Quest A Virtue & Vice [Black Jack & Gungnir]

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Maiku

Mr. Nobody
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Definitivamente aquel día se convertiría en uno memorable para la historia de Cherubia, especialmente por el fanatismo religioso que desató entre los presentes la aparición de los colosos. Si la tensión de los humanos no hubiera incrementado al separarse de Masaki, quien corría en torno al castillo tras la sombra de su invocación, probablemente habrían caído en cuenta que Vice gozaba de un grupo de seguidores entre los pueblerinos. Al tratarse de extranjeros ajenos a la cultura, los Tamers poco entendían lo que representaba la figura de cada conejo, razón por la que aún no comprendían qué pretendía el Consejo o parte de él, al menos. Pronto la atención de todos se enfocó en el estruendo que causó el golpe de Virtue sobre su contraparte, la que se defendió con el solo propósito de poder seguir con su orden, cual era destruir el castillo. Ambos Cherubimon empezaron a intercambiar agarres y manotazos que, con su sola onda de choque, eran capaces de sacudir los árboles plantados en la montaña donde sus espectadores estaban. Era tal el simbolismo que inspiraba esa pelea, que incluso el Consejo de ancianos se quedó estático, observando con asombro el combate. Aunque claro, uno de ellos se sorprendía por la contra estrategia utilizada por Nakai y no porque el altercado entre las memorias le importara. Su chasqueo pasó desapercibido entre los gritos de los presentes y la algarabía del combate.

Ranamon fue quien ordenó a su portadora que tomara la iniciativa, algo que la rubia acató sin contradecir, pues recaía en ella liderar a los Medium para que la protección del príncipe fuera férrea. Así, pidió a ambas Sistermon que no se apartaran del conejo y a ambos chicos que mantuvieran los ojos abiertos, explicándoles que podría tratarse de una distracción o emboscada. Holly se mostró especialmente preocupada por el Lopmon de la túnica, cuyos ojos brillaban con inocencia al ver el combate de las memorias, sin saber que pronto desaparecerían ambas. Por su parte, Niklaus miró a sus alrededores en búsqueda de algún sospechoso en la turba, encontrándose con una imagen que le heló los huesos. Apenas alcanzó a emitir un alarido sin sentido para prevenir a sus compañeras, pues una figura femenina dio un salto entre la multitud para quedar frente a ellos: se trataba de Bastemon. Winters no dudó en usar su DigiSoul para provocar la evolución en su compañera, pero jamás esperó que la gitana tuviera una velocidad despampanante, aprovechándose de los segudos que tomó la aparición de Lilamon para acortar distancias con su presa.

— S-su majestad —abrazó al pequeño, instintivamente. Las Lunamon se dispersaron asustadas, mientras que Crescemon y varios más se aterraban al caer en cuenta de lo que ocurría—. Nosotros lo protegeremos.

— Creo que es otro quien debería preocuparse —sonrió Bastemon. Entonces dio la espalda a ambos, tomando por sorpresa al compañero de la pecosa, quien se había interpuesto en el camino de la Perfect junto a Terriermon. La enemiga empezó a mover su cuerpo al son de un ritmo interno, cual bailarina árabe, para así empezar a generar estragos mentales en quienes le observaron. Su Helter Skelter se encargó de hipnotizar a gran parte de los guardias que corrieron hacia ella, incluida Crescemon, quien había corrido en auxilio. El pueblo gritó con horror cuando una de las manos de la felina se estiró agarrando un color negro, para atravesar a uno de los Adult, reduciéndolo a un Digitama. Cual turba, todos los presentes empezaron a correr de un lado a otro para huir de la atacante, viendo que sus protectores habían quedado inutilizados y los poco conscientes protegían a los ancianos con recelo—. Mi objetivo no es él —sonrió coqueta, dando un nuevo salto.

— ¿E-eh? —Antonich abrió los ojos de par en par, siguiendo con la mirada la trayectoria tomada por la Perfect.

— ¡NIKLAUS! —gritó Lopmon, aterrado.

El germano se quedó impertérrito al ver que su oponente pretendía caer sobre él para atravesarlo con sus filosas garras. Para el germano, todo a su alrededor se detuvo y quedó en cámara lenta, incluso su cuerpo, que no parecía responder a los socorros que gritaban sus neuronas. Pensó haber escuchado a Greymon rugir de fondo y, por un segundo, se maldijo por haberse confiado al dejarlo dentro del Xross Loader. Una lágrima se escapó de su ojo al entender que todo acabaría ahí. Una explosión rodeó al azabache cuando este cerró los ojos, víctima del miedo. Para su suerte, Lilamon no tenía mucho que envidiar a su enemiga en lo que se refería a reflejos, por lo que pudo invocar su Lila Shower justo a tiempo y proteger al humano con sus rayos de energía. La gitana emergió de la humareda con mal rostro, rodeada por una barrera invisible que la rubia de Gungnir pudo identificar al instante: Hum. Entonces reconoció que el brazo anterior también había sido una carta y, al instante, divisó una cabellera roja emerger de reojo. Se giró hacia el chico con los mofletes inflados.

— Tsk, fallamos por poco —bramó Clyde, con D-Arc en mano.

— ¿Querías lastimar a Nik? —acusó Saly, molesta al escuchar el comentario del joven.

— No te lo tomes personal —le apuntó él, sonriendo ladino—, pero acabaré con ustedes tres. Tengo un premio que cobrar.

— ¿P-premio? —Klaus cayó de espaldas, jadeando. Su amiga quiso correr a socorrerle, pero se quedó abrazando al príncipe, tan confundida como él. Sin embargo, fue Blanc quien hizo eso por ella, escoltada por su hermana. La única que dedujo lo que ocurría era Ranamon, musitando un par de insultos hacia el Consejo, específicamente al único que los miraba con calma en ese instante: Andiramon.

— Lilamon —la aludida asintió, sin quitar sus ojos de Bastemon. Ambas comprendieron que tendrían que detener al mocoso y su compañera, a como diera lugar. Su objetivo ya no parecía ser el príncipe, sino que ellos mismos como protectores del conejo. Eso colocó un montón de presión sobre la espalda de la rubia, especialmente porque entendía que los Medium no podrían apoyarla demasiado en esas circunstancias.

Mientras tanto, el nipón arribaba a las puertas del castillo en lo que las enormes Digimemories se esfumaban por haber transcurrido el tiempo de Vice y, por tanto, cumplido la orden de Virtue. Sin saber cuál era la situación de sus compañeros de quest, alzó su Burst a modo defensivo, agudizando los oídos hasta que escuchó unos tacones acercarse. Supo en ese instante de quién se trataba, preparando el aura a su alrededor por cualquier cosa, sin esperar que Emily se acercara a él de brazos cruzados y con su bufanda viviente. Agumon gruñó ante la desconfianza que le generó la sonrisa en la cara de la mujer.

— A juzgar por la memoria que usaste, tienes acceso a la etapa Ultimate —relamió sus labios—. Creo que pesqué el pez gordo, Kudamon.

— Clyde podrá hacer su parte sin problemas —comentó la comadreja.

— ¿Su parte? —repitió Agumon.

— ¡Lopmon! —exclamó Nakai, dándose media vuelta. Sin embargo, en ese mero segundo que descuidó su guardia un brillo intenso se hizo presente a sus espaldas y tuvo que, instintivamente, hacer lo mismo con Soul. Dos nuevos colosos se alzaron en la mitad del palacio, reemplazando las figuras que habían causado tanto fervor religioso en Cherubia. ShineGreymon y Demon se observaron en silencio, cada quien con su respectivo Tamer en sus manos, a quienes recogieron en pleno proceso evolutivo— ¿Qué traen entre manos?

— Oh, tranquilo —rió la mujer—. Su majestad no es quien corre peligro.

— ¿A qué te refieres? —apretó los puños.

— Masaki —Agnimon apareció a su costado—. Algo me dice que las intenciones de estos sujetos han cambiado —el de cabellos verdes tensó su mandíbula—. Debemos volver con el resto, cuanto antes.

— No tengo intenciones de charlar —su tono coqueto fue súbitamente reemplazado por uno más serio y frío—. Demon, acábalo.

[…]

Entre los brazos de la holandesa, el pequeño de túnica observó con terror cómo dos féminas digitales iniciaban un combate parejo frente a sus ojos, impresión que se intensificó con la aparición de dos gigantes en su hogar. Su corazón empezó a latir con fuerzas, al punto en que pronto fue lo único que pudo escuchar, muy a pesar de que todos a su alrededor gritaban para mantener una formación defensiva. Sabía que tenía a las Sistermon protegiéndole, sumado ahora de Wizarmon y Greymon, quienes ocasionalmente atacaban con la intención de apoyar a Lilamon en su altercado. Sabía que junto a él estaban Antonich y Terriermon, quienes no lo abandonarían en esa circunstancia, algo que podía interpretar por cómo se aferraban a él con fuerzas. Con todo, no podía dejar de experimentar un fuerte vacío en la boca de su estómago que se intensificaba con cada segundo. Su vista empezó a nublarse por culpa de la humedad en sus ojos y, aunque no quisiera que ocurriera, empezó a cuestionar todo lo que ocurría mentalmente.

¿Por qué tenía que ocurrir todo eso? Observó a Crescemon, inmóvil junto a unos cuantos Turuiemon, mientras que los otros protegían a los ancianos. Tragó saliva. ¿Acaso su existencia era la que provocaba todas esas desgracias? ¿Sería que la intervención de tanto enemigo con malas intenciones, era una señal para que no se dejara afectar por Verdandi? ¿Cómo habrían enfrentado esa situación sus antecesores? Hundido en mil y un preguntas, pasó por alto que la luz de la luna empezaba a intensificarse. Nik se giró a ver al conejo, musitando algo hacia la pecosa, algo que el príncipe no fue capaz de dilucidar. Su atención se viró por completo a la explosión causada por un torrente de llamas en su hogar, donde ShineGreymon y Demon masacraban la estructura sin cuidado, en un afán por acabar con su enemigo cuanto antes. Las orejas del futuro rey temblaron, ¿su palacio tampoco se salvaría de su desgracia? Si ese era el caso, ¿qué le esperaría a Cherubia en caso de evolucionar? La desesperación empezó a expandirse por su cuerpo, a medida que una leve taquicardia agitó su respiración sin que se diera cuenta. Estaba entrando en un ataque de pánico. Samali no notó lo que ocurría, discutiendo con Clyde sobre sus valores, en lo que sus compañeras luchaban. A lo lejos, el Andiramon senil sonrió. Un aura púrpura empezó a rodear el sector donde estaba parado Lopmon.

— ¿Su majestad? —llamó por tercera vez Holly, moviéndolo. El pequeño respiraba a duras penas, sin atender a ninguna palabra que le dedicaban los humanos ni Sistermon Blanc.

— Esto es malo —concluyó la Child—. En cualquier momento la luz de Verdandi gatillará su evolución y me temo que en este estado…

— Hay que hacer que despierte —preparó las Anthony su hermana, entregando mal su mensaje. Para su suerte, el trío a sus espaldas no reparó en ese desliz de ella.

— H-Holly —se agachó frente a ella, preocupado.

— Lo sé, lo sé —cerró los ojos, tenían que pensar en algo. Así como iban las cosas, la horrible escena de la Dark Evolution se repetiría, solo que esta vez no sería su amiguito quien se viera afectado ni un Wendimon el resultado del proceso. La sola idea de ver a esa gentil alma convertida en Cherubimon Vice le heló los huesos. Debía prevenir ese resultado a como dé lugar, pero ¿cómo? Entonces escuchó un sollozo a su lado, se trataba del otro Child presente. La chica se quedó estática— ¡T-Terriermon! —exclamó— ¡Solo tú puedes hacer algo!

— ¿E-eh?

— ¡S-sí! —interrumpió Klaus, dejando un poco de lado sus nervios por la tensión del momento— Tu eres su amigo y alguien en quien confía —explicó—. Hazle saber que te tiene a ti, a Crescemon, a todos n-nosotros —Nik estaba familiarizado con los ataques de pánico, así que sabía a la perfección cómo calmarlos, pero esa no era labor para cualquiera.

— Terriermon —habló ahora Blanc, en lo que Holly seguía intentando hacer que el príncipe reaccionara, en vano—. Estos pocos días he visto cómo quieres a Lopmon —su tono fue calmo, aunque algo forzado, en vistas de todo lo que ocurría. De fondo se oyó una nueva explosión por culpa de los combates—. Tú lo conoces más que nadie —explicó— y debes recordarle quién es, para que no tome una mala decisión.

El orejón de tonos blancos se quedó mirando a los guardaespaldas, anonadado por sus palabras y la responsabilidad que le estaban colocando en su espalda. Pensó, inmediatamente, que Crescemon haría un mejor trabajo en esa tarea pero luego recordó el estado en que se encontraba. Quiso creer que el Consejo de Ancianos podría ayudar, mas no parecían pendientes de la situación el príncipe, sino que más bien de los combates que destruían su aldea. Entonces cayó en cuenta de algo que nunca había pensado. Todos los presentes veían al Child como un objeto de la realeza, como la manifestación en carne y hueso de una estúpida tradición que supuestamente definiría el futuro de todos. Sin embargo, nadie había reparado en Lopmon como digimon, como ser con sentimientos y sus propias percepciones de la vida. Todos esos años que compartió con él estuvo a su lado y muchos más, pero nadie nunca le preguntó qué quería o sentía, sino que más bien siempre miraban su actuar como un acto que desencadenaría efectos de una u otra forma en esa ceremonia. Infló su pecho. Él no quería que su amigo se viera afectado por las malas intenciones de otros. No, él quería que fuera feliz y que, pasara lo que pasar con Verdandi, fuera consecuencia de sí mismo. Asintió, con rostro de determinación, parándose frente al príncipe.

https://www.youtube.com/watch?v=rhN7SG-H-3k
(Ni sé si queda, pero me gusta :v)

Lopmon no notó, al principio, la figura de su sirviente frente a él. Al menos hasta que una bofetada le dejó roja la mejilla, cortesía de una enorme oreja de manchas verdes. Devuelto a la realidad, literalmente, de golpe, el conejo se encontró con su homólogo.

— T-terriermon —manifestó con tono triste.

— Lopmon —respondió él, sin formalidad alguna—, ¿recuerdas esa vez que salimos a cazar DigiGnome en el patio y nos regañaron? —la pregunta tomó completamente desprevenido al príncipe, quien no supo qué decir— Yo sí. Recuerdo muy bien cómo ese día yo me asusté, porque pensé que había matado a una al haber usado la red con demasiada brusquedad pero…

— Pero no fue así —completó—, sino que las mismas se quedan quietas al estar dentro de la red. No te quedaste tranquilo hasta que te ayudé a liberarla y, por eso, nos pillaron unos guardias.

— Y nos regañaron porque era tu hora de clases —sonrió—. Pero hay algo que omites en esa historia y es lo que me dijiste ese día, ¿recuerdas?

— U-uhm —se sobresaltó al escuchar una nueva explosión cercana. Instintivamente Nik y Holly se levantaron, sacando sus Digimemories para ver si así podían cooperar más. Las monjas dieron su espacio a los amigos, sin dejar de cubrirlos. Terriermon, por su parte, tomó la mano de su majestad—. T-te dije que…

— Que no me debiese sentirme mal, aún cuando hubiera matado al DigiGnome—musitó—. Al principio pensé que eso era muy frío, pero luego usted me explicó, que lo que diferenciaba a las buenas de las malas personas no eran sus actos, sino sus intenciones. Me convenció en lo absoluto que, a pesar de mis temores, yo nunca tuve la intención de poner en peligro a la pequeña y que los accidentes ocurrían.

— Que el mundo no funcionaba acorde a nuestra voluntad —rememoró el rey. No sabía muy bien a lo que quería llegar su compañero, pero extrañamente se sintió un poco más aliviado. Terrieron entonces le contó otra historia, ahora de cuándo se escondieron en una de las habitaciones del palacio para huir de Turuiemon profesor y, por esas cosas de la vida, conocieron a un sirviente enfermo. Lopmon se hizo cargo de que al Digimon lo trataran y enviaran a casa, garantizándole su puesto de trabajo una vez se mejorara, porque no hacía falta maltratar a las personas que él estaba destinado a proteger. Una tras otra, a medida que Verdandi se intensificaba más y más, el Child blanco empezó a recordarle a su amigo de todos aquellos momentos que vivieron juntos en el palacio, donde aprendieron algo nuevo. Poco a poco, el príncipe fue entendiendo a qué quería llegar su amigo: le estaba haciendo ver que él no era el culpable de todo lo ocurrido, que él siempre ha tenido la intención de hacer felices a todos en Cherubia y que siempre demostró aquello a través de sus actos desinteresados. Antes de que pudiera darse cuenta, la luz de Verdandi ya había alcanzado su peak y envolvió al conejo, sonsacándole una sonrisa a Andiramon.

Cual estrella, el Child fue elevado hacia los cielos, iluminando absolutamente todo en la montaña. Incluso Masaki pudo ver el hecho, en lo que ShineGreymon inmovilizaba a su contendor con la ayuda de la Demon Katana – Byakumaru. Por su parte, Lilamon y Bastemon se vieron inmovilizadas por el fulgor. Todos los presentes, o al menos quienes quedaban, sintieron sus gargantas y estómagos apretarse. Era el momento de la decisión.

Una imponente figura se formó en medio de la luz, ensombreciendo parte de la misma con su gran tamaño. El Consejo se viró expectante, a medida que los hipnotizados recobraban sus sentidos, solo para encontrarse con que el acontecimiento más importante del día ocurría. Un enorme brazo se estiró a gran velocidad hacia los Perfect, obligando a todos a colocarse en guardia, mas fue Wizarmon quien se quedó tranquilo al identificar el color de la piel. Cherubimon Virtue emergió al cabo de unos segundos, con un rostro lleno de determinación y calma, sin tener problemas en aprisionar a la gitana en su enorme palma. Clyde chistó por lo bajo, llamando por comunicador a su compañera para informarle que la misión debía abortarse, por haber aparecido un nuevo enemigo problemático. Scarlet Sting no era tonto, sabían que si el objetivo de su empleador desaparecía, probablemente también lo haría su trabajo. Por lo mismo, el pelirrojo deslizó una carta conocida como Illusion Mist y Emily se valió del naipe de Yatagaramon para ensombrecer todo el palacio. Ambos aprovecharon de huir, para frustración del par de Gungnir que los enfrentó.

Dejando de lado ese lamentable suceso, Cherubimon descendió solo para recibir los vítores y aplausos de muchos, especialmente de sus dos amigos más leales: Crescemon y Terriermon. A los mismos los abrazó con delicadeza.

— Gracias —espetó el señor de Cherubia al par, para luego mirar a los humanos—. Gracias a todos —sonrió—, por un momento olvidé lo que era importante.

— Qué bueno que lo recordó, su majestad —sonrió Terriermon, con los ojos llorosos.

— Yo sabía que usted podía —abrazó Crescemon, como pudo.

— Su confianza será premiada —dejó a ambos en el suelo, para luego mirar al Consejo de Ancianos—, pero la de otros está en tela de juicio —aquellas palabras causaron furia en Andiramon, sorprendiendo a sus homólogos, que no entendían bien qué ocurría—. Algunos parecen haber olvidado que ha sido la paz lo que ha mantenido a Cherubia vivo todos estos años —pasó su enorme dedo sobre el rostro de Antonich y luego el de Blanc—. Pero luego veremos eso, ahora es momento de solucionar los estragos causados —las dos asintieron, felices de ver a Cherubimon tan humilde, pero con la actitud de un líder muy fuerte.

Esa noche misma se organizarían comisiones para limpiar los estragos, atender a unos pocos heridos e incluso para buscar rastros del par de pelirrojos en fuga. Los aldeanos mostraron una cooperación impresionante, al ver que su futuro ya estaba en buenas manos, no como mostraron durante toda la ceremonia. Por su parte, el Consejo fue duramente cuestionado por Crescemon, quien logró obtener del Turuiemon que fungió como su capitán, en otro interrogatorio, información sobre las intenciones de Andiramon anciano. Esos dos serían juzgados duramente por los delitos cometidos contra la corona, o tal vez, amnistiados por la benevolencia del monarca. Eso era algo que los humanos nunca sabrían, pues se retirarían de Cherubia la mañana siguiente, agradeciendo que tan importante trabajo haya terminado bien.

[…]

— Algo me dice que no será lo último que sepamos de esos mercenarios —comentó Samali, en lo que caminaba con los demás por el bosque hacia Holy Angel Citadel—. Debimos haberlos capturado.

— Si hubieras dejado que me hiciera cargo —chistó Ranamon.

— Ya, ya —contestó al aire la rubia, para luego hacerse la loca. Otra vez olvidaba que los de menor rango no podían escuchar ni ver a la representante del agua.

— M-Masaki —un poco más atrás, nuevamente iban los dos varones. Para salvar el incómodo momento de Winters, Noir empezó a conversar sobre cosas de chicas con Holly y su hermana, de manera que los nervios la hicieran olvidar lo sucedido.

— ¿Qué sucede? —contestó, con los ojos puestos en la monja mayor. Le preocupaban la clase de ideas que tenía para solventar todo.

— ¿Tienen a B-Blitzmon, v-verdad? —aquella pregunta tomó por sorpresa al peliverde, quien miró al menor sorprendido. Este no pudo evitar sonrojarse en extremo.

— Hanz —mencionaron con resignación Agnimon. Era la única explicación para que ese chico pudiera haber deducido algo incierto, pero no tan alocado.

— No, no —rió nerviosamente. Ahora tendría que explicar bien lo que ocurría, pues los ojos curiosos del adolescente se posaron sobre él con agudeza. Sería un largo viaje de vuelta a la ciudad.


Maka. Maka Evans Mirae Kiyoe Masaru Masaru Takerudark Takerudark
Final más fail imposible, pero me niego a más prórrogas.
Trabajo terminado, AL FIN :1010:
 
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Esposo Canon de Hoppie
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Narrativa: En realidad, no estoy sorprendido con este resultado. Kiyoe, mi única sugerencia es que revises tus faltas de coma, pues fue algo constante y sí entorpeció de vez en cuando la lectura, pero fue lo único que noté, así que te felicito por eso. Tienes un manejo increíble de léxico y una forma de redactar todo que hace que uno lea con gusto todo lo que escribes. Maiku, contigo noté algunos errores, pero tampoco fueron tan graves. Lo primero fueron los errores de dedo (debestia > de bestia; nerviso > nervios) y unas cuantas repeticiones (frases como “de vez en cuando”). Cuida eso y los puntos y las comas, pues a veces te hacen falta en las oraciones. Hubo una parte donde se mezclaron dos diálogos diferentes (específicamente donde Crescemon se encuentra con Nik y Masaki y ve el humo), ten cuidado y recuerda separar los diálogos si son de personas diferentes. Por último, noté en un párrafo que, por dos palabras, se sintió muy impersonal la forma narrativa (casi comparativo a cuando uno cambia de primera a tercera persona). Sucedió una vez así que no le di gran importancia, pero ten cuidado con eso en el futuro (las palabras fueron “En fin" al principio de una oración). Masaru, tus errores constaron en cosas como los de dedo (al >la, presenciar > presencia) y los problemas con las comas. Ahora, he notado desde hace unas cuantas quests atrás que te comes a veces los puntos finales en algunas oraciones o diálogos (lo noté dos veces en esta), cuida esto y recuerda siempre ponerlos. También tuviste uno que otro desliz con las repeticiones (“sin embargo” en tu cuarto post, en la última sección) y el acento en la palabra “qué” cuando es pregunta (en una ocasión). Maka, contigo noté un poco más de errores. Los primeros fueron la falta de comas en algunas partes, así como algunos acentos (incomodo > incómodo; rustico > rústico; ayudaran > ayudarán; comándate > comandante), además de unas repeticiones (como “nerviosa” en el primer post, “palabras” y “palabra” o “habitación”). Otra cosa que, más que notar físicamente, fue algo que se sintió y la impresión que tuve, pues pareciera que escribes con muchos distractores, porque hubo varias frases incompletas (“justo en aquel lo impensable sucedió”, “Mucho menos cuando — señaló el varón de Black Jack”) o palabras (como pilo en lugar de pupilo) así que ten mucho cuidado con eso, por favor. Otra cosa que quisiera “reprochar” en este apartado es que siento que te saltas muchas partes que deberían ser narradas. Por ejemplo, cuando Clyde baja del tejado la primera vez que se ven todos, ¿cómo lo hizo? Hacerlo no es tan sencillo como suena, me hubiera gustado que lo explicaras un poco mejor.
  • Kiyoe: 24/25.
  • Maiku: 23/25.
  • Masaru: 23/25.
  • Maka: 21/25.
Interpretación: Aquí no tengo objeción con Kiyoe, así que saltaré directamente a Maiku. Me pareció raro que en tu post, donde se dirigían a la aldea, no se hayan encontrado con algún Digimon como tal. Si bien “sales de eso” al mencionar que todos se alejaban o algo, no dejó de sentirse vacío el lugar, a diferencia de cuando entran a Cherubia, pues se dedicaron mucho a mencionar todo lo que se veía (excelente trabajo con eso), así que cuida esa parte. Lo otro que me llamó la atención fue la interpretación que le diste a Lopmon al principio, se veía como alguien diferente a cuando llegaron a Cherubia, incluso si estuviera serio o pensando en otra cosa, habría actuado algo distinto. Por último, me llamó la atención también que en tu post pones que Clyde continúa en las alturas, pero Maka colocó que ya había bajado del tejado. Ten cuidado con eso. Maka, contigo va ligado a la narrativa, así que si suena repetitivo ya sabes por qué es. Lo primero que noté fue que, en ningún momento, el contacto entre Holly y Samali, por medio de la D-Terminal, jamás fue mencionado hasta que ya lo tenían. En sí, esto no te afecta realmente aquí, pero vuelvo a lo mismo, cuidado con las narraciones de ese tipo. Lo segundo que noté fue que no se narra nunca (y te tocaba esa parte porque tú lo colocaste) cómo entraron los mercenarios a la ciudad en la segunda conversación con Turuiemon. Lo siento, pero al ser algo tan importante como entrar, me parece raro que nunca se mencione que la guardia estaba fuera o algo por el estilo, especialmente con toda la seguridad. Son cosas que no se deben pasar por alto. También la personalidad de Turuiemon me llamó mucho la atención, pues en ocasiones lo ponen como alguien desconfiado y desafiante, pero en otras como alguien nervioso, cosa que es muy contrastante y pareciera que hasta son distintos Digimon. No digo que pueda pasar, simplemente habría que hacer esos cambios un poco más sutiles. Masaru, tampoco tengo quejas contigo. A pesar de haber hecho las menciones que hice aquí, considero que todos hicieron un excelente trabajo en general, pues todo fue muy bueno y de gran nivel. Desde el control de los NPC como la descripción de la ciudad. En realidad, pude imaginarme todo, con detalles incluido, y eso es algo que no siempre pueden lograr los que escriben a sus lectores.
  • Kiyoe: 25/25.
  • Maiku: 22/25.
  • Masaru: 25/25.
  • Maka: 22/25.
Realismo: Tanto Kiyoe, como Maiku y Masaru no tienen anotaciones aquí, así que paso directamente con Maka. Y en realidad es algo bastante tonto, pero me sorprendió que la primera ocasión en la que Holly tocó a Lopmon, nadie hiciera nada. Vamos, le están poniendo una escolta, son mega cuidadosos con todos los detalles y todo mundo quiere su cabeza. ¿Y no sucede nada porque ella lo toma en brazos y lo abraza? Si bien eso después pudo explicarse con los gestos y la incomodidad, era algo que no se debería de haber pasado por alto la primera vez, simplemente no fue realista ni concuerda con la forma en la que todos estaban actuando. Fuera de eso, el realismo de todos fue espectacular, incluyendo las peleas y el uso de memorias y cartas. Estoy completamente asombrado, estuvo muy bien. Felicidades.
  • Kiyoe: 25/25.
  • Maiku: 25/25.
  • Masaru: 25/25.
  • Maka: 23/25.
Desarrollo: Maka, este fue tu punto débil, así que intentaré explicarlo un poco más detallado. En general siento que faltó desarrollar más tus posts. No en extensión, sino en contenido. Al principio no fue problema, pero cuando colocas la interrupción de los mercenarios, quedan huecos. ¿Cómo entraron a la ciudad? ¿Cómo lograron escabullirse en todo el palacio? Si bien no había tantos guardias, igual es algo importante de mencionar. ¿Qué sucedió para que todos se fueran al lado sudoeste de la ciudad? Estas y más preguntas fueron las que me abordaron cuando leía tu post. Incluso cuando se menciona el interrogatorio de Crescemon a Turuiemon, siento que pudiste indagar, aunque sea un poquito, incluso cuando resultó en nada y no simplemente mencionarlo de pasada. Fuera de eso, también considero que hiciste un buen trabajo, pero debes cuidar mucho estos aspectos que te estoy mencionando. Kiyoe, Maiku y Masaru, con ustedes no tengo acotaciones. Para los cuatro, realmente estoy muy contento con el resultado, incluso cuando ustedes estaban cayendo en la desesperación al final. El paso de la misión fue muy bueno, se centraron en muchísimas cosas y no solo en pelear y en general hicieron un excelente trabajo. Me voy con un gran sabor de ojos (LOL), muchas felicidades.
  • Kiyoe: 25/25.
  • Maiku: 25/25.
  • Masaru: 25/25.
  • Maka: 21/25.
Total:
  • Kiyoe: 99/100.
  • Maiku: 95/100.
  • Masaru: 98/100.
  • Maka: 87/100.
Paga:
  • Kiyoe: 900 bits + Heaven's Judgement + Cherubimon [Virtue]
  • Maiku: 865 bits + Heaven's Judgement + Cherubimon [Virtue]
  • Masaru: 890 bits + Heaven's Judgement + Cherubimon [Virtue]
  • Maka: 790 bits + Heaven's Judgement + Cherubimon [Virtue]
Fama/Infamia: +8 a todos.
EVO: +1 a todos (menos los juttoushi y al Greymon de Nik).
Stats: +1 en ATK y DEF a Lilamon, +1 en STR al Greymon de Nik.
Blast Gauge: -

Mirae Kiyoe M Maiku Masaru Masaru Maka. Maka Evans muchas felicidades. No me llamen nunca más (?)
 
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