de adicción al público pues según la información de la Central, la mayoría de sus “ataques”, si es que podían ser llamados así, fueron ya fuese en plazas, mercados o zonas cuya densidad de peatones era elevada. Por esta razón el cuarteto emprendió camino rumbo a una de las plazas comerciales que más rebozaba de actividad en Ciudad File durante gran parte del día.

—Tal vez solo quiere manchar el honor de Sepikmon —Comentó la espada sagrada cuando comenzaron un debate para conocer los posibles motivos que motivaban al vándalo a cometer sus travesuras—. Se nota que él es un buen ciudadano, seguro más de alguno siente envidia por su excelente comportamiento.

—¿Lo dices en serio? —El de pelaje morado sacudió su cabeza, siendo incapaz de concebir que el dorado se pudiera creer sus propias palabras—. ¿Quién demonios va a sentir envidia por eso?, seguro es una venganza —Asintió, esbozando una sonrisa de sorna—. Apuesto a que Sepikmon le debe algunos favores a este sujeto y a modo de retribución están manchando su figura pública, buscando que lo encierren.

—¿Y tú que opinas Matt? —La pregunta de la fémina tomó desprevenido al canadiense, era verdad que al pelinegro le gustaba esa clase de retos pero no se sentía muy cómodo al ser el centro de atención, como lo era en aquella ocasión, pues la mirada de sus compañeros se posaron sobre él.

—Bu-bueno… Ta vez solo sea alguien que le guste jugarle bromas a los demás —Sonrió nervioso por la simpleza de su teoría, la cual carecía de todo factor emocionante si se comparaba con las versiones de los digitales—. Ya sabes, como en el mundo humano, con todas esas celebridades en Internet que con tal de jugar una broma no les molesta ser arrestados…

—La teoría más simple en la mayoría de las veces es la acertada —Asintió la chica, esbozando una ligera sonrisa—. Yo había pensado lo mismo, debe tratarse de alguien que es adicto a las bromas. Muchas veces este tipo de sujetos no miden sus acciones y carecen de empatía con los demás.

—Que aburridos son ustedes —El portador del anticuerpo X hizo rodar los ojos mientras bufaba, su disgusto no era del todo porque la deducción hecha por los humanos fuera en su opinión sosa, sino más bien le molestaba el hecho de que ambos llegasen a la misma conclusión porque eso elevaba las posibilidades de que simpatizaran, y por ende, terminasen volviéndose amigos.

Por su parte el canadiense se sintió alegre de escuchar que su compañera pensaba igual que él, incluso podría decirse que suspiró de alivio. Matthew era ese tipo de personas que prefería que todos estuvieran de acuerdo con una opinión, pues no tenía madera para defender su postura en los debates. Al final incluso Zubamon pareció estar de acuerdo con la opinión de los chicos, siendo solo Dorumon el amargado que se aferraba a su teoría de la venganza. Pero de poco les serviría ponerse a platicar del tema, nada se podría confirmar hasta que no tuvieran en sus manos al maleante, el cual para empezar ni siquiera sabían si era un humano o Digimon.

No necesitaron anuncio alguno que les indicase que estaban arribando a la plaza comercial, los propios habitantes de la urbe se los comunicaron con su simple presencia: ahí a donde se posaran tus ojos había docenas de Digimon en compañía de sus respectivos compañeros humanos, o en compañía de otros digitales indicando así que cabía la posibilidad de ser independientes y no tener vínculo alguno, al menos por el momento. Las actividades que realizaba cada uno variaba significativamente, unos se veían simplemente paseando por el lugar observando los productos que los establecimientos ofrecían, otros estaban solamente comprando víveres, otros regateaban con voz alta y los más flojos estaban desplomados en alguna banca tomando una siesta, como si no les importase o avergonzase el hecho de estar siendo observados.

—Según la Central, aquí es donde más ha hecho acto de presencia el bromista —Les recordó Elizabeth—. Así que mantengámonos alertas.

—¿Qué haremos mientras, señorita Elizabeth? —Ladeó la cabeza el vigésimo, que no comprendía del todo el plan.

—Esperar, por supuesto —Asintió levantando su dedo índice para enfatizar sus palabras—. Actuar como si fuésemos otros visitantes del lugar, yo nunca he estado en este sitio, así que me vendría bien conocerlo un poco, ¿y tú Matt?

—Tampoco he estado aquí —Admitió, encogiéndose de hombros.

—Vamos entonces —Se giró sin más y comenzó a caminar, incitando a que los demás le siguieran si no querían perderla de vista.

La de estados unidos no perdió tiempo para acercarse a un negocio de insumos para artistas, Collins observó en silencio como todo aquello despertaba el interés de la chica quien no dudó en atiborrar con preguntas al Tailmon encargado del negocio, cuando Hale descubrió la mirada fija del chico y se giró para cuestionarle si todo estaba en orden este se sobresaltó y se alejó discretamente un tanto apenado, Matt no deseaba incomodarla ni mucho menos molestarla.
En su huida para darle un poco de espacio a Liz, el joven se topó con un modesto local de tecnología que, para su sorpresa, vendía algunos artículos electrónicos provenientes del mismísimo mundo humano, observó un par de calculadoras, un GPS que no tendría usar en el Digimundo y docenas de móviles, que como el anterior no servirían de nada ahí gracias a la ausencia de satélites que brindaran cobertura. Pero lo que hizo al chico abrir los ojos de par en par, al igual que su boca, fue un pequeño dispositivo de color grisáceo con forma de tabique.


—¡¿Imposible, una Game Boy?! El chico fue a tomarla con sus manos, pero entonces alguien lo detuvo.

—Hey, hey, nada de tocar —Soltó un indignado Tentomon, que vio las intenciones del muchacho. Extendió sus alas y comenzó a volar alrededor del canadiense, examinándole—. Los aparatos electrónicos humanos son muy delicados, no es muy fácil que lleguen intactos al Digimundo, si quieres tocarlo, entonces tienes que comprarlo.

—¿Cuánto? —El chico estaba emocionado, que no dudo en meter una mano a su bolsillo para tomar los Bits que cargaba consigo.

—Tres mil Bits —Soltó el insecto, cruzando sus brazos y alzando la cabeza.

—¡¡¿Tre-tres mil?!! —El chico casi pudo escuchar su corazón rompiéndose en mil pedazos, no tenía mucho en el Digimundo por lo que sus ahorros eran pocos—. E-eso es muy caro para una consola de hace años.

—¿Oh?, ¿ya es vieja? —Ladeó la cabeza—. ¡Entonces es una antigüedad: siete mil bits! —El pelinegro se quedó petrificado como piedra, arrepintiéndose de haber abierto su boca.

—¿Sucede algo, Matt? —La voz de la oriunda de Phoenix hizo que el canadiense volviese a la tierra.

—So-solo trataba de comprar ese Game Boy —Suspiró abatido—. Pero no tengo suficientes Bits.

—Si no tienes dinero puedes retirarte —Intervino de nuevo el Child con forma de insecto, quien había escuchado eso último—. Si ya nada les interesa de mi humilde puesto, les pido por favor que hagan espacio —Movió sus manos indicándoles que se alejaran.

Hale no dijo nada más, después de todo el comerciante tenía razón en pedirles que se retirarán si no había forma de asegurar que le pagaran, tal vez era una simple medida de precaución para evitar robos. No obstante no pasó por alto la expresión de tristeza del chico por no poder comprar la consola.

—¿Te gustan los videojuegos, Matt? —Quería hacer que se olvidara de aquello, al menos por el momento, después de todo estaban aún en medio de una Quest y no le convenía que estuviese distraído.

El chico parpadeó, girándose hacía ella para responderle pero en ese momento un grito femenino se alzó por sobre todo el bullicio de la plaza, eclipsándolo lo suficiente como para que el silencio se propagará rápidamente. Los Amateur buscaron cuál era la fuente de aquél escándalo, encontrándolo a la lejanía: una chica de algunos dieciséis años sacudía sus manos, arrojando agua a los alrededores, estaba completamente empapada. Entonces otros gritos fueron escuchándose, más personas y Digimon estaban siendo alcanzados por proyectiles multicolores repletos de agua, en pocas palabras, alguien estaba lanzándoles globos de agua. Al alzar la mirada vieron que una figura se movía con destreza por los tejados de los establecimientos y llevaba…

—¡¡La máscara de Sepikmon!! —Soltaron los dos al unísono.

—¡¡Matthew, señorita Elizabeth!! —Zubamon, quien había montado guardia sin quitarle la vista a ambos chicos se acercó a ellos corriendo—. ¡Es él!

Sin dudar el canadiense y el vigésimo comenzaron a correr, abriéndose paso entre el resto de la multitud, cuando Hale se disponía a hacer lo mismo vio que su compañero estaba junto al puesto de un Ponchomon que atraía a incautos con el típico juego de “¿dónde quedó la bolita?”, seguramente era un estafador y el felpudo se acercó para reírse de los pobres estafados.

[. . .]

El usurpador de la identidad de Sepikmon comenzó su retirada corriendo por los tejados, tras lanzar unos cuantos globos de agua a la pobre población de File, sin embargo, pronto se percató de que cierto chico de cabellos negros y un Digimon dorado le seguían por la calle, no muy lejos de estos podía ver a otras dos figuras más que igualmente corrían siguiéndoles: una chica y un Dorumon.
El enigmático ser podía pararse en sus piernas traseras, o emplear también sus manos para desplazarse ganando un poco de velocidad, además de esto poseía una cola y su anatomía era humanoide, al combinar todos estos elementos uno podía deducir rápidamente porque todos los afectados reportaban al bromista como un mono. Pero ahí había algo que no cuadraba y Matt lo supo al prestar suma atención a la cola del bribón: la extremidad no era una normal como la Sepikmon, es decir, no estaba llena de pelaje sino de fuego, claro, con la distancia y el movimiento uno podía perder detalle y creer que eran simples cabellos siendo agitados por el aire. Por si no fuera poco, el tamaño del fugitivo tampoco parecía concordar con el de Sepikmon.


—Excalibur, necesito que le cierres el paso —El canadiense deslizó la carta de Holy Wings por su lector de cartas.

—¡Déjamelo a mi! —Soltó el vigésimo al sentir como las alas de Hououmon se materializaban en su espalda y procedía a ganar altura para perseguir al ladronzuelo.

Al moverse por aire Zubamon tuvo la oportunidad de visualizar mejor al enemigo, quien no pasó desapercibido por el enmascarado. Temiendo que fuera a alcanzarlo, el falso Sepikmon paró en seco sorprendiendo al sagrado, entonces extrajo un globo de un pequeño morral que tenía en su espalda y sin más se lo lanzo a la espada, dándole justo en el rostro. Por el repentino ataque, Excalibur cerró los ojos otorgándole al otro un par de segundos de ventaja, suficientes para correr y pegar un salto para sujetarse de un píe de la espada viviente, al no poder soportar el peso de ambos obligó al volador a tener un aterrizaje más que forzoso.
El bromista se sacudió el polvo de su cuerpo, viendo a Zubamon a un lado, tratando de recuperarse tras el impacto, no obstante enfrente ya tenía a dos humanos y un Dorumon. Pero en lugar de que el felpudo se dispusiera a atacarle, soltó tremenda carcajada al ver a su homologo abatido y mojado en el suelo, acción que aprovecharía nuevamente el perseguido.


—¡¡Cuidado!! —Sin pensar demasiado, Matthew abrazó y cubrió con su cuerpo a la fémina cuando el enmascarado lanzó un globo regordete de agua hacía su figura, el chico recibió el impacto resultando toda su espalda mojada en el proceso.

Dorumon estaba que se ahogaba de la risa al ver a esos dos mojados, pero entonces le tocó a él recibir un proyectil de agua: al ser humedecido su pelaje este se le pegó a la piel, revelando una apariencia no muy agradable del morado, pues ahora se veía más delgado y desproporcionado. Furioso, Dorumon disparó balas de metal desde su boca. La primera la esquivó el bromista por pura suerte, la segunda la evitó pegando un salto para trepar a una pared, soltó una risita a manera de burla y de satisfacción al creer que se había salido con la suya. Pero justo cuando se ponía de píe en lo alto del tejado una de las balas le dio en la espalda, proyectándolo un par de metros hacía adelante para luego caer contra las tejas del edificio y rodar hacía el borde del techo, impactándose de forma inminente contra el suelo de la calle momentos después.

Luigi Luigi Matt es héroe de guerra(?)
 
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Todo había ocurrido muy rápido para Elizabeth: en un momento, estaban persiguiendo al digimon que se estaba haciendo pasar por Sepikmon y al otro, estaba siendo abrazada con fuerza por el canadiense. El rostro de la joven norteamericana estaba sumamente rojo, en especial porque su la totalidad de su rostro estaba reposando en el pecho de Collins, quien le llevaba unos 20 cm de altura.

-¿Matthew? -llamó en voz baja Hale, con sus piernas temblando de los nervios y con dificultad para pronunciar el nombre del chico.

-¿Si? -respondió Collins, quién tenia los ojos cerrados y sentía su espalda bastante helada debido al globo de agua que le había impactado y sobre todo…no tenia idea de la posición en la que tenía a la chica. En la mente del canadiense, su único pensamiento era el de esperar no resfriarse.

-Ya…ya puedes soltarme -alcanzó a susurrar Elizabeth, logrando que el canadiense abriera los ojos…y se separara abruptamente de ella sumamente avergonzado.

-Yo…este…-los balbuceos de Collins no tenían sentido, ya que su mente todavía trataba de procesar lo ocurrido. Su rostro, había imitado el comportamiento de su compañera amateur y se había colorado bastante en rojo. -¡Te juro que no había mala intención!

-¡Bien hecho, Matthew! -exclamó Zubamon sonriente, mostrándole al canadiense el dedo pulgar mientras que Dorumon se acercaba al mareado impostor. -¡Un caballero nunca duda en ser el escudo de una dama!

-¡Ya cállate idiota! -reclamó un furioso Dorumon, quien estaba a nada de dispararle a Zubamon y a Matt. De no ser por la amenaza de esa chiquilla de romper el digivice, hace minutos hubiera usado su Metal Cannon en esos dos. -Y tu payaso, no te muevas -habló el felpudo, quien ya se había sacudido un poco para secar su pelaje lo mejor posible. -Ahora quitate la máscara o nos veremos obligados a molerte a golpes.

-Saben, no es como si no disfrutara de esta charla -respondió el aludido antes de colocarse de pie, logrando que ambos tamers notaran que llevaba unos pantalones rojos. -Pero tengo una reputación que destrozar y una chica a quien desilusionar -habló el digimon de forma seria y lanzando lo que eran bolas de fuego. -¡Flame Toss!

El grupo vio como las bolas de fuego impactaron en el suelo, creando unas leves explosiones y levantando una cortina de humo. Los dos humanos tosieron al verse en medio de eso junto a sus digimon, los cuales demostraron dos emociones totalmente opuestas.

-¡Ese truco es de cobardes! -reclamó Zubamon, decepcionado de que su enemigo prefiriera escapar en lugar de luchar contra ellos.

-¡Cierra la boca, abrelatas! -respondió Dorumon con rabia. Iba a llenar de metal ese payaso si o si luego de haberlo humillado con ese globo de agua. -¡No lo pierdas de vista! -exclamó, logrando escuchar al bribón aterrizar en un techo.

Ajeno a esa discusión, el impostor de Sepikmon se movilizaba por los tejados y buscando dejar a tras a sus perseguidores. Sabia que era cuestión de tiempo de que la Central enviara a un par de tamers a buscarlo y detenerlo pero no los esperó tan pronto. Con solo lograr escapar y perderlos de vista, estaría a salvo y podría retirarse la máscara que ocultaba su identidad y de esa forma, dejar que toda la responsabilidad callera en ese chamán.

Oh si, como lo odiaba. Lo odiaba porque por su culpa, aquella Sistermon Blanc nunca le prestaba atención. Bastaba ver los ojos alegres de la monja para saber quien era el dueño de sus afecciones.

-Solo espera cabrón. Pronto tu reputación estará tan arruinada, que Sistermon no podrá ni verte en pintura.

-¡Vuelve aquí para darte tus patadas, hijo de puta!

Aquel grito logró que el perseguido casi se tropezara en un tejado, ya que detrás suyo, Zubamon y Dorumon habían aparecido con un par de alas cada uno: Elizabeth le había prestado a Collins su carta de Holy Wings para Zubamon mientras que el felpudo, volaba gracias a la carta Fairy Wings. El felpudo ahora tenia más razones para golpear a su perseguido, viendo que tuvo que volar con un par de alas de hadita.
Mientras la persecución proseguía en los techos, el par de amateurs corrían detrás de los digimon, envueltos en un incómodo silencio luego de aquel acto de Collins. Mientras que el canadiense pensaba en como disculparse con la chica, la norteamericana no sabia como tratar con el chico: esa era la primera vez que recibía un abrazo del género opuesto por parte de un chico de su edad.

-Este…yo -comenzó a balbucear Matthew. Ninguno de sus juegos lo había preparado para una situación como esa con el genero femenino.

-…solo sigamos adelante Matthew -respondió Liz, cuyas mejillas continuaban sonrojadas todavía. -De…debemos detener a ese impostor.

[…]

La persecución de los digimon había llegado a las afueras de la ciudad, justo donde comenzaba el bosque inquebrantable. Las alas del par de digimon de los amateur había desaparecido hacia ya varios minutos, minutos en los que lograron sacar a su perseguido de zonas concurridas y tejados.

-¡Metal Cannon! -exclamó el felpudo, disparando de su boca una bola de metal que colisionó contra una bola de fuego.

-¡Ríndete ya, impostor! -bramó Zubamon, apuntando dramáticamente al ladrón de la máscara de Sepikmon.

-¡Nunca! -reclamó el falso Sepikmon de forma tajante y pisando la tierra con fuerza. -¡Y no dejare que unos bobos me detengan con mi venganza!

-¡Ha! -exclamó Doru con arrogancia y dirigiéndose al doradito. -Te dije que al idiota de Sepikmon le estaban inculpando por venganza -bramó el felpudo, irritando a Zubamon levemente con su prepotencia. -Ahora quédate quieto payaso, que me cobrare lo que has hecho.

-Dorumon, debemos entregarlo a las autoridades -señaló Zubamon a su homólogo morado y sin quitar su mirada del ladrón. Justo en esos momentos, los amateur alcanzaron a sus compañeros y al ladrón.

-¡En…entrega la máscara de Sepikmon! -gritó Matt y apuntando con su dedo índice al ladrón.

-¡Sabemos que eres un impostor y que robaste la máscara del verdadero Sepikmon! -agregó Elizabeth, sosteniendo una de sus memorias child en sus manos y lista para utilizarla en su lector de memorias.

-Oye mocoso -habló el ladrón y dirigiéndose a Matthew de forma seria. -Yo que tú, no creería ninguna palabra de lo que te diga esa mentirosa niña -habló con sorna y confundiendo a ambos jóvenes.

-¡¿De que estas hablando?! -reclamó una ofendida Elizabeth ante dicha acusación.

-Es obvio…le darás falsas esperanzas al chico y luego aplastaras su corazoncito por estar detrás de otro chico.

-Espera…¿Qué? -parpadeó confundido Collins y ladeando el rostro levemente. Era obvio que no tenia idea de la implicación de aquella frase.

-Oh la juventud -habló dramáticamente el ladrón de forma burlista y llevando sus manos a la máscara. -¿La quieren? ¡Deberán vencerme! -exclamó de forma orgullosa y retirándose la indumentaria: el ladrón de la máscara…era un Flamon.

-Pfff…idiota -susurró Dorumon al negar con su cabeza. -¡¿Para que carajos nos muestras tu identidad?!

-Doooh. Es porque los pateare tan duro que ni recordaran mi cara -exclamó el child de fuego, adoptando una pose de combate al igual que Dorumon y Zubamon.

-Oye Elizabeth -llamó Matt a su compañera de quest, quien se giró levemente ante el llamado del chico. -¿De que estaba hablando ese digimon?

-…luego te diré -fue la única respuesta de una avergonzada americana. Si tenia suerte, a Matthew se le olvidaría aquello al final de toda esa situación.


everyday everyday se prendió esta mierda(?)

 
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everyday

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Esferas metálicas salieron disparadas de la boca de Dorumon, el felpudo tenía confianza de que podría volver a tomar por sorpresa al enemigo. Para su desgracia, en esta ocasión Flamon no estaba huyendo, por lo que consiguió moverse con destreza para esquivar cada uno de los proyectiles enviados en su contra. Tras realizar una carrerilla en zigzag, el Hybrid consiguió encontrarse a escasos metros del bestia, envolviéndose en fuego para acto seguido lanzarse en una embestida; el osado ataque sería frenado gracias a un enorme escudo que se manifestó en ese momento, Hale había conseguido deslizar la carta de Brave Shield en su lector justo a tiempo. Flamon no pudo reaccionar a tiempo y se impactó contra el escudo, siendo impulsado hacía atrás por el impacto. Pero el Hybrid no tenía tiempo para reponerse, un decidido Zubamon ya corría hacía él con el filo de su espada apuntándole.
El usurpador de la máscara giró su cuerpo para así proveer de impulso a su pierna derecha, la cual trazó un arco e impactó en un costado de la cabeza del caballero, logrando así desviarlo de su trayectoria y derribándole en el proceso.


—¡¡Suficiente!! —Bramó molesto el portador del anticuerpo X, no podía creer que un Child de apariencia tan enclenque les estuviera dando tantos problemas, considerando que se trataba de un combate de dos contra uno—. ¡Saco de mocos, dame algo bueno!

Lizz se limitó a ignorar el sobrenombre tan poco agradable de su compañero y optó por deslizar otra de sus cartas. En esta ocasión dos ametralladoras suplieron ambos brazos del bestia gracias al naipe de Gatling Arm. Dorumon no esperó, apenas consiguió sus nuevas armas abrió fuego contra el digital de pantalones, quien pasó a moverse empleando también sus manos para de esta forma ganar aún más velocidad. Matthew frunció el ceño al observar como el enemigo solo corría de un lado a otro sin más, si bien estaba esquivando las balas, su intención no parecía volver a darse a la fuga o ponerse en un lugar seguro; desde el punto de vista del canadiense aquél Flamon no estaba actuando por simple instinto, sino que estaba siguiendo un elaborado plan.

—¡Detente! —Ni siquiera lo pensó, el pelinegro solo soltó aquello sin más, tomando por sorpresa a su compañera y al morado, sin embargo este último no dejo de disparar.

—No me interrumpas, ¿no ves que casi lo atrapo? —Soltó malhumorado el digital de la americana.

Entonces sucedió lo que Matt había predicho pero no fue capaz de comunicarle al Digimon: la munición de las ametralladoras se terminó. Flamon sonrió al ver que su plan había funcionado, al estar corriendo su oponente se dedicó a dispararle esperando en algún momento pillarle, olvidando por completo que tarde o temprano se quedaría sin balas. Se giró para encarar al Dorumon, pero de nueva cuenta Zubamon se interpondría en sus planes, logrando esta vez rasguñarlo con sus garras para luego atraparlo entre sus brazos, en un obvio intento de inmovilizarle.

—¡Ahora! —Exclamó Excalibur, confiando en que su homologo tendría un disparo claro contra el oponente.

El Metal Cannon salió del hocico del Child morado con la intención de acertar en el rostro de Flamon, pero en un repentino forcejeo este último logró que Excalibur recibiera el golpe en su lugar, después de todo el arma viviente no podía competir en fuerzas contra él. Al trastabillar el dorado, el Hybrid simplemente le pateó para quitárselo de encima, acto seguido materializó un proyectil ígneo entre sus manos y lo lanzó sin más a un sorprendido Dorumon.

—Debo admitirlo, ustedes apestan en esto de los combates —Soltó el bromista mientras esbozaba una sonrisa ancha y se sacudía el polvo de sus manos, dedicándole una rápida mirada al caballero que intentaba ponerse de píe al igual que Dorumon—. Les dije que les daría una paliza y lo conseguí —Infló su pecho, al parecer estaba orgulloso de la hazaña recién conseguida.

Tal vez fue este momento de gloria o tal vez su gran ego el que le cegó, pero cuando se percató de que un tercer Child oponente se encontraba en el campo de batalla fue tarde; Elizabeth había empleado una de sus memorias. Flamon solo observó como un Agumon cargaba y lanzaba su característica técnica, la cual le impactó de lleno sin más, envolviéndole en una explosión de fuego y humo. Cuando el Hybrid logró reponerse, se encontró con la gran sorpresa de que ahí ya no había Agumon al cual enfrentar, pero en cambio sí un Dorumon con un casco en su cabeza, uno que recordaba mucho al de las especies Greymon.
Con el Grey´s Helmet equipado y sin las estorbosas Gatling Arm, Doru embistió al de apariencia humanoide sin misericordia, logrando derribarle y haciéndole rodar por el suelo, dándole oportunidad a Excalibur de levantarse y a su Tamer de deslizar otra carta en su lector, una del tipo Technique.


—¡Ahora, juntos! —Demandó Hale.

—¡¡Mega Flame!! —El morado había preparado una poderosa bola ígnea entre sus fauces, para luego liberarla tras abrir su hocico de par en par.

—¡¡Seven Heavens!! —Por su parte el caballero extendió sus manos mientras siete orbes de luz se materializaban en el aire, disparándolos al mover sus manos.

Los ojos del bromista se abrieron de par en par al percatarse de que los proyectiles lanzados contra él estaban a punto de impactarle, pero ya era inútil intentar esquivarlos; una gran nube de polvo se levantó a su alrededor cuando los ataques combinados de la espada y el bestia le golpearon.
Tanto humanos como Digimon se quedaron expectantes para conocer el resultado, los segundos pasaron y no había señal alguna de que el Hybrid siguiese con capacidad de continuar el combate. No obstante, apenas Excalibur hizo el ademán de acercarse, una figura salió proyectada desde la cortina de polvo: un malherido Flamon había saltado, impulsándose con sus patas traseras, logrando alcanzar uno de los tejados más cercanos, corriendo tan rápido como sus heridas se lo permitian sin mirar atrás.


—Esperen —Soltó Liz cuando ambos digitales quisieron perseguirle—. Dejó la máscara —Apuntó con su mentón el tan deseado objeto, estaba justo al otro lado de la calle, ahí donde la había arrojado el imitador apenas comenzó el combate. Además, no creo que estén en capacidad de continuar una persecución.

—Pero no podemos dejar a ese sujeto libre —El arma legendaria parpadeó sorprendido por la opinión de la chica—. Si Flamon robó la identidad de Sepikmon puede volver a hacerlo, o aún peor, usurpar la de alguien más.

—¿Ustedes no han hecho muchas Quest, verdad? —Doru suspiró con fuerza, ladeando la cabeza—. La petición de la Central deja claro que solo se necesitaba “descubrir la identidad del ladrón y recuperar la máscara” —Citó—. Ya logramos ambas, así que no tiene caso continuar, no van a pagarnos más por hacer trabajo extra, ya alguien se encargará de buscarlo y arrestarlo.

—Excalibur tiene razón —Soltó el canadiense tras meditarlo un poco—. Por lo que ese Digimon dijo —Se llevó una mano al mentón en gesto pensativo, mientras recordaba los pocos diálogos que intercambió con ellos el bromista— todo parece tratarse de una venganza contra Sepikmon y es posible que no se detenga hasta que la consiga —Al ver que Dorumon solo rodaba los ojos, demostrando el poco interés en sus palabras, Collins decidió encarar a Hale—. No podemos permitir que un inocente resulte herido o perjudicado, solo porque la solicitud de la Central no lo indica.

La estadounidense guardó silencio mientras se acercaba a la máscara que pertenecía legítimamente al Adult. Se puso en cuclillas y tomó aquél curioso accesorio de madera, pasó su mano para retirar un poco de polvo que tenía en su superficie.
Meditó sobre las palabras del joven y el sagrado, era verdad que en teoría no estaban obligados a continuar con esa Quest, pues a ojos suyos ya habían terminado el encargo, sin embargo, verdad era también que ese Flamon parecía ser alguien testarudo; la probabilidad de que el bromista volviese a las andadas era alta.


—Creo que tienen razón, Matt, Excalibur —Se puso de píe, sujetando la máscara con sus manos. El felpudo frunció el ceño y fulminó a su Tamer con la mirada—. Lo mejor será que busquemos a ese Flamon y le dejemos las cosas claras —Asintió—. Primero podríamos entregarle esto a su dueño e interrogarle sobre el ladrón, por lo poco que sabemos, cabe la posibilidad de que tal vez le conozca.

Habiendo aprobado la mayoría el siguiente paso a seguir, volvieron en sus pasos para dirigirse a la casa de Sepikmon e interrogarle sobre el bromista. Aquello serviría para que los dos Digimon guardaran energías en el posible escenario donde tuvieran que volver a enfrentarse al Hybrid, aunque esperaban que no fuese necesario. Flamon tendría que comprender que estaba metiéndose en graves problemas si insistía en ese supuesto plan de venganza suyo.

—Por cierto Lizz… ¿Tú no conoces a ese Digimon? —La duda de Matt sorprendió ligeramente a Hale.

—No, ¿por qué la pregunta?

—Es… Por lo que dijo cuando nos reveló su identidad —El joven se llevó una mano a la nuca, mientras miraba hacía otro lado—. Sobre lo de darme falsas esperanzas y romperme el corazón…

Los ojos de la chica se abrieron de par en par y un ligero carmín invadió sus mejillas. Había esperado que el canadiense se olvidase de esas palabras, pero al parecer la intriga en el chico por saber el significado de ese mensaje era demasiada.

—N-no lo sé —La chica se apartó un mechón de su rostro, aún avergonzada—. Supongo que al pobre lo batearon y ahora odia a todas las chicas… —Fue lo único que su mente fue capaz de deducir en semejante momento tan vergonzoso, pues la imagen de ella siendo abrazada por el joven, mientras la protegía de aquel globo de agua, volvió a su mente en ese momento.

Luigi Luigi Flamon dijo que siempre no(?)
 

Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi
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Luego de aquella incómoda situación para la americana, el peculiar cuarteto se dirigía nuevamente a la residencia de Sepikmon y devolverle su preciada máscara. Liz era quien dirigía al grupo, llevando ella misma el objeto, caminando un poco mas adelante que Matthew y Zubamon y en silencio total: las palabras de Flamon seguían haciendo eco en su mente y eso le hacia sentir una incomodidad para hablar con el chico.

Matt por su lado, iba caminando al lado de Zubamon y con una expresión confusa. Más allá de que Elizabeth no estuviera hablando, el canadiense tenia una duda importante respecto a la amateur: ¿Acaso el cabello de Hale era rubio y había tenido algunas partes de negro? O ¿era de color negro y se había pintado secciones en color rubio para darle ese efecto de rayitos?

Zubamon simplemente negó con su rostro: era obvio cual era el origen de la incomodidad de la chica y su compañero parecía no tener idea del porque. El doradito se acercó discretamente al de cabellos negros y jaló levemente su manga.

-Matt -llamó discretamente el cromado a su compañero, el cual le dirigió la mirada al escucharlo decir su nombre. -Deberías decirle a la señorita Elizabeth que no crees en las palabras de Flamon y que este no tenia idea de lo que le dijo -aconsejó Zubamon a su tamer, quien llevó sus manos por detrás de su nuca.

-Pero estoy seguro que lo di a entender, Excalibur -habló confuso el chico al ver a la joven que iba delante de ellos. -Además, no quiso que yo llevara a máscara.

-Matt, un caballero debe decirle a las damas estas cosas claramente. Ahora ve y díselo -expresó Zubamon, empujando a Collins con cierta fuerza y logrando que este terminara al lado de Hale.

Dorumon gruñó con fuerza al ver aquello y la enorme sonrisa de Excalibur: en definitiva ese par ya había ingresado a su lista negra junto al resto de Fleur de Lis y Masters. Ya luego tomaría las medidas pertinentes para que el saco de mocos no olvidara quien era el jefe en esa relación.

-¿Matt? -preguntó confusa Elizabeth, ladeando levemente el rostro al ver la repentina aparición del canadiense a su lado. La americana respiró profundo para enterrar su incomodidad y vergüenza por hablar con el chico.

-Ah. Liz…quiero que sepas que no creo en lo que dijo Flamon sobre ti. Es obvio que no sabia de que estaba hablando -se apresuró a decir Collins y citando a Excalibur casi palabra por palabra. -Obviamente eres una chica genial-aquello logró que Hale abriera los ojos con sorpresa y que tartamudeara levemente por lo repentino de eso: no estaba acostumbrada a los elogios por parte de otros.

-M…muchas gracias, Matthew.

-Me van hacer vomitar -fue la respuesta del felpudo, logrando que ambos amateur se giraran a verlo. -Ahora sigan caminando. Que todavía tenemos mucho por hacer.

[…]

Luego de varios minutos de caminata, el cuarteto estaba frente a la choza de Sepikmon. Fue Zubamon quien había tocado a la puerta e informado al residente de que habían recuperado la máscara. El chamán abrio la puerta y luego de esconderse, les indico que entraran a su vivienda.

-Dejen la máscara en el centro de la sala -habló la voz de Sepikmon, quien estaba oculto en uno de los suportes de madera de su techo. -Luego quiero que se volteen.

-¿Por qué debemos hacer eso? -respondió de mala gana Dorumon, cruzado de patas ante dicha petición.

-Porque no quiero que me vean el rostro cuando me quite esta bolsa de papel y me ponga mi máscara -fue la respuesta seria del chamán a la pregunta del felpudo.

El cuarteto meramente obedeció, siendo Liz quien dejó la máscara en el centro de la sala como lo pidió Sepikmon y posteriormente, se dieron la vuelta. El chamán bajó del techo, quitándose la bolsa de papel y colocándose su preciada máscara.

-Ah -exclamó con alivio el enmascarado y con una obvia felicidad en su voz. -Esto es mas cómodo que esa arrugada bolsa de papel. Tienen mi agradecimiento eterno -comentó el digimon, dando a entender que ya se podían girar.

-Sepikmon -llamó Collins al digimon, el cual meramente asintió con el rostro al aludido para que prosiguiera. -Descubrimos que quien robó la máscara y estaba manchando su reputación era un Flamon -explicó el chico, quien se cruzo de brazos mientras decia aquello.

-¿Un Flamon dices? -habló el chamán un tanto sorprendido ante aquella revelación. -Extraño. Nunca he tenido problemas con alguien de esa especie.

-Mencionó algo sobre arruinar su reputación y desilusionar a una chica -agregó Liz con esperanza de que ese dato le diera una idea a Sepikmon, quien ladeaba su cabeza en confusión. -Por lo que vimos, parece ser que le rompieron el corazón y parece culparlo a usted.

-No se de que estaba hablando. Yo soy alguien muy solitario y difícilmente interactuó con otros digimon. La única digimon con la que interactuó con regularidad es una Sistermon Blanc que suele traerme en ocasiones pastelillos o comida casera -respondió Sepikmon a dichas palabras y quedándose en silencio un rato. -Aunque, ahora que recuerdo un poco…creo que esa Sistermon mencionó algo de un Flamon que la iba a visitar con chocolates y flores en ocasiones.

-¿En donde encontramos a esa monja? -interrogó Dorumon al chamán, golpeando levemente el suelo y de manera repetida con su pata derecha.

-Esa Sistermon vive en la pequeña capilla que hay un poco mas delante de este camino -contestó el chamán, quien se rascó el trasero sin pudor alguno ante la mirada de asco de Elizabeth.

-Gracias por la información -agradeció Excalibur a Sepikmon, el cual simplemente negó con el rostro.

-Al contrario, gracias a ustedes por recuperar mi máscara.

[…]

Luego de aquello, el grupo seguía caminando por el camino y algunos minutos después, llegando a la capilla de madera que les había dicho Sepikmon. Sin pensarlo mucho, ingresaron por la puerta principal y encontrándose que la capilla estaba vacía salvo un peculiar trío de Sistermon: una Blanc, una Noir y una Ciel. Fue la más joven de ellas, Blanc, quien se acercó a recibirlos con una enorme sonrisa.

-Gracias por visitar Royal Chapel -habló la inocente monja y con ambas manos entrecruzadas al frente de ella. -¿Puedo ayudarlos en algo?

-Si. Resulta que un Flamon se robó la mascara de Sepikmon y estuvo armando caos -habló Matt mientras se rascaba la nuca. -Cuando lo encaramos, dijo algo de arruinar la reputación de Sepikmon y desilusionar a una chica.

-Cuando le preguntamos a Sepikmon, nos dijo que el no conocía a ningún Flamon, pero si nos mencionó que la Sistemon Blanc de esta capilla conocía a uno. Creemos que es el mismo -agregó Hale a la monja, quien se había llevado las manos a la boca por la sorpresa.

-¿En serio creen eso?

-Claro que si. Es obvio: el idiota esta que babea por usted y como no le da ni la hora por estar pendiente de Sepikmon, decidió destrozar la reputación de este para que usted de deje de ignorarlo -soltó sin anestesia Dorumon, ignorando la mirada de reproche de Zubamon.

-Mi hermosa dama. Le pido su amabilidad y que nos indique donde podemos encontrar a Flamon -pidió el doradito, quien había tomado la mano de Blanc y le besó la parte exterior de esta.

-Ah…Flamon vive en el Lago Ojo de Dragón. Tiene una cabaña al lado del lago ya que le gusta la vista del sitio.

everyday everyday listo(?)

 
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everyday

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—Disculpen, ¿puedo preguntar qué pasará con Flamon? —La pregunta de la monja hizo que el grupo se detuviera apenas dieron media vuelta para dirigirse al lago.

—Recuperamos lo que robó, pero si no desiste en sus actividades de bromista, lo llevaremos a la Central —Soltó un no muy animado Matt al imaginarse el último escenario.

—¿Y a ti qué te importa lo que le pase? —Escupió Dorumon, recibiendo una mirada fulminante de su compañera—. Si le hubieras hecho caso el pobre no estaría amargado con el mundo.

Los Tamers volvieron a agradecerle a la Child por la información y reanudaron su marcha, era mejor que dieran con el fugitivo lo antes posible antes de que se recuperara de la batalla que sostuvieron, de esa manera si su intención era volver a combatir cuando le encontrarán seria más fácil someterlo.
Blanc por su parte se limitó a observarlos partir mientras las palabras de Dorumon hacían ruido en su mente, como un enjambre de abejas, ¿en verdad todo eso había acontecido solo por ignorar los sentimientos de ese Flamon?


[. . .]

El lago ojo de Dragón no estaba muy lejos de la Ciudad y el camino para llegar a este era lo suficiente transitado como para no perderse, incluso faltando un par de metros el bullicio de las personas y Digimon podía darte una pista de que estabas acercándote: el lago era uno de los principales cuerpos de agua dulce de la isla, lugar que lo volvía un sitio idóneo para realizar la pesca, además su cercanía a Ciudad File le hacía objetivo de turistas humanos que deseaban pasar un rato de diversión en las cercanías de la orilla, como lo era aquel día: humanos de diversas edades y Digimon, en su mayoría Child, jugaban a lanzarse la pelota, otros se limitaban a tomar el sol como si creyeran estar en la playa y los más osados nadaban un par de metros adentro del coloso de acuático. Desgraciadamente el cuarteto no estaba interesado en unirse a las docenas de visitantes que había en ese momento, al menos no hasta que resolvieran el asunto con Flamon.
Buscar a un solo digital en medio de aquella multitud era una verdadera odisea y el hecho de que el bromista tuviera una complexión anatómica muy similar a un humano solo lo complicaba aún más, pues este podría pasar desapercibido si no prestaban la atención suficiente, sobre todo los Tamers.


—¡Ahí está! —Soltó Zubamon al ver a una figura con pantaloncillos rojizos.

El caballero no dudó en echarse a correr, siendo seguido de cerca por sus camaradas. A medida que fueron acortando la distancia entre ellos y su objetivo el canadiense comenzó a notar algo extraño en el supuesto Flamon que encontró su compañero: en primer lugar no tenía cola ígnea, ni una cabellera tan abundante y despeinada como le observaron al Child durante la pelea. Entonces el canadiense comprendió que su Digimon solo se dejo llevar por los pantalones rojizos de un chico cualquiera, mismo que como muchos ahí llevaban el torso desnudo y eso solo aumentaba las posibilidades de confusión.

—Eh… Excalibur, no es quien estamos buscando —Dijo Collins con una sonrisa nerviosa dibujada en su rostro, habiendo atrapado la capa del Legend Arm para detenerlo en su marcha por hacer justicia.

—Pero Matt, él es… —El dorado parpadeó y se quedó paralizado cuando el supuesto fugitivo se giró hacia ellos, revelando que se trataba de un chico de algunos diez años—. Creo que me equivoqué… —Dorumon soltó un par de risas para resaltar el error del caballero.

—Se tiene que tener problemas de visión para confundir a un humano con un Digimon —Seguía metiendo el dedo en la llaga el de pelaje morado.

—Pues al menos Excalibur trata de ayudar —Soltó de forma seca la americana, como balde de agua fría para su compañero—. Si no piensas ser de utilidad, creo que podríamos prescindir de tu presencia —Tomó su D-Pet en ese momento y lo agitó en su mano, una manera muy sutil y directa de informarle al portador del anticuerpo X de que se uniera a la causa o sería atrapado en ese dispositivo.

—Estoy buscando, estoy buscando —Bufó molesto.

Dorumon ya se había cansado de aquella tonta Quest, más porque en teoría ya estaba completada y podrían largarse a hacer algo más de provecho, pero no, los dos caballeros de la justicia tenían que abrir sus bocotas para convencer a Elizabeth de hacer trabajo extra. Su enojo interno estaba aumentando mientras pensaba en todo aquello, no obstante se sobresaltó al reconocer una figura internada en las aguas del lago: era el Hybrid que estaba buscando, se encontraba chapoteando en compañía de una humana.

Tras jactarse de su logro, el del anticuerpo X les indicó a sus compañeros dónde debían buscar. Se acercaron con cuidado a la orilla y esperaron a que el Demon man decidiera salir del agua. Pasaron desapercibidos entre la multitud, fingiendo ser otros turistas más del montón. Apenas puso un píe fuera del agua Zubamon y Dorumon se lanzaron a atraparle.

—¿Qué le están haciendo a mi Digimon? —Soltó furiosa una chica de doce años y cabello pelirrojo, que salió del agua unos segundos después del Child y se entretuvo secando su cabello. Observaba indignada al dorado y morado que atraparon a su compañero y ahora intentaban jalarlo por los brazos para llevárselo.

—¿De modo que tuviste una compañera todo este tiempo? —Soltó una sorprendida Lizz.

—¿De qué están hablando? —El Hybrid parpadeó, anonadado—. Molly siempre ha sido mi Tamer, ¿y por qué tratan de llevarme a la fuerza? —Preguntó por quinta vez, tratando de zafarse del agarre de esos dos.

—¿Puede que nos hayamos equivocado de nuevo? —Comentó el vigésimo al no ver ninguna herida notoria en el cuerpo del digital al que estaban sujetando—. No veo señales de que este Flamon haya combatido recientemente…

—¡¡¿Alguien puede decirme qué está pasando?!! —La chica que respondía al nombre de Molly parecía estar a punto de echar fuego por las orejas.

—Estamos buscando a un Digimon que ha estado jugando bromas pesadas en la ciudad —Soltó Matthew, acercándose con cuidado a la fémina—. Es un Flamon y nos dijeron que solía andar por las cercanías de este lago, cuando vimos a tu compañero… No pudimos evitar pensar que se trataba de él, solo para confirmar, ¿podrías decirnos dónde estaba hace una hora?

—¡¡Ayudándome a poner bloqueador solar!! —Gritó, echando fuego casi por los ojos.

—M-me lo temía —Soltó el chico, nervioso y temiendo por su integridad física—. L-lo mejor será que nos vayamos… Lamentamos mucho la confusión…

El cuarteto decidió apartarse de la bulliciosa multitud, tomando un respiro tras la infructuosa búsqueda. Matt y Zubamon lucían como los más abatidos por los fracasos obtenidos, Dorumon estaba molesto porque seguían atorados en esa Quest y Lizz por su parte simplemente parecía mantener la calma respecto al asunto.
De hecho, la Tamer sabía que las intenciones del canadiense y la espada sagrada eran buenas, y hasta cierto punto muy nobles, pero ambos estaban tan deseosos de encontrar a Flamon que ignoraron detalles importantes para realizar una búsqueda más efectiva: en primer lugar, ¿por qué estaban buscando en el punto donde más concentración de individuos había?, Sistermon dijo que al Hybrid le gustaba la vista del lugar, eso podría decir que el Child venía aquí por la calma que el sitio le transmitía y no por la diversión que podría encontrar. Después, estaba el asunto de que él estaba herido física y emocionalmente; si ella estuviera en sus zapatos, lo menos que desearía es estar rodeada de personas gritando y chapoteando agua.


—Tenemos que buscar en las zonas más alejadas —La pelinegra soltó aquello de repente, sorprendiendo al trío—. Flamon debe estar en un lugar tranquilo, seguramente está buscando un sitio apartado y solitario…

Collins abrió los ojos de par en par, comprendiendo la lógica de su compañera.

[. . .]

Cuando encontraron a Flamon este encontraba recostado en la rama de un árbol, con sus brazos y piernas colgando hacia el vacío. Si había una encarnación de la tristeza en el Digimundo, era ese abatido Child. Irradiaba un aura de derrota que casi podía sentirse en la piel, verlo provocaba no solo pena ajena sino también lástima. Sin duda, el pobre estaba pasando un muy mal rato.

—¿Oye Flamon, estás bien? —Matt no pudo evitar compadecerse del fugitivo, ni siquiera abordó el tema principal que habían ido a tratar.

—Oh, son ustedes –Soltó un suspiro pesado—. ¿Vienen a reírse de mi o a llevarme a la central? —Extendió sus manos hacía ellos, como los criminales del mundo humano cuando se ofrecen para ser esposados—. Adelante, pero tendrán que llevarme arrastrando, porque no pienso caminar.

—Menos mal esto terminará rápido —Suspiró aliviado Dorumon.

—No vinimos aquí a nada de eso —Espetó la chica, al igual que el canadiense parecía sentirse afectada por la imagen del digital—. Solo queríamos asegurarnos de que no volverás a hacer maldades en la ciudad, ni a robar la máscara de Sepikmon.

—¿Para qué?, ¿para que la Central envíe después a otros Tamers montoneros a patearme el trasero y arruinen mis planes? —Chasqueó la lengua, molesto—. Así no tiene caso…

—Pero no entiendo que esperabas lograr con todo esto… —Negó la cabeza el chico—. ¿Querías manchar la reputación de Sepikmon para qué?

—¡¡Para que Sistermon Blanc dejase de adorarlo tanto!! —Soltó el Child, levantándose de golpe, sin bajarse de la rama. Todos se sobresaltaron por ese cambio repentino en su actitud—. ¡Siempre habla maravillas de él, dice que no hay un Digimon más amable, simpático y de tan buen parentesco!! —Mientras hablaba se podía percibir como su enojo se intensificaba—. No importaba que tan bien la tratara o cuantos regalos le llevase, de mi nunca hablaba de esa manera, sus ojos nunca se iluminaban tanto como cuando me contaba algo de ese jodido mono enmascarado… —Su voz comenzó a apagarse.

—Ya veo… Entonces sentiste celos —Soltó Hale sin darle muchas vueltas al asunto.

—¡E-eso no es cierto! —Flamon frunció el ceño y se sonrojo ligeramente.

—Trataste de hacer que Sistermon creyese que Sepikmon no era ese Digimon amable, para que así después corriera a tus brazos, ja, que patético —Se burló Dorumon.

—Retira eso —El Hybrid encendió su puño en fuego.

—No queremos pelear contigo Flamon, solo queremos ayudarte para que no termines encerrado —Fue la voz del canadiense la que volvió a traer calma a la discusión—. P-pero si en verdad trataste de hacer cambiar de opinión a Sistermon, entonces debes de pensar mejor las cosas… Si ella quiere a Sepikmon, tienes que respetar eso, no puedes hacer cambiar sus sentimientos —Se rascó la nuca—. Aunque la reputación de Sepikmon fuera afectada, estoy seguro que Blanc hubiera tratado de ayudarlo, porque le quiere: tu plan nunca hubiera dado resultado.

Las palabras del chico sorprendieron no solo al fugitivo, sino también a Hale, pero sin duda en el digital tuvieron un mayor peso. Los ojos de Flamon comenzaron a humedecerse a medida que se imaginaba la escena: Sistermon Blanc colocándose enfrente de una multitud enardecida y molesta por las bromas de Sepikmon, abogando por el enmascarado para hacerles entender que estaban equivocados, tratando de limpiar su imagen aunque ella también fuera tachada como una maleante en el proceso. Es más, incluso no le sorprendería si hubiera sido ella la que convenció al mono de recurrir a la Central en primer lugar…

—Pero yo la quiero a ella —Dijo entre sollozos—. ¡Yo quería que ella me correspondiera!, ¡ese mono ni siquiera toma en serio todos sus buenos gestos!

—Un buen caballero sabe cuando el corazón de una damisela ya ha sido ganado por otro —Fue esta vez el dorado quien habló—. Usted trató de ganar su confianza y su cariño, pero ha perdido en el duelo —Asintió con pesar—. No le queda más que admitir su derrota y continuar su camino, así como Sepikmon, usted algún día encontrará a alguien que le ame o quien sabe, puede que incluso ya tenga a ese ser frente a sus ojos y lo esté ignorando por completo por fijarse en Blanc.

Las lagrimas no dejaron de brotar de los ojos del Child. Le dolía mucho, incluso más que las heridas que sus homólogos le habían hecho en el combate que sostuvieron. Una parte suya sabía que todo lo que le decían era verdad, pero se había negado a aceptarlo tal como lo hizo al saber la cruda real, que Sistermon no le quería a él sino a Sepikmon. Pero de la tristeza nació el odio y los celos, fue por eso que maquinó su plan de venganza contra el Adult, el cual era un simple inocente, pues el no estaba al tanto de la situación entre la Sistermon y él.

—¿Qu-qué debo hacer? —Miró a ambos humanos, suplicando por ayuda.

—Disculparte con Sepikmon —Elizabeth suspiró—. Y hablar con Sistermon, parecía muy preocupada por ti —Aquello hizo que el ígneo abriera los ojos de par en par—. Ella tal vez no te quiera de la forma en como tu lo deseas, pero si lo hace como amiga.

—¿S-su amigo… aún puedo ser su amigo? —Preguntó, con las manos temblorosas.

—Estoy seguro que sí —Collins le regaló una pequeña sonrisa—. Pero debes apresurarte y arreglar todo este lío, antes de que sea demasiado tarde.

Flamon ya no respondió, pegó un salto y aterrizó en el suelo. Comenzó a correr, tanto como sus piernas y heridas se lo permitían, tal debió ser su urgencia de llegar a donde Sistermon que decidió usar también sus manos para desplazarse más rápido. Su corazón latía de forma acelerada y sentía como el miedo se propagaba por cada centímetro de su ser, pero aún así necesitaba verla y explicarle todo… Ya no importaba si ella era incapaz de corresponder a sus sentimientos, solo deseaba estar a su lado y verla feliz…

[. . .]

Fuera de la capilla Royal Chapel se encontraba un pintoresco grupo de Digimon: tres Sistermon cuyo gorro en sus cabezas era de diferente forma y color; un mono enmascarado y un pequeño chico bestia cuya cola era de fuego. Los cinco parecían estar teniendo una conversación animada; por la cercanía de Spikmon y Sistermon Blanc uno podía comprender que la relación entre ellos iba más allá de la amistad o al menos, había confianza para gestos cariñosos, así mismo, hasta el menos observador podría ver que sea lo que Sistermon Noir hablaba con Flamon, provocaba que este último se sonrojara y siempre desviará la mirada a cualquier dirección, siempre que no fuera el rostro de la Adult.

Una chica de cabellos negruzcos se encontraba recargada en una de las esquinas, con los brazos cruzados y una sutil, pero existente, sonrisa dibujada en sus labios mientras observaba aquella imagen e ignoraba los comentarios poco agradables de su compañero digital, quien estaba cautivo en su D-Pet.

—Oh, Lizz, si viniste —La estadounidense se giró en ese momento para ver a Matthew y Zubamon arribando al lugar, lanzando una mirada llena de curiosidad al grupo de Digimon que estaba observando la chica—. Parece que todo se solucionó.

—De todas formas quería asegurarme —Dijo ella, recordando la promesa que habían hecho en el Lago Ojo de Dragón cuando Flamon se marchó del lugar: reunirse a los días en la capilla, para asegurarse de que el bromista de File no hubiera vuelto a las andadas—. Me alegra saber que todo ha mejorado… —Suspiró—. Bueno, supongo que ya no es necesario quedarnos, lamento haberlos hecho venir para nada, chicos.

Elizabeth dio media vuelta, dando la impresión de que deseaba marcharse por donde había venido. Zubamon jaló del pantalón del canadiense varias veces para llamar su atención y al obtenerla apuntó con su cabeza a la chica. Collins negó con la cabeza mientras que el vigésimo solo asentía; sostuvieron por largos segundos aquel duelo de opiniones, mientras en el fondo podía verse a Hale alejándose más y más…

—¡L-Lizz! —La aludida paró en seco y se giró sorprendida hacía el varón y el caballero digital.

—¿Sí? —Parpadeó.

Matt se llevó una mano a la nuca, sonrió con nerviosismo y cerró los ojos.

—¿Qui-quisieras ir a comer algo?

Luigi Luigi el Matt es bien valiente(?)
Asta. .Mordecai. finito /o-o/
 

Asta.

Kill. Me. Slowly~♡.
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Buenas, disculpa la demora a ambos. Los motivos del retraso aunque lo lamento entiendo que son irrelevantes y por eso extiendo las disculpas a ambos, sin más preámbulo la evaluación.

Narrativa:
Bueno, como era de esperar de dos usuarios como ustedes, debo admitir que me encontré con una historia muy bien contada y que no tuve problemas para seguir o disfrutar. El vocabulario empleado por ambos se hizo presente la gran mayoría del tiempo y se agradece en especial debido al largo de la Quest, haciéndola bastante llevadera gracias a esto. Así mismo debo recalcar que el escrito se sintió tan pulcro gracias a que se tomaron la molestia de explayarse en el desarrollo de la misma sin escatimar en palabras. Obviamente no pueden ser exclusivamente halagos, así que pasaré a determinar las correcciones a cada uno por separado.
Every: En tu caso debo admitir que me encontré con que tus fallos son principalmente errores de dedo, desconcentraciones o cambiar una idea a mitad del párrafo (Escribir “Ta vez” en vez de “Tal vez” ; “Algunos dieciséis” ; cuando usar el tilde en “hacia” ; “permitian” -> permitían ; etc.). También hay que citar párrafos donde repetías palabras o incluso hubo dos momentos donde olvidaste guiones para separar acciones de diálogos. Como verás son cosas mayoritariamente nimias, motivo por el cual no afectan realmente la nota más allá de nombrarlas y recomendar una pasada por un corrector o una relectura ya que puedes pasarlas por alto (en especial con el largo de estos posts). Muy bien.
Luigi: En tu caso debo dar un jalón de oreja más pronunciado debido a que tus errores se reiteraron a través de los post. Cabe aclarar que estos fallos también entran en la categoría de deslices más que una mala ortografía, ya que había momentos en los cuales dejabas de hacerlos y luego volvías a recaer, pero que al reiterarse terminan pesando en la evaluación (Ejemplos como: “tenia” -> Es un tipo de gusano, realmente iría “tenía”. Este fue el error más reiterativo en la Quest ; Luego errores típicos de atención en palabras como “habia” ; “hacia” ; “que” ; “mi” ; “ultima” ; “mascara” ; incluso una frase que decía “no se de que”, faltándole los respectivos acentos ; etc.). También hubo errores de algunas frases (“el peculiar cuarteto se dirigía nuevamente a la residencia de Sepikmon y devolverle su preciada máscara” ; “Que en definitivamente”) o repeticiones en unos párrafos. Nuevamente como le recalque a Every, son errores provenientes de desconcentraciones o falta de atención, nada que sea el fin del mundo pero sí que hay que señalar a fin de evitar que vuelvan a ocurrir.​

Every: [24/25]
Luigi: [21/25]

Interpretación:
Aquí me gustó mucho el trabajo que hicieron y debo felicitarlos a ambos. Ambos manejaron muy bien las personalidades de sus personajes y mantuvieron muy bien en la línea de lo mostrado tanto a Sepikmon y a Sistermon Blanc, sin encontrar nada que acotar solo en dos casos concretos, aunque me tomaré mi tiempo para llegar a eso. Mi único y gran “pero” es la actitud de Flamon, siendo el que haya revelado de esa forma tan idiota su identidad, lo cual no tenía necesidad alguna para hacerlo e iba completamente en contra de su plan, ya que revelarse directamente mandaba por completo al caño todo su arduo trabajo. Lo que los salva a ambos en este punto fue que todo lo que hicieron en base a este conocimiento fue lo que in-rol pertenecería a “Post-Quest” y esta misma información no les facilitó la tarea, pero tengan cuidado porque fue una conveniencia de las gordas. Respecto a las dos situaciones en concreto mencionadas anteriormente son debido al comportamiento de Zubamon manejado por Luigi, ya que aunque su ficha dice que tiene conocimientos de etiqueta también aclara que estos se agravan ante conocidos o amigos de Matt, situación que no era el caso ni con Lizz ni con Sistermon, sintiéndose en especial demasiado el que inclusive besara la mano de la monja (algo que no hizo ni con Lizz o que suena muy raro que haga con una completa desconocida). Esto último no les quita nota, es solo una acotación de que sintió demasiado sobreactuado.​

Every: [25/25]
Luigi: [23/25]

Realismo:
En este apartado hay varias cosas de las que quiero hacer mención. Hay cosas menores como el hecho de que Zubamon no se haya quedado atrás en la persecución, pero también volviendo a hablar del dorado está la situación que realmente me hace jalarles las orejas: El combate. Siendo Dorumon y Flamon dos Childs al máximo de sus capacidades (incluso por las dificultades en la lucha se puede argumentar la existencia del Inheritor a favor del Hybrid) hay que denotar que la espada recibió no solo un ataque del morado a plena potencia, sino que para rematar se llevó una patada de gratis por parte del mono, todo esto para unos daños que quedaron en inexistentes el resto de la misión. Sumado a esto hay que ver que el 90% de la pelea fue el grupo recibiendo una paliza, pero que luego estaban muy confiados en poder aprovecharse de los daños en Flamon sin tener en cuenta los propios que deberían tener. Como acotación a otros asuntos, debo admitir que es hilar muy fino el uso del Brave Shield por parte de Lizz, debido a que en la descripción de la escena le dio tiempo de tomar la carta, invocarla y que se materialice en un espacio de tiempo casi imposible, dado que el tiempo de materialización de los naipes es algo no especificado no acotaré sobre eso pero cuidado.​

Every: [20/25]
Luigi: [23/25]

Desarrollo:
Ya llegados al último apartado quiero decir que me gustó mucho la misión y como lo llevaron, principalmente porque se tomaron el tiempo para desarrollar una trama y no solo una Quest. Se explayaron en sus personajes, metieron una sub-trama e incluso fueron más allá de lo que les encargaba la tarea para poder dar un cierre apropiado a todo. Me gustó mucho salvando la conveniencia de la que ya hice ruido en “Interpretación” (el que Flamon se haya descubierto a si mismo de forma tan tonta) debido a que tenían instrumentos para evitar eso (buscar un modo de quitarle la máscara o que incluso por todos los datos (cabellera, pantalones, técnicas, etc.) poder discernir que se trataba de esa especie), pero eso definitivamente no empaña la labor que lograron presentar y por eso debo felicitarlos. El manejo de todos los elementos a pesar de sus pequeños deslices es algo innegable y por lo cual debo recomendar que sigan así, disfrutando desarrollar tramas tanto separados como juntos (como dejaron implícito). Mi único acote más allá de los ya dichos es tener cuidado con prestarse objetos de una ficha a la otra (Holy Wings ya que Matt ya había usado la propia) ya que no todos los GM lo permiten, y dependiendo del caso yo tampoco lo haré si lo veo como una conveniencia bastante obvia (prestar objetos que uno no pueda usar al otro ya sea por limitaciones de rango o especificas).​

Ambos: [24/25]

Nota:
Everyday: [93/100]
Luigi: [91/100]
Paga: 280 Bits everyday / 275 Bits Luigi [+50% de paga -> 420 Bits every / 412.5 (415) Bits Luigi]
EVO: -
Fama: +1 de Fama positiva y neutral respectivamente.
Stats: +1 VIT/DEF para Zubamon/ +1 ATK para Dorumon.
Blast Gauge: -
Extras: -

Luigi Luigi everyday everyday aquí su evaluación, espero que si algún me toca otra con ustedes no lleve una tardanza igual. Mil disculpas.
Masaru Tizza V.G.Tizza Maiku pueden cerrar esto.
 
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