Tras bambalinas

¿Cuál les gustaría como desenlace final?

  • Anthony gana y conserva a las Siervas de Xerneas.

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  • Palermo huye a otra región

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  • Palermo huye a otra región con sus siervas principales (Serena, Aria, Isabelle)

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Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Buenos días, nuestros queridos lectores rl equipo formado por Blackcignus y Sombrero loco entregan un nuevo capítulo de esta historia y también anunciamos que tardaremos un poco en publicar compensando eso con el echo de que los próximos episodios serán mas largos por su comprensión gracias.

(A estas alturas es redundante decir que Amourshiper abstenerse de esta historia, es por su bien)

Capítulo 16. Inicia el Gran Plan: Dulces, Estrategia y Amor.

En el capítulo anterior Malva le reveló a Anthony un secreto que debilitaría a las Siervas de Xerneas de manera considerable, al mismo tiempo que Palermo finalmente se enteró de la muerte de sus Royal Knights por lo que decidió llamar a Anthony.

Poco tiempo después de la llamada de Palermo Anthony se dirigió a la habitación principal en donde dormía con Serena y comenzó a empacar sus cosas, si quería llegar a Ciudad Glorio en la mañana debía partir de inmediato a Ciudad Luminalia.

-¿Que haces, mi cielo? -pregunto una dulce voz femenina al abrir la puerta de la habitación y ver al chico empacando.

-Hola, mi amor -contesto el chico al ver a Serena en el umbral de la puerta, aunque notó que había algo de confusión en los hermosos orbes azules de su novia -Tranquila amor, solo estoy empacando porque me hablaron de mi trabajo y me notificaron que debo estar en Ciudad Glorio mañana temprano.

-Ahora entiendo, bueno yo quería pedirte permiso para ir a Lumiose, ya que me gustaría pasar un poco más de tiempo con Clemont y Bonnie ¿Puedo ir? -pregunto la joven un poco indecisa.

-No creo que haya problema, de hecho yo haré una breve escala en Lumiose así que podremos ir juntos hasta allá.

-Eso es magnífico ¡Por eso eres el mejor! -contesto ella alegre antes de arrojarse a sus brazos y besarlo.

-Muchas gracias mi amor, pero si queremos llegar a Lumiose hoy tendremos que irnos pronto -respondió un poco apenado por el halago, pero ella entendió el mensaje y rápidamente comenzó a empacar.

Eran cerca de las 3 de la tarde cuando los novios se encontraban abordando el autobús que los llevaría a Lumiose, después de haberse despedido del dúo de ardientes hermanas y agradecerles su hospitalidad, para arribar a la "capital" de Kalos unas 2 horas más tarde, después de llamar a Clemont para que pudiera recoger a Serena en la estación y que el rubio acudiera al encuentro de su amiga, fue cuando el pelinegro por fin abordo el transporte que lo dejaría en su destino.

A la mañana siguiente, cerca de las 7 de la mañana, fue cuando Anthony finalmente arribo a Ciudad Glorio, pero en lugar de dirigirse al Centro Pokémon comenzó a caminar a buen paso hacia el Centro de Entrenamiento de Performer, el cual se encontraba en las afueras de la ciudad, y al llegar a las puertas del lugar colocó su identificación para entrar al edificio.

Para su grata sorpresa de inmediato fue recibido por la misma Isabelle, quién después de saludarlo comenzó a guiarlo por el edificio, lo que la chica no notaba era que su acompañante observaba con atención el interior del mismo, su instinto le decía que en algún momento necesitaría ubicarse en aquel elaborado complejo.

Unos minutos y después de pasar por varios pasillos, la hermosa pelinegra toco una puerta y lo hizo pasar para después retirarse a seguir con sus actividades, aquella habitación era una luminosa y lujosa oficina con varios estantes, una fina alfombra de color rojo y un escritorio de madera de color negro, detrás del cual se encontraba una mujer que usaba un abrigo de color negro y que observaba por la ventana.

-Toma asiento -le ordeno Palermo a su sobrino, mientras dejaba su posición y se sentaba en su silla, justo enfrente del chico -Y si gustas puedo pedir que te traigan un té, un café o un jugo.

Esa última declaración sorprendió totalmente al pelinegro, desde que su madre murió esas habían sido las palabras menos hostiles que recibió de su tía.

-Muchas gracias, señorita Palermo, pero así estoy bien -contesto el chico recuperando la compostura -Aunque si me preguntaba sobre el motivo de porque me llamó con tanta premura, anoche sólo me mencionó algo sobre una misión de emergencia.

-Veo que quieres ir directamente al grano, bueno creo que es lo mejor. Finalmente he decidido ascenderte a Royal Knight, estoy enterada de que has colaborado con ellos en algunas ocasiones y estoy complacida por los resultados que has obtenido, pero en esta ocasión quiero probar tu valia con una misión en solitario.

-Una semana, tienes una semana para hipnotizar a este objetivo y traerlo en mi presencia, eres libre de usar el modo que desees siempre y cuando no llames demasiado la atención y cumplas con la misión en el plazo acordado -comento Palermo mientras le entregaba la fotografía de una bella mujer que cualquier persona en Kalos reconocería sin esfuerzo: La Campeona Diantha.

Palermo sonrió ligeramente al ver la expresión de sorpresa que se dibujó en el rostro de su sobrino antes de continuar -Si fracasas o te niegas a aceptar esta misión serás despedido de inmediato, pero si la cumples con éxito entonces por fin serás un Royal Knight ¿Asi que cual es tu decisión, Anthony?

-Señorita Palermo, usted debería conocerme a la perfección. Yo jamás retrocedo ni despreció un reto, así que mi única respuesta es: Aceptó.

-Esa es la respuesta que esperaba de tí, después de todo eres mi sobrino. Para esta misión eres libre de utilizar todo el equipo y los pokémon que consideres aptos, de acuerdo con nuestra información tu objetivo se encuentra en los alrededores de Snowbelle investigando cierto incidente. Espero mucho de tí, Anthony.

-Así será, con su permiso me retiro -respondió el pelinegro haciendo una ligera reverencia antes de salir de la oficina y dirigirse al arsenal a tomar lo que necesitaba, aunque sin poder evitarlo las últimas palabras de la productora habían tenido efecto en él.

Mientras tanto una sonrisa se dibujaba en el rostro de Palermo, quién se levantó a de su silla y se dirigió a la ventana, a través de la cual se podían ver claramente los jardines del complejo, observando a las chicas que habitaban el lugar, su futura y valiosa mercancía.

Pueblo Couriway, 2 días después.

Por las calles del pintoresco pueblo, conocido por sus espectaculares cascadas, se encontraba una elegante mujer caminando sola. Diantha, la famosa actriz y Campeona de Kalos, usaba un largo abrigo de color negro que ocultaba su vestimenta, aunque no su delineada y curvilínea figura lo que hacía que más de algún hombre volteara de inmediato a verla, unas gafas negras de sol impedían ver sus hermosos orbes de color azul claro y un sombrero negro con un listón blanco ocultaba el resto de su rostro y completaba su atuendo.

La mujer llegó a un café y pidió un asiento en la terraza del lugar, una vez que tomó asiento y que un amable mesero trajo su pedido fue cuando comenzó a degustar su postre, un Cheesecake cubierto de mermelada de Baya Oram, mientras disfrutaba de una privilegiada vista de las hermosas cataratas que hacían famosa a la localidad.

"En verdad necesitaba esto" pensó la Campeona mientras saboreaba el delicioso postre, un breve momento de descanso y relajación era lo que la actriz más necesitaba en esos momentos. Ser la actriz más amada de la región y al más tiempo ser la entrenadora más poderosa de la misma, eran sinónimos de un sinnúmero de compromisos y obligaciones, pero en las últimas semanas estás habían llegado a un punto sencillamente alarmante.

Una vez que Kalos comenzó a recuperarse de los estragos causados por el incidente del Team Flare sus obligaciones como Campeona comenzaron a aumentar, ya no tenía combates de exhibición pero en su lugar debía de supervisar las obras de reconstrucción en Ciudad Lumiose y asistir a las ceremonias de reinauguración de varios edificios, gracias a esa circunstancia el rodaje de su última película fue pospuesto y aunque eso le quitaba algunos compromisos no todo era miel sobre hojuelas.

Hace un mes su manager Kathi le comunicó de que había llegado una oferta muy poco común para ella de parte de una importante empresa. En un principio ambas pensaron que se trataba de un contrato para un nuevo proyecto cinematográfico, pero grande fue su sorpresa al ver que la propuesta venía de la prestigiosa marca de ropa íntima "Angel Secrets".

La empresa deseaba que ella fuera la imagen de una exclusiva línea de lencería llamada "Angel of Love" y a cambio de sus servicios le ofrecían una cantidad de dinero verdaderamente elevada, aunque ella no lo pensó mucho, su respuesta fue un inmediato y rotundo No.

Al día siguiente los ejecutivos de dicha empresa la contactaron nuevamente pidiéndole reconsiderar, la halagaron mucho al decirle que era una de las mujeres más hermosas del planeta y que el ser una talentosa actriz y una reconocida entrenadora la hacían la persona indicada para ser su nueva imagen, ella les agradeció de forma muy amable los halagos y el que tuvieran aquellas impresiones tan favorables de ella, y de inmediato se disculpó ya que su respuesta seguía siendo un no.

Después de aquél incidente los ejecutivos de "Angels Secrets" continuaban insistiendo e incluso habían duplicado su oferta inicial, pero la razón por la que Diantha de manera tan tajante aquella propuesta no tenía nada que ver con el dinero involucrado. Si ella fuera únicamente una actriz tal vez no tendría tantos problemas en aceptar esa oportunidad pero ella era la Campeona de Kalos, la representante del orgullo y el poder de su región ante el mundo entero, y por esa misma razón no podía prestarse a aceptar una oferta en la cual esa imagen se viera comprometida.

Unas semanas después un nuevo incidente causó el terror en Kalos, en el Bosque Errante fueron encontrados sin vida los cuerpos de 2 hombres y ambos formaban una "Y", por esa razón tuvo que ir a Ciudad Snowbelle a emitir un comunicado y ver cómo avanzaban las investigaciones.

El sabor dulce y ligeramente ácido del postre que se deshacía en su boca fue lo que terminó con la remembranza de todos los acontecimientos de las últimas semanas y la mujer se concentro en disfrutar ese efímero momento de paz.

Unos minutos después la Campeona terminó de degustar su postre y tras pagar la cuenta decidió volver a su hotel, en unas horas tendría una importante cena con su manager y amiga Kathi Lee, para celebrar juntas el inicio de las vacaciones que tendrían hasta que empezara la Liga, y debía arreglarse, la actriz caminaba tranquilamente cuando oyó un débil gemido de dolor proveniente de un callejón cercano.

Lentamente se acercó al lugar y saco la pokebola que contenía a su Gardevoir, dispuesta a liberar a su pokémon más fuerte en caso de necesitarla, caminando con cautela por el silencioso callejón hasta encontrar que el origen de aquellos gemidos era un pokémon herido, era un Fennekin shinny.

Al ver que el pequeño zorro de fuego estaba en el suelo, su pelaje estaba revuelto y una mancha roja en una de sus patas indicaba que estaba herido, Diantha de inmediato guardo su pokebola y rápidamente se agachó para auxiliar al pequeño pokémon.

-Tranquilo pequeño, ahora estarás bien -dijo la actriz con voz dulce mientras le tendía su mano, pero el inicial de fuego temblaba en su lugar y rehusaba su contacto dejando sorprendida a Diantha, quién se quitó los lentes y dejo ver sus hermosos ojos azules para darle confianza al pequeño, lo cual al parecer funcionó ya que el pequeño Fennekin lentamente fue acercándose a ella hasta quedar en sus brazos y lamer su mejilla en señal de gratitud.

-Eres muy lindo pequeño ¿Y me preguntó quién sería capaz de dejarte aquí? Pero ahora debo de llevarte al Centro Pokémon para que te revisen -dijo la Campeona cuando un pequeño gruñido del zorrito llamo su atención y sus orbes azules se cruzaron con los ojos rojos del tipo Fuego, sin embargo los ojos de este adquirieron un tono morado que de inmediato cautivo a la hermosa entrenadora hasta que su mirada se volvió totalmente vidriosa, lo cual era señal de que Diantha estaba en un profundo trance.

Una vez que cumplió con su objetivo el tipo Fuego dejo de actuar y se soltó del abrazo de la mujer para recoger con su boca un auricular con un micrófono incorporado que estaba en el suelo y ponerlo en sus manos, antes de gruñir de nuevo y señalarlo con su pata, la hipnotizada mujer reconoció el aparato y de inmediato lo puso en una de sus oídos y tras ajustar el micrófono espero unos efímeros momentos en lo que algo sucediera.

-Diantha ¿Puedes escucharme? -pregunto una voz masculina a través del auricular.

-Si, te escuchó -respondió la mujer con una voz monótona y sin emoción.

-Muy bien Diantha. Tu estas completamente hipnotizada y bajo mi control, y partir de ahora necesito que pongas tu total atención a lo que voy a decirte ¿Entendiste?

-Si, entiendo...

-Excelente. A partir de ahora yo soy el centro de tu mundo, yo controló tu mundo, no puedes hacer nada sin mi permiso. ¡Eres mía!

-Yo soy tu-tuya -respondió la Campeona algo titubeante, algo dentro de su mente se negaba a ser sometido y comenzaba a luchar, aunque ese breve instante de resistencia fue aplastado en cuando sus ojos se posaron de nuevo en los del pokémon sumiendola en un trance aún más profundo que el anterior.

-Sí Diantha, tu eres mía y yo te controlo. Tú no puedes hacer nada sin mí, no solo eres incapaz de oponerte a mí ¡Tu no deseas oponerte a mí! Es tan relajante el no tener que pensar por ti misma. Tú quieres tener a alguien que piense por ti y te ordene.

-Ahora es el momento para que te sometas por completo a mí, para ser completamente mía. Diantha tú ya no tienes nada de voluntad ¡Tu eres de mi propiedad! Siente como tú identidad y tú voluntad se esfuman y cómo vas convirtiéndote en mi esclava, siente como tu mente se va quedando completamente en blanco y abierta a mis órdenes. Siente el como te conviertes en mi esclava para siempre ¡Ahora repite que me obedeces!

-Yo te obedezco -recitó la Campeona con una voz débil y sin fuerzas, aún era necesario meterla más en trance para dominarla por completo.

-Ahora contaré hacia atrás del 3 hasta el 1. Con cada número que diga caerás más y más profundamente en trance y cuando diga 1 te convertirás completamente en mi esclava. Ya no puedes pensar por ti misma, no quieres pensar por ti misma. Diantha, tú ya eres totalmente incapaz de desobedecerme, simplemente eres una esclava que me obedece y ahora empezaré la cuenta regresiva.

-3. Te sientes completamente incapaz de pensar por ti misma y no quieres hacerlo, en lo más profundo eres una mujer sumisa y obediente que desea ser sometida.

-2. Ahora caes completamente en mi poder y por fin comprendes que yo soy tu Amo y Señor. Tú sólo existes para hacer realidad todos mis deseos y eso te hace muy feliz.

-1. Ya no puedes oponerte a tu destino. Ahora sólo eres una esclava que vive para servir a su Amo ¡Dilo!

-Yo soy su esclava, mi Amo y sólo vivo para servirlo -respondió la mujer con convicción mientras una ligera sonrisa de felicidad se formó en su rostro.

-Genial, ahora mi esclava Diantha necesito que me respondas con la verdad a todo lo que estoy a punto de preguntarte ¿De acuerdo?

-Por supuesto Amo ¿Que desea saber?

-Muy bien ¿Cual es la habitación en la que te hospedas, mi querida Diantha?

-En la suite presidencial, habitación 1 en el último piso, mi Amo -respondió la mujer sin dudar.

-¿Y vienes acompañada de alguien más, mi leal esclava?

-Solo de mi manager, Amo.

-Interesante. Ahora vuelve a tu habitación, toma un baño y arreglate de la forma más sensual y provocativa posible. En unas horas iré a visitarte a tu habitación para darte la recompensa que te mereces, sabrás que soy yo porque te llamaré "Esclava Diantha", además quiero que lleves a Fennekin contigo y si tu manager aparece hipnotizalo para que no estorbe ¿Has entendido?

-A la perfección, Amo. Todas sus órdenes serán cumplidas.

-Muy bien. Por el momento retirate y conserva el auricular para mantenernos en contacto.

-Vamos Fennekin -le pidio la Campeona al pokémon antes de ponerse de pie, colocarse sus gafas y volver a su hotel, sin saber que cerca de ahí se encontraba oculto un joven de cabello negro que sonreía con gusto.

Unas horas después, mientras que Diantha estaba tomando un baño, una joven mujer de cabello azul oscuro y brillantes ojos verdes estaba sentada en una mesa reservada en un restaurante de la ciudad con cara de intriga, ella había esperado este momento con tanta ilusión durante semanas enteras y cuando finalmente había llegado su musa no aparecía por ningún lado.

Tras esperar media hora fue cuando ella salió del restaurante en busca de su representada, si había alguien que supiera lo importante que era la puntualidad para Diantha esa era ella, y por eso el hecho de que la Campeona no hubiera aparecido no le daba buena espina.

Al salir del lugar pudo sentir como una leve brisa recorría sus descubiertas piernas, ya que para esta ocasión en lugar de su habitual traje ella decidió usar un precioso y corto vestido de color verde a juego con sus ojos, pero la chica no sólo sentía frío también era capaz de percibir como varias miradas masculinas se posaban en ella incluso llegó a oír unos cuantos piropos, aunque eso no le importaba en lo más mínimo, sólo había una persona en el mundo de la que quería recibir halagos y estaba a punto de buscarla.

"Primero tranquilízate Kathi, tal vez la señorita Diantha sólo se demoró comiendo postres después de todo ha pasado mucho tiempo desde la última vez que pudo salir a darse un pequeño respiro" penso la chica mientras decidia volver al hotel.

Tras subir a la habitación y tocar la puerta, su ser se tranquilizó por completo al escuchar la dulce voz que tanto adoraba diciéndole que pasará, y en cuanto lo hizo se llevó la más grande sorpresa de su vida.

Sentada sobre la cama se encontraba Diantha, pero en lugar de usar su ropa habitual la actriz estaba luciendo un insinuante corsé de color blanco, junto con una tanga, medias y guantes largos todos a juego con el corsé.

-Kathi ¿Sucede algo? -pregunto la Campeona sorprendida por la imprevista aparición de su manager y por el hecho de que la chica se quedará de pie en la puerta y que no le quitara la mirada de encima.

"Por Arceus, parece un ángel" pensó Kathi al ver a la mujer que se robo su corazón vestida de forma tan sugerente, cuando noto que ella la estaba llamando.

-S-se ve ta-tan her-hermosa -fue lo que alcanzó a balbucear Kathi dejando salir incluso un hilo de saliva de su boca, lo cual sonrojo mucho a la actriz.

-Muchas gracias Kathi, tu también te ves muy hermosa esta noche -respondió con amabilidad al notar el corto vestido que su manager usaba, a pesar de trabajar con ella por años era la primera vez que veía esas blancas y bien formadas piernas.

"Me dijo hermosa, ella me dijo hermosa" penso la mujer de cabello azul, que en toda su vida nunca se había sentido tan feliz, mientras un evidente sonrojo se apoderaba de su rostro, aunque en ese momento pasó algo que la saco de sus pensamientos.

Un pequeño Fennekin variocolor, el cual se encontraba en el regazo de su musa comenzó a gruñir, al oír aquel sonido Kathi no fue la única en reaccionar ya que Diantha dejo de mirar las piernas de su manager y comenzó a acicalar al pokémon sacándole una sonrisa presumida que no le gustó nada a la de cabello azul.

-Señorita Diantha, ese pokémon, no recuerdo que usted tuviera un Fennekin ¿Acaso es suyo?

-Tristemente no, cuando venía hacia acá lo encontré en la calle. Tenía hambre y frío y como estaba más cerca el hotel que el Centro Pokémon decidí traerlo aquí y cuidarlo yo misma.

"No sólo se ve como un ángel, de verdad es un ángel" penso Kathi admirada, quién ahora entendía a la perfección porque su representada no llegó a la cita que tenían. Aunque eso tampoco evitó que no estuviera bastante molesta con aquel pokémon por arrebatarle la noche de su vida y el hecho de que este le sonriera de manera tan altanera no ayudaba para nada.

-Creo que lo más adecuado es llevarlo al Centro Pokémon y dejarlo ahi-solto de repente la chica sorpendiendo a Diantha y al pokémon-Si de verdad esta herido lo mejor para el es que lo revise la Enfermera Joy, además de que dudo mucho de que sea un pokémon salvaje, lo más seguro es que su entrenador debe de estar buscándolo.

-Pero Kathi, el estaba solito y por lo herido que estaba parece que lo abandonaron -dijo la Campeona mientras levantaba a Fennekin a la altura de los ojos de su manager -¡Dime como podemos abandonarlo!

Gracias a la cercanía de ese momento la manager se dió cuenta de que algo no estaba bien. Los ojos azules que tanto adoraba estaban vacíos, como si no hubiera vida en ellos, y al ver el intenso brillo morado de los ojos del tipo Fuego ella comprendió lo que sucedía, pero ya era demasiado tarde para poder defenderse y lentamente también cayó bajo el influjo de la Hipnosis de Fennekin.

-Lo siento mucho Kathi, pero el Amo me lo ordenó y yo lo obedezco en todo -respondió Diantha con mucha pena antes de sentarse de nuevo en la cama y continuar acicalando al pokémon, mientras esperaba con paciencia su tan ansiada recompensa.

Minutos más tarde tocaron la puerta y aunque ella se levantó de la cama no abrió ya que no quería que alguien más la viera con aquella sensual indumentaria.

-Buenas noches. Servicio a la habitación para la Esclava Diantha -dijo una voz masculina, que junto con aquellas palabras, la Campeona reconoció de inmediato y se apresuró a abrir la puerta.

-Amo, es un enorme placer finalmente estar en su presencia. Por favor entré -pidio Diantha haciendo una respetuosa inclinación de cabeza, la mujer estaba totalmente emocionada por al fin haber conocido al hombre que ahora era todo en su mundo, y cerro la puerta de la habitación después de que el entró.

Al ver a aquél chico de cabello negro, que usaba el uniforme de los trabajadores del hotel, la actriz no pudo evitar sonrojarse. Era cierto que ella no tenía la más mínima idea de como sería su Amo, y aunque sabía que sin importar cuál fuera el aspecto físico de su nuevo dueño ella deseaba servirle con la mayor devoción del mundo, Diantha no pudo sentirse más complacida de ser la esclava de aquel apuesto joven.

-Hiciste un excelente trabajo amigo, muchas gracias, pero ahora debes descansar un poco -menciono el pelinegro acariciando la cabeza de su Fennekin, quién aullo feliz.

Anthony estaba muy complacido por haber capturado a la hermosa Campeona, quién aún estaba cerca de la puerta y le mostraba su perfecto trasero apenas cubierto por la diminuta prenda que usaba, fue cuando se percató de que no estaban solos en la habitación.

-Mi linda Diantha ¿Quien es ella? -pregunto al señal a la linda chica de cabello azul, quién permanecía de pie en su lugar.

-Ella es Kathi Lee, es mi manager y mi mejor amiga, la hipnotice tal y como usted me lo ordenó Amo -respondió ella al darse la vuelta y arrodillarse frente a él -¿Lo hice bien Amo? ¿Usted está contento?

Al oír esa respuesta el chico se quedó totalmente perplejo, mantener al manager de Diantha bajo su control era algo de vital importancia para poder disponer a su voluntad de la Campeona. El se imaginaba que el manager de la actriz sería un tipo frío y exigente al que sólo le interesaba el dinero, por eso nunca se espero ver a esa linda chica y menos aún que la propia Diantha la llamara cómo su mejor amiga.

-Bien hecho Diantha, tu Amo está complacido y en vista a la devoción que me has mostrado no hay duda de que mereces ser mi esclava para siempre ¿Por que eso es lo que quieres, no? -respondió tomando suavemente su mentón, haciendo que sus miradas se encontrarán y que la mujer se pusiera de pie.

-Si Amo, es justo lo que quiero. ¡Usted es mi mundo y yo necesito obedecerlo!

-Excelente respuesta Diantha, ahora voy a besarte y después de ese beso despertaras como la verdadera tú ¡Como mi eterna esclava! -comento antes de unir sus labios con los de la actriz en lo que empezo siendo un beso dulce y que poco a poco iba subiendo de intensidad, hasta que la necesidad de aire los obligó a detenerse.

En ese instante la Campeona de Kalos abrió sus hermosos ojos azules, los cuales ya habían recuperado la vida, sin embargo también poseían un brillo del cual carecían antes, un brillo de deseo y lujuria que los hacia ver aun más hermosos.

-Amo, estoy tan feliz de por fin poder ser como soy realmente: ¡Una esclava deseosa de obedecer! -contesto con alegría aunque una sombra de duda cruzó su rostro.

-¿Sucede algo Diantha? -pregunto el chico al notar aquel cambio en la expresión de la mujer, quién de inmediato se repuso.

-Solo me preguntaba cual es el nombre del hombre al que desde hoy mi vida le pertenece -respondió con una sonrisa encantadora.

-Eso es cierto, al parecer estaba tan emocionado por hacerte mía que me olvide de ese detalle, pero no importa. Anthony, mi nombre es Anthony.

-Anthony, es un nombre hermoso y muy adecuado para un chico tan apuesto -dijo ella con lujuria mientras pasaba sus manos por el fuerte pecho del chico -Tengo tanta suerte de que mi Amo sea un joven tan sexy.

-Gracias preciosa, pero antes de tu recompensa debemos ocuparnos de ella -menciono mientras señalaba a la mujer que seguía de pie enfrente de ellos, y que sin que ninguno de los presentes lo notara comenzaba a despertar del trance.

-¿Quien eres tú y que le hiciste a la señorita Diantha? -dijo la chica con voz débil pero llena de furia, a pesar de seguir en trance Kathie tenía la suficiente fuerza de voluntad para confontarlo.

-Bueno esa es una pregunta interesante, pero creo que te bastará saber que soy el Amo de la hermosa Diantha -respondió el chico de manera burlona para ocultar lo impresionado que estaba, en toda su carrera sólo Serena y Jenny habían sido capaces de darle problemas mientras estaban en trance, pero ni siquiera ellas fueron capaces de oponersele con tanta fiereza.

-No me hagas reír chico, la señorita Diantha jamás sería esclava de nadie y menos de un bribón como tú ¡Ella es la entrenadora más fuerte de Kalos! -respondió Kathi intentando con todas sus fuerzas salir de la habitación, sin embargo el tipo Fuego volvió a usar Hipnosis en ella obligándola a cerrar los ojos -Y tampoco creas que caeré en el mismo truco dos veces.

-¿Alguna vez has oído el dicho "Mas vale maña que fuerza"? -pregunto con sorna -Tienes razón en que Diantha es la entrenadora más poderosa de Kalos, por algo es la Campeona, pero incluso ella puede ser vencida por una estrategia bien pensada -respondió mientras pasaba su brazo por la cintura de la actriz y atrayendola hacia el.

-Aun si tienes razón no voy a dejarte que uses a la señorita Diantha a tu antojo -dijo molesta, abriendo sus ojos para encontrarse con la imagen del chico tomando la cintura de Diantha, quién hizo más fuerte la unión al sujetar su pecho con fuerza.

-Y también te equivocaste en afirmar que la Hipnosis de mi Fennekin no funcionaría de nuevo en tí -señalo el chico al notar que la mujer miraba impactada el como la actriz estaba en sus brazos, lo cual su pokémon aprovechó para usar el ataque psíquico de nuevo -Y ahora es tu turno de ser mía, preciosa -sin embargo la chica no cedía y al intentar huir de la habitación cayó en uno de los sillones de la misma.

-No te muevas y no intentes gritar -ordeno Anthony con firmeza y para sorpresa de Kathi su cuerpo obedecía, lo único que aún no sucumbía ante el influjo de la hipnosis era su férrea voluntad.

-Ya no te resistas más Kathi y ríndete. Te aseguro que te divertirás mucho siendo mi esclava ¿No es así, mi linda Campeona? -comento, mientras una de sus manos bajo hacia el descubierto trasero de la mujer y con la otra comenzaba a desabrochar su corsé.

-El Amo tiene razón Kathi, ser una esclava es muy divertido y... ¡Se siente tan rico! -comento la actriz notablemente excitada ya que el chico comenzó a meter sus dedos entre sus apretadas nalgas.

-Señorita Diantha despierte por favor, usted no es así, usted es la orgullosa Campeona de Kalos y una de... -intento decir Kathi antes de ser interrumpida.

-¡Puedes callarte de una vez Kathi! ¿Que acaso no puedes ver lo feliz que soy? Por primera vez en mi vida no tengo que actuar para nadie ni fingir que soy feliz. ¡Gracias al Amo por primera vez soy yo misma y me encanta! ¡Yo adoro ser una esclava obediente y sumisa! ¡Adoro que el Amo me haga sentir bien! ¡¡¡Por favor Amo, no se detenga y dele más placer a su esclava, por favor mi Amo, haré lo que sea!!! -exclamo Diantha, quién en verdad disfrutaba de los dedos del chico penetrando su ano, mientras que su corsé finalmente caía al suelo dejando en libertad sus perfectos y redondos pechos talla 95.

-Eso no es cierto, yo se que la verdadera Diantha aún está ahí, la Diantha alegre y hermosa que adora actuar, combatir junto a sus pokémon y comer postres ¡Por favor, no se rinda y vuelva... conmigo! -suplico la chica haciendo que la actriz se soltara del abrazo del chico y se acercara a ella.

Por un momento Kathi creyó que todo había vuelto a la normalidad hasta que una cachetada de la actriz la hizo palidecer -Crei haberte dicho que te callaras. Entiende de una buena vez que el único que puede ordenarme que hacer es mi adorado Amo, tu solo eres una empleada a la que se le olvidó cual es su lugar.

-Se-señorita Di-diantha -murmuro la chica con una mano en su mejilla y la otra sobre su pecho, las lágrimas que cubrían sus brillantes ojos verdes eran la evidencia del dolor que estaba sintiendo, aquel golpe no sólo hirió su rostro también rompió su corazón.

-En verdad no sabes cómo detesto que todo el tiempo me estés diciendo lo que tengo o no tengo que hacer, sin importarte en lo más mínimo en lo que yo quiero -menciono la Campeona con furia antes de darse la vuelta y dirigirse hacia el pelinegro, mientras movía sus caderas de manera sensual y sugestiva, mostrando su firme trasero con descaro.

-¿En verdad piensa eso Señorita Diantha? Es cierto que en ocasiones he sido muy estricta con usted, pero todo lo que hacía era por su bien, era para usted -preguntó la chica antes de ceder finalmente al llanto.

Al oír aquella voz quebrada la mujer no pudo evitar voltear sólo para comprobar que su manager, su mejor amiga, se encontraba llorando tristemente en aquel sofá y de inmediato la invadió la culpa, miro a Anthony buscando su permiso para hacer algo y de inmediato recibió una cabezada de asentimiento.

-Kathi, por favor discúlpame. Yo no quería lastimarte, pero entiéndeme por favor. Tú mejor que nadie sabes lo agobiante que es para mí ser la Campeona y una actriz al mismo tiempo, los interminables compromisos y todas las personas que me admiran y que me exigen dar todo de mí día tras día. Yo estoy conciente de todos los sacrificios que has hecho por mí y es algo de lo que siempre te estaré agradecida -dijo Diantha en cuando se sentó junto a ella y recibió un cálido abrazo de la chica.

-Kathi en verdad eres muy importante para mí y es por eso que seré totalmente honesta contigo. Yo no soy la esclava de Anthony porque el me haya hipnotizado, de hecho el no me está obligando a nada que yo no quiera, yo fui quien lo aceptó como mi Amo, el me enseñó a ser honesta conmigo misma y gracias a eso conoci una clase de libertad que jamás había sentido en mi vida, una libertad que no quiero perder, espero que lo entiendas, por favor.

-Diantha, yo solo quiero lo mejor para tí, pero esto no lo es y en el fondo tu también lo sabes.

-¿Por que Kathi? ¿Por que te preocupas tanto por mí? Te conozco y se que no es por reconocimiento o por dinero ¿Asi que dime por que? -pregunto la actriz, quién se sentía culpable de ver a su mejor amiga en ese estado y más sabiendo que ella lo provocó.

-¿Porque? En verdad no sabes lo mucho que quería decírtelo y definitivamente no de esta manera, pero si de esta forma soy capaz de hacerte reaccionar entonces lo haré. En un principio eras un proyecto más para mí, pero con el paso del tiempo empecé a conocerte, cada batalla y cada proyecto nos fueron volviendo más y mas unidas. Yo siempre admire la dedicación que pones en cada proyecto y el fuerte vínculo que tienes con tus pokémon y fue inevitable que esa admiración fuera convirtiéndose en algo mas. El reconocimiento y el dinero ya no tenían las más mínima importancia porque ver tu linda sonrisa al final del día era el único pago que necesitaba, porque ¡Yo me enamoré de tí!

Al oír aquella declaración Diantha no pudo evitar sorprenderse, mientras que una agradable calidez invadía su corazón y un notorio sonrojo hacia lo mismo con su rostro ¿Como es que no se dió cuenta de los sentimientos de su amiga?, la actriz sonrió de manera radiante y toco suavemente la mejilla de su amiga antes de unir sus labios en un tierno beso.

-Kathi escúchame, yo también siento lo mismo que tú y en verdad deseo corresponderte, pero mientras te opongas a mi Amo no hay forma en que podamos estar juntas. Es por eso que te suplico que aceptes ser una esclava al igual que yo. Mi querida Kathi por favor no permitas que lo que podría ser el inicio de algo hermoso entre nosotras se convierta en un amargo final, se que podemos ser muy felices muy juntas pero sólo tienes que aceptar, es lo único que te pediré en la vida -suplico Diantha con el rostro sonrojado y sus ojos brillantes parecían contener las lágrimas.

Tras escuchar aquellas palabras Kathi agachó su cabeza hacia el suelo, aunque el efecto del trance ya se había deshecho por completo ahora lo que le impedía huir o pedir ayuda era la duda, en los últimos minutos su corazón habia sido destrozado y sanado al mismo tiempo, y a pesar de aquella breve pero dolorosa tortura nunca había sentido una mayor esperanza al oír que su sueño más grande en verdad podía volverse una realidad.

Una decisión, y posiblemente la última que tomaría por voluntad propia, era lo que la separaba de su sueño. Ella en verdad estaba enamorada ¿Pero en verdad quería alcanzar su sueño de esa manera? Tras unos breves momentos, en los que la tensión invadía el ambiente, la boca de Kathi finalmente se abrió para dar su respuesta final.

-Acepto chico ¡Por favor conviérteme en tu esclava al igual que a mi amada Diantha! -dijo Kathi con decisión sacándole una sonrisa a los presentes, pero cuando Diantha se intentó besarla de nuevo ella la detuvo

-Pero antes de que lo hagas ¡Quiero que me jures por la persona a la que más ames que no te atreveras a hacerle daño a la mujer que amo ni a pisotear sus sueños!

Esas palabras lograron conmover a ambos, y en especial al chico quién no pudo evitar pensar en Serena, mientras Fennekin se acercó a la de cabello azul para devolverla a un estado de trance, pero antes de que su conciencia desapareciera por completo pudo escuchar a Anthony hablarle.

-Kathi ¡Yo te juro por mi amada Serena que no dejaré que le ocurra ningún daño a la persona que más amas!

Al escuchar esas palabras, Kathi no pudo evitar sonreír antes de decir -Entonces no tengo de que preocuparme, creo que en verdad me alegra de que alguien como tú seas mi... Amo, no nuestro Amo -para finalmente caer en trance.

-Hiciste un excelente trabajo Fennekin, ahora regresa -menciono el chico devolviendo a su pokémon -Eso fue muy emotivo, pero tengo a 2 sensuales esclavas frente a mí y sólo hay una manera de profundizar mi control sobre ustedes y que hacerlas felices como lo desean-respondió el chico, recuperando la compostura.

-Muy bien, Kathi. Ahora voy a contar hasta tres y cuando termine, vas a abrir tus ojos y cuando eso suceda estarás totalmente bajo mi control y vas a obedecer con gusto todas mis órdenes. A partir de hoy seré tu Amo y tú mi fiel esclava ¿Entendiste?

-Por supuesto, Amo -en ese momento Anthony comenzó con la cuenta regresiva y al decir 3 los ojos de la chica se abrieron, al igual que los ojos de Diantha tenían un brillo de lujuria y deseo que los hacia ver aún más bellos.

-Cathi, me gustaría que bailaras para mí mientras te quitas ese bonito vestido y Diantha ayúdale un poco a tu novia ¿Entendieron?

-Por supuesto Amo, como usted ordené -respondieron ambas al mismo tiempo con una sonrisa provocativa mientras se dirigían al centro de la habitación para comenzar a moverse de manera sensual y unir sus labios en un beso que rápidamente se tornó mas salvaje.

Por orden del chico Diantha se quedó con sus medias y los guantes puestos y para sorpresa de la actriz su manager no utilizaba sostén debajo de su vestido, por lo que sólo tuvieron que despojarse de las prendas que cubrían sus partes íntimas y que en el caso de ambas mujeres se trataba de una tanga.

Una vez que ambas quedaron completamente desnudas se dirigieron hacia el chico en cuatro patas, como si fueran verdaderas perras, aunque Kathi fue un poco más rápida y alcanzo primero el erecto pene y empezó a chuparlo con fuerza, sin embargo la mujer de cabello negro no tardo en tomar sus huevos para besarlos con cariño y lamerlos con fuerza mientras que su manager saboreaba con lujuria aquel miembro.

Anthony podía sentir la maravillosa sensación de los labios y las lenguas de ambas mujeres ocupándose de su falo y su escroto, el placer que le estaban dando era increíble. De repente Diantha tomo la iniciativa y se acerco para besar el oído de su amante, quien sonriendo le ofreció la verga del chico y ella sin dudarlo la tomo con sus labios y empezó a chuparla sin usar sus manos, mientras que la manager tomo su lugar ocupándose de sus testículos.

Después de unos minutos fue cuando la actriz decidió poner el miembro del chico entre sus generosos pechos para chupar su glande cada vez que salía de entre ellas. Mientras tanto la de cabello azul trataba de meterse las bolas del chico en su boca, intentando jugar con ellas usando su lengua aunque el cuerpo de su compañera le dificultaba esta actividad.

Resignada la chica se acomodo detrás de su amante, quien continuaba chupando aquel pene aunque ahora en 4 patas, poniendo su cabeza entre las piernas de la Campeona y empezó a pasar su lengua sobre su clítoris y sus labios vaginales antes de comenzar a penetrar su vagina, mientras que la actriz no dejaba de chupar aquel erecto pene.

En aquella habitación sólo se podían escuchar los sonidos húmedos de ambas mujeres chupando su respectivo objetivo. Kathi chupaba con tal fuerza a Diantha, que ella a su vez apretaba la polla del chico entre sus labios haciéndole sentir un éxtasis indescriptible. La verga del chico ya había alcanzado su máximo y ahora era su turno de darle placer a ambas.

-Dense la vuelta mis hermosas esclavas -ordeno y ambas obedecieron de inmediato ofreciéndole sus preciosos traseros, era una elección difícil pero se decidió por usar primero a Diantha, quién se puso en cuatro patas frente a la boca de Cathi, para darle una hermosa vista de sus nalgas.

De una sola y rápida estocada el pene de Anthony entró por completo dentro del coño de la Campeona, el cual su manager ya había dejado completamente mojado, Diantha gemía de la excitación y sin pensarlo comenzó a lamer el coño de su asistente.

El mete y saca comenzó con un agresivo vaivén que la actriz correspondió de inmediato, en cuestión de minutos los gemidos de placer de la Campeona de Kalos, combinados con los de su manager y los resoplidos del chico inundaban de nuevo la habitación.

Diantha se sentía completamente en el cielo, su Amo penetraba su coño con fuerza además de que podía saborear el sabor de su semen dentro de la vagina de su amante, por lo que era lógico que la mujer empezara a temblar de placer y que sus gemidos fueran cada vez más fuertes e intensos, en ese momento Diantha llegó al orgasmo y se desplomó con un grito apagado mientras que su manager se convulsionaba en silencio al recibir sus jugos, pasando su lengua por los labios para no desperdiciar nada de aquel néctar y apretando las generosas tetas de su cliente.

Después de haberse cogido a la Campeona de perrito, Anthony se sentó en el sofá más grande de la habitación -Ven aquí Kathi y siéntate sobre mi pene- dije el chico indicándole con su dedo que se acercara.

-Por supuesto Amo -respondió la joven feliz y de inmediato se levanto, aun temblando un poco, y se acercó ofreciéndole sus pechos talla 85, aureolas rosadas y pezones duros, antes de montarse sobre la verga del chico, la cual aun seguía dura y estaba lubricada por los jugos de Diantha, con mucho ella cuidado puso la cabeza de su pene en la entrada de su vagina y se deslizo lentamente hasta que el chico sintió una barrera.

-No puedo creerlo ¡Kathi aún eres virgen! -exclamo el chico totalmente sorprendido de que aquella hermosa mujer aún conservará su virginidad.

-Asi es Amo, yo quería que la señorita Diantha me desvirgara, pero no hay ningún problema si usted lo hace ¡Por favor Amo, tome la virginidad de su esclava y hágame suya! -imploro la chica de cabello azul antes de descender de manera brusca, rompiendo su himen y metiéndose el erecto miembro casi por completo.

Anthony espero unos breves instantes para que Kathi se recuperara y se acostumbrarse al tamaño de su miembro antes de comenzar deleitarse con la sensación de sentir sus apretadas y húmedas paredes vaginales y comenzar a besar sus pequeñas pero apatecibles tetas.

Diantha veía la escena con atención, pero después de unos minutos no pareció gustarle mucho que su manager se hubiera robado toda la atención de su Amo y se puso de rodillas frente a ellos, con los brazos cruzados mientras hacía un adorable puchero.

-Dame a probar tu coño, mi Campeona -ordeno el pelinegro al notar la actitud de la mujer y ella sonriendo se acerco hacia ellos y como pudo se paro en el sofá, con las manos apoyadas en la pared para que la cara de Anthony quedara a la altura perfecta para lamer su coño.

Mientras tanto el chico tomó el cabello de Kathi con sus manos y dirigio su cara hacia las nalgas de Diantha, y sin necesidad de ninguna orden la manager empezó a besar sus nalgas y a lamer el ano de la actriz.

A pesar de ser su primera vez Kathi demostró tener mucho talento, ya que en cuestión de minutos logro acompasar muy bien sus movimientos con los del chico, además de lamer el culo de su amante, mientras que el pelinegro penetraba la vagina de Diantha con su lengua, saboreando el delicioso sabor de su coño.

El morbo de la situación era enorme para el joven ya que se estaba cogiendo a la hermosa y sensual Campeona de Kalos y su linda manager al mismo tiempo, lo cual sumado a los pervertidos sonidos de chapoteo dentro de sus húmedas cavidades y sus lenguas, sus excitantes gemidos de placer, los olores de las intimidades de ambas mujeres destilando exquisitos néctares y el aroma de su sudor sobre la piel, hicieron merma en el chico.

Pero no sólo en él, ya que ambas mujeres no aguantaron mucho tiempo más, Kathi dio un gran grito de placer al llegar al orgasmo y se abrazaba del cuerpo del pelinegro como podía, mientras que Diantha al llegar al clímax se desplomó y como pudieron la de cabello azul y el chico lograron sostenerla para que no cayera al piso de golpe.

-Vamos a la cama mis esclavas -ordeno el pelinegro y ambas obedecieron sin responder, siendo la Campeona la primera en caer sobre la cama y seguida de su manager quien cayó sobre ella, al sentir sus cuerpos desnudos uno sobre el otro ellas empezaron a acariciarse una a la otra y hasta unir sus labios en un excitante beso lésbico.

Anthony se puso detrás de ellas y empezo a penetrar a Diantha con estocadas cortas y rápidas, antes de pasar al coño de Kathi, quién estaba sobre ella, y penetrarla de la misma manera, durante algunos minutos el joven estuvo alternando algunas estocadas entre ambas vaginas, pero el cansancio empezó a vencerlos a los 3.

Ellas casi sin fuerza empezaron a hacer quejidos algo apagados y muy bajos, acompañados del sonido de húmedos besos, mientras que Anthony con un gruñido de placer eyaculo dentro del coño de Kathi y se desplomó sin fuerzas justo en medio de ambas, quienes lo abrazaron para finalmente caer dormidos.

Continuará...
 

Sombrero loco

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Bienvenidos lectores al preámbulo del inicio del fin en esta historia creada por el dueto conformado por Black Cygnus y su servidor Sombrero loco y no se olviden de votar por su posible desenlace favorito.

Como siempre Amourshipers abstenerse de esta historia es por su bien.


Capítulo 17. De compras en Lumiose: ¡La Cámara de la Reina!

En el capitulo anterior Anthony y Serena partieron de Ciudad Santalune con rumbo a Ciudad Lumiose, en donde la hermosa performer pasaría unos días con sus amigos mientras que el chico se dirigió al Centro de Entrenamiento de Performers en donde Palermo le encomendó la misión de capturar a Diantha.

Después de 3 días el chico logró encontrar a su objetivo en Pueblo Couriway y tras unas cuantas complicaciones no sólo pudo poner a la preciosa Campeona bajo su control, también a su linda asistente.

A la mañana siguiente, antes de que el Sol apareciera en el cielo, Anthony estaba dormido en el centro de una espaciosa cama King-size abrazando los cuerpos desnudos de sus nuevas adquisiciones, parecía que el trío de amantes estaría en esa posición unas cuantas horas más cuando una de las alarmas del celular de Kathi los despertó a todos.Al oír aquel sonido ambas mujeres se levantaron de inmediato y comenzaron a arreglarse.

—Lamento mucho el haberlo despertado mi Amo, pero mi amada Diantha tiene una reunión con el Alto Mando para ajustar los últimos detalles sobre la sede de la siguiente Liga Kalos y para llegar a tiempo debemos irnos ya —respondió la bella chica de cabello azul mientras se ponía de rodillas e inclinaba su cabeza ante el chico.

—En verdad lo lamentamos Amo, tenga por seguro que si por nosotras fuera estaríamos todo el día complaciendolo y ambas entenderemos si usted decide castigarnos —dijo Diantha imitando la acción de su manager.

—Tranquilas preciosas, yo entiendo lo ocupadas que están así que no hay necesidad de ningún castigo —respondió el chico con amabilidad mientras le entregaba un aparato a Kathi —Quiero que siempre lleven este aparato consigo, es un localizador que siempre les mostrará mi ubicación y también me permitirá saber la suya ¿De acuerdo?

—Si, Amo ¡Usted es tan bueno con nosotras! — respondieron ambas antes de ponerse de pie y comenzar a besarlo con pasión.

—Recuerden que de ahora en adelante siempre que estén cerca del lugar en donde esté tendrán la obligación de venir ante mí. Mientras tanto quiero que continúen con sus vidas de manera habitual ¿Lo entienden mis esclavas?

—Si, Amo. ¡Sus deseos son nuestras órdenes! —contestaron al unísono y después de eso Anthony se levantó para ponerse nuevamente el uniforme del hotel que había tomado prestado la noche anterior y finalmente abandonar la habitación.

Unas horas después en el comedor de la casa de Clemont y Bonnie, Serena estaba desayunando con los hermanos rubios cuando Meyer entró a la habitación para comunicarle a la chica que tenía una llamada, quién de inmediato se levantó para ir a atender.

—¡Buenos días, mi Serena! ¿Como amaneciste? —saludo el chico alegremente.

—¡Buenos días mi amor! Yo amanecí bastante bien, pero ahora que te veo sin duda estoy mucho mejor —respondió la joven con ternura sonrojando ligeramente a su novio.

—Me alegra mucho escuchar eso, mi hermosa Maestra de Concursos. No tienes idea de las ganas que tengo de volver a estar contigo y tal vez divertirnos en grande.

—Anthony para, me haces sonrojar —protestó la chica de manera dulce y nerviosa, mientras volteaba a ambos lados del pasillo para asegurarse de que ni sus amigos ni el padre de estos hubieran escuchado aquel comentario, lo cuál la hacia ver aún más hermosa a los ojos del pelinegro, quién sonrió un poco.

—No puedo evitarlo mi amor, cuando te sonrojas te ves aún más preciosa de lo que ya eres —dijo el causando un sonrojo aún mayor en su novia —Pero cambiando de tema ¿Que has hecho en estos dias sin mí?

—Pues he estado en casa de Clemont y Bonnie, ellos me han puesto al corriente de lo que hicieron después de nuestro viaje y yo les he contando un poco de mi viaje antes de conocerte, hice un pijamada con Bonnie y planeabamos buscar a Shauna para ir de compras.

—Ya veo, espero que te diviertas mucho cariño. Yo quería decirte que termine con el trabajo que me encomendaron y regresaré a Lumiose lo más pronto posible, podría recogerte a ti y a Shauna antes de decidir si volvemos a Vaniville o a Santalune.

—¡Eso suena magnífico cielo! ¡No puedo esperar para verte de nuevo! Incluso veré si puedo comprar algo que te guste y poder lucirlo cuando nos reencontremos —menciono la chica con una expresión de felicidad absoluta mientras le guiñaba un ojo.

—Me encanta esa idea linda, aunque no tanto como la idea de verte de nuevo. En estos días yo... en verdad te he extrañado demasiado —confesó con un poco de pena

—Yo también te he extrañado mucho, mi amor ¡Pero pronto estaremos juntos de nuevo! —dijo con alegría antes de poner su mano sobre la pantalla y Anthony repitió el gesto de su novia con una sonrisa.

Después de hablar unos cuantos minutos y de que el chico le pidiera a Serena hacer algo, lo cual ella aceptó sin dudar, los novios se miraron a los ojos deseando estar frente a frente hasta que la chica pareció recordar algo y saco una revista para mostrarsela.

—Por cierto cielo, parece que ahora somos famosos —menciono ella mientras le mostraba el reportaje de una revista en donde había una foto de ellos 2 caminando por Lumiose.

El ver esa imagen sorprendió a Anthony, pero no por la razón que su novia creía, esa imagen era una prueba para Palermo de que Serena no solo estaba en Kalos también de que existía un nexo entre ellos. El le había dicho a su tía que apenas se estaba acercando a Serena, pero esa imagen delataba su mentira y solo era cuestión de tiempo para que Palermo se enterara de aquel engaño, si es que no la sabia ya.

—Tengo que irme cariño, Bonnie está ansiosa por salir ya. Te veré muy pronto mi Anthony ¡Te amo mucho! —se despidió Serena antes de mandarle un beso.

—Yo también te amo demasiado —respondió antes de que la llamada terminará.

El hecho de que aquel reportaje pudiera caer en las manos de su tía lo ponía muy ansioso y le daba un mal presentimiento, por lo que decidió volver a Lumiose lo más rápido posible, aunque para su mala suerte el siguiente transporte hacia la “capital” de Kalos salía poco antes del atardecer así que tomo su Holomisor y marco un número.

—¿Hermano, que se te ofrece? —pregunto Fybelle.

—¿Hermano, podrías mantener vigilada a Serena? Tal vez sea sólo mi imaginación, pero tengo un mal presentimiento. Sólo sería por el dia de hoy, yo volveré a Lumiose mañana —informó Anthony.

—De acuerdo, después de todo ella es mi futura cuñada.

—Eso es cierto. Y disculpa si interrumpí algo, ya que hasta donde recuerdo Jenny se está quedando en tu casa mientras consigue lo que le pedí ¿No es así?

—Eso es verdad, pero sabes a la perfección que no me gusta involucrarme con tus adquisiciones, soy perfectamente capaz de conseguir algo por mi cuenta —respondió entre risas.

—Eso lo sé hermano, bueno te lo encargó —dijo el pelinegro concluyendo la llamada antes de dirigirse al Centro Pokémon.

Por otra parte Serena decidió acompañar a los hermanos rubios a la Torre Prisma, en donde se ubicaba el gimnasio de Clemont, y después de pasar al laboratorio privado del inventor en donde saludó a Clembot antes de que el inventor iniciará con su inspección mensual.

El plan de los chicos era pasar una mañana tranquila antes de salir de compras, pero lo que nunca se esperaron fue la pasarela de chicas que entró al lugar pidiendo una batalla de gimnasio, y ya que Clembot no podía luchar el inventor tenía que aceptar los desafíos mientras su hermana tomaba el lugar del referí.

Fue pasado el mediodía cuando la chica decidió salir a tomar un poco de aire después de presenciar varias batallas de gimnasio que su amigo ganaba con facilidad, Serena estaba un poco desilusionada por el rumbo que había tomado su tarde, aunque entendía que como el líder del gimnasio de Ciudad Lumiose Clemont tenía obligaciones que cumplir.

“Bueno siempre puedo buscar a Shauna y así podemos comprar algo que le guste a mi Anthony” penso la chica cuando noto enfrente de donde se encontraba, era el campo de batallas en donde combatió con Ash antes de tomar la decisión de irse a Hoenn

Me preguntó cómo y en donde estarás ahora Ash. Me gustaría mucho hablar contigo y que tú también conocieras a mi amado Anthony” pensó la joven al entrar al lugar y mirarlo con nostalgia antes de sentarse en las bancas, Serena estaba perdida en sus pensamientos hasta que sintió un suave toque en su hombro.

—Si no quitas esa cara tu pobre rostro se va a quedar así —le dijo una voz familiar y al voltear se encontró con una preciosa pelirroja que vestía unos pantalones negros abotonados, una camisa blanca con los extremos del cuello amarillos junto a un sombrero color crema con una cinta, unos lentes y un collar de color rosa y celeste.

—¡Aria! ¿Como estás? —preguntó la chica de cabellos color miel al reconocer a su amiga y rival, quién le dedicó una linda sonrisa.

—¡Hola Serena! Y muchas felicidades por tu triunfo en Hoenn —saludo amablemente la Reina de Kalos dándole una linda sonrisa que Serena respondió de inmediato —Oye Serena ¿Que te parece si vamos de compras como la última vez? —pregunto la pelirroja con un adorable aire infantil que la hacia ver preciosa.

—De acuerdo, así podremos ponernos al corriente —respondió Serena alegremente, y al igual que cuando conoció a la chica no podía decirle que no a las tiernas expresiones de la Reina de Kalos.

—¡Si! —exclamo Aria feliz, dando un ligero salto de felicidad que hizo rebotar sus notables atributos, antes de sacar unos lentes negros de su bolso y acercarse al rostro de la chica antes de susurrarle al oído —Serena recuerda que ahora soy Ariana, imagínate el caos que causaría la prensa si ven juntas a la Reina de Kalos y la Maestra de Concursos de Hoenn.

—Creo que tienes razón —reconoció la chica, muy sorprendida y sonrojada por el inesperado acercamiento de su amiga, aceptando los lentes que su amiga le ofrecia antes de salir de aquel campo de batallas y dirigirse al sector comercial de la ciudad.

Aria es muy hermosa y estoy segura de que a mi amado Anthony le encantaría hacerla parte de nuestra familia, pero es una verdadera lástima que no tengo a ninguno de sus pokémon” pensó la chica con un poco de desilusión mientras miraba el hermoso perfil de la Reina de Kalos y se la imaginaba sensualmente vestida en su cama.

—¿Estas bien amiga? —pregunto la pelirroja con interés al notar lo pensativa y sonrojada que estaba su acompañante.

—Claro Aria, sólo me preguntaba qué tienda podríamos visitar primero —respondió Serena en automático lo cual convenció a Aria y tras esa conversación comenzaron a recorrer varias tiendas y boutiques, probandose varios atuendos y accesorios antes de comprar los que eran de su agrado.

Fue a la hora del almuerzo cuando las 2 hermosas performer se detuvieron en el prestigioso Café Soleil para conversar a gusto mientras comían un delicioso postre y descansaban un poco.

—¿Y dime Serena piensas participar en la Clase Maestra de este año? —pregunto Aria curiosa por saber su respuesta.

—Aun no lo sé, después del Gran Festival me gustaria pasar un tiempo lejos de los reflectores, ¿Además aún faltan unos meses para el inicio de los performance, no?

—Así es, después del incidente del Team Flare se decidió posponer los preparativos para la Liga y la Clase Maestra y concentrarse en la reconstrucción de Lumiose, además de que se planea endurecer la seguridad en ambos eventos para evitar que suceda algo parecido de nuevo —explico la Reina de Kalos.

—Y hablando del Team Flare, supe que tú y Ash estuvieron involucrados en la batalla en las afueras de Ciudad Anistar ¿Acaso por fin pasó algo más entre ustedes después de salvar al mundo? —pregunto Aria con tono pícaro mientras codeaba un poco a su amiga.

—Aria-na ¿Que cosas dices? —pregunto Serena totalmente sorprendida por aquella pregunta, mientras su rostro se teñía de carmín causando un poco de risa en su acompañante.

—Lo siento no debí preguntar eso —se disculpó Aria.

—No hay ningún problema, en realidad entre Ash y yo nunca hubo nada más que amistad, el volvió a Kanto y yo fui a Hoenn así que ambos fuimos tras nuestros sueños. Y esa fue la mejor decisión que he tomado ya que en Hoenn conocí a alguien muy especial —contesto Serena con una sonrisa.

— Ya veo, es una verdadera lástima por que ambos se veían muy bien juntos, pero mencionaste a alguien especial ¿Como es?

—Bueno, es el chico más caballeroso y encantador que puedas imaginar, también es un entrenador muy fuerte y todo eso sin contar que es el chico más guapo que he conocido —explico la joven mientras sus ojos brillaban y su voz sonaba emocionada.

—¡Vaya! Parece que alguien está enamorada. Y en verdad me dan muchas ganas de conocer al chico que cautivo a la hermosa “Princesa de Kalos” —comento Aria alegre, aunque por su mente cruzaba una idea que no le agradaba nada ya que ella conocía a alguien que concordaba a la perfección con la descripción que Serena le dió

—Y dejando de lado a tu misterioso novio ¿Hay algo en especial que quisieras ver después de comer? —comentó la Reina para cambiar de tema y alejar aquella suposición de su mente.

—Pues si hay algunas que me gustaría ver ya que me gustaría darle un regalo a mi novio, pero puedo dejarlo para otra ocasión —comento la joven muerta de la peña causando aún más intriga en Aria por el hecho de que no negó estar saliendo con alguien.

“Al Ama Palermo no le gustará esto, espero que aún sigas siendo virgen y que por Arceus tu novio no sea quien creó que es”penso la Reina de Kalos mientras trataba de asimilar la información que acababa de recibir, antes de preguntar con dulzura —¿Estas segura Serena? Entre las 2 podríamos elegir algo lindo para tu chico.

—Si, no quisiera molestarte con algo así —respondió Serena en automático —¿Y hay algún lugar a donde tú quieras ir? Imagino que al igual que la última vez no tienes mucho tiempo libre.

—Tienes razón, hay algo que he querido comprar desde hace tiempo, pero no me gustaría ir sola ¿Que tal si vamos juntas? —pregunto Aria con una sonrisa, a la que Serena no se negó.

Tras terminar su almuerzo y pagar la cuenta las hermosas chicas caminaban por las calles de la cuidad, atrayendo las miradas de los chicos al pasar, sin embargo no se detuvieron en ninguno de los escaparates de las tiendas que veian hasta dar vuelta en una esquina y llegar a una calle menos transitada donde caminaron un poco más antes de detenerse frente a una tienda.

—Aria ¿Esta es...? —trato de preguntar Serena al ver que estaban enfrente de una tienda de lencería, pero no era cualquier tienda, ya que se trataba de una sucursal de la exclusiva marca "Angels Secrets".

—Me dijeron que está tienda vende ropa excelente y como necesito un nuevo traje de baño me gustaría que me ayudarás a elegirlo —comento Aria con inocencia jalando a su acompañante de la mano, como si no supiera la clase de ropa que en verdad vendían en aquel lugar, antes de entrar a la tienda.

—Bienvenidas a Angels Secrets ¿En que puedo ayudarlas? —pregunto una hermosa joven de largo cabello negro, que al parecer era la encargada del lugar.

—Buscaba un traje de baño —comento Aria sonriéndole a la chica, quién le devolvió la sonrisa y le dió una mirada apreciativa a Serena que la chica no fue capaz de percibir.

—Muy bien. Reina Aria, Maestra de Concursos Serena serían tan amables de seguirme a los probadores —indico la empleada de forma cortés dejando sorprendidas a ambas chicas.

—¿Como sabe quienes somos? —pregunto la chica de cabellos miel muy intrigada.

—Me temo que sus disfraces no son muy buenos que digamos señorita Serena, y menos para una gran admiradora suya —contesto la encargada con calma antes de guiarlas hacia el interior de la tienda.

Mientras recorrían los diversos pasillos del local Serena no pudo evitar ver con atención los diferentes modelos de lencería, mientras se preguntaba cuales le gustarían más a Anthony e imaginadose el como se vería modelandolos para él.

—Si hay algo en particular que le interese señorita Serena no dude en preguntar, será todo un placer ayudarle —dijo la pelinegra, para quién la conducta de la chica no paso desapercibida, sorprendiendo a la aludida por verse descubierta.

—Es cierto, me dijiste que buscabas un regalo para tu novio Serena. Estoy segura de que aquí podrás encontrar algo que le agrade y que lo vuelva loco —comento Aria como si nada haciendo que la más joven se apenara mientras que una sombra recorría el rostro de la pelinegra.

—La señorita Aria tiene razón, disponemos de los conjuntos de lencería más finos y excitantes que pueda encontrar, le aseguro que nuestros diseños y su espectacular figura lograrían encender hasta al hombre más frío del mundo —comento la dependiente guiñendole uno de sus hermosos ojos café.

—De acuerdo, pero primero elijamos el traje de baño de Aria —afirmo Serena aceptando la oferta de ambas mujeres en cuanto llegaron al probador.

Después de unos minutos Aria salió luciendo un diminuto traje de baño de 2 piezas en un llamativo color rojo, que dejó a las chicas sin palabras, ya que a pesar de su poca tela sólo mostraba lo necesario y se ajustaba a la perfección a la anatomía de la Reina de Kalos.

—¿Que tal me veo chicas? —preguntó la pelirroja haciendo su pose habitual mientras se inclinaba un poco hacia delante dejando ver el nacimiento de sus prominentes pechos.

—Se ve increíble Reina Aria —respondió la chica de cabello negro con naturalidad, mientras que la más joven se quedó momentáneamente sin palabras al ver a su ídolo vestida de una forma tan sugerente.

—¿En verdad les gusta? —pregunto nuevamente, pero ahora dándose la vuelta y mostrándoles su bien formado trasero cubierto por esa tela que lo hacía resaltar aún más y que dejó sin palabras a sus espectadoras, y tras ese pequeño desfile Aria decidió adquirir el conjunto.

Después fue el turno de Serena, quién con ayuda de las chicas, también eligió varios conjuntos para celebrar el reencuentro con su amado de la forma más ardiente. Fue entonces cuando Aria recibió una llamada que le indicaba que su tiempo libre se había agotado.

—¡Es una verdadera lástima! ¡Justo cuando nos la estábamos pasando tan bien! —protesto la Reina de Kalos con una infantil rabieta que enternecio a las chicas.

—Si, fue una tarde maravillosa y en verdad espero que podamos repetirla, pero ya debo volver si no mis amigos se preocuparan —comento Serena con tristeza sin embargo...

—No se preocupe por eso Princesa Serena. Como usted no irá a ningún lado tenga por seguro que nuestras salidas se repetirán muy a menudo ¡Golduck usa Rayo de Confusión! —indico la dependiente, quién había sacado al tipo Agua de su pokebola sin que nadie lo notará.

Al escuchar esas palabras su cerebro tardó unos segundos en procesar lo que significaban y cuando intento escapar ya estaba rodeada por 5 esferas de luz amarilla que al chocar con ella la sumieron en un profundo sueño.

—¡Misión cumplida! Nuestra nueva hermana ha sido capturada, mi Ama —informó Aria por su celular, mientras el ataque Psíquico del pokémon pato hacia levitar a la inconsciente Serena para que no se impactará con el suelo —Entiendo Ama, la llevaremos enseguida ante usted —respondió la chica terminando la llamada.

—La limosina nos espera abajo Aria date prisa —la urgió Isabelle unos minutos después.

—Lo siento hermana, pero tenía que recoger las compras. Imagínate lo complacida que estará el Ama Palermo cuando vea a su nueva adquisición usando estás bellezas para ella —comento Aria mostrándole unas bolsas y causando una sonrisa en la pelinegra.

—Y ya que te tardaste tanto imagino que al menos tomaste algo para nosotras ¿Verdad? —pregunto la ex-Reina con tono mordaz recibiendo una cabezada de asentimiento de su compañera.

En cuestión de minutos ambas chicas ya estaban en el interior del automóvil y sobre sus piernas reposaba su desmayada presa.

—Te dije que era preciosa Isabelle —dijo Aria mientras tocaba suavemente las mejillas de la desmayada chica, cuya cabeza descansaba en su regazo, antes de tomar con delicadeza su fragante cabello.

—Tienes razón, esta chica es muy hermosa aunque pienso que aún es muy joven —comento la pelinegra mientras acariciaba con descaro las torneadas piernas de la joven de cabellos miel cubiertas por sus medias negras de seda

—Aunque hay otra cosa que me preocupa, ella mencionó que tenía un novio y estaba comprando lencería para él, así que no puedo evitar pensar que tal vez Anthony está detrás de esto y si ese es el caso entonces el Ama estará furiosa.

—Yo también pensé lo mismo. Cuando la conocí a ella le gustaba demasiado su compañero de viaje, pero cuando se lo mencioné hoy su reacción fue muy indiferente —comento Aria mientras desataba el listón rojo que Serena usaba en la parte superior de su vestido y lo arrojaba por la ventana del auto antes de comenzar a tocar los considerables pechos de la chica por encima de su ropa —Espero por el bien de Anthony que sólo sean ideas nuestras.

—Veo que Anthony te gusta demasiado Aria —dijo la mujer mirando a su compañera, en cuyo rostro se formó un sonrojo que la delató —Tranquila, cuando lo conocí yo también me enamoré perdidamente de él, incluso ahora aún me gusta bastante, y es por eso que espero que tengas razón en que sólo sean suposiciones nuestras. Sería una verdadera lástima que el Ama Palermo tuviera que deshacerse de él y más aún cuando los Royal Knights se han ido.

Después de un viaje de una hora y media, en cual ambas chicas tocaron con descaro hasta el último centímetro del cuerpo de Serena, fue cuando la limusina finalmente llegó a su destino: la sección corporativa del Centro de Entrenamiento de Performers, en donde con ayuda del poder del tipo Agua/Psíquico llevaron a la aún inconsciente joven hasta los aposentos de Palermo.

Poco después la hermosa chica de Pueblo Vaniville comenzó a despertar, su cabeza no dejaba de dar vueltas, y con sorpresa noto que estaba recostada en la cama de una desconocida y elegante habitación, pero no podía recordar el como fue que llegó a ese lugar, de hecho lo último que recordaba era como el Golduck de aquella dependienta la dejo fuera de combate.

—Al fin despertaste Serena, por un momento pensé que el Rayo de Confusión del Golduck de Isabelle fue demasiado poderoso —respondió Aria aliviada.

—¿Aria? ¿En donde estamos? ¿Y quién es Isabelle? —pregunto confundida.

—Permítame presentarme adecuadamente, yo soy Isabelle y me disculpo por haberla traído de esa manera —comento la pelinegra, a quien Serena reconoció como la dependiente de la tienda, con una ligera reverencia —Y el lugar en donde estamos es tu nuevo hogar, linda.

Al escuchar eso la joven performer estaba aún más confundida que antes y cuando se disponía a preguntar a qué se refería cuando se abrió la puerta de la habitación.

—Buenas noches mi estimada Serena, en verdad me complace que hayas venido a verme —dijo la voz de una mujer, era una voz que Serena conocía a la perfección y por eso estaba aún más confundida.

—¿Señorita Palermo? —pregunto mientras se incorporaba en la cama justo para ver cómo Aria e Isabelle se ponían de rodillas ante la productora.

—Buenas noches, Ama Palermo. Le hemos traído a Serena tal y como nos lo ordenó —dijeron ambas al unísono inclinando la cabeza y recibiendo una afectuosa caricia de la productora.

De todas las sorpresas que la chica de Vaniville habia recibido a lo largo del día está sin duda esta era la más grande, aunque también era una situación muy familiar para ella. Ya que todo indicaba que Aria e Isabelle eran las esclavas de Palermo, de la misma manera en que ella y sus demás compañeras lo eran de Anthony.

—Imagino que debes estar confundida cariño, así que te explicaré lo que sucede. Desde hace algunos años he elegido a las más hermosas y talentosas performers para convertirlas en mis esclavas personales, como es el caso de estas hermosas —comento la productora con dulzura mientras señalaba a las chicas que estaban de rodillas a sus pies —Y como tu cumples con todos mi estándares Serena, he decidido que tendrás el privilegio de convertirte en mi nueva esclava y adorarme por el resto de tu vida.

—¡Estas loca Palermo! ¡Yo jamás seré suya¡ ¡Jamás seré tu esclava! ¡Y jamás te adorare! —respondió Serena con furia causando molestia en Aria e Isabelle, pero la productora sólo sonrió y con un ademán les indicó que se tranquilizaran.

—Las chicas que más se resisten a mí siempre terminan siendo las esclavas más obedientes y fieles de todas, pero eso ya lo descubrirás querida, de hecho lo descubrirás ahora mismo —y en cuanto Palermo dijo esas palabras Aria abrió una puerta camuflada que daba a una pequeña habitación de color blanco, que en apariencia estaba vacía.

—Bueno Serena está habitación es mi mayor orgullo y en verdad deberías sentirte halagada de poder verla, ya que es un privilegio que muy pocas personas incluyendo a las anteriores Reinas de Kalos han tenido, es por eso que la llamamos la “Camara de la Reina”. No te aburrire con detalles técnicos sobre cómo funciona y cosas por el estilo porque no los necesitarás, de hecho lo único que necesitarás saber es que una vez que entres tu vida me pertenecerá por completo y lo amarás.

Dicho eso Aria e Isabelle rápidamente sujetaron a la chica y la obligaron a entrar antes de cerrar la puerta, Serena trato de salir pero una vez que la puerta se cerró su cuerpo se quedó inmóvil.

—Vigilen a su nueva hermana a mis queridas niñas y quiero que me informen de cualquier cosa que suceda —pidio la productora antes de darle un beso en los labios a cada una y salir de la habitación.

—Yo aún recuerdo la maravillosa ocasión en que entre a la “Camara de la Reina”, pocas veces en mi vida he sentido tanto placer —dijo Aria mirando con nostalgia la puerta tras la que estaba Serena antes de recordar la ocasión en que su vida cambió para siempre.

—Y la ganadora de la Clase Maestra de este año es... ¡La performer Aria! —anuncio el presentador Pierre al declararla como la nueva Reina de Kalos.

Sin duda ese fue el inicio del momento más feliz de su vida, tanto esfuerzo y entrenamientos finalmente habían logrado el cometido de cumplir el sueño más grande de su vida y sin pensarlo mucho abrazo a sus pokémon, sólo con su ayuda todo había sido posible, aunque había alguien más a quien le debía su triunfo.

—Muchas felicidades Aria, se que serás una excelente Reina —la felicito Isabelle con una sonrisa sincera mientras le tendía la mano.

Después de eso el pokémon de Pierre le colocó una corona a ella y a su Braixen, dando por finalizada la ceremonia pública de su coronación ya que en el Centro de Entrenamiento de Performers la esperaba una fiesta más íntima en compañía de sus compañeras de entrenamiento y organizada por la persona que le dio el impulso necesario para ganar: Su mentora, la señorita Palermo.

Tras una horas de diversión y baile con sus amigas una de ellas le comunicó que la señorita Palermo quería verla en su oficina para felicitarla en persona, mientras una brisa de alivio y felicidad recorría su corazón, si había una persona en el mundo de la que deseaba oír felicitaciones esa era su amada mentora.

Tal vez muchos pensarían que aquel era un pensamiento muy exagerado, pero Aria estaba consciente de todo lo que le debía a aquella mujer, la que fue como una segunda madre para ella.

Al llegar a la oficina de su maestra se encontró con que no estaba sola ya que Isabelle también estaba en la habitación usando un ajustado corsé negro con medias y zapatillas a juego, sin duda alguna ese atuendo resaltaba al máximo los atributos de su amiga y rival, pero era demasiado atrevido para su gusto.

—Buenas noches Aria, esta noche quería felicitarte por tu fabulosa victoria, yo se lo mucho que te has esforzado para llegar a este punto y es por eso que quiero hacerte un regalo muy especial —anuncio Palermo antes de levantarse para darle un beso en la mejilla y susurrarle al oído

—Obedece mi pokelito colorado.

En cuando esa última frase salio de los labios de la productora los ojos de la nueva Reina se vidriaron y su mente se quedó en blanco y lista para obedecer cualquier orden que se le diera.

—Aria quítate tu bonita ropa, Isabelle abre la puerta de la “Cámara de la Reina” —ordeno la mujer.

—Si, Ama. Lo que usted ordené —fue la respuesta de ambas chicas antes de comenzar a obedecer las indicaciones que se les dieron, mientras Palermo le daba a Aria la misma explicación que a Serena antes de que la nueva y desnuda Reina entrará a la extraña habitación.

En el momento en que la puerta de esta se cerró Aria despertó del trance y por primera vez fue totalmente consciente de lo que la mujer a la que amaba como a una madre le había hecho hacer: ¡La había hipnotizado para hacerla hacer un sinfín de actos obscenos! La había usado como si de una prostituta se tratará.

Sin embargo esos pensamientos no duraron mucho tiempo, ya que repentinamente se encontraba en una agradable y soleada playa y sin poder controlarlo fue cuando los orgasmos comenzaron a llegar uno tras otro, y cada orgasmo era mucho más intenso y placentero que el anterior, durante lo que a ella le parecieron horas y a la vez minutos del placer más intenso que jamás había experimentado y en donde poco a poco fue cambiando de parecer.

Palermo siempre había hecho lo que era mejor para ella y fue aquella mujer quien le ayudó a cumplir su sueño. Ella estaba infinitamente agradecida con la productora por esa razón, pero era aún más que eso Palermo era una hermosa diosa para ella, una diosa que merecía ser adorada, una diosa de la que estaba perdidamente enamorada y a la que serviría con gusto por el resto de su vida.

Una sonrisa apareció en el rostro de Aria en cuanto finalmente entendió cual era el verdadero propósito de su vida, su auténtico sueño, ¡Ella era y siempre sería la fiel esclava de su amada Ama y Diosa Palermo, ella estaría felizmente a su servicio por toda la eternidad!"

—Bueno tú fuiste afortunada en ser la primera en probar la versión 2 de la "Camara de la Reina", los primeros prototipos de la Cámara los probaron conmigo y aún tuve que recibir la instrucción de Malamar como las demás chicas —aclaro Isabelle sacando a la pelirroja del mundo de sus recuerdos.

Una prueba de laboratorio más era lo que estaba sufriendo en ese momento, estando desnuda en un amplio tubo transparente, alumbrado con la luz blanca de una lámpara situada arriba de ella, sus brazos y piernas estaban separadas por una especie de energía de color verde.

Todo porque era una esclava, un hermoso juguete al servicio de la persona que más admiraba, la mujer a la que alguna vez le tuvo el mayor respeto del mundo: Su maestra Palermo. Ella ya no le guardaba cariño ni respeto sólo odio, odio por haberla conocido, odio por que había jugado con sus sueños y porque de un modo repugnante la había convertido en una marioneta, en un juguete sexual a su entera disposición.

Sí era honesta ella disfrutaba mucho de besar a la productora, de lamer su coño, de besar y adorar sus pies y ser penetrada por los diversos juguetes que su Maestra empleaba y en otras circunstancias lo habría hecho con aún más pasión por voluntad propia. Pero a pesar de toda la excitación y el placer que le daba ser una esclava sumisa y obediente no podía evitar odiar a su Palermo por arrebatarle su libertad y esa era la razón por la cual era el sujeto de pruebas de este experimento.

Al parecer Palermo ya no deseaba únicamente la obediencia y la sumisión de sus esclavos, ella buscaba la pasión y la veneración que sólo podían surgir del amor. Ya no le satisfacía que sus juguetes la obedecerian incondicionalmente porque debían de hacerlo, lo que en verdad deseaba era que sus esclavos la adoraran como a una diosa por su voluntad propia y que en verdad disfrutarán estar a su servicio.

Por esa razón busco a los mejores científicos de Kalos y los contrato para hacer realidad su sueño; A algunos sólo les interesaba saciar sus más oscuros y pervertidos deseos carnales usando a mis bellas y jóvenes compañeras, y de paso llenar sus carteras, así que se convirtieron en los primeros clientes de lo que Palermo llamaba las Siervas de Xerneas, y otros cuantos caían bajo su control al igual que yo.

—Es hora de domarte por completo niña — menciono el investigador que estaba frente a ella antes de ponerse delante de la computadora con una sonrisa perturbadora —Necesitábamos un sujeto de prueba y la señorita Palermo insistió en que fueras tú.

Luego sacó de su bolsillo una pokebola mientras activaba una especie de campo de fuerza, el cual la rodeó en un pequeño radio de 2 metros, pero antes que este se cerrara lanzó la pokeball revelando al pokemon en su interior.

Se trataba de un pokémon que ella conocía demasiado bien, el infame pokémon que le había ayudado a su dueña a cambiar su destino y el de quien sabe cuantas personas más: Malamar...

—Hace unas dias esta preciosura esta terminada y aunque estamos seguros de que producirá el resultado que tú Señora desea, aún no sabemos si produciría algún efecto secundario, pero te prometo que si te relajas y no pones resistencia lo disfrutarás mucho —comento el científico antes de alejarse del campo a una distancia adonde no tuvieran efecto los poderes del pokemon.

En un impulso trato cerró los ojos para no caer en el poder de Malamar nuevamente, pero este al ver lo que hizo uso sus tentáculos para sostenerla y apretarla con fuerza, con el fin que del dolor abriera los ojos, lo cual funcionó ya que se perdió en el pulso de luz emitido por el pokémon Psíquico/Siniestro.

Sin saber muy bien como de repente estaba perdida en un denso y oscuro bosque, aunque seguía desnuda, sin darle demasiada importancia comenzó a correr buscando la forma de salir pero a cada paso que daba la maleza del mismo le provoca una extraña sensación de placer.

— ¡No puedo detenerme, debo de escapar! — se dijo mientras continuaba su carrera, pero entre más avanzaba se daba cuenta de que aquella extraña maleza está iba creciendo y provocándole una sensación en extremo placentera al rozar su parte intima.

—Detente Isabelle, debes escapar de aquí —se reprendió en un instante de lucidez e intento volver hacia atrás para buscar otro camino, pero era inútil la hierba ahora era dura y afilada, el solo intentar tocarla le ocasionó mucho dolor.

Entonces no tengo otra opción, debo seguir adelante” fue el pensamiento de la joven antes de continuar avanzando y al igual que antes aquella maleza se hacía cada vez más alta, hasta el punto de cubrir casi por completo su cuerpo, únicamente su cabeza estaba expuesta.

Durante lo que para ella parecieron varias horas su apresurada carrera inicial se convirtió en una lenta y ardorosa caminata en donde las hierbas al hacer contacto su cuerpo le producían una sensación de picazón que sólo podia ser aliviada cuando sus manos empezaban a acariciar su excitado cuerpo.

Estaba tan ocupada en mastubarse que al intentar dar unos cuantos pasos término tropezando y empieza a rodar por una pequeña colina para caer delicadamente en un enorme prado florido, ella se disponía a descansar un poco cuando algo llamo su atención, un delicado y sutil aroma que ella conocía a la perfección.

—Es-esto es culpa de Pa-palermo —balbuceo la joven al reconocer aquella fragancia como el olor de los líquidos íntimos de la productora mezclada con el sudor de sus pies —N-no de-debo ir... Yo la odi... —trato de decir la chica en un intento de continuar resistiendose, pero el hecho de que aquel aroma era cada vez más fuerte y que no podía dejar de tocarse la llevaron a un culposo orgasmo.

Fue entonces cuando vio como una enorme rosa emergía del prado de flores y de ella surgió Palermo completamente desnuda, el erótico perfume de la flor cubrió el prado provocando una violenta reacción en ella.

Sus ojos se cerraron mientras un sonrojo masivo invadía su rostro, podia sentir como sus pechos se levantaban y sus pezones se ponían en extremo erectos, sus manos acariciaban con frenesí su estimulado coño, el cual de inmediato soltó una impresionante cantidad de jugos íntimos, los cuales se escurrian por sus piernas hasta llegar a sus pies ¡Era el orgasmo más largo y placentero que jamás había experimentado!

Al notar su reacción Palermo esbozo una encantadora sonrisa y lentamente comenzó a mover el dedo índice de su mano indicándole a la indefensa chica que se acercará.

Ante esa señal ya no pudo contenerse más, era inútil, ella estaba totalmente bajo el influjo de aquella fragancia, así que comenzó a caminar con los brazos extendidos hacia donde se encontraba Palermo y una sonrisa estúpida junto con un sonrojo adornaban su rostro, justo como un Combee atraído hacia la miel.

El único pensamiento que tenía era el de saborear los líquidos íntimos de la mujer que estaba frente a ella, de poder oler, besar y lamer sus pies, de servir y adorar a la Diosa Palermo por el resto de su existencia.

Cuando Isabelle estuvo lo suficientemente cerca Palermo tomo delicadamente la cintura de la chica y empezo a guiarla hacia el interior de la enorme flor en donde ambas entraron, mientras unian sus labios se unian en un ardiente beso, fue en ese momento cuando aquella rosa se cerró para siempre.

Después de aquel último estímulo pasaron varios minutos sin tener ningún tipo de señal para confirmar que todo haya salido como se planeó. Lo primero que pasó por la mente del científico es que posiblemente aquella chica no fue capaz de soportar los poderes hipnóticos de Malamar incrementados 5 veces.

Sin embargo cuando la barrera desapareció y se disipó el humo a su alrededor pudo visualizar una silueta que se acercaba por a poco, aquel científico solo atinó a sonreír mientras la veía salir de la máquina. Su mirada era ardiente y brillante, capaz de derretir a cualquier hombre que la viera, y su sonrisa era traviesa y lujuriosa

—Funciono... —fue lo único que el científico llegó a decir en cuánto la sensual chica frente a él abrió sus deliciosos labios para decir:

—Buenas tardes doctor ¿Sería tan amable de decirme en donde se encuentra mi amada Ama Palermo? ¡Estoy ansiosa por servirla y adorarla!"

Isabelle término de recordar el momento en que su sueño cambio para siempre, antes de seguir vigilando atentamente a la chica que estaba destinada a seguir el mismo camino que ella.

Mientras tanto en las afueras del edificio había un chico rubio que sostenía un listón de color rojo y lo apretaba con fuerza en su puño “Lo siento mucho hermano, fallamos” pensó Fybelle con decepción.

Continuará...
 
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Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Muy buenos días lectores el equipo compuesto por Blsck cygnus y Sombrero loco regresan seguramente pensaban que este proyecto no continuaría pero recuerden que dijimos que tardaríamos un poco más de lo normal bueno esperamos que la espera haya valido la pena

(Como siempre Amoushipers abstenerse de ests historia)

Tras Bambalinas

Capítulo 19. Palermo y Serena: El destino de la Princesa

En el capitulo anterior Serena se encontraba en Ciudad Lumiose con sus amigos Clemont y Bonnie cuando una serie de eventos inesperados la dejaron sola en la gran ciudad donde fue encontrada por Aria, su amiga y rival por la corona de Kalos. Después de un agradable tarde de compras la joven de cabellos miel fue secuestrada por Aria e Isabelle para llevarla ante Palermo, quién después de explicarle sus intenciones la encerró en una especie habitación a la que llamó la Cámara de la Reina.

—¡Aria déjame salir, por favor! —suplicó Serena mientras se acercaba a la puerta de aquella asfixiante cámara, intuía que su prisión sólo podía ser abierta desde el exterior, pero aún tenía la esperanza de que la pelirroja pudiera escucharla y sacarla.

Lo que Serena no sabía es que se encontraba en una cápsula de aislamiento sensorial, todo lo ella hiciera o dijera no podía ser escuchado por el exterior y de la misma forma ningún estímulo de afuera era capaz de entrar a la cámara, el único contacto con el exterior era el alargado vidrio de visión unilateral situado en la puerta y por el cual Aria e Isabelle podían verla.

“¿Ahora que es lo que está pasando?” se preguntó la chica asustada ya que en el momento en que piso el círculo ubicado en el centro de la prisión su cuerpo comenzó a flotar, ella podía mover su cuerpo, pero no salir del campo de energía que la retenía.

Fue cuando la performer se percató de otra cosa, en el instante en que su cuerpo dejo el suelo las paredes y el piso de la habitación también cambiaron. Ya no eran lisos como antes, sino que ahora estaban llenos de círculos, como si de un reflector gigante se tratara.

Y su suposición no era incorrecta ya que todos focos de la habitación comenzaron a emitir una intensa luz blanca al mismo tiempo, la cual inundaba hasta el último centímetro de su prisión en todas direcciones, Serena trato de cerrar sus ojos con fuerza, pero era inútil, aquella brillante luz era capaz de atravesar sus párpados y no dejarle más remedio que abrirlos.

A pesar de su intensidad aquella extraña luz le resultaba muy agradable, así que en cuestión de instantes dejó de luchar y prestó toda su atención en mirar la luz, mientras su cuerpo se relajaba y su mirada se tornaba vidriosa. Ella podía sentir que había cosas que poco desaparecían de su mente, no recuerdos, pero si sus preocupaciones, miedos e inseguridades al igual que su resistencia. Y en cuestión de minutos los ojos azules de Serena se quedaron completamente vacíos al igual que su mente.

De repente ella estaba de pie en la playa más hermosa y tranquila que había visto en su vida, a excepción de ella no había nadie más y eso la hacia sentir tranquila, aunque no podía recordar cuando ni como llegó a ese lugar y tampoco en que momento se quito la ropa para ponerse el traje de baño, aunque tampoco era algo que le importará mucho. Ella sólo quería disfrutar de ese hermoso paisaje.

Mientras caminaba por el borde de la playa podía sentir como la blanca y suave arena se deslizaba entre los dedos de sus descalzos pies y como la suave y espumosa marea los bañaba, también podía percibir el agradable sonido de los Wingull y los Pelliper junto con el aroma salado del mar.

Fue entonces cuando una ligera y agradable brisa comenzó a acariciar su cuerpo, aunque también empezó a sentir calor, mucho calor y sin pensarlo comenzó a quitarse cada prenda que cubría su cuerpo, su llamativo bikini rosa y una pequeña braguita a juego cayeron junto al sombrero que usaba para cubrirse del sol, pero aún así no bastaba, incluso tenía más calor que antes.

Como el agua que bañaba sus pies se sentía fría, la chica pensó que sumergirse en ella le quitaría el calor, pero al momento de entrar se da cuenta de lo equivocada que está, el agua se sentía aún más cálida que el exterior y en cuanto intentó salir el esta comenzó a ondular alrededor de su cuerpo, envolviendola suavemente para comenzar a sumergirla.

Aunque el agua la había atrapado y no le permitía moverse no podía negar que era una sensación muy relajante y placentera, la temperatura era perfecta, la indicada para estimular cada parte de su cuerpo y esa sensación sólo aumento al sentir como una suave marea la agitaba, excitando sus zonas más erógenas y haciendo que sintiera más y más calor, pero este era un calor diferente: un asfixiante y delicioso calor que ella era capaz de reconocer a la perfección porque solo lo había experimentado con Anthony.

“Tu ya sabes que es lo que tienes que hacer, hermosa, tienes que darte placer de lo contrario esto nunca acabará ¡Tienes que masturbarte ahora!” le indicó una misteriosa pero dulce voz femenina que empezó a resonar dentro de su cabeza.

La repentina aparición de aquella voz le produjo desconfianza, pero tampoco podía negar que aquella dulce voz también la hace sentir muy bien, además de que le ayudó a reconocer lo que sentía. Gracias a esa voz ella ya sabía que era lo que necesitaba para apaciguar aquel calor, ella necesitaba placer y para obtenerlo en aquel lugar sólo tenía una opción: Tenía que hacer lo que esa voz le decía y siguiendo a sus instintos más básicos poco a poco comenzó a obedecer.

Una de sus delicadas manos empezó acariciar sus hermosos pechos y a recorrerlos con delicadeza, mientras los dedos de su otra mano recorrían con suavidad sus muslos, podía sentir claramente como sus pechos se levantaban y como sus pezones comenzaban a ponerse duros y erectos, se sentía tan bien que no pudo evitar rodear su pezon izquierdo entre sus dedos y empezar a apretarlo ligeramente antes de continuar tocando sus pechos, ahora con más energía que antes.

Mientras que su otra mano finalmente llego a su zona más íntima, la cual estaba ardiendo, y comenzó a rozarla primero suavemente y luego con mayor velocidad. Cada movimiento la ponía más y más cachonda y la hacían querer más, de esa forma empezo a moverse cada vez con mayor frenesí, los toques que sus manos hacían sobre su excitado cuerpo cada vez eran más fuertes y rápidos.

Se sentía tan caliente y estaba tan mojada, cada instante se acariciaba cada vez a más velocidad y cada vez estaba más mojada, como si de un erótico círculo vicioso se tratara. Fue entonces cuando metio uno de los dedos de su mano dentro su ardiente y húmedo coño para sacarlo y meterlo de nuevo, cada vez más deprisa, aquello se sentía tan bien que no tardó mucho para comenzar a meterse dos dedos y usar su pulgar para acariciar su excitado clítoris.

A Serena encantaba sentirse así, tan caliente y excitada, podía sentir como poco a poco estaba a punto de llegar a su clímax mientras aquella dulce voz seguía guiandola, pero ya no desconfíaba de ella, sino todo lo contrario, esperaba ansiosa por más instrucciones.

El calor, el agua y sus constantes caricias hicieron que el tan esperado orgasmo finalmente llegará y los dulces líquidos que salían de su parte más íntima se mezclaban con el agua que la rodeaba e impregnandola de un ligero toque de su sabor y su olor. Era una experiencia increíble, la sensación de calor que invadía su cuerpo menguo durante el instante en que llegó a su clímax, pero en cuanto se recuperó este volvió de nuevo y con mayor intensidad que antes, obligándola a no dejar de tocarse.

Mientras tanto Aria e Isabelle veían con interés como la chica cautiva dentro de la cámara ya se había despojado por completo de su vestimenta habitual y ahora hacía lo mismo con el sexy conjunto de encaje color amarillo que usaba como ropa interior mientras se masturbaba con intensidad.

—Se ve tan linda cuando se toca de esa manera que me dan ganas de hacer lo mismo —comentó Aria llevando ambas manos hacia su intimidad para tocarse por encima de la ropa.

—Tranquilízate Aria, si empiezas a tocarte ahora no tendrás nada de energía para cuando sea el platillo principal —dijo Isabelle, quién veía a su “hermana” con desdén, antes de añadir.

—Aunque debo reconocer en verdad me sorprende mucho que esta chica haya tardado tanto en llegar a este punto, sino mal recuerdo a la media hora tú ya estabas totalmente desnuda y te tocabas con lujuria, pero ya han pasado más de 3 horas y ella apenas se esta masturbando.

—Creo que tienes razón, también recuerdo que cuando el Ama Palermo decidió probar la “Cámara de la Reina” con los Royal Knights, ninguno de ellos no tardó más de 2 horas en estar totalmente bajo su control, y a diferencia de nosotras ellos tampoco habían tenido un adiestramiento previo —comento la Reina de Kalos, dejando de tocarse para ver con atención a la chica.

Mientras que las hermosas esclavas de Palermo se encontraban vigilando el progreso de Serena en aquella cámara, la productora se encontraba en la habitación contigua a su oficina descansando en una mullida cama King Size, después de todo había sido un día agotador y sin duda necesitaría de mucha energía para disfrutar de su nuevo juguete y darle la bienvenida que se merecía.

De vuelta a la cámara, las paredes de esta ya habían recuperado su apariencia habitual, pero lo más importante era la hermosa joven de cabellera color miel y de vidriosos ojos azules que se encontraba flotando en el centro de la misma y cuyas manos recorrían su sensual cuerpo en busca de placer.

Para ella cada minuto, cada segundo, era aún más mágico y excitante que el anterior. Estaba en un estado de excitación constante que jamás soño en experimentar y en el que todos sus miedos, dudas pensamientos y también su voluntad se alejaban junto con el suave e hipnótico ritmo de la marea. Ella no necesitaba pensar y no deseaba pensar, sólo debía disfrutar.

Por otra parte la lenta, relajante y suave voz que había escuchado desde que llegó a esa playa cada vez resonaba con más fuerza dentro su cabeza, sustituyendo a su desaparecida voluntad e indicándole que hacer para que aquella increíble experiencia fuera aún más placentera, dejando un mensaje muy claro en su mente, algo que ella ya sabía: La obediencia es placer.

Ella estaba en un estado de absoluta relajación y placer, la marea guiaba a su excitado cuerpo y aquella voz guiaba sus acciones, ya no ponía ninguna resistencia y para que hacerlo cuando era claro que esa voz sabía lo que era mejor para ella.

Cuando el siguiente orgasmo llegó, el placer que sintió estaba a otro nivel y el último atisbo de su ser se diluyó en el agua junto con sus fluidos dejando su mente totalmente en blanco. Aquella voz ahora la dominaba por completo y a ella le encantaba, sentir tanto placer sin la molesta carga de pensar, sólo necesitaba y deseaba obedecer a la voz y eso es lo que haría para siempre.

—La señorita Palermo es mi Ama, mi única Ama —Serena comenzo a recitar aquellas palabras con un tono de voz notablemente erotizado y sin dejar de tocarse en ningún momento.

—El Ama Palermo es mi vida y no hay nada que no haría por ella —continuó diciendo y cada palabra era reafirmada con una caricia, ya fuera en sus tersos muslos o en sus prominentes pechos.

—Mi cuerpo, mi alma y mi voluntad le pertenecen completamente al Ama Palermo, sólo ella puede usarlos cómo y cuándo lo deesee —al decir esas palabras una dulce sonrisa apareció en su rostro.

—Sólo soy una obediente esclava que ama y adora al Ama Palermo y le rendirá culto como a una Diosa para siempre —y sus ágiles dedos recorrían sus ya excitados pechos hasta llegar a sus erectos pezones.

—El único propósito de mi existencia es el de servir y complacer al Ama Palermo en todo... Yo adoro al Ama Palermo con toda mi alma y estoy totalmente enamorada de ella —tras pronunciar esas palabras la sonrisa de Serena se hizo más grande y auténtica, mientras sus dedos reanudaban el frenético mete y saca que sucedía en su húmeda vagina.

—La vida sin el Ama Palermo es imposible... Yo necesito que el Ama Palermo domine mi vida... Yo deseo y necesito seguir todas las órdenes del Ama Palermo por el resto de mi vida —sus dedos anular e índice cada vez entraban y salían de su intimidad con mayor rapidez mientras su pulgar rodeaba su erecto clitoris y lo apretaba.

—Yo sólo nací para ser una humilde y obediente esclava al servicio del Ama Palermo... Estoy tan agradecida con el Ama Palermo por permitirme ser su esclava —con cada palabra que recitaba las caricias a sus partes más erógenas cada vez eran más duraderas, intensas y placenteras.

—Deseo adorar para siempre el perfecto cuerpo del Ama Palermo... Mi cuerpo solo existe para la diversión y el placer del Ama —mientras decía esas palabras el excitado cuerpo de Serena comenzaba a ser víctima de una ola de intensos y placenteros espasmos que le señalaban que estaba muy cerca de alcanzar un nuevo orgasmo

—Me excita tanto ser una obediente esclava del Ama Palermo... Me encanta ser una esclava del Ama Palermo —tras esa afirmación el cuerpo de la joven se sacudió al llegar a un nuevo placentero espasmo y su ya húmeda vagina soltó una copiosa cantidad de fluidos que empaparon sus dedos y recorrían sus muslos, mientras un profundo y erótico gemido salía de sus labios.

Serena no sabía en qué momento comenzó a recitar aquellas palabras con tanta devoción, pero no le importaba. Lo único que sabía era que decirlas en voz alta hacia que se grabarán profundamente en su subconsciente y eso le daba un placer indescriptible, de alguna manera sabia que desde ahora serían los preceptos que guiarian su vida y no podía estar más feliz por ello, al fin había encontrado el verdadero propósito de su existencia y si era honesta consigo misma le encantaba.

Después de descansar unas cuantas horas Palermo se puso de pie, tomó una bata de seda, unas medias negras y un par de zapatillas también negras para volver a la habitación en donde estaba la cámara y observar como iba el tratamiento que estaba recibiendo Serena, según sus cálculos la chica ya debería ser completamente suya.

—¡Reporten mis muñecas! ¿Cuál es el estado de su nueva hermana? —preguntó Palermo expectante al entrar a la habitación.

—Excelente mi Ama, no me imaginé que está chica sería tan sexy —comento Isabelle, quién estaba frotando su intimidad al ver a la joven de cabellos miel tocarse, aunque hace unas horas había regañado a su compañera por lo mismo.

—Al principio se resistió demasiado... incluso parecería que de algún modo alguien la preparó muy bien, mi Ama... tal vez fue Anthony... Pero todo es inútil en contra de la Cámara de la Reina... En unas 2 o 3 horas más nuestra linda hermanita será toda suya —respondió Aria entre gemidos, al igual que la pelinegra ella se estaba tocando por encima de su ropa.

Al escuchar la mención de Anthony y de la inesperada resistencia de la jóven la productora no pudo evitar pensar en que el bribón de su sobrino la había engañado. Si tan solo ese mocoso se había atrevido a tomar la virginidad de su Serena, el privilegio que sólo ella podía tener, sin duda lo haría pagar por el resto de su vida.

—¡Asegúrense de borrar por completo cualquier cosa que Anthony pudiera haber puesto en su cabeza! ¡¡¡Y no quiero que mi nuevo juguete lo recuerde siquiera!!! —ordenó Palermo con una nota de enojo en su voz la cual fue percibida por sus esclavas, quienes dejaron de tocarse.

—Como usted ordené, Ama —respondieron las 2 a la vez antes de que la mujer saliera nuevamente de la habitación, pero en esta ocasión para dirigirse a su oficina, se suponía que debía revisar el papeleo de sus últimas ventas y algunas cuentas, pero la mujer no era capaz de concentrarse en aquellos papeles.

Todos sus pensamientos actuales estaban dirigidos hacia a la hermosa chica que en esos momentos estaba experimentado su mayor orgullo, la que por primera vez en mucho tiempo logró lo que nadie más había hecho: Cautivarla.

Hace unos meses acudió a la Exhibición Pokémon de Ciudad Coumarine, aunque en realidad era algo que no deseaba del todo. Desde que su linda Aria se había convertido en la Reina de Kalos el mundo del Performance se estancó, ya no había ninguna chica que siquiera le llegará a los talones a su alumna, ni en belleza ni en talento.

Sin embargo la influencia de las Siervas de Xerneas se había extendido con éxito en casi todas las regiones, con la excepción de Alola, por lo que era necesario que su catálogo de mercancía estuviera actualizado y tuviera mucha más variedad.

Así que después de evadir las preguntas de los molestos reporteros que la asediaron de inmediato al verla llegar, se dirigió al exclusivo palco privado reservado para ella y se dispuso a ver las presentaciones.

Tal y como se lo imaginaba ahí sólo había chicas que creían que ya eran dignas de competir por la Corona por hacer algunos brillos junto con sus pokémon y usar un bonito vestido, algunas de ellas eran guapas pero seguían siendo lo que ella denominaba "una belleza común", nunca serían la Reina de Kalos e incluso con su intervención lo más a lo que llegarían sería a ser la esclava sexual de alguien que pagará lo suficiente por ellas.

Parece que de esta generación sólo obtendréalgunas sirvientas más para el catálogo —se dijo a si misma mientras soltaba un suspiro de aburrimiento cuando algo llamo su atención.

En la pasarela de la ronda temática se encontraba una joven chica usando un bonito vestido rojo en compañía de su Fennekin, su largo cabello del color de la miel estaba atado en una coleta y sus ojos azul zafiro brillaban de la emoción, ella saludaba al público sin ponerle mucha atención al pokémon que caminaba a su lado, cuando esté tropezó con uno de los listones que usaba y cayó al suelo, ella sólo vio por unos momentos como aquella novata se arrodillaba en medio del escenario para abrazar con fuerza a su pequeña compañera.

“Es una verdadera lástima que resultarás ser igual de mediocre que las demás, esa hermosa e inusual combinación de cabello y ojos no se ve todos los días” penso antes de suspirar y seguir viendo el evento, aunque ya no había nada que mereciera de su atención. Al finalizar salio rápidamente del lugar para evitar a los reporteros y dirigirse a su hotel para descansar.

Al día siguiente se despertó muy de madrugada, tenía varios compromisos que cumplir además de que quería evitar a esas fastidiosas sanguijuelas llamadas reporteros, fue cuando en un alto en el camino se percató de que estaba frente al muelle de la ciudad y por su ventana podía ver a una chica llorar antes de tomar unas tijeras y empezar a cortar su cabello: era la misma chica que el día de ayer llamó su atención.

“Entendiste muy rápido que debes cambiar para mejorar” penso al ver la escena mientras una sonrisa se formaba en su rostro, antes de que su auto comenzará a avanzar de nuevo, lo cual incluso sorprendió a la asistente que viajaba con ella.

No fue hasta el dia anterior a la Exhibición Pokémon de Pueblo Couriway en cuando volvió a encontrarse con Serena, en esta ocasión pudo notar que el nuevo aspecto de la chica en verdad le favorecía, lo cual le saco una sonrisa mientras se ponía sus lentes de nuevo, el día de mañana mediría su talento de nueva cuenta.

Al día siguiente tomó de nueva cuenta su asiento en su palco privado, aunque en esta ocasión esperaba ver el turno de aquella chica, ella fue la última en concursar en la ronda temática, que consistía en preparar pokelitos, ella uso solo a un Pancham y para su sorpresa hizo una actuación bastante buena, pero que no la impresionaba “Veamos como lo haces en la ronda libre” penso en aquel momento.

Unas horas después nuevamente tuvo que esperar hasta el último turno para que la chica entrará en escena junto a un Braixen y un Eevee, pero cuando vio a la chica usando aquel vestido rojo sonrió ante lo que vio y por primera vez en mucho tiempo un performance que no fuera de Aria o de Isabelle tenía su total atención.

La coordinación entre la chica y sus pokémon era bastante buena y ella sonrió complacida, su nuevo objetivo no sólo era bella también tenía talento, hasta que para su sorpresa Eevee cayó de la rama de Braixen, lo que sería un error que le costó la victoria, sin embargo a diferencia de la última vez logró ponerse de pie ”Tienes potencial, Serena” fue su pensamiento al finalizar el evento.

Poco tiempo después recibí una llamada de Aria, quién había asistido a un fiesta de baile ofrecida por Pierre, en donde se reencontró contigo y me llamó para hablarme acerca de tí, sin saber que yo también tenía puesto un ojo sobre tu persona, desde ese entonces ví en Serena algo que sólo había encontrado en Aria y en Isabelle.

—Fue al verte en Ciudad Frey en donde me di cuenta que incluso mi bella Aria te había reconocido, no solo como una rival, también como una potencial hermana —suspiro la mujer antes de continuar recordando.

El destino me permitió que nuestro primer encuentro en persona se diera en Ciudad Frey, justo después de que hubieras ganado tu tercera y última llave de la Princesa, tú habías vuelto por el cepillo de uno de tus pokémon y yo fui abordada por aquella engreída pero hermosa joven.

Tu presentación fue buena sin embargo te hacía falta tener mucha más seguridad en ti misma, no solo para ser la Reina de Kalos también para hacerte perfecta a mis ojos. Se que pude habértelo dicho directamente, pero decidí sembrar la duda en ti y ver cómo lo superabas, además de que era la forma perfecta de atraerte hacia mí.

Y el día en que obtuve mi respuesta finalmente llegó: La Clase Maestra. En primer lugar pude ver la sorpresa en tu rostro al averiguar quiénera en realidad y lo importante de mi impresión hacia tí. Ronda tras ronda te ví avanzar hasta que llegó la ronda semifinal en donde cometiste un error de novata al hacer un performance tan arriesgado, que aunque te garantizo el pase a la Final, a mis ojos te hizo perder la Corona.

Cuando fui a verte a tu camerino antes de la Final fue porque necesitaba una respuesta y por eso trate de hacer que te rindieras. En ese momento no sólo pude ver que tú motivación era real, también obtuve la respuesta que buscaba. Te aplique aquel vendaje porque quería ver que era lo que podías hacer y reafirmar la decisión que acababa de tomar.

La Ronda Final no sólo decidiría si te convertirias en la Reina de Kalos o no, también decidiría cual seria tu destino: Tu siempre estuviste destinada a ser mía y lo que tú performance estaba por determinar era si valía la pena conservarte como a una de mis bellas y fieles esclavas por el resto de tu vida o si sólo estarías a mi lado el tiempo suficiente para poder obtener el mejor precio por tu cuerpo.

Y para mí fortuna la respuesta que me diste fue justo la que quería, diste el performance más espectacular que había presenciado, algo que me sorprendió de una forma que ni siquiera Isabelle o Aria habían logrado. Cuando aquella hermosa flor ígnea floreció en el escenario tu destino fue sellado por completo: ¡No sólo te convertirías en la Reina de Kalos algún día, también serías mi nuevo y querido juguete!

Estaba tan eufórica por la idea de hacerte mía que después de tu derrota inmediatamente te ofrecí la oportunidad de entrenarte y desarrollar el máximo de potencial. A la mañana siguiente en verdad me ilusioné por la idea de comenzar a moldearte a mi gusto, pero cuando me dijiste que no podías venir conmigo no negare que me decepcione y más al saber que la causa de tu decisión eran tus amigos, sin embargo no me rendiría tan fácil y por eso te entregue mi tarjeta.

Después de la Clase Maestra me dediqué a seguir tus movimientos de manera más sigilosa y pude ver la dinámica existente en tu grupo de amigos, como es lógico tu vínculo con el joven Ketchum y la notoria atracción que sentías hacia él me hicieron darme cuenta de que era imperativo separarlos lo más pronto posible, y todos los peligros innecesarios que corriste durante el transcurso de la Liga Kalos y el incidente con el Team Flare apoyaron mi idea.

Estaba decidida a intervenir cuando recibí tu llamada y al igual que en nuestro último encuentro me ilusionaste demasiado, sin embargo ahora tenía la oportunidad de separarte del chico que te enamoró y de poner a prueba tu fuerza: Esa es la razón por la que te sugerí ir a Hoenn, y en cuestión de días supe que habías seguido mi consejo.

Ahora estabas libre de obstáculos y totalmente a mi disposición, pude haberte tomado en ese momento, pero decidí dejarte unos meses sola en Hoenn. Quería que te fortalecieras y crecieraspor tu cuenta y ver hasta donde podías llegar, después de todo tu destino ya estaba sellado Serena: Una vez que volvieras a Kalos serias mía, toda mía y para siempre.

Mientras tanto dentro de la Cámara de la Reina la joven de cabellos color miel jadeaba de manera frenética, jamás en su vida había experimentado una sucesión de tantos orgasmos seguidos pero le encantaba, su cuerpo estaba completamente cubierto de sudor y sus ojos estaban en blanco debido al placer.

—Soy... sumisa... soy... obediente... soy... una... es-esclava... su... esclava... ¡Ama... Palermo... yo... la... amo! ¡Usted... es... mi... Ama... mi... dueña... mi... Diosa! ¡¡¡OHHH... DIOSA... PALERMO... YO... LA... AMO... TANTO!!! ¡¡¡SOY... TODA... SUYA... PARA... SIEMPRE!!! —exclamó Serena entre gemidos llegando a un último y placentero orgasmo.

Poco a poco la chica volvió a tocar el suelo de la cámara y la puerta de esta se abrió dejando salir una gran cantidad de humo, mientras el excitante olor de sudor y fluidos femeninos inundaban la habitación, pero lo más importante de todo era ella.

Por un breve instante Serena se quedó de pie en el borde de la puerta mientras que su cuerpo se recuperaba de todos los órganos que habia tenido en las últimas 8 horas y una vez que lo hizo salió de la cámara moviendo sensualmente sus caderas al caminar.

Sus ojos azules no sólo habían vuelto a la vida, sino que ahora tenian un brillo especial que reflejaban todo el deseo, la lujuria y la pasión que ella sentía, y que los hacia aún más hermosos e irresistibles que antes, su rostro aún estaba totalmente rojo y aquel rubor estaba acompañado con una sonrisa traviesa y lujuriosa.

—Aria, Isabelle ¿En donde se encuentra nuestra amada Ama y Diosa Palermo? ¡Estoy ansiosa por mostrarle mi gratitud y comenzar a servirla de inmediato! —exclamo la chica con una voz que era tan dulce y erótica a la vez, mientras que ambas chicas sonreían felices. La Cámara de la Reina finalmente había cumplido con su propósito y a partir de ese momento Serena era como ellas, la esclava perfecta al servicio de su Ama.

—Entiendo lo ansiosa y feliz que estás hermana, sin embargo no estarás pensando en presentarte ante el Ama Palermo de esa manera ¿O sí? —dijo Isabelle con una sonrisa.

—Isabelle tiene razón hermanita, para tu primer encuentro con el Ama tienes que verte lo más deseable y sensual posible —intervino Aria guiñendole un ojo.

—Tienen razón hermanas, el Ama Palermo se merece sólo lo mejor y para ella quiero estar lo más deseable posible —respondió Serena eufórica antes de ser guiada por ambas chicas a un salón de baño para tomar una ducha y arreglarse.

Por otro lado Palermo se levantó con la intención de moverse un poco, ajustó su bata de seda blanca e hizo un estiramiento mientras miraba por la ventana de su reino, cuando sintió como la puerta de su habitación se abría de forma brusca.

—¿Quien se atreve a interrumpirme de una forma tan irrespetuosa? —pregunto la productora.

—Tu peor pesadilla, bruja...

Continuará...
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Luego de un largo tiempo puedo comentar con la historia. No tengo mucho que decir ya que sería una tremenda biblia explicar cada capítulo, pero todo parece indicar que la historia está en su punto de clímax. Veremos que ocurrirá con Serena, además que ya se me antojo un lemon de Anthony con Miette (no me culpen).

Otra cosita que me deja inquietad es la manipulación de una persona hipnotizada usando de nuevo el hipnotismo, pues debería provocar graves problemas con su mente al tener que obedecer otras órdenes de un nuevo amo. En fin, no tengo mucho que decir, solo espero que actualices rápido la historia. ¡Bye Bye!

 
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Luego de un largo tiempo puedo comentar con la historia. No tengo mucho que decir ya que sería una tremenda biblia explicar cada capítulo, pero todo parece indicar que la historia está en su punto de clímax. Veremos que ocurrirá con Serena, además que ya se me antojo un lemon de Anthony con Miette (no me culpen).

Otra cosita que me deja inquietad es la manipulación de una persona hipnotizada usando de nuevo el hipnotismo, pues debería provocar graves problemas con su mente al tener que obedecer otras órdenes de un nuevo amo. En fin, no tengo mucho que decir, solo espero que actualices rápido la historia. ¡Bye Bye!



Es un verdadero gusto leer otro de tus comentarios, creíamos que ya te habías olvidado de la historia, aunque tienes razón en que la historia está llegando a su punto culminante.

Como no quiero darte algún spoiler y arruinar tu diversión sólo te diré que la respuesta de varias de tus preguntas estarán en los siguientes capítulos, aunque sólo te adelantare que lo del Centro no sera lo único que veremos de Miette.
 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Buenas madrugadas desde México,bienv bienvenidos a una nueva entrega de Tras bambalinas en su recta final idea concevida por Blackcignus y su servidor Sombrero loco. Esperando que lo disfruten.

(Cómo siempre Amourshipers abstenerse de esta historia)

Capitulo 20: Rivalidades del pasado repitiendo la historia.

En el capitulo anterior después de que Serena fuera secuestrada por Aria e Isabelle la joven fue llevada ante la presencia de Palermo, quién le dijo los perversos planes que tenía para ella, antes de encerrarla en la "Camara de la Reina".

Mientras que el perverso aparato cumplía con su oscuro propósito de lavarle completamente el cerebro a la hermosa chica para convertirla en una fiel esclava al servicio de la productora y Aria e Isabelle recordaban como fueron sus experiencias en aquella máquina, Palermo reflexionaba sobre como la chica de Pueblo Vaniville fue llamando su atención hasta que fue interrumpida por el repentina aparición de alguien...

— ¿Mi peor pesadilla? No me hagas reír pequeña Malva. Tu no tienes ni idea sobre mis pesadillas —afirmo la productora riendo levemente al reconocer aquella voz —Pero lo mejor sería que dejaras de ocultarte como una cobarde y me enfrentaras cara a cara ¿No lo crees?

Tras decir esas palabras Palermo se dió la vuelta lentamente y con gran tranquilidad se sentó en su escritorio ante la mirada sorprendida de Malva, quién la veía desde un librero.

—Han pasado 4 años desde nuestra última reunión, querida, y debo decir que tu estancia en el Team Flare en verdad te favoreció. Ese aire de chica mala te hace ver más hermosa que nunca —afirmo la mujer turbando a la Alto Mando.

— ¡Cállate bruja! No vine aqui para una visita social ¡Vine a destruirte! —avanzando hacia la mujer mientras tomaba la pokebola de Houndoom, sin embargo Palermo no solo parecía impasible, incluso se acomodó mejor en su costosa silla de cuero y apoyo sus brazos en el escritorio.

—Tenía la pequeña esperanza de que Lysson, que en paz descanse, te diera la educación que yo pretendía darte, pero veo que decidió conservar e incluso alentar tu impetuosidad, de modo que sigues siendo aquella chica rebelde que llamo mi atención hace tiempo.

— ¿A que te refieres Palermo? ¡Contestame ahora! —exigió la joven de cabello rosa un poco sorprendida por la declaración de la productora.

— ¿Es asombroso que una miembro del Alto Mando y del Team Flare pueda ser tan ingenua? —se burló Palermo antes de recuperar la compostura —Muy bien querida, si eso es lo que deseas entonces te lo explicaré, sin embargo necesito que me digas que es lo que aún recuerdas del incidente en donde me conociste hace 4 años.

"4 años, hace 4 años fue el momento en que para bien o para mal mi vida cambió para siempre" pensó Malva antes de comenzar a recordar aquel incidente.

Después de un año de duros entrenamientos junto a sus pokémon finalmente había logrado ganar la Liga Pokémon y por lo tanto era apta para desafiar al Alto Mando por el titulo de Campeona de Kalos, con mucho esfuerzo fue venciendo a cada uno de sus miembros hasta llegar al combate final por el titulo en contra de Diantha.

Ella y yo nos conocimos en el Campamento de Verano Pokémon durante nuestro primer viaje y fue desde ese momento que nos convertimos en amigas y rivales. Ambas competiamos con la otra por ver quien obtenía las medallas más rápido y sobre todo por quién era la más fuerte, hasta que el destino nos enfrentó en la semifinal de la Liga, en donde fui derrotada. Tras aquella batalla Diantha no sólo ganó la Liga sin problemas, también destrono al entonces Campeón y por si fuera poco también inicio con su carrera como actriz en diversas películas.

Pero ahora que el momento de mi tan esperada revancha finalmente habia llegado el pasado ya no importaba. Después un duro combate todo se reducía al choque final entre el Lanzallamas de mi Mega Houndoom y la Fuerza Lunar de su Mega Gardevoir, la colisión entre ambos ataques genero una enorme nube de humo y al dispersarse la pokémon de Diantha continuaba de pie mientras que mi más fiel compañero había perdido su Megaevolución y estaba fuera de combate.

Una vez más había fallado en cumplir mi sueño, había perdido de nuevo en contra de Diantha. En ese momento estuvo a punto de rendirme pero Markus, el antiguo Campeón y aún miembro del Alto Mando, anuncio su retiro y para mi enorme sorpresa el mismo me recomendó para ocupar su puesto.

Siendo una miembro del Alto Mando todos en Kalos reconocían mi poder además de que tenía la oportunidad desafiar a Diantha nuevamente, sin embargo no me sentía feliz sino todo lo contrario. Estaba frustrada de estar tan cerca de mi sueño y no poder lograrlo, de ser derrotada una y otra vez por mi amiga.

Poco tiempo después de asumir mi nuevo cargo fue cuando recibí una importante llamada que me tomó por sorpresa. Se trataba de una reunión con Palermo, la máxima representante y promotora del mundo del Performance, así que rápidamente me contacté a sus oficinas creyendo que se trataba de un error.

Yo jamás había mostrado el más mínimo interés por el Performance, de hecho era a Diantha a quien le gustaba el espectáculo y llamar la atención de los reflectores, sin embargo me comunicaron que no había ningún error y que Palermo en realidad deseaba verme a mí.

Por un breve momento pensé en rechazar aquella proposición, pero la importancia que aquella mujer tenía dentro de Kalos era demasiada como para ignorarla, así que decidí aceptar su invitación y encontrarme con ella dentro de 3 días en sus oficinas.

El día acordado fue conducida por una amable joven a la oficina de Palermo, la cual se trataba de una agradable y espaciosa estancia, y donde mi anfitriona esperaba sentada en su lujoso escritorio, detras del cual estaba una cortina negra.

Buenas tardes señora Palermo. Sí me disculpa, puedo preguntar ¿El porque quería verme con tanta urgencia? —pregunte al momento de entrar a su oficina y tomar asiento frente a ella.

Buenas tardes señorita Malva, pero dejemos a un lado tanta formalidad y sólo llámame Palermo —comento la mujer con calma —Y la razón por la que te pedí venir aquí es para ayudarte a cumplir tu sueño.

Señora Palermo ¿A que se refiere? —pregunte con intriga, no veía la forma en que aquella mujer pudiera saber sobre mi sueño y mucho menos el modo en que pudiera ayudarme a conseguirlo.

Se que deseas superar a la Campeona Diantha y puedo ayudarte a hacerlo, no sólo en el sentido de la fuerza de combate sino en todo aspecto —afirmo la productora con una confianza abrumadora.

¡¿En verdad puedo hacerlo?! ¿Como puede ayudarme a vencer a Diantha? —a pesar de la actitud escéptica que había tenido desde el inicio de nuestro encuentro mi intriga había sido sustituida por la curiosidad.

Paciencia querida, puedo ver claramente que en verdad mereces ser la Campeona de Kalos y has trabajo muy duro por ello, sin embargo aún no conoces cual es tu verdadero potencial. En estos momentos aún eres un diamante en bruto, pero con mi ayuda te aseguro que te convertirás en un hermosa joya.

Sin embargo tienes que saber que mi invaluable ayuda no será gratuita, así que ahora mírame a los ojos y dime a lo que estás dispuesta para cumplir tu sueño —pidio la mujer y por un breve momento dude, pero fue entonces cuando por primera vez miré a Palermo a los ojos, eran unos orbes de un enigmático y profundo color gris y llenos de total confianza y seguridad en si misma.

Malva responde ¿Estas dispuesta a darlo todo para cumplir tu sueño? —pregunto de nuevo, pero antes de que pudiera responder note como la cortina detrás de Palermo se movía revelando la inconfundible silueta de un pokémon y un brillante pulso de luz.

No se que pretendes hacer Palermo, pero no resultará ¡No vas hipnotizarme! —afirme, aunque ya no era capaz de desviar la mirada de la luz producida por Malamar.

¿Hipnotizarte? ¿Como puedes creer que yo te haria algo así? —preguntó la productora con una sonrisa burlona, desentendiendose del tema, pero al ver la furia en mi mirada decidió dejar de fingir —Esta bien, me has atrapado querida, pero ya es demasiado tarde para que puedas hacer algo más que aceptar tu nuevo destino.

Claro que sí ¡No te dejaré dominarme! —exclamé y por un segundo conseguí desviar la mirada, sin embargo mis ojos volvieron a quedarse fijos en la hipnótica luz del pokémon revolución.

Muy bien Malva, dejate guiar por mi voz y tus sueños se harán realidad —continuo Palermo, mientras que yo intentaba despegar la mirada y solté un grito de desesperación.

¡Silencio! —ordeno la mujer con calma y firmeza —¡Ya eres casi mía, querida y no dejaré que lo eches a perder! —en ese momento mi cuerpo se puso rígido y mi cara ya no reflejaba ninguna emoción.

Ves que todo es mucho más facil si cooperas —afirmó Palermo al notar que la joven miembro del Alto Mando ya no se movió —Ahora Malva relájate y deja que mi voz penetre en tu mente y domine tu cuerpo —anuncio mientras se paraba de su silla y caminaba hacia su presa.

Bien Malva, ahora duerme —en ese instante la cabeza de la joven de cabello rosa se inclinó hacia su pecho, sus ojos perdieron toda vida y quedo inmóvil —Ahora escúchame muy bien mi esclava, a partir de hoy yo soy tu Ama y cada que escuches ... caerás de nuevo en este profundo trance y serás totalmente sumisa a mis instrucciones ¿Has entendido?

Sí, Ama Palermo... —respondió la joven de forma inexpresiva y monótona.

Antes de que despiertes Malva no recordaras que fuiste hipnotizada, solo sabrás que estas muy feliz de que decidiera ayudarte y que deberás seguir al pie de la letra todas mis indicaciones ¿Entendiste?

Si, Ama Palermo...

Excelente ¡Despierta! —ordenó la productora después de sentarse de nuevo en su silla y devolver a su pokémon mientras los ojos de Malva se abrieron lentamente y por un momento observó desorientada el lugar en el que se encontraba —¿Te encuentras bien, querida?

Muy bien, señora Palermo —respondí alegre al recordar la ayuda que me ofreció —Con gusto aceptaré su ayuda y seguiré sus indicaciones —dije antes de agachar mi cabeza en señal de agradecimiento.

Me alegra mucho escuchar eso. Así que en primer lugar trataremos sobre tu apariencia física —comento la productora ante mi sorpresa.

—Tanto en la Liga como los Performance el talento y la belleza son una combinación letal, pero no tienes que preocuparte querida, eres una mujer hermosa y si sigues mis consejos no sólo le quitarás a Diantha el título de la entrenadora más fuerte de Kalos también el de la más hermosa.

Eso me parece muy bien, señorita Palermo, por favor dígame que debo hacer —suplique con una sonrisa al imaginarme aquella feliz perspectiva.

Muy bien, levántate y ponte en medio de la habitación —pidio la productora, también poniéndose de pie, y ella obedeció de inmediato

El rojo y negro te sientan muy bien por el color de tu cabello y tu tez clara, además te recomiendo que uses ropa reveladora y ajustada que resalte tus curvas y tus considerables pechos —concluyo Palermo tras examinar minuciosamente el cuerpo de la Alto Mando.

Lamentablemente ahora tengo algunos compromisos que debo atender ¿Te parece si nos reunimos de nuevo dentro de una semana? De esa forma podré ver tu nueva apariencia —dijo la mujer a lo que accedí de inmediato.

De acuerdo Señora Palermo, con su permiso me retiro —anuncie antes de salir del lugar.

— ¿Y a donde quieres llegar Palermo? —exclamo Malva una vez que terminó de rememorar aquella situación.

—Tú ingenuamente crees que el monstruo soy yo, pero contéstame algo querida ¿Acaso recuerdas el porqué decidiste unirte al Team Flare? ¿El como fue que pasaste tan rápido de una simple recluta a ser una de las mayores confidentes de Lysson? ¿El por que buscabas con tanta desesperación su aprobación? —ataco la productora, logrando su propósito de distraerla lo suficiente para poder sacar las pokebolas que guardaba en uno de los cajones de su escritorio

—Es más ¿Al menos recuerdas el como fue que entraste al Team Flare y como conociste a Lysson?

— ¡Claro que lo recuerdo, bruja! ¡Fue cuando él me salvo de convertirme en uno más de tus juguetes! —bramó la Alto Mando antes de volver al mundo de sus recuerdos.

Una semana después de mi primera entrevista con Palermo me encontraba nuevamente en las oficinas de la mujer, pero en esta ocasión estaba de pie en el centro de la habitación usando una llamativa bulsa de color rojo y una falda de color negro.

¿Que le parece, señorita Palermo? —pregunte un tanto avergonzada, usar este tipo de ropa no era lo mío.

Te ves muy bien querida Malva —comento la productora poniéndose de pie y dirigiéndose hacia la puerta —Pero necesito que me acompañes un momento, hay algo que me gustaría mostrarte.

Con un poco de dudas seguí a Palermo por varios pasillos de sus oficinas hasta llegar a una amplia habitación en donde sólo había un amplio tubo transparente, alumbrado con la luz blanca de una lámpara situada arriba.

Señorita Palermo ¿Que es esto y para que me trajo aquí?

Esta es la "Cámara de la Reina" mi querida Malva y como ya estas lista para pasar a la fase 2 de tu entrenamiento podrás saber lo que hace —la sonrisa de la productora al decir eso me hizo desconfiar, pero antes de poder hacer algo ella abrió sus labios y pronunció las palabras que me dejaron totalmente a su merced.

¡Entra a la cámara!

Si, Ama Palermo —respondí alegremente mientras me acercaba a aquel aparato cuando...

Un gran estrépito rompió todas las ventanas del lugar y me hizo reaccionar, justo para ver como una docena de personas con llamativos uniformes de color rojo entraban a la habitación, Palermo y yo estábamos rodeadas.

Por indicaciones previas de la mujer yo no tenía a ninguno de mis pokémon para defendernos, por lo que ella saco a su Malamar y a su Gardevoir y les ordenó usar Psicocorte y Fuerza Lunar en contra de los intrusos, sin embargo un impresionante y poderoso Lanzallamas proveniente de la puerta golpeó a ambos pokémon dejándolos fuera de combate.

Al ver como los pokémon habían sido vencidos con tanta facilidad ambas dirigimos la vista hacia la puerta. En donde estaba a un hombre pelirrojo, el cual destacaba en la escena por usar un elegante traje negro y por estar acompañado de 4 mujeres y un hombre robusto con el mismo uniforme rojo, junto al fiero Pyroar que ejecutó ese poderoso ataque.

Lysson, dueño de los Laboratorios Lysson y el creador del Holomisor, ¿Puedo saber a que le debo está desagradable intromisión en mi propiedad? —pregunto Palermo con furia, sin embargo aquel hombre solo hizo un ademán y su Pyroar salto encima de los debilitados pokémon, clavandoles con fuerza sus garras, antes de quedar a su lado.

Lanzallamas —ordeno Lysson con calma y en el momento en que aquellas palabras salieron de sus labios el fiero león de fuego liberó una poderosa ráfaga de fuego contra el aparato.

Nunca creí que realmente fueras a caer tan bajo como para crear una abominación así, Palermo —afirmo el hombre con la misma calma mientras que la mujer alternaba su mirada entre Lysson y su invento.

Cuando te de la señal debes seguir a mis subordinados, ellos te sacarán a salvo de aquí —me indicó Lysson en voz baja al pasar a mi lado mientras Palermo se encontraba distraída viendo su creación, a lo que asentí sin pensar, la sensación de seguridad y confianza en su poder que podía percibir en aquel hombre me habían dejado sin palabras.

Esta peligrosa máquina de control mental y esa denigrante organización a la que con tanto orgullo llamas "Las Siervas de Xerneas" son obstáculos para crear el mundo hermoso que tanto deseo —informo el hombre al llegar junto a su pokémon y acariciar su melena

Y cuanto hizo aquel movimiento pude sentir como algunos reclutas se acercaban a mi y en voz baja me pidieron que los acompañara, por un momento dude, aunque parece que lo notaste ya que te volteaste ligeramente hacia mí y asentiste de forma casi imperceptible tras lo que asentí levemente y deje que me sacarán de la habitación.

—Por la expresión que hay en tu rostro imagino que aún piensas en Lysson como el caballero de brillante armadura que te salvó en aquella ocasión —menciono Palermo devolviendo a Malva al presente —Sin embargo aún no conoces toda la verdad sobre aquel incidente.

— ¿Ahora que clase de mentira me dirás Parmy? —se burló la chica, sin embargo para su sorpresa la aludida sólo sonrió.

—Me sorprende que aún no lo hayas entendido querida, yo creía que eras mucho más lista, ¿En verdad creíste que el único propósito de Lysson en aquella ocasión era salvarte? —se burló Palermo antes de continuar —El verdadero propósito de aquel ataque no era solo evitar que cayeras en mi poder, ni siquiera era el de destruir mi invento, lo que Lysson en verdad pretendía era averiguar el funcionamiento de la "Cámara de la Reina" y usar ese conocimiento para lograr su ambición.

—Piénsalo Malva, si sólo se hubiera tratado de una misión de rescate hubiera bastado con todos los reclutas que utilizo, sin embargo también decidió llevarse también a todo su Equipo Científico ¿A que crees que se deba?

Aquella pregunta tomo desprevenida a la Alto Mando, ella sabía mejor que nadie que Lysson sólo utilizaba a su Equipo Científico para misiones en verdad importantes, sin embargo estaba decidida a no dejar que las palabras de esa arpía la hicieran dudar.

—Aún en el hipotético caso de tuvieras razón ¿Entonces porque Lysson ataco en el momento exacto en que planeabas convertirme en una de tus esclavas? ¿Si lo que deseaba era la máquina entonces porque no hacerlo antes o después.

—Eso es muy fácil de responder querida. Al igual que yo Lysson necesitaba tener a alguien dentro de la Liga, y debo admitir que su plan fue brillante, primero me dejo inducirte para poder aprovechar la programación previa que puse en ti y dominarte en caso de que... —anuncio Palermo antes de ser interrumpida.

—No me hagas reír Palermo, no todas las personas son iguales a tí. Sí lo que dices fuera cierto Lysson jamás hubiera permitido que lo enfrentará en la Torre Prisma ¡Me hubiera usado para detener a esos chicos y garantizar su victoria!

—Tienes razón —concedió la mujer con una sonrisa —No todos son iguales a mí y es por eso que Lysson cometió el grave e ingenuo error de caer bajo tus encantos, gracias al creciente aprecio y atracción que sentía por tí es que decidió dejar de manipularte ¡El te quería lo suficiente para darte la libertad de elegir en lugar de conservarte como una marioneta!

Tras aquella revelación Malva se quedó inmóvil, sabía que no debía creer nada de lo que saliera de la boca de aquella mujer, sin embargo algo en su interior le decía que habia algo de verdad en aquellas palabras y sin poder evitarlo comenzó a recordar todas sus experiencias con Lysson y en especial su último encuentro con el hombre que fue su superior y su mentor.

En aquella batalla en la punta de la Torre Prisma tanto Alain como ese tal Ash parecían totalmente perdidos, ni siquiera la fuerza combinada de Mega Charizard X y de aquella extraña forma de Greninja eran rivales para el poder superior del Mega Gyarados de Lysson. Esos chicos estaban perdidos, pero seguian oponiéndose, seguían luchando a pesar de que no podían ganar.

Cuando él ordenó un potente Hiperrayo que sin duda hubiera terminado con ellos fue cuando él Lanzallamas de mi Mega Houndoom lo interceptó, al dispersarse el humo pude ver la expresión de sorpresa de esos chicos al verme aparecer, pero el más sorprendido era Lysson.

Deja esto Lysson —pedí con toda la firmeza de la que fui capaz en aquel momento, sin embargo el notó la inseguridad que aún habia en mi y me cuestionó.

Lysson, tu sueño de crear un mundo mejor, no sólo era tuyo, también se convirtió en mi sueño. Pero al ver como mi ciudad natal era destruida comprendí que esa no era la forma correcta de hacerlo y sólo por eso decidí defender a los chicos.

¡Yo nunca abandone ni traicione nuestro sueño! ¡Yo sólo quería mostrarte que elegimos el camino equivocado! En aquel momento menospreciaste a los chicos y yo creí que lo hacías por diversión, sin embargo ahora comprendo que en realidad tratabas de convencerme de no abandonarte, pero...

He decidido que quiero verlos seguir adelante —en cuanto pronuncie esas palabras note como algo cambio en tí, en ese instante fue la primera vez que note furia en tu voz al dirigirte a mí.

¿Por qué no les confiamos el futuro a ellos? —me atreví a preguntar en un último intento de hacerte reaccionar. Y aunque comenzaste a burlarte y tacharnos de ingenuos yo era la única que noto que eso era una farsa. A partir de ese momento perdiste la calma y comenzaste a pelear de una forma agresiva e implusiva, una forma totalmente opuesta a tu forma habitual de combatir y eso te llevo a perder aquella batalla.

En ese momento pensé que tu ira era por ver como tú brillante plan comenzaba a derrumbarse. Pero si lo que está bruja dice es verdad, si tu llegaste a sentir algo por mí entonces lo que te devastó en aquella ocasion no fue solo el perder el control sobre Zygarde sino la traición que le cause a tu corazón.

—Veo que al fin te diste cuenta, querida, sin embargo ya es demasiado tarde ¡Lysson está muerto! —se burló la productora —Pero no te preocupes, tengo a un amigo que está ansioso por jugar de nuevo contigo y hará que todo esto deje de lastimarte.

Rápidamente Palermo saco a su Malamar, quién de inmediato trato de usar Hipnosis, sin embargo un poderoso ataque Lanzallamas de Houndoom golpeó al pokémon revolución estrellandolo contra la pared, o al menos eso parecía ya que el Reflejo del Gardevoir de la productora logró atenuar el golpe.

—No voy a caer 2 veces en la misma trampa vieja bruja —bramó la joven sacando una segunda pokebola y liberando a un Pyroar hembra, el cual rápidamente arremetió en contra de la pokémon tipo Psíquico/Hada usando Colmillo de Fuego, y aunque los pokémon de Palermo luchaban con toda su fuerza no eran rivales en ningún sentido para sus oponentes.

—Que aburrido —resopló Malva mientras sus pokémon debilitaban a los de su rival sin ninguna dificultad —Pensé que derrotarte sería mucho más divertido, pero veo que eres aún más inútil que tu patético trío de peones.

— ¿Que dijiste? ¿Acaso tú...? —por primera vez la altanera voz de la productora tenía una nota de miedo, ahora entendía a la perfección el por que sus queridos y hermosos niños se habían ido de una forma tan cruel, aunque de inmediato recuperó la compostura.

No estaba dispuesta a mostrarle a Malva la más mínima señal de debilidad, en lugar de eso contendría su ira por el momento y en cuando llegará el momento adecuado le daría un castigo ejemplar a aquella entrometida, uno que no olvidaría jamás.

—Vaya es una lástima, aunque ya no tiene ninguna importancia. Si te soy honesta estaba empezando a aburrirme de ellos así que me hiciste un favor —respondió la orgullosa mujer encogiéndose de hombros —Sin embargo una vez que logré dominar Kalos tendré a mi disposición a muchos apuestos y jóvenes candidatos para convertirlos en mis nuevos juguetes, y ese solo será el principio.

— ¿A que diablos te refieres Palermo?

—Querida Malva, si tu creías que los Royal Knights eran mis únicos subordinados déjame decirte que estás en un grave error, aún tengo algunos ases bajo la manga que garantizarán mi victoria —afirmo la productora totalmente confiada.

—Si ese es el caso ¡Entonces tendré que eliminarte aquí y ahora! —tras esa declaración los pokémon de Malva continuaron atacando a sus derrotados oponentes hasta el punto de que la sangre empezaba a brotar de sus cuerpos, sin embargo Palermo ni siquiera se inmutaba al ver como sus compañeros eran brutalmente heridos.

— ¿En verdad pensaste que podrías vencerme con tus patéticos pokémon? Querida Parmy, sin tus trucos sucios y tus trampas no eres nada —solto la Alto Mando con una sonrisa triunfante mientras que sus pokémon soltaban a sus malheridas presas y comenzaban a rodear a la mujer —Ahora dime cuales son tus últimas palabras anciana.

Sin embargo a pesar de la delicada situación en que se encontraban sus heridos pokémon y ella misma, Palermo aún conservaba la calma y con total seguridad pronunció

—Campana de Hada de Plata.

En el instante en esas palabras llegaron a los oídos de Malva esta se quedó inmóvil y sus ojos café rojizo fueron perdiendo su brillo hasta quedar en blanco, rápidamente devolvió a todos sus pokémon y se puso de rodillas en el suelo antes de decir de manera mecánica y sin emoción —Estoy lista para obedecer, Ama.

"Tal y como lo supuse. Lysson sólo se limitó a usar los gatillos que puse en ella cuando lo necesitara, lo cual es una verdadera suerte para mí. Sin embargo ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que la hipnotice y es posible que el trance no dure demasiado, así que debo darme prisa" pensó la productora al ver a su orgullosa rival de rodillas en el suelo y esperando sus órdenes.

—Levántate y sígueme, debo mostrarte algo —ordeno con firmeza mientras se ponía de pie y rápidamente salía de su destrozada oficina con dirección hacia la habitación en donde estaba la Cámara de la Reina.

—Como usted diga, Ama Palermo —respondió la joven de cabello rosa antes de ponerse de pie y comenzar a caminar detrás de la productora, quién sonreia levemente mientras contenía su furia.

"Se paciente mi querida Malva, primero te haré mía por completo de una vez y para siempre, y luego podré hacerte pagar por alejar de mi lado a mis queridos niños. Sólo espero que la conversión de mi linda Serena ya haya terminado"

Mientras tanto Aria e Isabelle caminaban alegres por los pasillos del edificio mientras llevaban a la hermosa joven de cabellos miel hacia una amplia habitación, que contaba con una gran cama, un enorme armario y vestidor, varios espejos de cuerpo completo y un soberbio cuarto de baño.

—Esta será tu nueva habitación hermanita, puedes usar libremente todo lo que desees —dijo Aria alegre por finalmente llamar a Serena de esa manera.

—Nuestras habitaciones están a lado de la tuya así que si necesitas algo no dudes en decirnos —declaro Isabelle, quién estaba igual de emocionada que su "hermana" pero no era tan obvia como la pelirroja.

—Muchas gracias hermanas son muy buenas conmigo, las esperaré para que me lleven ante el Ama Palermo —respondió la encantadora chica con una sonrisa radiante y un suave rubor tiñendo sus mejillas.

Mientras que las chicas salían de la habitación para dirigirse de vuelta a las suyas Serena se estiró lentamente en el centro de la misma, haciendo una exhibición de su sensual y joven cuerpo bañado en sudor, ella estaba muy emocionada y sin dudarlo entro al baño con una nueva energía.

El agua caliente no tardó en salir del cabezal de la ducha acompañada de un agradable siseo, la chica cerro sus ojos un momento mientras sentía como el agua recorría su piel antes de permitir que sus manos comenzarán a enjabonar el resto de su cuerpo, las palabras que Aria le dijo después de salir de la cámara aún resonaban dentro de su cabeza e hicieron nacer una irresistible necesidad de eliminar hasta el más mínimo rastro de sudor o suciedad de su cuerpo, por lo que comenzó a fregar y a lavar con absoluta dedicación hasta el último centímetro de su anatomía.

Unos minutos después la joven de cabellera color miel finalmente quedó complacida con su trabajo y permitió que sus manos comenzaran a vagar por su cuerpo y al llegar a su intimidad sus dedos trazaban con delicadeza el borde de esta. Entre más excitada se sentía con mayor claridad podía ver el rostro de la productora y sin poder evitarlo su mano empezó a introducirse dentro de su coño mientras que su otra mano se deslizó por todo su cuerpo hasta llegar a sus pechos, los cuales pellizco mientras tocaba sus erectos pezones, dejando escapar un fuerte y entrecortado gemido el cual era señal de que disfrutaba de su creciente excitación.

—Oh ... sí ... —aquellas palabras se escaparon de sus labios sin pensar, mientras apoyaba su espalda en la fría baldosa de su ducha y sus manos continuaban frenéticamente con su labor.

—Sí... ¡Oh si! ¡SÍ! —fueron los gemidos inundados de lujuria y éxtasis que salieron de sus labios y que cada segundo se hacían más agudos e intensos antes de que sus ojos se abrieran por completo. Los hermosos ojos de Serena brillaban de manera sugestiva dándoles un seductor tono azul mientras su cuerpo se tensaba antes de la inminente respuesta de su cuerpo.

—Ama Palermo, desde hoy le pertenezco a usted y sólo a usted —dijo la chica con una sonrisa traviesa y en el momento en que pronunció la última sílaba su cuerpo se estremeció, mientras en su rostro se formaba una expresión de auténtica felicidad y finalmente llegaba a un placentero orgasmo.

Después de lavarse de nuevo las gotas de agua fueron cayendo una a una, hasta detenerse por completo, y la puerta se abrió dejando salir a la chica envuelta en una nube de vapor, su blanca y fina piel estaba libre de cualquier mancha o marca. Tras lo cual tomó una toalla, con la cual secó hasta el último rincón de su cuerpo antes de colgarla en la puerta del baño y comenzar a acomodar su húmedo cabello frente al espejo.

Después de admirarse unos breves instantes la chica se dirigió al armario de su habitación en donde se encontraba una gran cantidad de ropa, zapatos y no podían faltar elegantes y sensuales conjuntos de lencería, todo era de las mejores y más caras marcas y estaba en su talla, una suave e insulsa sonrisa se formó en sus labios mientras escogía el conjunto con el que deseaba sorprender a su nueva Ama.

Y el cual consistía en dos tiras de encaje negro y raso que caían por la parte del busto en forma de V, apenas suficientes para cubrir sus pezones, pero sin capaces de ocultar sus considerables pechos, las dos partes más delgadas del conjunto se unían de nuevo justo justo a la altura de su ombligo mediante un broche de plata en forma de corazón para formar una sensual X. El resto del conjunto era un ligero y una tanga, del mismo material que la parte superior, medias negras a juego con el resto del conjunto y que llegaban a la altura del muslo y que se unian al ligero mediante unos delgados lazos, el toque final eran unas zapatillas negras de tacón que complementaban el conjunto.

Serena caminó hacia el espejo, frente al cual comenzó a posar de diferentes maneras, buscando cualquier falla en su atuendo y ajustando la costosa lencería a su cuerpo para que quedara perfecta, y una vez que quedo satisfecha con su apariencia se miró de nueva cuenta al espejo antes de caminar de caminar de manera sensual hacia la puerta de la habitación y salir al pasillo en donde ya la esperaban Aria e Isabelle.

—¡Por Arceus bendito! ¡Serena te ves increíble! —exclamo la Reina de Kalos, quién usaba un sensual baby doll de transparente encaje rojo con una tanga y medias a juego, sorprendida y muy sonrojada.

—Tienes un gusto increíble ¡Estoy segura de que al Ama Palermo le encantara! —comento la pelinegra, quién únicamente usaba una reveladora bata, tipo kimono, de satín blanco que no dejaba nada a la imaginación y estaba igual de emocionada que su compañera.

—Muchas gracias chicas, ustedes también se ven increíbles —respondió la chica, sonrojada y muy apenada de recibir los halagos de sus atractivas hermanas, lo cual la hacia ver aún más sensual.

—Pero ahora es tiempo de llevarte ante el Ama Palermo, hermanita Serena —comentaron ambas mujeres al unísono antes de extenderme sus brazos a la joven de cabellos miel, quién recuperó la compostura y felizmente aceptó los brazos de sus hermanas mayores para comenzar a caminar hacia la habitación de la productora.

Continuará...
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Aprovechando que me encuentro de vacaciones y Emilion me dejo su cuenta por unas horas comenzaré por mencionar que el desmadre recién avanzó. Nunca me espere que Malva fuera otra hipnotizada (en serio no me lo esperaba ya que la tipa parecía una zorra bien astuta), en otro lado ya parece que Serena será entregada a Palermo con sus dos adoradas "hermanas". Hasta ahora no hay noticia del apuesto Anthony, ¿donde se habrá metido ese men? Además falta mencionar en las demás aliadas del chico, incluso llegó a sospechar que se encuentra con el grupo de chicas hipnotizadas para hacerle lo mismo y que estén a sus órdenes.

La historia se puso muy interesante, espero el siguiente con muchas ganas. ¡Bye Bye!

 
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Muchas gracias por tu amable comentario.

Nunca me espere que Malva fuera otra hipnotizada (en serio no me lo esperaba ya que la tipa parecía una zorra bien astuta)
Bueno la idea con lo de Malva era que fuera sorpresivo además de que ya había una historia previa entre Palermo, Lysson y Malva. Es cierto que Malva es astuta pero la productora también lo es, por algo el dicho dice: “Mas sabe el diablo por viejo que por diablo”

Hasta ahora no hay noticia del apuesto Anthony, ¿donde se habrá metido ese men? Además falta mencionar en las demás aliadas del chico
Y que bueno que mencionas eso, ya que pronto aparecerán de nuevo.
 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Ok gracias por esperar con esto reeditamos los capítulos de está historia esperando estar en su preferencia,

Esta historia es un trabajo en conjunto entre Blackcygnus y Sombrero loco esperando que sea de su completo agrado.

Amourship evitar a toda costa está historia.

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Capítulo 1. El misterioso admirador.

Está historia comienza en una bella y apacible tarde en Pueblo Rubello, ubicado en la región Hoenn, lugar en donde se estaba llevando a cabo un Concurso Pokémon.

Uno en donde todos sus participantes hacían su mayor esfuerzo para lucirse en el escenario, lo cual era una tarea complicada ya que una de las participantes era una talentosa chica que se estaba llevando todos los reflectores y la atención del público, y no solo por la increíble maestría que tenía con sus compañeros y la natural soltura que tenía en el escenario, sino también por su inusual y deslumbrante belleza: Y esa chica era nada más y nada menos que Serena, la hermosa chica de cabello castaño, igual al color de la miel, tez clara y ojos azules, que había viajado con Ash Ketchum por la región Kalos, y quién ahora estaba en su propio viaje por la región de Hoenn.

Y dicho viaje no sólo le había dado mucha más fuerza y experiencia para participar tanto en los Performance como en los Concursos, sino que también la había mucho más hermosa y atractiva de lo que ya era, ya que durante su estancia en Hoenn sus notables atributos físicos se habían desarrollado aún más: Ya que sus pechos habían aumentado al menos tres tallas más, su cintura también se había afinado considerablemente, y a pesar de que estaba usando un elegante vestido su desarrollado trasero se destacaba gentilmente.

Por lo tanto sobra decir que muchos de los espectadores que presenciaban el espectáculo, tanto hombres como mujeres, veían a la chica con deseo y lascivas miradas de lujuria. Y entre ellos se encontraba un joven de tez clara y cabello negro, de unos 18 años, quien la veía atentamente ya que al fin había encontrado a su objetivo.

"Despues de tanto tiempo, finalmente te encontré, querida" pensó aquel chico mientras miraba a la hermosa joven y recordaba el motivo por el cual la estaba buscando.

Dos semanas atrás. Región Kalos

En la pantalla de un videófono se reproducía un fragmento de la actuación de Serena en la Clase Maestra y cuando terminó el vídeo apareció la imagen de Palermo sentada en un amplio sofá tomando té.

—Ella es Serena y tu misión es la de traerla a Kalos una vez que el Gran Festival de Hoenn haya llegado a su fin —anunció la ex-Reina de Kalos y la principal promotora del Performance con un frío tono de voz.

—No es lo que yo esperaba —respondió el chico ligeramente aturdido y quién no podía sacarse de cabeza la imagen de la hermosa joven que acababa de ver.

— ¡Anthony! —Palermo elevó una octava su voz, ganándose la atención del chico antes de continuar —Escúchame muy bien, ella no terminará vestida de croupier en un casino, no servirá tragos vestida de
Loppuny en un bar, tampoco será la sirvienta de ningún millonario excéntrico y ni sueñes que terminará como tú bailarina nudista: ¡Serena será la sucesora de Aria! ¡La siguiente Reina de Kalos!

—Disculpe mi atrevimiento —contestó el chico haciendo una educada reverencia, ante la cual la mujer tomó un nuevo sorbo de su té antes de mirar severamente al aludido.

—Sabes por qué te escogí para esta misión ¿Verdad, Anthony? —preguntó la mujer frente al videófono.

—Debe ser por qué soy el más capacitado para esta misión en particular —respondió el chico lleno de confianza en sus habilidades.

— ¡Claro que no! Está misión es tan fácil que hasta un idiota podría realizarla ¡Y tú encabezas la lista! ¡Así que más te vale que no lo arruines, idiota! —dijo la mujer con malicia antes de terminar la llamada.

A lo que él sólo miraba la pantalla en negro con gran frustración y apretando sus puños con fuerza "Ya verás vieja bruja. Algún día te daré tu merecido y cuando termine contigo tal vez te use como ama de llaves"


—Y así es como empieza la primer parte de mi plan —se dijo a sí mismo mientras veía como Serena recibía el listón del festival que la acreditaba como la ganadora del evento, el cual era su quinto y último listón y el que le permitiría participar en el Gran Festival de Hoenn.

Una vez que el evento llegó a su fin fue cuando la performer originaria de Kalos se encontraba en su camerino, observando con orgullo sus 5 listones y pensando en lo que haría a continuación.

Aún faltaban 2 semanas para que el Gran Festival comenzará, y sin importar cual fuera el resultado, ella ya había decidido que cuando el evento terminará se tomaría unos días de descanso e iría a Kanto para visitar al chico del cual se enamoró. Por lo que no era raro que cuando ella comenzó recordar su último encuentro con su ex-compañero de viajes se quedará soñando despierta por un largo rato.

Mientras tanto afuera de su camerino estaba el mismo joven de cabello oscuro que la había vigilado durante su actuación, y quien le agradecía a Arceus por la buena suerte que tenía, ya que todos los asistentes y el personal del evento ya se habían retirado del lugar, por lo que sólo estaban la chica y él en el edificio: Está era la oportunidad perfecta para cumplir con su misión y él no la iba a desaprovechar, así que entró al camerino.

—Discúlpeme señorita, pero el evento ya terminó y debo pedirle que se retire —comentó sacando a Serena de su sueño.

—Por favor, discúlpeme, yo me quedé pensando en algo... —ella intentó contestar, dándose la vuelta para ver a su interlocutor, pero fue interrumpida por el joven...

— ¡No puedo creerlo! ¡Tú eres Serena, la ganadora del concurso! Tienes que darme tu autógrafo, por favor —pidió el chico con entusiasmo, lo cual sorprendió un poco a la joven de cabellos color miel, pero ella le dió una linda sonrisa y comenzó a firmarle una hoja de papel.

—Muchas gracias, señorita Serena —agradeció él con fervor antes de añadir —No me gustaría abusar de su gentileza... ¿Pero podría pedirle otro favor? —preguntó de forma algo titubeante y al oír eso la chica lo miro con duda, ya que ella creía saber de qué se trataba.

Debido a que desde su llegada a Hoenn nunca faltaron los chicos que la invitaban a salir, y con mucha pena ella los tenía que rechazar, ya que su corazón ya tenía dueño. Aunque en este caso ella misma debía admitir que en verdad lo lamentaría mucho, ya que aquel joven era uno de los más guapos que jamás había conocido: Su brillante y levemente ondulado cabello negro hacia un atractivo y muy peculiar contraste aquellos profundos y atrayentes ojos azul claro, además de que por la forma en que su ceñida ropa se ajustaba a su cuerpo ella podía notar que aquel joven era bastante musculoso.

— ¿Y que se te ofrece? —preguntó Serena con cordialidad y un leve sonrojo de pena, después de obligarse a dejar de tomar nota del atractivo físico de su acompañante.

—Bueno mi nombre es Anthony y quisiera mostrarte a mi amigo —la saludó amablemente antes de tomar la mano de la chica para besarla mientras le dedicaba una radiante sonrisa, lo cual sonrojó aún más a la nativa de Kalos.

—Ambos queremos participar en los Concursos, pero si te soy honesto no tenemos ni la más mínima idea. Así que se me ocurrió que tal vez podrías ver nuestra rutina y darnos tu opinión —respondió el joven de cabello negro, aparentemente sin notar las reacciones que su saludo causó en la joven, lo cual la alivió bastante.

—Claro, no hay ningún problema —respondió ella con amabilidad mientras que él liberaba a un pequeño Fennekin, el cual era diferente de los demás de su especie al tener un pelaje gris claro en lugar de su habitual color amarillo, por lo que no cabía duda de que se trataba de un pokémon variocolor o shiny.

— ¡Es muy hermoso! —contestó la chica viendo con ternura al pokémon zorro, quién se acercó lentamente a ella en cuanto abrió sus brazos para poder cargarlo.

—Bueno, ahora podemos comenzar con nuestro acto ¡Fennekin usa tu Hipnosis en Serena! —en cuanto el joven pronunció la orden los ojos del tipo Fuego se tornaron de un color morado intenso y se clavaron en los orbes azules de la chica, quien no tuvo oportunidad de reaccionar, y rápidamente cayó bajo el influjo del poderoso ataque psíquico.

—Buen trabajo Fennekin, ahora regresa amigo —dijo Anthony con orgullo mientras lo devolvía a su pokébola, mientras se acercaba a su presa para empezar a rodearla y admirarla con todo detalle. Ya que Serena se había quedado de pie, con los ojos vidriosos y su mente en blanco, completamente indefensa y esperando las órdenes de su hipnotizador.

—Ahora entiendo el interés que Palermo tiene en ti, preciosa —mencionó él con dulzura mientras acariciaba suavemente los considerables pechos de Serena por encima de su ropa — ¡Eres simplemente perfecta! —y tras tocar con descaro los pechos de la chica por un largo rato, procedió a levantar su falda para revelar que ella vestía una sencilla prenda de algodón de color blanco.

—Sin duda tendremos que trabajar bastante en tus gustos, preciosa. Está no es la ropa íntima que una Reina tendría que usar —dijo Anthony, un poco decepcionado por el hecho de que una chica tan hermosa usará una prenda tan sencilla, pero al bajar su mirada y observar con cuidado las blancas y torneadas piernas de la chica, enfundadas en aquellas seductoras medias negras no pudo evitar sonreír —Pero tampoco estás tan perdida, cariño. Sabes muy bien cómo resaltar tus sexys piernas.

"Bueno, ya fue suficiente preámbulo, así que es hora de dar inicio al verdadero espectáculo" pensó él chico con una sonrisa, después de acariciar y admirar la bella anatomía de su presa por algunos minutos, antes de soltar el firme trasero de la chica y ponerse de pie frente a ella.

—Escúchame muy bien Serena. Desde este momento estás en un profundo trance y estás totalmente bajo mi control —anunció él con voz profunda —Pero no tienes nada de que preocuparte, preciosa, ya que tú y yo vamos a divertirnos mucho y te aseguró que lo vas a disfrutar mucho.

—Desde ahora vas a adorar el sonido de voz y confiaras totalmente en ella... Mi voz te hace sentir más confortable y tranquila... Tu mente está abierta a mi voz y a mis instrucciones... Tú solo deseas obedecer fielmente todo lo que yo te indique... Porque ahora soy tu nuevo Amo ¿Lo entiendes?

—Sí... Lo entiendo —respondió Serena con una voz monótona y su mirada perdida, lo cual era señal de que estaba totalmente sumida en el trance.

—Eres toda mía, preciosa. Tu mente y tu cuerpo me pertenecen por completo ¡Ahora solo eres una fiel y obediente esclava a mi servicio! Y es por eso que te daré un nuevo propósito —indico Anthony mientras se acercaba a ella para susurrarle al oído

—Desde este momento ya no soñaras sólo con ser la mejor coordinadora y performer del mundo. También desearás ser la esclava perfecta, una que me obedecerá en todo y sin dudar, y que no desea más que satisfacer a su Amo. Así que repítelo, por favor.

—Soy toda tuya... Mi cuerpo y mi mente te pertenecen... Sólo soy una fiel y obediente esclava a tu servicio... Mi propósito ya no es sólo ser la mejor coordinadora y performer... Yo deseo ser la esclava perfecta... Deseo obedecer en todo a mi Amo... Sólo deseo satisfacer a mi Amo —recitó la indefensa chica, siguiendo las instrucciones que se le dieron, mientras que esas palabras invadian su influenciable mente y se convertían en sus propios pensamientos.

— ¡Excelente! Seguirás siendo la misma persona que siempre has sido, linda, pero con el nuevo propósito que tú Amo te ha dado. Así que ahora salgamos de aquí.

—Sí, mi Amo... —respondió la coordinadora y performer mientras asentía levemente, lo cual excitó bastante al chico.

—Muy bien, en cuando yo aplauda vas a despertar sin recordar que has sido hipnotizada, además de ya no vas a ocultar lo atraída que te sientes hacia a mí —señalo el chico con una sonrisa de triunfo, después de todo a él nunca le pasó inadvertido que antes de poner su plan en acción su presa lo miraba disimuladamente

—También vas a aceptar cualquier propuesta o petición que yo te haga sin dudar, no importa cuál sea. Y cuando tú y yo estemos a solas y yo te diga "dulce como la miel" volverás a este trance como mi fiel esclava ¿Lo has entendido?

—Sí, Amo... Entiendo y obedezco —respondió Serena, nuevamente con la misma voz vacía y sin emoción, mientras que él daba un sonoro aplauso.

Al oír ese ruido Serena despertó de inmediato, al principio se sentía sumamente desorientada y no podía recordar que había sucedido. Pero en cuanto reconoció al atractivo chico que estaba frente a ella no pudo evitar sonrojarse, ya que no podía creer que estuviera a solas con él chico más atractivo que jamás había visto en su vida.

—Oye Serena, para agradecerte por la ayuda que me diste... ¿Te gustaría venir a mi casa a cenar? —preguntó el joven de cabello negro con una fingida timidez.

— ¡Claro que sí, Anthony, me encantaría! —respondió la chica con una radiante sonrisa y un tenue sonrojo en su rostro que evidenciaban lo feliz que se sentía.

—Entonces, permítame el honor de guiarla, mi hermosa dama —respondió él con seguridad mientras le extendía su mano, la cual Serena con un poco de pena aceptó, para salir del lugar.

De forma que ambos chicos caminaban por la calle tranquilamente tomados de la mano, por lo que todos los que los veían los tomaban como una pareja de novios comunes y corrientes sin sospechar la realidad, mientras que ella le contaba todo acerca de sus aficiones y gustos.

Después de unos minutos finalmente llegaron a su destino, en donde él se apresuró a abrirle la puerta e invitarla a pasar mientras hacía una pequeña reverencia, por lo que la joven de cabellos miel se sonrojo por la atenta caballerosidad de su acompañante y entró a la casa sin dudarlo. Y una vez adentro Serena pudo ver que todo estaba perfectamente arreglado, se trataba de un lugar muy cómodo y agradable, cuando Anthony la llamó.

—Oye Serena... Creo que olvide mencionarte que no soy muy bueno en la cocina y no tengo nada preparado... ¿Te molestaría hacer la cena? —preguntó Anthony con fingida pena, cuando lo que en realidad quería hacer era probar la fuerza de las sugestiones que había puesto en la mente de su víctima.

—No hay ningún problema, sólo dime en dónde están los ingredientes y yo haré la cena —replicó la chica mientras se dirigía a la cocina, y aunque en el fondo se preguntaba el por qué acepto la invitación de aquel desconocido, tampoco le tomó mucha importancia y siguió con su tarea.

Así que mientras ella cocinaba alegremente, él no le quitaba los ojos de encima al redondo y hermoso trasero de la chica, ya que a pesar de que la vestimenta de Serena era bastante inocente permitía ver que su dueña poseía un cuerpo digno de una diosa, y él sólo debía esperar un poco más para poder verlo en todo su esplendor.

—La cena está lista, Anthony —lo llamó con dulzura al terminar su tarea, por lo que él se apresuró a llevar la comida a la mesa, y tras eso ayudar a la chica a sentarse, lo cual ella le agradeció con una sonrisa, para comenzar a degustar la cena.

—Serena, esto es lo más delicioso que he probado —la halago el chico de forma sincera, ocasionando un gran sonrojo en la aludida.

—Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado —respondió ella bastante complacida por la apreciación del chico, ya que por alguna razón que no era capaz de entender, escuchar los halagos de aquel chico la hacía inmensamente feliz.

"Esto es fantástico. Ella no solo es preciosa, sino también cocina de maravilla. No hay dudas de que será una excelente esclava. Aunque ya es tiempo de probar el verdadero postre" pensó Anthony una vez que terminaron de comer, mientras la ayudaba a levantarse.

—Bueno Anthony, muchas gracias por invitarme pero ya debo de irme —contestó Serena una vez que se levantó de su asiento.

— ¿No te gustaría quedarte a dormir aquí, Serena? Debe de ser muy aburrido quedarte siempre en un Centro Pokémon, además no es seguro que una hermosa chica ande caminando sola tan tarde.

Al oír esa invitación Serena no supo que pensar, ya que a pesar de que ese chico le agradaba bastante, apenas lo conocía, aceptar una cena era una cosa, pero dormir en su casa era algo que ella consideraba muy inapropiado. Aunque por alguna razón que no era capaz de entender ella no podía ni quería decirle que no a ese chico, sino todo lo contrario, ella deseaba hacer todo lo que él le pidiera.

"¿Acaso Anthony en verdad me gusta tanto? ¿En verdad quiero irme?" pensó ella cediendo poco a poco a la petición del chico, pero... "No pienses en esas cosas, Serena. Aunque Anthony te guste mucho tu amas a Ash ¿Lo recuerdas?" la reprendió una voz en su cabeza antes de continuar.

—En... verdad... lo lamento, m-me... en-encantaría quedarme... pe-pero y-yo tengo que irme —respondió Serena de forma vacilante, resultaba obvio que ella estaba luchando en contra de la sugestión y por eso razón ella evitaba a toda costa mirar al chico a los ojos, ya que de alguna forma sabía que si lo hacía su voluntad comenzaría a flaquear.

—Bueno, lamento escuchar eso —dijo Anthony de forma amable, aunque realmente estaba asombrado por la fuerza de voluntad que tenía la performer, y por esa razón estaba aún más decidido a hacerla suya —Entonces al menos permíteme que te acompañe al Centro Pokémon, ya es muy tarde y no quiero que te pase nada.

—N-no... gracias.... t-tu ya... estás en... casa, y-yo pu-puedo... cui-cuidarme so-sola —refutó Serena tartamudeando, cada vez le costaba más y más pronunciar la siguiente palabra, rechazar los caballerosos gestos de aquel chico e ignorar esos ojos azules que la veían con intensidad.

—Bueno Serena, no puedo ir en contra de la voluntad de una dama y menos de una tan dulce como la miel... —comentó el chico tranquilamente y en el momento en que mencionó la frase gatillo, los ojos azules de Serena perdieron su brillo y la chica quedó inmóvil.

—Sígueme Serena, vamos a mi habitación —ordenó él con firmeza sabiéndose dueño de la situación.

—Sí, mi Amo. Escucho y obedezco —contestó Serena sumisamente antes de comenzar seguir al chico.

Esto es solo el comienzo, esta historia continuará...
 
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Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Es bueno que hayan regresado, peeeeero ¿no creen que solo deben de editar el capítulo y no ponerlo como si fuera algo nuevo? En serio me esperaba ansiosa la continuación del confrontamiento de Anthony con su tía, además que también espero los momentos románticos con Aria y Miette. Ahh... Bueno, tal parece que debo esperar hasta que llegue al capítulo donde me quedé. ¡Bye Bye!

 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Buenos días amigos es el momento de continuar con esta cuarentena con un poco de nosotros Black cignus y su servidor sombrero loco esperando que sea de su total agrado.

Capítulo 2. Reforzando el control al robar un corazón.

“Tan dulce como la miel” en el momento en que Serena escuchó esa frase ella sintió como su voluntad la abandonaba por completo, pero eso no era una experiencia desagradable, sino todo lo contrario, ya que de algún modo que no podía explicar se sentía muy bien: Se sentía libre y feliz. Aunque ella sabía aún había algo que le faltaba para que esa sensación fuera perfecta, y eso era un propósito.


Por lo que en cuando Anthony, con aquella voz tan varonil que tanto adoraba, le ordenó que lo siguiera a su habitación fue cuando ella encontró lo que le faltaba: su verdadero propósito. Ese atractivo chico ahora era su Amo y ella como su esclava tenía que
obedecerlo en todo, de forma que en cuando Serena comprendió esa realidad finalmente se sintió completa y se apresuró a cumplir la orden indicada.


Por su parte Anthony avanzaba lentamente hacia su recámara, observando de reojo a la hermosa chica que lo seguía, hasta que llegó a su destino. El cual se trataba de una espaciosa habitación que contaba con un confortable sofá, un armario y una amplia cama.


Así que después de dejar que ella entrará en la habitación con una mano le indicó a Serena que se detuviera, lo cual la chica obedeció al instante, mientras el cerraba la puerta y veía con atención el cuerpo de su presa, antes de sentarse cómodamente en el sillón para disfrutar del espectáculo que estaba a punto de comenzar.


—Serena, quiero que me escuches con mucha atención y que me hagas un performance muy especial. Quiero que bailes para mí de manera provocativa mientras te vas quitando la ropa y sólo te detendrás cuando te lo ordené ¿Has entendido?


—Sí, mi Amo. Sus deseos son mis órdenes —contestó la joven de cabellos miel de forma sumisa y con una sonrisa traviesa antes de comenzar a mover sus caderas rítmicamente y dar vueltas por la habitación mientras se apoyaba en la cama para quitarse las botas y arrojarlas lejos, antes de volver al centro de la habitación para seguir con su sensual danza y comenzar a quitarse su chaleco rojo, el cual en lugar de dejarlo caer, lo sostuvo con una de sus manos para hacerlo girar en el aire antes de arrojárselo a su único espectador.


Serena seguía bailando, moviendo sus caderas de forma sugestiva y levantando los brazos, y cuando se disponía a quitarse su vestido se encontró con que primero debía deshacerse de un listón azul. Y en cuanto tocó aquel pedazo de tela color celeste para quitárselo fue cuando el recuerdo del rostro sonriente de un chico de tez bronceada, cabello negro, y con marcas en forma de “Z” en las mejillas apareció en su mente, era Ash.


“Ash, mi amor. Tú eres el único para el que quiero hacer esto ¿Pero porque el que me está mirando es Anthony y no Ash? ¿En dónde estoy? ¿Porque estoy haciendo esto?” se preguntó la confundida chica mientras cerraba sus ojos y trataba de darle algún sentido a lo que estaba sucediendo, pero por más que lo intentaba no podía hacerlo “Mi cabeza me duele mucho...”


Mientras eso pasaba Anthony, quién veía atentamente el hermoso espectáculo, se sorprendió bastante al ver que su preciosa esclava se había detenido y que su hermosa y provocativa sonrisa había sido reemplazada por una expresión triste mientras su cabeza se movía de un lado a otro. Por lo que no tardó en deducir que de algún modo Serena se estaba liberando de la hipnosis y sin pensarlo 2 veces rápidamente se levantó y sacó a Fennekin de su pokébola.


—Serena, mírame —ordenó el chico con firmeza y ella abrió sus ojos de inmediato, pero sólo había miedo y confusión en su mirada.


— ¿Que es l-lo que m-me es-estas ha-haciendo? —preguntó ella con verdadero terror, intuyendo que aquel chico era el causante de todo ello.


—Tranquilízate Serena, tú sabes que yo sólo quiero lo mejor para ti. Así que ahora necesito que mires los ojos de Fennekin, por favor —pidió él con una mirada suplicante, que junto con el control que aún tenía sobre ella lograron su cometido.


— ¡Refuerza Hipnosis en ella! —le pidió a su pokémon, quien de inmediato realizó la indicación de su entrenador.


Los ojos del pequeño zorro se clavaron una vez más en la mirada de Serena, devolviéndola a un sumiso estado de trance, el cuál ahora era aún más profundo que antes. Sin embargo Anthony estaba bastante preocupado.


Aunque en ninguna de sus anteriores misiones nunca le había ocurrido algo parecido, él no tenía dudas de que algo había logrado romper su control sobre Serena, y mientras él no averiguara que era está situación se repetiría una y otra vez, por lo que cada vez sería más difícil cumplir su misión. Así que sabiendo que no tenía sentido apresurarse el chico se dedicó a analizar y reflexionar sobre cada detalle de lo sucedido durante algunos instantes.


“Desde que la hipnotice está tarde todo iba bien, ella era una esclava sumisa y obediente, sin la fuerza para resistirse a mis órdenes hasta que... Ella tocó ese listón ¡¿Acaso?!...” pensó él con alarma y rápidamente se puso de pie ante la joven, quien aún estaba de pie en espera de sus órdenes, y con suma delicadeza comenzó a quitarle ese pedazo de tela celeste, conteniendo sus ganas de besar esos carnosos labios o de jugar con esos espectaculares pechos. Primero debía arreglar todo esto y después podría hacer todo lo que quisiera con ella.


—Serena ¿Puedes escucharme? —preguntó de forma firme y profunda, dispuesto a obtener el control absoluto de la chica a cualquier costo.


—Sí, mi Amo... Lo escuchó... —respondió ella con una voz monótona y carente de toda emoción, señal de que seguía profundamente hipnotizada.


—Muy bien, quiero que me pongas mucha atención. Yo soy tu Amo y confías totalmente en mí, tú no quieres tener secretos conmigo, tú siempre debes honesta conmigo y decirme la verdad. ¿Entendiste?


—Sí, mi Amo... Lo entiendo... —respondió ella sin la más mínima vacilación mientras que ese pensamiento dominaba su mente.


—Muy bien. Ahora quiero que me digas todo sobre este listón y porque es tan importante para ti —indico el chico sosteniendo la tela Celeste frente a los vacíos ojos de su víctima.


—Ese listón me lo regalo mi amigo Ash durante nuestro viaje por Kalos. Es un recuerdo muy importante para mí porque yo estoy enamorada de él, Amo —respondió la chica, y a pesar de estar en trance ella se sonrojo ligeramente.


“Ahora lo entiendo todo, así que es por esto que Serena no puede ser mía por completo. Mientras ese chico siga en su corazón, ella continuará resistiéndose a mi control” pensó Anthony cuidadosamente antes de sonreír “Aunque eso es algo que puedo arreglar con mucha facilidad”


— ¡Fennekin usa Hipnosis de nuevo! —ordenó y el pokémon zorro obedeció haciendo que la chica cayera en un trance aún más profundo que antes, pero para sorpresa del tipo Fuego su entrenador le pidió que continuará. Ya que para llevar a cabo el siguiente paso de su plan era indispensable llegar a la parte más profunda de la mente y sobretodo del corazón de Serena.


—Serena, quiero que veas atentamente tu listón y pienses en ese tal Ash. A partir de ahora y para siempre todo lo que sientas por él ahora estará contenido únicamente en este listón —índico con la misma voz seria y profunda, sosteniendo el listón en sus manos, mientras ella asentía sumisamente.


—Bien hecho, mi niña. Cada recuerdo feliz, cada experiencia que hayan tenido juntos, cada emoción y sobretodo hasta el más insignificante sentimiento romántico que tengas hacia ese chico estarán únicamente aquí —al llegar a ese punto el chico se detuvo para recuperar el aliento mientras ella asentía de nuevo.


—Muy bien hecho, Serena. Ahora todo lo que sientas por ese tal Ash existe únicamente en este listón, y si este llegará a desaparecer todos esos sentimientos también lo harán. Él no será nada más que un conocido para tí, una más de las muchas personas que has conocido en tu vida ¿Lo entiendes, Serena?


—Sí, mi Amo... Lo entiendo y lo aceptó —contestó la hipnotizada joven, cayendo en un estado de hipnosis cada vez más y más profundo.


—Muy bien, entonces quiero que observes con total atención lo que estoy a punto de hacer. Pero lo único que tendrás permitido hacer es observar mientras reflexionas en lo que acabo de decirte ¿Has entendido esclava? —al escuchar aquello la hipnotizada performer asintió de nuevo, por lo que él decidió no perder más el tiempo y le hizo una señal a su pokémon, quien rápidamente entendió lo que quería su entrenador y un pequeño ataque de Lanzallamas alcanzó el bonito listón azul consumiéndolo lentamente hasta que lo redujo completamente a cenizas.


Por su parte Serena en ningún momento apartó la mirada del listón en llamas y aunque al principio ella quería detenerlo, no podía hacer nada más que observar porque esa fue la orden que su Amo le dió; Sin embargo ese pensamiento iba desapareciendo a medida que aquel obsequio se consumía, y tal como se le ordenó cuando el pedazo de tela azul se redujo a cenizas sus sentimientos por Ash también se desvanecieron, dejando un profundo hueco en su corazón. Un hueco que el chico de Kanto no volvería a ocupar ya que estaba a punto de ser llenado por alguien más.


—Escúchame muy bien Serena. ¡A partir de ahora tú estas perdidamente enamorada de mí, de tu Amo! ¡Me amas con todo tu ser! ¡Más que a nada ni a nadie, y como jamás has amado ni amaras a nadie! ¡Me amas tanto que decidiste convertirte en mi esclava! Repítelo por favor —exclamó Anthony mientras pisaba las diminutas cenizas que aún quedaban del listón azul, haciéndolas desaparecer para siempre.


— ¡Yo estoy perdidamente enamorada de ti, mi Amo! ¡Te amo más que a nada y a nadie! ¡Te amo como jamás ame ni amare a nadie más! ¡Te amo tanto que quiero ser tu esclava para siempre! —exclamó la chica ansiosamente y apartando finalmente la vista del lugar en donde el presente de Ash dejo de existir, para mirar fijamente los ojos de su Amo y perderse en su intenso color azul.


—Muy bien, ahora repítelo hasta que te ordené detenerte —pidió Anthony y ella de inmediato comenzó a repetirse aquel mantra, el cual cada vez que lo repetía no sólo se grababa más y más profundo dentro su influenciada mente, sino que se encargaba de llenar el hueco que había en su corazón.


—Detente, por favor —ordenó el chico después de unos 10 minutos antes de continuar —Serena. A partir de ahora no importa lo que sea que yo haga contigo, tú lo aceptarás con gusto y lo disfrutaras, porque es lo que más deseas ¿No es así, mi hermosa esclava?


—Sí, mi Amo... Es lo que más deseo... Haz conmigo lo que desees —respondió la joven de Kalos con una notoria nota de alegría a pesar de estar en trance, ya que las palabras de su Amo le habían devuelto la felicidad al reparar su frágil corazón.


En ese momento Anthony se acercó a la chica y la envolvió en sus brazos mientras besaba su cuello, la chica siguiendo la orden que se le dió no puso ningún tipo de resistencia y al poco rato comenzó a gemir de placer, mientras que la manos del chico ya habían encontrado el cierre del vestido de Serena, comenzando a bajarlo para despojarla de la prenda y de paso aprovechar la ocasión para manosear su trasero.


Las manos de Anthony subieron un poco para poder quitarle la blusa que usaba, y ella de inmediato entendió sus intenciones ya que levanto sus brazos para que la prenda negra volará lejos. Ahora la performer solo estaba usando su ropa interior de un inocente color blanco y un par de medias negras que cubría sus preciosas piernas.


El chico se quedó momentáneamente sin habla ante esa visión, pero se recuperó rápidamente para besar con pasión esos labios que tanto lo atraían y para su beneplácito Serena le correspondió con la misma intensidad, sus manos recorrían la espalda de la joven buscando el broche de su sostén y una vez que lo encontró no dudo en desabrocharlo para dejar libres unos hermosos y suaves pechos talla 90, que sin perder tiempo empezó a recorrer con sus manos y pellizcándolos un poco, mientras que la boca de Serena era invadida por la lengua de Anthony, haciendo sentir a la chica una oleada de placenteras sensaciones que jamás había experimentado.


Cuando ambos se separaron para recuperar el aliento fue cuando él la cargo mientras tocaba descaradamente las redondas y firmes nalgas de la joven de cabellos color miel y comenzaba a recorrer sus pechos con la lengua, todas esas sensaciones hacían que ella soltara dulces gemidos de placer, pero el chico no duro mucho en esa posición y con mucha suavidad la deposito en la cama y finalmente le quito la última prenda que cubría su intimidad.


El virgen coño de Serena estaba a su total disposición, pero su plan no era el de desvirgar a la chica bajo hipnosis. Lo que él en verdad deseaba era lavarle completamente el cerebro y hacer que fuera ella misma quién le entregara su preciada virginidad por voluntad propia.


Ahora fue Anthony quién quedo hipnotizado por unos segundos, apreciando el cuerpo desnudo de Serena, pero se repuso para recostarse a su lado y comenzar a estimular los pezones de la chica con lengua mientras sus manos se ocupaban de su entrepierna, una recorría sus suaves muslos y la otra masajeaba su clítoris rodeándolo lentamente con sus dedos


—A-amo, Ahhh... s-se... si-siente Ahhh... muy... ri-rico... ¡N-no pare po-por favor! —suplicó Serena entre dulces gemidos, ya que aunque ella jamás había experimentado nada parecido, no podía negar que le encantaba y no deseaba que aquello tuviera fin.


Por lo que atendiendo a las súplicas de la chica él lentamente comenzó a introducir uno de sus dedos dentro de su ya húmeda vagina, estimulando su punto G por dentro y por fuera, mientras su otra mano empezaba a jugar con su ano y su boca se encargaba de lamer sus pechos y darles algunos mordiscos ocasionales.


—Serena, este es el placer de la obediencia que solo yo te puedo dar. Sí eres una buena esclava te haré sentir muy bien —le susurro el chico al oído, en cuando dejo sus pechos y fue pasando su lengua por el delicioso cuello de la chica hasta llegar a su rostro.


—S-si... Ahhh... se-seré... obe...di...en...te... Ahhh... ¡Amo... se-seré... una bu-buena... es-esclava...! ¡Qui-quiero más... Amo...! ¡¡¡MUCHO MÁS!!! —gritó la performer entre gemidos. La profunda hipnosis a la que fue sometida y la enorme excitación que estaba sintiendo habían dejado su mente totalmente en blanco. Ella solo quería sentir más placer y por eso las palabras de Anthony, de su Amo, calaban hasta lo más profundo de su ser y se grababan a fuego en su subconsciente.


— ¡¡¡AHHH....M-ME AHHH... CO-CORRO AHHH... AMO AHH... M-ME CORRO!!! —exclamó Serena después de unos minutos cuando finalmente llego al orgasmo, el primero de su vida, antes de tomar el rostro del chico y besarlo con pasión hasta que la falta de aire los obligo a separarse.


—Mu-muchas... gra-gracias... mi... Amo... —gimió la chica en cuanto fue capaz de hablar, su rostro estaba totalmente rojo y sus ojos azules estaban totalmente nublados por el placer.


Mientras que él finalmente saco sus dedos de la vagina de Serena, los cuales estaban llenos de sus fluidos y comenzó a saborearlos “Eres deliciosa por dentro y por fuera, mi Serena” pensó antes de dar el último paso de la noche.


—Serena necesito que me escuches con mucha atención —indicó Anthony logrando que ella lo mirara a los ojos a pesar de lo agotada que estaba.


—Mientras duermes en lo único en que pensarás es en lo enamorada que estas de mí y en lo mucho deseas ser mi esclava y estar a mi lado. De forma que cuando despiertes en la mañana lo harás como una nueva Serena, una que hará lo que sea para seducirme y llamar mi atención, una que me obedecerá en todo sin cuestionarlo porque es lo que más desea. ¡Serás una Serena que anhela con todas sus fuerzas ser completamente mía y solo mía! ¿De acuerdo?


—S-si,... mi... Amo... Yo... lo... obedezco —contestó la chica con débiles gemidos tras el orgasmo.


—Muy bien, entonces te veré en la mañana. Ahora descansa, mi dulce Serena —mencionó mientras le daba un beso en sus labios y tomaba con suavidad un poco de su cabello antes de retirarse al sillón. Mientras que la chica de inmediato se quedó dormida, rendida por el cansancio.


Al día siguiente cuando la luz del Sol ya entraba a la habitación Serena comenzó a despertar, al principio se sintió un poco desorientada, pero al levantarse y ver a Anthony dormido en el sillón una sonrisa traviesa y un notorio sonrojo aparecieron en su rostro mientras que en sus ojos azules se reflejaban el amor y el deseo: Ya que una nueva Serena había nacido.


El chico se movió un poco pero no se despertó, lo cual hizo a la chica sonreír y darse cuenta de que estaba desnuda, y aunque nada la tentaba más que la idea de mostrarse así ante aquel atractivo chico que con su caballerosa actitud y su atractivo aspecto físico la había enamorado por completo, ella temía él que la considerará muy atrevida. Aunque eso no significaba que no pudiera llamar su atención de otras formas.


Así que rápidamente recogió su ropa, la cual estaba dispersa por todo el lugar, y tomó su mochila para cambiarse afuera de la habitación, sin embargo en lugar de ponerse la ropa interior que usaba decidió cambiarla por un pequeño conjunto que tenía guardado en el fondo de su mochila.


Una vez cambiada ella fue a la cocina, y muy alegre comenzó a preparar el desayuno con la intención de sorprender a su amado y demostrarle que ella era una chica cariñosa que quería consentirlo, de forma que cuando la comida estuvo terminada la coloco en una bandeja junto con un vaso de jugo, y cuando volvió a la habitación procedió a llamar al chico dulcemente.


Anthony comenzó a despertar al escuchar que una dulce voz lo llamaba y una vez que abrió los ojos la primera imagen que vio fue la de Serena dedicándole una linda sonrisa, capaz de enamorar a cualquiera, con una bandeja de desayuno en sus manos y arrodillada frente a él.


—Buenos días dormilón ¿Cómo dormiste, guapo? —preguntó la performer con ternura y cariño y una hermosa sonrisa.


—Buenos días Serena, dormí muy bien ¿Y tú? —preguntó el mientras se tallaba los ojos.


—De maravilla, y muchas gracias por dejarme dormir en la cama —exclamó Serena alegremente y sin dejar de sonreírle al chico.


—No hay ningún problema, además yo te invite y era lo menos que podía hacer, pero no era necesario que me trajeras el desayuno a la habitación —replicó Anthony ligeramente sorprendido.


—Es lo mínimo que podía hacer para agradecerte por tu caballerosa hospitalidad. Además yo lo hice porque quise, Anthony, y espero que lo disfrutes ya que puse todo mi cariño en el —contestó Serena mientras ponía la bandeja en sus manos, pero aún permanencia de rodillas frente a él, como si ese fuera el lugar que le correspondía.


—De acuerdo preciosa, pero tú ya comiste algo ¿Verdad, Serena? —preguntó mientras que la chica se sonrojaba un poco, ella había estado tan ocupada haciendo el desayuno para Anthony que no se preocupó por hacer algo para ella.


—Entonces ven y desayuna conmigo —mencionó él adivinando lo que pensaba la performer mientras se acomodaba en el sillón para hacerle lugar.


“¡Es tan lindo y caballeroso! ¿Cómo podría no estar enamorada de él?” se preguntó Serena mientras se levantaba para sentarse a su lado, apoyando su cabeza en su hombro y ambos comenzaron a desayunar.


Una vez terminado el desayuno, los dos chicos se pusieron en pie hasta que el comentó —Serena, fue un enorme placer tenerte como mi invitada. Pero me imagino que tú querrás continuar tu viaje ¿No es así? —preguntó el chico fingiendo tristeza aunque estaba totalmente consciente de lo que sucedería a continuación.


“Anthony tiene razón. Debo de continuar mi viaje. Pero no creas que voy a dejarte escapar, guapo” pensó Serena mientras tomaba una decisión. —Anthony, en el poco tiempo que llevamos juntos me he sentido muy bien. De hecho jamás nadie me había hecho sentir tan cómoda como tú... Y yo no quisiera que eso se terminara, por eso... ¡Quiero pedirte que viajes conmigo, te prometo que no te arrepentirás! —le pidió mientras tomaba sus manos y lo miraba de forma suplicante.


—No podría ser capaz de negarme a la invitación de una bella señorita, así que acepto viajar contigo Serena —contestó con una sonrisa, después de hacerla esperar por unos instantes que para la chica de cabellos color miel fueron una eternidad.


Ante la respuesta positiva del chico Serena no pudo evitar saltar de alegría, con una expresión radiante en el rostro, mientras le daba un fuerte abrazo al chico y depositaba un beso en su mejilla.


—Muchas gracias por aceptar, Anthony. Te prometo que no te arrepentirás y que nos divertiremos mucho juntos —dijo ella muy feliz mientras le daba una cálida sonrisa, que él no dudo en corresponderle.


“No tienes ni idea de lo mucho que nos vamos a divertir juntos, preciosa” pensó Anthony mientras disfrutaba de aquel cálido abrazo y del contacto con el cuerpo de Serena, un cuerpo que más temprano que tarde sería suyo por completo.


Mientras tanto en una lujosa oficina en Kalos se encontraba una bella joven pelirroja de unos 19 años charlando con una mujer mayor. Se trataba nada más y nada menos que de la hermosa Aria, la actual Reina de Kalos, quién estaba frente al escritorio de su representante y mentora, la famosa ex-Reina de Kalos, Palermo.


—Maestra ¿Y usted cree que fue una buena idea encargarle a Anthony la misión de ir por Serena? —preguntó Aria con curiosidad y un suave rubor invadiendo sus mejillas.


—Veo que te preocupa mucho esa chica, cariño ¿O acaso lo que te preocupa es que mi sobrino se interese más en Serena que en ti? —preguntó la productora de forma suspicaz, causando que el rostro de la actual Reina de Kalos se tiñera de un adorable color carmesí.


—Sin embargo no te traje aquí para hablar sobre Serena o sobre el inútil de mi sobrino. Imagino que tú sabes muy bien que tienes otras responsabilidades más importantes que cumplir ¿No es así, mi linda esclava? —mencionó la mujer mientras movía su asiento para quedar enfrente de su alumna y se quitaba sus costosas zapatillas para mostrarle a la joven sus pies descalzos.


—Eso es muy cierto, mi Ama —contestó Aria con devoción al ver los pies de Palermo y sin necesidad de alguna otra palabra o instrucción rápidamente se puso de rodillas para comenzar con una de sus tareas favoritas: La de masajear y besar los pies de la productora, de su dueña. Todo con el fin de demostrarle su eterna lealtad, sumisión y sobretodo su amor.


Continuará...

Esperando que está reedición sea de su completo agrado y recordando que estamos haciendo todo lo posible para ponernos al día y continuar con la historia
 

Sombrero loco

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Sean pacientes por favor estamos haciendo todo lo posible para poder ponernos al día con la historia, recuerden que este es un trabajo en conjunto de Blackcignus y Sombrero loco.

La verdadera reina de Kalos: La condesa de Xerneas.

En el interior de la oficina de la Palermo, la más famosa e importante productora del Performance en todo Kalos, podemos observar como la hermosa Aria, la actual Reina de Kalos, se encuentra arrodillada frente a la mujer y con la mayor devoción del mundo sostiene uno de los pies de la mujer con delicadeza y empieza a recorrerlo con sus suaves manos, aplicando un poco de presión sobre los arcos y lográndole sacar una sonrisa de satisfacción a la mujer.

Lentamente la productora fue acercando su pie al rostro de la chica, quien inmediatamente comenzó a besarlo con mucho cariño, mientras que su nariz podía percibir el aroma un poco fuerte del pie ligeramente sudado de Palermo e instintivamente se acercó más para poder inhalarlo con libertad, como si para ella se tratara del perfume más exquisito del mundo.

—Veo que te encanta el olor de mis pies ¿No es así, mi dulce Aria? —comentó Palermo muy satisfecha de ver como aquella sensual chica se encontraba de rodillas a sus pies y los adoraba como si fueran algo sagrado.

—Sí, mi Ama ¡Su esclava adora el olor y el sabor de sus perfectos pies! —comentó la pelirroja mientras un fuerte sonrojo invadía su rostro, y sobra decir que ella realmente estaba fascinada por aquella fragancia, ya que sin necesidad de alguna orden comenzó a pasar su lengua por aquellos bien cuidados pies de manera lenta, deleitándose con su sabor y sacándole unos cuantos suspiros de placer la mujer, quién de manera un poco brusca puso su otro pie frente al rostro de la chica en señal de que también necesitaba el tratamiento.

Y Aria entendió de inmediato lo que su Ama quería, ya que con mucho gusto tomó ambos pies, hundiendo su hermosa cara en ellos e inhalando profundamente la embriagante fragancia de su sudor, antes de seguir lamiendo con devoción cada centímetro de piel y comenzar a acariciar suavemente cada uno de los dedos de los pies de Palermo antes de meterlos uno por uno en su boca, en donde los limpiaba y los saboreaba como si se tratara de unos deliciosos dulces.

Después de unos minutos en los cuales Aria adoraba con mucho cuidado y amor los pies de Palermo, la mujer le ordenó detenerse y después de darles un último y profundo beso de adoración, la chica depósito suavemente los pies de la mujer en el suelo y la miraba esperando más órdenes.

—Lo has hecho muy bien mi bella Aria, pero hay otra parte de mi cuerpo que también necesita de tu atención —mencionó la mujer mientras abría sus piernas, revelando que no estaba usando ningún tipo de prenda íntima, por lo que su coño estaba al descubierto —Pero te quiero desnuda, mi esclava.

—Muchas gracias, mi Ama. Usted sabe que yo sólo vivo para servirla —contestó la pelirroja alegremente y con auténtica devoción, antes de levantarse y comenzar a quitarse la ropa de un modo bastante sexy, dejando en libertad sus enormes pechos talla 95, un depilado coño y sus perfectas y deliciosas nalgas, y una vez desnuda volvió a arrodillarse ante Palermo.

Sobra decir que Aria estaba muy excitada al ver la concha de la ex-Reina de Kalos y se acercó lentamente a ella, como si fuera una linda Skitty, para comenzar a masturbar a su maestra, pasando sus suaves manos sobre su intimidad para comenzar a introducir sus dedos en la vagina de la mujer y hacerla gemir de placer.

Y a pesar de lo contenta y excitada que estaba Aria no trataba de tocarse o darse un poco de placer así misma, ya que su placer no importaba, sino que se limitaba a ver a su maestra y Ama directamente a los ojos, esperando ver el placer reflejado en los fríos y hermosos ojos grises de Palermo. Ya que para ella no había nada que importará más que el placer y la satisfacción de su Ama, la mujer a la que tanto amaba.

Quién después de unos minutos llego al orgasmo llenando las manos de Aria con sus líquidos y la pelirroja de inmediato comenzó a saborear sus manos hasta dejarlas totalmente limpias y al terminar empezó a lamer con devoción el coño de la mujer hasta eliminar todo rastro de sus fluidos.

—Sin duda eres una esclava perfecta, mi hermosa Aria. Por lo tanto te has ganado una recompensa. ¡Ponte en 4 patas y muéstrame tu culo! —ordenó Palermo mientras se despojaba de su vestimenta, revelando que a pesar de su edad aún conservaba un físico envidiable y de un compartimiento su escritorio saco un consolador, con un dildo incluido, el cual que se apresuró a ponerse.

— ¡Si, Ama Palermo, lo que usted ordené! —contestó la hermosa pelirroja con absoluta emoción y obedeciendo al instante la orden que se le fue dio, ella esperaba pacientemente cuando sintió que la mujer comenzaba a penetrar su ano sin aviso previo causando que la chica soltara un leve grito de dolor, que no tardó en ser sustituido por gemidos de placer.

— ¡¡¡Esto es fantástico, mi pequeña esclava!!! ¡¡¡Darte por el culo es maravilloso!!! E imagino que estarás muy feliz, ya que dentro de poco tendrás una nueva hermanita con la que podrás jugar, y por supuesto enseñarle a adorarme como me lo merezco —exclamó Palermo a la vez que se encargaba de acariciar los suaves y firmes pechos de la chica.

—Lo... Ahhh... se... Ahhh... Ama... Pro-pronto... Ahhh... muy... pronto... Serena... Ahhh... se-será... Ahhh... to-toda... suya... Ama... Palermo... Ahhh... y las... dos... Ahhh... es-estaremos... Ahhh... a... sus... Ahhh... pies... sir-sirviendo... y.... Ahhh... ado-adorando... a... la... Ahhh... ver-verdadera... Ahhh... Reina de... Ahhh... Ka-kalos —exclamó la excitada pelirroja entre gemidos y disfrutando profundamente tanto de las fuertes embestidas de su maestra como por sus constantes caricias.

Después de unos placenteros minutos en los que aquel juguete penetraba con fuerza su ano, Aria estaba a punto de correrse y Palermo lo sabía, ya que comenzó a darle unas fuertes y sonoras nalgadas a la joven, quien no dejaba de gemir hasta que el ansiado orgasmo finalmente llegó.

—Mu-muchas... gra-gracias... Ahhh... mi Ama... Ahhh... adoro que... Ahhh... disfrute... de jugar... con mi... cuerpo —agradeció la esclavizada Reina de Kalos entre eróticos gemidos por el reciente orgasmo, mientras su cuerpo aún temblaba de placer.

—Limpia mi juguete, Aria —ordenó Palermo con frialdad mientras sacaba el consolador del interior de la chica de un solo golpe, lo cual le saco un gran suspiro a la pelirroja, quien rápidamente se dio la vuelta para cumplir con la orden que se le dio.

De forma que en cuestión de unos breves momentos Aria se encontraba nuevamente de rodillas en el suelo, esta vez limpiando el juguete de color negro con su boca, sus labios apretaban con fuerza el consolador y su hábil lengua lo recorría para eliminar todo rastro de sus jugos, hasta que sintió una suave caricia en su cabeza.

—Es suficiente, mi pequeña, ahora arréglate y vístete. Tenemos asuntos pendientes que debemos atender —pidió la mujer y poco tiempo después Aria se encontraba perfectamente arreglada, por lo que nadie creería que en esa oficina hubiera pasado otra cosa más que una agradable conversación entre maestra y discípula.

De forma que ambas mujeres salieron del edificio y entraron rápidamente en una limusina para dirigirse hacia un lugar por el momento desconocido

— ¿Y qué opina de la nueva generación de Performers, Maestra? —preguntó Aria con educación, aunque conteniendo el deseo que tenía por la mujer frente a ella, ya que sabía muy bien que frente a los demás tenía que fingir que solo era una representada más de la productora.

—La verdad es que a excepción de Serena ninguna ha llamado mucho mi atención —sentenció la mujer con firmeza antes de añadir —Reconozco que muchas de ellas son muy bellas, y sin duda habrá mucha gente que podría interesarse en ellas, pero ninguna de ellas posee el talento necesario para ser la siguiente Reina de Kalos.

—Entonces solo esperaremos a que Anthony traiga de vuelta a Serena —comentó la pelirroja mientras un ligero rubor teñía su rostro al mencionar aquello, lo cual no pasó desapercibido para la productora.

—No entiendo si esa reacción es por Serena o por el inútil de Anthony, mi querida Aria —comentó Palermo con desdén haciendo que la Reina de Kalos se aveegonzara por haber sido descubierta.

—Bueno Serena es una chica muy linda y agradable, y no solo por su aspecto físico, ya que también es una buena persona. Y Anthony, bueno, él es un chico adorable, un verdadero caballero y es bastante guapo —admitió Aria con ensoñación y tratando de contener un suspiro.

—Es por eso que me sorprende mucho que usted no se lleve muy bien con él, en especial considerando que es su único sobrino. De hecho en algunas ocasiones incluso me parece como si usted lo odiara —repuso la chica claramente conmovida por el chico y deseando ser ella la que le brindará el amor que él tanto anhelaba.

Sin embargo la mujer no le prestó demasiada atención a su discípula, ya que sus palabras le habían hecho reflexionar.

“Odiarlo... Eso es verdad... Aunque debo admitir que Aria tiene mucha razón sobre Anthony, ya que desde que era niño él siempre fue muy amable, cariñoso y caballeroso. En resumen Anthony es el lindo sobrino que cualquier mujer desearía tener.... Tal vez el problema está en su apariencia física, en ese cabello tan oscuro como el ébano y en esos resplandecientes ojos azules, en aquella voz tan varonil y en su bien marcado cuerpo...” reflexionó la mujer antes de llegar a una conclusión

“Si eso es... La única culpa que tiene Anthony es la de ser la viva imagen del único hombre al que alguna vez ame... Aquel quién se aprovechó de mis sentimientos y me manipuló a su antojo, aquel quién me abandono al preferir a mi joven hermana y que también la abandono a ella después de embarazarla: El hombre que me mostró el placer de la carne y que también destruyo mi corazón, aquel que me convirtió en lo que soy”.

—Maestra ¿Se encuentra bien? —preguntó Aria con preocupación y sacando a la productora de sus pensamientos.

—No te preocupes Aria, solo estaba recordando un poco del pasado, aquello que me trajo aquí —comentó la mujer con calma y tras decir eso la mujer sacó de un compartimiento del auto una máscara azul que parecía estar hecha de zafiros y con unos adornos de oro similares a los cuernos del pokémon legendario Xerneas, la cual tenía incluido un modificador de voz, y de nueva cuenta se despojó de su ropa, pero en esta ocasión para ponerse un elegante vestido de color añil con bordados de oro, el cual le daba el aspecto de alguien de la realeza.

Después de algunos minutos fue cuando por fin llegaron a su destino: el portentoso Palacio Cénit. Al bajar del vehículo fueron atendidas de inmediato por la servidumbre del lugar, la cual estaba conformada únicamente de jóvenes mujeres, y que las condujeron hasta el salón principal del palacio.

—Amo, La Condesa de Xerneas y la Reina de Kalos se encuentran aquí. Con su permiso me retiro —anunció una hermosa chica de cabello rubio, de aproximadamente unos 25 años, mientras hacía una cortés reverencia.

—Muchas gracias, Emily. Puedes retirarte —contestó el aristócrata viendo a sirvienta con lujuria hasta que ella salió de la habitación, antes de centrarse en sus invitadas.

—Es un verdadero placer para mi tener aquí a la Condesa de Xerneas y a la Reina de Kalos en mi humilde palacio —contestó el Rey Cénit, dueño del lugar, mientras hacia una educada reverencia y besaba la mano de ambas mujeres antes de invitarlas a tomar asiento.

—Su Majestad, me gustaría saber cuál fue el motivo de su llamada ¿Acaso la Princesa Allie no está complacida con el séquito de sirvientas que pidió? —preguntó Palermo con una educada frialdad mientras aceptaba una taza de té de otra de las jóvenes sirvientas del lugar.

—Para nada Condesa, sino todo lo contrario ¡Mi pequeña y yo estamos tan contentos con sus servicios que deseamos pedir otro lote! —exclamó aquel noble con emoción.

—Entiendo, es bastante bueno escuchar eso ya que precisamente ahora tengo a algunas candidatas disponibles —respondió la mujer mientras sacaba un grueso catálogo, en el cual estaban las fotografías de varias chicas y debajo de cada una de las imágenes había algunos datos sobre la chica junto a una cifra, y se lo entregaba —Escoja a las chicas que considere más adecuadas.

Por lo que después de unos minutos el excéntrico aristócrata marco con una cruz roja las fotografías de 6 chicas y le devolvió el catálogo a Palermo.

— ¿Y cuándo estará disponible mi nuevo séquito de jóvenes y obedientes sirvientas, mi estimada Condesa? —preguntó aquel hombre de forma ansiosa, sin hacer nada para ocultar la lujuria que sentía.

—Su Majestad, usted ya debe de saber que su mercancía estará en su puerta y lista para obedecer en un plazo de 3 días después de su respectivo pago. Así que si ya no se le ofrece algo más, le pido su permiso para retirarme —pidió la mujer con una cortés indiferencia.

—De acuerdo, Condesa. Después de todo se a la perfección que “Las Siervas de Xerneas” nunca decepcionan. Es un verdadero placer hacer negocios con usted y deleitarme con su agradable visita —comentó el hombre, quién se puso de pie para ayudar a las mujeres a levantarse, antes de besar sus manos a modo de despedida y mirar lujuriosamente a Aria.

Por lo que una vez fuera de la residencia, ambas volvieron nuevamente al auto. Y después de quitarse aquella vestimenta, Aria noto que Palermo se veía cansada por lo que se atrevió a preguntarle a la mujer que si se encontraba bien, todo sin dejar de mirar con deseo el cuerpo desnudo de la productora.

—Por supuesto querida, solo basta con que vaya a mi casa a descansar. Además mañana tienes una gira así que sería bueno que también lo hicieras —dijo la mujer mientras se acercaba a la joven y comenzaba a besarla con pasión.

—Lo haré, mi Ama. Usted siempre sabe lo que es mejor para mí —respondió la chica de forma sumisa y con un adorable sonrojo —No sabe cuánto deseo que Serena me quite el título de Reina para estar a su servicio todo el tiempo al igual que Isabelle —comentó la pelirroja con un tono de voz dulce y sensual que destilaba auténtica devoción y deseo en cada palabra.

—Lo se, preciosa. Yo también quisiera tenerte en mi casa todo el tiempo y a mi total disposición, pero sabes muy bien que si ella no es digna entonces deberás vencerla sin piedad —terminó Palermo para silenciarla de nuevo, ahora con un lujurioso beso estilo Kalos, mientras sus manos recorrían las firmes y suaves tetas de Aria.

Después de ponerse su vestimenta habitual y dejar a Aria afuera de su departamento en Ciudad Luminalia Palermo al fin llegó a su mansión, la cual se encontraba a las afueras de Ciudad Glorio y apenas abrir la puerta se encontró con una preciosa chica de sedoso y fino cabello negro, con unos hermosos ojos marrones, unos pechos talla 100 y una exquisita piel de porcelana, enfundada en un erótico disfraz de sirvienta que no dejaba nada a la imaginación.



Se trataba de Isabelle, la predecesora de Aria como la Reina de Kalos, y quien al igual que la pelirroja era una esclava personal de Palermo y parte de la colección privada de la productora.

—Muy buenas noches, mi Ama ¿Desea un baño relajante para eliminar la tensión del día? —preguntó cortésmente la joven mientras se ponía de rodillas e inclinaba su cabeza en el suelo para besar las zapatillas de su señora.

—Esa idea suena fabulosa. Me encanta que me conozcas tan bien, así que ven conmigo Isabelle —comentó la mujer complacida por lo atenta que era su obediente esclava

—Es un verdadero placer estar a su servicio, mi Ama —contestó alegremente la joven mientras seguía a Palermo con un seductor caminar, ya que el único propósito de su existencia era el de servir a la mujer que era como una diosa para ella.

Así que después de un relajante y muy erótico baño, en donde la pelinegra se encargó de enjabonar hasta el último centímetro del cuerpo de la mujer mientras ella se encargaba de jugar con sus prominentes pechos, la productora finalmente se fue a dormir acompañada de Isabelle, quien se quedó dormida mientras lamía los pechos de su Ama.

Al día siguiente, cerca de las 9 de la mañana, la mujer salió en dirección a su oficina acompañada de Isabelle, quién ahora vestía como una eficiente y elegante secretaría, pero sin dejar de verse hermosa.

No había duda de que Palermo debería de buscar más mercancía, ya que un inesperado pero muy productivo pedido de parte del elegante “Buque Real”, procedente de Unova, había contrato a muchas de sus chicas. Después de todo un barco de lujo necesita a muchas chicas como camareras y también a algunas que trabajen en el bar, junto con un pedido especial del casino de Ciudad Azulona en Kanto que requería de nuevas croupier.

Para la mujer el proceso de la cacería resultaba particularmente erótico, ya que le encantaba ver los ingenuos y felices rostros de aquellas chicas llenas de esperanza en que ella les ayudaría a cumplir su sueño de ser la Reina de Kalos y todo para que terminaran siendo unas obedientes esclavas con el único objetivo de ser lo que ella decidiera que fueran.

Experimentar todo ese poder era en extremo excitante y una de las mejores cosas es que ni siquiera tenía que preocuparse por lidiar con los familiares o amigos de sus víctimas ya que una simple orden suya bastaba para destruir por completo relaciones y vínculos forjados durante años. Y ante la vista de todo el mundo parecía que a esas lindas señoritas solo se les había subido la fama a la cabeza.

Así que fue cerca de las 10 de la mañana cuando Palermo se dirigió hacia la lujosa sala de conferencias que estaba a un lado de su oficina y tras realizar algunas llamadas solicitó la presencia de las chicas que vendió el día anterior, al llegarle la notificación de un enorme pago en sus cuentas ficticias.

—Buenos días, señorita Palermo. En que podemos servirle —la saludaron las chicas con educación y un tono de voz ligeramente sumiso.

—Buenos días chicas, el día de hoy por fin tendrán la oportunidad de cumplir su sueño —mencionó Palermo regodeándose con el placer de ver la esperanza en los ojos de aquellas inocentes muchachas antes de que su sueño y sus vidas cambiarán para siempre, mientras tomaba una pokébola y liberaba a su pokémon principal.

Pero las chicas no se sorprendieron en lo absoluto al ver a Malamar, ya que durante su entrenamiento con Palermo al igual que sus demás compañeras veían a diario al pokémon revolución durante la hora de la relajación, en donde el muy amable calamar emitía para ellas un agradable destello de luz que las ayudaba a encontrar la paz interior, razón por la que las chicas ya estaban acostumbradas a caer bajo el efecto de la Hipnosis de Malamar y no solo no oponían ninguna resistencia sino que lo disfrutaban mucho, así que una vez que estuvieron en un profundo trance fue cuando una fotografía del Rey Cénit apareció en la pantalla detrás de ella.

—Escúchenme muy bien, este hombre es el Rey Cénit y a partir de hoy es su nuevo Amo. Ustedes son de su propiedad y el único objetivo de su existencia es servirlo en todo —les dijo Palermo con frialdad antes de ponerse de pie y hacerse a una lado para que las chicas pudieran observar aquella imagen sin problemas —Ahora quítense la ropa y mastúrbense mientras recitan lo que les acabo de decir ¡Grábenlo en lo más profundo de sus débiles mentes!

—Sí, Ama Palermo. Lo que usted ordené —contestaron las 6 chicas al unísono mientras se quitaban su ropa hasta quedar totalmente desnudas y sus manos iban directamente a su entrepierna.

—El Rey Cénit es nuestro nuevo Amo, somos de su propiedad y solo existimos para servirlo en todo —comenzaron a recitar las chicas mientras se masturbaban y con el paso de los minutos seguían recitando aquella indicación entre gemidos, la cual tal y como se les ordeno, iba grabándose completamente en sus influenciadas mentes eliminando cualquier otro recuerdo y convirtiéndose en su nueva realidad.

Mientras tanto Palermo solo observaba la escena con frialdad y desdén, ya que ella no ocupaba su cuerpo para instruir a unas simples sirvientas. Las únicas que eran dignas de apreciar, dar y recibir placer de su cuerpo, era la creme de la creme, la élite de la élite, aquellas escasas chicas que al igual que Aria e Isabelle probaran ser dignas de convertirse en sus esclavas personales... Chicas como Serena.

Continuará...
 

Sombrero loco

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Seguramente no tendremos respuestas pero seguiremos adelante con los planes, les aseguramos que valdrá la pena

Capítulo 4. ¡El carnaval del deseo y la decisión de Serena!

Mientras tanto y de vuelta en Hoenn Serena y Anthony finalmente salían de Pueblo Rubello, ambos jóvenes caminaban por el pequeño pueblo y su destino final era llegar a Ciudad Slateport, en donde la chica participaría en el Gran Festival.


Pero como aún faltaban dos semanas para que el evento diera comienzo, ambos decidieron dirigirse hacia Ciudad Licovely, en donde no solo tomarían un ferry que los dejaría directamente en su destino, sino que Serena por fin podría visitar el Centro Comercial más famoso de Hoenn.


La vestimenta de Serena era prácticamente igual a la de costumbre, con la excepción de que ya no llevaba consigo el listón de color azul que Ash le había regalado en Kalos. Al darse cuenta de que perdió aquel regalo ella se entristeció un poco, pero en cuando Anthony le ofreció su mano ese pequeño detalle dejo de importarle y con gusto tomo la mano del chico para comenzar a caminar juntos.


Fue cerca del final del pueblo cuando el joven de cabello negro se detuvo frente a una tienda y amablemente le pidió que lo esperara afuera, a lo que ella accedió y después de unos minutos el salió de la tienda con un pequeño paquete en sus manos.


—Serena, note que estabas un poco triste porque perdiste tu listón y no me gusta verte así, por eso quiero darte esto —dijo mientras le entregaba el paquete que había comprado, el cual resultó ser un listón similar al que tenía la chica, con la diferencia de que este era de un llamativo color rojo.


Al ver aquel obsequio los bellos ojos azules de la chica se iluminaron y una adorable expresión de felicidad apareció en su rostro, y como podía no sentirse feliz si a diferencia de Ash aquél guapo chico estaba totalmente al pendiente de ella y la prueba de eso era que se había tomado la molestia de darle ese regalo, por lo que ella se sonrojo por completo mientras aceptaba el presente.


— ¡Es precioso! Gracias Anthony, por ser tan bueno conmigo. ¡Te juro que nunca perderé este listón, será un símbolo de nuestro vínculo! —comentó la performer antes de darle un emotivo abrazo y depositar un beso en la mejilla del pelinegro, muy cerca de sus labios.


Ante esa repentina acción Anthony no pudo evitar sonrojarse, pero rápidamente recupero la compostura y le sonrió antes de tomarla una vez más de la mano para continuar con su viaje, todo mientras él pensaba alegremente “Todo va según lo planeado, ahora Serena no solo no podrá saber que yo destruí su precioso regalo sino que ahora tendrá algo que la ate a mí en lugar de a ese tal Ash”.


Así que tras algunas horas de caminata fue cuando la pareja se detuvo en un prado para descansar un poco, en donde Serena no perdió el tiempo y se dispuso a cortar un trozo de su nuevo listón para colocarlo cerca de su cuello, además de sacar a sus pokémon para presentarles a su nuevo acompañante.


En un principio los pokémon de Serena estaban muy sorprendidos por la presencia de aquel chico y lo miraban con desconfianza, especialmente Pancham, pero el hecho de ver a su entrenadora tan feliz mientras preparaba el almuerzo y que después de un breve cruce de miradas entre Braixen y Sylveon con el Fennekin de Anthony sus 2 compañeras quedarán completamente fascinadas con el tipo Fuego, al panda no le quedó otra opción más que confiar en él.


Después del almuerzo y que la performer le pidiera a Anthony que viera su entrenamiento para darle su opinión fue cuando los chicos levantaron su campamento para proseguir con el viaje y esa fue su rutina durante los siguientes días.


En los cuales el interés que Serena tenia hacia su nuevo compañero era más que evidente, ya que ella no solo se tardaba cada vez más tiempo en arreglarse durante las mañanas, sino que también había adoptado una actitud bastante dulce y un tanto coqueta con Anthony, lo cual sorprendió bastante a los pokémon de la chica y complacía bastante al chico.


Sin embargo esos no eran los únicos cambios en el comportamiento de la performer, ya que el lado más sensual y ardiente de Serena también había despertado. Por lo que la única forma en que la chica podía mantenerlo a raya era masturbándose al despertar y antes de irse a dormir, todo mientras pensaba en Anthony, el causante de todas esas extrañas y placenteras sensaciones.


— ¡Oh si, Anthony! ¡Fóllame así, mi Amo! ¡Tu obediente esclava está lista para ser tuya! —gimió Serena de forma dulce mientras que los dedos de su mano derecha se adentraban con desesperación su descubierto coñito, ya que había bajado el short que usaba como pijama hasta la altura de sus rodillas y desde su primer encuentro con Anthony había dejado de usar ropa interior a la hora de dormir, mientras su mano izquierda acariciaba sus cada vez más excitados pechos, por lo que no era raro que la chica no tardará mucho en llegar al orgasmo.


“En verdad eres una pervertida, Serena... Mira que imaginarte como una cachonda y obediente esclava y a Anthony como tú Amo” se reprochó la chica, mientras se relamía los labios de forma sensual, tras recuperarse un poco y volver a acomodar su pijama en su lugar antes de acomodarse en su saco de dormir.


Aunque en realidad ella no sé sentía ni un poco culpable, sino todo lo contrario. Ya que la idea de imaginarse como la esclava de Anthony no sólo la excitaba bastante, sino que incluso le parecia correcta, por lo que con una gran sonrisa en su rostro ella decidió irse a dormir, siendo cada vez más consiente de los crecientes sentimientos que tenía hacia su nuevo compañero y deseando que algún día la fantasía que acababa de tener se volviera realidad...


Fue al día siguiente, después de tres dias de viaje y un poco antes del atardecer, cuando la pareja finalmente llegó a Ciudad Fortree. La cual presentaba un alegre y festivo ambiente, ya que en esos momentos sus pobladores estaban celebrando el famoso Carnaval Anual de la Pluma, sumado a que la temática de este año eran los disfraces pokémon.


—Oye Serena ¿Te parece si tenemos una cita mientras disfrutamos del carnaval? —preguntó Anthony con seguridad, la cual sólo aumentó al ver que la chica aceptó de inmediato con una gran sonrisa, por lo que se dirigieron hacia al Centro Pokémon, en dónde pidieron una habitación y subieron a dejar sus cosas.


—Serena te veré en el lobby en una hora, quiero ir a conseguir un disfraz —anunció el chico ante la sorpresa de Serena, quien estaba a punto de decirle que ella podría hacerle uno, pero él se acercó y le susurró al oído —No te preocupes por eso, tú sólo concéntrate en verte aún más hermosa de lo que ya eres. ¿De acuerdo? —antes de darle un beso en la comisura de sus labios.


—Sí, Anthony. Si es lo que deseas, así lo haré —respondió la chica con una nota de sumisión y felicidad en su voz mientras él salía de la habitación bastante complacido.


De forma que en cuanto la puerta se cerró la chica se sintió libre de expresar lo feliz que estaba por lo que acababa de suceder, ya que su rostro se sonrojo de forma adorable mientras que con ilusión ella comenzó a tocar el lugar en donde recibió aquel beso, y tras perderse en sus pensamientos por unos momentos ella se apresuró a sacar su mochila en busca de algo que ponerse.


El único pensamiento que en esos momentos había en la mente de Serena era que debía verse muy hermosa para aquél chico, el chico del que estaba perdidamente enamorada, y dejarlo muy sorprendido. Razón por la que sus crecientes sentimientos hacia Anthony junto con la imperiosa necesidad que ella tenia por complacerlo hacia que para ella aquellas palabras se convirtieran en una orden que ella debía cumplir a cualquier costo.


De forma que una hora después, Anthony se encontrará en la recepción del Centro Pokémon esperando pacientemente a su bella cita, y fue cuando vio a una hermosa chica bajar por la escalera y esta se acercó a él, dejándolo totalmente asombrado: Serena estaba vestida con un disfraz de Florges, el suave vestido verde se ajustaba a la perfección al cuerpo de la chica acentuando aún más sus deliciosas curvas, además de tener unas aberturas que mostraban sus delicadas piernas, junto con unas zapatillas del mismo color que complementaban el sexy atuendo, y la parte superior del vestido era de color negro el cual hacia resaltar aún más los preciosos pechos de la joven.


​



—¿Te gusta cómo me veo, Anthony? —preguntó Serena nerviosamente, mientras un suave pero adorable rubor adornaba sus mejillas, y sin notarlo ella puso un dedo en su boca, lo cual la hacía ver aún más sexy.

—Me encanta, Serena. Te ves preciosa. ¿Y a ti te gusta mi disfraz? —preguntó él con confianza y dando una ligera vuelta para la chica.


—Te queda muy bien, mi ardiente Charizard —contestó la chica de manera coqueta y acercándose a él para tomar nota de como el ajustado disfraz del inicial de tipo Fuego de la región Kanto se ajustaba a su musculoso cuerpo, dándole un aire rudo y varonil que le encantaba.


—Entonces ya podemos irnos ¿Verdad, guapo? —preguntó ella con dulzura mientras le extendía su brazo.


—Por supuesto, preciosa. Hay que divertirnos en grande —exclamó Anthony y sin dudarlo acepto el brazo de la performer mientras tomaba su delicada mano y posó sus labios en ella, dejándola muy complacida, antes de salir del Centro Pokémon tomados de la mano.


Así que ambos jóvenes se pasaron la noche divirtiéndose en las diferentes atracciones del carnaval, en donde obviamente la pareja llamo la atención de todo el mundo, principalmente por la apariencia de Serena, la cual atraía las miradas de la gente causando envidia entre las chicas y deseo en los hombres.
Pero al notar aquellas miradas Anthony tomó a la chica por la cintura, dando a entender que esa hermosa chica era su acompañante y ella sólo sonreía feliz de pasar esos momentos con él. Hasta que llegaron a la que era la principal atracción del carnaval: Volar en un Scarmory gigante.


—No estoy muy segura de querer hacer esto, Anthony —comentó la chica un poco asustada al ver lo alto que llegaba la gente en el lomo del ave metálica.


—Tranquila, Serena. Esto es muy seguro y se ve bastante divertido, aunque si lo deseas podemos ir a otra atracción —comentó él sin darse cuenta de la lucha interna que sus palabras estaban causando en la chica.


Ya que Serena en verdad no quería volar en esa ave, sin embargo Anthony parecía estar muy emocionado por intentarlo, por lo que sus propios deseos y la imperiosa necesidad que sentía de hacer complacer al chico estaban chocando entre sí, hasta que...


—No hace falta, Anthony... Y-yo quiero intentarlo... Aunque yo... le tengo miedo a las alturas —confesó ella en voz baja y aferrándose a su brazo de forma adorable, lo cual hizo sonreír al chico.


—Debiste decirme eso antes, Serena —comentó el chico con ternura mientras tocaba su sonrojado rostro —Pero no te preocupes, encontraré la forma de que ambos podamos subir y que tú te sientas segura, mi linda Florges.


Así que el joven decidió ir un momento con la líder de gimnasio de la ciudad, quien era la encargada de monitorear la atracción, y después de unos minutos regreso con Serena con una sonrisa radiante.


—Todo está resuelto, linda. Ya que Wionna me permitió subir contigo y de esa forma hacerte sentir segura —exclamó Anthony con una sonrisa traviesa que ella no tardó en corresponderle.


—En verdad eres el mejor chico que podría pedir, Anthony —dijo Serena sumamente agradecida por aquel gesto y abrazando con fuerza su brazo antes de besarlo en la mejilla, de forma que ambos jóvenes esperaron con ansias su turno.


Y cuando esté finalmente llegó Anthony fue el primero en subir, todo para tenderle su mano y facilitar que ella subiera, dejándola al frente mientras él colocaba sus manos en su cintura para darle seguridad, y con gentiliza acercaba su cuerpo al de ella.


De forma que cuando el ave de acero despegó, él se acercó aún más a ella hasta sentir su trasero mientras que sus manos comenzaban a recorrer los suaves muslos de la chica y sin previo aviso comenzó a besar su delicado cuello, sacándole algunos gemidos de placer a Serena, quién se olvidó por completo de su miedo a las alturas y cerró los ojos para disfrutar del tratamiento que su acompañante le estaba dando, pero al notar que el ave comenzaba a descender él decidió detenerse.


Una vez en el suelo él le ayudó a bajar, a lo que ella acepto, Serena aún estaba muy ruborizada por lo que ocurrió arriba y él la miraba un poco preocupado esperando su reacción. Por lo que cuando la chica por fin recupero el habla y su color se puso frente a él con una tierna sonrisa: Ese era el momento de hacer lo que ella había deseado hacer desde que conoció a Anthony.


—Muchas gracias por subir conmigo, Anthony —respondió ella antes de cerrar sus ojos y en un arranque de valor darle un apasionado beso en los labios, el cual el correspondió de inmediato, cuando se separaron ambos tenían la cara completamente roja pero también una gran sonrisa.


—Serena, yo... Ya no puedo ocultarlo más, tú me encantas como no tienes idea y quisiera saber ¿Si tú... serias mi novia? —en cuando el chico dijo esas palabras los ojos de Serena se iluminaron y ella no tardó en lanzarse a sus brazos para besarlo de nuevo


— ¡Anthony tú también me gustas mucho! ¡Y si quiero! ¡Quiero ser tu novia, quiero ser tuya! —exclamó ella alegremente y una vez aclarado ese punto los ahora novios se besaban sin ningún pudor, ella ponía sus brazos en el cuello de Anthony y él ponía sus manos en la cintura de Serena, cada beso los dejaba con la necesidad de más, hasta que se detuvieron para recuperar el aliento.


—Anthony, sobre lo que me estabas haciendo allá arriba, bueno yo... eto... m-me gustaría q-que l-lo terminaras —pidió la performer con un poco de timidez pero sin ser capaz de ocultar lo excitada y deseosa que estaba.


—Estaré encantado preciosa, pero no crees que deberíamos volver a nuestra habitación primero —afirmó Anthony con una sonrisa de confianza, por lo que ella asintió, y rápidamente tomó su mano para comenzar a correr hacia el Centro Pokémon.


Después de unos minutos ambos llegaron a la habitación, algo cansados por tanto correr pero muy felices. Así que después de cerrar la puerta ambos comenzaron a besarse con pasión cayendo sobre la primera cama de la habitación, él estaba sobre ella y tal como ella se lo pidió el continuó en donde se quedó: besando suavemente su delicado cuello y aprovechando las aberturas de su vestido para tocar sus suaves muslos.


Serena gemía de placer mientras se daba una vuelta en la cama, quedando sobre el chico y comenzó a desabrochar con ansiedad el disfraz de su novio, revelando su fuerte y marcado abdomen lo que la dejo sin palabras, pero el chico no se quedaba atrás ya que el estaba pasando sus manos por las piernas de la performer levantando poco a poco su vestido, hasta llegar a su bien desarrollado trasero el cuál acarició muy lentamente, ya que la ropa íntima de Serena lo permitía al tratarse de una tanga de encaje negra con detalles rojos, dándole algunas nalgadas o unos pellizcos ocasionales que excitaban aún más a la chica.


Anthony por su parte subía cada vez más el vestido y su pareja entendiendo lo que él pretendía se levantó para deshacerse de su disfraz, quedándose sólo en ropa interior, mientras que el hacía lo mismo. Ambos amantes se miraban con deseo, hasta que sus bocas nuevamente se unieron en un suave beso que rápidamente subió de tono volviéndose un lujurioso beso estilo Kalos, donde sus lenguas bailaban con frenesí.


El recorría la espalda de la performer con sus manos, haciéndola temblar, hasta que por fin encontró lo que buscaba: el broche de aquel fino sujetador de encaje negro con detalles rojos, y miro por un momento a su pareja quién le sonrió tiernamente y asintió, antes de desabrochar aquella prenda y enviarla lejos para dejar libres los pechos de Serena.


Mientras tanto ella había estado recorriendo el fuerte abdomen del chico con mucha suavidad usando sus hábiles dedos, como queriendo comprobar que aquella vista era real, bajando hacia su excitada entrepierna hasta que encontró el borde de sus bóxer y comenzó a bajarlos con desesperación.


“Es más grande de lo que pensé... Pero me encanta” pensó la emocionada chica al ver la erecta verga del chico, ya que en su vida jamás había visto algo tan hermoso, y la idea de tener aquel miembro dentro de ella la excitaba mucho, tanto, que y sin darse cuenta comenzó a llevar una de sus manos a su entrepierna para comenzar a tocarse.


Anthony complacido por la expresión de su novia decidió ayudarla a masturbarse un poco, de forma que sus manos descendían hacia el trasero de la chica para tocarlo mientras hundía su rostro entre aquellos suculentos melones. Las caricias propias y ajenas que la chica estaba recibiendo en su zona intima junto con los suaves besos y lamidas que sentía en sus pechos la estaban excitando a un punto que jamás imagino. Un punto en dónde perdió el poco pudor que aún le quedaba y en el que una parte de su mente le recordaba que quién era ella en realidad: Una esclava enamorada, que adoraba obedecer, porque la obediencia era placer.


—Métemela, A-amo Anthony ¡Por favor meta su gran polla en mi coño y hágame el amor! ¡Lo necesito tanto! —suplicó Serena de forma increíblemente sensual, ya que su linda voz destilaba amor y lujuria, dejando totalmente sorprendido al chico por el hecho de que ella comenzaba a reconocerlo como su Amo de manera consciente.


Por lo que no era raro que una sonrisa de triunfo aparecería en el rostro del chico, quien con mucha delicadeza comenzó a quitar la fina y empapada prenda que resguardaba la intimidad de Serena, observando por un momento una vista que le fascinó: Ya que los labios íntimos de la joven palpitaban a la vez que su excitado clítoris se ponía totalmente erecto.


Así que el chico lentamente acercó su erecto miembro a la intimidad de su chica, rozándola con la punta para estimularla aún más, hasta que con mucho cuidado comenzó a meter su verga en aquel celestial coño, hasta sentir una barrera que le impedía el paso.


Instintivamente él miro el sonrojado rostro de su excitada pareja, aquellos hermosos ojos azules que ahora estaban adornados con el brillo de la lujuria y la pasión, quién le sonreía antes de abrir sus sensuales labios para decir —ESTOY LISTA PARA SER SUYA, MI AMO ¡POR FAVOR, TOMÉ MI VIRGINIDAD Y HÁGAME SU MUJER! —al escuchar esas palabras Anthony asintió antes de dar un fuerte tirón y aquella resistencia desapareció para siempre.


El leve grito de dolor que Serena soltó al dejar de ser virgen fue inmediatamente ahogado por los dulces besos con los que Anthony llenaba su rostro mientras que sus pechos eran manoseados por las manos de su amado, por lo que al poco tiempo el dolor desapareció y fue ella quien comenzó a cabalgar al chico con sensualidad, como si de un Rhyhorn se tratase, mientras que el bajaba sus manos siguiendo la delicada curva de su cintura hasta llegar a sus glúteos, los cuales masajeo sin reparo.


—SIGA ASÍ, MI AMO ¡DEME MAS DURO, MÁS RICO! —gritó la excitada chica bajando su cuerpo con mayor fuerza y rapidez obligándolo a sujetar sus glúteos con mayor firmeza, durante varios minutos de embriagante placer ambos amantes continuaron moviéndose con frenesí hasta que el tan ansiado orgasmo por fin llegó.


— ¡SE-SERENA, MI AMOR! ¡VOY A CORRERME SERENA! —exclamó el chico, quién ya no era capaz de contenerse y por un breve instante intento separarse de su amante pero ella lo impidió.


—YO TAMBIÉN, AMO ANTHONY, POR FAVOR CÓRRASE CONMIGO ¡CÓRRASE DENTRO DE MÍ Y LLÉNEME CON SU SEMEN! —suplicó Serena antes de soltar un erótico grito en señal de que había alcanzado el orgasmo, el placer que nunca antes había sentido recorría todo su cuerpo haciéndolo estremecer, mientras la cálida semilla de su amado llenaba por completo su vagina, ambos se sonrieron y después de un último beso, la exhausta chica se desplomó en el pecho de su novio.


—A-amo An-Anthony, e-eso fue ma-maravilloso, muchas gra-gracias por to-tomar mi virginidad y enseñarme lo rico que es el sexo —susurró la chica mirándolo con dulzura antes de caer dormida por el placentero esfuerzo realizado.


El la envolvió en sus brazos y tomó una sábana para cubrirlos a ambos, mientras reflexionaba sobre su misión y lo que acababa de suceder. Serena, la bella chica que ahora dormía con una sonrisa tranquila en su pecho; Aquella chica que comenzó siendo su objetivo, solo una misión más, y que ahora lo había hecho cometer el error en el que nunca debía caer alguien de su profesión: El se había enamorado.


¿Y quien podría culparlo? Ya que solo un idiota de proporciones legendarias podría no enamorarse de ese rostro angelical, de ese cuerpo de diosa y de toda la bondad, la inocencia y la ternura que había en esa chica.


Fue entonces cuando Anthony vio pasar frente a él todas las posibles consecuencias de sus acciones y decidió que el no compartiría a Serena con nadie más, el no dejaría que Palermo la convirtiera en un juguete más de su colección y que la desechara cuando se cansara de ella. Fue ahí cuando el chico tomó una decisión que sólo en sus sueños más descabellados era capaz de aceptar: El encontraría la forma de salvar a Serena y de derrocar a la bruja de su tía.


Y con ese pensamiento en su mente finalmente el tambien fue cayendo dormido, abrazando a la hermosa chica que ya dormía en su pecho, no sin antes tomar una sábana para cubrirla y depositar un suave beso en su frente.


Al día siguiente Serena comenzó a abrir sus ojos y notó que estaba desnuda sobre el pecho de Anthony, quién también dormía desnudo, mientras que los recuerdos de todo lo ocurrido durante la noche pasada venían a su memoria, formando una gran sonrisa en su rostro y comenzó a llamar a su novio para despertarlo.


—Bu...buenos días Serena —contestó el chico, aún adormilado, algunos minutos después.


—Buenos días, Amo Anthony —saludó ella con una radiante sonrisa y con un sensual tono de voz que mezclaba amor, lujuria y sumisión.


—Se-serena ¿Porque me llamas así? —preguntó el chico, no porque le molestara sino porque aún no lo creía posible, debido a que pensaba que el que Serena lo hubiera llamado Amo la noche anterior fue producto de la excitación del momento.


—Bueno... Es algo muy complicado de explicar, ya que ni yo misma lo entiendo bien —respondió la performer con un poco de timidez y sonrojandose bastante antes de tomar un respiro, después del cual una sonrisa apareció en su rostro y su linda voz se volvía más segura y decidida.


—Mientras teníamos sexo, yo finalmente pude ser honesta conmigo misma y comprendí lo que en verdad quiero... Anthony, a partir de ahora yo quiero ser tuya en todo sentido, quiero ser mucho más que tu amiga o tu novia, yo... ¡También quiero ser tu esclava y obedecerte en todo! —al principio la performer se asustó en cuando vio que el chico no tenía reacción alguna ante su declaración, pero lo que ella no sabía era que Anthony estaba eufórico, ya que aquella hermosa chica finalmente era suya, totalmente suya.


— ¿Estas completamente segura de lo que dices, Serena? —preguntó Anthony con la intención de probar su nueva determinación, ya que a una parte de él aún le costaba creer lo que sucedía.


—Lo estoy, Anthony. Por eso que te pido que me des una oportunidad, solo dame eso y te prometo que te convenceré, aprenderé a ser la chica que deseas y hacer las cosas que desees que haga. ¡Dame una oportunidad y te juro que no te arrepentirás! —le suplicó ella mirándolo directamente a los ojos.


—Serena, me temo que no puedo... Yo no puedo darte algo que no necesitas... Porque tú ya eres la chica que yo deseo —contestó el chico de forma tierna antes de besarla y cambiar su expresión de incertidumbre por una de felicidad absoluta.


De forma que en cuando ambos chicos se separaron de aquel apasionado beso fue cuando Anthony tomo el lugar que le correspondía, tomando las riendas de la situación y antes de hundirse en una espiral de lujuria desenfrenada puso un dedo en la boca de su nueva esclava para detenerla.


—Escúchame bien Serena, antes de continuar quiero que entiendas y aceptes mis condiciones, ¿Estás de acuerdo? —dijo el con firmeza pero sin dejar de sonreír.


— ¡Por supuesto, Amo Anthony! ¡Aceptaré y haré con gusto todo lo que me pidas! —contestó la chica con euforia y esperando ansiosa las primeras instrucciones de su nuevo Amo.


—Muy bien, para empezar quiero que sigas siendo tu misma, la misma chica linda que conocí y de la que me enamore; Aunque a partir de ahora solo habrá una verdad total y absoluta para ti: Serena, tú has de complacerme en todo, cumplir mis deseos es tu deseo. Pero quiero que lo hagas del modo en que tu desees, que aprendas a conocerme y a saber lo que me gusta, que seas tú la que aprenda a complacerme. ¿De acuerdo?


—Sí, mí Amo. Lo que más deseo es complacerte en todo —respondió la muchacha totalmente feliz antes de darle un beso corto y muy dulce.


—Y qué te parece que hagamos ahora, Amo ¿Podría bajar a la cocina a hacerte el desayuno o puedo ofrecerte mi cuerpo y darte otro tipo de desayuno ahora mismo? ¿Cuál es la opción que más te agrada, mi Amo? —preguntó Serena con una sonrisa traviesa mientras le guiñaba un ojo y abría sus piernas.


Continuará...
 

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Capítulo 5. Anthony y Serena. El inicio de una nueva relación.

En el capítulo anterior pudimos ver como Serena continuaba su viaje por Hoenn, ahora acompañada por Anthony, y tras una serie de eventos que les permitieron conocerse mejor y que desembocaron al llegar a Ciudad Fortree, en donde las circunstancias no solo les hicieron dar el siguiente paso en su relación.


Pero eso no fue todo, ya que tras un breve, pero intenso, momento de pasión. Y siendo guiada por sus implantados deseos de amar y complacer en todo a su nuevo novio, fue que Serena no sólo le entregó su preciada virginidad al chico, sino que también le suplicó que la dejará convertirse en su esclava personal.


—Estuviste fabuloso Amo Anthony, nunca me cansaré de esto —gimió Serena antes de darle un tierno beso en la mejilla al pelinegro y de caer sobre su pecho, ya que ambos chicos acaban de tener una apasionada sesión de sexo matutino en la que ella había montado con frenesí a su novio.


—Lo sé cariño, yo tampoco —dijo Anthony antes de besarla y después de detenerse continuó —Pero creo que hay que parar por ahora. Después de todo no queremos tener problemas con la Enfermera Joy.


—Tienes razón —respondió la chica convencida, aunque un poco desilusionada, así que se levantó y tomó su disfraz junto con su ropa interior para ponerla en un cesto antes de tomar su ropa habitual de su mochila para comenzar a vestirse.


—Bueno. Iré a poner esto en la lavadora y voy a hacer el desayuno, te espero abajo, mi Amo —se despidió la chica dándole un beso en los labios antes de irse.


En cuanto Serena salió de la habitación, el sé recostó nuevamente en la cama, en donde aún podía percibirse el dulce aroma de la chica, aunque Anthony no tenía intenciones de seguir durmiendo, el sólo quería reflexionar un poco.


Cualquier hombre en su situación sentiría envidia de él, después de todo tenía a una hermosa chica como Serena totalmente bajo su control y dispuesta a realizar cualquier cosa que él quisiera, pero por alguna razón él no se sentía del todo feliz.


Y esa sensación no era porque no hubiera disfrutado de tener sexo con ella, al contrario, en toda su vida jamás había disfrutado tanto como con Serena. Ya que gracias a sus acercamientos se había dado cuenta de que detrás de la personalidad de niña buena e inocente de su novia se escondía una apasionada tigresa en la cama, aún había algo que no se sentía del todo bien.


“Ahora lo entiendo, es por eso me siento así. Hasta ahora Serena solo ha sido mi esclava sexual, pero no mi novia” concluyó el chico después de algunos minutos y rápidamente se levantó para cambiarse y bajar a desayunar.


De forma que unos momentos después, cuando ambos chicos se encontraban sentados en una de las mesas del comedor del Centro Pokémon, y tras haber comer un rico desayuno preparado por la chica, los dos estaban listos para continuar con su viaje, pero lo que ella no sabía era que Anthony tenía otros planes.


—Oye Serena, me gustaría que antes de continuar con nuestro viaje tuviéramos una cita —comentó el chico sin moverse de su lugar y mostrándose algo nervioso.


—Por supuesto, eso me encantaría ¿Pero sucede algo, Amo? —preguntó ella un poco extrañada por la poco habitual timidez del chico.


—Bueno, antes de continuar me gustaría decirte algo para evitar que la gente nos comience a ver mal —comentó él ganándose la total atención de su novia —Me encanta que me llames Amo, pero te pediré que solo lo hagas cuando estemos completamente solos, en frente de los demás únicamente somos una pareja de novios como cualquier otra ¿De acuerdo?


—Así será, cariño —respondió ella con una sonrisa radiante, que le devolvió la confianza, después de escuchar atentamente cada palabra y acercarse a él —Aunque no pueda decírtelo todo el tiempo quiero que sepas que yo decidí ser tu fiel esclava por mi propia voluntad y con gusto haré todo lo que me pidas y cuando me lo pidas, Amo Anthony —le susurró la chica al oído antes de darle un tierno beso, causándole una sonrisa de triunfo.


Después de aquella conversación le ofreció su mano para ayudarla a levantarse y fueron con la enfermera Joy para reservar nuevamente la misma habitación, como no hubo ningún problema sólo recogieron a sus pokémon y subieron de nuevo para alistar sus cosas antes de salir, pero en ese instante se abrió la pokébola de Fennekin liberando al pokémon quién comenzó a dar vueltas a la habitación antes de recostarse sobre la alfombra aunque manteniendo una posición defensiva.


—El siempre hace eso. Es bastante desconfiado y le gusta asegurarse de que nuestras cosas están a salvo —comentó el chico con calma al ver que aquella reacción sorprendió bastante a su novia.


—Entiendo, parece que Fennekin es muy responsable. Muchas gracias pequeño y ten por seguro que cuando regrese te haré muchos pokelitos —dijo Serena inclinándose para acariciar su pelaje con ternura —Aunque no me gusta la idea de que estés tú solo... ¡Ya sé! —dijo la chica tras pensarlo un momento y tomo una de sus pokébolas para liberar a su Braixen —Oye amiga voy a salir con Anthony. ¿Te importaría quedarte con Fennekin en lo que nosotros volvemos? —preguntó antes de recibir un asentimiento de su primer pokémon.


Ya solucionado ese problema los novios salieron del lugar para recorrer la ciudad, muchas de las atracciones del Carnaval del día anterior aún seguían puestas, por lo que pasearon por la feria mientras ella le contaba sobre su vida en casa de su madre y las aventuras que vivió en Kalos junto a sus amigos.


— ¡¡¡No puedo creer que estuvieras involucrada en la batalla con el Team Flare!!! —comentó el con una genuina sorpresa después de escuchar a Serena.


—Bueno yo prácticamente no hice nada. Todo el mérito es de Ash, Alain, Diantha, Steven y los líderes de gimnasio —respondió ella apenada —Pero cambiando de tema. A pesar de que soy tu novia, yo no sé nada sobre ti, aparte de que eres el chico más sexy y caballeroso que he conocido y de que eres magnífico en la cama.


—Gracias por los halagos, cariño. Bueno al igual que tú yo vengo de Kalos y trabajo en la agencia de modelaje de mi tía, aprovechando mis vacaciones vine a Hoenn e imaginarás lo grande que fue mi sorpresa al encontrarme con mi performer favorita —dijo el chico haciendo sonrojar a la chica antes de continuar.


—Sobre mi familia... Yo nunca conocí a mi padre, ya que el abandono a mi madre en cuanto se enteró que estaba embarazada, y mi madre falleció cuando yo tenía 9 años. Ella fue una importante maquillista dentro de los Performance y por esa razón he estado inmerso en el mundo del espectáculo pokémon desde que era un niño, crecí recibiendo las muestras de afecto de muchas de las performer más famosas de Kalos y creo que por eso fue que desarrolle una gran debilidad por las chicas hermosas.


—Lo siento Anthony, yo no debí preguntarte eso —dijo Serena muy avergonzada, ya que ella no tenía la intención de recordarle ningún mal momento.


—No tienes nada de disculparte, eso es parte de mi vida y he aprendido a vivir con ello —aclaró Anthony de inmediato al notar la triste expresión de su acompañante y tomando su mejilla con suavidad —Además no es como que todo en mi vida sea triste. En Kalos tengo un muy buen amigo llamado Fybelle, el cual es como un hermano pequeño para mí y al cual espero que puedas conocer muy pronto, además de que también tengo a la chica más hermosa del mundo como mi dulce novia.


—Sé que puedo ser bastante frío y reservado, pero es porque mi trabajo me obliga a serlo. Yo siempre debo buscar y guardar información confidencial y por eso debo ir de un lado a otro sin hacer mucho contacto con la gente —continuó explicando mirándola fijamente a los ojos —Pero contigo todo es diferente Serena, hacia bastante tiempo desde la última vez que me sentía tan a gusto en compañía de alguien y te estoy muy agradecido por ello.


—Eres muy lindo, amor —contestó Serena muy apenada y con un gran sonrojo que le daba un lindo color carmín a su rostro y le daba un tierno beso en la mejilla.


—Te he dicho lo adorable que te ves cuando te sonrojas —comentó el causando que la aludida se sonrojara aún más.


—Y sobre mis pokémon, por ahora sólo conoces a mi Fennekin pero muy pronto los conocerás a todos.


—Está bien, cariño. Espero caerles bien.


—Estoy seguro que van a adorarte al igual que yo, así que no te preocupes por eso.


—Entonces, supongo que Fennekin debe de ser tu pokémon más reciente ¿No? —preguntó la chica con interés.


—En realidad él es mi pokémon inicial. Imagino que llegaste a esa conclusión porque aún está en su primera etapa evolutiva ¿No es así? —comentó Anthony mientras recibía una respetuosa cabezada de afirmación


—Bueno no te culpó, casi todos los que conocen a Fennekin piensan lo mismo, pero en realidad el es tan poderoso como su evolución final. Lo que sucede es que a él no le agrada la idea de evolucionar y es por eso que le puse una Piedra Eterna.


Al escuchar ese comentario Serena no pudo evitar recordar al Pikachu de Ash, quién también se rehusaba a evolucionar, a pesar de todo lo que había vivido con Anthony en los últimos días no podía evitar recordar con cariño al entrenador de Kanto, aunque también debía reconocer que ya no era de la misma forma que antes.


— ¿Sucede algo Serena? —preguntó él al notar la expresión pensativa que se formó en el rostro de la chica.


—Nada malo, amor. Sólo que me pareció una gran coincidencia que el pokémon inicial de mi amigo Ash también se rehúsa a evolucionar.


— ¿Y cuál es el pokémon de tu amigo? —preguntó Anthony fingiendo interés, ya que a pesar de la poderosa hipnosis que había usado en ella, aún tenía sus dudas sobre si Serena seguía enamorada de Ash o no.


—Es un Pikachu.


—Ese Ash parece ser un amigo muy importante para ti ¿No, Serena? —preguntó él de forma neutral, tratando de ocultar la pizca de celos que aún sentía por aquel chico, aunque ella logró percatarse de ello.


—Te mentiría si te digo que no, Anthony. Él fue mi primer amigo y también fue mi primer amor, gracias a Ash fue que encontré el valor para buscar y perseguir mi sueño, y en parte es gracias a él que soy la persona que ves ahora, y eso es algo por lo que siempre le estaré agradecida —contestó Serena con calma mientras el rostro de Anthony se ensombrecia.


—Pero desde que te conocí tu llenaste el vacío que me dejó el separarme de Ash, ya que con el aprendí lo que es amar. Pero ahora me doy cuenta que lo que sentía por él siempre fue un sentimiento unidireccional, algo que sólo existía en mí, y que el no correspondería —afirmo la joven de cabellos color miel tomando un poco de aire antes de continuar


—Pero contigo todo es diferente, Anthony. Desde el principio tú me hiciste sentir de un modo en que nunca me había sentido antes, ya que cuando estoy contigo me siento deseada y correspondida, y si te soy honesta me encanta que me hagas sentir así —concluyó ella mientras ponía su mano en el rostro de él.


—Entiendo cómo te sientes Serena —dijo el con calma antes de añadir —Sé que aún no puedes superarlo del todo, y por eso es que quiero que me des la oportunidad de enamorarte por completo —contestó imitando su gesto y mirándola a los ojos.


—Gracias Anthony por decirme eso. Porque es justo lo que quería escuchar de ti ¡Quiero enamorarme perdidamente de ti y que me hagas tuya por completo! ¡¡¡Quiero que seas el único Amo de mi cuerpo y de mi corazón!!! —terminó la chica antes de unir sus labios un apasionado beso que rápidamente se convirtió en una batalla de lenguas.


Después de aquél beso ambos amantes se separaron con una gran sonrisa en su rostro y continuaron con su camino por la arbórea ciudad, ya que ante los ojos de los demás sólo parecían una pareja de novios bastante acaramelados que paseaban por las diferentes atracciones. Así que después de una agradable comida en un pequeño local y una sesión de inocentes juegos y besos la pareja decidió volver al Centro Pokémon, cuando regresaron a su habitación y abrieron la puerta ambos se llevaron una gran sorpresa:


Braixen, con la mirada vidriosa y perdida, estaba a cuatro patas encima de la alfombra mientras era penetrada por Fennekin, quién hacia ligeros aullidos que la hipnotizada hembra asentía de inmediato, ambos pokémon estaban tan absortos en el sexo que la aparición de sus entrenadores no les importo en lo absoluto.


Por un momento Anthony pensó que su novia se escandalizaría por el espectáculo que sus pokémon estaban armando, pero nada lo preparó para lo que sucedió a continuación, ya que Serena sólo veía la escena con interés antes de recostarse en la cama y comenzar a desvestirse para finalmente colocarse en la misma posición que su pokémon inicial, dejando su delicioso coño a la vista.


—No veo ninguna razón para que ellos sean los únicos que se diviertan ¿O sí, mi Amo? ¡Por favor hágame suya una vez más! —suplicó Serena con un tono seductor mientras le hacia una señal con el dedo para que se acercara, a lo que él sonrió antes de comenzar a desabrochar su pantalón y acercarse rápidamente a su ardiente novia.


Continuará...

Aquí tenemos otra parte de la historia esperando sea de su agrado les aseguramos trabajar arduamente para poder terminar está obra un saludo de sus creadores Blackcignus y Sombrero loco
 

Sombrero loco

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Capítulo 6. De compras en Licovely: Una Morena en Rebaja.

Después de una cita en donde Anthony y Serena pudieron conocerse mejor y volver aún más fuerte su relación, los novios volvieron a su habitación en el Centro Pokémon en donde se encontraron con una inesperada sorpresa de parte de sus pokémon, aunque en lugar de molestarse decidieron divertirse al igual que ellos y practicar la posición del perrito.


— ¡Serena, tu coño se siente tan bien! ¡Siento que me aprieta a cada momento! —exclamó Anthony, quien embestía de forma salvaje a su joven amante de cabello miel, mientras que la oriunda de Kalos prosiguió a darle un fugaz beso


— ¡A mí me encanta que me folles con tu maravillosa polla, mi amor! —habló ella entre gemidos, a la vez que movía sus caderas con suma desesperación —Ya casi me corro, Amo... ¡POR FAVOR...! ¡SUÉLTALO ADENTRO...!


— ¡RECIBE TODO MI AMOR, SERENA! —dijo el joven, quien sostuvo entre sus manos los firmes y suaves pechos de la artista, antes de dar una última y profunda estocada, descargando una gran cantidad de semen en el útero de su linda novia, quien lanzo un gran y profundo gemido mientras sus ojos se perdían ante el glorioso momento de su orgasmo, ella podía sentir como la caliente esencia de su novio la llenaba por dentro.


Anthony enseguida salió de su unión, observando fascinado como el coño de su novia comenzaba a escurrir, dándole una escena maravillosa.


—Mi amor... Eso fue fantástico... —comentó ella, encontrándose agotada y muy sudorosa, pero con una linda sonrisa en sus dulces labios que adornaba su rostro, mientras tocaba su vientre con mucho cariño. —Me encantaría poder quedar embarazada de ti, mi cielo, mi Amo.


Al oír eso él le sonrió con ternura y acarició con cuidado un mechón del fino cabello color miel de la chica de ojos azules —A mí también me gustaría, Serena —e instintivamente le dio un beso al estilo Kalos, batallando un rato con sus lenguas hasta finalizarlo en un hilo de saliva —Estoy seguro que nuestro hijo sería hermoso.


Al escuchar esas palabras los ojos de Serena brillaron entre un sentimiento de felicidad y amor, antes de sonreírle con dulzura y abrir sus labios para decir —Te amo Anthony, te amo tanto.


A lo que él le sonrió de igual manera —Yo también te amo, mi dulce miel —antes de cubrirla entre las sábanas y envolverla en sus brazos, dando por finalizada su sesión de amor. “Y por él es que debo crear un mundo mejor” pensó Anthony mientras acariciaba con cariño el vientre de su amada antes de quedarse dormido.


Al día siguiente después de desayunar y de darle una ligera reprimenda a sus pokémon iniciales, los chicos entregaron la habitación y salieron de Ciudad Fortree tomados de la mano para continuar con su viaje.


—De acuerdo con mi Nav para llegar a Ciudad Licovely tenemos que recorrer las Rutas 120 y 121, mi amor —mencionó Serena muy alegre.


—Eso es excelente, no me gustaría que te perdieras el Gran Festival por mi culpa —comento el claramente aliviado.


—Bueno sobre eso, desde que te conocí ya no tengo ningún interés de participar en el Gran Festival —contestó la chica de cabellos miel haciendo que su novio se detuviera en seco — ¿Sucede algo, Anthony? —preguntó ella muy extrañada por la acción del chico.


—Serena, a pesar de que ahora eres mi novia, no quisiera que te olvides de tus propios sueños. Recuerda que tú quieres ser la mejor performer y coordinadora del mundo, y yo sé que lo lograrás, por eso no me perdonaría si tú sueño se truncara por mi culpa —dijo el chico de forma sincera, mientras que Serena escuchaba con atención cada una de sus palabras, por lo que no pudo evitar que una sonrisa se formará en su rostro mientras el chico hablaba.


—Anthony, mi amor ¡Eres el mejor! —la chica estaba muy emocionada y no dudo en demostrarlo uniendo sus labios con los de su novio en un tierno beso, que el correspondió de inmediato.


Una vez que se separaron la oriunda de Kalos sacó a sus pokémon para ofrecerle a su novio una hermosa exhibición de sus habilidades, después de la cual siguieron su camino por la Ruta 120, la cual tenía la particularidad de siempre tener un clima lluvioso.


La pareja trato de atravesarla lo más rápido posible, pero en su camino se encontraron con varios entrenadores, quienes continuamente los desafiaban e impedían su paso, por lo que pronto se resignaron y decidieron combatir. Pero esa situación le vino muy bien a ambos ya que les permitió entrenar, además de que Serena conoció a los demás pokémon de su novio: un Milotic, un Gengar, una Absol y un Gallade, y que los últimos 3 eran capaces de megaevolucionar.


— ¡Eres muy fuerte, mi amor! —exclamó Serena alegremente animando a su novio mientras luchaba con un entrenador. La incansable lluvia había hecho que su ropa se pegara a su cuerpo, resaltando su figura y sus pechos, dando un espectáculo memorable.


—Muchas gracias, cariño —contestó el chico un poco apenado pero muy feliz, para abrazar y besar a su novia, mientras le agradecía a su oponente por la pelea, quien por más que lo intentaba no podía quitarle los ojos de encima a la hermosa y empapada joven y no podía evitar sentirse celoso de lo afortunado que era su oponente.


Unos minutos después por fin llegaron al final de la ruta y decidieron acampar mientras ponían a secar sus ropas. El amablemente dejo entrar primero a Serena para que se cambiara y cuando ella se lo indico entro a la tienda para encontrarse con una hermosa imagen.


La chica estaba recostada encima de su saco de dormir, pero tenía totalmente desabrochada la sudadera de su pijama dejando a la vista que no usaba sostén.


—Entra, mi amor, te estoy esperando —dijo la chica con una voz en extremo seductora que dejo al chico sin habla y estático a la entrada de la tienda, admirando la belleza que estaba frente a él.


—Bueno si tú no vienes, entonces yo iré a ti —respondió ella poniéndose a gatas y comenzando a avanzar hacia Anthony, antes de quedar de rodillas frente a su novio y sin previo aviso comenzó desabrochar sus pantalones y sus bóxer para tomar su miembro entre sus manos.


—Nunca he hecho esto antes, mi Amo, pero parece que a los hombres les encanta y yo quiero intentarlo para ti —anunció Serena mientras sus suaves y finas manos recorrían con amor y devoción el pene del chico haciéndolo reaccionar de inmediato.


En un principio parecía que el plan de Serena era el de masturbar a su novio, pero ella comenzó a pasar su lengua por encima de su excitado miembro, dándole tiernas lamidas como si se tratara de su paleta favorita, y para Anthony esa era una sensación fantástica, gruñía sin parar y cerró los ojos a causa del placer.


— ¿Te gusta lo que hago, mi amor? —preguntó la chica con timidez, interrumpiendo su tarea por un momento, y esperando estar complaciendo de forma correcta a su dueño.


—Me encanta, por favor no te detengas, preciosa —pidió el, aunque ella no le respondió con palabras, ya que una nueva e increíble sensación se propagó por todo su cuerpo obligándolo a abrir los ojos, Serena se había metido su pene en la boca.


La chica sentía el ardiente pene de su Amo en su boca y comenzó a recorrerlo de manera lenta, acostumbrándose al sabor y a la sensación. De forma que en cuando el abrió los ojos sus miradas se encontraron, ella no dudo y comenzó a hacer su trabajo cada vez más rápido, sin apartar su mirada de la de su novio, de ver el placer nublando aquellos ojos que tanto la encantaban.


—Serena, se siente tan rico ¡No te detengas! — gimió Anthony sin despegar la mirada de los ojos de su novia, de esos hermosos orbes azules donde se reflejaban el amor, la adoración, el deseo y la lujuria.


—Serena ¡Me corró...! Ahh... ¡ME CORRÓ!— gritó Anthony soltando una gran cantidad de semen dentro de la boca de la su novia, quién de inmediato comenzó tomárselo, saboreándolo de una manera bastante lujuriosa, hasta que no quedó ni una sola gota


—Estuvo muy rico, mi amor, tanto que me haré adicta a esto —dijo Serena tras dejar totalmente limpio el pene de su amado.


Y aunque el chico quedo exhausto y entró en la tienda, no le parecía justo que solo el disfrutara, así que comenzó a besar a su novia mientras sus manos quitaban el short rosa de su pijama, para descubrir que Serena tampoco usaba bragas.


—Recuéstate mi amor y abre tus piernas —pidió con dulzura y la chica de inmediato obedeció, sin dudarlo Anthony comenzó a besar sus suaves y blancas piernas comenzando desde la punta de sus pequeños pies, subiendo poco a poco, apenas rozando su piel con sus labios y deslizando su lengua sobre la cara interna de sus muslos, subiendo poco a poco hasta que su nariz se topó con su vulva, sacándole algunos leves gemidos a la chica.


El pelinegro humedeció un poquito su dedo índice y lo deslizo por el pubis de Serena hacia abajo, jugueteando con el poco vello de su novia, apenas rozando sus labios y subiendo muy lentamente, presionándolo con la yema.


—Ahh... ¡Que rico!... ¡No pares Amo! ...— suplico la chica entre suaves gemidos, mientras el dedo del chico se deslizaba lentamente bordeando su clítoris, apenas rozándolo. Ella disfrutaba enormente el tratamiento y lo demostraba con profundos suspiros de placer en el momento en que el puso su dedo sobre su excitado clítoris y empezó a masajearlo, haciendo pequeños círculos sobre él y presionándolo con la yema muy despacito.


Por su parte Serena comenzó a jugar con sus rizos oscuros, acariciando su nuca y con mucha suavidad empezó a empujar la cabeza de sus amado contra ella —Ahhh... ¡Adentro! Ahhh... ¡Con-continua! —suplico mientras el deslizaba hábilmente su dedo hacia abajo para que su lengua ocupara su lugar, bordeando su erecto clítoris, humedeciéndolo y besándolo, hasta que sus labios lo envolvieron y comenzó a juguetear con él dentro de su boca, lamiéndolo y presionándolo con su lengua.


El siguió succionándolo con mucha suavidad y ella estiró las piernas cerrándolas un poco. Anthony sentía la presión de sus suaves muslos sobre su cara, se podía notar la agitada respiración de Serena mientras suplicaba —Ahh A-amo... ¡Me corró...! Ahh... ¡ME CORRÓ! —tras lo cual soltó un profundo gemido de placer que junto con la gran cantidad de fluidos que llenaron el rostro del pelinegro indicaron que ella finalmente había llegado al orgasmo.


—Estas deliciosa mi amor— dijo mientras saboreaba con gusto los dulces fluidos de su novia para darle un cariñoso beso que ella correspondió —Sin duda eres la mejor, mi Serena —envolviendo a la chica en sus brazos, para finalmente caer dormidos por el cansancio.


Al día siguiente, Serena se levantó temprano para hacer el desayuno, después del cuál los novios recorrieron la Ruta 121, la cual aunque era más corta que la anterior y no tenía lluvia también estaba plagada de entrenadores que querían luchar. De forma que fue cerca del mediodía cuando finalmente llegaron a su destino: Ciudad Licovely.


Después de pedir una habitación en el Centro Pokémon, ambos novios decidieron tener una cita y al pasear por la ciudad se enteraron que ese mismo día se celebraba un Concurso en el auditorio de la ciudad. Como la oriunda de Kalos ya poseía los listones necesarios para entrar al Gran Festival, entraron al evento únicamente como espectadores.


Sin embargo el nivel de la mayoría de los participantes era bastante malo y no causaba una gran impresión en el público. Los novios estaban por irse cuando la aparición de una chica morena de ojos verdes con un vestido rosa los hizo desistir, ya que Serena había visto algo familiar en ella.


Sin duda alguna esa linda chica se robó por completo los reflectores y la atención de la audiencia, a leguas se notaba que ella ya tenía experiencia en el escenario y lo demostraba.


—No puedo creerlo ¡Es Shauna! —mencionó Serena con emoción al reconocer a su amiga y rival de Kalos.


— ¿La conoces, amor? —preguntó al escuchar a su novia, pero sin dejar de prestarle atención a esa linda morena y tomando nota de su increíble cuerpo.


—Sí, cariño. Ella es una de mis mejores amigas, ambas competimos en la Clase Maestra en Kalos y gracias a ella decidí ser una Performer. Además ella es muy bella ¿No lo crees? —ante esa pregunta el sólo asintió y ella lo miraba expectante.


—Amor ¿Puedo preguntarte algo? —mencionó Serena de forma seria en cuando salieron del auditorio.


—Claro, cielo ¿Qué pasa? —el de inmediato notó la inseguridad que había en la voz de su novia.


— ¿A ti te gustaría tener sexo con otras chicas aparte de mí? —preguntó Serena viéndolo directamente a los ojos.


—Seré muy sincero contigo, en verdad es algo que me gustaría mucho. Pero no lo haré porque yo te amo a ti, Serena —contestó Anthony sin dudar ni un momento.


—Yo también te amo Anthony y mucho, por eso te agradezco mucho que seas honesto conmigo —la chica se acercó para darle un suave beso —Pero te estas olvidando de algo que es muy importante, cariño.


La respuesta de su novia dejo al chico sin palabras, hasta que comenzó a comprender lo que la chica quería decirle.


—Veo que lo recordaste, mi Amo; Yo soy tu fiel esclava y haré todo lo que me digas, y si tú lo deseas aceptaré que tengas a otras chicas, pero... Me gustaría pedirte algo a cambio, un pensamiento egoísta... ¡Por favor, no permitas que una de tus nuevas esclavas me robe tu amor! ¡Por favor!


Al escuchar eso Anthony no pudo evitar conmoverse, ya que Serena no sólo le había entregado su cuerpo, sino también su corazón y lo que él menos deseaba era lastimarlo —No tienes que preocuparte por eso, sin importar lo que pasé, mi corazón solo tiene y tendrá una dueña y esa eres tú, Serena —tomando suavemente su rostro y dándole un beso en la frente.


La inseguridad de la chica desapareció con aquel gesto y no se resistió a unir sus labios con el del hombre que amaba y al separarse tenía una radiante sonrisa en su rostro — ¿Y has pensado en que chicas quisieras como tus nuevas esclavas, mi amor? —preguntó ella con curiosidad.


—En realidad no, pero dadas las circunstancias. Creo que podría empezar con tu linda amiga Shauna ¿Qué te parece, mi amor?


—Me gusta la idea, sería agradable que mis nuevas compañeras no sean unas completas desconocidas para mí, además note que Shauna te gusta —contestó ella con una risa cómplice.


—Tienes razón mi amor, veo me conoces muy bien y también sé que no me vas a fallar, así que iremos tras tu amiga —comentó Anthony con tranquilidad, sacándole una sonrisa a la chica.


—Te lo prometo, mi Amo. Está noche Shauna estará en nuestra cama y lista para ser toda tuya —le susurró Serena traviesamente al oído.


De vuelta al auditorio en donde se celebró el Concurso, a nadie le sorprendió que Shauna obtuviera la victoria y después de recibir su último listón, la morena se dirigió a su camerino, en donde la esperaba una sorpresa.


— ¡Hola Shauna! —gritó nada más y nada menos que la última persona que la bella chica de ojos verdes esperaba ver: Su amiga Serena.


— ¡Serena! ¡No sabes cuánto gusto me da verte! ¡¿Pero qué haces aquí?! Yo creí que estarías en Kalos.


—Bueno, alguien me dijo que los Concursos Pokémon serían un buen incentivo para mejorar mis Performance así que decidí venir a Hoenn —contestó la chica de cabellos color miel con su habitual y encantadora sonrisa.


— ¿Entonces también participarás en el Gran Festival, no Serena? —preguntó la morena con curiosidad mientras Serena le mostraba sus 5 listones.


—Es asombroso, entonces seremos rivales de nuevo ¿Pero quién es él? —preguntó al notar la presencia de Anthony.


—Cierto olvide presentarlos, Shauna te presento a mi novio Anthony, y amor te presento a mi amiga Shauna —contesto la chica con calma y una seguridad que desconcertó un poco a la morena.


—Es un placer al fin conocerla, señorita Shauna, mi linda Serena me ha hablado mucho sobre ti —contestó el chico haciendo una leve reverencia y tomando la mano de la morena para besarla.


—E-el placer es todo mío —contestó Shauna tremendamente nerviosa por aquel gesto tan galante.


—Imagino que querrán pasar un tiempo de chicas a solas ¿No, cariño? —comentó el chico con naturalidad y aparentemente sin notar el impacto que su saludo causó en la amiga de su novia.


—Sería muy divertido, cariño. Shauna y yo tenemos tanto que contarnos —contestó Serena y en ese momento sin que nadie lo notara Anthony liberó a Fennekin, quien de inmediato se puso en los brazos de Serena, el pokémon miro a su entrenador quién sutilmente le señaló a Shauna dándole a entender que era a ella a quien debía hipnotizar y el asintió con una cabezada.


—Parece que Fennekin quiere ir contigo, al menos así estaré más tranquilo, tú ve a divertirte con tu amiga, preciosa. Yo aprovecharé la tarde para entrenar y te veré en el Centro Pokémon —dijo el chico antes de besar a Serena y al detenerse tomar nuevamente la mano de Shauna y posar nuevamente sus labios en ella mientras salía del lugar dejando solas a las chicas de Kalos.


—Anthony es un amor ¿No amiga? —preguntó Serena con una sonrisa mientras miraba a su novio salir del lugar.


—Seguro que lo es —contestó Shauna, quien aún estaba perdida en sus pensamientos e inconscientemente se tocaba la mano que el chico había besado —Pero tengo una pregunta Serena ¿Cómo fue que paso? Hasta donde yo recuerdo a ti te gustaba Ash.


—Salgamos de aquí, amiga, y vayamos de compras. He oído que el Centro Comercial es increíble y te contaré todo en el camino —le pidió Serena.


Así que una vez que ambas chicas salieron del auditorio, Serena le contó a Shauna acerca del beso que le dio a Ash en el aeropuerto y de la falta de reacción del azabache.


—Entonces ¿El... no hizo nada? —preguntó con incredulidad la chica de ojos verdes.


—No, pero tampoco es como que esperara que me detuviera o que viniera conmigo. Al principio pensé que simplemente lo sorprendí demasiado y que por eso no me correspondió, pero con el paso de los días esa idea fue desapareciendo, de nuestro grupo es el único que nunca ha intentado comunicarse conmigo, ni una sola llamada ni nada.


—Entonces fue cuando conociste a Anthony, ¿No? —preguntó Shauna comprendiendo lo frustrada y triste que su amiga debió sentirse.


—Sí, fue al terminar el primer concurso en donde participe —mintió la chica de cabellos color miel, con la intención de que su amiga no sospechara nada, antes de añadir —Debo decir que al principio fui un poco fría con él, bueno desde que llegue a Hoenn muchos chicos me habían invitado a salir y no creí que el fuera diferente, además yo aún tenía la esperanza de que Ash diera alguna señal de vida.


—Sin embargo Anthony es tan caballeroso y lindo conmigo, que poco a poco fue derribando mi frialdad y me invito a viajar con él para recorrer la región. Al principio yo traté de negarme, pero él es muy persistente y sobra decir que el termino por convencerme —comentó ella con una risita antes de continuar —Fue durante el transcurso del viaje en que con su caballerosidad lentamente fue conquistando mi corazón y cuando me di cuenta ya estaba totalmente enamorada de él. Anthony me hizo sentir querida y deseada como nadie lo había hecho antes, desde que lo conocí siempre ha estado al pendiente de mí y fue en Ciudad Fortree donde el me confesó que también estaba enamorado de mí y me pidió ser su novia.


—Vaya es una historia muy linda. En verdad desearía que algún día un chico me quisiera de la misma manera —contestó la morena con los ojos en forma de corazón.


—Sé que lo harás amiga y por cierto ¿Viniste sola o te acompañan Tierno y Trevor? —preguntó Serena con interés.


—Estoy viajando sola. Inicialmente vine a Hoenn de vacaciones con mi familia, pero en cuando descubrí los Concursos les pedí permiso a mis padres para quedarme, y los chicos se quedaron en Kalos ayudando al Profesor Sycamore —respondió Shauna sin notar las verdaderas intenciones de su amiga con esa pregunta.


“Perfecto. Así que esos 2 estorbos no están aquí. Sin duda esta es la oportunidad perfecta para convertir a Shauna en una esclava de mi Amo” pensó Serena con alegría, mientras le sonreía a su amiga, y empezaron a platicar sobre la travesía de Shauna por la región.


En cuanto las chicas dejaron de ponerse al día ya estaban enfrente del Centro Comercial, así que después de pasar mucho tiempo yendo a múltiples tiendas en donde ambas amigas compraron varias cosas, fue cuando la chica de ojos azul arrastro a su amiga hacia una tienda en particular.


—Serena... ¿Sabes que esta es una tienda de lencería, verdad? —preguntó Shauna muy avergonzada al darse cuenta de la tienda frente a la cual estaban.


—Ya lo sé Shauna, pero muy pronto será el cumpleaños con Anthony... Y me gustaría poder darle una sorpresa, así que ayúdame a escoger algo que le guste ¿De acuerdo? —pidió Serena con una seguridad que la morena no recordaba que su amiga tuviera.


—No estoy muy segura de esto, Serena —dijo la chica bastante apenada y muy sorprendida al ver esa faceta de su amiga.


—Bueno si no estás segura, puedo venir otro día, Shauna. Aunque me habría gustado mucho que fuera una amiga y no una desconocida quien me ayudará a elegir algo bonito —contestó Serena fingiendo tristeza.


—Está bien, te acompañaré solo porque eres mi amiga —se resignó Shauna haciendo feliz a su amiga.


—Oye Shauna antes de entrar debo de pasar al tocador ¿Te importaría cuidar de Fennekin en lo que regreso? —preguntó Serena mientras le guiñaba un ojo al zorro shiny, quien asintió levemente, todo sin que la morena se percatara, y se fue.


—Está bien —dijo Shauna mientras tomaba al pokémon en sus brazos y se sentaba en una banca enfrente de la tienda en donde Serena quería entrar. Ella aún esperaba hacer cambiar de opinión a su amiga, ya que le daba mucha vergüenza entrar a ese tipo de tiendas, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por el pequeño Fennekin, quien la llamaba con su pata.


— ¿Que sucede pequeño? —preguntó la performer con ternura mientras se volteaba a ver al pokémon —Te han dicho que eres muy hermoso, nunca antes había visto a un Fennekin de este color...? —pero Shauna ya no pudo continuar porque la mirada del zorro se tornó de un color morado y se clavó en sus ojos verdes dejándola en un profundo trance.


—Buen trabajo Fennekin —comentó Serena, quien solo se había alejado lo suficiente para que su amiga no pudiera verla y acaricio al pokémon en su cabeza antes de acercarse a su amiga para decirle al oído


—Escúchame muy bien Shauna, ahora estás totalmente hipnotizada y bajo mi control. Desde ahora obedecerás cada orden que te dé sin dudar. ¿Lo entiendes?


—Si, Serena... Lo entiendo —contestó la hipnotizada chica con la mirada perdida, mientras miraba los ojos de Fennekin, quien seguía usando Hipnosis en ella.


—Muy bien amiga, entonces entremos a la tienda y compremos la lencería más sexy que encontremos —ordenó la chica de cabellos miel mientras que la hipnotizada Shauna asintió y se puso de pie, obedeciendo la orden que se le dio.


De esa manera ambas chicas comenzaron a recorrer los diferentes estantes del negocio comprando varios bikinis, tangas, baby doll, corsés, ligeros, disfraces y medias en diferentes colores y estilos; todas eran prendas que por sí mismas eran capaces de volver loco a cualquier hombre.


Una vez que las chicas terminaron de comprar lo que buscaban, ambas volvieron al Centro Pokémon, en donde las esperaba un alegre Anthony, ansioso de tener a esas bellezas a su merced y con una mirada le indico sus deseos a su novia.


—Vamos a mi habitación, Shauna —indicó la chica, guiñendole un ojo a Anthony, quien sin tardanza se adelantó.


—Si, Serena... Lo que tú digas —respondió la hipnotizada chica antes de seguir a Serena.


En cuando ambos chicas entraron Anthony rápidamente cerró la puerta, mientras la hipnotizada chica de ojos verdes se quedó quieta en el centro del cuarto, y se acercó a su novia para besarla y tocar descaradamente su trasero.


—Lo hiciste muy bien, preciosa —comento un complacido Anthony mientras manoseaba las increíbles nalgas de su esclavizada novia.


—Muchas gracias, mi Amo. Pero todo esto fue tu plan, yo sólo me límite a seguir tus órdenes como la esclava obediente que soy —respondió Serena con una sonrisa y recordando la conversación que tuvo con su novio mientras se dirigían al camerino de Shauna.


Amor, entonces te diré mi plan. Quiero que vayas a pasear con tu amiga, y enviaré a Fennekin para que vaya con ustedes, en cuanto tengas la oportunidad déjala sola con Fennekin para que la hipnotice, cuando vayan al Centro Comercial pasen a comprar lencería y vuelvan aquí. Y si Shauna te lo pregunta dile que me conociste al inicio de tu viaje y que yo te invite a viajar conmigo, ¿De acuerdo?


Sí, Anthony. Tus deseos son mis órdenes y yo obedezco —respondió Serena sin la más mínima vacilación, demostrando la profunda sumisión y lealtad que le tenía a su Amo y novio.


—Entonces hay que ir con tu querida amiga, cielo, y enséñarle cuál es su nuevo propósito, preciosa —dijo el mientras le daba una nalgada, a la cuál ella sonrió complacida, antes de tomar su mano y dirigirse hacia donde su nueva e indefensa presa los esperaba.


— ¿Me escuchas, Shauna? —preguntó Serena con voz firme y adelantándose un poco.


—Sí, Serena... Te escuchó —respondió la morena con un tono monótono y sin emociones


—Muy bien, quiero que mires a Fennekin a los ojos una vez más y pongas toda tu atención a lo que voy a decirte —Shauna asintió y de inmediato obedeció lo que Serena le ordenó, de forma que sus ojos se clavaron en los del tipo Fuego, de forma que el trance en el que estaba cayendo era cada vez más profundo.


—Muy bien, Shauna. Ahora mis palabras son una verdad absoluta para ti, amiga, y desde hoy serás una chica increíblemente sumisa y obediente ¿Has entendido?


—Entiendo, Serena... Seré sumisa... obediente —repitió Shauna de forma monótona, dejando que las palabras de su amiga comenzarán a moldear su indefensa y sugestionable mente.


—Así es, Shauna. Ahora que has aceptado lo sumisa y obediente que eres puedes ver lo que en verdad quieres... Y eso es ser una esclava... Deseas ser una obediente, sumisa y fiel esclava que hará cualquier cosa que su Amo le ordené. Repítelo —indico Serena, sin ser capaz de ocultar lo mucho que le excitaba la situación.


—Yo deseo ser una esclava... Deseo ser una obediente, sumisa y fiel esclava que hará lo que mi Amo ordené —repitió Shauna mientras una tenue sonrisa se formaba en su rostro.


—Excelente, Shauna. A partir de hoy mi amado Anthony será tu nuevo Amo y tú lo complacerás en todo sin dudar... Repítelo —ordenó Serena de forma firme


—Anthony es mi nuevo Amo... Yo lo complaceré en todo sin dudar... —repitió la morena antes de que Fennekin dejara de usar Hipnosis en ella.


—Muy bien dicho, Shauna. Entonces mi primera orden será que te beses con Serena y que las dos se desnuden para mí —ordenó Anthony con seguridad y tomando asiento en el sofá, de forma que en cuando la chica escuchó su voz su rostro se iluminó y sin dudarlo comenzó a besar a su amiga.


Al principio los besos de las chicas eran muy cortos, aunque poco a poco fueron convirtiéndose en besos estilo Kalos llenos de lujuria, de forma que ambas performer acariciaban el cuerpo de la otra cada vez con mayor confianza y se despojaban de su ropa hasta quedar completamente desnudas.


—Se ven muy hermosas juntas, mis sexys esclavas. Ahora vayan a la cama —indicó el chico mientras se despojaba de su ropa, todo sin dejar de mirar los eróticos cuerpos de ambas chicas.


Obedientemente y sin tardanza ambas chicas se recostaron en la cama, cuando Anthony se acercó a ellas, y comenzó a besar a Shauna en los labios; Mientras sus manos recorrían las delicadas curvas de su nueva adquisición, antes de que sus labios pasaran al fino cuello de la morena, el cual besaba y mordía sacándole algunos suspiros de placer a la chica; Sin embargo esos eróticos gemidos no podían escucharse, ya que Serena puso sus pechos a la altura de la cabeza de Shauna, y la morena comenzó a chuparlos como si fuera una bebé.


La excitación rápidamente se iba apoderando de Shauna, dejando un solo pensamiento claro en su sugestionable mente: Ella disfrutaba de ser una esclava y obedecer a su Amo Anthony era increíblemente placentero; Ya que las manos del chico estaban sobre los coñitos de ambas chicas, masturbándolas cuidadosamente.


Y no fue hasta que el sintió que la vagina de su nueva adquisición estaba completamente lubricada, cuando el acercó su erecta verga y con mucho cuidado comenzó a meterla dentro del virgen coño de Shauna.


Al principio la chica de ojos verdes sintió un punzante dolor al momento de perder su virginidad, a la vez que unas pocas lágrimas salían de sus vacíos y vidriosos ojos, pero este rápidamente fue reemplazado por el placer que su Amo y Serena le estaban dando. Ya que cada embestida, cada beso y cada caricia la hacían sentir mejor y cada vez se acercaba más y más al orgasmo.


—Las esclavas que obedecen a su Amo son recompensadas con mucho placer, nunca lo olvides, linda Shauna —le susurró Anthony al oído, mientras ella asentía con desesperación, haciendo que ese pensamiento se grabará profundamente en su mente: La obediencia era placer.


Después de algunos placenteros minutos más, fue cuando el finalmente se corrió dentro del coño de la morena y la chica llegaba al orgasmo por primera vez en su vida.


—Shauna escúchame con mucha atención. Desde ahora y para siempre tú me perteneces... Cuando despiertes en la mañana renacerás como una nueva Shauna, una que aceptara esa verdad con gusto, y que me obedecerá en todo sin cuestionarlo porque es que lo más desea... Te convertirás en una obediente esclava que hará con gusto todo lo que yo o Serena le ordenemos y vivirás únicamente para complacernos. ¿Has entendido?


—Sí... Amo... Entiendo y aceptó —contestó la morena muy débilmente, ya que aún no se recuperaba del orgasmo; mientras que Anthony se acostaba en el centro de la cama, abrazando a las bellas chicas para conciliar el sueño.


Al día siguiente al despertar Shauna tomó conciencia de donde se encontraba y sonrió muy satisfecha, ella estaba desnuda en la cama y a su lado estaba su adorado Amo quién la envolvía en sus fuertes brazos al igual que a su ardiente amiga Serena, su nueva compañera.


La morena miraba feliz a los nuevos dueños de su vida cuando noto que los hermosos ojos azules de su amiga empezaron a abrirse, ambas chicas se sonrieron mutuamente y se guiñaron un ojo, para acercarse aún más al chico y besar sus mejillas al mismo tiempo.


Cuando Anthony despertó vio los rostros felices de ambas chicas, quienes le sonreían y le dijeron —Buenos días, Amo —al mismo tiempo y con una dulce voz.


—Vístanse preciosas, hay que bajar a desayunar —pidió y de inmediato ambas chicas se levantaron de la cama y se acercaron a las bolsas que habían comprado el día anterior.


Serena se puso un elegante sujetador de media copa, de encaje negro, junto con un liguero del mismo color, el cual dejaba su rico trasero a la vista por la tanga de hilo que usaba.


—Nunca volveremos a usar esa sosa y aburrida ropa interior, Shauna. Desde ahora sólo usaremos la lencería más sensual y reveladora, para siempre vernos sexys y deseables para nuestro Amo —comentó Serena al ver que Shauna iba a ponerse su ropa interior habitual, a lo que la castaña asintió de inmediato y de las bolsas que compró saco un bonito y pequeño sujetador de encaje blanco junto con una tanga a juego.


Ambas chicas posaron brevemente para Anthony, gustosas de mostrarle como se veían con aquellos sexys conjuntos puestos, antes de ponerse su ropa habitual y salir en dirección a la cocina para hacer el desayuno.


Al ver a las chicas irse, Anthony no pudo evitar pensar en todas las cosas que podría hacer con sus hermosas esclavas.


Continuará...


 
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