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Original Fic Terra: Orígenes [S 1 - CH 25]

Licenciado Miguel

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Bueno, con este capítulo daré fin al arco de los Jones (temporalmente). Disfruten el nuevo cap :))
Capítulo 20 - Pasado
[¿?]

Bien, aquí vamos otra vez; soy Andrea Ramírez, oficial del cuerpo de policías en la Ciudad de México. Las cosas no han sido nada fáciles, desde que tuve un... inconveniente con mis padres, ya que por eso abandone mi "hogar"; actualmente vivo sola en un departamento no muy lejos de aquí. Estuve cambiándome en los casilleros de la estación, pero alguien me hablo por detrás.

- Ramírez, mas vale que te apures, porque el trabajo es para hoy -

Solamente suspire y seguí en lo mío. ¿Qué quién es el? Pues se trata del mayor idiota que conocido, o en términos más simples... mi jefe. Sali de los vestidores hacia mi oficina, un lugar acogedor que parece un desastre jeje.


Encendí la radio, y seguí con las enormes torres de papel que tengo en mi oficina; archivando y revisando todo, ¿Acaso esta es mi condena por irme de mi casa? Mientras seguí escuchando la radio y revisando hoja por hoja, tocaron la puerta varias veces.

- Adelante -

La puerta se abrió, y entró Emilio con 3 cajas de donas y 2 vasos de café.

- ¿Necesitas que te ayude? -

Me levante del escritorio.

- No... yo puedo... solo -
- ¿Seguro? -

Hubo un silencio incómodo, justamente cuando se le iban a caer las cajas, logre atrapar 2, y el sorpresivamente con su pie atrapo la tercera. Hice un espacio en mi reguero y coloque las cosas que el trajo.

- Pensé que no ibas a necesitar mi ayuda -
- ¡Oye! Pensé que iba a ser más fácil -

Solamente negue, mientras el rasco su nuca.

- Bueno... seguramente otra vez no alcanzaste a desayunar... asi que te traje algo -
- ¿Donas y café? -
- Eh si jeje, tenía hambre -

Se rasco nuevamente la nuca riendo nerviosamente, mientras yo negaba.

- Y... ¿Si quieres? -

Destapo un caja y me paso un vaso de café.

- Gracias -

Lo invite a sentarse.

- Ni siquiera en mi oficina tengo montañas de papel así -
- Ya sabes que el jefe esta en mi contra -
- Ramírez, a trabajar -

Imitó su voz.

- *risa* Cierto, cierto. ¿Y como te ha ido a ti? -
- Nada mal, igual estoy haciendo papeleo pero lo termine rápido; aparte, estoy investigando un caso importante -
- ¿Un caso? Interesante... -
- Si... -

Hubo un silencio durante un momento, después de tantos años, el no ha aprendido mis indirectas.

- Bueno, ¿Me vas a decir si o no? -
- Jeje, esta bien. ¿Conoces a la empresa de "Harmony Industries"? -
- Ehm... "¿Dejar el pasado, esforzarse en el presente, para innovar en el futuro?" -
- Ey, te lo sabes -
- Claro, casi todos los comerciales que escucho en la radio, son de esa empresa -
- Bueno, bueno, pues esa empresa parece que esta algo... irregular -
- ¿Irregular? -
- Ya sabes... manejo de dinero ilícito, secuestros, lazos con el narcotrafico -
- ¿Enserió? Porque tengo algunos archivos por aquí -

Removí muchos papeles que tenía apilados y empecé a buscar, Emilio también me ayudo hasta que encontramos una carpeta; era muy delgada, pero si que será bastante útil.

- Lo tengo, es esta -

Abri la carpeta y saque algunos papeles.

- Veamos... Harmony Industries fue fundada el 4 de abril de 1999... su fundador es... James Walters, bueno, de hecho había un segundo fundador -
- ¿Quién? -
- Se trata de un tal William Jones, dejo ese cargo en 2002, pero no especifica el porque; según estos archivos, el sigue trabajando en la misma empresa, pero actualmente lo hace como gerente -
- ¿Y hay algo... raro? -
- Espera... -

Revise minuciosamente cada papel, y Emilio hizo lo mismo. Pasaron varios minutos, hasta que vi algo en el papel.

- Harmomy Industries es una empresa dedicada a la ciencia, así que ha estado reclutando candidatos, pero estos archivos están demasiados clasificados, no se más -

Saqué una carpeta del escritorio, si la de Harmony Industries era pequeña, esta estaba cerca de no tener nada.

- Y de hecho en los papeles oficiales de ambos, hay muchas irregularidades. Mira, hay fechas de nacimiento que no concuerdan, direcciones, y tampoco se especifica el nombre de sus padres -

Me quede pensando un momento.

- ¿Esta investigación es completamente legal, o es otra más de tus locuras? -
- Pues... ¿Cuento contigo? -
- Si... cuentas conmigo -

Sería algo muy arriesgado investigar a una empresa poderosa, pero valdría la pena hacerlo; ya que por eso decidí ser policía, para mejorar mi país.

[William]

El día de hoy me levante como siempre, saludando a toda mi familia. Durante el desayuno no hubo nada relevante, y todo transcurrió como normalmente. Como tengo que ir a la escuela por una situación que desconozco, esta vez me lleve a mis hijos en mi carro; Lau dijo que se irá en la camioneta, ya que ella se iría más tarde.

- Y bien, ¿Estan listos para la escuela? -

Los mire por el espejo retrovisor.

- Si -

Todos me respondieron de manera seca, Francis y Miri estaban revisando su teléfono, y Mike veía por la ventana.

- Bueno, ¿Quieren oír música? -
- Nope -
- No gracias -
- No gracias papá, así estoy bien -

Seguí conduciendo, mientras un silencio incómodo se propagó en el ambiente.

- Y... ¿Como les va en la escuela? -
- Meh -
- Normal -
- Muy bien, y eso que apenas voy entrando -
- Vamos, sean como Mike -
- No gracias, tengo 15 -
- Solo digo... que están en confianza conmigo -

El silencio no ayudo en nada, pero trate de que no se volviera incómodo.

- Saben, el trabajo no ha sido fácil últimamente hay mucho trabajo y... -
- Papá, basta -
- ¿Qué pasa Miri? -
- Es obvio lo que estas haciendo, y no va a funcionar -
- Solo quiero platicar con mis hijos, nada más -
- ¿Tus hijos, después de 15 años de abandono? -

Me molesto oír eso, así que volví a ver el retrovisor.

- ¡Miranda Jones Hernández, no me hables en ese tono! -
- ¿Y que vas a hacer? ¿Pegarle? -
- ¿Tu también Francisco? ¡Tengo obligación, después de todo son mis hijos! -
- Tus hijos los que abandonaste -
- Chicos, no. Este no es... -
- No Mike, no lo justifiques -
- ¡Basta ya!¡Me he esforzado bastante para que no les falte nada! -
- ¿Ah si? Yo durante 14 años no vi a mis padres -
- Pero papá tiene razón, quiere lo mejor para nosotros -
- ¿En serio? Entonces dime la ves que la paso contigo en tu cumpleaños, o en tus mayores logros. ¿Alguien que no fuera nosotros, o la señora Alicia estuvo para apoyarte? -

Todo se quedo en silencio, Francis y Miri se colocaron sus audífonos, mientras que Mike siguió viendo por la ventana desviando mi mirada.

- Mike, ¿También piensas eso? -

Solamente suspiro, saco su teléfono, y se puso sus audífonos. Realmente ¿Cuándo perdí a mi familia? ¿Cuándo el trabajo fue prioridad, en vez de ellos? Al llegar a la escuela, todos se bajaron diciéndome "adiós", pero a excepción de Mike, ninguno se inmutó en verme por el espejo. Espere un poco de tiempo, y salí del carro, en la entrada de la escuela, un conserje me pidió identificación, así que le entregue el citatorio que Francis me dio ayer; el me dejó pasar, y me indico a donde tenia que ir. No camine mucho a partir de la entrada, para estar parado frente a una puerta, la cual esta completamente cerrada; paso un poco de tiempo, hasta que llego una señora de creo... ¿40 años?

- Disculpe, ¿Se le ofrece algo? -
- Ehm... -

Con una mano sostuvo una gran pila de papeles, y con la otra saco una llaves, y las empezó a meter torpemente a la cerradura de la puerta.

- Permitame ayudarle -
- ¡No! Yo puedo sola -

Me sorprendió su forma de responder, como estábamos en una zona con mucha actividad, todos los de alrededor se nos quedaron mirando. No tardo demasiado, en abrir la puerta, así que pase; se quedo mirando extraño un rato.

- No es por ser metiche, pero ¿Quién lo dejo pasar? -

Rasque mi nuca riendo nerviosamente, coloco todos sus papeles en el escritorio y acomodo sus lentes.

- Pues vine a hablar con la profesora Beatriz Ríos -
- ¿Le debo algo? -
- Pues... me mando llamar -
- ¿Ah si? Nombre -
- Ehm... William, William Jones -

Se sentó en su escritorio y saco una carpeta algo grande, se la paso buscando en los papeles, hasta que reviso 3 o 4 (no recuerdo bien).

- Oh señor Jones, ¿Por qué no lo dijo antes? Venga -

Abrio una puerta, en donde esta un diván de color café oscuro.

- Acuestese, esta es una mecánica que he decidido implementar -

Me acosté, y ella se sento en un sillón para 1 sola persona.

- Bien señor Jones, antes que nada, soy la profesora Beatriz, imparto en esta escuela la materia de Formación Cívica y Ética a la mayoría de los grupos de la escuela; lo que incluye a 2 de sus hijos: Miranda y Mike. Ambos me comentaron que no se tomo muy bien la noticia de ayer... ¿Cómo se siente? -
- La verdad es de que he tratado de olvidarme de mis orígenes, pero aun me sigue preocupando todo lo que tenga que ver con mi país... -
- ¿Cómo es que llego al país? -
- Fue hace como 22 años, tuve un problema con mis padres, y vine aqui con un... amigo -
- ¿Ambos vienen de Estados Unidos? -
- *suspiro* Sí -
- ¿Que ha pasado con ese amigo? -
- Actualmente no hablamos, tuvimos un conflicto que no hemos podido solucionar -
- Señor Jones, hay cosas que no están a nuestro control, sin embargo podemos superarlo -
- Hay veces en las que me siento culpable, el ha sido mi amigo desde la infancia, y ahora... -
- Es obvio que se sienta así, el tiempo todo lo arregla -
- Ya no lo creo, ya han pasado 18 años desde que nos distanciamos -
- ¿Y ha intentado solucionar el problema? -
- Muchas veces, y no resulta nada -
- Solo hay 2 respuestas a eso; o ya no hay nada que hacer, o es esperar más por tiempo indeterminado. ¿Hay algo más que le preocupe? -
- Pues... si, mi familia -
- ¿Qué pasa con su familia? -
- Hoy tuve una discusión con 2 de mis hijos, y... ellos tienen razón -
- ¿Razón? ¿Razón en qué?-
- Hoy cuando venía para acá tuve una pequeña, pero fuerte discusión con ellos; técnicamente me dijeron que los abandoné... y es cierto, pase tanto tiempo en mi trabajo para que a mi familia no le faltara nada, pero les hice falta todo este tiempo -
- ¿Ha pensado en como solucionar eso? -
- Si... quiero llevarlos a acampar, pero... después de esto... no se si sea viable -
- Se que el trabajo toma todo el tiempo de uno, hágalo señor Jones; tienen que saber que tienen un padre que los escucha y esta con ellos. Si me lo permite, hablaré con sus hijos, con los 3 -
- Estoy de acuerdo, claro que lo permito -
- Si eso es todo, puede retirarse señor Jones, puede contactarme en cualquier momento, solo que no sea de 7 a 1 -
- Muchas gracias profesora -

Extendí mi mano hacia ella, y la estrechamos. Salí de la escuela y me fui al trabajo en mi auto, tome mi teléfono para hacer una llamada, poniéndolo en altavoz.


Hola, le damos la bienvenida a la línea telefónica de Harmony Industries. Le pido que sea paciente y que no termine la llamada en lo que un técnico responde su llamada

Con una mano en el volante seguí conduciendo, y con la otra tecleé una serie de números específicos.

Error, usted no esta identificado

Mientras la contestadora siguió hablando, puse otro número de 7 dígitos.

Redirigiendo...

- Harmomy Industries, ¿En que puedo ayudarle? -
- ¿Janice? Oh hola Janice, necesito un favor -
- Claro señor Jones, ¿Qué necesita? -
- Antes que nada, ¿Ya llego James? -

Escuche un suspiro en la bocina.

- Si... y las cosas no andan nada bien por aquí -
- Vale, informale que ya voy para allá -
- Hare lo que pueda, y... lo que pueda controlar -
- Gracias Janice -

Colgué el teléfono y seguí manejando. El camino era algo largo, a través de una alameda frondosa y transitada; sin embargo, llegué 5 minutos más tarde de lo que llego normalmente, pero conociendo al "jefe", eso le molestará bastante. Pase por la puerta principal, para después ir al elevador, en donde tuve que escanear mi tarjeta de identificación; subí por el elevador hacia el séptimo piso, donde fui recibido por un bello ángel.

- Buenos días señor Jones, espero este listo para su jornada laboral -
- Oh si, claro que sí -
- ¡Señor Jones! -

Escuché una voz conocida, acercándose por detrás.

- ¿Qué pasa Janice? -
- Señor Jones, el señor Walters quiere verlo; ahora y sin contratiempos -
- No creo que sea nada bueno, ya vuelvo -
- Ten cuidado Will -

Algunos empleados se me quedaron viendo, debido a que en esta empresa todo se sabe. Camine por los largos pasillos, hasta llegar al otro extremo del edificio, en donde hay una gran puerta con decoraciones doradas. Toque la puerta algunas veces, pero la respuesta no tardo mucho en llegar.

- Adelante -

Abrí la puerta, adentro de esta hay una oficina cara y elegante.

- Ya que veniste de divertirte ponte a trabajar, llegas 5 minutos tarde -

Estaba sentado en su silla, dándome la espalda.

- Enseguida señor... Uhm, Jam... -
- Señor Walters, te lo recuerdo. ¿Y que quieres? -

Volteo hacia mi, viéndome con una expresión seria y fría.

- Quiero pedirle un día de descanso -
- ¿Para cuando? -
- Para... mañana -

Suspiro cerrando sus ojos.

- Pediste uno para hoy, y llegaste tarde, ¿Por qué crees que te voy a dejar salir otro día? -
- Solo es 1 día, nada más -
- Un día de trabajo, como todos. Mi respuesta es no -
- ¿Por qué? ¿Porqué vuelves todo tan personal? ¿Acaso esto es por Laura? -

Me miro molesto con el ceño fruncido.

- ¿Sabes qué? Por mi vete al carajo, toma tu día de descanso, y ahora lárgate de mi oficina -
- Yo... -
- LÁRGATE -

Otro intento más sin lograr nada. Salí de su oficina, haciendo el recorrido nuevamente (de extremo a extremo del edificio).

- Will... -

Seguí caminando, ignorando a toda la multitud que se me quedó viendo. Entre a mi oficina, y encendí la computadora para que pueda trabajar...

Flashback
23 de marzo de 1987 . Washington D.C.
[Narrador]

- ¡Vamos marica, párate y pelea! -
- Sueltenmé *lloriqueo* déjenme en paz-
- Ay pobrecito va a llorar -

Uno de los 3 bravucones, tomo algo de impulso y golpeo el abdomen del chico, provocando que empezara a expulsar sangre por la boca. En eso alguien se va acercando.

- Thomas, déjalo en paz -

Los bravucones dejaron de atormentar al chico, y voltearon.

- Uy que miedo tengo *risas* - ¿Qué vas a hacer al respecto, eh? -

El bully empuja a William, y apunto de darle un puñetazo, el lo detiene.

- Esto -

Con bastante fuerza Will, le da un puñetazo a la cara; provocando que cayera al suelo a retorcerse del dolor. Los otros bullys soltaron a James, para ir a golpear a William. Will logró contener a 1, pero el otro se acercó con 1 navaja.

- Debiste ocuparte de tus propios asuntos -

Poco a poco se fue acercando a William, pero repentinamente cayó al suelo inconsciente, ya que James lo golpeó con un vaso de vidrio en la cabeza. Ambos se quedaron jadeando, pero rápidamente llego la directora de la escuela.

- Santo Dios, ¿Qué paso aquí? ¡Ustedes 2 estan en grandes problemas! -

Con cada mano tomo a uno de la oreja, y los llevo a la dirección.

17 minutos después...
- Señor Walters, señora Jones; el día de hoy tuvimos un inconveniente con sus hijos, ya que golpearon salvajemente a 3 de sus compañeros -
- ¡¿Otra vez William? ¿Qué te he dicho de golpear a los demás?! -
- ¡Eso no es verdad, esos salvajes estaban golpeándolo a el, yo solo lo defendí -
- ¿Y a ti que te he dicho de defenderte? -
- Eran 3 no podía -
- Mira, tu madre y yo no planeamos cambiarnos de casa otra vez por tu culpa -


Más tarde...
- ¡Ay, fíjate! -
- Deja de llorar, ya casi termino -

Responde James, mientras limpia con un algodón mojado de alcohol algunas heridas de William.

- No se como pensaste que no tratar las heridas era una buena opción -
- Pues me mejoró o muero -
- Para tener demasiados músculos, eres muy idiota -
- Uy, uy, uy. Lo dice el que lo golpearon entre 3 -

James presionó un poco más fuerte la herida con el algodón.

- ¡Ay, fue tu culpa! -

Durante un rato siguió tratando las heridas, mientras Will siguió quejándose.

- Ya con eso debería bastar -

Palmea su hombro.

- ¡Ay, lo hiciste a propósito! -
- ¿Que? No, perdón -

Will le da un golpe a James.

- Ouch -
- Listo, a mano -
- A mano -

Responde arremedando.

- *risa* Soy William Jones -
- Lo se -
- ¿Cómo lo sabes? -
- Mmm, no se si sea por el hecho de que escuche a tu madre decir tu nombre, o porque eres uno de los más populares de la escuela -
- Oh jeje, ¿Como te llamas? -
- James Walters -

Extendió su mano, y ambos las estrecharon.

- Y... ¿Cómo sigues? -
- ¿Por qué te interesa tanto? -
- Bueno, yo solo decía -
- *suspiro* Mira, seré honesto contigo, no me agradas mucho; se que te la pasas molestando a otros como yo, y coqueteando con todas las chicas de la escuela. ¿Qué te hace pensar que voy a confiar en ti? -
- Yo... solo quiero socializar, pero bueno, ya que tienes todo bajo control pues no me necesitas -
- Ni siquiera dije eso -
- Digo, ¿Para qué confias en mi? -
- Ush, olvídalo -
- Fiu, linda casa del árbol -
- Ehm, gracias jeje. La hice yo mismo -
- ¿En serio? Entonces no me equivoque al decir que eres un nerd -

James lo golpea en el brazo con rudeza.

- ¡Cállate! No me digas así -
- Ouch, acaso... ¿Me golpeaste? -
- ... no -

Dijo desviando la mirada.

- Oh si, claro que lo hiciste. Ven aquí -

Will empezó a corretear a James durante un largo rato; como el es más débil, William no tardo mucho en rodear su cuello con su brazo, haciéndole cerillito.

- ¡Ay, ay! ¡Ya tregua! -

William dejo de hacerlo, pero aun lo tenia rodeado con su brazo.

- Esta bien, sabes; ¿Qué te parece si tu mi amigo nerd me ayudas con la tarea, y yo me encargo de protegerte de Thomas y sus perras? -
- ¡Ja! Yo nunca... ¡Ay, detente! -

William comienza a hacerle cerillito de nuevo.

- ¿Disculpa? No escuche un "si" como respuesta -

James después de no tener ninguna alternativa termino aceptando tal propuesta.

- Genial, veras que todo va a salir bien -
- ¡Eres un maldito manipulador! -

Fin del Flashback
Actualidad
[William]

Mi mente se perdió recordando el pasado, me siento tan fatal, que este día lo considero el peor de mi vida, solo las veces que tocaron la puerta de mi oficina me hicieron reaccionar.

- Adelante -

Al abrirse la puerta, entró Lau con 2 vasos de café.

- Will, ¿Qué sucedió? -
- *suspiro profundo* No quiero hablar de eso -
- Will, me preocupas, por favor dime -
- Es solo que este no es mi día -
- ¿Por qué? -

Tomo asiento en una de las sillas del escritorio, y me paso un café. Tomé un gran sorbo de este.

- ¡Will, no! Te vas a quemar -
- No esta tan caliente -
- Will, ¿Qué paso? -
- Me siento culpable por 2 cosas -
- ¿Cuáles? -
- Walters y los niños -
- Lo de el ya quedó en el pasado -
- Pero es que... -
- No, no. Mejor cambiemos de tema, ¿Qué paso con los niños? -
- Ganaron una discusión conmigo -
- ¿Cómo? -
- Me dijeron que ellos no tienen padre ni madre, porque ambos se la pasan en su trabajo -
- *suspiro* - Deja que yo hable con ellos más tarde -
- No los regañes, es nuestra culpa después de todo... -

Mire fijamente el vaso de café humeante.

- ... ya no se si hacer el viaje -
- ¿Y qué planeas hacer entonces? -
- Me siento incapaz de hacer algo, todos piensan lo mismo, incluso Mike -
- Escucha *suspiro* yo también me siento culpable, por eso quiero remediar lo que he hecho, llevarlos a divertirse durante 3 días será relajante para ellos, y vamos a pasar tiempo los 5 como familia -
- No lo se -
- Will, por favor animate, no me gusta verte así -

Besó mi mejilla de manera dulce.

- Creo que me hacen falta más besitos para sentirme mejor jeje -
- No hasta que te sientas mejor, xambiando de tema, ¿Cómo te fue en la escuela? -
- Pues solo fue una terapia -
- ¿Y cómo te fue? -
- Reprobó, porque todo lo hago mal -
- ¡Will, deja de decir eso! -

Me da un golpe en el brazo.

- Ouch, es una broma; si me fue bien -
- Más te vale -
- Gracias por casarte conmigo, y hacerme tan feliz -

La tome del mentón, y bese dulcemente sus labios. El trabajo puede esperar, ahora estoy algo... ocupado jeje.

Mike

- ¿Y entonces que piensas de lo que te dije? -
- Ehm... ¿Mandé? -
- ¿Aló? ¿Me estas escuchando? -
- Si, creo... -
- ¿Y qué fue lo que dije? -
- Este, ehm... ¿Sobre la escuela? -
- Olvídalo -

Dijo rodando los ojos.

- Y bien, ¿Qué decías? -
- Nada -
- ¿Qué decías? -
- ¡Nada! -
- ¡Dime, o te golpeo! -
- ¡Esta bien! Te quiero invitar a mi casa mañana después de clases -
- Mmm, no se -
- ¿Porqué? Vives cerca de mi casa, puedes ir y venir fácilmente -
- Si... pero, me vas a meter ideas raras -

Quería molestarlo, pero tal vez me estaba sobrepasando.

- ¿Cómo que ideas raras...? -

Se quedó un momento en silencio caminando, hasta que volteo a verme enojado.

- ¡Oye! ¡Si te refieres a eso, yo se CONTROLARME! -
- ¿Ah si? Porque yo recuerdo al tipo del mercado, al que te le quedaste viendo babeando -

Me vio sorprendido, y después frunció el ceño.

- ¡Callate...! -
- ¿Viste cómo cargaba esas cajas? Tal vez a ti te puede llevar cargando hacia la c... -
- ¡Cierra la boca! ¡Eres un idiota! -

Empecé a reírme con fuerza, el desvío la mirada todavía enojado, pero también demasiado sonrojado con los puños apretados. Al llegar a mi casa, las cosas se calmaron.

- Nos vemos mañana en clases... espero que todo vaya bien en tu casa -
- Gracias, de verdad gracias -
- No cabe duda de que soy mejor amigo que tu -
- ¿Disculpa? -
- Si, yo no molesto a mis amigos con sus preferencias sexuales -
- ¿Quién te manda a no ser normal? -

Golpeo con fuerza mi brazo, pensé que las personas homosexuales eran más "delicados", pero Armando seria un caso más tipo... machorra.

- ¡Puto! -
- Puto tu -
- Lárgate ya antes de que... -

Lo dejé con la palabra en la boca, esta vez Armando subió hasta mi casa, por lo que solo me metí rápido a mi casa.
Todo transcurrió normal; después de comer Miri estudio toda la tarde, Francis se la paso jugando un video juego en línea con sus amigos, y yo estuve jugando con mi canino favorito. En la noche llegaron mis padres, pero no intercambiamos muchas palabras, solo como nos fue y eso es todo. La cena estuvo silenciosa, apenas de lo que paso en la mañana, ninguno de mis padres se veía enojado, terminamos de cenar todos, ya me iba a dormir porque no tenía nada que hacer.

- Esperen, no se vayan -

Papá nos detuvo a todos, en un momento pensé que nos iba a regañar, pero nos terminó hablando con cierto tono de tranquilidad.

- Quisiera hablar con todos, sobre lo que ocurrió en la mañana -
- Papá, se que me excedí en lo que paso, pero es cierto; trabajaste demasiado tiempo para que no nos faltará nada, pero nos hicieron falta nuestros padres -
- Yo también quiero disculparme, igual me excedí -
- Y yo... -
- No, no. No quise hablar con ustedes para que se disculparan; si... hubo temas que fueron... fuertes, pero después de todo tienen toda la razón -
- Yo igual me siento culpable, abandoné a mis hijos, y por eso quiero remediarlo. Su padre y yo hemos estado hablando y hemos decidido lo siguiente -
- Bueno... el viernes no van a la escuela, y nosotros pedimos permiso en el trabajo para faltar ese día. Y me pregunto, ¿A quién le gustaría ir al bosque a acampar? -
- Pero nosotros no sabemos a acampar -
- Yo fui uno de los mejores niños exploradores de la época; no se preocupen, yo les enseñaré -
- ¡Genial! ¿Papá, tu cazabas dinosaurios? -
- ¡Francisco Jones! -

Miri y yo nos íbamos a reír, pero mamá nos miró enojada a los 3.

- Jajaja, solo tengo 46 años, no soy tan viejo -

Aprovechamos que papá se estaba riendo, para reírnos nosotros 3.

- Bravo, dales alas para que te sigan faltando el respeto -
- Cariño, tranquila. Entonces, ¿Les gustaría? Pasaremos tiempo en familia, asaremos malvaviscos, disfrutaremos de la naturaleza -
- Chale, yo ya tenía planes -
- Vamos, serán 3 días nada más. ¿Y ustedes que piensan? -
- Pues va a ser relajante descansar -
- ¡Yo si quiero ir! ¡Me gustaría ver a un lobo de cerca! -
- Pues no creo que sea posible, ya que aquí no hay lobos, y si hubiera, yo no dejaría que te acercaras o que se acercaran -
- Oww, bueno yo quiero pedir permiso para ir a la casa de un amigo -
- ¿De quién? -
- Es Armando, ya saben que vive cerca de aquí -
- Oh bueno, claro que sí. Francis, ¿Puedes acompañar a Mike? -
- Pero mamá... -
- ¡Francis! ¡¿Puedes ir mañana?! -
- ... si mamá -

Nos reímos los 3; papá, Miri y yo. Papá nos contó todos sus planes, y me inquietaban, ya quiero que sea viernes para poder ir a acampar. Subí a mi cuarto y destendí la cama, Pupis se quedó en la puerta viéndome.

- Vamos, ¿Qué esperas? Sube -

El se acercó sacando su lengua, y moviendo la cola; de un solo brinco se subió a la cama, y después lo hice yo. Lo abrace y empecé a relajarme, mañana tendré que ir a la casa del gei machorro, pero prefiero no decirlo eso, quien sabe que tan violento puede ponerse.
 

Licenciado Miguel

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Jueves de un nuevo capítulo, disfrúten :))
PD. Nuevo personaje próximamente.


Capítulo 21 - Mike Lefkó
Día 35 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 21:59 hrs. Nova Terra.
[Andrea]

- Toma, esto te ayudará -
- Gracias -

Respondí amablemente recibiendo el té.

- Saben, ya no me siento bien después de lo que paso -
- Ni yo -
- *suspiro* Obviamente nadie se siente bien -

El silencio en toda la habitación es inquietante, Mike sabría como romperlo; ya sea preguntando sobre nuestro estado de ánimo o seguramente haría peticiones para ir a algún lugar. Todo eso me hace sentir como una idiota; siendo policía tuve muchos operativos exitosos, y ahora no puedo con la misión más importante que es para mí. La puerta se abrió, y entró Susana con un semblante desanimado.

- ¿Qué paso Susi? ¿Lo lograste? -
- No... *suspiro profundo* toque la puerta varias veces y no recibí respuesta alguna -
- Tal vez debería ir yo, o todos juntos y... -
- No, no va a funcionar. El no quiere vernos, la única opción que tenemos es mandar a alguien para que hable con el -
- Si eso hay que hacer entonces esperenme -

Isaac salió y hablo con un guardia, fue algo rápido porque no tardo mucho en regresar. Otra vez hubo un ensordecedor silencio porque nadie intercambio alguna palabra, hasta que tocaron la puerta.

- Adelante -
- Majestad, ¿Necesita algo? -

Entró Alondra haciendo una reverencia.

- Si, quiero que vayas a la tienda provisional de Mike y hables con el para que venga para acá -
- Si majestad -

Ella iba a salir de aquí, pero Lucía la detiene.

- Espera Alondra, danos un momento -

Aclara su garganta, y voltea hacia nosotros.

- Chicos *suspira y niega lentamente* no creo que esto vaya a funcionar; mejor hay que esperar hasta mañana. Por lo mientras Alondra, ¿Puedes llevarle su cena? -
- Si alteza -

Fui la primera en retirarme, y camine bajo la luna llena. Por el camino vi a lo lejos la tienda de Mike. Quería ir y explicarle lo que paso, pero iba a ser en vano; seguramente como dijo Lucía, las cosas se calmarán mañana, pero... no puedo garantizarlo completamente. Seguí mi camino hacia mi tienda, quizás relajarme me ayude a pensar un solución a lo que provoqué.


1 día después, 9:25 hrs. 1.2 km de Nova Terra.
[Mike]
¡No puedo creerlo!, ¡Maldito!, espera aquí no te vayas.
Desde que me fui de la aldea no ha pasado algo interesante... solamente he caminado toda la noche hacia el suroeste viendo a donde me lleva el destino. Por el camino encontré el lugar en donde nos establecimos por primera vez Isaac, Lucy y Rubí, pero eso ya no importa. Me puse a acampar a las orillas de un río, se veía que estaba amaneciendo, así que junte varias ramas secas y encendí una fogata para entrar en calor; ya que todo estuvo listo, me puse a descansar un poco para trabajar más tarde.
Los rayos del sol me daban en la cara, por lo que tuve que levantarme; después acondicionaré mejor este lugar para que sea más cómodo. Aunque dormí junto al calor de la fogata, tengo un poco de frío todavía, ya que los pinos del bosque tapan casi toda la luz solar. Para empezar a sobrevivir otra vez fui por 2 piedras que son un poco más grandes que mi puño, una vez que las recolecté; las choque entre ellas, provocando que se rompieran en pedazos. Tome el fragmento más grande y "afilado" de lo que quedo de esas 2 piedras, tome otro pedazo casi igual de afilado que el primero, y los empecé a tallar entre ellos, no se preocupen por mí, tengo experiencia en esto, y tampoco es la primera vez que estoy solo en la naturaleza. Una vez que tenía la piedra ya afilada, lo amarré a una rama larga y gruesa, eso me ayudaría a cazar y defenderme; salí en busca de algo que comer, pero el bosque esta más solitario de lo que esperé, no vi ni un animal o persona rondando mis alrededores, aún así seguiré explorando el entorno para familiarizarme.

Día 36 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 9:59 hrs. Nova Terra.
[Andrea]

Nada he logrado solucionar desde que me levanté, Mike sigue sin salir de su tienda; y para colmo, el ha bloqueado la entrada. Los ruidos de mi alrededor impedían mi concentración mientras desayuné, al acabar de comer, salí de ahí, y fui hacia los cuarteles, por lo que tengo entendido hoy no será un día muy ocupado, pero aún así tengo que ir a trabajar; esta será mi última oportunidad para poder distraerme. Dejaré que Mike siga en su tienda, si no, veré que puedo hacer.

10:21 hrs. 1.27 km de Nova Terra.
[Mike]

Estuve caminando por todo el bosque y luego regresaba a mi tienda improvisada para saber bien de mis alrededores, y no perderme en un futuro, de tanto ir de un lado a otro me dio más hambre, por lo que esta vez fui más lejos a ver que encontraba porque aquí no hay nada. No se cuanto me alejé, pero me perturba el hecho de que no hay nadie en el frondoso bosque, incluso, siento que está totalmente abandonado, sin alguna actividad humana o animal. Entre tanto caminar por fin logré encontrar algo; una madriguera de conejos; de verdad no quiero hacerlo, pero tuve que aprender a ser el cazador o la presa, me encondí en la vegetación y esperé a que el más grande se separará de su grupo, y cuando eso sucedió, yo tuve que hacer... eso. Mi desayuno tenía un sabor extraño, había comido conejos antes y no sabían así, ahora me sabe extraño. Después de comer seguí explorando el lugar, debo decir que algo que admiró del ser humano es que no tiene un gran apetito, relativamente hablando. Sinceramente estoy inseguro sobre regresar a la aldea, no quiero seguir estando lidiando con los problemas, que creo que a veces es mi culpa de que sucedan; extraño a todos mis amigos, he vivido grandes momentos junto a ellos, y en gran parte me han ayudado a dejar atrás el pasado, pero no me gusta verlos pelearse entre ellos, ya no más.

Día 36 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 10:52 hrs. Nova Terra.
[Isaac]

- Por favor, cálmate. Verás que todo se va a solucionar -
- ¡NO! ¡Estoy cansada de esperar y no recibir alguna respuesta! -
- Andrea... -
- ¡NO! ¡Si ustedes no me apoyan yo iré sola! -

Se levanta rápidamente de su asiento.

- Espera, ¡Andrea! -

Por obvias razones tuvimos todos que salir de ahí, siguiendo a Andrea para que no hiciera alguna tontería.

- Espera, ¿No quieres esperar un poco más? -
- ¡Con una jodida! ¡Ya van a ser las 11 y nadie lo ha visto salir de ahí! ¡NO PODEMOS SEGUIR ESPERANDO! -

Siguió caminando enojada, y yo me puse algo molesto por sentirme obligado. La verdad es que no me gustaría ver a Mike ahora; si lo quiero y todo, pero realmente no me siento capaz para poder verlo a la cara y decirle "Lo siento", nunca me sentí merecedor de su amistad, pero el es la única persona que me da confianza y seguridad. Llegamos a la tienda de el, y la entrada estaba bloqueada como la vez anterior.

- Mike, ¿Estas ahí? -

Tocó la puerta suavemente. Ella habló más tranquila de lo que estaba, vaya que Mike si sabe cambiar a las personas. No hubo alguna respuesta por su parte, Andrea insistió varias en que abriera la puerta.

- Jorge, abre la puerta -
- And... -
- ¡Abre la puerta ahora! -

Jorge suspiro y se amarró su suéter alrededor de su puño tomando algo de impulso. Yo también podría abrirla, pero prefieren a Jorge por tener esteroides. El golpeó la puerta fuertemente, haciendo que varios pedazos de madera volaran, siguió golpeándola hasta que pudo quitarla fácilmente. Andrea fue la primera en entrar, y después nosotros.

- Mike, yo... ¿Mike? -

Miró toda la habitación; la cama esta destendida, pero Mike no estaba aquí.

- ¿Mike? -

Revisamos toda la habitación, pero no había nada; la única diferencia que encontré, fue de que faltaban algunas prendas de Mike. Como si esto no fuese suficiente, Andrea se puso más histérica y salió otra vez sola.

- Bien, escuchen. Hay que separarnos, demos buscarlo AHORA, dispersense y nos vemos aquí -

Igualmente todos se separaron, mande llamar a Alondra; la cual no tardo mucho en llegar.

- ¿Necesita algo majestad? -
- Si quiero que reúnas a toda la guardia real, y que busquen a Mike por todas partes -
- ¿Pasa algo con la suprema majestad? -
- ¡No! Ya se aclararan las cosas en su momento -
- Si, majestad -

Se retiró, y yo me fui a mi tienda. Cerré la puerta y me sente viendo a la nada. Saqué de un mueble una foto y me le quedé viéndo largos ratos seriamente con lagrimas en los ojos.

Flashback

10 de octubre de 2022, 14:35 hrs. México.
[Isaac]

- Jajaja -
- Deja de reír, no es gracioso -
- Jeje, quizás cuando no eres la víctima -

Rodé mis ojos, seguido de eso, escuche un gruñido.

- ¿Qué ha sido eso? -
- Nada... -

Escuche otra vez ese gruñido, que se hizo más fuerte esta vez; le puse atención y vi de donde vino.

- ¿En serio tienes hambre? -

Desvío la mirada.

- Ehm, si... un poco -
- ¿Un poco? -

No me vio a los ojos, solo seguía esquivando mi mirada. Lo detuve tomándolo de los hombros, y me hinqué para que me viera.

- Oye, no deberías ocultarte el hambre -
- Es solo que... no quiero ser una molestia -
- ¿Por qué dices eso? Tu nunca vas a ser una molestia para mí, después de todo me salvaste... luego de apuntarme con tu cuchillo -
- ¡Es una lanza! Y aparte tu me asustaste -
- No importa, vamos a ver que encontramos de comer -
- Mejor sigamos caminando -
- No, yo ya dije lo que haremos -

Después de la pequeña discusión que sucedió, terminó cediendo. Los dos caminamos con cautela a través de las ruinas de lo que alguna vez llame "Ciudad", ya que puede haber asaltantes o militares cerca. El chico tenía su lanza sostenida con ambas manos, y yo estaba armado con unos cuchillos de cocina que encontré hace unos días. Llegamos seguros a un tienda de abarrotes que estaba grafiteada, y en donde la cortina metálica estaba algo zafada. Con algo de fuerza logre quitarla, y Mike se me quedó mirando asombrado.

- Vaya... si que eres muy fuerte -
- Jeje, gracias -

Me ruboricé un poco, ya que nadie (si no es que fuera alguno de mis amigos) me decía eso. El también era increíble, hubiera sido mejor si no hubiera intentado atacarme desde un principio. Entramos a la tienda completamente abandonada y algo saqueada.

- Mmm, no hay nada consumible. Todo caduco hace meses, solo hay atún -
- Genial, no tengo problema con comerlo -

Lo mire algo inconforme.

- ¿En serio comerás esto? -
- Si, ¿Qué tiene de malo? -
- Esto no entra en mi dieta, iré a buscar algo más que comer -
- No hay nada más, toma -

Respondió abriendo la lata y entregandomela.

- Yo... -
- ¡Que comas! -
- ¡Esta bien, esta bien! -

La recibí por la fuerza, estuve rondando un poco más en toda la tienda en busca de algo para comer.

- ¿Qué haces? -
- Busco un tenedor o una cuchara para comer -
- ¿Es en serio? -
- Yo no voy a comerlo así -
- Eres muy payaso -

Volteé a verlo enojado, el solo soltó risas nerviosas rascando su nuca.

- Lo que quiero decir es de que ya no estamos en el mundo de antes, tenemos que aprender a sobrevivir. Mírame a mí, ¿Has visto a alguien menor de edad antes con una lanza y trepando muros? -
- Si, a los cavernícolas jajaja -
- Eres un idiota -

Dijo molesto aventándome su lata de atún vacía. Seguimos comiendo en silencio, ya que no me miraba ni me dirigía la palabra.

- Ya no te enojes, era una broma -
- Era una broma -

Imitó mi voz entre tono burlón y enfadado. Honestamente el atún no sabe tan mal, pero será un secreto que me guardaré indefinidamente. Cuando acabamos guardamos todo lo que pudimos cargar del atún que no estaba vencido o maltratado en un mochila que tengo; no era muy pesada, o al menos para mí. Seguimos en busca de refugio y alimentos, hasta que llegamos al centro comercial de la ciudad, las ventanas estaban rotas, y tuvimos que entrar por ahí con mucho cuidado para no herirnos, seguimos el paso, pero me detuve en una tienda de ropa que esta casi destruida.

- Isaac, ¿Pasa algo? -
- ... aquí venia con mis amigos cuando terminaba cada partido, y después nos ibamos al cine -

Mire hacia el cine que estaba en la izquierda, y después camine hacia la tienda; estaba una máquina de fotos apagada y deteriorada visualmente hablando.

- Aquí me tomaba fotos con mis amigos... *suspiro* -

Le dije desanimado, regrese mi mirada hacia el, solo para notar que se había ido y lo peor es que no se a donde.

- Ehm, ¿Mike? -

Me asusto un ruido; la maquina se encendió pero sus luces se encendían y apagaban, aparte de moverse poco, Mike salió detrás de la máquina algo apurado.

- Listo, vamos -
- ¿Qué? ¿A dónde? -
- A tomarnos una foto -
- ¿Bromeas? -
- ¡No, rápido que no se como la configuré! -

Me tomo de la mano, y nos metió a la cabina.

- Sonríe -

Se escuchó como la cámara empezó a funcionar, después de eso salimos de ahí.

- ¿Cómo hiciste eso? -
- Mi padre trabajó en Harmony Industries, me enseño algunas cosas de tecnología -
- ¡Debiste tener cuidado! Pudiste haberte electrocutado por agarrar los cables así -
- Pero mira, estoy bien -

Ambos sabemos que me molesta que me contradiga, por eso yo le regresé el favor.

- Para ser un niño enano, eres muy inteligente -
- ¡Cállate! ¡Solo nos llevamos 5 años de diferencia! -

Me golpeó mi brazo, viéndome enojado. La máquina tardo un poco en sacar las fotografías, pero finalmente saco la tira de 5 fotos. Las tome y vi que las primeras 4 ni siquiera tenían forma (supongo que me lo esperaba por que la máquina esta dañada), sin embargo, la última salió perfecta; la miraba y veía una sonrisa enorme del chico, y yo ya no me veía malhumorado ni depresivo, si no... feliz.

- ¿Pasa algo? -

Tomó la tira y las vio, después me las entregó y sus ojos se pusieron llorosos.

- Lo siento -
- ¿Por? ¿Qué hiciste? -

Me hinqué en el suelo para poder verlo a la cara.

- La máquina no las tomo como esperaba, y yo... -
- No, no, no. Era algo que tenía que pasar. La máquina esta técnicamente inservible y tu lograste arreglarla -
- No es cierto, todas están horribles -
- ¡¿Bromeas?! Esta salió perfecta! -

Corté la quinta foto para separarla del resto y se la mostré.

- ¡Gracias! -

Limpié sus lágrimas con mi dedo, y lo abracé cargandoló.

- Q... ¿Qué? ¿Quién eres y que hiciste con Isaac? -
- Yo soy Isaac tontito -
- El verdadero Isaac no me abrazaría -

Seguí abrazándolo mientras Mike hacía varios movimientos.

- ¿Que estas haciendo? -
- Isaac, bajame -
- No, te estoy agradeciendo -
- Por favor bajame -

Siguió intentando zafarse haciendo también pucheros pero no se lo permití, la verdad es de que estaba demasiado feliz con el; pero si se lo digo, hará todo lo imposible para molestarme, espero no se cansé de mi amistad, por que... el es el único amigo que me queda.

Fin del Flashback[/importante]


Actualidad.
[Isaac]

Apreté la fotografía con más fuerza, la puse en su lugar y empecé a lagrimear con más fuerza.

5 de Febrero de 2023, 13:30 hrs. 3.4 km del Cuartel "Harmony".
[Narrador]

- ¡Ja! ¿Eso es todo lo que tienes basura? -

Responde golpeándolo con toda su fuerza.

- ¡Rápido, sujetenló! -

Varios hombres trataron de derribarlo, pero fue en vano. La mayoría de ellos fueron brutalmente golpeados, y otros luchaban sin propósito alguno.

- ¡Tu! -

Miró frunciendo el ceño a un hombre de alto rango militar; lo tomó de la cabeza y la azotó fuertemente contra el suelo, rompiendo su cráneo en pedazos. Se levantó para atacar a otro guarida, pero algo lo detuvo.

- ¡Agh!¡¿Qué?! -

Colocó su mano en su hombro viendo como sangraba; enseguida de eso, recibió otro disparo en el cuello.

- ¡Mal... ditos! -

Cayó rendido al suelo, mientras los hombres sobrevivientes lo rodearon viéndolo.

- ¿Y ahora que hacemos? -
- Sencillo, nos deshacemos de el -
- Eso no sucederá -
- G... ge... ¿General? -

Se pusieron todos en posición de firmes e hicieron un saludo militar. El general Keyes se quedó observando al cuerpo del caído.

- Informe de la situación -
- El proyecto M.G.A. acabó con el 93% del pelotón señor -

Keyes miró a sus alrededores viendo el desastre provocado. Solamente suspiro, con semblante enojado.

- Llévenlo de vuelta al cuartel. Vámonos -

Se dio la vuelta, y empezó a caminar hacia una camioneta.

- ¡General! ¡¿Está usted loco?! -
- ¿Disculpa? -
- ¡Esa cosa casi nos mata! ¡Hay que deshacernos de el, YA! -
- Mire, no se si ha quedado claro, pero aquí el que da las órdenes y es el general soy YO, y no tomaré en cuenta opiniones como la de usted -
- ¿Sabe qué? Vayase al diablo, yo me voy. No quiero seguir siendo parte de esto -

El hombre camino molesto hacia la dirección opuesta de ellos, el general sacó su pistola, y disparo hacia la cabeza del hombre.

- ¡¿Alguien más se quiere ir?! -

Todos se quedaron perplejos en silencio.

- Eso pensé, lleven el proyecto al cuartel; y en el reporte pongan que se perdió el 94% del pelotón -

Los 6 hombres de manera unísona dijeron "Señor, si señor" y cargaron al gigante hombre tirado hacia una camioneta. Luego se marcharon del lugar, dejando los cuerpos de los hombres ahí tirados.

5 de Febrero de 2023, 13:30 hrs. Cuartel de Operaciones Especiales y Estratégicas "Harmony".

[¿?]

*Alarma* Atención, código 3G7, el proyecto M.G.A. ha escapado. Equipo Charlie prepárese para la batalla.

Esos ruidos me molestaban bastante, trate de dormir, pero no lo conseguí. Ya va más o menos media hora en la que la alarma seguía sonando, y el agudo oído de los lobos no ayuda a relajarnos, y si eso no fuera poco, hay mucha movilización últimamente.

- ¡Agh! ¿A que hora dejará de sonar eso? -
- Grr, tengo ganas de despedazar a los humanos de este lugar con tal de que se callen -
- Tengo una pregunta hermano, ¿Qué es el proyecto M.G.A.? -
- Bueno, me alegra que lo preguntaras. La verdad que no se, esos archivos están encriptados; pero en cuanto tenga la información se las diré -
- Oww, yo ya quiero salir de aquí -
- Tranquilos, saldremos de aquí, solo sean pacientes -
- Te entiendo cariño, no te preocupes -
- Pase lo que pase siempre seremos una manada -
- ¿Pero si vamos a salir de aquí? -
- No se preocupen, si vamos a salir de aquí -

Se escuchó un pitido, y eso solo significa una cosa. Una pequeña compuerta metálica se abrió, y salieron 7 platos.

- Ugh, ¿Otra vez eso? -
- Esto no es vida -

La comida no era carne, si no una especie de gelatina morada.

- Hay que verle lo bueno, tiene muchos nutrientes y al menos no nos están matando de hambre -
- Prefiero cazar la comida para todos -
- Pues no quiero sonar en tu contra hijo, pero eso sabe horrible -
- Cuando salgamos de aquí les haré un festín, considerenlo una promesa de alfa -
- Yo quiero ir a cazar contigo papá -
- ¡Claro que sí! Todos iremos como manada -
- Si es que el cachorrito logra atrapar algo más grande que una ardilla o un conejo -

Nos empezamos a reír, a excepción de mis padres.

- GRR... -
- Vamos, no se burlen de su hermano. Todos ustedes son mis cachorritos y no me importa si tienen su propia manada o no -

Paramos de reír, pero no por el discurso de papá, si no por que mamá nos gruñía frunciendo el ceño. Papá tomo las patas de mamá y la miro a los ojos.

- Mi hermosa loba de las nieves. ¿Tú qué dices? -
- Sería grandioso pasar un día así, con mi guapo alfa, y nuestros cachorros -

Papá se acercó a mamá y lamió su mejilla. Nos empezamos a reír con tan solo verlos.

- Aww -
- Grrr -

Reímos nuevamente, pero esta vez mis padres no nos miraban enojados. Comimos la chiclosa cosa que imita a la comida, no era apetitosa, y tiene un sabor y olor extraño. De tanto hablar, no nos dimos cuenta de que todo había vuelto a la normalidad, en donde estamos ubicados solo pasan unos hombres con bata blanca, que según mi hermano se llaman "Científicos". Muy pronto no estaremos entre 4 paredes, si no en la naturaleza, comiendo carne verdadera y unidos, como siempre, anhelo tanto ese día.

Día 36 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 23:49 hrs. Nova Terra.

[Rubí]

- ¡Mike...! ¡¿Dónde estas?! -

Gritó Andrea fuertemente. Estábamos en un grupo de 4 personas, yo estoy con Andrea y otros 2 guardias. Vi como una luz se acercaba a nosotros, por un momento pensé que se trataba de Mike, pero... no fue así.

- ¿Qué paso? ¿Lograron encontrarlo? -
- Nada, *suspiro* no hemos encontrado ni siquiera pistas de su rastro -
- No puede ser, llevamos casi todo el día buscándolo -
- Descansemos un poco -
- Isaac... -
- Necesitamos descansar, tranquila Andrea. Guardias, descansen -

Andrea no se mostró muy de acuerdo, pero igual nos acompañó. Entramos a la carpa y comimos, ella estaba más calmada que en la tarde, pero aun se ve deprimida.

- No puedo creerlo, esto es mi culpa -
- Andrea... -
- No, es mi culpa. Yo provoqué esto -
- Fue la culpa de todos, no te presiones -
- Espero que estés feliz de lo que has hecho -

¡Bravo! Como si no fuera suficiente la desesperación de Andrea, viene este idiota a mamar.

- ¡¿Qué haces aquí?! -
- YO vine a ayudar a encontrar a la suprema majestad -
- ¿Acaso es una burla? TU provocaste esto -
- Tu fuiste la que me golpeaste -
- Ya fue suficiente -
- Andrea no -

Jorge trató de detenerla, pero ella se levantó rápidamente y tomó al idiota del cuello.

- ¡Basta! Andrea, ¡¿Acaso Mike estaría de acuerdo con esto?! -

Miro seriamente a Susana por unos segundos y después soltó a Gerardo, tirándolo al suelo. Se despidió y salio de la carpa.

- Ustedes vayan a descansar, nos turnaremos; Jorge y yo lo buscaremos junto a varios guardias -
- Oye tu... a mi no me dejas con las ganas -

Jorge tomo impulso y golpeó a Gerardo en la cara, me hubiera reído si tan solo estuviera de humor.

- Y más te vale que no digas nada -

Jorge salió de la carpa, y después todos nos dispersamos, ya no quiero hablar del idiota por ahora. Caminé hacia mi tienda para irme a dormir, seguramente esto sea una pesadilla, y mañana despierte con la pequeña ternura jugando por ahí. Nunca en mi vida me sentí tan estúpida como ahora, creo que soy una mal agradecida después de todo.

Flashback
21 de octubre de 2022, 17:29 hrs. México.
[Rubí]

- Hola -
- ¡Ah! Aléjate -

Me separé de el rápidamente.

- ¡No, aléjate! -
- Por favor, quiero ayudar -
- ¡Que no! -

Le di una bofetada en su mejilla, parecía funcionar hasta que empezó a gimotear.

- Q... ¿Qué tienes? -
- ¡Me golpeaste! -
- ¡Tu empezaste! -

Me iba acercar a el, pero inmediatamente retrocedió.

- Ven, quiero... -
- ¡No, aléjate! ¡Ahora yo no te quiero cerca! -
- ¡Por favor, déjame...! -

Estuve siguiéndolo hasta que logre atraparlo. Sobe su mejilla, pero se forzaba a que lo hiciera.

- ¡Déjame! -
- Ya no seas payaso -

Seguí sobando su mejilla, era muy suave y es adictivo tocarla.

- Ya fue mucho, deja -
- Es que es tan suave, parece piel de bebe *risilla* -
- ¡Tengo 15 años! -

Me reí de el y sus pucheros, pero me di cuenta de que no estábamos solos en el bosque.

- ¡Mike! ¡¿Dónde estas?! -
- ¡Lucy, por aquí! -

De las montañas bajaron 2 personas; un hombre musculoso y una mujer que se puso seria al verme, a pesar de que tienen la misma altura, ellos son más altos que yo.

- Oh Mike, ¿Quién es ella? -
- Pues... la encontré deambulando por aquí, así que la seguí y la encontré en esta cueva -
- Ok, ya vámonos -
- Esta bien -

Dijo tomándome de la mano, ellos enseguida se voltearon viéndome serios.

- ¿Qué haces? -
- No la podemos dejar aquí... -
- Ni siquiera la conocemos, ¿Que tal si se quiere aprovechar de nosotros? -
- No lo hará, créanme -
- Pero... -
- Por favor, ella esta sola... como nosotros -

Se miraron a los ojos, el hombre suspiro frustrado y empezó a caminar enojado.

- Esta bien, espero no tengas malas intenciones *mirada seria* -

Caminé de la mano junto al chico, que impresionantemente me da mucha confianza, además me cae bien, estoy algo nerviosa, no tuve a nadie a mi lado y ahora estoy feliz con un nuevo amiguito, al menos con su compañía sus amigos no me atacarán.
Fin del Flashback
 

Licenciado Miguel

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Nuevo cap, lamentando la demora c: ¿Últimos capítulos de la historia?
Capítulo 22 - Días de lluvia
¿?, ¿?
[Narrador]

- Nosotros somos los 7, y haremos de la realidad un lugar mejor... -

Murmura apretando sus puños y mostrando sus colmillos afilados.

- Señor... -
- ¡¿Qué?! -
- Tiene una visita importante -
- Mmm, pásalo -

El secuaz se fue, y el se quedó viendo a la nada por un buen rato, hasta que el general llegó, dejando atrás a los guardias.

- Su brillantez -

Hace una reverencia.

- Keyes... ¿Qué haces aquí? -
- Le traigo noticias nuevas -
- Te escucho -

Caos se muestra con poca atención, y el general suspira un poco, quiza se note nervioso, pero esta muy determinado.

- La primera es que el proyecto de mejoramiento genético avanzado, ha funcionado al 100%, lo único que falta es saber como controlarlo -
- Oh, que gran noticia *tono sarcastico* -
- *suspiro profundo* Se que esperaba más de mi, pero... -
- Obviamente esperé más de ti, de todos los malditos participantes de esto. No se porque le confíe una misión importante a un estúpido humano como tú -
- He ayudado al movimiento, yo... -
- ¡Eso dijeron todos! ¡Y mira lo que paso! Yo podría haber esclavizado este y muchos más mundos, pero no; porque a un imbecil presidente le importó mas el dinero que apoyarme, y el fundador de tu cuartel se dejo llevar por la venganza, pero después lo mate con su propio veneno -
- Le pido clemencia, ya vera que lo solucionaré todo -
- Tengo una idea mejor, lárgate y no regreses hasta que traigas buenas noticias -
- Si mi... -
- *voz grave* ¡Largate ya! -

Keyes y todos su hombres se fueron, Caos continuó mirando fijamente a la nada, hasta que se levantó de su improvido trono.

- Trataré unos asuntos, no quiero visitas -
- Si señor -

Caminó hacia un pasillo, y entró a una sala bastante humeda; donde quedo frente a un círculo dividido en 7 sectores, y en el centro de este: un enorme diamante. El se posiciona en el centro de este, y se hinca en el repitiendo varias palabras. Al terminar, cada sección del circulo se ilumina de 7 colores diferentes; el interior se oscureció mucho más de lo que estaba. A Caos le brotaron lineas negras en todo su cuerpo, sacó un cristal; y lo sumergió en la oscuridad del centro, poco a poco esa oscuridad se va aclarando hasta formar una figura.

- Señor... -
- Ya era hora de que te comunicaras, espero traigas buenas noticias -

Habla interrumpiendolo, al mismo tiempo que esta ajustando el nudo de su corbata.

- La verdad, yo... -
- Entonces, ¿Hay algo bueno o no? -
- No, no señor -
- *suspiro rasposo* Han pasado más o menos 1.4 mil millones de años en lo que he estado esperando una noticia, un dato, o mínimo un rastro de los 7 y nada -
- Yo... -
- Cierra la boca, lo único que quieres es vengarte, pero gracias a eso perdimos. Tu existencia es insignificante, yo te di todas las oportunidades, y no las has aprovechado -
- Es que los humanos son tan estúpidos, yo les ordenó algo y hacen lo que quieren -
- Yo no les encargue algo a ellos, fue a TI -
- Pero... lo siento... -
- Tus disculpas me son insignificantes, pero vamos a hacer una cosa. Mañana será el último día humano en el que traigas un avance, y si no lo haces considera tu existencia acabada -
- Adiós se... -

No terminó la frase cuando la llamada se desconecto.

- ñor. Estupida raza humana. Keyes te sacaré los ojos con mis manos, en cuanto ustedes Johnson, Sullivan y Walters, los maldigo ojalá se estén pudriendo en el infierno -

Día 36 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 23:49 hrs. Nova Terra.

- Y bien, ¿Han encontrado algo? -
- Aún nada gran alteza, pero... -
- ¡Por favor! ¡Ha pasado UN DÍA! ¿Y no lo han encontrado? -
- Alteza, hacemos todo lo posible para encontrar a la suprema majestad, pero no hay rastros de el -
- Solo... sigan intentando, en un momento vamos nosotros -

Los guardias se retiraron, Lucía se quedó con Isaac, y lo volteo a ver.

- Ya no puedo con esto -
- Querrás decir, "No podemos" -
- Bueno, tu me entiendes. ¿Porqué acepté formar parte de esto? -
- Porque cuando lo conociste te rogó que vinieras con nosotros -
- A eso no me refiero, ¿Porque acepté formar parte del plan para "vengar" a Mike? -
- Por que te desagrada como Mike quiere convivir con Gerardo, mientras que el lo ve como una piedra en el zapato -

Lucía mira seriamente a Isaac.

- Realmente no me ayudas -
- *risa* Tu quisiste formar parte de esto desde un principio, nadie te dijo que cumplieras el capricho de alguien que es 5 años menor que tú -
- He convivido con muchos niños, Mike no es para nada un niño, es un adolescente... pero, se me hace tan difícil decirle que no. Además, no soy la única que se dejo manipular por el -
- Oye tu tienes suerte, a mi me golpeó -
- *risilla* Sabes, el me confeso hace tiempo que te confundió con un monstruo -
- *gesto de inconformidad* Me las pagará -
- JAJAJA, como no se iba a asustar, eres más grande que el, y si te escondes en las sombras quien no lo pensaría. Espero esto pase pronto -

Lucía desvió su mirada, Isaac puso su mano en el hombro de ella y la miro.

- Tranquila, lo vamos a encontrar -

¿?


- Debo admitir que fuiste muy valiente y al mismo tiempo idiota, tratando de de derribar mi imperio, pero has fallado. Ahora es mi turno de quitarte algo a ti -
- Nunca aceptaré formar parte de tus terribles actos -
- Como quieras -

Dijo acercándose con su desestabilizador.

- ¡Majestad, tenga cuidado! -
- ¡No lo hagas, el no tiene noción de sus poderes ahorAgh! -

De un fuerte golpe acabo con el, dejando simplemente un rubí.

- Ni creas que dejaré que te acerques a el -

Dijo tirando a Mike hacia detrás suyo. Corrió rápidamente al gigante y escamoso hombre. Al momento de intentar golpearlo; Tempestad fue más rápido, y terminó acabando con el fácilmente.

- Insecto, ¡Agh! -

Sostuvo su cuello desenterrando una flecha que tuvo clavada, y al momento de mirar su palma, vio como le escurre un líquido negro. Miro detrás suyo, y se encontró a una chica con un arco.

- Estúpida -

Esta vez guardo su desestabilizador, y saco una especie de espada brillante. Pero fue detenido rápidamente.

- ¡Tendrás que pasar sobre mi, imbecil! -
- Como quieras -

Ambos empezaron a intentar atacarse, Mike intento correr hacia la celda en donde estaban todos sus amigos, pero recibió un disparo en el hombro.

- ¡NO! -
- ¿A dónde crees que vas? -

Dijo lanzando el rifle acercándose a Mike mientras sostenía su hombro.

- Pase tanto tiempo deseando que esto pasara, como para que ahora no aproveche esta oportunidad... -
- Pues tendrás que seguir esperando -

Dijo lanzándose con su espada a Caos. Por otra parte, Mike corrió y desactivo los paneles que daban energía a las celdas.

- Mike, no -
- ¡Olvídate de nosotros y salvate! -
- ¡No! No voy a permitir que les hagan daño -
- Tienes que irte, si no perderemos -
- Yo no quiero irme sin ustedes -
- Oww, que conmovedor... -

Interrumpió mientras clavo su espada en ¿?.

- Con lo insignificante que te has vuelto en todo este tiempo casi olvido que realmente eres tu -
- ¡No lo toques! -

No tardo ni en segundo en empujar lejos a Rubí, enseguida tomo a Mike del cuello y lo alzó.

- Recuerdo cuando empezó todo esto, te reías mientras destruiste todo lo que alguna vez tuve, y ahora... ¿Quien se esta riendo? *risa sombría* Yo. Siempre estuve dispuesto a ayudarte para dejar esto atrás, pero te negaste; no solo deshonraste a toda una civilización, me traicionaste... suplique por tu perdón, ¿Y así me pagas? No cabe duda de que no cometeré el mismo error -
- Suelta... lo... -

Exige mientras golpea la parte del abdomen.

- Tu... ni siquiera pudiste completar tu objetivo -

Toma su cabeza y la comprime. Mike logra zafarse y se dirige directamente al panel de seguridad.

- Yo ni siquiera se lo que paso, ¡No se cual es tu maldito problema conmigo! -

Dijo sollozando, pero rápidamente seco sus lágrimas y lo vio con mirada seria.

- Pero si tu me quitas algo preciado a mi, yo te lo quito a ti -

[Escuchar a partir del minuto 4:35]

Coloca su mano en el panel intermitente; la esclusa se fue abriendo poco en poco, pero aun así todo escapaba a gran velocidad de la nave. Todos lograron sujetarse a algo, pero Mike no pudo, por lo que salio disparado a una gran velocidad.

- ¡Mikeeeee! -

Sin pensarlo, Pedro se soltó para intentar atraparlo; Mike finalmente logró sujetarse de la compuerta, lastimosamente no todos sus amigos tuvieron la misma suerte de agarrarse. Sin embargo, había otro problema... la compuerta no era lo suficientemente fuerte como para sujetarlos a todos.

- ¡¿Que hacen?! -

Todos se vieron unos a otros, Lucía volteo a verlo a los ojos con algunas lágrimas.

- Tendras que dejarnos ir, tu eres el único que tiene la clave para salvar la realidad -
- Lucy, no -
- Adios Mike, cuídate mucho y buena suerte -

Lucía se suelta de el, expulsando a todos los que quedaban, Mike trató de sujetarlos nuevamente, pero Caos clavó sus garras en sus manos.

- No se que es lo que intentas hacer, pero por una vez en tu vida has hecho algo bien... te dejaste atrapar, entonces ahí van 7 de 7 -

Las desenterro de sus manos, y lanzó a Mike fuera de la nave...

[Mike]

-Yo... ¿Qué es lo que he hecho mal? ¿Acaso todo esto es verdad...? No, debe ser una pesadilla, ¡DEBE SER UNA MALDITA PESADILLA! Yo creo... que nunca debi llegar aquí... no entiendo nada, y ahora estoy solo en el espacio... yo... mi vida... debe terminar aquí... -
*desvaneciéndose*

- Agh... que... ¿Qué es eso? Esa luz... me ciega, pero me hace sentir mejor... ayuda... -

15:25 hrs. 1.2 km de Nova Terra.
[Mike]
*bocanada de aire*

No se que es lo que paso, ni siquiera lo recuerdo bien. Lo único que se, es de que estoy asustado, muy asustado, pero también me siento como un idiota, nunca debí haberme ido de la aldea, no debí haber dejado atrás a mis amigos... pase lo que pase, debemos estar siempre unidos. Me levante de prisa y recogí algunas cosas mías, ya después regresaré al bosque por el resto, hoy regresaré con ellos, y no importa lo que suceda, vamos a ser una familia, como siempre lo hemos sido.

¿?, ¿?
[Narrador]

- Pero señor... -
- NO, te confiado algo fundamental y has fallado en tu tarea, al igual que los otros 5. Han pasado milenios y NADA todavía -
- Lamento todo esto, pero... -
- Dejame decirte que ninguno de ustedes tiene mi apoyo a partir de ahora. Jamás pensé que un simple número como el 7 me provocaría tantos dolores de cabeza -
- Haré todo lo posible para remediar mi error -
- Siempre que pido informes, me pides perdón; estoy harto de ti, de tu insignificante existencia... -
- Señor... -

Caos volteo atrás para ver al general, aunque Tempestad solo se mostró indiferente.

- ¿Qué... haces ¡AQUÍ!? -

Grito frunciendo el ceño rápidamente, dirigiéndose a el.

- Yo, señor... traigo, ejem... algunas noticias -

Apreto sus nudillos y cuando esta a apunto de golpearle, Tempestad habló.

- Detente, traelo aquí -

Caos hizo un pequeño gruñido, pero tomó a Keyes del brazo, y lo lanzó cerca del comunicador.

- Me presento -

Habló con una expresión seria y fría, aprentado su puño en el pecho.

- Así que usted es Tempestad... -

Caos lo golpeó en la cabeza con su mano, con la misma expresión amenazante.

- Muestra algo de respeto imbecil -

El general soltó un quejido, pero al final hizo una reverencia ante el.

- Me imagino que usted es el "General Keyes" aquel que esta a cargo de la mayor parte del plan "Septem" actualmente -
- Si gran señor... -
- Estupendo -
- Vale, vale. Entonces, ¿A que has venido aquí? ¡¿No ves qué estoy ocupado haciendo algo importante?! -
- Si, yo... ehm... -
- ¡Habla de una maldita vez! -
- *aclara su garganta* Lo que quiero decir es de que ya no podemos seguir con el proyecto M.G.A... -
- ¡¿QUÉ?! -

Tempestad arqueo una ceja, pero Caos estaba tan furioso que no era nada difícil escuchar sus gruñidos.

- Todas las investigaciones son muy caras, y nos quedamos sin recursos, aparte... la reserva del reactor esta por agotarse... -
- ¡¿Y a mi que carajos me importa?! Todos en ese cuartel deben morirse, ¡Lárgate, apartir de ahora me encargaré del plan Septem! -

- Solo, necesitamos más suministros; comida y dinero -
- ¡Secuaces! -

Los secuaces de Caos llegaron para llevarse al General. Keyes trató de luchar con ellos, pero no tardaron en inmovilizarlo.

- ¡Espere! ¿Y si le dijera que hay buenas noticias? -

Caos lo mira con seriedad y enojo, mientras que Tempestad ignora.

[Escuchar a partir del minuto 1:11]

- Encontramos una aldea humana de sobrevivientes... 143 personas exactamente -
- *carcajada* ¿Y a mi qué me importa saber acerca de 143 imbéciles a parte de ti? -
- Que uno de ellos es el... -

Caos quedo atónito; y ordenó a los secuaces detenerse, mientras que Tempestad quedó dudoso.

- Con el... te refieres a... -
- Si, lo encontramos -
- ¡¿De verdad?! -

Pregunta con entusiasmo.

- Puedo traerlo aquí para que lo comprube -
- No puede ser... -

Empezó a lagrimear, mientras tapa su cara con ambas manos.

- No puedo creerlo... después de tanto tiempo al fin te encontré -

Sus lágrimas se hicieron de alegría, y empezó a dar suaves risitas.

- *risa malvada* Al fin... jeje, jajaja, *voz grave* ¡AJAJAJA! ¡AJAJAJA! -

Mientras reía, su cuerpo cambió al de un ser demoníaco; creció exponencialmente, aparte de que le salieron colmillos más afilados, sus ojos se tornaron rojos y le crecieron cuernos por todo el cuerpo. Cuando se relajo volvió lentamente a la normalidad, solo para ver el comunicador.

- ¿Escuchó señor? ¡Pronto será el fin de los 7! -
- Si, lo he oído todo. Nunca me imaginé que algo tan innecesario seria de utilidad. Quiero que traigas a Albus aquí, notificaré a los demas enviados -

Responde con una sonrisa.

- Pero señor, ¿Qué hay de los otros 6? -
- No es necesario; una vez que capturemos a Albus, sabremos del resto -
- Y Keyes... ¿Como sabes que es el? -
- Estuvimos investigando el área, y encontramos a una persona con la misma energía que me especificaste -
- ¿Entonces se convirtió en humano? Pff, patético -
- Bueno Griseo, quiero que las 142 personas que restan sean torturadas frente a Albus; quemalas, mutilalas, haz que se coma a sus propios "amigos". No importa que se te ocurra, solo hazlo sufrir de esa manera. Aurum fuera -

El comunicador termina la llamada.

- Entonces, ¿Nos va a dar más dinero por eso? -
- Si, si, etcétera. ¡Secuaces saquenlo de aquí! ¡Keyes vuelve pronto o te cortaré los pies! -

Los secuaces, junto con el general salieron, por lo tanto, Caos volvió a su improvisado trono.

- *risa macabra* Adiós 7, hola nuevo imperio -
 

Licenciado Miguel

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Capítulo recién hecho, espero lo disfruten.
Pd. Gracias por leer la historia :))
Capítulo 23 - Un final
6 de Febrero de 2023, 07:00 hrs. Cuartel de Operaciones Especiales y Estratégicas "Harmony".
[¿?]

- Agh, que... ¿Qué esta pasando? -

Desperté poco a poco aturdido, aparte la cabeza me duele; como si todo me diera vueltas. Si eso no fuera suficiente, me despertó una especie de tono que solo incremento mi malestar.

Buenos días. Bienvenido al Centro Criogénico de Relajación Avanzada de Harmony Industries, en donde ha estado criogenizado... Cero punto siete días. En cumplimiento de las normativas impuestas por Harmony Labs durante 2022, usted ha sido... reanimado para una sesión obligatoria de estudio.

Di un salto del susto, y levante mis orejas para oír mejor de donde proviene esa voz; cuando pude identificarla, mire hacia atrás para encontrarme con una desagradable sorpresa.

- ¡¿Qué esta pasando?! Grr, ¿Quién eres? -
Usted esta hablando con mensajes pre grabados de Harmony Labs, por lo que sus palabras no están siendo procesadas.
- ¡¿Qué le hiciste a mi familia?! -
Usted esta hablando con mensajes pre grabados de Harmony Labs, por lo que sus palabras no están siendo procesadas.
- Grr... -
Usted esta hablando con mensajes pre grabados de Harmony Labs, por lo que sus palabras no están siendo procesadas.

Guarde silencio, y mire a mi familia preocupado, estaban en una especie de cápsulas, y empezaba a preocuparme.

No se preocupe, su... manada esta en un estado de reposo criogénico certificado, más tarde serán reanimados para una sesión periódica de estudio.

A pesar de que esa explicación no me calmó, si tenía en cuenta una cosa; todavía nos usarían para sus planes, así que en todo este tiempo, el plan de escape casi esta terminado.

Enfrente de usted, encontrará una puerta, pase por ella para continuar con la rutina de estudio.

Acate lo que esa voz me pidió, y continúe caminando. Llegué a una sala de paredes blancas, en donde encontré una sala de paredes blancas.

Sala de inspección física. Acceso permitido.
Nuevamente le damos la bienvenida a Harmony Industries. Esta empresa esta dedicada a mejorar las comodidades, tecnología y salud de la vida humana, "Nuestro objetivo es dejar el pasado, esforzarse en el presente, para innovar en el futuro"

- James Walters
Actualmente presentamos algunas fallas técnicas debido a circunstancias apocalípticas totalmente ajenas a nuestro control, la humanidad atraviesa una fuerte crisis mundial. Sin embargo, estos mensajes pre grabados le proporcionarán instrucciones y apoyo en sus pruebas para que la ciencia no se vea obstaculizada aún en caso de colapso económico, social, ecológico o estructural. A continuación, le daré una introducción a su nueva forma de vida:
Usted es un Canis lupus lupus, lo cual nosotros coloquialmente llamamos Lobo gris, perteneciente a la familia de los cánidos, además, por la nobleza y fuerza de su especie, ha sido seleccionado para formar parte del Proyecto A. Felicitaciones, le daremos los detalles luego.

Sea bienvenido a su primera prueba, para comenzar coloquesé sobre el cuadro rojo.


Mire el cuadro rojo en el suelo, y me posicione sobre el. En la pared había una especie de cruz gigante, y sus puntas y el centro eran algo claras, en contraste a su estructura metálica.

Esta prueba consiste en una pequeña sesión de ejercicio. Mire a los paneles intermitentes en cuanto escuche el tono. [Tono]

La punta de arriba se ilumino de un color naranja, mire hacia ella tal como esa voz me lo indico, y se apagó en cuanto la vi.

Bien. [Tono]

Se encendió la de la izquierda, e hice otra vez lo mismo. Lo realicé varias veces más; esas cosas se iluminaban y yo las veía; después de unos minutos terminé.

Se ha detectado un error de calibración, espere mientras es resuelto. En cuanto escuche el tono, realice el mismo ejercicio.

No esperé mucho para escuchar otro tono, básicamente el proceso se repitió; mirando cada uno de los paneles.

Buen trabajo. Por favor, siga la línea azul que esta en el piso.

No tarde mucho en verla y caminar sobre ella, que sali del cuadro rojo rápidamente y seguí la línea del suelo, hasta que llegue a algo negro metálico en el piso.

Esto es una cinta transportadora, le llevará a su siguiente prueba. Subasé en ella para continuar.

Aún desconfiaba, pero no pude evitar que la curiosidad me ganará, así que lo hice. Se escuchó un motor y empecé a moverme hacia adelante, casi perdía el equilibrio, pero lo recuperé inmediatamente.

Los humanos son una especie perteneciente a los Hominidos, sin embargo, ellos llevaron la evolución que esta presente en todas las formas de vida, al siguiente nivel; debido a que desarrollaron un sistema racional único. Por lo que eso permitió que dejaran de ser unos simples animales salvajes, pero aún así, eso no fue impedimento para que el hombre continuará participando en guerras, y destruyéndose así mismo. En Harmony estamos dispuestos a dejar todo eso atrás, para trabajar en la ciencia. Por ello, le platicaré una historia:

Hace años atrás existió un niño prodigio, que lastimosamente por eso fue hostigado por sus compañeros del colegio. Años después ese niño creció, y se convirtió en James Walters, el dueño legítimo de Harmony Industries y sus derivados. Con el tiempo, la empresa ha cambiado el mundo de la ciencia y tecnología, y eso nos lleva aquí. No obstante, James Walters renunció a su cargo debido a una enfermedad terminal, y por eso, tristemente no está aquí para ver los frutos que años atrás sembró. En fin, algunos de los inventos Harmony, son:

  • IA's: Robots con inteligencia cien por ciento artificial, pero por diversas circunstancias han sido desactivados.
  • Star: Un sistema operativo que supera a todos los que algunas vez existieron.
  • Proyecto... *se desvanece con voz grave*.

Me estremecí un poco por el hecho de pensar que había descompuesto la máquina, pero no tardo mucho en reactivarse mientras seguí avanzando.

Si se presenta la situación en el que alguien le comente sobre la existencia de un segundo fundador, y que alguna vez fue amigo de James Walters, no le haga caso y reporteló de inmediato, para que podamos encargarnos del caso.

¿Segundo fundador?

Continuando con la sesión introductoria, si usted pasa las pruebas de Harmony, próximamente pertenecerá a una sociedad, en donde seguirá las órdenes de un grupo de élite, para ayudar a completar algunos planes, y a cambio de eso, le dejaremos vivir.
Su siguiente prueba inicia aquí, coloquesé sobre el cuadro amarillo que está en el suelo para empezar.


Esta prueba se me hacía rara, aún así me posicione y no hubo ruido alguno por un tiempo. Esta maquina tenía una cinta amarilla con rayas negras alrededor en el suelo, además de poseer una especie de cosa giratoria arriba de ella.

Por favor, no se mueva.Iniciando prueba, en 5...

La cosa giratoria empezó a dar vueltas alrededor de mí, emitiendo rayos como los del Sol.

Prueba anatómica terminada. Iniciando prueba de rendimiento.

Nuevamente todo era calma, hasta que...

- ¡Agh, q... qu... ¿Qué pasa?! -

Sentí como una descarga eléctrica me recorría todo el cuerpo mientras la cosa giratoria se movía más rápido con destellos mucho más potentes. Era algo doloroso, pero no podía hacer muchos movimientos por más que intentará.

Resultados obtenidos, elaborando informe...

Repentinamente eso se detuvo, y caí rendido al suelo sobandome un poco jadeando.

Buen trabajo W-007 ha superado las pruebas de rendimiento físico, y sus pruebas anatómicas no presentan errores o anomalías. Recuerde que tiene el derecho de expresar sus dudas y quejas de los servicios... más tarde, un futuro técnico las leerá. Frente de usted encontrará una puerta, aquí comienza las siguientes pruebas.

Volteé mi mirada, y vi como una puerta se abrió, esta vez tuve que caminar hacia ella, pero al pasar por ella me encontré con muchos objetos raros.

Sala de introducción histórica. Acceso permitido.
En frente de usted encontrará un cuadro, coloquesé delante de el. Esto se llama arte, cuando oiga el tono, mire el arte.[Tono]

Vi un cuadro de madera, y me pare frente a él. Era un hermoso paisaje retratado; específicamente, un bosque con un cielo soleado. Quizás la humanidad... ¡No! ¡No es verdad!

El arte es un medio en el que los humanos expresan sentimientos y pensamientos, pero las pinturas no son las únicas maneras de hacerlo


La música por ejemplo, expresa en una gran sinfonía emocional de quien la interpreta o crea. Además si es que no se siente mentalmente estimulado por la pintura, medite acerca de esta melodía.

Levanté mis orejas para escucharla mejor, y era bastante relajante. Gran parte del piso era una cinta transportadora en la que no me di cuenta cuando se activo, pero ya tenia experiencia en eso, así que no tuve problemas de equilibrio.

A su derecha, hay una escultura llamada "El David", que data alrededor del siglo XVI.

La... escultura era un humano retratado en una piedra blanca, demasiado grande, como unos 5 metros de alto.

Por otro lado, la arquitectura es otro arte, en la que el ser humano puede realizar construcciones, y al mismo tiempo arte. Como las pirámides de Egipto

Esta vez solo vi una imagen, pero por la descripción de la computadora supuse que serian gigantes. Tal vez un día pueda ir con toda mi manada a visitar esos triángulos gigantescos.

Sigamos. La danza por otro lado, es más directamente representada por los humanos, ya que para realizar la, ellos requieren hacer movimientos muy bien definidos con las partes de su cuerpo, por ejemplo, el ballet.

Una pantalla gigante se encendió, y se vio a varias humanas femeninas, bailando con algo blanco puesto, no como las batas que usan esos doctores del cuartel, si no que era una tela más fina.

Para finalizar, tenemos a la fotografía y la cinematografía. La primera, se realiza mediante una cámara fotográfica, y esta captura las imágenes que el lente capta. Por otro lado, la cinematografía capta una secuencia de imágenes, y las junta para formar un vídeo.

La pantalla nuevamente cambió, y se veía una grabación de un... barco y varias personas ahí, la grabación estaba en blanco y negro, por lo que debe ser muy antigua.

Para concluir con esta sala, esta vez no presenciara arte, si no el armamento militar humano; fíjese en todo el poder de estas armas, desde el gas lacrimogeno, hasta el misil balístico intercontinental, el cual esta totalmente a nuestro control.

Si son lobos, y tienen ganas de morder a un humano, de verdad no se los recomiendo... sus armas parecen ser simples, pero por la descripción que daba la computadora, demostraba su verdadero poder. Además, si ellos extinguieron su especie, ¿Por qué no exterminarían a otras? Tantas información hizo que me perdiera en mi mente, solo reaccioné al escuchar la voz femenina que se oye cuando pasó por una puerta.

Sala de desarrollo cognitivo. Acceso permitido.
Bienvenido a sus últimas pruebas, donde demostrará su poder cognitivo como especie. Si sus resultados son buenos, felicitaciones, sin embargo, si son malos, me temo que tendremos que matarlo.

Idiota...

Preste atención al monitor que está frente de usted, aquí escogerá la opción que considere correcta a partir de la pregunta que le haga.

La computadora me hacía varias preguntas de lógica, algunas eran fáciles, pero otras si me dejaban en duda que responder, en total fueron 10 preguntas. Luego solo fue armar varios rompecabezas, adivinanzas y paradojas, no se para que fin sea esto, pero le preguntaré a mi hermano después.

Sala criogénica B. Acceso permitido.
Buen trabajo, sus resultados generales son ligeramente superiores a los de una persona común, felicidades y nuevamente bienvenido a Harmony Industries. Ahora vuelva a la cápsula de criogénia, le daremos sus misiones luego.

Ahora más que nunca tengo miedo, después de todo esto, ya tengo en claro la estancia de esta especie en la Tierra. Al menos toda la manada vivirá más tiempo, o eso espero, ya quiero volver al bosque, quizás un escape en cuanto nadie se de cuenta, ayudará. Volví a meterme a esa cosa extraña, en donde sentí algo de frío, pero lentamente me devanecí.

Día 37 Invernal, Año 1 de la Era Liberal, 16:32 hrs. Nova Terra.


[Narrador]

- Y bien, ¿Qué hacemos aquí? -[/COLOR]
- Bueno, la razón por la cual los mande llamar... -[/COLOR]

Aclara su garganta.

- Es porque voy a renunciar -

Todos se sorprenden.

- Pero... Andrea, ¿Qué dices? -[/COLOR]
- ¿No te gustaría reconsiderarlo? -
- La verdad es que no, yo lo he estado pensando estos días, y tengo muy en claro mi decisión -
- Pero no puedes irte ahora, ¿Qué hay de Mike? -
- Sabía que lo dirías. Y precisamente quiero irme por eso, ya que se ha demostrado que 142 personas no pueden encontrarlo, y yo que soy alguien que dirige el ejército tampoco puede hacer lo suficiente para hallarlo, entonces le dejaré el puesto a alguien más -

Solo se quedaron atónitos, menos Susana: la cual se levantó de su silla y aclaro su garganta.

- Andrea, te comprendo... y por eso yo también quiero renunciar a mi puesto, no creo ser útil sin Mike -

En eso, Isaac se levantó de su asiento velozmente, y los miró a todos seriamente.

- Claro, ahora todos quieren renunciar por Mike, solamente por que no se sienten capaces de encontrarlo. Pero si estuviera aquí, ¿Qué creen que nos diría? Seguramente nos estaría jalando las orejas, mínimo viéndonos enojados por decir eso; el nos respondería: "Yo les di sus cargos a cada uno porque se que son capaces para hacerlo, pero si van a renunciar, que sea por alguna lesión o que enfermen". ¡Yo también extraño a Mike! Y nos me estoy quedando de brazos cruzados, o queriendo renunciar porque no puedo. Dejaré que se vayan libremente, pero al menos yo cuando salga de aquí, saldré de la aldea, pero no visitaré los mismos lugares, ni daré vueltas a lo pendejo, ESTA VEZ IREMOS MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES DE LA ALDEA. Ahora, ¿Quién está conmigo? -

Hubo una pequeña pausa, pero Lucía se armo de valor y se paro.

- Isaac, yo estoy contigo -
- Igual yo -
- ¡Y yo! -
- Me convenciste, estoy de tu parte -
- ¿Y tu Andrea? -

Todos la miran.

- Ignoren lo que dije, me quedo -
- ¡Esa es la actitud! -

Dice Isaac con un tono de entusiasmo.

- Ahora, Pedro, pasame el mapa -

Pedro salió de su lugar para ir a un estante, tardo un poco en buscar un gran papel que estaba doblado. Lo sacó de ahí, y lo llevó a la mesa, y entre todos lo extendieron.

- ¡Excelente! Como sabrán, no es todas las expediciones hemos estado juntos, entonces, tomen un lápiz o lo que sea, y empiezen a marcar todos los lugares en los que hemos buscado -

Algunos tomaron un lápiz, otros un trozo de carbón, pero todos empezaron a trazar rutas, de donde habían pasado días antes. El resultado fue que todo el mapa estaba casi completamente marcado, salvo por pequeñas franjas en las que nadie pasó.

- ¿Y ahora? -
- Buscamos en todos esos lugares, y no hay nada -
- Exacto, y no hay nada. Significa que nos está aquí -
- ¿Entonces donde puede estar? -
- Me alegra que lo preguntaras, claramente no está aquí... -

Paso su mano por todo el mapa.

- El debe de estar en alguna parte de aquí -

Nuevamente paso si mano, pero esta vez por el extremo del mapa.

- Los más nuevos no van a tener idea de esto, pero Lucía, Rubí. ¿Recuerdan donde fue la primera vez en la que nos establecimos? -
-
*gasp* Las montañas... como olvidarlo -
- ¡Exacto! Además, el una vez me dijo al salir de la ciudad que para sobrevivir aquí, debemos de estar siempre cerca de un cuerpo de agua. Entonces... -

Tomo un lápiz de diferente tono.

- Debemos seguir toda esta ruta -

Empezó a marcar todo el río, incluso se salió del mapa para marcar la mesa.

- El está en alguna parte de este camino, seguiremos toda la ruta del río hacia el norte -
- Isaac... ¡Eres un genio! -

Isaac solo sonrió calidámente.

- Entre más pronto empecemos, mejor. Todos nosotros iremos a donde les dije, pero los demás equipos de búsqueda todavía tienen que buscar todos los alrededores de aquí. Así que empaques suficiente comidaz agua y cobijas, yo informaré al resto de la aldea a donde iremos. ¡Manos a la obra! -

Inmediatamente empezó la movilización, Isaac salió a convocar a toda la aldea, mientras que el resto buscaba provisiones para salir de la aldea. Una hora más tarde ya todo estába listo, todos ellos iban cargados de una mochila cada uno, la aldea los despidió a los 6, y emprendieron un viaje más allá de los límites de la aldea.

18:07 hrs. 3.4 km de Nova Terra.
[Mike]

*gruñido de estomago*

- Oww, vamos. Pronto comeré -

Sobe mi estómago varias veces y después seguí caminando. Honestamente no encontré algo que comer en el bosque, solo tenía la esperanza de llegar pronto a casa, y para empeorar la situación, tampoco recuerdo muy bien el camino de regreso; sólo daba pasos sin saber hacia donde iba.
Me adentre un poco más en el bosque, las cosas eran tranquilas, aunque sin ningún animal, ahora quería intentar pescar, pero no se oía el río, no obstante, sólo encontré un gran charco de agua negra, el olor era bastante putrido, y vi que esa cosa negra venía de un barril metálico, con un símbolo de... oh no.


- Y bien, ¿Qué paso? -
- Honestamente, no lo sé... Harmony no ha dado informes de eso -

H... Har... ¡¿Harmony?! Sabía que no puede ser nada bueno. Tape mi boca e intente contener mis lágrimas, lentamente me escabullí por los arbustos, pues me intrigaba esa conversación, sin importar a lo que me recordará.

- Todo clasificado, honestamente es una porquería lo que nos pagan -
- Aún así yo me pregunto, ¿De qué sirve el dinero en este mundo si ya no hay nada en que usarlo? Más bien agradece que te dejan vivir -
- Uy que gran discurso motivacional, vaya mierda que he oído. Obviamente cuando se restablezca el orden mundial, seremos millonarios -
- ¡Vamos idiotas! ¡El general ordenó regresar, no a hacer amigos de la naturaleza! -

Oía como se iban, segui deslizándome por la hierba hasta que encontré 2 camionetas militares, pero el terreno donde estaba era algo inestable, trate de retirarme, pero una roca algo grande me cayó en la mano. Solté un chillido, y me sobe la mano, pero venir aquí fue un error que pagaré con mi vida.

- ¡¿Qué ha sido eso?! -
- ¡Al arbusto de las 19 en punto, FUEGO! -

Salí del arbusto en dirección opuesta a ellos, y empecé a correr con todas mis fuerzas mientras aún sontengo mi mano.

- ¡Alto al fuego! ¡Yo me encargo! -

Continúe la huida, y solo pude darme cuenta de que era perseguido por alguien.

- ¡No creas que te escapadas tan fácil! -

Segui corriendo, con todas las fuerzas que tenía para no mirar atrás, y perderme de el; logre esconderme detrás de unos arbustos, creyendo que había logrado librarme de el, hasta que sentí que me tomaron de la espalda.

- ¡Al fin te encontré perra! -

Luchando por tratar de zafarme de su agarre, intente patearlo otra vez, pero es uniría esta vez, porque me tiene muy bien sujetado, lo último que vi y sentí es que me dio un cabezazo muy fuerte, y ya no recuerdo más.

6 de Febrero de 2023, 19:01 hrs. Cuartel de Operaciones Especiales y Estratégicas "Harmony".

[¿?]

- ¡¿Pero qué?! -
- Me... me puse nervioso, y... al final me dijo que mis resultados eran bastantes insignificantes -
- Grr... -

Toda la sala estaba tensa, mi hermano mayor solo gimoteaba con sus orejas caídas, papá arrugaba el hocico mostrando sus colmillos bastante enojado, y los demás solo estábamos algo entre preocupados y enojados.

- Eso no puede ser nada bueno... si tus resultados son bajos... ellos... -
- No... yo no voy a dejar que les hagan daño a ustedes... -

Acceso a la Sala criogénica B, permitido.

Rápidamente nos distanciamos un poco, menos papá, que seguía con el hocico arrugado, dándole la espalda a los humanos.

- Bien, ¿Qué hacemos? -
- Llevenlos todos al Laboratorio, menos al W-003, ese va al matadero -
- No... lo voy... ¡A PERMITIR! -

Mi padre tomó algo de impulso y golpeo a un guardia, noqueandoló, enseguida de eso, extendió su mano, y le despedazo la cara a otro, quedándose en sus manos sangre y pedazos de carne.

- ¡Pa no!-

El iba a golpear a la mujer con bata, pero esta rápidamente oprimió un botón que nos paralizó a todos de inmediato. Luego de eso llegaron 3 guardias más detrás de la mujer.

- Increíble, pueden hablar... -
- ¡Claro que sí idiota! ¡Ahora dejanos ir! -
- No lo creo -

Se agacho para acercarse a papá, sonriendo.

- Debo reconocer, que lo que hiciste fue algo muy estúpido, ¿De verdad crees que un saco de pulgas nos ganaría? -

Papá la miro gruñendo, mientras la mujer se levanta.

- Ustedes todavía no son útiles, así que den las gracias de que no los mataremos aún. Bueno, al imbecil de su hermano que paso la prueba Jajaja. Notifiquen a Sanchez sobre que pueden hablar, todos menos W-003 se van al Laboratorio, y... -

Comenzó a sonar un tono, y saco de su bata un teléfono móvil.

- ¿Si? Espera... ¿Qué? No puede ser ¡Al fin, gracias a Dios! Entonces... ok, recibido -

Guardo el teléfono y nos miro con una sonrisa.

- Buenas noticias, ya no los necesitamos -

Sentí una gran emoción, finalmente hoy es el día.

- Pero... saben cosas que no deberian conocer -

Oh no. Ella voltea hacía los guardias.

- Cambio de planes, ahora nos vamos a deshacer del proyecto M.G.A. y de estos imbéciles. Felicidades manada de estúpidos, disfruten su última noche juntos, por cierto, póngale un bozal a todos, mañana los llevaremos al incinerador -
- ¡¿Q... QUÉ?! -

No... ¡Esto no puede terminar así! ¡NO!

 

Licenciado Miguel

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Capítulo 24 - Mi casa, tu casa
27 de Agosto de 2020, 6:00 a.m. México.
[Mike]
Poco a poco me fui despidiendo de mi sueño, con la alarma insistiendo en levantarme, no podía hacer otra cosa más que dejar atrás la suave cama y también al canino encima de mí. Me levante con cuidado para no despertarlo, me estire y arregle un poco, hoy iría con Armando a su casa alrededor de las 5 de la tarde, estaba emoción, ya que jamás me habían invitado a una casa que no fuese la mía. Salí de mi cuarto y baje las escaleras para ir a la cocina, pensé que mamá y papá estarían haciendo lo de siempre, pero hoy nada más encontré a Miri revisando su celular, y Francis estaba haciendo sincronizadas.
[COLOR= rgb(0, 0, 0]¡No puedo creerlo!, ¡Maldito!, espera aquí no te vayas.[/COLOR]
- Hola, ¿Y mamá y papá? -
- Se fueron temprano -
- ¿Cómo lo sabes? -
- Me los encontré en la mañana mientras iba por algo de beber, iban saliendo algo apurados. Solo me dijeron que eran cosas del trabajo, nos desearon suerte y todo eso -
- Oh, pues buenos días a todos -
- Buenos días Mike -

Dijo mi hermana sonriendo calidámente.

- ¿Qué hay enano? ¿Listo para interrumpir mi día -
- *mirada seria* -
- *quejido* ¿Listo para ir al rato con tu amigo? -
- Sep, muy listo, pero... ¿Qué harán mientras no estoy? -
- Me quedaré en casa -
- Jaja, seguro traerá a alguien para que no esté sola -

Miri le lanzó un mirada amenazante, similar a la de mamá, (creo que lo heredó de ella). Francis solo se encorvo y miró a otro lado.

- Yo... saldré a la calle... ya improvisaré mis planes -
- Entonces... ¿Estarán solos? -

Miri pone su mano en mi hombro.

- Mike, tranquilo. Somos adolescentes y sabemos cuidarnos solos, aparte, también te hemos cuidado a ti cuando eras pequeño -
- Si, solo a ti, Miranda no se dejaba -
- Última advertencia -

Hubo silencio, y Francis miró en dirección opuesta.

- Lo que queremos decir es de que estaremos bien, siempre nos hemos cuidado los 3, y pase lo que pase, estaremos juntos -

Miri me abrazó. Abrí mis brazos para que Francis hiciera lo mismo que Miró, pero solo se me quedó viendo, al final cedió y continuamos desayunando, el es así, no demuestra mucho afecto, pero se que realmente lo siente. Se oyeron ligeros golpeteos provenientes de arriba, y seguido de eso no tardo en bajar mi canino favorito.

- Oww, ya despertaste. Ven aquí -

Dio un salto y se subió en mi, empecé a acariciarlo mientras el movía su cola rápidamente.

- Mike, ¿Es en serio? Estamos desayunando -
- Oww, solo un poco más y ya -

Seguí haciéndolo por un rato más, luego lo dejé ir.

- No entiendo como es que se entienden entre ustedes -
- Bueno, seguramente es porque hemos estado juntos desde hace mucho -
- El me odia -
- No te odia, solamente... no se llevan bien -
- Pues, yo no tengo problemas -

El canino regresó con su plato en el hocico.

- Mira, intenta darle de comer -
- No creo que sea una buena idea -
- Vamos, ¿Qué es lo peor que puede pasar? -
- Esta bien... -

Francis le intento quitar el plato de su hocico, por lo que empezó a gruñir.

- Suel... ta... -

Seguía haciendo un esfuerzo.

- No, no, no. Lo estás haciendo mal, mira -

Solo basto con acercarme, y entonces el soltó el plato sin problemas.

- ¿Cómo... hiciste eso? -
- Quizás, es la confianza, aquí tienes -

Le entregué el plato, pero Pupis no dejó de gruñir.

- Vamos, cálmate -

Siguió con sus gruñidos, e incluso se intento lanzar a Francis.

- ¡Hey! Abajo -

Miri se interpuso, pensé que la iba a atacar, pero no fue así. Pupis terminó retrocediendo y se echó cerca de las escaleras.

- Interesante, tus métodos no sólo funcionan con los hermanos Jones -
- Aún puedo dejar que se te aviente -
- No dije nada -

Solamente me reí. La verdad me extrañaba el comportamiento de Pupis, es cierto que nunca se ha relacionado con alguien de la familia más que conmigo, pero tampoco se había mostrado agresivo de ese modo.

- Bueno, ahora tienes que dejarle comida en el plato -

Abrimos la puerta que va para el sótano, y solo basto con girar a la izquierda para encontrar el costal de croquetas que estaba recargado cerca de la puerta.

- Empieza a tomar un puñado de croquetas, y ponlas en el plato -
- Ok -

Saco un puño del costal, y enseguida me miro.

- ¿Así? -
- ¡¿Estas loco?! Lo matarás de hambre -
- Ok, ok -

Saco unos 2 puños más.

- ¿Y así? -
- ¡¿De verdad?! Ahora lo vas a matar de sobrepeso -
- *suspira* Ok, aquí vamos otra vez -

Seguimos con eso por un buen rato, le decía que era mucho, y que después poco, su cara se veía fastidiada, pero en realidad... solo le estaba haciendo la primer broma del día.

- Hmph, ¡Ya es suficiente! -

Solamente me eche a reír, se notaba su cara molesta viéndome con una amenaza de querer matarne.

- Esta bien, solo ponle un poco más -

Me mira seriamente.

- Ok, ok. Esta vez es de verdad, solo estaba bromeando un poco -

Me miro algo entre serio y sorprendido. Regresó su mirada al costal.

- Entonces... ¿Has estado jugando conmigo? -

Me dijo con una sonrisa en su rostro mientras yo asentí, el soltó una ligera risa, empezando a negar.

- Mi pequeño hermanito, estás jugando con fuego, y créeme que no quieres quemarte -
- ¿En serio? Me pregunto como es que te vengaras, si aquí en la casa tengo el apoyo de Miranda, y estoy seguro que en la escuela ni en la calle querrás hacer el ridículo, y mucho menos en una casa ajena -

Se quedó sorprendido boquiabierto, pero en un instante volvió su sonrisa malévola.

- Oww hermanito, veo que no me conoces para nada, pero para que lo sepas, yo soy muy rencoroso, y en cuanto menos te des cuenta, aprovecharé la oportunidad, y atacaré -

Me tomo del hombro y los 2 salimos de ahí. Puso su plato en el suelo, y le sirvió agua en el otro, enseguida el can llegó y empezó a comer, Francis subió a lavarse las manos, y yo me fui al fregadero de la cocina.

- Mike, ahora ¿Qué hiciste? -
- ¿Yo? Nada -
- ¿Seguro? -
- Bueno, si lo pones de ese modo, quizás moleste a Francis, solo un poquito -

Empezó a negar riéndose.

- Si sabes que es lo que va a pasar, ¿Para qué lo haces? -
- Solo es una pequeñísima broma entre hermanos -
- Claro, solo una pequeña broma -

Francis no tardo mucho en bajar otra vez, seguí comiendo tranquilo durante mucho tiempo. Cuando termine subí a lavarme los dientes, y a ponerme algo para el escuela, me despedí de mi canino favorito, rascando su estómago y acariciando sus orejas. Luego que ya todo estaba listo, nos fuimos los 3 a la escuela, la combi no tardo mucho en llegar y nos fuimos, cada quien iba escuchando su música en su teléfono, Francis había cocinado el desayuno y lo que almorzariamos los 3, bueno, Miri y el decidieron comprar algo de comer. Llegamos, y cada quien se fue a su salón, el plan de Francis debía de ser siniestro, ya que no atacaba en la oscuridad que había, así que llegué tranquilo y me sente junto a Armando.

- ¿Listo para lo que viene hoy? -

Le asentí con mucho entusiasmo, tuvimos todas las clases, algunos profesores no revisaron la tarea, y eso fue algo bueno y malo, ya que me había esforzado por terminarla, pero al menos podría mejorarla. Llegó la hora del recreo, y todo seguía siendo tan callado, solo salían al patio en orden y ya, a excepción de Armando y yo, fuimos a sentarnos a las canchas, solo estaban algunos chicos de segundo y tercero jugando fútbol, saqué mi lunch, el cual estaba envuelto dudosamente.

- ¿Qué pasa? -
- No lo se, creo que es otra trampa -

Lo fui destapando cuidadosamente, hasta que al final, me di cuenta de que simplemente se trataba de una tonta de jamón, con "algo" de queso.

- Ok... -
- Déjame adivinar, otra pelea con tu hermano -
- No son peleas, más bien... bromas -
- ¿En serio crees que el es capaz de echarle algo atu comida? -
- No, pero me hace sospechar -
- Deberían dejar de llevarse así, son hermanos -

Me comí la tarta tranquilamente, no sabía para nada extraño, de hecho, el queso la hacía bastante deliciosa. Luego el recreo acabó y regresamos al salón para continuar con las últimas 4 clases, las cuales ni siquiera me di cuenta de cuando acabaron, solo oí el timbre y ver a todos salir, Armando me espero aunque le dije que no se preocupará por mi. Luego de terminar de acomodar todo, nos salimos del salón.

- ¡Mike...! -

Escuché una voz que venía detrás, me detuve y llegó detrás de mi.

- Disculpa, hoy si puedo irme contigo. ¿No los molesto? -
- Claro que no Miri, ¿Verdad que no hay problema Armando? -
- Nope -
- Oh, hola -

Miri acomodó su cabello y extendió su mano para saludar a Armando.

- Hola -

Se estrecharon las manos, y solo quedó en eso. En el camino fui hablando con Miri y Armando al mismo tiempo, aunque ellos la única vez en la que se hablaron es cuando se saludaron, al llegar a mi casa igual solo se hablaron para despedirse y ya. Subí a mi cuarto para cambiarme de ropa, algo un poco más cómodo por ahora, luego deje pasar a Pupis, que me recibió con mucho entusiasmo, saqué algunas libretas de mi mochila y las puse en mi escritorio, pero me distraje acariciando al canino que tenía sobre mis piernas, luego de un rato llamaron a mi puerta.

- Adelante -

Miri entró acomodando sus lentes.

- Mike, ya es hora de comer -
- Ehm, ¿Qué es? -
- Me parece que es... espagueti con verdura -
- Suena bien, enseguida bajo -

Baje al canino de mis piernas y fui al baño para lavar mis manos. Todos estaban en la mesa comiendo, pero Francis en cuanto me vio, se paro y me sirvió mi comida en un plato.

- Disfruta tu comida, hermanito -

Francis seguía con su sonrisa, por un momento dudé de comerme la comida, pero en el fondo el es mi hermano mayor, seria incapaz de echarle algo. Al terminar de comer me dispuse a lavar los trastes, pero mi hermano me lo impidió; era un comportamiento raro, pero le sacaría provecho a la situación, así que subí otra vez a mi habitación a terminar ahora así lo que tenía de tarea. Luego de un rato baje a la cocina por algo de comer: encontré una cubeta de helado, lo abrí, y sentí la bendición de todos los dioses existentes, ya que por mera suerte esa cubeta no tenía frijoles dentro. Me serví un poco de helado, que es de vainilla, (mi favorito por cierto), y subí otra vez a mi cuarto, esta vez ya dispuesto a terminar la tarea, pero cierto perro miró mi helado.

- Oh no, sabes que es lo que pasa -

Siguió viéndome gimoteando, tome un poco con la cuchara y se lo di, pero em cuanto lo comió empezó a soltar chillidos, poniendo sus patas en su cara.

- Te lo dije -

Le acaricie toda su cabeza, para así darle un poco de calor. Cuando acabe decidí relajarme afuera en el patio, al bajar, en la sala me encontré a Miri leyendo, nos saludamos, y salí junto al canino. Todo paso muy rápido, ambos jugamos a corretearnos, yo le daba sus viejos juguetes de plástico, nos acostamos en el pasto, hasta que...

- Hermanito, ya son las 5 -

Decía recargado en la puerta, con su inquietante sonrisa.

- Ok, ya voy -

Deje al canino en el patio y solo subí a vestirme con ropa más casual, no me tomó mucho tiempo hacerlo, pero trate de ponerme algo decente, luego salí de mi cuarto donde Francis estaba con su chamarra de cuero, y pantalón de mezclilla.

- ¿Todo listo? -

Asentí con entusiasmo.

- Bueno, ¡Miri, ya nos vamos! -
- ¡Ok, con cuidado! -

Gritó Miri desde su cuarto. Francis abrió la puerta y me dejó pasar primero, pero cuando puse un pie fuera sentí un jalón en mi mano.

- Oww vamos, no me voy a ir para siempre -

Estuve acariciándole un poco para calmarlo, el solo bajaba su mirada. No tarde mucho en calmarlo, y el comprendió que no lo iba a abandonar, se quedó mirando por la ventana. Francis abrió el zaguán y me dispuse a salir primero...

- ¿A dónde tan aprisa hermanito? Espera a que cierre la puerta -

Me detuvo con su mano en mi hombro izquierdo. Espere a que cerrará bien la puerta, e iniciamos el camino, pero todavía tenía su mano en mi hombro.

- Espero no intentes ejecutar tu plan aquí, que vergüenza sería ver a un chico molestar a su hermano menor -
- ¡Jajaja! ¿De verdad eso es lo que crees? Yo ya tengo en claro mis trucos -

Apretó un poco más su mano sin lastimarme, y seguimos caminando. El ya sabía el camino, pues era una gran coincidencia de que su amigo fuera hermano de mi amigo, aunque lo bueno es de que no existía una gran distancia entre la casa de Armando, y la mía.

- Listo, llegamos -

Levantó su mano y tocó el timbre, se oían ruidos provenientes de adentro, tardando un poco en abrir la puerta, pero cuando eso pasó salió un chico algo más alto que Francis, morenito, un arete en la oreja derecha con una ropa y gorra negra, que miró a Francis pasmado.

- Francisco, ¿Qué haces aquí? -
- ¿Qué tal? Vine a dejar a mi hermano -

Francis levantó su mano, a lo que el chico correspondió su saludo.

- Vaya sorpresa, vengan, pasen -

Francis lo rodeo con su brazo y a mi me soltó finalmente, pase detrás de ellos, y cuando entré salió una señora morena con un mandil rojo.

- Guillermo, ¿Quién...? ¡Guillermo! ¿Cuándo me pediste permiso para traer a un amigo? -
- Mamá, yo... -
- Tranquila mamá... -

Bajo Armando de las escaleras, con una pijama puesta.

- El es Mike, mi amigo y el es su hermano -

Me presento ante su madre, ella quito su semblante molesto y solo sonrió.

- Oh vaya, lo siento. Pasen, ¿Gustan algo? -
- No gracias señora Sandra, estoy bien -
- No gracias -
- Esta bien. Guillermo, cierra la puerta por favor -
- Jeje perdón mamá, ya voy -

El chico rascó su nuca y cerró la puerta. Después regreso con Francis.

- Bueno, ya dejaste a tu hermano, ¿Ahora que vas a hacer? -
- No lo se, voy a vagar por ahí -
- ¿Porqué no te quedas? Mamá, ¿Hay algún problema en que Francis se quedé? -
- La verdad es que no. Sería descortés pedirte que te vayas. Deberías quedarte Francis -
- Bueno, pues no tengo ningún problema, lo haré -
- Esa es la actitud, vente -

Francis y... Guillermo subieron las escaleras, lo que me indica de que ya estaba muy familiarizado en este lugar.

- Mucho gusto hijo, soy Sandra Córdoba -

Dijo la señora acercándose a mi y extendiendo su mano.

- M... mucho gusto, yo soy Mike Jones -

Correspondi el saludo apretando suavemente su mano.

- Mi hijo Armando me ha hablado mucho de ti, es un placer conocerte al fin, por cierto, bienvenido a esta casa -
- Gracias señora Córdoba -
- Bueno mamá, Mike y yo vamos a estar en mi habitación -
- Si hijo, diviértanse -

Armando me indicó por donde era, solamente subimos las escaleras y giramos a la derecha.

- Pues bienvenido a la casa Córdoba -

Tomé un poco de impulso y le pegue en el brazo.

- ¡Agh! ¡¿Y eso por qué fue?! -
- Por abandonarme ayer, te dije que no me entregaras a mi hermano -
- No fue mi culpa, no quería que también se desquitara conmigo -
- Ay, no quería que se desquitara conmigo. *le arremedo* Pues por eso tuve que pagar por tu culpa -
- Bueno, ya cálmate. No le tengas miedo a mi mamá, no somos una manada de lobos hambrientos -
- Pues yo si le tendría miedo a los lobos, pero no a una mariposa. Por eso me lleve bien contigo desde el principio -
- *suspiro frustrado* - ¿Hasta cuando vas a parar con eso? -
- Nunca, si es necesario -
- *mirada seria* -
- Jeje ya, era broma -

Solamente me miró serio, oyendo su respiración rasposa. Luego de un tiempo eso dejó de pasar, y volteo a verme.

- Bueno, ¿Qué quieres hacer? -
- Oye, tu me invitaste. Se supone que debes de saber que vamos a hacer -
- Bueno, si lo pones así, podría maquillarte, pintarte las uñas, o leer revistas de... -
- ¡No! -
- *carcajada* Yo también estoy bromista hoy -

Lo mire molesto.

- Deberías saber que si te llevas, te aguantas. Pero bueno, ¿Quieres jugar? -

Lo mire confuso.

- *suspiro pesado* No lo tomes con doble sentido, eres mi amigo. Además, dije que te conseguiría un ligue -
- Pues... -
- No, cállate. Ya verás que voy a estar en lo correcto -

Solo lo mire serio, pero el no le tomo importancia. Encendió su consola, que era una Xbox One, y me paso el mando.

- Toma, pon lo que quieras -

Por intuición moví el joystick izquierdo, buscando algo interesante que poner.

- Tardas mucho en escoger... -

Dijo quitándome el mando.

- Vamos a jugar algo que te pondrá a prueba -

Dejó el control en su cama, la pantalla ya había cambiado del menu principal, a la de un juego llamado "Mortal Kombat", tardo unos instantes en los que el juego se cargó.

- Bueno, ya que eres primerizo te voy a enseñar de que va el juego; simplemente trata de pelear y que seas el ganador. ¿Me entiendes? -
- Eh... si -
- Pues para que te quede más claro, ¿Qué te parece si lo juego yo primero para que lo entiendas? -
- De acuerdo -

El empezó el juego, escogió un personaje y empezó a jugar; vi de que más o menos de que trataba, era sobre luchas, aunque tenía que aprenderme los controles para cada acción. Al momento de empezar a mover más rápido los dedos me di cuenta de algo... la violencia, cada vez que lograba dar un movimiento perfecto, se veía una escena grotesca, con mucha sangre y todo eso. Mire a otro lado cuando empecé a sentir revuelto el estómago.

- ¡Ja, toma imbecil! -

Luego de un rato se dejo de oír como presionaba los botones, y me miró a mi.

- Bueno, ya acabe. Es tu turno -
- ¿M... mi... turno? -
- Claro, ya me viste jugar, ¿No? -
- Si... -
- Pues sería descortés no dejarte a ti. Vamos -

Me dio el control, sonriente.

- Ehm... ¿Con cuál inició? -
- Con este -

Dijo presionando un botón, al momento de hacerlo se empezó una cuenta regresiva. Traté de voltearme sutilmente a otro lado para no ver la pantalla, pero no salió como esperaba.

- No, no. ¿Cómo esperas ver el juego si ni siquiera lo miras? -

Me tomó del mentón e hizo que mirará la pantalla. El juego comenzó y por instinto empecé a mover los controles a lo loco, logre dar algunos golpes, pero en cuanto se mostraron esas escenas, sentí nauseas. Seguí haciendo lo mismo, las escenas se mostraban más fuertes, simplemente no pude más; salí de su habitación, por fortuna vi el baño a tiempo. Puse la cabeza en el lavabo y empecé a sentir como mi estómago se empezaba a contraer.

- Uy, parece que Jones no puede soportar la violencia de un juego. Me pregunto, ¿Quién es la nena ahora? -

Lo mire algo molesto, solo dio una ligera risa ante mi reacción, y empezó a golpear un poco mi espalda varias veces.

- ¿Mejor? -

No había expulsado absolutamente nada, aunque ya se me habían quitado las ganas de vomitar. Asentí mientras el sonrió.

- ¿Creías que por ser... eso, iba a tener algún juego de Barbie, de moda y todo eso? Tómalo como que estamos a mano -
- Solo lo decía para molestarte -
- Pues yo vi que hablabas muy en serio -
- *mirada seria* -
- Bueno, al menos ya estamos a mano. Mientras iré a poner otro juego -
- Ok -

Me enjuague un poco la boca una vez que esa sensación desapareció, también limpié el lavabo por si las dudas y regrese al cuarto de Armando.

- Oye, pues honestamente no jugaste tan mal, después de todo hiciste un buen ataque, si hubieras soportado, entonces muy probablemente hubieras ganado -
- Mejor ya no hay que hablar de eso -
- Jajaja, me vuelvo a preguntar, ¿Quién es el joto ahora? -

Otra vez lo miro molesto, a lo que el no evita carcajearse nuevamente.

- Bueno, bueno, bueno, pondré otro juego. ¿Soportas los juegos de disparos? -
- Pues ya quedó claro que sí contienen sangre, no -
- Jeje, es cierto. Este es uno de mis juegos favoritos, si... contiene un poquito de violencia, pero no mucha -

Cerró el juego, y abrió otro, esta vez era una pantalla de carga con una especie de anillo, por lo que veía el juego se llama "Halo", nuevamente tardo en cargar pero una vez que estuvo listo, apareció el típico texto de "Presiona cualquier botón para continuar". Armando presionó un botón y la pantalla sacó varias opciones, seleccionó la de "Campaña", y le seleccionó la opción de "Nueva partida".

- Este juego me gusta demasiado, ya verás de que trata -

El juego nuevamente empezó a cargar, no se tardo demasiado en mostrar una especie de nave en el espacio, y algunos avioncitos negros que la custodiaban; enseguida vi que se trataba de un ejército humano en el espacio, perseguidos por un ejército alienigena malvado. Las cinemáticas se detuvieron apuntando a un soldado verde que estaba en una especie de cápsula congelado.

- Toma, como es una partida nueva, y la puse en fácil, va a aparecer los botones que debes apretar -

Me dio el control que tenia en sus manos, y saco otro de un cajón.

- Este control luego lo uso para jugar con mi hermano, pero no tengo problemas en compartir el mío -

Solamente le asentí, y conecto el otro control a la consola, cuando inició sesión vi la cuenta de su hermano. Los 2 estuvimos jugando, tuve algunos problemas con los controles, Armando solo se reía un poco y después me decía cual era el que debía presionar; lentamente fui comprendiendo la historia del juego, aunque Armando ni yo, teníamos un arma, cuando le pregunté el porqué, dijo que ahorita nos darían una. Jugamos bastante tiempo, y la historia era muy interesante, solo era a disparar a aliens y ya, aunque también me estaba preguntando el trasfondo de lo que pasaba ahí, me distraje demasiado, porque apenas noté cuando la mamá de Armando entró al cuarto.

- Hola chicos, les traje algo para que no pasen hambre -

Me levanté de la cama, y fui con la señora Sandra para ayudarle a llevarme la charola que tenía.

- Oh, gracias Mike. *sonríe* ¿Necesitan algo? -
- No gracias señora -
- Yo tampoco mamá, gracias -
- Bueno, los dejo para que puedan seguir jugando -
- Muchas gracias señora Córdoba -
- No hay de que Mike -
- Adios mamá -
- Adiós hijo -

La señora Córdoba cerró la puerta y se fue, dejándonos solos con esos deliciosos nachos con queso derretido y catsup.

- Bueno, pues habrá que pausar el juego por ahora, no quiero ensuciar los controles -
- Tu mamá es muy buena onda -
- Jeje, eso es lo que crees, y de cierta forma es cierto, pero también tiene otra cara, y la viste parcialmente cuando mi hermano dejo entrar al tuyo a la casa -
- Bueno, puedo decir que así es la mayoría. Mi mamá también es así -
- Bueno, te puedo creer eso. ¿Tú hermana se quedó en casa? -
- ¿Para qué quieres saber, si tu eres... -
- Shh, en esta casa no se habla de eso... -

Dijo poniendo su dedo para callarme.

- Aparte, solo te pregunto porque estamos en confianza, no porque este enamorado de ella -
- Bueno, si lo pones de ese modo, ella esta en mi casa, probablemente leyendo, además, si estuvieras enamorado de ella, te diría un simple no -
- Espera, ¿De verdad se quedó sola? -
- Si, honestamente temeriamos más por los que intentarán entrar a la casa, que por ella -
- ¿Cómo? Osea, ¿No les preocupa su hermana? -
- No es eso, más bien... bueno, para que entiendas mejor te contaré una historia. Cuando tenía más o menos 5 años, papá nos mandó a karate, yo no aprendí mucho ahí, pero Miranda y Francis si, verás, en ese tiempo unos chicos molestaban a mi hermana, Francis quería defenderla, pero ella se negó, diciendo que era algo personal; los niños se lo tomaron como burla, y le dijeron de broma que la pelea fuera a la hora de la salida, al final Miri solo estaba molesta porque le habían dado una patada en el brazo, pero lo que ella hizo fue dejar sin dientes a un chico, y al otro le rompió 2 costillas. Papá en ese mismo día la regaño, diciendo que no debía hacer eso, pero al día siguiente, irónicamente la felicitó sin que mamá se diera cuenta, diciendo que no debía de dejarse, y que la próxima vez, no llamara la atención con las heridas que causara -

Agarre un nacho de un plato y vi a Armando, el cual solo estaba sorprendido.

- ¡¿Eso es cierto?! -
- Si, puedes preguntarle si quieres, aunque... tendrás que llevarte "bien" con ella antes de hacerlo -
- ¿Qué le pasa a tu familia? Digo... es que es tan... -
- Si, es algo especial, pero somos incapaces de hacerle daño a alguien, bueno... a excepción de que nos sentimos amenazados -
- Bueno, pero es una chica sola en casa -
- Si es una chica, pero ella es muy inteligente y fuerte, en caso de que algo ocurriera sabría que hacer. Mírate a ti, pensaba que los hombres gays eran afeminados, pero eres un enfermo amante de la violencia -
- ¡Oye, yo...! -

Dio un suspiro frustrado.

- ¡No soy un enfermo, simplemente puedo soportarlo güerito -
- ¿Cómo me llamaste? -
- G Ü E R I T O -

Le iba a lanzar un ataque, pero me detuvo la mano, ahí empezó una pequeña lucha, obviamente sin llegar a herirnos físicamente, lanzaba algunos ataques y los detenía, y viceversa. Ya por último me decidí aplicar más fuerza, pero me sostuvo de manera diferente; desvió mi ataque hacia arriba, me soltó y rápido me tomó con sus brazos, haciéndome una llave.

- ¿Últimas palabras? -
- Si... ¡Fran...! -

Soltó la llave y me puso sus manos en mi boca para hacer que me callara.

- Esta bien, esta bien. Tu ganas, pero no le hables a tu hermano, ¿De acuerdo? -

Asentí mientras sentaba silenciado.

- Ok -

Lentamente me fue soltando, hasta que tuve mi boca libre.

- *carcajada* ¿De verdad le tienes miedo a mi hermano? -
- ...no... -

Lo mire a los ojos, pero no con la seriedad que se merecía el "asunto", ya que seguía soltando risas por eso.

- Bueno, pero es porque tu hermano tiene 2 años más que yo, es algo fornido, y por lo que me contaste... -
- Tranquilo, Francis solo te va a cuestionar varias cosas de ti y tu relación conmigo, si le caes bien, lo cual es probable, te aceptará como su amigo, te va a molestar, pero nunca llegará a las fuertes agresiones verbales o físicas, a parte a mi no me golpea, a lo mucho un golpecito en el hombro, o un cerillito y ya -
- Pues... las apariencias engañan -
- Si, de hecho... ¿Tú hermano es malo? -
- ¿Qué? ¿Cómo? -
- Si... es que es más alto que Francis, su ropa, su arete, su forma de vestir... ¿No te pega? -
- ¿Qué si me pega? -

Armando se echó a reír a carcajadas, mientras el intentaba parar yo agarre más comida y la lleve a mi boca.

- Jajaja, ¿Crees que el me pega? -
- Pues... si -

Nuevamente empezó a reír, pero esta vez tardo menos en controlarse.

- Ay Mike, mi hermano es incapaz de hacerle daño tan siquiera a una mosca, ¿Crees que el pueda golpearme? A duras penas me da un regaño cuando hago algo mal -
- Pero entonces si es compañero de Francis, y es más alto que el, ¿Por qué tu eres más bajo que yo? -
- Bueno, pues es que en realidad... el tiene 17 -
- Pero... ¿Cómo? -
- Pues bueno... ya que estamos en confianza puedo contártelo... -

Desvió su mirada tomando refresco.

- Verás, mi mamá es soltera... mi "papá" nos abandonó cuando nací, era un época difícil, mamá no metió a mi hermano a estudiar para que el me cuidara, pero después ella me dejó encargado con un vecino que tenía hace tiempo. Guillermo no estudió durante un año, pero cuando empezó a estudiar reprobó. Jeje, primero mamá estaba enojada, pero después reconoció que no fue su culpa, últimamente las cosas han ido mejorando, Memo es un buen hermano, no te dejes llevar por la apariencia -
- Oh vaya, yo... lamento oír eso -
- Descuida, no pasa nada, somos amigos, ¿No? -
- Jeje, si -

Hablamos de todo tipo de cosas personales, lo raro fue de que incluso me contó de como le gustan los hombres, aceptó a Armando tal como es, e incluso no me importa como sea, pero si me incomoda ese tema. Pasamos el tiempo jugando, pude controlar los botones que presionó con mayor facilidad, aunque todavía necesitaba mejorar mi puntería.

- Oww, espera -
- Ehm, ¿Qué pasa? -
- Voy al baño -
- Ehm, esta bien -
- Ya vuelvo, no te vayas a ir -

Paso el juego y salió rápidamente, salí del cuarto para hablar con Francis. Entre al cuarto del hermano de Armando, pero no había nadie, las ventanas estaban abiertas, aunque tenía posters de rock y todas esas cosas, una guitarra eléctrica roja brillante, y otras cosas más. Baje las escaleras, y me tope con su hermano.

- Oh, hola jeje -
- Hola, eres... ¿Guillermo? -
- Oh, disculpa. Guillermo Córdoba, el hermano de Armando -

Extendió su mano y correspondí con una sonrisa.

- Mucho gusto, soy Mike Jones, el hermano de Francis -
- Jeje hola Mike, ¿Dónde está mi hermano? -
- Esta en el baño -
- Oh vale, vale. Gracias Mike -
- Sip, no hay de que -

Nos despedimos; el subió y yo baje, en la sala no encontré a Francis, hasta que lo vi bajando las escaleras con Guillermo como si nada.

- Mamá, ahorita venimos -
- ¿A dónde van? -

Dijo la señora desde la cocina.

- Vamos a la tienda, no tardamos -
- Esta bien, con cuidado -

Guillermo tomó a Francis del hombro, al momento de salir le hable a Francis.

- ¡Francis! ¿Me puedes traer algo de la tienda? -
- No -
- Por favor... *cara suplicante* -
- Esta bien, ¿Algo más? -
- *risa ligera* -
- Si, ¿Puedes fijarte si Miri esta bien? -
- ¿Para qué quieres que vaya si ya sabemos la respuesta los 2? -
- Por favor... *mirada suplicante* -
- ¡Ay, esta bien! -
- Jajaja, vámonos ya -

Guillermo tomó nuevamente a Francis del hombro y salieron. Entre a la cocina donde estaba la señora Córdoba lavando trastes.

- Buenas tardes señora Córdoba, ¿Puedo ayudarle en algo? -
- Hola Mike, no te preocupes puedo sola -
- Por favor, no quiero parecer desagradecido -
- Bueno, no lo eres, pero si tanto insistes puedes ayudarme a poner esos platos al mueble que esta allá -
- Si, enseguida -

Me lleve los platos y los acomode con cuidado.

- ¿Así? -
- Si, justamente ahí -

Fui poniendo los platos en su lugar, la señora Córdoba me fue pasando más cosas, como más platos, vasos y tazas.

- Por cierto Mike, ¿Dónde vives? -
- Vivo cerca, en la cerrada que está luego, luego -
- Oh ya, entonces no te queda nada lejos venir hasta aquí. ¿Y tus padres? -
- Están trabajando -
- ¿Donde trabajan? -
- Pues ambos trabajan en Harmony Industries, mi papá como gerente y mamá como secretaria -
- Si he oído de esa empresa, muy bien. Por cierto, gracias Mike, no debiste haberte molestado -
- No hay de que señora, ¿Necesita algo más? -
- No, ya es todo, nuevamente gracias -
- Esta bien, si necesita algo puede avisarme -

Caminé para salir fuera de la cocina, probablemente Armando ya habría salido.

- Mike, espera. No te vayas -
- Ehm... ¿Qué pasa señora? -

Secó sus manos y dejó el trapo cerca del fregadero.

- ¿Puedo hablar contigo un momento? -

Le respondí que sí, tomó una silla y me invito a sentarme, después de hacerlo me miró algo preocupada.

- Mike, yo confío plenamente en que eres verdaderamente amigo de mi hijo, por eso... no pude evitar escuchar la platica que tuvieron hace rato. ¿Hace cuánto lo sabes? -
- La verdad es de que lo se hace 2 días -
- *suspiro* Ya conoces mi historia, he criado a 2 hijos, pero... algunas veces creo que he hecho algo mal -
- Señora Córdoba, no se preocupe, usted ha estado ocupada tratando de mantener a sus 2 hijos, y ha hecho un gran trabajo. Ellos reconocen su gran esfuerzo, todos tenemos que hacer sacrificios por algún bien -
- Entiendo tus palabras Mike, pero la razón de esta platica es de que yo ya sabía que Armando tenía otras preferencias; lo supe hace unos años, cuando regreso golpeado de la escuela, no me dijo nada, pero logré escuchar como hablaba con Guillermo, por expresar lo que sentía a otro chico, entonces decidí que nos íbamos a mudar. Armando todavía no me ha dicho eso, y me hace sentir... de cierta forma me siento culpable, por eso quiero pedirte un favor -
- Claro, ¿Qué necesita señora? -
- Solo te pido que intentes pedirle a Armando que me diga sus inquietudes, quisiera fortalecer el vínculo madre-hijo, ampliar esa confianza que falta -
- No se preocupe, lo haré *sonrisa* -
- ¿Mike? -

Baja Armando de las escaleras.

- Oh, aquí estas, te dije que te esperarás allá arriba. Hola mamá -
- Hola Armando -
- Bueno, solo quise ayudar un poco -

Me despedí de la señora y subí con Armando a su cuarto. No pude evitar sentir empatia de la señora, con todo lo que Armando y ella me dijeron, veo la verdadera fortaleza de las personas.

- Armando... -
- ¿Sí, Mike? -
- ¿Tu mamá sabe de... eso? -
- *suspiro* No, no lo sabe... -
- ¿Y por qué no le dices? -
- Es que... tengo miedo... -
- ¿A qué le temes? -
- A mi mamá... bueno, más bien a su reacción... -
- Pero... no creo que reaccioné tan mal -
- Es que ese el problema, no se si me acepté o no -
- ¿En serio crees que no lo vaya a hacer? Ella es tu madre, te ama, no se que tipo de madre dejaría a su hijo solo por algo tan insignificante. Lo que quiero decir es que deberías decirle -
- *sonrisa* Gracias Mike por el consejo, pero prefiero esperar el momento perfecto para hacerlo -
- Esta bien, como tu veas -

Dejamos el tema y otra vez empezamos a jugar.

- Ehm... ¿Hola? -

Su hermano abrió la puerta lentamente, entró y le entregó una bolsa de dulces a Armando, luego entró mi hermano, el cual se veía un poco molesto.

- Toma Mike, lo que me encargaste -

Me dijo mientras el sostenía una bolsa de papas y un refresco pequeño.

- Pero yo no quería eso... -

Intente hacer un tono medio inconforme y desilusionado, no salió como esperaba, pero Francis cayó totalmente en el; viéndose como apretaba más su agarre de las cosas.

- *sonríe* Jeje, era una broma. Gracias, eres el mejor hermano -

Me acerqué a el para abrazarlo, después le quite las cosas de sus manos y regrese con Armando, el cual veía sutilmente lo que paso.

- Bueno, eso es todo, si necesitan algo, estamos en mi cuarto, o le pueden decir a mamá -

Ambos salieron del cuarto de Armando, destape mi refresco y le di un sorbo, volteando a ver a Armando boquiabierto.

- ¿Ves que Francis no es un mal hermano? -

Seguí comiendo frituras y refresco mientras que jugábamos, terminamos una campaña del juego, y empezamos otra, pero a la mitad de la partida su mamá entró al cuarto nuevamente.

- Armando ya es hora de cenar, Mike ¿Quieres quedarte? -
- Pues la verdad ya debo irme, pero gracias señora -
- Vamos, quédate, no pasa nada -
- No quisiera molestar... -
- No molestas, ¿Verdad mamá? -
- Vamos Mike, esta claro que no es ninguna molestia -
- Esta bien... -

Bajé con los platos, y basura que había en el cuarto junto con Armando y su mamá, Francis ya estaba sentado en la mesa, mientras que Memo estaba sacando algunos platos, pero apenas me acerqué, Memo con una inquietante sonrisa me dijo que el se encargaba. Tiré la basura y Memo me quitó los trastes sucios que tenía y me senté junto a Francis que preguntó por mi día, solo le dije que todo iba bien, el me sonrió, pero ya no como si estuviera tramando algo. Cominos entre todos lasaña, no la había probado antes, pero debo decir que es totalmente deliciosa, fue una cena tranquila en la que sólo Francis y Memo hablaban cosas entre ellos, una vez que terminé, Armando se levantó y ambos nos fuimos otra vez a su cuarto, no sin antes agradecer por la comida y llevar mis trastes sucios al fregadero.

- Bueno, sigamos con esto -

Tomó un control y lo encendió, luego me ayudo a prender el mío, jugamos lo mismo. Debo decir que este juego aunque también aparezca un poco de sangre, no es tan extremo como Mortal Kombat, después de haber pasado un nivel y medio estába tan concentrado que me desconcertó el hecho de que apareciera el menú de pausa repentinamente.

- Espera aquí, ya vuelvo -

Por lo tan aprisa que salió, me di cuenta de que iba otra vez al baño, y también de que el debe tener un metabolismo rápido, el tiempo que pasó se me hizo eterno, me sentía algo cansado, una parte de mi quería decirle a Francis de que ya me quería ir, pero por otra quería quedarme más tiempo, así que decidí optar por la segunda, pero al ver la cama de Armando se veía tan cómoda, así que me recostaría en lo que el regresa, total, solo serian un par de minutos...


Más tarde...
[Francis]

- Checaté esto bro, ya casi me sale esto -

Se acomodó un poco para sostener su guitarra, apenas iba a empezar a tomar impulso tocaron la puerta.

- Si, adelante -

Entró el hermano de Memo un poco preocupado.

- Eh... Francisco, tengo un problema -

Me extraño un poco el hecho de que me pidiera ayuda a mi, y no a su hermano, después de todo no he hablado para nada con el.

- ¿Qué pasa? -
- Se trata de tu hermano, necesito que vengas -

Lo mire un poco preocupado, a lo que no tarde en levantarme, Memo vino detrás de mi, y entre los 3 fuimos al cuarto del chico. Abrió la puerta, y me encontré con... una escena... encantadora.

- Le dije que volvería porque iba a hacer mis necesidades, pero cuando regresé me lo encontré dormido. Intenté despertarlo, pero no reacciona, y no se que hacer -
- Descuida, yo me encargo -

Me acerqué a Mike, tomé algo de aire y lo sostuve entre mis brazos cargandoló.

- Bro, ¿Necesitas ayuda? -
- Si... que me abran las puertas -

Mi hermano era un poco pesado, pero lo puedo aguantar todavía. Baje las escaleras con mucho cuidado, la mamá de Memo nos vio y se sorprendió.

- Francis, ¿Qué paso? -
- No se preocupe señora, mi hermano se quedó dormido, y pues ya nos vamos -
- ¿Quieren que los acompañe? -
- No gracias señora Sandra, estamos bien -
- Deberías hacerle caso a mi mamá bro, ya es noche, si quieres voy contigo -
- No se preocupen, no está lejos mi casa -

Me insistieron un poco más, pero solo los ignore, Memo me ayudo a abrir la puerta de su casa, me despedí de todos y salí de ahí. La noche era fría, por lo que maniobré un poco, y me quité la chamarra para ponérsela de cobija y seguí caminando, todo estaba tranquilo, y si en el dado caso que pasará lo peor, yo lamentaría lo que pasara con los que intentarán acercarse a mi hermanito, porque les rompería la cara y los dejaría irreconocibles. Mientras se movía un poco dormido desbloquearon mis recuerdos de hermano mayor, una vez en una noche tormentosa (teniendo yo como 5 años) lo encontré llorando encogido debajo de su cama, lo saqué y lo arrope limpiando sus lágrimas, me insistió en que no lo dejara, que me quedara junto a el, no pude hacer caso omiso y acepté, esa misma cara inocente aún prevalece, y no quisiera que se perdiera. Al llegar al zaguán de mi casa cargué a Mike en mi hombro, y con la mano izquierda toqué el timbre, lo regresé a cargar como estaba, y poco después salió mi hermana en pijama, viéndonos algo sorprendida, mientras avanzaba a la casa le expliqué lo que había pasado, y me ayudo a abrir la puerta de la casa y la del cuarto de Mike. Lo acosté en su cama y la destendí, luego lo arrope y bese su frente mientras se movía un poco, dándome otra vez nostalgia y preguntándome como pasó todo tan rápido, me lleve mi chamarra, y le cerré la puerta, encontrándome con Miranda sonriente cruzada de brazos.

- Así que, ¿Cuándo volvió ese hermano mayor que cuida al menor? -
- Yo... *sonrojo* No lo iba a dejar solo en una casa ajena -
- ¿Seguro? -
- Hmnp, Si... -
- Bueno, si tu lo dices -

Entró a su cuarto, mientras yo escuchaba como se burlaba levemente, entonces recordé el viaje de mañana.

- Ehm... Miranda -
- ¿Sí? -
- ¿Ya acomodaste tus cosas para mañana? -
- Si, hace más o menos una hora. Pensé que lo recordarían, pero viendo que ya Mike está dormido, así que ahorita le ayudo -
- No te preocupes, yo le ayudo -
- Uy, que hermano tan responsable y generoso -
- Solo lo estoy ayudando -
- Francisco, ambos sabemos que tu no tratas de solo "ayudar". Así que, ¿Dónde surgió nuevamente ese hermano protector? -
- *suspiro* Ese hermano siempre ha estado, pero... hoy lo vi durmiendo en la cama de su amigo, ¿Recuerdas cuando le tenía miedo a los truenos? -
- Lo recuerdo muy bien, pero ¿Qué tiene que ver una cosa con otra? -
- Pues verlo dormido ahí, me recordó a cuando se dormía junto a mi -
- Oww, eso era muy tierno, supongo que con este hecho ya no harás tu venganza -
- Ni siquiera tenía un plan para ello, solo se lo dije y ya -
- Entonces, supongamos que eso nunca pasó. De verdad que buen hermano tiene Mike -
- Yo... ¡también soy tu hermano! -
- Si, pero no me trajeron cargando a mi casa, ni me protegían de los truenos -
- ¡Ni siquiera dejabas que conviviera contigo! -
- Lo se -
- Hmnp, ¿Dónde está mamá y papá? -
- Se quedaron tarde en el trabajo, preguntaron por Mike, pero les dije que todavía no llegaban -
- Ok, buenas noches -
- Buenas noches, hermano protector -

La miré seriamente, se fue riendo a su cuarto y lo cerró. Entre al mío y acomode mi mochila echando las cosas que iba a ocupar, como una batería portátil, mis audífonos, ropa etc. Regresé al cuarto de Mike, solo soltaba pequeños quejidos mientras se movía, abrí su closet para buscar su ropa favorita, además tomé un suéter que se veía que lo abrigaría muy bien, puse a cargar su teléfono, no encontré sus audífonos, así que le recordaría que le falta eso mañana, mientras acomodaba todo en su mochila, vi como entró el perro porque dejé la puerta abierta, me sorprendió como de un salto subió a la cama y se durmió enseguida. Me le quedé viendo un rato y después me fui cerrando la puerta, apagué las luces de la casa y cerré bien la puerta de la entrada. Al acabar me fui a mi cuarto a acostarme, pero no podía hacerlo sin escuchar música, así que saqué mis audífonos de la mochila y me los puse, así me daría sueño y podría dormirme.
 

Licenciado Miguel

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Después de un tiempo, finalmente aquí está el
✨Capítulo 25✨
Y con este capítulo, aprovecho para compartir algo de información sobre la historia:
  • El nombre cambiará de Una Nueva Oportunidad a Terra.
  • Faltan aproximadamente 15 capítulos para el fin de temporada (estoy contemplando que sean 40 capítulos por temporada, aunque este número puede variar).
  • El capítulo 26 cerrará temporalmente el arco de los Jones, y la historia regresará a su normalidad en el capítulo 27
  • Finalmente, como adelanto del capítulo 27 (que lo tengo casi terminado), solamente decir que una pesadilla inicia donde acaba otra.
Espero les guste este nuevo capitulo, y una vez más, gracias por leer :))
Capítulo 25 - En familia
[Mike]
*alarma de despertador*

- Uhm... - *bostezo* -

Me levanté de la cama de... ¿Armando? Pero... si esta es mi cama. Me sorprende el hecho de estar en mi habitación, después de que solo recuerdo recostarme en el cuarto de Armando. No importa, me levanté y salí del cuarto, y vi a papá caminando apurado por el pasillo, en cuanto el me vio, sonrió.

- Buen día Mike, ¿Listo para ir a acampar? -
- ¡Si, estoy listo! -
- ... -
- ¡William! ¡¿Ya lo encontraste?! -
- Jeje, ya casi amor... Mike, ve a desayunar con tus hermanos, ellos ya están allá abajo -
- Ok papá... y suerte -
- *sonrisa nerviosa* -
- ¡Puta madre William Jones, tardas demasiado...! -

Bajé las escaleras un poco apurado; en la cocina estaban mis hermanos desayunando, aunque Francis se veía cansado, y Miri solo comía como si no pasara nada.

- Buenos días -
- Buenos días -

Saqué el cereal que estaba en la alacena, y me serví en un plato, después agregué la leche. También aprovecho para agradecer de que estoy desayunando algo ligero y al mismo tiempo nutritivo, ya que... mi estómago no tiene mucha suerte en los vehículos en movimiento.

- Hola chicos -

Saludamos los 3 a papá. Miri acomodó sus lentes y le habló a papá.

- Papá, ¿Ya lo encontraste? -
- No, aún no -
- ¿Buscaste en el ático? -
- Si, ya lo hice -
- Mejor busca bien -
- Pero... -
- ¡William, por eso te dije que cuando se va a hacer un viaje, hay que preparar las cosas desde antes, y no el momento menos adecuado -
- De acuerdo, iré a buscar otra vez al ático -

Papá regresó a las escaleras apurado, mientras que los sutiles gritos de mamá se escuchaban por toda la casa.

- ¿Qué está buscando papá? -
- Las casas de acampar, parece que ya tenia planes desde hace mucho, pero olvido donde las guardo -

Saqué jugo del refrigerador y me serví en un vaso. Luego mamá bajo con 2 mochilas, mientras recoge su cabellos.

- Hola mamá -

Dejó las mochilas en la puerta de la entrada y sonrió.

- Hola cariño, ¿Cómo amaneciste? -
- Jeje, muy bien, ¿Y tú? -
- Pues, ehm... bien. ¿Te divertiste ayer? -
- Si, y mucho, pero me quedé dormido -
- Pero... ¿Cómo llegaste aquí? -
- Pues no se que paso -
- Sencillo, cuando vi que se quedó dormido, le llamé a Miranda para que viniera por el -
- *le da un golpe en el brazo* -
- Ouch... -
- Francisco, no debiste de hacer eso. ¿Cómo puedes dejar a tu hermano así como así? -
- Pero no se quedó ahí -
- Si estas viendo que tu hermano se quedó dormido traelo para acá, o despiertalo como mínimo -

Dijo mamá mientras negaba. Luego nos dijo que nos apresuremos, mientras tomaba las llaves y abría la puerta, aunque otra vez le gritó a papá la misma pregunta de hace rato. Mientras ellos "hablaban" terminé de desayunar, y me levanté para dejar mis trastes sucios.

- Enano, faltan tus audífonos -
- Ehm... gracias, ¿Cómo sabes de eso? -
- Miranda me lo dijo -

Vi como ella le dió otro golpe a Francis, y el solo se empezó a sobar mientras se quejaba.

- Ok... ¿Gracias? -

Fue extraño eso, pero de igual forma subí para revisar que no falte nada. Entré a mi cuarto verificando como estaba mi mochila, y pues la verdad... parecía que la había hecho yo; estaba todo tan perfectamente acomodado, si que Miri me conoce bien, yo tampoco recordaba donde estaban mis audífonos, y por eso los tuve mis audífonos en todo el cuarto, hasta que los encontré en mi escritorio. Ya lo último que me faltaba por hacer, es rectificar si todo estaba bien, y evidentemente así fue.

- Hijo... -
- ¿Si papá? -
- ¿Vas a llevar al perro? -
- Ehm... sí -
- Ok, entonces ahorita te busco una correa -
- ¿Qué? Pero... el nunca ha usado correa -
- Entiendo tu preocupación, pero aunque el siempre quiere estar junto a ti, eso no impedirá que quiera salir a corretear al primer animal silvestre que vea. Es la correa, o lo dejamos encargado con alguien -
- Mmm, está bien... la correa -

Papá puso su mano sobre mi hombro, sonriendo y palmeando.

- Tranquilo hijo, no va a ser para siempre, solo en lo que estamos allá -
- Si, yo entiendo -
- Esta bien, alistate, porque saldremos pronto -
- ¡William...! -

Se escuchó a mamá molesta desde abajo, papá dio un suspiro pesado, y sin perder más el tiempo bajó. El canino ya tenía rato desde que había despertado, igualmente ya había comido, solo me veía sentado moviendo su cola. Metí la correa a mi mochila y lo llamé para que viniera; me hace sentir feliz al verlo entusiasmado, ya que esta vez no me iría sin el. Los 2 bajamos, pero me detuve cuando encontré a mamá echando comida del refrigerador.

- Mamá, ¿Necesitas ayuda? -
- No cariño, no te preocupes. Súbete a la camioneta con tus hermanos. Tu padre y yo ya vamos para allá -
- Esta bien, si necesitas ayuda, solo avísame -
- Claro Mike, - *sonríe* - no te preocupes -

Abrí la puerta que esta junto al sótano, y me subí a la camioneta, también subí al canino, y me senté en el asiento de en medio. Hice un saludo con la mano a mi hermana que estaba sentada a mi derecha, al verme, ella me devolvió el saludo, quizás sonriendo, aunque eso no lo supe porque está oscuro. Saqué mi teléfono, y lo encendí; este tardo un poco, pero en cuanto estaba listo, le mandé un mensaje a Armando disculpándome por haberme dormido en su casa, e irme sin haberme despedido; probablemente lo vería en la mañana, pues la última vez que estaba conectado fue a las 12:35 de la madrugada, claramente eso me dio aquella idea. Francis llegó, y se sentó a lado mío, quedando yo en medio de mis hermanos como siempre, después papá un poco apresurado, metiendo cosas a la cajuela, y al último mamá, con su bolsa, subiéndose al siento del copiloto.

- Bueno, ¿Ya está todo listo? -

Asentí emocionado, mientras mis hermanos solo responden con un simple "si", papá se sentó en el asiento del conductor, y acomodó el espejo retrovisor.

- Será un buen viaje niños, ya lo verán -

Sonrió calidámente desde su lugar. El levantó la mano, y presionó un botón que abre la puerta del garaje, encendió la camioneta y salimos de la casa. La puerta se cerró automáticamente cuando nos alejamos, además lo bueno es que si no hay luz, esta también puede cerrarse manualmente.

- Cariño, ¿Aquí es la casa de Armando? -
- Sip, está es su casa -

Pasamos por la casa de mi mejor amigo; todas las luces de ahí estaban apagadas.

- ¿Lo ves, Will? Te lo dije -

Papá no dijo nada y siguió conduciendo. Sin tener nada que hacer, lo único que queda es mirar el camino que hay por delante, y eso me hacia incrementar un poco mi "suerte", todavía desconozco si la comida se quedará en mi estómago, o se saldrá, solo espero no machar la camioneta. Miri escuchaba música, Francis también, y yo... no se si hacer lo mismo, pero volviendo a mi vista, fue raro ver el paisaje de las varias casas quedarse atrás y ahora convertirse en una autopista un poco transitada. Papá se detuvo por el semáforo rojo, y luego cambió a verde; giramos a la derecha después de un rato de ir en línea recta, entrando en una zona boscosa. Por una extraña razón pensé que ya habíamos, pero al mismo tiempo no me pareció lógico que hayamos traído la camioneta en un trayecto tan corto. Al avanzar más, vi un gran letrero que decía "Harmony Industries a 500 m.", no le tomé importancia, hasta que lo pensé un poco y reaccioné, ¿Será que aquí podrían trabajar mis padres?

- Hijos, bienvenidos al trabajo de su madre y yo -

Había una desviación a la derecha, y en el pasto había una especie de placa de concreto iluminada que decía "Harmony Industries" con letras grandes, y abajo una leyenda: "para mejorar el futuro" con letras medianamente moderadas. Al avanzar un poco, pude ver el edificio corporativo, que tiene algunas luces encendidas.

- Es algo temprano... ¿Porqué hay luces prendidas? -
- Hay trabajadores que llegan temprano, como los guardias, el personal de limpieza, o personas que trabajan turnos extras -
- Oh... -

Creo que fui el único que puso atención; Miri y Francis no se inmutaban en hacer algún movimiento. También apreciaba a la distancia un gran jardín, con una fuente, además había luces en el piso que lo iluminaban.

- Hay varias empresas en México, pero esta es la principal de todas, más bien la primera -

Dejamos atrás el trabajo de mamá y papá, y presenciar casi los mismos árboles, la alameda aperenta ser interminable, y por el temor a mi delicado estómago, no quiero usar mi teléfono para distraerme. Estoy básicamente aburrido y cansado, el canino estaba dormido sobre mis piernas, yo quería dormirme también, sin darle importancia, me acomodé un poco para dormir también, posiblemente cuando despierte ya habremos llegado...

Más tarde.
Día 1

- Oye enano... -
- ¿Eh? -

Me siento todavía un poco adormilado, escuchar a Francis hablarme, atrajo mi atención, tallé mis ojos un poco, y miré a su dirección sin abrir los ojos.

- Mantente en tu lugar -

Abrí de poco en poco mi vista, y me topé con la cara medio molesta de Francis viéndome fijamente.

- Francisco, no seas así con tu hermano -

Dijo mamá molesta desde adelante viendo por el retrovisor, me senté tallando más mis ojos y bostezando, Pupis todavía seguía muy tranquilo dormido.

- Papá, ¿Cuánto falta para que lleguemos? -
- Bueno, lo acababa de decir hace un rato, pero considerando que estabas dormido, lo diré otra vez; ya no falta nada hijo… de hecho, ya llegamos... -

Papá se detuvo en una caseta, donde se asomó una chica sonriente con una gorra y playera verde.

- Hola, buenos días. Bienvenidos al parque nacional de Akalocuautlán, ¿Tiene su boleto? -
- Si, permitame un momento, - *voltea a ver a mamá* - querida, ¿Me lo pasas? -
- Seguro -

Mamá abrió el maletero y sacó algo parecido como un boleto.

- Aquí tienes Will -
- Gracias amor, - *mira a la señorita* - aquí tiene -

La señorita sonrió y pasó el papel por un escaner, no tardo en dar un pitido, miró a la computadora, y le regreso el papel a papá.

- Todo verificado señor Jones. Una vez más, sean bienvenidos usted y su familia, que tengan una buena estadía - *dijo sin quitar su sonrisa* -
- Gracias, lindo día -

La pluma de la caseta se levantó. Entramos a un lugar con muchos árboles, se sentía un poco de frío a pesar de que estaba tapado.

- Will, no se te olvide que vamos a pasar a recepción -
- No amor, - *suspiro* - para allá vamos -

Nos estacionamos frente a una gran cabaña, rodeada con algo de gente entrando, saliendo, y posiblemente esperando recargadas en la pared. Antes de bajar, saque la correa de mi mochila, y se la puse al collar de Pupis, todos nos bajamos de la camioneta; siendo Miri y Francis los primeros en hacerlo, yo bajé sujetando firmemente la correa del canino, y al último mis padres. Entramos a esa cabaña enorme, que se sentía muy cálida, como si fuese mi casa en navidad, nos pusimos en la fila para que mamá hiciera algo que aún desconocía, solo esperamos un poco, para que fuera nuestro turno.

- Siguiente... -

El recepcionista (un chico con la misma ropa, pero con una cara más exhausta), se limitó a ver a mis padres, mamá fue la que se adelanto y habló con él.

- Hola, ¿En qué puedo ayudarle? -
- Buenos días, quiero rentar una cabaña -
- ¿Tiene reservación? -
- Si, Laura Hernández -
- Ok permitame -

El chico tecleo y miró el computador por un rato, luego miraba a mamá unas cuantas veces, y regresaba su atención a la computadora, tomó una llave, y la dejó en el mostrador frente a mamá.

- Cabaña 7 para la familia Jones Hernández, bienvenidos al parque, y etcétera. Necesitará firmar usted y su esposo algunos papeles para terminar el trámite, y eso es todo -

Mamá toma la llave, y se la dio a Miranda.

- Bueno chicos, vayan a la cabaña. Su padre y yo los alcanzaremos luego, y diviértanse, no vamos a tardar -

Con las instrucciones de mamá, los 3 caminamos, Miri y Francis se adelantaron y el canino estaba algo inquieto, quizás es porque nunca ha estado rodeado de tantas personas, el chiste es de que...

- ¡Ay! -

Choqué con un chico alto y fornido, de piel un poco menos clara que la mía.

- Disculpa... -

Me separé de el, haciendo que Francis y Miri voltearan, pero la mirada amenazante del desconocido me aterraba.

- ¡Fíjate por donde caminas! -

El canino sorprendentemente comprendió rápido la situación, y se puso en posición de ataque gruñendo fuertemente. Francis me tomó del estómago, y me hizo posicionarme detrás de él.

- Hey, cuida tus palabras con mi hermano -

Se vieron por unos momentos, aunque temía que le hiciera daño a Francis, al final solo se marchó, y como Miri estaba en su camino, la empujó levemente, ella le regresó el empuje, haciendo que casi se cayera.

- Fíjate idiota -

Se limitó a mirarla, y siguió caminando.

- Gracias... ¿Estan bien? -
- Si, solo ten más cuidado Mike. ¿Tú estas bien? -
- Si, eso creo -

Miri recogió su cabello, y me miró sonriendo.

- Ten más cuidado hermanito, no querrás que nos encontremos con más idiotas -
- Esta bien... lo tendré -

Seguimos el camino a la cabaña, si tan solo hubiera sido mas precavido, esto no hubiera pasado, ojalá no ocurra algo así otra vez. Después de un rato de largo recorrido, llegamos a la cabaña número 7; Miri la abrió con la llave que sacó su pantalón, y entramos. Se sentía casi igual que en la recepción, solo que con una mínima diferencia de temperatura, además parecía más una casa: con una chimenea, una cocina pequeña, comedor y una sala con sillones bonitos, y arriba se ven claramente 2 cuartos y un baño.

- *silbido* - Viva el trabajo de mamá y papá, esto es mejor de lo que había pensado -

Subí arriba a explorar mejor, en la habitación de la izquierda hay 3 camas individuales, una pantalla, muebles, etc. Mientras que en la de la derecha, estaba una cama matrimonial, y los mismos muebles y accesorios que en la otra. Estaba sorprendido, y confundido, pues papá dijo que vamos a acampar, pero esto se parece más a vacacionar. Regresé al cuarto que presuntamente correspondería a mis hermanos, y a mí; me tiré en la cama, con el canino a lado, saqué mi teléfono, y jugué un rato, hasta que oí la puerta de abajo abrirse.

- Querida... -
- William Jones, no voy a volver a repetirlo, ya verás que tengo razón -
- Pero... venimos a acampar, no ha estar en una casa -
- Es una cabaña en primer lugar, y segundo, si vamos a acampar -
- Pero esto es un desperdicio de dinero Lau... -
- Mira Jones, no me digas que hacer con mi dinero, y menos cuando se trata de nuestros hijos. Verás que estoy en lo correcto, y todos la vamos a pasar increíble. ¡Ya llegamos! -

Yo bajé inmediatamente, y mis hermanos se quedaron observando desde arriba.

- ¿Y cómo les fue? -
- Bien Mike, como te dije, solo era cuestión de firmar unos papeles y ya -
- Oh -
- Bueno familia, prepárense para salir -
- Eh... ¿Qué? -
- Si... saldremos a acampar, no a pasarla en una cabaña, ni siquiera se porque la rento tu madre -
- William... No quiero volver a la misma discusión por décima vez -

Dijo mamá con un tono molesto.

- Tch, está bien... -

Me desilusiona un poco el hecho de que no la pasaremos en esta cabaña tan bonita, aunque también me pregunto porque mamá pagó por algo que no vamos a utilizar.

- Bueno hijos, vayan por sus cosas en la camioneta, su madre y yo acomodaremos las nuestras -

La camioneta esta estacionada frente a la cabaña, fui ahí por mi mochila, pero antes le pedí a papá que abriera las puertas de favor, ya cuando la saqué, regresé a la habitación, sacando y acomodando toda la ropa y demás cosas que tengo. Bajé para ver que más había por hacer, y vi a papá ayudando a mamá.

- Muy bien Will, ahora trae las hieleras, vaciaremos la comida -
- ¿Qué...? -
- *suspira y niega lentamente* - William trae las hieleras... -
- Si, ya voy, pero... ¿Si vamos a acampar? -
- No empieces con lo mismo, si venimos a acampar, pero trajimos mucha comida y se va a pudrir si no esta en refrigeración, además, ¿Tú vas a cargar las 2 hieleras? -
- *suspiro* - No... -
- Entonces traelas -

Papá se fue desanimado, y luego regresó con las cosas. Miri y Francis ya habían acomodado las suyas, por lo que seguramente estarían haciendo, pues... cosas que hacen a menudo.

- ¡Niños, a comer! -

Miri y Francis fueron los que bajaron primero, luego yo con el canino que no se separó de mi. Mamá ya había hecho el arroz desde ayer, por lo que solo fue cuestión de recalentar y ya.

- Hoy será un gran día, ya lo verán -

Menciona papá muy sonriente.

- Lo sabemos cariño, llevas diciéndolo desde ayer -
- Jeje -

Seguimos desayunando tranquilos, aunque un poco rápido, ya que lo que comimos en casa, ni siquiera se debería de considerar como desayuno, llevé mi plato al fregadero, y al mismo tiempo acabaron mis hermanos.

- Ya váyanse preparando, en un momento saldremos -

Solo asentimos, y nos fuimos los 3 a la habitación.

- Creo que mejor me cambiaré de ropa -
- ¿En serio? -
- Si, no creo que esto sea cómodo para caminar -
- Ok, ¿Necesitas espacio? -
- Eh... si... por favor -
- Ok... - *mira a Francis* - vámonos -
- ¿Qué? -

Expresa Francis en tono inconforme, y luego me mira.

- Enano, ¿Porqué no te vayas a cambiar al baño? -
- Francisco, vámonos -
- Tch, está bien -

Se salieron los 2, dejándome solo en la habitación. Aún desconozco como es que Miri logra poner todo en su lugar, bueno... mamá también es capaz de hacerlo, porque aunque no lo parezca, papá es más permisivo. Terminé y salí y me senté junto a mi canino favorito echado en las escaleras.

- *risita* - Will... -

Me asomé cuidadosamente desde arriba.

- Will, basta -

Dijo mamá, otra vez riéndose mientras papá besa su mejilla.

- Oh vamos señorita Hernández, no arruines el momento. Cuando éramos novios no querias que me fuera de tu lado, y ahora no quieres que este junto a ti, ¿Porqué? -
- Will, no quiero separarme de ti, solo te estoy diciendo que te comportes -
- ¿Y si no? -
- Ja, ¿Ahora me retas? -

Sentí una mano en mi hombro. Me asusté y volteé para ver que solo se trataba de Francis, riendo en silencio.

- Jeje, no es así, solo que estoy muy agradecido con usted, por dejarme construir una familia -
- No hay nada que agradecer Willy, yo soy feliz a tu lado -
- Extrañaba que me dijeras así, Honey -
- ¡Will! -

Le dió un pequeño empujón cuando ambos se reían.

- Solo lo que trato de decir es... gracias... gracias de verdad por estar presente en mi vida, y por permitirme hacer este viaje con nuestra hermosa familia -

Papá se estaba acercando a mamá lentamente...

- Ejem... -

Ambos dieron un pequeño salto tras haberlos descubierto, mamá se enojó y nos dijo que no debíamos de espiarlos, mientras que papá solo estaba volteado a otro lado, obviamente a ambos se les veía su característico sonrojo. Luego se levantaron; papá le ayudo a mamá a lavar los platos sucios, y mamá organizo las cosas que ellos se iban a llevar.

- Pues creo que ya es todo, ¿No olvidan algo? -
-No -
- Entonces ya vámonos, el clima no está nada mal, por ahora -

Papá tenía razón, si hace algo de frío, pero el sol estaba empezando apenas a brillar en su máximo esplendor, quizás más tarde la temperatura aumente, aunque también no sería mucho por los árboles que tapan la luz.

- Hola, buen día. ¿Gustan un recorrido por el parque? -

Se acercó un chico amablemente con el mismo uniforme.

- No, no gracias, estamos bien -

Sonrió papá mientras nos abrazaba a todos.

- Esta bien, entonces aquí tienen un mapa... -
- No hace falta, yo... -
- William... acepta el mapa -

Papá terminó aceptando el mapa sonriendo nerviosamente, y colocando una mano en su nuca, ya que al ver a mamá enojada pidiendo algo, no te quedan muchas opciones.

- Jeje, que tenga buen día -

El chico también se mostró nervioso después de la reacción de mamá, y la verdad, ¿Quién no? Después empezamos nuestro camino, que era por un sendero, lleno de pinos, lo cual significa una cosa; la temperatura bajará un poco más.

- Papá, ¿A dónde vamos? -
- Oh Mike, ya verás a donde iremos, pero antes, vayamos a dar un pequeño recorrido -

Interesante... muy interesante. Creo que le hubiera traído un suéter a mi canino, pero a veces lo dudo, ya que siempre que me pongo a darle cariño, se siente muy calientito.

- ¿Están todos listos? -
- Si -
- Bueno, entonces sigamos -

Iba hasta atrás de todos junto a mi can, subiendo por el sendero, y la vista desde ahí es hermosa, se veían las cabañas y todas las personas que también estaban de visita, además de toda la naturaleza, y varios mantos acuíferos, entre ellos un río y un pequeño lago.

- Creo que es hora de parar -
- ¿Qué...? Pero... ¿Por qué? -
- Es hora de hacer una parada -
- Pero... acabamos de empezar -

Responde en un tono bajo.

- Jeje, tontito, no me refiero a que ya nos vamos, quiero ir al baño -
- Oh... jeje, disculpa -
- ¿Ustedes no quieren hacer una parada? -
- No -
- Les recomiendo intentar sacar algo, estaremos fuera por un largo rato -

Seguimos los señalamientos que había por el camino, llegando a unos baños; eran más o menos como una cabaña como las que hay por aquí, solo que más baja y más ancha, con sus respectivos lugares para hombres y mujeres.

- Bueno, ¿Quién va al baño? -
- Yo -
- Eh... yo no -
- ¿Seguro Mike? No habrá baños cerca -
- Si mamá, yo los espero aquí -

Papá y mis hermanos se fueron hacia los baños, mientras que mamá se agachó a mi altura y sonrió.

- No te vayas a mover de aquí cariño, ni te vayas a ir con nadie -
- Aquí me quedaré mamá, tu tranquila -

Me tomó de las mejillas y beso mi frente.

- No tardamos -

Se levantó y luego entró al baño de mujeres.

- Bueno, al menos estas tú conmigo -

Bajé a acariciar al canino, y el comenzó a jadear, fue lindo verlo tan feliz y sonriente, aunque es cierto que siempre veo su carita tierna cuando estoy con el. Creo que venir aquí fue por una situación de urgencia, porque todavía nadie de mi familia ha salido.

- ¿Qué pasa? -

El can mostraba los colmillos y gruñía.

- Oye, tranquilo -

Quise calmarlo, pero el seguía en un estado agresivo. Entonces miré hacia el lado en donde gruñía, y vi un pequeño bulto que sobresalía de las ramas, así que fui a ver lo que era.

- Espera aquí... -

Toqué su cabecita sacudiendola suavemente. Al levantarme el se atravesó, impiediendome pasar, y cuando estaba parado pude ver mejor que aquel bulto: se trataba de un mapache, que seguía escondido, pero cuando lo vi el se acercó a mí, provocando que Pupis se pusiera más agresivo.

- Eh calma, que no pasará nada -

Sujeté con más fuerza la correa, ya que sentía que en cualquier momento se soltaría de mi agarre, e iría detrás del mapache, además podría perderse en el bosque tras las persecución, y no me gustaría dejarlo en un lugar tan peligroso. Aunque... lo curioso es de que no quería ir tras el, solamente se ponía delante mío, y ya.

- ¿Qué pasa? -

Papá salió rápidamente del baño para venir hacia mi. El cuando vio el animalito logró ahuyentarlo.

- Eh... ¿Todo bien? -
- Si papá, gracias -
- Bueno. Escuché esos gruñidos desde adentro, y luego me encuentro con esto, ¿Qué fue lo que pasó? -
- Pues estaba aquí sin hacer nada, pero apareció ese mapache, y entonces Pupis se alteró y empezó a gruñirle -
- Wow, ¿Y se jaloneó o algo? -
- No, pero se quedó parado frente a mí para que no me acercará -
- Oh ya, si quieres yo me lo llevo, para estar más tranquilos -
- No te preocupes papá, estoy bien -

Sonreí y el me dió unas palmadas en el hombro antes de devolverme una sonrisa.

- Esta bien, tu madre y tus hermanos ya no han de tardar, mientras iré a lavarme las manos, vuelvo enseguida -
- Ok papá -

Bajé hacia el canino, el cual ya no estaba haciendo nada, más que ver hacia varias direcciones.

- Tranquilo, aquí nada nos puede pasar -

Le acaricie suavemente su cabeza, mientras se formaba su clásica sonrisa canina. Se me hace raro que después de lo de ayer, Pupis está un poco más sobreprotector, pero creo que a nadie le gustaría ver a tu único amigo con un desconocido sin saber sus intenciones.

- Y listo, pero ¿Qué pasó? -
- Mamá, Pupis está un poco sobreprotector últimamente -
- Oh, ¿Porqué lo dices? -
- Bueno es que ayer hubo un momento en el que no se llevó bien con Francis -
- Espera, ¿El perro mordió a tu hermano? -
- No, no, solamente le gruñía, pero no lo atacó, fue porque Francis trató de darle de comer -
- Entiendo, ¿Y ahorita que paso? -
- Un mapache apareció, e intento acercarse a mi; Pupis comenzó a gruñirle, pero jamás se separó de mí -
- Creo que solo te esta protegiendo y ya -
- No pienso que eso sea normal Lau -

Llega papá sacudiendosé sus manos mojadas.

- Esta siendo muy agresivo, estoy seguro de que algo tiene -
- Claro, ¿Y qué podemos hacer? -
- ¿Recuerdas lo que ha dicho Janice? Podemos llevar a la mascota de Mike con ese especialista -
- Will, el perro de Janice es de raza pequeña, no creo que sea igual -
- Seguro funcionará -
- ¿Y quien va a pagar? -
- Si quieres yo lo hago, pero debemos de ir lo más pronto posible -
- Bueno, cuanta generosidad señor Jones -

Papá sonríe rascando su nuca.

- Ahora si ya estamos todos -

Miré a mi derecha, Francis salió del baño de hombres, mientras que Miri venía del de mujeres.

- Pues ahora si familia Jones, vamos a dar una vuelta -
- Will, ya pasaron 15 años, y aún debo de recordarte que aquí es México, y por ello, el apellido del padre no es el único que cuenta -
- Jeje Lau, yo iba a decir familia Jones Hernández -
- Aja -
- Bueno, ahora vayamos a disfrutar la naturaleza -

Mamá y papá se pusieron adelante, Miri y Francis en medio, y Pupis y yo al final. Mientras que papá nos indicaba el camino, también nos iba contando algunas curiosidades del lugar, describía todo lo que veíamos, y yo aproveché para tomar algunas fotos, también habló sobre que una vez fue a un campamento con un amigo; le pregunté sobre su amigo pero el no respondió, solo mamá me pidió que no preguntara eso, luego ya me dijo que el campamento al que fueron se llamaba "Harmony Woods". No había mucha gente, debido a que es viernes, probablemente ya será mañana que habrá mucho más personas.

- Pues llegó la hora de comer -
- ¿Ya, tan rápido? -

Mamá se fija en su reloj.

- Vaya, ya son las 2, si que ya hay que ir a comer -

¿Las 2? ¿Tan rápido?

- Bueno, por aquí -

Papá señaló con su mano un camino, y guardo el mapa.

- Will, ¿Qué haces? Vamos a necesitar eso -
- Claro que no, yo recuerdo todo perfectamente -
- Will... - *suspiro frustrado* -

Bueno... a caminar otra vez.

Más tarde...

- Will, ¿Si sabes a donde vamos, verdad? -
- Si cariño, no te alteres -
- Will, si no sabes donde estamos, revisa el mapa -
- Lau, yo sé a donde vamos, unos cuantos años no hacen que pierda la memoria -
- No fueron unos cuantos Will, ya pasaron 21 AÑOS -
- Si, pero ya verás que no se notará la diferencia, porque voy a recordar el camino tan perfectamente, como si fuera la primera vez -
- Aja -

30 minutos después.

- ¿Ya llegamos? -
- Todavía no Francis, espera -
- ¿Nos perdimos verdad? -
- No, yo se realmente por donde vamos -

No se exactamente a donde vamos, pero lo bueno es que frente a mi esta un hermoso lago.

- Mmm, esto... -
- Dame eso William -

Respondió mamá con una sonrisa fingida, antes de quitarle "sutilmente" el mapa a papá.

- Bien... aja -

Lo vio por un rato, pero mamá no tardó en mirarnos a nosotros.

- Muy bien chicos, por aquí -

Miri puso una cara inconforme, Francis dió un pequeño suspiro, y pues yo, simplemente me dolían un poquito mis pies. Papá iba detrás de nosotros algo encorvado, y luego de subir por un camino había un espacio donde se podía comer al aire libre, también había parrillas cerca de cada banca, y una tienda que no se que es lo que vende.

- Ahora si, ya llegamos SIN PERDERNOS - *mira a papá* -

Papá solo apartó su mirada sin decir algo.

- Bueno chicos, tomen asiento, esperen unos cuantos minutos en lo que esta la comida -

Pues... la respuesta de Miri y Francis es bastante obvia, solo sacaron sus teléfonos sin hablar, y pues yo le ayudé al canino para que se pudiera subir a la banca.

- ¿Necesitas algo amor? -
- *risilla* - No Will, puedes irte -
- Vamos, déjame ayudarte en algo -
- Will, yo puedo sola, se hacerlo -
- No te cuesta nada dejar ayudarte -
- Recuerdo que la primera vez que venimos quemaste la carne -
- Fue UNA VEZ, después de eso aprendí de lo que hice mal -
- Lo siento Jones, pero no me fío de ti -
- Lau... -

Papá se acerca sigilosamente a mamá.

- William Jones, TE DIJE QUE NO -

Mamá toma de los hombros a papá, haciendo que se daría la vuelta, pero en vez de que terminara ahí, mamá tomó algo de impulso y le dió una nalgada a papá.

- Que quede en claro que cuando digo NO, es NO -

Me reí sin que me vieran, aunque no estoy seguro de que si mis hermanos también lo vieron. Papá tuvo que sentarse con nosotros mientras esperaba a mamá.

- Bueno Will, si quieres ayudar en algo, ve a comprar carbón, tu tienes el dinero -
- Claro que sí Lau -

Papá se levantó otra vez, sacando un billete de $20.

- ¿Cuánto traigo? -
- Mmm, con $20 está bien -
- Ok amor, enseguida regreso -

Fue a la tienda que vi hace unos momentos, y la buena noticia es que no había nadie en la fila, pero la mala es que no estaba nadie atendiendo.

- Mamá, ¿Necesitas que te ayude en algo? -
- No cariño, puedo encargarme -

Ok, no es no.

- Solo esperemos a que regrese tu padre y ya, si quieren un refresco hay varios en la hielera roja -
- Gracias -

Tenía sed, y pues simplemente saqué uno de ahí, era un refresco en lata, de color roja. Papá volvió después de unos minutos con una pequeña bolsa en la mano.

- Listo, perdón la tardanza -
- Bueno Will... -

Mamá toma del mentón a papá y le da un beso en la mejilla.

- Gracias -

Papá sonríe.

- Jeje, Lau... -
- No, no y no. No vas a ayudarme -
- Bueno... -

Papá regreso a sentarse con nosotros, e igual tomó un refresco de la hielara.

- Eh papá... -
- ¿Sí? -
- ¿Cómo conoces este lugar? -
- Jeje... -

Dió un último sorbo a su refresco, y lo dejó en la mesa.

- Aquí en este lugar, fue... la primera cita de tu madre y yo -

Interesante...

- ¿Lo recuerdas Lau? -
- *risilla* - Claro que lo recuerdo, fui yo la que le recomendé el lugar a tu padre
- Es porque no tenía mucho tiempo de haber llegado al país -
- Ya tenias 7 meses viviendo aquí -
- Si, pero aún así no conocía el lugar para nada -
- *carcajada* -

Mamá llegó a papá para abrazarlo por la espalda, mientras que el acarició su brazo.

- Si se preguntan porque dejó a su papá lejos de la parrilla es porque el quemo nuestra comida en ese entonces -
- Fue un accidente, le suceden a todo mundo -
- Will, hicimos el ridículo frente a todos los que estaban aquí -
- Lo se, fue muy tonto de mi parte -
- Si... eres mi tontito favorito -

Papá se río tímidamente y mamá aprovechó para besar nuevamente su mejilla.

- Bueno, ¿Ustedes piensan tener una familia? -

Fue una pregunta bastante inesperada, que hizo que mirará a mis hermanos.

- Eh... ¿Qué? -
- Si, ¿Ustedes nos harán abuelos? -
- Yo me voy a casar con una rubia modelo -
- Oh ya, ¿Y tendrás hijos? -
- No, asi estoy bien -
- ¿Tu Miri? -
- No pienso casarme, ni tener hijos. Quiero enfocarme en mi misma -
- Esta bien hija -
- ¿Y tu que piensas Mike? -

Eh... ¿Porqué me miran todos?

- Bueno, la verdad no se si hacerlo, creo que eso debería verlo más adelante -
- Bueno, no te preocupes Mike, también puedes seguir el mismo camino que tu hermana -
- Si, no me gustaría dejar a tu hermana con cualquier hombre -
- ¿Qué? -
- ¿Disculpa? ¿Entonces vas a dejar a tus hijos salir con cualquier mujer? -
- No, pero... -
- Will, el hecho de que Miranda sea mujer, no quiere decir que sea la única que corre peligro, no puedes confiarte demasiado de la futura mujer de tus hijos, pero tampoco debes decirles con quien estar. ¿O acaso alguien nos impidió nuestra relación? -
-... no -
- Entonces no seas celoso, nuestros hijos no se van a olvidar de nosotros. ¿Entendido? -
- Si Lau -
- Ok -
- Bueno, creo que Mike tendrá que esperar por mucho más tiempo para conseguir su pareja, porque todavía parece un bebé -
- ¡Francisco! -

Mi hermano fue el único que se rió, porque los demás solo nos le quedamos viendo.

- Bueno, ya era broma -
- Deja de hablarle así a tu hermano por favor -

Vi como mamá prendió fácilmente el carbón, digo fácilmente porque he oído que hay personas a las que les cuesta hacer eso, luego vino por una hielera azul.

- ¿No quieres que te ayude con eso? -
- William... -
- No he dicho nada -

Mamá se la llevó sola sin necesidad de hacer mucho esfuerzo, luego sacó carne de esa hielera, y la puso en la parrilla. Esperamos por alrededor de unos 25 minutos a que estuviese todo listo, mientras que yo estaba abrazando y acariciando a mi amigo canino.

- Pues ya está todo listo. Will ya que tanto quieres ayudar, ahora pon la mesa -
- Bueno -
- Y chicos, vayan a lavarse las manos, en especial tu Mike -

Solo respondimos "si mamá", cerca de la tienda donde compró papá el carbón, están los baños, por lo que no tuvimos que caminar casi nada, solo esperar; ya había más gente, exactamente 3 delante de nosotros. Luego de un rato, papá llegó para también lavarse las manos, y también cada quien paso a lavarse las manos, y regresamos con mamá, la cual solo estaba repartiendo los platos.

- Bueno familia, provecho -

Nos sentamos juntos, Pupis comía croquetas y un poco de carne que le sirvió mamá. La carne estaba deliciosa, me gustaría aprender como es que la hace mamá, también comí un poco de arroz que sobró en la mañana. Cuando todos terminamos, mamá y papá fueron a dejar todo los que no necesitaremos, ya que la idea de papá es caminar un poco más, luego de un rato, ellos volvieron y pues básicamente lo que hice en toda la tarde fue caminar, y cuando llegó la noche nos quedamos en medio de unos pinos enormes.

- Muy bien, esperen aquí -
- Vamos y venimos rápido. Miri, tu estas estas cargo -
- Ok -
- ¿Qué? ¿Porqué ella? -
- Francisco, entre tu y yo sabemos por qué no estás a cargo. En fin, no se separen ni se vayan de aquí, y cuíden a su hermano -

Empezaba a oscurecer, y con más razón me quedé junto a ellos.

- ¿Qué piensan de estar aquí? -
- Es un lugar muy bonito -
- Este lugar es una basura -
- ¿Porqué? -
- Esperaba ver a al menos una chica, y solo vi a mamá y a Miranda -
- ¿En serio viniste aquí por eso? -
- Si -
- Sabes que van a provenir de diferentes ciudades, y que probablemente jamás las vuelvas a ver -
- Claro que no, nos volveríamos a ver porque le pediría su número -
- Si no fueras mi hermano, yo te habría rechazado con tan solo verte -
- Jajaja, nadie se resiste a mi -

Empezó una discusión por eso, aunque creo que el "venir a conocer chicas" no es el mejor uso de este parque, esperaba ver más animalitos, me dan curiosidad los lobos, pero lastimosamente estamos en México, y en esta zona no hay, además, con un perro sobreprotector, no hubiese sido fácil. Más tarde regreso mamá y papá con una mochila cada uno, y sostenían los 2 una especie de maleta grande.

- Bueno, aquí estamos. ¿Alguien quiere tostar bombones en una fogata? -
- ¡Yo quiero! -
- Jeje, entonces preparemos todo -

Dejaron esa enorme maleta un poco más lejos de donde estábamos, y con ayuda de la linterna de nuestros teléfonos fuimos a buscar algunas ramas para la fogata, ya cuando teníamos varias las juntamos con el carbón que quedaba de la carne, y mamá se encargo de encenderlo. Fue una buena noche, estábamos todos platicando, y me hizo sentir bien que estuviese junta nuestra familia, era un sentimiento que extrañaba, incluso creo que lo tengo desde antes que naciera. Comer bombones tostados no fue fácil, comí muchos, y me hizo sentir asco, así que me detuve, antes de que ocurriese una tragedia.

- Pues de ve de que es hora de dormir -
- Bueno Will, ayúdame con las tiendas, enséñale a los niños como -

Fuimos cada quien por una a esa gigante maleta, eran pequeñas, pero se expandirán en cuanto las coloquemos, mamá nos enseñó cómo extenderla y ponerla; no pude hacerlo bien yo solo, pero Miri me ayudo, y Francis se encargo de poner bien unos clavos en el suelo.

- Bueno ahí esta todo listo -
- Creo que faltan 2 -
- No, tu padre y yo dormiremos en la misma, pero... ¿Porqué 2? -
- En ese caso falta 1 entonces, porque son 3 -
- Cielos, lo olvidaba, bueno en ese caso vayan por la otra -

Francis fue a donde estaban, y luego miró a mamá.

- ¡Ya no hay! -
- ¿Cómo? -

Francis trajo esa maleta, y se la enseño a mamá.

- Ya don todas -
- William... -

Mamá volteó a ver a papá enfurecida.

- Por eso te dije que los viajes se planifican desde antes -

Tomo a papá de su oído, y empezó a jalarlo.

- Ah, lo... lo siento Lau... perdón -
- Nada de perdón, debería dejarte dormir afuera como castigo -
- Y... ¿lo harías? -

Mamá soltó un quejido, y empezó a jalar a papá a una tienda, sin soltarlo de la oreja mientras seguía quejándose. Luego volvió a nosotros más calmada.

- Lo siento chicos, pero alguno de ustedes tendrá que dormir junto a alguien -
- Si quieren yo puedo dormir junto a Mike -

Fue algo tan inesperado, que incluso sorprendió a mamá.

- ¿Estas... seguro Francis? -
- Si mamá, no te preocupes -
- Bueno, entonces les pido que no haya problemas, ¿De acuerdo? -
- De acuerdo -

Nos dijimos buenas noches y cada quien se fue a su tienda, Francis tardo un poco en acomodarse.

- Listo -
- Espera, falta alguien... -

Tomé un poco de aire, pero sin gritar muy fuerte.

- ¡Pupis! -

El canino se metió a la tienda y se quedó junto a mi.

- ¿Qué? Oye no, es un animal, puede quedarse allá afuera -
- No es un animal, es mi amigo -
- Creo que no debí aceptar. Como sea, ya sacalo -
- Buenas noches Francis -
- ¡Mike...! -

Dijo en tono molesto, y me seguía hablando no se de que, solo no le hice caso...

Día 2

- Mike... -
- *bostezo* - ¿Mandé? -
- Por favor quita a tu perro de aquí -
- ¿Porqué? -
- Vine a dormir contigo, no con el -
- Pero yo no puedo dormir sin el... -
- Ungh -
- Vamos... -

Lo abracé con un poco de fuerza.

- No seas así de malo -
- Si estuvieras en mi lugar, no estarías así, apenas pude dormir bien -
- Oh, yo... -

Su vista se ve muy cansada, ¿Cómo es que no durmió bien?

- Creo que no debí aceptar en primer lugar -

Se sale tallando sus ojos.

- Ow, como es que puedes causar problemas -

Acaricié suavemente la cabeza de Pupis, estaba dormido junto a mi, además se sentía calientito, como si fuese un peluche. Salí de la tienda y noté a Miri trayendo unas ramas, Mamá y Francis estaban sentados cerca de la fogata, y papá estaba saliendo de su tienda.

- Buenos días familia -
- Buenos días -
- Ya es el segundo día, ¿Les gusta estar aquí? -
- Pues mientras no sea malo -
- ¡Es demasiado genial! -
- ¿Cómo es que no podría disfrutarlo? -
- ¿Y tú, hijo? -
- Eh... esta bien, creo -
- ¿Te sientes bien? Te noto... raro -
- Sí no fuera por el perro de alguien... ahorita estuviese mejor -
- ¿Qué fue lo que pasó? -
- No se, Francis solo me dijo que no durmió como se debe -
- Es porque tu saco de pulgas se movía a cada rato, sin mencionar que invadía a cada rato mi espacio personal -
- Oye, no lo llames así -
- Ey, tranquilos. Bueno Mike, creo que tendrás que dormir solo, ¿O aceptas que hoy duerma contigo Miranda? -
- Claro, no lo veo ningún problema -
- Bueno, entonces ya no se peleen -

Ella mira a papá.

- ¿Terminaste Will? -
- ¿De que? -
- De estar de flojo, quiero que como castigo enciendas la fogata -
- Pero... ¿Ahora que hice? -
- ¿Crees que estoy contenta por tu error de ayer? Aún sigo molesta -
- Mi amor... -

El intenta acercarse, pero ella lo detiene.

- Nada de mi amor, si yo te digo que lo hagas, lo vas a hacer -
- Esta bien... -

Papá se fue, yéndose hacia donde están unos árboles.

- Mamá... -
- ¿Si cariño? -
- ¿Qué vamos a desayunar? -
- Un poco de lo de ayer, ya no es mucho -
- Bueno -

Confiaba en lo que dijo, ni siquiera me imagino comer todos los días lo mismo, o más bien por siempre. Papá regresó con un poco más de leña.

- Creo que ya eso debe ser suficiente -
- Yo no se que estas esperando -
- Ya voy mi cielo, no te enojes... -

El se acercó a la fogata acomodando todos los palos de madera que el y Miri habían juntado, sacó un encendedor de su chamarra, y la encendió sin problema. Aunque esa táctica no le gustó a mamá.

- Will, cuando te dije que... Ngh, olvídalo -

Volteó a verla sonriendo, mientras mamá lo ignoró mirando a otro lado.

- La comida estará lista en unos minutos, hijos, pueden dar un paseo por lo mientras -

El canino despertó en un buen momento, bostezando moviendo su cola.

- Pupis, ven -

Salió completamente, y le ajuste un poco el collar y la correa, y de paso le toque su cabecita.

- Tienen 20 minutos, y no se separen demasiado, no quiero que se pierdan. ¿De acuerdo? -

Todos respondimos "entendido", y mis hermanos tomaron caminos separado. Al igual que ayer, hacía un poco de frío, pero nada que una buena chamarra no aguante, además a Pupis su pelaje suave y bonito lo protegería. El está a mi lado siguiendome, ojalá y hoy no encuentre algún animal salvaje, no me gusta que reaccioné de esa forma, ¿Habrá vivido una experiencia con alguno, que yo no recuerde? El paseo fue muy rápido; le di una vuelta al lago, y recorrí un pequeño sendero, mis sospechas eran ciertas; vi a más gente que llegaba, demostrando este lugar es demasiado concurrido, luego ya regresé a nuestro lugar; papá traía más leña, mamá calentaba el desayuno y mis hermanos seguían fuera.

- Ya regresé -
- Fuiste muy rápido -
- No quise irme demasiado lejos para no perderme -
- No te preocupes hijo, ¿Tienes tu celular cargado, verdad? -
- Eh... -

Lo saqué de mi bolsa para ver... solo tiene 5% de batería.

- ... sí -
- Si no esta cargado, no te preocupes, vamos ir a la cabaña más tarde, el mío ya casi no tiene pila -

Rayos... ¿Cómo es que mamá siempre sabe la verdad?

- Ya casi comemos, solo vamos a esperar a que lleguen tus hermanos -

No fue mucho el tiempo de espera en el que llegó Miri, se acomodó los lentes sin decir algo. Pasaron los minutos y Francis aún no llega, y aunque el se lleve un poco pesado conmigo, no deja de preocuparme, pero no creo que le pase algo malo... el es fuerte.

- Francis ya tardó mucho... -
- Lo se... ¿Esperamos un poco más? -
- Igual yo siento que fue demasiado tiempo -
- Puedo... ¿Ir a buscarlo? -
- Esta bien hijo, Miri, ¿Puedes acompañarlo? -
- Si -
- Tengan cuidado, si no lo encuentran en 15 minutos nos vemos en la cabaña -

Dejé a Pupis con mis padres, para que fuese más rápido buscar a Francis.

- Miri, ¿Sabes por donde se fue? -
- Si, es por el camino de aquí, pero después ya no vi a donde se fue -
- Si fuéramos Francis, ¿Qué haríamos? -

Ambos nos detuvimos a pensar, pero rápidamente Miri me miró.

- Lo tengo, y creo que la respuesta es más que obvia, pero hay que darnos prosa si no queremos perderlo. Ven -

Corrió por el camino que me había señalado, yo iba detrás de ella, y seguimos corriendo todo derecho hasta que llegamos en la zona donde están todas las cabañas.

- Ahí está -

Señaló una camioneta morada, ahí está Francis, con 2 chicas más altas que el. Nos acercamos lentamente a por detrás.

- Y entonces, ¿Qué dicen? -
- ¿Interrumpo algo? -

Francis volteó a vernos, y una de las chicas se rió.

- Uh, parece que alguien te engaña amiga -
- No chicas, ella es mi hermana, y el mi hermano. Miri y Mike, les presento a Verónica y Monica -
- Oww, mucho gusto -

Ambas extendieron las manos, Miranda no correspondió, pero yo no quise ser grosero y por eso las saludé. Las 2 se quedaron viendo entre ellas.

- Como sea, ¿Terminaste? -
- No , de hecho yo... -
- Vámonos -
- Pero... -
- V Á M O N O S -

Tomó a Francis de los hombros intentando empujarlo, pero trató de resistirse, y Miri tuvo que apretar más sus manos. Las 2 chicas que estaban con Francis, rieron.

- Adiós Mike -

Volteé y una de ellas me estaba mirando, mandándome un beso, las miré extraño, pero afortunadamente me fui rápido de ahí.

- ¿Ves Mike? Te dije que la respuesta es bastante obvia -

Miri lo soltó de los hombros y le dió un ligero golpe en la cabeza, aunque yo no lo describiría ligero, porque se escuchó demasiado fuerte.

- ¡Agh! -
- ¿Cómo se te ocurre desaparecerte así? ¿No escuchaste a mamá que nos quería devuelta en 20 minutos? -
- Si, pero no me había dado cuenta de que ya habían pasado -

Em el camino de regreso se la pasaron discutiendo, yo localicé donde estaba mamá y papá porque vi un humo que se elevaba, obviamente era proveniente de la fogata.

- ¿Dónde estaba su hermano? -
- Ligando con unas tipas que encontró -

Papá se levantó emocionado y sonriendo de donde estaba.

- Wow Francis, ¡Ese...! -
- Will, no quiero que hables... -

Papá borró su sonrisa y se sentó nuevamente.

- Di solo 20 minutos para que fueran a caminar, no para que seducieras a chicas desconocidas -
- Perdona mamá, no me había fijado a que horas eran -
- No quiero que esto vuelva a pasar, - *mira a Miri y a mi* - ni que ustedes estén haciendo algo similar, ¿Entendido? -
- Entendimos -
- Todos de acuerdo entonces -

Papá y mamá sirvieron la comida, y nos la pasaron a cada uno de nosotros, luego ellos. Empezamos a comer, mi amigo canino ya estaba con su plato lleno de croquetas, para mi era mucha comida, así que sutilmente mientras nadie me veía tome un gran bistec y lo puse en el plato de Pupis, luego hice lo mismo, con varias cucharadas de arroz, hasta que quedara algo que si pueda comer, lo bueno de esto es que mi canino sabe limpiar bien la evidencia. Como no comí mucho, fui el que terminó primero, y el canino que sabe mi plan está comiendo discretamente lo que le había puesto. Después de que todos terminaran (incluso Pupis), levantamos nuestras cosas y pusimos los trastes en una hielera vacía, y la basura la echamos en una bolsa.

- Papá, ¿Qué más vamos a hacer? -
- Bueno, vamos ir a la cabaña a dejar todo esto, y después iremos por algunos lugares que no les he presentado -

Recogimos todo, menos las tiendas de acampar, y regresamos a la cabaña. El sol salía iluminando poco a poco de naranja y rojo, estaba en un lugar perfecto para ver ese hermoso espectáculo. Cuando llegamos, subí a la habitación para buscar mi cargador, y conecté mi teléfono, mientras que mamá obligó a papá a lavar los trastes.

- Creo que estoy de acuerdo con papá, ¿Para qué mamá rento estas cabañas si ni siquiera estamos aquí? -
- Creo que eso se lo deberías preguntar a ella -
- Yo también me pregunto eso. Creo que ya no me gusta dormir allá, este lugar es muy bonito -
- Espero que este sea el último día que estemos durmiendo afuera -
- Pues... vamos a disfrutar mientras podamos -

Francis buscó un poco en la habitación y encontró el control de la televisión.

- Veamos que buenos canales hay por aquí -

Se acostó en una cama, Miri se fue a sentar en el escritorio, y yo me acosté en otra jugando con Pupis, en lo que mamá nos hablaba; no se que es lo que Francis puso, bueno... lo olvidé, me enfoque más en darle cariño a mi amigo.

- ¡Niños, es hora de irnos! -

Creo que Francis ya no quiso seguir adelante por su expresión, pero bajé las escaleras rápidamente, tenía a mi mejor amigo junto a mi. Luego bajaron mis hermanos, y entonces abandonamos la cabaña, otra vez. Caminamos por el mismo sendero, pero después nos desviamos, esta vez no fuimos a esas mesas, si no que era otro camino de tierra, lleno de vegetación, y ojalá que sea sin animales, o que estos sean tímidos ante los humanos, aunque todavía no veo a ninguno. Logré ver más cosas a lo lejos, como otro lago enorme, y un zoológico, según papá, el zoológico no es muy lejos de aquí, después Pupis tuvo que hacer una parada rápida por sus necesidades, papá me ayudó a tirar eso a la basura, ya que no me gusta contaminar lugares bonitos, y eso fue todo lo que sucedió en la mañana.

- Will, ¿Qué hora es? -
- Eh...- *saca el teléfono de su bolsa* - Son las 12:59 -
- ¿No trajiste tu reloj? -
- Eh... yo lo olvidé -
- *suspiro* -

Mamá no dijo nada más al respecto, solo lo observó.

- Bueno, ya va siendo hora de regresar, me imagino que nadie quiere quedarse con hambre -
- No -
- Bueno, entonces yo guiaré el camino de regreso -
- Pero Lau... -
- No quiero que nos pierdas otra vez -
- Pero... vamos ir a "eso" -
- Aja, ¿Y te sabes el camino? -
- Si... -
- Ok, entonces adelante -

Todos seguimos a papá por detrás suyo, se veía tenso, y no lo culpo, tener la mirada fija de mamá no es algo muy tranquilizante que digamos, le deseo suerte, tanto para que mamá no se enoje, ni para que nos haga caminar demasiado. Finalmente algo increíble pasó, y es que seguir caminando hacia la nada nos trajo un milagro, habíamos llegado a "eso" que simplemente era como una cafetería pero más extensa, había mucho más gente de lo que pensé, pero la fila iba un poco rápido. Encontramos un lugar disponible y lo usamos, tome un librito que estaba ahí para ver que tenia.

- Bueno Mike, escoge rápido, y luego nos lo pasas -

Me di cuenta de que ese librito que tenia, era el menú, le di una leída rápida para que pudiera escoger algo que fuese de mi agrado. Pero de entre tantas opciones, escogí tacos dorados; mamá y papá también, Miri chilaquiles, y Francis pidió una hamburguesa. Papá fue a hacer el pedido, y considerando que la fila avanzaba un poco rápido, el no tardó más de 5 minutos, trayendo todas nuestras cosas, 5 vasos desechables y un refresco grande en una charola verde. La comida fue tranquila, solo escuchaba a las demás personas que estaban. Creo que es algo bueno, por que así todos disfrutamos nuestra comida, pero papá rompió el silencio de una forma inesperada.

- No crean que esto se acaba aquí, aún hay muchos planes -
- ¿Qué más vamos a hacer? -

La orden de tacos solo tenia 3, tal vez no me iba a acabar todos. Metí lentamente un pedazo dr uno a mi boca.

- Ohoho, es una sorpresa -
- Espero hayas pensado en lo que te dije William -
- Tranquila querida, el mito de nadar después de comer es totalmente falso -
- Entonces... ¿Vamos a nadar? -
- ¿Qué? No, no, no, solo ignoren eso -

Jeje, olvidaba que papá no es muy bueno ocultando secretos, mucho menos sus planes.

- William, hazme caso cuando te digo que eso no es una buena idea -
- Pero... -
- William...-

El miró a otro lado, tratando de evitar la mirada de mamá, aunque también el puede estar algo molesto consigo mismo, porque reveló sus planes sin darse cuenta.

- ¡Aj...! -

Mire a Francis que estaba sacando su comida de su boca.

- Que asco -

Bueno, no fue toda, solo lo vi sacando pepinillos de su boca.

- ¿Pasa algo Francis? -
- Nada, solo que mi comida tenía esto -

El abrió su hamburguesa, y saco otros 2 pepinillos de esta.

- Francis, no desperdicies la comida -
- Tranquila Lau, yo también odio esas cosas -

Creo que hablo por todos, cuando digo que saben asquerosas, ella solo vio a papá por unos instantes y volvió a comer. Tal como lo había previsto me sentía demasiado lleno, por lo que ya no pedí más, pero el resto de mi familia pidió otra orden de sus comidas, ya cuando acabamos papá nos guió otra vez, igual que hace rato se nota un poco tenso.

- ¿Nos estas llevando por el camino correcto, cierto? -
- Eh... claro, no te preocupes -

En el aire se nota la desconfianza existente, todo iba bien hasta que unos letreros aparecieron.

- Will... -

Seguimos caminando, y papá ignorando a mamá.

- William, dije claramente que no quería que nos trajeras aquí, tienes 3 segundos para regresar -

Mamá se quedó atrás, y papá empezó a hacernos caminar por la fuerza, tomándonos de nuestros hombros, tal vez lo último que vea sea una cerca metálica que rodea a una hermosa piscina.

- Jones, no voy a hablar 2 veces -

Vale, si camino más rápido... tal vez si sobreviva.

- Una... -

Bien, no mires atrás.

- Dos... -

Se que mamá sigue ahí atrás, aunque se oye un poco mas bajo, pero eso es porque ya hemos recorrido una cierta distancia.

- ¡Tres...! -

Esta bien, guarda la calma, guarda la calma... ¡Corre, corre A H O R A! No fui el único que se tomó esa alerta en serio, todos corrimos rápido antes de que sucediera una catástrofe.

- ¡Bien, escuchen! La ropa que necesitan está en los casilleros 7, 8 y 9, una vez estén en los vestidores su mamá ya no podrá hacer nada, ¡Buena suerte! -

Entramos rápidamente al lugar, corriendo con mucho cuidado de no pisar los lugares donde hay demasiada agua. Papá nos entregó una llave a cada uno, vi que la mía era la número 7, así que en cuanto vi los casilleros rápidamente busque el mio, el 7. "Mike Jones H." Lindo detalle de ponerle el nombre del propietario con una etiqueta, Francis, Miri y yo tomamos nuestra mochila y cada quien entró a un vestidor (ya que había de hombre y mujer) dejé la correa de Pupis amarrada en un barandal afuera, y le toque su cabecita antes de entrar. Papá no contó con la misma suerte; claramente se veía como es que mamá lo tenía sujetado del hombro enojada... una verdadera lastima.

- Uff... lo... ¡logramos! - *jadeo* -
- Si, pero papá no -

Siento como es que mi corazón intenta abandonar mi pecho por lo rápido que está latiendo. Me senté en unas bancas que había cerca, también me percaté que no había nadie más que Francis y yo en el cuarto.

- Al menos... nosotros si -
- Si, pero ¿Qué nos garantiza que mamá no nos matará cuando salgamos de aquí -

Cruzamos la mirada por unos segundos, y luego se fue a cambiar a un vestidor, tomé un short rojo de mi mochila y también me fui a ponérmelo, me quité la ropa que traía puesta, y la puse en la mochila. Salí del vestidor, que en realidad era una ducha y fui con mi hermano, que estaba recargado en la pared mirando sus dedos, con un short naranja puesto.

- ¿Listo para divertirte enano? -
- Si... pero no me llames enano -
- Ah, vamos, sabes que es de cariño -

Me revolvió mi cabello como algunas veces lo hace. Ahora que el no tenía su playera puesta, vi que ya se empieza a notar un poco de su musculatura, mientras que por mi parte me sentía demasiado blandito, y no se me notaba a mí, pero creo que cuando crezca ya lo hará.

- Bueno, lo logramos -

Vi a papá cerrar la puerta mientras entra.

- Si... ¿Estas bien? -
- Jaja, claro que sí, sólo me cambió y ya -
- ¿Mamá está furiosa? -

Casi al instante, papá dió un pequeño salto.

- No, ya... no -

Su nerviosismo se notaba fácilmente, además no hizo contacto visual con nosotros.

- Ahora vayan a divertirse... su madre y yo ya vamos -

Me fui con mi hermano, y al salir le quite la correa a Pupis y la metí en el casillero junto con mi mochila. Vi a mi hermana recargada en los casilleros con su traje de baño puesto, uno de color azul.

- Saliste demasiado rápido -
- No me hubiera gustado estar con mamá después de lo que acaba de pasar, ¿Sabes? -

No tenía sus lentes puestos, incluso para mi, me es raro verla sin ellos. Luego de eso mamá y papá salieron al mismo tiempo; mamá con un traje de baño verde, y papá con un short amarillo.

- Bueno, ya podemos irnos -

Ambos sonrieron, pero mamá no dijo nada. Al mirar a papá noté que las orejas y el hombro de donde sujetó mamá a papá estaban rojas, y eso se veía claramente porque el color de piel de papá es bastante claro, ciertamente mamá demostró que si la desobedeces hay consecuencias. Nos quedamos frente a la alberca, bastante extensa desde mi punto de vista.

- Muy bien niños, pueden meter sus pies al agua, y luego ya se pueden ir a nadar -
- Pero Lau, vinieron a divertirse -

Papá tomo a mis hermanos de sus hombros y los empujó al agua, yo salté antes de que el hiciera lo mismo conmigo, o que mamá me mirará con una sonrisa retorcida, de la cual solo ella estaba mirando a papá. Esto posiblemente no acabará bien. Ayudé a Pupis a que también se metiera, ya que por fortuna, aquí está permitido que las mascotas naden, el inmediatamente comenzó a nadar, y yo me olvidé de una cosa... ¡Yo no se nadar! Había demasiadas personas, y no me gusta que me vean solo en short, eso empezó a hacer que mi cara ardiera. Intenté nadar en la parte poco profunda, pero sentí que me hundía, quise imitar por mi cuenta tal como había visto como los hacen mis hermanos, pero el sentimiento de que me voy a ahogar volvía. Me armé de valor para hacerlo en la parte más profunda, pero al momento que me empujé con mis piernas empecé a hundirme, luego de sentir esa asfixia moví mis piernas para intentar salir a flote, y ahí fue cuando sentí una fuerza familiar que me jaló hacia ella.

- Eh, eh. ¿Estas bien? -
- Yo... - *cof, cof, cof* -

Me dió unas palmadas algo fuertes en mi espalda, y eso provocó que escupiera un poco de agua.

- Tranquilo, todo está bien... respira -

Seguía dándome palmadas en la espalda, luego de que ya no tuviese nada que sacar, y que mi respiración se tranquilizara, el me vio a los ojos.

- ¿Por qué tan rojo? No llevamos ni 5 minutos aquí, y ya tienes calor -
- No es eso, es que... -

Rasque mi nuca un poco mirando a otro lado.

- No me gusta que la gente extraña me esté viendo -

Me miró intentando contener su risa, pero al final no pudo contenerse, y la soltó toda, incrementando el color rojo de mi cara.

- No tienes que sonrojarte, nadie te está viendo ahora, si es que alguien si estuviese mirándote se habría dado cuenta por que eres muy güerito -

Soltó otra pequeña risa, y palmeó mis hombros.

- Además, estarían disfrutando del espectáculo que yo estaría dando -

Flexiona su brazo, dejando ver que si era algo musculoso y trabajado, me pregunto si algún día llegare a ser como el...

- En fin, debiste decirme a mi, o a Miranda, incluso a nuestros padres de que no sabes nadar -
- Yo... -
- Se que no sabes nadar -

Lo que me quedó hacer es mirar a otro lado.

- Bueno, no te preocupes yo te voy a enseñar. Ahora ven conmigo -

Me tomó de la mano para llevarme un poco más lejos de la orilla.

- Francis... -
- Shh, no te voy a hacer daño, jamas lo haría. ¿Confías en mí? -

Una pregunta bastante dudosa, pero al final es mi hermano, y no puedo desconfiar de él.

- ... sí, confío en ti -
- Excelente, ahora yo seré tu instructor. Y vamos a empezar con algo fácil -

Se posiciona delante de mi, y me toma de las manos.

- Flotar en el agua es demasiado fácil, solo no debes de tener miedo, ni hacer movimientos que te hundan. Para esto tienes que estirarte, da pequeñas patadas y mantén tus manos lo más quieto posible -

Seguía haciendo eso, pero Francis me soltó sin avisar, por lo que me hizo moverme violentamente.

- Hey, tranquilo -

Nuevamente me agarró.

- ¿Por qué me soltaste? -
- Lo estabas haciendo demasiado bien, ¿Por qué te detuviste? -
- Me... asusté, solo es que me agarraste de sorpresa -

Sonríe mientras revuelve mi cabello.

- Perdona, debí avisarte primero, pero déjame reconocer de que estás aprendiendo muy rápido -

Le devolví la sonrisa, y me repitió que es lo que debía de hacer.

- Vaya... ¿Qué te parece si te suelto ahora? -
- ¡Francis... no! -
- Descuida, si algo pasa yo estoy aquí -

Lentamente me fue soltando de mis manos, pero yo le dije que confío plenamente en el, por lo que yo también lo solté de las manos, cerrando los ojos.

- ¿Lo ves? -

Abrí lentamente los ojos para sentirme orgulloso de que logré estar a flote.

- Yo... -

Sentí que me hundía, así que empecé a moverme un poco más rápido.

- Te dije que lo lograrías, solo hazlo por un rato más y haremos otra cosa -

Tal como lo estaba haciendo, seguía con el ejercicio que Francis me había puesto, luego me tomó otra vez de las manos para llevarme cerca de la orilla; el me dijo que hiciera un ejercicio de flotamiento, y que me apoyara de la pared de la alberca para simular que estaba nadando. Más tarde el canino regresó cerca de mi, pero se quedó sentado en la parte menos profunda mientras me miraba, y luego llegó mi hermana recogiendo su cabello.

- ¿Qué están haciendo? -
- Estoy enseñándole al enano a nadar -
- Aja, espera... Mike, ¿no sabías nadar? -
- No... Francis me esta enseñando a como hacerlo -
- Mmm, vale. ¿Y ya sabes lo básico? -
- Creo que ya -
- ¿Qué te parece si yo te enseño a nadar -
- Eh... -
- Oye, yo estaba con el -
- Si, pero puedes irte a distraer un poco -
- Bueno, en ese caso... -

Francis palmeó mi hombro y me deseo suerte con Miri, antes de irse.

- Bueno, Mike, entonces. ¿Ya tienes autoconfianza? -
- Si... -
- Esta bien, ¿Qué te parece si ahora te enseño como nadar? -

Me detuve y me agarré de la pared.

- ¿Confías en mí? -
- Si... claro que sí -
- No hay nada de que temer, tranquilo -
- Esta bien -

Nuevamente volví al centro, es decir, la parte más profunda, Miri me dijo como es que tenía que hacer los movimientos de mis brazos y piernas, y la meta para llegar es la pared en donde estaba practicando un poco; me tomó algunos intentos, porque cuando sentía que me hundía, regresaba a flote, pero Miri me motivó con sus palabras para que pudiera lograrlo, y cuando menos me lo esperaba...

- Eso es Mike, sigue así -

Logré nadar de regreso a Miri, y luego repetí lo mismo por un buen rato. El reto ahora fue nadar de un extremo de la alberca al otro, Miri nadaba a mi lado para estar al pendiente de que no me pasara algo, y así estaba más o menos 30 minutos, hasta de que de nuevo llegó Francis a meterse al agua, con una piña colada en su mano.

- ¿Me das?
- No, es mía -
- Oww... -

Luego de la mirada que mi hermana le lanzó a Francis, su opinión cambió. Pero estaba un poco ácida para mí gusto, mi expresión de desagrado hizo que mi hermano se riera.

- Veo que el pequeño Jones ya aprendió bastante, ¿Qué tal si hacemos una carrera? -

Tiró su basura y tocó mi cabello.

- No gracias -
- Vamos, ¿O temes que te gane? -
- Mmm, prepárate - *mirada seria a Francis* -
- ¿Y que dices tu hermanito, aceptas? -
- Eh... no se -

Tras pensar un poco, acepté... teniendo un truco bajo la manga.

- *risa sarcástica* Bueno, veamos quien pierde hoy. La carrera será de un extremo al otro, buena suerte, la necesitarán -

Los 3 fuimos al extremo de donde nos metimos, y nos posicionamos para poder impulsarnos en cuanto la carrera comience. A lo lejos vi a papá nadando para acercarse lentamente a mamá, que estaba sentada mojando sus pies.

- ¿Listos? -

Miri y yo asentimos, el empezó una cuenta regresiva, y en cuanto esta llegó a 0 todos nos empujamos con nuestras piernas. Iba al último, mientras que ellos 2 estaban compitiendo por el primer lugar, iban casi en la misma posición, y como soy un novato todavía, pues considero de que es hora de usar mi "truco", aunque la verdad, no esperé que iba a funcionar.

- Hey, ¿Qué haces? -

Mi plan consistía en tomar a Francis de las piernas, y con ello me impulse para subirme encima de el, luego me ayude con mis piernas para impulsarme con sus hombros.

- ¡Hey! -

Deje a Francis atrás, aunque por un instante me preocupe ya que escuché como es que estaba tosiendo, pero al mirar atrás vi que estaba bien, enojado, pero bien. El impulso que había tomado gracias a Francis hizo que me posicionará en un lugar más ventajoso que el de Miranda, pero nuevamente al ser el hermano o novato, ella me estaba alcanzando fácilmente, y encima no faltaba mucho para llegar ahí; moví mis brazos y piernas lo más rápido que pude para evitar ser alcanzado, pero ella seguía cada vez más cerca de mi, tenía la victoria tan cerca, pero al mismo tiempo lejos.

- Felicidades... *respiración profunda* Mike... -
- ¿Eh...? -

Tantos pensamientos al mismo me tiempo hicieron que me perdiera, y de que no me diera cuenta que había ganado la carrera; solo habían sido por unos pocos centímetros de diferencia entre ella y yo, pero... ¡Lo logré!

- Eso fue trampa, el me uso para impulsarse -
- Que raro, yo te escuchado decir que cualquier cosa se vale -
- Pero... esto definitivamente NO. Quiero la revancha -
- No... yo ya gané -

Francis le siguió insistiendo por un buen tiempo, hasta que me distraje nadando con el canino, también aproveché para acariciarlo, aunque me sentía realmente incómodo e intimidado por la mirada fría de Francis que seguía detrás de mi.

- Eh, familia vengan -

Miré hacia donde estaba papá, y me sorprendió el hecho de que mamá esté nadando cuando ella dijo claramente que solo metieramos nuestros pies al agua. Todos nos reunimos con papá, quien propuso jugar algo con una pelota, más bien parecido al voleibol, pero creo que se llama "Waterpolo". Francis y yo estuvimos en un equipo, y Miri y papá en otro, mamá no quiso jugar, así que comenzamos sin ella, después de unos minutos mi equipo iba perdiendo.

- Parace que está vez, nosotros ganaremos... -
- Sigue soñando Jones -

Mamá se terminó uniendo a nuestro equipo después de habernos visto jugar sin que ella hiciera nada. Fue ahí cuando las cosas se posicionaron a nuestro favor, ya que empezamos rápidamente a superar a papá y Miri; esto trajo quejas de papá, ya que no estaba de acuerdo con que fuera 3 vs 2, pero mamá no le tomó importancia, al final el marcador fue de 9 contra 21, llevando nosotros la victoria. Luego de un rato de diversión, salimos todos, a pesar de ser las por ser más o menos la 5 de la tarde, papá tenía más planes para nosotros, además el clima cambió, y pasó de ser uno soleado y ligeramente caluroso, a ser nublado y un ventoso. Deje al canino esperando afuera otra vez, y me metí a los vestidores para tomar una pequeña ducha, solo para quitarme el cloro de encima, luego me cambié y metí al canino a que le cayera el agua también, aunque de saber que terminaría con su pelaje enredado, no lo hubiese metido a la alberca en primer lugar, cuando ya lo había lavado bien, le cepille su pelaje para deshacer los enredos, lo conseguí pero tarde un poco. Una vez que todos salieron de arreglarse tomamos el camino de regreso, pero solo que nos desviamos, y tomamos un camino que llevaba a más vegetación, y al ver que había otra cerca metálica, sabía que estamos cerca; era algo parecido a un parque, había algunas canchas de diferentes deportes. Papá nos dejó ir a divertirnos, pero cuando vi que había una tienda, le pedí a papá que me llevara a comprar unas papas fritas, el me dio un billete de $50, y me dijo de que me veía desde donde estaba, solo que le regresara el cambio; Pupis me acompañó, ya que siempre que se lo quiero dejar a mamá o a papá, empieza a gimotear si es que no lo calmó, pero fue una compra rápida, y cuando termine de comprar le regresé el cambio a papá, y después me fui a sentar junto a unos árboles, aunque cuando empecé a comer, vi al canino lamiendosé su hocico mirándome fijamente.

- Oww, eres muy lindo a veces, más bien siempre -

Con mi mano agarré una, porque no le he dado papas fritas a Pupis antes, el acostumbra comer carne, arroz, y una que otra sopa, le di una en su hocico, pero en cuanto empezó a masticarla, se veía raro, y luego la escupió dejándola en el piso.

- Sabía que esto pasaría *se ríe* -

El se quedó junto a mi hasta que me las acabe, y me levanté para jugar con el, ya que ver una pequeña tienda de juguetes para perro me había dado una idea.

- Ven Pupis, tengo algunos planes para ti -

El se levantó con su clásica cara de entusiasmo, siguiendome, necesitaré dinero otra vez, pero como ya le había pedido dinero a papá, ahora es el turno de mamá, la cual terminó aceptando en darme dinero sin problema, luego deje que el canino escogiera 2, tome los que me daba indicios de los que queria; uno de esos plásticos con forma de hueso, y también una pelota, pero lastimosamente al pagar no me sobró nada de dinero.

- Creo que es hora de estrenarlos -

Lo lleve a una gran extensión de pasto, destinada a que los amigos de las personas y sus amigos caninos puedan jugar, el dejo el hueso de juguete en el suelo, cerca de mí.

- ¿Quieres ir por ella? -

La apreté 2 veces, la cual también tenía un sonido chillón a la hora de apretarse. Pupis comenzó a mover su cola más rápido, y a ponerse en una posición juguetona, oww me recuerda a cuando era un cachorrito chiquito. Cuando menos se dio el cuenta la lancé un poco lejos de mí, siempre terminaba yendo por ella, y volvía para dármela directamente en la mano para que se la lanzará otra vez, repitiendo lo mismo varias veces, pero en eso tomé la iniciativa de lanzarla más lejos.

- Muy bien... aquí... vamos... -

Tome algo de impulso, y la logre lanzar con la fuerza suficiente como para no darle a alguien, pero la suficiente como para que fuera más lejos. El fue por ella, y en eso escuché a alguien que venía corriendo detrás de mi.

- Oh Francis, ni lo intentes -

Mire detrás mio solo para ver lo que me impactó en esos segundos que sentí un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo; un perro mostrándome los colmillos y ladrando hacia mí, el susto que me llevé hizo que me cayera hacia atrás.

- Eh... calma, calma... -

Sentía mi voz quebradiza, y las ganas de llorar se apoderaron lentamente de mi, lo último que vi fue al rottweiler saltar hacia mi, y después de cerrar los ojos, escuché varios gruñidos y chillidos. Abrí mis ojos con temor, solo para ver al rottweiler ensangrentado del cuello, y Pupis con el hocico lleno de sangre, mi amigo canino adoptó una posición defensiva frente a mi, sin separarse mientras gruñe mostrando sus colmillos, tenía miedo, mi amigo era claramente más pequeño que el, pero por más que intento tan siquiera levantarme, no puedo hacerlo por el miedo. El perro que quería atacarme intento volver a confrontar, pero Pupis mordió con fuerza la parte que podía, entre ellas, el cuello, causando que su hocico se pintara de un tono más rojo, y entonces Pupis volvió a tener esa pose defensiva, alguien jaló fuertemente al rottweiler por su collar y le sujeto con una correa.

- Lo siento, ¿Estas bien? -

Un chico amarró al perro en un árbol y luego vino hacia a mi para ayudar a levantarme.

- ¿Qué esta pasando? Mike, ¿Estas bien? -

Papá llegó rápidamente al lugar, y cuando ya estaba de pie me tomó del hombro, para ponerme un poco detrás de él.

- Si... estoy bien... -
- ¿Qué fue lo que pasó? -
- Lo siento señor... es solo que mi perro se soltó, disculpe -

Papá se le queda mirando, Pupis fue rápidamente por su pelota una vez que vio que papá me estaba trayendo hacia el, llegamos con mamá y se asusto al ver a Pupis ensangrentado, les expliqué todo lo que paso a detalle, y eso solo causó que se sorprendieran más, luego llegaron mis hermanos quienes tuvieron la misma reacción, pero eso no impidió que pudiésemos seguir divirtiéndonos después de haberlo enjuagado un poco para quitarle ese color. Miri regresó a jugar fútbol, ya que según ella era mejor que ponerse a leer frente a todos, Francis intentó ir a coquetear, pero después de lo sucedido con Pupis, no quería que nadie se separa demasiado, entonces lo que tuvo que hacer fue sentarse con ellos, mientras que Pupis y yo seguimos en lo mismo, solo que esta vez la estaba lanzando muy cerca, ya que podía ver su nivel de preocupación y alerta. Todo iba bien, pero una silueta por lo lejos se asomaba, era el chico agresivo de ayer, con un grupo de 2 personas mas aparte de el, en cuanto vi que el miró hacia mi, miré a otro lado para no hacer contacto visual.

Mientras tanto...

[Narrador]

- ¿Y Arturo? -
- Fue a ver lo de su perro, ya vuelve -

Isaac iba a hablar, pero en eso llega su amigo el dueño del perro que iba a atacar a Mike (Arturo), por lo que todos lo miran con sorpresa.

- Y bien, ¿Qué es lo que paso? -

Arturo cabizbajo dice.

- No tiene esperanzas de sobrevivir, el perro que lo atacó, le hizo heridas muy profundas y esta perdiendo demasiada sangre. Aquí no lo van a ayudar, y en cuanto venga algún veterinario ya no habrá caso -
- Aja, no quiero ser la mala en todo esto, pero la verdad es de que tu perro se lo merecía, siempre ha sido bastante agresivo, incluso contigo, y ya era hora de que alguien lo pusiera en su lugar -
- ¡Regina! No puedes decir eso y mucho MENOS en una situación así -
- ¿Qué? Saben que yo siempre digo lo que pienso -

Regina saca su teléfono, y vuelve a poner su mirada en el.

- No te preocupes, vamos a hacer justicia por tu perro. Todos nos vemos hoy aquí a la 1 de la mañana -

Horas después...

[Mike]

Después de haber salido del parque, regresamos a donde estaban nuestras tiendas de acampar, pero como todos estábamos bastante llenos de la comida que habíamos comprado.

- Mañana será nuestro último día aquí familia, espero se la estén pasando muy bien -
- ¡Este lugar es genial papá! ¿Podemos volver algún día? -
- Jeje, tranquilo Mike, vamos a volver en cuanto todos tengamos vacaciones, o podamos faltar a nuestras actividades. Me alegra que te haya gustado -

No podía esperar por volver aquí, aunque también me gustaría estar en casa para contarle a Armando sobre mi día, o conocer a algún nuevo amigo o amiga en la escuela. Todos nos fuimos a nuestra tienda, a pesar del increíble día que pasé con Francis, el no acepto dormir conmigo si es que no dejaba a Pupis afuera, así que me fui con Miranda, tal como se había planeado desde la mañana.

- Buenas noches Mike -
- Buenas noches Miri -

Me acomodé para dormir, pero recordar algo me hizo levantarme rápidamente.

- Espera Miri... ¡Pupis! -

El canino llegó rápidamente moviendo su cola.

- Mike... -
- Vamos Miri, sabes que no no puedo dejar allá afuera -
- Rayos, Mike... por favor -
- Lo siento Miri, buenas noches -

Me acomodé para dormir, sin hacer caso de nada más que abrazar al cálido canino.

Día 3

- Mike, Mike, Mike, despierta -

Ella me susurraba al oído, y sin abrir los ojos volteé hacia ella.

- Miri... 5 minutos más... -
- Mike tienes que despertar ahora -
- ¿Porqué? -

Abrí lentamente los ojos, pero a pesar de que tallada mis ojos no la veo.

- Miri... no veo -
- *risa simpática* Yo tampoco, pero es porque es de noche -
- ¿Y porque me despertaste? -
- Escucha... -

Un sonido de pasos húmedos se oía sutilmente.

- Miranda, ¿Ya despertaste a tu hermano? -
- Si mamá -
- Mike, escucha, debemos irnos antes de que la lluvia empeore -

Me vestí rápido para evitar hacer enojar a mamá, la cual en una situación así, ella sería fácilmente irritable, luego desperté a Pupis, y salimos, lo cual mamá nos dio una toalla para cubrirnos.

- Su hermano los guiará, el se sabe el camino, no se preocupen su padre y yo solo vamos a recoger esto y nos vamos -

Miri y yo agarramos la toalla de un extremo, siguiendo a Francis por la oscuridad, a pesar de que que traía una linterna.

- Ahora ya no parece tan atractivo acampar, eh -
- Te reto a que se lo digas a papá -

Seguimos caminando, más bien casi corriendo a la cabaña y una vez que entramos fue bastante satisfactorio el secarnos, al último sequé a Pupis que se veía un poco entumido y sucio, luego llegaron mamá y papá a secarse, con las 4 tiendas tiendas sus manos. Por fin, después de todo pasamos tiempo en la cabaña, como me hubiera gustado, aunque acampar también fue genial.

- Bueno, ahora cada quien se puede dormir en su propio lugar -
- Miri... -
- ¿Sí? -
- ¿Cómo te diste cuenta de que estaba lloviendo? -
- Bueno, fue culpa del perro de alguien que no me dejó dormir -

Mira hacia mi, tratando de insinuar algo.

- Ja, te dije que no lo ibas a tolerar -
- Al menos fueron unas pocas horas y no toda una noche -
- Olvídalo... -

Me subí a una cama, y me tape; se sentía bastante cálido, y con el canino cerca, la temperatura aumentaría.

Horas después...

[Narrador]

Bajo una lluvia con relámpagos, el grupo de 4 personas caminaba por un sendero.

- Isaac, ¿Para que son esas cosas? -

Preguntaba Camila en voz baja.

- Ja, ya lo verás -

Lentamente llegan a su destino: la cabaña número 7.

- Isaac, ¿Qué hacemos aquí? -

Se acercaron a la camioneta que estaba estacionada afuera de la cabaña. Isaac metió su mano por debajo del cofre, intentando manipular algo, hasta que logró abrirlo.

- Listo, pasenme el las tijeras -
- Isaac, ¿Qué estás haciendo? ¡¿Te volviste loco?! -
- Shh, baja la voz o nos descubrirán -
- Isaac, estás cometiendo un crimen por una estúpida venganza, ¿Sabes que es lo que podría pasarle a esa familia? -
- Es una vida, por otra vida. ¿Quién le va a hacer justicia al perro que ellos le mataron? -
- Isaac, para con eso, nos meterás en problemas -
- ¿Saben qué? Yo me voy, no quiero ser cómplice de esto. Nos vemos nunca -

Regina es la primera en irse. La mirada de Isaac apunta a los 2 jóvenes que quedaban con el.

- Camila, ¿Te vas o te quedas? -
- Isaac... -
- ¿Te vas o te quedas? -

Lo pensó por un momento, y con miedo respondió.

- Me quedo -
- ¿Y tu Arturo? Hay un perro que murió por culpa de ellos -
- Me quedó -

Responde con una expresión fría.

- Bueno, entonces comencemos -

30 de Agosto de 2020, 7:07 p.m. México.

[Mike]

- Bueno familia, ya llegó la hora de irnos. ¿Qué les pareció el lugar? -
- Es un lugar muy bonito Will, después de todo aquí tengo recuerdos contigo... -
- No estuvo mal, creo -
- Opino lo mismo -
- Yo... -

Tapé mi boca con mi brazo, y miré al otro lado.

- Hijo, ¿Seguro que no quieres ir a la enfermería? -
- No papá estoy bien, debe ser por algo que comí ayer -
- Llevas así desde la mañana, esto no está bien cariño -
- Tranquila mamá, ya verás que en cuanto lleguemos a casa me pondré mejor, no perdamos más tiempo por favor -

Las expresiones de todos me daban a entender que no estaban de acuerdo en lo que dije.

- Will, ¿Ya revisaste la camioneta? -
- No hace falta, de seguro esta bien -
- Will... -
- Por favor Lau, confía en mi, no hace falta -

Mamá no se veía convencida, pero aún así se subió a la camioneta en la parte del copiloto, mis hermanos atrás, y papá conduciría nuevamente.

- ¿Sabes donde esta la salida? -
- Si, Lau, ya todo está preparado -

Papá arrancó la camioneta y empezamos nuestro viaje de regreso a casa. Pasamos por un largo camino de tierra, que se sentía raro por que no era muy estable, pero luego salimos de la carretera gracias a que la pluma estaba levantada, y no había nadie en la caseta, la cual ya no se veía ningún otro carro por el lugar.

- Will, maneja con cuidado -
- Querida, se lo que hago, estoy manejando con cuidado, pero debemos llegar rápido a casa -
- Prefiero a que lleguemos tarde y nos descuenten, a que quieras jugar al temerario -
- Tranquila amor -

Con su mano derecha, tomó la de mamá, y la apretó un poco.

- Will, cuidado -

Un venado se atravesó por el camino, pero papá pasó por encima de el. ¡¿Papá?!

- ¡Will! ¡¿Qué carajos acabas de hacer?! -

Mamá miró hacia atrás, algo impactada.

- Los... ¡los frenos no responden! -

Un sentimiento frío me atravesó, mi nauseas se fueron, pero ahora tengo algo peor. Esas frías palabras captaron la atención de todos en la camioneta.

- Niños, pónganse el cinturón, todo va a estar bien -

Papá siguió presionando con fuerza, pero no había respuesta.

- Mamá... -
- Mike, ponte el cinturón -

Papá volteó rápidamente para empujarme con su mano.

- ¡William! -

Escuché el grito aterrado de mamá, papá volteó a su lugar, antes de intentar maniobrar el volante, al mismo tiempo que un camión de carga y sus luces se hacían más grandes. Lo último que estoy siendo lanzado en cámara lenta, dejando atrás a mis hermanos, viendo el rostro asustado de mamá, con lágrimas en sus ojos viéndome directo a la cara, y el cristal de la ventana a la que me acerco lentamente.

¡Crash!

¿Mamá? ¿Papá? ¿Francis? ¿Miri? ¿Qué fue lo que pasó?

- Señores Jones... -
- ¡Doctor! -

Escuche como es de que se acercaba. "¿Porqué no veo nada? ¡Doctor Ayuda!"

- Lamento informarles que su situación... -
- No importa doctor, ¿Cómo están mis hijos? -
- Les pido que sean fuertes... -

Aclara su garganta.

- Adelante, díganos YA -
- Su hijo Francisco, debido a la contusión, ha quedado paralítico -

Se escucha una expresión bastante lúgubre. "¡¿Qué?! ¡No! ¿Donde está Francis?" dije con mis ojos humedecidos.

- Miranda está en coma, pero los estudios indican que podría perder la vista de por vida -
- ¿Y Mike? - *pregunta con voz quebradiza* -
- *suspiro* Lo lamento, su hijo menor no pudo soportarlo, la cantidad de órganos perforados por los huesos rotos, y la pérdida de sangre, hicieron que Mike muriera poco después en el traslado al hospital -
- No... - *rompe en llanto* -

Todo lo que escucho es como lloran por mi, cuando estoy bien. "Mamá... no le creas, yo estoy aquí... contigo... el miente" *llora* "Mamá... porque todo lo que escucho se vuelve más bajo... ayúdame por favor, no puedo hablar...".

- ¡Esto es tu culpa William! ¡Nunca debí casarme, ni encontrarme contigo! ¡TE ODIO! -

"NO, no digas eso... por favor...". Mi mundo se caía lentamente ¿Porqué no me puse el maldito cinturón? ¿Porqué me metí con ese chico? ¡¿Porqué tengo que ser tan inútil?! Esto es mi culpa, y solo tengo que esperar mi verdadera muerte en este vacío, frío y solitario lugar.

- Apuesto a que no querías que esto pasara -

¿Quién está ahí? ¿Porque hace calor, y porque huele raro? *suspiro* Es verdad, nadie puede oírme.

- No necesitas hablar para comunicarte conmigo -

Espera... puedes... ¿Oírme?

- *risa* Claro que puedo, ahora no te alarmes, todo esta bien... -

"Pero... causé la desgracia de mi familia, morí y ¡Todo por una estupidez!

- Pero eso no fue algo que tu causaste, es algo que el te hizo -

Lentamente el entorno se iluminaba, no de rojo, amarillo o naranja, o incluso de blanco, era un color morado tenue, que dejaba ver una silueta y varias cosas, que se acerca a mí.

- Nunca fue tu culpa, y yo lo sé porque he estado presenciando todo lo que te han hecho -

"¿P... piensas ayudarme?"

- Claro que sí, sólo una cosa más -

"¿Qué pasa?"

- No confíes en nadie... te ayudaré en cuanto sea el momento, pero ahora tienes que ser fuerte -

"Lo prometo..." Deje el lugar en donde estaba tirado, y me paré para abrazarlo, o abrazarla, su voz era... extraña. Su abrazo se sentía también raro, podía sentir su mano como si tuviese garras.

- Jajaja. Ahora, solo mira, escucha, y estate atento, por ahora, el único que puede prevenir ese desastre, eres tu - *risa incontenible* - Y cuando todo el mundo crea que lo malo ha pasado, jeje, es cuando yo voy a aparecer -

Se levantó dejándome de abrazar, ¿Qué significa eso que me dijo? ¿Qué esta pasando? Algo me jaló haciéndome caer de espaldas, mientras eso se quedaba estático, pero en vez de terminar de caer, parecía que iba hacia un barranco, sin fondo, esa luz morada pasó a ser roja, y luego a azul, mientras la caída continúa, con un calor agradable envolviéndome...

- *gasp* -

Día 3

30 de Agosto de 2020, 1:03 a.m. Parque Nacional de Akalocuautlán, México.

Me levanté de la cama rápidamente, o al menos traté de hacerlo, ya que me sentía demasiado pesado. Escuché unas voces provenientes de afuera, oh no. Hice todos mis esfuerzos, y logré pararme algo sudado, todo estaba oscuro en la cabaña, pero llegué a abrir la puerta principal, armado con una linterna.

- ¡Hey! -

El miedo hizo que temblaran mis manos, tire la linterna, pero la recogí y la encendí, apuntando a la camioneta. Esas 4 siluetas que no pude reconocer, salieron corriendo, apenas lo hice.

- Mike, ¿Qué es lo que pasa? -

Papá salió rápidamente conmigo.

- Hay... había unos tipos que quieren cortarnos los frenos de la camioneta -
- ¿Qué? ¿Estás seguro? -

Mamá salió envuelta en una cobija bostezando.

- ¿Qué hacen aquí tan temprano? -

Pregunta mientras bosteza con los ojos entrecerrados.

- Querida, llama a seguridad, nos quieren sabotear la camioneta -
- ¿Qué? -

La cara de mamá cambia instantáneamente de adormilada, a estar alerta, y sin perder tiempo, ella tomó el teléfono de la casa e hizo una llamada.

- Hijo... ¿Sabes quienes fueron? -
- *suspiro* Sí... si papá, se quienes fueron -
- Ok, tranquilo, todo está bien -

El me abrazó fuertemente, y al recordar todo lo que pudo haber pasado, tuve que contenerme, ya que este no era el lugar. Después de unos minutos Francis y Miri se despertaron, también llegaron unas personas con un uniforme, parecido a uno militar por ser verde, pero en realidad era del equipo de seguridad del parque. Ellos hablaron con mis padres, mientras yo estaba abrazando a mis piernas en la ventana.

- Mike, ¿Puedes bajar un momento por favor? -

La voz de papá asomándose en la puerta me sacó de mis pensamientos. Bajé las escaleras viendo a mis padres cruzados de brazos, hablando con una señorita uniformada y su acompañante.

- Hola campeón, tu padre me dijo que tu viste a los sospechosos -
- Si señorita... los vi -
- Bueno, ven conmigo -

La señorita me llevó a la cocina de la cabaña, y se sentó frente a mi.

- Muy bien, primero cuéntanos que es lo que paso -
- Bueno yo estaba... durmiendo, cuando unos pasos me despertaron, entonces fui a ver que es lo que pasaba, y... me encontré con un grupo de 4 personas... -
- ¿Y me puedes decir de quienes se tratan? -
- No... bueno, no se su nombre, pero se reconocer a 2 -

Mamá y papá me vieron sorprendidos.

- Esta bien, adelante, dime como son -
- Uno es un chico alto y fornido, de piel un poco clara, pero como quizás hay muchas personas con características parecidas también se reconocer a unos de sus amigos -
- ¿Cómo es su amigo? -
- No recuerdo sus características, pero se algo que podría dar con su paradero... -
- ¿Qué es? -
- El perro de esa persona intento atacarme esta tarde, se trata de un rottweiler, mi perro lo atacó para defenderme, y lo dejo herido a ese perro del cuello, por lo que supongo que todavía debe estar en la veterinaria -
- ¿Anotaste eso? -
- Si, ya lo tengo -
- Bueno campeón, ¿Algo más que quieras agregar? -
- No... eso es todo -
- Esta bien, *mira a su compañero* - interroga a los veterinarios del lugar acerca de un perro raza rottweiler con heridas en el cuello, una vez que tengamos al propietario, investiga si tiene una relación con alguien parecido a lo que el chico acaba de explicar -
- Entendido señora -
- Señores Jones... - *se levanta de la silla* - investigaremos su caso a detalle, con esto podremos atrapar a los sospechosos -
- Esta bien oficial, ¿Necesita la presencia de mi hijo todavía? -
- No señora Hernández, el chico puede irse -
- Esta bien. Ven Mike, vámonos -

Me levanté y seguí a mamá, la cual me llevó hasta la habitación donde estaba. Me arropó y beso mi frente, tal como lo solía hacer cuando era más pequeño, y eso me hizo sentir mal por el hecho de que esto es algo que iba a perder.

- Descansa Mike, ya todo está bien -

Ella calidámente sonrió mientras vio como es que una lágrima salía de mi ojo, ella pasó su dedo para limpiarla, y me dijo algunas palabras para intentar calmarme antes de que se fuera. Pero por todo lo que ella me dijo, no podía estar en paz, después de eso, esa... cosa me dijo que no podía confiar en nadie. Me paré de la cama, tratando de no despertar a Pupis, y me fui a sentar en la ventana, envuelto con una cobija para que no me diera frío, al asomarme vi a varios uniformados revisando nuestra camioneta, también a la señorita oficial hablando con mamá y papá por algunos minutos, hasta que se estrecharon la mano, y se fueron los oficiales, y mis padres volvieron a entrar a la casa. Aún inconforme e inseguro con ellos, me quede esperando en búsqueda de algo sospechoso, aun si debía pasar toda la noche ahí.

8:16 a.m.

- ¿Mike...? -

¿Qué era esa cosa? ¿Porqué me contacto? Y ¿Porqué ese sueño eran tan... real?

- Mike... -

¿Debo temerle a lo que dijo? ¿Volverá? ¿Debo confiar en eso?

- MIKE -
- Si Miri, ¿Qué es lo que pasa? -
- ¿Por qué estás despierto tan temprano? -
- Solo no pude dormir, eso es todo -
- Mike, tranquilo eso ya pasó, nadie puede hacernos daño -

Suspiré recargado en la ventana.

- Lo sé... -

Escuché a Francis estirarse.

- Hey, ¿Qué hacen despiertos tan temprano -

Se escuchó claramente su bostezo.

- ¿Qué haces ahí hermanito? Que yo sepa, las personas acostumbran a dormir en una cama, no es una ventana -
- Solo... no pasa nada... -

Estuve ahí por un rato más, hasta que vi que ya no era necesaria mi presencia ahí.

- ¿Qué es lo que pasa? Mamá nos contó de lo que viste, pero... ¿Cómo te sientes? -
- Me siento bien... no es nada de lo que debas preocuparte -
- Mira, se que no demuestro mucho afecto, pero tu me importas realmente, y siempre vas a ser mi hermano. Si hay algo en lo que pueda ayudarte, lo haré -

No respondí nada.

- Pues... aprovechando que tenemos tiempo... -

Le dio un pequeño golpe a Miranda.

- Agh, ¡¿Qué diablos te pasa?! -

Miri intentó regresarle el golpe, pero Francis la detuvo. Entonces Miranda le dió un golpe con su pierna, obviamente eso no se quedó ahí, y así empezó una pelea entre ellos 2.

- Chicos... no... -

Intente separarlos, pero estaban tan comprometidos en la pelea, por lo que Miri decidió actuar su último golpe, lo bueno es de que ella sabe como acabar con este tipo de situaciones, sin que alguien salga herido; ella usa una técnica que aún no averiguo como es que la hace, y se puso detrás de Francis, y lo jaló de las orejas mientras tenía su rodilla en la espalda.

- ¡Ah, espera...! -
- Vamos, ¿Te das por vencido? -
- Espera... ¡Agh, esta bien, me rindo, ME RINDO! -

Ella empezó a aplicar un poco más de fuerza.

- Pídeme disculpas -
- NuncAgh, ¡Lo siento, ya no lo volveré hacer TU GANAS, AH! -
- Perfecto -

Ella lo soltó en cuanto escuchó sus palabras, y se levantó, mientras que Francis sobaba sus orejas.

- No era necesidad de tanta violencia... -
- Lo hubieras pensado antes de actuar -
- Aunque... ya que alguien tuvo su momento de diversion, porque no le enseñamos lo que se siente -
- ¿Estas pudiendo una alianza? Porque entonces, acepto -
- ¿Qué hacen? -

Se acercaban hacia mi lentamente, sonriendo.

- Yo no hice nada... ¿Miri? -
- Oh Mike, tranquilo... esto no dolera -
- No... -

El primero en intentar atacar fue Francis pero logré esquivar su ataque pasando por debajo de el, pero Miri igual intentó atacarme, pero puse mis manos para defenderme, y así lograr pasar por debajo de la cama, jamás pensé que ser tan pequeño, tendría sus ventajas.

- No puedes permanecer ahí por siempre -

Metió su mano para alcanzarme, pero salí del otro lado... donde me esperaba Francis.

- ¿Intentas ir a algún lado? -

Nuevamente lo esquive, hasta que Miri me tomó de los hombros y me lanzó a la cama.

- Creo que este es tu final hermanito -
- ¡Francis, Miri, NO! -

Pues la tortura volvió a ser la misma, solo que estaba vez no estaba de acuerdo con ella, así que hicimos una "segunda ronda", la cual consiste en una pelea de todos contra todos a puño limpio, es decir, que se valía de todo, excepto hacernos heridas brutales, y para ser honestos... no me quedaba atrás en esto. Por lo que los siguientes minutos fueron de jalones de pelo, pellizcos, golpes pequeños y mordidas, las cuales hice, y me hicieron, hasta que acabo como la mayoría; con todos cansados.

- ¿Quién... ganó? -
- Creo que eso no es lo que importa ahora... -
- ¿Porqué me golpeaste así cuando ya te había dicho el plan? -
- Que yo recuerde, el plan no consistía en pegarme -
- Era para darle realismo -
- Entonces mi paliza fue lo que verdaderamente le dio realismo -
- ¿De que plan hablan? -
- Uno que consistía en hacerte feliz por medio de una pelea, y eso funcionó bastante bien -

Nos sentamos en la cama, y ellos me vieron, en especial Miranda que me sonrió.

- ¿Qué es lo que realmente sucedió? -
- *suspira profundo* - Es algo bastante complejo... -
- No importa, nosotros te escucharemos -

Después de todo debía desahogarme con alguien, ¿Y quien mejor que mis hermanos?

- Fue... una pesadilla... la cual vi todo como si fuese demasiado real, también que teníamos un accidente... -
- Ya entendemos, pero ahora estas con nosotros, y estas bien -

Ella me abrazó con fuerza.

- Pero es que se sintió tan real... Miri tu estabas en coma, y cuando despertarás no volverías a ver, y Francis, quedaste paralítico por el accidente, y yo... yo... -

Un nudo en la garganta se apoderó, al igual que sentía mis ojos vidriosos.

- Calma, ya estás aquí. Y no nos iremos NUNCA -
- Es cierto hermanito, ¿Acaso ya no recuerdas la promesa? -
- La recuerdo perfectamente... nunca nos íbamos a separar -
- Pues aquí está la prueba -

Mi hermano igual se unió al abrazo.

- Quiero solo una última cosa, pero si no te sientes listo, puedes decírmelo -
- Claro, ¿Cuál es? -
- ¿Cómo es que supiste acerca de eso? -
- Alguien me lo contó -

Miranda vio a Francis algo aturdida.

- Así que alguien te dice secretos, podrías... -
- Francis, por favor, esto es serio... *acomoda sus lentes* ¿De quién se trata? -
- Yo... no se... solo recuerdo que cuando estaba con eso... olía demasiado a algo parecido al cloro, además... el morado... -
- ¿Porqué te refieres como "eso"? ¿Cómo se veía? -
- Yo... no lo sé, esa cosa hablaba en un tono un poco... con eco... y la iluminación no me dejaba ver quien era, pero actuaba como si me conociera, aunque yo jamas la he visto... pero... siento que sigue aquí... -
- Esta bien Mike, me imagino todo lo que estas pasando, gracias por contárnoslo. Tampoco dudes que tus hermanos estarán para lo que necesites. ¿Verdad Francis? -
- Claro que sí, después de todo vi como pasaste de ser un enano, a ser un enano un poco más grande -
- ¡Francis! -

Francis al tenernos abrazados a los 2, apretó su agarre, demostrando un poco de su fuerza.

- ¿Qué hacen? -

Mamá abrió la puerta, y fue cuando nos separamos.

- ¿Cómo amanecieron? -
- Bien -
- ¿Cómo sigues cariño? -
- Mucho mejor mamá, gracias -
- Me alegra cariño, ya vengan a desayunar, o se va a enfriar su comida -

Cuando mamá terminó de hablar, me llegó el olor de lo que íbamos a comer; era huevo y... carne, no se si tocino o salchicha.

- ¿Cómo están? ¿Listos para nuestro último día aquí? -
- Espero no tengas en mente salir, en estas condiciones -
- Pst, ¿Qué me puede hacer un poco de lluvia? -
- No se si aparte de mojarte, quieras enfermarte, con este frío, y la lluvia me hace creer que no saldremos de aquí -
- ¿Entonces no vamos a salir? -
- ¡No! Y no intentes convencerme -
- Esta bien... -
- Deberás, ahorita que me acuerdo, ¿No que rentar una cabaña iba a ser un desperdicio de dinero? -
- Pero el clima se veía bien... -
- Si hoy no la tuviéramos rentada, ¿Nos harías dormir en la camioneta? -
- No, yo... -
- Will, la recepción cierra a las 9, y además hoy probablemente estén todas ocupadas. ¿Ven que cuando digo algo, es porque tengo la razón? -

La respuesta de todos: "Sí mamá".

- Bien, ya encontraremos algo que hacer hoy -

El desayuno se trataba de huevo revuelto y tocino, también fue bastante tranquilo, ya que nadie hablaba, el único sonido que había eran los cubiertos chocando con los platos de cerámica, y el de la lluvia; sigue igual que en la noche, solo que ya no hay tantos truenos, solo pequeños relámpagos. El canino llegó a acompañarnos, y papá se levantó para darle sus croquetas, y cuando nadie se dió cuenta, le puse 3 pedazos de tocino en su plato, y le toque su cabeza, antes de irme arriba. Al cabo de unos minutos, llegaron Francis y Miri, quienes se acostaron con sus teléfonos en la cama.

- Oh vamos -
- ¿Qué pasa? -
- Este es nuestro último día aquí, ¿Y así lo van a desperdiciar? -
- No le veo ningún problema -
- Debe de haber algo que podamos hacer... -

Abrí el armario, y busqué en los cajones de abajo, y encontré algo que era mejor que no hacer nada.

- ¿Qué tal unos juegos de mesa? -
- No gracias, estoy bien -
- ¿Le temes a que Miri te gané? -
- Que golpe tan bajo -
- ¡No! Y para que lo veas me uniré -
- ¿Miri, te unes? -
- Tu provocación a Francis me atrajo. Me uno -
- Perfecto -

Saqué el juego; el cual era uno de esos en los que viajas por el mundo y compras propiedades, y cosas así. Lo puse en el suelo, donde todos nos pudiésemos sentar, Miri nos tuvo que explicar las reglas porque yo no las entendí, y Francis no se veía muy interesado, luego llegó la hora de la verdad, aunque ya me esperaba los resultados.

- Y... gané -
- ¡¿Qué?! Pero... ¿Cómo? -
- Una ronda muy fácil para mí -
- Siempre haces trampa, pero en cuanto descubra que es lo que haces, lo usaré en tu contra -
- ¿Usar el cerebro es trampa? -
- Vamos a la otra... -

Por cada ronda que pasaba, Miri es la que se declaraba vencedora, y es algo raro que en todos los juegos de mesa, ella nos gane, ¿Cómo lo hace?

- ¿Se puede? -

Mamá entró con una charola que tenía 3 tazas humeantes, y papá entró detrás de ella con su bebida.

- ¿Qué están haciendo? -
- Encontré esto en el armario, y no quise desperdiciarlo -
- ¡Yo quiero jugar! -
- Yo también, ¿Podemos? -
- ¡Claro que sí! -
- *risa* - ¿Porqué mejor no lo jugamos en la cocina? -
- Esta bien -

Mis hermanos y yo bajamos partes del juego, y lo pusimos en la mesa donde comimos, mientras vi que en la estufa había una olla, con el fuego encendido, tal vez lo que íbamos a comer hoy. El juego empezó de nuevo, pero esta vez papá, Francis y yo estamos emocionados por lo que iba a pasar a continuación, sabemos que ninguno de los 3 podíamos ganar, pero esto iba a ser un duelo entre mamá y Miri, donde está vez todo dependería de la suerte. Las rondas le daban empate a ambas, así que decidí terminar con esto, antes de que hubiese una pelea de por medio.

- Este juego ya me aburrió. ¿Podemos estar con otro? -

Todos aceptaron, así que subí arriba, y encontré uno de cartas, y al llegar abajo, aproveché para subir al canino a la mesa.

- Uh... ese es mi juego favorito -

Papá lo veía emocionado, mientras que mamá estaba frunciendo el ceño.

- ¿Qué pasa Lau? -
- Tu más que nadie lo sabe -
- Eh... ¿Qué pasó? -
- Resulta que gracias a ese juego, su padre y yo casi perdemos nuestras cosas -
- ¿Cómo pasó? -
- Pero solo fue un error del maestro de las cartas... -
- Silencio Will... -

Mamá tomó de su chocolate, y luego suspiro.

- Resulta que cuando su padre y yo éramos novios, el tenía la mala maña de apostar -
- Era el mejor del casino... -
- William. Pues resulta que en ese entonces vivíamos en una vecindad, y de alguna forma, gracias a las apuestas que hacía su padre en un casino, teníamos un poco de dinero, pero su suerte se volteó, y apostó una gran cantidad de dinero que terminó perdiendo, y que no pudo pagar -
- Pero fue solo una vez... -
- William, silencio. Su padre nunca me lo contó por miedo, hasta que sorpresivamente unos tipos entraron a nuestra casa para llevarse nuestras cosas, y cuando pregunté el motivo, la sangre me hervía. Por desgracia, o por fortuna, todas las cosas que se estaban llevando estaban a mi nombre, y como no llegamos a un acuerdo pacífico, agarré lo primero que encontré, y los eché a todos, claro, las cosas que habían sacado se quedaron tiradas por todo el patio, pero al menos no se las llevaron -
- Debieron ver la escena, todos los vecinos solo estaban mirándonos, en especial a su madre por pegarle a esas personas con un palo de escoba -
- Última advertencia. En fin, al día siguiente fui a ver al tipo al que le debía el dinero. Le pagué con todos los ahorros que habíamos juntado para comprar una casa propia, también aclaro que por ese simple error nos tardamos en comprarla. En conclusión, le di un buen putazo al tipo por intentar saquear MI casa, también me aseguré de que su padre no volviera a apostar -

Francis se echó a reír a carcajadas, Miri tenía una gran sonrisa en su rostro, y yo luchaba por aguantarme la risa.

- No se rían... fue un accidente... -

Papá estaba apenado, pero eso no impidió a que jugaramos cartas. Papá nos explicó cómo se juega, y como las demás veces, Miri comprendió rápido, y yo necesite un poco de su ayuda, también mamá se iba constantemente para revisar la comida. A la hora de comer, hicimos todo a un lado, y comimos caldo de pollo, luego recogimos y lavamos nuestros platos y vasos sucios, y volvimos al juego. Así es como estuvimos con varios juegos, esta sensación de estar con toda mi familia, me hacía tener un gran sentimiento positivo que no tenía desde hace mucho tiempo, hasta que solo noté que empezaba a oscurecer.

- ¿Qué hora es? -
- Son las... 6:10 -
- Rayos, recogan todo y pónganlo en su lugar, y vayan por todas sus cosas porque ya nos vamos -
- Mamá, ¿A que hora nos debemos de ir? -
- Tenemos hasta las 7 -

¿Las 7? Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, y las náuseas me hicieron correr hasta el fregadero de la cocina.

- ¡Mike! ¿Estás bien? -

No pude responder, porque mi estómago se contrajo, haciéndome vomitar. Papá trajo una servilleta, y se la dio a mamá, que estaba golpeando mi espalda.

- ¿Ya estas bien? -
- Si mamá... gracias... -
- Ok cariño, si necesitas algo me lo haces saber. Will, ¿Trajimos pastillas para las nauseas? -
- Creo que si, déjame voy a fijar -

Un rato después, papá regresó con una caja. Mamá me pasó agua para que me tomara una pastilla, le respondí que ya estaba mejor después de haberla tomado, aunque me insistió en que si había algo más, se lo dijera de inmediato. Recogí todas las cajas de los juegos, y las acomodé justo en el lugar que estaban, Pupis notó mi estado, así que lo escuchaba gimotear un poco mientras se frotaba en mí, solo acariciaba su cabeza para indicarle que todo estaba bien, aunque eso no lo convencía. Acomodé todas mis cosas en la mochila, papá ayer ya había traído nuestra ropa que ocupamos en la alberca, luego de eso salimos para que mamá nos ayudara a subir nuestras cosas en la cajuela, y cuando todo estaba adentro, papá se acercó y sonrió calidámente.

- Bueno familia, ya llegó la hora de irnos. ¿Qué les pareció el lugar? -
- Es un lugar muy bonito Will, después de todo aquí tengo recuerdos contigo... -
- No estuvo mal, creo -
- Opino lo mismo -
- Yo... -

Tapé mi boca con mi brazo, y miré al otro lado.

- Hijo, ¿Seguro que no quieres ir a la enfermería? -
- No papá estoy bien, debe ser por algo que comí ayer -
- Esto no está bien cariño, ¿Seguro que esta bien? -
- Tranquila mamá, ya verás que en cuanto lleguemos a casa me pondré mejor, no perdamos más tiempo por favor -

Las expresiones de todos me daban a entender que no estaban de acuerdo en lo que dije.

- Will, ¿Ya revisaste la camioneta? -
- No hace falta, de seguro esta bien -
- Will... -
- Por favor Lau, confía en mi, no hace falta -
- ¡Papá...! -

Ellos miraron hacia a mí, aunque parece que asusté un poco a papá.

- Por favor... revisa la camioneta -
- No te preocupes Mike, esta bien, nunca falla -
- Por favor hazlo papá -

Se quedó observándome un poco, pero luego suspiro sin quitar su sonrisa.

- Rayos, he sido traicionado por mi propio hijo -

Todos se rieron, a excepción de mi, y en el momento en el que se percataron, dejaron de hacerlo.

- Esta bien Mike, si eso te calma, voy a revisarla, descuida -

Papa abrió el cofre, y debido a que ya no había mucha iluminación solar, mamá lo acompañó con una linterna; estuvieron algunos minutos, para revisar la parte del motor minuciosamente, mamá le apuntaba el lugar que quería revisar con la linterna, también revisaron abajo en busca de que no hubiese algún líquido derramado. Tras unos minutos de exhausta revisión, ambos se subieron a la camioneta: mamá en la parte del copiloto, y papá conduciría nuevamente.

- Todo verificado Mike, ya estamos listos para salir -
- Así es cariño, puedes estar tranquilo -

Me vieron por el retrovisor sonriendo, y ese pequeño acto, me hizo sentir en calma.

- ¿Sabes donde esta la salida Will? -
- Si, Lau, ya todo está preparado -

Papá arrancó la camioneta y empezamos nuestro viaje de regreso a casa, y para ello pasamos por un largo camino de tierra, que se sentía raro por que no era muy estable, y eso no me ayudaba en que se me quitaran las nauseas, íbamos a salir a la carretera, pero la pluma de la caseta se bajo, por lo que papá se detuvo lentamente para quedar a un lado de la ventanilla.

- Lo siento mucho señores - *respira agitadamente* - acabo de llegar de comer y no me había dado cuenta de que la pluma estaba levantada, rayos me van a despedir -

Se trataba de un chico todavía joven, que estaba poniendo su mano en el pecho, tratando de respirar normal, claramente se veía que había corrido una larga distancia.

- ¿Son los Jones Hernández, cierto? -
- ... si -

Papa se veía un poco molesto, pero no fue grosero.

- Ok, aquí tienen -

Entregó una cesta llena de algunas frutas variadas, y alcance a leer la frase en un papel "Gracias por su visita"

- Regalo de la casa, esperemos que la hayan pasado muy bien, vuelvan pronto. Y... no le cuenten a nadie sobre esto, es el único trabajo que me queda por favor -

Papá no dijo nada, y salió a la carretera cuando la pluma se levantó, dejándonos salir a la carretera, en donde no habia ningún auto cerca.

- Will, maneja con cuidado -
- Querida, se lo que hago, estoy manejando con cuidado, pero debemos llegar rápido a casa -
- Prefiero a que lleguemos tarde y nos descuenten, a que quieras jugar al temerario -
- Es verdad papá, no se mucho sobre conducir pero debes de tener cuidado, por favor -
- Esta bien, lo haré -

Con su mano derecha, tomó la de mamá, y la apretó un poco, también sentí que la velocidad se redujo.

- Will, cuidado -

Un venado estaba a punto de pasar por el camino, papá bajo la velocidad para dejar cruzar al animalito. Me dió curiosidad ver a otro animal por aquí, así que me asomé para verlo. ¿Qué diablos eso? Líneas moradas por todo si cuerpo, su cornamenta extraña, ojos negros con córnea morada, y pupila blanca... el miedo... el olor a cloro.

- Mamá... -
- ¿Si Mike? -

La sensación de frío, y el vomito se apoderó de mi. Ella sacó rápidamente una bolsa, y me la dió.

- Tranquilo, respira... -

Al vomitar tenía una sensación de que estaba sacando algo de mi cuerpo, pero al mismo tiempo, sentía que seguía dentro de mi, ver franjas moradas y negras en el líquido, me hizo sacar más vomito.

- ¿Ya estas mejor? -
- Creo que ya... -

Regresé mi vista atrás para ver esa cosa, pero solo vi a un venado viendo hacia mí, luego a la bolsa, y vi que esas franjas de color extraño ya no estaban, pero... aún siento algo.

- Mike, podemos hacer una parada, no te preocupes si nos descuentan en el trabajo, o te ponen falta, yo hablaré con tus profesores, pero lo importante es que estés bien -
- Solo necesito dormir mamá, no pasa nada -
- Esta bien, pero si eso vuelve a suceder, nos detenemos en la primer farmacia o clínica que veamos. ¿Entendido? -
- Si mamá -

Me acomodé para acostarme, y abrazar a Pupis.

- Duerme ahora Mike, yo te despertaré en cuanto lleguemos -
- También puedes decirnos si necesitas algo -
- Jeje, gracias -

Me recargue en el hombro de Francis, y cerré los ojos. Jamás había entrado en un sueño tan rápido, y creo que se debe a que estar viendo toda la noche esa ventana, tendría sus repercusiones, pero ahora ya no hay nada que pueda hacerme daño... nada. *risa sombría* Te olvidas de que mañana será otro día...

Unas horas atrás...

[Narrador]

- ¿Ves porque te dije que era mala idea? -
- ¡Lo se, ya me lo dijiste! -

Isaac caminaba de un lado al otro.

- Creo que no fue una buena idea estar aquí -
- Camila, cálmate, ya veré que puedo hacer -
- Isaac, esto no debió de haber pasado por nuestra cabeza, en primer lugar... -

Algunos golpes se escucharon, llamando a la puerta.

- ¿Isaac Castillo? Necesitamos hablar con usted -

Isaac no quería abrir la puerta, pero al cabo de unos segundos la abrió.

- Usted y sus amigos son sospechosos del intento de homicidio a una familia. Acompañenos por favor -

Las miradas de las demás personas no se hicieron esperar, las 4 personas fueron llevadas a una sala de interrogatorios. Luego entró la oficial, sentándose frente a ellos.

- ¿Qué es lo que realmente pasó? -
- No se porque estamos aquí... -
- ¿No es porque quisiste dañar una camioneta? -
- ¡Regina! -
- Parece que alguien tiene algo de lo que hablar -

Cada quien comento lo sucedido, Isaac ya no podía ocultarlo, confeso en que consistía sus planes.

- ¿Y no hay alguna forma de arreglarlo? -
- ¿A que se refiere? -
- Ya sabe, el dinero lo arregla todo -
- Mira, *golpea la mesa* no trates de pasarte de listo conmigo. Ya tienes 18, y puedes ser refundido en la cárcel, por intento de homicidio, e intentar sobornarme -

Ella salió con una carpeta, y todos se quedaron solos, con el compañero de la oficial.

- Bien hecho idiota, ahora nos irá peor -
- Yo puedo ayudarlos -

Todos miraron hacia el guardia, que estaba encendiendo un cigarro.

- ¿Qué trata de decir? -
- Seamos honestos, ustedes necesitan ayuda, y yo también, con un poco de dinero, podemos arreglar las cosas -
- Acepto... -
- Isaac, ¿Qué diablos haces? -
- Déjalo Regina, nos está salvando, de nada -
- Bien, ¿Y el dinero? -
- ¿Tiene terminal? -
- Ja, estos niños y sus problemas, obviamente no tengo, pero en cuanto acabemos nuestro trabajo, los dejaremos cerca de un cajero para que puedan pagarnos, porque si no lo hacen, habrá consecuencias -

El oficial saca su teléfono, marcando un número.

- Adivina que, ya tenemos chamba -

Después de unos minutos la oficial regresó, con la misma carpeta, y entró sin decir algo. Pero mientras todos estaban distraídos, varios hombres armados irrumpieron en el lugar, la oficial intento sacar su arma, pero fue sujetada por detrás.

- Bien hecho... -
- ¿Qué esta haciendo...? -

Intentó hablar, pero quien la sostenía le puso un trapo en la boca.

- ¿Qué van a hacer con ella? -
- No importa, vámonos -
- Pero eso no está bien... -
- No es algo que debería importarles, ya están libres -

Subieron a los 4 chicos a una camioneta, la cual desapareció del parque sin dejar algún rastro.

- Por un poquito más de dinero, podemos encargarnos de la familia de la que quieren vengarse -

Isaac pensó por un rato.

- No... así esta bien -
- Ja, uno que quiere ayudar, y se lo niegan -

La camioneta se detuvo en un banco, y después de que Isaac sacó dinero, la camioneta desapareció entre la noche.

¡Nicht 相信 σε nobody!
 
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