Quest B The Rabbit [Masaki Nakai & Mai Hitomi]

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"The Rabbit” (B)​

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: La Central de Tamers está preocupada por una ola de secuestros que se están llevando a cabo en File y que no han podido resolver. ¿Las víctimas? Niños de entre ocho y doce años, recién llegados a este mundo. Podemos hacer conjeturas al respecto de que quieren los renegados responsables de esto con esos niños, y también asegurar que ninguna de esas teorías va a ser agradable de pensar. Un Digimon con la apariencia de un conejo ha escuchado sobre el caso y ha decidido encargarse personalmente, sin embargo solicitó un Tamer que lo acompañe para rescatar a esos niños y eliminar a los culpables
c) Descripción del campo de juego: File City
d) Objetivos a cumplir:
  • Encontrar la guarida de los renegados
  • Rescatar a los niños secuestrados
  • Eliminar a los responsables de los secuestros
e) Notas
  • Para tomar esta Quest es necesario haber superado al menos cinco Quest del Evento: Shijin
  • Quest de Deva: Solo puede tomarse una de las doce
  • Un Tamer Amateur que reclamó las cartas "Card Loan" y "Nakama no Kizuna" puede tomar esta quest en Solo sin importar su rango
  • No existen pistas de los secuestros más allá de que se trata de Tamers renegados. Su guarida debe estar en File City o, en su defecto, cerca de la ciudad para facilitar el traslado de los niños secuestrados
  • Antylamon tiene en mente eliminarlos, sin dejarlos en manos de las autoridades. Depende de ustedes si intervenir o dejar que haga lo que le plazca
  • Hasta ahora hay reportes de ocho niños desaparecidos. Sin embargo podría haber más

Quest B

Mínimo de post en Guild: 4 por persona
Plazo: 21 días
Paga máxima: 450 Bits
Máximo 3 puntos de stat
En caso de activo: Máximo 4 puntos de fama/infamia
En caso de activo: Máximo 45% de Blast Gauge
Digivice: Burst (Masaki), D-Arc (Mai)

Masaki Nakai & Agumon
Mai Hitomi & Coronamon
Aegiomon "Phil"

NPC: Andiramon
Masaru Masaru Blair Blair go~
 

"さあ、往こうか"
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Aquella mañana, como se había vuelto costumbre desde que la Guild había empezado a ganar fama, Masaki fue despertado a tempranas horas por el sonido de su D-Terminal, que se encontraba en su mesita de noche encendido para cualquier eventualidad que pudiera ocurrir. El incesante pitido le hizo abrir los ojos con pereza, incorporándose y parpadeando a medida que su mente empezaba a activarse (muy) lentamente. Movió el brazo casi sin ver y tomó el dispositivo mientras se restregaba los ojos con el dorso de la mano contraria, abriendo el PDA y leyendo el nuevo mensaje que la Central le había mandado. A medida que su mirada barría las palabras contenidas en el correo, su rostro se fue agraviando, culminando con él completamente despierto y serio, ante la situación que le acababan de comunicar.

- ¡Agumon! - llamó, recibiendo un gruñido de parte del reptil que dormía en la cama continua - ¡Despierta!

- ¿Mmh? ¿Qué pasa? - La somnolencia del Child se hacía más que notable mientras se giraba perezosamente, clavando un ojo entrecerrado en su Tamer - ¿Una misión?

- ¡Un Deva! - soltó el chico, que ya había dejado su D-Terminal de lado y se levantaba para empezar a vestirse de inmediato. Por un momento, el dinosaurio no procesó las palabras, creyendo en el fondo que seguía más que dormido.

- Espera, ¿qué?

[...]​

Tan solo media hora fue necesaria para que el dúo saliera del INN con paso apresurado, mientras comían en el camino un par de tostadas que habían comprado en la cafetería antes de irse. El interés, mezclado con la preocupación, era algo que se notaba en los rostros de ambos miembros de Gungnir, que definitivamente no habían esperado recibir una misión como la de ese día.

- Un encargo con un Deva - comentó el Child, que hacía poco para disimular lo emocionado que estaba por conocer a un guerrero milenario - Una cosa es recibir un misión de la Central de parte del grupo, pero poder hacer una misión con uno de ellos es...

- Será una experiencia interesante - aseveró el Juttoushi, materializándose en la espalda de su Tamer como ya era costumbre para el grupo - Desde aquella misión en Codec he tenido ganas de conocer a un sirviente de las Bestias Sagradas en persona. Este sujeto, "Andiramon", ¿A quién sirve?

- Andiramon es un guerrero de Qinglongmon - informó Agumon - Normalmente reside en el Este, dicen que en un lugar llamado Assembler Tower.

- Oh, ¡Un sirviente de Ao Guang! - contestó Agnimon. Agumon lo miró confundido, por lo que se vio obligado a explayarse - Ese es el título que llevaba cuando era parte de los Cuatro Grandes Dragones, aunque eso fue hace más de ocho mil años, así que dudo que ese nombre aún sea conocido.

- De hecho, hoy en día el único título que lleva es Seiryu. ¿Ao Guang sería como decirte "Greymon" a ti?

- Podría decirse, aunque ese era mi nombre. En cuanto a él, Seiryu también se escuchaba en mi época. Creo que prefiere desentenderse de su primer título, por lo que pasó con ese grupo.

- ¿Sabes al respecto de lo que ocurrió con los Cuatro Grandes Dragones? - preguntó el Child, cada vez más interesado - Los libros de hoy en día no dicen mucho, en especial de Slayerdramon.

- Pues verás...

- Chicos, ¿No se están tomando la situación muy a la ligera?

Ambos seres digitales, tanto físico como etéreo, se callaron al instante, enfocando su atención en el chico de cabello verde que estaba en una encrucijada, buscando la calle que los llevaría más rápido a la Central. Masaki se disculpó casi de inmediato por haber sonado rudo y continuó con su marcha, sumido en sus pensamientos sobre la tarea que les había tocado. Claro, era imposible negar que hasta a él le interesaba mucho conocer personalmente a uno de los famosos Doce Devas, sin embargo ese sentimiento era opacado por su preocupación por la misión que les estaban asignando. Una oleada de secuestros, más si se trataban de niños, era algo que podría alarmar a cualquiera, en especial gente con hermanos o parientes menores, como era su caso. Se había esforzado por ignorar las múltiples hipótesis de que querrían los renegados con esos niños que se llevaban, no obstante era imposible que un pensamiento fugaz no se le escapara ocasionalmente, siendo el menos de los graves "volverlos Bio-Hybrid". Los Digimon, que no estaban muy familiarizados con crímenes del "Mundo Humano" como la pederastia y sus consecuencias, no comprendían del todo la gravedad de la situación, que para ellos no era muy distinta a una serie de raptos, sin embargo no comentaron más al respecto, entendiendo por el semblante sombrío de su Tamer que aquello era algo más preocupante de lo que creían.

Finalmente el grupo llegó al edificio de la Central, adentrándose en su recinto y encontrándola considerablemente vacía a causa de la hora a la que habían arribado, poco antes de las nueve de la mañana. Para su sorpresa, en la recepción habían tres figuras esperándolos, tratándose de nada menos que de su novia y Guild Leader, Mai, junto a su compañero Coronamon y Aegiomon, que lo recibió con una leve reverencia al verlo. El chico procedió a saludar a su pareja, sin necesidad de preguntar los motivos por los que ellos también estaban ahí. Después de todo, a estas alturas eran más que obvios.

- La recepcionista ya me dio los detalles de la misión - informó la pelirroja, una vez que ambos se separaron del beso de saludo. El chico miró hacia la silla de la secretaria, encontrándola vacía - Dijo que iría a buscar una información, que esperáramos aquí.

- There's also that guy - señaló Coronamon, apuntando a una pared aledaña a donde estaban. El trío miró en esa dirección, sorprendiéndose al ver a un imponente Digimon de más de tres metros de alto que esperaba recostado, con sus ojos cerrados como si estuviera sumido en sus pensamientos. Se trataba de una criatura con la cabeza y rostro de un conejo, y con un cuerpo humanoide un poco irregular, especialmente en su delgada cintura y largos brazos que casi llegaban a sus pies. El mamífero portaba en su cuello una bufanda lavanda, así como un kanji dorado en su peto que el japonés no alcanzó a distinguir. Agumon nuevamente fue sobrecargado por el interés al ver a la criatura, mientras que Masaki solo lo estudió.

- Así que ese es un Deva... - comentó para sus adentros. Se dispuso a acercarse a él para presentarse, sin embargo antes que lo hiciera unos pasos llamaron su atención. La recepcionista había regresado con una carpeta que le alcanzó a la pelirroja, la cual la abrió para comprobar su interior: copias de fotos y retratos hablados de los niños secuestrados, así como algunos testimonios escritos de quienes vieron los secuestros o de los compañeros Digimon de los infantes.

- Eso es todo lo que tenemos por el momento - informó la trabajadora, mientras la chica asentía y le pasaba los documentos a Masaki para que los leyera - Como les dije anteriormente, no tenemos pistas al respecto de los responsables o de su ubicación, así que lamento no poder brindarles más ayuda. Cuando los encuentren, recomiendo llamar a Digital Security para que se encargue, aunque...

El final de su frase se vio cortado por prudencia, puesto que la mujer miró a la dirección del Deva no muy segura de si debía seguir hablando. El conejo abrió los ojos ante su voz y, sin más preámbulo, se acercó a los miembros de Gungnir, con los que haría la misión ese día.

- ¿Serán ellos? - preguntó, recibiendo un asentimiento - Un placer conocerles, mi nombre es Andiramon, gracias por asistirme en esta misión.

- El honor es nuestro - contestó el japonés con una leve sonrisa. Sus impresiones iniciales sobre la imponencia del Guerrero se habían esfumado al momento que este soltó sus primeras palabras, que lo habían mostrado como alguien bastante accesible de tratar para el status que poseía. Andiramon sonrió y bajó la cabeza en un solemne gesto, para luego incitar en que comenzaran de una vez.

- Vamos - dijo - Mientras más tardemos peor será la situación.

Sin esperar a una respuesta, el mamífero empezó su marcha hacia la puerta secundaria del lobby de la Central, la que estaba destinada para los Digimon de gran tamaño que venían a pedir encargos. Sin decir más, Mai y Masaki lo siguieron, respirando profundo antes de iniciar la misión de ese día.




Blair Blair <3
 
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El grupo comenzó su avance por la ciudad y prontamente las dudas salieron a flote. ¿Dónde comenzarían a buscar? Literalmente no tenían ni idea de quiénes eran los que estaban provocando aquello, su modus operandi o pistas de su paradero, el único patrón era que se limitaban a secuestrar niños. Masaki estaba tenso, Mai estaba furiosa.

¿Cómo se atreven? Si se metieran con alguien de su tamaño al menos… ¿Pero niños? Ya de por sí deben pasarla mal estando aquí solos. — Gruñó la chica con un notable tono de desprecio, para ella era inconcebible que unos matones que buscaban ganarse renombre recurrieran a algo tan bajo; apretó sus puños inconscientemente, saliendo de su mar de pensamientos de molestia cuando sintió la mano de su pareja sobre la de ella.
Relájate, ¿sí? Nos haremos cargo y los traeremos de vuelta a salvo.
And we will stop those guys. — Añadió el leoncito con decisión más que marcada en sus palabras y rostro, Mai respiró hondo antes de asentir y relajar un poco sus brazos.
¿Por dónde empezamos?
Los sitios donde se vieron por última vez a los niños sería buena idea. — Respondió repentinamente el Deva, llamando la atención de ambos humanos pues hasta ahora, durante su camino, éste no había hablado en lo absoluto desde que habían dejado la central.
Vamos entonces. — Replicó el peliverde mientras extraía de su mochila la carpeta que había recibido de la central. Enseñó fotografías y leyó el último lugar en el que se les había visto, básicamente lo único que se sabía sobre el caso pero era altamente importante.

¿Por qué alguien como tú se haría cargo de una quest como ésta? I mean, hay muchos tamers que pueden detener a esos matones… — La pregunta provino del felino, quien se había subido a la mano del Deva luego de ver que éste parecía no molestarse por ello, Andiramon giró su brazo y permitió que el león se acomodara en su palma.
Respeto mucho a todo ser vivo, la situación comenzó a salirse de control y justamente se metieron con un campo que merece protección y no esa situación tan desagradable. — Respondió con calma, aunque todos pudieron notar que su rostro se ensombreció en cierto modo, cosa que le causó escalofríos a los dos tamers, no se imaginaban la fuerza que debía tener ese digimon, no era un enemigo que alguien en su sano juicio quisiera tener.

Luego de unos minutos llegaron a una de las localizaciones que Masaki había leído en la carpeta, el grupo se dividió para preguntar sobre los hechos y tratar de recabar algo de información que fuera útil para su búsqueda pero luego de veinte minutos seguían en la misma situación: ninguna pista. Tras una pequeña plática decidieron ir al siguiente punto a ver si tenían más suerte pero el resultado fue el mismo, la frustración se aglomeró en el pecho de Hitomi y la tensión en el de Nakai.

¿Cómo pueden llevárselos sin dejar pista?
Quizá…
¿Hm? — Ambos tamers llevaron sus orbes hacia el compañero del japonés, éste había estado dialogando con el espíritu del fuego mientras andaban interrogando a la gente.
Creemos que quizá se utilizó algún plan para alejarlos de la gente, la mayoría han dicho que los vieron caminando por allí pero nada raro además de eso. Ninguno venía acompañado por nadie más aparte de su digimon, ninguno parecía nervioso, asustado o en alguna situación crítica. — Fairymon alzó la ceja al escuchar lo que decía su compañero, aunque ella ya había llegado a una conclusión similar.
¿Y si estos renegados inventan algún tipo de quest para que lo tome la central y envíen a los pequeños?
¿No sería muy raro que justamente los niños tomen esa quest y nadie más de otra edad? — Andiramon miró al grupo extrañado, pues de pronto tanto el japonés como la chica se encontraban mirando a la nada con atención y las palabras nunca llegaron a sus oídos. Aegiomon y Z’ev se limitaron a observar a los humanos, quienes parecieron descartar la idea de la quest casi inmediatamente, no podrían pasar desapercibidos haciendo algo de ese estilo, además de que existía la posibilidad de que fuera tomada por gente de otras edades. Tendrían que seguir investigando.

Masaru Masaru ~​
 
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"さあ、往こうか"
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Con tanta búsqueda infructuosa, solo fue cuestión de tiempo para que el grupo de Gungnir decidiera tomarse un descanso para recuperar energías y acomodar sus ideas, buscando una nueva teoría que, con algo de suerte, los encaminara en la dirección correcta. Poco a poco empezaban a entender porque este caso destacaba sobre cualquier otro secuestro: Sea quien fuera el culpable, hacía un excelente trabajo. En el plazo que el grupo llevaba investigando había logrado localizar a varios de los testigos que estaban anotados en la carpeta, sin embargo el testimonio de ninguno variaba de lo que ya les había proporcionado de la Central; En otras palabras, estaban en blanco. Andiramon se mantenía a una distancia prudencial de ellos como si se tratara de un escolta, jugando distraídamente con Coronamon sin perder detalle de cada uno de los transeúntes. Agumon también había decidido acercársele, haciendo que el conejo bajara la cabeza y lo mirara con sus brillantes ojos rojizos.

- Sus humanos acompañantes parecen hablarle a la nada - comentó con una sutil curiosidad - ¿Eso es normal en ellos?

Agumon miró de reojo a la pareja que se encontraba discutiendo en ese momento sobre la información, para luego alzar la vista hacia los dos espíritus invisibles que ocasionalmente daban sus comentarios. Soltó una risa nerviosa al volver a encarar al Deva, que no desistía de hacer esa pregunta.

- Verá...

- They are kind of special - canturreó Coronamon, bajando hasta la bufanda del guerrero y columpiándose en ella - Like, reaaaally special

- "Especial", hmm... - Aquella contestación pareció interesar aún más al conejo. Tras una segunda mirada furtiva, el dinosaurio se decidió a contarle al Perfect sobre la situación de ambos Tamers, así como la de los Spirits y Juttoushis; Después de todo, no tenía motivos para guardar el secreto ante un Deva, menos si era muy probable que tarde o temprano hicieran uso de la evolución frente a él. Mientras ambos Digimon se encargaban de aquella explicación, los dos Tamers y Aegiomon continuaban con la teorías, buscando cualquier pista que pudiera serles de utilidad.

- Solo los acompañaban sus compañeros, y no se les notaba nada extraño en su modo de actuar... - recapituló la pelirroja. Sus ojos pasaban por cada una de las fotografías y retratos que les habían facilitado, como si tratara de leer algo en sus expresiones.

- Tampoco podría ser una Quest, la Central sabría al respecto y no tendrían forma de hacer que solo la tomaran niños - comentó Masaki - ¿Y si Toy Town tiene algo que ver?

- ¿Toy Town?

- Sí. El pueblo atrae la atención de los niños, en especial los recién llegados - explicó - Tal vez alguien anda diciendo que los llevará allá y aprovecha la oportunidad para secuestrarlos.

- Pero los chicos van solos - recordó la Guild Leader - Nadie los ha visto siendo acompañados.

- ¿Un Digimon que se pueda volver invisible? - sugirió Fairymon - Como Bakemon o Phantomon.

- Eso sería sospechoso - acotó Aegiomon - Los niños o sus compañeros no confiarían en alguien así.

- "Compañeros"... - El chico se recostó de su asiento y miró en la dirección de los Digimon, que en ese momento estaban hablando de algo con el Deva. Segundos de silencio pasaron para el joven con la mirada perdida, hasta que finalmente se percató de algo. "Todos los niños iban en compañía de un Digimon, su compañero"; ¿Los reportes no contradecían eso? Teniendo una idea, empezó a ojear la carpeta una vez más, encontrando finalmente lo que buscaba.

- ¿Recuerdas lo que nos dijeron de esta chica? - preguntó, mostrándole a su novia una foto de una niña de nueve años con cabello rizado, por la cual habían preguntado a la dueña de una floristería veinte minutos atrás - La vieron por última vez con su compañero cerca de la plaza a las dos PM hace tres días, pero su compañero cuando la reportó dijo que la vio por última vez a la una - Se detuvo por un momento, recolectando mejor la información - Aquí está su testimonio y su dirección, ¿eso no significa que no fue secuestrado?

- Podría ser una equivocación con la hora, ¿no? - sugirió la pelirroja, tomando el documento y ojeándolo - Aunque... Hasta ahora todos han sido vistos con su compañero, pero no todos los Digimon han desaparecido con ellos. ¿Eso que quiere decir?

Nuevamente el grupo quedó en silencio, esta vez debido a las múltiples hipótesis que surgían alrededor de ese pequeño descubrimiento. Desde equivocaciones inocentes hasta complicidad y mentiras, había muchas formas de explicar esa contradicción en los datos, de forma que no sabían por donde empezar. Buscando una mejor opinión, ambos Tamers se acercaron hacia el Deva, que los recibió con el mismo porte solemne, aunque un tanto más interesado por ambos.

- ¿Es hora de continuar? - preguntó - No debemos perder tiempo.

- Antes de eso... - comenzó el japonés - nos gustaría pedirle su opinión sobre un asunto.

El conejo asintió y se mantuvo en silencio, mientras ambos miembros de Gungnir recapitulaban el leve indicio que habían alcanzado. Al terminar la explicación, Andiramon se llevó una mano a una oreja, meditando sobre lo escuchado antes de dar su propia opinión.

- Estoy de acuerdo en que se puede tratar de una equivocación... - comenzó - No obstante, el hecho que ocurra más de una vez es sospechoso. Ningún testigo ha visto al niño solo, pero no todos los compañeros han sido raptados con ellos. Eso podría sugerirme una cosa: Que quién ha estado acompañando a esas criaturas indefensas no ha sido su compañero, sino alguien haciéndose pasar por él.

- ¿Un Child? - sugirió Coronamon, recibiendo una aprobación de parte del guerrero milenario.

- Es lo más probable, un Digimon de bajo perfil.

Mai empezó a ojear los reportes, buscando los niños que habían desaparecido sin su compañero, separándolos del resto. Se trataba de un total de tres, que no parecían tener a simple vista nada en común más allá de ese detalle.

- Ningún reporte dice que Digimon iba con ellos... - informó pensativa - Sus compañeros reales son Gaomon, Penmon y Monitamon.

- Monitamon - repitió Agumon - Deberíamos ir con él, podría ser útil.

- ¿Por qué? - preguntó su Tamer, tomando el documento que hablaba de Digimon y leyéndolo. Lo primero que notó fue que se trataba de una especie "peculiar", con la cabeza de un televisor y la vestimenta de un Ninja.

- Los Monitamon son Digimon con la capacidad de grabar lo que ven y reproducirlo más adelante, como un video - explicó el reptil - Se llama "Information Sharing"; también pueden transmitir lo que ven a otros de su especie. Tal vez él tenga una grabación del día que perdió a su Tamer.

- Eso podría funcionar - concedió el Perfect, sonriendo - Sin embargo también deberíamos consultar con los testigos que vieron a los Digimon, así sabremos si se trataba de impostores y, más importante, que especie es.

Ambos miembros de Gungnir se mostraron de acuerdo, guardando nuevamente la información para continuar su recorrido. Finalmente tenían la primera pista, ahora la pregunta sería cual seguir primero. ¿Debían seguir juntos o separarse para cubrir más terreno?



Blair Blair ~
 
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スパークル
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Creo que lo mejor será empezar por Monitamon… Así nos informamos todos sobre lo que él vio y luego nos separamos para abarcar más terreno, marcamos un punto de reunión y nos encontramos allí luego de cierto tiempo para compartir lo que cada quien encontró.

Es una buena idea. — Secundó el peliverde ante el plan de la chica, luego recordó que en la carpeta se mencionaba el sitio donde podrían encontrar a los testigos de ser necesario, por lo que procedieron a seguir las instrucciones para localizar a Monitamon. Tardaron un aproximado de veinte minutos en hallar al digimon, éste tenía un aire de tristeza bastante obvio y los miembros de Gungnir sabían muy bien el motivo de aquella actitud.

¿En qué puedo ayudarles? — Soltó en algo parecido a un suspiro, el pequeño se sentó en una banca con los recién llegados de pie frente a él. Masaki y Mai intercambiaron miradas, siendo el peliverde quien finalmente se decidió por hablar con el child que seguía allí con el gesto ausente; Nakai hizo pocas preguntas pues el testimonio del child ya lo conocían (además de que podía ser incómodo hostigarlo demasiado con lo mismo si éste ya había compartido la información que sabía) y tras unos minutos pidió que les mostrara el video, el aludido accedió sin problemas explicando que lo había guardado por si acaso podía servir para buscar a su compañera. Casi al instante el gesto del digimon cambió, pues el Deva se acercó a observar con atención las imágenes. — ¿Tú también ayudarás? — El conejo asintió en silencio.

Nos encargaremos de dar con el paradero de tu compañera. — Aseguró el león con firmeza, su cuerpo se había tensado luego de ver al child pues había recordado claramente la tristeza y frustración que había sentido al ver a Mai inconsciente y prácticamente muerta –o casi- cuando ocurrió el incidente en la isla sin nombre. Sus puños se apretaron y una seriedad anormal en esa etapa suya salió a flote mientras sus orbes estaban fijos en las imágenes que estaba viendo, para que su frustración creciera, no notaba nada raro allí.

La imagen mostraba a la chica caminando alegremente, todo visto desde la perspectiva del child, quien la seguía de cerca y charlaba con ella de trivialidades. Definitivamente la conversación era digna de una persona de su edad, inocente, feliz e incluso con tonos valientes ante la situación en la que estaba viviendo lejos de su familia. Varios digimon pasaron por los costados de la pareja mientras caminaban, entre ellos un Dracumon que apenas volteó a ver al de cabeza de monitor antes de seguir de largo; básicamente un andar normal por las calles de File las cuales vivían atestadas de gente y seres digitales. Vieron el video un par de veces y tras ello el grupo se apartó del child, no sin antes agradecer su ayuda. Monitamon se mostró dispuesto a ayudar más, aquella actitud provocó un nuevo agradecimiento por parte del grupo.

Yo no noté nada… ¿tú?

Nada. — La pelirroja chasqueó la lengua y llevó su mano hacia la barbilla en señal de que estaba pensando algo, Agumon, Coronamon, Z’ev y el par de espíritus se limitaron a guardar silencio mientras observaban a los humanos y al Deva quien también mostraba un semblante pensativo.

Sería mejor proceder con la interrogación al resto como habíamos acordado. — Sugirió Andiramon tras notar que el silencio parecía no iba a romperse pronto, Hitomi suspiró, Nakai asintió y en silencio extrajo la carpeta para que cada quien supiera a dónde ir y a quién interrogar. Los testigos eran parte primordial en ese proceso y cualquier información nueva o que hubieran pasado por alto en el expediente podía darles otro paso a seguir dentro de la investigación; el grupo se dividió, Andiramon se fue por su cuenta, los humanos también se separaron luego de intercambiar miradas y ajustar la cantidad de tiempo que dejarían pasar antes de regresar a compartir la información que habían conseguido.



Masaru Masaru ;_;​
 

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Habiéndose dividido los testigos que interrogarían, Masaki quedó encargado de buscar de nuevo a la vendedora de flores que habían conocido al inicio de la investigación, repitiendo sus pasos para llegar al humilde establecimiento que se encontraba a unas calles de la Central. Al entrar se lo encontraron bastante vacío, siendo ocupado únicamente por la dueña, Una señora de unos cuarenta años, y su compañero, un Digimon con la apariencia de un ave y un arbusto florido en su cola. Agumon fue el primero en acercarse al dúo, dejando a Masaki y a Phil detrás únicamente para recordar lo que saliera del interrogatorio.

- Oh, bienvenidos otra vez - saludó la señora con un tono maternal - ¿Puedo ayudarlos en alguna otra cosa?

- Disculpe que la moleste - contestó el Digimon - ¿Podríamos preguntarle algunos detalles más sobre lo que nos dijo hace rato?

- Por supuesto, aunque ya les dije lo poco que sabía. - afirmó la vendedora.

- Usted nos había dicho que había visto a esta chica a las dos de la tarde cerca de la plaza - Rememoró el reptil, mientras Masaki volvía a mostrarle la foto de la niña de cabello rizado - ¿Está segura de que esa era la hora?

- - contestó con total seguridad - Esta tienda acostumbra cerrar a la una para que Delumon y yo podamos almorzar en casa, a las dos es la hora en que regresamos para abrir.

- No me parece que esté mintiendo - comentó Agnimon. Masaki asintió, permitiéndole a su Digimon continuar.

- ¿Ella venía acompañada?

- Sí, por un Digimon - contestó la mujer - Supongo que su compañero.

Ante esa respuesta, Masaki retiró la fotografía y buscó los datos de la Tamer, que incluían la identidad de su compañero.

- ¿Era un Gaomon? - preguntó el Elite.

- Mmm... Creo que no - replicó la vendedora, llevándose una mano a su mejilla y observando a su compañero - ¿Tú que dices, Delu?

- No, los Gaomon son azules - contestó el ave - El Digimon era otro, un... - Esta vez fue turno del Perfect de llevarse un ala a su rostro tratando de recordar, impacientándose consigo mismo velozmente - Agh, no lo recuerdo, no les prestamos mucha atención.

- Por favor intente recordar - solicitó cordialmente Aegiomon - Cualquier información puede ser útil para encontrar a esa niña.

- Lo sé, lo sé... - replicó Delumon - ¿Impmon? Estoy casi seguro que era un demonio, recuerdo que comenté algo de que era extraño que a una niña con apariencia tan dulce le asignaran un compañero así. Pero no podría asegurarles.

Por un momento Masaki quiso protestar por ese prejuicio a los Digimon oscuros, en especial por conocer personalmente a un Impmon que no era para nada como lo creían, sin embargo se contuvo. Agradeció por la información y partieron de vuelta a las calles de File City, en busca de alguna otra pista antes de ir al lugar de reunión que habían acordado con Mai y Andiramon.

- ¿Crees que sea un Impmon? - preguntó Agumon una vez que se alejaron del establecimiento. El chico no hizo gesto alguno, simplemente manteniendo el paso al mismo ritmo de siempre.

- Tal vez - comentó - no podemos descartar ninguna opción todavía.

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En el otro lado de la investigación, la líder de Gungnir no parecía estar teniendo mejor suerte con su investigación. En el tiempo de separación se había topado con uno de los compañeros de los niños extraviados, un Penmon que en tan solo un par de minutos había demostrado que no provocaría más que dolores de cabeza, sin otorgar un poco de información útil a cambio. La pelirroja se mantenía en silencio, esperando (por respeto) a que el Child terminara de parlotear sobre cosas que ni al caso, para enfocarse en la información sobre su Tamer.

- ¡Ibamos a jugar curling en las Tierras Congeladas! - exclamó el pingüino que claramente no sabía ordenar sus prioridades - Desapareció sin cumplirme eso, ¡¿Cómo se atreve?! ¡Se suponía que éramos los "Cool Broz", me ha traicionado mi propio Tamer!

- Se lo llevaron en contra de su voluntad - recordó la chica, tratando de calmar al ave no-voladora - Debe estar extrañándote mucho.

- ¿Segura? - preguntó Fairymon - Si yo fuera su Tamer también habría huido de cualquiera que se hiciera llamar mi "Cool Bro".

Coronamon soltó una risilla por lo bajo, gesto que pareció ser compartido por el silencioso Z'ev. Mai no comentó al respecto, enfocándose únicamente en el testigo.

- ¡Que le den! ¡Que tenga una relación con un Togemon! ¡NO LO NECESITO! - Las lágrimas del pingüino Drama Queen salieron disparadas junto a esa última sentencia. Mai suspiró, buscando la manera que se concentrara en el asunto importante - "Voy por helados, espérame aquí en la plaza" ¡Que me venga a helar EST-!

- ¿Plaza? - interrumpió Mai - ¿Lo viste por última vez allá?

- - afirmó el Digimon, aún entre sollozos sobreactuados - En la plaza donde nos conocimos, a la que llegan los nuevos Tamers.

Aquello le dio una nueva pista a la Tamer, que empezó a revisar nuevamente los datos a su disposición. Tanto el compañero de este Penmon como la niña de cabello rizado habían sido vistos por última vez en ese mismo lugar, si recordaba bien lo que la señora les había dicho (y que Masaki confirmaría cuando regresara con el documento y la información); buscó entre los papeles el expediente de la otra chica, camarada de Monitamon, y leyó el testimonio que iba anexada a ella: "Nos separamos en la plaza, a eso de las diez de la mañana" ¿Era ese un patrón? Mientras Coronamon se encargaba de escuchar los llantos de Penmon, Mai revisó los casos de los niños que si habían desaparecido junto a sus Digimon, comprobando que estos si habían sido vistos en lugares distintos, pero todos cercanos al mismo punto central, definitivamente algo que no podía ser coincidencia. Llamó al león y se despidió del pingüino, para luego partir a trote hasta el lugar de reunión.

- ¿Descubriste algo? - inquirió Fairymon con curiosidad, siguiéndole el paso planeando sobre su hombro.

- Creo que sé donde trabaja el secuestrador - explicó - solo falta la identidad.

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Mientras los humanos se encargaban de la investigación, el Deva había decidido caminar por la ciudad en busca de cualquier actividad sospechosa. Su andar era acompañado por las miradas de personas y Digimon curiosos por su tamaño y apariencia, curiosidad que era respondida por el Perfect con una cálida sonrisa antes de continuar a su destino. Finalmente llegó al lugar que tenía en mente: el centro de la ciudad donde los Tamers llegaban por primera vez. Caminó por la zona sin rumbo aparente, observando de vez en cuando como un Digimon le daba la bienvenida a un humano al Mundo Digital, aunque ninguno de la edad que al Deva le interesaba encontrar en ese momento. Miró al cielo y divagó entre sus pensamientos, tratando de buscar su propia respuesta al misterio aunque la pistas fueran vagas. ¿Acaso debía exigirle a la Central que pusiera más prioridad a ese caso asignando aún más Tamers? Esa era una posible idea, ya que seguramente ninguno de los otros Devas estaría interesado en rescatar a esa criaturas inocentes, excepto tal vez Mihiramon si eso conllevaba ser alabado por los humanos, o Majiramon a cambio de la mitad de los fondos de la Central. Mientras el taciturno conejo pensaba sus opciones, unos arbustos moviéndose a su espalda provocaron un temblor en sus orejas, haciéndole girarse con una velocidad que asustó al culpable, un pequeño Dracumon que merodeaba por ahí.

- ¡Me asustó! - exclamó el diablillo - Tiene usted buenos reflejos, señor.

- Gracias por el cumplido, ¿Ocurre algo? - preguntó el Deva con cariño, tentado a cargar al Child entre sus manos. Dracumon negó con la cabeza, escondiendo sus manos detrás de su espalda.

- ¡Nada, nada! - contestó - Solo me pareció extraño ver a un Perfect como usted aquí y me dio curiosidad. ¿Está esperando a alguien?

- Solo pensando - suspiró el Deva.

- Ya veo, pensé que tendría razones para estar aquí - Aunque casi imperceptible, aquel Child parecía sonar un poco aliviado, lo cual despertó la curiosidad del mamífero.

- ¿Hay algún inconveniente con mi presencia? - inquirió sin modificar su tono.

- ¡Por supuesto que no! - aseguró el Virus - Digo, su apariencia podría intimidar a los humanos recién llegados, pero aparte de eso no veo ningún problema, ¡Disculpe que lo molestara! ¡Hasta luego!

Andiramon soltó una sutil risa, para luego darle una palmada en la cabeza al pequeño Digimon.

- Supongo que tienes razón - contestó - Ten un buen día.

Sin más, el Deva se retiró dejando a Dracumon en ese lugar. Por un segundo el Digimon se dispuso a volver a los arbustos, sin embargo la voz del guerrero milenario lo volvió a asustar.

- ¡No estés haciendo bromas a los nuevos! - Ordenó sin perder su sonrisa. Aún si era un inocente Child, Andiramon sabía que la especie de los Dracumon eran bromistas por naturaleza y además aguerridos, juzgando por el miembro de la especie que una vez intentó graffitear el rostro de su propio Maestro (y las otras Holy Beasts). El Undead rió nerviosamente, rascándose la nuca.

- ¡L-Lo prometo, señor! ¡Tenga un buen día usted también!

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Eventualmente el tiempo estipulado culminó, y fue el momento para que el grupo se reuniera nuevamente a recopilar la información que habían recolectado. Mai fue la primera en compartir sus hallazgos, presentando la posible área de operación del secuestrador y alentando al resto del equipo, sintiendo que finalmente habían hallado la primera pista irrefutable donde seguir.

- Tendría sentido que buscaran chicos cerca de la plaza - comentó Andiramon - Ya que ahí llegan la mayoría de los primerizos, también es un lugar sencillo para engañar a los que están confundidos con este nuevo Mundo.

- Es por eso que este "demonio" se les acerca - complementó Masaki - Delumon dijo que podía ser un Impmon, pero no estaba completamente seguro de ello.

- ¿Demonio? - Los ojos de Andiramon se abrieron con curiosidad, observando directamente al Tamer de cabello verde.

- Sí, dijo que era un Digimon demonio - explicó el Elite - es lo único que aseguró, porque no recordaba la especie.

- Estuve caminando por ese lugar, pero no hallé nada sospechoso - comentó el Deva - aunque... - Su súbita interrupción captó la atención de los miembros de Gungnir, que esperaron impacientes que compartiera su pensamiento - Había un Dracumon interesado en mi presencia. Creo que quería realizar bromas en la plaza pero no se atrevía a hacerlo conmigo ahí.

Tanto Mai como Masaki intercambiaron miradas, ¿No habían visto un Dracumon en la grabación de Monitamon? Un Digimon de esa especie concordaba tanto con el perfil "pequeño" como con el de "demonio" lo cual lo hacía un posible candidato. Agumon fue el primero en opinar, aparentemente más convencido que el resto.

- "Eye of Nightmare" - dijo, provocando que todas las miradas se posaran en él - ¿Y si Dracumon hipnotiza a los niños para que lo sigan? Eso explicaría que ninguno actúe extraño, porque los hace fingir que él es su compañero.

- ¿Y los niños que si han sido secuestrados con sus compañeros? - preguntó Mai - No había nadie más acompañándolos.

- Podrían hipnotizar al Digimon y que este guíe al niño - teorizó Masaki, que recordaba claramente los efectos hipnóticos de los vampiros por haberlos enfrentado antes - Si tu compañero te dice que lo sigas lo harás porque confías en él, un niño no notaría que el Digimon está actuando extraño.

Mientras los Tamers deliberaban el rostro de Andiramon se ensombreció al comprender la situación. Todo calzaba, ese niño no estaba buscando gastar bromas sino deshacerse de él para seguir con lo suyo. Apretó fuertemente los dientes mientras sus ojos brillaban, era sencillamente imperdonable que los renegados involucraran a un Child en trabajos tan sucios como ese.

- Eso explicaría porque Dracumon estaba tan nervioso por la presencia de Andiramon - complementó Phil - Temía que alguien lo hubiera descubierto, o que no pudiera hacer su trabajo con un Perfect cerca.

- Entonces, ¿ese Dracumon es el responsable?

- Un cómplice al menos - opinó Agnimon.

- Deberíamos ir con él - sugirió Sylph - Que nos revele el escondite o que lo sigamos hasta él; de cualquier forma es la mejor pista que tenemos.

- Aunque podría ser una coincidencia - acotó Fairymon - No deberían lanzarse contra él sin asegurarse.

- De cualquier forma vale la pena investigarlo a él y a la plaza - Masaki se mostró más seguro al declarar esto, siendo apoyado por un asentimiento de parte del grupo - Pero ya Dracumon vio a Andiramon, si lo descubre de nuevo...

- No se preocupen - tajó el Deva casi de inmediato, con un tono de voz que por un momento atemorizó a los presentes - No me verán ahí, vigilaré desde un edificio que esté cercano.

Incapaces de negarse por la molestia e imponencia del Perfect, el resto asintió a su idea. Finalmente tenían un indicio de qué debían hacer.


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El grupo se movió entonces de vuelta al sitio que habían decidido investigar, Andiramon por su parte ya se había separado para no levantar sospechas ni delatar que el par de humanos lo estaban acompañando. Mai y Masaki se encontraban atentos a cualquier indicio del digimon que buscaban, aunque a la vez iban caminando con calma y tomados de la mano para pasar desapercibidos, no era la primera vez que fingían ser unos completos transeúntes ajenos a cualquier problema: una pareja normal que caminaba por allí.

Coronamon y Agumon caminaban a la par, platicando de cosas que se les venían a la mente para entrar más en ese papel de “pareja normal acompañada de sus digimon”, Z’ev se limitaba a volar a un lado de la pelirroja. Por su parte, los espíritus hacían un trabajo más intenso y obvio que los humanos aprovechando que nadie podía verlos, por lo que ellos se podían fijar descaradamente en cualquier dirección sin delatar el hecho de que estaban buscando a alguien.

Sigan caminando más al centro de la plaza y luego acérquense a alguna de las salidas, más o menos donde Andiramon se encontró con Dracumon. — Habló el espíritu del fuego, la pareja ni siquiera respondió y así siguieron su camino por donde había pedido el guerrero; por ahora no encontraban nada raro, su camino continuó hacia el centro de la plaza y luego de unos momentos de platicar en los que permitieron que tanto los Juttoushi como los digimon exploraran el lugar con la mirada, caminaron hacia el sitio donde el Deva se había topado con el child. En primera instancia no notaron nada raro y de hecho ya comenzaba a frustrar un poco al grupo pues el sol estaba en el tope, era aproximadamente el medio día y el estar yendo de callejón sin salida en callejón sin salida estresaba a cualquiera.

La situación parecía que no iba a mejorar, hasta que Fairymon alertó al grupo de una diminuta cosa que alcanzó a ver. Un digimon virus acompañado de un pequeño niño, ambos caminaban con completa tranquilidad con dirección a los árboles y por ende a perderse de la vista en el bosque.

¿¡MARK!? — Un grito llamó la atención del grupo, Mai corrió en dirección al niño que iba hacia el bosque, Masaki ni siquiera alcanzó a detener el instinto de su novia y tras chistar buscó al que estaba gritando el nombre del humano. No tardó mucho en encontrar a un digimon que seguía repitiendo ese único nombre y tenía una mirada de terror impresa en su rostro, el pobre digimon había derramado en el suelo unos vasos con malteada, aparentemente el motivo por el que se había separado de su humano.

¿Qué sucedió? — Preguntó el peliverde apenas al estar frente al child, éste levantó la mirada con miedo, inspeccionó al humano y repitió el nombre que ya había dicho anteriormente. Se notaba que estaba asustado y posiblemente al borde del llanto, Nakai se hincó sobre una rodilla para estar más cerca del ser digital y le puso una mano en el hombro. — Tranquilízate, ¿sí? Para poder ayudarte. ¿Qué sucedió?

Mark… no, no lo encuentro… él, yo… los secuestros han sido aquí, no debí… — Sus oraciones eran incompletas, cortadas siempre por otra que arrastraba para introducir una siguiente idea, delatando que su mente era un lío a causa del miedo que estaba sintiendo. El digimon sabía de los secuestros y evidentemente su compañero compartía el criterio de los desaparecidos si estaba teniendo esa reacción.

Por favor cálmate y déjanos ayudarte. — Se adelantó Agumon, su mirada era bastante firme, tanto que el digimon reaccionó instantáneamente y dijo cosas más coherentes, las suficientes para que el peliverde supiera que el chico que habían visto de lejos concordaba con la descripción del child.

[…]

Mientras tanto, Mai seguía corriendo por entre los árboles, el pequeño virus había atinado a comenzar a correr acompañado del humano al notar una evidente persecución. Lo habían descubierto. El pánico amenazó con inundarlo, pero conocía bastante bien el lugar como para perder a la pelirroja en el camino, el problema sería completar el secuestro, era momento de decidir si seguiría con ello o si se daría por vencido en esa ocasión para huir de sus persecutores.

Chistó por lo bajo, más luego cayó al suelo de golpe cuando el piso tembló bajo sus pies a causa de un brutal aterrizaje. Andiramon miraba con evidente molestia al virus, intentaba apaciguar su gesto, pero el hecho de que el niño saliera de la hipnosis y automáticamente entrara en pánico por no saber dónde estaba despertaba el coraje en el interior del Deva. Mai se acercó y llamó al niño por su nombre, Mark se mostraba asustado, pero tanto la chica como el león le hacían un gesto amistoso para que confiara, el pequeño terminó por acercarse a ella y Hitomi lo colocó detrás de ella.

¿A dónde lo estabas llevando? — Su gesto cambió radicalmente a uno bastante serio e incluso algo gélido, el opuesto completo a la cara que le había mostrado al pequeño. Sintió el agarre del niño en su mano y trató de relajarse, pero el ver la cara asustada del infante disparó más su enojo. — ¿A dónde lo llevabas? — Repitió con más fuerza, luego le hizo un gesto a Andiramon, éste parecía estar al borde de la furia pero se mantenía a raya, quizá por su naturaleza tranquila con los niños e inevitablemente ese diablillo era un niño aunque estuviera haciendo cosas horribles.

Responde. — Se limitó a zanjar el conejo, Dracumon se hizo bolita en su sitio en el piso.
Te recomiendo que respondas a lo que estoy preguntando. — Soltó la asiática con un tono bastante hostil.
Yo…yo no…
¿Qué?
Yo no quería… Ellos dijeron que me pagarían…
¿Esa es tu excusa? ¿Hacías esas cosas horribles por dinero? Secuestrar niños no es un buen trato que debas hacer para ganar dinero. — Zanjó la mujer, el niño de un momento a otro se movió en dirección al diablillo y frente a los ojos del grupo se levantó una nube de humo que les impidió la vista. Coronamon corrió de inmediato hacia el centro de todo en busca de Mark, Andiramon en cambio miró en otra dirección, detectando la ruta de escape de aquellos que habían intentado aprovechar aquella distracción para rescatar al pequeño child.

Dos digimon adultos se escurrían por entre los árboles, uno cargaba consigo al infante, el otro a Dracumon y se alejaban a una velocidad intensa. Andiramon apenas miró a la humana, quien sin pensarlo pasó su mano rodeada en una cinta de datos por el brazalete que traía en su mano izquierda y cambió de forma en un santiamén. El hada comenzó a volar detrás de los escapistas, apoyándose en sus ilusiones para evitar que notaran su presencia, Coronamon apresuró a Masaki y a Aegiomon cuando los vio llegar hasta donde estaban, Andiramon extendió el brazo esperando a que alguno subiera para llevárselos rápidamente y seguirle la pista a la asiática.

Fairymon volaba lo más rápido que le era posible mientras intentaba a la vez mantener las ilusiones, los Knight Chessmon le llevaban cierta ventaja, pero de a poco la Juttoushi disminuía la distancia, sin embargo ya había perdido de vista a sus compañeros y poco a poco se inmiscuían más entre los árboles. La chica chistó para sus adentros, notando entonces que ambos estaban rodeando la arboleda de la ciudad, tratando de estar en un sitio profundo pero sin dejar de rodear en ningún momento ¿irían a la guarida? ¿Sabían que estaban siendo perseguidos? Siguió con los ojos fijos en ambos adultos, Mark parecía estar inconsciente o completamente fuera de sí, Dracumon simplemente miraba hacia atrás como un completo paranoico. Tras unos minutos más el grupo se detuvo, todos viraron en varias direcciones para asegurarse de que no tenían a nadie detrás.

Los perdimos.
Buen trabajo. — Exclamó el child con una sonrisa burlona, el caballero blanco se movió lentamente mientras entraba a la ciudad, oculto a simple vista, el grupo entró en un edificio que estaba en los límites de File.


Masaru Masaru come to me!!!!​
 

"さあ、往こうか"
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Una vez que la Juttoushi del Viento hubo descubierto la guarida de los secuestradores se elevó por los aires, buscando desde las alturas un indicio del Deva o de sus compañeros de Guild. Finalmente notó un bólido café que se movía saltando entre tejados, llevando entre sus brazos a varias figuras más pequeñas para facilitar su traslado. Coronamon y Z'ev iban aferrados a los hombros de Masaki, que a su vez se sujetaba del brazo derecho del animal como si su vida dependiera de ello. Aegiomon, por su parte, iba en la extremidad opuesta con un poco más de tranquilidad, posiblemente a causa de no llevar a otros encima de él. El Perfect se detuvo en la terraza de un edificio cercano y permitió a sus pasajeros bajar, oportunidad que Fairymon aprovechó para acercarse a ellos e informarles de lo ocurrido.

- Están allá - informó, apuntando al edificio donde los dos caballos se habían resguardado. Andiramon bufó y fulminó aquella dirección con la mirada, como si esperara cualquier movimiento para entrar a destruir a sus culpables. Siendo francos, la presencia del Deva se volvía cada vez más perturbadora, especialmente por el modo en que contrastaba del dulce y cordial conejo que habían conocido al principio de la misión.

- ¿Crees que tengan ahí a todos los niños perdidos? - preguntó Masaki, al tiempo que sacaba su Digivice Burst para liberar a Agumon, el cual había sido guardado para facilitarle el traslado a Andiramon.

- Si no es así, con uno vivo que confiese bastará - sentenció el mamífero con una seriedad capaz de helar la sangre. Agnimon lo observó de reojo, empezando a sentir un mal presentimiento de aquella criatura, como si realmente no fuera tan amable en realidad como había parecido hasta el momento. Una cosa era estar molesto, el Juttoushi también se encontraba en ese estado, sin embargo el Deva parecía llevarlo a un nivel más alto, y preocupante.

- Debemos tener cuidado, no sabemos cuantos hay ahí dentro - recordó Agumon. Apenas lo hizo, y para su sorpresa, la puerta del edificio se abrió, dejando salir nuevamente a los dos KnightChessmon que empezaron a montar guardia, alertas a cualquier movimiento extraño en el perímetro. Fairymon se apresuró a manipular la atmósfera nuevamente, esta vez provocando espejismos alrededor del grupo para mantenerlos ocultos de cualquier mirada distante, algo probable a causa de la cercanía y el gran tamaño del guerrero milenario.

- Si pudiera acercarme podría distraerlos con el Attract Echo - comentó el fauno - El problema sería que los KnightChessmon no me vieran antes.

Lamentablemente, el Deva no tenía intenciones de esperar a que los miembros de Gungnir crearan una estrategia, pegando un increíble salto que le hizo aterrizar a tan solo unos metros de la entrada, sorprendiendo de sobremanera a los dos guardianes de la puerta. Ambos caballeros prepararon sus lanzas para proteger el lugar, sin embargo no fue suficiente para atemorizar al conejo el cual, tras convertir sus manos en filosas hachas, se encargó de acabar con las vidas de ambos Digimon en dos simples cortes que los dejaron bifurcados horizontalmente por la mitad para luego desintegrarse en datos. Masaki chistó al ver la escena, liberando instintivamente Digisoul para activarla con su compañero. Agumon se lanzó de la terraza al sentir la carga de energía recorriendo su cuerpo, evolucionando a mitad de la caída y pasando a ser RizeGreymon para aterrizar con un estruendo sin daño alguno. El Cyborg liberó un rugido por instinto y se acercó a la vivienda donde estaban sus compañeros, usando sus gigantescas manos para permitirles bajar, a excepción de la Juttoushi que simplemente descendió mediante su propio vuelo.

- Algo está mal con Andiramon - chistó el chico de cabello verde al ver como el mamífero se adentraba a la guarida de los secuestradores sin prestar atención a los Digitamas que había creado. - Si no intervenimos...

- Habrá una masacre, lo sé - La expresión de la japonesa no se había suavizado al momento de volver a su forma humana, sabiendo que en esa situación requerirían de, al menos, la ayuda de Flaremon para combatir. Tomó su D-arc y lo apuntó al felino, que no tardó en crecer hasta su forma perfeccionada, más madura e imponente. Flaremon chocó sus puños y emprendió la carrera hacia el edificio, mientras que RizeGreymon se ponía en posición para apoyarlos desde afuera si era necesario. Una vez más, su tamaño era un impedimento para apoyar plenamente, algo que empezaba a molestarle.

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- Eres. Un completo. ¡IMBÉCIL!

En el interior de la guarida, un hombre de aspecto tosco y desaliñado se encontraba completamente iracundo, descargando su molestia contra Dracumon gracias a un puño cubierto de rojiza Digisoul. El diablillo derribado lo miró con odio, sin embargo no se atrevió a devolverle el favor; no estaban solos en la habitación, y cualquier indicio de un contraataque de parte del Child solo significaría recibir un castigo de cualquiera de los demás presentes.

- "No dejes que te sigan" ¿Tan difícil es entender algo como eso? No solo estuviste a punto de delatarnos según lo que dijeron los KnightChessmon, también los guiaron hasta acá, todo por un vulgar mocoso - El hombre bufó con molestia, antes de continuar - ¿Creíste que por un niño valía la pena poner en riesgo toda la tarea que nos asignaron? Maldita sea, ¡solo nos faltaban tres más para alcanzar el pedido! - Hizo un ademán de querer volver a descargarse con Dracumon, sin embargo se detuvo - Tsk, ¡ustedes! - dijo, dirigiéndose a dos Tamers que hasta el momento habían sido espectadores del asunto - preparen a los enanos para irnos de aquí y alerten al resto, sea como sea saldremos aunque sea pasando por encima de los intrusos.

Ambos hombres asintieron y salieron de la habitación velozmente junto a sus compañeros, dejando a su líder solo con Dracumon y un Minotarumon con cara de pocos amigos. El renegado escupió y empezó a considerar sus opciones en esa situación, siendo interrumpido por un ruido en el pasillo contiguo, por la puerta opuesta a la que sus camaradas habían utilizados. Un breve estruendo así como un grito de terror le habían delatado que el intruso había alcanzado a uno de sus camaradas y se acercaba hacia su posición, haciendo que Minotarumon se interpusiera entre la puerta y su Tamer por inercia.

- ¡NI UN PASO MÁS! - vociferó el renegado, asegurándose que su voz era oída fuera de la habitación al tiempo que se acercaba a la entrada opuesta - ¡Si te atreves a entrar mataré al niño sin dudarlo! - declaró en una obvia finta, puesto que Mark ya había sido trasladado con los otros por un tercer renegado mientras Dracumon explicaba lo sucedido.

Segundos de silencio le hicieron esbozar una sonrisa creyendo que había funcionado su táctica, sin embargo esta creencia no tardó en ser refutada. Con un estruendo, Andiramon atravesó la puerta destrozando parte de la pared con su gran tamaño, no perdiendo ni un segundo en estrellar a Minotarumon contra el muro opuesto con una descomunal fuerza, sin darle oportunidad de defenderse siquiera. El Tamer retrocedió con pavor ante la imagen frente a sus ojos. Alto, delgado y tan grande que debía encorvarse para no chocar contra el techo; el Perfect estaba despidiendo un aura asesina increíblemente abrumadora, al tiempo que la poca iluminación ensombrecía su rostro a excepción de esos dos rubíes que estaban clavados sobre el Digimon mitológico llenos de ira. El líder no tardó en maldecir y correr con toda la velocidad que le permitían sus piernas, dejando atrás a su compañero para que le comprara valiosos segundos de tiempo.

- Escoria... - espetó el conejo - ¿Osan amenazar a un Deva?

Mientras el guerrero se encargaba de acabar con aquel minotauro sin piedad, Dracumon solo pudo observar desde el suelo temblando de pies a cabeza. Lo que tenía frente a él no era un dulce animal, ni un amable Perfect. Era un monstruo.


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Con solo entrar al edificio, Gungnir no tardó en notar lo increíblemente tensa que estaba la situación. Ambos Tamers corrían junto a Flaremon y Phil en busca de cualquier señal de vida, ya fueran los niños, los renegados o Andiramon; sin embargo ninguno se aparecía ante ellos con vida. Los pasillos que recorrían presentaban destrozos producto del Deva, e incluso en un par de ocasiones vieron Digitamas o cuerpos ensangrentados e inertes en el suelo, que no se detuvieron en revisar para no perder la compostura en ese momento. Mientras más veían los resultados de la furia del Deva más entendían las palabras de la recepcionista al inicio de esa misión:

- Como les dije anteriormente, no tenemos pistas al respecto de los responsables o de su ubicación, así que lamento no poder brindarles más ayuda. Cuando los encuentren, recomiendo llamar a Digital Security para que se encargue, aunque...

El final de su frase se vio cortado por prudencia, puesto que la mujer miró a la dirección del Deva no muy segura de si debía seguir hablando. El conejo abrió los ojos ante su voz y, sin más preámbulo, se acercó a los miembros de Gungnir, con los que haría la misión ese día.
La Guild Leader chistó al momento de ver como un renegado aparecía en el pasillo de enfrente, sacando su Digivice e indicándole a su compañero, un Kokuwamon, que se preparara para un combate. Flaremon se apresuró a su encuentro, cubriéndose el rostro con una palma al ver el resplandor de la evolución. En cuestión de segundos, el pequeño escarabajo había sido reemplazado por lo que parecía ser una pelota de pinball, moviéndose rápidamente gracias a su pequeño cuerpo.

- ¡Smiley Bomb!

Extendiendo su puño, el guante de boxeo que recubría la mano del Digimon salió disparado, chocando y explotando con fuerza sobre Flaremon que apenas atinó a cubrirse usando sus brazos. El león maldijo por lo bajo y se dispuso a liberar los clones para confundir al enemigo, una táctica que no tuvo mucha eficacia a causa del espacio reducido donde combatían. Mamemon simplemente sonrió, atacando y desvaneciendo los clones utilizando veloces movimientos de boxeo. Mai empezó a revisar su mazo, buscando una carta que le ayudara a inmovilizar al pequeño Digimon sin que el renegado se viera envuelto por la cercanía.

- Izuna, Darkness Claw - declaró Fairymon en voz alta al tiempo que su Tamer deslizaba dos cartas sin nombrarlas, de manera que el Perfect pudiera enterarse del contenido del Card Slash sin que el oponente lo hiciera. Sin perder más tiempo, el felino liberó dos de los zorros elementales los cuales apresaron los brazos del pequeño Digimon, permitiéndole a los dos shikigamis restantes embestirlos con fuerza. El renegado maldijo y buscó una carta propia para apoyar a su compañero, sin embargo antes de poder elegirla Flaremon se encargaba de dar el golpe de gracia con un zarpazo certero, producto de la Darkness Claw del Demon Lord. Mamemon empezó a devolucionar a Kokuwamon nuevamente, mientras que el Tamer solo alzó sus manos y soltó su Digivice en señal de rendición.

- ¿Donde están los niños? - preguntó el Perfect con un rugido. El chico apuntó hacia la puerta por la que había entrado al pasillo.

- A-Allá - indicó - están todos, lo juro.

- ¿Sus Digimon también?

- N-No. Devolvimos a los Digimon a Digitama porque no los necesitábamos. Solo nos pidieron a los niños.

- ¿Para qué? - preguntó Mai con un tono ácido en su voz. Masaki se acercó a ella y posó una mano en su hombro, tratando de tranquilizarla para que pudieran escuchar bien sobre el caso.

- No lo sé, solo nos contrataron para entregar quince a otra Guild - confesó - E-El jefe mencionó algo de conejillos de indias para Bios o venderlos para pedófilos del bajo mundo, pero no se si era verdad. ¡En serio!

Aunque ninguno de los espíritus sabía a que se refería el Tamer con "pedófilos", podían intuir la gravedad por los rostros molestos que expresaron sus respectivos portadores. Mai se dispuso a golpearlo mientras le insultaba, sin embargo Flaremon tuvo el honor de adelantarse, estrellando al Tamer contra el muro y dejándolo inconsciente en el acto.

- Apresurémonos.

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- ¡Muévanse de una vez mocosos, nos vamos de aquí!

En lo que parecía ser un garaje en la parte trasera del edificio, tres renegados se encargaban de arrear como ganado a trece infantes de distintas edades, cada uno con expresiones aterradas o nerviosas en sus pequeños rostros. La situación era una de confusión total para los niños, que después de haber pasado días encerrados sin entender el motivo ahora podían ver a los renegados nerviosos y escuchar explosiones y tumbos en el edificio ¿Acaso alguien había venido a salvarlos?

- Llama a los KnightChessmon - ordenó otro de los criminales presentes - Que nos cubran mientras huimos, aunque sea sacrificándose, para eso los contratamos.

- Estúpido, ese par fue el primero en morirse cuando nos llevó el diablo - Le recordó uno de sus compañeros - A estas alturas solo debemos quedar nosotros y el jefe.

- ¡¿A donde nos llevan?! - gritó uno de los niños, de cabello naranja y unos ocho años de edad - ¡Devuélvanme a Hagurumon!

El que estaba dirigiendo el escape soltó una maldición, acercándose al niño y dándole un fuerte golpe en la mejilla que lo derribó al suelo, llorando.

- ¡Tu maldito juguete ya está muerto y si no quieres seguir sus pasos más te vale cerrar la boca! - vociferó - ¡Lo mismo va con el resto, no quiero ver a ninguno de ustedes pendejos tratando de hacerse el héroe o lo mato como a un cerdo! ¡¿Entendido?!

Mientras los niños se volvían a reunir presos del pánico, un fuerte golpe derribó la puerta metálica que fungía de entrada de aquel garaje, dejando pasar a una figura alta y esbelta, vestida completamente de cuero y con una máscara que cubría la mitad de su rostro, a excepción de tres brillantes ojos carmesí.

- No me jodas... - alcanzó a proferir uno de los renegados al descubrir la identidad del Digimon, mientras que su propio compañero, un Raptordramon, se ponía en guardia. Desde el otro lado de la puerta, una voz se hizo escuchar, dándole una sencilla instrucción al recién llegado.

- ¡Detén a todos los que no sean niños, no mates a ningún humano!

Sin mediar palabra, la figura llevó una mano a su espalda y otra a su pierna, desenfundando dos brillantes pistolas de color negro. Ante la diferencia de fuerzas un Cyclomon se movió en dirección a los niños para utilizarlos de escudos, sin embargo el pistolero fue más rápido, detonando su arma contra la cabeza de la criatura y devolviéndola a un Digitama en cuestión de un segundo. Lo siguiente que se escuchó en la habitación fueron detonaciones y gritos ahogados, mientras la DigiMemory de Beelzebumon se encargaba de cumplir la orden obtenida eliminando a los dos Digimon oponentes restantes con disparos dirigidos a zonas vitales, para luego encargarse de los Tamers apuntándoles en sus extremidades. Aún sin la intención de matar, las balas del Ultimate poseían un poder atemorizante, y solo un disparo era necesario para arrancar la extremidad seleccionada, reduciendo al criminal a un manojo de gritos y lágrimas; alaridos que eran ignorados por completo por los niños, los cuales parecían estar en una clase de trance a causa del dulce sonido de la flauta de Aegiomon, utilizada para distraerlos y evitarles un trauma aún mayor en esa situación. Ambos Elite se adentraron a la habitación, observando mortificados el resultado del uso de Demon Lord que en ese momento se desvanecía, enfundando nuevamente sus armas como si estuviera satisfecho con su cacería. Ignorando a los criminales caídos, los cuatro miembros de Gungnir se encargaron de guiar a los niños fuera de la habitación, mientras Aegiomon utilizaba su Attract Echo para mantener la atención de los infantes sobre él.

- Ya todo estará bien - dijo Mai, sin estar muy segura de si los chicos podrían escucharla por la canción de Aegiomon. Sin más incidente, el grupo salió por la puerta trasera del garaje al exterior, encontrándose con los límites del Bosque Inquebrantable sin presencia de renegados. Suspiraron de alivio al notar que todos los chicos de la carpeta se encontraban ahí, así como Mark y cuatro más de los cuales no tenían información alguna. Aegiomon dejó de tocar su flauta para permitirles volver a la realidad, presentando rostros confundidos y, en algunos casos, aterrados al no saber que había ocurrido.

- Tranquilos, vinimos a rescatarlos - informó Masaki - Estarán a salvo a partir de ahora.

Mientras el chico decía esas palabras y la atención de los niños era captada por la imponente apariencia del león que los acompañaba, Mai se encargó de informar a la Central de lo ocurrido mediante su D-Terminal, esperando que enviaran gente de Digital Security cuanto antes para capturar a los renegados y brindarles atención médica. Miró de reojo al edificio a sus espaldas, el cual se encontraba tranquilo, incluso tal vez demasiado; ¿Donde estaba Andiramon?

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- Maldita sea... ¡¿Que mierda es esa cosa?!

Huyendo por la salida lateral de la guarida, el líder de los renegados se encontraba claramente agitado por lo ocurrido. Luego de que Minotarumon se sacrificara "voluntariamente" para mantenerlo a salvo, el hombre había huido del lugar, esperando reunirse con sus lacayos y los mocosos para poder huir antes de que los atraparan, sin embargo la realidad había sido otra: Por cualquier pasillo que el bandido recorría, solo podía hallar compañeros derribados o muertos, productos de la furia del Deva ¿Acaso no quedaba nadie más? Al escuchar pasos pesados en su dirección el sujeto se dispuso a huir por el frente, deteniéndose al ver como RizeGreymon se encontraba allá, vigilando la entrada de cualquiera que intentara escapar. Volvió a maldecir sintiendo su frustración, para luego ver el Digivice que colgaba de su muñeca, de color marrón y atado a esta con una clase de dispositivo.

- No me van a atrapar - sentenció, al tiempo que la Digisoul cubría toda la extensión de su cuerpo. Andiramon surgió del edificio atravesando una de sus paredes con sus hachas "empuñadas" fulminando con odio al hombre que en ese momento sonreía preso de la locura, llevando su mano hasta su dispositivo.

- Hyper Bio ¡EXTRA EVOLUTION!

Ante los ojos del guerrero milenario, el hombre empezó a mutar su propio cuerpo de maneras antinaturales, creciendo descomunalmente hasta superar el tamaño del edificio y de RizeGreymon, emitiendo a su vez una luz carmesí.

[...]​

- ¡Masaki! ¡Mai!

La alerta de Agnimon en ese momento fue innecesaria, puesto que el dúo, así como los Digimon y los niños notaron lo que estaba ocurriendo, aún si no entendía del todo que era. Un colosal Digimon había aparecido de la nada a un costado de la guarida, de aspecto mecánico y rústico, facciones de un dinosaurio y equipado con filosas garras y un prominente cañón que sobresalía de su espalda. El monstruo profirió un ensordecedor rugido que destruyó los cristales de las ventanas cercanas, para luego mirar al conejo a sus pies y al Cyborg que le devolvía la mirada.

- ¡Ninguno de ustedes va a salir de aquí con vida! ¡Aunque tenga que quemar media ciudad!

- ¿RustTyrannomon? - soltó Aegiomon, mientras los niños volvían a entrar en pánico y ocultarse detrás de los Tamers mayores - No, su cabeza es verde... ¿Un Bio Hybrid?

El japonés chistó. El incidente aún no había acabado.




Blair Blair one more and we can go home (?)
 
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Mai se giró para ver a los niños, todos tenían una cara que expresaba un pánico en aumento. Sin pensarlo miró a Phil y éste asintió a sabiendas de que la chica le pediría que le ayudara a ponerlos a salvo, la japonesa entornó entonces su mirada sobre Masaki.

¿Puedes encargarte? Quiero sacar a los niños de aquí, volveré tan rápido como pueda.

Ve. — Se limitó a contestar el peliverde, Hitomi activó la evolución en su propio compañero y prontamente su físico mutó, dos figuras inmensas se encontraban ahora frente al grupo de infantes y los dos jóvenes.

Z’ev, quédate con Masaki y cúralo si lo necesita pero ten mucho cuidado. — Pidió Sylph, el Gnome se aferró al hombro de Nakai con un gesto obvio de preocupación, la situación parecía bastante peligrosa. La chica entonces observó de frente a los niños y con la mejor cara que pudo les comenzó a decir algunas instrucciones, éstos parecían asentir temblorosos y ansiosos para que ya se movieran de ahí, Mai trotó un poco para ponerse frente al grupo y Phil se colocó detrás y así la evacuación de los menores comenzó mientras que detrás de ellos un renegado intentaba llegar hasta ellos. Masaki chistó fuertemente al notar que el híbrido tenía los ojos fijos en su novia y de un grito le alertó, Apollomon fue mucho más rápido, atravesándose en el camino cuando el cañón del cyborg fue disparado. Andiramon pareció perder el poco control que le quedaba (si es que acaso eso era posible) y se lanzó en contra del enemigo, molesto por el hecho de que el híbrido se había atrevido a atacar a los humanos que estaban indefensos intentando escapar.

El choque eléctrico estalló en un sonido ensordecedor al impactar con el cuerpo del vacuna, quien había cruzado los brazos frente a sí en un esfuerzo por no recibir tanto daño de aquel ataque. Gruñó fuertemente cuando la fuerza del ataque lo empujó hacia atrás, llevándose consigo concreto y árboles, se forzó a sí mismo a caer hacia adelante chocando su rodilla con el suelo y luego apoyando la mano pero alcanzando a detenerse antes de que la destrucción presentara un peligro a los niños y su tamer. El polvo se elevó hacia los costados y un rugido provino del híbrido.

¡Los voy a matar a todos, a todos! — Gritó, el solo sonido de su voz gutural hizo temblar parte del suelo y los árboles, su cuerpo se movía violentamente en un intento de quitarse al conejo de encima para así poder atacar pero le era complicado. Mai aceleró la marcha y pidió a los infantes que la siguieran, Aegiomon mantenía la atención en la pelea, listo para avisar si necesitaban apoyo o si ocuparían cambiar de rumbo pero tanto RizeGreymon como Andiramon ya estaban encima del contrincante evitando que volviera a arremeter contra los niños y la asiática. Masaki preguntó a Apollomon de su estado, éste tardó un poco en recobrarse del impacto pero luego de hacerlo se puso de pie con un gesto exageradamente serio, él también estaba molesto por la acción del híbrido.

¿Cómo te atreves a atacarla? — Gruñó mientras flexionaba su brazo derecho en su costado, RizeGreymon miró a su camarada el cual le dirigió una mirada seria. — Gáname algo de tiempo.

Hecho. — Gruñó el cyborg desde su posición, forcejeando con el híbrido a la par de Andiramon. El Deva se movió de forma violenta, evadiendo una mordedura del enemigo y luego volviendo a colocarse sobre él, su mano izquierda estaba colocada sobre la espalda del renegado y la derecha sostenía el cañón, intentando separarlos a base de mera fuerza bruta. Por su parte el perfect alcanzó a golpear con el cañón el costado de Rust Tyranomon, obligándolo a retroceder un poco más no parecía sentir mucho dolor, su cuerpo era completa y enteramente metálico. El compañero de Masaki retrocedió al sentir un extraño “entumecimiento” en una de sus extremidades, más bien parecía que su hombro se había oxidado repentinamente y entorpecía su movimiento, momento que el híbrido aprovechó para rugir, ganar terreno y disparar más de ese polvo que hacía mella en el cuerpo del cyborg.

¡Retrocede! — Pidió Nakai al ver lo que aquella sustancia provocaba en las partes metálicas de su camarada, Andiramon ni se inmutó, seguía forzando sus brazos en un intento de separar el cañón y lo logró, ganándose un atemorizante rugido de dolor proveniente del híbrido. Los ojos rojizos del Deva revelaban que no planeaba detenerse ahí, sin mencionar que apenas se deshizo del cañón sus manos se convirtieron nuevamente en esas inmensas y atemorizantes cuchillas que había utilizado anteriormente para provocar una masacre. El híbrido rugió aún más y encajó sus garras en el cuerpo de Andiramon a la vez que mordía el cañón de RizeGreymon en un intento desesperado de mantenerlo a raya, evidentemente lo último fue una muy mala idea.

Debido a la posición en la que el renegado había mordido el cañón RizeGreymon solo podía dispararle al hombro pero no desperdiciaría aquella oportunidad, por lo que lanzó una de sus balas directo a la zona mencionada y con ello logró liberarse de los dientes del enemigo a la vez que hacía que éste soltara a Andiramon a causa del dolor provocado por la bala. El perfect se movió rápidamente, cargando contra Rust Tyranomon con su cañón para empujarlo hacia atrás, Andiramon se sumó al ataque utilizando sus cuchillas y finalmente un gruto proveniente de Apollomon hizo que ambos (aunque el Deva a regañadientes) retrocedieran, permitiendo que el vacuna pasara a una velocidad espeluznante y conectara su puño cargado de energía en el abdomen del híbrido. El cristal azulino se quebró y poco a poco la armadura presentó unas marcas que obviaban su estado hasta que una luz envolvió al digimon y su cuerpo volvió a ser el de un humano, Andiramon no tardó en amenazarlo con su cuchilla, siendo detenido por el cuerpo de RizeGreymon que se atravesó frente a él a petición de Masaki.

Apollomon de evolucionó y cayó pesadamente al suelo, haber recibido el primer ataque definitivamente lo había dejado en un estado un tanto incómodo, por lo que tras recibir un asentimiento por parte del japonés, Z’ev voló hasta el león y se encargó de curarle las heridas mientras que el perfect seguía deteniendo al Deva para impedir que asesinara al último de los renegados. El líder permanecía en el suelo completamente noqueado, sangre brotaba de varias partes de su cuerpo, si Masaki tenía que juzgar por pura vista diría que estaba en estado crítico. Andiramon retrocedió bufando, para luego observar el entorno que se encontraba en un estado deplorable, aunque para su tranquilidad los niños ya no estaban a la vista.

Minutos después llegaron varios miembros de Digital Security, algunos entraron rápidamente al edificio a revisar los daños además de apresar a los culpables vivos, otros se dirigieron hacia Masaki y al líder de aquella banda criminal que ahora se encontraba completamente fuera del negocio.

Por su parte, la líder de Gungnir ya se encontraba a una distancia segura acompañada de todos los niños, se había encontrado en la central con Gale quien estaba revisando que los infantes estuvieran bien además de reunirlos con sus compañeros digitales (al menos los que seguían con vida), ya más tarde se haría cargo de “reencontrar” a los pequeños con los digitamas de los que habían caído en esa horrible experiencia. Aegiomon miró con un gesto triste a la humana al escuchar el llanto de un par de menores al saber que, al menos por un tiempo, no volverían a ver a sus amigos digitales; Hitomi mantenía los puños apretados y la mandíbula tensa, odiaba esa situación, odiaba a la persona que lo había provocado. Se aseguró que Hardis no necesitara nada más y tras ello partió acompañada del fauno de vuelta hasta donde se encontraba su novio y el resto, Andiramon parecía querer lanzarse sobre cada renegado que seguía con vida y Sylph miraba con un gesto de pocos amigos al líder de la operación, quien estaba siendo atendido en el suelo y con las manos esposadas frente a él.

Te vas a pudrir en la cárcel infeliz. — Gruñó y amenazó con desquitar su enojo, sin embargo Masaki se adelantó y la abrazó haciendo que retrocediera tal como RizeGreymon lo había hecho con el Deva. El peliverde sostuvo con fuerza a la chica, sabía de primera mano la frustración y el enojo que debería estar sintiendo, pero ya el incidente estaba bajo control y no era necesario llevarlo más lejos, Sylph terminó cediendo ante las palabras del chico y dejó de forcejear luego de unos momentos, recargando su frente en el hombro de él con un aire pesado. — No entiendo cómo pudieron hacer eso… ¡Son niños, por Dios!

Tranquila, todos están bien… Los rescatamos a tiempo, no será más que un mal recuerdo que no pasó a mayores… — Calmó Nakai mientras miraba de reojo el trabajo que estaban haciendo los miembros de la policía, a lo mucho había cinco renegados con vida; sus ojos viajaron entonces hasta el Deva, quien veía con aires oscuros a los humanos más se mantenía a raya con sus acciones. El conejo entonces cruzó miradas con el japonés y simplemente hizo un gesto con su cabeza antes de darse la vuelta y retirarse, el caso estaba resuelto.

Masaru Masaru let's go home
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Narrativa
Como de costumbre, ambos poseen una narración fluida y muy agradable de leer, se encargan de transmitirle al lector claramente las emociones de los personajes y el entorno en el cual se encuentran, lo cual significa un excelente manejo a nivel narrativo. Sin embargo, sí noté pequeños errores por parte de ambos, más que nada en cuanto a redacción y signos de puntuación. Masa, por ejemplo, tiendes a omitir colocar punto y seguido cuando terminas una diálogo del narrador, y enseguida empiezas el diálogo del personaje con mayúscula, cuando antes no hubo un signo que indicara el término de la oración anterior. Sé que puede sonar como un detalle menor, pero se repite en el resto de sus posts y eso, aunque no genera un gran impacto en entender lo que escribes, sí me parece prudente señalártelo para pulir ese detalle. Del mismo modo, intercalas mayúsculas en palabras a mitad de una oración, cuando no deberían de ir capitalizadas (Ej: Este sujeto, "Andiramon", ¿A quién sirve?). Vi una redundancia al usar la palabra "investigación" dos veces en la misma oración y falta de comas para separar ideas en algunas ocasiones. Fuera de eso no tengo otra objeción. Blair, en tu caso noté el mismo error que tu compañero en cuanto al uso de comas, siendo más frecuente su ausencia en tus posts, ya que en algunas partes vi que no te detenías a separar ideas y todo quedaba pegado. Hubo una frase mal redactada ("Sugirió Andiramon tras notar que el silencio parecía no iba a romperse pronto", al final debió ir "... parecía que no iba a romperse pronto"), y "gruto" en lugar de "grito". Por todo lo demás no tengo alguna otra observación. 23/25

Interpretación
En cuanto al uso de sus personajes y al NPC no hubo ningún problema, ya están bastante familiarizados con el personaje del otro para cometer errores de interpretación, así que en cuanto eso existió un muy buen manejo, incluso en Andiramon, con quien creo que plasmaron muy bien ese súbito cambio en su personalidad cuando se trata de niños pequeños. Y, honestamente, me gusta más este Wonejo sádico que el que vimos en Tamers. Ahora bien, Masa, quisiera hacerte una observación acerca de tu primer post, donde creo que esto va en parte con un leve fallo en narrativa, pero igualmente lo incluyo acá. Si bien mencionaste que en la Central existe una puerta especial para Digimon de gran tamaño que llegan a solicitar/dejar trabajos, antes de eso no vi que en ningún lado mencionaras las dimensiones del recinto de la Central como para que el Deva (de 3 metros de altura) pudiera caminar con libertad al acercarse a Mai y Masaki. Más adelante sí se describe que Andira tiene que agacharse para poder caber en la habitación del edificio, pero en la Central no vi nada de eso y, hasta donde yo sé, la Central no es un lugar muy gigantesco como para albergar a un Digimon de ese tamaño. Realmente no repercute mucho pues puede justificarse con que el conejo también se agachó ahí, pero al no mencionarlo, sí causa un poco de confusión. Y a ambos quiero comentarles sobre el uso que tuvieron de Aegiomon, estuvo bien, pero al principio noté que llegaban momentos en que se olvidaban por completo de él, incluso yo llegué a olvidar que estaba en la misión porque dejaron de mencionarlo, haciendo que me preguntara: ¿Y Phil? De hecho, hubo un momento en que desapareció por completo y no se le menciona (cuando Mai y Masaki intercambian ideas con sus Juttoushi), así que tengan cuidado con eso, porque si bien ese olvido fue enmendado en los siguientes posts (especialmente los de la batalla), no justifica que no lo hayan pelado casi al inicio. Lo siguiente que quiero comentarles es sobre el uso que hicieron del terreno y que puede ser subjetivo ya que entre los tres poseemos (creo) una idea propia de cómo está distribuida File City y sus alrededores. Con esto me refiero al momento en donde sus personajes se ubican en el centro de la ciudad (como mencionó Masa), lugar donde los nuevos Tamers son llamados; y aquí lo que me resulta raro es que exista una parte del bosque justo a un lado de dicha plaza. Visto de ese modo me hace pensar que el Bosque Inquebrantable este pegado al centro de File, lo cual resulta poco probable por el mismo motivo de que es el "Centro". Algo similar ocurrió durante la persecución del Dracumon y los dos Knight Chessmon, Fairymon los persiguió dentro del bosque, "rodeando" la ciudad, hasta llegar a un edificio que servía como cuartel para los renegados. Mi duda acá es, ¿era un edificio aislado del resto? ¿Estaba completamente solo como para que no hubiera más personas rondando sus alrededores? Eso fue lo que me hizo ruido, y quizás viene de la mano con no describir bien ese lugar, ni su cercanía/lejanía con otros edificios de File. 22/25

Realismo
En la parte de las investigaciones y la batalla al final no vi ningún fallo al realismo, me pareció que manejaron bien ambas situaciones y nada se salió de contexto; aunque quizás sí hubiera sido mejor describir un poco más del interior de la base de los renegados para entender mejor cómo los personajes se fueron movilizando y demás. Para Masa tengo un comentario, cuando Masaki y el resto se trasladan sobre los hombros de Andiramon, se supone que van siguiendo a Mai dentro del bosque, pero cuando Fairy se eleva por encima del boscaje, logra localizar al grupo saltando los tejados de algunos edificios. ¿No se suponía estaban dentro del mismo bosque? Esto también viene de la mano con la irregular cercanía del Bosque Inquebrantable con la ciudad, aunque esto es más o menos justificable por motivos de percepción, pero sigo manteniendo la idea de que no debieron llegar al bosque tan rápido. Blair, a ti lo que quisiera comentarte es cuando Mai y Andiramon alcanzan al Dracumon, salvando al niño que se refugió detrás de la pelirroja. Acá no sé en qué momento pasó pero el niño de la nada se acerca a Dracumon sin que éste hiciera algo, o al menos no se menciona. Si antes Mark había estado sumamente atemorizado, ¿por qué se acercaría de nuevo al demonio? A menos que Dracumon hubiese utilizado de nuevo su Eye of Nightmare se ve más probable, pero en ningún momento eso fue mencionado, dando pie a que para los Adults renegados fuera más sencilla la labor de rescatar tanto al niño como al Child. Aunado a esto, también me resultó extraño el hecho de que dos Digimon del tamaño de Knight Chessmon (que sí son grandes, como un Centarumon) llegaran como si nada para agarrar a Mark y Dracu, sin que el Deva pudiera hacer algo para detenerlos. Entiendo lo de la pantalla de humo (que nunca se explicó de dónde salió, por cierto), pero no veo a Andiramon quedándose quieto dentro de esa zona tan reducida -porque no estaba tan lejos del demonio como para no haber podido hacer algo-. Y como último comentario en este aspecto quiero señalar que me parece inusual que, si un edificio cualquiera está siendo custodiado por dos Digimon a su entrada, ni DS ni nadie dijera algo cuando para esas alturas es de conocimiento general que han estado ocurriendo secuestros en la ciudad. 22/25

Desarrollo
Pese a lo que he comentado en los otros puntos, en general me gustó la misión y el impacto que su trama tuvo en los personajes (el sadismo del Deva en Masaki y el asunto de la pedofilia en Mai). Fue como la misión ideal para sus personajes, que se ajustaba como anillo al dedo para ellos. Se tomaron su tiempo para ir cumpliendo cada objetivo, dejando interesado al lector sobre qué iba a ocurrir a continuación o cómo iban a resolver el misterio de las desapariciones. Metieron NPC's improvisados que le dieron un aire más real a la misión y al final la batalla estuvo entretenida e hicieron que cada Digimon tuviera su momento de acción (menos Agni, él se quedó sentado tomando café (?)), me agradó que no dejaran todo en manos de Andiramon y que, incluso RizeGrey con su dificultad de tamaño, tuviera su papel importante en el encuentro. 25/25


Evaluación: 92/100
Paga: 415 bits

+1 EVO a Coronamon y Agumon
+4 puntos de fama para c/u
+1 DEF, +2 ATK, +30% Blast Gauge a Coronamon
+2 STR a Agumon​

Masaru Masaru Blair Blair there you go~
 
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