Tras bambalinas

¿Cuál les gustaría como desenlace final?

  • Anthony gana y conserva a las Siervas de Xerneas.

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  • Palermo huye a otra región

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  • Palermo huye a otra región con sus siervas principales (Serena, Aria, Isabelle)

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Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero

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Capítulo 7. Camino a Slateport: Un Trío de diversión a bordo.


Después de que la pareja se encontró con Shauna en Ciudad Licovely, y gracias a la ayuda de Serena, Anthony pudo convertir a la morena en una nueva miembro de su harem.



Por lo que el chico estaba vistiéndose tranquilamente, mientras pensaba en lo que haría a continuación... Cuando un zumbido lo hizo reaccionar, dicho sonido provenía de su holomisor y la llamada era nada más ni nada menos que de su amigo Fybelle.



—Hola hermano ¿Cómo estás? —preguntó con entusiasmo la imagen de un joven rubio.



—No puedo quejarme, estoy en una misión importante —contestó Anthony conteniendo su emoción, no porque no confiara en su hermano, sino porque sabía que siempre existía el riesgo de que su conversación pudiera ser espiada —Bueno ¿Ha pasado algo importante en Kalos durante mi ausencia, amigo?



—La verdad es que sí, últimamente se está haciendo muy evidente el hecho de que Aria te echo el ojo, lo cual es algo de lo que incluso los Royal Knights están impresionados —contestó Fybelle con naturalidad al ver la expresión de sorpresa que se formó en el rostro del pelinegro.



— ¿Fybelle estás hablando en serio? —preguntó Anthony antes de sonreír, ya que esa situación era algo que el ya suponía desde hace bastante tiempo, aunque por fin podía comprobarlo.



— ¡Vaya, si le gustó a la Reina de Kalos entonces debo de ser más irresistible de lo que creí! —añadió Anthony con suficiencia, lo cual hizo sonreír al chico al que este consideraba como su hermano mayor



—Ya sabía que te lo tomarías de esa manera, Anthony. Aunque supongo que sabes lo grave que puede ser esto ¿Verdad? —repuso el chico rubio con seriedad.



—Por supuesto que lo sé, después de todo Aria es parte de la colección privada de mi tía e imagino que a ella no le debe agradar nada la idea de que su pupila favorita se enamoré de un simple cazador como yo —comentó el chico de cabello negro con calma.



—Sin embargo puedo asegúrate que yo no he hecho nada para favorecer esa situación, hermanito. Ya que aunque Aria es increíblemente atractiva, tu sabes mejor que nadie que no soy tan tonto como para intentar algo con ella, no mientras ella sea una de las mascotas de mi tía.



—Tienes razón, Anthony. Aunque por ahora debo retirarme. Espero que estés de vuelta pronto —se despidió el chico llamado Fybelle finalizando la comunicación



“Asi que no era sólo mi imaginación, y en verdad le gustó a la hermosa Aria” pensó Anthony con una sonrisa de satisfacción mientras recordaba todas las interacciones que había tenido con la Reina de Kalos, a la vez que no pudo evitar imaginarse tener a aquella sexy pelirroja en su cama, junto con su linda Shauna y su amada Serena.



De hecho él seguía imaginando aquella erótica imagen, cuando la puerta de la habitación se abrió, dejando pasar a sus hermosas esclavas.



—Mi amor ¿Bajaras a desayunar o prefieres que te subamos el desayuno? —preguntó Serena con una linda sonrisa.



—Ahora bajo, cariño —contestó el chico, volviendo a la realidad, y terminó de vestirse para bajar al comedor en donde ambas chicas lo esperaban y le habían apartado un lugar. Sin pensarlo 2 veces él se sentó a lado de Serena y la tomó de la mano, lo cual entristeció un poco a Shauna, y llenó a su amiga de emoción.



Después del desayuno fue cuando el trío decidió que es lo que harían a continuación. Aún faltaba tiempo para que el Gran Festival comenzará y como ninguna de las 2 chicas tenía la necesidad competir, decidieron pasar el resto del día en la ciudad antes de tomar un ferry que los dejaría en Ciudad Slateport, en donde permanecerían hasta el final del evento.



Así que durante el transcurso de ese día Anthony y Serena se dedicaron a enseñarle a Shauna los detalles de su nuevo modo de vida y que esta se hiciera por completo a la idea de que su nuevo propósito era el de ser un juguete sexual a la disposición de la pareja.



Al día siguiente el trío finalmente tomo el ferry que los llevaría a su siguiente destino, el cual se trataba de un imponente crucero de lujo, así que después de dejar a todos sus pokémon en la guardería del barco y dirigirse al camarote que les correspondía fue cuando Anthony les preguntó a las chicas si le apetecía ir a tomar el Sol en la piscina del barco, a lo que ambas accedieron de inmediato y rápidamente fueron a ponerse sus trajes de baño, los cuales aunque no eran tan reveladores como la lencería que usaban no dejaban de ser sexys.



Al llegar a la cubierta del barco ambas coordinadoras se quitaron las toallas que las cubrían, atrayendo de inmediato la atención de todos los pasajeros, y no era para menos ya que las chicas ocupaban un traje de baño de 2 piezas, el de Serena era azul y el de Shauna rosa con rayas negras, y que en ambos casos resaltaban sus hermosos y juveniles cuerpos y a su vez dejaban muy poco a la imaginación.



Después de su paseo triunfal por la cubierta de la embarcación, el grupo encontró unas camillas con sombrillas, bastante cerca de la piscina, así que pusieron sus toallas sobre ellas, pero antes de recostarse...



—Cariño ¿Podrías ponerme un poco de bloqueador? No desearía quemarme —preguntó Serena con un tono de voz que era inocente y travieso a la vez, mientras sacaba una botella de bloqueador solar de su bolsa y colocaba

—Sí, Anthony, por favor ponme bloqueador a mi también. No quisiera arruinar el bronceado que tanto te gusta —replicó Shauna con la misma sonrisa de inocencia y lujuria, ya que al igual que su amiga anhelaba sentir las manos de su nuevo dueño sobre su cuerpo.


—Por supuesto, señoritas. Solo recuéstense y dejen sus sexys cuerpos en mis manos —contestó Anthony con seguridad y con gusto coloco un poco de la crema entre sus manos antes de comenzar a esparcirla por el cuerpo de ambas chicas en forma de ligeros masajes, y aprovechando la oportunidad de manosear con descaro los deseables traseros y pechos de sus esclavas cada vez que podía, lo cual excitaba bastante a las performer.


—Eso se sintió maravilloso, Amo Anthony. Así que por favor permita que sus humildes esclavas le devuelvan el favor —pidieron Serena y Shauna al mismo tiempo, y tras asegurarse de que no hubiera nadie cerca que pudiera escucharlas, mientras tomaban un poco del bronceador en sus manos.


—Muy bien, preciosas. Pero no olviden que estamos en un lugar público —les indico el chico mientras que las esclavizadas chicas comenzaron a aplicar la crema por el abdomen y la espalda del pelinegro, de la forma más sensual posible, para ir a nadar una vez que cumplieron con su tarea.


Unas horas después, en las cuales los chicos se divirtieron bastante nadando, y después de comer en el restaurante del crucero, fue cuando decidieron volver a su camarote. Sin embargo...


—Chicas ¿Podrían adelantarse al camarote? Debo contestar esta llamada, no tardaré mucho —indico Anthony un poco sorprendido al ver quién era la autora de la llamada, sin embargo en lugar de preguntar ambas chicas se limitaron a asentir y obedecer, por lo que el rápidamente se dirigió hacia la desierta cubierta de la nave para contestar.


—Espero que la misión este yendo muy bien, Anthony. De lo contrario no tienes ninguna excusa para hacerme esperar —le habló la fría voz de Palermo.


—El objetivo ya fue localizado, milady, y en estos momentos se dirige hacia Ciudad Slateport para participar en el Gran Festival —replicó el chico con tranquilidad.


— ¿Aún no la has capturado, Anthony? —preguntó la fría voz de la mujer, la cual ahora tenía una nota de enojo.


—No, señora. Considero que ella estará mucho más vulnerable una vez que termine el Gran Festival, además de que será mucho menos peligroso. Ya que en los últimos días la seguridad en todo Hoenn se está endureciendo bastante —mintió Anthony mientras miraba fijamente a esos ojos grises.


—En realidad no me importa en qué momento decidas capturarla, ni lo que debas hacer para conseguirlo, Anthony. Pero te lo advierto de una vez: Serena tiene que estar en Kalos a más tardar un mes después del término del Gran Festival y lista para comenzar con su adiestramiento, de lo contrario te pesará —amenazó la mujer cortando la llamada.


—No dudes en que voy a encontrar la forma de salvar a Serena de ti, maldita anciana. Y te juró por Arceus que en cuanto lo haga te aplastaré —murmuró el chico con furia, mientras que sin darse cuenta estaba apretando su Holomisor con tanta fuerza que corría el riesgo de romperlo, sin embargo esa llamada lo devolvió a realidad y le recordó el inmenso problema al que se enfrentaba.


Desde hacía mucho tiempo él ya había soñado con la idea de traicionar a su tía y derrocarla, y su enamoramiento de Serena le había dado el impulso necesario para convertir ese sueño en una realidad, sin embargo él tenía que aceptar con pesar que hasta ese momento el no tenía la más mínima idea de cómo detener a Palermo.


Y aquella acción no era algo que pudiera improvisar o tomarse a la ligera, ya que el mejor que nadie conocía lo cruel y despiadada que Palermo podía llegar a ser, además de que sabía muy bien que su tía estaba rodeada de aliados muy poderosos e influyentes que le cubrían las espaldas. Por lo que él solo contaba con un poco más de un mes para encontrar la forma de derrocarla antes de que ella le arrebatara a Serena para siempre.


“¿Pero cómo voy a hacerlo? ¿Como puedo vencer a mi tía?” pensó Anthony con un poco de preocupación y tomando consciencia de que a pesar de todo su talento y sus increíbles habilidades esta misión no era algo que pudiera hacer el solo: Si de verdad quería tener una mínima oportunidad de derrotar a Palermo él necesitaba conseguir a un aliado, y este no podía ser una persona cualquiera, sino alguien que fuera lo suficientemente poderoso e influyente como para intimidar incluso a su tía.


“¿Pero qué persona en todo el mundo sería capaz de servirme de esa forma? ¿Y aún si la encuentro? ¿Cómo podré convencerla de ponerse de mi lado?” pensó el chico con frustración mientras trataba de pensar en alguna persona adecuada, alguien que pudiera ayudarlo y sin poner a su amada en peligro.


Por su parte Serena y Shauna ya estaban en el camarote, y después de tomar una refrescante ducha, ambas chicas esperaban con ansias la llegada de su Amo; Razón por la que ambas chicas estaban recostadas en sus respectivas camas y completamente desnudas, sin embargo el chico aún no aparecía, por lo que ellas comenzaban a impacientarse.


“Mi Anthony, ya no tardes más... Tu esclava necesita ser follada” pensó una excitada Serena mientras comenzaba a tocar su coñito, sin embargo al voltear hacia la cama de Shauna y ver a su amiga igual de ansiosa que ella, fue cuando la chica de cabellos color miel tuvo una divertida y lujuriosa idea.


“Creo que me aliviaré un poco jugando con Shauna, así no solo podré pasar el tiempo, sino que ambas estaremos listas para lo que sea que mi amado Anthony desee hacer con nosotras. Además que ella no puede desobedecerme” pensó la chica con una sonrisa y sin tardanza se levantó y fue hacia la cama de su amiga, acostándose en ella con suavidad y acercándose a Shauna por detrás, besando su cuello y acariciando suavemente sus pechos.


—Se-serena ¿Que-que estás haciendo? —preguntó la morena de ojos verdes bastante sorprendida por lo que su amiga estaba haciendo, pero la única respuesta que obtuvo fue que una de las manos de la chica dejo sus pechos para recorrer lentamente su abdomen y su cintura hasta llegar a su sensible concha y comenzar a acariciarla.


—No preguntes y solo gózalo, mi querida Shauna —le susurró Serena al oído antes de comenzar a pasar su lengua por la oreja de la morena, lo cual sumado a las tiernas caricias que estaba recibiendo en sus pechos y su concha, la estaba excitando demasiado.


Shauna volteó para ver a su amiga y quedar enfrente de ese precioso par de orbes azules y lentamente fue acercando su rostro hasta que ambos labios se unieron en un beso muy dulce y tierno que dejó a ambas chicas con ganas de más, pero ellas solo se separaron el tiempo suficiente para recuperar el aliento y volvieron a unir sus labios, dando paso a un beso mucho más apasionado y lujurioso, la lengua de Serena poco a poco iba invadiendo la boca de Shauna y las manos de ambas comenzaban a acariciar el cuerpo desnudo de la otra.


—Tus pechos son tan grandes y hermosos, Serena —comentó la morena en cuando se separaron, dejando un hilo de saliva que unía los labios de ambas chicas, mientras sostenía entre sus manos en los suaves melones de su amiga.


—Gra-gracias Shauna... Eres muy dulce, amiga —respondió la performer de Pueblo Boceto con un lindo rubor de pena cubriendo su rostro, ya que a excepción de Anthony nadie le había hecho algún comentario acerca de su cuerpo, pero la morena le sonrió con ternura antes de volver a besarla y una de sus manos se movió hasta al ardiente coño de Serena para comenzar a introducir uno de sus dedos dentro de él, sacándole un gemido de placer a la chica.


— ¿Te-te gusta... Ahhh... lo que... Ahhh... es-estoy haciendo? —preguntó Shauna con una mezcla de inocencia y excitación, metiendo aún más sus dedos dentro de la intimidad de Serena, y al mismo tiempo aumentando la velocidad, mientras recibía un apasionado beso en los labios y un ligero apretón en sus pechos como respuesta.


—Ahhh... sí... Ahhh...m-me gusta mucho... Ahhh... ma-más... Ahhh... ¡POR FAVOR... NO TE... DETENGAS! AHHH AHHH —suplicó Serena dominada por el placer, aunque Shauna se encontraba en las mismas condiciones que ella.


—E-eres muy... Ahhh... buena en... esto... Ahhh... Serena... Ahhh... ¡ERES GRANDIOSA! Ahhh... ¡YA NO AGU-AGUANTO MÁS! ... Ahhh —exclamó la morena, aumentando la velocidad de sus acciones y comenzó a frotar sus pechos con los de su amiga, de forma que los pezones de ambas chicas se rozaban mutuamente.


— ¡ME CORRÓ! —Ninguna de las dos resistió más y soltando un fuerte gemido de placer llegaron al orgasmo, llenando la mano de la otra con sus fluidos, y como si ambas estuvieran sincronizadas retiraron su mano y con mucha lujuria se la llevaron a la boca para saborearla, no sin antes darle a probar a su amiga de sus propios jugos


— ¡Estas deliciosa, Serena! —comentó Shauna muy sonrojada, pasando lujuriosamente su lengua por cada uno de sus dedos para saborear hasta la última gota de aquel dulce néctar.


— ¡Eres tan linda Shauna, tú también sabes muy rico! —respondió la chica de Pueblo Boceto lamiendo sus dedos antes de darle un beso.


Mientras tanto en la cubierta del barco Anthony estaba tan concentrado pensando en lo que debería hacer a continuación, que no se dio cuenta de que ya había anochecido, y lo que lo frustraba más es que su reflexión no había tenido ningún resultado, sino todo lo contrario, ya que ahora estaba aún más confundido y presionado que antes.
Por lo que decidió volver a su camarote y en cuando abrió la puerta se encontró con una hermosa imagen que lo excito de inmediato: Shauna estaba justo encima de Serena, los coños de ambas chicas estaban uno sobre el otro, empapados por sus fluidos, ya que sus esclavas estaban teniendo sexo lésbico.


A pesar del cansancio los ojos de Serena y Shauna se iluminaron en cuando vieron al chico que admiraba atónito el hermoso espectáculo que estaba frente a sus ojos.


— ¡Amo Anthony! ¡Por favor únase a nosotras y háganos suyas! —suplicaron ambas chicas totalmente excitadas y con los ojos llenos de deseo y lujuria, Anthony rápidamente entro a la habitación y cerró la puerta para darle un apasionado beso en los labios a Shauna, en el que ambas lenguas se entrelazaban una con la otra durante varios minutos.


—Amo, permítame unirme a la diversión —suplicó Serena haciendo un pequeño berrinche mientras tomaba el rostro de Shauna y la acercó hacia ella para comenzar besarse apasionadamente y sobar sus tetas con total descaro haciéndola gemir un poco.


—Mis queridas esclavas, ustedes deben de saber que me gusta mucho el sexo, muchísimo y si desean estar conmigo, entonces deberán de ser muy provocativas —comentó el chico sonriéndoles.


—Seremos tan provocativas como tú lo desees, Amo. Nosotras queremos estar contigo, ya te lo hemos dicho antes, y haremos cualquier cosa por ti ¡Queremos darte placer! ¡Todo el placer que podamos darte! ¡Y queremos que tú nos des placer! ¡Nuestro mayor sueño es hacer realidad todos tus deseos! ¡¡¡QUEREMOS SER TUS OBEDIENTES ESCLAVAS PARA SIEMPRE, AMO ANTHONY!!! —exclamaron ambas performer al unísono y sonriéndole con una mezcla de dulzura, felicidad y lujuria.


Y tras esa declaración de eterna sumisión, tanto Serena como Shauna se acercaron al chico al que tanto amaban y comenzaron a besarlo dulcemente, por lo que Anthony cerró los ojos para disfrutar de ese placentero momento, en el que amabas chicas lo desvestían con devoción y lujuria. Y nuevamente fue Serena quien tomó la iniciativa ya que tomo de las manos a su amado novio y las de Shauna para conducirlos a la cama.


—Querida Shauna, ¿Qué te parece si unimos fuerzas y complacemos a nuestro Amo como un equipo? —preguntó la chica de cabellos color miel con una lujuriosa sonrisa y guiñando uno de sus preciosos orbes azules.


—Me parece una excelente idea, Serena —contestó la morena, también con una sonrisa provocativa, antes de poner manos a la obra


De forma que el momento que Anthony tanto había deseado empezaba a materializarse frente a sus ojos, ya que se encontraba en una posición en la que cualquier hombre desearía estar: Él tenía a dos de las chicas más guapas que jamás había visto y ambas estaban dispuestas a hacer cualquier cosa con el único propósito de darle placer; Por lo que él tenía que dar la talla y darles placer a ellas también.


Serena empujó a Anthony a la cama, de una forma tan salvaje que incluso el chico se sorprendió, ya que a pesar de haber tenido sexo con su ardiente novia en varias ocasiones algo le decía que aún no conocía que tan pervertida podía llegar a ser la performer, y sin dudarlo se puso encima del pelinegro para besarlo con pasión. Shauna también se subió a la cama y se dedicaba a mordisquear las orejas del chico, quien sentía que estaba en el Paraíso: tener a ambas chicas era como ganarse el premio mayor de la lotería.


Ambas chicas se iban turnando para besar al chico y las dos lo hacían con mucha pasión, por lo que él se acercó a los pechos de su novia para corresponderle con apasionados besos, lamidas y mordidas en ese par de maravillosas tetas que lo volvían loco, lo cual hacia estremecer el cuerpo de la hermosa joven de cabellos miel y la hacía soltar eróticos gemidos de placer.


Pero Shauna tampoco perdía el tiempo, ya que con gran decisión tomo la erecta verga del chico entre sus delicadas manos para empezar a masturbarlo, quién de inmediato respondió a la acción de la morena y empezó meter algunos de sus dedos dentro de su empapado coño y haciéndola soltar un intenso gemido.


Debido a sus juegos previos con Shauna y al tratamiento que recibía en sus pechos de parte de su novio no era extraño que el coño de Serena estuviera totalmente empapado y chorreando mucho, por lo que la excitada chica, sin duda presa de la lujuria, no dudo en poner la erecta verga de Anthony en su interior.


—Anthony, mi amor. ¡Fóllame, por favor! ¡Quiero que me hagas tuya, mi Amo! —suplicó la chica con ansiedad y mirándolo fijamente con sus hermosos ojos azules, ojos que en ese momento eran la viva imagen de la pasión y la lujuria.


Así que Anthony y Serena comenzaron a copular de manera salvaje, todo mientras el chico no dejaba de usar sus dedos para masturbar a la morena, quién le correspondía con pasión al usar su lengua para besarlo con pasión. De manera que el placer que sentían los tres era demasiado intenso. Mientras que Serena se sentía increíblemente feliz al tener la verga de su adorado novio dentro de ella, lo cual la excitaba, el mete y saca era tan intenso que gran parte de la humedad de la vagina de chica de Pueblo Bpceto iba saliendo al exterior, mojando los testículos del chico.


—Ahhh... ¡QUE RICO... SE SIENTE! ... Ahhh... Amor... m-me corró... ¡ME CORRÓ! —exclamo Serena en cuanto alcanzó el orgasmo en solitario, ya que la excitación que sentía era tanta que tuvo el orgasmo antes de que su novio pudiera eyacular en su interior, pero a pesar de eso su orgasmo fue intenso, muy intenso, haciendo que la chica producirá obscenos gritos y gemidos de placer. Y Shauna tampoco tardo mucho en alcanzar el orgasmo, debido tanto por la masturbación de Anthony como por los lascivos gemidos de su amiga, los cuales la excitaron mucho.


—Estuviste maravilloso, mi amor. Aunque tú no has podido terminar. Pero es no es ningún problema ya que nosotras te ayudaremos ¿Verdad Shauna? —comento Serena de forma seductora y mirando de forma coqueta a su compañera.


—Así es, sus fieles esclavas le ayudaremos con ese “problema”, Amo Anthony —respondió Shauna al levantarse y ponerse a un lado de Serena, de forma que ambas performer comenzaron a jugar con la polla de Anthony al mismo tiempo.


—Está muy rico, Amo —comentó Shauna lamiendo la verga del chico mientras que su compañera se encargaba de sus testículos, los cuales estaban empapados de los fluidos vaginales de Serena.


Sin embargo ambas chicas se coordinaban a la perfección, ya que mientras una le lamía el glande y el tronco de su verga, la otra se encargaba de darle el mismo tratamiento a sus testículos, todo con la finalidad de complacer a Anthony, quién se moría del placer, la mamada que estaba recibiendo de parte de las dos chicas era simplemente apoteósica, maravillosa.


El trabajo de ambas chicas estaba dando resultado ya que él estaba a punto de correrse, por lo que se puso de pie encima de la cama y empezó a masturbarse para poder llegar al orgasmo rápidamente, mientras las dos chicas lo miraban con lujuria. Hasta que finalmente eyaculo, alcanzando el orgasmo más grande que había tenido hasta entonces, grandes cantidades de semen iban saliendo a borbotones de su estimulado pene y este fue a parar en la cara y en el cuerpo de ambas. Y lo que pasó después, fue la escena más sensual y erótica que había visto en toda su vida.


Ya que ambas chicas se acercaron una a la otra y comenzaron a lamerse la cara y el cuerpo para poder tomarse todo el semen de su amado. Las 2 hermosas performer estaban abrazadas, sudadas, lujuriosas y contentas, y cuando toda gota de semen desapareció de la vista ambas miraron a Anthony con adoración, sin embargo ellas ya estaban bastante cansadas por sus juegos previos y cayeron en la cama.


El por su parte se sentía muy feliz ya que había encontrado a las esclavas perfectas, era cierto que cada una por separado era genial, pero juntas eran simplemente perfectas, y con mucho cuidado se acostó en el centro de la cama y extendió sus brazos para abrazarlas a ambas y después se aseguró que las sábanas de la cama cubrieran sus increíbles cuerpos por completo.


—Te Amo mucho, Anthony —murmuró Serena entre sueños y recargando su cabeza en el fuerte pecho del chico, quién la miró conmovido.


—Yo también te amo mucho, mi Serena. Y no me importa que es lo que tenga que hacer, te prometo que te mantendré a salvo de Palermo a cualquier costo, mi amor —susurró el chico antes de darle un tierno beso en la cabeza y finalmente caer dormido.


Continuara...





Gracias por el apoyo recibido esperamos realmente que disfruten de esta obra asta la próxima sus escritores Blackcignus y Sombrero loco
 
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Sombrero loco

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Capítulo 8. Previo al Gran Festival: Entre reporteras y policías.

En uno de los camarotes del lujoso ferry S.S. Marea, que viajaba con destino a Ciudad Slateport, se podía observar como dos jóvenes y hermosas chicas se encontraban, sentadas en un sofá, acariciando con gran devoción y extrema suavidad la excitada verga del chico que se encontraba desnudo en medio de ellas.


—Te gusta como lo hacemos, mi amor —preguntó Serena con cariño, la hermosa chica estaba usando un insinuante conjunto de lencería compuesto de un diminuto sujetador de encaje de color morado con bordes negros, que apenas podía contener sus desarrollados pechos, una reveladora tanga a juego y unas medias del mismo color, mientras que su mano recorría todo lo largo de la verga de su novio y Amo.


— Su verga es muy grande, mi Amo ¡Aun sigo sin saber cómo es que entra dentro de mí! ¡Pero me encanta! —exclamó Shauna, usando el mismo sexy atuendo que Serena aunque en color rosa, mientras tomaba el glande del chico con cuidado.


— Ustedes en verdad son muy buenas, mis hermosas esclavas, e imagino que ya saben que hacer ahora ¿No? —dijo Anthony con una sonrisa mientras que ellas asintieron antes de ponerse de rodillas, dejando al descubierto sus deliciosos traseros apenas cubiertos por sus prendas íntimas, y comenzaron con el tratamiento.


De forma que las hermosas performer no dudaron en acercar sus rostros al erecto y palpitante miembro del chico y sacaron sus lenguas de manera sugestiva para comenzar a lamerlo con pasión, disfrutando del sabor y alternándose para darle una atención completa a la verga de Anthony.


Ambas chicas querían darle toda la satisfacción posible a su Amo y después de unos placenteros minutos obtuvieron su recompensa al recibir el semen del chico, el cuál cubrió sus lindos rostros, dejándolas con una gran sonrisa de felicidad antes de que ellas comenzarán a limpiar la cara de la otra hasta que todo rastro de la esencia del chico desapareció de sus cuerpos.


—Lamento ser yo el que interrumpa la diversión, hermosas. Pero dentro de muy poco tiempo llegaremos a Ciudad Slateport, así que hay que alistarnos —comentó el joven de cabello negro un tanto desilusionado, ya que era claro que ninguno de los tres quería parar por su propia voluntad, pero él tenía razón.


De esa manera fue que los tres días que duró el viaje en ferry desde Ciudad Licovely hacia Ciudad Slateport llegaron a su fin; Los cuales habían sido los días más placenteros en la vida de Anthony, y como podían no serlo si el chico tenía a dos hermosas chicas como sus deseosas y obedientes esclavas, y ambas estaban totalmente dispuestas a hacer realidad todos y cada uno de sus deseos.


Una hora después, cuando todos estuvieron arreglados, fue cuando el grupo finalmente arribo a su destino: Ciudad Slateport, en donde las chicas participarían en el Gran Festival que se llevaría a cabo en unos pocos días.


Ellas se hospedarían en el exclusivo hotel que estaba reservado para todos los participantes del evento, y aunque él podía quedarse con cualquiera de las dos chicas, Anthony decidió que lo mejor sería buscar otro alojamiento en la ciudad.


Los cual fue un poco complicado, ya que el Centro Pokémon y muchos de los hoteles ya estaban abarrotados por la gran cantidad de espectadores que venían dentro y fuera de Hoenn para presenciar el evento, aunque con un poco de esfuerzo el chico fue capaz de alquilar una pequeña y acogedora casa.


Y la principal razón para que Anthony tomara esa inesperada decisión era porque el necesitaba tiempo para pensar con cuidado en cuál sería su siguiente movimiento; Ya que por más que lo quisiera él no podía darse el lujo de pasarse todos los días teniendo sexo con las chicas. Un mes, el sólo disponía de un escaso mes para encontrar la manera de vencer a Palermo y evitar que su amada Serena se convirtiera en uno más de sus juguetes.


Eso sin contar en esos momentos lo más prudente que podía hacer era mantenerse un poco alejado de Serena y Shauna, no sólo para que ambas chicas pudieran dar actuar al máximo en la competencia. Si no por que gracias a su reciente llamada con Palermo el tenía una sensación de amenaza, y esta era una medida que disminuía de forma considerable el riesgo de levantar sospechas, ya que Anthony sabía muy bien que en un evento tan concurrido como el Gran Festival nunca puedes estar seguro de quién podría estar mirando.


A pesar de todo ello, él no podía evitar la tentación de pasar un poco de tiempo junto a sus hermosas esclavas, por lo que no era raro que durante su estancia en la ciudad portuaria el dedicara una parte de sus tardes para ver los entrenamientos de Serena y Shauna; Aunque para desgracia de los tres amantes sus escasos contactos se reducían a simples halagos y palabras de aliento en público y a algunos castos besos robados con Serena acogidos por la oscuridad en algún callejón.


Sin embargo Anthony ni siquiera se imaginaba que él no era la única persona en aquella ciudad que estaba investigando a Palermo, ya que la oficial Jenny de Ciudad Mauville también se encontraba Slateport, siguiendo a su instinto, y esperando encontrar alguna pista útil durante el Gran Festival.


Por lo que en la tarde del día anterior al inicio del máximo Concurso de Hoenn, y después de que Serena le suplicara a su novio tener un cita, mientras que ambos chicos estaban cenando tranquilamente en un pequeño restaurante fue cuando una mujer desconocida se acercó a la chica de Kalos.


— ¡No puede ser! ¿Serena eres tú? —preguntó la desconocida, quien se trataba de un hermosa mujer de unos 25 años, con el cabello castaño claro y unos expresivos ojos verdes: Que vestía con una ajustada camisa de color negro con rojo y con un pantalón gris, una indumentaria que sin duda resaltaba su delineada y bien formada figura y en especial ese delicioso par de enormes pechos.


— ¡Alexa, eres tú! ¿Cómo has estado? —respondió Serena tras levantarse de su lugar para saludar a la alegre reportera que conoció en Kalos.


—Yo he estado bastante bien, pero y tú ¿Cómo has estado?, ¿Qué haces aquí en Hoenn? y ¿Quién es él? —preguntó Alexa con curiosidad al ver a la chica que acompaño a Ash en Kalos en esa región, y sobre todo muy bien acompañada.


—Yo he estado muy bien, gracias Alexa. Estoy aquí para participar en el Gran Festival y él es mi novio Anthony —contestó Serena con una gran sonrisa —Déjame presentarlos, mi amor, ella es Alexa. Es una amiga y una excelente reportera que conocí durante mi viaje por Kalos.


—Es un verdadero placer poder conocerla, señorita Alexa —comentó Anthony haciendo una ligera inclinación y tomando la mano de la reportera para besarla.


—El placer es todo mío, Anthony —contestó la reportera ligeramente sorprendida por ese saludo tan caballeroso "Ahora entiendo cómo es que logró que Serena se olvidara de Ash. Este chico no solo es muy guapo, también es todo un caballero"


— ¿Y qué haces en Hoenn, Alexa? —preguntó Serena con interés sacando a la aludida de sus pensamientos.


—Bueno vine a Hoenn para hacer una investigación sobre los pokémon más raros de la región y también sobre la Megaevolución, debido a que Hoenn y Kalos son las únicas regiones en donde sus entrenadores son capaces de acceder a ese poder —explicó ella con una sonrisa —Pero como en estos días toda la atención se está centrando en el Gran Festival, decidí tomarme un breve descanso y observar el evento con mis propios ojos.


—Vaya eso es muy interesante —contestó Anthony con sinceridad y aprovechando la oportunidad para admirar el curvilíneo cuerpo de la mujer, cosa que no pasó desapercibida para Serena, quien sonrió de forma cómplice al intuir cuáles eran los planes de su novio y Amo.


—Lo es, lo malo es que hoy llegue a Slateport y ya no pude encontrar ninguna clase de alojamiento en la ciudad, por eso tendré que acampar en las rutas cercanas o dirigirme hacia Ciudad Mauville —respondió la reportera con un tono abatido y cansado.


—Entiendo ¿Y qué te parece la idea de quedarte con nosotros? —preguntó Serena con inocencia causando sorpresa en los presentes —Como nosotros ya no encontramos lugar en el Centro Pokémon tuvimos que alquilar una pequeña casa para hospedarnos en lo que dura el evento —aclaró la chica mientras le sonreía a Anthony, quien de inmediato entendió lo que su novia pretendía.


— ¿Están seguros de que no será ninguna molestia, chicos? —preguntó Alexa ilusionada por la idea de no tener que acampar ni hacer largos viajes de una ciudad a otra, pero a su vez estaba un poco incómoda por la idea de interrumpir algo entre la pareja.


—Por supuesto que no, señorita Alexa. Cualquier amigo de Serena es amigo mío y si a mí hermosa miel no le molesta, yo no tengo ningún inconveniente —respondió el pelinegro con una sonrisa que irradiaba confianza.


—Está bien chicos, entonces acepto su oferta —contestó la reportera de Kalos tras meditarlo por algunos momentos.


De forma que después de salir del restaurante, y que Anthony se ofreciera a llevar el equipaje de Alexa, los chicos se dirigieron hacia la vivienda para dejar las pertenencias de su invitada y salir a disfrutar de las atracciones previas a la inauguración del Gran Festival, en ese tiempo los 3 hablaron sobre sus diferentes experiencias, creando un clima de confianza en el grupo.


—Oigan ¿Puedo alcanzarlos en la casa? Es que me gustaría hacer un último entrenamiento antes de la competencia de mañana —preguntó Serena de forma inocente.


—Adelante, mi amor, te esperaremos allá —comentó Anthony acercándose para abrazar y besar a su novia.


—Imagino que Alexa será tu nueva esclava ¿No es así, mi amor? —le susurró la performer al oído de forma traviesa.


—Por supuesto cariño —contestó Anthony sin dudar, antes de añadir —Pero por ahora tu única preocupación debe ser ganar el Gran Festival, si lo haces te prometo darte un delicioso premio que nunca olvidarás.


—Así será, mi amor —afirmó la chica con una hermosa sonrisa de ilusión —Con esta inspiración no hay manera en la que pueda perder —y tras esas palabras ella lo beso apasionadamente con la intención de cerrar el trato.


Después de esa despedida Serena se retiró a su hotel, ahora con una nueva motivación para ganar el evento, mientras tanto Anthony y Alexa se dirigían a la vivienda, cuando el chico vio un campo de batalla bastante cerca de su destino y se le ocurrió una idea para capturar a esa bella mujer.


—Oye Alexa ¿Y qué clase de pokémon de Hoenn son los que te interesaría conocer? —preguntó el chico de forma inocente para no despertar sospechas en su nueva presa.


—Bueno para mí sería un sueño hecho realidad el poder conocer a los pokémon legendarios, pero en Hoenn también hay otros pokémon muy interesantes y que son bastante raros en Kalos, eso sin contar a los pokémon que pueden megaevolucionar —respondió la apasionada reportera sin sospechar en lo absoluto.


— ¿Y qué te parece si tú y yo tenemos una batalla Pokémon aquí y ahora? —propuso Anthony señalando el desierto campo de batalla, causando un poco de intriga en la reportera —No tengo ningún pokémon legendario, pero algo me dice que algunos de mis pokémon te interesaran bastante.


—Muy bien, Anthony, acepto tu desafió ¿Un 3 vs 3 está bien para ti? —respondió ella con confianza y acercándose a una de las esquinas del campo de batalla antes de elegir a su fiel Noivern como su primera opción.


—Está bien para mí —comentó el joven dirigiéndose a la esquina contraria y eligiendo a su Milotic. Y a pesar de que todo parecía estar en su contra la batalla fue bastante breve, ya que el pokémon de Anthony estaba bastante bien entrenado, y no tuvo muchas dificultades para vencer a Noivern, Gogoat y Helioptale.


— ¡Vaya eso fue una gran sorpresa! ¡Cuesta un poco creer que un pokémon tan hermoso sea tan fuerte! —comentó Alexa con asombro mientras se acercaba al tipo Agua.


—Lo sé, pero las apariencias suelen ser muy engañosas. Por cierto ¿No te gustaría estudiar a Milotic? Después de todo no es una especie muy común en Kalos —comentó mientras acariciaba el lomo de su pokémon, quién volteó a verlo y de inmediato supo lo que tenía que hacer.


—Tienes razón, Milotic es uno de los pokémon más hermosos que hay, y tal y como lo dices son una especie en extremo rara, así que no puedo perder esta oportunidad, y menos si se trata de un ejemplar tan fuerte —exclamó Alexa emocionada, pero cuando estaba por sacar su cámara el pokémon comenzó a acariciar a la chica con su rostro y lamer afectuosamente sus mejillas.


—En verdad lo siento, creo que olvide decirte que el siempre hace eso cuando nos encontramos con una chica hermosa —se disculpó Anthony fingiendo pena mientras que el pokémon tierno comenzaba a poner manos a la obra.


—No hay ningún problema, en realidad es bastante... lindo... —comentó la reportera antes de mirar de frente los ojos del pokémon, los cuales eran rojos y brillantes en lugar de su usual color negro. —An-Anthony ¿Q-que sucede? —intento preguntar mientras su conciencia iba perdiéndose en la profunda e hipnótica mirada del tipo Agua, y fue después de unos breves instantes que la mente de Alexa se quedó totalmente en blanco y lista para ser controlada.


— ¿Puedes escucharme Alexa? —preguntó con seriedad y una sonrisa de triunfo.


—Sí... —respondió la hipnotizada mujer con una voz monótona, y fijando sus hermosos y vacíos ojos verdes en el chico.


—Muy bien, entonces escúchame con mucha atención. De ahora en adelante yo soy tu Amo y tú eres una obediente y sensual esclava que sólo quiere hacer todo lo yo diga. Repítelo, por favor.


—Tu eres mi Amo, y yo soy una obediente y sensual esclava que sólo quiere hacer todo lo me digas... —repitió la reportera de forma monótona y sumisa, mientras ese pensamiento se guardaba en lo más profundo de su mente y comenzaba a tomar el control de ella.


—Muchas gracias por tu trabajo, amigo, lo hiciste excelente y ahora te mereces un buen descanso —comentó el pelinegro dirigiéndose a su fiel pokémon, quien asintió feliz antes de ser devuelto a su pokébola, por lo que toda su atención de volvió a centrarse en la hermosa e indefensa reportera.


—Muy bien, ahora vayamos a casa Alexa. Aun tengo bastantes cosas que debo enseñarte —le ordenó con confianza a la hipnotizada mujer, quién aunque no le respondió con palabras, sonrió y se limitó a seguir las instrucciones que se le dieron.


Rápidamente llegaron a su destino y una vez en la sala fue cuando Anthony se disponía a programar a su nueva esclava a su gusto, y disfrutar de un hermoso espectáculo en el proceso, cuando alguien tocó la puerta. Así que maldiciendo internamente a quién fuera el que se atreviera a interrumpir su diversión, el chico no tuvo más remedio que ir a abrir la puerta y cuando vio que la persona que tocaba era la oficial Jenny, el joven se quedó de piedra.


—Muy buenas noches, Oficial Jenny ¿Que se le ofrece? —preguntó Anthony con calma, tras recuperarse de la breve sorpresa de ver la bella policía.


—Buenas noches, joven ¿Podría permitirme hablar un momento con la mujer que venía con usted? —ordenó la oficial con un tono que no era de pregunta, y sin tardanza y sin que la invitaran a hacerlo, ella entro a la casa y se dirigió de inmediato a la sala.


"Maldición. Ella debe de haber estado cerca del campo de batalla cuando hipnotice a Alexa... De forma que no tengo otra opción más que someterla a ella también" pensó Anthony mientras que con mucho cuidado presionaba una de sus pokébolas, de la cual salió una especie de gas que al tocar el suelo formó la figura de un Gengar.


—Sígueme y no dejes que te vean —le indicó Anthony en un susurro casi inaudible, pero que el tipo Fantasma entendió y sin dudarlo acató las ordenes de su entrenador, no sin antes sonreír con malicia.


"Bueno, esto no es tan malo. Después de todo siempre quise esclavizar a una Oficial Jenny" pensó el chico con una sonrisa confiada antes de dirigirse a la sala, en donde ya se encontraba la oficial, quién no tardó en darse cuenta de que Alexa estaba hipnotizada y volteó a verlo con furia.


—Imagino que estas al corriente que usar las habilidades de tus pokémon en contra de una persona es un grave delito. ¿No es así, muchacho? —inquirió la oficial con serenidad, pero para su sorpresa el chico estaba tan tranquilo como ella.


—Supongo que sí ¿Aunque no veo el problema si ella estuvo de acuerdo en que lo hiciera? —comentó Anthony con calma antes de añadir de forma desafiante —Aunque también creo recordar que primero se necesita de una orden antes de entrar en propiedad privada ¿No es así, oficial?


—No quieras pasarte de listo conmigo, chico. Aunque en el estado en que ella se encuentra ahora es muy conveniente para ti ¿No? Justo ahora podrías decirle que ella es la croupier de un casino y ella lo creería sin dudar —respondió Jenny molesta por el tono y la respuesta del chico


"¿Porque ella mencionó eso? Algo me dice que esta oficial sabe algo que yo no. Entonces esto va más allá de un simple juego y debo saber con qué me estoy metiendo" razonó el chico antes de volver a asumir una actitud desafiante.


—No tengo la más mínima idea de lo que me está hablando, Oficial Jenny. Así que si no le molesta me gustaría que fuera directamente al punto.


—Primero quiero que saques a esa chica de su trance, si ella me dice que te pidió hipnotizarla entonces me iré y te daré una sincera disculpa por interrumpirlos, pero si ese no es el caso entonces tendrás que acompañarme a la comisaría —ordenó Jenny con autoridad, ignorando los cuestionamientos del joven.


— ¿En serio? ¡Qué miedo! ¿Y qué haría si... Me niego, Oficial? —preguntó Anthony en un tono burlón que para la oficial equivalía a una confesión.


—No te hagas el valiente conmigo, muchacho. Tú ya no tienes alternativa —respondió ella triunfante y tratando de tomar la pokebola de su cinturón, pero...


—Yo no diría eso si fuera usted, oficial. Ya que la ya no tiene ninguna alternativa es usted —comentó Anthony con tranquilidad, mientras que la Oficial Jenny comenzaba a sentirse adormilada e incapaz de moverse.


"¿¡Que!? ¿¡Cuando es que caí en su trampa!? ¿Acaso él tiene poderes psíquicos?" se preguntó la oficial a sí misma, con un poco de temor e intentando escapar de aquel lugar, pero su cuerpo ya no era capaz de moverse ni un solo milímetro, fue entonces cuando vio cómo su sombra se expandía y de pronto lo entendió todo: Aquél bribón había tenido la brillante idea de usar a un tipo Fantasma para retenerla mientras él se encargarba de distraerla.


Sin perder tiempo Gengar se colocó delante de ella y comenzó a mover sus brazos, generando un tipo de siniestras ondas de color morado, y aunque Jenny cerró sus ojos con fuerza no pudo evitar abrirlos nuevamente, señal de que estaba comenzando a caer bajo el influjo de la Hipnosis y de que no podía hacer nada para evitarlo.


—Escúchame muy bien y relájate, Jenny —indicó el chico con un tono firme y una confiada sonrisa.


—No... Déjame ir —gimió ella recurriendo a todo el autocontrol que tenía para oponerse al poderoso ataque psíquico.


—Es inútil que siga resistiéndose, oficial... Justo ahora está cayendo en un trance muy profundo —dijo Anthony dejando su tono desafiante y burlón para cambiarlo por uno más profundo y tranquilizador.


—No... Muy... profundo... —la voz de la oficial era cada vez era más débil, lo que indicaba que la hipnosis comenzaba a actuar sobre ella.


—Muy bien, Jenny. A partir de ahora no puedes escuchar nada a excepción de mi voz, la voz que siempre sabe que es lo mejor para ti, la voz a la que desde ahora obedecerás.


—Solo... Tu voz... —susurró Jenny con los ojos cerrados.


—Muy bien. Entonces comienza a desvestirte —ordenó el chico al creer que tenía la situación bajo control, ya que la Oficial Jenny comenzó a obedecer la orden, pero al acercar sus manos al primer botón de su camisa ella se detuvo.


— ¡No lo haré! ¡Sal de mi cabeza! —gritó ella mientras sacudió su cabeza con fuerza y trataba de recuperar el control sobre su cuerpo.


—Tú debes de obedecerme, Jenny —ordenó Anthony con firmeza, aunque realmente estaba ligeramente emocionado por la resistencia de la mujer, ya que hacia bastante tiempo desde la última vez en que una de sus presas había logrado darle algo de pelea.


—Obedecerte...—murmuró la policía comenzando a desabrochar su camisa dejando ver un simple sostén negro, para después quitarse el cinturón y dejar caer su falda, revelando unas bragas a juego con su sostén.


Fue en ese momento cuando la mujer pareció reaccionar un poco e intentó detenerse, solo para darse que su cuerpo ya no respondía sus órdenes, así que se dio la vuelta para mostrarle su espectacular trasero al chico mientras se deshacía de sus bragas, y después quitarse el sostén y dejando libres sus magníficos pechos.


— ¡Eres un asco, muchacho! ¡Te juro por Arceus que acabaré contigo! —dijo la mujer furiosa, quién se quedó de pie al terminar de desvestirse, tratando en vano de cubrirse con sus manos.


—Eso ya lo veremos, pero por ahora abre tus piernas Jenny, imagino que debes estar excitada, muy excitada —mencionó Anthony con calma e ignorando olímpicamente las amenazas de su nueva presa.


—Claro que no... Yo no... Estoy... excitada —contestó la oficial entre ligeros gemidos mientras abría sus torneadas y bien formadas piernas y en contra de su voluntad comenzó a masturbarse con su mano derecha y a acariciar sus pechos con la izquierda.


—Se siente muy bien ¿Verdad? Sentir como tu voluntad y tus pensamientos van desapareciendo y son sustituidos por placer —continuó diciendo el chico con una voz firme y tranquilizante.


—No... claro que no... —murmuro la oficial intentando resistirse, pero su cuerpo la delataba, ella ya no podía dejar de masturbarse y la expresión de su rostro estaba cambiando gradualmente de la furia al placer.


Anthony por su parte no le quitaba la mirada de encima a su presa hasta que decidió terminar de una vez, agachándose lo necesario para sacar un vibrador de su mochila y mostrárselo a Jenny.


—Debo de felicitarla, oficial. Está es la primera vez toda mi carrera que tengo que recurrir a esto, ya que normalmente mis encantos suelen ser más que suficientes para que cualquier mujer caiga de rodillas a mis pies —dijo Anthony con orgullo antes de encender el aparato y ponerlo a una intensidad media, antes de pasarlo por el abdomen de la mujer hasta llegar a su coño, quién al instante soltó un gran gemido de placer.


—Ya no puedes engañarme Jenny, es obvio que estás muy cerca de llegar al orgasmo. Sin embargo no podrás correrte, no hasta que aceptes mis condiciones —declaró el chico alegremente mientras que un pensamiento de pánico se apoderó de la oficial, quién muy a su pesar ya había aceptado que su cuerpo haría todo lo que aquel chico deseara ignorando su voluntad.


—Te veo muy ansiosa y parece que eres una mujer muy sensible. Dime Jenny ¿Cuánto ha pasado desde la última vez que alguien te llevo al orgasmo? ¿Una o dos semanas, tal vez un mes? —preguntó el pelinegro de forma burlona.


— ¡¡¡3 AÑOS, INFELIZ!!! —gritó la mujer, quién al darse cuenta de lo que dijo puso los ojos en blanco y se cubrió la boca con la mano que masajeaba sus pechos.


Al principio Anthony creyó que a Jenny aún le quedaba la suficiente voluntad para intentar burlarse de él, pero el ver su reacción comprendió que la oficial no sólo no le mentía: El la había hecho admitir algo muy íntimo.


Aunque esa declaración en verdad lo dejo muy sorprendido, ya que para nadie era un secreto que las oficiales Jenny y las enfermeras Joy eran parte de la mayor parte de las fantasías sexuales de los hombres en cualquier región. Por lo que lo natural sería pensar que ellas podían darse el lujo de tener sexo con quien quisieran y cuando quisieran.


— ¿Quién lo hubiera imaginado? Debe de ser muy triste vivir durante 3 años sin experimentar el máximo placer ¿No, Jenny? Pero yo soy una persona muy generosa, y si abandonas tu inútil resistencia y te sometes a mis órdenes te daré el orgasmo que tanto has anhelado.


—No... ¡¡¡NO LO HARÉ!!!... —gritó ella con toda la voluntad que aún le quedaba, mientras que la necesidad de correrse invadía su cuerpo.


—Jenny, ya debiste haberte dado cuenta. Tú ya estás totalmente bajo mi control y resistirte sólo te hará sufrir —Anthony siguió hablando mientras le tendía el vibrador, y aunque la mujer aún trataba de resistirse, al ver el juguete su cuerpo reaccionó por si solo y lo tomó para masajear su coño, cada vez más rápido.


—Ya sabes qué hacer si quieres llegar a tu clímax. Debes ser obediente, sumisa y dócil —insistió el chico sin dejar de sonreír, pero la testaruda mujer seguía resistiéndose.


—Puedo ver a través de ti Jenny. En el fondo tú siempre has deseado ser la esclava perfecta y lo sabes, sueñas con ya no tener voluntad ni pensamientos propios, y yo puedo ayudarte a hacer tu sueño realidad. Tú sabes que obedecer mis órdenes te dará mucho placer y por más que lo niegues los dos sabemos que estás muy cerca del orgasmo, pero no podrás correrte hasta que dejes de resistirte.


—No... Por favor... ¡Necesito correrme! —suplicó la Oficial comenzando a ceder ante todo el placer que sentía, el placer que ella misma se había encargado de contener, y que ahora se estaba convirtiendo en la más dulce y efectiva tortura.


— ¿Quieres correrte Jenny? —preguntó Anthony una vez más, sabiendo que ya tenía a su presa justo en donde la quería.


—Sí... Sí quiero... ¡NECESITO... CORRERME! —exclamó la excitada mujer, ya que cada segundo que pasaba era más insoportable que el anterior, y cada vez le era más difícil controlar su creciente excitación.


—Sí quieres correrte ya sabes lo que tienes que hacer. ¡Tienes que convertirte en mi sexy y leal esclava! —insistió Anthony con una sonrisa antes de darle el golpe final —Y te aconsejo que te decidas rápido, ya que empiezo a aburrirme.


Por su parte Jenny no podía dejar de masturbarse y comenzaba a admitir que tampoco quería hacerlo, había una sola cosa que la mujer deseaba hacer y esa era correrse —Y-yo... ¡LO HARÉ!—exclamó la excitada oficial mientras que el último atisbo de su resistencia había desaparecido por completo —ES... DEMASIADO... POR... FAVOR... DÉJAME... CORRERME... ¡¡¡HARÉ... LO... QUE... SEA!!!


—Muy bien, tomaste una sabía decisión ¡Córrete ahora! —ordenó Anthony con calma mientras la mujer llegaba al mayor orgasmo de su vida y en ese momento lo entendió: Aquél chico tenía razón, ella debía convertirse en una persona fiel y sumisa, ella tenía que obedecerlo en todo. En realidad era algo que ella misma deseaba, pero era demasiado terca y estúpida para aceptarlo.


Así que tras recuperarse del placentero esfuerzo realizado Jenny abrió sus hermosos ojos castaños, los cuales ahora brillaban de la lujuria y la emoción, además de que una provocativa sonrisa adornaba su rostro. Gracias a aquel atractivo muchacho ella finalmente había encontrado un nuevo propósito, su verdadero sueño, y la única forma que tenía para agradecerle por ello era dándole su absoluta devoción.


— ¡Amo! —exclamó una emocionada y claramente excitada Jenny al ver al chico que estaba frente a ella, ya que la alegría que sentía por estar desnuda en su presencia era indescriptible.


—Veo que finalmente estás lista para comenzar con tu entrenamiento ¿No es así, esclava Jenny? —respondió Anthony con una sonrisa de triunfo,


— ¡Sí, Amo, lo estoy! ¡¡¡POR FAVOR ENTRENEME!!! —suplico la oficial con emoción y ansiosa por recibir más ordenes, y por ende más placer, a lo que Anthony sonrió antes de sentarse tranquilamente en el sofá y lanzarle uno de los cojines al suelo.


—Imagino que ya sabes lo que debes de hacer ¿No, mi putita? —al oír la orden Jenny de inmediato se puso de rodillas sobre el cojín y con gran frenesí comenzó a desabrochar el pantalón del chico para dejar su verga en libertad, así que después de admirarla por un breve instante ella comenzó a lamerla con devoción.


De forma que la lengua de la oficial se encargó de recorrer con pasión y delicadeza hasta el último rincón del erecto miembro de su nuevo Amo, disfrutando profundamente de su sabor, antes empezar a succionarlo con fuerza y sin dejar apartar en ningún momento la mirada de aquellos ojos azules que la veían con deseo.


En aquellos momentos no había nada que la hipnotizada Jenny deseara más que recibir la leche de su dueño en su boca y deleitarse con su sabor, lo cual la impulsaba cada vez más, sin embargo cuando estaba a punto de recibir la recompensa que tanto anhelaba fue que...


—Detente, esclava. Antes de seguir quiero que me escuches muy bien —ordenó el chico de forma firme


—Sí, Amo. Lo que usted ordene —respondió la sorprendida mujer con una nota de temor en su voz, ya que temía que la causa de la interrupción fuera que ella estuviera haciendo la felación de manera incorrecta.


—Primero necesito saber ¿Si entiendes cuál es tu verdadero propósito? —pregunto Anthony con el mismo tono firme.


—Lo entiendo a la perfección, mi Amo. Yo solo soy una fiel y obediente esclava a su servicio. Mi único y verdadero propósito es complacerlo en todo —respondió ella inclinando sumisamente la cabeza.


—Muy bien, entonces cuando chasque mis dedos despertarás de tu trance. Sin embargo ya no lo harás como la aburrida Oficial Jenny que eras antes, sino como la verdadera tú, la mujer que siempre has deseado ser y la que serás por el resto de tu vida: Ya renacerás como mi eterna y leal esclava ¿Has entendido? —indicó el chico con confianza, pero antes de recibir una respuesta el chasqueo los dedos.


En ese instante los ojos castaños de la Oficial Jenny recuperaron su habitual brillo, y como si se acabara de despertar de un largo sueño, la mujer comenzó a frotarse los ojos antes de darse cuenta de la situación en la que estaba y por instinto se alejó un poco


— ¿Donde estoy? ¿Y que estoy haciendo? —preguntó Jenny un poco desorientada y tratando de recordar como había llegado a ese lugar


—Eso no importa, Jenny. Lo importante es que estabas dándome una mamada —respondió Anthony de inmediato, llamando la atención de la mujer, quien lo miraba con un poco de extrañeza y a la vez una sensación de familiaridad.


— ¿Una mamada? ¿Porque? —preguntó ella de forma adorable, sin duda tratando de asimilar y darle algún sentido a lo que sucedía, lo cual hizo sonreír al chico.


—Porque la única obligación de una esclava es encargarse de satisfacer a su Amo ¿No lo crees, Jenny? —explicó Anthony con calma, como si aquella situación se tratara de lo más normal del mundo, y en cuanto la palabra "esclava" llego a los oídos de la mujer ella de inmediato lo comprendió todo.


—Tiene razón, mi Amo. Como su fiel esclava mi única obligación es satisfacerlo, así que por favor disculpe mi torpeza y permítame continuar con mi labor —pidió Jenny con calma, recibiendo una cabezada de asentimiento de parte de Anthony, antes de volver a su tarea.


Pero a diferencia de antes ahora el trabajo de la oficial era mucho más eficiente y placentero, ya que al estar totalmente consciente de lo que hacía ahora podía usar su lengua a voluntad para proporcionarle al chico el mayor placer posible, y su recompensa fue que en muy poco tiempo el espeso semen del chico inundo su boca por completo.


—Su semen es delicioso, Amo, quiero más ¡MUCHO MÁS! —suplicó la mujer después de tragarse toda la esencia del chico y relamerse los labios con lujuria, lo cual excito bastante a Anthony, quien estaba a punto de complacerla cuando recordó que Alexa aún estaba en la habitación.


—Espera Jenny, aún tengo cosas importantes que hacer antes de seguir divertirnos —ordenó el chico dirigiendo su mirada hacia el lugar en donde se encontraba la preciosa castaña de tetas grandes, quien ajena a todo lo que había ocurrido desde la interrupción de Jenny, continuaba en una posición firme y esperando sus órdenes.


—Como usted ordené, mi Amo —contestó la mujer de cabello azul con devoción mientras veía como él se quitaba el resto de su ropa y se levantaba del sofá en dirección a donde estaba la sexy reportera de Kalos.


— ¿Puedes escucharme Alexa? —preguntó el chico de cabello negro con suavidad, mientras que su pokémon de tipo Fantasma/Veneno aparecía a su lado, ambos listos para actuar si era necesario.


—Sí, Amo. Te escucho —respondió la bella reportera con un monótono tono de voz, lo que indicaba que el altercado con Jenny no había influido para nada en el trance hipnótico en que se encontraba.


—Muy bien. Entonces quiero que me hagas un striptease muy sexy, Alexa, y quiero que sientas que con cada prenda que te quites tu excitación y tu obediencia hacia mi crecen más y más ¿Has entendido?


—Sí, Amo. Entiendo y obedezco —contestó la joven mujer con una sonrisa traviesa antes de que su manos se movieran para empezar a quitarse su riñonera y ponerla sobre un estante cercano, antes de comenzar a moverse seductoramente y pasar sus manos por encima de sus pechos y desabrochar poco a poco su ajustada camisa, y conforme dicha prenda se iba abriendo era posible ver la suave piel de porcelana de la reportera junto con el sexy sujetador rojo que la mujer usaba.


Una vez que la prenda cayó al suelo fue cuando los brazos de la reportera comenzaron a bajar lentamente por su delineada cintura y increíbles sus piernas para poder quitarse lentamente sus botas, inclinándose un poco mientras lo hacía con la intención de que sus espectadores tuvieran una privilegiada vista de su trasero, y una vez que lo logro dejar libres sus hermosos pies descalzos. Lentamente Alexa fue levantándose y sus manos llegaron de nuevo a su cintura, ahora para quitarse su pantalón, el cual fue bajando muy lentamente, dejando que el chico apreciara sus blancas y bien torneadas piernas junto con la provocativa braga de encaje rojo que usaba.


Y cuando la atractiva reportera estuvo en ropa interior ella comenzó a dar vueltas a la sala caminando de puntillas, como si de una bailarina se tratara, y lentamente se deshacía de la prenda que resguardada su ardiente coño y giro un poco para que su trasero quedara totalmente a la vista, pero en lugar de tirar al suelo su prenda íntima la levantó con su mano y la hizo girar en el aire antes de arrojarla a la cara de Jenny, quien con gran excitación tomo la prenda y se llevó a la nariz para aspirar su esencia, mientras que Alexa bajo nuevamente sus brazos para quitarse el sujetador y liberar sus enormes y suculentos pechos talla 100, con unas lindas aureolas rosadas y sus pezones totalmente erectos, una vez desnuda continuo moviendo lenta y sensualmente sus caderas para excitar aún más a sus observadores.


—Es suficiente Alexa. Ahora ven aquí, preciosa —le indicó Anthony, haciendo que la nativa de Kalos de inmediato detuviera su sensual danza y se acercara a él para fundir sus labios en un lujurioso beso en el que ambos comenzaron a recorrer el cuerpo desnudo del otro sin ningún tipo de pudor, las manos de la reportera recorrían la amplia y fuerte espalda del pelinegro, mientras que el sin ninguna vergüenza acariciaba esos preciosos melones, apenas se separaban lo suficiente para recuperar el aliento y volvían a besarse con mayor intensidad que antes.


La castaña lo empujo ligeramente haciéndolo caer en el sillón y sin dudarlo ni un segundo abrió sus piernas y se sentó sobre el chico, orientando su miembro hacia su coño, el cual gracias al baile y las caricias previas ya estaba totalmente empapado.


— ¡Métemela, Amo! ¡Meta su gran polla en mi coño y hágame tuya! —suplicó Alexa con desesperación, así que el no tardo en tomarla de la cintura y cumplió su deseo, comenzando a embestirla mientras tocaba las nalgas de la joven con sus manos y lamía las prominentes tetas de Alexa, sacándole unos deliciosos y obscenos gemidos de placer a la mujer.


— ¡Amo, eres fantástico! ¡Nunca me habían follado tan rico! ¡SU VERGA ES PERFECTA! ¡LO HE DECIDIDO SERÉ SU ESCLAVA, AMO! ¡UNA ESCLAVA DE TU GRAN VERGA! ¡VIVIRE SOLO PARA OBEDERCELO! ¡HARE LO QUE SEA POR USTED! —gritó la reportera totalmente dominada por el placer y después de unos intensos minutos ambos llegaron al orgasmo


—Se... siente tan... rico, Amo. Es un... privilegio... tener su semen... en mi coño... Tengo tanta... envidia de Serena —mencionó Alexa de forma débil, pero visiblemente excitada y deseosa de más placer.


—Me alegro que te gustará, Alexa. Y si eres una buena esclava y me obedeces fielmente en todo está será tu recompensa ¿De acuerdo?


—Por supuesto Amo. Desde ahora soy de tu propiedad y todos tus deseos serán mis órdenes. Solo existo para obedecerte —respondió ella antes de besarlo nuevamente, la reportera estaba decidida a tener un segundo round, lo cual molesto a Jenny quien también quería ser penetrada por el joven y se levantó para confrontar a la chica.


—Es suficiente esclavas. Ahora quiero que se pongan de rodillas ante su Amo y contesten a todas mis preguntas con toda la verdad —ordenó Anthony con firmeza y dispuesto a tomar el control de la situación.


—Sí, Amo. Lo que usted ordené —contestaron ambas mujeres al unísono y de inmediato se colocaron de rodillas.


—Muy bien, antes de seguir con la diversión hay algo que quiero que me digas Jenny ¿Cuál es la razón por la que me estabas siguiendo? —preguntó el chico con interés, ya que esa información era la razón por la que había esclavizado a la oficial de policía en primer lugar.


—Hace algunas semanas el famoso casino de Ciudad Mauville fue clausurado debido a la presión impuesta por Wattson, el líder de gimnasio de la ciudad, y quien se encargaba de dirigir la remodelación de la misma —explicó Jenny antes de continuar.


—Wattson argumentaba que el Casino proyectaba una mala imagen de Mauville y tras muchas discusiones se aprobó su clausura, por lo que parecía que todos los problemas finalmente habían terminado, pero pronto nos dimos cuenta de que había uno nuevo y muy grande.


— ¿Y eso que tiene que ver conmigo? —cuestionó Anthony después de escuchar con atención el relato, aunque aún sin vislumbrar la conexión que todo eso tenía con él.


—Cuando realizamos la redada final para cerrar el establecimiento me percaté de que el personal femenino del lugar no parecía tener ningún tipo de reacción ante lo que sucedía, lo cual llamo mi atención. Fue entonces que note que uno de los clientes más frecuentes del casino estaba tratando de llevarse a varias de las chicas con él, pero lo más raro de todo es que ellas no ponían ningún tipo de resistencia, sino todo lo contrario, ya que lo obedecían en todo de inmediato. Lo cual me pareció muy extraño así que logre detener a ese hombre y hacer que todas las chicas me siguieran a la comisaría y fue ahí cuando me di cuenta de que algo andaba muy mal.


—Sin importar lo que hiciera ellas parecían responder únicamente a órdenes, como si de una especie de autómatas se tratara, y cuando traté de buscarlas en la base de personas desaparecidas de la región no pude encontrar nada, por lo que solo había una conclusión posible: Esas chicas no eran de Hoenn.


—Al poco tiempo obtuve un permiso especial para llevarme a las chicas a Ciudad Modsdeep y solicitar una reunión con Tate y Liza, los líderes de gimnasio de la ciudad y quienes están especializados en el tipo Psíquico, con la esperanza de que ellos pudieran ayudarme a obtener algo de información acerca de su lugar de origen las chicas y el cómo fue que ellas llegaron a trabajar en el casino... Pero lo que ellos encontraron fue algo sencillamente aterrador —comentó ella, haciendo una pausa antes de proseguir.


—Después de un exhaustivo exámen ambos hermanos llegaron a la conclusión de que aquellas chicas habían sido sometidas a un fuerte acondicionamiento mental, que por desgracia era irreversible. Por lo que no tenía ningún sentido intentar sacar alguna información de ellas, ya que sus personalidades y recuerdos habían sido completamente aplastados. En resumen, la mente de esas pobres chicas había sido reducida a la de unas esclavas totalmente sumisas y obedientes.


—Pero antes de retirarme ambos líderes de gimnasio me dijeron que este tipo de acondicionamiento sólo era posible utilizando a un pokémon con extraordinarios poderes hipnóticos, y al cual la víctima estuviera sometida de forma continua durante un periodo de tiempo prolongado. Así que por el bien de las chicas ellas fueron internadas en el manicomio de la ciudad con la esperanza de notar algún progreso.


— ¿Aún recuerdas como era el aspecto de esas chicas? —preguntó Anthony claramente consternado por aquella revelación, tras lo que Jenny se levantó y sin tardanza se dirigió hacia donde estaban sus cosas, de donde saco una carpeta para dársela al chico y volver a arrodillarse frente a el.


—En esa carpeta encontrará las fotografías de las 25 chicas que laboraban en aquel lugar, Amo —contestó la oficial mientras que el revisaba aquella carpeta, todas aquellas chicas le eran ligeramente familiares hasta que se encontró con una fotografía que lo conmocionó, se trataba de una linda chica de cabello verde con ojos cafés que no podía olvidar, ya que el mismo fue quien capturó a aquella chica en Kalos.


"¿Que está pasando aquí? ¿Cómo es posible que ella llegará a Hoenn?" pensó el muchacho alarmado y muy confundido.


Él sabía a la perfección que Palermo disfrutaba de hipnotizar a prácticamente todas las chicas que hubieran participado en algún Performance, ya que ella lo enviaba a él y a sus compañeros a cazarlas para convencerlas de estudiar con ella, y también sabía que una mínima cantidad de aquellas chicas iban a parar a la colección privada de su tia para convertirse en sus esclavas personales.


Aunque gracias a ciertos rumores, esparcidos entre sus compañeros, él también sabia que un pequeño grupo de las presas de Palermo abandonaba por completo su sueño de aspirar a ser la Reina de Kalos. Sin embargo ellas seguían trabajando en el mundo del Performance, ya fuera como asistentes, maquillistas o presentadoras, y todas para la agencia de Palermo, en donde recibían salarios miserables.


Pero aun con esa información había algo que no cuadraba: Ya que una parte considerable de aquellas chicas no terminaba ni en su colección privada ni trabajando para ella ¿Entonces qué sucedía con ellas?


Ninguno de los cazadores de Palermo, incluyéndolo a él, tenía una idea muy clara sobre las intenciones reales de la productora y la única posible excepción eran los Royal Knights, un escuadrón de élite que estaba directamente al servicio de su tía. Aunque la nueva información que estaba recibiendo lo estaba haciendo pensar en una posibilidad que no le agradaba para nada, una que nunca había considerado y que era muy baja incluso para Palermo.


— ¿Encontraste alguna información sobre la procedencia de aquellas chicas? —preguntó el pelinegro con algo de miedo, sin embargo necesitaba comprobar o descartar aquella aterradora hipótesis lo más pronto posible,


— Sí Amo. Revisando cuidadosamente los escasos documentos que aún había en el casino logre corroborar que aquellas chicas no eran de Hoenn y que ellas habían sido traídas de otra región. Sin embargo poco antes de la clausura del casino sus dueños se dieron a la fuga y desaparecieron por completo, de forma no podíamos obtener ninguna pista de ellos. Pero sin duda ellos debieron de intuir que en algún momento nos daríamos cuenta del estado de las chicas y buscaríamos información acerca de su procedencia ya que casi todo el papeleo referente a las chicas fue destruido.


—Espera Jenny ¿Dijiste casi? —pregunto Anthony con desesperación, ya que hasta ese momento la explicación de la oficial no parecía conducir hacia ningún lado.


—Así es, Amo. En unos documentos pude hallar unas vagas referencias hacia una "Condesa" y tambien al pokémon legendario Xerneas, lo cual me llevo a pensar que el origen de todo estaba en Kalos, ya que junto con Sinnoh no solo es la única región que aún conserva los títulos nobiliarios, sino que es la única en donde puede ser hallado el pokémon de la creación.


—La hipótesis a la que llegue es que acababa de descubrir a una peligrosa red de tráfico de esclavas que tiene su base en Kalos y que a partir de ahí operaba en Hoenn, por eso es que solicite una lista de todas las personas provenientes de Kalos que hubieran llegado a nuestra región en el último año.


—En aquella lista aparecía usted, unas jóvenes chicas llamadas Serena y Shauna, esta última acompañada de sus familiares, la señorita Alexa, unos cuantos entrenadores y el Campeón Steven Stone. Es por eso que decidí vigilarlos en espera de que alguno de ustedes me llevaran a una pista —terminó de explicar la oficial.


Mientras tanto Anthony se quedó helado al escuchar eso, era cierto de que él y sus compañeros habían escuchado ciertos rumores acerca de que Palermo permitía cierto nivel de acceso a las chicas que estaban bajo su tutela a cambio de fuertes sumas de dinero, pero a él nunca se le pasó por la cabeza que aquellos rumores no sólo resultarán ser ciertos, sino que estaban a un nivel completamente diferente.


Fue entonces cuando Anthony recordó los comentarios que su tía le hizo cuando le asigno la misión de capturar a Serena: «Ella no terminará vestida de croupier en un casino, no te servirá tragos vestida de Loppuny, no terminara como una maid y ni sueñes que ella terminará como tu bailarina nudista. Ella será la sucesora de Aria como la Reina de Kalos»


En aquella ocasión el sólo le prestó atención a la última parte, ya que estaba convencido de que la intención de Palermo para decirle esas palabras era la de evitar que jugará demasiado con Serena, ya que esas justamente eran las fantasías que cualquier hombre hubiera tenido con una belleza como ella bajo su control, por lo que nunca se cruzó por su mente que Palermo estuviera diciéndolo en serio.


Palermo, su tía, la única familia que tenía. Desde que era pequeño Anthony siempre notó que ella era una persona bastante fría y despiadada, especialmente con él. Pero en esos momentos pudo darse cuenta de que la productora era mucho más despiadada de lo que él jamás creyó.


Él no era una persona muy moral, ya que al igual que ella, el había hipnotizado a varias chicas a lo largo de su vida, e incluso había llegado a tener sexo con algunas de ellas antes de someterlas. Pero a pesar de todo él nunca se atrevió a hacer algo que las lastimara o que ellas no desearan, por lo que las acciones de su tía eran imperdonables incluso para él.


Sin embargo había algo más que le preocupaba. Ya que los nombres que Jenny le mencionó le eran ligeramente conocidos, y fue después de algunos momentos cuando recordó que en el bajo mundo de Kalos existían algunos rumores acerca de una tal «Condesa de Xerneas», sin embargo todo el mundo creía que aquel era el alias de algún integrante que pertenecía al extinto Team Flare y que deseaba revivir a la organización criminal.


Pero para el eso no tenía ningún sentido... Ya que gracias a las conversaciones que tuvo con Serena acerca del incidente del Team Flare, el sabía a la perfección que aquella organización no tenía el más mínimo interés en el bienestar de las personas. Ellos solo deseaban crear un mundo mejor y fue Lysson quien decidió que la mejor manera para hacerlo era destruyendo a la humanidad. De forma que la misteriosa «Condesa de Xerneas» no podía ser una integrante del Team Flare...


De hecho el único nexo que las chicas tenían en común era ser provenientes de Kalos y haber sido performers, por lo que todo aquello era demasiado conveniente para tratarse de una simple coincidencia: El estaba casi seguro de que Palermo era la Condesa de Xerneas


—Y aparte de ti y de esos hermanos ¿Quien más sabe de esto? —preguntó el chico al terminar de reflexionar sobre la información que acababa de recibir, y aunque su idea tenía bastante sentido, por el momento solo era una idea, ya que necesitaba de pruebas que lo confirmaran.


— Nadie más, mi Amo. La investigación está clasificada como súper secreta y mis superiores esperan a que obtenga más información antes de poder tomar acciones. Además los líderes de Mosdeep me prometieron mantener cualquier información de esas chicas fuera del alcance público.


— ¿Escuchaste todo, Alexa? —preguntó el chico un poco más aliviado de que las únicas personas al tanto de sus suposiciones estuvieran en aquella habitación.


— A la perfección, mi Amo —contestó la aludida.


— Muy bien, a partir de ahora ustedes no sólo serán mis sexys y obedientes juguetes sexuales, también trabajaran para mí; Jenny necesito que te dediques a esta investigación con aún más empeño que antes y que me informes periódicamente de todos tus avances y si es necesario viajaras a otras regiones ¿De acuerdo?


—Sí, Amo. Así lo haré —respondió la oficial, quien a pesar de estar hipnotizada aún conservaba su gran espíritu de justicia.


—Alexa, tu volverás a Kalos con Serena y conmigo, y cuando estemos allá quiero que pidas una licencia en tu trabajo y te dediques a investigar a fondo la productora del Performance Palermo. Busca cualquier tipo de relación que exista entre ella y la Condesa de Xerneas y si encuentras alguna conexión quiero que se lo informes a Jenny de inmediato. Y si alguna de las dos llega a encontrar alguna prueba incriminatoria en mi contra la destruirán de inmediato ¿Entienden?


—A la perfección, Amo. Sus deseos son nuestras órdenes —recitaron ambas mujeres con convicción.


—Excelente. Y ya que ahora tendrán que trabajar juntas en esta misión es crucial que ambas se vuelvan lo más unidas posible y me parece que tener un poco de sexo lésbico para su Amo las ayudara a volverse mucho más cercanas.


—Sí, Amo. Haremos todo lo que usted ordene —respondieron ambas mujeres a la vez, sonriéndose mutuamente antes de empezar a besarse con lujuria.


Por su parte Anthony estaba feliz, no sólo por el sexy espectáculo que aquellas hermosas mujeres le estaban dando, sino porque si sus sospechas resultaban ser ciertas finalmente habría adquirido una ventaja en aquel intrincado juego. Una que no solo podría ponerle fin al cruel reinado de su tía sino que le permitiría salvar al único y verdadero amor de su vida al mismo tiempo.


Continuara...

Gracias por su apoyo, nosotros estamos trabajando para traerles este trabajo
 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero

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Ok todos creo que finalmente podrémos terminar esto sin más preámbulos.

Capítulo 9. Una Gran Oportunidad: El enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Después de haber arribado a Ciudad Slateport para que Serena y Shauna pudieran participar en el Gran Festival, y un día antes del inicio del máximo Concurso de la región, fue cuando Anthony pudo conocer a la hermosa reportera Alexa y tras un breve combate logró ponerla bajo su control, lo cual le costó tener un pequeño altercado con el lado más sexy de la ley.

Sin embargo con un poco de esfuerzo Anthony no solo logro salir airoso de aquella inesperada y problemática situación, sino que logró convertir a esas dos preciosas mujeres en su leales esclavas, además de obtener una valiosa mina de aterradora información, que posiblemente podría usar en contra de Palermo.

De forma que unos cuantos días después del incidente con Jenny, el Gran Festival finalmente había iniciado y tanto Serena como Shauna habían logrado pasar a través de las diferentes etapas del evento sin ninguna dificultad, por lo que en estos momentos ambas chicas se encontraban compitiendo en la ronda final para decidir quién sería la siguiente Maestra de Concursos de Hoenn.

Ambas chicas estaban demostrando todo su talento y su experiencia en sus actuaciones, lo cual sumado a que se veían aún más hermosas de lo habitual, hacía que todos los espectadores estuvieran totalmente absortos en el enfrentamiento de las féminas mientras apoyaban con intensidad a su favorita.

En resumen, aquel hermoso y emocionante despliegue de habilidad y talento era un verdadero deleite para los ojos, especialmente para el público masculino, ya que una gran mayoría de los asistentes veían con deseo a ambas participantes.

Por su parte Anthony se encontraba viendo el espectáculo atentamente, tomando nota del desempeño de sus esclavas, aunque eso no evitaba que se percatara del modo en que muchos hombres devoraban con la mirada a las hermosas coordinadoras. Sin embargo en lugar de ponerlo celoso esas reacciones lo hacían sonreír y alimentaban su ego, ya que disfrutar de los sensuales cuerpos de Serena y Shauna de la forma en que él quisiera era un privilegio que nadie más podía tener.

Una vez transcurridos los 5 minutos, y que la nube de polvo, producida por la colisión entre los ataques del Flabebé y el Ivysaur de Shauna con los de la Braixen y la Sylveon de Serena, se hubiera disipado, fue cuando se declaró a la joven de cabellera color miel como la vencedora del evento.

Así que después de una asombrosa ceremonia de premiación, en donde ambas participantes recibieron todos los aplausos y ovaciones del público, fue cuando ambas chicas volvieron al hotel en donde se hospedaban, pero aquello solo era una visita breve para recoger sus cosas y con mucho sigilo dirigirse hacia una casa en los límites de la ciudad y recibir sus verdaderos premios.

— ¡Muchas felicidades chicas! ¡Esa fue una extraordinaria batalla! Sean bienvenidas a casa, el Amo las esperaba con ansias —las saludó Alexa con alegría al abrirles la puerta e invitarlas a pasar, aunque al llegar a la sala ambas coordinadoras se sorprendieron demasiado al ver que Anthony estaba hablando con una Oficial Jenny, ellas asociaban la presencia de la oficial con algún problema para su adorado dueño hasta que...

—No hay nada de qué preocuparse, lindas. Al igual que ustedes Jenny es otra de mis fieles esclavas —aclaró el chico con una sonrisa al percatarse de la preocupación de las chicas antes de dirigirse hacia la oficial —Jenny, quiero presentarte a mi novia Serena y a su amiga Shauna —comentó Anthony con calma, y sin dudarlo la oficial de policía se acercó a ambas para darles un beso en la comisura de los labios.

—Es un placer, por fin conocerlas, chicas. El Amo me ha hablado bastante de ustedes —saludó la oficial de forma coqueta antes de darse la vuelta y volver hacia donde estaba Anthony, quien brevemente le explico a ambas chicas lo que había ocurrido en su ausencia, por lo que la desconfianza se evaporo en el aire y fue rápidamente sustituida por una agradable atmósfera de confianza y felicidad.

—Oye Serena, ¿Te parece si tú y yo salimos a pasear? —preguntó Anthony al acercarse por detrás hacia su novia.

—Por supuesto, mi amor. Eso me encantaría —contesto la chica de cabellos color miel con una linda sonrisa y poniéndose rápidamente de pie para tomar la mano de su novio.

—Excelente —mencionó Anthony, pero antes de salir decidió voltearse hacia el resto de sus esclavas con la intención de darles algunas instrucciones —Mientras que Serena y yo volvemos Alexa y Jenny estarán a cargo, así que necesito que hagas todo lo que ellas te digan ¿De acuerdo, mi linda Shauna?

—Así lo haré, Amo. Yo escucho y obedezco —replicó la morena mientras la pareja salía por la puerta, antes de darse cuenta que ambas mujeres estaban detrás de ella y le sonreían.

—Shauna, ya escuchaste al Amo. Ahora síguenos y ponte esto —le indico Alexa de manera traviesa, mientras le entregaba una caja de color blanco, a lo que la morena asintió sumisamente antes de obedecer.

Mientras tanto la pareja caminaba tranquilamente por las calles de Ciudad Slateport, siempre tomados de la mano y platicando alegremente. Al pasar por un puesto de flores él no dudo en comprarle un hermoso ramo de rosas, lo cual hizo sonrojar a la joven por aquel lindo gesto, y tras caminar un poco más la pareja finalmente llego a las puertas de un lujoso restaurante, en donde Anthony había hecho una reservación con el único fin de celebrar la victoria de su novia.

— ¡Amor, esto es asombroso, pero no debiste! ¡Todo esto debió costarte una fortuna! —comentó una sorprendida y halagada Serena al ver todos los lujos con los que contaba el lugar, junto con los elevados precios que estaban escritos en el menú que les trajeron.

—Tú no te preocupes por eso, cariño. Tú te mereces esto y más, después de todo no todos los días mi hermosa novia se convierte en la Maestra de Concursos de Hoenn, así que sólo disfrútalo —respondió Anthony con una sonrisa antes de darle un breve beso en los labios.

— ¡Muchas gracias mi amor! ¡Sin duda eres el mejor! —exclamó ella con una radiante sonrisa antes de que un espectacular sonrojo cubriera su rostro, lo cual llamo la atención del pelinegro, quien se acercó a ella.

—Pero sabes una cosa... Yo creo que hubiera sido suficiente con hacerme el amor toda la noche, amor... No tienes idea de cuánto extrañe ser tuya —le susurró Serena con pena al oído, haciendo que el sonriera con dulzura.

—Me encanta que seas tan honesta conmigo, mi amor. Yo quiero que sepas que yo también te extrañe demasiado... Y aunque tener sexo con las demás chicas es fabuloso... Con ninguna es lo mismo a hacerlo contigo —mencionó Anthony un poco avergonzado antes de recibir un apasionado beso de la chica, el cual correspondió de inmediato.

Una vez que ambos amantes se vieron obligados a separarse para recuperar el aliento fue el turno del chico de cabello negro para acercarse a ella y susurrarle al oído —Además, no recuerdo haber mencionado que la cena fuera tu único premio, mi cielo. Aunque por ahora tendrás que esperar hasta que regresemos a casa ¿Estás de acuerdo?.

— ¡Por supuesto Anthony! ¡Estaré ansiosa, mi amor! Pero por el momento disfrutemos de esta linda y romántica velada que me preparaste —contestó Serena con una sonrisa radiante y guiñándole un ojo para continuar con la cena.

Después de algunas horas fue cuando ambos enamorados volvieron a casa, aunque al abrir la puerta se encontraron con que todo estaba a oscuras. Al parecer las otras chicas ya se habían ido a dormir, y eso a Serena le pareció muy extraño, ya que ella imagino que Alexa y Jenny estarían divirtiéndose con Shauna, aprovechando que Anthony las había dejado a cargo.

—Serena. Antes de continuar quiero que te pongas esto y sólo te dejes tus medias puestas —le pidió Anthony mientras le entregaba una caja de cartón de color blanco.

—Por supuesto, mi amor. Haré con gusto todo lo que me digas —contestó la chica de forma alegre y sumisa abriendo la caja para encontrar un ajustado corsé de color negro, unas orejas de conejo del mismo color, junto con unas muñequeras blancas y una especie de gargantilla también blanca.

Sin dudarlo Serena puso su nuevo atuendo en la mesa y comenzó a bailar para su novio mientras se despojaba lentamente de su ropa, moviéndose de una forma muy sensual con la intención de provocar al chico. Y una vez que estuvo totalmente desnuda se agacho, dejando su coño y su ano a la vista, para tomar de su mochila un poco del listón que Anthony le dio.

Y aunque junto a lo que buscaba encontró un pequeño rollo de listón azul, el cual observó detenidamente por un momento antes de dejarlo y elegir el listón rojo, así que cortó un poco e hizo un moño que puso en la gargantilla del sexy disfraz antes de ponérselo.

—Amo Anthony ¿Te gusta cómo me veo? —preguntó la chica ligeramente sonrojada y con una sonrisa nerviosa, que junto con la forma en que aquel llamativo conjunto se amoldaba a sus deliciosas curvas y resaltaba aún más sus suculentos pechos, la hacían ver increíblemente adorable y sexy a la vez.

—Te ves preciosa, mi amor —contestó el pelinegro tras recuperar el aliento y antes de darle un apasionado beso que ella correspondió enseguida, así que cuando se detuvieron el tomo su mano y comenzó a dirigirla hacia la habitación principal, pero al abrir la puerta se encontraron con una hermosa sorpresa: Ya que Alexa, Jenny y Shauna se encontraban de pie junto a la cama usando provocadores disfraces de conejitas, iguales al de Serena, sólo que el Alexa era de color rojo, el de Jenny era azul y el de Shauna era rosa.

—Los esperábamos ansiosas, Amo Anthony y Ama Serena —saludaron las 3 mujeres a la vez, con una voz sumamente sumisa y con una evidente nota de deseo.

— ¿Ama? ¿Pero Anthony es nuestro único Amo? ¿Por qué me llaman así? —preguntó Serena bastante confundida por ser llamada de esa manera.

—Tranquila, mi amor, y déjame explicarte lo que pasa. Cuando tu aceptaste que tuviera más esclavas te dije que tú siempre serías la más importante En aquella ocasión también te dije que tu serias la única chica a quien amaría ¿Lo recuerdas? —dijo Anthony de forma dulce mientras ella asentía.

—También recuerdo que te prometí un regalo si ganabas el Gran Festival y es por eso que decidí que ellas serían tu regalo... Ya que este es el mejor momento para demostrarte lo importante que eres para mí y dejar en claro tu status dentro de nuestra nueva familia. A partir de hoy todas mis esclavas también serán tuyas, Serena. Podrás hacer todo lo que tú quieras con ellas, siempre y cuando tus deseos no se opongan a alguna orden que yo les haya dado —explicó el chico mirando fijamente los ojos azules de la joven, quien lo veía con incredulidad.

— ¿Hablas en serio, Anthony? —preguntó ella, recibiendo un asentimiento de parte de su Amo, antes de sonreír — ¡Eres el mejor novio del mundo, amor! —contestó la chica emocionada por ser alguien tan valiosa para el pelinegro, por lo que una vez más lo beso con lujuria hasta que la falta de aire los hizo detenerse —Pero Amo, aún hay un problema... Yo... Yo no sé cómo debo tratar a una esclava.

—Pensé que dirías algo así, cariño. Es por eso que voy a enseñarte a tomar el lugar que te corresponde como la Reina de mi harem. Lo primero que tienes que hacer es mostrar seguridad y confianza en ti misma, pero al mismo tiempo tienes que ser firme en tus órdenes, tus esclavas tienen que aceptar y entender que tú eres quién está al mando y que todas tus órdenes deben de ser obedecidas al momento y sin importar cuál sea la orden —explicó el joven con calma.

—Creo que lo entiendo, amor ¿Pero que podría ordenarles? —preguntó Serena aún bastante apenada y un poco abrumada, ya que era obvio que ella no sabía qué hacer y que ni en sus más remotos sueños se imaginó estar en una situación semejante.

Y Anthony lo notó, ya que se acercó por detrás a la chica apretando su cuerpo contra el suyo, sintiendo su bien formado trasero a través de la delicada y delgada tela del atuendo que usaba y sin previo aviso comenzó a besar su cuello, mientras que una de sus manos manoseaba sus pechos con descaro y con la otra se encargaba de masturbarla por encima de su disfraz, lo cual hacia a la chica temblar y soltar eróticos gemidos de placer que demostraban lo excitada y deseosa que estaba.

Y no era para menos, ya que verse obligada a estar lejos del chico durante el Gran Festival fue una autentica tortura para ella, debido a que desde que acepto ser la novia y la esclava de Anthony la compañía del chico y el tener sexo con él se habían vuelto indispensables en su vida, al punto de que ella ya no podía concebir la idea de vivir sin ellos.

Cada noche desde el inicio del Gran Festival, al entrar a su habitación, Serena no hacia otra cosa más que desnudarse y comenzar a masturbarse al recordar con alegría cada una de sus experiencias sexuales con el chico que tanto amaba. Y todos sus sueños estaban relacionados con la incesante idea de ser tocada y follada por Anthony, de demostrarle todo el amor que sentía por el y complacerlo de cualquier forma posible, como la buena y enamorada esclava que era.

En otras palabras, la hermosa joven de cabellos miel estaba tan necesitada de tener sexo con su dueño, que las caricias de su amado Anthony en ese momento eran el mejor afrodisiaco que ella podía tener. Por lo que Serena no puso ninguna resistencia cuando este comenzó a dirigirla hacia la cama y una vez ahí él se colocó sobre ella, sin embargo para desgracia de Serena las lascivas caricias del chico se detuvieron tan repentinamente como comenzaron.

— ¿Que... sucede, Amo? Continué, por... favor ¡Mi cuerpo lo necesita! —imploró la chica de la cabellera color miel de forma increíblemente erótica, sin embargo el chico lentamente aparto sus manos de sus respectivas posiciones para tomar suavemente los brazos de la chica y comenzar a abrirlos mientras que su lengua recorría el fino cuello de la joven hasta llegar a su oído.

— ¿Quieres placer, verdad mi hermosa Serena? —le susurro Anthony al oído de forma lenta y seductora, lo cual hizo a la chica estremecer y asentir frenéticamente

—Sí, Amo Anthony... quiero placer... mucho placer... Haré lo... que sea... pero deme... placer... por favor... ¡Tócame! ¡Bésame! ¡Fóllame! —suplicó la excitada chica con auténtica desesperación, como si su vida dependiera de ello, sin embargo el chico continuaba manteniendo una actitud impasible.

—Y lo tendrás, mi amada Serena —dijo el antes de darle un corto beso en los labios y levantarse de la cama —Escucharon la orden de su Ama ¿Verdad, esclavas? —ahora el chico se dirigía hacia las demás chicas, quiénes se habían quedado inmóviles a la espera de las ordenes de cualquiera de sus Amos.

—A la perfección Amo Anthony. Nuestro deber es el de darle mucho placer a nuestra Ama Serena —contestaron las 3 mujeres a la vez, antes de abandonar sus posiciones firmes, y dirigirse hacia la performer de cabellos color miel. Jenny y Alexa se situaron a los lados de la cama y aprovechando que la chica de Pueblo Boceto se había quedado con los brazos levantados empezaron a bajar la parte superior de su disfraz para dejar libres sus magníficas tetas.

Y sin perder tiempo, la oficial empezó a lamer uno de esos hermosos pechos, como si de una bebé se tratara. Mientras que una de sus manos impedía que Serena moviera sus brazos y con la otra recorría el abdomen de la chica aun cubierto por la prenda; Alexa por su parte se encontraba del lado opuesto de la cama y al igual que Jenny usaba una de sus manos para impedir que la joven cambiará de posición y con la otra recorría muy suavemente el otro pecho de la joven, pero la cabeza de reportera se encontraba en la axila de la chica oliendo con devoción el excitante aroma de su sudor y pasando de manera muy dulce su lengua para saborearlo bien.

Mientras que Shauna estaba sentada en la base de la cama, la morena había conseguido desabrochar la parte interior del disfraz dejando ver la concha de su amiga, y sin perder tiempo comenzó a masturbarla con delicadeza usando los dedos de su mano derecha, y con su otra mano levantó su pierna para besar y lamer los pies de la joven. De forma que la combinación de esos tratamientos de ensueño por parte de las chicas hicieron que Serena rápidamente soltara eróticos gemidos de placer, mientras que Anthony observaba la sensual escena que protagonizaban sus esclavas sin perderse del mas mínimo detalle.

—Ahhh... que rico... Ahhh... no... se... Ahhh... de-detengan... sigan... Ahhh... mis es-esclavas... Ahhh —exclamó la excitada chica causando una gran sonrisa en las mujeres que la atendían, haciendo que continuarán su tarea, ahora con más confianza y velocidad. Al notar que su novia estaba muy cerca del orgasmo el pelinegro comenzó a desabrocharse sus pantalones para darle el premio final a su amada. Ya que después de tanta espera el estrecho ano de Serena por fin sería suyo, cuando...

Un inesperado y molesto sonido devolvió al quinteto a la realidad: Alguien estaba tocando la puerta.

Por lo que de mala gana Anthony volvió a vestirse y se dirigió a abrir, causando que las chicas de inmediato detuvieron su hermoso espectáculo a pesar de que él no se los ordenó. No cabía duda de que el chico estaba bastante molesto por ser interrumpido en el momento más inoportuno posible, pero al abrir la puerta su molestia fue sustituida de inmediato por sorpresa.

Ya que frente a Anthony se encontraba una alta y hermosa mujer de larga cabellera rosa que vestía una llamativa vestimenta de color rojo con negro y cuyos ojos estaban cubiertos por unas gafas de cristal rojizo. Al verla en persona por primera vez el chico confirmó los rumores de que la belleza de aquella mujer sólo era comparable con la enorme autoconfianza que ella desbordaba y al miedo que inspiraba, ya que para cualquiera que hubiera vivido en Kalos era imposible no reconocer a la presentadora más famosa de la Liga Pokémon y una miembro del Alto Mando: Malva.

—Señorita Malva ¿A que le debo el placer de que una miembro del Alto Mando de Kalos me realicé esta tardía visita? —contestó el chico, un poco receloso, tras recuperarse de la impresión, y nadie podía culparlo, ya que la última vez que llamaron a su puerta de esa manera fue Jenny y en aquella ocasión tuvo un serio problema que resolver.

—Veo que me reconociste de inmediato. Entonces no hay duda de que eres a quien he estado buscando, joven Anthony —respondió ella mientras que su enigmática y hermosa mirada traspasaba al muchacho, como si fuera una depredadora avistando a su presa, y sin pensarlo 2 veces el la invitó a pasar a la sala, aunque no reparo en el hecho de que la ropa de Serena estaba tirada en el suelo, cosa de la que Malva se dio cuenta de inmediato.

—Vaya al parecer tenemos compañía. Bueno no me sorprende que un joven tan apuesto como tú tenga a alguien con quién pasar la noche. Y de antemano discúlpeme si mi visita interrumpió algo —mencionó la mujer con una abrumadora calma, como si ella supiera a la perfección que era lo que Anthony estaba haciendo y con quién.

—Es todo un honor recibir ese halago de parte de usted, señorita Malva —respondió el chico con calma mientras besaba su mano —Pero admito que me interesa bastante saber cuál es el motivo por el cuál una integrante del Alto Mando en persona venga a verme a esta hora en una región ajena.

—Veo que le gusta ir directamente al punto, eso nos evitará tanta formalidad. La razón por la que vine aquí es porque me parece que los dos tenemos a un conocido en común —escuchar esas palabras saco de balance a Anthony y al parecer era la reacción que Malva esperaba ya que sonrió complacida.

— ¿A qué se refiere, señorita Malva? —preguntó Anthony cada vez más receloso de las intenciones de la integrante del Alto Mando.

—En Kalos existe una organización muy exclusiva y secreta conocida como las “Siervas de Xerneas”, la cual se dedica a la captura de chicas a las que luego vende como sumisas y obedientes esclavas sexuales a precios muy elevados. Pero curiosamente todas las víctimas tienen en común el hecho de que querían pertenecer al mundo del Performance —comentó la mujer con una calma aterradora, como si estuviera hablando del clima que habría por la mañana.

— ¿Cómo es que sabes eso? —inquirió Anthony con curiosidad, pero aun manteniendo una actitud de alarma y cautela.

—Un poderoso amigo, que falleció hace poco, conocía bastante sobre aquella organización. Solo te aclaro que él no era parte de ella, sino todo lo contrario, ya que él deseaba destruirla y conocía a la perfección que la verdadera identidad de su líder, la misteriosa Condesa de Xerneas, era nada más y nada menos que la principal y más famosa productora del Performance: tu tía Palermo —al decir eso la Alto Mando lo miro cuidadosamente, en la espera de su reacción, obteniendo una cara pensativa de parte del chico.

—Tu falta de reacción me indica que ya sabias esta información o que al menos lo sospechabas ¿No es así, Anthony? —dijo ella con la misma calma de antes, aunque sin apartar su mirada de él.

—Sí, ya lo suponía. Pero si tú ya tienes esa información ¿No entiendo que es lo que necesitas de mí? —preguntó el chico con seriedad, aunque no podía evitar que en su mirada se mostrara una furia contenida, ya que finalmente conocía cual era la magnitud de los crímenes y la ambición de su tia.

—Primero quería ver cuál sería tu reacción. Los pocos cazadores a los que he buscado han intentado eliminarme de inmediato en cuanto menciono a Palermo, olvidando por completo que soy una miembro del Alto Mando y que un entrenador promedio no es rival para mi —respondió la mujer de forma segura aunque un poco altiva, señal de que estaba bastante consiente de su poder —En otras palabras, ellos son totalmente leales a Palermo, pero tú eres diferente, ya que no estas tratando de defender a tu señora ¿Y me pregunto porqué?

—En primer lugar Palermo no es mi señora. Podré trabajar para ella, pero yo no soy de su propiedad... La única razón por la que ella me contrató es porque en su lecho de muerte mi madre le hizo prometer que no me dejaría a mi suerte; En segundo lugar, ella no necesita que la protejan, sino que la detengan —exclamó el chico seriamente mientras que Malva lo miraba con aún más atención que antes.

—Veo que compartes mi opinión respecto a ese tema, y al parecer eres justo lo que necesito: Alguien dentro de la empresa de Palermo que no sea un perrito faldero a sus órdenes. Alguien que esté dispuesto a traicionarla —comentó la hermosa miembro del Alto Mando de Kalos sonriéndole por primera vez en toda la velada.

—Entonces... ¿Lo que tú quieres es destruir a Palermo y que yo te ayude a hacerlo? ¿No es así, Malva? —inquirió el chico, ya que deseaba dejar claras las intenciones de Malva.

—Eso es exactamente lo que quiero, Anthony. Gracias a una fuente bastante confiable me enteré de cuál es el siguiente gran objetivo de Palermo. Y con toda certeza puedo decirte que si dejamos que esa persona caiga en sus manos, entonces será imposible detenerla; El problema radica en que yo no puedo hacerlo sola —admitió la mujer.

“¿Acaso se referirá a Serena?” pensó Anthony con intriga, antes de preguntar — ¿De quién estás hablando, Malva?

—De una persona tras la cual Palermo ha ido desde hace años, la mismísima Campeona de Kalos, Diantha —contestó la mujer con calma.

— ¡¿Diantha?! ¿Pero cómo es posible que Palermo intente atrapar a la Campeona? —preguntó Anthony con sorpresa, ya que no era un secreto para nadie que Diantha era una de las únicas personas en Kalos que tenían una influencia igual e incluso mayor a la de su tía.

—Me alegra saber que comprendes la magnitud de la situación, Anthony. Así que te explicaré mejor lo que sucede. Al parecer la prestigiosa marca de ropa interior “Angel Secrets” quiere que Diantha sea su nueva modelo, sin embargo ella se negó de inmediato. Pero como los directivos de esa marca no están dispuestos a aceptar un no por respuesta, decidieron que la única forma de persuadirla es usando métodos menos ortodoxos y es justo ahí en donde la “Condesa de Xerneas” entra escena.

—Hasta donde yo estoy enterada esa arpía tiene a la actual Reina de Kalos totalmente bajo su control, y se rumora que en su tiempo hizo lo mismo con la antecesora de Aria, por lo que no es exagerado afirmar que tu tía tiene el mundo del Performance totalmente en sus manos —dijo Malva mientras Anthony asentía.

—Y tampoco es un secreto para nadie que Palermo siempre ha buscado la manera de extender su influencia hacia la Liga Pokémon, por lo que si ella logra atrapar a Diantha no solo la usará para modelar lencería, sino que se aprovechara de su influencia en la Liga y ante las autoridades de Kalos. Y si Palermo tiene éxito en su plan, entonces tendrá a la Reina de Kalos en una mano y a la Campeona en la otra, en otras palabras, prácticamente tendrá el control total de Kalos —terminó Malva con seriedad.

—Conozco a mi tía y se perfectamente que es capaz de llegar a ese punto, ¿Pero porque va precisamente por Diantha? Si lo que quiere es tener influencia en la Liga creo que sería mucho más sencillo ir detrás de los líderes de gimnasio y luego tratar de dominar a los integrantes del Alto Mando —comentó el chico tras pensarlo con cuidado un momento.

—Eso es justo lo que cualquiera haría, en su lugar —comentó la mujer complacida por la respuesta del chico antes de añadir —Sin embargo lo que no muchos saben es que los miembros restantes del Alto Mando, al igual que los líderes de gimnasio Ramos, Olympia y Wulp, nunca han confiado mucho en Palermo —comentó Malva ante la incredulidad del chico.

—Al parecer todos ellos conocieron a Palermo cuando era más joven, y había algo en ella que siempre les generó desconfianza, por lo que nunca interactuaron demasiado con ella; Y en lo que respecta a mí, al parecer lo intento en cuanto llegue a mi puesto, pero fue Lysson quien se lo impidió —explicó distraídamente la Alto Mando y volteo a ver al chico al darse cuenta de lo que dijo.

—Vaya, eso es interesante ¿Así que tu poderoso amigo era el líder del difunto Team Flare, no? ¿El hombre que intentó matarnos a todos? Imagino entonces que los rumores que circulan sobre que en algún momento perteneciste al Team Flare son ciertos —mencionó Anthony con severidad, ya que gracias a Serena y a Shauna, conocía muchos detalles de la catástrofe que casi destruye su región natal y al mundo entero.

—Veo que me atrapaste muchacho —comentó ella con un tono derrotado —Pero también estaba convencida de que no lo entenderías. Lysson tuvo muchos defectos y por ello optó por un método demasiado drástico, pero su sueño de crear un mundo más hermoso era puro y honesto, y yo continuare ese sueño. Creare un mundo mejor y es por eso que destruiré a una organización tan repugnante como las “Siervas de Xerneas” para siempre.

—Tranquilízate Malva. Yo no estoy juzgándote y sé que no soy nadie para hacerlo —comentó el chico para calmar a la mujer —Después de todo yo termine ayudando a Palermo, y por lo tanto soy uno de los causantes de esta situación, además de que yo no soy ningún santo.

—Yo soy del tipo de personas que hacen las cosas de acuerdo a su propio interés y su propia justicia, y por lo que puedo ver tú y yo somos bastante parecidos en eso. Pero al menos tú y Lysson tienen un bonito objetivo que los impulsa —comentó Anthony haciendo sonreír a la mujer.

—Vaya, no creí que un niño lo entendería, pero hay algo que aun no entiendo y hasta que no lo averigüe no podré confiar en ti —mencionó la mujer con calma, pero al mismo tiempo saco una pokébola de su cinturón.

—Como tú lo has dicho eres el único familiar de Palermo y es muy lógico pensar que a pesar de sus diferencias, en cuanto ella muera tú serás quién se convierta en su heredero ¿Entonces dime que es lo que te motiva para vencer a Palermo? ¿Qué es lo que te hace renunciar a ese patrimonio, Anthony? ¿A una vida rodeada de todas las mujeres y los lujos que tu desees? — le cuestionó la presentadora con seriedad viéndolo a los ojos, cuando...

—Amor ¿Todo está bien? —preguntó Serena, quien tímidamente salió de la habitación para ver lo que sucedía, la chica se había puesto nuevamente el disfraz de conejita ya que toda su ropa estaba tirada alrededor de la sala.

—Claro que sí, mi amor. Ella solo es una amiga que vino a contarme algo, pero en cuanto se vaya volveré a la habitación —contestó el chico dándole una sonrisa con la intención de tranquilizarla.

—Claro, cielo. Te estaremos esperando —respondió la chica un poco más segura y entro de nuevo a la habitación.

—Vaya, vaya. De todas las razones que se me ocurrieron para decidieras ir en contra de tu tía, debo admitir que esta fue la última que consideré. ¿Quién iba a pensar que el chico sin moral que es capaz de cazar chicas para convertirlas en esclavas, sería capaz de sucumbir ante el pinchazo del amor? —preguntó la miembro del Alto Mando de forma burlona, recibiendo un sonrojo de Anthony como respuesta y de inmediato guardo su pokébola, como si ya no considerará al chico como alguien peligroso.

—Así que detrás de toda tu fachada de frialdad y misterio en realidad resultaste ser solo un chico enamorado. Entonces lo que te impulsa para detener a tu tía es tu linda novia ¿Verdad? Porque corrígeme si me equivoco ¿Pero que no ella es la chica que perdió contra Aria en la final de la Clase Maestra y que acompaño al subcampeón de Kalos en su viaje? Serena creo que se llama —preguntó Malva con genuina curiosidad.

—Sí, Palermo quiere convertirla en la sucesora de Aria —contestó un resignado Anthony, al verse descubierto.

—Muy bien, entonces te diré lo que haremos, chico enamorado. Necesito que te asegures de ser tú el enviado para capturar a Diantha y una vez que la hayas hipnotizado le haremos creer a esa bruja que ha ganado, será ese momento donde sin duda ella bajara la guardia y podremos atacarla.

—Sin embargo la Campeona siempre estará bajo nuestra influencia y en ese momento acabaremos con Palermo de una vez con todas. De esa forma yo salvare a Kalos de esa mujer y de su denigrante organización mientras que tú mantienes a salvo a tu linda novia ¿Así que tenemos un acuerdo?

—Aceptó —contestó el chico con decisión, tras pensarlo algunos momentos, y le tendió la mano —Pero debes de saber que es muy complicado que eso ocurra. La captura de Diantha debe ser una misión del más alto nivel y para ese tipo de trabajos es que ella dispone de un grupo especial que está directamente a sus órdenes y a los que nosotros conocemos con el nombre de los “Royal Knights”.

— ¿Entonces lo primero que debemos hacer es eliminar a los Royal Knights? —preguntó la mujer recibiendo una cabezada de asentimiento del muchacho

—Bueno esa es una información bastante interesante, de la que yo no tenía conocimiento. Y aunque me gustaría oír mucho más acerca de ese escuadrón de élite, creo que ya es suficiente información por una noche. Además aún tengo varias cosas que hacer y por la vestimenta de tu chica parece que tú también —respondió Malva mientras estrechaba su mano y con la otra buscaba algo dentro de su bolsa.

—Nos mantendremos en contacto con esto —dijo ella mientras le entregaba un Holomisor de color negro y levantándose del sillón, sin embargo también hizo algo que el chico jamás espero: Ya que Malva lo beso en los labios, fue un beso bastante corto pero no fue frío.

— ¿Eso porque fue? —preguntó el chico muy sorprendido, pero sin duda satisfecho.

—Porque de esa manera cerramos nuestro acuerdo, y también por qué sé que lo deseabas —contestó la mujer tranquilamente guiñándole uno de sus hermosos y enigmáticos ojos café rojizo.

—Ahora te diré las condiciones de nuestro acuerdo. A cambio de destruir a tu tía y a su red de tráfico de esclavas, te dejaré en paz a ti y a tu pequeño harem, si lo deseas incluso te dejaré disponer de Diantha como tu juguete sexual en cuando lo desees. Pero la que controlara sus decisiones en el Alto Mando y frente a las autoridades seré únicamente yo ¿Te quedo claro?

—Por supuesto. Veo que a pesar de todo somos mucho más parecidos de lo que creí —comentó el pelinegro sonriendo al comprender lo que Malva pretendía en realidad. Cuál era el motivo de no avisarle a Diantha y que ella tomara las medidas que considerará sensatas.

—Tal vez sí, guapo. De hecho si no fueras tan joven y yo no estuviera tan ocupada no dudaría mucho en entrar a ese cuarto contigo y tu preciosa novia. Lo cual me lleva a darte una advertencia y que por tu bien y el de ella espero tomes en serio, porque en verdad me agradas.

— ¿Y cuál es esa advertencia, Malva? —preguntó Anthony bastante curioso al notar el ligero tono de amenaza que empleo su nueva socia.

—Si intentas pasarte de listo conmigo de cualquier modo, no sólo se anula nuestro acuerdo, sino que tampoco te alcanzará la vida para lamentarlo ¿Entendiste?

—Por supuesto —contestó Anthony lacónicamente, aunque eso no evito que se imaginará por un momento a la bella integrante del Alto Mando como una miembro más de su harem.

—Sabía que eras un chico listo. Espero recibir noticias de ti pronto —se despidió la mujer para salir de la casa, dejando al chico observando la puerta mientras pensaba en el interesante giro que los acontecimientos habían dado en tan solo unos días. Sin duda el que haya creado el proverbio de “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” nunca tuvo tanta razón.

Continuara...

Blackcignus y Sombrero loco esperamos finalmente poder terminar está serie de una buena vez
 
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