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Ocio Starcraft Equestria: La Guerra de las facciones (Fanfic/Crossover)

Templario escritor, con poco temple para escribir.
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Capítulo 1: El último recurso…

Dos años después de la última visita de Artanis a Equestria, Twilight y sus amigas se encontraban en lo alto de una meseta, en donde se encontraban los restos del destruido castillo de los Changelings. La Princesa de la Amistad ahora tenía acorralada a la Reina de los Changelings, quien se encontraba indefensa ante Starlight Glimmer, las Princesas de Equestria, las Mane Six, Discord, Thorax y sus antiguos Changelings, ahora cambiados a una forma colorida y sin maldad.

Starlight le ofreció una chance, una oportunidad de ser mejor que ella cuando estuvo en esa misma situación. Sin embargo, la antigua Reina de los Changelings golpeó el casco que Starlight le ofrecía con una mirada de odio.
- ¡Ninguna venganza que te puedas imaginar se va a acercar a lo que te haré algún día, Starlight Glimmer! - Gritó antes de dejarse caer al vacío y volar a través de los desolados campos de Badlands.

A medida que se alejaba de las ruinas de su antiguo palacio, la ira se acrecentaba cada vez más al pensar en sus errores y la culpable de todos sus males. Starlight Glimmer… esa insignificante unicornio y su grupo de amigos inútiles. Tenía a todos sus enemigos atrapados, prácticamente había ganado, y por su culpa lo perdió todo. ¡TODO! Y Thorax… THORAX. ¡Ese traidor sin ni una pizca de liderazgo! ¿Se atrevió a quitarle su legítimo lugar como Soberana de los Changelings?Lo pagaría. Él y todos sus súbditos malagradecidos.

“¿Pero ¿cómo?”

Por fin encontró un bosque oscuro cerca de los límites de Badlands donde pudo detenerse. Tenía que pensar.

Su situación no podía ser mas grave. Estaba sola. Completamente sola. No tenía refugio, no tenía súbditos, no tenía un plan. Sus Changelings la abandonaron, sus enemigos estaban mas unidos que nunca, y cualquier idea que se le ocurriera en ese momento la veía completamente falible. No había forma de que ella sola pudiera contra todas esas princesas, Discord y todos sus aliados.

En el medio del vacío surgió la solución, era un pensamiento que surgió desde el momento en que saltó de ese barranco, pero que quería evitarlo a toda costa.
Lo que venía no sería sencillo. Tenía un recurso aún, no todo estaba perdido. Habían pasado dos años desde que lo encontró y lo puso bajo su servicio. Él le prometió gloria y le prometió un Enjambre capaz de hacer su reino el mas poderoso de todos, pero no le dijo cuanto tardaría, ni lo que tendría que sacrificar

- “La evolución lleva tiempo. Desarrollo y trascendencia requieren perfeccionamiento”- Pensó Chrysalis. Esa fue su excusa.

Debería haberlo asesinado, el trabajo que hizo el poco tiempo en que estuvo en su Castillo aun rondaba en la mente de la Reina de los Changelings como un recuerdo horroroso de una pesadilla que deseaba dejar atrás. La naturaleza de esa criatura era… torcida, por ponerlo en palabras suaves. Lo que ese monstruo les hizo a algunos de sus súbditos, los gritos, los… cuerpos…

Quizás fue demasiado arriesgado dejarlo a sus anchas. En cierto punto se olvidó de él, quiso olvidarse de él. Dejarlo con un grupo de sus Changelings en secreto en una zona alejada y abandonada del reino quizás no fue su mejor opción, pero no estaba en ella dejar de lado posibles recursos. Después de todo, lo que proponía era cambiarla a ella y a su raza para siempre. Pero tampoco podía desoír en ese momento el pedido de sus súbditos de sacarlo del castillo, ni ignorar la oportunidad de concretar mas rápidamente sus planes. De hecho, le alegró tener una excusa para tenerlo alejado de ella. Solo un par de meses y sus Changelings estaban tan o más asustados de él como de ella.

Pero ahora sus súbditos no estaban. Todos la traicionaron. Los únicos que podía pensar que no estaban cambiados a esa forma débil que tenían ahora eran los que dejó con él. No tenía otra opción.
Lanzó un largo suspiro y se dirigió con decisión de regreso a los baldíos de Badlands. Solo ella sabía con certeza donde estaba. Los pocos que sabían de su ubicación, fueron dejados a su merced.

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Por fin… el cañón.

Le pareció un lugar estupendo para ocultarlo. Una abertura en la tierra donde podría arrestarse en la oscuridad. Nadie se atrevería a entrar allí por su cuenta, y los pocos que lo harían se aseguraría de que no salieran. Solo esperaba que recordara a quien le era leal.

Entró despacio y ajustando sus ojos a la oscuridad hasta que tocó el fondo, cuando por fin pudo ver con claridad entre tanto negro, notó las diferentes madrigueras. Debieron de haber estado cavando para mantenerse a salvo luego de que los dejó con eso.

- ¡Morgoroth! - Gritó con decisión, oyendo su voz rebotar en todas direcciones- ¡Morgoroth! ¡Sal de donde te escondas! ¡Tu reina te llama!
No hubo respuesta, solo un ligero correr del viento que habría sido imperceptible de no ser por el gran silencio que reinaba en ese lugar luego de que el eco de sus palabras desapareciera por completo. De repente, un pequeño mover de piedras hizo a Chrysalis girarse.

Delante de ella había un hoyo que se metía profundo en la tierra, y de este surgió.

Salió rápidamente pese al tamaño que tenía, de hecho, no recordaba que fuera tan grande. Pero ahora se elevaba por sobre ella al menos dos veces su tamaño.

Su cabeza pomposa y llena de pústulas rellanas de un líquido viscoso, continuamente latiendo como un corazón que vivía por su cuenta. Sus múltiples brazos, cortos y largos, algunos con garras, otros con las mismas pústulas que su cabeza, que sobresalían de su cuerpo alargado y rechoncho, pero al mismo tiempo viscoso como una larva, y el tajo babeante en el medio de su cuerpo, lleno de dientes, que terminaba en su pequeña cara con varios ojos verdes y brillantes. De no conocer su verdadero origen, Chrysalis habría pensado que esa criatura era algo antiguo y malvado que se arrastraba en las profundidades de la tierra desde un tiempo antiguo. Quizás no estaba del todo equivocada. De no ser porque se detuvo frente a ella, y comenzó a frotar los dos brazos mas próximos a su cara delante de él como recordaba que hacía eventualmente, Chrysalis habría pensado que ese monstruo quería atacarla, y no habría dudado en escapar. Una parte de ella quería hacerlo.

- Reina Chrysalis…- Dijo Morgoroth con su voz grave y reverberante- Creí que me abandonó a mi suerte.

- Dijiste que necesitabas tiempo, y te lo di- Respondió la Reina, desafiante- Más de lo que necesitabas, estoy seguro. ¿Has cumplido con tu cometido?

- El Enjambre ha evolucionado, mejoras a nivel biológico- Anunció el ser con lo que pareció ser un dejo de orgullo- Hecho mejor. Hecho… más perfecto.

- ¿Así que todavía están aquí? ¿Me obedecerán? – Preguntó Chrysalis, creyendo que a lo mejor habrían muerto todos.

- Solo sus órdenes. Cambiados. Trascendidos. Evolucionados. Obedecerán.

- Bien. Deseo tenerlos a mi servicio de inmediato. ¿Dónde están?

- Cavernas, debajo nuestro. Durmientes, esperando. Su cámara también está preparada.

- ¿Mi… cámara…?

- Cámara de Evolución. Preparativos completados. Mejoras planificadas. Puedo hacer mejor.

- ¡Te ordené que te centraras en mi ejército! ¡Nunca dije que planeara… cambiarme a mí!

- Nuevo enjambre, requiere nueva reina…- Contestó el ente evolutivo entornando los ojos. Un escalofrío recorrió la espalda de Chrysalis, pero mantuvo su terreno- Diseño primitivo. Mejoras requeridas. Puedo optimar… puedo evolucionar… Puedo hacer mejor. Más adaptación… más poder.

Esa última parte hizo que Chrysalis mirara al ente y el escalofrío desapareció. Lo había tratado todo a su manera y así es como acabó. Solo una raza casi logró extinguirlos, y solo un ser los hizo tan poderosos. No podía desaprovecharlo. Debía cambiar. Debia… evolucionar.
 

"The Heir of Chaos"
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¿Es la continuación de tu otro fic? ¿O uno diferente? Se ve interesante: Chrisalis debe de estar desesperada com para recurrir a esa "optimización". No sé por qué pienso en Trakeena al imagianrme a Chrisallis "evolucionando".

Nos vemos en el sgte cap.
 

Templario escritor, con poco temple para escribir.
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Graicas a ElohimEditor ElohimEditor por responder, y si, esta es una secuela de mi primer Fic, Starcraft Equestria. Para aquellos que no lo hayan leído les dejo el link aquí abajo. Espero que disfruten este capítulo.

Starcraft Equestria: (Fanfic) (Crossover) (COMPLETO) Starcraft Equestria - Foros Dz




Capítulo 2: Kel-Morian, viejas heridas

En un lejano mundo, alejado del espacio compartido entre Zerg, Terrran y Protoss, se encontraba Slayn. Un mundo oscuro y siniestro, donde Terrazine, un gas de color violeta qye producía grandes afectaciones al cerebro, emanaba en intervalos regulares, llevando a los que lo aspiraban a una comunión mas cercana con el Vacio. Sin embargo, aunque planeta fue la capital de los protoss Tal’Darim durante muchos años, actualmente se encontraban evacuándolo. Hace pocos meses que Amon, el Dios Oscuro, fue eliminado completamente al ser destrida su escencia en el vacio. Los Tal’Darim tuvieron poco que ver en ese conflicto, solo unos cuantos guerreros ayudaron a los Daelaam en esa batalla.

Ahora, con la venganza sobre el dios traidor completa, y el culto a este anulado por completo, los Tal’Darim tenían poco uso de un mundo desolado con poco mas que Terrazine como un recurso natural.

Sin embargo, aunque las naves protoss se preparaban para partir y la civilización entera se movilizaba para ir hacia donde su actual Gran Señor les ordenara, aun había un clima tenso en el aire. En uno de los palacios principales tallados en las montañas de Slayn, el Gran Señor Alarak estaba sentado en un trono, regocijándose de la furia de su segunda al mando.

- ¡Soy la Primer Ascendiente! - Exclamó Ji’Nara, el siguiente eslabón después de Alarak en la Cadena de la Ascensión- ¡Exijo ser respetada como tal!

- Y yo soy el Gran Señor, sin importar los títulos que quieras imponer- Replicó Alarak con malicia- Y como Gran Señor, esa fue mi orden.

- Una orden sin lógica ni razón, una estupidez

- ¡Oh! ¿Es eso un desafío? – Preguntó Alarak levantándose y entrecerrando maliciosamente los ojos- ¿Acaso deseas por fin declarar Rak’Shir contra mí? Te hacía más astuta que esto.

Hubo un silencio corto, antes que Ji’Nara diera un paso hacia atrás.

- No. No soy estúpida. No voy a declarar Rak’Shir contra usted, aún…

- Muy sabio.

- Pero eso no significa que deba aceptar esta humillación. Una primer Ascendiente sin una Nave Nodriza. Los gusanos después de mí hasta el Quinto Ascendiente las poseen, y usted niega de otorgármelas. Con esa desautorización, bien podría anunciar a todos las alimañas por debajo de mi que soy un premio a eliminar en un Rak’Shir.

- Tenías naves nodrizas- Aclaró Alarak, volviendo a sentarse- Dos para ser exacto, ambas destruidas por simples Terran, en un ataque a un mundo sin grandes defensas militares que fácilmente debieron ser una victoria.

- En una batalla que tú también fuiste derrotado…

- ¿De que sirve tener un Primer Ascendiente, si no puede cumplir mi voluntad? ¿Temes que te desafíen? ¡Déjalos intentarlo! Si tu ganas, demostrarás que aun sirves para algo, si ellos ganan, al menos eliminaré a los débiles de mis rangos más altos.

- ¿Así que es eso? – Respondió Ji’Nara con fastidio- ¿Todo esto es solo una declaración de desilusión?

- Tú ERES una desilusión, Ji’Nara. Ese fracaso en Vardona si algo desmostró es que debemos mostrar fuerza, cosa que tú fallaste en hacer. Perdiste contra una simple Terran, múltiples veces, y ahora vuelves exigiendo caricias mientras los Terran se ríen de los Tal’Darim y su Gran Señor. Debería partirte a la mitad allí donde estas parada por esa humillación.

Ji’Nara miró con odio a su Gran Señor, pero no huzo movimientos. Sabía que la amenaza era vacía. Las bajas de los Tal’Darim fueron muy grandes como para eliminar Primeros Ascendientes como si nada, y ella lo sabía. Sin embargo, la posición en la que estaba era demasiado precaria. La acción de Alarak la había dejado vulnerable a que cualquier imbécil que se sintiera con suerte quisiera retarla, y si quisiera demostrar fuerza enfrentando a su Gran Señor, todos los otros Ascendientes se aliarían con ella por el simple hecho de obtener una victoria fácil.
No era sencillo, necesitaba ganar aliados, y solo había uno por encima de ella.

- Si cree que tengo falta en mi desempeño, entonces permítamelo demostrarlo de una forma que no requiera eliminar más fuerzas. Tú sabes que un Rak’Shir en este momento generaría una batalla inútil entre todos los suplicantes que deseen ascender. No podemos permitirnos eso. No le hará bien a nadie, más allá de a ti.
Alarak sonrió ante esa remarcación, así era como debía ser.

- Sin embargo, le pido que me dé una nueva prueba de lealtad y fuerza para demostrar que soy digna de mi puesto y ganar el respeto de los Ascendientes nuevamente.
Era una humillación, suplicar al Gran Señor por un hueso para que este se lo lanzara y ella fuera a buscarlo. Sin embargo, era su mejor opción en ese instante. Lo que le sorprendió es que Alarak comenzó a pensar seriamente, había algo…

- Muy bien. ¿Quieres demostrar que todavía puedes servirme? Te enviaré a una cacería. Iras tú sola, y me traerás una muestra de que cumpliste tu cometido. Cumple con tu misión, y te daré todo el apoyo de la Flota de la Muerte nuevamente. Deberías sentirte honrada. Te enfrentarás a una criatura que hace tiempo ni yo pude vencer.

Una misión suicida. Sonaba como Alarak. El Gran Señor era astuto, manipulador y malvado, pero nunca se quedaba sin formas de obtener lo que quería.

- ¿Dónde puedo encontrar a esa criatura?

- No tan rápido. Ese planeta actualmente está bajo la protección de los Daelaam, que como sabes, estamos en este momento en un cese de hostilidades. Si quieres llegar a ese mundo, tendrás que encontrar a Artanis y pedirle que te deje entrar en su espacio aéreo. NO QUIERO un conflicto con los Primeros Nacidos, eso es una orden.

Otra humillación, ahora no solo tenía que lamerle las botas a Alarak en una misión que probablemente la mataría, sino que debía rogarle a los Daelaam, esos débiles e indignos, para que les dejen pasar. La ira se acumulaba en la mente de la Primera Ascendiente, y Alarak la sentía, se regodeaba y divertía con ello, cosa que solo la hacía acrecentarse más.

- ¿Esa… criatura, tiene nombre?

Esta vez a Alarak le tocó enfadarse, Ji’Nara se sorprendió de esto. ¿Qué clase de criatura podría derrotar a su Gran Señor de tal forma que lo humillara de solo recordarlo?

- Discord…

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Chrysalis siguió a Morgoroth por los túneles al fondo de ese desfiladero. Pronto notó que las paredes en lo profundo de la tierra estaban revestidas con mucosa, como su antiguo castillo.

- ¿Exactamente qué cambios les has hecho a los que dejé aquí contigo? - Comenzó a inquirir la Reina de los Changelings- No entiendo como no intentaste regresar a mi Colmena a buscar más… “sujetos de experimentación”. ¿Cómo te las arreglaste durante dos años con un par de docenas?

- Primera tarea, establecer colmena y jerarquía- Respondió el ente evolutivo mientras se arrastraba como una serpiente- Encontré resistencia. Sujetos reacios. Querían escapar. Separé machos de hembras. Obligué machos a construir madriguera. Luego use para experimentación.

- ¿Solo los machos? - Preguntó Chrysalis mientras lo seguía- ¿Cómo es que…?

Pero no alcanzó a realizar la pregunta. Entró pronto a una caverna que no solo estaba revestida como su castillo, sino que estaba iluminada por tres Changelings que parecían… pegados a una columna central, y con esa luz logró ver decenas… cientos de huevos brillantes que brillaban ligeramente, algunos moviéndose.

- Así que para esto usaste a las hembras.

- Si… requerimiento de expansión. Nuevos sujetos, también requería obediencia. Comencé con las hembras. Los machos siguieron luego.

- ¿Qué les existe… exactamente?

Morgoroth simplemente señaló a un extremo de la caverna que estaba fuera de la vista de Chrysalis. Solo había una pared, pero Chrysalis sabía distinguir paredes movibles de sus nidos, se acercó y la pared se abrió de inmediato. Dentro hubo una imagen que le hizo temblar un poco.

Docenas de Changelings, todas hembras, que parecían agotadas, conectadas a aparatos reproductores parecidos a gigantescas vainas de donde salían huevos. Cuando se acercó a una de ellas, la changeling apenas la miró y abrió ligeramente los ojos, solo para volver a centrarse en su tarea. Ninguna decía nada, solo gruñía o gemía de dolor. Cada una creaba huevos, que luego otros Changelings no conectados a vainas se encargaban de acomodar. Chrysalis jamás había visto a Changelings comportarse de esta manera. Su colonia tenía cámaras de gestación de huevos de las que ella se encargaba, pero las hembras solo ponían un par de huevos cada una. Esto era… sistematizado.

- Colonia requería sistema. Hembras alteradas para dedicación a Colmena. Poner huevos, cuidar jóvenes, proteger colmena. También alteré materia cerebral. Changelings poseían pensamiento independiente, genera resistencia. Solo labor en mente, efectividad en su tarea.

- ¿Hiciste eso con todos? - Preguntó Chrysalis entre fascinada y horrorizada.

- Changelings requieren organización. Obediencia dependiente a jerarquía, obedecen a reina. Pensamiento independiente, no eficiente. Pensamiento centrado en colmena, obedecer solo a rango superior, solo tarea. Efectivo.

- Bien…- Dijo Chrysalis asintiendo- Si… sí. Esto está muy bien. Mi última colmena se reveló. Decidieron abandonarme. Si estos Changelings solo me obedecerán si no tienen voluntad… ¡pues que así sea!

Se retiró de esa cámara y volvió a la cámara de huevos, miró por un momento a los Changelings que funcionaban como lámparas.

- ¿Cómo hiciste esos?

- Fauna de Equestria variada. Esencia abundante. Busqué insectos locales, capacidad de iluminar cuerpos. Adaptados. Creé Changeling luminoso. Ideal para iluminar cuevas.

- ¿Están vivos?

- Changeling luminosos viven pegados a pared. Lanzan luz. Alimentados por otros Changelings. Generan energía.

- Supongo que no usaste mis súbditos solo para crear lámparas.

- No. Machos… adaptados.

En ese momento una pared lateral se abrió y entraron. Cuatro Changelings entraron. No llevaban ni armaduras ni cascos, pero sus cuerpos se veían… acorazados. Su propio exoesqueleto estaba marcado como si estuviera endurecido. Chrysalis estaba segura que serían más duros que cualquier armadura que portaban antes.

- Changelings adaptados para el combate. Capacidad de transformación útil. Sin embargo, desperdiciado. Varios ciclos de experimentación con huevos y nuevos sujetos vivos. Perfeccionado. Efectivos.

- ¿Cómo?

De inmediato, uno de los Changelings levantó una de sus patas y la transformó, pero no fue una transformación como normalmente lo hacían. Para empezar, solo el miembro se transformó, cosa que era extraño, y lo segundo es que no hubo una llamarada de magia Changeling, sino que la propia pata comenzó a transformarse, creciendo y haciendo un ruido desagradable, y pasó de ser un casco a una garra. La garra aumentaba de tamaño y poco a poco crecieron escamas duras y afiladas. Tan pronto como terminó de demostrarlo, comenzó a decrecer y la garra pasó a ser común y corriente.

- Capacidad de transformación de Changelings efectiva- Explicó Morgoroth- Pero malgastada. Transformación de cuerpo completo en otras especies. Adaptable, pero poco utilizado. Surgen nuevas debilidades. Changelings prefieren luchar en forma base. Poco efectivo. Ahora, magia Changeling centrado en cambio en estructura base. Puede adaptar miembros. Transformar partes de cuerpo. Adaptar a cualquier entorno.

Chrysalis esta vez estaba impresionada. Jamás se le habría ocurrido usar sus habilidades de esa manera. Sus Changelings jamás usaban sus transformaciones mas que como una manera de intimidar o engañar. Con esa habilidad y suficientes números, podían vencer a cualquier oponente.

- ¿Qué más pueden hacer? – Preguntó- Dudo que te hayas conformado solo con crear garras y engendrar huevos.

- Con aumento de números, posibilidad de expandirse. Tiempo invertido en buscar nuevas especies, y Zerg sobrevivientes salvajes… nuevas adaptaciones. Bosque Everfree, buen lugar de caza. Nueva esencia, nuevas secuencias.

- No respondiste mi pregunta.

- Respuesta compleja. Reestructuración de forma base. Huesos reforzados. También reforcé exoesqueleto. Sangre adaptada con compuestos acídicos. Disuelve carne.

- ¿Transformaste nuestra sangre en ácido?

- Solo de guerreros. Jerarquía diseñada en base a función. Guerreros protegen y sirven a hembras y Reina. Hembras obedecen a Reina. También adaptados cambios en base a especies consumidas. Nuevas secuencias universales en base a adaptación de magia Changeling. Pueden crear alas más potentes. Aumentar velocidad de piernas. Crear protuberancias de donde disparar ácido. Adaptar sistema de respiración para generar fuego, generar electricidad. Posibilidades infinitas. Base común.

- Sí… Sí… ¡prepáralos! Nos movilizaremos lo antes posible.

- Antes requerimiento de adaptación de Reina- Insitió Morgoroth acercándose peligrosamente- Estructura primitiva no evolucionada. Requiere cambio. Volverse fuerte. Capacidad de batalla similar a nueva colonia.

Chrysalis miró a sus nuevos Changelings y luego a Morgoroth. Hasta ese momento, pensaba negarse a sufrir ningún cambio por esa criatura. Pero ahora… con esos poderes que veía le había dado.

- ¿Cómo se que no le harás nada a mi mente en el proceso? ¿Qué cambios me va a traer esto?

- Solo sirvo a Reina de los Changelings. Cambiaré estructura hasta su base. Hacer mas fuerte, mas efectiva en combate. Aumento de capacidad cerebral…

- ¡No te atrevas a tocar mi mente! - Exigió Chrysalis- Solo hazme mas fuerte. Dame el poder para obtener mi venganza.

Morgoroth asintió y se dirigió a una cámara mas profunda dentro de la tierra. Chrysalis lo siguió por túneles y cámaras llenos de huevos y soldados que iban de un lugar a otro hasta llegar a una cámara completamente vacía. Solo había una pequeña mesa en medio de la habitación hecha de piedra. Morgoroth se puso al lado de esta.

- Sube.

- ¿Exactamente que vas a hacerme? – Preguntó Chrysalis sin confiar nunca.

- Encerrar en crisálida protectora. Modificaciones genéticas en líquido amniótico. Cambiará. Evolucionará.

Chrysalis le dio una última mirada al ente y se subió lentamente a la mesa, poniéndose de espaldas a este. No quería ver al ente lo que sea lo que fuera a hacer esa criatura. Solo se paró donde debía y cerró los ojos.

Morgoroth comenzó a trabajar. Primero, con fluidos de su propio cuerpo (Chrysalis no supo de donde salió) comenzó a crear una estructura que se solidificaba a una velocidad sorprendente. Pronto, un capullo se formó alrededor de ella, que comenzó a llenarlo de fluido apenas pudo a encerrarlo. El líquido era cálido y viscoso, Chrysalis no sabía si asquearse o intentar relajarse. Pero pronto no tuvo tiempo para decidir. En pocos segundos, estaba encerrada en el capullo, que se endureció formando una crisálida, y sumergida en el líquido.

Chrysalis entró en una especie de trance, como un sueño, y en su mente solo pasaban recuerdos de furia y enojo, imágenes de sus enemigos, y deseos de venganza.

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En un terreno alejado de toda ciudad y población, se encontraba un pequeño pueblo sin nombre. Los lugareños lo llamaban Our Town (Nuestro pueblo), aunque no era un nombre oficial. Pese a ser un lugar muy alejado y ser un pequeño pueblo compuesto de apenas dos hileras de casas con una gran casa en medio, en ese momento había clima de fiesta.

Starlight Glimmer había regresado a ese pueblo que ella misma fundó, y había traído a toda una comitiva de grandes personalidades y conocidos con ella: Las Princesas Celestia, Luna y Cadence con su esposo e hija, Twilight Sparkle y sus amigas, junto con su asistente Spike, Discord y Trixie. Las festividades continuaron y todo poni se tomó un merecido descanso, incluso aunque hubo cerdos voladores durante el concurso de pastelería.

Hubo bailes, comieron pasteles y rieron en grande con los habitantes del pueblo. Era bueno tener un momento de paz entre tantas emociones, o eso creían. Mientras caía la noche, Celestia apartó a Luna un momento con la excusa de bajar el sol y subir la luna, y le comentó una conversación que tuvo con Thorax antes de que Discord los trajera a ese pueblo.

- No lo entiendo…- Dijo la Princesa de la Noche mientras subía su astro- ¿A qué te refieres con “monstruo”?

- No estoy segura. Pero él lo describió como un monstruo que devoró a varios de los suyos antes de que Chrysalis lo echara de su castillo, o… eso quiso implicar. Dijo que ese monstruo “tomaba” a sus Changelings y les hacía “cosas espantosas”. Tiemblo en pensar a que se refería exactamente. Fue una de las razones por la que Thorax decidió huir de la Colmena. Luna… ¿qué tal si era uno de… ellos?

- Hermana… no tuvimos problemas ni avistamientos de Zerg desde hace mucho. El último reporte fue al menos hace seis meses, cuando un grupo de ponis en el bosque Everfree aseguraba que un monstruo había atacado a un grupo de Timberwolfes y se había hecho mas grande en el proceso. Salimos con un grupo de cacería a buscar a la criatura, no encontramos nada. Quedaron tan pocos y su comportamiento era tan salvaje que estoy segura que los terminamos cazando a todos o murieron al encontrarse con una presa demasiado fuerte para ellos.

- Y aun así… a Thorax parecía preocuparle. Me dijo que Chrysalis había encontrado a esa criatura pocos meses después de nuestra victoria contra los Zerg hace dos años. Lo tuvo cautivo un par de meses y luego lo liberó, por pedido de sus súbditos.

- Ahí lo tienes. Debió sacrificarlo.

- Esa no es la peor parte. Thorax me dijo que Chrysalis se llevó a la criatura y a muchos Changelings con ella a un lugar desconocido, luego de un par de días, solo regresó ella.

- ¿Habrán combatido contra el monstruo? ¿Chrysalis presentaba señales de lucha?

- No llegó a decírmelo. Pero, aun así, deberíamos…

Pero fueron interrumpidas por una serie de gritos y exclamaciones provenientes de la mitad del pueblo, que pronto se les sumaron los llamados y sonidos de pasos que se les acercaron rápidamente.

- ¡Princesa Celestia, Princesa Luna! - Se acercó gritando Spike- ¡Vengan a ver esto, rápido!

Las Princesas no perdieron tiempo y regresaron al medio de pueblo, donde observaron a todos los ponis, que miraban atónitos al cielo. Las princesas los imitaron y también se quedaron de piedra al verlo.

En medio de la noche iluminada claramente por la luna. Una serie de objetos brillantes aparecieron en el cielo y se dirigían a tierra. Por su aspecto, y el brillo de fuego en la parte de atrás, mas de uno los confundió por meteoritos, pero las cuatro princesas sabían que esos objetos, por la manera en que se movían en el aire, no podían ser meteoritos.

- ¿Princesa? - Preguntó Twilight, aunque Celestia no respondió en lo absoluto y en su lugar esperó.

Los objetos se volvieron mas grandes y mas grandes hasta que por fin pudieron ver su verdadera forma. Eran naves. Cuatro o cinco naves enormes que sobrevolaban Equestria y se dirigían a una dirección particular.

- ¡Son Terran! - Anunció Twilight- ¡Reconozco su forma! ¡No pueden ser naves protoss, son demasiado pequeñas! ¿Pero qué hacen aquí?

- ¡Rainbow Dash! - Gritó Celestia a la pegaso, que sobrevolaba el pueblo tratando de ver más de cerca a los transportes- ¿Logras ver algo?

La pegaso ajustó la vista, pese a que estaba oscuro, intentando usar sus dotes de voladora experta para captar algún detalle particular de esas naves.

- ¡Son de color dorado, y negro! ¡No tienen otras marcas salvo una especie de símbolo!

- ¡Descríbelo! – Pidió Twilight, recordando perfectamente su último encuentro con los Terran.

- Es… un rectángulo en vertical en blanco con una K sobre una M en blanco adentro.

Twilight y Celestia se miraron mutuamente, preocupadas.

- No son del Dominio- Dijo Twilight- Su símbolo es diferente, y en colores rojo y negro.

- No apresuremos conclusiones. Todavía no sabemos quienes son ni por que están aquí.

- ¡Es que no deberían estar aquí! – Respondió Twilight- ¡El Dominio declaró este planeta como espacio protoss! ¡Estos Terran están traspasando su espacio aéreo, y el nuestro!

- Twilight… ¿Sabes que o quienes son esas cosas? – Preguntó Starlight, quien era ajena a todo.

- Oh… cierto. Tú no sabes de lo que pasó hace dos años.

- ¡Miren…! – Exclamó Luna.

Todos miraron a las naves nuevamente, para alarmarse al ver que estas tomaban una nueva dirección y se acercaban cada vez más a…

- ¡Se dirigen a Canterlot! -Exclamó Spike.

- Discord…- Ordenó Celestia- Necesito que transportes a Cadence, a Shining Armor y Flurry Heart devuelta al Imperio de Cristal, y que envíes también a las amigas de Twilight a Ponyville.

- Tía Celestia, puedo quedarme- Trató de decir Cadance con cara de preocupación- Puedo ayudar…

- Necesito que estés alerta y que asegures el Imperio- Replicó Celestia- Te enviaré un mensaje si sucede algo. Luna, Twilight y yo iremos a Canterlot para recibir a nuestros… invitados.

- ¿Y nosotras que…? - Exclamó Rainbow Dash- ¡Queremos ayudar!

- Sabemos de primera mano lo que es pelear contra seres de otros mundos- Agregó Applejack, con un mormullo de aprobación de parte de las otras Mane Six.

- Esto es un asunto diplomático de Equestria- Volvió a replicar Celestia estirando ligeramente las alas, demostrado su autoridad- No pienso iniciar un conflicto, ni arriesgar las vidas de mis súbditos si estallan agresiones. Luna Twilight y yo nos encargaremos de esto, tal como nos encargamos de nuestra alianza con Artanis hace tanto tiempo.

- Yo voy con ustedes- Declaró Starlight- Está en mi derecho.

- ¡Y yo también! - Exclamó el pequeño dragón.

- Starlight, Spike… no creo que…

- ¡Acabo de salvarte la vida de una colonia de Changelings, y a todas las princesas de Equestria contigo! ¡Soy tu estudiante, tengo derecho a participar!

- ¡Y yo estuve a tu lado la última vez, sabes que me necesitas! - Señaló Spike.

- Pero…

Celestia colocó un casco en el hombre de Twilight y asintió, accediendo a la petición.

- ¡Está decidido entonces…! – Dijo Celestia- ¡Discord, llévatelos!

- ¡Como quieras… pero no pienso meterme en este asunto! – Respondió el Draconequus- Ya lo pidieron ustedes…

Con un chasquido, Discord hizo desaparecer a las Mane Six exceptuando a Twilight, a Cadence, a Shining Armor y Flurry y a el mismo. Celestia hizo brillar su cuerno e hizo desaparecer a Twilight, Starlight, a su hermana, a Spike y a ella misma en una transportación conjunta. Mientras que los habitantes del pueblo quedaban confundidos y sin saber que hacer ni que ocurriría.

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Apenas aparecieron en el medio de la plaza principal, las princesas se alarmaron al ver las naves ya junto al palacio, y varios cuerpos bajando de estas a gran velocidad. Las cuatro ponis y el dragón comenzaron a correr en dirección al palacio a gran velocidad.

- ¿Qué hacemos si quienes quieran que sean estos visitantes vienen buscando problemas? – Preguntó sinceramente Starlight, encontrándose en un escenario nuevo.

- Conocimos a los Terran hace dos años, son algo difíciles de tratar, pero pueden ser razonables- Respondió Celestia- Llegado al caso, podemos ser diplomáticos y llegar a un acuerdo benéfico sin que estalle ningún conflicto…

Sin embargo, una serie de sonidos de disparos, que Celestia, Twilight y Luna recordaban desgraciadamente, surgieron de las proximidades del palacio mientras se oían gritos de ponis corriendo asustados. Las cuatro se pararon en seco al ver la entrada del palacio bloqueada por una hilera de soldados Terran en armadura dorada con el mismo símbolo que describió Rainbow Dash, avanzando por la calle, ahuyentando a los ponis cercanos y disparando al cielo para causar pánico.

- O quizás no…- Señaló Spike con pesimismo.
 
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