Raid Thunder Bird [Ávalon]

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Leo

¿No ves que te voy a matar (con feels)?
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"Thunder Bird”
a) Descripción de la misión: La paz en la Sabana Guardián se ha visto alterada por un Parrotmon más grande de lo común el cual, sin miramientos, ataca a cualquier viajero que se acerque a su nido el cual está ubicado en la parte central de la Sabana; hay que derrotarlo y evitar que hiera a más inocentes que no están informados de la situación.
b) Descripción del campo de juego: Sabana Guardián
c) Objetivos a cumplir:
  • Viajar a la Sabana Guardián
  • Encontrar a Parrotmon
  • Derrotarlo
d) Notas:
  • Las pocas veces que han logrado acorralarlo, Parrotmon se eleva a las alturas y tira un ataque eléctrico devastador, tomen precauciones.
  • Parrotmon tiende a tomar con sus garras a los digimon terrestres que intentan detenerlo y los deja caer desde un punto bastante alto.
e) Requisitos: Mínimo 4 Tamers Medium
f) Recompensa:
  • Paga Máxima: 500 Bits
  • 90+ Puntos: Carta: Zephyrus
  • 95+ Puntos: DigiMemory: Parrotmon [Mjolnir Thunder]
  • Mínimo de post: 1 per cápita.
  • Plazo: 10 días
Lady Beelze Lady Beelze [Ficha] [Digivice: D-Arc]
Claire. Claire. [Ficha] [Digivice: iC]
Erushi Tsuki22 [Ficha] [Digivice: iC]
M Markie [Ficha] [Digivice: D-Scanner]

Buena suerte a todos~
 

I'll drive you like a hammer on a bed of nails
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En grupo acordamos que la introducción la dedicaríamos a la llegada de Isabelle y Renamon a Ávalon, y que se "colaría" en la misión: no es porque quisiera hacer relleno. Previo a esto únicamente trata de cómo Isabelle y Renamon fueron traídas a la base en donde se les explicaría todo sobre su "periodo de prueba" en el equipo.


— ¡Ven, dame tu maleta!—exclamó Monodramon estirándole sus brazos a la nueva, dándole una de esas sonrisas simpáticas e infantiles propias de él—La dejaré en tu habitación temporal.

La joven se avergonzó ligeramente y también se mostró sorprendida. Miró alrededor con extrañeza, recibiendo sonrisas amables o gestos de asentimiento. ¿Ya tenía una habitación para ella sola? Monodramon tomó la maleta de sus manos y se fue rápidamente al cuarto, mientras el grupo se disponía a explicarle ciertas cosas a la aspirante. Isabelle juntó las piernas y cerró las manos algo nerviosa sobre sus rodillas; a pesar de que todos se mostraban amables, no podía evitar los nervios pues empezaba una etapa nueva para ella completamente diferente a cualquier cosa que hubiera pasado antes junto con Renamon. Nunca habían formado parte de un equipo estable, así que no estaba muy segura de lo que debía hacer.

—Bueno, Isabelle y Renamon—dijo Nieves, mirando a una y a la otra—, les agradezco mucho que se interesaran por ser integrantes de nuestra Guild. Nos emociona tener compañeros nuevos, pero también hay que evaluar si están, por decirlo, capacitadas para ayudarnos. No es que seamos muy selectivos—añadió moviendo las manos, tratando de no sonar demasiado ruda—, pero si tal vez son demasiado nuevas en esto, puede que algunas de nuestras misiones sean muy peligrosas para ustedes.

— ¿P-peligrosas?—
repitió la novata.

—Somos una Guild—dijo Light con su tono severo—, estamos juntos porque queremos trabajar y esforzarnos por el bienestar del digimundo. No nos juntamos porque busquemos amigos; eso viene después—agregó, también tratando de no sonar demasiado austera. Ella siempre ponía los deberes antes que los sentimentalismos, así que era muy clara en ese aspecto.

—Muchas veces se necesita ayuda de los tamer para afrontar situaciones de riesgo—dijo Quillan, el joven del grupo—; no todo pueden ser trabajos caseros o de asistencia. También debemos enfrentar a digimon peligrosos, bandidos y grupos que causan estragos. Perseguir renegados y detener operaciones ilegales. No es que seamos un escuadrón de policía tampoco—soltó, riendo levemente—, ni que hagamos eso todo el tiempo, pero si se da el caso, necesitamos de personas listas para echarnos una mano.

—Entre más nos ayudemos los unos a los otros, menos daño tomarán nuestros compañeros—
dijo la peli azul, sonriendo.

Isabelle miró hacia el suelo, asimilando todo lo que le decían. No estaba segura de si estaría a la altura: acababa de recibir su promoción como tamer, y tampoco habían probado la evolución de Renamon todavía. No sabía si su nivel era acorde al que aquellos chicos estaban buscando, así que las dudas empezaron a hacerla replantearse su ingreso al equipo Ávalon.

Renamon observó de reojo a su compañera, notando sus obvios signos de nerviosismo. También Ryudamon los notó más allá, comparándolos con las señales que veía en Nieves cuando también ella era una chica demasiado nerviosa e insegura. Imaginaba que como la peli azul, la nueva debía tener mucho potencial oculto bajo esa gruesa capa de timidez. Carraspeó un poco y habló:

—Desde luego, usted y su compañera Renamon están entrando por un periodo de prueba a nuestra Guild. No la enviaremos de cabeza a una misión de alto riesgo, sabiendo que llevan poco tiempo en el digimundo y recibieron su ascenso recientemente. Las llevaremos con nosotros a tomar tareas de mediana dificultad, le explicaremos y ayudaremos con todo lo que necesite, procurando que su estadía con nosotros sea cómoda y se adapte de la mejor manera. Si con el tiempo ambas se sienten a gusto con nosotros, o por el contrario, sienten que exigimos mucho o poco, la decisión es netamente suya y siempre será respetada.

Hubo varios asentimientos de cabeza. Ryudamon y su pragmatismo siempre esclarecían las cosas de manera simple, directa y amena. Isabelle se lo quedó viendo un momento, algo sorprendida por la forma de hablar del rookie. Sonrió levemente y luego miró a Renamon, quien al verla más tranquila sonrió también y asintió. Los demás esperaron silenciosamente lo que tuvieran que decir.

—Supongo…que podemos probar—dijo Bennet, dándose ánimos y esperando poder hacerlo bien en su periodo de prueba.

—Estupendo—dijo Nieves, mirando a sus demás compañeros, quienes lucían satisfechos—, entonces, podríamos ir a la central esta tarde o mañana para buscar alguna tarea que realizar en conjunto con Isabelle y Renamon. ¿A quién le gustaría ir primero con ella?

Quillan e Impmon levantaron la mano, pero también Monodramon levantó la suya, dando saltitos y diciendo “¡nosotros!” con cada salto. Light sonrió: se esperaba que su compañero se emocionara demasiado con las nuevas integrantes. El ánimo con que les recibieron hizo que la castaña se sintiera bienvenida y lentamente cogiera el gusto de estar en aquel pequeño grupo. Cuando estaba pensando que tal vez sí sería una buena idea haberse postulado a miembro de Ávalon, un peculiar pitido llamó la atención de todos.

Los tres miembros del equipo se llevaron las manos al cinturón y sacaron un mismo aparato plateado y rectangular. Quillan y Light lo revisaron y cerraron de inmediato, mirando a la líder. Katsukagi frunció los labios y arrugó el ceño al mirar en su D-terminal. Los digimon le miraron con cierta preocupación.

— ¿Qué dice?—preguntó la peli rosa, enderezándose en el asiento.

—Es de la central. Hay aviso de un Parrotmon atacando en Sabana Guardián, no muy lejos de aquí.

Cerró el aparato y lo regresó a su compartimiento en el cinturón. El buen ánimo que se respiraba hacía solo unos segundos había desaparecido con la llegada de ese mensaje. Isabelle y Renamon intercambiaron una mirada de extrañeza que Quillan alcanzó a notar.

—Es la clase de misiones de las que les comentábamos antes—les explicó—. Hay veces en que la central pide la ayuda de las Guild en lugar de poner las notificaciones de tareas en los tablones de anuncios. Cuando se da el caso, es porque un digimon peligroso está causando estragos, y necesitan de un grupo que sepa trabajar en conjunto para atender el problema. A veces también solicitan a tamer específicos para hacer un equipo nuevo y los ponen a trabajar.

— ¿O sea…que los necesitan para enfrentar a ese digimon?—
preguntó la nueva— ¿Es muy peligroso?

—Parrotmon es un digimon en etapa ultra—
explicó Ryudamon, rascándose la barbilla con una garra—. Confío que entre los tres nos sea posible detenerlo, aunque tal vez sea necesario que también nosotros le igualemos en fuerzas, tamer—dijo, mirando a la peli azul.

La aludida asintió con la cabeza y miró a las nuevas con algo de pesar. Se puso de pie, gesto que imitaron sus demás compañeros.

—Lamento que tengamos que dejarlas solas ahora que acaban de llegar a la base—se disculpó—, pero por favor, siéntanse como en casa y descansen de su viaje.

—Buff…nosotros no tuvimos tiempo de descansar—
se quejó Impmon, cruzándose de brazos y bufando.

—Tranquilo, ya descansaremos al regresar—dijo su compañero, poniéndole la mano en la cabeza.

—Nosotros iremos a encargarnos de ese digimon y regresaremos a más tardar esta noche.

—Sabana Guardián es un lugar grande—
comentó Light, con ambas manos en la cintura—, tendremos que recorrer bastante antes de dar con ese Parrotmon.

— ¡Llevemos comida!—
pidió Monodramon—La última vez que fuimos a ese sitio pasé mucha hambre…

La americana miró al techo y fue rápidamente a la cocina para hacerse con algunos paquetes de comida con los que mantener a su digimon. Quillan y Nieves empezaron a preparar sus cosas, tales como los digivices, cartas y demás. Isabelle les veía ir y venir con la boca entreabierta y tratando de seguirles el ritmo. Se notaba que estaban acostumbrados a lo que hacían y no perdían el tiempo con nada. Quiso levantarse y preguntar: ¿qué se suponía que debían hacer Renamon y ella? ¿Solo quedarse en la base mientras los demás iban a luchar? Se percató de que no sabía qué era un Parrotmon ni cuál era su nivel evolutivo.

— ¿Cuál es el nivel ultra?—susurró a su compañera, para no quedar de ignorante frente al resto.

—Es el nivel siguiente a Kyubimon—le explicó ella en palabras simples.

— ¡A-ahh! ¡Debe ser muy fuerte!

La Kyubi asintió en silencio y miró al grupo, que ya estaba listo para partir. Bennet miró a sus pequeños rookies: ni siquiera le llegaban a la mitad de altura a Renamon e iban a batirse con un digimon tan poderoso. ¿Es que iban a buscarse la muerte o realmente tenían capacidades que ella todavía desconocía?

—Bueno, nos vemos esta noche, Isabelle, Renamon—se despidió Nieves con una mano en alto—, hay lasaña y ensalada en el refrigerador, por si tienen hambre.

—El postre de frutas que queda no se toca—
advirtió Monodramon.

—Ese postre era mío—masculló Impmon, mirándole de reojo.

—P-por eso es que no se toca—carraspeó el dragón purpura, avergonzado y mirando para otro lado.

Los chicos se despidieron y enfilaron hacia la puerta al otro lado de la sala. Isabelle les observó con una fea sensación dándole vueltas en el pecho. Apretó los labios y cerró fuerte los puños sobre sus rodillas: acababa de ingresar a Ávalon para ponerse a prueba con los miembros y ver si estaba capacitada, ¿y así sería su primera prueba? ¿Quedándose en casa a descansar mientras el resto iba a luchar contra un digimon peligroso? Se sentía fatal e irresponsable. Renamon se la quedó viendo y le puso una mano en la suya, llamando su atención.

—Es arriesgado.

—Lo sé—
articuló la joven—, pero es que…

—Si quieres ir, sabes que te acompañaré al fin del mundo.

—Pero ¿y si ese digimon es demasiado fuerte para nosotros? ¿Y si los chicos creen que somos demasiado débiles?

—A mí no me va a importar lo que piensen ellos—
declaró la digimon, sorprendiendo a su amiga—, me importa lo que pienses tú. Si no estamos capacitadas para estar en este equipo nos iremos, pero lo haremos juntas. Y si vamos a pelear y a perder, también lo haremos juntas. Así que, ¿quieres ir?

La chica tragó saliva y asintió enérgicamente con la cabeza: quería demostrarle a los miembros de Ávalon y a sí misma que era capaz, tal vez no de derrotar a un digimon tan fuerte, pero sí era capaz de ser valiente. Ambas personajes asintieron y se pusieron de pie rápidamente para alcanzar a los otros en la salida.



—Págame—demandó Ryudamon cuando estuvieron fuera de la base y Bennet apareció junto con Renamon declarando que iría, como él había apostado.

Impmon estiró los labios y miró en otra dirección.

—No tengo dinero—sentenció.

—Pues me quedaré con tu postre de frutas—declaró el dragón, sonriendo ampliamente.

El diablillo se agarró la cabeza a dos manos y masculló algo: era la segunda vez en el día que le quitaban ese postre de frutas sin que él pudiera ponerle las manos encima.




Claire. Claire. Erushi Tsuki22 M Markie un poco de protagonismo para nuestras nuevas compañeras~
 
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Madara.

Markie
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— No hagas eso— dijo Renamon al ver que su compañera se mordía las uñas como una maniática a punto de ser pillada en medio de un crimen—, pensarán que estas completamente nerviosa.

Y la verdad era que la frustración de Isabelle estaba invadiendo la paciencia y estabilidad de la kitsune, era evidente que la joven Tamer le costaba relacionarse con sus semejantes pese a que los miembros de Ávalon le habían preguntado algunas cosas de su vida solo para pasar el tiempo antes de abordar al Digimon que tomaron como transporte; el sonido y el golpeteo del viento causó una sensación de mareos a Isabelle ya que era la primera vez que volaba sobre un Digimon, no obstante, seguía maravillada tras ver la evolución de Ryudamon a su etapa adulta cosa que nunca logró apreciar en su tiempo como Tamer.

Para facilitar el viaje, Ávalon decidió ganar tiempo en la misión, por sí la búsqueda de Parrotmon llegase a ser una labor tediosa, así que Nieves y Light decidieron transportar al grupo mediante la ayuda de Ginryumon y Raptordramon.

Llevaban casi una hora sentadas sobre el cómodo lomo del Digimon adulto, surcando el claro espacio del cielo hacia el destino que les correspondía según el informe del trabajo. El paseo fue algo tranquilo para Light, quien se ofreció llevar a Isabelle y Renamon sobre Raptordramon, debido a que el parlanchín de su compañero adoptaba un comportamiento serio en su evolución.

— Sabana Guardián es la segunda región más extensa de Folder— habló la de cabellos rosados, Light iba adelante mirando a lado para no perder a Ginryumon en pleno además para vigilar la cercanía de algún otro Digimon—, es el hábitat para los Digimon tipo Ave de este continente.

La joven explicó con determinación a la nueva del equipo ya que, al ser la primera vez de la chica en un territorio algo salvaje, seguramente no tenía ni idea de cómo se figuraba la zona que marcaba la misión.

— Muy pocos Tamers tienen la osadía de venir aquí sin sus camaradas de guild— siguió comentando la estadounidense, miró de soslayo hacia el otro Digimon adulto solo para ver que Quillan intentaba despertar a Impmon ya que se había dormido a causa de la comodidad que la suave brisa del mediodía provocaba—; no tengas miedo si algo sale mal, lograrás transmitir esas emociones a tu Digimon al momento que llegue a su Digievolucion.

Bennet se encogió de hombros al oír la expresión seria de la joven, realmente le estaba infundiendo el miedo pero en cierta parte la chica llevaba toda la razón en sus palabras. Si no controlaba sus emociones, tal vez las cosas podían salir muy mal.

La miró tímidamente agradeciendo que no pudiera pillarla. Ella no entendía cómo es que Light se mostrara serena ante la situación ya que un Parrotmon no era un animalito herido que buscaba refugio, más bien se trataba del objetivo a cumplir y por tanto un Digimon peligroso. Sin embargo, la chica nueva comprendió que tal vez era la experiencia y confianza que la Tamer mantenía sobre sus habilidades y las de su compañero Digimon, algo que notablemente le hacía falta en ella.

— Vamos Isabelle, puedes preguntar lo que desees si algo no comprendes— avisó seriamente la joven, giró levemente la cabeza para ver a su nueva compañera—. Nadie tendría tiempo de contestar a tus interrogantes cuando estemos buscando a Parrotmon así que este es el momento oportuno.

La Tamer asintió aunque no sabía qué cosa podía cuestionar sin avergonzarse a sí misma, se quitó los anteojos para limpiarlos. La de cabellos color rosa poseía la razón en sus palabras aunque la manera de expresarlo parecía como si intentara regañarla por quedarse calladita sin manifestar sus inquietudes.

— Comprendo cual es el lugar de nuestra misión aunque no sé cómo cumpliremos, exactamente, los objetivos. — Isabelle contestó torpemente, escondió la mirada solo para no sentir la expresión seria de su compañera.

Light suspiró atinando lo que su mente le propuso, sabía que no era muy favorable excluirle una simple información a su camarada por lo que el viaje a Sabana Guardián se fundió en una leve charla para aclararle a Isabelle sobre los objetivos de la misión y cómo era realmente Parrotmon, cosas necesarias por si lo encontraban en pleno vuelo.

Por otra parte, Nieves acarició a su amigo, el usar una carta Super Evolution Plug-in S era favorable para extender la evolución de Ginryumon tal y como Light lo hizo con Raptordramon pero sabía que debía de darle un tiempo para descansar; el Digimon dragón bestia empezó a descender al recibir el aviso de su Tamer pues ya habían llegado a los territorios de Sabana Guardián, hecho que el otro grupo imitó.

Ryudamon y Monodramon volvieron a su forma child con una ligera manifestación de cansancio, sus compañeros le agradecieron por el favor. Nieves, con la precaución acosándole la mente, sacó de su mochila un mapa de guía ya que el lugar al que se dirigían poseía un aspecto opuesto tanto al este como al oeste por lo que a veces muchos viajeros lo señalaban como una región de hábitat equilibrado.

— Tal vez deberíamos ir a la base de la montaña. —Nieves comentó, dobló el folleto y lo guardó.

— A estas horas seguro debe de estar atacando a cualquiera que pase cerca de su nido— dijo Monodramon al detenerse junto a Renamon—, o quizás almorzando algo delicioso. Eso me recuerda que tengo mucha hambre— trotó hacia su Tamer— ¿Puedo probar algún bocadillo?

Light enarcó una ceja al ver la expresión de su compañero, a veces se preguntaba donde cabía todo lo que se comía su pequeño y alegre Digimon; sujetó con fuerza el tirante de su mochila y negó penosamente.

— Debemos saber dónde está Parrotmon, mantenernos en un lugar seguro y allí, quizás, comerás algo— contestó con ese mismo tono inexpresivo—. ¿Hallaste su ubicación? — le preguntó a la japonesa.

— Intentemos ir a la ruinas Codec—intervino Quillan con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón—, están a la base de la montaña. Lugar perfecto para hallar un ave tan grande y problemática.

Nieves asintió aunque la ligera sospecha de que algo pudiera salir mal la puso en alerta, tampoco quería que sus camaradas corrieran un riesgo fatal, en especial con la chica nueva del equipo. Con un movimiento de mano, dio la señal para que la siguieran por el camino rocoso en medio de un paisaje verdoso.

Y a lo último de la pequeña tropa, Isabelle seguía los pasos del grupo aunque sintió un ligero malestar por ver a Monodramon sobándose la pancita. Realmente ese Digimon estaba padeciendo por llenar el exigente estómago.

Renamon negó al notar lo que pensaba su Tamer, tal vez no era buena idea que le diera un ligero bocadillo y más aún si no conocía el tipo de alimentos que el dragoncillo podía consumir.

— Oye, Monodramon— Isabelle tocó el hombro del Digimon, éste se detuvo para observarla con esos grandes orbes avellanas—; si gustas puedes comer esto— sacó de su bolso una barra de chocolate—. Es un dulce bastante delicioso.

— ¿Me compartes tu comida? —
inquirió sin despegar la mirada del producto, inevitablemente su estomagó gruñó.

— No es bueno ir a una misión sin probar alimento. —sonrió tímidamente tras entregarle la barra dulzona.

Monodramon ensanchó la sonrisa y no se detuvo a pensarlo dos veces, agradeciendo a la castaña se apresuró a destrozar la envoltura para ingerir el chocolate. A unos pasos adelante, la Tamer del dragón observó sobre el hombro lo que su nueva compañera había hecho, ahora ya existía alguien que cumpliera los caprichosos rugidos del estómago de su Digimon.

— Sigamos caminando, no se queden atrás. — habló Nieves después de ser testigo de la complicidad alimentaria de Isabelle y Monodramon. Intentó contener la risa por la expresión que Light manifestó.



Claire. Claire. Lady Beelze Lady Beelze Erushi Tsuki22 aqui está XD
 

Erushi

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Como se había sugerido primeramente se dirigieron hasta la base de la montaña donde estaban las Ruinas Codec, teniendo todos sus sentidos bien alerta atentos a cada cosa que sucediera a su alrededor y agradecidos por poder contar con Renamon entre ellos, por la sensible percepción del sonido que tenían los de su especie, lo cual podía ayudarlos a reaccionar antes si detectaba a Parrotmon y les avisaba a tiempo. Fueron rodeando toda la montaña sin subir a ella ya que tenían la certeza que ahí no estaba, por la información proporcionada que les indicaba que su hábitad era únicamente toda la Sabana Guardián, lo cual no era poco terreno precisamente pero algo era algo. Tras no encontrar ni rastro, siguieron bordeando en dirección al Área Desértica, volviendo después a la zona central, pensando si no sería un lugar muy peligroso para ser emboscados por el ave, era verdad que podían tomar ventaja del terreno al haber en esa zona más árboles en donde tratar de dificultarle que les atacara pero a la vez ellos mismos lo tendrían más difícil. Aun con eso, esa opción parecía ser más prudente que la otra de luchar contra él en una zona más despejada de vegetación tratándose el digimon al que debían enfrentar uno volador, con el riesgo que conllevaba no solo para sus compañeros digimon si no para ellos mismos al no poderse defender.


Tras un buen rato andando Monodramon volvió a sufrir por su estómago e intentaba disuadir al grupo para hacer una leve pausa, comer apropiadamente y seguir, a lo cual ninguno sentía que fuera el mejor momento e incluso no tenían apetito encontrándose en la situación que se encontraban. Antes que la pelirosa lo regañara ante su insistencia el grupo escuchó algo más cerca de ellos de lo que desearían, el chillido que había resonado parecía un graznido pero un tanto distorsionado como si se tratara del sonido de un ave monstruosa, aún así se dirigieron hacia donde les parecía que había provenido sospechando que se trataría de Parrotmon, que por el grito de antes no parecía estar precisamente tranquilo.

Los primeros en reaccionar y ponerse en alerta cuando encontraron al enorme ave verde fueron Nieves y Light junto a sus compañeros digimon, poniéndose Ryudamon al frente de todos en un gesto protector en especial para su tamer, era de esperarse en ellos al estar más acostumbrados a situaciones de riesgo. Seguidamente el moreno sacó el lector de cartas de uno de sus bolsillos para estar mejor preparado, por si acaso necesitaba hacer un rápido movimiento defensivo que evitara un mal mayor si eran atacados. Isabelle por su parte tembló ligeramente al ver a Parrotmon, no se había imaginado que iba a ser tan enorme aunque ya le habían avisado antes de que ahí usualmente los digimon solían ser más grandes y que ese en concreto lo sería especialmente, la kitsune a su lado puso una mano en su hombro para transmitirle su calma. Antes que el loro gigante lograra descubrirlos trataron de esconderse en los árboles más cercanos haciendo el menor ruido posible.

Una vez en un lugar mejor pero cercano para no perderlo, Light con Monodramon se quedaron vigilando al loro mientras el resto a apenas dos pasos detrás de ellos ideaba un plan para aprovechar el factor sorpresa que les daba el no haber sido descubiertos todavía.

Debemos rodearlo para tener mayor alcance en nuestros ataques― comenzó el pequeño samurái envalentonando a seguir a su tamer, la cual asintió estando de acuerdo con lo que había dicho.

También tenemos que atraer su atención, hacerlo que quiera atacarnos y no huir volando... lo que nos haría perder mucho tiempo y energía― hizo una pausa antes de seguir. Estaba preocupada por la compañera digimon de la nueva integrante, por muy diestra que fuera no estaba lo suficientemente entrenada al no haber tenido experiencias previas parecidas y no sabía si aguantaría como el resto ―, quizá lo más conveniente es que Renamon evolucionase la última de todos.

La castaña miró sin entender bien el punto de la menor a lo que rápidamente el moreno añadió para que entendiera.

Al no estar acostumbrada a evolucionar su tiempo es mucho menor y por lo mismo tampoco podría de-evolucionar y volver a evolucionar porque le consumiría la energía, no sabemos cuánto vamos a tardar en derrotar a Parrotmon y no parece fácil precisamente― el moreno estaba nervioso interiormente por ser su primera raid, pero a la vez después de lo que había visto estaba decidido que a veces debía tomar ciertas medidas para evitar que sucediera algo peor, por lo que se trataba de mostrar a los demás tranquilo.

Por eso lo mejor es que hasta que tengamos la certeza que no va a escapar y quiere enfrentarse a nosotros, es mejor que Kyubimon sea la última en atacar y se mantenga un rato como Renamon― añadió la de cabellos azules a lo que Isabelle tuvo que conformarse.

Parece estar buscando alguna presa― de repente la voz de la mayor del grupo se dejó escuchar ―, no creo que si ve a nuestros compañeros trate de huir exactamente, los atacará sin pensar.

Lo cual no era precisamente bueno en cierta manera para ellos y los inquietó, por lo feroz que podría llegar a ser, más de lo que ya lo era pero era mejor que ir siguiéndolo por toda la Sabana.

¿Tenéis todo preparado?― interrumpió el diablillo a lo cual todos asintieron ―, entonces vamos ya si no queda por decir nada más―. Debía admitir que estaba algo impaciente, sentía una mezcla de nervios y adrenalina en su interior que quería calmar lo antes posible.

Debemos decidir quien hará de señuelo para que el resto pueda posicionarse bien― le contestó Ryudamon ―. Tamer creo que yo sería la mejor opción, Impmon y Monodramon deberían estar en sus costados― podrían soportar mejor los ataques del ave y Renamon a la espalda.

Si algo ocurre podemos reforzarla―, el dragón asintió a la contestación de su compañera ―. ¿Todos listos? Si le damos más tiempo podría estar más violento o quizá marcharse de aquí―, aunque por lo que había comentado Light creía que esa debía ser su zona de caza y que raramente se iría sin atrapar algo.

Tal como habían decidido Ryudamon evolucionó y fue a atacar al ave, distrayendo momentáneamente su atención para que los otros tres digimon y sus compañeros se pudieran poner en sus posiciones sin peligro, estando los tamers a una distancia prudencial en la que estuvieran relativamente seguros mientras los apoyaban. Una vez en sus posiciones ayudados por la Digisoul Charge el siguiente en evolucionar fue Monodramon que en su forma de Raptordramon rugió para que el loro se diera cuenta de su presencia y dejara de ensañarse con el dragón, seguidamente Impmon ya evolucionado se les unió lanzandole un Blink Breeze al pajarraco.

Los tres evolucionados y la kitsune empezaron a estrechar el área ahora que ya lo tenían rodeado. Intentando evitar que el ave tuviera vía libre para volar alto concentraron sus ataques en las alas tratando de paso, si lograban lastimarlas lo suficiente, que cayera al suelo y el golpe contra el le hiciera más daño, pero Parrotmon en venganza buscó a uno de los que le estaban atacando apresándolo con sus garras elevándolo a gran altura para después soltarlo y lanzar un Mjolnir Thunder contra su presa, Raptordramon.

Nakama no Kizuna, Renamon― se escuchó de repente la voz de Nieves que acababa de pasar una carta por el lector de su D-Arc y tenía otra preparada ―Holy Wings―, a la espalda de la kitsune aparecieron un par de alas amarillentas.

Debían suplir el ligero aturdimiento del dragón con una ayuda extra de altura.

Aprovecha para atacar desde ahí también― le gritó la pelirosa, debían usar bien el tiempo en que la carta le haría ser capaz de volar.

Renamon asintió y su cuerpo empezó a iluminarse con una llama azul antes de tirarse sobre su adversario para propinarle un puñetazo en la cara, que por el efecto extra de velocidad de las cartas fue más rápido.

Imitando a la líder, Quillan pasó por su lector la carta Crimson Wings y Volcano Blaze que ayudó a Wizarmon a tomar altura y usando su habilidad en el Sorcery le lanzó una gran bola de fuego, para que seguidamente el dragón samurái le atacase en la cabeza, consiguiendo así aturdir momentaneamente al verdoso y que Ratordramon se recuperase lo suficiente para poder atacarlo y devolverle lo de antes.



Cartas usadas: Nieves Nakama no Kizuna, Holy Wings
Quillan Crimson Wings, Volcano Blaze


Lady Beelze Lady Beelze Claire. Claire. M Markie
 
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Lightning
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El raptor se incorporó con algo de dificultad y sintiendo la electricidad correr por su cuerpo. Meneó la cabeza intentando despabilarse del aturdimiento causado por el ataque eléctrico y entonces alzó la vista para ver a sus tres compañeros en los aires lanzar sus técnicas al ave. Raptordramon gruñó levemente y entonces dirigió la mirada hacia el grupo de tamers que yacían escondidos y un poco alejados. Desde ahí podía ver a su camarada observándolo; conociéndola, sabía que de seguro Light estaba preocupada por su estado de salud. El cyborg se elevó un poco e hizo un movimiento circular en el aire para hacerle saber que todo estaba bien. La estadounidense asintió y lo vio ascender para continuar la pelea.

Nieves y Quillan mantenían la vista fija arriba, ambos sujetando el D-arc y el lector de cartas en las manos, atentos por si debían dar ayuda extra a sus camaradas. Isabelle estaba detrás observando al cielo, con ambas manos entrelazadas sobre su pecho: la expresión de su rostro mostraba preocupación y miedo. Era la primera vez que su compañera Renamon se enfrentaba a un enemigo como ese y temía por la vida de su amiga. Light se mordió el labio levemente cuando vio al loro gigante aletear muy fuerte, haciendo perder el equilibrio a los adultos momentáneamente y enviando a la kitsune a tierra. Afortunadamente aún tenía el efecto de las Holy Wings sobre ella, de modo que la zorra no golpeó el suelo, pero en ese instante las alas desaparecieron. Justo al tiempo apropiado, pues como Renamon había sido empujada hacia la tierra, estaba volando bajo cuando perdió la habilidad conferida por la carta que había usado Nieves.

Será mejor que vuelva aquí por ahora —recomendó Katsukagi rápido, volteándose para ver a Isabelle. La castaña dio un respingo, la pelea apenas había comenzado pero ella se sentía ya sumamente angustiada. Al percatarse de las miradas del grupo de Ávalon sobre ella, la peruana hizo señas a la zorra dorada para que volviera con ellos. Por el momento era mejor esperar que el trío de adults debilitara un poco al perfect para luego usar su evolución.

La pelea que desarrollaban en el aire Raptordramon, Ginryumon y Wizarmon contra Parrotmon estaba cargada de ferocidad. El trío estaba ubicado cada cual a un extremo, cubriendo tres flancos; y desde sus lugares se coordinaban para mantener al loro de coloración verde en medio de ellos, de modo que pudieran atacarlo más fácilmente. El dragón acorazado usaba las Tekkoujin intentando darle en las alas al perfect, su idea era poder debilitar el medio que tenía para trasladarse. Rápidamente se dio cuenta que la diferencia de niveles era un punto a favor del loro, pues la velocidad y energía que el ave gigante desplegaba era increíble. El dragón mecanizado, por su parte, fue asistido por su tamer, quien usando la carta Cyclomon Hyper Heat le dio la capacidad de lanzar rayos de calor al oponente desde sus fauces. Pero de nuevo, el pájaro hacía gala de su velocidad superior, esquivando un par de veces el ataque. Wizarmon, en cambio, se mantenía a algo de distancia, consciente de que sus fortalezas eran sobrepasadas por la bestia. Pero aún así invocada desde sus manos la Thunder Cloud, buscando mermar el vigor del rival aunque fuera por poco. Sin embargo, la maniobrabilidad con la que Parrotmon danzaba en el aire hacia evidente que era poderoso, ágil y veloz... no sería fácil de hacer caer.

El cuarteto de humanos observaban en silencio la pelea, solo escuchándose en momentos el deslizar de alguna carta por sobre el lector o el D-arc. La japonesa y el muchacho del grupo seguían absortos en la lucha aérea, mientras que Renamon se encontraba algo tensa debajo, apretando sus manos fuertemente, deseando ayudar de alguna manera. Bennet notó eso y dejó salir aire imperceptiblemente, de algún modo, ver a los miembros de aquella guild y sus compañeros luchar así, la animaba a hacerse más fuerte para que Renamon pudiera combatir con esa clase de digimon y ser de más apoyo para el equipo.

Light chasqueó la lengua cuando vio que por tercera vez el mago de Witchelny lanzaba la bola de electricidad al ave, pero esta -incluso recibiéndola directamente- no se inmutaba en lo absoluto ante el ataque. En cambio, Parrotmon planeaba con elegancia y rapidez en el aire, mientras desprendía una potente ráfaga sonica que dejaba en toda su estela. La de cabello rosa entonces sacó el Digiwindow para ver la información del loro gigante contra el que combatían.

Nombre: Parrotmon.
Nivel: Perfect.
Tipo: Ave Gigante.
Atributo: Vacuna.
Técnicas: Mjolnir Thunder / Sonic Destroyer.
Tsk —musitó para luego cerrar el aparato—. Los ataques eléctricos de Wizarmon no funcionarán... Es un ave eléctrica, es su principal medio para atacar —aclaró consiguiendo que los ojos de todos se posaran sobre ella—. Habrá que buscarle un punto débil... Es demasiado rápido y hábil, jamás podremos atraparlo en el aire para darle un golpe certero.

¿Qué haremos entonces? —preguntó el varón del grupo con algo de impaciencia en el tono de la voz. Isabelle y Renamon guardaron silencio.

Debilitarlo e inmovilizarlo —respondió la mayor con seguridad. Nieves repasó las palabras de Light en la mente: la americana tenía razón. Parrotmon estaba en su hábitat, además se encontraba en el aire -donde podía moverse libremente al estar en su territorio-. Aparte de eso el loro gigante era veloz, Ginryumon y sus amigos apenas habían logrado asestar algún ataque, causándole poco daño hasta el momento. Si no hacían algo ahora jamás podrían hacerle heridas significativas, mucho menos detenerlo y darle muerte. La japonesa se mordió el labio mientras su cabeza trabajaba a toda velocidad recordando todas sus cartas: ¿cuál le podría servir? Fue entonces que un bombilla -metafóricamente hablando- se encendió sobre su cabeza. La japonesa parpadeó y buscó rápido entre las tarjetas para sacar una.

¡Para debilitarlo! —exclamó y mostró la carta a sus compañeros. Todos observaron a qué se refería y fue Quillan quien reaccionó, buscando una de sus cartas también y mostrándola.

¡Entonces esta también podría servir! —dijo y luego de ver la tarjeta Nieves le asintió—. Bien, con esto podríamos debilitarlo y solo tendríamos que buscar la manera de inmovilizarlo para que nuestros amigos lo ataquen —ambos chicos miraron a Light y la mayor confirmó con la cabeza al entender sus ideas. Isabelle y Renamon observaban todo atentas, pero en ese mismo momento un rugido se escuchó y los humanos alzaron sus cabezas. Raptordramon acababa de usar el Raptor Roar buscando defenderse de un zarpazo que le lanzó el ave, pero este no hacía algún efecto en el perfect; de modo que Ginryumon y Wizarmon habían tenido que romper su formación para ir en su ayuda.

Hay que actuar rápido —dijo Light percatándose de que alargar más aquella batalla era peligroso.

Debe tener alguna debilidad —secundó Renamon y su tamer le dirigió la vista pensando en ello: el ave usaba electricidad y atacarlo con aquel elemento probablemente no haría mucho efecto. Tampoco agua, fuego o ataques aéreos servirían.

¡Hielo! —dijo repentinamente Bennet y Light le dirigió los orbes. Al sentir la penetrante mirada de la estadounidense la castaña miró abajo algo apenada y continuó—. ¿H-hay alguna manera de congelarlo? —alzó la vista para encontrarse con todos los ojos sobre ella—. Si lo congelamos no podría moverse —dijo alzando los hombros y jugando de modo nervioso con sus dedos. Light y Nieves se miraron.

¡Esa es una excelente idea Isabelle! —felicitó la japonesa con suavidad y la chica le sonrió. Light buscó entre sus cosas.

Creo que sé cómo hacerlo —sentenció con dos cartas en su mano—. Listos entonces, no hay tiempo que perder.

Esperen —Renamon detuvo a todos para hablar—. Tal vez lo mejor sea hacer que descienda para acorralarlo. Aquel lugar parece apropiado —alargó su mano para señalar a un costado y mostrar una montaña cercana que subía —. Si hacemos que vaya a ese lugar, el muro de la montaña le quitará espacio para moverse.

Pero, ¿cómo haremos que vaya allá? —musitó el moreno del grupo pensando en la idea. Izzi y Renamon se miraron y asistieron la una a la otra, entonces la jovencita sacó su digivice: un D-Scanner.

Nosotras lo haremos —dijo ella y apuntó el dispositivo a su compañera, esta inmediatamente se cubrió de un brillo y comenzó a cambiar de tamaño para dar paso a una bestia con forma de zorra; iba en cuatro patas y tenía un hermoso pelaje dorado, nueve grandes colas ondeaban detrás de ella. La estadounidense abrió el Digiwindow, se le había vuelto una manía ver en el aparato la información de los digimon que no conocía.

Nombre: Kyubimon.
Nivel: Adult.
Tipo: Bestia Hechizante.
Atributo: Data.
Técnicas: Koenryû / Zutsuki / Koshûgeki / Kodengeki / Amatso-kitsune / Onibidama .
Si Parrotmon me ve andando por el suelo probablemente quiera venir por mí. Aprovechen el momento para llevar a cabo su plan —indicó Kyubimon y dio una mirada rápida a su compañera, para luego marcharse corriendo al lugar que había indicado antes. Light de inmediato comunicó a Raptordramon mediante el Sound Linker cual era la estrategia para que avisara al resto. Rápidamente se pusieron todos en posición.

Cuando la zorra dorada llegó al lugar adecuado, a la falda de la montaña, aprovechando la velocidad que llevaba en carrera dio un salto y mientras iba en el aire su cuerpo se transformó en un dragón de energía blanquecina que llegó hasta Parrotmon. Aquello fue suficiente para que el ave gigante clavara sus oscuros iris sobre el atacante, al ver a aquel digimon corriendo sobre la superficie sus instintos de cacería emergieron. Dio un chirrido y batió las alas con fuerza, ignorando a los tres combatientes aéreos rápidamente alzó sus patas al frente y comenzó a descender a gran velocidad hacia Kyubimon.

La zorra apenas alcanzó a echarse a un lado estrepitosamente para ver como Parrotmon golpeaba con ferocidad el suelo, incrustando sus garras en la tierra. Estaba segura que si se dejaba atrapar no saldría con vida. Cuando el loro volteó la cabeza para buscar a su presa entonces sintió unas fuertes ramas sujetarlo por una de sus patas. Dio un graznido iracundo cuando justo en ese instante sintió unos filosos dientes pertenecientes a un lobo vampírico incrustarse en la parte de atrás de su cuello. El ave luchó por zafarse pero no pasó más tiempo antes de que comenzara a sentirse levemente debilitado.

¡Está funcionando! —exclamó Isabelle dando un saltito. Katsukagi acababa de usar la carta Woodmon Branch Drain para concederle a su camarada aquellas lianas que robaban energía al oponente. A su vez, Rognaithe había usado la carta 3er Familiar: Vampire Wolf, y el recién aparecido Sangloupmon fue quien contribuía a robar energía al ave y pasarla a su usuario, deteniéndo brevemente al raid boss. Light sabía que contaba con pocos segundos, por lo que usó las dos cartas que tenía en sus manos: Atomic Ray y Powerful Will.

Al momento en que ambas cartas fueron deslizadas Raptordramon fue cubierto por el aura blanquecina de Omegamon, lo cual dio un aumento considerable a sus habilidades. De inmediato dos esferas de energía se materializaron en las garras del dragón y este no vaciló en lanzar el rayo hacia el ave gigante. Gracias a las habilidades que confería el Powerful Will la técnica característica de Hi-Andromon impactó, haciendo que el ave quedara cubierta de una gruesa capa de hielo desde ambas patas inferiores, llegando a inmovilizar incluso su brazo y ala derechos.

Los humanos dieron un salto de alegría desde donde estaban al ver que su plan había dado resultado: ahora tenían al Parrotmon debilitado e inmóvil. No contaban con mucho tiempo y después de todo aquel esfuerzo, las energías de sus compañeros ya estaban mermadas. El equipo tenía que actuar rápido, pero el loro gigante no se daría por vencido tan fácilmente.


Erushi Tsuki22 Lady Beelze Lady Beelze M Markie
 
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I'll drive you like a hammer on a bed of nails
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— ¡Es nuestra oportunidad!—exclamó Light con el puño cerrado: parecía decidida a terminar aquella pelea allí mismo y en aquel momento— ¡Ataquémoslo con todo! ¡Raptordramon!

El aludido arriba la escuchó y asintió silenciosamente, listo para ir por el último golpe. Los demás digimon le siguieron, sin embargo, GinRyumon no pudo evitar una rara sensación de que algo no iba bien. Miró en todas direcciones rápidamente antes de descender junto con el grupo para dar el último golpe a Parrotmon. No se veían digimon enemigos cerca, no pudo explicar su mal presentimiento. Cuando estuvieron sobrevolándolo a solo unos metros, todos atacaron en conjunto:

— ¡Thunder Cloud!

— ¡Crash Charge!

— ¡Onibidama!

— ¡Tekkoujin!


Las técnicas impactaron en el hielo que cubría a Parrotmon y le alcanzaron produciendo una explosión de mediana intensidad. Sin embargo, el monstruo volador se había quedado estático todo aquel tiempo esperando justo aquel momento. Era mucho más grande y fuerte que otros de su especie, no hubiese tenido gran dificultad en liberarse del hielo, pero aguardó a que sus rivales le liberaran de éste y estuvieran lo suficientemente cerca para pasar de ser cazadores, a ser cazados.

En cuanto la coraza de hielo se partió sobre él, Parrotmon se abrió enteramente y extendió sus enormes alas para arrojar gruesos trozos helados en todas direcciones. Por su estado alerta, GinRyumon alcanzó a reaccionar antes cuando los trozos empezaron a salir proyectados, por lo que con un rugido se abalanzó contra Kyubimon, la más nueva e inexperta del grupo. Sabía que el ataque sería peligroso pero a ella podía afectarle especialmente, y no podían poner en riesgo a su más reciente integrante después del valor mostrado uniéndose a ellos en esa misión.

— ¡Cuidado!—exclamó el dragón, interponiéndose.

Los bloques de hielo impactaron a Raptordramon y Wizardmon, arrojándoles hacia atrás o haciéndoles perder estabilidad. A GinRyumon le golpearon y sacudieron, a pesar de la protección de su armadura azabache. La Kyubi se quedó estática por lo repentino de la situación, pero ante un llamado de Isabelle, despertó y retrocedió con preocupación y pesar para ponerse a resguardo. No le gustaba nada aquello pero no tenía más opción que aceptar su actual condición.

“¡Tengo que volverme más fuerte!”—pensó con frustración.

— ¡Raptordramon!

— ¡Wizardmon! ¿Estás bien?

— ¡GinRyumon!


Los tamer se mostraban estupefactos, nadie esperaba que Parrotmon usara la propia idea de ellos en su contra para defenderse. Pero el enemigo no había acabado todavía. Le quedaban fuerzas suficientes para intentar barrer con todos ellos de una vez. Enfurecido por el atrevimiento de esos extraños de llevarlo a esas circunstancias, el digimon empezó a cargar poderosos destellos eléctricos sobre su cabeza.

— ¡Atacará con Mjolnir Thunder!—advirtió Light, tomando su lector y su digi carta— ¡Debemos cubrirlos!

Los otros dos chicos reaccionaron rápidamente con sus digicartas también, utilizando Hum y Brave Shield para dar protección a sus camaradas, mientras Kyubimon se mantenía apartada para no ser alcanzada y ver la forma de asistir a sus compañeros. El Mjolnir Thunder de Parrotmon se liberó y alcanzó al trío, y su potencia fue tal que resquebrajó los escudos Hum y alcanzó a Raptordramon y GinRyumon por igual. Los dos dragones gritaron de dolor y estuvieron a punto de caer noqueados por la descarga. Wizardmon no corrió con esa suerte por el resistente escudo de Wargreymon.

— ¡Chicos!—exclamó el mago al verles.

No tuvo tiempo de ir con ellos, pues Parrotmon se abalanzó por él abriendo sus alas.

— ¡Tsk! ¡Tengo que apartarlo de ellos!

Tomó altura y se movió tan rápido como le fue posible usando su Thunder Cloud y Magic Trick para atraer la atención del rival y evitar que se ensañara con sus camaradas. Esto dio tiempo a los tamer de evaluar su nueva y riesgosa situación: Raptordramon y GinRyumon estaban en mal estado, un siguiente ataque tan devastador como el anterior podría resultar fatal. En su escondite, Light golpeó una gran roca que sobresalía a su espalda con su puño.

— ¡Rayos! No puedo creer que nos engañara de esa manera—bramó enfadada—. Tenemos que ver una forma de recuperarnos.

— ¡Cuidado!—
exclamó Quillan de pronto, enfocado en la distracción que mantenía su compañero solo contra Parrotmon. No pasaría mucho antes de que también fuera alcanzado.

— ¡K-Kyubimon y yo le ayudaremos!—dijo Isabelle angustiada y queriendo hacer algo.

—No, espera por favor—pidió Katsukagi deteniéndola y mirando hacia arriba.

Si bien Wizardmon estaba por debajo de la fuerza de Parrotmon, sus habilidades mágicas y su control sobre el mismo elemento del rival le ayudaban a mantener sus técnicas fuera de su alcance por ahora. Esto les daba algo de tiempo —si bien escaso— para planear bien qué hacer y no solo lanzarse.

—GinRyumon y yo pasaremos al siguiente nivel para equiparar sus fuerzas—dijo la japonesa—, ya me había dicho él antes que seguramente necesitaríamos digievolucionar para intentar detenerlo.

—…es verdad, ustedes tienen la siguiente forma desbloqueada—
dijo la peli rosa, calmándose un poco y desviando la mirada.

Era cierto, por un momento todos se habían olvidado de eso. GinRyumon era capaz de obtener el siguiente nivel evolutivo; no lo habían utilizado hasta el momento en ninguna ocasión, más por no verse en la necesidad de éste que por no querer hacerlo. La líder sostuvo el D-arc contra el pecho esperanzada en que funcionaría, aunque la americana todavía lucía algo inquieta.

—No te preocupes—dijo Nieves sonriendo un poco—, sé que Ryudamon se emocionará mucho al poder digievolucionar a su etapa avanzada por fin, y para él es importante dar lo mejor de sí para ayudarnos a todos nosotros, sus amigos.

Los demás se sintieron algo más tranquilos, especialmente Isabelle, que por primera vez se veía en una situación tan peligrosa. Light sonrió levemente feliz de ver que la menor podía mantener la cabeza fría en momentos apremiantes. Se notaba que había madurado mucho desde que fuera una niña asustadiza y tímida. La peli azul se volvió con el D-arc en su mano.

—Cuando HisyaRyumon consiga derribarlo deben darle con todo lo que nos quede, ¿de acuerdo?

— ¡Claro!—
asintieron los demás.

— ¡Kyubimon, prepárate!—llamó Isabelle a su compañera más allá.

Ésta asintió y encendió las llamaradas de sus colas. Más apartados, Raptordramon y GinRyumon se recuperaban un poco del fuerte golpe eléctrico recibido por el rival que casi los había dejado noqueados. Wizardmon llegaba al límite de sus esfuerzos pero no se detenía de ganar tiempo para sus compañeros.

— ¡GinRyumon!—llamó Nieves desde la distancia. Levantó el digivice y exclamó— ¡Digievoluciona!

El aludido le escuchó desde lejos y casi no se lo pudo creer. ¡Digievolucionaría por fin a su nueva forma! Asintió emocionado y concentró sus energías, recibiendo las emociones de su compañera por medio del lazo que le alcanzó desde el digivice. El dragón empezó a brillar intensamente y su cuerpo comenzó a cambiar de forma, alargándose, creciendo, luciendo ahora como una larga serpiente acorazada y que portaba brillantes esferas de color en cada mano. Todavía se encontraba cansado y adolorido por los ataques recibidos a lo largo de la pelea, pero tenía nuevas habilidades que le ayudarían a hacer frente al peligroso rival.

— ¡Es muy grande ahora!—exclamó Quillan, sorprendido de verlo.

El nuevo dragón debía medir por lo menos diez metros de largo. Levantó la cabeza viendo cómo Parrotmon casi alcanzaba a su compañero.

— ¡Wizardmon!—rugió HisyaRyumon hacia arriba. El mago eludió un disparo eléctrico y miró hacia abajo— ¡Ven aquí, pronto!

— ¡Sí!


Lo que fuera que quisieran hacer sería mejor para él que seguir escapando del peligroso digimon volador. Le arrojó una caja mágica que explotó en su cara creando una cortina de humo que le ayudó a escabullirse y descender, mientras HisyaRyumon volaba en busca del oponente. Cuando la cortina se hubo disipado ligeramente, Parrotmon vio asombrado que un digimon grande y largo iba contra él y levantaba su brazo donde tenía la esfera verde.

— ¡Jūouguruma!

Centenares de flechas de color salieron desde el cristal y golpearon a Parrotmon, quien alcanzó a cubrirse con sus alas. La explosión fue menor y el enemigo respondió con su Mjolnir Thunder. El dragón recibió la técnica y siguió adelante conteniéndose el dolor, para impactar con su cuerpo en el oponente y soltarle más haces de energía directo en el cuerpo. Abajo, Wizardmon y Raptordramon observaban asombrados la evolución de su compañero.

— ¡Se ha vuelto muy fuerte!—exclamó el cyborg, feliz por su amigo. Hacía mucho deseaba verle en su siguiente forma.

—No te confíes—advirtió Wizardmon frunciendo el ceño—, está cansado y adolorido por la batalla; no debemos dejarle el resto a él, podría caer en cualquier momento.

El otro observó con atención y pudo comprobar que, a pesar de la tenacidad con que HisyaRyumon defendía a los suyos, cada tanto contenía un gesto de dolor o respiraba con dificultad. Esto le hizo preocuparse.

— ¡Vamos con los chicos!

Ambos digimon descendieron y se reunieron con sus compañeros, mientras en el cielo, las explosiones se sucedían y los dos rivales se debilitaban.

—HisyaRyumon no está del todo bien—dijo Raptordramon a sus compañeros, cuando estuvieron todos—, debemos ayudarlo.

—Estamos en eso—
respondió su compañera.

— ¿Qué podemos hacer?—preguntó Isabelle, ansiosa por ayudar.

Entre todos empezaron a planear rápidamente qué podían hacer, mientras Nieves observaba atentamente la pelea arriba y escuchaba lo que decían sus compañeros. Parrotmon se veía cansado pero era tan terco y estaba tan furioso por la arremetida de esos extraños, que pretendía continuar con la pelea hasta que los viera a todos caídos.

—Ahí—dijo Kyubimon de pronto, indicando con su cabeza.

Todos siguieron la dirección. La digimon mostraba el sitio donde antes habían logrado acorralar y detener a Parrotmon antes de que éste les jugara al revés. La parte baja de la colina y el suelo tenían un gran agujero donde se habían producido los impactos, y todo alrededor eran rocas caídas y trozos de hielo que se derretían. Parecía un gran nido donde quedar atrapado.

—Si logramos enviar a Parrotmon a ese lugar, podemos hacer que las rocas de más arriba caigan y lo aplasten, sepultándolo—sugirió la digimon.

Los demás tamer y digimon se miraron. Parecía una buena idea, quebrándole las alas el digimon no podría volar más y al cabo de poco moriría.

—La cuestión es, ¿Cómo hacemos para enviarlo hasta allá abajo?—preguntó Wizardmon por todos—Ya de por sí tuvimos que hacer muchos esfuerzos para meterlo allí la primera vez.

—HisyaRyumon puede—
intervino Nieves, mirando seriamente hacia arriba. Los demás la escucharon—. Una de sus habilidades es convertirse en una gran espada con la que puede dar golpes muy fuertes y devastadores. La hemos usado antes en el pasado para atravesar y destruir enemigos, pero solo si logramos mantenerlos quietos unos segundos.

Los chicos se miraron y sonrieron. Trabajando juntos podían hacer aquello sin problemas. Alistaron algunas cartas que les serían de utilidad. Algo más repuestos, los digimon escucharon el plan y salieron de su sitio para volar acercándose hacia donde HisyaRyumon y Parrotmon se enfrentaban. El dragón lucía francamente cansado y tardaría poco en caer, tal y como el mago había dicho antes.

— ¡Vinimos a ayudarte!—exclamó Raptordramon, emocionado por el plan.

— ¡Gracias! Espero que tengan una buena idea—dijo el mayor, preocupado por cómo iban las cosas.

—Tú confía en nosotros y prepárate para golpear—dijo Wizardmon.

— ¡Vamos allá!—dijo Light abajo, usando dos digicartas— ¡Hyper Mugen Cannon, Homing Laser!

— ¡Bloody Stream!—
usó Quillan a su vez.

— ¡Nakama no Kizuna!—usó Nieves, deslizando la segunda carta y apuntando luego al digivice de Bennet— ¡Izuna!

Kyubimon se vio rodeada y ayudada de los zorros de fuego de diversos colores, los que a su orden, ayudaron junto con el Bloody Stream de Wizardmon a retener a Parrotmon en su sitio; el látigo sangriento se enrolló alrededor del cuello del ave, y los zorros se enroscaron en sus patas y brazos. La fuerza descomunal del rival hizo que los digimon adultos casi salieran disparados por una sacudida.

— ¡Hyper Mugen Cannon!—rugió Raptordramon, disparando el rayo y dirigiéndolo primero a la cabeza del ave, disparándolo después a sus alas y así en distintos puntos de su cuerpo para ir debilitándolo.

— ¡HisyaRyumon, es tu turno!—llamó Nieves— ¡Golpéale con tu Seiryūjin para enviarlo hacia esa trampa de rocas!—exclamó, apuntando hacia el lugar.

El dragón comprendió de inmediato lo que querían hacer. Tomó altura y desde allí comenzó a descender a gran velocidad sobre Parrotmon, quien forcejeaba con los tres adultos para liberarse, soltando chispazos eléctricos que volaban alrededor de los digimon y por poco los alcanzaban. El digimon alargado rugió y giró sobre sí mismo, brillando intensamente y convirtiéndose en una larga y majestuosa espada negra y dorada, con la que golpeó directamente a Parrotmon en el hombro y pecho.

El ave soltó una descarga de furia junto con un rugido infernal ante la terrible herida que le habían hecho, alcanzando a Wizardmon por el látigo sangriento unido a él, y a HisyaRyumon por tenerlo encima. El mago perdió de inmediato el conocimiento y la evolución, soltándose del Bloody Stream atado al oponente y empezando a caer. Kyubimon y Raptordramon se apartaron para no ser alcanzados, atrapando la digimon a Impmon sobre su lomo para alejarlo del peligro. El ave salió disparada por la fuerza del impacto de la Seiryūjin, chocando abajo con violencia en el mismo punto donde había sido arrojado la primera vez pero ahora con más potencia por el golpe del dragón perfect, rompiéndose algunos huesos de las alas por las piedras y los trozos de hielo que quedaban allí.

La colina se sacudió ante el golpe del volador y las rocas que se habían agrietado durante el primer ataque empezaron a desprenderse y a caer, aplastando al digimon abajo y sepultándolo junto a sus terribles chillidos de dolor. Unas últimas chispas eléctricas asomaron y se dispararon hacia lo alto, como si el ave intentara llevarse consigo a alguien para no irse solo a su encuentro con la muerte.

Cuando las rocas finales cayeron y todo quedó en silencio, una densa cortina de tierra y humo quedó flotando en el sitio que se había convertido en la tumba de Parrotmon. Los digimon le observaron un momento antes de descender. Kyubimon perdió al instante su primera evolución, habiéndose gastado hasta la última de sus fuerzas en aquella difícil pelea y cayendo como un Pokomon debajo del Impmon aturdido. Raptordramon aterrizó junto a ellos y soltó un suspiro de cansancio, a la par que HisyaRyumon recuperaba su forma como dragón y aterrizaba con él, volviendo a su etapa rookie debido al cansancio.

Los dos amigos se miraron y sonrieron al haber conseguido su objetivo. Volvieron la cabeza al escuchar los pasos apresurados de sus amigos contra el suelo de roca, y pronto tuvieron a sus tamer abrazándolos, preocupados y felicitándolos por el trabajo bien hecho.

—Pokomon…—soltó Isabelle con los ojos cristalizados.

Quillan le quitó al pequeño diablillo de encima para que ella pudiera sacar a su camarada. La zorrita lucía exhausta y tenía cara demacrada; seguramente se quedaría dormida y en esa forma hasta el día siguiente, cuando empezara a recuperar sus fuerzas. Isabelle no recordaba haberla visto tan mal, por lo que la abrazó con fuerza y cuidado contra su pecho.

—No te preocupes, estará bien—le tranquilizó Light con una mano sobre la cabeza de Raptordramon—, con suficiente descanso se repondrá.

— ¿En serio?

—Claro; los digimon son así—
dijo Quillan, sosteniendo con poco cuidado a Impmon bajo su brazo—, también despertará con mucha hambre, así que no te sorprendas.

Esto hizo que la nueva sonriera más tranquila, se pusiera de pie y asintiera. Por su lado, Nieves sostuvo la cara de su Ryudamon entre ambas manos, mirándose ambos y sonriendo.

—Estuviste increíble—le felicitó, apretando sus mejillas sonrojadas.

—Grashias, tamer—respondió el rookie con los labios estirados hacia adelante—, she shintió muy bien volver a sher grande y fuerte.

—Sigamos trabajando duro para que puedas volver a ser todo un rey. ¿Te parece?

— ¡Por shupueshto!


La peli azul le soltó las mejillas y acarició cariñosamente la cabeza. Ambos se volvieron a ver al magullado y agotado grupo de tamer y digimon con una gran sonrisa en sus caras.

—Todos lo hicieron increíblemente—felicitó la menor, muy feliz por el trabajo en equipo que podían lograr—, les agradezco mucho sus esfuerzos y su disposición, chicos.

—Especialmente la valentía y determinación de usted y Renamon, señorita Bennet—
dijo el pequeño samurái, mirando a la muchacha con el Pokomon en brazos—, es justo el tipo de persona que necesitamos en Ávalon.

Esto hizo que la aludida se sonrojara y sonriera enteramente, con los ojos brillantes de emoción.

— ¿De verdad?—quiso saber, casi poniéndose en puntitas de pie.

—Por supuesto~




listooo~
Claire. Claire. Erushi Tsuki22 M Markie ^^

L Leo está terminado
 

Esposo Canon de Hoppie
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Chicas, disculpen la tardanza, pero por causas de disponibilidad, yo voy a evaluarlos.

Narrativa: Debo admitir que la narrativa de las cuatro es bastante buena. Todas tuvieron uno que otro error, principalmente en las comas. LB, recuerda que luego de los puntos suspensivos siempre va un espacio (no…es así, sino… así). Asprox, noté unos cuantos problemas de acentuación (verbos como “estás”) y problemillas en el uso de comas, también una que otra frase incompleta o que le hace falta alguna palabra. Te recomiendo que leas con calma los posts antes de colocarlos para evitar estos problemas y no confíes ciegamente en los autocorrectores (en caso de usar alguno). Tsuki, también el uso de comas te falló (bastante, de los cuatro integrantes, creo que a ti te falló más eso) y uno que otro error de ortografía (en palabras como “hábitat”). Claire, mi única objeción fue el uso de las comas, pero en todo lo demás estuvo muy bien todo. 23/25.

Interpretación: En este apartado, debo decir que se manejaron bien en todo el entorno, incluso lo aprovecharon para la pelea y considero que cumplieron bien con los objetivos, manejaron sin problemas a los personajes y al boss de la raid, así que no tengo más qué decir. 25/25.

Realismo: Aquí tengo dos observaciones también. La primera es para Asprox y la parte donde coloca que Ginryumon y Raptordramon transportan a todos hacia la Sabana Engrane. Ginryumon no creo que tenga algún problema para hacerlo, caben perfectamente bien, en su lomo, dos personas y un Digimon de nivel Child, pero no estoy del todo convencido con Raptordramon, especialmente por la forma de su cuerpo (su morfología). Analizándola de cerca, puedo entender que el Tamer sí se pueda subir en él, pero cuando busco el espacio para la otra persona y el otro Digimon, me resulta difícil imaginarlo ahí por las alas que tiene y el tipo de lomo, así que veo poco probable que pudiera hacer eso. El otro punto es con respecto al segundo post de LB y la técnica Juouguruma de su Digimon. La descripción menciona que emite rayos de luz en todas las direcciones desde las gemas o joyas que carga. Si bien no esperaría que todos los rayos golpearan a todos los que están a su alrededor, sí esperaría que uno o dos rayos pudieran darles o cayeran muy cerca. En sí, es muy probable que alguien pudiera recibir un ataque con esa técnica, más si ponemos el escenario donde se encontraban, donde los árboles y los obstáculos, en general, escasean. 22/25.

Desarrollo: Aquí no puedo decir nada. Me gustó mucho que le dieran la entrada a la guild de esa forma al personaje de Asprox y que se hiciera doble post al no tener “nada” que ver con la raid. Tuvieron un buen desarrollo y me agradó cómo se dividió toda la tarea, pues cada quien hizo algo importante en su post. Asprox los llevó hasta el lugar y, aunque pudo haberse ahorrado parte del post con eso, no se sintió relleno. Tsuki encontró al Digimon y comenzó una pelea leve. Claire ideó un plan acorde a lo que estaba sucediendo y LB extendió la pelea e ideó otro plan para rematar. Muchas felicidades, me gustó mucho esta parte y realmente disfruté leer la raid. 25/25.

Total: 95/100.
Paga: 475 bits.
Fama/Infamia: +4 a todos.
EVO: +1 a Monodramon, Impmon y Renamon (Ryudamon no obtiene al estar al máximo de stats del rango).
Stats: +1 DEF, ATK y VIT a Monodramon. +1 en ATK, SPD y VIT a Impmon. +1 en SPD, ATK y VIT a Renamon (Ryudamon no obtiene al estar al máximo de stats del rango).
Blast Gauge: 50% a Monodramon e Impmon (Ryudamon está al tope).
Premios: Carta Zephyrus y Digimemory de Parrotmon.

Lady Beelze Lady Beelze Claire. Claire. M Asprox Erushi Tsuki22 la paga será asignada a la brevedad.

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