Fanfic Trazos de poder: Vida 2

Frost Light

Mira eso... el sol está saliendo por el oeste
Registrado
14 Feb 2015
Mensajes
57
Offline
Debatí con mi súper caña de pescar sobre si debía publicar esta historia, y me dijo que nada perdía con intentarlo (?)

Edite y volví a editar este escrito hasta que me convencí de que no estaba mal, no esta terminado, y de hecho apenas estoy en el segundo capítulo, intentando ordenar esta fumada secuencia de ideas en mi cabeza.

Por último, sólo puedo esperar a que opinen que les parece mi cuento para niños grandes. Así que aquí va:



Trazos de poder

Vida 0

La muerte es impredecible






Mi nombre es Ashcold Ketchum, tengo 15 años. Si me conoces puedes decirme Ash.

Desde que llegué en un día Lunes a Kalos, la vida se volvió un poco más rápida de lo que considero normal. Es decir, en Pueblo Paleta todo era muy calmado y pacífico, pero, apenas puse un pié en ciudad Lumiose, tuve que aprender a “volar” para no quedar rezagado.

No hubo descanso luego del viaje, sino que directamente fuimos a comprar los muebles para la casa. Sinceramente no sabía que mamá tuviera tanto dinero, aunque de seguro debe haber utilizado el dinero que obtuvo vendiendo nuestra antigua casa, o al menos lo que sobraba. Mimey (el Mr. Mime de mamá) y yo nos encargamos de ordenar los muebles en nuestra nueva residencia de dos pisos, Mimey fue de gran ayuda con su poder psíquico, gracias a eso terminamos con la casa en un día.

Al día siguiente debimos ir por cosas como electrodomésticos y aparatos de ese tipo. Para ello fuimos al centro comercial, ahí se abrió un mundo nuevo para mí... ¡Televisores del tamaño de una pared! ¡Computadoras con el grosor de una hoja de papel! ¡La nueva generación de consolas Poke Station! ¡También la Dex-Box One! Todo era asombroso y llamativo, incluso habían teléfonos celulares que funcionaban sólo con el tacto y reemplazaban a la tradicional pokedex con teclas que circula por toda Kanto.

Era maravilloso, pero cuando volvimos a casa traíamos cosas como una cocina, una licuadora, batidora, un microondas, una lavadora y un refrigerador en un camión de la empresa que maneja el centro comercial. De verdad me hubiera gustado ver la tele en una de esas pantallas gigantes, hay bastantes canales de televisión abierta en Kalos, según oí por ahí.

Y así, al tercer día mi madre me consiguió una vacante en una academia privada, la Academia Atlas de Lumiose, que por lo que sé, era una escuela sólo para mujeres hasta este año. Yo no estaba feliz con su decisión, esa academia requería un puntaje alto en su examen de admisión (y mi rendimiento académico en Kanto no era la gran cosa). Pero esa no fue una razón para hacerla cambiar de parecer, por lo que fui condenado a estudiar todo el resto de esa semana.

Casi me desmayo cuando me entregaron mis resultados ¡ahí decía que aprobé el examen! (Con unos cuantos errores, claro está). La gran recompensa vino en la tarde de ese día.

¡En la sala de estar había un televisor de 32 pulgadas!

Me preocupaba un poco el como gastaba mama su dinero, pero cuando le pregunté, ella sólo dijo que no había ningún problema. No dudé de su palabra y le agradecí con fervor. Esa noche vi un par de capítulos de una serie de anime muy extraña y divertida, se trataba de una chica que puede controlar a los pokemón de tipo fantasma y lucha contra unos pokemón de cristal en unos lugares que se llaman zonas nexo; transforma a los fantasmas en armas, muy al estilo de megaman, y dispara bolas de sombra de forma espectacular.

Mi vida es muy normal en comparación, yo sólo destaco en deportes, en el almuerzo y en la Poke Station.

El resto de la semana me la pasé de turista. Lo primero que me llamó la atención fue la gran torre prisma. ¡Es enorme! ¡Es dos veces más alta que los edificios de ciudad azulona en Kanto!. Desde que la ví, no le he quitado los ojos de encima, hay algo raro ahí... algo más que sólo su altura... y no sé qué es... sin embargo, no me acerqué lo suficiente para averiguarlo.

También habían muchas otras cosas de menor importancia: boutiques de moda, perfumerías a la moda, tiendas de moda, calles CON moda... en fin; el centro pokemón, restaurantes refinados, postres de sabores indescriptibles, un laboratorio pokemón (que más bien parece una mansión noble), plazas públicas, campos de batalla publicos, etc...

Ah, eso... yo no tengo pokemón, por lo que los campos de batalla no sirven de nada para mí.

La academia Atlas permite a los estudiantes el llevar a sus pokemón a las clases, pero con ciertas restricciones claro. Tales son: se debe ser responsable de su bienestar, deben estar entrenados para no causar desórdenes, mientras el alumno esté en clase sus pokemón deben volver a sus pokebolas, no atacar a otros estudiantes (o pokemón) a menos que se esté en batalla, los combates se realizan en los campos de batalla de la academia, etc, etc.

Todas esas son reglas básicas de la institución, si las infringes te ganarás una detención y/o un castigo, y tus padres se enterarán de lo que hiciste.

Y bueno... así es como han ido las cosas hasta hoy, yo no tengo ningún pokemón y mis compañeros sí. No es un gran problema para mis estudios y, además, tengo mis razones para no tener un pokemón.

Estoy en este momento en mi habitación, ya terminé de preparar mi maletín para ir a clases y ya son las 8:20 de la mañana.

Que comience el día.

Bajé al primer piso con la intención de desayunar, y me dirigí hacia el comedor. Mamá ya no estaba en casa, salió a trabajar temprano, pero Mr. Mime me esperaba con un vaso de leche y un sándwich listos en la mesa. Mamá tiene un horario ajustado, aunque vuelve de su trabajo antes que yo de la escuela. Devoré rápidamente mi desayuno, me despedí de Mimey y me fui a la escuela.

Atlas no queda tan lejos a pie, suelo tardar unos veinte minutos en llegar, pero hace unos días me quedé embobado viendo hacia la torre, y tardé más de lo normal en llegar. Es una sensación extraña, algo de ahí me atrae, pero una parte de mí no se quiere acercar a ese lugar; si lo intento, ese extraño instinto se intensifica y se me eriza la piel, como si supiera que al dar un paso más volaría en pedazos.

Luego de caminar por algunas calles, pude avistar la entrada: dos grandes puertas de acero con una pokebola soldada en medio. Tras esas puertas hay un gran recinto con campos deportivos y cesped. Apenas traspasé las puertas, vi una estatua de un hombre que cargaba un mundo sobre su espalda; ese era Atlas, un sujeto perteneciente a una leyenda extraña que no conozco, o eso creo.

La Academia consta de el edificio escolar actual, que tiene tres pisos y muchos ventanales; los campos deportivos, que son 4 y están a la izquierda del edificio; muchos campos de batalla, que están a la derecha y son de diferentes elementos; y finalmente el viejo edificio escolar, el cual está atrás del nuevo, su diseño es antiguo y pocos van ahí por su propia voluntad. Ese lugar es tenebroso.

Ese sitio tiene un efecto similar al de la torre prisma en mí. Cuando paso cerca de ese lugar, mis ojos se desvían hasta ahí. Todo es tan extraño... no es algo que pueda conversar con alguien, de cualquier forma.

Una vez que entre a mi clase, dentro del edificio escolar, me senté -como siempre- al lado de la ventana. Desde aquí se puede ver la torre Prisma, y eso ha sido la causa de que me distraiga en clases a menudo. El profesor aún no llega al salón.

Y de la nada, aparece junto a mi un tipo rubio que usa lentes circulares. Me agarra del cuello con su brazo y me sacude el pelo como si me conociera.

—¡Hola pelos necios! —me saluda en voz alta —¿como estuvo la porno que te presté?

¡Carajo! ¿¡No podías gritarlo más fuerte?!

—¡No hables de eso en voz alta, idiota! —le reprendí alterado.

Lo olvide por completo ¡demonios!. Todo el mundo ahora nos mira raro, sobre todo las chicas, que nos ven mal y con ojos asesinos.

Este tipo es Clemont, una combinación de pervertido y nerd científico. Es el hijo del líder del gimnasio eléctrico, que defiende la Medalla Voltaje en la torre Prisma. Es un amigo en la clase, tiene un equipo de tres pokemón eléctricos, por lo que es un futuro líder de gimnasio en entrenamiento.

—No te enojes y dime si lo viste o no —inquirió él, acercando una silla hasta mi puesto para sentarse.

Vaya pregunta, es obvio que...

—¡No, claro que no! ¿En pensabas cuando pusiste eso en mi mochila?

—Algun día abrirás los ojos, Ash —suspiró él, mientras yo le devolvía el estupido DVD.

Hace unos días, saliendo de clases, Clemont guardó una película sucia en mi mochila sin que yo lo notara. Tuve mucha suerte de que Mamá no la viera cuando vacié mi mochila. De cualquier modo no tengo forma de reproducir ese vídeo, aún no tenemos DVD en casa.

Clemont es un inventor muy apasionado, inventa objetos increíbles con un par de tuercas, herramientas y una idea. Tiene un eslógan, lo menciona cada vez que arma algo: “El futuro es ahora gracias a la ciencia”. El primer objeto que le vi armar fue algo que él bautizó como “Visor intermolecular para espiar baños de chicas”, sin duda NO era el mejor nombre que pudo darle. Toda la clase (los hombres, que eran una minoría) se acercó a curiosear mientras Clemont se colocaba unas gafas aparatosas de todos los colores y miraba las paredes de los vestidores del club de artes marciales. Clemont gritó igual que un maniático: “¡funciona, si funciona!” (juro que se parecía al científico de Frankenstein). Yo, que tenía la boca abierta del asombro, vitorié “¡El poder de la ciencia es increíble!” mientras Clemont se sonrojaba por completo y babeaba y lloraba. ¡Con esas gafas podía ver a través de las paredes!, todo el mundo pareció entenderlo ya que se emocionaron y pedían probar las gafas.

Hasta que me di cuenta de algo alarmante. ¡Las gafas comenzaron a lanzar chispas y a temblar de forma extraña! (Aunque él ya se tambaleaba por si solo). Intenté advertirle, pero las gafas ya se habían incendiado y Clémont se aterró por completo y empezó a correr para todos lados entre la multitud con las gafas quemándole las cejas y el pelo.

—¡AYUDAAA! ¡LÁNZENME AGUA! —gritaba despavorido.

Entonces lo perseguí y le quite las gafas bruscamente, para después lanzarlas lo más lejos que pude (estaban calientes). El increíble aparato reventó en mil pedazos -y mucho fuego- estando aún en el aire. Luego me voltee a ver a Clémont, que había caído al suelo.

—¿Estas bien? —le pregunté mientras le veía el pelo rubio chamuscado y humeante. El aún estaba muy agitado y no pudo responder, pero me miró como si le hubiera salvado la vida.

Ese día, supe que la firma indeleble de Clémont eran las fantásticas explosiones de sus inventos. Ese día, Clemont se hizo amigo mío.

La verdad es que ya había visto películas y oído historias sobre niños prodigio que llegaban muy lejos armando aparatos como lo hacia Clémont... pero él no se parecía en nada a ellos, supongo que es porque la gran mayoría de sus inventos tienen fines perversos, como espiar los vestidores femeninos.

Y aquí entre nos, no creo que Clémont cambie su enfoque.

Así que ahora soy conocido como: Ash, el chico que no tiene pokemón y se junta con los pervertidos de la clase ¿pueden creerlo? no hay ni una chica que no me haya mirado como si fuera basura apestosa.

No volvimos a hablar del tema del DVD y entonces llegó el profesor Clyde, revisaba su teléfono/pokedex pero se detuvo un segundo y miró hacia la clase.

—Buenos días, alumnos —saludó como siempre.

«Buenos días, Clyde-sensei» respondimos todos en voz alta.

—Hoy estudiaremos las características de un mineral super-condensador natural de electricidad ¿alguien tiene idea de qué es? —preguntó a la clase en general.

Clémont alzó la mano, sabedor de la respuesta.

—La piedra trueno, sensei.

—Exacto, la piedra evolutiva para pokemón eléctricos —le dio la razón, mientras anotaba conceptos en la pizarra.

Y así fue como comenzó la clase de Química.

..........

Tras esa y dos clases más, llegó la hora del almuerzo. La academia Atlas se encarga de alimentar a sus estudiantes todos los días, y yo no pierdo la oportunidad.

Clemont y yo nos sentamos en una mesa del amplio comedor de la escuela, una buena porción de los estudiantes come en este lugar, y el resto prefiere traer su propio almuerzo y comerlo en el gigantesco campo de césped que rodea el exterior. Hoy comeremos arroz con guisado de frijoles y ensalada de lechuga con baya tamate.

Clemont lanzó sus pokebolas al aire y liberó a tres pokemón: era un Dedenne que se sostuvo la cola, un Flaffy que se sentó apenas apareció, y un Luxio que mantenía una expresión sería por naturaleza.

Todos ellos, como siempre me ha sucedido, se alejaron de mí apenas me vieron (Flaffy lo hizo gateando con pocas ganas, es algo perezoso). Parecían asustados, igual que todos los pokemón a los que he tratado de acercarme desde que era un niño. Luxio, que parecía el más dominante, me mostró los colmillos y sacó chispas eléctricas de su cola de estrella.

—Calma, Ash no es peligroso, es un amigo —instruyó Clemont y todos relajaron un poco su postura, pero no dejaron de mirarme con temor —No se por qué se comportan así si ya te conocen.

—No lo se ¿entiendes?, ya me acostumbré a esto, de cualquier modo —dije aburrido.

Por supuesto que siempre quise tener un pokemón, pero con los años me hize a la idea de que no podía, simplemente no era posible para mí. Los pokemón me odian por instinto.

Un chico que usaba gorra pasó por las mesas dejando unos folletos. Era un papel que tenía un dibujo de un círculo que encerraba un triángulo hecho de unas letras extrañas, en el centro del triángulo había un símbolo mas raro aún. Me pareció interesante, pero quizás lo revise más tarde, ahora tengo hambre.

De repente sentí un escalofrío recorrer mi espalda, alguien habló tenebrosamente detrás de mí.

—Hola, Ash. Veo que tu problema con los pokemón persiste.

Sonriendo tétricamente y con sus lentes brillando en blanco, Conway hizo una de sus sorpresivas apariciones a las que aún no me puedo acostumbrar. Clemont rió al verlo.

—Mejor deja de hacer eso, lo vas a espantar —mencionó.

—Hola Conway-san —lo salude al pasar el susto, era un compañero de grado, pero de diferente salón.

Luego de eso Clemont y Conway -que también sacó a sus pokemón- comenzaron a hablar sobre cosas... eh... no aptas para menores, así que hice oídos sordos y comencé a comer.

El guiso de frijoles estaba bastante bueno, el cocinero, Brock, se esmeró en hacerlos.

..........

Al final del día, cuando el timbre anunció la salida de clases, yo seguía anotando algunas cosas en mi cuaderno de biología.

“La zona de almacenamiento de electricidad de la línea evolutiva de Pichu se encuentra en sus mejillas. A medida que evolucionan, sus mejillas almacenan más electricidad y de forma más estable”. Y con esto termine de anotar. Clemont estaba más que feliz con esta clase, tanto que término antes que los demás y por la emoción se olvidó de mí.

Guardé mis útiles en mi maletín y abandoné el salón, que ya estaba vacío, hasta el profesor se había ido. Otra vez me había quedado absorto viendo la torre prisma, por lo que me atrasé bastante.

La estúpida torre prisma, ¿por qué todo es tan raro?

Me levanté de mi asiento y pensé. Siempre me pregunté el por qué los pokemón huyen de mí. Mamá no supo responderme cuando le preguntaba, desde pequeño. Aunque el caso de Mr Mime es diferente, Mamá dice que él me conoció desde que nací, cuando era un tierno e inocente Mime Jr.

Ya me acostumbré pero... aún así... yo también quisiera tener un pokemón para mí.

Sacudí mi cabeza para no ponerme “emo”, tomé mis cosas y salí de la sala. Los pasillos estaban vacíos, excepto por uno que otro profesor que aún rondaba por ahí

Bajé unas escaleras y salí por una de las puertas traseras. A mi derecha estaba el gimnasio (para humanos), y al frente se hallaba el antiguo edificio escolar.

Otra vez esa sensación, ¿qué demonios hay ahí?

Pasé de largo, haciendo un esfuerzo por ignorar ese espeluznante edificio. Ya eran casi las 5:00 de la tarde, supuse al ver el cielo medio anaranjado. Hubiera visto la hora en una pokedex, pero la consideré innecesaria por mi pequeño problema, así que no compramos una cuando llegamos a Kalos

Rodeé la escuela, pasando por los campos de batalla, y llegué a la entrada de la academia. Debería unirme a un club deportivo o todos los días serán aburridos, quizá el club de artes marciales, ya estuve en uno cuando estudiaba en ciudad Verde, así que me defiendo un poco en deportes.

Justo cuando pasaba por la estatua del afligido Atlas, pude ver a una linda chica de cabello azul (parecían dos alitas) parada cerca de la entrada. Se veía preocupada, como si hubiera perdido algo, así que me acerqué a preguntarle.

—Oye, ¿se te perdió algo? —dije tratando de no sonar grosero.

Ella se volteó hacia mi, me respondió con la misma cara de preocupación.

—Oh, no, no es eso, es sólo que no me gusta irme sola a casa, así que espero que me vengan a buscar —luego sonrió amablemente—. Por cierto, soy Miette Millefui de décimo grado, vamos en el mismo salón.

Se presentó ella. No recuerdo haberla visto antes, pero seguro es porque no preste atención, así que también me presente.

—Soy Ashcold Ketchum, pero si quieres puedes decirme Ash —dije con una sonrisa. Ahora que lo pienso, ella no me miró feo como las demás chicas. Pero ahora debía irme a casa, así que me despedí mientras avanzaba —Bueno Miette-san, yo debo irme ahora, así que...

—Espera —me detuvo, volviendo a su expresión afligida—, por favor, Ash-kun ¿me acompañarías a mi casa? —dijo, yo levanté una ceja, incrédulo— es que mi amigo que debía venir a buscarme ya se tardó mucho —bueno, creo que tardaré un rato más en llegar a casa.

—Esta bien, lo haré —acepté. Clemont se deprimirá si se entera, el sueña con acompañar a una chica hasta su hogar...

Cinco minutos después caminábamos en dirección a la torre prisma. Miette-san le enviaba un mensaje a su amigo con la súper pokedex que llevaba en sus manos, seguro diciéndole que ya no la fuera a buscar.

—Oye Ash-kun, te presentaré a mi pokemón —dijo al terminar de mensajear. Me sentí rígido cuando sacó su pokebola, ¡seguro que se espantará en cuanto me vea! —¡Sal Honchkrow!

De la luz blanca de la pokebola salió un ave de color oscuro, con alas de color negro y rojo, tenía una especie de sombrero en la cabeza y un pecho hinchado; supuse que era así la especie. Honchkrow se posó en el piso y... sorprendentemente para mí... no huyó.

Ese pokemón me saludó con su ala, ¡no podía creerlo!

—Honchkrow, él es Ash-kun. Ash-kun, te presento a Honchkrow —dijo ella. Yo veía fijamente a Honchkrow, que ululó ladeando la cabeza— ¿Pasa algo? —preguntó y yo salí de mi trance.

—No, no, es que... los pokemón suelen llevarse mal conmigo apenas me ven —le respondí perplejo.

Seguimos caminando mientras le explicaba un poco mi situación. Nos desviamos un poco de la torre prisma (menos mal), mientras Miette me dejaba acariciar a su honchkrow, y llegamos a un parque lleno de áreas verdes. Había una pileta que lanzaba agua hacia arriba, tenía la forma de un Milotic y se veía dorada con la luz del sol.

—Ya veo, tienes ese problema desde que eras un niño —Dijo Miette-san, estaba muy pensativa. Luego se detuvo y dio un vistazo alrededor, como si buscará algo.

—¿Buscas algo? —le pregunté estando unos pasos más adelante.

—No, no es eso, es sólo que... ya es hora —esa respuesta fue extraña— ¿Moririas por mí? —me preguntó de la nada, no sabía que pensar de esa pregunta.

Pero nada me preparó para lo que vino después, ni siquiera pude preguntarle si había oído bien cuando me preguntó tal cosa, porque...

—Honchkrow, pulso oscuro.

Sólo pude ver como esa ave formaba aros negros en su pico, como burbujas de agua hirviendo, y me acertaba un rayo oscuro en el estómago. Supe que volé unos tres metros cuando caí y rodé por el piso un par de metros más. Me sujeté el estómago, adolorido, y vi que mi ropa estaba hecha un desastre y humeaba. Luego de eso me sentí furioso, ¡eso dolió y mucho!.

—¡¿Oye, que diablos te pasa?! —le grite mientras trataba de levantarme. Miette-san ya no tenía amabilidad en su rostro, se veía fría y calmada.

Ella ordenó otro ataque. ¡¿Por qué rayos me ataca?!

—Bola de sombra —dijo sin más.

Honchkrow me envió una esfera negra y púrpura, esta vez pude lanzarme a un lado y el ataque dio a la pileta de Milotic, destruyendo uno de los bordes y causando que el agua se saliera.

—Un cuerpo resistente —habló como si me evaluara—, además de reflejos instintivos, tenía que verlo por mi misma —¿Ahora de que habla? Yo me levanté, sujetándome aún el abdomen.

Pensaba en huir y pedir ayuda, pero...

—Golpe aéreo.

Hochkrow voló hacia mi -con sus alas brillando en blanco- tan rápido que sólo atiné a intentar detenerlo... y así fue, me hizo retroceder un poco y también sangrar por las manos. Me puse en una rodilla soportando las alas del ave ¡nunca había tenido heridas como estas!, a Mamá no le gustara esto en absoluto.

—Vaya, también tienes fuerza extra, sería un problema si te dejó vivir —no tuve tiempo de analizar sus palabras, este pajarraco me intentaba sacar los ojos con su pico y arañarme la cara con sus garras.

Haciendo un movimiento rapido, le solté un ala y lo sujeté de las patas. Con rabia lancé el saco de plumas hacia la pileta, donde chocó y cayó al agua. Satisfecho con mi trabajo, me volteé a pedirle una explicación a la muy idiota; ¡Que rabia! ¡Era el primer pokemón que no se arrancaba de mí!

Pero ella ya estaba frente a mí... ella... su mano... ella me...

Me desplomé en el piso, con un dolor muy agudo en el estómago, más dolor del que sentí con el ataque del maldito cuervo ese. Pude ver a Miette... su mano brillaba en color morado, parecía una espada brillante, estaba ensangrentada. Sentí el agua de la pileta sobre mi cabeza.

—Perdoname por esto, eres más simpático que los chicos con los que te juntabas —me mostró una sonrisa—, pero órdenes son órdenes.

¿Ordenes? ¿Alguien le ordenó atacarme...? quise replicar, pero apenas podía respirar, y empezaba a ver borroso.

—Por favor no me odies, si quieres guardarle rencor a alguien, odia al dios que puso el “arma sagrada” en tu cuerpo.

¿El arma... que?, ¿lo sacó de un juego de Poke Station? Miette dice cosas cada vez más extrañas. El Honchkrow volvió hacia Miette y se posó en su hombro. Pajarraco desgraciado.

Fru Fru

Unas alas negras salieron de la espalda de Miette ¿alas? Pude notar que tenía algunas plumas rojas, como las de su Honchkrow. Ambos batieron sus alas y se fueron volando... ¿acaso Clemont le puso droga a mi comida en el almuerzo...?

Rayos, hay un agujero en mi estómago, llevé mi mano hasta ahí... veo mi sangre roja, roja carmesí. Voy a morir aquí, es mi final. Mi madre se va a desmayar en cuanto le cuenten. Clemont y Conway ¿llorarán mi muerte?... nah, los conocí hace una semana.

No quiero morir, aún hay muchas cosas que quiero hacer: tener un pokemón, conocer a la campeona Diantha, decir una frase genial al lanzar una pokebola, asustar a Conway-san, jugar en la Poke Station 4, tener novia... perder la virginidad... Clemont estaría orgulloso de mí...

Acabó de llegar a una conclusión terrible... tuve una vida asquerosa...

Mi conciencia empieza a fallar... es un lindo paisaje el que hay frente a mi, un atardecer que me hace pensar que el cielo es infinito, hojas cayendo desde los árboles... hojas... hojas cayendo... vino a mi mente una chica, esa chica hermosa de cabello castaño, que siempre usa un sombrero blanco... tiene un apodo muy curioso...

Si de alguna forma fuera a renacer, quisiera ser...

—Con que eres tú a quien he estado buscando —Alguien habló, yo apenas puedo ver ya, pero creo que es una chica—, oh, estas sangrando —se exaltó, pero luego soltó una pequeña risa— vaya, vaya, esto es interesante.

¿Por qué ríe? me frustraba no poder ver quien era.

—Yo cuidaré de ti, no morirás, vive por mí.

Haciendo mi último esfuerzo en esta fumada pesadilla, pude ver un sombrero blanco que cubría una mata de cabello castaño, que bailaba con el viento, majestuoso.

----------

Es todo por ahora, mi caña esta ansiosa por pescar en este muelle (no es phishing). Diganme ahí abajo si les agradó esto y subiré la siguiente carnada.

Go up, go forward ;)
 

cutesaralisa

Ocasionando desmadres desde... SIEMPRE
Registrado
14 Sep 2015
Mensajes
2,337
Ubicación
Argentina,
Offline
buen fic, esto se pone interesante, ahora el eniga, es quien fue a rescatar a ash? acaso en la casa se encuentra con una ranita azul?, espero conti, y tene cuidado con los doble posts
 

Nathy Marisson

Soy la Marissonshipper más feliz del mundo <3
Registrado
14 Feb 2013
Mensajes
241
Ubicación
Chile-Temuco
Offline
Creí por un momento que sería una tipica academia en el mundo pokémon...
Pero ¿Qué Ash no pueda tener un pokémon por que estos le odian? y eso de "arma" que estaba dentro de Ashcold...
Miette y su pokémon, ¿Qué rayos?
definitivamente quiero saber que pasará después.

Por cierto, buen toque lo de Clemont como científico pervertido! me da mucha risa xD
 
Registrado
19 Jul 2014
Mensajes
40
Offline
Muy buen primer capitulo, quien diría que el mismísimo Ash Ketchum es "enemigo" de los Pokemon; acaso esa "arma sagrada" que se encuentra dentro de Ash será la que ocasione que sienta extrañas sensaciones cuando se encuentra cerca de la Torre Prisma y el antiguo edificio escolar; Pobre de Ash, ser asesinado por su primer "amiga" Miette y ¿Quién será esa extraña chica que viene a salvarlo?

Saludos y hasta el próximo capítulo.
 

Frost Light

Mira eso... el sol está saliendo por el oeste
Registrado
14 Feb 2015
Mensajes
57
Offline
Me tardé bastante, lo sé. La imaginación no siempre es mi aliada, y mi súper caña de pescar me abandonó hasta nueva publicación.

Súper Caña: ¡Ya volví! ¿Me extrañaste?

Mmm... voy a partirla en dos...




Vida 1
Cosas raras están pasando


Biip... Biip... Biip... Biip... Biip...

Ouch.

El despertador suena y suena... intenté apagarlo pero, en vez de eso, me caí de la cama. Fue un duró despertar...

Otra vez ese sueño horrible, van dos benditos días con lo mismo. Miette-san aparece en mis pesadillas y me apuñala con su... mano brillante. Ella y su Honchkrow pendenciero.

Biip... Biip... Biip...

El despertador sigue molestando, así que hice un esfuerzo y -como si fuera un zombie- me desenredé de mis sabanas y golpeé el botón de esa cosa. Por fin, paz.

Me siento tan cansado que rompería el despertador en dos y me dormiría para siempre, pero en lugar de eso me estiré para desperezarme y me fui a lavar la cara. Hay un baño en el segundo piso, al lado de mi habitación, es genial porque así no tengo que mostrarle a Mimey mi cara de cadáver.

Me mojé la cara y me miré en el espejo; tengo ojeras, como si me hubiera desvelado. Parecería un zigzagoon si mi piel fuera un poco más blanca. Me apresuré a asearme, me preparé para ir de nuevo a la escuela y llevé mi cara de muerto al primer piso.

Mimey ya me había preparado el desayuno: un vaso de jugo de baya aranja y un sándwich de lechuga, baya tamate y queso. Incluso tenía un palillo con una oliva (aceituna) clavada.

Yo me aproximé a la mesa, sintiendo la necesidad de alzar los brazos y decir “cerebrooos".

Pero me contuve, y devore mi desayuno como todas las mañanas, aunque con menos ánimo. No quiero ir a clases, de hecho el único sitio al que quiero ir es mi suave y blanda cama... pero deberes son deberes, así que me di prisa en terminar de desayunar.

Como siempre, mamá no estaba en casa, y tampoco sabe de mi nuevo problema de sueño.

Salí por fin de casa y caminé hacia la academia siguiendo el camino de siempre. No sé si es sólo mi impresión, pero el sol parece querer calcinarme con su luz. Tan fuerte es que me siento más cansado incluso, y ayer fue igual.

Desde ayer, el sol se ha vuelto mi enemigo natural, como si un pokemón con la habilidad sequía se alojara en el patio de algún vecino. La luz solar hace todo más pesado y me impide ver, así que, como medida de emergencia empecé a usar una gorra. Me da igual como me queda, sólo sé que ahora al menos puedo ver entrecerrando los ojos.

Pero miro a los transeúntes que circulan por la acera y me convenzo cada vez más de que algo esta mal conmigo, porque ¡es cosa de mirarlos!, no parecen estar incómodos con el sol, y sin embargo yo me quejo de la suave luz matutina.

Pensé en devolverme a mi cama otra vez, y vino a mí mente el mal sueño de las últimas dos noches. Es decir, hay algo en mis recuerdos que estoy pasando por alto; la tarde que acompañe a Miette-san a casa esta incompleta, no recuerdo haber llegado a su hogar y tampoco recuerdo si llegué a mi casa. Al día siguiente a ese sólo desperté asustado, tocándome el estómago por temor a seguir en la pesadilla.

Pero aún así, estoy convencido de que ese día sí salí tarde de Atlas, sí conocí a una chica de cabello azul peinado como alitas, sí se llamaba Miette Millefeui, y sí la acompañe hasta su casa.

Como de costumbre, la torre prisma me sacó de mi mente perturbada. Ahí estaba, tan alta como siempre, bañada en la luz del sol, pero... es diferente a la vez. Siento curiosidad, quiero entrar ahí y ver qué es tan interesante, se volvió muy llamativa de pronto; digo, recuerdo que antes sentía un escalofrío tan desagradable que no me acercaba demasiado, y ahora sólo deseo entrar ahí, como si fuera a encontrar un tesoro adentro.

Si miro hacia la cúspide, el punto más alto de la torre, veo que está un poco oscurecida. Eso es extraño, se supone que es la primera parte que debería iluminarse con el sol.

Antes de dar un sólo paso más hacia la isla del tesoro...

Riiiiiiiiiin Riiiiiiiiiiin

¡Es el timbre de la academia! ¡Estoy atrasado, llegaré tarde!

Corrí como alma que se lleva Giratina hacia Atlas, deseando que esta distracción no sea la causa de que me cierren las puertas en la cara.

----------

Llegué al campus tan agitado que parecía haber corrido una maratón, tan cansado que parecía no haber dormido nada.

Pero llegué a tiempo, así que arrastré mis pies por el jardín frontal, entré en el edificio escolar actual y subí las escaleras hasta el tercer piso, donde hallé mi salón de clases.

El profesor Burgh, quien nos enseña la asignatura de Bellas Artes, se acercaba al salón por el otro lado del pasillo. Me apresuré hacia mi asiento y me senté a esperar a que llegara. Me venía bien sentarme, solté un bostezo por el cansancio. Clemont ya estaba en la fila del medio de la clase y me miró extrañado, debe ser por mi cara de zombie.

El profesor Burgh es un hombre delgado que se peina el cabello de forma ondulada y se viste casi como un payaso. Es medio afeminado, pero nadie se lo dice por respeto.

Y el profesor Burgh llegó, acompañado de un chico de cabello negro que usaba una banda naranja en la frente. No vestía como un alumno.

—¡Buenos días, jóvenes alumnos! —saludó jovialmente, parecía ansioso por empezar.

«Buenos días, Burgh-sensei» respondieron todos, yo dejé caer mi cabeza en mi escritorio y no hice el saludo.

—El día de hoy dividiremos la clase en teoría y práctica; el tema será la observación e interpretación artística sobre sus pokemón. Para ello les solicitaré que por favor llamen a uno de sus pokemón, uno que no sea tan grande —especificó.

A la orden, todos sacaron a un pokemón que no excediera el tamaño de su pupitre. Clemont llamó a su Dedenne, los demás tenían algunos Fletchling, Spritzee, etc. Pokemón de todos los tipos en tamaños pequeños.

Yo fui el único que no tuvo que hacer nada, sólo saqué mi cuaderno de dibujo y esperé alguna otra instrucción.

—Para quien no tenga un pokemón, puede usar su pokedex y sacar una imagen de ahí —claramente esa insinuación era para mí. Clemont, sabiendo que yo no tenía, me prestó su pokedex para que pudiera trabajar, y yo le agradecí por ello.

Empecé a buscar algún pokemón al azar, uno que no sea muy complicado de dibujar. Mmm... el combee es una buena opción, podría dibujar una pared Combee. Combee será, se ve muy tierno.

Me pasé la mano por el rostro, justo ahora era una mala opción tener una ventana al lado, me voy a carbonizar igual que en Dragon Ball...

De pronto algo raro sucedió, algo que no esperaba que me fuera a pasar en clases.

—¡Umbreon! ¿Que pasa, a donde vas? —una chica exclamó en medio de la calmada clase de Bellas Artes.

Me volteé con la vista entrecerrada, sosteniendo la pokedex; un par de asientos más atrás estaba aquel Umbreon, parado sobre la mesa de su entrenadora y mirando a todas partes. Saltó de la mesa hasta el suelo y, como si hubiera encontrado lo que buscaba, se quedó mirando hacia mí, y sus ojos contactaron con los míos.

No podía despegarme de su mirada. Umbreon camino despacio hacia mí, con cada paso que daba hacía brillar los aros de su cuerpo en color azul, de forma intermitente. Parpadeé, es la segunda vez en mi vida que un pokemón se me acerca.

—¿Qué es lo que pasa? —solté sin poder contener la pregunta, pero no esperaba una respuesta.

«Umbreon hace brillar los aros de su cuerpo cada vez que ataca» habló la pokedex de Clemont.

¿Cada vez que ataca?, eso me hizo recordar mi pesadilla con Miette-san y su Honchkrow. Rayos, empiezo a sentir temor de este Umbreon ¿También quiere matarme? El pokemón se sienta y me observa desde ahí, en el suelo, como si esperara una respuesta mía.

—¡Umbreon, regresa! —llamó otra vez la voz de la entrenadora, Umbreon se envolvió en luz roja y regresó a su pokebola.

Y entonces lo noté, todo el mundo me estaba mirando raro, a donde quiera que me volteara había alguien mirandome como si un Mankey hubiera salido de mi trasero.

—¡Ehem! —tosió el profesor, todos reaccionaron y miraron al frente— Hoy me acompaña un joven sobresaliente de onceavo grado que los asistirá en sus trabajos —señaló al chico de banda naranja.

—Mi nombre es Tracey Sketchit —se presentó él—, como dijo Sensei, yo los guiaré si necesitan ayuda en sus trabajos, sólo levanten la mano e iré.

La tensión pareció romperse luego de eso, por lo que todos volvieron a sus obras de arte, algunos volvieron la vista hacia mi por un segundo pero luego regresaron a sus asuntos. Clemont en cambio me dio una mirada más significativa, él me preguntará más tarde, supongo.


Todo se volvió un poco más raro que de costumbre, de hecho, hasta ahora no he visto a ningún pokemón mirarme con el miedo de siempre, sobre todo ese Umbreon.

----------

El rumor de que un Umbreon se le acercó al chico espanta-pokemón corrió por los salones como la última novedad, por lo que, para eso de la hora del almuerzo, toda la Academia Atlas de Lumiose sabía del suceso de la clase de Bellas Artes.

Por lo que yo, Ashcold Ketchum, no podía evitar ser visto como una cosa rara por chicos y chicas. Ya me estaba hartando de ser señalado por los demás alumnos, así que, cansado y con cara de pocos amigos, me largué hacia el comedor. Me coloqué mi gorra de nuevo para evitar un poco la luz de los ventanales.

—Chismosas —murmuré cuando vi a un par de chicas que me señalaron, igual que los demás.

Llegué al comedor estudiantil y me senté en una mesa vacía. Ni siquiera fui a pedir el menú de hoy, el incidente de esta mañana me recordó demasiado la pesadilla de Miette-san, ahora la veo todo el tiempo apuñalándome con su mano púrpura brillante, pero eso no sucedió ¿verdad?

Yo sigo aquí, no hay ninguna herida en mi estómago.

Entonces alguien se sienta en frente de mí, es Clemont, y trae dos platos con fideos y salsa de baya tamate.

—¿No tienes hambre, Ash?

—No es eso, sólo estaba pensando en lo que paso hace dos días —le respondí con sinceridad.

—¿Hablas de tu novia imaginaria? —dijo esta vez. Yo suspire por su mala broma.

Otro chico con lentes llegó a la mesa donde almorzábamos. Era Conway-san, también traía un plato con fideos.

—Olvidate de ella Ash —dijo apenas se sentó al lado de Clemont—, a lo mejor fue un Zoroark que te hizo una broma, aunque yo hubiera dado lo que sea por acompañar a una chica como la que tú describiste.

Yo dudaba seriamente que fuera un Zoroark, es decir, los pokemón no hablan el lenguaje humano, excepto por los que usan telepatía. Miette-san no habló con la mente en ningún momento, su voz era física. Además no creo que Conway quisiera salir con ella si le hablara de lo que me hace en mis pesadillas.

Al día siguiente, luego de lo de Miette-san, pregunte en cada una de las aulas por ella, incluso la describí físicamente. Todos me dijeron que ella no existía siquiera en el libro de clases del profesorado.

Así que poco a poco empiezo a dudar de mi memoria, me preocupa que algo vaya mal con mi mente y me esté volviendo loco ¿Me habré dado un golpe en la cabeza?. Tampoco ayuda que luego de eso comenzaran rumores estúpidos entre las chicas de que yo tenía una amiga imaginaria. En serio, la academia sólo vive de los chismes.

—Oye Ash, ya te inscribiste en un club, ¿verdad? —me preguntó Clemont— tienes plazo hasta mañana o te inscribirán en un club al azar, no te va a gustar estar un club como el de decoración y arreglos florales.

Apoyé mi cabeza en mi mano izquierda y suspire desganado otra vez, hoy no tengo ganas de hacer nada... igual que ayer...

—Parece que ese sueño te esta afectando mucho —habló Conway—, deberías venir con nosotros esta tarde, tengo la Poke Station 4 y el juego Pokemón Duty: Black Ops 3.

Ofreció. Esa era una buena combinación, yo sólo había jugado el Black Ops 2 en la Poke Station 3.

—Si, quizá eso te anime un poco —concordó Clemont— además Conway tiene una colección de porno en su casa, para que te lleves una prestada.

¡Ahh mierda! ¡Siempre hablan de eso en voz alta!.

—Haganme el favor de bajar la voz cuando hablen de eso ¿quieren? —les espeté hastiado.

—¿Por qué? ¡a nadie le molesta que hablemos de porno! —exclamaron al unísono.

«¡Kyaaaaa!» gritaron espantadas unas chicas en la mesa de atrás.

«¡Son unos degenerados!»

«Estan enfermos»

«¡Mueranse pervertidos!»

—¿Eso no les dice nada? —señalé con el pulgar a la fuente del escandalo, pero eso no les hizo entender. Se levantaron indignados y gritaron.

—¡Callense! ¡Este es nuestro Hobbie! —soltó Clemont.

—¡Ustedes no se metan en esto! ¡O las violaré a todas en mis fantasías! —...con eso la regaste Conway...

Me hice un “face palm" tan fuerte que me dolió la cabeza, Clemont miró al idiota de Conway con nerviosismo.

—Emm... Conway-chan, creo que te pasaste un poquitín con eso que dijiste —Clemont, tienes razón.

Pero aún así me volví a golpear la cara por la decepción. No debería pensar de esta manera, pero siento que no tendré amigas al lado de estos dos chicos. De pronto los fideos con salsa roja parecen interesantes, quizás un estómago lleno alivie mi orgullo herido.

¡Wow!, Brock hace maravillas con las manos.

----------

Terminamos de almorzar y salimos del comedor bajo las intensas y asesinas miradas de las chicas.

Caminamos hacia las escaleras y las subimos hasta pararnos en una base que está entre el primer y segundo piso. Clemont y Conway ahora hablaban sobre algunas alumnas que entran en la categoría de despampanantes, no se como diablos lo hacían, pero decían que con sus lentes podían sacar las medidas numéricas exactas de las chicas.

—¡Sapphire-senpai tiene “95-63-94”, es una buena marca! —dijo Conway, anotando los números en una libreta.

—¡Lo se, pero mira hacia allá! —mi rubio amigo apuntó al primer piso. Yo también miré.

Es Blue-senpai, la chica de largo cabello castaño y sombrero blanco. Ella es lo que llaman “Idol” en la Academia, pertenece al onceavo grado, dicen que no es de Kalos. Cada vez que ella pasa por algún sitio, todo el mundo (alumnos y alumnas por igual) la sigue con la mirada.

«¡¡Kyaaaaaa, es Leaf-senpai!!» gritaron las chicas al verla pasar, fascinadas con su andar de “Onee-sama”. Leaf era su apodo.

Yo también la observaba al pasar, compartía la opinión de los chicos cuando decían hasta el cansancio que era hermosa. Hasta hace tres días la vería con los ojos igual de brillantes que mis dos compadres... sigue siendo hermosa, pero ahora su belleza se siente inquietante, aterradora, como cuando estas frente a alguien muy superior a ti. Ella va por el pasillo, sonriendo, y yo me siento intimidado. Alrededor de ella parece que el ambiente se ve de color verde claro, como si hubiera césped u hojas cayendo... hojas... un millar de hojas cayendo...

De pronto, ella voltea ligeramente hacia nosotros, y me mira directamente con sus ojos azules y su pequeña sonrisa. Una voz me inquieta...

Vive por mí

La pesadilla volvió a mi mente, mi corazón se aceleró de terror y mi respiración se agitó.

¿Fue ella quien apareció en mi pesadilla? ¡Ella es la chica del sombrero blanco!

—¡Sus medidas son “90-58-90", una marca casi perfecta! —Clemont y Conway seguían es su mundo de erotismo y perversión, yo solté mucho aire cuando Blue-senpai abandonó el pasillo.

----------
Al final sí acepté ir a casa de Conway a jugar Poke Station. Estábamos jugando en línea a ese juego de disparos del que hablaban, era mi turno, y estaba usando un rifle de francotirador de un disparo a la vez. ¡Le di a uno en la cabeza!

—Buen tiro, Ash —me elogió Clemont.

Yo seguí jugando hasta que la partida acabó, salí en tercer lugar, no esta mal.

—Ahora vean y aprendan de Conway-sama —presumió Conway cuando llegó su turno, haciendo brillar sus lentes. La verdad es que lo hacía muy bien, mataba a quien veía en el mapa.

Busqué en la habitación algún reloj que me indicará la hora, encontré uno que tenía a una chica desnuda de fondo; eran las 8:30, ya estaba oscuro.

—Chicos, ya es tarde y debo volver a casa —les dije a ambos, Conway terminó su partida.

—¿Seguro que no quieres llevarte algún vídeo?, puedo pasarte una revista por lo menos, para que inicies y abras los ojos —me ofreció él su porno.

—No, gracias, creó que compraré un bastón para ciegos y caminaré con los ojos cerrados —decliné su oferta.

El se encogió de hombros y me despedí de los dos chocando las palmas y los puños.

Ahora camino por las calles desiertas con mi maletín, no había sol, eso sólo significaba una cosa.

—It's my time to fly! —dije de forma genial, ¡el mundo es mío!.

Como efecto contrario a la pesada luz solar, la noche hacia mi vida ligera y enérgica. Comencé a correr por las calles de Lumiose a una velocidad impresionante, crucé algunas avenidas sólo con un par de saltos ¡es increíble! ¡Mi sangre fluye con mi energía! ¡Podía escalar paredes y correr por ellas, como en las películas! ¡Hago Parkour sobre los autos!

La gente me veía correr y saltar impresionada, pero pronto me fui alejando de los sitios más concurridos. Ahora las calles eran más pequeñas y oscuras, no habían tantos faros como en el centro de la ciudad, y no había gente transitando.

Me detuve un segundo y observé la luna llena, era muy brillante, parecía ser mi nuevo sol, un faro que me da fuerza. Mis sentidos se agudizan con tan sólo verla. De hecho, ahora puedo ver en los sitios en los que no hay luz, como si fuera un Luxray. Puedo oír lo que la gente habla en sus casas, pero prefiero no hacer eso muy a menudo, es una falta de respeto, Mamá me tiraría las orejas si supiera. Algo está definitivamente mal conmigo, si lo pienso bien, pareciera que soy un vampiro, pero por fortuna no siento deseos de morderle el cuello a nadie.

Luego pensaré en ello.

Volví la vista al camino, entusiasmado por seguir corriendo sin agotamiento físico, y cuando iba a salir disparado otra vez...

—Así que te diviertes, pequeño gusano —habló alguien, un hombre, a mis espaldas.

Me volteé, indignado por su comentario, y me encontré con un hombre de unos 30 años, quizá. Usaba un traje formal café oscuro y un abrigo largo de botones y un color más claro, con unos bolsillos gigantes, como bolsas de supermercado.

¿Que querrá este sujeto?, le iba a reclamar pero, en el instante en que lo miré a los ojos, supe que él no era un simple hombre que llegaba tarde de su trabajo. Me esta mirando como si quisiera matarme, ¡Siento peligro en él!, no estoy seguro de como llamarlo, ¿instinto asesino? ¿Presión? ¿Ki?

—¿Qué estas haciendo aquí? —me pregunta ahora— ¿Quién es tu dueño? —eso me inquieta más aún—, debe ser alguien de bajo estatus o gustos extraños para elegir este territorio.

¿Qué es esto, el interrogatorio de un psicópata?. Lo que sea que pase por la mente de este sujeto, me da mala espina, y el escalofrío que causa su mirada no lo hace más amigable.

—¡Responde, basura! ¿A quién le rindes cuentas? —exigió afilando sus ojos, ¡de pronto se volvió más imponente!.

Retrocedí varios pasos para hacer distancia entre nosotros, razonar con un psicótico no es buena idea... un segundo, ¡es de noche, puedo huir a una velocidad sobrehumana! (Me siento estúpido por olvidarlo). Comencé a retroceder con cautela...

—¿Qué, vas a huir?, no te conviene intentarlo —empezó a caminar hacia mi, esa es mi señal.

¡Me di la vuelta y corrí a toda potencia! Soy rápido, increíblemente rápido, se que ya lo dije pero mi velocidad es la de un Greninja con “aqua velocidad”. Dejé rezagado rápidamente al tipo ese, me metí en diferentes calles para despistarlo. Corrí y corrí por más de diez minutos, no me siento para nada cansado, eso es una ventaja. Mire hacia atrás, el ya no estaba en ningún lado, así que reduje mi carrera. Para cuando me detuve, seguro de estar muy al carajo de ese tipejo, miré a mi alrededor.

Es un parque, una plaza pública iluminada por faros amarillos. Hay una pileta con un Milotic que rocía agua sobre sí mismo. Ya lo he visto antes, me es familiar de alguna manera. Se parece a...

—Idiota, ¿crees que te dejaría escapar?

Me gire sorprendido, ¡¿Como fue que me alcanzó?!

—Los seres tan débiles como tu son una piedra en el zapato —escupió con desprecio.

Ahora sí estoy asustado, este sujeto no es sólo un tipo desquiciado.

De su espalda, aparecieron unas grandes alas negras, completamente azabaches.

—Dime el nombre tu amo, es un problema ser molestado por... espera, ¡eres un exiliado! —resolvió como si hubiera descubierto una nueva región—, eso explica el miedo en tu rostro.

¡Deja de inventar estupideces! ¡Yo tengo miedo de ti, descerebrado!. Sus alas son como las de Miette-san en mi pesadilla, aunque sin la porción de plumas rojas. El sonrió por primera vez, y me dio más temor.

—Bueno, eso facilita las cosas.

Lo recuerdo... esta es la misma plaza, la misma estatua, ¿estoy en mi pesadilla otra vez?. No, no puede ser, en mi pesadilla aún hay sol, pero las alas detrás de ese tipo me dicen que no es muy diferente ¿hay un tipo raro en vez de una chica linda? ¡Prefiero a la chica con cabello de alitas!.

Sus brazos brillan en luz blanca de pronto, ¡Están cambiando de forma!, sus brazos ahora parecen ser los de un Bisharp, con todo y sus cuchillos dorsales, que parecen aletas. Con otro destello blanco, su cabeza se cubrió con un casco rojo que tenía un filo de hacha, ¡Es un cosplay de Bisharp salido de la nada!.

—No parece haber rastro de tu maestro ni de tus compañeros, así que no habrá problemas, gusano exiliado —sonrió aún más.

¡Me llevan todos los diablos! ¡¿Por qué rayos me pasan estas cosas a mi?! Retrocedí lentamente, no podía enfrentar eso aunque fuera cinta negra en artes marciales (cosa que no logré en la escuela Viridian, en Kanto). Él levantó su metálico brazo derecho y apuntó hacia mí, la punta se encendió en luz blanca.

—Desaparece —dijo fríamente.

¡Fue muy rápido! Un destello plateado surgió de su brazo y un torrente de luz blanca salió disparado hacia mi. No tuve tiempo para evitarlo, el rayo me dio de lleno en el estómago, y supe que volé como cinco metros cuando mi espalda golpeó la pileta de Milotic. ¡Fue un... doloroso madraso! Caí aturdido al agua, me mojé por completo. Puse una mano en mi estómago, me duele mucho, pero aún así intenté levantarme.

—Jejejejeje —oí que se reía el tipejo con alas—, seres más fuertes que tú no se levantan después de un “cañon resplandor” como ese, supongo que tu cuerpo es más duro de lo que parece.

Me apoyé en la estatua para levantarme pero sólo logré ponerme sobre una rodilla, Milotic tenía partes rotas, parece que se rompieron con mi impacto... ahora también me duele la espalda, ¡carajo! ¡Maldito amante del cosplay!, mi uniforme también esta hecho pedazos en el frente, si salgo de esta con vida a Mamá no le va a gustar... quiero decirle un par de cosas a este imbécil.

—Oye, psicópata... —le dije entre jadeos— quiero que sepas que... no tengo idea de que mierda has estado hablando... maldito imbécil con alas... el uniforme no lo regalan...

El tipo se acercó caminando como si nada, parecía examinarme con sus ojos. Yo busqué de reojo algo para defenderme, una piedra estaría bien... hay un escombro puntiagudo en el agua ¡perfecto, eso servirá! lo tomé disimuladamente y lo escondí en mi espalda con mi mano izquierda.

—Así que tienes voz, gusano —escupió con desprecio.

Ya estaba lo suficientemente cerca, presioné con fuerza el pedazo de concreto que recogí como arma improvisada. ¡Apunté a su estómago! ¡Lancé mi ataque sorpresa...!

—Ingenuo —soltó.

Detuvo mi golpe con una mano fácilmente, pero no me dejé impresionar por ello y le lancé una patada al costado... no pareció dolerle en absoluto. ¡Ahora su pierna brilló en luz blanca y me lanzó un rodillazo que no olvidaré jamás! Me envió a volar otra vez, lejos de la arruinada pileta. Ahora si que me duele, apenas puedo moverme... siento ganas de... vomitar... debo aguantarlo...

El se paró al lado mío, yo estaba mirando hacia arriba.

—Sin duda eres más duro de lo que dejas ver, pero hasta la roca —su brazo metálico volvió a brillar, esta vez en púrpura... ¡Va a acabar conmigo!—, cae ante la espada.

Apenas lo vi, pero no tenía dudas de ello, él acaba de... atravesarme.

—¡AAAAAHHHHH! —grité, ¡Duele, duele demasiado!.

Tosí sangre, el sujeto de traje formal retiró su brazo púrpura... es más doloroso que mi pesadilla de todas las noches... necesito ayuda...

El amante del cosplay se dio la vuelta sin más, seguro ahora se irá volando, igual que Miette-san... no puedo esperar a que se largue, tengo que levantarme y buscar un hospital. Rodé en el piso, aguantando el dolor agudo en mi panza, y lentamente empecé a reincorporarme. Solté lágrimas...

—¡Oh! ¿Sigues vivo? —diablos, es el psicópata, y parece impresionado—, creí que sería suficiente.

Me di la vuelta, apenas estando de pié, él no perdió el tiempo y me volvió a apuntar con su mano-espada. Está cargando un ataque... es bola de sombra, se nota por su forma. Es mi final... la chica del sombrero blanco no vendrá a salvarme ¿o sí?, desearía que ella viniera a rescatarme ahora...

De pronto noté un resplandor amarillo, de alguna parte salió una especie de “rayo solar” que impactó en el brazo del psicótico. Yo caí de rodillas, tratando de contener la hemorragia, y vi que el tipo ahora tenía un brazo medio quemado, su mano dañada dejó de ser metálica. El ataque le hizo retroceder...

—No te atrevas a hacerle más daño.

Una mujer camina junto a mi, lleva su inconfundible sombrero blanco sobre su cabello castaño... puedo decir quien es sin tener que ver su rostro, es la chica que aparece al final de mi sueño.

—Ese aura... esa magia pertenece a la “facción Celestial”... —el feo miró a la joven con mucho odio.

—Mi nombre es Blue, ¿que tal le va, espectro-san? —saludó con amabilidad—, si intenta lastimar a este chico, entonces acabaré con usted.

Blue... la hermosa estudiante de onceavo grado...

—...Jejejeje, bien, bien, veo que este chico te pertenece. Esta ciudad también parece ser tu territorio... comprendo, pido disculpas esta vez. Pero te recomiendo que no descuides a tu sirviente —hizo un gesto de ingenuidad con los hombros —, la gente como yo podría asesinarlo si lo ve por ahí.

—Agradezco tu consejo. Esta ciudad está bajo mi jurisdicción, así que supongo que intuyes lo que te pasará si te metes en mi camino.

Su conversación es muy interesante... pero yo necesito un bendito hospital...

—Lo mismo va para ti, joven Blue. Mi nombre es “Handsome”, espero no volver a encontrarnos.

¿Handsome? ¿Es en serio? tengo que decirlo antes de que se vaya o que me muera...

—Tú... imbécil... no tienes nada de guapo...

El feo me miró con odio (y una vena en la frente), pero no volvió a atacarme, supongo que Blue-senpai no se lo permitiría. Extendió sus alas negras y aleteó, y se fue volando, lejos de aquí.

Ya no lo soporto, el dolor me carcome y la sangre se me sale por la boca. Empiezo a ver borroso... perderé el sentido y moriré...

Caí sin poder levantarme, ya no tengo fuerzas...

—¡Oye, espera! no te muevas, esa herida es fatal... supongo que no hay más remedio —la oigo aún—, oye ¿donde está tu casa? —rió un poco entre dientes—, ese fue un buen chiste.

Fue todo. Adiós, mundo cruel. Ahí te voy... San Pedro...


----------​


Ya está. Por favor comenten sus opiniones, Ash se esfuerza mucho haciendo estas escenas violentas.

Ash: ¡Pudrete, escritor de quinta! ¡Ojala te llueva caca de Staraptor!

¿Lo ven? El ama su trabajo

Go forward ;)
 

Frost Light

Mira eso... el sol está saliendo por el oeste
Registrado
14 Feb 2015
Mensajes
57
Offline
¡HOLA AMIGOS! ¡SOY FROSTY EL PAYASO!

Pues bueno, hay pocos comentarios, así que el feedback será fácil de hacer... en serio, hacer introducciones es casi tan difícil como escribir capítulos. ×_×

¡Y ahí vamos!:

cada vez mejora la cosa, esperare la conti pronto y quisiera saber que hara blue con ash.
Te aseguro que este fanfic será algo lento en continuaciones, soy un poco lerdo al planificar la historia, y si soy sincero... hay vacíos que debo rellenar en la trama, pero no es nada grave.

Ash: hasta tus ideas tienen conflictos con tu cerebro, escritor de quinta.

Frost: ¡Si no te callas, la próxima vez haré que te apuñalen por el trasero!

Ash: ¡NO! ¡no quiero morir otra vez!

Cof Cof... Ah si, sigamos.

Ash no será llevado a un hospital luego de su última golpiza, eso es seguro. Blue tiene grandes cosas preparadas para él... jejeje...

Ash: Blue-senpai... por favor sea gentil conmigo...


Blue: no te preocupes mi lindo Kouhai, tu Onee-sama te hará sentir mejor >:)

Y eso es todo, les dejaré un verso de importancia para el fic:

Hace mucho, mucho tiempo, hubo un ser maligno, terrible y poderoso. Era una existencia terrorífica, que robaba la vida y la asimilaba como más poder a su haber. Su presencia llevaba muerte y destrucción, las criaturas le tenían temor.

Si leen con cuidado, harán más de una especulación ;)

Es todo, tardaré un poco pero subiré el próximo capítulo cuando pueda.

¡Go forward!
 

Frost Light

Mira eso... el sol está saliendo por el oeste
Registrado
14 Feb 2015
Mensajes
57
Offline
Ash: Oye tarado, ya te descubrieron.

Frost: ¡¿Qué?! ¡No puede ser! ¡¿Como me descubrió?! ¡Te maldigo estúpida caña parlanteeee!



Ejem... Pues si y no, dudo que el ajedrez sea la escuadra básica en mi fic.

Mi misión aquí es interpretar un mundo diferente, pero eso es todo lo que adelantaré.

Y si alguien más sigue vivo, deje su comentario por favor, mi segundo capítulo no tuvo muchas impresiones de ustedes, lectores.

Gracias.
 

cutesaralisa

Ocasionando desmadres desde... SIEMPRE
Registrado
14 Sep 2015
Mensajes
2,337
Ubicación
Argentina,
Offline
Ash: Oye tarado, ya te descubrieron.

Frost: ¡¿Qué?! ¡No puede ser! ¡¿Como me descubrió?! ¡Te maldigo estúpida caña parlanteeee!



Ejem... Pues si y no, dudo que el ajedrez sea la escuadra básica en mi fic.

Mi misión aquí es interpretar un mundo diferente, pero eso es todo lo que adelantaré.

Y si alguien más sigue vivo, deje su comentario por favor, mi segundo capítulo no tuvo muchas impresiones de ustedes, lectores.

Gracias.
pero subiras conti pronto?
 
E

EVOLVE

Invitado
Offline
Bueno me registre para dar un comentario a tu gradioso fic, te quedo genial, pokemon con pequeñas referencias a high school dxd ya que como has escrito sera un mundo diferente espero con anhelo la continuacion
 

Frost Light

Mira eso... el sol está saliendo por el oeste
Registrado
14 Feb 2015
Mensajes
57
Offline
Vida 2
Primera parte: Ashy, la gente está muy loca

La música suena en mi habitación.

[♪Yo quiero ser siempre el mejor, mejor que nadie más♪ / ♪atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal♪]

Así que ya es Viernes. ¿Qué significa esto? ¿Fue otra pesadilla...?

Debería suponer: “sí, fue un sueño”; pero es más complicado esta vez, todo fue muy realista. Sin embargo, ahora estoy en mi cama, mirando hacia la nada, al borde derecho. Lo que está sonando es la canción de un animé, pero yo no tengo forma de reproducir música...

[♪¡Pokemón! tienes que atraparlos♪/ ♪Nuestro destino así es ¡Pokemón!♪]

Miré hacia mi mesa de noche y vi algo raro, había algo parecido a mi despertador, pero tenía diseños de Pikachu... esa no es la cosa ruidosa de todos los días.

Pero no lo pensé demasiado y lo apagué de un manotazo. No es el mismo despertador, pero estoy aquí -con vida- después de todo, así que me vale un comino el despertador de Pikachu.

En esta ocasión el ciclo se rompió. No fue Miette-san, sino un psicópata de traje formal, pero ambos tenían alas negras, como versiones malvadas de los ángeles. Pffff, suspiré, ya perdí la cuenta de las veces que llevó soñando con mi muerte...

Me pasé una mano por la cara, frustrado. ¡Debo controlarme! ¿Por qué sigo teniendo pesadillas como esas?

Fijé mi vista en la nada nuevamente y traté de hacer un recuento antes de volverme loco: Ayer fui a la escuela, como siempre, y pasaron cosas raras, como no siempre. Después de salir, fui a casa de Conway a jugar Poke Station 4 con Clemont. Luego, cuando ya estaba oscuro, volví a casa. De camino a casa... me atacó un feo con alas negras y traje formal...

De pronto me dio por revisar mi cuerpo, y me di cuenta de algo inusual: Estoy desnudo, no tengo nada puesto... ¡Nada puesto! ¡¿Por qué demonios estoy desnudo?! ¡Ni siquiera tengo ropa interior!

¡Estoy totalmente en bolas!

No lo recuerdo, no recuerdo haber llegado a casa ¿lagunas mentales? ¿Amnesia? ¡¿Alzheimer?!.

Hmm... lo que si sé es que no tengo la costumbre de dormir desnudo.

—zzzzzz... ahhmm...

¡¿?!
.
Oí una suave voz femenina cerca, miré cuidadosamente al lado opuesto de mi cama...

—zzzzz... zzzzz...

Entonces abrí mis ojos desmesuradamente y procuré no lanzar un grito colosal.

¡OMG!

Una chica castaña duerme a mi lado, ella esta desnuda... ¡¡¡¡¡DESNUDA!!!!!, su piel es blanca y parece suave... esto es malo para mis ojos...

Y no importa el ángulo desde el que la mire, ella es mi senpai, la ídolo de Atlas, su cabello castaño se ve muy hermoso disperso en la almohada.

¿Eh?

Este... ¿Qué diablos...?

Cálmate, yo.

¡Ah, claro! Dicen que contar es bueno para calmarse, veamos... números primos.

2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23... 29... 31...

No sirve...


¡No puedo! ¡demonios! ¿Cómo pasó esto? ¡No, no ¿qué hice?! ¿He hecho algo?

¡No recuerdo nada! ¡Debo acordarme, cualquier recuerdo sirve! ¡******! ¡¿Cómo fue que terminé así?!

¿Acaso... tuve relaciones... con Blue-senpai? ¿Así se pierde la virginidad? ¡Imposible!

¡¿QUÉ PASÓ AYER?!

¿¡Clemont le puso roofies a mi jugo!?

Mi cerebro va a volar en pedazos... no se como debería actuar, ¿soy afortunado por tener a una senpai tan bella en mi cama?

—¡Ashcold Ketchum, despierta! ¡ya es hora de ir a la escuela! —la realidad me golpea con fuerza, justo cuando pensé que tenía buena suerte.

¿Cómo voy a explicar esto?

—¿Mime mime Mr mime mime? —Ese fue Mimey hablando con Mamá, sonó como una pregunta.

—Su maletín esta en la entrada, así que llegó anoche —Mamá chasqueó su lengua, disgustada— ¡Se quedó hasta muy tarde en casa de un amigo! ¡Además va a llegar tarde a la escuela! ¡Esto ya llegó muy lejos!.

Después de esa conversación, pude oír los pasos furiosos de mamá, subiendo las escaleras...

Oh, oh.

¡Mamá viene hacia acá! ¡No, no, no, no! ¡No será bueno que vea esto!

—¡Espera! ¡Ya estoy despierto, me estoy levantando! —traté de impedir que viniera.

—¡No! ¡Ya fue suficiente! ¡Tú y yo vamos a hablar! —rayos, no funcionó, ¡nunca funciona!

¡Sus pasos están cada vez más cerca! ¡¿Qué diablos le diré?!

—Ummh... ¿Ya es de día? —Senpai habló, limpiándose los ojos a mi lado... ¡Está despierta!

Y entonces Mamá llegó y abrió la puerta con violencia. Al mismo tiempo, senpai se sienta en la cama.

Mis ojos se encuentran con los de mamá, luce enojada, ¡muy enojada!.

—Buenos días —la chica a mi lado saluda agitando la mano, sonriendo, como si estar desnuda en mi cama fuera pan de cada día.

Los ojos de Mamá pasan de mí a senpai, y entonces su expresión se congela en una mueca de sorpresa, una parecida a la de una pintura famosa. Luego sus ojos viajan hacia mí otra vez...

Evité el contacto visual.

Y entonces llevó sus manos lentamente hacia su rostro y puso una en cada lado, mientras decía con una voz monótona:

—Pre... párense... rápido... —se deslizó lentamente por la puerta y la cerro con la misma parsimonia.

Luego escuché sus pasos bajar apresuradamente la escalera mientras gritaba: —¡¡¡Kyaaaaaaa!!! ¡Mimey!—. Ahí recordé, era la pintura “el grito”.

—¿Mime mime?

—¡Se... sexoooo! ¡Ash lo hizo~! ¡¡Lo hizo~!!

—¡¡¿Mime mr mime mime?!!

—¡Lo hizo! —repitió Mamá, histérica—, ¡Llevó a una chica a la cama~!

—¡¿Mime?! ¡¿Mr mime?! ¡¡mime!! ¡¡MIME MIME!!

Vaya escándalo el que puedo oir desde aquí, yo sólo atiné a cubrirme la cara con una mano, mientras que la otra tapaba a mi Rayquaza Jr (aunque es probable que Blue-senpai ya lo haya visto... rayos...).

Vuelvo a preguntarme ¿cómo voy explicar esto?, incluso para mí es un misterio. Parece que la discusión Madre-hijo no será sobre mi puntualidad.

—Tu familia es muy divertida —dijo Blue-senpai, riendo suavemente. Se levantó de la cama, mostrando su cuerpo desnudo sin pudor, y fue a buscar su uniforme, que estaba en mi escritorio.

Su cuerpo.

¿Como debería describirlo? ¿Una obra de arte?, sólo le di una mirada, pero fue suficiente para saber que no hallaría un cuerpo como ese en ninguna parte: unas largas y bellas piernas, una delgada cadera, un lindo y firme trasero...

Sus pechos son enormes... veo sus pezones...

¡Ya volteate, idiota!, me dije apenas pude luchar con mis ojos para evitar ver la desnudez de senpai, por un segundo tuve el pervertido deseo de tener los lentes de Clemont para tomar sus medidas, aunque algo me decía que serían perfectas. Por cierto, ella no parece mostrar ni un ápice de vergüenza, ¿Por qué no ocultas tu cuerpo?

—eh... senpai... —traté de buscar las palabras en mi cerebro— po-por favor cúbrase... se ve todo desde aquí —Ella siguió vistiéndose con calma, sin hacerme mucho caso, primero poniéndose su ropa interior negra. Aunque a ella no le importe mostrarse, a mi sí me incomoda, así que busqué mi short para dormir y me lo puse, sin importarme que estuviera al revés.

Pensé en arrancar las sabanas de mi cama para lanzárselas encima, pero ella se volteo con una mirada traviesa, y me dijo una frase que me sacudió el cerebro:

—Si quieres, puedes mirar —rió y continuó vistiéndose, ahora poniéndose un sujetador negro.

Puedes mirar... mirar... mirar...

¡Quiero ver más, en serio! ¡Solo debo girar mi vista unos grados! ¡Pero no puedo, mi lado bueno se rehúsa a obedecerme!

Justo cuando mi curiosidad ganaba terreno, senpai me pregunta:

—¿Cómo está tu estomago?

¿Cómo esta mi qué? Llevé mi mano libre a mi estómago por mero reflejo, no entendí de que hablaba de que hablaba, pero Senpai no tardó en explicarse.

—Ayer recibiste una puñalada letal.

Lo entendí, con eso me desperté por completo, de hecho, di un pequeño salto por la sorpresa.

Si, así lo recuerdo, ayer fui apuñalado por un tipo feo que tenía alas, mal carácter y un nombre que no iba con su aspecto. En mi mente se ve todo muy surrealista, el tal “Handsome" (una ironía el llevar ese nombre) se vestía de Bisharp mágicamente, como una “Sailor Eevee”, sólo que eliminaba la parte tierna con insultos, golpes agresivos y su aire de psicópata violador. Llegó el momento en el que uno de sus brazos puntiagudos brilló en un aterrador color purpura, y me perforó el estómago cruelmente.

Y ahí está lo interesante del asunto: no hay siquiera una cicatriz en mi estómago, estoy seguro de que el agujero que tenía era lo suficientemente grande como para no sanar en un buen tiempo. Además de toda la sangre que había perdido.

Entonces vuelvo a dudar: ¿Fue o no un sueño?

—Oh, cierto, el ataque de Handsome no fue un sueño —dijo como si me hubiera leído el pensamiento.

—Pero entonces, yo estaría... mi estómago debería estar herido... —no quise decir que debería estar muerto.

—Sané tu herida —me interrumpió, dejando de vestirse, quedando sólo con la camisa a medias—, el daño era terrible, pero tu cuerpo pudo resistirlo y yo pude curarlo en una noche con mis poderes —espérate tantito, ¿Sanó mi panza agujereada en una noche con sus... poderes? ¿Cómo?—. Apliqué un poco de magia de sanación mientras te abrazaba estando desnuda, pude hacerlo porque tenemos un lazo familiar.

¿De... de que... rayos está hablando? ¿Me abrazó... desnuda?

...

[El sistema operativo Windex XY no responde, por favor reinicie o contacte al administrador]

...

[Reboot]

...


¡DIABLOOOOOOOOOOS!

¡¿Entonces nosotros... anoche... ?!

Mi mente empezó a maquinar tonterías

¡Iyahhh! ¡Ash-kun! (¡Oí a senpai gemir en mi cabeza! ¡Maldición! ¡Tengo sangre en la nariz!)

—Descuida, sigo siendo virgen —se ríe ella, leyéndome la mente otra vez. Sacó un pañuelo de no sé donde y me lo ofreció, rápidamente me limpié la hemorragia nasal.

Entonces no pasó nada, que alivio. Así debería sentirme, aliviado ¿verdad? (Aunque no deja de ser triste), lo malo de eso es que comencé a darle vueltas al otro asunto, a lo que pasó ayer y como terminé aquí.

¿Por qué todo es tan extraño? Me molesta el tener que preguntarme esto tan seguido.

—No pongas esa cara —dijo Senpai gentilmente, aún en ropa interior, acercándose a mí—. Este mundo está rodeado de incontables misterios, pero pronto aprenderás.

Senpai acarició mi mejilla, y yo me sentí enrojecido completamente. No puedo evitarlo si ella lo hace, es como si estuviera hipnotizado por su belleza.

—Soy Blue Lunae —si no lo decía, jamás me enteraría de su apellido—. Soy una Aurora.

—Aurora —repetí, confundido con el término ¿Aurora, como las auroras boreales que se ven en ciudad Snowpoint o en el monte Coronet, en Sinnoh?

—Y soy tu dueña —una pequeña parte de mí quiso alzar una ceja de forma de forma desafiante, pero no lo hice, su hermosa sonrisa inhibía mi dignidad—. Es un gusto conocerte Ashcold Ketchum-kun, ¿puedo llamarte Ash?.

No llevo ni media hora de conocerla, pero salvó mi vida y ya dormimos juntos, puede llamarme cenicero si quiere.

----------

Quince minutos después, luego de darme un baño de agua fría, supe que el animado despertador con diseños de Pikachu era de Blue-senpai. El baño lo necesitaba, en serio, no saben lo acalorado que es ver de cerca un cuerpazo como el de senpai... mi Rayquaza Jr. estaba muy emocionado.

Luego de eso bajamos al primer piso, a desayunar.

—Muchas gracias —reverenció Senpai, sentada a mi lado, en frente de Mamá.

Para mi padre, donde sea que se encuentre: justo ahora, la chica más bella del mundo está desayunando en mi casa, y tengo excusas suficientes para decir que no sé cómo diablos terminé en esta situación.

—Está muy delicioso, Delia-sama —dijo tras comer unos cuantos bocados de arroz con verduras Magikarp frito.

—Oh, bien, este... gracias por... el cumplido —respondió mamá.

Mamá y Mimey estaban del otro lado de la mesa, sus caras son extrañas.

Papá ¿Cómo arreglo esto?

Rara vez desayuno con Mamá, y el tener a Blue-senpai a mi lado lo hace más extraño aún; no sé que hacer. Por el momento sólo puedo ver a mi alrededor: Mimey, mirándonos con la boca abierta, hace levitar su comida para pokemón Psíquico hacia él... sólo que está tan distraído en nosotros que su comida choca con su nariz de payaso, sin llegar a su boca, por lo que hasta ahora no la ha probado.

—Ash, tu madre preparó esta comida, cómela —ordena Senpai con elegancia, es como tener una hermana mayor princesa.

—Ah... si, cierto —no me había fijado en que también tenía un plato, pero rápidamente empecé a lanzar comida a mi boca.

—No comas de forma tan vulgar —me regañó senpai—. Come despacio, así podrás saborear la comida. Mamá se esforzó mucho preparandola —Tomó un pañuelo y me limpió la boca.

Estoy tan nervioso que no dije nada y seguí comiendo, ahora con más cuidado.

—O-oye... Ash —Mamá, te ves nerviosa, aunque yo debo estar temblando—, ¿De... donde v-viene esta señorita?

Tras esa pregunta (que por cierto, debía responder yo), Senpai bajó con suma elegancia su tenedor e inclinó la cabeza hacia abajo.

—Perdon por no presentarme... acabo de ofender a mi casta. Delia-sama, Mimey-san, mi nombre es Blue Lunae, soy de la academia Atlas igual que Ashcold-kun. Es un placer conocerlos.

Finalizó con su mejor sonrisa. Mimey hacia chocar distraídamente el plato con su boca, ya había tirado todo su desayuno al suelo.

Obviamente eso no fue suficiente para calmar a Mamá.

—Es Blue... san ¿verdad? —preguntó, estudiándola con la mirada.

—Dígame, Delia-sama.

—¿Cual es tu relación con Ash? —soltó sin miramientos.

La verdad es que es una buena pregunta, aclararía lo de esta mañana. Mamá espera atentamente por algo convincente, pero Blue-senpai sigue sonriendo sin titubear y dice una ridiculez:

—Es simple, sólo somos una Senpai y un Kōhai muy cercanos —que... descarada eres, Senpai.

—Eso es mentira —rechazó mamá, tajantemente y con la mirada estrecha.

Es lógico ¿cómo iba a creerse esa excusa, Senpai?, una tontería como esa no servirá, es como un insulto a su inteligencia.

—Ustedes... —Mamá volvió a hablar—. ¡Estaban juntos e-en la cama!

—Es que Ash dijo que tenía pesadillas, así que decidí hacerle compañía —dijo Senpai. Tiene nervios de acero, debo admitirlo.

—¡¿Solo durmiendo juntos?! —exclamó ahora exasperada— ¡Estaban desnudos!

—Es normal que los amigos duerman juntos y desnudos en estos dias —esa es otra gran mentira, senpai.

—No es buena idea... —le susurré, pero ella sólo siguió sonriendo.

Por casualidad noté que senpai movía una mano hacia abajo de la mesa. Luego hizo un ademán en dirección a mamá, con esa misma mano, y murmuró algo que no escuché.

—¿Ah si...? —habló mamá, ahora con dudas—, vaya, no tenía idea.

¡¿Qué?! ¡¿Se la creyó así de facil?!

Pero entonces vi su expresión con más detalle: parecía haber despertado de un trance, como si estuviera confundida. Luego Senpai me susurra al oído.

—Lo siento, iba a ser un problema, así que tuve que usar mi poder.

¿Poder?

Y entonces, por alguna extraña razón mi mente acomodó las piezas, entendí lo que me había dicho en mi cuarto y por qué hizo eso con su mano.

Soy una Aurora.

Entonces, ¿este es el poder de una Aurora? ¿Es una psíquica, y confundió a mamá con hipnosis?

Senpai vuelve a comer su desayuno como si nada. Por su lado, Mimey ahora se molía los dientes masticando una cuchara, sin notarlo.

Aurora... esto supera mi expectativa de lo extraño.

----------

Y entonces, nos fuimos a la Academia. Esta vez, el sol no fue tan abrasador como ayer, pero tampoco fue la sensación más agradable del mundo.

Decidí comportarme como caballero, así que llevé las cosas de Senpai mientras caminábamos hacia allá. Ella me dijo que la siguiera, y me guió por un trayecto distinto al que sigo normalmente, es decir, siempre que voy a la escuela paso cerca de la torre Prisma, pero esta vez nos desviamos bastante por la derecha, sin razón aparente. Sin embargo, no me atreví a cuestionarla, sería extraño quedarme pegado a la torre a medio camino.

Debo decir que pasamos cerca de muchos pokemón entrenados, y no vi ninguno que se alertara por mi presencia. No quise explicárselo a senpai, no me fue bien la última vez que se lo conté a una chica. Ella por otro lado recibía mucha atención de los pokemón, un par de Pidgeys se le pararon en los hombros y pulularon alegremente mientras ella los acariciaba. Un Chespin la miraba como si fuera una súper estrella, igual que otros tantos pokemón de hierba. Blue-senpai parecía acostumbrada.

Es hilarante, tiene chiflados a los pokemón también.

Tardamos más en llegar, pero cuando llegamos, deseé por un segundo haberme quedado en casa.

Cuando cruzamos el pórtico de la escuela y pasamos por el patio principal, las miradas de todos los alumnos ahí presentes se concentraron en nosotros.

Era inevitable.

“¿Por qué Leaf-senpai está con ese tipo?” —dijo un chico desconcertado.

“¡Leaf-onee sama, por favor aléjese de ese monstruo pervertido!” —se escandalizó una chica, al borde del desmayo.

“¿Cómo puede estar con... Leaf-senpai?" dijo otro chico, que parecía mareado “Si hasta los pokemón huyen de él... ay... cielos...” —ese si se desmayó, qué varonil.

Y esas fueron las impresiones de los alumnos, en general: duda, horror, desconcierto... debo admitir que yo tampoco creía que alguna vez acompañaría a la chica más bella de la escuela.

¡Pero vamos! ¡No me la voy a comer! (En sentido figurado, aunque suene extraño)

Ah, ya recuerdo, Clemont y Conway. Si veo la oportunidad, me desquitaré con esos dos tarados. Aún así, ellos no tienen toda la culpa, los pokemón me rehuyen por naturaleza... ya saben, lo de siempre.

Y sin embargo, Blue-senpai ni se inmutó ante la escena que montaron los estudiantes, sólo siguió caminando como si nada. Y eso que ella era la protagonista de la tragedia: Blue, la bella, y Ash, la pinche bestia.

Finalmente entramos al edificio escolar, me alivió un poco la sensación de estar a la sombra. Suspire, ya me salté la primera clase, así que tendré que conseguir los apuntes. Le entregué sus cosas a senpai, supuse que aquí nos separaríamos.

Ella pone su mano en mi hombro, logrando que la mirara a los ojos.

—Enviaré a alguien más tarde para buscarte, te explicaré varias cosas ¿esta bien? —preguntó, con su sonrisa cautivadora.

—Entiendo —respondí, casi absorto en sus ojos azules.

Dio media vuelta y se fue, yo suspiré otra vez. Me estaba encaminando hacia las escaleras cuando...

¡OUCH!

Recibí un fuerte golpe en la cabeza desde atrás. Me di la vuelta y me encontré a Clemont, que lagrimeaba bajo sus lentes con expresión dolida.

—¡¿Qué significa esto?! —me exigió, agarrándome de la ropa, ya sé a que se refiere—, ¡De nosotros tres, tu eras el menos popular! ¡Explicate!.

—Ash, explicanos —vaya, Conway también esta aquí, aunque el luce notoriamente más calmado—, ¿Qué pasó ayer cuando te fuiste de mi casa? —se ajustó sus lentes, que adquirieron un brillo blanco.

Noté que su tranquilidad sólo era una fachada cuando su lente izquierdo se agrietó en una esquina, eso le daba un aire más peligroso. Lo cierto es que sentí miedo, pero vi mi oportunidad de cobrar venganza. Dicen que el ataque más dañino es al corazón, así que...

Me reí, puse mi mano en mi mentón, y dije con voz profunda y genial:

—Diganme, chicos ¿alguna vez han visto Boobies reales?

Clemont me soltó de la camisa, temblando asustado mientras caía de rodillas. Conway se petrificó, sus lentes se agrietaron por completo.

Oh si, dulce venganza.

Lo malo fue que, tras unos segundos, ambos reaccionaron de la peor manera. Tomaron una pokebola y exclamaron:

—¡Luxio, usa trueno hasta freírlo! —dijo apuntando hacia mí.

—¡Dusclops, hazlo puré a puños de sombra! —Conway apuntó a cualquier lado, sus lentes trizados no le dejaban ver, pero Dusclops pareció comprender que yo era su presa.

¡No quiero morir! Y ellos estaban dispuestos a asesinarme, así que escapé esquivando los rayos de Luxio y los puños fantasma de Dusclops. Clemont trató de seguirme el paso, pero su condición física era un asco, así que fue fácil dejarlo rezagado. Desde el segundo piso vi a Conway, que intentaba caminar a ciegas y se chocaba con un pilar del edificio.

Ya cumplí un objetivo en mi vida, asustar a Conway.

¡YAHOOO!

----------

Ese día, las clases se fueron volando, y no porque fueran divertidas.

La cosa es que a la mitad de las asignaturas no les di mucha atención, mi cerebro estaba ocupado sacando conclusiones involuntariamente sobre lo que pasó ayer en la noche.

Y por otra parte, la torre Prisma me hacia mirar por la ventana toooooodo el día. Sentí unos irracionales deseos de dejar lo que sea que esté haciendo para entrar en la torre, aunque eso signifique saltar por la ventana del tercer piso y convertirme en calcomanía. Pero pude soportarlo.

Clemont no parecía seguro en casi nada de lo que estuviera haciendo, parecía nervioso, me miraba con recelo, tratando de encontrar qué fue lo que cambió en mí. Sin embargo no dijo nada, sólo hizo brillar sus lentes en blanco, sacando de vez en cuando un cuaderno de dibujo para anotar y dibujar.

Siento que fui dibujado en una horca.

Bueno, al fin y al cabo las clases ya estaban por terminar, lo más seguro es que pronto llegue el enviado de Blue-senpai. Ahora estamos teniendo clases de biología con el Sensei Ciprés, un docente de medio tiempo que trabaja en el laboratorio de la ciudad. Nos explica la relación entre piedras evolutivas y los pokemón que las usan:

—La piedra hoja —habló el sensei—, contiene un tipo de energía muy común y sin embargo poco conocido —luego se detuvo para escribir en la pizarra unas palabras— . “Energía metabolica”, la energía que producen los seres vivos.

Una chica de color (no se si está bien decir “negra”), que tenía el más extraño peinado de cuatro coletas que había visto, alzó la mano. Lucía emocionada por llamar la atención del profesor, pero su duda parecía genuina.

—Ciprés-Sensei —habló cuando le dieron la palabra— ¿cómo es que la piedra hoja tiene energía metabólica si no es un ser vivo?

—Esa es una buena pregunta, Shauna —respondió, tomando una piedra hoja con la mano—, esta piedra mineral se encuentra siempre en lugares fertiles, donde hay gran presencia forestal. Ahora, la piedra hoja es similar a un fruto que obtiene sus nutrientes del árbol al que pertenece, sin embargo, esta piedra sólo es un contenedor de energía, algo así como una batería. Cuando la flora de una zona fértil realiza la fotosintesis, genera y almacena energía metabólica, igual que nosotros cada vez que tomamos desayuno o nos comemos un Snicker —varios rieron con ese chiste—, y entonces una parte de esa energía es residual, esa pequeña porción de energía la almacenan las rocas comunes y corrientes, gracias a la presión natural que ejerce la tierra sobre ellas, y así se generan las piedras hoja.

Tras esa laaaaarga explicación, todos nos dispusimos a anotar apuntes en nuestros cuadernos.

El sensei terminó la clase con diez minutos de sobra, así que se despidió y nos dejó esperando al timbre de salida. Casi todos estaban de pie, conversando en grupos o buscando que hacer. Clemont se había acercado a mí para conversar, pero no pudo decir ni pío con el escándalo de chicas que de pronto se armó:

—¡kyaaaaa! ¡Hola, Drew-chan! —gritó una de ellas, y entonces una horda de fangirls se concentró en la puerta del salón.

Era ese tal Drew, el príncipe casanova de Atlas. Lo conocía por lo que oía nada más, los chicos no le tenían mucho aprecio, porque encantaba a las chicas con su sonrisa y su presumido movimiento de flequillo. La verdad es que a mí tampoco me hacía mucha gracia que viniera a desfilar su cabeza de lechuga por acá, no me gustaba que presumiera su buena suerte con las chicas en frente mío... que envidia, quisiera tener un poco de él, pero eso jamás lo diría en voz alta.

El revuelo de chicas de estaba acercando a mi puesto, al lado de la ventana, ¿a caso Drew viene para acá? Me volteé a mirar y confirmé mi sospecha, a mi lado se había estacionado Drew con su sonrisa de príncipe

—Hola, ¿cómo estás? —me saluda amablemente, arreglándose el pelo.

Dudé. ¿Por qué rayos el tipo más apuesto iría a saludar al chico más marginado de la escuela?, tenía razones para decirle que fuera a mosquear a otro lado, pero esta siendo amable, así que le respondí como se debe.

—Bien, gracias ¿necesitas algo? —fuí directo al punto.

—Vine por orden de Blue Lunae-senpai.

Esa frase fue suficiente, él es a quien estuve esperando todo el día.

—oh, bien, entonces ¿qué debo hacer? —le pregunté

—Solo sígueme, te guiaré —dijo, sin quitar su sonrisa.

“¡¡¡NO!!!”

Ese fue el grito horrorizado de todas y cada una de las chicas del salón, casi olvido que estaban ahí.

—¡Drew-kun, no debes caminar al lado de Ash!

—¡Te infectarás, Drew-kun, tus pokemón te odiarán si te le acercas!

Si, ya se que me detestan, pero no tienen que gritarselo a todas las regiones.

—¡No me gusta el Shipping de Drew x Ash!.

—¡Ay no! ¡¿No será Ash x Drew?!.

¿Quién es el Uke y quién el Seme? Es obvio que yo sería el...

Un momento ¡¿A QUIÉN MIERDA LE IMPORTA?

¡Las chicas tienen un poder extraño que me confunde!

Preferí dejar de lado la histeria colectiva, ahora hay algo más importante frente a mí, y no me refiero al casanova lechugón.


—De acuerdo, te sigo —accedí.

Entonces Drew se volteó y el tormentoso mar de chicas se dividió para abrirle el paso (es descendiente de Moisés, en serio), yo le seguí para salir de la sala.

—Em... oye, Ash —me habló Clemont desde atras—, ¿vas a estar bien? ¿Te iras con nosotros hoy? —parecía preocupado, el es de los que si detestan a los chicos como Drew.

—Lo siento, hoy tengo algo más que hacer —le dije—, pero no te preocupes, no me voy a meter en peleas.

Por fin salimos de la sala, dejando al tumulto de admiradoras, gritando desesperanzadas que no nos querían ver juntos. Bajamos al primer piso y salimos al exterior del edificio actual, luego rodeamos la escuela y entramos al patio trasero. Ahí, en medio de muchos árboles, estaba el antiguo edificio escolar, “la vieja escuela”, “la casa embrujada”, etc. Es conocido de muchas formas, pero todos están de acuerdo en que es tenebroso.

Yo lo estaba, sobre todo.

Su apariencia no tiene nada de malo para mí, sólo es un edificio antiguo de madera, hablando de arquitectura. El problema está en la sensación que me produce, desde que llegué a la academia Atlas siento un temor irreflexivo al acercarme.

Sin embargo, ahora no es lo mismo, como si aquello que antes me decía “peligro, cerco eléctrico“ ahora me dijera “¡bienvenido!, te invito unas enchiladas”.

Drew, ajeno a mis inquietudes, caminó hasta el frente del viejo edificio y me dijo:

—La Líder está aquí.

¿Líder? ¿Se refiere a Blue-senpai?, se le da el título de líder a quien dirige un club, y si saco conclusiones, este sujeto pertenece a ese club...

Carajo, lo olvidé por completo.

¡Se supone que debía elegir hoy un Club! ¡Demonios!, voy a quedar en un club al azar, me enviaran al club de artes, o al de cocina, o peor ¡el club de arreglos florales! ¡NOOOOOOOOO!

—Fuhhhh —suspiré para calmarme.

Ni modo, ya da igual, mañana averiguaré mi sentencia. Por ahora, debo seguir al chico guapo.

Entramos en el edificio, que para aclarar es de dos plantas, avanzamos por un corredor y subimos unas escaleras. Luego seguimos avanzando hacia la izquierda, mientras yo ojeaba el sitio; estaba completamente limpio, ni siquiera las habitaciones -que supongo llevaban años en desuso- tenían polvo. Las casas antiguas o abandonadas suelen tener mugre y telas de Spinarak o Joltiks en las esquinas, pero aquí no hay nada de eso. Seguramente alguien limpia este sitio a menudo.

Mientras yo seguía contemplando la limpieza de la vieja escuela, Drew se detuvo frente a un salón de clases, en medio del pasillo. Me fijé en la puerta y note una placa dorada que rezaba “Club del misterio”.

De no haber venido hasta aqui, no hubiera recordado jamás que este club existía, y me surge la otra duda: ¿Blue-senpai pertenece a este grupo?, no digo que el club sea extraño (ehem, friki), pero que Blue-senpai, la chica súper-archi-recontra-popular, trabaje en eso de los misterios y ocultismo barato es... desconcertante. Al fin y al cabo, eso de las mansiones con objetos que vuelan solos y las voces tenebrosas siempre son bromas pesadas de los pokemón fantasma, que se adueñan de las casas abandonadas.

Drew, ajeno a mi opinión, golpea la puerta un par de veces y dice:

—Lider, él ya esta aquí.

Pasa un segundo y recibimos la aprobación.

—Adelante —dice la voz de Senpai.

Y entonces Drew abrió la puerta, adentro me esperaba la más extraña de las conversaciones.

----------
Fin.

Primera parte... supongo que haré esto cuando me extienda demasiado al escribir.

Pido disculpas si hay alguien que esperaba una actualización, soy un poco lerdo para escribir y no he tenido el tiempo necesario.


La acción comienza en la segunda parte de esta “vida”, pero por favor no se ilusionen con mi puntualidad.

Es todo: ¡Arriba y adelante! ;)

 
Arriba Pie