Actividad [Taichi Yagami & Heron]

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Hola a todos, ¿les confieso algo? Como buen mexicano (y también lo hago muy seguido en la escuela) sigo con la tradición de entregar las cosas hasta el último momento (liiiiiteralmente hablando), pero aquí esta mi parte para poder participar junto con mi bella compañera H Heron. Espero les guste y que gane el mejor ñ_ñ


Un plan para Navidad


El vaho se manifestaba de inmediato al momento que dejaba escapar un suspiro o un bostezo. El clima frio hacia esto posible pero él lo disfrutaba en demasía; dejaba que el vaho se formara una y otra vez, pues tenía mucho tiempo que no jugaba con el invierno de Japón, ya que había continuado sus estudios (o mejor dicho su maestría) en el extranjero y volvía después de un par de años. Cuatro días antes de Navidad había llegado a Odaiba para reunirse con su familia pero el plan no era estar únicamente con ellos para ese día, había un plan más grande y más ambicioso; reunir a sus viejos amigos (con quienes había experimentado muchas aventuras en aquel extraño mundo paralelo al mundo humano llamado, Digimundo) con sus respectivas familias y sus respectivos amigos digimon, y sobre todo, para fulminar el inicio de la navidad con una confesión a alguien (de su corazón, para ser más exactos).

Había llegado antes de las 10 am al aeropuerto, su hermano Shin había pasado en auto a recogerlo. Ambos iban charlando y bromeando, pues el joven estudiante de medicina no había podido hablar (ni siquiera por alguna red social) frecuentemente con alguno de su familia, y aprovechó la ocasión para comentarle su idea pero manteniendo en secreto su carta maestra, la confesión.

Llegó a su casa pero nadie más de su familia estaba presente para recibirlo, sus padres se habían ido a trabajar y su hermano Shuu lo vería hasta la Nochebuena, estaba solo en la casa con su hermano Shin así que, de inmediato se dirigió hacia la computadora para revisar si alguien había hecho caso a su evento por Facebook (la asquerosa red social, cómo solía denominarla):

Saludos amigos.


Por este espantoso medio (omitan esto que escribí) me dirijo a ustedes para comentarles una idea que se me había ocurrido hace un tiempo, ya que por primera vez después de algunos años, puedo regresar a casa para Navidad y festejarlo con mi familia, pero se me ocurrió que podía incluir a mi otra familia que son ustedes, mis viejos amigos (con nuestros fabulosos digimons) para poder volver a estar juntos de nuevo. Espero que la idea les guste y podamos estar todos presentes.


El evento fue creado precisamente un día antes de tomar su vuelo y volar a Japón, por lo que le sorprendió advertir que su evento había sido más que aprobado por sus amigos y eso se podía notar en los comentarios y planeación de los chicos. Taichi y Yamato habían encontrado un salón para al menos sesenta personas y que era perfecto para todos los invitados, solo había que telefonear para poder reservarlo. Sora junto con Miyako y Hikari habían planeado la comida y demás bocadillos para el día, Mimi les iba a ayudar pero llegaría un día antes de Navidad con su familia, sin embargo estaba contemplada y con muchos ánimos de participar. Por otra parte Koushiro se encargaría de traer al mundo real a todos sus digimons con ayuda de Ken. Mientras, los últimos tres hombres del grupo, hablamos de Daisuke, Iori y Takeru empezarían a buscar un enorme árbol de navidad y sus respectivos adornos y series de luces para decorar y poner la cereza al pastel al espíritu navideño. Jyou estaba más que feliz porque no esperaba una muy pronta reacción de sus camaradas, así que era hora de poner en práctica la fase número dos. Abrió una ventana de conversación en donde incluyó únicamente a cuatro de sus amigos y en la cual escribió:

- Chicos, ¿están ahí?
- ¿Qué pasa superior Jyou?, ¿por qué únicamente nos incluiste a nosotros cuatro?- la primera en responder era Sora.
- Es que necesito de su ayuda, quiero y necesito confesarles algo pero me gustaría que los demás también respondiesen en este momento.
- No te preocupes, puedes empezar a contarme y cuando ellos inicien su sesión podrán ver los mensajes- el joven doctor lamentaba que el resto de sus amigos no estuviesen en ese momento en línea.
- De acuerdo, te haré caso Sora. Lo que sucede es que dado que mi maestría la estoy realizando en Harvard, estoy muy cerca de Nueva York o mejor dicho, de Mimi. Últimamente nos hemos frecuentado mucho; con ella pude conocer la enorme Estatua de la Libertad, también hemos visitado Central Park en muchas ocasiones ya que le gusta caminar y perderse en el interior de su caminos para reflexionar y de alguna manera, siento que hemos intimado más en nuestra amistad; de hecho hemos caminado algunas ocasiones con nuestras manos entrelazadas. Incluso caminé por el Time Square con ella; tiene una hermosa iluminación y es realmente excitante andar por ahí, incluso quedaba idiotizado por la imagen de la avenida y por su bella sonrisa. Podría contarte muchas aventuras que han pasado pero lo importante es que…
- Continua Jyou, por favor- reclamó Sora, ya que del superior de los digielegidos se percibía cierto temor para terminar de decir, o más bien, terminar de escribir la causa de todo este preámbulo de palabras.
- …es que, me di cuenta que Mimi me gusta- por fin pudo expresar aquello que a su corazón ahogaba desde hace algún tiempo. El aire que los nervios retenía en su interior lo estaba torturando y tenía miedo de confesarlo con algún conocido, pero a su vez, se moría por gritarlo a los cuatro puntos cardinales.
- ¡¿En serio?! Jyou, eso es algo que no me esperaba de ti. Puedo suponer que algo tienes en mente para esta fecha que se acerca y por eso has abierto esta ventana de conversación.
- No me malinterpretes Sora, en serio quiero que esta Navidad sea fabulosa; primero por su compañía, acompañada de nuestras familias y de nuestros viejos amigos que hace un buen tiempo que no los vemos. Pero ese plus quiero que sea para mí. Quiero arriesgarme a ver qué pasa, si existe alguna oportunidad con Mimi pero necesito de su ayuda porque sé que si lo hago por mi cuenta, tengo la certeza de que las cosas no saldrán bien. Por eso quería que todos estuvieran conectados para “leer” sus opiniones pero solo te encontré a ti, Sora- sin embargo, dado que el portador de la Confianza no conocía del todo el manejo de las redes sociales y mucho menos del Facebook, había advertido que hasta abajo de la ventana de conversación decía “Visto por Sora Takenouchi, Taichi Yagami, Yamato Ishida, Koushiro Izumi” cada vez que enviaba un mensaje que había terminado de escribir, y lo mismo con la portadora del amor cuando enviaba sus mensajes pero no le tomó importancia alguna. No obstante, decidió preguntarle a su bella amiga pelirroja para que sus dudas se dispersaran.
- ¿Podría preguntarte algo, Sora?
- Si, claro. Dime ¿qué pasa?
- ¿Por qué cada vez que tú envías un mensaje o yo, se lee al final “Visto por Sora Takenouchi, Taichi Yagami, Yamato Ishida, Koushiro Izumi”?- la bella pelirroja no había notado aquel pequeño detalle. <<Cuando vea a esos tres me la pagaran.>> pensó para sí misma.

- Debería decir “Ignorado por tus buenos amigos”- el joven Kido no entendía la respuesta de Sora pero su atención se vio atraída al momento que leía “escribiendo Taichi Yagami…”.
- No te molestes Jyou, hemos estado aquí todo el tiempo los cuatro, es solo que no queríamos opinar hasta que escribieras todo tu mensaje- por fin se hacía presente el portador del Valor.
- Digamos que jugábamos el papel de espectadores efímeros- agregaba el joven Ishida.
- Yo me excluyo amigo, Taichi y Yamato me convencieron de no opinar nada hasta que fuera el momento adecuado- y por fin, el último de los llamados a la conversación se hizo presente, hablamos del genio de los chicos, el buen Koushiro Izumi.
- ¡No seas mentiroso Koushiro!, tú mismo nos habías mencionado que Jyou no sabe usar el chat del Facebook y querías jugarle una broma- se excusaba Taichi.
- Pero quiero aclarar que la idea fue de Koushiro y quien aceptó fue Taichi, yo me mantuve neutral, así que yo me zafo de cualquier culpa que vaya en mi contra.
- ¿Otro mentiroso?, ¡Yamato!, tu también aceptaste conmigo el no escribir nada para preocupar a nuestro buen doctor.
- ¡Cierra la boca Yagami!
- Pero no estoy hablando, estoy escribiendo, ¿no sabes distinguir o acaso es porque el seguir fumando ya te ha deteriorado los pocos sesos que tienes y no sabes diferenciar?
- Pero tú ni puedes escribir bien. Ya terminaste la universidad y tienes muchas faltas de ortografía. De seguro estás en tu celular y gracias al auto-corrector de palabras es por lo que escribes bien, ¿o me equivoco?
- ¡Eso no es cierto!
- ¡Claro que sí! Da vergüenza que no sepas la diferencia entre “echo” y “hecho”; incluso confundes IVA con iba, siendo que iba siempre lo escribes con “h”.
- ¡PAR DE CAVERNÍCOLAS!, por eso son tan amigos los dos (y tu Koushiro, no te salvas). Solo por esta ocasión ¿podrían dejar a un lado sus discusiones absurdas? El superior Jyou nos está pidiendo ayuda…- mientras la chica de ojos rubís trataba de poner orden a través de esa horrenda pero tan más popular red social, el doctor Kido no podía dejar de reír. Hacía mucho tiempo que no estaba con sus amigos y sus platicas, sus peleas y discusiones no habían cambiando en absoluto. No le molestaba que el tema central se hubiese perdido, más bien le daba nostalgia pero no por causa de la tristeza, ya que la nostalgia no solo es ausencia de felicidad, sino que también se refiere a la ausencia de tristeza y era eso, anhelaba volver a los viejos tiempos aunque fuera por unos minutos y así era, había regresado a los viejos tiempos gracias a sus amigos de la infancia. De nuevo leyó la ventana de conversación de su monitor donde todos se disculpaban y a la conclusión que habían llegado. Por lo que el último mensaje que recibió Jyou (pero en otra ventana de conversación sin haber incluido a nadie más) fue de la portadora del amor:

- Espero que no te haya molestado lo hecho por esos tres zopencos. Me encanta el plan y es un detalle lindo de tu parte el querer usar la Navidad para abrir tus sentimientos a Mimi. Pero eso lo hablaremos mejor en otro lado, ya que no es muy cómodo hablar por el chat. Los chicos y yo te veremos afuera de casa de Koushiro en 20 minutos- después de haber leído esto último, Jyou se encaminó a salir, tomando su abrigo junto con una bufanda, sus guantes y un gorro, ya que la intensidad del frio por el calentamiento global se había intensificado cada vez más por lo que no quería sufrir a causa del clima, por ultimo tomó sus llaves y se encaminó a la morada del portador del conocimiento.


No tardó mucho en reunirse con los chicos donde ya lo esperaban a la entrada de la familia Izumi. Todos saludaron al mayor de los digielegidos con un efusivo abrazo, asfixiándolo un poco de la felicidad y del tiempo de no verse. Entraron a casa de Koushiro y de inmediato se instalaron en su cuarto.
- Vaya Jyou te vez muy bien, o mejor dicho, el doctor Romeo se ve muy bien.
- ¡Deja de fastidiarlo Taichi!- regañaba Sora a su mejor amigo.
- Tranquila, es tierno de su parte que quiera tener ese gesto con Mimi y por eso lo ayudaremos con mucho gusto.
- Muchas gracias amigos, en verdad lo aprecio mucho.
- Muy bien entonces esto es lo que haremos… ¿En dónde está Koushiro? Tiene que estar aquí para poder empezar- exclamaba el chico de cabellos alborotados.
- Fue a la cocina a preparar café, porque el frio esta espantoso- agregaba Yamato. Minutos después entró el genio del grupo con una bandeja que traía tres tazas de café y un Sixpack de cervezas. Todos tomaban su respectiva casa sin dejar de admirar las latas de cerveza.
- ¿Alguien gusta una?- ofrecía el chico pelirrojo a sus invitados.
- ¿Puedo preguntarte algo Koushiro?
- Claro Yamato, ¿qué sucede?
- ¿Con este frio vas a tomar una cerveza?
- ¿Está mal que lo haga?- respondía con asombro el portador del conocimiento al momento en que se preparaba a beber su exquisita bebida de cebada.
- ¿Desde cuándo tomas tanto?- ahora interrogaba la chica de ojos rubís.
- Desde que empecé a estudiar mi carrera, ¿qué no saben que las matemáticas se llevan muy bien con el alcohol?- ninguno le creía, sonaba a un burdo pretexto para poder tomar; un esbozo en su rostro que después desató una carcajada que a su vez, asustó a sus presentes, hizo que el joven ingeniero en informática les contara su historia, acerca de su enamoramiento con la cebada y él.

Cuando entré a estudiar a la universidad, mi rápido desempeño hizo que avanzara más y más rápido y me adelantara dos años a mis compañeros lo cual me trajo muchas responsabilidades y muy poco tiempo libre para mí; cada inicio de semana era lo peor; muchos trabajos por entregar, exámenes por hacer, experimentos que realizar con importantes físicos y matemáticos y por supuesto, con programadores, ya que también comencé a trabajar en mi tesis que trataba acerca de la programación cuántica; no tenía suspiro alguno y esperaba ansioso los viernes únicamente para poder dormir, ya que algunos sábados y domingos también tenía que dedicarle tiempo a los laboratorios, así que, los viernes se podría decir que era mi único día libre. Pero un viernes cualquiera fue lo que desató mi gusto por la cerveza; había estado trabajando en los laboratorios de mecánica cuántica, explicando mis teorías y algoritmos a mi profesor, el Doctor en Partículas Aron Woodson, pero un viernes (precisamente el día que tenía descanso) tuvo que atender asuntos personales de emergencia, así que terminé mis labores escolares temprano. Esa misma tarde mis compañeros me habían invitado a salir pero no tenía ánimos, mi cuerpo pedía recostarse en mi cama y no saber más de la escuela. “Eres un aguafiestas Izumi, el único día libre que tienes y prefieres dormir”, fue lo que me decían mis compañeros y tenían razón, así que me arreglé y salí con ellos. Fuimos a un bar cualquiera donde la cerveza era barata para los que éramos de nuevo ingreso. Recuerdo muy bien el día porque se presentaron las condiciones iniciales perfectas: un calor abrumador, una insaciable sed y sobre todo, la tensión de mi cuerpo que se concentraba principalmente en mis hombros. Sentía que iba a explotar así que ahí estaba, el tarro “bien muerto” como dice mi amigo Juan de México, y la coqueta pero bella cerveza con su cabellera de espuma de cinco milímetros. De alguna manera me atrajo y el primer sorbo acarició mi garganta y puedo agregar que hasta mi alma y de inmediato el dolor en mis hombros fue desapareciendo; en dos tragos más no tenía cerveza en mi tarro y ahí fue cuando ella y yo nos enamoramos y tennos aquí, de nuevo juntos”.

El silencio y la discrepancia conjunta fue la respuesta que tuvo Koushiro Izumi por parte de sus amigos, acompañado de un semblante que no mostraba indiferencia, más bien mostraba horror.
- De acuerdo, sin duda esta es la peor historia de terror que he escuchado- todos los demás parecían estar de acuerdo con el líder del equipo mientras el joven ingeniero no podía evitar reírse de la opinión de sus amigos, ya que nadie podía haberse imaginado (ni siquiera que la idea cruzara por la cabeza de los presentes) que el genio del equipo pudiera tener cierta afición hacia el alcohol y sobre todo exclamar de forma poética (en este caso quedaría mejor decir, cursi) su gusto por la cebada- mejor retomemos el plan, por favor- y así fue.
- Esta bien, veamos con calma cada punto. Taichi y Yamato van a telefonear para poder reservar el lugar donde…
- Realmente es una bodega- interrumpió Yamato- donde ensayaba con mi grupo, solo tenemos que contactar con el encargado. Es un lugar amplio y limpio. Yo me encargaré de marcarle, si no lo llegásemos a encontrar antes del medio día, Taichi y yo iremos a buscarlo, pero el lugar es seguro. Cuando hayamos conseguido el lugar alcanzaremos a mi hermano junto con Iori y Daisuke para ir por el árbol de Navidad, y sus respectivas decoraciones tanto de luces como de adornos navideños.
- De acuerdo, Sora junto con Miyako y Hikari se encargaran de la comida- continuo Koushiro.
- Pensábamos preparar Kinki al estilo Tokio con rollos de Sushi junto con sándwiches cortados a la mitad, Sakura Mochi junto con un delicioso pastel de tres leches con fresas en la tapa. Hoy por la tarde iremos a comprar las cosas, por el dinero no hay mucho problema, ya reunimos una parte pero faltamos nosotros cuatro para cooperar.
- ¡Perfecto! Me gusta escuchar el empeño que le han puesto a esto, de ante mano gracias- decía Jyou que no podía ocultar el sollozo de sus ojos.
- Por mi parte ya le había mandado un email al señor Genai para que le informase a Tentomon y los demás. Incluso cabe la posibilidad de que puedan estar con nosotros antes de que llegue el día de nuestro evento- esta noticia era un regalo adelantado e inesperado ya que todos no pudieron dejar escapar su infinita alegría.
- Koushiro, ¡te has lucido con eso!- elogiaba Taichi- Te regalaría un par de cervezas como muestra de agradecimiento pero… aun no supero esa historia, así que lo pensaré mejor.
- Será genial tener a nuestros digimons con nosotros por más tiempo de lo planeado- añadía Yamato.
- Solo faltan dos detalles: el primero es ¿qué harás tu Jyou? Ya que has sido el organizador de todo esto tienes que hacer algo también, no puedes quedarte sin hacer nada y segundo y también muy importante, y dado que somos los únicos que sabemos de tu confesión, ¿cómo quieres que lo llevemos a cabo?
- Respondiendo a lo primero, pensaba ayudarte con los digimons, podemos reunirlos todos en tu habitación y yo me encargaré de llevar a cada uno con su respectivo camarada, ¿está bien?- asintieron todos en estar de acuerdo con el superior. Y lo segundo es muy sencillo: pensaba en que podía aislarme con Mimi de todos los presentes pero de forma discreta, sin que nadie se enterase y que, al mismo tiempo nadie llegase a interrumpirnos; yo espero armarme de valor en estos días que restan para poder decirle lo que siento y esperar su reacción.
- Entonces para lo primero únicamente te pido que traigas tu celular para cuando te necesite y te acompañaré a llevar a todos los chicos con sus camaradas. Y añadiendo a lo segundo, para llevarlo a cabo necesitamos ver el lugar antes que nada. Sugiero que después de verlo Taichi y Yamato se encargaran de obstruir el paso que lleve al lugar donde vas a estar tu y Mimi, mientras que Sora y yo distraeremos a los demás atendiéndoles con bromas, bocadillos, ¿qué se yo?, algo se nos ocurrirá pero siento que esto es lo mejor para que todo marche a la perfección, ¿te gusta la idea?- cuestionó la inteligencia detrás del equipo a su estimado amigo y médico.
-Suena estupendo. Perdón si los harto con tanto agradecimiento pero... muchísimas gracias. No puedo evitar decirlo.
- Entonces ¿qué esperamos? ¡Vamos de inmediato a poner en marcha el plan!- sentenció Taichi la reunión.


Y de inmediato pusieron el plan en marcha. Mientras que los portadores del valor y la amistad pudieron encontrar al dueño del lugar poco después de salir de casa de la familia Izumi, sin necesidad de irle a buscar en persona, pudieron unirse mucho antes junto con Takeru y compañía a la búsqueda del árbol. Mientras Jyou acompañaba a Sora hacia su casa (donde verían a Hikari y Miyako), le platicaba y le pedía consejos para cuando llegase el momento.
- No lo pienses tanto, solo trata de no verte nervioso y cuando le hables no te andes con tanto rollo y con tanta vuelta a lo que le quieres decir; a una chica no le gusta ver nerviosismo ni escuchar tartamudeos cuando se trata de alguna confesión. Báñate muy bien ese día y trata de usar tus mejores prendas, y con mejores prendas no me refiero a que vayas de lo más formal posible, es una reunión de amigos en un lugar sencillo pero bonito, espero que me entiendas. Si puedes llevarle una flor, sería un lindo detalle aunque eso más bien suena a capricho mío, mejor no me hagas caso en eso- eran los consejos de Sora Takenouchi a los cuales el superior Jyou le ponía mucha atención. Sin embargo, no tardaron en llegar a casa de Sora donde ya los esperaban para empezar a poner en marcha su plan. Tanto Hikari como Miyako saludaron con mucha efusividad a su amigo, pues la dicha era infinita después de no haberlo visto en tanto tiempo. Después se separaron para encaminarse a sus distintos rumbos, las chicas hacia el súper mercado y el joven médico de regreso a su casa.


Así fue como cada uno de los integrantes del equipo de digielegidos llevaba a cabo su parte. La parte de la búsqueda del árbol se consiguió ese mismo día junto con los regalos y series de luces y para en la noche, ya estaba en la bodega donde se llevaría a cabo el evento, ya que también había que limpiar y poner en orden el lugar lo cual, por su enorme tamaño y espacio no se limpiaría en un solo día, llevaría más tiempo por lo que tuvieron que llevar todo instrumento inventando o que se les llegase a ocurrir para realizar la limpieza de la bodega. Por otro lado y al mismo tiempo las chicas habían batallado un poco en conseguir los ingredientes para la comida y los postres; no solo eso, sino también el ver cómo era su preparación y tras varios intentos fallidos (no por nada echando a perder se aprende) lograron tener buenos resultados; la comida por fin tenía un exquisito sabor, los postres habían quedado deliciosos y se podía disfrutar en demasía a la hora de comerlos. Por último Koushiro, Ken y el superior Jyou al día siguiente de su reunión recibirían a sus amigos que habitan el mundo digital. Planearon recibirlos en la madrugada para poder darle la sorpresa a cada uno. Palmon había decidido quedarse con Sora hasta la llegada de Mimi. Todo parecía ir viento en popa y más porque se les habían sumado a la causa los digimons pero justo a la mañana del día antes de Navidad empezaron los problemas. En la bodega apenas iban terminando de limpiar y de acomodar las mesas que habían alquilado junto con las sillas, pero al momento de empezar a adornar el inmenso árbol navideño se dieron cuenta que las series de luces quedaban cortas y no cubrían todo el cuerpo del árbol, incluso los adornos no eran suficientes y se podía advertir varios hoyos verdes en el árbol.
- El árbol parece muy desnudo todavía, Taichi- era el sollozo de Agumon al momento de recibir un zape por su mejor amigo.
- Agumon tiene razón Daisuke, ¿qué haremos?- decía el pequeño Veemon.
- Tendremos que ir a comprar más adornos. El único problema es que ya no me queda mucho dinero. No pensé que los adornos para decorar el árbol salieron tan caros- se quejaba Daisuke.
- ¡Y todavía faltan los regalos!- ahora el llanto era unísono tanto por humanos como por digimons, pero un suceso le dio un giro positivo al problema.
- Entonces creo que si necesitaban de nuestra ayuda- mencionó una voz extraña a los presentes que se divisaba desde el acceso de la bodega.
- ¿Papá?- era la sorpresa de Taichi al ver a su padre, Susumu Yagami- pero ¿qué haces aquí y por qué los padres de los demás están aquí?
- Su amiga Mimi Tachikawa nos dijo lo que están haciendo y vinimos de inmediato para saber si necesitaban de nuestra ayuda y parece ser que así es- respondía el padre de Yamato, Hiroaki Ishida.
- Entonces sigamos con el plan chicos- ordenaba el portador del valor y gracias a la ayuda de los padres de cada uno, fue como pudieron conseguir una parte de lo planeado, dejar la bodega impecable y lista para recibir a los invitados, el árbol presumiendo su belleza por los magníficos adornos con los que fue vestido (o vestida) y contagiaba a los presentes de esa atmósfera tan especial que tiene la Navidad.


No obstante, el problema no solo apareció en la bodega, también se manifestaba de distinta manera en la casa de Sora, que parecía cocina de restaurante.
- Ya es tarde Sora y la comida no va a alcanzar para todos los que vamos a estar en la fiesta. Todavía nos tenemos que arreglar y ni siquiera he comprado los regalos para mi familia y... y… ¡YA NO TENGO DINERO!- era el llanto y la queja de Miyako que Hikari trataba de consolar.
- Tiene razón, ¿qué haremos? Y Mimi se supone que ya debería estar aquí para ayudarnos- en ese momento llegaban los responsables de traer a los digimons al mundo humano.
- ¿Qué sucede aquí?, ¿por qué llora Miyako?- cuestionaba Ken mientras abrazaba a su amiga.
- Es que el dinero y el tiempo nos hacen faltan; necesitamos comprar más cosas para la comida porque no va a alcanzar para todos y aun tenemos que comprar los presentes para nuestras familias; lo peor de todo, ¡tenemos que arreglarnos!- era el problema más grande que tenían las chicas y que Sora hacía notar; el tiempo para terminar la comida y para arreglarse, no era tarea fácil y sobre todo porque el presupuesto era insuficiente. Las tres hermosas chicas comenzaron a llorar y los hombres no sabían cómo actuar. Pero de nuevo un milagro se manifestó, la esperanza regresó cuando un hermoso ser ya conocido (y un ángel para Jyou) se presentaba en la casa de Sora con más refuerzos.

- ¡Mimi y también mi madre!
- Es un gusto volver a verlos amigos- Mimi abrazó y saludó con el mismo aire cariñoso a todos sus amigos (Jyou era inundado de dicha y la felicidad hacía que se olvidara del problema actual, ya que por fin envolvía entre sus brazos a la bella chica que había cautivado su corazón y que le robaba los suspiros- hasta en sus sueños- al momento en que ella le regalaba una sonrisa o sostenía su mano), humanos y digimons, y sin duda Palmon se llevó lo mejor de su camarada.
- ¿Qué hacen nuestras familias reunidas aquí?- preguntaba Miyako
- Están aquí por casualidad y a la vez creí que era necesario.

Le marqué a cada uno a sus respectivas moradas para poder contactarlos y saludar a cada uno pero no logré dar con ustedes. Sin embargo, les pregunté a cada uno si asistirían al evento ya mencionado y cada uno me dijo que no sabía (pues era obvio que iba a ser una sorpresa) pero aquí viene lo mejor, ya que organizar un evento de esta magnitud requería de toda la ayuda posible, por eso ocasioné un efecto cadena para que todos nuestros padres, hermanos y hermanas nos pudiesen ayudar y se involucraran en este evento. Por eso están aquí nuestros padres y hermanos.

- Así es Sora- expresó Toshiko Takenouchi-, y como veo que si necesitan de nuestra ayuda y el tiempo apremia, organicémonos para concluir con tan bello y hermoso gesto de los chicos, haciendo énfasis en que el organizador de la idea fue el joven Kido- todos rodearon al portador de la confianza para asfixiarlo nuevamente en un abrazo y después a tomar cartas en el asunto.

Las tres chicas junto con sus familias siguieron encargándose de la cocina y de los platillos. Tanto Mimi junto con su madre y todos los hombres fueron a conseguir la materia prima faltante para poder terminar los platillos, sin olvidar comprar los obsequios de sus familiares. Humanos y digimons unidos nuevamente no para salvar el mundo, ya que la paz reinaba nuevamente (con sus respectivos problemas sociales, políticos, económicos, etc.), pero ahora tenían que salvar su fiesta de Navidad y lo estaban logrando.

Con la cena por fin lista y el lugar que albergaría la festividad también listo, y un detalle muy importante, los obsequios también listos (envueltos en sus respectivas cajas y decorados con moños y diamantina) para ser entregados, restaba únicamente que cada uno se alistase con sus mejores, cómodas y cálidas prendas para poder asistir y comenzar la fiesta.

Cada uno fue llegando al lugar que daba un toque muy acogedor y donde se podía disfrutar una velada agradable. Pero para alguien que reía por fuera, por dentro era todo lo contrario, los nervios empezaban a hacer de las suyas al momento que divisaba el acceso de la bodega. Vestía de un abrigo de gamuza café y que tenía borrego por dentro y debajo de éste, una camisa de manga larga también café, combinado con pantalón de mezclilla y botas para escalar con mezclas de café oscuro y claro y la suela negra. Entraba y saluda a cada uno de los invitados pero sus nervios menguaron cuando volvió a saludar a Mimi, “Qué guapo te vez esta noche Jyou”, “y tú te vez her… muy bonita Mimi”, su bella amiga reía y agradecía el gesto y claro que se veía bella, vistiendo un pantalón justo color rojo y una blusa blanca, envuelta en un abrigo verde bandera y usando guantes y bufanda también blancos, dejaba al estimado Jyou Kido vulnerable y preocupado, lo cual tanto Taichi y Yamato lo podían notar, así que lo rodearon y le musitaron al oído.
- Trata de tranquilizarte amigo, todo saldrá bien- le aconsejaba Yamato.
- Es cierto, relájate. Disfruta de la cena y deja que las cosas fluyan. Nosotros junto con Sora y Koushiro te respaldaremos. Dale un sorbo profundo a la cerveza, eso te relajará- y Jyou le dio un trago hondo a la cerveza de Taichi- ven, ahora vamos a sentarnos y disfrutar del espíritu navideño- Jyou se sintió mejor con las palabras de sus amigos y se sentaron juntos en la mesa.

Todo marchaba excelente, la comida había cumplido su cometido y todos elogiaban a las y los cocineros. Había ponche, cerveza y vino tinto. De pronto pusieron música y todos se ponían a bailar, humanos y digimons. Jyou se sintió más relajado, todo iba a la perfección y trató de no pensar más en su confesión hasta que llegase el momento, tenía de respaldo a sus amigos y la estaba pasando bien, como hace mucho no disfrutaba de la Navidad. Nada podía salir mal… o eso era lo que él pensaba…
 
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Divertido inicio. Creo que eres el segundo es utilizar el romance en este concurso, y obviamente será crucial para el desastre que se avecina.
Aunque acá las "victimas" serán Joe y Mimi. Las confesiones que resultan mal siempre son graciosas, esperaré a ver que más ocurre. Pero tengo la sospecha que sus amigos tendrán más que ver en el desastre que Joe mismo por lo que vi en sus discusiones.XD

Suerte amigo.
 

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Divertido inicio. Creo que eres el segundo es utilizar el romance en este concurso, y obviamente será crucial para el desastre que se avecina.
Es que ya sabes que el romance es lo mío y como dices, se presta para una buena forma de arruinarlo. Mi amiga se encargará de eso y yo también tengo la seguridad de que nos llevaremos una sorpresa. Que bueno que te haya gustado y gracias por haber comentado.

Muchas suerte a ti y a Gabriel amigo (Y) ñ_ñ (Y)
.
 

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Así que esta Navidad será un romance que terminará mal por culpa de los padres xD Pobre Joe, seguro que cuando vaya a declararse aparecen todos con cara de sorpresa. Lo que sí tengo que decir es: me quedé sin palabras al leer la historia de Izzy. Siendo uno de mis personajes favoritos, aquí lo vi tan cero a la izquierda que casi me dan ganas de llorar. Enamorarse de la Cerveza q.q ¿Por qué? ¿Por qué le hiciste eso? Sé que yo lo pongo como un depresivo casi suicida, pero al menos no tiene un problema de bebida xD

Me dio mucha gracia la forma en que te ríes del Face, y como Sora es la única que se centra en temas amorosos.

Me esperaré a ver como termina esto. ¡Suerte!
 

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Lo que sí tengo que decir es: me quedé sin palabras al leer la historia de Izzy. Siendo uno de mis personajes favoritos, aquí lo vi tan cero a la izquierda que casi me dan ganas de llorar. Enamorarse de la Cerveza q.q ¿Por qué? ¿Por qué le hiciste eso? Sé que yo lo pongo como un depresivo casi suicida, pero al menos no tiene un problema de bebida xD
No pude evitar reírme al ver tú comentario xD. No tiene nada de malo cuando eres bohemio y sobre todo si estudias ingenieria, o vas para físico o matemático te llevas muy bien con el alcohol, de hecho confieso que en Izzy transmití la forma en la que soy y cómo conocí la cerveza xD pero creéme, no es un problema con la bebida porque nunca dije que fuese alcohólico, en mi otro fic doy algunos detalles del por qué de esto pero descuida, no arruinaría la reputación de Izzy ya que es un personaje que admiro y respeto mucho ñ_ñ

Me dio mucha gracia la forma en que te ríes del Face, y como Sora es la única que se centra en temas amorosos.
Respecto a eso, es que me desespera esta red social, pero no por su esencia, sino por el uso que le dan las personas. Yo únicamente lo utilizo para tareas o comunicarme (muy de vez en cuando con mis amigos), por eso me mofo de esa herramienta social.

A todo esto, gracias por haber comentado y que te haya gustado. Mucha suerte también, pronto leeré tu segunda parte ñ_ñ
 

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Así que un fic de temática amorosa. Eso me da cierta angustia ¿Se estropeará todo o solo la Navidad?¿Qué pasará con la confesión? D= Tendré que esperar hasta la segunda parte... De los pocos fics que he leído sobre digielegidos no se suelen centrar mucho en Joe (repito que leí pocos), así que este me dio curiosidad.
Y lo de Izzi xD Pobre, él solo quería dormir. Empiezo a considerar que el alcohol puede tomar un papel importante al final (el dinero ya falló, este es el segundo obstáculo).
Suerte =)
 

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De los pocos fics que he leído sobre digielegidos no se suelen centrar mucho en Joe (repito que leí pocos), así que este me dio curiosidad.
Antes que nada gracias por haberte tomado la molestia de leer la primera parte que me correspondió a mi. Es cierto Jyou no es de los personajes que sea el protagonista de una historia, en lo personal me gusta mucho su personaje ya que dentro de Adventure es de los que demuestra un crecimiento importante y destacable como persona, por eso quise intentar con él como protagonista.

Ya de mi amiga dependerá el cómo lo piensa arruinar esto xD. Mucha suerte en el concurso ñ_ñ
 

Regresando de la muerte. :<
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Perdonen la hora. Hubo un accidente de un familiar y no pude publicarlo antes. :c Aquí mi partecita de amor.

Un plan de navidad II.
-¡Yamato! –Gritó Taichi a lo lejos de donde el rubio se encontraba. Le sonrió y con un movimiento en su cabeza le indico que se acercara. Gabumon miró con atención a su compañero y este simplemente se encogió de hombros; se levantó de su asiento y caminó hasta el castaño.
-¿Qué sucede? –Dijo el rubio al llegar a su lado.
El castaño se levantó un poco de su asiento y se acercó al oído de Yamato. –Se que sonará algo infantil, pero ¿No te parecería divertido a Koushiro en un estado de ebriedad?
-¡Taichi! Pensé que ya habías dejado de aprovecharte de los demás… -El rubio hizo una mueca de asco.
-¡Oh, por favor! En esa conversación que tuvimos en privado cuando buscábamos al dueño de este lugar admitiste que sería algo “bastante divertido”. –Enfatizó el castaño.
-Si,… pero sería algo bastante obvio.
-Entonces ideemos un juego para esto… -Sonrío Taichi con picardía.
Los dos digimons acompañantes dejaron salir un sonido de confusión y se miraron uno al otro.

-Koushiro… -Llamó Sora al elegido el conocimiento. -¿Qué crees que estén haciendo esos dos?
-No lo se… no me da buena espina. –Respondió el pelirrojo algo interesado. –Pero deberíamos estar alerta. –Sora simplemente asintió y caminó hacia otro lado del lugar sin perderlos de vista.


Koushiro había caído en el malicioso plan de Taichi y Yamato después de unas buenas propuestas de las que el genio del equipo no podía dejar pasar. Y aunque Tentomon casi se hincaba para que Koushiro dejara de perder a propósito para poder tomar, el no dejaba de hacerlo. Sora por su parte ni siquiera se movía de su asiento, vigilando a los tres chicos que se habían apartado hacia el otro lado de la improvisada pista de baile.

-¡Chicos! –Se levantó Hikari de su asiento y gritó para que todos pudieran verle, sostuvo a Gatomon con sus dos manos y miró hacia el frente. –Las chicas y yo hemos decidido hacer algo especial para todos ustedes… -La chica sonrió y Takeru se puso aun lado de ella con Patamon sobre su cabeza.
-¡Hemos decidido hacer un pastel con un diseño muy especial! –Gritó Miyako alzando una de sus manos y apuntando hacia el suelo. -¿Y por qué tan especial? –Giró su mirada hacia Hikari.
-Ah… no lo se… -Gatomon sonrió divertida.
-Tienes que decir que los hemos dibujado a todos ellos en el pastel. –Susurró Mikayo.
-Ah, si. –Gatomon no pudo evitar reír. –Es especial por que los hemos dibujado a todos ustedes.
-Me veo gordo…–Habló Veemon acercándose a Miyako y observando el pastel.
Miyako regresó la mirada al pastel y pasó uno de sus dedos por encima del rostro de Veemon en el pastel. –Ya no te preocupes.
-¡Miyako! –Soltó Hawkmon.


Takeru soltó una pequeña carcajada al ver el pequeño escenario y elogió los dibujos que se encontraban sobre el pastel. Realmente eran buenos dibujos hechos de colores. Los demás en el lugar fueron acercándose, incluso los adultos que se habían sentado en una mesa bastante apartada para charlar sobre asuntos más “importantes”, claro que si a charlas sobre temas como las relaciones futuras de sus hijos con grandes famosos y como hacían el arroz se le podían llamar importantes, entonces realmente lo eran.


¿Tan largo tengo el cabello?” se preguntó Taichi mientras pasaba una mano sobre su cabeza y con la otra sostenía una lata de cerveza. Los chicos fueron uno por uno alagando a las creadoras del pastel enamorándose de sus pequeñas figuras en miniatura de cada uno de ellos. Sobre la enorme imagen se encontraban las letras “Feliz navidad, elegidos y digimons”.


-Es muy bonito. –Dijo Cody.
-Es hermoso… -Habló Jyou que se acercó un poco a verlo mejor.
-Mi cara parece una aceituna. –Dijo Ken sosteniendo al pequeño Wormmon en su hombro derecho.
-¡Pero si te vez muy bien! –Exclamó Miyako acercándose al chico. –Lo hemos hecho especialmente para ustedes, es de chocolate con un centro de cajeta; dulces sabores artificiales de fresa, coco, manzana y naranja sobre su cubierta y fresas para darle un toque delicioso. –La chica tornó sus ojos con un brillo especial. –Y por si fuera poco,… los ojos de cada uno de nosotros esta hecho con un toque de chocolate derretido. Algo ingeniado por mí. –Colocó sus manos sobre su rostro. –El chocolate hará que el sabor de cada uno de los sabores artificiales sean…
-Basura. –Comentó Agumon que lanzó su brazo contra el pastel, dividiéndolo casi a la mitad. –No me gusta como salgo, ¿Podemos hacer otro? –Sonrió Agumon que pronto fue retirado por su elegido.
-Ah… ¿¡AH!? –Miyako, que momentos antes había tenido su piel de tono normal miró a Taichi quien retrocedió dos pasos atrás. Los demás se habían quedado en blanco y miraron hacia el dinosaurio amarillo consternados por lo que acababa de suceder –Tú… sabandija amarilla…
-Ah, sabes… -Taichi sonrió nervioso lo cual le hizo reír un poco –Creo que debería mejor de traer mi regalo de navidad para distraernos de otra cosa…
-Hermano… no creo que sea buena idea… -Habló Hikari interponiéndose entre Miyako y Agumon intentando evitar la tercera guerra mundial. De igual forma Taichi mejor se quedó callado, su hermana lo salvaría esta vez. Le debía demasiadas.
-Miyako, mejor vayamos a bailar, ¿De acuerdo? –Sonrió Mimí colocando su mano sobre el hombro de la chica.
-Tú… -Apuntó hacia Agumon. –Haré que tu vida sea un maldito infierno…
-Es solo un pastel…


El evitar que Miyako pudiera matar a Agumon fue un éxito, el pequeño dinosaurio tuvo que correr hasta detrás de su compañero cuando Miyako empujó a Hikari hacia Daisuke y corrió con toda su furia tras el digimon. Pero gracias ha Ken y Jyou que se encontraban cerca le sostuvieron y Mimí pudo tranquilizarla, convenciéndole de que era mejor deshacerse de los nervios en la pista de baile.


Sora soltó un suspiro al regresar a su silla, observó de nuevo como todos regresaban a sus lugares con un pequeño pedazo de pastel. Pero aquellos tres chicos que no paraban de reír y que mantenían un poco preocupados a sus digimon, (porque claramente se notaba) no le daban nada de seguridad. –Bien, mantener a Koushiro lejos de la cerveza fue un fracaso… aunque no estaba en nuestros planes. Supongo que se controlará… -Miró a Piyomon que comía un poco del pastel que había quedado. –El pastel fue arruinado… aun queda entregar los regalos, cantar todos juntos y buscar la manera en la que Jyou pueda acercarse a Mimí…
-¿Qué es lo que tanto te preocupa, Sora? –Habló el pequeño pájarillo.
-No lo se… no tengo un buen presentimiento. –Sora miró de reojo como Takeru y Hikari se despedían del padre del chico y así de los demás padres. Habrán decidido ir a otro lugar o solo estarían cansados… pero no era momento de cuestionarse aquello. Miró el árbol que se encontraba aun apagado y se quedó pensativa.


-¡Ken! –Gritó Daisuke acercándose a su mejor amigo quien giró su mirada hacia el. – ¡Mira lo que he comprado! –El pelirrojo sacó de los bolsillos de su chaqueta, algo parecido a pequeños explosivos. Cohetes.
-Pero… ¿De donde los has sacado? –El chico le miró un poco alarmado, podría haber algún accidente.
-¿Esas cosas no son ilegales? –Habló el pequeño Cody acomodando su gorro en su cabeza.
-Si… pero no importa. Si los encendemos aquí dentro no nos descubrirán.
-No estoy de acuerdo en ello. –Habló Cody.
-Oh, vamos… ¿Eres una ¡puh puh puh pupuah! Gallina?
-No soy una gallina, ¡simplemente respeto a las autoridades y a la ley!
-Es lo mismo que ser una gallina. –Ken comenzó a reír, pero de igual manera estaba de acuerdo con Cody.
-¡No, no, no! ¡Claro que no!
-Chicos… no hace falta llamar la atención. –Advirtió Ken.
-Pollito. –Continuó Daisuke.
-¡Dame eso! –Gritó Cody quien le arrebató uno de los cohetes.

Hikari miró a su hermano como servía cerveza al vaso que sostenía Koushiro y miró a Gatomon que también les observaba. –Creo que se están mal pasando.
-Si… -El rubio que caminó hacia su lado sonrió. –Me da un poco de desconfianza, pero se ve que se divierten.
La castaña le miró de reojo y sonrió levemente.
-Hikari, ¿Qué es lo que están bebiendo? –Preguntó Patamon observándole desde la cabeza de Takeru.
-Ah… es una bebida no apta para menores.
-¿Para… menores? Oh, como ustedes.

La chica asintió y miró a Gatomon que se veía un poco intranquila viendo a los chicos. Y de pronto ¡Pum!, un enorme ruido parecido a una explosión se produjo en el lugar, algo que hizo a todos despabilar y mirar hacia donde se había producido. Daisuke mantenía carcajadas a todo volumen y Ken cubriendo sus oídos. Cody que se encontraba a su lado simplemente se quedaba mirando. Los dos chicos corrieron hasta donde se encontraban los demás y se acercaron. Los mayores miraron si se trataba de una emergencia pero al parecer no lo era. ¿Entonces que fue?


-¡Cody! ¡Pero mira que eres rebelde! –Daisuke comenzó a reir de nuevo. -¡Cuidado autoridades! Cody es un criminal peligroso y sin límites…
-No fue tan divertido…
-¿A que si?
-No.
Ken les miró y levantó un poco la vista cuando llegaron Hikari y Takeru a su lado. -¿Todo está bien? –Preguntó Hikari.
-Si… -Ken miró la bolsa de cohetes que Daisuke tenía en su mano y la arrebató de el. –Esto fue el culpable.
-Ya veo… -Takeru asomó su rostro en la bolsa y tomó uno de los cohetes. Tomó los cerillos que Cody tenía en la mano y encendió el cohete mientras Daisuke y Cody peleaban en que ser un criminal no tenía nada que ver con encender cohetes.
-Takeru… no creo que sea lo mejor.
-Lo tiraré a ese bote grande, no pasará nada. –Le sonrió el rubio, aunque la chica no quedó bastante convencida. Takeru encendió el cohete y lo aventó dentro del bote de metal que estaba un poco más alejado de ellos.
-Ahora que lo recuerdo… -Habló Ken. –Sora me dijo que los regalos de navidad estaban en un bote grande escondidos de los demás…
-¿Eh? –Takeru reaccionó y miró el bote con horror.
-Takeru… -Se escuchó la voz de Hikari antes de que el enorme ruido se escuchara, Gatomon se escondiera dentro del suéter de su compañera y los chicos que antes peleaban se detuvieran por el susto. Daisuke gritó de la emoción al ver lo que Takeru había hecho y Veemon lanzó un grito de victoria. Armadillomon que se encontraba lejos, corrió hasta donde ellos se encontraban y de pronto fuego salió del bote donde se había producido la pequeña explosión.
-Oh no… -Ken corrió en búsqueda de algo con que apagar el fuego. Takeru, con un gesto de horror corrió hacia el bote y miró que en realidad ahí se encontraban los regalos de los demás. Miró hacia otro lado y… ¿Cómo demonios los chicos no se habían dado cuenta del fuego? Los chicos comenzando a alertarse tomaron uno de los barriles de cerveza que se encontraba cerca, quitaron la tapa y rociaron la bebida sobre el fuego del bote. Hikari por su parte corrió por dos botes de cerveza y los roció de igual manera. Buen trabajo, Hikari.
Ken regresó con un extinguidor en la mano, pero ya habían apagado el fuego. Los chicos miraron nerviosos el enorme tambo que aun soltaba humo. Ken dejó el extinguidor en el suelo y tomó a Wormmon que tenía lagrimas en los ojos por la desesperación. Lo levantó del suelo y dijo: "Hagamos... como que nada ha pasado..." Todos asintieron y comenzaron a retroseder paso por paso y comenzaron a correr hasta el otro lado de la habitación.

-Eh... -Se escuchó la voz de Taichi, Hikari volteó a verlo alertada. -¿Y tú que haces con dos botes de cerveza? -Le preguntó el castaño con síntomas de ebriedad.

Por su parte, Jyou no se levantaba de su lugar en la mesa. Miraba como los demás se divertían bastante en platicas con bastante gracia, sus bailes algo estúpidos (Y no podía pensar en otra palabra que no fuera estúpido, por que Taichi en realidad no sabía nada acerca de la palabra baile), sus gritos que inundaban sus oídos y la comida que desaparecía rápidamente. Lo más gracioso había sido cuando Agumon había creído que incluso su compañero le había escuchado cuando cantó en el Karaoke, pero ni aun así había podido dejar de estar nervioso.


Se levantó de su asiento más que decidido, era ahora o nunca. Gomamon, ya enfadado de tratar de entablar una conversación con el, le miró confundido. Jyou caminó hacia la pista de baile. Uno, dos, tres pasos y repentinamente se encontraba de nuevo en su asiento. El digimon simplemente suspiró y golpeó la cabeza del chico, haciéndole caer sus anteojos.


-¡Gomamon! No es tiempo de pelear. Debo de pensar en una táctica. Un momento.
-Ni siquiera se de que hablas, pero haz lo que tengas que hacer.
-¿Y qué tal si no lo hago hoy? Hay muchos días… podría hacerlo cualquiera.
El digimon ladeo su cabeza confundido. -¿Eh? Pero que raro eres. –Comenzó a reír. –No se que planeas, pero hazlo de una vez.

El peli azul le dedicó una mirada a su compañero y después de que pasaron unos pequeños segundos le sonrió, tenía razón. Se levantó de su asiento y caminó hacia la pista de baile donde se encontraba Mimí en ese momento. Caminó decido. Era la hora. Pero antes de poder poner un pie en la pisa alguien le tomó del cuello y le haló para atrás.


-Oh, mi amigo Jyou. Mi querido amigo Jyou. –Se escuchó detrás de el. Alguien le abrazó completamente y por la voz supo que era Koushiro –Oh, mi fiel compañero, mi gran amigo. Hoy es el día. –El pelirrojo golpeó su pecho propio con fuerza.
-¡Koushiro!
-Hoy… cuando tu amada por fin esté en tus brazos –Koushiro extendió su brazo hacia la pista de baile. –Hoy… en que esos cabellos castaños tocarán… -Llevó su mano hacia su pecho y su boca hacia su oído. –Tu piel suave y sedosa…
-Koushiro, ¡eso no tiene sentido! –Las risas de Taichi y Yamato se escucharon a lo lejos.
-Amigo… hoy es tu día.
-Si, ¡ya lo has dicho!
-Hoy… hoy es tu día. –El pelirrojo le soltó y caminó hacia la pista, donde se encontraba Mimí. –Mimí. –Jyou no pudo dar más que un grito de alerta que hizo a Sora voltear desde donde se encontraba. La castaña miró a Koushiro con horror. –Tu, oh compañera de aventuras. Amiga de nuestras entrañas. Tu eres la afortunada de este lugar porque él…


Y la mano de Sora intervino en medio de su discurso. Cubrió la boca de Koushiro antes de que pudiera pronunciar otra palabra y le haló para atrás. Taichi sin embargo apareció en medio de ellos.


-Oye… oye. –Hubo un silencio antes de que pronunciara algo más. Pero no hubo nada más.
-Perdonen… le dije que no empezara sin mi. –Sonrió Yamato colgándose del hombro de su compañero.
-¡Están locos! –Gritó agumon que se acercó. –Los perdimos de vista un segundo y ya no eran ellos.
-¡De seguro fue un enemigo! –Comentó Gabumon.
-Un enemigo… -Sora les miró a los tres con furia. Le dio un empujón al chico que sostenía haciéndole chocar contra sus compañeros de juego. –Ustedes… largo. Por Dios… largo.
-Tírame un beso, Sora. –Dijo Taichi con una carcajada inmensa antes de unir a Koushiro en un abrazo. “Chicos, me han fallado”. Pensó Jyou. “Trio de idiotas” dijo Hikari desde la mesa donde se encontraba.


Sora corrió hacia ellos y comenzó a empujarlos lejos de ahí. Mimí y Miyako simplemente observaron a la elegida del amor alejarse con los tres chicos que comenzaban a charlar entre ellos. Jyou estaba totalmente blanco. Por poco todo estaba arruinado. Era un hecho. Solo Sora sería la encargada de conocer sus próximos planes.


-Mimí… -Dijo Jyou levantando un poco la vista y mirándole a ella. La música había cambiado, era una canción lenta esta vez. Perfecto. Puso la frente en alto y asintió. -¡Mimí! –Gritó y la castaña reaccionó ante su llamado y volteó a verle. –Tengo… tengo que decirte algo que he querido decirte desde hace tiempo. -Miyako cayendo en cuenta de lo que estaba pasando sonrió con picardía y dio unos pasos atrás, tomando a Palmon y a Hawkmon con ella. –Mimí… desde que estuvimos viéndonos en Estados Unidos…
-¡Querer! ¡Es no poderse contener! ¡Cerrar los ojos y correr! –Se escuchó la voz de Koushiro por las enormes bocinas. Los dos chicos miraron hacia donde se encontraba y como mantenía una pelea a muerte con Sora. Pero Jyou no se dejaría vencer por ello.
-Mimí… lo que quiero decir es que hemos pasado tanto tiempo juntos y…
-¡Aquí estoy yo para darte mi fuerza y mi aliento… y ayudarte a pintar mariposas en la oscu… ¡ya Sora, ya! –Esta vez era la voz de Taichi. Sus risas reventaban por todo el lugar. Jyou estaba en el borde. Cerró sus puños con fuerza y una gota de sudor comenzó a bajar por su cién.
-Solo quiero decirte una cosa… -Mimí le miró algo seria.
-¿Qué? ¿Qué es lo que quieres decirme?
-Muero por explicarte lo que pasa por mi mente, muero por entregarte y seguir siendo capaz de sorprenderte, sentir cada día… -Aunque Yamato se había lucido. Aun estando en su situación, fue la gota que derramó el vaso.
Jyou solo dio un paso hacia Mimí y tomó su mano, la chica ni siquiera se alejó. -Quiero decirte que…
-¡Ilari ilari lé, oh oh oh!
-¡DAISUKE! –Gritaron todos irritados. Para ese momento ya todos sabían lo que Jyou trataba de hacer, lo último que pudo escuchar el peliazul en ese momento fue un golpe seco.
-Te quiero. –Susurró el peliazul.
-Ja, solo basta que ella te diga que no te quiere. –Escuchó una risa en el micrófono. Jyou volteó hacia donde provenía la voz. Taichi sonrió y dejó caer el micrófono al suelo.
-Voy a matarte… -Habló Jyou antes de soltar la mano de Mimí. Pero ella no soltó la suya.
-No hace falta. –Sonrió Mimí quien comenzó a caminar hacia donde estaba Taichi. –Yo también te quiero. –La chica volteó a verle totalmente sonrojada con una sonrisa. –Yo lo sostengo por ti.
 
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Uff... ya casi me iba a dormir y justo postearon acá.XD

Fue una segunda parte muy corta. Admito que me causó gracia que todos estuvieran ebrios. Sostengo que esas escenas son clásicas. Mi parte favorita fue las últimas palabras de Taichi.XD Me hubiera gustado más participación de los otros personajes, pero supongo que no tiene caso si no eran importantes para la trama.
Aunque creo que le faltó más relleno al final fue una lectura ligera y entretenida. De por si a Joe las cosas casi nunca le salen bien, asi que esa noche debería considerarlo como ganancia.XD

Suerte.
 

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Será que la mayoría asociamos la Navidad = Borrachos. Bueno, yo no la celebro ni bebo, pero en películas y muchas casas ocurre, supongo que es casi como una costumbre. ¡Pero por qué Izzy tiene que ponerle así! Y Cody ni apareció, cosa que no me extraña xDDD

Vale, debo admitir que me había esperado algo más largo y el final... no noto cómo se arruina la navidad aquí, lo siento, pero no le encuentro el sentido. Como J.M., creo que le faltó relleno, algo que indicara que la Navidad no iba a continuar. Porque vale, ahora le dan un guantazo a Taichi y todos se siguen divirtiendo. Mejor hubiera sido que Mimi rechazara a Joe -lo siento, yo soy mala, una pareja no puede ser feliz xD- y que todos no supieran que hacer.

Pero definitivamente, me quedo con la canción de Davis:


-¡Ilari ilari lé, oh oh oh!
¡Este es el Show de Xuxa y los saluda con amor!

Suerte xD
 

New Legend
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Yo no veo mucho problema en que sea corto, para mi lo importante estaba en esta parte, así que rápido y conciso es una buena técnica. Pero si que no entendí muy bien por qué se arruinó la navidad. Se me ocurre que fue porque no salió como Joe esperaba.
Quitando ese detalle fue gracioso xD Desde fuera claro. Si me lo hiciesen a mi los apalizaría. Yo que Joe la próxima vez separaba a Matt y a Tai, y a este último le ponía guardaespaldas (aka Sora).
 
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