Misión E Un invitado especial | Yarō

Estado
Cerrado para nuevas respuestas

I'm Morpheus, owner of a dream
Registrado
22 May 2016
Mensajes
2,403
Ubicación
por ahí marico
La clase tiene un pequeño y muy especial invitado: una mascota. Se ha asignado a alguien o a un grupillo encargarse de cuidarle por todo un fin de semana, lo que se traduce a alimentarlo, entretenerle, protegerlo, etc. Ver las notas. Eso sí, el animalito debe regresar en buen estado a la Academia.

Objetivos:
-Velar por el bienestar de la mascota en todos los sentidos.

Datos Extras:
-Ustedes no lo saben pero la mascota es una invocacion que puede hablar. Se les fue entregada a modo de prueba discreta y cualquier cosa malintencionada o un descuido importante, ella no dudará en contárselo a los sensei.
-Ustedes eligen qué tipo de animal es, tomando en cuenta que debe ser pequeño y terrestre.
 

I'm Morpheus, owner of a dream
Registrado
22 May 2016
Mensajes
2,403
Ubicación
por ahí marico
Tranquila era la palabra que describiría perfectamente la clase del viernes. Por lo visto, ese día no tendrían ninguna prueba ninja, así que ya Kurohane se estaba haciendo la idea de leer el libro de la anciana en su cómoda habitación. El imaginarse en paz hasta que se hiciera la hora de dormir, lo hacía sentirse bastante bien, incluso se sintió en la necesidad de decirle a Tk lo interesante que había sido la clase. No obstante, cuando la puerta se abrió y un cachorro de pastor alemán entró, la tranquilidad de la clase se fue directo a la mierda. Muchos de los alumnos estaban entusiasmados por la presencia de aquel can que, por alguna razón, se sentía bien por toda la atención que estaba recibiendo de los infantes. Hisao entró al aula con su típica cara de traga penes frustrado y, con unas cuantas palabras en su típico tono de maricón reprimido, logró callar a los alumnos para que así él tuviera la oportunidad de anunciar la tarea que le impondría a uno de los alumnos.

Muchos levantaron la mano, impacientes y emocionados por estar a cargo de una criatura tan bella como lo era aquel cachorro. No obstante, Hisao ya había pensado en alguien para que estuviera a cargo del animal. Cruzó los pupitres y mientras ignoraba a los mocosos que le suplicaban la custodia del pequeño, Tenshi pudo adivinar cuál sería el responsable del perro que se hallaba mordiendole los pies. Carepene golpeó la mesa de Nara con la correa del animal.

Tú te encargarás de Pochi —el lamento de muchos estudiantes se escuchó en todo el salón.

Dairoku enarcó una ceja, ¿por qué él? La respuesta era más que obvia, pero aún así, quiso hacerse la interrogante. Poco sabía el caraepene que Kurohane ya tenía experiencia con los caninos, incluso, consideraba a la especie mucho más importante que cualquier ser vivo en el planeta. Así que su intento por darle algún sermón terminaría fallando, al igual que su gusto por las mujeres.

El sonido de la campana se escuchó en todo el salón y, como era de esperarse, los alumnos se fueron retirando poco a poco para poder disfrutar de los que quedaba de día. Kurohane se dirigió al pequeño cachorro y este lo recibió con una mordida en los tobillos. Los maestros atinaron a escuchar un quejido de dolor y fastidio proveniente del infante: por un momento pensaron que la personalidad volátil del chico saldría como siempre, sin embargo, bastante fue la sorpresa de ambos al ver como Kuro controlaba al cuadrúpedo con una caricia por detrás de sus orejas.

Vamos, Pochi. Paseemos un rato —comentó luego de colocarle la correa y dirigirse hacia la puerta del salón.
¿Acaso…?
Sí, Kurohane estaba sonriendo.
Eso es tan…
¿Extraño? Lo sé —TK tomó los apuntes de la clase y colocó la mano en el hombro de su homólogo—. No creo que debamos preocuparnos, pero supongo que nos enteraremos mejor cuando Pochi nos de el informe de lo sucedido el lunes.

[...]

Suspiró al darse cuenta de la estupidez que había cometido al haber tomado la correa del pequeño can; era lógico que las primeras cosa que debía considerar era que el pastor no tenía ninguna clase de adiestramiento, razonamiento que tomaba más fuerza por cada paso que daba, ya que Pochi no le daba un respiro a sus tobillos, parecía tener toda su atención en aquella particular parte de su cuerpo. Una idea se le vino a la cabeza e inmediatamente la puso en práctica.

El ejercicio para los caninos era excelente y, como Pochi no estaba seguramente acostumbrado a ello, entonces Nara vio una oportunidad para comenzar con el adiestramiento. En los primeros metros, la mascota parecía más interesada en alcanzar sus tobillo y es por eso que siempre corría y saltaba detrás del chico, no obstante, Kuro solo aceleró su trote para así obligar al can a moverse con más prisa. Lamentablemente, el peludito terminó distrayéndose con una mariposa que iba de paso.

Entrenarte será mucho más pesado que a Rha’s.

El resto del día, Kuro tuvo una batalla inmensa contra la distracciones que tenía el pequeñín con cualquier cosa que se viera llamativa para él: flores, mariposas, los tobillos del niño incluso las hojas caídas de los árboles eran las cosas con las que más se distraía el animal. Nara se dio por vencido ese día luego de que el animal comenzara a rogar por comida, por fortuna, uno de los sensei le había dejado lo necesario para alimentar y cuidar de Pochi a un lado de la puerta de su habitación. Al entrar, lo primero que hizo la mascota, fue orinar la base de su cama.

Perfecto…

Reclamarle al pobre animalito por lo que había hecho era muy estúpido si consideramos que el pequeño quizás tendría unos cuantos meses de nacido. Lo mejor sería colocarle varios papeles en un rincón e indicarle que esa sería su zona para realizar sus necesidades. No obstante, el pequeño pareció no entender aquello y decidió hacer sus necesidades en otro lugar de la habitación, logrando que la desesperación en Kurohane saliera un poco en forma de un gritos. El regaño por parte de Nara fue tal, que el chiquitín no le quedó de otra que comenzar a comportarse. Una vez el ambiente se tranquilizó, Dairoku y Pochi se fueron a dormir.

El sábado y domingo no fueron más que días en los que Kuro tuvo que pasar la mayor parte del tiempo entrenando y jugando con el animal; para lo último, el bastardo tuvo que ir a una tienda de animales para poder comprar una pelota de hule y un frisbee con los cuales, el perrito pudo pasar una agradable tarde de domingo. Mientras el amargado paseaba y jugaba con Pochi, los maestros -en especial Kakuzu- no podían creer lo que sus ojos observaban en la cara del chico, ¿quién diría que un animal fuera el causante de la felicidad del amargado que solo buscaba llamar la atención?

Ya para cuando era la hora de dormir, Yarō decidió que sería buena idea bañar al cachorro. Su baño terminó siendo un desastre al haber terminado de duchar a Pochi, pero no cabía duda alguna que aquello había sido sumamente divertido para ambos.

Creo que me equivoqué al decir que sería un dolor de cabeza el tener que pasar el fin de semana contigo —mencionó mientras secaba las diminutas patas de Pochi—. Diría que me trajiste recuerdos de cuando cuidaba del pequeño Rha’s —Pochi ladeó la cabeza al no entender lo que decía el chico—. Gracias… supongo.

Las caricias fueron respondidas con varias lamidas a su rostro y, por primera vez en lo que llevaba de invitado en Kiri, Kurohane se sentía tranquilo y feliz.

[...]

¿Cómo te fue, mocoso? —Kakuzu parecía mucho más interesado en sacarle la piedra que en la misma prueba que le había impuesto.
Me fue bien —comentó sin ánimos de seguirle la corriente al de las costuras. Entregó la correa y luego se marchó de la sala de maestros.

Pochi en todo ese momento se quedó sentado y aparentando ser una mascota obediente. Cuando se encontraron solos, el animal se estiró.

Por fin.
¿Cómo les fue? —Cuestionó esta vez con dirección al animal.
No sé de dónde sacaron que era un amargado. Sí, tenía sus ataques de ira repentinos pero eran provocados por mi comportamiento —exclamó luego de quitarse el collar con sus patas delanteras—. Él sólo necesita un poco de paz y estar con personas que lo ayuden a mejorar. Te impresionará lo feliz que estuvo cuando jugábamos —carepene lo sabía y es por eso que se quedó callado y dejó que el animal se despidiera para luego desaparecer en una nube de humo, mostrando así que era una simple invocación de bajo nivel.
 
Estado
Cerrado para nuevas respuestas
Arriba Pie